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N

Revista Salud Pública y Nutrición

BEBIDA ADICIONADA CON BROSIMUM ALICASTRUM SW.: UNA ALTERNATIVA
PARA REQUERIMIENTOS DIETARIOS ESPECIALES.
DRINK ADDED WITH BROSIMUM ALICASTRUM SW.: AN ALTERNATIVE FOR SPECIAL DIETARY
REQUIREMENTS.
Martínez-Ruiz Nina del Rocío 1, Torres Luis Enrique Javier1, del Hierro-Ochoa Julio César1 y LarquéSaavedra Alfonso2
1 Instituto de Ciencias Biomédicas, Universidad Autónoma de Ciudad Juárez. 2 Centro de
Investigación Científica de Yucatán, México.
Citation: Martínez-Ruiz N.R., Torres L.E.J., del Hierro-Ochoa J.C., Larqué-S.A.
(2019) Bebida adicionada con Brosimum alicastrum Sw.: una alternativa para
requerimientos dietarios especiales. Revista Salud Pública y Nutrición, 18 (3),
1-10.
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo
León, Facultad de Salud Pública y Nutrición, Monterrey Nuevo León, México.
Copyright: ©2019 Martínez Ruiz N.R. et al. This is an open-access article
distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BY
4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any
medium, provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests
exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn18.3-1
Recibido: 27 de marzo 2019;
Aceptado: 11 de septiembre 2019
Email: nmartine@uacj.mx

�Brosimum alicastrum, ramón, bebida nutritiva,
alimentación especial.

Artículo Original

BEBIDA ADICIONADA CON BROSIMUM ALICASTRUM SW.: UNA ALTERNATIVA PARA
REQUERIMIENTOS DIETARIOS ESPECIALES.
Martínez- Ruiz Nina del Rocío1, Torres Luis Enrique Javier1, del Hierro-Ochoa Julio César1 y Larqué-Saavedra
Alfonso2.
1 Instituto de Ciencias Biomédicas, Universidad Autónoma de Ciudad Juárez. 2 Centro de Investigación Científica de
Yucatán, México.

RESUMEN
Introducción. Brosimum alicastrum Sw. (ramón) es un árbol de Mesoamérica y el Caribe, cuya semilla es subutilizada, a pesar
de ser un alimento preciado por civilizaciones prehispánicas como los Mayas. La semilla de ramón tiene propiedades de interés
por su contenido en macro y micronutrientes. Objetivo: Formular y elaborar una bebida adicionada con harina de semilla de
ramón para regímenes dietarios especiales. Material y Método: Se diseñó y formuló una bebida, la cual se analizó en sus
propiedades fisicoquímicas (AOAC), inocuidad (cuenta directa en placa), aceptación sensorial (escala hedónica de 9categorías) y en respuesta glicémica (curva de tolerancia a la glucosa). Resultados: Se obtuvo una bebida sabor café capuchino,
con un contenido de proteína de 6.8 g, fibra dietética de 2 g y bajo aporte de grasa (0.2 g), en una porción de 281 ml, fue
aceptada por el consumidor (75%) y su ingesta no alteró la respuesta glicémica en individuos jóvenes. Conclusiones: Se
obtuvo una bebida de ramón sensorialmente aceptada, que aporta proteína, fibra dietética, es libre de gluten, lactosa y
cafeína y su consumo mostró una respuesta normoglicémica, por lo que representa una alternativa para la dieta de jóvenes
adultos con intolerancia a lactosa, gluten y/o cafeína.
Palabras Clave: Brosimum alicastrum, ramón, bebida nutritiva, alimentación especial.

ABSTRACT
Introduction: Brosimum alicastrum Sw. (ramón) is a tree from Mesoamerica and the Caribbean, whose seed is currently
underutilized, despite being an important food by pre-Hispanic civilizations such as the Mayans. Ramón seed has interesting
properties due to its macro and micronutrients. Objective: to formulate and elaborate a nutritive beverage added with ramón
seed flour for special feeding regimes. Material and method: A beverage was designed and formulated, which was analyzed
in in physicochemical properties (AOAC), innocuity (direct plate count), sensory acceptance (9-point hedonic scale) and
glycemic response (glucose tolerance curve). Results: A beverage cappuccino-coffee flavor, was obtained, with a protein
content of 6.8 g, 2 g dietary fiber and low-fat intake (0.2 g), in a portion of 281 ml. The product was accepted by the consumer
(75%) and its intake did not alter the glycemic response in young individuals. Conclusions: A ramón beverage was obtained. It
was sensorially accepted provides protein, dietary fiber, is gluten-free, lactose-free and caffeine-free. The beverage was
sensorially accepted and its consumption showed a normoglycemic response, so ramón beverage represents an alternative
for the diet of young adults with lactose, gluten and / or caffeine intolerance.
Key words: Brosimum alicastrum, ramón, nutritive beverage, special food.

Revista Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 3 julio -septiembre, 2019

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�Brosimum alicastrum, ramón, bebida nutritiva,
alimentación especial.

Introducción
Ciertos grupos de la población están sujetos a
requerimientos dietéticos especiales debido a la
intolerancia, hipersensibilidad o patología que
presentan y cuyo tratamiento más efectivo se
restringe a terapia nutricional. En el caso de los
celíacos, su alimentación se restringe a productos
libres de gluten, excluyendo cereales como el trigo,
centeno, cebada y alimentos que los contengan, sin
embargo, generalmente los alimentos libres de gluten
no se enriquecen o fortifican por lo que estos
productos no aportan la misma cantidad de nutrientes
que sus homólogos con gluten (Molina-Rosell,
2013). El eliminar estos granos de amplio consumo e
incluso la avena en la enfermedad celíaca, reduce
considerablemente la selección de alimentos y
frecuentemente estos pacientes presentan déficit de
micronutrientes como hierro, ácido fólico, cobre,
zinc, vitaminas, entre otros (Moscoso &amp; Quera,
2015). Por otra parte, la deficiencia de lactasa ocurre
en el 70% de la población adulta en el mundo,
particularmente su producción intestinal declina a
partir de los dos años, adolescentes y adultos tienen
sólo un 5 a 10 % de la concentración de lactasa que
existía en la infancia, además de los casos de
deficiencia primaria o por enfermedades que afectan
la concentración de esta enzima en el intestino
(Rosado, 2016). El tratamiento en el 70-80% de los
casos es una dieta sin lactosa o en su caso, mantener
una ingesta reducida de leche y sus derivados
(Moreira &amp; López San Román, 2006). Otro grupo
con requerimiento dietético especial son las personas
sensibles a la cafeína, ya pueden presentar síntomas
negativos después de su consumo. En adolescentes
se ha observado particularmente episodios
depresivos, estrés y ansiedad (Richards &amp; Smith,
2015) y/o efectos hipertensivos, disturbios del sueño,
insomnio, entre otros (Yang, Palmer, &amp; de Wit,
2010). Estos requerimientos especiales de
alimentación suelen ser costosos en algunos casos y
difíciles de implementar en la vida diaria. La terapia
nutricional requiere del desarrollo de alimentos
nutritivos, sensorialmente aceptados por el
consumidor y que apoyen la alimentación de este tipo
de grupos.
Por otra parte, Brosimum alicastrum Sw. es un árbol
neotrópico que se distribuye desde de México,
América Central hasta el norte de América del Sur y
ha sido utilizado históricamente como alimento
desde el período clásico de los Mayas. “Brosimos”

Artículo Original

significa “comestible” y tiene más de 50 nombres
comunes, tales como: ramón, nuez Maya, mojo,
mojote, ojite, capomo, huje, ox, entre otros (Barrance
et al., 2003). De acuerdo con la Organización de las
Naciones Unidas para la Alimentación y la
Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés), esta
especie está clasificada como “Grass”, es decir
inocua y ha sido utilizada, convirtiendo el fruto, la
semilla, madera, hojas y látex, en fuentes de materias
primas para alimentación y forrajes (CONAFORFAO, 2012). La Academia de Ciencias de los
Estados Unidos lo considera como una de las
especies subexplotadas con promisorio valor
económico (NAS, 1975). Las semillas de Brosimum
alicastrum Sw. presentan un perfil nutrimental alto,
de mayor calidad que el maíz (Peters &amp; PardoTejeda, 1982). Esta semilla tiene propiedades de
interés como son su contenido en proteína (13%),
fibra dietética (15%), bajo contenido de grasa (1.1%)
y un importante aporte en micronutrientes como
ácido fólico, riboflavina, vitamina B6, vitamina C,
vitamina A, cobre, hierro, magnesio, fósforo, potasio
y zinc (USDA, 2017; Carter, 2015; Larqué-Saavedra,
2014a), los cuales son mayores a los que aporta una
harina integral de maíz amarillo (USDA, 2017). En
sus propiedades antioxidantes, la harina de semilla de
B. alicastrum Sw. contiene más compuestos
polifenólicos que la nuez, el cacahuate o la almendra
y una capacidad antioxidante similar a la nuez, pero
mayor que la del cacahuate y la almendra (Tokpunar,
2010;
Ozer,
2017).
Estas
características
nutrimentales y en compuestos bioactivos hace de la
semilla de Brosimum alicastrum Sw. una propuesta
de innovación forestal de la biodiversidad que puede
ser aprovechada en el diseño de alimentos nutritivos.
En México la harina de semilla de ramón es un
producto orgánico, sin gluten (Larqué-Saavedra,
2014c), su aporte en macro y micronutrientes resulta
particularmente importante para la dieta por
enfermedad celíaca. Además, la harina de semilla de
ramón no aporta lactosa y favorece la elaboración de
bebidas de apariencia láctea, lo que puede satisfacer
las expectativas del consumidor intolerante a la
lactosa. Finalmente, la semilla de ramón no contiene
cafeína, pero su semilla tostada se ha utilizado como
sustituto de café (Gutiérrez, 2017). Por lo que el
objetivo del presente estudio fue formular y elaborar
una bebida nutritiva adicionada con harina de semilla
de ramón, sensorialmente agradable para apoyar la
alimentación especial de ciertos grupos de jóvenes

Revista Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 3 julio -septiembre, 2019

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�Brosimum alicastrum, ramón, bebida nutritiva,
alimentación especial.

adultos como los celíacos, intolerantes a la lactosa
y/o sensibles a la cafeína.
Material y Método
Diseño de la formulación y elaboración de la bebida
Para la formulación inicial de la bebida se utilizó
como materia prima: harina de semilla de Brosimum
alicastrum Sw. (Herbario Roger Orellana s/n, Centro
de Investigación Científica de Yucatán (CICY)). La
semilla se recolectó de árboles de ramón que crecen
en el Rancho Xoccheila (20o33’N;89o34’W),
municipio de Sacalum, Yucatán; posteriormente se
secó al sol, se removieron las testas y se realizó la
molienda hasta obtener una harina fina (MartínezRuiz y Larqué-Saavedra, 2018) (materia prima
proporcionada por el CICY). También se utilizó
caseína micelar (Muscle Feast®), cocoa en polvo
(Molina®), extracto de vainilla (Molina®),
edulcorante no calórico (sucralosa, Splenda®), leche
descremada y deslactosada (Lala®) agua purificada
(Ciel®), jugo de naranja (Jumex®) y sabor
capuchino, moka y chocolate (Deiman®). La
formulación inicial se propuso en función de la
formulación empleada para hacer un atole con la
harina de semilla de ramón (70 g/ 300 mL agua)
(Arévalo &amp; Bressani, 2013), la cual se consideró en
un 50% y en una porción de 281 mL (33 g de harina
de semilla de ramón / 281 mL). Para la elaboración
inicial de la bebida se siguió el método reportado por
Acosta y Martínez-Ruiz, (2017) con modificaciones.
Para lo cual realizó homogenizando en un procesador
de alimentos (Oster®) 11.7 g de la harina de semilla
de Brosimum alicastrum Sw., junto con 0.85 mg de
sucralosa, 0.6 g de cocoa en polvo y 100 mL de agua
purificada. La mezcla se homogenizó por
aproximadamente 2 min a velocidad baja.
Posteriormente se agregó caseína micelar (1-2 g)
hasta lograr la consistencia adecuada de la bebida y
se homogenizó por 2 min. La bebida obtenida se
llevó a un proceso térmico de 83 °C/2 min.
Inmediatamente el producto se envasó en caliente en
frascos de vidrio con tapa hermética y sello de goma,
previamente esterilizados (120 °C / 20 min). La
bebida se dejó enfriar hasta la formación de vacío y
se almacenó a temperatura ambiente. Una vez abierta
la bebida se mantuvo en refrigeración (4-6 °C). A
partir de la formulación y proceso de elaboración
inicial de la bebida, se realizaron pruebas
preliminares de nivel de agrado con 10
consumidores, quienes evaluaron y proporcionaron

Artículo Original

comentarios en la papeleta de respuesta
correspondiente sobre la bebida de cada formulación.
Con estos resultados preliminares se fue modificando
la formulación y el proceso de elaboración de la
bebida nutritiva, se realizaron un total de 22
formulaciones efectuando diferentes combinaciones
de los ingredientes y modificando el proceso de
elaboración. La selección de la formulación y
proceso de elaboración final se consideró cuando las
pruebas sensoriales preliminares mostraron el mayor
grado de aceptación, lo cual se validó posteriormente
con una prueba de consumidor.
Análisis fisicoquímico de harina de semilla de ramón
y la bebida final
Se realizó un análisis proximal de la bebida obtenida
a partir de la formulación y proceso de elaboración
final (formulación 22) que incluyó: contenido de
humedad (AOAC 935.29), cenizas (AOAC 945.46),
proteína (AOAC 984.13), grasa (AOAC 920.39) y
carbohidratos totales por el método de diferencia
(AOAC, 2000). Además, se realizó la determinación
de fibra cruda por una digestión ácido-alcalina
(NMX-F-090-S-1978) (SSA, 1979), actividad de
agua (AquaLab®, Serie 3), pH por método
potenciométrico (NMX-F-317-S-1978) (SSA, 1978),
y contenido de sodio por el método de Volhard
(NMX-F-360-S-1981) (SSA, 1981). La estimación
de fibra dietética se obtuvo multiplicando el
porcentaje de fibra cruda, determinado en este
estudio, por 3.81. Este valor se calculó mediante la
relación del porcentaje de fibra dietética reportado
para la harina de semilla de ramón por LarquéSaavedra (2014a) entre el porcentaje de fibra cruda
obtenido por Arévalo y Bressani (2013).
Calidad microbiológica de la bebida final
Se realizó el recuento total de mesofílicos aerobios,
coliformes totales y hongos y levaduras por el
método de cuenta directa en placa, utilizando placas
3M® Petrifilm y de acuerdo con el método
especificado por el fabricante (México 3M, 2017).
Prueba de consumidor
La prueba se realizó en 142 consumidores jóvenes
universitarios (21.5 ± 5.3 años). Para la prueba se
presentó a cada consumidor 10 mL de la bebida
contenidos en vasos plásticos (1 oz), identificados
con números aleatorios de tres dígitos y de manera
monádica. La bebida se sirvió a temperatura
ambiente y al consumidor se le presentó una escala

Revista Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 3 julio -septiembre, 2019

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�Brosimum alicastrum, ramón, bebida nutritiva,
alimentación especial.

hedónica con nueve categorías desde “Me gusta
muchísimo” hasta me “Me disgusta muchísimo”.
Antes de probar la bebida, se les solicitó a los
participantes enjaguarse la boca con agua purificada
y posteriormente registrar en la escala hedónica el
nivel en que les agrado el producto (Lawless &amp;
Heymann, 2010).
Respuesta glicémica
Para la prueba de respuesta glicémica se siguió la
metodología propuesta por Arévalo y Bressani
(2013) con modificaciones. Para lo cual en la prueba
participaron 12 jóvenes universitarios cuyos criterios
de selección fueron no tener ningún padecimiento
crónico, no estar bajo tratamiento farmacológico y
que firmaran un consentimiento informado. El
ensayo se realizó en dos sesiones, con tres días de
diferencia, con el mismo grupo de participantes y un
ayuno previo a las pruebas de 8 h. Se elaboraron dos
preparaciones de la bebida formulada, una sin harina
de semilla de ramón (bebida control, BC) y otra con
harina de semilla de ramón (bebida tratamiento, BR)
y posteriormente se adicionaron 190 g de glucosa
(70%, Deiman®) en 250 ml de cada bebida para
obtener una concentración de glucosa de 0.3 g/ml.

Artículo Original

prueba de tolerancia a la glucosa se analizaron
mediante la prueba t-Student. Todas las pruebas se
realizaron utilizando el programa XLSTAT, versión
2015 (Addinsoft, París, Francia). En todos los casos
se consideró una significancia a p&lt;0.05.
Resultados y Discusión
Formulación y elaboración de la bebida
Los resultados de las pruebas preliminares de nivel
de agrado de las formulaciones previas que
permitieron seleccionar la formulación y el proceso
de elaboración final de la bebida se muestran en el
Tabla I. La formulación 22 (formulación final)
presentó las mejores características, y las materias
primas utilizadas en su elaboración fueron: harina de
semilla de Brosimum alicastrum Sw., cocoa en
polvo, extracto de vainilla, edulcorante no calórico
(sucralosa), leche descremada y deslactosada, agua y
sabor café capuchino (solicitud de patente
MX/a/2019/000622), que por su naturaleza la hacen
una bebida libre de lactosa, gluten y cafeína (˂1
mg/100mL).
Tabla I. Principales observaciones y tipo de modificación realizadas en las diferentes
formulaciones de la bebida nutritiva.

En cada prueba se recolectó al inicio una muestra de
sangre por punción venosa. Posteriormente, los
participantes ingirieron 125 mL de la bebida (BC en
la primera sesión y BR en la segunda sesión) y 5 min
después los 125 mL restantes. En ambas sesiones, se
recolectaron muestras de sangre de los participantes
a los 30, 60 y 120 min después del consumo total de
la bebida. La concentración de glucosa sérica se
determinó por el método enzimático-colorimétrico
(COBAS®, mod. Integra Plus 400) (Davidsohn &amp;
Bernard, 1983). Todos los procedimientos fueron
aprobados por el Comité de Bioética de la
Universidad Autónoma de Ciudad Juárez y los
participantes firmaron un consentimiento informado.
Análisis de datos
Los datos provenientes del análisis fisicoquímico se
presentan como la media de tres réplicas con
desviación estándar, considerando un coeficiente de
variación menor al 5%. Con los datos del análisis
proximal se calculó la etiqueta nutrimental del
producto y se comparó con productos comerciales
similares. Los datos provenientes de la prueba de
nivel de agrado se analizaron usando chi cuadrada y
ANOVA de una vía. Los datos provenientes de la

El proceso de elaboración de la bebida inicial se fue
ajustando a través de las diferentes formulaciones y
de acuerdo con el comportamiento de la materia
prima, (Figura 1) (solicitud de patente
MX/a/2019/000622), indicando los puntos críticos
de control y el cual se diseñó considerando etapas de
bajo costo para ser implementado con facilidad.
En el proceso se identifican algunos puntos
importantes como el primer tratamiento térmico (70

Revista Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 3 julio -septiembre, 2019

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�Brosimum alicastrum, ramón, bebida nutritiva,
alimentación especial.

°C/2 min), el cual tuvo como propósito la
gelatinización del almidón contenido en la
formulación, pues los gránulos de este no son
solubles en agua fría y el calor ocasiona un
hinchamiento irreversible del gránulo (Pérez,
Baldwin, &amp; Gallant, 2009). Posteriormente, en los
puntos críticos de control destacan: un segundo
tratamiento térmico (83 °C/1 min), homogenizado (1
min) y envasado. El objetivo del segundo tratamiento
térmico fue eliminar microorganismos patógenos
que pueden causar daño a la salud de los
consumidores,
así
como
microorganismos
deteriorativos o que puedan reducir la vida de
anaquel del producto. El tipo de tratamiento
empleado para esta bebida, fue tipo una
ultrapasteurización a alta temperatura (83°C) y de
tiempo corto (1 min), la cual elimina los
microorganismos que están presentes en ella, y por el
tiempo de exposición garantiza no afectar los
componentes químicos de la misma (Bedolla et al.,
2004). El segundo homogenizado permitió romper
los gránulos de almidón hinchados por el primer
tratamiento térmico y obtener una bebida homogénea
de mayor fluidez o consistencia líquida, finalmente
el envasado en caliente permitió mantener la
inocuidad del producto.

Figura 1. Proceso final para elaboración de la bebida
adicionada con harina de semilla de ramón†. *Puntos
Críticos de Control. †Solicitud de patente
MX/a/2019/000622.
Composición y aporte nutrimental de la bebida
El análisis fisicoquímico de la harina de semilla de
ramón y la bebida se presenta en la Tabla II.

Artículo Original

Tabla II. Análisis fisicoquímico para harina y bebida elaborada a partir de la semilla
de ramón.
Harina de semilla de
Bebida con harina de semilla
Brosimum alicastrum Sw. de Brosimum alicastrum Sw.
Humedad (%)
9.2 ± 0.2
88.3 ± 0.0
Proteína (%)
11.1 ± 0.3
2.4 ± 0.1
Grasa (%)
0.7 ± 0.0
0.6 ± 0.1
Cenizas (%)
3.4 ± 0.1
0.6 ± 0.0
Carbohidratos totales (%)
75.6 ± 0.4
8.5 ± 0.1
Fibra cruda (%)
4.0 ± 0.1
0.2 ± 0.0
Fibra dietaría (%) **
15.3
0.7
pH
5.7 ± 0.0
6.5 ± 0.6
Aa
0.53 ± 0.0
0.99 ± 0.0
Sodio (mg/100g)
18.8 ± 0.0
*DE=0.0 significa DE˂0.1 **Estimación de fibra dietética para la harina de semilla de B.
alicastrum Sw. y para la bebida.

La harina de semilla de ramón mostró un alto
contenido de proteína, fibra dietética y minerales, así
como un bajo contenido de grasa, un pH ligeramente
ácido y una actividad de agua intermedia (zona II).
Por su parte la bebida formulada destacó, dentro de
sus componentes, en proteína y carbohidratos
particularmente complejos, con un pH ligeramente
ácido y una actividad de agua en zona III. El
contenido de proteína de la bebida es una mezcla de
proteínas de origen animal proporcionadas por la
leche (59%) y vegetales proporcionadas por la harina
de semilla de ramón (41%). De acuerdo con un
estudio anterior, la harina de semilla de ramón
proporciona nueve aminoácidos esenciales (Carter,
2015) en mayor cantidad comparado con la leche de
vaca (USDA, 2017), lo que la hace una proteína
completa. Además, se ha reportado que esta harina
proporciona un importante contenido de minerales
entre los que destacan cobre (0.4 mg/100 g), hierro
(1.6 mg/100 g), magnesio (53.2 mg/100 g),
manganeso (0.7 mg/100 g), fósforo (130.8 mg/100
g), potasio (431.4 mg/100 g), selenio (31.2 mg/100
g) y zinc (1.0 mg/100 g) en mayor contenido
comparada con la leche de vaca. En vitaminas
sobresale su aporte en riboflavina (2.5 mg/100 g),
ácido pantoténico (0.8 mg/100 g), niacina (1.5
mg/100 g) y timina (0.2 mg/100 g) (USDA, 2017;
Carter, 2015). Dicha composición hace de esta harina
una materia prima de interés para incrementar la
riqueza nutrimental de la bebida. La harina de semilla
de ramón proporciona un bajo contenido de grasa,
conformada por ácido linoleico (55.1%) y linolénico
(9.9%) (Tokpunar, 2010), principalmente, mismos
que son ácidos grasos esenciales (Omega 6 y 3,
respectivamente)
asociados
con
la
salud
cardiovascular (Connor, 2000).
De acuerdo con su aporte nutrimental, la bebida
formulada en este estudio (“bebida de ramón”),
contribuye con el 9% de proteína (6.8 g) de la ingesta
diaria recomendada (IDR, basada en una dieta de

Revista Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 3 julio -septiembre, 2019

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�Brosimum alicastrum, ramón, bebida nutritiva,
alimentación especial.

2000 kcal), el 0.3 % de grasas (0.2 g), el 8 % de
carbohidratos (24 g, de los cuales 8.7 g son azúcares),
el 8% de fibra dietética (2.0 g), el 3% de sodio (63.5
mg) y un aporte energético de 125 kcal, todo en una
porción sugerida de 281 mL. La bebida de ramón
aporta menos energía que la leche entera (175 kcal/
281 mL), que un jugo de fruta comercial (132
kcal/281 mL) y similar a una bebida de soya (118
kcal/ 281 mL). La bebida de ramón tiene un
importante aporte de proteína en comparación con
otras bebidas como la de coco (0 g/281 mL),
almendra (3.6 g/ 281 mL) y similar a una bebida de
soya sabor chocolate (6.4 g/281 mL) (USDA, 2017).
El contenido proteico de la bebida de ramón (14.5 g/
L) fue ligeramente menor al de un producto lácteo
combinado (15.0 g/ L), lo cual la clasifica como una
bebida (NOM-183-SCFI-2012) (SE, 2012). Por otra
parte, la bebida de ramón tiene un bajo aporte de
grasa en comparación con la leche entera (9.3 g/281
mL), bebidas de coco (5.3 g/281 mL), almendra (2.3
g/281 mL) y de soya (4.7 g/281 mL). La bebida de
ramón no contiene lactosa y su contenido de
azúcares, principalmente provenientes de la leche
deslactosada (77 %), es similar a una bebida de coco
(8.2 g/281 mL) y menor a la leche entera (12.8 g/281
mL), una bebida de soya sabor chocolate (22.1 g/281
mL), un jugo de fruta comercial (30.9 g/281 mL) o
de un refresco (29.7 g/281 mL). En fibra dietética, la
bebida de ramón aporta dos veces más que bebidas
como la de coco (1 g/281 mL), almendra (1 g/281
mL) o un jugo comercial (0.8 g/281 mL) y una
propiedad nutrimental con respecto a la leche entera
que no aporta este nutrimento. Finalmente, en sodio
la bebida de ramón aporta menor cantidad en
comparación con la leche entera (140.5 mg/281 mL),
que una bebida de soya (92.5 mg/281 mL) y una de
almendra (211 mg/281 mL) (USDA, 2017). Esta
información permite considerar a la bebida de ramón
como un alimento que aporta calidad y cantidad de
proteína y fibra dietética en referencia a bebidas
similares; tiene un limitado aporte de lípidos,
azúcares y sodio en relación a un alimento completo
como la leche entera, o de otros alimentos como
jugos comerciales o refrescos; no contiene lactosa,
gluten o cafeína en su formulación, lo que la hace una
bebida óptima para el desayuno y merienda de
jóvenes adultos intolerantes a la lactosa, celíacos o
con sensibilidad a la cafeína.

Artículo Original

Calidad microbiológica de la bebida
El resultado de las pruebas microbiológicas mostró &lt;
10 UFC/ mL para coliformes totales, negativo para
mesofílicos aerobios y hongos y levaduras. El control
en el proceso de elaboración de la bebida de ramón
indicó una calidad microbiológica adecuada,
haciendo de este producto, un alimento apto para
consumo humano (NOM-184-SSA1-2002) (SS,
2002). Resultados similares se obtuvieron en una
bebida elaborada a base de arroz y plasma bovino y
porcino, con tratamientos térmicos similares a los
establecidos en el proceso de elaboración de la
bebida de este estudio y que también fueron
determinantes para garantizar la inocuidad en el caso
de la bebida de arroz (Tirado, Montero, &amp; Acevedo,
2015). El manejo de puntos críticos de control y su
envasado en caliente permitió conservar la bebida a
temperatura ambiente, lo cual proporciona un fácil
manejo y menor costo de almacenamiento del
producto. Una vez abierta la bebida se recomienda su
almacenamiento en refrigeración (4-6 C). No
obstante, más estudios sobre estabilidad y vida de
anaquel del producto son necesarios para determinar
su fecha de caducidad.
Aceptación de la bebida
Para evaluar la aceptación de la bebida de ramón, se
agruparon las respuestas de la escala hedónica en tres
áreas: agrado, neutral y desagrado (Figura 2A). Los
resultados indicaron que la bebida fue del agrado del
consumidor (75%), el desagrado y neutro no
presentaron diferencia significativa entre sí (χ
2=165.8, p&lt;0.01). El consumidor ubicó la bebida en
la categoría “Me gusta” y el nivel de desagrado,
significativamente menor, se ubicó entre “Me
disgusta” y “Me disgusta ligeramente” (Figura 2B) F
(1,128) =299.1, p&lt;0.01. En función del perfil de
macronutrientes y sus características de estar libre de
lactosa, gluten y cafeína, la bebida formulada podría
considerarse un candidato viable para probar su
funcionalidad
en
diferentes
grupos
con
requerimientos dietarios especiales. Sin embargo, la
aceptación del alimento por parte del consumidor es
un factor fundamental para que se dé la elección y
consumo de este producto sobre otros alimentos que
están en el mercado (Suri et al., 2019). Actualmente
existen alimentos que se denominan funcionales en
el mercado, pero que no son del agrado del
consumidor, lo que constituye un fracaso a las
propiedades del alimento frente al rechazo del
consumidor. Particularmente la FAO recomienda

Revista Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 3 julio -septiembre, 2019

6

�Brosimum alicastrum, ramón, bebida nutritiva,
alimentación especial.

considerar alimentos integrados en la cultura de los
individuos, con un apropiado aporte de nutrimentos
por grupo de edad, enfocados a necesidades
especiales y que sean de la preferencia de los
individuos (Sundaram, Rawal, &amp; Clarck, 2015).

Artículo Original

En los diferentes tiempos de respuesta no se presentó
diferencia entre BC y BR, sin embargo, se observó
que la respuesta del grupo BR disminuyó ligeramente
en 5.9 % a los 60 min y a 3.7% a los 120 min en
comparación con la BC.

Figura 2. Aceptación de la bebida adicionada con harina de semilla de
Brosimum alicastrum Sw. A. Frecuencia y porcentaje, B. Valores medios ± DE.
Letras diferentes indican diferencia significativa a p˂0.05.

Figura 3. Curva de respuesta glicémica a la bebida adicionada con harina de
semilla de Brosimum alicastrum Sw. Valores medios ± DE. BC -bebida control,
BR -bebida con harina de semilla de ramón. *Diferencia significativa a p&lt;0.05.

Respuesta glicémica
Los resultados de la prueba se presentan en la Figura
3. No se encontró diferencia significativa entre BC y
BR en la glicemia de los participantes a diferentes
tiempos, excepto en la inicial (t-0) donde los
participantes con la BC tuvieron una glicemia basal
ligeramente superior a la respuesta con la BR (t=2.7,
p=0.01), lo cual puede deberse a la dieta de los
participantes un día antes de la prueba, a quienes se
les solicitó mantener una dieta baja en carbohidratos,
más no se les proporcionó una dieta que les aportará
la misma cantidad de calorías y de carbohidratos lo
que es un factor predisponente que puede alterar la
glicemia basal (Parada &amp; Rozowski, 2008). Los
resultados indicaron que la bebida con harina de
semilla de ramón (BR) no alteró la respuesta
glicémica de los participantes, considerando los
criterios diagnósticos de la Asociación Americana de
Diabetes (ADA, por sus siglas en inglés) y su
condición de normoglicemia a los 120 min (ADA,
2018), de la misma forma que la bebida control (BC).

Solamente se encontró un estudio que reporta un
efecto hipoglucemiante en una bebida con harina de
semilla de ramón, mostrando un decremento de la
respuesta glicémica de 18.3%.Esta diferencia puede
relacionarse con el contenido de harina de semilla de
ramón en una bebida tipo atole, la cual contenía 70.0
g de harina de semilla de ramón (23.3%) en 300 mL
de agua (Arévalo &amp; Bressani, 2013), lo cual fue 5
veces más que la cantidad de harina de semilla de
ramón proporcionada en la bebida de este estudio
(14.0 g/250 mL). De acuerdo con Arévalo y Bressani,
este efecto glicémico se atribuye a tres factores: uno
el contenido de fibra dietética, el bajo índice
glicémico de la bebida tipo atole (&lt; 55%) y al bajo
contenido de lípidos que presenta la harina de semilla
de Brosimum alicastrum Sw. Considerando
particularmente la fibra dietética, la diferencia de
fibra (1.8 g/ 250 mL) es 5 veces menos en la bebida
de ramón del presente estudio en comparación con la
bebida tipo atole (9 g/250 mL) (Arévalo &amp; Bressani,
2013), esto podría explicar la diferencia en la
respuesta glicémica entre ambos estudios. No
obstante, el aumento de harina de semilla de ramón
provoca alta viscosidad en la bebida, propiedad que
no fue del agrado del consumidor cuando se probó la
formulación inicial con harina de semilla ramón en
10.3%. Esto confirma una vez más la importancia de
considerar las propiedades organolépticas de los
alimentos en paralelo a su funcionalidad.

Revista Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 3 julio -septiembre, 2019

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�Brosimum alicastrum, ramón, bebida nutritiva,
alimentación especial.

Por otra parte, el consumo de dietas especiales
generalmente está relacionado para el tratamiento de
enfermedades como alergias alimentarias, diabetes,
intolerancia a la lactosa, enfermedad celíaca, entre
otras. Sin embargo, también hay dietas especiales
debido al estilo de vida, para bajar de peso,
deportivas o culturales. Las dietas especiales han
mostrado una tendencia creciente en los últimos
años, siendo las dietas más frecuentes entre jóvenes:
las vegetarianas y por intolerancia a la lactosa. No
obstante, la dieta libre de gluten, para tratar la
enfermedad celíaca, representa en un hoy en día un
próspero mercado en el campo de los alimentos y las
bebidas (Miranda, Lasa, Bustamante, Churruca, &amp;
Simon, 2014). Este tipo de dieta selecciona alimentos
que no solamente estén libres de gluten, sino que
sean nutricionalmente adecuados. Diferentes
cereales, granos, semillas legumbres y nueces
pueden reemplazar al gluten (el amaranto, la quinoa,
el mijo, el sorgo, el lino y los garbanzos); todos ellos
pueden mejorar el sabor y calidad nutricional de la
dieta, sin embargo, se usan con poca frecuencia,
debido en parte al costo y su disponibilidad
(Bascuñán, Vespa, &amp; Araya, 2017). En este sentido,
la bebida adicionada con harina de semilla de
Brosimum aliscatrum Sw. constituye una alternativa
para una dieta libre de gluten, ya que utiliza una
semilla rica en nutrientes y con poco uso en la
actualidad. Los productos elaborados con esta
semilla pueden beneficiarse por su aporte en macro y
micronutrientes, a diferencia de los productos sin
gluten, que actualmente se caracterizan por utilizar
pocos ingredientes y no están fortificados como los
equivalentes que contienen trigo. Algunas propuestas
de alimentos procesados a partir de amaranto, quinua
y trigo sarraceno han mostrado niveles más altos de
proteínas, grasa, fibra y minerales en comparación
con productos basados en granos tradicionales como
el arroz y el maíz (Bascuñán et al., 2017). En este
estudio, la harina de semilla de ramón representó una
fuente de nutrientes para diseñar una bebida nutritiva
que puede incorporarse a este tipo de régimen
dietético y al estar libre de lactosa, puede ser una
alternativa ante la creciente demanda de mercado por
intolerancia a este azúcar. Por ejemplo, el consumo
de bebidas basadas en plantas se ha incrementado
(19%), estas bebidas principalmente son elaboradas
a partir de soya, arroz, coco, avena o quinua, las
cuales son nutrimentalmente más pobres que la leche
de vaca, particularmente con menor contenido de
proteína (excepto la de soya) o con pobre calidad

Artículo Original

proteica (PDCAAS), como es el caso de la bebida de
almendra. El bajo contenido de aminoácidos
esenciales en bebidas como la de coco, arroz, quinua,
almendra o avena (aminoácidos sulfurados) (Sousa
&amp; Kopf-Bolanz, 2017) es particularmente importante
a considerar, si se desea tener una dieta balanceada.
En contraparte, la harina de semilla de ramón
proporciona
nueve
aminoácidos
esenciales
(histidina, isoleucina, lisina, metionina, fenilalanina,
treonina, triptófano y valina (Carter, 2015), además
de fibra y calcio (Larqué-Saavedra, 2014a), que no
contienen algunas bebidas elaboradas a partir de
plantas o son muy pobres en estos nutrientes, por lo
que deben ser fortificadas (Sousa &amp; Kopf-Bolanz,
2017). Finalmente, la bebida de ramón tiene un sabor
a café capuchino y su consistencia y aspecto son
similares a este producto, con la diferencia de que no
contiene cafeína como otras bebidas (café, té,
refresco o bebidas energizantes) consumidas
comúnmente en la dieta. Esto representa una ventaja
para aquellos individuos con sensibilidad a la cafeína
o bien que su consumo en exceso (&gt;400 mg/día)
provoca efectos adversos como ansiedad, depresión,
dificultad para dormir, temblores, náuseas, entre
otros) (Wolde, 2014). Actualmente las directrices
dietéticas basadas en alimentos (FBDG, por sus
siglas en inglés) proporcionan una visión
desfavorable de las bebidas con cafeína,
especialmente por sus propiedades diuréticas,
psicoestimulantes e inhibidora de nutrientes (Reyes
&amp; Cornelis, 2018), lo que hace de la bebida de ramón
un alimento que puede ser incluido en la dieta
habitual. La semilla de ramón representa una
alternativa en el diseño de nuevos alimentos en
contraste con otros granos o semillas de uso
convencional.
Conclusiones
La bebida adicionada con harina de semilla de
Brosimum alicastrum Sw. (ramón), formulada en el
presente estudio, fue sensorialmente aceptada por el
consumidor, con un aporte nutrimental de interés,
particularmente en su contenido de proteína, fibra
dietética, libre de gluten, lactosa y cafeína,
comparativamente con bebidas de este tipo, y su
consumo mostró una respuesta glicémica
posprandial normal. Por lo anterior, este tipo de
bebida puede considerarse como una propuesta
atractiva de consumo regular entre la población y
particularmente una alternativa para jóvenes adultos

Revista Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 3 julio -septiembre, 2019

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�Brosimum alicastrum, ramón, bebida nutritiva,
alimentación especial.

Artículo Original

con requerimientos especiales de alimentación por
intolerancia a la lactosa, gluten o cafeína.

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Agradecimientos
Los autores agradecen al Centro de Investigación
Científica de Yucatán (CICY) por la donación de la
harina de semilla de Brosimum alicastrum Sw. para
realizar este estudio.

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E

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Revista Salud Pública y Nutrición

EVALUACIÓN DEL CONOCIMIENTO DEL MÉTODO DE CONTEO DE
CARBOHIDRATOS Y ESTADO NUTRICIO EN ADOLESCENTES CON DIABETES TIPO
1 QUE ACUDEN AL “CAMPO AMIGO” DE LA ASOCIACIÓN MEXICANA DE
DIABETES, NUEVO LEÓN A.C. 2016-2017.
EVALUATION OF KNOWLEDGE OF THE CARBOHYDRATE COUNTING METHOD AND NUTRITIONAL
CONDITION IN ADOLESCENTS WITH TYPE 1 DIABETES WHO ATTEND THE “CAMPO AMIGO” OF THE
MEXICAN ASSOCIATION OF DIABETES, NUEVO LEÓN A.C. 2016-2017.
Brito-Álvarez Marisol1, Hernández-Arizpe Leticia María1,2, Martínez-González Gustavo Israel1.
1 Facultad de Salud Pública y Nutrición, Universidad Autónoma de Nuevo León. 2 Asociación
Mexicana de Diabetes en Nuevo León A.C. México.
Citation: Brito Álvarez M., Hernández Arizpe L.M., Martínez González G. I.
(2019) Evaluación del conocimiento del método de conteo de carbohidratos
y estado nutricio en adolescentes con diabetes mellitus tipo 1 que acuden al
“Campo Amigo” de la Asociación Mexicana de Diabetes, Nuevo León A.C.
2016-2017. Revista Salud Pública y Nutrición, 18 (3), 11-20.
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo
León, Facultad de Salud Pública y Nutrición, Monterrey Nuevo León, México.
Copyright: ©2019 Brito Álvarez M. et al. This is an open-access article
distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BY
4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any
medium, provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests
exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn18.3-2
Recibido: 19 de febrero 2019;
Aceptado: 21 de junio 2019
Email: mari_solbrito123@hotmail.com

�Conteo de carbohidratos, diabetes tipo 1, adolescentes.

Artículo Original

EVALUACIÓN DEL CONOCIMIENTO DEL MÉTODO DE CONTEO DE CARBOHIDRATOS Y
ESTADO NUTRICIO EN ADOLESCENTES CON DIABETES TIPO 1 QUE ACUDEN AL “CAMPO
AMIGO” DE LA ASOCIACIÓN MEXICANA DE DIABETES, NUEVO LEÓN A.C. 2016-2017.
Brito-Álvarez Marisol1, Hernández-Arizpe Leticia María1,2, Martínez-González Gustavo Israel1.
1 Facultad de Salud Pública y Nutrición, Universidad Autónoma de Nuevo León. 2 Asociación mexicana de Diabetes en
Nuevo León A.C. México.

RESUMEN
Introducción. El conteo de carbohidratos (CC) es una herramienta que consiste en cuantificar los carbohidratos de los
alimentos para estimar unidades de insulina a aplicar y mejorar niveles glicémicos. Objetivo: Evaluar y comparar el
conocimiento del método de conteo de carbohidratos en el “Campo Amigo” 2017, generado durante el Campo Amigo 2016
de la Asociación Mexicana de Diabetes en Nuevo León A.C., en adolescentes con Diabetes Tipo 1. Material y Método: Estudio
mixto, longitudinal, correlacional y descriptivo, con 24 adolescentes entre 13-18 años con DT1. Se evaluó aplicación del
método de CC mediante encuesta; analizando peso, talla, IMC, HbA1c y glucosa. Se realizaron tablas de frecuencia con dos
variables (Comparativo Anual) confrontada con resto de variables, con 95% de confiabilidad. Resultados y Discusión: El
conocimiento del método de CC fue igual en 2016 vs 2017 con una media de 71.04%; siendo mayor en niveles adecuados de
glucosa (76.26%), estado nutricio normal (83%) y la HbA1c presentando fuera del rango (85%). Los adolescentes aplicaron la
técnica, pero reportaron desconocerla. Conclusiones: El método de CC es una herramienta útil, pero requiere continua
educación; a mayor conocimiento del método, adecuados parámetros de control.
Palabras Clave: Conteo de carbohidratos, diabetes tipo 1, adolescentes.

ABSTRACT
Introduction: Carbohydrate counting is a primary tool in which the amount of carbohydrates in food are count to estimate
the amount of insulin that the patients need to apply themselves to have a better control over their glycemia. Objective:
Evaluate to compare the knowledge in carbohydrate counting in “Campo Amigo 2017” generated during “Campo Amigo 2016”
of “Asociación Mexicana de Diabetes en Nuevo León A.C.” in teenagers with Type 1 Diabetes. Material and method: A mixed,
longitudinal, correlational and descriptive study with 24 teenagers, among 13 to 18 years old with DT1. The application on CC
method was evaluated through a survey; analyzing weight, height, BMI, glycosylated hemoglobin and serum glucose.
Frequency tables were created with two variables (Annual comparative) compared with other variables, with 95% reliability.
Results and Discussion: Knowledge of the CC method was the same in 2016 vs 2017 with a mean of 71.04%, being high in
adequate levels of glucose (76.26%) normal nutritional status (83%) and HbA1c out of range (85%). The teenagers applied the
technique but reported not knowing it. Conclusions: The CC method is a useful tool but requires continuous education; A
greater knowledge of the method of CC suitable control parameters.
Key words: Carbohydrate counting, diabetes type 1, teenagers.

Revista Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 3 julio -septiembre, 2019

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�Conteo de carbohidratos, diabetes tipo 1, adolescentes.

Introducción
La diabetes es una afección crónica que se produce
cuando se mantienen niveles elevados de glucosa en
sangre, debido a que el organismo deja de producir,
disminuye la cantidad de insulina que debe producir
o no logra utilizar dicha hormona de manera eficaz
(Han Cho et al., 2017).
La diabetes tipo 1 (DT1) es causada por reacción
autoinmune, en la que el sistema de defensa ataca a
las células β del páncreas encargadas de la
producción de insulina, dando como resultado baja o
ninguna producción de insulina, las personas con este
padecimiento necesitan de insulina todos los días
para controlar los niveles de glucosa en sangre; este
padecimiento aparece con mayor frecuencia en niños
y adolescentes, estas personas necesitan inyecciones
diarias de insulina a fin de mantener niveles de
glucosa en intervalos normales (Han Cho et al.,
2017).
La incidencia de diabetes tipo 1 en México y en el
mundo se encuentra en constante aumento; se calcula
que más de 96,000 niños y adolescentes menores de
15 años son diagnosticados con DT1 anualmente y la
cifra supera los 132,600 cuando se amplía el rango
de edad hasta los 20 años, siendo más frecuentes el
número de casos en América del norte y el caribe
(Han Cho et al., 2017).
Un estudio realizado por el Instituto Mexicano del
Seguro Social (IMSS) reportó el aumento del número
de nuevos casos de DT1 en población pediátrica
durante el 2000-2010, incrementando el número de
3.4 a 6.7 por cada 100,000 asegurados menor o igual
a 19 años, en el 2000 se reportaron 367 nuevos casos,
en 2006 se reportaron 1,029 nuevos casos (8.8
nuevos casos por cada 100,000 asegurados),
descendió en 2007 a 2008 (5.2 y 4.5
respectivamente) y volvió a aumentar en 2010 con
698 nuevos casos registrados, siendo más alta la
incidencia en las edades de 10 a 14 años de edad
(Gómez-Díaz et al., 2012).
La Asociación Mexicana de Diabetes en Nuevo León
A.C. es una organización civil sin fines lucrativos
que fue fundada en 1979 con el objetivo de ayudar a
las personas que viven con diabetes y a sus
familiares; su objetivo es ayudar a alcanzar la calidad
de vida de las personas mediante la supervisión
médica, educando a los pacientes, así como la

Artículo Original

difusión de nuevos tratamientos y medicinas para
controlar la patología (Asociación Mexicana de
Diabetes en Nuevo León, s.f.).
El Campo Amigo es una iniciativa dirigida a niños y
adolescentes que viven con DT1, este campamento
se realiza desde el año 1982, para educar a niños,
jóvenes y padres de familia con hijos que viven con
DT1, está encabezado por la Asociación Mexicana
de Diabetes en Nuevo León A.C.; promoviendo 3
pilares del autocuidado que son: alimentación
saludable, ejercicio físico y adherencia al tratamiento
terapéutico, esta iniciativa ha logrado generar un
impacto en más de 15 mil beneficiarios desde su
creación (Asociación Mexicana de Diabetes en
Nuevo León, s.f.a).
El conteo de carbohidratos es una herramienta de
planificación de las comidas para las personas con
diabetes, este consiste en llevar un registro de la
cantidad de carbohidratos que contienen los
alimentos que se van a consumir (National Institute
of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases,
2015).
Frederick M. Allen en 1912, introdujo por primera
vez el método de (CC), herramienta que consiste en
realizar un registro de la cantidad de carbohidratos
que contienen los alimentos que se consumen durante
el día, los horarios, tiempos de comidas, cantidad de
alimentos y contenido de carbohidratos para obtener
un mejor control de su glicemia con la aplicación
correcta de las dosis de insulina (Dalsgaard et al.,
2014).
El método de CC fue una de las estrategias
recomendadas por la Diabetes Control and
Complications Trial (DCCT) a mediados de los años
20’s. En 1994 la American Diabetes Asociation
(ADA) recomendó la técnica del CC con el propósito
de optimizar el control de la glucosa (Yam, Candila,
y Chuc, 2012).
Cuando el adolescente subestima la cantidad de
carbohidratos a consumir los niveles de glucosa se
eleven constantemente generando un aumento de la
HbA1c, lo que conlleva a riesgo de complicaciones.
Organizaciones como la National Institute of
Diabetes and Digestive and Kidney Diseases (NIH),
así como la American Diabetes Association (ADA)
han demostrado que el método de conteo de

Revista Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 3 julio -septiembre, 2019

12

�Conteo de carbohidratos, diabetes tipo 1, adolescentes.

carbohidratos es una herramienta útil y recomendada
que ayuda a regular los niveles de glucosa en sangre;
lo que permite que las personas que viven con DT1
desde los niños y adolescentes tengan autocontrol de
sí mismo, de la ingesta de los alimentos, así como de
las unidades a inyectar, este autocontrol genera una
autonomía en el control de este padecimiento, por
ello la importancia de buscar el apego a las
herramientas y mejorar el conocimiento (National
Institute of Diabetes and Digestive and Kidney
Diseases, 2015) (American Diabetes Association,
2015).
La adolescencia se define como el periodo de vida
entre los 11 y 21 años, donde se desarrollan cambios
psicológicos, físicos y hormonales que complicación
el control de este padecimiento, es probable
encontrar diferencias en crecimiento y desarrollo
entre jóvenes con eficaz y con pobre control
glucémico, en especial en la etapa prepuberal y en la
pubertad, la diabetes puede afectar desde la salud
buco dental de niños y adolescentes por ello es
importante el adecuado control de la glucosa en
sangre para evitar complicaciones de la enfermedad
(Brown J., 2014).
El sobrepeso se ha observado con mayor prevalencia
en la población con diabetes tipo 1 durante la infancia
y la pubertad, el tratamiento con insulina parece ser
uno de los implicados, especialmente en el sexo
femenino. El riesgo de incrementar el peso en los
pacientes con diabetes es el aumento de las
complicaciones
crónicas
como
nefropatías,
retinopatías, enfermedades cardiovasculares e infarto
cerebral (Velasco Manrique et al., 2014).
El deterioro del control metabólico en los
adolescentes con DT1 no solo se debe a factores
conductuales y psicosociales característicos de la
etapa, si no también es debido a que la hormona de
crecimiento reduce la sensibilidad puberal a la
insulina. Los requerimientos de insulina aumentan
entre el 30 y el 50% en esta etapa por el aumento de
la insensibilidad a la insulina (Rotemberg Dr. E. y
Smaisik Dra. K., 2010).
La DT1 afecta el crecimiento y la remodelación ósea
en niños y jóvenes mal controlados, los pacientes
bien controlados tratados con insulina tienen una tasa
de formación normal de hueso. Las niñas con
diagnostico prepuberal sin adecuado tratamiento,
tienen reducción de crecimiento en altura y tendencia

Artículo Original

a sobrepeso a partir del inicio de la pubertad, sin
embargo, es menor el crecimiento en los varones
(Rotemberg Dr. E. y Smaisik Dra. K., 2010).
Un desbalance entre la ingesta de los alimentos y el
gasto de los mismos genera un desequilibrio en el
estado nutricional de las personas, por ello se
evaluará en estado nutricional de los adolescentes
con diabetes tipo 1.
El objetivo de esta investigación fue evaluar y
comparar el conocimiento del método de conteo de
carbohidratos en el “Campo Amigo” 2017, generado
durante el “Campo Amigo 2016” de la Asociación
Mexicana de Diabetes en Nuevo León A.C., en
adolescentes con Diabetes Tipo 1; se comparara el
estado nutricional de los adolescentes, se relacionará
el conocimiento del método de conteo de
carbohidratos y los resultados de HbA1c, glucosa y
estado nutricional, así como se identificaran las
razones por las que los adolescentes utilizan o no la
técnica de conteo de carbohidratos.
Material y Método
Estudió de carácter Cuantitativo-Cualitativo (mixta),
correlacional, descriptivo y longitudinal, donde se
incluyeron a 24 adolescentes de 13 a 18 años con
Diabetes tipo 1 que asistieron al “Campo Amigo” de
la Asociación Mexicana de Diabetes en Nuevo León
A.C., durante los campamentos 2016 – 2017. Los
criterios de inclusión fueron: Adolescentes con DM
1 que acudieron al “Campo amigo 2016 y 2017” de
la Asociación Mexicana de diabetes en Nuevo León
A.C., con edades ≥13 años y ≤18 años mientras los
criterios de exclusión: Adolescentes con DM 2 o que
no padezcan diabetes o que no deseen participar, &lt;13
años y &gt;18 años. Se utilizó una técnica de muestreo
simple, por conglomerado, con un 95% de índice de
confiabilidad.
Se evaluó el impacto de la orientación e inducción
del método de CC aplicación del mismo y la
percepción sobre los alimentos con carbohidratos,
mediante una encuesta, aplicada el último día del
Campo Amigo 2016 y una segunda encuesta el
primer día del Campo Amigo 2017. Los datos de
peso y talla fueron recolectados en una base de datos
en el programa Excel 2011.
Previo a la evaluación en el Campo Amigo 2016 se
dio una orientación sobre el método de CC basados
en el Sistema Mexicano de Alimentos Equivalentes,

Revista Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 3 julio -septiembre, 2019

13

�Conteo de carbohidratos, diabetes tipo 1, adolescentes.

explicando contenido de carbohidratos en una ración,
intercambios de alimentos, los grupos de alimentos
con contenido significativo de este macronutriente,
leche, pan, cereales y frutas contienen 15 g de
carbohidratos a excepción de la leche que contiene
12 g y las leguminosas que contienen 20 g totales de
los cuales 5 g son fibra. Se les brindó ejemplos de
tiempos de comida y se les enseñó a relacionar
mediante medidas caseras las equivalentes para
contabilizar los carbohidratos, para el adecuado uso
del método CC se les enseñó la relación insulina:
carbohidratos, los bolos de corrección, factor de
sensibilidad o corrección (FS o FC) (Yam et al.,
2012).
Se evaluó el impacto de la orientación al final del
campamento mediante la aplicación de la encuesta,
se tomaron en consideración alimentos que contenían
carbohidratos de manera significativa (12-15 g),
después de 1 año los participantes que regresaron al
Campo Amigo se les volvió a evaluar el
conocimiento de CC mediante una segunda encuesta.
Para evaluar el estado nutricional se utilizó el IMC
obtenido mediante peso donde se usó báscula Tanita
BC-533 para peso, para la talla se usó estadímetro
SECA (Mod. 213). El IMC se obtuvo mediante la
fórmula de Quetelec, se clasifico mediante
Desviaciones Estándar (DE indicadores de
crecimiento con puntuaciones Z de la OMS
(Velásquez G. O., 2016); donde +3 DE = Obeso, +2
DE = Sobrepeso, +1 DE = Riesgo de Sobrepeso, 0
DE = Normal, -1 DE= Normal, -2 DE = Emaciado, 3 DE = Severamente Emaciado (Velásquez G. O.,
2016) (Ladino M. L. y Velásquez G. O., 2016).
La Asociación Americana de Diabetes que marca que
los rangos adecuados de HbA1c es (7.5% entre los
13 y 19 años) (Cefalu, W., et al., 2017). A partir del
% de HbA1c control para fines de esta investigación
la HbA1c se clasificó como buen control valores de
HbA1c de 7 a 7.9% y mal control cifras fuera del
rango. Para la glucemia en ayudas los valores
normales para adolescentes son de 90-130 mg/dL, en
esta investigación el rango utilizado fue de 80 – 130
mg/dl como buen control (Cefalu, W., et al., 2017).
Los datos fueron capturados en una base de datos en
el programa IBM Statistics 24 con el que se
realizarán tablas de frecuencia de dos variables
dentro de las cuales será considerada la variable
principal (Comparativo anual) confrontada con el
resto de las variables establecidas en el instrumento

Artículo Original

de observación (Control de HbA1c, Glucosa al
despertar, Estado nutricio, Peso, índice de masa
corporal, conocimiento del método de conteo de
carbohidratos). Para algunos procedimientos
estadísticos de clasificación y manejo de base de
datos será empleado el programa Microsoft Excel
2011.
Análisis estadístico
El modelo estadístico analítico del presente estudio,
consistió en la aplicación de pruebas de bondad para
2 variables, considerando los datos presentados en el
objetivo general, el modelo corresponde a la
aplicación de prueba de bondad de ajuste o de Chi
cuadrada.
La prueba de chi cuadrada es utilizada para evaluar
hipótesis en el sentido de relación entre dos variables,
aplica para variables nominales, ordinales o en
intervalos. Su cálculo se realiza por medio de una
tabla de contingencia o tabulación cruzada para las
dos variables (Comparativo anual con Control de
HbA1c, Glucosa al despertar, Estado nutricio e
índice de masa corporal).
Fueron aplicadas pruebas de diferencia de
proporciones para dos muestras. Es una prueba
estadística para contrastar proporciones o
porcentajes y analizar si difieren significativamente
considerando los valores obtenidos en dos muestras
independientes. Dichas pruebas fueron aplicadas
para comparar el porcentaje de conocimiento de
carbohidratos 2016 y compararlo con 2017.
Consideraciones éticas y de bioseguridad: Todos los
procedimientos estarán de acuerdo con lo estipulado
en el Reglamento de la Ley General de Salud en
Materia de Investigación para la Salud. Capítulo l,
Artículo 17, Sección l, investigación riesgo mínimo,
por lo que se aplicó el consentimiento informado de
forma verbal a padres y adolescentes, explicando los
objetivos de la investigación y corroborándoles que
si algún sujeto de investigación no desea participar
puede no participar en la investigación (Diario
Oficial de la Federación, 2014).
Resultados
De los 24 participantes que acudieron al “Campo
Amigo 2016 y 2017”, el 54.2% eran de sexo
masculino (M) y un 45.8% de sexo femenino (F),
respecto a la edad, el sexo (F) en el 2017 tenían una

Revista Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 3 julio -septiembre, 2019

14

�Conteo de carbohidratos, diabetes tipo 1, adolescentes.

Artículo Original

edad promedio de 15.36±1.43 años, mientras el sexo
(M) tenían 15.2±1.2 años, presentando un tiempo
promedio de diagnóstico fue de 5.5±3.2 años.

Tabla 2. Control de HbA1c, comparativo 2016-2017
2016
Buen control

El peso promedio de la población estudiada aumentó
del año 2016 al 2017, obteniendo un promedio de
60.31±9.93 a 62.42±7.66 kg en el sexo (F), mientras
que en el sexo (M) se obtuvo un promedio de
59.52±12.91 a 63.29±26, al evaluar Índice de Masa
Corporal (IMC), se obtuvo como resultado un
aumentó no significativo de este parámetro
reportando que el IMC del sexo (F) paso de
24.27±3.72 kg/m2 a 24.76±2.73 kg/m2 y en el sexo
(M) paso de un 22.34±4.24 kg/m2 a un 22.89±9.4
kg/m2 del año 2016 al 2017 respectivamente (Tabla
1).
Tabla 1. Peso e Índice de Masa Corporal según género,
comparativo 2016-2017
Peso
Femenino
Masculino

IMC

2016

2017

2016

2017

60.31±9.93

62.42±7.66

24.27±3.72

24.76±2.73

59.52±12.91 63.29±26.41 22.34±4.24

22.89±9.40

Fuente: directa

N=24

El porcentaje de personas con estado nutricio
“Normal” durante el 2016 fue de un 25%
disminuyendo a un 20.83% para el 2017, el “Riesgo
a sobrepeso” aumentó pasando de un 37.5% a un
41.67%, mientras que el “Sobrepeso” se redujo de un
33.33% a un 20.83%, la “Obesidad” se mantuvo
igual con 4.17% y “Emaciados” paso de 0% a un
4.17% del 2016 al 2017 respectivamente (Figura 1).

En cuanto a los niveles de HbA1c el porcentaje de la
población que mantenía niveles adecuados entre 77.9 HbA1c (Cefalu, W., et al., 2017) fue de un 33.3%
en el 2016 aumentando a un 37.5% la HbA1c durante
el 2017, se observó la reducción del porcentaje de
adolescentes que mantenían niveles inadecuados de
HbA1c, pasando de un 66.67% a un 62.50% del 2016
al 2017 respectivamente (Tabla 2).

%

n

%

8

33.33

9

37.5

66.67

15

62.5

100

24

100

Inadecuado control
16
Total

2017

n

24

X2= 0, p= 1
Fuente: directa

N=24

En cuanto los niveles de glucosa al despertar durante
el año siguiente a la intervención del “Campo
Amigo” el promedio de adolescentes que mantuvo
glucosas normales o dentro del rango (80-130 mg/dl)
paso de un 33.3% a un 45.83% del 2016 al 2017 y
redujo el porcentaje de adolescentes con glucosas
fuera del rango de un 66.67 a un 54.17%.
Mientras que, en la evaluación del conocimiento y
desconocimiento del contenido de carbohidratos en
los adolescentes, se observa como la media fue igual
en los 2 años evaluados, tanto para 2016 como para
2017; el 71.04% tenía conocimiento de que
alimentos
contenían
carbohidratos
significativamente y el 28.96% contesto de manera
incorrecta la evaluación, aunque para ambos años el
porcentaje fue igual existió mayor error en algunos
alimentos respecto a su contenido de carbohidratos
(Tabla 3).
Los alimentos con los cuales existió mayor
porcentaje de error en el conocimiento del contenido
de carbohidratos fueron los guisantes/chicharos
donde el 79.17% tenía desconocimiento de que estos
alimentos contenían carbohidratos, dato que se
mantuvo igual en ambos años, la alcachofa el 58.33%
de la población dijo que tenía carbohidratos
significativamente y aumento el desconocimiento a
un 66.67% para el 2017, el aceite se redujo de un
54.17% a un 41.67% de los adolescentes que
afirmaban que este alimento tenia carbohidratos,
mientras que la almendra mostro características
similares, de un 50% a un 41.67% (Tabla 3)
Los alimentos con menor porcentaje de error fueron
plátano (donde el 100% contesto correctamente),
naranja (paso de un 95.83% a un 91.67%,
disminuyendo el conocimiento del 2016 al 2017) y
pan (aumento de un 95.83 a un 100%) (Tabla 3).

Revista Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 3 julio -septiembre, 2019

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�Conteo de carbohidratos, diabetes tipo 1, adolescentes.

Tabla 3. Conocimiento del método de conteo de carbohidratos, comparativo 2016 –
2017
2016

2017

Artículo Original

Tabla 4. Comparación de conocimiento del método de conteo de
carbohidratos con glucosa al despertar, Estado Nutricio y HbA1c
evaluados en el 2017

Conocimiento Desconocimiento Conocimiento Desconocimiento
Papa

91.67

8.33

95.83

4.17

Guisantes/chícharo

20.83

79.17

20.83

79.17
20.83

Pollo

25

79.17

Pan

95.83

4.17

100

0

Camarones

54.17

45.83

50

50

Adecuado

76.26

14.6

45

95

50

Macarrones

75

25

83.33

16.67

Inadecuado

66.26

19.9

35

100

65

41.67

58.33

33.33

66.67

Emaciado

60

N/A

60

60

0

N/A

65

21.2

50

80

30

Normal

83

7.58

75

95

20

35

N/A

35

35

0

67.5

15.3

50

90

40

79

21.6

45

100

55

Alcachofa
Huevo

75

Conocimiento del Método de Conteo
de Carbohidratos
Media DE Min Max Rango Valor p

75

25

79.17

20.83

Galletas

91.67

8.33

95.83

4.17

Leche

91.67

8.33

87.5

12.5

Sardinas

58.33

41.67

66.67

33.33

Aceite

45.83

54.17

58.33

41.67

62.5

37.5

37.5

62.5

Glucosa

Estado
Nutricio

Plátano

100

0

100

0

Arroz

87.5

12.5

87.5

12.5

Obeso
Riesgo de
Sobrepeso
Sobrepeso

83.33

16.67

79.17

20.83

6 a 6.9

76.25

18

60

100

40

Lentejas

62.5

37.5

58.33

41.67

Jamón serrano

62.5

37.5

58.33

41.67

7 a 7.9

73.89

16.7

50

95

45

95.83

4.17

91.67

8.33

8 a 8.9

85

9.13

75

95

20

50

50

58.33

41.67

9 a 9.9

55

18.7

35

80

45

71.04

28.96

71.04

28.96

11 a 11.9

60

15

45

75

Queso manchego

Pepino

Naranja
Almendras
Media
Fuente: directa

HbA1c

N=24

Fuente: Directa

p &gt; 0.05

Se realizó una comparación del conocimiento del
método de conteo de carbohidratos con los valores de
glucosa al despertar, estado nutricio y HbA1c de los
datos arrojados en el 2017. Obteniendo que la media
era más alta para los pacientes que mantenían
glucosas al despertar dentro del rango con una media
de conocimiento de 76.26 vs un conocimiento una
media 66.26 en el método de conteo de carbohidratos
en los pacientes con inadecuadas glucosas al
despertar, en cuanto al estado nutricional, la media
de conocimiento fue más alta para los que tenían
estado nutricio “Normal”, seguida de “Sobrepeso”
con una media de 79.0 y “Riesgo a sobrepeso” con
67.5; mientras la HbA1c el conocimiento fue más
alto en niveles fuera del rango con una media de 85
a los que mantenían HbA1c de 8 a 8.9 seguida de
76.25 para los que mantenían de 6 a 6.9 y una media
de 73.89 para los que tenían HbA1c dentro del rango
de 7 a 7.9 (Tabla 4).

0.175

0.12

0.101

30
N=24

En la segunda evaluación durante el 2017 se
integraron algunas preguntas para corroborar el uso
del método de conteo de carbohidratos, se les
cuestiono sobre la escala de conocimiento que
consideraban tener los adolescentes, obteniendo que
del total de la población consideran que en promedio
su escala de conocimiento es de 6.72±2.92.
También se les cuestiono sobre ¿Qué grupo de
alimentos no contenía carbohidratos?, las opciones
fueron: cereales, grasas, frutas, leguminosas, el
70.83% contesto correctamente que el grupo de
grasas era el que no contenía carbohidratos
significativamente y un 29.16% contesto
incorrectamente; se les pregunto por la cantidad de
carbohidratos que tiene una porción de fruta, el
87.5% contesto correctamente 15 g de carbohidratos
y un 12.5% incorrectamente.
Se les pregunto sobre las unidades a aplicar a una
comida con 60 g de carbohidratos, si 1UI = 15 g de
carbohidratos, el 91.6% contesto correctamente,
mientras un 8.33% de manera incorrecta.
Los resultados cualitativos responden a las preguntas
sobre si usaron el método de conteo de carbohidratos
previo al campamento, de no utilizarlo ¿Cuáles
fueron las razones? Y como creían poder mejorar el
uso de esta técnica; de los 24 adolescentes evaluados
15 sujetos afirmaron si utilizar el método de conteo
de carbohidratos, consideraron que la forma de
mejorar el uso de la técnica era practicando el método

Revista Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 3 julio -septiembre, 2019

16

�Conteo de carbohidratos, diabetes tipo 1, adolescentes.

de conteo, algunos sujetos contestaron: “si lo utilice
por que el doctor comienza a cuestionarme”, “si lo
utilizó, pero sería más fácil si fuese más simple”.
Seis de los adolescentes contestaron que no utilizan
la técnica de conteo de carbohidratos, “No lo utilice
porque no se y además trato de no consumirlos
tanto”, “No, el doctor siempre me ha tratado con
cantidades fijas”, “No lo utilizo porque no se hacer
conteo de carbohidratos”, “No utilice conteo de
carbohidratos por que no veía la comida que me iba
a comer, pero si aplico el conteo en mi casa”.
Mientras 3 personas no contestaron las preguntas que
se les hicieron.
Discusión
La intervención nutricional que realizan los
nutriólogos a personas que viven con diabetes
mediante el método de conteo de carbohidratos
contribuye a mejorar el control metabólico de la
diabetes, de los 24 participantes que acudieron en el
“Campo Amigo 2016 – 2017” el 54.1% era de sexo
(M) y un 45.8% (F), durante el 2016 el IMC
promedio fue de 23.2±3.96, mientras que para el
2017 fue de 23.8±3.49, en ambos el IMC fue más alto
en las mujeres que en los hombres, al relacionar estos
datos con a una investigación realizada por Spiegel
et al., 2012 en Estado Unidos de América obtuvieron
que de los adolescentes evaluados el IMC promedio
fue de 22.4±3.7 para el grupo de intervención
reflejando que en la población mexicana evaluada el
IMC es mayor que la población Americana.
El IMC del sexo (F) en el 2017 fue de 24.76±2.73
kg/m2 y en el sexo (M) 22.89±9.4 kg/m2 al
correlacionar los datos obtenidos con los resultados
reportados por la ENSANUT 2016 podemos
observar similitud con un porcentaje de sobrepeso
mayor en sexo femenino que en masculino con un
26.4%(F) en el 2016 contra un 18.5%(M), a
diferencia de la obesidad donde el mayor porcentaje
lo obtuvo el sexo (M)15% y el (F)12.8% en el 2016
(Hernández M. et al., 2016).
Al clasificar el estado nutricional se obtuvo que en el
2016 los porcentajes de estado nutricio “Emaciados”
fueron de 0%, “Normal” fue de 25%, el “Riesgo a
sobrepeso” fue de 37.5%, el “Sobrepeso fue de
33.3% y la “Obesidad 4.17%”, mientras que para el
2017 aumento el porcentaje de “Emaciados” 4.17%,
“Normal” disminuyo a un 20.83, “Riesgo a

Artículo Original

sobrepeso”
41.67%,
“Sobrepeso”
20.83%,
“Obesidad” se mantuvo igual 4.17%,
una
investigación realizada por Villarreal et al., 2015, en
Venezuela describió la interpretación del estado
nutricional de 105 adolescentes y niños a su ingreso
a la consulta de endocrinología sin intervención
sobre el método de conteo de carbohidratos
reportando que el 17% se encontraba en IMC “bajo”,
68.2% en “Normal”, 12.5% “Sobrepeso” y un 2.3%
en obesidad, al comparar ambos grupos, la población
mexicana y venezolana, la población mexicana tiene
bajo porcentaje de adolescentes con IMC normal en
comparación con Venezuela, pero un mayor
porcentaje de obesidad y sobrepeso, esta
investigación reporto la interpretación del IMC
durante el recién diagnóstico de la DT1 y la primera
consulta con el endocrinólogo, dato que puede alterar
el estado nutricional de los adolescentes debido a que
una signo de diagnóstico de este padecimiento es el
bajo peso; después de la intervención en el 2017 los
porcentajes de estado nutricional “Emaciado se
mantuvo igual”, las personas con IMC “Normal”
disminuyeron, aumento el “Riesgo de sobrepeso” sin
embargo se redujo el “sobrepeso” y la “Obesidad”
se mantuvo igual, observándose que aunque el
“Riesgo de Sobrepeso” aumentó, un porcentaje de la
población paso de “Obesidad” a “Riesgo de
Obesidad” mejorando el estado nutricional.
Durante la evaluación del “Campo Amigo” 2016 y
2017 los porcentajes de adolescentes que reportaron
mantener niveles adecuados de HbA1c (7 a 7.9%)
fueron un 33.3% en 2016 y pasaron a un 37.5% en el
año posterior, reduciendo el porcentaje de
adolescentes que reportaron niveles inadecuados de
un 66.7% a un 62.5%, Spiegel et al., 2012, reportó
que el grupo de intervención manejaba una HbA1c
de 8.41±1.04 para el grupo intervención y HbA1c de
8.22% para el grupo control, arriba del rango normal
utilizado esta investigación como buen control,
mientras que la investigación de Villarreal et al.,
2015, en Venezuela reporto una HbA1c promedio de
9.78±3.18 durante la primera consulta con
endocrinología y después del seguimiento de 10
años, se reportó que el porcentaje de pacientes con
buen control metabólico fue de (33.8%) con una
HbA1c promedio de 6.25±0.81, mientras que el
66.2% tenía mal control metabólico 10.71±1.92, para
clasificar la HbA1c utilizaron el % adecuado de este
parámetro para la edad de 13 a 19 años “Buen control
= 7%” y “Mal control = fuera de metas establecidas

Revista Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 3 julio -septiembre, 2019

17

�Conteo de carbohidratos, diabetes tipo 1, adolescentes.

para la edad”, esta investigación coincide con la
población de Venezuela, reportando porcentajes
similares niveles adecuados e inadecuados de HbA1c
igual que en población mexicana aun después del
seguimiento durante 10 años, coincidiendo en un
cambio mínimo de los porcentajes de este parámetro
un año posterior al campo.
Después de la intervención nutricional con la técnica
del conteo de carbohidratos en la población estudiada
existió una reducción de los adolescentes con HbA1c
fuera del rango, coincidiendo con una investigación
realizada por Marigliano et al., 2013, que mostro
reducción de la HbA1c después de la intervención
nutriológica pasando de 8.5±0.77 a 7.92±0.74 en la
evaluación inicial y 18 meses posteriores a la
intervención así como el aumento del IMC 17.9 a
19.3 kg/m2, posterior a la técnica de conteo de
carbohidratos.
Situación similar en una investigación realizada en
Turquía, donde se evaluó el IMC inicial, en el primer
año de intervención y posteriormente en el segundo
año, donde posterior a la intervención nutriológica
del método de conteo de carbohidratos el IMC paso
de 20.89 reportado en la evaluación inicial a 21.63 en
la evaluación en el primer año posterior a la
intervención para disminuir a 20.81 en un segundo
año evaluado, coincidiendo que durante 1 año de
intervención aumenta el IMC por la intervención
mediante el método de conteo de carbohidratos ya
que facilita el conteo de carbohidratos adecuado más
las dosis de insulina adecuadas promoviendo la
ganancia de peso. En cuanto a la HbA1c en el mismo
grupo disminuyo de 8.10 en el último año, 7.58 en el
primer año y 7.87 en el segundo año, después de la
intervención nutricional, podemos observar como
con la intervención nutricional del método de conteo
de carbohidratos tanto en nuestra investigación como
en otras el control metabólico mejora (Gökşen,
Altınok, Özen, Demir, y Darcan, 2014).
Los resultados reportados de niveles de glucosa al
despertar clasificados como dentro del rango o
normal (80-130 mg/dl), arrojan que el porcentaje de
adolescentes tenían rangos normales de glucosa en
ayuno pasaron de un 33.3% a un 45.83% y el
porcentaje que tenía glucosas fuera del rango
disminuyo de un 66.67% a un 54.17% del 2016 al
2017 respectivamente, Villarreal et al., 2015, reporto
que el 33.8% tenía buen control respecto a la glucosa

Artículo Original

en ayuno (108.38±24.68) y un 66.2% mal control
(220.87±85.87), coincidiendo con los porcentajes de
adolescentes encontrados en glucosas fuera del
rango.
En cuanto al conocimiento del método de conteo de
carbohidratos, la media de conocimiento y
desconocimiento de contenido de carbohidratos en
los alimentos evaluados fue igual para el 2016 vs el
2017, sin embargo, se obtuvo que los adolescentes
mejoraron el conocimiento en ciertos alimentos y
redujeron el conocimiento en algunos otros. En
cuanto a los principales alimentos donde los
adolescentes subestiman o sobreestiman la cantidad
o contenido de carbohidratos en la investigación
reportaron que los principales errores se cometieron
en los guisantes/chícharos, en ambos años, alcachofa
donde aumento el desconocimiento, aceite
disminuyo el porcentaje de error pero se mantuvo en
los alimentos con porcentajes de error más altos de
los alimentos evaluados, así como la almendra;
Spiegel et al., 2012 reportó que los alimentos con
mayor error de sobreestimación fueron leche, jarabe,
jugo de naranja, crema de cacahuates, zanahorias,
brócoli, así como los alimentos que subestimaron
fueron el cereal, plátano, papas frita y refresco
regular, coincidiendo con la población americana en
que
los
adolescentes
mexicanos
tienen
subestimación en algunos productos como la leche
donde aumentó el porcentaje de personas con
desconocimiento de que este producto contenía
carbohidratos pasando de 8.33% a un 12.5%,
situación similar en la naranja pasando de un 4.17%
a un 8.33% por lo que los adolescentes tienden a
subestimar la cantidad de carbohidratos contenido en
estos alimentos, mientras que en esta investigación
se difiere con la población Americana por la
subestimación de contenido de carbohidratos y por
ende subestimación de los alimentos como la papa
donde mejoro el conocimiento del 2016 al 2017
pasando de un 91.67% a un 95.83% respectivamente,
mientras que el plátano mantuvo su 100% de
conocimiento en ambos años.
Al realizar la comparación del conocimiento del
conteo de carbohidratos con la glucosa al despertar,
el estado nutricional y la HbA1c se observó que la
media de conocimiento fue más alta para los niveles
de glucosa adecuados (76.26), también fue más alta
para el estado nutricional “Normal” obteniendo una
media de (83) y la HbA1c la media de conocimiento

Revista Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 3 julio -septiembre, 2019

18

�Conteo de carbohidratos, diabetes tipo 1, adolescentes.

fue más alta en HbA1c de 8 a 8.9% concluyendo que
existe mejor control metabólico cuando existe mayor
conocimiento de conteo de carbohidratos
coincidiendo con las investigaciones de Marigliano
et al., 2013 donde mostro reducción de la HbA1c
después de la intervención con el método de conteo
de carbohidratos y la investigación de Gökşen et al.,
2014 donde el IMC y la HbA1c redujo durante el
primer año posterior a la intervención con el método
de conteo de carbohidratos.
De acuerdo a los resultados cualitativos los
adolescentes desconocen con exactitud cuál es la
técnica de conteo de carbohidratos, no conocen el
método de conteo de carbohidratos en las preguntas
abiertas, pero contestaron correctamente en las
preguntas de opción múltiple, aunque la mayoría de
los adolescentes tiene un promedio de diagnóstico de
5.5±3.2 años que sugiere mayor conocimiento, la
mayoría de los adolescentes utilizan el método sin
embargo no tienen el conocimiento de la herramienta
que están utilizando.
Conclusiones
Al mejorar el conocimiento del método de conteo de
carbohidratos existe mayor control en las insulina a
inyectarse por lo que incrementa el IMC, se reducen
los niveles de HbA1c y las glucosas en ayuno por el
adecuado control de las unidades a aplicar
dependiendo del contenido de carbohidratos de los
alimentos, aunque la media no cambió entre un año a
otro en base al conocimiento general del contenido
de carbohidratos de los alimentos se observó que los
adolescentes siguen confundiendo los alimentos
mejorando en el conocimiento de algunos en el 2016
y disminuyendo el conocimiento de otros para el
2017.
Concluyendo que se cumplieron los objetivos
satisfactoriamente.
• Se evaluó y comparo el conocimiento del
método de conteo de carbohidratos en
adolescentes en el “Campo Amigo 2016 y 2017”
de la Asociación Mexicana de Diabetes en
Nuevo León A.C.
• Se determinó que los adolescentes si utilizaron
el método de conteo de carbohidratos después de
la orientación durante el “Campo Amigo 2016”
sin embargo algunos adolescentes mejoraron en
el conocimiento y la práctica, pero desconocen
el método que están utilizando.

Artículo Original

•

•
•

El estado nutricio evaluado mediante el IMC no
mostro cambios significativos, en ambos sexos
aumento el peso durante el año 2016 y 2017, sin
embargo, al no observar aumento significativo
del IMC se concluye que fue debido al aumento
de la talla.
La media de conocimiento de conteo de
carbohidratos fue más alta en los adolescentes
con niveles dentro del rango de HbA1c.
Los adolescentes reportaron que las razones por
la que no usaron el método de CC fue porque es
complicado, algunos reportaron que si lo
utilizaron y otros mencionaron que no lo
utilizaron, pero en la evaluación practica
contestaron correctamente, relacionándose a
que, si utilizan el método, pero desconocen que
herramienta están utilizando.

Agradecimientos
A la Asociación Mexicana de Diabetes en Nuevo
León, A.C., equipo del “Campo Amigo”, Dr.
Fernando Javier Lavalle, a la Dra. Leticia María
Hernández Arizpe, Dr. Gustavo Israel Martínez por
su apoyo en esta investigación.
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Revista Salud Pública y Nutrición

ESTADO NUTRICIONAL, PRÁCTICAS Y PERCEPCIONES SOBRE ALIMENTACIÓN Y
ACTIVIDAD FÍSICA EN FAMILIAS DE COMUNIDADES SUBURBANAS DE SAN LUIS
POTOSÍ, MÉXICO.
NUTRITIONAL CONDITION, PRACTICES AND PERCEPTIONS ON FOOD AND PHYSICAL ACTIVITY IN
FAMILIES OF SUBURBAN COMMUNITIES OF SAN LUIS POTOSÍ, MEXICO.
González-Mares Mariana Odemaris*, Aradillas-García Celia*, Márquez-Mireles Leonardo Ernesto*,
Berumen-Rodríguez Alejandra Abigail*, Vargas-Morales Juan Manuel*, Portales-Pérez Diana Patricia*,
Cubillas-Tejeda Ana Cristina*.
*Universidad Autónoma de San Luis Potosí, México.
Citation: González-Mares M.O., Aradillas-García C., Márquez-Mireles L.E.,
Berumen-Rodríguez A.A., Vargas-Morales J.M., Portales-Pérez D.P., CubillasTejeda A.C. (2019) Estado nutricional, prácticas y percepciones sobre
alimentación y actividad física en familias de comunidades suburbanas de San
Luis Potosí, México. Revista Salud Pública y Nutrición, 18 (3), 21-37.
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo
León, Facultad de Salud Pública y Nutrición, Monterrey Nuevo León, México.
Copyright: ©2019 González-Mares M.O. et al. This is an open-access article
distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BY
4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any
medium, provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests
exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn18.3-3
Recibido: 29 de mayo 2019;
Aceptado: 17 de septiembre 2019
Email: acris@uaslp.mx

�Transición nutricional, conducta alimentaria, ejercicio,
urbanización.

Artículo Original

ESTADO NUTRICIONAL, PRÁCTICAS Y PERCEPCIONES SOBRE ALIMENTACIÓN Y ACTIVIDAD
FÍSICA EN FAMILIAS DE COMUNIDADES SUBURBANAS DE SAN LUIS POTOSÍ, MÉXICO.
González-Mares Mariana Odemaris*, Aradillas-García Celia*, Márquez-Mireles Leonardo Ernesto*, BerumenRodríguez Alejandra Abigail*, Vargas-Morales Juan Manuel*, Portales-Pérez Diana Patricia*, Cubillas-Tejeda
Ana Cristina*.
*Universidad Autónoma de San Luis Potosí, México.

RESUMEN
Introducción. Las zonas de pobreza suburbana son importantes en salud pública por sus implicaciones epidemiológicas, que
abarcan riesgos por asentamientos no saludables y la adopción del estilo de vida urbano, características propicias para la doble
carga de la malnutrición. Objetivo: Estudiar la transición nutricional en familias de comunidades suburbanas de San Luis
Potosí, México, a partir de indicadores nutricionales y del análisis de percepciones y prácticas de alimentación y actividad
física. Material y Método: Los datos provienen de una evaluación antropométrica y clínica realizada a 29 familias de Real
Peñasco y Milpillas, de cuestionarios y entrevistas aplicadas a adultos, y de la técnica del dibujo en niños. Resultados: Las
familias presentan rezago social, y su principal problema nutricional es el sobrepeso y la obesidad; la calidad de la alimentación
y el sedentarismo fueron factores de riesgo. Entre los participantes existe conocimiento sobre alimentación saludable y no
saludable, sin embargo, el consumo de refresco es alto y el de verduras es problemático, además, las oportunidades para
realizar ejercicio son escasas. Conclusiones: Es necesario implementar estrategias de intervención basadas en evidencia; la
experiencia del presente estudio, aporta bases para replantear futuros programas sociales y de salud en estas comunidades,
acorde a su contexto.
Palabras Clave: Transición nutricional, conducta alimentaria, ejercicio, urbanización.

ABSTRACT
Introduction: Suburban poverty zones are important in public health because of their epidemiological implications, which
include risks from unhealthy settlements and the adoption of urban lifestyles, characteristics conducive to the double burden
of malnutrition. Objective: Study the nutritional transition in families from suburban communities of San Luis Potosí, México,
based on nutritional indicators and the analysis of perceptions and practices of food and physical activity. Material and
method: Data come from an anthropometric and clinical evaluation of 29 families from Real Peñasco and Milpillas, from
questionnaires and interviews applied to adults, and from the technique of drawing in children. Results: Families present
social backwardness, and their main nutritional problem is overweight and obesity; the quality of eating and sedentary lifestyle
were risk factors. Among the participants there is knowledge about healthy and unhealthy eating, however, soda consumption
is high and vegetable consumption is problematic, besides, the opportunities to exercise are scarce. Conclusions: It is
necessary to implement intervention strategies based on evidence; the experience of this study provides the basis for
rethinking future social and health programs in these communities, according to their context
Key words: Nutritional transition, feeding behavior; exercise; urbanization.

Revista Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 3 julio -septiembre, 2019

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�Transición nutricional, conducta alimentaria, ejercicio,
urbanización.

Introducción
En las ciudades de América Latina, la
suburbanización se presenta como un territorio con
elementos urbanos y rurales entrelazados. En estos
espacios confluyen viviendas urbanas, centros
industriales y comerciales, infraestructura vial, y
actividades agrícolas y ganaderas (Valencia y López,
2014). Los espacios suburbanos se han caracterizado
por albergar zonas de pobreza, donde población de
bajo nivel socioeconómico soluciona su problema de
vivienda en terrenos de bajo costo que conllevan
problemáticas de acceso, carencia de servicios y
riesgo ambiental (Aguilar y López, 2016). Las zonas
de pobreza urbana son importantes en salud pública
por sus implicaciones epidemiológicas; en estos
escenarios convergen múltiples riesgos, entre éstos,
el riesgo de enfermedades infecciosas, peligros
psicosociales, contaminación ambiental, accidentes
de tráfico y enfermedades no transmisibles (ENT),
debido a asentamientos no saludables y la adopción
del estilo de vida urbano. Estos contextos son
propicios para la doble carga de la malnutrición, es
decir, prevalece la desnutrición y aumenta la
obesidad (Campbell y Campbell, 2007; Jiménez,
Torres y Salcedo, 2016;).
En los países de América Latina y el Caribe (ALC)
se identifican lazos entre la pobreza y el estado
nutricional. Las prevalencias de baja talla para la
edad y anemia han sido mayores en la población de
menor nivel socioeconómico; la relación del ingreso
con el exceso de peso no ha sido tan lineal, y en esta
asociación se involucra el desarrollo económico de
los países y el momento de la transición nutricional.
La tendencia hacia el sobrepeso en los sectores
menos favorecidos económicamente, se ha vinculado
con mayor disponibilidad y acceso a alimentos de
alto contenido calórico y escaso valor nutricional
(FAO, OPS, WFP y UNICEF, 2018).
La transición nutricional se caracteriza por el
incremento en la oferta de alimentos procesados con
alto contenido de azúcar, grasas y sal, y un menor
consumo de alimentos tradicionales; dicho patrón se
ha documentado en las encuestas de alimentos de los
países de ALC, donde se ha perdido la alimentación
tradicional, basada en cereales y leguminosas,
complementada con hierbas y hortalizas de cada
lugar (FAO et al., 2018; Shamah, Cuevas, Mayorga
y Valenzuela, 2014). La liberación del comercio que
permitió la introducción de alimentos procesados no

Artículo Original

saludables al mercado alimentario, aunado a la
reducción del apoyo a la producción y comercio
local, ha favorecido que los hogares pobres
adquieran dichos alimentos por un bajo costo.
Asimismo, la transición nutricional se ha relacionado
con la migración a zonas urbanas, sin embargo, este
proceso de aculturación está mediado por la
ocupación, los ingresos y las creencias de los
migrantes (Ezzahra, Magaña, Macías, Aguilera y
Bracamontes, 2016). Un menor gasto energético es
parte también de la transición nutricional,
particularmente en el medio urbano. En algunos
barrios de ALC, los más jóvenes salen a las calles a
jugar futbol u otro deporte, no obstante, hay
asentamientos donde la inseguridad y la falta de
espacios para que los niños jueguen limita las
actividades extraescolares al interior de las casas,
favoreciendo el tiempo frente al televisor (Fraser,
2005).
En el caso de México, diferentes datos apoyan la
evidencia de la transición nutricional. A nivel
nacional, la prevalencia de sobrepeso y obesidad es
una problemática prioritaria; en el 2016, una tercera
parte de los menores entre 5 y 11 años de edad y más
de una tercera parte de los adolescentes presentó
sobrepeso y obesidad; entre los adultos, 7 de cada 10
tuvieron sobrepeso y la mitad de este grupo obesidad
(Shamah-Levy et al., 2017). Esto sucede en un
contexto donde prevalece aún la desnutrición crónica
en menores de cinco años (13.6%) (RiveraDommarco, Cuevas-Nasu, González-de Cosío,
Shamah-Levy y García-Feregrino, 2013) y en el que
se ha documentado una prevalencia de 8.4% de doble
carga de malnutrición en el hogar (niño con baja talla
para la edad y madre con sobrepeso u obesidad)
(Rivera, Pedraza, Martorell y Gil, 2014). En el 2012,
la alimentación registró una elevada proporción de
población con alta ingesta de azúcares añadidos (5885%), grasas saturadas (54-92%), e ingesta
insuficiente de fibra (65-87%) y otros
micronutrientes (Rivera et al., 2016). Además, la
prevalencia de inactividad física en adultos (20-69
años) ascendió a 16.5%, porcentaje que aumentó
significativamente respecto al 2006; los datos de
sedentarismo en niños y adolescentes indicaron que
un 67% pasó más de dos horas diarias frente a una
pantalla (Medina, Barquera y Janssen, 2012).
En la literatura existen diversos estudios que
describen la problemática de la malnutrición y su

Revista Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 3 julio -septiembre, 2019

22

�Transición nutricional, conducta alimentaria, ejercicio,
urbanización.

relación con diferentes factores como la dieta, las
preferencias y percepciones sobre alimentación, y la
actividad física, particularmente en población
infantil y mujeres en edad reproductiva (Arellano,
Álvarez, Eroza, Huicochea y Tuñón, 2019; Chávez et
al., 2018; Lozada-Tequeanes, Campero-Cuenca,
Hernández, Rubalcava-Peñafiel y Neufeld, 2015;
Muñoz-Daw, Muñoz-Duarte, De La Torre-Díaz,
Hinojos-Seáñez, Pardo-Rentería, 2016; Pérez, 2006;
Pérez y Romero, 2018; Sánchez-García, ReyesMorales y González-Unzaga, 2014; VegaRodríguez, Álvarez-Aguirre, Bañuelos-Barrera,
Reyes-Rocha y Castañón-Hernández, 2015). A nivel
familiar, existen investigaciones que documentan la
transición nutricional a partir de las características de
la alimentación y la prevalencia de enfermedades
crónicas en población urbana marginada (Del ÁngelPérez y Villagómez-Cortés, 2014), así como de las
percepciones sobre la transición alimentaria (Ayuso
y Castillo, 2017). Sin embargo, el estudio de la
transición nutricional en familias vulnerables, que
integre el componente alimentario y de actividad
física, es un área que aún necesita explorarse y que
representa una oportunidad para entender mejor la
problemática, ya que en el núcleo familiar se
establecen la cultura alimentaria y los estilos de vida
(Macias, Gordillo y Camacho, 2012). Por lo anterior,
el objetivo de esta investigación fue estudiar la
transición nutricional en un grupo de familias que
habitan en dos comunidades suburbanas de San Luis
Potosí, a partir de indicadores nutricionales y del
análisis de percepciones y prácticas de alimentación
y actividad física. Comprender los resultados
nutricionales desde la experiencia de las personas, es
una herramienta útil para diseñar programas de salud
contextualizados.
Material y Método
El tipo de investigación fue mixta, se utilizaron
metodologías cuantitativas y cualitativas con
igualdad de estatus, de forma concurrente, secuencial
e independiente. Los resultados obtenidos se
triangularon para tener una comprensión integral de
los conocimientos, percepciones y riesgos
nutricionales de los participantes (Kaur, 2016;
Schoonenboom y Burke, 2017). La recopilación de
información se llevó a cabo desde noviembre de
2015 hasta septiembre de 2016.

Artículo Original

Población de estudio
Se seleccionaron por conveniencia dos comunidades
con alto nivel de marginación, la comunidad de Real
Peñasco y la comunidad Milpillas, localizadas en la
periferia urbana del municipio de San Luis Potosí,
SLP, México, el cual cuenta con una población de
824 229 habitantes (Instituto Nacional de Estadística
y Geografía [INEGI], 2015) y tiene un grado de
marginación bajo (Consejo Nacional de Población
[CONAPO], 2016). Real Peñasco es una de las Áreas
Geográficas Básicas (AGEBs) del municipio de San
Luis Potosí, tiene una población de 224 habitantes
(CONAPO, 2010a) y es conocida por formar parte de
una zona ladrillera. En esta comunidad se han
construido fraccionamientos en las últimas dos
décadas, entre calles sin pavimentar y
entremezclados con espacios baldíos y algunas zonas
de siembra. Separada por una avenida, al norte de
Real Peñasco se encuentra Milpillas, localidad de 1
546 habitantes (CONAPO, 2010b) que alberga al
tiradero municipal. A pesar de la conexión con la
ciudad, la apreciación del paisaje remite a un entorno
rural, con caminos sin pavimentar, viviendas a medio
construir y rodeadas de extensiones de tierra, algunas
con huertos o animales, o bien con basura recolectada
del tiradero. Investigaciones previas realizadas en
estas comunidades, describen el estado de
vulnerabilidad social y ambiental que enfrenta la
población (Domínguez-Cortinas, Cifuentes, Rico y
Díaz-Barriga, 2012; Domínguez-Cortinas, DíazBarriga, Martínez-Salinas, Cossío y PérezMaldonado, 2013).
La unidad de análisis fueron familias de Real
Peñasco y Milpillas, las cuales se contactaron a
través de un centro de educación básica de cada sitio.
Los criterios de inclusión fueron: a) tener un niño
inscrito entre primero y cuarto año de primaria, para
dar seguimiento a las familias en el entorno escolar
durante dos años, y b) la participación del niño y al
menos uno de sus padres o tutores en el estudio. El
criterio de exclusión fue la condición de embarazo,
por la alteración de parámetros antropométricos y
clínicos. Por cuestiones de recursos económicos para
realizar los análisis clínicos, solo se invitó
aleatoriamente a la mitad de las familias de primero
a cuarto grado. Empero, la tasa de respuesta fue
menor a la esperada, de tal forma que en Milpillas se
conformó una muestra de participación voluntaria de
15 familias (26.8%) de las 56 familias invitadas);
mientras que en Real Peñasco fue de 14 familias

Revista Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 3 julio -septiembre, 2019

23

�Transición nutricional, conducta alimentaria, ejercicio,
urbanización.

(36.8%) de las 38 familias invitadas). En total,
participaron 102 individuos de 29 familias,
integradas por uno o más hijos de diferentes edades,
madres o ambos padres y en algunos casos por los
abuelos.
Consideraciones éticas
El estudio fue aprobado por el comité de ética en
investigación en salud del estado de San Luis Potosí
(SLP/006-2015) y cumplió con los principios de la
declaración de Helsinki (Asociación Médica
Mundial [AMM], 2013). La participación fue
voluntaria; los participantes firmaron una carta de
consentimiento informado, en el caso de los menores
de 18 años este consentimiento fue firmado por un
padre o tutor, con el asentimiento del menor. Los
resultados de los estudios realizados se entregaron de
forma confidencial y anónima; aquellos participantes
que resultaron en riesgo clínico fueron referidos a un
médico.
Evaluación nutricional
Se obtuvieron medidas de altura y peso de todos los
participantes de acuerdo a protocolos establecidos
(Shamah-Levy, Villalpando-Hernández y RiveraDommarco, 2006). El peso se midió con una báscula
electrónica (TANITA UM-081); la altura y la
circunferencia de cintura se midieron con un
estadiómetro portátil (Seca 213, 205 cm) y una cinta
métrica metálica (Lufkin, 200 cm), respectivamente.
En los menores de 20 años el puntaje Z del Índice de
Masa Corporal (IMC) y del indicador talla para la
edad, fueron obtenidos mediante el procesamiento de
los datos en el programa ANTHRO PLUS®; se
utilizaron los puntos de corte de la Organización
Mundial de la Salud (OMS) para identificar
sobrepeso, obesidad y baja talla para la edad (De
Onis, 2015; World Health Organization [WHO],
2018). El IMC en los mayores de 20 años se calculó
como el peso en kilogramos dividido por el cuadrado
de la altura en metros; el punto de corte fue ≥ 25
Kg/m2 para sobrepeso y ≥ 30 Kg/m2 para obesidad
(WHO, 2006). En los menores de 18 años se
consideró obesidad abdominal en el percentil ≥90
(Fernandez, Redden, Pietrobelli y Allison, 2004), y
en los adultos a partir de valores de circunferencia
≥90 cm en hombres y ≥80 cm en mujeres (Alberti et
al., 2009). Para identificar anemia, se determinaron
niveles de hemoglobina en sangre. Se tomaron 5 ml
de sangre por punción venosa con tubos Vacutainer
con EDTA y se realizó la biometría hemática con el

Artículo Original

analizador de hematología Cell-Dyn. Los puntos de
corte de hemoglobina de la OMS fueron la referencia
para identificar participantes con anemia (OMS,
2011).
Como análisis complementario a la evaluación
nutricional, se incluyó la determinación de glucosa,
triglicéridos, colesterol total, colesterol HDL y LDL,
por su relación con la dieta y la actividad física. Se
pidió a los participantes un ayuno de 12 horas y se
tomaron 10 mL de sangre por punción venosa con
tubos Vacutainer® que se almacenaron a 4°C hasta
su análisis. El punto de corte para glucosa fue 100
mg/dL (American Diabetes Association [ADA],
2015) y para dislipidemias se utilizó el criterio del
National Cholesterol Education Program (NCEP)
(National Heart, Lung, and Blood Institutes [NHBI],
2001) y valores de referencia para niños y
adolescentes (Sociedad Argentina de Pediatría,
2015). La biometría hemática y la bioquímica clínica
no se realizaron en todos los participantes por
inconvenientes para obtener la muestra sanguínea,
principalmente de algunos menores.

Evaluación de nivel socioeconómico y seguridad
alimentaria
Para estimar el nivel socioeconómico familiar se
aplicó el instrumento de la Asociación Mexicana de
Agencias de Inteligencia de Mercado y Opinión 8*7
(AMAI, 2018). Las experiencias de inseguridad
alimentaria se evaluaron a través de la versión
mexicana de la Escala Latinoamericana y Caribeña
de Seguridad Alimentaria (ELCSA) (Carmona,
Paredes y Pérez, 2017; Gutiérrez et al., 2012;
Organización de las Naciones Unidas para la
Alimentación y la Agricultura [FAO], 2012). Estos
dos instrumentos se integraron en un cuestionario
aplicado a todas las familias, que además incluyó
preguntas sobre ingresos económicos familiares para
estimar si se alcanza la línea de pobreza extrema
(valor de la canasta alimentaria por persona al mes)
(Consejo Nacional de Evaluación de la Política de
Desarrollo Social [CONEVAL], 2019). En el
cuestionario se integró también una pregunta sobre
apoyo de programas sociales.
Evaluación de la calidad de la alimentación y
actividad física
La actividad física en adultos se evaluó con el
Cuestionario Mundial sobre Actividad Física

Revista Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 3 julio -septiembre, 2019

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�Transición nutricional, conducta alimentaria, ejercicio,
urbanización.

(GPAQ) de la OMS (WHO, 2019), y en menores de
20 años se incluyeron preguntas sobre el tiempo
sedentario frente a un monitor (televisión, celular,
videojuegos). La calidad de la dieta en todos los
participantes se evaluó con el Índice de Alimentación
Saludable
(IASE)
(Muñoz-Cano,
CórdovaHernández y Del Valle-Leveaga, 2015; Norte y
Ortiz, 2011), con una adaptación de las variables
evaluadas a los alimentos de la población mexicana.
De acuerdo a la puntuación obtenida en las variables
del índice, la calidad del patrón del consumo
alimentario se calificó como Saludable (&gt;80 puntos),
Necesita cambios (80-50 puntos) y Poco saludable
(&lt;50 puntos). La frecuencia de consumo de
alimentos en adultos se obtuvo a partir de una
adaptación del IASE y del cuestionario de frecuencia
de alimentos de la ENSANUT (Instituto Nacional de
Salud Pública [INSP], 2012).
Análisis de percepciones sobre alimentación y
actividad física
Se utilizaron diferentes herramientas para recolectar
información en dos grupos de estudio: a) grupo de
adultos integrado por madres y padres de familia, y
b) población infantil en edad escolar (5 a 11 años de
edad). Para los adultos se diseñó un cuestionario de
percepción sobre alimentación y ejercicio y se aplicó
a 35 personas (Real Peñasco n=16, Milpillas n=19).
El cuestionario incluyó las siguientes preguntas
abiertas: ¿Qué alimentos hacen bien a mi salud?,
¿Qué alimentos hacen mal a mi salud?, ¿Qué
beneficios obtengo del ejercicio? y ¿Qué dificultades
tengo para realizar ejercicio? Con la población
infantil se utilizó la técnica del dibujo, la cual ha sido
aplicada por nuestro grupo en distintos escenarios
(Börner, Torrico-Albino, Nieto-Caraveo y CubillasTejeda, 2015; Börner, Torrico-Albino, NietoCaraveo y Cubillas-Tejeda, 2017; Cubillas-Tejeda,
León-Gómez, Torrico-Albino y Nieto-Caraveo,
2018; Torres-Nerio, Domínguez-Cortinas, Van’tHooft, Díaz-Barriga y Cubillas-Tejeda, 2010). El
análisis se realizó en un grupo de 32 niños (Real
Peñasco n=14, Milpillas n=18). A cada niño se le
proporcionó el material necesario para dibujar y una
hoja con dos indicaciones: Dibuja actividades que
son buenas para tu salud y Dibuja actividades que son
malas para tu salud. Los niños tuvieron una hora para
realizar la actividad, además, se les indicó que no era
un examen, por lo que no había respuestas correctas
o incorrectas, que no era un concurso de dibujo y que
la actividad era individual.

Artículo Original

Las respuestas del cuestionario y los elementos
dibujados fueron sometidos a análisis de contenido
(Silverman, 2016; Taylor, Bogdan y DeVault, 2015);
por lo que se establecieron inductivamente categorías
temáticas excluyentes a partir de las respuestas dadas
para cada pregunta del cuestionario, y para los
elementos dibujados en cada indicación.
Posteriormente se clasificaron las respuestas y los
elementos dibujados y se contabilizaron las
frecuencias en cada categoría establecida. El análisis
de frecuencia se llevó a cabo por individuo sin tener
en cuenta el número total de respuestas o elementos
dibujados por participante en cada categoría. El
análisis de contenido se realizó por dos
investigadores independientes, en los casos en los
que hubo diferencia, las categorías se ajustaron.
Además, se realizaron entrevistas semiestructuradas
a cuatro madres y un padre de familia por comunidad
(n=10). Al respecto, cinco padres de familia
declinaron la invitación a ser entrevistados,
argumentando cuestiones de tiempo. El guion de las
entrevistas incluyó apartados sobre percepciones y
prácticas familiares en torno al consumo de
alimentos saludables y no saludables, transición
alimentaria, actividad física y convivencia. Las
entrevistas fueron grabadas con el consentimiento de
los participantes y se transcribieron para procesarse
y analizarse con el programa ATLAS.ti Scientific
Software Visual Qualitative Data Analysis Version
7.0®. El análisis se basó en la teoría fundamentada y
consistió en la codificación, categorización,
establecimiento de temas, categorías centrales y
relaciones entre categorías (Cho y Lee, 2014).
Identificación y recorrido de expendios de alimentos
Se conformó un grupo de reflexión en cada
comunidad con madres de familia (Real Peñasco
n=7, Milpillas n=8), para obtener información sobre
los establecimientos donde compran los alimentos.
Posteriormente, en compañía de una mamá de cada
comunidad, se realizó un recorrido por los
establecimientos enlistados en el grupo de reflexión,
para observar los productos que se ofrecen en estos
lugares.
Análisis estadístico
Para contrastar los resultados socioeconómicos y
nutricionales por comunidad, y las variables
categóricas de los cuestionarios estandarizados, de
los cuestionarios de percepción y de los dibujos, se

Revista Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 3 julio -septiembre, 2019

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�Transición nutricional, conducta alimentaria, ejercicio,
urbanización.

Artículo Original

aplicó la prueba χ2 o la prueba exacta de Fisher,
según correspondió, y se estableció un nivel de
significancia de p≤0.05. El cálculo del percentil ≤25
y el percentil ≥75, se utilizó para analizar el
cuestionario de frecuencia de consumo de alimentos.
Se calculó la razón de momios (OR) para explorar
factores de riesgo para las variables nutricionales y
clínicas con un intervalo de confianza del 95%. Los
datos se analizaron con el software Statistica 10
(StatSoft.Inc) y JMP® 9.0.2.

porcentaje de familias que presentó al menos un caso
de riesgo por alteración de cada parámetro
bioquímico fue, 51.7% (n=15) en glucosa y en
colesterol-LDL, 62.1% (n=18) en triglicéridos y en
colesterol alto, y 58.6% (n=17) en colesterol-HDL
bajo.

Resultados
Características socioeconómicas y nutricionales de
los participantes
El rango de edad de los participantes fue entre 3 y 56
años, el 55.9% (n=57) menores de 15 años y el 44.1%
(n=45) adultos de 23 años y mayores; el 52.9%
(n=54) de sexo femenino y el 47.1% (n=48) de sexo
masculino. El 68.9% (n=20) del total de madres de
familia refirieron ser amas de casa, y el resto
combinan esta labor con empleos como aseo de
casas, comercio, recolección de basura y trabajo en
ladrilleras. Entre los padres de familia participantes,
el 31.2% (n=5) es jornalero, 18.7% (n=3) pepenador,
12.5% (n=2) albañil, 12.5% (n=2) comerciante, 6.2%
(n=1) ladrillero, 6.2% (n=1) vidriero, 6.2% (n=1)
despachador y 6.2% (n=1) chofer. Los resultados
mostraron que la mayoría de las familias se encuentra
en una condición socioeconómica vulnerable, puesto
que el 65.0% (n=19) se clasifica en los dos niveles
más bajos de AMAI, el 89.7% (n=26) no alcanzan la
línea de pobreza extrema y el 71.4% (n=20)
experimenta una percepción de inseguridad
alimentaria. En Milpillas el acceso a agua entubada y
drenaje es menor que en Real Peñasco, en cambio el
apoyo de programas sociales es mayor (Tabla 1).

Acceso a agua entubada*

100 (14)

53.3 (8)

S obrepeso y obesidad

Acceso a sanitario

85.7 (12)

53.3 (8)

Población total

43.5 (20/46)

44.6 (25/56)

Acceso a drenaje*

85.7 (12)

40.0 (6)

Por familia**

92.8 (13/14)

93.3 (14/15)

Población total

47.8 (22/46)

42.9 (24/56)

92.8 (13/14)

100 (15/15)

M enores de 15 años

4.0 (1/25)

12.5 (4/32)

Por familia**

7.14 (1/14)

20.0 (3/15)

Tabla 1. Características socioeconómicas, nutricionales y clínicas de la población participante de Real Peñasco y
Milpillas, San Luis Potosí, SLP, México, 2015

Herramienta: Cuestionarios

La principal problemática nutricional identificada en
los participantes de las dos comunidades fue el
sobrepeso y la obesidad (Tabla 1); en el total de las
familias, el 93.1% (n=27) tiene al menos un miembro
con sobrepeso u obesidad, y el 96.6% (n=28) tiene al
menos un miembro con obesidad abdominal. La baja
talla para la edad se presentó en menos familias, al
respecto, en Milpillas se encontraron dos casos de
doble carga nutricional en el hogar, y en Real
Peñasco, se encontró un caso de doble carga
individual (mujer con anemia y sobrepeso). Entre
comunidades no se encontraron diferencias
significativas en los casos de riesgo por alteración de
los parámetros bioquímicos evaluados (Tabla 1). El

Real Peñasco % (n) Milpillas % (n)
Familias=14
Familias=15

Nivel socioeconómico (AMAI)

Evaluación nutricional

Real Peñasco Milpillas
% (n/No)
% (n/No)

Obesidad abdominal

A/B, C+

0

C/C-/D+

50.0 (7)

20.0 (3)

Por familia**

D/ E

50.0 (7)

80.0 (12)

Baja talla para la edad

0

Línea de bienestar mínimo
Alcanzan la línea

14.3 (2)

6.7 (1)

No alcanzan la línea

85.7 (12)

93.3 (14)

Percepción de seguridad
alimentaria (ELCS A)

Anemia
Población total

2.5 (1/40)

2.2 (1/46)

Seguridad alimentaria

42.9 (6)

13.3 (2)

Riesgo glucosa altaa

Inseguridad alimentaria

50.0 (7)

86.7 (13)

Prediabetes población total

20.0 (8/40)

21.7 (10/46)

Sin dato

Prediabetes por familia**

7.14 (1)

0

50.0 (7/14)

40.0 (6/15)

Diabetes población total

2.5 (1/40)

4.35 (2/46)

Con apoyo

21.4 (3)

66.7 (10)

Diabetes por familia**

7.14 (1/14)

13.3 (2/15)

Sin apoyo

78.6 (11)

33.3 (5)

Riesgo triglicéridos altos b
Población total

42.5 (17/40)

30.4 (14/46)

Por familia**

Apoyo de programas sociales*

78.6 (11/14)

46.7 (7/15)

Población total

25.0 (10/40)

32.6 (15/46)

Por familia**

Riesgo colesterol total altoc
57.1 (8/14)

66.7 (10/15)

Población total

17.5 (7/40)

21.7 (10/46)

Por familia**

42.9 (6/14)

60.0 (9/15)

Población total

27.5 (11/40)

39.1 (18/46)

Por familia**

42.9 (6/14)

73.3 (11/15)

Riesgo colesterol-LDL altod

Riesgo colesterol-HDL bajoe

Fuente: Elaboración propia.
* Valor de p&lt;0.05 obtenido por χ2 o prueba exacta de Fisher.
**Familias con un miembro en riesgo.
Líneas de corte parámetros bioquímicos:
a

Prediabetes 100 a &lt;126 mg/dL; diabetes ≥ 126 mg/dL

b

Riesgo triglicéridos 0-9 años ≥ 75 mg/dL; riesgo triglicéridos 10-19 años ≥ 90 mg/dL; riesgo triglicéridos adultos ≥ 150 mg/dL

c

Riesgo colesterol total niños y adolescentes ≥ 170 mg/dL; riesgo colesterol total adultos ≥ 200 mg/dL

d

Riesgo colesterol-LDL niños y adolescentes ≥ 110 mg/dL; riesgo colesterol-LDL adultos ≥ 130 mg/dL

e

Riesgo colesterol-HDL ≤ 40 mg/dL

Prácticas de alimentación y actividad física
Ningún participante se clasificó en el nivel
Alimentación saludable del IASE. El 75.5% (n=77)
de los participantes se ubicó en la categoría
intermedia (Necesita mejorar), que implica que aún
se necesitan hacer cambios en la alimentación. El
resto de los participantes (24.5%, n=25) se clasificó
en la categoría más baja (Poco saludable). Se indagó
sobre el cumplimiento de la recomendación semanal
de consumo de algunos ítems del IASE: verduras y
frutas (diario); azúcares y bebidas azucaradas (nunca
o casi nunca). Se encontraron diferencias
significativas por grupo de edad en el no
cumplimiento del consumo de verduras y frutas. El
no cumplimiento del consumo de verduras fue mayor
en los participantes menores de 15 años, mientras que
el no cumplimiento del consumo de frutas fue mayor
en los adultos (Figura 1).

Revista Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 3 julio -septiembre, 2019

26

�Transición nutricional, conducta alimentaria, ejercicio,
urbanización.

Respecto al grupo de azúcares, el 64.7% (n=66) de la
población total los consumió diariamente, y 13.7%
(n=14), tres o más veces por semana. En cuanto a las
bebidas azucaradas, 38.2% (n=39) los consumió
diariamente, y 35.3% (n=36), tres o más veces por
semana. Los alimentos de mayor y menor consumo,
obtenidos de la lista de frecuencia de alimentos
aplicada a adultos, son similares entre comunidades
(Tabla 2). Existen algunas excepciones, por ejemplo,
en los alimentos de origen animal (AOA), en Real
Peñasco se encuentra la carne roja, mientras que en
Milpillas aparece el atún.

Artículo Original

Los resultados de actividad física de 45 adultos de
Real Peñasco y Milpillas, indicaron que el 28.9%
(n=13) realiza alguna actividad física en su tiempo
libre, y el 75.6% (n=34) cumplió la recomendación
semanal de actividad moderada (Academia Nacional
de Medicina, 2015; WHO, 2010). Se obtuvo
información de actividad física y sedentarismo de 43
participantes menores de 15 años. El 30.2% (n=13)
de los menores realiza alguna actividad física en su
tiempo libre, mientras que el 27.9% (n=12) pasa más
de dos horas frente a una pantalla (televisión, celular,
videojuegos). Entre comunidades no se encontraron
diferencias significativas en los datos de actividad
física y en la calidad de la alimentación.
Algunas prácticas de alimentación y actividad física
de los participantes resultaron factores de riesgo para
sobrepeso y obesidad, obesidad abdominal y glucosa
alta (Tabla 3), para el riesgo de triglicéridos,
colesterol total, colesterol HDL y colesterol LDL, no
se encontró asociación (datos no mostrados). En los
adultos de 23 años y mayores, el riesgo es mayor para
sobrepeso y obesidad, obesidad abdominal y glucosa
alta. Por otra parte, la calidad de la dieta, clasificada
en el nivel Necesita mejorar del IASE, fue factor de
riesgo para sobrepeso y obesidad, y obesidad
abdominal, en la población total. En los menores de
15 años, pasar más de dos horas frente a un monitor,
fue factor de riesgo para glucosa alta.
Tabla 3. Factores de riesgo para sobrepeso y obesidad, obesidad abdominal y glucosa alta en los participantes de Real

Factores de riesgo
No.

%

Sobrepeso y
obesidad
OR IC95%

Obesidad abdominal
%

OR

IC95%

Glucosa alta
No.

%

OR

IC95%

Edad
≥ 23 años
≤ 15 años

45 75.6
84.4
43 37.2
12.9 5.02-33.3**
33.2 11.1-99.8**
5.78 1.74-19.2**
57 19.3
14.0
43 9.3

IASE (población total)
Necesita mejorar
Poco saludable

77 53.2
51.9
66 28.8
5.98 1.88-19.1**
3.42 1.23-9.50**
7.68 0.96-61.5
25 16.0
24.0
20 5.0

Tiempo frente al monitor (menores)
&gt; 2 horas
≤ 2 horas

12 25.0
16.7
1.14 0.24-5.41
0.83 0.14-4.84
31 22.6
19.3

8 37.5
13.2 1.12-155**
23 4.35

Actividad física 150 min* (adultos)
No cumple
10 20.0
90.0
1.44 0.26-8.10
1.93 0.20-18.2
Cumple
34 26.5
82.3
Fuente: Elaboración propia.
*Actividad física moderada. OR: odds ratio, IC 95%: intervalo de confianza de 95%.
**p&lt;0.05
IASE: Índice de Alimentación Saludable.

9 66.7
0.77 0.16-3.63
33 60.6

Percepciones sobre alimentación y actividad física
A partir de las respuestas de 35 adultos (Real Peñasco
n=16, Milpillas n=19) a la pregunta ¿Qué alimentos
hacen bien a mi salud?, se establecieron las
categorías Verduras, Frutas, Cereales, Leguminosas,
AOA y Agua natural. Entre comunidades se
encontraron diferencias significativas en la categoría
Frutas (81.3% [n=13] Real Peñasco, 36.8% [n=7]

Revista Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 3 julio -septiembre, 2019

27

�Transición nutricional, conducta alimentaria, ejercicio,
urbanización.

Artículo Original

Milpillas, p=0.016), y en la categoría Leguminosas
(37.5% [n=6] Real Peñasco, 78.9% [n=15] Milpillas,
p=0.018). También se encontró diferencia en la
subcategoría Pollo de la categoría AOA (0% Real
Peñasco, 41.2% [n=5] Milpillas, p=0.037). En la
pregunta ¿Qué alimentos hacen mal a mi salud?, las
respuestas se clasificaron en las categorías AOA,
Harinas, Dulces, Alimentos procesados, Antojitos,
Grasas, Comida irritante y Otros. Se encontró que la
categoría Alimentos procesados fue la más
mencionada (56.3% [n=9] Real Peñasco, 63.2%
[n=12] Milpillas, p=0.678), principalmente la
subcategoría Refresco (55.5% [n=5] Real Peñasco,
83.3% [n=10] Milpillas, p=0.331); entre
comunidades no se encontraron diferencias
significativas en las categorías de esta pregunta.
Con relación al ejercicio, el 80.0% (n=28) de los
adultos de las dos comunidades reconoció efectos
benéficos sobre la salud. Además, un 48.6% (n=17)
identificó alguna dificultad para realizarlo,
principalmente la falta de tiempo (58.8%, n=10), en
mayor porcentaje en Milpillas (88.9%, n=8) que en
Real Peñasco (25.0%, n=2) (p=0.0152), seguido por
las limitaciones físicas (29.4%, n=5) y una actitud de
flojera o cansancio (17.6%, n=3).

Respecto al análisis de percepción infantil, en la
Figura 2 se muestran las categorías establecidas para
cada indicación dada en la herramienta de dibujo. En
la indicación, Dibuja actividades que son buenas
para tu salud, los niños de las dos comunidades
dibujaron elementos principalmente en las
categorías: Ingerir alimentos saludables, Jugar y
Hacer actividad física. Dentro de la categoría Ingerir
alimentos saludables, dibujaron esencialmente frutas
y verduras. Respecto a la indicación, Dibuja
actividades que son malas para tu salud, las
categorías en las que una mayor frecuencia de niños
dibujó fueron: Ingerir alimentos no saludables,
Hacer actividades peligrosas y Tomar refresco. En
la categoría Ingerir alimentos no saludables,
dibujaron: papitas, churros, dulces, sopas
instantáneas y salsas. Los niños de Milpillas
dibujaron con mayor frecuencia en dicha categoría,
comparados con los de Real Peñasco (Figura 2).

Particularidades de la alimentación y la actividad
física familiar de acuerdo con los testimonios de los
adultos entrevistados
Alimentos consumidos
En las comidas familiares destaca la importancia de
los cereales y tubérculos, tal es el caso del arroz, la
“sopita” de pasta, la papa y principalmente la tortilla.
Al igual que la tortilla, el frijol es también
imprescindible, dice uno de los padres de familia que
“podrá faltar lo que sea, pero frijoles y tortillas
siempre hay”. Entre los AOA, el huevo es el alimento
por excelencia entre las familias, debido a cuestiones
de practicidad y precio, se consume en el desayuno,
comida o cena, con embutidos o chile. En Real
Peñasco, otros AOA forman parte de la alimentación,
como la carne roja, el pollo y de forma esporádica
pescados y mariscos. En Milpillas también se
consume carne roja, pollo y ceviche, pero los
testimonios aluden a comprar poca carne o de forma
ocasional: “(…) a veces les traigo así bistec, les
traigo pollo, así cualquier cosa de carne” (Madre,
Entrevista 1 Milpillas, septiembre 2016).
A la mayoría de los miembros de las familias les
gustan las frutas, su consumo depende del tipo de
fruta y está supeditado a los días en que se haga el
“mandadito”: “Las niñas son las que piden y p´s uno
les trae su kilito de, ya sea de un melón o sandía”

Revista Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 3 julio -septiembre, 2019

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�Transición nutricional, conducta alimentaria, ejercicio,
urbanización.

(Padre, Entrevista 5 Milpillas, octubre 2016). Las
verduras no tienen el mismo éxito, son desagradables
para niños y algunos adultos. La preparación de las
verduras influye en la aceptación; a los niños le gusta
el repollo y la lechuga cuando acompañan antojitos.
El rechazo de los niños participantes por las verduras
influye para que no se incluyan en las comidas
familiares. Existen familias donde ningún miembro
consume verduras, o el consumo se limita a algunas
ocasiones mensuales: “(…) de hecho cuando mi
suegra hace caldo es la pura carne, la agüita, la sopa
y ya, pero así que le eche que la calabaza, ella sí le
echa, pero nosotros no nos la comemos” (Madre,
Entrevista 1 Real Peñasco, septiembre 2016).
El consumo de alimentos procesados se presenta en
todos los grupos de edad, aunque la preferencia más
notable ocurre entre niños y adolescentes. En muchos
casos, la preferencia por este tipo de alimentos es
mayor que por aquellos preparados en casa.
Le lleva la señora una torta con aguacate y queso y
su jugo, pero no, casi trae todo el bolillo, o sea la
torta no se la come (…) si le mandamos unas papitas,
un jugo, unas galletas si la consume (Padre,
Entrevista 5 Milpillas, octubre 2016).
Las preferencias de los niños influencian el tipo de
alimentos que preparan las mamás, en Milpillas, por
ejemplo, los niños piden carne roja, un producto que
las madres perciben como no saludable. Los dulces,
refrescos, pizzas y alimentos fritos, son igualmente
productos del agrado de los menores. A nivel
familiar, los alimentos procesados más populares son
las sopas instantáneas y el refresco. Se encontraron
referencias al consumo de refresco desde la niñez de
algunos adultos, una mamá de Milpillas narró que su
papá “lo mandaba traer”. En las comidas y en la
convivencia familiar el refresco tiene una
importancia similar a las tortillas: “- ¿Y qué tiene de
comer? - p´s ya les digo que hice, pero les digo, pero
aquí falta tortillas y falta el refresco, uno ponga el
refresco y el otro las tortillas” (Madre, Entrevista 4
Milpillas, octubre 2016).
En lo que respecta a la manera de preparación de los
alimentos, la forma frita fue la más mencionada. Las
grasas utilizadas para freír fueron el aceite y la
manteca, esta última obtenida de los puercos que
crían algunas familias. Cuando usan aceite, algunas
mamás utilizan un litro semanalmente, mientras que

Artículo Original

otras que gastan de dos a tres litros. Una mamá
explicó que ella agrega más aceite porque su esposo
lo pide.
Transición alimentaria
Las mamás entrevistadas de Milpillas coincidieron
en que la alimentación actual es diferente a la de su
niñez, la cual estaba basada en productos saludables
y naturales obtenidos “del monte” y preparados en
casa. Entre estos productos mencionaron los frijoles,
nopales, maíz, tortillas, conejos del campo y gallinas
de patio; también se describió la ausencia de grasa en
la preparación y de carne roja. Una de las mamás
explicó por qué se abandonó la siembra en Milpillas:
“Ya no llovió igual, lo mismo que la gente se fue
acabando, la gente fue que ya no le gustaron esos
trabajos (…) la gente ya tiene flojera de trabajar las
parcelas ya mejor siembra o vende el agua” (Madre,
Entrevista 3 Milpillas, septiembre 2016).
Las madres describen que el cambio en la
alimentación, se relaciona incluso con el rechazo al
sabor de los productos obtenidos de la cría de
animales, como las “gallinas de patio” y la leche,
comparado al sabor de los que consiguen en las
tiendas. Para algunos adultos, principalmente en Real
Peñasco, el cambio en la alimentación ha sido un
mayor poder adquisitivo para comprar alimentos,
respecto a su niñez con problemas de desnutrición.
Oportunidades para realizar actividad física
El tipo de actividad física que pueden realizar los
adultos en su comunidad, es el fútbol y la zumba. El
fútbol se realiza de forma independiente en campos
de tierra, o bien, como parte de las actividades de los
equipos llaneros; en el caso de la zumba, en Real
Peñasco se realiza con la iniciativa de vecinos de un
fraccionamiento, mientras que en Milpillas ha sido
impulsada por personal de programas sociales y
algunos vecinos, sin embargo, en las dos
comunidades han existido problemas para mantener
la actividad. El personal de los programas sociales,
ha organizado caminatas comunitarias que no han
sido constantes por el cambio de responsables a nivel
programa. Los participantes mencionan barreras para
involucrarse en estas actividades, como el desinterés:
“Nomás que uno no hace aprecio vedad, ya nomás,
no hace aprecio de ir, no hace caso de ir” (Madre,
Entrevista 3 Milpillas, septiembre 2016); el tiempo
se identifica también como una limitante.

Revista Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 3 julio -septiembre, 2019

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�Transición nutricional, conducta alimentaria, ejercicio,
urbanización.

Ay pues la verdad de ejercicio, pos, es que la mera
verdad a mi si me gusta mucho el ejercicio, pero la
verdad no tengo tiempo, (…) el poquito tiempo
quisiera para, pos, para acostarme un ratito a
descansar por que sí es mucho mí, pos, mi trabajo
(Madre, Entrevista 2 Real Peñasco, septiembre
2016).
Independientemente de la actividad física en el
tiempo libre, los adultos entrevistados coinciden en
que sus actividades diarias implican un desgaste
físico importante, principalmente aquellos que
trabajan “la pastura” para los animales y el cuidado
de
huertos.
Estas
actividades,
realizadas
principalmente en Milpillas, representan un espacio
importante de ejercicio y convivencia familiar. La
actividad física en el tiempo libre en los menores de
15 años, se desarrolla en lugares donde existen los
espacios, como las canchas de los fraccionamientos
y las casas con patios amplios, en “la pastura” y el
cuidado de huertos. Una mamá de Real Peñasco,
relata que durante un tiempo inscribió a su hija en un
deporte, pero le fue imposible mantener esta
actividad por cuestiones económicas.
Características de los expendios de alimentos
Las mamás identificaron como los principales
lugares de abastecimiento de alimentos, dos
supermercados medianos en ambas comunidades,
dos abarroterías en Real Peñasco y cuatro en
Milpillas. Algunas mamás mencionaron lugares
retirados, como un tianguis grande y un centro
comercial, ambos localizados en la periferia del
municipio y a los que pueden llegar en coche o
camión. En los supermercados se ofrecen diversos
productos, tales como, arroz, pastas, sopas
instantáneas, cereales de caja, avena, pan blanco e
integral, enlatados, frijoles, soya, aceite, leche entera
y descremada, queso, yogurt, jamón, salchicha,
chorizo, carne, frutas, verduras, dulces, frituras,
papas y refrescos. La oferta de alimentos coincide en
los supermercados, por ejemplo, la diversidad de
dulces, papas y refrescos es amplia. También se
encontró variedad en las frutas y verduras, pero la
mayoría en mal estado, las madres describen esta
experiencia y detallan la necesidad de estar al
pendiente del día que surten producto fresco. En el
caso de la carne, se vende pollo y cortes de carne con
alto contenido de grasa, como trozos de carne de
puerco, carne para taco, chuleta ahumada y carne
molida. En las abarroterías pequeñas, a excepción de

Artículo Original

la carne, se puede encontrar esta misma línea de
productos en una menor diversidad. Las frutas y
verduras que se observaron fueron cebolla, jitomate,
chile, plátano, manzana y limón. Además, en casi
todos los establecimientos se vende cerveza. En una
de las abarroterías, la tendera explicó que no ofrecía
una mayor variedad de verduras por que el producto
“se le quedaba”. Las mamás que acompañaron al
equipo de investigación en el recorrido, compartieron
que las iniciativas para vender verduras en la
comunidad no han sido exitosas, una de ellas piensa
que el costo no tiene que ver, ya que una verdura no
es más cara que unos churros o un refresco.
Discusión
En el presente estudio, la investigación mixta
permitió triangular los hallazgos cuantitativos y
cualitativos, para interpretar el estado nutricional de
un grupo de familias de zonas suburbanas de San
Luis Potosí, México, desde sus percepciones y
prácticas de alimentación y actividad física. En estas
familias, con rezago económico, pobreza alimentaria
y falta de acceso a servicios, está presente la doble
carga de la malnutrición en sus expresiones
comunitaria, de hogar y de individuo (Rivera et al.,
2014), sin embargo, como sucede en el panorama
nacional (Aguilar-Salinas et al., 2010; Gutiérrez et
al., 2012; Shamah-Levy et al., 2017), el sobrepeso y
la obesidad, las dislipidemias y el riesgo por
prediabetes, tienen una mayor prevalencia.
En cuanto a la calidad de la alimentación en las
familias, la evaluación realizada por medio del IASE,
indica que el mayor porcentaje de participantes se
ubica en la categoría Necesita cambios, característica
observada en otros estudios realizados en población
mexicana en los que se aplican distintas adaptaciones
del índice de alimentación saludable (IAS) (Galaviz,
Ramos, Núñez y Salas, 2019; González, Puga y
Quintero, 2012; Olvera et al., 2018). En el estudio
de Galaviz et al. (2019), en población con
marginación alta, aumenta el porcentaje de
participantes en la categoría Poco saludable y
disminuye
la
categoría
Saludable,
este
comportamiento es similar en los participantes del
presente estudio, para los cuales, la calificación
Saludable es nula. En esta investigación, la categoría
Necesita cambios, fue factor de riesgo para
sobrepeso y obesidad, y obesidad abdominal. Los
resultados del estudio apuntan, a que los
participantes ubicados en el nivel Necesita cambios

Revista Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 3 julio -septiembre, 2019

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�Transición nutricional, conducta alimentaria, ejercicio,
urbanización.

tienen un mayor consumo energético que aquellos
clasificados en el nivel Poco saludable.
Los alimentos de mayor consumo en las familias,
exhiben un cuadro básico que se ha documentado en
estudios previos en población mexicana (Del ÁngelPérez y Villagómez-Cortés, 2014), y que se basa en
tortillas, arroz, frijoles, huevo, nopales, jitomate,
cebolla, plátano, limón y chile. El protagonismo de
algunos de estos alimentos se ha explicado a partir de
su efecto en producir saciedad y en la tradición
gastronómica (Del Ángel-Pérez y VillagómezCortés, 2014), además, en el recorrido de expendios
de alimentos, se observó que estos productos son de
fácil acceso. En los testimonios de los adultos, se
describió la importancia de alimentos del grupo de
cereales y tubérculos, y leguminosas, es decir que los
carbohidratos y la proteína vegetal son importantes
en la dieta familiar. En el caso de la proteína animal,
una fuente primordial es el huevo; el consumo de
otros AOA es controversial, este es el caso de la
carne roja. En los establecimientos de la comunidad
se observó la oferta de cortes grasosos de carne roja,
lo que podría explicarse por el precio y la capacidad
adquisitiva de los consumidores (Ortiz-Hernández,
Rodríguez-Magallanes y Melgar-Quiñónez, 2012).
Esto es congruente con la mala percepción de las
mamás sobre este producto, y en Milpillas dicha
percepción se refuerza por su reciente integración a
las costumbres de alimentación, contrario al
consumo de pollo que viene desde la cría de gallinas.
En Real Peñasco el consumo de carne tiene indicios
de ser más favorable, tanto en cantidad como
diversidad. Una mayor oferta de AOA es uno de los
rasgos de la transición alimentaria y su consumo
excesivo se relaciona con el desarrollo de ENT; en
las comunidades de estudio la falta de acceso a carnes
magras aumenta este nivel de riesgo. Algo similar
ocurre con el consumo de grasas, la disponibilidad de
aceites baratos ha ido en ascenso en países en
desarrollo (Popkin, Adair y Ng, 2012), esto tiene
sentido en la experiencia de las familias, que llegan a
adquirir hasta tres litros de aceite semanalmente.
El patrón de consumo de frutas, verduras, azúcares y
bebidas azucaradas, fue similar al comportamiento
nacional y a otros estudios en población de San Luis
Potosí, principalmente en lo que respecta al bajo
consumo de verduras en los menores de 15 años, y el
alto consumo de bebidas azucaradas en la población
total (García, Noyola, Hernández y Peralta, 2017;

Artículo Original

Shamah-Levy, et al., 2017). A pesar de estos datos,
el análisis de percepción por cuestionario y dibujo,
reveló que entre los participantes existe una
percepción importante de las verduras como
alimentos saludables, mientras que las bebidas
azucaradas y otros procesados se perciben como no
saludables. Desde la experiencia descrita en las
entrevistas, el consumo de verduras está influenciado
por la oferta limitada en los establecimientos y el
rechazo de algunos integrantes de las familias. Las
preferencias de los menores juegan un papel
importante, el desagrado de los hijos hacia las
verduras disminuye su integración en las comidas
familiares; sucede al revés con las frutas, al ser un
alimento de agrado para los niños los padres buscan
la manera de adquirirlo, sin importar las limitaciones
de acceso. El agrado por las frutas en los niños ha
sido documentado en estudios previos, y se relaciona
con el sabor dulce (Sánchez-García et al., 2014).
Con relación al consumo de alimentos procesados,
las madres, preocupadas porque los hijos coman,
aceptan la introducción de alimentos “nuevos”,
distintos a los que consideran saludables. Contrasta
esta respuesta frente a lo observado en un estudio con
madres de clase media que habitan en la zona
metropolitana de Buenos Aires, donde las
preferencias de los hijos se negocian para conciliar
también los alimentos nutritivos (Freidin, 2016). Lo
anterior pone de manifiesto que el rezago social y
educativo puede limitar las herramientas para hacer
frente a la transición alimentaria. La oferta de
alimentos procesados como refrescos, jugos, dulces,
frituras, papitas y comida instantánea, es constante en
los establecimientos de las comunidades. En la vida
familiar, el refresco ha adquirido significados
sociales relevantes. Eso tal vez explique que, a pesar
de ser percibido como un alimento no saludable, aun
así, su consumo sea elevado. Lo anterior refuerza el
valor simbólico de los alimentos y el planteamiento
de Freidin (2016), donde las personas ponderan la
preocupación por la salud con valores como la
conveniencia, los costos, el placer y la sociabilidad.
Como señala el autor, la preferencia de los jóvenes
por estos productos se ha relacionado con la oferta,
publicidad e incentivación entre pares.
En la transición nutricional de las familias han
participado diferentes factores; la oferta de alimentos
no saludables con alta palatabilidad, el acceso
limitado a productos frescos saludables, costumbres

Revista Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 3 julio -septiembre, 2019

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�Transición nutricional, conducta alimentaria, ejercicio,
urbanización.

gastronómicas que interiorizaron productos
procesados, preferencias por sabor y el abandono del
campo. Según narran los testimonios, las familias
que aún crían animales y cultivan huertos, encuentra
tanto la oportunidad de consumir productos naturales
como un espacio para activarse físicamente y
convivir. En este sentido, el trabajo en el campo es
una característica positiva, partiendo de las escasas
oportunidades en las comunidades para realizar
ejercicio. Tal parece que la falta de alternativas para
ejercitarse, inciden en una escasa cultura del
ejercicio, lo que puede explicar el desinterés cuando
surge una oportunidad de realizarlo. De acuerdo con
los resultados del cuestionario de actividad física, el
porcentaje de adultos que no cumplió la
recomendación de actividad moderada (24.4%,
n=11), fue mayor que el promedio nacional reportado
en la ENSANUT de medio camino 2016 (14.4%)
(Shamah-Levy et al., 2017). Los adultos
participantes en este estudio, perciben como barreras
para realizar actividad física en el tiempo libre, a la
falta de tiempo, las limitaciones físicas y cuestiones
de motivación.
En la actividad física de los menores, el espacio
parece ser esencial. Estudios con población infantil,
señalan que la falta de espacios de juego en las
viviendas, y ciudades poco accesibles y seguras,
favorecen el sedentarismo (Gutiérrez-Zornoza,
Rodríguez-Martín, Martínez-Andrés, García-López
y Sánchez-López, 2014). En esta investigación, se
encontró que los menores con acceso a patios o áreas
de juego en su vivienda, alternan el tiempo frente al
televisor con algún tipo de actividad física. El
porcentaje de menores de 15 años que pasó más de
dos horas frente al televisor (27.9%, n=12), fue
menor que el promedio nacional (55.5%) (ShamahLevy et al., 2017), sin embargo, este tiempo
sedentario fue factor de riesgo para glucosa alterada
en ayunas. Las calles no se mencionaron como
espacios de juego de los menores; en un estudio de
percepción de riesgos en escolares de Real Peñasco,
se encontró que algunos niños percibieron
vandalismo y violencia en los alrededores de sus
casas (Börner, Torrico-Albino, Nieto-Caraveo y
Cubillas-Tejeda, 2015; Börner, Torrico-Albino,
Nieto-Caraveo y Cubillas-Tejeda, 2017). En el
entorno municipal, Real Peñasco se considera una
zona peligrosa, y Milpillas ha sido escenario de actos
de delincuencia organizada. Lo anterior también es
percibido por algunos niños participantes, de acuerdo

Artículo Original

a los resultados obtenidos en la técnica de dibujo
(Figura 2).
Entre las principales fortalezas del estudio se
encuentra el uso de investigación mixta, que permite
integrar y contrastar los resultados del análisis de
percepciones y prácticas y el diagnóstico nutricional,
para proponer una estrategia de intervención
contextualizada y holística. Otra aportación de la
investigación, fue involucrar a la población infantil
en el análisis de percepción, para darle la oportunidad
de expresarse con relación a lo que sabe, piensa y
percibe sobre su salud y el cuidado de la misma
(Börner, Torrico-Albino, Nieto-Caraveo y CubillasTejeda, 2017; Cubillas-Tejeda, León-Gómez,
Torrico-Albino y Nieto-Caraveo, 2018; TorresNerio, Domínguez-Cortinas, Van’t-Hooft, DíazBarriga y Cubillas-Tejeda, 2010). Entre las
limitaciones de la investigación se encuentran las
dificultades para aumentar el porcentaje de
participación de las familias, lo que pudo dar más
solidez a los resultados, sin embargo, la integración
de un enfoque mixto contribuyó a respaldar el
análisis. Otras limitaciones del estudio fueron la falta
de evaluación de otros micronutrientes en la
valoración nutricional, y un estudio más
sistematizado de los expendios de alimentos.

Conclusiones
Las familias participantes de ambas comunidades,
presentan rezago económico, pobreza alimentaria y
falta de acceso a servicios; entre estas familias existe
la doble carga de la malnutrición, sin embargo, el
sobrepeso, la obesidad, las dislipidemias y el riesgo
por prediabetes, tienen una mayor prevalencia. A
pesar de existir conocimientos relacionados con
alimentación saludable, en la mayoría de los
integrantes de las familias existen hábitos
alimenticios inadecuados y falta de actividad física
por diversas razones. La situación de las
comunidades analizadas es similar en otras
poblaciones de SLP, México, América Latina y de
otros países en desarrollo, lo que hace indudable la
necesidad de diseñar e implementar estrategias de
intervención
basadas
en
evidencia
y
contextualizadas, que favorezcan en las personas el
aprendizaje significativo, el cambio o permanencia
de hábitos enfocados a fomentar conductas
protectoras. Es fundamental establecer el diálogo y
fomentar la participación en las comunidades, así

Revista Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 3 julio -septiembre, 2019

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�Transición nutricional, conducta alimentaria, ejercicio,
urbanización.

como establecer la vinculación interinstitucional y
multidisciplinaria, que favorezcan el abordaje de las
problemáticas de manera integral.
La experiencia del presente estudio, aporta bases
para replantear futuros programas sociales y de salud
en estas comunidades, acorde a su contexto. Además
de la importancia de atender el rezago social, es
primordial brindar capacidades y alternativas a los
pobladores,
atractivas
y
culturalmente
contextualizadas, que les permita contender con los
efectos negativos de la transición urbana y
nutricional.
Agradecimientos
Agradecemos el apoyo otorgado por el Fondo Mixto
del CONACYT-Gobierno del Estado de San Luis
Potosí para la realización del proyecto titulado
“Identificación de perfiles genéticos, proteómicos y
factores de riesgo asociados a las enfermedades no
transmisibles
y
sus
comorbilidades
e
implementación de intervenciones educativas para su
prevención”
(FMSLP-2014-C02-251723).
Se
agradece al Dr. Nazeem Muhajarine y a la Dra.
Sylvia Abonyi de la Universidad de Saskatchewan,
Canadá, por su asesoría en el análisis de datos
cuantitativos y cualitativos. Gracias a las familias de
Real Peñasco y Milpillas por su participación y la
apertura para compartirnos sus experiencias.
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37

�R

E

S

P

Y

N

Revista Salud Pública y Nutrición

THE ROLE OF SOCIAL SUPPORT IN ADULT WOMEN’S WEIGHT LOSS: A
LITERATURE REVIEW.
EL PAPEL DEL APOYO SOCIAL EN LA PÉRDIDA DE PESO DE LAS MUJERES ADULTAS: UNA REVISIÓN DE
LA LITERATURA.
Martínez Jaikel Tatiana*
*Escuela de Nutrición, Universidad de Costa Rica.
Citation: Martínez Jaikel T. (2019) The role of social support in adult
women’s weight loss: A literature review. Revista Salud Pública y Nutrición,
18 (3), 38-44.
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo
León, Facultad de Salud Pública y Nutrición, Monterrey Nuevo León, México.
Copyright: ©2019 Martínez Jaikel T. et al. This is an open-access article
distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BY
4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any
medium, provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests
exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn18.3-4
Recibido: 09 de abril 2019; Aceptado: 26 de julio 2019
Email: tatimartinez@hotmail.com

�Family social support- weight loss-women

Artículo de Revisión

THE ROLE OF SOCIAL SUPPORT IN ADULT WOMEN’S WEIGHT LOSS: A LITERATURE REVIEW.
Martínez Jaikel Tatiana*.
*Escuela de Nutrición, Universidad de Costa Rica.

ABSTRACT
Introduction: Excess body weight is a worldwide health problem. Social support may play a central role during weight loss
processes; however, this relationship has not been clearly established. Objective: To determine the role of social support in
adult women’s weight loss. Material and method: We conducted a systematic review searching four databases: PubMed,
Ebsco Medline with full text, PsycINFO and Web of Science. The articles reviewed were 1) related to at least one of the research
questions; 2) showed intervention studies aiming to evaluate the effectiveness of the familiar social support component in
weight loss; 3) included adult women between 18 and 65 years old in the population of the study. Results: Ten studies
relating family social support to weight loss: only a few of them have shown an association between weight loss and family
social support, and none of the studies found an association between family social support and BMI; involving family members
in weight loss programs seems to have some positive effects but the results are mixed. Limitations: Studies used different
definitions and measures to evaluate family social support; some of them were excluded because they did not differentiate
in their analysis between men and women. Conclusions: There seems to be a positive effect between social support and
weight loss in women, but more studies are necessary to draw solid conclusions.
Key words: Family social support- weight loss-women

RESUMEN
Introducción. El exceso de peso corporal, es un problema de salud mundial. El apoyo social podría jugar un papel central
durante los procesos de pérdida de peso, sin embargo, esta relación no está claramente establecida. Objetivo: Determinar el
papel del apoyo social en la pérdida de peso de las mujeres adultas. Material y método: Realizamos una revisión sistemática
buscando cuatro bases de datos: PubMed, Ebsco Medline con texto completo, PsycINFO y Web of Science; e incluyendo
artículos que fueron 1) relacionados con al menos una de las preguntas de investigación; 2) estudios de intervención con el
objetivo de evaluar la efectividad del componente de apoyo social familiar en la pérdida de peso; 3) la población del estudio
eran mujeres adultas entre 18 y 65 años. Resultados: Se encontraron diez estudios que relacionan el apoyo social familiar
con la pérdida de peso: solo algunos de ellos demostraron una asociación entre la pérdida de peso y el apoyo social familiar,
y ninguno encontró una asociación entre el apoyo social familiar y IMC; involucrar a miembros de la familia en programas de
pérdida de peso parece tener algún efecto positivo pero los resultados fueron mixtos. Limitaciones: los estudios utilizaron
diferentes definiciones y medidas para evaluar el apoyo social familiar; algunos de ellos fueron excluidos porque no
diferenciaron en su análisis entre hombres y mujeres. Conclusiones: Parece existir un efecto positivo entre el apoyo social y
la pérdida de peso en las mujeres, pero se necesitan más estudios para establecer conclusiones sólidas.
Palabras Clave: Apoyo social familiar, pérdida de peso, mujeres.

Revista Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 3 julio -septiembre, 2019

38

�Family social support- weight loss-women

Introduction
Overweight and obesity, as defined as excess body
weight, are a worldwide health problem, including
Latin-American
countries
(World
Health
Organization, 2015). For example, in Mexico,
according to data from the Encuesta Nacional de
Salud y Nutrición de Medio Camino 2016, more than
70% of adults are considered to be overweight or
obese. Specifically, in Mexican adult women, in
2016 the prevalence of excess body weight (BMI
≥25) was 72.7% (Secretaría de Salud, 2017). Excess
body weight is associated with the leading causes of
death worldwide, such as cardiovascular disease,
stroke, diabetes, and some types of cancer (Center for
Disease Control and Prevention, 2018; NHLBI
Obesity Education Initiative Expert Panel, 1998;
World Health Organization, 2015). Other
psychosocial consequences such as depression,
insecurity, isolation, and lack of self-esteem are also
documented more often in women (Azarbad &amp;
Gonder-Frederick, 2010; Luppino et al., 2010). For
this reason, the prevention and treatment of excess
body weight is fundamental to maintain population
health. Excess body weight results from multiple
causes and contributing factors, including individual
and environment factors, therefore its treatment
should involve multiple interventions and strategies
(CDC, 2018; NIDDK, 2012; NHLBI Obesity
Education Initiative Expert Panel, 1998).
Promoting a healthy diet and exercise are two of the
most important components of weight loss
interventions (NHLBI Obesity Education Initiative
Expert Panel, 1998) and for both, a behavior change
is required. Theoretically, social support may play a
central role during weight loss processes (Greaves et
al., 2011; Verheijden, Bakx, van Weel, Koelen, &amp;
van Staveren, 2005).
The concept of social support has been used to define
many different concepts, such as emotional,
instrumental, informational, and appraisal support
(Thoits, 2011; Verheijden et al., 2005). Uchino
(2009) differentiates between perceived and received
social support. He points out that this is a main
distinction because perceived support has had a
greater relationship to health in a more consistent
way than received support has. Perceived support is
related to one´s potential access to social support. On
the other hand, received support is more a relational
factor that appears during a specific time frame and

Artículo de Revisión

usually in response to stressful circumstances
(Uchino, 2009).
Family, as a primary group, is one of the most
recognized sources of social support (Thoits, 2011).
In women, who are used to undertaking most of the
domestic and care work in Latin American countries
(Economic Commission for Latin America and the
Caribbean, 2018), having the support of their family
members may be crucial to implement healthier food
and physical activity behaviors. For example, in our
study in Costa Rica conducted with food- insecure,
excess-weight women, we found that family may
help in the efforts to lose weight or may hinder it.
Some of the problems that women face when they are
trying to lose weight are that family members do not
want to eat healthily. Also, the family, and especially
their partners, tries to “boycott” their intentions to
lose weight by bringing home foods high in calories
and fat (Martinez-Jaikel &amp; Frongillo, 2016).
Therefore, to recognize the main role that family
members play in weight loss processes has strong
rationality.
Some literature reviews have evaluated the effect of
the family members in adult weight loss, the results
tend to show positive results, however the evidence
is not fully consistent (Avenell et al., 2004; Black,
Gleser, &amp; Kooyers, 1990; Glenny, O’Meara,
Melville, Sheldon, &amp; Wilson, 1997; Kelsey, Earp, &amp;
Kirkley, 1997; McLean, Griffin, Toney, &amp;
Hardeman, 2003; Verheijden et al., 2005). For
example, the revision of Glenny, O'meara, Melville,
Sheldon &amp; Wilson (1997) found that interventions
involving family members seem to show some
advantages in children but in adults, specifically in
interventions with couples, the effectiveness cannot
be fully established. In the same way, McLean,
Griffin, Toney, &amp; Hardeman (2003) concluded that
involvement of spouses in weight loss, weight
control, and weight maintenance interventions
tended to improve effectiveness, however, the
existing studies provided limited support. On the
other hand, Avenell et al. (2004) found that family
therapy has been more associated with greater weight
losses for up to two years when compared to
individual therapy. Also, Verheijden et al. (2005)
demonstrated that social support interventions on
weight management show positive results. This
literature review aims to review the most recent
literature (from 2005 to now) in relation to family

Revista Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 3 julio -septiembre, 2019

39

�Family social support- weight loss-women

social support and weight loss, specifically in
women. The purpose of this article is to determine
the role of social support in adult women´s weight
loss. The following questions will be addressed: 1)
Does family social support influence the processes of
weight loss in women? 2) Is there a relationship
between family social support and weight in women?
3) Does the participation of family members,
including partners, in weight loss interventions
improve weight outcomes in women?
Material and method
Search Strategy
We searched four specialist databases: PubMed,
Ebsco Medline with full text, PsycINFO, and Web of
Science.
The electronic searches were
complemented by Google Scholar using the same
terms in Spanish and Portuguese too. Manual
searches of bibliographies found in all articles were
done. The keywords used were: “Social support”family – “weight loss”- women.

Artículo de Revisión

points, and if a study obtained less than 6 points it
was considered a low-quality study. No metaanalysis or statistical analyses were conducted.
Table 1.Tool to evaluate the quality of the studies
Quality categories
Intervention Study Design

High (3)
Randomized controlled
Trial

Sample

Probability Sample
Report measures with
Reliability and Validity of the
high levels of validity and
Measures
reliability
Randomization or
Control for confounding
adjustment for at least 3
confounding factors

Moderate (2)

Low (1)

Cuasi-experimental

Non-experimental

Purposeful sample
Report measures with
moderate levels of validity
and reliability

Convenience Sample
Reliability and Validity
measures are not
reported

Adjustment for at least
one confounding factors

No adjustment for
confounding factors

Results
Figure 1 depicts a flow chart with the number of
articles remaining at each stage and the reasons for
exclusion.

Inclusion Criteria/ Exclusion Criteria
We applied the following inclusion criteria: 1)
studies should be related to at least one of the
research questions; 2) they should be intervention
studies or analysis of intervention studies aiming to
evaluate the effectiveness of the familiar social
support component in weight loss; 3) the population
of the study should include adult women between 18
and 65 years old, and body weight should be an
outcome measure. Studies were excluded if the
population of the study included people with
diabetes, cancer, pregnant or post-partum women.
They were also excluded if the articles described
protocols and not results and were published before
2005. The two exceptions were the article of Cousins
et al (1992) and Teixeira et al (2002) because these
articles were not included in the previous literature
reviews.
Assessment of study quality
As Khan, Kunz, Kleijnen, &amp; Antes (2003) proposed,
to assess the quality of the studies we developed a
quality hierarchy tool (Table 1). This tool rated the
studies based on certain criteria: the intervention
study design, the type of the sample, the reliability
and validity of the measures, and the control for
confounding. The maximum possible points were
12. A high-quality study should have between 11 and
12 points, a moderate quality study between 7 and 10

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�Family social support- weight loss-women

Ten papers met the selection criteria. Using our
quality hierarchy tool, two papers were classified as
high quality studies (Jerome et al., 2015; Johnson,
Carson, Affuso, Hardy, &amp; Baskin, 2014), seven as
medium quality studies (Cousins et al., 1992;
Kiernan et al., 2012a; Kim, McEwen, Kieffer,
Herman, &amp; Piette, 2008; Kumanyika et al., 2009;
Kyryliuk, Baruth, &amp; Wilcox, 2015; Marquez &amp;
Wing, 2013; Teixeira et al., 2002), and one as a low
quality study (Pinelli, Brown, Herman, &amp; Jaber,
2011). In relation to the study design, six were
randomized trials, one was a cluster randomized trial,
and three had a non-experimental design. The sample
sizes were between 588 and 27 individuals. All the
studies were conducted in the U.S. Next, the findings
will be reported for each research question.

Findings and discussion
Interventions examining the association between
family social support and weight loss in women
We found four studies (Jerome et al., 2015; Kiernan
et al., 2012b; Kyryliuk et al., 2015; Teixeira et al.,
2002) aimed to evaluate the association between
family social support and weight loss in women. In
three of them, the predominant population was white
but also included other populations; in Kyryliuk et
al., (2015) the population was African American.
Three of the studies used different scales to measure
different types of family social support - such as
social support for diet (Jerome et al., 2015),
perceived support, and sabotage from friends and
family - for healthy eating and physical activity
(Kiernan et al., 2012b) and general social support
(Teixeira et al., 2002). One of them, Kyryliuk et al
(2015), used items to evaluate social support for
physical activity and consumption of fruits and
vegetables. Two of them used the Sallis, Grossman,
Pinski, Patterson, &amp; Nader (1987) scale to assess
support from family and friends in relation to
exercise behavior.
In three of them, family social support was not
associated with weight loss: in Jerome et al (2015),
family social support was not associated with weight
loss either in African-American women nor nonAfrican American women. Texeira et al (2002) found
that social support and social support for exercise
(including family support) was not associated with
weight loss either. Kyryliuk et al. (2015) did not find
any association in regard to social support for

Artículo de Revisión

physical activity (OR: 0.68,95% CI (0.45, 1.01) and
social support for fruit and vegetable consumption
(OR:0.80, 95% CI (0.56, 1.16)) and weight loss.
Only the Kiernan et al (2012) study found that
women who never experienced family support were
least likely to lose weight (45.7% lost weight) while
women who experienced frequent friend and family
support were more likely to lose weight (71.6% lost
weight).
Interventions examining association between family
social support in diet and exercise and Body Mass
Index (BMI)
There are two studies that investigated the
association between family social support and BMI
(Johnson et al., 2014; Kim et al., 2008). Both studies
used the Sallis et al. (1987) scale to measure social
support for diet and exercise. Johnson et al. (2014)
worked with African-American women in the rural
Deep South. They showed that these women
experienced minimal social support from family and
friends for healthy eating and exercise. Moreover,
they found also that both family and friends
concurrently encouraged and discouraged healthy
eating, and family members were more supportive
than friends for obesity prevention behavior. The
study of Kim et al., (2008) enrolled 228 women with
records of gestational diabetes mellitus participating
in a University-affiliated managed care plan, but that
were not presented as having diabetes in the moment
of the study. Self-efficacy and social support from
family and friends for physical activity were
associated with physical activity, as well as social
support from family and friends for a healthy diet
was associated with better dietary scores. However,
in both studies, social support factors were not
associated with BMI.
Interventions including family members and their
relationship with weight loss.
We found four interventions that aimed to know if
the inclusion of family members improved weight
loss outcomes. Three randomized trials (Cousins et
al., 1992; Kumanyika et al., 2009; Marquez &amp; Wing,
2013) and one with a non-experimental design
(Pinelli et al., 2011), that had sample sizes between
27 and 281, were carried out in non-white women.
The family social support was measured in two
different ways: 1) as attendance of family members
to the intervention sessions (Cousins et al., 1992;
Kumanyika et al., 2009; Pinelli et al., 2011) and 2)

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�Family social support- weight loss-women

through using Sallis et al (1987) Social Support for
Diet and Exercise Behaviors Questionnaire
(Marquez &amp; Wing, 2013).
In Kumanyika et al. (2009) the participants were
African-American, in Cousins et al (1992) and
Marquez &amp; Wing (2013) were Latinas, and in Pinelli
et al., (2011) were Arab-Americans. Kumanika et al
(2009) found that being assigned to participate with
family members, friends, or other group members
had no effect on weight change; enrolling with others
was associated with greater weight loss only when
partners participated more and lost more weight.
Marquez &amp; Wing (2013) concluded that enlisting
family or friends did not enhance weight loss
outcomes in Latinas. Even Cousins et al (1992)
found a trend for the family intervention to be more
effective than the program for the individuals this
difference was not significant in Mexican-American
women. Only the study of Pinelli et al (2011) found
that Arab-American women with support were
significantly more likely to achieve the weight loss
goal than those without support (85% of 14 women
vs 33% of 30 women, p=0.0028). On the contrary,
in men, even success in achieving weight loss was
also higher for those with family support, although
the difference was not statistically significant (44%
of 9 men vs 28% of 18 men, p =5.42).
Discussion
Despite the relevance of the worldwide increase of
obesity and the theoretical importance that family
social support may have in the weight loss processes,
only ten studies relating family social support to
weight loss in women were found in the last ten
years. We found that only a few of the studies have
shown an association between weight loss and family
social support, and none of the studies found an
association between family social support and BMI.
Involving family members in weight loss programs
seems to have some positive effects but the results
are mixed. Thus, based on these studies, there is not
enough evidence to draw solid conclusions about
how family social support improves weight loss. It is
important to highlight that our results do not differ
from earlier reviews (Black, Gleser, &amp; Kooyers,
1990; McLean, Griffin, Toney, &amp; Hardeman, 2003;
Verheijden et al., 2005; Glenny, O'meara, Melville,
Sheldon &amp; Wilson, 1997). Although, it seems to
indicate a trend in the last 10 years to use the Sallis
et al (1987) Social Support and Eating Habits Survey

Artículo de Revisión

and Social Support and Eating Habits Survey
because half of the studies used them. Overall, while
social support has been conceptualized in different
ways and has been measured using different scales,
this situation has been difficult to compare between
studies. It is important to mention that none of the
studies made a distinction between perceived social
support and received social support. This lack of
differentiation may result in an underestimation of
the changes in social support because perceived
social support may not change so much due to an
intervention (Uchino, 2009).
More research should be carried out to inform
policymakers of interventions that include the
support of family members. Future research should
take into consideration that the biggest challenge
may be how to involve family members in
interventions in a cost-effective way while taking
into consideration the particularities of the family
dynamic in each cultural context. For example, in
Latin American countries, researchers may have a
challenge to engage men in interventions due to the
existing gender norms. Men may avoid certain selfcare behaviors for considering them female
behaviors (Fleming &amp; Agnew-Brune, 2015; Montero
et al., 2004). Moreover, gender differences should be
taken into consideration; the characteristics of an
intervention with women taking into consideration
their husbands may have different characteristics
than the contrary. All of these questions should be
answered before carrying out interventions with
women involving their family members.
Limitations
The major limitation was that only ten studies were
found from 2005. Based on them, the research
questions were answered Gray literature and
unpublished studies were not included, and authors
of the included papers were not contacted. As a
result, it is possible that the findings of this review
have been influenced by publication bias. Another
important limitation is that the studies used different
definitions and measures to evaluate family social
support. Moreover, although many studies are
carried out in non-white populations such as AfricanAmerican or Latino Women, all of them were
implemented in the U.S. Some studies could not be
included because they did not differentiate in their
analysis between men and women.

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�Family social support- weight loss-women

Conclusions
Given the theoretical importance of family social
support in weight loss processes, it is surprising that
little research has been carried out on this issue. The
heterogeneity of social support definitions, the type
of support evaluated, and the measurement tools that
are used in the studies, limited the comparison of
results among the studies and may explain the lack of
solid evidence to demonstrate the importance of
social support in weight loss processes.
All the articles that met the inclusion criteria were
conducted in the U.S, so it is highly recommended to
develop and implement more research in this
important field, particularly in Latin American
countries since these countries are highly familyoriented.
Given that perceived support has
demonstrated a greater relationship to health that
received support, research may be improved by
making the distinction between both types of social
support. Qualitative studies in specific populations
are needed to identify the best strategies to involve
family members in interventions.
Acknowledgments
I want to thank Dr. Spencer Moore (Department of
Health Promotion, Education, and Behavior,
University of South Carolina, Columbia, South
Carolina, USA) for his guide on the writing of this
article

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          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                  <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
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                <text>Respyn Revista de Salud Pública y Nutrición, 2019, Vol 18, No 3, Julio-Septiembre</text>
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                <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
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                    <text>�R

E

S

P

Y

N

Revista Salud Pública y Nutrición

DETERMINACIÓN DE LA CORRELACIÓN EN EL USO DEL CUESTIONARIO DE
VANDERBILT Y LA APLICACIÓN DE PRUEBAS NEUROPSICOLÓGICAS PARA EL
DIAGNÓSTICO DEL TRASTORNO POR DÉFICIT ATENCIONAL.
DETERMINATION OF THE CORRELATION IN THE USE OF THE VANDERBILT QUESTIONNAIRE AND THE
APPLICATION OF NEUROPSYCHOLOGICAL TESTS FOR THE DIAGNOSIS OF THE ATTENTIONAL DEFICIT
DISORDER
Carreño Álvarez Miguel*, Gatica Ferrero Sergio*.
* Facultad de Educación de la Universidad Católica de la Santísima Concepción, Chile.
Citation: Carreño Álvarez M., Gatica Ferrero S. (2019) Determinación de la
correlación en el uso del Cuestionario de Vanderbilt y la aplicación de pruebas
neuropsicológicas para el diagnóstico del Trastorno por Déficit Atencional.
Revista de Salud Pública y Nutrición, 18 (2), 1-7.
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo
León, Facultad de Salud Pública y Nutrición, Monterrey Nuevo León, México.
Copyright: ©2019 Carreño Álvarez M. et al. This is an open-access article
distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BY
4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any
medium, provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests
exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn18.2-1
Recibido: 16 de enero 2019;
Aceptado: 23 de mayo 2019
Email: sgatica@ucsc.cl

�Trastornos del aprendizaje, DSM-V, cuestionarios de
observación del comportamiento, evaluación
neuropsicológica, funciones ejecutivas.

Artículo Original

DETERMINACIÓN DE LA CORRELACIÓN EN EL USO DEL CUESTIONARIO DE VANDERBILT Y LA
APLICACIÓN DE PRUEBAS NEUROPSICOLÓGICAS PARA EL DIAGNÓSTICO DEL TRASTORNO
POR DÉFICIT ATENCIONAL
Carreño Álvarez Miguel*, Gatica Ferrero Sergio*.
* Facultad de Educación de la Universidad Católica de la Santísima Concepción, Chile.

RESUMEN
Introducción. El trastorno por déficit atencional con hiperactividad (TDAH) es el trastorno del neurodesarrollo más habitual
en la investigación y práctica clínica con escolares. Se caracteriza por síntomas de inatención y de hiperactividad/impulsividad
que dificultan el aprendizaje y la adaptación positiva a la escuela. El TDAH suele ser detectado por medio de escalas de
observación del comportamiento y de test neuropsicológicos. El Decreto 170/2009 del Ministerio de Educación chileno
plantea un protocolo de detección basado en la aplicación del Cuestionario Abreviado Conners sin contemplar los aspectos
cognitivos que aportan los test neuropsicológicos. Objetivo: Determinar el grado de correlación entre un cuestionario de
observación de conducta y los resultados de una batería neuropsicológica de evaluación de la atención y la inhibición. Material
y Métodos: Se evaluaron 70 alumnos de Educación Básica chilenos con el NICHQ Vanderbilt Assessment Scale y con tests
neuropsicológicos para atención e inhibición; los resultados fueron analizados con r de Pearson. Resultados: No existe
correlación entre los puntajes obtenidos con NICHQ y los test neuropsicológicos. Conclusiones: Las escalas de observación
del comportamiento y los test neuropsicológicos no pueden ser utilizados unos en reemplazo de otros, más bien parecen
constituir un continuo dentro de la evaluación del TDAH.
Palabras Clave: Trastornos del aprendizaje, DSM-V, cuestionarios de observación del comportamiento, evaluación
neuropsicológica, funciones ejecutivas.

ABSTRACT
Introduction: Attention-deficit hyperactivity disorder (ADHD) is the most common neurodevelopmental disorder in research
and clinical practice with schoolchildren. It is characterized by symptoms of inattention and hyperactivity / impulsivity that
hinder learning and positive adaptation to school. ADHD is usually detected through behavioral observation scales and
neuropsychological tests. Decree 170/2009 of the Chilean Ministry of Education proposes a detection protocol based on the
application of the Conners Abbreviated Questionnaire without considering the cognitive aspects that neuropsychological tests
provide. Objective: To determine the degree of correlation between a behavioral observation questionnaire and the results
of a neuropsychological battery of evaluation of attention and inhibition. Methods: 70 Chilean Basic Education students were
evaluated with the NICHQ Vanderbilt Assessment Scale and with neuropsychological tests for attention and inhibition; the
results were analyzed with Pearson's r. Results: There is no correlation between the scores obtained with NICHQ and the
neuropsychological tests. Conclusions: Behavioral observation scales and neuropsychological tests cannot be used to replace
others, rather they seem to be a continuum in the evaluation of ADHD.
Key words: Learning disorders, DSM-V, behavioral observation questionnaires, neuropsychological evaluation, executive
functions.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 2 abril -junio, 2019

1

�Trastornos del aprendizaje, DSM-V, cuestionarios de
observación del comportamiento, evaluación
neuropsicológica, funciones ejecutivas.

Introducción
El trastorno por déficit de atención con
hiperactividad (TDAH) es el trastorno del
neurodesarrollo más habitual en la investigación y la
práctica clínica de niños en edad escolar (Salas,
González, Araya, Valencia y Oyarce, 2017) con una
alta prevalencia en la población infantil que varía
entre un 5 a 10% (Fernández, López, Albert,
Fernández, Fernández, Calleja y López, 2017). Se
considera como un trastorno del neurodesarrollo en
base a la clasificación prescrita por el DSM-V, cuyos
síntomas nucleares son dificultades a nivel
atencional y signos de hiperactividad e impulsividad,
dando lugar a tres subtipos de TDAH, (1) con
predominio inatento, (2) con predominio
hiperactivo/impulsivo y (3) con predominio
combinado. Se ha podido observar que el TDAH
tiene un fuerte componente disejecutivo,
manifestado en alteraciones la atención (con sus
redes de arousal, orientación y control ejecutivo), la
inhibición de respuestas automáticas y en medida
variable, la capacidad de planificación, memoria de
trabajo, entre otros (Petersen &amp; Posner, 2012).
La detección del TDAH se lleva a cabo en base a la
evaluación neuropsicológica y a la observación
conductual. La primera corresponde al desempeño
que alcanza el sujeto en test de características
psicométricas de lápiz y papel que evalúan,
principalmente, la atención y el control de impulsos.
La segunda corresponde a la aplicación de
cuestionarios de observación conductual, aplicados
por padres y profesores. Existe un amplio debate
relativo a la pertinencia de los cuestionarios y las
escalas de observación conductual para la detección
de TDAH, debido a la longitud de la lista de síntomas
incluidos en el DSM-V (Barkley, 2009).
En Chile, el Decreto 170/2009 (2010) del Ministerio
de Educación fija las normas para determinar a los
alumnos con necesidades educativas especiales que
serán beneficiarios de las subvenciones para
educación especial. El documento explicita los
procedimientos para la detección y derivación para la
evaluación diagnóstica integral del TDAH, entre los
que se incluyen la utilización de pruebas en basadas
en criterios como el Test de Conners. Son
mencionados también el Cuestionario de
Observación del Comportamiento en la Sala de
Clases para Profesores (TOCA-RR) y el
Cuestionario para Padres PSC. No se hace alusión al

Artículo Original

uso de instrumentos neuropsicológicos que puedan
limitar el efecto del sesgo del evaluador.
Algunos de los cuestionarios con mayor difusión
para la evaluación del TDAH son (a) el Test de
Conners, (b) la Escala para la Evaluación del
Trastorno por Déficit de Atención con
Hiperactividad (EDAH), (c) el Cuestionario para
Padres y Maestros NICHQ Vanderbilt Assessment
Scale, y (d) el ADHD Self-Report Scale.
La evaluación neuropsicológica del TDAH suele
utilizar algunos test de manera más frecuente, tales
como (a) Prueba de Memoria de Trabajo de WISCIV, (b) la Prueba Continuous Performances Test
(CPT), (c) el Test de los Cinco Dígitos (FDT), (d) el
Test de Stroop, y (e) el Test de Percepción de
Diferencias-Revisado (CARAS-R).
En Chile los cuestionarios sobre atención y conducta
tienen un uso más extendido que las pruebas
neuropsicológicas, por lo que tienen un lugar
preponderante en el reconocimiento del TDAH. Esto
va en abierta contradicción con la investigación
actual, la cual sostiene que las evaluaciones
neuropsicológicas vienen a complementar el uso de
cuestionarios y de los criterios diagnósticos
establecidos en el DSM-V y permiten establecer una
línea de base para la posterior intervención (AbadMas, Caloca-Català, Mulas y Ruiz-Andrés, 2017).
Un estudio realizado en México observó que al
aplicar pruebas psicométricas como la Figura de
Rey-Osterrieth y la prueba de Cancelación Visual de
Mesalum, los resultados obtenidos por los alumnos
no se correlacionaron de manera significativa con los
alcanzados por medio de la aplicación de encuesta de
Conners para profesores (Flores-Aréchiga, GarzaGonzález, Llaca-Díaz y Gómez-Espinel, 2016).
Resultados semejantes obtuvieron Young &amp;
Gudjonsson (2005), quienes utilizaron el Young
ADHD Questionnaire-I (YAQ-I), cuestionario auto
informado, y Young ADHD Questionnaire-S (YAQS), cuestionario informado por terceros, aplicado por
examinadores entrenados. Paralelamente se aplicó a
los sujetos una batería neuropsicológica conformada
por el Letter Cancelation Test (LCT), Continuos
Performance Test (CPT) y Matching Familiar
Figures test (MFF). Los investigadores concluyeron
que las pruebas neuropsicológicas no se
correlacionan necesariamente con los cuestionarios
aplicados y que incluso, el sólo uso de pruebas
neuropsicológicas no bastaría para establecer un

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 2 abril -junio, 2019

2

�Trastornos del aprendizaje, DSM-V, cuestionarios de
observación del comportamiento, evaluación
neuropsicológica, funciones ejecutivas.

diagnóstico diferencial entre el TDAH y otras
alteraciones psiquiátricas.
Los cuestionarios presentan una clara ventaja en su
aplicación en las escuelas; pueden ser rápidamente
aplicados por profesores y su coste es bajo. Sin
embargo, presentan altos niveles de discrepancia al
ser comparados los reportes de docentes y familiares
(Salas, González, Araya, Valencia, &amp; Oyarce, 2017).
Esto no ocurre con las pruebas neuropsicológicas,
cuyos resultados son consistentes entre diferentes
evaluadores; sin embargo, su uso es más limitado por
factores económicos y de especialización de
examinadores. No obstante estas observaciones,
otros autores utilizan de modo exitoso escalas y
cuestionarios de comportamiento para la detección
del TDAH en investigación, utilizando los criterios
del DSM-IV y DSM-V (Barkley, 2009; Becker,
2013), la escala Conners (Sims, Purpura &amp; Lonigan,
2012), la Child and Adolescent Disruptive Behavior
Inventory (CADBI) (Lee, Burns, Snell y McBurnett,
2013) o la Vanderbilt ADHD Diagnostic Teacher
Rating Scale (Langberg, Vaughn, Brinkman,
Froehlich, &amp; Epstein, 2010; Becker, 2013). Los
autores suelen referir un proceso de entrenamiento
previo en el uso de cuestionarios y escalas de
observación del comportamiento que otorgan solidez
a la detección de TDAH con estos instrumentos.
En base a lo anterior, resulta interesante conocer si
en el contexto de una escuela pública de la región del
Biobío en Chile, las escalas y cuestionarios de
observación del comportamiento pueden utilizarse
en lugar de test neuropsicológicos para la detección
del TDAH, tal como sugiere el Decreto 170/2009 del
Ministerio de Educación. Por lo tanto, el objetivo del
estudio es determinar el grado de correlación entre
los resultados del Sistema NICHQ Vanderbilt de
Evaluación (cuestionario del profesor), basado en los
criterios diagnósticos del DSM-V y los resultados de
una batería neuropsicológica de evaluación de la
atención y la inhibición.
Material y Métodos
Tamaño y selección de la muestra
La muestra estuvo constituida por 75 alumnos de tres
cursos diferentes pertenecientes al ciclo de
Enseñanza General Básica (EGB) de una escuela
pública de la comuna de Coronel, región del Biobío,
Chile. Se utilizó un muestreo de tipo no
probabilístico por conveniencia en base a la

Artículo Original

propuesta de muestreo establecida por Blaxter,
Hughes y Tight (2002). Se excluyen del estudio cinco
alumnos que presentan trastorno del espectro autista,
capacidad intelectual límite y discapacidad
intelectual (Manterola y Otzen, 2015), debidamente
acreditadas por profesionales afines (psicólogo,
neurólogo, psiquiatra), por lo que la cantidad total de
sujetos participantes se reduce a 70. Ocho niños de la
muestra contaban con diagnóstico previo de TDAH,
situación que no era conocida por los informantes. Se
evaluó a niños y niñas de 3º (n=23), 4º (n=27) y 8º
año (n=20) de Enseñanza General Básica (EGB), con
una edad promedio de 138,8 meses (11,5 años). Un
45,71% de la muestra eran niñas (n=32) y un 54,28%
(n=38 eran niños).
Todos los profesores, apoderados y estudiantes
aceptaron voluntariamente participar del estudio. En
el caso de los alumnos, sus padres/apoderados
debieron firmar un consentimiento informado en que
declaraban comprender la naturaleza y objetivos de
la investigación y los derechos que les asisten en
estos casos; los profesores debieron firmar un
documento similar. En todo el proceso evaluativo se
respetaron las normas éticas de investigación con
personas contenidas en la Declaración de Helsinki.
Instrumentos de recolección de información
Cuestionario NICHQ Vanderbilt Assessment Scale
(NICHQ). Es un cuestionario de screening para la
detección del TDAH, trastorno oposicionista
desafiante (TOD), trastorno di-social (TD),
ansiedad/depresión
(A/D)
y
desempeño/participación escolar (DPE). Para el
presente estudio sólo se utilizó el screening para
TDAH compuesto por 18 indicadores, 9 para
inatención y 9 para hiperactividad, correspondientes
a los mencionados por el DSM-V. Se trata de una
escala que permite graduar las conductas según su
frecuencia. Se hace uso de su versión traducida, la
que ha sido usada en otros estudios (García-Noriega
y Bárcena-Calvo, 2013). Es informado por los
profesores de cada participante.
Test de Percepción de Diferencias-Revisado
(CARAS-R). Evalúa la atención de los sujetos
mediante la capacidad de determinar diferencias
entre figuras semejantes (Monteoliva, Carrada, &amp;
Ison, 2017). Consta de 60 ítems, compuestos por tres
dibujos esquemáticos de caras, de las cuales una se
diferencia del resto en uno o más rasgos (cabello,

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3

�Trastornos del aprendizaje, DSM-V, cuestionarios de
observación del comportamiento, evaluación
neuropsicológica, funciones ejecutivas.

cejas y boca). El sujeto debe seleccionar la cara
diferente y dispone de tres minutos para completar la
mayor cantidad de ejercicios posible. Se utiliza con
sujetos entre los 6 y 18 años; su aplicación puede
hacerse individual o colectiva. Su fiabilidad total
obtenida con α de Cronbach es de 0,91 y está
baremada en percentiles y eneatipos por curso.
Índice de Atención/Concentración. Corresponde a un
índice complementario del Test de Memoria y
Aprendizaje (TOMAL). El TOMAL permite evaluar
memoria, aprendizaje, atención, entre otros. De esta
prueba
se
hace
uso
del
índice
de
Atención/Concentración, que está compuesto por los
subtest de: a) dígitos en orden directo, b) dígitos en
orden indirecto, c) letras en orden directo, d) letras en
orden indirecto, y e) imitación manual. Los subtest
utilizados son pruebas clásicas de span de dígitos
directo e inverso profusamente utilizados en test de
inteligencia. Se aplica a sujetos entre los 5 y los 19
años de edad de forma individual. Su fiabilidad, de
0,98, fue obtenida mediante α de Cronbach y
entrega puntajes baremados en percentiles y
puntuaciones escalares.
Test de los cinco dígitos (FDT). Evalúa la capacidad
de control inhibitorio y flexibilidad cognitiva. Cada
una de las cuatro tareas que la componen, consta de
una página que contiene 50 estímulos, dispuestos en
10 filas de 5 ítems cada una. Cada ítem a su vez, se
compone de cinco signos que pueden ser dígitos o
asteriscos, con los cuales el sujeto debe realizar
cuatro diferentes operaciones: a) parte de lectura; b)
parte de conteo; c) parte de elección (contar
independiente del valor del dígito y d) parte de
alternancia (contar y leer dígitos, según
corresponda). Se utiliza con sujetos de 7 años en
adelante; su aplicación es individual. En el presente
estudio se ha utilizado solamente para medir la
interferencia o inhibición. Su fiabilidad fue obtenida
con el procedimiento de las dos mitades, y corregidos
posteriormente los índices con la fórmula de
Spearman-Brown con los valores siguientes, lectura
0,95, conteo 0,94, elección 0,93 y alternancia 0,92.
El FDT fue baremado en percentiles.
Aplicación de los instrumentos.
La aplicación de la Escala NICHQ fue realizada por
profesores que trabajan directamente con los
alumnos evaluados. Para todos los casos (niños de 3º,
4º y 8º de EGB) se consideró a dos informantes por

Artículo Original

alumno; el primero correspondía a un profesor de
aula, preferentemente de las asignaturas de Lenguaje
y Comunicación o Educación Matemática; el
segundo correspondía a una educadora diferencial.
Los profesores informantes (n=6) realizaron una
capacitación de 16 horas en los fundamentos teóricos
y aplicaciones prácticas del NICHQ Vanderbilt
Assessment Scale – Teacher Informant, a cargo de un
académico especialista de la Universidad Católica de
la Santísima Concepción (UCSC), Chile. Cada par de
informantes recopiló información conductual de
cada estudiante durante dos semanas; pasado ese
tiempo, y con asesoría del Coordinador del Programa
de Inclusión Escolar de la escuela, la pareja de
informantes completó el cuestionario NICHQ
consensuando sus respuestas. Se realizó este
procedimiento para disminuir el efecto de sesgo.
Paralelamente, un equipo de tres evaluadoras de la
Carrera de Educación Diferencial de la UCSC, aplicó
los test neuropsicológicos a la muestra (n=70).
Procedimientos
Los procedimientos aplicados se dividieron en cuatro
etapas, siendo éstas,
a)
Consentimiento informado; tanto alumnos
como padres/tutores deben aceptar participar.
b)
Capacitación en aplicación de Cuestionario
NICHQ para maestros
c)
Aplicación
de
los
instrumentos
(cuestionario y baterías neuropsicológicas.
d)
Interpretación de los resultados en base a
procesamiento de datos.
Análisis de los resultados.
Los resultados fueron sometidos a la prueba de
normalidad de Shapiro-Wilk (Hernández-Sampieri,
Fernández-Collado y Baptista-Lucio, 2010) para
determinar el estadígrafo de correlación más
apropiado para el caso. El análisis permitió
seleccionar el coeficiente de correlación de Pearson
en base a la distribución normal de los datos. Para el
procesamiento de datos, se utilizó el programa SPSS
24.0.
Resultados
Variable inatención. Se analizan los resultados
obtenidos por medio de: a) Cuestionario NICHQ para
inatención
(VANI),
b)
índice
de
Atención/Concentración de Test TOMAL (IAC), y
c) test de Percepción de Diferencias (CA). Los
resultados se muestran en tabla 1.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 2 abril -junio, 2019

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�Trastornos del aprendizaje, DSM-V, cuestionarios de
observación del comportamiento, evaluación
neuropsicológica, funciones ejecutivas.

Tabla 1. Correlaciones entre instrumentos que miden variable inatención.
VANI

IAC

CA

VANI

Correlación de Pearson

1

-,175

-,195

IAC

Correlación de Pearson

-,175

1

,252*

CA

Correlación de Pearson

-,195

,252*

1
N= 70

*. La correlación es significativa en el nivel 0,05 (2 colas).
Fuente: Elaboración propia

El análisis de los resultados muestra ausencia de
correlación estadísticamente significativa entre las
variables principales representadas por el
Cuestionario NICHQ para inatención, por un lado, y
los resultados neuropsicológicos en atención
representados por el rendimiento en IAC y el CA, por
el otro. Por otra parte, tampoco se observa
correlación significativa entre las baterías
neuropsicológicas aplicadas.

Artículo Original

atención (IAC y CA) y la de inhibición (FDT). En el
caso particular de la correlación entre IAC y CA,
existe menos de un 5% de error en el grado de
correlación obtenida, lo que nos asegura que esta
correlación, aunque débil, es positiva.
Correlación interna entre subcomponentes de
Cuestionario NICHQ. Se analizan los resultados
obtenidos por los dos componentes del Cuestionario
NICHQ para TDAH relativos a inatención e
hiperactividad/impulsividad. Los resultados se
muestran en la tabla 4.
Tabla 4. Correlación entre subcomponentes de Cuestionario de
Vanderbilt para inatención e hiperactividad/impulsividad
VANI

VANHI

VANI

Correlación de Pearson

1

,671**

VANHI

Correlación de Pearson

,671**

1

**. La correlación es significativa en el nivel 0,01 (2 colas).

Variable hiperactividad/impulsividad. Se analizan
los resultados obtenidos por medio de: a)
Cuestionario
NICHQ
para
hiperactividad/impulsividad (VANHI), y b) Test de
los Cinco Dígitos (FDT). Los resultados se muestran
en la tabla 2.
Tabla 2. Correlaciones entre instrumentos que miden variable
hiperactividad/impulsividad
VANHI

FDT

VANHI

Correlación de Pearson

1

-,060

FDT

Correlación de Pearson

-,060

1
N= 70

Fuente: Elaboración propia

El análisis de los resultados muestra ausencia de
correlación estadísticamente significativa entre las
variables principales representadas por el
Cuestionario
NICHQ
para
hiperactividad/impulsividad, por un lado, y los
resultados
neuropsicológicos
en
atención
representados por el rendimiento en el FDT.
Correlación entre baterías neuropsicológicas. Se
analizan los resultados de a) IAC (atención), b)
CARAS-R (atención), y c) inhibición (FDT). Los
resultados se muestran en la tabla 3.
Tabla 3. Correlación entre los resultados obtenidos en pruebas neuropsicológicas
FDT

IAC

CA

FDT

Correlación de Pearson

1

,160

,127

IAC

Correlación de Pearson

,160

1

,252*

CA

Correlación de Pearson

,127

,252*

*. La correlación es significativa en el nivel 0,05 (2 colas).

1
N= 70

Fuente: Elaboración propia

El análisis de los resultados muestra que no existe
una correlación significativa entre las baterías de

Fuente: Elaboración propia

N= 70

El análisis de los resultados muestra una correlación
moderado significativa entre los componentes de la
escala NICHQ.
Discusión
Los resultados obtenidos permiten observar que no
existe correlación entre los resultados obtenidos
mediante el Cuestionario NICHQ para maestros y las
pruebas neuropsicológicas seleccionadas. Tres
aspectos más son interesantes de notar. En primer
lugar, las tareas de atención medidas con test
neuropsicológicos correlacionan significativamente,
cuestión que puede interpretarse en el sentido de que
ambos test miden una habilidad ejecutiva común que
no parece depender del input sensorial (visual para
CARAS-R y auditivo para IAC). Dado que no es una
correlación fuerte, sería interesante estudiar en qué
medida un test puede reemplazar al otro, o si ambos
deben ser utilizados complementariamente en una
batería de exploración amplia.
En segundo lugar, la falta de correlación estadística
entre los test de atención (CARAS-R e IAC) y el test
de control inhibitorio refuerzan la idea, extendida en
la literatura, que se tarea de dos funciones ejecutivas
diferentes que deben ser abordadas por la evaluación
neuropsicológica del TDAH. En esta línea AbadMas et al., (2017) señala que las pruebas
neuropsicológicas pueden venir a complementar los
criterios diagnósticos establecidos en DSM-V, los
cuales considera como imprecisos.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 2 abril -junio, 2019

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�Trastornos del aprendizaje, DSM-V, cuestionarios de
observación del comportamiento, evaluación
neuropsicológica, funciones ejecutivas.

En tercer lugar, la significativa correlación entre las
escalas de inatención e hiperactividad/impulsividad
en el Cuestionario NICHQ parece indicar que,
pudiendo ser una herramienta valiosa para la
detección de TDAH, no parecen tener capacidad
discriminatoria suficiente para diferenciar entre los
subtipos del trastorno.
De esta forma, se obtienen resultados similares al
estudio de Flores-Aréchiga, Garza-González, LLacaDíaz y Gómez Espinel (2016), en cuanto a que no
existirían correlaciones significativas entre el uso de
cuestionarios
y
baterías
neuropsicológicas.
Específicamente el uso de cuestionarios de
observación conductual depende, en alguna medida
del juicio del evaluador, cuestión que no suele ocurrir
con el uso de test neuropsicológicos.
De la misma forma, Young &amp; Gudjonsson (2005)
concluyeron que no existiría una correlación
estadísticamente significativa entre los resultados
obtenidos por medio de las dos metodologías de
evaluación; en su estudio no desestiman el uso de
cuestionarios ni el uso de baterías. Al igual que en
nuestro estudio, señalan que el sólo uso de baterías
no es suficiente para establecer un diagnóstico
diferencial del TDAH. Además de eso, nuestros
resultados parecen indicar que, pese a su uso habitual
en investigación, el Cuestionario NICHQ no parece
suficiente por sí mismo para detectar el TDAH en la
población escolar chilena estudiada.
Conclusiones
Los resultados obtenidos por medio del uso del
Cuestionario NICHQ para maestros y de pruebas
neuropsicológicas aplicadas, permiten sugerir que
ambas metodologías de evaluación no compiten
entre sí, ni pueden ser usadas una en reemplazo de la
otra. De hecho, ambos procedimientos parecen ser
complementarios; permiten obtener una visión
global del desempeño dentro del aula de clases
(cuestionarios), así como medir rendimientos
específicos en determinadas habilidades cognitivas
(pruebas neuropsicológicas).
La falta de correlato entre ambas metodologías de
evaluación para el TDAH, puede entenderse por los
siguientes motivos: a) los criterios diagnósticos
establecidos por DSM pueden ser insuficientemente
claros, precisos y depurados (Abad-Mas, Caloca-

Artículo Original

Català, Mulas &amp; Ruiz-Andrés, 2017), de hecho
parecen tender a ser redundantes (Barkley, 2009); b)
el grado de entrenamiento de los sujetos que
informan los cuestionarios de conducta parece ser
insuficiente, sobre todo al contrastar con las exitosas
experiencias de otros autores; c) las pruebas
neuropsicológicas evalúan habilidades medidas en
rendimiento, mientras que los cuestionarios evalúan
conductas en base a juicio de terceros (Hjern, Weitoft
&amp; Lindblad, 2010; Weissenberger et al., 2017); y d)
el rendimiento en pruebas neuropsicológicas puede
deberse a alteraciones, trastornos o retrasos del
desarrollo diferentes al TDAH.
Para efecto de los resultados obtenidos, puede
entenderse
que
la
aplicación
de
test
neuropsicológicos resulta deseable para una mejor
identificación de los sujetos, reduciendo el sesgo del
evaluador (sobre todo de quienes evalúan mediante
uso de cuestionarios) y aportando mayor información
acerca de orientaciones psicoeducativas que
permitan abordar las dificultades que presentan los
alumnos.
Limitaciones
El análisis de los resultados ha permitido detectar dos
limitaciones importantes en el estudio. La primera ha
sido el limitado número de participantes, así como su
poca representatividad socioeconómica, al tratarse de
alumnos de un solo centro educativo; esta situación
ha derivado en la imposibilidad de generalizar los
resultados obtenidos. La segunda, ha sido no
considerar el rendimiento escolar una variable en la
investigación, a sabiendas que el TDAH cursa con un
desempeño académico deficiente en diversas áreas
del currículo escolar.
La observación de estas limitaciones nos orienta a
resolverla en el futuro contando con una muestra más
robusta e incluyendo el desempeño escolar como
variable de estudio.
Agradecimientos
Esta investigación fue posible gracias al apoyo del
Proyecto INDIN 04/2018 de la Universidad Católica
de la Santísima Concepción del cual es investigador
principal el segundo autor.

Bibliografía

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 2 abril -junio, 2019

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�Trastornos del aprendizaje, DSM-V, cuestionarios de
observación del comportamiento, evaluación
neuropsicológica, funciones ejecutivas.

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Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 2 abril -junio, 2019

7

�R

E

S

P

Y

N

Revista Salud Pública y Nutrición

INTERVENCIÓN DIETÉTICA EN PACIENTES CON SOBREPESO Y OBESIDAD.
DIETARY INTERVENTION IN OVERWEIGHT AND OBESITY PATIENTS.
Reyna Chacón Ana Fernanda*, Zebadúa Flores Rosa Aminta *.
* Universidad Vizcaya de las Américas, Campus Tepic, México.
Citation: Reyna Chacón A.F., Zebadúa Flores R.A. (2019) Intervención
dietética en pacientes con sobrepeso y obesidad. Revista de Salud Pública y
Nutrición, 18 (2), 8-15.
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo
León, Facultad de Salud Pública y Nutrición, Monterrey Nuevo León, México.
Copyright: ©2019 Reyna Chacón A.F. et al. This is an open-access article
distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BY
4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any
medium, provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests
exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn18.2-2
Recibido: 09 de diciembre 2018;
Aceptado: 21 de mayo 2019
Email: fernandachacon02@gmail.com

�Sobrepeso, obesidad, alimentación

Artículo Original

INTERVENCIÓN DIETÉTICA EN PACIENTES CON SOBREPESO Y OBESIDAD
Reyna Chacón Ana Fernanda*, Zebadúa Flores Rosa Aminta *.
* Universidad Vizcaya de las Américas, Campus Tepic, México.

RESUMEN
Introducción. El sobrepeso y obesidad representan un serio problema de salud mundial, México no es la excepción; existen
factores, como la distribución del tiempo en las actividades cotidianas, agravada por hábitos nocivos que posee, educación
nutricional deficiente, acceso a comida procesada, alimentos ricos en grasa y azúcares, produciendo un incremento en el peso
corporal y aumenta la posibilidad de adquirir otras patologías; como medida de prevención o tratamiento y para evitar
alteraciones de la salud, es importante una intervención dietética. Objetivo: analizar el funcionamiento y apego ante una
intervención dietética en pacientes con sobrepeso y obesidad como principal problema de salud. Material y Métodos: el
estudio es cuasiexperimental, con un desarrollo de seis meses, la muestra es de 40 personas de 30 a 70 años. Resultados: se
inicia: 82% mujeres y 18% hombres, el 92% con sobrepeso y obesidad, con enfermedades como dislipidemias, hipertensión y
diabetes, el 82% abandonó el tratamiento, mostrando falta de interés en la salud, baja educación nutricional y el aumento del
riesgo a futuras complicaciones. Conclusiones: La intervención dietética sí es funcional, con respecto al apego, es bajo. Es
necesario enseñar cambios de hábitos de alimentación.
Palabras Clave: Sobrepeso, obesidad, alimentación.

ABSTRACT
Introduction: Overweight and obesity means a serious global health problem, Mexico is not the exception; there are factors,
such as the distribution of time in daily activities, aggravated by harmful habits, poor nutritional education, access to processed
foods, high fat and sugars foods, development a weight gain and increasing the possibility of acquiring other pathologies; As
a preventive or treatment measure and to avoid alterations to health, a dietary intervention is important. Objective: analyze
the working and reception of a dietary intervention in overweight and obese patients as the main health problem. Methods:
the study is longitudinal type, with a six months’ development, the sample of people are 40 from 30 to 70 years old. Results:
it starts: 82% women and 18% men, 92% with overweight and obesity, with diseases like dyslipidemia, hypertension and
diabetes, 82% give up the treatment, showing lack of interest in health, low nutrition education and the increase in risk of
future complications. Conclusions: the dietary intervention is functional; the reception is low. It is necessary to teach changes
in eating habits.
Key words: Overweight, obesity, alimentation.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 2 abril -junio, 2019

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�Sobrepeso, obesidad, alimentación

Introducción
El sobrepeso y obesidad, en gran parte de la
población mexicana, son el principal problema de
salud; en el presente trabajo, se analizó el
funcionamiento y apego de una intervención
dietética; en personas atendidas en el área de
nutrición de la Clínica de Unidad de Medicina
Familiar no. 25 de Tepic, Nayarit. Muñoz (2015),
refiere que los alimentos industrializados, son causa
principal del aumento en enfermedades no
transmisibles, figurando como problema primario de
salud en México, recurriendo a la prevención, se han
establecido dietas para el consumo de alimentos de
manera saludable.
Las enfermedades crónicas no transmisibles (ENT),
son aquellas que no tienen cura. (Málaga, 2014); la
Organización Mundial de la Salud (2018), menciona
que el 71% de muertes anuales producidas en el
mundo, son atribuibles a ellas, ya que existen
factores de riesgo asociados a este tipo de
padecimientos, como los son: el consumo de tabaco,
alcohol, dietas inadecuadas aunado a una vida
sedentaria.
Los problemas más importantes relacionados con la
nutrición se encuentran en las altas tasas de
sobrepeso y obesidad que afectaban en el 2012, a 7
de cada 10 adultos y 3 de cada 10 niños y a todos los
grupos socioeconómicos en México, incluyendo a
los hogares que se encuentran en situación de
inseguridad alimentaria (ENSANUT, 2012);
Mientras tanto las prevalencias de sobrepeso (20.6%)
y de obesidad (12.2%) en niñas en 2016 fueron muy
similares a las observadas en 2012 (sobrepeso 20.2%
y obesidad 11.8%). En niños hubo una reducción de
sobrepeso entre 2012 (19.5%) y 2016 (15.4%) que
resultó estadísticamente significativa; Para adultos
de 20 años y más la prevalencia combinada de
sobrepeso y obesidad pasó de 71.2% en 2012 a
72.5% en 2016; este aumento de 1.3 puntos
porcentuales no fue estadísticamente significativo.
(ENSANUT, 2016). Hay una proyección de que la
obesidad se convierta en una epidemia mundial, ya
que para el año 2025 habrá un aumento del 60% en
la prevalencia de esta enfermedad (Díaz, 2015).
La organización de las Naciones Unidas para la
Agricultura y Alimentación (2018), refiere que una
nutrición adecuada, asegura una defensa contra las
enfermedades y es la fuente de energía para estar

Artículo Original

activo, la deficiencia de macro y micronutrientes
originan problemas nutricionales (dieta inadecuada),
obteniendo como resultado el aumento y la
prevalencia de casos de sobrepeso, obesidad y
enfermedades no transmisibles.
Otero menciona en su libro, que la Nutrición, va más
allá de comer, ya que es un proceso muy complejo,
lo define como el conjunto de fenómenos mediante
los cuales se obtienen, utilizan y excretan las
sustancias nutritivas (2012), mientras la OMS refiere
que es la ingesta de alimentos en relación con las
necesidades dietéticas del organismo (2016).
La Norma Oficial Mexicana, NOM-043-SSA2-2012,
señala que la Alimentación, es el conjunto de
procesos biológicos, psicológicos y sociológicos,
relacionados con la ingestión de alimentos, siendo
esta la forma que el organismo, obtiene los
nutrimentos indispensables y con ello logra una vida
plena.
El sobrepeso y la obesidad es una acumulación
anormal o excesiva de grasa que puede ser
perjudicial para la salud, se mide en adultos con el
índice de masa corporal (IMC), siendo una relación
entre el peso y la talla (OMS, 2016).
Enfermedades relacionadas con el sobrepeso y
obesidad
Diabetes Mellitus es padecimiento caracterizado por
un alto nivel de glucosa resultado de defectos en la
capacidad del cuerpo para producir o usar insulina,
Hay tres tipos de Diabetes; Tipo I, se presenta cuando
el páncreas no genera la producción de insulina,
Diabetes tipo II en el cual cuerpo no produce
suficiente insulina o las células no hacen uso de la
insulina (ADA, 2018). Diabetes Gestacional este tipo
de diabetes usualmente se desarrolla en la segunda
mitad del embarazo con una intolerancia a la glucosa
(Gómez et all, 2015).
La insulina es una hormona secretada por el páncreas
participa en el metabolismo de los carbohidratos,
lípidos y proteína, nos ayuda a que azúcar, los
almidones y otros alimentos se conviertan en la
energía necesaria para la vida diaria (ADA, 2018).
Canalizo-Miranda et all (2013), explica que existen
un conjunto de enfermedades asintomáticas
imputables a las concentraciones anormales de

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 2 abril -junio, 2019

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�Sobrepeso, obesidad, alimentación

lipoproteínas en la sangre. Las dislipidemias que se
presentan en la población con obesidad son resultado
de la resistencia a la insulina. Se caracterizan por
concentraciones anormales de colesterol de muy baja
densidad (VLDL, del inglés very low density
lipoprotein), LDL, triglicéridos y HDL. (Gómez et
all, 2014). Otro factor de predisponente para riesgos
cardiovasculares, es la hipertensión arterial (HTA) es
una alteración crónica, caracterizada por el
incremento continuo de las cifras de la presión
sanguínea en las arterias (Berengues, 2016).
Dieta
La Norma Oficial Mexicana NOM-043-SSA2-2012
define a la dieta, como el conjunto de alimentos y
platillos que se consumen al día, constituyendo la
unidad de la alimentación.
Alcalá et all (2015), menciona que los
macronutrientes vienen del elemento macro [grande]
sobre la palabra nutriente, del participo activo [-nte]
del verbo nutrir y este del latín nutrire = alimentar,
juegan un papel principal en la regulación de la
ingesta, encontramos en lo que son lípidos, proteínas
y carbohidratos.
La función de los carbohidratos también llamado
glúcidos, es aportar energía a través de la glucosa,
constituyendo una parte fundamental de la
alimentación humana (Mataix, 2015).
Las grasas pertenecen a un grupo de compuestos
llamados lípidos, la palabra lípido se deriva del
griego lipos, que significa grasa, son esenciales para
el funcionamiento y estructura de los tejidos (Roth,
2009).
Las proteínas son un conjunto de aminoácidos,
necesarios para el crecimiento y la reparación de los
tejidos, son el principal componente estructural de
las células y los tejidos, y últimos macronutrientes en
ser utilizados por el organismo (FAO, 2015).
Los micronutrientes es lo contrario de los
macronutrientes, ya que tienen la misma
terminología de la nutrie = alimentar encontramos lo
que son las vitaminas y minerales, son requeridos por
el organismo, en muy pequeñas cantidades, con la
finalidad de que este tenga un normal
funcionamiento, crecimiento y desarrollo (Ciudad,
2014).

Artículo Original

Organización de las Naciones Unidas para la
Agricultura y Alimentación (2018), refiere que las
vitaminas y minerales ayudan en el funcionamiento
normal del metabolismo, y son esenciales para el
crecimiento y las actividades corporales normales.
Además, colaboran en las reacciones de liberación de
energía
química
de
los
macronutrientes
(carbohidratos, lípidos y proteínas) (Vega, 2010).
El porcentaje de hidratos de carbono que deben
consumir pacientes con sobrepeso y obesos es del
45% a 55%, proteína del 15% al 25 %, tanto de
origen animal como vegetal, grasas totales del 25 al
35% del requerimiento energético total, el porcentaje
recomendado será bajo el criterio clínico, referido así
en la guía de práctica clínica Obesidad y sobrepeso
(2012), se debe considerar la condición metabólica
del paciente, evaluar el consumo energético , tiempos
de alimentación y tamaño de las porciones.
La norma Oficial mexicana NOM-015-SSA2-2010
menciona que requerimiento total va derivado de los
macro nutrimentos, para que el paciente mantenga un
peso recomendable es de la siguiente manera: menos
del 30% de las grasas, 50%-60% de hidratos de
carbono, en promedio 15% de las kcal totales
corresponderá a proteínas.
Plan de Alimentación
Es un control o régimen de la ingesta calórica
necesaria que necesita cada persona diariamente para
mantenerse sano, cabe destacar que esta ingesta
calórica es diferente en cada persona ya que todos los
organismos son distintos en cada persona (ADA,
2019). Existen herramientas diseñadas para ser
utilizadas por los nutriólogos, como el Sistema
Mexicano de Alimentos Equivalente (SMAE), que es
un instrumento de valoración de los aportes
nutricionales de los alimentos y se utiliza como
estrategia para tratar enfermedades como la obesidad
y el sobrepeso con el diseño de dietas personalizadas,
auxiliadas con la ingesta calórica de cada persona, y
para ello, se utiliza la ecuación empírica de Harris
Benedict desarrollada para estimar el metabolismo
basal en kcal (Suverza, 2010). Las ecuaciones de
Harris-Benedict siguen siendo el método más común
para calcular el gasto energético con fines clínicos y
de investigación (David et all 1998).

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 2 abril -junio, 2019

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�Sobrepeso, obesidad, alimentación

Material y Métodos
La investigación es cuasiexperimental, se efectuó en
el departamento de nutrición de la Clínica de Unidad
de Medicina Familiar No. 25 de Tepic, Nayarit, en el
periodo de febrero–agosto 2018 (seis meses),
corresponde al tipo longitudinal, con supervisiones y
concientización de una adecuada alimentación, cada
mes. La muestra corresponde al tipo no
probabilístico, la elección se realizó utilizando los
criterios de inclusión: pacientes canalizados al área
de nutrición con problemas de sobrepeso y obesidad
según criterios de la OMS, los criterios de exclusión
son los pacientes con clasificación normal según
criterios de la OMS. La muestra estuvo constituida
por 40 adultos con edades oscilante de 21 a 70 años,
integrado por 84% femenino y el resto masculino,
todos ellos derechohabientes de la unidad médica.
Con la valoración médica y diagnóstico, se inicia la
intervención dietética, utilizando la información
proporcionada por del paciente, peso, talla e índice
de masa corporal.
La información del paciente, se obtuvo mediante su
historia clínica de cada persona, integrada por
preguntas generales, como: edad, sexo, estilo de vida,
antecedes
heredofamiliares,
enfermedades,
frecuencia alimentaria, consumo de medicamentos y
la práctica de actividad física. Para la obtención del
peso y talla, se utilizó una báscula hospitalaria con
estadímetro, marca Torino, habilitada para medir
peso en kilogramos y la altura en centímetros, se
realizó sin zapatos y ropa ligera, hombros relajados,
piernas rectas y talones unidos (Suverza,2010). El
índice de masa corporal (IMC), se calculó mediante
la fórmula que relaciona el peso y talla (Ver tabla 1).
Tabla 1.
Clasificación del índice de masa corporal (IMC)

Clasificación
Normal
Sobrepeso
Obesidad
Obesidad grado II
Obesidad grado III
Fuente:Directa

IMC (Kg/m2)
18.5 – 24.9
25 – 29.9
30 – 34.9
35 – 39.9
Más de 40

Con los datos obtenidos del paciente se estimaron las
calorías requeridas, considerando otras variables
como la actividad física de acuerdo a la formula

Artículo Original

Harris-Benedict (Ver tabla2), con un mínimo de
1050 kcal y un máximo de 1800 kcal, se les entregó
un plan de alimentación.
Tabla 2.
Pacientes según Kcal requeridas por día y
formulas para la estimación
Intervalo (kcal/día)
1050 1149
1150 1249
1250 1349
1350 1449
1450 1549
1550 1649
1650 1749
1750 1849
Total de pacientes
fuente:Directa

Pacientes
Núm
%
7.50
3
9
22.50
9
22.50
5
12.50
20.00
8
2
5.00
3
7.50
1
2.50
100.00
40

Fórmula de Harris-Benedict
Completa
Simplificada
Mujer

Varón

GER (kcal) = 655.1 + [9.563
x peso(kg)] + [1.850 x talla
(cm)] - (4.676 x edad
(años)]

GER (kcal) = 655 + [9.56 x
peso(kg)] + [1.85 x talla
(cm)] - (4.68 x edad (años)]

GER (kcal) = 66.5 +[13.75 x GER (kcal) = 66.5 +[13.75 x
peso(kg)] + [5.003 x talla
peso(kg)] + [5.0 x talla (cm)] (cm)] - [6.775 x edad (años)]
[6.78 x edad (años)]

Las distribuciones de los macronutrimentos fueron
de la siguiente manera: hidratos de carbono 55%,
lípidos 28% y proteínas 17%, estas proporciones se
aplicaron en forma de equivalentes con raciones de
alimentos, fraccionada en 3 comidas y 2 colaciones,
considerando: lácteos, carnes, fruta, verdura,
cereales leguminosas y grasas, con el objetivo de
contar con una dieta individual variada y el paciente
pueda elegir sus alimentos con la guía
proporcionada, como lo indica el Sistema Mexicano
de Alimentos Equivalentes (SMAE). A todos los
pacientes
se
le
dieron
las
siguientes
recomendaciones:
establecer
horarios
de
alimentación acorde a sus necesidades y tomar diario
2 litros aproximadamente de agua simple al día. Se
realizó un estudio de Shapiro-Wilk, para verificar
que los datos provienen de una distribución normal y
la prueba de t-Student para muestras relacionadas,
con una diferencia hipotética de las medias de 2, un

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 2 abril -junio, 2019

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�Sobrepeso, obesidad, alimentación

Artículo Original

nivel de confianza del 95% y nivel de significancia
del 5%.

clasifican como: normal 7.5%, sobrepeso 40.0%,
obesidad 30.0%, obesidad grado II 17.5% y obesidad
grado III 5.0%.

Resultados
En la tabla 3 se muestra el comportamiento de toda
la investigación, iniciando con 40 personas, 82% del
género femenino y 18% masculino de edad
comprendida entre 21 a 70 años. Al término del
estudio, la participación se caracterizó por un
ausentismo de 33 personas representadas por un
100% del género masculino y un 79% que el género
femenino. La canalización de las personas a control
dietético, corresponde a un 65% por el sobrepeso y
obesidad, y el resto presentaba otra patología como:
diabetes el 15% (6), hipertensión y dislipidemias con
un 10% (4) respectivamente. En relación al IMC, se

Los pacientes que concluyeron el tratamiento fueron
7, en la figura 1 se muestran los índices de masa
corporal inicial y final de cada uno de ellos, se
observa que hubo una reducción en su índice de masa
corporal, cambiando su diagnóstico nutricional
inicial de obesidad a sobrepeso y los que estaban en
sobrepeso a un peso normal. A los valores obtenidos
de la IMC de los pacientes que terminaron el
tratamiento, se demostró tienen una distribución
normal (p&gt; 0.05), los pacientes bajaron en promedio
su IMC de 29.47 a 27.08 kg/m2 (p= 0.000).

Tabla 3 Caracteristicas de la población estudiada
Femenino
Enfermedad por la cual fue
canalizada a Control
Dietético
Diabetes
Dislipidemia
Hipertensión
Sobrepeso
Obesidad
Clasificación con IMC
Normal
Sobrepeso
Obesidad
Obesidad grado II
Obesidad grado III
Fuente: Directa

Masculino

Inicial (33)

Terminó (7)

Núm
5
3
3
10
12

%
15.2
9.1
9.1
30.3
36.4

Núm
1
0
1
4
1

%
14.3
0.0
14.3
57.1
14.3

Núm
4
3
2
6
11

3
15
9
4
2

9.1
45.5
27.3
12.1
6.1

1
5
1
0
0

14.3
71.4
14.3
0.0
0.0

2
10
8
4
2

Abandono (26)

Inicial (7)

Terminó (0)

Abandono (7)

% Núm
15.4
1
11.5
1
7.7
1
23.1
1
42.3
3

%
14.3
14.3
14.3
14.3
42.9

Núm
0
0
0
0
0

%
0.0
0.0
0.0
0.0
0.0

Núm
1
1
1
1
3

%
14.3
14.3
14.3
14.3
42.9

7.7
38.5
30.8
15.4
7.7

0.0
14.3
42.9
42.9
0.0

0
0
0
0
0

0.0
0.0
0.0
0.0
0.0

0
1
3
3
0

0.0
14.3
42.9
42.9
0.0

0
1
3
3
0

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 2 abril -junio, 2019

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�Sobrepeso, obesidad, alimentación

Discusión
La falta de apego al tratamiento dietético es evidente
en ambos géneros, ya que fueron canalizadas a
Control Dietético por problemas de salud y algunos
con complicaciones de otras afectaciones, como se
muestra en la tabla 3, mostrando un abandono por la
de la mayoría de pacientes, Samano (2011), en su
artículo “Abandono del Tratamiento Dietético en
Pacientes Diagnosticados con Obesidad en un
Consultorio Privado de Nutrición” refiere que el
abordaje de esta importante patología, no es sencillo,
ya que ocho de cada diez pacientes, abandonan el
tratamiento antes del cumplimiento de la meta
establecida en términos de disminución de peso. Esto
contribuye a mantener e incrementar los riesgos de
aparición de enfermedades crónico-degenerativas
asociadas a la obesidad.
La Organización Mundial de la Salud (2018) refiere
que las intervenciones se centran en la corrección de
las prácticas y los hábitos personales. Es un cambio
en el estilo de vida, más actividad física y una dieta
saludable, el artículo de Investigación, “Evaluación
de un programa piloto de intervención en adultos con
sobrepeso u obesidad, en riesgo de diabetes”,
menciona, que el país no cuenta con programas
preventivos que consideren el financiamiento de
actividades que fomentan cambios en hábitos de
alimentación y de actividad física, con ello, la
percepción en el público general y los profesionales
de la salud, refleja que muy pocos pacientes logran
resultados exitosos en el control de peso a largo plazo
(Carrasco et all, 2008).
Al paciente se le debe educar a cambiar hábitos de
alimentación, con el fin de conocer su estado
nutricional, los beneficios de aprender a manejar a
una enfermedad como tal y todas las consecuencias
que conlleva mantener un sobrepeso, algún grado de
obesidad, ya que al no lograr el éxito el paciente
tendrá una recaída; se dice que es difícil, por las
costumbres, religiones, economía, etc., existen
bastantes factores que alteran y hace que el paciente
desista de mantener una buena alimentación,
provocando así, un daño a largo plazo y con ello se
contempla la posibilidad complicaciones mayores.
Se recomienda, más educación nutricional a los
pacientes, Montoya et all (2014), indica en su
artículo “efecto de la intervención nutricional
temprana en el resultado clínico de pacientes en

Artículo Original

riesgo nutricional”, la importancia de la intervención
nutricional temprana y el seguimiento en los
pacientes con riesgo nutricional, para disminuir la
proporción de complicaciones moderadas, mejorar la
adecuación de la ingesta de energía como evidencia
de una buena alimentación.
Conclusiones
La intervención dietética aplicada a pacientes con
sobrepeso y obesidad como principal problema de
salud, si tiene efectos significativos, pero es preciso
señalar que el apego a ella es bajo, por lo que es
necesario enseñar un cambio de hábitos de
alimentación.
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Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 2 abril -junio, 2019

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N

Revista Salud Pública y Nutrición

INSEGURIDAD ALIMENTARIA Y CARACTERIZACIÓN DE POBLACIÓN
BENEFICIARIA DE TRES BANCOS DE ALIMENTOS EN JALISCO, MÉXICO.
FOOD INSECURITY AND CHARACTERIZATION OF BENEFICIARY POPULATION OF THREE FOOD BANKS IN
JALISCO, MÉXICO.
Márquez Ibarra Adriana Alejandra1, Hernández Castellanos Elizabeth1, Bravo Núñez Carolina1, Orozco
Hernández Roberto Paulo1, Salazar Preciado Laura Leticia2, Foust Rodríguez David1, Fuentes Elia
Natalia1.
1 Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Occidente, México. 2 Centro Universitario de
Tonalá, Universidad de Guadalajara, México.
Citation: Márquez Ibarra A.A., Hernández Castellanos E., Bravo Núñez C.,
Orozco Hernández R.P., Salazar Preciado L.L., Foust Rodríguez D., Fuentes E.N.
(2019) Inseguridad alimentaria y caracterización de población beneficiaria de
tres bancos de alimentos en Jalisco, 18 (2), 16-22.
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo
León, Facultad de Salud Pública y Nutrición, Monterrey Nuevo León, México.
Copyright: ©2019 Márquez Ibarra A.A. et al. This is an open-access article
distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BY
4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any
medium, provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests
exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn18.2-3
Recibido: 21 de marzo 2019;
Aceptado: 14 de junio 2019
Email: paulorozco@iteso.mx

�Seguridad alimentaria, pobreza, nutrición.

Artículo Original

INSEGURIDAD ALIMENTARIA Y CARACTERIZACIÓN DE POBLACIÓN BENEFICIARIA DE TRES
BANCOS DE ALIMENTOS EN JALISCO
Márquez Ibarra Adriana Alejandra1, Hernández Castellanos Elizabeth1, Bravo Núñez Carolina1, Orozco
Hernández Roberto Paulo1, Salazar Preciado Laura Leticia2, Foust Rodríguez David1, Fuentes Elia Natalia1.
1 Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Occidente, México. 2 Centro Universitario de Tonalá, Universidad de
Guadalajara, México.

RESUMEN
Introducción. En el mundo se pierden cerca de un tercio de todos los alimentos producidos para consumo humano en el
mundo, mientras que en Jalisco sólo 68.5% de la población tiene seguridad alimentaria. Objetivo: El objetivo del estudio fue
caracterizar a los beneficiarios socio-demográficamente y evaluar seguridad y pobreza alimentaria. Material y Métodos: Se
obtuvieron datos del proyecto “Modelo logístico para el aprovechamiento, conservación y manejo de alimentos: plataforma
de alimentos (JAL 2016-01-02-279011)” muestreo a conveniencia de familias atendidas por Banco de Guadalajara, Zapotlanejo
y Tepatitlán (n=311). Se evaluó el grado de seguridad y pobreza alimentaria, escolaridad, ingreso familiar comparado con la
línea de bienestar mínimo, gasto en alimentación; variables cuantitativas en mediana y rango intercuartílico; cualitativas en
frecuencia y porcentaje. Resultados: El 97.4% son mujeres, solo 10% de ellas concluyó preparatoria, 75% presentaron
sobrepeso u obesidad. Únicamente 7.4% se clasificó como seguridad alimentaria, Guadalajara tuvo el mayor porcentaje con
inseguridad alimentaria moderada y severa (29.7% y 4.7%), y Tepatitlán leve (73.5%), 60% del ingreso se destina a
alimentación, 78% muestran pobreza alimentaria. Conclusiones: La pobreza alimentaria coexiste con desnutrición y la
obesidad, las mujeres son las encargadas del hogar y la alimentación por lo que debe intervenirse con enfoque de género y la
inseguridad alimentaria leve debe considerarse un problema a atender.
Palabras Clave: Seguridad alimentaria, pobreza, nutrición.

ABSTRACT
Introduction: In the world, about one third of all food produced for human consumption is lost, while in Jalisco only 68.5% of
the population has food security. Objective: The aim of the study was to evaluate food security and to characterize the
beneficiary population in sociodemographic terms. Methods: Data was obtained from the project "Logistic program for the
use, conservation and management of food: food platform (JAL 2016-01-02-279011)" convenience sampling of 311 families
in communities of Guadalajara, Zapotlanejo and Tepatitlán food banks. The degree of food security and poverty, schooling,
family income compared with the minimum welfare line, percentage of family income spent on food; The quantitative
variables were expressed as median and interquartile range; The qualitative ones in frequency and percentage. Results: 97.4%
of beneficiaries are women (10% finished high school), 75% presented overweight or obesity. Only 7.4% was classified in food
security, Guadalajara had the highest percentage with moderate and severe food insecurity (29.7%, 4.7%), and Tepatitlán had
the highest frequence of mild food insecurity (73.5%), 60% of income was allocated for food, 78% in food poverty. Conclusions:
Food poverty coexists with malnutrition and obesity. Mostly are women who take care of household and food, these findings
merit an in-depth analysis with a gender approach.
Key words: Food security, poverty, nutrition.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 2 abril -junio, 2019

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�Seguridad alimentaria, pobreza, nutrición.

Introducción
De acuerdo con la Organización de las Naciones
Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO),
la seguridad alimentaria “se da cuando todas las
personas tienen acceso físico, social y económico
permanente a alimentos seguros, nutritivos y en
cantidad suficiente para satisfacer sus requerimientos
nutricionales y preferencias alimentarias, y así poder
llevar una vida activa y saludable”. (FAO, 2017)
En México, según las estimaciones del Consejo
Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo
Social (CONEVAL) en 2016, con base en los
módulos de condiciones socioeconómicas de la
Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los
Hogares MCS-ENIGH 2012 y 2014; y según la
Escala Mexicana de Seguridad Alimentaria (EMSA),
el porcentaje de la población con seguridad
alimentaria aumentó de 56.1 en 2012 a 57.5% en
2014 (de 65.8 a 69 millones de personas); la
inseguridad alimentaria leve disminuyó de 20.6 a
19.1% (de 24.2 a 22.9 millones de personas); la
inseguridad alimentaria moderada disminuyó de 13.7
a 13.4 % (de 16 a 16.1 millones de personas); sin
embargo, la inseguridad alimentaria severa aumentó
de 9.7 a 9.9%, es decir, de 11.3 a 11.9 millones de
personas. (CONEVAL,2014)

Artículo Original

Material y Métodos
Diseño y población de estudio
El presente estudio forma parte del proyecto
“Modelo logístico para el aprovechamiento,
conservación y manejo tecnificado de alimentos:
plataforma de alimentos (JAL 2016-01-02-279011)".
Para la caracterización de la población beneficiaria
se obtuvieron datos de una muestra a conveniencia
de las localidades atendidas por los Bancos de
alimentos de Tepatitlán A.C, Zapotlanejo A.C. y
banco diocesano de alimentos de Guadalajara, todos
pertenecientes al Estado de Jalisco, México. Se
seleccionaron las comunidades en relación con el
número de población atendida y comunidades
sugeridas por los bancos de alimentos como
representativas de los mismos.
La convocatoria fue realizada por los trabajadores
sociales y nutriólogos de los BDA, de manera que
coincidiera el día de toma de datos con la entrega de
alimentos en cada una de las localidades
seleccionadas. La muestra final obtenida fue de 311
familias. (ver Tabla 1)

BANCO

Tabla 1. Distribución de la muestra por banco de alimento
Total de Familias
Familias encuestadas
LOCALIDAD
beneficiarias por el BDA Frecuencia
%
Villas de la Hacienda*

Según la Secretaría de desarrollo social, con datos de
CONEVAL (2016), en Jalisco el 68.5% de la
población tiene seguridad alimentaria, 15% de la
población tienen inseguridad alimentaria leve, 9.3%
de la población inseguridad alimentaria moderada y
7.3% inseguridad alimentaria severa. (CONEVAL,
2014)
Aunado a lo anterior, la FAO estima que cada año,
aproximadamente un tercio de todos los alimentos
producidos para consumo humano en el mundo se
pierden. Este desperdicio de comida representa una
oportunidad para mejorar la inseguridad alimentaria
mundial, sino también para mitigar los impactos
ambientales y el uso de los recursos de las cadenas
alimentarias. (FAO, 2013) En este sentido, los
Bancos de alimentos (BDA) como organizaciones
sin ánimo de lucro buscan recuperar alimentos, de la
sociedad y redistribuirlos entre las personas
necesitadas; en este estudio buscamos caracterizar a
las personas que son beneficiarias de los BDA, con
la finalidad de tener un perfil que permita conocer la
condición actual de la población seleccionada.

Guadalajara

109

Ruiseñores**
200
Eucaliptos*
230
Total
539
La Purísima
150
Zapotlanejo
La Paz
85
Santa Fe
63
Total
298
Capilla de Guadalupe
26
Tepatitlán de Morelos
Pegueros
50
Total
76
TOTAL
913
Fuente: Entrevistas, padrón de beneficiarios de los bancos de alimentos.
*Localidad perteneciente al municipio de Tlajomulco de Zúñiga, Jalisco.
** Localidad perteneciente al municipio de Tala, Jalisco.

45

41.2

48
55
148
41
42
31
114
26
23
49
311

24
23.9
27.3
49.4
49.2
100
46

Los criterios de inclusión fueron: ser beneficiario del
banco de alimentos de la localidad seleccionada,
presentarse el día de la toma de datos, tener el tiempo
y disposición de participar en el estudio.
Criterios de no inclusión: no desear participar en el
estudio y/o no ser beneficiario del banco de
alimentos de la localidad encuestada.
Medición y definición de variables
Para fines de la caracterización, a los beneficiarios se
les aplicó la Escala Latinoamericana y del Caribe de
Seguridad Alimentaria (ELCSA) validada en el

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�Seguridad alimentaria, pobreza, nutrición.

contexto rural y urbano de Veracruz, México (Susana
Sánchez Viveros,2014) y utilizada en la Encuesta
para Focalizar Hogares con Inseguridad Alimentaria
(ENHINA) propuesta por el Sistema Nacional para
el desarrollo integral de la familia (DIF Nacional), la
cual consta de 15 ítems para hogares con integrantes
menores de edad y 8 para aquellos en los que
únicamente habitan adultos, que fueron respondidos
por la persona beneficiaria de la canasta alimentaria,
la temporalidad referida en dicha encuesta es de los
últimos tres meses y las opciones de respuesta fueron
“nunca” (0 puntos), “rara vez” (1 punto), “algunas
veces” (2 puntos) o “siempre” (3 puntos), y de
acuerdo a la sumatoria de puntajes se estratificó a la
población evaluada en las siguientes categorías:
• 0 puntos: Seguridad alimentaria
• 1 a 15 puntos en hogares con menores de edad y
1 a 8 puntos en hogares únicamente con adultos:
Inseguridad alimentaria leve.
• 16 a 30 puntos en hogares con menores de edad
y 9 a 16 puntos en hogares únicamente con
adultos: Inseguridad alimentaria moderada.
• 31 a 45 puntos en hogares con menores de edad
y 17-24 puntos en hogares únicamente con
adultos: Inseguridad alimentaria severa. (Susana
Sánchez Viveros, 2014)
Se realizó la determinación de peso y talla de los
beneficiarios directos (aquellos inscritos en el padrón
de beneficiarios del programa de los BDA), por los
investigadores asociados al proyecto y/o estudiantes
de la licenciatura en nutrición del Instituto
Tecnológico de Estudios Superiores de Occidente
(ITESO), con estos datos antropométricos se calculó
el índice de masa corporal (IMC) mediante la
fórmula (kg/m2) y se categorizó con base en los
puntos de corte de la Organización Mundial de la
Salud (OMS, 2016).
Además se aplicó a la persona beneficiaria un
cuestionario sobre datos generales de la familia, entre
las variables que se auto reportaron, fueron: edad
(años),
escolaridad
(grado
académico
completo/incompleto), ocupación (se estratifico por
las categorías que fueron reportadas), número de
integrantes de la familia (valor absoluto), gasto
económico semanal destinado a la alimentación de la
familia e ingreso económico semanal, mismos que
fue transformado para el análisis a ingreso mensual;
con el cual se determinó el número de familias que
se encontraban por debajo de la línea de bienestar

Artículo Original

mínimo de acuerdo a los criterios para medir la
pobreza del CONEVAL (equivale al valor de la
canasta alimentaria por persona al mes); en este
trabajo se consideraron los valores del mes de abril
del año 2017 que estipula la línea de bienestar
mínimo para zonas urbanas $1400.27
pesos
mexicanos (MXN) y en zonas rurales $994.85 MXN
por persona al mes. (CONEVAL, 2014), se estipuló
el tamaño de hogar sin considerar la tabla de
equivalencia de integrantes según la edad. Además,
se generaron las variables: porcentaje del gasto
mensual para la compra de alimentos, derivado del
ingreso económico mensual y el gasto en la compra
de alimentos para la familia, así mismo, se determinó
el gasto per cápita en alimentos por día en el hogar,
según el auto reporte de gasto en alimentos por
familia entre el número de integrantes de la misma.
Análisis estadístico
Se realizó un análisis descriptivo de las variables, en
el caso de las cuantitativas se utilizaron medianas y
rangos intercuartílicos 1 y 3 (RIC) debido a su
comportamiento no paramétrico, mientras que las
variables cualitativas se expresaron en frecuencias y
porcentajes.
Resultados
Se evaluaron 311 familias beneficiarias de los bancos
de alimentos, del municipio de Guadalajara 148, en
Zapotlanejo 114 y en Tepatitlán 49.
Variables sociodemográficas
Se describen los datos obtenidos para cada una de las
variables sociodemográficas analizadas por cada
banco de alimentos.
Sexo de la persona encuestada.
Con respecto a la distribución por sexo se observó
que en la mayoría de los casos la persona encuestada
pertenecía al sexo femenino (97.4%), la mayor
proporción de encuestados del sexo masculino se
encontró en el banco de alimentos de Guadalajara
(3.4%).
Edad de la persona encuestada.
Con respecto a la edad, la mediana fue de 36 años. El
municipio de Tepatitlán fue el que concentro
beneficiarios de mayor edad (43 años), seguido de
Zapotlanejo y Guadalajara (42 y 36 años
respectivamente).

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�Seguridad alimentaria, pobreza, nutrición.

Escolaridad de la persona encuestada.
La escolaridad con mayor proporción reportada fue:
secundaria completa (36.0%), primaria completa
(22.9%) y primaria incompleta (16.40%), por su
parte, sólo 9.9% de la población entrevistada estudió
la preparatoria completa.

Artículo Original

respectivamente) y a Tepatitlán como el banco de
alimentos con mayor inseguridad alimentaria leve
con 73.5% de la muestra clasificada con esta
condición (ver Figura 1).

Ocupación de la persona encuestada
Con respecto a la ocupación que realizan las personas
encuestadas, que en este caso son las madres de
familia, se encontró que la principal actividad que
realizaban era ser amas de casa en el caso de los tres
bancos de alimentos (81.0%), en donde la proporción
de actividades con remuneración económica
corresponden a menos de 20% del total de las
personas encuestadas.
Datos antropométricos
En la tabla 2 se muestran los resultados del análisis
del estado nutricio a partir del IMC, en donde la
mayoría presentaron obesidad y sobrepeso (39.7% y
35.4% respectivamente).
Tabla 2. Índice de masa corporal de los beneficiacios directos por banco
de alimentos
Guadalajara
Zapotlanejo
Tepatitlán
Variable
(n=143)
(n=105)
(n=49)
n
%
n
%
n
%
Peso bajo
1
0.7
1
1
3
6.1
Peso
43
30.1
18
17.1
8
16.3
saludable
Sobrepeso
48
33.6
41
39
16
32.7
Obesidad
51
35.7
45
42.9
22
44.9
Fuente: determinaciones antropométricas, índice de masa corporal (IMC),

La clasificación del puntaje obtenido en la encuesta
de seguridad alimentaria, catalogó a Guadalajara
como el municipio con mayor inseguridad
alimentaria moderada y severa (29.7% y 4.7%

El análisis del ingreso familiar mensual y el gasto que
se destina de éste a la alimentación se presenta en la
tabla 3. Se calculó también el porcentaje que
representa el gasto familiar que es destinado a la
compra de alimentos y que correspondió al 60%
aproximadamente. Por último, se obtuvo el gasto per
cápita con la intención de identificar el gasto por
individuo que se destina a la alimentación, debido a
la variabilidad en el número de integrantes en el
hogar.

Tabla 3. Ingreso familiar y gasto familiar mensual en alimentación, porcentaje del gasto mensual destinado a la compra de
alimentos y gasto per cápita en alimentación por día en el hogar
Guadalajara
Zapotlanejo
Tepatitlán
Total
Variable
(n=148)
(n=114)
(n=49)
(n=311)
Mediana
RIC
Mediana
RIC
Mediana
RIC
Mediana
RIC
Ingreso familiar mensual
2800.02000.02674.02400.03600
3600
4000
4000
(MXN)
5200.0
4800.0
5600.0
4800.0
Gasto familiar mensual en
1600.01200.01500.01600.02000
2000
2400
2000
alimentación (MXN)
3100.0
2450.0
3600.0
2800.0
Porcentaje
del
gasto
mensual destinado a la
58.3
40.0-76.9
60
41.5-80.0
60
45.2-80.1
59.1
40.7-77.8
compra de alimentos
Gasto per cápita en
alimentación por día en el
16
11.1-22.2
13.3
13.3-19.25
15.6
12.5-21.75
13.3
10.4-22.2
hogar (MXN)
Fuente: entrevistas. IFM = Ingreso familiar mensual (MXN); GFMA = Gasto familiar mensual en alimentación (MXN); %GFMA =
Porcentaje del gasto mensual destinado a la compra de alimentos; GPCA = Gasto per cápita en alimentación por día en el hogar
(MXN). RIC= rangos intercuartiles 1 y 3. MXN= pesos mexicanos

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�Seguridad alimentaria, pobreza, nutrición.

Línea de bienestar mínimo
Para determinar si los integrantes de las familias
encuestadas cubrían la línea de bienestar mínimo
(valor de la canasta alimentaria por persona por mes)
de acuerdo al INEGI con datos del mes de abril de
2017, se analizó el ingreso mensual per cápita
(Figura 2). Este análisis se realizó tomando en cuenta
a los municipios de Guadalajara y Tepatitlán como
zona urbana ($1400.27 MXN) y a Zapotlanejo como
zona rural ($994.85 MXN), se consideró el tamaño
de hogar sin considerar la tabla de equivalencia de
integrantes según la edad.

Discusión
Con base en datos de seguridad alimentaria del
CONEVAL, de sus dos últimos registros (20122014), se puede apreciar que el avance fue
únicamente de 1.4 puntos porcentuales y que
aproximadamente 600 mil personas pasaron a
padecer inseguridad alimentaria severa en este
mismo periodo. Es importante contrastar que, de los
datos obtenidos sobre la línea de bienestar mínimo,
seguridad alimentaria y obesidad se convierten en
marcadores en diversas dimensiones de un mismo
problema: la pobreza objetiva. Así mismo, la
percepción que las familias tienen de ésta y sus
efectos en la salud de las personas que las integran.

Artículo Original

En este estudio, se pudo observar que 78.1% de los
beneficiarios de los bancos de alimentos se
encuentran por debajo de la línea de bienestar
mínimo, lo que genera incertidumbre en los hogares
sobre cómo asegurar su alimentación en un futuro
próximo y que dependan de la alimentación que les
proporcionan los BDA. Lo anterior cobra evidencia
física en la salud de los beneficiarios evaluados, de
los cuales 75.1% tiene sobrepeso u obesidad, ya que
prioritariamente aseguran la alimentación de sus
hijos y parejas. Al comparar los datos obtenidos con
la prevalencia de sobrepeso y obesidad a nivel
nacional en la ENSANUT Medio Camino (MC) 2016
se puede contrastar que la suma de la prevalencia de
ambas es de 72.5%, lo que en da una diferencia
mínima de 2.6 puntos porcentuales. También se
encontró que los bancos de alimentos de Zapotlanejo
y Tepatitlán superaron la prevalencia nacional por
8.5 y 5.1 puntos porcentuales respectivamente, lo que
habla de la importancia de proporcionar una canasta
alimentaria mucho más apegada a una dieta correcta
y no únicamente como asistencialismo. Ya que el
fenómeno que aquí se observa, también ha sido
encontrado en otras poblaciones de América Latina,
conocido como obesidad en la pobreza, la cual marca
la tendencia de la polarización económica, social y
alimentaria de los pueblos de nuestro continente.
(Peña et al; 2000).
Un dato sobresaliente, que no debiera ser la regla en
la actualidad y que sin embargo recalca el atraso en
el que se encuentran algunas comunidades en el país
es que la mayoría de las encuestadas fueron mujeres
(97.4%), de las cuales 81% desempeñaban el rol de
amas de casa y por ende también casi la totalidad eran
las responsables de preparar los alimentos del hogar
(95.8%). Con esto se puede ratificar lo que
investigadoras como Elena Pérez ha estudiado por
más de diez años en el país, que es la importancia de
la utilización de la categoría de género en los estudios
sobre alimentación y en las estrategias de
intervención que surjan a partir de ello (Gil-Romo &amp;
Díez-Urdanivia Coria; 2007).
También se puede destacar que de las comunidades
evaluadas, el BDA de Guadalajara que representó la
zona metropolitana de Guadalajara resultó con el
mayor porcentaje de inseguridad alimentaria
moderada y severa (29.7% y 4.7% respectivamente),
cifras mayores a las reportadas en ENSANUT 2012
para zonas urbanas, donde se especifica 14.1% de

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�Seguridad alimentaria, pobreza, nutrición.

inseguridad alimentaria moderada y 6.6% severa;
agregando a lo anterior es de sumo interés enfatizar
que la línea de bienestar mínimo específicamente en
Guadalajara fue 55 puntos porcentuales por encima
de la prevalencia encontrada en ENSANUT 2012, lo
que pone de manifiesto que la mayoría de las familias
beneficiarias carecen de suficiente dinero para la
compra de la canasta alimentaria mensual para cada
uno de sus integrantes, especialmente cuando habitan
en poblaciones urbanas; lo que no es congruente ya
que dicha población debiera contar con mayor
accesibilidad a los mismos por encontrase dentro o
en las periferias de una de las ciudades más
importantes y con mayor ingreso de recursos del país.
Una de las debilidades del presente trabajo, es que en
este proyecto no se encuestó a toda la población
beneficiaria de los bancos de alimentos y que no se
contaba con datos previos del grado de inseguridad
de los beneficiarios de la totalidad atendida. Sin
embargo, a pesar de que el muestreo de este trabajo
fue pequeño, se teoriza que el problema de
inseguridad alimentaria tiene mayor foco de atención
en la accesibilidad de alimentos que en la
disponibilidad de los mismos, lo cual apoya la
hipótesis de que el problema de la pobreza
alimentaria radica en la injusta distribución de
alimentos y no en su insuficiente producción,
asimismo da pauta para nuevas investigaciones en
poblaciones beneficiarias de BDA de otras regiones
del país para saber si encuentran en la misma
problemática y de ser así iniciar acciones que
favorezcan el estado en el que se encuentran estos
grupos vulnerables.
Conclusiones
El presente estudio muestra que los bancos de
alimentos atienden a poblaciones con diferentes
grados de inseguridad alimentaria, de los cuales un
porcentaje importante se encuentra en inseguridad
moderada y grave. Se considera importante tomar en
cuenta sugerir que para futuras investigaciones y de
manera necesaria en la práctica diaria de los BDA se
valoren los ingresos y egresos económicos de las
familias beneficiarias, así como la determinación de
impactos sistemáticos e institucionalizados en el área
de la salud. En el ámbito de la nutrición, se sugiere
evaluar y medir a través de indicadores
antropométricos y bioquímicos auxiliares como las
tomas rápidas de glucosa y/o hemoglobina
glucosilada a grupos vulnerables y diseñar, operar y

Artículo Original

dar seguimiento permanente a un Sistema de
Vigilancia Epidemiológica (SVE) para estas
comunidades, que realmente permita medir el
impacto del trabajo que los bancos de alimentos
realizan, sobre todo para obtener el indicador de
resultados primordial de cualquier programa
alimentario que es la salud de sus beneficiarios. Así
mismo, debido la elevada prevalencia de sobrepeso y
obesidad en las beneficiarias evaluadas, cobra
especial relevancia cuidar la adecuación nutricional
de las canastas alimentarias que los BDA ofrecen y
evitar de manera enfática la administración de
productos ultra procesados en su dieta, ya que no sólo
no son benéficos, sino que resultan seriamente
contraproducentes para su salud.
A partir de lo anterior, se hace evidente la necesidad
de que las estrategias de los bancos de alimentos
consideren como premisa básica de trabajo que la
malnutrición (desnutrición, sobrepeso y obesidad) es
consecuencia de un desequilibrio social y se podrían
conducir las siguientes pautas de abordaje:
•
La
inaccesibilidad
de
alimentos,
especialmente saludables, en zonas urbanas por los
bajos ingresos económicos.
•
La materialización de la pobreza alimentaria
en enfermedades como la desnutrición y la obesidad.
•
La necesidad de un enfoque de género en
sus acciones.
Agradecimientos
Los autores agradecemos la fuente de financiamiento
del proyecto "Modelo logístico para el
aprovechamiento,
conservación
y
manejo
tecnificado de alimentos: plataforma de alimentos
(JAL 2016-01-02-279011)", por el Fondo Mixto
Jalisco (CONACYT-Gobierno del Estado de
Jalisco), con la colaboración de instituciones:
Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de
Occidente (ITESO, coordinadora), Instituto
Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey
(ITESM-Campus
Guadalajara),
Centro
de
Investigación y Asistencia en Tecnología y Diseño
del Estado de Jalisco AC (CIATEJ) y Desarrollo
Humano de Jalisco (ProSociedad).
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Artículo Original

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http://www.fao.org/economic/ess/ess-fs/es/
Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación
y la Agricultura (FAO) (2013). Food wastage footprint
Impacts on natural resources. Obtenido de:
http://www.fao.org/docrep/018/i3347e/i3347e.pdf
Organización mundial de la salud, OMS. (junio 2016).
Obesidad y sobrepeso. 29 mayo 2017, de Organización
mundial
de
la
salud
Sitio
web:
http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs311/es/
Peña, M., &amp; Bacallao, J. (Eds.) (2000). La obesidad en la
pobreza. Un nuevo reto para la salud pública.
Washington D.C: Organización Panamericana de la
Salud.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 2 abril -junio, 2019

22

�R

E

S

P

Y

N

Revista Salud Pública y Nutrición

PREVALENCIA DE SÍNDROME METABÓLICO EN NIÑOS Y ADOLESCENTES
MEXICANOS EN TORNO A SUS DIFERENTES DEFINICIONES.
PREVALENCE OF METABOLIC SYNDROME IN MEXICAN CHILDREN AND ADOLESCENTS IN RELATION TO
THEIR DIFFERENT DEFINITIONS.
Ramírez Díaz María del Pilar *, Luna Hernández Jorge Fernando*.
*Universidad del Istmo Campus Juchitán, México.
Citation: Ramírez Díaz M.P., Luna Hernández J.F. (2019) Prevalencia del
síndrome metabólico en niños y adolescentes mexicanos en torno a sus
diferentes definiciones. Revista de Salud Pública y Nutrición, 18 (2), 23-32.
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo
León, Facultad de Salud Pública y Nutrición, Monterrey Nuevo León, México.
Copyright: ©2019 Ramírez Díaz M.P. et al. This is an open-access article
distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BY
4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any
medium, provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests
exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn18.2-4
Recibido: 21 de marzo 2019;
Aceptado: 20 de junio 2019
Email: pilar.ramirezdiaz@gmail.com

�Síndrome metabólico en niños y adolescentes, definición
de síndrome metabólico, criterios diagnósticos de
síndrome metabólico.

Artículo de Revisión

PREVALENCIA DE SÍNDROME METABÓLICO EN NIÑOS Y ADOLESCENTES MEXICANOS EN
TORNO A SUS DIFERENTES DEFINICIONES
Ramírez Díaz María del Pilar *, Luna Hernández Jorge Fernando*.
*Universidad del Istmo Campus Juchitán, México.

RESUMEN
Introducción. El Síndrome Metabólico es factor de riesgo para enfermedad cardiovascular y diabetes tipo 2. En niños y
adolescentes se desconoce la prevalencia real por falta de consenso en sus criterios. Objetivo: Describir la prevalencia de
síndrome metabólico en niños y adolescentes mexicanos en torno a sus diferentes criterios diagnósticos. Material y Métodos:
revisión descriptiva, de artículos científicos. Enunciados claves: “Síndrome metabólico en niños y adolescentes mexicanos”,
“Metabolic syndrome in mexican children” y “Criterios diagnósticos de síndrome metabólico en niños mexicanos” utilizando
Google Académico, Scielo, Elsevier y Pubmed. Los artículos incluidos fueron los que cumplían con &gt;15 puntos de puntuación
STROBE. Resultados: Se encontraron 24 estudios los cuales, registraron 39 prevalencias y 13 criterios diagnósticos. Los más
utilizados fueron NCEP-ATPIII, IDF y Cook y las prevalencias mayores fueron 62%, 54.6% y 53.3% con los criterios de Cruz, Cook
e IDF en niños con obesidad y las menores 2.0%,2.4% y 2.6% con IDF, Weist y Cruz. Conclusiones: El estudio del síndrome
metabólico en niños y adolescentes en México debería representar una prioridad para el sistema de salud. Las limitantes del
estudio fueron las escasas investigaciones y las diferencias entre prevalencias de acuerdo al criterio utilizado por lo cual, no
fue posible establecer una prevalencia certera.
Palabras Clave: Síndrome metabólico en niños y adolescentes, Definición de síndrome metabólico, Criterios diagnósticos de
síndrome metabólico.

ABSTRACT
Introduction: The metabolic syndrome is a risk factor for cardiovascular disease and type 2 diabetes. In children and
adolescents, the real prevalence is unknown by the lack of consensus in its diagnostic criteria. Objective: To describe the
prevalence of metabolic syndrome in Mexican children and adolescents, around its different diagnostic criteria. Methods:
Describe study, literature review. Key phrases used: “Síndrome metabólico en niños y adolescents mexicanos”, “Metabolic
síndrome in mexican children” and “Diagnostic criterio of metabolic syndrome in mexican children” using Google Académico,
Scielo, Elsevier and Pubmed. The studies included were those that met at least 15 STROBE score points. Results: We found 24
studies which registered 39 prevalences and 13 diagnostic criteria. The most used were those of NCEP-ATP III, IDF and Cook.
The highest prevalences were 62%, 54.6% and 53.3 % with the criteria of Cruz, Cook and IDF in children with obesity and
lowest 2.0%, 2.4% and 2.6 % with IDF, Weist and Cruz. Conclusions: The study of metabolic syndrome in children and
adolescents should represent a priority for health system. The limitations of the study were the the scarce investigations and
the differences between prevalences according to the criterion used for which, it was not possible to establish an accurate
prevalence.
Key words: Metabolic syndrome in children and adolescents, Definition of metabolic syndrome, Diagnostic criteria of
metabolic syndrome.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 2 abril -junio, 2019

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�Síndrome metabólico en niños y adolescentes, definición
de síndrome metabólico, criterios diagnósticos de
síndrome metabólico.

Introducción
El Síndrome X o “síndrome de resistencia a la
insulina” fue descrito por Reaven (1988) el cual se
caracterizaba por diversas alteraciones metabólicas
como resistencia a la insulina, obesidad abdominal,
hipertensión arterial e inflamación crónica, las cuales
aumentaban el riesgo de enfermedad cardiovascular.
Años después, en 1998 la Organización Mundial de
la Salud (OMS) acuña el término de “síndrome
metabólico”, cuya definición resalta a la resistencia a
la insulina (RI) como uno de los componentes
centrales
de
diagnóstico,
requiriendo
la
implementación
del
“Clamp
Euglucémico
Hiperinsulinémico”, volviéndola poco práctica y
costosa en el ámbito clínico (Alberti y
Zimmet,1998). Debido a esto, el Grupo Europeo para
el estudio de la Resistencia a la Insulina (EGIR)
modificó la definición de la OMS (Balkau,1999) y
dos años después, el Programa Nacional de
Educación sobre el Colesterol y el Panel III de
Tratamiento del Adulto (NCEP-ATP III, 2001)
plasma sus criterios diagnósticos de SM, más
prácticos, menos invasivos y con mayor aplicación a
nivel mundial. Otra de las definiciones más utilizadas
es la generada por la Federación Internacional de
Diabetes (IDF), la cual señala a la circunferencia
abdominal como uno de los principales componentes
para el diagnóstico de SM (Alberti y Zimmet, 2005).
El SM funge como el principal indicador de riesgo
para la generación de diabetes tipo 2 (DT2) y
enfermedad cardiovascular (ECV), siendo estas, dos
de las principales causas de mortalidad a nivel
mundial (NCEP-ATP III, 2001 y OMS, 2018). Dicho
síndrome se caracteriza por la presencia de tres o más
componentes
que
incluyen
dislipidemias,
hipertensión arterial, colesterol HDL disminuido,
aumento de la glucemia en ayuno, resaltando a la
obesidad abdominal como uno de los componentes
más importantes, ya que per se, es un factor de riesgo
para la generación de diferentes complicaciones
clínico-metabólicas en niños y adultos. (Elizondo et
al., 2010; Carrillo et al., 2010 y Asociación
Latinoamericana de Diabetes [ALAD], 2013).
Actualmente,
la
transición
demográfica,
epidemiológica y nutricional conducen hacia el
aumento del consumo de alimentos industrializados
y altamente energéticos que ha generado una
creciente oleada de casos de sobrepeso y obesidad a
nivel mundial propiciando que los casos de SM
también se vean aumentados a edades más

Artículo de Revisión

tempranas. En niños y adolescentes, la prevalencia de
obesidad
está
incrementando
de
manera
descontrolada, tan solo para el año 2016 la OMS
estimó que más de 41 millones de niños menores de
cinco años en todo el mundo presentaban sobrepeso
u obesidad, y a partir de esta edad hasta los 19 años
el número de niños y adolescentes obesos se ha
multiplicado por 10 en los últimos cuatro decenios,
afectando indistintamente a todos los países. (OMS,
2016).
Aunado a lo anterior, el problema de la obesidad y
sobrepeso en niños y adolescentes no pasa
desapercibido en México y de acuerdo con los datos
de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición de
Medio Camino (ENSANUT MC, 2016) la
prevalencia de sobrepeso y obesidad para el año 2016
osciló entre el 33.2% en niños de 5 años a 11 años y
36.3 % en adolescentes de 12 a 19 años (ENSANUT
MC, 2016), lo que significa que 1 de cada 3 niños y
adolescentes presenta sobrepeso u obesidad, y
debido a su magnitud y trascendencia, se ha
constituido como un grave problema de salud
pública, que sin el manejo adecuado, puede aumentar
el riesgo de SM (Vera et al., 2015).Desde esta
perspectiva, el diagnóstico de SM en este grupo de
edad ha generado controversias por falta de consenso
en su definición para niños y adolescentes(Arjona,
Gómez y Aguilar, 2008), por lo cual la IDF adapta
una clasificación para este grupo poblacional
(Zimmet et al., 2007), sin embargo, sigue teniendo
límites resolutivos. Esto ha llevado a diversos autores
a hacer adaptaciones a los criterios y puntos de corte
para el diagnóstico de SM generando que la
prevalencia de este problema se vea afectada en
función del criterio utilizado.
En nuestro país, el estudio del SM en niños y
adolescentes es limitado y se torna difícil establecer
la situación en este grupo de edad, por ello, el
presente trabajo de investigación tiene como objetivo
describir la prevalencia de SM en niños y
adolescentes en México en torno a sus diferentes
definiciones.
Material y Métodos
La presente investigación se realizó mediante la
revisión de literatura con un enfoque descriptivo y se
tomó como muestra principal los artículos científicos
que abordaban la descripción y prevalencia del
síndrome metabólico en niños y adolescentes

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 2 abril -junio, 2019

24

�Síndrome metabólico en niños y adolescentes, definición
de síndrome metabólico, criterios diagnósticos de
síndrome metabólico.

mexicanos. Se empleó el buscador Google
Académico, Scielo, Elsevier y Pubmed para el
rastreo de información mediante el uso de los
enunciados claves; “Síndrome metabólico en niños y
adolescentes mexicanos”, “Prevalencia de síndrome
metabólico en niños y adolescentes mexicanos”,
“Metabolic syndrome in mexican children” y
“Criterios diagnósticos de síndrome metabólico en
niños mexicanos”
Se incluyeron los trabajos que cumplieran las
siguientes consideraciones:
1. Investigaciones realizadas en México.
2. Artículos originales.
3. Artículos publicados en cualquier año hasta la
actualidad.
4. Artículos publicados en español o inglés.
Los trabajos excluidos fueron aquellos que no fueran
originales y los que se repetían en los diferentes
motores de búsqueda científica.
Se excluyeron tesis y trabajos que no cumplieran con
al menos 15 puntos de la puntuación STROBE.
Para la organización de la información, se fueron
vaciando los datos de cada investigación en una tabla
incluyendo autor, año, tamaño de muestra del
estudio, criterio diagnóstico de síndrome metabólico
utilizado y prevalencia obtenida, asegurando que la
información fuera lo más homogénea posible.
Resultados
La búsqueda reflejó que existen pocos estudios
referentes al SM en niños y adolescentes en México,
y que varios estudios se repiten en las diferentes
bibliotecas de artículos científicos.
En total se encontraron 24 artículos que cumplieron
con los criterios de inclusión y que describían la
prevalencia de SM en niños y adolescentes
mexicanos en un periodo que abarca desde el año
2004 al 2018. Se identificó la utilización de 13
criterios diagnósticos diferentes, y los respectivos
contrastes entre los componentes y puntos de corte
de los mismos.
Como se puede observar (tabla 1) los componentes
más utilizados en los criterios diagnósticos fueron los
niveles de glucosa, CC, triglicéridos, C-HDL, IMC,
PAS, PAD, ICC y la resistencia a la insulina
(HOMA-IR). El criterio que mayor número de
componentes incluye es el de EGIR con un total de
siete, seguido por los criterios de Weist, OMS, y la

Artículo de Revisión

propuesta cubana con seis. Los criterios del ATP III,
IDF, Cook, Ferranti, Cruz y ALAD, comparten cinco
componentes (CC, triglicéridos, C-HDL, PA y
glucosa) mientras que REGODCI también cuenta
con cinco componentes, sin embargo, cambia la CC
por el IMC.
De todos los criterios mencionados anteriormente los
puntos de corte para CC son menores en el de
Ferranti (≥P75) en comparación con los otros cuatro
que señalan ≥P90. Este mismo criterio junto con el
de la OMS, AACE y Morrison, divide el componente
de C-HDL en mujeres y hombres, a diferencia de los
demás que lo manejan como un componente general
y que los vuelve más específicos.
Los criterios de Weist, EGIR y AACE contemplan
los mismos componentes que los criterios
anteriormente mencionados, con adición del IMC.
Asimismo, el de AACE divide en hombres y mujeres
la CC en cm, mientras que Weist la maneja en
percentil &gt;90. Los criterios de IDF, REGODCI,
OMS, ALAD, EGIR y AACE, dividen la presión
arterial en sistólica y diastólica, mientras que el resto
de los criterios maneja un percentil general.
La glucosa, es un componente presente en todos los
criterios por su importancia en cuanto al riesgo de
diabetes, los puntos de corte de la IDF, REGODCI y
ALAD, son los más bajos, (&gt;100 mg/dl) mientras que
los otros criterios lo manejan &gt; 110 mg/dl, similares
a los de un adulto.
Los puntos de corte de triglicéridos son los que más
difieren entre criterios, el de la OMS, ALAD, EGIR,
AACE y REGODCI son los más elevados y se
clasifican prácticamente como si fueran de un adulto,
mientras que los del ATP III y Ferranti son los más
bajos.
El criterio de la OMS y la propuesta cubana son los
únicos que incluyen el ICC en sus componentes y el
único criterio que maneja la resistencia a la insulina
(HOMA-IR) es el de EGIR, sin embargo, solo se
utilizó en uno de los estudios realizados en niños
mexicanos.
Por otro lado, se pueden observar las diferencias
entre prevalencias de las investigaciones a través de
distintos criterios en la tabla 2; cuatro de los estudios
utilizaron criterios diferentes en la misma muestra

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 2 abril -junio, 2019

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�Síndrome metabólico en niños y adolescentes, definición
de síndrome metabólico, criterios diagnósticos de
síndrome metabólico.

Artículo de Revisión

Tabla 1. Criterios diagnósticos de síndrome metabólico en niños y adolescentes
NCEP-ATP
III

IDF

Cook

Weiss

Ferranti

Cruz

Circunferencia de
cintura percentil o cm
Triglicéridos Percentil
o mg/dl
C-HDL Percentil o
mg/dl
Presión arterial
Percentil o mm/Hg
PAS y PAD

≥ P90

≥ P90

&gt;P90

&gt;P97

&gt; P75

&gt;P90

≥ 100

≥ 150

≥ 110

&gt;P95

≥ 100

&gt;P90

≥141.6

&gt;150

≥ 150

≤ 40

≤ 40

≤ 40

&lt;P5

H &lt; 50
M &lt;44

&lt;P10

≤48.7

H &lt;40
M &lt;35

≥ P90

S ≥ 130
D ≥85

≥P90

&gt;P95

≥ P90

&gt;P90

S ≥116.5
D ≥ 77.1

S &gt;140
D &gt;90

Glucosa mg/dl

≥110

≥100

≥110

&gt;110

TGA b

≥100

Parámetros

&gt;140
a

&lt;200 PCG

Z-Score ≥
2.0

IMC

REGOCID

OMS

ALAD

Morrison

AACE

H ≥94cm
M ≥80cm

H &gt;102
M &gt;88

≥ 110

≥ 180

&gt;150

H &gt;110
M &gt;90

≤ 40

H ≤ 40
M ≤ 50

≤ 40

H ≤ 40
M ≤ 50

&lt;P5

S ≥ 130
D ≥85

≥P90

S &gt;140
D &gt;90

S &gt;130
D &gt;85

&gt;95

≥100

≥110

≥110

≥P90

≥30

≥ P90

DM c, IGd ,
GAA

H ≥P99
M ≥P88

e

≥ 30

110-125 en 6.1 mmol/L o
ayuno o 140- Glucemia 2
200 PCG
hrs &gt;140
≥25

H &gt; 0.90
M &gt; 0.85

C/C

Propuesta
Cubana

EGIR

&gt;97
&gt;97

Resistencia a la
insulina (HOMA-IR)
Fuente: Elaboración propia

&gt;P75

a

PCG: Post carga de glucosa

e

DM: Diabetes mellitus

b

TGA: Tolerancia a la glucosa alterada

d

IG: Intolerancia a la

e

GAA: Glucosa alterada en

Tabla 2. Prevalencia de síndrome metabólico en niños y adolescentes mexicanos.
Prevalencias con base a los criterios utilizados (%)
Primer autor
Año
Población
Muestra
Edad (años) NCEP-ATPIII
Rodríguez M.
2004
965
10 a 18
6.5
Halley E.
2007
1366
7 a 24
19.6
Aradillas G.
2008
871
6 a 15
Jiménez A.
2009
246
12 a 14
Guerrero F.
2010
1262
7 a 15
Martínez J.
2010
97
3 a 18
37.1
Cárdenas V.
2010
254
10 a 19
9.4
Cardoso G.
2010
1850
12 a 16
12.6
Bautista L.
2010
150
6 a 16
Elizondo L.*
2010
215
6 a 12
Elizondo L.*
2011
261
6 a 12
Evia M.*
2013
110
8 a 16
Elizondo L.*
2013
96
6 a 12
Álvarez M.
2014
972
16 a 20
Ortega R.
2014
103
10 a 15
Ortega R.
2015
172
6 a 15
Romero E.
2016
120
8 a 13
48.6
Peña B.
2017
508
9 a 13
21.1
Valdés Y.
2017
2599
6 a 16
5.1
Gonzáles C.
2018
60
4 a 17
Ávila A.*
2018
1017
6 a 12
*Estudios realizados en población con sobrepeso y obesidad.

IDF
6.7
4.63
53.3
33.3
15.4
2
-

Cook
9.2
23.3
44
13.8
4.8
43
54.6

Weiss
2.4
-

con el objetivo de hacer comparaciones de
prevalencias; identificando un total de 39
prevalencias distintas entre todas las investigaciones.
También se muestran los criterios utilizados en cada
una de las prevalencias obtenidas, el criterio más
utilizado por los diferentes autores fue el de NCEPATPIII con un porcentaje de 23.07% (9),
continuando por el propuesto por la IDF con el 20.51
% (8), seguido por la propuesta de Cook con 17.94%
(7). En contraste, los criterios menos utilizados
fueron los de Weist, ALAD, EGIR, Morrison y la
propuesta cubana con un 4.1 % (1).

Ferranti
45.9
12.9
-

Cruz
62
2.6
-

REGODCI
7.8
26.6
26.6
-

OMS
4.5
40.3
-

ALAD
48.8
-

Morrison
16
-

EGIR
3.8
-

AACE
7.7
-

Cuba
33.3
-

El menor tamaño de muestra utilizada por los autores
fue de 60, mientras que la mayor estuvo constituida
por 2599 individuos, el rango de edad de los sujetos
de estudio estuvo entre tres y 24 años. De estas
muestras, el 50% (12) estuvieron constituidas por
niños y adolescentes sin distinción de su IMC. Por
otro lado, 16.6% (4) fueron constituidas por niños y
adolescentes
con
sobrepeso
y
obesidad
exclusivamente, 20.8 % (5) de los estudios fueron
realizados en población con obesidad, 8.3% (2) en
población con obesidad y normopeso y el 4.1 % (1)
estuvo constituida por niños y adolescentes con
obesidad, sobrepeso y normopeso.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 2 abril -junio, 2019

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�Síndrome metabólico en niños y adolescentes, definición
de síndrome metabólico, criterios diagnósticos de
síndrome metabólico.

Las tres prevalencias más altas registradas fueron
obtenidas con los criterios de Cruz, Cook e IDF
siendo estas de 62%, 54.6% y 53.3%
respectivamente. Los tres criterios diagnósticos
manejan los mismos indicadores, sin embargo, los
puntos de corte guardan ciertas diferencias. Es
importante mencionar que la muestra de dichos
estudios estaba integrada exclusivamente por niños y
adolescentes con presencia de obesidad. En
contraste, las prevalencias menores fueron obtenidas
en aquellos estudios que utilizaron los criterios de
IDF (2.0%), Weist (2.4%) y Cruz (2.6%), teniendo
en cuenta que en la muestra de estudio no se
consideró el IMC como criterio de selección.
Dentro de los cuatro estudios que utilizaron más de
un criterio diagnóstico para comparar las
prevalencias de SM dentro de una misma muestra se
encontraron diferencias desde 2.4% al 45.9 %, lo que
refleja las discrepancias entre diferentes criterios
diagnósticos en una misma población.
Discusión
En México, el panorama epidemiológico de las
enfermedades crónicas no transmisibles (ECNT) es
grave, de acuerdo con cifras de la ENSANUT MC
(2016) la prevalencia conjunta de sobrepeso y
obesidad en población mayor a 20 años es de
alrededor del 72.5 % y 9.4% para diabetes tipo 2,
cifra que podría incrementarse al doble si se admite
el criterio de que por cada persona diagnosticada
existe otra que desconoce padecerla.
En cuanto a niños y adolescentes la situación no
mejora, la problemática se ha visto exacerbada por el
cambio en los estilos de vida, el sedentarismo, la
transición epidemiológica y nutricional dirigida
hacia el consumo de alimentos altamente
energéticos, con alto contenido de azúcar añadida,
grasas saturadas, sodio y la incorrecta aplicación de
las políticas públicas para el control de la industria
alimentaria. Debido a esto, la prevalencia de
sobrepeso y obesidad para el año 2016 osciló entre el
33.2% en niños de 5 años a 11 años y 36.3 % en
adolescentes de 12 a 19 años (ENSANUT MC,
2016), lo que significa que 1 de cada 3 niños y
adolescentes presenta sobrepeso u obesidad,
incrementando su probabilidad a desarrollar
complicaciones metabólicas.

Artículo de Revisión

El vínculo entre la obesidad, SM y DT2 ya se ha
caracterizado en poblaciones adultas y se ha
documentado que las personas con SM tienen el
doble de probabilidades de morir y tres veces más
probabilidades
de
tener
complicaciones
cardiovasculares (Zimmet et al., 2007). En población
pediátrica y adolescente se ha tornado más
complicado su estudio, siendo uno de los principales
problemas la existencia de una amplia variedad de
criterios que utilizan diferentes componentes, los
cuales, incurren en las prevalencias. La construcción
de una definición de SM para niños y adolescentes es
compleja, ya que existen diferentes cambios
metabólicos relacionados con el desarrollo puberal
como la presión arterial, los niveles de lípidos y la
composición corporal que afectan la distribución del
tejido adiposo y provocan una disminución en la
sensibilidad a la insulina de hasta el 30%, con un
consecuente aumento en la secreción de la misma
(Alberti G. et al., 2004);así como de los niveles de
adiponectina (Reinehr, Roth, Menke y Andler,
2004), a consecuencia de esto diversos autores han
optado por hacer adaptaciones a las definiciones ya
establecidas para adultos, como el criterio de ATPIII; sin embargo dichas adaptaciones se hicieron
sobre la base de patrones de crecimiento y desarrollo
de los Estados Unidos, lo que complica la aplicación
universal para definir SM en niños y adolescentes.
Es importante mencionar que cada una de las
definiciones están creadas con base a una muestra
poblacional distinta, por lo cual, se tendría que elegir
aquellas definiciones que ocupen muestras
representativas con características similares a la
población que se estudiará, en este sentido , una
definición que podría ser útil para población
mexicana sería la de la Asociación Latinoamericana
de Diabetes (ALAD,2007), ya que los puntos de
corte
están
establecidos
para
población
latinoamericana de 6 a 18 años, sin embargo, solo
una de las investigaciones encontradas hizo uso de
esta definición y no hay manera de comparar
resultados, por ello sería necesario seguir evaluando
su aplicación en nuevos estudios en paralelo con
otras definiciones y así observar las diferencias en las
prevalencias obtenidas.
De manera general la revisión muestra una diferencia
evidente entre las prevalencias de SM en niños y
adolescentes, esto a consecuencia de los distintos
criterios utilizados, además del tipo de muestra

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 2 abril -junio, 2019

27

�Síndrome metabólico en niños y adolescentes, definición
de síndrome metabólico, criterios diagnósticos de
síndrome metabólico.

seleccionada para su estudio, debido a que, las
prevalencias más altas fueron encontradas en niños y
adolescentes con presencia de sobrepeso, obesidad o
ambas. Coincidiendo con la fisiopatología propia de
la obesidad, ya que la presencia de esta condición
propicia alteraciones clínicas y metabólicas como
hipertensión, hiperglucemia y dislipidemias,
representando un predictor de enfermedades
cardiovasculares (ECV) y diabetes tipo 2 (DM2).
(NCEP-ATP III, 2001; Weiss y Caprio, 2005;
Mamum et al., 2009; Wong, 2007 y Kurl S et al.,
2006). Estudios han determinado prevalencias del
30% de SM en población infantil con obesidad
(Cook, 2004) y hasta un 50% con mayor grado de
obesidad (Weiss et al., 2004); En consecuencia, se
podría esperar una prevalencia considerable en
nuestro país ya que, de acuerdo a lo reportado por la
ENSANUT MC las cifras de prevalencia de obesidad
en niños de 5-11 fue de 15.3%, mientras que para los
adolescentes de 12-19 años fue de 13.9%.
Ante esta situación, sería importante reflexionar el
uso correcto de un mismo criterio para el diagnóstico
de SM en población pediátrica obesa y no obesa, por
ello, se podría pensar en utilizar puntos de corte más
estrictos en niños con obesidad ya que,
probablemente algunos de estos casos aún no
presenten cambios metabólicos debido al tiempo de
evolución de su condición, sin embargo, esto no
significa que se encuentren fuera de riesgo de
presentar en un futuro SM o en su defecto otra
enfermedad metabólica, por lo cual, su vigilancia
tendría que ser más rigurosa por el personal de salud.
Por otro lado, existen otros componentes clínicos y
metabólicos relacionados con el SM que podrían
ahondar en su diagnóstico como lo es la
hiperuricemia, ya que esta relación va acorde con la
fisiopatología, al tener una alteración de la
insulinemia aumentan los niveles de ácido úrico.
(Denzer et al., 2003 y Ford et al., 2007; Tsouli et al.,
2006; Sui et al., 2008; Mangge et al.,2013 y Cardoso
et al., 2013). En el mismo sentido se han asociado
biomarcadores alterados como la proteína C reactiva
y los niveles de interleucinas-6 propios de la
inflamación como consecuencia de la RI y la
obesidad. (Weiss et al., 2004) De igual modo se han
relacionado las concentraciones alteradas de
adiponectinas almacenadas en el tejido adiposo
blanco, como una característica presente en la
obesidad, SM, incluso en la enfermedad hepática
grasa no alcohólica, la cual también se ha

Artículo de Revisión

considerado como un componente adicional al SM,
debido a que representa un signo prematuro de
enfermedades cardiovasculares en adultos y niños.
(Kotnik, Fischer y Wabitsch, 2015; Alterio et al.,
2014 y Bussler et al., 2017)
Existen indicadores en cuanto a costo- beneficio que
han demostrado su efectividad en otros componentes
del SM, un ejemplo ya conocido es la medición de la
circunferencia de cintura, ésta ha demostrado ser un
mejor indicador de riesgo de hipertensión e
hipertrigliceridemia, con respecto al IMC. Por lo que
se ha considerado que el IMC sobre los factores de
riesgo cardiovascular, se encuentra influenciado por
la obesidad abdominal. (Balas et al., 2008)
En el mismo sentido existen un indicador que
recientemente han tomado mayor auge dentro de la
investigación como es el caso del índice cintura talla
(ICT) el cual, ha demostrado en algunos estudios
tener mayor fuerza de asociación con el riesgo de
enfermedades
cardiovasculares
(ECV)
en
comparación al IMC (Elizondo AshwellyHsieh,
2005; Kahn, Imperatore y Cheng, 2005;Maffeis,
Bazanto y Talamini, 2008; Elizondo, 2011),en el
mismo sentido los resultados de un metaanálisis
demostraron que este indicador fue un mejor
predictor de manera general para determinar factores
de riesgo de enfermedades cardio metabólicas en
niños; además, de que tiene la bondad de no necesitar
puntos de corte específicos para la edad, sexo o grupo
étnico, por lo cual facilita su interpretación. (Lo. k,
Wong, Khalechelvam y Tam , 2016).
Ante el panorama ya mencionado, es imprescindible
realizar un tamizaje oportuno desde el primer nivel
de atención, no obstante, en la práctica clínica no se
realiza de manera efectiva, tal como lo muestra un
estudio realizado por el Instituto Nacional de
Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán
(Medina, 2015) cuyo objetivo fue explorar la
capacidad de los profesionales dela salud para
identificar los principales criterios de SM en niños en
dos estados de la república. En dicho estudio se
observó que el 63.1%del total de los profesionales no
miden la circunferencia de cintura en preescolares,
siendo uno de los principales factores de riesgo para
desarrollar SM, el 46.4% no la medía en escolares,
sin embargo, el porcentaje aumentó en adolescentes
hasta el 64.6%. Por otro lado, se reportó que el 72.6%
de los encuestados no mide la presión arterial en edad

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 2 abril -junio, 2019

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�Síndrome metabólico en niños y adolescentes, definición
de síndrome metabólico, criterios diagnósticos de
síndrome metabólico.

preescolar y el 64.6% en edad escolar. A pesar de que
el estudio solo describe la situación de dos estados de
la república, podría estar reflejando el
desconocimiento o la falta de una búsqueda
intencionada de los factores de riesgo de SM en
pacientes pediátricos por parte del personal de salud,
una de las razones del porque no se realiza en la
consulta clínica , puede deberse a que dichos factores
se hacen presentes en mayor proporción en personas
de edades más avanzadas, no obstante, ante la
magnitud que representa actualmente la obesidad
infantil es indispensable incluir indicadores que nos
permitan tener una detección temprana en niños y
adolescentes que estén en riesgo o ya presenten SM.
Dentro de las limitantes que presenta esta revisión
encontramos que existen escasos estudios acerca de
la prevalencia de SM en niños y adolescentes
mexicanos y en su mayoría utilizan criterios y
muestras distintas que no nos permiten hacer
comparaciones homogéneas, ni dar una cifra certera
acerca de la prevalencia en México.
Conclusiones
El estudio de SM en niños y adolescentes en México
debería representar una prioridad para el sistema de
salud, debido a la alta prevalencia de obesidad
infantil cuyas complicaciones se hacen presentes en
edades más tempranas. La estandarización de
criterios y puntos de corte han representado una gran
limitante dentro de la investigación, es por ello, que
surge la necesidad de elaborar criterios propios,
adaptados a las condiciones y características de
población mexicana. Dichos criterios contribuirían a
dar un panorama más certero acerca de la prevalencia
de SM, lo cual, favorecería a la toma de decisiones
en cuanto a la vigilancia epidemiológica y a las
posibles intervenciones que favorezcan el control y
la disminución de complicaciones de casos. Por otro
lado, es importante resaltar la relevancia de capacitar
al personal de salud acerca de incluir nuevas
mediciones factibles y de fácil interpretación durante
la práctica clínica, que nos permita indagar a mayor
profundidad sobre el estado o la condición en la que
se encuentre tanto el infante como el adolescente, con
el objetivo de detectar posibles casos de SM y
disminuir la prevalencia de ECNT.
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                <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
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E

S

P

Y

N

Revista Salud Pública y Nutrición

MOTIVOS DE LOS ESTUDIANTES DE LA ZONA CENTRO DE MÉXICO PARA
ELEGIR LA LICENCIATURA EN NUTRICIÓN.
REASONS OF THE STUDENTS IN THE CENTRAL AREA OF MEXICO TO CHOOSE THE DEGREE IN
NUTRITION.
Coronel Núñez Samuel*, Pineda Sales Isabel*, Díaz García Rafael*, Reyes Jorge Joel*.
* Universidad Autónoma Metropolitana, México.
Citation: Coronel Núñez S., Pineda Sales I., Díaz García R., Reyes J.J. (2019)
Motivos de los estudiantes de la zona centro de México para elegir la
licenciatura en nutrición. Revista de Salud Pública y Nutrición, 18 (1), 1-8.
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo
León, Facultad de Salud Pública y Nutrición, Monterrey Nuevo León, México.
Copyright: ©2019 Coronel Núñez S. et al. This is an open-access article
distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BY
4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any
medium, provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests
exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn18.1-1
Recibido: 31 de octubre 2018;
Aceptado: 12 de diciembre 2018
Email: samcor@correo.xoc.uam.mx

�Elección de carrera, motivos, licenciatura en nutrición

Artículo Original

MOTIVOS DE LOS ESTUDIANTES DE LA ZONA CENTRO DE MÉXICO PARA ELEGIR LA
LICENCIATURA EN NUTRICIÓN
Coronel Núñez Samuel*, Pineda Sales Isabel*, Díaz García Rafael*, Reyes Jorge Joel*.
* Universidad Autónoma Metropolitana, México.

RESUMEN
Introducción. La licenciatura en nutrición en las universidades se inició en México en 1972, hasta el año 2002, se identificaron
32 instituciones y actualmente se estima que existen más de 300 escuelas que ofrecen la licenciatura. Consideramos de la
mayor importancia explorar los motivos por los que los estudiantes estudian la licenciatura en nutrición. Objetivo: Analizar
los motivos que tuvieron los estudiantes para elegir la licenciatura en nutrición. Material y Métodos: De 2015 a 2018 se
aplicaron cuestionarios a 1003 estudiantes que cursaban el primer año y 800 que cursaban el último año de la licenciatura en
nutrición en 27 instituciones educativas de la Zona Centro de México: Michoacán, Guanajuato, Hidalgo, Puebla, Morelos,
Querétaro, Tlaxcala, Estado de México y la Ciudad de México. Se hicieron dos preguntas, una abierta y otra cerrada a los
alumnos del primer año, se solicitó señalar los tres motivos más relevantes, marcando como número uno el de mayor
importancia, a los que cursaban el último año solamente se les aplicó la pregunta cerrada. Resultados: Los motivos que se
señalaron con mayor frecuencia, tanto por los estudiantes que iniciaban la licenciatura como por los que estaban cercanos a
concluirla fueron: a) Interés por trabajar en clínica, b) Orientación vocacional, c) Porque en su familia tuvieron un problema
de salud relacionado con la nutrición. En la pregunta cerrada los motivos más importantes fueron: a) Interés por ayudar a la
gente, b) El gusto por la carrera, c) Su relación con el área de la salud. Conclusiones: Los motivos para estudiar la licenciatura
son muchos y muy diversos, sin embargo, se pueden destacar el interés por trabajar en el área clínica, la orientación vocacional
y la posibilidad de ayudar a la gente.
Palabras Clave: Elección de carrera, motivos, licenciatura en nutrición.

ABSTRACT
Introduction: The bachelor in nutrition began in Mexico in 1972 in the universities. In 2002, 32 institutions were identified
and it currently is estimated that there are more than 300 schools that offer the bachelor. We consider important to explore
the reasons why students decide to study a Bachelor of nutrition. Objective: Analyze the reasons why students decide to study
a Bachelor of nutrition. Methods: They were applied 1003 questionnaires to students that were studying the first year of
Bachelor of Nutrition from 2015 to 2018. Also 800 questionnaires were applied to student of the last year of the Nutrition
Bachelor. Students were from 27 educational institutions of the Central Zone of Mexico: Michoacán, Guanajuato, Hidalgo,
Puebla, Morelos, Querétaro, Tlaxcala, State of Mexico and Mexico City. Two questions were asked, one open and one closed
to the students of the first year, it was requested to mark the three most relevant reasons why they chose the degree,
indicating as number one the most important, for those who attended the last year, only the closed question was applied.
Results: The reasons were that were pointed out more frequently, both by the students who started the degree and by those
who were close to concluding it were: a) Interest in working in the clinical area, b) Vocational orientation, c) Because in their
family they had a problem of health related to nutrition. In the closed question the most important reasons were: a) Interest
in helping people, b) The taste for the degree, c) Its relationship with the health area. Conclusions: The reasons to study the
degree are diverse; nevertheless, we can highlight the interest in working in the clinical area, followed by the vocational
direction and the possibility of helping the people.
Key words: Career choice, reasons, degree in nutrition.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 1 enero -marzo, 2019

1

�Elección de carrera, motivos, licenciatura en nutrición

Artículo Original

Introducción
El número de escuelas que ofrecen la licenciatura en
nutrición en México se incrementó de manera
considerable a partir de 1995, especialmente en la
Zona Centro de México (ZCM). Para este estudio
consideramos en la ZCM a las siguientes entidades
federativas: Michoacán, Guanajuato, Hidalgo,
Puebla, Morelos, Querétaro, Tlaxcala, Estado de
México y la Ciudad de México.

En la búsqueda bibliográfica se puso especial
atención en las revistas de habla hispana de mayor
prestigio en el área de nutrición: Archivos
Latinoamericanos
de
Nutrición,
Nutrición
Hospitalaria, Revista de Salud Pública y Nutrición y
Revista Chilena de Nutrición, en ninguno de los
casos se encontraron artículos relacionados con el
tema “Motivos de elección de la licenciatura en
nutrición”.

En México, la licenciatura en nutrición se inició en
las universidades en 1972 (Olascoaga, 1977, p.54) y
en 1995 se identificaron 20 escuelas que ofrecían la
licenciatura, cinco de ellas se ubicaban en la ZCM
(AMMFEN,1996, p.15).
En 2015 se identificaron más de 300 escuelas que
impartían la licenciatura en el país, de las cuales 102
se ubicaron en la ZCM, lo que significa que a partir
del inicio de la licenciatura hasta el año 1995, se
fundó una escuela de nutrición en un periodo mayor
a cuatro años en promedio y de 1995 a 2015
aproximadamente iniciaron la formación de
nutriólogos cuatro escuelas por año.

En la investigación que dio lugar a este documento,
se aplicaron cuestionarios a 1803 estudiantes de 27
instituciones educativas de la ZCM pertenecientes a
nueve estados de la República Mexicana, 1003
cursaban el primer año de estudios y 800 el último
año. El objetivo en este estudio fue analizar los
motivos que tuvieron los estudiantes para elegir la
licenciatura en nutrición, en el artículo se presentan
los resultados de los principales motivos que
señalaron los estudiantes y se hicieron
comparaciones entre los alumnos del primero y
último año, además se comparan los resultados entre
hombres y mujeres considerando que la licenciatura
desde su creación está integrada en forma
mayoritaria por estudiantes del género femenino.

Dentro de este contexto, consideramos que es de la
mayor importancia investigar los motivos por los
cuales los estudiantes deciden inscribirse a la
licenciatura en nutrición. Se hizo una revisión de la
literatura especializada para identificar las
investigaciones realizadas en este tema, se
encontraron artículos relacionados con las siguientes
licenciaturas: pedagogía, (Avendaño y González,
2012, p.21-33), (Geereyat, Cifuentes y Villaroel,
2016, p.1-19); Psicología, Derecho y Biología
(Gámez y Marrero, 2003, p.121-131); Área de
negocios (Farías, Monforte y García, 2012, p.64-80).
En el caso de Ciencias de la Salud, se encontraron
dos artículos, en ambos se reportan los motivos de
elección de varias carreras (Verde, Gallardo y
Compeán, 2007, p.44-51), (Troncoso, Garay y
Sanhueza, 2016, p.55-61). En el primer caso se
aplicó un cuestionario a 437 estudiantes de
enfermería, nutrición, estomatología y medicina; en
el segundo caso se aplicaron entrevistas
semiestructuradas a 55 estudiantes de: medicina,
nutrición y dietética, enfermería, kinesiología y
tecnología médica, de la licenciatura en nutrición
solamente participaron diez estudiantes.

Material y Métodos
En el período comprendido entre marzo de 2015 y
agosto de 2018 se llevó a cabo un estudio transversal
observacional de tipo descriptivo (Méndez, 2006,
p.12), en las instituciones que ofertan la licenciatura
en nutrición en la ZCM que incluyó los estados de:
Michoacán, Guanajuato, Hidalgo, Puebla, Morelos,
Querétaro, Tlaxcala, Estado de México y la Ciudad
de México.
Se incluyó a los alumnos de las Instituciones con las
siguientes características:
• 5 años como mínimo de haber iniciado la
licenciatura
• Tener al menos una generación de egresados
• Contar con el Reconocimiento de Validez
Oficial de Estudios (RVOE) y universidades
públicas
• Matrícula superior a 100 estudiantes
El criterio de exclusión fue el siguiente: Instituciones
que no otorgaron la autorización para realizar la
investigación después haber realizado por lo menos
tres intentos por los responsables del estudio.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 1 enero -marzo, 2019

2

�Elección de carrera, motivos, licenciatura en nutrición

Artículo Original

La prueba piloto y la validación del cuestionario, que
incluye otros aspectos, se hizo mediante su
aplicación en dos escuelas públicas y dos privadas.

Para el análisis se utilizó estadística descriptiva y
pruebas de chi-cuadrado, con el apoyo de los
paquetes Excel 2016 e IMB SPSS Statistics 22.

El tamaño de muestra se obtuvo de la siguiente
manera: se identificaron las instituciones que
cumplían con los criterios de inclusión y se solicitó a
las autoridades correspondientes la autorización para
aplicar los cuestionarios a todos los alumnos que
cursaban el primero y el último año de estudio, de
esta manera, se incluyeron 27 instituciones
educativas y se obtuvo una muestra de 1803 alumnos,
800 correspondieron a alumnos que cursaban el
último año de estudios, estos se incluyeron porque
disponen de más información y criterios de
valoración sobre los diferentes aspectos del
currículum y la práctica curricular y a 1003
estudiantes del primer año, con el interés de obtener,
entre otros aspectos, información sobre los motivos
que tuvieron para estudiar la licenciatura en
nutrición.

Resultados
En este estudio, se analizaron las respuestas de 1803
estudiantes, tanto del primero como del último año,
matriculados en 27 Instituciones de la ZCM, de las
cuáles 40% fueron universidades públicas y el 60%
restante fueron universidades privadas.
Datos generales. De los estudiantes de primer año, el
79.4% correspondieron al sexo femenino y 20.6% al
masculino, en tanto que en los del último año la
proporción fue de 84.5% y de 15.5%
respectivamente. La edad promedio de los primeros
fue 20.7 años, con una desviación estándar de 3.81 y
de los que estaban por terminar la carrera fue de 24.6
años, con una desviación estándar de 4.03. Con
relación al estado civil, el 96% de los estudiantes de
primer año eran solteros, 2% casados y 2% tenían
otro estado civil, en el caso de los estudiantes de
último año, 94% eran solteros, 5% casados y 1% con
otro estado civil.

Para la aplicación de cuestionarios, asistieron a cada
una de las instituciones educativas por lo menos dos
de los integrantes del proyecto y se les explicó a los
estudiantes la importancia de la investigación y se les
hizo saber que su participación en este estudio era de
manera estrictamente voluntaria, por lo que no fue
necesario obtener el consentimiento informado por
escrito. Para indagar los motivos de elección de la
carrera, el cuestionario aplicado a los alumnos de
primer año incluyó una pregunta cerrada y una
abierta, en tanto que el cuestionario correspondiente
a los de último año, solo incluyó la pregunta cerrada.

A cada alumno se le solicitaron tres motivos en orden
de importancia, el marcado como número uno debía
corresponder al motivo más importante. Dentro de
los resultados más relevantes se encontró que: a)
Interés por el trabajo en clínica, b) Orientación
vocacional y c) Porque el estudiante o algún familiar
cercano tuvo algún problema relacionado con la
nutrición, fueron los tres motivos mencionados con
mayor frecuencia. (Tabla 1)

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 1 enero -marzo, 2019

3

�Elección de carrera, motivos, licenciatura en nutrición

Artículo Original

Tabla 1. Motivos de los estudiantes para elegir la licenciatura en nutrición como carrera profesional
MARCADO COMO
NÚMERO 1

MOTIVOS

PR IM ER
AÑO

1. Influencia de familiares

MARCADO COMO
NÚMERO 2

SEGU N D O
AÑO

PR IM ER
AÑO

MARCADO COMO NÚMERO
3

SEGU N D O
AÑO

PR IM ER
AÑO

SEGU N D O
AÑO

F

%

F

%

F

%

F

%

F

%

F

%

57

5.7

51

6.4

57

5.7

48

6.0

64

7.3

74.2

10.3

2. Perspectiva de obtener altos ingresos

40

4

25

3.1

60

6.0

55

6.9

88

10

74.2

10.3

3. Orientación vocacional

191

19

178

22.3

142

14.2

159

19.9

108

12.3

105

14.6

4. Influencia de amigos

5

0.5

8

1

8

0.8

13

1.6

7

0.8

17.3

2.4

5. Para lograr prestigio social

32

3.2

6

0.8

39

3.9

20

2.5

57

6.5

31

4.3

6. Interés por el trabajo en clínica

328

32.7

296

37

212

21.1

206

25.8

91

10.3

75.6

10.5

7. Por tener experiencia ocupacional previa

10

1

11

1.4

32

3.2

17

2.1

27

3.1

28.8

4

8. Por considerar que al concluir sería fácil
encontrar trabajo

19

1.9

9

1.1

46

4.6

34

4.3

55

6.3

46.1

6.4

9. Por mejorar tu imagen corporal

42

4.2

20

2.5

93

9.3

56

7.0

100

11.4

86.4

12

10. Por asistir a un gimnasio

33

3.3

12

1.5

59

5.9

18

2.3

50

5.7

18

2.5

11. Porque tu o algún familiar cercano tuvo
algún problema relacionado con la nutrición

155

15.5

106

13.3

142

14.2

117

14.6

135

15.3

108

15

91

9.1

78

9.8

113

11.3

57

7.1

97

11

55.4

7.7

1003 100

800

100

1003

100

800

100

880

100

720

100

12.

Otros
TOTAL

*La tercera opción no fue contestada por el 12.2% de los estudiantes

Al comparar por sexo sobre los motivos que tienen
los estudiantes para estudiar a licenciatura (se analizó
solamente el motivo más importante), se observó
que: a) Interés por el trabajo en clínica fue marcado
por 36.7% de las mujeres y 26.3% de los hombres, b)
Orientación vocacional por 20.7% de las mujeres y
19.7% de los hombres y c) Porque el estudiante o
algún familiar cercano tuvo algún problema
relacionado con la nutrición por 14.6% y 14.0%.
(Tabla 2)
Tabla 2. Motivos de los estudiantes para elegir la licenciatura en nutrición
con relación al sexo.
Mujeres

Motivos
1. Influencia de familiares
2. Perspectiva de obtener altos ingresos
3. Orientación vocacional
4. Influencia de amigos
5. Para lograr prestigio social

Hombres

F

%

F

%

76

5.3

32

8.8
6.6

41

2.9

24

297

21

72

20

8

0.6

5

1.4
3.3

26

1.8

12

528

37

96

26

7. Por tener experiencia ocupacional previa
8. Por considerar que al concluir sería fácil encontrar
trabajo
9. Por mejorar tu imagen corporal

11

0.8

10

2.7

22

1.5

6

1.6

44

3.1

18

4.9

10. Por asistir a un gimnasio
11. Porque tu o algún familiar cercano tuvo algún
problema relacionado con la nutrición
12. Otros

31

2.2

14

3.8

210

15

51

14

144

10

25

6.8

6. Interés por el trabajo en clínica

TOTAL

1438 100

365 100

La mayor parte de resultados fueron semejantes entre
hombres y mujeres, solamente se encontraron
diferencias significativas a valores de p &lt; 0.05, con
relación al interés por trabajar en nutrición clínica
con un porcentaje mayor de mujeres que de hombres
y en el caso de la perspectiva de obtener altos
ingresos, fue mayor el porcentaje de hombres que de
mujeres.
Para conocer si los estudiantes tuvieron otros
motivos -que no fueron incluidos en la pregunta
cerrada- para la elección de la carrera, se hizo la
misma pregunta, pero de forma abierta a estudiantes
de primer año, se categorizaron las respuestas y se
encontró que el 16.3% de los estudiantes decidieron
estudiar la licenciatura porque tuvieron interés o
gusto por la carrera, el segundo motivo mencionado
fue “por ayudar a la gente” (12.6%) y el tercero, con
un porcentaje similar, fue la relación de la nutrición
con el área de la salud (12%). Fueron mencionados
otros motivos, con porcentajes menores al 5% que
pueden revisarse en la tabla 3. Se puede observar que
las respuestas entre la pregunta abierta y la cerrada
son similares, a excepción de “ayudar a la gente” que
no se contempló en la pregunta cerrada.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 1 enero -marzo, 2019

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�Elección de carrera, motivos, licenciatura en nutrición

Tabla 3. Motivos de los estudiantes para elegir la licenciatura en nutrición
(pregunta abierta)
Motivos
1. Interés o gusto por la carrera
2. Por ayudar a la gente
3. La relación de la nutrición con el área de la salud
4. Nuevos conocimientos acerca del metabolismo con
base en una alimentación correcta
5. Influencia familiar
6.Problemática de salud actual en México
7.Enfermedades asociadas
8. Importancia de la carrera
9. Prevención de enfermedades
10. Otros motivos
TOTAL

MOTIVO
F
%
163 16.3
126 12.6
120 12
48

4.8

45
4.5
40
4
37
3.7
35
3.5
30
3
359 35.8
1003 100

Discusión
El motivo más importante marcado como número
uno, tanto por los alumnos de primer año como del
último, fue: “Interés por trabajar en clínica”. Este
motivo fue señalado en el primer caso por el 32.7%
de los alumnos y en el segundo caso por el 37%; en
el porcentaje acumulado, es decir, el que representa
el total de alumnos que manifestaron este motivo, ya
sea en primero, segundo o tercer lugar, fue para los
alumnos del primer año 64.1% y para los del último
año el 73.3%.
El interés por trabajar en nutrición clínica ha sido una
constante en los estudiantes de las universidades
mexicanas, en una investigación a nivel nacional, se
mostró que el 54.3% de los estudiantes de primer año
y el 57.7% del último año manifestaron interés por
trabajar en el campo de Nutrición Clínica (Coronel y
Díaz, 2015, p.12), lo que significa que el campo
profesional de la nutrición clínica fue superior a la
suma de los otros tres campos definidos por
Asociación Mexicana de Miembros de Facultades y
Escuelas de Nutrición (Nutrición poblacional,
Servicios de alimentos y Tecnología alimentaria).
Esta situación se manifestó también en la ubicación
de los egresados en el campo laboral, en 1996, el 43%
de egresados trabajaba en el área nutrición clínica
(AMMFEN, 1996, p.52) y en 2006, el porcentaje se
incrementó al 59% (AMMFEN, 2006, p.64), la
situación anterior es diferente a otros países como
Chile, que en 1992 el 25.1% se ubicó en Nutrición
clínica (Olivares, Soto y Aguayo, 1992, p.52) y en
2013, solamente el 12.9% (González, 2013, p.11).
Entre los posibles factores que pueden explicar los
altos porcentajes en el campo de nutrición clínica
para el caso de México se encuentran los siguientes:

Artículo Original

a) La enseñanza de la nutriología se inició en los
hospitales, lo cual incidió significativamente en el
desarrollo de la profesión, ya que la práctica
profesional dominante guarda relación con su origen,
b) Una cantidad importante de programas de
licenciatura se fundaron asociados a facultades o
escuelas de medicina, lo que posiblemente influyó en
un enfoque dirigido a nutrición clínica. (Coronel y
Díaz, 2015, p.7)
El segundo motivo en orden de importancia fue
“orientación vocacional”, este término ha tenido
diferentes concepciones y su origen se remonta a
principios del siglo pasado (Gavilán, 2006, p.32), y
ha tomado una gran variedad de definiciones y se han
tenido diferentes objetivos, se señala que la
orientación vocacional se ocupa de que los
estudiantes no se equivoquen cuando tomen una
decisión vocacional y así poder evitar fracasos en sus
vidas; también se considera que los estudiantes
tomen las mejores decisiones vocacionales, si no la
correcta, por lo menos la más adecuada, atendiendo
a sus características de personalidad e interés
detectados (Oliveros y González, 2012, p.128). En
varios artículos se argumenta que una de las
principales funciones de la orientación vocacional, es
presentar la información existente en varias
universidades para que el estudiante seleccione la
que más le guste.
En este estudio, el 19% de los estudiantes del primer
año y el 19.9% del último año señalaron a la
“orientación vocacional” como el segundo motivo
más importante marcado como número 1 y en el
porcentaje acumulado lo mencionaron el 45.5% y el
54.5% respectivamente. En algunas investigaciones
la orientación vocacional se ha considerado como un
factor determinante, por ejemplo, para estudiar
medicina (Machado y otros, 2013, p.183), sin
embargo, en otros estudios tuvo resultados
controvertidos, la mayoría de los estudiantes de las
carreras de kinesiología, nutrición y dietética y
enfermería identificaron la limitada o nula
orientación recibida desde los establecimientos
educacionales para la selección de su carrera
universitaria.
El tercer motivo señalado en orden de importancia
fue relacionado con la situación de que el estudiante
o algún familiar cercano tuvo algún problema
relacionado con la nutrición, mencionado por el

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 1 enero -marzo, 2019

5

�Elección de carrera, motivos, licenciatura en nutrición

15.5% de los alumnos del primer año y por el 13.3%
de los alumnos del último año. Con relación al
porcentaje acumulado, el 45% de los alumnos que
iniciaba la carrera y 42.9% de los que estaban
cercanos a concluirla marcaron este motivo.
Aunque el motivo fue relacionado con problemas
personales o familiares de nutrición, consideramos
que es solo un reflejo de la situación epidemiológica
que afecta a todo el país, como se reporta en la
Encuesta Nacional de Salud y Nutrición de Medio
Camino 2016, en la que se establece que, en el caso
de las mujeres de 10 a 49 años, en el periodo de 1988
a 2016, el sobrepeso se incrementó en un 42.4% y la
prevalencia de obesidad en 290.5%. En el caso de los
hombres el periodo de seguimiento es más corto, de
2000 a 2016, durante este periodo la prevalencia de
sobrepeso aumentó 1.1% y la obesidad se incrementó
en 42.8%, en lo que se refiere a Diabetes, enfermedad
íntimamente relacionada con la nutrición, paso de
5.8% en el año 2000 a 9.4% en el año 2016
(ENSANUTMC,2016, p.46-80).
Es probable que la situación epidemiológica de
México sea uno de los motivos por lo que muchos
estudiantes decidieron elegir la licenciatura en
nutrición, en este sentido, es importante destacar que
actualmente más de la tercera parte de los egresados
se dedican a la consulta privada, ya sea como trabajo
principal o secundario y que la obesidad y la diabetes
son las principales causas por las que los pacientes
acuden a recibir atención nutriológica (AMMFEN,
2015, p.124).
Con una frecuencia mucho menor que los motivos
anteriores, el cuarto motivo en orden de importancia
fue: “Influencia de familiares”, marcado como
número uno por el 5.7% de los estudiantes del primer
año y 6.4% de los del último, la influencia de la
familia no se identificó como un factor que haya
motivado la elección de la carrera en la gran mayoría
de los estudiantes encuestados. En otros estudios esta
misma tendencia se presentó en las carreras de
enfermería, nutrición y dietética, kinesiología y
tecnología médica, sin embargo, sí constituyó un
motivo importante para estudiantes de medicina
(Troncoso, Garay y Sanhueza, 2016, p.3). La
reducida influencia familiar también se encontró en
otras investigaciones (Peinado y Fernández, 2011,
p.392); (De la mano y Moro, 2010, p.212).

Artículo Original

Otros motivos que, aunque no fueron mencionados
con tanta frecuencia como los señalados previamente
son: “Por mejorar tu imagen corporal” y “Por asistir
a un gimnasio”. Para los profesores de la licenciatura
en nutrición, es frecuente encontrar en las aulas uno
o más estudiantes que practican fisicoculturismo o
algún deporte de manera constante, es posible que
este grupo haya accedido a la licenciatura en
nutrición por su interés en el área de nutrición y
deporte. Es conveniente señalar que, en el año 2007,
cuando la AMMFEN actualizó los campos
profesionales se propuso incluir como un nuevo
campo “nutrición y deporte”, sin embargo, no se
aceptó, actualmente existen mayores evidencias para
que la AMMFEN reconsidere su inclusión (Coronel
y Díaz, 2015, p.3).
Otro motivo que fue mencionado con una frecuencia
considerable fue “la perspectiva de obtener altos
ingresos”, que fue marcada como número uno por el
4.0% de los alumnos del primer año y 3.1% del
último año y en el acumulado alcanzó un porcentaje
superior al 20% en ambos casos. En este sentido es
conveniente comentar que en el segundo estudio
nacional de egresados realizado por la AMMFEN se
señaló, que uno de los mayores problemas de la
profesión se refiere a los bajos salarios que se paga a
los egresados y que en promedio es inferior
comparado con el salario que se paga a otros
profesionales de la salud como médicos, dentistas y
químicos (AMMFEN, 2006, p.61).
Los motivos que tuvieron frecuencias marginales
fueron: a) Influencia de amigos, b) Por considerar
que al concluir sus estudios sería fácil encontrar
trabajo, c) Por experiencia ocupacional previa. En los
tres casos, fueron marcados como número uno por un
porcentaje inferior al 2% tanto por los alumnos del
primero como del último año.
En esta investigación se propuso hacer la
comparación de resultados con respecto al sexo,
considerando que la población femenina es
ampliamente mayoritaria en la licenciatura, sin que
se tengas suficientes elementos para justificar esta
situación. En 1996, la AMMFEN reportó que el 87%
de egresados correspondió al sexo femenino y el 13%
al masculino y después de una amplia discusión,
dentro del grupo de trabajo, se concluyó que “las
instituciones que ofrecen la licenciatura no restringen
el acceso a los hombres y que los diferentes campos

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 1 enero -marzo, 2019

6

�Elección de carrera, motivos, licenciatura en nutrición

profesionales
pueden
ser
desarrollados
indistintamente con el mismo nivel de calidad”
(AMMFEN, 1996, p.38). La proporción de hombres
se ha incrementado con el tiempo, 82.6% mujeres y
17.4% hombres (AMMFEN, 2006, p.44) que es una
distribución semejante a la encontrada en este
estudio.
De acuerdo a los resultados, se puede observar que
son similares en nueve de las once opciones y que
solamente en “interés para trabajar en clínica” y
“perspectivas de alto ingreso”, de acuerdo con la
prueba estadística de chi-cuadrado existen
diferencias significativas a valores de p&lt; a 0.05.
En lo que respecta a la mayor proporción de mujeres
que se interesa por trabajar en nutrición clínica es
difícil explicar la diferencia porque existen múltiples
variables para esta situación, sin embargo, es
probable que una de las razones, sea la posibilidad de
trabajar en la consulta privada que actualmente
representa una de las fuentes más importantes para el
empleo, y que permite flexibilidad de horarios, que
fue uno de los motivos más importantes señalados
por los nutriólogos que trabajan en esta área
(AMMFEN, 2015, p.111).
En lo que se refiere a la perspectiva de obtener altos
ingresos, la proporción de hombres fue mayor que la
de las mujeres, este es un aspecto que se ha estudiado
más y se explica en función del peso de la
socialización diferencial respecto de los roles
esperados en función del género, que considera al
hombre como el principal sostén del hogar,
asignando al salario femenino una función de apoyo
(Quattrocchi y otros, 2017, p.33).
Dentro de las respuestas obtenidas de la pregunta
abierta que solamente se aplicó a los alumnos del
primer año, solo se consideraron las que tenían una
frecuencia superior al 3% y es importante señalar que
se obtuvo una amplia diversidad de respuestas con
frecuencias menores y que se engloban en la opción
otros con el 35.8%.
En las respuestas que se obtuvieron con una
frecuencia mayor al 3% podemos observar que hay
similitud en los aspectos referentes a: influencia
familiar, problemática de la salud en México y
enfermedades asociadas, sin embargo, consideramos
de la mayor importancia destacar que las dos

Artículo Original

respuestas con mayor frecuencia fueron: “interés o
gusto por la carrera” con el 16.3% y “ayudar a la
gente” con el 12.6%. En el primer caso consideramos
que es difícil hacer observaciones ya que el gusto
puede estar relacionado con múltiples variables; en
el segundo caso, resulta agradable que, en una
pregunta abierta, sea la segunda que obtuvo la mayor
frecuencia, tomando como base que la ayuda a la
gente, particularmente a la más vulnerable es una
obligación moral de las universidades y en especial
de las profesiones de la salud.
Los egresados de la licenciatura en nutrición pueden
ayudar a muchas personas en cualquiera de los
campos profesionales, especialmente en el campo
profesional denominado “nutrición poblacional”
antes “nutrición comunitaria” si consideramos que
las enfermedades relacionadas con la nutrición
afectan a millones de personas y que en este campo
se puede actuar con grupos de población y
particularmente a nivel preventivo.
Conclusiones
Los motivos de los estudiantes de la Zona Centro de
México para elegir la licenciatura en nutrición son
muy diversos, sin embargo, se pueden destacar: a) El
interés por trabajar en nutrición clínica, b) La
orientación
vocacional,
c)
El
panorama
epidemiológico de la salud en México relacionado
con la nutrición y d) La posibilidad de ayudar a la
gente.
No se encontraron diferencias importantes entre las
respuestas de los alumnos que están iniciando la
licenciatura con relación a los que están por
terminarla. Con respecto al género, las respuestas
también fueron similares, excepto en dos casos, en
las que hubo diferencias estadísticamente
significativas, que fue lo relacionado con el trabajo
en nutrición clínica y las posibilidades de obtener
altos ingresos.
De acuerdo con la revisión en la literatura
especializada, se puede afirmar que este tema ha sido
poco estudiado y que es de mucha relevancia,
considerando el acelerado incremento de la matrícula
en el país. Es conveniente que las instituciones
educativas que ofrecen la licenciatura otorguen
información sobre el plan de estudios y el mercado
laboral a sus estudiantes antes del ingreso o durante
el primer año de la carrera.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 1 enero -marzo, 2019

7

�Elección de carrera, motivos, licenciatura en nutrición

Artículo Original

Agradecimientos
Agradecemos al Programa para el Desarrollo
Profesional Docente (PRODEP) por el apoyo
brindado al Cuerpo Académico “Investigación
Educativa en las licenciaturas de Ciencias Biológicas
y de la Salud”, también agradecemos el apoyo de las
27 Instituciones participantes en este estudio.

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Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 1 enero -marzo, 2019

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E

S

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Revista Salud Pública y Nutrición

ALIMENTACIÓN Y MARGINACIÓN EN LA POBLACIÓN DEL NORESTE DE
MÉXICO.
FEED AND MARGINATION IN THE POPULATION OF NORTHEAST MEXICO.
Galaviz Alarcón Silvia María*, Ramos Peña Esteban Gilberto*, Núñez Rocha Georgina Mayela*,
Salas García Rogelio*.
* Facultad de Salud Pública y Nutrición, Universidad Autónoma de Nuevo León, México.
Citation: Galaviz Alarcón S.M., Ramos Peña E.G., Núñez Rocha G.M., Salas
García R. (2019) Alimentación y marginación en población del noreste de
México. Revista de Salud Pública y Nutrición, 18 (1), 9-14.
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo
León, Facultad de Salud Pública y Nutrición, Monterrey Nuevo León, México.
Copyright: ©2019 Galaviz Alarcón S.M. et al. This is an open-access article
distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BY
4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any
medium, provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests
exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn18.1-2
Recibido: 02 de marzo 2019;
Aceptado: 05 de abril 2019
Email: esteban.ramosp@uanl.mx

�Marginación, calidad de la alimentación, patrón
alimentario, México.

Artículo Original

ALIMENTACIÓN Y MARGINACIÓN EN LA POBLACIÓN DEL NORESTE DE MÉXICO
Galaviz Alarcón Silvia María*, Ramos Peña Esteban Gilberto*, Núñez Rocha Georgina Mayela*,
Salas García Rogelio*.
* Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Salud Pública y Nutrición, México.

RESUMEN
Introducción: La alimentación puede ser afectada por varios factores, entre ellos la marginación que es multidimensional y
expresa desigualdades. Objetivo: Determinar si la marginación está asociada a la calidad del patrón de consumo alimentario
en población de 5-59 años en Nuevo León. Material y Métodos: Se utilizó la información de edad, municipio de residencia y
9 grupos de la frecuencia de consumo de alimentos (cereales, verduras, frutas, leche, carnes, leguminosas, embutidos, dulces
y refrescos) de 5,195 individuos de 5-59 años participantes de la Encuesta Estatal de Salud y Nutrición de Nuevo León
2011/2012. La marginación se identificó por el lugar de residencia de cada participante y se clasificó de acuerdo con los grados
de marginación propuestos por el CONAPO 2010, donde para el estado de Nuevo León se identificaron los grados alto, medio,
bajo y muy bajo. La calidad del patrón de consumo alimentario se clasificó en 3 categorías: Inadecuada, Necesita Cambios y
Adecuada. Resultados: Solo el 9.5% de la población presentó una calidad adecuada, mientras que el 84.5% necesita cambios.
Más del 80% de la población de cada grado de marginación se ubicó en la categoría necesita cambios, en el grado de
marginación alta el 14.3% de la población tiene calidad Inadecuada. Conclusiones: La calidad del patrón de consumo
alimentario está asociado significativamente a la marginación.
Palabras Clave: Marginación, calidad de la alimentación, patrón alimentario, México.

ABSTRACT
Introduction: Feeding can be affected by several factors, including marginalization that is multidimensional and expresses
inequalities. Objective: To determine if the marginalization is associated to the quality of the pattern of food consumption in
the population of 5-59 years old in Nuevo León. Methods: We used the information of age, place of residence and 9 groups
of the frequency of food consumption (cereals, vegetables, fruits, milk, meats, legumes, sausages, sweets and soft drinks), of
5,195 individuals of 5-59 years old participants of the State Health and Nutrition Survey of Nuevo León 2011/2012. The
marginalization was identified by the place of residence of each participant and was classified according to the degrees of
marginalization proposed by the CONAPO 2010, where for the state of Nuevo León were identified the grades high, medium,
low and very low. The quality of the food consumption pattern was classified into 3 categories: Inadequate, Need Changes
and Adequate. Results: Only 9.5% of the population presented an adequate quality, while 84.5% need changes. More than
80% of the population of each degree of marginalization was placed in the category needs changes, in the degree of high
marginalization 14.3% of the population has inadequate quality. Conclusions: The quality of the pattern of food consumption
is significantly associated with marginalization.
Key words: Marginalization, food quality, eating pattern, México.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 1 enero - marzo, 2019

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�Marginación, calidad de la alimentación, patrón
alimentario, México.

Introducción
La alimentación es afectada por diferentes factores
biológicos, psicológicos, económicos y sociales. Las
condiciones de la marginación fomentan una
alimentación inadecuada y, por tanto, un estado de
nutrición inadecuado, ya que, con situaciones como
el bajo ingreso económico, el número elevado de
integrantes en la familia, las malas condiciones de las
viviendas, el pobre acceso a los alimentos, una
educación alimentaria y nutricional escasa, mala
higiene e inadecuadas prácticas de manipulación de
alimentos, entre otras, afectan el consumo de
alimentos (Ramos Peña, 2009).
La marginación es un fenómeno multidimensional
que se expresa en desigualdad del progreso y excluye
a grupos sociales de oportunidades de crecimiento y
desarrollo. En el 2010 según el Consejo Nacional de
Población (CONAPO), Nuevo León (NL) se ubicó
en el índice de marginación muy bajo, sin embargo,
cerca de 223 mil habitantes en el estado,
principalmente en los municipios del sur, viven en
comunidades con grados de marginación alta
(CONAPO, 2015).
La epidemiología nutricional busca formas efectivas
de evaluar la ingesta de alimentos a nivel
poblacional, debido a que numerosos factores
condicionan e influyen en la alimentación, su
evaluación resulta difícil y compleja (Martínez,
2013; Serra, Aranceta, &amp; Mataix, 2006).
Actualmente el interés se centra en la evaluación de
patrones alimentarios y no en nutrientes, ya que, lo
que se consume son combinaciones de alimentos y
no nutrientes aislados (Hu, 2002; Martínez, 2013). Se
han propuesto diferentes índices o métodos para
evaluar la calidad de la dieta, algunos basados en
nutrientes, otros en grupos de alimentos y algunos
combinados (Gil, Martínez, &amp; Olza, 2015). La
Calidad del Patrón de Consumo Alimentario (CPCA)
es una adaptación del Índice de Alimentación
Saludable (IAS) español, propuesto por NorteNavarro y Ortiz Moncada, 2011 (Norte &amp; Ortiz,
2011) que evalúa la calidad de la dieta de acuerdo a
la concordancia del consumo de grupos de alimentos
que recomienda la Sociedad Española de Nutrición
Comunitaria (SENC) (Sociedad Española de
Nutrición Comunitaria, 2015). La CPCA es un
método rápido y fácil para conocer la calidad de la
alimentación, ya que evalúa la frecuencia con la que
los grupos de alimentos se consumen al contrastarlos

Artículo Original

con las recomendaciones establecidas. El objetivo de
este estudio fue determinar si la marginación está
asociada a la calidad del patrón de consumo
alimentario en la población de 5-59 años en el estado
de Nuevo León.
Material y Métodos
Estudio
de
diseño
transversal,
analítico,
comparativo. Se utilizaron los datos de los
participantes de la primera Encuesta Estatal de Salud
y Nutrición 2011/2012 de Nuevo León (EESN-NL
2011/2012). En la encuesta se entrevistaron a 7,293
individuos, de los cuales solo se estudiaron a los
participantes de 5-59 años (5,211). Se eliminaron del
presente análisis a 16 participantes con información
incompleta en la frecuencia de consumo de alimentos
o en alguna de las variables de interés, para este
análisis se incluyeron a 5,195 individuos.
Para determinar el grado de marginación se utilizó el
lugar de residencia de cada participante y se clasificó
de acuerdo a los grados de marginación propuestos
por el CONAPO 2010 (Consejo Nacional de
Población (CONAPO), 2015), donde para el estado
de Nuevo León se identificaron los grados alto,
medio, bajo y muy bajo.
Para la creación de la CPCA se utilizaron 71
alimentos de la frecuencia de consumo de alimentos,
conformados en 9 grupos (cereales, verduras, frutas,
productos lácteos, carnes, leguminosas, embutidos,
dulces y refrescos). Se asignó una puntuación a cada
alimento de acuerdo con el cumplimiento de la
recomendación de consumo semanal que establece la
SENC 2015 en su Pirámide de la Alimentación
Saludable 2015. Para los grupos de consumo diario
(cereales, verduras, frutas y leche), la puntuación fue:
(10 puntos si se consume 7 días, 7.5 de 5-6 días, 5 de
2-4 días, 2.5 1 día y 0 si nunca lo consume), para los
grupos de consumo semanal (carnes y leguminosas)
la puntuación fue: (10 puntos si se consume 2-4 días,
7.5 de 5-6 días, 5 solo 1 día, 2.5 los 7 días y 0 si nunca
lo consume), para los grupos de consumo ocasional
(embutidos, dulces y refrescos) la puntuación fue:
(10 puntos si nunca consume, 7.5 solo 1 día, 5 de 24 días, 2.5 de 5-6 días y 0 si consume los 7 días). La
categorización de la CPCA se estableció con base a
la sumatoria de la puntuación (≥80 Adecuada, 51-79
Necesita cambios y ≤50 Inadecuada) (Norte &amp; Ortiz,
2011).

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 1 enero - marzo, 2019

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�Marginación, calidad de la alimentación, patrón
alimentario, México.

Artículo Original

El análisis estadístico se llevó a cabo por medio de
descriptivos y una prueba de chi cuadrada para
determinar la asociación de las variables. La
significancia estadística se estableció con un valor p
&lt;0.05 y se utilizó el paquete estadístico NCSS 10.
Las diferencias entre cada grupo de las
estratificaciones de detectaron a través de los
intervalos con el 95% de confianza.
Resultados
El 58.5% de la población eran mujeres y el 41.5%
hombres. La media de edad de la población fue de
28.3 ±16.3 años (DS). El 61.1% se ubicaron en el
estrato de muy baja marginación, 13.0% baja, 25.4%
media y 0.5% alta. En cuanto a la calidad del patrón
de consumo alimentario, el 9.5% tuvo CPCA
adecuada, el 6.0% inadecuada y el 84.5% necesita
cambios.
Al estratificar la CPCA por grupos de edad, se
observó que en los tres grupos los porcentajes más
altos se ubican en necesidad de cambios en la
alimentación, siendo más alta la proporción en el
grupo de 5-9 años (87.8%) (Ver tabla 1).
Se encontró que la CPCA está asociada al sexo
(p&lt;0.05), el porcentaje de mujeres con CPCA
adecuada es mayor que los hombres. Al estratificar
la población por grupos de edad, también se
encuentra asociada la CPCA a los grupos de edad
(p&lt;0.05), es mayor el porcentaje de individuos del
grupo de 10 a 19 años con CPCA inadecuada que los
del grupo de 5 a 9 años, mientras que en la CPCA
adecuada es mayor el porcentaje de los de 20 a 59
años que los del grupo de 10 a 19 años (Ver tabla 1).
En cuanto a los grupos de alimentos, los porcentajes
más altos que se ubicaron en la CPCA inadecuada
fueron los grupos de refrescos, frutas, productos
lácteos y leguminosas, los porcentajes más altos en
CPCA adecuada fue en los grupos de cereales, carnes
y dulces (Ver tabla 1).

Al contrastar la CPCA con los grados de
marginación, se encontró que se encuentran
asociados (p&lt;0.05). En las categorías de CPCA
adecuada y necesita cambios no se encuentran
diferencias en el porcentaje de población de cada
nivel de marginación, mientras que en la categoría de
CPCA adecuada, los porcentajes difieren entre las
categorías de las marginaciones media, baja y muy
baja (ver tabla 2)

Cuando se realiza la contrastación entre CPCA y el
sexo de la población estratificada por niveles de
marginación, se encontró asociación entre las dos
variables (p&lt;0.05). En las categorías de CPCA
inadecuada y necesitan cambios no se encuentras
diferencias en los porcentajes entre los niveles de
marginación, mientras que en la categoría de CPCA
adecuada, la diferencia está entre los niveles medio y
muy baja de marginación (ver tabla 3)

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 1 enero - marzo, 2019

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�Marginación, calidad de la alimentación, patrón
alimentario, México.

Artículo Original

de marginación muy baja respecto al nivel alto de
marginación (ver tabla 5)

Al contrastar la CPCA y el grupo de edad de la
población estratificado por niveles de marginación,
se encontró asociación entre las dos variables solo en
el grupo de 20 a 59 años (p&lt;.05). Las diferencias de
porcentajes se encuentran en la categoría de CPCA
adecuada, en donde, el porcentaje es mayor en el
estrato de marginación muy baja respecto a la baja y
la media (ver tabla 4).

Se encontró que la CPCA está asociada a la
marginación en todos los grupos de alimentos
(p&lt;0.05). El grupo de cereales presenta los
porcentajes más altos de población con CPCA
adecuada, mientras que en, las frutas, lácteos,
leguminosas y refrescos lo tienen en la CPCA
inadecuada en algunos niveles de marginación. En
los grupos de alimentos de verduras, frutas,
productos lácteos y carnes, el porcentaje de
población con CPCA adecuada es más alto en el nivel

Discusión
Hemos encontrado que la CPCA está asociada a los
diferentes grados de marginación. La alimentación
en general es afectada por diferentes determinantes,
que condicionan la calidad de los alimentos que se
consumen; estos determinantes, cuya combinación
dan forma a las categorías de la marginación,
tendrían mayor o menor influencia en el acceso a los
alimentos dependiendo del grado de marginación en
que se encuentren las comunidades.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 1 enero - marzo, 2019

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�Marginación, calidad de la alimentación, patrón
alimentario, México.

El estudio en población española (Norte y Ortiz,
2011) mostró que el 72% del total de la muestra
necesitaba cambios en su alimentación y que la
alimentación de las clases sociales más bajas era
menos saludable. Nuestros resultados refieren mayor
porcentaje (84.5%, IC95 83.5-85.5) de población que
requiere cambio en su alimentación y que solo
(3.6%) de la población del estrato de marginación
alto tiene CPCA adecuada.
Otro estudio encontró que la población con grado de
marginación alto tenía menor variedad de alimentos
en su dieta, en comparación con los sujetos del grado
muy bajo (208 alimentos vs. 404) (Ramos-Peña et al.,
2007), esto puede deberse a diferentes factores que
influyen en todo el proceso alimentario, desde la
capacidad económica, la oferta y disposición de
alimentos en las regiones, la calidad e inocuidad de
los alimentos, la cultura y hábitos de quien compra y
prepara los alimentos entre otros.
El estudio en población del Estado de Veracruz,
encontró que en ninguno de los niveles
socioeconómicos los alimentos básicos requeridos
para una buena alimentación superaron el 50% y el
80% de la población ha recibido recomendaciones
médicas de hacer cambios en su alimentación (Del
Ángel &amp; Villagómez, 2013), lo que concuerda con
los datos de nuestra investigación que el 84.5%
necesita realizar cambios. Recientemente un estudio
realizado en población adulta mexicana donde
evaluaron la calidad de la dieta por medio de una
aproximación cuantitativa al cumplimiento de los
diferentes componentes de una alimentación
saludable (suficiente, balanceada, completa, variada
e inocua), mencionados en la Norma Oficial
Mexicana 043, de acuerdo a distintas fuentes de
recomendaciones de nutrientes y grupos de
alimentos, encontró que la puntuación media de
dicho índice fue de 68.5 ± 9.3, (Macedo, Márquez,
Fernández, &amp; Vizmanos, 2016) lo cual es similar a la
media encontrada en este estudio (66.6±10.1), sin
embargo, no muestran clasificación de categorías de
la CPCA.
Otros estudios en Colombia han reportado que,
principalmente las familias que viven en situación de
pobreza se encuentran en inseguridad alimentaria
(Aguirre-Acevedo &amp; Álvarez, 2012; Prada, Herrén,
&amp; Ortíz, 2008). En un estudio realizado en el
municipio de Girón Santander, evaluaron a familias

Artículo Original

en situación de pobreza y desplazamiento,
registrando que el 95% de las familias se encontraban
en inseguridad alimentaria y el 34% manifestaban no
tener acceso a la compra de alimentos (Prada et al.,
2008). Así mismo, Álvarez y Aguirre 2012,
clasificaron a las familias en conglomerados de
acuerdo a su nivel de pobreza y reportaron que el
18% de las familias se encontraban en el
conglomerado 4, (de mayor pobreza), y estas mismas
familias presentaban mayores prevalencias de
inseguridad alimentaria leve o moderada (AguirreAcevedo &amp; Álvarez, 2012).
Hemos encontrado que en el grupo de adolescentes
los grados de marginación alta y media presentan
CPCA inadecuada, este resultado es consistente con
el estudio de Béghin, 2014, el cual analizó datos de
1,768 adolescentes de ocho diferentes países
europeos participantes del estudio Healthy Lifestyle
in Europe by Nutrition in Adolescence (HELENA
study) donde encontraron que, aquellos adolescentes
con padres de menor nivel socioeconómico
mostraron menores puntuaciones en la calidad de la
dieta (Béghin et al., 2014). Así mismo, Darmon,
2008 menciona que, en los Estados Unidos, los niños
y adolescentes de hogares de bajo nivel
socioeconómico consumen menos frutas y verduras
y una variedad más limitada de productos, lo que
representa una dieta inadecuada (Darmon &amp;
Drewnowski, 2008).
La inadecuada calidad de la dieta en poblaciones en
comunidades con diferentes grados de marginación
puede explicarse debido a que los factores que
influyen en la selección de los alimentos de las
personas son muy variados, complejos y
multifactoriales (Darmon &amp; Drewnowski, 2008). En
este sentido la Secretaría de Desarrollo Social
(SEDESOL) en México en su documento
diagnóstico y propuesta de atención del programa de
comedores comunitarios en 2014, afirma que las
condiciones de marginación guardan estrecha
relación con la pobreza extrema de alimentación y
menciona que los tres factores que más influyen son
los relacionados a la disponibilidad y acceso a los
alimentos, los bajos o insuficientes ingresos
económicos y el consumo inadecuado y bajo
aprovechamiento de nutrientes (SEDESOL, 2014).
Nuestro estudio presenta algunas fortalezas,
principalmente el tamaño de la muestra, que incluyó
3 grupos de edades diferentes, así como la fácil

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 1 enero - marzo, 2019

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�Marginación, calidad de la alimentación, patrón
alimentario, México.

utilización de datos secundarios, esencialmente los
provenientes de la frecuencia de consumo de
alimentos, sin embargo, como limitaciones, tenemos
que, la frecuencia de consumo de alimentos no era
semicuantitativa, y la guía de alimentación utilizada
para evaluar la calidad de la dieta no era específica
para población mexicana.
Conclusiones
En conclusión, la CPCA está asociada a la
marginación. Es importante conocer la situación
alimentaria de los más vulnerables, para contribuir a
la generación y ejecución de nuevas estrategias que
garanticen que, los alimentos ricos en nutrientes y
una dieta de calidad estén igualmente disponibles
para todos. Se necesitan más estudios que evalúen la
calidad de la dieta de las personas en marginación,
por medio de diferentes procedimientos, que sean
comparados y que esta información inspire la
generación de una ley alimentaria que proteja,
respalde y haga realidad el derecho a la alimentación
de todos los seres humanos.
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Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 1 enero - marzo, 2019

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Revista Salud Pública y Nutrición

ENFOQUES Y FACTORES ASOCIADOS A LA INSEGURIDAD ALIMENTARIA.
APPROACHES AND FACTORS ASSOCIATED WITH FOOD INSECURITY.
Pérez Garcés Ranulfo1, Silva Quiroz Yolanda2.
1 Universidad Autónoma del Estado de México, México. 2 Consultor independiente, México.
Citation: Pérez Garcés R., Silva Quiroz Y. (2019) Enfoques y factores asociados
a la inseguridad alimentaria. Revista de Salud Pública y Nutrición, 18 (1), 1524.
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo
León, Facultad de Salud Pública y Nutrición, Monterrey Nuevo León, México.
Copyright: ©2019 Pérez Garcés R. et al. This is an open-access article
distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BY
4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any
medium, provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests
exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn18.1-3
Recibido: 27 de noviembre 2018; Aceptado: 20 de marzo 2019
Email: ranulfoprez121@gmail.com

�Inseguridad alimentaria, enfoques teóricos, seguridad
alimentaria y nutricional

Artículo de Revisión

ENFOQUES Y FACTORES ASOCIADOS A LA INSEGURIDAD ALIMENTARIA
Pérez Garcés Ranulfo1, Silva Quiroz Yolanda2.
1 Universidad Autónoma del Estado de México, México. 2 Consultor independiente, México.

RESUMEN
Introducción En este artículo se ofrece una revisión de los principales enfoques teóricos utilizados tanto en México como en
otros países para el estudio de la seguridad alimentaria y nutricional en población infantil; destacando en cada uno de ellos,
los factores asociados y resultados más relevantes. Objetivo: Realizar un balance sobre la literatura existente a fin de
identificar los principales enfoques teóricos y los factores asociados a la seguridad e inseguridad alimentaria. Material y
Métodos: La búsqueda de trabajos se realizó en tres bases de datos de revistas científicas electrónicas. La selección se realizó
con base en los siguientes criterios: a) que el tema principal fuese la seguridad alimentaria, b) que estudiaran la seguridad
alimentaria de población menor de 18 años, c) que estudiaran la seguridad alimentaria en hogares y d) que en los resultados
se hiciera referencia a hallazgos específicos menores de 11 años. Los trabajos revisados se organizaron en torno a cuatro
enfoques principales: el enfoque neoclásico, el enfoque biomédico, el enfoque sociológico y el enfoque de modos de vida
sostenibles. Resultados: Se encontraron 24 artículos que abordan los cuatro enfoques Conclusiones: La revisión bibliográfica
realizada permite plantear que la seguridad alimentaria al ser un fenómeno complejo y multidimensional, no puede ser
abordado en su totalidad desde una única perspectiva teórica, sino que se requiere cada vez más de enfoques holísticos y
multidisciplinarios para su abordaje.
Palabras Clave: Inseguridad alimentaria, enfoques teóricos, seguridad alimentaria y nutricional.

ABSTRACT
Introduction: This article offers a review of the main theoretical approaches used in Mexico and other countries for the study
of child food and nutrition security; highlighting in each of them, the associated factors and most relevant results. Objective:
To make a balance on the existing literature in order to identify the main theoretical approaches and the factors associated
with food security and insecurity. Methods: The search for works was carried out in three databases of electronic scientific
journals. The selection was made based on the following criteria: a) what the main topic was food security, b) to study the
food security of the population under 18 years of age, c) to study food security in households and point out findings about
children. The reviewed works were organized around four main approaches: the neoclassical approach, the biomedical
approach, the sociological approach and the sustainable livelihoods approach. Results: We found 24 articles that address the
four approaches. Conclusions: The bibliographic review carried out allows us to state that food security, being a complex and
multidimensional phenomenon, this cannot be analyzed from a single theoretical lens, but increasingly requires holistic and
multidisciplinary approaches.
Key words: Food insecurity, theoretical approaches, food and nutritional security

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 1 enero - marzo, 2019

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�Inseguridad alimentaria, enfoques teóricos, seguridad
alimentaria y nutricional

Introducción
Erradicar el hambre se posicionó dentro de la Agenda
internacional en 1974, en el marco de la Conferencia
Mundial de la Alimentación realizada en Roma,
Italia. Posteriormente, durante la Cumbre Mundial
sobre la Alimentación de 1996 se planteó que el
problema del hambre era mucho más complejo, y se
optó por orientar las acciones de los Estados hacia el
logro de la seguridad alimentaria; la cual existía
“cuando todas las personas tienen en todo momento
acceso físico y económico a suficientes alimentos
inocuos y nutritivos para satisfacer sus necesidades
alimenticias y sus preferencias en cuanto a los
alimentos a fin de llevar una vida activa y sana”
(FAO, 1996); cuyas estrategias prioritarias serían
garantizar la disponibilidad de alimentos, la
estabilidad social y política tanto a nivel nacional
como internacional, aumentar la producción de
alimentos y hacer uso de los excedentes (FAO,
1996).
En 2015 se fijó como uno de los Objetivos de
Desarrollo Sostenible a la seguridad alimentaria y
nutricional. El Objetivo 2 de la Agenda 2030 planteó
“Poner fin al hambre, lograr la seguridad alimentaria
y la mejora de la nutrición y promover la agricultura
sostenible”. Sin embargo, en el informe Panorama de
la seguridad alimentaria y nutricional de América
Latina y el Caribe 2017. Sistemas alimentarios
sostenibles para poner fin al hambre y la
malnutrición, se subrayó que el hambre en el mundo,
incluida América Latina, estaba aumentando; y que
en México aun cuando se producían alimentos
suficientes para alimentar a la población, ello no
garantizaba que el consumo fuese adecuado, variado
y nutritivo (Organización de las Naciones Unidas
para la Alimentación y la Agricultura [FAO] y
Organización Panamericana de la Salud [OPS],
2017).
A partir de este contexto, en el marco de un proyecto
más amplio sobre seguridad alimentaria de población
infantil en el Estado de México, se planteó como un
objetivo prioritario realizar un balance sobre la
literatura existente sobre el tema, a fin de identificar
los principales enfoques teóricos y los factores
asociados a la seguridad e inseguridad alimentaria,
así como para identificar las líneas de investigación
aún pendientes de abordar.

Artículo de Revisión

Material y Métodos
El presente estudio es tipo descriptivo y analítico se
realizó mediante la revisión de artículos científicos
sobre la seguridad alimentaria en población infantil
en México principalmente y otras regiones. Se
incluyeron trabajos de corte cualitativo y
cuantitativo, publicados e indexados en los últimos
cinco años, o más, si su relevancia era mencionada
por otros autores. La búsqueda de trabajos se realizó
principalmente en las plataformas de Ebesco, Scielo
y Redalyc, mediante el uso de las frases clave “food
security, “food insecurity”, “Childhood food
insecurity” “Seguridad alimentaria”, “Seguridad
alimentaria y nutricional”, “Seguridad alimentaria en
niños” y “Seguridad alimentaria infantil”.
La selección de artículos se realizó con base en los
siguientes criterios: a) qué el tema principal fuese la
seguridad alimentaria, b) que estudiaran la seguridad
alimentaria de población menor de 18 años, c) que
estudiaran la seguridad alimentaria en hogares y d)
que en los resultados se hiciera mención a hallazgos
específicos sobre los hijos. La primera selección de
textos fue de 58 trabajos, de los cuales se descartaron
10 porque la fecha de publicación excedía 5 años de
antigüedad. Mediante una primera lectura rápida de
los trabajos se descartaron otros 24 textos por dos
razones: la primera, que ya se tenía una
concentración de trabajos que podrían ubicarse en el
enfoque biomédico, y la segunda causa de exclusión
fue que, pese al gran número de trabajos
antropológicos y socioculturales sobre la
alimentación, en la gran mayoría no se hacía
referencia a la seguridad alimentaria como marco
analítico más amplio, siendo este el eje de reflexión
de este trabajo.
Los 24 trabajos académicos que resultaron
seleccionados para su análisis fueron sistematizados
en matrices comparativas, en las cuales cada
columna hacía referencia a un elemento de interés y
las filas a los artículos revisados. Los aspectos
contrastados fueron: sujetos o grupos de estudio,
causas de la inseguridad alimentaria, consecuencias
de la inseguridad alimentaria, definición utilizada,
fuente de información y metodología, hallazgos
principales y vacíos de investigación señalados por
el autor o autores del trabajo.

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�Inseguridad alimentaria, enfoques teóricos, seguridad
alimentaria y nutricional

Desarrollo y discusión
La presente revisión bibliográfica se realizó con base
en 24 trabajos académicos. Los artículos revisados se
organizaron en torno a cuatro enfoques teóricos
principales: el enfoque neoclásico, el enfoque
biomédico, el enfoque sociológico y el enfoque de
modos de vida sostenibles.

Artículo de Revisión

•

•
•

El enfoque neoclásico de la seguridad alimentaria
parte de los conceptos de producción, oferta,
demanda, precios de los alimentos, déficit de la
oferta y déficit de la producción de alimentos. Bajo
este enfoque la seguridad alimentaria se explica por
la oferta de alimentos y la demanda efectiva en un
tiempo determinado. A su vez, la disponibilidad de
alimentos depende del nivel en los suministros
alimentarios (incluidos los compuestos de la
producción de subsistencia y los suministros del
mercado procedentes de la producción interna, las
existencias y las importaciones de alimentos);
mientras que el acceso a los alimentos está
determinado por la capacidad para expresar las
necesidades alimentarias como demanda efectiva
(sin considerar la producción de subsistencia). En
tanto que la estabilidad se refiere a las menores
variaciones en la producción, los suministros y/o la
demanda de alimentos a lo largo del tiempo (FAO,
2011).
Las investigaciones realizadas con base en este
enfoque definen a la seguridad alimentaria como una
situación en que la oferta y la demanda de alimentos
son suficientes para atender las necesidades
alimentarias de manera continua y estable; en
contraste, la inseguridad alimentaria se define como
las variaciones ocasionales, recurrentes o
permanentes en el volumen de la oferta o demanda
de alimentos, siendo estos insuficientes para atender
las necesidades de la población (déficit de la
producción de alimentos o de la demanda debido a la
carencia de recursos económicos) (FAO, 1999).
Algunos de los supuestos teóricos que se pueden
inferir de este enfoque son:
• Los precios del mercado de los alimentos
determinan el volumen de la producción, la
oferta y la demanda en un país.
• Los cambios en los parámetros se producen
como consecuencia del desarrollo económico o
de medidas normativas específicas.

Las personas consumen los alimentos en función
de la elección racional que hace de los productos
que se ofertan en el mercado y de su nivel de
ingresos.
Existe inseguridad alimentaria cuando la
demanda efectiva supera la producción interna
de alimentos y no existen importaciones.
Existe inseguridad alimentaria cuando aun
habiendo oferta, los consumidores tienen
ingresos insuficientes para adquirir los
alimentos y satisfacer sus necesidades.

En este enfoque se pueden ubicar trabajos como los
de Sosa (2017) y Candela (2016). Sosa estima que,
en México, debido al incremento poblacional de los
últimos 35 años, la producción agrícola ha
disminuido, debido a la disminución del total de
hectáreas per cápita cultivadas (Sosa, 2017). Con su
estudio concluyó que entre 1980 y el año 2015 la
población aumentó 79 por ciento y la tierra agrícola
disponible per cápita descendió en un 31 por ciento
(Sosa, 2017). A decir de este autor, el país deberá
introducir mejoras tecnológicas para potencializar el
rendimiento de la superficie cultivable y poder
asegurar el abasto de alimentos a los mexicanos hacia
el año 2050, de lo contrario, ocurrirá una crisis
alimentaria.
De acuerdo con un estudio del Banco Mundial
(2015), en Brasil, el sector agrícola contribuye con
23% del Producto Interno Bruto, 33% de los empleos
y 43% de las exportaciones del país. Sin embargo,
más del 1% del PIB se pierde debido a eventos
extremos que no son atendidos oportunamente,
poniendo en riesgo la producción de alimentos a
nivel mundial para los próximos años. Mientras que
Candela (2016) al analizar la situación venezolana
concluyó que la disponibilidad de alimentos desde el
año 2013 dependió de la importación de estos, por lo
cual, derivado de las restricciones y la crisis
económica enfrentada en 2015, el abastecimiento de
alimentos es deficiente, los ingresos se contrajeron y
hubo cambios en los patrones de consumo
alimentario (Candela, 2016). Por su parte, Rivero y
Aliaga (2014) encontraron que en Bolivia no existía
disponibilidad de alimentos, y no la lograrían hacia
el año 2030 como se esperaría. Sus afirmaciones las
sustentaron en el hecho de que en ese país se han
priorizando las exportaciones y una cultura de bajo
consumo de frutas y verduras; por lo que la
inseguridad alimentaria en el país difícilmente se

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�Inseguridad alimentaria, enfoques teóricos, seguridad
alimentaria y nutricional

solucionaría con un incremento en la oferta de
alimentos nutritivos.
Todos estos trabajos se han realizado con base en
estadísticas de las hojas de balance de alimentos y sus
sistemas de cuentas nacionales; permitiendo con ello
identificar tendencias generales a nivel país sobre los
niveles de seguridad alimentaria.
Por otra parte, el enfoque biomédico construido a lo
largo de los siglos XVI y XVII en Europa) es propio
de la biomedicina (Fernández, 2004; eminentemente
biológico, técnico y positivista en el abordaje del
fenómeno salud-enfermedad-atención. Así, la
persona
al
ser
considerada
en
clave
anatomopatológica, se convierte en un objeto
medible; mientras que las causas de las enfermedades
al buscarse en el aspecto biológico son consideradas
como problemas susceptibles de intervención clínica
(Fernández, 2004). La atención a la salud de las
personas en este modelo, se sustenta en tres
principios: a) la búsqueda de alteraciones anatómicas
subyacentes a una enfermedad, b) la indagación de
las alteraciones fisiológicas y c) las investigaciones
etiológicas (Fernández, 2004). Por lo que, la
evidencia sobre algún problema de inseguridad
alimentaria se basa en la medición cuantitativa y
biológica de problemas antropométricos y de salud
que se pueden curar.
Fuertemente influenciados por el enfoque
biomédico, gran parte de los estudios relacionados
con la inseguridad alimentaria se enfocan en los
resultados de ésta. En el caso de la población infantil,
desde 1990, la estrategia mundial para combatir la
malnutrición de los niños que lanzó el Fondo de las
Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF por sus
siglas en inglés) planteó que la malnutrición es el
resultado del “consumo inadecuado de nutrientes o
por factores de enfermedad que afectan la digestión,
absorción, transporte y utilización de nutrientes”
(UNICEF, 1990); enfocándose en los aspectos
medibles de las alteraciones biológicas evitables.
De hecho, durante muchos años, la ingesta calórica
fue considerada el estándar para medir el acceso a los
alimentos a nivel doméstico, y a nivel individual las
medidas antropométricas del estado nutricional; sin
embargo, ambos tipos de acceso están determinados
por diversos factores. La ingesta calórica per cápita
refleja el consumo actual de alimentos, pero no

Artículo de Revisión

considera otros aspectos como son: la calidad,
diversidad dietética, suficiencia de micronutrientes,
vulnerabilidad, riesgos, fluctuaciones en el tiempo,
etcétera. No obstante, las medidas antropométricas se
usan con mayor frecuencia porque su medición es
más barata (Maxwell, Coatles y Vaitla, 2013).
Dentro de los estudios recientes sobre la seguridad
alimentaria de hogares con población menor de 18
años, la unidad de análisis ha sido el hogar, y la
mayoría se enfocan en los menores de cinco años
(Papas, Trabulsi, Dahl y Dominick, 2015; Urquía,
2014; Vega, et al, 2014; Cuevas, et al, 2014; Mundo,
et al, 2014; Mundo, Shamah y Rivera, 2013). Este
mayor énfasis en los menores de cinco años se debe
a la consideración de que ellos son el grupo de
población más vulnerable en situaciones de
inseguridad alimentaria y donde pueden identificarse
consecuencias de más largo plazo.
Estos autores sitúan las causas de la inseguridad
alimentaria en la ingesta inadecuada de
micronutrientes, los escasos recursos económicos de
los hogares, y el limitado acceso a dietas adecuadas
en nutrientes y energía; factores que ocasionan
comidas de baja calidad, desnutrición, depresión y
cambios en sus hábitos alimenticios. En el caso de
México, los estudios realizados, con enfoques
cuantitativos, identificaron que los niños de hogares
mexicanos con inseguridad alimentaria severa eran
aquellos que se encontraban en condiciones de
pobreza, con jefatura indígena, familias grandes,
jefes de hogar con bajo nivel educativo o femenina;
y que debido a la baja diversidad alimentaria (menor
consumo de frutas, verduras, fibra y energía),
presentaban desnutrición crónica y baja talla para la
edad.
En el contexto estadounidense, Papas, Trabulsi, Dahl
y Dominick (2015), así como Kaur y colaboradores
(2015), encontraron que la ingesta inadecuada o
reducida de alimentos en niños ocasiona un déficit
del desarrollo cognitivo, conductas disfuncionales,
tensiones emocionales y alteraciones en los patrones
de alimentación con tendencia a la obesidad.
Además, de que la inseguridad alimentaria era
causada por los bajos ingresos económicos, el
tamaño y la presencia de varios niños en el hogar.
Otros trabajos que se enfocaron en el estudio de los
hogares en general, sin distinguir la edad de sus

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�Inseguridad alimentaria, enfoques teóricos, seguridad
alimentaria y nutricional

integrantes, también encontraron que algunas de las
causas de la inseguridad alimentaria son: la presencia
de población dependiente, como son niños y adultos
mayores; la ausencia de redes de apoyo social
(Valencia y Ortíz, 2014); la disponibilidad o no de
activos en el hogar (tierras para cultivo) (Zárate, et
al., 2015); no pertenecer a algún sistema de seguridad
social (Castro y Camberos, 2017); así como el habitar
en localidades aisladas y carentes de accesos
carreteros (Haro, et al., 2016). Además, identificaron
que, en los hogares, el recibir ayuda de programas
sociales poseer tierras para cultivo de alimentos o el
que alguno de sus miembros tenga empleo
remunerado no significa que los hogares tendrán
suficientes ingresos para adquirir alimentos.
Entre las líneas de investigación sobre las cuales los
investigadores consideran se debe profundizar el
trabajo en el tema de seguridad alimentaria se
encuentran:
• Los estudios comparativos y longitudinales a
partir de diferentes medidas de seguridad
alimentaria y de medidas antropométricas.
• La cantidad real y calidad de los alimentos que
consumen los integrantes de un hogar
• El peso de la variable condición indígena del
hogar.
• Los efectos de los programas sociales que
reciben los hogares.
• Las estrategias de subsistencia de los hogares en
caso de sufrir inseguridad alimentaria.
• La prevalencia de enfermedades respiratorias,
crónicas no transmisibles y diarreicas en los
hogares con inseguridad alimentaria.
• Las prácticas de inocuidad alimentaria de los
hogares.
• Las preferencias culturales por la alimentación y
su efecto sobre la inseguridad alimentaria, y
• Las fluctuaciones locales de los precios de los
alimentos y su efecto sobre el consumo de los
hogares.
Un tema poco estudiado en las investigaciones del
enfoque biomédico fue el de la inseguridad
alimentaria y sus consecuencias para las jefas del
hogar. McDonald y colaboradores (2015), estudiaron
la inseguridad alimentaria de madres e hijos en
Camboya como causal de desnutrición. Entre sus
hallazgos destaca la importante prevalencia de
delgadez y malnutrición materna, debido a la
asignación diferenciada e injustificada de alimentos

Artículo de Revisión

dentro del hogar. A decir de los autores, las encuestas
de percepción de inseguridad alimentaria no
permiten identificar si dentro de los hogares se
priorizaban las necesidades nutricionales de los niños
o de otros miembros del hogar en detrimento de las
madres; sin embargo, dan cuenta de un problema que
en otros estudios se menciona someramente o incluso
se invisibiliza.
Desde el punto de vista metodológico, es importante
mencionar que en la mayoría de los estudios
revisados se encuentra ausente un enfoque teórico,
tanto general como específico, en torno al cual se
articulen las reflexiones sobre la seguridad
alimentaria. Con un fuerte perfil positivista y
biomédico se enfocan en dar cuenta de prevalencias
de enfermedades de malnutrición o de percepciones
de inseguridad alimentaria, sin profundizar en el
carácter multidimensional de este problema social.
Este vacío teórico se evidencia con las escazas
referencias conceptuales sobre lo que entienden los
autores por seguridad alimentaria. Además, la
mayoría de los estudios se han realizado a partir de
grandes encuestas nacionales de salud o seguridad
alimentaria y con base en las escalas mundiales sobre
percepciones de seguridad alimentaria de los
hogares, a través de historiales de frecuencias de
alimentos consumidos, medidas antropométricas y
patrones de gasto. Sin embargo, hay escasas
referencias sobre grupos poblacionales específicos
(personas con discapacidad, migrantes, adultos
mayores e indígenas).
El tercer enfoque teórico identificado es el
sociológico o de la sociocultura alimentaria. Con
raíces antropológicas estructural-funcionalistas, este
tipo de estudios parten de la consideración de que la
nutrición tiene dos funciones, una biológica y una
social; por lo que se enfocan en analizar los
comportamientos alimentarios y los modos de comer
como indicadores de estatus social (Díaz y Gómez,
2005); así como el carácter expresivo de las
representaciones entorno a la alimentación. Uno de
los teóricos más influyentes en este enfoque es Pierre
Bourdieu, para quien los cambios en las preferencias
alimentarias se explican por los habitus, es decir, las
prácticas y representaciones de un grupo social
determinado en torno a la alimentación;

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alimentaria y nutricional

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Artículo de Revisión

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�Inseguridad alimentaria, enfoques teóricos, seguridad
alimentaria y nutricional

constituyéndose ésta en un criterio de diferenciación
de clases sociales, prestigio, estatus, de distinción u
ostentación (Díaz y Gómez, 2005).
Desde este enfoque es posible encontrar la idea de
que la alimentación es generadora de opiniones
creencias y significados que inciden en la
producción, distribución, selección, preparación y
consumo de alimentos. Esta consideración ha dado
lugar a estudios interesados en dar cuenta de la
construcción social de la alimentación y los factores
asociados (entre los que se encuentran: la cultura
alimentaria, las costumbres familiares, la publicidad,
las relaciones de poder dentro de los hogares, los
aspectos subjetivos que se vehiculizan en los
alimentos y a través de la experiencia con estos); sin
embargo, el común denominador de los estudios es
la escasa o nula consideración de estas preferencias
como factores asociados a la seguridad alimentaria
de los hogares y las personas.
Arboleda y Villa (2016) afirman que la alimentación
es un hecho y acción que determina además de lo
biológico, a las diferentes identidades, las
condiciones de bienestar y la auto-representación de
los sujetos. Además, afirman que las preferencias por
determinados alimentos están permeadas por
significados sobre los alimentos, las preparaciones y
las experiencias. Arboleda (2014) y Arboleda y Villa
(2016), consideran que las situaciones de escasez de
alimentos contribuyen a la configuración de
estrategias familiares para acceder a la alimentación
del grupo familiar. Las estrategias que las familias
adoptan pueden ser: a) elegir la compra de alimentos
más baratos y saciadores, b) consumir aquello que se
requiere (por obligación) en situaciones de
enfermedad, c) consumir lo que sea práctico, sin
importar contenido nutricional, d) disminuir el
número de comidas al día, e) rebuscar en los
desechos, la mendicidad o buscar redes de apoyo, f)
servir porciones más pequeñas en las comidas
principales, g) ingerir una bebida para calmar el
hambre y h) cambiar los horarios habituales de las
comidas y de sus actividades.
Otros estudios entorno a la alimentación señalan que,
ésta depende las prácticas y representaciones que
socialmente han construido en torno a la salud y la
salubridad de sus viviendas. Assunta y colaboradores
(2016) encontraron que las prácticas alimentarias en
familias chilenas estaban fuertemente afectadas por

Artículo de Revisión

las prácticas higiénico-sanitarias del hogar. En el
mismo sentido, un estudio de la UNICEF en
Guatemala, Honduras y El Salvador, identificó la
deficiente salubridad e higiene de los hogares, con
importantes consecuencias para la salud de los niños;
pero no como causal de inseguridad alimentaria, sino
como variable característica del contexto de los
hogares en esta condición. El mismo estudio da
cuenta de cómo los hogares internalizan sus prácticas
alimentarias con base en creencias culturales; por
ejemplo, el que aseguren que las comidas frías
pueden causar cambios de temperatura física en el
cuerpo, dolor de estómago y diarrea; y que la
desnutrición ocurre por actos de brujería, mal de ojo,
tristeza o parásitos (UNICEF-SESAN, 2014).
Finalmente, un enfoque emergente en México y
América Latina es el Enfoque de modos de vida
sostenibles. Éste tiene su origen en la Comisión de
Medio Ambiente y Desarrollo de Brundtland, y fue
extendido hacia otros países después de la
Conferencia de las Naciones Unidas sobre Medio
Ambiente y Desarrollo de 1992 y creado con el
objetivo de evaluar las estrategias de las personas en
situaciones de pobreza (Valdés y Pérez, 2011). Por
modos de vida sostenibles se entiende el conjunto de
capacidades, bienes, capitales y actividades que
realizan las personas para vivir; y son sostenibles
cuando permiten hacer frente e incluso recuperarse
de tendencias adversas o shocks repentinos, así como
cuando permiten el mantenimiento y mejora de las
propias capacidades y activos presentes y futuros sin
socavar la base de recursos naturales (FAO, 2009,
citado en Valdés y Pérez, 2011). Entre los principales
modelos del enfoque de modos de vida sostenibles se
encuentran: el del Programa de las Naciones Unidas
para el Desarrollo (PNUD), el modelo del
Departamento para el Desarrollo Internacional
(DFID) del Reino Unido, el del Fondo Internacional
para el Desarrollo Agrícola (FIDA), el programa de
Asistencia Cooperativa (CARE) y el de la
Organización de Alternativas de Desarrollo (DA)
(Valdés y Pérez, 2011).
El planteamiento principal este enfoque es que las
familias se encuentran insertas en contextos de
vulnerabilidad, y que poseen activos cuyo valor
depende del entorno social, institucional y
organizativo. Con base en éste, Pat y colaboradores
(2011) encontraron que las diferencias en las
estrategias familiares para hacer frente a los choques

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�Inseguridad alimentaria, enfoques teóricos, seguridad
alimentaria y nutricional

externos que afectan el consumo y producción
agrícola de alimentos se explican por los activos y el
capital social que poseen (la tenencia de tierras
mecanizadas, la afiliación a organizaciones
productivas y los subsidios productivos recibidos).
Son los capitales los que también establecen las
diferencias en las capacidades de las comunidades
para aumentar o reducir sus condiciones de vida,
siendo el capital natural el más importante. Además,
los estudios revisados señalan que los hogares que
destinan un alto porcentaje del ingreso del hogar a la
compra de alimentos se convierten en unidades
domésticas con inseguridad alimentaria, ya que esto
no les permite ahorrar, mejorar las condiciones de su
vivienda y mucho menos invertir en la mecanización
de sus tierras, además de consumir dietas poco
variadas (Pasquier, 2017; Zárate, et al, 2016, Román,
et al., 2010, Serrano, et al., 2016).
En el estado de Chiapas, Pasquier (2017) identificó
escenarios de inseguridad alimentaria crónica
causados por: la escasez de maíz en algunas épocas
del año, el aumento continuo de los precios de
productos de primera necesidad, la interrupción en la
transmisión generacional de conocimientos sobre el
uso de los recursos naturales, el desplazamiento
forzado, la inexistencia de vínculos sociales, las
enfermedades de los miembros del hogar y las
migraciones fallidas.
Si bien se trata de un enfoque poco utilizado, se
considera que éste posee potencial analítico en las
investigaciones sobre seguridad alimentaria,
especialmente para comprender el contexto en el cual
se encuentran los hogares, como éste les afecta o
beneficia y como responden a sus efectos en la
búsqueda cotidiana de satisfacer sus necesidades
alimenticias. Además, se trata de un enfoque que
permite visualizar hacia donde se pueden reorientar
los apoyos gubernamentales para familias en
condiciones de inseguridad alimentaria. Cabe señalar
que
este
modelo
enmascara
procesos,
comportamientos, decisiones, creencias, costumbres
y tradiciones de los núcleos familiares, que definen e
incluso determinan el cómo las familias acceden a los
alimentos o cómo cubren sus necesidades.
Conclusiones
Combatir el hambre y garantizar la seguridad
alimentaria y nutricional de la población forma parte
de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la

Artículo de Revisión

Agenda 2030 a nivel mundial. Los estudiosos de la
alimentación y nutrición están frente a uno de los
principales problemas sociales a nivel internacional
y por ende aún hay amplios campos de investigación
en los cuales deberá profundizarse, no sólo en lo que
a espacios geográficos estudiados se refiere, sino
también a unidades de análisis poco estudiadas con
mayor detalle, como son los niños y niñas mayores
de 5 años, adultos mayores, migrantes, minorías
étnicas y adolescentes, sólo por mencionar algunos.
Como se mostró a lo largo de esta revisión, la mayor
cantidad de estudios sobre seguridad alimentaria se
han realizado desde un enfoque biomédico y con el
objetivo de mostrar aspectos específicos de la
inseguridad alimentaria, como son: la ingesta
calórica individual, las alteraciones anatómicas y de
la salud, y la percepción de las familias sobre su
acceso, disponibilidad y suficiencia de alimentos. Sin
embargo, estos requieren de un enfoque teórico más
amplio que vaya más allá de las estadísticas y
mediciones antropométricas que utilizan. Los
estudios sociológicos en torno a la alimentación, muy
centrados en el trabajo cualitativo también requieren
ampliar sus discusiones hacia la seguridad
alimentaria de las comunidades o grupos sociales de
estudio, como puede ser el efecto de las estrategias
de los hogares en situaciones de escasez de alimentos
sobre el estado nutricional de sus integrantes.
Finalmente, los trabajos realizados a partir del
enfoque de modos de vida sostenibles, aunque es
emergente, también posee un potencial analítico que
puede explotarse en futuras investigaciones,
tomando en cuenta que debido a los factores que
considera tiene mayor aplicabilidad en contextos
geográficos pequeños.
Los enfoques teóricos, los aspectos, determinantes y
consecuencias de situaciones y condiciones de
inseguridad alimentaria que se identificaron en esta
revisión bibliográfica dan cuenta de que se trata de
un
problema
social
multifacético
y
multidimensional; el cual no puede ser estudiado en
su totalidad por una única teoría o una sola forma de
aproximación empírica, ya que los marcos de
investigación no son permanentes ni ahistóricos, sino
que se configuran y reconfiguran al estar
contextualizados espacio-temporalmente,
La complejidad de la seguridad alimentaria y
nutricional de la población humana exige avanzar

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 1 enero - marzo, 2019

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�Inseguridad alimentaria, enfoques teóricos, seguridad
alimentaria y nutricional

hacia la construcción de modelos de análisis
complejos que permitan contar con nuevas formas de
ver la realidad, de propiciar el diálogo inter y
multidisciplinario y con ello superar reduccionismos
teóricos y metodológicos. Continuar los estudios
sobre seguridad alimentaria y nutricional sólo desde
un enfoque teórico o una metodología específica
conlleva el riesgo de cosificar el concepto, resultando
inevitable la cuantificación y descripción, y menos el
contribuir desde la ciencia a mejorar las condiciones
de vida de las personas.
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Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 1 enero - marzo, 2019

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E

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P

Y

N

Revista Salud Pública y Nutrición

LA OBESIDAD DESDE LA PERSPECTIVA DE LA SELECCIÓN DE ALIMENTOS.
OBESITY FROM THE PERSPECTIVE OF FOOD SELECTION.
Arriaga-Ramírez José Cristóbal Pedro*, Cruz-Morales Sara E.*
* Universidad Nacional Autónoma de México, México.
Citation: Arriaga-Ramírez J.C.P., Cruz-Morales S.E. (2019) La obesidad desde
la perspectiva de la selección de alimentos. Revista de Salud Pública y
Nutrición, 18 (1), 25-32.
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo
León, Facultad de Salud Pública y Nutrición, Monterrey Nuevo León, México.
Copyright: ©2019 Arriaga-Ramírez J.C.P. et al. This is an open-access article
distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BY
4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any
medium, provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests
exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn18.1-4
Recibido: 08 de enero 2019;
Aceptado: 20 de marzo 2019
Email: jcpedro@unam.mx

�Obesidad, alimentación, aprendizaje social..

Ensayo

LA OBESIDAD DESDE LA PERSPECTIVA DE LA SELECCIÓN DE ALIMENTOS
Arriaga-Ramírez José Cristóbal Pedro*, Cruz-Morales Sara E.*
* Universidad Nacional Autónoma de México, México.

RESUMEN
Introducción: La obesidad es un problema de salud a nivel mundial, así como en México. La iniciación de la alimentación se
ha estudiado desde la perspectiva de la homeostasis. El aprendizaje es un mecanismo de adaptación que permite la regulación
de la alimentación en ausencia de señales de error, como lo implican las estrategias basadas en cambios de las variables
reguladas homeostáticamente y provee un mecanismo flexible y dinámico especialmente en ambientes predecibles. Objetivo:
La tesis de este trabajo es que, mediante la selección de alimentos, mediada socialmente como influencia directa por medio
de la enseñanza, para elegir, comprar y preparar los alimentos de una lista en donde se indique el contenido de carbohidratos,
se puede ayudar a resolver el problema de la obesidad causada por el consumo excesivo de éstos. Conclusiones: La selección
de alimentos con base en la influencia social puede proveer estrategias para controlar la obesidad mediante la limitación en
el consumo de carbohidratos. Se ha encontrado que las dietas bajas en carbohidratos producen una disminución de peso
mayor que la limitación del contenido de grasa en la dieta. En las dietas bajas en carbohidratos, una variedad efectiva en la
reducción del peso es la dieta cetogénica.
Palabras Clave: Obesidad, alimentación, aprendizaje social.

ABSTRACT
Introduction: Obesity is a health problem worldwide and in México. Feeding initiation has been studied from a homeostasis
view. Learning is an adaptive mechanism that allows feeding regulation in absence of error signals as implied by strategies
based on disturbances on homeostatic guided variables and gives a flexible and dynamic mechanism specially in predictive
environments. Objective: The thesis of this work is that, by means of food selection, socially guided as a direct influence by
means of teaching, to choose, buy, and to prepare foods from a list where the amount of carbohydrates is shown, may help
to solve the obesity problem caused by excessive consumption of them. Conclusions: Food selection with base on social
influences and may provide strategies to reduce obesity by limiting the amount of carbohydrates consumed. It has been found
that low carbohydrate diets reduce weight more than the reduction of fat in diet. In low carbohydrate diets, one that has been
found effective is the ketogenic diet.
Key words: Obesity, feeding, social learning.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 18 No. 1 enero - marzo, 2019

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�Obesidad, alimentación, aprendizaje social..

Introducción
La tesis de este trabajo es que, mediante la selección
de alimentos, mediada socialmente como influencia
directa por medio de la enseñanza, para elegir,
comprar y preparar los alimentos de una lista en
donde se indique el contenido de carbohidratos, se
puede ayudar a resolver el problema de la obesidad
causada por el consumo excesivo de éstos.
La obesidad es un problema de salud a nivel mundial,
en México y en países en desarrollo (Imes &amp; Burke,
2014; Swinburn et al., 2011; WHO, 2018). En
México el 42.6% de los hombres mayores de 20 años,
presentan sobrepeso y 26.8% obesidad. El 35.5% de
las mujeres mayores de 20 años, presentan sobrepeso
y 35.2% obesidad. En el país, aproximadamente 7 de
cada 10 adultos tienen exceso de peso (Gutiérrez, et
al., 2013). Desde la Psicología Experimental un área
que tiene estrategias para ayudar a resolver este
problema es el de la Selección de Alimentos. En este
trabajo se presentan algunos determinantes del inicio
de la alimentación, factores que guían la selección de
alimentos, la participación del aprendizaje individual
y mediado socialmente en la selección de alimentos,
datos acerca de la utilidad de las diferentes
estrategias como ejercicio, dietas y algunas
sugerencias con base en la participación del
aprendizaje mediado socialmente para resolver el
problema de la obesidad.
Determinantes psicológicos del inicio de la
alimentación. El comer es una de las actividades
humanas más básicas (Capaldi, 1996). En la
Psicología un área que estudia por qué comemos lo
que comemos es la de la Selección de Alimentos, el
estudio de la selección de alimentos con influencia
social resultó importante porque como lo indicó el
trabajo de Galef (1991), ésta no ocurre en el medio
natural de manera óptima como lo sugieren algunas
aproximaciones teóricas. La selección de los
alimentos está determinada por el ambiente, las
consecuencias orgánicas de los alimentos, la
influencia social a que está sujeto el que se alimenta
que puede guiar el consumo de alimentos seguros y
evitar alimentos dañinos. La iniciación de la
alimentación, en la Psicología, se ha descrito
proponiendo varias estrategias. Una de ellas es la
homeostasis, que consiste en el mantenimiento del
equilibrio en diversos parámetros fisiológicos
(Bernard 1878, citado en Ramsay, Seeley, Bolles &amp;
Woods, 1996). El mecanismo que opera en este

Ensayo

mantenimiento del equilibrio es uno de
retroalimentación negativa (McFarland, 1971), en
ella un nivel establecido de los parámetros se
mantiene estable, cuando el sistema detecta un
cambio en ese parámetro se procede a consumir
alimento para regresar al nivel preestablecido. Sin
embargo, la estrategia de la retroalimentación
negativa tiene aspectos criticables. Uno de ellos es
que se debe producir una señal de error para que se
genere una respuesta de corrección del parámetro
(Ramsay et al., 1996). Otro mecanismo propuesto es
el de la regulación anticipatoria y se supone que éste
evita el problema de los mecanismos de
retroalimentación negativa (Houk, 1988). Esta
estrategia implica que los organismos tengan un
decodificador de los nutrientes de cada alimento que
requieren (Ramsay et al., 1996). Sin embargo, esta
estrategia sugiere que se debe dar una “corrección”
antes de que se produzca un desequilibrio (Houk,
1988). En ambas estrategias se requiere de un
detector de la condición de error cuando ocurre o
antes de que ocurra. Como es evidente, no es claro en
qué consisten o como pueden indicar al que se
alimenta estos detectores de error en los parámetros
que determinan el inicio de la alimentación.
Otro mecanismo necesario para explicar el inicio
de la alimentación y la selección de los alimentos.
En la selección de alimentos se involucra el
aprendizaje (Birch &amp; Fisher, 1996). El aprendizaje es
un mecanismo de adaptación que permite una
regulación de la alimentación en ausencia de señales
de error como lo implican las dos estrategias
mencionadas antes. En el aprendizaje de preferencias
alimenticias el sabor del alimento se asocia con sus
efectos. Si un alimento tiene efectos positivos se
consumirá más en el futuro; en cambio sí tiene
efectos negativos se generará una aversión que hará
que se evite consumirlo (Rozin, 1996). El
aprendizaje provee un mecanismo flexible y
dinámico mediante el cual se evita atribuir la
iniciación de la alimentación a las perturbaciones en
las
variables
reguladas
homeostáticamente,
especialmente en ambientes predecibles, en los que
se puede anticipar las perturbaciones a la
homeostasis (Ramsay et al., 1996). Específicamente,
el consumo de los alimentos dependerá de las
condiciones ambientales y sociales que rodean al
consumo de estos que puede cambiar, por medio del
aprendizaje, si las condiciones cambian. El
aprendizaje permite elegir alimentos seguros para

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�Obesidad, alimentación, aprendizaje social..

mantener la salud, a través de la formación de
relaciones entre el consumo y sus efectos. Es
necesario depender del aprendizaje individual y
social porque, como algunas aproximaciones teóricas
lo sugieren, la selección de alimentos no ocurre de
manera automática en el medio natural ni en
condiciones de laboratorio como lo muestran los
estudios en los que se ha analizado la selección de
alimentos con situaciones de tipo “cafetería” en las
que se presenta una variedad de alimentos con
diferentes nutrientes (Galef, 1991).
Algunos mecanismos de aprendizaje que pueden
explicar la conducta de alimentarse. El aprendizaje
puede tener la forma de condicionamiento clásico y
se pueden generar tanto aversión (Schafe &amp;
Bernstein, 1996) como preferencia por diversos
alimentos (Capaldi, 1996). La preferencia de
alimentos
puede
generarse
por
diversos
procedimientos de condicionamiento simple o
individual, por ejemplo, el efecto medicinal,
asociaciones sabor-sabor, sabor-nutrientes, el efecto
postre, etc. (Capaldi, 1996). El efecto medicinal
genera una preferencia por alimentos consumidos
durante la recuperación de una enfermedad. Las
asociaciones sabor-sabor se producen cuando un
sabor preferido, como los sabores dulces, se asocia
con un alimento novedoso y como resultado se
genera una preferencia por el alimento novedoso. Las
asociaciones sabor-nutrientes se producen cuando un
sabor novedoso se asocia con los efectos de las
calorías de un alimento preferido, como por ejemplo
la sacarosa. El efecto postre ocurre cuando un
alimento novedoso es seguido de un alimento
preferido como la sacarosa. La selección de
alimentos tiene unas bases asentadas en el
condicionamiento simple y en el condicionamiento
basado en la influencia social (Birch &amp; Fisher, 1996;
Rozin, 1996). Esta influencia social puede ser
directa, en este tipo se requiere la mediación de otro
individuo de la misma especie. La influencia también
puede ser de manera inadvertida, en este caso la
presencia social directa de otro individuo es
necesaria pero no está orientada a propósito para
producir un efecto determinado. En el tipo de
influencia de una agencia social activa el agente
social, un individuo, participa en la tarea de
aprendizaje como un maestro activo. Este tipo de
influencia es la que se requiere para enseñar a
diferenciar
los
alimentos
abundantes
en
carbohidratos para superar el gusto “innato” por los

Ensayo

sabores dulces (Cowart, 1981; Rozin, 1996). El
aprendizaje mediado socialmente puede influir en la
selección de alimentos dependiendo de la valencia
del contexto social en el que se presentan, si es
positiva como en una reunión con familiares o
amigos puede generar preferencia; si es negativa
como cuando se fuerza a los niños a comer alimentos
porque son “buenos para ellos”, puede generar una
disminución en el consumo o aversión (Birch &amp;
Fisher, 1996). El aprendizaje con la participación de
un maestro activo también puede ocurrir enseñando
a seleccionar alimentos para consumir usando una
lista de alimentos y formando una discriminación
entre alimentos seguros y alimentos dañinos. Este
tipo de aprendizaje es de tipo instrumental u operante
mediado socialmente. A través de este procedimiento
pueden producirse preferencias de alimentos con los
nutrientes adecuados para mantener la salud y evitar
por ejemplo el consumo excesivo de carbohidratos y
la obesidad. Este tipo de aprendizaje está mediado
por un agente social que participa como maestro en
la tarea de aprendizaje (Birch &amp; Fisher, 1996; Rozin,
1996).
La selección de alimentos puede resolver el
problema que se observa en la explicación
tradicional de la obesidad como exceso de comida
y falta de ejercicio. En el área de la salud a nivel
mundial un aspecto relacionado estrechamente con la
selección de alimentos y el aprendizaje que parece
tener proporciones de epidemia es el incremento en
obesidad (Imes &amp; Burke, 2014; Swinburn et al.,
2011; WHO, 2018), de igual manera que ocurre en
México (Gutiérrez, et al., 2013) y en otros países en
desarrollo. La lógica tradicional explica el aumento
de peso como una diferencia entre las calorías
ingeridas mediante la alimentación y las calorías
gastadas a través de la actividad física. Esta relación
puede estudiarse desde la perspectiva psicológica.
Solamente que se deben hacer algunas precisiones.
La relación entre calorías ingeridas y gastadas se ha
explicado desde la perspectiva de la física como una
relación de las leyes de la termodinámica que sugiere
que si se mantiene un equilibrio entre estas
cantidades consumidas y gastadas se puede entender
la producción de la obesidad o la ausencia de ésta.
Otra aclaración pertinente es que el organismo no es
simplemente un ente físico como lo implica la
afirmación anterior. Las calorías del alimento
provienen de los macronutrientes: carbohidratos,
grasas y proteínas.
Los carbohidratos son

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�Obesidad, alimentación, aprendizaje social..

monosacáridos como la glucosa o fructosa, o
polisacáridos como la maltodextrina o las féculas.
Las grasas son triglicéridos que son ácidos grasos,
esteres del glicerol; la naturaleza de las cadenas
alifáticas determina qué tipo de grasas son, por
ejemplo, saturadas. Las proteínas, son cadenas de
aminoácidos, 20 de los cuales ocurren naturalmente
(Rowland, Li, &amp; Morien, 1996). Aunque en términos
físicos el contenido energético de estos
macronutrientes son calorías y una caloría es una
caloría y la obesidad parece obedecer a un
desequilibrio entre el consumo y el gasto de ellas. En
el organismo los elementos de estos alimentos tienen
efectos no solamente físicos sino también
bioquímicos. Desde una perspectiva bioquímica los
efectos de las “calorías”, de los diferentes tipos de
alimentos son diferentes. Cada uno de estos
alimentos se metaboliza de manera diferente
(Feinman &amp; Fine, 2003). Por esta razón no aplica la
lógica de que una caloría es una caloría
independientemente del macronutriente que
provenga y tampoco que la obesidad se explica
cuando se rompe el equilibrio entre entradas y salidas
de éstas (Taubes, 2007). Además, esta razón no
siempre se cumple, por ejemplo, la disminución de
calorías consumidas no se acompaña con una
disminución en el peso de acuerdo con un estudio
realizado en Inglaterra (Griffit, Lluberas, &amp;
Luhrmann, 2013). En algunos estudios no se ha
encontrado que la actividad física prevenga el
aumento de peso en los participantes (Church et al.,
2009; Dwyer-Lindgren et al., 2013; I-Min, Djoussé,
Sesso, Lu, &amp; Buring, 2010). Sin embargo, en otros sí
se ha encontrado una reducción de peso cuando se
ejercitaron de 370 min/semana a 295 min/semana, y
perdieron 1.4 y 1.8 kg en promedio, mujeres y
hombres respectivamente, en comparación al grupo
control que aumentó 0.7 kg en mujeres y disminuyó
0.1 kg en hombres, durante un periodo de 12 meses
en un estudio aleatorizado (McTiernan et al., 2007).
Donelly et al. (2013) evaluaron en un estudio
aleatorizado el efecto del ejercicio sobre la reducción
de peso en un diseño de tres grupos. Un grupo control
sin ejercicio, un grupo con ejercicio de reducción de
400 kcal/sesión y otro de 600 kcal/sesión. Los dos
grupos con ejercicio redujeron el peso durante los 10
meses que duró el estudio. Los resultados mostraron
un aumento de 0.5% en el grupo control, y una
disminución 4.3% y 5.7% en los grupos
experimentales respectivamente.

Ensayo

Otro aspecto importante para considerar es que el
organismo tiene un indicador del cambio en el peso
y del consumo de energía. Cuando se aumenta o
disminuye el peso, se establecen cambios
compensatorios en el gasto de energía en el cuerpo,
y estos se presentan al haber cambios de disminución
de entre el 10% y el 20% del peso inicial (Leibel,
Rosenbaum, &amp; Hirsch, 1995). Estos cambios
compensatorios persisten seis años después de la
pérdida de peso (Fothergill et al., 2016).
Estudios en los que se indica que el principal
determínate de la obesidad es el consumo excesivo
de carbohidratos. Diferentes autores han
mencionado que uno de los generadores de la
obesidad es el exceso de azúcar agregada a los
alimentos procesados (Fung, 2016; Lustig, 2012,
2013, 2017; Taubes, 2007; Wilson &amp; Lowery, 2017).
Algunos de estos autores indican que los
determinantes del consumo de alimentos y la
obesidad son las hormonas (Fung, 2016; Lustig,
2012, 2013, 2017). En particular los niveles de
insulina producidos por el consumo de azúcar y
carbohidratos en general. Sin embargo, podría
cuestionarse si la selección de alimentos puede, al
limitar el consumo excesivo azúcar en particular y de
carbohidratos, limitar de alguna manera la
producción de ciertas hormonas, específicamente la
insulina y ayudar a controlar la obesidad. Los
alimentos procesados tienen azúcar agregada y
contribuyen a la obesidad. De acuerdo con Lustig
(2012, 2017), la industria alimenticia ha modificado
los alimentos para mantener su duración en los
anaqueles eliminando la fibra natural y la grasa para
anunciarlos como “reducidos en grasa”. Esta
manipulación causa deterioro del sabor en los
alimentos y para compensar esto se agregan grandes
cantidades de azúcar. Otro problema es que el azúcar
tiene una gran cantidad de nombres equivalentes,
cincuenta y seis, y no es fácil de identificar en las
etiquetas de alimentos procesados (Lustig, 2013).
Evidencia de que la dieta baja en carbohidratos
produce una disminución de peso mayor que la
dieta baja en grasa. Algunos estudios controlados y
aleatorizados han mostrado que la limitación en la
cantidad de carbohidratos produce una disminución
de peso mayor que la limitación del contenido de
grasa en la dieta (Brehm, Seeley, Daniels, &amp;
D’Alessio, 2003; Samaha et al., 2003; Shai et al.,
2009; Sumithran et al., 2013; Yancy et al., 2004).

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Brehm et al. (2003) en un estudio aleatorizado de seis
meses de duración encontraron que la dieta baja en
grasa produjo una disminución de 2.0 kg y una dieta
baja en carbohidratos produjo una disminución de
4.8 kg. Los autores señalaron que la dieta baja en
carbohidratos resultó mejor que la dieta baja en grasa
para reducir el peso a corto plazo, seis meses, sin
elevar el riesgo cardiovascular en mujeres sanas.
Samaha et al. (2003) llevaron a cabo un estudio en el
que compararon dos dietas, una baja en grasa y otra
baja en carbohidratos. Al cabo de seis meses el grupo
que perdió más peso fue el de la dieta baja en
carbohidratos, 1.9 kg en el grupo con dieta baja en
grasa y 5.8 kg en el grupo con dieta baja en
carbohidratos. Shai et al. (2009) realizaron un
estudio con duración de dos años. Compararon tres
dietas: baja en grasa, Mediterránea y baja en
carbohidratos. La pérdida de peso fue de 2.9 kg para
la dieta baja en grasa, 4.4 kg para la dieta
Mediterránea y 4.7 kg para la dieta baja en
carbohidratos. Los autores concluyeron que la dieta
Mediterránea y la dieta baja en carbohidratos son una
alternativa efectiva para la reducción de peso
corporal en comparación con la dieta baja en grasa.
Sumithran et al. (2013) evaluaron la reducción de
peso mediante una dieta baja en carbohidratos.
Encontraron que los participantes redujeron el 13%
del peso inicial y que algunas hormonas y nutrientes
que afectan el apetito se alteraron durante la dieta en
comparación con la fase en la que se eliminó ésta.
Yancy et al. (2004) compararon una dieta baja en
grasa contra una dieta baja en carbohidratos en un
estudio aleatorizado con 24 semanas de duración.
Los sujetos del grupo de dieta baja en carbohidratos
redujeron el 12.8% del peso contra los sujetos del
grupo de la dieta baja en grasa sólo el 6.7%.
De manera opuesta, otros estudios han encontrado
una disminución de peso semejante para las dietas en
las que se comparan los tres tipos de macronutrientes
(Sacks et al., 2009).
Efectos positivos de la dieta baja en
carbohidratos. En las dietas bajas en carbohidratos,
una variedad de éstas que se ha encontrado efectiva
en reducción de peso es la dieta cetogénica (Paoli,
2014; Wilson &amp; Lowery, 2017). La dieta cetogénica
se caracteriza por una reducción en el contenido de
carbohidratos a 50 g o menos por día y por un
incremento de los otros macronutrientes grasas y
proteínas (Paoli, Rubini, Volek, &amp; Grimaldi, 2013).

Ensayo

La dieta cetogénica tiene diversos efectos, uno de los
principales para el tratamiento de la obesidad es la
reducción del apetito (Gibson et al., 2015). Otros
efectos terapéuticos de la dieta cetogénica son: la
terapia en epilepsia una disminución de crisis (Lutas
&amp; Yellen, 2013), en la diabetes reducción de la
glucosa en la sangre (Sainbury et al., 2018), el
síndrome de ovarios poliquísticos (Marvopoulos,
Yancy, Hepburn, &amp; Westman, 2005), acné,
enfermedades neurológicas como el Parkinson y
Alzheimer (Kirkorian, Shidler, Dangelo, Couch,
Benoit, &amp; Clegg, 2012; Taylor, Sullivan , Mahnken,
Burns, &amp; Swerdlow, 2018) cáncer (Fine et al, 2012),
y la reducción de riesgo en enfermedades
respiratorias (Rubini et al., 2015) y riesgos
cardiovasculares (Paoli et al., 2013; Volek et al.,
2009). Otro aspecto que se ha observado en las dietas
bajas en carbohidratos es una mejora en el perfil de
lípidos de los participantes (Brehm et al., 2003; Paoli
et al., 2013; Shai et al., 2008; Volek et al., 2009).
Conclusiones
Con base en la información mencionada en los
apartados anteriores, la selección de alimentos puede
utilizarse para resolver el problema de la obesidad
cuando sea causada por el consumo excesivo de
carbohidratos. En el tipo de influencia de una agencia
social activa, el agente social participaría en la tarea
de aprendizaje como un maestro activo (Rozin,
1996), como se mencionó antes. La estrategia por
seguir, por parte del maestro activo, sería elaborar
una lista de alimentos en la que se identifiquen los 56
nombres que tiene el azúcar en sus diferentes formas
(Lustig, 2013) y los alimentos con gran contenido de
carbohidratos, pues se ha demostrado que un cambio
en la forma de alimentarse reduciéndolos, produce
una reducción de peso (Fung, 2016; Lustig, 2012,
2013, 2017; Taubes, 2007; Wilson &amp; Lowery, 2017),
así como enlistar los alimentos que contengan bajas
cantidades de estos. Además del azúcar, el maestro
activo puede identificar los alimentos con harina de
trigo, féculas y otros elementos semejantes. Esta
lista se usaría para enseñar a los sujetos con obesidad,
que no tenga su origen en un padecimiento médico, a
identificar el contenido de carbohidratos de los
alimentos, a seleccionarlos, a guiar la compra de
alimentos examinando la etiqueta y para la
preparación de alimentos de acuerdo con recetas que
pueden encontrarse en la literatura (por ejemplo,
véase Fung, 2016; Lustig, 2012, 2013, 2017; Wilson
&amp; Lowery, 2017). La meta por seguir sería reducirlos

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a un nivel que permita la pérdida de peso, por
ejemplo, menos de 50 g al día y lograr un cambio
duradero o permanente en la forma de alimentación
y controlar la obesidad.

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                  <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
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                <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
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E

S

P

Y

N

Revista Salud Pública y Nutrición

RIESGO DE DIABETES MELLITUS TIPO 2, SOBREPESO Y OBESIDAD EN ADULTOS
DEL DISTRITO DE BARRANQUILLA.
RISK OF DIABETES MELLITUS TYPE 2, OVERWEIGHT AND OBESITY IN ADULTS OF THE DISTRICT OF
BARRANQUILLA.
Rodríguez Leyton Mylene*, Mendoza Charris Mario*, Sirtori Ana María*, Caballero Ilianis*, Suárez
Mailleth*, Álvarez María Alejandra*.
* Universidad Metropolitana de Barranquilla, Colombia.
Citation: Rodríguez Leyton M., Mendoza Charris M., Sirtori A.M., Caballero I.,
Suárez M., Álvarez M.A. (2018) Riesgo de Diabetes Mellitus tipo 2, Sobrepeso
y Obesidad en adultos del Distrito de Barranquilla. Revista de Salud Pública y
Nutrición, 17 (4), 1-10.
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo
León, Facultad de Salud Pública y Nutrición, Monterrey Nuevo León, México.
Copyright: ©2018 Rodríguez Leyton M. et al. This is an open-access article
distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BY
4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any
medium, provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests
exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn17.4-1
Recibido: 12 de agosto 2018;
Aceptado: 12 de noviembre 2018
Email: myrodriguez@unimetro.edu.co

�Diabetes mellitus, factores de riesgo, obesidad,
sobrepeso, actividad física.

Artículo Original

RIESGO DE DIABETES MELLITUS TIPO 2, SOBREPESO Y OBESIDAD EN ADULTOS DEL
DISTRITO DE BARRANQUILLA
Rodríguez Leyton Mylene*, Mendoza Charris Mario*, Sirtori Ana María*, Caballero Ilianis*, Suárez Mailleth*,
Álvarez María Alejandra*.
* Universidad Metropolitana de Barranquilla, Colombia.

RESUMEN
Introducción: Identificar factores de riesgo de diabetes mellitus tipo 2 (DM2) es altamente costo-efectivo para la población y
el sistema de salud, con el fin de promover estilos de vida saludables. Objetivo: Determinar el riesgo de presentar DM2 y su
relación con el sobrepeso y la obesidad, en población adulta de Barranquilla, Colombia. Material y Métodos: Estudio
observacional, descriptivo, transversal realizado en 322 adultos mayores de 18 años sin diagnóstico de DM2, elegidos
aleatoriamente por muestreo con probabilidad proporcional al tamaño, de 9319 adultos en 1759 viviendas ubicadas en 59
manzanas. Se estableció el riesgo de DM2 según el test Findrisc y su relación con el sobrepeso, obesidad, actividad física y
consumo de frutas y verduras. Se aplicaron pruebas estadísticas. Resultados: El 5,9 % (n=19) presentó riesgo alto y el 48,8%,
(n=157) riesgo medio de DM2. Los factores de riesgo principales que presentaron relación estadísticamente significativa
(p=0,00) fueron: inactividad física (74,84%), obesidad abdominal (62,77%), sobrepeso y obesidad (60,43%), el bajo consumo
de verduras o frutas (56,21%) no tuvo significancia estadística. Conclusiones: Se evidenció la relación del sobrepeso, la
obesidad y la inactividad física con el riesgo de desarrollar DM2 en adultos de Barranquilla.
Palabras Clave: Diabetes mellitus, factores de riesgo, obesidad, sobrepeso, actividad física.

ABSTRACT
Introduction: Identifying risk factors of diabetes mellitus type 2 (DM2), is highly cost-effective for the population and the
health system, in order to promote healthy lifestyles. Objective: To determine the risk of developing DM2 and its relationship
with overweight and obesity in the adult population of Barranquilla, Colombia. Methods: Observational, descriptive, crosssectional study conducted in 322 adults over 18 years of age without diagnosis of DM2, randomly chosen by sampling with
probability proportional to the size of 9319 adults in 1759 homes located in 59 blocks. The risk of DM2 was established
according to the Findrisc test and its relationship with overweight, obesity, physical activity and consumption of fruits and
vegetables. Statistical tests were applied. Results 5.9% (n = 19) of the individuals presented high risk and 48.8%, (n = 157)
average risk of DM2. The main risk factors that presented a statistically significant relationship (p = 0.00) were: physical
inactivity (74.84%), abdominal obesity (62.77%), overweight and obesity (60.43%), low consumption of vegetables or fruits
(56.21%) had no statistical significance. Conclusions: The relationship of overweight, obesity and physical inactivity was
evidenced with the risk of developing DM2 in adults of Barranquilla.
Key words: Diabetes mellitus, risk factors, obesity, overweight, physical activity.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 4 octubre -diciembre, 2018

1

�Diabetes mellitus, factores de riesgo, obesidad,
sobrepeso, actividad física.

Artículo Original

Introducción
Las enfermedades no transmisibles como la Diabetes
Mellitus tipo II (DM2), son susceptibles de
prevención primaria, secundaria y terciaria; es
posible detener su aparición en la población a riesgo,
su control depende del diagnóstico precoz y
adecuado, de la identificación temprana de factores
de riesgo modificables como alimentación y los
estilos de vida, para intensificar acciones preventivas
en sujetos supuestamente sanos y en riesgo de
padecer la enfermedad (American Diabetes
Association, 2018).

La DM2, es una enfermedad crónica de alta
morbilidad y mortalidad en el mundo, de tipo
endocrino –metabólica; su etiología compleja, se
caracteriza por hiperglucemia debida a una deficiente
secreción o acción de la insulina. La identificación de
los factores de riesgo especialmente los modificables
como la alimentación y la actividad física por su
relación con el exceso de peso, es útil para el diseño
e implementación de estrategias de intervención para
la prevención o reducción de complicaciones a corto
y largo plazo (World Health Organization, 1999,
2016).

La Federación Internacional de Diabetes, (IDF, por
su sigla en inglés) (2015), estimó para los años 2015
y 2017, una prevalencia de diabetes a nivel mundial
en población de 20 a 79 años, de 8.8% (7.2-11.3%),
con un incremento de personas DM2 de 415 millones
en el año 2015 a 425 en 2017, que representan un
gasto sanitario de 637.000 millones de dólares en
2015, a 727.000 millones en el año 2017 (IDF, 2017).

La susceptibilidad al desarrollo de la DM2 se
encuentra determinada por un efecto combinado de
factores ambientales y genéticos (Carrillo, C.,
Panduro-C.A.,2001). Los factores ambientales
modulan el fenotipo, incluyen aspectos climáticos,
geográficos, demográficos y socioeconómicos, el
estilo de vida, la dieta, la actividad física el
tabaquismo y el alcoholismo, que son factores
modificables (Lara, 2017). Los factores de riesgo no
modificables son la raza, edad, sexo, historia familiar
de diabetes, de diabetes gestacional y el síndrome de
ovario poliquístico (Palacios, 2012).

En el grupo de población de 20 a 79 años, en Centro
y Sur América, la prevalencia bruta de DM2 fue de
9.4 % en 2015 y de 8% en 2017, se proyecta al año
2045 una prevalencia de 0.1%; mientras que en Norte
América y el Caribe la prevalencia bruta de DM2 fue
de 12.9 % en el año 2015 y de 13 % en el año 2017
(IDF, 2015, 2017).
En Colombia, la Encuesta Nacional de salud,
(Ministerio de Salud, 2009), registró la prevalencia
de Diabetes de 3.51%, en el año 2016 la prevalencia
de DM2 fue 7.6% en hombres y 8.5% en mujeres, los
factores asociados por sexo fueron: sobrepeso:
53.2% y 58.3%, obesidad: 15.7% y 25.5%,
inactividad física: 53.4% y 72.9%, respectivamente;
se estiman 3 millones de personas con diabetes, 2
millones diagnosticados y 1 millón sin diagnosticar
(MinSalud, 2016). La FID registra una prevalencia
de DM para Colombia de 8.2% y proyecta al 2045,
cifras del 10.0% (IDF, 2017).
En Barranquilla la prevalencia de DM2 en población
de 18 a 69 años en el año 2015 fue de 2.58 %,
(Alcaldía de Barranquilla, 2016). El estudio de
validación del Test de Findrisc realizado en varios
centros de atención de salud en la Ciudad, mostró una
prevalencia de DM2 del 13%, 18% en hombres y
12% en mujeres (Barengo, 2013).

Estudios realizados en países de América Latina y el
Caribe, han mostrado asociación estadísticamente
significativa entre el riesgo de DM2 y sus diferentes
de factores asociados, especialmente el sobrepeso,
obesidad central y total, la inactividad física, la
hipertensión arterial, el síndrome metabólico, la
intolerancia en el test de glucosa, la alteración de los
niveles de glicemia en ayunas, los niveles de HDL
bajos, hipertrigliciridemia y los hábitos de
alimentación (Izquierdo-V., 2010, Palacios y otros,
2012, Bandeira, 2013, Brito, 2014, Gómez-C., 2015,
Montes-O. y otros, 2016).
En Colombia los Factores de riesgo prevalentes para
la presencia de DM2 son la obesidad según IMC, la
obesidad abdominal, la inactividad física y los
hábitos alimentarios inadecuados que incluyen el
bajo consumo de frutas en 64,7% y verduras 57.9%,
preferencia por alimentos fritos en 42,3%; bajo
consumo de proteína de origen animal en 12.7%,
lácteos en 31.8%, alto consumo de almidones 43.4%;
adición de azúcar, panela o miel en 35.3% y uso del
salero en 18.8%, (Barrera y otros, 2012); la edad y
los antecedentes familiares de DM2 se encuentran

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 4 octubre -diciembre, 2018

2

�Diabetes mellitus, factores de riesgo, obesidad,
sobrepeso, actividad física.

entre los factores no modificables asociados a la
DM2 (Cordero, 2017).
La DM2 es una enfermedad asintomática en sus
etapas tempranas, puede permanecer sin diagnóstico
por largos períodos y progresar hacia complicaciones
microvasculares, macrovasculares y agudas que
incrementan la morbi-mortalidad y la carga socioeconómica; es necesario identificar tempranamente
la población a riesgo o sin diagnosticar mediante
métodos de tamización para la búsqueda de pacientes
asintomáticos y confirmar con laboratorios: prueba
de tolerancia oral a la glucosa, glucemia en ayunas o
hemoglobina glicosilada (MinSalud,2016).
Los factores de riesgo para el desarrollo de DM2, son
incluidos en el diseño de test para detectar a los
individuos en riesgo de padecer la enfermedad,
asociaciones como la American Diabetes
Association (2015) y otras asociaciones (Gob. de
España, 2008, ADA, 2015, MinSalud, 2016,
Fundación redGDPS, 2016). Los criterios para
definir el riesgo de DM2, presentan variaciones, lo
que hace necesario cuantificar los factores de riesgo
en el diseño de instrumentos para generar mayor
aproximación a los individuos de riesgo (RasmussenT.,2011, Waugh, y otros, 2013).
El test de FINDRISC (Finnish Diabetes Risk Score),
ha mostrado fortaleza en relación con otros
instrumentos por haber sido validado en diversos
países de América, Europa y Asia (Janghorbani y
otros, 2013, D’Souza, 2013, Tankova, 2014). Este
test fue diseñado en el año 2001 y desarrollado en el
contexto de un estudio prospectivo para la predicción
de desarrollo de DM a 10 años en la población
finlandesa. Evalúa 8 factores de riesgo principales
para el desarrollo de DM2 (Hippisley, 2009, Arnold.
y otros, 2012, Jølle, 2016, Salinero, 2016). Con la
aplicación y validación del Test de Findrisc, los
médicos Jaako Tuomiletho y Noël Barengo, en el
proyecto Demojuan identificaron la población en
riesgo de padecer DM2 del corregimiento de Juan
Mina y algunos sectores de Barranquilla,
implementando medidas de prevención primaria en
adultos de riesgo, diagnóstico precoz e identificando
la prevalencia de DM2 (Barengo,2013).
La Alcaldía del Distrito de Barranquilla ha
adelantado el Proyecto Floreser, en el sector de Las
Flores, localidad de Riomar, con una estrategia que

Artículo Original

pretende generar escenarios futuros autosostenibles
de bienestar, prevención primaria y secundaria para
Diabetes y otras enfermedades crónicas en la
población. Se sitúa entre el Mar Caribe y el tramo
final del Río Magdalena, ubicado al margen de dos
corredores estratégicos de la ciudad, tiene acceso al
Río, rodeado de una zona de desarrollo industrial y
fabril, alejado de las zonas residenciales, lo que
ofrece posibilidades como entorno saludable.
El sector es considerado por la administración local
en sus políticas de desarrollo, en los escenarios
deportivos, escuelas y colegios desarrolla acciones
de prevención primaria, dirigidas a la población
escolar y adolescente (Sarmiento, 2017); se
promueve alimentación saludable: consumo de
frutas y verduras y la práctica de la actividad física
para prevenir la obesidad (Consejo de Barranquilla,
2013), proyecta fortalecer la gestión sobre la DM2 en
adultos no diagnosticados, para evitar consecuencias
de mayor gravedad que incrementan los costos al
sistema de salud.
Esta población es socialmente desfavorecida, los
participantes en esta investigación son el 96.8% de
estrato socioeconómico bajo, con niveles de ingresos
precarios, se ocupan en el sector informal de la
economía trabajando por cuenta propia o realizan
labores domésticas, el 65.5 % se encuentran en el
régimen subsidiado en salud, el 41.9% tienen
educación secundaria y el 31.1% primaria; estas
condiciones limitan el acceso a los servicios de salud
y a los servicios básicos. Existen debates éticos
acerca de cómo las poblaciones privilegiadas
enferman y mueren menos que los grupos con alta
vulnerabilidad y diferencias en el nivel de vida, la
identificación del riesgo de DM2 busca mejorar la
calidad de vida y prevenir la morbimortalidad (López
y Ávalos, 2013, Soares, 2014, Leveau, 2017).
El objetivo de esta investigación es determinar el
riesgo de presentar DM2 y su relación con el
sobrepeso y la obesidad, en población adulta de
Barranquilla, Colombia; para generar evidencia
científica que contribuya al fortalecimiento de las
políticas públicas que ejecuta el gobierno Distrital en
el Sector de Las Flores, permitiendo a las autoridades
sanitarias establecer un pronóstico individual,
derivar individuos con alto riesgo hacia los servicios
de salud para la prevención primaria y secundaria
con pautas de diagnóstico e intervención precoz,
modificación de estilos de vida que son más efectivos
y económicos que las intervenciones farmacológicas.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 4 octubre -diciembre, 2018

3

�Diabetes mellitus, factores de riesgo, obesidad,
sobrepeso, actividad física.

Material y Métodos
Tipo de Estudio. Se realizó un estudio
Observacional, descriptivo, transversal en población
adulta de una localidad del Distrito de Barranquilla,
en el Caribe colombiano.
Población y muestra. El universo fueron 9319
habitantes entre 18 y 64 años de edad residentes en
1759 viviendas ubicadas en 59 manzanas del sector
de Las Flores en la localidad de Riomar, según datos
de la coordinación de Promoción y Prevención de la
Institución de salud, IPS Universitaria de la
Secretaria de Salud Distrital de Barranquilla en
septiembre de 2016.
Muestreo: Para el muestreo se descartaron las
manzanas correspondientes a industrias, colegios,
parques públicos e iglesias por su baja densidad
poblacional; se realizó un muestreo aleatorio
quedando seleccionadas 20 manzanas; el número de
viviendas se determinó por muestreo con
probabilidad proporcional al tamaño (PPT) para
poblaciones finitas quedando elegidas una muestra
de 322 de viviendas.
De cada vivienda elegida al azar se seleccionó de
forma aleatoria un adulto mayor de 18 años para
responder el test de Findrisc, en total 322 individuos
que firmaron el consentimiento informado y
cumplieron con el criterio de inclusión de la edad y
con los criterios de exclusión de haber sido
diagnosticado con diabetes, ser menor de edad o ser
mujer en estado de gestación.
Recolección de información. La recolección de
información se llevó a cabo en el período
comprendido entre los meses de septiembre y
noviembre de 2016. Se aplicó el test de Findrisc
diseñado por Lindström y Tuomilehto (2003) para
evaluar el riesgo de desarrollar DM2 en 10 años, el
cual ha sido validado y aprobado por la FID,
mediante la medición de ocho variables que incluyen
la identificación del sobrepeso y obesidad según IMC
y el riesgo cardiovascular según perímetro de la
cintura; cada una de ellas se puntuaron en números
ascendentes según el riesgo, como se observa en el
formulario anexo; se calculó el riesgo total sumando
los puntos de cada variable; la calificación total de
éstos según el riesgo tiene rango de 0 a 26 puntos.

Artículo Original

Se definió la clasificación del riesgo global de DM2
según el puntaje total, de acuerdo con la escala de
Tuomilehto y Lindstom (2003), que determina la
probabilidad de que un individuo en un grupo o
población desarrolle la enfermedad con pronóstico a
10 años: Riesgo Bajo &lt;7 puntos, Riesgo Medio 7-14
puntos, Riesgo Alto: &gt;14 puntos. Además, se
clasificó el nivel de riesgo para las 8 variables
clasificados en niveles de riesgo medio y alto para
cada uno de los factores evaluados (Izquierdo, 2010).
Análisis estadístico. Los datos fueron digitados en
hoja de cálculo, se realizó análisis de estadística
descriptiva incluyendo la determinación de la media,
desviación estándar para variables cuantitativas,
distribución de frecuencias y números absolutos para
las variables cualitativas. Para comparaciones por
género y edad, se utilizó la prueba de t de Student
para variables continuas y Chi cuadrado para
variables categóricas como el sobrepeso, obesidad,
actividad física; considerando como estadísticamente
significativo un valor p&lt;0,05. Los datos fueron
procesados en SPSS versión 19.
Aspectos éticos. El protocolo de estudio fue
aprobado y registrado por el comité de ética de la
Universidad Metropolitana de la ciudad de
Barranquilla, con consentimiento informado de los
participantes.
Resultados
Del total de la muestra de 322 individuos
participantes, 256, el 79.5% fueron mujeres y 66, el
20.5% hombres; la edad promedio fue de 38.7 ± 14.7
años, 213 individuos, correspondientes al 66.1%
fueron menores de 45 años y 109, el 33.9% mayores.
El puntaje del riesgo global de Diabetes según el test
de Findrisc en promedio fue de 7.4 ± 4.4, el puntaje
máximo fue de 23 y el mínimo de cero en 13
personas, 4.0% que no presentaron ningún factor de
riesgo; 11.2 % presentaron un factor de riesgo y el
restante 84.8 % presentaron 2 o más factores de
riesgo de DM2, Figura 1. El riesgo fue mayor en el
género femenino (7.7±4.3) con respecto al masculino
(6.3±4.7); hubo diferencia significativa (p=0.0332);
los valores promedio del puntaje de Findrisc y las
variables antropométricas según género, la media del
IMC sitúa a la población especialmente a las mujeres
en sobrepeso, ver Tabla 1.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 4 octubre -diciembre, 2018

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�Diabetes mellitus, factores de riesgo, obesidad,
sobrepeso, actividad física.

Artículo Original

Se presentaron diferencias estadísticamente
significativas del riesgo de desarrollar DM2 y la
actividad física (p=0.000), perímetro de cintura
(p=0.000), sobrepeso y obesidad (p=0.000),
antecedentes familiares de DM2(p=0.000) y el
consumo de antihipertensivos (p=0.000). Aunque el
bajo consumo de frutas y verduras fue uno de los
factores prevalentes en la población, no presentó
relación estadísticamente significativa con el riesgo
de desarrollarla (p=0.211), igual ocurrió con
antecedentes de hiperglicemia (p=0.211).
Tabla 1. Valores promedio de variables antropométricas y puntaje
FINDRISC

VARIABLE
Edad*
Peso*
Talla*
IMC
Perímetro Abdominal*
Puntaje de Findrisc*

SEXO
FEMENINO
MASCULINO
Desviación
Desviación
Media
Stándar
Media
Stándar
37.6
14
43
15.9
65.1
13.3
73.5
13.2
1.56
0.06
1.69
0.08
26.8
5.2
25.8
4.3
85.4
12.6
89.8
11.9
7.7
4.29
6.32
4.7

Fuente: Población participante en el estudio

El factor de riesgo falta de práctica de la actividad
física en el trabajo y/o en el tiempo libre al menos 30
minutos según género y edad, presentó cifras
importantes en ambos sexos, aun cuando fue mayor
en mujeres con un 76.6% y en mayores de 45 años
con
82%.
Se
encontraron
diferencias
estadísticamente significativas con el género
(p=0.000) pero no con la edad (p=0.2149) y una
asociación estadísticamente significativa entre la
actividad física y la edad (p=0.0000)

* t student &lt; 0.05

En cuanto a la clasificación por nivel global de riesgo
de DM2, 19 individuos, el 5.9% estaban en riesgo
alto, 157 en riesgo medio, el 48.8% y en riesgo bajo
146, el 45.3%. El riesgo alto fue mayor en mujeres
presentándose en el 6.3%, 16 mujeres; mientras que
en hombres fue solo el 4.6%, 3 individuos; lo mismo
ocurrió con el riesgo medio, 132 mujeres, el 52.4% y
15 hombres, el 39.1% se clasificaron en este rango.
La relación del riesgo de desarrollar DM2, fue
estadísticamente significativa con el sexo (p=0.03) y
con la edad mayor de 45 años (p=0.000).

El riesgo medio y alto de desarrollar DM2
relacionado con la obesidad abdominal según género
fue mayor en las mujeres, 159 que corresponden al
62.35%, comparado con 53.0% de los hombres, 35
sujetos.

En la Tabla 2, muestra las variables evaluadas para
determinar el Riesgo Global de DM2. Al establecer,
los puntajes del test de Findrisc clasificados en
niveles de riesgo medio y alto para cada uno de los 8
factores evaluados el mayor riesgo es 74.8% en el
factor realización de actividad física en el trabajo y/o
en el tiempo libre al menos 30 minutos seguido en
orden descendente por la obesidad abdominal que
registró un 62.8%, sobrepeso y obesidad 60.4%,
consumo de verduras o frutas 56.2%, edad 33.5%,
antecedentes familiares de diagnóstico de DM
21.1%, consumo de medicamentos para la
hipertensión arterial 16.5% y antecedentes
personales de hiperglicemia 3.7%.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 4 octubre -diciembre, 2018

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�Diabetes mellitus, factores de riesgo, obesidad,
sobrepeso, actividad física.

Artículo Original

Tabla 2. Variables Riesgo Global de DM2, según sexo. Distrito de Barranquilla, Atlántico.
Colombia
Variables Riesgo global de DM2 Test
de Findrisk

Puntaje Test de Find risk

Mujeres

Hombres

Puntos
0
2
3
4
Total
0
1
3
Total
0

%
69.90%
16.40%
8.20%
5.50%
100.00%
37.60%
38.80%
23.50%
100.00%
31.10%

%
53.00%
18.20%
21.20%
7.60%
100.00%
47.00%
33.30%
19.70%
100.00%
60.60%

3

29.10%

25.80%

4

39.80%

13.60%

Total

100.00%

100.00%

Si

0

23.40%

31.80%

No

2
Total

76.60%
100.00%

68.20%
100.00%

0
1
Total
0
1
Total
0
5
Total
0

43.00%
57.00%
100.00%
83.20%
16.80%
100.00%
96.10%
3.90%
100.00%
76.00%

45.40%
54.50%
100.00%
84.80%
15.10%
100.00%
97.00%
3.00%
100.00%
86.40%

3
5
Total

11.30%
11.70%
100.00%

6.10%
7.60%
100.00%

Escala de medición
Menor a 45 años
45-54 años
55-64 años
Mayor de 64 años

1. Edad *

2. Índice de masa corporal (peso
kg/talla2) *

Menor de 25
Entre 25-30
Mayor de 30
Hombres: &lt;94 cm
Mujeres: &lt;80 cm
Hombres: entre 94-102 cm
Mujeres: entre 80-88 cm
Hombres: &gt;102 cm.
Mujeres: &gt;88 cm.

3. Perímetro de cintura *

4. Realización de actividad física en
el trabajo y/o en el tiempo libre al
menos 30 minutos *
5. Frecuencia consumo de verduras
o fruta

Cada día
No cada día

6. Consumo de medicamentos para
la presión arterial *

No
Si

7. Antecedentes personales de
hiperglicemia (por ejemplo, un

No
Si

8. Familiares allegados u otros
parientes con diagnóstico de
diabetes tipo 1 o tipo 2 *

Ninguno
Abuelos, tía, tío, primo
hermano
Padres, hermanos o hijos

Fuente: Población participante en el estudio
*Chi2 &lt;0.05

En la Tabla 3 se observa el índice de masa corporal y
el perímetro abdominal, según grupos de edad, la
prevalencia de sobrepeso y obesidad en mayores de
45 años fue mayor, comparativamente con los
menores de 45 años: 77 individuos que representan
el 70.6% de la población con más de 45 años, se
presentó
una
asociación
estadísticamente
significativa entre sobrepeso y obesidad y la edad
(p=0.0000). En cuanto al sobrepeso y la obesidad
obesidad abdominal se observó en el 67.9% de la
población mayor de 45 años; sin embargo, no se
observó relación estadísticamente significativa
(p=0.733).
Tabla 3. Índice de masa corporal y perímetro abdominal, según grupos de edad.
Barranquilla, Atlántico. Colombia
EDAD

Menos de 45
años (n=213)

45- 54 años
(n=49)

55- 64 años
(n=43)

Más de 64
años (n=17)

Total (n=
322)

INDICE DE MASA CORPORAL*

Delgadez
Normal
Sobrepeso
Obesidad

%

%

%

%

%

3.8
40.8
34.3
21.1

2.0
26.6
51.0
20.4

0.0
30.2
39.6
30.2

5.9
23.5
41.2
29.4

3.1
36.3
37.9
22.7

40.8
59.2

25.6
74.4

34.7
65.3

41.2
58.8

37.9
62.1

OBESIDAD ABDOMINAL

No Obeso
Sobrepeso – Obesidad
Fuente: Población participante en el estudio
*Chi2 &lt;0.05

El promedio del IMC fue de 26.5±5.25, en mujeres
26.7 ± 5.5 y en hombres 25.8 ± 4.4; en cuanto a la
relación del sobrepeso y la obesidad según IMC y el

sexo, predominó en el sexo femenino, el 38.7%, 99
mujeres presentaron sobrepeso y el 23.4%, 60
obesidad; se encontró asociación estadísticamente
significativa entre la obesidad y sobrepeso y el sexo
(p=0.0000).
Con respecto al perímetro abdominal fue mayor el
riesgo y la obesidad abdominal en mujeres, 173 de
ellas, el 68.9%, comparado con 39.4 % en los
hombres, 26 y prevaleció en el grupo de edad de
mayores de 45 años en un 67.6%, 73 individuos. Se
encontró asociación estadísticamente significativa
entre la obesidad y sobrepeso con las variables sexo
femenino (p=0.0000) y edad mayor de 45 años (p=
0.0000).
Discusión
El acercamiento al pronóstico del riesgo de DM2 es
ganancia para la población y para el sistema de salud,
puesto que la intervención sobre los factores de
riesgo controla la aparición de la enfermedad y
retarda las complicaciones ateroescleróticas,
evidenciando que resulta más efectivo y económico
realizar prevención primaria y secundaria (Vargas,
2016).
En esta investigación se identificaron los factores de
riesgo de presentar DM2 con la aplicación del test de
Findrisc, instrumento desarrollado por Lindström y
Tuomilehto (2003), validado previamente en otras
localidades del Distrito de Barranquilla en 322
personas mayores de 18 años del sector las Flores,
localidad de Riomar; la muestra tenía edad promedio
38.7±14.7 años, 66.1% fueron menores de 45 años y
el 79.5% mujeres.
El puntaje promedio de Findrisc fue 7.4 ± 4.4 y la
clasificación por niveles de riesgo adoptada para este
estudio fue alto – mayor de 14 puntos- en 19
individuos, el 5.9%, riesgo medio – 7 a 14 puntos157, correspondiente al 48.8% y riesgo bajo- menos
de 7 puntos- 146, un 45.3%. Las guías para la
práctica clínica del Ministerio de salud de Colombia
(2016), establecen que las personas con puntaje en el
test de Findrisc mayor o igual a 12 tienen una alta
probabilidad de tener Diabetes u otras alteraciones de
la glicemia por lo que se debe realizar prueba
diagnóstica, 54 personas de este estudio, un 16.7%
presentaron puntaje mayor de 12.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 4 octubre -diciembre, 2018

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�Diabetes mellitus, factores de riesgo, obesidad,
sobrepeso, actividad física.

El 85% de la población de este estudio tenía dos o
más factores de riesgo de DM2, en este estudio,
proporción similar al estudio de Brito (2014)
realizado en Venezuela de 83%. En este estudio los
factores con mayor población en riesgo fueron la
falta de realización de actividad física en el trabajo
y/o en el tiempo libre al menos 30 minutos 74.8%,
seguido por la obesidad abdominal 62.77%,
sobrepeso y obesidad 60.4%, el bajo consumo de
verduras o frutas 56.2%; similar a lo encontrado por
otros estudios donde el riesgo de DM2 para
sobrepeso y la obesidad según IMC y obesidad
abdominal se encuentran como factores de mayor
riesgo, 88% y 78 % (Izquierdo, Boldo y Muñoz,
2010, Palacios y otros, 2012, Barengo, 2013,
Bandeira, 2013, Brito, Brito, Ruiz, 2014, Gómez,
2014, Sánchez y otros 2015, Montes y otros, 2016).
El bajo consumo de frutas y verduras y de la falta de
práctica de actividad física, han sido discutidos en
cuanto a su relevancia como indicadores de
pronóstico de riesgo de DM2 por Tuomilehto y
Lindström (Izquierdo y otros 2010, Barengo, 2013),
quienes plantean que son factores a modificar para la
prevención, pero no son indicadores predictivos. En
cuanto a la relación del consumo de frutas con bajo
índice glicémico y la mejora en el nivel promedio de
glucosa en la sangre durante los últimos 3 meses
(A1c), lo que puede influir positivamente en los
niveles de presión arterial, cifras de colesterol HDL
y riesgo de cardiopatía coronaria (Durán, 2012); se
debe investigar para determinar los niveles óptimos
de consumo de fruta para maximizar el control
glicémico. Así mismo, el alto contenido de fibra
presente en los vegetales, es un factor protector para
el desarrollo de DM2, debido a mecanismos como el
retardo en el vaciamiento gástrico por las
propiedades viscosas y la absorción de agua, el
retardo en la secreción de la insulina y sensibilidad a
ésta y el descenso en la glicemia postprandial, así la
fibra también contribuye en el control de peso
(Sánchez y otros, 2015).
La inactividad física, es reportada como uno de los
factores de riesgo en ensayos clínicos controlados,
demostrando que los individuos que practican
actividad física regular presentan un menor riesgo
relativo de desarrollar diabetes en un 31% (RR .69
IC95% .58 a .83) en relación con los inactivos y se
estableció que la actividad física estructurada

Artículo Original

disminuye el riesgo de DM2 (López y otros, 2004,
Arias, 2015, Bayındır y otros, 2016).
En esta investigación, la obesidad abdominal, el
sobrepeso y obesidad según IMC presentaron
porcentajes importantes como factores de riesgo de
DM2, similar a lo observado en otros estudios
(Izquierdo y otros 2010, Barengo, 2013, Brito y otros
2014); el porcentaje de individuos en riesgo medio y
alto de desarrollar DM2 relacionado con el factor de
riesgo, obesidad abdominal según sexo fue mayor en
las mujeres 62.3% comparado con los hombres 53.0
%. Según edad, la población mayor de 45 años
presenta mayor riesgo de desarrollar diabetes,
resultado similar es reportado por Jølle et al (2016)
en el cual la prevalencia de Findrisc elevado fue
mayor en las mujeres y el riesgo se incrementa con la
edad pasando de 1.5% entre los 20 y 39 años a 25.1%
en mayores de 70 años.
El mayor riesgo de DM2 en mujeres de este estudio
respecto a los hombres, es contrario a lo encontrado
por Barengo (2013), en varios centros de atención de
salud del Distrito de Barranquilla, que mostró una
prevalencia de DM2 del 13%, 18% en hombres y
12% en mujeres, similar a otras investigaciones que
reportan que los hombres son más propensos a
desarrollar DM2; sin embargo, otros estudios han
mostrado mayor riesgo de DM2 en mujeres
(Aschner, 2010, Izquierdo, 2010, Arnold, 2012,
Palacios, 2012, Brito, 2014, Suárez, 2014); Ishaque
et al (2016) quienes observaron un riesgo de 2.9% en
hombres y12.5% en mujeres como sucedió en el
estudio de Jølle et al (2016). Estos resultados dejan
abierta la posibilidad de continuar investigando
respecto a los factores asociados al riesgo de DM2
para hombres y mujeres,
Este estudio ratifica la importancia de implementar
acciones preventivas para la presencia de sobrepeso
y obesidad, especialmente las relacionadas con la
práctica de la actividad física y la alimentación
saludable que cumpla las recomendaciones del
consumo de frutas y verduras, para lograr que la
población del Distrito de Barranquilla ubicada en
sectores como Las Flores, especialmente las mujeres
mantengan un peso saludable.
Conclusiones
La determinación del riesgo de DM2, el sobrepeso y
la obesidad, en la población adulta del Distrito de
Barranquilla, sector de las flores, utilizando el test de

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 4 octubre -diciembre, 2018

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�Diabetes mellitus, factores de riesgo, obesidad,
sobrepeso, actividad física.

Findrisc para identificar los factores de riesgo
modificables asociados con la enfermedad,
constituye evidencia científica que contribuye al
fortalecimiento de las políticas públicas que ejecuta
el gobierno Distrital para generar un escenario futuro
de bienestar permitiendo a las autoridades sanitarias
establecer un pronóstico individual, derivar
individuos con alto riesgo hacia los servicios de salud
para la prevención primaria y secundaria con pautas
de diagnóstico e intervención precoz, y modificación
de estilos de vida; éstos son más efectivos y
económicos que las intervenciones farmacológicas.
En esta población de estudio, la obesidad abdominal
medida por la circunferencia de cintura, el sobrepeso
y la obesidad por el IMC son determinantes de riesgo
para DM2, después de la inactividad física que fue el
factor de mayor nivel de riesgo. La falta de consumo
de frutas y vegetales en la alimentación diaria,
aunque no mostró significancia estadística se asocia
al sobrepeso y la obesidad. Los factores de menor
impacto para el pronóstico de riesgo de DM2 en la
población investigada, fueron la edad, los
antecedentes familiares de DM2, la HTA y los
antecedentes personales de hiperglicemia.
La población en riesgo de DM2 del Distrito de
Barranquilla requiere ser intervenida en la
importancia de estilos de vida saludables, para
controlar los factores de riesgo como la inactividad
física y los hábitos dietarios inadecuados, que les
permita mantener un IMC acorde con los parámetros
de bajo riesgo para el desarrollo de DM2 en años
futuros.
Agradecimientos
Los investigadores agradecemos a los estudiantes del
Programa de Nutrición y Dietética de la Universidad
Metropolitana y al equipo de Caminantes del Paso de
Las Flores por su participación en el operativo de
campo de este proyecto.
Conflicto de intereses. Los autores declaran que no
tener conflicto de interés de ningún tipo, ni real o
potencial sobre los resultados presentados.
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�R

E

S

P

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Revista Salud Pública y Nutrición

PRÁCTICAS Y SABERES SOBRE ALIMENTACIÓN INFANTIL EN FAMILIAS DE UNA
COMUNIDAD CERCANA AL TIRADERO MUNICIPAL DE SAN LUIS POTOSÍ.
PRACTICES AND KNOWLEDGE ON CHILD FEEDING IN FAMILIES OF A COMMUNITY NEAR THE
MUNICIPAL GARBAGE DUMP OF SAN LUIS POTOSÍ.
Monsiváis-Nava Claudia Davinia1, Romero-Contreras Silvia2, García-Cedillo Ismael2, van´t Hooft
Anuschka3, Cubillas-Tejeda Ana Cristina4.
1 Universidad Autónoma de San Luis Potosí, México. 2 Universidad Autónoma de San Luis Potosí,
Facultad de Psicología, México. 3 Universidad Autónoma de San Luis Potosí, Facultad de Ciencias
Sociales y Humanidades, México. 4 Universidad Autónoma de San Luis Potosí, Facultad de Ciencias
Químicas, México.
Citation: Monsiváis-Nava C.D., Romero-Contreras S., García-Cedillo I., van´t
Hooft A., Cubillas-Tejeda A.C. (2018) Prácticas y saberes sobre alimentación
infantil en familias de una comunidad cercana al tiradero municipal de San
Luis Potosí. Revista de Salud Pública y Nutrición, 17 (4), 11-26.
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo
León, Facultad de Salud Pública y Nutrición, Monterrey Nuevo León, México.
Copyright: ©2018 Monsiváis-Nava C.D., et al. This is an open-access article
distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BY
4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any
medium, provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests
exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn17.4-2
Recibido: 17 de agosto 2018;
Aceptado: 29 de noviembre 2018
Email: acris@uaslp.mx

�Lactancia materna, relaciones familiares, enfermedades
no transmisibles, alimentación infantil.

Artículo Original

PRÁCTICAS Y SABERES SOBRE ALIMENTACIÓN INFANTIL EN FAMILIAS DE UNA COMUNIDAD
CERCANA AL TIRADERO MUNICIPAL DE SAN LUIS POTOSÍ.
Monsiváis-Nava Claudia Davinia1, Romero-Contreras Silvia2, García-Cedillo Ismael2, van´t Hooft Anuschka3,
Cubillas-Tejeda Ana Cristina4.
1 Universidad Autónoma de San Luis Potosí. 2 Universidad Autónoma de San Luis Potosí, Facultad de Psicología. 3
Universidad Autónoma de San Luis Potosí, Facultad de Ciencias Sociales y Humanidades. 4 Universidad Autónoma de
San Luis Potosí, Facultad de Ciencias Químicas.

RESUMEN
Introducción: En México la morbilidad y la mortalidad por enfermedades no transmisibles han aumentado con elevadas
prevalencias de sobrepeso, obesidad, y diabetes mellitus tipo 2. La lactancia materna es una estrategia costo-efectiva que
contribuye a la prevención de algunas enfermedades no transmisibles, tanto en la madre, como en el bebé. Objetivo: Explorar
los saberes y prácticas sobre alimentación infantil que tienen las mujeres en escenarios de vulnerabilidad y la influencia del
saber médico en las decisiones de cómo alimentan a sus hijos, con el fin de diseñar e implementar estrategias de promoción
a la salud contextualizadas. Material y Métodos: Se entrevistó a seis madres que viven en una localidad de San Luis Potosí, y
se aplicó un cuestionario a 39 prestadores de servicios de salud. Resultados: Las recomendaciones sobre alimentación infantil
que realiza el personal de salud a las mujeres de la comunidad son descontextualizadas de su realidad. Las mujeres validan el
saber materno sobre el saber médico para guiar sus prácticas de alimentación, y en algunos casos, desconfía del personal de
salud. Conclusiones: Se requiere reducir la brecha entre el saber médico y el saber materno para realizar estrategias de
promoción a la salud contextualizadas y respetuosas.
Palabras Clave: Lactancia materna, relaciones familiares, enfermedades no transmisibles, alimentación infantil.

ABSTRACT
Introduction: In Mexico, morbidity and mortality due to noncommunicable diseases have increased with high prevalences of
overweight, obesity and diabetes mellitus type 2. Breastfeeding is a cost-effective strategy that contributes to the prevention
of some noncommunicable diseases, both in the mother and in the baby. Objective: To explore the knowledge and practices
on infant feeding that women have in scenarios of vulnerability and the influence of medical knowledge in decisions about
how to feed their children, in order to design and implement contextualized health promotion strategies. Methods: Six
mothers who live in a locality of San Luis Potosí were interviewed, and a questionnaire was applied to 39 health service
providers. Results The recommendations on infant feeding carried out by health personnel to women in the community are
decontextualized from their reality. Women validate maternal knowledge about medical knowledge to guide their feeding
practices, distrust of health personnel. Conclusions: It is necessary to reduce the gap between medical knowledge and
maternal knowledge to carry out health promotion strategies that are contextualized and respectful.
Key words: breastfeeding, family relations, noncommunicable diseases, infant feeding.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 4 octubre -diciembre, 2018

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�Lactancia materna, relaciones familiares, enfermedades
no transmisibles, alimentación infantil.

Introducción
Las enfermedades no transmisibles (ENT) son la
principal causa de muerte en el mundo; han causado
38 millones (70%) de los 56 millones de defunciones
registradas en el 2012 (PHAO, 2017). Dichas
enfermedades tienen efectos devastadores en las
poblaciones más pobres y vulnerables, por lo que
reducir su carga mundial debe ser una prioridad
absoluta y una condición para un desarrollo
sostenible, lo que plantea un desafío de salud pública
en todos los países (Mendis, 2014; OMS, 2017). En
México, según datos del 2012, las ENT fueron la
causa del 77% de las muertes registradas (OPS, 2012;
OMS, 2018a), con elevadas prevalencias de
sobrepeso, obesidad, diabetes mellitus tipo 2, entre
otras. El aumento de la prevalencia y muerte por
ENT se asocia a los cambios en los patrones de
alimentación y actividad física, así como con el
aumento en la disponibilidad de alimentos
industrializados y la disminución de los alimentos
frescos cuyos costos se han incrementado (Arenas, et
al., 2015). Lo anterior, ha contribuido al aumento de
la malnutrición, denominador común de la
desnutrición y la obesidad (FAO, FIDA, WFP,
2015).
Los cambios actuales en los hábitos de alimentación
y estilos de vida han afectado a todos los grupos de
edad y constituyen uno de los principales obstáculos
para lograr y mantener la salud y el bienestar de la
población. Un niño alimentado de manera correcta
desde su nacimiento tiene más probabilidades de
mantener su peso saludable en las diversas etapas de
la vida, lo que incide de manera directa en la
disminución del riesgo de padecer obesidad y ENT
(Pereira, Alfenas &amp; Araújo, 2014; Gobierno de la
República de México, 2014; Arenas, et al., 2015). La
literatura sobre la Lactancia Materna (LM) indica
que es una de las estrategias más costo-efectivas para
prevenir la mortalidad y morbilidad infantil, además
de potenciar el desarrollo cognoscitivo (Horta, Loret
de Mola, &amp; Victoria, 2015) y proteger al bebé de
desarrollar leucemia (Amitay &amp; Keinan-Boker,
2015), sobrepeso u obesidad en etapas posteriores de
la vida (Pereira, et al., 2014). En las madres que
amamantan a sus hijos se ha visto menor riesgo de
padecer ENT como cáncer de mama y de ovario
(IARC, OMS, 2014), diabetes, obesidad (Zanotti,
Capp, &amp; Wender, 2015), hipertensión y depresión
(Gutiérrez, et al.,2012; Jacoby, et al., 2014; González
de Cosío &amp; Hernández Cordero, 2016). Sin embargo,

Artículo Original

en México, de acuerdo con resultados publicados en
la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2012
(ENSANUT), la práctica de la LM ha tenido ha
disminuido notablemente: el porcentaje nacional de
LM exclusiva en menores de seis meses bajó entre el
2006 y el 2012 de 22.3% a 14.5%, y en el medio rural
de 36.9% a 18.5% (Gutiérrez, et al., 2012).
La Organización Mundial de la Salud (OMS)
recomienda la lactancia de forma exclusiva durante
los primeros seis meses de vida, seguida de la LM
continua hasta los 24 meses y combinada con una
alimentación adecuada de otros alimentos (OMS,
2003). De acuerdo con los resultados de la
ENSANUT 2012, en México la duración promedio
de la lactancia es de 10 meses, menos de la mitad del
tiempo
recomendado
por
la
OMS,
consecuentemente, se reporta que han aumentado
tanto el número de niños que son alimentados con
sucedáneos de leche materna, como la introducción
temprana de alimentos innecesarios (Gutiérrez, et al.,
2012). Según la OMS, un desarrollo adecuado
requiere que la alimentación complementaria se
inicie a los seis meses de edad y que sea suficiente en
variedad, cantidad y frecuencia. Además, es
indispensable ejercer buenas prácticas de higiene y
manejo de alimentos y ayudar a los niños a que
paulatinamente se adapten a nuevas texturas y
sabores, hasta que gradualmente puedan integrarse a
la dieta familiar (OMS, 2003). La alimentación
complementaria no depende exclusivamente de la
disponibilidad de alimentos en el hogar, sino también
de las prácticas y saberes de alimentación de los
cuidadores y es en esta etapa en donde para muchos
niños, se inicia la malnutrición (OMS, 2003; OPS,
2007).
En México, se han adoptado recomendaciones y
normas internacionales que promocionan y protegen
la LM, las cuales son sugeridas por la OMS, la
Organización Panamericana de la Salud (OPS) y el
Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia
(UNICEF por sus siglas en inglés). Entre ellas, el
Código Internacional de Comercialización de
Sucedáneos de la Leche Materna que se firma en
Ginebra en mayo de 1981, se adopta en México en
1988, y es un instrumento ético que representa los
requerimientos mínimos para promover y proteger la
LM en todos los países además de vigilar a las
compañías productoras de fórmulas lácteas (OPS,
OMS &amp; Fundación LACMAT, 2005). La iniciativa

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 4 octubre -diciembre, 2018

12

�Lactancia materna, relaciones familiares, enfermedades
no transmisibles, alimentación infantil.

Artículo Original

Hospital Amigo del Niño y de la Niña (IHANN) que
surge entre 1991-1992 y se comienza a aplicar en
hospitales del país ese mismo año con el fin de
fortalecer las prácticas de maternidad y LM; la
Declaración Innocenti para la protección, promoción
y apoyo a la lactancia (OMS, 2003; OPS, 2003). Las
políticas y programas desarrollados por organismos
internacionales funcionan como base de los
programas nacionales en México; por ejemplo, la
Estrategia Nacional de Lactancia Materna (20142018) (Gobierno de la República de México, 2014),
y la Estrategia Nacional para la Prevención y el
Control del Sobrepeso, la Obesidad y la Diabetes
(Gobierno de la República de México, 2013). En el
2015, se suma el Consejo Nacional para la
Prevención y Control de las Enfermedades Crónicas
No Transmisibles para la vigilancia de la LM. Las
estrategias nacionales mencionadas, que buscan
promover y proteger la LM, así como tener una
alimentación complementaria e integración a la dieta
familiar que promueva hábitos saludables, se
comunican a las personas en hospitales y centros de
salud.

también ha permeado al tema de la alimentación
infantil, sugiriendo qué comer, cuánto y cómo.

De acuerdo a lo anterior, las estrategias nacionales de
promoción de la LM se comunican en hospitales y
centros de salud, por lo que es indispensable conocer
la información que prestadores de servicios de salud
proporcionan a las familias sobre alimentación
infantil, y el paradigma médico que guía sus
prácticas. Chapela (2001) argumenta que las
prácticas de promoción de la salud suelen hacerse de
forma paternalista y asistencial, bajo el paradigma
médico hegemónico en donde el cuerpo humano se
ve fragmentado, separado de su realidad, con
prácticas de promoción que incluyen contenidos
arbitrarios y poco realistas de los contextos donde se
comparten. El paradigma médico hegemónico, de
acuerdo con Menéndez (1984) presenta los
siguientes rasgos estructurales: biologismo,
concepción
teórica
evolucionista-positivista,
ahistoricidad, asocialidad, individualismo, eficacia
pragmática, salud como mercancía, relación
asimétrica
médico-paciente,
participación
subordinada y pasiva, exclusión de las personas
sobre el saber médico, expansión del saber médico a
nuevas áreas en donde antes no eran considerados
como entidades médicas o “medicalización”. La
medicalización es la conversión en procesos
patológicos de situaciones que son y han sido
siempre completamente normales, la medicalización

Con base en lo anterior, el objetivo del presente
estudio fue analizar las prácticas y saberes sobre
alimentación infantil durante el primer año de vida
del bebé, comprendiendo el periodo de la lactancia
materna y posteriormente el de la alimentación
complementaria que ejercen las madres, así como
conocer la información que proporcionan a las
familias, los prestadores de servicios de salud y el
paradigma que guía su práctica. Un acercamiento y
comprensión de los significados que las madres y las
familias otorgan a sus prácticas, experiencias y
saberes sobre la alimentación infantil en un contexto
particular, es una valiosa herramienta para diseñar e
implementar estrategias de promoción de la salud
contextualizadas, las cuales se centren en la
prevención de ENT desde sus primeros años de vida.

De acuerdo con Osorio (2001), las prácticas se
definen como un conjunto de conductas que son
pautadas culturalmente que van adquiriendo
diferentes niveles de complejidad, llegan a volverse
rutinarias y expresan la acción del sujeto en la
realidad a través de la distribución o asunción de
roles, funciones e interacciones con el mundo social.
Las representaciones, son el conjunto de opiniones,
nociones, ideas, concepciones, creencias, valores,
actitudes y significaciones que los sujetos elaboran
sobre un tema determinado, es decir, las
representaciones guían la práctica (Menéndez &amp; di
Pardo, 1996). Los saberes, según Menéndez
(Menéndez &amp; di Pardo, 1996) no se remiten
únicamente al conocimiento sobre determinada
temática, sino a las elaboraciones que los sujetos
comparten como producto de su vida social,
construidas colectivamente, y que, a su vez, éstos son
representados y se ponen en práctica por sujetos y
grupos sociales concretos.

Material y Métodos
Diseño del estudio
El presente estudio se encuentra bajo un marco
interpretativo (Álvarez-Gayou, 2003), es de carácter
cualitativo, se siguió el método de teoría
fundamentada (Taylor, Bogdan, &amp; DeVault, 2015;
Hernández-Sampieri,
Fernández-Collado,
&amp;
Baptista-Lucio, 2014; Toro, 2002), y forma parte de
un proyecto más amplio, dentro del cual, uno de los
objetivos es el diseñar e implementar intervenciones

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�Lactancia materna, relaciones familiares, enfermedades
no transmisibles, alimentación infantil.

educativas para la prevención de ENT. El proyecto
cuenta con la aprobación del Comité Estatal de Ética
en Investigación en Salud del estado de San Luis
Potosí (SLP006-2015) y cumple con los principios
éticos de la declaración de Helsinki de 2013.Las
mujeres entrevistadas firmaron un consentimiento
informado y se les pidió autorización para grabarlas
durante la entrevista, también se les comentó que en
el momento en que no desearan continuar la
entrevista podían decirlo y se concluiría la entrevista.
Para tener acceso al personal de salud se tramitaron
los permisos pertinentes en cada institución y se les
informó a los participantes que el cuestionario era
anónimo y que si deseaban dejar de responder se
respetaría su decisión.
Sitio de estudio
El estado de San Luis Potosí se encuentra en el centro
de la República Mexicana y presenta un grado de
marginación medio. El municipio de San Luis Potosí
(SLP) concentra 824 229 habitantes (INEGI, 2015) y
está dentro de aquellos que presentan un bajo nivel
de marginación; sin embargo, la marginación a nivel
municipal es una medida resumen y por lo tanto
puede “esconder” la marginación por localidades, ya
que hay entidades que no cuentan con municipios de
muy alta o alta marginación, pero sí con localidades
con ese grado (CONAPO, 2010). De acuerdo con el
Consejo Nacional de Población (CONAPO), el
índice de marginación urbana incorpora cinco
dimensiones: a) acceso a servicios de salud, b) acceso
a la educación, c) acceso a una vivienda digna, d)
percepción de ingresos monetarios y e)
desigualdades de género; con base a estas cinco
dimensiones, se identifican once formas de rezago,
las cuales son medidas como el porcentaje de la
población que no cuenta con los bienes y servicios
esenciales para el desarrollo de sus capacidades
básicas (CONAPO, 2010).
El área de estudio de la presente investigación fue la
localidad de Milpillas, que pertenece al municipio de
SLP. Se localiza al norte de la ciudad capital del
estado, a un kilómetro de la mancha urbana y a 500
metros del sitio de disposición final de residuos
sólidos conocida como tiradero “El Peñasco”. De
acuerdo con datos publicados por CONAPO en el
año del 2010 (CONAPO, 2010), la localidad de
Milpillas es una zona con un alto nivel de
marginación. La localidad de Milpillas es menor a los
2500 habitantes, de los cuales 603 habitantes de 15

Artículo Original

años o más, tienen educación básica incompleta; 351
habitantes sin derecho a servicios de salud; 153
habitantes carecen de agua entubada en sus hogares;
118 habitantes no cuentan con drenaje y 43 no tienen
luz eléctrica (CONEVAL, 2010). En un estudio
realizado por Domínguez-Cortinas (2013) en la
localidad Milpillas durante el año 2009, cuyo
objetivo fue identificar problemas de salud asociados
a la injusticia ambiental, se encontró que los
habitantes presentan morbilidad por diarreas,
padecimientos gastrointestinales y dermatológicos,
riesgos a la salud por parasitosis, bajo coeficiente
intelectual,
bajos
ingresos
económicos,
hacinamiento, falta de saneamiento y riesgos por
exposición a contaminantes generados por la quema
de basura y uso de leña para cocinar.
Población de estudio
Participaron seis mujeres pertenecientes a la
localidad de Milpillas, cuatro prestadores de
servicios de salud de primer nivel, cinco de segundo
nivel y treinta estudiantes que cursaban el penúltimo
y último semestre de licenciatura en medicina, en
enfermería o nutrición. Los estudiantes participantes
se encontraban realizando prácticas profesionales en
los dos primeros niveles de salud, es decir, realizando
acciones de promoción de la salud y brindando
atención en hospitales públicos de la ciudad de SLP.
Mujeres entrevistadas
A las participantes se les aplicó una entrevista semiestructurada, diseñada con base en algunos puntos de
la Guía para medir conocimientos, actitudes y
prácticas en nutrición (Macías, &amp; Glasauer, 2014).
Los temas que se abordaron fueron: características
del contexto, alimentación familiar, embarazo,
atención médica, prácticas y saberes ante la LM,
prácticas y saberes sobre la alimentación
complementaria y el rol de los prestadores de
servicios de salud. Posterior a su diseño y para su
validación, el instrumento se evaluó por un grupo de
investigadores. La duración de las entrevistas, en
promedio fue de 90 minutos. Las entrevistas se
realizaron entre abril de 2016 y marzo de 2017. Se
consideraron a mujeres de la localidad de Milpillas
que tuvieran hijos entre los cero y tres años de edad
para poder conocer sobre prácticas y saberes que las
madres ejercen durante el primer año de vida de sus
bebés; en la Tabla 1 se muestran las principales
características de las entrevistadas.

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no transmisibles, alimentación infantil.

Las entrevistas se aplicaron en sus casas o en un
espacio de uso comunitario que se encuentra justo a
un lado de la casa de salud. La saturación de los datos
determinó el número de entrevistas realizadas, es
decir, el momento en el que, durante la obtención de
la información, ésta empieza a ser igual, repetitiva o
similar (Hernández-Sampieri, et al., 2014). Las
entrevistas fueron grabadas, previo consentimiento
de la entrevistada, y transcritas textualmente;
asimismo se realizaron anotaciones de campo y se
generaron expedientes para cada una de las
entrevistas. Para el análisis de los datos generados,
en un primer momento, se revisaron las entrevistas y
se identificaron las categorías planteadas que
resultaron de las preguntas de investigación. Esta
primera codificación se realizó con el software de
análisis cualitativos de datos, ATLAS.TI. versión7.
Después, se hizo un análisis de los códigos, la
formación de familias y redes, en la búsqueda de
relaciones, patrones, temas y regularidades, pero
también contrastes entre los resultados (Delamont,
1992).

Artículo Original

puntos de la Guía para medir conocimientos,
actitudes y prácticas en nutrición (Macías, &amp;
Glasauer, 2014; OMS, OPS, 2010). Previamente a la
aplicación del cuestionario se hicieron diez
aplicaciones de prueba a estudiantes de licenciatura
para comprobar su efectividad, cada aplicación tuvo
una duración de 30 minutos aproximadamente.
Este grupo de estudio se conformó por 39 prestadores
de servicio de salud (28 mujeres y 11 hombres) con
un rango de edad de 20 a 54 años. Se buscó que los
participantes estuvieran vinculados con el tema de
alimentación infantil y se encontraran en una
posición en la que pudieran dar recomendaciones o
prescripciones a las familias sobre alimentación
infantil, por lo que los criterios de selección fueron
los siguientes: a) que aceptaran responder el
cuestionario, b) que tuvieran profesión de pediatría,
nutrición o enfermería, c) que su lugar de trabajo
fuera en hospitales o centros de salud donde acuden
las familias de las mujeres entrevistadas. Para el caso
de los estudiantes, los criterios de selección fueron

Tabla 1. Principales características de las entrevistadas. Localidad de Milpillas, San Luis Potos, México
Número de
Edad en
Número de
Escolaridad
Ocupación
entrevista
años
hijos y edades

E1

E2

Edad durante
su primer
embarazo

Ocupación
pareja

Tiempo de
lactancia del
último hijo

18 años

Fábrica de
colchones/
tiradero

18 meses

20 años

Microempresa
reciclando
plástico

24 meses

24 años

Técnico en
mantenimient
o

12 meses

26 años

Red ambiental

24 meses

21 años

Recolector de
basura

9 meses

14 años

Jornalero,
pepenador.

Días

12 años

Secundaria
trunca

30

Secundaria

28

Hogar

10 años
2 años

Hogar

7 años
2 años
6 años

E3

Primaria

30

Hogar

3 años
8 meses

Liquido 4m

Secundaria

34

Hogar

6 años

Sólido 4m

Liquido 8dias
Sólido 3m
Liquido 4m

8 años
E4

Alimentación
complementaria
último bebé

Sólido 6m
Liquido 6m
Sólido 6m

7 meses
6 años
E5

Secundaria

27

Hogar

5 años
2 años

E6

Primaria

28

Trabaja en
el tiradero/
hogar

14 años
12 años
2 años

Prestadores de servicios de salud
Para este grupo se utilizó un cuestionario que contó
con 36 preguntas abiertas y 8 preguntas cerradas; los
cuestionarios con preguntas abiertas son un
instrumento muy útil en la investigación cualitativa,
ya que nos permite llegar a un número mayor de
personas (Álvarez-Gayou, 2003) para su diseño se
hizo una revisión bibliográfica y se tomaron algunos

Liquido 7m
Sólido 8m
Liquido 2m
Sólido 3m

los siguientes: a) que aceptaran responder el
cuestionario, b) que fueran estudiantes de medicina,
nutrición o enfermería, c) que estuvieran realizando
prácticas profesionales y tuvieran espacios para dar
recomendaciones o prescripciones a los pacientes.
Los cuestionarios se aplicaron entre el mes de mayo
y octubre de 2017. Para el análisis de la información
se transcribió la información de los cuestionarios, se

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�Lactancia materna, relaciones familiares, enfermedades
no transmisibles, alimentación infantil.

sacaron las frecuencias de las respuestas para las
preguntas cerradas, y para las preguntas abiertas se
realizó un análisis de contenido, y con base a las
respuestas dadas en cada pregunta, se establecieron
categorías temáticas, se clasificaron y contabilizaron
las respuestas para obtener frecuencias. Se realizaron
bases de datos en Microsoft® Office Excel®.

Resultados
Descripción del contexto en el que se analiza la
alimentación infantil
De acuerdo con las observaciones realizadas durante
el estudio, se apreció que, en la entrada del relleno
sanitario o “tiradero”, como le llaman las personas de
la localidad de Milpillas, cruzan camiones de la Red
ambiental (empresa encargada del manejo de los
desechos del tiradero municipal), camionetas y
carretones arrastrados por mulas o caballos
manejados por mujeres con niños pequeños,
personas de la tercera edad y hombres, todos saliendo
con bolsas llenas de basura. Los carretones son un
medio que se utiliza para cargar y transportar basura,
por lo regular tienen dos llantas, la parte superior
despejada y puede ser arrastrada por caballos o
mulas. En el relleno sanitario hay un flujo constante
de personas que entran y salen, también se
observaron animales, como perros y aves.
En esta localidad operan ladrilleras sin regulación,
las ladrilleras son hornos construidos con adobe o
barro y ladrillos, en ellos se cosen los ladrillos como
el último paso en la elaboración de éstos. Para su
cocción, los productores de ladrillos utilizan como
combustible madera, plásticos, aparatos eléctricos, lo
cual recogen en el relleno sanitario. Las emisiones
que se generan al ambiente por la quema de dicho
material, afecta su salud y el de las personas de la
localidad. La recolección de basura y la producción
de ladrillos son las principales fuentes de ingresos de
las familias, y en la mayoría de las familias, todos los
miembros de la misma participan en ambas
actividades, desde bebés que acompañan a sus
madres al relleno sanitario, niños y personas de la
tercera edad.
Se observó que la mayoría de las casas son
construidas con ladrillo o block de concreto, otras
son construidas con trozos de materiales como
madera, plástico, cartón, esponjas o láminas.
Algunas familias tienen animales para engorda como

Artículo Original

vacas o cerdos, que son alimentados de los
desperdicios orgánicos que recogen del relleno
sanitario, y otras familias tienen sembradíos de
alfalfa que sirven para alimentar al ganado. Muchas
de las casas tienen patios con superficies de tierra
cubiertos con bolsas repletas de basura que traen
desde el tiradero, bolsas con plásticos, latas,
electrónicos, juguetes o cajas con comida caduca aún
en sus empaques expuestos a la intemperie, que, en
ocasiones, consumen las familias. Hay una tienda de
abarrotes muy grande en donde pueden encontrar
desde productos de limpieza, alimentos de la canasta
básica, refrescos, agua embotellada y algunas frutas
y verduras.
La localidad de Milpillas cuenta con una escuela de
nivel preescolar, otra de nivel primaria y una
telesecundaria, todas son públicas. Existe una casa de
salud que es atendida por una enfermera, un médico
y una persona de la comunidad que ayuda a recibir a
las familias que llegan al centro. En México, la casa
de salud es el centro de atención para la salud en
donde las familias de zonas rurales asisten, son
mucho más pequeños que los centros de salud y
ofrecen acciones gratuitas a través de brigadas
móviles. La casa de salud de Milpillas cuenta con
cuatro habitaciones de aproximadamente tres metros
cuadrados cada una; se abre tres días por mes en un
horario de 9:00 am a 2:30 pm. Cuando las familias
necesitan recibir atención médica en los días que no
está abierta la casa de salud, tienen que trasladarse
por más de una hora al centro de salud más cercano
o a los hospitales que ofrecen servicios de segundo
nivel y atienden a personas que cuentan con seguro
popular, este seguro se da a las personas que no
cuentan con un seguro social de gastos médicos y
busca que todas las personas afiliadas al seguro
popular tengan acceso a servicios de salud.
Resultados obtenidos mediante los instrumentos de
recolección de datos
Las seis mamás entrevistadas tuvieron a sus bebés en
hospitales públicos y recibieron atención médica
durante los primeros meses de sus bebés. De acuerdo
a lo referido por las participantes entrevistadas,
existe una división por género de las tareas que se
llevan a cabo dentro y fuera del hogar. Las mujeres
se hacen cargo, de manera central, de la preparación
y distribución de alimentos dentro del hogar, aseo del
hogar, cuidado de los hijos y trabajar para completar
los gastos. En Milpillas, el relleno sanitario o el

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no transmisibles, alimentación infantil.

“tiradero” como se le conoce, es un espacio en el que
las mujeres asisten cuando necesitan un ingreso
extra, ya que pueden acudir cuando ellas lo desean y
el tiempo que puedan. Si bien al momento de realizar
la entrevista solamente una de ellas trabajaba en el
tiradero, todas las entrevistadas han asistido al menos
una vez en la vida a trabajar.

Artículo Original

compartieron las mujeres entrevistadas, se puede
identificar que el rol que juegan sus madres o
suegras, en gran medida determina el tipo de
alimentación que posteriormente tendrán sus bebés.

“Casi todas las mamás hemos llevado a nuestros
bebés (al tiradero) casi recién nacidos, porque
siento, no me consta que todas, viven la misma o peor
situación que uno, muchas siguen en el mismo
infierno, digo yo…y los llevan en unas carriolas y a
veces en porta bebés, pero no son unos porta bebés
nuevos, ahí salen, ya nomás uno los lava bien”
(Madre. Entrevista 6, abril del 2016)
Las entrevistadas comentaron que en más de una
ocasión se han llevado a sus hijos al “tiradero”, y que
es muy común ver desde bebés, niños pequeños y
adolescentes que ya también apoyan en la selección
de basura para su venta. Las ganancias de una
mañana de trabajo en el tiradero oscilan entre los $50
y los $200 pesos mexicanos.

Las prácticas de alimentación infantil mencionadas
por las entrevistadas favorecen la LM sobre la
alimentación con sustitutos de leche, por beneficios
en la salud del bebé, cuestiones económicas o
simplemente porque no se concibe que sea de otra
forma, ya que es una práctica que predomina en el
contexto.

“Sí, María (su hija de once años) como quiera, se
sube y se duerme en el carretón que tiene como unas
tablas, se tiende una cobija y ella ya se pierde hasta
que llegamos a la casa, y ya la levantamos para que
se dé una enjuagadita y no vaya a la escuela con mal
olor, y nosotros también, y nos venimos durmiendo a
la una de la mañana y al día siguiente a las siete de
la mañana pues ya, échate una avena o un cereal y
vete a la escuela” (Madre. Entrevista 6, abril del
2017)

“mi mamá me dijo que debía darles pecho siempre
desde chiquitos para que no se enfermen tanto y para
que crezcan sanos” (Madre. Entrevista 5, marzo,
2017)

Los varones adultos trabajan en algún empleo
relacionado con el relleno sanitario, en la empresa
Red Ambiental que es la encargada del manejo de los
residuos, en chatarreras que se encuentran en la
misma zona separando basura para su venta, o
directamente en el relleno sanitario cuando no tienen
empleo fijo, otros trabajan como jornaleros o en las
ladrilleras que se encuentran en Milpillas.
Lactancia materna
En la Figura 1, se muestra el resultado del análisis de
los datos obtenidos en las entrevistas en donde se
representan los tres posibles tipos de alimento que
puede recibir un recién nacido y los factores que
pueden acompañar cada decisión. En los relatos que

Los saberes compartidos por parte de madres o
suegras sobre los beneficios de un tipo de
alimentación sobre otra y la forma de afrontar los
obstáculos por lesiones durante el amamantamiento
motivan a las mujeres a no interrumpir la lactancia,
ya que no hacerlo podría ser cuestionado por las
personas de su entorno o familia. Si bien mencionan
que, al nacer sus bebés, son las enfermeras o doctores
quienes también las motivan a amamantar a sus
bebés, son las madres o suegras quienes supervisan y
guían esta práctica.
“No, fue mi mamá la que me explicó y de hecho fue
cuando se la quité. Le quité como dos meses, o sea
nada más le di como dos semanas al bebé primero,
pero se me agrietaron los pechos y ya después le
suspendí, le dejé de dar un mes y mi mamá me
regañaba, me decía que no, que así tenía que ser; y
me decía: ¡No, vas a darle! y ya nada más me
compuse y comencé a darle otra vez” (Madre.
Entrevista 1, marzo 2017)

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�Lactancia materna, relaciones familiares, enfermedades
no transmisibles, alimentación infantil.

Una entrevistada comentó que en ocasiones daba a su
bebé leche de fórmula debido a que se la daban
gratuitamente en el hospital público. Esta “ayuda en
especie” está escrita en las leyes del Instituto
Mexicano del Seguro Social (IMSS), artículo 94, y
del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los
Trabajadores del Estado (ISSSTE), artículo 38,
formando parte de las políticas públicas en México
(de Cosío Martínez &amp; Hernández Cordero, 2016).
“… le tuve que dar fórmula un día hasta que me bajó
(…) hasta los seis meses me daban en el Seguro (…)
le di pecho y leche (…) que si no ajustaba que le
diera fórmula (se refiere a lo que le decía la doctora
en el Seguro)”. (Madre. Entrevista 4, marzo 2017)
Sin embargo, en este contexto se identificó una
tendencia en cuanto a la responsabilidad que tienen
exclusivamente las mujeres de ser las encargadas de
la alimentación del recién nacido, sea LM o
alimentación con sustitutos de leche.
“No pues para él era mejor que les diera (leche
materna), porque no había para comprar la leche. O
sea, cuando le di a mi hijo que te digo que tuve que
suspenderle el pecho mi mamá fue la que me compró
la leche, o sea mi mamá fue la que me apoyó mucho
en eso. Sí pues para este hombre hubiera sido mejor
que siempre les diera pecho” (Madre. Entrevista 1,
marzo 2017)
Más bien se salió porque estaba asustado (su
esposo), para que no la vaya a apachurrar, para que
no la vaya a… pues es que también era inicio de todo.
Pero sí me acuerdo que hasta dormí sentada esa
noche, porque era para el 31 de diciembre, sentada
con mi niña en los brazos. Pues es que tenía hambre.
Y yo no le compré fórmula, no le compré nada. Dije
pues así. No pues hasta que yo sola. (Madre.
Entrevista 2, marzo 2017).
La necesidad de trabajar para cubrir los gastos diarios
en el hogar es un reto que manifiestan las
entrevistadas para poder continuar con la LM,
trabajar en el “tiradero” les da la oportunidad de
llevarse a sus bebés o hijos pequeños y de esta forma
no dejarlos solos en casa. Las madres expresan que a
los niños pequeños les gusta ir al “tiradero” porque
pueden encontrar juguetes, o alimentos chatarra aún
en sus empaques que posiblemente pueden comer al
llegar a casa. Las entrevistadas también hablan de los

Artículo Original

riesgos de trabajar en el “tiradero” como el mal olor,
lastimarse con vidrios rotos, jeringas u otros objetos
punzocortantes, los perros y pájaros en abundancia,
la falta de sombra y la dificultad para lavarse las
manos. Pero también hablan de la libertad que tienen
al poder trabajar cuando lo necesitan para el sustento
de su familia.
“No, sí, pues no es higiénico, yo lo sé, pero yo mi
niño sí le daba (leche materna), me cargaba una
botella de agua, y mi mamá me dijo, “cárgate un
trapito en una bolsa, porque vamos a durar todo el
día, échale pañales, dos cambiecitos”. Mi mamá era
la que me decía cómo le hiciera, yo me llevaba
pañales, sus cambiecitos, talco, y uno o dos trapitos,
entonces ya cuando me pedía, y como anda uno
sucio, me lavaba las manos, y con el trapito, me lo
ponía entre el pecho y la blusa, blusa de cuello alto,
y me limpiaba el pecho, y mi mamá me decía quítate
la camisa que traes más sucia, y me dejaba la de
abajo, y le daba hasta que quedara bien lleno”
(Madre. Entrevista 6, abril 2017)
Destete de los niños
Todas las madres entrevistadas amamantaron a sus
bebés, una de ellas solamente durante algunos días
debido a que su bebé fue diagnosticado en un hospital
público con alergia a la proteína de leche de vaca
(ALPV), razón por la cual se le recomendó suspender
la LM y sustituirla por leche en polvo hidrolizada. La
leche en polvo hidrolizada no contiene lactosa y es a
base de proteína, en México cada lata de 800g cuesta
entre $350 y $450 pesos mexicanos y cada lata dura
aproximadamente una semana (Farmacias del
ahorro, 2018). Debido al alto costo, la entrevistada
expresó que en diversas ocasiones le fue imposible
comprar la leche, por lo que tuvo que sustituirla por
otro tipo de líquidos o alimentos desde una edad muy
temprana, aunada a la dificultad de tener acceso a
agua purificada. En estos casos, y de acuerdo con la
literatura, una opción es continuar con la LM
eliminando de su dieta la proteína de leche de vaca
(Barrios-Montijo, 2014).
“Yo lloraba, porque yo le daba agüita de arroz y ella
no me la quiso mucho, y el papá sin novedad. Ahí
para que vea yo sí sufrí mucho” (Madre. Entrevista
6, abril 2016).
Las madres dicen que los prestadores de servicios de
salud dan recomendaciones sobre los beneficios de la

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no transmisibles, alimentación infantil.

LM y su importancia, sobre el momento en el que se
“debería” destetar a un bebé, y también son quienes
sugieren y orientan a las madres sobre cómo iniciar
la alimentación complementaria.
“Ah, porque fui a la clínica, a las vacunas que les
tocan de seis meses, y el niño pidió leche, y el médico
me dijo, “¿Cuánto tiene su hijo?”, y ya le digo 6
meses, y me dijo: “¿y por qué le sigue dando pecho?,
qué no sabe que ya no está comiendo leche, sino su
calcio” y me empezó a regañar y, pero al grande sí
le di tanto tiempo, y nunca me dijeron nada verda”
(Madre. Entrevista 6, abril 2016).
Al igual que los prestadores de servicios de salud,
son las abuelas quienes también guían este proceso
de destete, compartiendo saberes que determinan la
duración de la LM, por lo que las madres de los bebés
se ubican ante dos saberes que muchas veces se
contraponen, incitando a la simulación con algunas
de las partes una vez tomada su decisión.

Artículo Original

“Entonces ha de haber sido antes, como a los cuatro
entonces. Porque a veces me preguntaban los
doctores, me decía ¿y le da algo? Y yo les decía que
no, porque después me regañaba porque decía que
no era recomendable darles de bebé. Pero si mi
mamá me decía, no sí dales su caldito de frijoles, sus
tecitos, agüita, y sí les daba” (Madre. Entrevista 1,
marzo 2017)
“A veces yo me fijo en internet, busco así cosas, pero
casi mi mamá es la que nos ha enseñado, por que
como ella ha tenido muchos niños, pues igual tiene
como la experiencia. Ya nos dice, no pues dale esto
y ya cuando se nos enferma me dice dale esto o así.
Pero dicen que uno no debe auto medicarse y así,
pero a veces uno confía más. Porque la medicina
luego te afecta, entonces trato de darle como un té
de algo o así. Pero ya si no pues vamos al doctor
para que los recete” (Madre. Entrevista 3, marzo
2017).

“En el Seguro y centro de salud, siempre han dicho
que hasta los seis meses (amamante a su bebé), pero
yo les doy hasta el año” (Madre. Entrevista 4, marzo
2017).

Como parte de ese saber materno, es válido iniciar la
alimentación complementaria antes de los 6 meses de
edad, así como introducir líquidos desde días de
nacidos. En cambio, el saber médico sugiere que se
inicie a los 6 meses de edad.

Alimentación complementaria
Un momento clave es cuando inicia la alimentación
complementaria, definida como el momento en el
que la leche materna ya no es suficiente para cubrir
las necesidades nutricionales del lactante, por lo que
empieza la introducción de diferentes sólidos y
líquidos. Esta etapa que inicia a los seis meses de
edad es una fase de gran vulnerabilidad, ya que es el
momento en el que para muchos niños empieza la
malnutrición (OMS, 2018b). Si bien es cierto que en
el acceso a determinados alimentos influyen las
prácticas, la manera de comer, es uno de los primeros
aprendizajes sociales y, por lo tanto, los ingredientes,
la preparación o mezcla de alimentos se aprenden en
el entorno social.

“Pues a veces los doctores te lo dicen porque son
doctores y saben lo que es bueno, pero a veces el
sazón de la mamá por cómo, más que nada por los
antepasados ellas comían diferentes” (Madre.
Entrevista 1, marzo 2017).

Las mujeres entrevistadas comentan que la
alimentación complementaria, que es guiada por sus
madres o suegras, suele iniciarse entre los tres y los
seis meses de edad. Una entrevistada mencionó el
internet como otra fuente de información que es
importante, pero sigue siendo el saber materno el que
marca la pauta.

“… mi mamá como a los 5 meses… le dio uno (un
chocolate) y fue el caos porque vomitó mucho, y de
ahí me la llevé porque se me empezaba a hacer
ojerosa y como que se me deshidrataba, y ya fue
cuando me la internaron. Y me dijeron que nada de
chocolates” (Madre. Entrevista 6, abril 2016).
Prestadores de servicios de salud y alimentación
infantil
A continuación, se muestran los resultados más
relevantes en relación al tema de alimentación
infantil, y prestadores de servicios de salud. En los
cuestionarios se les preguntó si habían tomado algún
taller, materia o diplomado relacionados con LM y
alimentación complementaria, a lo que 28
participantes (71.7%) respondieron que sí, las
respuestas más mencionadas fueron cursos en línea,

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�Lactancia materna, relaciones familiares, enfermedades
no transmisibles, alimentación infantil.

congresos y capacitaciones en su lugar de trabajo,
mas no dentro del plan de estudios.
Una pregunta que se les hizo fue acerca de lo que
dirían a una madre que argumentara que tiene poca
leche, un saber que puede afectar la práctica. La
tendencia en las respuestas fue revisar la técnica de
la madre con doce menciones (30%), continuar
estimulando con masajes y tomar abundante agua.
Aunado a estas respuestas, dos de los encuestados
expresaron que para motivar a las madres a que
amamanten a sus hijos tienen que regañarlas.
“…tengo que regañarlas para que lo hagan
(amamanten a sus hijos), muestran muy poco
interés” (Prestador de servicios de salud. Centro de
Salud. Cuestionario 35, octubre 2017).
“… la gente no es muy cooperadora, no hace lo que
se le dice… cumplimos con darle información”
(Prestador de servicios de salud. Centro de Salud.
Cuestionario 37, octubre 2017).
En cuanto a las respuestas de las diferencias entre
leche materna y sustituto de leche materna, 21
encuetados (53%) hicieron referencia a las
inmunoglobulinas presentes en la leche materna, 13
(33%) a la proteína y grasa presentes en la leche
materna y una persona mencionó que la diferencia
radica en que la leche materna contribuye a la
prevención del cáncer de seno y que favorece,
además, la pérdida de peso de la madre.
Al preguntarles sobre la razón por la que consideran
que las madres no amamantan a sus hijos, algunos de
los participantes dieron más de una respuesta. Trece
participantes (30%) mencionaron que, por dolor, 11
(28%) dijeron que, por falta de información, 10
(25%) refirieron que, por flojera o comodidad, 9
(23%) por tiempo, 8 (20%) por trabajo, 7 (17%), por
estética de los senos una persona (2%), una persona
(2%) dijo que el esposo podía prohibirlo, y una
persona (2%) dijo que por culpa de los hospitales
particulares.
“…por mitos de que se les cuelgan los senos y
tonterías por el estilo” (Prestador de servicios de
salud. Estudiante de Medicina. Cuestionario 1. mayo
2017).

Artículo Original

“…falta de interés… o creencias populares”
(Prestador de servicios de salud. Estudiante de
Medicina. Cuestionario 13. mayo 2017).
Una sola persona hizo mención a las políticas
internas de los hospitales particulares, que
obstaculizan el apego inmediato con la madre, el
alojamiento en conjunto y la falta de seguimiento a
las normas de promoción de la LM (OMS, 2003)
(Ramos-Rodríguez &amp; Hernández-González, 2017)
“…Por culpa de los hospitales particulares”
(Prestador de servicios de salud. Estudiante de
Medicina. Cuestionario 38. octubre 2017).
También se les preguntó sobre los beneficios de la
LM en el bebé o la madre después del año de edad, a
lo que 13 encuestados (33%) mencionó que no había
ningún beneficio, 10 (25%) mencionó que se seguía
beneficiando al sistema inmunológico, 6 (15%) no
respondió, 3 (7%) mencionó que favorece al vínculo
madre e hijo, 2(5%) mencionaron que contribuía al
desarrollo cognitivo del bebé, una persona mencionó
su contribución para la prevención de cáncer de seno
y uno más al desarrollo del lenguaje. Es relevante
señalar que existe evidencia de los beneficios de la
LM prolongada tanto en la madre como en el niño
(Asociación Española de Pediatría, 2015), y se
esperaría que el personal de salud estuviera
informado al respecto.
El inicio de la alimentación complementaria y la
introducción de líquidos es un momento clave, a lo
que 23 (58%) de los prestadores de servicios de salud
respondieron que debe iniciarse después de los 6
meses; algunos señalaran además la preparación de
alimentos sin aceites, cocidos al vapor evitando
agregar sal. Un prestador de servicios de salud que
trabaja en Milpillas respondió que es común observar
que el inicio de la alimentación complementaria sea
a los 3 meses.
Discusión
A partir de la información obtenida en la presente
investigación, es posible llegar a algunas
conclusiones relacionadas con las prácticas y saberes
sobre alimentación infantil en escenarios
contextuales como Milpillas, las cuales pueden
brindar pautas para el diseño e implementación de
estrategias de promoción de la LM y alimentación
infantil saludable. En la localidad de Milpillas son las

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 4 octubre -diciembre, 2018

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�Lactancia materna, relaciones familiares, enfermedades
no transmisibles, alimentación infantil.

mujeres quienes tienen la asignación del rol de la
alimentación de los integrantes de su familia, del
cuidado de los hijos y del hogar y, también de generar
ingresos económicos para su sustento. Este rol de
cuidado surge de la experiencia propia de la de otras
mujeres cercanas, principalmente madres y suegras,
por la experiencia que ellas han tenido de cuidar,
alimentar y trabajar para el sustento de sus familias.
Los varones contribuyen económicamente en sus
hogares y sus fuentes de ingreso principalmente están
relacionadas con trabajos formales o informales
relacionados con la recolección de basura o su venta
posterior. Delegan a las mujeres las decisiones
relacionadas con la crianza y la alimentación infantil.
En este sentido, Zuanilda-Mendoza en el 2006
realizó una descripción de saberes de mujeres y
varones Triquis, una comunidad localizada en
Oaxaca para dar cuenta de los roles de género en la
crianza y procesos de salud, también encontró que la
crianza, incluyendo procesos de alimentación infantil
como lactancia, ablactación y posteriormente
integración a la dieta familiar corresponde
principalmente a las madres y otras mujeres de
diferentes generaciones, como las abuelas. Esto nos
da la pauta para que futuras estrategias de promoción
de la salud, integre a los diferentes miembros de la
familia.
Sin duda, los retos que tienen que superar las madres
de familia para amamantar a sus bebés y
posteriormente para alimentarlos saludablemente son
muchos, uno de ellos es el trabajo formal o informal
que les impide a las madres estar cerca de sus hijos
para poder alimentarlos a libre demanda, esto quiere
decir, cada que el bebé lo solicite. Una entrevistada
comentó que, el principal factor por el que no pudo
continuar con la LM fue el trabajo, sin embargo, otra
de las entrevistadas nos comentó que trabajar en el
“tiradero” les da la oportunidad de asistir cuando lo
deciden y en el horario que pueden, por lo que
pueden llevarse a su bebé al tiradero para poder
continuar con la lactancia. Ahí, las familias pueden
encontrar desde sillitas para bebés, juguetes o
alimentos empaquetados que pueden consumir en
casa. Las mujeres recolectan desperdicios orgánicos
que después serán vendidos a criaderos de cerdos.
Pese a estos beneficios reconocidos por las mujeres,
ellas hablan de los riesgos a los que también se
exponen.

Artículo Original

En relación al relleno sanitario, no se puede dejar de
mencionar que el gobierno se ve beneficiado del
trabajo informal de estas mujeres que con su trabajo
resuelven en gran medida el tema de reciclaje,
asumen roles que corresponden a las autoridades
municipales, quienes permiten un trabajo informal
que no las compromete a velar por la seguridad o a
enfrentar las consecuencias de los riesgos que
implica trabajar en el tiradero (Florisbela dos Santos
&amp; Wehenpohl, 2001). Los pepenadores son
imprescindibles en la sociedad de consumo y es una
labor explotada en condiciones de insalubridad y a
veces infrahumana, además de no recibir en todos los
casos una remuneración equitativa por su trabajo,
dejando las ganancias que se obtienen de la
separación de materiales en manos de terceros que
solo fungen como intermediarios (Florisbela dos
Santos &amp; Wehenpohl, 2001).
De las entrevistadas, quienes dieron a sus bebés
lactancia mixta, es decir, leche materna y leche de
fórmula, tuvieron mayor contacto con los servicios
de salud. Una de ellas debido a que en el IMSS se la
otorgaron gratuitamente durante seis meses, por la
“ayuda en especie” que está estipulada en las leyes
del IMSS (González de Cosío &amp; HernándezCordero, 2016). Otra de las entrevistadas que dio
lactancia mixta, fue por recomendaciones médicas a
causa de la alergia a la proteína de leche de vaca que
tuvo su bebé. Estos datos nos permiten ver que, a
mayor contacto con los servicios de salud, mayor
medicalización de la alimentación infantil, y también
mayor acompañamiento en el desarrollo de los bebés
por parte de los prestadores de servicios de salud
(Conrad, 1997). En ambos casos las madres
expresaron ambivalencia en cuanto a su decisión de
alimentar a sus bebés con sustituto de leche materna,
enfrentándose al saber médico contra el saber
materno.
De acuerdo con los resultados de este estudio, se
observó que los prestadores de servicios de salud
proporcionan
información
diferente
sobre
alimentación infantil. Algunos sugieren una
alimentación mixta para “complementar”, y hay
quiénes, ante las dificultades de la lactancia materna,
sugieren alimentación con fórmula láctea. Por otro
lado, existen prestadores que motivan la adecuada
práctica de la lactancia, dando un adecuado
acompañamiento a las madres. También están los
prestadores de servicios de salud que sugieren se

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�Lactancia materna, relaciones familiares, enfermedades
no transmisibles, alimentación infantil.

inicie la alimentación complementaria a los cuatro
meses, y la mayoría que sugiere que sea a los seis
meses y que además sugieren a las familias
secuencias de alimentos de acuerdo con la edad del
bebé, medidas de higiene y de preparación. Lo
anterior refleja la diferencia y las contradicciones que
existen con relación con el tema de alimentación
infantil. Estos resultados concuerdan con lo
reportado por Villalobos-Núñez en 2011, quien
realizó una investigación cualitativa en donde por
medio de entrevistas obtuvo información sobre el
conocimiento que tiene el personal de salud del
servicio de maternidad sobre la LM exclusiva, y
encontró que existen diferencias en el conocimiento
que poseen los participantes, así como en las técnicas
de amamantamiento, lo que dificulta la adecuada
promoción, acompañamiento ante dificultades que se
pudieran presentarse durante la lactancia y el
mantenimiento prolongado de la misma.
El inicio de la alimentación complementaria es un
momento en el que se manifiesta una competencia
entre saberes, el saber médico y el saber materno, en
este caso representada por una abuela o madre con
hijos mayores. En esta competencia de saberes
prevalece el saber materno sobre el médico,
iniciando una alimentación complementaria antes de
los seis meses de edad. Las entrevistadas hacen
referencia a la necesidad de ocultar información al
personal de salud respecto a sus prácticas para evitar
regaños. Un prestador de servicios de salud expresó
que cumple con dar información, y que la gente no
hace lo que se le dice. Es necesaria la capacitación
adecuada de los prestadores de servicios de salud
para mejorar la comunicación médico- paciente,
visibilizando la falta de actualización del currículo de
escuelas afines a los servicios de salud, afirma
González de Cosío &amp; Hernández-Cordero.
Las madres entrevistadas, definieron la forma de
atención que reciben por el personal de salud como
impersonal, rutinaria, con cierta estructura que van
conociendo y a la que se van adaptando. Saben que
cuando toca consulta tienen que esperar horas para
ser atendidas… “para que me diga lo mismo de
siempre” “para que nada más me regañe”. Pero si no
aceptan esta estructura, se quedarían sin atención
médica gratuita, así que se adaptan, y comprenden
que no se puede confiar del todo. Esta situación
propicia un juego de simulación, en donde el médico
sugiere, recomienda, orienta, bajo el supuesto de que

Artículo Original

la madre no sabe; y la madre que asiente a las
recomendaciones del médico, pero que sí tiene un
saber, un saber del que ha sido parte y que ha ido
construyendo a lo largo de su vida, y que para ella
tiene un sentido real. El médico sugiere porque es
parte de lo que le “toca”, da recomendaciones a las
madres sobre los beneficios de la lactancia materna y
su importancia, también sobre el momento en el que
se “debería” destetar a un bebé. Son también quienes
recomiendan se utilice sustituto de leche materna
para complementar o para evitar enfermedad,
orientan a las madres sobre cómo iniciar la
alimentación complementaria, pero lo hace desde su
propia realidad, muy lejana a la de la madre, un saber
más cercano a lo biológico que a lo social.
Los prestadores de servicios de salud que están en
contacto con mujeres en periodo de gestación y
durante los primeros meses de vida del bebé, tienen
un rol primordial en la adecuada promoción de la
lactancia materna y alimentación complementaria;
por lo que deben respetar, y primordialmente,
conocer los saberes de las familias a las que se
acercan. Ramos-Rodríguez &amp; Hernández-González
en el 2017 compartieron el testimonio de 39 madres
lactantes, 11 madres abuelas y 12 prestadores de
servicios de salud de una población nahua de
Cuentepec, Morelos, México. Sus resultados
concuerdan con la presente investigación, ya que
encontraron que, los saberes médicos por lo general
están descontextualizados de la realidad y de los
saberes de las personas, separan la parte social de la
biológica, y ven a las personas únicamente como el
síntoma que hay que “curar”.
Gonzáles de Cosío-Martínez, Hernández-Cordero &amp;
Hernández-Ávila (2017) afirman que el tema de la
alimentación infantil es un gran pendiente en la
agenda de salud pública del país, por lo que urge una
promoción, protección y apoyo, para lo cual, los
prestadores de servicios de salud tienen un rol
importante. Además, es necesario establecer una
política nacional multisectorial, fortalecer el
financiamiento para investigación y promover la
voluntad política. Para esto, tiene que ser visibilizada
la problemática desde las familias y el impacto que
tiene en su cotidianidad. Así como visibilizar el
apoyo en la formación pertinente que necesitan
recibir los prestadores de servicios de salud en sus
universidades y en sus centros de trabajo. En
congruencia con lo citado, Salas Valenzuela, Torre

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�Lactancia materna, relaciones familiares, enfermedades
no transmisibles, alimentación infantil.

Medina-Mora &amp; Meza Segura en el 2014 examinaron
los programas de estudio de la Licenciatura en
Enfermería de la Ciudad de México para saber si los
programas contaban con contenidos para poner en
práctica las recomendaciones actuales sobre
alimentación infantil. Encontraron que es necesaria
una actualización bibliográfica y que además se
incluya las normas oficiales vigentes, literatura
internacional sobre el tema de alimentación infantil,
entre otras recomendaciones. En México, a pesar de
haberse adoptado recomendaciones y normas
internacionales sugeridas por la OMS, la OPS y
UNICEF, que promocionan la lactancia materna y
acompañamiento a las familias para la introducción
a la alimentación complementaria después de los seis
meses cumplidos, no se ha logrado una coordinación
y regulación que realmente proteja la alimentación de
los niños en sus primeros años, y tampoco se ha
logrado integrar en sus estrategias y propuestas a la
población a la cual se espera llegar.

Artículo Original

logre la promoción de la LM infantil y la prevención
de ENT.
Agradecimientos
Se agradece la colaboración de las mujeres
entrevistadas de la comunidad de Milpillas por
compartir sus saberes, sus alegrías y temores, por sus
opiniones. Agradecemos a los prestadores de
Servicios de Salud por su tiempo y sus respuestas,
por compartir sus inquietudes y su sentir sobre su
práctica. Se agradece el apoyo otorgado por el al
Fondo Mixto CONACYT-Gobierno del Estado de
SLP con la Clave FMSLP-2014-C02-251723 por el
apoyo para la realización del proyecto que lleva el
nombre de Identificación de perfiles genéticos,
proteómicos y factores de riesgo asociados a las
enfermedades no transmisibles y sus comorbilidades
e implementación de intervenciones educativas para
su prevención.
Bibliografía

Conclusiones
En la presente investigación se encontró que la
práctica de la LM es valorada y promovida por las
propias mujeres y miembros de la localidad de
Milpillas. Lo habitual es tener una lactancia materna
prolongada, más allá del año de edad, más no
exclusiva, debido a que a muy temprana edad se
inicia la alimentación complementaria.
Los prestadores de servicios de salud promueven la
LM, más no logran reconocer, en su mayoría, los
beneficios de una lactancia materna prolongada y la
diferencia entre prolongada y exclusiva. Es
importante y necesaria una adecuada formación de
los prestadores de servicios de salud en el área de LM
y alimentación infantil, pero, además, que los
prestadores de servicios de salud logren una reflexión
sobre su práctica y previo a las recomendaciones que
dan, conozcan el contexto de las personas, y validen
sus saberes, ya que son esos saberes los que
determinan su práctica.
Es por lo tanto indispensable que se diseñen e
implementen programas de promoción de la salud, en
los cuales se promueva la LM y la alimentación
infantil saludable, de una manera holística, y no
desde un solo saber, ya sea del médico, del
investigador, o de organismos nacionales o
internacionales. Si se diseñan de esta manera, es más
probable que se tenga un resultado alentador, y se

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Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 4 octubre -diciembre, 2018

26

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E

S

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Y

N

Revista Salud Pública y Nutrición

INTERVENCIÓN NUTRICIONAL CON OMEGA 3 EN UN GRUPO DE PACIENTES
CON DIAGNÓSTICO DE TRASTORNO DEL ESPECTRO AUTISTA (TEA).
NUTRITIONAL INTERVENTION WITH OMEGA 3 IN A GROUP OF PATIENTS WITH DIAGNOSIS OF
AUTISTIC SPECTRUM DISORDER.
Serrato Sánchez Karla Alejandra1, Bazaldúa Ledesma Verónica2, Garza Sepúlveda Gerardo2, Cuellar
Robles Sofía2, Márquez Zamora Leticia2, Sánchez Peña María Alejandra2.
1 Universidad Autónoma de Nuevo León, Hospital Universitario “Dr. José Eleuterio González”, México.
2 Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Salud Pública y Nutrición, México.
Citation: Serrato Sánchez K.A., Bazaldúa Ledesma V., Garza Sepúlveda G.,
Cuellar Robles S., Márquez Zamora L., Sánchez Peña M. A. (2018) Intervención
Nutricional con Omega 3 en un grupo de pacientes con diagnóstico de
Trastorno del Espectro Autista (TEA). Revista de Salud Pública y Nutrición, 17
(4), 27-33.
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo
León, Facultad de Salud Pública y Nutrición, Monterrey Nuevo León, México.
Copyright: ©2018 Serrato Sánchez K.A., et al. This is an open-access article
distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BY
4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any
medium, provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests
exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn17.4-3
Recibido: 10 de septiembre 2018; Aceptado: 29 de noviembre 2018
Email: maria.sanchezp@uanl.mx

�Trastorno del Espectro Autista, Gluten, Caseína, Omega-3.

Artículo Original

INTERVENCIÓN NUTRICIONAL CON OMEGA 3 EN UN GRUPO DE PACIENTES CON
DIAGNÓSTICO DE TRASTORNO DEL ESPECTRO AUTISTA (TEA).
Serrato Sánchez Karla Alejandra1, Bazaldúa Ledesma Verónica2, Garza Sepúlveda Gerardo2, Cuellar Robles
Sofía2, Márquez Zamora Leticia2, Sánchez Peña María Alejandra2.
1 Universidad Autónoma de Nuevo León, Hospital Universitario “Dr. José Eleuterio González”.
2 Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Salud Pública y Nutrición.

RESUMEN
Introducción: El trastorno del espectro autista afecta la interacción social, y la conducta. Diversos estudios describen una
variedad de terapias entre ellas la dieta sin gluten y caseína y la suplementación con ácidos grasos omega-3. Objetivo: Evaluar
el efecto de una dieta sin gluten y caseína, suplementada con ácidos grasos omega-3 en el Trastorno del Espectro Autista.
Material y Métodos: Estudio experimental controlado no aleatorio realizado durante ocho semanas valorando 15 sujetos en
un rango de edad de 3-12 años se realizó evaluación nutricional y la escala de CARS al inicio y final del estudio, se dividieron
en tres grupos, grupo A: dieta sin gluten y caseína, grupo B: dieta sin gluten y caseína más suplementación con omega-3 en
una dosis de 1.2 g/d y grupo C: control sin dieta y sin suplementación. Realizando análisis estadístico con el programa
estadístico MEDCALC®. Resultados: Del total de 15 sujetos el 20 % pertenecía al género femenino mientras que el 80 % al sexo
masculino con una media de edad de 7 años. Al comparar el comportamiento se observó una diferencia significativa
(p=0.0006) en el grupo B. Conclusiones: La dieta sin gluten y caseína y los con ácidos grasos omega-3 puede ser una terapia
nutricional efectiva para mejorar el comportamiento.
Palabras Clave: Trastorno del Espectro Autista, Gluten, Caseína, Omega-3.

ABSTRACT
Introduction: autism spectrum disorders affects social interaction, and behavior. Several studies describe a variety of
therapies including gluten-free diet and casein and supplementation with omega-3 fatty acids. Objective: To evaluate the
effect of a diet without gluten and casein, supplemented with omega-3 fatty acids in Autistic Spectrum Disorder. Methods:
non randomized controlled experimental study conducted during eight weeks in fifteen children diagnosed with ASD in an age
range of 3-12 years, with nutritional evaluation and the CARS scale at the beginning and end of the study, were divided into
three groups, group A: diet without gluten and casein, group B: diet without gluten and casein plus omega-3 in a dose of 1.2
g / d and group C: control without diet and without supplementation. Performing statistical analysis with the statistical
program MEDCALC®. Results: Of 15 subjects, 20% belonged to the female gender while 80% to the male sex with an average
age of 7 years. When comparing the behavior, a significant difference was observed (p = 0.0006) in group B. Conclusions: The
diet without gluten and casein and those with omega-3 fatty acids can be an effective nutritional therapy to improve behavior.
Key words: autism spectrum disorders, gluten, casein, omega-3.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 4 octubre - diciembre, 2018

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�Trastorno del Espectro Autista, Gluten, Caseína, Omega-3.

Introducción
El Trastorno del Espectro Autista (TEA), es un
desorden que, aunque las estimaciones de
prevalencia varían, se sugiere que a nivel
internacional uno de cada 1,000 niños lo presenta.
(Álvarez., Camacho-Arroyo., 2010: 22). En Estados
Unidos su prevalencia es 1 de cada 68 niños
(Mankad., Dupuis., Smile., 2015: 1) y para México
la prevalencia es de 1 por cada 300 niños (Oviedo.,
De la Chesnaye., Guerra-Araiza., 2015: 7).
Su etiología es desconocida, afectando el desarrollo
neurológico, presentando una deficiencia en la
interacción social y comunicación, mostrando
conductas rígidas y repetitivas acentuadas con
diferente grado de severidad que alteran la situación
nutricional, la evolución de la enfermedad o su
respuesta a las terapias. (Mankad et al., 2015: 1).
Hasta la fecha, no existe medicamento que pueda
curar el autismo, debido a esto muchos padres han
optado por el uso de tratamientos alternativos.
Incluyendo dietas de eliminación, en especial sin
gluten y sin caseína; excluyendo de la dieta el trigo,
cebada, avena, centeno y alimentos que lo contengan
tales como panes, pastas, pasteles u otros productos
de panadería hechos con harinas de estos cereales;
mientras que la eliminación de caseína consiste en
descartar la ingesta de productos lácteos incluyendo
la leche materna, yogurt, queso, mantequilla, crema
o nieve entre otros. (Marí-Bauset., Zazpe., MariSanchis., Llopis-González., Suárez-Varela., 2014:
673).
Ya que se ha identificado que los péptidos bioactivos
(gluteomorfina y caseomorfina) del gluten y la
caseína respectivamente tienen un rol importante en
el origen de deficiencias alimentarias y en algunos
síntomas conductuales en el autismo, debido a la
actividad excesiva de opioides producidos por estos,
lo que genera una mucosa intestinal más permeable,
reportándose en algunos estudios; niveles anormales
en orina y en el fluido cerebroespinal de estas
sustancias peptídicas (Millward., Ferriter., Calver.,
Connell-Jones., 2008: 2-3).
Este tipo de tratamiento se basa en la teoría de la
liberación de péptidos con actividad opioide en el
intestino, donde después de la digestión, ciertos tipos
de proteínas pueden cruzar la mucosa intestinal
donde estos péptidos, transportados por la corriente

Artículo Original

sanguínea, atraviesan la barrera hematoencefálica y
llegan al sistema nervioso central en grandes
cantidades logrando afectar el funcionamiento del
cerebro. (Marí-Bauset et al., 2014: 674).
Por otro lado, los ácidos grasos omega-3 como
constituyente de la dieta, están presentes en las
membranas celulares, siendo sugerido que es un
factor importante en la respuesta de los
neurotransmisores o estimulación neurohormonal
(Belmaker., Meiri., 2014: 2427). Los numerosos
efectos de los ácidos grasos omega-3 sobre los
mecanismos neuronales explican que la deficiencia
de estos conduce a un deterioro de las diversas
funciones cerebrales.
La suplementación con ácidos grasos omega-3 en
autismo se ha utilizado con frecuencia como una
terapia complementaria, que brinda beneficio en los
síntomas propios de este trastorno, así como mejoría
en las habilidades de lenguaje y aprendizaje (Bent.,
Bertoglio., Ashwood., Bostrom., Hendren., 2011:
545).
Diversos estudios en niños con autismo han
observado que presentan niveles bajos de ácidos
grasos omega-3 en sangre, en comparación con niños
que no padecen esta patología, generando la idea de
que los suplementos de ácidos grasos omega-3
pueden conducir a una mejora en el comportamiento.
(Politi., Cena., Emanuele., 2011: 1788).
Por lo que nuestro objetivo en el presente estudio fue
el proporcionar una intervención nutricional con
dieta sin gluten y sin caseína, suplementada con
ácidos grasos omega-3 en pacientes con TEA para
asociarla con el comportamiento y de esa forma,
beneficiar a este grupo vulnerable de una mejor
manera para desarrollar habilidades conductuales y
sociales que les permita adaptarse y tener
independencia en las actividades básicas de la vida
diaria.
Material y Métodos
Estudio experimental controlado no aleatorio con un
tamaño de muestra a conveniencia, en un grupo de
pacientes con Trastorno del Espectro Autista que
acudían a una Instancia de Atención Integral para
TEA en la Ciudad de Monterrey, N.L., México.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 4 octubre - diciembre, 2018

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�Trastorno del Espectro Autista, Gluten, Caseína, Omega-3.

Artículo Original

Bajo previo consentimiento informado por el padre o
tutor se realizó historia clínica nutricional (anexo 1)
a cada paciente donde se englobó el Proceso del
Cuidado Nutricio (PCN) realizando evaluación
clínica, antropométrica (peso, estatura e IMC/Edad),
y dietética, haciendo uso del formato validado
recordatorio de 24 horas y frecuencia de alimentos al
inicio y al final del estudio.
Para valorar el TEA y los rasgos de conducta de
todos los grupos se utilizó la escala CARS
(Childhood Autism Rating Scale) (anexo 2), la cual
consta de 15 ítems referentes a cada uno de los
ámbitos conductuales propios de la patología, tales
como trastornos en las relaciones interpersonales,
imitación, afecto inapropiado, resistencia al cambio,
entre otros. Este instrumento permite clasificar al
encuestado en diversos grados de severidad de la
patología (medio, moderado y severo). Cada
elemento contribuye igualmente a la puntuación
total, el cual puede variar de 15 a 60, al inicio y final
de la intervención.
Posterior a la evaluación inicial se dividieron en tres
grupos, al grupo A, se implementó intervención
nutricional con dieta sin gluten y sin caseína de
acuerdo con su requerimiento para la edad y lista de
alimentos permitidos y no permitidos y sin
suplementación. Al grupo B se le brindo
Intervención nutricional con dieta sin gluten y
caseína de acuerdo con su requerimiento para la
edad, lista de alimentos permitidos y no permitidos y
suplementación con omega-3 con dosis de 1.2 g/día.
Grupo C: (control), sin dieta y sin suplementación
(Diagrama 1).
Se realizaron 8 sesiones (1 por semana) para dar
seguimiento dietético, entregar suplemento y brindar
orientación alimentaria.

Resultados
La población de estudio fue de 15 sujetos en un rango
de edad de 3 a 12 años con un promedio de 7 ± 3 años
de edad, divididos en 3 grupos: 5 sujetos a una dieta
sin gluten y sin caseína (grupo A), 5 con dieta sin
gluten y sin caseína suplementado con omega-3
(grupo B) y 5 sin dieta ni suplementación (grupo C)
(Tabla 1). Del total de la población un 80 % (n=12)
fue de género masculino y un 20 % (n=3) del género
femenino como se muestra en el Gráfico 1.
Tabla 1. Descripción de la población de estudio
Grupo A
Grupo B
Grupo C
Media + DE Media + DE Media + DE
n=5
n=5
n=5
Edad (años)
7 ± 3.7
7 ± 2.3
7 ± 3.5
Min.
3
5
3
Máx.
12
11
12
Fuente directa.
Los datos se expresaron como media + desviación
estándar, años.

Se realizó análisis estadístico con pruebas
descriptivas, y paramétricas de asociación con
prueba de Chi2 y análisis de varianza por t de student
pareada y ANOVA para comparación entre grupos,
utilizando el programa estadístico MEDCALC®.

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�Trastorno del Espectro Autista, Gluten, Caseína, Omega-3.

Artículo Original

Gráfico 2.

Fuente directa.

Al comparar el comportamiento por la escala CARS
para evaluar el grado de severidad de Autismo por
grupos de estudio en relación con la puntuación
obtenida basal y final en base al análisis estadístico
de varianzas por t de student pareada se observó una
diferencia significativa (p=0.0006) entre el grupo
con dieta y el grupo de dieta más suplemento.
Al comparar el comportamiento entre grupos por
ANOVA se observó una diferencia significativa
(p=0.41) como se observa en la Tabla 2.
Tabla 2. Comparación del grado de severidad del Autismo por la
escala CARS en la población de estudio
Basal
Final
p-valor*1 p-valor*2
Media + DE Media + DE
Grupo A
(n=5)
31.8 ±6.3
27.9 ±6.0
0.3589
Grupo B
(n=5)
Grupo C
(n=5)

30.2 ±2.8
35.7 ±8.1

20.3 ±1.2
30.7 ±8.0

0.0006*

También se comparó el consumo de gluten y caseína
por la prueba Chi2 en la población de estudio por
medio de la herramienta dietética frecuencia de
consumo de alimentos, obtenida al inicio y final en
los tres grupos.
Se observó una disminución de la frecuencia en el
promedio de consumo de alimentos con gluten y
caseína, sin embargo, no existe una diferencia
estadísticamente significativa como se muestra en la
Tabla 3.
Tabla 3. Frecuencia del consumo de alimentos con gluten y caseína en la población de estudio
Gluten
Basal (%) Final (%) p-valor*1

0.041*

0.3809

*p&lt;0.005 1.Determi na da por va ri a nza por t de s tudent pa rea da 2.ANOVA

Fuente directa.

Los cambios del estado nutricional se pueden atribuir
a la restricción de alimentos en la dieta sin gluten y
sin caseína implementada en el grupo A y B, la cual
limita la variedad de alimentos para su ingesta
dejando como opción alimentos con alto valor
calórico.

Caseína
Basal (%) Final (%) p-valor*1

Gluten y Caseína
Basal (%) Final (%) p-valor*1

Grupo A

4.6

0.2

0.1718

2.2

0

0.1797

6.8

0.2

0.1718

Grupo B

2.4

0

0.8964

3.6

0.2

0.2873

6

0.2

0.1718

Grupo C

9.2

7.8

0.2414

4.8

2.8

0.259

14

10.6

0.2414

*p&lt;0.005

1 Determinado por prueba Chi2

Los datos se expresaron como media + desviación estándar.

La evaluación del estado nutricional del total de
sujetos (n=15) por IMC de acuerdo con la edad en los
tres grupos al inicio y final de la intervención, se
observa en el Gráfico 2.

Sobre la ingesta de macronutrientes, así como de
algunas vitaminas, minerales y otros nutrientes
involucrados en el desarrollo neurológico. La ingesta
de energía promedio en el Grupo A al inicio fue de
2824 kcal comparada con 2041 kcal al final, en el
Grupo B el promedio de ingesta al inicio y final de la
intervención fue de 1194 y 770 kcal respectivamente;
mientras que en el Grupo C hubo una ingesta de 1865
kcal basal y 1218 kcal finales. El consumo dietético
de omega-3 disminuyo en todos los grupos, en el

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 4 octubre - diciembre, 2018

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�Trastorno del Espectro Autista, Gluten, Caseína, Omega-3.

Grupo B disminuyo de 0.67 g al inicio a 0.17 g al
final (Tabla 4), es importante mencionar que este
grupo fue suplementado 1.2 g/día de este nutriente,
lo que apoyo en cumplir su requerimiento de ingesta
diaria.
Tabla 4. Ingesta diaria Inicial y Final de nutrientes en sujetos valorados con TEA
Grupo A
Grupo B
Grupo C
Basal
Final
Basal
Final
Basal
Final
Energía
(Kcal)
2824.8
2041.16
1194.79
770.47
1865.27
1218.67
Pt (g)
87.26
63.61
43.28
39.99
74.01
50.24
HC (g)
298.18
265.14
174.1
105.11
217.88
166.2
Lp (g)
149.55
94.92
40.34
23.09
78.78
42.87
Vit B1 (mg)
0.77
0.8
0.48
0.24
0.43
0.48
Vit B6 (mg)
1.19
0.92
0.41
0.3
0.6
0.51
Vit B9 (µg)
2.36
1.13
0.8
1.07
2.59
1.5
Vit B12 (µg)
253.16
170.32
122.81
67.24
144.74
139.37
Magnesio (mg) 276.76
204.26
86.22
42.1
72.57
74.74
Selenio (µg)
60.52
40.91
16.65
14.78
58.49
31.36
Zinc (mg)
8.5
5.48
2.6
2.07
5.14
3.33
Omega-3 (g)
1.61
0.5
0.67
0.17
0.82
0.56
Omega-6 (g)
14.48
4.83
4.46
1.19
5.96
3.31
Fuente directa

Discusión
El presente estudio es el primero en niños con
trastorno del Espectro Autista en el Estado de Nuevo
León presentando evidencia de que la
suplementación con ácidos grasos omega-3 en
conjunto con una dieta sin gluten y sin caseína tiene
una influencia positiva en el grado de severidad de
síntomas conductuales, en comparación con el grupo
que solo recibió una dieta sin gluten y sin caseína, lo
contrario a lo encontrado por Harrison (2006)
quienes no observaron una diferencia significativa en
el comportamiento.
Estudios como el de Bent y cols (2011) utilizaron la
suplementación de omega-3 en una dosis de 1.3
g/día, no mostrando resultados estadísticamente
significativos, pero si una disminución en la
hiperactividad en el grupo con la suplementación en
comparación con el grupo placebo.
En un estudio de revisión donde evaluaron la eficacia
de la suplementación con ácidos grasos omega-3 en
autismo se encontró una mejora significativa en los
síntomas conductuales. Amminger y cols (2007)
reporto que el efecto de la suplementación con
omega 3 era superior al placebo reduciendo la
hiperactividad y mejorando el lenguaje. Lo cual tanto
en el estudio de Bent como el de Ammingen con
nuestro estudio tiene una similitud.

Artículo Original

Hajar y cols (2017) en un metanálisis observaron un
beneficio pequeño pero significativo en relación con
la suplementación con omega-3 y la interacción
social evaluando estos parámetros dentro de la escala
CARS, observando en nuestro estudio resultados
significativos similares.
En una revisión realizada por James et al (2011)
donde se evaluó la eficacia de los ácidos grasos
omega-3 en la mejora de las características del
comportamiento en Autismo, en dos estudios
aleatorizados doble ciego no se observó una
diferencia significativa en la hiperactividad entre el
grupo experimental (suplementado) y el grupo
control (placebo). Lo cual no se observó en nuestro
estudio ya que si mostro significancia.
Harris y cols (2012) estudiaron el efecto de la dieta
sin gluten y caseína en relación en la mejora del
comportamiento en niños con Autismo utilizando la
escala de CARS, donde los resultados muestran que
el 100 % de los padres de los niños con la dieta
reportaron una mejora en el comportamiento a pesar
de que la escala no respalda una correlación
significativa entre el consumo de alimentos con
gluten-caseína y el comportamiento, lo cual no se
observó en nuestro estudio ya que el implementar
solo la dieta restrictiva no mostro significancia.
En una prueba controlada aleatorizada llevada a cabo
por Seung (2007) no observaron una diferencia
estadísticamente significativa entre los grupos donde
se evaluó la severidad de los síntomas o del lenguaje,
a pesar de que los padres de familia de 7 de los 15
niños reportaron una mejora en el lenguaje,
observando una situación semejante en nuestro
estudio, aunque no se observó una correlación
estadística entre la escala de CARS con la dieta sin
gluten y sin caseína.
Una de las ventajas de nuestro estudio es la
intervención nutricional con dieta sin gluten y sin
caseína en conjunto con la suplementación con
ácidos grasos omega-3, demostrando cambios de
comportamiento después de 8 semanas de
intervención, en contraste con otros estudios
revisados que no muestran una mejora significativa
en el comportamiento al llevar solamente una de las
dos terapias y no en conjunto como en nuestro
estudio.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 4 octubre - diciembre, 2018

31

�Trastorno del Espectro Autista, Gluten, Caseína, Omega-3.

Conclusiones
En base a los resultados obtenidos se puede concluir
que en nuestro estudio no hay evidencia
estadísticamente significativa de mejoría en el
comportamiento de niños con Trastorno del Espectro
Autista al llevar una dieta sin gluten y sin caseína, sin
embargo, cuando se utiliza la suplementación con
ácidos grasos omega-3 se observa un impacto
positivo en su comportamiento.
Por lo que la suplementación con ácidos grasos
omega 3 puede considerarse como una terapia
nutricional efectiva para mejorar el comportamiento
característico de los niños con TEA.
Es necesaria la realización de investigaciones donde
la población de estudio sea mayor para seguir
evaluando esta relación de la suplementación de
ácidos grasos omega-3 en niños con autismo y la
conducta, así como la evaluación de un grupo con
suplementación de ácidos grasos omega-3 en niños
que lleven una dieta sin restricción.
Se requiere seguir estudiando el Trastorno del
Espectro Autista y su interacción con la alimentación
y suplementación con el fin de comprender mejor la
patología y llevar a cabo tratamientos nutricionales
más específicos.
Agradecimientos
Los autores agradecen al Dr. Erik Ramírez López y
Dr. José Luis Jasso Medrano el apoyo brindado para
el análisis estadístico.

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Artículo Original

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Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 4 octubre - diciembre, 2018

33

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E

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N

Revista Salud Pública y Nutrición

ÍNDICE DE MASA CORPORAL Y RENDIMIENTO ACADÉMICO EN ESTUDIANTES
UNIVERSITARIOS.
BODY MASS INDEX AND ACADEMIC PERFORMANCE IN UNIVERSITY STUDENTS
Landeros Ramírez Patricia1, Gómez Cruz Zoila1, Rimoldi Rentería Ma. de Jesús2, Parada Barrera Gloria2,
Núñez-Hernández Alfonsina1.
1 Universidad de Guadalajara, Departamento de Salud Pública, México. 2 Universidad de Guadalajara,
Departamento de Ciencias Ambientales, México.
Citation: Landeros Ramírez P., Gómez Cruz Z., Rimoldi Rentería M.J., Parada
Barrera G., Núñez-Hernández A. (2018) Índice de Masa Corporal y
Rendimiento Académico en Estudiantes Universitarios. Revista de Salud
Pública y Nutrición, 17(4), 34-40.
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo
León, Facultad de Salud Pública y Nutrición, Monterrey Nuevo León, México.
Copyright: ©2018 Landeros Ramirez P. et al. This is an open-access article
distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BY
4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any
medium, provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests
exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn17.4-4
Recibido: 17 de agosto 2018;
Aceptado: 06 de diciembre 2018
Email: patricia.landeros@academicos.udg.mx

�Índice de Masa Corporal (IMC), rendimiento académico,
estudiantes universitarios.

Artículo Original

ÍNDICE DE MASA CORPORAL Y RENDIMIENTO ACADÉMICO EN ESTUDIANTES
UNIVERSITARIOS
Landeros Ramírez Patricia1, Gómez Cruz Zoila1, Rimoldi Rentería Ma. de Jesús2, Parada Barrera Gloria2, NúñezHernández Alfonsina1.
1 Universidad de Guadalajara, Departamento de Salud Pública. 2 Universidad de Guadalajara, Departamento de
Ciencias Ambientales.

RESUMEN
Introducción: Los estudiantes universitarios son un grupo vulnerable que se encuentra en proceso de formación, con hábitos
alimentarios en muchos casos no saludables que pueden afectar el rendimiento académico. Objetivo: Identificar la relación
entre el Índice de Masa Corporal (IMC) y el rendimiento académico de los alumnos del Centro Universitario de Ciencias
Biológicas y Agropecuarias de la Universidad de Guadalajara. Material y Métodos: Es un estudio de casos y controles, para lo
cual se tomó peso y estatura de los estudiantes y se calculó el IMC, se formaron dos grupos: casos (estudiantes con bajo peso,
sobrepeso y obesidad) y controles (normopeso). El rendimiento académico fue clasificado en tres categorías: Excelente/Muy
Bueno (90-100), Bueno (80-89) y Regular/Malo (&lt; 80), de acuerdo a su situación académica se catalogaron como: titulados,
egresados, activos y estudiantes irregulares. El análisis estadístico se realizó mediante el coeficiente de correlación de Pearson,
pruebas de media y desviación estándar y prueba t de student. Resultados: Participaron 200 alumnos, con edad promedio de
21 años, 97 casos (13% tuvieron bajo peso, 26.5% sobrepeso y 9% obesidad) y 103 controles (51.5%). El 40.5% de alumnos
con sobrepeso presentaron rendimiento académico significativamente menor (p&lt;0.05) en relación al 13.5% con normopeso.
Conclusiones: En esta muestra de estudio se encontró una correlación negativa y significativa entre el IMC y el promedio
académico.
Palabras Clave: Índice de Masa Corporal (IMC), rendimiento académico, estudiantes universitarios.

ABSTRACT
Introduction: The university students are a vulnerable group in the sense of their eating habits that in many cases are
unhealthy with impact on their academic performance. Objective: Identify the relationship between the Body Mass Index
(BMI) and the academic performance of the students from of the University Center of Biological and Agricultural Sciences of
the University of Guadalajara. Methods: A study of cases and controls, the student’s weight and height were taken into
consideration and their BMI was calculated. Two groups were considered: Group cases (underweight, overweight and obesity
students) and Group controls (normal weight students). The academic performance was classified into three categories:
Excellent/Very Good (90-100), Good (80-89) and Regular/Bad (&lt;80), according to their Academic Situation the students were
cataloged as: certified professionals, graduates, active and non-regular students. The results were statistically analyzed under
the Pearson correlation coefficient, mean, standard deviation tests and student t test. Results: From 200 students analyzed,
with an average age of 21 years old, 97 were classified into the Group Cases (13% were underweight, 26.5% overweight and
9% obese) and 103 into the Group Controls (51.5%). Concerning the Academic Performance, 40.5% of overweight students
showed significantly lower academic performance (p &lt;0.05) in comparison to 13.5% with normal weight. Conclusions: The
results of this study showed a negative and significant correlation between the BMI and the academic average.
Key words: Body Mass Index (BMI), academic performance, university students.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 4 octubre -diciembre, 2018

34

�Índice de Masa Corporal (IMC), rendimiento académico,
estudiantes universitarios.

Introducción
Entre los grupos etarios claves para establecer estilos
de vida saludable se encuentran los jóvenes
universitarios quienes adquieren hábitos que en la
mayoría de los casos se mantienen en la edad adulta,
entre los que destaca una inadecuada calidad de la
alimentación, si éstos permanecen se convertirán en
factores de riesgo para la salud (Sánchez-Ojeda y De
Luna-Bertos, 2015). El ingreso de los jóvenes a la
universidad es una etapa crítica, los cambios en los
métodos de aprendizaje y el interés por obtener
mejores resultados académicos les crean conflictos
emocionales que pueden contribuir en la sensación
de hambre, apetito y saciedad e influir en la selección
adecuada de alimentos que les permita obtener más
energía para cumplir con los deberes encomendados
(Fleitas, García y Zambrano, 2015).
Respecto al rendimiento académico, este es
considerado como la suma de diferentes factores que
desarrolla y aplica la persona que aprende,
atribuyéndole un valor al logro que el estudiante ha
alcanzado en las tareas académicas, el cual se mide
mediante las calificaciones obtenidas, ya sea con un
valor cuantitativo o cualitativo, cuyos resultados
integran las materias aprobadas o reprobadas, el
grado de éxito académico, o la deserción (Jiménez y
Madrigal, 2009).
El mecanismo por el cual la salud y la nutrición
influyen en los logros educativos no está bien
establecido, pero sí se conoce que la mala salud y la
malnutrición en la primera infancia pueden afectar
las capacidades cognitivas, alterando el proceso de
aprendizaje y consecuentemente el logro educativo
(Ghosh, Rakshit y Bhattacharya, 2013).
En México, el estudio realizado por García, Padrón,
Ortiz-Hernández, Camacho y Vargas (2005),
muestra la notoria influencia de una nutrición
deficiente en escolares respecto a su rendimiento
académico. Jiménez y Madrigal (2009), encontraron
que el 38% de los jóvenes con sobrepeso y obesidad
mostraban bajo rendimiento académico. Al respecto,
Jukes, McGuire, Method y Sternberg (2002), señalan
que existe evidencia sobre la importancia de la
nutrición como elemento esencial en el aprendizaje y
rendimiento académico, lo cual repercute a mediano
y largo plazo en una mayor productividad y mejores
salarios. A nivel nacional la prevalencia de sobrepeso
y obesidad en adultos ha aumentado de manera

Artículo Original

importante en los últimos años, en la actualidad
alcanza el 72.5% de la población según datos
reportados por la Encuesta Nacional de Salud y
Nutrición Medio Camino (ENSANUT MC, 2016).
Diversos autores mencionan que los estudiantes
universitarios son un grupo vulnerable desde el punto
de vista nutricional, ya que se caracteriza por omitir
comidas con frecuencia y tener preferencia por
comida rápida (Antonella, Vidal, Brassesco, Viola y
Aballay, 2015; Arroyo et al., 2006). Con el fin de
conocer la situación particular en nuestro medio
educativo es pertinente abordar esta problemática
que podría estar incidiendo en la formación
académica y por ende en el aspecto laboral futuro,
por lo que es importante determinar si existe relación
entre el Índice de Masa Corporal (IMC) y el
rendimiento académico de los alumnos del Centro
Universitario
de
Ciencias
Biológicas
y
Agropecuarias (CUCBA), lo que permitirá
fundamentar propuestas tendientes a generar y
fortalecer estilos de vida saludables en la comunidad
universitaria y con ello contribuir a mejorar los
indicadores educativos del Centro Universitario..
Material y Métodos
El presente es un estudio de casos y controles que se
llevó a cabo en la población estudiantil de las
licenciaturas de Agronomía, Biología, Ciencia de los
Alimentos y Medicina Veterinaria y Zootecnia del
Centro Universitario de Ciencias Biológicas y
Agropecuarias (CUCBA) de la Universidad de
Guadalajara, conformado por 200 alumnos de ambos
sexos, con edades entre 18 y 27 años, a quienes se les
explicó el propósito del estudio y se obtuvo su
consentimiento informado para aplicar el
instrumento de evaluación. Para determinar el
tamaño de la muestra se consideró una investigación
previa en este Centro, donde los resultados mostraron
que de acuerdo al IMC el 39.9% (n=133) de los
estudiantes presentaron un IMC alterado (bajo peso:
11.5%, sobrepeso: 20.5% y obesidad: 8.3%),
considerándose éstos como el grupo de casos para el
presente trabajo, de los cuales 97 estudiantes fueron
incluidos y 36 excluidos por no presentar datos
completos. El protocolo de estudio fue aprobado por
el Colegio Departamental del Departamento de Salud
Pública y la Coordinación de Investigación del
Centro Universitario.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 4 octubre -diciembre, 2018

35

�Índice de Masa Corporal (IMC), rendimiento académico,
estudiantes universitarios.

A cada uno de los alumnos participantes en el estudio
se les tomó peso y estatura, y con estos datos se
determinó el Índice de Masa Corporal (IMC), el peso
fue medido utilizando una báscula calibrada marca
Seca Modelo 700 con una precisión de 100 g, el IMC
se calculó utilizando la siguiente ecuación: peso en
kg/talla2 y se clasificaron de acuerdo a los criterios
de la Organización Mundial de la Salud (OMS,
2018), que establece las siguientes categorías: bajo
peso (IMC &lt; 18.5), normopeso (IMC: 18.5 – 24.9),
sobrepeso (IMC: 25 – 29.9) y obesidad (IMC &gt; 30).
A los estudiantes que presentaron bajo peso,
sobrepeso y obesidad se les incluyó en el grupo de
casos y a los alumnos con normopeso en el grupo
control.
El criterio utilizado para determinar el rendimiento
académico de los alumnos fue la calificación
promedio obtenida de los cursos al final del estudio,
y se clasificó en tres categorías: Excelente/Muy
Bueno (90-100), Bueno (80-89) y Regular/Malo (&lt;
80), además se determinó la situación académica de
los jóvenes, y se catalogaron como: titulados,
egresados, activos y estudiantes irregulares.
Se consideró, titulado: al alumno que cubrió el plan
de estudios y cumplió con los requisitos establecidos
por la universidad y obtuvo su título; egresado:
alumno con certificado o constancia de estudio que
aprobó y acreditó todas las asignaturas del plan de
estudios; activo: alumno vigente; irregular: alumno
que no logró obtener calificación aprobatoria en
periodo extraordinario, debiendo repetir la materia en
el ciclo escolar siguiente, esta información se obtuvo
a través de la Coordinación de Control Escolar del
CUCBA.
Se analizó la relación entre el Índice de Masa
Corporal (IMC) y el promedio académico de los
alumnos mediante una regresión lineal y el
coeficiente de correlación de Pearson, también se
utilizaron tablas de contingencia para comparar las
diferentes variables de casos y controles.
Adicionalmente se realizaron pruebas de media y
desviación estándar y se calculó la probabilidad con
la Prueba t de student para muestras independientes
entre casos y controles y la Prueba X2.

Artículo Original

Resultados
El presente estudio está conformado por 200
estudiantes universitarios de los cuales 97 fueron
casos y 103 controles. De este grupo de estudio, 82
(41%) corresponden al sexo femenino y 118 (59%)
al masculino. En la tabla 1 se muestran las
características generales (edad, peso, estatura, IMC,
número de cursos reprobados y número de semestres
cursados) de los casos y controles.
Tabla 1. Características generales de casos y controles
Característica
Edad (años)
Peso (kg)*
Estatura (cm)*
IMC*
No. de cursos reprobados
Semestres cursados

Controles
(n=103)
Media ± DE
21.56 ± 3.0
62.43 ± 8.8
168.76 ± 8.6
21.87 ± 1.9
7.02 ± 12.3
9.64 ± 2.0

Casos (n=97)
Media ± DE
21.22 ± 2.6
76.41 ± 19.7
172 ± 8.8
25.62 ± 5.6
8.89 ± 13.7
9.87 ± 2.1

Fuente directa
DE: Desviación estándar
* p &lt; 0.05

Al comparar los casos y controles en relación a su
situación académica, se observó una menor
proporción (32%) de alumnos titulados en el grupo
de casos comparado con el 37.9% del grupo control,
sin observarse diferencia estadística (p&gt;0.05) (Tabla
2).
Tabla 2. Situación académica de los alumnos del
CUCBA
Casos
n= 97
n
Titulado
31
Egresado
47
Activo
7
Irregulares
12
Fuente Directa

(%)

Controles
n= 103
n

(%)

32
48.4
7.2
12.4

39
42
10
12

37.9
40.7
9.7
11.7

Al analizar el rendimiento académico y la situación
académica del total de la población estudiada, se
observó que los alumnos que tuvieron un
rendimiento Excelente/Muy Bueno durante su
estancia universitaria, lograron un mayor índice de
titulación (64.9%), mientras que los estudiantes que
mostraron un rendimiento académico Regular/Malo
(45.9%) presentaron una situación académica

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 4 octubre -diciembre, 2018

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�Índice de Masa Corporal (IMC), rendimiento académico,
estudiantes universitarios.

irregular (alumnos que repitieron materias) con
diferencia estadística significativa (p&lt;0.001) (Tabla
3). Además, del total de los alumnos que participaron
en el estudio, 35% obtuvieron el título universitario,
de éstos el 57.1% fueron hombres y el 42.9% mujeres
(Tabla 4).
Tabla 3. Rendimiento académico y situación académica de los
alumnos del CUCBA
Rendimiento Académico
Excelente/
Alumnos Muy Bueno
Bueno
Regular/Malo
(n=37)
(n=126)
(n=37)
n
(%)
n
(%)
n
Titulados
24
64.9
42
33.3
4
Egresados
11
29.7
69
54.8
9
Activos
2
5.4
8
6.3
7
Irregulares
0
0
7
5.6
17
Fuente directa

(%)
10.9
24.3
18.9
45.9

Artículo Original

una mayor prevalencia en el sexo masculino,
mientras que el grupo control (IMC ≥ 18.5 – 24.9)
estuvo conformado por el 51.5%.
En la tabla 5 se describe la relación entre el
rendimiento académico y el IMC de los casos y
controles, donde se muestra que en el grupo de
estudiantes con sobrepeso existe un porcentaje
significativamente mayor (p &lt; 0.05) de alumnos en
la categoría Regular/Malo (40.5%) comparado con
los alumnos de la categoría Excelente/Muy Bueno
(13.5%), cabe destacar que en el grupo control un
mayor porcentaje de alumnos (67.6%) se encuentra
en la categoría Excelente/Muy Bueno, aunque sin
diferencia estadística.
Tabla 5. Relación entre el IMC y el rendimiento académico de los estudiantes del CUCBA

IMC
Casos
Bajo peso
Sobrepeso
Obesidad

Tabla 4. Porcentaje de alumnos titulados de acuerdo al género
Alumnos
Titulados
No titulados
Fuente directa

Mujeres (n=82)
n
30
52

(%)
42.9
40

Hombres (n=118)
n
40
78

(%)
57.1
60

Total (n=200)
n
70
130

(%)
35
65

Mediante la prueba X2, se comparó el rendimiento
académico por género, observándose una mayor
proporción de mujeres (62.2%) en la categoría
Excelente/Muy Bueno, mientras que en los hombres
es mayor el porcentaje (81.1%) en la categoría de
rendimiento académico Regular/Malo con diferencia
estadística p&lt;0.001 (Figura 1).

Al determinar el IMC de los estudiantes, el grupo de
casos mostró los siguientes resultados: 13% tuvieron
bajo peso (IMC &lt; 18.5), con mayor prevalencia en el
sexo femenino, 26.5% y 9% presentaron sobrepeso
(IMC de 25 – 29.9) y obesidad (IMC ≥ 30)
respectivamente, encontrándose en estos dos últimos

Excelente/ Muy Bueno
(90 a 100)
n
(%)

Rendimiento Académico
Bueno (80 a 89)
Regular/Malo (&lt; 80)

Total

n

(%)

n

(%)

n

(%)

(&lt; 18.5)
(25 – 29.9)
(≥ 30)

5a
5a
5a

13.5
13.5
5.4

18a
33 a, b
14 a

14.3
26.2
11.1

3a
15 b
2a

8.1
40.5
5.4

26
53
18

13
26.5
9

Controles
Normopeso (18.5-24.9)

25 a

67.6

61a

48.4

17a

45.9

103

51.5

Total
37
100
126
Fuente Directa
Las literales a, b indican diferencia estadística p &lt; 0.05

100

37

100

200

100

En la figura 2, se muestra la relación entre el IMC y
el promedio académico de los casos y controles, ésta
presenta una correlación negativa (r = -0.216) y
significativa (p = 0.002) entre ambos, la pendiente de
la ecuación de regresión de – 0.268 implica que por
cada unidad que aumenta el IMC, la calificación
promedio disminuye 0.268 puntos.

Discusión
Los estudiantes universitarios se encuentran en un
proceso de formación en donde ciertos problemas
pueden alterar el equilibrio saludable, afectar el

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 4 octubre -diciembre, 2018

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�Índice de Masa Corporal (IMC), rendimiento académico,
estudiantes universitarios.

rendimiento académico y su proyecto de vida (Ríos
y Osornio, 2014).
Al comparar las características generales de los casos
y controles, se observaron diferencias estadísticas
significativas para peso, estatura e IMC, lo que era de
esperarse dado que los estudiantes están clasificados
por el IMC, en cuanto al número de cursos
reprobados y semestres cursados, no se encontró
diferencia.
El rendimiento académico generalmente medido a
través de un promedio escolar, expresa el grado de
logro que han tenido los estudiantes en la asimilación
y comprensión de los contenidos docentes y puede
definir el éxito o fracaso en el estudio (García, López
de Castro y Rivero, 2014), por otra parte la titulación
representa el punto culminante de un proceso de
formación en el que los estudiantes adquieren los
conocimientos, las habilidades, las aptitudes y las
actitudes que les permitirán ejercer con pertinencia la
profesión para la cual se formaron, y continuar
aprendiendo a lo largo de toda la vida (Mendieta,
2014). Los resultados de esta investigación,
mostraron que los alumnos que presentaron un mejor
rendimiento académico lograron un mayor índice de
titulación.
En el presente estudio los resultados mostraron que
un mayor porcentaje (57.1%) de hombres lograron
obtener un título universitario datos similares
(58,5%) a lo reportado por Persoglia, Carella y Solari
(2017), lo que contrasta con estudios realizados por
Meijer y Navarro (2009) donde señalan que las
mujeres logran un mejor desempeño en relación a la
permanencia y a la titulación.
Se han llevado a cabo múltiples estudios acerca de
las diferencias en los procesos intelectuales entre el
hombre y la mujer, los que incluyen el rendimiento
académico (Echavarri, Godoy y Olaz, 2007). En
nuestra investigación se encontró que una mayor
proporción de mujeres obtuvo un rendimiento
académico Excelente/Muy Bueno respecto a los
hombres, resultados similares a lo reportado por
Sepúlveda et al., (2011), Persoglia, Carella y Solari
(2017) y Gómez, Oviedo y Martínez (2011). Algunos
estudios sugieren que un mejor rendimiento
académico en mujeres, podría explicarse entre otros
aspectos al tipo de evaluaciones en las que se
requiere del uso importante del léxico, además

Artículo Original

reflexionan más que los hombres sobre cómo
preparar la información para un examen oral o
escrito, en aspectos tales como asociación libre,
redacción y/o presentación (Sepúlveda et al., 2011),
sin embargo los resultados de Sepúlveda, Montero,
Pérez, Contreras y Solar (2010) muestran que no
existen diferencias significativas que se asocie con el
género, al respecto se destaca que el rendimiento
académico estaría relacionado con el estilo de
aprendizaje y el empleo de estrategias de aprendizaje
(Yip, 2012).
Al comparar el rendimiento académico de los casos
y controles, en el grupo de casos, los alumnos con
sobrepeso presentaron un rendimiento académico
significativamente menor (p&lt;0.05), lo que concuerda
con Anderson y Good (2017) quienes encontraron
que los estudiantes con sobrepeso y obesidad
tuvieron una calificación más baja que los alumnos
con normopeso, Correa-Burrows, Burrows, Blanco,
Reyes y Gahagan (2016) consideran que el consumo
excesivo de alimentos altamente energéticos, bajos
en fibra y con elevadas cantidades de grasa (que
contribuyen al sobrepeso y obesidad) está
relacionado con un bajo rendimiento académico.
Los resultados de los indicadores antropométricos
del presente estudio, particularmente en lo
relacionado al sobrepeso (26.5%) y obesidad (9%),
difieren de Zea, Vargas, Nieva y Anaya (2016),
quienes encontraron que, de los alumnos ingresantes
a la Facultad de Enfermería en Perú, un 54.8%
presentó un IMC dentro de los valores normales,
19.4% con bajo peso, 9.7% con sobrepeso y un
16.1% con obesidad. Respecto al bajo peso, nuestros
resultados muestran una mayor prevalencia en
mujeres, datos que son diferentes a lo reportado por
Pérez-Cueto y Eulert (2009) donde la prevalencia de
bajo peso fue insignificante y afectó principalmente
a los varones, y coinciden con Ríos y Osornio (2014),
los cuales mencionan que el sobrepeso y la obesidad
pueden deberse entre otros factores a los estilos
alimentarios de los jóvenes universitarios
caracterizados por saltarse comidas, comer cualquier
cosa para saciar el hambre o el consumo de comida
rápida.
Investigaciones
realizadas
en
estudiantes
universitarios permiten pensar en la existencia de un
estado nutricional inadecuado en este grupo
poblacional, que puede ser un componente que incide

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 4 octubre -diciembre, 2018

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�Índice de Masa Corporal (IMC), rendimiento académico,
estudiantes universitarios.

en el aprendizaje de los estudiantes (Fleitas, García y
Zambrano, 2015). Aunque la correlación en esta
investigación, entre el IMC y el rendimiento
académico fue débil, indica que a medida que el IMC
de los estudiantes se incrementa, su calificación
promedio disminuye, esto difiere de lo reportado por
Wehigaldeniya, Oshani y Kumara (2017) y Zea,
Vargas, Nieva y Anaya (2016), quienes refieren que
no existe asociación entre ambos, sin embargo
nuestros datos son consistentes con otros estudios
que han demostrado una asociación significativa
entre el IMC y el rendimiento académico (Anderson
y Good, 2017), existe evidencia que dietas poco
saludables, la baja ingesta de frutas y verduras y la
insuficiente actividad física son variables que
pudieran estar relacionadas con el bajo rendimiento
académico (Correa-Burrows, Burrows, Blanco,
Reyes y Gahagan, 2016; Anderson y Good, 2017).
Conclusiones
La correlación débil encontrada entre el IMC y el
rendimiento académico en esta investigación, sugiere
involucrar en estudios posteriores otras variables
como frecuencia de consumo de alimentos, actividad
física, hábitos de sueño, estrategias de aprendizaje, y
factores socioeconómicos entre otros.

Artículo Original

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Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 4 octubre -diciembre, 2018

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Revista Salud Pública y Nutrición

DEPRESIÓN, ANSIEDAD Y ESTRÉS EN ESTUDIANTES DE NUEVO INGRESO A LA
EDUCACIÓN SUPERIOR.
DEPRESSION, ANXIETY AND STRESS IN NEW STUDENTS ENTERING TO HIGHER EDUCATION
Tijerina González Liliana Zandra*, González Guevara Erika*, Gómez Nava Marisol*, Cisneros Estala
Martha Aidee*, Rodríguez García Karla Yadira*, Ramos Peña Esteban Gilberto*.
*Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Salud Pública y Nutrición, México.
Citation: Tijerina González L.Z., González Guevara E., Gómez Nava M.,
Cisneros Estala M.A., Rodríguez García K.Y., Ramos Peña E.G. (2018)
Depresión, ansiedad y estrés en estudiantes de nuevo ingreso a la educación
superior. Revista de Salud Pública y Nutrición, 17(4), 41-47.
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo
León, Facultad de Salud Pública y Nutrición, Monterrey Nuevo León, México.
Copyright: ©2018 Tijerina González LZ et al. This is an open-access article
distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BY
4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any
medium, provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests
exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn17.4-5
Recibido: 10 de octubre 2018;
Aceptado: 29 de noviembre 2018
Email: liliana.tijerinag@uanl.mx

�Depresión, ansiedad, estrés, estudiantes universitarios.

Artículo Original

DEPRESIÓN, ANSIEDAD Y ESTRÉS EN ESTUDIANTES DE NUEVO INGRESO A LA EDUCACIÓN
SUPERIOR.
Tijerina González Liliana Zandra*, González Guevara Erika*, Gómez Nava Marisol*, Cisneros Estala Martha
Aidee*, Rodríguez García Karla Yadira*, Ramos Peña Esteban Gilberto*.
*Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Salud Pública y Nutrición, México.

RESUMEN
Introducción: Muchos problemas de salud mental tienden a aparecer al final de la infancia o al comienzo de la adolescencia,
según estudios más recientes, los problemas de salud mental constituyen la principal causa de morbilidad en los jóvenes.
Objetivo: Determinar frecuencia de ansiedad, depresión y estrés en estudiantes de primer grado de una licenciatura en una
universidad pública. Material y Métodos: Se realizó un estudio de corte transversal en una muestra de 520 estudiantes,
utilizando el cuestionario autoadministrado DASS-21, que permitió establecer la prevalencia de depresión, estrés y ansiedad,
El análisis estadístico se realizó mediante la prueba no paramétrica de independencia. Resultados: El promedio de edad de
fue de 18.06 (DE ±1.82) años, el 80.8% de la población eran mujeres y un 19.2% eran hombres. El 19.9% tiene algún grado de
ansiedad, 36.9% algún grado de depresión y 19.8% de estrés. Conclusiones: Los componentes de la prueba DASS (depresión,
ansiedad y estrés) están asociados, en el género femenino se encontró asociación depresión-ansiedad, ansiedad-estrés y
depresión-ansiedad y en hombres solamente depresión-ansiedad.
Palabras Clave: Depresión, ansiedad, estrés, estudiantes universitarios.

ABSTRACT
Introduction: Many mental health problems tend to appear at the end of childhood at the beginning of adolescence, according
to more recent studies, mental health problems are the main cause of morbidity in young people. Objective: To determine
frequency of anxiety, depression and stress in first-graders of a bachelor's degree at a public university. Methods A crosssectional study was conducted in a sample of 520 students, using the self-administered questionnaire DASS-21, which allowed
to establish the prevalence of depression, stress and anxiety. The statistical analysis was carried out using the nonparametric
test of independence. Results: The average age was 18.06 (SD ± 1.82) years, 80.8% of the population were women and 19.2%
were men. 19.9% have some degree of anxiety, 36.9% some degree of depression and 19.8% stress. Conclusions: The
components of the DASS test (depression, anxiety and stress) are associated, it was found association of depression-anxiety,
anxiety-stress and depression-anxiety in women and in only depression-anxiety in men.
Key words: Depression, anxiety, stress, university students.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 4 octubre -diciembre, 2018

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�Depresión, ansiedad, estrés, estudiantes universitarios.

Introducción
La salud mental se define como un estado de
bienestar en el cual el individuo es consciente de sus
propias capacidades, puede afrontar las tensiones
normales de la vida, puede trabajar de forma
productiva y fructífera y es capaz de hacer una
contribución a su comunidad (OMS, 2013).
Es de importancia poder establecer la prevalencia de
estudiantes con algún nivel de depresión, ansiedad,
estrés al ingreso a educación superior a fin de
establecer la salud mental y que pueda verse afectada
por las exigencias, nivel de desarrollo y de
competencias que establecen posibilidad de éxito o
fracaso. (Gutiérrez Rodas, y otros, 2010).
La depresión se presenta como un conjunto de
síntomas de predominio afectivo (tristeza patológica,
apatía, desesperanza, decaimiento, irritabilidad,
sensación subjetiva de malestar e impotencia frente a
las exigencias de la vida) aunque, en mayor o menor
grado, también están presentes síntomas de tipo
cognitivo, volitivo y somático, por lo que podría
hablarse de una afectación global psíquica y física,
haciendo especial énfasis en la esfera afectiva
(National Collaborating Centre for Mental Health,
2010).
El término ansiedad alude a la combinación de
distintas manifestaciones físicas y mentales que no
son atribuibles a peligros reales, sino que se
manifiestan ya sea en forma de crisis o bien como un
estado persistente y difuso, pudiendo llegar al
pánico; no obstante, pueden estar presentes otras
características neuróticas tales como síntomas
obsesivos o histéricos que no dominan el cuadro
clínico (Sierra, Ortega, &amp; Zubeidat, 2003).
El estrés es un estado persistente de sobre activación
que refleja la dificultad constante de enfrentar las
demandas de la vida, distinguiendo como
consecuencia de este estado la baja tolerancia a la
frustración. (Román Mella, Vinet, &amp; Alarcón
Muñoz, 2014).
La depresión y la ansiedad son cuadros
fenomenológicamente distintos, pero ha sido muy
difícil distinguir entre ellos mediante las medidas
clínicas o el uso de auto reportes, se ha sugerido que
se debe a las escalas para medir la depresión y
ansiedad que predominantemente miden el factor

Artículo Original

común de la afectividad negativa (Gurrola Peña,
Balcázar Nava, Bonilla Muños, &amp; Virseda Heras,
2006).
En los últimos años, las investigaciones han dirigido
sus esfuerzos hacia el estudio de la depresión y la
ansiedad; en este sentido se ha realizado diversos
estudios (Alonso et al., 2004; Beuke, Fischer, &amp;
MCdowall, 2003; Brown, Campbell, Lehman,
Grishman, &amp; Mancill, 2001; Dowrick et al., 1998;
Michaud, Murria, &amp; Bloom, 2001), centrados en el
análisis de factores como la edad, con el objetivo de
determinar el inicio o mantenimiento de la depresión
y la ansiedad; por lo anterior, muchos estudios se han
centrado en la población universitaria, llegando a la
conclusión de la alta prevalencia de la ansiedad y la
depresión en esta población.
Se he observado un incremento notorio de
manifestaciones depresivas particularmente en
adolescentes femeninas respecto a periodos previos
de la vida. (Román Mella, Vinet, &amp; Alarcón Muñoz,
2014). Según datos de la OMS cada año se suicidan
más de 800,000 personas, y el suicidio es la segunda
causa de muerte en el grupo de 15 a 29 años de edad,
los trastornos mentales y el consumo nocivo de
alcohol contribuyen a muchos suicidios (OMS).
La escala de Depresión, Ansiedad y Estrés (DASS21) fue diseñada para medir estados emocionales
negativos de depresión, ansiedad y estrés; que
incluye síntomas esenciales de cada condición y se
excluye los que pueden estar presentes en ambos
trastornos, por ejemplo, cambios de apetito. (Román,
Santibáñez, &amp; Vinet , 2016). Originalmente constaba
de 42 reactivos, esos reactivos fueron la base para
conformar la versión corta que consta de 21
reactivos; posee subescalas específicas, la escala de
la depresión mide la baja afectividad positiva, la
escala de la ansiedad mide la agitación
psicofisiológica y la de estrés, la afectividad
negativa. (Gurrola Peña, Balcázar Nava, Bonilla
Muños, &amp; Virseda Heras, 2006).
Según Antúnez y Vinet (2012), la discriminación
perfecta entre medidas de auto - informes de
ansiedad y depresión parece imposible ya que las
correlaciones entre las escalas del DASS no se
deberían únicamente a la carga de los factores, sino
más bien a la continuidad natural entre los tres
síndromes y, por ende, a la correlación esperable

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 4 octubre -diciembre, 2018

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�Depresión, ansiedad, estrés, estudiantes universitarios.

entre los factores, que puede surgir debido a que
existen causas comunes subyacentes a la depresión,
la ansiedad y al estrés.
En términos de calidad de vida, los trastornos de
ansiedad y depresión afectan el desarrollo normal de
los adolescentes, teniendo un impacto negativo en el
rendimiento académico y en el desempeño
psicosocial (Román Mella, Vinet, &amp; Alarcón Muñoz,
2014) (Meyer K., Ramírez F., &amp; Pérez V., 2013) Los
estudiantes de Ciencias de la Salud pueden presentar
elevados niveles de estrés, lo que se correlaciona con
malos resultados académicos, adopción de hábitos
poco saludables, y desarrollo de patologías mentales
y físicas. (Meyer K., Ramírez F., &amp; Pérez V., 2013).

Artículo Original

cuatro alternativas, las que se ordenan en una escala
de 0 a 3 puntos, el puntaje de cada escala se calcula
con la suma de los puntajes de los ítems
pertenecientes a esa escala y varía entre 0 a 21 puntos
(Román Mella, Vinet, &amp; Alarcón Muñoz, 2014).
Una vez obtenido el puntaje para cada escala se
clasificaron los niveles de depresión, ansiedad y
estrés como: normal, bajo, moderado, severo y
extremadamente severo; la e
scala utilizada
está construida para el DASS-42, por lo cual, para
poder utilizar la escala para los resultados del DASS21 se deben multiplicar por dos (ver figura 1)
(Lovibond &amp; Lovibond, 1995).
Figura 1. Escala para los puntajes DASS-42

En adolescentes de 17 y 18 años, se ha encontrado
una asociación significativa entre el grado de
depresión y las tasas de síntomas depresivos
posteriores, depresión mayor, desordenes de
ansiedad, ideas suicidas e intentos de suicidas.
(Fergusson, Horwood, Ridder, &amp; Beautrais, 2005).
Diversos estudios avalan que, en general, los
estudiantes de carreras de la salud están expuestos a
niveles de estrés más elevados que la población en
general por sobrecarga académica, falta de tiempo
para cumplir con obligaciones y realización de
exámenes. (Castillo Pimienta, Chacón de la Cruz, &amp;
Díaz-Véliz, 2016) (Marty, Lavín G., Figueroa M.,
Larraín de la C., &amp; Cruz M, 2005) De acuerdo a la
literatura, para los estudiantes de carreras de la salud,
el primer año es uno de los más estresante (Meyer K.,
Ramírez F., &amp; Pérez V., 2013) (Celis, Cabrera,
Cabrera, Alarcón, &amp; Monge, 2001).
El Objetivo del estudio fue evaluar la presencia de
depresión, ansiedad y estrés en estudiantes de nuevo
ingreso a la educación superior, determinar si existe
relación entre alguno de los tres componentes, así
como comprobar si existe diferencias según género.
Material y Métodos
Se realizó un estudio de corte transversal, de tipo
censal en 520 estudiantes de primer ingreso a la
licenciatura en Nutrición, del semestre Enero-Junio
2018, para determinar la presencia de depresión,
ansiedad y estrés, se utilizó la prueba DASS-21
versión en español de (Daza, Novy, Stanley, &amp;
Averill, 2002); cada una de las tres escalas tiene siete
ítems con formato de respuesta tipo Likert con

Normal
Bajo
Moderado
Severo
Extremadamente severo
(Lovibond &amp; Lovibond, 1995)

Depresión

Ansiedad

Estrés

0-9
10-13
14-20
21-27
28 o más

0-7
8-9
10-14
15-19
20 o más

0-14
15-18
19-25
26-33
34 o más

Los estudiantes fueron informados de los propósitos
y objetivos del estudio, y se les solicitó su
participación voluntaria, después de esto se les
entregó el cuestionario autoadministrado que
garantizó la privacidad de los estudiantes y su
participación anónima, cumpliendo con lo
establecido por el Reglamento de la Ley General de
Salud en Materia de Investigación para la Salud en
caso de investigaciones con riesgo mínimo
(Secretaria de Salud, 1984).
Resultados
El promedio de edad de los estudiantes fue de 18.06
(DE. ±1.82) años, el 80.76% de los estudiantes son
del género femenino (n.420) y el 19.24% masculino
(n.100).
El 19.42% de los estudiantes (n. 101) mostraron
algún nivel de depresión, reportando a su vez que el
36.92% (n.192) presentaban algún nivel de ansiedad,
en cuanto los niveles de estrés reportados se
encontraron un 19.81% de los estudiantes (n. 103)
presentaban niveles de estrés. (Tabla n. 1)

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 4 octubre -diciembre, 2018

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�Depresión, ansiedad, estrés, estudiantes universitarios.

Artículo Original

prueba paramétrica demuestran asociación entre
depresión y estrés (Tabla 4).

En la combinación de depresión y ansiedad, el 42.9%
de los estudiantes presentaron combinaciones entre
los niveles de depresión y ansiedad. El 1.5%
presentaron nivel bajo, 2.7% moderado, 0.4%
extremadamente severo tanto en depresión como en
ansiedad. Los resultados de la prueba paramétrica
demuestran asociación entre depresión y ansiedad.
Tabla 2).

En cuanto a la combinación de depresión-ansiedad
estratificado por sexo, el 29.4% de las mujeres tienen
algún nivel en esta combinación, el 1.0% presentaron
nivel bajo, 2.5% moderado, 0.2% extremadamente
severo tanto en depresión como en ansiedad. El
27.6% de los hombres tienen algún nivel en esta
combinación, El 0.6% presentaron nivel bajo, 0.2%
moderado, 0.2% extremadamente severo. Los
resultados de la prueba paramétrica demuestran
asociación entre depresión y estrés en ambos sexos
(Tabla 5).

En cuanto a la presencia de estrés-ansiedad, el 40.6%
de los estudiantes presentaron combinaciones entre
los niveles de esta combinación. El 2.3% presentaron
nivel bajo, 1.3% moderado, 0.2% severo, 0.6%
extremadamente severo tanto en depresión como en
ansiedad. Los resultados de la prueba paramétrica
demuestran asociación entre estrés y ansiedad (Tabla
3).

En la combinación depresión-estrés, el 28.6% de los
estudiantes presentaron combinaciones entre los
niveles de esta combinación. El 1.5% presentaron
nivel bajo, 1.7% moderado, 0.4% severo, 0.6% tanto
en depresión como en ansiedad. Los resultados de la

En la combinación de depresión-estrés estratificado
por sexo, el 11.7% de las mujeres tienen algún nivel
en esta combinación, el 1.5% presentaron nivel bajo,
1.3% moderado, 0.4% severo, tanto en depresión
como en ansiedad. El 10.5% de los hombres tienen
algún nivel en esta combinación, El 0.4%
presentaron nivel moderado. Los resultados de la
prueba paramétrica demuestran asociación entre
depresión y estrés en ambos sexos (Tabla 6).

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 4 octubre -diciembre, 2018

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�Depresión, ansiedad, estrés, estudiantes universitarios.

Artículo Original

ambas condiciones ha sido reportada por clínicos y
por investigadores; esta alta correlación puede
explicarse por causas comunes de estados afectivos
negativos. Por otra parte, los tres estados pueden
aparecer frente a condiciones contextuales comunes
que los activan (Antúnez &amp; Vinet, 2012) En la
presente investigación se encontró que existe una
asociación estadísticamente significativa entre los
tres componentes, (depresión, ansiedad y estrés)
(p&lt;0.5).

En cuanto a la combinación de depresión-ansiedad
estratificado por sexo, el 6.1% de las mujeres tienen
algún nivel en esta combinación, el 0.4% presentaron
nivel bajo, 1.2% moderado, 0.2% severo, 0.38%
extremadamente severo tanto en depresión como en
ansiedad. El 4.6% de los hombres tienen algún nivel
en esta combinación, El 0.4% presentaron nivel bajo,
1.2% moderado, 0.19% extremadamente severo. Los
resultados de la prueba paramétrica demuestran
asociación entre depresión y ansiedad estrés en
ambos sexos (Tabla 7).

Meyer, Ramirez y Perez (2013) Encontraron en su
estudio que el 38.7% de los alumnos percibe niveles
significativos de estrés y en el estudio de Román,
Vinet y Alarcón (2014), un tercio de los adolescentes
presenta
síntomas
depresivos
clínicamente
significativos, en este estudio se encontró que el
19.8% perciben algún nivel de estrés, aunque el
porcentaje es menor (p&lt;.05) respecto a ambos
estudios, pero el 36.92% de estos mismo estudiantes
presentaban diversos niveles de ansiedad, no por eso
se debe disminuir esfuerzos en la implantación de
estrategias necesarias para el manejo precoz para el
mejoramiento de la salud mental de estos estudiantes
de manera que transcurran su estudio de licenciatura
sin ese tipo de barreras.
El porcentaje de mujeres con estrés (20.7%) en este
estudio es mayor que el de los hombres (p&lt;.05) lo
cual concuerda con el estudio en Chile en estudiantes
del área médica (Marty, Lavín G., Figueroa M.,
Larraín de la C., &amp; Cruz M, 2005).
En cuanto a la depresión, este estudio ha encontrado
una prevalencia (19.3%) mayor (p&lt;.05) que en el
estudio de en estudiantes de educación media,
Cajigas, Kahan, Luzardo y Ugo (2010).

Discusión
En términos conceptuales, depresión y ansiedad son
muy diferentes, pero la superposición clínica entre

El padecimiento de trastornos de salud mental, que
puede tener efectos importantes en la salud general y
el desarrollo del adolescente, tiende a ir asociado a
diversos problemas sanitarios y sociales, como un
consumo más elevado de alcohol, tabaco y sustancias
ilícitas, el embarazo, el abandono escolar y la
asunción de conductas delictivas (Meyer K., Ramírez
F., &amp; Pérez V., 2013) (OMS, 2018). Estudios
centrados en la población universitaria evidencian
que son altas las prevalencias en este tipo de trastorno
tal como los realizados por Amézquita, González y
Zuluaga, 2000; Gallagher, 2002 reportaron niveles
de depresión y ansiedad de 41.7% a 58.1%, valores

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 4 octubre -diciembre, 2018

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�Depresión, ansiedad, estrés, estudiantes universitarios.

que son superiores a los encontrados en nuestro
estudio. En cuanto a los realizados por Campo-Cabal
y Gutiérrez, 2001; Galli, 2005 y Miranda, Gutiérrez,
Bernal y Escobar, 2000, reportaron de 30% a 44% los
valores de nuestro estudio son superiores en lo
referente a la depresión y al estrés no así en cuanto a
la depresión.
Los datos epidemiológicos del (Ministerio de la
Protección Social, República de Colombia, 2006),
señalan que la ansiedad y la depresión constituyen en
Colombia un importante problema de salud,
ocupando los primeros renglones en cuanto a los
motivos de consulta psicológica y psiquiátrica,
llegando a afectar al 17% de la población
universitaria. (Agudelo Vélez, Casadiegos Garzón,
&amp; Sánchez Ortíz, 2008), nuestros resultados son
superiores en cuanto a ansiedad, pero, aun así, la
prevalencia en la población de nuestro estudio es alta
19.3% ± 3.4 en depresión, 32.8 ± 4.1 en ansiedad y
16.5 ± 3.4 en estrés. Estos trastornos pueden actuar
sobre variables de rendimiento académico, la
deserción y el abandono y el bienestar emocional,
entre otras. (Agudelo Vélez, Casadiegos Garzón, &amp;
Sánchez Ortíz, 2008).
Conclusiones
Es importante destacar que la presente investigación
se realizó a estudiantes que ya habían presentado su
examen de admisión a la facultad y recibido la noticia
que estaban oficialmente aceptado, se les aplicó la
encuesta en los días en los días de inicio de cursos
tiempo en que se les presentaron los planes de trabajo
y lo cual no es motivo de estrés, aun así, se
encontraron prevalencias altas en los trastornos de
ansiedad, estrés y depresión en esta población
estudiantil.
Todas las combinaciones de ansiedad, estrés y
depresión se encuentran asociadas al género.
Es necesario desarrollar elementos de vigilancia en
estudiantes ya que se ha demostrado la asociación
entre estrés y los factores de exposición en clase,
entrega de tareas y trabajos indicados en las unidades
de aprendizaje, así como los exámenes obligatorios
en estudiantes universitarios (Pozos, Preciado,
Acosta, Aguilera, &amp; Delgado, 2014) de ahí que la
realización de las pruebas de tamizaje de estrés al
ingreso a educación superior es importante.

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                    <text>�R

E

S

P

Y

N

Revista Salud Pública y Nutrición

FACTORES RELACIONADOS A LA PRESENCIA DEL SÍNDROME DE BURNOUT EN
UNA MUESTRA DE ENFERMERAS DEL SECTOR SALUD, CIUDAD DE MÉXICO.
FACTORS RELATED TO THE PRESENCE OF BURNOUT SYNDROME IN A SAMPLE OF NURSES IN THE
HEALTH SECTOR, MEXICO CITY.
Sánchez-Jiménez Bernarda 1, Flores-Ramos Mónica 2, Sámano Reyna 1, Rodríguez-Ventura Ana Lilia 1,
Chinchilla Ochoa Daniela1.
1 Instituto Nacional de Perinatología “Isidro Espinosa de los Reyes”, México. 2 Instituto Nacional de
Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz, México.
Citation: Sánchez-Jiménez B., Flores-Ramos M., Sámano R., RodríguezVentura A.L., Chinchilla Ochoa D. (2018) Factores relacionados a la presencia
del síndrome de Burnout en una muestra de enfermeras del Sector Salud,
Ciudad de México. Revista de Salud Pública y Nutrición, 17(3), 1-8.
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo
León, Facultad de Salud Pública y Nutrición, Monterrey Nuevo León, México.
Copyright: ©2018 Flores-Ramos M. et al. This is an open-access article
distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BY
4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any
medium, provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests
exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn17.3-1
Recibido: 21 de junio 2018;
Aceptado: 21 de septiembre 2018
Email: flores_ramos@hotmail.com

�Burnout, enfermera, autoestima.

Artículo Original

FACTORES RELACIONADOS A LA PRESENCIA DEL SÍNDROME DE BURNOUT EN UNA
MUESTRA DE ENFERMERAS DEL SECTOR SALUD, CIUDAD DE MÉXICO.
Sánchez-Jiménez Bernarda 1, Flores-Ramos Mónica 2, Sámano Reyna 1, Rodríguez-Ventura Ana Lilia 1,
Chinchilla Ochoa Daniela1.
1 Instituto Nacional de Perinatología “Isidro Espinosa de los Reyes”. 2 Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la
Fuente Muñiz.

RESUMEN
Introducción: Las enfermeras son un grupo profesional con alto riesgo de sufrir síndrome de Burnout. Algunos factores
sociodemográficos y psicológicos se relacionan a dicho síndrome. Objetivo: evaluar la relación entre el estrés psicológico, los
tres factores descritos para el síndrome de Burnout, y las características socio-demográficas y psicológicas en un grupo de
enfermeras. Material y Métodos: Participaron 265 enfermeras de un centro especializado en salud reproductiva. Todas
completaron las evaluaciones sobre características socio-demográficas y aspectos relacionados con sus condiciones de
trabajo. Se aplicaron además el Inventario de Burnout de Maslach, el Inventario de Coopersmith, y el Cuestionario General de
Salud. Resultados: Se observaron altos niveles de agotamiento emocional en 17.4% de la muestra. El 4.9% de las enfermeras
mostraron bajos niveles de realización personal. La autoestima estuvo relacionada con el agotamiento emocional, la
despersonalización y la realización personal. El agotamiento emocional se relacionó con la atención de pacientes seriamente
enfermos, y con el trabajo en el horario matutino. Conclusiones: Los factores del síndrome de Burnout, particularmente el
agotamiento emocional se relaciona con las condiciones de trabajo. Otros elementos que se relacionan con este síndrome
son el estrés psicológico y la autoestima.
Palabras Clave: Burnout, enfermera, autoestima.

ABSTRACT
Introduction: Nurses are an important population in high risk to suffer Burnout. Some working factors, socio-demographic
variables and psychological variables are related to the Burnout syndrome. Objective: To evaluate the relation between the
three factors of Burnout and psychological distress with socio-demographic characteristics, working and psychological
characteristics and of a sample of nurses. Methods: Participants were 265 nurses of a specialized institute in reproductive
health. All of them completed the instruments about socio-demographic characteristics and specific aspects of working
conditions. The Maslach Burnout Inventory, the Coopersmith Inventory, and the General Health Questionnaire were applied
to the participants. Results High levels of emotional exhaustion were observed in 17.4% of the sample. The 4.9% of the nurses
showed a low level of personal accomplishment. Self-esteem was related to emotional exhaustion, depersonalization, and
personal accomplishment. Emotional exhaustion was related to seriously ill patient attention, and morning hours of work.
Conclusions: Burnout syndrome factors, especially emotional exhaustion are related to working conditions. Psychological
distress and self-esteem are also related to Burnout syndrome.
Key words: Burnout, nurses, self-esteem.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 3 julio -septiembre, 2018

1

�Burnout, enfermera, autoestima.

Introducción
El síndrome de Burnout fue descrito como el
resultado de una respuesta al estrés prolongado,
originado por una serie de estresores crónicos
emocionales e interpersonales (Maslach, Schaufeli,
&amp; Leiter, 2001). Dicho síndrome consiste en la
presencia
de
agotamiento
emocional,
despersonalización, y sensación de pobre realización
personal ante la exposición a estrés crónico. Se ha
considerado que el agotamiento emocional es el
principal componente del síndrome de Burnout, y se
caracteriza por la falta o carencia de energía y
entusiasmo (Maslach et al., 2001); mientras que la
despersonalización es una actitud distante y cínica
hacia el trabajo; la realización personal disminuida se
define como el sentimiento de no ser capaz de hacer
el trabajo con eficacia. Con base en la descripción del
síndrome de Burnout, se creó el inventario de
evaluación de Maslach, que evalúa los tres factores
de este síndrome: agotamiento emocional,
despersonalización y realización personal (Maslach
&amp; Jackson, 1981) y este instrumento ha sido utilizado
para evaluar a poblaciones con diferentes
profesiones. El personal de salud ha mostrado ser
más vulnerable a sufrir síndrome de Burnout;
particularmente en el caso de las enfermeras se ha
documentado una alta prevalencia de este síndrome
(Raftopoulos, Charalambous, &amp; Talias, 2012), lo
cual probablemente se derive del contacto cercano
con pacientes de difícil manejo, o del temor a
cometer errores en el cuidado de la salud (Ferreira &amp;
Lucca, 2015). De igual manera pueden ser factores
moduladores del estrés la ambigüedad en el rol que
se cumple, la carga de trabajo, la edad, la resiliencia,
un estilo de afrontamiento activo y el apoyo social
(Duquette, Kérowc, Sandhu, &amp; Beaudet, 1994). Por
otro lado, es importante evaluar el papel de la
satisfacción laboral (Kalliath &amp; Morris, 2002), de la
motivación, el liderazgo, el empoderamiento y la
confianza (Papathanasiou et al., 2014) como factores
que pueden disminuir la presencia de Burnout en
personal dedicado a la enfermería. Tanto la
satisfacción personal como los niveles de Burnout
pueden estar determinados por condiciones laborales
como estresores en el sitio de trabajo (Lambert,
Lambert, Petrini, Li, &amp; Zhang, 2007), como pueden
ser el control de los insumos, el equipamiento
inadecuado o pobre, las condiciones de seguridad
inadecuadas en el sitio de trabajo, el manejo del
personal y las dificultades para adherirse al
presupuesto del hospital (Khamisa, Oldenburg,

Artículo Original

Peltzer, &amp; Ilic, 2015). Sin embargo, no solo las
condiciones laborales sino también otros factores
personales pueden contribuir a desarrollar un
síndrome de Burnout, de los cuales podemos
mencionar el nivel educativo (Lu, While, &amp;
Barriball, 2007) y factores psicológicos propios de la
persona (Chakraborty, Chatterjee, &amp; Chaudhury,
2012). Algunos autores han sugerido que la autoestima también puede contribuir a la satisfacción
laboral, pero no se ha corroborado una relación
directa entre esta variable y el síndrome de Burnout
(Chakraborty et al., 2012; Lou, Li, Yu, &amp; Chen,
2011).
El en caso del estrés psicológico se ha observado que
tiene una relación directa con los niveles de
agotamiento emocional y una relación inversa con la
satisfacción personal. En una muestra de médicos
dedicados a la medicina de urgencias se observó que
el estrés psicológico fue altamente prevalente y que
el Burnout correlacionó significativamente, de
manera inversa, con la satisfacción laboral
(Boudreaux, Mandry, &amp; Brantley, 1997). De manera
similar, en una evaluación realizada a personal de
enfermería que incluyó a 4,407 enfermeras de 8
hospitales generales de Japón, se observó que un alto
porcentaje (68%) sufrían de estrés psicológico de
acuerdo al Cuestionario General de Salud (Suzuki et
al., 2004). Una observación importante en este
estudio fue la asociación entre una “pobre salud
mental” y la presencia de errores médicos en los 12
meses previos. Concluyendo los autores que la
importante labor de los profesionales de la salud,
particularmente las enfermeras que se encuentran en
contacto directo con sus pacientes, implica que deben
encontrarse en un “buen estado mental”. Por ello, es
de suma importancia entender qué factores afectan la
salud mental de este personal, para poder planear
intervenciones de índole emocional a fin de
fortalecer u optimizar su estado de salud, lo cual
puede reducir el ausentismo laboral y permitir una
mayor productividad; además, mejorarían la
ejecución de sus funciones en su praxis diaria con sus
pacientes y población en general.
En virtud de lo anterior, el objetivo del presente
trabajo fue explorar los niveles de Burnout y estrés
psicológico en un grupo de enfermeras dedicadas a la
salud reproductiva y su relación con variables
sociodemográficas,
auto-estima
y variables
relacionadas con las condiciones laborales. Nuestra

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 3 julio -septiembre, 2018

2

�Burnout, enfermera, autoestima.

hipótesis es que los niveles de Burnout y el estrés
psicológico se encontrarán relacionados con
condiciones laborales negativas y características
sociodemográficas
desfavorables
de
las
participantes.
Material y Métodos
Diseño del estudio
Estudio transversal y analítico, realizado de 2013 y
2016 en un grupo de enfermeras de una institución
dedicada particularmente a la atención de mujeres
con embarazo de alto riesgo, pero cuenta con muchos
otros servicios de atención médica para la mujer y el
neonato. La muestra fue consecutiva e intencional en
enfermeras que tuvieran un contrato de base, de todos
los turnos, servicios y categorías existentes en el
Instituto. Fueron convocadas mediante invitación
personal por la investigadora principal y solamente
aquéllas(os) que de manera voluntaria aceptaron
participar fueron incluidos en el estudio, firmando
carta de consentimiento. La muestra final quedó
constituida por 265 participantes de un universo de
478 enfermeras(os). El total de participantes que
constituyeron la muestra final fueron quienes tenían
disponibilidad de tiempo y acudieron a la evaluación.
Se excluyeron a los enfermeros hombres en virtud de
que constituían menos del 1% del total de los
entrevistados; así mismo se excluyeron embarazadas
y participantes que dejaran sus cuestionarios
incompletos y/o con datos inconsistentes. Este
proyecto fue aprobado por los Comités de Ética, de
Investigación y Bioseguridad de nuestra Institución.
Evaluaciones
Características socio-demográficas.
Se registró su estado civil, formación académica y
religión en formato elaborado para tal fin. El nivel
socio-económico fue medido con un cuestionario
especial desarrollado por la Asociación Mexicana de
Investigación de Mercado y Opinión Pública. Este
cuestionario consta de 10 ítems que al ser calificados
se agrupan en 6 niveles socioeconómicos: muy bajo,
bajo, medio-bajo, medio-medio, medio-alto, alto y
muy alto (López Romo, 2011).
Condiciones laborales.
Las variables evaluadas en relación a las condiciones
laborales fueron: años de servicio en la institución,
años de servicio en otra institución dado el caso de
haber laborado previamente; turno de trabajo que se
clasificó como matutino, vespertino y nocturno. Tipo

Artículo Original

de pacientes atendidos de acuerdo con la
enfermedad, gravedad de los pacientes y tipo de
servicio (incluyendo asistencia directa a pacientes o
trabajo
predominantemente
administrativo).
Además, se registró si las enfermeras estaban
trabajando en otra institución académica o de salud
además de la nuestra.
Cuestionarios.
Los 30 ítems del Cuestionario General de Salud
(CGS-30) fueron usados para evaluar el estrés
psicológico. Este fue originalmente desarrollado por
Goldberg y ha sido ampliamente utilizado en
diferentes estudios como una herramienta para
determinar si un individuo se encuentra en riesgo de
desarrollar trastornos psiquiátricos (Golderberg &amp;
Williams, 1988); versiones posteriores de este
instrumento se han desarrollado con cambios en el
número de ítems, estas versiones muestran
propiedades clinimétricas adecuadas para usarse en
escenarios médicos. Una versión mexicana de la
escala fue validada desde 1983 y ha sido utilizada en
la población mexicana (Golderberg &amp; Williams,
1988).
Para evaluar la auto-estima se utilizó el inventario de
Coopersmith (Mikesell, Calhoun, &amp; Lottman, 1970)
que es un instrumento de 25 reactivos que describen
actitudes hacia uno mismo y hacia los demás, así
como intereses personales. Una versión mexicana de
este inventario fue validada para ser usada en adultos
(Cantú, Asunción, Verduzco, Acevedo, &amp; Cortés,
1993), y mostró un coeficiente de confiabilidad de
0.81 usando Alfa de Cronbach.
El Inventario de Maslach de Burnout (MBI, por sus
siglas en inglés) se utiliza para describir el estrés
laboral en profesionales que se encuentran en
contacto directo con la gente. Comprende 22 ítems
que evalúan las tres dimensiones básicas:
agotamiento emocional, despersonalización, y
satisfacción personal. Las puntuaciones iguales o
mayores a 27 indican un agotamiento emocional
elevado; puntuaciones de 17 a 26 indican
agotamiento emocional moderado y las puntuaciones
de 16 o menos indican un bajo grado de agotamiento
emocional. Con respecto a la despersonalización las
puntuaciones de 13 o más indican un estado severo
de despersonalización, mientras que puntuaciones de
7 a 12 se consideran moderadas y puntuaciones de 6
o menos indican bajo grado de despersonalización

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 3 julio -septiembre, 2018

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�Burnout, enfermera, autoestima.

(Cooper, 1998). La puntuación para satisfacción
personal se invierte, siendo los puntajes de 0 a 31
indicativos de severidad, mientras que puntuaciones
de 32 a 38 son moderados y puntuaciones superiores
a 39 indican un bajo grado de satisfacción personal
(a mayor puntuación menor afectación de la persona
y mayor realización personal). La versión en español
del inventario de Maslach fue validada y demostró
tener una validez interna elevada y una adecuada
confiabilidad con una alfa de Cronbach de 0.9
(Moreno-Jiménez, Bustos, Matallana, &amp; Miralles,
1997).
Análisis estadístico
Se reporta el análisis descriptivo de las variables. Se
llevó a cabo también un análisis de correlación entre
los factores de Burnout y las variables sociodemográficas y de las condiciones laborales,
utilizando la prueba de correlación de Spearman. Un
análisis de la varianza o una prueba de Kruskal
Wallis, según correspondía, se utilizaron para
comparar las puntuaciones de los tres factores o
dimensiones de Burnout dependiendo del tipo de
paciente atendido, y el turno de trabajo. Los niveles
de significancia estadística fueron establecidos en
0.05. Utilizamos el programa estadístico SPSS
versión 12.0 para llevar a cabo el análisis de datos.
Resultados
De un total de 478 enfermera(o)s convocados, 282
respondieron los cuestionarios; es decir obtuvimos
una tasa de respuesta de 58.99%. De éstos se
excluyeron los datos de 2 hombres, dos enfermeras
embarazadas y 13 cuestionarios incompletos o con
datos inconsistentes. La muestra final fue de 265
participantes que completaron los cuestionarios
correctamente. La media de edad de las enfermeras
fue de 41 años, las características socio-demográficas
de las participantes se muestran en la tabla 1. Con
respecto a las condiciones laborales observamos que
el tiempo promedio de laborar en esta institución fue
de 18 años (de=8.5); 145(54.7%) de las participantes
se encontraban laborando en el turno matutino,
45(17%) en el turno vespertino, y 75(28.3%) en el
nocturno. De todas las participantes el 7.9% se
encontraban además laborando en algún otro centro
académico o de atención a la salud como hospitales
o consultorios médicos. El 63.8% de las enfermeras
evaluadas se encontraban en contacto directo con
pacientes gravemente enfermos, 18.5% atendían
pacientes hospitalizados con entidades medicas no

Artículo Original

graves, 8.7% se encontraban asignadas a los servicios
de consulta externa, y 9.1% tenían labores
predominantemente administrativas y poco contacto
con pacientes.
Tabla 1. Características socio-demográficas
de las participantes.

Estado civil
Casada o unión libre
Soltera o viuda
Turno de trabajo
Matutino
Vespertino
Nocturno
Años de servicio
ene-14
15-29
≥ 30
Nivel socio-económico
Bajo y Medio-bajo
Medio-medio
Medio-alto
Alto
Religión
Católica
Otra

N

%

166
99

63
37

145
45
75

54.7
17
28.3

76
168
21

28.7
63.4
7.9

17
73
119
56

6.4
27.6
44.9
21.1

240
25

91
9

Las puntuaciones promedio de agotamiento
emocional, despersonalización y realización
personal fueron 17.49, 2.7 y 43.64 respectivamente.
Cuando categorizamos estas variables encontramos
que 17.4% de las enfermeras tenían un alto nivel de
agotamiento emocional, 1.1% presentaron un alto
grado de despersonalización, y 4.9% tenían un bajo
nivel de realización personal. Niveles bajos de
autoestima fueron observados en un total de 71
enfermeras (26.8%), y altos niveles de estrés
psicológico fueron observados en 27 enfermeras
(10.2%).
El agotamiento emocional no se correlacionó con el
turno de trabajo, el nivel educativo, los años de
servicio en esta institución, ni el hecho de estar
laborando en otro centro de atención a la salud.
Nosotros observamos que el agotamiento emocional
correlacionó de manera significativa pero inversa

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 3 julio -septiembre, 2018

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�Burnout, enfermera, autoestima.

con las puntuaciones de auto-estima (rho de
Spearman = -0.264, p&lt;0.05), indicando que a mayor
autoestima menor agotamiento emocional. Cuando
comparamos los grupos de acuerdo al tipo de
pacientes
atendidos
observamos
que
las
puntuaciones de agotamiento emocional eran
mayores en enfermeras que atendían a pacientes
seriamente enfermos en comparación a enfermeras
asignadas a la consulta externa (17vs11; Kruskal
Wallis, p=0.020); así mismo observamos que las
enfermeras trabajando en un horario matutino tenían
puntuaciones mayores de agotamiento emocional en
comparación a las enfermeras que trabajaban por la
tarde sin ser esta una diferencia estadísticamente
significativa (17 vs 13; Kruskal Wallis, p=0.06)
(tabla 2).
La despersonalización no mostró correlación con las
variables socio-demográficas, y al igual que el
agotamiento emocional, mostró una relación inversa
con la auto-estima (rho de Spearman = 0.196, p &lt;
0.001). Los años de servicio se correlacionaron de
manera inversa a la despersonalización (rho de
Spearman = -0.205, p&lt;0.001).
En el caso de la realización personal, mostró una
correlación directa con la auto-estima (rho de
Spearman = 0.298, p &lt; 0.001). Aun cuando no
observamos diferencias en el promedio de
puntuaciones de realización personal entre mujeres
con o sin pareja, observamos que había una
proporción mayor de mujeres solteras en el grupo de
realización personal moderada o alta. Es de hacerse
notar que la realización personal se correlacionó con
el nivel socio-económico; los niveles socioeconómicos medio-alto, alto y muy alto mostraron
puntuaciones significativamente mayores en autoestima en comparación a los otros niveles
socioeconómicos.
Igualmente,
los
niveles
socioeconómicos medio-alto y alto presentaron
puntuaciones significativamente mayores en
realización personal en comparación a los niveles
medio bajo y bajo (ANOVA, Tukey p=0.030, 0.034).
La realización personal no mostró correlación con las
variables laborales evaluadas como años de servicio,
horarios de trabajo y tipo de pacientes atendidos.

Artículo Original

Tabla 2. Niveles de agotamiento emocional, despersonalización y satisfacción
personal según tipo de pacientes atendidos y turno de trabajo.
Dimensiones de Burnout
Agotamiento
emocional

Despersonalización

Satisfacción
profesional

17 (11,23)a

3±3

43±6

15(8,23.5)

3±3

45±4

a

46±2

Tipo de pacientes
Gravemente enfermos
(n=169)
Hospitalizados no graves
(n=49)
Consulta externa

11 (4, 16)

2±2

Otras funciones (n=24)

16.5(9.5, 29.5)

3±4

42±9

p

0.020 *

0.754

0.068

(n=23)

Turno de trabajo
Matutino

17(9,25.5)

1(0,4)

47(42,48)

Vespertino

13 (4.5, 19)

2(0,4)

46(42.5, 48)

Nocturno

16(13, 22)

2(1,4)

44(40, 48)

p

0.060 *

0.08

0.48

a: diferencias observadas entre enfermeras que atienden pacientes graves y enfermeras de la consulta externa.
*Kruskal Wallis, los datos se expresan en medianas y rango intercuartil (p25, p75).

El estrés psicológico medido de acuerdo al CGS-30
estuvo directamente relacionado con el agotamiento
emocional y la despersonalización, e inversamente
relacionado con la auto-estima y las puntuaciones de
realización personal.
Discusión
Un elevado nivel de Burnout fue observado en esta
muestra de enfermeras, acorde con lo reportado por
otros autores. Particularmente, nosotros observamos
una proporción elevada de enfermeras con altos
niveles de agotamiento personal y esto se relacionó
con el tipo de pacientes atendidos. En nuestra
muestra, la atención de pacientes gravemente
enfermos se relacionó con altos niveles de
agotamiento emocional. Diversos estudios han
reportado proporciones similares de enfermeras con
síndrome de Burnout (Poncet et al., 2007), e incluso
mayor porcentaje llegando hasta dos tercios del
personal de enfermería dedicado al cuidado de
pacientes en estado crítico con síndrome de Burnout
(Cicchitti, Cannizzaro, Rosi, Maccaroni, &amp;
Menditto, 2014). Las comparaciones entre personal
de salud dependiendo del tipo de servicio que
presten, han demostrado que el personal que labora
en unidades de emergencia o unidades de cuidado a
pacientes en estado crítico son más propensos a sufrir
de Burnout (Ahmadi, Azizkhani, &amp; Basravi, 2014).
En el caso de las participantes de este estudio, un alto
porcentaje atiende pacientes con un estado delicado
de salud, debido a que es el tipo de pacientes que
habitualmente se atienden en este hospital, esto
podría ser un motivo por el cual existen altos niveles
de Burnout.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 3 julio -septiembre, 2018

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�Burnout, enfermera, autoestima.

Contrariamente a lo que esperábamos, las enfermeras
que trabajaban en el turno matutino tenían altas
puntuaciones de agotamiento emocional. Nosotros
consideramos que independientemente del turno de
trabajo, el número de horas trabajadas por semana
debería ser evaluado, dado que sabemos que en
nuestro sistema de salud los horarios vespertinos y
nocturnos implican menos horas de trabajo a la
semana. En el caso de nuestro hospital, las
enfermeras que laboran en el horario matutino
permanecen en el sitio de trabajo aproximadamente
40 horas por semana, mientras que aquellas que
trabajan en el horario vespertino tienen asignadas
entre 30 a 35 horas semanales. De manera similar a
lo que nosotros observamos, un estudio brasileño
encontró que trabajar en el horario matutino con un
promedio de 36 horas semanales fue un factor
relacionado a síndrome de Burnout (Ribeiro et al.,
2014). En el mismo contexto, un estudio reporta que
la demanda de trabajo está asociada con el promedio
de tiempo que las enfermeras se encuentran en el
hospital (Cho, Park, Jeon, Chang, &amp; Hong, 2014),
por lo cual hubiera sido importante evaluar cuál es la
percepción de la muestra que evaluamos en cuanto a
la demanda de trabajo dependiendo del turno
laborado.
Existen escasos datos acerca de la relación entre
auto-estima y Burnout, en una exploración piloto de
la relación entre la auto-estima y la satisfacción
profesional, se detectó una correlación positiva entre
estas variables, con un efecto mediador sobre el
síndrome
de
Burnout
(Karanikola,
Papathanassoglou, Giannakopoulou, &amp; Koutroubas,
2007). En el mismo sentido, una encuesta de 253
enfermeras reportó una correlación positiva entre
auto-estima y satisfacción laboral (Moore, Lindquist,
&amp; Katz, 1997). Acorde con estos resultados, nuestra
muestra la autoestima estuvo relacionada con los
factores del síndrome de Burnout, las enfermeras con
altos niveles de realización personal presentaban
mayor autoestima, y las enfermeras con altos niveles
de agotamiento emocional y despersonalización
presentaban bajas puntuaciones en la medición de
autoestima. Debido al diseño transversal de nuestro
trabajo no podemos asumir una relación causal entre
autoestima y los tres factores del Burnout, ni
identificar si las puntuaciones en los factores de
Burnout son causa o consecuencia del nivel de
autoestima; sin embargo, es importante señalar existe
una relación entre Burnout y autoestima. Es

Artículo Original

necesario
considerar
que
estar
sometido
crónicamente a estrés podría impactar en la
autoestima de los trabajadores. Estudios posteriores
de seguimiento, podrían clarificar en qué sentido se
presenta esta relación y de esa manera poder
proponer medidas para incidir en mejorar el bienestar
del personal de enfermería.
Por último, nosotros observamos que la realización
personal no se relaciona con las condiciones
laborales. En este sentido, la variable que mostró
mayor relación con la realización personal fue el
nivel socio-económico. Estudios previos han
sugerido que el desbalance entre el esfuerzo y la
recompensa está asociado con el síndrome de
Burnout. Se sabe que la percepción económica es una
recompensa importante en el área laboral, lo que
podría explicar los hallazgos encontrados. Un
estudio realizado en siete países europeos encontró
que una proporción desbalanceada entre esfuerzo y
recompensa se relacionó con el síndrome de Burnout
y con la intención de abandonar la profesión de
enfermería (Hasselhorn, Tackenberg, &amp; Peter, 2004).
En otro estudio, llevado a cabo con enfermeras
iraníes, el factor que afectó de manera más
importante para sufrir Burnout fue la desproporción
entre tiempo de trabajo e ingreso (Moghaddasi,
Mehralian, Aslani, Masoodi, &amp; Amiri, 2013).
La seguridad de los pacientes en servicios médicos,
se encuentra comprometida cuando el personal de
salud se encuentra con altos niveles de Burnout,
como lo describen Welp y colaboradores (Welp,
Meier, &amp; Manser, 2015). En el estudio de los autores
mencionados en el que participaron 1425 sujetos
(entre médicos y enfermeras), se observó que los
niveles elevados de agotamiento emocional eran
predictores de mortalidad en los pacientes; en las
unidades en que el personal tenía altos niveles de
agotamiento emocional existían mayores tasas
estandarizadas de mortalidad. De ahí que se
considera que la importante labor del personal de
salud, requiere que exista una óptima salud mental en
ellos y, por tanto, es importante entender qué factores
afectan la salud mental de dicho personal, para poder
establecer estrategias que den soporte emocional al
personal de enfermería. Además de evaluar las
condiciones laborales, debemos considerar los
satisfactores que pueden modular el estrés, como el
reconocimiento a la labor de enfermería e incentivos

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 3 julio -septiembre, 2018

6

�Burnout, enfermera, autoestima.

para personal que atienda pacientes críticamente
enfermos.
Conclusiones
Los factores que contribuyeron a la presencia de
Burnout en esta muestra de enfermeras fueron el
trabajo en el turno matutino y la atención de
pacientes gravemente enfermos. La autoestima es
otro factor que mostró relación con el Burnout, sin
embargo, es importante realizar más estudios que
puedan determinar cómo se comporta dicha relación.
Finalmente, un bajo nivel socioeconómico se
relacionó con insatisfacción personal de las
participantes.
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8

�R

E

S

P

Y

N

Revista Salud Pública y Nutrición

COMPOSICIÓN, FORMA CORPORAL Y LÍPIDOS SANGUÍNEOS EN JUGADORAS
UNIVERSITARIAS DE BALONCESTO DE COMPETICIÓN.
COMPOSITION, BODY FORM AND BLOOD LIPIDS IN UNIVERSITY PLAYERS OF COMPETITION
BASKETBALL
Corvos Hidalgo César Augusto1,2, Corvos Andrea Victoria3
1 Universidad de Carabobo, Campus Bárbula, Uruguay. 2 Instituto Superior de Educación Física,
Universidad de la República, Rivera, Uruguay. 3 Hospital Universitario Domingo Luciani, Uruguay.
Citation: Corvos Hidalgo C.A., Corvos A.V. (2018) Composición, forma
corporal y lípidos sanguíneos en jugadoras universitarias de baloncesto de
competición. Revista de Salud Pública y Nutrición, 17 (3), 9-16.
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo
León, Facultad de Salud Pública y Nutrición, Monterrey Nuevo León, México.
Copyright: ©2018 Corvos Hidalgo CA et al. This is an open-access article
distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BY
4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any
medium, provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests
exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn17.3-2
Recibido: 24 de julio 2018;
Aceptado: 21 de septiembre 2018
Email: upel.fisiologia@yahoo.com

�Masa magra, tejido adiposo, lípidos sanguíneos,
somatotipo, deportistas universitarias.

Artículo Original

COMPOSICIÓN, FORMA CORPORAL Y LÍPIDOS SANGUÍNEOS EN JUGADORAS
UNIVERSITARIAS DE BALONCESTO DE COMPETICIÓN
Corvos Hidalgo César Augusto1,2, Corvos Andrea Victoria3
1 Universidad de Carabobo, Campus Bárbula. 2 Instituto Superior de Educación Física, Universidad de la República,
Rivera, Uruguay. 3 Hospital Universitario Domingo Luciani.

RESUMEN
Introducción: La cineantropométrica analiza las dimensiones morfológicas y funcionales del atleta en función del deporte, y/o
posición específica, asimismo, es muy importante conocer los lípidos sanguíneos para un mejor control en cuanto a salud se
refiere. Objetivo: Analizar la composición, forma corporal y lípidos sanguíneos por posición específica de basquetbolistas
universitarias. Material y Métodos: Estudio de campo, descriptivo y comparativo, la muestra conformada por 21 jugadoras.
Se consideraron los pliegues cutáneos, circunferencias y diámetros óseos para la obtención de las variables de masa adiposa,
masa muscular y el somatotipo, considerando también el perfil lipídico. Resultados: Las aleros y bases mostraron valores
inferiores en los pliegues cutáneos (diferencias entre bases y pívots), en la sumatoria de estos (diferencias entre bases y pívots)
y en el porcentaje de adiposidad corporal de 26,90±0,30 y 33,20±8,74 respectivamente (diferencias entre bases y pívots). La
masa muscular resultó ser mayor en las bases (37,32%) y aleros (36,40) con diferencias significativas con respecto a los pívots.
Los 3 grupos se caracterizaron por tener un somatotipo endomorfo-mesomórfico con prevalencia de tejido adiposo seguido
de masa muscular relativa. En relación al perfil lipídico, no hubo diferencias significativas entre los grupos, sólo una leve
disminución del colesterol ligado a lipoproteínas de alta densidad en las aleros y bases. Conclusiones: Las base y aleros tienen
tendencia al sobrepeso y las pívots a la obesidad y, una categorización somatotípica de endomofo-mesomórfico por posición
específica y todo el grupo, seguidamente los lípidos sanguíneos se comportaron dentro de los valores normativos, a excepción
del colesterol ligado a lipoproteínas de alta densidad, resultando levemente menor en las aleros y bases.
Palabras Clave: Masa magra, tejido adiposo, lípidos sanguíneos, somatotipo, deportistas universitarias.

ABSTRACT
Introduction: The cineanthropometry analyzes the morphological and functional dimensions of the athlete in the sport, or
position-specific function, in addition, is very important to know blood lipids for better control in terms of health. Objective:
To analyze the composition, body shape and blood lipids by position-specific College ballers. Methods: Descriptive and
comparative field study, the sample consists of 21 players. Skin folds, circles and were bone diameters for the obtaining of the
variables of body adiposity, muscle mass and somatotype, considering also the lipid profile. Results The eaves and bases
showed lower values in the skin folds (differences between bases and pivots), in the sum of these (differences between bases
and pivots) and in the percentage of body fat of 26, 90±0, 30 and 33, 20±8, 74 respectively (differences between bases and
pivots). Muscle mass turned out to be higher in the bases (37,32%) and eaves (36,40) with significant differences with respect
to the pivots. 3 groups were characterized by having a somatotype endomorph-mesomorph with prevalence of adipose tissue
followed by relative muscle mass. In relation to the lipid profile, there were no significant differences between the groups,
only a slight decrease of the cholesterol bound to lipoproteins of high density in the eaves and bases. Conclusions: The base
and eaves are prone to being overweight and the pivots to obesity, and a categorization by position-specific endomorphmesomorph somatotype and the whole group, then blood lipids behaved within the normative values, to except for the
cholesterol bound to high-density lipoproteins, resulting in slightly lower in the eaves and bases.
Key words: muscle mass, adipose tissue, blood lipids, somatotype and college athletes.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 3 julio -septiembre, 2018

9

�Masa magra, tejido adiposo, lípidos sanguíneos,
somatotipo, deportistas universitarias.

Introducción
Hoy día, ha crecido el interés por la práctica
deportiva en Estados Unidos (EE. UU) y Europa,
haciendo énfasis en el baloncesto, que se ha
consolidado como uno de los deportes “rey” y,
ganando un importante número de participantes
(Sánchez y Gómez, 2008). De la misma manera, en
América Latina, más concretamente en Venezuela,
ha crecido el interés por su práctica, más después de
la obtención del título del Campeonato Suramericano
de Baloncesto en el año 2016.
Como disciplina deportiva, se le conoce por sus
aportes fundamentales de fuerza y velocidad, así
pues, son numerosos los saltos y las aceleraciones
realizadas durante un juego (Lorenzo, 1998). En ésta
misma línea, existen estudios que han tratado de
cuantificar la distancia recorrida de acuerdo a la
posición específica, informando que el base es quien
más distancia recorre, realizando una actividad más
global con un gran número de carreras a intensidad
submáxima, seguido del alero, mientras que la
actuación del pívot ha de ser una acción más puntual,
alternando desplazamientos cortos con fases de
recuperación relativa (Barbero, 2001), asimismo,
éste deporte ha sufrido una
serie
de
transformaciones durante los últimos años, no solo a
nivel técnico y táctico, sino también en función de la
exigencia de los deportistas, siendo cada vez más
necesaria ciertas características morfo funcionales
para lograr un rendimiento óptimo (Souto, 2011).
Por su parte, el creciente interés por descubrir las
características físicas del ser humano data desde la
antigüedad hasta nuestros días, lo único que difiere
es que en la actualidad existe una variada gama de
métodos, modelos y tecnologías que hacen más fácil
la obtención de esta información (Norton y Olds,
2000). El somatotipo, definido como la descripción
numérica de la configuración morfológica de un
individuo en el momento de ser estudiado, se utiliza
para describir la forma corporal y su composición
principalmente en atletas (Espinoza, 2004), siendo
los componentes de éste la endomorfia, la
mesomorfia y la ectomorfia. Asimismo, dichas
características físicas se ven afectada por factores
genéticos, culturales y sociales, en donde se puede
indicar la importancia de los hábitos de vida de cada
persona, sobre todo en relación a la alimentación y
actividad deportiva que practican (Oria y col, 2002).

Artículo Original

En el mismo orden de ideas, se hace necesario
entender acerca de los procesos que involucran la
identificación de los biotipos predominantes en los
deportes; específicamente en el básquetbol, ya que
puede condicionar ciertamente los resultados
posteriores. A partir de la idea anterior, el estudio
cineantropométrico resulta una herramienta muy
valiosa para el proceso de detección y selección de
talentos deportivos (Almagiá y col, 2009; Reilly,
2008), principalmente para establecer un parámetro
objetivo que permita establecer una continuidad
dentro de los procesos de selección y detección
(Regnier, Salmela y Russell, 1993), valorando de
antemano el éxito del deportista, así pues, se puede
seleccionar
a
los
deportistas
atendiendo
estrechamente al perfil antropométrico que
representa el prototipo de un deporte determinado.
El estudio morfológico en atletas, se ha dirigido en
un primer momento a detectar y determinar los
cambios durante el crecimiento, y los promovidos
por el ejercicio. Los cambios físicos tienen especial
significado cuando se relacionan a una práctica
deportiva sistematizada, y en particular con una
especialización
deportiva.
La
evaluación
cineantropométrica y en especial el somatotipo, son
de utilidad para la selección y el control de los atletas
en formación (Carter y Heath, 1990; Camarero y col
1997). En relación a lo anterior, los estudios en este
ámbito se han enfocado a documentar y analizar las
dimensiones morfológicas, funcionales y de tipo
técnico táctico deportivo del atleta, caracterizándolos
en función del deporte, posición o prueba (Popovic y
col, 2013).
Por otra parte, el baloncesto al ser considerado un
deporte intermitente y de gran cantidad de saltos y
aceleraciones, sería evidente encontrar valores de
perfil de lípidos normales, sobre todo en lo que se
refiere al colesterol HDL, que aumenta conforme a la
intensidad de la actividad física llevada a cabo, así,
el colesterol y los triglicéridos aportan información
acerca de la salud de las arterias, los triglicéridos
contribuyen a advertir acerca de la ingesta de lípidos
en la dieta y su utilización a través de la lipoproteína
lipasa, y finalmente, el colesterol ligado a
lipoproteínas de alta densidad (c-HDL), incrementa
sus niveles con la práctica de deporte aeróbico
frecuente, ofreciendo protección cardiovascular
(Urdampilleta y col, 2014).

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 3 julio -septiembre, 2018

10

�Masa magra, tejido adiposo, lípidos sanguíneos,
somatotipo, deportistas universitarias.

Igualmente, en el deporte se pueden observar
aumentos del colesterol ligado a lipoproteínas de alta
densidad (c-LDL) en situación de gran actividad
física o entrenamientos en altitud, debido al estrés
oxidativo, también el abuso de grasas saturadas
aumenta sus niveles, también sucede con los niveles
de triglicéridos, que tienden a incrementarse con el
abuso en la ingesta de grasas saturadas, alcohol o
azucares y, en contra parte, con ejercicios aeróbicos
de larga duración bajan considerablemente
(Urdampilleta y col, 2014).
Seguidamente, en función de la intensidad del
ejercicio realizado y de una mayor o menor
utilización de las grasas como combustible
energético, pueden verse modificados ciertos
parámetros lipídicos, observándose este patrón
especialmente en los triglicéridos, con una tendencia
a su disminución en sujetos jóvenes y en los deportes
de larga duración, esto debido a una mayor actividad
de lipoproteína lipasa en el músculo esquelético
(Hamilton, 2001).
De acuerdo a lo anterior, el objetivo de este estudio
se centra en analizar la composición corporal y el
perfil de lípidos de acuerdo a la posición específica
de basquetbolistas universitarias de competición de
la Universidad de Carabobo de Venezuela en el año
2015.

Artículo Original

el mencionado ente internacional. Para la
clasificación del porcentaje de adiposidad corporal
(%AC) para sujetos jóvenes se considerando los
rangos óptimos de 8-15% para los hombres y de 1320% para las mujeres (Forbes, 1987)
Se emplearon los siguientes instrumentos: dos
calibradores Slimguide® para medición de pliegues
cutáneos; dos cintas antropométricas marca SECA®;
dos paquímetros para diámetros óseos cortos marca
Cescorf® (con extensores de profundidad); un
estadiómetro portátil marca SECA® y una balanza
marca SECA® para el registro de la masa corporal y
1 vernier marca Holtain para diámetros óseos
pequeños.
Se determinó el somatotipo antropométrico por el
método ecuacional de Carter &amp; Heath, el cual
requiere: masa corporal, estatura, los pliegues
cutáneos del tríceps, subescapular, supraespinal y
pierna medial; las circunferencias de brazo
tensionado y pierna máxima, y los diámetros óseos
de humero y fémur. Posteriormente, se obtuvo la
somatocarta en donde se refleja cada jugador y en la
distinta zona del área somatotípica y su posición
específica, así como también los promedios de
acuerdo a la posición específica.

Material y Métodos
Participantes
El presente estudio es de tipo transversal, descriptivo,
no probabilístico que se llevó en el transcurrir del año
2015. Se evaluó a la selección femenina de
baloncesto de la Universidad de Carabobo
conformada por 21 participantes. Todos los
entrenadores, padres de familia o tutores y atletas,
fueron informados previamente sobre las
condiciones y propiedades de la evaluación, a lo cual
accedieron voluntariamente y firmaron un
consentimiento informado.

Perfil lipídico
Posteriormente, a los participantes se les remitió al
Centro
de
Investigaciones
Médicas
y
Biotecnológicas de la Universidad de Carabobo
(CIMBUC) y al laboratorio clínico del Centro de
Análisis Especiales de la mencionada universidad
para la determinación de las concentraciones séricas
de lípidos, obteniéndose por la mañana muestras de
sangre en ayuna mediante punción venosa; el
torniquete fue retirado luego de no más de 30 a 60
segundos de oclusión recolectándose 5 ml de sangre
en tubo sin anticoagulante con gel separador. Los
sueros fueron separados dentro de la hora y
procesados inmediatamente.

Composición corporal
La evaluación antropométrica se realizó por
duplicado considerando el perfil restringido de
acuerdo a la técnica de la International Society for
Advancement of Kinanthropometry (ISAK), de
acuerdo a su Manual International Standards for
Anthropometric Assesment (Stewart y col, 2011) y
fue realizada por un antropometrista certificado por

Tras el procesado de la muestra, se determinaron las
concentraciones séricas de colesterol total,
triglicéridos, colesterol-HDL y colesterol-LDL, para
el análisis del perfil lipídico, en donde: para la
clasificación de las variables lipídicas, se utilizaron
los valores de referencia establecidos para la
población venezolana adulta por el ILIB, del inglés
International Lipid Informaction Bureau (2000),

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 3 julio -septiembre, 2018

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�Masa magra, tejido adiposo, lípidos sanguíneos,
somatotipo, deportistas universitarias.

considerando normales los niveles de colesterol total
&lt; 180 mg/dl, LDL-colesterol &lt; 130, triglicéridos &lt;
150 y colesterol HDL &gt; 40 para hombres y &gt; 45 para
mujeres, valores iguales o mayores a los previos, se
consideraron como de riesgo cardiovascular.

Artículo Original

Tabla 1. Promedios de las variables antropométricas y bioquímicas por posición de juego.

Posición específica
ALERO

BASE

PIVOT

TOTAL

1,62±0,02
60,18±4,91

1,68±0,02
62,81±2,84

1,71±0,07
67,13±12,37

1,67±0,05
63,60±8,59

29,25±4,66
18,07±3,60
19,00±1,00
30,50±6,86
96,83±13,28

22,50±1,11
18,13±2,10
21,75±2,22
27,25±2,75
89,62±9,91

24,82±12,38
24,88±9,08
30,50±6,40
39,00±12,66
119,20±31,87

25,53±8,18
20,36±5,39
23,75±4,67
32,25±9,07
101,88±24,02

Peso muscular (kg) &amp;, ǂ

28,42±2,50
36,40±4,51
17,18±2,93
21,93±1,76

26,90±0,30
37,32±1,56
16,93±1,79
23,43±0,67

33,20±8,74
30,00±5,96
17,529,17
15,52±2,38

29,50±5,02
35,52±4,45
18,87±4,47
22,53±1,92

SOMATOTIPO
Endomorfo
Mesomorfo
Ectomorfo

6,44±0,63
3,46±0,89
1,80±0,91

6,94±0,16
3,76±0,65
2,41±0,59

5,78±2,40
3,33±1,53
2,82±2,14

6,39±1,39
3,52±1,00
2,34±1,33

Colesterol (mg/dL)

152,50±43,09

135,75±68,03

151,50±13,72

143,92±43,41

Triglicéridos (mg/dL)

113,25±51,00

85,25±37,01

93,00±28,37

102,42±38,14

c- HDL (mg/dL)

44,75±5,38

43,75±5,50

46,75±6,24

44,58±5,33

c- LDL (mg/dL)

92,75±14,97

106,50±41,80

107,00±13,71

102,08±25,23

MEDICIONES GENERALES
Altura (m) ¥,&amp;
Peso corporal (kg) &amp;
PLIEGUES SUBCUTÁNEOS

Análisis estadístico
El análisis estadístico se realizó en SPSS versión 23.0
para Windows®. El test de Kolmogorov-Smirnov
para muestras menores de 30 casos se utilizó para el
análisis de normalidad. Se realizaron análisis
descriptivos
correspondientes
(promedio
±
desviación estándar), por otro lado, se utilizaron las
pruebas ANOVA con post hoc para verificación de
diferencias entre los grupos evaluados y la prueba de
Friedman, para comparar los cambios en el
cuestionario de signos y síntomas.

Resultados
La edad del seleccionado de chicas promedió 18,33
años, mientras que se obtuvo un valor de 1,67 m para
la altura y un peso corporal de 63,60 kg.
En la tabla 1, se observan los promedios de las
variables antropométricas y bioquímicas de las
jugadoras de acuerdo a la posición ubicada en el
campo de juego, en donde las bases y aleros
mostraron valores más bajos en los pliegues cutáneos
que las pívot, a excepción del pliegue del tríceps que
fue mayor en las aleros y con diferencias
significativas con relación a las bases. Del mismo
modo, el pliegue subescapular mostró diferencias
significativas entre las alero y pívots y éstas últimas
con las bases. Los pliegues supraespinal y abdominal
no mostraron diferencias significativas siendo mayor
en las pívots y, se obtuvieron diferencias
significativas en la sumatoria total de pliegues
cutáneos al comparar las bases y pívot.
En relación a la composición corporal se obtuvieron
diferencias en el %AC y porcentaje de masa
muscular (%MM), y el peso muscular, siendo
significativas estas diferencias, sin embargo, el peso
graso se mantuvo relativamente constante entre los
grupos, asimismo, el %AC y %MM, así como el peso
muscular fue muy parecido en las aleros y las bases.
En cuanto a los componentes del somatotipo y el
perfil lipídico, no se observaron diferencias
significativas entre las posiciones específicas.

Pl. Tríceps (mm) ¥
Pl. Subescapular (mm) &amp;,ǂ
Pl. Supraespinal (mm)
Pl. Abdominal (mm)
∑ pliegues subcutáneos (mm) ǂ
COMPOSICIÓN CORPORAL
AC (%) ǂ
MM (%) &amp;, ǂ
Peso graso (kg)

PERFIL LIPÍDICO

Fuente: Directa
(AC): Adiposidad corporal. (MM):
masa muscular.
¥
p&lt;.05 Alero vs Base
&amp;
p&lt;.05 Alero vs Pívot
ǂ
p&lt;.05 Base vs Pívot

De igual manera, al comparar el %AC, ha de notarse
que prácticamente todos los grupos de posición se
ubican en las categorías de sobrepeso y obesidad
pese a que son atletas universitarias de competición,
representando a la universidad en eventos a nivel
nacional, de la misma forma, las bases y aleros se
ubicaron en la categoría de sobrepeso, mientras que
las pívot se ubicaron en la categoría de obesidad. A
la postre, el perfil de lípidos mostró estar en sus
valores normales considerando el promedio, a
excepción del c-HDL, que se encuentra ligeramente
por debajo de los valores referenciales en las aleros y
bases.
En relación al somatotipo, en la figura 1, se
identifican las distintas categorías de las jugadoras
de acuerdo a la posición específica, evidenciando
notoriamente que todos los grupos se clasifican como
endomorfas-mesomórficas, caracterizándose como
sujetos con alta adiposidad relativa y grasa
subcutánea abundante, así como acumulación de
grasa en la región abdominal; de la misma forma,
tienen un desarrollo músculo esquelético relativo
moderado y linealidad relativa de gran volumen por
unidad de altura y extremidades voluminosas.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 3 julio -septiembre, 2018

12

�Masa magra, tejido adiposo, lípidos sanguíneos,
somatotipo, deportistas universitarias.

Por otro lado, los resultados de un elevado tejido
adiposo podrían ser explicados por la falta de
competiciones por parte del seleccionado de
universitarias que, para el momento de las
evaluaciones se encontraban en período fuera de
temporada competitiva, lo que tendría razón un
menor gasto energético y posiblemente un
incrementado consumo de calorías, siendo evidente
el bajo nivel competitivo que puede haber alterado de
manera significativa la composición corporal de éste
grupo de jugadoras universitarias de baloncesto.

Figura 1. Ubicación de las jugadoras y los
promedios de acuerdo a la posición específica.

Discusión
Actualmente hay muchos trabajos en donde se
analice la composición corporal en distintas
disciplinas deportivas, sin embargo, fue muy difícil
encontrar trabajo en la población universitaria, y más
aún atletas universitarias de baloncesto. En relación
a esto, se cuenta con el estudio Rivera. (2014), en
donde obtuvo promedios en los pliegues cutáneos del
tríceps, subescapular, el supraespinal y el abdominal,
valores muy por debajo a los obtenidos en éste
trabajo para una muestra universitaria, sólo
evidenciándose una importante similitud en la
estatura y el peso corporal.

Artículo Original

El tejido graso es quizá uno de los indicadores que
tiene gran importancia en la medicina deportiva, el
cuantificar este tejido adiposo permite observar el
exceso de tejido no contráctil, el cual desmejora la
relación peso- potencia, tanto en desplazamientos
horizontales como verticales (Garrido, 2005).
Con referencia a la composición corporal, Gil y
Verdoy. (2011) informan sobre datos de %AC y
%MM de 15,76% y 47,66% respectivamente, y
valores adiposos muy por debajo a los nuestros, en
tanto que, la masa muscular resultó ser mucho mayor
en el estudio de Gil. Otro estudio en donde se
evaluarán los componentes corporales fue el trabajo
liderado por Godoy y cols. (2015), en donde se
obtuvieron valores mayores en el %AC, resultando
muy similar el comportamiento de la masa muscular
en comparación con nuestro trabajo.
De la misma manera, en éste mismo trabajo de
Godoy y cols. (2015), se presenta un somatotipo
endomorfo mesomórfico, al igual que el nuestro, sin
embargo, nuestra muestra ha demostrado tener
menos % de tejido adiposo y ligeramente menor
masa muscular, no evidenciándose el mismo
resultado en el somatotipo, puesto que en nuestro
estudio se obtuvo un valor más alto de endomorfía y
un menor valor en la mesomorfía en comparación
con el estudio de referencia.
Por su parte, las mujeres experimentan un
incremento en la endomorfia notándose un cambio o
desplazamiento entre la endomorfia-mesomorfia
balanceada y meso-endomorfia en adolescentes
avanzadas (Carter y Heath, 1990), en éstas atletas se
obtuvo una categorización somatotípica con
prevalencia de la endomorfía, y la mesomorfía como
segundo componente.
Al comparar los resultados de nuestro estudio de
acuerdo a la posición específica, se encontró que en
el estudio de Salgado y cols (2009), se han
comprobado marcadas diferencias en la masa
corporal y en la estatura en todas las posiciones,
salvo una ligera similitud en la masa corporal y la
estatura entre las bases. De la misma forma, se
presentan marcadas diferencias entre los parámetros
adiposo y muscular, en donde, en nuestro estudio se
obtuvieron valores mucho más altos de %AC y
mucho más bajo %MM. Por otro lado, coincidiendo
con el planteamiento de Álvarez (2001), es el base
quien menor grasa corporal debería de tener, seguido

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 3 julio -septiembre, 2018

13

�Masa magra, tejido adiposo, lípidos sanguíneos,
somatotipo, deportistas universitarias.

del alero y el pívot (Barbero, 2001) tal cual se
exhiben en nuestros resultados.
Tal y como se señaló anteriormente, hay que tomar
en cuenta el momento en que se encontraban las
jugadoras a la hora de realizar las evaluaciones, por
cuanto, estaban con muy poca actividad en
comparación con el gasto energético que tienen
durante la temporada pre competitiva y competitiva.
Basado en estos resultados, se hace aún vigente lo
señalado por Heikkinen (2011) quien sostiene que
hay necesidad de asesoramiento nutricional
profesional entre las atletas de élite universitarias; en
éste orden de ideas y siguiendo lo planteado por
Mesana (2013), quien estudió la ingesta inadecuada
de adolescentes que practican deportes de alta
competición, este tipo de consumo genera problemas
nutricionales por desequilibrios alimentarios en esta
población.
En otro orden de ideas, los lípidos sanguíneos
aportan idea acerca de la salud de las arterias. Los
triglicéridos pueden aportar información acerca de la
ingesta de lípidos en la dieta y su utilización a través
de la lipoproteína lipasa (LPL). El c-HDL, con
deporte aeróbico periódico, eleva sus niveles,
ofreciendo protección cardiovascular. En el deporte
se pueden observar aumentos de c-LDL en situación
de gran actividad física o entrenamientos en altitud,
debido al estrés oxidativo. En tanto que, el abuso de
grasas saturadas aumenta sus niveles. Los
triglicéridos sanguíneos con ejercicios aeróbicos de
larga duración disminuyen considerablemente por el
aumento de la LPL (Urdampilleta, 2014).
Se dispone de buena evidencia científica acerca de
los efectos del ejercicio aeróbico de moderada
intensidad en el perfil lipídico, entre los que hay que
destacar el cambio favorable que ejerce en el
metabolismo lipoprotéico debido al incremento de la
fracción c-HDL por su carácter cardioprotector. Las
modificaciones beneficiosas de los lípidos
sanguíneos incluyen descensos del colesterol total, cLDL y triglicéridos, e incrementos de la fracción cHDL, subfracciones c-HDL2 y c-HDL3. El aumento
de la actividad de la LPL también se ha observado en
relación con los cambios descritos en los triglicéridos
y el c-HDL (Gordon y col, 1994; Thompson y col,
2001).

Artículo Original

Sin embargo, la intensidad y la duración de una
actividad física necesarias para alcanzar efectos
beneficiosos en el perfil lipídico no han quedado
definidas claramente. No obstante, parece que es
necesario un ejercicio prolongado para influir en el
c-HDL y el c-LDL.
Trabajos como el realizado por Ruiz y col. (2004),
aportan información sobre las posibles implicaciones
del deporte de competición en el perfil lipídico. Las
interacciones de la lipoproteína a y la apolipoproteína
B100 con los otros factores de riesgo cardiovascular
sugieren que deportes mixtos, de alto componente
dinámico y contracciones musculares de tipo
excéntrico con alto impacto muscular y articular
como el fútbol, practicados a alta intensidad, pueden
presentar un perfil lipídico desfavorable (Boraita,
2004). No obstante, sucede lo contrario en éste
trabajo, a excepción del c-HDL, que estuvo en las
aleros y las bases ligeramente por debajo de lo
recomendado.
Con respecto a lo anterior, fue prácticamente
imposible encontrar al menos 2 investigaciones
relacionadas a éste parámetro a jugadoras de
baloncesto, y más aún, relacionado a estudiantes
universitarias practicantes de baloncesto. En éste
aspecto, se halló la investigación de Godoy y cols.
(2015), en donde se encontraron valores de colesterol
y triglicéridos de 189 y 128 mg/dL respectivamente,
resultados estos elevados de forma importante en
comparación a nuestra muestra de jugadoras, en
donde los resultados fueron menores a los plasmados
en el estudio al que se hace referencia.
Otros estudios muestran que un alto volumen de
entrenamiento, o programas profesionales de
entrenamiento con ejercicios de muy larga duración
(llamados de ultra-resistencia, como el alpinismo), se
acompañan de cambios oxidativos en las partículas
LDL (Knez, Coombes y Jenkins, 2006), también
ocurre en jugadores profesionales de fútbol y
baloncesto (Pincemail y col, 2000).

Conclusiones
Las jugadoras que ocuparon las posiciones de base y
aleros tienen tendencia al sobrepeso y las pívots a la
obesidad, asimismo, obtuvieron valores mayores de
adiposidad corporal seguido de niveles moderados de
masa muscular alcanzando una categorización

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 3 julio -septiembre, 2018

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�Masa magra, tejido adiposo, lípidos sanguíneos,
somatotipo, deportistas universitarias.

somatotípica de endomofo-mesomórfico de acuerdo
a la posición específica como en todo el grupo, al
mismo tiempo, los lípidos sanguíneos se
comportaron dentro de los valores normativos, a
excepción del c- HDL, que resultó levemente menor
en las aleros y las bases.
Para finalizar, sería conveniente otro estudio, pero
esta vez durante toda la temporada, y así dar
seguimiento a los parámetros de composición
corporal como valor útil en la búsqueda del máximo
rendimiento deportivo, también haciendo énfasis en
los nutrientes que consumen las atletas a lo largo de
la temporada y ver así si es en la alimentación en
donde radica la proporción tan elevada de adiposidad
corporal.
Agradecimientos
Este trabajo fue realizado gracias al apoyo de la
dirección de deportes de nuestra Alma mater por
facilitar la sala de primeros auxilios en donde fue
aplicado el protocolo y la logística correspondiente,
de igual manera, gracias a las atletas universitarias
por prestar toda su colaboración para la puesta en
marcha de la investigación.
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Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 3 julio -septiembre, 2018

16

�R

E

S

P

Y

N

Revista Salud Pública y Nutrición

ADAPTATION AND REPRODUCIBILITY OF A QUESTIONNAIRE TO ASSESS
PHYSICAL ACTIVITY IN EPIDEMIOLOGICAL STUDIES AMONG YAQUI INDIANS
FROM SONORA, MÉXICO.
ADAPTACIÓN Y REPRODUCIBILIDAD DE UN CUESTIONARIO PARA EVALUAR LA ACTIVIDAD FÍSICA EN
ESTUDIOS EPIDEMIOLÓGICOS ENTRE LOS INDIOS YAQUI DE SONORA, MÉXICO.
Serna Gutiérrez Araceli*, Esparza-Romero Julián*
*Research Center for Food and Development A.C., Public Nutrition and Health Department and
Technological Institute of Sonora, México.
Citation: Serna Gutiérrez A., Esparza-Romero J. (2018) Adaptation and
reproducibility of a questionnaire to assess physical activity in
epidemiological studies among Yaqui Indians from Sonora, México. Revista de
Salud Pública y Nutrición, 17(3), 17-25.
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo
León, Facultad de Salud Pública y Nutrición, Monterrey Nuevo León, México.
Copyright: ©2018 Serna Gutiérrez A et al. This is an open-access article
distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BY
4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any
medium, provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests
exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn17.3-3
Recibido: 05 de junio 2018;
Aceptado: 17 de septiembre 2018
Email: julian@ciad.mx

�Ethnic groups; México; physical activity questionnaire

Artículo Original

ADAPTATION AND REPRODUCIBILITY OF A QUESTIONNAIRE TO ASSESS PHYSICAL ACTIVITY
IN EPIDEMIOLOGICAL STUDIES AMONG YAQUI INDIANS FROM SONORA, MÉXICO
Serna Gutiérrez Araceli*, Esparza-Romero Julián*
*Research Center for Food and Development A.C., Public Nutrition and Health Department and Technological Institute
of Sonora

ABSTRACT
Introduction: Due to the benefits of physical activity (PA) for health and the associated risk of physical inactivity with obesity
and non-communicable diseases, the evaluation of PA is of great interest in public health. Objective: Was adapt and evaluate
the reproducibility of a questionnaire to assess PA in epidemiological studies among Yaqui Indians from Sonora, México.
Methods: The participants were 100 Indians from the 9 Yaquis communities, including men and women aged 20 or older. The
adaptation phase of the PA questionnaire (PAQ) was done by interviewing 40 Yaquis about their activities related to leisuretime, occupation and transportation. For the reproducibility analysis, the PAQs applied by duplication to 60 adults were
evaluated by the Spearman Correlation Coefficient (ρ) and Intraclass Correlation Coefficient (ICC). The level of agreement was
evaluated by the Bland-Altman plot. Results Eighteen leisure time activities, 34 occupational activities, and 5 transportation
activities were included in the PAQ. Very strong correlations were found for total leisure-time and occupational activities (ρ
=0.92 and ρ=0.88, respectively; p&lt;0.0001), and sedentary behaviors (ρ=0.94; p&lt;0.0001) for the previous 12 months. The
Bland-Altman plots indicated high agreement between PAQs. Conclusions: The adapted PAQ had high reproducibility for
measuring PA in the Yaqui Indian population.
Key words: Ethnic groups; México; physical activity questionnaire.

RESUMEN
Introducción: Debido a los beneficios de la actividad física (AF) en la salud y la asociación de la inactividad física con la obesidad
y las enfermedades no transmisibles, evaluar la AF es de gran relevancia para la salud pública. Objetivo: Adaptar y evaluar la
reproducibilidad de un cuestionario para medir la AF en estudios epidemiológicos de adultos Yaquis de Sonora, México.
Material y Métodos: Se incluyeron 100 Yaquis (hombres y mujeres) de 9 localidades con edad igual o mayor a 20 años. Para
la adaptación del cuestionario de AF (CAF) se entrevistaron a 40 participantes sobre sus actividades recreativas, ocupacionales
y de transporte. Para la reproducibilidad, los CAFs aplicados por duplicado a 60 Yaquis fueron evaluados por Correlación de
Spearman (ρ) y Correlación Intraclase (CI). La concordancia fue analizada por gráfico de Bland-Altman. Resultados: Dieciocho
actividades de tiempo libre, 34 ocupacionales y 5 de transporte fueron incluidas en el CAF. Se encontraron correlaciones
fuertes para actividades del tiempo libre y ocupacionales, así como hábitos sedentarios (ρ=0.92, ρ=0.88, ρ=0.94;
respectivamente; p&lt;0.0001) para los 12 meses previos. Los gráficos de Bland-Altman indicaron un alto nivel de concordancia
entre los CAFs. Conclusiones: El CAF adaptado tuvo alta reproducibilidad para medir la AF en Yaquis
Palabras Clave: Grupos étnicos; México; cuestionario de actividad física

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 3 julio -septiembre, 2018

17

�Ethnic groups; México; physical activity questionnaire

Introduction
It is well known that PA has great health benefits
(Foulds, Bredin, Charlesworth, Ivey &amp; Warburton,
2014; Janssen, &amp; LeBlanc, 2010; WHO, 2010) and
that physical inactivity is a primary risk factor for the
development of obesity (Golubic et al., 2015; Maher,
Mire, Harrington, Staiano, &amp; Katzmarzyk, 2013;
Wanner et al., 2016) and No Communicable
Diseases, causing 5.3 million deaths per year
worldwide (Lee et al., 2012; Sallis et al.,2016). Due
to the importance of PA in preserving health, mainly
by promoting weight loss (Jakicic et al., 2014;
Mekary et al., 2015; WHO, 2010), its evaluation is of
great interest (Hallal et al., 2016). There are different
methods for the evaluation of PA, such as
questionnaires, doubly labelled water, pedometers,
accelerometers, and more (Aparicio-Ugarriza et al.,
2014; Ara et al., 2015). PAQs are the most
commonly used method in population studies
(Esparza-Romero et al., 2015; Gómez, HernándezPrado, Morales, &amp; Shamah-Levy 2009; Tornos et al.,
2009).
The advantage of the PAQs, besides their low cost, is
that they can be designed and validated for a given
population, including ethnic groups, thus providing
information of the specific patterns of physical
activity of the population (Kriska et al., 1990;
Lavandera-Torres &amp; Esparza-Romero, 2017;
Macniven et al., 2016). PAQs can lead to
inaccuracies because they depend on the memory of
the interviewee (Ara et al., 2015), but strategies can
be generated to reduce this disadvantage. One
important aspect that should be considered when
PAQs are selected to measure PA is their previous
adaptation based on the target population to be
studied. Applying a PAQ generated from a particular
community to a new population with different
cultural characteristics can lead to inaccuracies
(Arredondo, Mendelson, Holub, Espinoza, &amp;
Marshall, 2012). The short version of the
International Questionnaire of Physical Activity,
which originally had adequate validation and
reproducibility for 12 countries, had poor validity
and a modest reproducibility for the evaluation of
moderate and vigorous PA in the Mexican population
(Medina, Barquera, &amp; Janssen, 2013). Although not
discussed by the authors (Medina et al., 2013) it is
important to consider the adaptation process in
selecting PAQs (Moreira et al., 2013; Oyeyemi et al.,
2016; Oyeyemi et al., 2011).

Artículo Original

Indigenous populations have less favorable health
conditions and higher prevalence of obesity and
NCD than non-indigenous populations (Gracey &amp;
King 2015). This makes the specific study of PA and
its association with obesity and NCD in these ethnic
minorities relevant. However, it is necessary to
generate and evaluate measurement instruments,
such as PAQs, according to the context and culture
of these populations (Arredondo et al., 2012; Medina
et al., 2013).
Some questionnaires have been designed and
validated for indigenous populations (Esparza et al.,
2010; Kriska et al., 1990; Lavandera-Torres &amp;
Esparza-Romero, 2017; Trost, Marshall, Miller,
Hurley, &amp; Hunt, 2007). Kriska et al. (1990)
developed a PAQ to study PA and its role in type 2
diabetes in U.S. Pima Indians. Similarly LavanderaTorres &amp; Esparza-Romero (2017), adapted and
studied the reproducibility of a PAQ in indigenous
Seris of México with good results. Esparza et al.
(2010) adapted the questionnaire by Kriska et al.
(1990) to investigate the relationship of PA with
obesity in Mexican Pima Indians.
The Yaqui Indians are an ethnic group from Sonora,
Mexico, originally settled along the Yaqui River,
between the municipalities of Cajeme and Guaymas.
Its territory includes three areas: mountainous,
fishing and farming (Moctezuma-Zamarron, 2007).
This indigenous group has presented changes in their
lifestyle; for example, their agricultural activity has
gone from being self-sufficient to commercial, from
manual to mechanized and even to land rent. It is
reasonable to speculate that their physical activity
has decreased as a result. Furthermore, while studies
have reported that the Yaquis present problems of
obesity and NCDs (Brito-Zurita et al., 2007;
Rodríguez-Morán et al., 2008), no information has
been reported about their PA. The purpose of this
study was to adapt and evaluate the reproducibility
of a PAQ to study PA in adult Yaquis in Sonora,
Mexico.
Materials and Method
Participants
The study participants were 100 Yaqui Indians,
including men and non-pregnant women aged 20 or
over from the following Yaqui Indians communities:
Loma de Guamúchil, Loma de Bácum, Tórim,
Vícam Pueblo, Vícam Switch, Casas Blancas,

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 3 julio -septiembre, 2018

18

�Ethnic groups; México; physical activity questionnaire

Pótam, Ráhum and Bélem. Participants were selected
if they had stable and/or temporary employment or
domestic duties. The number of participants were 40
for the adaptation phase of the PAQ and 60 for the
evaluation of its reproducibility. Participants were
selected proportionally to the adult population of
each community using information from the National
Institute of Statistics and Geography (INEGI, 2010).
The sample size was based in obtaining significant
correlation coefficients greater or equal to 0.4, with
α=0.05 and a power of 90% (Norman &amp; Streiner,
2000). The interviews were completed in the homes
of the participants during the period of June through
August, 2016.
Description of the Physical Activity Questionnaire
The applied questionnaire was similar to that
designed and validated by Kriska et al. (1990) for
U.S. Pimas and adapted by Esparza et al. (2000) for
the Pima population of Sonora, México. This PAQ
evaluates the PA of the previous 12 months and for
the previous week. For purposes of this paper, only
the previous 12 months were evaluated. The PAQ
consists of two sections: the first includes questions
about the leisure-time activities and the second about
occupational activities. Frequencies such as months
per year, weeks per month, days per week and the
number of hours per day for each activity were
registered to estimate the average number of hours
per week (h/wk) for each activity.
Adaptation
For this phase, the methodology proposed by
Lavandera-Torres and Esparza-Romero (2017) was
carried out for 40 Yaquis Indians. During each
interview, the participants were asked to describe in
detail their leisure-time, occupational and
transportation activities. The information generated
was book recorded, considered and included in the
PAQ.
To classify the identified activities, they were
analyzed in detail and assigned with metabolic
equivalents (METs) based on the Compendium of
Physical Activity (Ainsworth et al., 2011). Activities
were classified as sedentary behaviors (1 to 1.5
METs) and light (1.6 to 2.9 METs), moderate (3 to
5.9 METs) and vigorous (≥6 METs) activities. A
MET represent the oxygen rate of approximately 3.5
ml/kg · min for an average adult who is sitting quietly
(Ainsworth et al., 2011).

Artículo Original

Reproducibility
The reproducibility of the adapted PAQ was
evaluated through the test-retest protocol. The PAQ
was applied to the Yaquis adult sample twice with a
margin between applications of 1 to 3 weeks.
Anthropometric Measurements
Participants were evaluated for weight, height, and
waist circumference according to the methodology of
the International Society for the Advancement of
Cineanthropometry (ISAK, 2001).
Statistical Analysis
The PA (h/wk) was analyzed as total, light, moderate
and vigorous leisure-time and occupational activities
and as sedentary behaviors (i.e., watching television
and talking/sitting at home with family and neighbors
[socializing]). Furthermore, PA was additionally
analyzed as specific domains such as sports (soccer,
baseball and softball), craftwork (embroidery and
making reed curtains), agricultural (sowing by hand,
harvesting, and fumigating) and housework
(sweeping, mopping, washing clothes by hand, and
preparing food).
To evaluate the reproducibility of the adapted PAQ,
PA information of the applied PAQs (PAQ1 at
starting time and PAQ2 after 1-3 weeks apart) from
the previous 12 months was analyzed using the
Spearman Correlation Coefficient (ρ) and the twoway mixed model (average measure) Intraclass
Correlation Coefficient (ICC). The degree of
relations for ρ were defined as weak (ρ between
0.11-0.25), half (ρ between 0.26-0.50), considerable
(ρ between 0.51-0.75) and very strong (ρ between
0.76-0.90) (Hernández&amp; Fernandez, 2010). The ICC
ratings suggested by Landis and Koch were used to
evaluate the degree of relation of the PAQs
(reproducibility) as poor (0-0.2), fair (0.2-0.4),
moderate (0.4-0.6) substantial (0.6-0.8) and almost
perfect (0.8-1.0) (Landis &amp; Koch, 1997).
Bland-Altman plots were used to determine the level
agreement between the PAQ1 and PAQ2 regarding
total leisure-time, occupational activities and
sedentary behaviors (h/wk). In other words, BlandAltman plots provided information about the
magnitude of overestimation (mean bias above the

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 3 julio -septiembre, 2018

19

�Ethnic groups; México; physical activity questionnaire

zero line) or underestimation (mean bias below the
zero line) of the PAQ1 with respect to PAQ2; in
either case, mean bias was analyzed by the paired ttest. Simple linear regression was performed to
evaluate homogeneity of the differences (bias) over
the range of average values (h/wk) from the two
PAQs measurements. The dependent variables were
the differences (h/wk) between PAQ1 and PAQ2,
and the independent variables were the average
(h/wk) of both PAQs. Biases falling outside the
Bland-Altman agreement interval were expressed as
percentage.
Stata software version 14 was used for the statistical
analysis (Stata Corp LP, College Station, Texas,
USA; URL: http://www.stata.com). Significance
was considered at a p-value of p≤0.05.
Ethics approval
The protocol was approved by the Ethics Committee
of the Research Center for Food and Development.
Before the interview, each participant received
complete information about the project and signed a
consent form.
Results
Participants
Initially, there were 66 participants for the study of
reproducibility, but only 60 completed the second
PAQ (15 men and 45 women). Ages ranged from 20
to 65 years, with an average of 40.0 years for men
and 37.8 years for women. Anthropometric
characteristics such as weight, height, body mass
index and waist circumference are shown in Table 1.
Table 1. Anthropometric characteristics of the participants
Men (n=17)
Mean ± SD
Range
Age (year)
40.8 ± 14.4
20 - 65
Weight (kg)
73.2 ± 7.3
55.1 - 99.5
Height (cm)
170.6 ± 0.03
1.6 - 1.8
BMI (kg/m2)
25.1 ± 3.6
18 - 32.4
Waist circumference (cm)
89.6 ± 2.1
70 - 107

Women (n=43)
Mean ± SD
Range
37.8 ± 26.8
20 - 65
73.4 ± 1.3
39.7 - 119.1
156.7 ± 0.03
1.4 - 1.7
29.8 ± 0.7
19.2 - 44
94 ± 3.5
68.5 - 115

Date are shown as the mean, standar deviation and range

Adaptation
Eighteen leisure-time activities were recorded,
including sports and exercise related activities such
as football, baseball, softball, jogging, and walking
as well as sedentary behaviors such as watching
television and socializing. Thirty-four occupational
activities were reported and related to agriculture,
silviculture, construction, craftwork, among others;
each of the occupational activities consisted of a

Artículo Original

series of sub-activities. Housework activities
consisted of sweeping, mopping, handwashing,
hauling water, making flour tortillas and others.
Activities related to transport included walking,
biking, and riding horses or traveling in cars or
trucks. Table 2 shows a larger number of activities
reported by the Yaquis Indians along with the values
of METs assigned to them. These activities were
listed in the PAQ. In addition, an open question was
added at the end of the list to further include activities
that interviewees considered as being part of their PA
pattern.
Table 2. List of leisure-time, occupational, and transportation activities
Activities (METsa)
Occupational

Leisure-time

Transportation

Sports

Agricultural

Craftwork

Walking (3)

Soccer (7)

Sowing by hand (4.3)

Embroidery (1.8)

Bicycle (4)

Baseball (5)

Cutting herb (6.3)

Sewing (1.8)

Horse (3.8)

Softball (5)

Fumigating (4.5)

Making reed curtains (2.5)

Car (2.5)

Basketball (6.5)

Harvesting (4.8)

Making brooms (3)

Bus (1.3)

Exercise

Cattle raising

Housework

Truck (2.5)

Zumba (5)

Order (3.5)

Sweeping (2.3)

Weight training (6)

Making cheese (3)

Washing clothes by hand (2)

Bicycling (4)

Shepherding (3.8)

Carrying water (4.5)

Jogging (4.5)

Silviculture

Watering plants (2)

Run (6)

Cutting firewood (6.3)

Making flour tortillas (2)

Walking (3.5)

Make coal (6.3)

Sedentary behavior

Construction

Cooking in a hornillac (2)
Washing dishes (1.8)

Socializingb (1.5)
Watching television (1.3)

Making bricks (6.5)

Other:

Plaster (6.3)

Baking (2)

Pasting Block (4.5)

Playing music (2)

Laying tile (3.8)

Teaching (1.8)

Cement (6.5)

Maquiladora operator (3.3)

a

METs: Metabolic Equivalents

b

Talking/sitting at home with family and neighbors

c

Hornilla: Hollow where embers or firewood are placed, with a side vent and a top grille.

Reproducibility
The results of the test-retest analysis regarding
leisure-time and occupational activities are shown in
Table 3. The ρ values of moderate, vigorous and total
leisure-time (h/week) indicate a very strong
correlation between PAQ1 and PAQ2 (ρ=0.94 and ρ
=0.91, ρ=0.92, respectively; p&lt;0.00001). The ICC
revealed almost perfect correlations for total leisuretime activities and categories of intensity. The results
of ρ for occupational activities indicated a very
strong correlation between PAQ1 and PAQ2 for
light, moderate, vigorous and total occupational
activities (ρ=0.87, ρ=0.84, ρ=0.91, ρ=0.88,
respectively; p&lt;0.00001). For the ICC, all the values
showed almost perfect correlation for occupational
activities.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 3 julio -septiembre, 2018

20

�Ethnic groups; México; physical activity questionnaire

Table 3. Reliability for leisure-time and occupational
activities, specific domains of activities and sedentary
behaviors between PAQa1 and PAQa2
ρc*

ICCd **

Leisure-time Activities (h/wkb )
Moderate

0.94

0.97

Vigorous

0.91

0.98

Total

0.92

0.95

Occupational Activities (h/wkb )
Light

0.87

0.95

Moderate

0.84

0.95

Vigorous

0.91

0.98

Total

0.88

0.94

Specific domains of activities (h/wkb )
Sports

0.99

0.99

Craftwork

0.93

0.99

Agricultural

0.99

0.99

Housework

0.91

0.96

Sedentary behaviors (h/wkb )
Watching television

0.89

0.99

0.82

0.91

0.94

0.96

Socializinge
Total
a

Physical Activity Questionnaire

b

Hours per week

c

Spearman rank correlation coefficient. *p &lt;0.00001

d

Intraclass correlation coefficient. **p &lt;0.0001

e

Talking/sitting at home with family and neighbors

The specific domains of activities such as sports,
craftwork, agriculture and housework yielded ρ
values greater than 0.90 (p&lt;0.00001), indicating very
strong correlations. Regarding ICC values, all the
correlations of the specific domains of activities were
cataloged as almost perfect (Table 3).

Artículo Original

10.11 (lower LOA) to 8.66 (upper LOA) with 10%
of bias outside of LOA.

Figure 1: Bland-Altman plot for total leisure-time
activities (h/wk) as assessed by the PAQ1 and PAQ2
Regarding total occupational activities, the BlandAltman plot (Figure 2) revealed that mean bias was
also similar to zero (mean bias=-0.39, p=0.76).
Further, the plot also shows that differences were
homogeneous among the average values in h/wk of
total occupational activities (β=0.87, p=0.16). The
LOA were 21.3 (lower LOA) to 20.5 (upper LOA),
with 5% of the bias outside of LOA.

With regard to total sedentary behaviors, the ρ value
(ρ=0.94; p&lt;0.00001) indicated a very strong
correlation. The correlations for watching television
and socializing at home were also considered very
strong. The ICC values for all sedentary behaviors
indicated almost perfect correlations (Table 3).
The Bland-Altman plot (Figure 1) shows mean bias,
the regression line and the limits of agreement for
total leisure-time activities (h/wk). The mean bias
was not different from zero (mean bias=0.72,
p&gt;0.05). In the same plot, the regression line
indicated that differences between measurements (β
= 0.041, p=0.77) were homogeneously distributed
throughout the average (h/wk) of total leisure
activities. The limits of agreement (LOA) were -

Figure 2: Bland-Altman plot for total occupational
activities (h/wk) as assessed by the PAQ1 and PAQ2
Discussion
The adaptation phase allowed for a detailed
identification of common leisure-time, occupational
and transportation activities among the Yaqui
Indians to investigate how activities were performed.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 3 julio -septiembre, 2018

21

�Ethnic groups; México; physical activity questionnaire

The leisure-time activities mainly included watching
television, socializing (sedentary behaviors) and
some sports activities. The activity of socializing is
facilitated because Yaqui households consist of a
large, fenced-in land in which different generations
of the same family live together (grandparents,
parents and offspring). During the afternoon and
mid-morning, Yaqui family members typically chat
in their homes under the shade of trees or ramadas (a
roof, without walls, built with mesquite sticks, reed
and other plants). On the other hand, occupational
activities were related to agriculture, construction,
silviculture, craftwork activities and housework,
among others.
The adaptation phase allowed for uncovering the
types of PA that adult Yaquis perform in their daily
lives as well as how they are carried out. This latter
information was useful to further classify sedentary
behaviors light, moderate, and vigorous PA. This
phase also permitted the identification of the
appropriate terms used for the different PAs, which
was useful for reducing misunderstandings during
the interview and thus improving the accuracy of the
PAQ.
Regarding reproducibility, the correlation values
obtained for total leisure-time and occupational
activities in the previous 12 months were similar to
those reported by Kriska et al. (1990) in U.S. Pima
Indians 21 to 36 years of age (ρ=0.92 y ρ=0.88,
respectively, p&lt;0.05). These correlation values were
higher than those reported by Lavandera-Torres and
Esparza-Romero (2017) for the Seri population with
values of ρ=0.82 (p &lt;0.05) for total leisure activities
and values of ρ=0.58 (p &lt;0.05) for total occupational
activities. The correlation values obtained for both
activities were also higher than those obtained by
Sobngwi, Mbanya, Unwin, Aspray, &amp; Alberti (2001)
in a rural population of Cameroon.
It should be noted that in the present study, leisuretime and occupational activities were subcategorized
and analyzed by light, moderate and vigorous
intensity. However, in the literature, ρ and ICC
values are shown for moderate and vigorous total
activities without classifying them as leisure-time or
occupational activities (Vasheghani-Farahani, et al.,
2011; Cust et al., 2008). Such is the case for the study

Artículo Original

reported by Medina, et al. (2013) in a Mexican
population where reproducibility of the International
Physical Activity Questionnaire was evaluated. In
that study, ICC values for moderate and vigorous
activities were 0.49 and 0.50 (p&lt;0.05), respectively,
which are lower than those obtained in the present
work. In a different study conducted among a
Nigerian population, ICC values reported for
moderate and vigorous activities were also lower
than those obtained in this study (ICC=0.73 and 0.33,
respectively) (Oyeyemi et al., 2011)
When activities were analyzed as specific domains,
high correlation values between the two PAQs in the
previous 12 months were observed in all the specific
domains (sports, craftwork, agricultural and
housework). The values for sports activities found
here were higher than those reported in other studies
(Lavandera-Torres and Esparza-Romero, 2017). The
correlation found for the housework activities was
higher than that reported by Cust et al. (2008) (ρ
=0.73; p&lt;0.0001) and other studies (Vasheghani et
al., 2011; Chu &amp; Moy, 2015). Finally, the correlation
evaluated by ρ for the group of craftwork activities
was slightly lower than that reported by LavanderaTorres and Esparza-Romero (ρ=0.97; p&lt;0.05)
(2017).
The reproducibility of sitting time as a marker of
sedentary behaviors was evaluated in different
studies using the International Physical Activity
Questionnaire (Chu &amp; Moy, 2015; Oyeyemi et al.,
2011; Vasheghani et al., 2011). The results of these
studies were ICC=0.84, ICC=0.73 and ICC=0.56, for
Malaysia, Iranian and Nigerian populations,
respectively (Chu &amp; Moy, 2015; Oyeyemi et al.,
2011; Vasheghani et al., 2011). Sedentary behaviors
in this study had higher correlation values.
The Bland-Altman plots showed that PA measured
by PAQ1 was similar to that measured by PAQ2.
That mean bias was close to zero indicates agreement
between both questionnaires. In addition, linear
regression analysis showed that the error or
differences between PAQs were constant over the
range of h/wk of physical activity.
The results of the reproducibility of this study are
largely explained by the adaptation process because
it allowed for the use of specific terms for the

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 3 julio -septiembre, 2018

22

�Ethnic groups; México; physical activity questionnaire

different activities in the community and for the idea
of listing them in the questionnaire format. This
means that interviewees were able to better
understand the questions, and the interviewer could
be clear about the meaning of the questions. Another
important aspect of this study was the previous
training received by the interviewers, part of which
consisted of understanding the community and
conducting previous PAQs with people of the
community.
Conclusions
The adaptation phase allowed for a detailed
identification of the most important leisure-time,
occupational and transportation activities among the
Yaqui Indians to investigate how these activities
were performed and to determine the appropriate
terms to use for the PAQs. The adapted PAQ had
high reproducibility for measuring PA during the
previous 12 months, and it may therefore be used to
evaluate PA and its association with obesity and
NCD in the Yaqui Indian population.
Acknowledgments
The authors thank the traditional guards of each
Yaqui community for allowing us to conduct our
research. We especially thank the subjects who
participated in the study in a most attentive and
friendly way with our fieldworkers. The authors also
thank Paola Griselda Torres Sánchez, Alejandra
Ruelas Ruiz and Oswar Karim Plata Urias Bachelor
students in Physical Exercise Science at
Technological Institute of Sonora, for data
collection.
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Revista Salud Pública y Nutrición

ESTIGMATIZACIÓN A PERSONAS CON VIH-SIDA EN LA ATENCIÓN PRIMARIA
COMO BARRERA DE APEGO AL TRATAMIENTO.
STIGMATIZATION OF PEOPLE WITH HIV-AIDS IN PRIMARY CARE AS A BARRIER ADHERENCE TO THE
TREATMENT
Saucedo Pahua Gerardo 1-2, Huerta Baltazar Mayra Itzel 1, Alcántar Zavala Ma. Lilia 1-3, Ruiz Recéndiz
Ma. de Jesús 1, Jiménez Arroyo Vanesa 1, Avila Cazarez Lorena 1-2
1 Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, México. 2 Hospital General Regional Nº. 1 del
Instituto Mexicano del Seguro Social, Morelia, Michoacán, México. 3 Hospital Infantil “Eva Sámano de
López Mateos”, México.
Citation: Saucedo Pahua G., Huerta Baltazar M.I., Alcántar Zavala M.L., Ruiz
Recéndiz M.J., Jiménez Arroyo V., Avila Cazarez L. (2018) Estigmatización a
personas con VIH-SIDA en la atención primaria como barrera de apego al
tratamiento. Revista de Salud Pública y Nutrición, 17(3), 26-33.
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo
León, Facultad de Salud Pública y Nutrición, Monterrey Nuevo León, México.
Copyright: ©2018 Saucedo Pahua G. et al. This is an open-access article
distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BY
4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any
medium, provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests
exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn17.3-4
Recibido: 13 de agosto 2018;
Aceptado: 24 de septiembre 2018
Email: ge_ra_sol@hotmail.com

�VIH-SIDA, estigma y discriminación, atención primaria
.

Ensayo

ESTIGMATIZACIÓN A PERSONAS CON VIH-SIDA EN LA ATENCIÓN PRIMARIA COMO
BARRERA DE APEGO AL TRATAMIENTO
Saucedo Pahua Gerardo 1-2, Huerta Baltazar Mayra Itzel 1, Alcántar Zavala Ma. Lilia 1-3, Ruiz Recéndiz Ma. de
Jesús 1, Jiménez Arroyo Vanesa 1, Avila Cazarez Lorena 1-2
1 Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo. 2 Hospital General Regional Nº. 1 del Instituto Mexicano del
Seguro Social, Morelia, Michoacán. 3 Hospital Infantil “Eva Sámano de López Mateos”.

RESUMEN
Introducción: La infección por VIH es un problema a nivel mundial que afecta la salud de quien la contrae y en él se
experimentan procesos psicoemocionales y de estigmatización. El estigma, es resultado del desconocimiento de los actores
directos en la atención primaria a la salud. Este problema social crea una barrera en las personas seropositivas a no buscar un
tratamiento oportuno, lo que deteriora ampliamente su calidad de vida. Objetivo: Presentar una reflexión crítica sobre las
razones por el cual las personas seropositivas refieren sentir estigmatización y discriminación por los involucrados en la
atención primaria. Conclusiones: Dentro de la cultura Mexicana existe una diversidad de pensamiento hacia las personas que
viven con VIH, dado a esto se han implementado políticas públicas a favor de éste sector altamente vulnerable, el propósito
es salvaguardar y respetar la integridad de los individuos seropositivos, del mismo modo la Secretaría de Salud es el eje rector
en promover información, detección y tratamiento oportuno a las personas que demandan atención primaria a la salud,
mediante la difusión de información científica a través de los actores directos de la atención. Es necesario desarrollar
herramientas de evaluación que permitan corroborar que la información emitida tenga un impacto cognitivo significativo.
Palabras Clave: VIH-SIDA, Estigma y discriminación, Atención Primaria.

ABSTRACT
Introduction: HIV infection is a worldwide problem that affects the health of those who contract it and in it psycho-emotional
and stigmatization processes are experienced. The stigma is the result of ignorance of the direct actors in primary health care.
This social problem creates a barrier in seropositive people not to seek timely treatment, which greatly deteriorates their
quality of life. Objective: To present a critical reflection on the reasons why HIV-positive people report feeling stigmatization
and discrimination for those involved in primary care. Conclusions: Within the Mexican culture there is a diversity of thinking
towards people living with HIV, given that public policies have been implemented in favor of this highly vulnerable sector, the
purpose is to safeguard and respect the integrity of HIV-positive individuals. Similarly, the Ministry of Health is the guiding axis
in promoting information, detection and timely treatment for people who demand primary health care, through the
dissemination of scientific information through the direct actors of care. It is necessary to develop assessment tools to
corroborate that the information issued has a significant cognitive impact.
Key words: HIV-AIDS, Stigma and discrimination, Primary Care.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 3 julio -septiembre, 2018

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�VIH-SIDA, estigma y discriminación, atención primaria
.

Introducción
La pandemia del virus de inmunodeficiencia humana
y el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (VIHSIDA) han sido un problema de salud pública a nivel
mundial (Compean, Pérez, Staines y Ortiz, 2014).
Según el informe del Programa Conjunto de
Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA (ONUSIDA) a
fínales de 2015, 36.7 millones de personas vivían con
el virus en mundo (ONUSIDA, 2016) y México no
es la excepción, con 24,718 casos de VIH-Sida,
predominando en jóvenes de 15 y 29 años de edad
(CENSIDA, 2015).
El VIH es un problema de salud que abarca esferas
psicológicas y emocionales, a nivel personal y social;
El estigma aparece como un atributo desacreditante
en las personas seropositivas, como barrera a no
buscar tratamiento, generando preocupación,
ansiedad y depresión, deteriorando su calidad de vida
(CV) (Pantoja y Estrada, 2014).
Desde 1994 Forstein refiere que, las personas sienten
estigmatización por parte de profesionales de la
salud, al momento de solicitar el cribado de VIH y
para acceder a servicios de salud una vez que han
sido diagnosticados seropositivos. (Varas, 2008);
aunado a esto en 2003 Infante et al., refieren que en
México las PVVIH refieren una mala calidad de
atención por parte de los prestadores de servicios de
salud.
Por otra parte, Chong et al., 2012 refieren que, las
personas seropositivas hombres y mujeres
heterosexuales y hombres que tienen sexo con
hombres (HSH) atendidos en un hospital público del
estado de Chiapas, mantienen oculto el diagnóstico,
por miedo al estigma por la comunidad donde
residen. Al expresar que les es difícil enfrentar el
estigma y discriminación que emana los
profesionales de la salud al momento de la atención
en salud para su control.
Dado lo anterior en América Latina y el Caribe es
casi nula la evidencia respecto a las políticas públicas
en materia de salud y de derechos humanos, respecto
a programas holísticos libres de discriminación hacia
las PVVIH; en el caso de Colombia, este país en1988
elaboró el primer Plan Nacional de Prevención y
Control del SIDA, estableciendo en 1991 por primera
vez normas sobre la atención integral, derechos y
deberes de las PVVIH (Arrivillaga et al., 2009).,

Ensayo

entre éste periodo Costa Rica, República
Dominicana, Ecuador, Guatemala, Honduras,
Nicaragua, panamá y Puerto Rico decretaron leyes en
los que abordan el tema de VIH-SIDA, en materia de
prevención,
tratamiento,
derechos
y
responsabilidades de las personas seropositivas
(Varas y Toro, 2003).
Torres (2006) realizó un análisis en relación a las
políticas públicas en salud en respuesta al VIH-SIDA
en México donde concluye que éstas han beneficiado
a grupos que han sido tradicionalmente marginados
y excluidos del proceso de implementación de las
mismas; en 2015 la investigadora Rangel en su
manuscrito detalla los procesos políticos de
trasformación a la Ley en salud y de derechos
humanos en la Republica Mexicana, dado a que la
enfermedad ha formado parte de la agenda como
problema de salud pública; en este mismo años los
investigadores Orozco et al., realizaron un mapeo
político y revisión del marco normativo para la
prevención del VIH y fortalecer las acciones contra
el estigma, la discriminación y la homofobia por
parte de los involucrados en la atención en salud.
Bermúdez et al., 2015; argumentan que los
profesionales de la salud tienen la responsabilidad y
el compromiso de brindar una atención de calidad
libre de estigma y discriminación hacia las personas
que viven con virus de inmunodeficiencia humana
(PVVIH); dado a que el objetivo en materia de salud
pública es educar, prevenir, diagnosticar y otorgar un
tratamiento oportuno y a su vez concientizar a la
PVVIH a hacer adherencia a la terapia antirretroviral
(TARV) en el éxito del tratamiento al VIH (Oliva,
Lastre, Viñas y González, 2013). Cualquier actitud
estigmatizante por parte de los mismos tiene un
impacto psicoemocional, en la vida de las personas
seropositivas (Pantoja y Estrada, 2014).
Éste ensayo tiene como propósito presentar una
reflexión crítica sobre las razones por el que las
personas
seropositivas
refieren
sentir
estigmatización y discriminación por los
involucrados en la atención primaria. Para ello se
discute sobre el papel de las políticas públicas en
salud y de derechos humanos para sustentar una
atención medica libre de discriminación, en la
PVVIH.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 3 julio -septiembre, 2018

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�VIH-SIDA, estigma y discriminación, atención primaria
.

Ensayo

La metodología empleada a este manuscrito fue; una
revisión sistemática en español e inglés en diez
bases de datos electrónicas en salud, las cuales
fueron: PubMed, EBSCO, Scielo, CUIDEN,
Aquichan, Redalyc, RESPYN, DOAJ - Directory of
Open Access Journals, Free Medical Journals y
Google académico, Se utilizaron los siguientes
términos de búsqueda: VIH-SIDA, Estigma y
discriminación, Atención primaria a la salud,
Políticas Publicas, Derechos humanos.

dado a la necesidad apremiante que existe de
fortalecer la educación formal de los profesionales
futuros en estos tres ejes de conocimiento; en virtud
de que el desconocimiento de los involucrados afecta
gravemente al estado psícoemocional de la persona
seropositiva. Del mismo modo se presentan estudios
realizados en las PVVIH, en el que muestran sentirse
vulnerables por el estigma y la discriminación de los
actores en la atención primaria a la salud, lo que
ocasiona una barrera al apego terapéutico.

Los criterios de selección fueron; 1) trabajos de enero
de 2013 a abril de 2018 2) trabajos en los cuales se
analizaba la vulnerabilidad al VIH de forma
específica y clara en relación al estigma y
discriminación que viven las personas con VIH por
parte de los prestadores de servicios en salud en el
primer nivel de atención.3) trabajos que empleaban
un enfoque desde las políticas públicas en salud y de
derechos humanos respecto al VIH-SIDA y 4)
trabajos cualitativos que expresaran las barreras de
apego al tratamiento retroviral relacionado a la
estigmatización percibida.

Conocimiento, habilidad y actitud del personal de
salud sobre VIH-SIDA en la atención primaria a la
salud
En 1980, inició la epidemia del VIH-SIDA a nivel
mundial, y por consecuente la propagación de
información formal e informal, que ha sido evaluada
con aspectos asociados al conocimiento, aptitudes y
prácticas relacionadas a la infección por el VIH, a
grupos profesionales de la salud involucrados en la
asistencia a personas infectadas por el virus (Barbosa
et al, 2015). De acuerdo a Bolaños en 2015,
recomienda que el equipo básico de salud (EBS),
debe estar preparado con los conocimientos,
habilidades y actitudes suficientes en la prevención
VIH/SIDA, ante el riesgo que presenta la comunidad
(Bolaños et al., 2015).

De 109 resultados, 35 investigaciones de tipo
cuantitativo y cualitativo con diseños descriptivos y
correlacional cumplieron los criterios de inclusión y
de evaluación para su análisis y discusión de la
información para el presente ensayo; el resto de la
evidencia científica fue omitida dado a que no
cumplieron los criterios de selección.
A la luz de los resultados y del análisis se presenta a
continuación la respuesta al objetivo del presente
manuscrito. En el primer apartado se describe el
conocimiento, las habilidades y la actitud del
personal de salud sobre VIH-Sida en la atención
primaria a la salud, en seguida se presenta la
evidencia científica que describe la estigmatización
y discriminación como barrera de apego al
tratamiento en las PVVIH, seguida de esto se
muestran las políticas públicas dirigidas a la atención
medica libre de discriminación, a personas que viven
con VIH-Sida en México y se finaliza con las
conclusiones.
Bajo este eje temático, es importante resaltar la
relevancia sobre la adquisición de conocimientos que
todos los profesionales de salud deben tener en
relación a: la infección del VIH y SIDA, mediante
políticas públicas en salud y de derechos humanos;

En 1996 se obtuvo el acceso y utilización a la terapia
antirretroviral (TARV), lo que ha permitido una
importante reducción de la morbi-mortalidad por el
virus, en las PVVIH (Gilmara et al., 2015); dicha
adherencia ha aumentado la calidad de vida en años
en las personas seropositivas, quienes experimentan
procesos complejos de transformación personal al
vivir con una enfermedad crónica (Hipólito et al.,
2017); por tal motivo los profesionales de salud
deben poseer dominio sobre las consideraciones
biológicas,
psicológicas
y
sociales,
para
proporcionar cuidados holísticos a las personas
seropositivas, con la mayor ética profesional
(Gómez et al., 2013).
Como profesionales de salud, se debe estar en total
disposición para prestar atención primaria,
promoviendo el más alto grado de bienestar al
paciente, garantizando su actuar en la atención
integral del usuario (Bermúdez et al., 2017). En el
actuar
del
equipo
multidisciplinario,
los
profesionales de salud directos en observar los
avances terapéuticos, es Enfermería, quien participa

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 3 julio -septiembre, 2018

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�VIH-SIDA, estigma y discriminación, atención primaria
.

en la detección, cuidado y control de la enfermedad
crónica (Costa et al., 2012).
El control clínico en las PVVIH, actualmente es una
herramienta indispensable para el acompañamiento
de los avances y esfuerzos necesarios para la mejoría
en la atención, en el aumento y la demanda de la
atención primaria a la salud (APS) (Leite et al.,
2017).
En 2014, Carvalho et al., en su estudio: “Valores
intervinientes en el cuidado del enfermero al cliente
con VIH/Sida”, concluyen que cada miembro del
equipo de salud debe autoconocerse, lo que implica
la reflexión de sus valores, creencias y cultura, con el
fin de que éstos no interfieran negativamente en la
realización de sus acciones de atención primaria a la
salud.
De esta manera, los profesionales de salud son
considerados un pilar fundamental en la oferta del
tamizaje en la APS, y el desconocimiento de ello
limita la calidad del servicio a este grupo vulnerable
(Pantoja, 2014). De tal manera que el rechazo y la
discriminación percibido por el usuario durante la
detección, evita buscar un tratamiento y adherencia
al mismo, por miedo a la estigmatización ya
vivenciada, lo que limita ampliamente su CV (Cunha
et al., 2015).
Evidencia científica de la estigmatización y
discriminación como barrera de apego al tratamiento
en las PVVIH
A lo largo de muchas décadas, la estigmatización ha
sido reconocida como una conducta inmoral, descrito
por Erving Goffman y Herek, atributo que
desacredita al individuo y tiene un efecto indeseable
en la condición humana, (Erving Goffman y Herek,
citado por Pantoja et al., 2014). Colbert et al., definen
al estigma como un proceso social relacionado con la
salud, que es vivenciado, anticipado, caracterizado
por exclusión, rechazado, con sensaciones de culpa
y/o devaluación; que resulta de la experiencia de una
persona o grupo.
En la actualidad existen mitos y creencias
relacionados con el VIH/SIDA, que conducen a
prácticas de estigma social hacia las personas
seropositivas, de acuerdo a la evidencia científica la
infección
del VIH se asocia directamente a
conductas de alto riesgo, y por ende, esto altera el

Ensayo

comportamiento de los profesionales de la salud que
se manifiestan en prácticas estigmatizadoras y
discriminativas dirigidas con juicios negativos sobre
su moral, conductas irrespetuosas e incluso
dominadas al temor a contraer el virus (Barbosa,
2015).
La credibilidad de los profesionales de salud se ve
afectada por aspectos como la desinformación y
estereotipos sociales, lo que genera actitudes
estigmatizantes, que son percibidas por las personas
seropositivas (Pantoja, 2014); lo que minimiza el
éxito en el apego al tratamiento, estas dificultades de
acceso a los servicios de salud aumentan el riesgo de
aumentar la carga viral en las personas con VIH,
reduciendo la CV en la persona (Leite, 2017).
Tamayo et al., 2015 en su estudio “Estigma social en
la atención de personas con VIH/sida por estudiantes
y profesionales de las áreas de la salud, en Medellín,
Colombia” afirman que el estigma por parte del
personal de la salud tiene grandes implicaciones en
la calidad del servicio el cual hace que las personas
VIH positivas no acudan oportunamente a los
servicios de salud; estos hallazgos se relacionan a lo
encontrado por Bermúdez et al., en 2015, donde
afirma que el estigma y la discriminación alrededor
del VIH construye una barrera que impide el acceso
a los servicios de salud. En definitiva, los
investigadores consideran relevante evitar la
discriminación en la prestación de servicios de salud.
Guardia et al., 2015 en su investigación presentan las
narrativas de PVVIH en situaciones discriminatorias
que ellos atribuyen al sistema de salud y a la
bioseguridad. Los autores concluyen desde su
perspectiva que las personas confunden las
características estructurales del sistema de salud con
estigmatización; sin embargo, en el estudio los
trabajadores de la salud ponen al descubierto sus
temores irracionales al contagio.
Scher (2016) refiere en su estudio que, cada
participante ha percibido algún tipo de estigma, y
también ha recibido algún tipo de discriminación
durante su vida en distintos grados., por tanto, se
revelaron experiencias de discriminación en el
ámbito escolar, familiar, laboral, y en la vida
cotidiana de las PVVIH., cada mujer trans se refirió
al hecho de que la mayoría de ellas trabajan en el

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 3 julio -septiembre, 2018

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�VIH-SIDA, estigma y discriminación, atención primaria
.

Ensayo

comercio sexual debido a las condiciones de estigma
y discriminación que enfrentan en el día a día.

Nacional de Salud involucrado en la atención a las
PVVIH.

De igual modo, Fuster et al., en 2013 elaboraron un
cuestionario para medir las estrategias de las
personas con VIH para afrontar el estigma. Los
resultados arrojados mostraron que las personas con
VIH utilizan una variedad de estrategias de
afrontamiento que se sitúan en el control primario,
así como en el secundario., éstas, abren el panorama
de intervenciones para capacitar a las personas con
VIH y enfrentar el estigma y la discriminación.

En 1990 se creó la comisión Nacional de los
Derechos Humanos (CNDH) la cual ha trabajado
activamente tras las violaciones a los derechos
humanos que han presentado de forma oficial las
PVVIH en la negación o inadecuada prestación del
servicio público de salud (CNDH, 2015); Trece años
después, el Diario Oficial de la Federación (DOF)
publica en 2003 la Ley Federal para prevenir y
eliminar la discriminación (LFPED), la cual
establece que, queda prohibida toda práctica
discriminatoria que tenga por objeto o efecto impedir
o anular el reconocimiento o ejercicio de los
derechos e igualdad, creando para ello, el Consejo
Nacional para Prevenir la Discriminación
(CONAPRED), el cual es el órgano encargado de
promover políticas públicas, garantizando el derecho
a la igualdad e inclusión social.

Políticas públicas dirigidas a la atención medica libre
de discriminación, a personas que viven con VIHSIDA en México
Dentro de la Constitución Política de los Estados
Unidos Mexicanos el Artículo 1° tercer párrafo
establece que: queda prohibida toda discriminación
hacia las condiciones de salud y preferencias
sexuales de las personas, esto aunado al artículo 4º
tercer párrafo, donde se afirma que: toda persona
tiene derecho a la protección de la salud, y establece
que la ley definirá las bases y modalidades para el
acceso a los servicios de salud (Constitución Política
de los Estados Unidos Mexicanos, 1917).
En este mismo país las acciones para la prevención,
detección y diagnóstico oportuno de las infecciones
de trasmisión sexual (ITS) y de VIH-SIDA son
prioritarias en el sistema de salud y se sustentan en
normas y políticas públicas específicas en el
Programa Sectorial de Salud 2013-2018, (2013). Así
mismo, se describe en la presentación del Programa
de Acción Específico Respuesta al VIH, Sida e ITS,
tras el decreto de otorgar tratamiento oportuno a
estos problemas de salud pública, de forma gratuita y
universal a personas altamente vulnerables, siendo el
factor más importante en la reducción de la
morbimortalidad de la infección por el VIH.
La Ley General de Salud se aplica en toda la
República Mexicana y sus disposiciones son de
orden público e interés social, en lo concerniente a la
detección oportuna de las ITS y de VIH-SIDA la
Norma Oficial Mexicana NOM-010-SSA2-2010.
Para la prevención y control de la infección por virus
de la inmunodeficiencia humana, tiene un marco de
confidencialidad, siendo una disposición de
observancia obligatoria en el territorio nacional para
todas las instituciones y personal del Sistema

A la luz de las políticas públicas anteriormente
mencionadas se ha creado un pliego de derechos
humanos hacia las personas que viven con VIH o con
SIDA, en el que se establece la igualdad de derecho
a vivir sin discriminación o violación a las garantías
individuales y colectivas en la persona o de quien
dependa de ellos (CNDH, 2016), en el entendido que
todos los profesionales de la atención primaria están
comprometidos a brindar atención holística y
pandimensional, tal como lo refiere Betty Newman
en su teoría.
Conclusiones
En conclusión, las PVVIH manifiestan que han
experimentado de estigmatización y discriminación,
tras esta experiencia las personas seropositivas
expresan la necesidad de sentir apoyo emocional en
especial de su familia y de su red social, lo que les
facilita la búsqueda de información y tratamiento
farmacológico, situación inherente a la aceptación de
esta enfermedad crónica.
Igualmente se encontró que las PVVIH cuentan con
información entorno a su enfermedad, puesto que el
alcance a la tecnología ha permitido que las personas
consulten páginas de internet e integre este
conocimiento a su contexto en particular para
construir una visión clara de su propio riesgo y las
alternativas que tienen para reducirlo. Justamente
estos hallazgos exponen la relevancia de mejorar los

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�VIH-SIDA, estigma y discriminación, atención primaria
.

Ensayo

procesos de la educación formal entre los
profesionales de la salud de todos los niveles de
atención, respecto a la información correcta de la
enfermedad, tratamiento y control, con base en la
evidencia científica actual.

Bibliografía

La cultura mexicana, pues, emerge de una diversidad
de pensamientos y actos reprobados hacia las
PVVIH, y por tal motivo se ha trabajado en
establecer y practicar las políticas públicas, en los
programas de “asistencia social” a PVVIH, ya que la
problemática de personas que viven con VIH/SIDA
en el mundo ha aumentado en gran medida y ha
causado estragos sociales, económicos, culturales y
problemas dentro del núcleo familiar. Por lo anterior
México, tiene políticas públicas a favor de las
PVVIH, que se sustentan en el Programa de Acción
Específico 2013 -2018 - Respuesta al VIH, SIDA e
ITS, cuyo objetivo prioritario es la prevención,
detección y control de las personas altamente
vulnerables, mediante políticas y estrategias que
hacen frente a esta problemática en el país.

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En esta misma línea de ideas, el acceso a los servicios
de APS libres de discriminación son una
determinante importante para el tamizaje oportuno,
diagnostico asertivo para el tratamiento efectivo en
la limitación del daño, que permita eliminar las
barreras institucionales de acceso a la atención y al
uso de los servicios sin temor a experimentar
estigmatización por parte de los involucrados en la
atención primaria a la salud; por ello, en ésta se
plantean grandes desafíos en la gestión de servicios
de salud para los diversos actores del sistema, en
enfocar la atención a grupos vulnerables, y se
superan barreras de acceso a los servicios de salud si
los involucrados conocen las políticas públicas en
relación a una tención libre de discriminación, como
derecho hacia las PVVIH.
Finalmente, conviene resaltar que para difundir los
conocimientos en salud es imprescindible, y al
mismo tiempo es necesario desarrollar herramientas
de evaluación que permitan corroborar que la
información proporcionada a los profesionales de la
salud y las PVVIH ha sido comprendida y en su
defecto, replantear nuevas técnicas de aprendizaje
para lograr un conocimiento cognitivo significativo.

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                  <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
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                <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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Y

N

Revista Salud Pública y Nutrición

INCREMENTO DE LA EXPRESIÓN DE TLR4 Y EFECTO ANTIOXIDANTE DEL ÁCIDO
ACETILSALICÍLICO EN CONEJOS CON DIETA ALTA EN GRASAS
INCREASE IN THE EXPRESSION OF TLR4 AND ANTIOXIDANT EFFECT OF ACETYLSALICYL ACID IN RABBITS
WITH A HIGH FAT DIET
Ortíz-Reyes, Ana Elenka1. Calderón-Torres, C. Marissa 1*
1

Unidad de Biomedicina, Facultad de Estudios Superiores Iztacala, Universidad Nacional Autónoma
de México. Tlalnepantla, Estado de México, México
Citation: Ortiz-Reyes, AE., Calderón-Torres, MC. (2017) Incremento de la

expresión de TLR4 y efecto antioxidante del ácido acetilsalicílico en conejos
con dieta alta en grasas, Revista de Salud Pública y Nutrición, 16(2), 1-10.
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo
león, Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México.
Copyright: ©2017 Ortiz-Reyes, AE et al. This is an open-access article
distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BYND 4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any
medium, provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests
exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn16.2-1
*Email: mcalderon@campus.iztacala.unam.mx

�Obesidad, dislipidemia, inflamación, estrés oxidante,
hígado graso no alcohólico (HGNA).

Artículo Original

INCREMENTO DE LA EXPRESIÓN DE TLR4 Y EFECTO ANTIOXIDANTE DEL ÁCIDO
ACETILSALICÍLICO EN CONEJOS CON DIETA ALTA EN GRASAS

Ortíz-Reyes, Ana Elenka1. Calderón-Torres, C. Marissa 1*

1

Unidad de Biomedicina, Facultad de Estudios Superiores Iztacala, Universidad Nacional Autónoma de México.
Tlalnepantla, Estado de México, México

RESUMEN
Introducción: La obesidad y el desarrollo de enfermedades hepáticas que se caracterizan por el aumento y acumulación de

lípidos en tejidos y sangre, inflamación y estrés oxidante, son actualmente una epidemia mundial, y en la población mexicana es
cada vez mayor el número de jóvenes afectados. Este aumento ha conducido a la investigación médica hacia la detección
temprana del síndrome metabólico, que se emplea como indicador de síntomas que pueden ser de riesgo para la salud y
conducir a enfermedades hepáticas. Objetivo: Los objetivos del presente trabajo fueron: evaluar en un modelo de dislipidemia
en conejos jóvenes alimentados con una dieta alta en grasa (ácido palmítico al 20%), la producción de especies reactivas del
oxígeno y cambios en la expresión de genes TLR4, COX2y de !L-1β como marcadores de inflamación y de estrés oxidante, así
como evaluar el efecto del ácido acetilsalicílico en la producción de radicales libres y en la expresión de estos genes.
Resultados: En los conejos alimentados con exceso de grasa aumentaron los niveles de triglicéridos (p&lt;0.05), la expresión de
TLR4 y las especies reactivas del oxígeno, aunque éstas últimas no de forma significativa. La administración de ácido
acetilsalicílico en dosis antiinflamatorias disminuyó la producción de especies reactivas del oxígeno y la expresión de TLR4.
Discusión: La ingesta elevada de grasa en conejos jóvenes por un período corto de tiempo conduce a la dislipidemia y a la
sobreexpresión de TLR4, gen clave de la respuesta inflamatoria y vinculada al aumento de las especies reactivas del oxígeno.
Los resultados indican que el ácido acetilsalicílico tiene efecto antioxidante.
Palabras Clave: Obesidad, dislipidemia, inflamación, estrés oxidante, hígado graso no alcohólico (HGNA).
ABSTRACT
Introduction: The obesity and liver diseases progression are characterized by the increase and accumulation of lipids in

tissues and blood, inflammation and oxidative stress. These diseases are now a worldwide epidemic, and the number of young
people affected is increasing in the Mexican population. This increase has led to medical research towards the early detection of
the metabolic syndrome, which is used as an indicator of symptoms that may be at risk for health and lead to liver disease.
Objective: The objectives of the present study were to evaluate in a model of dyslipidemia in young rabbits fed three months
with a diet high in fat (20% palmitic acid), the production of reactive oxygen species and changes in TLR4, COX2 and !L-1β
gene expression, as markers of inflammation and oxidative stress; also to evaluate the effect of acetylsalicylic acid on the
production of free radicals and on the expression of these genes. Results: In rabbits fed with excess of fat, significantly
increased the levels of triglycerides (p&lt;0.05), TLR4 expression, and reactive oxygen species, although in the latter, not
significantly. The administration of acetylsalicylic acid in anti-inflammatory doses decreased the production of reactive oxygen
species and the expression of TLR4. Discussion: The high fat intake in young rabbits lead to dyslipidemia and overexpression
of TLR4, a key gene in the inflammatory response and linked to the increase of reactive oxygen species. The results indicate
that acetylsalicylic acid has an antioxidant effect
Key words: Obesity, dyslipidemia, inflammation, oxidative stress, non-alcoholic fatty liver (HGNA)

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio - septiembre 2017

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�Obesidad, dislipidemia, inflamación, estrés oxidante,
hígado graso no alcohólico (HGNA).

Introducción
La obesidad y las enfermedades hepáticas como el
hígado graso no alcohólico (HGNA) o la esteatosis
no alcohólica, se caracterizan por la acumulación
excesiva de lípidos en las células hepáticas
(esteatosis), así como una condición de inflamación
y de estrés oxidante (Petrosillo et al., 2007). En
diferentes modelos biológicos de la enfermedad se
ha reportado que la inflamación implica cambios en
la expresión genética de las citocinas proinflamatorias TNF-α, IL-6, IL-1α, IL-1βy IL-18
(Stojsavljević et al., 2014). Aunado a esto, los
productos de la cascada de señalización de
inflamación como la ciclo-oxígenasa 2 (COX2) y
los receptores de membrana plasmática tipo Toll
(TLR), especialmente TLR3 y TLR4 pueden
amplificar dicha condición (Liu et al., 2014).
Las citosinas que favorecen la inflamación,
representan un grupo diverso, son secretadas por
varios tipos de células y tienen diferentes funciones y
efectos biológicos. En el estudio de la patogénesis del
HGNA destaca la investigación de la citosinas, TNFα, IL-6 y las de la familia de IL-1 (Tilg, 2010). TNFα es una molécula secretada por macrófagos
infiltrados en el tejido adiposo y en los hepatocitos y
es concurrente en la inflamación crónica
(Stojsavljević et al., 2014). La citosina IL-6 es
producida por adipocitos, hepatocitos, células del
sistema inmunológico y endoteliales. En la obesidad
el aumento de IL-6 favorece la inflamación de bajo
grado, sin embargo su estudio es controversial ya que
además de favorecer la inflamación se ha demostrado
que tiene efectos protectores del hígado; mientras que
la citosina IL-1B, miembro de la familia de las
citosinas IL-1, es producida por macrófagos en
respuesta al aumento de lipopolisacáridos y ácidos
grasos libres (Stojsavljević et al., 2014), y su sobreexpresión ha sido relacionada con el aumento de
COX2 (Akarasereenont et al., 1995), esta enzima
cataliza la conversión de ácido araquidónico a
prostanoides y tromboxanos, moléculas que
favorecen la inflamación (Yu et al., 2006).
La expresión de los receptores de membrana es
indispensable en la respuesta inmunológica a
organismos
patógenos,
pues
reconocen
lipopolisacáridos de las bacterias y activan vías de
señalización que inducen a la transcripción de
citocinas pro-inflamatorias, de la enzima de síntesis
de óxido nítrico (iNOS) y de moléculas de adhesión

Artículo Original

como ICAM y VCAM-1 (Goud y Frienman, 2010).
Sin embargo, la sobre-expresión del gen TLR4 en la
inflamación de enfermedades hepáticas nada tiene
que ver con una respuesta a un organismo patógeno;
en su lugar se ha sugerido como una respuesta
alterna del sistema inmunológico ante el exceso de
lípidos. Se ha propuesto que los ácidos grasos libres
oxidados pueden ser reconocidos por TLR4, lo que a
su vez activa la vía de señalización de citocinas proinflamatorias (Lee et al., 2003; Suganami et al.,
2007; Manček-Keber et al., 2015).
La situación de estrés oxidante ante una dieta rica en
ácidos grasos se favorece por la sobre-producción de
especies reactivas del oxígeno (ERO), por diferentes
procesos o reacciones, como la peroxidación de
lípidos (Oliveira et al., 2002) o por el aumento de
actividad
enzimática
de
la
acetil-CoA
deshidrogenasa (VLCAD) (Cardoso et al., 2013).
Cuando la producción de ERO rebasa la capacidad
de los sistemas antioxidantes de la célula, se produce
un desequilibrio denominado estrés oxidante. De
acuerdo con la teoría celular del envejecimiento, el
exceso de radicales libres puede alterar o dañar las
funciones de las biomoléculas y su acumulación
continua puede modificar primero las funciones
celulares y posteriormente la de órganos y tejidos
(Kourtis y Tavernarakis, 2011).
Por ello, en las células hepáticas, la continua
presencia de niveles elevados de ácidos grasos
libres, que pueden conducir a estrés oxidante y a
inflamación, es un factor determinante para el
progreso hacia la enfermedad del HGNA. Por
consiguiente, esta enfermedad se ha considerado
como una de las manifestaciones del denominado
síndrome metabólico, definido como un conjunto
de síntomas independientes y de riesgo para la
salud, como la presión arterial elevada, aumento de
la concentración de glucosa y de lípidos
(dislipidemia) en sangre, especialmente de
triglicéridos, niveles bajos de HDL, así como
obesidad central, es decir, acumulación de grasa en
la cintura (Alberti et al., 2009).
La enfermedad del HGNA sin atención médica
oportuna puede conducir a cirrosis o en casos más
graves a cáncer hepático. Aunque se han hecho
diferentes trabajos concernientes a la búsqueda de
marcadores moleculares tempranos de dislipidemia
o esteatosis (Pagadala et al., 2009), aún no se ha

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio - septiembre 2017

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�Obesidad, dislipidemia, inflamación, estrés oxidante,
hígado graso no alcohólico (HGNA).

determinado cuál puede ser el mejor marcador que
determine su diagnóstico temprano.
Por ello, las investigaciones de HGNA se han
centrado tanto en la búsqueda de marcadores
moleculares tempranos que puedan definir alguna de
las alteraciones antes mencionadas, así como en el uso
de compuestos que disminuyan o inhiban el desarrollo
de esteatosis, sin efectos colaterales adversos. De los
diversos compuestos estudiados, destacan los trabajos
con estatinas, como el caso de la atorvastatina que
reduce la expresión del gen TLR4 (Fang et al., 2014);
la vitamina C, que disminuye los niveles de
triglicéridos en sangre (McRae, 2008); y los
compuestos antiinflamatorios no esteroideos, por
ejemplo el ácido aceitesalicílico (AAS), que inhibe
específicamente a la enzima COX2 (Clària et al.,
1996), en consecuencia se bloquea la producción de
prostanoides, prostanglandinas y tromboxanos
(Ricciotti et al., 2011), además de ser reportado como
antioxidante (Mahmood et al., 2009).

Artículo Original

de conejos jóvenes; B) Grupo Grasa (AP) a cuyo
alimento se agregó 20% de ácido palmítico; C) Grupo
Grasa-Ácido acetilsalicílico (AP/AAS) de libre
acceso a comida con 20% ácido palmítico y la
administración de una dosis antiinflamatoria de ácido
acetilsalicílico 28.5 mg/kg (Cyrus et al., 2002; PaulClark et al., 2004); y D) Grupo con administración de
ácido acetilsalicílico (AAS) con libre acceso a comida
y la administración de ácido acetilsalicílico (28.5
mg/kg). Los tratamientos se suministraron
diariamente durante 3 meses. Los animales fueron
sacrificados con una sobredosis de pentobarbital
sódico (63 mg/2.5 kg de peso) y se realizó la
disección, del hígado se obtuvieron muestras que se
colocaron en tubos cónicos de polipropileno de 2 ml,
estos se congelaron con nitrógeno líquido y se
almacenaron en un ultracongelador a -70°C.

Considerando lo anterior, el objetivo de este trabajo
fue investigar el cambio en la expresión de los genes
TLR4, COX2 y de IL-1f3, como indicadores de estrés
oxidante por lípidos, y como posibles marcadores de
cuadros inflamatorios en obesidad, así como evaluar
si la administración del ácido acetilsalicílico (AAS)
en dosis antiinflamatoria tiene un efecto en la
producción de especies reactivas del oxígeno y en la
expresión genética de TLR4, COX2 y de IL-1f3.

Cuantificación de lípidos
Durante el sacrificio de los conejos se obtuvieron
muestras
sanguíneas
para
determinar
las
concentraciones plasmáticas de colesterol total,
HDL, LDL y triglicéridos. Las muestras se
analizaron en el laboratorio de referencia
internacional Grupo Diagnóstico Médico PROA S.A.
de C.V. (Laboratorio CARPERMOR). A partir de
los datos de concentración de lípidos se calculó el
promedio de cada grupo experimental y se obtuvo el
error típico, los datos se analizaron con la prueba de t
de Student. Las diferencias con un valor de p&lt;0.05 se
consideraron significativas.

Material y Métodos
Obtención de las muestras biológicas
En este trabajo se utilizaron conejos gazapos de la
cepa Nueva Zelanda (Oryctologus cuniculus) de 3
meses de edad, provenientes de la granja de la
Facultad de Veterinaria y Zootecnia de la Facultad de
Estudios Superiores Cuautitlán, UNAM. Los conejos
se mantuvieron en el Bioterio de la Facultad de
Estudios Superiores Iztacala, UNAM en condiciones
controladas de crecimiento, es decir, a una
temperatura de 23 ±5°C, con un ciclo de
luz/obscuridad de 12 h cada uno y humedad relativa
del ambiente de 45 a 60%. Los conejos se dividieron
en cuatro grupos experimentales de 6 organismos
cada uno: A) Grupo Control (CN), con libre acceso a
agua y alimento comercial, de composición
balanceada de nutrimentos para dietas de crecimiento

Cuantificación de las especies reactivas de
oxígeno (ERO) totales en extractos celulares
La evaluación de ERO se hizo de acuerdo al método
modificado de Hempel et al. (1999); el extracto
celular se obtuvo de acuerdo con el ensayo
modificado de Song et al. (2013). De cada muestra de
hígado se tomó 100 mg y para eliminar el exceso de
sangre se lavó con buffer de fosfatos (PBS) 1X; el
tejido se transfirió a un tubo cónico de propileno de 2
mL y se le añadió 500 µl de PBS 1X. La lisis celular
se hizo con micropistilo de teflón y 5 µl de fluoruro
de fenilmetilsulfonilo (PMSF) 100 mM. El macerado
se centrifugó a 13000 rpm por 3 min a 4°C. La fase
acuosa se transfirió a un tubo nuevo y se mantuvo en
hielo. Luego una alícuota de 50 µl de cada muestra,
por triplicado, se colocó en una placa de 96 pozos y
se añadió 195 µl de PBS 1X y 5 µl de diacetato de
2’,7’- diclorofluoresceína (DCFDA) 500 µM. La
placa se colocó en un fluorómetro con lector de

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio - septiembre 2017

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�Obesidad, dislipidemia, inflamación, estrés oxidante,
hígado graso no alcohólico (HGNA).

Artículo Original

placas de 96 pozos, la fluorescencia de las muestras
se registró a una longitud de onda de excitación de
485 nm y de emisión de 520 nm, por 60 min. El
valor de fluorescencia se reportó como la unidad
relativa de fluorescencia por mg de proteína total
del extracto celular. La concentración de proteína se
determinó con el método de espectrofotometría de
luz UV a 280 nm y una curva estándar de albumina
de suero de bovino (BSA). De los datos de
fluorescencia relativa de cada grupo experimental,
se calculó el promedio y se obtuvo el error típico,
los datos se analizaron con la prueba de t de
Student. Las diferencias con un valor de p&lt;0.05 se
consideraron significativas.

ARN de la fase acuosa se precipitó con acetato de
sodio 3M y etanol absoluto y se incubó a -70°C por
30 min. Posteriormente el tubo se centrifugó por 15
min a 13000 rpm; el sobrenadante se descartó y el
ARN precipitado se lavó dos veces con etanol al
75%. Una vez evaporado el etanol, el ARN se
resuspendió cuidadosamente en agua con DEPC y se
almacenó a -70°C. La pureza e integridad del ARN
se verificó mediante electroforesis en gel de agarosa
(1%) y formaldehído. El ADN remanente se eliminó
con un sistema comercial de ADNasa (Ambion
RNA, life Technologies). La concentración de ARN
se determinó mediante espectrofotometría con luz
UV a 260 nm.

Extracción de ARN total por Fenol ácido
El aislamiento del ARN total se hizo de acuerdo al
método de Schmitt et al. (1990) previamente
modificado (Calderón-Torres et al., 2006). De cada
hígado se tomó una muestra de 0.1 gramos, que se
lavó y cortó en trozos pequeños; luego se transfirió a
un tubo cónico de propileno de 2 mL estéril y se le
añadió 500 µl de buffer AE [Acetato de sodio 50 mM
y EDTA 10 mM, pH 5.3] y para inhibir la actividad
de enzimas que degradan ARN, se añadió 5 µl de
dietil pirocarbonato (DEPC); el tubo se agitó
suavemente, y el tejido macerado se transfirió a otro
tubo cónico de propileno de 2 mL calentado a 65°C,
que contenía 400 µl de fenol ácido, 20 µl de SDS al
20% y perlitas de vidrio; el tubo se incubó en baño
maría a 65°C por 5 min y se agitó en el vórtex por 30
s; este paso se repitió dos veces, y después el tubo se
enfrió a -70°C por 5 min y se centrifugó a 13000 rpm
por 5 min. La fase acuosa se transfirió a un tubo
nuevo y se le agregó 400 µl de fenol; se agitó en
vórtex y se centrifugó a 13000 rpm por 5 min;
nuevamente la fase acuosa se transfirió a otro tubo
cónico de propileno de 2 mL y se añadió 250 µl de
fenol y 240 µl de la mezcla cloroformo-isoamílico, se
agitó en vórtex y se centrifugó a 13000 rpm. El

Diseño de oligonucleótidos
Para amplificar el ARN mensajero de los genes
GAPDH, Interleucina IL-1β, Ciclooxigenasa 2
(COX2) y el receptor tipo Toll 4 (TLR4), primero se
obtuvo la secuencia del ARN mensajero de cada gen
en la base de datos del National Center for
Biotechnology Information (NCBI) y a partir de
cada secuencia se diseñó un par de oligonucleótidos
con
los
programas
Primer
del
NCBI
(http://biotools.nubic.northwestern.edu/OligoCalc) y
Primer3 v.0.4.0 (Untergasser A, 2012). La secuencia
de oligonucleótidos específicos para cada gen se
muestra en la tabla I. La especificidad teórica de
cada par de oligonucleótidos se calculó con los
programas disponibles en internet OligoCalc
(Kibbe, 20017) y OligoAnalyzer (Integrated DNA
Technologies, 2017). Los oligonucleótidos se
sintetizaron en la Unidad de Biología Molecular del
Instituto de Fisiología Celular, UNAM.

Tabla I. Secuencia de los oligonucleótidos de anclaje de cada gen.

Gen
Gliceraldehído-3fosfato
deshidrogenasa
(GAPDH
Interleucina )
1β
(IL-1β )
Ciclooxigenasa
(COX-2 )
Receptor tipo

Secuencia de
referencia (NCBI)

NM_001082253.1

NM _001082201.1
2
NM_001082388.1
NM_001082732.2

Secuencia de oligonucleótidos
(F_oligo 5’-&gt;3’cadena sentido “Forward”; R_oligo 5’&gt;3’cadena de sentido complementario “Reverse”)
F- TGACGACATCAAGAAGGTGGTG

121 pb

R- GAAGGTGGAGGAGTGGGTGTC
F- TCTGCAACACCTGGGATGAC R-

114 pb

TCAGCTCATACGTGCCAGAC

F-

TTGACCAGTACAAGTGCGAC

R-

AGTGCGTAAGGATGTAGTGC
GTGGTATCTTTTGCTGTAGTT
TTCTCACCCAGTCCTCATCC

FR-

Tamaño del
amplificado

132 pb
142 pb

TLR-4

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio - septiembre 2017

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�Obesidad, dislipidemia, inflamación, estrés oxidante,
hígado graso no alcohólico (HGNA).

RT-PCR-tiempo real
La expresión de los genes TLR4, COX2e IL-1f3 se
cuantificó con el sistema comercial de RT-PCR
SYBR Green Power SYBR Green RNA-to-CTTM 1Step (Applied Biosystems); en este sistema la primer
reacción de la transcripción inversa del ARN
mensajero (RT) que produce copias de ADN
complementario, está acoplada a la reacción en
cadena de la polimerasa (PCR) con esta segunda
reacción se amplifica y cuantifica el número de
copias del ADN complementario.
Para determinar la cantidad óptima necesaria de ARN
a usar en cada reacción de RT-PCR y conocer la
eficiencia de amplificación de cada par de
oligonucleótidos, se hizo una curva de dilución de la
concentración del ARN total por muestra de cada
grupo experimental y se obtuvo su curva de
disociación y estándar. Finalmente, para cada muestra
de ARN, se hizo una reacción de RT por triplicado,
con una concentración de ARN total de 10 ng/ul y de
cada par oligonucleótidos de 900 nM, en un volumen
final de reacción de 10 µl. La reacción de RT-PCR se
hizo en el equipo de tiempo real Step One PlusTM
(Applied Biosystems).
La temperatura y el tiempo de cada ciclo se mantuvieron
de acuerdo con las recomendaciones del proveedor. De
cada reacción de RT-PCR se obtuvo su curva
disociación y su valor de CT. Para determinar la
expresión diferencial de cada gen en las muestras del
control (CN) y de los tratamientos (AP, AP/AAS y
AAS), se utilizó el método de comparación denominado
doble delta CT (2-ΔΔCT); con este método, primero se
obtuvo la dispersión de los datos del valor CT de los
genes inducibles TLR4, IL-1f3 y COX2, con respecto al
valor de CT del gen constitutivo GADPH.

Artículo Original

Resultados
Perfil de lípidos en sangre
Para determinar si los conejos jóvenes alimentados
con un exceso de grasa por tres meses tenían
dislipidemia, caracterizada por niveles elevados de
triglicéridos y de colesterol LDL y la disminución de
los valores de colesterol HDL, se obtuvo el perfil de
lípidos de los conejos. Al comparar el valor promedio
de cada determinación de lípidos en los conejos con
dieta normal sin grasa (CN) y de los conejos
alimentados con ácido palmítico al 20% (AP), se
observó en estos últimos que la concentración de
triglicéridos aumentó significativamente (p = 0.0465);
por lo que respecta al valor de LDL, aunque se
comprobó que aumentó, este cambio no fue
estadísticamente significativo (Figura 1) al igual que
la disminución del valor de HDL. En los de conejos
alimentados con dieta alta en grasa y administración
de ácido acetilsalicílico (AP/AAS), se observó que la
concentración de triglicéridos y de LDL disminuyó
con respecto al grupo AP y que la de LDL aumentó,
pero ninguno de los cambios fue estadísticamente
significativo (Figura 1). En los conejos con dieta
normal y administración de ácido acetilsalicílico
(AAS), el valor de triglicéridos fue similar al del
grupo CN y los valores de HDL y de LDL
disminuyeron con respecto al grupo CN, pero estos
cambios
tampoco
fueron
estadísticamente
significativos.
Figura 1. Perfil de lípidos en sangre de conejos, alimentados por
tres meses con dieta normal (CN), ácido palmítico 20% (AP) y con
un suplemento de ácido acetilsalicílico (AP/AAS) y con dieta
normal + ácido acetilsalicílico (AAS). Las mediciones representan
el promedio de los valores obtenidos por cada conejo (conejos
control n=6 y conejos para cada tratamiento n=5) con su valor de
error típico, la diferencia significativa de los niveles de
triglicéridos se indica con un asterisco (p&lt;0.05).

Posteriormente se calculó la diferencia de los valores
de CT del control y de los tratamientos para cada gen
y el valor de doble delta CT se obtuvo con el
logaritmo de la diferencia antes señalada.
Finalmente se calculó el error total del método doble
delta CT con la fórmula del coeficiente de variación
del boletín de cuantificación relativa de la expresión
genética, del proveedor Applied Biosystems (2001).

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio - septiembre 2017

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�Obesidad, dislipidemia, inflamación, estrés oxidante,
hígado graso no alcohólico (HGNA).

Producción de radicales libres totales
Considerando que los conejos jóvenes alimentados
con exceso de grasa presentaron dislipidemia,
condición en la que ya se ha reportado estrés oxidante
(Furukawa et al., 2004), en las muestras de hígado se
midió el nivel de las especies reactivas del oxígeno
(ERO). En general los cambios del valor promedio de
ERO de cada grupo tratamiento con respecto al grupo
control
(CN),
no
fueron
estadísticamente
significativos, sin embargo se encontró que el valor de
ERO de los conejos AP fue el más alto en relación al
valor de los conejos CN (Figura 2); mientras que el
valor de ERO de los conejos AP/AAS fue similar al
del grupo CN, es decir, que en presencia del ácido
acetilsalicílico (AAS) disminuyó el nivel de ERO. Por
el contrario, en los hígados de los conejos AAS se
observó que el nivel de ERO aumentó casi dos veces
más que el valor del grupo CN.
Figura 2. Niveles de ERO totales en extractos celulares de
hígados de conejos, alimentados por tres meses con dieta
normal (CN), ácido graso palmítico 20% (AP) y con un
suplemento de ácido acetilsalicílico (AP/AAS) y con dieta
normal + ácido acetilsalicílico (AAS). Las mediciones son el
promedio de dos lecturas después de 60 min de reacción con la
2’7’ DHFC, (n=3 de conejos CN y AP/AAS y n=2 de conejos AP y
ASS) con su valor de error típico.

Expresión genética de COX2, IL-1/3 y TLR4
Para evaluar si el exceso de lípidos y la
administración de ácido acetilsalisílico en la dieta de
los conejos jóvenes tenían un efecto en la expresión
de tres genes que codifican para las moléculas
marcadoras de inflamación, interleucina 1β (IL-1/3),
enzima ciclo-oxigenasa 2 (COX2) y el receptor de
membrana tipo Toll (TLR4), se utilizó la técnica RTPCR cuantitativo. Sorpresivamente se encontró que
en las muestras de hígado de los tres grupos de
tratamiento, la expresión de COX2 y de IL-1β fue

Artículo Original

menor en relación al grupo control (CN). Mientras
que la expresión del gen TLR4 en los hígados de los
conejos a cuyo alimento se agregó 20% de ácido
palmítico (AP), aumentó hasta seis veces más que en
los conejos CN; en los conejos AP/AAS la expresión
del gen TLR4 disminuyó en relación con los conejos
AP; se consideró que este cambio era debido a la
administración de ácido acetilsalisílico (AAS). Por lo
que respecta a los conejos del grupo AAS, la
expresión del gen TLR4 aumentó hasta cuatro veces
más que en los conejos CN.
Figura 3. Niveles relativos del ARN mensajero de tres genes
indicadores de inflamación y estrés oxidante en muestras de
hígado de conejos, alimentados con ácido palmítico al 20% (AP),
con ácido palmítico + ácido acetilsalicílico (AP/AAS), y con dieta
normal + ácido acetilsalicílico (AAS). Los niveles de los
transcritos se determinaron por RT-PCR en tiempo real. Para
cada gen los niveles de expresión de los conejos alimentados
con dieta normal (CN) se tomaron como valor de referencia. Los
datos se presentan como el valor de 2-ΔΔCT y su coeficiente de
variación de seis mediciones por cada gen para dos conejos por
tratamiento.

Discusión
En México, el aumento alarmante de la población
de jóvenes con obesidad representa un problema de
salud pública que ha generado diferentes estrategias
del sector salud para reducir y prevenir este
problema, así como investigación enfocada a los
componentes del síndrome metabólico en jóvenes y
adultos. Lo anterior con el objetivo de evaluar si en
etapas tempranas se puede detectar y detener su
progresión hacia esteatosis, que a largo plazo
podría conducir a la enfermedad del hígado graso
no alcohólico (HGNA).
En particular, en los modelos biológicos de estudio
de la obesidad, se han buscado marcadores

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio - septiembre 2017

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�Obesidad, dislipidemia, inflamación, estrés oxidante,
hígado graso no alcohólico (HGNA).

tempranos de dislipidemia, siendo los valores
arrojados en un análisis de lípidos en sangre, como
el aumento de los niveles de triglicéridos y la
disminución de HDL los más empleados para
indicar que puede haber síndrome metabólico. Tal
como se observó en este trabajo, en los conejos
jóvenes alimentados con una dieta alta en ácido
palmítico (AP), se encontró que en efecto ya tenían
dislipidemia, pues los valores de triglicéridos y LDL
aumentaron y el valor de HDL disminuyó hasta 3
veces con respecto a las muestras de los conejos con
dieta normal (CN).
En los conejos AP + ácido acetilsalicílico (AP/AAS)
no se encontró dislipidemia, es probable que en
estos conejos la administración de AAS evitó el
establecimiento de dislipidemia. De este hallazgo
surgió la pregunta ¿cuál es el efecto molecular de
AAS que conduce a la reducción de lípidos en
sangre? La disminución podría ser debida a la
capacidad antioxidante de AAS, que ya ha sido
reportada en células del endotelio de arteria
pulmonar de bovino (Podhaiski et al., 1997) y en el
gusano Caenorhabditis elegans (Ayyderava et al.,
2011) ambos expuestos a compuestos oxidantes, así
como en la reducción de colesterol en sangre de
ratas deficientes en cobre (Fields et al., 2001).
Por ello, en el modelo de dislipidemia del presente
trabajo, se decidió evaluar, primero si en los conejos
alimentados con el exceso de lípidos (grupo AP),
aumentaba la producción de ERO que pudiera
conducir al estrés oxidante, y segundo, si la
administración de AAS en los conejos AP/AAS
disminuía la producción de ERO, tal como ocurre con
la mayoría de los antioxidantes. Al respecto, se
encontró que en los conejos alimentados con ácido
palmítico 20% (AP), aumentó la producción de ERO
en hígado, este resultado es similar al reportado en el
hígado de ratas Wistar alimentadas con tocino, papas
fritas, chocolates y galletas (Milagro et al., 2006). Por
el contrario, se encontró que los niveles de ERO
disminuyeron en los conejos AP/AAS. Estos
resultados indican, primero, que en la dieta rica en
grasa hubo una sobre-producción de ERO, que
eventualmente podría resultar en una condición de
estrés oxidante, y segundo, indican que la
administración de AAS tiene un efecto antioxidante,
ya que en los hígados con exceso de grasa disminuyó
la producción de ERO.

Artículo Original

Al medir la producción de ERO en los conejos AAS
se encontró que tenía la misma sobre-producción que
en el grupo (AP); es probable que en los conejos de
dieta normal con AAS, su efecto sea pro-oxidante, ya
que en el hígado el AAS puede ser metabolizado a
salicilatos y se ha demostrado en mitocondrias
aisladas que los salicilatos pueden desacoplar la
cadena de transporte de electrones y la fosforilación
oxidativa y en consecuencia al aumento de ERO
(Battaglia et al., 2005).
Considerando que la presencia elevada de lípidos en
hepatocitos activa una respuesta de transcripción de
genes marcadores de inflamación (Stojsavljević et
al., 2014), en el presente modelo de conejos jóvenes
con dislipidemia, se midió la expresión de los genes
COX2 y de IL-13 y TLR4. En el caso de los genes
COX2 y de IL-13, se esperaba que su expresión
aumentara en el hígado de los conejos AP y que
disminuyera tanto en los conejos AP/AAS como en
los conejos AAS, pero no se encontró ningún
cambio de la expresión de los genes COX2 y de IL13 en los hígados de estos grupos. Este resultado es
similar a lo reportado por Hsieh et al. (2013), que en
ratas Sprague-Dawley alimentadas por tres meses
con una dieta alta en grasas (45%), no encontraron
cambios en la expresión de COX2 en hígado,
solamente en el tejido graso. Es probable que en el
modelo de dislipidemia temprana en conejos
jóvenes, los cambios en la expresión de los genes
COX2 y de IL-13, sólo se observen en macrófagos
de sangre periférica y no en hígado, tal como ocurre
en macrófagos aislados de sangre de conejos con
hiperlipidemia (Chen et al., 2013).
Por lo que respecta a la expresión del gen TLR4, se
encontró que aumenta en los hígados de los conejos
AP, esto nos conduce a proponer que en conejos
jóvenes con dietas altas en grasa, hay una
correlación entre el aumento de la expresión del gen
TLR4, el aumento de lípidos en sangre y de la
producción de especies reactivas del oxígeno.
Mientras que en los conejos AP/AAS tanto la
expresión del gen TLR4 y la producción de ERO
disminuyen, ello probablemente se debe al efecto
antioxidante del AAS. Estos resultados son
similares a los de Chen et al. (2013), que en conejos
alimentados por dos meses con una dieta alta en
colesterol (5%) y grasa (15%), reportaron una
condición de hiperlipidemia y el aumento de la
expresión de TLR4 en macrófagos de sangre.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio - septiembre 2017

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�Obesidad, dislipidemia, inflamación, estrés oxidante,
hígado graso no alcohólico (HGNA).

Por lo que respecta a la expresión del gen TLR4 en
los conejos AAS, se observó que aumentó hasta 4
veces más que en los conejos AP/AAS, es probable
que esta sobre-expresión sea debida al efecto prooxidante del AAS (Battaglia et al., 2005). Los
resultados del aumento en la producción de ERO así
como de la expresión del gen TLR4 en los conejos
AAS, nos llevan a proponer que el uso de AAS
continuo por tres meses, en conejos con dieta normal
sin exceso de lípidos, no es aconsejable por su efecto
pro-oxidante.
El aumento de la expresión del gen TLR4, tanto en
presencia de ácidos grasos libres provenientes de la
dieta rica en grasa, como en presencia de LPS ya ha
sido reportado (Manček-Keberet al., 2015); en
pacientes con artritis reumatoide se demostró cómo
la proteína de membrana codificada por TLR4 puede
reconocer lípidos oxidados de micro-vesículas
externas y activar la vía de señalización de
inflamación, como ocurre cuando reconoce LPS.
Esta es una de las explicaciones de cómo se inicia la
respuesta inflamatoria en presencia de ácidos grasos
libres u oxidados. En ese sentido, los resultados de
la expresión del gen TLR4 son similares a los que se
encontraron en este trabajo, ya que dicha expresión
así como la producción de ERO, aumentaron en los
conejos jóvenes con dislipidemia.
Agradecimientos:

Agradecemos al Dr. Miguel Murguía Romero su
colaboración en el análisis y discusión de resultados,
la revisión y sus valiosos comentarios a este
manuscrito, al Dr. Antonio Peña Díaz por todas las
facilidades otorgadas para hacer este trabajo, y a dos
revisores anónimos que hicieron observaciones a
una versión previa del manuscrito que lo mejoraron
substancialmente. Este trabajo fue financiado
parcialmente por el proyecto PAPIIT IN226716 de
la DGAPA-UNAM.

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Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio - septiembre 2017

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Revista Salud Pública y Nutrición

VALORACIÓN NUTRICIONAL DE LAS PERSONAS ADULTAS MAYORES DE ACUERDO
AL AJUSTE DE TABLAS ESTANDARIZADAS DE CENAPRECE EN LA ZONA
URBANA DE GUERRERO, MÉXICO
NUTRITIONAL ASSESSMENT OF OLDER ADULTS ACCORDING TO THE ADJUSTMENT OF CENAPRECE STANDARDIZED
TABLES IN THE URBAN AREA OF GUERRERO, MEXICO
1

Torres Castañón Mirna Eréndira Carreón Gómez Juan Manuel 1 Bernal Mendoza Lorena Inés 1 Reyna
Ávila Leticia 1

1 Escuela Superior de Enfermería No.1, de la Universidad Autónoma de Guerrero
Citation: Torres Castañón Mirna Eréndira, Carreón Gómez Juan Manuel, Bernal

Mendoza Lorena Inés, Reyna Ávila Leticia. (2017) Valoración nutricional de las
personas adultas mayores de acuerdo al ajuste de tablas estandarizadas de
CENAPRECE en la zona urbana de Guerrero, México, Revista de Salud Pública y
Nutrición, 16(2), 11-18.
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo león,
Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México.
Copyright: ©2017 Torres Castañon ME et al. This is an open-access article
distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BY-ND
4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any medium,
provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests
exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn16.2-2
*Email: crysle81@hotmail.com

�Salud del niño, ingestión de líquidos, agua bebible

Artículo Original

VALORACIÓN NUTRICIONAL DE LAS PERSONAS ADULTAS MAYORES DE ACUERDO AL
AJUSTE DE TABLAS ESTANDARIZADAS DE CENAPRECE EN LA ZONA URBANA DE GUERRERO,
MÉXICO
Torres Castañón Mirna Eréndira 1 Carreón Gómez Juan Manuel 1 Bernal Mendoza Lorena Inés 1 Reyna
Ávila Leticia 1

1 Escuela Superior de Enfermería No.1, de la Universidad Autónoma de Guerrero
RESUMEN
Introducción: Los principales tipos de bebidas que contribuyen con el mayor aporte energético en los escolares son las

bebidas azucaradas, sin embargo, su ingesta es mayor a la recomendada y sin tomar en cuenta la del agua simple al día. Estos
hábitos pueden contribuir a ganancia de peso ponderal y a padecer enfermedades crónicas. Objetivo: Ejecutar un plan de
orientación nutricional sobre el consumo de bebidas en escolares de educación primaria. Métodos: Estudio descriptivo con 56
escolares de educación primaria. Se realizó en tres fases, primero se realizó antropometría, se determinó el conocimiento y
frecuencia de consumo de bebidas, después cinco sesiones de orientación nutricional y finalmente se reevaluó la primera fase;
se utilizó estadística descriptiva, para el procesamiento se utilizó SPSS v 21. Resultados: 56 niños del estudio, 51.8% eran
mujeres, 48.2% hombres, en edad promedio de 8.1 años DE. 0.908, 25% aprobó el cuestionario de conocimientos previo a las
sesiones, 57% tomaban agua natural, el resto eran bebidas azucaradas, que consumían hasta más de 5 veces a la semana;
posterior a la orientación nutricional el 32% incrementaron conocimiento (p= 0.007), 76.5% tomaban agua natural.
Conclusiones: Se muestra una ejecución positiva del plan de orientación nutricional, se incrementó el conocimiento, sin
embargo, debido a la influencia familiar sobre los hábitos alimenticios hacia los escolares no se encontró una destacada
disminución en las bebidas azucaradas. Se sugiere llevar a cabo una intervención junto con los padres de familia en un periodo
y muestra mayor para incrementar efectividad.
Palabras Clave: Adulto mayor, Sobrepeso y Obesidad, Envejecimiento.
ABSTRACT
Introduction: The UN considers senior adult (PAM) the 60 years for developing countries like Mexico. Nutrition plays an

important role in life expectancy. The eating habits of the MAP are often inadequate. The metabolism slows down over the years,
and energy requirements are lower, causing overweight and obesity (S / O) reaching epidemic proportions worldwide; 2.8 million
people die from it each year, and complications from chronic noncommunicable diseases. For the PAM in Mexico, ENSANUT
2012, reported on average S / O 64.25%, 33.85% normal and 1.92% underweight for both sexes. In Guerrero the S / O of 9.6%
for both sexes. The survey reports only the state prevalence of anemia in adults aged 60 years or older, or 23.2%, higher than
that reported at the national level (16.5%). Objective: To assess the nutritional status of MAP according to BMI according to
the adjustment Of standardized tables of the National Center for Preventive Programs and Disease Control (CENAPRECE), as
well as waist-hip circumference and associated factors. Methods: An analytical cross-sectional study, carried out in 1731 PAM
of the urban area of Guerrero, random sample, selected by conglomerate. Instrument: WHO / PAHO SABE survey. Results:
The prevalence of S / O was 38.19% and 19.41 of low weight according to BMI, waist measurement indicated 65.81% with risk
and waist-hip ratio 76.64% high risk. Conclusions: Associated factors were age, sex, academic level, consumption of dairy
products and water glasses.
Key words: Older adult, Overweight and Obesity, Aging.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

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�Salud del niño, ingestión de líquidos, agua bebible

Introducción
La organización mundial de la salud, define a las
personas de 60 a 74 años como edad avanzada, de
75 a 90 ancianas y mayores de 90 años son grandes
viejos.
En América Latina y el Caribe en 2016, las personas
de 60 años o más representan el 11,5% de la
población. Se prevé que en 2030 la cifra incremente
y que en 2050 constituiría el 26% de la población.
(CEPAL &amp; ECLAC, 2016). El Consejo Nacional de
Población (CONAPO), prevé que para el 2030
Guerrero se ubicara en el lugar 19 en el proceso de
envejecimiento poblacional del país.
En relación a los problemas nutricionales en los
adultos mayores se subraya que los cambios en el
estilo de vida y la urbanización han influido en el
proceso denominado “transición nutricional”, el cual
acompaña el proceso de transición epidemiológica y
demográfica. (Acosta, Carrizo, &amp; Torres, 2015)
En los últimos años, las personas mayores se han
convertido en una población vulnerable, rodeadas de
un sinnúmero de circunstancias como las
enfermedades crónicas no transmisibles, la pérdida
de la capacidad funcional, el sedentarismo, la
exclusión social y la disminución de la participación
en el rol económico y la comunidad, lo cual afecta la
calidad de vida.
A pesar de que el proceso de envejecimiento es
inevitable, los desórdenes y la problemática que en
general enfrenta esta población se pueden
contrarrestar debido a que están influenciados por
factores socioculturales y por el estilo de vida, entre
ellos la alimentación y la actividad física. (Rodriguez
Daza, 2011)
El proceso de envejecimiento, trae significativos
cambios corporales, y la medición de la
composición corporal de la población Adulta
Mayor es fundamental en la evaluación del estado
nutricional. La malnutrición puede tener múltiples
manifestaciones de acuerdo al consumo deficiente
o excesivo.
La prevalencia de malnutrición en los adultos
mayores va del 4 al 10% en los que viven en su
domicilio. La pérdida de peso, en sí misma no causa
problemas de salud, pero hace que las personas

Artículo Original

mayores sean más vulnerables a la desnutrición y
por lo tanto, a enfermar. La pérdida significativa de
peso relativa al tiempo se define como pérdida
aproximadamente de 2 kg. Es un desequilibrio
negativo entre el aporte de uno o más nutrientes al
organismo y las necesidades de esos nutrientes, que
produce una alteración en la forma o el
funcionamiento del cuerpo.
La obesidad es una enfermedad crónica de origen
multifactorial, en cuyo desarrollo están implicados
determinantes genéticos y ambientales. Se
manifiesta por una alteración en la composición
corporal,
provocando
un
aumento
del
compartimento graso. En la mayoría de los casos,
el aumento de los depósitos de tejido adiposo va
acompañado de un aumento del peso corporal,
dando lugar a un aumento considerable del riesgo
de aparición de comorbilidades que afectan la
calidad y esperanza de vida.
El sobrepeso en si no es una enfermedad, pero si una
condición que predispone al desarrollo de
enfermedades tales como diabetes e hipertensión lo
cual influye negativamente sobre enfermedades
cardiovasculares (Jürschik, 2012). La OCDE reporta
que entre 2000 y 2012, las tasas de sobrepeso u
obesidad aumentaron de 62% a 71% y constituyen un
importante factor de riesgo de defunción, con una
mortalidad de alrededor de 3 millones de adultos al
año. Para las personas adultos mayor (PAM) de
México, en 2012, ENSANUT reporto en promedio de
Sobrepeso y Obesidad (S/O), obesidad de 64.25%,
33.85% normal y bajo peso un 1.92% para ambos
sexos; en el sexo masculino el S/O fue de 61.93%,
peso normal 36% y bajo peso un 2.1%; en el sexo
femenino el S/O fue de 66.57%, el peso normal de
31.7% y bajo peso 1.73%. (Gutiérrez JP, 2012). La
ENSANUT en 2012 reporto que en Guerrero la
prevalencia de S/O fue de 9.6% (31.1 mil habitantes)
en ambos sexos, en el femenino un 11.5% (19.7 mil
habitantes) y en el masculino 7.4% (11.4 mil
habitantes).
La prevalencia estatal de anemia en los adultos de
60 años o más fue de 23.2%, la prevalencia fue
mayor a la reportada en el ámbito nacional (16.5%).
Es bien sabido que la anemia durante la vida adulta
disminuye considerablemente la productividad y la
calidad de vida, hecho que repercute en las pérdidas
económicas de las naciones. En las PAM, la anemia

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

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�Salud del niño, ingestión de líquidos, agua bebible

disminuye la capacidad para mantener niveles
adecuados de actividad física y la movilidad en
general, lo que hace a este grupo de edad más
vulnerable.
Los factores asociados a los problemas nutricionales
reportados en Guerrero por ENSANUT son que el
13.2% de los habitantes eran inactivos, 8.7%
moderadamente activos, es decir, realizaban el
mínimo de Actividad Física sugerido por la OMS, y
78.0% activos. (INSP, 2013)
Existen numerosos métodos, de mayor o menor
complejidad, para estimar la composición corporal
y realizar la evaluación nutricional; no obstante, el
enfoque antropométrico continúa siendo la vía
alternativa elegida para la mayoría de las
investigaciones, no solo porque resulta de fácil
acceso y aplicable a todas las personas, sino por lo
inocuo, lo confiable y lo poco costoso del método.
(Fernández Díaz, Martínez Fuentes, Díaz Sánchez,
&amp; Xonia, 2005)
El objetivo del estudio fue: Valorar el estado
nutricional de las Personas Adultas Mayores según
IMC de acuerdo al ajuste de tablas estandarizadas
de CENAPRECE, además de circunferencia de
cintura, cintura- cadera y factores asociados.

Material y Métodos
Se efectuó un estudio transversal analítico, con una
muestra de 1731 personas adultas mayores de 60
años y más, de ambos sexos, con residencia mayor a
5 años en la zona urbana de Guerrero, que desearon
participar con la firma del consentimiento informado
o que contara con un informante sustituto en caso de
que no pudieran dar la información directa. El
muestreo fue aleatorio por conglomerados en cuatro
etapas, en la primera etapa se seleccionaron 21
AGEBS1 de la ciudad, en forma proporcional al
grado de marginación, clasificada en 4 estratos: muy
alta, alta, media y baja junto a la muy baja. Segunda
etapa: de cada AGEBs se seleccionaron en forma
aleatoria 10 colonias en forma proporcional al

AGEB urbana es un área geográfica ocupada por un conjunto
de manzanas perfectamente delimitadas por calles, avenidas,
andadores o cualquier otro rasgo de fácil identificación en el
terreno y cuyo uso del suelo es principalmente habitacional,
1

Artículo Original

tamaño de las AGEBs. Tercera etapa: de cada
colonia se seleccionaron 2 manzanas en forma
aleatoria. Cuarta etapa: de cada manzana se
seleccionaron 10 viviendas, dando un total de 4200
viviendas visitadas.
Esto permitió superar el hecho de que 55% de las
viviendas no tiene adultos mayores. La unidad de
muestreo fue la vivienda y la unidad de análisis los
adultos mayores de las viviendas seleccionadas. La
variable dependiente fue el estado nutricional de las
PAM, medido a través del índice de masa corporal
(IMC), Perímetro cintura, cintura–cadera. Las
variables independientes: sexo, edad, estado
nutricional y actividad física. Se utilizó la Encuesta
Salud, Bienestar y Envejecimiento (SABE), diseñada
por la OMS/OPS, tropicalizada por la Secretaría de
Salud México y Guerrero. La cuál integra secciones
correspondientes a las variables sociodemográficas,
Estado de salud y Antropometría.
De los métodos antropométricos, el más utilizado
para evaluar el estado nutricional es el índice de masa
corporal (IMC), por la sencillez de su medición, que
lo hace aplicable en grandes grupos de población y
su fácil interpretación. Tiene mucha importancia para
la epidemiología nutricional por el riesgo que
constituyen para la salud los valores extremos
asociados a él. (Fernández Díaz, Martínez Fuentes,
Díaz Sánchez, &amp; Xonia, 2005)
La clasificación actual de Obesidad propuesta por
la OMS está basada en el Índice de Masa Corporal
(IMC), el cual corresponde a la relación entre el
peso expresado en kilos y el cuadrado de la altura,
expresada en metros. De esta manera, las personas
cuyo cálculo de IMC sea igual o superior a 30
kg/m2 se consideran obesas.
Este índice es la razón entre el peso (expresado en
kilogramo) y la talla al cuadrado (expresada en
metro) (P/T.2) Basándose en datos de morbilidad y
mortalidad se ha llegado a establecer puntos de corte
o valores críticos que delimitan la “normalidad” de
los valores que denotan “pesos bajos” y posiblemente
o ciertamente malnutrición por defecto, y los “pesos

industrial, de servicios, comercial, etcétera, y sólo son asignadas al
interior de las zonas urbanas que son aquellas con población
mayor o igual a 2,500 habitantes y en las cabeceras municipales.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

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�Salud del niño, ingestión de líquidos, agua bebible

altos” y posiblemente o ciertamente malnutrición
por exceso. (SSA, NOM-043-SSA2, 2012).
La OPS clasifica la valoración nutricional de las
Personas Adultas Mayores de acuerdo al Índice de
Masa Corporal (IMC), como Delgadez &lt; 23.0,
Normal &gt; 23 a &lt; 28, Sobrepeso &gt; 28 a &lt; 32 y
Obesidad &gt; 32. (OPS, 2002).
El perímetro de cintura se recomienda como el
indicador antropométrico más práctico y sencillo
para evaluar la grasa abdominal en adultos. La
OMS sugiere que la medición debe tomarse 2 cm
por debajo del ombligo, aunque puede dificultarse
en personas obesas. En términos generales,
circunferencias mayores a 100 cm se consideran
riesgosas. En mujeres cuya circunferencia de
cintura &gt;88 cm y en hombres con circunferencia &gt;
102 cm (Hombres: ≤102 Normal y &gt; 102 cm
sobrepeso/obesidad; Mujeres: ≤88 cm Normal y &gt;
88 cm sobrepeso/obesidad).

Artículo Original

Resultados
Participaron 1731 PAM, de los cuales 60.60% fueron
Mujeres y 39.40% Hombres. La media de edad fue de
71.32 ± 8.44 (1DS), rango de edad de 60 a 109; De
acuerdo al Nivel Académico se encontró que el
42.81% no cuentan con estudios, mientras que el
57.20% cuentan con alguna formación académica.
Referente a los hábitos alimenticios de las PAM, el
64.09% realiza dos comidas al día; el 82.99%
consume lácteos al día; el 98.43% consume de
leguminosas una vez a la semana, 64.42% consume
de carnes tres veces por semana, 86.59% consume de
verduras y frutas dos veces al día, 53.31% consume
de 3 a 5 vasos de agua al día. En cuanto a la actividad
física el 77.78% no realiza. (Tabla 1)

La circunferencia de cintura y de cadera se expresa
con el cociente cintura/cadera. La circunferencia de
la cintura es indicador de tejido adiposo en la cintura
y en el área abdominal; la circunferencia de cadera es
un indicador de tejido adiposo que esta sobre los
glúteos y la cadera, por lo tanto el cociente provee un
índice de distribución de adiposidad relativa en los
adultos; cuando más alto sea el cociente, mayor será
la proporción de adiposidad abdominal. La
clasificación de la valoración nutricional de las
Personas Adultas Mayores de acuerdo a la medición
cintura/cadera en hombres se considera &lt; 0.95 muy
bajo riesgo, entre 0.96- 0.99 bajo riesgo, &gt; 1 alto
riesgo; en mujeres se considera &lt;0.80 Muy bajo
riesgo, entre 0.81-0.84 bajo riesgo y &gt; 0.85 alto
riesgo. (SSA, Evaluación y Seguimiento Nutricional
del Adulto Mayor en el Primer Nivel de Atención.,
2014).
Los datos se capturaron en el software Punto Penn y
se trasladaron a los programas Excel y Stata V 11. La
gestión de datos fue a partir de la descripción
univariado, el análisis crudo bivariado se realizó
calculando la RM, su intervalo de confianza 95%,
valor de “p” de la posición de la distribución “Z”,
con punto de corte igual o menor a 0.05. Por último
se realizó un modelo multivariado ajustado por edad
y sexo.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

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De acuerdo al IMC, el S/O presenta una prevalencia
de 38.19%; los hombres presentan 40.76% y las
mujeres 36.51%; por rango de edad el grupo más
afectado fue de 60 a 64 años con un 25.42%. De
acuerdo al IMC las personas con S/O que no hacen
actividad
física
representan
el
22.22%.
Considerando las tres categorías (muy bajo, bajo y
alto riesgo) de la escala de clasificación de riesgo
de la OMS para el perímetro cintura-cadera; se
encontró que el 76.64 % de las PAM se ubican en
riesgo alto, por sexo el 92.73% de las mujeres
tienen riesgo alto contra 51.84% de los hombres.
De acuerdo a la medición del perímetro Cintura, el
65.81% presenta riesgo, por sexo se encontró que
65.36% de las mujeres tiene riesgo y en hombres
66.52%. (Tabla 2)

Los factores asociados al S/O mediante la medición
de IMC fue la edad, el consumo de lácteos al día,
consumo de vasos de agua al día. Los factores
asociados en las PAM con riesgo de S/O mediante
la medición de cintura fueron la edad, el nivel
académico, y el consumo de vasos de agua al día.
El factor asociado al riesgo alto de S/O en las PAM
mediante la medición de cintura cadera fue el sexo.
(Tabla 3)

Artículo Original

Los factores asociados al bajo peso mediante la
medición de IMC fue la edad, el consumo de
lácteos al día, consumo de carne, y consumo de
vasos de agua al día. Los factores asociados en las
PAM sin riesgo mediante la medición de cintura
fueron la edad, el nivel académico y el consumo de
vasos de agua al día. El factor asociado muy bajo
peso en las PAM mediante la medición de cintura
cadera fue el sexo. (Tabla 4)

A través del análisis multivariado se obtuvo la
asociación de los siguientes factores: el S/O a
través de la medición de IMC se asoció con la edad,
actividad física, consumo de vasos de agua,
consumo de verduras y frutas y percepción de la
alimentación por las PAM. A través de la medición
de Cintura se asoció con edad, consumo de vasos
de agua, y percepción de la alimentación. Y a
través de la medición de cintura cadera se asoció el
sexo. (Tabla 5)

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

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�Salud del niño, ingestión de líquidos, agua bebible

Artículo Original

Discusión

La prevalencia de S/O encontrada en las PAM de la
zona urbana del estado de Guerrero fue de 38.19%,
similar al estudio de Barquera realizado en México
en el 2012 quien reporto un 38.8%, estos datos
difieren del estudio de ENSANUT en 2012 en
Guerrero que reporto una prevalencia de 41.8%,
debido a que la población en esta investigación es de
60 años y más, y se evidenció que a partir de esta
edad se va perdiendo mayor masa corporal.

A través del análisis multivariado se obtuvo la
asociación de los siguientes factores: el bajo peso a
través de la medición de IMC se asoció con la edad,
lácteos al día, consumo de carnes y consumo de
vasos de agua. A través de la medición de Cintura se
asoció con edad, nivel académico y consumo de
vasos de agua. Y a través de la medición de cintura
cadera se asoció el sexo. (Tabla 6)

La prevalencia de S/O de acuerdo al IMC reportado
en este estudio es de 40.76% en hombres y 36.51%
en mujeres, coincidiendo con el estudio de
ENSANUT en Guerrero, en el cual el sexo que más
prevaleció fue el masculino con 40.7% contra el
36.4% en el femenino. Los resultados difieren del
estudio realizado por Barquera en el que la
prevalencia fue mayor en el sexo femenino con un
37.5% que en el masculino 26.8%. La diferencia en
los hallazgos de este estudio radica en el uso de la
tabla de Valoración Nutricional del Adulto Mayor
que establece la OPS en Guía Clínica para Atención
Primaria a las Personas Adultas Mayores, así mismo
el rango de edad muestra también diferencias, ya que
Barquera considera en su investigación a personas de
65 años y más y en este estudio se consideraron PAM
a partir de los 60 años ( (Barquera, 2012).
Un estudio realizado por ENSANUT demuestra que la
media de perímetro cintura-cadera de riesgo fue de
67.9% contra un 76.64% de este estudio. De igual
forma en ENSANUT, el porcentaje para el sexo
masculino fue de 70% mientras que en las mujeres fue
el 74%; resultados similares a este estudio con un
51.84% para el sexo masculino y 92.73% para el sexo
femenino.
Referente al parámetro de Cintura en adultos
mayores de más de 60 años de edad, los resultados
de la presente investigación tomando a ambos sexos
el porcentaje de riesgo fue de 65.81%, en
comparación con el estudio de ENSANUT donde el
resultado fue de 60.95% del total de los participantes
tomando en cuenta en los dos estudios a hombres y
mujeres con el rango mayor a 90 cm.
El estudio de Tarqui Mamani y colaboradores
encontró que los factores sociodemográficos

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

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Artículo Original

asociados con la delgadez en el adulto mayor fue el
nivel educativo primario (OR 1,9; IC 95%:1,3-2,9).
Como factores asociados al sobrepeso el sexo
femenino (OR 1,8; IC 95%:1,4-2,1), y como
factores sociodemográficos asociados con la
obesidad el sexo femenino (OR 3,1; IC 95%: 2,34,1), el nivel educativo primario (OR 2,4; IC 95%:
1,5-4,0) o secundario (OR 2,0; IC 95%: 1,2-3,4).
(Tarqui Mamani , Álvarez Dongo , EspinozaOriundo, &amp; Gomez Guizado, 2014)

Agradecimientos:
Agradecimiento a CENAPRECE, Universidad
Autónoma de Guerrero, Secretaria de Salud Guerrero
y a los estudiantes participantes de la unidad
académica de enfermería No. 1 de la UAGro, por
permitirnos trabajar en conjunto durante el desarrollo
del proyecto SABE, así mismo por el apoyo y
confianza brindada al grupo disciplinar.

Coincidiendo con el presente estudio, en el cual se
reportó que los factores asociados al S/O mediante la
medición de cintura fue el nivel académico (p=0.009)
y mediante el indicador de cintura cadera se asoció
con el sexo femenino (p=0.000).

Bibliografía

Los factores asociados al S/O reportados en este
estudio fueron: a través de la medición de IMC (edad,
actividad física, consumo de vasos de agua al día,
consumo de frutas y percepción de la alimentación
por parte de las PAM), a través de la medición de
cintura (edad, consumo de vasos de agua y
percepción de la alimentación por parte de las PAM)
y a través de la medición de cintura cadera (sexo).
Los factores asociados al bajo peso: a través de la
medición de IMC (edad, consumo de lácteos al día,
consumo de carnes y consumo de vasos de agua al
día, a través de la medición de cintura (edad, nivel
académico, y consumo de vasos de agua) y a través
de la medición de cintura cadera (sexo).

Conclusiones:
Los resultados del estudio, hacen necesaria la
reorientación de políticas públicas y actividades
que conduzcan a modificar la salud y la atención
para el bienestar de las PAM.
El aporte del presente estudio es la integración de
las tres mediciones para detectar el S /O, así como
el bajo peso en las PAM. Por lo tanto es
fundamental que en la medición de cintura y cintura
cadera se realicen nuevos puntos de corte adaptados
a las PAM, ya que los establecidos por la OMS son
generales y podrían sobre representar el S /O en
este grupo poblacional.

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�Salud del niño, ingestión de líquidos, agua bebible

Artículo Original

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Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

18

�R

E

S

P

Y

N

Revista Salud Pública y Nutrición

ORIENTACIÓN NUTRICIONAL SOBRE EL CONSUMO ADECUADO DE BEBIDAS EN
ESCOLARES
NUTRITIONAL GUIDANCE ON THE APPROPRIATE CONSUMPTION OF BEVERAGES IN SCHOOLS
García Badillo Paola Estefanía 1, Noyola Pescina Tania 1, Hernández Blanco María Lourdes 2, Peralta
Suchil Julieta Nataly 3
1 Universidad Autónoma de San Luis Potosí, Facultad de Enfermería y Nutrición, Licenciatura en Nutrición. 2
Universidad Autónoma de San Luis Potosí, Facultad de Enfermería y Nutrición, Unidad de Cuidados Integrales e
Investigación en Salud. 3 Universidad Autónoma de San Luis Potosí, Facultad de Enfermería y Nutrición, Maestría en
Salud Pública
Citation: García Badillo PE., Noyola Pescina T., Hernández Blanco ML,

Peralta Suchil JN. (2017) Orientación nutricional sobre el consumo adecuado
de bebidas en escolares, Revista de Salud Pública y Nutrición, 16(2), 19–27.
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo
león, Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México.
Copyright: ©2017 García Badillo PE. et al. This is an open-access article
distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BY-ND
4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any medium,
provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests
exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn16.2-3
*Email: paoegb@hotmail.com

�Salud del niño, ingestión de líquidos, agua bebible

Artículo Original

ORIENTACIÓN NUTRICIONAL SOBRE EL CONSUMO ADECUADO DE BEBIDAS EN ESCOLARES

García Badillo Paola Estefanía 1, Noyola Pescina Tania 1, Hernández Blanco María Lourdes 2, Peralta Suchil
Julieta Nataly 3

1 Universidad Autónoma de San Luis Potosí, Facultad de Enfermería y Nutrición, Licenciatura en Nutrición. 2
Universidad Autónoma de San Luis Potosí, Facultad de Enfermería y Nutrición, Unidad de Cuidados Integrales e
Investigación en Salud. 3 Universidad Autónoma de San Luis Potosí, Facultad de Enfermería y Nutrición, Maestría en
Salud Pública.
RESUMEN
Introducción: Los principales tipos de bebidas que contribuyen con el mayor aporte energético en los escolares son las

bebidas azucaradas, sin embargo, su ingesta es mayor a la recomendada y sin tomar en cuenta la del agua simple al día. Estos
hábitos pueden contribuir a ganancia de peso ponderal y a padecer enfermedades crónicas. Objetivo: Ejecutar un plan de
orientación nutricional sobre el consumo de bebidas en escolares de educación primaria. Métodos: Estudio descriptivo con 56
escolares de educación primaria. Se realizó en tres fases, primero se realizó antropometría, se determinó el conocimiento y
frecuencia de consumo de bebidas, después cinco sesiones de orientación nutricional y finalmente se reevaluó la primera fase;
se utilizó estadística descriptiva, para el procesamiento se utilizó SPSS v 21. Resultados: 56 niños del estudio, 51.8% eran
mujeres, 48.2% hombres, en edad promedio de 8.1 años DE. 0.908, 25% aprobó el cuestionario de conocimientos previo a las
sesiones, 57% tomaban agua natural, el resto eran bebidas azucaradas, que consumían hasta más de 5 veces a la semana;
posterior a la orientación nutricional el 32% incrementaron conocimiento (p= 0.007), 76.5% tomaban agua natural.
Conclusiones: Se muestra una ejecución positiva del plan de orientación nutricional, se incrementó el conocimiento, sin
embargo, debido a la influencia familiar sobre los hábitos alimenticios hacia los escolares no se encontró una destacada
disminución en las bebidas azucaradas. Se sugiere llevar a cabo una intervención junto con los padres de familia en un periodo
y muestra mayor para incrementar efectividad.
Palabras Clave: salud del niño, ingestión de líquidos, agua bebible.
ABSTRACT
Introduction: The main types of drinks that contribute the major energy supply in schoolchildren are sugary drinks, however,

their intake is higher than recommended and without taking in count the one of the simple water at day. These habits may
contribute to weight gain and to chronic diseases. Objective: Perform a plan of a nutritional orientation on the consumption of
beverages in elementary school students. Methods: Descriptive study with 56 primary school children. It was performed in
three phases, first anthropometry was performed, the knowledge and frequency of consumption of drinks were determined, then
five sessions of nutritional orientation and finally the first phase was reevaluated; descriptive statistics were used, SPSS v 21
was used for processing. Results: 56 children in the study, 51.8% were women, 48.2% were men, with a mean age of 8.1 years
SD. 0.908, 25% passed the knowledge questionnaire prior to the sessions, 57% ingest natural water, the rest were sugary
drinks, which consumed up to more than 5 times a week; After nutritional counseling, 32% increased knowledge (p= 0.007),
76.5% ingest natural water. Discussion: It shows a positive performance of nutritional orientation, increased knowledge,
however, due to the environmental influence on eating habits towards schoolchildren did not find an outstanding decrease in
sweetened beverages. It is suggested to carry out an intervention together with the parents in a larger period and a bigger
sample for increase effectiveness.
Key words: child health, fluid intake, drinking water.
Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017
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�Salud del niño, ingestión de líquidos, agua bebible

Introducción
El agua es un compuesto esencial para la vida,
constituye de 50 a 75% del peso de un individuo,
aunque esto depende de la edad, el sexo y la
composición corporal. El ser humano obtiene de 70 a
80% de su requerimiento hídrico de las bebidas y de
20 a 30% de los alimentos que consume.
Los principales tipos de bebidas que contribuyen con
el mayor aporte energético en la población mexicana
son: refrescos, bebidas elaboradas con jugos de fruta
(con o sin azúcar), aguas frescas y jugos elaborados
con 100% de fruta a los que se agrega azúcar, esto
representa la quinta parte del valor energético total
(VET) ingerido por los mexicanos, y constituyen un
factor importante en el aumento de peso. Así como la
Encuesta Nacional de Salud y Nutrición
(ENSANUT) 2006, en la frecuencia de consumo de
alimentos reportó que se consumían 17 tipos de
bebidas, entre ellas las azucaradas, de éstas el 20.7%
correspondía a la energía total consumida. Así
mismo, reportó que se incrementó un 12% el
consumo de refrescos con respecto a 1989, por lo
tanto, a nivel mundial México se ubicó como el
segundo país con mayor consumo de refresco y para
2012 ocupó el primer lugar (Hernández et al., 2012).
Al respecto, 28.1% del consumo total de bebidas en
los niños mexicanos durante el día es de agua simple;
44% lo complementan con bebidas azucaradas y el
resto de líquidos proviene de los alimentos (Irizarry,
2009). Lo anterior lleva a que un 50% de los niños
mexicanos no alcancen la recomendación mínima del
consumo de agua simple al día de 1.8 litros
(Hernández et al., 2012).
En relación a la inadecuada ingesta de bebidas
azucaradas sumada a otros factores, en la última
década en México, la prevalencia de sobrepeso y
obesidad en escolares ha aumentado 42% (Carriedo
et al., 2013), así como ENSANUT 2012 reporta ésta
prevalencia en 34.4%, de igual manera en
consecuencia de éstas cifras, se aumenta el riesgo a
presentar enfermedades crónico degenerativas, por lo
que el Hospital Infantil de México en 2006 creó un
modelo predictivo matemático a fin de estimar la
carga económica y en salud de la obesidad en niños
mexicanos durante los años 2006-2050 y se
demostró por resultados que en 2015 se presentarían
los primeros casos de diabetes mellitus 2 y de
hipertensión arterial que pueden ser prevenibles. En

Artículo Original

2012 la Secretaria de Salud informó que invierte en
la atención de la obesidad y sus complicaciones 42
mil millones de pesos anuales, así como las
pérdidas por productividad (Acosta et al., 2002).
Ante tal situación, la Secretaría de Salud (2010),
estableció el Acuerdo Nacional para la Salud para
promover el aumento de la disponibilidad,
accesibilidad y el consumo de agua simple potable
y disminuir el consumo de azúcares y grasas en
bebidas.
La alimentación y la nutrición son procesos
influenciados por aspectos biológicos, ambientales y
socioculturales. Durante la infancia, éstos
contribuyen a un desarrollo y crecimiento óptimo, así
como una maduración biopsicosocial, por lo que es
necesario que los niños adquieran durante esta etapa
hábitos alimentarios saludables y conductas que
perduren en el tiempo (Araneda, Bustos, Cerecera y
Amigo, 2015). En este sentido, la escuela se
considera un lugar adecuado para la promoción de
estilos saludables, por ello la Secretaría de Educación
Pública (SEP) estableció lineamientos para la venta
de alimentos y bebidas en los planteles de educación
básica (Macías, Gordillo y Camacho, 2012). Así
como Kaushik, Mullee, Bryant y Hill (2007)
sugieren que es importante que en México se
garantice el acceso libre al agua potable dentro de
todas las escuelas y se regule la publicidad de
bebidas azucaradas dirigida a los niños, debido a que
se ha encontrado en estudios que un acceso limitado
al agua natural resulta en una inadecuada ingesta del
agua en las escuelas.
La iniciativa de una orientación nutricional es
funcional debido a que los niños pasan varias horas
del día en la escuela, lugar adecuado para la
promoción de estilos de vida saludables y recibir
orientación sobre la ingesta adecuada de agua
natural que puede disminuir la de bebidas
azucaradas (Hernández et al., 2012).
Ante lo antes expuesto, el centro de salud
comunitario de la Universidad Autónoma de San
Luis Potosí, denominado Unidad de Cuidados
Integrales en Investigación en Salud (UCIIS) que es
un espacio destinado para que los Pasantes de la
Licenciatura en Enfermería y Nutrición puedan
desenvolverse profesionalmente, implantó una
estrategia de salud escolar en escuelas de educación

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

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�Salud del niño, ingestión de líquidos, agua bebible

básica de la comunidad en la que se encuentra, por
lo tanto, una de ellas es la Escuela Primaria “José
Mariano Jiménez”, ubicada al oriente del municipio
de San Luis Potosí, en donde por medio de una
iniciativa educativa de orientación nutricional se
pretendió contestar la pregunta ¿Habrá una
disminución en la frecuencia de consumo de bebidas
azucaradas y un aumento en el conocimiento teórico
sobre consumo de bebidas por medio de una
orientación nutricional en escolares de educación
primaria?
Teniendo en cuenta lo anterior, el presente artículo se
planteó el objetivo de aumentar el conocimiento
teórico sobre el consumo de bebidas y disminuir la
frecuencia de consumo de bebidas azucaradas por
medio de una orientación nutricional en escolares de
educación primaria. Además, se incluyó el objetivo
específico de conocer y comparar el estado nutricio
de los escolares previo y posterior a la orientación
nutricional.
Por lo tanto, estudio se desarrolló a partir de la
hipótesis, que una orientación nutricional aumentará
el conocimiento teórico sobre el consumo de bebidas
y disminuirá la frecuencia de consumo de bebidas
azucaradas en escolares.
Material y Métodos
Estudio longitudinal, cuasi experimental que
involucra la participación de 56 niños de segundo a
sexto grado de primaria con edad de 7 a 12 años,
de una población total de 545 alumnos.
Como criterio de inclusión, se requirió la firma de un
consentimiento informado por parte de los padres de
familia y que los estudiantes estuvieran inscritos en la
Escuela Primaria José Mariano Jiménez, ubicada en la
colonia La Libertad, San Luis Potosí, S.L.P.
El criterio de exclusión fue la negación de la firma
del consentimiento informado por los padres de
familia o la participación de los alumnos negada
por los docentes a su cargo que mantuvieron como
prioridad lograr cubrir el programa educativo en
tiempo y forma.
Por otro lado, el criterio de eliminación, que
descartó a siete alumnos, fue la ausencia a sesiones
de orientación nutricional y la falta de información
requerida para la evaluación de los escolares.

Artículo Original

Éste estudio se realizó en tres fases en un periodo de
cinco meses durante el turno matutino, la primera
consistió en generar un diagnóstico nutricional y de
conocimientos sobre el consumo de bebidas en
escolares dentro de la biblioteca de la escuela, para
ello se tomaron medidas antropométricas para la
obtención de un diagnóstico nutricio inicial,
analizando el Índice de Masa Corporal para la Edad
con las tablas del Center of Desease Control and
Prevention
(CDC),
2000
(IMC/Edad)
y
posteriormente
se
aplicó
el
cuestionario
“Conocimientos sobre bebidas” (ENSANUT, 2006)
con 9 preguntas de opción múltiple con temas sobre
la recomendación de ingesta del agua simple, sus
beneficios y los riesgos de consumir bebidas
azucaradas, evaluado en una escala del 0 al 10
siendo la calificación aprobatoria de 6 a 10 y
reprobatoria de 0 a 5.9, aunado a ello se realizó una
“Frecuencia de consumo de bebidas”, en donde los
escolares marcaban en una escala de frecuencia de
consumo de cuatro bebidas (agua sola, refresco, jugo
industrializado y agua de frutas con azúcar), cuyas
opciones de elección fueron: “nunca”, “una a cuatro
veces a la semana” y “cinco o más veces a la
semana” para conocer los hábitos de ingesta de los
participantes.
En la segunda fase, se llevó a cabo la orientación
nutricional en los escolares con cinco sesiones cada
una duración de entre 15 minutos y 1 hora,
realizándolas entre cada dos y tres semanas
aproximadamente, mediante talleres interactivos con
temas como: la importancia del consumo de agua
natural, las consecuencias de la ingesta de bebidas
azucaradas, el requerimiento de consumo de agua
natural y preparación de bebidas bajas en calorías.
Se trabajó en la promoción del consumo adecuado
de bebidas en el ambiente escolar por medio de la
decoración de garrafones en los salones de clases de
los participantes, la creación de un mural y un juego
de “El Avión” en forma de botella de agua en un
área de juego.
Por último, en la tercera fase, se evaluaron los
resultados obtenidos posteriores a las sesiones
educativas de orientación nutricional, mediante las
medidas antropométricas obteniendo un diagnóstico
nutricio, el cuestionario de conocimientos y la
frecuencia de consumo de bebidas.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

21

�Salud del niño, ingestión de líquidos, agua bebible

Para el análisis estadístico, se utilizó estadística
descriptiva, con frecuencias absolutas y relativas, así
como con medidas de tendencia central y de
dispersión; así mismo, se corrió la prueba no
paramétrica de los rangos con signo de Wilcoxon para
los resultados del cuestionario de conocimientos y el
diagnóstico nutricio de los escolares. Por otro lado, se
utilizó la prueba de Bowker McNemar para los
resultados de la frecuencia de consumo de bebidas.
En todas las pruebas mencionadas se consideró un
nivel de significancia de p&lt;0.05, con apoyó del
paquete estadístico SPSS v 21.

Artículo Original

Tabla 1. Escolares por momento de orientación según
calificación de examen de conocimientos

Antes
Calificación

Frecuencia

Después
Frecuencia
%

%

Aprobatoria
Reprobatoria

14
42

25
75

32
24

57
43

Total

56

100

56

100

Fuente: Directa

Manteniendo los principios éticos, el presente
estudio se apegó al artículo 100 de la Ley General
de Salud en Materia de Investigación de Salud
(Secretaría de Salud, 1987). Previo al desarrollo del
estudio se solicitó y se obtuvo el registro CEIFE2016-169 ante el Comité de Ética en Investigación
de la Facultad de Enfermería y Nutrición de la
Universidad Autónoma de San Luis Potosí, aunado
a ello se informó a las autoridades escolares y
padres de familia al firmar el consentimiento
informado sobre el desarrollo y los resultados del
estudio; así como se acordó que no existe conflicto
de intereses entre los profesionales de la salud que
llevaron a cabo la investigación.

Resultados

Características de la población de estudio
De los 56 escolares participantes en el estudio,
51.8% eran mujeres y 48.2% hombres, la media de
la edad fue de 8.1 ± 0.908 (DE) años.
Nivel de conocimientos sobre bebidas
En la evaluación inicial del conocimiento sobre el
adecuado consumo de bebidas, se encontró que
75% de los escolares obtuvieron una calificación
reprobatoria en una escala del 0 al 5.9, y 25%
fueron aprobatorios en una escala del 6 al 10.
Posteriormente a las sesiones de orientación
nutricional en dónde se explicó dinámica y
participativamente los temas del cuestionario de
conocimientos, se encontró una notable mejoría por
un incremento al 57% de niños con calificaciones
aprobatorias y disminución con calificaciones
reprobatorias (p=0.012), (Ver tabla 1).

Frecuencia de consumo de bebidas
Se encontró en primera instancia que más del 50%
de los niños encuestados consumían refrescos, jugos
industrializados y agua de frutas endulzada de una a
cuatro veces a la semana y el 57% consumían más
de 5 veces a la semana agua natural. Posterior a
éstos resultados, se desarrollaron las sesiones de
orientación nutricional con una metodología
interactiva para hacer consciente al niño sobre los
beneficios del consumo de agua natural y la
disminución de bebidas azucaradas, en las cuales los
niños mostraron interés participando activamente.
Una vez concluidas éstas sesiones se observó un
incremento del 19.5% el consumo de agua natural
más de 5 veces por semana (ver tabla 2), sin
embargo, no resultó en un valor significativo la
comparación de frecuencias (p= 0.087) mostrado en
la Tabla 3. Por otro lado, se redujo a menos del 50%
las bebidas azucaradas con frecuencia de una a
cuatro veces por semana, se incrementó al 50% los
escolares que no toman refresco a la semana (Tabla
2) y además se obtuvo un valor significativo en la
comparación de frecuencias de éstas bebidas
(p=0.001) reflejado en la Tabla 4. Con lo antes
mencionado, se descarta la hipótesis nula y se
aprueba la alterna, al demostrar que disminuyó la
frecuencia de consumo de bebidas azucaradas en
escolares posterior a la orientación nutricional.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

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�Salud del niño, ingestión de líquidos, agua bebible

Artículo Original

Tabla 2. Escolares*&amp; por frecuencia consumo bebidas semanal pre y post orientación nutricional
según tipo de bebida

Pre orientación

Bebida

Nunca 1 - 4 veces

Post orientación

Más de 5 veces Nunca 1 - 4 veces

Más de 5 veces

Agua Natural
Refresco

5,5
20,0

37,5
62,5

57,0
18,5

3,5
50,0

20,0
43,0

76,5
7,0

Jugo Ind.

20,0

52,0

28,0

32,0

48,0

20,0

Agua de frutas

11,0

68,0

21,0

39,0

41,0

20,0

* En porcentajes; &amp;

n=56

Tabla 3. Comparación entre frecuencia de consumo de "agua sola" pre y post orientación
nutricional
Post-Orientación
Frecuencia de
consumo

Nunca
Núm.

PreOrientación

1-4 veces
% Núm.

Total

Más de 5 veces

% Núm.

%

Núm.

%

Nunca

1

33.3

1

33.3

1

33.3

3 100.0

1-4 veces

1

4.8

6

28.6

14

66.7

21 100.0

Más de 5 veces

0

0.0

4

12.5

28

87.5

32 100.0

Total

2

3.6

11

19.6

43

76.8

56 100.0

Fuete: Directa “Frecuencia de consumo de bebidas”
P &gt; 0.05

Tabla 4. Escolares&amp; según frecuencia de consumo de bebidas azucaradas* pre y post
orientación nutricional
Post-Orientación
Frecuencia de consumo
PreOrientación

Total

Nunca

Nunca
7.1

1-4 veces
1.8

Más de 5 veces
0.0

1-4 veces

30.3

39.3

5.4

75.0

Más de 5 veces

1.8

12.5

1.8

16.1

Total

39.3

53.6

7.1

100.0

8.9

Fuente: Directa “Frecuencia de consumo de bebidas”
P &lt; 0.05, n=56
* Las “bebidas azucaradas” incluyen la evaluación de: refresco, jugo industrializado y agua de
frutas con azúcar.
En porcentajes

&amp;

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

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�Salud del niño, ingestión de líquidos, agua bebible

Diagnóstico nutricio por IMC/ Edad
La tabla 5 muestra los porcentajes de los niños
estudiados según diagnóstico por IMC llevado a cabo
por medidas antropométricas. El mayor porcentaje de
presenta en IMC normal en ambos momentos de la
orientación alimentaria. No se encontró diferencia
entre el IMC/ Edad pre y post la orientación
nutricional, (p= 0.414).
Tabla 5. Porcentaje de escolares según diagnóstico
nutricio por IMC/ Edad pre y post orientación
nutricional presentada en porcentajes
Diagnóstico Pre orientación
Bajo Peso
Normopeso
Sobrepeso
Obesidad
Total

0
64.3
17.9
17.9
100.0

Post orientación
1.8
60.7
16.1
21.4
100.0

Fuente: Directa “Diagnóstico nutricio”
P &gt; 0.05

n=56

Discusión

Los resultados de este estudio muestran que la
iniciativa de la estrategia de orientación nutricional
fue favorable, debido a que se incrementó el
conocimiento en aproximadamente la mitad de
escolares (P= 0.012). Este incremento en los
conocimientos de los escolares es semejante a lo
reportado en un estudio por Rodríguez et. al. 2013,
en el cual encontraron una tendencia a la mejoría
de conocimientos nutricionales tras una
intervención educativa moderada pero específica
(aplicada por un profesional de la nutrición y no
por sus profesores) sobre nutrición y hábitos de
Vida Saludable, a pesar de que los niños estudiados
partían de una base de conocimientos buena. Esto
nos lleva a pensar que tras una intervención
educativa impartida por profesionales sanitarios se
puede producir un mayor impacto y una mejoría en
los conocimientos nutricionales.
Los escolares por su corta edad no están conscientes
de los riesgos a su salud que causa una alta ingesta de
azúcares simples y sus elecciones son influenciadas
ambientalmente, como en la escuela se observó que
comúnmente madres de familia en el recreo les
proporcionaban a los escolares bebidas

Artículo Original

azucaradas, aportando únicamente calorías sin
nutrientes (Rivera et al., 2008).
En cuanto a las medidas antropométricas, se tomaron
en forma de monitoreo por el corto tiempo de
duración de la misma por lo que no se observaron
cambios significativos (p= 0.414) en el diagnóstico
nutricio de los niños evaluados, ya que no se evaluó
el factor de la ingesta de alimentos. Lo que coincide
con estudios que muestran que cuando los objetivos
son de aprendizaje relacionados con la nutrición, el
éxito es mayor que cuando el objetivo es reducir el
IMC, aun cuando la intervención dure meses o
incluso años (Flores, Klünder y Medina, 2008), como
James et al. (2004) menciona que al disminuir su
consumo de bebidas azucaradas después de 12 meses
disminuyó 0.2% sobrepeso y obesidad.
En los últimos años, resultados de diversos estudios
han señalado que los niños que consumen mayores
cantidades de bebidas azucaradas tienen 55% más
probabilidades de tener un riesgo para la salud, como
lo es el sobrepeso y la obesidad a diferencia de
aquellos que consumen menos (Velasco et al., 2015).
En los escolares participantes, previamente a la
orientación nutricional, se reflejaron hábitos en
preferencia a bebidas azucaradas y poco
conocimiento sobre las bebidas, como resultó en la
evaluación inicial de este estudio, obteniendo un
promedio de calificación de 5.1, situación que indica
que el niño no tiene asociación de las bebidas con su
salud, estos resultados coinciden con un estudio
realizado por Théodore et al. (2011) los niños eligen
las bebidas (dulces por lo general) principalmente en
función de sus gustos y preferencias de sabor y no a
raíz de consideraciones relacionadas con su salud.
Estos resultados coinciden con los hallazgos de un
estudio realizado por el Departamento de Nutrición y
Bioquímica de Bogotá en 2014 con niños de siete y
ocho años, donde se concluye que cuando los niños
gozan de libertad para seleccionar alimentos y
bebidas, su elección no está dictada por atributos para
su salud sino por sus preferencias gustativas.
En ocasiones la población está informada y conoce
los conceptos básicos nutricionales, sin embargo, en
la mayoría de los casos no se ponen en práctica por
no comprender el impacto que puede llegar a causar
en ellos, por lo que se debe afrontar la enseñanza
desde una perspectiva multifactorial. En la literatura
señala que las intervenciones a nivel escolar

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

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�Salud del niño, ingestión de líquidos, agua bebible

constituyen una de las estrategias más importantes
para enfrentar la obesidad en la población infantil, ya
que los primeros años de enseñanza básica
constituyen un periodo de desarrollo de hábitos de
alimentación por su población cautiva y vulnerable a
los beneficios de la educación. A pesar de numerosos
estudios, al momento no se tiene una estrategia
universal aplicable en las escuelas (Flores, Klünder y
Medina, 2008 y Ratner et al., 2013).
De los resultados del cuestionario de frecuencia de
consumo de bebidas aplicados posteriormente a la
orientación nutricional, fueron favorables, debido a la
disminución de consumo de bebidas azucaradas
(refrescos, jugos industrializados y agua de frutas
endulzadas con azúcar) con un valor significativo (p=
0.001). En cambio, el incremento de consumo de
agua natural no tuvo significancia (p= 0.087) al igual
que el diagnóstico nutricio (p= 0.414). Sin embargo,
en estudios similares respecto a la disminución de
bebidas azucaradas, los resultados fueron poco
efectivos para reducir peso, argumentando que el
hogar es además de la escuela otro lugar significativo
donde hay un importante consumo de estas bebidas,
factor que no ha sido controlado suficientemente en
previas investigaciones (Hernández et al., 2012), por
lo que se considera como factor importante para
cambiar los hábitos de los escolares, incluir en gran
medida la participación de los padres (Lindsay,
Sussner y Gotmaker, 2006 y Nickelson, Roseman y
Forthofer, 2010).
Por otro lado, es necesario considerar la influencia
familiar por ser el primer contacto de la generación
de hábitos y conductas de elección relacionadas
con la alimentación de los niños, ya que estos son
el resultado de una construcción social y cultural
acordada implícitamente por sus integrantes
(Macías, Gordillo y Camacho, 2012). Sin embargo,
en el presente estudio se tuvo como limitación la
autorización de padres de familia al no firmar el
consentimiento informado para tener una mayor
muestra de estudio, por lo que en futuros estudios
se tiene que concientizar y promover la
participación tanto de los padres de familia como
de los maestros para poder incluirlos dentro de las
mismas actividades y evaluaciones
Conclusiones:
Se muestra que la ejecución de un plan de orientación
nutricional sobre el consumo de bebidas en escolares

Artículo Original

fue positivo, ya que posteriormente a ésta, se
incrementó el conocimiento sobre bebidas con valor
significativo (p= 0.012) y se disminuyó el consumo
de bebidas azucaradas (p= 0.001), dando resolución a
la pregunta de investigación. En base a lo antes
mencionado, se demuestra el objetivo y se acepta la
hipótesis alterna: una orientación nutricional
aumentará el conocimiento teórico sobre el consumo
de bebidas y disminuirá la frecuencia de consumo de
bebidas azucaradas en escolares. Sin embargo, no se
encontró un aumento significativo en el consumo de
agua sola (p= 0.087), así como no se observaron
cambios significativos en pre y post diagnóstico
nutricio de los escolares (p= 0.414).
Finalmente, se sugiere para tener resultados más
favorables, se lleve a cabo en próximas
orientaciones o intervenciones nutricionales la
inclusión de los padres de familia de escolares de
nuevo ingreso a la primaria, por ser el primer nivel
de educación donde se empieza a mandar o llevar
alimentos y bebidas para ingerir dentro de la
institución. Agregando la sugerencia de invitar a los
docentes para fomentar la promoción de la ingesta
de agua natural dentro y fuera del salón, realizando
actividades con los escolares para que tomen
conciencia y relacionen la ingesta de bebidas con su
salud, todo esto en un periodo y con una muestra
mayor para incrementar efectividad.
Agradecimientos:
Se agradece a la directiva de la Escuela Primaria
José Mariano Jiménez, San Luis Potosí, S.L.P. por
permitir llevar a cabo el proyecto de investigación
con los estudiantes dentro de sus instalaciones.
Se agradece a la Unidad de Cuidados Integrales e
Investigación en Salud de la Universidad Autónoma
de San Luis Potosí por su apoyo.
Se agradece a la M Admon. Rosa María Guadalupe
Andrade Cepeda, Jefa de la Unidad de Posgrado y
docente de la Facultad de Enfermería y Nutrición de
la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, por su
apoyo en la revisión del presente artículo.
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�Salud del niño, ingestión de líquidos, agua bebible

Artículo Original

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Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

27

�R

E

S

P

Y

N

Revista Salud Pública y Nutrición

INTERVENCION NUTRICIONAL A PACIENTES CON
ENFERMEDAD DE PARKINSON
NUTRITIONAL INTERVENTION TO PATIENTS WITH PARKINSON DISEASE

Flores Solís María Dolores1, Gómez García Anel2. Valenzuela Gandarilla Josefina3, Ibarra Bravo
Octavio Miguel4, Punzo Bravo Guillermo5.
Facultad de Enfermería, U.M.S.N.H. Servicio de Nutricion Enteral y Parenteral del Hospital general Dr.
Miguel Silva, SSM, 2IMSS, Morelia. Michoacán, 3Facultad de Enfermería, U.M.S.N.H., 4 Hospital General
Dr. Miguel Silva, SSM, Medicina interna, Neurología, 5 Hospital General Dr. Miguel Silva, SSM,
Investigacion Clínica y Neurología
1

Citation: Flores Solís M.D., Gómez García A. Valenzuela Gandarilla

J., Ibarra Bravo O. M., Punzo Bravo G. (2017) Intervención Nutricional en
Pacientes con Enfermedad de Parkinson, Revista de Salud Pública y Nutrición,
16(2), 28-35.
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo león,
Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México.
Copyright: ©2017 Flores Solís M.D. et al. This is an open-access article
distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BYND 4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any
medium, provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests
exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn16.2-4
*Email: doloresfloresnut@hotmail.com.

�Intervención Nutricional, Pacientes con Parkinson

Artículo Original

INTERVENCION NUTRICIONAL A PACIENTES CON
ENFERMEDAD DE PARKINSON

Flores Solís María Dolores1, Gómez García Anel2. Valenzuela Gandarilla Josefina3, Ibarra Bravo Octavio
Miguel4, Punzo Bravo Guillermo5.

Facultad de Enfermería de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo. 2Investigadora IMSS, Morelia.
Michoacán. 3Facultad de Enfermería, U.M.S.N.H. 4 Hospital General Dr. Miguel Silva, SSM, Medicina interna, Neurología.
5 Hospital General Dr. Miguel Silva, SSM, Investigacion Clínica y Neurología.
1

RESUMEN
Introducción: Los pacientes con Enfermedad de Parkinson (EP) llegan a tener carencia nutrimental debida a incremento en el

gasto energético, temblor y rigidez, disminución de ingesta alimentaria, falta de apetito, náuseas/vómito, problemas de deglución,
sensación de saciedad temprana, aporte calórico inadecuado de nutrientes en la dieta, constipación y estreñimiento. Objetivo:
Realizar una intervención nutricional para monitorear el estado nutricional con el uso de complementos nutricionales, dieta
polimérica, fibra soluble e insoluble, antioxidantes y espesantes a pacientes con enfermedad de Parkinson. Métodos: Estudio
longitudinal, se realizó de Junio 2016 a Junio 2017 a una muestra de 54 pacientes con EP que estuvieron todo el estudio y
acudían a la consulta de neurología del Hospital General Dr. Miguel Silva, SSM, se les proporcionó dieta polimérica, fibra soluble
e insoluble, antioxidantes y espesantes así como orientación alimentaria en su dieta habitual. El monitoreo se llevó a cabo con
Evaluación Nutricional: Antropométricos, Bioquímicos, Clínicos y Dietéticos. Resultados: Se valoró nutricionalmente a 38
pacientes hombres y 16 mujeres de entre 30-85 años con EP., la disfagia fue la que mejor respuesta tuvo al tratamiento nutricio
con 45 puntos porcentuales menos al final respecto al inicial, le sigue el estreñimiento con 31.5 puntos porcentuales, el 74.3% de
los pacientes mantuvieron sus valores de CMB al final respecto al inicial, el resto de ellos aumentaron sus valores.
Conclusiones: Se observó incremento en el peso en masa muscular así como mejor funcionamiento gastrointestinal, mejor
estado nutricional, tendencia a mejor calidad de vida.
Palabras Clave: Intervención nutricional, Parkinson.
ABSTRACT
Introduction: Patients with Parkinson's disease (PD) have nutritional deficiency due to increased energy expenditure,

tremor and stiffness, decreased food intake, poor appetite, nausea / vomiting, swallowing problems, early satiety, caloric
intake inadequate nutrients in the diet, constipation and constipation. Objectives: To perform a nutritional intervention to
monitor nutritional status with the use of nutritional supplements, polymeric diet, soluble and insoluble fiber, antioxidants and
thickeners to patients with Parkinson's disease. Methods: A longitudinal study was conducted from June 2016 to June 2017
in a sample of 54 patients with PD who were in the study and attended the neurology clinic of the General Hospital Dr. Miguel
Silva, SSM. They were given a polymeric diet, fiber Soluble and insoluble, antioxidants and thickeners as well as dietary
guidance in their usual diet. The monitoring was carried out with Nutritional Assessment: Anthropometric, Biochemical,
Clinical and Dietetic. Results: A total of 38 male and 16 female patients aged 30-85 years with PD were nutritionally
evaluated. Dysphagia was the one with the highest nutritional response, 45 percentage points lower than the initial one,
followed by constipation with 31.5 Percentage points, 74.3% of the patients maintained their CMB values at the end of the
initial one, and the rest of them increased their values. Conclusions: It was observed an increase in muscle mass as well
as better gastrointestinal function, better nutritional status, and tendency to better quality of life. Values.
Key words: Nutritional intervention, Parkinson.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

28

�Intervención Nutricional, Pacientes con Parkinson

Artículo Original

Introducción
La enfermedad de Parkinson (EP) es un trastorno
degenerativo del sistema nervioso central. Fue
descrita por primera vez en 1817 por James
Parkinson, un médico británico que publicó un
artículo sobre lo que llamó "la parálisis temblorosa."
La EP pertenece a un grupo de enfermedades
llamadas trastornos del movimiento. Se caracteriza
por una pérdida de las células de la sustancia nigra y
una deficiencia de dopamina en el cuerpo estriado.
La
dopamina
no
atraviesa
la
barrera
hematoencefálica, por lo que no puede administrarse
directamente para suplir esta deficiencia.

Muchos investigadores ahora creen que la
enfermedad es consecuencia de una combinación
de susceptibilidad genética y exposición a uno o
más factores ambientales que desencadenan la
enfermedad, otros estudios realizados demuestran
que el 24 % de los pacientes con EP padecen
desnutrición y el 60% tiene riesgo de padecerla.
La intervención nutricional adecuada al inicio de la
EP y el monitoreo continuo para el apego al
tratamiento médico y nutricional evitan un
deterioro de la masa y la fuerza muscular para
prevenir la Sarcopenia en este tipo de pacientes.
(Burgos R. Virgili 2009)

Una forma de hacerlo es como levodopa, profármaco
que sí atraviesa la barrera hematoencefálica y que,
una vez en el cerebro, se convierte en dopamina. El
uso de levodopa en la EP comienza en el año 1961 y,
aunque han pasado más de 50 años continúa siendo
el principal fármaco para su tratamiento, junto con
compuestos carbidopa o bencerazida (inhibidores de
la dopadescarboxilasa), que evitan su rápida
degradación y se consigue que la cantidad de
levodopa que alcanza el sistema nervioso central sea
mayor aumentando el tiempo de semivida de la
levodopa. Aunque la levodopa es el fármaco más
eficaz para el tratamiento sintomático del Parkinson,
a medida que progresa la enfermedad y aumenta el
tiempo de tratamiento, también se incrementa el
porcentaje
de
pacientes
que
presentan
complicaciones. Los cuatro síntomas principales son
temblor, o temblor en las manos, los brazos, las
piernas y la mandíbula o la cabeza; rigidez, o
agarrotamiento de las extremidades y el tronco;
bradicinesia, o lentitud en los movimientos; e
inestabilidad postural, o deterioro del equilibrio.
Estos
síntomas
generalmente
comienzan
gradualmente y empeoran con el tiempo. (Plana M.
2009).

El deterioro del estado nutricional es multifactorial
en la EP como es debido a un incremento en el gasto
energético por la enfermedad, disminución de la
ingesta alimentaria por falta de apetito, náuseas o
ayunos, problemas de deglución, sensación de
saciedad temprana, un aporte calórico inadecuado de
nutrientes en la dieta, estos pacientes a menudo
experimentan cambios en el peso corporal durante el
curso de la enfermedad, tanto la pérdida de peso y
aumento de peso pueden ocurrir, pero la pérdida de
peso es más frecuente y se asocia con aumento de la
discinesia, mayor mortalidad donde se pierde más
masa magra muscular como proteína visceral por lo
que es importante llevar estos registros y evitar la
progresión acelerada de la enfermedad y pobre
calidad de vida; (Sharma y Vassallo 2014)
encontraron pruebas que vinculan la pérdida de peso
con una progresión más rápida del Parkinson en su
fase inicial, mientras que un leve aumento de masa
corporal en los pacientes parece frenar el avance de
la enfermedad.

A medida que los síntomas se vuelven más
pronunciados, los pacientes pueden tener dificultad
para caminar, hablar o completar otras tareas
sencillas como comer.
La EP es crónica, degenerativa y progresiva, que
persiste durante un extenso período de tiempo, lo
que significa que sus síntomas empeoran con el
tiempo. No es contagiosa. Aunque algunos casos de
Parkinson parecen ser hereditarios y otros pueden
rastrearse a mutaciones genéticas específicas.

Es importante reconocer la interacción fármaconutriente ya que la Levodopa tiene interacción con
la proteína y compiten en las vías metabólicas por
su absorción por lo que no se debe de administrar
con alimentos de origen animal. La levodopa oral
se absorbe rápidamente en el intestino delgado a
través del sistema de transporte para aminoácidos
aromáticos. Los aminoácidos de la dieta pueden
alterar su absorción. Las concentraciones máximas
del fármaco en plasma suelen ocurrir entre 1/2 y 2
horas después de una dosis oral. La vida media en
plasma es de 1 a 3 horas.
El objetivo fue realizar una intervención nutricional
para monitorear el estado nutricional con el uso de

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

29

�Intervención Nutricional, Pacientes con Parkinson

complementos nutricionales, dieta polimérica, fibra
soluble e insoluble, antioxidantes y espesantes a
pacientes con enfermedad de Parkinson.
Material y Métodos
Se hizo un estudio longitudinal, cuasi experimental,
se realizó de Junio 2016 a Junio 2017 a una muestra
de 54 pacientes con EP que estuvieron todo el
estudio y acudían a la consulta de neurología del
Hospital General Dr. Miguel Silva, SSM, estuvo
formada por 38 hombres y 16 mujeres, con un rango
de edad entre 30-85 años que se encuentran en el
estadio I-V, los cuales se les evalúo su estado
nutricional
utilizando
los
indicadores
antropométricos, bioquímicos, clínicos y dietéticos,
comparando con tablas de referencia y valores de
laboratorio para su adecuada interpretación. Los
estándares de referencia de la circunferencia
muscular libre de grasa CMB = PB (cms.) – (0.31 X
PT (cm)), el cual es un indicador nutricional objetivo
y con una especificidad alta, es medible, fácil de
realizar y tener un monitoreo continuo.
El CONUT (Control Nutricional) es una herramienta
que nos indica, la alerta baja, modera o severa del
estado nutricional con mediciones específicas,
valorando el grado de desnutrición monitoreando
proteína visceral y reserva de colesterol. (Ulíbarri y
Col. 2005), se aprecia en (tablas 1 y 2).
Tabla 1. Estándares de referencia para la
circunferencia Muscular del Brazo
GENERO
Grado de Medición

Hombres Mujeres

Estándar
90% del estándar
80% del estándar
70% del estándar
60% del estándar

25.3 cm 23.2 cm
22.8 cm 20.9 cm
20.2 cm 18.6 cm
17.7 cm 16.2 cm
15.2 cm 13.9 cm

Artículo Original

El criterio de inclusión fue: Pacientes con EP que
acudieran a la consulta de neurología, HGMS de
Junio del 2016 a Junio del 2017. Los criterios de
exclusión fueron: pacientes qué se encontraban
hospitalizados, pacientes que no acepten realizarse
las pruebas o participar en la encuesta alimentaria,
se contó con la misma muestra de pacientes con EP
al inicio y al final de la Intervención Nutricional. Se
tomaron en cuenta como criterios de eliminación:
pacientes que no cumplieran en realizarse los
exámenes de laboratorio o no tuvieran el apego a la
orientación nutricional y al tratamiento con
suplementos fibra y espesantes.
Clínicamente se revisó a los pacientes con EP y se
estuvieron analizando los síntomas como nauseas,
vomito, anorexia, disfagia, problemas dentales,
estreñimiento, temblor/marcha, observando con
que frecuencia lo padecían antes y durante la
Intervención nutricional y/o con el apoyo de
complementos nutricionales en su dieta diaria,
orientando al paciente y su familia en la adecuada
ingesta alimentaria.
Se obtuvo el consentimiento informado para la
intervención nutricional que fue mejorando su dieta
habitual o incluyendo dieta polimérica, fibra soluble o
insoluble, antioxidantes y espesantes en el caso de
una marcada deglución.
Para el análisis de la información se utilizó el
programa estadístico SPSS V.20 y Excel.

Resultados
La población estudiada corresponde a pacientes que
tienen diagnóstico de Enfermedad de Parkinson, el
70.4% fueron (38) hombres y el 29.6% (16) mujeres.
El mayor porcentaje 52%, (el cual el 33% hombres y
19% mujeres) correspondió a pacientes de 40 a 59
años de edad (ver tabla 3).

TABLAS DE FRISANCHO 1990 Y CONSENSO FELANPE 2008

Tabla 2.- Valoración del grado de desnutrición
Parámetro

Normal

Moderado

Severa

Albumina (gr/dl)
Puntuación
Cuenta total de Linfocitos (ml)
Puntuación
Colesterol (mg/dl)
Puntuación
Total del filtro

3.5 - 4.5
3 - 3.49
2.5 - 2.9
0
2
4
&gt; 1,600 1200 - 1599 800 - 1200
0
1
2
&gt; 180 140 - 180
100 -139
0
1
2
0-1
42827
42952

Leve

&lt; 2.5
6
&lt; 800
3
&lt; 100
3
&gt;8

Fuente: J. Ignacio de Ulíbarr y Col. CONUT. Nutr. Hosp. (2005) XX (1) 38-45

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

30

�Intervención Nutricional, Pacientes con Parkinson

En cuanto al estadio de la enfermedad, el 16% tenía
estadío I, el 34.3% estadío II, 19.7% estadío III,
24.4% estadío IV y el 5.6% estadío V.
Referente al riesgo nutricio (Índice de Naber) que
presentaron los pacientes, el 30.8% sin riesgo, 15.4%
desnutrición leve, 38.5% desnutrición moderada,
15.3% desnutrición severa.
De acuerdo al grado de desnutrición por albúmina,
el 56.9% de los pacientes con EP estudiados
tuvieron grado normal, 23.7% desnutrición leve,
11.7% desnutrición moderada y el 7.7%
desnutrición severa.
La medición de la circunferencia muscular que
normalmente realiza el Nutriólogo tiene validez
cuando se lleva el monitoreo periódico y con apego al
tratamiento nutricional. Se realizó la medición de la
CMB en el inicio y en el seguimiento. Como se
observa en la tabla 4, el 74.3% de los pacientes
mantuvieron sus valores al final respecto al inicial, el
resto de ellos aumentaron sus valores. El mayor
porcentaje (51.9%, IC: 38.6-65.2) se mantuvieron en
normal, ningún paciente disminuyó sus valores
iniciales al final del estudio.
Tabla 4. Pacientes con EP según inicio y final de la medición (n=54)
FINAL

INICIO

MEDICIÓN
Normal
90-85%
84-75%
&lt;75%
&lt;60%

Normal
Núm.%
28 51.9
6 11.1
0 0.0
0 0.0
0 0.0

90-85%
IC
Nú%
38.6 - 65.2 0
1.1 - 21.1 5
0.0 4
0.0 1
0.0 0

IC
Núm%
0.00.00
0.0
9.30.1 - 18.50
0.0
7.40.0 - 15.75
9.3
1.90.0 - 6.23
5.6
0.00.00
0.0

84-75%
IC Núm%
0.0 0
0.0 0
0.1 - 18.3 0
0.0 - 12.9 1
0.0 0

&lt;75%
IC
Nú
0.0
0.00
0.0
0.00
0.0
0.00
1.9 0.0 - 6.20
0.0
0.01

&lt;60%
%
IC
0.0
0.0
0.0
0.0
0.0
0.0
0.0
0.0
1.9 0.0 - 6.2

En esta tabla 5, se observa una tendencia a la mejoría
del estado nutricio al final del estudio, en el nivel
normal mostró una tendencia al aumento del
porcentaje, mientas en los demás estados de nutrición
la tendencia fue a la disminución al final del estudio,
lo anterior nos habla de que el estado nutricio en estos
pacientes muestra una tendencia positiva con
tratamiento nutricional.
Tabla 5. Pacientes* por Valoración inicial y final según del grado de
desnutricion , CONUT
Inicial
Normal
Desnutrición leve
Desnutrición moderada
Desnutrición severa
Fuente: Directa
* n = 54

%
33.4
27.6
22.6
16.4

IC
20.8 - 46.0
15.7 - 39.5
11.4 - 33.8
6.5 - 26.3

Final
%
IC
51.4 38.1 - 64.7
23.3 12.0 - 34.6
14.2 4.9 - 23.5
11.1 2.7 - 19.5

Artículo Original

En la tabla 6, pacientes con EP por evaluación inicial
y final según presencia de sintomatología, la disfagia
fue la que mejor respuesta tuvo al tratamiento nutricio
con 45 puntos porcentuales menos al final respecto al
inicial, le sigue el estreñimiento con 31.5 puntos
porcentuales. Todas las demás sintomatologías tienen
tendencia de disminuir el porcentaje de pacientes con
sintomatología al final de tratamiento respecto al
inicio.
Tabla 6. Pacientes* con EP por evaluación inicial y final según
presencia de sintomatología

INICIO
Nauseas/vòmito
Disfagia
Anorexia
Dentadura
Estreñimiento
Temblor-marcha

35.2
66.7
46.3
77.8
74.1
72.2

INICIO
%IC
22.5 - 47.9
54.1 - 79.3
33.0 - 49.6
66.7 - 88.9
62.4 - 85.7
60.3 - 84.1

11.1
21.7
24.1
57.4
42.6
59.3

FINAL
%IC
2.7 - 19.5
10.7 - 32.7
12.7 - 35.5
44.2 - 70.6
29.4 - 55.8
46.2 - 72.4

Fuente: Directa
*n= 54

Discusión

La enfermedad de Parkinson (EP) ocupa el segundo
lugar dentro de las demencias más comunes, luego
de la enfermedad de Alzheimer (EA). Afecta por lo
general a personas mayores de 50 años, con un
incremento de la incidencia después de los 60 años
de edad. La prevalencia de EP, reportada a nivel
mundial en las personas mayores de 65 años, es de
aproximadamente del 1%, con una incidencia
mundial cruda ajustada por edad de 9,7 a 13,8 casos
por cada 100.000 personas por año. (Sheard, 2011).
Las enfermedades de Parkinson y Alzheimer son
consideradas factores de riesgo de malnutrición
energético proteica. Es esencial la detección precoz
de estas situaciones de riesgo para contribuir al
desarrollo de estrategias de intervención nutricional,
retardando de este modo la aparición de
comorbilidades asociadas que comprometan el
estado de salud del paciente y su calidad de vida.
(Camina, 2013).
La desnutrición calórica proteica y proteica son las
causas más frecuentes de las alteraciones nutricionales
en el anciano y uno de los grandes síndromes
geriátricos que llevan a la incapacidad. Esta alta
frecuencia está motivada por los numerosos factores
de riesgo de esta población. Se produce una

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

31

�Intervención Nutricional, Pacientes con Parkinson

disminución de la masa corporal magra (6,32 en cada
década a partir de los 30 años). Este decremento se
llama Sarcopenia y tiene como consecuencia la
pérdida de fuerza, capacidad aeróbica y
funcionalidad. La Sarcopenia es multifactorial y está
relacionada con el estrés oxidativo, habiéndose
considerado como más importantes la alteración en la
síntesis y degradación de las proteínas, los procesos
inflamatorios, las alteraciones hormonales y la
disfunción mitocondrial (Cruz-Jentoft &amp; Cuesta,
2011). Durante el proceso de envejecimiento se tiene
relación con obesidad, osteoporosis y enfermedades
metabólicas (Rieu, 2006).
Por estas consecuencias fue importante evaluar el
efecto de la ingesta proteica con la masa muscular
del brazo y las proteínas viscerales con el
instrumento CONUT, así como mejorar la
sintomatología. (Camina, 2013).
Actualmente no existe un patrón de oro en la
valoración del paciente con Parkinson y el CONUT
(Control Nutricional) es una herramienta que nos
ayuda a valorar el grado de desnutrición con una
especificidad y sensibilidad alta, con la obtención
de Albumina sérica, cuenta total de linfocitos y
colesterol son datos que alertan en la desnutrición
leve, moderada o severa para implementar una
intervención nutricional temprana y adecuada,
evitando complicaciones de malnutrición o
desnutrición que son más difíciles de rehabilitar en
pacientes con EP, es importante monitorear las
proteínas viscerales para mejorar su aporte
nutricional. (Conut, 2005)
El aumento de peso a veces se observa en las etapas
iniciales de la enfermedad y probablemente
dependiente del tratamiento dopaminérgico, lo que
mejora los síntomas del motor y puede modular la
conducta alimentaria (Sharma, 2014). Pero la pérdida
de peso es más frecuente y se asocia con aumento de
la discinesia, mayor mortalidad, progresión acelerada
de la enfermedad y pobre calidad de vida. Las causas
de pérdida de peso en la EP aún no están claras.
Especialmente cambios en el gasto de energía y
conducta alimentaria es por eso que en este estudio se
monitoreo cada 2 meses a los pacientes para tener un
apego en la orientación alimentaria y en la utilización
adecuada de los complementos como fue la dieta
polimérica, antioxidantes, fibra soluble e insoluble y
espesantes.(Kistner, 2014)

Artículo Original

"Los pacientes EP que experimentaron temprana
pérdida de peso resultaron tener formas más severas
y sistemáticas de la enfermedad, posiblemente debido
a la implicación del sistema neuroendocrino o el
sistema gastrointestinal nervioso, mientras aquellos
que ganaron peso tuvieron una versión más leve de la
enfermedad", explicó Anne-Marie Wills, Catedrática.
Neurólogos del Massachusetts General Hospital
(MGH).
La restricción proteica constituye una práctica
conocida para tratar algunas enfermedades, pero
supone el riesgo de exponer al paciente a un aporte
insuficiente de proteínas. La levodopa compite con
aminoácidos de cadena larga por transportadores a
nivel gastrointestinal, barrera hematoencefálica y
empeoramiento de la sintomatología motora. Es
recomendable asegurar un aporte mínimo en
proteínas de 0,8 g/kg/día en pacientes con
circunferencia muscular del brazo normal y
proteínas viscerales normales, pero aquellos
pacientes que presenten déficit de circunferencia
muscular del brazo, albumina y cuenta total de
linfocitos bajas se requiere aumentar la proteína
hasta 1.5 g/kg/día y ser posible, de alto valor
biológico, el cuidado que se debe de tener es que
deben pasar de 2 a 3 horas de que ingiera la
Levodopa. Puede realizarse una redistribución
horaria de la ingesta de proteínas, restringiéndola
durante el día y cubriendo las raciones
recomendadas por la noche (cena). (Lara, 2013).
Debe observarse la dentadura de los enfermos ya que
se deteriora más que cualquier persona porque
aprietan mucho los dientes y se caen con más rápidez
las piezas dentales, se debe realizar la interconsulta
con el odontólogo para mejorar su dentadura y su
ingesta alimentaria.
Se recomienda la administración de suplementos
dieta polimérica, antioxidantes, fibra soluble e
insoluble y espesantes a media mañana, con la
merienda y antes de acostarse, ya que es cuando
menos alteran el apetito de las principales comidas.
Asimismo, debe distribuirse la ingestión de proteínas
a lo largo del día para optimizar su ingesta, al
contrario que en las personas jóvenes, en los que se
optimizan en la comida principal. (Shen, 2015)Se
indica que la retirada de estos suplementos debe
realizarse cuando haya desaparecido la situación

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

32

�Intervención Nutricional, Pacientes con
Parkinson

causante como los pacientes que mejoraron la
deglución fueron poco a poco dejando los espesantes,
los pacientes que presentaron estreñimiento severo se
fue incrementando la fibra soluble e insoluble hasta
mejora el tránsito intestinal, sin embargo no se ha
dejado la fibra en su alimentación diaria, se orientó al
paciente y su familia para adecuar su ingesta por
medio de papillas e introduciendo la fibra a la comida
diaria en sopas, ensaladas, guisos, gelatinas, compota
de frutas, licuados, etc., el consejo nutricional es muy
valioso en las diferentes etapas de la enfermedad, el
Nutriólogo es el profesional indicado para mejorar la
alimentación diaria de los enfermos con Parkinson y
mantener o mejor su estado nutricional.
La atrofia de las papilas gustativas conduce a la
selección de alimentos con sabores dulces y salados
(por ejemplo, productos azucarados o fuertemente
sazonados. Asimismo, la pérdida de sensibilidad
gustativa puede conllevar menor ingesta de
nutrientes y reducción del apetito, por lo que fue
importante mejorar su ingesta con alimentos suaves
y espesantes. Tragar es una serie de eventos
coordinados secuenciales que asegura el paso de
cualquier sustancia (alimentos, líquidos, saliva,
moco, drogas) desde la boca hasta el estómago a
través de la faringe y el esófago, evitando el paso
de la sustancia tragada hacia las vías respiratorias,
si esto se complica se denomina disfagia es el
término usado para describir cualquier dificultad en
la deglución; por lo tanto, la disfagia no representa
un diagnóstico médico, sino un síntoma que es muy
característico en la EP y debe ser detectada
tempranamente aumentando su actividad con
espesantes para evitar se atrofie la deglución y el
EP requiera sonda de Gastrostomía para su
alimentación.(Hughes, 2002)
También estos enfermos cursan con trastornos
motores gastrointestinales provocando estreñimiento
que llega a ser severo de 8 a 13 días para la
defecación y mucho es también por la falta de ingesta
adecuada de líquidos por problemas de deglución,
esto se trató con fibra soluble e insoluble que se fue
incrementando poco a poco en la dieta hasta mejorar
el tránsito intestinal. Beneficios de la ingesta de fibra
soluble se disuelve en el líquido se formara un gel es
más viscoso y en el color se forman ácidos grasos de
cadena corta (AGCC) estimulando y fortaleciendo la
flora intestinal mejorando la absorción de calcio,
magnesio y fosforo, regulan los niveles de glucosa en

Artículo Original

sangre, bajan el colesterol LDL y menor riesgo de
enfermedad cardiaca, en especial la Inulina quien
tiene más efectividad prebiótica así como los fructo
oligosacáridos. La fibra insoluble requiere mayor
cantidad de líquidos ya que se expande y fortalece
las vellosidades (ejercita en su paso) y aumenta el
tránsito intestinal eliminando las sustancias de
desecho, estos beneficios son muy recomendables
para los pacientes con Parkinson.
El temblor y la marcha en la EP representan un gasto
del 30% al 50% del Gasto Energético Basal por lo
que el apego al tratamiento médico y nutricional es
fundamental.
Puede establecerse que las tasas de mortalidad por
EP son bajas para cualquier estrato de edad y que la
edad de la muerte de los pacientes ha ido
desplazándose hasta edades más avanzadas, por un
progresivo aumento de la esperanza de vida.
Además, todo parece indicar que el tratamiento con
levodopa reduce el riesgo de muerte de los
pacientes, especialmente durante los primeros años
de la enfermedad, por lo que es importante la
intervención nutricional y que el Nutriólogo Clínico
tiene un campo importante y líneas de investigación
en la Neurología.
Conclusiones:
La EP es degenerativa y progresiva con muchos
matices y sintomatologías que es un reto importante
para la Nutriología. No existe un “patrón de oro”
para la evaluación nutricional y es importante
valorar la masa muscular y la masa visceral porque
es lo que más pierde el enfermo de Parkinson. La
intervención nutricional debe ser temprana al
diagnóstico para evitar deterioro en los pacientes,
proporcionando orientación alimentaria continua
para que se llegue al apego en la ingesta adecuada
de alimentos, nutrientes, y complementos
nutricionales (dieta polimérica con fibra soluble e
insoluble, antioxidantes y espesantes) en su dieta
habitual, esto refleja en el paciente con Parkinson un
mejor estado nutricional, mejor respuesta al
tratamiento farmacológico y mejor calidad de vida.
Recomendar horarios de administrar la Levodopa y
horarios de Alimentación a la ingesta de proteínas
para que ambos tengan sus rutas de aprovechamiento
y se vea reflejado en la evolución de la salud.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

33

�Intervención Nutricional, Pacientes con Parkinson

La malnutrición y desnutrición leve, moderada o
severa ya que es más difícil rehabilitar el estado
nutricional.
La Disfagia está muy presente en pacientes con
Parkinson, se requiere evaluar desde el diagnóstico para
activar la deglución evitando o retrasando el uso de
sondas como Gastrostomía para su alimentación. La
combinación de la fibra soluble e insoluble tiene más
beneficios en el enfermo de Parkinson que solo darle
fibra insoluble o laxantes.
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�Intervención Nutricional, Pacientes con Parkinson

Artículo Original

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Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

35

�R

E

S

P

Y

N

Revista Salud Pública y Nutrición

CONSTRUCCIÓN Y VALIDACIÓN POR JUICIO DE EXPERTOS DE UN
INSTRUMENTO PARA MEDIR ATRIBUCIONES CAUSALES DE LAS
COMPLICACIONES CRÓNICAS DE LA DIABETES MELLITUS
CONSTRUCTION AND VALIDATION BY JUDGMENT OF EXPERTS OF AN INSTRUMENT TO MEASURE
CAUSAL ATTRIBUTIONS OF THE CHRONIC COMPLICATIONS OF DIABETES MELLITUS
Zarco Villavicencio Alejandro1, Cardoso Gómez Marco Antonio1, Sánchez Ruíz José Gabriel1,
Arellano Cobián José Fernando1
1

Facultad de Estudios Superiores Zaragoza U.N.A.M.

Citation: Zarco Villavicencio A., Cardoso Gómez M A., Sánchez Ruíz J G.,

Arellano Cobián J F. (2017) Construcción y Validación por juicio de expertos
de un instrumento para medir atribuciones causales de las complicaciones
crónicas de la Diabetes Mellitus, Revista de Salud Pública y Nutrición, 16(2),
36 – 44.
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo león,
Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México.
Copyright: ©2017 Zarco Villavicencio A. et al. This is an open-access article
distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BY-ND
4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any medium,
provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests
exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn16.2-5
*Email: Alezv88@gmail.com

�Juicio de expertos, validez de contenido, atribuciones
causales, diabetes mellitus

Artículo Original

CONSTRUCCIÓN Y VALIDACIÓN POR JUICIO DE EXPERTOS DE UN INSTRUMENTO PARA
MEDIR ATRIBUCIONES CAUSALES DE LAS COMPLICACIONES CRÓNICAS DE LA DIABETES
MELLITUS

Zarco Villavicencio Alejandro1, Cardoso Gómez Marco Antonio1, Sánchez Ruíz José Gabriel1, Arellano Cobián
José Fernando1
1

Facultad de Estudios Superiores Zaragoza U.N.A.M.

RESUMEN
Introducción: La transición epidemiológica y demográfica, así como la modificación del estilo de vida han contribuido a

incrementar la prevalencia de la diabetes mellitus (DM) y otras enfermedades crónicas. La DM provoca complicaciones que
trastornan la calidad de vida y llevan a una muerte prematura, además de generar costos elevados para su atención. Los
enfermos con DM realizan atribuciones causales acerca de su enfermedad, y conocerlas ayuda a explicar y entender lo que le
pasa al enfermo y permite llevar a cabo acciones preventivas. Objetivo: Diseñar y validar un instrumento que permita conocer
las atribuciones causales que los enfermos con DM realizan en relación a sus complicaciones crónicas. Métodos: Se
desarrolló una escala tipo Likert de 36 ítems y se sometió a validación de contenido por 10 jueces de varias disciplinas del área
de la salud. Resultados: Los ítems que fueron calificados con un porcentaje superior o igual a 80 en las categorías de
suficiencia, claridad, coherencia y relevancia fueron incluidos en la escala. 4 ítems presentaron deficiencia en alguna categoría.
Conclusiones: Los resultados indican una adecuada validez de la escala, por lo que asumimos que tiene un potencial
considerable para identificar los factores a los cuales los enfermos con DM atribuyen sus complicaciones crónicas y así
contribuir en la prevención y control de las mismas.
Palabras Clave: Juicio de expertos, validez de contenido, atribuciones causales, diabetes mellitus.
ABSTRACT
Introduction: Epidemiologic and demographic transitions, as well as modifications in life-style have contributed to the

increase in prevalence of diabetes mellitus (DM) and other chronic diseases. DM causes complications that transform the
living standard and lead to premature death, along with generating additional costs for its medical treatment. Patients with
DM provide causal attributions to their disease and this knowledge helps to understand and explain their symptoms, and
enables to take preventive measures. Objective: Designing and validation of an instrument that allows the determination of
causal attributions that patients with DM make regarding their chronic complications. Methods: A Likert-type scale with 36
items was built and validated by 10 judges from different health-care disciplines. Results: Items with a qualification greater
or equal than 80% in sufficiency, clarity, coherence and relevance were included in the scale. 4 items had deficiency in
certain category. Discussion: Results indicate an appropriate validity in the scale, so it is assumed that it has a significant
potential for the identification of factors of their chronic complications attributed by the patients with DM, in order to
contribute to the prevention and control of the same.
Key words: Expert judgement, content validity, causal attributions, diabetes mellitus.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

36

�Juicio de expertos, validez de contenido, atribuciones
causales, diabetes mellitus

Artículo Original

Introducción
Como resultado de la transición epidemiológica y
demográfica que se presenta desde las últimas
cuatro décadas del siglo XX en el ámbito mundial,
las enfermedades crónico-degenerativas han venido
ocupando los primeros lugares en las estadísticas
de morbi-mortalidad, que antes pertenecían a las
enfermedades infecciosas agudas.

La DM es atribuida a la mala alimentación, a los
antecedentes familiares o al mal funcionamiento del
organismo entre otras cosas (Garza et al, 2003).
Asimismo, en algunas personas con diabetes existen
creencias, tabúes y prohibiciones con respecto al uso
de ciertos productos, que los hacen adoptar patrones
inapropiados de comportamiento (Péres, Santos,
Zanetti y Ferronato, 2007).

La transición epidemiológica se encuentra vinculada
a la transición de riesgos (Kuri-Morales, 2011),
siendo la modificación abrupta del estilo de vida el
principal riesgo para la salud de la población, que
puede explicar el incremento en la prevalencia de
diabetes mellitus tipo 2 en México (Menéndez et al,
2005), de 7.3% en 2006, a 9.2% en 2012 y 9.4 % en
2016 (ENSANUT MC 2016). La diabetes mellitus
(DM) es una de las patologías no transmisibles más
frecuentes y de mayor severidad por sus diversas
complicaciones crónicas (Sierra y Mendivil, 2006;
ADA, 2015), que llevan a quienes la padecen a tener
una mala calidad de vida o una muerte prematura
(García, 1998; Garza, 2003; Mata, 2003; Arredondo
y De Icaza, 2011). Además, el tratamiento y control
de la DM revelan un alto costo económico y social,
sobre todo ocasionado por sus complicaciones (De
los Ríos- Castillo, 2004).

Las atribuciones que realizan las personas sobre su
diagnóstico y pronóstico aun cuando sean
médicamente incorrectas condicionan fuertemente
el comportamiento que asumen en torno a la
enfermedad (Bail Pupko et al, 2012), ya que dichas
atribuciones influyen ampliamente sobre el
comportamiento de las personas (De la Torre y
Godoy, 2002).

Se estima que una tercera parte de los individuos
con DM no sabe que la padece y tampoco realiza
acciones apropiadas de detección (Fisher et al,
2002). Jiménez-Corona et al (2013) mencionan que
el período de latencia largo de la enfermedad
incrementa la posibilidad de que el diagnóstico se
realice en forma tardía.
La DM requiere cuidado clínico y educación
continua para prevenir sus complicaciones agudas
y crónicas (ADA, 2004). Apóstolo et al (2007) y la
ADA (2015) mencionan que la DM exige una
alteración e integración permanente de las
actividades de la vida diaria para poder evitar sus
graves complicaciones. Según López-Amador y
Ocampo-Barrio (2007), la mayoría de los enfermos
está consciente sobre cómo se pueden evitar o
retardar las complicaciones y aunque lo pueden
atribuir al tratamiento, al plan alimentario o a la
actividad física no presentan un adecuado apego a
éstos.

Se ha documentado acerca del papel de las creencias,
la vulnerabilidad y otras variables psicológicas, en
diversas enfermedades. En particular, en las
conductas de acudir a revisiones preventivas, por
ejemplo en cáncer (Andreu et al, 2007; Romero,
2011), aunque también con la adaptación y
afrontamiento a la enfermedad.
Las atribuciones se consideran una explicación
empírica, ya sea externa o interna de las cosas que le
pasan al individuo, sirven como guía de futuras
conductas y son una fuerte motivación para realizar
acciones preventivas en salud (Roesch y Weiner,
2001, citados por Garza et al, 2003). Bail Pupko et al
(2012) plantean que es inherente al ser humano
generar explicaciones que integren y den sentido a los
eventos de la vida, por lo que en las enfermedades
crónicas se sigue la misma lógica. León, Páez y Díaz
(2003) refieren que las atribuciones se hacen debido a
la necesidad de las personas de predecir el futuro y
controlar los eventos. Ante la amenaza o la
experiencia de una enfermedad las personas generan
explicaciones acerca del origen de ésta. Turquinst et
al (1988, citado en León, Páez y Díaz, 2003)
encontraron que ante enfermedades severas los
enfermos hacen más atribuciones causales que en el
caso de enfermedades menos amenazantes.
Conocer las atribuciones relacionadas con la
enfermedad facilita el canal de la comunicación
médico-paciente, ayuda a entender y explicar las
cosas que le pasan al enfermo, brinda un marco
referencial para futuras decisiones y conductas que

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

37

�Artículo Original

Juicio de expertos, validez de contenido, atribuciones
causales, diabetes mellitus

pueden minimizar los resultados negativos porque
motivan hacia la realización de conductas
preventivas (Garza et al, 2003). En estudios sobre
enfermos con cáncer se concluye que la importancia
de estudiar las atribuciones se debe a que influyen
en la realización de conductas pro-salud (Romero,
2011).
En la revisión de la literatura realizada por los
autores, se encontraron pocos estudios acerca de las
atribuciones que realizan los individuos con DM en
relación con las complicaciones de su enfermedad
(Garza et al, 2003; Moreno, 2004; López-Amador,
2007; Page-Pliego, 2015) y al parecer no se cuenta
con algún instrumento diseñado para recabar
información al respecto. Por lo tanto, el objetivo de
este trabajo es describir la construcción de un
instrumento y su proceso de validación, para
identificar las atribuciones causales que las personas
con DM formulan sobre las complicaciones de esta
enfermedad que han presentado o que suceden en la
actualidad, con el fin de incidir en aquellos factores a
los que la persona atribuye la presencia de
complicaciones y así tratar de modificar el curso de
la enfermedad, retrasando o evitando la aparición de
dichas complicaciones.
.
Material y Métodos
Participantes
Los participantes fueron los que se describen a
continuación, porque se eligió la técnica de juicio de
expertos en la validación del instrumento debido a
que esta técnica es confiable y relativamente sencilla,
y porque se utiliza frecuentemente en la validación
de contenido de los instrumentos antes de aplicar
éstos a la población.
Con base en las propuestas de Hyrkas (2003),
Escobar-Pérez y Cuervo-Martínez (2008) y Brill,
2006; García y Fernández, 2008 (citados por Cabero
y Barroso 2013), utilizando criterios como la
vinculación del experto con el problema de interés
para el estudio, la experiencia profesional, cualidades
personales para participar en las investigaciones y
pericia profesional, se invitó a 10 jueces, de
diferentes profesiones del área de la salud, con la
finalidad de que la evaluación del instrumento se
realizara de manera multidisciplinaria; todos ellos
con experiencia y disposición para evaluar el
instrumento. Los jueces se desempeñan en diversas

áreas de ejercicio profesional: académica, asistencial
e investigación.
Los jueces invitados que realizaron la evaluación
del instrumento fueron:
1.- MGO. 60 años. Médico Cirujano con
especialidad en Medicina Familiar. Experiencia en
consulta
de
medicina
familiar,
módulo
DIABETIMSS, enseñanza, coordinación médica.
0.- MIRS. 40 años. Médico Cirujano con
especialidad en Medicina Familiar. Experiencia en
consulta
de
medicina
familiar,
módulo
DIABETIMSS, enseñanza, coordinación médica.
2.- PMS. 50 años. Psicóloga con maestría en
Terapia Transpersonal. Tanatóloga. Experiencia en
enseñanza, psicoterapia.
3.- GMMB. 58 años. Psicóloga con maestría en
Antropología y experiencia en psicología educativa
y educación para la salud.
1.- MLPL. 59 años. Médico Cirujano con
especialidad en Medicina Familiar, maestría en Salud
Pública y doctorado en Ciencia de la Salud Colectiva.
Experiencia en consulta médica de urgencias,
epidemiología, enfermedades relacionadas con la
nutrición, enseñanza.
4.- IAAL. 58 años. Médico Cirujano con maestría
en Salud Pública. Experiencia en enseñanza, salud
pública y epidemiología.
5.- RMOM. 50 años. Licenciada en Enfermería con
maestría en Enfermería y doctorado en Ciencias de la
Enfermería. Experiencia en investigación cualitativa
en familia, salud familiar y enfermedades crónicas.
6.- VRA. 50 años. Licenciada en Enfermería y
Obstetricia, con maestría y doctorado en Ciencias
de la Enfermería. Experiencia en enfermedades
crónicas, el adulto mayor, el cuidador familiar.
2.- FRBM. 61 años. Médico Cirujano con
especialidad en Medicina Familiar. Experiencia en
consulta de medicina familiar, enseñanza.
7.- FLS. 57 años. Médico Cirujano con especialidad
en Medicina Interna. Experiencia en enfermedades
crónico-degenerativas, enseñanza.
Instrumento.
El instrumento que se diseñó lo denominamos Escala
de atribuciones causales en las complicaciones
crónicas de la diabetes mellitus (EACCCDM) e
incluye la siguiente estructura:
a) Título
b) Propósito de la escala

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

38

�Juicio de expertos, validez de contenido, atribuciones
causales, diabetes mellitus

Artículo Original

c) Instrucciones para responder una serie de frases
que constituyen los ítems de la escala, utilizando
alguno de los 5 puntos en formato tipo Likert en
que está diseñada: 1.- Totalmente en desacuerdo,
2.- En desacuerdo, 3.- No sé, 4.- De acuerdo y 5.Totalmente de acuerdo.
d) Tabla con 36 ítems, que se agruparon en 3
dimensiones: biológica, social y psicológica. Dentro
de cada una de las dimensiones mencionadas se
consideraron diferentes categorías:
En la dimensión biológica las categorías fueron:
Ejercicio-descanso, alimentación, herencia y
medicamentos.

del sector salud, ubicadas en la zona oriente de la
Ciudad de México, que anotaran las causas a las
que los enfermos de DM que acuden a sus unidades
atribuyen la presencia sus complicaciones. De
dichas respuestas se diseñaron varios ítems y se
seleccionaron 36 de ellos.

En la dimensión social las categorías fueron:
Apoyo, médico tratante y economía.

Para garantizar la sinceridad en las respuestas no se
incluyó en la estructura de la escala la solicitud del
nombre del participante, ni algún otro dato que
permitiera su identificación.

Con respecto a la dimensión psicológica las
categorías fueron: Rasgos de personalidad y
factores incontrolables.
e) Agradecimiento
En la construcción de la escala para evaluar las
atribuciones causales de las complicaciones que
presentan los enfermos con DM, se utilizó el
procedimiento planteado por Morales (2011), por lo
que la construcción de la escala se realizó en 2
fases: Preparación y Análisis (Figura 1).
Figura 1. Fases seguidas en la construcción de la
EACCCDM
Figura 1. Fases seguidas en la construcción de la EACCCDM
Construcción de la escala tipo Likert
Fase de preparación
Fase de análisis

1.- Plan previo
modelos)

(revisión

d

2.- Preparar el instrumento

Redacción de los ítems

Otras
pregunta
(información personal)

4.- Análisis de los ítems.
Cálculo
de
la
fiabilidad. Selección

5.- Análisis
complementarios
Verificación de la validez

La estructura del instrumento se configuró en 2
bloques de ítems o preguntas.
Estructura de la escala
Bloque 1
Ítems de identificación personal
(sexo, edad, etc.)
Bloque 2
Ítems de la escala de atribuciones

Procedimiento.
A cada uno de los jueces se le entregó un paquete que
incluía:
I.- Invitación personalizada, con las instrucciones
necesarias para evaluar las diferentes dimensiones
de los 36 ítems que conforman el instrumento, así
como los objetivos de la investigación, de la prueba
y del juicio de expertos.
II.- Tabla explicativa para la calificación de los
ítems, indicando que la evaluación debía hacerse
considerando cuatro niveles de cumplimiento: 1.- No
cumple con el criterio, 2.- Bajo nivel, 3.- Moderado
nivel y 4.- Alto nivel. La evaluación debían hacerla en
cada una de las siguientes categorías:
o Suficiencia. Los ítems de una misma
dimensión bastan para obtener la medición
de ésta.
o Claridad. El ítem se comprende fácilmente,
su sintáctica y semántica son adecuadas.
o Coherencia. El ítem tiene relación lógica
con la dimensión o indicador que está
midiendo.
o Relevancia. El ítem es esencial o importante
y debe ser incluido.
o

3.- Obtener
datos de
muestra adecuada

un

La construcción de los ítems se llevó a cabo
solicitando a 15 médicos familiares y 5 médicos
generales adscritos a unidades de Medicina Familiar

III.- Tabla donde se presentan agrupados los ítems
en dimensiones biológica, social o psicológica.
IV.- Hoja para concentrar los datos de la evaluación,
incluyendo un espacio para comentarios y
sugerencias que quisiera hacer el juez.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

39

�Juicio de expertos, validez de contenido, atribuciones
causales, diabetes mellitus

Artículo Original

V.- Glosario de términos utilizados en el
instrumento.
Tabla 1. Porcentaje de expertos que calificaron con la categoría moderado y alto nivel

VI.- La Escala de atribuciones causales en las
complicaciones crónicas de la diabetes mellitus. Una
vez concluida la evaluación del instrumento por los
jueces, los resultados se procesaron utilizando el
paquete estadístico SPSS Versión 22.

Categorías evaluadas
Número

Ítem

5 Tomar varios refrescos al día

90

100

100

90

16 Utilizar insulina

70

90

80

70

23 El médico no está bien preparado

90

100

90

90

27 Es caro acudir a la consulta mensual

80

90

100

90

80

100

90

90

100

100

100

100

100

90

100

90

90

100

90

90

29 Soy muy enojón

100

100

100

100

31 Me enfermo muy seguido

100

100

100

90

26 Es caro seguir una dieta

100

90

100

100

7 Comer muchas tortillas
8 Comer muchas golosinas

Para evaluar la validez de contenido de la
EACCCDM nos basamos en varios criterios
mencionados en la literatura cuando esta se realiza
mediante el método de expertos. En primer lugar,
para determinar si en cuanto a las categorías de
suficiencia, claridad, coherencia y relevancia cada
ítem podía ser considerado para formar parte de la
escala se aplicó una variante del señalamiento de
Hyrkäs, Appelqvist-Schmidlechner y Oksa, (2003),
que originalmente dice que si un 80% de los expertos
están de acuerdo en la validez de un ítem este puede
ser incorporado al instrumento. Específicamente, se
procedió de la siguiente manera: por una parte, se
agrupó al porcentaje de expertos que asignaron a cada
ítem la calificación de 1 (no cumple con el criterio) y
2 (lo cumple con bajo nivel). Por otra, se formó un
segundo grupo, el de los que calificaron con 3 (el
ítem cumple el criterio con moderado nivel)
y 4 (lo cumple con alto nivel). De esta manera, con
base en el segundo agrupamiento, los ítems que
alcanzan un porcentaje superior o igual a 80 en las
cuatro categorías se incluyen en la EACCCDM.

Resultados
En la Tabla I se presentan los porcentajes obtenidos
del segundo agrupamiento siguiendo el orden que
tenían en los formatos de evaluación entregados a los
jueces. Se encontró que de acuerdo al procedimiento
de análisis empleado, la mayoría de los ítems están
bien calificados y que los ítems 16, 25, 4 y 14
requieren revisión para determinar su inclusión,
después de alguna modificación, o definitivamente su
eliminación. Se considera la posibilidad de mantener
alguno de estos ítems o todos ya que varios de los
expertos participantes proporcionaron comentarios
adicionales en algunos de ellos al calificarlos. En la
Tabla I, la diferencia entre el valor mostrado y el
100% corresponde al porcentaje de expertos que
evaluaron el ítem con la categoría no cumple el
criterio y lo cumple con bajo nivel.

Suficiencia Claridad Coherencia Relevancia

11 Familiares directos con Diabetes Mellitus
17 Sin apoyo de la familia

100

100

100

100

15 Utilizar muchas medicinas

2 Dormir poco

100

100

100

100

21 El médico no me informó sobre la diabetes

100

90

100

100

80

70

90

90

32 Soy muy desconfiado

100

100

90

90

12 Tomar medicinas que no me indicó el médico

100

100

100

90

80

90

80

80

100

100

100

100
100

25 Alto costo de los medicamentos

28 Soy muy nervioso
33 Por un susto muy fuerte

100

90

100

13 No usar las dosis indicadas en las medicinas

6 Comer varias piezas de pan al día

100

90

100

90

19 Muchos problemas familiares

100

100

100

100

20 Falta de confianza en el médico

100

90

90

80

90

90

90

80

90

90

90

90

90

90

100

100

36 Brujería
3 Hacer poco ejercicio
24 Solicita pocos estudios de laboratorio
34 Usar remedios caseros

90

80

90

80

100

100

100

90

90

90

90

70

9 Comer en horarios no establecidos

100

100

100

90

14 No seguir los horarios para tomar las

80

80

60

50

18 Sin apoyo de amigos y compañeros

100

100

100

100

10 Tomar bebidas alcohólicas

90

100

90

80

22 Falta de comunicación entre médico y paciente

90

100

90

100

30 Soy muy descuidado

90

100

90

80

35 Mala suerte

90

90

90

80

1 Ejercicio excesivo
4 Trabajar mucho

También se calculó la media aritmética de las
calificaciones otorgadas por los jueces a cada
categoría evaluada de cada ítem. Tomando en cuenta
que cuando el juez asignaba una calificación de 3
significaba que el ítem cumplía en un nivel moderado
el criterio y que 4 correspondía a un nivel alto se
consideró que una calificación media superior a 3.0
representaba un comportamiento adecuado del ítem.
En la Tabla II se presentan los resultados obtenidos.
Se puede notar que los ítems 16 y 14 presentan
deficiencias en relevancia y el 16 también en
suficiencia.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

40

�Juicio de expertos, validez de contenido, atribuciones
causales, diabetes mellitus

Aclaramos que aunque algunos autores (como
Escobar-Pérez y Cuervo-Martínez, 2008) mencionan
el uso de varios estadísticos como parte del análisis
de las propiedades psicométricas de un instrumento
se descartaron algunos, por su objetivo y por la
naturaleza de los datos y el tipo de diseño de
investigación requerido; además, porque no se
buscaba analizar la confiabilidad de la EACCCDM
en este momento.
Tabla 2. Puntaje medio, entre paréntesis la desviación estándar, de los ítems de la EACCCDM en las
categorías evaluadas
Categorías evaluadas
Número

Ítem

Suficiencia Claridad

5 Tomar varios refrescos al día

3.4 (.69) 3.4

16 Utilizar insulina

2.9 (1.1) 3.2(.91)

Coherencia Relevancia

(.51) 3.7 (.48) 3.4

(.96)

3.1 (1.1) 2.8

(1.3)

3.4 (.69) 3.6 (.51) 3.5 (.70) 3.3
3.4 (.84) 3.6 (.69) 3.8 (.42) 3.6

(.94)
(.96)

7 Comer muchas tortillas

3.5 (.85) 3.7(.48)

3.5 (.97) 3.6

(.96)

8 Comer muchas golosinas
11 Familiares directos con Diabetes Mellitus

3.8 (.42) 3.8 (.42)
3.8 (.42) 3.5 (.42)

3.8 (.42) 3.9
3.8 (.97) 3.6

(.31)
(.96)

17 Sin apoyo de la familia

3.5 (.97) 3.7 (.48)

3.6 (.96) 3.6

(.96)

29 Soy muy enojón
31 Me enfermo muy seguido

3.9 (.31) 3.8(.42)
3.8 (.42) 3.8 (.42)

3.9 (.31) 3.8
3.8 (.42) 3.6

(.42)
(.96)

26 Es caro seguir una dieta

3.9 (.31) 3.5(.97)

3.9 (.31) 3.9

(.31)

3.9 (.31) 3.9(.31)
3.7 (.48) 3.7 (.48)

3.9 (.31) 3.8
3.8 (.42) 3.8

(.42)
(.42)

21 El médico no me informó sobre la diabetes

3.8 (.42) 3.6 (.69)

3.8 (.42) 3.8

(.42)

25 Alto costo de los medicamentos
32 Soy muy desconfiado

3.5 (.85) 3.0(1.0)
3.8 (4.2) 3.8 (4.2)

3.7 (.67) 3.7
3.7 (.67) 3.7

(.67)
(.67)

4.0 (.00) 3.8(4.2)

4.0 (.00) 3.7

(.94)

3.6 (.84) 3.6 (.69)
4.0 (.00) 3.9(.31)

3.5 (1.0) 3.4
4.0 (.00) 4.0

(1.0)
(.00)

6 Comer varias piezas de pan al día

4.0 (.00) 3.7(.67)

3.8 (.42) 4.0

(.00)

13 No usar las dosis indicadas en las medicinas
19 Muchos problemas familiares

3.8 (.42) 3.8 (.63)
4.0 (.00) 4.0 (.00)

3.9 (.31) 3.6
4.0 (.00) 4.0

(.96)
(.00)

20 Falta de confianza en el médico

3.8 (.42) 3.6 (.69)

3.6 (.69) 3.4

(.84)

36 Brujería
3 Hacer poco ejercicio

3.6 (.96) 3.7 (.67)
3.8 (.63) 3.6 (.96)

3.6 (.96) 3.4
3.7 (.94) 3.8

(1.0)
(.63)

24 Solicita pocos estudios de laboratorio

3.8 (.63) 3.8(.63)

3.9 (.31) 3.9

(.31)

34 Usar remedios caseros
1 Ejercicio excesivo

3.6 (.96) 3.5(1.0)
3.8 (.42) 4.0 (.00)

3.6 (.96) 3.4
4.0 (.00) 3.6

(1.0)
(.96)

4 Trabajar mucho

3.7 (.67) 3.6 (.69)

3.7 (.67) 3.3

(1.1)

9 Comer en horarios no establecidos
14 No seguir los horarios para tomar las medicinas

3.8 (.42) 3.9 (.31) 3.9 (.31) 3.6
3.4 (1.0) 3.4(1.0) 3.0 (1.1) 2.8

(.69)
(1.3)

18 Sin apoyo de amigos y compañeros

3.8 (.42) 3.8 (.42)

3.8 (.42) 3.7

(.48)

10 Tomar bebidas alcohólicas
22 Falta de comunicación entre médico y paciente

3.6 (.96) 4.0 (.00)
3.6 (.96) 3.9(.31)

3.7 (.94) 3.4
3.5 (.97) 3.8

(1.2)
(.42)

30 Soy muy descuidado

3.5 (.97) 3.9(.31)

3.5 (.97) 3.2

(1.2)

35 Mala suerte

3.5 (.97) 3.4 (.96)

3.4 (.96) 3.2

(1.2)

23 El médico no está bien preparado
27 Es caro acudir a la consulta mensual

2 Dormir poco
15 Utilizar muchas medicinas

12 Tomar medicinas que no me indicó el médico
28 Soy muy nervioso
33 Por un susto muy fuerte

Discusión

Los estudios sobre atribuciones causales se han
realizado sobre diferentes temas, como: rendimiento
escolar, éxito y fracaso, pobreza, maltrato a la mujer,
desempleo, obesidad, depresión, motivación y
deporte. Sin embargo, existen pocos estudios que
indaguen
sobre
atribuciones
causales
en
enfermedades como la DM.
Según Malacara (2003) la diabetes es atribuida a la
mala alimentación, a los antecedentes familiares o al
mal funcionamiento del organismo, entre otros. En el
trabajo realizado por López-Amador y Ocampo-

Artículo Original

Barrio (2007) en un grupo de diabéticos mexicanos
aunque se mencionan como creencias, constituyen
atribuciones de los enfermos con DM acerca del
origen de su enfermedad, alimentación, ejercicio,
tratamiento y complicaciones. Con respecto a estas
últimas, las atribuyen a la alimentación, actividad
física y tratamiento, reconociendo que la falta de
apego a las indicaciones médicas es la causa de
descontrol glucémico
y la aparición de
complicaciones. Este autor considera importante
tomar en cuenta todos los puntos de vista acerca de la
realidad de los enfermos con DM, uno de los cuales
son las atribuciones, pues son ellos quienes viven la
enfermedad y en pocas ocasiones se les toma en
cuenta para buscar alternativas de solución a sus
problemas.
En un estudio realizado por Garza, Calderón,
Salinas, Núñez y Villarreal (2003) en el noreste de
México, se mencionan las atribuciones causales de
350 enfermos con respecto a las causas y la
evolución de los síntomas de la diabetes. El susto
fue la atribución más frecuente, seguida del coraje,
la herencia, los problemas familiares, y otras menos
frecuentes, como comer mucho azúcar, vida
sedentaria, descuido y brujería. Page-Pliego (2015)
en su estudio realizado en Chiapas, México,
encontró que la DM es atribuida al “mal echado”
(equivalente a la brujería), el susto y los excesos
dietéticos. Entre los ítems de nuestra escala de
atribuciones se contemplan todas las atribuciones
mencionadas por estos autores.
Moreno et al (2004) mencionan que las personas con
DM comparten la misma enfermedad, pero el
significado de ésta en la vida de cada una es único y
diferente, ya que las creencias, valores y actitudes
individuales influyen en la conducta y por lo tanto en
la adhesión al plan terapéutico. Relacionado con lo
anterior, Péres, Santos, Zanetti y Ferronato (2007)
consideran que las categorías referidas a
alimentación, medicación, actividad física y
sentimientos asociados a la enfermedad se
estructuran
alrededor
de
sentimientos
y
comportamientos que funcionan como supuestos que
guían de forma particular como cada individuo va a
apropiarse de su enfermedad.
En un estudio realizado en enfermos con DM, tanto
urbanos como rurales del occidente de México,
Bustos et al (2007) menciona que es evidente la poca

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

41

�Juicio de expertos, validez de contenido, atribuciones
causales, diabetes mellitus

importancia que éstos le dan a la observancia de la
dieta y la realización de ejercicio como parte del y
tratamiento de la enfermedad, probablemente porque
no han comprendido la importancia trascendental que
tienen para la prevención de complicaciones y el
control metabólico de la enfermedad.
Bolaños y Sarría-Santamera (2003) comentan que
cuando la persona ha interiorizado y tomado
conciencia de la posibilidad de que aparezcan
complicaciones y la relaciona con la calidad de vida
que disfruta en el presente y su deseo de mantenerla
en un futuro, resulta más fácil que adopte pautas de
autocuidado, sin embargo, este mismo autor
considera que el miedo a las complicaciones puede
resultar contraproducente y activar mecanismos de
negación que dificultan la aceptación y
afrontamiento del problema. Castellanos y Eslava
(2014) mencionan además que las atribuciones
causales están influenciadas por los servicios de
salud y en ocasiones entran en conflicto con las
explicaciones propias.
Entender el marco existencial del enfermo y la
vivencia de la enfermedad es crucial para plantear
estrategias de intervención y mejora (Murphy,
mencionado por Bolaños y Sarría-Santamera, 2003).
Tener en cuenta la perspectiva de las personas
enfermas contribuye a planificar la atención médica y
de servicios de salud, ya que ello aumenta la
posibilidad de mejorar la calidad de los tratamientos y
el autocuidado (Mercado y Hernández, 2007),
pudiendo o no conducir a un adecuado control y a
prevenir o no complicaciones a largo plazo (Gaytán y
García de Alba, 2006).
En las instituciones del sector salud en México se
considera una prioridad la atención de la DM por
medio de acciones integrales y específicas que evitan
o retardan la aparición y modifican en lo posible la
frecuencia y magnitud de las complicaciones, por lo
que, investigar sobre enfermedades crónicodegenerativas como la DM que afectan la
productividad de los individuos y su capacidad de
generar ingresos, a la vez que originan un consumo de
servicios sociales y de salud, generalmente de alto
costo (Guzmán y Silva, 2010; Arredondo y De Icaza,
2011) es de gran importancia porque si continúa la
tendencia actual en el aumento del número de
enfermos de DM en pocos años ni el sistema de salud
ni los propios pacientes podrán soportar el costo de

Artículo Original

los tratamientos de esta enfermedad y sus
complicaciones. La DM se ha convertido en un serio
problema de salud pública, que va en aumento tanto en
la población de edad avanzada como en niños y
adolescentes (Jiménez y Dávila, 2007; Vinicor,
Albright, citados por Salazar et al, 2012; JiménezCorona et al, 2013). Mora-Morales (2014) pronostica
que la DM producirá un altísimo costo en dinero para
su atención médica y más importante que esto, un
terrible y doloroso sufrimiento humano durante su
evolución,
aumentando
sus
bien
conocidas
complicaciones crónicas.
La escala desarrollada en el presente estudio pretende
cubrir la necesidad de contar con un instrumento
específico que permita al personal de salud conocer las
causas a las que los enfermos de DM atribuyen el
desarrollo de sus complicaciones, de una manera rápida
y confiable, pudiendo aplicarse en la sala de espera o
durante la consulta médica. La información que puede
aportar es importante para actuar sobre aquellos
factores a los que la persona atribuye la presencia de
complicaciones, buscando retrasar la evolución de las
ya existentes y evitando la aparición de nuevas
complicaciones.
Conclusiones:
Los datos obtenidos indican una adecuada validez de
la EACCCDM, esto sugiere que el instrumento
propuesto en este trabajo tiene un potencial
considerable para ayudar a identificar en personas
con DM los factores a los que atribuyen sus
complicaciones crónicas. Como se mencionó antes,
la información que se pueda recabar al respecto
constituye un marco referencial importante en la
toma de decisiones, incluso a nivel gubernamental,
para diseñar e instrumentar estrategias para
involucrar significativamente a la persona con su
tratamiento.
En distintas situaciones el método por excelencia para
obtener información es la entrevista, sin embargo, una
de las limitantes que la caracterizan es la dificultad
para calificar los datos recabados. Un instrumento
como la EACCCDM abroga dicho problema y facilita
el proceso de calificación al proporcionar una
puntuación numérica que permite examinar la variable
medida desde distintas perspectivas, por ejemplo
estadísticamente, ya sea de la puntuación global
obtenida o de las puntuaciones de cada una de las
dimensiones que constituyen la

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

42

�Artículo Original

Juicio de expertos, validez de contenido, atribuciones
causales, diabetes mellitus

variable. Sin duda esto es de gran interés para el trabajo
de investigación científica.

competencia experta. Bordón Revista de Pedagogía,
65(2), 25-38.

En este escrito se presenta la construcción y
validación del contenido de la EACCCDM, en
trabajos futuros presentaremos datos sobre su
confiabilidad y validez de constructo y convergente,
con el objetivo de que se constituya en un
instrumento promisorio para el estudio en el tema de
atribuciones causales sobre las complicaciones de la
DM.

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�R

E

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P

Y

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Revista Salud Pública y Nutrición

OBESIDAD Y SALUD, ¿EN REALIDAD EXISTE EL PACIENTE
OBESO METABÓLICAMENTE SANO?
OBESITY AND HEALTH, IS THERE REALLY THE METABOLICALLY HEALTHY
PATIENT OBESE?
Acebo Martínez Mónica Lucía1
1

Universidad Autónoma de San Luis Potosí, Facultad de Enfermería y Nutrición.

Citation: Acebo Martínez Mónica Lucía (2017) Obesidad y Salud, ¿En realidad

existe el paciente obeso metabólicamente sano?, Revista de Salud Pública y
Nutrición, 16(2), 44 - 55
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo león,
Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México.
Copyright: ©2017 Acebo Martínez M. This is an open-access article
distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BYND 4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any
medium, provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests
exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn16.2-6
*Email: LN.MONICA.ACEBO@hotmail.com

�Obesidad, Obeso metabólicamente sano, Riesgo
Cardiovascular

Artículo de Revisión

OBESIDAD Y SALUD, ¿EN REALIDAD EXISTE EL PACIENTE OBESO METABÓLICAMENTE SANO?
Acebo Martínez Mónica Lucía1

1Universidad Autónoma de San Luis Potosí, Facultad de Enfermería y Nutrición.
RESUMEN
Introducción: La obesidad es una enfermedad crónica y multifactorial, en los últimos años ha alcanzado niveles para

considerarse como pandemia. Existe amplia evidencia de la obesidad es un factor de riesgo importante para desarrollar
enfermedades cardiovasculares que son la principal causa de muerte a nivel mundial. Sin embargo, se ha descrito que en
algunos pacientes con obesidad pareciera se encuentran protegidos a las a normalidades metabólicas ya que no presentan
complicaciones anteriormente mencionadas, los cuales se han clasificado como obesos metabólicamente sanos, aunque
dicho concepto aun es controversial.. Objetivo: Describir la fisiopatología de la obesidad para analizar el fenotipo del obeso
metabólicamente sano por medio de revisión de literatura. Métodos: Estudio con diseño de revisión descriptiva, el material
fueron artículos en los que se abordó la descripción de factores fisiopatológicos de la obesidad, la búsqueda se centró en
artículos recuperables en las plataformas PubMed (Medline) y Ebsco mediante el uso de los enunciados “Pathophysiology
and Obesity” y “Healthy and Obesity”. Resultados: Presentar obesidad representa una situación de riesgo cardiovascular
por sí sola, sobre todo la denominada obesidad central al promover el desarrollo de factores de riesgo cardiovascular. El
fenotipo metabólicamente sano puede alcanzar hasta el 30% en los pacientes que prese ntan obesidad lo que en algunos
casos puede retardar el inicio del tratamiento nutricional por no contar con complicaciones metabólicas y conforme avance el
grado de obesidad o aumente la edad se pueden desarrollar dichas complicaciones. Conclusiones : Se requieren más
estudios en donde se evalúen a los participantes de forma longitudinal para conocer la evolución del fenotipo o la respuesta
a intervenciones nutricionales y corroborar si el obeso sano sería un estadio inicial hacia la evolución al estado de obesidad
patológica.
Palabras Clave: Obesidad, Obeso metabólicamente sano, Riesgo Cardiovascular.
ABSTRACT
Introduction: Obesity is a chronic and multifactorial disease that in recent years has reached levels to be considered as

a pandemic. There is ample evidence that the obesity is an important risk factor for developing cardiovascular diseases,
which are the leading cause of death worldwide. However, it has been reported that some patients with obesity seem to
be protected from metabolic abnormalities because they don't have any of the aforementioned complications, which have
been classified as metabolically healthy obesity, although this concept is still controversial. Objective: describe the
pathophysiology of obesity to analyze the phenotype of the metabolically healthy obese through literature review.
Methods: Study with descriptive review design, the sample material were articles that addressed the description of
pathophysiological factors of obesity, the search focused on retrievable items on the platforms PubMed (Medline) and
Ebsco through the use of statements “Pathophysiology and Obesity” y “Healthy and Obesity”. Results: To present
obesity represents a cardiovascular risk situation on its own, especially the so-called central obesity in promoting the
development of cardiovascular risk factors. The metabolically healthy phenotype can reach up to 30% in patients who are
obese, which in some cases may delay the start of nutriti onal treatment because there are no metabolic complications
and as the degree of obesity increases or age increases, such complications may develop. Conclusions : Further studies
are required in which participants are assessed longitudinally to know the evo lution of the phenotype or the response to
nutritional interventions and corroborate whether the healthy obese would be an initial stage towards the evolution to the
state of pathological obesity.
Key words: Obesity, Metabolically healthy obese, Cardiovascular Risk.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 abril - jun 2017

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�Obesidad, Obeso metabólicamente sano, Riesgo
Cardiovascular

INTRODUCCIÓN
La obesidad es una enfermedad crónica y
multifactorial que en los últimos años, ha alcanzado
niveles para poder considerarse como una pandemia.
De acuerdo con datos de la Organización Mundial de
la Salud, entre 1980 y 2014 la prevalencia mundial
de obesidad se duplicó lo que lleva a que más de 600
millones de adultos presenten obesidad (OMS,
2016). México, no se encuentra exento de dicho
fenómeno y se calcula que en la actualidad el 72.5 %
de la población adulta presentan sobrepeso u
obesidad (Hernández Ávila, et al. 2016).
Como lo menciona Dávila, existe amplia evidencia
de que presentar sobrepeso u obesidad es un factor
de riesgo importante para desarrollar enfermedades
no transmisibles (Dávila, González &amp; Barrera,
2015), entre las que destacan las enfermedades
cardiovasculares las cuales son la principal causa de
muerte
mundialmente
(Rosas-Peralta,
M.,
Arizmendi-Uribe, E., &amp; Borrayo-Sánchez, G. 2017),
sin olvidar el riesgo comprobado que existe en
dichos pacientes de presentar diabetes, trastornos del
aparato locomotor y cáncer. Se calcula que
dependiendo de la edad y la etnia, el paciente que
presenta obesidad tiene una esperanza de vida de
hasta 20 años menor lo cual es equiparable a la
reducción que se da en los fumadores. Gran parte del
aumento del riesgo cardiovascular se debe a la
presencia de obesidad central y la asociación de la
misma con hipertensión y resistencia a la insulina
(Coniglio, 2014). Sin embargo, se ha descrito que en
algunos pacientes con obesidad pareciera que se
encuentran protegidos a las anormalidades
metabólicas ya que no presentan complicaciones
anteriormente mencionadas (Primeau, et al., 2011),
los cuales se han clasificado como pacientes con
obesidad metabólicamente sanos, aunque dicho
concepto aun es controversial ya que se encuentran
criterios diagnósticos diferentes entre autores.
El objetivo del presente estudio es describir la
fisiopatología de la obesidad, para analizar el
fenotipo del paciente adulto con obesidad
metabólicamente sano.
MATERIAL Y MÉTODOS
El presente estudio con diseño de revisión
descriptiva, tuvo como material muestral artículos en
los que se hubiese abordado la descripción de los

Artículo de Revisión

factores fisiopatológicos de la obesidad, asimismo,
el análisis del fenotipo del paciente adulto con
obesidad metabólicamente sano.
Se incluyeron estudios comparativos de diseño
transversal o longitudinal y artículos de revisión.
La fase de búsqueda se centró en artículos
recuperables en las plataformas PubMed (Medline)
y Ebsco mediante el uso de los enunciados
“Pathophysiology and Obesity” y “Healthy and
Obesity”.
La selección de los artículos utilizados en este
trabajo se realizó́ según los siguientes criterios:
1. Estudios indexados publicados en el periodo
2000-actualidad. Se incluyeron algunas excepciones
de consensos y resultados principales del estudio
Framingham.
2. Artículos publicados en español o inglés.
3. Estudios realizados en humanos.
4. Estudios realizados en adultos donde se analice
al paciente con obesidad metabólicamente sano.
Una vez finalizada la búsqueda, se procedió a la
revisión los resúmenes de los artículos encontrados
con el fin de eliminar los duplicados o los que no
cumpliesen los criterios. Se realizó́ una lectura crítica
de texto completo para elaborar los apartados de éste
trabajo y se utilizaron los diferentes argumentos
encontrados para poder concluir.
DESARROLLO Y DISCUSIÓN
Obesidad

Prevalencia de la obesidad
Datos de la OMS arrojan que para el 2014 alrededor
del 13 % de los adultos mundialmente presentaba
obesidad y más del 39 % sobrepeso. Lo que es
equivalente a 1900 millones de adultos con sobrepeso
y más de 600 millones con obesidad (OMS, 2016).
México se encuentra inmerso en un proceso acelerado
de doble transición, una demográfica y la
epidemiológica. Ya que aunque actualmente se
considera a México como un país joven, existe un
estrechamiento progresivo de la base de la pirámide
poblacional (Córdova, 2016). Según datos de INEGI,
se estima que a México le llevará 50 años completar
el proceso de envejecimiento lo que en Europa tomó
200 años. La transición nutricional en México lleva a
que actualmente se describa la coexistencia de
desnutrición y obesidad en combinaciones
heterogéneas. El sobrepeso y la

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 abril - jun 2017

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�Obesidad, Obeso metabólicamente sano, Riesgo
Cardiovascular

obesidad se han convertido en el factor de riesgo
modificable más importante (Gutiérrez, et al.,
2012). De acuerdo con los resultados de la
ENSANUT 2016, para adultos de 20 años y más la
prevalencia combinada de sobrepeso y obesidad
pasó de 71.2 % en 2012 a 72.5 % en 2016, siendo
la prevalencia mayor en sexo femenino (Hernández
Ávila, et al., 2016). Un dato aún más preocupante
es la prevalencia del 76.6 % de obesidad
abdominal, la cual es ampliamente relacionada con
la cantidad de grasa visceral y riesgo
cardiovascular (Janssen, 2009).
Etiopatogenia de la obesidad
La obesidad es una enfermedad crónica, de origen
multifactorial y presenta una gran cantidad de
fenotipos. (Moreno, 2012). Para el desarrollo de la
obesidad, se ha descrito que se involucran la
susceptibilidad
genética,
metabólica,
endocrinológica, los estilos de vida y el entorno, con
influencia de diversos determinantes subyacentes
como la condición económica, la educación, la
cultura, la urbanización y las condiciones
sociopolíticas. (Fernández-Travieso, 2016).
Factores genéticos
La secuenciación del genoma humano combinada
con desarrollos tecnológicos y metodológicos, ha
llevado a la identificación de una abundancia de
genes que modulan características antropométricas.
Sin embargo, aún es necesaria investigación para
seguir identificando las variantes genéticas y
epigenéticas que contribuyen a la obesidad. (Pigeyre,
Yazdi, Kaur, &amp; Meyre, 2016).
En los últimos años se han utilizado diversas
estrategias para identificar los determinantes
genéticos de la obesidad como los estudios de
asociación del genoma completo (GWAS), por sus
siglas en íngles Genome-wide association study, y
el análisis de genes candidatos. Actualmente se ha
informado que existen alrededor de 127 sitios en el
genoma humano relacionados con el desarrollo de
la obesidad a través de los estudios de GWAS.
(Singh, Kumar &amp; Mahalingam, 2017)
De acuerdo a Singh, la genética de la obesidad se
puede dividir en dos grandes grupos. En el primero
encontramos todos los Síndromes que se asocian con

Artículo de Revisión

el desarrollo de obesidad con o sin retraso en el
crecimiento, en el segundo la obesidad causada por
la mutación de un solo gen o monogénica y la
poligénica (Singh, 2017).
Se han descrito variantes genéticas asociadas a
obesidad como polimorfismos de un solo nucleótido
(SNPs) principalmente en los genes fat mass and
obesity-associated (FTO), melanocortin 4 receptor
(MC4R), fas apoptotic inhibitory molecule 2
(FAIM2), neuronal growth regulator 1 (NEGR1),
cholesterol ester transfer protein (CETP),
brainderived neurotrophic factor (BDNF), adaptor
protein 1 (SH2B1), apolipoprotein A-I (APOA1),
apolipoprotein A-II (APOA2), apolipoproteína A-V
(APOA5) y perilipin 1 (PLIN1). (Moleres, et al.,
2014; Pigeyre, 2016).
Moleres y colaboradores, estudiaron la respuesta de
una intervención multidisciplinaria para la pérdida de
peso la cual incluía dieta personalizada, programa de
actividad física y apoyo psicológico, en 199
adolescentes durante 10 semanas. Tanto al comienzo
como al final de la intervención se analizaron
marcadores bioquímicos y se tomaron medidas
antropométricas. Se realizó la caracterización
genética de los participantes sobre 4 SNPs (rs670,
rs662799, rs1800777 y rs9939609) en 4 genes
(APOA1, APOA5, FTO y CETP). Se concluyó que
los SNPs del APOA5 y el FTO estaban asociados con
el colesterol HDL, y los SNPs del CETP y APOA1
mostraron importante efecto sobre el peso corporal y
la adiposidad. Estas variantes genéticas estarían
relacionadas no solamente a valores bioquímicos sino
también en la respuesta a una intervención
multidisciplinar para la pérdida de peso en
adolescentes con sobrepeso u obesidad (Moleres,
2014).
Cada día resulta más importante estudiar la
susceptibilidad genética para presentar obesidad, no
solamente desde mutaciones genéticas sino que se
debe incluir alteraciones en la regulación de los
genes, ahí la importancia de la epigenética. La
epigenética es un sistema de regulación que controla
la expresión de los genes en células especializadas
que no implica cambios en la secuencia del ADN y
que puede transmitirse durante una o más
generaciones a través de mitosis o meiosis.
(Valladares-Salgado, Suárez-Sánchez, BurgueteGarcía &amp; Cruz, 2014). Existen distintos tipos de

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 abril - jun 2017

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�Obesidad, Obeso metabólicamente sano, Riesgo
Cardiovascular

regulaciones epigenéticas. Entre ellos el más
reconocido son los cambios en la metilación del
ADN. (Ordovás, 2013).
La metilación del ADN es la marca epigenética más
ampliamente estudiada en estudios que relacionan
los efectos sobre la salud de los cambios
epigenéticos,
incluyendo
la
obesidad.
Recientemente se han desarrollado métodos
epigenómicos para cuantificar sitios de metilación
dentro de todo el genoma, lo que lleva a la búsqueda
de asociaciones de un gran número de genes y sus
CpGs con la obesidad (Casanello, Krause, CastroRodríguez, &amp; Uauy, 2016).
Xu y Colaboradores, realizaron el estudio en todos
los perfiles de metilación en el genoma de 48 jóvenes
afroamericanos con obesidad y 48 con masa grasa
normal. Buscaban observar si la variabilidad
epigenética en la metilación es también una
característica importante de la obesidad como lo es
en el cáncer y demostraron que la variabilidad
diferencial es también una característica importante
de los cambios de metilación relacionados con la
obesidad. (Xu, et al., 2013).
Existen múltiples factores tales como el género, el
origen étnico, la edad, la exposición a productos
químicos, el humo de tabaco, el alcohol y la dieta
que afectan los niveles de metilación global, lo que
podría explicar las asociaciones observadas entre la
metilación global y la obesidad (Casanello, 2016).
Hay pruebas convincentes de que un entorno posnatal
y prenatal adverso puede aumentar el riesgo de
obesidad en la vida de adulto, lo que ha hecho que se
mencione al período de desarrollo embrionario como
una ventana crítica en el establecimiento del
epigenoma. (Hanson, &amp; Gluckman, 2014).
Se ha establecido la conexión entre presencia de
obesidad y defectos genéticos que afectan a la ruta
lipolítica en una serie de estudios (Palou, Bonet,
Picó &amp; Rodríguez, 2004).
Factores metabólicos
Hace más de 60 años se creía que la ingesta de
alimentos solamente estaba relacionada con la
acumulación de grasa corporal, hasta que se
identificaron señales de saciedad cómo el glucagón y

Artículo de Revisión

la colecistoquinina. Aunadas a dichas moléculas se
describieron otras como la leptina, insulina,
adiponectina, neuropéptido Y (NPY), entre otras. Las
cuales juegan un rol importante comportamiento
alimentario regulado por el hipotálamo del sistema
nervioso central. (Singh, 2017).
La leptina es una hormona secretada por los
adipocitos, que es proporcional a la cantidad de tejido
adiposo y promueve la reducción de la ingesta
energética por medio de la señal de saciedad en el
cerebro (Farr, Gavrieli &amp; Mantzoros, 2015). Se ha
demostrado que en obesidad la leptina puede estar
elevada no solamente por las altas cantidades de grasa
corporal, se sugiere que dicho aumento es debido a la
disminución de la sensibilidad a esta hormona, o sea,
a su resistencia (Zhou &amp; Rui, 2013).
Existe otra hormona que comparte con la leptina
numerosas propiedades referidas a la regulación del
balance energético. La insulina es una hormona
peptídica sintetizada y secretada por las células β de
los islotes de Langerhans pancreáticos. Su principal
función es la de regular la homeostasis de la
glucosa. (Singh, 2017). Además, promueve la
síntesis de triglicéridos, estimula la diferenciación
de los preadipocitos, el transporte de glucosa, la
lipogénesis e inhibe la lipolisis. (Pliquett, Führer,
Falk, Zysset, von Cramon, &amp; Stumvoll, 2006).
El neuropéptido Y, es un péptido que se sintetiza en
el núcleo arqueado del hipotálamo que actúa como
neurotransmisor o neuromodulador. Se encuentra
bien establecida su función orexigénica y la relación
con obesidad, debida no solamente a la hiperfagia
(especialmente de carbohidratos), sino también a una
mayor acumulación de lípidos en el tejido adiposo
blanco, la inhibición de la termogénesis en el tejido
adiposo pardo y la estimulación de hiperinsulineamia
(Olza, et al., 2013). Se ha descrito que situaciones en
donde existen restricciones calóricas, pérdida de
peso, ejercicio excesivo y otras situaciones de estrés,
se aumenta la tasa de transcripción y la síntesis de
NPY en el núcleo arqueado del hipotálamo, con la
finalidad de favorecer la ingesta alimenticia y
disminuir el gasto energético (González, Ambrosio,
&amp; Sánchez,2006).
En el sistema celular del núcleo arqueado del
hipotálamo donde se encuentran las neuronas ricas
en neuropéptido Y también coexpresan el péptido

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 abril - jun 2017

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�Obesidad, Obeso metabólicamente sano, Riesgo
Cardiovascular

relacionado con la proteína Agouti (AgRP), la cual
cuenta con la mayor potencia orexigénica,
especialmente en dietas altas en lípidos y sacarosa.
Cuenta con otros factores que favorecen a la obesidad
como disminuir la termogénesis en el tejido graso
pardo lo que condiciona la ganancia de peso. Es
importante resaltar que la secreción de AgRP se eleva
durante el ayuno (Calzada-León, AltamiranoBustamante, &amp; Ruiz-Reyes, 2008; González, 2006).
Patologías endocrinológicas que pueden condicionar
obesidad
Actualmente está demostrado que existen múltiples
enfermedades endocrinológicas que favorecen el
desarrollo de obesidad entre las que destacan;
hipogonadismos,
hipotiroidismo,
insulinoma,
lesiones hipotalámicas y Síndrome de Cushing. De
ellos el más común es el hipotiroidismo en donde la
ganancia de peso ha sido incluida como uno de los
principales síntomas clínicos. Sin embargo, no está
tan clara la influencia que puede tener el aumento de
peso en la función tiroidea. (Calvo, et al., 2010).
Algunos estudios han relacionado el aumento sérico
de la hormona estimulante de la tiroides con el
incremento del índice de masa corporal y el
porcentaje de grasa corporal (Fox, et al., 2008;
Gopinath, et al., 2008; Ortega, Pannacciulli,
Bogardus &amp; Krakoff, 2007). Por otra parte, se ha
descrito que el incremento de peso corporal puede
llevar a una hipofunción tiroidea a partir de
alteraciones del eje hipotálamo-hipófisis-tiroides en
donde tiene fuerte implicación la leptina. (Kumar,
et al. 2008).
Factores ambientales o del estilo de vida
La causa fundamental del sobrepeso y la obesidad es
un desequilibrio energético entre las calorías
consumidas y gastadas. En México se atraviesa por
una transición nutricional con la occidentalización de
la dieta y pérdida de la dieta tradicional. Las
características principales que llevan a cambios en los
hábitos alimentarios incluyen una mayor dependencia
y disponibilidad a bajo costo de alimentos procesados
y comidas rápidas con altas cantidades de grasa,
azúcar y sal, aunado a la falta de acceso a frutas y
verduras, el aumento en el tamaño de las porciones,
exposición constante de publicidad de alimentos
industrializados, incremento en el

Artículo de Revisión

consumo de bebidas azucaradas, disminución del
tiempo disponible para la preparación de alimentos
en casa así como tener ayunos prolongados,
contribuyen al desarrollo de la obesidad aunado
disminución importante de la actividad física de la
población hacen que el problema continúe. (Dávila,
2015; Reséndiz, Hernández, Sierra &amp; Torres, 2015).

Alteraciones metabólicas presentes en la obesidad
El paciente con obesidad tiene exceso de tejido
adiposo el cual almacena y distribuye los depósitos
de ácidos grasos en el cuerpo los cuales están
formados por células llamadas adipocitos. Los
ácidos grasos no esterificados (FFA), asociado con
la albúmina sérica y unidos a las lipoproteínas de
muy baja densidad por sus siglas en inglés VLDL,
son captados y trasportados al interior del
adipocitos por diferentes receptores o asimilados
por difusión pasiva (Meissburger, 2010).
El exceso de tejido adiposo promueve un estado
proinflamatorio generalizado, con un incremento en
el número y migración de los macrófagos hacia el
tejido adiposo, este cambio está asociado con la
inflamación sistémica y resistencia a la insulina
(Irecta &amp; Álvarez 2016).
Complicaciones
El paciente con obesidad que presenta un estado
proinflamatorio generalizado lleva al desarrollo de
resistencia a la insulina, lo que hace que la obesidad
sea el factor de riego y la causa más importante de
la diabetes tipo 2, la hipertensión, la enfermedad
coronaria y otras enfermedades cardiovasculares
(Zhang, Ren, 2016). El riesgo de desarrollar estas
enfermedades no transmisibles aumenta con el
mayor grado de obesidad. (Moreno, 2012). La
presencia de hiperglucemia es uno de los
componentes de lleva a la aparición de factores de
riesgo cardiovascular, lo cual está demostrado en
estudios que asocian el control glucémico
deficiente con la presencia de hipertensión,
proteinuria y dislipidemias. (Campos-Nonato,
González-Chávez, &amp; Barquera, 2012).
La enfermedad hepática grasa no alcohólica NAFLD
(Nonalcoholic fatty liver disease, esteatosis hepática
no alcohólica o hígado graso) se encuentra
ampliamente asociada a la presencia de obesidad.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 abril - jun 2017

49

�Obesidad, Obeso metabólicamente sano, Riesgo
Cardiovascular

Principalmente por el desequilibrio que existe entre
la ingesta de alimentos y su gasto. (Chang et al.,
2016). Se caracteriza por la infiltración de ácidos
grasos en los hepatocitos del parénquima hepático y
participa la señalización proinflamatoria presente
en el paciente con obesidad. Produciendo daño
hepático principalmente por la lipotoxicidad la cual
es promovida por la fi-oxidación de los ácidos
grasos de cadena larga dentro de los peroxisomas y
la co-oxidación dentro de retículo endoplásmico
(Pettinelli, Obregón &amp; Videla, 2011).
Se encuentra descrito cómo muchos de los elementos
fisiopatológicos de la obesidad, a su vez, son factores
de riesgo para desarrollar arteriosclerosis. Estos
elementos llevan a anomalías lipídicas como el
incremento las lipoproteínas de baja densidad (LDL)
pequeñas y densas que se observa en la obesidad
visceral, junto con el descenso del colesterol unido a
lipoproteínas de alta densidad (cHDL), facilitado por
la hipertrigliceridemia, crean las condiciones
metabólicas generales apropiadas para el desarrollo
del proceso aterógeno (Aranceta, et al., 2003). La
NAFLD, se ha descrito como un importante factor de
riesgo cardiovascular, considerando su asociación con
un aumento de la incidencia de los cambios
ateroescleróticos y la enfermedad coronaria (Bhatia,
Curzen, Calder &amp; Byrne, 2012).
La obesidad es considerada como uno de los
principales factores de riesgo de cardiopatía
coronaria equiparándola con el tabaquismo,
hipercolesterolemia, hipertensión arterial y
sedentarismo y a otros factores no modificables
como la edad avanzada y sexo masculino (Eckel, &amp;
Krauss, 1998).
En el estudio de Framingham, realizado en 5209
personas, a los 26 años de seguimiento mostró que
la obesidad era un factor de riesgo independiente de
enfermedades cardiovasculares (Hubert, Feinleib,
McNamara, &amp; Castelli, 1983).
Otra de las principales causas de muerte en el mundo
es la presencia de cáncer. En dicha enfermedad se ha
demostrado que la obesidad aumenta las tasas de
mortalidad de todos los cánceres combinados y para
los cánceres en múltiples sitios específicos (Calle,
Rodriguez, Walker &amp; Thun, 2003).

Artículo de Revisión

Existe evidencia de la asociación entre la obesidad y
un mayor riesgo para desarrollar varios tipos de
cáncer entre los que destaca el de endometrio, mama,
colorrectal, de vesícula biliar y tiroides (Hernández,
2016; Oliva, Cantero &amp; García, 2015). Se encontró
que el cáncer de mama es tres veces más común en
mujeres sedentarias y que presenten obesidad, que en
las activas y con menor peso (Oliva, 2015).
Además de las enfermedades crónicas mencionadas,
la obesidad es ampliamente relacionada con diversos
síntomas físicos, psicológicos y sociales (Sanz,
Orgilés &amp; Espada, 2016).

Definición
del
paciente
con
obesidad
metabólicamente sano
Se ha descrito que en algunos pacientes con
obesidad pareciera que se encuentran protegidos a
las anormalidades metabólicas ya que no presentan
complicaciones
anteriormente
mencionadas
(Primeau, 2011), los cuales se han clasificado como
pacientes con obesidad metabólicamente sanos. Se
calcula que aproximadamente entre un 10 y 20% no
presentan complicaciones metabólicas como
resistencia a la insulina o factores de riesgo cardio
vascular. (Borrás &amp; Gilbert, 2014).
De acuerdo a los establecido por Borrás (2014), se
puede definir al paciente con obesidad sano como
“aquel individuo con IMC &gt;30kg/m2 que no tienen
insulinorresistencia lo cual concuerda con los
criterios establecidos por otros autores (Meigs, et
al., 2006).
Por otra parte Sims, realiza la descripción de los
pacientes que cumplen los criterios como paciente
con obesidad metabólicamente sano afirmando que
habitualmente son personas altas sin llegar a tener
acromegalia y que es necesario realizar una
evaluación clínica básica que incluya la historia
familiar de obesidad o antecedentes personales de
presencia de obesidad a edades tempranas en
ausencia de resistencia a la insulina, insulina
plasmática en ayunas dentro del rango normal, no
presentar evidencia de desórdenes asociados al
síndrome metabólico y contar con distribución
global del exceso de grasa corporal sin acumulación
visceral. (Sims, 2001)

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 abril - jun 2017

50

�Obesidad, Obeso metabólicamente sano, Riesgo
Cardiovascular

De acuerdo a lo reportado por Wildman existe una
alta prevalencia de adultos con normopeso que
presentan
una
serie
de
complicaciones
cardiometabólicas y de adultos con sobrepeso y
obesidad metabólicamente sanos. En dicho estudio
clasificaron a los participantes en 4 fenotipos
diferentes, para clasificarlo como metabólicamente
sano no debería de tener anormalidades metabólicas
o tener sobrepeso y máximo 1 anormalidad
metabólica (Wildman, et al., 2008).
Sugerencias de un subtipo metabólicamente sano de
paciente con obesidad
En una muestra de 5440 adultos que participaron en
el National Health and Nutrition Examination
Surveys (NHANES) 1999-2006 se encontró que el
17.9% tenían sobrepeso y eran metabólicamente
sanos y 9.7% presentaban obesidad sin alteraciones
metabólicas. Cuando se realiza la comparación de
acuerdo al grupo de IMC se encontró que 31.7% de
los participantes que presentaban obesidad eran
metabólicamente
sanos.
(Wildman,
2008).
Kanagasabai y colaboradores, realizaron el análisis
de la misma encuesta para conocer si existe
diferencia entre cantidad de actividad física,
adherencia a guías alimentarias y la historia de peso
corporal, entre las personas que presentan obesidad
pero son metabólicamente sanas y las que presentan
alteraciones metabólicas. Al comparar los grupos,
encontraron diferencia estadísticamente significativa
en la cantidad de actividad física catalogada como
de recreación, en el total de actividad física, cambio
de peso en los últimos 10 años y cambio de peso
desde la edad de 25 años.
López- García y colaboradores, realizaron un
estudio representativo de la población adulta
española con 11,520 participantes en donde
encontraron que la prevalencia de pacientes con
obesidad metabólicamente sanos fue del 6.5% de la
muestra total lo que corresponde al 28.9% de los
diagnosticados con obesidad.
El ser mujer, rango de edad menor, consumo de
tabaco, consumo moderado de alcohol y alto nivel
de
actividad
física
se
asociaron
independientemente con el fenotipo del paciente
con obesidad metabólicamente sano (Lopez-Garcia,
Guallar-Castillon, Leon-Muñoz &amp; RodriguezArtalejo, 2013).

Artículo de Revisión

En un estudio realizado en Perú en adultos mayores
de 20 años, la población estudiada fue de 158
participantes en donde compararon diferentes
clasificaciones para paciente con obesidad
metabólicamente sano, de acuerdo a los establecido
por Wildman el 7% era paciente con obesidad
metabólicamente sano y con los criterios de Meiggs
fue del 13% (Pajuelo, et al., 2014).
En México, de acuerdo a los datos que se
obtuvieron del estudio PRIT y Lindavista se
seleccionó una muestra de 8,405 participantes en
donde identificaron 9 fenotipos. Para cada categoría
de IMC se encontraron sujetos normales es decir
sin ningún factor de síndrome metabólico (SM),
con 2 factores de riesgo asociados a SM y con 3. En
los participantes que presentaron sobrepeso y
obesidad se encontró una prevalencia de 10.8% con
metabolismo normal y el 5.8% de los sujetos
delgados contaban con factores de riesgo asociados
a SM (Fanghänel, et al., 2015).
De acuerdo a los resultados preliminares del grupo de
investigación EPINUT de la Universidad
Complutense de Madrid, se analizaron 7972 pacientes
de 18 a 74 años de edad con IMC ≥ 25. Se encontró
que la cantidad de sujetos metabólicamente sanos
desciende significativamente con el grado de
obesidad y resultó más alta para las mujeres en todas
las categorías nutricionales. La proporción de
participantes con obesidad metabólicamente sanos
fue de 31.7%. En contraste, se encontró que a mayor
edad y mayor circunferencia de cintura aumentaba la
probabilidad
de
presentar
un
fenotipo
metabólicamente anormal en participantes con peso
normal. (Marrodán, Martínez, Sánchez, López,
Alférez &amp; Villarino, 2016).
Cabe resaltar lo encontrado por Camhi y
Katzmarzyk, en donde evaluaron la composición
corporal de 395 hombres y mujeres que presentaban
obesidad, por medio de densitometría y tomografía
computarizada. Se encontraron múltiples diferencias
estadísticamente significativas entre el grupo del
fenotipo metabólicamente sano y los pacientes que
presentaban obesidad metabólicamente anormal, por
ejemplo los hombres metabólicamente sanos tenían
menor porcentaje de grasa corporal, menor cantidad
tejido adiposo en el tronco, menor cantidad de grasa
visceral, entre otras (Camhi &amp; Katzmarzyk, 2014).

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 abril - jun 2017

51

�Obesidad, Obeso metabólicamente sano, Riesgo
Cardiovascular

Existe una cantidad limitada de información sobre
estudios longitudinales en donde se observe la
progresión del paciente metabólicamente sano. Por
ejemplo lo realizado por Yu Mi Kang y
colaboradores, en donde realizaron el seguimiento de
1,240 personas durante 2.9 años para evaluar si el
fenotipo del paciente con obesidad metabólicamente
sano se encuentra asociado a la progresión de los
cambios ateroescleróticos y la enfermedad coronaria
por calcificación de arterias e identificar el rol de la
NAFLD en esta progresión.
Se concluyó que el paciente con obesidad, sin
importar el fenotipo, tiene mayor riesgo de
progresión de la aterosclerosis (Kang YM, et al.,
2017). Por otro lado Eshtiaghi y colaboradores,
evaluaron el curso natural de 916 adultos durante
10 años, con diagnóstico de obesidad abdominal y
fenotipo metabólicamente sano. Solamente el 51.4
% mantuvieron el fenotipo metabólicamente sano
después de 10 años.
El perder el diagnóstico de metabólicamente sano,
se asoció a hipertrigliceridemia, nivel bajo de HDL
y resistencia a la insulina (Eshtiaghi, Keihani,
Hosseinpanah, Barzin &amp; Azizi, 2015).
CONCLUSIONES:
Por tanto, se concluye que el presentar obesidad
representa una situación de riesgo cardiovascular por
sí sola, sobre todo la denominada obesidad central,
ya que muchos de los elementos fisiopatológicos de
la enfermedad, a su vez, son factores de riesgo para
desarrollar arteriosclerosis.
De acuerdo a los diferentes autores, el fenotipo
metabólicamente sano puede alcanzar hasta el 30%
en los pacientes que presentan obesidad lo que en
algunos casos puede retardar el inicio del
tratamiento nutricional por no contar con
complicaciones
metabólicas.
Es importante
considerar que el fenotipo del paciente con obesidad
metabólicamente sano puede estar relacionado con
la edad del paciente y conforme avance el grado de
obesidad o aumente la edad se pueden desarrollar
complicaciones metabólicas.

Artículo de Revisión

evolución del fenotipo o la respuesta a intervenciones
nutricionales y corroborar si el paciente con obesidad
sano sería un estadio inicial hacia la evolución al
estado de obesidad patológica.
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participantes de forma longitudinal para conocer la

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52

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Obesidad, Obeso metabólicamente sano, Riesgo
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�Obesidad, Obeso metabólicamente sano, Riesgo
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                <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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Revista Salud Pública y Nutrición

FRECUENCIA DE SERORREACTIVIDAD A CHAGAS EN UN HOSPITAL DE CHIAPAS,
MÉXICO.
FREQUENCY OF SEROREACTIVITY TO CHAGAS IN A HOSPITAL IN CHIAPAS, MEXICO
Blanco-Arreola Fausto Gerardo1, Nájera-Ortiz Juan Carlos 2,3, Ruíz-Balbuena Fernando2
1 Servicio de Transfusión Sanguínea y Puesto de Sangrado del Hospital de las Culturas, San Cristóbal de Las
Casas, Chiapas, México. 2 Posgrados en Salud Pública de la Facultad de Ciencias Odontológicas, México. 3
Grups de Recerca d' Amèrica i Àfrica Llatines (GRAAL), México.
Citation: Blanco-Arreola FG. Nájera-Ortiz JC. Ruíz-Balbuena F. (2018)
Frecuencia de serorreactividad a Chagas en un Hospital de Chiapas, México.
Revista de Salud Pública y Nutrición, 17(1), 1-6.
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo
León, Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México.
Copyright: ©2018 Blanco-Arreola FG. et al. This is an open-access article
distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BY
4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any
medium, provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests
exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn17.1-1
Recibido: 18 de octubre 2017;
Aceptado: 26 de abril 2018
Email: gerarblan71@hotmail.com

�Serorreactividad, Enfermedad de Chagas, transfusión
sanguínea.

Artículo Original

FRECUENCIA DE SERORREACTIVIDAD A CHAGAS EN UN HOSPITAL DE CHIAPAS, MÉXICO.
Blanco-Arreola Fausto Gerardo1, Nájera-Ortiz Juan Carlos 2,3, Ruíz-Balbuena Fernando2
1 Servicio de Transfusión Sanguínea y Puesto de Sangrado del Hospital de las Culturas, San Cristóbal de Las Casas,
Chiapas. 2 Posgrados en Salud Pública de la Facultad de Ciencias Odontológicas. 3
Grups de Recerca d' Amèrica i Àfrica Llatines (GRAAL).

RESUMEN
Introducción: La enfermedad de Chagas es producida por Trypanosoma cruzi, considerada una enfermedad tropical de la
pobreza. Se transmite de forma natural por insectos hematófagos, conocidos como chinche besucona. La segunda fuente de
transmisión son las transfusiones sanguíneas. Objetivo: Determinar la frecuencia y caracterizar a los donadores serorreactivos
a enfermedad de Chagas en el servicio de transfusión sanguínea del Hospital de las Culturas de San Cristóbal de Las Casas
(HCSCLC), Chiapas, México. Métodos: Se realizó un estudio transversal, para determinar porcentaje de serorreactivos a
Chagas, posteriormente se utilizó un diseño de serie de casos para la descripción de los mismos. Resultados: Entre 2014 y
2015 se captaron 3,345 donadores aptos en el servicio de transfusión sanguínea del HCSCLC, con positividad de 1.2%. La mayor
proporción de casos positivos fue en hombres, el grupo etario más afectado fue el de 26-45 años. El 9.8 % eran originarias del
municipio sede del HCSCLC y el 7.3% habían sido transfundidos anteriormente. Conclusiones: Se confirma la existencia de la
enfermedad de Chagas en al menos dos regiones del estado de Chiapas, el mecanismo probable de transmisión de estos casos
fue vectorial, considerando que una mínima proporción de serorreactivos tenían como antecedente transfusiones previas.
Palabras Clave: Serorreactividad, Enfermedad de Chagas, transfusión sanguínea.

ABSTRACT
Introduction: Chagas disease is produced by Trypanosoma cruzi, considered a tropical disease of the poverty. It is transmitted
of natural form by hematophagous insects, known as kissing bugs. The second source of transmission they are the blood
transfusions. Objective: To determine the frequency and to characterize the donors serorreactivos to Chagas disease in the
service of blood transfusion of the Hospital of the Cultures in San Cristóbal de Las Casas (HCSCLC), Chiapas, Mexico. Methods:
A Cross-sectional study was realized, to determine percentage of Chagas seroreactives, later there was in use a case series
design for the description of the same ones. Results: Between 2014 and 2015 3,345 suitable donors were caught in the service
of blood transfusion of the HCSCLC, with positividad of 1.2 %. The major proportion of positive cases was in men, the age
group more affected was 26-45 years. 9.8 % was original of the municipality headquarters of the HCSCLC and 7.3 % had been
transfused previously. Conclusions: Is confirmed the existence of Chagas disease in at least two regions of Chiapas, the
probable mechanism of transmission of these cases was vectorial, considering that a minimal proportion of seroreactives who
received blood transfusion
Key words: Seroreactive, Chagas Disease, blood transfusion

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 1 enero - marzo, 2018

1

�Serorreactividad, Enfermedad de Chagas, transfusión
sanguínea.

Artículo Original

Introducción
La enfermedad de Chagas es considerada una
enfermedad tropical desatendida o enfermedad de la
pobreza, así como una enfermedad endémica de
Latinoamérica, sin embargo, en las últimas décadas
se ha observado en los Estados Unidos de América,
Canadá, en 17 países europeos y algunos del Pacífico
Occidental (Palafox et al, 2003). Para el caso de
México en los años 2014 y 2015, de acuerdo a
estadísticas de la Secretaría de Salud, se presentaron
729 (0.60/100,000 habitantes) y 966 (0.80/100,000
habitantes) casos nuevos casos respectivamente,
siendo Veracruz, Morelos, Oaxaca, Yucatán,
Chiapas, Guerrero y Jalisco los estados con mayor
incidencia (SSA, 2015a, SSA, 2016). En el lapso de
2000 a 2012, las defunciones registradas fueron 371;
el 70.1% ocurrió en los estados de Oaxaca (54.7%) y
Guerrero (15.4%9 y el 29.9% restante en dieciocho
entidades del país (SSA,2015b).

actitud pasiva por el desconocimiento de la magnitud
de esta enfermedad con relación a la detección de
casos, aunado a que la mayor parte de los bancos de
sangre tienen deficiencias en sus áreas físicas,
equipamiento, capacitación de sus recursos humanos
o insumos que les permitan un aseguramiento de la
calidad en sus procesos (Sánchez-Guerrero, 2010),
que dan como resultado el subdiagnóstico y
subregistro de casos de enfermedad de Chagas.

No obstante, a estas cifras, se desconoce la magnitud
real de la enfermedad en nuestro país, ya que los
datos reportados representan solamente aquellos en
los que se ha desarrollado la enfermedad, quedando
fuera los casos asintomáticos que se quedan sin
diagnóstico, los cuáles pueden representar hasta el
70% de la estimación total (SSA,2015). La
trascendencia de esta situación radica en que dos
terceras partes del territorio mexicano, existen las
condiciones para que se desarrollen las 13 principales
especies
de
triatóminos
de
importancia
epidemiológica dada su capacidad vectorial, aunado
a que el riesgo transfusional también es considerado
de importancia epidemiológica (representa el
segundo mecanismo de transmisión), debido a que la
infección, que había sido primordialmente rural, pasó
a ser urbana y transmisible por transfusión sanguínea
(Salazar-Schettino et al, 2005). Situación que es
favorecida por que existen regiones donde todavía de
acuerdo a la NOM no se decreta la obligatoriedad de
tamizar a los donantes que acuden a los bancos de
sangre (SSA, 1993; SSA, 2015b). En México, la
seroprevalencia de anticuerpos anti T. cruzi es del
1.6%, encontrándose casos seropositivos en todo el
país (Guzmán-Bracho, 2001).

Material y Métodos
Se llevó a cabo un estudio con diseño transversal,
para determinar porcentaje de seropositivos a
Chagas, posteriormente para la descripción de las
características socioeconómicas y demográficas, se
empleó un diseño de serie de casos con los
seropositivos.

Para el caso de Chiapas, al igual que otras partes del
país, la parasitosis ocasionada por el T. cruzi se
encuentra subestimada y erróneamente se le
considera limitada a ciertas zonas geográficas
consideradas endémicas, aunado a que existe una

Es por esta situación que nos planteamos el presente
estudio, cuyo objetivo fue determinar la frecuencia
de serorreactivos a Chagas, además de describir las
características demográficas y socioeconómicas de
este grupo de personas en el servicio de transfusión
sanguínea del Hospital de las Culturas, cuya sede es
la ciudad de San Cristóbal de Las Casas en el estado
de Chiapas, México.

La población estuvo conformada por todos los
donadores considerados como aptos para la donación
de sangre que acudieron al servicio de transfusión
sanguínea y puesto de sangrado del Hospital de las
Culturas, ubicado en la Ciudad de San Cristóbal de
Las Casas en Chiapas, en el periodo comprendido del
1 de enero del 2014 al 31 de diciembre de 2015. Se
consideraron como seropositivas aquellas personas
que tuvieron resultado positivo a Chagas por
Inmunofluorescencia Indirecta (IFI).
Se elaboró un instrumento para la recolección de las
variables de interés de las personas serorreactivas a
Chagas (Edad, sexo, ocupación, escolaridad, estado
civil, actividad laboral, lugar de origen, lugar de
residencia en los últimos cinco años, donaciones
previas, transfusiones previas), el cual se requisito
con la información contenida en las historias clínicas
de la base de datos del departamento de
Hemovigilancia del Centro Estatal de la Transfusión
Sanguínea del estado de Chiapas.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 1 enero - marzo, 2018

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�Serorreactividad, Enfermedad de Chagas, transfusión
sanguínea.

Artículo Original

Escolaridad
Sin escolaridad
6
Primaria
17
Secundaria
9
Bachillerato
5
Licenciatura
4
Ocupación
Agrícola
13
No agrícola *
14
Profesional
3
Desempleado
3
Ama de casa
8
Características clínicas
Donaciones previas
Si
13
No
28
Transfusiones anteriores
Sí
3
No
38
Fuente: Directa
*Se incluyen albañil, chofer, empleado de tienda,
comerciante y pintor

Una vez recolectada la información, se elaboró una
base de datos en el programa estadístico SPSS
versión 20, posteriormente se procedió un análisis
descriptivo univariado, calculándose para las
variables categóricas o cualitativas frecuencias
absolutas y relativas, medidas de tendencia central y
de dispersión para las variables cuantitativas.
Resultados
Durante el periodo comprendido entre el primero de
enero de 2013 al 31 de diciembre de 2015, se captó a
un total de 3,345 donadores de sangre aptos que
acudieron al servicio de transfusión sanguínea y
puesto de sangrado del Hospital de las Culturas de la
ciudad de San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, de
los cuáles 41 resultaron reactivos a enfermedad de
Chagas utilizando la técnica de Inmunofluorescencia
Indirecta (IFI), representando una frecuencia de
seroreactividad a Chagas del 1.2%.

Con respecto a las variables demográficas, se
constató que de los 41 participantes que resultaron
seropositivos, 31 eran del sexo masculino (75.6%), el
promedio de edad fue de 36.2 años ± 9.6 (DE) y el
grupo etario más numeroso estuvo representado por
las personas de 26 a 45 años. Respecto a las
características socioeconómicas, más del 50% tenía
solo educación de nivel primaria (14.6% sin
escolaridad alguna) y una tercera parte tenía como
ocupación una de tipo agrícola. En cuanto a los
antecedentes de donación de sangre de este grupo de
personas, se encontró que 13 personas (31.7%) había
cedido previamente y solamente 3 personas (7.3%)
habían recibido al menos una unidad de sangre
(Tabla I).

14.6
41.5
22
12.2
9.8
31.7
34.1
7.3
7.3
19.6

31.7
68.3
7.3
92.7

En cuanto al lugar de origen y residencia de las
personas con resultado positivo a Chagas, se
encontró que existe una diferencia porcentual entre
ambas variables, ya que solamente el 9.8% tenía
como origen la ciudad sede del Hospital de Las
Culturas y el 34.1% después de 5 años ya vivían en
esta localidad.
Tal y como puede observarse en la tabla 2, del total
de personas que al momento del estudio declararon
vivir en la ciudad de San Cristóbal de las Casas,
solamente el 21.4% era originario de esa ciudad, el
resto se trataba de población migrante de otro
municipio del estado de Chiapas.
Tabla 2. Lugar de origen y residencia de las personas serorreactivas a
Lugar de origen
Otro Municipio de Municipio de otra
San Cristóbal de
la Región Altos de
Las Casas .
región de Chiapas b
Chiapas a

Núm.

Lugar de residencia

Tabla 1. Características de las personas con resultado
positivo a Chagas
%

Características demográficas
Sexo
Hombre
Mujer
Grupo edad
18-25
26-35
36-45
46-55
Características socioeconómicas

31
10

75.6
24.4

6
14
13
8

14.6
34.1
31.7
19.5

San Cristóbal de
Las Casas
Otro Municipio de
la Región Altos de
Chiapas a
Municipio de otra
región de Chiapas b

3 (21.4)

5 (35.7)

6 (42.9)

0 (0)

15 (100)

0 (0)

1 (8.3)

1(8.3)

10 (83.3)

Fuente: Expedientes
a

Se incluyen 10 municipios (Cancuc, Chenalhó, Chalchihuitán, Huixtán, Larrainzar, Mitontic, Oxchuc, Pantelhó, Tenejapa y Teopisca)
b
Se incluyen 9 Municipios de tres regiones del estado, Ocosingo, Altamirano, Chilón, Sitalá, Yajalón, Chiapa de Corzo,
Comitán, Villaflores y Tapachula

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�Serorreactividad, Enfermedad de Chagas, transfusión
sanguínea.

Discusión
La transfusión sanguínea es una de las formas de
transmisión de la enfermedad de Chagas y es
considerada como la segunda vía de adquisición de
la infección (Schmuñis, 1991; Wendel y Gonzaga,
1993), siendo el riesgo de infección por esta última
del 12 al 15% por unidad contaminada transfundida
(Wendel, 1995). La alta prevalencia de la infección
en áreas que experimentan elevados índices de
migración representa un riesgo y justifica de forma
importante la realización de estudios adicionales
sobre la probabilidad que representa la transmisión
de T. cruzi por transfusión sanguínea en México
(Guzmán-Bracho, 2001).
Si tenemos en cuenta, que en el presente estudio en
un lapso de 2 años se produjeron 3,345 donaciones
de sangre, detectándose 41 personas serorreactivas
para la enfermedad de Chagas, la frecuencia obtenida
fue de 1.2% entre los donadores que acudieron al
servicio de transfusión sanguínea y puesto de
sangrado del Hospital de las Culturas en San
Cristóbal de Las Casas. Esta cifra puede considerarse
ligeramente alta, en relación con los resultados de
otros estudios similares realizados en bancos de
sangre de nuestro país, ya que por ejemplo Ramos
(2005) encontró una seroprevalencia de 0.48% de T.
cruzi al examinar 420 muestras de donadores del
banco de sangre del Hospital General Regional de
Orizaba (HGRO) en Veracruz y Robledo (2010), al
analizar a 252 donadores de sangre banco de Sangre
de un Hospital Central Militar de la Ciudad de
México, tres de resultaron reactivos a Chagas,
obteniendo una prevalencia 1.19%.
En relación a esta situación, podemos decir que la
diferencia encontrada pudo deberse a: 1.- El periodo
de análisis del presente estudio fue mayor con
relación a los ya mencionados, y en consecuencia se
llevó a cabo la búsqueda de serorreactividad a
Chagas en un mayor número de personas,
aumentando la probabilidad de captar a
serorreactivos y 2.- El servicio de transfusión
sanguínea y puesto de sangrado se encuentra en un
hospital de referencia y de concentración y la
población que acude a solicitar atención médica y
servicios de salud son originarios de diferentes
regiones socioeconómicas del estado de Chiapas, de
igual manera que en el punto anterior, aumenta la
posibilidad de captar a personas serorreactivas a
Chagas.

Artículo Original

Por otra parte, si tomamos en cuenta las estadísticas
oficiales reportadas para el estado de Chiapas en
cuanto el número de casos probables reportados de
mal de Chagas para los años que contempló el
presente estudio (2014 y 2015), podemos ver
claramente que existe la posibilidad de subregistro de
la enfermedad, ya que solamente para el presente
estudio se captaron a 41 personas positivas
serológicamente a Chagas, y para todo el estado en
su conjunto se ha reportado un total de 86 casos para
ambos años (SSA, 2015a ; SSA, 2016).
Respecto a la caracterización realizada de acuerdo a
las variables analizadas, en cuanto a la variable sexo,
los resultados mostraron que entre las personas
serorreactivas a Chagas, se presentó una mayor
proporción en sexo masculino respecto a las mujeres,
lo cual nos hace suponer que hay una mayor
proporción de hombres que acuden a donar, situación
que muy probablemente este determinado por
factores de tipo cultural y de género
Respecto a la caracterización realizada de acuerdo a
las variables analizadas, en cuanto a la variable sexo,
los resultados mostraron que entre las personas
serorreactivas a Chagas, se presentó una mayor
proporción en sexo masculino respecto a las mujeres,
lo cual también resulta consistente con lo reportado
por las estadísticas oficiales de la Secretaría de Salud
para Chiapas en el periodo de estudio, ya que de
acuerdo a estos datos, el 79% del total de casos
registrados correspondía a personas del sexo
masculino y para el caso a nivel nacional 65.5%
(SSA, 2015a ; SSA, 2016). Aunada a esta tendencia
para el caso de Chiapas, también nos hace suponer
que hay una mayor proporción de hombres que
acuden a donar, situación que muy probablemente
este determinado por factores de tipo cultural y de
género (Alfonso-Valdés et al 2012; García-Solano et
al 2006).
En cuanto a la variable grupo de edad, podemos decir
que tomando en cuenta que el 80% del total de las
personas serorreactivas a Chagas tiene 45 años o
menos (el grupo de 26 a 35 años presentó mayor
porcentaje), y considerando que este hecho hace
referencia a la población con mejor capacidad
productiva, este resultado resulta consistente de
acuerdo a lo reportado Secretaría de Salud de México
(2015b), donde se declara en su informe sobre la

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 1 enero - marzo, 2018

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�Serorreactividad, Enfermedad de Chagas, transfusión
sanguínea.

situación actual y problemática que el grupo de edad
más afectado continúa siendo el de los adultos
jóvenes de 25 a 44 años.
El hecho de que en la variable municipio de
residencia, la categoría más frecuente fue San
Cristóbal de Las Casas aunado al resultado obtenido
en la variable municipio de origen, nos da la pauta
para suponer que muy probablemente estén
relacionados y sea consecuencia de la alta migración
hacia la ciudad de San Cristóbal de Las Casas, para
la búsqueda de oportunidades y de mejor calidad de
vida, ésta última se considera una localidad de
concentración de la región Altos en el estado de
Chiapas, para muchas actividades de tipo comercial
y de prestación de servicios, ejemplo de ello es el
Hospital de Las Culturas, de ahí que la población que
atiende presente diversidad de lugares de origen.
Todo esto con la posibilidad de que habitantes
originarios de lugares donde se presenta una mayor
proporción de casos de mal de Chagas, migren y
puedan transmitir a través de la donación de sangre
esta enfermedad; en consecuencia, esté presente el
citado padecimiento en localidades consideradas no
endémicas, como lo es la ciudad de san Cristóbal de
Las Casas.
Los factores socioeconómicos tales como la
educación y la ocupación han sido considerados
tradicionalmente como determinantes para el
desarrollo de diversas enfermedades (Viotti, 2009).
Para el presente estudio no se pudo determinar de
manera directa la influencia de estas variables en el
hecho de ser o no serorreactivo a Chagas, sin
embargo al hacer la caracterización de las personas
con esta condición, se encontró que acerca de la
escolaridad de las personas serorreactivas, más de la
mitad (56.1 %) tenía cuando mucho la primaria
cursada y una tercera parte (31.7%) tenía como
ocupación la agricultura, lo cual nos hace pensar que
su situación socioeconómica, puede ponerlas en
desventaja, colocándolo como un grupo vulnerable
ante esta y otras enfermedades consideradas del
rezago; de ahí que en caso particular del mal de
Chagas se relacione con el desarrollo económico y
social característico de zonas rurales y suburbanas y
muy ligada a la pobreza.
Respecto a la ocupación de las personas
serorreactivas a Chagas, podemos señalar que dada
la dinámica de las dos ocupaciones declaradas más

Artículo Original

frecuentes (campesino y ama de casa), el contacto
con el vector puede ocurrir con mayor probabilidad
dado el ciclo de vida del agente transmisor, el cual
puede ser encontrado en áreas domésticas, peri
domésticas y silvestres.
Con respecto a la descripción de las características
clínicas, y de manera particular la relacionada a fines
terapéuticos, de los 41 personas serorreactivas a
Chagas la mayoría no habían tenido donaciones
anteriores, y únicamente 3 de ellas habían sido
transfundidas; Esto se traduce en el hecho que la
infección de 38 de las personas serorreactivas a
Chagas pudo haber ocurrido por penetración de T.
Cruzi al torrente sanguíneo transportado por las
heces del vector, corroborando el hecho de que la
trasmisión vectorial es la principal vía para adquirir
la infección, sin embargo es importante continuar
promoviendo el uso apropiado de los componentes
sanguíneos evitando el abuso mediante el desarrollo
de guías médicas para su uso terapéutico.
Conclusiones
Los datos obtenidos en el presente estudio confirman
la existencia de la enfermedad de Chagas en al menos
dos regiones del estado de Chiapas; por lo tanto, la
prevalencia en cada servicio de transfusión
sanguínea y puesto de sangrado no dependerá de su
ubicación geográfica, más bien del origen de la
población que se atiende. De esta manera, podemos
decir que el control de la Enfermedad de Chagas
dependerá en gran medida de la voluntad política de
las autoridades de salud y de acciones específicas en
el ámbito de la salud pública.
Respecto a la descripción demográfica y
socioeconómica de los casos serorreactivos, se
constató que éstos fueron más frecuentes en personas
de 25 a 44 años, en aquellos con baja escolaridad, así
como en agricultores y amas de casa. Por otra parte,
es indudable que la situación económica y social de
las poblaciones ha motivado la migración, lo anterior
se fundamenta en que la mayoría de las personas
serroreactivas tienen como lugar de origen
municipios rurales con población indígena Tsotsil y
Tseltal, quienes posteriormente cambian de lugar de
residencia a municipios considerados urbanos.

Bibliografía
Alfonso-Valdés M.E., Lam-Díaz R.M., BallesterSantovenia J.M., Cao-Fonticoba W., Ballester-Planes

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 1 enero - marzo, 2018

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Revista Salud Pública y Nutrición

COMPARISON OF PERCEIVED WEIGHT AS IDEAL AGAINST IDEAL BODY WEIGHT FORMULAS
AND BODY MASS INDEX OF 22 KG/M2 IN YOUNG ADULT WOMEN.
COMPARACIÓN DEL PESO PERCIBIDO COMO IDEAL vs FORMULAS DE PESO CORPORAL IDEAL E ÍNDICE
DE MASA CORPORAL DE 22 KG / M2 EN MUJERES ADULTAS JÓVENES.
Ramirez López Erik. 1 Puente Hernandez Debbie.1 Negrete Lopez Nohemi Liliana.1 Serna-Gutierrez
Araceli.2 Calderón-Ramos Zuli.3 Omaña-Covarrubias Arianna.3 Flores-Guillen Elena.4 Tijerina-Sáenz
Alexandra.1
1 Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Salud Pública y Nutrición, México. 2 Instituto Tecnológico
de Sonora, Departamento de Sociocultural, México. 3 Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, México. 4
Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas, Facultad de Ciencias de la Nutrición y Alimentos, México.
Citation: Ramirez López E., Puente Hernandez D., Negrete Lopez N.L., SernaGutierrez A., Calderón-Ramos Z., Omaña-Covarrubias A., Flores-Guillen E.
Tijerina-Sáenz A. (2018) Comparison of perceived weight as ideal against ideal
body weight formulas and body mass index of 22 kg/m2 in young adult
women. Revista de Salud Pública y Nutrición, 17(1), 7-15.
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo
León, Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México.
Copyright: ©2018 Ramirez López E. et al. This is an open-access article
distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BY
4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any
medium, provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests
exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn17.1-2
Recibido: 17 de abril 2018;
Aceptado: 2 de mayo 2018
Email: erik.ramirezl@uanl.mx

�ideal body weight formulas, perceived ideal body weight,
BMI of 22.

Artículo Original

COMPARISON OF PERCEIVED WEIGHT AS IDEAL AGAINST IDEAL BODY WEIGHT FORMULAS
AND BODY MASS INDEX OF 22 KG/M2 IN YOUNG ADULT WOMEN.
Ramirez López Erik.1 Puente Hernandez Debbie.1 Negrete Lopez Nohemi Liliana.1 Serna-Gutierrez Araceli.2
Calderón-Ramos Zuli.3 Omaña-Covarrubias Arianna.3 Flores-Guillen Elena.4 Tijerina-Sáenz Alexandra.1
1. Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Salud Pública y Nutrición. 2 Instituto Tecnológico de Sonora,
Departamento de Sociocultural, México. 3 Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo 4. Universidad de Ciencias y Artes
de Chiapas, Facultad de Ciencias de la Nutrición y Alimentos, México.

ABSTRACT
Introduction: Formulas of ideal body weight (IBW) including the body mass index (BMI) of 22 kg/m 2 are used under the
assumption to provide a healthy weight. Objective: We compare the perceived ideal body weight (PIBW) with the calculated
IBW by formulas and the BMI of 22. Methods: We recruited 705 women (20-25 y). Six common formulas and 2 published
equations by our team were used. Results: Group regression analysis determined that including the frame size improves the
agreement of formulas of Robinson et al, Hammond and Hamwi with the PIBW (p&gt;0.05). Individually, the concordance
analysis (higher % of differences &lt;2 kg: PIBW - IBW by formula), determined that for a measured BMI &lt;20, only the Faspyn 1
formula needs to be adjusted by frame size; while Robinson et al, Hammond, Tokunaga (BMI of 22), Faspyn 2 (BMI of 22) and
Broca, are equivalent with the PIBW in different intervals of BMI. Conclusions: According to the BMI perceived as overweight
(23.8 kg/m2) and perceived as ideal (21.1 kg/m2), caution is suggested when using the IBW formulas for BMI of 22 as
a diagnosis. The IBW formulas and BMI of 22 does not necessarily represent a desirable or aesthetic weight. Key words: ideal
body weight formulas, perceived ideal body weight, BMI of 22.

RESUMEN
Introducción: El peso ideal calculado con fórmulas (PIF) y con el índice de masa corporal (IMC) de 22 kg/m2 se emplea bajo el
supuesto de proporcionar un peso saludable o estético. Objetivo: Comparar el peso percibido como ideal (PPI) contra el PIF y
del IMC de 22. Métodos: Se reclutaron 705 mujeres (20-25 años). Empleamos seis fórmulas comunes y 2 publicadas
previamente. Resultados: El análisis de regresión grupal determinó que incluir la complexión corporal mejora la concordancia
de las fórmulas de Robinson et al, Hammond y Hamwi con el PPI (p&gt;0.05). Individualmente, el análisis de concordancia
(porcentaje mayor de diferencias &lt;2 kg: PPI-PIF), determinó que para un IMC &lt;20 kg/m2 solo la fórmula de Faspyn 1 debe
ajustarse por la complexión corporal, mientras que las fórmulas de Robinson et al, Hammond, Tokunaga (IMC de 22), Faspyn
2 (IMC de 22) y Broca, son equivalentes con el PPI en diferentes intervalos de IMC. Conclusiones: de acuerdo con el IMC
percibido como sobrepeso (23.8 kg/m2) y percibido como ideal (21.1 kg/m2), las fórmulas de peso ideal y el IMC de 22 deben
ser usados con precaución en el diagnóstico de peso ideal ya que no necesariamente representan un peso deseable o estético.
Palabras Clave: fórmulas de peso ideal, peso corporal ideal percibido, IMC de 22.

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�ideal body weight formulas, perceived ideal body weight,
BMI of 22.

Introduction
People use the internet or applications to know their
ideal body weight (IBW) and maintain an aesthetic
figure. Also, professionals refer to IBW formulas or
body fat analyzers (Tanita® and Inbody®) that
employ the BMI of 22 (kg/m2) to suggest a
weight that
is
assumed
as healthy and thus establish the
objectives
of
the gain or loss of fat mass or nutritional
risk (Bouillanne et al., 2005). There are more than a
dozen of IBW formulas and some, such as the
proposed by Robinson were generated from tables of
the Metropolitan Life Insurance Company of 1959 or
MetLife (Shan, Sucher &amp; Hollenbeck, 2006).
Robinson et al, as others, proposed a formula to
calculate a dose of medication for patients. Other
formulas, such as Hamwi, derived from empirical
observations (Ramírez, Negrete &amp; Tijerina, 2012), or
as in the case of the formula of Broca, from a specific
group of soldiers (Rössner, 2007).
The BMI of 22 was observed by Tokunaga,
et al (Tokunaga et al., 1991), as an average value of
BMI related to low mortality in Japanese population.
Similarly, the IBW formulas only provide a punctual
weight that represents the average of a group of
medium frame size. Therefore, the BMI of 22 and the
IBW formulas should be employed to be compared
against an average population and not to suggest an
individual weight. A study in Australian women 20
to 29 years old (Crawford &amp; Campbell, 1999),
reported that 28 per cent of them considered their
ideal weight below the BMI &lt;20; while the BMI
considered as overweight was 23.7.
The body weight considered or perceived as
ideal (PIBW) is the one that the patient wishes to
have or that a person would feel better. This is a
weight that an individual could find more familiar.
Studies reviewed have only compared the IBW
formulas among themselves or with the BMI of 22
kg/m2 (Shan et al., 2006; Pai &amp; Paloucek, 2000).
Others compared the perception of an ideal figure
based on images (Craig &amp; Caterson, 1990). It is
therefore not clear the agreement between the PIBW
and the calculated IBW by formulas and BMI of 22.
The objective of this study was to examine if the
PIBW is in agreement compared to the calculated
IBW by formulas and BMI of 22 in four intervals of
BMI. Additionally, it was proposed to investigate: 1)
whether including the body frame improves the

Artículo Original

group and individual agreement between the PIBW
and the calculated weight with the IBW formulas,
and 2) describe which BMI value is considered as
overweight and which is considered ideal in the study
group. The present study compares common IBW
formulas and others recently proposed by our team,
arising from height-weight tables for U.S and
Mexican population (Ramírez et al., 2012).

Materials and Method
Design of Study and subject
For the purpose of carrying out the study we followed
the recommendations of the Helsinki Declaration and
the adoption of the Ethics Committee of the School
of Public Health and Nutrition (Faspyn). This is a
multi-centered descriptive study involving 4 schools
of nutrition in four regions of Mexico: south
(Chiapas); center (Hidalgo); northeast (Nuevo Leon)
and northwest (Sonora). Women interviewed were
20 to 25 years (with a maximum BMI of 27.9)
without cultural relationship with any indigenous
group. The subjects were approached and invited to
participate in public spaces such as shopping malls
of middle socioeconomic level. The sampling was
for
convenience,
with
the
aim
of
recruiting intentionally 200 subjects from each of the
Nutrition schools. It was established to recruit from
a single gender and an age range of 20 to 25 years to
prevent the covariance by effect of gender and age. It
has been suggested that in this age range is possible
to have a reference weight for life (Kuczmarski &amp;
Flegal, 2000; Casillas &amp; Vargas, 1980). All the
anthropometric measurements and questionnaires
were conducted during 2015 by nutritionists within
the clinics of the participating schools. A general
medical questionnaire was used to determine the
health status of subjects, and to discard any
pathology or the use of medications that could alter
the weight or body composition in the previous three
months. We excluded those patients who reported a
loss of voluntary or involuntary weight greater than
2 per cent of their usual weight in the last week
(Width &amp; Reinhard, 2008). No blood samples were
collected and neither blood pressure was measured to
determine any cardiovascular risk factor.
Anthropometric measurements and ideal body
weight (IBW) formulas
To use the IBW formulas we measured weight,
height and elbow breadth by standardized

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�ideal body weight formulas, perceived ideal body weight,
BMI of 22.

technicians (Lohmann, Roche &amp; martorell, 1988).
The frame size was established with the frame size
index 2 from Frisancho (1990). Popular IBW
formulas were used as well as two formulas
developed by our team, which were previously
described in detail (Ramírez et al., 2012; Table 1).

Artículo Original

questionnaire was piloted in 50 women to evaluate
the inconsistencies of being self-administered. The
weight reported by women was rounded in kg. The
calculation for their BMI perceived as ideal (BMIpi)
and BMI perceived as overweight (BMIpo) was done
as follows:
BMIPI =

Table 1. Ideal body weight formulas used to be compared to the perceived ideal body weight.

BMIPo =

Author

Ideal body weight (IBW) formula

Faspyn 1, 2012

IBW kg = ( 0.587 × height ) + ( 0.631 × sex ) – 39.3

Faspyn 2, (BMI 22) 2012

IBW kg = ( 0.747 × height ) – 63.074
Men:
IBW kg = ( height – 150) × 1.1 + 48

Hammond, 2000

Women:
IBW kg = ( height – 150) × 0.9 + 45

Tokunaga et al, (BMI 22)
1991

IBW kg = 22 × height m2
Men:
IBW kg = ( height – 152) × 0.75 + 52

Robinson et al, 1983

Women:
IBW kg = ( height – 152) × 0.67 + 49
Men:
IBW kg = ( height – 152) × 1.1 + 48

Hamwi, 1964

Women:
IBW kg = ( height – 152) × 0.9 + 45
Men:
IBW kg = ( height – 100 ) – [ ( height – 150 ) + ( age – 20 ) ]

Lorentz, 1929

4

4

Women:
IBW kg = ( height – 100 ) – [ ( height – 150 ) + ( age – 20 ) ]
4

Broca, 1871

2.5

IBW kg = height – 100

Note: sex: female = 1, male = 2; age: years; height: cm, unless otherwise indicated.

Briefly, the Faspyn 1 formula is based on data from
the Mexican population of 20 to 25 years. The
Faspyn 2 formula was calculated on the basis of the
BMI of 22 and according to tables published in the
Dietary Guidelines for Americans 2010 (U.S.
Department of Agriculture and U.S. Department of
Health and Human Services, 2010), which are a
modification of the tables from MetLife (Kuczmarski
&amp; Flegal, 2000). The adjustment was made of ± 10
per cent from the calculated weight by each formula
according to the frame size of each subject (subscript
"adj").
Weight perceived as overweight and ideal
The participants were asked 1. – Ideally, how much
would you like to weigh at the moment? 2.- In your
opinion, what is the most you could weigh and still
not consider yourself overweight? These questions
were based on the questionnaire applied by Crawford
and Campbell (1999). With these two questions, the

Weight perceived as ideal Kg
Current height m 2
Weight perceived as overweight Kg
Current height m 2

Statistical Analysis
The inferential statistic was made using the software
MedCalc version 13.3. (MedCalc Software BVBA,
Ostend, Belgium). The first analysis consisted on
comparing the average of the current BMI vs. the
BMIpi with a t-test for dependent samples. Between
these two variables, we analyzed the strength of the
linear relationship with the Pearson correlation test.
The group and individual agreement from the weight
calculated with the IBW formulas and BMI of 22
with the PIBW was examined respectively by
regression analysis and concordance tests. With the
regression method of Passing &amp; Bablock (1983), the
presence of systematic and proportional differences
was evaluated. With this method, the result does not
depend on the allocation of one method or the other
to X or Y. Systematic differences were determined if
the intercept A, was ≠ 0. With this, we test whether a
method consistently presents positive or negative
differences compared with another one. If there is a
consistent bias, the differences can be adjusted from
the subtraction of the mean of the differences of the
other method. The proportional differences were
established if the slope B was ≠ 1. Unlike the
systematic differences, the proportional differences
indicate a direction, and may be more extensive
throughout the range of measurements.
The agreement between the calculated weight with
the IBW formulas and the BMI of 22 against
the PIBW was determined with the method of Bland
&amp; Altman (1999). The analysis consists on
calculating the differences between two methods
(PIBW – IBW formula) and graphic them against the
average of their measurements (PIBW + IBW
formulas / 2). The limits of agreement of ± 2 standard
deviations indicate what size is the extent of
the differences between the two methods in 95% of

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�ideal body weight formulas, perceived ideal body weight,
BMI of 22.

the evaluated cases. If the differences are very
wide, the researcher may decide to accept or not a
new method or its equivalent due to the clinical
implications, such as the validation of blood pressure
devices. Other limits of agreement can be also
established a priori according to the researcher. As
criteria for selecting the formulas with more
individual agreement, we established those having
the largest number of subjects (%) with differences
≤ 2.0 kg regarding the IBW by formula. This simple
method, non parametric, is suggested by Bland and
Altman and applied by the British Society of
Hypertension for the validation of digital blood
pressure cuffs (Bland &amp; Altman, 1999). The limit of
2 kg was taken on the basis of 1.5 kg, which
represents the maximum day-to-day variation of
individual body weight (Robinson &amp; Watson, 1965).
The % of subjects with differences ≤ 2.0 kg (IBW
formula - PIBW) was analyzed in 4 ranges of BMI: &lt;
21 (normal lower range and moderate thinness);
21.0 to 22.9 (normal range); 23.0 to 24.9 (normal
upper range) and 25.0 to 27.9 (overweight). The
intervals are based on additional cut-off points of
BMI suggested by the WHO (World Health
Organization, 2006.).
Results
There were recruited 750 subjects, in which 25 were
excluded due to incomplete data or anthropometric
measurements and 20 with height &lt;152 cm. The
response rate of participation was of 98%. In the total
sample, the age was 22 ± 1.4 years, and the index of
frame size 2 was 36.1± 2.9. The current BMI was
22.3 ± 3.0 and BMI perceived as ideal was
21.1 ± 1.8 (difference -1.2: p&lt;0.001). Both variables
had a positive lineal correlation (r = 0.80; p &lt;0.001).
Agreement of perceived ideal body weight
adjusted by frame size and the ideal body weight
by formula in the total sample
In the entire sample of study, when the IBW by
formula was not adjusted by the frame size,
systematic differences were observed in all the IBW
formulas respect to the PIBW (Table 2). The IBW
formulas adjusted by frame size in agreement with
the PIBW were Robinson, Hammond and Hamwi,
without systematic or proportional differences (p
&gt;0.05). However, in general, when the formulas were
adjusted or not by body frame, there were differences
of -10 to +16 kg against the PIBW.

Artículo Original

Table 2. Comparison of the perceived ideal body weight (PIBW) versus the estimated weight with
several ideal body weight (IBW) formulas, adjusted (adj) or not by frame size.

IBW adj – PIBW, kg
Mean
Formula
± DE
Robinsonadj

IBW – PIBW, kg

Mean of
Limits of
the
agreement
Difference
95%

53.7 ± 4.9

-0.7

Hammondadj 53.4 ± 5.7

-0.9

Tokunagaadj
55.7 ± 5.2
(BMI 22)
Faspyn
56.7 ± 3.9
2adj (BMI 22)

Mean
Formula

-11.9 to 10.0 Robinson

±

Mean of
Limits of
the
agreement
Difference
95%

54.6 ± 3.5

0.2*

-8.9 to 9.3

-11.7 to 9.8 Hammond 54.3 ± 4.7

-0.9*

-11.7 to 9.8

1.3*

-10.0 to 12.1 Hamwi

52.5 ± 4.7

-1.9*

-12.8 to 8.1

2.3*

-10.0 to 12.2 Faspyn 1

55.5 ± 3.0

1.1*

-9.4 to 10.6

2.2*

-8.3 to 11.9

2.3*

-8.3 to 12.0

58.5 ± 3.9

4.1*

-6.6 to 13.8

60.4 ± 5.2

6.0*

-4.0 to 4.30

Faspyn 1adj

52.0 ± 4.8

-2.4*

Hamwiadj

51.7 ± 5.7

-2.7

Lorentz adj

57.5 ± 5.5

3.1*

Brocaadj

58.9 ± 7.8

5.0*

Tokunaga
56.6 ± 3.7
(BMI 22)
Faspyn
-14.1 to 8.0
56.7 ± 3.9
2 (BMI 22)

-14.0 to 8.5

-8.5 to 14.1 Lorentz
-6.4 to 16.4** Broca

Abreviations: IBM: ideal body weight; PIBW perceived ideal body weight.
Note: n = 705. The formulas were sorted from lowest to highest average of the differences .
*Indicates systematic differences p&lt; 0.05,
** indicates proportional differences p&lt; 0.05.

Agreement of the perceived ideal body weight
adjusted by frame size ideal and the body weight
by formula at different intervals of BMI
When the study sample was divided into the different
intervals of established BMI, within each one, we
selected the formulas with higher percentage of cases
with differences &lt;2 kg between the calculated weight
with the IBW formulas and the PIBW (Table 3). The
formula set by frame size of the Faspyn 1adj was in
agreement with the PIBW when the BMI is &lt;21.0.

Table 3. Selection of ideal body weight formulas with higher % of cases with
differences ≤ 2 kg compared to the perceived ideal body weight.

BMI interval
and formula

% of cases with
differences
≤ 2.0 kg

Mean of the differences, kg

(IBW by formula – PIBW)
BMI &lt;21.0 (n= 226)
Faspyn 1adj

50

-0.2

Hamwi

32

1.8

BMI 21.0 to 22.9 (n= 164)
Robinson et al.

51

1

Hammond

50

0.6

Tokunaga et al (BMI 22)

57

0.3

Faspyn 2 (BMI 22)

56

0.4

BMI 23.0 to 24.9 (n= 145)

BMI 25.0 to 28.0 (n= 170)
Broca

47

0

Lorentz

36

-1.8

Note: Faspyn 1 adj; adjusted formula by frame size; ± 10% if frame size is small or large.
IBW: ideal body weight; PIBW: perceived ideal body weight.

The formulas of Robinson and Hammond were in
agreement with the PIBW when the BMI is between

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�ideal body weight formulas, perceived ideal body weight,
BMI of 22.

Artículo Original

21.0 and 22.9. When the BMI of the participants is
between 23.0 and 24.9, the formulas of Tokunaga
and Faspyn 2 correspond best to the PIBW. Finally,
the formula of Broca was in agreement when the
BMI was between 25.0 and 28.0. All the selected
formulas had systematic differences in the different
intervals of BMI observed (p &lt;0.05). No formula
presented proportional differences against the PIBW
(p &gt;0.05; Figs. 1 a, b and c).
Figure 1. Passing and Bablok regression of perceived
ideal body weight (PIBW) and the ideal weight
estimated with several formulas (IBW) in different
ranges of BMI (n= 705).

Each graph shows the line of identity or reference line
(---) and the regression line (—) between the PIBW and
the calculated with an IBW formula. (a) Faspyn´s
Formula 1 adjusted by frame size (n=226); (b)
Robinson´s et al. formula, without adjustment by frame
size (n=164); c) Tokunaga´s formula (BMI 22) without
adjustment by frame size (n=145); d) Broca´s formula
without adjustment by frame size (n=170). All show
systematic differences p &lt;0.05 but no proportional
differences p &gt;0.05.

Body weight perceived as overweight and ideal.
The BMI considered as overweight was 23.8 ± 2.7.
Those who believe a BMI ≥22.0 as overweight were
73.0%. The BMI perceived as ideal was 21.1 ± 1.8.
Those who perceive that their ideal weight is below
the BMI of 22.0 were 68.6 %. Women who perceived
that their ideal body weight is below the BMI &lt;21
were 52.3%. Only 2.3% of women perceive their
ideal weight between 25 and 27.9 of the BMI.

Discussion
In this study we asked if there was an agreement
between the perceived ideal body weight
(PIBW) and the calculated ideal body weight (IBW)
by formula and the BMI of 22 in women of different
ranges of BMI. In addition, we examined whether
including the frame size improves the agreement
between the PIBW and the calculated weight with the
IBW formulas, also it was studied which BMI value
is considered as overweight and which as ideal in the
study group. To our knowledge there are
no reports to which we can directly compare our
results.

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�ideal body weight formulas, perceived ideal body weight,
BMI of 22.

Agreement of perceived ideal body weight
adjusted by frame size and the ideal body weight
by formula in the total sample
In this study, we found that at a group level,
adjusting by frame size improves the agreement
between the PIBW and the calculated weight with
the IBW formulas of Hammond, Robinson et al, and
Hamwi. These formulas did not present proportional
or systematic differences regarding the PIBW.
However, it is remarkable that, even if they are not
adjusted by the frame size, the formulas do
not show proportional differences. Since they are
maintained in a direction, it may be possible to
correct the error by subtracting the mean of the
differences. We did not find studies to directly
compare our results. However, a study
that compared the IBW formulas among them or
with the BMI of 22 did not considered the adjustment
of the frame size (Shan et al., 2006; Pai &amp; Paloucek,
2000). Rookus, Burema, Deuremberg &amp; Van der
Wiel-Wetzelsels (1985) pointed out that the
adjustment of the body weight by the frame size does
not necessarily improve the suggestion of IBW using
the tables from MetLife 1983. According to our
results, this observation agrees with some formulas
when compared to the PIBW. Another interesting
result we found was that the formula of Robinson,
without adjustment by frame size, had the lowest
average value of difference (0.2 kg) with the PIBW.
The Robinson formula was derived from the tables
of MetLife 1959 where the frame size was arbitrarily
defined by an examiner (Kuczmarski &amp; Flegal,
2000). It is accepted that weight when calculated by
formula, a 10 per cent of weight is subtracted for a
thin frame size and a 10% is added for a robust frame
size. This is done under the assumption of correcting
weight due to the size of the skeleton, the height and
body fat. The % of body fat could be lower for a tall
person than that for a short person of the same
weight. Likewise, percent of body fat would be lower
for a person with a large frame size than for someone
with a small frame size with similar height and
weight. However, Rookus et al. (1985) also suggests
that the use of the frame size might not improve the
prediction of % of body fat.
The reason that formulas of Hammond and
Hamwi improve the group agreement with the PIBW
when they are adjusted by the frame size could be
explained by their relationship more than by
its methodological structure. Hammond is only the

Artículo Original

metric system version of the formula of Hamwi,
although the first uses a lower limit of height (Pai &amp;
Paloucek, 2000). Regarding the BMI of 22, the
formula
of
Tokunaga
and
Faspyn
2
showed systematic differences with or without
adjustment by frame size (Table 2). Again, we did
not find studies to directly compare our results. We
believe there is little focus on the hypothesis of the
agreement between the PIBW and the BMI of
22, because it assumes that both the IBW formulas as
well as a BMI of 22 provide a healthy and similar
weight to one same subject, regardless of which
formula is used (Shan &amp; Sucher, 2006; Pai &amp;
Paloucek, 2000). Also, it is wrongly assumed that
the BMI of 22 is the average interval internationally
accepted (18.5 to 24.9 kg/m2), and that it is the
"healthiest" and most aesthetic for any individual.

Agreement of the perceived ideal body weight
adjusted by frame size and the body weight by
formula at different intervals of BMI
The
BMI
of
22
represents
an
average weight associated with the lowest mortality
and morbidity in Japanese population, of medium
frame size, but it is not a value for individual
use (Tokunaga et al., 1991). The BMI of 22 does not
consider the differences or individual preferences of
an ideal weight considering a current BMI
&lt;21 or between 23 and 24.9. To verify the foregoing,
we divided the sample in 4 ranges of BMI (&lt;21, 2122.9, 23-24.9 and 25-27.9) and compared the IBW
formulas and BMI of 22 against the PIBW adjusted
and not by frame size.
In this study, we demonstrate that at the individual
level, including the frame size, improves the
agreement between the PIBW and the calculated
weight with the Faspynadj formula, which was the
only one that showed differences &lt;2 kg in 50% of
cases when the BMI was &lt;21; while the second with
most agreement was Hamwi, with only 32% of the
differences &lt;2 kg (Table 3). Figure 1 (a), verifies that
the relationship between the PIBW and the IBW
Faspyn 1 formula is linear, and presents no
proportional error. A study that compared the IBW
formulas vs. the tables of the MetLife reported that
women of lower height had a BMI close to 20
kg/m2, and that the formula of Hammond adjusted
better to these women (Shan et al., 2006). In our case,
the Faspyn 1 formula was the only in agreement with

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�ideal body weight formulas, perceived ideal body weight,
BMI of 22.

the PIBW to a current BMI &lt;21; this is, possibly for
being specific to the population. The formula is based
on Mexican tables (Casillas &amp; Vargas, 1980) that
have an average BMI of 19.8 for a thin frame size
and 21.7 for a medium frame size. In addition, they
include height from 142 cm up to 170 cm. The
formulas of Hammond, Robinson and Lorentz can
only be used in women with height ≥ 150 cm. In fact,
to carry out the comparison of all the
formulas, 20 women whose height were smaller than
152 cm were eliminated.
Evidence that different formulas correspond best
with the PIBW at different intervals of BMI is
supported by formulas of Robinson, Tokunaga (BMI
22) and Broca, without adjusting by frame size,
which are those with the higher % of differences
below &lt;2 kg (between 47 and 56% of cases; Table
2). In Figures 1 b, c, and d, it is noted that the above
formulas do not present proportional differences
with the PIBW, although systematic, but that can be
corrected by subtracting the value of the bias of
the individual calculation. The formulas of
Hammond and Faspyn 2 (BMI 22) are also in
agreement respectively with Robinson and Tokunaga
(BMI 22). The Faspyn 2 formula is based on the
tables of the Dietary Guidelines for Americans
(2010), which are a modification of the tables from
MetLife in 1983 (Width &amp; Reinhard, 2008). Another
notable finding is that the formula of Broca is in
agreement with the PIBW when BMI is between 23
and 24.9. Shah et al (2006) reported that for tall
women, the ideal body weight according to formulas
coincides with the BMI of 25 from the tables of
MetLife. On the other hand, it is well known that the
BMI is dependent on the height and that the
formula of Broca by definition based its calculation
on the height of a subject (Ramírez et al., 2012).
Body weight considered as overweight and ideal
This study provides evidence on women 20 to 25
years considering themselves as overweight in a BMI
of 23.8 kg/m2. Our study coincides with the BMI of
23.7 considered as overweight in Australian women
26 to 29 years (Crawford &amp; Campbell, 1999). Other
studies reported in women BMI limits of 26 to
27 (Craig &amp; Caterson, 1990; Bhanji, Khuwaja,
Siddiqui, Azam, &amp; Kazmiet, 2011). However,
they have contemplated ages from 20 to 59 years. It
has been suggested that the greater the age or level of
overweight, women perceive their ideal weight as

Artículo Original

higher and give it less relevance (Crawford &amp;
Campbell, 1999; Donath, 2000; Bhanji et al., 2011).
In the present study, we observed a strong linear
correlation between the current weight and the ideal
body weight (r= 0.80, p&lt; 0001).
It was found that the weight perceived as
ideal corresponds to a BMI of 21.1. This result is
similar to the BMI of 22.7 considered as ideal in
Australian
women (Crawford
&amp;
Campbell,
1999). Another important outcome is that 68.7 per
cent considered their ideal weight below the BMI of
22. There is evidence that women of normal weight
report their ideal weight close to their current one
(Craig &amp; Caterson, 1990). However, the concept of
the ideal weight differs between populations
and their aesthetic definition has varied at different
times (Bonafini &amp; Pozzilli, 20112). In the cultures of
southern Asia and Africa, a BMI close to 27 is
synonymous for better social status (Bhanji et al.,
2011). In our study, only 2.3% of women perceive
their ideal weight between 25 and 27.9 of the BMI.
Limitations of the study
This study presents a comparison of the IBW
formulas with the PIBW that has not been reported
to our knowledge. In addition, it considered the
analysis between multiple ranges of BMI and a range
of age that has been suggested as a reference
(Kuczmarski &amp; Flegal, 2000). On the other hand,
although it is a multiregional population, the study
results do not allow the researchers to make
inferences to the general population. Likewise, data
of reported weight (that women had before the
evaluation) was not obtained, thus it was not known
if women overestimated or underestimated their
current weight. However, it has been observed that
young women are more familiar with their usual and
current weight, in comparison with older women and
men (Craig &amp; Caterson, 1990; Engstrom, Paterson,
Doherty, Trabuls &amp; Speer, 2003).

Conclusions
At a group level, the formulas in agreement with the
PIBW are Robinson et al, Hammond and Hamwi. At
an individual level, only the formula of Faspyn 1
adjusted by frame size is in agreement with the PIBW
at a BMI &lt;20. The formulas of Robinson et al,
Hammond, Tokunaga (BMI of 22), Faspyn 2 (BMI
of 22) and Broca without adjustment by frame size

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 1 enero - marzo, 2018

13

�ideal body weight formulas, perceived ideal body weight,
BMI of 22.

correspond best with the PIBW at different intervals
of BMI. According to the BMI perceived as
overweight (23.8 k/m2) and perceived as ideal (21.1
k/m2), caution is suggested when using the IBW
formulas and BMI of 22 as diagnostic values and to
establish goals for the gain or loss of body fat. The
IBW formulas or BMI of 22 does not necessarily
represent the individual desirable weight or
aesthetic weight in the entire range of 18.5 to 24.9 of
BMI. For example, a woman with a current BMI of
19 would have to increase 8 kg to reach the weight
that corresponds to a BMI of 22. Other studies should
validate the IBW formulas and the PIBW in women
at BMI levels of overweight and thinness with the use
of clinical indicators associated with morbidity. In
addition, the results in males should also be
evaluated.

Artículo Original

Engstrom JL, Paterson SA, Doherty A, Trabulsi M, Speer
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women: an integrative review of the literature. J
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Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 1 enero - marzo, 2018

14

�ideal body weight formulas, perceived ideal body weight,
BMI of 22.

Artículo Original

Tokunaga K, Matsuzawa Y, Kotani K, Keno Y, Kobatake
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Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 1 enero - marzo, 2018

15

�R

E

S

P

Y

N

Revista Salud Pública y Nutrición

FACTORES ASOCIADOS AL DEBUT SEXUAL, ACTIVIDAD SEXUAL EN LÍNEA Y
CALIFICACIÓN EN ESTUDIANTES DE MORELIA.
FACTORS ASSOCIATED WITH SEXUAL DEBUT, SEXUAL ACTIVITY ONLINE AND GRADING IN MORELIA
STUDENTS.
López Tapia Ricardo.1 Martínez Toledo José Luis.2
1 Facultad de Ciencias Médicas y Biológicas “Dr. Ignacio Chávez”, México. 2 Hospital Infantil de
Morelia "Eva Sámano de López Mateos", México.

Citation: López Tapia R., Martínez Toledo JL. (2018) Factores asociados al
debut sexual, actividad sexual en línea y calificación en estudiantes de
Morelia. Revista de Salud Pública y Nutrición, 17(1), 16-22.
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo
León, Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México.
Copyright: ©2018 López Tapia R. et al. This is an open-access article
distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BY
4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any
medium, provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests
exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn17.1-3
Recibido: 9 de marzo 2018;
Aceptado: 30 de abril 2018
Email: lopeztapiaricardo@hotmail.com

�Actividad sexual en línea, debut sexual.

Artículo Original

FACTORES ASOCIADOS AL DEBUT SEXUAL, ACTIVIDAD SEXUAL EN LÍNEA Y CALIFICACIÓN EN
ESTUDIANTES DE MORELIA.
López Tapia Ricardo.1 Martínez Toledo José Luis.2
1 Facultad de Ciencias Médicas y Biológicas “Dr. Ignacio Chávez”. 2 Hospital Infantil de Morelia "Eva Sámano de López
Mateos".

RESUMEN
Introducción: Las prácticas sexuales de los adolescentes se han convertido en un problema de salud pública a nivel mundial.
Objetivo: Describir factores asociados al debut sexual en estudiantes, la actividad sexual en línea y sus calificaciones. Material
y Métodos: Estudio observacional, transversal incluyó 673 estudiantes de secundarias y preparatorias públicas y privadas de
Morelia. Se aplicó encuesta auto diligenciada sobre factores asociados a sexualidad. Resultados: 27.4% busca pornografía en
internet una vez a la semana, ciber sexo lo practica 4.5%, sexting 6.1%. Internet resultó la principal fuente de información
sexual (40.4%). 20.1% tuvo debut sexual, con media de 14.8 años (desviación estándar=1.7), 47.4% lo hizo por curiosidad. Para
el debut sexual resultaron significativos la disfunción familiar y tener pareja (p=0.040 y p=0.000), no tuvieron significancia el
tipo de institución, religión y autoestima. Los estudiantes sin debut sexual tuvieron mejor calificación (p=0.008). Conclusión:
Los factores asociados al debut sexual encontrados, fueron en relación a la estructura familiar-social y las actividades en línea,
por lo cual es necesario promover programas de educación sexual actualizados.
Palabras Clave: Actividad sexual en línea, debut sexual.

ABSTRACT
Introduction: The sexual practices of adolescents have become a public health problem worldwide. Objective: Describe
factors associated with sexual debut in students, online sexual activity and their qualifications. Material and Methods:
Observational, cross-sectional study included 673 students from four high schools, 2 public and 2 private in Morelia. A selfadministered survey on factors associated with sexual practices was applied. Results: 27.4% look for pornography on the
internet once a week, cybersex practices 4.5%, sexting 6.1%. Internet was the main source of sexual information (40.4%).
20.1% had a sexual debut, with an average of 14.8 years (standard deviation = 1.7), 47.4% did so out of curiosity. For the sexual
debut, family dysfunction and having a partner were significant (p = 0.040 and p = 0.000), the type of institution, religion and
self-esteem did not have significance. Students without a sexual debut scored better (p = 0.008). Conclusions: The factors
found associated with the sexual debut, have relationship to family-social structure and online activities, for this, is necessary
to promote updated sex education programs.
Key words: Online sexual activity, sexual debut.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 1 enero - marzo, 2018

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�Actividad sexual en línea, debut sexual.

Introducción
En la actualidad, el comportamiento sexual de los
adolescentes se ha convertido en un problema de
salud; ya que las prácticas sexuales se realizan a
menor edad, a nivel mundial se estima que la edad
promedio de debut sexual va desde los 15 a los 18
años, desencadenando infecciones de transmisión
sexual, embarazos no deseados, rezago educativo,
abandono escolar, familias disfuncionales, pérdida
de
productividad
profesional,
delincuencia,
renovación del ciclo de pobreza, complicaciones
obstétricas, muertes neonatales, muerte materna y
nacimientos pretérmino. (Jarząbek et al 2016; Salam
2016)
Los factores implicados en el cambio de
comportamiento sexual, son aquellos que provocan
una salida de la neutralidad sexual, generalmente
efectos positivos del deseo y la excitación sexual,
estos se pueden agrupar en cuatro esferas: biológico
(salud física, función hormonal, función genital,
función neurobiológica), psicológica (autoestima,
personalidad, depresión, ansiedad y consecuencias
de abuso sexual), interpersonal
(relaciones
anteriores, factores estresantes, motivación) y
sociocultural (religión, familia, amigos y
compañeros, medios de información y medios de
comunicación). (Brotto et al 2016; Kingsberg, S. A.,
Rezaee, R. L. 2013)
Analizando el entorno del adolescente actual, el
internet y los avances tecnológicos son los cambios
sobresalientes de la época, pudiendo ser los factores
de mayor importancia para este cambio de
comportamiento sexual.

Artículo Original

alteraciones de su percepción psicosocial; por lo que
se ha recomendado evitar la exposición a este
contenido. (Sánchez et al 2007).
El ciber sexo, se practica mediante la estimulación
sexual entre personas, a través de mensajes,
imágenes y/o video, donde puede o no darse la
masturbación. Lo que disminuye los riesgos sexuales
físicos, permitiendo gratificación sexual, pero puede
generar una conducta adictiva. (Döring 2009)
El sexting, consiste en la difusión o publicación de
contenidos como fotografías y videos de tipo sexual,
producido por el propio remitente, utilizando para
ello cualquier dispositivo tecnológico; es una
práctica frecuente entre menores de edad, que por lo
general termina afectando al remitente al exponerse
de forma pública o en sitios de pornografía infantil.
Caso similar con el uso de redes sociales, que se ha
convertido en un lugar de captación de contenido,
contacto y reclutamiento con propósitos de
producción de material pornográfico o explotación.
Además de la facilidad para suscribirse a la red y
multiplicar contactos que facilitan la actividad
sexual. (Ibarra 2014; Delgado y França 2014;
Fernández 2013)
Nuestro entorno actual genera personas con un
comportamiento inadecuado en uno o varios aspectos
de la sexualidad. Por lo cual este trabajo tiene el
propósito de mostrar factores relacionados a
comportamientos sexuales, incluida la actividad
sexual en línea, el debut sexual y su repercusión en
la calificación del estudiante, considerando el
aspecto académico como parte importante en el
desarrollo del adolescente.

Mediante el uso de esta tecnología se han creado
nuevas
actividades
sexuales,
denominadas
actividades sexuales en línea, definidas como el uso
de internet para acceder a materiales sexuales como
escritura, videos, imágenes, información en general,
comprar artículos sexuales, trabajo sexual en
internet, ciber sexo y búsqueda de citas o contactos.
(Döring 2009; Ucar , Golbasi y Senturk 2016). Se
reportan distintos efectos en los usuarios de estas
actividades y materiales.

Material y Métodos
Este trabajo se realizó mediante un estudio
descriptivo y transversal, donde se encuestaron 673
alumnos de dos escuelas secundarias, una pública y
otra privada y dos escuelas preparatorias, de igual
manera una pública y otra privada. Se incluyeron
estudiantes seleccionados al azar, de ambos sexos y
con edad entre 12 y 19 años.

La pornografía, desde el punto de vista
psicoanalítico, ayuda a evocar las fantasías sexuales
reprimidas. En los niños y adolescentes expuestos a
ella puede afectar su desarrollo mental, reflejado en

Se aplicó cuestionario diseñado por los autores,
donde se incluyeron variables para describir los
factores relacionados al comportamiento sexual,
incluidos la funcionalidad familiar (prueba de Apgar,

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 1 enero - marzo, 2018

17

�Actividad sexual en línea, debut sexual.

utilizada por González 2012), nivel de autoestima
(Test de Cooper-Smith, utilizada por González 2012)
y la actividad sexual en línea. Los cuestionarios se
procesaron en el programa estadístico SPSS versión
23, el análisis incluyó medidas de tendencia central,
análisis de varianza, de medias e inferencial con los
factores asociados, mediante tablas y chi cuadrada.
El estudio fue aprobado por el Comité de Ética en
Investigación del Hospital (registro HIM-EI17-2016)
y de la Facultad (registro CB/2017/V-203). Se
obtuvo la aprobación de las instituciones educativas
y el asentimiento o consentimiento verbal de los
estudiantes para cumplir con el anonimato y
confidencialidad.
Variables empleadas en el estudio.
Edad clasificada en grupos de 12 a 15 y 16 a 19 años,
debut sexual en años cumplidos, factores asociados
al debut sexual en socioculturales (Funcionalidad
familiar, influencia de amigos y la religión, relación
amorosa y fuente de información sobre sexualidad.),
factores psicológicos (Nivel de autoestima) y
factores individuales (Motivo para tener la primera
relación y debut sexual por violación.) La actividad
sexual en línea incluyó búsqueda de pornografía,
ciber sexo, sexting y uso de redes sociales para
buscar pareja.

Resultados
La población total del estudio fue de 673 estudiantes,
de los cuales 53.6% (361) fueron del género
femenino y el 46.4% (312) del género masculino. El
58.24% (392) tenía de 12 a 15 años y 41.76% de
(281) de 16 a 19 años.
El debut sexual se presentó en 20.1% (135) de los
673 estudiantes, con media de 14.8 años y desviación
estándar de 1.7. El debut fue mayor en el grupo de
edad de 16 a 19, en el género masculino y tipo de
institución privada, la media de edad de debut sexual
fue inferior en el grupo de 12 a 15 años ver tabla 1.

Artículo Original

Tabla 1. Debut sexual por edad, género y tipo de
institución

No.

Debut Sexual
%
Media

DS

Grupo edad
12-15
16-19

34
101

25.2
74.8

13.41*
15.30

1.2
1.5

Género
Masculino
Femenino

78
57

57.8
42.2

14.85
14.79

1.5
1.9

Institución
Pública
Privada
General

50
85
135

37.0
63.0
20.1

14.84
14.81
14.80

1.8
1.6
1.7

Fuente: Directa
*p&lt;.05

Tabla 1. Debut sexual por edad, género y tipo de
institución

No.

Debut Sexual
%
Media

DS

Grupo edad
12-15
16-19

34
101

25.2
74.8

13.41*
15.30

1.2
1.5

Género
Masculino
Femenino

78
57

57.8
42.2

14.85
14.79

1.5
1.9

Institución
Pública
Privada
General

50
85
135

37.0
63.0
20.1

14.84
14.81
14.80

1.8
1.6
1.7

Fuente: Directa
*p&lt;.05
En cuanto a la actividad sexual en línea, la búsqueda
de pornografía fue la principal actividad (27.4%),
donde en todas las actividades, los hombres de
institución privada fueron los de mayor frecuencia

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 1 enero - marzo, 2018

18

�Actividad sexual en línea, debut sexual.

Artículo Original

con significancia estadística (p=0.000 y p=0.004)
(ver tabla 2).

12.7% no especificaron con quien tuvo su primera
relación.

Tabla 2. Prácticas de la actividad sexual en línea

Se encontró una media de calificación de 8.03 con
una desviación estándar de 0.978 puntos. Dos
estudiantes tienen calificación reprobatoria y 29
excelentes. Al clasificar las calificaciones se
agruparon en competentes (8 a 10) correspondiendo
a este grupo un 72.8% (490) y no competente (5 a 7)
que obtuvo el porcentaje restante. La media de
calificación del grupo de estudiantes sin debut sexual
fue de 8.08 (desviación estándar=0.95), superior al
7.81 (desviación estándar=1.05) del grupo con debut
sexual. La calificación resultó estar asociada al debut
sexual, al aplicar la prueba de Chi-cuadrada
(p=0.008) y fue mejor en el grupo de estudiantes sin
debut sexual, (ANOVA p=0.004). (tabla 4).

Tipo de actividad
Búsqueda de
pornografía
Ciber sexo
Sexting
Busqueda de
pareja sexual o
romántica
Fuente Directa

No.

%

Hombres
No.
%

Mujeres
No.
%

Inst. Pública Inst. Privada
No.
%
No.
%

184.0 27.4 152.0 82.0 32.0 18.0 51.0 28.0 133.0 72.0
30.0 4.5 20.0 67.0 10.0 33.0 6.0 20.0 24.0 80.0
41.0 6.1 24.0 58.0 17.0 42.0 8.0 20.0 33.0 80.0

40.0

5.9

29.0

73.0 11.0 27.0 15.0 38.0

25.0

62.0

La frecuencia más común de búsqueda de
pornografía es 1 a 2 veces por semana (20.4%),
seguida de 3 a 4 veces (3.1%), 5 a 7 veces (2.7%) y
por ultimo más de una vez al día (1.2%). Todas las
actividades
sexuales
en
línea
resultaron
estadísticamente significativas al asociarla con el
debut sexual (p=0.000). El tiempo dedicado para
buscar pareja en redes sociales obtuvo una media de
1.9 horas al día, con desviación estándar de 1.3 horas
y rango de 5.
La descripción de los factores del debut sexual (tabla
3), mostró que la mayor parte de los estudiantes
tienen una familia funcional (66.7%), sin embargo,
resulto significativo la disfunción familiar para el
debut sexual (p=0.04). El 79.4% indico pertenecer a
la religión católica, seguido del 13.9% sin religión,
sin tener significancia para el debut sexual
(p=0.077). El internet fue la fuente de información
más mencionada por los encuestados (40.4%), sin ser
significante para el debut sexual (p=0.155). El 53.6%
de los estudiantes tienen una tendencia a alta
autoestima, seguido del 21.7% con tendencia a baja
autoestima, sin significancia (p=0.879). La
curiosidad fue el principal motivo para el debut
sexual (47.4%) y en tres estudiantes de preparatoria
privada su debut fue producto de violación. El 62.1%
de los estudiantes cuentan con una relación amorosa,
resultando significativo para el debut sexual
(p=0.000). Cuestionando sobre el tiempo dedicado a
la pareja, tanto en la relación personal como en la
comunicación digital, tuvo una media de 4.6 horas al
día, desviación estándar de 2.99 horas, un valor
mínimo de 1 hora y máximo de 13.
Al cuestionar sobre la persona con la cual se tuvo el
debut sexual, la pareja fue la más mencionada
(56.3%), seguido de un amigo/amiga (25.2%) y

Tabla 4. Calificación de unidades de aprendizaje y
debut sexual
Calificación
8-10
5-7
Total
No.
%
No.
%
No.
%
si Tabla 86
63.7 asociados
49 36.3
135 20.1
3. Factores
al debut
no
404 75.1 134 24.9 538 79.9
No. Porcentaje
Total
490 72.8 183
27.2 673 100.0
Fuente: directa Funcionalidad familiar

Debut sexual

Funcional
moderadamente
disfuncional
Disfunción grave

449

66.7

169

25.1

55

8.2

Influencia de la religión
Catolica
534
79.4
Ninguna
93
13.9
Cristiana
38
5.6
Otras
8
1.1
Si
No

Influencia de amigos +
20
115

14.8
85.2

Fuente de informacion sobre sexualidad
Internet
272
40.4
Padres o hermanos
230
34.2
Amigos
116
17.1
Libros o revistas
27
4.1
Otros
28
4.2
Nivel de autoestima
Alta autoestima
136
Tendencia a alta
361
autoestima
Tendencia a baja
146
autoestima
Baja autoestima

30

20.2
53.6
21.7
4.5

Motivo de la primera relación +
Curiosidad
64
47.4
Placer
29
21.5
Amor
18
13.3
No se
9
6.7
Otras
15
11.1
Si
No

Debut sexual por violación
3
0.5
670
99.5

Relación amorosa
Si
255
37.9
No
418
62.1
*Variable empleada para realizar prueba de chi
+Valores en frecuencia y porcentaje relativos,

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19

�Actividad sexual en línea, debut sexual.

Discusión
Obtuvimos una media de edad de debut sexual de
14.8 años, inferior al 16.5 reportado por Fernández
2013 y coincidente con el 14.5 de Carvajal 2017 en
Colombia, esta similitud podría deberse a que, en la
actualidad, el inicio de las relaciones sexuales en los
alumnos de secundaria y preparatoria, ocurre en
edades más tempranas, al tener mayor información y
tiempo para la sexualidad. Así lo muestran estudios
poblacionales, como el realizado en EUA por
National Center for Health Statistics 2015, que
reporta una edad de debut sexual de 17.3 años para
las mujeres y 17 en los hombres, que es notablemente
superior (2.5 años) a los 14.8 obtenido en nuestro
estudio. Probablemente debido a que corresponde a
un estudio poblacional y a las diferencias sociales y
culturales que se tienen con ese país.
El Consejo Nacional de Población reporta que en
Michoacán (CONAPO 2011), la media de edad de
debut sexual es 18.2 años, que es 3.4 años mayor al
nuestro, probablemente debido a que estudiamos
adolescentes y no población general.
El debut sexual en los hombres tuvo diferencias
significativas al de las mujeres (25% vs 16%),
coincidentes con el de Fernández 2017 (77.0% vs
66.0%), estas diferencias fueron menores conforme
aumenta la edad, como lo reporta el estudio de Leyva
2010, al no encontrar significancia a 18 y 19 años,
probablemente intervenga la política de equidad de
género.
El debut sexual fue más frecuente con la pareja
(56.3%), lo que coincide con Leyva 2010, aunque
con un porcentaje mayor (89.4%), el debut con
amigo fue mayor al nuestro (25.2% vs 18.63%) y el
debut con otras personas fue más frecuente en
nuestro estudio (18.5% vs 4.23%); probablemente
debido a la tecnología de la información que
permiten informarse y experimentar sexualidad de
distinta forma. También coincidimos con Leyva
2010 sobre los principales motivos de debut sexual
(curiosidad, placer y amor).
Sobre búsqueda de pornografía, Álvarez 2008 en
Perú señala que 30.4% de estudiantes de 10 a 19 años
la realiza, porcentaje similar al nuestro (27.4%). En
cambio, Vizcarral 2004, en estudiantes chilenos de

Artículo Original

11 a 12 años, el porcentaje es 51%, lo que podría
deberse a características sociales de cada país, cuya
alta frecuencia requiere mayor atención a este grupo
etario considerando que al aumentar la edad y nivel
educativo la búsqueda se incrementa hasta 96%
reportado por Boies 2002 en universitarios
canadienses.
El sexting tiene frecuencia variable en población
joven, en la revisión de Sanllehí 2017 reporta rango
de 2.5% a 30%. El 6.1% de nuestro estudio está
dentro de este rango, siendo más coincidente al 7.9%,
reportado por Organización Efecto Internet (2017) en
10,000 adolescentes mexicanos; la diferencia puede
deberse a que el estudio de Sanllehí incluye
poblaciones de diferentes países.
El 25.6% de universitarios canadienses practica ciber
sexo (Boies 2002), 9.3% en estudiantes de colegios
koreanos (Park 2013). Frecuencias superiores al
4.5% de nuestro estudio; esto podría deberse a la
edad mayor de universitarios canadienses y que
nuestra frecuencia sea más cercana a los colegios
Koreanos.
La significancia estadística obtenida entre el debut
sexual y las actividades sexuales en línea, se
interpretó como que los estudiantes con debut sexual
practican este tipo de actividades, ya que no fue tan
frecuente para asociarla directamente al debut sexual.
La disfunción familiar en nuestro estudio, fue una
variable estadísticamente significativa para el debut
sexual, que difiere de la no significancia reportada
por González 2012, lo cual puede deberse a
diferencias en el tamaño de población estudiada y
año realizado.
En la literatura revisada no se encontró información
sobre la repercusión del debut sexual en la
calificación de los estudiantes. Nosotros abordamos
este aspecto y detectamos que hubo mejor
calificación en los estudiantes sin debut sexual,
diferencia que resultó estadísticamente significativa,
lo que sugiere que el no haber tenido relaciones
sexuales, puede favorecer un mayor tiempo para el
estudio y mejor nivel de calificación, aunque hay que
tomar en cuenta que en la calificación influyen otros
factores que no se estudiaron.
Conclusiones

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 1 enero - marzo, 2018

20

�Actividad sexual en línea, debut sexual.

Los resultados de este trabajo apoyan la necesidad de
promover en escuelas de nivel medio programas
actualizados de educación sexual, tomando en cuenta
que los factores relacionados al debut sexual están en
relación a la estructura familiar y las actividades en
línea, para fortalecer el ejercicio responsable de la
misma, sensibilizar a alumnos y padres, sobre los
riesgos que representa el abuso del acceso a internet;
además de promover líneas de investigación sobre la
vida sexual de los adolescentes e intervenciones que
disminuyan el comportamiento de riesgo.
La calificación mayor en los estudiantes sin debut
sexual pudiera ser una coincidencia, por lo cual se
requieren más estudios al respecto.
Agradecimientos:
Los autores agradecen al personal docente y alumnos
de las instituciones educativas por su autorización y
participación. Al departamento de enseñanza e
investigación por apoyo y asesoría metodológica.

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Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 1 enero - marzo, 2018

22

�R

E

S

P

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Revista Salud Pública y Nutrición

PERCEPCIÓN DEL CUERPO SALUDABLE Y SU RELACIÓN CON LA
INSATISFACCIÓN CORPORAL EN ADOLESCENTES MEXICANOS
PERCEPTION OF THE HEALTHY BODY AND ITS RELATION TO BODY DISSATISFACTION IN MEXICAN
ADOLESCENTS

Cruz Licea, Verónica1 Urbina Cedillo, Clara 1 Alvear Galindo, María Guadalupe1 Ortiz Hernández, Luís 2
Morán Álvarez, Isabel Cristina 1
1 Departamento de Salud Pública de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de
México. 2 Atención a la Salud, Universidad Autónoma Metropolitana Unidad Xochimilco, México.
Citation: Cruz Licea, V. Urbina Cedillo, C. Alvear Galindo, M.G. Ortiz
Hernández, L. Morán Álvarez, I. C. (2018) Percepción del cuerpo saludable y
su relación con la insatisfacción corporal en adolescentes mexicanos. Revista
de Salud Pública y Nutrición, 17(1), 23-29.
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo
León, Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México.
Copyright: ©2018 Cruz Licea, V. et al. This is an open-access article distributed
under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BY 4.0], which
permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any medium,
provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests
exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn17.1-4
Recibido: 27 de febrero 2018;
Aceptado: 10 de abril 2018
Email: veronica_cruz_licea@yahoo.com.mx

�Prevención, obesidad, cuerpo sano, insatisfacción
corporal

Artículo Original

PERCEPCIÓN DEL CUERPO SALUDABLE Y SU RELACIÓN CON LA INSATISFACCIÓN CORPORAL
EN ADOLESCENTES MEXICANOS
Cruz Licea, Verónica1 Urbina Cedillo, Clara 1 Alvear Galindo, María Guadalupe1 Ortiz Hernández, Luís 2 Morán
Álvarez, Isabel Cristina 1
1 Departamento de Salud Pública de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México. 2
Atención a la Salud, Universidad Autónoma Metropolitana Unidad Xochimilco.

RESUMEN
Introducción: Las campañas de prevención de la obesidad que simbolizan el cuerpo sano sin exceso de peso podrían afectar
la percepción de la imagen corporal de los adolescentes, como ocurre con el ideal estético. Objetivo: Evaluar su percepción
del cuerpo sano y su relación con la insatisfacción corporal Métodos: Se realizó una encuesta en 460 adolescentes, estudiantes
de una escuela pública en la Ciudad de México. Se utilizó una prueba de silueta para evaluar la percepción de: su imagen
actual, la imagen que les gustaría tener y la imagen que consideraban saludable de acuerdo con las campañas de prevención
de la obesidad. La información se analizó mediante correlaciones estadísticas entre cada una de las tres percepciones
corporales y la insatisfacción. Resultados: La mayoría de los adolescentes (76.8%) ubican al cuerpo sano en un índice de masa
corporal de peso normal. Se encontró una relación casi nula con la dirección negativa entre el cuerpo sano y la insatisfacción
corporal. Conclusión: Los resultados indican que las campañas que promueven el cuerpo sano logran que los adolescentes
identifiquen un cuerpo asociado con menores riesgos para la salud, sin implicar una afectación importante en su percepción
corporal.
Palabras Clave: prevención, obesidad, cuerpo sano, insatisfacción corporal.

ABSTRACT
Introduction: The obesity prevention campaigns that symbolize the healthy body without excess weight could affect the
perception of the body image of adolescents, as it happens with the aesthetic ideal. Objective: Evaluate their perception of
the healthy body and its relationship with body dissatisfaction. Methods: A survey was conducted in 460 adolescents, students
of a public school in Mexico City. A silhouette test was used to assess the perception of: their current image, the image they
would like to have, and the image they considered healthy according to the obesity prevention campaigns. The information
was analyzed through statistical correlations between each of the three body perceptions and dissatisfaction. Results: The
majority of adolescents (76.8%) place the healthy body in a body mass index of normal weight. An almost null relationship
with negative direction was found between the healthy body and body dissatisfaction. Conclusion: The results indicate that
the campaigns that promote the healthy body achieve that adolescents identify a body associated with lower risks to health,
without implying an important affectation in their corporal perception.
Key words: prevention, obesity, healthy body, body dissatisfaction

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�Prevención, obesidad, cuerpo sano, insatisfacción
corporal

Introducción
Desde hace dos décadas hasta el día de hoy, varias
instituciones gubernamentales mexicanas han
llevado acabo intensas campañas de prevención de la
obesidad en medios de comunicación como una
estrategia para disminuir su prevalencia en la
población. A través de la transmisión de mensajes,
pretenden motivar a las personas para que adopten un
estilo de vida saludable, como disminuir el consumo
de alimentos con alto contenido de grasas, sal y
azúcares, aunado a realizar actividad física
(Barquera, Rivera-Dommarco &amp; Gasca-García,
2001; Barquera, Campos-Nonato, Rojas &amp; Rivera,
2010). También hay mensajes que promueven
mantenerse en un índice de masa corporal (IMC) de
18.5 a 25 kg/m2 y una circunferencia de cintura
menor a 80 cm en mujeres y 94 cm en hombres; estas
medidas van a simbolizar al “cuerpo saludable”.
En ocasiones utilizan imágenes de personas o
caricaturas que describen a la obesidad con algunas
de las siguientes características: cuerpo grande,
redondo, abdomen voluptuoso, glotón, perezoso,
gracioso, poco atractivo y enfermo. Mientras que el
cuerpo saludable es simbolizado como: delgado, alto,
luce feliz, activo, atractivo, sin grasa abdominal y
con musculatura en el caso de imágenes masculinas
(Asistencia, Asesoría y Administración de
Espectáculos, 2013; Instituto Mexicano del Seguro
Social, 2015; Secretaria de Salud de México, 2017;
Secretaria de Salud de México, 2013; Secretaria de
Salud del Distrito Federal, 2011). Con ello pretenden
alentar a la población a que adopten ciertos tipos
corporales y eviten otros.
Estas imágenes están reforzando los estereotipos
negativos ya existentes de la obesidad, que provocan
discriminación hacia las personas con obesidad. Las
personas que son discriminadas se tornan más
vulnerables a daños psicológicos y aumentan la
probabilidad de llevar a cabo actividades que
contribuyan a mantener o empeorar su situación, por
ejemplo comer más o hacer dietas estrictas
(Bermúdez &amp; Hernández, 2012; Ashmore, Friedman,
Reichmann, &amp; Musante, 2008). Siendo los
adolescentes los más afectados, debido a que están en
una etapa de la vida de cambios y aceptación de la
imagen corporal. Los adolescentes tienen mayor
preocupación por su apariencia física y no desean ser
rechazados por tener una apariencia diferente a lo
valorado socialmente (Rodríguez &amp; Caño, 2012).

Artículo Original

En la actualidad, el ideal corporal es caracterizado
por un cuerpo esbelto y es significado de triunfo,
éxito y belleza. Este ideal es impuesto por publicidad
de la industria de la moda y del mercado de productos
“milagro” que supuestamente disminuyen el exceso
de peso sin esfuerzo (Toro, 1996). La influencia
dañina que tiene este ideal estético en los
adolescentes sobre la imagen corporal, y en especial
en el desarrollo de trastornos de la conducta
alimentaria ha sido ampliamente corroborada
(Martínez-González, et al., 2003; Austin &amp; Smith,
2008). No obstante, el efecto que tiene la promoción
de un cuerpo saludable como ausente de exceso de
peso, es un tema controversial (Cohen, Perales &amp;
Steadman, 2005; Ramos, 2015; O´Dea, 2005) y poco
estudiado en nuestro país.
Hay evidencia de efectos negativos de campañas de
prevención que han utilizado imágenes de cuerpos
saludables o esbeltos en grupos específicos
(Shentow-Bewsh, Keating &amp; Mills, 2016; Boutelle,
Neumark-Sztainer, Story &amp; Resnick, 2002; Owena &amp;
Spencer, 2013). Ejemplo de esto, es la intervención
que se llevó acabo en mujeres adolescentes a quienes
se les presentaron carteles con imágenes de personas
delgadas como sanas. Se encontró que las
adolescentes consideraron a las imágenes como un
recordatorio de que no son perfectas y están
imposibilitadas de alcanzar ese cuerpo, haciéndolas
sentir inseguras de su peso y deseo de querer perder
peso (O'Dea, 2002).
Otra intervención utilizó carteles promocionales con
diferentes imágenes corporales y preguntó a mujeres
con bulimia su opinión con respecto al peso
saludable. Se encontró que la esbeltez la consideran
como saludable y que la regulación cuidadosa de la
ingesta y el ejercicio son prácticas saludables; así
como las prácticas de comer compulsivamente y
compensar (Burns &amp; Gavey, 2004). En hombres, el
efecto negativo es semejante; una publicación que
revisó varios estudios de hombres jóvenes encontró
que la insatisfacción corporal aumenta cuando ven
imágenes de hombres musculosos y atractivos como
cuerpos ideales y saludables (Blond, 2008).
De acuerdo con lo anterior, se planteó como objetivo
evaluar la percepción del cuerpo saludable en un
grupo de adolescentes mexicanos y conocer su
relación con la insatisfacción corporal. Con el fin de

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 1 enero - marzo, 2018

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�Prevención, obesidad, cuerpo sano, insatisfacción
corporal

aportar información sobre el tamaño que tiene el
cuerpo que los adolescentes consideran como
saludable y su efecto negativo.

Material y Métodos
El estudio corresponde a un diseño descriptivo,
correlacional y comparativo. Se realizó una encuesta
durante el mes de septiembre y octubre de 2014. La
población de estudio fueron adolescentes inscritos en
la única escuela de nivel secundaria perteneciente a
la Universidad Nacional Autónoma de México
(UNAM). Se les invitó a participar a todos los
estudiantes. Se incluyeron aquellos estudiantes que
dieron su consentimiento verbal y entregaron el
consentimiento firmado por los padres o tutores. En
total, se estudiaron 460 adolescentes, 46% eran del
sexo masculino y 54% femenino. El promedio de
edad en años cumplidos fue 12.7±0.9 años.
Instrumentos y procedimiento
A los adolescentes se les preguntaron datos generales
que fueron tratados de forma individual y
confidencial. Se acondicionó una aula para realizar
las mediciones antropométricas, se les midió el peso
y la estatura utilizando una báscula digital (marca
OMRON, modelo HBF-514) y un estadímetro de
pared (marca SECA modelo 214) debidamente
calibrados. Se calculó el IMC con el puntaje z para la
edad y sexo de acuerdo con la clasificación de la
Organización Mundial de la Salud (OMS): peso bajo
(≤ -2.00), peso normal (-1.99 a 0.99), sobrepeso (1.00
a 1.99) y obesidad (≥ 2.00) (OMS, 2004).
Se utilizó el test de siluetas de Stunkard (Stunkard &amp;
Album, 1981) para evaluar la percepción de la
imagen corporal. A los adolescentes se les solicitó
seleccionaran una de entre nueve siluetas o imágenes
corporales que van de la más delgada hasta la más
gruesa para hombres y mujeres considerando: 1) la
imagen que refleja mejor su imagen corporal actual
(nombrada para su análisis como percibida), 2) la
imagen que les gustaría tener (nombrada como
deseada) y 3) la imagen que consideran es el cuerpo
saludable (nombrada como saludable) de acuerdo a
las campañas de prevención de la obesidad.

Artículo Original

Figura 1. Imágenes corporales de mujeres y hombres de
acuerdo al índice de masa corporal.

La insatisfacción corporal se consideró como la
diferencia entre la imagen que refleja mejor su
imagen corporal actual (percibida) y la imagen que
les gustaría tener (deseada). Cuando el resultado fue
un valor positivo se consideró como insatisfacción
positiva que significa que desea estar más delgado, y
cuando la diferencia resultó un valor negativo, se
consideró como insatisfacción negativa que significa
que desea tener más peso.
Análisis estadístico
La información se capturó y analizó en el programa
SPSS para Windows versión 20.0. Se describieron
con
porcentajes
las
imágenes
corporales
seleccionadas como percibida, deseada y saludable.
Se comparó por sexo, edad e IMC con la prueba chi
cuadrada (X2) a un límite de significación estadística
p&lt;0.05.
Cada una de las imágenes seleccionadas (percibida,
deseada y saludable), fueron clasificadas de acuerdo
al IMC en: imagen 1 y 2 como bajo peso, 3 a 5 como
peso normal, 6 y 7 como sobrepeso y por último, 8 y
9 como obesidad (Figura 1). Cabe mencionar que
esta clasificación ha sido estandarizada y empleada
exitosamente como indicador de autoreporte de IMC
(Osuna-Rámirez, Hernández-Prado, Campuzano &amp;
Salmerón, 2006). Renombrándolas para su análisis
como: IMC percibido, IMC deseado y IMC
saludable.
Posteriormente, se hizo un análisis de correlación
mediante el coeficiente de Spearman (rSpearman) de
cada una de estas variables con la insatisfacción

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 1 enero - marzo, 2018

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�Prevención, obesidad, cuerpo sano, insatisfacción
corporal

corporal, estratificando por sexo. El límite de
significación estadística fue p&lt;0.05.
Resultados
De los 460 adolescentes, 2.8% (n=13) tenían peso
bajo, 55.0% (n=253) peso normal, 17.0% (n=78)
sobrepeso y 25.2% (n=116) tenían obesidad. No se
encontraron
diferencias
significativas
estadísticamente entre el IMC evaluado por sexo y
edad.

Descripción de las imágenes percibida, deseada y
saludable

Las imágenes más seleccionadas como imagen
percibida en las mujeres fueron 3 (21.4%) y 4
(19.4%), ambas corresponden a un IMC de peso
normal; las imágenes menos seleccionadas fueron 9
(0.0%) y 8 (2.4%), ambas pertenecen a un IMC de
obesidad. En los hombres, las imágenes más
seleccionadas como imagen percibida fueron 3
(22.6%) y 4 (19.3%), ambas pertenecen a IMC de
peso normal; mientras que las imágenes menos
seleccionadas fueron 9 (0.0%) y 8 (1.4%), que
pertenecen a IMC de obesidad.
De acuerdo con la imagen deseada, las mujeres
seleccionaron mayormente las imágenes 3 (31.9%) y
5 (25.4%), ambas corresponden a un IMC de peso
normal; y las menos seleccionadas fueron 9 (0.0%),
8 (0.4%) y 7 (0.4%) que corresponden a un IMC de
obesidad y sobrepeso. En los hombres, las imágenes
más seleccionadas como deseadas fueron 3 (36.8%)
y 4 (29.2%), ambas corresponden a un IMC de peso
normal; y las menos seleccionadas fueron 9 (0.0%),
8 (0.5%) y 7 (0.5%) que corresponden a un IMC de
obesidad y sobrepeso.
Las imágenes más seleccionadas como cuerpo
saludable por las mujeres fueron 3 (28.6%) y 5
(27.4%), ambas pertenecen a un IMC de peso
normal, y las imágenes menos seleccionadas fueron
8 (0.8%) y 7 (1.2%) que corresponden a un IMC de
obesidad y sobrepeso. Hubo mujeres que
seleccionaron como saludable a las imágenes 1
(4.4%) y 2 (6.0%) que corresponden a un IMC de
bajo peso.
Los hombres seleccionaron como cuerpo saludable
las imágenes 4 (31.1%) y 3 (27.8%) que
corresponden a un IMC de peso normal y las menos

Artículo Original

seleccionadas fueron 7 (0.9%) y 9 (1.9%) que
corresponden a un IMC de obesidad y sobrepeso,
respectivamente. Hubo hombres que seleccionaron
como saludable a las imágenes 1 (3.8%) y 2 (9.9%)
que corresponden a un IMC de bajo peso.
Análisis de correlación entre IMC evaluado, percibido,
deseado y saludable

Al llevar acabo el análisis de correlación (Tabla 1),
se encontró una relación positiva significativa
estadísticamente entre IMC evaluado e IMC
percibido (rSpearman=0.598; p=0.000), IMC evaluado e
IMC deseado (rSpearman=0.130; p=0.005), y entre IMC
percibido e IMC deseado (rSpearman=0.437; p=0.000).
En el caso del IMC saludable, se encontró
correlación con el IMC percibido (rSpearman=0.161;
p=0.001) y deseado (rSpearman=0.334; p=0.000). No se
encontró correlación significativa estadísticamente
entre el IMC evaluado con el IMC saludable.
En cuanto a las correlaciones estratificadas por sexo,
en las mujeres se encontraron coeficientes
ligeramente mayores a los calculados en los
hombres, a excepción de la correlación entre el IMC
evaluado y percibido (rSpearman=0.645; p=0.000).

Tabla 1. Correlación entre los índices de masa corporal evaluado, percibido,
deseado y saludable en un grupo de adolescentes mexicanos, 2014.
IMC Percibido
rSpearman p
IMC Evaluado
0.598
0.000
Mujer
0.574
0.000
Hombre
0.645
0.000
IMC Percibido
--Mujer
--Hombre
--IMC Deseado
--Mujer
--Hombre
--Fuente: Encuesta.

IMC Deseado
rSpearman
p
0.130
0.005
0.139
0.028
0.128
0.063
0.437
0.000
0.471
0.000
0.392
0.000
-------

IMC Saludable
rSpearman
p
0.012
0.799
0.012
0.854
0.024
0.729
0.161
0.001
0.188
0.003
0.120
0.082
0.334
0.000
0.407
0.000
0.240
0.000

Insatisfacción corporal y el cuerpo saludable

La frecuencia de insatisfacción corporal entre los
adolescentes fue 47.0%, de los cuales el 72.7% está
insatisfecho porque desearían estar más delgado
(insatisfacción positiva) y 27.3% desearía tener más
peso (insatisfacción negativa). Por sexo, se encontró
mayor frecuencia de satisfacción corporal entre las
mujeres (37.5%) que en los hombres (33.0%), sin
embargo esta diferencia no fue significativa
estadísticamente.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 1 enero - marzo, 2018

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�Prevención, obesidad, cuerpo sano, insatisfacción
corporal

Al correlacionar IMC saludable con la insatisfacción
positiva se encontró una dirección negativa casi nula
(rSpearman=-0.167; p&lt;0.05); esto es, disminuye su
deseo de estar delgado cuando seleccionan como
cuerpo saludable una imagen con mayor peso
corporal. Mientras que la correlación del cuerpo
saludable con la insatisfacción negativa, se encontró
también una dirección negativa débil (rSpearman=0.279; p&lt;0.05), lo cual indica que su deseo por tener
más peso corporal disminuye cuando el cuerpo
saludable tiene menor peso. Al estratificar estas
mismas relaciones por sexo, no se encontraron
diferencias significativas estadísticamente.

Discusión
Entre los resultados de esta investigación hubo datos
esperados que coincide con la literatura, como la
fuerte relación entre el IMC evaluado y percibido, lo
que reafirma que se puede utilizar siluetas corporales
como indicador de autoreporte de IMC cuando no es
factible medir directamente el peso y la estatura.
También en concordancia con la literatura, se
encontró una diferencia entre el IMC evaluado y
deseado, se conoce que la mayoría de las personas
desean tener menor peso del que tienen (Morán,
Cruz-Licea &amp; Iñarritú, 2007). Finalmente, los
resultados coinciden con investigaciones publicadas
en los últimos años, que refieren que cada día hay
más hombres que presentan problemas relacionados
con la imagen corporal y el control del peso, de aquí
que fueron escasas las diferencias halladas por sexo
(Vázquez, López, Álvarez, Mancilla &amp; Oliva, 2006;
Saucedo-Molina, Escamilla-Talón, Portillo-Noriega,
Peña-Irecta &amp; Calderón-Ramos, 2008).
En cuanto a los nuevos hallazgos de esta
investigación, se detectó que ocho de cada diez
adolescentes refirieron como cuerpo saludable
aquella imagen correspondiente a un IMC de peso
normal. Lo que indica que los adolescentes
reconocen el cuerpo que es señalado por las
campañas de prevención de la obesidad como aquel
de menor riesgo para la salud. Sin embargo, se
observó que alrededor de una décima parte de los
adolescentes seleccionaron como cuerpo saludable
imágenes correspondientes a un IMC de bajo peso,
lo cual es preocupante porque creen que la delgadez
es saludable. Esto plantea la interrogante sobre si los
adolescentes seleccionaron esa imagen corporal
porque la consideraron de menor riesgo a la salud, o

Artículo Original

bien, porque esa imagen es el ideal de acuerdo a los
estándares dominantes de belleza.
También se encontró que el cuerpo seleccionado
como saludable no se relaciona con las medidas de
su cuerpo. Esto es, las campañas de prevención de la
obesidad logran que los adolescentes identifiquen un
cuerpo asociado con menores riesgos a la salud, pero
no implica que logren un cambio para que los
adolescentes adopten ese peso corporal. La
prevención deja de lado las fuertes contradicciones
por las que pasan los adolescentes, por un lado viven
en un ambiente obesogénico, y por otro lado, está el
ideal de belleza donde predomina la delgadez; ambas
situaciones van a determinar el comportamiento
(Meléndez, Cañez &amp; Frías, 2012).
Así mismo, los adolescentes refirieron no percibirse
como saludables y sólo algunos desearían serlo. Lo
que plantea la necesidad de diseñar o rediseñar
estrategias dirigidas exclusivamente a los
adolescentes que tengan mayor impacto, ya que la
“guerra contra la obesidad” está enfocada a la
infancia y los adultos. Aunado a las acciones de
prevención, el gobierno debe garantizar la
disponibilidad, accesibilidad y calidad de alimentos
y agua para consumo, además deben asegurar las
condiciones para la práctica de actividad física para
combatir a la obesidad (Panier, 2009; Gracia, 2010).
Por último, no se encontró que la imagen del cuerpo
saludable afecte la percepción que tienen de su
imagen corporal, ya que no se encontró relación con
la insatisfacción corporal. Al parecer aunque los
adolescentes saben que un cuerpo saludable es aquel
sin exceso de peso corporal, no los afecta no tener ese
cuerpo.
El estudio tuvo limitantes debido al tamaño y la
selección de muestra estudiada. Se propone para
futuras investigaciones abordar las necesidades,
motivaciones y estímulos entre los adolescentes
sobre el cuerpo saludable. Los hallazgos aquí
presentados aportan información para la discusión
sobre el enfoque del cuerpo saludable como
estrategia de promoción de la salud y prevención de
la obesidad, que resulta inquietante y éticamente
cuestionable (O’Hara &amp; Gregg, 2006). Debido a que
el cuerpo es utilizado como una estrategia política de
poder (Foucault, 1990), al establecer estrictas normas
sociales: ¿qué comer?, ¿cuánto ejercicio hacer?,

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 1 enero - marzo, 2018

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�Prevención, obesidad, cuerpo sano, insatisfacción
corporal

¿cuánto pesar?, ¿qué cuerpo tener?; lo cual
transgrede la diversidad y autonomía individual.

Conclusiones
Las campañas de prevención gubernamentales han
logrado que los adolescentes identifiquen aquel
cuerpo asociado con menores riesgos a la salud (sin
exceso de peso corporal), sin implicar gran
afectación en la satisfacción que tienen de la imagen
corporal. Por lo que es importante considerar que
cuando se diseñe una campaña de prevención de la
obesidad, se eviten imágenes que fomenten
estereotipos negativos de la obesidad que puedan
dañar la autoestima y la satisfacción que se tenga del
cuerpo.

Agradecimientos:
Se agradece a las autoridades escolares y a la Lic.
Josefina del Carmen Plascencia González por el
apoyo otorgado. Así como al Ing. David Limón Cruz
por la elaboración del cuestionario electrónico. El
documento forma parte de la tesis de la autora
principal para obtener el grado de Doctor en Salud
Colectiva
de
la
Universidad
Autónoma
Metropolitana.

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Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 1 enero - marzo, 2018

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�R

E

S

P

Y

N

Revista Salud Pública y Nutrición

EL EFECTO DE LA DIETA SOBRE LA MODULACIÓN DE LA MICROBIOTA EN EL
DESARROLLO DE LA OBESIDAD
THE EFFECT OF DIET ON THE MODULATION OF THE MICROBIOTA IN THE DEVELOPMENT OF OBESITY

Suarez Diéguez Teodoro.1,2 Galván Marcos.1,2 López-Rodríguez G.1,2 Olivo Diana.1,2 Olvera Nájera
Mariza.3
1 Instituto de Ciencias de la Salud, Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, México. 2 Integrante
del Cuerpo Académico de Epidemiología Nutricional y Molecular, UAEH-CA-86. 3 Departamento de
Bioquímica, Escuela Nacional de Ciencias Biológicas del IPN, México.
Citation: Suarez Diéguez T. Galván M. López-Rodríguez G. Olivo D. Olvera
Nájera M. (2018) El efecto de la dieta sobre la modulación de la microbiota
en el desarrollo de la obesidad. Revista de Salud Pública y Nutrición, 17(1),
30-39.
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo
León, Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México.
Copyright: ©2018 Suarez Diéguez T. et al. This is an open-access article
distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BY
4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any
medium, provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests
exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn17.1-5
Recibido: 23 de noviembre 2017; Aceptado: 2 de mayo 2018
Email: tsuarez@uaeh.edu.mx

�microbiota, tratamiento dietético, obesidad.

Ensayo

EL EFECTO DE LA DIETA SOBRE LA MODULACIÓN DE LA MICROBIOTA EN EL DESARROLLO DE
LA OBESIDAD
Suarez Diéguez Teodoro.1,2 Galván Marcos.1,2 López-Rodríguez G.1,2 Olivo Diana.1,2 Olvera Nájera Mariza.3
1 Instituto de Ciencias de la Salud, Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo. 2 Integrante del Cuerpo Académico de
Epidemiología Nutricional y Molecular, UAEH-CA-86. 3 Investigador Titular, Departamento de Bioquímica, Escuela
Nacional de Ciencias Biológicas del IPN.

RESUMEN
Hoy en día, la microbiota gastrointestinal se ha transformado en un tema de investigación dinámica para dilucidar su relación
con la dieta y la salud metabólica del huésped. En los últimos años se ha reconocido que la microbiota intestinal presenta una
interacción estrecha en la regulación de la homeostasis inmune humana y el metabolismo, esto con lleva a nuevas
oportunidades para la prevención de la obesidad y las enfermedades metabólicas asociadas como la diabetes tipo 2, para
generar estrategias en el tratamiento de enfermedades metabólicos y sobre todo en esclarecer la prevalencia de la obesidad.
En recientes investigaciones se ha establecido elementos que permiten establecer a la microbiota intestinal como un
mediador sobre el impacto de la dieta, el estado metabólico y el peso corporal del huésped. Los mecanismos que permite una
relación de la microbiota del intestino con la obesidad son generados mediante la combinación de modelos con animales de
experimentación y ensayos clínicos. El reto fundamental del tema es la capacidad en establecer la causalidad de la relación
entre la nutrición, la microbiota y la salud del huésped, así como los factores que inciden sobre los cambios en el peso corporal
del individuo.
Palabras Clave: microbiota, tratamiento dietético, obesidad.

ABSTRACT
Today, the gastrointestinal microbiota has been transformed into a dynamic research topic to elucidate its relationship with
diet and metabolic health of the host. In recent years it has been recognized that the intestinal microbiota presents a close
interaction in the regulation of human immune homeostasis and metabolism, leading to new opportunities for the prevention
of obesity and associated metabolic diseases such as type 2 diabetes, to generate strategies in the treatment of metabolic
diseases and especially in clarifying the prevalence of obesity. Recent research has established elements that allow
establishing the intestinal microbiota as a mediator on the impact of diet, metabolic status and body weight of the host. The
mechanisms allowing a relationship of the intestinal microbiota with obesity are generated by combining models with
experimental animals and clinical trials. The fundamental challenge of the subject is the ability to establish the causality of the
relationship between nutrition, microbiota and the health of the host, as well as the factors that influence the changes in the
individual's body weight.
Key words: microbiota, dietary treatment, obesity.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 1 enero - marzo, 2018

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�microbiota, tratamiento dietético, obesidad.

Introducción
La obesidad hoy en día, se ha considerado uno de los
principales problemas de salud pública y la pandemia
del siglo XXI. Esta enfermedad se ha abordado
desde diferentes perspectivas, considerando que
presenta una etología multifactorial, los factores
sobresalientes a considerar son: dietéticos, genéticos,
endocrinológicos, psicológicos y ambientales, entre
otros (McAllister et al., 2009). Uno de los aspectos a
considerar como parte de esta problemática es la
influencia de la microbiota intestinal en el huésped.
Este ha sido un nuevo factor implicado en la
regulación del peso corporal, implicado en el
desarrollo de la obesidad y su relación con las
funciones metabólicas e inmunológicas del
hospedero. En este sentido, recientes investigaciones
han sugerido que la microbiota intestinal puede
influir en la cantidad de energía que se obtiene de los
alimentos, la inmunidad de la mucosa, la
permeabilidad intestinal, el tiempo de tránsito
intestinal del alimento y su acción en los procesos
inflamatorios. (Boroni-Moreira et al., 2012;
Rodríguez et al., 2013). La composición microbiana
intestinal presenta dinámicos cambios asociados con
el genotipo, la edad y factores dietéticos del
hospedero. La relación de los cambios en la
composición de la microbiota y los productos del
metabolismo del microorganismo, ejercen influencia
a través de complejos mecanismos en las funciones
metabólicas e inmunes del huésped que favorecen el
desarrollo de la obesidad y los trastornos asociados a
esta (Furet et al., 2010). Se han generado evidencias
que a través de la dieta se puede ejercer acción
directa sobre la modulación de la microbiota
intestinal, esta regulación dietética ejerce una
influencia sobre la composición y el metabolismo
microbiano y las funciones metabólicas del huésped,
a través de varios mecanismo como son la
fermentación bacteriana selectiva de nutrientes,
disminuir la función de la barrera intestinal, la sobre
expresión de genes asociados a desordenes y
trastornos de las funciones inmunes adaptativas e
innatas y metabólicas del hospedero (Kau et al.,
2011; Chen et al., 2014). Una equilibrada
composición de la microbiota intestinal le confiere
beneficios al huésped, mientras que los
desequilibrios en la composición de la microbiota se
asocian con trastornos metabólicos (obesidad y
diabetes) e inmunológicos y sobre todo en la
regulación del peso corporal. (Queipo-Ortuno et al.,
2012; Lopez-Legarrea et al., 2014)

Ensayo

2.- COMPOSICIÓN DE LA MICROBIOTA
INTESTINAL Y SU RELACIÓN CON LA
OBESIDAD.
El intestino delgado presenta una diversidad de
microorganismos que de manera directa o indirecta
participan en los procesos digestivos en el individuo
y en su conjunto se le denomina microbiota
intestinal, este es un ecosistema de gran complejidad
que recubre él tubo gastrointestinal. La influencia
que tiene la microbiota intestinal en el hospedero
dentro de sus procesos bioquímicos y/o metabólicos,
ha sido en la obtención de energía a partir de la dieta,
la generación de metabolitos producto de la
fermentación de los alimentos, como son vitaminas y
ácidos grasos de cadena corta, entre otros.
(Scarpellini et al., 2010; Farías, Silva &amp; Rozowski,
2011). La composición de la microbiota intestinal
está influenciada por hábitos dietéticos, costumbres
culinarias, tipo de población a la que pertenece el
individuo, consumo de alcohol, y demás factores
ambientales que la modifican. Esta presenta una gran
diversidad en cada individuo en cuanto al tipo y
número de microorganismos que la constituyen,
siendo los grupos predominantes en un individuo
adulto: Firmicutes (Gram-positivos), Bacteroides
(Gram-negativos), y Actinobacteria (Grampositivos) y Proteobacterias (Gram negativos),
además, se presenta un grupo minoritario del 1%
constituido por hongos y Archaea, lo que determina
que la microbiota está constituida principalmente por
bacterias y son predominantes los grupos Firmicutes
y Bacteroides. Los Firmicutes es el grupo de mayor
predominancia, constituido alrededor de 200
géneros, como son Lactobacillus, Mycoplasma,
Bacillus y Clostridium. El grupo Bacteroide se
considera compuesto de 20 géneros y las
Actinobacteria representan la de menor proporción
(Zoetendal, Vaughan &amp; de Vos WM, 2006;
McAllister et al., 2009; Vrieze et al., 2010;
Angelakis, et al., 2012).
Distintos reportes científicos han evidenciado que la
microbiota intestinal del humano se comporta de
manera similar a la de los ratones, sobre todo en
condiciones de obesidad. Se ha observado que la
composición de la microbiota intestinal de ratones
genéticamente obesos presenta un aumento en los
géneros Frimicutes y Archaea, con mayor proporción
del género Sphingomonas, y una reducción hasta el

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 1 enero - marzo, 2018

31

�microbiota, tratamiento dietético, obesidad.

50% de Bacteroides y en menor proporción los
géneros Bifidobacterium en comparación con
ratones normales (no obesos) (Bik,2009; Scarpellini
et al., 2010).
En estas especies de ratones
genéticamente obesos su microbiota mostro una
mayor expresión genética de enzimas involucradas
en la extracción de nutrientes de la dieta, aumento en
la fermentación y disminución de calorías en las
deposiciones y una menor producción de leptina, esto
implica que desarrollen hiperfagia y obesidad.
Además, las evidencias científicas han demostrado
que los animales de experimentación que nacen y
crecen en entornos libres de gérmenes son más
delgados en comparación con los nacidos en un
entorno convencional. Los ratones libres de
gérmenes que se someten a una dieta hipercalórica
rica en grasa y carbohidratos no muestran tendencias
de ser animales obesos (Bibiloni, Membrez &amp; JasonChou 2009; Gotteland, 2013; Audrey, et al., 2016).
Esto puede ser explicado por el aumento de la enzima
AMP-cinasa fosforilada en hígado y tejido muscular,
este es un sensor de la liberación de la energía que
está implicado con los genes de la oxidación de
ácidos grasos, considerando un incremento de la
combustión de grasa. Se considera que la activación
de la AMP-cinasa de manera fosforilada y los niveles
del factor adiposo inducido por ayuno (FAIA), son
mecanismos independientes que activan la oxidación
de grasas para la obtención de energía en ratones
libres de gérmenes y este proceso genera una
protección a la obesidad bajo un régimen dietético
hipercalórico (Sanz, Santacruz &amp; Dalmau 2009;
Musso, Gambino &amp; Cassader, 2011).
Estudios en intervenciones con personas voluntarias
obesas sometidas a un régimen de dieta hipocalórica
durante un año, se observó cambios de composición
en su microbiota con una mayor proporción de
microorganismos Gram negativos y menor
proporción de Gram positivos, y tiene como
resultado un cambio en la relación de
microorganismos Firmicutes/Bacteroides, generando
una disbiosis intestinal, que consiste en la alteración
de los distintos grupos de microorganismos que
conforman la microbiota intestinal, y esto tiene una
relación directa con los cambios de peso corporal del
individuo. (Angelakis et al., 2012; Brahe, Astrup &amp;
Larsen, 2016). Este cambio de composición de la
microbiota genera un aumento plasmático de
lipopolisacáridos (LPS) que favorecen los procesos
inflamatorios y como consecuencia una mayor

Ensayo

resistencia a la insulina que promueve el desarrollo
de diabetes, además de favorecer el aumento de
adipocitos, dislipidemia y un desequilibrio en el peso
corporal en comparación con individuos de una
mayor diversidad microbiológica. (Bik, 2009; Farías,
Silva &amp; Rozowski 2011; Gotteland et al., 2013). Se
ha observado que la microbiota del individuo obeso
presenta una menor biodiversidad microbiana en
comparación con individuos normales (no obesos).
En este sentido, se ha observado que la influencia que
tiene la microbiota intestinal en el hospedero está
relacionada con las funciones de tipo metabólico,
tróficas, secreción de hormonas intestinales y
reguladoras del sistema inmunitario, además de tener
implicación en la regulación de los depósitos de
grasa corporal en tejido adiposo (Angelakis, et al.,
2012; Brahe, 2016).
Los mecanismos exactos por lo cual la microbiota
contribuye a la obesidad, no son del todo
esclarecidos. Sin embargo, se sugiere que los
principales mecanismos por los cuales la microbiota
puede contribuir al desarrollo de la obesidad son:
mayor suministro de calorías por el incremento de
actividad de la lipasa lipoproteíca (LPL), mayor
permeabilidad intestinal, aumento de la lipogénesis,
acción
del
sistema
endocannabinoides
y
endotoxemia. La microbiota intestinal presenta un
conjunto de enzimas y trasportadores en la hidrolisis
de carbohidratos sobre todo en los no digeribles que
permiten su mayor absorción. Estos carbohidratos no
digeribles son fermentados para obtener ácidos
grasos de cadena corta (SCFA) y los principales
ácidos que produce son: acetato, propionato y
butirato, estos ácidos grasos pueden proveer calorías
adicionales hasta un 10% de energía adicional
(Musso, Gambino &amp; Cassader, 2011; Xu et al.,
2016). Estos compuestos son sustratos para los
colonocitos que promueven la formación de
colesterol y ácidos grasos que participan en la
gluconeogénesis en el hígado. La unión de los SCFA
con los receptores GRP43 y GRP41 en el intestino
induce la secreción del péptido de la hormona YY
(PYY). Esta hormona reduce el tiempo de tránsito
intestinal e incrementa la absorción de nutrientes en
el intestino delgado, con el aumento de la secreción
de la leptina. Hipótesis opuestas argumentan que
mayor consumo de fibra en la dieta se incrementa la
producción de SCFA, lo cual, ayuda a reducir la
ganancia de peso y tejido adiposo. Las bacterias
intestinales influyen en el balance energético

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�microbiota, tratamiento dietético, obesidad.

Ensayo

mediante la modificación de la expresión de genes
implicados en el metabolismo de lípidos y glúcidos
en el huésped, promoviendo el depósito de lípidos en
los adipocitos generando una ganancia de peso y
grasa corporal. (Schwiertz et al., 2010; Musso,
Gambino &amp; Cassader, 2011).
Estos fenómenos se han observado en ratones de
experimentación monocolonizados con Bacteroides
thetaiotaomicron que pueden inducir la expresión de
genes del transportador de monosacáridos en el
huésped, con la implicación de un aumento de
absorción de glúcidos y ácidos grasos de cadena
corta que promueven la síntesis de lípidos en hígado.
La microbiota influye disminuyendo la expresión
intestinal del factor FIAF, el factor tipo IV similar a
la angiopoyetina, cuya función es inhibir la acción de
la lipasa lipoproteíca, esta enzima promueve la
captura de ácidos grasos y expande el tejido adiposo
y puede ser un mediador en regular la actividad
microbiana en las reservas de grasa. Este factor
FIAF promueve la acción del coactivador 1 del
receptor peroxisoma-proliferador-activado gamma
(PPARγ), que promueve la expresión de enzimas
que oxidan los ácidos grasos (Icaza-Chávez, 2013;
Xu et al., 2016). Así mismo, la actividad microbiana
promueve un incremento en la vascularización y
flujo sanguíneo por acción de los procesos
inflamatorios, favoreciendo un incremento en la
absorción de nutrientes. El tipo de composición de
la microbiota intestinal puede generar mayor
permeabilidad intestinal y promover la generación de
la endotoxemia, considerando a estos factores
promotores en el desarrollo de un estado inflamatorio
de bajo grado, que favorece la obesidad y las
enfermedades metabólicas. (Salonen &amp; de Vos,
2014). El tejido adiposo en personas obesas
desarrolla alrededor de 250 proteínas, entre ellas se
encuentra el factor de crecimiento visceral: IL-6,
TNF-α, inhibidor del activador de plasminógeno
(PAI-1), y proteína C reactiva (CRP), todas en su
conjunto se encuentran implicados en los procesos
inflamatorios, esto sugiere que el desarrollo de la
obesidad podría tener una relación directa con la
composición y acción de microbiota intestinal y esta
pudiera tener una implicación terapéutica (Tan &amp;
O’Toole, 2015; Audrey et al., 2016).
3.- EFECTO DE LA DIETA SOBRE
MODULACIÓN DE LA MICROBIOTA

LA

En los últimos años la comunidad científica le ha
otorgado mayor importancia a la relación huésped/
microbiota intestinal como un indicador de
promoción en la salud del individuo y la composición
de la microbiota intestinal no es constante y difiere
entre individuos de diferentes regiones, además de
fluctuar marcadamente en individuos de una misma
región (Benson, et al., 2010). Esta variación
interindividual en la diversidad bacteriana puede ser
causada por diferencias en el genoma del huésped,
factores ambientales, estilo de vida, y sobre todo la
dieta. Las investigaciones sobre microbiota intestinal
han demostrado que la dieta puede modular la
composición de esta y su función en el individuo, de
tal manera que la dieta se considera un factor
ambiental que influye en la diversidad y
funcionalidad de la microbiota intestinal y los
cambios dietéticos tienen una acción directa sobre su
homeostasis (Sommer, &amp; B¨ackhed, 2013; Janssen &amp;
Kersten, 2015). En este sentido, el efecto de los
patrones dietéticos sobre la microbiota intestinal
afecta el balance energético y metabólico del
individuo, generando cambios en el peso corporal, de
tal manera que una dieta desequilibrada origina
cambios desfavorables en el balance energético y en
la composición microbiana intestinal, que tiene como
resultado el aumento de peso y mayor riesgo en
desarrollar enfermedades metabólicas, por el
contrario, una dieta equilibrada favorece apropiados
cambios en la composición de la microbiota y puede
promover la pérdida de peso y un cambio metabólico
saludable (Dore &amp; Blottiere, 2015; Janssen &amp;
Kersten, 2015).
La influencia de la dieta sobre la modulación de la
microbiota en el individuo, está relacionada en
primer lugar con el tipo y cambios en la dieta durante
un periodo de tiempo, esto ejerce un efecto dinámico
sobre la composición de la microbiota en el corto
plazo, es decir, esto tiene relación con el tipo de
nutrientes que se obtienen de la dieta, de tal forma
que el tipo de alimento que se consume tendrá un
impacto sobre la modulación de la microbiota. Estos
nutrientes son principalmente polisacáridos, grasas,
proteínas y vitaminas que consume el huésped y
pueden ser absorbidos y utilizados por la microbiota
intestinal. En segundo lugar, los hábitos dietéticos,
tipo de alimentación y las costumbres culinarias de la
población de cada región geográfica, desarrollan un
efecto dominante para determinar la composición y
variedad de bacterias que conforman la microbiota

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 1 enero - marzo, 2018

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�microbiota, tratamiento dietético, obesidad.

intestinal del individuo en el largo plazo. En tercer
lugar, se puede considerar el efecto de la dieta y
costumbres culinarias similares entre personas de
una misma región sobre la modulación de la
microbiota, es decir, la variabilidad entre sujetos
debido a la naturaleza individualizada de su
microbiota intestinal y el tipo de respuesta de cada
individuo (Zoetendal &amp; de Vos, 2014; Dore &amp;
Blottiere, 2015; Graham et al., 2015; Sonnenburg &amp;
Bäckhed, 2016).
CARBOHIDRATOS
Los
carbohidratos
son
los
componentes
predominantes en la dieta y tienen una relación
directa con las modificaciones de la microbiota. Esta
se encuentra implicada en la absorción de azucares
libres (monosacáridos, disacáridos y oligosacáridos
de cadena corta), y su fermentación por la microbiota
produce efectos benéficos para el huésped por la
generación de ácidos grasos de cadena corta (SCFA).
Los SCFA son metabolitos que en la mayoría de los
casos son absorbidos a través de la pared intestinal y
son una fuente adicional de energía directa. (LopezLegarrea, et al., 2014; Tan &amp; O’Toole, 2015). Los
cambios en la composición de la microbiota están
relacionados directamente con el tipo y cantidad de
carbohidratos dietéticos ingeridos por el individuo,
sobre todo en personas obesas. Por ejemplo, Las
Bifidobacteria y algunos subgrupos de Clostridium
(Roseburia and Eubacterium rectale), mostraron una
reducción significativa con la ingesta reducida o
limitada de carbohidratos, el cual, se correlacionó
fuertemente con la reducción en los niveles de
butirato en las heces (Lopez-Legarrea, et al., 2014).
Por otro lado, los polisacáridos que forman las partes
estructurales de la planta, presentan una estructura
molecular altamente compleja y constituye parte de
la fibra dietética ingerida por estos alimentos. En este
sentido, se requieren una gran diversidad de enzimas
para modificar, liberar, transportar, y metabolizar los
azucares libres obtenidos de estos compuestos y estas
no se encuentran codificadas dentro del genoma
humano, es decir, el individuo no tiene la maquinaria
metabólica para asimilar estos compuestos. Como el
tiempo de tránsito en el intestino delgado es corto
para ser asimilados (digeridos y absorbidos), estos
pasan al colon para ser fermentados por la microbiota
(Chen et al., 2014; Sonnenburg &amp; Bäckhed, 2016).
La cantidad de estos compuestos que puede ser
metabolizado por la microbiota dependerá de varios

Ensayo

factores como son: el tipo de enlace hidrolizado y
enzima implicada, el nivel de fermentación de los
azucares libres obtenidos en ácidos grasos de cadena
corta, además de la composición de la microbiota.
Los carbohidratos que pueden ser metabolizados por
la microbiota se le conocen como “carbohidratos
disponibles y/o accesibles por la microbiota” y deben
diferenciarse de los carbohidratos dietéticos
(asimilables por el aparato digestivo del individuo)
(Sonnenburg, et al., 2014; Sonnenburg &amp; Bäckhed,
2016). Esta accesibilidad metabólica es una
característica distintiva de la actividad microbiana, es
decir, la obtención de sustratos a partir de
carbohidratos estructuralmente complejos, es
considerada o definida como: a todo carbohidrato
como un recurso que dirige la economía interespecie
dentro del intestino y que implica la generación de
productos metabólicos como los SCFA (Graham et
al., 2015; Den Besten et al., 2013; Sonnenburg &amp;
Bäckhed, 2016).
Se ha reportado que además de los beneficios que
puede tener la generación de SCFA por la microbiota
en el lumen intestinal, también se ha observado que
tienen una implicación sobre el desarrollo de la
obesidad. La producción de SCFA por la microbiota
estimula la síntesis de novo de ácidos grasos y
triglicéridos hepáticos. En líneas de cultivo celular de
adipocitos de ratón se observó, que el acetato y
propiónico estimulan la adipogénesis en tejido
adiposo blanco. Acetato, propionato y butirato son
ligandos para los receptores Gpr43 y Gpr4, ambos
receptores se expresan en adipocitos, células
epiteliales y endocrinas, además, estimulan el
péptido de la hormona de la saciedad YY (PYY) e
incrementan la motilidad intestinal, pero solo Gpr41
expresa para leptina (Chen et al., 2014; Janssen &amp;
Kersten, 2015). En estudios con ratones libres de
gérmenes colonizados con bacterias productoras de
SCFA, se observa un aumento de peso y grasa
corporal. Sin embargo, en ratones donde no se
expresa el Gpr41 esto no ocurre, sugiriendo que el
aumento de peso ocurre por estimulación del receptor
Gpr41. Mientras que el receptor Gpr41 activa los
adipocitos para la expresión de leptina, los receptores
Gpr41 y Gpr43 promueven la producción de PYY.
La inactivación del receptor Gpr41, genera la
disminución en la expresión de PYY e incrementa la
motilidad intestinal, además, reduce la producción de
energía a partir de la dieta y la lipogénesis hepática.
Por lo tanto, se considera al receptor Gpr41como un

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 1 enero - marzo, 2018

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�microbiota, tratamiento dietético, obesidad.

posible regulador del balance de energía en el
huésped. (Xiong et al., 2004; Samuel et al., 2008;
Graham et al., 2015).
PROTEINAS
Las distintas fuentes proteicas en la dieta en términos
de cantidad y calidad hacen la diferencia entre una
con respecto a la otra. Los reportes científicos
sugieren que las dietas ricas en proteínas ayudan a
perder o a mantener el peso corporal, aunque los
resultados aún son controvertidos. Estudios
epidemiológicos han asociado que el consumo de
dietas ricas en carne es un factor para desarrollar
cáncer colorrectal producto de los agentes tóxicos
(amoníaco, aminas, fenoles y sulfuros) derivados de
la fermentación de proteínas (Yuan-Kun, 2013;
Lopez-Legarrea, et al 2014). En un estudio basado en
métodos culturalmente dependientes en población de
una misma región para el consumo de carne, se
observó un incremento en el conteo fecal de las
especies Bacteroides, Bifidobacterium, Peptococcus
y Lactobacillus anaeróbicos. (Yuan-Kun, 2013). En
estudios dietéticos controlados en hombres obesos
bajo un régimen dietético alto en proteínas y bajo en
carbohidratos por un periodo de 4 semanas, se
observó cambios en la composición de su microbiota
particularmente en los géneros Collinsella
aerofaciens, E. rectale, Roseburia y Bifidobacterium
spp.( Duncan et al., 2007; Lopez-Legarrea et al.,
2014). Kabeerdoss et al., 2012, reporto que
utilizando técnicas de biología molecular para
comparar la microbiota fecal de mujeres jóvenes
lacto-vegetarianas y omnívoras, mostro que la
bacteria Clostridium cluster XIVa y bacterias
productoras de butirato específicamente Roseburia y
E. rectal, fueron significativamente más abundantes
en la microbiota fecal de omnívoros. La actividad
metabólica de la especie Clostridium cluster XIVa
secaracteriza por la acetogénesis, utilización de
compuestos aromáticos de la dieta, el metabolismo
del ácido linolénico y la degradación de la mucina.
Se ha asociado la predominancia del grupo
Bacteroides con una dieta alta en proteína animal y
grasas saturadas, estos elementos son característicos
en la dieta occidental (Yuan-Kun, 201).
Las proteínas que no son digeridas pasan al intestino
grueso y son fermentadas por Bacteroides y
Clostridium generando una gran variedad de
compuesto producto de la fermentación. Por
ejemplo, los aminoácidos de cadena ramificada son

Ensayo

convertidos en ácidos grasos ramificados como el
isobutirato e isovalerato. Además, se ha observado
que el crecimiento de este género es dependiente del
pH intestinal, que inhibe su crecimiento a pH por
debajo de 5.5 (medios ácidos), mientras que el grupo
de Firmicutes incluyendo los productores de butirato,
no inhiben su crecimiento en estas condiciones, se
considera que el pH intestinal es un factor
determinante para favorecer o inhibir el crecimiento
de una especie u otra y pueden influir en modificar la
microbiota beneficiosa (Yuan-Kun, 2013; LopezLegarrea et al., 2014).

GRASA
Estudios recientes han demostrado que la obesidad
está relacionada con los cambios en la diversidad y
abundancia de la microbiota. (Disbiosis intestinal), y
se ha sugerido una relación directa en el desarrollo de
la obesidad y sus complicaciones metabólicas, como
la resistencia a la insulina. El consumo de una dieta
alta en grasa en un modelo animal se observó que
incide en la modulación de la población bacteriana
intestinal dominante favoreciendo una reducción
hasta un 50% del grupo de Bacteroides,
Verrucomicrobia, E. rectal, C. coccoides y
Bifidobacterium y un aumento proporcional de
Firmicutes y Proteobacteria, además, induce la
generación de citoquinas proinflamatorias IL-1, IL-6
y TNF-a, favoreciendo la hiperinsulinemia y el
almacenamiento excesivo de lípidos en el tejido
hepático y adiposo. La relación entre el consumo de
una dieta alta en grasa con el desarrollo inflamatorio
de grado bajo y el desarrollo de enfermedades
metabólicas, se ha atribuido la reducción del número
de Bifidobacterium y una mayor concentración de
endotoxina plasmática (lipopolisacárido derivado de
bacterias Gram negativas), disminución de la
expresión de péptidos antimicrobianos, alteración del
espesor y producción de moco (Cani et al., 2007;
Yuan-Kun et al., 2013; Araújo et al., 2017).
La condición del estado inflamatorio con el tiempo
se puede agravar generando la alteración de la
barrera de la capa de moco y aumentar la
permeabilidad epitelial del intestino delgado,
favorece y facilita el paso de componentes
bacterianos (lipopolisacáridos, peptidoglicanos y
flagelina) y metabolitos del lumen intestinal (por
ejemplo, ácidos biliares secundarios), a la circulación
y a tejidos periféricos que promueven el desarrollo

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 1 enero - marzo, 2018

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�microbiota, tratamiento dietético, obesidad.

de inflamación sistémica, obesidad, adiposidad,
resistencia a la insulina e intolerancia a la glucosa
antes de la hiperglucemia. Se requieren evidencias
contundentes para establecer los mecanismos por los
cuales se desarrollan estos procesos, se ha
demostrado que los prebióticos, los probióticos,
polifenoles, los agonistas del receptor de
peroxisoma-proliferador-activado gamma (PPARγ)
y el ejercicio invierten el fenotipo intestinal inducido
por el consumo de una dieta alta en grasa y atenúan
la gravedad de la obesidad y sus complicaciones.
(Cani et al., 2007; Araújo et al., 2017),

PROBIOTICOS Y PREBIÓTICOS
Se ha considerado que el consumo de probióticos
puede ser una de las alternativas dietéticas para
modular la composición de la microbiota intestinal.
En este contexto, los estudios con animales de
experimentación han mostrado que el consumo de
probióticos de manera regular puede influenciar la
composición de la microbiota, apoyada con una dieta
específica para obtener los efectos potenciales
esperados en la salud del individuo. En ensayos con
modelos de animales de experimentación que
consumieron probióticos, se observó un cambio en la
composición de la microbiota aumentando la
proliferación de bacterias Gram positivas, generando
una disminución plasmática de lipopolisacáridos y
una menor resistencia a la insulina, mejorando la
intolerancia a la glucosa, además de abatir los niveles
de triglicéridos plasmáticos, de tal manera que
favorece el control del peso corporal. En otros
estudios
reportados
con
animales
de
experimentación alimentados con oligofructosa
(prebiótico) presentaron una reducción de los niveles
plasmáticos de citocinas proinflamatorias, IL-6 y IL1α (Musso, Gambino &amp; Cassader, 2011; Brahe,
Astrup, &amp; Larsen, 2016). .
En estudios realizados con ratas de diferentes edades,
consumieron un simbiótico, constituido por la
mezcla de Lactobacilllus rhamnosus GG y
Bifidobacterium Bb12 e inulina, se obtuvo como
resultado el aumento de las concentraciones
sanguíneas de los neuropéptidos Y (NPY) y PYY en
ratas adultas, pero en ratas en edad avanzada
disminuyo el neuropéptido Y. En otro ensayo con
ratones macho sometidos a una dieta rica en grasa se
les administro una mezcla de probióticos de las cepas
B. breve, B. lactis, L. acidophilus, L. plantarum, L.

Ensayo

paracasei, L. bulgaricus y S. thermophilus, se
observó mejora en la esteatosis hepática y resistencia
a la insulina y la depleción de células natural killer
(NK) en hígado, esto se atribuye por la influencia de
estas bifidobacterias en atenuar los procesos
inflamatorios que generan la TNF-α y la quinasa Ikappa β. En ratones genéticamente obsesos y
ratones alimentados con una dieta alta en grasas y
prebióticos como los oligofructanos, se observó una
reducción de los niveles en plasma de las
citoquinasas IL-18 y IL-1β. Estas citoquinasas son
consideradas
como
factores
inmunulogicos
relacionados con la microbiota intestinal, que se
derivan en el desarrollo de la obesidad. En reportes
con humanos suplementados con probióticos de la
cepa Lactobacillus gasseri SBT2055 por un periodo
de 12 semanas se observó una reducción de tejido
adiposo y adiposidad abdominal mejorando el
control del peso corporal (Kadooka, et al., 2010;
Bron, et al., 2017)
En este contexto, el consumo de alimentos con un
tipo especial de nutrientes, prebióticos y prebióticos,
pueden generan
cambios saludables en la
composición de la microbiota y esta influya en
modular la expresión de genes, el metabolismo y
balance energético en el hospedero, particularmente
en órganos como el intestino, musculo, hígado, y
tejido adiposo, que apoyen en el mantenimiento o
pérdida de peso corporal del individuo y sobre todo
para abatir los problemas de enfermedades
relacionadas con el síndrome metabólico (obesidad y
diabetes).
Conclusiones
Hoy en día, se ha incrementado el interés por elucidar
la relación que presenta la microbiota intestinal como
un nuevo factor relacionado con el desarrollo de
enfermedades del síndrome metabólico, como es la
obesidad y diabetes o sus implicaciones en relación
con la salud del individuo. Los estudios hechos con
animales de experimentación han permitido
relacionar las funciones metabólicas, inmunológicas
y los procesos inflamatorios crónicos con las
diferencias en los cambios en la composición de la
microbiota y esto pueda explicar los mecanismos por
los cuales favorece el desarrollo de la obesidad. Se
ha reportado que los cambios en la composición de
la microbiota intestinal se relacionan en influir con
los cambios o desequilibrio del peso corporal y
generar alteraciones de las funciones metabólicas del

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 17 No. 1 enero - marzo, 2018

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�microbiota, tratamiento dietético, obesidad.

hospedero. Se ha considerado implementar
estrategias dietéticas que influyan en la modulación
de la composición de la microbiota intestinal, como
es el consumo de probióticos y prebióticos, además
de explorar algunos componentes que aportan los
alimentos de origen vegetal para influir en el control
de los trastornos metabólicos e inmunológicos en
mejorar la salud del individuo de manera eficaz. En
este sentido, se requiere evidencias contundentes
para esclarecer la compleja relación entre la
composición de la microbiota del individuo y su
relación asociada a la obesidad y determinar si es una
causa o consecuencia del sobrepeso.

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E

S

P

Y

N

Revista Salud Pública y Nutrición

CONSUMO DE ALCOHOL, TABACO Y OTRAS DROGAS EN JÓVENES
UNIVERSITARIOS
CONSUMPTION OF ALCOHOL, TOBACCO AND OTHER DRUGS IN YOUNG UNIVERSITY

Gómez Cruz Zoila*, Landeros Ramírez Patricia*, Noa Pérez Mario*, Patricio Martínez Severiano*
*Centro Universitario de Ciencias Biológicas y Agropecuarias, Universidad de Guadalajara, México.
Citation: Gómez Cruz Z., Landeros Ramírez P., Noa Pérez M., Patricio
Martínez S. (2017) Consumo de alcohol, tabaco y otras drogas en jóvenes
universitarios. Revista de Salud Pública y Nutrición, 16(4), 1-9
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo
León, Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México.
Copyright: ©2017 Gómez Cruz Z et al. This is an open-access article
distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BYND 4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any
medium, provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests
exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn16.4-1
Email: zoilagomezcruz@hotmail.com

�Consumo de alcohol, tabaco, drogas, universitarios

Artículo Original

CONSUMO DE ALCOHOL, TABACO Y OTRAS DROGAS EN JÓVENES UNIVERSITARIOS
Gómez Cruz Zoila*, Landeros Ramírez Patricia*, Noa Pérez Mario*, Patricio Martínez Severiano*
*Centro Universitario de Ciencias Biológicas y Agropecuarias, Universidad de Guadalajara

RESUMEN

Introducción: El consumo de drogas en jóvenes es considerado un grave problema de salud pública. Objetivo: Conocer la
prevalencia del consumo de alcohol, tabaco y otras drogas en jóvenes universitarios. Metodología. Estudio descriptivo y

transversal, se encuestaron 434 alumnos del Centro Universitario de Ciencias Biológicas y Agropecuarias de la Universidad de
Guadalajara, seleccionados al azar, de ambos sexos, se aplicaron cuestionarios acerca del consumo de alcohol tabaco y otras
drogas, el análisis estadístico se realizó mediante la prueba t de student y la Prueba X2. Resultados: 49% fueron mujeres y
51% hombres, 84.6% consume alguna bebida alcohólica, siendo la cerveza la bebida preferida. El 26.7% son fumadores, los
hombres fuman más (33.5%) que las mujeres (19.7%) con diferencia estadística significativa (p&lt;0.01). El 12.8% consumió
drogas ilegales el último mes, y el 23.8% durante el último año. El 35.9% consumió alguna droga ilícita por lo menos una vez
en su vida, la principal droga ilegal usada fue la marihuana. Conclusiones: En esta muestra de estudio, un porcentaje alto de
estudiantes consume alcohol lo que incrementa el riesgo de consumir drogas ilegales (OR = 2.64; IC 95%: 1.22 – 5.73). Se
requiere implementar programas por parte de las autoridades universitarias orientados a la prevención y disminución del
consumo de alcohol, tabaco y otras sustancias adictivas.
Palabras clave: consumo de alcohol, tabaco, drogas, universitarios.

ABSTRACT

Introduction: Drug abuse among young people is considered a serious public health problem. Objective: To know the
prevalence of alcohol, tobacco and other drugs among university students. Methods: Descriptive and cross-sectional study,

434 students of the University Center of Biological and Agricultural Sciences of the University of Guadalajara, randomly
selected, of both sexes, were questionnaires about the consumption of alcohol tobacco and other drugs, the statistical
analysis was made through the student's t test and the X2 test. Results In the present study, 49% were women and 51%
men, 84.6% consume some alcohol, and beer was the preferred drink. 26.7% are smokers, with a higher representation for
men (over 33.5%) while women were 19.7% showing statistically significant difference (p&lt;0.01). 12.8% of the surveyed
people used illegal drugs in the last month, and 23.8% in the last year. 35.9% consumed some illicit drug at least once in
their life, the main illegal drug used was marijuana. Conclusions: In the present study, a high percentage of students
consumed alcohol that increased the risk of using illegal drugs (OR = 2.64; IC 95%: 1.22 – 5.73). It is necessary to implement
programs on the part of the university authorities oriented to the prevention and reduction of the consumption of alcohol,
tobacco and other addictive substances.
Key words: consumption of alcohol, tobacco, drugs, university students.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 4 octubre – diciembre, 2017

1

�Consumo de alcohol, tabaco, drogas, universitarios

Introducción
El aumento significativo en el consumo de drogas
lícitas e ilícitas en jóvenes es altamente preocupante,
en los últimos años el uso, abuso y dependencia de
tabaco, alcohol y otras drogas se ha convertido en uno
de los mayores problemas de salud pública en el
mundo, (SS, 2011; UNODC, 2015). Entre las drogas
de mayor consumo por los jóvenes, se encuentran el
alcohol, el tabaco y la marihuana (Leiva et al., 2010).
El consumo de alcohol es el factor de riesgo más
importante y la quinta causa de muerte y discapacidad
y representa el 4% de los años de vida perdidos
debido a la enfermedad. El uso nocivo de alcohol
causa más de 200 enfermedades tales como cirrosis
hepática, cáncer de hígado, enfermedades del corazón
y cerebrovasculares, además de ocasionar graves
problemas como la dependencia (WHO, 2011). El
consumo de alcohol se encuentra asociado a otros
daños como accidentes vehiculares, así como a
problemas legales y sociales (OPS, 2007).
Se considera que alrededor del mundo existen cerca
de mil millones de fumadores y consumidores de
productos del tabaco según datos de la Organización
Mundial de la Salud (WHO, 2011) el tabaco sigue
siendo la primera causa de mortalidad prevenible en
el mundo, responsable del fallecimiento de cerca de
seis millones de personas anualmente. Se estima que
para el año 2030 el tabaco mataría a más de ocho
millones de personas al año, y el 80% de estas
muertes serían en países en vías de desarrollo.
De acuerdo al informe 2015 de la Oficina de las
Naciones Unidas contra la Droga y el Delito
(UNODC), se calcula que 1 de cada 20 adultos, es
decir, alrededor de 250 millones de personas de entre
15 y 64 años, consumieron por lo menos una droga en
2014, mientras que en México la prevalencia de este
tipo de consumo en la población de 12 a 65 años en
2011 fue de 7.2% (Villatoro et al., 2012).
A nivel mundial, las adicciones constituyen un serio
problema que presenta consecuencias adversas, ya
sea en la salud individual, en la integración familiar,
así como en la estabilidad social. En general la
sociedad está expuesta a las adicciones, sin embargo,
existen grupos mucho más vulnerables que otros a
sufrir consecuencias negativas de su uso, como los
niños y los jóvenes, quienes pueden interrumpir su
desarrollo personal y sus proyectos positivos de vida

Artículo Original

(SS, 2011). El consumo de drogas tiene efectos a
corto y largo plazo, desde cambios en el estado de
ánimo, pérdida de apetito, cambios en los hábitos de
sueño y vigilia, daños pulmonares, cerebrales y de
otros órganos, y pueden ocasionar la muerte (Rivera,
2007). Por ello, el objetivo del presente trabajo fue
conocer la prevalencia del consumo de alcohol,
tabaco y otras drogas en jóvenes universitarios.
Material y Métodos
Este trabajo se realizó mediante un estudio
descriptivo y transversal, en el que se encuestaron
434 alumnos de las carreras de las Licenciaturas en
Agronegocios, Agronomía, Biología, Ciencia de los
Alimentos y Medicina Veterinaria y Zootecnia,
seleccionados al azar, y que representan el 10% de la
población estudiantil del Centro Universitario de
Ciencias Biológicas y Agropecuarias de la
Universidad de Guadalajara. Se incluyeron jóvenes
de ambos sexos, con edades comprendidas entre 17
y 29 años. Se aplicaron cuestionarios a los alumnos,
explicándoseles la naturaleza y propósito del
estudio, para obtener su consentimiento informado.
Previa autorización por el docente responsable de la
clase respectiva, se invitó a los alumnos a contestar
de manera anónima la encuesta sobre consumo de
alcohol, tabaco y drogas, mediante un sorteo al azar,
respetando a aquellos que no quisieron participar.
En la investigación se utilizó un cuestionario diseñado
por los autores del presente estudio, en el que se
solicitó información acerca del consumo de alcohol
(cerveza, tequila, brandy, vodka, etc.), tabaco y otras
drogas (marihuana, cocaína, metanfetaminas, crack,
alucinógenos,
heroína
etc.).
Las
variables
consideradas fueron: sociodemográficas, frecuencia y
cantidad de consumo de alcohol y tabaco, así como
consumo de drogas y edad de inicio.
Mediante el análisis de los datos se calcularon
medidas de tendencia central y dispersión de las
variables cuantitativas y se elaboraron tablas de
contingencia
para relacionar las variables
cualitativas. Las variables cuantitativas fueron
contrastadas con la prueba t de Student o análisis de
Varianzas, las variables cualitativas se contrastaron
con la Prueba X2.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 4 octubre – diciembre, 2017

2

�Consumo de alcohol, tabaco, drogas, universitarios

Resultados
La población total incluida en el estudio fue de 434
alumnos, 213 (49%) fueron mujeres y 221 (51%)
hombres. El 37% tenía una edad de entre 17 a 20
años, el 54.5% entre 21 a 24, y el 8.5% más de 25
años.
Consumo de alcohol: Del total de la población
encuestada el 84.6% de los alumnos consume alguna
bebida alcohólica, encontrándose que los hombres
toman más (87.6%) que las mujeres (79.1%) pero sin
diferencia estadística. La bebida alcohólica de mayor
consumo por los jóvenes universitarios es la cerveza,
seguida por el tequila, whisky, vodka, y brandy,
como se muestra en la Figura 1.

La descripción del consumo de alcohol por los
estudiantes encuestados (Tabla 1) mostró que la
mayoría prefiere ingerir bebidas alcohólicas con
amigos (60.4%) y en lugares como bares y antros
(33.6%). De los alumnos que declararon tomar
alcohol con amigos, 22.3% eligieron lugares donde se
ofrecen bebidas alcohólicas con alguna promoción y
el 88% mencionó que la aceptación en el grupo no es
un factor importante para tomar en compañía de
amigos.
En cuanto a la cantidad de consumo de alcohol, el
39.7% de los hombres toman en mayor cantidad
(entre 5 a 9 copas y/o cervezas por ocasión de
consumo) respecto a las mujeres (20.1%). En relación
a la frecuencia de consumo de alcohol, el 38.3% de
los estudiantes beben una vez al mes, el 22% los fines
de semana y el 18.6% de 1 a 3 veces a la semana, de
estos últimos, los hombres ingieren bebidas
alcohólicas con mayor frecuencia que las mujeres
(p&lt;0.001). Al realizar el análisis estadístico de las
variables alcohol y drogas, se encontró en esta

Artículo Original

muestra de estudio que el consumo de alcohol
incrementa el riesgo de consumir drogas (OR = 2.64;
IC95%: 1.22 – 5.73).
Consumo de tabaco: Del total de los estudiantes
encuestados, los resultados muestran que el 26.7%
son fumadores, el porcentaje (33.5%) de hombres
Tabla 1. Descripción del consumo de alcohol en jóvenes universitarios

Consumo de alcohol

Femenino
n (%)

Masculino
n (%)

Total
n (%)

Personas con quien acostumbra
ingerir bebidas alcohólicas
Amigos
Familiares y/o pareja
Compañeros de trabajo
Solo
No contestó

110
48
3
6
1

(52.1)
(22.8)
(1.4)
(2.8)
(0.5)

152
33
6
6
2

(69.8)
(15.1)
(2.8)
(2.8)
(1)

262
81
9
12
3

(60.4)
(18.7)
(2.1)
(2.8
(0.6)

Lugares de consumo de alcohol
Bares y/o antros
Casa de amigos
Hogar
Otros (restaurantes, escuela, etc.)
No contestó

65
45
25
29
4

(31.2)
(21.6)
(12)
(14)
(1.9)

81
45
25
44
4

(37.2)
(20.6)
(11.5)
(20.2)
(1.8)

146
90
50
73
8

(33.6)
(20.7)
(11.5)
(16.7)
(2.1)

Frecuencia de consumo de
bebidas alcohólicas
No toman
Diario
De 1 a 3 días/semana
De 4 a 6 días/semana
1 vez al mes
Fines de semana
No contestó

43
1
24
3
98
44
2

(20)
(0.5)
(11.2)
(1.4)
(45.6)
(20.4)
(0.9)

26
7
56
11
67
51
1

(11.9)
(3.1)
(25.6)
(5)
(30.6)
(23.3)
(0.5)

69
8
80
14
165
95
3

(15.4)
(1.9)
(18.6)
(3.2)
(38.3)
(22)
(0.6)

59
50
42
8
11

(28.2)
(2.9)
(20.1)
(3.8)
(5.2)

23
43
86
35
10

(10.6)
(19.8)
(39.7)
(16.1)
(4.6)

82
93
128
43
21

(18.9)
(21.4)
(29.5)
(9.9)
(4.9)

Número de copas y/o cervezas
por ocasión
1a2
3a4
5a9
Más de 10
No contestó
Fuente: Directa

que fuman es mayor que el de las mujeres (19.7%)
con diferencia estadística significativa (p&lt;0.01). El
22% de los estudiantes tiene menos de 5 años
fumando de manera habitual, 8% entre 5 a 10 años y
el resto más de diez. Los lugares donde acostumbran
fumar con mayor frecuencia son: bares y/o antros. El
38.2% de los alumnos mencionó tener un familiar
directo (padre, madre y/o hermanos) que fuman en el
hogar. En este grupo de estudio, la mayoría (43.3%)
de los alumnos mencionaron que fumaron por
primera vez entre los 16 y 21 años de edad. De los
fumadores habituales, 22.4% fuma entre 1 a 5
cigarrillos por día, y las personas con quien
acostumbran fumar es con amigos (ver tabla 2).

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 4 octubre – diciembre, 2017

3

�Consumo de alcohol, tabaco, drogas, universitarios

Tabla 2. Descripción de tabaquismo en estudiantes universitarios

Edad de consumo de tabaco por
primera vez
&lt; de 11 años
11 a 15 años
16 a 21 años
22 a 26 años
Frecuencia de tabaquismo
No fuman
Diario
2 a 3 días
4 a 6 días
Número de cigarrillos que se
fuma al día
1a5
6 a 10
11 a 15
16 a 20
&gt; 20
Personas con quien acostumbra
fumar
Amigos
Solo
Familiares

Femenino

Masculino

Total

n (%)

n (%)

n (%)

Artículo Original

Tabla 3. Características del consumo de drogas ilícitas en jóvenes
universitarios

Consumo de drogas ilícitas

Femenino
n (%)

2
33
88
4

(0.9)
(15.5)
(43.1)
(1.9)

7
42
101
6

(3.2)
(19)
(45.7)
(2.7)

9
75
189
10

(2.1)
(17.2)
(43.5)
(2.2)

Edad de consumo de drogas
por primera vez
&lt; de 11 años
11 a 15 años
16 a 21 años
22 a 26 años
27 años o más

0
5
43
5
1

171
12
18
12

(80.3)
(5.6)
(8.5)
(5.6)

147
29
30
15

(66.5)
(13.1)
(13.6)
(6.8)

318
41
48
27

(73.3)
(9.4)
(11.1)
(6.2)

Frecuencia del consumo de
drogas
Últimos 30 días
Últimos 12 meses

16 (7.6)
37 (17.4)

Tipo de drogas
Marihuana
Cocaína
Alucinógenos
Metanfetaminas
Crack o piedra
Otras (tachas, salvia, DM3, LSD)

55
6
12
8
3
3

Personas con quien acostumbra
consumir drogas
Amigos
Familiares y/o pareja
Solo

32 (15)
8 (3.8)
3 (1.4)

Principales motivos para
consumo de drogas
Curiosidad
Problemas
Influencia de Amigos
Depresión
Aceptación
Otros
Todos
No contestó

87
41
34
6
4
5
20
4

38 (17.8)
3 (1.4)
1 (0.5)
0
0

25 (11.7)
9 (4.2)
11 (5.2)

59
7
2
1
2

(26.7)
(3.2)
(0.9)
(0.5)
(0.9)

55 (24.9)
13 (5.9)
3 (1.4)

97
10
3
1
2

80
22
14

(22.4)
(2.3)
(0.7)
(0.2)
(0.5)

(18.4)
(5.1)
(3.2)

Fuente: Directa

Consumo de Drogas: Las características del
consumo de drogas ilícitas de la población en estudio
se muestran en la Tabla 3, el 12.8% consumió drogas
el último mes, y el 23.8% durante el último año,
estadísticamente mayor (p&lt;0.05) el consumo de los
hombres respecto a las mujeres. El 35.9% ha
consumido alguna droga ilícita por lo menos una vez
en su vida, siendo la edad en la que consumieron por
primera vez, entre 16 a 21 años en el 27% de los
alumnos. La primera vez que consumieron drogas el
38% mencionó que fueron regaladas, 25% se les
invitó como una prueba de inicio y 4% vendidas. La
droga consumida con mayor frecuencia por los
encuestados fue la marihuana (36.2%), este consumo
se realiza con amigos en el 22.1% de los casos. Los
principales motivos que los lleva a consumir drogas
son: la curiosidad (46.9%), los problemas (17.5%) y
la influencia de los amigos (15.6%).

(2.3)
(20.2)
(2.3)
(0.5)

(25.8)
(2.8)
(5.6)
(3.8)
(1.4)
(1.4)

(43.3)
(20.4)
(16.9)
(3)
(2)
(2.5)
(10)
(2)

Masculino
n (%)

2
10
74
10
5

Total
n (%)

(0.9)
(4.5)
(33.5)
(4.5)
(2.3)

2
15
117
15
6

(0.5)
(3.5)
(27)
(3.5)
(1.4)

39 (17.9)
66 (30.1)

55
103

(12.8)
(23.8)

(46.2)
(14.9)
(11.8)
(5.9)
(3.6)
(3.2)

157
39
38
21
11
10

(36.2)
(9)
(8.8)
(4.8)
(2.5)
(2.3)

64 (29)
6 (2.8)
7 (3.2)

96
14
10

(22.1)
(3.2)
(2.3)

196
73
65
18
4
16
40
6

(46.9)
(17.5)
(15.6)
(4.3)
(1)
(3.8)
(9.6)
(1.3)

102
33
26
13
8
7

109
32
31
12
0
11
20
2

(50.2)
(14.7)
(14.3)
(5.5)
(5.1)
(9.2)
(0.9)

Fuente: Directa

Discusión
En México el consumo de alcohol en estudiantes ha
generado especial interés en la salud pública por los
problemas que ocasiona al ser un grupo
especialmente vulnerable. En la población
universitaria estudiada, los datos demuestran un alto
porcentaje de estudiantes que consumen alcohol,
ligeramente superior a lo encontrado por Varela–
Mato et al., 2012 y similar a lo reportado por
Sepúlveda et al., 2011 y Guerra de Andrade et al.,
2012, al analizar el consumo por género, no se
encontró diferencia estadísticamente significativa.
En la mayoría de los países de América Latina
incluyendo México la cerveza es la bebida alcohólica
más consumida por la población (Monteiro, 2013;
OPS, 2015), como se puede evidenciar es este estudio
donde este producto fue la bebida preferida por los
universitarios, siendo mayor el consumo en hombres
en relación a las mujeres, este resultado concuerda
con lo reportado por Salcedo et al., 2011 en un
estudio realizado en la Universidad del Rosario en
Colombia y por Monteiro 2013.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 4 octubre – diciembre, 2017

4

�Consumo de alcohol, tabaco, drogas, universitarios

La influencia social, es un predictor importante para
el uso de ciertas sustancias, particularmente el
alcohol (Capaldi et al., 2009), se encontró que más
de la mitad de los jóvenes encuestados toman
bebidas alcohólicas con amigos, acorde con los
resultados presentados por Salcedo et al., 2011, sin
embargo llama la atención que el 18.7% consume
bebidas alcohólicas con sus familiares, Sierra et al.,
2005 señalan que el alcohol es muy popular entre los
jóvenes y en muchos casos es ofrecido por primera
vez por los padres o familiares.
Respecto a la cantidad de alcohol ingerida por
género, la Organización Mundial de la Salud (WHO,
2014) y Salcedo et al., 2011 reportaron que los
hombres ingieren una mayor cantidad de alcohol que
las mujeres (más de 5 a 6 copas por ocasión de
consumo), datos similares a los encontrados en este
estudio, sin embargo aunque el porcentaje de mujeres
que ingiere esta misma cantidad de alcohol es menor,
sigue siendo preocupante ya que hay evidencia que
las mujeres son más vulnerables que los hombres a
los daños relacionados con el alcohol a partir de
determinado nivel de consumo (Popova et al., 2013),
la vulnerabilidad de las mujeres puede ser explicada
por ciertos factores como menor peso que los
hombres, la capacidad del hígado más pequeño para
metabolizar el alcohol, y una mayor proporción de
grasa en el cuerpo, que en conjunto contribuyen a que
las mujeres alcancen mayores concentraciones de
alcohol en sangre que los hombres por la misma
cantidad ingerida (Wilsnack et al., 2014).
Los lugares preferidos para el consumo de alcohol
por los jóvenes fueron bares y/o antros, además
eligen lugares donde se ofrecen bebidas alcohólicas
con alguna promoción, Monteiro, 2013 indica que los
bares y otros locales donde se venden alcohol ofrecen
bebidas gratuitas y promociones que buscan
incrementar el consumo, lo que indica un riesgo a la
salud e integridad de los jóvenes. Al analizar la
frecuencia de consumo de alcohol, la proporción de
jóvenes universitarios que ingiere alcohol los fines de
semana es menor a lo señalado por Mantilla-Toloza
et al., 2011 en un estudio realizado en jóvenes de la
Universidad de Murcia, España, en cuanto al
consumo diario, los resultados son similares a lo
descrito por estos autores.
Los resultados de este estudio revelaron que el
consumo de alcohol incrementa el riesgo de

Artículo Original

consumir otro tipo de drogas, lo que es consistente
con otras investigaciones que señalan que el
consumo de drogas legales podría facilitar el
posterior consumo de otras sustancias como
marihuana y cocaína (Jiménez-Muro et al., 2009;
Herrera-Vázquez et al., 2004).
El tabaco es uno de los productos más nocivos para
la salud, contiene entre otros compuestos tóxicos,
nicotina que es una sustancia altamente adictiva, por
lo que el combate a su consumo se ha convertido
para todos los sistemas de salud del mundo en una
prioridad, ya que el tabaco es una de las principales
causas prevenibles de enfermedad y muerte (KuriMorales et al., 2006).
La prevalencia de consumo de tabaco en los
estudiantes universitarios es muy variable (Mejía et
al., 2011; Gárciga et al., 2015; Chelet-Martí et al.,
2011; Zuzulich et al., 2010) en este caso, la
prevalencia de tabaquismo fue similar a la reportada
por Hernández-Escolar et al., 2010 en estudiantes
universitarios de la ciudad de Cartagena y a LatorreRomán et al., 2015, quienes realizaron un estudio en
universitarios mexicanos y españoles.
Se observó en este estudio que la proporción de
hombres fumadores fue estadísticamente superior
respecto a las mujeres, lo que concuerda con lo
mencionado por Lumbreras et al., 2009 y Tafur et
al., 2006, a nivel mundial, las diferencias entre
género son más pronunciadas en países como El
Salvador, Bolivia y Ecuador (UNODC, 2015).
La Encuesta Nacional de Adicciones (ENA) (SS,
2011), indica que el consumo de tabaco ocurre de
forma muy frecuente en bares, cantinas y discotecas,
aunque el reporte de exposición en otros lugares
públicos también es importante; nuestros resultados
mostraron una mayor prevalencia de consumo de
tabaco en lugares como bares y/o antros.
El entorno familiar es un elemento importante en el
consumo de tabaco (Sánchez-Hernández  Pillon,
2011; Zárate et al., 2006), en este Centro
Universitario se encontró que un significativo
número de estudiantes convive con familiares
fumadores, lo que concuerda con otras
investigaciones que señalan que el consumo familiar
de alcohol y tabaco en reuniones son factores de
riesgo para el consumo de estas sustancias, lo que

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 4 octubre – diciembre, 2017

5

�Consumo de alcohol, tabaco, drogas, universitarios

puede influir en el comportamiento de los jóvenes
(Lorenzo et al., 2012).
Al analizar la información sobre las personas con
quien acostumbra fumar se observó que la mayor
proporción de alumnos prefiere fumar con amigos,
algunos estudios refieren que existe una
significativa asociación entre el hábito de fumar de
las amistades y el hecho de ser fumador o no
fumador (Zárate et al., 2006; Cáceres et al., 2006;
Ferreira  Torgal, 2010).
En cuanto a la edad en que fumaron por primera vez,
se encontró mayor prevalencia en el grupo de edad
entre los 16 y 21 años, datos que concuerdan con lo
reportado por Zárate et al., 2006 quienes encontraron
que el 45.3% consumía tabaco desde los 16 años en
un estudio realizado en Perú, la Encuesta Nacional de
Adicciones 2011, mencionó que la edad promedio de
inicio de consumo de tabaco en México, se encuentra
en los 20.6 años.
Con respecto al número de cigarrillos que fuman al
día (1 a 5 cigarrillos), el porcentaje de fumadores
habituales en esta investigación, es similar a lo
encontrado por Lumbreras et al., (2009) y difiere de
lo reportado por Latorre-Román et al., (2015)
quienes señalan en promedio un consumo de 12
cigarrillos al día en estudiantes. En México la media
de consumo de tabaco se estimó en 5.3 cigarros por
día en jóvenes de 18 a 24 años (ENA, 2011).
En relación con el consumo diario de cigarros, los
datos de este trabajo son ligeramente superior a lo
señalado por Latorre-Román et al., 2015 quienes
indican una prevalencia del 5.8% en un estudio
realizado en universitarios mexicanos, sin embargo,
Jiménez-Muro et al., en 2009 encontraron una
prevalencia de 17.3% en un estudio realizado en la
Universidad de Zaragoza.
El abuso de dogas ilícitas se presenta a nivel mundial
y constituye un problema de salud pública en la
actualidad (Mejía et al., 2011), en México este
fenómeno de salud afecta sin distinción de género,
incidiendo de manera importante en jóvenes, de
cualquier estrato social y de todas las regiones (ENA,
2011).
De la población estudiantil entrevistada, el 23.8% usó
drogas ilícitas “en los últimos 12 meses”, cifras muy
superiores comparadas con datos publicados por

Artículo Original

la ENA, 2011 quienes reportan una prevalencia de
2.3% en la población de 18 a 34 años; al analizar los
datos por género, nuestro estudio encontró un mayor
consumo de drogas en hombres, datos similares a los
encontrados en otras investigaciones realizadas en
jóvenes (ENA, 2011; Varela-Mato et al., 2012;
Arantes et al., 2007).
Respecto al consumo de drogas “por primera vez” se
encontró una mayor prevalencia en el grupo de edad
de 16 a 21 años, estos datos coinciden con la
información reportada por Fleiz et al., 2007,
Sepúlveda et al., 2011 y Zaldívar et al., 2011, sin
embargo investigaciones recientes muestran que el
consumo de drogas a nivel mundial es cada vez a
edades más tempranas (Villatoro et al., 2012;
Villatoro et al., 2016; Volkow et al., 2014).
Los resultados de este trabajo evidencian la
influencia que ejercen los amigos en el consumo de
drogas lo que respalda los hallazgos de algunos
estudios e informes donde demuestran que la
influencia social ejercida a través de la convivencia
con el grupo de pares es significativa, ya que las
actitudes sociales tienen un papel muy importante en
la propia disponibilidad de las drogas (Cáceres et al.,
2006; Herrera et al., 2012; Caravaca et al., 2015).
Cuando se analizó el consumo de drogas ilegales por
los jóvenes universitarios, los resultados mostraron
que la marihuana fue la sustancia más comúnmente
usada, seguida de cocaína, alucinógenos, y con una
menor prevalencia las metanfetaminas y el crack o
piedra, estos datos reflejan tendencias ya reportadas
en otros estudios (Caravaca et al., 2015; Guerra de
Andrade et al., 2012; Sepúlveda et al., 2011;
Villatoro et al., 2012). El hecho de que la marihuana
sea la droga ilegal más usada por los jóvenes podría
estar relacionado con la valoración que hacen de esta
sustancia, ya que piensan que es menos nociva que
las otras drogas ilícitas, la consideran una sustancia
natural y poco o nada adictiva (Cáceres, 2006). Los
efectos esperados por los consumidores de marihuana
son relajación y potenciación del humor, sin
embargo, también produce taquicardia, y efectos
nocivos que incluyen: deterioro de la memoria a
corto plazo, dificultad en la retención de
información, disminuye el rendimiento deportivo,
afecta las habilidades para conducir y aumenta el
riesgo a sufrir un accidente, altera el juicio y la toma

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 4 octubre – diciembre, 2017

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�Consumo de alcohol, tabaco, drogas, universitarios

de decisiones, así como alteraciones en el estado de
ánimo, etc. (Beverido, 2010).
Se indagó acerca de los principales motivos para el
consumo de drogas durante la vida universitaria
siendo principalmente: curiosidad, problemas e
influencia de amigos; sin embargo, otros estudios
muestran causas como el cambio a la universidad,
independencia familiar, la presión de pares, diversión
o placer, para acompañar a la pareja o amigos y/o
para relacionarse con otras personas (Sepúlveda et al.,
2011; Leiva et al., 2010)
Conclusiones
El consumo de drogas lícitas e ilícitas en estudiantes
universitarios es un problema que debe ser analizado
por las autoridades universitarias para que se lleven
a cabo acciones con el objetivo de evitar problemas
académicos y de salud pública
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9

�R

E

S

P

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N

Revista Salud Pública y Nutrición

CONOCIMIENTO, ACTITUDES Y PRÁCTICAS ALIMENTARIAS DE MADRES
CON NIÑOS DE 6 A 24 MESES EN CUBA
KNOWLEDGE, ATTITUDES AND FOOD PRACTICES OF MOTHERS WITH CHILDREN FROM 6 TO 24
MONTHS IN CUBA

Ajete Careaga Susan Belkis*
*Universidad de Ciencias Médicas Artemisa, Cuba.
Citation: Ajete Careaga SB. (2017) Conocimiento, actitudes y prácticas
alimentarias de las madres con niños de 6 a 24 meses en San Cristóbal,
Artemisa, Cuba. Revista de Salud Pública y Nutrición, 16(4), 10-19.
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo
León, Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México.
Copyright: ©2017 Ajete Careaga SB. This is an open-access article
distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC
BY-ND 4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction
in any medium, provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing
interests exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn16.4-2
Email: susanb@infomed.sld.cu

�Conocimientos, actitudes, prácticas alimentarias

Artículo Original

CONOCIMIENTO, ACTITUDES Y PRÁCTICAS ALIMENTARIAS DE MADRES CON NIÑOS DE 6 A
24 MESES EN CUBA
Ajete Careaga Susan Belkis*
*Universidad de Ciencias Médicas Artemisa, Cuba.

RESUMEN

Introducción: Los cuidados de nutrición durante los primeros años de vida son fundamentales para el óptimo crecimiento y
desarrollo del niño. Objetivo: Evaluar los conocimientos, actitudes y prácticas alimentarias de las madres con niños de 6 a 24
meses de edad en San Cristóbal, Artemisa, 2015. Material y Métodos: Se realizó un estudio descriptivo transversal con 95

madres de niños entre 6 y 24 meses de edad, pertenecientes a las 13 áreas de salud de la localidad de San Cristóbal. Se aplicó
el cuestionario diseñado y validado por el Instituto Nacional de Nutrición e Higiene de los Alimentos para el Estudio Nacional
sobre Hábitos y Prácticas Alimentarias de los niños menores de dos años. Resultados: Se encontró desconocimiento del valor
nutritivo de las grasas (53,7%), y de los riesgos del consumo de gelatina (88,4%). El 80% de las madres utilizaba el biberón para
alimentar a sus hijos, y el 71,6% ofrecía los alimentos mezclados. Conclusiones: No todas las madres tenían conocimientos
adecuados sobre los alimentos que debían dar al niño a partir del primer año de vida. La mayoría mantuvo actitudes
favorables y buenas prácticas durante la alimentación de sus hijos, con excepción del uso de biberón.
Palabras Clave: Conocimientos, actitudes, prácticas alimentarias

ABSTRACT

Introduction: The cares of nutrition during the first years of life are critical for optimal growth and development of the child.
Objective: To evaluate the knowledge, attitudes and practices of mothers with children from 6 to 23 months of age in San
Cristobal, Artemisa, 2015. Methods: A descriptive and transversal investigation was done with 95 mothers of children

between 6 and 24 months of age, belonging to the 13 health areas of the town of San Cristobal. Questionnaire was
designed and validated by the National Institute of Nutrition and Food Hygiene to the National Survey on Dietary Habits
and Practices of children under the age of two years. Results There was a lack of knowledge of the nutritional value of fats
(53.7%) and of the risks of gelatin consumption (88.4%). 80% of mothers used the bottle to feed their children, and 71.6%
offered mixed foods. Conclusions: Not all mothers had adequate knowledge about foods that should give the child from the
first year of life. The majority maintained favorable attitudes and good practices during the feeding of their children, except
for the use of bottle.
Key Words: Knowledge, attitudes, feeding practices

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 4 octubre-diciembre, 2017

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�Conocimientos, actitudes, prácticas alimentarias

Introducción
Los adultos son los responsables de alimentar y de
enseñar a los menores hábitos y prácticas adecuadas
de alimentación, siendo la madre en particular y los
cuidadores en general, quienes determinan las pautas
conductuales que más tarde adoptará el infante en
relación a su alimentación.
Los hábitos y prácticas relacionadas con la
alimentación
dependen
de
las
creencias
conocimientos, valores y costumbres de las familias,
transmitidos a través de generaciones; y del contexto
en el que se desarrollan las actividades relacionadas
con el consumo de alimentos.
Numerosas investigaciones han demostrado que
existe relación estadísticamente significativa entre el
conocimiento sobre alimentación infantil y prácticas
alimentarias de las madres y cuidadores de los niños
pequeños (Alvarado, Tabares, Delisle y Zunzunegui,
2005) (Scaglioni, Salvioni y Galimberti, 2008),
(Macias, Rodríguez y Ronayne, 2013). La falta de
conocimiento básico nutricional y algunas creencias
erradas llevan a que al menos 50% de las madres
tengan prácticas de alimentación inadecuadas
(Alarcón, García, Romero, y Cortés, 2008).
Las madres y las familias necesitan apoyo para que
sus hijos reciban una lactancia materna y
alimentación complementaria óptimas. Entre las
medidas que ayudan a proteger, fomentar y apoyar
buenas prácticas de alimentación destaca el apoyo de
los servicios de salud, proporcionando asesoramiento
sobre la alimentación del lactante y del niño pequeño
durante todos los contactos con los niños pequeños y
sus cuidadores, como las consultas prenatales y
posnatales, las consultas de niños sanos y enfermos o
las vacunaciones (Organización Mundial de la Salud
(OMS), 2014).
El Plan de Acción Mundial para la Nutrición,
adoptado por los países en la I Conferencia
Internacional sobre Nutrición, organizada por la
Organización de las Naciones Unidas para la
Alimentación y la Agricultura y la Organización
Mundial de la Salud en Roma en 1992, incluyó una
sección titulada ¨Fomento de dietas y modos de
vida sanos¨ en la cual los gobiernos fueron instados
a proveer orientación al público elaborando guías
alimentarias para diferentes grupos de edad y estilos
de vida de las poblaciones de cada país

Artículo Original

(Organización de las Naciones Unidas para la
Alimentación y la Agricultura (FAO), 1992).
En el año 2010 se inició en Cuba la implementación
de las Guías Alimentarias para niñas y niños cubanos
hasta dos años edad. Las Guías Alimentarias facilitan
una adecuada educación alimentaria y nutricional,
permiten una mejor utilización de los alimentos y
contribuyen al establecimiento de hábitos y
preferencias alimentarias que tendrán repercusión en
una vida adulta más saludable (Jiménez, Pineda,
Sánchez, Rodríguez y Domínguez, 2009).
Para difundir los mensajes de las guías alimentarias
se han distribuido materiales de estudio y promoción,
entre los que se encuentran afiches, plegables,
folletos para las madres y un documento técnico para
los Grupos Básicos de Trabajo GBT de la Atención
Primaria de Salud APS.
Se espera de la implementación de estas guías que se
facilite la adecuada educación alimentaria y
nutricional de las madres y sus familiares, sobre todo
en lo concerniente a los niños menores de 2 años de
edad, y que contribuyan a la formación de hábitos
dietéticos correctos y preferencias alimentarias
saludables.
En Cuba son escasos los reportes sobre el estado de
cocimientos y las prácticas relacionadas con la
alimentación de las madres y cuidadores de lactantes
y niños pequeños. La evaluación de las guías
alimentarias ha estado orientada más al proceso que a
su impacto en la población objetivo.
Teniendo en cuenta estos aspectos unidos a que el
sistema de salud cubano cuenta con las estructuras,
instituciones, los especialistas capacitados y, por otra
parte, la red de APS dispone de los folletos que
brindan la información necesaria sobre el tema a los
médicos y enfermeras de familia, y los medios de
comunicación social permiten que estos mensajes
lleguen a todos los niveles de la población, se
considera necesario y oportuno evaluar los
conocimientos, actitudes y prácticas alimentarias de
las madres con niños de 6 a 24 meses de edad en la
comunidad artemiseña de San Cristóbal durante el
período 2014–2015.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 4 octubre-diciembre, 2017

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�Conocimientos, actitudes, prácticas alimentarias

Material y Métodos
Estudio descriptivo, transversal realizado en la
localidad de San Cristóbal, provincia Artemisa. La
localidad de San Cristóbal es la cabecera del
municipio homónimo, y reúne a 71,186 habitantes en
un área geográfica de 934 kilómetros cuadrados.
Fueron elegibles para ser incluidos en el presente
estudio todas las madres con niños de 6 a 23 meses y
29 días pertenecientes a los 13 consultorios del
Programa del Médico y la Enfermera de la Familia
atendidos por el Policlínico Docente “Camilo
Cienfuegos” de la localidad de San Cristóbal. Entre
los criterios de inclusión se tomó en cuenta asistencia
a las consultas establecidas dentro del Programa de
Atención Materno Infantil PAMI, entre los meses de
noviembre de 2014 a marzo de 2015, madres con
niños de edades entre 6 y 23 meses y 29 días (de uno
u otro sexo), que estaban dispensarizados en
cualquiera de los 13 consultorios de la localidad de
análisis Se excluyeron a las madres con niños que
presentaron alguna condición que les impidiera una
alimentación complementaria adecuada.
Evaluación nutricional: De cada niño de las madres
encuestadas se obtuvieron los valores actuales de la
talla y el peso corporal mediante procedimientos
antropométricos estandarizados. El estado nutricional
se calificó a partir de los indicadores antropométricos
de Peso para la Edad, Talla para la Edad, y Peso para
la Talla, utilizando los puntos de corte establecidos
según las Referencias Cubanas de la Población
Infantil (Esquivel y Rubí, 1989).
Encuesta sobre conocimientos, actitudes y
prácticas alimentarias de las madres: El estado de
conocimientos, actitudes y prácticas alimentarias se
registró mediante el cuestionario diseñado para el
¨Estudio Nacional sobre Hábitos y Prácticas
Alimentarias de los lactantes y niños pequeños¨
(Rodríguez, Jiménez, Pineda, Quintana y Mustelier,
2011) que fue conducido y dirigido por el Instituto
Nacional de Nutrición e Higiene de los Alimentos
(INHA) en el año 2009. El cuestionario recogió
datos relacionados con el conocimiento de las
madres sobre los alimentos nutritivos para el niño, y
los hábitos y costumbres alimentarias con relación a
la preparación, higiene y conservación de los
alimentos, así como la forma de ofrecérselos al niño.
También se recogió información sobre la
implementación de las guías alimentarias y la
continuidad de la lactancia materna.

Artículo Original

Procesamiento de los datos y análisis estadísticomatemático de los resultados: Los datos
sociodemográficos y los referentes a conocimientos,
actitudes y prácticas alimentarias de las madres
encuestadas se asentaron en los formularios
correspondientes, y se ingresaron en un contenedor
digital creado con Excel para Office de Windows
(Redmon, Virginia, Estados Unidos).
Se empleó el paquete de gestión estadística SPSS
versión 11.0 (SPSS Inc., New York) para el
tratamiento estadístico de los resultados. Los datos
se redujeron hasta estadígrafos de locación (media),
dispersión (desviación estándar) y agregación
(frecuencias absolutas | relativas, porcentajes), según
el tipo de la variable.
El conocimiento de las madres sobre los alimentos
nutritivos para el niño se determinó según la
distribución de los alimentos por categorías:
nutritivo, no nutritivo y no sabe. Se obtuvo la
proporción de madres según las categorías antes
mencionadas para cada tipo de alimento.
La actitud de las madres con relación a la
alimentación de sus hijos se describió a través de la
forma de ofrecer los alimentos a los niños teniendo
en cuenta el uso del biberón, la presentación de los
alimentos en el plato, el reforzamiento positivo a
través de la conversación, y la participación activa
del niño en su propia alimentación. También se
obtuvo la distribución de madres según la frecuencia
con que premiaban, castigaban u obligaban al niño a
comer.
Las prácticas alimentarias relacionadas con la
preparación, higiene y conservación de los alimentos
se caracterizaron según las frecuencias con que
realizaban el lavado de las manos y de los alimentos
antes de prepararlos o consumirlos, la conservación
y protección de los alimentos listos para el consumo,
el modo de cocción, y la calidad del agua de
consumo y de elaboración de los alimentos. Para
cada tipo de práctica se obtuvo la proporción de
madres distribuidas según las frecuencias: siempre,
nunca, en ocasiones.
La implementación de las guías alimentarias para el
menor de dos años fue evaluada mediante la
proporción de madres que conocían los mensajes de
las guías. Para comprobar la veracidad de las

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 4 octubre-diciembre, 2017

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�Conocimientos, actitudes, prácticas alimentarias

Artículo Original

respuestas se preguntó a las madres sobre la edad de
introducción de alimentos como frutas, pollo,
hígado, pescado y frijoles, y sobre la continuidad de
la lactancia materna después de iniciada la
alimentación complementaria.
Resultados
Fueron elegibles para ser admitidas en esta
investigación 115 madres con niños entre 6 y 23
meses y 29 días atendidos en las 13 áreas de salud
identificadas en la localidad de San Cristóbal. De
ellas, 95 (82,6%) quedaron incluidas finalmente en
la serie de estudio.
Según la edad, las madres se distribuyeron de la
manera siguiente: menores de 20: 6 (6,3 %); entre 20
– 35: 76 (80 %); mayores de 35: 6 (6,3 %), según el
nivel de escolaridad: Primaria: 1 (1.05 %);
Secundaria: 7 (7,4 %); Medio superior: 54 (56,8 %);
Superior: 34 (35, 8 %), según la ocupación:
Trabajadoras: 58 (61,1 %); Ama de casa: 33 (34,7
%); Estudiantes: 4 (4,2 %).
El 16,3% de los niños presentó valores de la talla
para edad menores del percentil 10, 79.3% talla
normal (≥10&lt;90p) y el 4.3% talla elevada (≥90p)
según el sexo y la edad. Por otro lado, solo el 27,2%
de los niños mostró valores del peso corporal
apropiados, mientras que los valores del peso eran
menores del percentil 10 en el 1.1% de ellos, en otro
76,1% el peso superó el percentil 90. La obesidad
(dada por un valor del peso corporal &gt; percentil 97)
afectó a más de la mitad de los niños de las madres
participantes del estudio.
Los conocimientos que poseen las madres sobre los
alimentos nutritivamente adecuados para ofrecerle
al niño a partir del primer año de edad se muestran
en la Tabla 1. La gran mayoría de las madres
encuestadas coinciden en que las frutas, vegetales,
carnes, leche y frijoles constituyen alimentos
nutritivos para brindar a sus hijos a partir del primer
año de edad. Sin embargo, más de la mitad de las
participantes en el estudio coinciden en que la
gelatina es nutritiva, y un porciento considerable
ubicó también a los refrescos dentro de esta
categoría.

La Tabla 2 muestra las actitudes y prácticas de las
madres relacionadas con la forma de ofrecer los
alimentos a sus hijos. La práctica del biberón
continúa siendo relevante en este grupo de edad, así
como el ofrecer los alimentos de una misma comida
mezclados en un solo plato. Las medidas higiénicas
practicadas por las madres para garantizar la higiene
en la preparación de los alimentos, con excepción del
lavado de las manos, fueron aplicadas por la gran
mayoría
según
las
normas
establecidas
internacionalmente en lo referente a la inocuidad de
los alimentos. Solo el 76% de las madres refieren
tener disponibilidad continua de agua potable.
Tabla 2. Distribución* de las madres según frecuencia de actitudes y
prácticas en relación a la alimentación de sus hijos
Siempre Nunca Ocasional
Actitudes

Conversa con el niño
Uso del biberón
Lo deja que participe
Alimentos mezclados
Lo premia con golosinas
Lo obliga a comer
Lo castiga si no come

89.5
71.6
64.2
17.9
8.4
3.2
1.1

3.2
23
14.7
28.4
84.2
88.4
97.9

7.4
8.4
21.1
53.7
7.4
8.4
1.1

Lava los alimentos
Tapa los alimentos cocinados
Conserva los alimentos en refrigeración
Se lava las manos
Hierve el agua de tomar
Lava las manos del niño
Ofrece alimentos crudos

98.9
97.9
96.8
92.6
91.6
67.4
8.4

0
0
1.1
0
4.2
8.4
81.1

1.1
2.1
2.1
7.4
4.2
24.2
10.5

Disponibilidad de agua potable y contínua
Fuente: Encuesta. N=95
* En porcentaje

77.6

1.1

21.3

Prácticas higienicas

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�Conocimientos, actitudes, prácticas alimentarias

El 82,11 % de las madres encuestadas no conocían
los mensajes de las Guías Alimentarias para las niñas
y niños cubanos hasta dos años de edad, aunque
todas conocían el esquema de alimentación
complementaria, a partir de la visualización en el
Carnet de Salud Infantil. Sin embargo, todas las
participantes en el estudio presentaron dificultades
cuando se les preguntó sobre la edad de introducción
de determinados alimentos y sobre la continuidad de
la lactancia materna. La mediana de duración de la
lactancia materna, en este caso, fue de 10 meses.
Discusión
Los resultados obtenidos mostraron que no todas las
madres tenían el conocimiento adecuado sobre el
tipo de alimentos que debían dar al niño a partir del
primer año de vida.
El 32,6% y el 24,2% de las madres, respectivamente,
desconocían el valor nutritivo de alimentos como el
hígado y el pescado. Mientras que un 34,7%mostró
desconocimiento sobre los riesgos que conlleva el
consumo de embutidos en los niños pequeños.
El hígado y el pescado constituyen una fuente
importante de hierro hemático, de fácil asimilación,
que se deben introducir en la alimentación infantil a
partir de los 8 meses de vida, para ayudar a prevenir
la anemia por deficiencia de hierro(Jiménez, Pita,
Padrón, 2009).El pescado contiene, además, los
ácidos grasos eicosapentaenoico (EPA) y
docosahexaenoico (DHA), ácidos grasos esenciales
con funciones específicas en el desarrollo del
Sistema Nervioso Central y para la prevención de
enfermedades cardiovasculares(Gill, 1997) (García y
García, 2011).
Por otra parte, el consumo frecuente de productos
cárnicos curados, en este caso de embutidos, no solo
es inconveniente desde el punto de vista nutricional
debido a la alta ingestión de grasas y especialmente
de sal que facilitan la hiperlipidemia y la hipertensión
arterial sino también por el peligro toxicológico que
representa la ingestión excesiva de nitrito y con ello la
potencial formación de compuestos con propiedades
carcinogénicas como las nitrosaminas y nitrosamidas,
tanto en los productos cárnicos ahumados y
embutidos, como dentro de tracto gastrointestinal
(García y García, 2011).

Artículo Original

Más de la mitad de las madres, 53,7 %, desconocía el
valor nutritivo de las grasas en general. Si bien es
cierto que es el nutriente para el cual resulta más
evidente la necesidad de mantener un estricto
equilibrio entre sus requerimientos orgánicos y su
ingesta, es de señalar que posee numerosas funciones
relevantes. Los lípidos provenientes de la dieta
constituyen la principal forma de almacenamiento de
energía en el organismo, mantienen la estructura y
funcionalidad de las membranas celulares, preservan
la temperatura corporal evitando la pérdida de calor
hacia el medio, contribuyen al sostén y protección de
órganos ante traumas físicos y ejercen acciones
específicas (hormonas, vitaminas, ácidos biliares,
eicosanoides). Desde el punto de vista energético son
los nutrientes más específicos. Por tanto el consumo
de grasas alimenticias debe contribuir a satisfacer las
necesidades energéticas, así como ser suficiente para
dar respuesta a los requerimientos de ácidos grasos
esenciales y de vitaminas liposolubles (Food
Agricultural Organization (FAO), 1994).
Alimentos como la gelatina y el refresco causan
especial preocupación debido al elevado porcentaje
de madres que los consideran como nutritivos para
ofrecérselos a sus hijos, 86,3%y 36,8%,
respectivamente. Ambos productos representan un
consumo importante de azúcar de forma indirecta. El
azúcar se considera un producto ¨psicoactivo¨ que
puede crear tóxico-dependencia alimentaria.
También se ha asociado con hiperactividad, falta de
concentración y hasta con agresividad. Propicia el
agotamiento de las vitaminas del complejo B y de
minerales como el magnesio y el cromo. Al producir
una mayor demanda de insulina y favorecer además
la producción de colesterol ¨malo y triglicéridos, y
mayores depósitos de grasa en hígado y otros
órganos, se ha asociado clásicamente a la diabetes
mellitus, la obesidad y las enfermedades cardio y
cerebrovasculares. La acidificación metabólica que
provoca se relaciona con la osteoporosis y algunos
tipos de cáncer (Porrata, 2011).
Además de la inconveniencia nutricional del
consumo frecuente de refrescos y gelatinas
saborizadas, por la alta ingestión de azúcar y su
carencia de nutrientes beneficiosos a la salud, se ha
considerado la posibilidad de un peligro toxicológico
potencial debido al uso de benzoato de sodio como
aditivo conservador, el cual en presencia de ácido
ascórbico y en determinadas condiciones favorece la

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 4 octubre-diciembre, 2017

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�Conocimientos, actitudes, prácticas alimentarias

formación de benceno, un conocido cancerígeno
(Porrata, 2011) (García y García, 2011).
Lo encontrado hasta aquí refleja que hay que
continuar en la búsqueda de planes y estrategias de
comunicación más efectivas que integren a los
distintos sectores relacionados con la alimentación y
la nutrición, con el fin de aumentar los conocimientos
de las madres y cuidadores en general y lograr de esta
manera una mejor adhesión a los mensajes de las
guías alimentarias para el menor de dos años.
Está demostrado que la difusión de información por
sí misma no conlleva al cambio de comportamiento.
Para lograr la adopción de conductas alimentarias
saludables se requieren estrategias integrales de
implementación que contemplen la reproducción de
materiales educativos como uno de sus componentes,
pero no como el único.
La alimentación complementaria óptima está
relacionada no solo con el que se come sino también
con el cómo, cuándo, dónde y quién alimenta al
niño. Las prácticas de los adultos responsables de la
preparación de los alimentos son esenciales para
contribuir no sólo a un estado nutricional favorable
en los niños pequeños sino también a la formación
de hábitos correctos de alimentación desde la más
temprana edad (Sánchez, 2004).
Es importante que se le facilite al niño la posibilidad
de poder experimentar con diversas combinaciones
de sabores y texturas. La mayoría de las madres
encuestadas, 71,6 %, ofrecía alimentos mezclados a
sus hijos. Se debe introducir un alimento a la vez con
el fin de que el niño identifique su sabor, olor, color y
consistencia particular. Para que el niño acepte el
nuevo alimento, no se deben mezclar los sabores. El
niño debe aprender a identificar el sabor real de los
alimentos ofrecidos (Organización Panamericana de
la Salud OPS, 2003)
El 89,5 % de las madres encuestadas conversa
siempre con el niño durante su alimentación. Sin
embargo, algunas madres refirieron que tenían que
entretener mucho a sus hijos para lograr alimentarlos.
Las aventuras y el entretenimiento en el tiempo
propician y empeoran la inapetencia. Durante la
alimentación del niño se deben realizar valoraciones
positivas de los alimentos que lo estimulen a comer
(Scaglioni et al., 2008).

Artículo Original

Un ambiente agradable estimula en el niño una
actitud favorable hacia la alimentación. La mayoría
de las madres encuestadas no castigaban ni
obligaban al niño a comer, 97,9 % y 88,4 %,
respectivamente. Aunque el 11,6 % sí ejercían cierta
presión durante la alimentación de sus hijos, lo cual
con el tiempo puede favorecer el desarrollo de
conductas inapropiadas en relación a los alimentos.
El ambiente en la mesa debe ser tranquilo y libre de
prisa, ansiedad o disgustos. Si el niño no quiere
comer, el resto de la familia debe seguir comiendo
sin darle mayor importancia. Un niño sano come sin
forzarlo cuando tiene hambre y no debe ser motivo
de preocupación si en un momento dado no quiere
comer.
Comer es un proceso natural y no debe ser asociado
con otro sentimiento. El 84,2 % de las madres no
utilizaba golosinas como premio para estimular a sus
hijos a comer. Sin embargo, se encontró una baja
proporción de madres, 15,8%, que sí ejercían
presión sobre la alimentación de sus hijos utilizando
esta alternativa poco saludable. Nunca deben
utilizarse los alimentos como premio o castigo
(Scaglioni et al., 2008) (OPS, 2003).
Se recomienda que cuando el niño sea capaz de
comer solo, se le dé su propio plato. Se encontró que
el 35,8 % de las madres encuestadas limitaba la
participación del niño en su propia alimentación
afectando así el proceso normal de aprendizaje y
familiarización con el acto de comer. Al inicio es
lógico que derrame parte de la comida o se manche
la ropa, pero no debe reprimírsele ni impedirle
hacerlo pues le quita la iniciativa de comer solo.
En la alimentación del niño siempre se debe usar
vaso o taza y cuchara y no el biberón, el cual debe
ser eliminado totalmente (Victora, Tomasi, Olinto y
Barros, 1993). La alimentación con biberón es aún
prevalente en Cuba. El 71,6 % de las madres
encuestadas utilizaban siempre el biberón para
ofrecer líquidos y papillas suaves a sus hijos. La
Encuesta
de
Indicadores
Múltiples
por
Conglomerados 2010-2011, conocida por sus siglas
en inglés como MICS (Multiple Indicator Cluster
Surveys) y realizada en Cuba por la Dirección de
Registros Médicos y Estadísticas de Salud del
Ministerio de Salud Pública mostró que el 70 % de
los niños en Cuba eran alimentados con el biberón
(Dirección Nacional de Registros Médicos y

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 4 octubre-diciembre, 2017

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�Conocimientos, actitudes, prácticas alimentarias

Estadísticas de Salud DNRMES y Fondo de
Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), 2012).
Sin embargo, según datos publicados de la última
MICS, realizada en Cuba en 2014, la proporción de
niñas y niños alimentados con un biberón aumentó
con la edad hasta alcanzar 83 % entre los 12 y 23
meses de vida (DNRMES, 2015).
Estudios en países de Latinoamérica como Perú
(Carrasco, Villena, Pachas y Sánchez, 2009),
Colombia (Alvarado et al. 2005), y Argentina
(Macias, et al. 2013) mostraron que al menos el 50%
de las madres usó alguna vez el biberón para
alimentar a sus hijos, siendo la edad de 12 a 23 meses
la más frecuente para esta práctica en la Región.
El uso del biberón no es una práctica segura ni
higiénica, ya que atenta contra la salud de los niños al
aumentar el riesgo de enfermedades. También puede
deformarle el paladar y desarrollar dientes más
salientes (Montaldo, Montaldo, Cuccaro, Caramico y
Minervini, 2011). Además, daña la práctica de la
lactancia materna ya que ofrece una relativa facilidad
para la alimentación. El uso de la taza o vaso
contribuyen al aprendizaje y desarrollo del niño, son
de más fácil limpieza, por lo que no permiten que
crezcan o se reproduzcan bacterias, no interfieren con
la succión del bebé, permiten que el bebé tome sólo lo
que él demanda, favorece un contacto más afectivo
con el cuidador que lo alimenta y le ayuda a aprender
a controlar la muñeca de la mano ya que debe llevar
la taza a la boca en posición horizontal y luego
inclinarla (Jiménez, 2014).
La alimentación tiene como propósito el aporte de los
nutrimentos en alimentos, que no contengan agentes
físicos, químicos o biológicos en cantidades tales que
puedan causar enfermedades. Estos alimentos son
calificados como inocuos y para obtenerlos se deben
cumplir las 5 Reglas de Oro de la Higiene de los
Alimentos recomendadas por la Organización
Mundial de la Salud y la Organización Panamericana
de la Salud (Caballero, 2004).
La falta de higiene personal se asocia a una serie de
enfermedades trasmisibles, como las diarreicas, las
respiratorias agudas y la poliomielitis, y son factores
determinantes del retraso del crecimiento. El lavado
de manos con agua y jabón es la intervención de
salud más eficaz, en función de los costos y la
efectividad, para reducir la incidencia de la diarrea

Artículo Original

aguda, así como de la neumonía en niños y niñas
menores de cinco años (Cairncross y Valdmanis,
2006).
La mayoría de las madres encuestadas, 92,6 %,
lavaba siempre sus manos antes de preparar los
alimentos, mientras que el 7,4 % lo hacía sólo en
ocasiones. Los agentes etiológicos responsables de
las enfermedades transmitidas por los alimentos son
llevados de una parte a otra por las manos,
utensilios, recipientes, ropa, paños de limpieza,
agarraderas y cualquier otro elemento sin la higiene
adecuada. Las manos y las superficies que contactan
con los alimentos deben mantenerse siempre limpias
ya que un simple contacto puede contaminarlos
(Morejón y Cardona, 2011).
Se encontró, además, que al 32,6 % de los niños no
siempre se les lavaba las manos antes de comer.
Durante la entrevista algunas madres refirieron no
lavarles las manos a sus niños antes de comer porque
todavía no caminaban y no se ensuciaban las manos
o porque todavía no comían solos. Los bebés, aunque
no caminen, tocan objetos y juguetes que pueden no
estar lo suficientemente limpios y llevarse las manos
a la boca o tocar los alimentos mientras comen. Es
por ello que siempre se deben lavar las manos con
agua y jabón antes y después de comer, y después de
ir al baño (OMS, 2009).
Esta práctica puede verse afectada por el hecho de
que el 22,4 % de los hogares de las madres
encuestadas no dispone siempre de agua potable de
manera continua, lo que complejiza el lavado de las
manos frecuentemente. La disponibilidad de agua
en la vivienda facilita su mayor uso, mejor higiene
y mejores condiciones de salud.
Los microorganismos patógenos pueden estar
presentes en los alimentos crudos sin signo alguno
de deterioro. Según los resultados de la encuesta la
mayoría de las madres tapaba los alimentos una vez
cocidos y los conservaba en refrigeración. Sin
embargo, el 8,4 % siempre ofrecía algún alimento
crudo (por ejemplo, yema de huevo blanda) a sus
hijos, y el 10,5 % en ocasiones. Esto significa que
el 18,9 % de las madres exponían a sus hijos a la
posible presencia de agentes etiológicos causantes
de enfermedades transmitidas por los alimentos. Es
necesario, por ello, cocinar de forma total los
alimentos, especialmente carnes, pollo, huevos y

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 4 octubre-diciembre, 2017

16

�Conocimientos, actitudes, prácticas alimentarias

pescado. La correcta cocción destruye casi todos los
organismos patógenos (Caballero, 2004) (OMS,
2009).
La calidad del agua es otro aspecto que hay que
vigilar con especial cuidado. La gran mayoría de las
madres, 91,6 %, hervía siempre el agua de tomar. El
8,4 % restante utilizaba hipoclorito de sodio al 1 % o
compraba agua embotellada destilada. Sin embargo,
ninguna de estas prácticas es completamente eficaz
ni segura, ya que en ambas, pueden permanecer
bacterias, virus y parásitos resistentes a estos tipos de
tratamientos. Lo ideal es hervir el agua de consumo
durante 10 minutos (Morejón, 2011) (OMS, 2009).
Es fundamental que el equipo de salud promueva los
mensajes de las Guías Alimentarias para las niñas y
niños hasta 2 años de edad desde el primer contacto
con las embarazadas. Los materiales de apoyo como
folletos, plegables, afiches y demás, son esenciales
para aumentar los conocimientos de las madres y
cuidadores en general sobre la alimentación adecuada
de los lactantes y niños pequeños y lograr una mejor
adhesión a los mensajes ofrecidos en las guías
alimentarias.
Las madres encuestadas amamantaron a sus hijos
como media hasta los 10 meses de edad. Este
resultado se corresponde con el encontrado en la
Encuesta
de
Indicadores
Múltiples
por
Conglomerados realizada en Cuba en 2014, la cual
mostro que la mediana de duración de la lactancia
materna en los niños menores de tres años fue de
10,5 meses (DNRMES, 2015).
Los factores que se han asociado con el abandono de
la lactancia materna son diversos y difieren de
acuerdo con el sitio de residencia y las características
socioeconómicas y culturales de la madre (Calvo,
2009). Este descenso de la proporción de niños
amamantados a medida que avanza la edad puede
deberse a la incorporación de la madre al trabajo, al
mantenerse alejadas de sus pequeños por tiempos
prolongados y carecer de facilidades laborales que
les permitan compaginar la lactancia con el trabajo.
En Cuba las regulaciones sobre licencia de
maternidad protegen a la mujer durante el primer año
de vida, después de ese tiempo debe incorporarse al
trabajo (Consejo de Estado de la República de Cuba,
2003). Sin embargo, muchas mujeres desconocen que
durante la jornada laboral pueden ir a lactar a sus

Artículo Original

hijos, y no hacen valer por tanto este derecho.
Aunque, a pesar de las reglamentaciones
establecidas, no se puede obviar que en muchos
casos se complejiza este hecho debido a la lejanía
del centro de trabajo y las dificultades para
trasladarse de un lugar a otro.
Los resultados de la encuesta mostraron que sólo el
18 % de las madres conocían los mensajes de las
Guías Alimentarias para el menor de 2 años, el
resto conocía sólo el esquema de alimentación
complementaria. Sin embargo, todas mostraron
dificultades cuando se les comprobó la edad de
introducción de alimentos como frutas, vegetales,
pollo, hígado, pescado y frijoles.
Estos resultados ponen en evidencia las deficiencias
tanto en los servicios de salud como en el programa
de implementación de las Guías Alimentarias para el
menor de 2 años en la localidad.
Conclusiones
No todas las madres tenían los conocimientos
adecuados sobre los alimentos que debían dar al niño
a partir del primer año de vida. Más de la mitad
desconocía el valor nutritivo de las grasas y los
riesgos que ocasiona el consumo de productos altos
en azúcar. La mayoría mantuvo actitudes favorables y
buenas prácticas durante la preparación y
conservación de los alimentos. El uso del biberón y
los alimentos mezclados mostraron los mayores
porcentajes. Estos hallazgos demuestran que es
necesario fortalecer el Programa de Implementación
de las Guías Alimentarias para los niños menores de
dos años en la localidad artemiseña de San Cristóbal.
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Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 4 octubre-diciembre, 2017

19

�R

E

S

P

Y

N

Revista Salud Pública y Nutrición

FUNCIONALIDAD FAMILIAR Y DEPRESIÓN EN ADULTOS EN LA ATENCIÓN
PRIMARIA
FAMILY FUNCTIONALITY AND DEPRESSION IN ADULTS IN PRIMARY CARE

Rodríguez García Alicia Elanit Lilyʶ*, Haro Acosta María Elenaʷ*, Martínez Fierro Rebeca Estherʸ*,
Ayala Figueroa Rafael Ivánʵ*, Román Matus Alexisʱ*
ʶUnidad de Medicina Familiar No. 9 del Instituto Mexicano del Seguro Social. ʷDelegación Baja
California del Instituto Mexicano del Seguro Social. ʸUnidad de Medicina Familiar No. 40 del Instituto
Mexicano del Seguro Social. ʵUniversidad Autónoma de Baja California. Facultad de Medicina,
Mexicali. ʱHospital General de Zona No. 30 del Instituto Mexicano del Seguro Social.
*Mexicali, Baja California, México.
Citation: Rodríguez García AEL., Haro Acosta ME., Martínez Fierro RE., Ayala
Figueroa RI., Román Matus A. (2017) Funcionalidad familiar y depresión en
adultos en la atención primaria. Revista de Salud Pública y Nutrición, 16(4),
20-23.
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo
León, Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México.
Copyright: ©2017 Rodríguez García AEL. et al. This is an open-access article
distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BYND 4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any
medium, provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests
exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn16.4-3
Email: Lily_rodriguitos@hotmail.com

�Familia, depresión, adulto

Artículo Original

FUNCIONALIDAD FAMILIAR Y DEPRESIÓN EN ADULTOS EN LA ATENCIÓN PRIMARIA
Rodríguez García Alicia Elanit Lilyʶ*, Haro Acosta María Elenaʷ*, Martínez Fierro Rebeca Estherʸ*, Ayala
Figueroa Rafael Ivánʵ*, Román Matus Alexisʱ*
ʶUnidad de Medicina Familiar No. 9 del Instituto Mexicano del Seguro Social. ʷDelegación Baja California del Instituto
Mexicano del Seguro Social. ʸUnidad de Medicina Familiar No. 40 del Instituto Mexicano del Seguro Social. ʵUniversidad
Autónoma de Baja California. Facultad de Medicina, Mexicali. ʱHospital General de Zona No. 30 del Instituto Mexicano
del Seguro Social.
*Mexicali, Baja California, México.

RESUMEN
Introducción: La depresión es un trastorno emocional con estado de abatimiento e infelicidad, predominan síntomas
afectivos. La Funcionalidad Familiar es la dinámica interactiva y sistemática que se da entre los miembros de una familia.
Objetivo: Determinar la funcionalidad familiar y depresión en adultos en la atención primaria. Material y Métodos: Estudio
transversal en 176 adultos de 20 a 60 años de edad seleccionados a conveniencia, en el período noviembre 2015 a mayo 2016.
Las variables evaluadas fueron sexo, estado civil, edad, funcionalidad familiar con el Test de Percepción del Funcionamiento
Familiar y el grado de depresión con el Test Mayor Depresión. Se utilizó estadística descriptiva y prueba de chi cuadrada con
el programa Statistical Package for the Social Sciences 21. Resultados: Las Familias Funcionales fueron el 38.6% y las Familias
Moderadamente Funcionales el 23.3% sin depresión. La depresión severa predominó en las Familias Moderadamente
Funcionales en el 7.3%, seguidas de las Familias Disfuncionales 3.9% y en las Severamente disfuncionales 3.9%. Se observó
relación estadísticamente significativa entre la funcionalidad familiar y la depresión (p=0.001). Conclusiones: La funcionalidad
familiar está relacionada con el grado de depresión; influye en presencia o ausencia de depresión en los adultos en etapa
productiva.
Palabras clave: familia, depresión, adulto

ABSTRACT
Introduction: Depression is an emotional disorder that presents itself as a state of dejection and unhappiness where affective
symptoms predominate. Family Functionality is the interactive and systematic dynamics that occurs among the members of
a family. Objective: To determine the family functionality and adult depression in primary. Methods: Transversal study, in 176
adults between the ages of 20 and 60 years, selected by convenience in the period from November 2015 to May 2016. The
variables evaluated were gender, marital status, age, family functionality with the Perception of Family Functioning Test and
the degree of depression with the Major Depression Test. They were analyzed with descriptive and inferential statistics with
chi-square test with the Statistical Package for the Social Sciences 21. Results: Functional families were 38.6% and Moderately
Functional Families were 23.3% without depression. Severe depression predominated Moderately Functional Families 7.3%
followed by the Dysfunctional Families 3.9% and in the Severely Dysfunctional 3.9%. There was a statistically significant
relationship between family function and depression (p=0.001). Conclusions: Family functionality is related with the degree
of depression; influences the presence or absence of depression in productive adults.
Key words: family, depression, adult.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 4 octubre-diciembre, 2017

20

�Familia, depresión, adulto

Introducción
La depresión es un trastorno emocional que se
presenta como un estado de abatimiento e infelicidad
donde predominan síntomas afectivos, de tipo
cognitivo, volitivo o incluso somático (Vihang 2013,
Black 2015). La Funcionalidad Familiar es la
dinámica interactiva y sistemática que se da entre los
miembros de una familia y se evalúan a través de las
categorías de cohesión, armonía, permeabilidad,
afectividad, participación y adaptabilidad (Ortiz
2005, Castellón 2012).
En un trabajo realizado por Nam (2016) en 304
refugiados de Corea del Norte en el Sur de Corea se
encontró que, el 44% presentaban depresión y
demostraron que al mejorar los vínculos familiares
hay reducción de la depresión. Recientemente, Lu
(2017) valoró el efecto de la depresión con la
funcionalidad familiar y resiliencia en 474 adultos
mayores en China, observó una correlación negativa
entre la depresión con la funcionalidad familiar y la
resiliencia.
El estudio transversal realizado en dos secundarias
privadas y públicas en Venezuela en 1,082
adolescentes de 14 a 19 años de edad para establecer
la relación entre depresión y funcionalidad familiar,
mostró que el 40% posee una alta funcionalidad
familiar y el 30% no registró depresión. El estudio
concluye que los adolescentes no poseen depresión,
tienen alta funcionalidad familiar y no existen
diferencias estadísticamente significativas al
relacionar los niveles de depresión con la
funcionalidad familiar (Salinas 2013). En México se
determinó la frecuencia de depresión y disfunción
familiar en 252 adolescentes en una unidad de
medicina familiar, se observó una frecuencia de
depresión en las mujeres fue de 42.4 % y en los
hombres de 18.7 % (Leyva 2007).

Artículo Original

externa de la Unidad de Medicina Familiar No. 09,
del Instituto Mexicano del Seguro Social en Mexicali
Baja California, en el período de noviembre 2015 a
mayo 2016.
La muestra se calculó de acuerdo a la fórmula de
proporciones, los pacientes fueron seleccionados
conforme acudieron a consulta, a los participantes se
les solicitó firmar el consentimiento informado. El
estudio fue aprobado por el Comité de Investigación.
Los criterios de exclusión comprendieron pacientes
con problemas mentales y usuarios de drogas. A la
población de estudio se le aplicó el Test de Depresión
Mayor MDI (Olsen 2003, Bech 2015) y Percepción
del Funcionamiento Familiar FF–SIL. El puntaje del
Test de Depresión Mayor MDI es: sin depresión
menos de 20, depresión leve 20 a 24 puntos,
moderada 25 a 29 y severa 30 o más, el puntaje del
FF-SIL es: Familia Funcional 70-57 puntos, Familia
Moderadamente
Funcional
56-43,
Familia
Disfuncional
42-28,
Familia
Severamente
Disfuncional 27-14 (Pérez 1997, Fuentes 2016).
Se realizó un análisis descriptivo e inferencial (chicuadrada para variables cualitativas), se consideró
significativa una p &lt;0.05. Los datos se analizaron en
el programa SPSS v. 21.
Resultados
De los 176 adultos de 20 a 60 años de edad que
acudieron a consulta externa de la Unidad de
Medicina Familiar No.9; el 75% (n=132) fueron
mujeres y el 25% (n=44) hombres. La media de edad
de las mujeres fue 39.23 ± 10.45 (1DS) y de los
hombres de 36.98 ± 11.32 (1DS), el 28.4% tuvo en
20 y 30 años, el 26.7% entre 31 y 40 años, 29.5%
entre 41 y 50 años (Tabla No. 1).
Tabla 1. Población por grupo de edad según género
20 a 30

Existe poca evidencia publicada de la presencia de
depresión y funcionalidad familiar en adultos de 20 a
60 años, por lo que el objetivo es conocer la
funcionalidad familiar en pacientes adultos con
depresión en la Unidad de Medicina Familiar No. 09
del Instituto Mexicano Seguro Social en Mexicali
Baja California.
Material y Métodos
Estudio transversal en 176 adultos de 20 a 60 años,
en ambos de géneros, que acudieron a la consulta

Género
No.
%
Femenino 33
64.7
Masculino 18
35.3
Total
51
100.0
Fuente: Encuesta

31 a 40
No.
38
9
47

%
80.9
19.1
100.0

41 a 50
No.
41
11
52

51 a 60

%
No.
%
78.8 20 76.9
21.2
6
23.1
100.0 26 100.0

Total
No.
132
44
176

%
75
25
100

De acuerdo al estado civil el 60.8% eran casados
(21.5% hombres y 78.5% mujeres), 17% solteros
(36.7% hombres y 63.3% mujeres), 13.6% en unión
libre. (Tabla No. 2).

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 4 octubre-diciembre, 2017

21

�Familia, depresión, adulto

Artículo Original

Tabla 2. Población por género según estado civil
Edo. Civil

Hombres
No.
%

Soltero
11
Casado
23
Unión Libre
9
Separado
1
Viudo
0
Divorciado
0
Total
44
Fuente: Encuesta

25.0
52.3
20.5
2.3
0.0
0.0
100

Mujeres
No.
%

Total
No.
%

19
84
15
4
9
1
132

30
107
24
5
9
1
176

14.4
63.6
11.4
3.0
6.8
0.8
100.0

17.0
60.8
13.6
2.8
5.1
0.6
100.0

El 43.2% de la población de estudio, refiere tener
familias funcionales y el 37.5% familias
moderadamente funcionales. En cuanto a la
depresión: el 71.0% de la población de estudio no la
presentó. De acuerdo a la funcionalidad familiar y
depresión: el 38.6% de las familias funcionales y el
23.3% moderadamente funcionales no presentaron
depresión. La depresión severa se observó en el 7.4%
en
familias
moderadamente
funcional;
disfuncionales y severamente disfuncionales en el
4.0%. Al relacionar la funcionalidad familiar con el
grado de depresión con la prueba de chi cuadrada fue
estadísticamente significativa con p=0.001 (Tabla
No. 3).
Tabla 3. Población por grado de depresión y funcionalidad familiar

Funcionalidad Sin Depresiòn
No.
%
Familiar
Funcional
68
38.6
Moderado
41
23.3
Disfuncional
14
8.0
Severa
2
1.1
Total
125
71.0
Fuente: Encuesta

Grado de Depresiòn
Depresiòn
Depresiòn Depresiòn
leve
moderada
severa
No.
%
No.
% No.
%
2
1.1
3
1.7
3
1.7
7
4.0
5
2.8 13 7.4
1
0.6
2
1.1
7
4.0
1
0.6
0
0.0
7
4.0
11
6.3
10
5.7 30 17.0

Total
No.
%
76 43.2
66 37.5
24 13.6
10 5.7
176 100.0

Referente a los grados de funcionalidad de las
familias, el estado civil de casado, es el que presenta
el mayor porcentaje en todos los grados
mencionados, en especial en familias funcionales y
moderadamente funcional (Tabla No. 4).
Tabla 4. Población por Funcionalidad Familiar según estado Civil
Edo.Civil
Soltero
Casado
Unión libre
Separado
Viudo
Divorciado

Familiar
Moderadamente
Severamente
Disfuncional
Funcional
Funcional
Disfuncional
No.
%
No.
%
No.
%
No.
%
9
11.8
14
21.2
5
20.8
2
20.0
50
65.8
42
63.6
9
37.5
6
60.0
10
13.2
8
12.1
5
20.8
1
10.0
2
2.6
1
1.5
2
8.3
0
0.0
5
6.6
0
0.0
3
12.5
1
10.0
0
0.0
1
1.5
0
0.0
0
0.0
76
100.0
66
100.0
24
100.0 10 100.0

A excepción del grado moderado de depresión, el
estado civil de casado tiene el mayor porcentaje en
todos los grados de depresión (Tabla No.5).
Tabla 5. Población por grado de depresión y estado civil
Edo.Civil
Soltero
Casado
Unión libre
Separado
Viudo
Divorciado
Total
Fuente: Encuesta

Sin Depresión
No.
19
80
16
4
6
0
125

%
10.8
45.5
9.1
2.3
3.4
0.0
71.0

Depresión Depresión Depresión
Leve
Moderada
Severa
No.
%
No. % No.
%
0
0.0
5
2.8 6
3.4
8
4.5
2
1.1 17 9.7
3
1.7
2
1.1 3
1.7
0
0.0
0
0.0 1
0.6
0
0.0
0
0.0 3
1.7
0
0.0
1
0.6 0
0.0
11
6.3
10
5.7 30 17.0

Total
No.
30
107
24
5
9
1
176

%
17.0
60.8
13.6
2.8
5.1
0.6
100

Discusión
En el presente estudio se observa baja frecuencia de
la alteración de la funcionalidad familiar en los
pacientes con depresión en la unidad de medicina
familiar. Existe poca evidencia de estudios en adultos
de 20 a 60 años.
Predominaron
las
familias
funcionales,
comparándolo con un estudio realizado en Estado
Unidos en adultos mayores de 60 años observaron
síntomas depresivos disminuidos en las familias
funcionales (Keeler 2016).
Otro estudio en adultos mayores realizado en
Tamaulipas mostró que la Funcionalidad Familiar no
está relacionada con el grado de depresión, pero se
documentó que la familia nuclear es un factor
protector para la disfuncionalidad familiar (Saavedra
2016).
Conclusiones
En las Familias Funcionales existe menor frecuencia
de depresión comparadas con las Moderadamente
Funcional, en estas últimas se observó la presencia
de depresión severa en la población de adultos de 20
a 60 años.
Agradecimientos
Al Instituto Mexicano del Seguro Social, por otorgar
el permiso y a los pacientes que quisieron participar
en el estudio.

Total
No.
30
107
24
5
9
1
176

%
17.0
60.8
13.6
2.8
5.1
0.6
100.0

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Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 4 octubre-diciembre, 2017

23

�R

E

S

P

Y

N

Revista Salud Pública y Nutrición

DISEÑO Y VALIDACIÓN DE UNA ESCALA DE APRENDIZAJE SOBRE SALUD
COLECTIVA EN ENFERMERÍA
DESIGN AND VALIDATION OF A LEARNING SCALE ON COLLECTIVE HEALTH IN NURSING
García Piña Eunice Victoria*
*Escuela Nacional de Enfermería y Obstetricia – Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM)
Citation: García Piña EV. (2017) Diseño y validación de una escala de
aprendizaje sobre salud colectiva en enfermería. Revista de Salud Pública y
Nutrición, 16(4), 24-29.
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo
León, Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México.
Copyright: ©2017 García Piña EV. This is an open-access article distributed
under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BY-ND 4.0],
which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any
medium, provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests
exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn16.4-4
Email: eunice1388@hotmail.com

�Escala, enseñanza situada, salud colectiva

Artículo Original

DISEÑO Y VALIDACIÓN DE UNA ESCALA DE APRENDIZAJE SOBRE SALUD COLECTIVA EN
ENFERMERÍA
García Piña Eunice Victoria*
*Escuela Nacional de Enfermería y Obstetricia – Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM)

RESUMEN

Introducción: Este artículo muestra el proceso de diseño y validación de una escala, la cual se construye a partir de cinco
dimensiones de la enseñanza situada, y permite evaluar el aprendizaje sobre Salud Colectiva. Objetivo: Diseñar y validar una
escala de aprendizaje sobre Salud Colectiva en Enfermería.Material y Métodos: Se estructuró en cinco fases: 1) Revisión de la

literatura; 2) Diseño del instrumento; 3) Jueceo de expertos; 4) Aplicación de un piloto; 5) Análisis estadístico para medir el
poder de discriminación, grado de dificultad de los ítems y Coeficiente de Alfa de Cronbach. Resultados: Se obtuvo un
instrumento de 40 ítems, el cual considera cinco dimensiones del aprendizaje: genuino (8 a 40 puntos), significativo y reflexivo (7
a 35 puntos), experiencial-multidimensional (9 a 45 puntos), autónomo (6 a 30 puntos) y conjunto (10 a 50 puntos), que derivan
en un puntaje total que va de 40 a 200 puntos. Conclusiones: Los resultados obtenidos del jueceo de expertos y pruebas
estadísticas indican que la escala mide el aprendizaje genuino, conjunto, autónomo, reflexivo y experiencial de los alumnos a
partir a los conocimientos adquiridos sobre salud colectiva, por lo que puede utilizarse para este fin.
Palabras Clave: escala, enseñanza situada, salud colectiva.

ABSTRACT

Introduction: This article shows the process of design and validation of a scale, which is constructed from five dimensions of
situated teaching and allows evaluating the learning of collective health. Objective: To design and to validate a scale of
learning on collective health nursing. Methods: It was structured into five phases: 1) review of the literature; 2) design of the

instrument; 3) evaluation of experts; 4) application of a pilot; 5) statistical analysis to measure the power of discrimination,
degree of difficulty of the items and Cronbach’s alpha coefficient. Results: An instrument of 40 items was obtained, which
considers five dimensions of learning: genuine (8 to 40 points), meaningful, and reflective (7 to 35 points), experimental multidimensional (9 to 45 points), self-employed (6 to 30points) and set (10 to 50 points), derivative in a total a score of 40 to
200 points. Conclusions: The results obtained from the evaluation of experts and statistical tests indicate that the scale
measures the genuine learning, joint self-employed, reflective and experimental of the Students from the knowledge
acquired about the collective health and that can be used for this purpose.
Key Words: scale, situated learning, collective health

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 4 octubre - diciembre, 2017

24

�Escala, enseñanza situada, salud colectiva

Introducción
El marco conceptual de la Salud Colectiva, se
construye en la década de los 70, como una crítica a
los diferentes movimientos y proyectos de reforma en
salud ocurridos en los países capitalistas y, como la
elaboración teórico-epistemológica y de la
producción científica, articuladas en las prácticas
sociales (García, 1971).
La Salud Colectiva contribuye al estudio del
fenómeno
salud-enfermedad-cuidado
en
poblaciones; investiga la producción y distribución
de las enfermedades en la sociedad; procura
comprender, las formas con que la sociedad
identifica sus necesidades y problemas de salud,
busca una explicación y se organiza para
enfrentarlos, a partir de distintos saberes, disciplinas,
tecnologías materiales y no materiales, y mediante
intervenciones centradas en los grupos sociales y en
el ambiente, independientemente del tipo de
profesional y del modelo de institucionalización
(García, 1971).
La salud colectiva, busca estudiar los problemas y
necesidades de salud de las poblaciones y buscar una
solución a partir de diferentes disciplinas. Abordar
estos contenidos en el nivel superior de enfermería,
exige una metodología de enseñanza innovadora que
permita al alumno la construcción de aprendizajes
contextualizados (Díaz-Barriga, 2005; Segástegui,
2004; Díaz-Barriga, 2003; Hernández, 2006).
Por lo que, se considera que la enseñanza situada es
un método que se ajusta al objetivo de este contenido
y permite la interacción comunitaria para consolidar
un aprendizaje significativo.
La enseñanza situada forma parte de las
metodologías innovadoras de la enseñanza o bien de
los enfoques del constructivismo social. Una de las
principales aportaciones del mismo es la apuesta por
una acción educativa en interacción recíproca,
conjunta y dialógica que es posible construir a partir
de la generación de estrategias de enseñanzaaprendizaje que a nivel cognitivo permiten al
estudiante ser parte y producto de la actividad, del
contexto y de la cultura en que se desarrolla y utiliza
(Segástegui, 2004).
Aunque ya existe evidencia científica del
funcionamiento de la enseñanza situada, aun no hay

Artículo Original

la suficiente para demostrar que tiene un efecto
positivo en la enseñanza de la salud colectiva en
enfermería y mucho menos de los instrumentos para
medirlo. Por lo que se hace necesario el diseño y
validación de un instrumento para estos fines.
Considerando los objetivos de aprendizaje y los
conocimientos deseables, se construyó una escala a
partir de cinco dimensiones para la enseñanza situada
sugeridas por el Dr. Hernández (2006), profesor en la
Facultad de Psicología de la Universidad Nacional
Autónoma de México:
1) Contextos educativos que propician
aprendizajes de alta situatividad en los que
se buscan situaciones genuinas o
semejantes a las que los alumnos se
enfrentan o se enfrentarán en su
cotidianeidad o en su práctica social, de alta
relevancia y pertinencia cultural.
2) Proveen contextos educativos para
promover aprendizajes significativos y
reflexivos.
3) Involucran activamente al alumno, de
modo que éste consiga un aprendizaje
experiencial multidimensional.
4) Buscan promover la autonomía del alumno.
5) Requieren de situaciones de aprendizaje
conjunto alumno–alumno (aprendizaje
cooperativo y colaborativo) y enseñantealumno.
Material y Métodos
La investigación se desarrolló en las siguientes
etapas:
Etapa 1. Revisión bibliográfica: Revisión
documental sobre el aprendizaje situado,
considerando las habilidades y conocimientos que se
pretende desarrollar, retomando los conceptos
teóricos y empíricos relevantes para dar sustento al
instrumento. Recolección de material bibliográfico,
seminarios e información digital del material
relacionado. Asimismo, se investigó sobre temas
como validez, confiabilidad, juicio de expertos,
entre otros.
Etapa 2. Construcción del instrumento: Las
dimensiones del instrumento se enfocaron al
aprendizaje del alumno y quedaron con los siguientes
nombres y contenidos:

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 4 octubre - diciembre, 2017

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�Escala, enseñanza situada, salud colectiva

1) Aprendizaje de alta situatividad (genuino):
conocimientos
situados
sobre
Determinantes Sociales de la Salud (DSS)
propuestas por la Organización Mundial de
la Salud (OMS), comprensión y habilidades
para trabajo con familias y grupos sociales,
importancia de la salud colectiva en el
ejercicio de la profesión en enfermería,
aplicación de conceptos de gradiente social
y triada: proceso salud-enfermedadatención.
2) Aprendizaje significativo y reflexivo: la
comprensión de la salud colectiva a partir
de los DSS de la OMS, aplicación en el
contexto mexicano, consideración de
aspectos sociales y culturales en la salud
colectiva, aplicación del concepto de
empoderamiento social.
3) Aprendizaje
experiencialmultidimensional: medición y visibilidad de
las DSS, relación con el contexto histórico y
social, comprensión de la salud desde los
colectivos (familias, comunidades, etc.) e
interacción con los diferentes colectivos.
4) Aprendizaje autónomo: búsqueda de
información, planeación de actividades con
grupos sociales, planeación docente,
contacto con las personas en comunidad,
relación con otras asignaturas, habilidades
sociales.
5) Aprendizaje conjunto (alumno-alumno y
docente-alumno): trabajo en equipo,
acompañamiento del docente, interacción
estudiantes-docente-comunidad.

Una vez definidas las dimensiones del instrumento
se procedió al análisis de los objetivos de
aprendizaje y se crearon diez reactivos afirmativos
por cada dimensión. Se estructuraron respuestas tipo
Likert con las siguientes opciones de respuesta:
- Totalmente de acuerdo.
- De acuerdo.
- Ni de acuerdo ni en desacuerdo.
- En desacuerdo.
- Totalmente en desacuerdo.
Se diseñaron afirmaciones positivas y negativas. En
tanto que los positivos se califican del 5 al 1, los
negativos se califican del 1 al 5.

Artículo Original

Una puntuación se considera alta o baja según el
número de ítems o afirmaciones (Martin, 2004).
Etapa 3. Validez de contenido: Se refiere a si el
cuestionario elaborado, y por tanto los ítems
elegidos, son indicadores de lo que se pretende
medir. Se trata de someter el cuestionario a la
valoración de investigadores y expertos, que deben
juzgar la capacidad de este para evaluar todas las
dimensiones que deseamos medir. (Escobar y
Cuervo, 2008). Es el proceso de pasar de lo teórico a
lo empírico y medir el proceso en cuestión. (Ruíz,
2009).
De tal manera que el jueceo por expertos de realizó
por seis académicos de una Universidad pública de
México. Los datos que se tomaron en cuenta para la
selección de los expertos aluden al conocimiento en
educación superior, experiencia en la construcción
de instrumentos y en la enseñanza de la Salud
Colectiva o asignaturas afines.
Tabla 1. Perfiles de los jueces.
Identificador
Área de experiencia
1
Pedagogía con énfasis en la enseñanza situada.
2
Construcción de escalas tipo Likert.
3
Enseñanza de Salud Colectiva en Enfermería.
4
Construcción de instrumentos.
5
Enseñanza y trabajo con familias y colectivos.
6
Enseñanza de Salud Colectiva en Enfermería.
Fuente: elaboración propia

Para sistematizar el proceso de validación por
expertos se utilizó la escala propuesta por Escobar y
Cuervo, 2008; que evalúa los ítems y dimensiones
del instrumento a partir de cuatro categorías:
suficiencia, claridad, coherencia y relevancia,
mediante calificaciones que van del 4 al 1, siendo 4
la mejor evaluada.
A continuación, se describe cada una de las
categorías evaluadas:
- Suficiencia: Los ítems que pertenecen a una
misma dimensión bastan para obtener la
medición de esta.
- Claridad: El ítem se comprende fácilmente, es
decir, su sintáctica y semántica son adecuadas.
- Coherencia: El ítem tiene relación lógica con la
dimensión o indicador que está midiendo.
- Relevancia: El ítem es esencial o importante, es
decir debe ser incluido.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 4 octubre - diciembre, 2017

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�Escala, enseñanza situada, salud colectiva

El resultado del jueceo de expertos fue el siguiente:
Tabla 2. Resultados del juicio de expertos.
ITEM

PROMEDIO

PORCENTAJE

Suficiencia
Coherencia
Relevancia
Claridad

3.8
3.8
3.8
3.7

95%
95%
95%
92.5%

Fuente: elaboración propia

Se analizaron los ítems, uno a uno conforme las
evaluaciones de los jueces y se realizaron ajustes de
redacción o uso de palabras, algunos ítems se
cambiaron completamente cuando al menos dos de
los jueces lo consideraron pertinente.
Finalmente se validó un instrumento con 50 ítems, 10
por dimensión distribuidos en positivos (50%) y
negativos (50%) en todo el instrumento y por
dimensión.
Etapa 4. Estudio piloto. La aplicación de la prueba
piloto tuvo como objetivos comprobar si los alumnos
a los que se destina el instrumento entienden
claramente los ítems, comprobar si los ítems
formulados corresponden a los objetivos planteados y
valorar el tiempo en que los alumnos responden la
escala.
Como lo menciona Ruíz, 2014: una vez que se tiene
confeccionado el cuestionario es muy aconsejable
realizar una prueba piloto con el mismo tipo de
población a la cual se va a interrogar. Por lo general,
en esta prueba se administra el cuestionario a 30 o 50
personas. Esto nos permitirá realizar las adecuaciones
necesarias en todos aquellos elementos del
cuestionario en los que el interrogatorio haya
encontrado dificultades.
La escala se aplicó a una muestra de 74 estudiantes
universitarios de enfermería que cursaron una
asignatura en la que revisaron contenidos sobre salud
colectiva.
Todos
los
sujetos
participaron
voluntariamente y firmaron un consentimiento
informado.
Etapa 5. Análisis estadístico: Posterior al piloteo de
la escala, se realizó un análisis estadístico para

Artículo Original

determinar el poder de discriminación y grado de
dificultad de los ítems.
Para el análisis, se utilizó un programa SPSS. Se
determinó el poder de discriminación y grado de
dificultad, a partir del establecimiento de una
respuesta correcta (RC) para cada ítem y se realizó
un análisis discriminante para medir el grado de
dificultad y poder de discriminación, de tal forma
que se puedan eliminar o cambiar los ítems
correspondientes.
Las siglas GS se refieren a grupo superior y GI, al
grupo inferior, esto como resultado de dividir a la
población por la mediana. El GS representa a los
sustentantes
que
respondieron
“mejor”
o
“correctamente” el mayor número de reactivos, el GI,
todo lo contrario. Esta separación entre la población
nos permite definir el poder de discriminación (PD),
esto es, la distancia, la diferencia entre GS y GI, ya
que estadísticamente se espera que los “mejores”
sustentantes respondan correctamente los reactivos, lo
que nos daría una discriminación alta. Si el GI
contesta “mejor” (en mayor porcentaje) un reactivo, la
discriminación es baja, porque puede ser que haya
respondido por azar y no por conocimiento de aquello
que se le está preguntando.
El grado de dificultad (GD) se refiere a lo fácil o
difícil que resultó el reactivo, mientras más cercano
a 100 es fácil, mientras más cercano a 0 (cero), la
dificultad se incrementa.
La vinculación GD y PD determina si el reactivo es
admitido, eliminado o modificado.
Desde los parámetros utilizados, un reactivo con un
GD de 10 a 90 y un PD por arriba de .85 se admite,
si el PD es de 0.80 a 0.84 se toma como reserva y se
prueba nuevamente o se revisa y modifica, y por
debajo a 0.79 se elimina. En el GD, se considera si
es muy fácil o que tan útil puede ser, porque todos lo
dominan, y contrariamente, si es muy difícil, nadie
domina ese contenido, por tanto, reconocer la
viabilidad de un reactivo con estas cifras.
Resultados
El análisis que se realizó referente al poder de
discriminación,
permitió
incluir
aquellas
afirmaciones que se encontraron en un parámetro
mayor o igual a 0.85, que para el caso de este

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 4 octubre - diciembre, 2017

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�Escala, enseñanza situada, salud colectiva

instrumento, fueron 41; y excluir aquellos menores o
iguales a  0.79, que fueron 9. Los que se encuentran
de 0.80 a 0.84 se toman como reserva con posible
modificación, pero no fue el caso de esta escala, pues
ninguno se estableció en estos valores.

Artículo Original

mientras que la máxima es 5, por lo que el puntaje
máximo sería de 200.
A continuación, se presentan los puntos de corte para
el puntaje total.

Tabla 3. Poder de discriminación
Valores de
referencia

Número de
afirmaciones

≥0.85
0.80 a 0.84
≤0.79
Total
Promedio

41
0
9
50
1.4

Fuente: elaboración propia

Con respecto al grado de dificultad, las afirmaciones
que se encontraron con un grado de dificultad
apropiado se situaron en valores de 10 a 90, siendo
éstos 40. Los ítems  10 fueron solamente 10,
considerándose con bajo grado de dificultad, por lo
cual fueron eliminados y ninguna afirmación se sitúo
en un rango de 90-100, es decir, muy difícil.
Tabla 4. Grado de dificultad.
Valores de
referencia

Número de
afirmaciones

90 – 100
10 – 90

0
40
10
50
26.1

&lt; 10
Total
Promedio
Fuente: elaboración propia

Nueve afirmaciones con poder de discriminación bajo
fueron las mismos que tuvieron un grado de dificultad
bajo. Sólo un ítem tuvo un adecuado poder de
discriminación, pero bajo grado de dificultad, por lo
que se decidió eliminarlo. De tal manera que se
eliminaron 10 ítems y como producto final, se obtuvo
una escala de 40 ítems. A esta versión se le aplicó el
Coeficiente de Alpha de Cronbach, siendo de 0.875.
Calificación de la escala por puntajes: Para el caso
de esta escala, la puntuación mínima posible es 40,
debido a que la calificación mínima por ítem es 1,

Discusión
Escala de actitud tipo Likert. Es una escala de actitud
de intervalos aparentemente iguales. Pertenece a lo
que se ha denominado escala ordinal. Utiliza series de
afirmaciones o ítems sobre los cuales se obtiene una
respuesta por parte del sujeto. (Ospina, De Jesús,
Aristizabal y Ramírez, 2009). La escala diseñada
cumple con estos requisitos.
Respecto al índice de discriminación, encontramos
que éste debe de ir de 0.20 a 1 (Morales, 2009). Para
efectos de este estudio, se consideran aptos los que se
encuentran por arriba de 0.85 y por debajo de 1.
El coeficiente de confiabilidad vinculado a la
homogeneidad o consistencia interna, se dispone del
coeficiente  (alpha), propuesto por Lee J. Cronbach
(1916-2001) en el año 1951 (Quero, 2010). La
medida de fiabilidad mediante el alfa de Cronbach
asume que los ítems miden un mismo constructo y
que están altamente correlacionados, de forma que
cuanto más cerca se encuentre el valor de alfa a 1
mayor es la consistencia interna de los ítems
analizados (Welch y Comer, 1988).
Conclusiones
De acuerdo a lo anterior, podemos decir que la
consistencia interna de la escala propuesta es buena
y puede utilizarse para los fines que fue construido.
Finalmente, y como resultado de los procedimientos
descritos y pruebas estadísticas realizadas, se puede
decir que la escala es apta para la población de
alumnos a la que se dirige y mide el aprendizaje en
las cinco dimensiones de la enseñanza situada.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 4 octubre - diciembre, 2017

28

�Escala, enseñanza situada, salud colectiva

Agradecimientos
Se extiende un agradecimiento a todos los jueces de
la Escuela Nacional de Enfermería y Obstetricia y de
la Facultad de Estudios Superiores Zaragoza de la
Universidad Nacional Autónoma de México por su
contribución y apoyo en la validación de la escala.
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Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 4 octubre - diciembre, 2017

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Revista Salud Pública y Nutrición

COMPLEJIDAD EN LAS REPRESENTACIONES SOCIALES QUE INTERPRETAN LA
CULTURA ALIMENTARIA PARA ALCANZAR LA SEGURIDAD ALIMENTARIA:
CASO DEL CONSUMO DE FRUTAS Y VERDURAS EN NIÑOS ESCOLARIZADOS1
COMPLEXITY IN SOCIAL REPRESENTATIONS INTERPRETING FOOD CULTURE TO ACHIEVE FOOD SECURITY: CASE
OF THE CONSUMPTION OF FRUITS AND VEGETABLES IN SCHOOLIZED CHILDREN1

Rojas Chadid José Enrique* Rodríguez Leyton Mylene*
*Programa de Nutrición y Dietética. Universidad Metropolitana de Barranquilla
Barranquilla, Atlántico.
Citation: Rojas Chadid JE., Rodríguez Leyton M. (2017) Complejidad en las
representaciones sociales que interpretan la cultura alimentaria para
alcanzar la seguridad alimentaria: Caso del consumo de frutas y verduras en
niños escolarizados. Revista de Salud Pública y Nutrición, 16(4), 30-41.
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo
León, Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México.
Copyright: ©2017 Rojas Chadid JE, et al. This is an open-access article
distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BYND 4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in
any medium, provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests
exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn16.4-5
Email: joserojaschadid@hotmail.com

Este artículo se origina en el proyecto de investigación representaciones sociales en la cultura alimentaria, el
caso de las frutas y las verduras en niños escolarizados de megacolegios de barranquilla, programa de nutrición
y dietética, grupo de alimentación y comportamiento humano. Universidad metropolitana de barranquilla.
1

�Frutas, verduras, representaciones sociales, ecosofía,
cultura alimentaria, gerencia androcrática

Artículo Original

COMPLEJIDAD EN LAS REPRESENTACIONES SOCIALES QUE INTERPRETAN LA CULTURA
ALIMENTARIA PARA ALCANZAR LA SEGURIDAD ALIMENTARIA: CASO DEL CONSUMO DE
FRUTAS Y VERDURAS EN NIÑOS ESCOLARIZADOS
Rojas Chadid José Enrique* Rodríguez Leyton Mylene**

*Programa de Nutrición y Dietética. Universidad Metropolitana de Barranquilla
Barranquilla, Atlántico.
RESUMEN
Objetivo: Identificar las representaciones sociales asociadas al bajo consumo de frutas y verduras en niños entre 8 y 13 años
de la ciudad de Barranquilla, se muestran avances de la investigación en el Colegio de la Fundación Pies Descalzos, se espera
desarrollar una fase posterior estrategias para aumentar la ingesta de frutas y verduras. Material y Métodos: Este es un
estudio cualitativo descriptivo en complejidad, para comprender las representaciones sociales relacionadas con el consumo
de frutas y verduras. Resultados: El comportamiento frente al consumo de frutas y verduras no depende del niño
propiamente sino de factores que condicionan su vida familiar y escolar; donde existe una estructura cargada de hábitos y
expresiones que confluyen alrededor de la tesis que los niños consumen muy pocas frutas y casi nada de verduras en su
vida familiar, reforzado esto por una oferta de alimentos poco saludables en la escuela. Conclusiones: Los niños son parte de
un sistema complejo caótico en el que la interdependencia con el ámbito familiar y escolar, genera efectos negativos con
mensajes desprovistos de argumentos en favor del consumo de frutas y verduras.
Palabras Clave: Frutas, verduras, representaciones sociales, ecosofía, cultura alimentaria, gerencia androcrática
ABSTRACT
Objective: To identify the social representations associated to the low consumption of fruits and vegetables in children
between 8 and 13 years of the city of Barranquilla, show progress of the research in the College of the Foundation Pies
Descalzos, is expected to develop a later stages strategies to increase intake of fruits and vegetables. Methods: This is a
descriptive qualitative study in complexity, to understand the social representations related to the consumption of fruits
and vegetables. Results: The behavior against the consumption of fruits and vegetables does not depend on the child
properly but on factors that condition his family and school life; Where there is a structure laden with habits and
expressions that converge around the thesis that children consume very few fruits and almost no vegetables in their family
life, reinforced this by an offer of unhealthy foods in school. Conclusions: The children are part of a complex chaotic system
in which the interdependence with the family and school environment, generates negative effects with messages devoid of
arguments in favor of the consumption of fruits and vegetables.
Key words: Fruits, vegetables, Social representations, ecosophy, food culture, androcratic management
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�Frutas, verduras, representaciones sociales, ecosofía,
cultura alimentaria, gerencia androcrática

Introducción
Nada de lo que se tiene que tratar desde la ciencia
puede estar por encima o alejado del objetivo de
alcanzar el bienestar de la humanidad (Rojas,
2006).
La alimentación es un proceso ecosófico en cuanto
que implica generación de micro procesos vitales
que al insertarse en macro procesos de sostenibilidad
de la vida colectiva conduzcan a mejor equidad y
calidad de vida de la persona, familia, comunidad,
sociedad, población mundial.
El alimento es indispensable para la vida y asegurar
la alimentación y la nutrición tiene que ver con
relaciones interdependientes que se generan en las
redes biológicas y en las redes sociales
constituyentes de los sistemas vivos, los cuales son
concebidos como redes de componentes más
pequeños, redes dentro de redes, interactuando con
otras, que constituyen la trama de la vida
(Rodríguez, 2010).
La alimentación y la nutrición son procesos
inherentes a los seres vivos, se interrelacionan en los
diferentes sistemas biológicos y sociales para
satisfacer su necesidad de energía y alimento; los
sistemas biológicos intercambian moléculas en sus
redes de reacciones químicas, redes biológicas que
producen y mantienen una frontera material e
imponen restricciones a la química que ocurre dentro
de ellas. Los sistemas sociales intercambian
información e ideas en sus redes de comunicaciones,
producen y mantienen una frontera no-material,
cultural, que impone restricciones al comportamiento
de sus miembros (Rodríguez, 2010).
Desde esta perspectiva sistémica en la interrelación
de los agentes, se toman decisiones alrededor de la
seguridad alimentaria y nutricional y en ese devenir
político se trata de gobernar a los seres humanos
como especie antes que como países.
En ese orden de ideas este artículo se refiere a la
finalidad de la ciencia que encierra la nutrición y la
alimentación. Aunque referido en particular a
situaciones que tienen que ver con la complejidad en
las representaciones sociales que se interpretan en la
cultura alimentaria para alcanzar la seguridad
alimentaria: caso del consumo de frutas y verduras
en niños escolarizados.

Artículo Original

En esta investigación, al tratar de conocer las
representaciones sociales de los niños del Colegio de
la Fundación Pies Descalzos que conducen al bajo
consumo de frutas y verduras, se considera el mundo
de la vida o de interacción de cinco agentes que se
relacionan por múltiples y variadas razones; se trata
de una muestra representativa de 45 niños
escolarizados entre 10 y 13 años. Sus madres y sus
maestros directamente, también los proveedores de
alimentos de sus entornos, los directivos de los
colegios y los expertos institucionales, todos estos
indirectamente.
Las
representaciones
sociales
constituyen
producciones simbólicas que se construyen a partir
de imaginarios sociales en los cuales se representa y
valora colectivamente un hecho o un fenómeno de la
vida social (Morales, 2014).
Avances en esta investigación muestran que el
comportamiento frente al consumo de frutas y
verduras no depende del niño propiamente sino de
factores que condicionan su vida familiar y escolar;
donde se genera una estructura cargada de hábitos y
expresiones que confluyen alrededor de la tesis que
los niños consumen muy pocas frutas y casi nada de
verduras en su vida familiar porque a sus padres no
les gustan o no tienen dinero para comprarlas y
aunque la madre insiste usando ejemplos de las tiras
cómicas y juegos que inducen a consumir por lo
menos las frutas, con las verduras es más complicado
porque no hay consumo.
Lo anterior esta reforzado en la vida escolar en la
cual están rodeados de una oferta de alimentos poco
saludables en la tienda escolar, aunque el colegio
suministra alimentos balanceados de muy buena
calidad a todos los alumnos, los niños escolarizados
rechazan las verduras en especial las habichuelas,
lechuga, espinacas y la berenjena; además no existe
en el pensum ninguna alusión al tema de las frutas y
verduras como lo corroboran los docentes y los
vendedores de los alimentos al interior del colegio,
en relación con los consumos de gaseosas, frituras y
mecatos.
Material y Métodos
En términos metodológicos, se realizó una
investigación de tipo descriptivo, cualitativa, de
carácter crítico social con principios del pensamiento

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Frutas, verduras, representaciones sociales, ecosofía,
cultura alimentaria, gerencia androcrática

complejo para comprender de forma holística y
desde diferentes perspectivas las representaciones
sociales relacionadas con el consumo de frutas y
verduras entre los agentes de estudio.
La unidad de análisis es el niño con su mamá y su
maestro principalmente. Sus interacciones.
La población del estudio son los niños entre diez y
trece años que son estudiantes del Colegio de la
Fundación Pies Descalzos de la ciudad de
Barranquilla y todos sus agentes vinculados directa
e indirectamente.
Entre los agentes directos, la mamá y los maestros,
existen unos intereses propios de su actividad que
los relacionan. En el caso de madre e hijo los
propios de la crianza, entre docente e hijo los del
proceso de enseñanza- aprendizaje, entre madre y
docente los propios relacionados con lo académico
y del comportamiento escolar del niño.
Los agentes que se denominan indirectos:
proveedores de alimentos, directivos - docentes e
instituciones (Secretaría de Salud, Educación,
Instituto Colombiano de Bienestar Familiar y otras)
influyen en los agentes directos desde sus funciones
y responsabilidades, especialmente en el cuidado y
garantía de derechos de los niños.
La muestra estuvo constituida por 45 estudiantes 8 a
13 años del Colegio Pies Descalzos de Barranquilla;
se realizó un muestreo por conveniencia de los
agentes relacionados con los niños, teniendo en
cuenta la disponibilidad, interés e información que
podían aportar al estudio de las Representaciones
sociales asociadas al consumo de las frutas y las
verduras.
Se realizaron de manera separada para los
diferentes agentes directores, docentes, directores
de grupo, madres de familia, proveedores, expertos
institucionales y los mismos niños entrevistas a
profundidad, grupos focales y se utilizó la técnica
de los espacios controversiales porque con (Nudler,
2009) se afirma “¿Qué papel juegan las
controversias, los debates, en el avance del
conocimiento científico y el pensamiento
filosófico?”

En ese sistema complejo caótico de que se habla en
este estudio existen flujos como los medios de
comunicación que se imbrican con todos los agentes
intervinientes en este estudio influyendo en la
formación del imaginario colectivo que subyace a la
cultura vivida por ellos.
Se buscó explorar y comprender las prácticas
alimentarias relacionadas con el consumo de
verduras y frutas en la merienda durante la jornada
escolar y en su casa, la alimentación de los niños y
la alimentación en general, desde la perspectiva de
los agentes y la forma en que interactúan alrededor
de los niños, se interpretaron sus representaciones
sociales.
Para comprender las relaciones entre los agentes
mencionados se utiliza el pensamiento complejo, es
decir, se observa la interacción de los intervinientes
como un sistema complejo caótico (Morín, 2007) en
el que se generan comportamientos de esa
interacción que son los que están precedidos de
frases representativas que acompañan esos
comportamientos y que dejan ver un orden no
conocido y que permite explicar el fenómeno del
bajo consumo de verduras principalmente pero
también de frutas. Estas interacciones vistas desde
un pensamiento que religa (comprende) antes de uno
que separa para profundizar (Análisis) es lo que
muestra lo que en últimas se convierte en cultura, es
decir, en palabras e imaginarios que orientan el hoy
y el devenir del colectivo.
Desde la complejidad y para abordar los agentes de
este estudio se acude a la creación de espacios
controversiales (Nudler, 2009) para captar la
diversidad de pensamientos y experiencias que
pueden ser puestos en discusión entre ellos y los
autores para superar el aporte del método científico
tradicional en su linealidad extrema donde pareciera
que el método garantiza la verdad cuando ella está
es en la complejidad de las relaciones y
comportamientos de los agentes considerados, en
sus "mundos de la vida".
Cuando se dice anteriormente en este artículo abordar
el problema de la inseguridad alimentaria, agravante
del entorno, al contemplar el bajo consumo de frutas y
verduras. En la perspectiva de un sistema complejo
caótico se trata de considerar el problema en su
totalidad, de observar la interdependencia de

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las múltiples variables que desde la realidad se
imbrican y muestran comportamientos que a la luz
de la ciencia tradicional bajo el paradigma de la
simplicidad quedarían ocultos (Morín, 2002), se
trata también de entender ese comportamiento
transdisciplinariamente, es decir, utilizando todas las
disciplinas del conocimiento que sean del caso para
una síntesis que interprete la realidad real
(Santos,1998).
También se trata de ver los procesos auto
organizadores que provocan los diversos agentes con
sus poderes e intereses y que muestran como sus
interacciones son el juego que decide las influencias
determinantes del fenómeno de la seguridad
alimentaria y de los consumos de frutas y verduras.
De igual manera se trata de mantener altos niveles
de autopoyesis en el sistema complejo caótico en el
sentido de mantener el sistema vivo con altos niveles
de seguridad alimentaria y de consumo de frutas y
verduras en las familias del sistema.
Alentar micro procesos vitales es del orden de la
cotidianidad como por ejemplo no arrojar basuras a
la calle o auxiliar personas, familias, colectivos, etc.
para que mejoren su calidad de vida o no fumar o
liderar grupos hacia la no violencia o descontaminar
la naturaleza o formular y ejecutar programas y
proyectos para mejorar el consumo de frutas y
verduras y/o la seguridad alimentaria.
Para insertar aquellos procesos vitales en macro
procesos de sostenibilidad de la vida colectiva, es
decir, poco ganamos con los proyectos mencionados
si los consumos están signados por ser productos
con muchos químicos y que a la postre afectan la
salud y amenazan la vida de los consumidores y
sostener su calidad de vida. El hecho de que exista
producción de alimentos con uso de químicos para
su obtención significa una amenaza para la
sostenibilidad de la calidad de vida colectiva por
cuanto no estamos ante un fenómeno que se inserte
en un macro proceso como el planteado aquí.
Resultados
En sondeos piloto realizados por este estudio en el
Colegio de la Fundación Pies Descalzos (Anillo y
Méndez, 2015), en particular los agentes
directamente comprometidos en el estudio, es decir,
los niños con sus madres y sus maestros, se detectó

que las madres se valen de los medios (caso Popeye
y las espinacas) para motivar el consumo de
verduras entre sus hijos, los niños saben que las
frutas y verduras alimentan y les dan energías, les
ayuda a estar saludables pero eso lo aprendieron en
el hogar. En el salón de clases el tema se toca muy
poco y cuando se hace tiene un carácter teórico y es
tomado por los niños como parte de un aprendizaje
formal que no motiva a una práctica (es hacer tareas
sin reflexión).
Los segundos resultados parciales de los espacios
controversiales realizados con el apoyo de
estudiantes del programa de Nutrición y Dietética de
la Universidad Metropolitana de Barranquilla
permiten observar algunos consensos y diferendos
entre los agentes intervinientes que caracterizan en
sus relaciones lo atinente al consumo de frutas y
verduras.
La interpretación del ciclo madre- niño-madre en otro
grupo estudiado (Campuzano y Coronell, 2016)
devela que las frutas hacen parte de la canasta familiar
y son consumidas por lo niños cuando estos lo desean
o bien sea, cuando son ofrecidas por los padres.
Además de esto, algunos llevan una fruta en la
lonchera cuando van a la escuela, a pesar de que en la
institución se las proporcionen ocasionalmente. Por lo
que se puede afirmar, que en estos casos tienen un
adecuado consumo de frutas y además de esto lo
hacen con frecuencia; en cuanto a las verduras, de las
diferentes preparaciones que sus madres elaboran, les
gusta el arroz con pollo, ya que, aseguran que no se le
sienten las hortalizas, su sabor y textura está
enmascarado con la mezcla del cereal y el pollo. Las
comidas, la suelen acompañar con jugos naturales,
pero cuando no cuentan con los recursos económicos
suficientes, optan por las bebidas procesadas que –
según ellos- son de menor costo.
Según esta experiencia existe un adecuado consumo
de frutas por ambos agentes, cabe destacar que el
factor económico incide a la hora de adquirir estas
mismas; sin embargo, se interpretan en estos
procesos comunicativos al interior de la familia
disensos como el hecho que pesar del problema
económico, los niños y madres se inclinan por las
frutas de mayor costo (manzana, pera, melocotón) y
apartan las que son de fácil acceso. Respecto a las
verduras, por el contrario, no existe un adecuado
consumo de éstas por parte de los niños a pesar, de

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que hacen parte de la canasta familia; los niños
manifiestan que este hábito no fue inculcado desde
un principio por sus padres; pero emplean estrategias
para que sus hijos los consuman (preparaciones).
En el ciclo cotidiano Madre- Hijo- Docente se
convive con los medios de comunicación se forman
frases como "si te comes la espinaca te pones como
Popeye" pero también desde ellos se promueve el
consumo de toda clase de alimentos industriales que
quitan el hambre y son "prácticos" por razones de
tiempo según las madres pero no favorecen una
alimentación adecuada para poseer mejor calidad de
vida.
En cuanto al ciclo docente – niño - docente; se puede
decir que se ha progresado en el consumo de frutas
en la institución por parte de los niños, mostrándose
como ejemplo el consumo de estas por parte de los
docentes, y siendo la manzana la fruta más preferida
a nivel general. Pero no progresa el consumo de
verduras.
Las instituciones también poseen un rol importante
en la Educación Alimentaria y Nutricional para
mejorar la conducta alimentaria y elevar la calidad
de vida de los niños, pero puede observarse que en
la institución los docentes no promocionan la
importancia
de
una
buena
alimentación,
específicamente en el consumo de frutas y verduras;
no obstante, los estudiantes en práctica de Nutrición
y Dietética realizan actividades a los niños de
manera general para motivar su consumo.
En el caso del ciclo institución-niño-institución; los
niños se encuentran dentro de la institución, están
bajo la responsabilidad del Estado, por lo que el
mismo Estado está obligado a ofrecerles alimentos
saludables la cual es primordial para que puedan
tener un buen aprendizaje, una buena salud y a su
vez obtener mejores resultados académicos.
En cuanto a la salud e higiene, el comedor escolar
juega un papel muy importante en la alimentación de
los niños; proveer alimentos de buena calidad
nutricional; ser un escenario saludable al interior de la
institución educativa, por lo que se encuentra ubicado
lejos de lugares que puedan emitir olores o posibles
fuentes de contaminación, es de fácil acceso, facilita
la circulación de todos los niños, personal de

servicio y maestros y poseer una buena eliminación
de desechos y basuras.
Los niños tienen acceso a los alimentos, pero en
cuanto a las frutas y verduras su consumo es
insuficiente.
La tienda escolar ofrece alimentos
altamente calóricos no saludables: gaseosas y
refrescos, snacks, dulces, golosinas, pasteles y no
ofrece frutas o preparaciones a base de ellas.
Lo anterior visibiliza las controversias que se
generan en el entorno donde el niño actúa, lo cual es
contradictorio con la promoción de consumo de
alimentos saludables y formación de buenos hábitos
alimentarios en los niños.
Lo anterior facilitó conocer el espectro relacional
con los agentes básicos entrevistados en el estudio.
Discusión
La presente investigación aporta desde la
identificación de la visión compleja de los factores
que condicionan el consumo de frutas y verduras en
los niños a partir de sus interrelaciones complejas
con los agentes – padres de familia, docentes,
cuidadores y proveedores de alimentos- ; otras
investigaciones aceptan que es en la edad escolar
donde se forman los hábitos de alimentación y que
el niño es influenciado por su medio externo; las
estrategias de intervención, sin embargo se
fundamentan en la definición de normas y
regulaciones y en actividades de información,
comunicación y educación para segmentos
específicos de población, pero no se profundiza en
las interrelaciones que generan mensajes
contradictorios, que no favorecen el cambio cultural
esperado que favorezca el incremento en el
consumo de frutas y verduras.
La investigación realizada sobre el significado del
consumo de las frutas y verduras en el Urabá
antioqueño encontró que son consideradas alimentos
nutritivos porque aportan vitaminas y saludables
porque ayudan a prevenir enfermedades, permiten
una adecuada disposición del organismo para llevar a
cabo las actividades académicas y laborales,
permiten lograr una pronta recuperación tras una
enfermedad y se atribuyen beneficios para mantener
una buena memoria, un apropiado proceso de
digestión, una buena visión y una adecuada textura
de la piel. Algunos padres y madres manifiestan que

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consumir frutas y hortalizas les produce saciedad,
sin embargo, atribuyen mayor poder de saciedad
alimentos como el arroz, por eso prefieren su
consumo en relación al de las hortalizas (Arboleda,
2013).
Así mismo, el estudio encontró que la mayor
preferencia del consumo de las frutas sobre las
hortalizas o verduras obedece al sabor dulce, siendo
las frutas predilectas el mango, manzana y guayaba,
y la más rechazada es el tomate de árbol, porque les
produce náuseas o alergias y por la forma como se
prepara el jugo (rallado), aunque es una de las frutas
más tradicionales en Turbo. El gusto por las frutas
tiende a ser compartido por toda la familia,
especialmente por las madres y los niños hasta los 9
años.
El olor o sabor fuerte determina un menor consumo
de las hortalizas, por eso las que menos gustan a los
integrantes de las familias son aquellas de sabor
acentuado como el ajo, el apio y la cebolla, pero no
se excluyen de su alimentación porque las mezclan
con otros alimentos y preparaciones, como ensaladas
y revoltijos (Arboleda, 2013).
El estudio encontró que las frutas y verduras son
consumidas con una frecuencia y cantidad menor a
lo recomendado por la Organización mundial de la
salud de 5 porciones al día o 400 gramos (OMS,
2004), lo cual refleja que los programas e
intervenciones implementados enfatizan en el valor
nutricional y beneficios para la salud y nutrición,
olvidando que el consumo de los alimentos está
influenciado no solo por el conocimiento de su valor
nutricional sino por factores socioculturales, como
son: las preferencias y gustos, los significados y
creencias atribuidos a los alimentos, el prestigio
social, las pautas sociales de consumo y el acceso
que se hacen más relevantes y se imponen a la hora
de elegir los alimentos.
En la elección de las frutas y las hortalizas uno de
los aspectos más relevantes es el reconocimiento de
sus beneficios para la salud, mientras que entre los
factores que inciden en su baja predilección se
encuentran los bajos ingresos de las familias que se
ven obligadas a priorizar los alimentos incluidos en
su canasta familiar dejando relegadas a los últimos
lugares las frutas y verduras por su alto costo
relativo, especialmente cuando las relacionan con el

poder de saciedad; otro de los factores que influyen
en algunos lugares geográficos es la limitada
producción y oferta de estos alimentos en el ámbito
local, sumados al valor cultural que da una mayor
relevancia al sabor “cultural” de alimentos como los
fritos, las carnes, el arroz, el plátano; es así como el
gusto, el placer y la estética juegan un papel muy
relevante a la hora de elegir alimentos,
En los hogares quienes más aceptan las hortalizas son
las madres, por sus beneficios para la salud y la
nutrición y consideran de vital importancia el
consumo por parte de los niños; mientras que los
adolescentes y padres prefieren más el consumo de
otros alimentos como los fritos, golosinas y mecatos.
El estudio realizado en Colombia en el
Departamento de Santander, mostró que se puede
mejorar el consumo de frutas y verduras mediante
intervenciones que tengan en cuenta factores como
la participación activa de todas las personas
involucradas en la identificación de las barreras y las
posibles soluciones, el uso de metodologías
cualitativas y cuantitativas para el diseño, el
seguimiento y la evaluación y la utilización de las
lecciones aprendidas por el grupo investigador. Se
recomienda medir el impacto en el consumo de
frutas y verduras cuantificando en términos de
porciones/día, más que en el número de veces/día,
con el fin de precisar de mejor forma la cantidad
consumida (Prada y Herrán, 2009).
Estas situaciones alrededor del consumo de frutas y
verduras pueden comprenderse desde la teoría la
acción comunicativa (Habermas, 1987), la cual se da
en el mundo de la vida del humano y se ejercita a
través del lenguaje; lenguajear y emocionar
(Maturana, 2002) en la acción de dialogar para
entendernos al interactuar. En este ejercicio vital se
usan frases que identifican comportamientos
individuales y colectivos que con el tiempo son
entendidos por todos, constituyen hitos para la
sociedad y se denominan Representaciones sociales
(Moscovici, 1985), que guían el comportamiento
colectivo por largos períodos y conforman lo que se
conoce como cultura.
Existen varios enfoques y conceptos que le dan
solidez al escrito; en primera instancia una visión
ecosófica (Guatari F, 1995) se refiere a una visión
filosófica, que significa una nueva forma de ver el

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mundo desde tres registros: el que relaciona al
hombre con la naturaleza o con los objetos. El que lo
relaciona con los demás sujetos y el que lo imbrica
con el (su) pensamiento o con la subjetividad.
Esta visión con gestión androcrática (Rojas, 2006)
refleja un ser humano con las siguientes
características:
Que sea más coopetitivo (Nalebuff,
Brandenburger, A. 1996) que competitivo.

B.

Que se incline más por la cooperación con los
integrantes de la red de valores que tiene sentido
desde sus entornos próximo, medio y lejano.
Que abandone la cultura de “sálvese quien pueda”
que hoy rige en términos generales.
Que reciba poder no para concentrarlo sino para
empoderar o distribuirlo a otros, que potencie los
liderazgos numerosos latentes en la comunidad, en
la cotidianidad.
Que busque la facilitación de procesos autológicos y
recursivos desde otras mentes y cuerpos para
generar múltiples y diversas alternativas en la toma
de decisiones.
Que aborde los fenómenos desde su complejidad, en
su totalidad. Es decir que evolucionen procesos de
producción de nueva subjetividad, haciendo uso de su
imaginación radical, dándole oportunidad a lo
diferente al estructuralismo, al pensamiento de que
todo crece al estilo de los árboles. Pregunte y pida que
le respondan en forma de pregunta y verá cómo se
enriquece el todo temático. Viole los límites de las
disciplinas (transdisciplinariedad) en pro de usarlas
para abordar el fenómeno en toda su complejidad
Morin (2001). Generar diversos complementarios.
Que asuma la participación como un proceso
(Información, opinión, decisión y resultados). No
como algo puntual, es decir: quien recibe o tiene
acceso a la información adecuada podrá expresar una
opinión de mayor peso y si esto es así lo más
probable es que sus ideas sean tenidas en cuenta para
participar en la toma de decisiones y por supuesto
merece obtener algo de por los resultados. Que
elabore documentos abiertos que inviten a responder

a completar a circular y no cerrados que significan
“convidado de piedra”.
Que sea consciente que no podemos ser sin los otros
y reconozca la diferencia como uno de los pilares de
la convivencia. No es posible llevar el título de
educador si no existiesen los educandos, ni el de
padres si no tenemos hijos, ni de empresarios si no
hay quien demande, etc. Nunca del unanimismo ha
surgido un nuevo conocimiento, estos surgen del
alejamiento del patrón de conocimiento instituido.
Que se decida por la dialógica y por la argumentación
para reducir los diferendos y los conflictos con los
otros. Que comprenda que el hombre no es solo razón
sino sentidos y pasión, lenguajear y emocionar
(Maturana, R, 2002). Que advierta que los diferendos
son naturales por ser diferentes “los mundos de la
vida” de cada cual. Que se olvide del consenso
mundial de voluntades y que viva la diferencia.
Una definición con la que se abordan las
representaciones sociales en este escrito dice así:
“...un conjunto de conceptos, enunciados y
explicaciones originados en la vida diaria, en el
curso de las comunicaciones interindividuales. En
nuestra sociedad se corresponden con los mitos y los
sistemas de creencias de las sociedades
tradicionales; incluso se podría decir que son la
versión
contemporánea
del
sentido
común...constructos cognitivos compartidos en la
interacción social cotidiana que proveen a los
individuos de un entendimiento de sentido común,
ligadas con una forma especial de adquirir y
comunicar el conocimiento, una forma que crea
realidades y sentido común. Un sistema de valores,
de nociones y de prácticas relativas a objetos,
aspectos o dimensiones del medio social, que
permite, no solamente la estabilización del marco de
vida de los individuos y de los grupos, sino que
constituye también un instrumento de orientación de
la percepción de situaciones y de la elaboración de
respuestas...”. (Moscovici, 1981, en Perera, M,
2005, p. 44).
También como que:
“conciernen al conocimiento de sentido común que se
pone a disposición en la experiencia cotidiana; son
programas de percepción, construcciones con status
de teoría ingenua, que sirven de guía para la acción e
instrumento de lectura de la realidad; sistemas de

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Frutas, verduras, representaciones sociales, ecosofía,
cultura alimentaria, gerencia androcrática

significaciones que permiten interpretar el curso de
los acontecimientos y las relaciones sociales; que
expresan la relación que los individuos y los grupos
mantienen con el mundo y los otros; que son forjadas
en la interacción y el contacto con los discursos que
circulan en el espacio público; que están inscritas en
el lenguaje y en las prácticas; y que funcionan como
un lenguaje en razón de su función simbólica y de los
marcos que proporcionan para codificar y categorizar
lo compone el universo de la vida.” (Jodelet, D.,
2000, citado por Perera, M., 2005, p. 47). Y/o como
que “...son un conjunto de proposiciones, de
reacciones y de evaluaciones sobre puntos
particulares, emitidos por el “coro colectivo” de aquí
o allí, durante una charla o conversación. “Coro
colectivo” del que se quiera o no cada uno forma
parte. Se podría hablar de “opinión pública”, pero de
hecho estas proposiciones, reacciones, evaluaciones
se organizan de modo muy distinto según las culturas,
las clases y los grupos en el interior de cada cultura
(Jodelet D,1988). Se trata pues de universos de
opiniones bien organizados y compartidas por
categorías o grupos de individuos.” (Carugati, F., y
Palmanori, A., 1991 en Perera, M., 1999, p. 8).
También enriquece la argumentación que “Las
representaciones sociales son esquemas sociocognitivos que tienen una lógica y un lenguaje
particular, son teorías orientadas hacia la
comprensión, ordenación y comunicación de la
realidad en el curso de la vida cotidiana y que sirven
como guía para la acción” (Morales, 2014, p.13)
Dichas representaciones actualizan el conjunto de
sentidos y significados en relación a las diferencias
socioculturales, vinculadas con una época, un
contexto o un espacio socio histórico determinado;
reflejan los comportamientos en costumbres y
hábitos, por lo cual es de gran utilidad examinar las
representaciones sociales sobre el bajo consumo de
frutas y verduras entre niños escolarizados de un
mega colegio en la ciudad de Barranquilla.
Lo anterior, en el marco de la cultura alimentaria...
definida como "...el conjunto de representaciones, de
creencias, conocimientos y de prácticas heredadas y/o
aprendidas que están asociadas a la alimentación y
que son compartidas por los individuos de una cultura
dada o de un grupo social determinado dentro de una
cultura" (Contreras y Gracia, 2005: p. 96). y/o que
Señala que las vinculaciones entre lo que la gente

es y lo que come, tiene profundas raíces en su
historia destacando las influencias manifiestas de
género, raza y clase sobre ciertas preferencias en
materia de comida desde épocas prehispánicas hasta
la actualidad, y que incluso como grupo o comunidad
se configura en la evolución de la cocina y su
relación con la identidad nacional” (Pilcher J.M.
2001. P 280) y/o como “Aspecto de una identidad
que se materializa en productos, técnicas de cocina,
platos y modos de consumo considerados como
propios por quienes forman parte integrante de la
cultura y como típicos por los demás”, sea grupo o
nación (Duhart, 2002).
Esa cultura se expresa en el capitalismo de acuerdo
con (Levin R, 2015)
...Por ejemplo, la agricultura no es una empresa para
producir alimento, sino una empresa para producir
ganancias a través del alimento, y lo produce en
mayor o menor cantidad según el precio del mercado.
Es por eso que hoy nos enfrentamos a un nuevo estilo
de hambruna. A través de la historia ha faltado
alimento de vez en cuando, por causa de la guerra,
por sequias, por plagas, pero siempre en el pasado
fueron hambrunas a causa de escasez. Actualmente, y
solo bajo el capitalismo, tenemos la innovación de
las hambrunas por sobreabundancia, porque un país
puede inundar el mercado de otro país con sus
productos arruinando a los campesinos. Entonces
tenemos una paradoja, ya que el país que inventó el
maíz lo importa de California.
Con efectos perversos para la humanidad en general
en términos de su seguridad alimentaria y
nutricional.
En la perspectiva del pensamiento complejo se puede
decir con (Levin R, 2015) que el capitalismo no
conoce de totalidades... Este asunto para el caso se
puede expresar así; un alcalde en Colombia considera
su intervención sobre el problema de la inseguridad
alimentaria con un programa cuyo alcance cubre un
diez por ciento de las familias involucradas y
comparando con lo hecho por el anterior
burgomaestre, que fue del cinco por ciento de las
familias en esa condición, se ve como un buen
desarrollo pero si consideramos las variables que
interactúan para profundizar los niveles de
inseguridad alimentaria y la totalidad de familia que
están en esa condición que es muy grande en nuestros

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municipios. Se dan soluciones parciales que son
contrarrestadas por las malas condiciones generales
del entorno próximo en especial.
En este sentido lo que conviene es un pensamiento
que religue y no que divida, que contemple la
síntesis más que el análisis, que asuma los
problemas en su totalidad y no parcialmente...que se
gobierne como especie y no como municipio.
En la Modernidad, a partir del siglo XVII, la
respuesta predominante era que las controversias no
desempeñan ningún papel esencial o, incluso, que no
desempeñan papel alguno. Y, especialmente en el
caso de la filosofía, donde las controversias, suelen
prolongarse indefinidamente sin que aparezca un
consenso alrededor de una respuesta al problema en
torno al cual giran, eran vistas más bien como un
obstáculo para el progreso del entendimiento. Sólo
en el siglo XIX esa visión acerca del papel
secundario a aun negativo de las controversias en los
procesos de la comprensión y conocimiento empezó
a ser seriamente desafiada. Y especialmente a partir
de la segunda mitad del siglo XX, se empezó a
generar una variada literatura, a la cual luego
aludiremos, que ha contribuido a dotar nuevamente
de voz a una concepción rechazada o simplemente
olvidada por largo tiempo. Según esa concepción,
originada en la Antigüedad, el progreso del
pensamiento y el conocimiento tienen una naturaleza
esencialmente controversial o dialéctica. Sin
embargo, a pesar de su resurgimiento, esta
concepción dialéctica no ha llegado a constituirse
aún en una verdadera alternativa a la concepción

“monoléctica”» (Nodler, 2002); destapa así el
principal propósito de él y su equipo de
investigación: reivindicar el crucial lugar y el
primordial papel de las controversias en la ciencia y
la filosofía —consideración que cabría extender a
otras áreas del saber—. En el mundo moderno el
menosprecio de las controversias se ha llevado a
cabo, principalmente, desde la creencia en que todo
conocimiento tiene su entraña propia en la
aplicación de un «método» (e incluso del Método),
escribe al respecto Oscar Nudler: “... desde el
punto de vista que ha sido dominante en nuestro
tema a partir de los inicios de la modernidad, la idea
de que las controversias puedan tener algún papel
importante en el desarrollo de la ciencia ha sido o
bien rechazada o bien simplemente ignorada ... si
en algo coincidían los primeros pensadores
modernos era en que la

interrogación de la naturaleza se debía efectuar, para
ser fecunda, de acuerdo con un método constituido
por un conjunto de reglas a las que se atribuía un
carácter universal, independiente de la diversidad de
las características personales y de los contextos

culturales y sociales de cada investigador...una
consecuencia de esta visión metodológica, o más
bien metodologista, del avance del conocimiento
científico es que si el método es correctamente
aplicado, las controversias ni siquiera tendrían por

qué surgir”.
Esta reivindicación de las controversias constituye,
a nuestro juicio, un episodio relevante —aunque no
único, pues aquí entran en juego también otros
factores del paulatino derrumbe del dogma
metafísico del «saber absoluto»; por principio para
este modelo de saber —y poco importa que se lo
vea implantado, como cree el realismo positivista,
en la ciencia, o en la filosofía, como piensa el
idealismo moderno. Una controversia es un síntoma
de debilidad o un indicativo de una falta de solidez.
Ahora bien, cuando se rechaza —con buenas
razones - este dogma monstruoso resulta lógico que
se perciba en las controversias organizadas en torno
a un problema no un mal o una desgracia –un
lamentable «accidente»— sino el núcleo vivo y
palpitante del saber (sea científico, filosófico o de
otra índole).
La Encuesta Nacional de la Situación Alimentaria y
Nutricional –ENSIN-, estudio realizado en el año
2010 por el Instituto Colombiano de Bienestar
Familiar
–ICBFy
otras
instituciones
gubernamentales, refleja varias controversias en el
contexto colombiano: el 42,7 % de los hogares del
país se padecen inseguridad alimentaria (INSAN)
en distintos grados: 27.9% inseguridad leve,11.9%
inseguridad moderada y 3% inseguridad severa; en
la Región Atlántica la INSAN es de 58,5 % y en el
departamento del Atlántico es de 54,4 % (ENSIN
2010).
En el caso particular del departamento del Atlántico,
de una muestra de 1607 hogares, 1187 hogares
presentaron un estado de inseguridad alimentaria, el
40% son de Barranquilla, seguida de Soledad con un
18%, y en tercer lugar Baranoa y Ponedera con un
8% (Payares, 2015).

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cultura alimentaria, gerencia androcrática

En lo referente al consumo diario de frutas y
verduras evaluado por la ENSIN en la población de
5 a 64 años se encontró que solo el 66,8 % de la
población colombiana consume diariamente frutas
mientras que el consumo de verduras es más pobre,
con un 28,1 %; las cifras tanto en la Región
Atlántica como en el Departamento del Atlántico
guardan relación con las del país, al registrarse
consumos de frutas en un 69,5 % y de verduras en
un 28,0 % a nivel regional y en el Departamento de
61,9% y 32,0 % respectivamente; estas bajas
prácticas de consumo de frutas y verduras se
identifican como riesgo para las enfermedades
crónicas no transmisibles (ENSIN, 2010).

Conclusiones
Desde una perspectiva holística los niños son parte
de un sistema complejo caótico en el que la
interdependencia es en el ámbito familiar y en el
escolar fundamentalmente, profundiza los efectos
negativos de los mensajes desprovistos de
argumentos en favor del consumo de frutas y
verduras por parte de los agentes que intervienen en
sus vidas. En el que, también, hay desarrollos
autoorganizadores que devienen de hábitos de las
generaciones anteriores del orden familiar y social
que soportan el consumo de alimentos industriales y
artesanales, como la exposición a bajos ingresos y
por ende a flujos de inseguridad alimentaria por
grandes periodos.

Situación como la descrita anteriormente se refleja
también en las cifras de desnutrición, sobrepeso y
deficiencias de micronutrientes, el 0,9 % de los
niños menores de 5 años en Colombia presentan
desnutrición aguda, el 13,2% de los niños
colombianos presenta retraso en talla o desnutrición
crónica, el 3,4% de los niños colombianos menores
de 5 años y presentan desnutrición global (ENSIN
2010).

Desarrollos de un conocimiento o formación mono
disciplinaria y no trans disciplinario impiden al
estudiante (niño) asimilar el conocimiento integrado
a hábitos de alimentación y nutrición. Por ejemplo,
como se puede enseñar a los niños habilidades
motrices superiores sin que sepan que para
desarrollarlas requieren de una alimentación
saludable, rica en frutas y verduras.

La población de 5 a 17 años, presentó retraso en
talla o desnutrición crónica, en un 10,0% para
Colombia, en la Región Atlántica fue de 11,4 % y en
el Departamento de 9,8 % (ENSIN 2010).

Todo lo anterior conspira para que el consumo de
frutas y verduras se mantenga bajo entre los niños
escolarizados del colegio investigado y peor aún que
continúe así.

Paradójicamente con la desnutrición se registraron
cifras significativas de niños Sobrepeso en Colombia,
se encuentran en un 5,2% de población menor de 5
años; mientras que las cifras en la Región son de 4,7
% y en el Departamento del Atlántico de 3,4 %. El
sobrepeso y obesidad el grupo de población de 5 a 17
años, fue de 17,5% para Colombia, mientras que en la
Región Atlántica es del 13,0 % y en el Departamento
se encuentran por encima del dato Nacional, con un
18,6 % (ENSIN 2010).

La comprensión de la complejidad es fundamental
para la definición de estrategias de intervención que
vayan más allá de la información y comunicación
sobre los beneficios de las frutas y verduras y
profundicen en la complejidad de las relaciones del
niño, los agentes cercanos y lejanos en su entorno. El
consumo de frutas y verduras no guarda relación con
el conocimiento de sus bondades, por el contrario es
el resultado de factores de origen social y cultural que
condicionan su consumo afectando el cumplimiento
de las pautas recomendadas; es importante orientar y
profundizar en la comprensión e interpretación de
factores socioculturales que permitan identificar los
significados atribuidos a los alimentos y la dinámica
alimentaria, para ser tenidos en cuenta en la
formulación e implementación de las políticas y
estrategias de intervención que impacten en el
mejoramiento del consumo de frutas y verduras.
Finalmente, se puede afirmar que apuntando a la
consolidación del imaginario colectivo que dice que

Se relaciona esta situación con la falta de la práctica
de la actividad física, predominio del tiempo de ocio
dedicado a ver televisión, el uso de video juegos y el
computador; pero también del bajo consumo de
alimentos saludables específicamente frutas y
verduras y alto consumo de bebidas azucaradas,
alimentos altos en grasa, comidas rápidas, golosinas
entre otros.

se trata de “...insertar micro procesos vitales

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(proyectos que resuelvan problemas de alimentación
y nutrición de cualquier magnitud y características)
en macro procesos de sostenibilidad de la calidad de
vida colectiva (que no violen ecosoficamente la vida
de los seres vivos).
Y en el mismo orden de ideas del párrafo anterior,
que aquel imaginario anterior se consigue
aclimatando en los humanos otro que tiene que ver
con la política, la acción, la gestión y que dice que;
“...se trata de gobernar a los seres humanos como
especie antes que como países (Mojica, 2016).
Como se ha expuesto en este escrito la solución
androcrática (Rojas C, 2006) es una posibilidad
apropiada para lograr insertar micro procesos vitales
en macro procesos de sostenibilidad de la calidad de
vida colectiva y facilita gobernar a los seres
humanos como especie antes que como países.
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                  <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
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                <text>Respyn Revista de Salud Pública y Nutrición, 2017, Vol 16, No 4, Octubre-Diciembre</text>
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                <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
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                <text>Rocha Flores, Alejandra Berenice, Editor Técnico</text>
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E

S

P

Y

N

Revista Salud Pública y Nutrición

IMPACTO DEL BAJO CONSUMO DE ALIMENTOS CON GLUTEN Y CASEÍNA SOBRE
SÍNTOMAS GASTROINTESTINALES EN NIÑOS DE 3-12 AÑOS DE EDAD CON TRASTORNO
DEL ESPECTRO AUTISTA.
IMPACT OF LOW FOOD CONSUMPTION WITH GLUTEN AND CASEINE ON GASTROINTESTINAL SYMPTOMS
IN CHILDREN 3-12 YEARS OLD WITH AUTISM SPECTRUM DISORDER
Hernández Cruz Ana Cristina*, López Ordaz Lyleni Guadalupe*, Garza Sepúlveda Gerardo*,
Cuellar Robles Sofía*, Márquez Zamora Leticia*, Sánchez Peña María Alejandra*
*Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), México.
Citation: Hernández Cruz AC., López Ordaz LG., Garza Sepúlveda G., Cuellar

Robles S., Márquez Zamora L., Sánchez Peña MA. (2017) Impacto del bajo
consumo de alimentos con gluten y caseína sobre síntomas gastrointestinales en
niños de 3-12 años de edad con trastorno del espectro autista. Revista de Salud
Pública y Nutrición, 16(3), 1-5.
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo león,
Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México.
Copyright: ©2017 Hernández Cruz AC et al. This is an open-access article
distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BY-ND
4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any medium,
provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests
exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn16.3-1
Email: maria.sanchezp@uanl.mx

�Autismo, nutrición, gluten, caseína

Artículo Original

IMPACTO DEL BAJO CONSUMO DE ALIMENTOS CON GLUTEN Y CASEÍNA SOBRE SÍNTOMAS
GASTROINTESTINALES EN NIÑOS DE 3-12 AÑOS DE EDAD CON TRASTORNO DEL ESPECTRO
AUTISTA
Hernández Cruz Ana Cristina*, López Ordaz Lyleni Guadalupe*, Garza Sepúlveda Gerardo*, Cuellar Robles
Sofía*, Márquez Zamora Leticia*, Sánchez Peña María Alejandra*

*Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), México
RESUMEN
Introducción: Los trastornos del espectro autista, presentan alteraciones gastrointestinales tales como diarrea, flatulencia,
reflujo gastroesofágico y constipación las cuales se han relacionado con el consumo de dietas con gluten y caseína. Objetivo:

Evaluar el efecto de la dieta sin gluten y caseína sobre síntomas gastrointestinales en niños con trastornos del espectro autista.
Material y Métodos: Previo consentimiento del padre o tutor se evaluaron niños de 3 a 12 años de edad, aplicando una historia
nutricional con datos antropométricos y dietéticos por frecuencia alimentaria; la permeabilidad intestinal se evaluó por el
cuestionario de signos y síntomas gastrointestinales “brea King the vicious cycle”, intestinal health trhough diet, al inicio y
final de la intervención durante 10 semanas. Donde se proporcionó menú semanal de acuerdo a recomendaciones calóricas por
edad con alimentos libres de gluten y caseína. Los datos se analizaron por estadística descriptiva y pruebas no paramétricas
utilizando Chi2 de dos variables, test de McNemar y prueba de Friedman utilizando el paquete estadístico SPSS versión 24.0.
Resultados: Del total de 26 sujetos, 77% de género masculino y 23% femenino, con media de edad 7.6 + 2.6 años, se observó
una disminución del consumo de alimentos con gluten y caseína a menos de tres veces por semana, lo cual aminora la presencia
de distención abdominal, diarrea, flatulencia. Siendo la permeabilidad intestinal estadísticamente significativa (≤0.05) después de
10 semanas de intervención. Conclusiones: La disminución en el consumo de alimentos con gluten y caseína disminuye
síntomas gastrointestinales asociados a permeabilidad intestinal.
Palabras Clave: Autismo, nutrición, gluten, caseína.
ABSTRACT
Introduction: Autistic spectrum disorders present gastrointestinal disorders such as diarrhea, flatulence, gastroesophageal
reflux and constipation, which have been related to the consumption of diets with gluten and casein. Objective: To evaluate

the effect of the gluten-free and casein-free diet on gastrointestinal symptoms in children with autism spectrum disorders.
Methods: After the consent of the parent or guardian, children 3 to 12 years of age were evaluated, applying a nutritional
history with anthropometric and dietary data by food frequency; intestinal permeability was assessed by the questionnaire for
gastrointestinal signs and symptoms "breaking the vicious cycle", intestinal health through diet, at the beginning and end of the
intervention for 10 weeks. Where weekly menu was provided according to calorie-age recommendations with gluten-free and
casein-free foods. Data were analyzed by descriptive statistics and non-parametric tests using Chi2 of two variables, McNemar
test and Friedman test using the statistical package SPSS version. Results Of the total of 26 subjects, 77% male and 23%
female, with a mean age of 7.6 + 2.6 years, a decrease in food consumption with gluten and casein was observed less than
three times a week, The presence of abdominal distention, diarrhea, flatulence. The intestinal permeability was statistically
significant (≤0.05) after 10 weeks of intervention. Conclusions: The decrease in food consumption with gluten and casein
decreases gastrointestinal symptoms associated with intestinal permeability
Key words: Autism, nutrition, gluten, casein

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 3 julio -septiembre, 2017

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�Autismo, nutrición, gluten, caseína

Introducción
Los trastornos del espectro autista (TEA) también
denominados
trastornos
generalizados
del
desarrollo, son un conjunto de problemas vinculados
al neurodesarrollo con manifestaciones cognitivas y
de comportamiento que ocasionan notables
limitaciones en la autonomía personal. (CabanyesGarcía, 2004), de acuerdo al Centers for Disease
Control and Prevention (CDC) en 2014, uno de cada
68 niños ha sido identificado con TEA;
aconteciendo en todas las razas, etnias y grupos
socioeconómicos, con prevalencia de 4.5 veces más
común en niños (1 de 42) que en niñas (1 de 189).
Esta población es propensa a desarrollar alergias
alimentarias, intolerancias e hipersensibilidad a
diversos alimentos y derivados como el gluten y
caseína y a colorantes, los cuales provocan una serie
de alteraciones gastrointestinales, cutáneas y fiebres
inexplicables, que puede afectar su comportamiento,
la causa de esta sintomatología aún no está clara,
pero se relaciona con una flora intestinal anormal y
un posible exceso de uso de antibióticos que puede
lesionarla (Elder, J. H. et al, 2006) (Adams B. J. et
al. 2011).
La terapia dietética en esta población es de
importancia ya que desde hace años diversos
estudios han relacionado algunas restricciones en la
dieta y su efecto en el comportamiento de los niños
con TEA sobre todo de gluten y caseína, con la teoría
particular de que no pueden ser digeridas por
completo, generando péptidos que pueden actuar
como opiáceos; aparentemente por una deficiencia
enzimática la cual impide desdoblar adecuadamente
las proteínas. Como resultado de esto, surgen dos
sustancias derivadas de la digestión incompleta de
las proteínas del gluten y la caseína, la gluteomorfina
y la caseomorfina, ambos péptidos bioactivos pueden
atravesar la membrana intestinal y llegar a tejidos
periféricos vía circulación sistémica, logrando alterar
el metabolismo celular como los inductores
hormonales y neurotransmisores (Audisio A. et al,
2013).
Por lo anterior la dieta libre de gluten y caseína se
considera una intervención eficaz para mejorar los
síntomas característicos del TEA, obteniendo
disminución de la hiperactividad, y los problemas
gastrointestinales (GI) que incluyen diarrea,
constipación, distensión, dolor abdominal, pirosis,
heces fétidas, presencia de moco, sangre o con restos

Artículo Original

alimentarios, esteatorrea, flatulencia, eructos y
reflujo gastroesofágico (Villatoro M. et al, 2015)
(Toh C., M. y Allen V. E., 2015) ( Harris C. and
Card B. 2012). Debido a esto, el objetivo de este
estudio Evaluar el efecto de una dieta sin gluten y
caseína que permita disminuir los signos y síntomas
gastrointestinales en los niños con diagnóstico de
TEA.
.
Material y Métodos
Estudio cuasi experimental, descriptivo, no aleatorio,
con muestra autoseleccionada incluyendo niños
ambos géneros de 3 a 12 años de edad con
diagnóstico establecido de TEA por un especialista
del neurodesarrollo, a los cuales bajo previo
consentimiento del padre o tutor se aplicó por
profesionales de la salud una evaluación al inicio y
final de la intervención de 10 semanas, utilizando las
técnicas de medición establecidas (OMS, 1995) para
la historia nutricional los datos antropométricos de
peso por medio de una báscula seca modelo 874, la
estatura determinada con estadímetro seca modelo
213 e índice de masa corporal (IMC) kg/m2,
interpretado de acuerdo a tablas de IMC para la edad
de OMS 2007. Para los datos dietéticos se utilizó la
frecuencia alimentaria la cual mostraba alimentos con
gluten y caseína con la finalidad de evaluar si el
consumo de estos alimentos era menor o mayor a tres
veces por semana, ya que la frecuencia mayor a 3
veces agrava los síntomas gastrointestinales. La
permeabilidad intestinal se determinó por el
cuestionario de signos y síntomas gastrointestinales
“breaking the vicious cycle”, intestinal health
trhough diet, evaluada de acuerdo al puntaje: 1-5
puntos: permeabilidad intestinal menos propensa a
presentarse como categoría 1, categoría 2 de 6-10
puntos: posiblemente puede presentar permeabilidad
intestinal, categoría 3 de 11-19 puntos:
permeabilidad intestinal posiblemente presente, de 20
o más puntos: permeabilidad intestinal muy
posiblemente presente como categoría 4 (Gottschall
E., 2004), ( Lázaro C. P. et al. 2016), ya que una gran
mayoría de sujetos con TEA sufren problemas
gastrointestinales lo que los lleva a una anormalidad
en la mucosa intestinal asociada con una
permeabilidad selectiva (Salles T. T., E. et al. 2014,).
Posterior a la recolección de datos, se entregó plan de
alimentación individualizado
por menús con
requerimientos para la edad según la OMS 2001,

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 3 julio -septiembre, 2017

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�Autismo, nutrición, gluten, caseína

libre de caseína y gluten, donde las distribuciones de
macronutrientes fueron de 53% de hidratos de
carbono, 14% de proteína y 33%de grasas para los
grupos de 3 a 7 años de edad y 50% de hidratos de
carbono,20% de proteína y 30% de grasas para los
grupos de 8 a 12 años de edad, realizado por 2
licenciadas en nutrición estudiantes de la
especialidad en nutriología clínica de la Facultad de
Salud Pública y Nutrición de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, posteriormente a las 10
semanas de intervención se realizaron nuevamente
las evaluaciones.
Los datos fueron analizados por el paquete
estadístico SPSS versión 24.0, realizando estadística
no paramétrica, descriptiva y comparativa con un
nivel de significancia de p&lt; 0.05 e intervalo de
confianza del 95%, utilizando test de McNemar para
evaluar el cambio en la frecuencia dietética, Chi2
para relacionar el consumo de alimentos con la
sintomatología y la prueba de Friedman, para
comparar los cambios en el cuestionario de signos y
síntomas.

Resultados
Se evaluó un total de 26 niños, siendo el 77% (n=20)
de género masculino y 23 % (n=6) femeninos, con
edad promedio de 7.6 ± 2.6 años, en relación al
diagnóstico médico un 58% (n=15) presentaron
Autismo y 42% (n=11) Asperger.
El estado nutricional de la población estudiada por
índice de masa corporal para la edad (IMC/edad) el
54% se encuentra normal con peso saludable para la
edad como se aprecia en la Figura1.

Artículo Original

La evaluación de la frecuencia alimentaria se observa
en la Tabla 1, siendo significativa (p &lt; 0.05) la
disminución en el consumo de alimentos con gluten
como tortillas de harina, pan de barra, pastas, pan
dulce y galletas, y en caseína como leche y queso.
TABLA 1: Cambios en frecuencia de alimentos de los sujetos en estudio
Basal
Final
Menor a 3 veces Mayor a 3 veces Menora3veces
Mayor a 3 veces
por semana
por semana
porsemana
por semana
Alimento
%
(n=)
%
(n=)
% (n=) %
Leche*
61.5
(16)
38.5
(10)
100 (26)
0.0 (0)
Yogurt
80.8
(21)
19.2
(5)
100 (26)
0.0 (0)
Queso*
53.8
(14)
46.2
(12)
92.3 (24)
7.7 (2)
Tortilla de harina* 76.9
(20)
23.1
(6)
100 (26)
0.0 (0)
Pan de barra*
61.5
(16)
38.5
(10)
92.3 (24)
7.7 (2)
Pasta*
57.7
(15)
42.3
(11)
100 (26)
0.0 (0)
Cereal
69.2
(18)
30.8
(6)
92.3 (24)
7.7 (2)
Pan dulce*
69.2
(18)
30.8
(6)
96.2 (25)
3.8 (1)
Galletas*
46.2
(12)
53.8
(14)
84.6 (22)
15.4 (4)
Dulces
100
(26)
0.0
(0)
92.3 (24)
7.7% (2)
*(p= &lt;0.05)
n=26
Test McNemar

La evaluación de permeabilidad intestinal de
acuerdo a los criterios de “breaking the vicious
cycle”, intestinal health trhough diet, se observan
en la Figura 2 y tabla 2, donde se observó un cambio
estadísticamente significativo (p &lt; 0.05), ya que en
la evaluación inicial el 96% (n=25) de los niños
presentaba permeabilidad intestinal en la categoría 2
y 3 y al finalizar la intervención en la categoría 1
“menos propensa a presentarse” aumento de 4% (1)
a 31%(8), y en categoría 2 “puede presentar
permeabilidad intestinal” de 39% (10) a 42% (11),
observándose la mayor disminución en la categoría
3 “permeabilidad intestinal posiblemente presente”
donde al inicio se manifestó un 57% (15) y al final
únicamente el 23% (n=6) lo presentaron, para la
categoría 4 “permeabilidad intestinal muy
posiblemente presente” al inicio no se observó y
posterior al finalizar el tratamiento el 4%(1) lo
manifestó de acuerdo a lo comparado por la prueba
de Friedman analizando los signos y síntomas de
permeabilidad intestinal al inicio y al final al
disminuir su consumo de leche, yogurt y pan de
barra.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 3 julio -septiembre, 2017

3

�Autismo, nutrición, gluten, caseína

Artículo Original

TABLA 2: Cambios de signos y síntomas gastrointestinales en los sujetos en estudio

Síntoma
Pirosis
Meteorismo
Distención
Flatulencias *
Estreñimiento *
Diarrea
Gastritis
Colitis
Halitosis
Nicturia
Poliuria
Insomnio
Rash
Dermatitis

%
73.1
73.1
53.8
38.5
50.0
80.8
80.8
84.6
57.7
92.3
80.8
76.9
92.3
84.6

No
(n=)
(19)
(19)
(14)
(10)
(13)
(21)
(21)
(22)
(15)
(24)
(21)
(20)
(24)
(22)

Basal

Si
%
26.9
26.9
46.2
61.5
50.0
19.3
19.2
15.4
42.3
7.7
19.2
23.1
7.7
15.4

Final

(n=)
(7)
(7)
(12)
(16)
(13)
(5)
(5)
(4)
(11)
(2)
(5)
(6)
(2)
(4)

%
88.5
69.2
73.1
61.5
84.6
96.2
92.3
92.3
76.9
84.6
65.4
84.6
100
80.8

No
(n=)
(23)
(18)
(19)
(16)
(22)
(25)
(24)
(24)
(20)
(22)
(17)
(22)
(26)
(21)

Si
% (n=)
11.5 (3)
30.8 (8)
26.9 (7)
38.5 (10)
15.4 (4)
3.8 (1)
7.7 (2)
7.7 (2)
23.1 (6)
15.4 (4)
34.6 (9)
15.4 (4)
0.0 (0)
19.2 (5)

p=&lt;0.05
n=26
T est McNemar

Figura 2. Evaluación inicial y final de la permeabilidad
intestinal

Dentro de los signos y síntomas gastrointestinales en
nuestro estudio disminuyeron la distensión, diarrea y
flatulencias como lo reportado por Ghalichi F. et al,
2016, quien revelo diferencia significativa en la
disminución de dolor de estómago, inflamación,
estreñimiento y diarrea después de llevar a cabo la
DLGC, lo cual coincide con los estudios de Horvath
K., y Perman J. en el 2002.
El tiempo de intervención nutricional fue de un lapso
de 10 semanas, a diferencia otros estudios que
muestran resultados en un lapso mayor a 6 meses
como Pennesi M. C. y Cousino K. C., 2012, otros
como el de Pedersen et al en el 2012 sugieren mayor
probabilidad de responder a una dieta con un
seguimiento de 12 meses. Mientras que Whiteley y et
al en el 2013, proponen un tiempo promedio de
intervención de 12 a 24 meses, por lo que se plantea
que el apego a la dieta por el niño con TEA de nuestro
estudio y sobre todo del cuidador fue de importancia
para nuestros resultados.
Para la permeabilidad intestinal se observó una
disminución en los signos y síntomas intestinales lo
que sugiere que el consumo de los alimentos con
gluten y caseína a menos de tres veces por semana
(principalmente de pan de barra, yogurt y leche)
mejora la capacidad de absorción de los nutrientes
al presentar menor sintomatología intestinal
Conclusiones

Discusión

El estado nutricional de nuestra población en estudio
se mantuvo dentro del diagnóstico establecido al
inicio del mismo, lo que sugiere el apego a su
intervención nutricional.
También se pudo observar disminución a menos de
3 veces por semana del consumo de alimentos con
gluten y caseína con la sintomatología intestinal
como lo reportado por Pennesi M. C. y Cousino K.
L en 2012, que sugieren que la DLGC es más
efectiva en niños con trastorno del espectro autista
con historia clínica de signos y síntomas
gastrointestinales o en aquellos con sospecha de
sensibilidad a algunos alimentos.

Se concluye que una intervención nutricional a
niños con TEA con dieta sin gluten y caseína se
relaciona con el descenso de signos y síntomas
gastrointestinales asociados a permeabilidad
intestinal.
Dentro de las limitaciones del estudio tuvimos
tiempo establecido de intervención, tamaño de la
muestra de estudio, aun con estos inconvenientes se
lograron obtener resultados significativos.
Se sugiere que se realice mayor investigación acerca
del tema para en un futuro enriquecer y mejorar el
tratamiento de los niños con TEA.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 3 julio -septiembre, 2017

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�Autismo, nutrición, gluten, caseína

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Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 3 julio -septiembre, 2017

5

�R

E

S

P

Y

N

Revista Salud Pública y Nutrición

ESTUDIO DEL COMPORTAMIENTO ALIMENTARIO INFANTIL A TRAVÉS DE LA
TÉCNICA DE “DIBUJAR Y ESCRIBIR” EN ESCOLARES MEXICANOS.
STUDY OF CHILD FOOD BEHAVIOR THROUGH THE "DRAW AND WRITE" TECHNIQUE IN MEXICAN SCHOOLS
Castro Sánchez Ana Elisa*, Hernández Ruiz Karina Janett*, Ramos Peña Esteban Gilberto*, Ávila Ortiz
María Natividad*
*Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), México.
Citation: Castro Sánchez AE, Hernández Ruiz KJ, Ramos Peña EG, Ávila

Ortiz MN. (2017) Estudio del comportamiento alimentario infantil a través de la
técnica de “dibujar y escribir” en escolares mexicanos. Revista de Salud
Pública y Nutrición, 16(3), 6-13.
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo león,
Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México.
Copyright: ©2017 Castro Sánchez AE et al. This is an open-access article
distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BY-ND
4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any medium,
provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests
exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn16.3-2
Email: ana.castrosh@uanl.edu.mx, ana.castros@uanl.mx

�técnica “dibujar y escribir”; escolares mexicanos;
comportamiento alimentario

Artículo Original

ESTUDIO DEL COMPORTAMIENTO ALIMENTARIO INFANTIL A TRAVÉS DE LA TÉCNICA DE
“DIBUJAR Y ESCRIBIR” EN ESCOLARES MEXICANOS
Castro Sánchez Ana Elisa*, Hernández Ruiz Karina Janett*, Ramos Peña Esteban Gilberto*, Ávila Ortiz María
Natividad*

*Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), México
RESUMEN
Introducción: México presenta una de las prevalencias más altas en obesidad infantil a nivel mundial. Sin embargo poco se
sabe sobre el estilo de vida relacionado con la alimentación de los niños y niñas mexicanos. Objetivo: Estudiar el
comportamiento alimentario en niños y niñas mexicanos a través de la técnica cualitativa de “dibujar y escribir” Métodos:

investigación cuantitativa-cualitativa; participaron 186 estudiantes. Las respuestas se registraron como texto; se agruparon en
categorías y se cuantificaron; se elaboraron tablas de frecuencia; se realizaron pruebas estadísticas. Resultados: se obtuvo
un total de 2,727 dibujos con su descripción; todos los grados presentaron diferencias significativas (p&lt;0.001). Conclusiones:
La prueba manifiesta mayor eficiencia en los grados escolares de cuarto y quinto de primaria; en secundaria ya no es eficiente.
Los resultados indican pistas útiles para ser utilizadas en las estrategias de orientación alimentaria y en los programas de
atención y control de la obesidad infantil.
Palabras Clave: técnica “dibujar y escribir”; escolares mexicanos; comportamiento alimentario.
ABSTRACT
Introduction: Mexicans are among the first in the world to address a high prevalence of overweight and obesity coupled

with malnutrition in their population. However, little is known about the lifestyle of Mexican children with respect to food.
Objective: The study objective was to investigate the eating behaviour of Mexican children using the qualitative technique
of “Drawing and Writing.” Methods: mixed (quantitative-qualitative) study. The trial was conducted with 186 students from
pre-school to the first year of secondary school. Responses were recorded as text; they were grouped into categories and
quantified; frequency tables were developed; statistical analyzes were performed. Results A total of 2,727 drawings with
descriptions were collected, and the data showed significant differences (p&lt;0.001) in general. Conclusions: The
technique used in the trial had the greatest effectiveness in the fourth and fifth grades of primary school, whilst in
secondary school, it was no longer effective.
Key words: Mexican students; “Drawing and Writing” technique; eating behaviour

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 3 julio -septiembre, 2017

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�técnica “dibujar y escribir”; escolares mexicanos;
comportamiento alimentario

Introducción
En el último cuarto de siglo han surgido importantes
cambios derivados de la globalización; de entre los
cuales destacan, las transformaciones demográficas,
socioculturales, tecnológicas y económicas a nivel
mundial. Dichos cambios han generado un impacto
considerable en México con respecto a la
transformación del perfil epidemiológico, los estilos
de vida, los patrones de consumo alimentario y
actividad física (Gómez, et. al. 2016), éstos dos
últimos, generando un aumento global de
malnutrición principalmente por exceso.
De acuerdo con la Obesity Update (2017) más de la
mitad de los adultos y casi 1 de cada 6 niños
padecen sobrepeso u obesidad en países asociados
a la Organización para la Cooperación y el
Desarrollo Económico (OCDE), siendo México
una de las naciones con mayor obesidad en adultos
en el mundo.
Según datos de la Encuesta Nacional de Salud y
Nutrición (ENSANUT) 2016, el 71.2% de la
población adulta presenta sobrepeso u obesidad,
mientras que dicha problemática afecta al 33.2% de
los niños en edad escolar (5-11 años).
Por lo anterior, se ha puesto atención especial en el
estudio de los hábitos alimentarios de las poblaciones
debido al aumento de las problemáticas derivadas de
la malnutrición por exceso como lo son, la obesidad
(OB) infantil y las enfermedades crónico
degenerativas a temprana edad, lo que se ha
convertido en un grave problema de salud pública
por los altos costos que se derivan de su atención y
por las repercusiones en la vida adulta.
Podemos darnos cuenta que si bien, México cuenta
con datos de salud y nutrición derivados de encuestas
nacionales y, particularmente Nuevo León, que
cuenta con la Encuesta Estatal de Alimentación y
Nutrición, de acuerdo con Ramos (2015) dicha
información posee desventajas metodológicas; por
ejemplo, el hecho de que la información recabada
corresponde a la familia en general, no considera la
distribución de alimentos por edad y género al interior
del hogar y se basa en percepciones o creencias
acerca de los hábitos y costumbres alimentarias de los
miembros. Además, cabe destacar que los niños en
edad escolar suelen pasar una parte importante del día
lejos de la vista vigilante de sus

Artículo Original

padres, ya sea en la escuela o en actividades
recreativas y posiblemente consuman alimentos
fuera del conocimiento de ellos.
Por ello diversos estudios ya se encuentran
enfocados en abordar las causas inmediatas que
originan el SP y OB infantil, como lo son el
desequilibrio de energía, asociado con dietas
hipercalóricas;
la
calidad
de
macro
y
micronutrientes; la actividad física, como se
mencionó previamente; y otros factores como el
acceso y las fuentes de los alimentos, las políticas de
mercadeo y publicidad y los ambientes generadores
de obesidad (Shamah, Amaya, &amp; Cuevas, 2015).
Si bien, podemos indagar en estudios enfocados al
conocimiento y causas que originan la adquisición de
hábitos alimentarios positivos o negativos en niños,
sin embargo, uno de los aspectos más complejos es el
de la obtención de datos directamente de los niños y
niñas sin la intermediación del jefe de familia. Lo
anterior debido a que históricamente niñas y niños
han sido vistos como objetos de estudio al
considerarlos incompetentes o poco confiables, con
limitada capacidad verbal, e incapaces de recuperar
información o entender preguntas. Sin embargo, ellas
y ellos tienen su propia perspectiva sobre los aspectos
que influyen en su vida y entorno social y esta
información se obtiene sobre todo a través de un
contacto directo y empleando métodos y técnicas
cualitativas.
No se han identificado trabajos de investigación
nutriológica que hayan utilizado la técnica cualitativa
de “dibujar y escribir” en población mexicana, esto a
pesar de que el empleo de dibujos o mapas es un
método aplicado desde hace varias décadas en
diversos grupos poblacionales (Mauthner, Mayall, &amp;
Turner, 1993; Box &amp; Landman, 1994) destacando los
estudios de Charlton (1996), Bendelow &amp; Oakley
(1994) y el de Pridmore &amp; Bendelow (1994) en
África.
Recientemente ha tomado más fuerza en la
investigación con niños, para obtener datos de las
percepciones y espacios en donde éstos se
desenvuelven, y de esta manera obtener una mejor
comprensión de la vida infantil particularmente de lo
que ellos relacionan como saludable o no saludable
(O’Connell, 2013; Bridal, Hendrie, Thompson &amp;
Blunden, 2012).

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 3 julio -septiembre, 2017

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�técnica “dibujar y escribir”; escolares mexicanos;
comportamiento alimentario

Dicha técnica consiste en un método de investigación
visual basado en el arte de dibujar y escribir, en
donde se solicita a los participantes que realicen una
actividad de dibujo junto con un ejercicio de
escritura, que complementa la comprensión del
dibujo. Comúnmente dicha técnica es administrada a
los niños por profesores o investigadores en el aula
(Hartel, 2014).
Dentro de las ventajas que tiene el empleo de esta
técnica se encuentran, por un lado, que los niños en
edad escolar están familiarizados con las
herramientas y materiales necesarios para la
elaboración de dibujos y la descripción de los
mismos; por lo tanto es un método válido para
obtener datos directamente de ellos mismos
(Horstman, Aldiss, Richardson, &amp; Gibson, 2008).Por
otro lado, “dibujar y escribir” es una técnica
cualitativa que también permite hacer análisis
cuantitativos o mixtos por ejemplo, complementando
el análisis de texto y descriptivo con diversas pruebas
estadísticas (Piko &amp; Bak, 2006).
Se obtiene información más enriquecedora debido a
que cuando a los niños se les solicita dibujar y
contar sobre algo en específico, revelan el doble de
información, esto a diferencia de que si se les
solicitara verbalmente (Walker, Caine-Bish &amp; Wait,
2009). Lo anterior concuerda con el estudio de
Horstman et al (2008) quienes reportaron que, al ser
considerado una actividad divertida, los niños
proporcionan datos más enriquecedores que si sólo
se les pidiera escribir o hablar sobre algún tema,
además de que disfrutan la realización de dibujos.
Ahora bien, una de las desventajas u observaciones
a esta técnica, se centran en los protocolos éticos
relacionados con el consentimiento, privacidad y el
uso de las imágenes después del estudio, por otra
parte se menciona que el ejercicio de dibujo resulta
desagradable para una minoría de sujetos (Hartel,
2014).
A pesar de las desventajas que esta técnica pueda
tener, estudios demuestran que son más los datos
significativos que se obtienen al ser una técnica
atractiva para los niños y, lo que particularmente
nos interesa es el empleo de dicha técnica en
población mexicana y conocer la percepción de los
niños en cuanto a gustos y hábitos alimentarios y

Artículo Original

conocimiento de alimentos saludables y no
saludables. El objetivo general ha sido estudiar el
comportamiento alimentario en niños y niñas
mexicanos a través de la técnica cualitativa de
“dibujar y escribir”. Específicamente, se determinó
cuál es el grupo de edad de máxima eficiencia para
responder la técnica; el porcentaje de no respuesta;
aceptación de la prueba; cantidad de información
generada por temas, grupos de edad y estado nutricio;
y dificultades durante la aplicación de la prueba.
Material y Métodos
Entre el año 2011 y 2013 se realizó un estudio mixto
(cualitativo-cuantitativo) transversal. Previamente se
obtuvo la aprobación del Comité de Ética e
Investigación de la Facultad de Salud Pública y
Nutrición de la Universidad Autónoma de Nuevo
León (Folio de aprobación: 11-FaSPyN-SO-03), el
permiso de las autoridades educativas, el
consentimiento informado de los padres y madres de
familia y el asentimiento de los escolares.
Las consideraciones éticas se realizaron con apego a
las disposiciones dictadas en el Reglamento de la Ley
General de Salud en Materia de Investigación
(Secretaría de Salud [SS], 1987), específicamente en
los siguientes apartados: el Capítulo I, Artículo 13
menciona que en la investigación en donde el ser
humano sea el sujeto de estudio, debe prevalecer el
respeto a la dignidad y protección de los derechos y
bienestar.
En el presente estudio se respetó el derecho de
decisión de participar tanto de los padres de familia
como de los propios niños. El Artículo 14, fracción
IV; hace mención que se deberá mantener la relación
riesgo beneficio. En este proyecto, si bien los
beneficios se limitan a la detección de malnutrición
(exceso o deficiencias) y la remisión con los
especialistas de acuerdo a la afiliación de padres, no
existen riesgos derivados de las técnicas de
investigación: ya que sólo se procedió a la toma de
mediciones antropométricas de los niños así como
ilustrar a través del dibujo una serie de imágenes
sobre hábitos y preferencias alimentarias.
El estudio se realizó previo a que la escuela adoptara
las medidas gubernamentales para el control de
alimentos y bebidas en las instituciones de educación
básica.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 3 julio -septiembre, 2017

8

�técnica “dibujar y escribir”; escolares mexicanos;
comportamiento alimentario

Participaron 102 niñas y 84 niños cursando entre
tercero de preescolar y primero de secundaria, en
una escuela privada ubicada en un sector urbano de
nivel socioeconómico medio.
En una primera etapa se tomaron datos
antropométricos (peso, talla, IMC) por personal
calificado de nutrición. Para determinar el Índice de
Masa Corporal (IMC), para la edad se obtuvo el
punto de corte puntaje z y se procedió a la
interpretación de diagnósticos, que de acuerdo a la
Organización Mundial de la Salud (2007): el estado
nutricio Adecuado, tiene un puntaje de 0, &lt; -1.0,
sobrepeso &gt;1.0, Obesidad &gt;2.0 Obesidad severa
&gt;3.0, &lt; -2.0 Delgadez y &lt; -3.0 Delgadez severa.
En la segunda etapa se aplicó la técnica de “dibujar
y escribir”. En cada grupo de escolares se contó con
el apoyo de personal entrenado compuesto por: 2
psicólogas, 1 profesora, 1 pedagoga y 2 nutriólogas.
Los niños y niñas se encontraban en sus respectivos
salones de clase sentados en escritorios individuales
y se les proporcionaron hojas blancas y lápices de
colores para realizar sus dibujos.
El instrumento para dibujar y escribir consistía en 4
hojas bond tamaño oficio engrapadas, en la primera
hoja se les solicitó dibujar los lugares donde
acostumbraba salir a comer con su familia; en la
segunda, sus comidas y bebidas favoritas, lo que
come en la escuela, con quién le gusta comer; en la
tercer hoja, cuáles alimentos consideraba saludables
y, en la cuarta hoja los alimentos que consideraba no
saludables. Se les explicó que no se calificaría la
habilidad de dibujar y que eran libres de plasmar
cualquier imagen que consideraran como respuesta
correcta (Walker, Caine-Bish &amp; Wait, 2009).
Una vez que completaron los dibujos, una
entrevistadora del equipo de apoyo tomaba notas al
momento de solicitar al niño o niña que describiera
su dibujo: “Cuéntame qué dibujaste”. Luego,
seguían otras preguntas, como: ¿Por qué dibujaste
esto? ¿Qué quieres decir con esto? ¿Hay algo más
que quieras contarme acerca de tu dibujo? También
se les pidió que escribieran un nombre o título a
cada uno de sus dibujos (Walker, Caine-Bish &amp;
Wait, 2009). En el caso de los escolares de tercer
grado de preescolar y primero de primaria, se les
apoyó con la escritura. Las entrevistas tuvieron una
duración de entre 10 y 30 minutos.

Artículo Original

Las respuestas se registraron como texto; se
agruparon en categorías y se cuantificaron; se
elaboraron tablas de frecuencia. También se
realizaron pruebas de Chi cuadrada.
Resultados
Se obtuvo un total de 2,727 dibujos con su
descripción. La prueba se aplicó a 186 estudiantes con
escolaridad desde preescolar hasta primero de
secundaria; en general todo los grados presentaron
diferencias significativas (p&lt;0.001). De ellos, el
16.15% estaba en preescolar, 78.5% en primaria y el
5.9% en secundaria. En promedio, la menor cantidad
de respuestas fue aportada por el grado de secundaria
(3.6 ± 1.6), mientras que los estudiantes del cuarto
(17.1 ± 3.5) y de quinto (17.5 ± 3.4) año de primaria
fueron los que más información aportaron (Tabla 1).

Tabla 1.- Frecuencias, medias y desviación
estándar de resupuestas según grado escolar
Gado

n

Media

DS

Preescolar
Primaria

29

16.1

3.5

1

29

14.2

1.6

2
3

33
32

13.6
14.3

2.1
1.9

4
5

16
24

17.1
17.5

3.5
3.4

12

16.3

2.1

11

3.6

1.6

6
Secundaria
1
p&lt;0.001
Fuente: Entrevista

En cuanto a los resultados del número de respuestas
en razón del género de los estudiantes, en general no
hay diferencias significativas entre los diferentes
estados de nutrición (p&lt;0.05). El mayor porcentaje
de estudiantes (58.1%) se encontraban en estado
nutricio adecuado y el 38.2% en sobrepeso y
obesidad (Tabla 2).

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 3 julio -septiembre, 2017

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�técnica “dibujar y escribir”; escolares mexicanos;
comportamiento alimentario

Tabla 2.- Frecuencias, medias y desviación estándar de
resupuestas según estado nutricio
Edo. Nutricio

n

Delgadez
Adecuado
Riesgo de sobrepeso
Sobrepeso
Obesidad
Obesidad severa

Media

DS

1
108
6
36

15.0
15.0
17.2
13.9

3.1
2.4
4.6

24
11

14.1
16.1

2.1
2.9

Artículo Original

2). Mientras que las pastas/harinas y las bebidas
gaseosas azucaradas aparecen también como las
preferidas y esto independientemente del estado
nutricio y del género. Por otro lado, aparece que
comer en compañía de los miembros de la familia,
es la preferencia más señalada (Figura 2).

Figura 2.- Hábitos y preferencias alimentarias

p&gt;0.05
Fuente: Entrevista

También, entre lo más destacable de los resultados
se encuentra que los niños identifican con facilidad
como alimentos saludables a las frutas y verduras
(65% de los dibujos) y como alimentos no
saludables a las frituras, dulces/postres (43% de los
dibujos) (Figura 1).
Figura 1.- Alimentos saludables y no saludables

En cuanto al tiempo que se tardaron en completar el
instrumento, los participantes de entre tercero de
preescolar y segundo de primaria (5-6 años) tardaron
entre 40 y 50 minutos en completar el instrumento;
mientras que, los de 3° de primaria y hasta 1° de
secundaria (7-12 años) entre 20 y 30 minutos. En
preescolar, niños y niñas manifestaron cansancio en la
mano por dibujar y escribir largo rato.

Entre los lugares que frecuentan cuando no comen en
casa, destacan las hamburgueserías y los restaurantes
con servicio completo. En cuanto a la comida y
bebida dentro del plantel escolar, destaca el consumo
de sándwiches/tortas y el jugo industrializado. Sobre
los lugares preferidos o dónde les gusta más ir a
comer, son las hamburgueserías y pizzerías (Figura

Desde el análisis cualitativo un hallazgo importante se
refiere a que en preescolar y 1° de primaria algunos
aún no distinguen entre productos comestibles y no
comestibles. En cuanto al género, sólo niñas
reportaron consumir ensaladas y por el contrario sólo
varones reportaron mariscos. Además en 1° de
primaria solicitaban más tiempo para colorear sus
dibujos. En 1° de secundaria, hubo negativa a

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 3 julio -septiembre, 2017

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�técnica “dibujar y escribir”; escolares mexicanos;
comportamiento alimentario

comunicar las ideas mediante el dibujo,
manifestando preferencia por la escritura y la
entrevista.
Discusión
“Dibujar y Escribir” es una técnica cualitativa que
permite hacer análisis mixtos, por ejemplo,
complementando el análisis de texto y descriptivo
con pruebas estadísticas. Es un método aplicado
desde hace varias décadas en diversos grupos
poblacionales destacando Inglaterra, África y
Canadá. “Dibujar y escribir” permite obtener una
mejor comprensión de la vida infantil.
El presente estudio mixto extiende la literatura
existente sobre el uso de la técnica de “Dibujar y
Escribir” al aportar datos sobre el estudio del
comportamiento alimentario en población mexicana.
Aporta resultados cualitativos y cuantitativos sobre el
estudio del comportamiento alimentario de una
población infantil que presenta de las más altas
prevalencias de sobrepeso y obesidad en el mundo.
Los resultados permiten reducir el vacío de
conocimiento sobre esta población específica (Ramos
et al, 2015), además de ampliar la literatura existente
sobre el uso de distintos instrumentos de medición y
de colecta de datos en menores de edad sin la
intermediación de un adulto.
Ahora bien, el contraste de resultados sólo puede
realizarse en cuanto a la utilización de la técnica y
no propiamente de los datos obtenidos debido a que
no existen estudios realizados específicamente en el
área de alimentación y nutrición, por lo que existe
un vacío de conocimiento que debe ser abordado por
especialistas de la nutrición en México.
Los estudios presentados a continuación muestran
resultados semejantes sólo en un apartado de la
totalidad de su estudio debido a que no se
enfocaron en sí en percepción de alimentos
saludables y no saludables si no en el concepto de
salud y enfermedad en general.
En el estudio de Cetin, Ozarslan, Isik y Eser (2012)
realizado en Turquía en estudiantes de 9º grado (14
años) se les solicitó dibujar y escribir sobre nutrición
y refrigerios y se obtuvieron 22 explicaciones escritas
y cero dibujos, lo que coincide parcialmente con
nuestro estudio pues los estudiantes de

Artículo Original

secundaria (13 – 15 años) sólo aportaron el 5.9% de
dibujos y mencionaron verbalmente su negativa a
expresar a través del dibujo, sus respuestas.
Asimismo de los 156 estudiantes del estudio Turco,
sólo obtuvieron 289 dibujos en total, lo que
representa 1.8% de dibujos en promedio. Cabe
destacar que los otros aspectos estudiados fueron
definición del concepto de salud, factores protectores
de la salud, factores que afectan negativamente la
salud, cuerpo humano y medicina.
Mientras que los resultados del estudio de Bridal,
Hendrie, Thompson y Blunden (2012) efectuado en
Australia, en donde obtuvieron la percepción de 28
niños y niñas de entre 5 a 9 años de lo que es
saludable y no saludable; obtuvieron 11 dibujos
relacionados a alimentos saludables siendo sólo
frutas lo que plasmaron. Por lo tanto, al igual que
en nuestro estudio los niños y niñas relacionan más
fácilmente como alimentos saludables, las frutas y
verduras (65% de los dibujos).
En un estudio efectuado en Portugal por Lima y
Serra (2014) en donde emplearon la técnica de
dibujar y escribir en 209 niños de 10 a 12 años para
indagar sobre conceptos de salud y enfermedad
encontraron que en la categoría de definición de
saludable, los niños plasmaron dibujos relacionados a
consumo de alimentos adecuados como frutas y bajo
consumo de dulces, lo que se asemeja a los
resultados de nuestro estudio en cuanto a la relación
de alimentos saludables.
En cuanto a la aceptabilidad de la técnica de dibujar
y escribir, de los 186 niños y niñas que participaron
en nuestro estudio, el 6% de los datos obtenidos
correspondieron a niños de entre 13 a 14 años,
mientras que en el estudio de Noonan, Boddy,
Fairclough y Knowles (2016) de los 181 niños y
niñas de entre 10 a 11 años, sólo 30 de ellos (16%)
completaron la tarea de dibujar y escribir con
relación a la práctica de actividad física.
Knighting, Rowa-Dewar, Malcolm, Kearney y
Gibson (2011) llevaron a cabo un estudio empleando
la técnica, indagando sobre la comprensión de los
niños sobre el cáncer, incluyendo 195 niños de entre
10 a 11 años, destacando en una de las categorías
comportamientos saludables y no saludables,
resultando 253 dibujos de alimentos saludables y 80
dibujos de bebidas saludables, destacando que en

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 3 julio -septiembre, 2017

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�técnica “dibujar y escribir”; escolares mexicanos;
comportamiento alimentario

nuestro estudio el 65% de los dibujos fueron para
alimentos saludables.
Podemos darnos cuenta que son pocos los resultados
que podemos contrastar con otros estudios, esto
debido al vacío de conocimiento que existe en
México, específicamente en lo relacionado a estudios
de la percepción, gustos y preferencias alimentarias
en niños.
De manera general, los resultados obtenidos en
nuestro estudio destacan, en cuanto al género de los
participantes, se identificaron diferencias sólo de tipo
cualitativo, pero que no fueron estadísticamente
significativas, coincidiendo esto último con los
resultados de Piko &amp; Bak (2006).
Los resultados obtenidos por parte de los niños
fueron muy enriquecedores y brindaron al equipo
de investigadores un amplio panorama de los
hábitos que tienen los niños así como sus gustos y
preferencias alimentarias.
La mayor cantidad de dificultades para responder el
instrumento se presentaron entre 3ro de preescolar
y 2o de primaria, además de que éstos se tardaron
el doble de tiempo que el resto de los participantes.
Se obtuvo una mayor cantidad de imágenes en 4° y
5°. A partir de primero de secundaria prefieren el
cuestionario y la entrevista. Los resultados
demuestran que la prueba manifiesta mayor
eficiencia en los grados escolares de cuarto y
quinto de primaria, mientras que, en secundaria ya
no es eficiente.
Conclusiones
Los resultados de este estudio abren la posibilidad de
una utilización más eficaz de la técnica cualitativa en
cuestión; y se sugieren pistas para hacer
adaptaciones pertinentes según la edad y grado de la
población escolar. Por ejemplo, los resultados
apuntan a que la distinción entre lo comestible y no
comestible queda más claro a partir del primer grado
de primaria, es decir, después de los 6 años de edad,
y con respecto al objetivo de la investigación, el
grupo de edad de máxima eficiencia para responder
la técnica fueron los de cuarto y quinto grado (9 – 10
años de edad) debido a que fueron los que más
información aportaron.
La técnica de “dibujar y escribir” ha sido empleada
frecuentemente en el área de la salud, sin embargo,

Artículo Original

muy poco se ha aplicado en el área de la nutrición y
alimentación. Esto a pesar de que como se ha
mostrado, esta técnica cualitativa permite obtener
datos muy enriquecedores y significativos, al aportar
conocimiento sobre el punto de vista y percepción de
los niños. Lo anterior, no debería ser minimizado en
su utilización en la planeación de programas de
intervención, diseño de menús, entre otras cosas.
Contar con la participación e interacción de los niños
podría redundar en un mayor y mejor impacto en
orientación alimentaria y en educación para la salud.
Finalmente, sería deseable que estas técnicas
cualitativas se aplicaran dentro de una estrategia
multi-método.
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Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 3 julio -septiembre, 2017

12

�Artículo Original

técnica “dibujar y escribir”; escolares mexicanos;
comportamiento alimentario

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Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 3 julio -septiembre, 2017

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�R

E

S

P

Y

N

Revista Salud Pública y Nutrición

DETECCIÓN PRECOZ DEL CÁNCER EN LA MUJER, ENORME DESAFÍO
DE SALUD EN MÉXICO. ALGUNAS REFLEXIONES
EARLY DETECTION OF CANCER IN WOMEN, A HUGE HEALTH CHALLENGE IN MEXICO. SOME
REFLECTIONS
Dórame-López Norma Alicia1, Tejada-Tayabas Luz María2, Galarza-Tejada Dulce María3, MorenoGonzález María Mercedes4

1 Universidad de Sonora Fac. Enfermería. 2 Benemérita Universidad Autónoma de San Luis Potosí y
Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo. 3 Benemérita Universidad Autónoma de San Luis
Potosí. 4 Universidad de Guanajuato. Campus Celaya Salvatierra
Citation: Dórame-López NA., Tejada-Tayabas LM., Galarza-Tejada DM.,

Moreno-González MM. (2017) Detección precoz del cáncer en la mujer, enorme
desafío de salud en México. Algunas reflexiones, Revista de Salud Pública y
Nutrición, 16(3), 14 - 22
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo león,
Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México.
Copyright: ©2017 Dórame-López NA. This is an open-access article
distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BYND 4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any
medium, provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests
exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn16.3-3
*Email: lmtayabas@yahoo.com.mx

�Promoción de la salud, detección precoz de cáncer,
neoplasia de la mama, neoplasia de cuello del útero

Ensayo

DETECCIÓN PRECOZ DEL CÁNCER EN LA MUJER, ENORME DESAFÍO DE SALUD EN
MÉXICO. ALGUNAS REFLEXIONES
Dórame-López Norma Alicia1, Tejada-Tayabas Luz María2, Galarza-Tejada Dulce María3, Moreno-González
María Mercedes4
1 Universidad de Sonora Fac. Enfermería. 2 Benemérita Universidad Autónoma de San Luis Potosí y
Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo. 3 Benemérita Universidad Autónoma de San Luis
Potosí. 4 Universidad de Guanajuato. Campus Celaya Salvatierra
RESUMEN
Introducción: El incremento acelerado en la prevalencia del cáncer de mama (CaMa) y cáncer cervicouterino (CaCu) así como
su elevada mortalidad en México, representan un gran desafío para el sistema de salud mexicano. A pesar de los esfuerzos y
las acciones emprendidas para reducir las cifras, el impacto no ha sido el esperado. La evidencia establece que si el cáncer se
detecta en estadíos iniciales es curable, tiene un mejor pronóstico, mayores tasas de supervivencia, los tratamientos son más
asequibles y pueden administrarse con menos recursos y costos. Por ello la importancia de la prevención y detección temprana
de la enfermedad y su tratamiento oportuno, lo cual requiere de una educación para generar conciencia y no solo proporcionar
información a las mujeres, así como de garantizar el fácil acceso a servicios de salud de calidad en atención primaria. El
objetivo de este ensayo es presentar una reflexión crítica sobre algunas de las razones por las que la detección precoz del
cáncer en la mujer se mantiene como uno de los principales desafíos de salud en México. Conclusiones: Para ello se plantean
algunas ideas reflexivas sobre: el soporte de las políticas públicas a las acciones de atención primaria, la relevancia del nivel de
conocimientos en las mujeres respecto a la prevención y detección oportuna de CaMa y CaCu
Palabras clave: Promoción de la salud, detección precoz de cáncer, neoplasia de la mama, neoplasia de cuello del útero

ABSTRACT
The rapid increased the prevalence of breast cancer (BC) and cervical cancer (CC) and its high mortality in Mexico represent a
major challenge for the Mexican health system. Despite the efforts and actions taken to reduce the numbers, the impact has
not been as expected. The evidence establishes that if the cancer is detected in early stages is curable, has a better
prognosis, higher survival rates, and the treatments are more affordable and can be managed with fewer resources and costs.
Hence it´s important the prevention and early detection of disease and timely treatment, which requires education to develop
awareness not only provide information to women, and it is important to ensure easy access to health services quality primary
care. The aim of this paper is to present a critical reflection about some of the reasons why early detection of cancer in women
is maintained as one of the major health challenges in Mexico. To this end, some reflective ideas are put forward about: the
support of public policies for primary care actions, the relevance of the level of knowledge in women regarding the prevention
and timely detection of CaMa and CaCu.
Key words: Health promotion, early detection of cancer, breast Cancer, neck of the uterus neoplasm.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 3 julio -septiembre, 2017

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�Ensayo

Promoción de la salud, detección precoz de cáncer,
neoplasia de la mama, neoplasia de cuello del útero

INTRODUCCIÓN
El cáncer (Ca) en la mujer representa uno de los
principales problemas de salud pública a nivel
mundial, específicamente el Ca de mama (CaMa) y el
Ca cervicouterino (CaCu) ocupan las primeras causas
de mortalidad femenina por tumores malignos, tanto
en los países de ingresos altos como de ingresos
medianos y bajos (Organización Mundial de la Salud,
2013). México no es la excepción, puesto que ambos
tipos de Ca son problemas prioritarios dentro de la
agenda de salud nacional.
En este país, el CaMa presentó una tendencia al
incremento, la tasa de mortalidad tuvo una
transición de 11.7/100 000 mujeres fallecidas en
1980 a una tasa de 17/100 000 en 2009 (Knaul &amp;
Hornelas, 2014). Pasó de ser la causa número 15 de
defunción en 1980 a ser la segunda en 2012 (World
Health Organization, 2012). Así mismo, durante el
período 2007 a 2014 la incidencia de CaMa se
mantuvo en ascenso, en 2014 se reportó la cifra más
alta con 29 casos nuevos por cada 100 mil mujeres
de 20 años y más, el 90% de los cuales fueron
detectados en las etapas III y IV (INEGI, 2014).
Tales cifras permiten proyectar que para el 2025
habrá un incremento importante en la incidencia y
mortalidad con 30,993 casos nuevos y 9,013
fallecimientos (Secretaría de Salud, 2015).
Por su parte, el CaCu continúa como una de las
principales causas de mortalidad femenina, con una
tasa de 12 muertes por cada 100 mil mujeres de 25
años o más. Aunque ha venido mostrando una
tendencia decreciente, mantiene índices altos en
algunos estados del sur del país (Sánchez, 2012). De
acuerdo con la OMS (2012), la frecuencia de casos
nuevos de CaCu fue de 10,186 lo cual representa una
tasa estandarizada a nivel mundial de 19.2 por 100
mil mujeres. Estos datos ubican a este tipo de Ca en el
segundo lugar en frecuencia de morbilidad y
mortalidad por neoplasias malignas en la mujer,
después del CaMa (Siegel, Nishadham &amp; Jemal,
2012).
Muchas de las mujeres afectadas por el CaCu viven
en un contexto socioeconómico y cultural de bajo
estrato (Smith et al., 2015). En los países con menor
desarrollo, la tasa es de 20 muertes por cada 100 mil
mujeres, la cual se acentúa al compararla con la de
los países desarrollados cuya tasa es de 2 muertes por
cada 100 mil mujeres, la disminución en la tasa

referida en tales países está vinculada con la
realización del tamizaje, los diagnósticos certeros y
los tratamientos oportunos (World Health
Organization, 2015).
A pesar de los esfuerzos emprendidos por el sistema
de salud mexicano, la detección tardía del Ca en la
mujer es común, un 70.2% de los casos registrados
del 2003 al 2008 se detectaron en estadios avanzados
(López, Torres, Blanco, Hernández &amp; Knaul, 2014).
En ello influye principalmente la demanda tardía de
los estudios diagnósticos por parte de las mujeres, los
retrasos en la atención para una detección oportuna y
para el diagnóstico definitivo (Tejada, Amell &amp;
Monárrez, 2015). Situación que no sólo provoca una
disminución en la sobrevida de las mujeres, sino que
conlleva el uso de procedimientos terapéuticos más
agresivos y costosos que impactan a la mujer, a su
familia y a la sociedad de una manera más
contundente (Chávarri-Guerra et al., 2012).
La evidencia establece que si el Ca en la mujer
(CaMa y CACu) se detecta en estadios iniciales es
curable, tiene un mejor pronóstico, mayores tasas de
supervivencia, los tratamientos son más asequibles y
pueden administrarse con menos recursos, tanto por
el sistema de salud como por las familias afectadas
(Knaul et al., 2012). Por ello la importancia de la
prevención y detección temprana de la enfermedad y
su tratamiento oportuno.
Este ensayo presenta una reflexión crítica sobre las
razones por las que la detección precoz del Ca en la
mujer se mantiene como uno de los principales
desafíos de salud en México. Para ello se discute
sobre el papel de las políticas públicas para sustentar
las acciones de atención primaria. Se presentan
también algunos datos de estudios realizados en
mujeres mexicanas que permiten dar cuenta de la
relevancia que tiene el conocimiento consciente
sobre la prevención y detección oportuna de CaMa y
CaCu. Y la necesidad apremiante de fortalecer la
educación para la salud y la consejería, para poder
trazar actuaciones más efectivas de las usuarias en la
reducción de los factores de riesgo que son
modificables, e incrementar la demanda de la
detección de estas patologías con la regularidad y
oportunidad que se requiere.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 3 julio -septiembre, 2017

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�Promoción de la salud, detección precoz de cáncer,
neoplasia de la mama, neoplasia de cuello del útero

Ensayo

LAS POLÍTICAS PÚBLICAS DIRIGIDAS A LA
PREVENCIÓN Y DETECCIÓN OPORTUNA
DE CAMA Y CACU EN MÉXICO.
Las acciones para la prevención, detección y
diagnóstico oportuno para estos tipos de cáncer en la
mujer, son prioritarias en el sistema de salud
mexicano y se sustentan en normas y políticas
públicas específicas. El Plan Nacional de Desarrollo
2013-2018 (2013) establece de manera prioritaria
que las instituciones del Sistema Nacional de Salud y
la sociedad en su conjunto, “deben hacer de las
acciones de protección, promoción y prevención, un
eje prioritario para el mejoramiento de la salud, con
el propósito de alcanzar la meta Nacional de un
México incluyente”. Así mismo, se describe en la
presentación del Programa de Acción Específico
para la Prevención y Control de Cáncer en la Mujer
(PAEPCCM) (Secretaría de Salud PAEPCCM,
2015), la importancia de la prevención primaria y
secundaria así como la prioridad de las actividades
en el primer nivel de atención como impulsoras del
cambio en el panorama epidemiológico del Ca en la
mujer.

diagnóstico, tratamiento, control y vigilancia del
CaMa (2011), establece tres estrategias: a)
autoexploración mamaria (AE) a partir de los 20
años; b) exploración clínica (EC) practicada por
personal capacitado a las mujeres a partir de los 25
años y; c) la realización regular de la mastografía
(MA) bienal para todas las mujeres asintomáticas
de 40 a 69 años.

En el PAEPCCM se propone la prevención en tres
niveles diferentes que se ejecutan según la población
específica a que van dirigidas, las primeras acciones
son educativas: encaminadas a toda la población, las
segundas dirigidas a las mujeres por grupo de edad y
las terceras para mujeres que tienen alto riesgo, con
resultados anormales o sospecha clínica de cáncer
(Secretaría de Salud PAEPCCM, 2015). Para cumplir
con las líneas de acción, se proponen varias
actividades, sin embargo, se aprecia que las de
prevención y educación son mínimas, y las dirigidas
al tamizaje son mayores y prioritarias. Ello puede
considerarse congruente si se asume que el cribado
mediante las técnicas correspondientes para cada tipo
de cáncer, es la estrategia idónea para una detección
precoz, no obstante, las acciones educativas son
esenciales, y resultan ser la clave para que las mujeres
de manera consciente se acerquen al tamizaje. Esta
pudiera ser la principal razón por la cual las mujeres
se acercan a los servicios para recibir un diagnóstico
definitivo, solo cuando ellas perciben algunos
síntomas y el cáncer se encuentra en estadios
avanzados, más no para prevenirlo y procurar una
detección temprana.
En lo concerniente a la detección oportuna del CaMa,
la Norma Oficial Mexicana para la prevención,

Entre las tácticas citadas, la AE resulta el pilar
fundamental de los programas de prevención y
control. No obstante la sencillez de este examen, la
AE tiene poca prevalencia entre las mujeres, pues
se reporta que sólo una mujer de cada tres la llevan
a cabo de manera efectiva (Cordova &amp; González,
2015).
Por su parte, la Norma Oficial Mexicana para la
prevención, detección, diagnóstico, tratamiento,
control y vigilancia epidemiológica del CaCu
(2007), instituye que el personal de salud (médicos,
enfermeras y técnicos capacitados) propondrá la
prueba de detección de CaCu (Papanicolaou), a
toda mujer de 25 a 64 años de edad, especialmente
a las que refieren factores de riesgo y se le realizará
a quien la solicite indistintamente de su edad.
Asimismo indica que a las mujeres que obtengan
resultados favorables en dos pruebas anuales
sucesivas, esta se les realizará periódicamente cada
tres años.
La citología vaginal o mejor conocida como
Papanicolaou (Pap) es una prueba de tamizaje para
detectar lesiones en el cérvix (Urdaneta et al., 2013).
El estudio es de bajo costo, sencillo e indoloro, y el
procedimiento dura menos de cinco minutos
(Programa de acción específico para CaCu, 2008) lo
que facilita emplearlo en poblaciones extendidas. No
obstante, la detección oportuna de CaCu, tiene una
cobertura desigual de la población femenina mayor
de 25 años en las zonas rurales y en las urbanas, lo
que incrementa el riesgo de morir a causa del CaCu
en las poblaciones alejadas (Sánchez, 2012).
Principalmente en lugares donde convergen factores
como el bajo nivel educativo, y económico, además
de algunos patrones culturales que impiden a las
mujeres acercarse al cribado.
Según algunas investigaciones, (Aranguren-Pulido et
al., 2017; Knaul et al., 2012), las dificultades de
acceso a los servicios de salud es una de las razones

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�Promoción de la salud, detección precoz de cáncer,
neoplasia de la mama, neoplasia de cuello del útero

Ensayo

que propician una pobre participación de las mujeres
en programas de detección oportuna de CaCu.

trabajos de López, Torres, Blanco, Hernández &amp;
Knaul, (2014) y Yépez, Rosa, Guerrero 6 Gómez
(2012) evidencían que una mayoría de las mujeres
participantes en las investigaciones mostraron tener
información sobre la importancia de realizar la AE,
no obstante, pocas mujeres dominan la técnica
correcta de la AE y la practican regularmente. Por
su parte, Córdova, González &amp; Zavala, (2015)
encontraron que la prevalencia de utilización
correcta de la AE fue de apenas un 11%. Ello
muestra que la calidad de la técnica de la AE entre
las mujeres no es la apropiada para una detección
eficaz. La realidad es que una mayoría de las
mujeres no práctica la AE de manera regular y los
motivos exteriorizados para no realizarla se
relacionaron con: tener miedo a detectar algo
“extraño” (50%), la desidia y la flojera (50%)
(Yépez et al., 2012) o bien por desconocimiento del
procedimiento (17.6%) (Sánchez et al., 2016).

Las ventajas, facilidades y beneficios de la prueba
son indiscutibles, no obstante, entre las principales
barreras de su cobertura están también las
relacionadas con aspectos culturales y cognitivos de
las mujeres (Ehrenzweig, Marván &amp; Acosta, 2013).
LOS CONOCIMIENTOS Y CONCIENCIA DE
LAS MUJERES SOBRE EL CAMA Y LA
DETECCIÓN OPORTUNA.
La percepción real de riesgo conlleva un conjunto de
conocimientos generales sobre la enfermedad, su
evolución e impacto, sus factores asociados y las
formas de prevención y detección oportuna. Diversos
estudios muestran hallazgos sobre el nivel de
conocimientos que poseen grupos específicos de
mujeres mexicanas, respecto a los tipos de Ca a los
que están expuestas, así como a las formas como
pueden prevenir y detectar oportunamente la
enfermedad. Datos que permiten reflexionar sobre el
desafío de la educación a las mujeres para promover
una detección más eficaz
Algunos estudios como el de Pérez, Romero, Benítez
y Sandoval (2011), identificaron que de las mujeres
participantes en el estudio, el grupo de mayor edad
(47-57 años) y con menor grado de escolaridad
cuenta con un menor nivel de conocimientos sobre el
CaMa, lo cual resulta relevante si se tiene en cuenta
que este grupo de edad presenta mayor riesgo de
padecer la enfermedad. Por su parte Campero y
colaboradores (2014), en su exploración en
comunidades con población indígena, identificaron
que las mujeres poseen una noción vaga o errónea
sobre el riesgo de padecer CaMa; el estudio expone
que la mayoría de las mujeres objeto de estudio
consideran que las jóvenes no son candidatas para
padecer esta enfermedad, ni corren peligro alguno de
desarrollarla sino hasta después de los 45 años. Este
hallazgo refiere la falsa percepción de riesgo que
presentan muchas mujeres.
Respecto a la AE mamaria, varios estudios
(Gallegos, Zonana, Gonzáles &amp; Zapién, 2014;
Jacobo-Galindo et al., 2014); López-Guevara et al.,
2014), muestran una relación significativa entre la
edad, el nivel de escolaridad y socieconómico de
las mujeres con los conocimientos sobre la técnica
de AE y su práctica regular. Específicamente los

Otro desafío mayor es que las mujeres acudan a la
exploración clínica por personal calificado o a
realizarse una mastografía. De acuerdo con la
Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2012
(Gutierrez, Rivera, Shama, Oropeza &amp; Ávila, 2012)
sólo un 36.3% de las mujeres de 20 años o más
acudió a exploración clínica de senos (EC) en el
año previo a la encuesta).
En el caso de la detección de CaMa a través de
medios de diagnóstico, tan sólo un 15% de las
mujeres de 40 a 49 años y un 26% de 50 a 69 años
acudió a realizarse una mastografía. Según lo
reportado por Campero y colaboradores (2014). Las
mujeres de comunidades indígenas reconocieron la
importancia de asistir al centro de salud una vez por
año para que los proveedores de atención les realicen
el EC, no obstante, no acuden como corresponde.
Según otros estudios (Agudelo, 2013; López et al.,
2014; Jacobo-Galindo et al., 2014) la asiduidad de las
mujeres al EC está asociada al nivel de escolaridad y
a la edad, incrementándose en el grupo de más de 50
años, y en general, solo cuatro de cada 10 mujeres
acuden a dicho examen anualmente.
Los principales motivos referidos por las usuarias
para no realizarse el EC fueron que nunca se les
ofreció por parte del personal de salud (83%), por
temor a que les encontraran un tumor (9%) (López
et al., 2014) o bien, porque su percepción ubica a la

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�Promoción de la salud, detección precoz de cáncer,
neoplasia de la mama, neoplasia de cuello del útero

Ensayo

prueba como un procedimiento recomendable solo
para mujeres mayores e ignoran la regularidad con
que es recomendable realizarse el procedimiento
(Campero et al., 2014).

Campero y colaboradores (2014) dilucidó que las
mujeres saben que acudir a realizarse el Pap
permite detectar a tiempo alguna lesión y evitar el
CaCu, no obstante no lo practican con la
regularidad requerida. Por su parte Ehrenzweig y
colaboradores (2013), expone que todas las mujeres
que conformaron el estudio sabían poco sobre los
factores de riesgo del CaCu, incluso aquellas con
educación a nivel superior.

Estos datos concuerdan con lo identificado por López
y colaboradores (2014), respecto a los motivos de las
mujeres entre 40 y 49 años para solicitar el estudio,
entre los que destacan; haber detectado de manera
incidental una “bolita” en la mama o presentar
secreción del pezón (41.5%), signos que
corresponden al CaMa en evolución. El principal
motivo de las mujeres de 50 años o más fue la edad
(69.7%) al considerarse a si mismas en mayor riesgo.
Los datos referidos muestran la necesidad de
incrementar la educación para sensibilizar y
concientizar a las mujeres en riesgo, sobre el CaMa
y las alternativas para una detección precoz, e
incluir a sus parejas o familiares cercanos.
Particularmente procurar que el contenido de la
información este acorde al contexto, bagaje cultural
y escolar de las mujeres, a fin de sensibilizarlas
sobre su riesgo y estrategias de protección. Es
indispensable que las mujeres se familiaricen con
los signos de alarma del CaMa y las consecuencias,
en caso de no acudir tempranamente a los servicios
para obtener un diagnóstico definitivo.
CONOCIMIENTOS Y CONCIENCIA DE LAS
MUJERES SOBRE EL CACU Y SU
DETECCIÓN OPORTUNA
Al igual que en el CaMa la detección precoz del
CaCu depende particularmente del acercamiento de
las mujeres al tamizaje y de la garantía de un fácil
acceso a los servicios de atención a la salud.
Al respecto, Vargas, Vargas &amp; Tovar (2015), Llanes,
Torres, Gómez &amp; Ochoa (2011), coinciden en que las
acciones preventivas son fundamentales para su
diagnóstico oportuno y tratamiento apropiado, siendo
el Papanicolaou la prueba por elección, sin embargo,
puntualizan que en la población mexicana no existe
una cultura de prevención debido a diversos factores,
por ejemplo que las mujeres tomen la decisión de no
realizarse la prueba ya sea por estar condicionadas
por sus parejas a no hacerlo, un limitado
conocimiento y conciencia de riesgo o por la falta de
acceso a los servicios de salud.

Entre los obstáculos para adherirse al tamizaje, en
primer lugar se encontró el desconocimiento
respecto a la edad requerida, seguido por el déficit
de conocimiento sobre la frecuencia con que debe
efectuarse el Pap y por último, los largos tiempos
de espera en las unidades de salud.
REFLEXIONES FINALES
En términos generales, las mujeres poseen nociones
sobre los tipos de cáncer a las que están expuestas y
las estrategias para su detección oportuna. No
obstante, se aprecian imprecisiones en la información
respecto a los factores de riesgo, la técnica adecuada
de AE, la edad a que deben iniciar las detecciones, así
como la periodicidad del tamizaje para cada tipo de
Ca. Evidentemente las mujeres cuentan con
información, pero no logran integrarla a su contexto
particular para construir una visión clara de su propio
riesgo y las alternativas que tienen para reducirlo.
Dado que el nivel de escolaridad y socioeconómico
parece ser un determinante del apego correcto de las
mujeres a los procedimientos de detección. Estos
hallazgos exponen la relevancia de considerar las
características sociales y culturales de las mujeres a
fin de adaptar la educación y consejería a sus rasgos y
proveerles no solo información, sino procurar el
desarrollo de una conciencia de riesgo y de la
necesidad del cuidado de la salud.
Queda en claro la relevancia de que las mujeres, por
decisión propia, demanden la detección de CaMa y
CaCu con la regularidad correspondiente y procuren
evitar en lo posible los factores de riesgo asociados,
así como la necesidad de recibir una educación para
que adquieran conciencia de ello.
Por ende, es de esperarse que la población femenina
con mayor grado de conocimientos respecto al CaMa
y CaCu, integrados a su esquema cognitivo y
experiencias de vida cotidiana, llevará a cabo
prácticas de prevención y detección oportuna más

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�Promoción de la salud, detección precoz de cáncer,
neoplasia de la mama, neoplasia de cuello del útero

Ensayo

asiduamente, lo cual podría contribuir a acortar los
índices de morbimortalidad y reducir el gasto en
salud.

consenso entre los proveedores de salud pudiera
confundir a las mujeres.

El sistema de salud hace esfuerzos por controlar y
reducir el avance acelerado del cáncer en la mujer,
las acciones de prevención y detección se califican
como prioritarias de la atención en el primer nivel.
Sin embargo, parece que las estrategias para la
educación y consejería a las mujeres no han sido las
idóneas. Si bien la mayoría de las mujeres recibió
información sobre el CaMa y CaCu y su detección
temprana, esta se les presenta atomizada y no está
integrada a su contexto, sus características y
necesidades particulares. Se emplean técnicas
educativas estandarizadas y unidireccionales, como
las sesiones informativas (pláticas) e información
impresa que resultan insuficientes e ineficientes para
desarrollar conciencia real del riesgo en las mujeres.
Resulta indispensable que las actividades de
educación efectiva dirigidas a la población en riesgo
retomen elementos propios del contexto, que les
permita a las mujeres recibir una educación en salud
más cercana a sus necesidades y patrones culturales.
Por lo que se precisa adaptar los contenidos y formas
de difusión de la información a las características de
las mujeres y reforzarlos mediante procesos
interactivos y participativos, en los que prevalezca el
diálogo, la colaboración entre pares y se procure la
comprensión de la información por parte de la mujer,
a fin de que sean capaces de integrarla a sus prácticas
cotidianas.
La educación para la salud precisa estar encaminada a
brindar a la población usuaria, los conocimientos que
le otorguen la capacidad de decisión y acción,
desmitificando problemas de salud, apartando ideas
fatalistas e infundadas, y empoderándolas en torno a
su capacidad para mantener su salud, bajo el término
de autonomía responsable. Para lograrlo, es
indispensable que las mujeres puedan tener claro e
interiorizar como una necesidad los beneficios que
traen consigo las prácticas de prevención y detección
precoz. Resulta relevante también evaluar los
conocimientos del personal de salud, quienes son los
responsables de brindar la consejería y educar a las
mujeres, pues hay evidencias de que la falta de

Sin duda, los programas y normas en el nivel formal
(discursivo) son en su mayoría congruentes con las
necesidades de la población femenina en riesgo, no
obstante, en su nivel operativo no se ejercen tal como
están planteadas, principalmente porque prevalece en
todo el sistema de salud en México el enfoque
curativo a la enfermedad y no del cuidado de la salud.
Se mantiene una respuesta reactiva a la demanda de
atención de la población enferma, a la cual se suman
los limitados recursos asignados al primer nivel de
atención, además del uso de exiguas técnicas de
comunicación y educación en salud, una falta de
organización y coordinación en las entidades
prestadoras de servicios de salud. Todo ello propicia
la duplicidad de servicios en mujeres que acuden a la
atención pública y de la seguridad social, así como un
marcado desinterés por parte de la población.
La accesibilidad a los servicios es un determinante
importante para una detección precoz, la excesiva
demanda de atención, las limitaciones de recursos
humanos y materiales en los servicios públicos
incrementan los tiempos de espera y pueden
desmotivar a las mujeres para acudir a realizarse una
valoración clínica o el tamizaje. Constituyéndose
tales limitantes en barreras institucionales de acceso
para que las mujeres se acerquen y hagan uso de los
servicios de detección oportuna de manera regular.
CONCLUSIONES
El panorama que enfrenta México a corto y mediano
plazo en cuanto al CaMa y CaCu no se vislumbra
alentador. La creación y puesta en marcha de los
programas de prevención y detección oportuna ha
resultado insuficiente para refrenar la aparición de
casos y muertes por estas enfermedades.
Se deduce indispensable efectuar ajustes que
aumenten la probabilidad de éxito de los programas,
tales como: la capacitación del personal de salud con
estricto apego a la normativa y el establecimiento de
un equipo de trabajo permanente para estas acciones
en las unidades de salud, además de promover en el
personal de salud la consciencia y sensibilidad ante
esta problemática a fin de que se muestre abierto,
motivado y dispuesto a educar y guiar a la población
con una base de conocimientos homogéneos y la
comprensión de los determinantes culturales y del

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Promoción de la salud, detección precoz de cáncer,
neoplasia de la mama, neoplasia de cuello del útero

contexto para que las mujeres sean conscientes de su
riesgo.
También es necesario dirigir una mayor atención a
grupos que son identificados como vulnerables, por
la relevancia de los factores de riesgo asociados.
Revisar y reajustar las estrategias utilizadas para
difundir los conocimientos de salud, así como
desarrollar herramientas de evaluación que permitan
corroborar que la información ha sido comprendida y
en su defecto, si no fue así, replantearla de manera
que derive en un verdadero aprendizaje.
Es factible superar las barreras de acceso de muchas
mujeres a los servicios de salud mediante la
culturización hacia el autocuidado, trabajo nada
sencillo que implica una vasta coordinación entre las
instituciones de salud, así como la redistribución de
recursos que le abonen significativamente a las
acciones preventivas y de diagnóstico oportuno más
que a las curativas.
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E

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Revista Salud Pública y Nutrición

MICROBIOTA INTESTINAL, SOBREPESO Y OBESIDAD
INTESTINAL MICROBIOTA, OVERWEIGHT AND OBESITY
González-Gallegos Noé 1, González-Torres Yesica Sughey 2, Padilla-Durán Luis Felipe 3
1 Centro Universitario del Norte de la Universidad de Guadalajara. 2 Centro Universitario de los Altos
de la Universidad de Guadalajara. 3 Centro Universitario del Norte de la Universidad de Guadalajara

Citation: González-Gallegos N., González-Torres Y S., Padilla-Durán LF. (2017)

Microbiota intestinal, sobrepeso y obesidad, Revista de Salud Pública y Nutrición,
16(3), 23 - 28
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo león,
Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México.
Copyright: ©2017 González-Gallegos N. This is an open-access article
distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BYND 4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any
medium, provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests
exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn16.3-4
*Email: trenmx@hotmail.com

�sobrepeso, obesidad, microbioma intestinal

Ensayo

MICROBIOTA INTESTINAL, SOBREPESO Y OBESIDAD
González-Gallegos Noé 1, González-Torres Yesica Sughey 2, Padilla-Durán Luis Felipe 3
1 Centro Universitario del Norte de la Universidad de Guadalajara. 2 Centro Universitario de los Altos de la
Universidad de Guadalajara. 3 Centro Universitario del Norte de la Universidad de Guadalajara

RESUMEN
Introducción: En la actualidad a pocos asombra el hecho de que la microbiota intestinal juega un papel esencial en el
desarrollo del sobrepeso y la obesidad. Cada día los mecanismos de la teoría del microbioma obeso están más claros, estos
incluyen la regulación del sistema inmune, la competencia con el enterocito por las calorías de la dieta, su papel en la
regulación de la función endocrina del sistema gastrointestinal que controla el apetito y, también muy fascinante su mediación
a nivel epigenético. Objetivo: En este ensayo discuten estos aspectos, así como algunas recomendaciones alimentarias
basadas en los conocimientos actuales para el control del peso a través de la promoción de un microbioma más equilibrado.
Conclusiones: Los mecanismos de acción a través de los cuales el microbioma puede contribuir al sobrepeso y la obesidad
incluyen un aumento de la captación energética a nivel intestinal, incremento de deposición de lípidos en el tejido adiposo y
activación de la inflamación sistémica. Se visualizan en el tratamiento de la obesidad el uso de probióticos y prebióticos
involucrados en la regulación de la microbiota intestinal.
Palabras clave: sobrepeso, obesidad, microbioma intestinal

ABSTRACT
Introduction: At present the fact that the gut microbiome plays an essential role in the development of overweight and
obesity to few ones seems surprising. The mechanisms of the theory of obese microbiome are clearer every day. Some of
these mechanism include a regulations over the immune system, furthermore, the gut microbiome influences both sides of
the energy-balance equation by contributing to nutrient absorption and regulating host genes that affect adiposity. Another
mechanism for promoting weight gain is based on the endocrine role of gastrointestinal system on hunger, satiety, and food
intake. Objective: This paper summarizes all these aspects, and describes some evidence-based recommendations to
improve the equilibrium of gut microbiome with the goal of to get loss weight. Conclusions: The mechanisms of action
across which the microbioma can contribute to the overweight and the obesity include an increase of the energetic capture to
intestinal level, increase of deposition of lipids in the adipose fabric and activation of the systemic inflammation. In the
treatment of the obesity, the regulation of the gut microbiota notes the use of probiotics and prebiotics involved
Key words: overweight, obesity, gut microbiome.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 3 julio -septiembre, 2017

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�sobrepeso, obesidad, microbioma intestinal

Introducción
La microbiata tiene un papel importante en relación
al sobrepeso y obesidad de los individuos pues
incluye, entre otras funciones, regulación del sistema
inmune, regulación de la función endócrina y
mediación a nivel epigenético. El objetivo de este
ensayo es reflexionar lo referido anteriormente, así
como algunas recomendaciones alimentarias basadas
en los conocimientos actuales para el control del peso
a través de la promoción de un microbioma más
equilibrado

Desarrollo y funciones de la flora intestinal
Hasta hace poco se creía que al nacer, el tubo
digestivo del niño era estéril, pero que rápidamente
era colonizado por microorganismos provenientes de
la flora fecal y vaginal de la madre, así como del
entorno inmediato. Actualmente se reconoce la
existencia de una colonización prenatal que ocurre en
el último trimestre de la gestación a través del líquido
amniótico que lleva desde la placenta bacteroidetes,
firmicutes y fusobacterias que habitan en esta última
(Esquivel, 2017).
La alimentación durante los primeros dos años de
vida es fundamental en el equilibrio de la flora
bacteriana, lo que significa un predominio de
bifidobacterias y lactobacilos (fermentación
sacarolítica) por encima de especies que pueden
resultar dañinas como clostridios, Staphylococcus
aureus o ciertos bacteroides.

Ensayo

El huésped humano y la microbiota intestinal (MI)
han formado una estrecha simbiosis producto de
cientos de miles de años de evolución conjunta y
ejerce funciones metabólicas, nutricionales y de
defensa indispensable para el ser humano, mientras
que este le asegura nutrimentos y condiciones
adecuadas para su desarrollo.
La distribución de la MI no es uniforme a lo largo del
tubo digestivo, sino que responde a tres gradientes:
a) próximo-distal: menor concentración de
microorganismos en duodeno y mayor hacia el colon,
) de permeabilidad epitelial: el epitelio duodenal es
muy permeable y llega a su mínima permeabilidad en
el colon, c) de inmunidad: la densidad y tamaño de
los folículos linfoides y de las placas de Peyer
aumentan desde el intestino proximal hacia el colon.
La homeostasia del ecosistema digestivo está
determinada por el equilibrio de los tres componentes:
microbiota, permeabilidad e inmunidad local
(Gotteland, 2013; Turner, 2009).
La MI tiene una influencia profunda en la mucosa
intestinal a través de la expresión de genes, sobre todo
los implicados en la defensa, en la regulación de la
función de barrera, la vascularización, los proceso de
digestión y absorción, y en la glucosilación de
proteínas y lípidos de las membranas celulares de los
enterocitos y colonocitos (Hooper et al., 2001),
también participa en la biotransformación de
xenobióticos, así como en la síntesis de vitaminas
esenciales e isoprenoides (Requena et al., 2013).

La flora intestinal humana es importante en el
desarrollo normal del tracto gastrointestinal y en el
desarrollo y maduración del sistema inmune, está
conformada por cuatro filos bacterianos: Firmicutes,
Bacteroidetes, Actinobacteria y Proteobacteria
(Requena et al., 2013).

A lo largo de la vida la MI puede verse modificada y
alterada por varios factores, entre ellos la dieta, las
enfermedades sistémicas e intestinales crónicas y la
terapia con antibióticos (Valsecchi, Tagliacarne, &amp;
Castellazzi, 2016).

En el adulto, la densidad de colonización puede
llegar a ser hasta de 1014 microorganismos por
gramo de contenido intestinal y está conformada
por más de 1000 especies distintas que incluyen
bacterias inocuas y patógenos potenciales. El
microbioma (genoma de la microbiota) tiene el
doble del tamaño del genoma nuclear humano
(Chow, Tang, &amp; Mazmanian, 2011; Stephani,
Radulovic, &amp; Niess, 2011) y lo supera 150 veces
en el número de genes (Gotteland, 2013).

Cambios en la microbiota intestinal y exceso de
peso
Los cambios en la microbiota se han encontrado
relacionados con diferentes condiciones clínicas
como la obesidad, la diabetes, las enfermedades
gastrointestinales, autoinmunes y el cáncer
(Valsecchi et al., 2016).
Una dieta elevada en grasa saturadas, en ácidos
grasos trans y azúcares causa un deterioro en el
microbioma, lo que condiciona un ambiente pro-

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 3 julio -septiembre, 2017

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�sobrepeso, obesidad, microbioma intestinal

inflamatorio y la disrupción de la función de la
barrera intestinal con inflamación de bajo grado y
endotoxemia metabólica (Everard et al., 2014; Le
Barz et al., 2015).
Tanto los antibióticos utilizados terapéuticamente,
como los que se emplean en la industria para la
engorda de animales de granja, han sido asociados
con ganancia de peso como consecuencia de la
alteración que provocan de manera directa en la
microbiota intestinal o a través de su efecto residual
en la carne y leche para consumo humano (Cox et
al., 2014; Raoult, 2016; Thuny et al., 2010), por
esta razón, desde el año 2002, las tetraciclinas, la
vancomicina y las quinolonas se han prohibido
como agentes promotores de ganancia de peso en
Europa (Phillips et al., 2004).
El papel de la microbiota en la obesidad es un tema
que está cobrando relevancia, pues varios estudios
han demostrado que la microbiota podría estar
relacionada con la obesidad a través de diversos
mecanismos como serían el control de la
permeabilidad e inflamación intestinal, la
inhibición del factor de adiposidad inducido por
ayuno (FIAF por sus siglas en inglés), la alteración
en el metabolismo del ácido biliar y la liberación de
hormonas intestinales (Valsecchi et al., 2016), todo
ello incrementando la habilidad del tubo digestivo
para extraer energía de la dieta, y para regular el
apetito, además de ocasiona alteraciones en el
comportamiento alimentario (White, 2015).
El modelo de la flora intestinal atribuye la obesidad
a la composición de la microbiota y a su capacidad
de modular la homeostasia energética, la adiposidad
y la inflamación en el huésped (White, 2015). Una
dieta obesigénica (alta en grasas saturadas y
azúcares) trae como consecuencia una función de
barrera disminuida, con lo que los lipopolisacáridos
presentes en las membranas de las bacterias gramnegativas pasan desde el lumen hacia la circulación
sistémica y esto dispara la secreción de citocinas
pro-inflamatorias que se han asociado con obesidad
(White, 2015).
Las bacterias asociadas específicamente con
obesidad se encuentran en el intestino delgado
(Angelakis et al., 2015), algunas de ellas muestran
estar más comúnmente asociadas con la adiposidad,

Ensayo

entre ellas los Lactobacillus (Drissi, Raoult, &amp;
Merhej, 2016).
Teoría del microbioma obeso
El microbioma de sujetos obesos contiene un
porcentaje mayor de Firmicutes y menor de
Bacteroidetes en comparación con los sujetos con
peso normal (Goodman et al., 2011; Morales,
Brignardello, &amp; Gotteland, 2010) y en general
menor diversidad genética (Ehrlich, 2011).
El microbioma de la obesidad está caracterizado por
un aumento de los géneros Proteobacteria,
Bacteroides, Campylobacter y Shigella, así como
una disminución de Akkermansia muciniphilae, una
bacteria con actividad anti-inflamatoria. Las
consecuencias de esta disbiosis incluyen pérdida de
la integridad de la barrera de la mucosa, degradación
de la capa mucosa intestinal y aumento del estrés
oxidativo (Valsecchi et al., 2016). Los cambios en
determinados grupos de la MI se pueden observar en
la figura núm. 1.
Figura 1. Cambios en la microbiota intestinal
asociados a obesidad

Los Lactobacillus juegan un papel neutral en el
desarrollo de la obesidad, la teoría dice que
aquellos asociados con obesidad permiten la
digestión temprana de los lípidos, mientras que
aquellos que muestran ser protectores digieren los
azúcares simples, compitiendo con el intestino por
las calorías que estos aportan (Raoult, 2016).
Los mecanismos a través de los cuales el desbalance
en la microbiota y el subsecuente estado de
inflamación de grado bajo se relacionan con obesidad
no está del todo claro, pero parece que menos

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 3 julio -septiembre, 2017

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�sobrepeso, obesidad, microbioma intestinal

bacterias específicas en mantener la homeostasis
intestinal activan una respuesta incontrolada de la
inmunidad innata a nivel local y sistémico, con
translocación de metabolitos bacterianos a través de
distintas vías y desarrollo de respuesta inflamatoria
(Shojima et al., 2005). Por otro lado, el aumento en la
cantidad de ácidos grasos de cadena corta, producto de
la fermentación de polisacáridos, activa los receptores
GPR43 que a su vez inhiben la lipólisis y aumentan el
tejido adiposo (Valsecchi et al., 2016).
El microbioma obeso se caracteriza por un aumento
en la capacidad para extraer energía desde la dieta y
una disminución de la capacidad para producir
factores intestinales, principalmente hormonas, que
inhiban el almacenamiento de grasa (Bjursell et al.,
2011; Turnbaugh et al., 2006). También se ha
encontrado que la disbiosis condiciona tránsito
intestinal lento e incremento en la resistencia a la
insulina (Karasu, 2016).
Los mecanismos del microbioma obeso incluyen la
degradación de polisacáridos a monosacáridos que
son absorbidos y aportan calorías extra, lo que
promueve la síntesis de novo de lípidos y el
almacenamiento de triglicéridos en el hígado y en
el tejido adiposo (Bäckhed et al., 2004; Musso,
Gambino, &amp; Cassader, 2009); además, ocurre una
supresión del factor de adiposidad inducido por
ayuno con lo que se incrementa la actividad de la
lipoproteína lipasa y nuevamente un aumento en el
almacenamiento de ácidos grasos en los adipocitos
(Tsai &amp; Coyle, 2009).
Además del descrito incremento en la captación
intestinal de energía en forma de ácidos grasos de
cadena corta, un microbioma obeso interfiere en la
regulación de las vías metabólicas mediante
programación epigenética de importantes genes
reguladores o a través de producción de varios
metabolitos que pueden influir en dichas vías
(Vanderhoof, 2016).
Probióticos y prebióticos como agentes anti
obesidad
Los probióticos han mostrado mejorar la
tolerancia a la lactosa, prevenir la diarrea,
estimular la respuesta inmune, reducir la
inflamación y combatir la obesidad asociada a
microflora intestinal (White, 2015).

Ensayo

Una lista de probióticos con efecto beneficioso
probado a través de evidencia científica se puede
observar en la figura núm. 2.
Figura 2. Probióticos eficaces en el tratamiento
de la obesidad

Por otra parte, la administración dietética del
prebiótico oligofructosa en ratones, mostró
estimular el crecimiento de poblaciones grampositivas Bifidobacterium y Lactobacillus en el
colon, con lo cual se protege frente a la alteración
de permeabilidad intestinal, disminuyendo la
endotoxemia y el subsecuente aumento de
marcadores plasmáticos de estrés oxidativo y de
inflamación (Cani et al., 2007).
En humanos, los estudios recientes con probióticos
muestran efectos sobre desordenes metabólicos
cuando estos se consumen durante 8 a 12 semanas,
entre los cuales se encuentran la disminución del
peso corporal, del índice de masa corporal, de las
lipoproteínas de baja densidad y del colesterol total,
así como de los niveles de tensión arterial,
hemoglobina A1c y de proteína C reactiva,
disminución de la ganancia de peso, de la
acumulación de grasa y de la resistencia a la
insulina (Le Barz et al., 2015; Park &amp; Bae, 2015).
La fibra tipo inulina ha mostrado aumentar la
saciedad y disminuir con ello la ingesta de alimentos,
pero este efecto no se ha observado con fibra no
fermentable, lo que indica que existe un papel de la
microbiota colónica en la modulación de la saciedad
(Requena et al., 2013).
Recomendaciones alimentarias para modular
microbiota intestinal y reducir la obesidad

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 3 julio -septiembre, 2017

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�sobrepeso, obesidad, microbioma intestinal

Debido a la evidente relación de la ingestión de
grasas saturadas con un microbioma obesigénico, la
primera recomendación nutricional para modular la
flora intestinal debe ser la reducción de este tipo de
lípidos en la dieta.
El consumo de fibra dietética y de almidón
resistente
incrementa
el
contenido
de
bifidobacterias y estimulan la secreción de los
péptido GLP-1 y PYY, además de ser el sustrato
para la producción de ácidos grasos volátiles que
promueven la integridad de la barrera intestinal
disminuyendo la inflamación sistémica.
La suplementación de fibra tipo inulina también ha
mostrado eficacia en la modulación de la MÍ y en la
reducción de peso a través del control de la ingestión
(efecto de saciedad).
El consumo de manzanas también mostró estar
relacionado con una MI más equilibrada, como
resultado de la fermentación de la pectina que
contienen para formar ácidos grasos de cadena corta.
El efecto antioxidante del café se ha asociado con
aumento de bifidobacterias tras un consumo de tres
tazas al día durante tres semanas, así como el que se
asocia con los galacto-oligosacáridos contenidos en
el chocolate (Tavares da Silva, Araujo dos Santos, &amp;
Bressan, 2013), aunque la cantidad de azúcar que se
añade a estos dos alimentos debe tenerse en cuenta
al momento de recomendar su consumo.
Conclusiones

Se concluye que en el futuro del tratamiento del
sobrepeso y de la obesidad se visualiza un papel
central de los prebióticos y probióticos que están
involucrados en la regulación de una microbiota
equilibrada.
Sin embargo, dada la baja calidad del etiquetado y las
laxas regulaciones que en México caracterizan a los
alimentos procesados que alegan contener
probióticos, además de su alto contenido de azúcares
y grasas, resulta sumamente difícil hacer una
recomendación de consumo de estos como estrategia
para el control de la obesidad, no obstante, en el
mercado encontramos probióticos de grado
farmacéutico que podrían utilizarse, en conjunto con
una dieta equilibrada y actividad física, en una
estrategia integral de control de la obesidad.

Ensayo

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Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 3 julio -septiembre, 2017

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�R

E

S

P

Y

N

Revista Salud Pública y Nutrición

EL IMPACTO DE LA UNIDAD DE APRENDIZAJE DE HABILIDADES DOCENTES
IMPARTIDA EN INGLES. LA OPINIÓN DE LOS ESTUDIANTES DE LA
LICENCIATURA EN NUTRICIÓN: EXPECTATIVAS, RETOS Y APRENDIZAJE.
THE IMPACT OF THE TEACHING SKILLS LEARNING UNIT TAUGHT IN ENGLISH. THE OPINION OF NUTRITION
DEGREE STUDENTS: EXPECTATIONS, CHALLENGES AND LEARNING
Rodríguez Hernández Jessica Mariela 1 Amaro de la Paz Diana Paola 1 Favela Caballero Saúl Alejandro 1
1 Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Salud Pública y Nutrición, Monterrey
Citation: Rodríguez Hernández JM., Amaro de la Paz DP., Favela Caballero

SA. (2017) El impacto de la unidad de aprendizaje de Habilidades Docentes
impartida en inglés. La opinión de los estudiantes de la licenciatura en
nutrición: expectativas, retos y aprendizaje, Revista de Salud Pública y
Nutrición, 16(3), 29 . 34
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo león,
Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México.
Copyright: ©2017 Rodríguez Hernández JM. This is an open.access article
distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BY.ND
4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any medium,
provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests
exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn16.3.5
*Email: jessica.rodriguezh@uanl.mx

�enseñanza de contenidos en inglés, instrucción protegida,
educación bilingüe

Ensayo

EL IMPACTO DE LA UNIDAD DE APRENDIZAJE DE HABILIDADES DOCENTES IMPARTIDA EN
INGLES. LA OPINIÓN DE LOS ESTUDIANTES DE LA LICENCIATURA EN NUTRICIÓN:
EXPECTATIVAS, RETOS Y APRENDIZAJE.
Rodríguez Hernández Jessica Mariela 1 Amaro de la Paz Diana Paola 1 Favela Caballero Saúl Alejandro 1
1 Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Salud Pública y Nutrición, Monterrey

RESUMEN
Introducción: Esta unidad de aprendizaje optativa, se ofrece en una de las Facultades de la Universidad Autónoma de Nuevo
León y su propósito es desarrollar en los estudiantes la competencia de manejo de grupo y de elaboración de planes de clase
en el idioma inglés, basados en una variedad de estrategias de la enseñanza de contenido. Objetivo: Describir la experiencia
de los estudiantes de la licenciatura en nutrición en la clase de Habilidades Docentes en inglés. Conclusiones: La
experiencia del curso fue satisfactoria, con aspectos positivos pero también retos que superar, ya que esta modalidad de
enseñanza de contenido en inglés los motivó a trabajar más este idioma y a adquirir las competencias para desempeñarse
como docente en su desarrollo profesional, si así lo decidieran.
Palabras clave: enseñanza de contenidos en inglés, instrucción protegida, educación bilingüe

ABSTRACT
Introduction: This elective learning unit is offered in one School of the Universidad Autónoma de Nuevo León. The purpose of
the course is to make students develop the competencies of classroom management and lesson planning, both of them in
English, based on a variety of content teaching strategies.. Objective: To describe the experience of students from the
bachelor of nutrition who took the Teaching Principles course in English. Conclusions: The experience was satisfactory.
There were some positive aspects and challenges to overcome. The fact of taking a course 100% in English motivated them to
make an effort on learning the language as well as to acquire knowledge and abilities to work as a teacher in their future
professional development if that were their choice
Key words: content-based instruction, sheltered instruction, bilingual education.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 3 julio -septiembre, 2017

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�enseñanza de contenidos en inglés, instrucción protegida,
educación bilingüe

Introducción
Habilidades Docentes es una unidad de aprendizaje
optativa que se ofrece en una dependencia de nivel
superior de la Universidad Autónoma de Nuevo León
(UANL). En este curso se espera que los estudiantes
adquieran las competencias necesarias para manejar
grupos y elaborar planes de clase, basados en una
variedad de estrategias de enseñanza de contenido.
Todo esto se lleva a cabo utilizando el idioma inglés.
Cabe mencionar que en esta facultad es la primera
vez que el curso de Habilidades Docentes se ofrece
en inglés. La experiencia compartida en este ensayo
es el resultado de la opinión de los estudiantes que
tomaron el curso en su primera edición. Otro de los
aspectos por destacar es el hecho de que no todos los
estudiantes de la dependencia son bilingües. En
realidad, de acuerdo a la experiencia y resultados de
prácticas de TOEFL (Test of English as a Foreing
Language) que se han aplicado en cursos anteriores
de Competencia Comunicativa en Inglés, se
demuestra que aproximadamente el veinticinco por
ciento de los estudiantes del grupo dominan el inglés.
Esta variable hace que la clase de Habilidades
Docentes sea un reto tanto para el maestro, por los
multiniveles, como para los alumnos, dado que la
mayoría de ellos se esfuerzan por entenderlo y
hablarlo. Por tal motivo, se considera importante
registrar esta experiencia, ya que puede ser un
referente útil para la toma de decisiones académicas.
En México, poco más del 50% de las universidades
no ofrecen el inglés como asignatura obligatoria
(Instituto Mexicano para la Competitividad A.C.,
Inglés para la Competitividad y la Movilidad Social
y Consejo Empresarial Mexicano de Comercio
Exterior, Inversión y Tecnología, 2015). La UANL
ha establecido, en el Plan de Desarrollo Institucional
(PDI), estrategias para lograr la Visión 2020 en
donde se proyecta a la Universidad como una
Institución socialmente responsable y de clase
mundial. Una de las estrategias en el PDI busca
asegurar que en los programas educativos se
incorporen asignaturas en
otros idiomas,
preferentemente en inglés. Una de las grandes
fortalezas de la UANL en este tema es el hecho que
se ha avanzado en el nivel medio superior, dado que
todas las preparatorias ofrecen programas bilingües.
Por el contrario, la educación bilingüe es un tema
pendiente en las facultades, ya que son pocas las

Ensayo

dependencias de nivel superior que ofrecen esta
modalidad.
La educación bilingüe se refiere a la enseñanza
formal de asignaturas de contenido en un segundo
idioma o lengua extranjera (Longman Dictionary of
Language Teaching &amp; Applied Linguistics, 1992). La
facultad, hasta ahora, no cuenta con programas
bilingües. Las unidades de aprendizaje se imparten en
español, a excepción de Competencia Comunicativa,
que es un curso de inglés que se toma durante un
semestre con la frecuencia semanal de dos horas aula
y una hora extra aula. Actualmente la unidad de
aprendizaje de Habilidades Docentes (Teaching
Principles como se le llama en inglés) es la única
asignatura de contenido de la licenciatura en nutrición
que se cursa 100% en inglés. Esto no es una tarea
fácil, dado que es minoría quienes dominan el inglés
en la dependencia y el docente necesita adaptar las
estrategias de enseñanza para que quienes tienen un
nivel limitado en inglés puedan desarrollar las
habilidades tanto académicas como comunicativas y
así tener éxito en el curso.
La metodología empleada en la clase se basa en el
Modelo de Instrucción Protegida conocido como
SIOP (Sheltered Instruction Observation Protocol),
en el cual se adaptan estrategias de enseñanza para
que los contenidos sean comprensibles y
significativos para los estudiantes con un nivel de
inglés limitado. El Modelo SIOP es un modelo
progresivo de Enseñanza Basada en Contenidos
(EBC) completamente en inglés, con la finalidad de
promover el segundo idioma o idioma extranjero.
Este tipo de metodología sigue técnicas de enseñanza
especiales para ayudar a que el alumno comprenda y
aprenda a pesar del bajo nivel de inglés con el que
cuenta (Echevarría, Vogt y Short, 2004).
La Instrucción Protegida es más efectiva con alumnos
que tienen un nivel de inglés intermedio. El idioma
nativo se utilizará de acuerdo a las necesidades de los
estudiantes (Peregoy y Boyle, 2005). Cummings
(2015) señala que para que los estudiantes puedan
tener un buen desempeño académico en cursos de
contenido en otro idioma diferente al materno,
necesitan desarrollar, en este caso, un tipo de inglés al
cual llama Competencia Lingüística Académica
Cognoscitiva (CALP). Esta competencia se asocia
con la instrucción formal o escolarización y con las
habilidades lingüísticas que se necesitan en el
contexto académico, como son por

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 3 julio -septiembre, 2017

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�enseñanza de contenidos en inglés, instrucción protegida,
educación bilingüe

ejemplo, escribir ensayos, argumentar, dar su punto
de vista sobre alguna teoría, analizar, resumir,
identificar las ideas principales de un texto, entre
otras tareas de nivel cognitivo. Para poder desarrollar
CALP, el estudiante necesita tener muy buen manejo
de su lengua materna para llegar a ese nivel de
pensamiento crítico (Manual de Acomodos para
Estudiantes con Limitaciones Lingüísticas en
Español, 2011). Además, el estudiante ya debe
poseer la habilidad de comunicación oral en inglés,
llamada Habilidad de Comunicación Básica
Interpersonal (BICS), para que pueda transferir la
competencia lingüística académica cognoscitiva de
la primera lengua (español) a las tareas que necesita
realizar en la segunda lengua (inglés). No obstante,
los estudiantes cuya lengua nativa no es el inglés, y
que desde pequeños han estado expuestos a
programas
bilingües,
regularmente
primero
desarrollan CALP y luego BICS (Sáenz).
Según Krashen (1982), la EBC permite que los
estudiantes aprendan el contenido de la asignatura
de cierta disciplina a través del insumo de
información claro, y permite que simultáneamente
se eleve la competencia del idioma extranjero en el
que se imparte la materia. Para que se logre el
progreso en el idioma extranjero, este autor afirma
que el enfoque se debe dar en la enseñanza de
contenido, en donde el insumo de información sea
auténtico y significativo, y no centrarse en las
estructuras gramaticales. Es decir, a través de la
adaptación de los textos y la variedad de las
actividades, se puede desarrollar la competencia del
segundo idioma o idioma extranjero.
Graber y Stoller (1997) también están a favor de la
EBC en un idioma extranjero. Entre algunos de los
beneficios que estos autores destacan, se
encuentran los siguientes:
•

•

Los estudiantes están en gran medida en
contacto con el idioma extranjero a través
de los contenidos de la asignatura. Este
aprendizaje “incidental” del idioma se da
cuando el insumo de información es claro
y relacionado con el conocimiento previo
del estudiante.
El aprendizaje es contextualizado, dado
que se aprende el idioma extranjero en
discursos auténticos y no aislados.

Ensayo

•

•
•

Se eleva la motivación, ya que los
estudiantes están conscientes del esfuerzo
que realizan y que vale la pena cuando
logran entender información compleja y
desarrollar actividades de contenido en el
idioma extranjero.
Se promueve el aprendizaje cooperativo.
Permite al profesor tener flexibilidad en el
curso ya que se tienen muchas
oportunidades para ajustar las clases con
el fin de complementar los intereses y
necesidades del grupo.

Existen estudios que prueban que la EBC en otro
idioma diferente al materno es efectiva solo sí se
provee al estudiante con actividades bien diseñadas y
contextualizadas, las cuales traen al aula muestras de
lenguaje auténtico a través de una amplia variedad
de sus funciones (Swain, 1988). El curso de
Habilidades Docentes tiene como propósito proveer
a los estudiantes de la licenciatura en nutrición de las
herramientas didácticas para que puedan
desempeñarse como docentes del área que les
compete, en un idioma adicional, en este caso el
inglés. Las destrezas adquiridas durante el curso
podrán aplicarse en cualquier nivel educativo, ya sea
al trabajar con niños, adolescentes o adultos.
Durante el curso, los estudiantes realizan en pares
una clase de veinte minutos (llamada micro
enseñanza), en donde desarrollan un plan de clase
por escrito, diseñan el material didáctico para dicha
clase y la llevan a cabo frente a sus compañeros del
grupo simulando ser los profesores. Cabe destacar
que para el curso no se cuenta con un libro de texto
en particular, sino que la bibliografía estudiada se
compila en una antología debidamente referenciada.
Así mismo, se asesora a los estudiantes acerca de
cómo consultar información confiable en la red.
Como proyecto final, llamado Producto Integrador
de Aprendizaje (PIA), de manera individual los
estudiantes desarrollan por escrito una planeación
de una clase de 60 minutos y también diseñan las
actividades de aprendizaje y el material didáctico
necesario. Tanto para las prácticas de micro
enseñanza, como para el PIA, se solicita a los
estudiantes que elijan temas relacionados con la
salud o la nutrición. Además, deben decidir la edad
de los estudiantes a quienes va dirigida la clase.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 3 julio -septiembre, 2017

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�enseñanza de contenidos en inglés, instrucción protegida,
educación bilingüe

A continuación se comparten las opiniones del
curso por parte de los estudiantes de la dependencia
durante el semestre de enero-junio 2017. La
información se obtuvo a través de los ensayos que
entregaron al final del semestre como parte de las
evidencias de aprendizaje. Los estudiantes
decidieron qué escribir y en qué orden presentar las
ideas. La única indicación fue que incluyeran
introducción, desarrollo y conclusión. Recibieron
además algunas sugerencias sobre qué puntos
expresar. Los datos se procesaron manualmente,
identificando familias, y la información se presenta
con subtítulos en forma de preguntas (tomando en
cuenta tales familias). El grupo se conformó de 26
estudiantes, de los cuales dos no se presentaron en
el curso y uno dejó de tomar la clase por cuestiones
personales. Por lo tanto, el presente ensayo describe
la experiencia de 23 estudiantes que cursaron la
unidad de aprendizaje de Habilidades Docentes en
inglés.
¿Cuál fue el motivo por el que se inscribieron en
el curso?
Gran parte de los estudiantes mencionó que la
elección de esta optativa fue porque el sistema no les
abrió muchas opciones, de manera que ésta era la
única unidad de aprendizaje que se les acomodaba en
sus horarios. Otros estudiantes decidieron tomar el
curso para poder repasar o mejorar los conocimientos
que tienen del inglés, por su deseo de viajar o
simplemente por el interés que despertó el nombre de
la optativa. Por último, una menor cantidad de
estudiantes eligió el curso por el gusto de desarrollar
habilidades docentes. Entre ellos, algunos señalaron
que les gustaría ser docentes de la facultad, mientras
que otros afirmaron que desean aprender estos
conocimientos para poder aplicarlos en su área de
trabajo con pacientes o poblaciones.
¿Cuáles fueron las expectativas del curso?
Los estudiantes mencionaron que una vez enterados
de que el curso era en inglés lo visualizaron muy
difícil y buscaron darse de baja. Otra parte de la
clase dijo que esperaba poder aprender todas o la
mayor parte de las habilidades que un profesor debe
tener para poder impartir clases efectivas y así
mismo tener un buen manejo del salón de clases.
Hubo algunas opiniones donde los estudiantes
dijeron que al final del curso sintieron que las
expectativas que tenían sí se cumplieron.

Ensayo

¿Cuál es la opinión sobre los contenidos abordados?
Los estudiantes opinaron en su mayoría que la
información que se estudió en las clases fue de gran
apoyo. Sin embargo, reconocieron que fue un tanto
complicado comprender por completo la bibliografía
que se utilizó porque contenía vocabulario nuevo. No
obstante, de esta complicación surgió la necesidad de
desarrollar otras competencias, como el buscar los
significados del vocabulario que no comprendían y así
se les facilitó la comprensión de los textos. Casi todos
los estudiantes opinaron que todo el material que se
manejó durante el semestre fue muy importante y que
complementado con las prácticas de micro enseñanza
que se llevaron a cabo en clase pudieron desarrollar
mejor las habilidades docentes aprendidas
teóricamente.
¿Cuál es la relevancia e impacto de este curso
dentro de la licenciatura?
La mayor parte de los estudiantes mencionó que las
principales habilidades que comparten los maestros
y los nutriólogos son explicar y enseñar cosas
nuevas a las personas. En el caso de la licenciatura
que se imparte en la facultad, se orienta a las
personas a tomar una mejor decisión sobre la
manera de alimentarse. Por esta razón, muchos de
los estudiantes expresaron que, aunque esta materia
no fue de sus principales opciones, al final
encontraron que los temas aprendidos durante el
semestre son una base y un gran apoyo para su
desempeño profesional como egresados de la
licenciatura, ya sea en cuanto a la atención
personalizada e incluso en una conferencia frente a
una población mucho más grande.
¿Cómo mejoró el nivel lingüístico del inglés?
Todos opinaron que en general su nivel de inglés
mejoró, en el sentido de vocabulario, pronunciación,
comprensión e incluso fluidez, ya que el curso se
llevó 100% en inglés, siendo esta la principal razón
por la cual los estudiantes se sintieron motivados a
dar su mejor esfuerzo y poner todo de su parte para
poder comprender la clase e ir al ritmo de los
compañeros que tenían un poco más de práctica en el
idioma. También algunos estudiantes mencionaron
que el hecho de que algunos compañeros supieran un
poco más de inglés fue de mucha ayuda, porque
pudieron acercarse a ellos a pedirles apoyo o algún
consejo en cuanto a la unidad de aprendizaje.

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�enseñanza de contenidos en inglés, instrucción protegida,
educación bilingüe

¿Cómo sintieron el ritmo y desarrollo de las
clases?
La mayor parte de los estudiantes dijo que al inicio
del curso se sentían perdidos o confundidos, pero
conforme pasaron las clases se sintieron más
cómodos y motivados con las estrategias de
enseñanza, la paciencia y empatía del docente. Otra
razón de su satisfacción con el ritmo de la clase es
que los compañeros, en general, tuvieron una actitud
muy amigable y sobre todo dinámica, lo cual propicia
un ambiente donde todos son capaces de aprender
algo de manera muy amena. Sin embargo, hubo
quienes tuvieron una opinión contraria, puesto que
sentían que las clases a veces eran incomodas a causa
de que algunos compañeros hacían burla o
comentarios negativos sobre otros estudiantes que no
dominaban el inglés o acerca de las actividades que
realizaban en clase.
¿En qué medida fueron útiles las actividades
desarrolladas en las prácticas de micro
enseñanza?
Los estudiantes opinaron que la manera en que las
prácticas de micro enseñanza fueron preparadas
para cada edad y el tener que utilizar el método
SIOP fue lo que más aprendizaje les dejó y sobre
todo que esto es lo que más les ayudará en el futuro
como nutriólogos. Igualmente, consideran muy útil
el tener una estructura de los temas que serán
abordados y de cierta manera el estar preparados
para cualquier situación que pueda presentarse con
los alumnos. Algunos mencionaron que estas
prácticas les parecieron complicadas por diferentes
motivos, por ejemplo, nunca habían dado clases en
otro idioma, se percataron que no es fácil captar la
atención de los alumnos o simplemente porque se
sentían demasiado nerviosos.
¿Cuál fue el nivel de satisfacción con su propio
desempeño en el curso?
En general los estudiantes mencionaron que el haber
cursado esta unidad de aprendizaje fue difícil para
ellos, todo un reto; sin embargo, al final del curso se
sintieron bien con los conocimientos adquiridos.
Terminaron con una gran satisfacción porque
perdieron el miedo a dar una clase frente a un público
y sintieron una mejora en su nivel de inglés. Además,
mencionaron que ahora están más preparados que
antes.

Ensayo

¿En qué medida el curso despertó el interés por
desarrollarse como docentes en el futuro?
A pesar de que hubo una gran cantidad de
estudiantes que inscribieron el curso a causa de que
sus clases no se les acomodaban en el horario, hubo
al final un notable cambio en la actitud de los
estudiantes que no pensaban en la posibilidad de ser
docentes. Algunos mencionaron que quizás no
planean desarrollarse como tal, pero que las
actividades realizadas y sobre todo los
conocimientos adquiridos les serán de gran ayuda
para poder aplicarlos como profesionales de la
nutrición e incluso algunos comenzaron a considerar
la docencia como una opción.
¿Cuáles fueron los retos que enfrentaron y cómo
los superaron?
El principal reto que la mayoría de los estudiantes
mencionó fue que el curso se impartió 100% en
inglés, de manera que esto les ponía muchas
dificultades en la comprensión completa de la clase o
de los temas que se estuvieron abordado durante el
semestre, pero la mayoría de los estudiantes
encontraron que, con apoyo de los compañeros que
tenían más conocimiento en el idioma podían
ayudarse, siendo así una estrategia para superar este
reto. En general los estudiantes fueron perseverantes
y trabajadores porque se empeñaron en terminar
satisfactoriamente el curso a pesar de la barrera del
inglés.
¿Qué mejoras o sugerencias se pueden hacer al
curso?
La principal sugerencia que los estudiantes
mencionaron es que hace falta un libro, ya que el
trabajar con la antología fue sumamente complicado a
causa de que no se podía apreciar completamente lo
que decía en el texto, siendo esto una complicación
para la preparación de las clases, para poder estudiar
para el examen y las verificaciones de lectura.
Algunos estudiantes sugirieron abordar, además de los
temas teóricos, aspectos sobre la comunicación
corporal, el volumen y tono de voz que se debe
utilizar en cada grupo de personas. Aunado a esto,
también se señaló que el curso pudiera tener una
continuidad en el siguiente semestre y que sería muy
útil que se ofreciera durante los primeros semestres
porque se desarrollan competencias genéricas que son
imprescindibles durante toda la licenciatura.

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�enseñanza de contenidos en inglés, instrucción protegida,
educación bilingüe

Además del desarrollo de habilidades docentes y del
mejoramiento en el inglés, ¿en qué otra forma
contribuyó el curso en sus vidas?

Todos los estudiantes mencionaron que gracias a las
prácticas de micro enseñanza, su manera de dar clase
frente a las personas mejoró porque sintieron mucha
más confianza en sí mismos. También dijeron que
esta clase los ayudó a que fueran capaces de expresar
sus ideas de una forma mucho más explícita, clara y
concreta.

Conclusiones

En síntesis, la opinión de los estudiantes resulta de
gran valía para la retroalimentación de los cursos
académicos. La experiencia que se comparte abre un
panorama de lo que implica tomar un curso de
contenido en un idioma diferente al nativo. A pesar de
haber iniciado el curso con bajas expectativas, el
hecho de que fuera en inglés despertó un deseo por
superar este reto, permitiendo que se desarrollaran de
una manera activa el conocimiento del inglés, las
habilidades como futuros docentes e incluso se
incrementó la seguridad y confianza al momento de
exponer frente a un grupo. Los estudiantes parecen
estar conscientes del peso que el inglés tiene en la era
que se vive, y aunque son pocos quienes tienen buen
dominio de él, la gran mayoría afirmó que a través de
la enseñanza de los contenidos en inglés se logró
avance en su competencia lingüística. Afirmaron que
el recibir formación como docentes, además de contar
con conocimientos en lo que refiere a nutrición, los
hace profesionistas más competitivos. El curso está
dirigido preferentemente a estudiantes con un nivel de
inglés intermedio o avanzado, dado que quienes
tienen un nivel básico deberán esforzarse mucho más
para poder tener un buen desempeño. Por otra parte, el
ofrecer unidades de aprendizaje de contenido en un
idioma extranjero contribuye al cumplimiento de la
Visión 2020 de la UANL y eleva los indicadores de
internacionalización, lo que da más prestigio a la
dependencia académica.

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Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 3 julio -septiembre, 2017

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                <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
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                <text>Ramos Peña, Esteban Gilberto, Editor Responsable </text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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Y

N

Revista Salud Pública y Nutrición

INCREMENTO DE LA EXPRESIÓN DE TLR4 Y EFECTO ANTIOXIDANTE DEL ÁCIDO
ACETILSALICÍLICO EN CONEJOS CON DIETA ALTA EN GRASAS
INCREASE IN THE EXPRESSION OF TLR4 AND ANTIOXIDANT EFFECT OF ACETYLSALICYL ACID IN RABBITS
WITH A HIGH FAT DIET
Ortíz-Reyes, Ana Elenka1. Calderón-Torres, C. Marissa 1*
1

Unidad de Biomedicina, Facultad de Estudios Superiores Iztacala, Universidad Nacional Autónoma
de México. Tlalnepantla, Estado de México, México
Citation: Ortiz-Reyes, AE., Calderón-Torres, MC. (2017) Incremento de la

expresión de TLR4 y efecto antioxidante del ácido acetilsalicílico en conejos
con dieta alta en grasas, Revista de Salud Pública y Nutrición, 16(2), 1-10.
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo
león, Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México.
Copyright: ©2017 Ortiz-Reyes, AE et al. This is an open-access article
distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BYND 4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any
medium, provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests
exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn16.2-1
*Email: mcalderon@campus.iztacala.unam.mx

�Obesidad, dislipidemia, inflamación, estrés oxidante,
hígado graso no alcohólico (HGNA).

Artículo Original

INCREMENTO DE LA EXPRESIÓN DE TLR4 Y EFECTO ANTIOXIDANTE DEL ÁCIDO
ACETILSALICÍLICO EN CONEJOS CON DIETA ALTA EN GRASAS

Ortíz-Reyes, Ana Elenka1. Calderón-Torres, C. Marissa 1*

1

Unidad de Biomedicina, Facultad de Estudios Superiores Iztacala, Universidad Nacional Autónoma de México.
Tlalnepantla, Estado de México, México

RESUMEN
Introducción: La obesidad y el desarrollo de enfermedades hepáticas que se caracterizan por el aumento y acumulación de

lípidos en tejidos y sangre, inflamación y estrés oxidante, son actualmente una epidemia mundial, y en la población mexicana es
cada vez mayor el número de jóvenes afectados. Este aumento ha conducido a la investigación médica hacia la detección
temprana del síndrome metabólico, que se emplea como indicador de síntomas que pueden ser de riesgo para la salud y
conducir a enfermedades hepáticas. Objetivo: Los objetivos del presente trabajo fueron: evaluar en un modelo de dislipidemia
en conejos jóvenes alimentados con una dieta alta en grasa (ácido palmítico al 20%), la producción de especies reactivas del
oxígeno y cambios en la expresión de genes TLR4, COX2y de !L-1β como marcadores de inflamación y de estrés oxidante, así
como evaluar el efecto del ácido acetilsalicílico en la producción de radicales libres y en la expresión de estos genes.
Resultados: En los conejos alimentados con exceso de grasa aumentaron los niveles de triglicéridos (p&lt;0.05), la expresión de
TLR4 y las especies reactivas del oxígeno, aunque éstas últimas no de forma significativa. La administración de ácido
acetilsalicílico en dosis antiinflamatorias disminuyó la producción de especies reactivas del oxígeno y la expresión de TLR4.
Discusión: La ingesta elevada de grasa en conejos jóvenes por un período corto de tiempo conduce a la dislipidemia y a la
sobreexpresión de TLR4, gen clave de la respuesta inflamatoria y vinculada al aumento de las especies reactivas del oxígeno.
Los resultados indican que el ácido acetilsalicílico tiene efecto antioxidante.
Palabras Clave: Obesidad, dislipidemia, inflamación, estrés oxidante, hígado graso no alcohólico (HGNA).
ABSTRACT
Introduction: The obesity and liver diseases progression are characterized by the increase and accumulation of lipids in

tissues and blood, inflammation and oxidative stress. These diseases are now a worldwide epidemic, and the number of young
people affected is increasing in the Mexican population. This increase has led to medical research towards the early detection of
the metabolic syndrome, which is used as an indicator of symptoms that may be at risk for health and lead to liver disease.
Objective: The objectives of the present study were to evaluate in a model of dyslipidemia in young rabbits fed three months
with a diet high in fat (20% palmitic acid), the production of reactive oxygen species and changes in TLR4, COX2 and !L-1β
gene expression, as markers of inflammation and oxidative stress; also to evaluate the effect of acetylsalicylic acid on the
production of free radicals and on the expression of these genes. Results: In rabbits fed with excess of fat, significantly
increased the levels of triglycerides (p&lt;0.05), TLR4 expression, and reactive oxygen species, although in the latter, not
significantly. The administration of acetylsalicylic acid in anti-inflammatory doses decreased the production of reactive oxygen
species and the expression of TLR4. Discussion: The high fat intake in young rabbits lead to dyslipidemia and overexpression
of TLR4, a key gene in the inflammatory response and linked to the increase of reactive oxygen species. The results indicate
that acetylsalicylic acid has an antioxidant effect
Key words: Obesity, dyslipidemia, inflammation, oxidative stress, non-alcoholic fatty liver (HGNA)

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio - septiembre 2017

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�Obesidad, dislipidemia, inflamación, estrés oxidante,
hígado graso no alcohólico (HGNA).

Introducción
La obesidad y las enfermedades hepáticas como el
hígado graso no alcohólico (HGNA) o la esteatosis
no alcohólica, se caracterizan por la acumulación
excesiva de lípidos en las células hepáticas
(esteatosis), así como una condición de inflamación
y de estrés oxidante (Petrosillo et al., 2007). En
diferentes modelos biológicos de la enfermedad se
ha reportado que la inflamación implica cambios en
la expresión genética de las citocinas proinflamatorias TNF-α, IL-6, IL-1α, IL-1βy IL-18
(Stojsavljević et al., 2014). Aunado a esto, los
productos de la cascada de señalización de
inflamación como la ciclo-oxígenasa 2 (COX2) y
los receptores de membrana plasmática tipo Toll
(TLR), especialmente TLR3 y TLR4 pueden
amplificar dicha condición (Liu et al., 2014).
Las citosinas que favorecen la inflamación,
representan un grupo diverso, son secretadas por
varios tipos de células y tienen diferentes funciones y
efectos biológicos. En el estudio de la patogénesis del
HGNA destaca la investigación de la citosinas, TNFα, IL-6 y las de la familia de IL-1 (Tilg, 2010). TNFα es una molécula secretada por macrófagos
infiltrados en el tejido adiposo y en los hepatocitos y
es concurrente en la inflamación crónica
(Stojsavljević et al., 2014). La citosina IL-6 es
producida por adipocitos, hepatocitos, células del
sistema inmunológico y endoteliales. En la obesidad
el aumento de IL-6 favorece la inflamación de bajo
grado, sin embargo su estudio es controversial ya que
además de favorecer la inflamación se ha demostrado
que tiene efectos protectores del hígado; mientras que
la citosina IL-1B, miembro de la familia de las
citosinas IL-1, es producida por macrófagos en
respuesta al aumento de lipopolisacáridos y ácidos
grasos libres (Stojsavljević et al., 2014), y su sobreexpresión ha sido relacionada con el aumento de
COX2 (Akarasereenont et al., 1995), esta enzima
cataliza la conversión de ácido araquidónico a
prostanoides y tromboxanos, moléculas que
favorecen la inflamación (Yu et al., 2006).
La expresión de los receptores de membrana es
indispensable en la respuesta inmunológica a
organismos
patógenos,
pues
reconocen
lipopolisacáridos de las bacterias y activan vías de
señalización que inducen a la transcripción de
citocinas pro-inflamatorias, de la enzima de síntesis
de óxido nítrico (iNOS) y de moléculas de adhesión

Artículo Original

como ICAM y VCAM-1 (Goud y Frienman, 2010).
Sin embargo, la sobre-expresión del gen TLR4 en la
inflamación de enfermedades hepáticas nada tiene
que ver con una respuesta a un organismo patógeno;
en su lugar se ha sugerido como una respuesta
alterna del sistema inmunológico ante el exceso de
lípidos. Se ha propuesto que los ácidos grasos libres
oxidados pueden ser reconocidos por TLR4, lo que a
su vez activa la vía de señalización de citocinas proinflamatorias (Lee et al., 2003; Suganami et al.,
2007; Manček-Keber et al., 2015).
La situación de estrés oxidante ante una dieta rica en
ácidos grasos se favorece por la sobre-producción de
especies reactivas del oxígeno (ERO), por diferentes
procesos o reacciones, como la peroxidación de
lípidos (Oliveira et al., 2002) o por el aumento de
actividad
enzimática
de
la
acetil-CoA
deshidrogenasa (VLCAD) (Cardoso et al., 2013).
Cuando la producción de ERO rebasa la capacidad
de los sistemas antioxidantes de la célula, se produce
un desequilibrio denominado estrés oxidante. De
acuerdo con la teoría celular del envejecimiento, el
exceso de radicales libres puede alterar o dañar las
funciones de las biomoléculas y su acumulación
continua puede modificar primero las funciones
celulares y posteriormente la de órganos y tejidos
(Kourtis y Tavernarakis, 2011).
Por ello, en las células hepáticas, la continua
presencia de niveles elevados de ácidos grasos
libres, que pueden conducir a estrés oxidante y a
inflamación, es un factor determinante para el
progreso hacia la enfermedad del HGNA. Por
consiguiente, esta enfermedad se ha considerado
como una de las manifestaciones del denominado
síndrome metabólico, definido como un conjunto
de síntomas independientes y de riesgo para la
salud, como la presión arterial elevada, aumento de
la concentración de glucosa y de lípidos
(dislipidemia) en sangre, especialmente de
triglicéridos, niveles bajos de HDL, así como
obesidad central, es decir, acumulación de grasa en
la cintura (Alberti et al., 2009).
La enfermedad del HGNA sin atención médica
oportuna puede conducir a cirrosis o en casos más
graves a cáncer hepático. Aunque se han hecho
diferentes trabajos concernientes a la búsqueda de
marcadores moleculares tempranos de dislipidemia
o esteatosis (Pagadala et al., 2009), aún no se ha

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio - septiembre 2017

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�Obesidad, dislipidemia, inflamación, estrés oxidante,
hígado graso no alcohólico (HGNA).

determinado cuál puede ser el mejor marcador que
determine su diagnóstico temprano.
Por ello, las investigaciones de HGNA se han
centrado tanto en la búsqueda de marcadores
moleculares tempranos que puedan definir alguna de
las alteraciones antes mencionadas, así como en el uso
de compuestos que disminuyan o inhiban el desarrollo
de esteatosis, sin efectos colaterales adversos. De los
diversos compuestos estudiados, destacan los trabajos
con estatinas, como el caso de la atorvastatina que
reduce la expresión del gen TLR4 (Fang et al., 2014);
la vitamina C, que disminuye los niveles de
triglicéridos en sangre (McRae, 2008); y los
compuestos antiinflamatorios no esteroideos, por
ejemplo el ácido aceitesalicílico (AAS), que inhibe
específicamente a la enzima COX2 (Clària et al.,
1996), en consecuencia se bloquea la producción de
prostanoides, prostanglandinas y tromboxanos
(Ricciotti et al., 2011), además de ser reportado como
antioxidante (Mahmood et al., 2009).

Artículo Original

de conejos jóvenes; B) Grupo Grasa (AP) a cuyo
alimento se agregó 20% de ácido palmítico; C) Grupo
Grasa-Ácido acetilsalicílico (AP/AAS) de libre
acceso a comida con 20% ácido palmítico y la
administración de una dosis antiinflamatoria de ácido
acetilsalicílico 28.5 mg/kg (Cyrus et al., 2002; PaulClark et al., 2004); y D) Grupo con administración de
ácido acetilsalicílico (AAS) con libre acceso a comida
y la administración de ácido acetilsalicílico (28.5
mg/kg). Los tratamientos se suministraron
diariamente durante 3 meses. Los animales fueron
sacrificados con una sobredosis de pentobarbital
sódico (63 mg/2.5 kg de peso) y se realizó la
disección, del hígado se obtuvieron muestras que se
colocaron en tubos cónicos de polipropileno de 2 ml,
estos se congelaron con nitrógeno líquido y se
almacenaron en un ultracongelador a -70°C.

Considerando lo anterior, el objetivo de este trabajo
fue investigar el cambio en la expresión de los genes
TLR4, COX2 y de IL-1f3, como indicadores de estrés
oxidante por lípidos, y como posibles marcadores de
cuadros inflamatorios en obesidad, así como evaluar
si la administración del ácido acetilsalicílico (AAS)
en dosis antiinflamatoria tiene un efecto en la
producción de especies reactivas del oxígeno y en la
expresión genética de TLR4, COX2 y de IL-1f3.

Cuantificación de lípidos
Durante el sacrificio de los conejos se obtuvieron
muestras
sanguíneas
para
determinar
las
concentraciones plasmáticas de colesterol total,
HDL, LDL y triglicéridos. Las muestras se
analizaron en el laboratorio de referencia
internacional Grupo Diagnóstico Médico PROA S.A.
de C.V. (Laboratorio CARPERMOR). A partir de
los datos de concentración de lípidos se calculó el
promedio de cada grupo experimental y se obtuvo el
error típico, los datos se analizaron con la prueba de t
de Student. Las diferencias con un valor de p&lt;0.05 se
consideraron significativas.

Material y Métodos
Obtención de las muestras biológicas
En este trabajo se utilizaron conejos gazapos de la
cepa Nueva Zelanda (Oryctologus cuniculus) de 3
meses de edad, provenientes de la granja de la
Facultad de Veterinaria y Zootecnia de la Facultad de
Estudios Superiores Cuautitlán, UNAM. Los conejos
se mantuvieron en el Bioterio de la Facultad de
Estudios Superiores Iztacala, UNAM en condiciones
controladas de crecimiento, es decir, a una
temperatura de 23 ±5°C, con un ciclo de
luz/obscuridad de 12 h cada uno y humedad relativa
del ambiente de 45 a 60%. Los conejos se dividieron
en cuatro grupos experimentales de 6 organismos
cada uno: A) Grupo Control (CN), con libre acceso a
agua y alimento comercial, de composición
balanceada de nutrimentos para dietas de crecimiento

Cuantificación de las especies reactivas de
oxígeno (ERO) totales en extractos celulares
La evaluación de ERO se hizo de acuerdo al método
modificado de Hempel et al. (1999); el extracto
celular se obtuvo de acuerdo con el ensayo
modificado de Song et al. (2013). De cada muestra de
hígado se tomó 100 mg y para eliminar el exceso de
sangre se lavó con buffer de fosfatos (PBS) 1X; el
tejido se transfirió a un tubo cónico de propileno de 2
mL y se le añadió 500 µl de PBS 1X. La lisis celular
se hizo con micropistilo de teflón y 5 µl de fluoruro
de fenilmetilsulfonilo (PMSF) 100 mM. El macerado
se centrifugó a 13000 rpm por 3 min a 4°C. La fase
acuosa se transfirió a un tubo nuevo y se mantuvo en
hielo. Luego una alícuota de 50 µl de cada muestra,
por triplicado, se colocó en una placa de 96 pozos y
se añadió 195 µl de PBS 1X y 5 µl de diacetato de
2’,7’- diclorofluoresceína (DCFDA) 500 µM. La
placa se colocó en un fluorómetro con lector de

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio - septiembre 2017

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�Obesidad, dislipidemia, inflamación, estrés oxidante,
hígado graso no alcohólico (HGNA).

Artículo Original

placas de 96 pozos, la fluorescencia de las muestras
se registró a una longitud de onda de excitación de
485 nm y de emisión de 520 nm, por 60 min. El
valor de fluorescencia se reportó como la unidad
relativa de fluorescencia por mg de proteína total
del extracto celular. La concentración de proteína se
determinó con el método de espectrofotometría de
luz UV a 280 nm y una curva estándar de albumina
de suero de bovino (BSA). De los datos de
fluorescencia relativa de cada grupo experimental,
se calculó el promedio y se obtuvo el error típico,
los datos se analizaron con la prueba de t de
Student. Las diferencias con un valor de p&lt;0.05 se
consideraron significativas.

ARN de la fase acuosa se precipitó con acetato de
sodio 3M y etanol absoluto y se incubó a -70°C por
30 min. Posteriormente el tubo se centrifugó por 15
min a 13000 rpm; el sobrenadante se descartó y el
ARN precipitado se lavó dos veces con etanol al
75%. Una vez evaporado el etanol, el ARN se
resuspendió cuidadosamente en agua con DEPC y se
almacenó a -70°C. La pureza e integridad del ARN
se verificó mediante electroforesis en gel de agarosa
(1%) y formaldehído. El ADN remanente se eliminó
con un sistema comercial de ADNasa (Ambion
RNA, life Technologies). La concentración de ARN
se determinó mediante espectrofotometría con luz
UV a 260 nm.

Extracción de ARN total por Fenol ácido
El aislamiento del ARN total se hizo de acuerdo al
método de Schmitt et al. (1990) previamente
modificado (Calderón-Torres et al., 2006). De cada
hígado se tomó una muestra de 0.1 gramos, que se
lavó y cortó en trozos pequeños; luego se transfirió a
un tubo cónico de propileno de 2 mL estéril y se le
añadió 500 µl de buffer AE [Acetato de sodio 50 mM
y EDTA 10 mM, pH 5.3] y para inhibir la actividad
de enzimas que degradan ARN, se añadió 5 µl de
dietil pirocarbonato (DEPC); el tubo se agitó
suavemente, y el tejido macerado se transfirió a otro
tubo cónico de propileno de 2 mL calentado a 65°C,
que contenía 400 µl de fenol ácido, 20 µl de SDS al
20% y perlitas de vidrio; el tubo se incubó en baño
maría a 65°C por 5 min y se agitó en el vórtex por 30
s; este paso se repitió dos veces, y después el tubo se
enfrió a -70°C por 5 min y se centrifugó a 13000 rpm
por 5 min. La fase acuosa se transfirió a un tubo
nuevo y se le agregó 400 µl de fenol; se agitó en
vórtex y se centrifugó a 13000 rpm por 5 min;
nuevamente la fase acuosa se transfirió a otro tubo
cónico de propileno de 2 mL y se añadió 250 µl de
fenol y 240 µl de la mezcla cloroformo-isoamílico, se
agitó en vórtex y se centrifugó a 13000 rpm. El

Diseño de oligonucleótidos
Para amplificar el ARN mensajero de los genes
GAPDH, Interleucina IL-1β, Ciclooxigenasa 2
(COX2) y el receptor tipo Toll 4 (TLR4), primero se
obtuvo la secuencia del ARN mensajero de cada gen
en la base de datos del National Center for
Biotechnology Information (NCBI) y a partir de
cada secuencia se diseñó un par de oligonucleótidos
con
los
programas
Primer
del
NCBI
(http://biotools.nubic.northwestern.edu/OligoCalc) y
Primer3 v.0.4.0 (Untergasser A, 2012). La secuencia
de oligonucleótidos específicos para cada gen se
muestra en la tabla I. La especificidad teórica de
cada par de oligonucleótidos se calculó con los
programas disponibles en internet OligoCalc
(Kibbe, 20017) y OligoAnalyzer (Integrated DNA
Technologies, 2017). Los oligonucleótidos se
sintetizaron en la Unidad de Biología Molecular del
Instituto de Fisiología Celular, UNAM.

Tabla I. Secuencia de los oligonucleótidos de anclaje de cada gen.

Gen
Gliceraldehído-3fosfato
deshidrogenasa
(GAPDH
Interleucina )
1β
(IL-1β )
Ciclooxigenasa
(COX-2 )
Receptor tipo

Secuencia de
referencia (NCBI)

NM_001082253.1

NM _001082201.1
2
NM_001082388.1
NM_001082732.2

Secuencia de oligonucleótidos
(F_oligo 5’-&gt;3’cadena sentido “Forward”; R_oligo 5’&gt;3’cadena de sentido complementario “Reverse”)
F- TGACGACATCAAGAAGGTGGTG

121 pb

R- GAAGGTGGAGGAGTGGGTGTC
F- TCTGCAACACCTGGGATGAC R-

114 pb

TCAGCTCATACGTGCCAGAC

F-

TTGACCAGTACAAGTGCGAC

R-

AGTGCGTAAGGATGTAGTGC
GTGGTATCTTTTGCTGTAGTT
TTCTCACCCAGTCCTCATCC

FR-

Tamaño del
amplificado

132 pb
142 pb

TLR-4

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio - septiembre 2017

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�Obesidad, dislipidemia, inflamación, estrés oxidante,
hígado graso no alcohólico (HGNA).

RT-PCR-tiempo real
La expresión de los genes TLR4, COX2e IL-1f3 se
cuantificó con el sistema comercial de RT-PCR
SYBR Green Power SYBR Green RNA-to-CTTM 1Step (Applied Biosystems); en este sistema la primer
reacción de la transcripción inversa del ARN
mensajero (RT) que produce copias de ADN
complementario, está acoplada a la reacción en
cadena de la polimerasa (PCR) con esta segunda
reacción se amplifica y cuantifica el número de
copias del ADN complementario.
Para determinar la cantidad óptima necesaria de ARN
a usar en cada reacción de RT-PCR y conocer la
eficiencia de amplificación de cada par de
oligonucleótidos, se hizo una curva de dilución de la
concentración del ARN total por muestra de cada
grupo experimental y se obtuvo su curva de
disociación y estándar. Finalmente, para cada muestra
de ARN, se hizo una reacción de RT por triplicado,
con una concentración de ARN total de 10 ng/ul y de
cada par oligonucleótidos de 900 nM, en un volumen
final de reacción de 10 µl. La reacción de RT-PCR se
hizo en el equipo de tiempo real Step One PlusTM
(Applied Biosystems).
La temperatura y el tiempo de cada ciclo se mantuvieron
de acuerdo con las recomendaciones del proveedor. De
cada reacción de RT-PCR se obtuvo su curva
disociación y su valor de CT. Para determinar la
expresión diferencial de cada gen en las muestras del
control (CN) y de los tratamientos (AP, AP/AAS y
AAS), se utilizó el método de comparación denominado
doble delta CT (2-ΔΔCT); con este método, primero se
obtuvo la dispersión de los datos del valor CT de los
genes inducibles TLR4, IL-1f3 y COX2, con respecto al
valor de CT del gen constitutivo GADPH.

Artículo Original

Resultados
Perfil de lípidos en sangre
Para determinar si los conejos jóvenes alimentados
con un exceso de grasa por tres meses tenían
dislipidemia, caracterizada por niveles elevados de
triglicéridos y de colesterol LDL y la disminución de
los valores de colesterol HDL, se obtuvo el perfil de
lípidos de los conejos. Al comparar el valor promedio
de cada determinación de lípidos en los conejos con
dieta normal sin grasa (CN) y de los conejos
alimentados con ácido palmítico al 20% (AP), se
observó en estos últimos que la concentración de
triglicéridos aumentó significativamente (p = 0.0465);
por lo que respecta al valor de LDL, aunque se
comprobó que aumentó, este cambio no fue
estadísticamente significativo (Figura 1) al igual que
la disminución del valor de HDL. En los de conejos
alimentados con dieta alta en grasa y administración
de ácido acetilsalicílico (AP/AAS), se observó que la
concentración de triglicéridos y de LDL disminuyó
con respecto al grupo AP y que la de LDL aumentó,
pero ninguno de los cambios fue estadísticamente
significativo (Figura 1). En los conejos con dieta
normal y administración de ácido acetilsalicílico
(AAS), el valor de triglicéridos fue similar al del
grupo CN y los valores de HDL y de LDL
disminuyeron con respecto al grupo CN, pero estos
cambios
tampoco
fueron
estadísticamente
significativos.
Figura 1. Perfil de lípidos en sangre de conejos, alimentados por
tres meses con dieta normal (CN), ácido palmítico 20% (AP) y con
un suplemento de ácido acetilsalicílico (AP/AAS) y con dieta
normal + ácido acetilsalicílico (AAS). Las mediciones representan
el promedio de los valores obtenidos por cada conejo (conejos
control n=6 y conejos para cada tratamiento n=5) con su valor de
error típico, la diferencia significativa de los niveles de
triglicéridos se indica con un asterisco (p&lt;0.05).

Posteriormente se calculó la diferencia de los valores
de CT del control y de los tratamientos para cada gen
y el valor de doble delta CT se obtuvo con el
logaritmo de la diferencia antes señalada.
Finalmente se calculó el error total del método doble
delta CT con la fórmula del coeficiente de variación
del boletín de cuantificación relativa de la expresión
genética, del proveedor Applied Biosystems (2001).

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio - septiembre 2017

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�Obesidad, dislipidemia, inflamación, estrés oxidante,
hígado graso no alcohólico (HGNA).

Producción de radicales libres totales
Considerando que los conejos jóvenes alimentados
con exceso de grasa presentaron dislipidemia,
condición en la que ya se ha reportado estrés oxidante
(Furukawa et al., 2004), en las muestras de hígado se
midió el nivel de las especies reactivas del oxígeno
(ERO). En general los cambios del valor promedio de
ERO de cada grupo tratamiento con respecto al grupo
control
(CN),
no
fueron
estadísticamente
significativos, sin embargo se encontró que el valor de
ERO de los conejos AP fue el más alto en relación al
valor de los conejos CN (Figura 2); mientras que el
valor de ERO de los conejos AP/AAS fue similar al
del grupo CN, es decir, que en presencia del ácido
acetilsalicílico (AAS) disminuyó el nivel de ERO. Por
el contrario, en los hígados de los conejos AAS se
observó que el nivel de ERO aumentó casi dos veces
más que el valor del grupo CN.
Figura 2. Niveles de ERO totales en extractos celulares de
hígados de conejos, alimentados por tres meses con dieta
normal (CN), ácido graso palmítico 20% (AP) y con un
suplemento de ácido acetilsalicílico (AP/AAS) y con dieta
normal + ácido acetilsalicílico (AAS). Las mediciones son el
promedio de dos lecturas después de 60 min de reacción con la
2’7’ DHFC, (n=3 de conejos CN y AP/AAS y n=2 de conejos AP y
ASS) con su valor de error típico.

Expresión genética de COX2, IL-1/3 y TLR4
Para evaluar si el exceso de lípidos y la
administración de ácido acetilsalisílico en la dieta de
los conejos jóvenes tenían un efecto en la expresión
de tres genes que codifican para las moléculas
marcadoras de inflamación, interleucina 1β (IL-1/3),
enzima ciclo-oxigenasa 2 (COX2) y el receptor de
membrana tipo Toll (TLR4), se utilizó la técnica RTPCR cuantitativo. Sorpresivamente se encontró que
en las muestras de hígado de los tres grupos de
tratamiento, la expresión de COX2 y de IL-1β fue

Artículo Original

menor en relación al grupo control (CN). Mientras
que la expresión del gen TLR4 en los hígados de los
conejos a cuyo alimento se agregó 20% de ácido
palmítico (AP), aumentó hasta seis veces más que en
los conejos CN; en los conejos AP/AAS la expresión
del gen TLR4 disminuyó en relación con los conejos
AP; se consideró que este cambio era debido a la
administración de ácido acetilsalisílico (AAS). Por lo
que respecta a los conejos del grupo AAS, la
expresión del gen TLR4 aumentó hasta cuatro veces
más que en los conejos CN.
Figura 3. Niveles relativos del ARN mensajero de tres genes
indicadores de inflamación y estrés oxidante en muestras de
hígado de conejos, alimentados con ácido palmítico al 20% (AP),
con ácido palmítico + ácido acetilsalicílico (AP/AAS), y con dieta
normal + ácido acetilsalicílico (AAS). Los niveles de los
transcritos se determinaron por RT-PCR en tiempo real. Para
cada gen los niveles de expresión de los conejos alimentados
con dieta normal (CN) se tomaron como valor de referencia. Los
datos se presentan como el valor de 2-ΔΔCT y su coeficiente de
variación de seis mediciones por cada gen para dos conejos por
tratamiento.

Discusión
En México, el aumento alarmante de la población
de jóvenes con obesidad representa un problema de
salud pública que ha generado diferentes estrategias
del sector salud para reducir y prevenir este
problema, así como investigación enfocada a los
componentes del síndrome metabólico en jóvenes y
adultos. Lo anterior con el objetivo de evaluar si en
etapas tempranas se puede detectar y detener su
progresión hacia esteatosis, que a largo plazo
podría conducir a la enfermedad del hígado graso
no alcohólico (HGNA).
En particular, en los modelos biológicos de estudio
de la obesidad, se han buscado marcadores

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio - septiembre 2017

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�Obesidad, dislipidemia, inflamación, estrés oxidante,
hígado graso no alcohólico (HGNA).

tempranos de dislipidemia, siendo los valores
arrojados en un análisis de lípidos en sangre, como
el aumento de los niveles de triglicéridos y la
disminución de HDL los más empleados para
indicar que puede haber síndrome metabólico. Tal
como se observó en este trabajo, en los conejos
jóvenes alimentados con una dieta alta en ácido
palmítico (AP), se encontró que en efecto ya tenían
dislipidemia, pues los valores de triglicéridos y LDL
aumentaron y el valor de HDL disminuyó hasta 3
veces con respecto a las muestras de los conejos con
dieta normal (CN).
En los conejos AP + ácido acetilsalicílico (AP/AAS)
no se encontró dislipidemia, es probable que en
estos conejos la administración de AAS evitó el
establecimiento de dislipidemia. De este hallazgo
surgió la pregunta ¿cuál es el efecto molecular de
AAS que conduce a la reducción de lípidos en
sangre? La disminución podría ser debida a la
capacidad antioxidante de AAS, que ya ha sido
reportada en células del endotelio de arteria
pulmonar de bovino (Podhaiski et al., 1997) y en el
gusano Caenorhabditis elegans (Ayyderava et al.,
2011) ambos expuestos a compuestos oxidantes, así
como en la reducción de colesterol en sangre de
ratas deficientes en cobre (Fields et al., 2001).
Por ello, en el modelo de dislipidemia del presente
trabajo, se decidió evaluar, primero si en los conejos
alimentados con el exceso de lípidos (grupo AP),
aumentaba la producción de ERO que pudiera
conducir al estrés oxidante, y segundo, si la
administración de AAS en los conejos AP/AAS
disminuía la producción de ERO, tal como ocurre con
la mayoría de los antioxidantes. Al respecto, se
encontró que en los conejos alimentados con ácido
palmítico 20% (AP), aumentó la producción de ERO
en hígado, este resultado es similar al reportado en el
hígado de ratas Wistar alimentadas con tocino, papas
fritas, chocolates y galletas (Milagro et al., 2006). Por
el contrario, se encontró que los niveles de ERO
disminuyeron en los conejos AP/AAS. Estos
resultados indican, primero, que en la dieta rica en
grasa hubo una sobre-producción de ERO, que
eventualmente podría resultar en una condición de
estrés oxidante, y segundo, indican que la
administración de AAS tiene un efecto antioxidante,
ya que en los hígados con exceso de grasa disminuyó
la producción de ERO.

Artículo Original

Al medir la producción de ERO en los conejos AAS
se encontró que tenía la misma sobre-producción que
en el grupo (AP); es probable que en los conejos de
dieta normal con AAS, su efecto sea pro-oxidante, ya
que en el hígado el AAS puede ser metabolizado a
salicilatos y se ha demostrado en mitocondrias
aisladas que los salicilatos pueden desacoplar la
cadena de transporte de electrones y la fosforilación
oxidativa y en consecuencia al aumento de ERO
(Battaglia et al., 2005).
Considerando que la presencia elevada de lípidos en
hepatocitos activa una respuesta de transcripción de
genes marcadores de inflamación (Stojsavljević et
al., 2014), en el presente modelo de conejos jóvenes
con dislipidemia, se midió la expresión de los genes
COX2 y de IL-13 y TLR4. En el caso de los genes
COX2 y de IL-13, se esperaba que su expresión
aumentara en el hígado de los conejos AP y que
disminuyera tanto en los conejos AP/AAS como en
los conejos AAS, pero no se encontró ningún
cambio de la expresión de los genes COX2 y de IL13 en los hígados de estos grupos. Este resultado es
similar a lo reportado por Hsieh et al. (2013), que en
ratas Sprague-Dawley alimentadas por tres meses
con una dieta alta en grasas (45%), no encontraron
cambios en la expresión de COX2 en hígado,
solamente en el tejido graso. Es probable que en el
modelo de dislipidemia temprana en conejos
jóvenes, los cambios en la expresión de los genes
COX2 y de IL-13, sólo se observen en macrófagos
de sangre periférica y no en hígado, tal como ocurre
en macrófagos aislados de sangre de conejos con
hiperlipidemia (Chen et al., 2013).
Por lo que respecta a la expresión del gen TLR4, se
encontró que aumenta en los hígados de los conejos
AP, esto nos conduce a proponer que en conejos
jóvenes con dietas altas en grasa, hay una
correlación entre el aumento de la expresión del gen
TLR4, el aumento de lípidos en sangre y de la
producción de especies reactivas del oxígeno.
Mientras que en los conejos AP/AAS tanto la
expresión del gen TLR4 y la producción de ERO
disminuyen, ello probablemente se debe al efecto
antioxidante del AAS. Estos resultados son
similares a los de Chen et al. (2013), que en conejos
alimentados por dos meses con una dieta alta en
colesterol (5%) y grasa (15%), reportaron una
condición de hiperlipidemia y el aumento de la
expresión de TLR4 en macrófagos de sangre.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio - septiembre 2017

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�Obesidad, dislipidemia, inflamación, estrés oxidante,
hígado graso no alcohólico (HGNA).

Por lo que respecta a la expresión del gen TLR4 en
los conejos AAS, se observó que aumentó hasta 4
veces más que en los conejos AP/AAS, es probable
que esta sobre-expresión sea debida al efecto prooxidante del AAS (Battaglia et al., 2005). Los
resultados del aumento en la producción de ERO así
como de la expresión del gen TLR4 en los conejos
AAS, nos llevan a proponer que el uso de AAS
continuo por tres meses, en conejos con dieta normal
sin exceso de lípidos, no es aconsejable por su efecto
pro-oxidante.
El aumento de la expresión del gen TLR4, tanto en
presencia de ácidos grasos libres provenientes de la
dieta rica en grasa, como en presencia de LPS ya ha
sido reportado (Manček-Keberet al., 2015); en
pacientes con artritis reumatoide se demostró cómo
la proteína de membrana codificada por TLR4 puede
reconocer lípidos oxidados de micro-vesículas
externas y activar la vía de señalización de
inflamación, como ocurre cuando reconoce LPS.
Esta es una de las explicaciones de cómo se inicia la
respuesta inflamatoria en presencia de ácidos grasos
libres u oxidados. En ese sentido, los resultados de
la expresión del gen TLR4 son similares a los que se
encontraron en este trabajo, ya que dicha expresión
así como la producción de ERO, aumentaron en los
conejos jóvenes con dislipidemia.
Agradecimientos:

Agradecemos al Dr. Miguel Murguía Romero su
colaboración en el análisis y discusión de resultados,
la revisión y sus valiosos comentarios a este
manuscrito, al Dr. Antonio Peña Díaz por todas las
facilidades otorgadas para hacer este trabajo, y a dos
revisores anónimos que hicieron observaciones a
una versión previa del manuscrito que lo mejoraron
substancialmente. Este trabajo fue financiado
parcialmente por el proyecto PAPIIT IN226716 de
la DGAPA-UNAM.

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Revista Salud Pública y Nutrición

VALORACIÓN NUTRICIONAL DE LAS PERSONAS ADULTAS MAYORES DE ACUERDO
AL AJUSTE DE TABLAS ESTANDARIZADAS DE CENAPRECE EN LA ZONA
URBANA DE GUERRERO, MÉXICO
NUTRITIONAL ASSESSMENT OF OLDER ADULTS ACCORDING TO THE ADJUSTMENT OF CENAPRECE STANDARDIZED
TABLES IN THE URBAN AREA OF GUERRERO, MEXICO
1

Torres Castañón Mirna Eréndira Carreón Gómez Juan Manuel 1 Bernal Mendoza Lorena Inés 1 Reyna
Ávila Leticia 1

1 Escuela Superior de Enfermería No.1, de la Universidad Autónoma de Guerrero
Citation: Torres Castañón Mirna Eréndira, Carreón Gómez Juan Manuel, Bernal

Mendoza Lorena Inés, Reyna Ávila Leticia. (2017) Valoración nutricional de las
personas adultas mayores de acuerdo al ajuste de tablas estandarizadas de
CENAPRECE en la zona urbana de Guerrero, México, Revista de Salud Pública y
Nutrición, 16(2), 11-18.
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo león,
Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México.
Copyright: ©2017 Torres Castañon ME et al. This is an open-access article
distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BY-ND
4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any medium,
provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests
exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn16.2-2
*Email: crysle81@hotmail.com

�Salud del niño, ingestión de líquidos, agua bebible

Artículo Original

VALORACIÓN NUTRICIONAL DE LAS PERSONAS ADULTAS MAYORES DE ACUERDO AL
AJUSTE DE TABLAS ESTANDARIZADAS DE CENAPRECE EN LA ZONA URBANA DE GUERRERO,
MÉXICO
Torres Castañón Mirna Eréndira 1 Carreón Gómez Juan Manuel 1 Bernal Mendoza Lorena Inés 1 Reyna
Ávila Leticia 1

1 Escuela Superior de Enfermería No.1, de la Universidad Autónoma de Guerrero
RESUMEN
Introducción: Los principales tipos de bebidas que contribuyen con el mayor aporte energético en los escolares son las

bebidas azucaradas, sin embargo, su ingesta es mayor a la recomendada y sin tomar en cuenta la del agua simple al día. Estos
hábitos pueden contribuir a ganancia de peso ponderal y a padecer enfermedades crónicas. Objetivo: Ejecutar un plan de
orientación nutricional sobre el consumo de bebidas en escolares de educación primaria. Métodos: Estudio descriptivo con 56
escolares de educación primaria. Se realizó en tres fases, primero se realizó antropometría, se determinó el conocimiento y
frecuencia de consumo de bebidas, después cinco sesiones de orientación nutricional y finalmente se reevaluó la primera fase;
se utilizó estadística descriptiva, para el procesamiento se utilizó SPSS v 21. Resultados: 56 niños del estudio, 51.8% eran
mujeres, 48.2% hombres, en edad promedio de 8.1 años DE. 0.908, 25% aprobó el cuestionario de conocimientos previo a las
sesiones, 57% tomaban agua natural, el resto eran bebidas azucaradas, que consumían hasta más de 5 veces a la semana;
posterior a la orientación nutricional el 32% incrementaron conocimiento (p= 0.007), 76.5% tomaban agua natural.
Conclusiones: Se muestra una ejecución positiva del plan de orientación nutricional, se incrementó el conocimiento, sin
embargo, debido a la influencia familiar sobre los hábitos alimenticios hacia los escolares no se encontró una destacada
disminución en las bebidas azucaradas. Se sugiere llevar a cabo una intervención junto con los padres de familia en un periodo
y muestra mayor para incrementar efectividad.
Palabras Clave: Adulto mayor, Sobrepeso y Obesidad, Envejecimiento.
ABSTRACT
Introduction: The UN considers senior adult (PAM) the 60 years for developing countries like Mexico. Nutrition plays an

important role in life expectancy. The eating habits of the MAP are often inadequate. The metabolism slows down over the years,
and energy requirements are lower, causing overweight and obesity (S / O) reaching epidemic proportions worldwide; 2.8 million
people die from it each year, and complications from chronic noncommunicable diseases. For the PAM in Mexico, ENSANUT
2012, reported on average S / O 64.25%, 33.85% normal and 1.92% underweight for both sexes. In Guerrero the S / O of 9.6%
for both sexes. The survey reports only the state prevalence of anemia in adults aged 60 years or older, or 23.2%, higher than
that reported at the national level (16.5%). Objective: To assess the nutritional status of MAP according to BMI according to
the adjustment Of standardized tables of the National Center for Preventive Programs and Disease Control (CENAPRECE), as
well as waist-hip circumference and associated factors. Methods: An analytical cross-sectional study, carried out in 1731 PAM
of the urban area of Guerrero, random sample, selected by conglomerate. Instrument: WHO / PAHO SABE survey. Results:
The prevalence of S / O was 38.19% and 19.41 of low weight according to BMI, waist measurement indicated 65.81% with risk
and waist-hip ratio 76.64% high risk. Conclusions: Associated factors were age, sex, academic level, consumption of dairy
products and water glasses.
Key words: Older adult, Overweight and Obesity, Aging.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

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�Salud del niño, ingestión de líquidos, agua bebible

Introducción
La organización mundial de la salud, define a las
personas de 60 a 74 años como edad avanzada, de
75 a 90 ancianas y mayores de 90 años son grandes
viejos.
En América Latina y el Caribe en 2016, las personas
de 60 años o más representan el 11,5% de la
población. Se prevé que en 2030 la cifra incremente
y que en 2050 constituiría el 26% de la población.
(CEPAL &amp; ECLAC, 2016). El Consejo Nacional de
Población (CONAPO), prevé que para el 2030
Guerrero se ubicara en el lugar 19 en el proceso de
envejecimiento poblacional del país.
En relación a los problemas nutricionales en los
adultos mayores se subraya que los cambios en el
estilo de vida y la urbanización han influido en el
proceso denominado “transición nutricional”, el cual
acompaña el proceso de transición epidemiológica y
demográfica. (Acosta, Carrizo, &amp; Torres, 2015)
En los últimos años, las personas mayores se han
convertido en una población vulnerable, rodeadas de
un sinnúmero de circunstancias como las
enfermedades crónicas no transmisibles, la pérdida
de la capacidad funcional, el sedentarismo, la
exclusión social y la disminución de la participación
en el rol económico y la comunidad, lo cual afecta la
calidad de vida.
A pesar de que el proceso de envejecimiento es
inevitable, los desórdenes y la problemática que en
general enfrenta esta población se pueden
contrarrestar debido a que están influenciados por
factores socioculturales y por el estilo de vida, entre
ellos la alimentación y la actividad física. (Rodriguez
Daza, 2011)
El proceso de envejecimiento, trae significativos
cambios corporales, y la medición de la
composición corporal de la población Adulta
Mayor es fundamental en la evaluación del estado
nutricional. La malnutrición puede tener múltiples
manifestaciones de acuerdo al consumo deficiente
o excesivo.
La prevalencia de malnutrición en los adultos
mayores va del 4 al 10% en los que viven en su
domicilio. La pérdida de peso, en sí misma no causa
problemas de salud, pero hace que las personas

Artículo Original

mayores sean más vulnerables a la desnutrición y
por lo tanto, a enfermar. La pérdida significativa de
peso relativa al tiempo se define como pérdida
aproximadamente de 2 kg. Es un desequilibrio
negativo entre el aporte de uno o más nutrientes al
organismo y las necesidades de esos nutrientes, que
produce una alteración en la forma o el
funcionamiento del cuerpo.
La obesidad es una enfermedad crónica de origen
multifactorial, en cuyo desarrollo están implicados
determinantes genéticos y ambientales. Se
manifiesta por una alteración en la composición
corporal,
provocando
un
aumento
del
compartimento graso. En la mayoría de los casos,
el aumento de los depósitos de tejido adiposo va
acompañado de un aumento del peso corporal,
dando lugar a un aumento considerable del riesgo
de aparición de comorbilidades que afectan la
calidad y esperanza de vida.
El sobrepeso en si no es una enfermedad, pero si una
condición que predispone al desarrollo de
enfermedades tales como diabetes e hipertensión lo
cual influye negativamente sobre enfermedades
cardiovasculares (Jürschik, 2012). La OCDE reporta
que entre 2000 y 2012, las tasas de sobrepeso u
obesidad aumentaron de 62% a 71% y constituyen un
importante factor de riesgo de defunción, con una
mortalidad de alrededor de 3 millones de adultos al
año. Para las personas adultos mayor (PAM) de
México, en 2012, ENSANUT reporto en promedio de
Sobrepeso y Obesidad (S/O), obesidad de 64.25%,
33.85% normal y bajo peso un 1.92% para ambos
sexos; en el sexo masculino el S/O fue de 61.93%,
peso normal 36% y bajo peso un 2.1%; en el sexo
femenino el S/O fue de 66.57%, el peso normal de
31.7% y bajo peso 1.73%. (Gutiérrez JP, 2012). La
ENSANUT en 2012 reporto que en Guerrero la
prevalencia de S/O fue de 9.6% (31.1 mil habitantes)
en ambos sexos, en el femenino un 11.5% (19.7 mil
habitantes) y en el masculino 7.4% (11.4 mil
habitantes).
La prevalencia estatal de anemia en los adultos de
60 años o más fue de 23.2%, la prevalencia fue
mayor a la reportada en el ámbito nacional (16.5%).
Es bien sabido que la anemia durante la vida adulta
disminuye considerablemente la productividad y la
calidad de vida, hecho que repercute en las pérdidas
económicas de las naciones. En las PAM, la anemia

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

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�Salud del niño, ingestión de líquidos, agua bebible

disminuye la capacidad para mantener niveles
adecuados de actividad física y la movilidad en
general, lo que hace a este grupo de edad más
vulnerable.
Los factores asociados a los problemas nutricionales
reportados en Guerrero por ENSANUT son que el
13.2% de los habitantes eran inactivos, 8.7%
moderadamente activos, es decir, realizaban el
mínimo de Actividad Física sugerido por la OMS, y
78.0% activos. (INSP, 2013)
Existen numerosos métodos, de mayor o menor
complejidad, para estimar la composición corporal
y realizar la evaluación nutricional; no obstante, el
enfoque antropométrico continúa siendo la vía
alternativa elegida para la mayoría de las
investigaciones, no solo porque resulta de fácil
acceso y aplicable a todas las personas, sino por lo
inocuo, lo confiable y lo poco costoso del método.
(Fernández Díaz, Martínez Fuentes, Díaz Sánchez,
&amp; Xonia, 2005)
El objetivo del estudio fue: Valorar el estado
nutricional de las Personas Adultas Mayores según
IMC de acuerdo al ajuste de tablas estandarizadas
de CENAPRECE, además de circunferencia de
cintura, cintura- cadera y factores asociados.

Material y Métodos
Se efectuó un estudio transversal analítico, con una
muestra de 1731 personas adultas mayores de 60
años y más, de ambos sexos, con residencia mayor a
5 años en la zona urbana de Guerrero, que desearon
participar con la firma del consentimiento informado
o que contara con un informante sustituto en caso de
que no pudieran dar la información directa. El
muestreo fue aleatorio por conglomerados en cuatro
etapas, en la primera etapa se seleccionaron 21
AGEBS1 de la ciudad, en forma proporcional al
grado de marginación, clasificada en 4 estratos: muy
alta, alta, media y baja junto a la muy baja. Segunda
etapa: de cada AGEBs se seleccionaron en forma
aleatoria 10 colonias en forma proporcional al

AGEB urbana es un área geográfica ocupada por un conjunto
de manzanas perfectamente delimitadas por calles, avenidas,
andadores o cualquier otro rasgo de fácil identificación en el
terreno y cuyo uso del suelo es principalmente habitacional,
1

Artículo Original

tamaño de las AGEBs. Tercera etapa: de cada
colonia se seleccionaron 2 manzanas en forma
aleatoria. Cuarta etapa: de cada manzana se
seleccionaron 10 viviendas, dando un total de 4200
viviendas visitadas.
Esto permitió superar el hecho de que 55% de las
viviendas no tiene adultos mayores. La unidad de
muestreo fue la vivienda y la unidad de análisis los
adultos mayores de las viviendas seleccionadas. La
variable dependiente fue el estado nutricional de las
PAM, medido a través del índice de masa corporal
(IMC), Perímetro cintura, cintura–cadera. Las
variables independientes: sexo, edad, estado
nutricional y actividad física. Se utilizó la Encuesta
Salud, Bienestar y Envejecimiento (SABE), diseñada
por la OMS/OPS, tropicalizada por la Secretaría de
Salud México y Guerrero. La cuál integra secciones
correspondientes a las variables sociodemográficas,
Estado de salud y Antropometría.
De los métodos antropométricos, el más utilizado
para evaluar el estado nutricional es el índice de masa
corporal (IMC), por la sencillez de su medición, que
lo hace aplicable en grandes grupos de población y
su fácil interpretación. Tiene mucha importancia para
la epidemiología nutricional por el riesgo que
constituyen para la salud los valores extremos
asociados a él. (Fernández Díaz, Martínez Fuentes,
Díaz Sánchez, &amp; Xonia, 2005)
La clasificación actual de Obesidad propuesta por
la OMS está basada en el Índice de Masa Corporal
(IMC), el cual corresponde a la relación entre el
peso expresado en kilos y el cuadrado de la altura,
expresada en metros. De esta manera, las personas
cuyo cálculo de IMC sea igual o superior a 30
kg/m2 se consideran obesas.
Este índice es la razón entre el peso (expresado en
kilogramo) y la talla al cuadrado (expresada en
metro) (P/T.2) Basándose en datos de morbilidad y
mortalidad se ha llegado a establecer puntos de corte
o valores críticos que delimitan la “normalidad” de
los valores que denotan “pesos bajos” y posiblemente
o ciertamente malnutrición por defecto, y los “pesos

industrial, de servicios, comercial, etcétera, y sólo son asignadas al
interior de las zonas urbanas que son aquellas con población
mayor o igual a 2,500 habitantes y en las cabeceras municipales.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

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�Salud del niño, ingestión de líquidos, agua bebible

altos” y posiblemente o ciertamente malnutrición
por exceso. (SSA, NOM-043-SSA2, 2012).
La OPS clasifica la valoración nutricional de las
Personas Adultas Mayores de acuerdo al Índice de
Masa Corporal (IMC), como Delgadez &lt; 23.0,
Normal &gt; 23 a &lt; 28, Sobrepeso &gt; 28 a &lt; 32 y
Obesidad &gt; 32. (OPS, 2002).
El perímetro de cintura se recomienda como el
indicador antropométrico más práctico y sencillo
para evaluar la grasa abdominal en adultos. La
OMS sugiere que la medición debe tomarse 2 cm
por debajo del ombligo, aunque puede dificultarse
en personas obesas. En términos generales,
circunferencias mayores a 100 cm se consideran
riesgosas. En mujeres cuya circunferencia de
cintura &gt;88 cm y en hombres con circunferencia &gt;
102 cm (Hombres: ≤102 Normal y &gt; 102 cm
sobrepeso/obesidad; Mujeres: ≤88 cm Normal y &gt;
88 cm sobrepeso/obesidad).

Artículo Original

Resultados
Participaron 1731 PAM, de los cuales 60.60% fueron
Mujeres y 39.40% Hombres. La media de edad fue de
71.32 ± 8.44 (1DS), rango de edad de 60 a 109; De
acuerdo al Nivel Académico se encontró que el
42.81% no cuentan con estudios, mientras que el
57.20% cuentan con alguna formación académica.
Referente a los hábitos alimenticios de las PAM, el
64.09% realiza dos comidas al día; el 82.99%
consume lácteos al día; el 98.43% consume de
leguminosas una vez a la semana, 64.42% consume
de carnes tres veces por semana, 86.59% consume de
verduras y frutas dos veces al día, 53.31% consume
de 3 a 5 vasos de agua al día. En cuanto a la actividad
física el 77.78% no realiza. (Tabla 1)

La circunferencia de cintura y de cadera se expresa
con el cociente cintura/cadera. La circunferencia de
la cintura es indicador de tejido adiposo en la cintura
y en el área abdominal; la circunferencia de cadera es
un indicador de tejido adiposo que esta sobre los
glúteos y la cadera, por lo tanto el cociente provee un
índice de distribución de adiposidad relativa en los
adultos; cuando más alto sea el cociente, mayor será
la proporción de adiposidad abdominal. La
clasificación de la valoración nutricional de las
Personas Adultas Mayores de acuerdo a la medición
cintura/cadera en hombres se considera &lt; 0.95 muy
bajo riesgo, entre 0.96- 0.99 bajo riesgo, &gt; 1 alto
riesgo; en mujeres se considera &lt;0.80 Muy bajo
riesgo, entre 0.81-0.84 bajo riesgo y &gt; 0.85 alto
riesgo. (SSA, Evaluación y Seguimiento Nutricional
del Adulto Mayor en el Primer Nivel de Atención.,
2014).
Los datos se capturaron en el software Punto Penn y
se trasladaron a los programas Excel y Stata V 11. La
gestión de datos fue a partir de la descripción
univariado, el análisis crudo bivariado se realizó
calculando la RM, su intervalo de confianza 95%,
valor de “p” de la posición de la distribución “Z”,
con punto de corte igual o menor a 0.05. Por último
se realizó un modelo multivariado ajustado por edad
y sexo.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

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�Salud del niño, ingestión de líquidos, agua bebible

De acuerdo al IMC, el S/O presenta una prevalencia
de 38.19%; los hombres presentan 40.76% y las
mujeres 36.51%; por rango de edad el grupo más
afectado fue de 60 a 64 años con un 25.42%. De
acuerdo al IMC las personas con S/O que no hacen
actividad
física
representan
el
22.22%.
Considerando las tres categorías (muy bajo, bajo y
alto riesgo) de la escala de clasificación de riesgo
de la OMS para el perímetro cintura-cadera; se
encontró que el 76.64 % de las PAM se ubican en
riesgo alto, por sexo el 92.73% de las mujeres
tienen riesgo alto contra 51.84% de los hombres.
De acuerdo a la medición del perímetro Cintura, el
65.81% presenta riesgo, por sexo se encontró que
65.36% de las mujeres tiene riesgo y en hombres
66.52%. (Tabla 2)

Los factores asociados al S/O mediante la medición
de IMC fue la edad, el consumo de lácteos al día,
consumo de vasos de agua al día. Los factores
asociados en las PAM con riesgo de S/O mediante
la medición de cintura fueron la edad, el nivel
académico, y el consumo de vasos de agua al día.
El factor asociado al riesgo alto de S/O en las PAM
mediante la medición de cintura cadera fue el sexo.
(Tabla 3)

Artículo Original

Los factores asociados al bajo peso mediante la
medición de IMC fue la edad, el consumo de
lácteos al día, consumo de carne, y consumo de
vasos de agua al día. Los factores asociados en las
PAM sin riesgo mediante la medición de cintura
fueron la edad, el nivel académico y el consumo de
vasos de agua al día. El factor asociado muy bajo
peso en las PAM mediante la medición de cintura
cadera fue el sexo. (Tabla 4)

A través del análisis multivariado se obtuvo la
asociación de los siguientes factores: el S/O a
través de la medición de IMC se asoció con la edad,
actividad física, consumo de vasos de agua,
consumo de verduras y frutas y percepción de la
alimentación por las PAM. A través de la medición
de Cintura se asoció con edad, consumo de vasos
de agua, y percepción de la alimentación. Y a
través de la medición de cintura cadera se asoció el
sexo. (Tabla 5)

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

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�Salud del niño, ingestión de líquidos, agua bebible

Artículo Original

Discusión

La prevalencia de S/O encontrada en las PAM de la
zona urbana del estado de Guerrero fue de 38.19%,
similar al estudio de Barquera realizado en México
en el 2012 quien reporto un 38.8%, estos datos
difieren del estudio de ENSANUT en 2012 en
Guerrero que reporto una prevalencia de 41.8%,
debido a que la población en esta investigación es de
60 años y más, y se evidenció que a partir de esta
edad se va perdiendo mayor masa corporal.

A través del análisis multivariado se obtuvo la
asociación de los siguientes factores: el bajo peso a
través de la medición de IMC se asoció con la edad,
lácteos al día, consumo de carnes y consumo de
vasos de agua. A través de la medición de Cintura se
asoció con edad, nivel académico y consumo de
vasos de agua. Y a través de la medición de cintura
cadera se asoció el sexo. (Tabla 6)

La prevalencia de S/O de acuerdo al IMC reportado
en este estudio es de 40.76% en hombres y 36.51%
en mujeres, coincidiendo con el estudio de
ENSANUT en Guerrero, en el cual el sexo que más
prevaleció fue el masculino con 40.7% contra el
36.4% en el femenino. Los resultados difieren del
estudio realizado por Barquera en el que la
prevalencia fue mayor en el sexo femenino con un
37.5% que en el masculino 26.8%. La diferencia en
los hallazgos de este estudio radica en el uso de la
tabla de Valoración Nutricional del Adulto Mayor
que establece la OPS en Guía Clínica para Atención
Primaria a las Personas Adultas Mayores, así mismo
el rango de edad muestra también diferencias, ya que
Barquera considera en su investigación a personas de
65 años y más y en este estudio se consideraron PAM
a partir de los 60 años ( (Barquera, 2012).
Un estudio realizado por ENSANUT demuestra que la
media de perímetro cintura-cadera de riesgo fue de
67.9% contra un 76.64% de este estudio. De igual
forma en ENSANUT, el porcentaje para el sexo
masculino fue de 70% mientras que en las mujeres fue
el 74%; resultados similares a este estudio con un
51.84% para el sexo masculino y 92.73% para el sexo
femenino.
Referente al parámetro de Cintura en adultos
mayores de más de 60 años de edad, los resultados
de la presente investigación tomando a ambos sexos
el porcentaje de riesgo fue de 65.81%, en
comparación con el estudio de ENSANUT donde el
resultado fue de 60.95% del total de los participantes
tomando en cuenta en los dos estudios a hombres y
mujeres con el rango mayor a 90 cm.
El estudio de Tarqui Mamani y colaboradores
encontró que los factores sociodemográficos

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

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�Salud del niño, ingestión de líquidos, agua bebible

Artículo Original

asociados con la delgadez en el adulto mayor fue el
nivel educativo primario (OR 1,9; IC 95%:1,3-2,9).
Como factores asociados al sobrepeso el sexo
femenino (OR 1,8; IC 95%:1,4-2,1), y como
factores sociodemográficos asociados con la
obesidad el sexo femenino (OR 3,1; IC 95%: 2,34,1), el nivel educativo primario (OR 2,4; IC 95%:
1,5-4,0) o secundario (OR 2,0; IC 95%: 1,2-3,4).
(Tarqui Mamani , Álvarez Dongo , EspinozaOriundo, &amp; Gomez Guizado, 2014)

Agradecimientos:
Agradecimiento a CENAPRECE, Universidad
Autónoma de Guerrero, Secretaria de Salud Guerrero
y a los estudiantes participantes de la unidad
académica de enfermería No. 1 de la UAGro, por
permitirnos trabajar en conjunto durante el desarrollo
del proyecto SABE, así mismo por el apoyo y
confianza brindada al grupo disciplinar.

Coincidiendo con el presente estudio, en el cual se
reportó que los factores asociados al S/O mediante la
medición de cintura fue el nivel académico (p=0.009)
y mediante el indicador de cintura cadera se asoció
con el sexo femenino (p=0.000).

Bibliografía

Los factores asociados al S/O reportados en este
estudio fueron: a través de la medición de IMC (edad,
actividad física, consumo de vasos de agua al día,
consumo de frutas y percepción de la alimentación
por parte de las PAM), a través de la medición de
cintura (edad, consumo de vasos de agua y
percepción de la alimentación por parte de las PAM)
y a través de la medición de cintura cadera (sexo).
Los factores asociados al bajo peso: a través de la
medición de IMC (edad, consumo de lácteos al día,
consumo de carnes y consumo de vasos de agua al
día, a través de la medición de cintura (edad, nivel
académico, y consumo de vasos de agua) y a través
de la medición de cintura cadera (sexo).

Conclusiones:
Los resultados del estudio, hacen necesaria la
reorientación de políticas públicas y actividades
que conduzcan a modificar la salud y la atención
para el bienestar de las PAM.
El aporte del presente estudio es la integración de
las tres mediciones para detectar el S /O, así como
el bajo peso en las PAM. Por lo tanto es
fundamental que en la medición de cintura y cintura
cadera se realicen nuevos puntos de corte adaptados
a las PAM, ya que los establecidos por la OMS son
generales y podrían sobre representar el S /O en
este grupo poblacional.

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�Salud del niño, ingestión de líquidos, agua bebible

Artículo Original

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18

�R

E

S

P

Y

N

Revista Salud Pública y Nutrición

ORIENTACIÓN NUTRICIONAL SOBRE EL CONSUMO ADECUADO DE BEBIDAS EN
ESCOLARES
NUTRITIONAL GUIDANCE ON THE APPROPRIATE CONSUMPTION OF BEVERAGES IN SCHOOLS
García Badillo Paola Estefanía 1, Noyola Pescina Tania 1, Hernández Blanco María Lourdes 2, Peralta
Suchil Julieta Nataly 3
1 Universidad Autónoma de San Luis Potosí, Facultad de Enfermería y Nutrición, Licenciatura en Nutrición. 2
Universidad Autónoma de San Luis Potosí, Facultad de Enfermería y Nutrición, Unidad de Cuidados Integrales e
Investigación en Salud. 3 Universidad Autónoma de San Luis Potosí, Facultad de Enfermería y Nutrición, Maestría en
Salud Pública
Citation: García Badillo PE., Noyola Pescina T., Hernández Blanco ML,

Peralta Suchil JN. (2017) Orientación nutricional sobre el consumo adecuado
de bebidas en escolares, Revista de Salud Pública y Nutrición, 16(2), 19–27.
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo
león, Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México.
Copyright: ©2017 García Badillo PE. et al. This is an open-access article
distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BY-ND
4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any medium,
provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests
exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn16.2-3
*Email: paoegb@hotmail.com

�Salud del niño, ingestión de líquidos, agua bebible

Artículo Original

ORIENTACIÓN NUTRICIONAL SOBRE EL CONSUMO ADECUADO DE BEBIDAS EN ESCOLARES

García Badillo Paola Estefanía 1, Noyola Pescina Tania 1, Hernández Blanco María Lourdes 2, Peralta Suchil
Julieta Nataly 3

1 Universidad Autónoma de San Luis Potosí, Facultad de Enfermería y Nutrición, Licenciatura en Nutrición. 2
Universidad Autónoma de San Luis Potosí, Facultad de Enfermería y Nutrición, Unidad de Cuidados Integrales e
Investigación en Salud. 3 Universidad Autónoma de San Luis Potosí, Facultad de Enfermería y Nutrición, Maestría en
Salud Pública.
RESUMEN
Introducción: Los principales tipos de bebidas que contribuyen con el mayor aporte energético en los escolares son las

bebidas azucaradas, sin embargo, su ingesta es mayor a la recomendada y sin tomar en cuenta la del agua simple al día. Estos
hábitos pueden contribuir a ganancia de peso ponderal y a padecer enfermedades crónicas. Objetivo: Ejecutar un plan de
orientación nutricional sobre el consumo de bebidas en escolares de educación primaria. Métodos: Estudio descriptivo con 56
escolares de educación primaria. Se realizó en tres fases, primero se realizó antropometría, se determinó el conocimiento y
frecuencia de consumo de bebidas, después cinco sesiones de orientación nutricional y finalmente se reevaluó la primera fase;
se utilizó estadística descriptiva, para el procesamiento se utilizó SPSS v 21. Resultados: 56 niños del estudio, 51.8% eran
mujeres, 48.2% hombres, en edad promedio de 8.1 años DE. 0.908, 25% aprobó el cuestionario de conocimientos previo a las
sesiones, 57% tomaban agua natural, el resto eran bebidas azucaradas, que consumían hasta más de 5 veces a la semana;
posterior a la orientación nutricional el 32% incrementaron conocimiento (p= 0.007), 76.5% tomaban agua natural.
Conclusiones: Se muestra una ejecución positiva del plan de orientación nutricional, se incrementó el conocimiento, sin
embargo, debido a la influencia familiar sobre los hábitos alimenticios hacia los escolares no se encontró una destacada
disminución en las bebidas azucaradas. Se sugiere llevar a cabo una intervención junto con los padres de familia en un periodo
y muestra mayor para incrementar efectividad.
Palabras Clave: salud del niño, ingestión de líquidos, agua bebible.
ABSTRACT
Introduction: The main types of drinks that contribute the major energy supply in schoolchildren are sugary drinks, however,

their intake is higher than recommended and without taking in count the one of the simple water at day. These habits may
contribute to weight gain and to chronic diseases. Objective: Perform a plan of a nutritional orientation on the consumption of
beverages in elementary school students. Methods: Descriptive study with 56 primary school children. It was performed in
three phases, first anthropometry was performed, the knowledge and frequency of consumption of drinks were determined, then
five sessions of nutritional orientation and finally the first phase was reevaluated; descriptive statistics were used, SPSS v 21
was used for processing. Results: 56 children in the study, 51.8% were women, 48.2% were men, with a mean age of 8.1 years
SD. 0.908, 25% passed the knowledge questionnaire prior to the sessions, 57% ingest natural water, the rest were sugary
drinks, which consumed up to more than 5 times a week; After nutritional counseling, 32% increased knowledge (p= 0.007),
76.5% ingest natural water. Discussion: It shows a positive performance of nutritional orientation, increased knowledge,
however, due to the environmental influence on eating habits towards schoolchildren did not find an outstanding decrease in
sweetened beverages. It is suggested to carry out an intervention together with the parents in a larger period and a bigger
sample for increase effectiveness.
Key words: child health, fluid intake, drinking water.
Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017
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�Salud del niño, ingestión de líquidos, agua bebible

Introducción
El agua es un compuesto esencial para la vida,
constituye de 50 a 75% del peso de un individuo,
aunque esto depende de la edad, el sexo y la
composición corporal. El ser humano obtiene de 70 a
80% de su requerimiento hídrico de las bebidas y de
20 a 30% de los alimentos que consume.
Los principales tipos de bebidas que contribuyen con
el mayor aporte energético en la población mexicana
son: refrescos, bebidas elaboradas con jugos de fruta
(con o sin azúcar), aguas frescas y jugos elaborados
con 100% de fruta a los que se agrega azúcar, esto
representa la quinta parte del valor energético total
(VET) ingerido por los mexicanos, y constituyen un
factor importante en el aumento de peso. Así como la
Encuesta Nacional de Salud y Nutrición
(ENSANUT) 2006, en la frecuencia de consumo de
alimentos reportó que se consumían 17 tipos de
bebidas, entre ellas las azucaradas, de éstas el 20.7%
correspondía a la energía total consumida. Así
mismo, reportó que se incrementó un 12% el
consumo de refrescos con respecto a 1989, por lo
tanto, a nivel mundial México se ubicó como el
segundo país con mayor consumo de refresco y para
2012 ocupó el primer lugar (Hernández et al., 2012).
Al respecto, 28.1% del consumo total de bebidas en
los niños mexicanos durante el día es de agua simple;
44% lo complementan con bebidas azucaradas y el
resto de líquidos proviene de los alimentos (Irizarry,
2009). Lo anterior lleva a que un 50% de los niños
mexicanos no alcancen la recomendación mínima del
consumo de agua simple al día de 1.8 litros
(Hernández et al., 2012).
En relación a la inadecuada ingesta de bebidas
azucaradas sumada a otros factores, en la última
década en México, la prevalencia de sobrepeso y
obesidad en escolares ha aumentado 42% (Carriedo
et al., 2013), así como ENSANUT 2012 reporta ésta
prevalencia en 34.4%, de igual manera en
consecuencia de éstas cifras, se aumenta el riesgo a
presentar enfermedades crónico degenerativas, por lo
que el Hospital Infantil de México en 2006 creó un
modelo predictivo matemático a fin de estimar la
carga económica y en salud de la obesidad en niños
mexicanos durante los años 2006-2050 y se
demostró por resultados que en 2015 se presentarían
los primeros casos de diabetes mellitus 2 y de
hipertensión arterial que pueden ser prevenibles. En

Artículo Original

2012 la Secretaria de Salud informó que invierte en
la atención de la obesidad y sus complicaciones 42
mil millones de pesos anuales, así como las
pérdidas por productividad (Acosta et al., 2002).
Ante tal situación, la Secretaría de Salud (2010),
estableció el Acuerdo Nacional para la Salud para
promover el aumento de la disponibilidad,
accesibilidad y el consumo de agua simple potable
y disminuir el consumo de azúcares y grasas en
bebidas.
La alimentación y la nutrición son procesos
influenciados por aspectos biológicos, ambientales y
socioculturales. Durante la infancia, éstos
contribuyen a un desarrollo y crecimiento óptimo, así
como una maduración biopsicosocial, por lo que es
necesario que los niños adquieran durante esta etapa
hábitos alimentarios saludables y conductas que
perduren en el tiempo (Araneda, Bustos, Cerecera y
Amigo, 2015). En este sentido, la escuela se
considera un lugar adecuado para la promoción de
estilos saludables, por ello la Secretaría de Educación
Pública (SEP) estableció lineamientos para la venta
de alimentos y bebidas en los planteles de educación
básica (Macías, Gordillo y Camacho, 2012). Así
como Kaushik, Mullee, Bryant y Hill (2007)
sugieren que es importante que en México se
garantice el acceso libre al agua potable dentro de
todas las escuelas y se regule la publicidad de
bebidas azucaradas dirigida a los niños, debido a que
se ha encontrado en estudios que un acceso limitado
al agua natural resulta en una inadecuada ingesta del
agua en las escuelas.
La iniciativa de una orientación nutricional es
funcional debido a que los niños pasan varias horas
del día en la escuela, lugar adecuado para la
promoción de estilos de vida saludables y recibir
orientación sobre la ingesta adecuada de agua
natural que puede disminuir la de bebidas
azucaradas (Hernández et al., 2012).
Ante lo antes expuesto, el centro de salud
comunitario de la Universidad Autónoma de San
Luis Potosí, denominado Unidad de Cuidados
Integrales en Investigación en Salud (UCIIS) que es
un espacio destinado para que los Pasantes de la
Licenciatura en Enfermería y Nutrición puedan
desenvolverse profesionalmente, implantó una
estrategia de salud escolar en escuelas de educación

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

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�Salud del niño, ingestión de líquidos, agua bebible

básica de la comunidad en la que se encuentra, por
lo tanto, una de ellas es la Escuela Primaria “José
Mariano Jiménez”, ubicada al oriente del municipio
de San Luis Potosí, en donde por medio de una
iniciativa educativa de orientación nutricional se
pretendió contestar la pregunta ¿Habrá una
disminución en la frecuencia de consumo de bebidas
azucaradas y un aumento en el conocimiento teórico
sobre consumo de bebidas por medio de una
orientación nutricional en escolares de educación
primaria?
Teniendo en cuenta lo anterior, el presente artículo se
planteó el objetivo de aumentar el conocimiento
teórico sobre el consumo de bebidas y disminuir la
frecuencia de consumo de bebidas azucaradas por
medio de una orientación nutricional en escolares de
educación primaria. Además, se incluyó el objetivo
específico de conocer y comparar el estado nutricio
de los escolares previo y posterior a la orientación
nutricional.
Por lo tanto, estudio se desarrolló a partir de la
hipótesis, que una orientación nutricional aumentará
el conocimiento teórico sobre el consumo de bebidas
y disminuirá la frecuencia de consumo de bebidas
azucaradas en escolares.
Material y Métodos
Estudio longitudinal, cuasi experimental que
involucra la participación de 56 niños de segundo a
sexto grado de primaria con edad de 7 a 12 años,
de una población total de 545 alumnos.
Como criterio de inclusión, se requirió la firma de un
consentimiento informado por parte de los padres de
familia y que los estudiantes estuvieran inscritos en la
Escuela Primaria José Mariano Jiménez, ubicada en la
colonia La Libertad, San Luis Potosí, S.L.P.
El criterio de exclusión fue la negación de la firma
del consentimiento informado por los padres de
familia o la participación de los alumnos negada
por los docentes a su cargo que mantuvieron como
prioridad lograr cubrir el programa educativo en
tiempo y forma.
Por otro lado, el criterio de eliminación, que
descartó a siete alumnos, fue la ausencia a sesiones
de orientación nutricional y la falta de información
requerida para la evaluación de los escolares.

Artículo Original

Éste estudio se realizó en tres fases en un periodo de
cinco meses durante el turno matutino, la primera
consistió en generar un diagnóstico nutricional y de
conocimientos sobre el consumo de bebidas en
escolares dentro de la biblioteca de la escuela, para
ello se tomaron medidas antropométricas para la
obtención de un diagnóstico nutricio inicial,
analizando el Índice de Masa Corporal para la Edad
con las tablas del Center of Desease Control and
Prevention
(CDC),
2000
(IMC/Edad)
y
posteriormente
se
aplicó
el
cuestionario
“Conocimientos sobre bebidas” (ENSANUT, 2006)
con 9 preguntas de opción múltiple con temas sobre
la recomendación de ingesta del agua simple, sus
beneficios y los riesgos de consumir bebidas
azucaradas, evaluado en una escala del 0 al 10
siendo la calificación aprobatoria de 6 a 10 y
reprobatoria de 0 a 5.9, aunado a ello se realizó una
“Frecuencia de consumo de bebidas”, en donde los
escolares marcaban en una escala de frecuencia de
consumo de cuatro bebidas (agua sola, refresco, jugo
industrializado y agua de frutas con azúcar), cuyas
opciones de elección fueron: “nunca”, “una a cuatro
veces a la semana” y “cinco o más veces a la
semana” para conocer los hábitos de ingesta de los
participantes.
En la segunda fase, se llevó a cabo la orientación
nutricional en los escolares con cinco sesiones cada
una duración de entre 15 minutos y 1 hora,
realizándolas entre cada dos y tres semanas
aproximadamente, mediante talleres interactivos con
temas como: la importancia del consumo de agua
natural, las consecuencias de la ingesta de bebidas
azucaradas, el requerimiento de consumo de agua
natural y preparación de bebidas bajas en calorías.
Se trabajó en la promoción del consumo adecuado
de bebidas en el ambiente escolar por medio de la
decoración de garrafones en los salones de clases de
los participantes, la creación de un mural y un juego
de “El Avión” en forma de botella de agua en un
área de juego.
Por último, en la tercera fase, se evaluaron los
resultados obtenidos posteriores a las sesiones
educativas de orientación nutricional, mediante las
medidas antropométricas obteniendo un diagnóstico
nutricio, el cuestionario de conocimientos y la
frecuencia de consumo de bebidas.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

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�Salud del niño, ingestión de líquidos, agua bebible

Para el análisis estadístico, se utilizó estadística
descriptiva, con frecuencias absolutas y relativas, así
como con medidas de tendencia central y de
dispersión; así mismo, se corrió la prueba no
paramétrica de los rangos con signo de Wilcoxon para
los resultados del cuestionario de conocimientos y el
diagnóstico nutricio de los escolares. Por otro lado, se
utilizó la prueba de Bowker McNemar para los
resultados de la frecuencia de consumo de bebidas.
En todas las pruebas mencionadas se consideró un
nivel de significancia de p&lt;0.05, con apoyó del
paquete estadístico SPSS v 21.

Artículo Original

Tabla 1. Escolares por momento de orientación según
calificación de examen de conocimientos

Antes
Calificación

Frecuencia

Después
Frecuencia
%

%

Aprobatoria
Reprobatoria

14
42

25
75

32
24

57
43

Total

56

100

56

100

Fuente: Directa

Manteniendo los principios éticos, el presente
estudio se apegó al artículo 100 de la Ley General
de Salud en Materia de Investigación de Salud
(Secretaría de Salud, 1987). Previo al desarrollo del
estudio se solicitó y se obtuvo el registro CEIFE2016-169 ante el Comité de Ética en Investigación
de la Facultad de Enfermería y Nutrición de la
Universidad Autónoma de San Luis Potosí, aunado
a ello se informó a las autoridades escolares y
padres de familia al firmar el consentimiento
informado sobre el desarrollo y los resultados del
estudio; así como se acordó que no existe conflicto
de intereses entre los profesionales de la salud que
llevaron a cabo la investigación.

Resultados

Características de la población de estudio
De los 56 escolares participantes en el estudio,
51.8% eran mujeres y 48.2% hombres, la media de
la edad fue de 8.1 ± 0.908 (DE) años.
Nivel de conocimientos sobre bebidas
En la evaluación inicial del conocimiento sobre el
adecuado consumo de bebidas, se encontró que
75% de los escolares obtuvieron una calificación
reprobatoria en una escala del 0 al 5.9, y 25%
fueron aprobatorios en una escala del 6 al 10.
Posteriormente a las sesiones de orientación
nutricional en dónde se explicó dinámica y
participativamente los temas del cuestionario de
conocimientos, se encontró una notable mejoría por
un incremento al 57% de niños con calificaciones
aprobatorias y disminución con calificaciones
reprobatorias (p=0.012), (Ver tabla 1).

Frecuencia de consumo de bebidas
Se encontró en primera instancia que más del 50%
de los niños encuestados consumían refrescos, jugos
industrializados y agua de frutas endulzada de una a
cuatro veces a la semana y el 57% consumían más
de 5 veces a la semana agua natural. Posterior a
éstos resultados, se desarrollaron las sesiones de
orientación nutricional con una metodología
interactiva para hacer consciente al niño sobre los
beneficios del consumo de agua natural y la
disminución de bebidas azucaradas, en las cuales los
niños mostraron interés participando activamente.
Una vez concluidas éstas sesiones se observó un
incremento del 19.5% el consumo de agua natural
más de 5 veces por semana (ver tabla 2), sin
embargo, no resultó en un valor significativo la
comparación de frecuencias (p= 0.087) mostrado en
la Tabla 3. Por otro lado, se redujo a menos del 50%
las bebidas azucaradas con frecuencia de una a
cuatro veces por semana, se incrementó al 50% los
escolares que no toman refresco a la semana (Tabla
2) y además se obtuvo un valor significativo en la
comparación de frecuencias de éstas bebidas
(p=0.001) reflejado en la Tabla 4. Con lo antes
mencionado, se descarta la hipótesis nula y se
aprueba la alterna, al demostrar que disminuyó la
frecuencia de consumo de bebidas azucaradas en
escolares posterior a la orientación nutricional.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

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�Salud del niño, ingestión de líquidos, agua bebible

Artículo Original

Tabla 2. Escolares*&amp; por frecuencia consumo bebidas semanal pre y post orientación nutricional
según tipo de bebida

Pre orientación

Bebida

Nunca 1 - 4 veces

Post orientación

Más de 5 veces Nunca 1 - 4 veces

Más de 5 veces

Agua Natural
Refresco

5,5
20,0

37,5
62,5

57,0
18,5

3,5
50,0

20,0
43,0

76,5
7,0

Jugo Ind.

20,0

52,0

28,0

32,0

48,0

20,0

Agua de frutas

11,0

68,0

21,0

39,0

41,0

20,0

* En porcentajes; &amp;

n=56

Tabla 3. Comparación entre frecuencia de consumo de "agua sola" pre y post orientación
nutricional
Post-Orientación
Frecuencia de
consumo

Nunca
Núm.

PreOrientación

1-4 veces
% Núm.

Total

Más de 5 veces

% Núm.

%

Núm.

%

Nunca

1

33.3

1

33.3

1

33.3

3 100.0

1-4 veces

1

4.8

6

28.6

14

66.7

21 100.0

Más de 5 veces

0

0.0

4

12.5

28

87.5

32 100.0

Total

2

3.6

11

19.6

43

76.8

56 100.0

Fuete: Directa “Frecuencia de consumo de bebidas”
P &gt; 0.05

Tabla 4. Escolares&amp; según frecuencia de consumo de bebidas azucaradas* pre y post
orientación nutricional
Post-Orientación
Frecuencia de consumo
PreOrientación

Total

Nunca

Nunca
7.1

1-4 veces
1.8

Más de 5 veces
0.0

1-4 veces

30.3

39.3

5.4

75.0

Más de 5 veces

1.8

12.5

1.8

16.1

Total

39.3

53.6

7.1

100.0

8.9

Fuente: Directa “Frecuencia de consumo de bebidas”
P &lt; 0.05, n=56
* Las “bebidas azucaradas” incluyen la evaluación de: refresco, jugo industrializado y agua de
frutas con azúcar.
En porcentajes

&amp;

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

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�Salud del niño, ingestión de líquidos, agua bebible

Diagnóstico nutricio por IMC/ Edad
La tabla 5 muestra los porcentajes de los niños
estudiados según diagnóstico por IMC llevado a cabo
por medidas antropométricas. El mayor porcentaje de
presenta en IMC normal en ambos momentos de la
orientación alimentaria. No se encontró diferencia
entre el IMC/ Edad pre y post la orientación
nutricional, (p= 0.414).
Tabla 5. Porcentaje de escolares según diagnóstico
nutricio por IMC/ Edad pre y post orientación
nutricional presentada en porcentajes
Diagnóstico Pre orientación
Bajo Peso
Normopeso
Sobrepeso
Obesidad
Total

0
64.3
17.9
17.9
100.0

Post orientación
1.8
60.7
16.1
21.4
100.0

Fuente: Directa “Diagnóstico nutricio”
P &gt; 0.05

n=56

Discusión

Los resultados de este estudio muestran que la
iniciativa de la estrategia de orientación nutricional
fue favorable, debido a que se incrementó el
conocimiento en aproximadamente la mitad de
escolares (P= 0.012). Este incremento en los
conocimientos de los escolares es semejante a lo
reportado en un estudio por Rodríguez et. al. 2013,
en el cual encontraron una tendencia a la mejoría
de conocimientos nutricionales tras una
intervención educativa moderada pero específica
(aplicada por un profesional de la nutrición y no
por sus profesores) sobre nutrición y hábitos de
Vida Saludable, a pesar de que los niños estudiados
partían de una base de conocimientos buena. Esto
nos lleva a pensar que tras una intervención
educativa impartida por profesionales sanitarios se
puede producir un mayor impacto y una mejoría en
los conocimientos nutricionales.
Los escolares por su corta edad no están conscientes
de los riesgos a su salud que causa una alta ingesta de
azúcares simples y sus elecciones son influenciadas
ambientalmente, como en la escuela se observó que
comúnmente madres de familia en el recreo les
proporcionaban a los escolares bebidas

Artículo Original

azucaradas, aportando únicamente calorías sin
nutrientes (Rivera et al., 2008).
En cuanto a las medidas antropométricas, se tomaron
en forma de monitoreo por el corto tiempo de
duración de la misma por lo que no se observaron
cambios significativos (p= 0.414) en el diagnóstico
nutricio de los niños evaluados, ya que no se evaluó
el factor de la ingesta de alimentos. Lo que coincide
con estudios que muestran que cuando los objetivos
son de aprendizaje relacionados con la nutrición, el
éxito es mayor que cuando el objetivo es reducir el
IMC, aun cuando la intervención dure meses o
incluso años (Flores, Klünder y Medina, 2008), como
James et al. (2004) menciona que al disminuir su
consumo de bebidas azucaradas después de 12 meses
disminuyó 0.2% sobrepeso y obesidad.
En los últimos años, resultados de diversos estudios
han señalado que los niños que consumen mayores
cantidades de bebidas azucaradas tienen 55% más
probabilidades de tener un riesgo para la salud, como
lo es el sobrepeso y la obesidad a diferencia de
aquellos que consumen menos (Velasco et al., 2015).
En los escolares participantes, previamente a la
orientación nutricional, se reflejaron hábitos en
preferencia a bebidas azucaradas y poco
conocimiento sobre las bebidas, como resultó en la
evaluación inicial de este estudio, obteniendo un
promedio de calificación de 5.1, situación que indica
que el niño no tiene asociación de las bebidas con su
salud, estos resultados coinciden con un estudio
realizado por Théodore et al. (2011) los niños eligen
las bebidas (dulces por lo general) principalmente en
función de sus gustos y preferencias de sabor y no a
raíz de consideraciones relacionadas con su salud.
Estos resultados coinciden con los hallazgos de un
estudio realizado por el Departamento de Nutrición y
Bioquímica de Bogotá en 2014 con niños de siete y
ocho años, donde se concluye que cuando los niños
gozan de libertad para seleccionar alimentos y
bebidas, su elección no está dictada por atributos para
su salud sino por sus preferencias gustativas.
En ocasiones la población está informada y conoce
los conceptos básicos nutricionales, sin embargo, en
la mayoría de los casos no se ponen en práctica por
no comprender el impacto que puede llegar a causar
en ellos, por lo que se debe afrontar la enseñanza
desde una perspectiva multifactorial. En la literatura
señala que las intervenciones a nivel escolar

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

24

�Salud del niño, ingestión de líquidos, agua bebible

constituyen una de las estrategias más importantes
para enfrentar la obesidad en la población infantil, ya
que los primeros años de enseñanza básica
constituyen un periodo de desarrollo de hábitos de
alimentación por su población cautiva y vulnerable a
los beneficios de la educación. A pesar de numerosos
estudios, al momento no se tiene una estrategia
universal aplicable en las escuelas (Flores, Klünder y
Medina, 2008 y Ratner et al., 2013).
De los resultados del cuestionario de frecuencia de
consumo de bebidas aplicados posteriormente a la
orientación nutricional, fueron favorables, debido a la
disminución de consumo de bebidas azucaradas
(refrescos, jugos industrializados y agua de frutas
endulzadas con azúcar) con un valor significativo (p=
0.001). En cambio, el incremento de consumo de
agua natural no tuvo significancia (p= 0.087) al igual
que el diagnóstico nutricio (p= 0.414). Sin embargo,
en estudios similares respecto a la disminución de
bebidas azucaradas, los resultados fueron poco
efectivos para reducir peso, argumentando que el
hogar es además de la escuela otro lugar significativo
donde hay un importante consumo de estas bebidas,
factor que no ha sido controlado suficientemente en
previas investigaciones (Hernández et al., 2012), por
lo que se considera como factor importante para
cambiar los hábitos de los escolares, incluir en gran
medida la participación de los padres (Lindsay,
Sussner y Gotmaker, 2006 y Nickelson, Roseman y
Forthofer, 2010).
Por otro lado, es necesario considerar la influencia
familiar por ser el primer contacto de la generación
de hábitos y conductas de elección relacionadas
con la alimentación de los niños, ya que estos son
el resultado de una construcción social y cultural
acordada implícitamente por sus integrantes
(Macías, Gordillo y Camacho, 2012). Sin embargo,
en el presente estudio se tuvo como limitación la
autorización de padres de familia al no firmar el
consentimiento informado para tener una mayor
muestra de estudio, por lo que en futuros estudios
se tiene que concientizar y promover la
participación tanto de los padres de familia como
de los maestros para poder incluirlos dentro de las
mismas actividades y evaluaciones
Conclusiones:
Se muestra que la ejecución de un plan de orientación
nutricional sobre el consumo de bebidas en escolares

Artículo Original

fue positivo, ya que posteriormente a ésta, se
incrementó el conocimiento sobre bebidas con valor
significativo (p= 0.012) y se disminuyó el consumo
de bebidas azucaradas (p= 0.001), dando resolución a
la pregunta de investigación. En base a lo antes
mencionado, se demuestra el objetivo y se acepta la
hipótesis alterna: una orientación nutricional
aumentará el conocimiento teórico sobre el consumo
de bebidas y disminuirá la frecuencia de consumo de
bebidas azucaradas en escolares. Sin embargo, no se
encontró un aumento significativo en el consumo de
agua sola (p= 0.087), así como no se observaron
cambios significativos en pre y post diagnóstico
nutricio de los escolares (p= 0.414).
Finalmente, se sugiere para tener resultados más
favorables, se lleve a cabo en próximas
orientaciones o intervenciones nutricionales la
inclusión de los padres de familia de escolares de
nuevo ingreso a la primaria, por ser el primer nivel
de educación donde se empieza a mandar o llevar
alimentos y bebidas para ingerir dentro de la
institución. Agregando la sugerencia de invitar a los
docentes para fomentar la promoción de la ingesta
de agua natural dentro y fuera del salón, realizando
actividades con los escolares para que tomen
conciencia y relacionen la ingesta de bebidas con su
salud, todo esto en un periodo y con una muestra
mayor para incrementar efectividad.
Agradecimientos:
Se agradece a la directiva de la Escuela Primaria
José Mariano Jiménez, San Luis Potosí, S.L.P. por
permitir llevar a cabo el proyecto de investigación
con los estudiantes dentro de sus instalaciones.
Se agradece a la Unidad de Cuidados Integrales e
Investigación en Salud de la Universidad Autónoma
de San Luis Potosí por su apoyo.
Se agradece a la M Admon. Rosa María Guadalupe
Andrade Cepeda, Jefa de la Unidad de Posgrado y
docente de la Facultad de Enfermería y Nutrición de
la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, por su
apoyo en la revisión del presente artículo.
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Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

26

�Salud del niño, ingestión de líquidos, agua bebible

Artículo Original

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Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

27

�R

E

S

P

Y

N

Revista Salud Pública y Nutrición

INTERVENCION NUTRICIONAL A PACIENTES CON
ENFERMEDAD DE PARKINSON
NUTRITIONAL INTERVENTION TO PATIENTS WITH PARKINSON DISEASE

Flores Solís María Dolores1, Gómez García Anel2. Valenzuela Gandarilla Josefina3, Ibarra Bravo
Octavio Miguel4, Punzo Bravo Guillermo5.
Facultad de Enfermería, U.M.S.N.H. Servicio de Nutricion Enteral y Parenteral del Hospital general Dr.
Miguel Silva, SSM, 2IMSS, Morelia. Michoacán, 3Facultad de Enfermería, U.M.S.N.H., 4 Hospital General
Dr. Miguel Silva, SSM, Medicina interna, Neurología, 5 Hospital General Dr. Miguel Silva, SSM,
Investigacion Clínica y Neurología
1

Citation: Flores Solís M.D., Gómez García A. Valenzuela Gandarilla

J., Ibarra Bravo O. M., Punzo Bravo G. (2017) Intervención Nutricional en
Pacientes con Enfermedad de Parkinson, Revista de Salud Pública y Nutrición,
16(2), 28-35.
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo león,
Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México.
Copyright: ©2017 Flores Solís M.D. et al. This is an open-access article
distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BYND 4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any
medium, provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests
exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn16.2-4
*Email: doloresfloresnut@hotmail.com.

�Intervención Nutricional, Pacientes con Parkinson

Artículo Original

INTERVENCION NUTRICIONAL A PACIENTES CON
ENFERMEDAD DE PARKINSON

Flores Solís María Dolores1, Gómez García Anel2. Valenzuela Gandarilla Josefina3, Ibarra Bravo Octavio
Miguel4, Punzo Bravo Guillermo5.

Facultad de Enfermería de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo. 2Investigadora IMSS, Morelia.
Michoacán. 3Facultad de Enfermería, U.M.S.N.H. 4 Hospital General Dr. Miguel Silva, SSM, Medicina interna, Neurología.
5 Hospital General Dr. Miguel Silva, SSM, Investigacion Clínica y Neurología.
1

RESUMEN
Introducción: Los pacientes con Enfermedad de Parkinson (EP) llegan a tener carencia nutrimental debida a incremento en el

gasto energético, temblor y rigidez, disminución de ingesta alimentaria, falta de apetito, náuseas/vómito, problemas de deglución,
sensación de saciedad temprana, aporte calórico inadecuado de nutrientes en la dieta, constipación y estreñimiento. Objetivo:
Realizar una intervención nutricional para monitorear el estado nutricional con el uso de complementos nutricionales, dieta
polimérica, fibra soluble e insoluble, antioxidantes y espesantes a pacientes con enfermedad de Parkinson. Métodos: Estudio
longitudinal, se realizó de Junio 2016 a Junio 2017 a una muestra de 54 pacientes con EP que estuvieron todo el estudio y
acudían a la consulta de neurología del Hospital General Dr. Miguel Silva, SSM, se les proporcionó dieta polimérica, fibra soluble
e insoluble, antioxidantes y espesantes así como orientación alimentaria en su dieta habitual. El monitoreo se llevó a cabo con
Evaluación Nutricional: Antropométricos, Bioquímicos, Clínicos y Dietéticos. Resultados: Se valoró nutricionalmente a 38
pacientes hombres y 16 mujeres de entre 30-85 años con EP., la disfagia fue la que mejor respuesta tuvo al tratamiento nutricio
con 45 puntos porcentuales menos al final respecto al inicial, le sigue el estreñimiento con 31.5 puntos porcentuales, el 74.3% de
los pacientes mantuvieron sus valores de CMB al final respecto al inicial, el resto de ellos aumentaron sus valores.
Conclusiones: Se observó incremento en el peso en masa muscular así como mejor funcionamiento gastrointestinal, mejor
estado nutricional, tendencia a mejor calidad de vida.
Palabras Clave: Intervención nutricional, Parkinson.
ABSTRACT
Introduction: Patients with Parkinson's disease (PD) have nutritional deficiency due to increased energy expenditure,

tremor and stiffness, decreased food intake, poor appetite, nausea / vomiting, swallowing problems, early satiety, caloric
intake inadequate nutrients in the diet, constipation and constipation. Objectives: To perform a nutritional intervention to
monitor nutritional status with the use of nutritional supplements, polymeric diet, soluble and insoluble fiber, antioxidants and
thickeners to patients with Parkinson's disease. Methods: A longitudinal study was conducted from June 2016 to June 2017
in a sample of 54 patients with PD who were in the study and attended the neurology clinic of the General Hospital Dr. Miguel
Silva, SSM. They were given a polymeric diet, fiber Soluble and insoluble, antioxidants and thickeners as well as dietary
guidance in their usual diet. The monitoring was carried out with Nutritional Assessment: Anthropometric, Biochemical,
Clinical and Dietetic. Results: A total of 38 male and 16 female patients aged 30-85 years with PD were nutritionally
evaluated. Dysphagia was the one with the highest nutritional response, 45 percentage points lower than the initial one,
followed by constipation with 31.5 Percentage points, 74.3% of the patients maintained their CMB values at the end of the
initial one, and the rest of them increased their values. Conclusions: It was observed an increase in muscle mass as well
as better gastrointestinal function, better nutritional status, and tendency to better quality of life. Values.
Key words: Nutritional intervention, Parkinson.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

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�Intervención Nutricional, Pacientes con Parkinson

Artículo Original

Introducción
La enfermedad de Parkinson (EP) es un trastorno
degenerativo del sistema nervioso central. Fue
descrita por primera vez en 1817 por James
Parkinson, un médico británico que publicó un
artículo sobre lo que llamó "la parálisis temblorosa."
La EP pertenece a un grupo de enfermedades
llamadas trastornos del movimiento. Se caracteriza
por una pérdida de las células de la sustancia nigra y
una deficiencia de dopamina en el cuerpo estriado.
La
dopamina
no
atraviesa
la
barrera
hematoencefálica, por lo que no puede administrarse
directamente para suplir esta deficiencia.

Muchos investigadores ahora creen que la
enfermedad es consecuencia de una combinación
de susceptibilidad genética y exposición a uno o
más factores ambientales que desencadenan la
enfermedad, otros estudios realizados demuestran
que el 24 % de los pacientes con EP padecen
desnutrición y el 60% tiene riesgo de padecerla.
La intervención nutricional adecuada al inicio de la
EP y el monitoreo continuo para el apego al
tratamiento médico y nutricional evitan un
deterioro de la masa y la fuerza muscular para
prevenir la Sarcopenia en este tipo de pacientes.
(Burgos R. Virgili 2009)

Una forma de hacerlo es como levodopa, profármaco
que sí atraviesa la barrera hematoencefálica y que,
una vez en el cerebro, se convierte en dopamina. El
uso de levodopa en la EP comienza en el año 1961 y,
aunque han pasado más de 50 años continúa siendo
el principal fármaco para su tratamiento, junto con
compuestos carbidopa o bencerazida (inhibidores de
la dopadescarboxilasa), que evitan su rápida
degradación y se consigue que la cantidad de
levodopa que alcanza el sistema nervioso central sea
mayor aumentando el tiempo de semivida de la
levodopa. Aunque la levodopa es el fármaco más
eficaz para el tratamiento sintomático del Parkinson,
a medida que progresa la enfermedad y aumenta el
tiempo de tratamiento, también se incrementa el
porcentaje
de
pacientes
que
presentan
complicaciones. Los cuatro síntomas principales son
temblor, o temblor en las manos, los brazos, las
piernas y la mandíbula o la cabeza; rigidez, o
agarrotamiento de las extremidades y el tronco;
bradicinesia, o lentitud en los movimientos; e
inestabilidad postural, o deterioro del equilibrio.
Estos
síntomas
generalmente
comienzan
gradualmente y empeoran con el tiempo. (Plana M.
2009).

El deterioro del estado nutricional es multifactorial
en la EP como es debido a un incremento en el gasto
energético por la enfermedad, disminución de la
ingesta alimentaria por falta de apetito, náuseas o
ayunos, problemas de deglución, sensación de
saciedad temprana, un aporte calórico inadecuado de
nutrientes en la dieta, estos pacientes a menudo
experimentan cambios en el peso corporal durante el
curso de la enfermedad, tanto la pérdida de peso y
aumento de peso pueden ocurrir, pero la pérdida de
peso es más frecuente y se asocia con aumento de la
discinesia, mayor mortalidad donde se pierde más
masa magra muscular como proteína visceral por lo
que es importante llevar estos registros y evitar la
progresión acelerada de la enfermedad y pobre
calidad de vida; (Sharma y Vassallo 2014)
encontraron pruebas que vinculan la pérdida de peso
con una progresión más rápida del Parkinson en su
fase inicial, mientras que un leve aumento de masa
corporal en los pacientes parece frenar el avance de
la enfermedad.

A medida que los síntomas se vuelven más
pronunciados, los pacientes pueden tener dificultad
para caminar, hablar o completar otras tareas
sencillas como comer.
La EP es crónica, degenerativa y progresiva, que
persiste durante un extenso período de tiempo, lo
que significa que sus síntomas empeoran con el
tiempo. No es contagiosa. Aunque algunos casos de
Parkinson parecen ser hereditarios y otros pueden
rastrearse a mutaciones genéticas específicas.

Es importante reconocer la interacción fármaconutriente ya que la Levodopa tiene interacción con
la proteína y compiten en las vías metabólicas por
su absorción por lo que no se debe de administrar
con alimentos de origen animal. La levodopa oral
se absorbe rápidamente en el intestino delgado a
través del sistema de transporte para aminoácidos
aromáticos. Los aminoácidos de la dieta pueden
alterar su absorción. Las concentraciones máximas
del fármaco en plasma suelen ocurrir entre 1/2 y 2
horas después de una dosis oral. La vida media en
plasma es de 1 a 3 horas.
El objetivo fue realizar una intervención nutricional
para monitorear el estado nutricional con el uso de

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

29

�Intervención Nutricional, Pacientes con Parkinson

complementos nutricionales, dieta polimérica, fibra
soluble e insoluble, antioxidantes y espesantes a
pacientes con enfermedad de Parkinson.
Material y Métodos
Se hizo un estudio longitudinal, cuasi experimental,
se realizó de Junio 2016 a Junio 2017 a una muestra
de 54 pacientes con EP que estuvieron todo el
estudio y acudían a la consulta de neurología del
Hospital General Dr. Miguel Silva, SSM, estuvo
formada por 38 hombres y 16 mujeres, con un rango
de edad entre 30-85 años que se encuentran en el
estadio I-V, los cuales se les evalúo su estado
nutricional
utilizando
los
indicadores
antropométricos, bioquímicos, clínicos y dietéticos,
comparando con tablas de referencia y valores de
laboratorio para su adecuada interpretación. Los
estándares de referencia de la circunferencia
muscular libre de grasa CMB = PB (cms.) – (0.31 X
PT (cm)), el cual es un indicador nutricional objetivo
y con una especificidad alta, es medible, fácil de
realizar y tener un monitoreo continuo.
El CONUT (Control Nutricional) es una herramienta
que nos indica, la alerta baja, modera o severa del
estado nutricional con mediciones específicas,
valorando el grado de desnutrición monitoreando
proteína visceral y reserva de colesterol. (Ulíbarri y
Col. 2005), se aprecia en (tablas 1 y 2).
Tabla 1. Estándares de referencia para la
circunferencia Muscular del Brazo
GENERO
Grado de Medición

Hombres Mujeres

Estándar
90% del estándar
80% del estándar
70% del estándar
60% del estándar

25.3 cm 23.2 cm
22.8 cm 20.9 cm
20.2 cm 18.6 cm
17.7 cm 16.2 cm
15.2 cm 13.9 cm

Artículo Original

El criterio de inclusión fue: Pacientes con EP que
acudieran a la consulta de neurología, HGMS de
Junio del 2016 a Junio del 2017. Los criterios de
exclusión fueron: pacientes qué se encontraban
hospitalizados, pacientes que no acepten realizarse
las pruebas o participar en la encuesta alimentaria,
se contó con la misma muestra de pacientes con EP
al inicio y al final de la Intervención Nutricional. Se
tomaron en cuenta como criterios de eliminación:
pacientes que no cumplieran en realizarse los
exámenes de laboratorio o no tuvieran el apego a la
orientación nutricional y al tratamiento con
suplementos fibra y espesantes.
Clínicamente se revisó a los pacientes con EP y se
estuvieron analizando los síntomas como nauseas,
vomito, anorexia, disfagia, problemas dentales,
estreñimiento, temblor/marcha, observando con
que frecuencia lo padecían antes y durante la
Intervención nutricional y/o con el apoyo de
complementos nutricionales en su dieta diaria,
orientando al paciente y su familia en la adecuada
ingesta alimentaria.
Se obtuvo el consentimiento informado para la
intervención nutricional que fue mejorando su dieta
habitual o incluyendo dieta polimérica, fibra soluble o
insoluble, antioxidantes y espesantes en el caso de
una marcada deglución.
Para el análisis de la información se utilizó el
programa estadístico SPSS V.20 y Excel.

Resultados
La población estudiada corresponde a pacientes que
tienen diagnóstico de Enfermedad de Parkinson, el
70.4% fueron (38) hombres y el 29.6% (16) mujeres.
El mayor porcentaje 52%, (el cual el 33% hombres y
19% mujeres) correspondió a pacientes de 40 a 59
años de edad (ver tabla 3).

TABLAS DE FRISANCHO 1990 Y CONSENSO FELANPE 2008

Tabla 2.- Valoración del grado de desnutrición
Parámetro

Normal

Moderado

Severa

Albumina (gr/dl)
Puntuación
Cuenta total de Linfocitos (ml)
Puntuación
Colesterol (mg/dl)
Puntuación
Total del filtro

3.5 - 4.5
3 - 3.49
2.5 - 2.9
0
2
4
&gt; 1,600 1200 - 1599 800 - 1200
0
1
2
&gt; 180 140 - 180
100 -139
0
1
2
0-1
42827
42952

Leve

&lt; 2.5
6
&lt; 800
3
&lt; 100
3
&gt;8

Fuente: J. Ignacio de Ulíbarr y Col. CONUT. Nutr. Hosp. (2005) XX (1) 38-45

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

30

�Intervención Nutricional, Pacientes con Parkinson

En cuanto al estadio de la enfermedad, el 16% tenía
estadío I, el 34.3% estadío II, 19.7% estadío III,
24.4% estadío IV y el 5.6% estadío V.
Referente al riesgo nutricio (Índice de Naber) que
presentaron los pacientes, el 30.8% sin riesgo, 15.4%
desnutrición leve, 38.5% desnutrición moderada,
15.3% desnutrición severa.
De acuerdo al grado de desnutrición por albúmina,
el 56.9% de los pacientes con EP estudiados
tuvieron grado normal, 23.7% desnutrición leve,
11.7% desnutrición moderada y el 7.7%
desnutrición severa.
La medición de la circunferencia muscular que
normalmente realiza el Nutriólogo tiene validez
cuando se lleva el monitoreo periódico y con apego al
tratamiento nutricional. Se realizó la medición de la
CMB en el inicio y en el seguimiento. Como se
observa en la tabla 4, el 74.3% de los pacientes
mantuvieron sus valores al final respecto al inicial, el
resto de ellos aumentaron sus valores. El mayor
porcentaje (51.9%, IC: 38.6-65.2) se mantuvieron en
normal, ningún paciente disminuyó sus valores
iniciales al final del estudio.
Tabla 4. Pacientes con EP según inicio y final de la medición (n=54)
FINAL

INICIO

MEDICIÓN
Normal
90-85%
84-75%
&lt;75%
&lt;60%

Normal
Núm.%
28 51.9
6 11.1
0 0.0
0 0.0
0 0.0

90-85%
IC
Nú%
38.6 - 65.2 0
1.1 - 21.1 5
0.0 4
0.0 1
0.0 0

IC
Núm%
0.00.00
0.0
9.30.1 - 18.50
0.0
7.40.0 - 15.75
9.3
1.90.0 - 6.23
5.6
0.00.00
0.0

84-75%
IC Núm%
0.0 0
0.0 0
0.1 - 18.3 0
0.0 - 12.9 1
0.0 0

&lt;75%
IC
Nú
0.0
0.00
0.0
0.00
0.0
0.00
1.9 0.0 - 6.20
0.0
0.01

&lt;60%
%
IC
0.0
0.0
0.0
0.0
0.0
0.0
0.0
0.0
1.9 0.0 - 6.2

En esta tabla 5, se observa una tendencia a la mejoría
del estado nutricio al final del estudio, en el nivel
normal mostró una tendencia al aumento del
porcentaje, mientas en los demás estados de nutrición
la tendencia fue a la disminución al final del estudio,
lo anterior nos habla de que el estado nutricio en estos
pacientes muestra una tendencia positiva con
tratamiento nutricional.
Tabla 5. Pacientes* por Valoración inicial y final según del grado de
desnutricion , CONUT
Inicial
Normal
Desnutrición leve
Desnutrición moderada
Desnutrición severa
Fuente: Directa
* n = 54

%
33.4
27.6
22.6
16.4

IC
20.8 - 46.0
15.7 - 39.5
11.4 - 33.8
6.5 - 26.3

Final
%
IC
51.4 38.1 - 64.7
23.3 12.0 - 34.6
14.2 4.9 - 23.5
11.1 2.7 - 19.5

Artículo Original

En la tabla 6, pacientes con EP por evaluación inicial
y final según presencia de sintomatología, la disfagia
fue la que mejor respuesta tuvo al tratamiento nutricio
con 45 puntos porcentuales menos al final respecto al
inicial, le sigue el estreñimiento con 31.5 puntos
porcentuales. Todas las demás sintomatologías tienen
tendencia de disminuir el porcentaje de pacientes con
sintomatología al final de tratamiento respecto al
inicio.
Tabla 6. Pacientes* con EP por evaluación inicial y final según
presencia de sintomatología

INICIO
Nauseas/vòmito
Disfagia
Anorexia
Dentadura
Estreñimiento
Temblor-marcha

35.2
66.7
46.3
77.8
74.1
72.2

INICIO
%IC
22.5 - 47.9
54.1 - 79.3
33.0 - 49.6
66.7 - 88.9
62.4 - 85.7
60.3 - 84.1

11.1
21.7
24.1
57.4
42.6
59.3

FINAL
%IC
2.7 - 19.5
10.7 - 32.7
12.7 - 35.5
44.2 - 70.6
29.4 - 55.8
46.2 - 72.4

Fuente: Directa
*n= 54

Discusión

La enfermedad de Parkinson (EP) ocupa el segundo
lugar dentro de las demencias más comunes, luego
de la enfermedad de Alzheimer (EA). Afecta por lo
general a personas mayores de 50 años, con un
incremento de la incidencia después de los 60 años
de edad. La prevalencia de EP, reportada a nivel
mundial en las personas mayores de 65 años, es de
aproximadamente del 1%, con una incidencia
mundial cruda ajustada por edad de 9,7 a 13,8 casos
por cada 100.000 personas por año. (Sheard, 2011).
Las enfermedades de Parkinson y Alzheimer son
consideradas factores de riesgo de malnutrición
energético proteica. Es esencial la detección precoz
de estas situaciones de riesgo para contribuir al
desarrollo de estrategias de intervención nutricional,
retardando de este modo la aparición de
comorbilidades asociadas que comprometan el
estado de salud del paciente y su calidad de vida.
(Camina, 2013).
La desnutrición calórica proteica y proteica son las
causas más frecuentes de las alteraciones nutricionales
en el anciano y uno de los grandes síndromes
geriátricos que llevan a la incapacidad. Esta alta
frecuencia está motivada por los numerosos factores
de riesgo de esta población. Se produce una

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

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�Intervención Nutricional, Pacientes con Parkinson

disminución de la masa corporal magra (6,32 en cada
década a partir de los 30 años). Este decremento se
llama Sarcopenia y tiene como consecuencia la
pérdida de fuerza, capacidad aeróbica y
funcionalidad. La Sarcopenia es multifactorial y está
relacionada con el estrés oxidativo, habiéndose
considerado como más importantes la alteración en la
síntesis y degradación de las proteínas, los procesos
inflamatorios, las alteraciones hormonales y la
disfunción mitocondrial (Cruz-Jentoft &amp; Cuesta,
2011). Durante el proceso de envejecimiento se tiene
relación con obesidad, osteoporosis y enfermedades
metabólicas (Rieu, 2006).
Por estas consecuencias fue importante evaluar el
efecto de la ingesta proteica con la masa muscular
del brazo y las proteínas viscerales con el
instrumento CONUT, así como mejorar la
sintomatología. (Camina, 2013).
Actualmente no existe un patrón de oro en la
valoración del paciente con Parkinson y el CONUT
(Control Nutricional) es una herramienta que nos
ayuda a valorar el grado de desnutrición con una
especificidad y sensibilidad alta, con la obtención
de Albumina sérica, cuenta total de linfocitos y
colesterol son datos que alertan en la desnutrición
leve, moderada o severa para implementar una
intervención nutricional temprana y adecuada,
evitando complicaciones de malnutrición o
desnutrición que son más difíciles de rehabilitar en
pacientes con EP, es importante monitorear las
proteínas viscerales para mejorar su aporte
nutricional. (Conut, 2005)
El aumento de peso a veces se observa en las etapas
iniciales de la enfermedad y probablemente
dependiente del tratamiento dopaminérgico, lo que
mejora los síntomas del motor y puede modular la
conducta alimentaria (Sharma, 2014). Pero la pérdida
de peso es más frecuente y se asocia con aumento de
la discinesia, mayor mortalidad, progresión acelerada
de la enfermedad y pobre calidad de vida. Las causas
de pérdida de peso en la EP aún no están claras.
Especialmente cambios en el gasto de energía y
conducta alimentaria es por eso que en este estudio se
monitoreo cada 2 meses a los pacientes para tener un
apego en la orientación alimentaria y en la utilización
adecuada de los complementos como fue la dieta
polimérica, antioxidantes, fibra soluble e insoluble y
espesantes.(Kistner, 2014)

Artículo Original

"Los pacientes EP que experimentaron temprana
pérdida de peso resultaron tener formas más severas
y sistemáticas de la enfermedad, posiblemente debido
a la implicación del sistema neuroendocrino o el
sistema gastrointestinal nervioso, mientras aquellos
que ganaron peso tuvieron una versión más leve de la
enfermedad", explicó Anne-Marie Wills, Catedrática.
Neurólogos del Massachusetts General Hospital
(MGH).
La restricción proteica constituye una práctica
conocida para tratar algunas enfermedades, pero
supone el riesgo de exponer al paciente a un aporte
insuficiente de proteínas. La levodopa compite con
aminoácidos de cadena larga por transportadores a
nivel gastrointestinal, barrera hematoencefálica y
empeoramiento de la sintomatología motora. Es
recomendable asegurar un aporte mínimo en
proteínas de 0,8 g/kg/día en pacientes con
circunferencia muscular del brazo normal y
proteínas viscerales normales, pero aquellos
pacientes que presenten déficit de circunferencia
muscular del brazo, albumina y cuenta total de
linfocitos bajas se requiere aumentar la proteína
hasta 1.5 g/kg/día y ser posible, de alto valor
biológico, el cuidado que se debe de tener es que
deben pasar de 2 a 3 horas de que ingiera la
Levodopa. Puede realizarse una redistribución
horaria de la ingesta de proteínas, restringiéndola
durante el día y cubriendo las raciones
recomendadas por la noche (cena). (Lara, 2013).
Debe observarse la dentadura de los enfermos ya que
se deteriora más que cualquier persona porque
aprietan mucho los dientes y se caen con más rápidez
las piezas dentales, se debe realizar la interconsulta
con el odontólogo para mejorar su dentadura y su
ingesta alimentaria.
Se recomienda la administración de suplementos
dieta polimérica, antioxidantes, fibra soluble e
insoluble y espesantes a media mañana, con la
merienda y antes de acostarse, ya que es cuando
menos alteran el apetito de las principales comidas.
Asimismo, debe distribuirse la ingestión de proteínas
a lo largo del día para optimizar su ingesta, al
contrario que en las personas jóvenes, en los que se
optimizan en la comida principal. (Shen, 2015)Se
indica que la retirada de estos suplementos debe
realizarse cuando haya desaparecido la situación

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

32

�Intervención Nutricional, Pacientes con
Parkinson

causante como los pacientes que mejoraron la
deglución fueron poco a poco dejando los espesantes,
los pacientes que presentaron estreñimiento severo se
fue incrementando la fibra soluble e insoluble hasta
mejora el tránsito intestinal, sin embargo no se ha
dejado la fibra en su alimentación diaria, se orientó al
paciente y su familia para adecuar su ingesta por
medio de papillas e introduciendo la fibra a la comida
diaria en sopas, ensaladas, guisos, gelatinas, compota
de frutas, licuados, etc., el consejo nutricional es muy
valioso en las diferentes etapas de la enfermedad, el
Nutriólogo es el profesional indicado para mejorar la
alimentación diaria de los enfermos con Parkinson y
mantener o mejor su estado nutricional.
La atrofia de las papilas gustativas conduce a la
selección de alimentos con sabores dulces y salados
(por ejemplo, productos azucarados o fuertemente
sazonados. Asimismo, la pérdida de sensibilidad
gustativa puede conllevar menor ingesta de
nutrientes y reducción del apetito, por lo que fue
importante mejorar su ingesta con alimentos suaves
y espesantes. Tragar es una serie de eventos
coordinados secuenciales que asegura el paso de
cualquier sustancia (alimentos, líquidos, saliva,
moco, drogas) desde la boca hasta el estómago a
través de la faringe y el esófago, evitando el paso
de la sustancia tragada hacia las vías respiratorias,
si esto se complica se denomina disfagia es el
término usado para describir cualquier dificultad en
la deglución; por lo tanto, la disfagia no representa
un diagnóstico médico, sino un síntoma que es muy
característico en la EP y debe ser detectada
tempranamente aumentando su actividad con
espesantes para evitar se atrofie la deglución y el
EP requiera sonda de Gastrostomía para su
alimentación.(Hughes, 2002)
También estos enfermos cursan con trastornos
motores gastrointestinales provocando estreñimiento
que llega a ser severo de 8 a 13 días para la
defecación y mucho es también por la falta de ingesta
adecuada de líquidos por problemas de deglución,
esto se trató con fibra soluble e insoluble que se fue
incrementando poco a poco en la dieta hasta mejorar
el tránsito intestinal. Beneficios de la ingesta de fibra
soluble se disuelve en el líquido se formara un gel es
más viscoso y en el color se forman ácidos grasos de
cadena corta (AGCC) estimulando y fortaleciendo la
flora intestinal mejorando la absorción de calcio,
magnesio y fosforo, regulan los niveles de glucosa en

Artículo Original

sangre, bajan el colesterol LDL y menor riesgo de
enfermedad cardiaca, en especial la Inulina quien
tiene más efectividad prebiótica así como los fructo
oligosacáridos. La fibra insoluble requiere mayor
cantidad de líquidos ya que se expande y fortalece
las vellosidades (ejercita en su paso) y aumenta el
tránsito intestinal eliminando las sustancias de
desecho, estos beneficios son muy recomendables
para los pacientes con Parkinson.
El temblor y la marcha en la EP representan un gasto
del 30% al 50% del Gasto Energético Basal por lo
que el apego al tratamiento médico y nutricional es
fundamental.
Puede establecerse que las tasas de mortalidad por
EP son bajas para cualquier estrato de edad y que la
edad de la muerte de los pacientes ha ido
desplazándose hasta edades más avanzadas, por un
progresivo aumento de la esperanza de vida.
Además, todo parece indicar que el tratamiento con
levodopa reduce el riesgo de muerte de los
pacientes, especialmente durante los primeros años
de la enfermedad, por lo que es importante la
intervención nutricional y que el Nutriólogo Clínico
tiene un campo importante y líneas de investigación
en la Neurología.
Conclusiones:
La EP es degenerativa y progresiva con muchos
matices y sintomatologías que es un reto importante
para la Nutriología. No existe un “patrón de oro”
para la evaluación nutricional y es importante
valorar la masa muscular y la masa visceral porque
es lo que más pierde el enfermo de Parkinson. La
intervención nutricional debe ser temprana al
diagnóstico para evitar deterioro en los pacientes,
proporcionando orientación alimentaria continua
para que se llegue al apego en la ingesta adecuada
de alimentos, nutrientes, y complementos
nutricionales (dieta polimérica con fibra soluble e
insoluble, antioxidantes y espesantes) en su dieta
habitual, esto refleja en el paciente con Parkinson un
mejor estado nutricional, mejor respuesta al
tratamiento farmacológico y mejor calidad de vida.
Recomendar horarios de administrar la Levodopa y
horarios de Alimentación a la ingesta de proteínas
para que ambos tengan sus rutas de aprovechamiento
y se vea reflejado en la evolución de la salud.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

33

�Intervención Nutricional, Pacientes con Parkinson

La malnutrición y desnutrición leve, moderada o
severa ya que es más difícil rehabilitar el estado
nutricional.
La Disfagia está muy presente en pacientes con
Parkinson, se requiere evaluar desde el diagnóstico para
activar la deglución evitando o retrasando el uso de
sondas como Gastrostomía para su alimentación. La
combinación de la fibra soluble e insoluble tiene más
beneficios en el enfermo de Parkinson que solo darle
fibra insoluble o laxantes.
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�Intervención Nutricional, Pacientes con Parkinson

Artículo Original

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Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

35

�R

E

S

P

Y

N

Revista Salud Pública y Nutrición

CONSTRUCCIÓN Y VALIDACIÓN POR JUICIO DE EXPERTOS DE UN
INSTRUMENTO PARA MEDIR ATRIBUCIONES CAUSALES DE LAS
COMPLICACIONES CRÓNICAS DE LA DIABETES MELLITUS
CONSTRUCTION AND VALIDATION BY JUDGMENT OF EXPERTS OF AN INSTRUMENT TO MEASURE
CAUSAL ATTRIBUTIONS OF THE CHRONIC COMPLICATIONS OF DIABETES MELLITUS
Zarco Villavicencio Alejandro1, Cardoso Gómez Marco Antonio1, Sánchez Ruíz José Gabriel1,
Arellano Cobián José Fernando1
1

Facultad de Estudios Superiores Zaragoza U.N.A.M.

Citation: Zarco Villavicencio A., Cardoso Gómez M A., Sánchez Ruíz J G.,

Arellano Cobián J F. (2017) Construcción y Validación por juicio de expertos
de un instrumento para medir atribuciones causales de las complicaciones
crónicas de la Diabetes Mellitus, Revista de Salud Pública y Nutrición, 16(2),
36 – 44.
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo león,
Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México.
Copyright: ©2017 Zarco Villavicencio A. et al. This is an open-access article
distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BY-ND
4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any medium,
provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests
exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn16.2-5
*Email: Alezv88@gmail.com

�Juicio de expertos, validez de contenido, atribuciones
causales, diabetes mellitus

Artículo Original

CONSTRUCCIÓN Y VALIDACIÓN POR JUICIO DE EXPERTOS DE UN INSTRUMENTO PARA
MEDIR ATRIBUCIONES CAUSALES DE LAS COMPLICACIONES CRÓNICAS DE LA DIABETES
MELLITUS

Zarco Villavicencio Alejandro1, Cardoso Gómez Marco Antonio1, Sánchez Ruíz José Gabriel1, Arellano Cobián
José Fernando1
1

Facultad de Estudios Superiores Zaragoza U.N.A.M.

RESUMEN
Introducción: La transición epidemiológica y demográfica, así como la modificación del estilo de vida han contribuido a

incrementar la prevalencia de la diabetes mellitus (DM) y otras enfermedades crónicas. La DM provoca complicaciones que
trastornan la calidad de vida y llevan a una muerte prematura, además de generar costos elevados para su atención. Los
enfermos con DM realizan atribuciones causales acerca de su enfermedad, y conocerlas ayuda a explicar y entender lo que le
pasa al enfermo y permite llevar a cabo acciones preventivas. Objetivo: Diseñar y validar un instrumento que permita conocer
las atribuciones causales que los enfermos con DM realizan en relación a sus complicaciones crónicas. Métodos: Se
desarrolló una escala tipo Likert de 36 ítems y se sometió a validación de contenido por 10 jueces de varias disciplinas del área
de la salud. Resultados: Los ítems que fueron calificados con un porcentaje superior o igual a 80 en las categorías de
suficiencia, claridad, coherencia y relevancia fueron incluidos en la escala. 4 ítems presentaron deficiencia en alguna categoría.
Conclusiones: Los resultados indican una adecuada validez de la escala, por lo que asumimos que tiene un potencial
considerable para identificar los factores a los cuales los enfermos con DM atribuyen sus complicaciones crónicas y así
contribuir en la prevención y control de las mismas.
Palabras Clave: Juicio de expertos, validez de contenido, atribuciones causales, diabetes mellitus.
ABSTRACT
Introduction: Epidemiologic and demographic transitions, as well as modifications in life-style have contributed to the

increase in prevalence of diabetes mellitus (DM) and other chronic diseases. DM causes complications that transform the
living standard and lead to premature death, along with generating additional costs for its medical treatment. Patients with
DM provide causal attributions to their disease and this knowledge helps to understand and explain their symptoms, and
enables to take preventive measures. Objective: Designing and validation of an instrument that allows the determination of
causal attributions that patients with DM make regarding their chronic complications. Methods: A Likert-type scale with 36
items was built and validated by 10 judges from different health-care disciplines. Results: Items with a qualification greater
or equal than 80% in sufficiency, clarity, coherence and relevance were included in the scale. 4 items had deficiency in
certain category. Discussion: Results indicate an appropriate validity in the scale, so it is assumed that it has a significant
potential for the identification of factors of their chronic complications attributed by the patients with DM, in order to
contribute to the prevention and control of the same.
Key words: Expert judgement, content validity, causal attributions, diabetes mellitus.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

36

�Juicio de expertos, validez de contenido, atribuciones
causales, diabetes mellitus

Artículo Original

Introducción
Como resultado de la transición epidemiológica y
demográfica que se presenta desde las últimas
cuatro décadas del siglo XX en el ámbito mundial,
las enfermedades crónico-degenerativas han venido
ocupando los primeros lugares en las estadísticas
de morbi-mortalidad, que antes pertenecían a las
enfermedades infecciosas agudas.

La DM es atribuida a la mala alimentación, a los
antecedentes familiares o al mal funcionamiento del
organismo entre otras cosas (Garza et al, 2003).
Asimismo, en algunas personas con diabetes existen
creencias, tabúes y prohibiciones con respecto al uso
de ciertos productos, que los hacen adoptar patrones
inapropiados de comportamiento (Péres, Santos,
Zanetti y Ferronato, 2007).

La transición epidemiológica se encuentra vinculada
a la transición de riesgos (Kuri-Morales, 2011),
siendo la modificación abrupta del estilo de vida el
principal riesgo para la salud de la población, que
puede explicar el incremento en la prevalencia de
diabetes mellitus tipo 2 en México (Menéndez et al,
2005), de 7.3% en 2006, a 9.2% en 2012 y 9.4 % en
2016 (ENSANUT MC 2016). La diabetes mellitus
(DM) es una de las patologías no transmisibles más
frecuentes y de mayor severidad por sus diversas
complicaciones crónicas (Sierra y Mendivil, 2006;
ADA, 2015), que llevan a quienes la padecen a tener
una mala calidad de vida o una muerte prematura
(García, 1998; Garza, 2003; Mata, 2003; Arredondo
y De Icaza, 2011). Además, el tratamiento y control
de la DM revelan un alto costo económico y social,
sobre todo ocasionado por sus complicaciones (De
los Ríos- Castillo, 2004).

Las atribuciones que realizan las personas sobre su
diagnóstico y pronóstico aun cuando sean
médicamente incorrectas condicionan fuertemente
el comportamiento que asumen en torno a la
enfermedad (Bail Pupko et al, 2012), ya que dichas
atribuciones influyen ampliamente sobre el
comportamiento de las personas (De la Torre y
Godoy, 2002).

Se estima que una tercera parte de los individuos
con DM no sabe que la padece y tampoco realiza
acciones apropiadas de detección (Fisher et al,
2002). Jiménez-Corona et al (2013) mencionan que
el período de latencia largo de la enfermedad
incrementa la posibilidad de que el diagnóstico se
realice en forma tardía.
La DM requiere cuidado clínico y educación
continua para prevenir sus complicaciones agudas
y crónicas (ADA, 2004). Apóstolo et al (2007) y la
ADA (2015) mencionan que la DM exige una
alteración e integración permanente de las
actividades de la vida diaria para poder evitar sus
graves complicaciones. Según López-Amador y
Ocampo-Barrio (2007), la mayoría de los enfermos
está consciente sobre cómo se pueden evitar o
retardar las complicaciones y aunque lo pueden
atribuir al tratamiento, al plan alimentario o a la
actividad física no presentan un adecuado apego a
éstos.

Se ha documentado acerca del papel de las creencias,
la vulnerabilidad y otras variables psicológicas, en
diversas enfermedades. En particular, en las
conductas de acudir a revisiones preventivas, por
ejemplo en cáncer (Andreu et al, 2007; Romero,
2011), aunque también con la adaptación y
afrontamiento a la enfermedad.
Las atribuciones se consideran una explicación
empírica, ya sea externa o interna de las cosas que le
pasan al individuo, sirven como guía de futuras
conductas y son una fuerte motivación para realizar
acciones preventivas en salud (Roesch y Weiner,
2001, citados por Garza et al, 2003). Bail Pupko et al
(2012) plantean que es inherente al ser humano
generar explicaciones que integren y den sentido a los
eventos de la vida, por lo que en las enfermedades
crónicas se sigue la misma lógica. León, Páez y Díaz
(2003) refieren que las atribuciones se hacen debido a
la necesidad de las personas de predecir el futuro y
controlar los eventos. Ante la amenaza o la
experiencia de una enfermedad las personas generan
explicaciones acerca del origen de ésta. Turquinst et
al (1988, citado en León, Páez y Díaz, 2003)
encontraron que ante enfermedades severas los
enfermos hacen más atribuciones causales que en el
caso de enfermedades menos amenazantes.
Conocer las atribuciones relacionadas con la
enfermedad facilita el canal de la comunicación
médico-paciente, ayuda a entender y explicar las
cosas que le pasan al enfermo, brinda un marco
referencial para futuras decisiones y conductas que

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

37

�Artículo Original

Juicio de expertos, validez de contenido, atribuciones
causales, diabetes mellitus

pueden minimizar los resultados negativos porque
motivan hacia la realización de conductas
preventivas (Garza et al, 2003). En estudios sobre
enfermos con cáncer se concluye que la importancia
de estudiar las atribuciones se debe a que influyen
en la realización de conductas pro-salud (Romero,
2011).
En la revisión de la literatura realizada por los
autores, se encontraron pocos estudios acerca de las
atribuciones que realizan los individuos con DM en
relación con las complicaciones de su enfermedad
(Garza et al, 2003; Moreno, 2004; López-Amador,
2007; Page-Pliego, 2015) y al parecer no se cuenta
con algún instrumento diseñado para recabar
información al respecto. Por lo tanto, el objetivo de
este trabajo es describir la construcción de un
instrumento y su proceso de validación, para
identificar las atribuciones causales que las personas
con DM formulan sobre las complicaciones de esta
enfermedad que han presentado o que suceden en la
actualidad, con el fin de incidir en aquellos factores a
los que la persona atribuye la presencia de
complicaciones y así tratar de modificar el curso de
la enfermedad, retrasando o evitando la aparición de
dichas complicaciones.
.
Material y Métodos
Participantes
Los participantes fueron los que se describen a
continuación, porque se eligió la técnica de juicio de
expertos en la validación del instrumento debido a
que esta técnica es confiable y relativamente sencilla,
y porque se utiliza frecuentemente en la validación
de contenido de los instrumentos antes de aplicar
éstos a la población.
Con base en las propuestas de Hyrkas (2003),
Escobar-Pérez y Cuervo-Martínez (2008) y Brill,
2006; García y Fernández, 2008 (citados por Cabero
y Barroso 2013), utilizando criterios como la
vinculación del experto con el problema de interés
para el estudio, la experiencia profesional, cualidades
personales para participar en las investigaciones y
pericia profesional, se invitó a 10 jueces, de
diferentes profesiones del área de la salud, con la
finalidad de que la evaluación del instrumento se
realizara de manera multidisciplinaria; todos ellos
con experiencia y disposición para evaluar el
instrumento. Los jueces se desempeñan en diversas

áreas de ejercicio profesional: académica, asistencial
e investigación.
Los jueces invitados que realizaron la evaluación
del instrumento fueron:
1.- MGO. 60 años. Médico Cirujano con
especialidad en Medicina Familiar. Experiencia en
consulta
de
medicina
familiar,
módulo
DIABETIMSS, enseñanza, coordinación médica.
0.- MIRS. 40 años. Médico Cirujano con
especialidad en Medicina Familiar. Experiencia en
consulta
de
medicina
familiar,
módulo
DIABETIMSS, enseñanza, coordinación médica.
2.- PMS. 50 años. Psicóloga con maestría en
Terapia Transpersonal. Tanatóloga. Experiencia en
enseñanza, psicoterapia.
3.- GMMB. 58 años. Psicóloga con maestría en
Antropología y experiencia en psicología educativa
y educación para la salud.
1.- MLPL. 59 años. Médico Cirujano con
especialidad en Medicina Familiar, maestría en Salud
Pública y doctorado en Ciencia de la Salud Colectiva.
Experiencia en consulta médica de urgencias,
epidemiología, enfermedades relacionadas con la
nutrición, enseñanza.
4.- IAAL. 58 años. Médico Cirujano con maestría
en Salud Pública. Experiencia en enseñanza, salud
pública y epidemiología.
5.- RMOM. 50 años. Licenciada en Enfermería con
maestría en Enfermería y doctorado en Ciencias de la
Enfermería. Experiencia en investigación cualitativa
en familia, salud familiar y enfermedades crónicas.
6.- VRA. 50 años. Licenciada en Enfermería y
Obstetricia, con maestría y doctorado en Ciencias
de la Enfermería. Experiencia en enfermedades
crónicas, el adulto mayor, el cuidador familiar.
2.- FRBM. 61 años. Médico Cirujano con
especialidad en Medicina Familiar. Experiencia en
consulta de medicina familiar, enseñanza.
7.- FLS. 57 años. Médico Cirujano con especialidad
en Medicina Interna. Experiencia en enfermedades
crónico-degenerativas, enseñanza.
Instrumento.
El instrumento que se diseñó lo denominamos Escala
de atribuciones causales en las complicaciones
crónicas de la diabetes mellitus (EACCCDM) e
incluye la siguiente estructura:
a) Título
b) Propósito de la escala

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

38

�Juicio de expertos, validez de contenido, atribuciones
causales, diabetes mellitus

Artículo Original

c) Instrucciones para responder una serie de frases
que constituyen los ítems de la escala, utilizando
alguno de los 5 puntos en formato tipo Likert en
que está diseñada: 1.- Totalmente en desacuerdo,
2.- En desacuerdo, 3.- No sé, 4.- De acuerdo y 5.Totalmente de acuerdo.
d) Tabla con 36 ítems, que se agruparon en 3
dimensiones: biológica, social y psicológica. Dentro
de cada una de las dimensiones mencionadas se
consideraron diferentes categorías:
En la dimensión biológica las categorías fueron:
Ejercicio-descanso, alimentación, herencia y
medicamentos.

del sector salud, ubicadas en la zona oriente de la
Ciudad de México, que anotaran las causas a las
que los enfermos de DM que acuden a sus unidades
atribuyen la presencia sus complicaciones. De
dichas respuestas se diseñaron varios ítems y se
seleccionaron 36 de ellos.

En la dimensión social las categorías fueron:
Apoyo, médico tratante y economía.

Para garantizar la sinceridad en las respuestas no se
incluyó en la estructura de la escala la solicitud del
nombre del participante, ni algún otro dato que
permitiera su identificación.

Con respecto a la dimensión psicológica las
categorías fueron: Rasgos de personalidad y
factores incontrolables.
e) Agradecimiento
En la construcción de la escala para evaluar las
atribuciones causales de las complicaciones que
presentan los enfermos con DM, se utilizó el
procedimiento planteado por Morales (2011), por lo
que la construcción de la escala se realizó en 2
fases: Preparación y Análisis (Figura 1).
Figura 1. Fases seguidas en la construcción de la
EACCCDM
Figura 1. Fases seguidas en la construcción de la EACCCDM
Construcción de la escala tipo Likert
Fase de preparación
Fase de análisis

1.- Plan previo
modelos)

(revisión

d

2.- Preparar el instrumento

Redacción de los ítems

Otras
pregunta
(información personal)

4.- Análisis de los ítems.
Cálculo
de
la
fiabilidad. Selección

5.- Análisis
complementarios
Verificación de la validez

La estructura del instrumento se configuró en 2
bloques de ítems o preguntas.
Estructura de la escala
Bloque 1
Ítems de identificación personal
(sexo, edad, etc.)
Bloque 2
Ítems de la escala de atribuciones

Procedimiento.
A cada uno de los jueces se le entregó un paquete que
incluía:
I.- Invitación personalizada, con las instrucciones
necesarias para evaluar las diferentes dimensiones
de los 36 ítems que conforman el instrumento, así
como los objetivos de la investigación, de la prueba
y del juicio de expertos.
II.- Tabla explicativa para la calificación de los
ítems, indicando que la evaluación debía hacerse
considerando cuatro niveles de cumplimiento: 1.- No
cumple con el criterio, 2.- Bajo nivel, 3.- Moderado
nivel y 4.- Alto nivel. La evaluación debían hacerla en
cada una de las siguientes categorías:
o Suficiencia. Los ítems de una misma
dimensión bastan para obtener la medición
de ésta.
o Claridad. El ítem se comprende fácilmente,
su sintáctica y semántica son adecuadas.
o Coherencia. El ítem tiene relación lógica
con la dimensión o indicador que está
midiendo.
o Relevancia. El ítem es esencial o importante
y debe ser incluido.
o

3.- Obtener
datos de
muestra adecuada

un

La construcción de los ítems se llevó a cabo
solicitando a 15 médicos familiares y 5 médicos
generales adscritos a unidades de Medicina Familiar

III.- Tabla donde se presentan agrupados los ítems
en dimensiones biológica, social o psicológica.
IV.- Hoja para concentrar los datos de la evaluación,
incluyendo un espacio para comentarios y
sugerencias que quisiera hacer el juez.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

39

�Juicio de expertos, validez de contenido, atribuciones
causales, diabetes mellitus

Artículo Original

V.- Glosario de términos utilizados en el
instrumento.
Tabla 1. Porcentaje de expertos que calificaron con la categoría moderado y alto nivel

VI.- La Escala de atribuciones causales en las
complicaciones crónicas de la diabetes mellitus. Una
vez concluida la evaluación del instrumento por los
jueces, los resultados se procesaron utilizando el
paquete estadístico SPSS Versión 22.

Categorías evaluadas
Número

Ítem

5 Tomar varios refrescos al día

90

100

100

90

16 Utilizar insulina

70

90

80

70

23 El médico no está bien preparado

90

100

90

90

27 Es caro acudir a la consulta mensual

80

90

100

90

80

100

90

90

100

100

100

100

100

90

100

90

90

100

90

90

29 Soy muy enojón

100

100

100

100

31 Me enfermo muy seguido

100

100

100

90

26 Es caro seguir una dieta

100

90

100

100

7 Comer muchas tortillas
8 Comer muchas golosinas

Para evaluar la validez de contenido de la
EACCCDM nos basamos en varios criterios
mencionados en la literatura cuando esta se realiza
mediante el método de expertos. En primer lugar,
para determinar si en cuanto a las categorías de
suficiencia, claridad, coherencia y relevancia cada
ítem podía ser considerado para formar parte de la
escala se aplicó una variante del señalamiento de
Hyrkäs, Appelqvist-Schmidlechner y Oksa, (2003),
que originalmente dice que si un 80% de los expertos
están de acuerdo en la validez de un ítem este puede
ser incorporado al instrumento. Específicamente, se
procedió de la siguiente manera: por una parte, se
agrupó al porcentaje de expertos que asignaron a cada
ítem la calificación de 1 (no cumple con el criterio) y
2 (lo cumple con bajo nivel). Por otra, se formó un
segundo grupo, el de los que calificaron con 3 (el
ítem cumple el criterio con moderado nivel)
y 4 (lo cumple con alto nivel). De esta manera, con
base en el segundo agrupamiento, los ítems que
alcanzan un porcentaje superior o igual a 80 en las
cuatro categorías se incluyen en la EACCCDM.

Resultados
En la Tabla I se presentan los porcentajes obtenidos
del segundo agrupamiento siguiendo el orden que
tenían en los formatos de evaluación entregados a los
jueces. Se encontró que de acuerdo al procedimiento
de análisis empleado, la mayoría de los ítems están
bien calificados y que los ítems 16, 25, 4 y 14
requieren revisión para determinar su inclusión,
después de alguna modificación, o definitivamente su
eliminación. Se considera la posibilidad de mantener
alguno de estos ítems o todos ya que varios de los
expertos participantes proporcionaron comentarios
adicionales en algunos de ellos al calificarlos. En la
Tabla I, la diferencia entre el valor mostrado y el
100% corresponde al porcentaje de expertos que
evaluaron el ítem con la categoría no cumple el
criterio y lo cumple con bajo nivel.

Suficiencia Claridad Coherencia Relevancia

11 Familiares directos con Diabetes Mellitus
17 Sin apoyo de la familia

100

100

100

100

15 Utilizar muchas medicinas

2 Dormir poco

100

100

100

100

21 El médico no me informó sobre la diabetes

100

90

100

100

80

70

90

90

32 Soy muy desconfiado

100

100

90

90

12 Tomar medicinas que no me indicó el médico

100

100

100

90

80

90

80

80

100

100

100

100
100

25 Alto costo de los medicamentos

28 Soy muy nervioso
33 Por un susto muy fuerte

100

90

100

13 No usar las dosis indicadas en las medicinas

6 Comer varias piezas de pan al día

100

90

100

90

19 Muchos problemas familiares

100

100

100

100

20 Falta de confianza en el médico

100

90

90

80

90

90

90

80

90

90

90

90

90

90

100

100

36 Brujería
3 Hacer poco ejercicio
24 Solicita pocos estudios de laboratorio
34 Usar remedios caseros

90

80

90

80

100

100

100

90

90

90

90

70

9 Comer en horarios no establecidos

100

100

100

90

14 No seguir los horarios para tomar las

80

80

60

50

18 Sin apoyo de amigos y compañeros

100

100

100

100

10 Tomar bebidas alcohólicas

90

100

90

80

22 Falta de comunicación entre médico y paciente

90

100

90

100

30 Soy muy descuidado

90

100

90

80

35 Mala suerte

90

90

90

80

1 Ejercicio excesivo
4 Trabajar mucho

También se calculó la media aritmética de las
calificaciones otorgadas por los jueces a cada
categoría evaluada de cada ítem. Tomando en cuenta
que cuando el juez asignaba una calificación de 3
significaba que el ítem cumplía en un nivel moderado
el criterio y que 4 correspondía a un nivel alto se
consideró que una calificación media superior a 3.0
representaba un comportamiento adecuado del ítem.
En la Tabla II se presentan los resultados obtenidos.
Se puede notar que los ítems 16 y 14 presentan
deficiencias en relevancia y el 16 también en
suficiencia.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

40

�Juicio de expertos, validez de contenido, atribuciones
causales, diabetes mellitus

Aclaramos que aunque algunos autores (como
Escobar-Pérez y Cuervo-Martínez, 2008) mencionan
el uso de varios estadísticos como parte del análisis
de las propiedades psicométricas de un instrumento
se descartaron algunos, por su objetivo y por la
naturaleza de los datos y el tipo de diseño de
investigación requerido; además, porque no se
buscaba analizar la confiabilidad de la EACCCDM
en este momento.
Tabla 2. Puntaje medio, entre paréntesis la desviación estándar, de los ítems de la EACCCDM en las
categorías evaluadas
Categorías evaluadas
Número

Ítem

Suficiencia Claridad

5 Tomar varios refrescos al día

3.4 (.69) 3.4

16 Utilizar insulina

2.9 (1.1) 3.2(.91)

Coherencia Relevancia

(.51) 3.7 (.48) 3.4

(.96)

3.1 (1.1) 2.8

(1.3)

3.4 (.69) 3.6 (.51) 3.5 (.70) 3.3
3.4 (.84) 3.6 (.69) 3.8 (.42) 3.6

(.94)
(.96)

7 Comer muchas tortillas

3.5 (.85) 3.7(.48)

3.5 (.97) 3.6

(.96)

8 Comer muchas golosinas
11 Familiares directos con Diabetes Mellitus

3.8 (.42) 3.8 (.42)
3.8 (.42) 3.5 (.42)

3.8 (.42) 3.9
3.8 (.97) 3.6

(.31)
(.96)

17 Sin apoyo de la familia

3.5 (.97) 3.7 (.48)

3.6 (.96) 3.6

(.96)

29 Soy muy enojón
31 Me enfermo muy seguido

3.9 (.31) 3.8(.42)
3.8 (.42) 3.8 (.42)

3.9 (.31) 3.8
3.8 (.42) 3.6

(.42)
(.96)

26 Es caro seguir una dieta

3.9 (.31) 3.5(.97)

3.9 (.31) 3.9

(.31)

3.9 (.31) 3.9(.31)
3.7 (.48) 3.7 (.48)

3.9 (.31) 3.8
3.8 (.42) 3.8

(.42)
(.42)

21 El médico no me informó sobre la diabetes

3.8 (.42) 3.6 (.69)

3.8 (.42) 3.8

(.42)

25 Alto costo de los medicamentos
32 Soy muy desconfiado

3.5 (.85) 3.0(1.0)
3.8 (4.2) 3.8 (4.2)

3.7 (.67) 3.7
3.7 (.67) 3.7

(.67)
(.67)

4.0 (.00) 3.8(4.2)

4.0 (.00) 3.7

(.94)

3.6 (.84) 3.6 (.69)
4.0 (.00) 3.9(.31)

3.5 (1.0) 3.4
4.0 (.00) 4.0

(1.0)
(.00)

6 Comer varias piezas de pan al día

4.0 (.00) 3.7(.67)

3.8 (.42) 4.0

(.00)

13 No usar las dosis indicadas en las medicinas
19 Muchos problemas familiares

3.8 (.42) 3.8 (.63)
4.0 (.00) 4.0 (.00)

3.9 (.31) 3.6
4.0 (.00) 4.0

(.96)
(.00)

20 Falta de confianza en el médico

3.8 (.42) 3.6 (.69)

3.6 (.69) 3.4

(.84)

36 Brujería
3 Hacer poco ejercicio

3.6 (.96) 3.7 (.67)
3.8 (.63) 3.6 (.96)

3.6 (.96) 3.4
3.7 (.94) 3.8

(1.0)
(.63)

24 Solicita pocos estudios de laboratorio

3.8 (.63) 3.8(.63)

3.9 (.31) 3.9

(.31)

34 Usar remedios caseros
1 Ejercicio excesivo

3.6 (.96) 3.5(1.0)
3.8 (.42) 4.0 (.00)

3.6 (.96) 3.4
4.0 (.00) 3.6

(1.0)
(.96)

4 Trabajar mucho

3.7 (.67) 3.6 (.69)

3.7 (.67) 3.3

(1.1)

9 Comer en horarios no establecidos
14 No seguir los horarios para tomar las medicinas

3.8 (.42) 3.9 (.31) 3.9 (.31) 3.6
3.4 (1.0) 3.4(1.0) 3.0 (1.1) 2.8

(.69)
(1.3)

18 Sin apoyo de amigos y compañeros

3.8 (.42) 3.8 (.42)

3.8 (.42) 3.7

(.48)

10 Tomar bebidas alcohólicas
22 Falta de comunicación entre médico y paciente

3.6 (.96) 4.0 (.00)
3.6 (.96) 3.9(.31)

3.7 (.94) 3.4
3.5 (.97) 3.8

(1.2)
(.42)

30 Soy muy descuidado

3.5 (.97) 3.9(.31)

3.5 (.97) 3.2

(1.2)

35 Mala suerte

3.5 (.97) 3.4 (.96)

3.4 (.96) 3.2

(1.2)

23 El médico no está bien preparado
27 Es caro acudir a la consulta mensual

2 Dormir poco
15 Utilizar muchas medicinas

12 Tomar medicinas que no me indicó el médico
28 Soy muy nervioso
33 Por un susto muy fuerte

Discusión

Los estudios sobre atribuciones causales se han
realizado sobre diferentes temas, como: rendimiento
escolar, éxito y fracaso, pobreza, maltrato a la mujer,
desempleo, obesidad, depresión, motivación y
deporte. Sin embargo, existen pocos estudios que
indaguen
sobre
atribuciones
causales
en
enfermedades como la DM.
Según Malacara (2003) la diabetes es atribuida a la
mala alimentación, a los antecedentes familiares o al
mal funcionamiento del organismo, entre otros. En el
trabajo realizado por López-Amador y Ocampo-

Artículo Original

Barrio (2007) en un grupo de diabéticos mexicanos
aunque se mencionan como creencias, constituyen
atribuciones de los enfermos con DM acerca del
origen de su enfermedad, alimentación, ejercicio,
tratamiento y complicaciones. Con respecto a estas
últimas, las atribuyen a la alimentación, actividad
física y tratamiento, reconociendo que la falta de
apego a las indicaciones médicas es la causa de
descontrol glucémico
y la aparición de
complicaciones. Este autor considera importante
tomar en cuenta todos los puntos de vista acerca de la
realidad de los enfermos con DM, uno de los cuales
son las atribuciones, pues son ellos quienes viven la
enfermedad y en pocas ocasiones se les toma en
cuenta para buscar alternativas de solución a sus
problemas.
En un estudio realizado por Garza, Calderón,
Salinas, Núñez y Villarreal (2003) en el noreste de
México, se mencionan las atribuciones causales de
350 enfermos con respecto a las causas y la
evolución de los síntomas de la diabetes. El susto
fue la atribución más frecuente, seguida del coraje,
la herencia, los problemas familiares, y otras menos
frecuentes, como comer mucho azúcar, vida
sedentaria, descuido y brujería. Page-Pliego (2015)
en su estudio realizado en Chiapas, México,
encontró que la DM es atribuida al “mal echado”
(equivalente a la brujería), el susto y los excesos
dietéticos. Entre los ítems de nuestra escala de
atribuciones se contemplan todas las atribuciones
mencionadas por estos autores.
Moreno et al (2004) mencionan que las personas con
DM comparten la misma enfermedad, pero el
significado de ésta en la vida de cada una es único y
diferente, ya que las creencias, valores y actitudes
individuales influyen en la conducta y por lo tanto en
la adhesión al plan terapéutico. Relacionado con lo
anterior, Péres, Santos, Zanetti y Ferronato (2007)
consideran que las categorías referidas a
alimentación, medicación, actividad física y
sentimientos asociados a la enfermedad se
estructuran
alrededor
de
sentimientos
y
comportamientos que funcionan como supuestos que
guían de forma particular como cada individuo va a
apropiarse de su enfermedad.
En un estudio realizado en enfermos con DM, tanto
urbanos como rurales del occidente de México,
Bustos et al (2007) menciona que es evidente la poca

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

41

�Juicio de expertos, validez de contenido, atribuciones
causales, diabetes mellitus

importancia que éstos le dan a la observancia de la
dieta y la realización de ejercicio como parte del y
tratamiento de la enfermedad, probablemente porque
no han comprendido la importancia trascendental que
tienen para la prevención de complicaciones y el
control metabólico de la enfermedad.
Bolaños y Sarría-Santamera (2003) comentan que
cuando la persona ha interiorizado y tomado
conciencia de la posibilidad de que aparezcan
complicaciones y la relaciona con la calidad de vida
que disfruta en el presente y su deseo de mantenerla
en un futuro, resulta más fácil que adopte pautas de
autocuidado, sin embargo, este mismo autor
considera que el miedo a las complicaciones puede
resultar contraproducente y activar mecanismos de
negación que dificultan la aceptación y
afrontamiento del problema. Castellanos y Eslava
(2014) mencionan además que las atribuciones
causales están influenciadas por los servicios de
salud y en ocasiones entran en conflicto con las
explicaciones propias.
Entender el marco existencial del enfermo y la
vivencia de la enfermedad es crucial para plantear
estrategias de intervención y mejora (Murphy,
mencionado por Bolaños y Sarría-Santamera, 2003).
Tener en cuenta la perspectiva de las personas
enfermas contribuye a planificar la atención médica y
de servicios de salud, ya que ello aumenta la
posibilidad de mejorar la calidad de los tratamientos y
el autocuidado (Mercado y Hernández, 2007),
pudiendo o no conducir a un adecuado control y a
prevenir o no complicaciones a largo plazo (Gaytán y
García de Alba, 2006).
En las instituciones del sector salud en México se
considera una prioridad la atención de la DM por
medio de acciones integrales y específicas que evitan
o retardan la aparición y modifican en lo posible la
frecuencia y magnitud de las complicaciones, por lo
que, investigar sobre enfermedades crónicodegenerativas como la DM que afectan la
productividad de los individuos y su capacidad de
generar ingresos, a la vez que originan un consumo de
servicios sociales y de salud, generalmente de alto
costo (Guzmán y Silva, 2010; Arredondo y De Icaza,
2011) es de gran importancia porque si continúa la
tendencia actual en el aumento del número de
enfermos de DM en pocos años ni el sistema de salud
ni los propios pacientes podrán soportar el costo de

Artículo Original

los tratamientos de esta enfermedad y sus
complicaciones. La DM se ha convertido en un serio
problema de salud pública, que va en aumento tanto en
la población de edad avanzada como en niños y
adolescentes (Jiménez y Dávila, 2007; Vinicor,
Albright, citados por Salazar et al, 2012; JiménezCorona et al, 2013). Mora-Morales (2014) pronostica
que la DM producirá un altísimo costo en dinero para
su atención médica y más importante que esto, un
terrible y doloroso sufrimiento humano durante su
evolución,
aumentando
sus
bien
conocidas
complicaciones crónicas.
La escala desarrollada en el presente estudio pretende
cubrir la necesidad de contar con un instrumento
específico que permita al personal de salud conocer las
causas a las que los enfermos de DM atribuyen el
desarrollo de sus complicaciones, de una manera rápida
y confiable, pudiendo aplicarse en la sala de espera o
durante la consulta médica. La información que puede
aportar es importante para actuar sobre aquellos
factores a los que la persona atribuye la presencia de
complicaciones, buscando retrasar la evolución de las
ya existentes y evitando la aparición de nuevas
complicaciones.
Conclusiones:
Los datos obtenidos indican una adecuada validez de
la EACCCDM, esto sugiere que el instrumento
propuesto en este trabajo tiene un potencial
considerable para ayudar a identificar en personas
con DM los factores a los que atribuyen sus
complicaciones crónicas. Como se mencionó antes,
la información que se pueda recabar al respecto
constituye un marco referencial importante en la
toma de decisiones, incluso a nivel gubernamental,
para diseñar e instrumentar estrategias para
involucrar significativamente a la persona con su
tratamiento.
En distintas situaciones el método por excelencia para
obtener información es la entrevista, sin embargo, una
de las limitantes que la caracterizan es la dificultad
para calificar los datos recabados. Un instrumento
como la EACCCDM abroga dicho problema y facilita
el proceso de calificación al proporcionar una
puntuación numérica que permite examinar la variable
medida desde distintas perspectivas, por ejemplo
estadísticamente, ya sea de la puntuación global
obtenida o de las puntuaciones de cada una de las
dimensiones que constituyen la

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

42

�Artículo Original

Juicio de expertos, validez de contenido, atribuciones
causales, diabetes mellitus

variable. Sin duda esto es de gran interés para el trabajo
de investigación científica.

competencia experta. Bordón Revista de Pedagogía,
65(2), 25-38.

En este escrito se presenta la construcción y
validación del contenido de la EACCCDM, en
trabajos futuros presentaremos datos sobre su
confiabilidad y validez de constructo y convergente,
con el objetivo de que se constituya en un
instrumento promisorio para el estudio en el tema de
atribuciones causales sobre las complicaciones de la
DM.

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Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 julio -septiembre, 2017

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�R

E

S

P

Y

N

Revista Salud Pública y Nutrición

OBESIDAD Y SALUD, ¿EN REALIDAD EXISTE EL PACIENTE
OBESO METABÓLICAMENTE SANO?
OBESITY AND HEALTH, IS THERE REALLY THE METABOLICALLY HEALTHY
PATIENT OBESE?
Acebo Martínez Mónica Lucía1
1

Universidad Autónoma de San Luis Potosí, Facultad de Enfermería y Nutrición.

Citation: Acebo Martínez Mónica Lucía (2017) Obesidad y Salud, ¿En realidad

existe el paciente obeso metabólicamente sano?, Revista de Salud Pública y
Nutrición, 16(2), 44 - 55
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo león,
Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México.
Copyright: ©2017 Acebo Martínez M. This is an open-access article
distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BYND 4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any
medium, provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests
exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn16.2-6
*Email: LN.MONICA.ACEBO@hotmail.com

�Obesidad, Obeso metabólicamente sano, Riesgo
Cardiovascular

Artículo de Revisión

OBESIDAD Y SALUD, ¿EN REALIDAD EXISTE EL PACIENTE OBESO METABÓLICAMENTE SANO?
Acebo Martínez Mónica Lucía1

1Universidad Autónoma de San Luis Potosí, Facultad de Enfermería y Nutrición.
RESUMEN
Introducción: La obesidad es una enfermedad crónica y multifactorial, en los últimos años ha alcanzado niveles para

considerarse como pandemia. Existe amplia evidencia de la obesidad es un factor de riesgo importante para desarrollar
enfermedades cardiovasculares que son la principal causa de muerte a nivel mundial. Sin embargo, se ha descrito que en
algunos pacientes con obesidad pareciera se encuentran protegidos a las a normalidades metabólicas ya que no presentan
complicaciones anteriormente mencionadas, los cuales se han clasificado como obesos metabólicamente sanos, aunque
dicho concepto aun es controversial.. Objetivo: Describir la fisiopatología de la obesidad para analizar el fenotipo del obeso
metabólicamente sano por medio de revisión de literatura. Métodos: Estudio con diseño de revisión descriptiva, el material
fueron artículos en los que se abordó la descripción de factores fisiopatológicos de la obesidad, la búsqueda se centró en
artículos recuperables en las plataformas PubMed (Medline) y Ebsco mediante el uso de los enunciados “Pathophysiology
and Obesity” y “Healthy and Obesity”. Resultados: Presentar obesidad representa una situación de riesgo cardiovascular
por sí sola, sobre todo la denominada obesidad central al promover el desarrollo de factores de riesgo cardiovascular. El
fenotipo metabólicamente sano puede alcanzar hasta el 30% en los pacientes que prese ntan obesidad lo que en algunos
casos puede retardar el inicio del tratamiento nutricional por no contar con complicaciones metabólicas y conforme avance el
grado de obesidad o aumente la edad se pueden desarrollar dichas complicaciones. Conclusiones : Se requieren más
estudios en donde se evalúen a los participantes de forma longitudinal para conocer la evolución del fenotipo o la respuesta
a intervenciones nutricionales y corroborar si el obeso sano sería un estadio inicial hacia la evolución al estado de obesidad
patológica.
Palabras Clave: Obesidad, Obeso metabólicamente sano, Riesgo Cardiovascular.
ABSTRACT
Introduction: Obesity is a chronic and multifactorial disease that in recent years has reached levels to be considered as

a pandemic. There is ample evidence that the obesity is an important risk factor for developing cardiovascular diseases,
which are the leading cause of death worldwide. However, it has been reported that some patients with obesity seem to
be protected from metabolic abnormalities because they don't have any of the aforementioned complications, which have
been classified as metabolically healthy obesity, although this concept is still controversial. Objective: describe the
pathophysiology of obesity to analyze the phenotype of the metabolically healthy obese through literature review.
Methods: Study with descriptive review design, the sample material were articles that addressed the description of
pathophysiological factors of obesity, the search focused on retrievable items on the platforms PubMed (Medline) and
Ebsco through the use of statements “Pathophysiology and Obesity” y “Healthy and Obesity”. Results: To present
obesity represents a cardiovascular risk situation on its own, especially the so-called central obesity in promoting the
development of cardiovascular risk factors. The metabolically healthy phenotype can reach up to 30% in patients who are
obese, which in some cases may delay the start of nutriti onal treatment because there are no metabolic complications
and as the degree of obesity increases or age increases, such complications may develop. Conclusions : Further studies
are required in which participants are assessed longitudinally to know the evo lution of the phenotype or the response to
nutritional interventions and corroborate whether the healthy obese would be an initial stage towards the evolution to the
state of pathological obesity.
Key words: Obesity, Metabolically healthy obese, Cardiovascular Risk.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 abril - jun 2017

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�Obesidad, Obeso metabólicamente sano, Riesgo
Cardiovascular

INTRODUCCIÓN
La obesidad es una enfermedad crónica y
multifactorial que en los últimos años, ha alcanzado
niveles para poder considerarse como una pandemia.
De acuerdo con datos de la Organización Mundial de
la Salud, entre 1980 y 2014 la prevalencia mundial
de obesidad se duplicó lo que lleva a que más de 600
millones de adultos presenten obesidad (OMS,
2016). México, no se encuentra exento de dicho
fenómeno y se calcula que en la actualidad el 72.5 %
de la población adulta presentan sobrepeso u
obesidad (Hernández Ávila, et al. 2016).
Como lo menciona Dávila, existe amplia evidencia
de que presentar sobrepeso u obesidad es un factor
de riesgo importante para desarrollar enfermedades
no transmisibles (Dávila, González &amp; Barrera,
2015), entre las que destacan las enfermedades
cardiovasculares las cuales son la principal causa de
muerte
mundialmente
(Rosas-Peralta,
M.,
Arizmendi-Uribe, E., &amp; Borrayo-Sánchez, G. 2017),
sin olvidar el riesgo comprobado que existe en
dichos pacientes de presentar diabetes, trastornos del
aparato locomotor y cáncer. Se calcula que
dependiendo de la edad y la etnia, el paciente que
presenta obesidad tiene una esperanza de vida de
hasta 20 años menor lo cual es equiparable a la
reducción que se da en los fumadores. Gran parte del
aumento del riesgo cardiovascular se debe a la
presencia de obesidad central y la asociación de la
misma con hipertensión y resistencia a la insulina
(Coniglio, 2014). Sin embargo, se ha descrito que en
algunos pacientes con obesidad pareciera que se
encuentran protegidos a las anormalidades
metabólicas ya que no presentan complicaciones
anteriormente mencionadas (Primeau, et al., 2011),
los cuales se han clasificado como pacientes con
obesidad metabólicamente sanos, aunque dicho
concepto aun es controversial ya que se encuentran
criterios diagnósticos diferentes entre autores.
El objetivo del presente estudio es describir la
fisiopatología de la obesidad, para analizar el
fenotipo del paciente adulto con obesidad
metabólicamente sano.
MATERIAL Y MÉTODOS
El presente estudio con diseño de revisión
descriptiva, tuvo como material muestral artículos en
los que se hubiese abordado la descripción de los

Artículo de Revisión

factores fisiopatológicos de la obesidad, asimismo,
el análisis del fenotipo del paciente adulto con
obesidad metabólicamente sano.
Se incluyeron estudios comparativos de diseño
transversal o longitudinal y artículos de revisión.
La fase de búsqueda se centró en artículos
recuperables en las plataformas PubMed (Medline)
y Ebsco mediante el uso de los enunciados
“Pathophysiology and Obesity” y “Healthy and
Obesity”.
La selección de los artículos utilizados en este
trabajo se realizó́ según los siguientes criterios:
1. Estudios indexados publicados en el periodo
2000-actualidad. Se incluyeron algunas excepciones
de consensos y resultados principales del estudio
Framingham.
2. Artículos publicados en español o inglés.
3. Estudios realizados en humanos.
4. Estudios realizados en adultos donde se analice
al paciente con obesidad metabólicamente sano.
Una vez finalizada la búsqueda, se procedió a la
revisión los resúmenes de los artículos encontrados
con el fin de eliminar los duplicados o los que no
cumpliesen los criterios. Se realizó́ una lectura crítica
de texto completo para elaborar los apartados de éste
trabajo y se utilizaron los diferentes argumentos
encontrados para poder concluir.
DESARROLLO Y DISCUSIÓN
Obesidad

Prevalencia de la obesidad
Datos de la OMS arrojan que para el 2014 alrededor
del 13 % de los adultos mundialmente presentaba
obesidad y más del 39 % sobrepeso. Lo que es
equivalente a 1900 millones de adultos con sobrepeso
y más de 600 millones con obesidad (OMS, 2016).
México se encuentra inmerso en un proceso acelerado
de doble transición, una demográfica y la
epidemiológica. Ya que aunque actualmente se
considera a México como un país joven, existe un
estrechamiento progresivo de la base de la pirámide
poblacional (Córdova, 2016). Según datos de INEGI,
se estima que a México le llevará 50 años completar
el proceso de envejecimiento lo que en Europa tomó
200 años. La transición nutricional en México lleva a
que actualmente se describa la coexistencia de
desnutrición y obesidad en combinaciones
heterogéneas. El sobrepeso y la

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 abril - jun 2017

46

�Obesidad, Obeso metabólicamente sano, Riesgo
Cardiovascular

obesidad se han convertido en el factor de riesgo
modificable más importante (Gutiérrez, et al.,
2012). De acuerdo con los resultados de la
ENSANUT 2016, para adultos de 20 años y más la
prevalencia combinada de sobrepeso y obesidad
pasó de 71.2 % en 2012 a 72.5 % en 2016, siendo
la prevalencia mayor en sexo femenino (Hernández
Ávila, et al., 2016). Un dato aún más preocupante
es la prevalencia del 76.6 % de obesidad
abdominal, la cual es ampliamente relacionada con
la cantidad de grasa visceral y riesgo
cardiovascular (Janssen, 2009).
Etiopatogenia de la obesidad
La obesidad es una enfermedad crónica, de origen
multifactorial y presenta una gran cantidad de
fenotipos. (Moreno, 2012). Para el desarrollo de la
obesidad, se ha descrito que se involucran la
susceptibilidad
genética,
metabólica,
endocrinológica, los estilos de vida y el entorno, con
influencia de diversos determinantes subyacentes
como la condición económica, la educación, la
cultura, la urbanización y las condiciones
sociopolíticas. (Fernández-Travieso, 2016).
Factores genéticos
La secuenciación del genoma humano combinada
con desarrollos tecnológicos y metodológicos, ha
llevado a la identificación de una abundancia de
genes que modulan características antropométricas.
Sin embargo, aún es necesaria investigación para
seguir identificando las variantes genéticas y
epigenéticas que contribuyen a la obesidad. (Pigeyre,
Yazdi, Kaur, &amp; Meyre, 2016).
En los últimos años se han utilizado diversas
estrategias para identificar los determinantes
genéticos de la obesidad como los estudios de
asociación del genoma completo (GWAS), por sus
siglas en íngles Genome-wide association study, y
el análisis de genes candidatos. Actualmente se ha
informado que existen alrededor de 127 sitios en el
genoma humano relacionados con el desarrollo de
la obesidad a través de los estudios de GWAS.
(Singh, Kumar &amp; Mahalingam, 2017)
De acuerdo a Singh, la genética de la obesidad se
puede dividir en dos grandes grupos. En el primero
encontramos todos los Síndromes que se asocian con

Artículo de Revisión

el desarrollo de obesidad con o sin retraso en el
crecimiento, en el segundo la obesidad causada por
la mutación de un solo gen o monogénica y la
poligénica (Singh, 2017).
Se han descrito variantes genéticas asociadas a
obesidad como polimorfismos de un solo nucleótido
(SNPs) principalmente en los genes fat mass and
obesity-associated (FTO), melanocortin 4 receptor
(MC4R), fas apoptotic inhibitory molecule 2
(FAIM2), neuronal growth regulator 1 (NEGR1),
cholesterol ester transfer protein (CETP),
brainderived neurotrophic factor (BDNF), adaptor
protein 1 (SH2B1), apolipoprotein A-I (APOA1),
apolipoprotein A-II (APOA2), apolipoproteína A-V
(APOA5) y perilipin 1 (PLIN1). (Moleres, et al.,
2014; Pigeyre, 2016).
Moleres y colaboradores, estudiaron la respuesta de
una intervención multidisciplinaria para la pérdida de
peso la cual incluía dieta personalizada, programa de
actividad física y apoyo psicológico, en 199
adolescentes durante 10 semanas. Tanto al comienzo
como al final de la intervención se analizaron
marcadores bioquímicos y se tomaron medidas
antropométricas. Se realizó la caracterización
genética de los participantes sobre 4 SNPs (rs670,
rs662799, rs1800777 y rs9939609) en 4 genes
(APOA1, APOA5, FTO y CETP). Se concluyó que
los SNPs del APOA5 y el FTO estaban asociados con
el colesterol HDL, y los SNPs del CETP y APOA1
mostraron importante efecto sobre el peso corporal y
la adiposidad. Estas variantes genéticas estarían
relacionadas no solamente a valores bioquímicos sino
también en la respuesta a una intervención
multidisciplinar para la pérdida de peso en
adolescentes con sobrepeso u obesidad (Moleres,
2014).
Cada día resulta más importante estudiar la
susceptibilidad genética para presentar obesidad, no
solamente desde mutaciones genéticas sino que se
debe incluir alteraciones en la regulación de los
genes, ahí la importancia de la epigenética. La
epigenética es un sistema de regulación que controla
la expresión de los genes en células especializadas
que no implica cambios en la secuencia del ADN y
que puede transmitirse durante una o más
generaciones a través de mitosis o meiosis.
(Valladares-Salgado, Suárez-Sánchez, BurgueteGarcía &amp; Cruz, 2014). Existen distintos tipos de

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 abril - jun 2017

47

�Obesidad, Obeso metabólicamente sano, Riesgo
Cardiovascular

regulaciones epigenéticas. Entre ellos el más
reconocido son los cambios en la metilación del
ADN. (Ordovás, 2013).
La metilación del ADN es la marca epigenética más
ampliamente estudiada en estudios que relacionan
los efectos sobre la salud de los cambios
epigenéticos,
incluyendo
la
obesidad.
Recientemente se han desarrollado métodos
epigenómicos para cuantificar sitios de metilación
dentro de todo el genoma, lo que lleva a la búsqueda
de asociaciones de un gran número de genes y sus
CpGs con la obesidad (Casanello, Krause, CastroRodríguez, &amp; Uauy, 2016).
Xu y Colaboradores, realizaron el estudio en todos
los perfiles de metilación en el genoma de 48 jóvenes
afroamericanos con obesidad y 48 con masa grasa
normal. Buscaban observar si la variabilidad
epigenética en la metilación es también una
característica importante de la obesidad como lo es
en el cáncer y demostraron que la variabilidad
diferencial es también una característica importante
de los cambios de metilación relacionados con la
obesidad. (Xu, et al., 2013).
Existen múltiples factores tales como el género, el
origen étnico, la edad, la exposición a productos
químicos, el humo de tabaco, el alcohol y la dieta
que afectan los niveles de metilación global, lo que
podría explicar las asociaciones observadas entre la
metilación global y la obesidad (Casanello, 2016).
Hay pruebas convincentes de que un entorno posnatal
y prenatal adverso puede aumentar el riesgo de
obesidad en la vida de adulto, lo que ha hecho que se
mencione al período de desarrollo embrionario como
una ventana crítica en el establecimiento del
epigenoma. (Hanson, &amp; Gluckman, 2014).
Se ha establecido la conexión entre presencia de
obesidad y defectos genéticos que afectan a la ruta
lipolítica en una serie de estudios (Palou, Bonet,
Picó &amp; Rodríguez, 2004).
Factores metabólicos
Hace más de 60 años se creía que la ingesta de
alimentos solamente estaba relacionada con la
acumulación de grasa corporal, hasta que se
identificaron señales de saciedad cómo el glucagón y

Artículo de Revisión

la colecistoquinina. Aunadas a dichas moléculas se
describieron otras como la leptina, insulina,
adiponectina, neuropéptido Y (NPY), entre otras. Las
cuales juegan un rol importante comportamiento
alimentario regulado por el hipotálamo del sistema
nervioso central. (Singh, 2017).
La leptina es una hormona secretada por los
adipocitos, que es proporcional a la cantidad de tejido
adiposo y promueve la reducción de la ingesta
energética por medio de la señal de saciedad en el
cerebro (Farr, Gavrieli &amp; Mantzoros, 2015). Se ha
demostrado que en obesidad la leptina puede estar
elevada no solamente por las altas cantidades de grasa
corporal, se sugiere que dicho aumento es debido a la
disminución de la sensibilidad a esta hormona, o sea,
a su resistencia (Zhou &amp; Rui, 2013).
Existe otra hormona que comparte con la leptina
numerosas propiedades referidas a la regulación del
balance energético. La insulina es una hormona
peptídica sintetizada y secretada por las células β de
los islotes de Langerhans pancreáticos. Su principal
función es la de regular la homeostasis de la
glucosa. (Singh, 2017). Además, promueve la
síntesis de triglicéridos, estimula la diferenciación
de los preadipocitos, el transporte de glucosa, la
lipogénesis e inhibe la lipolisis. (Pliquett, Führer,
Falk, Zysset, von Cramon, &amp; Stumvoll, 2006).
El neuropéptido Y, es un péptido que se sintetiza en
el núcleo arqueado del hipotálamo que actúa como
neurotransmisor o neuromodulador. Se encuentra
bien establecida su función orexigénica y la relación
con obesidad, debida no solamente a la hiperfagia
(especialmente de carbohidratos), sino también a una
mayor acumulación de lípidos en el tejido adiposo
blanco, la inhibición de la termogénesis en el tejido
adiposo pardo y la estimulación de hiperinsulineamia
(Olza, et al., 2013). Se ha descrito que situaciones en
donde existen restricciones calóricas, pérdida de
peso, ejercicio excesivo y otras situaciones de estrés,
se aumenta la tasa de transcripción y la síntesis de
NPY en el núcleo arqueado del hipotálamo, con la
finalidad de favorecer la ingesta alimenticia y
disminuir el gasto energético (González, Ambrosio,
&amp; Sánchez,2006).
En el sistema celular del núcleo arqueado del
hipotálamo donde se encuentran las neuronas ricas
en neuropéptido Y también coexpresan el péptido

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 abril - jun 2017

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�Obesidad, Obeso metabólicamente sano, Riesgo
Cardiovascular

relacionado con la proteína Agouti (AgRP), la cual
cuenta con la mayor potencia orexigénica,
especialmente en dietas altas en lípidos y sacarosa.
Cuenta con otros factores que favorecen a la obesidad
como disminuir la termogénesis en el tejido graso
pardo lo que condiciona la ganancia de peso. Es
importante resaltar que la secreción de AgRP se eleva
durante el ayuno (Calzada-León, AltamiranoBustamante, &amp; Ruiz-Reyes, 2008; González, 2006).
Patologías endocrinológicas que pueden condicionar
obesidad
Actualmente está demostrado que existen múltiples
enfermedades endocrinológicas que favorecen el
desarrollo de obesidad entre las que destacan;
hipogonadismos,
hipotiroidismo,
insulinoma,
lesiones hipotalámicas y Síndrome de Cushing. De
ellos el más común es el hipotiroidismo en donde la
ganancia de peso ha sido incluida como uno de los
principales síntomas clínicos. Sin embargo, no está
tan clara la influencia que puede tener el aumento de
peso en la función tiroidea. (Calvo, et al., 2010).
Algunos estudios han relacionado el aumento sérico
de la hormona estimulante de la tiroides con el
incremento del índice de masa corporal y el
porcentaje de grasa corporal (Fox, et al., 2008;
Gopinath, et al., 2008; Ortega, Pannacciulli,
Bogardus &amp; Krakoff, 2007). Por otra parte, se ha
descrito que el incremento de peso corporal puede
llevar a una hipofunción tiroidea a partir de
alteraciones del eje hipotálamo-hipófisis-tiroides en
donde tiene fuerte implicación la leptina. (Kumar,
et al. 2008).
Factores ambientales o del estilo de vida
La causa fundamental del sobrepeso y la obesidad es
un desequilibrio energético entre las calorías
consumidas y gastadas. En México se atraviesa por
una transición nutricional con la occidentalización de
la dieta y pérdida de la dieta tradicional. Las
características principales que llevan a cambios en los
hábitos alimentarios incluyen una mayor dependencia
y disponibilidad a bajo costo de alimentos procesados
y comidas rápidas con altas cantidades de grasa,
azúcar y sal, aunado a la falta de acceso a frutas y
verduras, el aumento en el tamaño de las porciones,
exposición constante de publicidad de alimentos
industrializados, incremento en el

Artículo de Revisión

consumo de bebidas azucaradas, disminución del
tiempo disponible para la preparación de alimentos
en casa así como tener ayunos prolongados,
contribuyen al desarrollo de la obesidad aunado
disminución importante de la actividad física de la
población hacen que el problema continúe. (Dávila,
2015; Reséndiz, Hernández, Sierra &amp; Torres, 2015).

Alteraciones metabólicas presentes en la obesidad
El paciente con obesidad tiene exceso de tejido
adiposo el cual almacena y distribuye los depósitos
de ácidos grasos en el cuerpo los cuales están
formados por células llamadas adipocitos. Los
ácidos grasos no esterificados (FFA), asociado con
la albúmina sérica y unidos a las lipoproteínas de
muy baja densidad por sus siglas en inglés VLDL,
son captados y trasportados al interior del
adipocitos por diferentes receptores o asimilados
por difusión pasiva (Meissburger, 2010).
El exceso de tejido adiposo promueve un estado
proinflamatorio generalizado, con un incremento en
el número y migración de los macrófagos hacia el
tejido adiposo, este cambio está asociado con la
inflamación sistémica y resistencia a la insulina
(Irecta &amp; Álvarez 2016).
Complicaciones
El paciente con obesidad que presenta un estado
proinflamatorio generalizado lleva al desarrollo de
resistencia a la insulina, lo que hace que la obesidad
sea el factor de riego y la causa más importante de
la diabetes tipo 2, la hipertensión, la enfermedad
coronaria y otras enfermedades cardiovasculares
(Zhang, Ren, 2016). El riesgo de desarrollar estas
enfermedades no transmisibles aumenta con el
mayor grado de obesidad. (Moreno, 2012). La
presencia de hiperglucemia es uno de los
componentes de lleva a la aparición de factores de
riesgo cardiovascular, lo cual está demostrado en
estudios que asocian el control glucémico
deficiente con la presencia de hipertensión,
proteinuria y dislipidemias. (Campos-Nonato,
González-Chávez, &amp; Barquera, 2012).
La enfermedad hepática grasa no alcohólica NAFLD
(Nonalcoholic fatty liver disease, esteatosis hepática
no alcohólica o hígado graso) se encuentra
ampliamente asociada a la presencia de obesidad.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 abril - jun 2017

49

�Obesidad, Obeso metabólicamente sano, Riesgo
Cardiovascular

Principalmente por el desequilibrio que existe entre
la ingesta de alimentos y su gasto. (Chang et al.,
2016). Se caracteriza por la infiltración de ácidos
grasos en los hepatocitos del parénquima hepático y
participa la señalización proinflamatoria presente
en el paciente con obesidad. Produciendo daño
hepático principalmente por la lipotoxicidad la cual
es promovida por la fi-oxidación de los ácidos
grasos de cadena larga dentro de los peroxisomas y
la co-oxidación dentro de retículo endoplásmico
(Pettinelli, Obregón &amp; Videla, 2011).
Se encuentra descrito cómo muchos de los elementos
fisiopatológicos de la obesidad, a su vez, son factores
de riesgo para desarrollar arteriosclerosis. Estos
elementos llevan a anomalías lipídicas como el
incremento las lipoproteínas de baja densidad (LDL)
pequeñas y densas que se observa en la obesidad
visceral, junto con el descenso del colesterol unido a
lipoproteínas de alta densidad (cHDL), facilitado por
la hipertrigliceridemia, crean las condiciones
metabólicas generales apropiadas para el desarrollo
del proceso aterógeno (Aranceta, et al., 2003). La
NAFLD, se ha descrito como un importante factor de
riesgo cardiovascular, considerando su asociación con
un aumento de la incidencia de los cambios
ateroescleróticos y la enfermedad coronaria (Bhatia,
Curzen, Calder &amp; Byrne, 2012).
La obesidad es considerada como uno de los
principales factores de riesgo de cardiopatía
coronaria equiparándola con el tabaquismo,
hipercolesterolemia, hipertensión arterial y
sedentarismo y a otros factores no modificables
como la edad avanzada y sexo masculino (Eckel, &amp;
Krauss, 1998).
En el estudio de Framingham, realizado en 5209
personas, a los 26 años de seguimiento mostró que
la obesidad era un factor de riesgo independiente de
enfermedades cardiovasculares (Hubert, Feinleib,
McNamara, &amp; Castelli, 1983).
Otra de las principales causas de muerte en el mundo
es la presencia de cáncer. En dicha enfermedad se ha
demostrado que la obesidad aumenta las tasas de
mortalidad de todos los cánceres combinados y para
los cánceres en múltiples sitios específicos (Calle,
Rodriguez, Walker &amp; Thun, 2003).

Artículo de Revisión

Existe evidencia de la asociación entre la obesidad y
un mayor riesgo para desarrollar varios tipos de
cáncer entre los que destaca el de endometrio, mama,
colorrectal, de vesícula biliar y tiroides (Hernández,
2016; Oliva, Cantero &amp; García, 2015). Se encontró
que el cáncer de mama es tres veces más común en
mujeres sedentarias y que presenten obesidad, que en
las activas y con menor peso (Oliva, 2015).
Además de las enfermedades crónicas mencionadas,
la obesidad es ampliamente relacionada con diversos
síntomas físicos, psicológicos y sociales (Sanz,
Orgilés &amp; Espada, 2016).

Definición
del
paciente
con
obesidad
metabólicamente sano
Se ha descrito que en algunos pacientes con
obesidad pareciera que se encuentran protegidos a
las anormalidades metabólicas ya que no presentan
complicaciones
anteriormente
mencionadas
(Primeau, 2011), los cuales se han clasificado como
pacientes con obesidad metabólicamente sanos. Se
calcula que aproximadamente entre un 10 y 20% no
presentan complicaciones metabólicas como
resistencia a la insulina o factores de riesgo cardio
vascular. (Borrás &amp; Gilbert, 2014).
De acuerdo a los establecido por Borrás (2014), se
puede definir al paciente con obesidad sano como
“aquel individuo con IMC &gt;30kg/m2 que no tienen
insulinorresistencia lo cual concuerda con los
criterios establecidos por otros autores (Meigs, et
al., 2006).
Por otra parte Sims, realiza la descripción de los
pacientes que cumplen los criterios como paciente
con obesidad metabólicamente sano afirmando que
habitualmente son personas altas sin llegar a tener
acromegalia y que es necesario realizar una
evaluación clínica básica que incluya la historia
familiar de obesidad o antecedentes personales de
presencia de obesidad a edades tempranas en
ausencia de resistencia a la insulina, insulina
plasmática en ayunas dentro del rango normal, no
presentar evidencia de desórdenes asociados al
síndrome metabólico y contar con distribución
global del exceso de grasa corporal sin acumulación
visceral. (Sims, 2001)

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 abril - jun 2017

50

�Obesidad, Obeso metabólicamente sano, Riesgo
Cardiovascular

De acuerdo a lo reportado por Wildman existe una
alta prevalencia de adultos con normopeso que
presentan
una
serie
de
complicaciones
cardiometabólicas y de adultos con sobrepeso y
obesidad metabólicamente sanos. En dicho estudio
clasificaron a los participantes en 4 fenotipos
diferentes, para clasificarlo como metabólicamente
sano no debería de tener anormalidades metabólicas
o tener sobrepeso y máximo 1 anormalidad
metabólica (Wildman, et al., 2008).
Sugerencias de un subtipo metabólicamente sano de
paciente con obesidad
En una muestra de 5440 adultos que participaron en
el National Health and Nutrition Examination
Surveys (NHANES) 1999-2006 se encontró que el
17.9% tenían sobrepeso y eran metabólicamente
sanos y 9.7% presentaban obesidad sin alteraciones
metabólicas. Cuando se realiza la comparación de
acuerdo al grupo de IMC se encontró que 31.7% de
los participantes que presentaban obesidad eran
metabólicamente
sanos.
(Wildman,
2008).
Kanagasabai y colaboradores, realizaron el análisis
de la misma encuesta para conocer si existe
diferencia entre cantidad de actividad física,
adherencia a guías alimentarias y la historia de peso
corporal, entre las personas que presentan obesidad
pero son metabólicamente sanas y las que presentan
alteraciones metabólicas. Al comparar los grupos,
encontraron diferencia estadísticamente significativa
en la cantidad de actividad física catalogada como
de recreación, en el total de actividad física, cambio
de peso en los últimos 10 años y cambio de peso
desde la edad de 25 años.
López- García y colaboradores, realizaron un
estudio representativo de la población adulta
española con 11,520 participantes en donde
encontraron que la prevalencia de pacientes con
obesidad metabólicamente sanos fue del 6.5% de la
muestra total lo que corresponde al 28.9% de los
diagnosticados con obesidad.
El ser mujer, rango de edad menor, consumo de
tabaco, consumo moderado de alcohol y alto nivel
de
actividad
física
se
asociaron
independientemente con el fenotipo del paciente
con obesidad metabólicamente sano (Lopez-Garcia,
Guallar-Castillon, Leon-Muñoz &amp; RodriguezArtalejo, 2013).

Artículo de Revisión

En un estudio realizado en Perú en adultos mayores
de 20 años, la población estudiada fue de 158
participantes en donde compararon diferentes
clasificaciones para paciente con obesidad
metabólicamente sano, de acuerdo a los establecido
por Wildman el 7% era paciente con obesidad
metabólicamente sano y con los criterios de Meiggs
fue del 13% (Pajuelo, et al., 2014).
En México, de acuerdo a los datos que se
obtuvieron del estudio PRIT y Lindavista se
seleccionó una muestra de 8,405 participantes en
donde identificaron 9 fenotipos. Para cada categoría
de IMC se encontraron sujetos normales es decir
sin ningún factor de síndrome metabólico (SM),
con 2 factores de riesgo asociados a SM y con 3. En
los participantes que presentaron sobrepeso y
obesidad se encontró una prevalencia de 10.8% con
metabolismo normal y el 5.8% de los sujetos
delgados contaban con factores de riesgo asociados
a SM (Fanghänel, et al., 2015).
De acuerdo a los resultados preliminares del grupo de
investigación EPINUT de la Universidad
Complutense de Madrid, se analizaron 7972 pacientes
de 18 a 74 años de edad con IMC ≥ 25. Se encontró
que la cantidad de sujetos metabólicamente sanos
desciende significativamente con el grado de
obesidad y resultó más alta para las mujeres en todas
las categorías nutricionales. La proporción de
participantes con obesidad metabólicamente sanos
fue de 31.7%. En contraste, se encontró que a mayor
edad y mayor circunferencia de cintura aumentaba la
probabilidad
de
presentar
un
fenotipo
metabólicamente anormal en participantes con peso
normal. (Marrodán, Martínez, Sánchez, López,
Alférez &amp; Villarino, 2016).
Cabe resaltar lo encontrado por Camhi y
Katzmarzyk, en donde evaluaron la composición
corporal de 395 hombres y mujeres que presentaban
obesidad, por medio de densitometría y tomografía
computarizada. Se encontraron múltiples diferencias
estadísticamente significativas entre el grupo del
fenotipo metabólicamente sano y los pacientes que
presentaban obesidad metabólicamente anormal, por
ejemplo los hombres metabólicamente sanos tenían
menor porcentaje de grasa corporal, menor cantidad
tejido adiposo en el tronco, menor cantidad de grasa
visceral, entre otras (Camhi &amp; Katzmarzyk, 2014).

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 2 abril - jun 2017

51

�Obesidad, Obeso metabólicamente sano, Riesgo
Cardiovascular

Existe una cantidad limitada de información sobre
estudios longitudinales en donde se observe la
progresión del paciente metabólicamente sano. Por
ejemplo lo realizado por Yu Mi Kang y
colaboradores, en donde realizaron el seguimiento de
1,240 personas durante 2.9 años para evaluar si el
fenotipo del paciente con obesidad metabólicamente
sano se encuentra asociado a la progresión de los
cambios ateroescleróticos y la enfermedad coronaria
por calcificación de arterias e identificar el rol de la
NAFLD en esta progresión.
Se concluyó que el paciente con obesidad, sin
importar el fenotipo, tiene mayor riesgo de
progresión de la aterosclerosis (Kang YM, et al.,
2017). Por otro lado Eshtiaghi y colaboradores,
evaluaron el curso natural de 916 adultos durante
10 años, con diagnóstico de obesidad abdominal y
fenotipo metabólicamente sano. Solamente el 51.4
% mantuvieron el fenotipo metabólicamente sano
después de 10 años.
El perder el diagnóstico de metabólicamente sano,
se asoció a hipertrigliceridemia, nivel bajo de HDL
y resistencia a la insulina (Eshtiaghi, Keihani,
Hosseinpanah, Barzin &amp; Azizi, 2015).
CONCLUSIONES:
Por tanto, se concluye que el presentar obesidad
representa una situación de riesgo cardiovascular por
sí sola, sobre todo la denominada obesidad central,
ya que muchos de los elementos fisiopatológicos de
la enfermedad, a su vez, son factores de riesgo para
desarrollar arteriosclerosis.
De acuerdo a los diferentes autores, el fenotipo
metabólicamente sano puede alcanzar hasta el 30%
en los pacientes que presentan obesidad lo que en
algunos casos puede retardar el inicio del
tratamiento nutricional por no contar con
complicaciones
metabólicas.
Es importante
considerar que el fenotipo del paciente con obesidad
metabólicamente sano puede estar relacionado con
la edad del paciente y conforme avance el grado de
obesidad o aumente la edad se pueden desarrollar
complicaciones metabólicas.

Artículo de Revisión

evolución del fenotipo o la respuesta a intervenciones
nutricionales y corroborar si el paciente con obesidad
sano sería un estadio inicial hacia la evolución al
estado de obesidad patológica.
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Se requieren más estudios en donde se evalúen a los
participantes de forma longitudinal para conocer la

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52

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Obesidad, Obeso metabólicamente sano, Riesgo
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�Obesidad, Obeso metabólicamente sano, Riesgo
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                <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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                    <text>�Calidad sanitaria de agua, agua de pozo, contaminación

Artículo Original

DIAGNÓSTICO DE LA CALIDAD SANITARIA DELAGUA DE POZO EN COMUNIDADES DELSURDE SONORA,
MÉXICO
Anduro Jordan Julio Armando 1, Cantú Soto Ernesto Uriel 2*, Campas Baypoli Olga Nydia 2, López Cervantes
Jaime 2, Sánchez Machado Dalia Isabel 2, Félix Fuentes Anacleto 2
1 Doctorado en Ciencias en Especialidad en Biotecnología, Instituto Tecnológico de Sonora 2 Departamento de
Biotecnología y Ciencias Alimentarias, Instituto Tecnológico de Sonora

RESUMEN
Introducción: El problema más común del consumo de agua insalubre son las enfermedades gastrointestinales, el agua
subterránea es una de las principales fuentes de abastecimiento y puede tener contaminación bacteriana y de sustancias
químicas. Objetivo: Determinar la prevalencia y el grado de contaminación por bacterias Mesofílicas aerobias (BMA),
coliformes totales (CT), coliformes fecales (CF), Escherichia coli (E. coli) y Salmonella spp. como indicadores de calidad sanitaria de
agua de pozo para uso y consumo humano en el sur de Sonora, México. Métodos: De junio de 2013 a mayo de 2014 en 10
comunidades asentadas en la cuenca del rio Yaqui se obtuvieron 106 muestras de agua y se analizaron en base a los
procedimientos establecidos en las NOM. Resultados: El total de muestras presentaron contaminación microbiana y ausencia
de cloro residual. El 21.7% tuvieron ≥200 UFC mL-1 para BMA y el 50.9% y 39.6% contaminación por CT y CF; el 8.5% de las
muestras tuvieron presencia de E. coli; el patógeno Salmonella spp., estuvo ausente. Conclusiones: El estudio puede sentar
las bases microbiológicas para que las autoridades estatales puedan definir las estrategias para la potabilización del agua en
esta región del país.
Palabras Clave: Calidad sanitaria de agua, agua de pozo, contaminación.

ABSTRACT
Introduction: The most common problem of unhealthy water consumption is gastrointestinal diseases, groundwater is a major
source of supply and may have bacterial and chemical contamination. Objective: The aim of the study was to determinate
the prevalence and pollution levels caused by mesophilic aerobic bacteria (MAB), total coliform (TC), fecal coliform (FC),
Escherichia coli (E. coli) and Salmonella spp., as indicators of sanitary quality in water well used by humans in the south region of
Sonora, Mexico. Methods: We analyzed 106 samples from 10 different communities in the Yaqui River source between
June 2013 and May 2014. Results: All the samples had microbial contamination and absence of residual chlorine. In 21.7% of
sample exhibit more than 200 UFC mL-1 of MAB, while 50.9% of TC and FC in 39.6%; in 8.5 % of samples E. coli was found,
Salmonella spp., was absent in the samples. Conclusions: This study suggest the microbial basis to guide the goverment
authorithies to develop in this region some water purification techniques.
Key words: Sanitary quality of water, well water, pollution.
Citation: Anduro Jordan JA, Cantú Soto EU, Campas Baypoli ON, López Cervantes J, Sánchez Machado DI, Félix Fuentes A, (2017) Diagnóstico de la
calidad sanitaria del agua de pozo en comunidades del Sur de Sonora, México. Revista de Salud Pública y Nutrición, 16(1), 1-8
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo león, Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México
Copyright: ©2017 Anduro Jordan et al. This is an open-access article distributed under the terms of Creative Commons Attribution License
[CC BY-ND 4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any medium, provided the original author and source are
credited.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn16.1-1

Competing interests: The authors have declared that no competing interests exist.
Email: ernesto.cantu@itson.edu.mx

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 1 enero - marzo, 2017

�Calidad sanitaria de agua, agua de pozo, contaminación

Intr oducción
El agua subterránea constituye una de las principales
fuentes de abastecimiento; en diferentes épocas del
año la precipitación pluvial afecta a los mantos
freáticos con el movimiento de contaminantes a
través del suelo, afectando su uso futuro como fuente
de consumo humano. Aún sin la intervención
humana, el agua de lluvia se infiltra al suelo, fluye en
la superficie o se evapora de acuerdo a los patrones
naturales. El agua subterránea incluye tanto la
contaminación microbiana, como de sustancias
químicas; estos contaminantes se dispersan a través
del acuífero por el movimiento natural del fluido
(Orozco, 2008).
El problema más común del consumo de agua
insalubre son las enfermedades gastrointestinales;
algunos padecimientos asociados al consumo de este
tipo de agua se manifiestan como malestar general en
el cuerpo tales como fiebre, náuseas, vómitos,
diarrea y deshidratación que en determinados casos
puede llegar a causar hasta la muerte. Así mismo, los
patógenos que más incidencia presentan en la
población y que atacan principalmente a niños y a
personas mayores de 50 años son Escherichia coli,
Salmonella y Vibrio cholerae, por ello, la
potabilización del agua es la medida de salud pública
más importante (Torres-Vitela, 2010).
Escherichia coli es una bacteria que normalmente
vive en el intestino de los seres humanos y los
animales de sangre caliente y como enterobacteria
forma parte predominante de la microbiota aerobia
normal y es anaerobia facultativa en la mayoría de
los mamíferos; se excreta abundantemente en las
heces y generalmente sobrevive durante largos
períodos de tiempo, por ello es posible su presencia
en el medio ambiente, siendo por lo tanto su
aislamiento un indicador de contaminación fecal
(Farré, 2012; Michanie, 2003). Existen más de 150
tipos diferentes de E. coli que producen infección
causada por toxina Shiga (STEC por sus siglas en
inglés); provoca principalmente diarrea con o sin
sangre, colitis hemorrágica y síndrome urémico
hemolítico (SUH). Los serotipos O26:H11,
O103:H2, O111:NM, O113:H21 y O145:NM han
sido reconocidos por la Organización Mundial de la
Salud por su potencial patógeno (Leotta, 2005;
Frank, 2011).

Artículo Original

El principal reservorio de E. coli patogénica son los
rumiantes, particularmente el ganado vacuno; las
infecciones humanas por E. coli productora de toxina
shiga pueden ser adquiridas a través de la ingesta
indirecta de materia fecal, por ejemplo a través de
comida o agua contaminada que ha estado en
contacto con animales (Kulasekara, 2009).
El género Salmonella puede originar algunas
enfermedades entre las que destaca la diarrea y fiebre
tifoidea (Jurado, 2010); pertenece a la familia
Enterobacteriaceae y son bacilos Gram negativos,
no formadores de esporas, anaerobios facultativos,
que fermentan la glucosa pero no la sacarosa ni
lactosa, son provistos de flagelos, y móviles; su
temperatura óptima de crecimiento es de alrededor de
37°C. Es una bacteria primariamente parásita
intestinal de los animales, incluido el hombre, siendo
este su hábitat natural; se libera al medio ambiente al
ser expulsada por las heces. El patógeno muestra
cierta capacidad de supervivencia en los materiales
que contacta, y bajo condiciones favorables también
para multiplicarse en ellos; los alimentos no son una
excepción (Fernández-Escartín, 2008).
La OMS estima que cada año mueren 1.8 millones de
personas (90% son niños menores de 5 años) debido
a enfermedades diarreicas por un deficiente
saneamiento del agua, donde enterobacterias
principalmente Salmonella spp., y cólera son las
causas principales (OMS, 2004).
Debido a que estas bacterias son consideradas las
principales indicadoras de calidad microbiológica
para detectar contaminación fecal se han realizado
diversos ensayos enfocados a su detección, entre
estos métodos se han probado ensayos de Reacción
en Cadena de la Polimerasa (PCR) que han
demostrado su efectividad como complemento o
sustituto a los métodos tradicionales de cultivo
(Maheux, 2009).
Debido a la importancia sanitaria de estas bacterias
su estudio en aquellas matrices que estarán en
contacto con la población resultan relevantes; en el
caso específico de este estudio en las comunidades
rurales y urbanas del Sur de Sonora, México,
ubicadas en la cuenca del Río Yaqui es importante
estudiarlas desde la óptica sanitaria ya que la
actividad ganadera informal en esta zona es una
práctica común, así como la falta de sistemas de

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 1 enero - marzo, 2017

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�Calidad sanitaria de agua, agua de pozo, contaminación

conducción de aguas negras obligando al uso de
letrinas pudiendo ser el principal aporte de E. coli y
Salmonella hacia los pozos, además de que los
procesos de potabilización del agua son deficientes o
inexistentes en muchos casos.
Por lo anterior, el objetivo de este trabajo fue
determinar la prevalencia y el grado de
contaminación por Bacteria Mesofilicas Aerobias
(BMA), Coliformes Totales (CT), Coliformes
Fecales (CF), E. coli y Salmonella spp., como
indicadores de calidad sanitaria de agua de pozo para
uso humano en el sur de Sonora, México.

Mater ial y Métodos
Zona de estudio. Diez comunidades rurales del Sur
de Sonora, México fueron estratégicamente
seleccionadas entre junio de 2013 y mayo de 2014;
el criterio de inclusión fue la influencia de la cuenca
del Río Yaqui sobre el pozo de abastecimiento; las
comunidades incluidas fueron Vicam Estación,
Torim, Loma de Bacum, Bacum, Juvani, San José de
Bacum, La Noria, Javier Mina, campo 77 y San
Ignacio Río Muerto (figura 1), colectando en total
106 muestras.

Figura 1. Distribución de la zona de estudio en la cuenca
del Río Yaqui, Sonora, México.

Toma y preparación de muestras. Las muestras
fueron colectadas acorde a la NOM 230 (NOM-230SSA1-2002), directo del grifo del pozo previamente
desinfectado con gasa estéril impregnada con
hipoclorito de sodio (100 mg L-1); 200 mL de la

Artículo Original

muestra fueron colectadas en frascos de vidrio
estériles de 250 mL sin tiosulfato de sodio y
mantenidas en refrigeración entre 4 y 10 °C; los
ensayos microbiológicos fueron realizados en un
tiempo máximo de 6 horas a partir de la toma de
muestra. Se determinó cloro residual in situ mediante
un kit de prueba para pH y cloro (Pentair cat.
R151676). En el laboratorio, las muestras se
prepararon mediante el método de diluciones en agua
destilada estéril siguiendo las recomendaciones de la
NOM 110 (NOM-110-SSA1-1994).
Análisis microbianos. La Cuenta Total Viable de
BMA fue analizada acorde a la NOM 092 (NOM092-SSA1-1994) utilizando la técnica por vaciado en
placa; el método consistió en el conteo de colonias
que se desarrollaron en el agar para métodos estándar
(BBL cat. 133 211638) después de 48 h de
incubación a 35±2 °C, suponiendo que cada colonia
proviene de un microorganismo de la muestra bajo
estudio; los resultados se reportaron como UFC mL1
de muestra.
CT y CF se realizaron acorde a la NOM 112 (NOM112-SSA1-1994); para ello se utilizó la técnica de
tubos de fermentación múltiple (dilución en tubo) del
número más probable (NMP), el cual proporciona
una estimación estadística de la densidad microbiana
presente con base a que la probabilidad de obtener
tubos con crecimiento positivo disminuye conforme
es menor el volumen de muestra inoculado. El
método se basa en que las bacterias coliformes
fermentan la lactosa a 35±1 °C (CT) o 44.5 °C (CF)
durante 24 a 48 h, resultando en la producción de
ácidos y gas el cual se observa en las campanas de
Durham. Se inocularon 10 mL de muestra de agua de
pozo en 5 tubos con 10 mL de caldo lactosado (BD
Difco cat. 211835) concentración doble y dos tubos
con 10 mL de caldo lactosado concentración simple
y se adicionó 1.0 y 0.1 mL de muestra,
respectivamente para la prueba presuntiva; para las
pruebas confirmativas se utilizó caldo bilis verde
brillante 2% (BD Difco cat. 274000) para CT y caldo
EC (BD Difco cat. 231430) para CF.
El aislamiento e identificación bioquímica de
Escherichia coli se realizó acorde a la NOM 210
apéndice H Normativo (NOM-210-SSA1-2014). Se
tomó una asada de cada uno de los tubos positivos de
caldo EC y se sembró por estría cruzada en agar
EMB-lactosa-sacarosa (Merck cat. 40164) se

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 1 enero - marzo, 2017

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�Calidad sanitaria de agua, agua de pozo, contaminación

incubaron las placas invertidas a 35±1 °C por 18 a
24h. Se seleccionan dos colonias de cada placa con
la morfología colonial típica (colonias con centro
negro, planas con o sin brillo metálico) y
posteriormente se sembraron en agar cuenta estándar.
A las colonias aisladas se realizaron las pruebas de
morfología microscópica (tinción de Gram) y
pruebas bioquímicas IMViC (indol, rojo de metilo,
Voges–Proskauer, citrato de Simmons) (Macfaddin
2004).
Para la Identificación molecular de E. coli se realizó
extracción de ADN genómico mediante el sistema
DNeasy Blood and Tissue kit (Qiagen cat. 69504). El
ADN fue evaluado en concentración y pureza
utilizando un espectrofotómetro (Thermo Scientific
modelo Nanodrop 2000C), y mediante gel de
electroforesis evaluada la integridad del mismo.
La identificación del género y especie de los aislados
se confirmó mediante la secuenciación del gen 16S
del ADN ribosomal. Para la amplificación se
utilizaron oligonucleótidos diseñados en base a
secuencias conservadas del gen que codifica para la
subunidad ribosomal del gen 16S. Los
oligonucleótidos utilizados fueron F2C (5’AGAGTTTGATCATGGCTC-3’)
y
C
(5’ACGGGCGGTGTGTAC-3’) sintetizados por IDTDNA (https://www.idtdna.com/site); el tamaño del
fragmento fue de 1400 pb. La mezcla de reacción se
realizó en tubos Eppendorf de 0.2mL en un volumen
total de 25µL (agua ultrapura (invitrogen cat. 10977015) 17.25µL, Taq DNA polimerase recombinant 5
U/µL 0.25µL, buffer 10X 2.5µL, MgCl2 50 µM
0.75µL
(invitrogen
cat.
11615-010),
oligonucleótidos F2C y C 10 µM 1µL de cada uno,
dNTP’s 10 µM (Invitrogen cat. 18427-013) 1.25µL,
templado ADN 1µL 1-10 ng. Para la reacción se
utilizó un termociclador (SimpliAmp Thermalcycler,
Applied Biosystem) con el siguiente programa:
desnaturalización inicial a 95 °C por 4 min, 32 ciclos
de 95°C por 1 min, 60°C por 1 min para el
anillamiento, 72°C por 2 min para la extensión, y una
elongación final de 5 min a 72°C (Cordero-Ramírez,
2008). Los fragmentos amplificados se visualizaron,
incluyendo un marcador de peso molecular (1Kb plus
DNA Ladder Invitrogen cat. 10787-018) en un gel de
agarosa al 1%, teñido con bromuro de etidio y buffer
TAE 0.5X bajo luz UV utilizando un
fotodocumentador (MiniBis Pro, DNR Bio-Imaging
Systems). Los productos de PCR fueron purificados

Artículo Original

utilizando el sistema Qiaquick PCR Purification Kit
(Qiagen cat. 28106) y 400 ng se evaporaron en baño
seco (Digital Dry Bath, Labnet) a 50°C por 12 horas
y se secuenciaron de manera bidireccional
(Langebio,
CINVESTAV-Unidad
Irapuato,
México). Las secuencias se editaron utilizando el
software DNAStar Lasergen EditSeq ver. 7.0.0 y se
compararon con secuencias reportadas en el NCBI
(http://www.ncbi.nlm.gov/) utilizando el algoritmo
BLAST-N y como criterio mínimo de identificación
una identidad del 99% (Zheng, 2000). La actividad
antimicrobiana se realizó por el método Kirby-Bauer
sobre agar Mueller Hinton (MCD cat. 7131); los
ajustes se realizaron por comparación visual en caldo
Mueller Hinton (Difco cat. 275730) al tubo 0.5 del
nefelómetro de McFarland. Se probaron los
antibióticos tetraciclina 30 µg (Oxoid cat. CT0054B)
trimetoprima con sulfametoxazol 25 µg (Oxoid cat.
CT0052B) acorde al Clinical Laboratory Standard
Institute
(CLSI),
ambos
reportados
para
enterobacterias. Adicionalmente se probaron los
antibióticos claritromicina 15 µg (Oxoid cat.
CT0693B), oxacilina 1 µg (Oxoid cat. CT0159B),
penicilina G 10 U (Oxoid cat. CT0043B) y se utilizó
la ATCC 25922 como control de la prueba. Los
ensayos se realizaron por triplicado y la evaluación
se determinó por medición del diámetro de las zonas
de inhibición de crecimiento alrededor de los discos
(mm) (Pérez-cordero, 2014).
El aislamiento e identificación bioquímica de
Salmonella spp., fue en base a la NOM 114 (NOM114-SSA1-1994). Se realizó un pre-enriquecimiento,
a 125 mL de caldo selenito cistina y caldo
tetrationato inoculando 15 mL de la muestra de agua
en cada matraz, incubando en baño maría a 44.5°C
de 18 a 24 horas, posteriormente se resembró en
medios selectivos (agar Salmonella-Shigella,
MacConkey,
Xilosa-Lisina-Desoxicolato);
las
colonias típicas se identificaron realizando pruebas
de la oxidasa, catalasa, fermentación de glucosa,
lactosa, manitol y sacarosa, producción de indol,
prueba del rojo de metilo, Voges-Proskauer,
hidrólisis de la urea, hidrólisis de la gelatina,
aprovechamiento del citrato, reacción oxidativa
fermentativa (OF), movilidad, producción de H2S,
descarboxilación y desaminación de la lisina y
ornitina (Macfaddin 2004).

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 1 enero - marzo, 2017

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�Calidad sanitaria de agua, agua de pozo, contaminación

Resultados
La tabla 1 muestra los resultados de los análisis
microbianos en 106 muestras de agua, donde para el
indicador BMA, el 21.7% de las muestras (n = 23)
excedieron los criterios establecidos para México. El
50.9% (n=54) de las muestras presentaron incidencia
del grupo CT, mientras que el 39.6% (n=42) tuvo
presencia de CF. Es importante resaltar que el 100%
de las muestras tuvieron ausencia de cloro residual,
sin embargo el patógeno Salmonella spp., estuvo
ausente en el total de muestras analizadas (n=106).

Artículo Original

Tabla 2. Res ultados de los antibiogramas de los ais lad os de Es cherichia coli a partir de
agua s ubte rránea del a cuífe ro del Río Ya qui.

Clave cepa
ATCC 25922
12M5.1
12M3.1
2M1
12M4
12M3
12M1.1
2M6
12M5.1
2M4

Antibiótico/
tetra ciclina
30µg

Trimetoprima
con
s ulfa me toxa zo
l 25µg

Claritromicina*
15µg (mm)

Oxac ilina *
1µg (mm)

Pe nicilina *
G 10U (mm)

S
R
R
R
R
S
S
S
R
S

R
R
R
R
R
S
S
S
R
S

15
15.5
0
9
0
12
12
13
11
0

0
0
0
0
0
0
0
0
0
0

12
0
0
0
0
0
0
0
0
0

S =s us ceptible R=res is tente*antibiotico no incluido en el CLS I para enterobacterias .
nota: los ens ayos s e realizaron por triplicado.

Tabla1. Calidad microbiológica de l agua s ubte rráne a de las comunidade s bajo e s tudio

Indicador
microbiológico
b

Núme ro de mue s tras
pos itivas agua de
pozo a (n=106)

Límite máximo
pe rmis ible e n
s uminis tros de
aguas
municipale s

Norma Oficial Me xicana o crite rio

-1 c

CTV (UFC mL )

0-200
&gt;200
Inte rvalo
Me dia
Coliforme s Totale s d
Coliforme s Fe cale s e
Es cherichia coli
Salm onella s pp.

83
23
0-69600
1717
54 (50.9%)
42 (39.6%)
9 (8.5%)
0

/ 200

0
0
-------

La figura 2 presenta la variación temporal de los
indicadores CT y CF; donde se observa que la mayor
incidencia fue durante el periodo de junio a
septiembre de 2013.

Fe rnánde z-Es cartín (1981)

NOM-127-SSA1-1994 (modificación)
NOM-127-SSA1-1994 (modificación)

Figura 2. Variación temporal de coliformes totales y coliformes
fecales en el acuífero del Río Yaqui.

a

Agua de pozo fue nte principal de agua de cons umo humano
Cue nta Total Viable
Unidade s Formadoras de Colonias mL-1
de
Núme ro Más Probable 100mL-1
b
c

Nueve aislados de E. coli fueron obtenidos a partir de
igual número de muestras. El total de las clonas
mostraron una identidad del 99% con la secuencia
NC_011751.1 (Touchon, 2009) reportada en el
NCBI.
Los antibiogramas de los aislados de E. coli
mostraron variabilidad en cuanto a la susceptibilidad
o resistencia a tetraciclina 30 µg y trimetroprima con
sulfametoxazol 25 µg, siendo resistentes el 55.5% de
los aislados. Cinco aislados (12M5.1, 12M3,
12M1.1, 190 2M6, 12M5) mostraron en promedio
12.7 mm de halo de inhibición para claritromicina 15
µg, siendo congruente con lo encontrado para el
control positivo de E. coli (ATCC 25922). Ninguno
de los aislados mostró inhibición con los antibióticos
oxacilina 1 µg y penicilina G 10U (tabla 2).

La figura 3 muestra la distribución espacial e
incidencia del grupo coliforme en las comunidades
bajo estudio; las comunidades con mayor
contaminación fueron Vicam Estación y Loma de
Bacum ambas asentadas a unos pocos cientos de
metros del cauce del Río Yaqui y por tanto donde la
actividad ganadera es más intensiva; la comunidad
con menor incidencia de coliformes fue Campo 77
mismo que se ubica hacia el final de la cuenca.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 1 enero - marzo, 2017

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�Calidad sanitaria de agua, agua de pozo, contaminación

Figura 3. Distribución espacial y porcentajes de muestras
con incidencia de coliformes totales y fecales en la cuenca
del Río Yaqui.

Discusión
La cuenta total viable de BMA aerobios ofrece
información sobre el nivel de contaminación que
presenta la fuente de abastecimiento de estas
comunidades del Sur de Sonora, y datos muy
precisos sobre la densidad de este grupo indicador.
En México la NOM-127-SSA1-1994 modificación)
no incluye en sus límites permisibles este parámetro,
sin embargo desde 1981 se estableció en 200 UFC
mL-1 el límite máximo para agua de uso y consumo
humano (Fernández-Escartín, 1981), mismo que
actualmente sigue siendo utilizado para una
evaluación preliminar de la calidad del agua.
Acorde al Instituto Nacional de Estadística y
Geografía (INEGI) México la temperatura media
anual en el estado de Sonora es de 22°C, la
temperatura máxima promedio es de 38°C y se
presenta en los meses de junio y julio, la temperatura
mínima promedio es de 5°C y se presenta en el mes
de enero. La precipitación media estatal es de 450
mm anuales, y las lluvias se presentan en verano en
los meses de julio y agosto; el agua de estas lluvias
pueden ser infiltradas al suelo arrastrando
contaminantes tanto microbianos como sustancias
químicas directo al manto acuífero dispersándose a
través de su fluido natural lo que pudiera explicar las
cuentas elevadas de BMA y la alta densidad de CT y
CF en las muestras analizadas.
Un estudio conducido por Félix-Fuentes y
colaboradores (Félix-Fuentes, 2007) en tres

Artículo Original

comunidades del Sur de Sonora, no influenciados por
la cuenca del Rio Yaqui, establecieron la presencia
de coliformes, y en La Aduana y el Ejido Melchor
Ocampo se presentaron densidades altas de
coliformes totales en el agua de pozo con el 100% (n
= 12) y 91 % (n = 11) de las muestras fuera de norma,
respectivamente. En la tercera comunidad estudiada
(Etchojoa) sólo el 17% (n= 2) de las muestras
presentaron incidencia, lo cual se atribuye al proceso
de desinfección con cloro, ya que se encontraron
concentraciones de 0.2 a 1.5 mg L-1. Para el grupo
CF se reportó la incidencia en la fuente de
abastecimiento de 100% (n = 12), 50% (n = 6) y 17%
(n = 2) respectivamente para La Aduana, Ejido
Melchor Ocampo y Etchojoa, siendo congruente con
lo encontrado en este estudio resaltando que el 100
% de las muestras (n = 106) estuvo ausente el cloro
residual (0 mg L-1).
Un aspecto importante es que en la región donde se
condujo este estudio predominan las actividades
agrícolas y ganaderas (principalmente bovinos), esto
aunado al uso de letrinas pudieran ser los principales
aportes del grupo coliforme hacia el agua
subterránea, ya que en muchas de las comunidades el
pozo está ubicado dentro de la comunidad y muy
próximo a estas, además de ser algunos de ellos
someros (menos de 40 m de profundidad).
Los meses de mayor riesgo para los consumidores se
ubicaron entre junio y septiembre coincidiendo con
los valores más altos de temperatura, seguido por un
decremento importante en la densidad del indicador
de octubre a febrero, iniciando la reincidencia en el
mes de marzo, aunque en menor medida que en el
periodo de mayor contaminación.
Los aislados 12M3, 12M1.1 provenientes del agua de
pozo de Loma de Bacum y Vicam Estación
respectivamente mostraron ser susceptibles al
antibiótico tetraciclina 30 µg (con ≥15 mm de
inhibición) siendo congruente con los valores
encontrados para el ATCC 25922, y para
trimetoprima-sulfametoxazol 23.75 µg (con ≥16 mm
de inhibición) antibiótico para el cual el control
ATCC es resistente; adicionalmente los aislados
12M5.1, 12M3.1 y 2M1 de las comunidades San José
de Bacum, Bacum y Vicam Estación fueron
resistentes a ambos antibióticos al presentar halos de
inhibición ≤11 mm y ≤10 mm respectivamente.

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6

�Calidad sanitaria de agua, agua de pozo, contaminación

El antibiótico claritromicina 15 µg pudiera ser una
opción viable para el tratamiento de la infección en
caso que fueran estas bacterias las causantes (sin
embargo se requeriría probar este antibiótico en
aislados a partir de matrices biológicas de personas
con sintomatología típica), excepto para los aislados
12M3.1 que resultó ser resistente y 2M1 que es
intermedio.
Conclusiones
Es de suma importancia se tomen las medidas
necesarias para el mejoramiento de la calidad
sanitaria del agua de esta región asociada a la cuenca,
ya que el estudio sugiere que las poblaciones
estudiadas tendrían un riesgo alto de contraer
enfermedades gastrointestinales.
Agr adecimientos:
Los autores agradecen al Instituto Tecnológico de
Sonora (Programa PROFAPI) y CONACYT por su
financiamiento.

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�Calidad sanitaria de agua, agua de pozo, contaminación

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�vegetales mínimamente procesados; calidad
bacteriológica; seguridad alimentaria

Artículo Original

CALIDAD BACTERIOLOGICA DE ENSALADAS DE ZANAHORIA RALLADA Y EFICACIA DE
TRATAMIENTOS PREVIOS A SU CONSUMO
Gentili Alejandro Raúl1 Marzocca María Alejandra1 Oriani Alejandra Soledad1 Baldini Mónica Diana1
Departamento de Biología, Bioquímica y Farmacia de la Universidad Nacional del Sur

RESUMEN
Introducción: La venta de ensaladas listas para consumir creció en los últimos años. Desde 2012, el Código Alimentario
Argentino (CAA), Art. 925 quater, regula la aptitud de las mismas. Objetivo: Evaluar la calidad bacteriológica de ensaladas

de zanahoria rallada y estudiar la reducción bacteriana frente al lavado con agua potable y la desinfección con hipoclorito de
sodio y con una solución de vinagre. Métodos: Se analizaron 30 muestras de ensalada de zanahoria rallada y se les
aplicaron los tratamientos mencionados, para evaluar las diferencias se realizó una prueba no paramétrica de Friedman.
Resultados: El 50% de las muestras no cumplió con el CAA para Escherichia coli . El porcentaje disminuyó al 45 con un
lavado previo o tratamiento con vinagre. Entre estos tratamientos no hubo diferencias. La desinfección con hipoclorito
aumentó la aptitud un 15% y presentó diferencias altamente significativas con el resto (p &lt; 0.01). Salmonella se encontró en
el 7% de las muestras y se eliminó con hipoclorito. E.coli O157 no se detectó. El 100% de las muestras presentaron
recuentos de Staphylococcus aureus menores a 2500 UFC.g-1 , lo cual no constituiría un riesgo potencial. Discusión: Se
destaca la importancia de la calidad microbiológica de la materia prima, dado que el 35% de las muestras no logró la aptitud
aun aplicando el tratamiento con hipoclorito. Se plantea la necesidad del rotulado apropiado para evitar dejar librado al criterio
del consumidor el manejo del alimento. La implementación de Buenas Prácticas Agrícolas y de Manufactura contribuiría a
obtener alimentos inocuos, de mejor calidad microbiológica.
Palabras Clave: vegetales mínimamente procesados; calidad bacteriológica; seguridad alimentaria.
ABSTRACT
Introduction: The sale of ready-to-eat salads increased in recent years. Since 2012, the Código Alimentario Argentino
(CAA), Art. 925 quater, regulates its microbiological quality. Objective: To evaluate the bacteriological quality of grated

carrot and to study the reduction of bacterial counts applying washing with tap water, disinfection with sodium hypochlorite
and with a vinegar solution. Methods: Thirty grated carrot samples were analyzed and the above-mentioned treatments
were applied. A nonparametric Friedman test was performed to evaluate the differences. Results: 50% of the samples
expended did not achieve the requirements of the CAA for Escherichia coli. The percentage dropped to 45 with a previouswash or treatment with vinegar. No differences were found between these treatments. When disinfection with hypochlorite
was done 15% more reached the requirements and this treatment showed highly significant differences with the rest (p &lt;
0,01) .Salmonella was found in 7 % of the samples and were eliminated with hypochlorite. E.coli O157 was not detected.
100% of the samples showed Staphylococcus aureus counts less than 2500 UFC.g-1, which do not constitute a potential
risk. Discussion : It should be pointed out the importance of the microbiological quality of raw material, since the 35% of the
samples do not reach the requirements even applying the treatment with hypochlorite. Appropriate labeling is necessary to
avoid leaving up to consumers criteria the food handling. The implementation of Good Agricultural Practices and
Manufacturing would contribute to safe food, and of better microbiological quality .
Key words: minimally processed vegetables; bacteriological quality; food Safety
Citation: Gentili AR. Marzocca MA. Oriani AS. Baldini M. (2017) Calidad bacteriológica de ensaladas de zanahoria rallada y eficacia de tratamientos

previos a su consumo. Revista de Salud Pública y Nutrición, 16(1), 9-15
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo león, Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México
Copyright: ©2017 Gentili AR et al. This is an open-access article distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC
BY-ND 4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any medium, provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn16.1-2

Email: agentili@uns.edu.ar

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 1 enero - marzo, 2017

�Artículo Original

vegetales mínimamente procesados; calidad
bacteriológica; seguridad alimentaria

Introducción
Las enfermedades transmitidas por los alimentos
representan uno de los problemas de salud pública
más importantes, con repercusiones que inciden en
el ámbito económico, social y político. La
contaminación de los alimentos es en muchos
casos, el resultado de problemas ambientales más
generales (ausencia de buenas prácticas de
manufactura, falta de infraestructura sanitaria y de
higiene adecuadas) que se traducen en altos riesgos
para los consumidores.
Las frutas y verduras son parte importante de una
dieta saludable por lo cual la venta de ensaladas
listas para su consumo ha crecido exponencialmente
en los últimos años (Tabán y Halkman, 2011;
Castro-Rosas et al. 2012; Olaimat y Holley, 2012).
En consecuencia, en la mayoría de las verdulerías
locales comenzaron a venderlas envasadas, sin
ningún tipo de rotulación, dejando a criterio del
consumidor si éstas deberían ser lavadas y/ o
desinfectadas o no, previo al consumo.
Los alimentos de origen vegetal pueden vehiculizar
microorganismos patógenos y causar enfermedades
(Castro-Rosas et al., 2012; Lynch et al., 2009). La
contaminación de las verduras y hortalizas crudas
puede provenir del empleo de sistemas de riego
(García et al, 2015), de la tierra, de la fertilización,
de la materia fecal de animales y humanos y de las
prácticas aplicadas durante su recolección,
transporte,
distribución,
almacenamiento
y
manipulación (Franz et al, 2010).
La mayoría de las veces, las ensaladas crudas son
consumidas sin ningún tratamiento de lavado y/o
desinfección adecuado adicional que elimine a las
potenciales bacterias patógenas. A partir del año
2012 el Código Alimentario Argentino (C.A.A), en
su art. 925 quater, regula la aptitud de las mismas
mediante el cumplimiento de ciertos criterios
microbiológicos.
Como consecuencia de las nuevas tendencias
alimentarias, se ha elevado la frecuencia de
gastroenteritis asociadas (Doyle y Erickson, 2008;
Yaron y Römling, 2014). Salmonella spp. es el
microorganismo con mayor incidencia en la
producción de brotes relacionados al consumo de
vegetales crudos, es responsable del 30,5% de todos
los casos y se está incrementando en los últimos años

(EFSA, 2012). En Estados Unidos, Grant y
colaboradores (2008) detectaron Escherichia coli
enterohemorrágica O157: H7 en espinacas. Esta
misma bacteria fue hallada por Rubeglio y Tesone
(2007) en cebollas de verdeo y muestras de
verduras cortadas y preparadas en bandejas para su
venta, en un trabajo que incluía distintos tipos de
muestras provenientes de la Capital Federal y Gran
Buenos Aires (Argentina).
La tecnología de procesamiento mínimo de
productos frutihortícolas se encuentra en auge, pero
durante el pelado y trozado se aumenta la superficie
de tejido haciéndolo más susceptible a las
alteraciones microbianas; además se incrementa la
tasa respiratoria, la producción de etileno y el
metabolismo de los compuestos fenólicos que
aceleran la senescencia y el deterioro de los
productos frutíhortícolas (Ramos et al, 2013).
Lo antedicho pone en evidencia que el consumo de
vegetales mínimamente procesados (VMP) puede
representar un riesgo para la salud pública y señala la
necesidad de conocer las realidades de las distintas
regiones del país en cuanto a su venta y consumo.
Los objetivos que se plantearon en el presente
trabajo fueron: a) Evaluar la calidad bacteriológica
de los VMP, expendidos en verdulerías,
supermercados y rotiserías de la ciudad de Bahía
Blanca (Provincia de Buenos Aires, Argentina) a fin
de conocer el grado de cumplimiento con lo
establecido por el C.A.A. en su artículo 925 quater
categoría 2, b) Estudiar la reducción de los recuentos
bacterianos cuando se aplican distintos tratamientos.

Material y Métodos
En primera instancia, para la elección del tipo de
vegetales a estudiar y para conocer los tratamientos
a que son sometidos los mismos previo a su
consumo se realizó una encuesta cerrada on line que
se envió a 250 personas de la ciudad de Bahía
Blanca, tomadas al azar de una base de datos. Se
realizaron ocho preguntas, cinco tendientes a
recabar información sobre el uso de VMP:
1. ¿Consume vegetales mínimamente
procesados?

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 1 enero - marzo, 2017

10

�Artículo Original

vegetales mínimamente procesados; calidad
bacteriológica; seguridad alimentaria

2.
3.
4.
5.

¿Qué tipo de producto consume más
frecuentemente?
¿Qué tratamiento previo al consumo
realiza?
En caso de realizar desinfección de los
vegetales ¿Qué utiliza?
¿A quién destina los vegetales
mínimamente procesados?

Las tres preguntas restantes indagaban sobre las
características de los participantes (edad, sexo y
ocupación).
A partir de los resultados de la encuesta se decidió
trabajar con ensaladas de zanahoria rallada y
evaluar la eficacia de los tres tratamientos más
utilizados por los consumidores: lavado con agua
potable, desinfección con hipoclorito de sodio y
con una solución de vinagre.
2.1 Recolección de muestras:

Se analizaron 30 muestras de ensalada de zanahoria
rallada, adquiridas en comercios distribuidos
aleatoriamente en el macrocentro de la ciudad de
Bahía Blanca. Cada establecimiento se muestreó al
menos en dos oportunidades a lo largo de un año.
Las muestras se trasladaron al laboratorio en forma
inmediata, conservando la cadena de frío. El tiempo
transcurrido entre la obtención de las muestras y la
realización de los ensayos no superó las 2 h. En el
momento de obtención de las muestras se verificó si
el producto se mantenía refrigerado.
Asimismo se registraron las características del
envase y la existencia de rótulos donde se
especificara la fecha de caducidad y si el producto
se encontraba listo para ser consumido o si
necesitaba algún tratamiento previo como lavado
y/o desinfección.
2.2 Análisis bacteriológicos:

Los análisis bacteriológicos se realizaron de acuerdo
a lo exigido por el artículo 925 quater del C.A.A, en
el que se diferencian tres categorías. En el presente
trabajo se consideraron las exigencias establecidas
para la categoría 2, vegetales mínimamente
procesados: hortalizas y frutas frescas, enteras o
cortadas, peladas o no, lavadas, tratadas
(desinfectadas) o no, y envasadas, listas para
consumir. Se adoptó esta decisión teniendo en cuenta
que la mayoría de los consumidores adquieren los

VMP suponiendo que no requieren ningún
tratamiento previo a su ingesta.
Se pesaron asépticamente 25 g de la muestra, se
colocaron en agua peptonada (0,1%, pH 7,0 ± 0,2) y
se homogeneizaron, a fin de liberar las bacterias. Se
realizó la búsqueda de Escherichia coli genérica,
Staphylococcus aureus, y Escherichia coli O157.
Para la investigación de Salmonella spp se efectuó
la dilución en caldo Lactosado (Merck).
La investigación de E. coli se realizó por la técnica
de Número Más Probable (NMP) en caldo Lauril
Sulfato (Britania) (prueba presuntiva) para recuperar
las células estresadas. Los tubos se incubaron a 35 °
± 0.5 C durante 24 a 48 horas. Los tubos positivos se
resembraron en el medio selectivo confirmatorio
caldo Bilis Lactosa Verde Brillante (Merck). Los
tubos se incubaron a 35 ± 0.5 °C durante 24 a 48
horas. Los positivos se repicaron a tubos con caldo
EC (Merck) y se incubaron a 45 ± 0.5 °C. Los
resultados se expresaron como NMP.g-1. Los tubos
positivos se aislaron en agar EMB (Merck) y las
colonias típicas se identificaron bioquímicamente
(Feng et al, 2013).
Para la búsqueda de Salmonella spp. a partir de la
siembra en caldo Lactosado (24 h a 37°C) se realizó
un enriquecimiento selectivo en los
medios
Rappaport-Vassiliadis (preparado a partir de sus
ingredientes) y en caldo Tetrationato (Merck, 24 h
a 37° C). Posteriormente alícuotas de los mismos
se sometieron al método de inmunocromatografía
RapidChek® Salmonella (Romer Labs). Los casos
positivos
se
confirmaron
sembrando
simultáneamente en Agar Sulfito-Bismuto
(Merck), Agar Hecktoen (Merck) y Agar Xylosa
lysina desoxycolato (XLD, Merck) (Andrews et al,
2016). Se confirmó el género bioquímicamente
(Mac Faddin, 2003)
Para la investigación presuntiva de E. coli O157, 25
g de la muestra se resuspendieron en 225 ml de caldo
EC modificado con novobiocina (Merck), se incubó
a 42°C durante 24 h y finalmente una alícuota se
evaluó por el método RapidChek® E.coli O157
(Romer Labs) (BAM, FDA, 2001).
La
sensibilidad
de
ambos
métodos
inmunocromatográficos, según los fabricantes de los
kits, es de 1 bacteria en 25 g de muestra analizada.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 1 enero - marzo, 2017

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�Artículo Original

vegetales mínimamente procesados; calidad
bacteriológica; seguridad alimentaria

Si bien el estudio de Staphyloccus aureus no está
considerado dentro del artículo 925 quater del
C.A.A. para VMP, se incluyó su búsqueda y
cuantificación en las muestras sin tratamiento, con
el fin de evaluar la aplicación de Buenas Prácticas
de Manufactura durante el procesamiento de los
vegetales. Para ello se utilizó la técnica de recuento
en placa en agar Baird Parker (Merck) y posterior
tipificación bioquímica (ISO 6888-1, 1999).
2.3 Evaluación de los procesos de lavado y desinfección

Cada una de las muestras de ensalada de zanahoria
rallada adquiridas en el mercado local se dividió en
cuatro fracciones a las que se aplicó un tratamiento
distinto seleccionado de acuerdo a los resultados
obtenidos en la encuesta:
1.
2.
3.
4.

muestra sin tratar
muestra lavada por cinco minutos con
agua potable (0,3 mg.L-1 cloro libre)
muestra desinfectada con hipoclorito de
sodio (100 ppm v/v) pH &lt; 8. El tiempo de
contacto fue 5 min a temperatura ambiente.
muestra tratada con solución de vinagre
(acidez: 5 g % de ácido acético) a una
concentración de 50 ppm (v/v). El tiempo
de contacto fue 5 min a temperatura
ambiente.

Para evaluar las diferencias entre los tratamientos
se realizó una prueba no paramétrica de Friedman
(Conover, 1999).
Resultados
De la encuesta participaron 200 personas (62 %
mujeres), el 92 % de los encuestados con edades entre
18 y 60 años. El sondeo puso en evidencia que el 94
% de los participantes consumía VMP (el 33 %
diariamente, el 24 % semanalmente y el 37 %
esporádicamente). El 31 % de los encuestados
adquirió en las verdulerías mix de vegetales para
cocinar, el 25 % ensaladas de zanahoria rallada, el 13
% remolacha y huevo duro y el 6 % restante repollo y
zanahoria ralladas. La totalidad de los encuestados
destinó los VMP para consumo personal y familiar.
En la figura 1 se presentan los resultados del manejo
de los alimentos previo al consumo, que refirieron
hacer los encuestados.
Figura 1. Resultados de la encuesta realizada para
el manejo de las ensaladas de zanahoria rallada
previo a su consumo.

2.3.1 Efecto del lavado:

Los vegetales se lavaron bajo chorro de agua
potable en un tamiz simulando las condiciones del
tratamiento realizado a nivel doméstico.
Posteriormente se eliminó el exceso de agua,
agitando sobre el tamiz durante aproximadamente
30 segundos y se sembró como se explicó en
Análisis bacteriológicos (ítem 2.2). En cada caso se
determinó la concentración de cloro libre en el agua
de lavado, con un kit Hach CN 66.
2.3.2 Efecto de la desinfección:

Otra fracción de las muestras se sumergió durante
5 min en una solución desinfectante de hipoclorito
de sodio 100 ppm, preparado en el momento con
agua potable. Transcurrido el tiempo de acción del
desinfectante, se enjuagó y escurrió como se
describió en Efecto del lavado (ítem 2.3.1).
Idéntico procedimiento se llevó a cabo con una
solución de vinagre (50 ppm), con pH 4.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 1 enero - marzo, 2017

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�Artículo Original

vegetales mínimamente procesados; calidad
bacteriológica; seguridad alimentaria

En la tabla 1 se muestran los porcentajes de muestras
de ensalada de zanahoria rallada, adquiridas en la
ciudad de Bahía Blanca, que cumplen con el CAA,
así como la eficiencia de los distintos tratamientos
aplicados. Salmonella spp. se detectó en dos muestras
(7%) y se eliminó en el tratamiento con hipoclorito.
E. coli O157 no se evidenció en ninguna de las
muestras. No se encontraron diferencias entre los
tratamientos de lavado con agua potable y con la
solución de vinagre.

Tabla 1 Porcentaje de cumplimiento de las exigencias
microbiológicas del Artículo 925 quater categoría 2 del
Código Alimentario Argentino, de las ensaladas de zanahoria
rallada, en relación a los tratamientos aplicados.

Exigencias del CAANinguno

Tratamientos
Lavado
Lavado
con
Lavado con
con
vinagre hipoclorito
agua
de sodio (100
(50
potable
ppm)
ppm)

E. coli, NMP &lt;
0,3.g-1

Salmonella spp.

50

55

55

65

93

93

93

100

100

100

100

100

Ausencia en 25 g
Escherichia coli
O157. Ausencia
en 25 g
Fuente: Elaboración propia
CAA: Código Alimentario Argentin
n = 30

En cuanto a S. aureus, el 67% de las muestras
presentaron recuentos menores a 50 Unidades
Formadoras de Colonias por gramo (UFC.g-'), el
20% entre 50 y 500 UFC.g-' y el 13% entre 500 y
2500 UFC.g-'.
Sobre las muestras que inicialmente no cumplieron
con los criterios de aceptación del C.A.A. se realizó la
prueba no paramétrica de Friedman, considerando los
recuentos iniciales de la bacteria indicadora y las
reducciones de los mismos luego de aplicar los
diferentes procedimientos. Ésta detectó diferencias
altamente significativas entre el tratamiento con
hipoclorito y el resto (p&lt;0,01). La concentración de
ácido orgánico utilizada no mostró actividad
antibacteriana, a pesar de la creencia popularmente
instalada. El lavado con solución de hipoclorito
aumentó en un 15% las muestras aptas para consumo.

La totalidad de los VMP adquiridos se exhibieron
refrigerados, en bandejas de policloruro de vinilo y
envueltos en film de polipropileno. El rotulado
solo estuvo presente en dos muestras provenientes
de supermercados, no así en las de verdulerías ni
rotiserías. Por lo cual, en la mayoría de los casos,
tampoco constaba la fecha de elaboración y
caducidad.
Discusión
Se puso en evidencia que solo el 50% de las muestras
de VMP analizadas cumplió con las exigencias del
C.A.A. para E. coli, porcentaje que se elevó al 55%
cuando se las lavó previamente o cuando se las trató
con vinagre.
El lavado con hipoclorito aumentó a un 65% la
cantidad de muestras aptas. Esto demuestra la
importancia de la calidad de la materia prima ya
que aún con este tratamiento no siempre se logra la
aptitud del producto. La implementación de
Buenas Prácticas Agrícolas y Buenas Prácticas de
Manufactura contribuiría a ofrecer a los
consumidores alimentos inocuos y de mejor
calidad microbiológica.
En cuanto a la presencia de Staphylococcus aureus,
se debe tener en cuenta que la dosis de toxina
necesaria para provocar los síntomas (1-5 µg/g de
alimento) se alcanza cuando la población de esta
bacteria excede los 1.105 bacterias por g (Jablonski y
Bohach, 2001), por lo tanto los valores encontrados
en el presente estudio no constituirían un riesgo
potencial de intoxicaciones alimentarias siempre y
cuando las condiciones de almacenamiento fueran las
adecuadas para impedir su proliferación.
La ausencia de rótulos en el 93 % de las muestras,
dejó librado al criterio del comprador el manejo
del alimento previo a su consumo, con los riesgos
que esto conlleva. Cabe destacar que en el 7 % de
las muestras sin tratamiento se detectó salmonelas
y que solo el 12 % de los encuestados realizó un
tratamiento apropiado para eliminarla.
Conclusiones
Si bien el presente es un estudio exploratorio se
ponen en evidencia falencias en el cumplimiento
de las exigencias del C.A.A. en su art. 925 quater

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 1 enero - marzo, 2017

13

�Artículo Original

vegetales mínimamente procesados; calidad
bacteriológica; seguridad alimentaria

categoría 2 con respecto a las ensaladas de
zanahoria rallada que se venden en la ciudad. Esta
situación, que mejoraría si al comprador se le
advirtiera mediante un rótulo claro la necesidad de
lavar y/o desinfectar los VMP, pone de manifiesto la
falta de control apropiado.
El reto es generar la información adecuada al alcance
del público basada en criterios objetivos y claros con
la finalidad de dar sustento al cuidado, manejo y
consumo de VMP, enfatizando la importancia de un
control sanitario estricto y constante sobre ellos.
Para producir alimentos de bajo riesgo es esencial
obtener datos veraces y actualizados que
contribuyan a paliar el vacío de conocimiento que
existe sobre la comercialización de estos productos
en nuestra región, permitiendo así desarrollar
programas
destinados
a
eliminar
peligros
microbianos asociados al consumo.
Queda claro que para conseguir el objetivo de
seguridad alimentaria, se requiere un ejercicio de
responsabilidad compartida entre todos los actores
involucrados en la cadena alimentaria, empezando
por los productores, pasando por los manipuladores
y distribuidores y acabando en los consumidores.
Agradecimientos:
el presente trabajo fue realizado en el marco de un
Proyecto General de Investigación financiado por la
Secretaría de Ciencia y Tecnología de la Universidad
Nacional del Sur de Bahía Blanca. Argentina.

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�vegetales mínimamente procesados; calidad
bacteriológica; seguridad alimentaria

Artículo Original

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�determinantes sociales, percepción salud oral, hábitos
higiene oral

Artículo Original

DETERMINANTES SOCIALES Y PERCEPCIÓN DE SALUD BUCAL DE LAS GESTANTES DEL
HOSPITAL CIVIL DE TEPIC
Martínez-Mejía Vianey Jahayra1, Quiroga García Miguel Ángel 2, Martínez González Gustavo Israel 2, Aguiar
Fuentes Emma Genoveva 3
1 Unidad Académica de Medicina – UAN 2 Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Odontología 3 Unidad Académica

de Odontología - UAN
RESUMEN
Introducción: Los determinantes sociales según la OMS son las circunstancias en las que vivimos y desenvolvemos,

repercuten directamente en la percepción de enfermedad y estado de salud poblacional. Identificarlos permite establecer
estrategias para mejorar el estado de salud bucal y hábitos de control de placa, ya que es el pilar de prevención de principales
enfermedades en boca a nivel mundial; enfermedad periodontal y caries, relevantes en gestación. Objetivo: Identificar
determinantes sociales intermedios y estructurales de la población embarazada que acude a control, además de la relación
existente con la percepción de la salud bucal. Métodos: Se realizó un estudio analítico, descriptivo transversal con la
aplicación de una encuesta auto aplicada a 110 gestantes del hospital civil. El análisis se realizó en SPSS con la prueba
estadística Xi2. Resultados: Existe relación estadística entre la percepción de salud bucal con 4 determinantes estructurales:
etnia con una p=.000, la ocupación de la gestante p=.035, tipo de vivienda p=0.029 y con el servicio de drenaje p=0.025.
Además de relacionarse estadísticamente con un DS intermedio: hábitos alimenticios (antojo de alimentos ácidos) con una
p=.004. Conclusiones: La percepción de la salud bucal puede ser influenciada por determinantes sociales como los
culturales, apego al tratamiento dental, algunos hábitos alimenticios, si pertenecen a alguna etnia, características de la
vivienda y la ocupación de la gestante, sin embargo, aunque se identificaron creencias que pueden influir en la atención dental
de la embarazada, pero sin significancia estadística. Se considera prudente realizar investigaciones cualitativas respecto a
más factores intermedios.
Palabras Clave: determinantes sociales, percepción de salud oral, hábitos de higiene oral.
ABSTRACT
Introduction: The social determinants according to WHO are the circumstances in which we live and we directly affect the

perception of diseases and health status in the population. Identifying allows you to set strategies to improve oral health status
and habits in controlling plaque, as it’s the pillar to prevent major diseases of the oral cavity worldwide; periodontal disease
and caries, very important during pregnancy. Objective: To identify intermediary and structural social determinants of the
pregnant population that comes to control, to the existing relationship with the perception of oral health. Methods: An
analytical, descriptive cross-sectional study was carried out with the application of a self-administered survey to 110 pregnant
women in the civil hospital. It was analyzed with statistical test Xi2 in SPSS. Results: there is a statistical relationship between
the perception of oral health with four structural determinants: ethnicity with a p= .000, the pregnant mother´s occupation p=
.035, home p= 0.029 and the drain service p= 0.025. In addition to statistically related to an intermediary SD: eating habits
(related to acid foods) with p= .004. Conclusions: The perception of oral health can be influenced by social determinants
such as cultural, addiction to dental treatment, some eating habits, if they belong to some ethnic group, characteristics of the
dwelling and occupation of the pregnant woman, however, although they were identified Beliefs that may influence the dental
care of the pregnant woman, but without statistical significance. It is considered prudent to carry out qualitative research on
more intermediate factors
Key words: social determinants, oral health perception, oral hygiene habits
Citation: Martínez-Mejía VJ, Quiroga-García MA, Martínez-González GI, Aguiar-Fuentes EG (2017) Determinantes sociales y percepción de salud bucal de

las gestantes del Hospital Civil de Tepic. Revista de Salud Pública y Nutrición, 16(1), 16 - 22
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo león, Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México
Copyright: ©2017 Martínez-Mejía et al. This is an open-access article distributed under the terms of Creative Commons Attribution License
[CC BY-ND 4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any medium, provided the original author and source are
credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn16.1-3

Email: veyramia@hotmail.com

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 1 enero - marzo, 2017

�determinantes sociales, percepción salud oral, hábitos
higiene oral

Artículo Original

Introducción
Los determinantes sociales de la salud (DSS) se
describen por la Organización Mundial de la salud
(OMS) como, “las circunstancias en las que las
personas nacen, crecen, viven, trabajan y envejecen,
incluido el sistema de salud”. Descritas como el
resultado de la distribución del dinero, el poder y los
recursos a nivel mundial, nacional y local, que depende
a su vez de las políticas adoptadas (Organización
Mundial de la Salud, 2016). Se dividen en
estructurales (factores estructurales; situación
económica y política, entorno físico, normas y
procesos de gobernanza) e intermedios (circunstancias
de la vida diaria, exposición a factores que influyen en
desarrollo de enfermedades) y repercuten
directamente en el estado de salud (Organización
Mundial de la Salud, 2008).

gobierno como la población de todos los sectores (Lee
&amp; Divaris, 2014; Sgan Cohen, y otros, 2013).
Identificar los determinantes sociales en la población
embarazada, permite informar, educar y motivar la
atención adecuada en salud bucodental puesto que de
ello depende que la gestante esté motivada a recibir el
tratamiento, mejorar la salud bucal durante el
embarazo o negarse a recibirlo por cuestiones
culturales o creencias específicas como referir miedo
a la atención dental o comprenderla como algo
potencialmente dañino para el desarrollo fetal (Keirse
&amp; Plutzer, 2010; Concha Sánchez, 2013). la OMS
refiere que la salud bucodental no es solo la ausencia
de dolor orofacial o patologías bucales, si no, a la
limitación de actividades que repercuten en su
bienestar psicosocial (Organización Mundial de la
Salud, 2012).

El establecimiento de un problema de salud es definido
por la percepción del mismo y la utilización del
sistema de salud (Sacchi, Hausberger, &amp; Pereyra,
2007). La percepción es definida como el conjunto de
procesos cognitivos complejos que integran el estado
interno y la relación con su entorno (Classe, 2011;
Ramírez , y otros, 2015). Estudiar la percepción de la
población, permite establecer y mejorar los programas
de comunicación de riesgo sanitario (Stanojlovic,
2015), ya que, la cobertura y calidad de la atención
médica están relacionados con el desarrollo del país,
dónde la atención bucal adecuada es limitada, debido
a sus altos costos (Padilla Loredo &amp; Cerón Argüelles,
2012). En México la caries y la enfermedad
periodontal afectan a más del 50% de la población
infantil y a más del 90% de la población adulta
(Resultados del Sistema de Vigilancia Epidemiológica
de Patologías Bucales (SIVEPAB) 2014, 2015).

La medida fundamental en odontología preventiva es
el control de placa dentobacteriana en la higiene bucodental; precursora de la caries y la enfermedad
periodontal, considerada como coadyuvante para la
mejora de la salud bucal, mediante los métodos para
controlar y eliminar la acumulación de placa como el
uso de cepillo e hilo dental, cepillo interdental, pasta,
clorhexidina y aceites esenciales (Higashida Hirose,
2009), estrategias que permitan la mejora de hábitos
con el fin de un cambio en el comportamiento,
estrategias educativas (Fernández Sedano, Unillos
Landa, Zubieta, &amp; Rovira, 2004).

La mayoría de los problemas que derivan en
desigualdad o inequidad en salud están vinculados con
los DSS (Palomino Moral, Grande Gascón, &amp; Linares,
2014) con diferentes efectos en cada grupo respecto las
condiciones de vida cotidiana, a corto o largo plazo
(The Interplay between Socioeconomic Inequalities
and Clinical Oral Health, 2015), éstas disparidades son
el resultado de la mala distribución de recursos y poder
con gradientes sociales pronunciados, la alta carga de
enfermedad necesita la implementación de políticas
enérgicas a nivel macro con bases científicas dónde se
comprometan tanto el

Durante el embarazo se experimentan cambios
fisiológicos,
hormonales
y
estructurales,
clasificados como factores de riesgo biológicos, en
dónde la salud bucal puede verse afectada por
condiciones (factores ambientales) de la cavidad
oral como el pH y la salivación (Martínez Pabón,
Martínez, López Palacio, Patiño Gómez, &amp; Arango
Pérez, 2014; Madianos, Bobetsis, &amp; Offenbacher,
2013), hábitos y costumbres adquiridos en éste
periodo que representan factores de riesgo
referentes a los estilos de vida y que pueden definir
el curso de la enfermedad bucal (Murrieta Pruneda,
López Rodríguez, Juárez López, Zurita Murillo, &amp;
Linares Vieyra, 2013).
El estilo de vida tiene gran impacto en el cambio de
actitudes, comportamientos, aspectos culturales y el
acceso a la atención dental, pueden influir en la
aceptación del tratamiento odontológico. La
interacción de los DSS hacen vulnerable a la

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 1 enero - marzo, 2017

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�determinantes sociales, percepción salud oral, hábitos
higiene oral

embarazada al desarrollo de focos de infección
(Negroni, 1999; Corchuelo O, 2013), que de no ser
detectados o eliminados oportunamente, pueden
afectar su estado de salud general, así como el
desarrollo y crecimiento fetal (de la Cruz Rodríguez
&amp; de la Cruz Pérez, 2005; Herney &amp; Rengifo, 2009).
Se han asociado al embarazo la enfermedad
periodontal y el daño al esmalte relacionados con el
vómito, inadecuada alimentación, higiene oral
deficiente que aumenta la inflamación gingival y
promueve el proceso carioso (Bauza, Martínez,
Carmenate, Betancourt, &amp; García, 2016).
Existen barreras socioculturales que limitan la
atención adecuada de la embarazada por miedo a la
atención dental, baja percepción de riesgo y desinterés
por su salud bucal (Fuentes, y otros, 2009), en una
población embarazada estudiada en 2015, el principal
motivo de consulta fue el dolor y el 66% no ha recibido
atención dental (Krüger, y otros, 2015). Garibotti
(2015), Cahuana, Palma, González y Palacios (2016)
y cols coinciden en que hay una asociación entre los
determinantes sociales presentes en las madres, como
el nivel educativo y el nivel socioeconómico materno
con resultados de salud desfavorables para ellas y sus
fetos.
Los países de Latinoamérica y el Caribe comparten
problemáticas de salud oral similares, sería prudente
establecer estrategias de manera conjunta para
determinar modelos curativos con menor inversión y
mayor eficacia, dónde la atención al paciente sea
holística, de manera que, se involucre el individuo, la
sociedad, el personal de salud y la industria en pro del
empoderamiento de la prevención y el cuidado de la
salud bucal como una responsabilidad global
(Contreras, 2016; Padilla Loredo &amp; Cerón Argüelles,
2012).
El objetivo de esta investigación fue identificar
determinantes sociales en la población embarazada
que acude a control, además de la relación existente
con la percepción de la salud bucal.

Artículo Original

hospital o del acompañante. A cada participante se le
informó de los objetivos de la investigación respaldado
por el consentimiento informado.
Los aspectos éticos y legales fueron aprobados por el
Comité de Bioética del mismo hospital.
La muestra fue calculada con un nivel de confianza de 95%,
ajustada a 15% de pérdidas, obteniendo el resultado de 110
participantes que fueron seleccionadas por un método no
probabilístico de tipo casual. Se incluyeron las
embarazadas que acudieron a control prenatal o al módulo
mater en el “Hospital Civil Dr. Antonio González Guevara”
y desearon participar; se eliminaron encuestas incompletas.
Para el análisis estadístico se utilizó el programa SPSS
con la prueba de Xi2.

Resultados
La población estudiada con un total de 110
participantes, tuvo una distribución entre los 14 y 42
años de edad con una media de 24 16 ± 6.975 años;
de las cuales, 28.2% son adolescentes y 9.9% son
pacientes añosas.
Las variables analizadas corresponden a los DSS
estructurales e intermedios y su relación con la
percepción de salud bucal.
Los DSS estructurales estudiados fueron: zona de
procedencia, etnia, escolaridad de la gestante y de su
pareja, la ocupación de la gestante y de la pareja y
quién funge como jefe de familia, tipo y servicios de
la vivienda. Cuatro de los determinantes sociales
estructurales estuvieron asociados a la percepción de
salud bucal (Tabla 1).
De los DS intermedios: tipo de embarazo, número de
embarazos, edad gestacional, creencias, si recibió
información y atención dental prenatal, hábitos de
higiene bucal, afecciones dentales y hábitos
alimenticios, solo en el de consumo de alimentos
ácidos se encontró asociación con la percepción de
salud bucal (Tabla 2).

Material y Métodos
Se realizó un estudio analítico, descriptivo transversal en el
«Hospital Civil Dr. Antonio González Guevara». Se
administró una encuesta auto aplicada a las embarazadas que
aceptaron participar en el estudio, en caso de no hablar el
idioma español se obtuvo ayuda de intérprete del mismo

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 1 enero - marzo, 2017

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�Artículo Original

determinantes sociales, percepción salud oral, hábitos
higiene oral

Tabla 2. Población gestante del Hospital Civil «Dr.
González Guevara»según Determinantes
Sociales Intermedios identificados

Tabla 1. Población gestante del Hospital Civil
«Dr. González Guevara»según Determinantes
Sociales Estructurales identificados
Determinante Social

%

Zona de procedencia
Urbana
Rural

63.6
36.4

Pertenencia a etnia
si
no

18.1
81.9

Ocupación (gestante)
Zona rural (ama de casa)

62.5

Zona Urbana (ama de casa)

35.7

Ocupación (pareja)
Zona rural
(agricultura/ganadería)

45.0

Zona Urbana (estudiante / otra)

41.4

Escolaridad (gestante)
Zona rural (primaria)
Zona Urbana (secundaria)

30.0
41.4

Escolaridad (pareja)
Zona rural (primaria)
Zona Urbana (secundaria)

37.5
38.6

Jefe de familia
Pareja
Entre lo dos

52.2
34.5

Tipo de vivienda
Propia

47.3

Rentada
Prestada

23.6
24.5

Servicios de la vivienda
Agua potable
Luz

97.3
97.3

Drenaje

84.5

Fuente: Elaboración propia; resultados de la encuesta
a gestantes del Hospital Civil «Dr. González Guevara»

Determinante Social

Tipo de embarazo
Adolescentes
Alto riesgo
Normal

%
11.8
32.7
55.5

Edad gestacional (trimestre)
Primer
Segundo
Tercer

27.3
30.9
41.8

Número de embarazos
Primigestas
Multigestas

57.3
42.7

Información de salud bucal
No recibió
Si recibió

50.9
49.4

Atención bucal
No recibió
Si recibió

60.9
39.1

Hábitos de higiene bucal
Utilizan cepillo dental
Utilizan pasta dental
Utilizan enjuage bucal
Utilizan hilo dental
Lavan tres veces al día

99.1
93.6
34.5
21.8
44.5

Afecciones dentales
Inflamación gingival
Sangrado gingival
Sensibilidad dental
Dolo dental

35.5
30.9
23.6
20.9

Hábitos alimenticios (antojos)
Hielo
Chile y limón
Alimentos ácidos*
Dulces y chocolates
Pastel
comer tierra

35.5
34.5
33.6
25.5
24.5
8.2

Creencias (durante el embarazo)
No debe ir al dentista
Se produce caries
Los dientes se caen
Es normal se caigan los dientes
Se produce sengrado de encias
Es normal que sangren las encias
Lavarse los dientes afecta al bebe
Tener miedo ir al dentista

20
49
39
34.5
29
26
9
39

Fuente: Elaboración propia; resultados de la encuesta
a gestantes del Hospital Civil «Dr. González Guevara» *
p&lt; 0.01 en relación con percepción de salud bucal

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 1 enero - marzo, 2017

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�determinantes sociales, percepción salud oral, hábitos
higiene oral

Discusión
Se han realizado estudios en los que se afirma una
asociación con el desapego a los tratamientos dentales
durante el embarazo por creencias y costumbres de la
gestantes (Concha Sánchez, 2013).
Los determinantes relacionados con las creencias
pueden influenciar la decisión de las embarazadas a
recibir o negar la atención odontológica durante el
embarazo, al identificarse respuestas como “temor al
dentista”, “es normal perder diente durante el
embarazo”, y “el embarazo produce caries”.
Fuentes y cols. (2009) Identificaron que el 22% de
una población de 65 gestantes, refiere no haber
buscado tratamiento dental durante el embarazo por
temor.
Otros determinantes estructurales como la escolaridad,
referida por Fernández, y cols. (2004), especialmente
en zonas rurales dónde el nivel de estudios tiende a ser
menor a la preparatoria y pueden asociarse con las
creencias negativas respecto a los tratamientos
dentales y sus efectos en el desarrollo fetal por la falta
de atención odontológica, influenciando la percepción
bucodental.
Con fines de mejoras en el tema, es importante
promover una higiene bucal eficiente (Bouza) y al
mismo tiempo definir (priorizar) el motivo de
consulta de la gestante (Garibotti), ya que durante el
embarazo el principal motivo de consulta es por
dolor y no por prevención.
Como lo menciona Garibotti y colaboradores (2015),
es necesario definir el motivo de consulta de las
gestantes y promover las higiene bucal eficiente según
Bouza Vera y cols (2016), ya que durante el embarazo
la cavidad bucal de la gestante tiene modificaciones
que la hacen susceptible a patologías bucales y el
mejor coadyuvante es la mejora en la higiene bucal
(Higashida Hirose, 2009).
Conclusiones
La percepción de la salud bucal de las gestantes es
influenciada por varios determinantes, especialmente
culturales, como creencias, mitos, costumbres y
miedos respecto al tratamiento buco-dental, debido a
una carencia o mala información.

Artículo Original

Los resultados obtenidos coinciden con lo publicado
por Concha Sánchez (2013); se identificaron creencias
que pueden influir en la decisión de la gestante
respecto a la atención durante el embarazo; tales como,
referir temor a la atención dental; de la población
estudiada (110 gestantes) 39%, menos de la mitad de
la población encuestada, lavan sus dientes por lo
menos 3 veces al día y 35.5% refirieron sangrado
gingival, sin embargo, sólo 39.1% recibió atención
dental.
Aunque, el nivel de percepción fue identificado, en su
mayoría como regular (46.4%), el tratamiento bucodental es prioritario en embarazos de alto riesgo,
adolescentes y en pacientes añosas (mayores a 35
años); de las mujeres encuestadas, el 28.2% son
adolescentes y 9.9% son pacientes mayores a 35 años,
se considera prudente establecer estrategias dirigidas
a dichos grupos oportunamente.
El nivel de estudios está relacionado con la asistencia y
el apego al tratamiento, a su vez se relacionan con la
ocupación de la gestante, la zona de procedencia y el
rol del jefe de familia; más acentuado en la zona rural.
Se determinó relación estadística significativa (Xi2)
entre la percepción de salud bucal y la etnia con una p
igual a .000, la ocupación de la gestante con una p de
0.035. por ello, se puede inferir la necesidad de
instrucción y educación respecto al tema de salud bucal
en el embarazo, especialmente en zonas rurales y en
gestantes pertenecientes a una etnia.
Por último, se cree prudente analizar el estado
socioeconómico de las gestantes ya que se obtuvo
relación estadística (p=.029) con el tipo de vivienda y
servicios como drenaje con la percepción de salud
oral (p=0.025). Ya qué, las familias que no cuentan
con los servicios básicos y una vivienda propia,
pudieran tener condiciones más desfavorables para
tener una salud bucal favorable durante el embarazo.
Agradecimientos:
Al personal del Hospital Civil “Dr. González
Guevara” por permitirme realizar el estudio en sus
instalaciones, a las pacientes que me brindaron su
ayuda, a los doctores y maestros de la Universidad
Autónoma de Nayarit y de la Universidad Autónoma
de Nuevo León por su invaluable colaboración en la
presente investigación.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 1 enero - marzo, 2017

20

�determinantes sociales, percepción salud oral, hábitos higiene
oral

Artículo Original

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Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 1 enero - marzo, 2017

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�Biomarcador, predicción, sarcopenia

Artículo de Revisión

BIOMARCADORES MOLECULARES EN LA PREDICCIÓN DE SARCOPENIA.
Garza-González Elena L., Gallegos-Flores Elaine A., Hernández-Gutiérrez Jazmín, Flores-Monsivais Janeth E.,
Nava-González Edna J
Facultad de Salud Pública y Nutrición, Universidad Autónoma de Nuevo León

RESUMEN

A lo largo de la vida se presentan diferentes cambios a nivel de composición corporal, siendo más notorios durante el proceso
de envejecimiento. La sarcopenia se define como la pérdida progresiva y constante de la masa muscular magra así como la
función y la fuerza del músculo esquelético. Se presenta como un proceso del envejecimiento, en el que el cuerpo
experimenta un deterioro progresivo de calidad, reducción de tamaño, número de las fibras musculares, colágeno,
modificación de unidad motora que se ha relacionado con el aumento de porcentaje de grasa, cambios hormonales,
mecanismos inflamatorios, estrés oxidativo, ingesta de proteínas y actividad física. El envejecimiento puede ser considerado
como la resistencia de varios estímulos anabólicos al músculo (sistema nervioso central [SNC], hormona del crecimiento,
estrógeno, testosterona, proteína dietética, actividad física, acción de insulina) y posiblemente el desarrollo de varios procesos
catabólicos naturales del mismo (inflamación subclínica, producción de citoquinas catabólicas: factor de necrosis tumoral[TNF-6 [IL-6], interleucina-1, ILs causas de la
sarcopenia todavía no se comprenden claramente, existen muchos mecanismos potenciales que han sido investigados en
mayor o menor medida, como la edad, las relacionadas a la enfermedad, nutrición y actividad física. Los criterios para
identificar a la sarcopenia incluye la cantidad, función muscular y el rendimiento físico, lo cual, si se llegaran a integrar
biomarcadores moleculares en la evaluación clínica, el diagnóstico podría efectuarse de una manera temprana, para evitar la
complicaciones asociadas a la fragilidad.
Palabras Clave: Biomarcador, predicción, sarcopenia.

ABSTRACT

During our life span the body experiences profound changes at the level of our corporal composition. Such changes become
quite obvious during the process of aging. Sarcopenia is defined as the progressive and constant loss of lean muscle mass as
well as the function and strength of skeletal muscle. It is usually presented as a process of aging, in which the body experiences
a progressive deterioration of quality, reduction in size, number of muscle fibers, collagen, motor unit modification (which has
been associated with increased percentage of fat), hormonal changes, inflammatory mechanisms, oxidative stress, protein
intake and physical activity. Aging can be considered as the resistance of several anabolic stimuli to the muscle (central nervous
system [CNS], growth hormone, estrogen, testosterone, dietary protein, physical activity, insulin action) and possibly the
development of several natural catabolic processes (TNF-6 [IL-6], interleukin-1 receptor antagonist
, ILbeen investigated to a greater or lesser extent, such as age, diseases related to nutrition, and physical activity. Criteria for
characterizing the presence of sarcopenia include muscle amount, muscle function, and physical performance. Integrating
these parameters with measurements of molecular biomarkers during the clinical evaluation could lead to an earlier diagnosis
in order to avoid the complications associated with muscular fragility.
Key words: Biomarker, prediction, sarcopenia
Citation: Garza-González EL., Gallegos-Flores EA., Hernández-Gutiérrez J., Flores-Monsivais JE., Nava-González EJ. (2017) Biomarcadores
moleculares en la predicción de sarcopenia. Revista de Salud Pública y Nutrición, 16(1), 23-32
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo león, Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México
Copyright: ©2017 Garza-González EL., et al. This is an open-access article distributed under the terms of Creative Commons Attribution
License [CC BY-ND 4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any medium, provided the original author and source
are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn16.1-4
Email: edna.navag@uanl.mx

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 1 enero - marzo, 2017

�Biomarcador, predicción, sarcopenia

INTRODUCCIÓN
El término “sarcopenia” proviene de las palabras
griegas sarx (que significa carne) y penia
(significado de la pérdida), fue originalmente
pensado para representar la pérdida de la masa
muscular relacionada con la edad y el envejecimiento
(Baumgartner, 1984). Fue propuesto por Rosenberg
y se refiere a la pérdida de la masa muscular
apendicular esquelética menor a dos desviaciones
estándar por debajo del promedio de personas
jóvenes sanas, corregida para la superficie corporal
en metros cuadrados (Ávila-Funes, 2008).
Baumgartner define sarcopenia como “la masa
muscular esquelética apendicular dividida por la
altura al cuadrado en metros (índice de masa
muscular)”, dos desviaciones estándar o más por
debajo de los valores de referencia para individuos
jóvenes y saludables, medida con absorciometría
dual de rayos X (DXA). La sarcopenia es el descenso
progresivo de la masa muscular esquelética y fuerza
que ocurre entre el 3-8% por década después de los
30 años (Baumgartner, 1984).
La disminución de la masa celular con la edad se
debe en gran medida a la pérdida de masa muscular.
Además, hay una disminución en la "calidad" de la
masa corporal magra, ya que la masa celular
disminuye más rápidamente que el tejido conectivo
intercelular y el agua. Es decir, medio kilogramo de
tejido magro de una persona mayor es
sistemáticamente diferente a medio kilogramo de
tejido magro de una persona joven, ya que tiene
relativamente menos tejido intracelular y
relativamente más extracelular (Roubenoff &amp;
Hughes, 2000).
Merece especial atención mencionar al grupo
europeo que recientemente publicó un consenso para
la definición y el diagnóstico de la sarcopenia. Dicho
grupo denominado European Working Group on
Sarcopenia in Older People (EWGSOP), estableció
el considerar los siguientes criterios de evaluación
para hacer diagnóstico de sarcopenia: masa muscular
disminuida, fuerza muscular disminuida, capacidad
física disminuida (Velázquez Alva &amp; Irigoyen
Camacho, 2011).
El Consenso subraya la importancia de considerar los
diferentes estadios de la sarcopenia, los cuales
reflejan su severidad y sugieren etapas de pre-

Artículo de Revisión

sarcopenia, sarcopenia y sarcopenia severa. Se asocia
a la sarcopenia con otros síndromes como la
caquexia, la fragilidad y otras condiciones como la
obesidad sarcopénica (Velázquez Alva &amp; Irigoyen
Camacho, 2011).
Sarcopenia multifactorial
Los primeros trabajos relativos a este tema estiman
que el ritmo de pérdida se encuentra entre 0,5 y 2%
por año a partir de los 50 años, atribuyendo la
reducción principalmente al descenso del número de
fibras musculares, tanto tipo I como tipo II. Datos
posteriores informan que si bien la pérdida de masa
muscular relativa es más temprana, situándose a la
edad de 30 años, la masa muscular absoluta no
comienza a descender hasta la quinta década de vida,
siendo además mayor en las extremidades inferiores
que en las superiores (Gómez-Cabello, 2012).
En los hombres de 20 a 29 años, la masa celular
representa el 59% de la masa corporal magra; en
cambio, en los hombres de 80 a 89 años, la masa
celular es sólo el 46% de la masa magra la cual ha
disminuido significativamente. Así, hay un cambio
tanto cuantitativo como cualitativo en la masa
corporal magra con la edad. Sin embargo, el cambio
en la proporción de la masa celular a la masa magra
no puede ser detectado por métodos basados en la
densidad, como el pesaje bajo el agua, porque la
densidad del tejido fino se mantiene estable con la
edad. De manera que la sarcopenia es realmente un
trastorno de las células musculares, que impulsan la
disminución de la masa celular del cuerpo, en donde
a nivel muscular, como en el nivel corporal total, hay
una disminución cuantitativa y cualitativa. La
pérdida cuantitativa ocurre tanto por la disminución
en la cantidad de miocitos como por la reducción en
el contenido de proteínas de las células musculares
restantes. A medida que disminuye la cantidad de
músculo, se acompaña de una disminución en la
"calidad muscular", definida funcionalmente en
términos de la fuerza muscular (Roubenoff &amp;
Hughes, 2000).
Después de mediados de la vida, la masa muscular
disminuye alrededor del 6% por década. En el
estudio New Mexico Elder Health Survey, la
prevalencia de sarcopenia en adultos mayores fue del
14% dentro del grupo de edad de 65 a 69 años y más
del 50% en los de 80 años o más. Varios estudios en
los últimos años han considerado el impacto

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�Biomarcador, predicción, sarcopenia

potencial de la sarcopenia sobre el deterioro
funcional, la discapacidad física, la salud, la
mortalidad y la función metabólica, como la
resistencia a la insulina, la diabetes tipo 2, la
dislipidemia y la hipertensión (Khamseh, Malek,
Aghili &amp; Emami, 2011).
En la actualidad sabemos que la diabetes podría
considerarse un «proceso de envejecimiento
acelerado» que intensifica la fragilidad, siendo esta
última una condición altamente relacionada con la
sarcopenia. Lo anterior cobra importancia al
reconocer que ha aumentado la prevalencia de
diabetes tipo 2 en el adulto mayor y que esta podría
contribuir a las condiciones comórbidas de los
ancianos (Khamseh, Malek, Aghili, Emami, 2011).
La sarcopenia es multifactorial y está relacionada con
el estrés oxidativo, habiéndose considerado como
más importantes la alteración en la síntesis y
degradación de las proteínas, los procesos
inflamatorios, las alteraciones hormonales y la
disfunción mitocondrial (Cruz-Jentoft &amp; Cuesta,
2011). Durante el proceso de envejecimiento se tiene
relación con obesidad, osteoporosis y enfermedades
metabólicas (Rieu, 2006).
La sarcopenia como proceso multifactorial presenta
pérdida de neuronas motoras, estrés oxidativo, la
ingesta de proteínas y la actividad física.
Existen una gran cantidad de factores que durante la
senectud contribuyen a un déficit en la ingesta y que
suelen conllevar a un aumento del ritmo de pérdida
de masa corporal, muscular y ósea en este grupo de
población: disminución del factor agradable de la
comida provocado por la pérdida del gusto y el
olfato, pérdida de apetito causado por las citoquinas
pro-inflamatorias y aumento de los niveles de
leptina, deficiente salud oral y estado dental,
coexistencia de otras enfermedades y efectos
secundarios de los fármacos para las mismas,
demencia, depresión, vaciado gástrico ralentizado y/
o reducción de la capacidad del estómago.
Independientemente de la causa, la pérdida de peso
corporal se asocia con la aparición y desarrollo de la
sarcopenia y la osteoporosis por una aceleración de
la pérdida de masa muscular y masa ósea (GómezCabello, 2012).
Varios mecanismos han sido propuestos en la
aparición de la sarcopenia, pero su contribución
específica aún es desconocida. Probablemente es un

Artículo de Revisión

proceso multifactorial donde participa la pérdida de
las neuronas motoras alfa, cambios hormonales,
mecanismos inflamatorios, el estrés oxidativo,
ingesta de proteínas y actividad física. La pérdida
muscular ha sido demostrada de manera directa por
biopsias de músculo y métodos radiológicos, pero
también de manera indirecta a través de la
disminución en la eliminación de la creatinina y la 3metilhistidina en la orina (Gómez-Cabello, 2012;
Ávila-Funes, 2008).
El papel de la deficiencia proteica en el desarrollo de
sarcopenia es más problemático. Castañeda y
colaboradores han demostrado que comer la mitad de
la recomiendación dietética diaria (RDA) de proteína
de 0,8 g/kg/día condujo a disminuciones
significativas de la fuerza, la masa celular corporal y
el factor de crecimiento similar a la insulina-1 (IGF1) en mujeres posmenopáusicas (Roubenoff &amp;
Hughes, 2000).
Según las encuestas de USDA sobre alimentos y
nutrientes, aproximadamente un tercio de hombres y
mujeres mayores de 60 años consumen menos de
0.8g/kg de proteína por día y el 15% ingiere
aproximadamente menos de 75% de la RDA
(recomendación dietética por sus siglas en inglés)
(Roubenoff &amp; Hughes, 2000).
Entre los hispanos, aproximadamente el 30% de los
adultos mayores de 20 años no cumplen con la RDA
de proteína y el 13% consumen menos del 75% de la
recomendación diaria. Este dato sorprende, dado que
en Estados Unidos la ingesta media de proteína es de
1.2 g/Kg/día, por encima de la RDA (Roubenoff &amp;
Hughes, 2000).
La pérdida muscular es un proceso inevitable, pero
se recomienda tener un consumo aproximado de 2530 gr. de proteína de alta calidad, y se sugiere que la
adición de leucina suplementario a las comidas de
nutrientes mixtos normales puede mejorar o
normalizar la síntesis de proteínas musculares en el
envejecimiento muscular (Paddon-Jones, 2009).
Estudios demuestran en pacientes jóvenes y en
adultos mayores que la suplementación de leucina
resultó en un aumento significativo en la síntesis de
proteína muscular (p &lt;0,05) (Rieu, 2006).
El desajuste progresivo entre la masa y la fuerza se
produce debido a un deterioro progresivo de la

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�Biomarcador, predicción, sarcopenia

"calidad" del músculo, incluyendo la disminución del
tamaño y el número de las fibras, la reducción
intrínseca de la contractilidad en las fibras intactas,
micro y macro infiltración de los ácidos grasos, el
aumento de colágeno, la modificación de la unidad
motora, y la alteración de la modulación neurológica
de la contracción. También ha surgido evidencia de
que la fuerza muscular es más importante que la masa
muscular como determinante de la limitación
funcional y la disminución del estado de salud en la
edad avanzada (Ávila-Funes, 2008).
A lo largo del tiempo se ha encontrado una relación
positiva entre la sarcopenia y diversos
biomarcadores, los cuales son componentes
fisiopatológicos importantes del síndrome, que nos
ayudan a delimitar rangos para poder prevenir el
avance de la patología (Gómez-Cabello, 2012).
Mecanismos potenciales
Aunque las causas de la sarcopenia todavía no se
comprenden
claramente,
existen
muchos
mecanismos potenciales que han sido investigados
en mayor o menor medida. En general, el
envejecimiento puede ser pensado como la retirada o
resistencia de varios estímulos anabólicos al músculo
(entrada del sistema nervioso central [SNC],
hormona del crecimiento, estrógeno, testosterona,
proteína dietética, actividad física, acción de la
insulina) y posiblemente el desarrollo de procesos
catabólicos (inflamación subclínica, producción de
citoquinas catabólicas, como factor de necrosis
tumoral-6 [IL-6], y
posiblemente interleucinadirecta o indirectamente a través del aumento de su
proteína antagonista, antagonista del receptor de IL1, ILEl envejecimiento “per se” está asociado con un
progresivo aumento del nivel de citoquinas proinflamatorias, cuyas concentraciones se ha
observado que también están muy elevadas en la
sarcopenia, obesidad y osteoporosis.
La pérdida muscular se reemplaza con tejido adiposo
y fibroso, la cual provoca disminución en la
funcionalidad del organismo. Las implicaciones de la
infiltración grasa en el músculo son poco
comprendidas, debido a que esta presenta
características metabólicas similares a la grasa
visceral, con actividades endócrinas y parácrinas,

Artículo de Revisión

incluyendo la secreción de hormonas y marcadores
inflamatorios, lo que podría exacerbar la sarcopenia
y contribuir a la aparición de la fragilidad (ÁvilaFunes, et al., 2008).
La grasa es un tejido metabólicamente activo que
secreta citoquinas pro-inflamatorias como son la
interleucina (IL)-6 y el factor de necrosis tumoral
(TNFcon la masa grasa y negativamente con la masa
muscular, participando activamente en el desarrollo
de la sarcopenia al provocar una pérdida involuntaria
de la masa libre de grasa sin que el descenso del peso
esté inicialmente presente (Gómez-Cabello, 2012).

BIOMARCADORES METABÓLICOS
La identificación de las personas con sarcopenia se
basa en la evaluación de la función muscular y la
fuerza, lo cual, si se llegaran a identificar
biomarcadores, el diagnóstico podría efectuarse de
una manera temprana (Ferrucci et al., 2002).
Los marcadores biológicos representan múltiples
sistemas e incluyen el aumento de los marcadores de
inflamación (activación de la respuesta inflamatoria),
considerándose los marcadores primarios (Katz,
2004; Walston et al., 2002). La inflamación crónica
es un estado asociado al envejecimiento y del
deterioro funcional, es el resultado de un proceso en
el cual las citocinas son el mediador, las cuales se
producen en exceso como consecuencia de
deficiencias, estrés o de los propios mecanismos
inflamatorios, que influyen en la masa muscular
(Katz, 2004).
Se plantea la hipótesis de que el envejecimiento está
vinculado a un estado inflamatorio subclínico
caracterizado por un aumento del nivel de IL6 y
niveles más bajos de IGF1. Estos cambios se asocian
con pérdida acelerada de masa muscular, pérdida de
masa sin grasa y un aumento de la masa grasa. IGF1,
una hormona peptídica, es un factor anabólico que
mantiene la masa muscular.
A través de la actividad del sistema de proteína
quinasa se promueve la absorción de glucosa por el
músculo y la grasa. La adiponectina es una adipocina
que aumenta la sensibilidad a la insulina, regula la
absorción de glucosa por músculos a través de la
activación del sistema de proteína quinasa. El eje

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 1 enero - marzo, 2017

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�Biomarcador, predicción, sarcopenia

insulino-glucosa, juega un papel importante en la
inflamación, que precede a la sarcopenia. En la
diabetes, se ha demostrado que el nivel circulante de
adiponectina disminuye, lo cual podría contribuir al
deterioro del tejido muscular. Por otra parte, los
niveles elevados de citoquinas proinflamatorias
juegan un papel importante en la degradación de las
proteínas y la apoptosis en las células musculares
(Khamseh, Malek, Aghili, Emami, 2011).
Otros factores involucrados y potenciales
mediadores de la inflamación son las citocinas, como
la interleucina 6 (IL-6) y 1 (IL-1), ya que en el
envejecimiento estas sustancias se producen en
cantidades más elevadas, lo que sugiere que el
mecanismo modulador de la inflamación en el adulto
mayor está alterado (Ferrucci et al., 2002). Los
niveles elevados de las citocinas, principalmente la
IL-6, provocan el catabolismo acelerado de
proteínas, además de que induce la síntesis de otras
proteínas como la proteína C reactiva e influye de
manera negativa en la síntesis de otras como la
albúmina (Walston et al., 2002). Existen
irregularidades en la transcripción del factor nuclear
kappa B (Nfregulación de la expresión de una amplia variedad de
citosinas.
Otros biomarcadores son los endócrinos. Cambios en
el sistema neuroendócrino están relacionados con la
declinación del sistema musculo-esquelético. Los
niveles
bajos
de
IGF-1,
sulfato
de
dehidroepiandrosterona y de vitamina D se han
relacionado con sarcopenia (Fried, 2001; MonteroOdasso, 2005).
Leptina
Hormona neuroendócrina liberada por las células
adiposas al torrente sanguíneo, actúa como factor de
señalización desde el tejido adiposo hasta el Sistema
Nervioso Central (SNC), produciendo una señal de
saciedad del hambre e incremento del metabolismo.
Se ha observado que las concentraciones de esta
hormona están más elevadas en las personas
mayores, especialmente en hombres, en los que el
descenso de los niveles de testosterona provocan un
aumento de la concentración de leptina (GómezCabello, 2012).
La leptina y la cantidad de tejido adiposo corporal
dependen del sexo, ya que los niveles de esta

Artículo de Revisión

hormona son aproximadamente dos a tres veces más
altos en las mujeres, independientemente de la
adiposidad. Es necesario tener presente que los
niveles de leptina se encuentran directamente
relacionados con la cantidad de grasa corporal. La
leptina representa el principal aspecto biológico y
metabólico de disfunción o función apropiada del
adipocito (Nava-González, 2014, 2015).
La leptina, por su parte, es una hormona que se
incrementa de manera secundaria en respuesta a la
deficiencia de andrógenos. La leptina favorece la
anorexia e incrementa la tasa metabólica, lo cual
disminuye el aporte de alimentos, promueve los
mecanismos catabólicos y puede llevar a
desnutrición, sarcopenia y fragilidad (Avila-Funes
J.A., 2007).
Citocina
La vulnerabilidad y el deterioro del adulto mayor
pueden ser el producto de un proceso en el cual las
citocinas son el mediador. Éstas son producidas en
exceso como consecuencia de deficiencias,
infecciones, estrés o defectos del sistema
inmunológico o de los mecanismos inflamatorios, y
su efecto no es solamente sobre la masa muscular
sino también sobre otros elementos quizá ligados a la
fragilidad, como el estado nutricional. Así, cuando la
desnutrición se presenta, el problema puede
agravarse puesto que el anciano está en riesgo de
infecciones de repetición o úlceras de presión u otros
problemas que provocan una nueva liberación de
citocinas y la consecuente cronicidad de la respuesta
inflamatoria.
Las citocinas tienen un efecto benéfico como
mecanismo de protección, pero su sobreproducción y
la cronicidad del estado inflamatorio pueden ser
dañinos.
Además de la disminución de los estímulos
anabólicos que se produce con la edad, existe
evidencia de un aumento en los estímulos
catabólicos. Por ejemplo, Roubenoff et al.,
encontraron que la producción de IL-6 e IL-1Rα por
las células mononucleares de sangre periférica
(PBMC) de los participantes de edad avanzada
ambulatoria (72-92 años) en el Framingham Heart
Study fue significativamente mayor que a partir de
los más jóvenes controles (40 años) (Roubenoff &amp;
Hughes, 2000).

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�Biomarcador, predicción, sarcopenia

Se ha encontrado una asociación entre fragilidad, un
estado proinflamatorio y la activación de la cascada
de la coagulación, reflejadas en la elevación de los
niveles de biomarcadores de la coagulación, el
aumento en las cuentas celulares de neutrófilos y
leucocitos, y la elevación de los niveles séricos de
citocinas proinflamatorias como proteína C reactiva
(PCR) e interleucina 6 (IL-6). La IL-6 actúa como un
factor de transcripción y transductor de señales que
impacta de manera adversa el apetito, el
funcionamiento del sistema inmune, la cognición y el
músculo esquelético (Esper et al., 2011).
TNF-α
Se ha demostrado que el TNF plasmático está
aumentado y puede reflejar la producción de la
citoquina por los adipocitos. El TNF es
especialmente importante porque ha sido implicado
como causa de resistencia a la insulina y representa
la presencia de inflamación crónica subclínica
deletérea (Nava-González, 2015). Estos datos
sugieren varios puntos: (i) a diferencia de la situación
en la caquexia causada por una enfermedad
inflamatoria o infecciosa, el envejecimiento no está
asociado con una producción en exceso de PBMC de
IL-1 o TNF; por lo tanto, si hay un papel para las
citoquinas catabólicas en el desarrollo de sarcopenia,
es probable que sea un problema más gradual y leve
que en una enfermedad aguda; (ii) el aumento de IL6 e IL-1Rα puede ser un intento de regular a la baja
un estímulo inflamatorio ascendente que es
catabólico para el músculo y no un estímulo directo
(Roubenoff &amp; Hughes, 2000).
El TNF-α es una de las citocinas inflamatorias que
está ligada a un estado resistente a la insulina y la
sarcopenia. Afecta la vía de señalización de la
insulina, lo que podría agravar su resistencia. Los
altos niveles de TNF-α, promueven la apoptosis
mediante la activación del receptor de muerte en la
superficie celular del músculo envejecido (Khamseh,
Malek, Aghili &amp; Emami, 2011).
La resistencia a la insulina es un sello distintivo de la
diabetes tipo 2, y el músculo es el objetivo primario
de la acción de la insulina y la eliminación de la
glucosa. Se sabe que la insulina desempeña un papel
importante en el mantenimiento de la función
muscular porque se considera un factor anabólico
que suprime la proteólisis. Por otra parte, la función

Artículo de Revisión

muscular adecuada depende de la captación de
glucosa mediada por la insulina por el músculo
(Khamseh, Malek, Aghili, &amp; Emami, 2011).
Interleucina 6 (IL6)
IL6 es un mediador de los cambios en la composición
corporal asociados al proceso de envejecimiento, y
está implicada en enfermedades de fisiopatología
diferente pero bastante comunes en el anciano, como
la enfermedad vascular cerebral, insuficiencia
cardiaca, osteoporosis, artritis, depresión y
demencia. Se ha demostrado que la masa muscular
de las personas mayores tiene la misma capacidad
para producir IL-6 durante el ejercicio que en
personas jóvenes (Gómez-Cabello, 2012).
La IL-6 es una citoquina ligeramente catabólica que
también tiene propiedades anti-inflamatorias,
mientras que IL-1Rα es un antagonista puro de
citoquina sin efectos catabólicos. Fue identificada
originalmente como una citocina producida
principalmente por células inmunes, pero muchos
tejidos son capaces de producirla, entre ellos el tejido
adiposo y el tejido muscular esquelético. El tejido
adiposo visceral secreta más IL- 6 que el tejido
adiposo abdominal subcutáneo. Recientemente se ha
demostrado que la IL-6 se encuentra involucrada en
la regulación de muchos sistemas metabólicos y
endócrinos como regulación de la respuesta
inflamatoria. Las concentraciones elevadas de IL-6
podrían predecir el desarrollo de diabetes tipo 2,
jugando un papel importante en la fisiopatología de
la enfermedad cardiovascular, ya que esta adipocina
estimula la producción de fibrinógeno y proteína C
reactiva por el hígado, disminuye niveles de
colesterol HDL, aumenta agregación de trombocitos
y expresión de moléculas de adhesión en células
endoteliales. Todo esto sugiere que la producción y
liberación de IL-6 por el tejido adiposo puede
promover directamente la ateroesclerosis en sujetos
obesos (Tejero &amp; Teran, 2006).
Es importante considerar que el adulto mayor las
produce en cantidades más elevadas como respuesta
a diversos estímulos y que su respuesta inflamatoria
es más prolongada que en los jóvenes; todo esto es
sugerente de que el mecanismo modulador de la
inflamación está modificado en los ancianos.
Niveles altos de IL6, provocan el catabolismo
acelerado de proteínas. También implicada de

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�Biomarcador, predicción, sarcopenia

Artículo de Revisión

manera importante en la respuesta inmune contra los
estímulos dañinos, además de que induce la síntesis
de otras proteínas de fase aguda como la proteína C
reactiva, las haptoglobinas, el fibrinógeno, el factor
VIII y el dímero D, pero influye de forma negativa
en la síntesis de otras como la albúmina.

Muchas de las alteraciones presentes en el desarrollo
de la sarcopenia tienen elementos comunes con
algunas infecciones crónicas o el cáncer, donde
también existe debilidad muscular provocada por una
ruptura acelerada de las proteínas musculares (ÁvilaFunes, 2008).

Interleucina 1 (IL1)
Factor de necrosis tumoral α, la IL1, el α-interferón
y el factor neurotrófico ciliar, han demostrado una
relación con la “anorexia” del envejecimiento, y a su
vez con el estado nutricional y la masa muscular. A
pesar de que el mecanismo no es del todo claro, la
elevación de citosinas resulta en disminución
progresiva del número de fibras musculares, pérdida
de peso, pérdida de masa muscular con la respectiva
pérdida de la fuerza (Khamseh, Malek, Aghili &amp;
Emami, 2011).

Hormona del crecimiento
Comienza a disminuir en la cuarta década y
disminuye progresivamente durante los años
siguientes (Roubenoff &amp; Hughes, 2000). En relación
a los estímulos anabólicos (incluyendo los cambios
hormonales asociados al envejecimiento), es
razonable considerar que la disminución de los
andrógenos desempeña un papel importante en la
aparición de sarcopenia y el desarrollo del síndrome,
puesto que ellos, así como la hormona del
crecimiento, están asociados con la fuerza y la masa
muscular (Ávila-Funes, 2008).

Kappa ß (NF-κB)
Al respecto y a partir de lo visto en modelos
animales, la irregularidad en la trascripción del factor
nuclear kappa B (Nf-κB) parece ser crucial de la
inmuno-senescencia. Dicho factor es fundamental en
la regulación de la expresión de una amplia variedad
de citocinas, incluyendo IL1, IL2, IL6 y el factor de
necrosis tumoral alpha. La posible interacción entre
los sistemas endócrino e inmunológico en la génesis
de la fragilidad ha favorecido la búsqueda de nuevos
biomarcadores que puedan explicar mejor la relación
entre las hormonas relacionadas con el
mantenimiento de la masa muscular y el sistema
inflamatorio (Paddon-Jones, Rasmussen, 2009).
La reciente evidencia implica a la resistencia a la
insulina como un elemento clave en la incidencia de
la fragilidad. Modelos experimentales han sugerido
que la fragilidad podría identificarse, prevenirse y
tratarse, como se logró con la activación del factor
NF-κB en el hipocampo de ratones diabéticos
(Ávila-Funes, 2008).
Sulfato de Dehidroepiandrosterona
Es un marcador endócrino relacionado con la
declinación del sistema músculo-esquelético en
niveles bajos (es considerado el primer mensajero en
la secreción de la hormona del crecimiento y que
desempeña un papel importante en el mantenimiento
de la masa muscular).

La terapia de reemplazo con hormona de crecimiento
favorece el apetito y ha invertido el catabolismo en
los ancianos desnutridos. A pesar de que esta
hormona favorece el aumento de la masa muscular,
no se ha asociado a una mejoría de su fuerza, además
que aumenta la mortalidad y el daño oxidativo
(Ávila-Funes, 2008).
Testosterona
De los insumos anabólicos hormonales que
disminuyen con la edad, los esteroides sexuales son
probablemente los más importantes. Tanto el
estrógeno como la testosterona tienen importantes
efectos anabólicos en el músculo, aunque el efecto
del estrógeno también puede estar mediado a través
de su conversión a testosterona (Roubenoff &amp;
Hughes, 2000).
La disminución de la testosterona ha sido el principal
factor asociado con la pérdida de la masa y fuerza
muscular en hombres y mujeres ancianos. Esta
disminución está asociada a la discapacidad y a la
pérdida de la fuerza de los miembros inferiores. Entre
los 25 y 75 años, los niveles medios de testosterona
en suero disminuyen alrededor de 30% y la
testosterona libre más de 50% (Ávila-Funes, 2008;
Roubenoff &amp; Hughes, 2000).
Estrógenos
En las mujeres, la disminución del estrógeno está
bien definida durante la menopausia. Tanto el

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�Biomarcador, predicción, sarcopenia

estrógeno como la testosterona pueden inhibir la
producción de citoquinas catabólicas, como IL-1 e
IL-6, lo que sugiere que la pérdida de estas hormonas
con la edad podría tener efectos catabólicos tanto
directos como indirectos en el músculo (Roubenoff
&amp; Hughes, 2000).
Factor de crecimiento similar a la insulina tipo 1
(IGF1)
La hormona del crecimiento y las concentraciones
circulantes del factor de crecimiento similar a la
insulina de tipo 1 (IGF-1) disminuyen igualmente
con el avance de la edad. La deficiencia de la
hormona de crecimiento y el IGF- 1 promueven la
sarcopenia (Ávila-Funes, 2008; Maiz, 2005).
La insulina, una de las principales hormonas
anabólicas con respecto al músculo, también parece
disminuir en su acción a medida que las personas
envejecen. En la era pre-insulina, la diabetes mellitus
se asoció con pérdida severa de músculo, y la
insulina aumenta la masa celular corporal y el
nitrógeno corporal en los diabéticos. La acción de la
insulina sobre el músculo parece ser principalmente
una de inhibición de la descomposición de las
proteínas, aunque ha sido difícil demostrar un efecto
sostenido de la insulina en el aumento de la síntesis
de proteínas musculares No está claro hasta qué
punto la pérdida del efecto anti-catabólico de la
insulina ocurre en los no diabéticos a medida que
envejecen, pero la resistencia a la insulina podría
ciertamente desempeñar un papel en el desarrollo de
la sarcopenia. La resistencia a la insulina aumenta
con la edad (Roubenoff &amp;Hughes, 2000).

CONCLUSIONES
Hasta ahora, la identificación de los individuos con
sarcopenia se basa en la evaluación física y de fuerza
muscular. Sin embargo, si se llegaran a identificar
biomarcadores, el diagnóstico podría efectuarse de
una manera temprana.
En diversos estudios se ha demostrado una
asociación entre la sarcopenia y alteraciones de
marcadores biológicos, los cuales representan
múltiples sistemas e incluyen en su mayoría
marcadores de inflamación y coagulación (Walston,
2002). Sin embargo, sus implicaciones se encuentran
bajo investigación y la inclusión de estos dentro de la

Artículo de Revisión

valoración clínica para el diagnóstico de sarcopenia,
no es recomendable aún.
La inflamación “crónica” es un estado asociado al
envejecimiento y es probable que el deterioro
funcional sea el resultado de un proceso en el cual las
citocinas son el mediador, produciéndose en exceso
como consecuencia de deficiencias, infecciones o
estrés, influyendo sobre la masa muscular.
Se ha propuesto que los niveles elevados de IL-6
pueden predecir la aparición de la sarcopenia, por lo
que se convertiría en una vía para detectar a los
adultos en riesgo de desarrollarla y probablemente
guiar la efectividad de posibles intervenciones de
prevención biológica temprana.
Desafortunadamente, en el futuro previsible, no hay
tratamiento que pueda revertir esta declinación. Sin
embargo, gran parte de la debilidad de la sarcopenia
puede revertirse con un programa de ejercicio
crónico, que incluya fuerza y flexibilidad, para lograr
un mayor nivel de funcionamiento físico y conservar
la plasticidad del músculo.
El proceso de envejecimiento no sólo vuelve
vulnerable al organismo, sino que aumenta el riesgo
de la aparición de deficiencias y discapacidades. La
interrelación de todos los factores (antropométricos,
bioquímicos, clínicos, dietéticos, genéticos y
moleculares) y su impacto en las capacidades físicas
y funcionales no han sido del todo estudiadas. Por lo
que es probable que el diseño de un modelo
explicativo o predictivo de la generación de la
sarcopenia, sea uno de los avances en la integración
de esos indicadores de evaluación del mismo, aunque
se conocen elementos consistentes para su
identificación.
No se sabe si factores genéticos, ambientales o
patológicos son los determinantes clave de la pérdida
de unidades motoras con la edad, ya que actualmente
no hay un marcador biológico específico de la
sarcopenia. La comorbilidad y el proceso de
envejecimiento influyen en la presencia de estos
marcadores y las diferentes investigaciones no
permiten establecer una relación causal entre los
fenómenos biológicos y la sarcopenia, por lo tanto
tendrían que seguir explorándose.

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�Mercurio, contaminación de
alimentos, toxicidad

Reporte Técnico

DETERMINACION DE MERCURIO EN PESCADO FRESCO QUE SE COMERCIALIZA EN EL AREA
METROPOLITANA DE MONTERREY
Ramírez Arizpe Abraham 1* Ramos Peña Esteban Gilberto 1 Rodríguez Fuentes Humberto 2
1 Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Salud Pública y Nutrición. 2 Universidad Autónoma de Nuevo

León, Facultad de Agronomía.

RESUMEN

Antecedentes y objetivo del estudio: La presencia de mercurio en pescados que forman parte de la alimentación del ser humano

es un problema de salud pública, las principales especies que forman la captura mexicana para consumo humano directo como el
guachinango, mojarra, bagre, robalo y pez sierra son los que representan mayor venta y consumo a nivel nacional. El objetivo del
estudio fue determinar si hay presencia y estimar la concentración de mercurio total en cuatro especies de pescado que se
comercializa en el Área Metropolitana de Monterrey, Nuevo León. Resultados relevantes: En las especies analizadas se detectó
presencia de mercurio en todas las muestras, las concentraciones más altas se presentaron en el bagre (Ameiurusme! as) (0.3361
±0.3336) mientras que en Pez sierra (Scomberomorus sierra) (0.1965±0.2463), Robalo (Dicentrarchus!abrax) (0.1567 ±0.0906) y
Mojarra (Oreochromisni!oticu) (0.2380±0.1881) presentaron concentraciones más bajas de mercurio total Identificar determinantes
sociales intermedios y estructurales de la población embarazada que acude a control, además de la relación existente con la
percepción de la salud bucal. Impacto de la aplicación de los resultados de la investigación en la mejora de la
atención a la salud.: El promedio de HgT estimado no rebasó la NOM 031 SSA1 1993, sin embargo, en algunos especímenes si se
rebasó. Se debe recordar que es acumulativo, por lo tanto, el control a través de las determinación del este metal se debe considerar
como actividad relevante para la salud pública de la población.
Institución beneficiaria del reporte:
Palabras Clave: Mercurio, contaminación de alimentos, toxicidad.

ABSTRACT

Background and objective of the study: The presence of mercury in fish that are part of human feeding is a public health

problem; the main species that form the Mexican capture for direct human consumption such as guachinango, mojarra, catfish,
sea bass and sawfish are the ones that represent greater sales and consumption nationwide. The objective of the study was to
determine if there is presence and estimate the concentration of total mercury in four species of fish that is commercialized in the
Metropolitan Area of Monterrey, Nuevo León. Relevant results: The highest concentrations were found in the catfish
(Ameiurusmelas) (0.3361 ± 0.3336), while in the Scomberomorus sierra (0.1965 ± 0.2463), Robalo (Dicentrarchuslabrax) (0.1567
± 0.0906) and Mojarra (Oreochromisniloticu) (0.2380 ± 0.1881) had lower concentrations of total mercury. Impact of the
application of research results on the improvement of health care : The estimated average HgT did not exceed the NOM
031 SSA1 1993, however, in some specimens if the value of the NOM was exceeded. It should be remembered that the absorbed
mercury accumulates in the human organism with the described health consequences. Given the above, the control in the
disposal of contaminated waste and the determinations of this metal in this food product should be considered as activities
relevant to the public health of the population.
Institution beneficiary of the report:
Key words: Mercury, food contamination, toxicity.
Citation: Ramírez Arizpe A., Ramos Peña EG., Rodríguez Fuentes H. (2017) Determinación de mercurio en pescado fresco que se comercializa en el
área metropolitana de Monterrey. Revista de Salud Pública y Nutrición, 16(1), 33-38
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo león, Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León,
México Copyright: ©2017 Ramírez Arizpe et al. This is an open-access article distributed under the terms of Creative Commons Attribution
License [CC BY-ND 4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any medium, provided the original author and
source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests exist.
DOI: https://doi.org/10.29105/respyn16.1-5

Email: abraham.ramireza@uanl.mx

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�Reporte Técnico

Mercurio, contaminación de
alimentos, toxicidad

Antecedentes
El cuerpo humano posee un gran número de células
que están formadas por elementos químicos que son
esenciales y cumplen una función biológica, entre
otros se encuentran el oxígeno, hidrogeno, nitrógeno,
calcio y fosforo que son los que constituyen la mayor
proporción del peso del organismo (Velazquez
Monroy &amp; Ordorica, 2013), además existen otros
elementos no esenciales, como el Mercurio, que es
tóxico; está presente en el ambiente derivado de las
fuentes naturales y antropogénicas, afecta a los
organismos marinos donde pasa a estar disponible
para ellos; el mercurio causa toxicidad en el humano
al ser consumido, la toxicidad que se le se atribuye se
asocia con el envejecimiento y muerte celular.

fuente está obligada a medir sus emisiones de
mercurio o a analizar el contenido de mercurio en
sus materias primas ni en sus residuos (Acosta
Ruiz, 2001)

Debido a que este metal presenta una serie de formas
que afectan a la salud humana, lo vuelven sujeto de la
atención de la salud pública (BANHG, 2007), su
presencia ha ido en aumento desde el comienzo de la
era industrial, donde la exposición de la población y a
la vida silvestre es amplia y sus efectos son graves
(Molina Castaño, Arango Alzate, &amp; Serna, 2003). Las
principales especies de peces que se utilizan para
consumo humano son los óseos como la mojarra
(Oreochromisniloticus), el bagre (AmeiurusMelas), el
robalo (Dicentrarchuslabrax) y el pez sierra
(Scomberomorus sierra) entre otros, que representan
mayor venta y consumo a nivel nacional (Cifuentes
Lemus, Torres Garcia, &amp; Frias M, 1997).

1) La cuenca del río Coatzacoalcos, el cual fluye por
más de 220 kilómetros desde Oaxaca hasta el Golfo
de México, en Veracruz, con niveles de mercurio
hasta de 0.38 mg/l en la laguna Pajaritos

En México, la Norma Oficial Mexicana 098SEMARNAT-2002,
protección
ambientalincineración de residuos especificaciones de
operación y limites de emisión de contaminantes,
especifica los límites permisibles de emisiones al
medio ambiente, entre ellos la del mercurio, sin
embargo no se han encontrado registros de las
emisiones generadas por las diferentes industrias que
permita detectar el impacto de la contaminación por
metales pesados y su remediación ambiental, por lo
que el consumidor de pescado estará expuesto a
daños permanentes en su salud generando así un
problema de salud pública (SEMARNAT, 2004).
En México existe poca información de las emisiones
de mercurio generadas, que han estado normadas
desde 1998 únicamente para los incineradores de
residuos peligrosos y biológico-infecciosos y para las
plantas de cemento que utilizan residuos peligrosos
como combustible complementario. Ninguna otra

Los resultados de la Red Nacional de Monitoreo de
la Calidad del Agua (RNM) muestran niveles de
mercurio en varios cuerpos de aguas, cercanos a
límite máximo recomendado de 0.001mg/l. Se han
detectado niveles de 0.5 y 1ug/L en diferentes ríos
de la República Mexicana.
En un estudio realizado por el Cinvestav en 1994,
fueron identificadas tres cuencas contaminadas con
mercurio:

2) La cuenca del río San Juan que cubre partes de
los estados norteños de Coahuila, Nuevo León y
Tamaulipas, hasta su desembocadura en el Río
Bravo en la frontera de México con los EE.UU. La
concentración más alta de mercurio detectada fue
de 11 ug/L.
3) El sistema Lerma-Chapala-Santiago, y una de
las cuencas más importantes del país que recibe las
descargas de zonas industriales a su paso por varios
estados hasta la presa Alzate en el Estado de
México. En esta cuenca se han detectado niveles de
mercurio de hasta 0.0021 ug/L (Yarto Ramirez,
Gavilan Garcia, &amp; Castro Diaz, 2004).
Es importante mencionar que los límites de emisión
para mercurio en México es de 0.07 mg/m3
(SEMARNAT, Norma Oficial Mexicana NOM-098SEMARNAT-2002,
Proteccion
ambientalIncineracion de residuos, especificaciones de
operacion y limites de contamintes., 2004), de
acuerdo a la NOM-098 SEMARNAT-2002. Existe
también la NOM-031-SSA1-1993, bienes y
servicios, productos de la pesca moluscos bivaldos
frescos, refrigerados y congelados, especificaciones
sanitarias, que tiene como campo de aplicaciones
regular las especificaciones sanitarias de los
productos de la pesca que marca como
especificaciones para el mercurio elemental HgT 1.0

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 1 enero - marzo, 2017

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�Reporte Técnico

Mercurio, contaminación de
alimentos, toxicidad

mg/kg y metilmercurio 0.5 mg/kg1 (Secretaria de
Salud., 1993).
En Abril de 2013 en México se realizó un estudio
sobre el contenido de mercurio en tejidos de peces
en 13 especies de 17 regiones, de las muestras
analizadas 3 especies registraron niveles de Hg
superiores a la norma canadiense de 0.5 ppm para
pesca comercial (Bocuher., 2013).

La muestra fue no probabilística hasta completar el
tamaño de la muestra. El tamaño de la muestra se
determinó mediante la fórmula para la estimación de
medias para población infinita con un nivel de
confianza del 95% y un error no mayor de 5%. La
muestra piloto demostró una concentración media de
Hg de 0.1061 mg/kg, con una desviación estándar de
± 0.2374 mg/kg.
El procedimiento se organizó en 6 actividades

En otro estudio en México se determinó el contenido
de mercurio y arsénico en atún y sardinas enlatadas,
de las 84 muestras de atún y sardinas de 6 marcas
comerciales producidas, los contenidos mínimo y
máximo de mercurio variaron de 0.18 a 4.52 y 0.14 a
4.74 mg/kg, con valores promedios de 1.23 y 0.74
mg/kg para atún y sardina, el 36% de las muestras de
atún rebasaron los límites permitidos por la FDA
(Food and Drug Administration) de Estados Unidos
de América, los resultados se muestran en la cuadro 5
y cuadro 6 (Velasco O, Varria S, Perez M,
Villanueva I., 2001)
Objetivo General
Determinar si hay presencia y estimar la
concentración de mercurio total en cuatro especies
de pescado que se comercializa en el Área
Metropolitana de Monterrey, Nuevo León.
Material y Métodos
Fue un estudio transversal – Analítico, se analizó el
pescado fresco que se oferta en pescaderías del
Área Metropolitana de Monterrey Nuevo León,
México; específicamente las especies: Mojarra
(Oreochromisniloticus), Bagre (AmeiurusMelas),
Robalo (Dicentrarchuslabrax) y Pez Sierra
(Scomberomorus sierra).
Se seleccionaron los especímenes con piel
brillante, escamas fuertemente adheridas, ojos
brillantes y claros, carne firme que tiende al rebote,
agallas de color rojo brillante. Se descartaron
cuando presenta colores y olores no característicos
a los criterios de inclusión.

Resultados Relevantes
Respecto a las especies analizadas se detectó
presencia de mercurio en todas las muestras.
Las concentraciones más altas se presentaron en la
especie de bagre (Ameiurusmelas) (0.3361 ± 0.3336)
seguido de las especies Pez sierra (Scomberomorus
sierra)
(0.1965
±
0.2463),
Robalo
(Dicentrarchuslabrax) (0.1567±0.0906) y Mojarra
(Oreochromisniloticu) (0.2380 ± 0.1881) presentaron
concentraciones más bajas de mercurio total, en
ninguna de las especies, analizadas los datos
obtenidos no proporcionan evidencia que rechace la
hipótesis nula donde el nivel de mercurio total en
pescado fresco es menor e igual a 1 (mg/kg)
recomendado por la Norma Oficial Mexicana NOM031-SAA1-1993 (Tabla 1)

1 Este nivel es necesario para que en los casos en que el
mertilmercruio supere el nivel de referencia establecido sea
rechazado el lote.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 1 enero - marzo, 2017

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�Reporte Técnico

Mercurio, contaminación de
alimentos, toxicidad

A partir de los valores de HgT que se sitúan en el
percentil 50 en las especies analizadas, la especie
Bagre (Ameiurusmelas) tiene los valores de mayor
concentración, le siguen las especies Pez Sierra
(Scomberomorus
sierra),
Mojarra
(Oreochromisniloticus)
y
Robalo
(Dicentrarchuslabrax), (Tabla 2)

Discusión y conclusiones
Considerando que las muestras fueron colectadas del
mismo sito comercial, es importante señalar lo
siguiente: las muestras provenían de distintos lugares
geográficos del Golfo de México, por lo que se
podría establecer que probablemente el sitio de
captura presente niveles de contaminación por HgT.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 16 No. 1 enero - marzo, 2017

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�Mercurio, contaminación de
alimentos, toxicidad

Aunque la concentración en las muestras analizadas
fue menor al límite máximo permitido al comerse
este tipo de alimento su contaminante se absorbe y
se incorpora en el metabolismo humano y está
documentado que puede acumularse. Esta
apreciación conduce a reflexionar que en un futuro
no lejano se pude presentar un problema de salud
pública en individuos susceptibles.
La concentración de HgT presente en las 76 muestras
analizadas fue mayor a cero, lo cual indico presencia
de este elemento. Los valores más altos en las
especies analizadas se presentaron en el bagre
(Ameiurusmelas) y en el pez sierra el promedio. Los
valores más bajos en las especies analizadas se
presentaron en la mojarra (Oreochromisniloticus) en
el robalo (Dicentrarchuslabrax).
Futuras líneas de investigación
Cualquier trabajo de investigación elaborado con
entusiasmo, esfuerzo contribuye de alguna manera a
solucionar problemas presentes en la sociedad con el
objeto de brindar alternativas para mejorar la calidad
de vida, en este apartado se exponen temas de interés
de la tesis expuesta.

Reporte Técnico

4.

Sería muy interesante buscar la remediación
de los Ecosistemas Naturales y Urbanos
partiendo de resultados obtenidos a partir de
análisis
a
las
diferentes
fuentes
contaminadas con el objeto de buscar en
mejorar la calidad de vida, Los niveles de
partículas PM2.5 —partículas
contaminantes del aire lo suficientemente
pequeñas como para penetrar hasta la
parte más profunda de los pulmones— se
monitorizan en los países de la OCDE
porque pueden dañar la salud humana y
reducir la esperanza de vida.

5.

Crear un modelo que nos permita en tiempo
real conocer los niveles de contaminación
en el aire, suelo, agua y con ello tomar
decisiones que permitan brindar un mejor
espacio de convivencia tanto para los
habitantes como para los turistas que visitan
nuestra ciudad, un ambiente limpio es una
fuente de satisfacción, mejora el bienestar
mental, y permite a las personas recuperarse
del estrés de la vida diario

La metodología expuesta en este trabajo de
investigación puede aplicarse a diferentes proyectos
de investigación:
Bibliografía
1.

2.

3.

Cuantificar la presencia de Plomo, Cadmio,
Níquel, Zinc, Aluminio en alimentos de
mayor consumo en el área Metropolitana de
Monterrey los cuales son muy relevantes
desde el punto de vista de la salud pública.
Cuantificar la presencia de Plomo, Cadmio,
Níquel, Zinc, Aluminio en el suelo del área
Metropolitana de Monterrey producto de la
sedimentación de los desechos a la
atmosfera de las industrias y de los
vehículos los cuales generan emisiones que
perjudican la salud de los habitantes.
Una posible e interesante línea de
investigación consiste en determinar y
cuantificar los niveles de metales pesados
presentes en el aire de la Cd de Monterrey
consecuencia del crecimiento exponencial
del parque vehicular y de los desechos de
las industrias a la atmósfera.

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                  <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
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                <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
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                <text>Ramos Peña, Esteban Gilberto, Editor Responsable </text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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                    <text>�Aneuplodias,Anomalía cromosómica, trisomía

Artículo Original

CALIDAD DE ANÁLISIS RETROSPECTIVO DE ANOMALÍAS CROMOSÓMICAS DE TIPO NUMÉRICAS EN
PACIENTES DEL HOSPITAL REGIONAL DE ALTA ESPECIALIDAD DEL NIÑO “DR. RODOLFO NIETO
PADRÓN” (2005-2015).L PATRÓN DE CONSUMO ALIMENTARIO EN POBLACIÓN DEL NORESTE DE
MÉXICO
Armas García LE1; Gomez Valencia L2; García Días AD3, Cortes Viayra AC3; Leal Soriano K3; Salas García R3.
1 Universidad Juárez Autónoma de Tabasco, Licenciatura en Médico Cirujano. 2 Universidad Juárez Autónoma de
Tabasco, Servicio de Genética, Hospital Regional de Alta Especialidad del Niño “Dr. Rodolfo Nieto Padrón”. 3 Universidad
Autónoma de Nuevo León, Facultad de Salud Pública y Nutrición, Laboratorio de Nutrición Poblacional.

RESUMEN
Introducción: Las aneuploidías son anomalías cromosómicas más frecuente en el ser humano donde existe una diferencia en
el número de par de cromosomas que tiene una célula. Puede haber ganancia o pérdida de cromosomas individuales, el
mecanismo más frecuente es la no disyunción donde hay errores en el proceso de generación de gametos. Objetivos:
Identificar las anomalías cromosómicas de tipo numéricas más frecuentes en el Hospital Regional de Alta Especialidad del Niño
“Dr. Rodolfo Nieto Padrón en un periodo de diez años. Métodos: Estudio retrospectivo descriptivo en 3,291 casos, se utilizó
la base de datos y bitácoras del laboratorio de genética del Hospital Regional se analizaron cariotipos de pacientes del 2005 a
2015. Resultados: Del total, 545 casos fueron positivos con aneuploidías y 2,146 negativos, la prevalencia fue mayor en
hombres; el grupo de recién nacido presentó la mayor prevalencia de alteraciones cromosómicas de tipo numéricas con
38.7%(hombres) y 31.7% (mujeres); en el grupo de 1 a 3 años, la prevalencia fue de 7.3% (hombres) y 5.7% (mujeres). La
mayor prevalencia (35.4%) fue en municipio de Centro, Tabasco; otras entidades federativas como Chiapas, Campeche,
Tamaulipas y Mérida con 10.3%. El 2007 fue el año con mayor prevalencia de casos registrados de aneuploidías (79 casos). Las
aneuploidías más frecuentes fueron la trisomía 21, monosomía X, trisomía 18, la trisomía 13. Conclusiones: Los programas de
educación en salud, suponen un beneficio en la reducción de la prevalencia de aneuploidias cromosómicas al reducir la
prevalencia de estas en los últimos diez años.
Palabras Clave: aneuploidías, anomalía cromosómica, trisomía

ABSTRACT
Introduction: Aneuploidies are the most common chromosome abnormality in humans with missegregated chromosomes on
the daughter cells. Consequently there could be a gain or a loss of individual chromosomes and the alterations in
recombination are an important contributor to meiotic non-disjunction with abnormal gametes. Objectives: Identify the most
common numerical chromosomal abnormalities over a 10 year study, at the Hospital Regional de Alta Especialidad del Niño
“Dr. Rodolfo Nieto Padrón. Methods: A retrospective study of 3,921 cases was made for a ten year period (2005 to 2015)
analyzing the patients karyotypes. Through the usage of the Genetic Lab database and logs at “Hospital Regional de Alta
Especialidad del Niño “Dr. Rodolfo Nieto Padrón”. Results: On the whole sample, 545 cases were identified with aneuploidies
and 2,146 came out negative. The prevalence was significantly higher in men. The newborn group presented the highest
prevalence of numerical chromosomal abnormalities with 38.7% (men) and 31.7% (women); Also the 1-3 years old group, the
prevalence was of 7.3% (men) and 5.7% (women). According to the place of origin, the highest prevalence for the identified
cases was in Centro municipality, Tabasco 35.4%, as well as other entities like Chiapas, Campeche, Tamaulipas and Mérida
with 10.3%. 2007 was the year with the highest prevalence of aneuploidies with 79 identified cases. The most common types
of aneuploidy were trisomy of chromosome 21, monosomy X, trisomy 18 and trisomy 13. Conclusions: The health education
programs, must represent a benefit by reducing the prevalence of chromosomal aneuploidy for the last 10 years
Key words: aneuploidies, chromosomal abnormalities, trisomy.
Citation: Armas García LE; Gomez Valencia L; García Días AD, Cortes Viayra AC; Leal Soriano K; Salas García R. (2016) Análisis retrospectivo
de anomalías cromosómicas de tipo numéricas en pacientes del Hospital Regional de Alta Especialidad del Niño “Dr. Rodolfo Nieto Padrón”
(2005-2015). Revista de Salud Pública y Nutrición, 15(4), 1-8
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo león, Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México
Copyright: ©2016 Armas García et al. This is an open-access article distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC
BY-ND 4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any medium, provided the original author and source are
credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests exist.
Email: Rogelio.salasg@uanl.mx

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

�Aneuplodias,Anomalía cromosómica, trisomía

Introducción
De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud
(OMS), las anomalías congénitas son en muchos
países causas importantes de mortalidad infantil,
enfermedad crónica y discapacidad (Salud O. M.,
2016). Las anomalías cromosómicas tiene lugar en al
menos el 5% de todas las gestaciones reconocidas
(Del Castillo Ruiz, Uranga Hernández, &amp; Zafra de la
Rosa, 2012). Estas aberraciones cromosómicas son
más frecuentes que las aneuploidías y con mayor
significado clínico, ocurren en 3 a 4% de todos los
embarazos. En América Latina las anomalías
congénitas ocupan entre el segundo y quinto lugar
como causa de muerte significativa a la morbilidad y
mortalidad infantil (Franco Moncayo, 2008) y en
México las anomalías cromosómicas son la segunda
causa de muerte infantil y de discapacidad (Navarrete
Hernández, Canún Serrano, Reyes Pablo, Sierra
Romero, &amp; Valdés Hernández, 2013).
Las frecuencias de aneuploidías del estado de
Tabasco son muy altas y de varios tipos, dependiendo
de los rasgos fenotípicos que presente el paciente y
cromosómicos, debido a esto, en este proyecto se
analizó las anomalías cromosómicas de tipo
numéricas más frecuentes que existen en el estado de
Tabasco. Teniendo en cuenta que está información
puede ser de mucha utilidad para el diagnóstico
oportuno de este tipo de enfermedades y así poder
detectarlas y/o tratarlas a tiempo.
La aneuploidía es el trastorno cromosómico humano
más común y el de mayor importancia clínica, y tiene
lugar en algunas gestaciones reconocidas. La
mayoría de los pacientes aneuploides presenta una
trisomía (tres copias de un cromosoma en lugar del
par normal) o, con menos frecuencia, una
monosomía (una sola copia en lugar del par normal).
Tanto la trisomía como la monosomía pueden
ocasionar consecuencias fenotípicas graves. Puede
producirse trisomía de cualquier parte del genoma,
pero la trisomía de todo un cromosoma suele ser
incompatible con la vida (Nussbaum, Roderick R., &amp;
Huntington F., 2008).
A pesar de las investigaciones incesantes en genética,
más del 50% de los defectos al nacimiento en los
seres humanos son desconocidas y el 7% son
puramente ambientales, mientras que el 43% restante
obedecen a etiología genética. De todos los defectos,
aproximadamente el 25% corresponde a la llamada

Artículo Original

herencia multifactorial, es decir aquella en donde el
genotipo no puede identificarse en base al
conocimiento del tipo y números de genes, ya que
existe un efecto aditivo de cargas génicas aportadas
por los progenitores y en las cuales interactúan
factores ambientales.
La frecuencia de aberraciones cromosómicas en
humanos varía dependiendo del material estudiado;
así tenemos que en abortos espontáneos es del 50 al
60%, en mortinatos 5%, en recién nacidos vivos
0.63%, en personas con deficiencia mental 20% y en
varones con infertilidad 6%.
Un complemento cromosómico con un número de
cromosomas que no sea 46 se dice que es heteroplide.
Un múltiplo exacto del número haploide de
cromosomas (n) se dice que es euploide y cualquier
otro número es aneuploide (Gómez Valencia, 2015).
Las células somáticas del ser humano tienen un
número diploide de cromosomas (n = 46) y los
gametos maduros (óvulo y espermatozoide) el
número haploide (n = 23) (Lisker, González, &amp;
Dehesa, 2013).
Además del número diploide (2n) característico de
las células somáticas normales, en ocasiones se
observan en el material clínico otros complementos
cromosómicos euploides: el triploide (3n) y el
tetraploide (4n). Tanto la triploidía como la
tetraploidía se han observado en fetos y, aunque los
niños triploides pueden nacer vivos, no llegan a
sobrevivir mucho tiempo. La triploidía se observa en
1–3% de las fecundaciones reconocidas y, entre los
embriones que sobreviven hasta el final del primer
trimestre de la gestación, la mayor parte es el
resultado de una fecundación con dos
espermatozoides (disperma). No obstante, una cierta
proporción de casos se debe a fallos en una de las
divisiones meióticas, que producen un óvulo o un
espermatozoide diploides. La expresión fenotípica de
un cariotipo triploide depende de la fuente del
conjunto cromosómico extra; los triploides con un
conjunto extra de cromosomas paternos tienen
anomalías de la placenta y se clasifican como molas
hidatiformes parciales, pero los que tienen un
conjunto extra de cromosomas maternos son
abortados precozmente de forma espontánea durante
la gestación. Los tetraploides son siempre 92, XXXX
o 92, XXXYY, lo que sugiere que la tetraploidía es
el resultado de un fallo en la finalización de una

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

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�Aneuplodias,Anomalía cromosómica, trisomía

Artículo Original

división temprana del cigoto (Nussbaum, Roderick
R., &amp; Huntington F., 2008).

cromosoma X, que causa el síndrome de Turner
(Gómez Valencia, 2015).

Las anomalías cromosómicas de tipo numéricas, de
forma habitual se produce cuando no se separan,
como es normal en la anafase de la división celular,
fenómeno llamado no-disyunción, y puede ocurrir en
cualquiera de las dos divisiones meióticas. El mismo
resultado se obtiene cuando uno de los cromosomas
se “retrasa” en su movimiento hacia uno de los polos
opuestos de la célula en la anafase por una división
prematura de un cromosoma en sus dos cromátides
hermanas, con una segregación al azar hasta
completar la meiosis I; a este mecanismo se le conoce
como rezago anafásico. Por cualquiera de estos dos
mecanismos, una de las dos células hijas tiene un
cromosoma extra de un par de homólogos y a la otra
le falta ese cromosoma. En el primer caso se dice que
es una trisomía y en el segundo, una monosomía.
Aunque la causa primordial de la no disyunción
meiótica se desconoce, se sabe de algunos factores
predisponentes, como edad avanzada de la madre
(Lisker, González, &amp; Dehesa, 2013).

La aneuploidía de cromosomas completos se
originan en especial por la no disyunción meiótica,
que se refiere a la falta de separación de los
cromosomas bivalentes homólogos durante la
anafase en meiosis I, o de las cromátidas hermanas
durante meiosis II. Si la no disyunción ocurre en
meiosis I, se pueden generar dos gametos disómicos
y dos gametos nulisómicos , por otro lado si la no
disyunción ocurre en meiosis II se pueden generar
dos gametos normales (monosómicos), un gameto
disómico y un gameto nulisómico. Después de la
fertilización, un gameto nulisómico dará origen a un
producto con monosomía y un gameto disómico a un
producto con trisomía.

La aneuploidía es el trastorno cromosómico humano
más común y el de mayor importancia clínica, y tiene
lugar en al menos el 5% de todas las gestaciones
reconocidas. La mayoría de los pacientes
aneuploides presenta una trisomía (tres copias de un
cromosoma en lugar del par normal) o, con menos
frecuencia, una monosomía (una sola copia en lugar
del par normal). Tanto la trisomía como la
monosomía pueden ocasionar consecuencias
fenotípicas graves. Puede producirse trisomía de
cualquier parte del genoma, pero la trisomía de todo
un cromosoma suele ser incompatible con la vida. La
trisomía más frecuente en nacidos vivos es, con
mucho, la trisomía 21 (cariotipo 47, XX o XY, +21),
la constitución cromosómica existente en el 95% de
los pacientes con síndrome de Down. Otras trisomías
observadas en nacidos vivos son la trisomía 18 y la
trisomía 13.
Es notable el hecho de que estos autosomas (13, 18 y
21) son los tres con un número menor de genes en su
interior; presumiblemente, la trisomía de los
autosomas portadores de un número mayor de genes
es letal en la mayor parte de los casos La monosomía
de todo un cromosoma es casi siempre letal, aunque
una importante excepción es la monosomía del

Se conoce que la no disyunción materna en meiosis I
es el origen más común de las aneuploidías en el
humano, y que el riesgo de no disyunción se
relaciona significativamente con la edad materna,
con un incremento leve en madres muy jóvenes y un
gran incremento a partir de los 35 años. Existe
evidencia de que la ausencia de recombinación
durante meiosis I entre cromosomas homólogos
(meiosis aquiasmática) o la recombinación muy
distal o telomérica predispone a la no disyunción, y
que este tipo de recombinaciones pueden suceder de
manera azarosa e independiente de la edad. Sin
embargo la capacidad de reconocer estas
configuraciones quiasmáticas anormales e impedir la
mala segregación cromosómica sí parece afectarse
con el paso del tiempo.
Por otro lado, la recombinación muy cercana al
centrómero favorece la no disyunción tanto en
meiosis I como en meiosis II, la cual también se
asocia a envejecimiento. Se ha postulado que estos
quiasmas proximales pueden causar la separación
prematura de las cromátidas hermanas, en el contexto
de proteínas del complejo de cohesión centromérica
degradadas por edad. Sin embargo, parejas jóvenes
que han tenido un producto aneuploide, tienen un
riesgo de recurrencia más elevado que el esperado
para un fenómeno accidental, y el riesgo se
incrementa no sólo para la misma trisomía (situación
que pudiera explicarse en parte por mosaicismo
gonadal en alguno de los padres), por lo que deben
existir otros factores independientes de la edad, que
condicionen riesgo para no disyunción (Del Castillo

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

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�Aneuplodias,Anomalía cromosómica, trisomía

Ruiz, Uranga Hernández, &amp; Zafra de la Rosa, 2012).
El objetivo para este estudio fue Identificar las
anomalías cromosómicas numéricas más frecuentes
en el Hospital Regional de Alta Especialidad del
Niño “Dr. Rodolfo Nieto Padrón” del estado de
Tabasco, registradas durante el periodo 2005-2015.
Material y Métodos
Es un estudio retrospectivo, se analizaron los
cariotipos de 3,291 pacientes registrados en base de
datos y bitácoras de estudios de Laboratorio
generados en el laboratorio de genética del Hospital
Regional de Alta Especialidad del Niño “Dr. Rodolfo
Nieto Padrón” en el periodo 2005 - 2015 tomando
como límite de análisis el 19 de mayo del 2015. Los
casos considerados fueron aquellos que presentaran
aberraciones cromosómicas de tipo numéricas
(aneuploidías), considerando edad, género, lugar de
procedencia y fecha de registro. El análisis
estadístico de los datos fue realizado en Microsoft
Excel 2010.
Resultados
Se analizaron 3,291 casos de pacientes enviados al
servicio de genética del Hospital Regional de Alta
Especialidad del Niño “Dr. Rodolfo Nieto Padrón”
por probables alteraciones cromosómicas. De estos
pacientes el 82.0% (2,700) eran pacientes con
probable cromosomopatía de tipo numérica
(aneuploidías) y solo el 18.0% (591) casos con
probables cromosomopatías de tipo estructurales; de
los casos con probables anomalías cromosómicas de
tipos numéricas (N=2,700) que se reportaron en el
periodo de 2005 al 2015, el 20.0% (545) de los casos
registrados fueron positivos, con una prevalencia
mayor en el género masculino 51.4% (280), mientras
que las mujeres 48.6% (265). El 80.0% (2,147) de los
casos fueron negativos, ocho casos no fueron
considerados por no contar con datos de registro
(Figura 1).

Artículo Original

Figura 1. Porcentaje de casos diagnosticados positivos y
negativos de anomalías cromosómicas de tipo numéricas
reportados en el laboratorio de genética del Hospital Regional
de Alta Especialidad del Niño "Dr. Rodolfo Nieto Padrón".

80.0%
20.0%
Casos Reportados
Positivos

Casos Reportados
Negativos

N= 2,700 casos
Fuente: Base de datos del laboratorio de genética del Hospital
Regional de Alta Especialidad del Niño “Dr. Rodolfo Nieto
Padrón”.

La Figura 2, muestra la presencia de anomalías
cromosómicas de tipos numéricas (aneuploidías) por
grupo de edad y género; el grupo de R/N (Recién
nacido) presentó la mayor prevalencia de
alteraciones cromosómicas de tipo numéricas
(aneuploidías) con 38.7% y 31.7% para hombres y
mujeres respectivamente; en el grupo de 1 a 3 años,
la prevalencia fue de 7.3% y 5.7% en hombres y
mujeres respectivamente.
Figura 2. Anomalías cromosómicas de tipo numéricas por
grupo de edad y género de casos reportados en el Hospital
Regional de Alta Especialidad del Niño “Dr. Rodolfo Nieto
Padrón”

N= 545 casos
Fuente: Base de datos del laboratorio de genética del Hospital
Regional de Alta Especialidad del Niño “Dr. Rodolfo Nieto
Padrón”.

La mayor prevalencia de anomalías cromosómicas
de tipo numéricas por lugar de procedencia en los
municipios del estado de Tabasco y otras entidades
federativas fueron: Centro 35.4% (193), Comalcalco
7.2% (39) y Huimanguillo 6.6% (36), habiendo casos
registrados de forma genera de otros estados como:
Chiapas, Campeche, Tamaulipas y Mérida, con
10.3% (56) e igual teniendo casos sin registro de
lugar de procedencia con el 7.7% (42). En los últimos
10 años (2005 – 2015), la prevalencia de casos

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

4

�Aneuplodias,Anomalía cromosómica, trisomía

reportados con alteraciones cromosómicas de tipo
numéricas fue de 545. En el 2007 fue el año con
mayor número de casos reportados con 79; teniendo
en cuenta que en el 2007 Tabasco sufrió una de las
peores contingencias ambientales en los últimos 50
años (SEG, 2013), como el que enfrentó en la gran
inundación del 2007 (SEG, 2013). Sabiendo que las
alteraciones en la secuencia de nucleótidos del DNA
puede ser inducida por factores ambientales (como
exposición a la luz UV, radiaciones ionizantes o a
ciertas sustancias químicas) (Del Castillo Ruiz,
Uranga Hernández, &amp; Zafra de la Rosa, 2012); la
prevalencia desciende en los siguientes años, sin
embargo se muestra un aumento en el año 2010 y
2012 sin superar los casos reportados en el 2007.
El trastorno cromosómico más frecuente y mejor
conocido, así como la principal causa genética de
retraso mental moderado es el síndrome de Down o
trisomía 21 (Nussbaum, Roderick R., &amp; Huntington
F., 2008). Se pueden distinguir 3 variables de
síndrome de Down, los cuales son: Trisomía 21
regular, translocación Robertsoniana y síndrome de
Down en mosaico. De acuerdo al estudio realizado,
se encontró que la mayoría de los casos presentaron
síndrome de Down en sus diferentes variantes.
Teniendo la trisomía 21 regular 460 casos, síndrome
de Down en mosaico 4 casos y translocación
Robertsoniana 1 caso.
La Tabla 1, muestra la probabilidad diagnóstica y
resultados de cariotipo de los pacientes atendidos por
laboratorio, posterior a la atención médica general
una vez realizada la historia clínica del paciente,
cumpliendo los criterios establecidos en la NOM004-SSA3-2012. Los casos probables se le realizan
un estudio de cariotipo para confirmar de presencia
de anomalías cromosómicas de tipo numérica y/o
estructural (Trisomía 21, Trisomía 18, Trisomía 13,
Trisomía 8, Monosomía X, Síndrome de Penta X,
Síndrome de Turner, Síndrome de Klinefelter).

Artículo Original

Tabla 1. Probables diagnósticos reportados y resultados de
cariotipo de las diferentes aneuploidías que se detectaron en el
Laboratorio de Genética del Hospital Regional de Alta
Especialidad del Niño “Dr. Rodolfo Nieto Padrón”.
Motivo de
Consulta/Prob.
Diagnóstico

N

%

Síndrome
Dismórfico

17

3.1

Talla Baja

12

2.2

Cataratas.

1

0.2

Genitales
ambiguos.

1

0.2

Paladar Hendido.

4

0.7

447

82.0

38

7.0

4

0.7

1

0.2

1

0.2

1

0.2

1

0.2

1

0.2

1

0.2

Sin diagnóstico.

15

2.8

Total de Casos

545

100

Síndrome
Down.
Síndrome
Turner.
Síndrome
Noonan.
Síndrome
Edwards.
Síndrome
Werner.
Retraso
Psicomotor.
Atresia en
porción
duodeno.
Síndrome
Patau
Hipertrofia
oídos.

de
de
de
de
de

4ta
del
de
de

Resultados de
Cariotipo
Trisomía 21
(Síndrome de
Down)
Síndrome
de
Turner
(Monosomía X)
Trisomía 18
(Síndrome de
Edwards)
Trisomía 13
(Síndrome de
Patau)
Trisomía 8
(Síndrome de
Werner)
Cariotipos
normales
Síndrome
de
Klinefelter
Síndrome
de
Penta X

Total de Casos

N

%

463

85.0

53

9.7

6

1.1

12

2.2

1

0.2

0

0.0

6

1.1

4

0.7

545

100

Discusión
Las aneuploidías son anomalías cromosómicas de
tipo numéricas que afecta a uno o a varios
cromosomas y es una de las causas más frecuentes de
muerte perinatal y discapacidad infantil (NF., 2011),
están asociadas a la aparición de enfermedades
hereditarias, siendo una causa importante de retraso
mental y defectos congénitos (Torres , y otros, 2013).
Las aneuploidías son alteraciones genéticas que más
se diagnostican en los programas de cribado prenatal
alrededor del 90.0% de los casos (NF., 2011),
comparado con nuestra investigación se muestra un
82.0% de los casos reportados con probables

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

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�Aneuplodias,Anomalía cromosómica, trisomía

alteraciones cromosómicas de tipo numéricas
(aneuploidías).
Este trabajo muestra el porcentaje de aneuploidías
reportadas de 2700 casos en 10 años, el cual fue de
20.0%. No obstante no concuerda con un estudio
realizado en la provincia de Camagüey, Cuba, la cual
presentaron en 25 años 350 casos con anomalías
cromosómicas, donde el 69.0% fueron de casos
detectados con aneuploidías (Pérez Estévez, Montes
de Oca, Pimental Benítez, Martín Cuesta, &amp; Arrieta
García, 2012).
De acuerdo al género la prevalencia fue mayor en los
hombres con 51.4%, mientras que en las mujeres con
48.6%. Sin embargo la mayoría de la literatura
menciona que el género no es un factor
predisponente de aberraciones cromosómicas de tipo
numérica y/o estructural (Gómez Valencia, 2015;
Del Castillo Ruiz, Uranga Hernández, &amp; Zafra de la
Rosa, 2012; Nussbaum, Roderick R., &amp; Huntington
F., 2008; Lisker, González, &amp; Dehesa, 2013; Jorde,
Carey, Bamshad, &amp; White, 2011).
El mayor número de casos diagnosticados obtenidos
por edades fue el de Recién Nacido. Pérez Estévez
menciona en su estudio que el mayor número de
casos fue de las edades de 11 a 15 años con 80.5%
(Pérez Estévez, Montes de Oca, Pimental Benítez,
Martín Cuesta, &amp; Arrieta García, 2012). Sin
embargo, en el estudio realizado en el mismo grupo
de edad de 11 a 19 años obtuvo el 0.7% y 3.9% en
hombres y mujeres respectivamente. Para poder
detectar a tiempo una anomalía cromosómica es
necesario hacer un “diagnóstico prenatal”, que es el
conjunto de estudios disponibles para conocer la
adecuada formación y el correcto desarrollo del feto.
Los métodos invasivos son útiles para confirmar
algún proceso patológico en pacientes con riesgo de
tener alteraciones genéticas como consecuencia de la
edad materna, antecedentes familiares, tamiz
bioquímico positivo o anormalidades detectadas por
ultrasonido. De 2 a 3% de los recién nacidos están
afectados por alguna anomalía congénita, y 0.5% por
alguna alteración cromosómica. Estas últimas
corresponden a 20% de las muertes perinatales y son
causa importante de discapacidad y morbilidad
infantil (Fernández Hernández, Domínguez Castro,
Ibáñez Salvador, Grether González, &amp; Aguinaga
Ríos, 2013) (Medicinafetal, 2016).

Artículo Original

En otro estudio realizado en un Hospital del Instituto
Mexicano del Seguro Social, en un periodo de cinco
años se registraron 1353 recién nacidos con defectos
congénitos externos (1.02 %); de ellos, 93 % tenía
una discapacidad permanente o que le ocasionó la
muerte (Hernández Herrera, y otros, 2014). No
obstante en nuestro estudio en el mismo periodo
2006 al 2010 se detectaron 282 casos con anomalías
cromosómicas, teniendo un punto culmine en el 2007
con 79 casos reportados. Se detectó que el trastorno
cromosómico más frecuente es la trisomía 21 con sus
variantes trisomía 21 regular, síndrome de Down en
mosaico y translocación Robertsoniana que
representaron 460, 4 y 1 casos reportados
respectivamente. Comparado con la literatura la
trisomía 21 es el trastorno más común. En promedio
de 1 de cada 700 nacimientos viene al mundo con
esta patología lo cual abarca el 92% de los casos
(Médica, 2013). La trisomía 21 (Síndrome de Down),
constituye la aneuploidía con mayor frecuencia e
impacto social y económico. Kiekebushc, de acuerdo
a sus datos publicados, la prevalencia de Síndrome
de Down está, en la actualidad, por sobre 2,2 por
1000 nacimientos y recalca que tiene una estrecha
relación a la edad materna y la capacidad de
diagnóstico prenatal seguido de aborto electivo, en
los países en los cuales está permitido
(Medicinafetal, 2016).
Hernández Herrera y
colaboradores mencionan en un estudio realizado en
un Hospital del Seguro Social las trisomías más
frecuentes fueron las trisomías 21, 18 y 13
(Hernández Herrera, y otros, 2014). Esto concuerda
con nuestra investigación en donde se encontró que
las aneuploidía más frecuente son la trisomía 21
regular seguida de la monosomía X (Síndrome de
Turner) y por último la trisomía 13 (Síndrome de
Patau). En un estudio realizado en el Hospital de
Obstetricia y Ginecología de la Universidad de
Fudan de la República Popular de China en 87
mujeres maternas de edad avanzada para determinar
la eficacia del uso invasivo de tecnología de ADN de
pruebas de cribado del síndrome de Down, se
encontró que la trisomía 21 (Síndrome de Down) fue
mayor que otras aneuploidías (Trisomía 18, Trisomía
13) detectadas con este procedimiento y
diagnosticados por medio de un examen de cariotipo
(Zhang, Jiao, &amp; Bin Zhang, 2016). El diagnóstico de
una aneuploidía se confirma por medio de un
cariotipo y que la causa más común es la no
disyunción en la meiosis uno (Goldschmidt,
Márquez, Solari, Ziembar, &amp; Laudicina, 2010) los

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

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�Aneuplodias,Anomalía cromosómica, trisomía

cariotipos se organizaron según la nomenclatura del
ISCN (del inglés: International Standing Committee
on Human Cytogenetic Nomenclature) (Herrera
Patiño, Ramírez Gaviria, &amp; Muñetón Peña, 2008).
Conclusiones
En base a los resultados obtenidos en nuestro estudio
se establece las siguientes conclusiones:
• Existe más casos de aneuploidías que de
anomalías estructurales.
• El sexo con mayor frecuencia de
aneuploidías fue el masculino.
• El lugar de procedencia con más casos de
aneuploidías es el municipio de Centro,
Tabasco.
• De las aneuploidías registradas las más
frecuentes fueron la trisomía 21 (Síndrome
de Down) con sus 3 variantes (Regular,
Mosaico y Robertsoniana), la monosomía X
(Síndrome de Turner), la trisomía 18
(Síndrome de Edwards) y la trisomía 13
(Síndrome de Patau).
• De las variaciones del Síndrome de Down
la más frecuente fue la trisomía 21 regular.
• Los programas de educación en salud,
suponen un beneficio en la reducción de la
prevalencia de aneuploidias cromosómicas
al reducir la prevalencia de estas en los
últimos diez años.
•
Los factores ambientales siguen siendo un factor
predisponente a la presencia de alteraciones
cromosómicas numéricas.

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�Aneuplodias,Anomalía cromosómica, trisomía

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Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

8

�prevalencia, diabetes mellitus, estado pre diabético

Artículo Original

SUB-DIAGNÓSTICO DE DIABETES Y PREDIABETES EN POBLACIÓN RURAL
González-Gallegos Noé1, Valadez-Figueroa Isabel2, Morales-Sánchez Adriana1, Ruvalcaba Romero Norma
Alicia3
1 Centro Universitario del Norte de la Universidad de Guadalajara, 2 Instituto Regional de Salud Pública del Centro
Universitario de Ciencias de la Salud de la Universidad de Guadalajara, 3 Centro Universitario de Ciencias de la Salud de
la Universidad de Guadalajara.

RESUMEN
Introducción: La prediabetes es el estadio temprano donde los niveles de glucosa son más altos de lo normal, pero no lo
suficiente para diagnosticar diabetes, está relacionada con la resistencia a la insulina y a la acumulación de grasa visceral.
Objetivo: Identificar prevalencia de prediabetes y diabetes sub-diagnosticada en población rural mexicana. Métodos: Estudio
transversal en adultos (≥20 años) del norte de Jalisco. Realizamos pruebas casuales de glucosa capilar y una encuesta para
definir ayuno o posprandio. La diabetes se definió con una glucemia de ayuno ≥126 mg/dl o casual ≥200 mg/dl. La prediabetes
se estableció con glucemia en ayuno de 100 a 125 mg/dl o posprandial de 140 a 199 mg/dl. Resultados: Estudiamos 423
sujetos sin diagnóstico de disglucemia. La diabetes se identificó en 10.6%, la prediabetes en 19.9%. Conclusiones: Este es el
primer estudio en México que revela elevado sub-diagnóstico de diabetes y prediabetes
Palabras Clave: prevalencia, diabetes mellitus, estado prediabético, México

ABSTRACT
Introduction: Prediabetes is the early stage where glucose levels are higher than normal, but not enough to diagnose diabetes,
is related to insulin resistance and visceral fat buildup.. Objective: Estimate prevalence of undiagnosed diabetes and
prediabetes in rural Mexican population. Methods: Door to door cross-sectional study in a rural community of Jalisco. Those
aged over 19 years who were available at the time were asked to participate. This convenience sample totaled 423 (288
women, 135 men). Participants underwent a capillary glucose test. Previously diagnosed diabetes was determined by selfreport. Results: The prevalence of undiagnosed diabetes and prediabetes was 10.6% and 19.9 % respectively. Conclusions:
This is the first study that indicates that diabetes and prediabetes has become a major public health problem in rural Mexican
population. In this context, casual postprandial glucose test is useful in prediabetes diagnosis.
Key words: prevalence, diabetes, prediabetic state, Mexico.
Citation: González-Gallegos N., Valadez-Figueroa I., Morales-Sánchez A., Ruvalcaba-Romero N.A. (2016) Sub diagnóstico de diabetes y
prediabetes en población rural mexicana. Revista de Salud Pública y Nutrición, 15(4), 9-13
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo león, Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México
Copyright: ©2016 González-Gallegos et al. This is an open-access article distributed under the terms of Creative Commons Attribution License
[CC BY-ND 4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any medium, provided the original author and source are
credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests exist.
Email: noe.gonzalez.gallegos@outlook.com

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

�prevalencia, diabetes mellitus, estado pre diabético

Introducción
En los últimos años la diabetes mellitus se ha
mantenido como principal causa de mortalidad
general en México (Gutiérrez et al., 2012). Los costos
directos e indirectos para el sector público de salud
se estimaron en casi 3.18 millones de dólares en 2005
(Arredondo &amp; Zúñiga, 2004) y se incrementaron a
3.43 millones de dólares para 2012 (Federación
Mexicana de Diabetes A.C., 2014), ello debido en
gran parte al reconocimiento tardío de la intolerancia
a la glucosa y a la subsiguiente nula intervención.
En muchos casos, la enfermedad vascular, la
disfunción renal y la retinopatía están presentes
desde el periodo pre-diabético, atribuido esto al daño
endotelial provocado por el marcado incremento en
los niveles de insulina (American Diabetes
Association, 2010, 2016a, 2016c; DeFronzo &amp;
Abdul-Ghani, 2011; Plantinga et al., 2010; Sprague
&amp; Ellswort, 2010).
La prediabetes es el estadio temprano donde los
niveles de glucosa son más altos de lo normal, pero
no lo suficiente para diagnosticar diabetes; se trata de
la manifestación clínica de resistencia a la insulina y
su etiología se relaciona con la acumulación de grasa
visceral y las adipocitocinas proinflamatorias que
esta libera. La prediabetes incrementa 3 a 10 veces el
riesgo de diabetes tipo 2, de accidente vascularcerebral y de infarto (Y. Zhang et al., 2009).
Los estándares internacionales actuales recomiendan
la búsqueda de anormalidades en la glucosa en
poblaciones de riesgo, que incluye a los adultos
mayores de 30 años que presenten alguno de los
factores
de riesgo
asociados
(sobrepeso,
sedentarismo, hipertensión, dislipidemia) u otros
signos de resistencia a la insulina como obesidad
severa y acantosis nigricans (American Diabetes
Association, 2016d).
El propósito de este estudio es identificar la
prevalencia de individuos con diabetes y prediabetes
sin diagnóstico en población rural mexicana y
evaluar algunos factores de riesgo asociados.

Material y Métodos
En 2014 se realizó escrutinio para diabetes (DM) y
prediabetes (PDM) en adultos de zona rural del norte
de Jalisco. El estudio fue transversal. Con muestreo

Artículo Original

sistemático seleccionamos una de cada tres viviendas
de la cabecera municipal de Colotlán, se incluyeron
sólo aquellos adultos sin diagnóstico médico previo
auto reportado de diabetes, no importando que
tuviesen o no algún factor de riesgo aparente, edad
&gt;20 años y que aceptaron participar.
Para el análisis se excluyeron las mujeres
embarazadas y aquellas que declararon haber tenido
diabetes gestacional. Se tomó una muestra de glucosa
capilar casual (glucómetro biosensor Accutrend®,
Roche Diagnostics, Basilea, Suiza). La encuesta
incluyó un registro de consumo de alimentos para
determinar el estado de ayuno (no haber tomado
ningún alimento desde la noche anterior), la prueba
se consideró posprandial cuando el sujeto ingirió &gt;75
g de hidratos de carbono entre las 3 y 2 horas antes
de la prueba según el sistema mexicano de alimentos
equivalentes (Pérez Lizaur, Palacios González,
Castro Becerra, &amp; Flores Galicia, 2014).
Se estudiaron algunos factores de riesgo
(circunferencia de cintura, antecedentes heredofamiliares, tabaquismo, hipertensión). Se siguieron
estrictamente las normas éticas y se solicitó
consentimiento informado de todos los participantes.
Se contó con la aprobación del Comité de
Investigación del Centro Universitario del Norte de
la Universidad de Guadalajara.
De acuerdo a los criterios de la Asociación
Americana de Diabetes (ADA), la DM se definió con
una glucemia de ayuno ≥126 mg/dl o casual ≥200
mg/dl. La prediabetes se estableció con una glucemia
en ayuno de 100 a 125 mg/dl o posprandial de 140 a
199 mg/dl (American Diabetes Association, 2016b).
Todos los análisis estadísticos se realizaron con
SPSS Statistics versión 17.0. Aplicamos t de Student
y análisis de la varianza para evaluar diferencias
entre las medias de las variables continuas según
género y diagnóstico (DM, PDM, Sano).
Según la circunferencia de la cintura, el riesgo se
estableció cuando esta se encontraba por arriba de 80
cm en mujeres o de 94 cm en hombres. Se realizó una
regresión lineal teniendo como variable dependiente
la glucemia y como covariables edad, género,
antecedente heredo familiar en primer grado,
circunferencia de cintura y tabaquismo. Mediante
dos modelos de regresión múltiple logística (diabetes

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

10

�prevalencia, diabetes mellitus, estado pre diabético

vs sanos; prediabetes vs sanos) se calcularon las
razones de momios ajustadas por las variables
hipertensión, género, edad, antecedente heredofamiliar, tabaquismo y circunferencia de cintura.

Resultados
Fueron incluidos 423 sujetos (68.1% mujeres, 31.9%
hombres) con edad promedio de 46.4 años. Tuvieron
antecedente familiar de diabetes 33.6%, fumaban
18.3%. El promedio de circunferencia de cintura fue
de 97.2 cm. Sólo 4 sujetos pertenecían a la etnia
Wixárika, ninguno presentó disglucemia.
La prevalencia de DM fue de 10.6% (IC95% 7.914.1). La prevalencia de prediabetes fue de 19.9%
(IC95% 16.2-24.0). La tabla 1 muestra la
distribución de los niveles de glucosa y de
circunferencia de cintura, así como el porcentaje de
diabetes y prediabetes por edad.

Artículo Original

sanguínea; además de esto, no se observó asociación
significativa de la glucemia con género, antecedente
heredo familiar, ni tabaquismo. También se puede
apreciar que la edad y la circunferencia de cintura
están asociadas independientemente con la glucemia
después de ser ajustados por las otras variables.
Mediante las razones de momios ajustadas se
encontró que la circunferencia de cintura (OR=3.5;
IC95% 1.2-9.9) y el tabaquismo (OR=2.6; IC95%
1.1-6.3) incrementan el riesgo de prediabetes (no
mostrado en tablas).
Tabla 2. Coeficientes crudos y ajustados de la regresión lineal múltiple
de factores de riesgo potenciales para diabetes y prediabetes en
población rural mexicana

Edad
Circunferencia de cintura

Tabla 1. Glucemia, circunferencia de cintura y prevalencia de diabetes y prediabetes
según edad en población rural mexicana
Edad

N

20 a 30

51

31 a 40

121

41 a 50

115

51 a 60

60

61 a 70

33

71 a 80

33

81 y más

10

Todas las edades

423

Glucemia* Circunferencia de
(mg/dL)
cintura* (cm)
96.1
90.8
(87.5-104.7)
(87.5-94.0)
95.2
91.3
(91.3-99.1)
(88.7-93.8)
108.5
100.9
(99.2-117.8)
(97.4-104.4)
118
101.6
(105.9-130.0)
(96.6-106.6)
136
102.8
(110.4-161.7)
(95.8-109.9)
130
103.5
(113.1-147.0)
(98.1-108.9)
120.7
93.6
(100.4-141.4)
(83.4-103.7)
108.65
97.2
(104.4112.9)
(95.6-98.9)

Prediabetes

Diabetes

9.80%

5.90%

11.60%

3.30%

Antecedente heredofamiliar

8.70%

21.70%

13.30%

33.30%

27.30%

33.30%

27.30%

50.00%

20.00%

19.90%

10.60%

4.35

p

&lt;0.01
&lt;0.01

-

0.35

-

0.69

-

0.95

(-4.72 - 13.43)
Tabaquismo actual

21.70%

Glucosa capilar (mg/dL)
Coeficiente
Coeficiente
crudo
ajustado*
(IC 95%)
(IC 95%)
0.85
0.72
(0.58 - 1.12)
(0.44 - 1.00)
0.68
0.54
(0.43 - 0.93)
(0.29 - 0.79)

Género

2.25
(-8.89 - 13.40)
-0.27 (-9.47 8.93)
(-9.47 - 8.93)

*Ajustado por antecedente familiar de diabetes, tabaquismo y género

* Los val ores son la media , entre pa réntes is los interva los de confia nza al 95%.

Fuente: estudio directo, Colotlán, Jali sco, mayo 2015

No existieron diferencias en las medias de edad,
glucemia, ni circunferencia de cintura entre hombres
y mujeres. Los promedios de glucemia y
circunferencia
de
cintura
incrementaron
significativamente con la edad (p=0.26; p=0.003)
(datos no mostrados en tabla). Comparados con el
grupo de glucosa normal, tanto la edad, como la
circunferencia de cintura son significantemente más
elevadas en los prediabéticos y mucho más aun en los
diabéticos.
En la tabla 2 los coeficientes de correlación crudos
muestran una asociación significativa de la edad y la
circunferencia de cintura con los niveles de glucosa

Fuente: estudio directo, Colotlán, Jalisco, mayo 2015

Discusión
El subdiagnóstico de diabetes y prediabetes es
elevado en esta población, enfatizando que ningún
factor de riesgo fue utilizado como criterio para su
selección, según recomiendan los estándares
actuales, ello fortalece la propuesta de que el estudio
de anormalidades en el metabolismo de la glucosa no
debe restringirse a poblaciones consideradas como
de riesgo, ya que esto puede limitar la detección
oportuna y las acciones de prevención contra el daño
endotelial.
Poco se ha estudiado sobre la frecuencia de
prediabetes, en México, se han reportaron
prevalencias de 12.8% a 14% (Cárdenas et al., 2007;
OPS/OMS, 2010), la encontrada por nosotros fue
considerablemente más alta, además, con las
evidencias actuales se puede esperar que la mayoría

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11

�prevalencia, diabetes mellitus, estado pre diabético

de estos individuos desarrollen diabetes tipo 2 en los
próximos 10 años (Benjamin, Valdez, Geiss, Rolka,
&amp; Narayan, 2003; Diabetes Prevention Program
Research Group, 2009).
Aunque en México se recomienda hacer escrutinio de
manera universal a partir de los 45 años de edad y
sólo en presencia de factores de riesgo a partir de los
20, la prevalencia general de prediabetes de 14.9%,
que encontramos en los menores de 45, replantea los
criterios en términos de diagnóstico oportuno de
prediabetes.
Otro hallazgo importante fue que la relación
encontrada entre los factores de riesgo con el
incremento en la glucemia fue muy similar a lo
reportado por la ENSA 2000 (Olaiz et al., 2003),
siendo edad y circunferencia de los más fuertemente
asociados.
Una de las bondades de nuestro método es que
mostró ser una técnica conveniente en el ámbito
comunitario, no requiere que el paciente esté en
ayuno, se puede realizar a cualquier hora del día, las
medidas de glucosa son altamente consistentes y el
proceso es fácilmente reproducible, especialmente si
se comparara con los costos de detección por
individuo en los Estados Unidos que van de $84 a
$176 dólares (Diabetes Prevention Program
Research Group, 2003; Phillips et al., 2009; P. Zhang
et al., 2003). En México no existen estudios al
respecto, pero el costo sí representa una limitante.
Entre los posibles sesgos de nuestro estudio se halla
el no haber corroborado el diagnóstico con una
segunda medición de los casos de disglucemia, sin
embargo, en población mexicana, la evaluación de
glucosa capilar mostró una sensibilidad de 98% y una
especificidad de 58.7% (Alvear-Galindo &amp; Laurell,
2010).
Los riesgos relativos ajustados mostraron que el
tabaquismo y la circunferencia de cintura (&gt;80 cm en
mujeres,
&gt;94
cm en hombres)
elevan
independientemente 2.6 y 3.5 veces el riesgo de
prediabetes, y que ninguno de los otros factores
incrementó el riesgo ni de diabetes, ni de prediabetes.

Artículo Original

Conclusión
Finalmente, nuestra propuesta es que se realicen
estudios sobre costo-efectividad de los métodos de
escrutinio en población mexicana, y que en estudios
posteriores similares al nuestro, se incremente el
tamaño de la muestra para que los riesgos ajustados
cobren mayor confiabilidad.

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�embarazo adolescente, colesterol, ácidos grasos, leptina

Artículo Original

COMPORTAMIENTO DE LOS ÁCIDOS GRASOS DURANTE EL EMBARAZO ADOLESCENTE
García-López Georgina Isabel 1, Venebra Muñoz Arturo 2, Aguilera Reyes Ulises2
1Centro Universitario UAEM Atlacomulco, Universidad Autónoma del Estado de México, 2Facultad de Ciencias,
Universidad Autónoma del Estado de México

RESUMEN
Introducción: El embarazo adolescente representa un problema de salud, se ha observado que hay un compromiso energético
que genera en la adolescente, bajas concentraciones de progesterona, estradiol y altas de leptina, lo que podría provocar
problemas de salud durante y posteriores al parto. Se ha discutido el papel del colesterol con la salud vascular durante el
embarazo (en especial de la adolescente). Objetivo: Estudiar el comportamiento de los ácidos grasos, leptina y dieta durante
el embarazo adolescente. Métodos: Se analizaron las concentraciones de leptina, los parámetros lipídicos y lipoproteicos en
76 gestantes reunidas en dos grupos de acuerdo a la edad materna, 27 gestantes adolescentes (≥20) y 49 gestantes jóvenes
entre (≤20 a 28 años), antes y después del parto. Resultados: Existen diferencias significativas entre las concentraciones de
colesterol adolescentes y jóvenes antes del parto y una tendencia posterior en el metabolismo de los ácidos grasos.
Conclusiones: Los datos sugieren que la leptina tiene efectos en el metabolismo de los lípidos maternos antes y después del
parto en el metabolismo adolescente, a esto se le conoce como síndrome de resistencia de la leptina, lo tiene una mayor
asociación en la salud de la madre y la cría, provocando riesgo cardiovascular por resistencia periférica a la insulina,
retroalimentado por una dieta rica en ácidos grasos, alta en carbohidratos y baja en proteínas.
Palabras Clave: embarazo adolescente, colesterol, ácidos grasos, leptina.

ABSTRACT
Introduction: Teen pregnancy represents a health problem; it has been observed that there is an energetic commitment that
generates in the adolescent, low concentrations of progesterone, estradiol and leptin highs, which could cause health
problems during and after the childbirth. It has been discussed the role of cholesterol with vascular health during pregnancy
(especially the adolescent). Objective: To study the behavior of fatty acids, leptin and diet during teen pregnancy Methods:
Leptin concentrations, lipid and lipoprotein parameters were analyzed in 76 pregnant women in two groups according to
maternal age, 27 adolescent pregnant women (≥20) and 49 young pregnant women (≤20 to 28 years old), before and after
Birth. Results: There are significant differences between adolescent and young cholesterol levels before delivery and a
subsequent trend in fatty acid metabolism. Conclusions: The data suggest that leptin has effects on the metabolism of
maternal lipids before and after delivery in adolescent metabolism, this is known, as leptin resistance syndrome, has a greater
association in the health of the mother and the breeding, causing cardiovascular risk due to peripheral resistance to insulin,
fed by a diet rich in fatty acids, high in carbohydrates and low in protein.
Key words: Adolescent pregnancy, cholesterol, fatty acids, leptin.
Citation: García-López GI, Venebra Muñoz A, Aguilera Reyes U. (2016) Comportamiento de los ácidos grasos durante el embarazo
adolescente. Revista de Salud Pública y Nutrición, 15(4), 14-21
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo león, Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México
Copyright: ©2016 García-López et al. This is an open-access article distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC
BY-ND 4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any medium, provided the original author and source are
credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests exist.
Email: gigarlo@hotmail.com

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�embarazo adolescente, colesterol, ácidos grasos, leptina

Introducción
La vinculación entre el medio social que rodea a la
maternidad temprana (las desventajas sociales, la
pobreza y la alta prevalencia de actividad sexual que
predispone a enfermedades de transmisión sexual),
con los eventos fisiológicos en la adolescencia
aumentan la exigencia de cuidados para este
intervalo del ciclo vital.
El embarazo es una condición que implica una
adaptación metabólica para suplir los requerimientos
del feto en desarrollo. Entre los diversos cambios
asociados a la gestación se encuentra el aumento de
los lípidos circulantes que a su vez conlleva a algún
grado de peroxidación lipídica. En condiciones
normales, este fenómeno se ve compensado por una
elevación paralela en los sistemas antioxidantes
(Osorio, 2000).
La gestación es una condición que muestra una
elevada susceptibilidad al estrés oxidativo, el cual se
define como un disturbio en el balance pro oxidanteantioxidante a favor del primero, esto produce
modificaciones en las lipoproteínas las cuales juegan
un papel importante en el transporte de ácidos grasos,
triglicéridos y colesterol en el torrente sanguíneo. El
incremento de lípidos durante el embarazo en su
mayor parte se debe a variaciones hormonales. Este
aumento aporta a la madre una fuente energética
valiosa, tanto para el mantenimiento de su
metabolismo basal, como para favorecer el desarrollo
del producto, quien necesitará de fuentes lipídicas,
las cuales son componentes estructurales importantes
de nuevos tejidos y también la base para la síntesis
de otras moléculas como hormonas sexuales y
corticoides suprarrenales (Núñez-González et al,
2001).
Los cambios metabólicos durante el embarazo son
bien conocidos, sin embargo si integramos estos
cambios metabólicos con los propios de la pubertad,
hace que la reproducción durante esta etapa resulte
riesgosa. La madre está en una competencia
metabólica con su propio feto lo cual impone costos
significativos, por ejemplo se ha demostrado, una
limitada capacidad de acumulación de calcio en
hueso por parte de las madres adolescentes, esto
debido a que la maduración ósea está sincronizada
con la maduración reproductora por la influencia de
los esteroides, que estimulan el proceso de
acumulación de minerales que genera la osificación

Artículo Original

y la fusión final de las epífisis a la diáfisis (Aguilar
et al, 2015). La incorporación de calcio al hueso
durante el último trimestre del embarazo es muy alta,
de 130 mg/kg/ día a las 28 semanas de gestación y de
150 mg/kg/ día al final del embarazo. Es en esta etapa
donde la mujer adquiere cerca del 85% de su mineral
ósea (Orito et al, 2009), coincidiendo con la menor
concentración de estradiol por parte de las gestantes
adolescentes en comparación con las gestante
adultas.
Además
de
presentar
menores
concentraciones
de
progesterona
y
altas
concentraciones de leptina sérica consecuencia del
desafío energético que representa la reproducción a
una baja edad fisiológica (Aguilar et al, 2015).
Se ha observado que la leptina, hormona metabólica
secretada principalmente pero no exclusivamente por
el tejido adiposo, tiene implicaciones durante la
maternidad, el aumento en las concentraciones de
leptina se asocia con un menor peso al nacer y un
mayor riesgo de mortalidad infantil por bajo peso, así
como un retardo del crecimiento intrauterino (Scholl
et al, 1990, 1994 y 1997). Este déficit en el tamaño
del feto se produce a pesar del aumento de peso de la
madre (Scholl et al, 2000).
Lo que resulta muy interesante es que en los
embarazos adolescente al igual que los embarazos a
edades mayores, las concentraciones de ácidos
grasos aumentan bajo la influencia de los estrógenos
y mediante la reducción de la oxidación de lípidos y
se acumulan en forma de grasa glúteo femoral y
mamarios ricos en omega 3 (ácidos grasos de cadena
larga poliinsaturados, DHA), críticos para el
desarrollo neurológico fetal e infantil, calculados por
los cambios en el espesor del pliegue cutáneo
durante el primer y segundo trimestres al igual que
en las jóvenes y adultas (Dufour y Sauther,2002;
Lassek y Gaulin, 2008). Estas reservas a finales del
segundo y a principios del tercer trimestre, se
movilizaran con el objetivo de apoyar el crecimiento
fetal, sin embargo un estudio reciente ha demostrado
que las adolescentes aunque experimentan un
incremento en talla durante la gestación y presentan
mayores concentraciones de leptina durante el
embarazo (con un aumento progresivo hacia el
segundo trimestre con un pico de acumulación de
grasa materna), no causan el efecto de crecimiento en
las crías (Muñoz et al, 2003).

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�embarazo adolescente, colesterol, ácidos grasos, leptina

El pico de leptina en la semana 28 de gestación
parece marcar el incremento de las reservas de grasa
e incluso hasta finales de la gestación asociado con
el crecimiento materno, mayor ganancia de peso,
mayor retención de peso posparto pero a pesar de lo
cambios antropométricos típicamente asociados con
el aumento del tamaño fetal, la madre adolescente al
final del embarazo conserva sus propias reservas de
nutriente en forma de tejido para cubrir sus propios
requerimientos metabólicos de crecimiento y
desarrollo, a expensas del crecimiento fetal al no
permitirle acumular sus propias reservas por efecto
de una función placentaria adolescente deficiente y
que se ha comprobado muestra sensibilidad a la
biodisponibilidad de leptina asociado al estatus
nutricional o energético materno, a la composición
corporal adiposa y a la edad materna: lo que deriva
en neonatos de bajo peso (≤2500 g); parto prematuro
(antes de la semana 37), retraso del crecimiento
intrauterino y disfunciones endocrinas en la etapa
adulta actualmente denominada “hipótesis de la
programación de la vida fetal” que puede dar lugar a
determinadas trayectorias en el desarrollo que
comprometan la salud de la madre y de su hijo en
etapas posteriores al embarazo adolescente
(Merchant et al, 1990). Nuestro grupo ha sostenido
que la energía es limitada y la que está asignada al
crecimiento no puede ser requerida simultáneamente
para otra categoría tal como la gestación temprana
(Aguilar et al, 2015).
El embarazo se caracteriza por un aumento de las
hormonas
placentarias
(humana
lactógeno
placentario, prolactina, la progesterona, y el
estrógeno) y resistencia a la insulina. El lactógeno
placentario humano, en particular, tiene una acción
anti- insulina y lipolítica que estimula la liberación
de ácidos grasos por parte del tejido adiposo de la
madre (Boden, 1996). Durante la última etapa del
embarazo, la oxidación materna de la glucosa se
inhibe y se promueve la oxidación de la grasa
almacenada, lo que reduce la lipólisis de los
depósitos de grasa materna que a su vez reduce la
disponibilidad de ácidos grasos endógenos, lo que
aumenta la utilización de glucosa por parte de la
madre, y una disminución de la disponibilidad para
el crecimiento fetal (Freinkel, 1980). Durante la
última etapa del embarazo, la oxidación materna de
la glucosa disminuye y aumenta la oxidación de la
grasa almacenada, esto provoca la reducción de los
depósitos de grasa disminuyendo la disponibilidad de

Artículo Original

ácidos grasos., la leptina participa regulando
(Mukherjea et al, 1999), la utilización de glucosa
materna y en consecuencia existe una disminución
del aporte de estos nutrimentos al feto quien ve
disminuido su crecimiento.
El aumento de leptina en los embarazos adolescentes,
provoca resistencia adquirida a las acciones de la
leptina, tales como desordenes en la liporregulación
que podrían dar lugar a lipotoxicidad a nivel del
músculo esquelético y la célula beta de los islotes
pancreáticos, y quizá a nivel del miocardio, dando
lugar a resistencia a la insulina, diabetes tipo 2 y
cardiomiopatía (Prentki, 2000; 2002).
Existe hoy en día una fuerte evidencia indicando que
el papel fisiológico de la leptina consiste en actuar
como una hormona liporreguladora que controla la
homeostasis lipídica en tejidos no adiposos durante
periodos de abundante ingesta de alimentos. Cuando
los adipocitos almacenan este exceso de calorías
como triacilglicerol, la secreción de leptina aumenta
para prevenir la acumulación de lípidos en tejidos no
adiposos, que no están adaptados para almacenar
triacilgliceroles. Cuando la leptina se encuentra
inactiva o congénitamente ausente, la grasa excesiva
no utilizada se deposita en tejidos no adiposos
causando disfunción (lipotoxicidad) o muerte celular
(lipoapoptosis) (Alberti et al, 2006). Este mecanismo
de aumento de concentraciones de la leptina provoca
resistencia de leptina, una condición por la cual el
cerebro no puede determinar cuando el nivel de grasa
corporal es adecuado.
A pesar de la cantidad excesiva de grasa, el cerebro
percibe un estado de inanición y ordena el
almacenamiento de más grasa. Además te sientes
hambriento y continúas comiendo todo el tiempo. La
resistencia a la leptina crea un nuevo “set-point”
(nivel de grasa que el cuerpo trata de mantener) lo
cual conduce a que el cuerpo defienda un nivel mayor
de grasa corporal y una tasa metabólica menor
(Myers, 2010).
La prevalencia de ácidos grasos saturados a largo
plazo se tiene evidencia que están asociados a
diferentes cánceres como el de mama, endometrio,
próstata y colon (Key et al, 2001; 2003), además de
los problemas vasculares y coronarias que ya
mencionamos, por lo que es necesario tener
programas de salud preventiva a madres adolescentes

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

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�embarazo adolescente, colesterol, ácidos grasos, leptina

que representarán un problema de salud de primer
nivel, por el aumento de mujeres con estas
características, incluyendo las evidencias que ya
tenemos de salud ósea y nutrimental. Por lo que en
este trabajo tuvo como objetivo estudiar el
comportamiento de los ácidos grasos, leptina y dieta
durante el embarazo adolescente como agentes
generales de salud materna, con la finalidad de
concientizar sobre la problemática del embarazo
adolescente y su impacto en la salud antes y después
del parto.

Material y Métodos
Población

Para contrastar la hipótesis se consideraron 76
gestantes reunidas en dos grupos de acuerdo a la edad
materna 27 gestantes adolescentes (≥20) y 49
gestantes jóvenes entre ≤20 a 28 años. Las semanas
de gestación fueron 38.37 para adolescentes y 38.89
para jóvenes, Las mujeres fueron reclutadas en el
Hospital General de Atlacomulco pertenecientes al
Sistema de Protección Social en Salud (Seguro
popular) fueron excluidas todas aquellas gestantes
con desórdenes hipertensivos y tiroideos previos,
diabetes, y diabetes gestacional. Todas las
participantes son mujeres mestizas residentes del
municipio urbano de Atlacomulco, Estado de
México y de estrato socioeconómico media-bajo,
según la definición del Instituto Nacional de
Estadística Geografía e Informática (INEGI, 2015).
Para ser parte de la muestra las mujeres presentaron
parto normal considerando el comienzo del parto la
presencia de contracciones regulares y sostenidas a
lo largo de la tarde y que parieran antes de las 12 de
la noche y el estado posterior al parto se consideró
por la mañana.
Consideraciones éticas

Las mujeres participantes firmaron un formulario de
consentimiento informado después de haber sido
notificadas sobre los objetivos beneficios y
requerimientos del estudio, con fundamento en los
principios éticos para las investigaciones médicas en
seres humanos.
Perfil lípido y Hormonal

Incluyó la determinación de cortisol, ácidos grasos
de alta (HDL) y baja densidad (LDL) y los niveles
hormonales de leptina, para ello se extrajeron 3ml de
sangre mediante punción venosa periférica en dos

Artículo Original

fases, la primera a 3ml horas aproximadamente
previas al comienzo del parto y 3ml posteriores al
parto. Las mediciones se hacen mediante el método
de inmunoensayo.
Análisis estadístico

Se realizó un análisis t de students con p≤ 0.05 para
comparar los parámetros hormonales lipídicos y
lipoprotéicos.
Colecta de datos personales y valoración del aporte
energético

Se realizó mediante la construcción de un
cuestionario (autoadministrado) a partir de
documentos oficiales como la cartilla nacional de la
salud de la mujer, la encuesta nacional de ingresos y
gastos de los hogares (ENIGH, 2010) así como
también la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición
2012 (ENSANUT, 2006),con el objetivo de recabar
información sobre aspectos socio demográficos,
datos de identificación personal, el estilo de vida, la
historia reproductora, la actividad física, y la
frecuencia del uso del tabaco y el alcohol.
La valoración cuantitativa de la ingesta energética a
nivel individual se realizó por medio de la encuesta
dietética denominado "Informe Recordatorio de 24
horas" tres veces por semana, que se basa en el auto
registro de todos los alimentos y bebidas ingeridos en
las 24 horas precedentes, para la trasformación de los
datos obtenidos en la encuesta se utilizó el Sistema
Mexicano de Alimentos Equivalentes (2008) y los
resultados se compararon con la tabla de Ingestión
Diaria Recomendada por el Instituto Nacional de
Nutrición Salvador Zubirán (INNSZ) de 1997.
La ingesta energética macro/micronutrientes se
comparó mediante la prueba de Kruskal-Wallis.
Estadísticamente significativos a un nivel alfa de ≤
0.05

Resultados
Existe una tendencia en las gestantes adolescentes a
presentar mayores niveles de triglicéridos,
lipoproteínas de baja (LDL), muy baja densidad
(VLDL), y por el contrario menores valores de
lipoproteínas de alta densidad (HDL) (Tabla1 y
Figura 1).

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

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�embarazo adolescente, colesterol, ácidos grasos, leptina

Tabla 2. Concentraciones de Cortisol* antes y después del parto entre grupos de
adolescentes y jóvenes mexicanas.

Tabla 1. Concentraciones de ácidos grasos* entre grupos de
adolescentes y jóvenes.
Adolescentes
Colesterol antes del Parto
215.4
Colesterol después del Parto
230.1
Trigliceridos
171.0
HDL
48.4
LDL
160.7
VLDL
34.9

Adolescentes
208.9
201.0
159.8
49.9
148.7
31.9

Artículo Original

P
0.001
ns
ns
ns
ns
ns

* µ en mg/dl
Valores de referencia tomados de Ywaskewy cz Benítez et al, 2010: Valores de referencia de
Trigliceridos mg/dl en mujeres embarazadas 81.7 - 190 mg/dL; Valores de referencia de HDL
mg/dl en mujeres embarazadas 54.8-60.3 mg/dL; Valores de referencia de LDL mg/dl en
mujeres embarazadas 71.7- 84.4 mg/dL y Valores de referencia de VLDL mg/dl en mujeres
embarazadas 20.9- 27.4 mg/dL

Mujeres con respecto a las
concentraciones de Cortisol
antes del parto
&lt;
&gt;
Núm.
%
Núm.
%
Adolescentes (n=27)
2
7.4
25
92.6
Jóvenes (n=27)
13
48.1
14
51.9

Mujeres con respecto a las
concentraciones de Cortisol
después del parto
&lt;
&gt;
Núm.
%
Núm.
%
9
33.3
18
66.7
15
55.6
12
44.4

* mg/dL
Valores de referencia durante la gestación. Reyna-Villasmil et al 2012: 201.11 ± 15,38 mg/dl

Figura 2. Perfil lípido de mujeres gestantes adolescentes y jóvenes en
una población de Atlacomulco, Estado de México

Figura 1. Representación de las concentraciones séricas de leptina
(ng/ml) en las adolescentes juveniles gestantes

El número de mujeres que presentan mayores
concentraciones de cortisol antes del parto en
mujeres adolescentes es mayor (Tabla 3 y Grafica 3).

Tabla 3. Evaluación cuantitativa de la ingesta de energía y macro/micronutrientes.

Estadísticamente no significativos al compararlas
con las gestantes adultas. Mientras que el colesterol
presenta diferencias significativas solo antes del
parto (Tabla 2 y Grafica 2).

Ingesta energética
kcal
Carbohidratos (g)
Proteínas (g)
Lípidos (g)
Calcio (mg)

Adolescentes
durante el parto
2061
292.7
1249.7
250.9
684.6
497.4

Adolescentes
Juveniles durante el Juveniles después del
P
después del parto
parto
parto
2066.3
2099.8
2184.2
ns
426.9
467.6
297.2
1103.8
1254.6
1149.4
ns
217.9
255.8
345
0.05
508.8
576.45
745.3
ns
512.75
502.79
525.96
ns

El Requerimiento calórico diario recomendado para mujeres adultas jóvenes sanas y con una actividad física moderada en
México es de 2300 kcal. donde los carbohidratos deben representar entre el 55 y 60 % del total energético, las grasas el 25%,
las proteínas el 15 % y la dosis recomendada para calcio es de 1.000 mg al día de acuerdo a lo establecidopor el Instituto
Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición “Salvador Zubirán en 1997”. La ingesta energética macro/micronutrientes se
comparó mediante la prueba de Kruskal-Wallis. Estadísticamente significativos a un nivel alfa de ≤ 0.05.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

18

�embarazo adolescente, colesterol, ácidos grasos, leptina

Figura 3. Perfil de colesterol total en adolescentes y adultas mexicanas
antes y después del parto, y concentraciones séricas de colesterol en
ambos grupos

Discusión
La hiperlipidemia e hiperlipoproteinemia son
características constante en la gestación normal, que
consiste en el incremento de los triglicéridos, de
colesterol y de todas las fracciones lipoproteínicas,
sin embargo la concentración plasmática de
colesterol total aumenta significativamente antes del
parto (P≤ 0.001) en función de una baja edad materna
(Grafica 1), lo que nos podría estar indicando un
aumento del catabolismo lipídico durante el último
tercio de la gestación en las adolescentes, (Dukic et
al, 2009; Núñez-González et al, 2001), lo que a su
vez podría estar aumentando la expresión del gen de
la leptina, a un estado de hiperleptinemia en las
madres adolescentes respecto a las madres juveniles,
que se asocia con estados de resistencia a la insulina,
responsable también de la elevada actividad lipolitica
del tejido adiposo para mantener adecuadas las
concentraciones de ácidos grasos libres y de la
glucosa materna (sustrato oxidable más impórtate) en
estados energéticos crónicos (Aldoretta y Hay,1999),
sin embargo nuestro estudio puede dar cuenta de un
hallazgo curioso, donde las gestantes adolescentes a
pesar del antecedente de una elevada movilización
del tejido adiposo, la prevalencia del bajo peso de la
crías adolecentes está presente (≤2500 g).
Investigaciones realizadas demuestran que las
grávidas adolescentes en condiciones marginales,
conservaban el potencial de crecimiento durante la

Artículo Original

gestación al experimentar un incremento en talla
asociado con mayores ganancias de reservas
adiposas y una mayor retención posparto,
relacionado con un estado de hiperleptinemia durante
la gestación, e incluso durante la fase posparto, esto
daría lugar a menor cantidad de energía disponible
para el crecimiento fetal (Scholl, 1990; 1994; 1997 y
2000). Este punto de vista, es consistente con la
evidencia que las adolescentes exhibían mayores
niveles de colesterol en el puerperio inmediato que
sus contrapartes de mayor edad. En este contexto se
propone que las madres jóvenes que continúan en
crecimiento, ginecológicamente inmaduras tratan de
desarrollar su potencial genético, al conservar sus
propias reservas de nutrientes en forma de tejido,
incluso a expensas del crecimiento fetal, lo que
imposibilita a sus fetos el acumular reservas
calóricas, tanto como lo hacen las mujeres de mayor
edad, y existe considerable evidencia de que el peso
al nacer es sensible a la disponibilidad energética
materna (Frisancho et al, 1997).
En el caso de los parámetros lipoproteicos los valores
de LDL y VLDL muestran un ligero aumento en las
gestantes adolescentes que se acompaña de un menor
nivel de HDL que no alcanzan la diferencia
estadística entre los grupos. En estudios metabólicos
se ha observado la capacidad especifica de los ácidos
grasos saturados e insaturados de modificar los
parámetros lipídicos y lipoproteicos séricos,
específicamente los ácidos grasos insaturados
corrigen el perfil lipídico al presentar un moderado
efecto reductor del nivel de colesterol LDL y
favorece un incremento de la fracción de colesterol
ligada a lipoproteínas de alta densidad (HDL)
(Ywaskewycz-Benítez, 2010), lo que conduce a una
disminución de riesgo aterogénico; el mecanismo
aún no está aclarado pero actualmente se sabe que los
ácidos grasos saturados disminuyen la expresión
génica de la proteína del receptor de LDL a nivel
hepático que se realizaría a través de cambios en la
expresión de la Acyl colesterol Acyl transferrasa
(ACAT), enzima clave en la esterificación del
colesterol intracelular, las grasas saturadas reducirían
su expresión lo que lleva a un incremento de las LDL
circulantes y por ende del colesterol total (Torrejón y
Uauy, 2011) .
Sugerimos que los niveles reducidos de HDL en
ambos grupos de madres con un ligero descenso en
las gestantes adolescente muestran la influencia de la

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

19

�embarazo adolescente, colesterol, ácidos grasos, leptina

cantidad y la composición de los ácidos grasos
saturados e insaturados derivados de las reservas
energéticas maternas o de la ingesta alimentaria
habitual, donde los datos de hipercolesterolemia,
hiperlipopreinemia
(DHL
y
VLDL)
e,
hjpertrigliceridemia
evidencian
la
mayor
dependencia del feto, a la energía de la lipolisis de
los ácidos grasos saturados derivados de la ingesta
habitual y por el contrario una menor dependencia de
los ácidos grasos poliinsaturado situación que se hace
más crítica cuando se trata de embarazos adolescente
debido a la mínima acumulación de grasa glúteo
femoral, lo cual se agudiza en mujeres con
vulnerabilidad social, como en el caso de las
participantes que viven en una comunidad de estrato
socioeconómico medio-bajo, donde el aporte de
energía suministrada por los lípidos saturados
(Gráfica 2), estuvo por encima del límite pero
deficiente en ácidos grasos insaturados y donde a
menudo no asumen una ingesta adicional de energía
durante el embarazo.
No obstante también se ha comprobado que los
niveles de HDL están determinados por factores
genéticos, la obesidad, el tabaco, las hormonas
masculinas, la actividad física, así como las
condiciones ambientales (Ywaskewycz-Benítez,
2010). Otro factor que puede contribuir a la relación
entre las reducidas cifras de HDL y las
incrementadas de LDL es el estado de deficiencia
estrogénica a consecuencia de una disminuida
función ovárica en las gestantes adolescentes
respecto a las gestantes adultas que recientemente se
ha demostrado (Aguilar et al, 2015), ya que esta
hormona participa en el metabolismo de las
lipoproteínas provocando un incremento en la
producción de HDL esto debido a una reducción de
la lipasa endotelial hepática que interviene en la
transformación de la lipoproteína de densidad
intermedia en lipoproteínas de baja densidad y en el
catabolismo de las lipoproteínas de alta densidad.
Los mecanismos pueden deberse tanto a efectos
inhibitorios directos e indirectos del (E2) sobre el
hígado, sitio principal del metabolismo de ácidos
grasos (Taylor y Poston, 2007; Winkler et al, 2010).
Además se ha demostrado
una correlación
significativa del perfil lípido maternos con cambios
antropométricos fetales (King, 2000) que
desencadena adaptaciones endocrinas para sostener
su
propio
desarrollo,
lo
que
cambia

Artículo Original

permanentemente y a largo plazo la morfología, la
fisiología y el metabolismo de una gama de órganos
y tejidos incluyendo el hígado, el páncreas y el
sistema endocrino con múltiples disfunciones
endocrinas en la etapa adulta, principalmente
relacionadas con el uso y tolerancia a la glucosa, la
resistencia a la insulina, la hipertensión, el daño
vascular, la resistencia a la hormona del crecimiento
y otras más vinculadas con el síndrome metabólico.
Los rangos de concentración obtenidos de los
parámetros lipídicos y lipoproteícos nos brindan una
orientación de cuándo una elevación de los mismos
deja de ser fisiológica y se convierte en un factor
asociado a enfermedades o desórdenes del embarazo,
y por otro, cuáles son las implicancias metabólicas
(Gráfica 3; Tabla 3). Por lo que observamos que las
madres adolescentes deberían de llevar un amplio
programa de salud alimentaria para los cambios
metabólicos que subyacen a riesgos de salud durante
y después del embarazo adolescente.

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Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

21

�Embarazo, Estreñimiento, Ingesta Dietética

Artículo Original

ESTREÑIMIENTO Y SÍNDROME DE INTESTINO IRRITABLE EN MUJERES EN EL
TERCER TRIMESTRE DE GESTACIÓN: LA RELACIÓN CON LA INGESTA DIETÉTICA.
Tijerina-Sáenz Alexandra1, Coronado-Guerrero Lucero 2, Ramírez-López Erik 1, Meneses-Valderrama
Víctor Manuel 2, Fonseca-Rivera Diego 2, Perales-Dávila José 2.
1 Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Salud Pública y Nutrición, Centro de Investigación en Nutrición y Salud Pública. 2
Hospital Regional Materno Infantil de Alta Especialidad de Nuevo León, Secretaría de Salud del Estado de Nuevo León.

RESUMEN
Introducción: El embarazo se relaciona con el estreñimiento y el síndrome de intestino irritable. No existe publicación en el
área de una población Mexicana. Objetivos: Estimar la presencia de estreñimiento y síndrome de intestino irritable en relación
a la ingesta dietética materna. Métodos: El estudio se realizó en el Hospital Regional Materno Infantil de Nuevo León. El
estreñimiento y síndrome de intestino irritable se determinaron según los Criterios Roma III en 336 mujeres en tercer trimestre
de gestación. Información demográfica e ingesta dietética fueron registrados para una sub-muestra de 125 participantes: sin
estreñimiento, con estreñimiento, y con síndrome de intestino irritable, según su condición gastrointestinal, para determinar
diferencias entre grupos y la relación con ingesta dietética. Resultados: El estreñimiento fue auto-reportado por 25% (95% CI
21.0–30.6%) de las participantes. Según los Criterios Roma III, la presencia de estreñimiento y de síndrome de intestino
irritable fueron del 5% (IC 95% 2.9–7.9%) y 13.6% (IC 95% 10.2–17.8%), respectivamente (n = 336). La ingesta dietética de
kilocalorías, fibra, agua, y cafeína no fueron diferentes estadísticamente entre mujeres sin estreñimiento, con estreñimiento
y con síndrome de intestino irritable (n=125). Ingesta de fibra y agua fueron menores a las recomendaciones para el embarazo
en 85% y 60% de las participantes, respectivamente. Conclusiones: La ingesta dietética no estuvo relacionada con ambas
condiciones gastrointestinales, sugiriendo el efecto de factores hormonales y mecánicos. El consumo de fibra y agua por
debajo de su recomendación refleja la necesidad de consejo nutricional prenatal.
Palabras Clave: Embarazo, Estreñimiento, Ingesta Dietética

ABSTRACT
Introduction: Pregnancy is related to constipation and irritable bowel syndrome. There is no published work in this field
studying a Mexican population. Objectives: To estimate the presence of constipation and irritable bowel syndrome in relation
to maternal dietary intakes. Methods: The study was conducted at Hospital Regional Materno Infantil of Nuevo Leon. Rome
III Criteria determined constipation and irritable bowel syndrome in 336 women in the third trimester of pregnancy.
Demographic information and dietary intakes were recorded from a sub-sample of 125 participants: non-constipated,
constipated, and with irritable bowel syndrome according to their gastrointestinal condition, to determine differences among
groups and the relationship with dietary intakes. Results: Constipation was self-reported by 25% (95% CI 21.0–30.6%) of
participants. According to Rome III Criteria, prevalence of constipation and irritable bowel syndrome was 5% (95% CI 2.9–
7.9%) and 13.6% (95% CI 10.2–17.8%), respectively (n = 336). Dietary intakes of kilocalories, fiber, water, and caffeine were
not statistically different among non-constipated, constipated and women with irritable bowel syndrome (n = 125). Intakes of
fiber and water were lower than recommendation for pregnancy in 85% and 60% of participants, respectively. Conclusions:
Dietary intakes were not related to both gastrointestinal conditions, suggesting the effect of hormonal and mechanical factors.
Fiber and water consumption below the recommendation reflects the need of prenatal nutritional advice.
Key words: Pregnancy, Constipation, Dietary Intakes.
Citation: Tijerina-Sáenz A., Coronado-Guerrero L., Ramírez-López E., Meneses-Valderrama V. M., Fonseca-Rivera D., Perales-Dávila J. (2016)
Estreñimiento y Síndrome de Intestino Irritable en mujeres en el tercer trimestre de gestación: la relación con la ingesta dietética, Revista de
Salud Pública y Nutrición, 15(4), 22-29
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo león, Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México
Copyright: ©2016 Tijerina-Sáenz et al. This is an open-access article distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC
BY-ND 4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any medium, provided the original author and source are
credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests exist.
Email: Alexandra.tijerinas@uanl.mx

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

�Embarazo, Estreñimiento, Ingesta Dietética

Introducción
Durante la gestación, el cuerpo de la mujer se adapta
a cambios hormonales, físicos y dietéticos que se han
relacionado con dificultades gastrointestinales. El
estreñimiento se ha reportado en el 50% de las
mujeres en algún punto de sus embarazos (Bradley et
al., 2007). La presencia de estreñimiento varía
dependiendo del trimestre de gestación y ha sido
establecido de acuerdo a los Criterios Roma II y III
en diferentes países como Estados Unidos, España e
Inglaterra. Estos países han reportan prevalencias de
estreñimiento en el primero, segundo y tercer
trimestre de embarazo de 24-35%, 19-39%, 16-21%,
respectivamente (Derbyshire et al., 2006; Bradley et
al., 2007; Ponce et al., 2008). El síndrome de
intestino irritable (SII) es otra condición
gastrointestinal, cuya prevalencia es de 5-19 %
durante y después de la gestación, de acuerdo a un
estudio en los Estados Unidos (Bradley et al., 2007).
Los hábitos dietéticos adecuados durante la gestación
pueden tener efectos positivos en la función intestinal
de la madre. Investigaciones han evaluado el efecto
de factores dietéticos tales como la ingesta de fibra y
de agua en la etiología de estas complicaciones
gastrointestinales. El consumo limitado de fibra y de
agua (Derbyshire, 2007; Ponce et al., 2008) y la
suplementación con hierro (Bradley et al., 2007;
Ponce et al., 2008) pueden ser factores importantes
que podrían aumentar el uso de laxantes (Ponce et al.,
2008).
Las mujeres que consumen sólo 11.6 gramos (g) de
fibra dietética y 1,917 mililitros (mL) de agua en el
día han presentado síntomas de estreñimiento
(Derbyshire et al., 2006). La ingesta de fibra
dietética en las mujeres debe aumentarse a 30 g por
día (Rosado, 2008), mientras que se recomienda
reducir el consumo de bebidas con cafeína durante el
embarazo (Anderson, 2001), y se debe beber 3,000
mL de agua al día, incluyendo el agua de alimentos
(Food and Nutrition Board, 2005).
A pesar del frecuente malestar y demandas de las
mujeres por la atención médica y dietética, no existe
trabajo publicado y relacionado al estreñimiento y/o
al síndrome del intestino irritable durante la
gestación en México. Por lo tanto, los objetivos de
este estudio fueron: 1) Estimar la presencia de
estreñimiento y síndrome de intestino irritable (SII)
en el tercer trimestre de embarazo, definidos por los

Artículo Original

Criterios Roma III, 2) Determinar una posible
relación entre los factores maternos (la ingesta
dietética) y el estreñimiento o síndrome de intestino
irritable, y 3) Determinar las diferencias entre la
ingesta dietética materna si presentaban o no una
condición gastrointestinal.
Material y Métodos
Tipo de estudio
Estudio
observacional
y
transversal
con
temporalidad entre septiembre de 2010 y marzo de
2011.
Reclutamiento de participantes
Las participantes del estudio fueron identificadas
durante el cuidado prenatal en el Hospital Regional
Materno Infantil de Alta Especialidad del estado de
Nuevo León, institución que cubre los servicios de
salud del noreste de México. Los criterios de
elegibilidad incluyeron mujeres entre 15 y 45 años
con embarazo a término de un gestante, en el tercer
trimestre (28-40 semanas), de cualquier paridad, y
conocimiento del lenguaje español hablado y escrito.
La mayoría de las mujeres embarazadas en este
hospital se presentaban en su tercer trimestre de
embarazo, por tanto también se consideró como
criterio de inclusión. Los criterios de exclusión
incluyeron complicaciones: previo diagnóstico de
SII, enfermedad renal, VIH/SIDA, cirugía de tracto
digestivo, uso de medicamentos o drogas que
pudieran afectar la función digestiva, y la falta de
apego al estudio. Las mujeres con dietas especiales
también se excluyeron. La recolección de datos y las
entrevistas se realizaron individualmente en el día de
la consulta médica en el Hospital Regional Materno
Infantil de Alta Especialidad.
La aprobación de este estudio fue obtenido por el
Comité de Enseñanza, Investigación y Ética del
Hospital Regional Materno Infantil de Alta
Especialidad de Nuevo León y por el Comité de
Investigación de la Facultad de Salud Pública y
Nutrición (FASPYN) De la Universidad Autónoma
de Nuevo León. Las mujeres interesadas en este
estudio firmaron el consentimiento informado previo
a su participación.
Estreñimiento y síndrome de intestino irritable
El día del reclutamiento, el estreñimiento fue autoreportado por las participantes como presente (sí) o

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

23

�Embarazo, Estreñimiento, Ingesta Dietética

ausente (no) durante el mes previo. Además, se
aplicó el cuestionario diagnóstico en base a los
Criterios Roma III para el estreñimiento funcional,
que incluye un total de 17 preguntas para conocer la
frecuencia con la que las participantes tienen
malestar abdominal, menos de 3 evacuaciones por
semana, evacuaciones duras, incompletas, bloqueo
anal, y maniobras manuales para defecar.9
De acuerdo a los Criterios Roma III, se define el
estreñimiento funcional cuando hay dos o más de los
siguientes síntomas: al menos el 25% de las
evacuaciones: con esfuerzo, evacuaciones duras,
sensación de evacuación incompleta, sensación de
bloqueo y obstrucción anorectal, maniobras
manuales para facilitar la defecación o menos de 3
evacuaciones por semana. Las evacuaciones sueltas
no deben estar presentes y los criterios para síndrome
de intestino irritable no deben ser cumplidos. La
duración de los síntomas fue modificado para el
último mes o mes previo, similar a Bradley et al.
(2007). El síndrome de intestino irritable, también
definido por los Criterios Roma III, se determinó
como presente si las participantes reportaron dolor o
malestar abdominal recurrente durante el último mes,
y dos o más de los siguientes: dolor o malestar
mejorado con la evacuación, el inicio de los síntomas
asociados al cambio en la frecuencia de la
evacuación, el inicio de los síntomas asociados con
un cambio en la forma (apariencia) de la evacuación.
Un total de 336 participantes contestaron este
cuestionario diagnóstico. Las participantes también
reportaron los alimentos que ellas reconocían como
ayuda para mejorar su función gastrointestinal.
Información demográfica e ingesta dietética
La información demográfica e ingesta dietética
fueron obtenidos de una sub-muestra de 125
participantes, esto debido al cumplimiento de los
cuestionarios y de las entrevistas.
La información de cada participante se obtuvo
individualmente por nutriólogos entrenados. Las
variables demográficas fueron obtenidas mediante
un cuestionario que incluía la edad de la madre, el
grado de educación, el estado civil y profesional. La
información de la ingesta dietética se obtuvo por tres
recordatorios de 24 horas no consecutivos, dos días
entre semana y uno de fin de semana, incluyendo el
tipo y las cantidades de alimentos y bebidas que se

Artículo Original

habían consumido el día anterior a la entrevista. La
suplementación con vitaminas y minerales y el uso
de laxantes también fueron reportados. La ingesta
dietética fue calculada utilizando la base de datos
Food Processor® (v. 10.3.0. ESHA Research, USA),
incluyendo la información nutrimental de alimentos
Mexicanos cuando éstos no estaban en la lista. Las
participantes fueron agrupadas en tres grupos de
acuerdo a su condición gastrointestinal resultante de
la evaluación de los Criterios Roma III: sin
estreñimiento, con estreñimiento, con síndrome de
intestino irritable. La ingesta dietética fue comparada
estadísticamente entre los tres grupos.
Análisis estadístico
Estadística descriptiva fue utilizada para determinar
la media y la desviación estándar de las variables. La
presencia de estreñimiento y del síndrome de
intestino irritable (SII) fueron expresados como
porcentaje con su correspondiente intervalo de
confianza del 95% (IC 95%). La relación entre los
factores maternos y la presencia de estreñimiento y
de síndrome de intestino irritable fue determinada
por regresión logística, controlando para las variables
independientes: paridad, semanas de gestación,
ingesta de energía, fibra total, fibra soluble, agua
total (incluyendo agua de alimentos y bebidas),
cafeína y hierro.
La diferencia entre los tres grupos (sin estreñimiento,
con estreñimiento y con síndrome de intestino
irritable en relación a la ingesta dietética fue
evaluada para una distribución no paramétrica por la
prueba de Kruskal-Wallis para muestras
independientes. El análisis estadístico fue realizado
en SPSS© (v. 15.0.1, LEAD Technologies Inc.
USA). El nivel de significancia fue establecido a p &lt;
0.05.

Resultados
Un total de 336 mujeres en el tercer trimestre de
gestación (semanas 28-40) estuvieron de acuerdo en
participar y firmaron consentimiento informado de
este estudio. La información demográfica y de
ingesta dietética se registró de una sub-muestra de
125 mujeres, debido a la compleción de los datos.
La presencia de estreñimiento y de SII en el tercer
trimestre de embarazo se muestra en la Tabla I (n =
336). Ochenta y seis participantes (25%) auto-

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

24

�Embarazo, Estreñimiento, Ingesta Dietética

reportaron padecer estreñimiento (IC 95% 21.0–
30.6%) en el mes previo a la entrevista inicial. De las
cuales seis habían utilizado laxantes naturales como
psylium y senósidos antes de la entrevista. Diecisiete
de las participantes cumplieron los criterios de
diagnóstico de estreñimiento funcional, 5% (IC 95%
2.9–7.9%). Mientras que cuarenta y seis mujeres
cumplieron los criterios de diagnóstico de SII, la
presencia fue de 13.6% (IC 95% 10.2–17.8%).

Tabla I. Presencia de estreñimiento y síndrome de
intestino irritable durante el tercer trimestre de
gestación
Estreñimiento
% (IC 95%)

Método
Auto-reportado

25 (21.0–30.6)

Criterios Roma III
a

5 (2.9–7.9)

SII
% (IC 95%)
No reportado
13.6 (10.2–17.8)

% (IC 95%), porcentaje e intervalo de confianza del 95%

Artículo Original

La Tabla II presenta la información demográfica de
un subgrupo de 125 participantes en el tercer
trimestre de embarazo. La edad materna promedio
fue de 22.9 ± 5.9 años (15–35 años). Veintidos
participantes eran menores de 18 años, consideradas
menores de edad en México. Sesenta y seis mujeres
(52.8%) eran nulíparas. La mayoría de las
participantes habían completado la educación
secundaria (58.4%) y la mayoría era amas de casa
(90.4%). El vivir en unión libre (45.6%) era el
principal estado marital, pero treinta y tres mujeres
(26.4%) eran solteras.
Tabla 2. Características demográficas de una
sub-muestra de participantes
Características
Edad materna (años):
Menor de 18
Mayor de 18

n (%)
22 (17.6)
103 (82.4)

Número de hijos vivos:
Nulípara
1o2
3 o más

66 (52.8)
52 (41.6)
7 (5.6)

Nivel educativo:
Ninguno
Primaria
Secundaria
Preparatoria
Universidad

7 (5.6)
18 (14.4)
73 (58.4)
21 (16.8)
6 (4.8)

Ocupación:
Ama de casa
Estudiante
Empleada

113 (90.4)
6 (4.8)
6 (4.8)

n=336

De las participantes que auto-reportaron
estreñimiento, sólo veintiséis mujeres (30.2%)
identificaron uno o más alimentos que ellas
reconocían como ayuda para mejorar la defecación
(Figura 1). Estos productos incluyen el agua, yogur,
frutas como ciruela pasa, papaya y naranja, y
alimentos con fibra, incluyendo cereales altos en
fibra. Una participante identificó la carne de cerdo
como mejorador de su funcionamiento intestinal
(datos no mostrados). El agua, la papaya y las frutas
en general, fueron los alimentos más frecuentemente
mencionados.
Figura 1. Frecuencia de participantes que mencionaban ciertos
alimentos que se identificaron como ayuda para mejorar la función
gastrointestinal (n = 26).

Estado marital:
Soltera
Casada
Unión libre
Fuente: Directa
n=125

33 (26.4)
35 (28)
57 (45.6

La información de la ingesta dietética de las
participantes en el tercer trimestre de embarazo se
muestra en la Tabla III (n = 125) y previamente
reportada (Tijerina Sáenz et al., 2014)

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

25

�Embarazo, Estreñimiento, Ingesta Dietética

Artículo Original

Tabla 3. Ingesta dietética materna de energía, fibra, agua y cafeína en promedio de todas
las participantes, aquéllas sin estreñimiento, con estreñimiento y aquéllas con SII.

a

Promedio

Sin entreñimientob

Estreñimiento c

SII d

(n = 125)

(n = 71)

(n = 12)

(n = 42)

1814.2 ± 645.1
(564.7–3575.5)

1743.5 ± 589.3
(564.7–3116.8)

1691.8 ± 330.8
(1452.4–2172.8)

1955.2 ± 771.5
(593.0–3575.5)

ns

17.9 ± 9.8
(1.9–45.7)
2.0 ± 1.8
(0.0–7.3)

18.0 ± 10.7
(1.9–45.7)
2.1 ± 1.9
(0.0–7.3)

13.4 ± 2.6
(11.2–16.6)
1.1 ± 0.5
(0.5–1.8)

18.9 ± 9.1
(4.3 – 37.9)
2.1 ± 1.8
(0.0–6.6)

ns

1167.6 ± 1080.8
(0.0–5000.0)

1214.5 ± 959.6
(0.0–4000.0)

1150.0 ± 1090.9
(0.0–2500.0)

1094.7 ± 1302.8
(0.0–5000.0)

ns

Total (mL)

2687.4 ± 1238.3
(584.0–6207.9)

2680.7 ± 1130.0
(641.7–6048.4)

2749.5 ± 1156.1
(1223.4–4015.1)

2685.0 ± 1470.6
(584.0–6207.9)

ns

Cafeína (mg)

72.4 ± 73.9
(0.0–368.0)

74.9 ± 63.1
(0.0–231.4)

11.9 ± 13.2
(0.0–30.7)

81.2 ± 92.2
(0.0–368.0)

ns

Energía (kcal)
Fibra
Total (g)
Soluble (g)
Agua
Bebible (mL)

estreñimiento funcional o de SII en el tercer trimestre
de gestación (n = 125).

P

ns

a

Promedio ± DE (rango)
Sin estreñimiento, sin-SII
Con estreñimiento, sin- SII
d
Con SII, síndrome de intestino irritable
* Significancia estadística si P &lt; 0.05
b
c

Todas las mujeres reportaron consumir suplementos
de multivitaminas al momento de las entrevistas. En
promedio, el estado dietético de las futuras madres
refleja una ingesta de energía muy amplia, 1814.2 ±
645.1 kcal (564.7–3575.5 kcal). El consumo de fibra
total fue 17.9 ± 9.8 g (1.9–45.7 g); mientras que el de
fibra soluble fue de 2.0 ± 1.8 g (0.0–7.3 g). Sólo doce
participantes (10.4%) consumieron más de 26 g de
fibra total por día. Una participante consumía más
cafeína de lo recomendado para el embarazo, el
promedio fue de 72.4 ± 73.9 mg (0.0–368.0 mg). El
consumo de agua bebible fue 1167.6 ± 1080.8 mL
(0.0–5000.0 mL); mientras que la ingesta total de
agua, incluyendo el agua de alimentos y de bebidas
fue 2687.4 ± 1238.3 mL (584.0–6207.9 mL). Seis
participantes (4.8%) consumían agua a niveles
menores de 1000 mL por día, de las cuales ninguna
presentó estreñimiento (datos no mostrados en
cuadros).
No existió diferencia significativa en el consumo de
energía (P = 0.495), fibra total (P = 0.424), fibra
soluble (P = 0.370), agua bebible (P = 0.783), agua
total (P = 0.832), ni cafeína (P = 0.235), entre las
mujeres que no presentaron estreñimiento, aquéllas
que sí presentaron estreñimiento y aquéllas con
síndrome de intestino irritable durante el tercer
trimestre de embarazo. Además, como se determinó
por el modelo de regresión logística, no se observó
asociación significativa entre los factores maternos
tales como la paridad, semanas de gestación y la
ingesta dietética (de energía, fibra total, fibra soluble,
agua total, cafeína, hierro) y la presencia de

Discusión
Este estudio muestra evidencia sobre las condiciones
gastrointestinales de estreñimiento y del SII de
mujeres en el tercer trimestre de gestación en el
noreste de México, que recibían atención prenatal en
el Hospital Regional Materno Infantil de Alta
Especialidad. Resultados similares no se han
publicado anteriormente para una población
Mexicana.
Tal como se define por los Criterios Roma III, la
presencia de estreñimiento funcional y de SII fue de
5% y 13.6%, respectivamente (n = 336). Otros
autores han reportado prevalencias de estreñimiento
mayores en mujeres embarazadas que viven en
España y en el Reino Unido, al usar los Criterios
Roma II. Ponce et al. (2008) y Derbyshire et al.
(2006) reportaron presencia de estreñimiento en un
21% de las embarazadas; Shi et al, (2015) reportó la
presencia de estreñimiento del 13.01%. Nuestros
resultados son comparables a los reportados por van
Brummen et al. (2006), donde se presentó el
estreñimiento en 4.5% de las mujeres Holandesas a
36 semanas de gestación, a pesar de las diferencias
metodológicas. Existe limitación en relación a la
literatura respecto al estreñimiento y el SII durante el
embarazo. Los Criterios Roma III definen esta
condición como la presencia de dolor abdominal
asociado a un cambio en la frecuencia o en la forma
de las evacuaciones. Nuestro resultado en relación a
la presencia de SII en mujeres Mexicanas (13.6%) es
comparable a los resultados reportados por Bradley
et al. (2007) en mujeres de Norteamérica (13%) en el
tercer trimestre de gestación.
Los factores hormonales y mecánicos, la ingesta
dietética, y la actividad física pueden asociarse a la
presencia de desórdenes gastrointestinales durante la
gestación (Cullen &amp; O’Donoghue, 2007). En este
estudio, los factores maternos como la paridad, las
semanas de gestación y la ingesta dietética de
energía, fibra total, fibra soluble, agua, cafeína, y
hierro fueron investigados; sin embargo, no
reflejaron relación alguna con las condiciones
gastrointestinales estudiadas (n =125). El consumo
de suplementos de hierro ha sido asociado al malestar
gastrointestinal durante el embarazo (Cullen &amp;

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

26

�Embarazo, Estreñimiento, Ingesta Dietética

O’Donoghue, 2007); sin embargo, nuestros
hallazgos y los de otros autores demuestran la falta
de significancia en la etiología del estreñimiento en
el tercer trimestre de gestación (Derbyshire et al.,
2006). Así mismo, la ingesta dietética materna de
los
nutrimentos
investigados
no
fue
significativamente diferente entre las participantes
sin estreñimiento, con estreñimiento, o con SII.
Resultados similares se han reportado por otros
autores cuando se compara la ingesta dietética de
mujeres sin estreñimiento vs con estreñimiento en el
tercer trimestre de gestación; mientras que las
diferencias significativas sólo se han encontrado en
el primer y segundo trimestres (Broussard, 1998;
Derbyshire et al., 2006; Bradley et al., 2007; Ponce
et al., 2008). Esto puede deberse a la combinación
de los factores dietéticos, hormonales y mecánicos en
el tercer trimestre, tales como el crecimiento del feto
y la placenta, que pueden impedir el movimiento de
las heces (Wald, 2003).
A pesar de la no significancia estadística, la ingesta
de fibra dietética fue menor en las mujeres que sí
presentaban estreñimiento. La recomendación para
la población Mexicana en relación a la ingesta de
fibra es de 26–30 g por día para mujeres entre 14 y
50 años de edad (Rosado, 2008), y la recomendación
de Estados Unidos es de 28 g por día (Food and
Nutrition Board, 2005b). Las participantes en este
estudio tuvieron un rango amplio en el consumo
diario de fibra total desde 6.7% hasta más del 100%
de la recomendación. La ingesta de fibra fue muy
baja en las participantes de este estudio, tal vez
debido al pobre consumo de frutas y vegetales, tal
como se identificó en los recordatorios de 24 horas.
Esto sugiere la necesidad de consejos de nutrición y
alimentación para lograr el consumo de al menos 18
g de fibra al día para prevenir el estreñimiento
(Anderson, 2001), lo cual puede ser logrado al incluir
dos porciones de frutas, vegetales y granos enteros en
cada tiempo de comida (Ramos-Hernández et al.,
2005).
Las mujeres embarazadas deben consumir 3,000 mL
de agua, incluyendo el agua de los alimentos, tales
como la leche, el yogurt, sopas, frutas, vegetales y
jugos (Food and Nutrition Board, 2005). Veinticinco
participantes (20%, n = 125) no bebían agua durante
el día, por lo que su consumo sólo procedía de los
alimentos, probablemente debido a que este estudio
se realizó durante la temporada de invierno, por lo

Artículo Original

que disminuye la sed y el consumo de agua. Nuestros
resultados son similares a otros que reportan la falta
de diferencia significativa cuando se compara el
consumo de agua en mujeres sin estreñimiento y
aquellas con estreñimiento en el tercer trimestre de
gestación (Derbyshire et al., 2006; Ponce et al.,
2008); en este estudio la ingesta de agua total fue en
promedio 70 mL mayor en las mujeres con
estreñimiento. Las mujeres embarazadas deben
reducir el consumo de bebidas con cafeína
(Anderson, 2001) e incrementar el consumo de agua
para prevenir la hipohidratación que puede causar el
endurecimiento de las heces y el estreñimiento
(Arnaud, 2003).
Asimismo, es recomendado que las mujeres
embarazadas aumenten el consumo de frutas y
verduras, agua y fibra dietética para evitar el
estreñimiento funcional (Ponce et al., 2008). De
ochenta y seis mujeres que auto-reportaron el
estreñimiento, sólo veintiséis (30%) mencionaron
algún alimento que ellas reconocían como ayuda para
mejorar su función gastrointestinal, incluyendo agua,
frutas, yogur, y cereal alto en fibra. La motivación o
conocimiento en nutrición pudo influir en las
respuestas de nuestras participantes, posiblemente
debido a su nivel de educación, falta de motivación
(Anderson et al., 1993),o el costo de los productos
que afectan la decisión de compra (Smith, 2000).
Estrategias deben existir para aumentar la
disponibilidad y consumo de frutas, aún en aquéllas
mujeres con ingresos limitados (Buss et al., 2008),
por tanto la guía nutricional durante el cuidado
prenatal podrían enfatizar el consumo de alimentos
nutritivos y de bajo costo para la prevención de
complicaciones gastrointestinales tales como el
estreñimiento y el SII.
Una limitante de este proyecto fue el compromiso de
las participantes para completar sus evaluaciones y
proporcionar la información requerida, por lo que la
muestra se redujo a 125 participantes. Además, el
pequeño tamaño muestral en el grupo de mujeres con
estreñimiento (n = 12) según los Criterios Roma III,
pudo resultar en una alta variabilidad. A pesar de este
tamaño muestral, este grupo representa a mujeres
embarazadas con estreñimiento con ingestas
dietéticas particulares. Más estudios son sugeridos
para comparar grupos similares con un mayor
tamaño de muestra. El cálculo de la ingesta dietética
utilizando una base de datos con alimentos de otro

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

27

�Embarazo, Estreñimiento, Ingesta Dietética

país, también podría ser una limitante. Sin embargo,
la adición de los alimentos Mexicanos utilizando sus
etiquetas nutrimentales fue importante en este
estudio para representar de una mejor manera la dieta
de las participantes.
Conclusiones
El presente estudio muestra evidencia en relación a
la presencia de estreñimiento y de SII en mujeres en
el tercer trimestre de gestación en la región noreste
de México, además de la relación de la ingesta
dietética con ambas condiciones gastrointestinales.
La ingesta dietética de las participantes fueron
factores sin relación al estreñimiento o al SII,
tampoco fueron significativamente diferentes entre
mujeres sin estreñimiento, con estreñimiento o con
SII, por lo que se sugiere una combinación de
factores dietéticos, hormonales y mecánicos. El
consumo de fibra y de agua menor a las
recomendaciones refleja la necesidad del consejo
nutricional y de alimentación durante el cuidado
prenatal. Futuras investigaciones son requeridas para
sustentar los resultados de este estudio
Agradecimientos
Los autores agradecemos a las mujeres embarazadas
del estado de Nuevo León por su participación en
este proyecto. La investigación fue apoyada por el
Hospital Regional Materno Infantil de Alta
Especialidad en Nuevo León y por la Facultad de
Salud Pública y Nutrición (FaSPyN), Universidad
Autónoma de Nuevo León.

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�Embarazo, Estreñimiento, Ingesta Dietética

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Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

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�Educación superior, obesidad infantil, México

Ensayo

DISTRIBUCIÓN GEOGRÁFICA DE IES MEXICANAS CON CARRERA DE NUTRICIÓN
Y ESTADO NUTRICIO INFANTIL ENSANUT 2012, ¿HAY CORRELACIÓN?
Tamayo-Chuc Darwin Ulises 1, Hernández-Chávez Laura 2.
1 Hospital PlayaMed. Cancún, Quintana Roo, México. 2 División de Ciencias de la Salud, Universidad de Quintana Roo. Chetumal,
Quintana Roo, México.

RESUMEN
Introducción: Existe poca literatura sobre la estadística y distribución geográfica de las instituciones de educación superior
con carreras de nutrición en México. Objetivo: analizar los patrones distributivos de las mismas y asociar estos con el estado
nutricio infantil de las zonas geográficas de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2012. Analizamos estos datos durante
el periodo octubre 2014-febrero 2015. Métodos: Se creó una base de datos de instituciones educativas que impartían
licenciaturas en nutrición en una hoja de cálculo. Posteriormente, se cuantificaron, se mapearon y analizaron vs. Los resultados
del estado nutricio infantil por zonas geográficas usadas en la encuesta. Resultados: Se computaron 321 campus de
instituciones de educación superior en las 31 entidades federativas y el Distrito Federal, con un promedio de 10.03 ±
desviación estándar 8.29. 40 fueron públicas (12.47%); 281 fueron privadas (87.53%). La región con más instituciones
computadas fue el centro con 124, misma que contó con prevalencias aceptables en la encuesta. Pese a tener una cantidad
considerable de instituciones computadas, la zona norte pareciera estar influenciada por el estilo de vida estadounidense, ya
que obtuvo la prevalencia más alta de todas las regiones para sobrepeso/obesidad infantil. Se encontró una mayor
concentración geográfica de instituciones educativas en el centro y norte. Conclusiones: La zona centro tuvo el mayor número,
lo cual repercutió en tener prevalencias estables para desequilibrios del estado nutricio infantil. El número de instituciones de
educación superior con carrera de nutrición es, por lo pronto, un factor protector entre la población infantil.
Palabras Clave: Educación superior, obesidad infantil, México

ABSTRACT
Introduction: There are a few studies on the statistical and geographical distribution of higher education institutions with
nutrition career in Mexico. Objectives: analyze the distribution patterns of these and associate these with the child nutritional
status of the geographical areas of the Mexico’s 2012 National Health and Nutrition Survey. We analyzed these data for the
period October 2014-February 2015. Methods: A database of educational institutions that offer nutrition undergraduate
degrees was created by a spreadsheet. Subsequently, data were measured, mapped and analyzed vs. the results of child
nutritional status by geographical areas used in the survey. Results: 321 campuses of higher education institutions were
computed in the 31 states and the Federal District, with an average 10.03 ± 8.29. Forty were public (12.47%); 283 were private
(87.53%). The area with more institutions computed was the central one with 132, which had acceptable prevalence rates in
the survey. Despite having a considerable amount of computed institutions, the north area seems to be influenced by the
American style of life, since it had the highest child overweight and obesity prevalence rates of all areas. A highest geographical
concentration of higher education institutions was found in the central and north areas. Conclusions: The central area had a
greater number of higher education institutions, which resulted in having stable prevalence rates for imbalances of child
nutritional status. The number of higher education institutions with nutrition career is, indeed, a protective factor among the
child population.
Key words: Higher education, child obesity, Mexico.
Citation: Tamayo-Chuc D. U., Hernández-Chávez L. (2016) Distribución geográfica de IES mexicanas con carrera de nutrición y estado nutricio
infantil ENSANUT 2012, ¿hay correlación?, Revista de Salud Pública y Nutrición, 15(4), 30-34
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo león, Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México
Copyright: ©2016 Tamayo-Chuc et al. This is an open-access article distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC
BY-ND 4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any medium, provided the original author and source are
credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests exist.
Email: darwin.tamayo91@gmail.com

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

�Educación superior, obesidad infantil, México

Introducción
La carrera de nutrición en México es impartida en
instituciones públicas y privadas (Novelo Huerta,
2010). Existe poca literatura al respecto del número
total de instituciones de educación superior (IES) que
imparten licenciaturas en nutrición en México.
La Revista Salud Pública y Nutrición realizó una
edición especial sobre su simposio de nutrición
clínica en mayo de 2010, cuyo tema principal era la
formación del nutriólogo clínico en México y
Latinoamérica; en dicha entrega, se computaron 32
IES miembros de la Asociación Mexicana de
Miembros de Facultades y Escuelas de Nutrición,
A.C. (AMMFEN, A.C.), de las cuales, 19 miembros
eran instituciones públicas y 13 privadas (Novelo
Huerta, 2010). Sin embargo, no se contempló a las
instituciones no-miembros de la AMMFEN, que
estaban acreditadas por otras instituciones.
Varias instituciones descentralizadas enlistan,
acreditan y hacen bases de datos de las IES como el
Consejo para la Acreditación de la Educación
Superior, A. C. (COPAES), los Comités
Interinstitucionales para la Evaluación de la
Educación Superior (CIEES), la Asociación
Nacional de Universidades e Instituciones de
Educación Superior en México (ANUIES) y la
Federación de Instituciones Mexicanas Particulares
de Educación Superior (FIMPES).
Asimismo, las instituciones privadas necesitan
obtener el Registro de Validez Oficial de Estudios
(RVOE) (Rubio-Oca, 2007).
Los problemas nutricionales siempre tienen una
influencia geográfica y evolucionan gradualmente de
la mano con la transición epidemiológica, un punto
decisivo a considerar en el futuro (Barquera y
Tolentino, 2005). La Encuesta Nacional de Salud y
sus subsecuentes, han estudiado geográficamente a
México por 4 regiones: norte, centro, sur y Ciudad de
México (Instituto Nacional de Salud Pública, 2001).
(Ver Tabla 1).

Ensayo

Tabla 1. Regiones geográficas tradicionales de estudio desde la Encuesta
Nacional de Nutrición 1999
Región
geográfica

Entidades federativas

No. de
entidades
federativas

Norte

Baja California, Baja California Sur,
Chihuahua, Coahuila, Durango, Nuevo León,
Sonora y Tamaulipas.

8

Centro

Aguascalientes, Colima, Estado de México
(se excluye Área Metropolitana), Guanajuato,
Jalisco, Michoacán de Ocampo, Morelos,
Nayarit, Querétaro de Arteaga, San Luis
Potosí, Sinaloa y Zacatecas.

12

Sur
Ciudad de México

Campeche, Chiapas, Guerrero, Hidalgo,
Oaxaca, Puebla, Quintana Roo, Tabasco,
Tlaxcala, Veracruz de Ignacio de la Llave y
Yucatán.
Distrito Federal y Área Metropolitana

11
1

Fuente: Elaboración propia a partir de datos de la Encuesta Nacional de Nutrición 1999.

El objetivo general del presente estudio es exponer la
distribución geográfica de las instituciones de
educación superior que imparten licenciaturas en
nutrición en México para analizar los patrones
distributivos de las mismas y asociar estos con el
estado nutricio infantil de las zonas geográficas de la
Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2012
(ENSANUT 2012).

¿Cómo nos adentramos a la obtención de datos?
Nuestro universo estuvo constituido por IES públicas
y privadas que impartieran licenciaturas en nutrición
en México. Realizamos una recogida de datos de
forma electrónica online, misma que se realizó en el
periodo octubre 2014-febrero 2015.
En esta pesquisa, incluimos a programas de
licenciaturas en nutrición impartidas en IES públicas
y/o privadas en México, en cualquier modalidad
presencial (escolarizada, no escolarizada o mixta),
cuya acreditación o certificación estuviera avalada
por alguna de las siguientes instituciones
acreditadoras: COPAES – CONCAPREN, CIEES –
Comité de Ciencias de la Salud, ANUIES, FIMPES,
o que tuvieran el registro RVOE, o este mismo se
hallara en trámite; también se incluyeron las que eran
miembros de AMMFEM, A.C.
Excluimos a programas de nutrición de posgrado
(maestría, doctorado o especialidad), o bien, estudios
técnicos, impartidos por IES públicas o privadas de
México u otro país.
Se colectó la información en una hoja de cálculo, en
la cual se vaciaron los datos obtenidos separando las

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

31

�Educación superior, obesidad infantil, México

instituciones por entidad federativa. Posteriormente,
se realizó un conteo de las mismas, se mapearon y se
comparó el resultado obtenido con las regiones
geográficas de la ENSANUT 2012.

Las cifras
En la República Mexicana, se computaron 321
campus de IES donde poder estudiar la licenciatura
de nutrición, el promedio por entidad federativa fue
de 10.03 ±DE 8.29 con un rango de 2 a 26 IES. 40 de
dichas sedes fueron IES públicas (12.47%); 283
fueron IES privadas (87.53%). Las cinco entidades
federativas que concentraron la mayor parte de las
instituciones fueron en orden decreciente: Distrito
Federal y Jalisco, ambas con 26 IES (8.09% por cada
una); Estado de México con 22 IES (6.85%);
Guanajuato con 20 (6.23%); y Tamaulipas con 18
(5.60%).
Las entidades federativas con mayor cantidad de IES
públicas fueron: Jalisco con cuatro, Tamaulipas con
tres, y ocho entidades federativas contaron con dos
(Campeche, Chihuahua, Distrito Federal, Durango,
Estado de México, Hidalgo, Oaxaca y Veracruz). Las
entidades federativas sin IES públicas computadas
fueron: Baja California, Baja California Sur,
Coahuila y Puebla.
Las cinco entidades federativas con mayor cantidad
de IES privadas computadas fueron: Distrito Federal
con 24; Jalisco con 22; Estado de México con 20;
Guanajuato con 19; y Tamaulipas con 16. Las cinco
entidades federativas con menor cantidad de IES
privadas computadas fueron: Tabasco, Colima y
Tlaxcala, todas con una; y Zacatecas y Campeche
con dos cada una.

Ensayo

Figura 1. IES que imparten licenciaturas en nutrición
en México.

Abreviaturas: IPu, Instituciones Públicas; IPr, Instituciones
Privadas

Tomando en cuenta la distribución geográfica de la
ENSANUT 2012, la región con más IES fue el centro
con 132, mientras que la Ciudad de México, sólo
tuvo 26.
Asimismo, analizamos la orientación académica de
las carreras de nutrición, Crocker-Sagastume y
colabs. (2012), habían reportado una tendencia –en
orden decreciente– enfocada al área de formación
básica, seguida del área clínica, ciencia de los
alimentos, docencia y finalmente, investigación.
En nuestro estudio, clasificamos los planes de
estudio por la orientación de los mismos, en las
siguientes: básica-clínica, científica, gastronómica,
alimentaria e institucional (Ver Tabla 2).

En cuanto a distribución regional, las entidades
federativas fronterizas del norte (Baja California,
Sonora, Chihuahua, Nuevo León y Tamaulipas)
concentraron la cuarta parte de las IES computadas
con 79 (24.61%) (Ver Figura 1).

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

32

�Educación superior, obesidad infantil, México

Ensayo

Tabla 2. Licenciaturas en México por orientación académica y nombre
Orientación académica

Nombre de la Licenciatura

Licenciatura en Nutrición
Licenciatura en Nutrición Humana
Licenciatura en Nutrición y Bienestar Integral
Orientación básica-clínica Licenciatura en Dietética y Nutrición
(n=297, 90.27%)
Licenciatura Nutrición y Alimentación
Licenciatura en Nutrición Humana y Dietética
Licenciatura en Nutrición y Salud
Licenciatura en Nutrición Holística

Orientación científica
(n=18, 5.5%)

Licenciatura en Nutrición y Ciencia(s) de los
Alimentos
Licenciatura en Ciencias de la Nutrición
Licenciatura en Ciencias Nutricionales

Orientación institucional
(n=4, 1.21%)
Otros
(n=1, 0.3%)
Fuente: Elaboración propia
*n=329

%

271
6
6
5
4
2
2
1

91.2
2.0
2.0
1.7
1.3
0.7
0.7
0.3

12

Licenciatura en Nutrición y Gastronomía
Orientación gastronómica
Licenciatura en Gastronomía con Énfasis Nutricional
(n=7, 2.12%)
Licenciatura en Nutrición Gastronómica

Orientación alimentaria
(n=2, 0.6%)

No.

Licenciatura en Nutrición Integral y Tecnología
Alimentaria
Licenciatura en Nutrición y Tecnología de los
Alimentos

4
2

66.7
22.2
11.1

5

71.4

1

14.3
14.3

1
1

50.0

1

50.0

Licenciatura en Nutrición y Educación Alimentaria
Licenciatura en Administración de la Nutrición
Licenciatura en Nutrición Institucional

2
1
1

50.0
25.0
25.0

Nutrición con Área de Concentración en Deportes

1

100.0

Curiosamente, se remarcó nuevamente la tendencia
por la afinidad de las instituciones de educación
superior hacia el área de formación básica-clínica.
Al comparar las cifras de prevalencias por región de
los desequilibrios del estado nutricio de la
ENSANUT 2012 (Instituto Nacional de Salud
Pública, 2012), y la cantidad de IES con licenciaturas
en nutrición, encontramos que en la misma región
centro, se mantuvo con prevalencias aceptables para
baja talla (11.4), sobrepeso/obesidad infantil (9.9),
anemia en preescolares y escolares (23.4 y 8.7
respectivamente). Luego, analizando la región con
menor cantidad de IES con carrera de nutrición, es
decir, la Ciudad de México, con 26, posee el nivel de
prevalencia de anemia preescolar más alto de todas
las regiones (25.2) (Ver Tabla 3).
Tabla 3. No. de IES con carrera de nutrición por región ENSANUT vs. Prevalencias de
desequilibrios del estado nutricio.

Región
ENSANUT
Norte
Centro
Sur
Ciudad de
México

No. de IES con
carrera de
nutrición

Prevalencia por región (desequilibrios del estado nutricio)

89
132
74

8.9
11.4
19.2

Sobrepeso y
obesidad
(&lt;5 años)
12
9.9
9.6

26

12.3

6.9

Baja talla
(&lt;5 años)

Fuente: Elaboración propia a partir de datos de la ENSANUT 2012

Anemia
Preescolares
Escolares
(12-59 meses)
(5-11 años)
20.8
11
23.4
8.7
23.7
10.9
25.2

9.6

Contrastado el sur con el norte, en la primera región,
encontramos la más alta prevalencia de baja talla en
menores de 5 años (19.2), no habiendo diferencia
significativa para otros desequilibrios. El norte posee
una cantidad considerable de IES con 89, posee las
prevalencias más bajas de baja talla y anemia en
preescolares (8.9 y 20.8 respectivamente), a pesar de
ello, presenta las prevalencias más altas de
sobrepeso/obesidad infantil y de anemia en escolares
(12 y 11 respectivamente), de todas las regiones.

Discusión
En la República Mexicana, la distribución de las IES
no es homogénea y hay una concentración inminente
en entidades federativas del centro y norte de
México. En comparación a la distribución según
Novelo-Huerta (2010), mismos que se basaron en
datos de las principales instituciones acreditadoras
(AMMFEM, ANUIES, SEP y Comisión
Interinstitucional para la Formación de Recursos
Humanos para la Salud), encontramos semejanzas en
la centralización de las IES (Novelo-Huerta, 2010).
La prevalencia nacional de sobrepeso/obesidad
infantil en México (9.7), es superada por la región
norte por 2.3 puntos porcentuales. La prevalencia
nacional combinada de sobrepeso y obesidad en
2012, a partir de los criterios de la OMS, fue de
34.4% (Instituto Nacional de Salud Pública, 2012).
Se han hecho estudios por Flores-Peña et al (2014)
sobre percepción de madres de familia de la región
norte sobre la composición corporal de sus hijos, en
los cuales, las madres subestiman el peso de sus
hijos, o vinculan dichos desequilibrios del estado
nutricio como un sinónimo de éxito para la madre
(Flores, Trejo, Ávila et al, 2014; Flores, Cárdenas,
Trejo et al, 2014).
Del Rio-Navarro et al. (2004), vincularon la
influencia del estilo de vida estadounidense con esa
región en particular.
Aportamos estos datos que servirán como
indicadores indispensables para la geografía
académica y epidemiológico-nutricional de México.
Sugerimos, igualmente, analizar la planeación de
formación académica de recursos humanos en
nutrición, como ya se ha realizado en medicina
anteriormente (Piedrant y Grimaldo, 2014).

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

33

�Educación superior, obesidad infantil, México

Las fortalezas de este ensayo son el número de IES
computadas, haciéndolo un grupo amplio en cuanto
al cómputo de un número próximo al real de las IES
mexicanas que imparten licenciaturas en nutrición.
El área de debilidad fue la focalización en la
población pediátrica, y dejar de lado la examinación
de las características de la población adulta, lo que
nos permitiría un panorama más completo de
análisis.
Conclusiones
El sector educativo privado posee más instituciones
educativas a comparación de las instituciones
públicas. En general, existe una distribución
inequitativa de las mismas, concentrándose la
mayoría en entidades federativas del centro y del
norte del país. La relación causa-efecto entre la
cantidad de IES y las prevalencias de los
desequilibrios del estado nutricio infantil se ve
reflejada en las estadísticas reportadas por la
ENSANUT 2012 para la región centro, lo cual podría
considerarse un factor protector contra desequilibrios
del estado nutricio. El estilo de vida estadounidense
por la cercanía con los estados de la zona norte
sobrepasa al factor protector de cantidad de IES,
mermado a su vez por las percepciones de las
familias en lo concerniente a la subestimación de la
gravedad del sobrepeso y la obesidad infantiles.

Bibliografía
Barquera, S, &amp; Tolentino, L. 2005. Geografía de las
enfermedades asociadas con la Nutrición en México:
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Ensayo

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12(2):215-223.
Flores-Peña, Y, Cárdenas-Villarreal, VM, Trejo-Ortiz,
PM, Ávila-Alpirez, H, Ugarte-Esquivel, A, &amp;

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

34

�Frecuencia, Factores, Riesgo, Cardiovascular, Adulto
Joven

Informe Técnico

FRECUENCIA DE FACTORES DE RIESGO CARDIOVASCULAR EN PERSONAL
BECARIO DEL HOSPITAL GENERAL ESP. “PILAR SÁNCHEZ VILLAVICENCIO”
HUAJUAPAN DE LEÓN, OAXACA.
García Sierra Lucía1, M.S.P. Castro Juárez Carlos Jonnathan2*, M.C. Siliceo Murrieta José Isaías
1 Universidad de la Sierra Sur. 2 Universidad de la Sierra Sur, Instituto sobre la Salud Pública.3 Universidad de la Sierra Sur, Instituto de
Posgrado

RESUMEN
Introducción: Las enfermedades cardiovasculares (ECV) son la principal causa de muerte en México y en el mundo. Estas
enfermedades están relacionadas con factores de riesgo de tipo cardiovascular (FRCV), como la edad, sexo, herencia genética,
ingesta de tabaco, alcohol, actividad física, dietas inadecuadas, aumento del índice de masa corporal (IMC) e índice cintura
cadera (ICC), presión arterial, colesterol, triglicéridos y glucosa. Objetivo: Determinar la frecuencia de los FRCV en el personal
becario del Hospital General ESP. “Pilar Sánchez Villavicencio” en Huajuapan de León, Oaxaca. Métodos: Se realizó un estudio
descriptivo de corte transversal, universo de estudio fue el personal becario del Hospital, Las variables antropométricas
fueron: índice de masa corporal (IMC) (peso/ talla2), circunferencia de cintura e índice cintura/cadera (ICC). Las variables
bioquímicas fueron: glucosa sanguínea, CT y TG totales, Variables conductuales: el consumo de tabaco, consumo de alcohol y
actividad física, las muestras se tomaron en el laboratorio clínico del hospital, se consideraron los puntos de corte estipulados
por la NOM-015-SSA2-2010 y NOM-037-SSA2-2012. Resultados: el 51.6% presentaron sobrepeso y obesidad (12.9%), la
distribución de grasa fue principalmente de tipo androide (64.5%). Se identificó hipertrigliceridemia (35.5%) e
hipercolesterolemia (25.8%) en hombres. El 36.4% de los hombres fueron fumadores frecuentes. El 48.38% de la muestra
indicó consumir alcohol, el 67.7% no realiza actividad física. Conclusiones: De acuerdo a estos resultados el IMC, ICC,
triglicéridos, colesterol y disminución en la actividad física son FRCV frecuentes para la generación de ECV en esta población.
Aunado a esto el consumo de alcohol en hombres incrementa mayormente el riesgo de un ECV.
Palabras Clave: Factores, Riesgo, Cardiovascular, Adulto Joven

ABSTRACT
Introduction: Cardiovascular diseases (CVD) are the leading cause of death in Mexico and the world. These diseases are related
to cardiovascular risk factors such as age, gender, genetic inheritance, tobacco intake, alcohol, physical activity, inadequate
diets, increased body mass index (BMI), and waist circumference (CHF), blood pressure, cholesterol, triglycerides and glucose.
Objectives: To determine the frequency of CVRF in the staff of the ESP General Hospital. "Pilar Sánchez Villavicencio" in
Huajuapan de León, Oaxaca. Methods: A descriptive cross-sectional study was carried out, the study population being the
Hospital staff. The anthropometric variables were body mass index (BMI) (weight / height2), waist circumference and waist /
hip ratio (ICC). The biochemical variables were: blood glucose, total TG and TG, Behavioral variables: tobacco consumption,
alcohol consumption and physical activity, blood samples were taken in the clinical laboratory of the hospital, the cut-off
points stipulated by NOM- 015-SSA2-2010 and NOM-037-SSA2-2012. Results: 51.6% were overweight and obese (12.9%), the
fat distribution was mainly of the android type (64.5%). Hypertriglyceridemia (35.5%) and hypercholesterolaemia (25.8%)
were identified in men. 36.4% of the men were frequent smokers. 48.38% of the sample indicated consuming alcohol, 67.7%
did not perform physical activity.
Key words: Factors, Risk, Cardiovascular, Young Adult.
Citation: García Sierra L., Castro Juárez C. J., Siliceo Murrieta J.I. (2016) Frecuencia de factores de riesgo cardiovascular en personal becario
del Hospital General ESP. “Pilar Sánchez Villavicencio” Huajuapan de León, Oaxaca, Revista de Salud Pública y Nutrición, 15(4), 35-41
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo león, Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México
Copyright: ©2016 García Sierra et al. This is an open-access article distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC
BY-ND 4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any medium, provided the original author and source are
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Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

�Frecuencia, Factores, Riesgo, Cardiovascular, Adulto
Joven

Introducción
La Organización Mundial de la Salud (OMS) define
a las enfermedades cardiovasculares (ECV) al
conjunto de trastornos que afectan al corazón y a los
vasos sanguíneos (OMS, 2015).
Las ECV más relevantes son las cardiopatías
coronarias (ataques cardiacos), enfermedades
cerebrovasculares (apoplejía), hipertensión arterial
(HTA), vasculopatías periféricas, cardiopatías
reumáticas, cardiopatías congénitas e insuficiencia
cardiaca (Velázquez-Monroy et al., 2007; OMS,
2015). El aumento de las ECV tiene una relación
directa con factores de riesgo de tipo cardiovascular
(FRCV).
Se entiende por FRCV aquellas características
biológicas no modificables y características
conductuales (estilos de vida) modificables, cuya
presencia confiere una mayor probabilidad de sufrir
una enfermedad en el futuro (Sans-Susanna, 2005).
Las ECV están mediadas por la frecuencia de FRCV
(Extremera et al., 2002; Sánchez-Contreras, 2009;
Mantilla-Toloza et al., 2011), como lo son el
consumo de tabaco, niveles elevados de
lipoproteínas de baja densidad (cLDL, por sus siglas
en inglés), colesterol total (CT), triglicéridos (TG),
alteraciones de glucosa, HTA, obesidad (Índice de
Masa Corporal elevado, Circunferencia de cintura e
Índice Cintura Cadera), sedentarismo o inactividad
física, consumo de alcohol, dietas inadecuadas y
estrés. Para el caso de las mujeres otro FRCV es el
uso de anticonceptivos orales y estrógenos (SansSusanna, 2004; Contreras-Zúñiga et al., 2008;
Romero-Tomás, 2009; Sánchez-Contreras et al.,
2009; Chacín et al., 2011; Fortino M et al., 2012;
OMS, 2016).
La frecuencia en el consumo de tabaco genera
disfunción endotelial en arterias sistémicas,
aumentando la rigidez en la capa íntima y media de
la carótida, debido a sus efectos sistémicos,
vasculares y protrombogénicos. El aumento de cLDL
(≥130 mg/dL) así como la disminución de colesterol
de alta densidad (cHDL, por sus siglas en inglés,
hombres &lt;40 mg y mujeres &lt;50 mg) están
relacionados con cambios en la capa íntima y media
de las arterias, las cuáles se relacionan con la
presencia de lesiones ateroescleróticas (NOM-037SSA2-2012). La intolerancia a la glucosa se asocia a

Informe Técnico

un en el riesgo de aparición de ECV. Elevación de
los marcadores de inflamación y factores
procoagulantes
generan
modificaciones
lipoproteícas que resultan en un mayor riesgo
aterogénico. La diabetes mellitus tipo II (DM II) se
asocia también a una mayor probabilidad de
aparición de hipertrigliceridemia, cHDL bajo, HTA
y obesidad, que generalmente anteceden a la
aparición de esta (Fox et al., 2004).
El exceso de grasa abdominal está relacionado con el
desarrollo de hiperinsulinemia, resistencia a la
insulina (RI) e intolerancia a carbohidratos
(intolerancia a la glucosa), hipertrigliceridemia e
HTA (SSA; 2001). La disminución en la actividad
física favorece la acumulación de tejido adiposo
(TA) y una disminución en la sensibilidad a la
insulina.
Los efectos en el consumo de alcohol genera
acumulación de grasa dando inicio a alteraciones de
TG y CT, produciendo HTA y un estado
hipercoagulante induciendo a arritmias cardiacas y
reduciendo el flujo sanguíneo cerebral (SSA; 2001).
El estrés genera mayor hiperactividad del eje
hipotálamo-hipófisis-suprarrenal, generando un
aumento en catecolaminas las cuales aumentan la
frecuencia cardiaca, consumo de oxígeno y
aumentando el riesgo de HTA además de agregación
plaquetaria. Aunado a estos factores, una historia de
antecedentes heredofamiliares de ECV aumenta la
predisposición para el desarrollo de DM II,
sobrepeso, obesidad y dislipidemias, finalmente los
mecanismos por los que los anticonceptivos orales
combinados (ACOC) pueden inducir ECV son
diversos e implican la acción de los estrógenos sobre
el sistema hemostático, la de los gestágenos sobre el
metabolismo de los lípidos y la acción combinada de
ambos sobre el metabolismo de los hidratos de
carbono (HC) y la presión arterial (PA) ) (De la
Cuesta-Benjumea et al., 2011).
En la población adulta joven de Oaxaca,
principalmente del área de la salud no se han
realizado estudios que indiquen la frecuencia de estos
FRCV. Sin embargo el aumento en la morbimortalidad indica que deben realizarse estudios de
tamizaje para determinar el RCV y prevenir
complicaciones en edades posteriores. Para lo cual,
el presente trabajo exploro como etapa inicial para

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

36

�Frecuencia, Factores, Riesgo, Cardiovascular, Adulto
Joven

futuros estudios al personal becario del Hospital
General ESP. “Pilar Sánchez Villavicencio”
Huajuapan de León, Oaxaca, con el objetivo de
determinar la frecuencia de algunos FRCV.

Informe Técnico

IMC para el caso de los hombres indicó que del total
de estos el 45.5% presentó sobrepeso y 18.2%
obesidad, mientras que las mujeres presentaron 55%
sobrepeso y 10% de obesidad. Cabe mencionar que
ningún grupo presentó bajo peso.

Material y Métodos
Se realizó un estudio descriptivo de corte transversal.
Donde el universo de estudio fue el personal becario
del Hospital General ESP. “Pilar Sánchez
Villavicencio” Huajuapan de León, Oaxaca en el año
2016. Las variables antropométricas fueron: índice
de masa corporal (IMC) (peso/ talla2), circunferencia
de cintura e índice cintura/cadera (ICC). Las
variables bioquímicas fueron: glucosa sanguínea, CT
y TG totales.
Variables conductuales como: el consumo de tabaco,
consumo de alcohol y actividad física. Fueron
clasificadas como nunca, cuando ningún día por
semana se generaba el consumo de tabaco, ocasional
cuando se consumía al menos 2 a 3 veces por semana
y frecuente cuando se consumía 4 o más veces por
semana. Para la variable actividad física, se aplicó un
cuestionario a la población de estudio, en donde se
preguntó la frecuencia y el tiempo que dedicaban
para la realización de actividad física, esta
clasificación fue nunca, cuando ningún día por
semana se generaba actividad física, ocasional,
cuando se realizaba al menos 2 a 3 veces por semana
y frecuente cuando se realizaba 4 o más veces por
semana.

Tabla 1. población becaria según
distribución de IMC.
IMC
Normal
Sobrepeso
Obesidad
Total
Fuente: Directa

No.
11
16
4
31

%
35.5
51.6
12.9
100

Se determinó la distribución de grasa presente en los
sujetos de estudio por medio del ICC, el 54.5% de los
hombres presentó una distribución de grasa de tipo
normal y el 45.5% presentó una distribución de grasa
de tipo androide. El 25% de las mujeres presentó una
distribución de grasa normal y el 75% presentó
distribución de tipo androide, interesantemente
dentro de la muestra no se presentó distribución de
grasa de tipo ginecoide (Tabla 2).

Tabla 2. Distribución de grasa en relación al ICC por sexo de la población
becaria.
ICC

No se incluyeron las variables; consumo de
estrógenos o anticonceptivos orales, nivel de estrés,
factores genéticos y niveles de PA, debido a la
cobertura del estudio.
Las muestras se tomaron en el laboratorio clínico del
hospital y transcurridos 2 días se hizo la entrega de
los resultados. Considerando los puntos de corte
estipulados por la NOM-015-SSA2-2010 y NOM037-SSA2-2012.

Resultados
La universo estuvo conformada por 31 sujetos de los
cuales 20 fueron mujeres (64.5%) y 11 fueron
hombres (35.5%). los puntos de corte del IMC
clasifico a la población 51.6% con sobrepeso, 35.5%
con peso normal y 12.9% con obesidad (Tabla 1). El

Sexo

D. Normal
No.
%

D. Androide
No.
%

No.

%

Hombre
Mujer
Total

6
5
11

5
15
20

11
20
31

100.0
100.0
100.0

54.5
25.0
35.5

45.5
75.0
64.5

Total

Se realizaron químicas sanguíneas de 3 elementos,
glucosa, CT y TG, la glucosa se clasificó en 3 rangos;
valores normales (70 a 110 mg/dL), intolerancia a la
glucosa (111-125 mg/dL) y DM (&gt;126 mg/dL), es
importante mencionar que el 100% de la población
presentó valores normales, sin obtener datos de
intolerancia a la glucosa y personas diagnosticadas
con DM. El porcentaje de TG en la población indicó
que el 64.5% de la población presentó valores
menores de 150 mg/dL, mientras que el resto
(35.5%) presentó niveles superiores a 150 mg/dL
(Tabla 3). Resultados referentes a niveles de CT,

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

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�Frecuencia, Factores, Riesgo, Cardiovascular, Adulto
Joven

indicaron que el 25.8% de la población presentó
niveles superiores a los esperados (&gt;200 mg/dL),
mientras que el resto (74.2%) presentó valores
normales (&lt;200 mg/dL) (Tabla 3).

Tabla 3. Población becaria según valores de TG y CT.
No.

%

&lt;150
&gt;150
Total

20
11
31

64.5
35.5
100

&lt;200
&gt;200
Total

23
8
31

74.2
25.8
100

Valores de TG (mg/dL)

Valores de CT (mg/dL)

Fuente: Directa

Del total de la población 22 sujetos refirieron nunca
haber consumido tabaco, 3 refirieron un consumo
ocasional, mientras que el resto (6 sujetos) refirieron
un consumo frecuente. El 15% de los sujetos
indicaron nunca consumir alcohol, 9 indicaron un
consumo ocasional y el resto (7 sujetos) indicó un
consumo frecuente. El 67.7% de la población no
realizó actividad física durante el estudio, 6.5%
realizó actividad física de manera ocasional, mientras
que el resto (25.8%) refirió una realización frecuente
de la misma (Tabla 4). (Tabla 4).

Tabla 4. Población becaria según consumo de tabaco, alcohol y realización
de actividad física

Nunca
%
22
71.0
15
48.4
21
67.7

No.

Consumo de tabaco
Consumo de alcohol
Actividad física

Frecuencia
Ocasional
%
No.
3
9.7
9
29.0
2
6.5

Frecuente
%
6
19.4
7
22.6
8
25.8

No.

Total
%
31
100.0
31
100.0
31
100.0

No.

Fuente: Directa

Discusión
La medición de FRCV en diversas poblaciones ha
aumentado, esto debido al incremento de
defunciones por ECV. En México como en los países
en desarrollo las ECV representan más de tres cuartas
partes de las muertes generales. Sin embargo la
mayoría de los estudios están enfocados a las
poblaciones no hospitalarias, dejando por entendido

Informe Técnico

que la población que trabaja en el área de la salud
podría tener menor riesgo a presentar estas
enfermedades en edades tempranas. El presente
trabajo evaluó la frecuencia FRCV en la población
hospitalaria (personal becario) del Hospital General
ESP. “Pilar Sánchez Villavicencio” Huajuapan de
León, Oaxaca (2016).
Mediante la obtención de datos antropométricos
(peso y talla) se obtuvo el IMC, el cual es utilizado
comúnmente para reflejar grasa corporal total, el cual
es determinante en la aparición temprana de
enfermedades no trasmisibles (ENT) (RosalesRicardo, 2012). El incremento del IMC estuvo
asociado con el incremento de grasa de tipo
abdominal o visceral, la cual favorece una mayor
liberación de ácidos grasos en el organismo. El
sobrepeso y la obesidad son considerados como ENT
y de desbalance metabólico, que se caracterizan por
la presencia de TA (incremento en las reservas de TG
en el adipocito), el cual sintetiza diversas hormonas
proinflamatorias que incrementan el riesgo de
presentar dislipidemias, HTA, DM, y marcadores
protrombóticos (Zugasti-Murillo et al., 2010).
Referente a la medición de circunferencia de cintura,
la literatura indica que valores por arriba de lo normal
(˃88 cm para mujeres y ˃102 cm para hombres) son
FRCV. Se consideró que la circunferencia de cintura
es un FRCV debido a que la mayor acumulación de
grasa es principalmente a nivel central o visceral, lo
que da inicio a una mayor actividad de la lipasa
hepática, disminuyendo los niveles de cHDL y
aumentando las cifras de cLDL y CT, generando así
alteraciones en el metabolismo lipídico (AraúzHernández et al., 2013).
La determinación del ICC permitió identificar el tipo
de distribución de grasa que presentó la población de
estudio, el 64.5% presentó una distribución de grasa
de tipo androide y el resto (35.5%) presentó
distribución de grasa de tipo normal, el ICC está
integrado por la presencia de TA ya que se incluye
grasa subcutánea, dicho índice se relaciona con
factores como la edad, sexo y condiciones
ambientales. La literatura lo asocia fuertemente con
el aumento en la morbimortalidad (OMS, 2016).
Los niveles elevados de TG y CT aumentan el RCV
cuando se asocian con otros factores ambientales,
tales como el sedentarismo, actividad física, tabaco,

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

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�Frecuencia, Factores, Riesgo, Cardiovascular, Adulto
Joven

etilismo, dietas hiperenergéticas, entre otras. Se
identificó una prevalencia de hipertrigliceridemia del
35.5% en la población de estudio, con un valor
promedio de 149mg/dL, siendo estos datos mayores
en hombres.
Se presentó hipercolesterolemia en un 25.8% en la
población de estudio, con una media de 180 mg/dL,
el cual fue mayor en hombres. La literatura indica
que el CT y TG son considerados FRCV para el
desarrollo de ECV ya que generan cambios en la capa
íntima y media de las arterias, dando inicio a lesiones
de tipo ateroescleróticas (formación de placa) y
vasculares (rigidez de las arterias y disminución en la
distensibilidad de las mismas), comprometiendo así
la funcionalidad del musculo cardiaco, en otras
palabras, cantidades elevadas de CT y TG son la
causa principal de ateroesclerosis, proceso
degenerativo que se caracteriza por el depósito de
lipoproteínas así como de células inflamatorias,
generando así disminución del lumen arterial (Arráiz
et al., 2011).
En cuanto a FRCV conductuales como el consumo
de tabaco, alcohol e inactividad física representa un
papel importante para el desarrollo de ECV. En la
población de estudio, más de la mitad de la población
fueron bebedores ocasionales o frecuentes. El
vínculo existente entre el consumo de tabaco, alcohol
y sedentarismo incrementa las probabilidades de
presentar sobrepeso u obesidad, lo cual genera un
impacto negativo con el estado de salud (Ruíz-Juan
et al., 2009).
Los resultados sobre actividad física indicaron que
más de la mitad de la población de estudio (67.7%)
nunca ha realizado actividad física, siendo más alto
el sedentarismo en mujeres con un 80% de
inactividad física, mientras que el 36.4% de los
hombres realizaban de manera frecuente actividad
física.
Dichas situaciones conductuales demostraron que
generan alteración a nivel endotelial elevando las
concentraciones de radicales libres (RL) los cuales
afectan de manera importante la salud
cardiovascular. La realización de actividad física
favorece la pérdida de peso, ya que es estimula la
lipólisis debido a que la mayor fuente de lípidos son
los TG almacenados en el TA los cuáles proveen toda

Informe Técnico

la energía asociada con el ejercicio (Aristizábal,
2005).
El estudio más actual en la población mexicana para
la determinación de FRCV y su asociación con ECV
es el de Meaney et al., (2013), denominado proyecto
''Lindavista Estudio'', ensayo de intervención sobre
FRCV que abarca una muestra de conveniencia de la
clase media urbana de habitantes de la Ciudad de
México. Se considero sexo, edad, estado civil, nivel
de educación, empleo e ingresos, antecedentes
familiares, HTA, DM II, obesidad y eventos
cardiovasculares. Se registró el consumo de tabaco y
la magnitud del consumo, Se calculó el IMC,
circunferencia
de
cintura
(CC),
PA
y
determinaciones de química sanguínea. Las
mediciones de CT, cHDL y TG, se hicieron de
acuerdo a la Asociación Mexicana para la Prevención
de la Aterosclerosis y sus Complicaciones (AMPAC)
(Ahumada-Ayala et al., 1996).
Todas las variables, excepto la CC (donde los puntos
de corte específicos fueron los establecidos para los
mexicanos), utilizaron puntos de corte establecidos
en las recomendaciones del ATP III del NCEP, el
sobrepeso se diagnosticó con un IMC &gt;25 y &lt;30
kg/m2, obesidad con un IMC ≥30 kg/m2. La CC se
consideró FRCV por arriba de ≥80 cm en mujeres y
≥90 cm en hombres (Sánchez-Castillo et al., 2003).
La hipertrigliceridemia se diagnosticó con valores
≥150 mg/dL y cHDL &lt;40 mg/dL (ambos géneros).
La Asociación Americana de Diabetes consideró
glucemia normal en ayunas con valores &lt;100 mg/dL,
diagnóstico de alteración de glucosa en ayunas con
valores de glucemia de 100 a 125 mg/dL y de DM II
≥126 mg/dL.
Por último, sobre la base de las ecuaciones de
regresión de Framingham se estimó el riesgo
absoluto de IAM y muerte coronaria a los 10 años y
los sujetos se clasificaron en tres categorías
originales del ATP III de riesgo (&lt;10%, entre el 10%
y menos del 20% y &gt;20%) (Meaney et al., 2013).
Datos validados en trabajos epidemiológicos. No
siendo la excepción el presente trabajo.
Contreras-Solís et al., (2008) determinaron la
frecuencia de los FRCV en la población adulta de
Meoqui, Chihuahua. Se incluyeron a 558 adscritos a
la Unidad Médica del Instituto Mexicano de

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

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�Frecuencia, Factores, Riesgo, Cardiovascular, Adulto
Joven

Seguridad Social. Las variables fueron similares al
estudio ''Lindavista Estudio'', indicando que la
frecuencia de HTA fue de 26%, DM II 10%,
obesidad (IMC) 42%, obesidad abdominal 61%,
tabaquismo 24%, hipercolesterolemia 36%,
hipertrigliceridemia 41%, cHDL 42% (&lt;40 mg/dL),
cLDL 65% (≥100 mg/dL). la obesidad abdominal fue
la variable más frecuente.
Escobedo-de la Peña et al., (2014) utilizaron otros
puntos de corte para los valores de CT (≥ 240
mg/dL), se buscó estimar la frecuencia de
dislipidemias en la ciudad de México y su relación
con otros FRCV. Los resultados mostraron que la
frecuencia de CT ≥240 mg/dL fue de 16.4%, valores
de 200 a 240 mg/dL tuvieron una frecuencia de
34.1%, siendo la mayor prevalencia de dislipidemia
en los adultos de mayor edad.
Martínez-Gurrión et al., (2014) estudiaron a la
población mexicana (personal de enfermería), para
determinar el nivel de RCV según los puntos de corte
de Framingham, considerando la PA y escala de
RCV de Framingham (para contextos donde no se
mide colesterol). Indicaron que el nivel de riesgo
para ECV en esa población fue “muy bajo”. Dato
contrario al que Robaina et al. (1999) encontraron,
identificando FRCV que estuvieran incidiendo en la
aparición de trastornos entre los trabajadores de la
salud.
En el período analizado las ECV representaron un
problema de salud con una tasa de 10.6%. La HTA
estuvo situada en 1er lugar con una tasa de 6.3%,
seguida por las cardiopatías isquémicas 2.4%. Los
más afectados fueron los médicos, administrativos y
enfermeras. El tabaco y el estrés fueron factores
involucrados en los resultados, ya que más del 55 %
de los enfermos eran fumadores. Esta población no
presentó hipercolesterolemia, tabaquismo y
obesidad.
La OMS recomienda evaluar parámetros
bioquímicos, antropométricos y conductuales
(inactividad física, alcohol y tabaco). Comprobando
que son FRCV para la génesis de ECV (OMS, 2016).
Juárez-García (2007), sugiere evaluar condiciones de
trabajo, estrés laboral, jornadas excesivas de trabajo,
tiempo para la ingesta de alimentos y horas de
descanso.

Informe Técnico

Conclusiones
De acuerdo a los resultados obtenidos en este trabajo
se determinó que el IMC, ICC, TG, CT así como una
disminución en la actividad física son FRCV
frecuentes para la generación de ECV en esta
población. Aunado a esto el consumo de alcohol en
hombres incrementa aún más el riesgo de un ECV.
El desarrollo de estudios trasversales permite ver el
contexto de una problemática en un tiempo
determinado, el presente trabajo realizó una
metodología que identificó la frecuencia de FRCV
importantes.
Se recomienda que en investigaciones futuras se
pueda hacer más de un solo análisis para una
variable, ya que los resultados podrían ser diferentes
a los resultados obtenidos. De igual manera incluir
variables como el consumo de anticonceptivos, PA y
antecedentes heredofamiliares de ENT las cuales
pueden reflejar un riesgo mayor o protector para la
génesis de ECV.

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                  <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
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                <text>Respyn Revista de Salud Pública y Nutrición, 2016, Vol 15, No 4, Octubre-Diciembre</text>
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                <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
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                    <text>�Escolares, Educación básica, agresión, deserción

Artículo Original

VALORES DE LA FIGURA DE REY-OSTERRIETH EN PROMEDIOS,
REPROBACIÓN, AGRESIVIDAD FÍSICA Y DESERCIÓN. ESTUDIO REALIZADO
EN ESCOLARES DE NUEVO LEÓN, MÉXICO.
Flores Aréchiga, Amador 1, Garza González, Marco Tulio 2, Llaca Díaz, Jorge 1, Gómez Espinel, Irene A. 3
1 Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Medicina. 2 Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Psicología. 3
Instituto Mexicano del Seguro Social, Unidad de Medicina Familiar No. 28.

RESUMEN
Introducción La prevalencia del trastorno por déficit de atención e hiperactividad y sus consecuencias negativas en el
aprendizaje en primaria y secundaria de la Secretaría de Educación de Nuevo León no se encuentra suficientemente evaluada.
Objetivo: Investigar si existen diferencias del grupo total, comparándolo con los grupos con FRO ≥80 y de ambos con el valor
de FRO ≤70 en las variables utilizadas. Métodos: Se estableció el corte de la FRO ≤70 como anormal y el de ≥80 normal. Se
cruzaron cinco variables: promedios anuales de calificaciones bajas, altas, reprobación, agresividad física y, deserción escolar.
Las variables se analizaron según: total, FRO ≥80 y FRO ≤70, sexo. Resultados De los tres grupos, el de FRO ≤70 presentó
mayores porcentajes que los otros dos, en el alto promedio fue menor. La agresividad física hacia sus condiscípulos en
secundaria es en hombres (H) con 83.1 % comparado con 4.7 del grupo total y 8.9 con FRO ≥80, las mujeres (M) 92.1, 2.3, 2.6,
mismo orden. En el promedio anual de ≤7.0 el porcentaje del grupo total en primarias en H es de 12.7, FRO ≥80, 24.1 y FRO
≤70, 39.1; en M 4.9, 13.5 y 24.5. En secundarias, H 12.9, 24.3 y 41.1, en el mismo orden. Las M 8.1, 7.6 y 18.4. Las M obtuvieron
valores menores que los H, excepto en promedio ≥9.1, que es mayor. Los IC muestran que las FRO ≤70 corresponden a
población estadísticamente diferente a las otras dos, salvo en M de secundaria, FRO ≥80 y ≤70. Conclusiones: La FRO ≤ 70
presenta diferencia en agresiones físicas a sus condiscípulos comparados con el grupo total y los de la FRO ≥ 80.
Palabras Clave: escolares, educación básica, agresividad física, deserción.

ABSTRACT
Introduction: The prevalence of attention deficit disorder and hyperactivity and its negative consequences on learning in
primary and secondary of the Ministry of Education of Nuevo Leon is not sufficiently evaluated. Objective: To investigate
whether there are differences of total group, compared with ≥80 FRO groups and both the value of ≤70 FRO in the variables
used. Objectives: Investigate whether there are statistically valid differences of the total group, compared with ≥80 FRO
groups and of both with the FRO belonging to the value of ≤70 on the variables used. Methods: cutting the FRO ≤70 as
abnormal and the standard was established ≥80. Annual averages of low grades, high, reproof, physical aggression and
dropout: Five variables were crossed. The variables were analyzed according to total FRO, FRO ≥80 and ≤70, sexResults: Of
the three groups, the FRO ≤70 presented higher percentages than the other two, in the high average was lower. Physical
aggression toward their fellow students in secondary education is in men (H) with 83.1% of the total compared to 4.7 and 8.9
with FRO group ≥80, women (M) 92.1, 2.3, 2.6, same order. The annual average of ≤7.0 percentage of total primary group H
is 12.7, ≥80 FRO, FRO ≤70 24.1 and 39.1; in 4.9 M, 13.5 and 24.5. In secondary, H 12.9, 24.3 and 41.1, in the same order. M
8.1, 7.6 and 18.4. The M obtained lower than H, except ≥9.1 average, which is higher values. The IC show that FRO ≤70
correspond to population statistically different from the other two, except M secondary, FRO ≥80 and ≤70. Conclusions: The
FRO ≤ 70 presents a huge difference in physical attacks his fellow students compared to the total group and the FRO ≥ 80
Key words: School, basic education, physical aggression, desertion
Citation: Flores-Aréchiga, A., Garza-González, Marco Tulio, Llaca-Díaz, Jorge, Gómez-Espinel, Irene A. (2016) Valores de la figura de ReyOsterrieth en promedios, reprobación, agresividad física y deserción. Estudio realizado en escolares de Nuevo León, México, Revista de Salud
Pública y Nutrición, 15(3), 1-7
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo león, Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México
Copyright: ©2016 Flores et al. This is an open-access article distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BY-ND
4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any medium, provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests exist.
Email: arechiga@outlook.com

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 3 julio –septiembre, 2016

�Escolares, Educación básica, agresión, deserción

Introducción
La prevalencia del trastorno por déficit de atención e
hiperactividad (TDAH) y sus consecuencias
negativas en el aprendizaje del nivel de primaria y
secundaria del universo perteneciente a la Secretaría
de Educación de Nuevo León (SENL) no se
encuentra suficientemente evaluada.
Identificada la casi nula información se elaboró un
protocolo de investigación para presentar al
Secretario de la SENL, quien lo aprobó y asignó
recursos humanos adscritos a la SENL, así como
vehículos, combustible y conductores. El grupo de
trabajo que coordinó este estudio consistió en
maestros y estudiantes de la Facultad de Psicología
de la Universidad Autónoma de Nuevo León
(UANL) y maestros de la SENL. Se realizó un
estudio piloto en una escuela de la SENL en el
municipio de Monterrey y en dicho estudio se fijaron
los puntos de corte de la prueba denominada Figura
Compleja de Rey-Osterrieth (FRO) y las variables
indirectas siguientes: bajos promedios de
calificación final (≤7.0 y ≥7.1), Alto promedio
(≥9.1), reprobados (≤5.9), agresión físicas a sus
condiscípulos y deserción escolar.
Los promedios anuales, reprobados y deserción
escolar se obtuvieron del departamento de
informática de la SENL.
Los autores publicaron un estudio previo en donde la
FRO y otras pruebas, variables directas, se
compararon entre sí (Flores, Garza, Llaca, Gómez,
2016).
Los hallazgos reportados en este trabajo son producto
de cruces de variables indirectas sobre la hipótesis de
que si una parte de los TDAH causa inatención debía
existir una asociación entre menor rendimiento
escolar medido como bajos promedios, alta
reprobación, alta deserción escolar y baja proporción
de altos promedios; en algunos TDAH se manifiesta
más la inatención, en otros la hiperactividad e
impulsividad y en un tercer grupo la manifestación
es mixta (Willcut, 2012).
La segunda hipótesis de trabajo, basada en la
impulsividad, consistió en medir la agresión física
como una posible manifestación.

Artículo Original

No se encontró bibliografía que utilizara este enfoque
entre las evaluaciones de escolares en relación al
TDAH.
El objetivo fue investigar si existen diferencias
estadísticamente
válidas del
grupo total,
comparándolo con los grupos con FRO ≥80 y de
ambos con el perteneciente al valor de FRO ≤70 en
las variables utilizadas.

Material y Métodos
Se estimó un tamaño muestral calculado sobre la
base de una proporción de obesidad de 0.27 obtenida
en una muestra piloto, con un nivel de confianza de
90% y una precisión de 0.67 para un total de 3911
escuelas del nivel básico (preescolar, primario y
secundaria).
El tamaño de la muestra obtenido fue de 116
escuelas. El único criterio de inclusión consistió en
contar con 20 o más alumnos en total y tener 6 o más
años. La composición de la muestra, según nivel
escolar fue de 35 escuelas preescolares, 56 primarias
y 25 secundarias.
Los grupos se separaron por niveles de primaria y
secundaria con excepción de las agresiones físicas
que solo se midieron en secundaria. Los grupos se
subdividieron por sexo. Los valores del grupo total
(excluyendo de este grupo los que tomaron la FRO),
las FRO con valor ≥80 y ≤70) se compararon con los
dos grupos que conformaron la FRO.
El nivel preescolar se excluyó de este estudio debido
a que no cumplen con el criterio de edad, son
calificados con menor rigor y su cohorte demora en
medir la deserción al llegar a secundaria. Hubo
diversas mediciones en el nivel básico, como
agudeza visual, peso y talla (Flores, Llaca, Ramos,
Gómez, 2016), horas de sueño, entre otras.
El total de alumnos examinados de primaria fue 10
467y de secundaria 7 737. La distribución según sexo
es la siguiente: 5 253 H y 5 214 M en primaria; 3 888
y 3 849 en secundaria.
Las pruebas de la FRO se aplicaron por maestros de
la Facultad de Psicología de la UANL, alumnos de la
misma y maestros de la SENL, ambos grupos
capacitados y supervisados por los primeros.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No.31 julio – septiembre, 2016

2

�Escolares, Educación básica, agresión, deserción

El sistema de puntuación se basó en el criterio del
manual, versión española (Rey, 1980), ajustadas las
calificaciones a percentiles, según la calificación y
edad del escolar, año por año, de 5 a 15. Por este
mecanismo se evaluaron 1 742 (1 193 H y 549 M)
alumnos de primaria y 798 (536 H y 262 M) de
secundaria.
En la agresividad física solo se utilizaron los
registros de los docentes de secundaria con un grupo
total de 7747, restando los que participaron en la
FRO ≥80 (608) y ≤70 (190). La razón de limitar la
agresividad física a sus condiscípulos al nivel de
secundaria obedece a que la agresión es más
evidente, a juicio del docente, por el grado de
desarrollo físico.
El resto de las mediciones, como los promedios de
calificaciones, reprobación y deserción escolar, se
calcularon tanto en primaria (10 467), restando la
FRO de ≥80 (1 208) y ≤70 (534), como en
secundaria.
Se evaluó el desempeño escolar mediante cuatro
parámetros: promedio bajo (≤ 7.0 y ≥ 7.1); alto (≥
9.1); reprobados (≤5.9) y deserción escolar. Para esta
última se compararon las bases de datos de las
cohortes de cuarto, quinto y sexto de primaria para,
tres años después, saber cuántos integraban los
grupos de primero, segundo y tercero de secundaria,
respectivamente, los que se encontraron en el nivel
correspondiente, se registraron como “están”, en el
caso opuesto, como “no están”.
Se elaboró una base de datos con el nombre del
escolar, sexo, grado que cursa, grupo al que
pertenece, Clave Única de Registro de Población
(CURP), calificaciones de las pruebas de FRO,
promedio escolar anual bajo y alto, reprobación,
agresión física hacia sus compañeros y deserción. Se
elaboró un programa de cómputo ad hoc para el cruce
de las variables.

Artículo Original

minutos, reproducirla de memoria (Watanabe,
Ogino, Nakano, Hattori, Kado, Sanada, Othsuka,
2005). Otra variable consiste en recurrir a una
secuencia de colores en el desarrollo del dibujo
(Shin, Park, Soel, Kwon, 2006).
A instancias del grupo de psicología, tomando en
consideración el número examinado, el tiempo
requerido y no tener interés en memoria visual, se
limitó a presentar la FRO en una hoja tamaño carta,
el patrón a la vista en la mitad superior para
reproducir
la
figura
en
la
inferior
(Kuschner,Bodner,Minshew, 2009), utilizando lápiz.
Una persona capacitada sentada frente al alumno lo
evaluó por el mecanismo señalado. En cada hoja se
registró nombre, grado, grupo y las respectivas
calificaciones.
El estudio inició en el ciclo escolar 2008-2009 y se
dio seguimiento a las cohortes según pasaran o no, de
cuarto, quinto y sexto de primaria a los
correspondientes grados de primero, segundo y
tercero de secundaria en los ciclos escolares 20082009, 2009-2010 y 2010-2011.

Resultados
Los resultados se presentan con los cortes
establecidos en sus rangos de normal-anormal de la
FRO en todas las tablas, para alumnos de primaria y
secundaria, excepto agresividad física hacia sus
condiscípulos, registro que solo se llevó a cabo en
alumnos de secundaria, como se ha mencionado.
Cada tabla contiene el número, porcentaje e IC,
según sexo y total.
Los IC establecen que H y M son poblaciones
estadísticamente diferentes. Los IC se calcularon a
95 con el método de Wilson. (Ver tabla 1)

Los puntos de corte establecidos para separar normal
de anormal fueron:
• FRO 80 o mayor, normal; 70 o menor,
anormal.
La FRO puede realizarse mediante el dibujo de la
figura compleja de Rey, y, en un lapso de tres a diez

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No.31 julio – septiembre, 2016

3

�Escolares, Educación básica, agresión, deserción

Tabla 1. Comparación de rangos de promedio anual escolar entre el grupo total, los
que obtuvieron valores de la FRO ≥80 y ≤70, según sexo y nivel escolar

Primaria
Grupo Total
(Excluidos los que realizaron la FRO)

Sexo
Hombres

Prom. ≤ 7.0

%

IC a 95

Prom. ≥ 7.1

%

total

500

12.7

11.3-13.4

3560

87.3

4060

Mujeres

227

4.9

4.3– 5.5

4438

95.1

4665

Total

727

8.7

.082 - .092

7998

91.3

8725

Valor de la FRO ≥ 80

Hombres

196

24.1

.213 - .271

618

75.9

814

Mujeres

53

13.5

.104 - .172

341

86.5

394

Total

249

20.6

.184 - .230

959

79.4

1208

Valor de la FRO ≤ 70

Hombres

148

39.1

.343 - .440

231

60.9

379

Mujeres

38

24.5

.184 -.319

117

75.5

155

Total

186

34.8

.309 - .390

348

65.2

534

Secundaria
Grupo Total

Sexo

Prom. ≤ 7.0 %

IC a 95

Prom. ≥ 7.1

%

Hombres

434

12.9

11.9-14.1

2 918

85.9

total
3352

Mujeres

292

8.1

7.3-9.1

3 295

91.9

3587

Total

626

9

8.4-9.7

6 313

91

6939

Valor de la FRO. ≥ 80

Hombres

100

24.3

20.4-28.6

312

75.7

412

Mujeres

17

7.6

4.8-11.8

207

92.4

224

Total

117

18.4

15.6-21.6

519

81.6

636

Artículo Original

En secundaria los valores en el grupo total
corresponden a 12.9, 8.1y 9.0, FRO ≥ 80, 24.3, 7.6 y
18.4 y en la FRO ≤ 70 41.1, 18.4 y 35.8. Para los
promedios ≥ 7.1 los porcentajes son los ya señalados.
Los IC revelan que los 3 grupos de H son diferentes.
En los IC de las M de secundaria no se observa
diferencia entre el grupo total y el de la FRO de ≥ 80.
Los promedios ≥ 9.1, para el grupo total (T) en
primaria los H muestran19.0 %, las M 30.6 y T 25.2;
con la FRO ≥ 80, 18.3, 30.5 y 22.3, en el mismo
orden. En la FRO ≤ 70 los valores son 8.4, 11.0 y 9.2.
En secundaria los porcentajes son, en el grupo total,
14.9, 29.8 y 22.3. En el de FRO ≥ 80, 12.6, 29.5 y
18.6 y en los de FRO ≤ 70, 4.1, 18.4 y 7.5.
Según los IC no existe diferencia estadística entre el
grupo total y los de la FRO ≥ 80, en cambio, sí se
encuentra en los IC de la FRO ≤ 70 respecto a los
otros dos valores.

Valor de la FRO ≤ 70

Hombres

51

41.1

32.9-49.9

73

58.9

124

Mujeres

7

18.4

9.2-33.4

31

81.6

38

58

35.8

28.8-43.4

104

64.2

162

Total

Promedios ≤ 7.0, ≥ 7.1 y ≥ 9.1
La calificación mínima de pase es de 6.0 y, la
máxima 10, por lo que un promedio ≤ 7.0 es bajo. Y
≥ 9.1, elevado; como se aprecia en la tabla 1, en la
primaria el porcentaje de los H del grupo total con
promedio anual ≤ 7.0 es de 12.7, las M 4.9 y el total
8.7. En el grupo con un valor en la FRO ≥ 80 los
porcentajes son 24.1, 13.5 y 20.6, en el mismo orden.
Los porcentajes en alumnos con la FRO ≤ 70 fueron
39.1, 24.5 y 34.8.

Ciertamente, las diferencias en promedios entre H y
M no forman parte de este estudio, es menester
señalar que las M presentan menor porcentaje que los
H en bajos promedios y poseen más del doble en el
promedio superior ≥9.1, tanto en primaria como en
secundaria. (Ver tabla No.2).
Tabla 2. Alumnos de primaria y secundaria con promedios ≥ 9.1 por
número, porcentaje e IC, según grupo
Primaria
Grupo total
Sexo

FRO ≥ 80

%

IC

4060 770

19

17.8 - 20.2

814 149 18.3 15.8 -21.1

M 4665 1426 30.6 29.3 - 31.9

394 120 30.5 26.1 - 35.2
1208 269 22.3 20.0 -24.7

534

T

8725 2196 25.2 24.3 - 26.1

En secundaria los H se comportan igual que los de
primaria con tres poblaciones diferentes. Los IC y
porcentajes de M con bajos promedios son menores
que los H, las M de los tres grupos presentan IC
yuxtapuestos con la observación que las de la FRO ≤
70 es muy amplio por el reducido número (7) en este
subgrupo.

≥ 9.1 %

IC

n

≥ 9.1

%

379

32

8.4

6.0 -11.7

155

17

11

7.0 -16.9

IC

49

9.2

7.0- 11.9

Secundaria
H

3353 501 14.9 13.8 - 16.2

M 3587 1070 29.8 28.4 - 31.3

En el rango de promedio ≥ 7.1, los porcentajes e IC
representan la diferencia de cada valor ≤ 7.0 con el
100 %. Los IC indican que en primaria, las 3
poblaciones son estadísticamente diferentes, y las M
presentan menor porcentaje que los H.

n

FRO ≤ 70

≥ 9.1

H

n

T 6939 1550 22.3 21.4 - 23.3
Fuente: Entrevista

412

52

12.6

5

4.1

224

66

29.5 23.9 - 35.7

38

7

18.4 9.2 - 33.4

636 118 18.6 15.7 - 21.8

9.8 - 16.2

161

123

12

7.5

1.7 - 9.2
4.3 - 12.6

Reprobados
Se observa que los reprobados en el grupo total de
primaria son el 0.7 % de H, 0.5 de M y 0.6 del T; en
la FRO ≥ 80 es 3.6, 0.8 y 2.6, igual orden; en la FRO
≤ 70, 6.3, 7.1 y 6.6. Para la secundaria los valores del
grupo total son 3.1, 2.8 y 3.0 %, FRO ≥80 9.5, 4.9 y
7.9; FRO ≤ 70 30.9, 18.4 y 28.0, en el orden
acostumbrado. (Ver tabla 3)

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No.31 julio – septiembre, 2016

4

�Escolares, Educación básica, agresión, deserción

Tabla 3
Tabla 3. Porcentaje de reprobados de primaria y secundaria por sexo e IC,según grupo

Grupo total
Rep. %

Sexo

n

H

4060

28

IC

Primaria
FRO ≥ 80
Rep.
%

n

0.7 0.5 – 1.0

814

M

4665

23

0.5 0.3 – 0.7

394

T

8725

52

0.6 0.5 – 0.8

1208

FRO ≤ 70
Rep.
%

IC

n

3.6

2.5 – 5.1

379

3

0.8

0.3 – 2.2

155

32

2.6

1.9 – 3.7

534

30.9 23.4 – 39.5

29

24

IC

6.3

4.3 – 9.2

11

7.1

4.0 – 12.3

35

6.6

4.8 – 9.0

Secundaria
H

3353

105

3.1 2.6 – 3.8

412

39

9.5 7.0 – 12.7

123

38

M

3587

101

2.8 2.3 – 3.4

224

11

4.9

38

7

18.4

9.2 – 33.4

636

50

7.9 6.0 – 10.2

161

45

28

21.6 – 35.3

T
6939 206
Fuente: Entrevista

3

2.6 – 3.4

2.8 – 8.6

Agresiones físicas en secundaria
En cuanto al grupo total, los docentes indicaron que
agredían a sus compañeros(as) el 4.7 de los H, el 2.3
de las M y 3.5 del T. Los que obtuvieron un valor ≥
80 en la FRO fueron agresores el 8.9 de los H, 2.6 de
las M y 8.5 del T. Por su parte, el grupo con la FRO
≤ 70 agredieron el 83.1 de los H, el 92.1 de las M y
el 85.2 del T.
Los IC indican que en las tres poblaciones se
observan diferencias estadísticas significativas,
aunque la FRO ≤ 70 es superior a los otros dos
grupos. (Ver Tabla 4)

Tabla 4. Estudiantes de secundaria por grupo total y valor de
FRO según agresiones físicas a condiscípulos

Artículo Original

Deserción y rezago escolar
Existe deserción y rezago escolar entre los alumnos
de cuarto, quinto y sexto de primaria, que no
aparecen 3 años después en sus respectivos ciclos
escolares de primero, segundo y tercero de
secundaria.
Los grupos se subdividieron en total, FRO ≥ 80 y ≤
70. Los integrantes del grupo total, no aparecen en el
año correspondiente de secundaria el 21.1% de H,
19.9 de M y 20.5 del T.
Los valores de la FRO con valor ≥ 80 son 22.3, 17.9
y 20.8, respectivamente y la FRO ≤ 70 son 34.1, 33.3
y 33.9.
Los IC del grupo total y el de la FRO ≥ 80 no
muestran diferencia significativa, mientras que en el
grupo con la FRO ≤ 70 es muy pronunciada. (Ver
tabla 5)

Tabla 5. Comparación de dos rangos de valores de la FRO y el grupo total con
la deserción o rezago entre cuarto, quinto y sexto de primaria a primero,
segundo y tercero de secundaria, respectivamente. Ciclos escolares 20082009, 2009-2010 y 2010-2011, del grupo total. Se excluyen los que realizaron
la FRO
Grupo Total

Grupo total
N

Agreden

%

IC a 95

Hombres

3 352

159

4.7

4.1 - 5.5

Mujeres

3 587

81

2.3

1.8 - 2.8

Total

6 939

240

3.5

3.1 - 3.9

Valor de la FRO ≥ 80

Sexo

n

Hombres

2430

Están(1)
1918

Mujeres

2605

2087

518

19.9

18.6-21.2

Total

5035

4005

1030

20.5

19.5-21.4

sexo

n

Hombres

337

Están (1)
262

Mujeres

173

142

31

17.9

13.6-23.2

Total

510

404

106

20.8

18.0-23.9

N

Agreden

%

IC a 95

412

53

8.9

8.5 - 9.1

Mujeres

224

6

2.6

1.2 - 5.6

sexo

n

Total

636

59

8.5

6.6 - 10.8

Hombres

205

Hombres

N

Agreden

%

IC a 95

124

103

83.1

75.5 - 88.6

Mujeres

38

35

92.1

79.2 - 97.3

Total

162

138

85.2

78.9 - 89.8

%

IC a 95

21.1

19.7-22.5

Grupo con la FRO ≥ 80

Hombres

Valor de la FRO ≤ 70

No están(2)
512

No están
75

(2)

%

IC a 95

22.3

18.7-26.2

Grupo con la FRO ≤ 70
Están (1)
135

No están
70

(2)

%

IC a 95
34.1

28.9-39.8

Mujeres

84

56

28

33.3

25.5-42.2

Total

289

191

98

33.9

29.5-38.6

Fuente: Entrevista

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No.31 julio – septiembre, 2016

5

�Escolares, Educación básica, agresión, deserción

Discusión
La figura de Rey-Osterrieth se utiliza para evaluar
TDAH (Seidman,Benedict, Biederman, Bernstein,
Seiverd,Milberger et al, 1995), memoria visual,
funciones ejecutivas, comorbilidad y posible origen
de la patología en la corteza prefrontal (Seidman,
2006), entre otras.
El propósito inicial de nuestro estudio consistió en
analizar cuatro instrumentos (FRO, cancelación
visual de Mesulam, opinión de los docentes y
Conners para docentes). En forma independiente, se
registraron los datos que se presentan.
En los cruces de las variables de este estudio aparece
la diferencia estadística entre los grupos total, FRO ≥
80 y el de FRO ≤ 70. Tal correlación no se encuentra
en la literatura revisada, sea de TDAH o de la
utilización de la FRO. De hecho, en algunas tablas,
existen tres IC que no se yuxtaponen entre elgrupo
total, la FRO ≥ 80 y el de la FRO ≤ 70. Tal es el caso
de las tablas1 y 3. Si bien en la tabla 4 sucede lo
mismo, la diferenciaentre el grupo total y el de la
FRO ≥ 80 es limitada comparados con la enorme
diferencia entre estos y la FRO ≤ 70.
Existen algunos estudios (parcialmente relacionados
con este) efectuados por el Instituto Nacional de
Evaluación Educativa (INEE), en donde se reporta
una reprobación en Nuevo León de 0.4 (INEE, 2015),
muy similar a nuestro estudio que es de 0.6; sin
embargo, en la misma cita, el promedio de
reprobación general en secundaria es de 6.1 por
ciento y el nuestro es de 3.0, y no se encuentra
explicación a la discrepancia. En cuanto a la
deserción, el INEE mide la deserción intragrupal en
cambio, en nuestro estudio, la medición se realizó
por cohortes en el tránsito de primaria a secundaria.
Se considera que el nuestro mide con más precisión
la deserción.
De manera indirecta, una publicación del estado de
Puebla (Olguin, 2016)que cita al Secretario de
Educación de esa entidad, señala que los:
“Embarazos en adolescentes impactan en deserción
escolar en Puebla”. Si bien en este estudio no se
aborda el embarazo en adolescentes en secundaria, lo
cierto es que, como se aprecia en la tabla 5, las
mujeres se rezagan .02 menos que los hombres, ello
no obsta para hacer diferencia en sus respectivos IC,
asumiendo que existen embarazos adolescentes en

Artículo Original

Nuevo León en secundaria, el porcentaje e IC no
impactan en una mayor deserción de este grupo.
En resumen, los promedios del grupo con la FRO ≤
70 se caracterizan por bajas calificaciones, alto
índice de reprobación, deserción y agresividad física
hacia sus compañeros(as). Tanto por el riesgo de
perder la libertad (Cahill, Coolidge, Segal, Klebe,
Marle, Overmann, 2012) como por la importancia
que ha cobrado el bullyin (SEP, 2016), sumado a
accidentes (Narad, Garner, Brassel, Saxby, Antonini,
O´Brien et al, 2013) y consumo de drogas (Hatstad,
Levy, 2014), por lo que prevalece el riesgo de
delincuencia, problemas familiares y sociales.

Conclusiones
• Existen diferencias significativas entre M y
H, tanto en un menor porcentaje en bajos
promedios como superior en los altos
promedios, lo mismo sucede con el grupo
de la FRO ≤ 70 cuyo porcentaje resulta
elevado en bajos promedios y bajo en altos
comparados con el grupo total y el de la
FRO ≥ 80.
• La FRO ≤ 70 presenta una enorme
diferencia en agresiones físicas a sus
condiscípulos comparados con el grupo
total y los de la FRO ≥ 80.
Los alumnos con la FRO ≤ 70 cuentan con diferencia
estadística válida comparados con el total y los de la
FRO ≥ 80, debido a que los primeros desertan más
entre primaria y secundaria que los segundos.

Bibliografía
Cahill BS, Coolidge FL, Segal DL, Klebe KJ, MarlePD,
OvermannKA. Prevalence of ADHD and its subtypes in male and
female adult prison inmates.Behav. Sci. Law. 2012; 30(2): 154166.
Flores Aréchiga A, Garza González MT, Llaca Díaz J, Gómez Espinel
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evaluación de los Trastornos por Déficit de Atención e
Hiperactividad. RESPYN. 2016; 15(2): 1-7.
Flores Aréchiga A., Ramos Peña E., Llaca Díaz J, Gómez Espinel IA.
Prevalencia de sobrepeso y obesidad en escolares de educación
básica de Nuevo León, México. Ciencia UANL.2016; 77: 62-67.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No.31 julio – septiembre, 2016

6

�Escolares, Educación básica, agresión, deserción

Artículo Original

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Kuschner ES, Bodner KE, Minshew NJ. Local vs. Global Approaches
to Reproducing the Rey-Osterrieth Complex Figure by Children,
Adolescents and Adults with High-Functioning. Autism Res.
2009; 2(6): 348-358.
Narad M, Garner AA, Brassel AA, Saxby D, Antonini TN, O’Brien
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adolescents with and without Attention-deficit/hyperactive
disorder. JAMA. Pediatr.2013; 167(10): 933-938.
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Puebla: Pese a ello es el estado que se encuentra por debajo de la
media nacional en este indicador. El Universal/Unión [Internet]
Puebla, 6 de marzo de 2014, © Redes de información y Educación
del siglo XXI. Consultado 18 de julio de 2016. Disponible en:
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Rey A. Test de copia y de reproducción de memoria de figuras
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secundaria del Distrito Federal: Derechos deberes y disciplina
escolar [Internet, consultado el 18 de julio de 2016].Disponible
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Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No.31 julio – septiembre, 2016

7

�Factores psicosociales, estrés en personal enfermería

Artículo Original

FACTORES PSICOSOCIALES Y ESTRÉS EN PERSONAL DE ENFERMERÍA DE
UN HOSPITAL PÚBLICO DE TERCER NIVEL DE ATENCIÓN.
Aldrete Rodríguez, María Gpe.1 González Baltazar, Raquel2 Navarro Meza, Cristina2 León Cortés, Silvia
Graciela1 Pérez Aldrete Jorge3
1 Departamento de Salud Pública, Centro Universitario de Ciencias de la Salud, Universidad de Guadalajara. 2 Jefatura de Investigación,
Hospital Regional Valentín Gómez Farías, ISSSTE. 3 Maestría en Ciencias de la Salud en el Trabajo, Universidad de Guadalajara.

RESUMEN
Introducción Hay un creciente interés por estudiar los factores psicosociales y el estrés relacionados con el trabajo, debido a
la repercusiones que pueden tener sobre la salud; uno de los grupos más afectados lo constituye los profesionales de
enfermería. Objetivo: Determinar la relación entre los factores psicosociales laborales y el estrés en personal de enfermería.
Objetivo: Investigar si existen diferencias del grupo total, comparándolo con los grupos con FRO ≥80 y de ambos con el valor
de FRO ≤70 en las variables utilizadas. Métodos: Estudio transversal y analítico, incluyó al personal de enfermería de un
hospital de tercer nivel de atención con más de 6 meses en la institución. Para captar los datos se aplicaron el instrumento de
Factores Psicosociales Laborales de Silva y la Escala de Síntomas de Estrés de Seppo Aro, obteniendo la frecuencia de factores
psicosociales, la presencia de estrés y la asociación entre ambas variables con el OR, con un intervalo de confianza de 95% y
un valor de p &lt;0.05. Resultados Participaron 162 personas, 88.9% mujeres; el 47.5% percibe factores psicosociales negativos,
principalmente altas exigencias laborales y condiciones del lugar de trabajo inadecuadas. El 36.4% del personal presentó
síntomas de estrés; los más frecuentes, dificultad para quedarse dormido o despertar durante la noche, cefalea y acidez o
ardor de estómago. La asociación por dimensiones de factores psicosociales con estrés fue para: Contenido y características
de la tarea e Interacción social y aspectos organizacionales. Conclusiones: Para el personal de enfermería de la institución
existe asociación entre factores psicosociales negativos y síntomas de estrés, se deben enfatizar las condiciones en que realiza
el trabajo y brindar capacitación sobre el manejo del estrés.
Palabras Clave: Factores psicosociales laborales, estrés, Personal de enfermería.

ABSTRACT
Introduction: There is a growing interest in studying psychosocial factors and work-related stress because of the impact they
may have on health; nursing professionals are one of the most affected groups Objectives: To determine the relationship
between psychosocial factors and stress in nursing staff. Methods: Cross-sectional and analytical study that included tertiary
care hospital nursing staff with more than 6 months at the institution. Silva’s Psychosocial Work Factors and Seppo Aro’s Stress
Symptoms Scale were applied to capture the data, obtaining psychosocial factors frequency, the presence of stress symptoms
and the association between the two variables with OR, with a range of 95% confidence and a value of p &lt; 0.05. Results: 162
people participated, 88.9% women; 47.5% perceived negative psychosocial factors such as high labor requirements and
inadequate working site conditions. A 36.4% of staff presented stress symptoms; the most frequent were difficulty falling
asleep or waking up during the night, headache and heartburn. The dimensions association of psychosocial factors with stress
was to: Content and Characteristics of the Task and Social Interaction and Organizational Aspects Conclusions: For the nursing
staff of the institution there is association between negative psychosocial factors and symptoms of stress, so the conditions
of work performance and training in stress management should be emphasize.
Key words: Psychosocial work factors, Stress, Nursing staff.
Citation: Adrete Rodríguez, M., González Baltazar, R., Navarro Meza C., León Cortés, S., Pérez Aldrete, J. (2016) Factores psicosociales y estrés
en personal de enfermería de un hospital público de tercer nivel de atención. Revista de Salud Pública y Nutrición, 15(3), 8 - 15
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo león, Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México
Copyright: ©2016 Aldrete et al. This is an open-access article distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BYND 4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any medium, provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests exist.
Email: raquel_gh@hotmail.com

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 3 julio –septiembre, 2016

�Factores psicosociales, estrés en personal enfermería

Introducción
Hoy día, muchos trabajadores enfrentan una gran
presión para cumplir con las exigencias de la vida
laboral moderna. Los factores psicosociales tales
como el aumento de la competitividad, mayores
expectativas sobre el rendimiento, largas horas de
trabajo, entre otros, contribuyen a que los ambientes
de los lugares de trabajo sean cada vez más
estresantes.
Los factores psicosociales en el trabajo son definidos
por el Comité Mixto de la Organización
Internacional del Trabajo y la Organización Mundial
de la Salud (OIT/OMS) como "interacciones entre el
trabajo, su medio ambiente, la satisfacción en el
empleo y las condiciones de su organización, por una
parte; y por la otra, las capacidades del empleado, sus
necesidades, su cultura y su situación personal fuera
del trabajo; todo lo cual a través de percepciones y
experiencias influyen en la salud y el rendimiento"
(OIT,1984).
Por otra parte, Gil-Monte (2012) define los factores
psicosociales como las condiciones presentes en
situaciones laborales relacionadas con la
organización del trabajo, el tipo de puesto, la
realización de la tarea, incluso el entorno; que afectan
el desarrollo del trabajo y la salud de las personas
trabajadoras. El estudio de los factores psicosociales
laborales, está en una etapa incipiente, dado que la
mayor parte de los trabajos abordan los efectos de
estos factores y no los factores psicosociales en sí
(Feldman y Blanco, 2012).
La literatura hace referencia a un conjunto de
factores psicosociales que tienen impacto sobre la
salud y el bienestar de los trabajadores, y que se
encuentran fundamentados en diferentes modelos
causales y/o explicativos; los cuales intentan abordar
cómo algunos de estos factores pueden producir
efectos o consecuencia negativas en los trabajadores
(Caraballo y Blanco, 2012).
Dos de los modelos que tienen una importante
evidencia empírica, desarrollados en los últimos 30
años; son el “Modelo demanda-control (DC)” de
Karasek y Theorell y el “Modelo Desbalance
Esfuerzo/ Recompensa (DER)” de Siegrist; los
cuales intentan explicar las diferentes dimensiones o
variables que pueden producir efectos en el trabajo,

Artículo Original

siendo el estrés laboral uno de los más estudiados
(Caraballo y Blanco, 2012 &amp; Díaz y Feldman, 2010).
El estrés relacionado con el trabajo afecta todas las
profesiones y todos los trabajadores, tanto en los
países desarrollados como en desarrollo (OIT, 2016)
y se ha convertido en un problema complejo de
abordar y constituye uno de los efectos derivados de
los factores psicosociales más estudiados por su
relación con el bienestar y la salud de los trabajadores
(Feldman, 2012).
Para la OIT, el estrés es la respuesta física y
emocional a un daño causado por un desequilibrio
entre las exigencias observadas y los recursos y
capacidades percibidas de un individuo para hacer
frente a esas exigencias. El estrés relacionado con el
trabajo está determinado por la organización del
trabajo, el diseño del trabajo y las relaciones
laborales, y tiene lugar cuando las exigencias del
trabajo no se corresponden o exceden de las
capacidades, recursos o necesidades del trabajador o
cuando el conocimiento y las habilidades de un
trabajador o de un grupo para enfrentar dichas
exigencias, no coinciden con las expectativas de la
cultura organizativa de una empresa (OIT, 2016).
En México el estrés laboral es un grave problema que
se encuentra en crecimiento constante, encuestas
internacionales señalan que 75 por ciento de la
población padece ese mal, ocupando el primer puesto
de ocurrencia del padecimiento (Vera, 2013).
La OIT explicó que este padecimiento no sólo
impacta la salud de los ciudadanos, sino directamente
la economía de las naciones, representa pérdidas de
entre 0.5 y 0.3% del Producto Interno Bruto (PIB) de
cada nación (Rodríguez 2015), debido a que el estrés
es la causa de entre 50 y 60 por ciento de todas las
jornadas laborales perdidas, esto ocasiona un costo
enorme en términos tanto de pérdida económica
como de aflicción humana ya que en casos extremos,
puede conducir al suicidio y aumento de las
enfermedades mentales debido a la tensión en el
lugar de trabajo. Esta tendencia tiene diversas causas:
exceso de información, intensificación del trabajo y
de las presiones temporales, mayores exigencias de
movilidad y flexibilidad, estar siempre “disponible”
gracias a la tecnología de los teléfonos móviles, y el
miedo de perder el trabajo, entre otros (OIT, 2012).

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 3 julio – septiembre, 2016

9

�Factores psicosociales, estrés en personal enfermería

Hasta ahora, son pocos los estudios en nuestro país
que demuestran la relación de los factores
psicosociales laborales con el estrés, sobretodo en
poblaciones ocupacionales altamente vulnerables
como es el personal de enfermería, el que se
caracteriza por altos niveles de estrés como se
constata en diversos estudios (Juárez, 2007).
Por lo que se considera relevante explorar la
presencia de los factores psicosociales laborales, así
como del estrés en el personal de enfermería incluido
en esta investigación.
El objetivo de la presente investigación fue
determinar la relación entre los factores psicosociales
laborables y el estrés en personal de enfermería que
trabaja en un hospital de tercer nivel de atención.

Material y Métodos
Se trató de un estudio observacional, transversal y
analítico autorizado por el comité de ética de la
coordinación del área de enseñanza e investigación
del hospital donde se realizó el estudio. La
colaboración fue de manera anónima y los
participantes
otorgaron
su
consentimiento
informado.
Participaron 163 personas de enfermería,
seleccionadas mediante un muestreo probabilístico
de 21 servicios del hospital, se incluyeron en el
estudio quienes tenían una antigüedad mínima de seis
meses en el puesto de trabajo y aceptaron
voluntariamente participar, se excluyeron a quienes
estaban de permiso, vacaciones o tenían un puesto
directivo, así como a pasantes y prestadores de
servicio social.
Para la recolección de datos se aplicó una batería de
instrumentos compuesta por tres apartados. Uno de
datos sociodemográficos y laborales; el segundo lo
conformó la escala de Factores Psicosociales en el
Trabajo de Silva (2006, modificado) el cual está
estructurado en 7 subescalas: condiciones del lugar
de trabajo, carga de trabajo, contenido y
características de la tarea, exigencias laborales, papel
laboral y desarrollo de la carrera, interacción social y
aspectos
organizacionales
y
por
último,
remuneración del rendimiento, al mismo tiempo se
analiza el total de Factores Psicosociales En este
instrumento se utiliza una escala de frecuencia de 5

Artículo Original

grados, tipo Likert, que va de 0 (nunca) a 4 (siempre).
Para su evaluación se sumaron los puntajes de cada
apartado y se clasificaron en tres categorías: bajo,
medio y alto. Este instrumento tiene una
confiabilidad promedio entre los factores con una
alpha de Cronbach de 0.8817, por lo que podemos
asumir que tiene una validez de constructo y
confiabilidad interna aceptable (Silva, 2006).
El tercer apartado incluyó Escala de Síntomas de
Estrés, de Seppo Aro (ESE), ésta está integrada por
18 síntomas de naturaleza psicosomática y
emocional. Las respuestas se presentan en una escala
ordinal de cuatro frecuencias, las cuales van de 0
(raramente o nunca) a 3 (muy frecuentemente) la
suma va de cero a 54. Un valor total superior a 10
puntos se considera como presencia de estrés
(Roman, 2003 &amp; De Souza, 2011). Este instrumento
valora el nivel de estrés y las consecuencias que tiene
sobre la salud, tiene un alto respaldo estadístico, con
alfa de Crombach 0.83 (Aguado, Bátiz y Quintana,
2013).
Para el análisis de resultados se utilizaron estadísticas
descriptivas, según el tipo de variables; para
variables cualitativas, frecuencias absolutas y
relativas y para las variables cuantitativas medias y
desviaciones estándar.
Para el análisis inferencial y verificar la asociaciones
entre las variables del estudio, por considerarse las
más convenientes, se utilizaron las siguientes
pruebas estadísticas: Ji cuadrada de Pearson con o sin
corrección de Yates, con una p &lt; a 0.05 y OR mayor
a uno e intervalo de confianza del 95% que no
incluyera la unidad. Para este análisis las variables se
organizaron en tablas 2X2 de la siguiente manera:
Los factores psicosociales en cada subescala
agruparon los resultados alto y medio como si riesgo
y bajo como no riesgo, Si estrés (suma superior a 10)
No estrés (suma de cero a diez), de igual forma se
analizó cada reactivo del instrumento.

Resultados
Participaron 162 personas que laboraban en 21
servicios del hospital, de los cuales el 88.9% eran del
sexo femenino, con un rango de edad de los 28 a los
65 años, con un promedio de 38.9 y una desviación
estándar de 10.59. Con respecto al estado civil, el
48.2% eran casados, seguido de los solteros con
31.5%. El 49.7% tenía estudios técnicos y en

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 3 julio – septiembre, 2016

10

�Factores psicosociales, estrés en personal enfermería

segundo lugar lo conformaban quienes habían
cursado la licenciatura en enfermería (23.3 %).
El 41.4% trabajaba en el turno matutino y 34.0% en
el turno nocturno el resto lo hacía en el turno
vespertino o fines de semana. Tenían una antigüedad
en la institución en promedio de 14.6 años, solo el
19.1% tenía otro empleo y la mayoría trabajando en
el área de enfermería, con un promedio de 21 horas a
la semana.
En cuanto a los factores psicosociales en la
calificación general del instrumento se encontró que
el 47.5% del personal de enfermería perciben la
presencia de los factores psicosociales negativos en
su área de trabajo en el nivel medio o alto.
En relación a las subescalas se identificó la presencia
de factores de naturaleza psicosocial (sumando el
nivel alto y medio) en exigencias laborales (79.6%),
condiciones inadecuadas en el lugar de trabajo
(58.6%) y en remuneración del rendimiento (52.5%)
(Tabla 1).

Tabla 1. Factores Psicosociales en el Trabajo en personal de enfermería de una
unidad de tercer nivel de atención a la salud
Bajo

Sub-Escala

Medio

Alto

Artículo Original

Tabla 2. Asociación entre las dimensiones de Factores Psicosociales y Estrés
Variable
Sub escala

O.R

I.C.

Valor de p

Contenido y características de la tarea

1.99

0.94 - 4.24

0.048

Interacción social y aspectos organizacionales

2.24

0.99 - 5.09

0.031

Fuente: Datos derivados de encuesta O.R= Odds Ratio, I.C. = Intervalo de confianza al 95%

Cuando se analizaron los diferentes ítems que
conforman la escala de factores psicosociales y estrés
se encontró asociación significativa y O.R. mayor de
uno en los siguientes: El ruido interfiere con las
actividades, exceso de actividades en la jornada,
problemas con compañeros, exigencias programas de
estímulos, relación con autoridades superiores,
control de personal, problemas de comunicación e
insatisfacción con el trabajo que realiza (Tabla 3).

Tabla 3. Asociación entre los ítems de la escala de Factores
Psicosociales y Estrés
ITEMS

O.R

I.C.

Ruido interfiere con actividades

2.28

0.99 - 5.26

Valor de
p
0.031

Exceso de actividades en la
jornada

2.46

1.20 - 5.05

0.006

Problemas con compañeros

2.85

1.11 - 7.38

0.013

2.01

0.97 - 4.18

0.039

Factores

N

%

N

%

N

%

Exigencias programas de
estímulos

Condiciones del lugar de trabajo

67

41.4

83

51.2

12

7.4

Relación con autoridades

3.88

0.98 - 16.40

0.023

Carga de trabajo

119

73.5

41

25.3

2

1.2

Control de personal

3.67

1.47 - 9.29

0.001

Contenido y características de la tarea

114

70.4

47

29

1

0.6

Problemas de comunicación

2.95

1.07 - 8.24

0.017

33

20.4

78

48.1

51

31.5

Insatisfacción con el trabajo

4.64

1.21 - 19.21

0.008

Papel laboral y desarrollo de la carrera.

118

72.8

40

24,7

4

2.5

Interacción social y aspectos
organizacionales.

125

77.2

30

18.5

7

4.3

Remuneración del rendimiento

77

47.5

61

37.7

24

14.8

Total

85

52.5

75

46.3

2

1.2

Exigencias laborales

Fuente: Datos derivados de encuesta

El 36.4% de los entrevistados presentó estrés según
la Escala de Síntomas de Estrés, siendo los síntomas
más frecuentes dificultad para quedarse dormido o
despertar durante la noche, cefalea, acidez o ardor de
estómago, disminución del deseo sexual y fatiga o
debilidad.
Al buscar la relación entre los factores psicosociales
y el estrés considerando las dimensiones, se encontró
asociación con significancia estadística (p &lt;0.05) de
las condiciones inadecuadas del lugar del trabajo así
como en la Interacción social y aspectos
organizacionales (Tabla 2).

Fuente: Datos derivados de encuesta O.R= Odds
Ratio, I.C. = Intervalo de confianza al 95%

Al realizar las pruebas estadísticas pertinentes para
buscar la asociación entre los factores psicosociales
y los síntomas de estrés se encontró significancia
estadística con 16 de los 18 síntomas que avalúa la
prueba utilizada, siendo los más frecuentes diarrea u
orinar frecuentemente, dolores de cabeza,
disminución del deseo sexual, temblor o sudoración
de manos y sudoración excesiva sin haber realizado
esfuerzo físico. De las dimensiones de factores
psicosociales, las que se relacionaron con más
síntomas de estrés fueron la de Interacción social y
aspectos organizacionales, con 10 síntomas y la de
Papel laboral y desarrollo de la carrera con 6, la
dimensión de Exigencias laborales no se relacionó
con los síntomas de estrés. Los resultados totales de
los Factores Psicosociales se relacionaron con los

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 3 julio – septiembre, 2016

11

�Factores psicosociales, estrés en personal enfermería

Artículo Original

síntomas de estrés: ardor en el estómago, dolores de
cabeza, nerviosismo o ansiedad e irritabilidad o
enfurecimiento (Tabla 4).

Tabla 4 (Parte 1). Asociación entre los Factores Psicosociales y Síntomas de Estrés
DIMENSIONES DE FACTORES PSICOSOCIALES

ACIDEZ O
ARDOR EN EL
ESTOMAGO

PERDIDA DE
APETITO

*

*

SINTOMAS DE ESTRÉS
DIARREAS U
DIFICULTAD
DESEOS DE
DOLORES
ORINAR
PARA
VOMITAR O ABDOMINALE
FRECUENTEMEN QUEDARSE
VOMITOS
S
TE
DORMIDO

PESADILLAS

DOLORES DE
CABEZA

*

IC 1.47-14.25

DISMINUCION
DEL DESEO
SEXUAL

OR 4.43
Condiciones del lugar de trabajo

*

*

*

*

*

p 0.002
Carga de trabajo

*

*

*

*

OR 3.11
IC 0.97-9.79
p 0.037

*

OR 3.14
IC 0.90-10.81
p 0.049

*
OR 2.52

OR 4.42

Contenido y características de la tarea

*

*

*

*

*

*

*

IC 1.03-6.21

IC 1.58-12.57

Exigencias laborales

*

*

*

*

*

*

p 0.023
*

Papel laboral y desarrollo de la carrera

*

*

*

*

*
OR 3.00
IC 0.94-9.43
p 0.044
OR 5.47

*

*

OR 3.55

OR 2.36

p 0.000
*
OR 2.65
IC 1.02-6.74
p 0.034
OR 3.59

IC 1.55-19.79

IC 1.42-8.89

IC 0.97-5.55

IC 1.26-10.24

p 0.001
OR 3.67
IC 1.03-16.83
p 0.041

p 0.001

p 0.045

p 0.005

*

*

*

*

OR 3.17
IC 1.25-8.21
p 0.006

*

Interacción social y aspectos organizacionales

OR 2.77
IC 1.03-7.14
p 0.029

*

Remuneración

*

*

OR 2.20
IC 1.00-4.85
p 0.030

Total de factores psicosociales

*

*

*

*

*

*

*

*

*

*

*

*

*

Fuente: Datos derivados de encuesta OR= Odds
Ratio, IC = Intervalo de confianza al 95%, * datos no
significativos.

Tabla 4 (Parte 2). Asociación entre los Factores Psicosociales y Síntomas de Estrés
SINTOMAS DE ESTRÉS
Dimensiones de factores sociales

Condiciones del lugar de trabajo

Carga de trabajo
Contenido y características de la tarea
Exigencias laborales
Papel laboral y desarrollo de la carrera

MAREOS

PALPITACIONES O
LATIDOS
IRREGULARES

*

*

*

*

*
*
OR 3.54
IC 0.9713.14 p
0.035

*
*
*
OR 5.60

Interacción social y aspectos
organizacionales

*

IC 1.44-22.43

TEMBLOR O
SUDORACIÓN
SUDORACION SIN ESFUERZO
EN MANOS
FISICO

*
OR 9.49
IC 1.61-72.36
p 0.005
*
*
OR 4.91

*

FALTA DE
ENERGÍA O
DEPRESIÓN

*

OR 5.22
IC 1.05-35.24
p 0.039

FATIGA O
DEBILIDAD

NERVIOSISMO
O ANSIEDAD

IRRITABILIDAD O
ENFURECIMIENTO

*

*

*

*

*

*

*
*
OR 3.52

*
*
OR 4.91
IC 1.0725.68 p
0.021
OR 11.90

*
*

OR 4.20
IC 1.2913.85
p 0.004
*
*

*

*

*

*

*

IC 1.26-17.24
p 0.005

*

IC 1.07-25.68 IC 1.05-11.89
p 0.021
p 0.016
OR 11.90

FALTA DE
AIRE SIN
ESFUERZO
FÍSICO

OR 3.41

IC 2.00-91.45 IC 1.00-11,58 IC 2.00-9.45
p 0.000
p 0.001
p 0.001

*

*

*
*

*
*
*

OR 4.63

p 0.002
OR 4.05
Remuneración

*

*

*

IC 0.99-19.18
p 0.048

*

*

*

*

*

Totalde factores sociales

*

*

*

*

*

*

*

OR 4.43
IC 0.99-23.79
p 0.026

OR 3.24
IC 1.08-10.10
p 0.039

Fuente: Datos derivados de encuesta OR= Odds Ratio, IC =
Intervalo de confianza al 95%, * datos no significativos.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 3 julio – septiembre, 2016

12

�Factores psicosociales, estrés en personal enfermería

Discusión
De acuerdo a las características del muestreo
utilizado, los resultados se pueden extrapolar a la
población general de donde se obtuvo la muestra.
Se encontró similitud en las características socio
demográficas, con estudios anteriores realizados en
personal de enfermería, por ejemplo, pertenecer en
su mayoría al género femenino (Gallegos, Parra,
Castillo y Murillo, 2009 &amp; Alvarez, Prieto, 2013).
En cuanto a los factores psicosociales, Gallegos,
Parra, Castillo, y Murillo (2009) estudiaron cuatro
áreas: dependiente de la tarea, sistema de trabajo,
interacción social y la organización misma y reportan
que el 20.3% fueron evaluados como altos y la
mayoría considera que los factores estudiados no
están presentes, situación contraria en el presente
estudio en el que el 47.5% de la población estudiada
percibe niveles medios y altos de los factores
psicosociales laborales estudiados.
En un estudio realizado por Ruíz (2004), con el
objetivo de evaluar las estrategias de afrontamiento
ante un estresor ambiental, reporta que los sujetos
que perciben mayor ruido en su lugar de residencia
son los que se sienten más estresados, situación que
coincidió con el presente estudio en el que se
relacionó la percepción de ruido dentro del ambiente
de trabajo con el estrés. Sobresale el incremento en
los rangos de decibeles dentro de los hospitales, los
cuales, en la actualidad, son considerados lugares de
reposo y recuperación, pero han sido invadidos por
la contaminación sonora y llegan a ser nocivos para
la salud de quienes transitan en sus instalaciones.
Esta problemática se dejó al descubierto, después de
que la OMS revelara las cifras que marcan el
incremento en los niveles promedio de ruido dentro
de los hospitales, que en horarios diurnos pasaron de
57 a 72 decibeles, y en el nocturno se elevaron de 42
a 60 decibeles. Tal aumento implica el rebase
excesivo de las guías de ruido hospitalario,
establecidas en 1995 por la OMS, donde se sugiere
que el nivel de ruido en las habitaciones de pacientes
no sobrepase los 35 decibeles. Las mediciones
efectuadas en el grupo de hospitales estudiados son
relativamente variables, lo que indica que el
incremento es generalizado. La preocupación real de
la Organización por este suceso no radica en el

Artículo Original

incremento, sino, más bien, por los trastornos de
orden fisiológico o psicológico que se puedan
desencadenar por éste contaminante como son: dolor
de cabeza, estrés, fatiga y traumatismos acústicos,
entre otros (Acevedo, 2011).
La Academia Americana de Pediatría y el Comité de
Salud Ambiental recomiendan un nivel máximo de
sonido de 45 decibeles (dB) en toda Unidad de
Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN) (Fajardo,
2007 &amp; Sánchez-Rodríguez, 2012). En un estudio
descriptivo prospectivo realizado en las diferentes
áreas de la UCIN “Cirena” del Hospital Universitario
del Valle, se reportó que en general el área con mayor
nivel de ruido fue admisión con 65.51 dB (Fajardo,
2007 &amp; Sánchez Rodríguez, 2012) en el Servicio de
Neonatología del Hospital Universitario "Dr. José
Eleuterio González", de la Facultad de Medicina de
la Universidad Autónoma de Nuevo León, reportó
niveles de ruido por arriba de la norma, en este caso
fueron 59.9 dB. Aunque en nuestro estudio no se
midieron los niveles de ruido éste fue reportado por
el personal de enfermería asumiendo que interfería
con sus actividades cotidianas y al realizar el análisis
conducente se encontró que se relacionaba con el
estrés.
Sandín (2003) refiere que los eventos sociales que
requieren algún tipo de cambio respecto al ajuste
habitual del individuo, podían evocar primariamente
reacciones psicofisiológicas relacionadas con el
estrés, y esto es lo que puede estar ocurriendo en el
presente estudio cuando se encontró que las
cuestiones normativas que lleva a cabo el área de
recursos humanos dentro de la institución se
relacionó con la presencia de estrés y ésta es una de
las razones por las que el estudio del estrés posee un
enorme interés desde el marco social de la salud, que
diversas condiciones sociales pueden actuar como
agentes estresantes y modificar el estatus de la salud
de los individuos.
Por otra parte las personas tienen diferentes
habilidades y capacidades en las situaciones sociales
a la hora de afrontar los problemas. No todas las
personas tienen la misma capacidad para controlar
sus respuestas emocionales, ni la misma motivación
y compromiso personal ante una determinada
situación por lo que el concepto del estrés hay que
entenderlo también desde el nivel colectivo, ya que
la capacidad de la persona para hacer frente a los

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 3 julio – septiembre, 2016

13

�Factores psicosociales, estrés en personal enfermería

problemas está influida por las instituciones de la
sociedad, tales como la familia, la escuela,
organizaciones diseñadas para desarrollar las
habilidades y competencias necesarias para afrontar
las exigencias de la sociedad (Sandín, 2003), esto
podría explicar los resultados del presente estudio en
el cual las relaciones difíciles con los compañeros de
trabajo, el rol social de autoridad y los aspectos
organizacionales se relacionaron con una mayor
cantidad de síntomas de estrés.
Otro de los puntos importantes en relación al estrés
es la sobrecarga de roles. Ocurren cuando las
demandas exceden las capacidades del individuo por
lo que el exceso de actividades dentro de la jornada
laboral fue un factor importante para presentar estrés
en este tipo de profesionales el cual debe de atender
a personas dependientes y enfermas. La carga de
trabajo es más importante para presentar estrés, que
las exigencias laborales, ya que estas últimas no se
relacionaron con los síntomas investigados.
En el presente estudio se encontró relación
significativa entre la insatisfacción laboral y el
estrés, si consideramos la definición de Camacho
(2015) en la que asume que la insatisfacción laboral,
es una respuesta emocional negativa al puesto, de tal
manera que tiene como resultado la frustración y
negación de los valores de uno mismo, que generan
a su vez una mala relación con sus compañeros de
trabajo, de tal manera que genera poco interés hacia
el trabajo, desde esta visión se podrían explicar los
resultados de la presente investigación, hechos
diferentes son reportados por Camacho (2015) que
encuentra que la mayoría de las enfermeras(os) que
participaron en su estudio tienen “casi siempre”
satisfacción con su trabajo, el cual considera que es
un rasgo importante, pues a pesar de no tener tiempo
para las relaciones sociales, la satisfacción laboral es
un indicador del gusto y bienestar que tienen al
realizar su trabajo, a pesar de ser muy demandante y
puede ser la razón de los niveles bajos de estrés a
diferencia del presente estudio en el que una de cada
tres presenta estrés.
La OIT (2016) propuso disminuir los niveles de
estrés en la población y modificar las exigencias
laborales, asegurarse que los empleados tengan los
conocimientos y capacidades necesarias para
desempeñar sus funciones de manera eficaz y,
aumentar la calidad y cantidad de apoyo que reciben.

Artículo Original

Se ha puesto un creciente énfasis en mejorar las
condiciones de trabajo y la organización del trabajo
para reducir el estrés relacionado con el trabajo y
sobre las medidas prácticas para hacer frente a
situaciones de trabajo estresantes.
La participación e involucramiento de los
trabajadores, sus representantes y los sindicatos,
también es esencial en la prevención del estrés en el
trabajo. Su participación y la cooperación debe estar
integrada en todo el proceso de cualquier programa
de prevención del estrés en el lugar de trabajo (OIT,
2013). El lugar de trabajo es una fuente importante
de riesgos psicosociales y al mismo tiempo el lugar
idóneo para tratarlos y proteger la salud y el bienestar
de los trabajadores.
Las acciones del profesional de la Salud Ocupacional
se ven influidas por la demanda creciente que
representa la identificación, valoración y atención de
los factores psicosociales del trabajo, como una
forma de prevenir y controlar las innumerables
manifestaciones del estrés, que cada día toman
mayor relevancia como fenómeno ocupacional y de
Salud Pública (Villalobos, 2004).
Conclusiones
Los factores psicosociales negativos estuvieron
presentes en más de la mitad de los participantes y
uno de cada tres presentó estrés.
Los hallazgos del presente estudio permiten
confirmar la relación entre los factores psicosociales
laborales y el estrés, por lo que las acciones deben ir
más allá del ámbito personal y trabajar desde la
organización con la modificación de ciertos factores
que permitan una mayor interacción y relación
social, por esta razón se hace necesaria la
implementación de programas de prevención y el
diseño de estrategias para el manejo adecuado del
estrés y la detección temprana de posibles casos.
Es importante incorporar en la currícula de
formación del personal de enfermería, esta temática
para su prevención y manejo.
Se determinó la asociación de seis de las siete
dimensiones del instrumento de Factores
Psicosociales con 16 de 18 síntomas de estrés. La
dimensión no asociada fue la de exigencias laborales

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 3 julio – septiembre, 2016

14

�Factores psicosociales, estrés en personal enfermería

y los síntomas no asociados fueron deseos de vomitar
o vómitos y dolores abdominales.
Para el personal de enfermería de la institución existe
asociación entre los factores psicosociales negativos
y los síntomas de estrés, por lo que se debe poner
énfasis en las condiciones en que realiza el trabajo y
brindar capacitación sobre el manejo del estrés.

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Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 3 julio – septiembre, 2016

15

�Estado nutricional, antropometría, Consumo de alimentos

Artículo Original

ESTADO NUTRICIONAL EN UNA COMUNIDAD UNIVERSITARIA EN ARMENIA –
QUINDÍO.
Nieto Cárdenas, Olga Alicia 1, 2, Rodríguez Nieto, Lorena 2, Victoria Salazar, María 3
1 Grupo de Salud Pública. Grupo de enfermedades cardiovasculares y metabólicas GECAVYME. Facultad de Ciencias de la Salud.
Universidad del Quindío. Armenia- Colombia. 2 Docente Programa de Medicina, Facultad de Ciencias de la Salud. Universidad del
Quindío. 3 Directora Centro de Salud, Facultad de Ciencias de la Salud. Universidad del Quindío.

RESUMEN
Introducción: El estado nutricional resulta del balance entre necesidades y gasto de energía. Con la información obtenida de
la evaluación de estudios antropométricos, bioquímicos, alimentarios se determina el estado nutricional de individuos o
grupos de población. Objetivo: Describir el estado nutricional en una comunidad universitaria en Armenia – Quindío.
Métodos: Estudio descriptivo de corte transversal en estudiantes, docentes y administrativos de una comunidad universitaria
en Armenia – Quindío: durante el año 2015; se describieron las variables en promedio, desviación estándar e intervalos de
confianza, con un análisis comparativo por sexo y por grupo. Resultados: Presentaron diferencias significativas entre los
grupos: la edad en estudiantes fue de 21,08 años, en docentes de 47,25 y en administrativos de 43,88 (p=0,0000). El perímetro
abdominal promedio fue de 78,22 cm en estudiantes, 91,25 cm en docentes y 87,51 cm en administrativos (p=0,0000). El IMC
fue de 23,52, 25,87 y 26,38 respectivamente. La relación cintura cadera en estudiantes 0,70, en docentes 0,88 y en
administrativos 0,84 (p=0,0000). El porcentaje de consumo diario de cereales, tubérculos y plátanos fue de 82,40 %, agua
76,85 %, frutas 56,94 %, lácteos 51,38 %, y verduras 42,59 %. Presentaron diferencias significativas el consumo de productos
de panadería, fritos y comidas rápidas (p=0,0000), huevo (p=0,0020), alcohol (p=0,0056), dulces, (p=0,594) y gusto por las
verduras (p=0,0064) en los estudiantes y en los administrativos en el consumo de frutas (p=0,0106). Conclusiones: Al comparar
indicadores como IMC, perímetro abdominal y relación cintura cadera el grupo que presenta mayor riesgo nutricional es el de
administrativos, con una diferencia estadísticamente significativa.
Palabras Clave: Estado nutricional, antropometría, Consumo de alimentos.

ABSTRACT
Introduction: Nutritional status is the balance between needs and energy expenditure. With the information obtained from
the evaluation of anthropometric, biochemical, food studies the nutritional status of individuals or population groups is
determined. Objectives: To describe the nutritional status of a university community in Armenia - Quindio. Methods: A
descriptive cross-sectional study, which took as its population people in a university community in Armenia was conducted Quindio: Students, teachers and administrators during 2015; the variables were described on average, standard deviation and
confidence intervals, with a comparative analysis by sex and group. Results: Significant differences between groups: age in
students was 21.08 years, teachers and administrative 47.25 43.88 (p = 0.0000). The average waist circumference was 78.22
cm in students, teachers and 91.25 cm 87.51 cm in administration (p = 0.0000). And BMI was 23.52, 25.87 and 26.38
respectively. Waist hip ratio of 0.70 students in teaching and administrative 0.88 0.84 (p = 0.0000). The percentage of daily
consumption of cereals, tubers and plantains was 82.40 %, 76.85 % water, 56.94 % fruits, dairy 51.38 %, 42.59 % and
vegetables. Significant differences consumption of bakery products, fried and fast foods (p = 0.0000), egg (p = 0.0020), alcohol
(p = 0.0056), sweet (p = 0.594) and taste vegetables (p = 0.0064) in students and administrative fruit consumption (p = 0.0106).
Conclusions: When comparing indicators such as BMI, waist circumference and waist-hip ratio the group with higher
nutritional risk is administrative, with a statistically significant difference.
Key words: Nutritional status, anthropometry, biochemistry, food consumption.
Citation: Nieto Cárdenas, Olga Alicia, Rodríguez Nieto, Lorena, Victoria Salazar, María. (2016) Estado nutricional en una comunidad
universitaria en Armenia- Quindío. Revista de Salud Pública y Nutrición, 15(3), 16 - 27
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo león, Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México
Copyright: ©2016 Ramos et al. This is an open-access article distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BY-ND
4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any medium, provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests exist.
Email: olgalicianieto@gmail.com

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 3 julio –septiembre, 2016

�Estado nutricional, antropometría, Consumo de alimentos

Artículo Original

Introducción
El estado nutricional es el resultado del balance entre
las necesidades y el gasto de energía alimentaria y
otros nutrientes esenciales y confluyen en él gran
cantidad de determinantes representados por factores
físicos, genéticos, biológicos, culturales, psicosocio-económicos y ambientales. Estos factores
pueden dar lugar a una ingestión insuficiente o
excesiva de nutrientes, o impedir la utilización
óptima de los alimentos ingeridos (FAO, 1992;
Dehollain, 1995).

nutrición, pues hoy día hay suficiente evidencia de la
relación entre el modelo de consumo alimentario y
enfermedades crónico-degenerativas. La cantidad y
el tipo de alimentos consumidos, proporciona
importantes antecedentes que pueden relacionarse
con el desarrollo, prevención y tratamiento de
diversas enfermedades, incluyendo la desnutrición
en sus diferentes grados. El cálculo de diferentes
índices de calidad permite tener una idea global del
estado de nutrición, evaluado a través de la dieta
(Ravasco, Anderson, Mardones, 2010).

La evaluación nutricional puede ser definida como la
interpretación de la información obtenida a partir de
estudios antropométricos, alimentarios, bioquímicos
y clínicos. Dicha información es utilizada para
determinar el estado nutricional de individuos o
grupos de población en la medida que son
influenciados por el consumo y la utilización de
nutrientes (Gibson, 2005).

El consumo de alimentos reciente da cuenta de forma
global y es un punto de partida sobre
comportamiento alimentario. Es así como, el uso de
la calidad de la dieta se utiliza como un indicador que
permite evaluar el total de la dieta en relación con
nutrientes ingeridos, la comparación con
recomendaciones nutricionales y riesgo de
enfermedades crónicas (Arvaniti, Panag, 2008;
Fransen, Ock´e, 2008).

Los valores antropométricos están estrechamente
relacionados con la nutrición, composición genética,
características ambientales, sociales y las
condiciones culturales, estilo de vida, el estado
funcional y la salud (Villarreal, Apovian, Kushner,
Kein, 2005).
En la evaluación del estado nutricional de los
individuos y las comunidades, las mediciones
antropométricas desempeñan un papel muy
importante para identificar las desviaciones de la
normalidad, que a menudo se pueden detectar más
temprano por cifras antropométricas que por un
examen clínico (Bailey, Ferro, 1995).
Los indicadores bioquímicos son compuestos de
potencial relevancia para la salud. Se miden
típicamente en la sangre o la orina y son importantes
herramientas de detección, ya que son indicativos del
estado nutricional de un individuo (Horton, Adetona,
Aquillar, Cassidy, Pfeifeer, Schleicher, 2013).
Actualmente se considera que los parámetros
bioquímicos son indicadores de la severidad de la
enfermedad
y
probablemente
indicadores
pronósticos, más que parámetros diagnósticos del
estado nutricional (Ravasco, Anderson, Mardones,
2010).
El estudio del consumo de alimentos es uno de los
aspectos más importantes de la ciencia de la

La valoración del estado nutricional como un
indicador del estado de salud, es un aspecto
importante en la localización de grupos de riesgo de
deficiencias y excesos alimentarios que pueden ser
factores de riesgo en muchas de las enfermedades
crónicas prevalentes en la actualidad (Aranceta,
Pérez, Serra, Mataix, 1993; Ortiz, 2002).
Los indicadores antropométricos miden el
crecimiento físico del niño y del adolescente y por
otro las dimensiones físicas del adulto, a partir de la
determinación de la masa corporal total y de la
composición corporal tanto en la salud como en la
enfermedad. Son de fácil aplicación, bajo costo y
reproducibilidad en diferentes momentos y con
distintas personas (Ravasco, Anderson, Mardones,
2010).
El presente estudio pretende describir el estado
nutricional en una población universitaria:
estudiantes, docentes y administrativos, con base en
variables
antropométricas,
bioquímicas
y
alimentarias.

Material y Métodos
Se realizó un estudio descriptivo de corte transversal,
que pretendió describir, el estado nutricional según
antropometría: Peso, talla, IMC, cintura, cadera,

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 3 julio – septiembre, 2016

17

�Estado nutricional, antropometría, Consumo de alimentos

relación cintura/cadera. Indicadores bioquímicos
como: glicemia, perfil lipídico y consumo de
alimentos basado en cuestionario semi cuantitativo
semanal en la comunidad Universitaria en Armenia Quindío.
Este proyecto fue aprobado por el Comité
Institucional de Bioética de la Universidad del
Quindío, en el Acta No. 50 de 2013.
Población y muestra
Los sujetos de investigación fueron seleccionados de
manera aleatoria en la base de datos entregada por la
Oficina de Planeación de la Universidad. Firmaron el
consentimiento informado 335 personas y
participaron 216 personas: 101 estudiantes, 27
docentes y 88 administrativos.
Recolección de la información:
La información se recogió por las investigadoras en
la fuente primaria con un instrumento diseñado para
tal fin con todas las variables del estudio, durante el
año 2015.
A cada participante (estudiantes, docentes y
administrativos) seleccionados de manera aleatoria,
que firmó el consentimiento informado, se le hizo un
registro que incluyó variables: sociodemográficas
(edad, sexo, estado civil, nivel educativo). Variables
antropométricas como peso, talla, circunferencia o
perímetro abdominal, relación cintura/cadera, índice
de masa corporal (IMC) el cual se calcula dividiendo
el peso (kg) por talla (M) al cuadrado (Garrow,
Webster, 1985), sos individuos fueron considerados
desnutridos si su IMC era inferior a 18,5, normal de
18,5 a 24,9, en sobrepeso si ≥ 25 y en obesidad si ≥ a
30 (WHO, 1995).
Los parámetros bioquímicos se midieron por
métodos convencionales de laboratorio.
El consumo de alimentos se identificó basado en
cuestionario semi - cuantitativo semanal en una
comunidad Universitaria en Armenia – Quindío, que
incluyó variables alimentarias como consumo de
alimentos semanal, lugar de consumo, persona que
prepara los alimentos, cambios de la alimentación
(en caso de ser estudiantes) al entrar a la universidad.
Y factores de riesgo como ejercicio y consumo de
alcohol.

Artículo Original

Procesamiento y análisis de la información:
Se sistematizó la información en Excel® y se analizó
en el software statghaphics centurión®. Se realizó un
análisis descriptivo y se calculó el promedio,
desviación estándar e intervalos de confianza, con un
análisis comparativo por sexo y por grupos. Las
diferencias entre los grupos se calcularon con análisis
de regresión múltiple o una prueba de chi cuadrado
para identificar los factores de riesgo. Se consideró
un valor de p &lt;0,05 como un valor significativo.

Resultados
Como puede verse en la tabla 1, el promedio de edad
fue de 33,64 años y el índice de masa corporal de
24,98, sin diferencias significativas por género.
El perímetro abdominal promedio se encontró en
79,3 en mujeres y en 90,31 en hombres, con
diferencias significativas por género (p=0,0000).
Actualmente se propone que la sola determinación de
la circunferencia de la cintura puede ser suficiente
para categorizar, según el sexo el riesgo de
complicaciones metabólicas. En hombres, en caso
que sea mayor igual a 90 cm y en mujeres mayor
igual a 80 cm, según la IDF, se considera a riesgo de
complicaciones metabólicas asociadas a obesidad
(FUNCOBES, 2015).
La relación cintura cadera presentó diferencias por
género, 0,78 en mujeres y 0,88 en hombres. Existe
alto riesgo de presentar enfermedad cardiovascular y
otros trastornos metabólicos cuando el índice
cintura/cadera en las mujeres está por encima de 0.85
y en los hombres de 0.9 (González, Montero,
Schmidt, 2013).
El perfil lipídico se encontró dentro de límites
normales, excepto el colesterol HDL que se encontró
por debajo de los límites recomendados según el
ATPIII (17), con diferencias significativas por
género en mujeres un promedio de 44,26 mg/dL y en
hombres de 37,95 mg/dL (con una p de 0,0002). Los
triglicéridos presentaron diferencias significativas
por género, 129,18 en mujeres y 163,39 en hombres
(p= 0,0093).
La glicemia mg/dL se encontró en límites normales
87,47 mg/dL con diferencias significativas por
género (p=0,0042).

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 3 julio – septiembre, 2016

18

�Estado nutricional, antropometría, Consumo de alimentos

Aunque los lípidos y la glicemia no son parámetros
de evaluación del estado nutricional, se tomaron
debido a su relación con la ingesta de grasas, harinas
y dulces (Organización panamericana de la salud,
2010).
La albúmina encontró en límites normales con
diferencia significativa por género (4,55 y 4,66 en
mujeres y hombres respectivamente P= 0,0244). La
globulina y proteinas totales estuvieron en límites
normales sin diferencias significativas por género. Se
consideran valores normales entre 3,5 – 5 g/dL) Una
reducción significativa de albúmina, globulina y
proteínas totales está relacionada con un incremento
en la aparición de complicaciones y mortalidad. La
albúmina es útil como parámetro pronóstico de los
pacientes graves y crónicos, pero no es del todo
sensible a los cambios en el estado nutricional
(Acosta, 2008).

Artículo Original

La edad promedio en estudiantes fue de 21,08 años,
en docentes de 47,25 y en administrativos de 43,88,
con una p de 0,0000.
El perímetro abdominal promedio fue de 78,22 cm en
estudiantes, 91,25 cm en docentes y 87,51 cm en
administrativos (p=0,0000).
Sobre los valores promedio del perfil lipídico (17),
las HDL se encontraron por debajo de los niveles
normales, sin diferencias significativas entre los
grupos, el colesterol HDL es la variable que más
tempranamente se altera en todos los grupos; sin
embargo las LDL que se encontraron dentro de
límites normales, presentan diferencias significativas
(0,0028) entre estudiantes (96,2 mg/dL), docentes
(109,01 mg/dL) y administrativos (112,84 mg/dL).
Los triglicéridos se encontraron en límites normales
para los estudiantes (100,13 mg/dL) y por encima del

Tabla 1. Variables cuantitativas en toda la muestra y por género.
VARIABLES
EDAD (años)
IMC (peso/talla2)
PESO (Kg)
TALLA (cm)

PROMEDIO ± DS

IC95%

FEMENINO

MASCULINO

Anova (P)

33,64 ± 14,01

31,75– 35,53

33,48±13,4

33,9±15,17

0,8292

24,98 ± 3,81

24,47– 25,49

24,65±3,59

25,48±4,10

0,1184

66,85 ± 12,78

65,13– 68,56

65,15±9,93

74,08±13,33

0,0000

1,63 ± 0,08

1,62 – 1,64

1,58 ± 0,06

1,70 ± 0,06

0,0000

CINTURA (cm)

83,63 ± 11,89

82,04–85,23

79,3±9,14

90,31±12,56

0,0000

CADERA (cm)

101,25 ± 7,75

100,21–102,29

100,8±7,82

101,93±7,83

0,2972

0,82 ± 0,08

0,81 – 0,83

0,78±0,06

0,88±0,07

0,0000
0,0244

RELACION CINTURA CADERA
ALBUMINA(g/dL)

4,6 ± 0,33

4,55 – 4,64

4,55 ± 0,31

4,66 ± 0,36

GLOBULINA(g/dL)

2,48 ± 0,49

2,41 – 2,54

2,47±0,46

2,49±0,52

0,8131

RELACION ALBUMINA GLOBULINA

1,92 ± 0,49

1,85 – 1,99

1,89±0,43

1,88±0,57

0,2132
0,0433

PROTEINAS TOTALES (g/dL)

7,08 ± 0,44

7,02 – 7,14

7,03±0,43

7,16±0,45

COLESTEROL TOTAL (mg/dL)

173,97 ± 37,74

34,36–41,36

174,6±37,1

173,06±38,86

0,7776

COLESTEROL HDL (mg/dL)

41,69 ± 12,04

40,01–43,37

44,26±12,47

37,95±10,37

0,0002

COLESTEROL LDL (mg/dL)

104,89 ± 32,48

100,30–109,48

105,23±31,01

104,39±34,72

0,8592

TRIGLICÉRIDOS

143,10 ± 91,63

130,29–155,91

129,18±69,15

163,39±114,39

0,0093

VLDL (mg/dL)

26,57 ± 11,94

24,88–28,25

24,55±10,48

29,53±13,33

0,0040

INDICE ARTERIAL

4,37 ± 1,33

4,18 – 4,56

4,07±1,06

4,78±1,56

0,0002

GLICEMIA (mg/dL)

87,47 ± 11,95

85,80–89,14

85,46±11,64

90,38±11,86

0,0042

Fuente: Directa

En la tabla 2, se pueden observar las variables del
estudio, por los diferentes grupos: estudiantes,
docentes y administrativos.
Al comparar las variables entre los grupos
participantes de la comunidad universitaria:
estudiantes, docentes y administrativos, se
encontraron diferencias significativas en las
siguientes:

valor normal para docentes y administrativos (172,68
mg/dL y 167,69 mg/dL) respectivamente. También
el índice arterial presentó diferencias significativas
entre el grupo de estudiantes y los otros dos grupos.
El valor promedio de la glicemia se encontró dentro
de los límites normales, 83,56 (mg/dL) en
estudiantes, 93,5 (mg/dL) en docentes y 89,56
(mg/dL) en administrativos, con diferencias
significativas, siendo las cifras más bajas las de los
estudiantes (p=0,0001).

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 3 julio – septiembre, 2016

19

�Estado nutricional, antropometría, Consumo de alimentos

El promedio de la relación cintura cadera presentó
diferencias significativas entre el grupo de
estudiantes y los otros dos grupos (p=0,0000):

Artículo Original

estudiantes 0,70, docentes 0,88 y administrativos
0,84, siendo más alta en los docentes.

Tabla 2. Variables cuantitativas por grupos (promedio, desviación estándar, IC95%, Anova)

VARIABLE

EDAD (años)
IMC (peso/talla2)
PESO (Kg)
TALLA (metros)
CINTURA (cms)
CADERA (cms)
RELACION CINTURA CADERA
ALBUMINA (g/dL)
GLOBULINA (g/dL)
RELACION ALBUMINA GLOBULINA
PROTEINAS TOTALES (g/dL)
COLESTEROL TOTAL (mg/dL)
COLESTEROL HDL (mg/dL)
COLESTEROL LDL (mg/dL)
TRIGLICÉRIDOS (mg/dL)
VLDL (mg/dL)
INDICE ARTERIAL
GLICEMIA (mg/dL)

ESTUDIANTES

DOCENTES

ADMINISTRATIVOS

MEDIA ± DS

MEDIA ± DS

MEDIA ± DS

IC 95

IC 95

IC 95

21,08 ± 3,99

47,25 ± 10,58

43,88 ± 9,6

(20,02 - 22,15)

(45,20 - 49,31)

(42,74 - 45,02)

23,52 ± 3,58

25,87 ± 2,91

26,38 ± 3,72

(23,02 – 24,01)

(24,91 - 26,83)

(25,85 – 26,91)

63,04 ± 13,01

71,98 ± 10,79

6,64 ± 11,9

(61,33 – 64,75)

(68,77 – 75,28)

(67,81 – 71,47)

1,63 ± 0,8

1,66 ± 0,6

1,62 ± 0,8

(1,62 – 1,64)

(1,64 – 1,68)

(1,60 – 1,63)

78,22 ± 10,03

91,25 ± 11,0

87,51 ± 11,4

(76,73 – 79,71)

(88,38-94,13)

(85,91 – 89,10)

98,55 ± 7,74

103,18 ± 6,27

103,75 ± 7,19

(97,53 – 99,57)

(101,21 – 105,15)

(102,65 – 104,84)

0,70 ± 0,06

0,88 ± 0,07

0,84 ± 0,08

(0,78 – 0,80)

(0,86 – 0,90)

(0,83 – 0,85)

4,77 ± 0,27

4,35 ± 0,36

4,5 ± 0,28

(4,73-4,82)

(4,28-4,33)

(4,45-4,54)

2,27 ± 0,37

2,40 ± 0,51

2,71 ± 0,48

(2,20 – 2,34)

(2,28-2,52)

(2,65 – 2,78)

2,15 ± 0,44

1,92 ± 0,65

1,7 ± 0,37

(2,08 – 2,22)

(1,8 – 2,04)

(1,63- 1,77)

7,05 ± 0,37

6,76 ± 0,31

7,22 ± 0,49

(6,98 – 7,11)

(6,65 – 6,87)

(7,15 – 7,28)

158,83 ± 30,4

180,43 ± 39,01

187,42 ± 36,2

(153,54-163,13)

(170,93-189,93)

(182,06-192,77)

42,71 ± 10,57

38,13 ± 11,24

41,58 ± 13,53

(40,92 - 44,51)

(34,9 - 41,3)

(39,96 – 43,59)

96,2 ± 29,42

109,01±30,08

112,84 ± 33,15

(91,47-100,94)

(100,51-117,51)

(107,53 – 117,75)

100,13 ± 45,69

172,68 ± 76,68

167,69 ± 111,49

(87,6 – 112,66)

(150,19 – 195.67)

(165,01 – 190,36)

19,93 ± 9,21

33,28 ± 12,79

31,46 ± 10,68

(18,38 – 21,48)

(30,49 - 36,07)

(29,85 – 33,07)

3,87 ± 1,09

5,04 ± 1,63

4,67 ± 1,29

(3,69 – 4,06)

(4,70 – 5,38)

(4,47 – 4,87)

83,56 ± 7,34

93,5 ± 13,33

89,56 ± 13,94

(81,85 – 85,27)

(90,43 – 96,56)

(87,83 – 91,29)

ANOVA (P)

0,0000
0,0000
0,0001
0,0708
0,0000
0,0000
0,0000
0,0000
0,0000
0,0000
0,0000
0,0000
0,2249
0,0028
0,0000
0,0000
0,0000
0,0001

Fuente: Directa

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 3 julio – septiembre, 2016

20

�Estado nutricional, antropometría, Consumo de alimentos

La albúmina se encontró más alta (4,77 g/dL) y la
globulina (2,27 g/dL) más baja en los estudiantes,
con diferencias significativas con los otros dos
grupos (p=0,0000).

Artículo Original

relacionado con el depósito de grasa abdominal es
menor en los estudiantes y mayor en el grupo de
administrativos.
La relación cintura cadera está en la normalidad en
36,11 % de los estudiantes, 5,09% de los docentes y
21,3 % de los administrativos. El grupo que presenta
mayor riesgo es el de administrativos con un 17,13
%. Con diferencias estadísticamente significativas
(p=0,0002). Un indicador de riesgo nutricional, es la
relación cintura cadera (16), que presenta mayor
riesgo a medida que se aproxima a uno (1). Este
indicador detecta mucho más tempranamente el
riesgo que el perímetro abdominal y el IMC y se
encuentran en el límite de riesgo en porcentajes
similares (2,78 %) y administrativos (2,31 %).

Se identificaron los indicadores del estado
nutricional por grupos, IMC, perímetro abdominal y
relación cintura/cadera (tabla 3) y se encontró que
existen diferencias significativas de acuerdo con
estos indicadores.
El IMC presenta diferencias significativas por grupos
(p=0,0036), en los estudiantes predominó la
normalidad con 33,8 %; obesidad y sobrepeso
predominaron en el grupo de administrativos con
23,15 %. El índice de masa corporal, medido como
la relación de peso / talla2, se ha considerado un
indicador por excelencia de estado nutricional, riesgo
metabólico y cardiovascular (Dooley, Chang, Salhi,
Hollander, 2013).

Al comparar indicadores como IMC, perímetro
abdominal y relación cintura cadera el grupo que
presenta mayor riesgo nutricional es el de
administrativos,
con
una
diferencias
estadísticamente significativas (p=0,0036, p=0,0000
y p=0,0002 respectivamente).

Con base en el perímetro abdominal, 41,67 % de los
estudiantes estaban dentro de la normalidad y 28,24
% de los administrativos estaban por encima de los

Tabla 3. Indicadores de Estado nutricional por grupo.
INDICADOR

ESTUDIANTES

DOCENTES

ADMINISTRATIVOS

Número (%)

Número (%)

Número (%)

Delgado aceptable

2 ( 0,93)

-

-

Delgado moderado

1 ( 0,46)

-

-

Normal de peso

70 (32,4)

10 (4,53 )

38 (17,59)

Sobrepeso

25 (11,57)

14 (6,48)

36 (16,67)

Obesidad grado I

2 ( 0,93)

3 (1,39 )

13 (6,02 )

Obesidad grado II

-

-

1 (0,46)

Obesidad grado III

1 ( 0,46)

-

-

90 (41,67)

9 (4,17)

27 (12,50 )

11 (5,09)

18 (8,33)

59 (27,31 )

2

IMC (Kg/m )

p

0,0036

PERÍMETRO ABDOMINAL (cm)
No riesgo
Riesgo cardiovascular
Riesgo bordenline

0,0000

2 (0,93 )

RELACION CINTURA/CADERA
No riesgo
Riesgo cardiovascular
Riesgo bordenline

78 (36,11 )

11 (5,09 )

46 (21,3 )

17 (7,87 )

15 (6,94 )

37 (17,13 )

6(2,78 )

1 (0,46 )

5 (2,31 )

0,0002

Fuente: Directa

límites deseables, con diferencias estadísticamente
significativas (p=0,0000). Es decir el riesgo

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 3 julio – septiembre, 2016

21

�Estado nutricional, antropometría, Consumo de alimentos

Se identificaron consumo de alimentos, alcohol y
ejercicio físico, que se presentan la tabla 4, con la
información de consumo alimentario semanal.
El consumo de alimentos identificado en los tres
grupos con base en la frecuencia de consumo
semanal, evidenció que, los alimentos indagados
tienen un mayor consumo de forma diaria y ocasional
(1 a 4 días en la semana).
En porcentaje descendente el consumo de alimentos
diario fue de: cereales, tubérculos y plátanos 82,40

Artículo Original

Sobre la preparación de los alimentos: 65,27 %
consume los alimentos en su casa; en 37,03 % otro
familiar es quién prepara los alimentos seguido por
la misma persona encuestada 24, 53 %.
Respecto a la percepción que cada persona tiene
sobre el tipo de alimentación que consume, 56,48 %
refirió no tener una alimentación saludable.
En cuanto la percepción del cambio en la
alimentación al entrar a la universidad, 87,12 %
estudiantes afirmaron que si hubo un cambio y 69,30
% consideraron el cambio como negativo. 72,27 %

Tabla 5. Consumo de alimentos semanal
estadísticamente significativas entre los grupos

Consumo
alimentos

semanal

y

gusto

por

p

con

diferencias

Grupo de
consumo

mayor

Consumo de productos de Panadería
0,0000 Estudiantes
fritos y comidas rápidas
Consumo de huevo
Consumo de alcohol
Consumo de dulces
Gusto por verduras
Consumo de frutas
Consumo de producto de panadería
horneados

0,0020
0,0056
0,0594
0,0064
0,0106

Estudiantes
Estudiantes
Estudiantes
Estudiantes
Administrativos
Administrativos y
0,0261
Estudiantes

Fuente: Directa

de estudiantes no recibía apoyo alimentario de parte
de la Universidad al momento de ser evaluado.
%; agua 76,85 %, frutas 56,94 %, lácteos 51,38 %, y
verduras 42,59 %. El consumo de frutas y verduras
no cumplió con la cantidad recomendada diaria de
consumo de 5 veces al día.
Para el consumo ocasional (1 a 4 días) de alimentos
en la semana se identificó el consumo de: pescado y
pollo 73,14 %, tubérculos y plátanos fritos 63,42 %;
consumo de panadería fritos y comidas rápidas 58,33
%; embutidos y carnes rojas 54,62%; gaseosas y
bebidas industriales 54,16 %; consumo de huevo
51,38 %, productos horneados de panadería 50% y
consumo de dulces 48,14 %.

El consumo semanal y gusto por alimentos presentó
diferencias significativas entre los grupos, como
puede observarse en la tabla 5, los estudiantes
presentaron diferencias significativas para el
consumo en el siguiente orden: productos de
panadería, fritos y comidas rápidas (p=0,0000),
huevo (p=0,0020), alcohol (p=0,0056), dulces,
(p=0,594) y gusto por las verduras (p=0,0064). En
cambio, los administrativos presentaron diferencia
significativa en el consumo de frutas (p=0,0106) y
ambos grupos por el consumo de productos de
panadería horneados (p=0,0261).

El 94,4 % de los participantes acepta que le gustan
las frutas 94,4 % y las verduras 88 %.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 3 julio – septiembre, 2016

22

�Estado nutricional, antropometría, Consumo de alimentos

Artículo Original

Tabla 4. Variables de consumo alimentario por grupos (Frecuencia y porcentaje).
Estudiantes
Docentes
Administrativos
Variable

Número

Consumo de lácteos
No consume
Ocasionalmente (1-4 días)
Frecuentemente (5-6 días)
Diariamente (7 días)
Consumo de frutas
No consume
Ocasionalmente (1-4 días)
Frecuentemente (5-6 días)
Diariamente (7 días)
Consumo de verduras
No consume
Ocasionalmente (1-4 días)
Frecuentemente (5-6 días)
Diariamente (7 días)
Consumo de carnes rojas: Embutidos, res y
cerdo
No consume
Ocasionalmente (1-4 días)
Frecuentemente (5-6 días)
Diariamente (7 días)
Consumo de pescado y pollo
No consume
Ocasionalmente (1-4 días)
Frecuentemente (5-6 días)
Diariamente (7 días)
Consumo de huevo
No consume
Ocasionalmente (1-4 días)
Frecuentemente (5-6 días)
Diariamente (7 días)
Consumo de cereales, tubérculos y plátanos
No consume
Ocasionalmente (1-4 días)
Frecuentemente (5-6 días)
Diariamente (7 días)

Variable

%

Total

Número

%

Número

%

Número

%

5 4,95
35 34,65
12 11,88
49 48,51

1
4
6
16

3,70
14,81
22,22
59,25

7
28
7
46

7,95
31,81
7,95
52,27

13
67
25
111

6,01
31,01
11,57
51,38

14 13,86
35 34,65
10 9,90
42 41,58

0
6
2
19

0
22,22
7,40
70,37

4
16
6
62

4,54
18,18
6,81
70,45

18
57
18
123

8,33
26,38
8,33
56,94

8 7,92
35 34,65
20 19,80
38 37,62

1
9
0
17

3,70
33,33
0
62,9

8
36
7
37

9,09
39,77
87,50
42,04

17
80
27
92

7,87
37,03
12,50
42,59

6 5,94
50 49,50
17 16,83
28 27,72

3
15
3
6

11,11
55,55
11,11
22,22

2
53
16
17

2,27
60,22
18,88
19,31

11
118
36
51

5,09
54,62
16,66
23,61

7 6,93
79 78,21
11 10,89
4 3,96

3
15
3
6

11,11
55,55
11,11
22,22

8
64
12
4

9,09
72,72
13,63
4,54

18
158
26
14

8,33
73,14
12,03
6,48

10 9,90
35 34,65
13 12,87
43 42,57

2
19
1
5

7,40
70,37
3,70
18,51

11
57
4
16

12,50
64,77
4,54
18,18

23
111
18
64

10,64
51,38
8,33
29,62

1 0,99
20 19,80
10 9,90
70 69,30

0
1
1
25

0
3,70
3,70
92,59

0
3
2
83

0
3,40
2,27
94,31

1
24
13
178

0,46
11,11
6,01
82,40

Tabla 4. Variables de consumo alimentario por grupos (Frecuencia y porcentaje)*.Continúa
Estudiantes
Docentes
Administrativos
Total
Número
%
Número
%
Número
%
Número
%

Consumo de tubérculos y plátanos fritos
No consume
Ocasionalmente (1-4 días)
Frecuentemente (5-6 días)
Diariamente (7 días)
Consumo de productos de panaderías:
Horneados
No consume
Ocasionalmente (1-4 días)
Frecuentemente (5-6 días)
Diariamente (7 días)
Consumo de productos de panadería fritos y
comidas rápidas
No consume
Ocasionalmente (1-4 días)
Frecuentemente (5-6 días)
Diariamente (7 días)
Consumo de dulces: Postres, chocolatinas,
helados, arequipe, dulces en general
No consume
Ocasionalmente (1-4 días)
Frecuentemente (5-6 días)
Diariamente (7 días)
Consumo de gaseosa, bebidas industriales
azucaradas
No consume
Ocasionalmente (1-4 días)
Frecuentemente (5-6 días)
Diariamente (7 días)
Consumo de alcohol
No consume
Ocasionalmente (1-4 días)
Frecuentemente (5-6 días)
Diariamente (7 días)
Consumo de agua
No consume
Ocasionalmente (1-4 días)
Frecuentemente (5-6 días)
Diariamente (7 días)

12
68
8
13

11,88
67,32
7,92
12,87

8
19
0
0

29,62
70,37
0
0

24
51
1
12

27,27
57,95
1,13
13,63

44
138
9
25

20,37
63,42
4,16
11,57

13
53
9
26

12,87
52,47
8,91
25,74

0
16
1
10

0
59,25
3,70
37,03

11
39
2
36

12,50
44,31
2,27
40,90

24
108
12
72

11,11
50
5,55
33,33

22
66
7
6

21,78
65,34
6,93
5,94

5
21
1
0

18,51
77,77
3,70
0

46
39
2
1

52,27
44,31
2,27
1,36

73
126
10
7

33,79
58,33
4,62
3,24

14
45
11
31

13,86
44,55
10,89
30,69

8
15
0
4

29,62
55,55
0
14,8

19
44
1
24

21,59
50
1,36
27,27

41
104
12
59

18,98
48,14
5,55
27,31

15
65
8
13

14,85
64,35
7,92
12,87

11
9
0
7

40,74
33,33
0
25,92

27
43
4
14

30,68
48,86
4,54
15,90

53
117
12
34

24,53
54,16
5,55
15,74

68 67,32
33 32,67
0
0
0
0

13
13
1
0

48,14
48,14
3,70
0

62
26
0
0

70,45
29,54
0
0

143
72
1
0

66,20
33,33
0,46
0

6
16
3
76

2
5
0
20

7,40
18,51
0
74,07

7
9
2
70

7,95
10,22
2,27
79,54

15
30
5
166

6,94
13,88
2,31
76,85

5,94
15,84
2,97
75,24

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 3 julio – septiembre, 2016

23

�Estado nutricional, antropometría, Consumo de alimentos

Variable

Artículo Original

Tabla 4. Variables de consumo alimentario por grupos (Frecuencia y porcentaje)+.Continúa
Estudiantes
Docentes
Administrativos
Total
Número
%
Número
%
Número
%
Número
%

Aceptación por las frutas
Si
No
Aceptación por las verduras
Si
No
Lugar donde recibe los alimentos la mayoría
de las veces
En casa
Fuera de casa
En casa y fuera de casa
Persona quién prepara sus alimentos
Usted mismo
Compañera (o)
Usted – Compañera (o)
Usted – Colaborador
Usted – Otro
Usted – Restaurante
Colaborador pago por salario
Restaurante
Colaborador - Restaurante
Compañera (o) – Restaurante
Restaurante - Otro
Otro
Compañera –otro
Usted – compañera – colaborador
Usted – compañera –otro
Colaborador - otro
Percepción del tipo de alimentación que
tiene
Saludable
No saludable
Percepción de Cambio de alimentación
posterior al ingreso a la Universidad
Si
No
Percepción de cambio de alimentación y
alimentación saludable al ingreso a la
universidad
No cambio
Positiva
Negativa
Apoyo alimentario de la Universidad
Si
No
Total
Fuente: Directa

Discusión
El presente estudio identificó el estado nutricional de
una comunidad universitaria, no sólo población
estudiantil, sino también trabajadores de la
universidad como administrativos y docentes.
La edad promedio en estudiantes fue de 21,08 años,
en docentes de 47,25 y en administrativos de 43,88.
Becerra y Vargas (2015), encontraron que
estudiantes de nutrición y dietética de la Universidad
Nacional estaban entre 16-18 años de edad, sin
embargo no refieren el semestre cursado (Expert
Panel on Detection, Evaluation, and Treatment of
High Blood Cholesterol in Adults, 2001), pero no se
identifican estudios comparativos con los otros
grupos de la comunidad universitaria.

93 92,07
8 7,92

27
0

100
0

84
4

95,45
4,54

204
12

94,44
5,55

86 85,14
15 14,85

21
6

77,77
22,22

85
3

96,59
3,40

192
24

88,88
11,11

64 63,36
11 10,89
26 25,74

15
4
8

55,55
14,81
29,62

62
17
9

70,45
19,31
10,22

141
32
43

65,27
14,81
1,85

1,98
0
0
0
0
5,94
1,98
9,90
3,96
0,99
0,99
0
56,43
1,98
2,97
0,99

4
0
3
0
5
0
4
0
0
0
0
0
4
3
3
1

14,81
0
11,11
0
18,51
0
14,81
0
0
0
0
0
14,81
11,11
11,11
3,70

29
10
3
0
0
0
15
4
0
0
0
6
19
1
0
0

32,95
11,36
3,40
0
0
0
17,04
4,54
0
0
0
6,81
21,59
1,36
0
0

53
10
6
0
5
6
21
14
4
1
1
6
80
4
6
2

24,53
4,62
2,77
0
2,31
2,77
9,72
6,48
1,85
0,46
0,46
2,77
37,03
1,85
2,77
0,92

46 45,5
55 54,45

12
15

44,44
55,55

36
52

40,90
59,09

94
122

43,51
56,48

88 87,12
13 12,87

NR

-

NR

-

88
13

40,74
6,01

13 12,87
18 17,82
70 69,30

NR

-

NR

-

13
18
70

6,01
8,33
32,40

28 27,7
73 72,27
101 100

NR

-

NR

-

27

100

88

100

28
73
216

12,96
33,79
100

20
0
0
0
0
6
2
10
4
1
1
0
57
2
3
1

Al comparar indicadores como IMC, perímetro
abdominal y relación cintura cadera el grupo que
presenta mayor riesgo nutricional es el de
administrativos,
con
una
diferencias
estadísticamente significativas (p=0,0036, p=0,0000
y p=0,0002 respectivamente).
El perímetro abdominal promedio fue de 78,22 cm en
estudiantes, 91,25 cm en docentes y 87,51 cm en
administrativos. Y el IMC fue de 23,52, 25,87 y
26,38 respectivamente. Similares valores se
encontraron en estudiantes según Becerra et al (21),
en cuanto a la circunferencia de cintura, los valores
promedio para los mayores de 18 años el promedio
fue mayor en los hombres (76,6 cm D.E. 5,7)
comparado con el de las mujeres (72,2 cm D.E. 8),
valores considerados como normales. El índice de

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 3 julio – septiembre, 2016

24

�Estado nutricional, antropometría, Consumo de alimentos

Artículo Original

masa corporal promedio para los mayores de 18 fue
de 22,7.

163,39 mg/dL en hombres, e índice aterogénico 4,07
en mujeres y 4,78 en hombres.

En este estudio, se presentaron diferencias
significativas por grupos, en los estudiantes
predominó la normalidad con 33,8 % y obesidad y
sobrepeso predominó en el grupo de administrativos
con 23,15 %.

En el estudio de identificación de riesgo
cardiovascular en estudiantes universitarios Zea –
Robles et al (2011) en Bogotá, encontraron valores
de LDL-C ≥100 mg/dl, en hombres y mujeres y
HDL-C &lt;40 mg/dl en mujeres y &lt;50 mg/dl en
hombres; así mismo que 19,2 % de los hombres y
27,7 % de las mujeres tienen riesgo aterogénico alto
(Gómez, Landeros, Romero y Troyo, 2016).

Caso diferente al evidenciado en el estudio de
Becerra et al (21) en el cual la malnutrición por
exceso (sobrepeso u obesidad) predominó en la
muestra de estudiantes que ingresaron a primer
semestre de la carrera de Nutrición y Dietética (18,6
%) en comparación con el déficit de peso (8,5 %).
Así mismo, en Colombia, según ENSIN 2010
(ENSIN, 2010) se evidenció que el 51.2% de la
población de 18 a 64 años se encontraron en
sobrepeso y obesidad.
Al comparar por sexo: el IMC no tuvo diferencias
significativas (24,98 en general, 24,65 en mujeres y
25,48 en hombres), pero si tuvo diferencias el
perímetro abdominal 79,3 cm en mujeres y 90,31 cm
en hombres y relación cintura cadera 0,78 para
mujeres y 0,88 en hombres.
Valores diferentes a los encontrados por Nolla N, et
al (2013) en Camerún, que identificaron diferencias
significativas por sexo: en IMC el 21,4 % de los
hombres y el 19,1 % de las mujeres tenían un estado
nutricional normal, el 10,7 % de hombres y el 29 %
de las mujeres tenían sobrepeso. Obesidad se observó
en el 2,8 % de los hombres y el 17 % de mujer y la
diferencia fue significativa en la prevalencia del
sobrepeso y la obesidad.
En este estudio, el 12,92% de los estudiantes se
encontró de sobrepeso y obesidad. Según Gómez,
Landeros, Romero y Troyo (2016), en estudiantes
universitarios en Guadalajara se encontró un 28 %
con sobrepeso u obesidad.
En el presente estudio se encontraron diferencias
significativas entre hombres y mujeres en los
indicadores bioquímicos de HDL, triglicéridos e
índice aterogénico: colesterol total 174,6 mg/dL en
mujeres y 173,06 mg/dL en hombres, LDL-C 105,23
mg/dL en mujeres y 104,39 mg/dL en hombres,
HDL-C 44,26 mg/dL en mujeres y 37,95 mg/dL en
hombres y triglicéridos 129,18 mg/dL en mujeres y

En el presente estudio, sobresale el alto porcentaje de
consumo diario de cereales, tubérculos y plátanos
82,40 %, agua 76,85 %, frutas 56,94 %, lácteos 51,38
%, y verduras 42,59 %. A pesar de ser diario, el
consumo de frutas y verduras no cumplió con la
cantidad recomendada diaria de consumo de 5 veces
al día. El alto consumo de carbohidratos podría tener
relación con los niveles de triglicéridos por encima y
de las HDL por debajo de lo normal, encontrados en
el estudio.
Este caso algunos porcentajes son similares a la
Encuesta Nacional de situación nutricional 2010 para
Colombia (ENSIN, 2010), según las prácticas de
alimentación de interés en salud pública de 5 a 64
años respecto al consumo diario de leche líquida o en
polvo 48.7 %, frutas en jugo 50.5 %. Y es diferente
para el consumo de verduras que presentan un
consumo semanal del 47,8 % cocinadas y crudas del
55 %.
Para el consumo ocasional (1 a 4 días) de alimentos
en la semana se identificó el consumo de: pescado y
pollo 73,14 %, tubérculos y plátanos fritos 63,42 %;
consumo de panadería fritos y comidas rápidas 58,33
%; embutidos y carnes rojas 54,62 %; gaseosas y
bebidas industriales 54,16 %; consumo de huevo
51,38 %, productos horneados de panadería 50 % y
consumo de dulces 48,14 %.
Comportamiento similar según la ENSIN (2010) en:
pollo o gallina 77,6 %, embutidos 50,7 %, huevo 65,1
% y gaseosas y refrescos 49,4 %. Y porcentajes no
comparables para el consumo en Colombia de
pescados y mariscos 38.9 %, comidas rápidas 50 % y
al consumo diario de dulces 36.6 %.
Sobre el consumo de alimentos los estudiantes
presentaron diferencias significativas para el

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 3 julio – septiembre, 2016

25

�Estado nutricional, antropometría, Consumo de alimentos

consumo de algunos tipos de alimentos que pueden
generar riesgo nutricional, tales como: productos de
panadería, fritos y comidas rápidas (p=0,0000),
alcohol (p=0,0056) y dulces, (p=0,594).
Conclusiones
La edad promedio en estudiantes fue de 21,08 años,
en docentes de 47,25 y en administrativos de 43,88,
con una p de 0,0000. El perímetro abdominal
promedio fue de 78,22 cm en estudiantes, 91,25 cm
en docentes y 87,51 cm en administrativos
(p=0,0000). Y el IMC fue de 23,52, 25,87 y 26,38
respectivamente. Al comparar indicadores como
IMC, perímetro abdominal y relación cintura cadera
el grupo que presenta mayor riesgo nutricional es el
de
administrativos,
con
una
diferencia
estadísticamente significativa.
Sobre el perfil lipídico el colesterol HDL es la
variable que más tempranamente se altera en todos
los grupos, las LDL que se encontraron dentro de
límites normales y los triglicéridos se encontraron en
límites normales para los estudiantes y por encima
del valor normal para docentes y administrativos.
En el presente estudio, sobresale el alto porcentaje de
consumo diario de cereales, tubérculos y plátanos
82,40 %, agua 76,85 %, frutas 56,94 %, lácteos 51,38
%, y verduras 42,59 %.
Los
estudiantes
presentaron
diferencias
significativas para el consumo de: productos de
panadería, fritos y comidas rápidas (p=0,0000),
huevo (p=0,0020), alcohol (p=0,0056), dulces,
(p=0,594) y gusto por las verduras (p=0,0064). En
cambio, los administrativos presentaron diferencia
significativa en el consumo de frutas (p=0,0106).
La evaluación del estado nutricional es considerada
un indicador del estado de salud de la población. Este
estudio permitió evidenciar mediante indicadores
antropométricos, bioquímicos y de consumo
alimentario identificar esta situación en una
comunidad universitaria, no sólo en estudiantes sino
también en docentes y administrativos.
Financiación y agradecimientos
Expresamos nuestros agradecimientos a las personas
que participaron en esta investigación, al Centro de
Salud de la Universidad y a la Vicerrectoría de
Investigaciones de la Universidad del Quindío, por
su apoyo para este proyecto.

Artículo Original

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�Estado nutricional, antropometría, Consumo de alimentos

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Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 3 julio – septiembre, 2016

27

�Intervención educativa, Nutrición, Enfermería, Adolescentes

Artículo Original

INTERVENCION EDUCATIVA NUTRICIONAL POR ENFERMERÍA EN
ADOLESCENTES CON OBESIDAD Y SOBREPESO EN UNA ESCUELA PÚBLICA
DE CIUDAD VICTORIA.
Rivera Vázquez Patricia1, Castro García Rosa Idalia1, De la Rosa Rodríguez Claudia1, Carbajal Mata Flor
Esthela1, Maldonado Guzmán Gabriela1.
1 Facultad de Enfermería Victoria- Universidad Autónoma de Tamaulipas.

RESUMEN
Introducción: La Organización Mundial de la Salud (2014) reporta en América Latina hasta un 25% de menores de 19 años
afectados por sobrepeso y obesidad. En México existe hasta un 35.8%. Objetivo: fue evaluar una intervención educativa
efectuada por enfermería sobre aspectos nutricionales en adolescentes con obesidad y sobrepeso en una escuela pública de
Cd Victoria. Métodos: a través de un estudio cuasi-experimental con 54 estudiantes conforme a lo dispuesto en la Guía de
Práctica Clínica sobre Intervenciones de Enfermería en la prevención del sobrepeso y obesidad en niños y adolescentes en el
primer nivel de atención mediante muestreo probabilístico por conveniencia. Resultados: Antes de la intervención el 64.8%
contaban con bajo nivel de conocimiento. En la post-intervención el 46.2% obtuvo conocimiento excelente y 48.1% mejoro su
conocimiento de regular a bueno. Conclusiones: Por lo que se concluye que la intervención educativa es una estrategia
efectiva para fomentar el autocuidado de la salud a través de la Enfermería escolar.
Palabras claves: Intervención educativa, Nutrición, Enfermería, Adolescentes

ABSTRACT
Introduction: The World Health Organization (2014) reports in Latin America up to 25% of under 19 affected by overweight
and obesity. In Mexico there is up to 35.8%. Objectives: In this situation, our objective was to evaluate an educational
intervention carried out by nursing on nutritional aspects in adolescents with obesity and overweight in a public school in
Ciudad Victoria. Methods: a quasi-experimental study with 54 students as provided in the Guide to Practice clinic on Nursing
Interventions for the prevention of overweight and obesity in children and adolescents in primary care by probabilistic
convenience sampling. Results: Preoperatively 64.8% had low level of knowledge. In the post-intervention, it gained 46.2%
48.1% excellent knowledge and improved their knowledge fair to good. Conclusions: that the educational intervention is an
effective strategy to promote self-care through nursing school.
Key words: Educational Intervention, Nutrition, Nursing, Teens.
Citation: Rivera Vázquez Patricia, Castro García Rosa Idalia, De la Rosa Rodríguez Claudia, Carbajal Mata Flor Esthela, Maldonado Guzmán
Gabriela. (2016,) Intervención educativa nutricional por enfermería en adolescentes con obesidad y sobrepeso en una escuela pública de
Ciudad Victoria Revista de Salud Pública y Nutrición, 15(3), 28 - 34
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo león, Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México
Copyright: ©2016 Rivera et al. This is an open-access article distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BY-ND
4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any medium, provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests exist.
Email: pattyri@live.com.mx

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 3 julio –septiembre, 2016

�Intervención educativa, Nutrición, Enfermería, Adolescentes

Introducción
La obesidad y sobrepeso han tenido un rápido
crecimiento en los últimos 30 años, no solo en los
países industrializados, sino que estos problemas son
ahora tan severos en las naciones en desarrollo, que
han llegado a ocupar un lugar preponderante entre las
preocupaciones tradicionales en el campo de la salud
pública, como en su momento han sido la
desnutrición o las enfermedades infecciosas.
Según la Organización Mundial de la Salud [OMS]
(2014) en América Latina se reporta que un 20% a
25% de los menores de 19 años de edad se ven
afectados por el sobrepeso y la obesidad. En México
existe hasta un 35.8% con este problema de salud;
según la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición
[ENSANUT] (2012), la prevalencia combinada de
sobrepeso y obesidad en escolares de ambos sexos
aumentó un tercio en ese lapso, el sexo masculino
mostró los mayores aumentos en obesidad. Según
estos resultados, uno de cada tres adolescentes tiene
obesidad o sobrepeso, lo que representa 5,757.400
adolescentes en el país con estas enfermedades,
teniendo con ello más probabilidades de padecer a
edad más temprana enfermedades no transmisibles
como son la diabetes y las enfermedades
cardiovasculares ( Mercado, 2013).

Artículo Original

que algunos factores que provocan dicha
problemática son susceptibles de modificación
mediante la cooperación de sectores involucrados a
través de la creación de un entorno que capacite y
motive a las personas, familias y comunidades a
adoptar decisiones y conductas positivas en relación
a la alimentación saludable y la práctica de
actividades físicas que permitan mejorar su salud y
por ende su calidad de vida ( Sotomayor et al, 2010).
Existen algunas medidas mundiales adoptadas con
respecto al sobrepeso y la obesidad como es la
Estrategia Mundial de la OMS sobre régimen
alimentario, actividad física y salud adoptada por la
Asamblea Mundial de la Salud desde el año 2004 en
la cual se exponen medidas necesarias para apoyar
una alimentación saludable y actividad física
periódica entre la población en los planos mundial,
regional y local (OMS, 2015).

Para Enfermería, la educación para la salud es una
herramienta preventiva y promocional que a través
de la implementación de programas contribuye a la
adopción de hábitos alimentarios saludables en la
población , ya que como señalan algunos autores
existe riesgo atribuible de un 8 al 13% de obesidad
adulta que podría haber sido evitada si se hubiera
tratado durante la infancia y adolescencia, por tal
motivo se debe dar prioridad a la prevención de la
obesidad durante la infancia y adolescencia mediante
intervenciones de enfermería eficaces (Sotomayor,
Bernal, Salazar, Ponce, 2010).

En este sentido la OMS ofrece sugerencias para la
promoción de una nutrición saludable en la escuela
entre las que se encuentran ofrecer educación
sanitaria que ayude a los estudiantes a adquirir
conocimientos, actitudes, creencias y aptitudes
necesarias para tomar decisiones fundamentadas,
tener conductas saludables y crear condiciones
propicias para la salud mediante el Plan de acción
para la prevención de la obesidad en la niñez y
adolescencia (2014) que establece en una de sus
líneas de acción específica: Atención primaria de la
salud y promoción de la lactancia materna y la
alimentación saludable el cual tiene como objetivo
principal el garantizar el derecho al mayor grado
posible de salud y como tal, desempeña una función
importante en la prevención del sobrepeso y obesidad
así como de sus consecuencias a largo plazo en el
niño y el adolescente, considerando a la escuela
fundamental en su rol de promoción de factores
protectores en materia de salud, requiriendo para ello
de una herramienta capaz de lograr este objetivo
como lo es la educación para la salud, en donde la
colaboración entre docentes, padres de familia y
profesionales de la salud constituye una estrategia
importante para promover hábitos alimentarios
saludables que perduren hasta la edad adulta,
disminuyendo el riesgo de desarrollar enfermedades
crónico-degenerativas (Macías, Gordillo, Camacho,
2012)

Se sabe que la obesidad es una enfermedad crónica,
multicausal, sin embargo es importante puntualizar

Partiendo del contexto anterior, es importante
mencionar que en las intervenciones se destaca el

Por lo tanto, la salud juega un papel fundamental, ya
que resulta esencial para el desarrollo de las
capacidades
físicas,
de
razonamiento,
funcionamiento cognitivo e interacción social,
particularmente durante la adolescencia ya que un
buen nivel de salud brindará un buen desempeño de
los individuos en sus actividades diarias.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 3 julio – septiembre, 2016

29

�Intervención educativa, Nutrición, Enfermería, Adolescentes

papel de enfermería en su función docente con
acciones independientes, como es la educación para
la salud centrada en hábitos saludables considerando
que la obesidad infantil en algunos aspectos como las
causas y consecuencias para la salud se encuentra en
fase de expansión del conocimiento (Fuentes, 2014).
De acuerdo con la Norma Oficial Mexicana para el
tratamiento integral de la obesidad (NOM-174SSA1-1998) la obesidad es una alteración de
evolución crónica, consecuencia del desequilibrio
entre la energía ingerida y el gasto de tal energía. No
obstante ha sido subestimada no solo en México, sino
en el mundo debido a que un alto porcentaje del
impacto de la obesidad sobre la mortalidad se ejerce
de manera indirecta, es decir, mediante otras
enfermedades como son la diabetes, las
enfermedades cardiovasculares, osteoartritis, cáncer,
entre otras.
Esta situación obliga al personal de salud a
implementar estrategias basadas en modelos de
autocuidado orientadas a mantener la salud, controlar
factores de riesgo y promover la autonomía de las
personas donde la detección de adolescentes con
sobrepeso y obesidad resulta fundamental a la hora
de tomar decisiones para desarrollar estrategias de
intervención efectivas en este caso explorando sus
conocimientos y hábitos alimentarios basados en el
plato del buen comer y la jarra del buen beber como
señala la Guía de Práctica Clínica sobre
Intervenciones de Enfermería en la prevención del
sobrepeso y obesidad en niños y adolescentes en el
primer nivel de atención (2011).
En este sentido, una de las conclusiones realizadas
por algunos investigadores (Tarro et al, 2014) fueron
que hay que promover actividades en las escuelas
para concienciar a los niños y sus padres de la
importancia de tener unos buenos hábitos
alimentarios y de realizar actividad física diaria para
mejorar los estilos de vida y reducir la prevalencia de
la obesidad entre la población infantil.
Otro grupo de investigadores, realizó un estudio
longitudinal con 107 estudiantes mediante un grupo
control con una intervención educativa breve en 54
alumnos menores de 15 años estimando peso, talla ,
y conocimientos en alimentación y hábitos de vida
saludable, la cual fue evaluada posterior a dos meses
encontrando que después de la intervención
educativa los alumnos del grupo de intervención

Artículo Original

poseen más conocimientos relativos a alimentación y
hábitos de vida saludables que los alumnos del grupo
control, concluyendo que las actividades educativas
de apoyo dentro del programa escolar de estilos de
vida saludable por parte de profesionales sanitarios
pueden suponer un beneficio adicional en las
estrategias encaminadas a disminuir la obesidad
infantil en nuestro medio (Oliva, Tous, Gil, Longo,
Pereira y García, 2013).
Al respecto Bernal, Ponce, Sotomayor y Carmona
(2012) midieron el impacto de una intervención
educativa para disminuir el sobrepeso con base en
estilos de vida en una población de madre e hijos
menores de 11 años. Los resultados pre-test
mostraron que el nivel de conocimientos acerca de la
nutrición era insuficiente sin detectar diferencias
significativas entre el grupo control y el grupo
experimental. Respecto al pos-test solo se observó
mejoría en los conocimientos de las madres. Lo que
traduce un nivel de conocimientos limitados en
relación a aspectos nutricionales en la población
infantil.
Con el objetivo de verificar la mejora del estado
nutricional posterior a una intervención educativa,
González-Jiménez, Cañadas ,Lastra-Caro y De la
Fuente (2013) realizaron un estudio con adolescentes
en tres fases en salud donde observaron que
estadísticamente hubo mejoría notable (p&lt;0,000)
tanto en varones como en mujeres concluyendo que
los resultados muestran la efectividad de los
procedimientos aplicados en educación para
modificar los hábitos alimentarios de los jóvenes.
Benítez-Guerrero, Vázquez-Arámbula, SánchezGutiérrez,
Velasco-Rodríguez,
Ruiz-Bernés,
Medina-Sánchez (2016) evaluaron la efectividad de
una intervención educativa en el estado nutricional y
el nivel de conocimientos sobre alimentación y
actividad física en estudiantes de secundaria
mediante un estudio cuasi-experimental encontraron
que la prevalencia de sobrepeso y obesidad se
presentó en ambos sexos en 43.3 % antes y 44 %
después de la intervención, con mayor prevalencia en
niños. Donde se observó aumento en 83.5 % el nivel
de conocimientos sobre nutrición en el grupo de
estudio y 263.4 % en el grupo control. Por lo que
consideran que la intervención educativa puede ser
efectiva para incrementar conocimientos en nutrición

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 3 julio – septiembre, 2016

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�Intervención educativa, Nutrición, Enfermería, Adolescentes

e inducir a los niños a modificaciones significativas
en los hábitos de salud.
A través de un estudio cuasi experimental con 31
adolescentes en tres fases, Fausto-Guerra et al
(2010), identificaron la prevalencia de sobrepeso y
obesidad evaluando el nivel de conocimientos sobre
una alimentación equilibrada. Al término de la
evaluación los resultados mostraron un decremento
en la composición corporal en la categoría de
obesidad (80.6% vs 64.5%), cambios positivos en
adherencia al programa de actividad física
(18.5% vs 29.0%) y en algunas variables de
conocimientos relacionados con una alimentación
equilibrada.
Para determinar la efectividad de las intervenciones
educativas realizadas en América Latina para la
prevención del sobrepeso y la obesidad en niños
escolares de 6 a 17, Mancipe et al (2015) realizaron
una investigación mediante consulta de bases de
datos MEDLINE, LILACS y EMBASE para
identificar estudios controlados aleatorizados y
estudios longitudinales que evaluaran los efectos de
intervenciones educativas dirigidas a la prevención
del sobrepeso y la obesidad en niños
latinoamericanos. En sus resultados encontraron
veintiún estudios incluidos (n=12,092). Donde se
identificaron diferentes tipos de intervenciones, tales
como estrategias de educación nutricional,
promoción de la práctica de actividad física y
cambios en el entorno. Las intervenciones realizadas
en el ámbito escolar que combinan la nutrición
adecuada y la promoción de la práctica de actividad
física son efectivas en la prevención del sobrepeso y
la obesidad infantil en escolares latinoamericanos,
aunque se deben incorporar intervenciones en el
ambiente familiar para permitir un abordaje integral,
asociado con mayores respuestas sobre el cambio
comportamental de los escolares.
Ante esta situación, en nuestro estudio nos
planteamos como objetivo general: Evaluar una
intervención educativa efectuada por enfermería
sobre aspectos nutricionales en adolescentes con
obesidad y sobrepeso en una escuela pública de Cd
Victoria.
Material y Métodos
Estudio de tipo cuasi-experimental desarrollado
previa autorización por el Comité de Investigación de

Artículo Original

la Facultad de Enfermería Victoria así como de la
Dirección de la Escuela Secundaria Técnica No. 90
“Eugenio Hernández Balboa” de Cd. Victoria así
como firma de consentimiento informado.
Se realizó una intervención educativa de enfermería
conforme a las recomendaciones establecidas en la
Guía de Práctica Clínica sobre Intervenciones de
Enfermería en la prevención del sobrepeso y
obesidad en niños y adolescentes en el primer nivel
de atención para de tipo grupal con 54 estudiantes del
segundo año de secundaria mediante muestreo
probabilístico por conveniencia.
La intervención se realizó en grupos de 18
estudiantes mediante 2 sesiones de 90 minutos
desarrollándose en 4 momentos:
1º .- Bienvenida y aplicación de instrumento
diagnóstico denominado “ Comer y beber bien “
elaborado por las autoras el cual incluye datos
sociodemográficos y 10 ítems con las variables de
interés para el estudio relacionados con
requerimientos y frecuencia de los alimentos y
bebidas.
2º.- Impartición de sesión educativa mediante cartel
y entrega de dípticos utilizando el método activo,
permitiendo la comprensión, debate y conclusiones
de la “Pirámide del estilo de vida saludable” diseñada
para niños y adolescentes (González-Gross et al.,
2008). Así como el plato del buen comer (DOF,
Secretaria de Salud, 2013). y la jarra del buen beber
(Rivera et al, s/f).
3º. Realización de ejercicio práctico mediante
actividad lúdica de relación de palabras propiciando
la retroalimentación y reforzamiento del aprendizaje.
4to.- Aplicación de instrumento pos-intervención
“Comer y beber bien”.
Para evaluar los resultados se consideraron 4 niveles
de conocimiento: Excelente para valores de 9 y 10
puntos, Bueno para valores de 7 y 8 puntos, Regular
para valores de 5 y 6 puntos y Malo para valores
menores a 4 puntos.
La investigación se llevó a cabo tomando en cuenta
los aspectos éticos y legales de la Ley General de
Salud en materia de investigación en salud.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 3 julio – septiembre, 2016

31

�Intervención educativa, Nutrición, Enfermería, Adolescentes

Para el análisis estadístico se utilizó el programa
Statistical Package for the Social Sciences (SPSS.) v.
23 para Windows.

Resultados
Al concluir la intervención encontramos que el 100%
(54) de los estudiantes se encontraban cursando el
segundo año de educación secundaria. Con un rango
de edad de 11 a 14 años, del género masculino el
51.8%(28) y femenino el 48.9%(26). Cursan con
obesidad el 42.5% ( 23) y sobrepeso el 57.4% (31) de
los estudiantes intervenidos. Antes de la intervención
se observó que el 100% (54) de los estudiantes
mencionó contar con información nutricional.

Artículo Original

Posterior a la realización de la intervención, se
investigó el conocimiento adquirido por los
adolescente sobre el plato del buen comer
encontrando que hubo una mejora considerable ya
que en su mayoría contestaron de manera correcta el
tipo y frecuencia del consumo de frutas en un
94.4%(51), sobre el consumo de alimentos de origen
animal el 88.9%(41) contestó correctamente,
85.2%(46) de los estudiantes contestaron de manera
correcta la información correspondiente al consumo
de granos, cereales y el 81.5%(41) correctamente
sobre el consumo de leguminosas.

Respecto a la información del plato del buen comer,
en la mayoría de los casos el 83.3%(45) contesto de
manera correcta el tipo y frecuencia de consumo de
frutas, sólo el 16.7%(9) contesto de manera
incorrecta
El 53.7%(29) de los estudiantes contestaron de
manera correcta respecto a los alimentos de origen
animal, el 46.3%(25) no contestó correctamente.
Se observó que existe una pobre información sobre
el consumo de granos y cereales ya que solo el
27.8%(15) contestaron de correctamente, así como lo
relacionado con el consumo de leguminosas ya que
solo el 42.6% (23) obtuvo respuestas correctas.
Sobre la información de la jarra del buen beber
encontramos que en la mayoría de los casos 96.3%
(52) conocen la frecuencia de consumir agua potable,
Encontramos que respecto a la frecuencia de
consumo de las demás bebidas existe pobre
conocimiento ya que los estudiantes contestaron de
manera incorrecta en lo relacionado con leche
deslactosada y soya con 33.3% (18), café y té con
14.8% (8), bebidas no calóricas ó deportivas con
33.3% (18),jugos y alcohol con 33.3% (18) y
refrescos con 25.9% (14) .
Por lo tanto, al evaluar el conocimiento previo a la
intervención encontramos que solamente el 12.9%
(7) contaban con conocimiento excelente, 9.2% (5)
con buen nivel de conocimiento, 12.9% (7) regular y
64.8% (35) contaban con conocimiento malo.

Sobre la información de la jarra del buen beber
respecto al consumo de agua potable el 94.4%(51) de
los estudiantes contestaron correctamente, sobre el
consumo de leche deslactosada y soya 70.4%(38)
contaban con respuesta correcta, el consumo de café
y té 77.8%(42), respecto a las bebidas no calóricas el
75.9%(41) contaban con información correcta, sobre
el consumo de jugos y leche entera 55.6%(30)
contestaron correctamente, por último el 72.2%(39)
contesto de manera correcta la información respecto
al consumo de refrescos.
Posterior a la intervención encontramos que el
46.2%(25) se ubicaron con excelente conocimiento,
29.6%(16) con conocimiento bueno, el 18.5%(10)
con conocimiento regular y solamente el 5.5%(3)
continuaron con conocimiento malo. Al analizar
mediante pruebas de rango con signo de Wilcoxon se

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 3 julio – septiembre, 2016

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�Intervención educativa, Nutrición, Enfermería, Adolescentes

encontró que de los 54 casos, 37 se encontraron en
rangos positivos, 5 en rangos negativos y sólo 12 en
la misma posición (Ver tabla 1)

Tabla 1. Adolescentes según nivel de conocimiento

Nivel de conocimiento
Excelente
Bueno
Regular
Malo
Total
Fuente: Directa

Preintervención
No. Casos (%)
7 (13.0)
5 (9.2)
7 (13.0)
35 (64.8)
54 (100)

Postintervención
No. Casos (%)
25 (46.2)
16 (29.7)
10 (18.5)
3 (5.6)
54 (100)

Artículo Original

significativa (p&lt;0,000). Al igual que Oliva et al
(2013) quien posterior a la intervención encontró que
los alumnos del grupo intervenido poseen más
conocimientos relativos a alimentación y hábitos de
vida saludables. Evaluando con ello la efectividad de
la intervención como menciona Benítez et al (2016)
en su investigación donde observó aumento del 83.5
% del nivel de conocimientos sobre nutrición en el
grupo de estudio.
Conclusiones
La intervención educativa es una estrategia efectiva
para fomentar el autocuidado de la salud a través de
las intervenciones de Enfermería en el ámbito
escolar.

Discusión
Al término de la investigación se cumplió con el
objetivo establecido permitiendo evaluar la
intervención desarrollada por Enfermería ya que al
contrastar los resultados encontramos que si hubo
significancia estadística (p=0.000) de las pruebas pre
y pos intervención educativa.

Financiación y agradecimientos
A la Mtra. Sonia Guajardo Martínez, directora de la
Escuela Secundaria Técnica No. 90, por las
facilidades y el apoyo otorgado para la realización
del proyecto.

Identificando en la pre-intervención un 42.5% de
adolescentes con obesidad y un 57.4% con sobrepeso
similar a lo mencionado por Benítez et al (2016)
quien encontró presencia de sobrepeso y obesidad en
ambos sexos en un 43.3 % del grupo estudiado.

Bibliografía

En cuanto al nivel de conocimientos previo a la
intervención Bernal et al (2012) identificó que existe
un nivel de conocimientos acerca de la nutrición
insuficiente en la población adolescente, confirmado
en nuestro estudio ya que de los 54 estudiantes el
77.7%(42) contaban con conocimientos de regular a
malo, solamente el 12.9%(7) contaban con
conocimiento excelente y 9.2%(5) con buen nivel de
conocimientos, que hacen necesaria la intervención
educativa de enfermería como mencionan Mancipe
et al (2015), y Oliva et al en el 2012.
Posterior a la intervención educativa hubo mejora en
cuanto al nivel de conocimientos de los adolescentes
ya que el 46.2% (25) se ubicaron con excelente
conocimiento y el 29.6% (16) con conocimiento
bueno, solamente el 18.5% (10) se evaluó con
conocimiento regular y el 5.5% (3) continuaron con
conocimiento malo, ello similar a lo expuesto por
González et al (2012), quien verificó la mejora
posterior a una intervención estadísticamente

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�Intervención educativa, Nutrición, Enfermería, Adolescentes

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Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 3 julio – septiembre, 2016

34

�Iniquidades, salud, plurinacional

Artículo de Revisión

INIQUIDAD Y DESIGUALDAD: LAS REFORMAS DE LA SALUD EN LOS ESTADOS
PLURINACIONALES DE NUESTRA AMERICA
Lasso López, Raúl Arturo 1
1 Universidad del Cauca, Facultad de Ciencias Humanas y Sociales Ética y Filosofía Política. Universidad del Valle, Facultad de Salud
Escuela de Salud Pública
RESUMEN
El presente trabajo, propone una reflexión sobre el derecho a la salud desde la plurinacionalidad en el marco de los Estados
nuevos constitucionales de Nuestra América. Se trata de discutir algunas diferencias, similitudes y complementariedades en
torno a las iniquidades y desigualdades en salud. Para el propósito de este artículo, se desarrollarán dos asuntos
fundamentales: en primer lugar, cuales son los conceptos a tener en cuenta cuando abordamos las iniquidades en el marco
de las desigualdades en salud y en segundo lugar, como aportar desde la crítica constructiva al replanteamiento del derecho
a la salud desde el pensamiento con arraigo latinoamericano, teniendo como base las nuevas constitucionalidades en el marco
de la plurinacionalidad.
Palabras claves: Iniquidades – salud – plurinacional
ABSTRACT
This exposition suggests a reflection about the right to have health viewed from the plurinacionality of the new constitutional
states of our America. It will be discussed some differences, similarities and complementarities about the health iniquities and
inequalities. For the purpose of this article, two fundamental topics will be developed: in first place, the concepts we have to
take account when we are going to talk about the iniquities in health inequalities, and in second place, how using a
constructive critism can contribute to the right for health, viewed from the Latino American thoughts, based on the new
constitucionalities in the frame of plurinacionalities.
Key words: Iniquities – health – plurinacionalities
Citation: Lasso López R.A., (2016) Iniquidad y desigualdad: Las reformas de la salud en los estados plurinacionales de nuestra América, Revista
de Salud Pública y Nutrición, 15(3), 35 - 43
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo león, Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México
Copyright: ©2016 Lasso López Raúl Arturo. This is an open-access article distributed under the terms of Creative Commons Attribution
License, which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any medium, provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests exist.
Email: arturolasso1@gmail.com

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 3 julio – septiembre, 2016

�Iniquidades, salud, plurinacional

Introducción
La práctica voraz y absurda del poder representada
en el colonialismo está íntimamente unida al proceso
descolonizador. Esa voluntad descolonizadora es la
que mantiene viva la esperanza de resolver
paulatinamente las grandes dificultades presentadas
por el colonialismo y la colonialidad. Así las cosas, y
asumiendo que se requiere este cambio, teniendo en
cuenta aquellas formas de dominación colonial y su
perdurabilidad en el tiempo, permite repensar y reactuar en cambios estructurales que conllevan a la
idea de estados diferentes, que se visualizan en un
intento de cambio, a través de la promulgación de
nuevas constitucionalidades enmarcadas en lo que se
traduce como estados plurinacionales.
Presentar una reflexión sobre el derecho a la Salud
desde la plurinacionalidad en el marco de los Estados
nuevos constitucionales de Nuestra América,
permitirá discutir algunas diferencias, similitudes y
complementariedades en torno a las iniquidades y
desigualdades en salud. Se desarrollarán dos asuntos
fundamentales: en primer lugar, cuales son los
conceptos a tener en cuenta cuando abordamos las
iniquidades en el marco de las desigualdades en salud
y en segundo lugar, como aportar desde la crítica
constructiva al replanteamiento del derecho a la salud
desde el pensamiento con arraigo latinoamericano,
teniendo como base las nuevas constitucionalidades
en el marco de la plurinacionalidad.

Conceptos a tener en cuenta cuando se aborda las
iniquidades en el marco de las desigualdades en
salud.
Iniquidad / desigualdad en salud; diferencias,
similitudes y complementariedades: indudablemente
el contexto histórico de la salud ha definido el uso de
estos dos conceptos, no obstante el hablar de ellos
trae consigo, un redescubrimiento de los
diferenciales socioeconómicos / políticos y
territoriales de las condiciones de salud.
En Nuestra América llevamos más de 40 años
hablando de eso (esto a través de la Salud Pública),
concluyendo que ya es una realidad la promoción de
los cambios hegemónicos tradicionales del
pensamiento en salud, por tanto, este “nuevo
paradigma” causa ruido para occidente, la existencia
de diferenciales muy importantes entre distintas

Artículo de Revisión

comunidades, grupos sociales, la interpretación de
equidad como sinónimo de igualdad y a su vez la
traducción de un concepto de iniquidad que aún para
muchas de nuestras instituciones de salud es
manejado
indistintamente
como
desigualdad/iniquidad, nos lleva a pensar que existen
diferenciales, similitudes y complementariedades en
los constructos de los conceptos.
El paso por una economía de la salud neoclásica,
neoliberal y mercantilista genera tensiones para
posicionar las nociones de iniquidad y desigualdad y
paradójicamente es ahí, donde los dos enfoques
inician un camino para su interpretación. Lo que
originalmente se pensaba respecto a la iniquidad,
eran las “diferencias innecesarias, evitables, injustas
debida a la distribución desigual del poder, el dinero
y los recursos”, tema expuesto por la comisión de
determinantes sociales de la salud (Organización
Mundial de la Salud, 2007), claramente se expresa un
uso indistinto entre iniquidad y desigualdad. Por
tanto, cuando nos referimos a equidad e igualdad
deberíamos saber de qué estamos realmente
hablando.
El termino desigualdad tiene dimensiones
estadísticas numéricas (No siempre reflejan lo malo
o lo bueno). El 60% de una población femenina ha
tenido embarazos y el 40% de esa población no,
afirmación que por sí sola evidencia una desigualdad
que es fácilmente observable, sin embrago, como
dato no ofrece más.
“Los gradientes de salud medidos en estadísticas no
pueden ser descritos todos como iniquidades”
(Benach y col., 2005), el termino Iniquidad tiene
dimensiones políticas, éticas y morales (Se refiere a
diferencias innecesarias y evitables, pero aún más,
son consideradas arbitrarias e injustas), “para decir
que hay iniquidad, la causa debe ser examinada y
juzgada como injusta, dentro del contexto de lo que
sucede en el resto de la sociedad” (Huerta, S. L.,
2010). La equidad en salud implica que todos deben
tener una oportunidad justa para desarrollar el
potencial de salud plena, más pragmáticamente,
“ninguna persona debe estar en desventaja para
alcanzar dicho potencial, cuando pueda ser evitada”
(Whitehead, 1992).
Para lo anterior me permito presentar los siguientes
ejemplos: de los 3 Mil Millones de la población

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 3 julio – septiembre, 2016

36

�Iniquidades, salud, plurinacional

urbana del mundo, Mil millones viven en “Ciudades
Escondidas”, es decir barrios pobres e invasiones, de
estos 78% en países menos desarrollados y dentro de
estos el 32% para América Latina y el Caribe, y tan
solo 6%(54 millones de personas) en regiones
consideradas desarrolladas (Organización Mundial
de la Salud, 2010), se configura una clara Iniquidad
por el solo hecho de estar en “ciudades escondidas”,
en el marco que ofrece la desigualdad numérica
observada.
A pesar de las mejoras en la salud mundial, aún se
observan desigualdades importantes entre los países,
“en el último siglo, la esperanza de vida para los
niños europeos aumentó unos 30 años y continúa
subiendo” (Willets y col., 2004). Entre 1970 y 2000,
la esperanza de vida para los niños de Asia del Sur
aumentó unos 13 años, mientras que, durante el
mismo período, la esperanza de vida para los niños
de África subsahariana aumentó unos 4 meses
(Organización Mundial de la Salud, 2007).
Al analizar el párrafo anterior evidenciamos como
sus autores, definen la relevancia de lo que está
sucediendo en términos de categorizar el problema
como una desigualdad, sin embargo profundizar en
el tema de injusticia relacionada con lo demostrado
en los datos, nos obligaría a avanzar más allá de los
análisis que conducen los determinantes intermedios
de la salud y ubicarnos en el marco de los
determinantes estructurales de la misma. “Los
organismos internacionales de salud centran su
interés en la medición de las desigualdades de salud,
sin el propósito de entrar a conocer ni transformar el
origen de estas” (Feachem, R. G., 2000),
paradójicamente, luego su esfuerzo se encamina a
buscar financiación en la búsqueda de servicios de
salud equitativos, recibiendo el aval de seguimiento
a través de indicadores de gestión cuantitativos
estadísticos, como si eso solucionara la verdadera
situación de injusticia en salud, la verdadera
situación de iniquidad.
¿Cuál es el estado actual?: permanentemente nos
preguntamos, qué es lo que sirve para mejorar la
salud de la comunidad y enfocamos todos los
esfuerzos a resolver el dilema, sin embargo
desenfocamos la verdadera pregunta ¿qué es lo que
sirve para reducir las iniquidades en salud?

Artículo de Revisión

Existen bastantes pruebas de evaluación de
intervenciones sobre los Determinantes Sociales de
Salud intermediarios o proximales que sobre los
determinantes estructurales o distales, a pesar de la
importancia reconocida del abordaje de los
determinantes estructurales (distales o rio arriba)
para reducir las iniquidades en salud, esto puede
reflejar el hecho de que las intervenciones sobre los
determinantes intermediarios (por ejemplo, las
intervenciones de estilo de vida) son más fácilmente
asociadas a los resultados y son más fáciles de
identificar, implementar y evaluar. Por ende, “el
mayor número de evaluaciones de Determinantes
Sociales Intermediarios NO dice relación con la
importancia de ellas, sino por la accesibilidad y
factibilidad de desarrollar dichos estudios” (Bambra,
C., y col., 2010).
La salud es el producto de miradas que reducen la
realidad a cifras, adquiere una perspectiva
unidimensional.
“Leyes
determinísticas
e
inmediatistas” (Breilh, J. ,2012).
La salud sigue siendo comprendida y manejada aun
por los gobiernos de “izquierda” como la ausencia de
enfermedad en los individuos; en ese marco, las
políticas y la noción de justicia se enfocan en superar
la desigualdad de acceso a servicios curativos por
tres motivos: a) porque es lo visible y que rinde en
términos de legitimidad política; b) porque es lo que
permite dar respuestas inmediatas a problemas muy
sensibles para la colectividad; y c) porque responde
al marco conceptual que se ha impuesto en la
izquierda y en la derecha, en las universidades y
núcleos técnicos del Estado, luego de décadas de
hegemonía del modelo del aparato industrial
fármaco-biomédico
mediático.
Desde
esa
perspectiva “el problema esencial es el resolver un
acceso a los hospitales y servicios curativos para
personas y medidas preventivas individuales”
(Breilh, J. ,2012).
A continuación se anexa el cuadro No.1 que explica
la relación entre inequidades sociales de la salud
desde diferentes perspectivas:

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 3 julio – septiembre, 2016

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�Iniquidades, salud, plurinacional

El Vivir Bien – Buen Vivir / Aportes del estado
plurinacional a las iniquidades en salud: el Buen
Vivir surge como una categoría emergente de los
pueblos Andinos y Amazónicos del Ecuador y
Bolivia y se acoge como categoría en gran parte de
los pueblos indígenas Latinoamericanos, buscando
dar respuesta a la “diversidad de procesos en torno a
la política, economía, desarrollo, medio ambiente,
educación superior y salud entre otros” (Juncosa,
2014).
Esta categoría esta apropiada en su concepto político
a los proyectos de planificación plurinacional, es
decir, hace parte inclusiva en los proyectos de las
constituciones de Bolivia y Ecuador y toma fuerza
cuando es incluida en los debates como aporte
discursivo operativo de las comunidades. Más allá
del concepto como apropiación socio política, sus
implicaciones están en la necesidad de abrir
horizontes emancipadores del poder y de la fuerza
como mecanismo para ejercerlo, por tanto, el Vivir
bien o Buen vivir, incluirá reflexionar sobre las
formas de participación democrática o democracia
participativa que den cuenta de estados reales en el
ámbito de relaciones de iniquidades que generen
nuevas o diversas formas de producción y
reproducción social y que entren en armonía con los
preceptos de la vida misma. En este sentido hace
parte de los constructos desde los valores
democráticos que llevan a ostentar el poder y a
plantear nuevas alternativas de su manejo que sin
duda llegaran a impactar los conceptos de salud de
las comunidades.

Artículo de Revisión

¿Que Implica la lucha contra la dominación
civilizatoria?: en primer lugar implica comprender,
analizar y evaluar aquellos aspectos relacionados con
el fenómeno colonial, traducido este en múltiples
formas de dominación, para avanzar a un proceso de
lucha que nos permita visiones y horizontes de
mirada hacia nuevos proyectos que tengan como
sustrato nuestro referente de Abya Yala (América),
repensar en presentes y futuros alternativos a partir
de su antecedente histórico, y en consecuencia, como
segundo paso, implica actuar, desde el cambio hacia
el recuperar nuevos caminos, engranajes, prácticas,
subjetividades, buscando la anhelada emancipación
del saber, ser y del poder. Buscar caminos que
orienten el constructo de la salud en términos de
justicia social.
Para países como Bolivia (Asamblea constituyente
de Bolivia, 2008) y Ecuador (Asamblea
Constituyente de Ecuador,1998) ha significado una
lucha de transiciones políticas, económicas, sociales
y culturales, para optar por un camino, entre otros
aspectos nada fácil, en búsqueda permanente de un
Estado Plurinacional Comunitario y Autonómico,
que trae consigo un viraje a la transformación
estructural del estado anterior, intentando para sí, un
ejercicio pluralista de la democracia representativa
comunitaria, esto supone a la vez ajustes a nuevas
territorialidades en apego a lo definido en sus
proyectos constituciones. Procesos adheridos a la
categoría emergente del “buen vivir o vivir bien”
como base fundamental para el cambio.

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�Iniquidades, salud, plurinacional

La concepción de estados nuevos constituyentes
tiene sus orígenes en el mismo proceso colonizador
y colonial, por tanto, no sería raro pensar que nació
al mismo tiempo. No obstante tal precepto se agudiza
y toma forma en el momento de entender que el
estado moderno entro en crisis y la salud como fuente
de justicia social sucumbe y acerca cada vez más los
procesos de iniquidad, distanciando el derecho
colectivo e individual a la salud, por tanto, nacen
posibilidades en la construcción de alternativas de
estado.

Aportes desde la crítica constructiva al
replanteamiento del derecho a la salud desde el
pensamiento con arraigo latinoamericano, nuevas
constitucionalidades en el marco de la
plurinacionalidad.
Avances hacia la pluralidad, plurinacionalidad y
constitucionalidad:
entender
las
nuevas
constitucionalidades que recogen categorías de
estados en condición de plurinacional permite abrir
espacios de entendimiento hacia la imposibilidad
para concebir la existencia de los estados nación. Su
argumento en lo comunitario y la autonomía serán la
base de su concepción.

Artículo de Revisión

a un estado unitario y plural que aglutina y articula a
todos” (Walsh, 2009).
Es decir, la concepción de Estado Plurinacional
implicará para todas las comunidades (Sin distinción
alguna) una forma de solicitar sus derechos a la salud
desde las diferentes nacionalidades que representan
en su país y esto afianza y ratifica los conceptos de
interculturalidad y las necesidades de un
pensamiento
universal
que
salga
del
monoculturalismo en el cual fue anclado.
A continuación presento en el cuadro No. 2 los
modelos de salud en Nuestra América y su
realización con el derecho a la Salud (modelos de
salud neoliberal hegemónico y el modelo garantista
o contra hegemónico), así mismo en cuadro No. 3, el
mapa regional de estas propuestas (Ministerio de
Salud Pública República del Ecuador: Foro Nacional
Transformación de Salud/2008).

Las nuevas constitucionalidades son fundadas con
base en los conceptos de pluralidad, mismos que
permiten abordar nuevas formas políticas,
económicas, culturales, lingüísticas en aras de un
proceso integrador país. Si analizamos un poco, solo
para entender el concepto de Plurinacionalidad,
podemos observar que Bolivia introdujo en la
constitución anterior conceptos como: Estado libre,
soberano, independiente, intercultural, democrático,
sin embargo, sólo en la nueva carta, y a través de
procesos reivindicatorios regionales, se pudo generar
inclusión a la plurinacionalidad, entendiendo ésta
como la posibilidad de descentralización y
autonomía. Por tanto, los nuevos avances
constitucionales se fundamentan en lo plurinacional,
comunitario y autonómico de estos estados.
Se reconoce que la plurinacionalidad y
pluriculturalidad no serán los únicos remedios para
disolver los conflictos históricos o las relaciones de
poder, no obstante “lo que estos países han aprendido
es que su sobrevivencia como país requiere de la
lealtad a una comunidad política más amplia, es decir

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 3 julio – septiembre, 2016

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�Iniquidades, salud, plurinacional

Artículo de Revisión

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�Iniquidades, salud, plurinacional

¿Contribuye el Estado Plurinacional a la
decolonialidad del poder y en consecuencia a la
mejora del derecho a la salud?: Incluir en las cartas
constitucionales la plurinacionalidad implica
ratificar fuertemente los proyectos de decolonialidad
del poder, por cuanto, la expresión está fundada en
garantizar la libre determinación en el marco de
unidad que le proporciona el estado y que hace
consistencia en los derechos de autonomía,
autogobierno, cultura, reconocimiento de nuevas
instituciones e inclusión de sus entidades territoriales
y es así que la plurinacionalidad incluida en las
nuevas cartas constitucionales se convierten en los
caminos iniciales a la decolonialidad del poder.
La plurinacionalidad implica reconocer arraigos
ancestrales a las naciones y les confiere unos
dominios
sobre
sus
territorios,
libres
determinaciones, derechos a la autonomía y a su
autogobierno en los marcos claros y precisos de la
diversidad.
Esto hace que se aleje cada vez más de los estados
dominantes centralizados, cuyo fundamento mayor
se sustenta en el poder a través de la fuerza. Por
supuesto que el argumento que incluyo, no cobra
vida sino existen replanteamientos desde las leyes
fundamentales que armonizan estos nuevos estados y
la práctica del hombre está decidida y comprometida
al cambio. Repensar que las naciones de un mismo
país adquieren esos derechos perdidos (saber, ser y
del poder), exige pensar, que otros factores como la
interculturalidad (resumida esta como todas las
poblaciones y comunidades demográficas de un país)
entraran como una categoría que emerge para
descentralizar los estados modernos y refundar
estados que promuevan el pluralismo institucional.
“Constitucionalizar las nuevas formas de estado
permite pensar que los procesos decolonizadores no
son sólo hacia la cultura, instituciones, relaciones
entre comunidades, sino que implica profundas
transformaciones que permitan decolonizar el
poder”(De Sousa Santos, B., 2010), incluyendo los
rezagos del poder en “transición” de estos procesos.
Entender los estados plurinacionales como un
proceso de transformación pluralista del mismo
estado, instituciones y política en salud va más allá
de entender que el proceso se llevará a cabo sólo con
la estructuración y redefinición de nuevas cartas
constitucionales, sin lugar a dudas es el primer y gran

Artículo de Revisión

paso a la decolonialidad del poder, perse escrita, sólo
visualiza lo normativo del proceso, sin embargo, el
reto más grande está en entender y en-rutar un
camino desde el mismo proceso pluralista que
permita interpretar esa nueva constitución como un
instrumento para la acción humana desde lo
institucional, en términos de justicia social en salud
que permita avanzar a procesos que evidencien una
segunda fase hacia la decolonialidad del poder.
Lecturas e interpretaciones reducidas, en ambientes
reducidos, de las intenciones que trae consolidar
estados plurinacionales, retardan los proyectos de
decolonización del poder y dan cuenta de esta
manera de formas híbridas en el marco de un proceso
que persigue un cambio dentro de la diversidad.
Quizá sea el mayor reto de los estados
plurinacionales para aportar a la decolonialidad del
poder y en consecuencia aportar desde la
decolonialidad del ser y del saber al derecho a la
salud como fundamento inalienable al individuo y a
su comunidad.
¿Cómo avanzamos hacia la garantía del derecho a la
salud?: ya la comisión de determinantes sociales de
la salud expreso en varios de sus artículos como la
justicia social se transformaba en una cuestión de
vida o muerte, es por esto que recojo los postulados
presentados en el primer encuentro latinoamericano
de Salud Pública Realizado en octubre del año
pasado en la ciudad de Cali, en los siguientes
términos:
Pacto social por una política social amplia y
redistributiva, ver la salud como un proceso de
equidad y en consecuencia de justicia social
Construcción de la participación popular plena,
en sentido amplio “comunitaria”
Gran acuerdo institucional donde el interés
general –la salud de la población prevalezca
sobre los intereses particulares (Refundar los
estados).
Incremento programado y sostenido de recursos
públicos invertidos en el sistema público
Inversión planificada en infraestructura de salud
con máxima prioridad para los estados o

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�Iniquidades, salud, plurinacional

regiones más rezagadas con recursos suficientes
para operar
Construir desde “abajo hacia arriba” con redes
de servicios.
Eliminación del gasto superfluo y la corrupción.
Innovación institucional sobre la base de su
fortalecimiento, la transparencia, alineación de
los procesos de atención y administrativos.
Creación de una nueva cultura institucional.
Conclusiones
La equidad en salud implica que todos deben
tener una oportunidad justa para desarrollar el
potencial de salud plena “Ninguna persona debe
estar en desventaja para alcanzar dicho
potencial”, cuando puede ser evitada.
La iniquidad sanitaria es la injusticia prevenible
(juicios de valor, donde hay consideraciones
políticas, éticas y morales), es decir, la iniquidad
mide lo justo o lo injusto de una desigualdad.
Intervenir los determinantes de la salud
estructurales implica el desarrollo de
intervenciones que modifican la distribución del
poder en la sociedad, se necesita de una nueva
constitucionalidad, o al menos repensar en el
actuar.
El vivir bien / buen vivir como objetivo
fundamental contribuye a desarrollar sistemas
de salud no para el mercado, sino para la salud
de la comunidad.
Fortalecer la visión plurinacional permite repensar políticas y nuevos sistemas de salud,
públicos y universales, como parte de la lucha
por transformar las comunidades.
Si lo que se pretende es disminuir la iniquidad
sanitaria y no sólo combatir las desigualdades en
salud, debe reconocerse el marco de los estados
plurinacionales no como un fin, sino como el
medio, donde prevalece el factor social.

Artículo de Revisión

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                  <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
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                <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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                    <text>�Instrumentos evaluación TDAH

Artículo Original

COMPARACIÓN DE CUATRO INSTRUMENTOS UTILIZADOS EN LA
EVALUACIÓN DE LOS TRASTORNOS POR DÉFICIT DE ATENCIÓN
E HIPERACTIVIDAD
Flores-Aréchiga Amador 1, Garza-González Marco Tulio 2, Llaca-Díaz Jorge1, Gómez-Espinel Irene A.3
1 Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Medicina. 2 Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Psicología. 3
Instituto Mexicano del Seguro Social, Unidad de Medicina Familiar 28

RESUMEN
Introducción: se revisan hitos históricos en la evolución de los TDAH hasta la situación actual. Objetivo: El objetivo del estudio
fue analizar 4instrumentos que puedan utilizarse como tamizaje para que permita menor tiempo y costo en la identificación
delos TDAH en escuelas primarias y secundarias Material y métodos: Se seleccionaron aleatoriamente 116 escuelas de
educación básica con el criterio de inclusión de contar con 20 o más alumnos para diversas mediciones, entre ellas,
instrumentos y pruebas para detectar TDAH. Por razones de edad se eliminaron para este estudio 35 escuelas preescolares,
se incluyeron 56 primarias y 25 secundarias. Se evaluaron 1 742 de primaria y 798 de secundaria, 1 193 y 556 hombres, mismo
orden. Los instrumentos utilizados fueron: opinión de los docentes (probables TDAH), Figura de Rey-Osterrieth, (FRO)
Cancelación visual de Mesulam (CV) y Conners para maestros. Los encuestadores seleccionaron un grupo control. Se cruzaron
las variables entre sí. Resultados: los instrumentos coincidentes fueron FRO ≤ de 70 y opinión de los docentes y FRO≥ 80 con
controles. Conclusión: La opinión de los docentes y/o la FRO pueden ser útiles para el tamizaje en los TDAH.
Palabras Clave: escolares, educación básica, trastornos por déficit de atención e hiperactividad

ABSTRACT
Introduction: Milestones are reviewed in the development of ADHD to the current situation. Objectives: The aim of the study
was to analyze 4 instruments that can be used as a screening to allow less time and cost models in identifying ADHD in primary
and secondary schools. Methods: 116 were randomly selected primary schools with the inclusion criteria of having 20 or more
students for various measurements, including instruments and testing for ADHD. For reasons of age were removed for this
study 35 preschools, 56 primary and 25 secondary included. They were evaluated 1 742 primary and 798 secondary schools,
1 193 and 556 men, same order. The instruments used were opinion of teachers (probable ADHD), Figure of Rey-Osterrieth,
(FRO) visual Cancellation of Meshullam (CV) and Conners teacher. Pollsters selected a control group. The variables together
crossed. Results: Matching instruments were FRO ≤ 70 and opinion of teachers and controls FRO≥ 80. Conclusions: The opinion
of teachers and / or the FRO may be useful for screening for ADHD.
Key words: School, basic education, attention deficit disorders and hyperactivity

Citation: Flores-Aréchiga, A., Garza-González, Marco Tulio, Llaca-Díaz, Jorge, Gómez-Espinel, Irene A. (2016) Comparación de cuatro
instrumentos en la evaluación de los trastornos por déficit de atención e hiperactividad, Revista de Salud Pública y Nutrición, 15(2), 1-7
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo león, Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México
Copyright: ©2016 Flores-Aréchiga et al. This is an open-access article distributed under the terms of Creative Commons Attribution License
[CC BY-ND 4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any medium, provided the original author and source are
credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests exist.
Email: arechiga@outlook.com

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 2 Abril – Junio, 2016

�Instrumentos evaluación TDAH

Introducción
En una revisión histórica, tanto Isabel Menéndez
Benavente (2001) como Brian S. Cahill (s/f) señalan
que Hoffmann, médico alemán, escribió en 1846
entre otros cuentos:Fidgety Philip y Johny Head-inAir, sobre un niño que no logra estar sentado, se
muevesin cesar, tira del mantel y quiebra la loza, el
primero;el segundo pierde cosas para su tarea escolar
y se distrae fácilmente. Las descripciones coinciden
con hiperactividad el primero y déficit de atención el
segundo.
En 1902, George Frederick Still, pediatra inglés,
describe niños que mostraban conductas impulsivas,
agresivas y falta de atención, les llamó defectos de
control moral (Lange, 2010). Khan y Cohen (1934),
atribuyen los síntomas descritos por Still a lesiones
cerebrales como la encefalitis, entre otras y lo
denominaron síndrome de lesión cerebral humana.
Para 1960 los investigadores coinciden en que no se
aprecia lesión cerebral en niños con esos síntomas y
cambiaron la denominación a disfunción cerebral
mínima. El Manual diagnóstico y estadístico de
enfermedades mentales DSM-II (1968), por sus
siglas en inglés, se centra en la parte hiperactiva y le
llama reacción hipercinética de la infancia. En
México, los pediatras Valenzuela, Luengas y
Marquet (1983) utilizan ese término en su libro
Manual de pediatría.
El DSM-III reconoce el déficit de atención con
hiperactividad (American Psychiatric, 1987) y
posteriormente DSM-IV (American Psychiatric,
1994) incluye las 3 variables del TDAH; predominio
de la falta de atención, predominio de la
hiperactividad e impulsividad y el mixto. Ignacio
Pascual-Castroviejo (2009) sostiene que no debe
llamarse trastorno, sino síndrome de déficit de
atención e hiperactividad y de esa forma titula su
libro.
El TDAH suele manifestarse entre los 5 y 7 años, de
predominio masculino, deben tener los síntomas una
evolución de 6 meses o más, y cumplir con 6 o más
de 9 síntomas mencionados por el DSM-IV
(American Psychiatric, 1994) como déficit de
atención y6 o más de 9sobre hiperactividad e
impulsividad, según se presenten los primeros,
segundos o ambos se considerará predominio del
déficit de atención, de la hiperactividad e
impulsividad o mixto.

Artículo Original

La sencillez de los criterios citados presenta los
siguientes inconvenientes:
Existen al menos 26 diferentes pruebas para
corroborar el diagnóstico, unas indirectas dirigidas a
padres o maestros, las más, a los probables TDAH
(Félix-Mateo, 2006).
No existe un tipo de estudio de laboratorio, biología
molecular o de imagen diagnóstica que sea de alta
sensibilidad y especificidad con la excepción de
estudios en áreas de investigación con un alcance
mínimo para la población general (Lowes, 2013).
La etiología del TDAH no está definida, si bien se
mencionan factores genéticos (Franke el al, 2012),
traumáticos (Keenan, 2008) y dietéticos (Pelseer et
al, 2009), entre otros.
Puede presentarse con diversos tipos de
comorbilidad (Biedman, 1991; Rao, 2014).
Los criterios que prevalecen son los señalados en el
DSM-IV,o los mismos con puntuación de 1 a 4 en
cada criterio (Willcut, 2012).
El objetivo del estudio fue analizar 4instrumentos
que puedan utilizarse como tamizaje para que
permita menor tiempo y costo en la identificación
delos TDAH en escuelas primarias y secundarias.

Material y Métodos
Tamaño y selección de la muestra
Se realizó un muestreo aleatorio en116 escuelas de
educación básica entre 3,911 existentes en Nuevo
León que cumplieron con el único criterio de
inclusión consiste en contar con 20 o más alumnos.
La composición de la muestra, según nivel escolar
fue de 35 escuelas preescolares, 56 primarias y 25
secundarias. Debido a que el nivel preescolar no
cumple por completo el criterio de edad se
excluyeron de este particular estudio. Se tomaron
múltiples datos como peso, talla, agudeza visual,
horas de sueño, ausencias según causa, agresividad
física, entre otras. El total de alumnos examinados de
primaria fue 10,467 y de secundaria 7,737. La
distribución según sexo es la siguiente: 5,253
hombres (H) y 5,214 mujeres (M) en primaria; 3,888
H y 3,849 M en secundaria. El estudio inició en los
ciclos escolares 2008-2009 y se dio seguimiento a las
cohortes según pasaran o no, de cuarto, quinto y

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�Instrumentos evaluación TDAH

sexto de primaria a los correspondientes grados de
primero, segundo y tercero de secundaria en los
ciclos escolares 2008-2009, 2009-2010 y 2010-2011.
Estas últimas variables se presentarán en otro
artículo.
Sobre la base de que los docentes suelen sospechar
los casos de TDAH (Sax, 2003), en cada grupo de las
escuelas primarias y secundarias se pidió al docente
que escribiera los nombres de alumnos(as) que
cumplieran 2 o más de 6 criterios seleccionados de
entre los 18 de inatención e hiperactividad señalados
en el DSM-IV. Este grupo se denominó opinión de
los docentes (OD2).
Por cada alumno elegido por los docentes el
encuestador seleccionó al azar un alumno o alumna
como control (CO1). Por este mecanismo se
estudiaron 1,742 alumnos de primaria (1,193 H y 549
M) y 798 de secundaria (536 H y 262 M). En
primarias, los docentes seleccionaron a 885
estudiantes (639 H y 246 M) que cumplieron2 o más
de6 criterios utilizados y que se identifican como
OD2, a su vez los encuestadores eligieron 857
controles (554 H y 303 M) que se identifican CO1.
En secundarias se identificaron a 411 estudiantes
como OD2 (308 H y 103 M) y 387 como CO1 (228
H y159 M).
Instrumentos de recolección de información
Los instrumentos utilizados fueron la FRO y la de
CV aplicadas por maestros de la Facultad de
Psicología de la UANL, alumnos de la misma y
maestros de la Secretaría de Educación de Nuevo
León capacitados por los primeros. La prueba de
Conners fue responsabilidad de los maestros y, en
documento independiente, un listado simplificado de
6 de los 18 ítems del DSM-IV para que un docente
del grupo seleccionara a quienes, a su juicio,
presentara 2 o más de los 6 criterios.
Se realizó un estudio piloto para poner en práctica el
diseño metodológico el que fue dirigido por cuatro
maestros de la facultad de Psicología de la UANL.
La primera decisión fue elegir los 4 instrumentos
mencionado para valorar su desempeño. En el
proyecto original se pretendía que el maestro
seleccionara a los probables casos de TDAH sobre
los 18 criterios del DSM-IV, 6 o más de los 9
correspondientes a inatención y lo mismo para el
caso de hiperactividad e impulsividad. El ejercicio

Artículo Original

mostró que los docentes se confundían con 18
criterios y mencionaban que les tomaba mucho
tiempo. Por la razón expuesta el grupo de psicólogos
redujo a 6 los criterios y se indicó que seleccionaran
al escolar que mostrara dos o más de los mismos.
Otro cambio del plan original fue la idea de separar
las poblaciones de las pruebas de CV, FRO y
Conners, según su puntuación, en normales, dudosos
y anormales. Cruces preliminares de esa separación
mostraron que era impráctico y se decidió utilizar un
sistema binario: normal y anormal.
Por lo antes expresado, tanto en el estudio sobre
TDAH como en las otras mediciones se intentó no
interferir con la labor docente de maestros y
estudiantes. Si se toma en cuenta que existen pruebas
que constan de un total de 26 reactivos, 18 de
inatención e hiperactividad-impulsividad y 8 para
exploración de conducta desafiante-oposicionista
(Vázquez, Feria, Palacios, 2010) con grupos de 40 y
más
alumnos,
un
maestro
invertiría
aproximadamente 2 horas en llenar esos
instrumentos.
En seguida se mencionan los ítems presentados a los
docentes como guía para seleccionar a los que
tuvieran 2 o más. (Inician con “a menudo”):
1. No sigue las instrucciones y no termina las
tareas de la escuela u otra responsabilidad
en el trabajo.
2. Tiene dificultad para organizar sus tareas y
actividades.
3. Pierde las cosas que necesita para hacer
ciertas tareas y actividades tales como
material escolar, lápices y libros.
4. Corretea y se sube a los objetos en
situaciones y momentos no adecuados.
5. Responde antes de haber escuchado toda la
pregunta.
6. Interrumpe a la persona que está hablando o
se entromete con los demás y no espera su
turno en juegos u otras circunstancias.
Los puntos de corte establecidos para separar normal
de anormal fueron los siguientes:
a) Prueba de CV 60 o mayor: normal; 50 o
menor: anormal.
b) FRO 80 o mayor: normal; 70 o menor:
anormal.
c) Prueba de Conners 80 o menor: normal; 90
y mayor: anormal.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 2 Abril-Junio, 2016

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�Instrumentos evaluación TDAH

La opinión de los maestros se registró como OD2, si
el maestro lo seleccionaba o CO1, si lo seleccionaba
el encuestador como control.
Se elaboró una base de datos en la que se registró la
siguiente información: nombre del escolar, sexo,
grado que cursa, grupo al que pertenece, Clave Única
de Registro de Población (CURP), calificaciones de
las pruebas de FRO, Conners, CV y si fue
seleccionado por el docente como OD2 o bien como
CO1. Se utilizó un programa de cómputo ad hoc para
el cruce de las variables. El programa permitió
obtener información sobre sexo y edad por los datos
contenidos en la CURP. Se analizó además la
concordancia entre los 4 instrumentos utilizados.
La FRO se aplica en dos etapas, la primera con la
figura a la vista, la segunda a los treinta minutos,
dibujando de nuevo la figura de memoria, en nuestro
estudio se eliminó la segunda etapa y se solicitó a los
estudiantes que tomaran como patrón la figura
presentada en la mitad superior de una hoja tamaño
carta y la reprodujeran en la mitad inferior. Una
persona capacitada sentada frente al alumno
evaluaba la semejanza con el patrón, el número de
cambios de posición de la hoja y el orden o desorden
utilizado en el proceso de copiar la figura. En cada
hoja se registró nombre, grado, grupo y las
respectivas calificaciones estimadas a 100 puntos
como valor máximo.

Resultados
En la tabla 1 se presentan los resultados
correspondientes a los valores de las 4pruebas
aplicadas conforme a los cortes establecidos en sus
rangos de anormalidad respectivos para alumnos de
primaria y secundaria. Cada uno de ellos contiene el
número, porcentaje e intervalo de confianza (IC)
según sexo. Los cálculos de porcentaje se hicieron
sobre el total de alumnos examinados que son los
siguientes: primarias, H 5,253, M 5,214 y T 10,467.
Secundaria, H 3,888, M 3, 849 y T 7,737.
La prueba de CV en primaria tuvo un porcentaje de
1.1 para H, 0.5 M y 0.8 T. En secundaria los valores
fueron 0.6, 0.2, y 0.5, mismo orden.

Artículo Original

La prueba de Conners arrojó los siguientes resultados
en primaria: H, 0.78, M, 0.15 y T de 0.46. En
secundaria 0.4, 0.1 y 0.3.
La FRO tuvo valores superiores a la CV y Conners,
en efecto, en primaria los porcentajes, en el orden
acostumbrado, fueron 6.9, 2.9 y 5.1. En secundaria
3.2, 1.0 y 2.1.
Finalmente los OD2 en primaria tuvieron porcentajes
de 12.2, 4.7 y 8.5. En secundaria, 7.9, 2.7 y 5.3. Los
IC establecen que H y M son poblaciones
estadísticamente diferentes.

Tabla 1. Grupo encuestado según nivel escolar, sexo, total, porcentajes e IC. Pruebas en
rango anormal o seleccionado como 2 por el docente (OD2)
Prueba

Hombres

Mujeres

Total H%

IC

M%

IC

T%

IC

4.7-5.5

PRIMARIAS
FRO ≤ 70

380

153

533

6.9

6.3-7.5

2.9

2.5-3.4

5.1

C V ≤ 50

59

25

84

1.1

0.9-1.3

0.5

0.3-0.7

0.8

0.7-1.0

Conners ≥ 90

41

7

48

0.8

0.6-1.1

0.13

0.1-0.3

0.46

.30-.60

OD2

639

246

885

12 11.3-13.1

4.7

4.3-5.2

8.5

8.0-8.9

SECUNDARIAS
Prueba
FRO ≤ 70

Hombres Mujeres
123

39

Total H%
162

3.2

IC

M%

IC

T%

IC

2.7-3.7

1

0.8-1.3

2.1

1.8-2.4

CV ≤ 50

25

9

34

0.6

0.4-0.9

0.2

0.1-0.4

0.4

0.3-0.6

Conners ≥ 90

17

4

21

0.4

0.3-0.7

0.1

0.0-0.3

0.3

0.2-0.4

OD2

308

103

411

7.9

7.2-8.7

2.7

2.3-3.1

5.3

4.9-5.7

Fuente: Directa

Las concordancias entre las pruebas para primaria y
secundaria se presentan en la tabla 2; sin embargo,
solo existe concordancia en primaria entre las
pruebas de la FRO≤70 y OD2 con 260 H y 105 M
(porcentajes de 40.7, 42.7 mismo orden).
En secundaria la misma combinación es de 87 H y 19
M (porcentajes de H 28.2, M 18.4).
Otras
combinaciones de 2 concordancias no exceden de 41
(FRO ≤70 y Conners≥90) con por ciento de 10.8 en
primaria y 8.1 en secundaria.
El resto de las pruebas no exceden de 4 por ciento. El
máximo de 3 concordancias en primarias fue de 34
en las pruebas la FRO ≤70, OD2 y CV. La misma
combinación de pruebas arrojó 10 casos en
secundaria. Todos los IC de este estudio se
calcularon a 95 con el método de Wilson.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 2 Abril-Junio, 2016

4

�Instrumentos evaluación TDAH

Artículo Original

Tabla 2. Combinaciones de pruebas que dieron dos concordancias positivas
según nivel de escoalridad

Pruebas

FRO ≤70 y OD2
FRO≤70 y CV
FRO≤70 Y Conners
OD2 y Conners
OD2 y CV

FRO ≤70 y OD2
FRO≤70 y CV
FRO≤70 Y Conners
OD2 y Conners
OD2 y CV
CV y Conners

Hombres

%

Mujeres

260
1
41
12
3

Primarias
40.7
105
0.26
0
10.8
7
1.9
2
0.5
4

87
5
10
4
4
1

Secundarias
28.2
19
4.0
1
8.1
4
1.3
0
1.3
3
4
0

%

42.7
0
4.5
0.8
1.6

18.4
2.6
10.5
0
2.9
0

Total

365
1
4.8
14
7

106
6
14
4
7
1

Tabla 3. OD2 y CO1 según valores de la FRO por nivel, número, por ciento e
intervalo de confianza

Primaria

%

41.2
0.2
9.0
1.6
0.8

25.8
3.7
8.6
1.0
1.7
2.9

OD2
CO1
Total

OD2
CO1
Total

Los valores de los alumnos identificados en primaria
como OD2 fueron concordantes (≤ de 70) el 40.7%
de los H y el 42.7% de las M. En secundaria los
valores fueron 28.2% y 18.4%.

TOTAL
639
554
1193

n
105
50
155

Mujeres
FRO ≤70
%
IC 95
n
42.7
36.7- 8.9
141
16.5
12.7-21.1
253
28.2
394

FRO ≥80
%
IC 95
57.3 51.1–63.3
83.5
78.9- 7.3
71.8

TOTAL
246
303
549

FRO ≥80
%
IC 95
71.8
66.5- 6.5
83.8
78.4- 8.0
76.9

TOTAL
308
228
536

Hombres

n
87
37
124

OD2
CO1
Total

En primaria, en el 78.5 % de los H concordaron el
valor de FRO ≥80 con CO1 y en el 83.5% de las M.
En secundaria los valores fueron H 83.8%, y M
88.1%. Debido a que los porcentajes se obtuvieron
sobre el total por sexo en primaria de los CO1 (H 554,
M 303, T 857) y OD2 (639 H, 246 M, T 885). En
secundaria los equivalentes son: CO1 (H 228, M 159,
T 387) y OD2 (H 308, M 103 y T 411) los porcentajes
de las discrepancias son las recíprocas de las
concordancias. (Suman 100 % en las líneas
horizontales).

FRO ≥80
%
IC 95
59.3
55.5-3.1
78.5 74.7-81.7
68.2

Secundaria

Fuente: Directa

En la tabla 3 se presentan las concordancias y
discrepancias de alumnos seleccionados como CO1
por los encuestadores y si obtuvieron un valor ≥ de
80 (concordancia) o bien ≤ de 70 (discrepancia).

n
260
119
379

Hombres
FRO ≤70
a
%
IC 95
n
40.6
36.9-44.5
379
21.5
18.3- 5.1
435
31.7
814

n
OD2
CO1
Total

FRO ≤70
%
IC 95
28.2
23.5- 3.5
16.2
12.0- 1.6
23.1

n
221
191
412

Mujeres
FRO ≤70
FRO ≥80
%
IC 95
n
%
IC 95
TOTAL
103
19
18.4 12.1-27.0
84
81.6 73.0-87.9
159
19
11.9
7.8-17.9
140
88.1 82.1-92.2
38
14.5
224
85.5
262

Fuente: Directa

Discusión
De las variables entre los instrumentos utilizados en
primaria, existe concordancia de 40.7 % entre la
FRO≤70 y la OD2 en H, 42.7% en M. En secundaria
los valores son de 28.2% en H y 18.4% en M. En el
caso de los CO1 con FRO ≥80 las cifras en primaria
son de 78.5 % en H y 83.5% en M, en secundaria
83.8% en H y 88.1% en M, la concordancia de otras
pruebas no exceden de 10.8%en primaria para FRO
≤ 70 y Conners ≥ 90 en H y 8.1% en secundaria. El
resto de las combinaciones no exceden de 4.8 %.
En la tabla 1 se aprecia que los IC entre H y M no se
yuxtaponen lo que evidencia que son poblaciones
estadísticamente diferentes. Llama la atención la
discrepancia entre los valores de la FRO≤ 70 entre
escolares de primaria con los de secundaria. En
efecto, los hombres en primaria, como muestra la
tabla 1, representan el 6.9% del total, mientras que
los de secundaria son menos de la mitad con 3.2%,
en el caso de M de primaria (2.9%), el valores casi 3
veces respecto al de secundaria ((1.0%). En la misma

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 2 Abril-Junio, 2016

5

�Instrumentos evaluación TDAH

tabla 1, con menor proporción en las diferencias, la
OD2 en primaria es 12.2% en H y 4.7% en M
comparados con los de secundaria con 7.9% y 2.7%,
60 % superiores en primaria.
En la tabla 3 que agrupa a los OD2 y CO1 según los
valores de la FRO ≤70 o ≥80, los IC entre H y M se
yuxtaponen en sus cuatro casillas respectivas, tanto
en primaria como secundaria, sin embargo, en
ninguna casilla de OD2 existe yuxtaposición con la
casilla correspondiente de CO1, tanto en primaria
como en secundaria. En consecuencia, OD2 y CO1
son poblaciones estadísticamente diferentes. En
primaria, se observa la concordancia entre la FRO ≥
80 con CO1 que es de 78.5% en hombres y 83.5% en
mujeres. En el caso de concordancia entre la FRO ≤
70 con OD2, de los 639 niños de primaria que los
profesores seleccionaron por TDAH, la prueba
detectó al 40.7% en hombres y al 42.7%de las
mujeres, por lo expuesto, se deriva que existe mejor
concordancia entre la FRO ≥ 80 con CO1 que la
recíproca. Estos hallazgos no son discrepantes de un
estudio similar si bien realizado en condiciones
diferentes (Morán, 2008).
Los valores de secundaria no son muy diferentes
entre la FRO ≥ 80 con CO1 que es de 83.8% en H y
88.1% en M; sin embargo, entre la FRO ≤ 70 con
OD2 es de 28.2% para hombres y 18.4% para
respectivamente, de nuevo, 60% superior en primaria
en H, más del doble en M de primaria.
Es evidente que si se comparan solo las FRO con
valor ≥ 80 con los CO1, que podemos denominar
“verdaderos negativos” las pruebas poseen más valor
para eliminar probables TDAH que para tamizar a los
positivos. Otros factores a considerar son: lo limitado
de solo 6 entre 18 preguntas del DSM-IV,
y
posiblemente mayor falibilidad en la interpretación
de las pruebas en secundaria.
Por la influencia negativa que el TDAH tiene en el
desempeño escolar y la convivencia con sus
condiscípulos hace deseable detectar los casos y, una
vez confirmados, proceder a notificar a sus padres
para que decidan sobre el tratamiento a seguir, sea en
forma privada o por alguna institución o varias.
Utilizar pruebas de tamizaje puede acortar mucho el
tiempo y costo del proceso. Si se estima un total de
700 000 alumnos de primaria y secundaria y se

Artículo Original

calcula que se requiera una hora de un profesional
capacitado, psicólogo o siquiatra, para por
observación, interrogatorio directo o indirecto,
seleccione los TDAH contando con cuatro horas
diarias por cinco días hábiles de escuela y una fuerza
de trabajo de 20 profesionales precisaría de 1750 días
hábiles. Si agregamos el costo de traslado sería un
tiempo y gasto cuantioso, reducirlo a la décima parte
con instrumentos de tamizaje lo haría factible.
Algunos TDAH no serán detectados, el caso es que
en las condiciones actuales son mínimos los
detectados en lo individual.

Conclusiones
La FRO puede ser utilizada como prueba de tamizaje
para TDAH en ambos niveles de escolaridad.
La opinión de los profesores tiene valor predictivo
negativos altos tanto en primaria como en
secundaria.
La combinación de la prueba FRO con la opinión de
los docentes fortalece la utilización de la utilización
de los dos instrumentos.
La mayor concordancia se presentó entre los grupos
control con FRO ≥80 en ambos niveles de
escolaridad.
Existe una diferencia significativa entre los
resultados de OD2 con la FRO ≤70 en secundaria
respecto a la primaria que no tiene una clara
explicación.
Es pertinente investigar resultados con docentes
mejor informados sobre los 18 ítems del DSM-IV y
comparar con los de este estudio, lo mismo la menor
frecuencia de la FRO en secundaria.

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Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 2 Abril-Junio, 2016

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Artículo Original

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Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 2 Abril-Junio, 2016

7

�Competencia educativa en inglés

Artículo Original

ANÁLISIS DEL NIVEL DE INGLÉS DE FUTUROS LICENCIADOS EN NUTRICIÓN
DE LA FACULTAD DE SALUD PÚBLICA Y NUTRICIÓN EN EL CURSO
COMPETENCIA COMUNICATIVA EN INGLÉS
Rodríguez Hernández Jessica Mariela1, Flores Gutiérrez Fernando Mario 1
1 Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Salud Pública y Nutrición.

RESUMEN
Introducción: El dominio del inglés resulta significativo para competir en el mercado laboral en el área de la salud. Por ello,
las universidades contemplan en sus planes de estudio la competencia de comunicación en inglés. Objetivos: Describir los
resultados de un estudio sobre el análisis del nivel de inglés de futuros licenciados en nutrición en el curso de competencia
comunicativa de la Facultad de Salud Pública y Nutrición de la Universidad Autónoma de Nuevo León, durante el semestre
agosto-diciembre 2015. Métodos: Estudio descriptivo, transversal. Participaron 150 estudiantes de cuatro grupos, se les aplicó
un cuestionario con 12 ítems divididos en tres secciones. Resultados: En el área personal se encontró que el 72.7% depende
económicamente de sus padres, el 69.3% se traslada a estudiar principalmente en transporte público. En el área académica
se observa que más del 90% posee computadora propia y tiene acceso a internet desde casa; y sólo el 55.6% cursa la unidad
de aprendizaje en el semestre programado en la carrera. Referente a la experiencia en el idioma, el 40.1% ha estudiado inglés
extracurricularmente, solamente el 25.8% considera tener un nivel intermedio o avanzado y únicamente el 15.9% ha obtenido
una calificación ≥ 50 puntos en el Examen de Competencia en Inglés (EXCI), requisito para titulación. Conclusiones: Lo anterior
permite conocer el perfil de los estudiantes que llegan a este curso y buscar las estrategias e implementación de acciones para
fomentar y motivarlos a aprender inglés durante su formación universitaria o incluso antes de iniciarla.
Palabras Clave: nivel de inglés, licenciados en nutrición, competencia comunicativa en inglés

ABSTRACT
Introduction English proficiency is relevant to compete in the job market on the healthcare field. Thus, most universities
consider in their curricula a communicative competence course in English. Objectives: To describe the results of a study on
the analysis of English proficiency of future nutritionists enrolled in the communicative competence course at the Faculty of
Public Health and Nutrition, at Universidad Autonoma de Nuevo Leon, in the period August-December 2015. Methods:
Descriptive, cross sectional study. A questionnaire divided into three sections was applied to 150 students. Results: In the
personal area it was found that 72.7% of students are financially dependent on their parents, 69.3% of students commute by
public transportation. In the academic area, over 90% of students own a personal computer and have access to Internet at
home; only 55.6% of students take this subject in the scheduled semester in the curricula. In the matter of experience with
English, 40.1% of students have studied this language off their academic training; 25.8% of the students place their English
proficiency in an intermediate-advanced level and just 15.9% of the students have passed the institutional Communicative
Competence English Test (EXCI) required to obtain their bachelor degree. Conclusions: These results show the students’ profile
that get enrolled in the “Communicative Competence in English” class. In addition, it helps to look for strategies to apply
actions in order to motivate and persuade students to learn this language along their studies at college or even before, they
start it.
Key words: English proficiency, bachelor degree in nutrition, communicative competence in English.
Citation: Rodríguez Hernández, M., Flores Gutiérrez, FM. (2016) Análisis del nivel de inglés de futuros licenciados en nutrición de la Facultad
de Salud Pública y Nutrición en el curso competencia comunicativa en inglés, Revista de Salud Pública y Nutrición, 15(2), 8-14
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo león, Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México
Copyright: ©2016 Rodríguez Hernández et al. This is an open-access article distributed under the terms of Creative Commons Attribution
License [CC BY-ND 4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any medium, provided the original author and source
are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests exist.
Email: jessica.rodriguezh@uanl.mx

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No.21 Abril - Junio, 2016

�Competencia educativa en inglés

Introducción
El presente documento describe, grosso modo, la
situación actual de estudiantes de la unidad de
aprendizaje de Competencia Comunicativa en Inglés
durante el semestre agosto-diciembre 2015, con la
finalidad de detectar las necesidades de formación en
esta área.
Hoy en día, el dominio de un idioma extranjero
resulta significativo para los profesionistas de todas
las áreas disciplinares. Particularmente, el inglés se
ha convertido en una lengua internacional necesaria
para competir en el mercado laboral.
En el caso del área de la salud, el manejo del inglés
ha llegado a ser una de las competencias más
solicitadas por los empleadores. De aquí la
relevancia de este estudio, que da cuenta del nivel de
inglés que muestran los estudiantes universitarios en
el contexto estudiado.
Competencia Comunicativa en Inglés es una de las
unidades de aprendizaje del área de Formación
General Universitaria (FOGU). Estas unidades de
aprendizaje están orientadas a contribuir al desarrollo
de competencias generales y a apoyar en la
adquisición de las competencias de la formación
universitaria específica. Se cursan en semestres
diferentes en el trayecto de la carrera. Cada facultad
las ubica en el currículo o programa de las
licenciaturas que ofrece, según recomienda la
Dirección de Estudios de Licenciatura de la UANL.
El área de FOGU comprende seis unidades de
aprendizaje fundamentales obligatorias y cuatro
tópicos selectos, de los cuales el estudiante debe por
lo menos cursar una unidad de aprendizaje de cada
tópico (Formación General Universitaria de los
Estudiantes de Licenciatura, Profesional Asociado y
Técnico Superior Universitario, 2005).
La razón que motivó a realizar este estudio es que, de
acuerdo a la experiencia de los profesores de la
unidad de aprendizaje y el desempeño de los
estudiantes en las evaluaciones, se puede generalizar
que más de la mitad de los estudiantes de cada grupo,
que toman el curso de Competencia Comunicativa en
Inglés, tiene un conocimiento muy básico de este
idioma, incluso algunos de ellos tienen conocimiento
nulo, lo que conlleva que el programa tenga que ser
adaptado conforme a sus necesidades. Sin embrago,
existe la otra cara de la moneda, es decir, los

Artículo Original

estudiantes que tienen un nivel intermedio o
avanzado.
En el caso de la FaSPyN, el porcentaje de quienes
demuestran un nivel intermedio o avanzado en los
grupos estudiados osciló entre el 5 y 25%, según un
examen estandarizado de práctica aplicado durante el
semestre. Esto nos hace hablar de grupos
multiniveles, en donde se dificulta el aprendizaje del
inglés, tanto para los que saben, como para los que
no saben, dado que aparece la desmotivación en
aquellos que se frustran por no entender o quienes
sienten que el curso les queda corto y como ellos
mismos comentan, sienten que “se estancan”. Los
resultados de este examen de práctica ubican a los
estudiantes en un nivel A2, el cual de acuerdo al
Servicio de Evaluación Educativo (ETS), se refiere a
un usuario básico o elemental (ETS TOEFL ITP,
2016).
Una de las metas de la Universidad Autónoma de
Nuevo León es convertirse en una universidad
socialmente responsable y de clase mundial. Estas
dos ideas fuerza están plasmadas en la Visión 2020,
en donde aparecen programas prioritarios que
desglosan estrategias a implementar para lograr su
cometido (Universidad Autónoma de Nuevo León,
2011). En el Programa Gestión Responsable de la
Formación, se encuentran las siguientes dos
estrategias relacionadas con el inglés:
Impartición de unidades de aprendizaje en otros
idiomas Ampliación y fortalecimiento del Programa
Institucional de Enseñanza de Idiomas, en particular
del Inglés (Plan de Desarrollo Institucional 20122020, 2012).
Igualmente, en el plan de trabajo 2015-2018, la
actual gestión se ha comprometido a motivar el
aprendizaje de otros idiomas, especialmente el de los
profesores, para que puedan realizar su práctica
docente con una mayor calidad y contribuir en la
formación de los estudiantes para proyectarlos
internacionalmente. De este modo, se destaca el
interés del rector en el fomento del inglés como una
estrategia para elevar el prestigio de la Universidad y
la calidad en la educación (Plan de Trabajo
Rectorado 2015-2018, 2015).
En relación al impulso del inglés en la FaSPyN, el
plan de trabajo 2015-2018 de la gestión en curso,

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 2 Abril - Junio, 2016

9

�Competencia educativa en inglés

contempla la promoción de unidades de aprendizaje,
preferentemente en este idioma, dentro del programa
“Gestión Responsable de la Formación”; la
promoción de la capacitación del personal docente en
una segunda lengua como parte del programa
“Fortalecimiento de la Planta Académica y
Desarrollo de Cuerpos Académicos”; y la promoción
en el logro de la competencia lingüística de lenguas
extranjeras que faciliten la movilidad académica
internacional en el programa “Internacionalización”
(Plan de Trabajo Facultad de Salud Pública y
Nutrición 2015-2018, 2014).
El Estudio de Seguimiento de Egresados de la
UANL, realizado en el 2014, muestra que los
empleadores señalan como una de las áreas de
oportunidad del egresado de esta Institución la falta
de dominio del inglés. No cabe duda que los cambios
constantes en los que se ve envuelta la sociedad y
todos sus sectores, entre ellos el campo laboral, lleva
a los empleadores a solicitar un egresado bilingüe,
por lo menos en el inglés (Aguayo et al., 2015).
Por lo tanto, resulta de mayor importancia tener en
cuenta lo que sucede en las aulas de la facultad ¿Qué
estudiantes estamos formando? ¿Quiénes son?
¿Cuáles son sus necesidades? ¿Cómo podemos
ofrecerles una educación de calidad? Es por eso que
se decidió realizar este estudio para hacerlo llegar a
las autoridades correspondientes a manera de
reflexión y análisis y tomar decisiones.
El objetivo fue describir los resultados de un estudio
sobre el análisis del nivel de inglés de futuros
licenciados en nutrición en el curso de competencia
comunicativa de la Facultad de Salud Pública y
Nutrición de la Universidad Autónoma de Nuevo
León, durante el semestre agosto-diciembre 2015.

Material y Métodos
Se trata de un diagnóstico de necesidades, no
solamente con el fin de conocer e identificar
problemáticas, sino comprender y analizar las causas
que las originan para tener los argumentos y buscar
los recursos que permitirán responder a las demandas
institucionales y de la propia sociedad.

Artículo Original

La información se obtuvo de un cuestionario de 12
preguntas, aplicado a 150 estudiantes inscritos en
cuatro grupos.

Resultados
Se presentan los hallazgos a partir de las 150
encuestas contestadas. La suma de las respuestas
varió entre 150 y 157, dado que algunos estudiantes
marcaron dos opciones en distintas preguntas.
Sección I-Personal
Esta sección contempló dos preguntas con el objetivo
de identificar globalmente el nivel socioeconómico
de los estudiantes. Alrededor del 70% de los
estudiantes son dependientes económicos y utilizan
el transporte público para llegar a la facultad (Ver
Tabla 1).
Tabla 1. Estudiantes según identificación global del nivel
socio económico

Indicador

%

Rol que desempeña en la economía
familiar (N=150)
Dependiente económico

72.7

Trabajo para solventar mis propios gastos

17.3

Trabajo para aportar al ingreso familiar
Sostén principal
No contestó

7.3
2.0
0.7

Principal medio de transporte que utiliza
para trasladarse a la facultad (N=150)
Transporte público (camión, metro, ecovía)

69.3

Vehículo familiar o propio
A pie
Taxi
Bicicleta
Motocicleta
Fuente: Cuestionario aplicado

18.7
11.3
0.7
0.0
0.0

Sección II-Académico
Esta sección constó de tres preguntas y el objetivo
fue identificar el semestre que cursaban y determinar
si contaban con los recursos para cumplir con las
tareas de la clase. De esta manera se podría analizar

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 2 Abril - Junio, 2016

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�Competencia educativa en inglés

Artículo Original

la razón del bajo desempeño de algunos. Se encontró
que más de la mitad (casi el 56%) cursan el quinto
semestre, es decir, son estudiantes regulares,
mientras que el resto se consideran irregulares.
Asimismo, se refleja que más de un 90% de los
encuestados cuenta con computadora propia y acceso
a internet desde casa (Ver Tabla 2).

Tabla 2. Estudiantes según semestre que cursa y recursos
para el logro de objetivos

Indicador

%

Semestre que cursa actualmente (N=151)
5°
6°
7°
8°
9°
Pasante
Curso unidades de aprendizaje de diferentes
semestres

55.6
11.9
8.6
11.3
4.0
0.7
7.9

Lugar desde donde elabora las tareas electrónicas
asignadas (N=154)
Computadora propia (PC o laptop)
90.9
Computadora prestada (PC o laptop)
6.5
Tableta electrónica o celular
1.3
Cyber
1.3
Ninguno
0
Principal lugar desde el cual tiene acceso a internet
(N=151)
Casa
92.1
Escuela
4.6
Internet café o cyber
2
No tengo acceso a internet
0
Otro
1.3
Fuente: Cuestionario aplicado

Sección III- Experiencia con estudios del inglés
Esta sección se centró en determinar la experiencia o
contacto que los estudiantes han tenido y tienen con
el inglés, esto para identificar el perfil del estudiante
que toma el curso de Competencia Comunicativa en
Inglés. De manera general se refleja que casi la mitad
de los estudiantes (49%) afirman que la instrucción
formal que han recibido del inglés ha sido parte de lo
que ofrecen las escuelas a las que han asistido. Más
de la mitad (56%) considera que su nivel de inglés es

básico y cerca del 16% considera que su nivel de
inglés es inferior a básico. Poco más del 70% dice
haber obtenido una calificación menor a 50 en el
Examen de Competencia en Inglés (EXCI) aplicado
al inicio de la carrera y aproximadamente el mismo
porcentaje afirma que el tiempo usado para repasar el
inglés, fuera de clase, es solamente el que dedican a
realizar las tareas solicitadas. En cuanto al
aprovechamiento del curso, más de la mitad (54%)
considera que su desempeño fue regular. Más del
70% considera el inglés en sus planes futuros y
quiere seguir aprendiendo. Finalmente, se refleja que
cerca de la mitad de los estudiantes (48%) piensa que
su desempeño en clase no fue el deseado debido al
bajo nivel de inglés que tienen (Ver Tabla 3).

Tabla 3. Estudiantes según experiencia con estudios del inglés
Indicador

%

Además del curso de competencia comunicativ a en inglés,
han estudiado inglés anteriormente (N=152)
Sí, en clases fuera de mi escuela regular
40.1
Sí, solamente como parte de mis escuelas anteriores
49.4
No
10.5
Niv el en el que ubicaría su conocimiento del inglés (N=151)
Básico
55.6
Intermedio
24.5
No llego a básico
15.9
No lo sé
2.6
Avanzado
1.3
Calificación en el EXCI al inicio de la carrera (N=151)
Menor a 50
Entre 50 y 70
No recuerdo mi calificación
Mayor a 70
No tomé el EXCI
No contestó

72.2
13.9
9.2
2.0
2.0
0.7

Tiempo a la semana que inv ierte repasando inglés sin
contar las horas presenciales de la clase de competencia
comunicativ a (N=151)
Solo invierto el tiempo necesario para cumplir con las
71.5
tareas
Dos horas aproximadamente
15.9
Cuatro horas aproximadamente
8.6
Más de cinco horas
4.0
Continúa4

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 2 Abril - Junio, 2016

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�Competencia educativa en inglés

Artículo Original

Tabla 3. Estudiantes según experiencia con estudios del
inglés6. Continúa

Ev aluación de su desempeño en la clase de competencia
comunicativa en inglés? (N=151)
Regular
54.3
Bueno
27.2
Bajo
18.5
Importancia asignada al inglés en su v ida (N=151)
El inglés es muy importante para mis planes y quiero
seguirlo aprendiendo
El inglés puede abrirme mejores oportunidades, pero
no es mi prioridad
El inglés no es importante para mis planes futuros

72.2
24.5
3.3

Razón principal por la que considera que su desempeño
no fue el deseado en la clase de competencia
comunicativa en inglés (N=157)
Mi bajo nivel de inglés
48.4
Considero que mi desempeño fue el adecuado
No hacía las tareas por falta de tiempo
No asistía a clase o llegaba tarde por ir a trabajar o a
mis prácticas profesionales
No hacía las tareas por falta de recursos
(computadora, internet, etc.)
No considero que el inglés me sea de ayuda en mis
planes futuros, por lo que no tuve una actitud positiva
en clase
No contestó

Se buscaron estudios sobre el nivel de inglés en la
formación de nutriólogos, sin embargo, solamente se
identificaron algunos planes de estudio de las
licenciaturas en nutrición a nivel nacional, en donde
se observa que los primero cuatro o cinco semestres
se cursa la unidad de aprendizaje de inglés, lo que
contrasta con el plan de estudios que ofrece la
FaSPyN, en donde el inglés curricular se cursa un
solo semestre. Si el estudiante desea tomar inglés,
puede hacerlo de manera extracurricular en el Centro
de Auto-aprendizaje de Idiomas (CAADI) de la
facultad.

36.9
5.7
5.7
0.7
0.7
1.9

Fuente: Cuestionario aplicado

Discusión
El análisis de necesidades realizado, muestra un
panorama general del perfil de los estudiantes que
llegan al curso de Competencia Comunicativa en
inglés en la Facultad de Salud Pública y Nutrición.
La realización de este tipo de estudios es de
importancia para la planificación de la clase, pero
sobre todo, para cumplir con la pertinencia del
programa, es decir, qué conocimientos, habilidades y
actitudes va a desarrollar o fortalecer el estudiante, a
través de las competencias que se establecen en el
programa, para satisfacer las demandas del mercado
laboral, y el éxito de que esto suceda depende en gran
medida del conocimiento pleno del perfil de los
estudiantes que se reciben en determinada unidad de
aprendizaje, lo que en definitiva dará la pauta para
establecer las estrategias, recursos, actividades y tipo
de evaluación que el docente empleará en el aula.

La tercera parte del cuestionario concentró la
información más relevante sobre los antecedentes de
los estudiantes con el inglés. Los resultados
obtenidos reflejan la necesidad de ofrecer el apoyo
necesario a los estudiantes para que el
aprovechamiento en esta unidad de aprendizaje sea
satisfactorio. Un alto porcentaje se ubica en un nivel
de inglés nulo o básico y afirma haber obtenido una
calificación menor a 50 en el EXCI, lo que habla de
un nivel no aprobatorio, situación que afecta en gran
medida las posibilidades de titulación de los
estudiantes, dado que en la FASPYN la calificación
solicitada en el EXCI para titularse es igual o mayor
a 50. Resulta muy enriquecedor saber que para la
mayoría el inglés es esencial y tienen deseos de
seguir aprendiéndolo, ya que esto demuestra que hay
motivación. Un 25% de los participantes no
considera el inglés como prioridad, sin embargo,
están conscientes de la importancia de dominarlo hoy
en día.
Consecuentemente, para fines de mejora académica,
se recomienda analizar la información obtenida de
este estudio y buscar estrategias para satisfacer las
necesidades de formación de los estudiantes de la
Licenciatura en Nutrición.
A continuación se presentan algunas propuestas de
mejora para elevar el desempeño de los estudiantes
en el curso de competencia comunicativa en inglés,
las propuestas no llevan una secuencia, son posibles
acciones a realizarse según se consideren pertinentes
y se redactaron con base en los resultados
encontrados y las experiencias propias de los
docentes:
•

Acentuar la oferta de cursos de inglés en los
primeros semestres de la carrera.

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�Competencia educativa en inglés

•

•

•

•

•

•

Diseñar un curso de cuatro niveles (semestres)
que concluya con la aplicación del EXCI, el cual
servirá como requisito de ingreso al curso de
Competencia Comunicativa en Inglés siempre y
cuando el estudiante obtenga mínimo 50 de
calificación. En el caso contrario, el estudiante
no podrá tomar la unidad de aprendizaje hasta
que obtenga el puntaje requerido. Esto llevaría a
la Facultad a aplicar el examen EXCI
periódicamente para los estudiantes en esta
situación. Para aquellos que tengan un nivel
intermedio o avanzado existirá la posibilidad de
tomar un examen para exentar estos cursos (uno
por curso), o bien aplicarles el EXCI desde el
inicio y si la calificación es aprobatoria
exentarles los cuatro cursos. Elevar la
conciencia de los estudiantes desde los cursos de
inducción (al inicio de la carrera) sobre la
importancia del inglés. Promover el aprendizaje
del inglés desde que llegan a la facultad para que
puedan aprobar el EXCI al momento de llegar a
la titulación.
Orientar a los estudiantes sobre la unidad de
aprendizaje de Competencia Comunicativa en
Inglés desde el inicio de la carrera, dado que hay
casos de estudiantes que hasta que llegan a
quinto semestre se enteran que deben cursar la
unidad de aprendizaje.
Dividir a los estudiantes de Competencia
Comunicativa en Inglés por nivel de
conocimiento aplicándoles un examen de
ubicación al finalizar el cuarto semestre de la
carrera. Así podrán configurarse los grupos con
tiempo en el Sistema Integral para la
Administración de los Servicios Educativos
(SIASE).
Adecuar el programa de Competencia
Comunicativa en Inglés a las necesidades de los
estudiantes y a su contexto profesional.
Indagar sobre los intereses de los estudiantes y
ofrecer un curso o cursos específicos en el
verano, por ejemplo, pronunciación, lectura,
vocabulario, preparación EXCI, escritura,
cultura, etc.
Otra opción sería establecer el curso de
Competencia Comunicativa en Inglés en el

Artículo Original

último semestre de la carrera, esto con el fin de
prepararlos en el idioma durante toda su
formación. Además, se lograría que todos los
estudiantes fueran del mismo semestre porque
de lo contrario se forman grupos de semestres
combinados y se dificulta el reponer alguna
clase en caso de presentarse la necesidad.
•

Establecer durante el semestre y en horas de
clase sesiones para que los estudiantes revisen o
evalúen su propio desempeño en diferentes fases
durante el transcurso del curso, esto con el
objetivo de que vayan midiendo su progreso y se
motiven al cumplimiento.

Conclusiones
De manera general, socioeconómicamente el
estudiante de la FASPYN regularmente es de clase
media y la mayoría no trabaja. En cuanto a su
situación académica, es importante destacar que un
poco más de la mitad de los estudiantes encuestados
cursan Competencia Comunicativa en Inglés en el
semestre correspondiente.
El tener grupos en donde los estudiantes cursan
diferentes semestres dificulta en cierta medida el
curso, ya que en ocasiones deben tomar exámenes de
otra unidad de aprendizaje a la misma hora o se les
solicita que realicen sus prácticas profesionales
durante el horario de la clase, esto es solo por
mencionar algunos casos.
Por lo tanto, de este estudio pueden derivarse otras
investigaciones que aborden variables en relación a
la competencia lingüística del inglés en los futuros
nutriólogos egresados de la UANL.

Bibliografía
Aguayo, Ernesto et al. (2015). Seguimiento de Egresados
de la UANL. San Nicolás de los Garza: Litográfica.
ETS TOEFL ITP. (2016). CEFR Mapping Study.
Recuperado de https://www.ets.org/toefl_itp/research
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Licenciatura, Profesional Asociado y Técnico Superior
Universitario. (2005). Universidad Autónoma de
Nuevo
León.
Recuperado
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Universidad Autónoma de Nuevo León. Recuperado

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 2 Abril - Junio, 2016

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�Competencia educativa en inglés

Artículo Original

de
wwww.uanl.mx/sites/default/files/documentos/.../pdi2020-26abril.pdf
Plan de Trabajo Facultad de Salud Pública y Nutrición
2015-2018. (2014). Universidad Autónoma de Nuevo
León.
Plan de Trabajo Rectorado 2015-2018. (2015). Universidad
Autónoma de Nuevo León. Recuperado de
http://www.uanl.mx/sites/default/files/documentos/ge
neral/plan-de-trabajo-rggr-2015-2018-mec-rogeliogarza-rivera-copia.pdf
Universidad Autónoma de Nuevo León. (2011). Visión
2020.
México.
Recuperado
de
http://www.uanl.mx/sites/default/files/documentos/uni
versidad/folletovision2020uanl.pdf

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 2 Abril - Junio, 2016

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�Estilos de vida, riesgos para la salud

Artículo Original

ESTILOS DE VIDA Y RIESGOS PARA LA SALUD EN UNA
POBLACIÓN UNIVERSITARIA
Gómez Cruz Zoila1, Landeros Ramírez Patricia1, Romero Velarde Enrique2, Troyo Sanromán
Rogelio3
1 Universidad de Guadalajara, Departamento de Salud Pública, Centro Universitario de Ciencias Biológicas y Agropecuarias. 2
Universidad de Guadalajara, Instituto de Nutrición Humana, Centro Universitario de Ciencias de la Salud. 3 Universidad de Guadalajara,
Investigación y Posgrado, Centro Universitario de Ciencias de la Salud.

RESUMEN
Introducción El estilo de vida de una persona puede estar conformado por los hábitos, actitudes, actividades de una persona
con la posibilidad de ser modificados. Objetivo. Identificar las características del estilo de vida y los riesgos para la salud en
estudiantes de una Universidad pública. Materiales y Métodos. Se incluyeron 335 alumnos a quienes se les realizó una
entrevista personal para identificar las características del estilo de vida; además de aplicar cuestionarios de frecuencia de
consumo de alimentos. Se realizaron mediciones antropométricas, y se determinó el porcentaje de grasa corporal. Se
analizaron las características generales del grupo de estudio y la frecuencia de presentación de diferentes variables de riesgo.
Resultados. 80% de la población reportó ingerir bebidas alcohólicas (45% hombres y 35% mujeres) y 27% reportaron
tabaquismo (16% hombres y 11% mujeres). Once por ciento presentó bajo peso, con mayor prevalencia en el sexo femenino
y 28.8% con sobrepeso u obesidad. Se identificó riesgo cardiovascular en 40% de los hombres y 35% de las mujeres.
Conclusiones. Se encontró que existe riesgo cardiovascular en los jóvenes universitarios encuestados, y se identificaron
factores de riesgo a la salud como son el consumo de alcohol y tabaco.
Palabras Clave: Estilo de vida, Riesgo cardiovascular, alcoholismo, tabaquismo.

ABSTRACT
Introduction The lifestyle of a person can be shaped by the habits, attitudes, activities deuna person with the possibility of
being modified. Objective: Identify the characteristics of the lifestyle and health risks in students at a public University.
Materials and methods: 335 students who underwent a personal interview to identify lifestyle characteristics were included;
food frequency questionnaires were collected. Anthropometric measurements were made, and body fat percentage was
determined. The general characteristics of the study group and the frequency of occurrence of different risk variables were
analyzed. Results: 80% of the population reported drinking alcohol (45% men and 35% women) and 27% reported smoking
(16% men and 11% women). Eleven percent had low weight, with higher prevalence in females, and 28.8% overweight or
obesity. Cardiovascular risk was identified in 40% of men and 35% of women. Conclusions: Cardiovascular risk is already
present in young university students surveyed, and risk factors to health are identified as alcohol use and smoking.
Key words: Lifestyle, Cardiovascular risk, alcoholism, smoking.

Citation: Gómez Cruz, Z., Landeros Ramírez, P., Romero Velarde, Enrique., Troyo Sanromán, R., (2016) Estilos de vida y riesgos para la salud
en una población universitaria, Revista de Salud Pública y Nutrición, 15(2), 9-14
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo león, Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México
Copyright: ©2016 Gómez Cruz et al. This is an open-access article distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC
BY-ND 4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any medium, provided the original author and source are
credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests exist.
Email: zoilagomezcruz@hotmail.com

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 2 Abril – Junio, 2016

�Estilos de vida, riesgos para la salud

Introducción
El estilo de vida se puede considerar como los
hábitos, actitudes, conductas,
actividades y
decisiones de una persona, frente a diversas
circunstancias en las que el ser humano se desarrolla
en sociedad o mediante su quehacer diario y que son
susceptibles de ser modificados (Sanabria et al.,
2007). Un estilo de vida saludable está estrechamente
relacionado con los siguientes aspectos: una dieta
equilibrada, el mantenimiento del peso corporal, la
práctica habitual de actividad física, y la abstención
del consumo de alcohol y tabaco entre otros
(Sanabria et al., 2007).
La alimentación debe ser equilibrada y adecuada, es
decir que los alimentos elegidos puedan cubrir las
necesidades nutricionales de cada persona. La
actividad física es un componente importante para
llevar a cabo un estilo de vida saludable; la evidencia
científica indica que una vida activa reduce el riesgo
de presentar obesidad y otras enfermedades crónicas
degenerativas. Sin embargo 60% de la población en
el mundo no cumple con las recomendaciones
mínimas de actividad física moderada de 30 minutos
al día (Trejo et al., 2012).
En México, el consumo de alcohol y el tabaquismo
representan un grave problema de salud pública,
especialmente entre los adolescentes (BlázquezMorales et al., 2012) y adultos jóvenes (ENSANUT,
2012); éstos hábitos se consideran factores de riesgo
asociados con las principales causas de morbilidad y
mortalidad alrededor del mundo (Taméz-Rodríguez
et al., 2013).
El alcohol es una sustancia potencialmente adictiva,
que se utiliza con mayor frecuencia por jóvenes,
especialmente entre aquellos de educación superior
(Díaz et al., 2008). Su consumo excesivo se asocia a
problemas como cirrosis hepática, cáncer (Allen et
al., 2009) lesiones por accidentes de vehículos de
motor, dependencia y homicidios. Además existe
evidencia que los efectos del alcohol en jóvenes los
hace más propensos que los adultos a desarrollar
comportamientos de alto riesgo, como depresión,
intento de suicidio y conductas violentas (Urquieta et
al., 2006; Yeh et al., 2013).
El tabaquismo se ha relacionado con el desarrollo de
enfermedades respiratorias y cardiovasculares. Los
componentes del cigarro causan lesiones en el

Artículo Original

endotelio vascular lo que se considera un antecedente
primario para ateroesclerosis; además entre los
efectos adversos del cigarro se encuentran factores
vaso-oclusivos y de agregación plaquetaria, el
monóxido de carbono producido por el tabaco
incrementa la viscosidad plasmática y los niveles de
fibrinógeno. Numerosos estudios han reportado que
el tabaquismo está asociado con concentraciones
elevadas de colesterol plasmático total, osteoporosis,
aumento de riesgo perinatal y neoplasias malignas en
diversos órganos (Pfeffer et al., 2008; Braganza et
al., 2014; Waldentröm et al., 2014).
En los últimos años en nuestro país, han ocurrido
importantes cambios demográficos, sociales y
económicos que han modificado los estilos de vida
en la población. Esto ha resultado en un aumento en
la prevalencia de enfermedades crónicas no
transmisibles como la obesidad, diabetes,
dislipidemias, hipertensión y cáncer (Carcamo y
Mena, 2006).
Durante el periodo universitario los jóvenes se
encuentran en un momento crítico, ya que el
desarrollo de sus estilos de vida impactarán en su
desempeño y la salud a futuro (Cervera et al., 2013).
Por tanto el objetivo de este trabajo fue identificar las
características del estilo de vida y los riesgos para la
salud en alumnos de un Centro Universitario en una
Institución pública

Material y Métodos
En este estudio de diseño transversal, se incluyeron
335 alumnos del Centro Universitario de Ciencias
Biológicas y Agropecuarias de la Universidad de
Guadalajara, durante el año 2013.
Se incluyeron estudiantes de ambos sexos, de
cualquier edad; se excluyeron sujetos que reportaron
la presencia de enfermedades que limitaran sus
movimientos o mujeres embarazadas.
Para el cálculo del tamaño de la muestra se consideró
el total de la población estudiantil de 3450 sujetos,
nivel de confianza (1-α) de 95% y precisión de 4%
(López et al., 2013). Previa autorización de los
profesores, se utilizaron las listas de asistencia para
seleccionar al azar alumnos de las Licenciaturas de
Medicina Veterinaria y Zootecnia (n=129), Ingeniero
Agrónomo (n=69), Biología (n=121), y Ciencia de

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 2 Abril-Junio, 2016

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�Estilos de vida, riesgos para la salud

los Alimentos (n=16). Se obtuvo el consentimiento
informado de los estudiantes participantes en el
proyecto.
Se realizaron mediciones antropométricas que
incluyeron: peso, talla, circunferencias de cintura y
cadera, y mediciones de porcentaje de grasa corporal.
Las mediciones de peso y talla se realizaron con una
báscula mecánica marca Seca Modelo 700.
El porcentaje de grasa corporal, se determinó con una
báscula analizador de composición corporal, método
bioimpedancia eléctrica, marca Tanita BC-558. Con
los datos antropométricos se calcularon el índice
cintura cadera (ICC) y el índice de masa corporal
(IMC= peso [kg]/altura [m2]) los cuales se
compararon con los criterios de la Organización
Mundial de la Salud (OMS), que establece los
siguientes puntos de corte: bajo peso (IMC &lt; 18.5),
normopeso (IMC: 18.5 - 24.9), sobrepeso (IMC: 25 29.9) y obesidad (IMC ≥ 30). Se determinó el riesgo
cardiovascular en base a dos parámetros: ICC y
circunferencia de cintura. De acuerdo al ICC se
consideraron tres categorías: para hombres riesgo
bajo (≤ 0.95), riesgo moderado (0.96-1.0) y riesgo
alto (&gt; 1); y para mujeres riesgo bajo (≤ 0.80), riesgo
moderado (0.81- 0.85) y riesgo alto (≥ 0.85); y para
circunferencia de cintura con punto de corte para
mujeres ≥ 80 cm y para hombres ≥ 90 cm.
Posteriormente se aplicaron cuestionarios de
frecuencia de consumo de grupos de alimentos, así
como una encuesta sobre su estilo de vida (actividad
física, consumo de alcohol y tabaco y estado de
ánimo (angustiado, triste, feliz, enojado o estresado)
relacionado al consumo de alimentos.
Análisis estadístico. Se calcularon medidas de
tendencias central y dispersión para las variables
cuantitativas y se elaboraron tablas de contingencia
para relacionar las variables cualitativas por sexo y
carrera. Las variables cuantitativas fueron
contrastadas con la Prueba t student o Análisis de
Varianzas, las variables cualitativas se contrastaron
con la Prueba X2; se realizó análisis multifactorial
para el ICC y en datos de circunferencia de cintura
por sexo.

Artículo Original

Resultados
De 335 alumnos encuestados, 154 (46%) fueron de
sexo femenino y 181 (54%) de sexo masculino; la
edad promedio fue 21 ± 3 años para ambos sexos, sin
diferencias entre grupos.
Datos antropométricos. Los valores promedio de
peso y talla fueron de 67.6 ± 16.3 kg (38.2 – 125) y
174 ± 8.9 cm (151 – 200) respectivamente. De
acuerdo al IMC, 11.1% presentó bajo peso, con
mayor prevalencia en sexo femenino (7.2%) (p &lt;
0.001); 60.1% con normopeso, 20.5% con sobrepeso
y 8.3% con obesidad; observándose mayor
prevalencia de sobrepeso y obesidad en hombres vs
mujeres (21.6 vs 7.2%; p &lt; 0.001) (Tabla 1).

Tabla 1. Datos antropométricos1 de alumnos del CUCBA

Medidas antropométricas
Peso (kg)
Talla (cm)
Cintura (cm)
Cadera (cm)
Índice cintura-cadera

Femenino
(n= 154)

Masculino
(n=181)

Total
(n=335)

59.3 ± 12.9
(38.2 - 103)

74.7± 15.6
(46.7 – 125)

67.6 ± 16.3
(38.2 – 125)

&lt;0.001
&lt;0.036

163 ± 5.8

184 ± 12.0

174 ± 8.9

(151 – 183)

(154 – 200)

(151 -200)

78.4 ± 11.9

87.2 ± 11.6

83.1 ± 12.6

(55 – 123)

(66 – 128)

(55 – 128)

97.6 ± 10.0

101 ± 11.1

99.4 ± 10.7

(82 – 127)

(82- 134)

0.79

0.85

0.83 ± 0.074

(0.62 – 1.01)

(82 – 134)

(0.73-1.03)

(0.62-1.07)

p

&lt;0.001
&lt;0.005
&lt;0.001

Categorias del Peso Corporal
Bajo peso

n = 24 (7.2%)

n = 13 (3.9% )

n = 37 (11.1%)

Normopeso

n = 106 (22%)

n = 95 (38.1%)

n = 201 (60.1%)

Sobrepeso

n = 15 (4.5%)

n = 54 (16%)

n = 69 (20.5%)

Obesidad

n = 9 (2.7%)

n = 19 (5.6%)

n = 28 (8.3%)

&lt;0.001

Fuente Directa.
1 Los valores corresponden al promedio ± desviación estándar, entre paréntesis los valores
mínimo y máximo, p (&lt;0.05) es el valor de la significancia estadística entre hombres y mujeres, con
la prueba t student para las variables cuantitativas (peso, talla, cintura, cadera e índice cinturacadera) y con la prueba X2 para la distribución de las categorías del IMC (bajo peso, normopeso,

Se identificó riesgo cardiovascular en 40% de los
hombres y 35% de las mujeres al presentar
circunferencia de cintura &gt; 90 y &gt; 80 cm
respectivamente, sin embargo al considerar el ICC,
se encontró un riesgo bajo en ambos sexos.
Respecto a la actividad física, el 43% de los alumnos
mencionó realizar ejercicio diario, 33% ocasional y
24% eran sedentarios. También se les cuestionó si en
el Centro Universitario contaban con espacios para
hacer ejercicio, 70% contestó que sí. De los alumnos
que realizan ejercicio, 75% lo practican más de 30
minutos al día. Al relacionar el ejercicio con la
clasificación de diagnóstico nutrimental (IMC), se
observó que los alumnos que no realizaban ejercicio

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 2 Abril-Junio, 2016

17

�Estilos de vida, riesgos para la salud

Artículo Original

presentaron mayor prevalencia de sobrepeso y
obesidad con diferencia significativa (p &lt; 0.028).
Hábitos de alimentación. En cuanto a los hábitos de
alimentación se les preguntó sobre la importancia del
desayuno y si lo consumían diariamente; 97% refirió
que sí, de éstos 33% desayuna en casa, y 64% en la
escuela. Respecto a la suma de dinero disponible para
el desayuno, 2% de los estudiantes, refiere no traer
dinero para comer, 77% mencionó que dispone de
una cantidad insuficiente para comprar un desayuno
completo, mientras que 21% cuenta con una cantidad
adecuada para este fin.
De la población estudiada, 69% realiza 3 a 4 comidas
al día, sin embargo 22% de los alumnos mencionó
que sólo consumen 2 comidas diarias. Al cuestionar
a los alumnos acerca de su estado de ánimo
(angustiado, triste, feliz, enojado o estresado)
asociado a la ingesta de alimentos, el 47% reportó
consumir más alimentos cuando su estado de ánimo
era “feliz”.
En relación al consumo de alimentos (tabla 2), se les
preguntó a los estudiantes con qué frecuencia
ingerían los diferentes grupos de alimentos: nunca,
rara vez, de 1 a 4 veces por semana o diario, la tabla
2 muestra los resultados, observándose una mayor
preferencia por los productos de origen animal, ya
que la carne (84%) y la leche (66%) fueron los
productos con mayor frecuencia de consumo diario
por los estudiantes, además de los azúcares (63%),
sin embargo se observa menor frecuencia en la
ingestión de frutas (49%), verduras (47%) y
leguminosas (39%).

Tabla 2. Estudiantes del Centro Universitario por grupo de alimentos
según frecuencia de consumo
Frecuencia de consumo
Grupos de alimentos Nunca
Carne
Leche
Azúcares
Cereales
Grasas
Frutas
Verduras
Leguminosas
Fuente: Directa

2% (7)
4% (13)
1% (3)
2% (5)
1% (4)
1% (3)
2% (8)
2% (7)

Rara vez

1 a 4 veces
por semana

2% (6)
9% (30)
4% (12)
5% (16)
5% (17)
5% (18)
4% (14)
4% (14)

12% (39)
21% (72)
32% (107)
38% (128)
44% (148)
44% (148)
46% (154)
55% (184)

Diario
84% (284)
66% (221)
63% (214)
56% (187)
50% (167)
49% (166)
47% (160)
39% (131)

Consumo de alcohol. Del total de alumnos
encuestados, 45% hombres y 35% de mujeres
reportaron el consumo de alcohol; 1% con ingestión
diaria, 21% de 1 a 2 veces por semana, 5% de 3 a 5
veces por semana, y 53% refirieron consumir alcohol
en reuniones sociales.
En relación al tipo de bebidas alcohólicas, en
promedio, el 68.8% prefiere tomar cerveza y 53.8%
tequila, mientras que 12.8% y 8.3% reportó ingerir
brandy y whisky respectivamente, no se encontró
diferencia estadísticamente significativa (p&gt;0.05)
entre las diversas Licenciaturas del Centro
Universitario (Medicina Veterinaria y Zootecnia,
Agronomía, Biología y Ciencia de los Alimentos)
(Tabla 3).

Tabla 3. Porcentaje de estudiantes por licenciaturas del Centro
Universitario según tipo de bebidas que consumen

Tipo de
bebida

Medicina
Veterinaria
(N=129)

Cerveza
Tequila
Brandy
Whisky
Otras
Fuente Directa

67
52
15
12
19

Agronomía
(N=69)

Biología
(N=121)

72
67
25
14
16

67
40
11
7
19

Ciencia de los
Alimentos
promedio
(N=16)
69
56
0
0
12

68.8
53.8
12.8
8.3
16.5

Discusión
Existen evidencias que los hábitos de alimentación
son factores modificables que intervienen en la
expresión o el desarrollo de diversas patologías, tanto
por deficiencia como por exceso en el consumo de
energía y nutrimentos. Por ello, diversas
enfermedades crónicas no transmisibles pueden
prevenirse si se lleva a cabo un estilo de vida
saludable (Gallardo y Buen-Abad, 2010).
De los alumnos evaluados algunos presentaron
estados de mala nutrición tanto por deficiencia como
por exceso de acuerdo con el IMC; en este sentido
Ramírez y Fernández (2009) encontraron en
estudiantes de la Universidad Veracruzana que 6%
presentó delgadez, 24% sobrepeso y 5% obesidad.
En este estudio se identificó bajo peso con mayor
prevalencia en sexo femenino, resultados similares a
los reportados por Gallardo y Buen-Abad (2010),
quienes mencionan que los niveles bajos de IMC
incrementan moderadamente el riesgo de mortalidad

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 2 Abril-Junio, 2016

18

�Estilos de vida, riesgos para la salud

y, en algunos casos pudieran ser considerados como
riesgos de padecer trastornos de la conducta
alimentaria.
Por otra parte, se identificó mayor prevalencia de
sobrepeso y obesidad en sexo masculino, resultados
que difieren de la Encuesta Nacional de Salud y
Nutrición (ENSANUT, 2012) que reportó mayor
prevalencia en mujeres para el grupo de 20 a 29 años.
El sobrepeso y la obesidad son factores de riesgo de
enfermedades cardiovasculares, así como de
diabetes, hipertensión, osteoartritis, apnea del sueño
y algunos cánceres (Kaufer-Horwitz et al., 2008).
Nuestro estudio mostró una elevada prevalencia de
riesgo cardiovascular en jóvenes universitarios de
acuerdo a los valores de circunferencia de cintura,
datos similares a los reportados por la ENSANUT
2012 para sexo masculino (43.9%). La obesidad en
la región abdominal se relaciona con resistencia a la
insulina debido a la secreción de ácidos grasos no
esterificados del tejido adiposo de las regiones
viscerales, lo que contribuye a la acumulación de
lípidos en sitios diferentes al tejido adiposo (ParraCarriedo et al., 2008). Para prevenir las
enfermedades cardiovasculares es necesario
identificar tempranamente a los individuos en riesgo
de padecerlas, para establecer las estrategias
preventivas en forma oportuna (Mulassi et al., 2010).
La actividad física debe formar parte de un estilo de
vida saludable ya que ésta tiene un papel importante
en la prevención de enfermedades crónicas no
transmisibles tales como osteoporosis, enfermedad
coronaria, hipertensión, diabetes mellitus, cáncer de
colon, ansiedad, depresión y trastornos mentales
(OMS, 2010). El sedentarismo en alumnos de este
estudio fue similar a lo reportado por MantillaToloza et al., 2011, quienes reportaron que el 20% de
los universitarios estudiados no practicaban
actividad física. Martins et al., (2008) reportaron en
un estudio realizado en Brasil un elevado porcentaje
de sedentarismo, que pudiera ser atribuido al escaso
tiempo de que disponen los estudiantes, debido al
compromiso universitario; además, en nuestro caso
en particular, el Centro Universitario no se encuentra
dentro de la zona metropolitana de la ciudad de
Guadalajara y los alumnos invierten hasta tres horas
en el traslado.

Artículo Original

Diversos estudios han señalado la influencia que
tiene el desayuno sobre el rendimiento físico e
intelectual en las actividades matutinas, ya que se
considera una de las comidas más importantes en la
dieta de un individuo (Herrero y Fillat, 2006; Karlen
et al., 2011). Al analizar los hábitos alimenticios de
los alumnos, un alto porcentaje de los estudiantes
afirmaba desayunar diario. Montero et al., en un
estudio realizado en España (2006), reportaron que
78 a 90% de alumnos de Enfermería, Nutrición
Humana y Farmacia desayunaban todos los días y
sólo 50% de los alumnos de Podología tomaba su
desayuno, este comportamiento lo atribuyen a que
posiblemente los conocimientos nutricionales
influyen positivamente en los hábitos alimenticios.
En nuestro estudio se observó una mayor frecuencia
en el consumo de alimentos con alto aporte proteico,
semejante a lo encontrado por Martins et al., (2008)
quienes reportaron un alto consumo de carne, huevo
y cereales. Respecto al consumo de frutas y verduras
se encontró una menor frecuencia en la ingestión, que
coincide con datos reportados por Oliveras et al.,
(2006) e Irazusta et al., (2007), quienes mencionan
que la disminución en el consumo de ambos grupos
de alimentos es un componente importante en la
etiología de ciertas patologías relacionadas con el
sistema cardiovascular, cánceres y alteraciones del
sistema digestivo.
El estado de ánimo “feliz” de los estudiantes, se
relacionó con una mayor ingesta de alimentos;
Denegri et al., (2014) en un estudio realizado con
universitarios de Chile, mencionan que la felicidad al
comer está vinculada con aspectos como el placer
hedónico (el placer asociado al concepto “la comida
está rica”), el contacto social (compartir durante las
comidas) y la necesidad básica de satisfacer el
hambre.
Las drogas son un problema importante en el entorno
social, familiar, económico, político, educativo y de
salud, y son utilizadas por adolescentes y jóvenes a
edades cada vez más tempranas. De todas las drogas
el alcohol y el tabaco son las más comunes y han
empezado a formar parte del estilo de vida de los
jóvenes como parte de los procesos de socialización
(Ruiz-Juan y Ruiz-Risueño, 2011).
De acuerdo a los resultados, en esta población
estudiantil se presenta una elevada prevalencia de

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 2 Abril-Junio, 2016

19

�Estilos de vida, riesgos para la salud

consumo de alcohol, lo que coincide con lo reportado
por Arévalo et al., (2010) en un estudio realizado en
alumnos de la Universidad de Cartagena Colombia.
En este sentido, se considera que ingerir bebidas
alcohólicas con amigos y familiares tiene un
significado psicológico en el contexto social de los
estudiantes, lo que facilita la relación e integración
de los individuos (Arévalo et al., 2010; Ruiz-Juan y
Ruiz-Risueño, 2011). Similar a los reportes de
Arévalo et al., (2010), la bebida con mayor
preferencia fue la cerveza seguida del tequila.
En el presente trabajo, se observó una mayor
prevalencia de tabaquismo en hombres en
comparación con las mujeres, datos similares a los
encontrados por Tafur et al., (23.5%) en un estudio
publicado en 2006 en estudiantes de la Universidad
Santiago de Cali en Colombia; mientras que
Mantilla-Toloza et al., (2011), reportan consumos
mayores (42%). Aunque el porcentaje de fumadores
no es alto, el fumar tiene serias consecuencias a la
salud que pueden manifestarse a largo plazo, como el
desarrollo de enfermedades cardiovasculares y
respiratorias crónicas, infarto agudo al miocardio y
cánceres principalmente de pulmón (ENA, 2011). La
población joven es la más susceptible a adoptar este
hábito, por lo cual se constituye en un grupo etario
especial para trabajar en promoción de la salud y
prevención del tabaquismo (Abdullah et al., 2006).
Al relacionar el IMC con el consumo de alcohol y
tabaco, no se identificó diferencia estadística
significativa, lo que difiere de lo encontrado por otros
autores (Rodriguez-Martín et al., 2009, Resendiz et
al., 2010 y Sung et al., 2007).
Como limitantes del presente estudio se considera la
necesidad de indagar con mayor profundidad sobre
aspectos relacionados al consumo de alcohol y
tabaco, como fecha de inicio de consumo, cantidad
ingerida, miembros de la familia que presenten estos
hábitos. En relación a la actividad física no se incluyó
el tipo de ejercicio realizado y si se efectuaba a nivel
competitivo.
Conclusiones
El presente trabajo identificó que existe riesgo
cardiovascular en los jóvenes universitarios
encuestados en base a la circunferencia de cintura,
sobrepeso, obesidad y sedentarismo encontrados.
Respecto a los hábitos de alimentación, se observó
mayor frecuencia en el consumo de alimentos de

Artículo Original

origen animal como la carne y la leche, así como
elevado consumo de azúcares, además de la
identificación de factores de riesgo a la salud como
el consumo de alcohol y tabaco. Por lo que es
necesario que en este Centro Universitario se
implementen estrategias de acciones responsables
que involucren a los alumnos para aprender sobre
hábitos de alimentación saludable, así como realizar
actividades encaminadas a concientizar a la
población estudiantil sobre los riesgos a la salud que
implica el abuso de alcohol y tabaco.

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Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 2 Abril-Junio, 2016

21

�Práctica Alimentaria, Determinantes Sociales

Artículo Original

LA PRÁCTICA ALIMENTARIA Y LOS DETERMINANTES SOCIALES
EN NIÑOS MEXICANOS DE 6 A 12 AÑOS
Ramos Peña Esteban Gilberto1, Fraustro Treviño Gabriela Lorena2, Castro Sánchez Ana Elisa3,
Ramírez López Erik4, Salas García Rogelio1
1 Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Salud Pública y Nutrición, Laboratorio de Nutrición en Poblaciones. 2 Universidad
Autónoma de Nuevo León, Facultad de Salud Pública y Nutrición, Maestría en Ciencias en Salud Pública. 3 Universidad Autónoma de
Nuevo León, Facultad de Salud Pública y Nutrición. 4 Universidad Autónoma de Nuevo León, Laboratorio de Composición Corporal.

RESUMEN
Introducción: Los determinantes sociales influyen en la cantidad, variedad, calidad y tipo de alimentos disponibles y
accesibles. Las prácticas alimentarias inadecuadas van en incremento, situación que puede aumentar la probabilidad de
padecer enfermedades crónicas no trasmisibles. La Norma Oficial Mexicana 043 recomienda la inclusión de tres grupos de
alimentos en los tres principales tiempos de comida. Objetivo: Determinar si la práctica alimentaria está asociada a los
determinantes sociales en niños mexicanos de 6 a 12 años. Métodos y procedimientos: Estudio longitudinal, se analizaron a
101 niños a través de registros alimentarios. Se identificaron el consumo alimentario y la inclusión de los tres grupos de
alimentos en cada tiempo de comida. El software utilizado fue Nutris® y NCSS8. Resultados: El 48.5% de los niños son del
género masculino. La media de edad fue de 9.22 ± 1.72 (DE), años, 83.2% asistió en el horario matutino. El 57.43% de las
madres trabajan. La mayoría de las madres tienen escolaridad de licenciatura. El 65.3% de las familias tienen 4 y 5 personas.
El 48.5% de los niños no tuvo práctica alimentaria adecuada en el desayuno, 8.9% en el tiempo de comida y 53.4% en la cena
en ninguno de los días estudiados. Conclusiones: Existen altas proporciones de niños con práctica alimentaria inadecuada.
Los que asistieron en el turno matutino tienen mejor práctica alimentaria en el tiempo de la comida. Los niños de familias
compuestas por tres integrantes tuvieron mayor cantidad de días con adecuada práctica alimentaria.
Palabras Clave: Determinante social, práctica alimentaria, alimentación.

ABSTRACT
Introduction: The social determinants influencing the quantity, variety, quality and type of food available and accessible.
Inadequate feeding practices are on the increase, a situation that can increase the likelihood of chronic non-communicable
diseases. Mexican Official Standard 043 recommends the inclusion of three food groups in the three main meal times.
Objective: Determine whether food practice is associated with social determinants in Mexican children from 6 to 12 years.
Methods and procedures: longitudinal study, 101 children were analyzed through food records. Food consumption and the
inclusion of the three food groups at each meal were identified. The software used was Nutris® and NCSS8. Results: 48.5% of
children are male. The mean age was 9.22 ± 1.72 (SD) years, 83.2% he attended in the morning hours. The 57.43% of mothers
work. Most mothers have undergraduate schooling. 65.3% of families are 4 and 5 people. 48.5% of children did not have
adequate food practice at breakfast, 8.9% at mealtime and 53.4% at dinner in any of the days studied. Conclusions: There are
high proportions of children with inadequate dietary practice. Those who attended the morning shift have better food practice
at mealtime. Children from families consisting of three members had more days with adequate food practice.
Key words: Social Determinant, food practice, feed.

Citation: Ramos Peña E. G., Fraustro Treviño G.L., Castro Sánchez A.E., Ramírez López E., Salas García R. (2016) La práctica alimentaria y los
determinantes sociales de niños mexicanos de 6 a 12 años, Revista de Salud Pública y Nutrición, 15(1), 22-28
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo león, Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México
Copyright: ©2016 Ramos et al. This is an open-access article distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BY-ND
4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any medium, provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests exist.
Email: esteban.ramosp@uanl.mx

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 2 abril – junio, 2016

�Práctica Alimentaria, Determinantes Sociales

Introducción
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS)
los determinantes sociales de la salud son las
circunstancias en que las personas nacen, crecen,
viven, trabajan y envejecen, incluido el sistema de
salud. Esas circunstancias son el resultado de la
distribución de dinero, el poder y los recursos a nivel
mundial, nacional y local, que depende a su vez de
las políticas adoptadas y pueden explicar la mayor
parte de las inequidades sanitarias, esto es, de las
diferencias injustas y evitables observadas en y entre
los países en lo que respecta a la situación alimentaria
(OMS, 2005). La Comisión sobre los Determinantes
Sociales de la Salud (CDSS) se ha dado a la tarea de
evidenciar las relaciones entre la desigualdad social
y desigualdades en salud (López, Escudero, &amp; Dary,
2008).
Álvarez (2009) menciona que la posición que
alcanzan las personas en una sociedad tiene un efecto
directo en la distribución de los problemas o de los
factores protectores de salud, esta posición está
condicionada por elementos propios de la estructura
social.
El campo del conocimiento de los determinantes
sociales y económicos tiene como fundamento el
análisis de las inequidades, entendidas como aquellas
diferencias en el estado de salud de las personas que
son evitables y por lo tanto injustas. El mismo autor
indica que el centro de atención de los determinantes
sociales son las desigualdades en la distribución de
los bienes sociales: ingreso, riqueza, empleo estable,
alimentación saludable, hábitos de vida saludable,
acceso a servicios de salud, educación, recreación,
entre otros, que se manifiestan generando
inequidades en el estado de salud de los grupos
sociales.
La práctica alimentaria abarca complejas
interacciones o relaciones de orden bioquímico,
termodinámico, metabólico, así como también de
orden psicológico, pero, sobre todo, social y cultural,
estas dos últimas interacciones, están relacionados y
fuertemente
influenciados
por
condiciones
económicas, sociales y ambientales y por ende
afectan a las prácticas alimentarias (Uribe, 2006), así
entonces, lo que una sociedad puede considerar como
normal o deseable, otra lo puede considerar como
repulsivo e inaceptable (Latham, 2002).

Artículo Original

Los cambios socioeconómicos de cualquier tipo a lo
largo de la evolución sociocultural, de la población o
comunidad, influyen con todas sus consecuencias en
los cambios de sus hábitos alimenticios (Jiménez,
Rodríguez, &amp; Jiménez, 2010). Existen factores que
influyen en la cantidad, variedad, calidad y tipo de
alimentos disponibles y accesibles para su consumo,
entre los que destacan los elementos geográficos,
climáticos, políticos y económicos.
Por otro lado, están aquellos factores que influyen en
la toma de decisiones y la elección individual de los
alimentos en base a la oferta disponible entre los que
destacan los aspectos sociales, culturales,
tradicionales, nivel educativo de los padres, nivel de
información y concientización (Esteban, 2004).
Este proyecto de investigación puede ser ubicado en
el Programa Sectorial de Salud 2013 – 2018,
específicamente en la estrategia 1.2 (Instrumentar la
Estrategia Nacional para la Prevención y el Control
del Sobrepeso, Obesidad y Diabetes) en la línea de
acción 1.2.2 ( Fomentar la alimentación correcta a
nivel individual, familiar, escolar y comunitario a
través de estrategias innovadoras de mercadotecnia
social) y, en la Estrategia 1.6 (Fortalecer acciones de
prevención y control para adoptar conductas
saludables en la población, específicamente en la
línea de acción 1.6.3 (Promover la prevención,
detección de conductas alimentarias de riesgo y su
referencia a unidades especializadas (Secretaria de
Salud, 2013)
Por lo tanto, el propósito de este proyecto fue
determinar la posible asociación de la práctica
alimentaria de niños mexicanos de 6 a 12 años de
edad con determinantes sociales.

Material y Métodos
Se trata de un estudio longitudinal en niños
mexicanos de 6 a 12 años, el trabajo forma parte del
proyecto “Niveles y Consumo de Ácido Grasos
Esenciales en niños mexicanos”. Para ser incluido en
el estudio de prácticas alimentarias, se tomó en
cuenta que tuviera el expediente completo, el registro
de alimentos legible y completo en cuanto a los
tiempos de comida que se señalaban.
De 135 niños seleccionados, 126 tuvieron la
información completa en el expediente, de estos, en

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 2 abril – junio, 2016

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�Práctica Alimentaria, Determinantes Sociales

104 se obtuvo el registro de alimentos completo y en
101 la escritura fue clara.
Los registros alimentarios utilizados fueron libros
conformados por hojas con formato específico en
donde el niño debía anotar todos los alimentos que
ingería en cada tiempo de comida (desayuno,
colación 1, comida, colación 2 y cena) así como el
tipo de preparación y las cantidades del mismo,
además, escribía la hora y el lugar en donde los
consumía.
A los niños se les entregó su registro alimentario en
presencia de la madre; el nutriólogo, capacitado para
esta parte del trabajo, explicó al binomio madre-hijo
la forma en que se realizaría el llenado del
instrumento y que el niño debía registrar sus
alimentos los días martes, jueves y un día del fin de
semana, así mismo, cada dos semanas se hacia una
revisión del registro.
A la madre de cada niño se le entregó el
consentimiento informado en donde se le explicó el
tipo de estudio que se realizaría y que se le aplicaría
un cuestionario para identificar algunos datos
sociodemográficos.
Para el análisis de las prácticas alimentarias se
tomaron en cuenta las dos primeras semanas (6
registros) y las últimas dos semanas (6 registros).
Los resultados del consumo de grupos de alimentos
se presentan en porcentaje de niños que los
consumieron. Los resultados de días de práctica
alimentaria adecuada se presentan como media,
desviación estándar y mediana de días En el análisis
de las variables de determinantes sociales y tiempos
medios de días adecuados de práctica alimentaria se
utilizó ANOVA. El análisis de la información se
realizó con un nivel de significancia de p&lt; 0.05 en el
programa estadístico NCC9 (Hintze, 2013).
Con el objetivo de mantener los principios éticos, el
presente estudio se apegó a las disposiciones dictadas
en el Reglamento de la Ley General de Salud en
Materia de Investigaciones para la Salud (Secretaría
de Salud, 1987), específicamente en los siguientes
apartados: el Capítulo I, Disposiciones Comunes,
Articulo 13, menciona que en toda investigación en
la que el ser humano sea sujeto de estudio, deberán
prevalecer el criterio del respeto a su dignidad y la

Artículo Original

protección de sus derechos de bienestar. Además en
este mismo Capítulo I, Articulo 14, fracción V,
menciona que se deberá contar con el consentimiento
informado y por escrito del sujeto de investigación o
su representante legal. Debido a que esta
investigación se realizó con menores de edad, se
solicitó a la madre que firmara de autorizado (ver
anexo 4). Además, se solicitó asentimiento verbal por
parte del niño. De acuerdo al Capítulo 14, fracción
VI, esta investigación fue realizada por personal de
salud y dirigida por profesionales de la salud con
formación académica y experiencia en investigación.
Resultados
De los 101 niños de 6 a 12 años, el 48.5% pertenecen
al género masculino y el 51.49% al femenino, la
media de edad de los niños es de 9.22 ± 1.72 (DE)
años. El 57.43% de las madres reportó estar
trabajando, la media de horas de trabajo fue de 6.79
± 2.54 (DE). El 37.6% de las madres de familia
tienen una escolaridad de nivel básico, 24.8% nivel
medio y el 37.6 nivel superior. La mayoría de los
niños asisten a clases en el horario matutino (83.2%)
y el resto refirió asistir al turno vespertino. El 65.3%
de las familias está integrada por 4 y 5 personas, el
24.8% por 6 ó más personas y el 9.9% por 2 y 3
personas, la media de miembros por familia fue de
4.8 ± 1.35 (1 DE). El 48.55 de las personas que
preparan los alimentos de los niños tienen entre 30 a
39 años de edad, el 22.7% entre 40 y 49 años y el
14.8% de 20 a 29 años.
Los cinco alimentos que se consumen con mayor
frecuencia en el desayuno son: leche, huevo,
chocolate en polvo, tortilla de maíz y pan de dulce;
en la comida son: tortilla de maíz, arroz, refresco
regular de cola, carne de res y zanahoria; en la cena
son: leche, tortilla de maíz, huevo, frijol molida y pan
de dulce.
De los niños evaluados, el 69.4% incluyeron el grupo
de cereales y tubérculos en el desayuno entre siete y
doce días; el 89.1% lo incluyeron en el tiempo de la
comida y el 81.2% en la cena en el mismo número de
días. En cuanto las frutas y verduras, el 57.4% las
incluyeron de uno a cuatro días en el desayuno,
43.6% en la comida y 54.5% en la cena, mientras
que, el 28.7% no las incluyeron en el desayuno 5.0%
en la comida y 37.6% en la cena. En relación a los
alimentos del grupo de origen animal y leguminosas,

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 2 abril – junio, 2016

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�Práctica Alimentaria, Determinantes Sociales

el 85.1% los incluyen en el tiempo del desayuno,
93.1% en la comida y 88.1% en la cena (Figura 1).

Artículo Original

Al analizar la práctica alimentaria de acuerdo a los
tiempos de comida de los 101 niños, las buenas
prácticas en el desayuno se llevan a cabo 0.88 días
(IC95 0.60 – 1.15), en el tiempo de la comida 3.32
días (IC95 2.74 – 3.88) y, en la cena 3.80 días (IC95
3.18 – 4.36). Estos resultados muestran que el tiempo
del desayuno tiene el menor promedio de días con
práctica alimentaria adecuada respecto a los tiempos
de la comida y la cena, entre el tiempo de comida y
la cena no hay diferencia en el promedio de días.
Cuando la práctica alimentaria se diferencia por
algunos determinantes sociales se han encontrado
diferencias significativas en los tiempos de comidas
según determinante social así como entre la
estratificación del determinante en cada tiempo de
comida.
En el determinante social de educación de los padres,
se tienen diferencias significativas (p&lt;0.05) entre los
tiempos de comida en el nivel de educación básico,
en el nivel medio y superior de educación, los niños
tienen el mejor promedio de días con prácticas
alimentarias adecuadas (p&lt;0.05).
En cuanto a la práctica alimentaria y la condición
laboral de la madre, el tiempo de la comida tiene los
mejores promedios de días con prácticas alimentarias
adecuadas (p&lt;0.05).

Al conjuntar los grupos de alimentos por tiempo de
comida, el 48.5% de los niños no incluye todos los
grupos en el desayuno, 8.9% en la comida y 53.4%
en la cena (cero días); asimismo, el 49.3% de los
niños incluye todos los grupos de alimentos entre uno
y seis días en el desayuno, 75.0% en la comida y el
46.1% en la cena (ver Figura 2).

Respecto a la práctica alimentaria en relación al turno
escolar, solo se encontraron diferencias significativas
en la práctica alimentaria en el tiempo de la comida
(p&lt;0.05).
En la relación del número de miembros de familia y
la práctica alimentaria no hay diferencias
significativas de la práctica alimentaria (p&gt;0.05)
(Ver Tabla 1).

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�Práctica Alimentaria, Determinantes Sociales

Tabla 1 Media, Desviación estándar y Mediana de los días de Adecuada Práctica
Alimentaria por tiempo de comida según determinantes sociales.
Desayuno
X±D.E. (Med.)

Comida
X±D.E. (Med.)

Cena
X±D.E. (Med.)

Educación
Básica (38)
Media (25)

a,b

Superior (38)

1.1 ± 1.4 * + &amp; (1.0)
1.3 ± 1.5 (1.0)

2 ± 2.0* + &amp; (2.0)
4.2 ± 2.2 * + &amp; (4.0)

0.8 ± 1.4 (0.0)

4.0 ± 2.6 *

+&amp;

(3.5)

0.9 ± 1.2 * + &amp; (0.5)
0.8 ± 1.0 (0.0)
0.8 ± 1.3 (0.0)

Condición Laboral
+

Trabaja (58)
+
No Trabaja (43)

0.9 ± 1.2 * (1.0)
1.2 ± 1.7 * (1.0)

3 ± 2.5 * (3.0)
4 ± 2.5 * (3.0)

0.8 ± 1.1 * (0.0)
0.8 ± 1.3 * (0.0)

2.0 ± 2.1 (1.5)
1.0 ± 1.4 (0.0)
0.8 ± 0.9 (1.0)

5 ± 2.9 (5.0)
4 ± 2.5 (3.0)
2 ± 1.8 (2.0)

1.4 ± 1.3 (1.5)
0.7 ± 1.2 (0.0)
1.0 ± 1.0 (1.0)

1.0 ± 1.5 (1.0)
0.9 ± 1.4 (0.0)

4 ± 2.4 * (3.0)
&amp;
1 ± 1.8 * (1.0)

No. Integrantes de
familia
2 y 3 (n=10)
4 y 5 (n=66)
6 o más (n=25)

Turno escolar
Matutino (84)
Vespertino (17)

&amp;

0.8 ± 1.1 (0.0)
1.2 ± 1.5 (0.0)

Fuente: Registro Alimentario N= 101
*= P &lt;0.05
+ Entre tiempos de comida de la misma condición.
&amp; Distribución no paramétrica
a: Básica - Media
b: Básica - Superior

Las medias de los días con buenas prácticas
alimentarias al combinar el turno escolar que atiende
el niño y la condición laboral de la madre, no son
diferentes cuando se observa el mismo turno escolar
y la condición de la madre es distinta, si se
encuentran diferencias significativas (p &lt;.05) cuando
el turno escolar es diferente y la condición laboral de
la madres es similar (Ver tabla 2).

Tabla 2 Media, Desviación estándar y Mediana de los días de Adecuada Práctica
Alimentaria en los tiempos de comida por turno escolar según condición laboral de
madres.
Desayuno
Media ± DE (MED)
1.2 ± 1.7 (1)
0.9 ± 1.2 (1)

Comida
Media ± DE (MED)
4.0 ± 2.4 (4)
3.7 ± 2.4 (3)

Cena
Media ± DE (MED)
0.8 ± 1.1 (0)
0.7 ± 1.1 (0)

Matutino
Matutino

Condición
laboral
No
Si

Matutino
Vespertino

No
No

1.2 ± 1.7 (1)
0.7 ± 1.0 (0)

4.0 ± 2.4* (4)
1.7 ± 2.2* (1)

0.8 ± 1.1 (0)
0.8 ± 2.0 (0)

Matutino
Vespertino

No
Si

1.2 ± 1.7 (1)
1.2 ± 0.4 (1)

4.0 ± 2.4* (4)
1.5 ± 0.4* (1)

0.8 ± 0.8 (0)
1.4 ± 1.4 (1)

Matutino
Vespertino

Si
No

0.9 ± 1.2 (1)
0.7 ± 1.0 (0)

3.7 ± 2.4*(3)
1.7 ± 2.2* (1)

0.7 ± 1.1 (0)
0.8 ± 2.0 (0)

Matutino
Vespertino

Si
Si

0.9 ± 1.2 (1)
1.2 ± 0.4 (1)

3.7 ± 2.4*(3)
1.5 ± 0.5* (1)

0.7 ± 1.1* (0)
1.4 ± 1.3 (1)

Vespertino
Vespertino

No
Si

0.7 ± 1.0 (0)
1.2 ± 0.4 (1)

1.7 ± 2.2 (1)
1.1 ± 1.5 (1)

0.8 ± 2.0 (0)
1.4 ± 1.3 (1)

Turno escolar

Fuente: Registro Alimentario
* P= &lt;0.05

Discusión
El mayor porcentaje de los niños de este estudio, no
incluyen todos los grupos en los tiempos de comida.
En esta etapa, los niños deben tener todos los

Artículo Original

macronutrimentos,
micronutrimentos
y
oligeoelementos a su disposición para proporcionar
la sinergia de estos nutrientes en su desarrollo, la
disminución en el consumo variado de los alimentos
puede ser causa del desarrollo de enfermedades en
la infancia, tal y como lo refiere la Norma Oficial
Mexicana 043 (NOM-043) en materia de orientación
señalando, que tanto las deficiencias como los
excesos en la alimentación, predisponen al desarrollo
de enfermedades como: la desnutrición, caries,
anemia, deficiencias de micro nutrimentos, obesidad,
ateroesclerosis,
diabetes
mellitus,
cáncer,
osteoporosis e hipertensión arterial, entre otros
padecimientos.
La NOM-043 que refiere diversas recomendaciones
en materia de orientación alimentaria, señala el
consumo de los tres grupos de alimentos en cada
tiempo de comida del escolar (Salud, Secretaría de,
2006). Los niños están en constante crecimiento y
desarrollo físico, cubrir los requerimientos de energía
en esta etapa es fundamental. En este periodo, que va
desde los 6 a los 11 años de edad, son evidentes las
modificaciones en la composición corporal, los
incrementos de peso y estatura se mantienen
constantes conforme aumenta la edad, por lo tanto,
las recomendaciones dietéticas se deben utilizar
como una guía o como punto de referencia para
valorar el grado de adecuación de la ingestión de
alimentos (Casanueva, 2008).
Cuando se analizaron las prácticas alimentarias
adecuadas en los niños, se encontró que estaban
relacionadas con determinantes sociales como la
educación y condición laboral de la madre, turno
escolar que atiende el niño pero no con el número de
miembros en la familia.
En este estudio se encontró que las prácticas
alimentarias en los niños están asociadas al grado de
educación de las madres y, se sabe que un factor de
gran importancia en la adopción de hábitos
saludables negativos es el nivel educativo de los
padres. (González, Aguilar, &amp; García, 2012).
Durante la etapa escolar del niño, los adultos, en
especial, la madre es la principal responsable de la
transmisión de las pautas alimentarias saludables que
pueden prevenir enfermedades relacionadas con la
alimentación (Alarcón, García, Romero, &amp; Cortés,
2008). Los hábitos y prácticas alimentarias se
incorporan en los niños a partir de la familia a través

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 2 abril – junio, 2016

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�Práctica Alimentaria, Determinantes Sociales

del aprendizaje social e imitando las actitudes de los
mayores, también se asocian a las prácticas la
situación económica, menor dedicación para cocinar
(Macias, Gordillo, &amp; Camacho, 2012)
Las guías alimentarias, definidas como la forma de
educar sobre el consumo de alimentos, tienen como
objetivo proveer una herramienta para educar a la
población y ser el elemento de información para la
creación de políticas sociales de alimentación (ONU,
2014)
El problema de las malas prácticas alimentarias se
puede abordar de manera eficaz y directa sobre los
grupos de población afectados, principalmente en los
niños (as), ya sea con consultas individuales de
orientación alimentaria hasta políticas sociales
alimentarias dirigidas a poblaciones ya que hoy en
día se cuenta con una gran cantidad de profesionales
de la salud comprometidos y con la precisa
experiencia requerida en el campo de la nutrición
clínica y poblacional, así como en el establecimiento
de políticas sociales alimentarias.
Las prácticas alimentarias pueden ser actitudinales,
pero, existe la posibilidad que se transformen en
hábitos alimentarios que son independientes de la
conciencia lo cual aumenta la dificultad de
erradicarlos dado que pueden perdurar en
generaciones y arraigarse de manera simbólica esta
forma de alimentarse (Seoane &amp; Petit, 1995)
Finalmente, el estudio reconoce como limitante la
existencia de factores que influyen en la cantidad,
variedad, calidad y tipo de alimentos disponibles y
accesibles para su consumo (SS, 2008), entre los que
destacan los factores geográficos, climáticos,
políticos y económicos, culturales y tradicionales
que pueden influir en la toma de decisión y elección
de alimentos (Esteban, 2004) que no fueron
abordados en esta investigación.

Conclusiones
En los niños entrevistados, la media de días con
práctica alimentaria es muy baja.
En general, la media de los días en el tiempo de
comida con buenas prácticas alimentarias es superior
durante el turno matutino en relación al vespertino.

Artículo Original

Los niños de madres con educación básica son los
que tienen las medias más bajas de días con prácticas
alimentarias adecuadas.
Las prácticas alimentarias en los niños estudiados, se
asocian con la educación básica y la condición
laboral de las madres de estos niños, asimismo, con
el turno escolar al que asisten los niños.
En ninguno de los tres tiempos de comida (desayuno,
comida y cena) de estos niños se llega al 50% de los
niños que consuman los grupos de alimentos en el
mismo tiempo.

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          <name>Dublin Core</name>
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              <name>Title</name>
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                  <text>Respyn Revista de Salud Pública y Nutrición</text>
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              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
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                  <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
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            <element elementId="39">
              <name>Creator</name>
              <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="597152">
                  <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Salud Pública y Nutrición</text>
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              <name>Date</name>
              <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
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                </elementText>
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                <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
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                    <text>�Estrés, Síndrome Down, Salud Oral

Artículo Original

ESTRÉS, ANSIEDAD Y DEPRESIÓN DE LOS PADRES Y MANIFESTACIONES ORALES
DE SUS HIJOS CON SÍNDROME DE DOWN
Rullan Jones Francheska1, Cruz Fierro Norma1, Quiroga García Miguel Ángel1, Elizondo Elizondo
José1, Zaragoza Magaña Valentín2, Martínez González Gustavo Israel1, 2*
1 Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Odontología, Posgrado de Odontología Avanzada. 2 Cuerpo Académico UANL-CA352 Microbiología Oral.

RESUMEN
Introducción: Los pacientes con síndrome de Down presentan regularmente una mala higiene oral y alta incidencia de
enfermedad periodontal. En los primeros años de desarrollo se observa que la presencia de dificultad de habilidad cognitiva,
lingüística y de comportamiento, son contribuidas a los cambios de los niveles del estrés en las madres. En el presente trabajo
se analizó la relación de las manifestaciones orales, como el índice de higiene oral simplificado, así como los índices CPOD y
CEOD de los pacientes en relación al estrés, ansiedad y depresión de la madre o padre. Metodología: Estudio observacional,
analítico, descriptivo y transversal en pacientes con síndrome de Down menores de 17 años, se les realizó un examen
bucodental a través de una ficha epidemiológica oral y la aplicación de cuestionarios de datos generales, ansiedad, estrés y
depresión de los padres. Resultados: De los pacientes de 3 a 5 años, el 41.18% tienen buena higiene oral, con regular higiene
oral el 57.14%. Existe relación entre la edad y la higiene oral de los pacientes (p=0.015). Se analizaron los niveles de estrés
(p=0.342), ansiedad (p=0.796) y depresión (p=0.620) de los padres en relación a la higiene oral. No existe diferencia entre los
niveles de ansiedad, estrés y depresión y la higiene oral de los pacientes con piezas temporales (p&gt;0.05) ni en piezas
permanentes (p&gt;0.05). Conclusiones: La ansiedad, depresión y estrés de los padres no son factores relacionados con las
manifestaciones orales de sus hijos con Síndrome Down.
Palabras claves: Manifestaciones orales, higiene oral, ansiedad, depresión, estrés, síndrome Down
ABSTRACT
Introduction: Patients with Down syndrome have regularly poor oral hygiene and a high incidence of periodontal disease. In
the early years of development of these patients, it is observed that the presence of difficulty of cognitive, language and
behavioral skills, are contributed to changes in the levels of stress in mothers. In this paper, the relationship of oral
manifestations, such as simplified oral hygiene index, the CPOD and CEOD rates of patients in relation to stress, anxiety and
depression of the mother or father was analyzed. Methodology: An observational, analytical, descriptive cross-sectional study
was conducted in patients with Down syndrome under age 17 who underwent a dental examination through an oral
epidemiological investigation and application of questionnaires of general data for the anxiety, stress and parental depression.
Results: The group of 3 to 5 years of age have a good oral hygiene with an average of 41.18 %, while those who had regular
oral hygiene, 57.14 % were in this same age group. It was possible to see that there is a relationship between age and oral
hygiene of patients (p=0.015). Stress levels (p=0.342), anxiety (p=0.796) and depression (p=0.620) of parents regarding oral
hygiene were analyzed . It also was determined that there is no difference between the levels of anxiety, stress and depression
and oral hygiene of patients with temporal parts (p&gt;0.05) or permanent teeth (p&gt;0.05). Conclusion: Anxiety, depression and
stress of parents are not factors related to oral manifestations of children with Down syndrome.
Key words: Oral manifestations, oral hygiene, anxiety, depression, stress, Down syndrome.
Citation: Rullan Jones F., Cruz Fierro N., Quiroga García M.A., Elizondo Elizondo J., Zaragoza Magaña V., Martínez González G.I. (2016) Estrés,
Ansiedad y Depresión de los Padres y Manifestaciones Orales de sus Hijos con Síndrome Down, Revista de Salud Pública y Nutrición, 15(1), 17
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo león, Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México
Copyright: ©2016 Rullan-Jones et al. This is an open-access article distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC
BY-ND 4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any medium, provided the original author and source are
credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests exist.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No.1 enero – marzo, 2016

�Estrés, Síndrome Down, Salud Oral

*Email: gustavo.martinezgn@uanl.mx

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No.1 enero – marzo, 2016

Artículo Original

�Estrés, Síndrome Down, Salud Oral

Introducción
En los primeros años de desarrollo de los pacientes
con Síndrome de Down, se observa que la presencia
de dificultad de habilidad cognitiva, lingüística y de
comportamiento, es contribuido a los cambios de los
niveles del estrés en las madres (Most, 2006). La
discapacidad intelectual es vista en todas las personas
con síndrome de Down y puede tener impacto más
significativo en la calidad de vida (Busciglio, 2013).
El síndrome de Down es la causa congénita más
común de retraso mental (Alldred, 2013). Se estima
que 1 de cada 732 recién nacidos en los Estados
Unidos presentan síndrome de Down, sin embargo,
puede variar entre grupos raciales / étnicos
(Hamilton, 2016).
Los niños con síndrome de Down presentan una mala
higiene oral y alta incidencia de enfermedad
periodontal. Por lo tanto, la educación en salud oral
debe adaptarse a las necesidades de estos niños con
el apoyo de sus maestros y padres (AL-Sufyani,
2014).
Los pacientes con Síndrome de Down presentan una
deficiencia en el desarrollo de la cara media , siendo
así, la anomalía orofacial más común que se observa
en estos niños, seguido por el labio inferior evertido
y retención de los dientes primarios (Asokan, 2008).
La prevención en pacientes con Síndrome de Down
es el servicio más frecuente proporcionada por el
dentista (Descamps, 2015).
En 1990, se realizó un estudio donde se describe que
los pacientes con Síndrome de Down presentan
infecciones de las vías aéreas superiores y problemas
de audición, asociando la deficiencia de salud de
estos
pacientes
con
los
problemas
de
comportamiento del paciente y los niveles altos de
estrés de las madres (Turner, 1990).
Las madres de los niños con síndrome de Down
parecen experimentar peor salud mental y pueden
requerir un mayor apoyo y servicio para mejorar las
habilidades de manejo de conducta de su hijo y su
propio bienestar psicológico (Descamps, 2015).
En un estudio realizado en 2007, se observó que la
enfermedad periodontal puede ser considerada como
una condición de alta prevalencia en pacientes con
Síndrome de Down, que puede verse afectada a una

Artículo Original

baja o mala calidad de vida. Por ende, estos efectos
agravan la salud periodontal de dichos pacientes
(Loureiro, 2007).
Por lo anterior, se realizó un estudio en pacientes con
síndrome de Down con el propósito de analizar la
relación de las manifestaciones orales del paciente
con el estrés, ansiedad y depresión de la madre o
padre.

Material y Métodos
Se realizó un estudio observacional, analítico,
descriptivo y transversal en 30 pacientes (1-α: 0.95)
con síndrome de Down menores de 17 años a quienes
se les realizó un examen bucodental a través de una
ficha epidemiológica oral y la aplicación de
cuestionarios de datos generales, así como ansiedad,
estrés y depresión de los padres.
El examen clínico y la recolección de datos se
realizaron en un Centro de atención especializado
para éstos pacientes ubicado en el municipio de
Guadalupe N.L., los pacientes fueron acompañados
de sus respectivos tutores, profesores o psicólogos,
posterior a la firma del consentimiento informado por
parte de los padres, se les condujo a un espacio
reservado, previamente adecuado para la realización
del presente estudio.
El paciente estuvo sentado en una silla con la cabeza
reclinada hacia atrás, se examinó su cavidad bucal
apoyada por instrumentos dentales como espejo,
pinzas y explorador.
Una vez realizado el examen clínico se procedió al
llenado de las fichas de recolección de datos
respectivas a cada uno de los ítems que se analizaron
en este estudio; se empezó por la hemiarcada
superior derecha y se terminó por la hemiarcada
inferior del mismo lado.
Después de concluida la evaluación, se procedió a
acompañar a cada grupo de pacientes a sus
respectivas áreas de trabajo. Todo esto en constante
coordinación y presencia de sus profesores y tutores.
Evaluación del estrés, ansiedad y depresión
La medición del estrés, ansiedad y depresión se
realizó por medio de una metodología de autoreporte denominada DASS–21 (α=0.88). Consiste en

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No.1 enero – marzo, 2016

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�Estrés, Síndrome Down, Salud Oral

un cuestionario en escala tipo Likert para la
evaluación de nivel de la salud mental: depresión,
ansiedad y estrés
Índice CPOD
El índice CPOD fue desarrollado por Klein, Palmer
y Knutson (1938) durante un estudio del estado
dental y la necesidad de tratamiento de niños
asistentes a escuelas primarias en Hagerstown,
Maryland, EE. UU., en 1937. Se ha convertido en el
índice fundamental de los estudios odontológicos
que se realizan para cuantificar la prevalencia de la
caries dental. Señala la experiencia de caries tanto
presente como pasada, pues toma en cuenta los
dientes con lesiones de caries y con tratamientos
previamente realizados (Fernández y cols, 2009)
El CPOD es el índice odontológico más utilizado y
tiene la ventaja de medir el índice de prevalencia de
caries en piezas permanentes, en un grupo amplio de
población. Se obtiene de la sumatoria de los dientes
permanentes Cariados, Perdidos y Obturados,
incluyendo las Extracciones Indicadas, entre el total
de individuos examinados, por lo cual es un
Promedio. Se consideran sólo 28 dientes.12
Índice ceod
El índice ceod se utiliza para conocer la salud dental
en niños con dentición temporal. Se obtiene de igual
manera pero considerando sólo los dientes
temporales cariados, extraídos y obturados. Se
consideran 20 dientes (Higashida, 2000).
Índices CPOD y ceod
La Organización Mundial de la Salud utiliza el
CPOD como indicador para la comparación del
estado de salud dental entre poblaciones distintas y
definió el valor &lt;3 como meta para alcanzar en el año
2000 (Higashida, 2000).
Se estableció la gravedad de caries, determinando los
siguientes niveles (Higashida, 2009): Muy bajo (0.00.1), bajo (1.2-1.6), Moderado (2.7-4.4), Alto (4.56.5) y Muy Alto (mayor a 6.6)
Índice de Higiene Oral Simplificado (IHOS)
En 1964, Greene y Vermillion crearon el índice de
higiene oral simplificado, que permite valorar
cuantitativamente los diferentes grados de higiene
bucal.

Artículo Original

Se debe de registrar los valores del índice de dentritos
y el de cálculo dentario. Para calcular el Índice de
Higiene Oral Simplificado debe registrarse dos
sextantes. El promedio de dentritos se obtiene
sumando las lesiones y dividiendo entre el total de
dientes examinados. El mismo método se utiliza para
obtener el promedio del cálculo dentario. El IHOS es
la suma del promedio de detritos bucales y del
cálculo dentario.
Los resultados se valoran según la siguiente escala
propuesta por la Organización Mundial de Salud
(Higashida, 2009): Buena higiene bucal (0.0-1.2),
Higiene bucal regular (1.3-3.0) y Mala higiene bucal
(3.1-6.0)
Ubicación espacial
Pacientes que adscritos al Centro de Educación para
éste tipo de pacientes, del municipio de Guadalupe
N. L.
Marco muestral
Pacientes menores de 17 años de edad, género
indistinto seleccionados de manera aleatoria del total
de pacientes, la muestra fue determinada con un 95%
de confiabilidad tomando valores de referencia del
artículo “Aggressive and acute periodontal diseases.
Periodontolgy. Albandar (2014)”
Los datos fueron capturados en una base de datos con
Microsoft Excel 2011 con el que se realizó el modelo
estadístico descriptivo, mediante el uso de filtros,
clasificación y manejo de base de datos se detallaron
para su aplicación en el análisis estadístico. (Daniel,
2003)

Resultados
Se observó que del total de los pacientes evaluados,
el 56.7% presentaron buena higiene oral 56.67%. El
66.67% de los pacientes del género masculino
presentan buena higiene oral y en las pacientes del
género femenino la proporción de buena higiene oral
fue de 41.67%. Se observó que existe relación entre
el género y la higiene oral de los pacientes (X2=5.87,
p=0.015).
Con respecto a la edad, se determinó que el 23.53%
de los menores de 3 años presentan buena higiene
oral y solo el 14.29% presentan una higiene oral
regular. Los pacientes de 3 a 5 años presentaban un

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No.1 enero – marzo, 2016

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�Estrés, Síndrome Down, Salud Oral

Artículo Original

41.18% de buena higiene oral, así como el 57.14 %
de los pacientes de 3 a 5 años presentan higiene oral
regular del 36.67% del total de la muestra. Mediante
una prueba de chi cuadrada fue posible determinar
que existe relación de la edad e higiene oral de los
pacientes (X2=33.30, p=0.015).
La media de dientes sanos en pacientes con síndrome
Down de este estudio fue de 13.7 en temporales y
1.73 en permanentes (tabla No.1)

Tabla 1. Estadística descriptiva de las piezas en dentición temporal y
permanente, enero de 2016
Piezas

n

Media

DE

Var

Mín

Máx Rango

Temporales
Cariados
Obturados
Ausentes
Extraidos
Total CEO
Sanos
Totales

30
30
30
30
30
30
30

0.67
0.07
0.63
0.03
0.77
13.17
13.93

1.32 1.75
0.37 0.13
1.97 3.90
0.18 0.03
1.38 1.91
8.04 64.70
8.28 68.62

0
0
0
0
0
0
0

4
2
10
1
4
20
20

4
2
10
1
4
20
20

0
0
0
0
0
0
0

0
1
0
0
1
20
20

0
1
0
0
1
20
20

Permanentes
Cariados
Obturados
Ausentes
Extraídos
Total CPO
Sanos
Total

30
30
30
30
30
30
30

0.00
0.03
0.00
0.00
0.03
1.73
1.77

0.00 0.00
0.18 0.03
0.00 0.00
0.00 0.00
0.18 0.03
4.91 24.13
5.02 25.22

Tabla 2. Estrés de los padres e higiene oral de los pacientes, enero
de 2016
Buena
n
%
2
11.8
0
0.0
10
58.8
2
11.8
3
17.6
17 100.0

Estrés
E. Severo
Severo
Normal
Moderado
Leve
Total

Regular
n
%
0
0.0
1
14.3
2
28.6
2
28.6
2
28.6
7
100.0

No
n
0
0
5
1
0
6

%
0.0
0.0
83.3
16.7
0.0
100.0

n
2
1
17
5
5
30

Total
%
6.7
3.3
56.7
16.7
16.7
100.0

Fuente: Entrevista
X2=9.00, p=0.342

Respecto a la ansiedad y la higiene oral en estos
pacientes, los mayores porcentajes se también se
observan en ansiedad severa e higiene oral buena y
regular, le siguen ansiedad severa (Tabla No. 3).

Tabla 3. Ansiedad de los padres e higiene oral de los pacientes, enero de
2016

Ansiedad
A. Severa
Severa
Normal
Moderada
Leve
Total

Buena
n
%
3
17.6
2
11.8
10
58.8
1
5.9
1
5.9
17
100.0

Regular
n
%
1
14.3
2
28.6
3
42.9
1
14.3
0
0.0
7
100.0

No
n
1
0
3
2
0
6

%
16.7
0.0
50.0
33.3
0.0
100.0

n
5
4
16
4
1
30

Total
%
16.7
13.3
53.3
13.3
3.3
100.0

Fuente: Entrevista
X2=6.22, p=0.796

Fuente: Entrevista

Los mayores porcentajes de pacientes con higiene
oral buena y regular se dan cuando los padres tienen
depresión normal y le siguen cuando tienen
depresión leve (Tabla No. 4).
En cuanto a la higiene oral en los pacientes y el estrés
de los padres, el mayor porcentaje se presente en la
ansiedad normal de los padres y los diferentes grados
de higiene oral, le siguen la ansiedad moderada y el
leve (Tabla No.2).

Tabla 4. Depresión de los padres e higiene oral de los pacientes,
enero de 2016
Buena
Depresión n
%
Severa
1
5.88
Normal
12 70.59
Moderada 1
5.88
Leve
3
17.65
Total
17
100

Regular
n
%
2
28.57
4
57.14
0
0.00
1
14.29
7
100

No
n
0
5
0
1
6

%
0.00
83.33
0.00
16.67
100

Total
n
3
21
1
5
30

%
10.00
70.00
3.33
16.67
100

Fuente: Entrevista
X2=4.41, p=0.620

El análisis de varianza realizado permitió identificar
que no existe diferencia estadísticamente
significativa entre los distintos niveles salud oral con
el estrés ni en piezas temporales (p=0.884) ni en

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No.1 enero – marzo, 2016

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�Estrés, Síndrome Down, Salud Oral

permanentes (p=0.952). Así mismo se determinó que
no existe diferencia entre los niveles de ansiedad y la
higiene oral de los pacientes con piezas temporales
(p=0.687) ni en piezas permanentes (p=0.939).
Con respecto a la evaluación de estrés y la salud oral
en piezas temporales se observa que no existe
diferencia significativa en ninguno de éstos grupos
(p=0.558), así mismo se observa que éstas variables
no están relacionadas en los pacientes con piezas
temporales (0.941)

Discusión
Las personas con algún tipo de discapacidad,
requieren apoyos formales e informales desde el
nacimiento para lograr y mantener una alta calidad
de vida. En los resultados obtenidos se observó la
relación de género y la higiene oral de los pacientes,
siendo que los hombres presentan una mejor higiene
oral que las mujeres, en concordancia con el estudio
realizado por Marshall y cols (2015).
Así mismo, se apreció que el 28.57% fueron
pacientes que presentan higiene oral regular y tienen
padres de familia que presentan niveles de estrés
normal a moderado. En éste sentido se observó la
necesidad de tratamiento extensos entre los niños con
Síndrome de Down debido a la mala higiene oral y
estado periodontal del paciente, donde se encuentra
relacionado con el nivel coeficiente intelectual del
paciente, educación de los padres y situación
económica, estos resultados concuerdan con lo
descrito por Temtamy y cols (1994) y Kumar y cols
(2009).
Por otra parte los resultados de este estudio señalan
que de los padres que presentan extrema ansiedad, el
17.65% de sus hijos presentan buena higiene oral y
solo un 14.29 % presentan higiene oral regular. Los
pacientes que presentan un 17.65% de buena higiene
oral, la depresión presentada en su familia es leve,
siguiendo en concordancia con los resultados
presentados por los autores antes mencionados.
Un estudio realizado por Oliveira y cols (2010),
refiere que las limitaciones financieras, el tiempo y
el acceso a los servicios de atención dental
especializada para personas con necesidades
especiales, fueron alguno de los factores vinculados
para el cuidado de la salud oral de sus hijos, situación

Artículo Original

que fue similar a lo encontrado en este estudio en
donde se encontró que
no existe diferencia
significativa entre los distintos niveles salud oral con
el estrés, ansiedad y depresión ni en piezas
temporales ni en permanentes. Esto en contraste con
el estudio realizado por Barrett y Fidler (2008) en el
cual observaron resultados consistentes con la
posibilidad de que la protrusión de la lengua sirve
como una función de regulación emocional para las
personas con síndrome de Down.
Con respecto a la evaluación de estrés y la salud oral
en piezas temporales se observa que no existe
diferencia significativa en ninguno de éstos grupos
(p=0.558), así mismo, se observa que éstas variables
no están relacionadas en los pacientes con piezas
temporales (p=0.941) en discordancia con los
resultados obtenidos en un estudio realizado por
Mathias y cols. (2011). Para comparar las
manifestaciones orales de pacientes con síndrome de
Down con un grupo control de pacientes que no
presentan Síndrome de Down. En este estudio se
concluye que la edad, el índice gingival modificado
y los niveles de Streptococos Mutans si se encuentran
relacionados con la caries dental y los Índices de
CPOD, no encontrando diferencias significativas
entre ambos grupos.
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�Estrés, Síndrome Down, Salud Oral

Artículo Original

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Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No.1 enero – marzo, 2016

8

�Calidad Patrón Consumo Alimentario

Artículo Original

CALIDAD DEL PATRÓN DE CONSUMO ALIMENTARIO EN POBLACIÓN DEL
NORESTE DE MÉXICO
Ramos Peña, Esteban Gilberto1*, Ramírez López, Erik2, Salas García, Rogelio1, Núñez Rocha,
Georgina Mayela 3, Villarreal Pérez, Jesús Zacarías4
1 Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Salud Pública y Nutrición Laboratorio de Nutrición en Poblaciones. 2 Universidad
Autónoma de Nuevo León, Facultad de Salud Pública y Nutrición Laboratorio de Laboratorio de Composición Corporal. 3 Universidad
Autónoma de Nuevo León, Facultad de Salud Pública y Nutrición, Coordinación del Programa de Maestría en Ciencias en salud Pública.
4 Universidad Autónoma de Nuevo León, Hospital Universitario, Departamento de Endocrinología.

RESUMEN
Introducción: En el Noroeste de México no se dispone de datos representativos de la calidad del patrón de consumo
alimentario en distintos grupos de edad, regiones. Objetivos: Analizar a través del Índice de Calidad del Patrón de Consumo
Alimentario (ICPCA) la calidad del patrón de consumo alimentario de la población de 10 a 50 años diferenciados por grupo de
edad, género y región del noreste mexicano. Métodos: Estudio transversal, polietápico y estratificado y probabilístico en
cuatro regiones geopolíticas del Noreste de México donde se encuestaron 4,438 individuos de 10 a 59 años de edad.
Resultados: Los adultos tienen mejor puntaje medio del ICPCA que los jóvenes. En los adultos, el género femenino tiene mayor
puntaje medio, mientras que, en los jóvenes el género masculino tiene mayor puntaje medio. El ICPCA está asociado a las
variables sociodemográficas: edad, región donde habita la persona. Conclusiones: Este estudio aporta evidencia acerca de la
asociación del índice de Calidad del Patrón de Consumo Alimentario con la edad, el género y la región donde se habitan.
Palabras Clave: Calidad Patrón consumo alimentario

ABSTRACT
Introduction: In the Northwest of Mexico is not available representative data of quality food consumption pattern in different
age groups, regions. Objectives: Analyze through Quality Index Food Consumption Pattern (ICPCA) the quality of the food
consumption pattern of the population aged 10 to 50 years differentiated by age group, gender and region of northeastern
Mexico. Methods: Cross-multistage, stratified and probabilistic four geopolitical regions of northeastern Mexico where 4,438
people were surveyed 10 to 59 years old study. Results: Adults have better average score ICPA young people. In adults, the
female gender has a higher mean score, while in the male youth has highest average score. The ICPCA is associated with
sociodemographic variables: age, region where the person lives. Conclusions: This study provides evidence for the association
Quality Index Food Consumption Pattern with age, gender and region where they live
Key words: Quality food consumption pattern.

Citation: Ramos Peña E. G., Ramírez López E. Salas García R., Núñez Rocha G. M., Villarreal Pérez J. Z. (2016) Calidad del Patrón de Consumo
Alimentario en población del Noreste de México, Revista de Salud Pública y Nutrición, 15(1), 8-15
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo león, Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México
Copyright: ©2016 Ramos et al. This is an open-access article distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BY-ND
4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any medium, provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests exist.
Email: esteban.ramosp@uanl.mx

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 1 enero – marzo, 2016

�Calidad Patrón Consumo Alimentario

Introducción
La alimentación es de los principales determinantes
(proximales) en la salud y se sabe de su asociación
con enfermedades en las poblaciones, agregados a
este determinante se encuentran otros como lo son el
sedentarismo, aumento en el ingreso monetario,
cambios en el estilo de vida, aumento en la
producción de la industria alimentaria, cambios
culturales alimentación. (Carcamo &amp; Mena, 2006).
Una de las formas para caracterizar la calidad de la
dieta es la medición través del Healthy Eating Index
que tiene múltiples aplicaciones, algunos estudios lo
utilizan en la evaluación de la dieta de mujeres con
cáncer, costo de la dieta, niveles socioeconómico en
madres y sus familias, análisis para mejorar la
calidad de los alimentos para niños de guarderías
(Rehm, Monsivais, &amp; Drewnowski, 2015; Rauber, da
Costa Louzada, Feldens, &amp; Vitolo, 2013; Arem, y
otros, 2013; Erinosho, Ball, Hanson, Vaughn, &amp;
Ward, 2013). Los antecedentes, justificación e
importancia de centrarse en el Healthy Eating Index
como una medida de la calidad de la dieta ha sido
bien documentada en numerosos estudios llevados a
cabo para medir la relación de la dieta con la
obesidad y enfermedades asociadas, así como la
asociación con una alta concentración de
biomarcadores plasmáticos (Guo et al, 2004;
Freedman et al, 2008).
La evaluación de los hábitos y patrones alimentarios
en una población es una herramienta básica para el
desarrollo de políticas de salud pública y promover
hábitos alimentarios saludables con evidencia
procedente de la investigación epidemiológica. La
repetición periódica de esta evaluación nos permite
ver las tendencias en el cumplimiento de las guías
alimentarias establecidas para la población y también
para evaluar la eficacia de las políticas y la
promoción de campañas de alimentación y nutrición
para aumentar la salud entre los habitantes de una
región o de un país (Salas R, et al, 2013). En México,
a través del Instituto Nacional de Salud Pública, se
ha llevado a cabo desde 1986 la Encuesta Nacional
de Salud y Nutrición (ENSANUT) que tiene varias
ediciones y son referente nacional para la planeación
y evaluación del desempeño en el sector salud, al
documentar la cobertura de los programas y acciones
del sector, y las condiciones de salud y nutrición de
la población. En Nuevo León, en el año 2000, se
desarrolló un diagnóstico nutriológico en 7,716

Artículo Original

familias en donde se encontró que los diez alimentos
que consumía el mayor porcentaje de la población
fueron: huevo entero, tortilla de maíz, bebida de cola,
frijol, leche, aceite de cártamo, jitomate, cebolla,
papa u azúcar morena (Ramos P., y otros, 2005), en
el 2011 se ha desarrollado por primera vez la
EESNL- 2011 (Secretaria de Salud Nuevo León,
2012), en ella se reportan, además de otros
determinantes de la salud, los porcentajes de la
población que consume los alimentos, caracterizando
así el patrón general de consumo de alimentos, es así
que la tortilla de maíz, el arroz, el agua sola, frijol,
jitomate, leche, huevo, pollo, carne de res y queso,
son los alimentos que consume el mayor porcentaje
de la población de Nuevo León y la información no
es diferentes de los alimentos consumidos en el año
2000. Sin embargo, dado que no es el espíritu de las
encuestas poblacionales desarrollar el análisis de la
alimentación saludable se deben hacer estudios a
posteriori.
Nuevo León, es una entidad federativa que se
encuentra en el noreste de México, colinda con la
frontera sur de Estados Unidos de Norteamérica.
Tiene 4;653,450 habitantes distribuidos en 51
municipios (INEGI, 2010), se considera una entidad
industrial (concentra a más de 213 grupos
industriales, contribuye con el 7.5% del PIB nacional
equivalente a 62.5 mill. dólares), las actividades
secundarias y terciarias aportan el 99.18% del PIB
estatal, sin embargo como toda entidad federativa,
tiene zonas deprimidas (INEGI, 2011).
El objetivo de este estudio es analizar la calidad del
patrón alimentario de la población de 10 a 50 años
diferenciados por grupo de edad, género y región
donde habita de una entidad federativa del noreste
mexicano.
Material y Métodos
Como fuente de información se utilizó la EESNL2011 (Secretaria de Salud Nuevo León, 2012) que se
aplicó a la población de Nuevo León. La EESNL2011 es un estudio transversal, polietápico y
estratificado, toma en cuenta todas las edades. Consta
de cuestionario hogar y cuestionarios por grupos de
edad, en ellos se contemplaron variables
sociodemográficas, alimentación (a través del
cuestionario de frecuencia alimentaria CFCA),
estado nutricio, vacunación, diabetes, HTA,
servicios de salud, entre otras. Con fines geopolíticos

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 1 enero – marzo, 2016

9

�Calidad Patrón Consumo Alimentario

y económicos la EESNL-2011 se dividió en cuatro
regiones: Metropolitana (9 municipios), Centro (14
municipios), Norte (21 municipios) y Sur (7
municipios).
Para el caso de este estudio, se analizaron a 4,438
habitantes de Nuevo León de 10 a 59 años de edad,
ambos géneros, como criterio de eliminación se
consideró que tuviera la información completa de los
alimentos seleccionados. Se establecieron dos grupos
de edad, 10 a 19 años y 20 a 59 años que son los que
están determinados en la EESNL-2011, se respetaron
las regiones geopolíticas que se utilizaron en la
encuesta.
Alimentación
La medición de la calidad alimentaria se concretó a
través del Índice de Calidad del Patrón de Consumo
Alimentario (ICPCA), se utilizó la propuesta del
índice de Alimentación Saludable (IAS) que sugieren
Norte-Navarro y Ortiz-Moncada (Norte &amp; Ortiz,
2011). El IAS utiliza las categorías “saludable,
necesita cambios y poco saludable”, se decidió
denominar a las categorías “Adecuado, necesita
cambios, inadecuado”, los grupos de alimentos que
se utilizaron en el análisis fueron: Cereales, verduras,
frutas, leche y derivados, carne, leguminosas,
embutidos, dulces y, refrescos. Los puntajes de corte
para estimar el diagnóstico de ICPCA para cada
individuo (&gt; de 80 “adecuado”, &gt;50 - ≤80 “necesita
cambios”, ≤50 “inadecuado”). Para establecer lo que
sería el ICPCA por grupo de alimento, se utilizaron
puntajes de corte (&gt; de 8 “adecuado”, &gt;5 - ≤8
“necesita cambios”, ≤5 “inadecuado”).
Para el análisis estadístico se utilizaron pruebas no
paramétricas (Mann-Whitney U y Kruskall-Wallis,
prueba de independencia de Chi2, diferencia de
proporciones para dos poblaciones. El software
utilizado fue el NCC9 (Hintze, 2013)
Resultados
La tabla 1 muestra los resultados en base a
puntuación media y desviación estándar del ICPCA.
Los puntajes medios del ICPCA de los adultos de 20
a 59 años tienen una media superior a la media del
grupo de 10 a 19 años (p&lt;0.0001). En los habitantes
encuestados del grupo de 10 a 19 años, aunque
diferencias mínimas, los hombres tienen mejor
puntaje medio (&lt;0.0001), mientras que en habitantes
encuestados de 20 a 59 años por género, se observa

Artículo Original

que las mujeres tienen mejor puntaje medio que los
hombres (&lt;0.0001). El análisis de los puntajes
medios del ICPCA en relación a la región donde
habitan dentro de la entidad federativa muestra
diferencias entre ellos. La región metropolitana es la
región que tiene el puntaje medio más alto, mientras
que, la región sur tiene el puntaje medio más bajo.
Tabla 1. Frecuencias, medias y Desviación
estándar del ICPCA en la población de Nuevo
León por edad, género, y región donde habita.
ICPCA
n

Media

Edad
10 A 19
20 A 59

DS

1319
3119

64.9
67.1

10.4
10.2 &lt; 0.0001

10 A 19
Hombre
Mujer

653
662

64.9
64.8

10.4
10.5 &lt; 0.0001

20 A 59
Hombre
Mujer

1096
2023

66.12 10.1
67.6 10.2 &lt; 0.0001

1027

65.9

10.9

1249

69.2

10.3

1038

65.6

9.9

1124

64.5

9.5 &lt; 0.0001

p

Región
Centro

1
2

Metropolitana
3

Norte
4

Sur

Fuente: EESNL-2011/2012
Kruskall-Wallis p ≤ .0001
1.- Diferencias con: Metropolitana, Sur
2.- Diferencias con: Centro, Norte, Sur
3.- Diferencias con: Metropolitana, Sur
4.- Diferencias con: Centro, Metropolitana, Norte

Respecto a los porcentajes de individuos según las
categorías del ICPCA, en general, el 6.1% de los
encuestados tienen patrón de consumo alimentario
inadecuado, el 84.0% necesita cambio y el 9.6%
saludable. Cuando se diferencian a los encuestados
por grupo de edad, se observa que las categorías del
ICPCA se encuentran asociadas a la edad
(p&lt;0.0001). Al estratificar a los encuestados por
grupos de edad y diferenciarlos por género, se
encuentra que en los del grupo de 20 a 59 años las
categoría del ICPCA están asociadas al género
(&lt;0.0001), condición que no sucede en el grupo de
edad de 10 a 19 años (p&gt;0.05).Al analizar las
categorías del ICPCA en relación a la zona de la
entidad federativa donde viven, los resultados
muestran que están asociadas (p&lt;0.0001). El menor
porcentaje de encuestados con calidad inadecuada
del patrón de consumo se encuentra en la zona

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 1 enero – marzo, 2016

10

�Calidad Patrón Consumo Alimentario

Artículo Original

metropolitana, asimismo, ésta zona tiene el mayor
porcentaje de encuestados con calidad adecuada del
patrón de consumo (Tabla No.2).
Tabla 2. Frecuencias, medias y Desviación estándar del ICPCA y
porcentajes e intevalos de la población de Nuevo León por edad,
género, marginación y región donde habita según categoria del
ICPCA

Inadecuado
No.
%

ICPCA
Necesita cambio
No.
%

Adecuado
No.
%

Edad*
10 A 19
20 A 59

107
163

8.1
5.2

1115
2629

84.5
84.3

97
327

7.4
10.5

10 A 19**
Hombre
Mujer

60
47

9.2
7.1

546
565

83.6
85.3

47
50

7.2
7.6

20 A 59*
Hombre
Mujer

67
96

6.1
4.7

930
1699

84.9
84.0

99
228

9.0
11.3

Región*
Centro
Metropolitana
Norte
Sur

88
34
70
78

8.6
2.7
6.7
6.9

839
1029
883
993

81.7
82.4
85.1
88.3

100
186
85
53

9.7
14.9
8.2
4.7

Tabla 4. Población por ICPCA según grupo de alimentos en cada
región*

Región

* Chi2 p≤ 0.001
** Chi2 p ≥ 0.05

En la tabla 3 muestra los resultados porcentuales de
los encuestados que de acuerdo a las categorías del
ICPCA según a los grupos de alimentos que
consume. En la categoría “Adecuado”, los grupos de
alimentos que tienen el mayor porcentaje de
población que cumple con el indicador son los
cereales (86.7%), carne (73.4%) y dulces (71.4%), en
la categoría “necesita cambio” embutidos (29.9%) y
dulces (15.4), en la categoría “Inadecuado” los
mayores porcentajes se reflejan en frutas (83.9%) y
refrescos (87.6%).

Tabla 3. Porcentaje e intervalos de confianza de población que consume
grupo de alimento por categoria del ICPCA
ICPCA
Necesita cambio
5.0 (4.4-5.6)
9.4 (8.5-10.3)
6.4 (5.7-7.1)
7.5 (6.7-8.3)
2.3 (1.9-2.7)
0.9 (0.6-1.2)
29.9 (28.6-31.2)
15.4 (14.3-16.5)
6.6 (5.9-7.3)

ICPCA por grupo de alimento
Inadecuado Necesita cambio
Adecuado
No.
%
No.
%
No.
%

CENTRO (n=1024)
Cereales
123
Verduras
448
Frutas
888
Leche y derivados 525
Carne
234
Leguminosas
613
Embutidos
156
Dulces
133
Refrescos
869

Fuente: EESNL-2011/2012

Gpo. Alimentos
Inadecuado
Cereales
8.3 (7.5-9.1)
Verduras
36.3 (35.9-37.7)
Frutas
83.9 (82.8-85.0)
Leche y derivados 52.9 (51.4-54.4)
Carne
24.4 (23.1-25.7)
Leguminosas
58.7 (57.3-60.1)
Embutidos
18.2 (17.1-19.3)
Dulces
13.2 (12.2-14.2)
Refrescos
87.6 (86.6-88.6)
Fuente: EESNL-2011/2012

La tabla 4 muestra los grupos de alimentos por región
geopolítica donde residen los encuestados. En un
análisis general, se encontró asociación entre cada
grupo similar de alimentos y la zona de residencia
(p&lt;0.0001). En todas las regiones los grupos de
alimentos de las frutas, los refrescos, leche y
derivados, leguminosas son los que tienen los
mayores porcentajes de personas en la categoría de
inadecuado. Los cereales son el grupo que tiene el
mayor porcentaje de personas en la categoría de
adecuado.

Adecuado
86.7 (85.7-87.7)
54.3 (52.8-55.9)
9.3 (8.4-10.2)
39.6 (38.2-41.0)
73.4 (72.1-74.7)
40.5 (39.1-41.9)
51.9 (50.4-53.4)
71.4 (70.1-72.7)
5.8 (5.1-6.5)

12.0
43.8
86.7
51.3
22.9
59.9
15.2
13.0
84.9

57
80
47
56
12
6
368
162
104

5.6
7.8
4.6
5.5
1.2
0.6
35.9
15.8
10.2

847
499
92
446
781
408
503
732
54

82.7
48.7
9.0
43.6
76.3
39.8
49.1
71.5
5.3

METROPOLITANA (n=1249)
Cereales
112
9.0
Verduras
441 35.3
Frutas
948 75.9
Leche y derivados 509 40.8
Carne
165 13.2
Leguminosas
622 49.8
Embutidos
339 27.1
Dulces
249 19.9
Refrescos
1085 86.9

93
129
103
125
21
8
413
187
60

7.4
10.3
8.2
10.0
1.7
0.6
33.1
15.0
4.8

1044
679
198
615
1063
619
497
813
104

83.6
54.4
15.9
49.2
85.1
49.6
39.8
65.1
8.3

NORTEe (n=1038)
Cereales
71
Verduras
369
Frutas
906
Leche y derivados 602
Carne
182
Leguminosas
632
Embutidos
244
Dulces
125
Refrescos
933

6.8
35.5
87.3
58.0
17.5
60.9
23.5
12.0
89.9

37
95
52
67
41
0
356
182
52

3.6
9.2
5.0
6.5
3.9
0.0
34.3
17.5
5.0

930
574
80
369
815
406
438
731
53

89.6
55.3
7.7
35.5
78.5
39.1
42.2
70.4
5.1

SUR (n=1124)
Cereales
62
Verduras
354
Frutas
980
Leche y derivados 713
Carne
501
Leguminosas
737
Embutidos
70
Dulces
77
Refrescos
1000

5.5
31.5
87.2
63.4
44.6
65.6
6.2
6.9
89.0

36
112
84
85
26
24
188
153
79

3.2
10.0
7.5
7.6
2.3
2.1
16.7
13.6
7.0

1026
658
60
326
597
363
866
894
45

91.3
58.5
5.3
29.0
53.1
32.3
77.0
79.5
4.0

p&lt;0.0001 de cada grupo de alimento por región

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 1 enero – marzo, 2016

11

�Calidad Patrón Consumo Alimentario

Artículo Original

Discusión
Para este estudio se analizaron a 4,438 individuos de
10 a 59 años de edad que cumplieron con los criterios
de inclusión, se seleccionaron indicadores de edad,
género, región donde habitaban.

los refrescos lo tiene en perjuicio a la salud, se sabe
que México es uno de los países con mayor consumo
de refresco, en siete años ha tenido un aumento de 12
puntos porcentuales (Secretaría de Salud Nuevo
León, 2014).

La salud de la población depende de múltiples
determinantes sociales (desde proximales hasta
estructurales), sin embargo, es principalmente en los
proximales, entre ellos la alimentación, la cual como
se sabe, está asociada a la presencia y prevención de
ciertas enfermedades crónicas no trasmisibles como
la diabetes, hipertensión y obesidad. La
alimentación, como determinante social, puede tener
efecto nocivo, sin embargo, es en cual la población
general puede actuar de manera directa y
participativa para coadyuvar en la prevención de
tales enfermedades.

La ESSNL 2011/2012, estimó la prevalencia de
diabetes mellitus tipo 2 en adultos mayores de 20 a
59 años en 14.9%, hipertensión arterial en el 16.9%,
obesidad y sobrepeso en el 71.7%. En el grupo de 10
a 19 años, la obesidad y el sobrepeso pueden estar
entre 33.9% y el 39.3%, otro dato que se debe agregar
al panorama de salud en Nuevo León, es la
prevalencia de síndrome metabólico entre la
población de 16 años o más es de 45.3% en hombres
y 59.4% en mujeres del 54.9% (Salas, y otros, 2014).

Norte-Navarro y Ortiz-Moncada (2011) refieren que
el Índice de Alimentación Saludable (IAS) que
desarrollaron a partir de un cuestionario de
frecuencia alimentaria comporta de manera similar
que el HEI (Guentther el al, 2012) dado que los datos
tomados de la Encuesta Nacional de Salud en España
contempla la frecuencia semicuantitativa de
consumo alimentario. En el caso de la ESSNL
2011/2012 solo contempla el cuestionario de
frecuencia consumo alimentario, por esta razón se
consideró llamarlo Indice de Calidad del Patrón de
Consumo Alimentario con las categorías adecuado,
necesita cambios o inadecuado conservando los
puntos de corte.
El estudio del patrón de consumo alimentario a través
del ICPCA puede ser la primera aproximación para
el análisis de Normas y políticas sociales
alimentarias. El patrón de consumo alimentario
puede ser sensible a cambios debido a determinantes
como el acceso a los alimentos, pobreza,
marginación, cultura alimentaria. La Norma Oficial
Mexicana 043 (Secretaria de Gobernación, 2013)
marca las orientaciones en cuanto al consumo de
grupos de alimentos, en este sentido, los resultados
muestran que el consumo de los grupos de frutas y
refrescos por región tienen diferencias marcadas
entre las categorías “Inadecuada” con “necesita
cambios” y “Adecuada”, estas diferencias deben
establecer la preocupación entre el gobierno y la
población, dado que el grupo de las frutas tiene
reconocimiento por sus beneficios en la salud y el de

Ante este panorama epidemiológico, podremos
sumar, que los resultados de este estudio muestran
que el 89.5% de la población muestra ICPCA que
necesita cambios o es inadecuado lo podría aumentar
el riesgo de incrementar las prevalencias de las
enfermedades descritas en la ESSNL 2011/2012.
Estudios muestran la asociación entre enfermedades
crónicas no trasmisibles y el IAS (Arem, y otros,
2013; Grimstvedt, Woolf, Milliron, &amp; Manroe, 2010;
Schwingshackl &amp; Hoffmann, 2015; Tande, Magel, &amp;
Strand, 2010) lo que demuestra la aplicabilidad del
IAS para prevenir, en los diferentes niveles de los
modelos de prevención, las enfermedades referidas,
Los resultados de este estudio difieren de manera
importante con lo descrito por Muñoz-Cano y cols.
(Muñoz, Córdova, &amp; Valle, 2015) en cuanto a los
porcentajes de individuos según los resultados de las
categorías del IAS, ya que, en sus resultados
muestran los mayores porcentajes de individuos
situados en la alimentación poco saludable mientras
que en este estudio los mayores porcentajes se
encuentran en situación de necesidad de cambio,
seguido de porcentajes bajos en las categorías
saludable y poco saludable, sin embargo, los
resultados tienen mayor consistencia con lo descrito
por Norte-Navarro y Ortiz-Moncada (Norte &amp; Ortiz,
2011) en cuanto a la distribución porcentual de los
individuos en base a las categorías de análisis de la
alimentación, es decir, los mayores porcentajes se
encuentran en la categoría de necesita cambios,
asimismo, muestra semejanzas con los puntajes
medios por edad y género
.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 1 enero – marzo, 2016

12

�Calidad Patrón Consumo Alimentario

Entendemos claramente que la población debe
empoderarse con la resolución de las enfermedades
abordando los determinantes sociales, ambientales y
económicos, sin embargo, el Estado debiera
enfocarse a que en todas políticas y estrategias
estuviera incluida la salud para así evitar o al menos
minimizar problemas futuros de salud poblacional
(OPS, 2013). Tanto el gobierno federal, que ha
generado la Estrategia Nacional para la Prevención y
el Control del Sobrepeso, la Obesidad y la Diabetes
(Secretaría de Salud, 2013) y el gobierno estatal que
ha generado la Estrategia Estatal para la Prevención
y el Control del Sobrepeso, la Obesidad y la Diabetes
en Nuevo León (Secretaría de Salud Nuevo León,
2014) han mostrado preocupación por la situación en
esas enfermedades crónico no trasmisibles, además
de lo anterior, Ramos et al, (2010). Han propuesto
una política social alimentaria nutricional para
Nuevo León para impulsar, mejorar y vigilar la buena
alimentación y nutrición en Nuevo León.
Conclusiones
La alimentación es un asunto de salud pública y en la
resolución del problema alimentario deben participar
tanto la población al empoderarse de la problemática
como el Estado en su papel de guía al incluir la salud
esté involucrada en todas la políticas e iniciativas
gubernamentales. El Estado debe ser proactivo y
dejar de ser reactivo, como reacción a la pandemia de
obesidad se han propuesto estrategias para resolver
el problema, en donde más que prevenir a la
enfermedad está previniendo los altos costos que
pudiera generar la atención, tanto de la enfermedad
como de las comorbilidades. Este estudio aporta
evidencia la asociación del ICPCA con los
determinantes proximales importantes como la edad,
el género, la marginación y la región donde habitan.
La información, que debiera ser utilizada de manera
puntual en estrategias y acciones para prevenir en
todos los niveles del proceso salud enfermedad.

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�Dieta y Alzheimer

Artículo de Revisión

FACTORES DIETÉTICOS Y NUTRICIONALES EN LA PREVENCIÓN DE LA
ENFERMEDAD DE ALZHEIMER
González Rodríguez Liliana Guadalupe1, Palmeros Exsome Carolina2, González Martínez Maria
Teresa3, Pérez Ávila María de la Luz3, Gutiérrez López Miriam3.
1 Departamento de Nutrición Humana y Dietética. Facultad de Ciencias de la Salud. Universidad Alfonso X El Sabio. Madrid. España, 2 Centro
de Estudios y Servicios en Salud. Universidad Veracruzana. Veracruz. México, 3 Centro de Investigación en Nutrición y Salud Pública (CINSP).
Facultad de Salud Pública y Nutrición. Universidad Autónoma de Nuevo León. Monterrey. México.

RESUMEN
La prevalencia de la demencia incluyendo la enfermedad de Alzheimer ha aumentado de forma alarmante en los últimos años.
La enfermedad de Alzheimer es uno de los problemas sociosanitarios más importantes actualmente y una de las principales
causas de discapacidad y dependencia entre las personas mayores. Las causas que la originan no han sido del todo elucidadas.
Algunos factores de riesgo que se asocian con la enfermedad de Alzheimer son factores genéticos, eventos vasculares, historia
de traumatismo en la cabeza, estrés oxidativo, disminución de la producción de óxido nítrico a nivel endotelial,
hiperhomocisteinemia, hipertensión, resistencia a la insulina, diabetes, hipercolesterolemia, obesidad, alteraciones
hormonales, factores del estilo de vida y factores psicológicos. Dentro de los factores del estilo de vida, la alimentación tiene
un papel esencial en la prevención y desarrollo de la enfermedad. El consumo de frutas, verduras, pescados, lácteos y
derivados, frutos secos, vino tinto, aceite de oliva y té verde en cantidades adecuadas y la ingesta de ácidos grasos omega 3,
folatos, vitamina A, E, C, D, B6 y B12, colina, magnesio y selenio pudieran ayudar a frenar el deterioro cognitivo y disminuir el
riesgo de desarrollar la enfermedad. De forma contraria, el exceso de la ingesta de energía, grasas saturadas y trans parece
estar relacionado con el aumento del riesgo de desarrollar la enfermedad. Pese a toda la evidencia científica disponible, se
requiere realizar más estudios sobre la relación entre los factores dietéticos y nutricionales y la prevención de la enfermedad
de Alzheimer.
Palabras claves: alimentación, nutrición, enfermedad de Alzheimer
ABSTRACT
The prevalence of dementia including Alzheimer's disease has increased dramatically in recent years. Currently, Alzheimer's
disease is one of the most important social and health problems and one of the leading causes of disability and dependence
among the elderly. The causes of the disease have not been fully elucidated. Some risk factors have been associated with
Alzheimer's disease such as genetic factors, vascular events, history of head trauma, oxidative stress, the decrease production
of nitric oxide in the endothelium, hyperhomocysteinemia, hypertension, insulin resistance, diabetes, hypercholesterolemia,
obesity, hormonal disorders, lifestyle and psychological factors. Among the lifestyle factors, diet plays an essential role in the
prevention and development of the disease. Consumption of adequate amounts of fruits, vegetables, fish, dairy products,
nuts, red wine, olive oil and green tea, and the intake of omega 3 fatty acids, folate, vitamin A, E, C, D, B6 and B12, choline,
magnesium and selenium may help curb the cognitive decline and reduce the risk of developing the disease. Conversely,
excessive intake of energy, saturated and trans fats could increase the risk of developing the disease. In spite of all the available
scientific evidence it requires further studies on the relationship between dietary and nutritional factors and the prevention
of Alzheimer's disease.
Key words: food, nutrition, Alzheimer's disease
Citation: González Rodriguez L.G., Palmeros Exsome C., González Martínez M.T., Pérez Ávila M.L., Gutiérrez López M., (2016) Factores
Dietéticos y Nutricionales en la Prevención de la Enfermedad de Alzheimer, Revista de Salud Pública y Nutrición, 15(1), 27- 37
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo león, Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México
Copyright: ©2016 González et al. This is an open-access article distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BYND 4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any medium, provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests exist.
Email: liligoro@uax.es

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�Dieta y Alzheimer

Introducción
En las últimas décadas la esperanza de vida ha
aumentado de forma considerable tanto en países
desarrollados como en países en desarrollo, y con
ello también lo ha hecho la prevalencia de la
demencia (Imtiaz, Tolppanen, Kivipelto, &amp;
Soininen, 2014). Dicha enfermedad es un síndrome
causado por diversos padecimientos y lesiones que
afectan al cerebro, usualmente de naturaleza crónica
y progresiva, en la que se presenta una alteración de
las múltiples funciones corticales superiores,
incluyendo la memoria, el pensamiento, la
orientación, la comprensión, el lenguaje, la
capacidad de aprender y de realizar cálculos, y la
toma de decisiones (Amemori, Jendelova, Ruzicka,
Urdzikova, &amp; Sykova, 2015; World Health
Organization, 2012).
Entre las enfermedades demenciales se encuentran la
enfermedad de Alzheimer (EA), la demencia
vascular, demencia con cuerpos de Lewy y la
demencia frontotemporal (Prince &amp; Jackson, 2009).
La Organización Mundial de la Salud (OMS) señaló
en 2015 que a nivel mundial había alrededor de 47.5
millones de personas que padecían demencia de las
cuales más de la mitad (58%) vivían en países de
nivel económico bajo y medio. Asimismo, se estima
que la cifra de personas con demencia casi se
duplicará cada 20 años, 65.7 millones en 2030 y
115.4 millones en 2050 (Prince &amp; Jackson, 2009).
La prevalencia de EA ha aumentado de forma
alarmante en los últimos años y representa el 50 al
70% de los casos de demencia (Amemori et al.,
2015). Cerca de la mitad de la población de más de
85 años padece esta enfermedad (Amemori et al.,
2015). Actualmente la EA es uno de los problemas
sociosanitarios más importantes y una de las
principales causas de discapacidad y dependencia
entre las personas mayores. La enfermedad tiene un
alto impacto físico, psicológico, social y económico
en los cuidadores, familias y en la sociedad en
general (Prince &amp; Jackson, 2009).
Las causas que originan la enfermedad no han sido
del todo elucidadas. Algunos factores de riesgo que
han sido asociados con la enfermedad de Alzheimer
son los factores genéticos, eventos vasculares,
historia de traumatismo en la cabeza, estrés
oxidativo, disminución de la producción de óxido
nítrico a nivel endotelial y su consecuente

Artículo de Revisión

inflamación, hipertensión, hiperhomocisteinemia,
resistencia
a
la
insulina,
diabetes,
hipercolesterolemia,
obesidad,
alteraciones
hormonales, factores del estilo de vida (alimentación,
actividad física, etc.) y factores psicológicos
(Barnard et al., 2014; Berrino, 2002).
En relación con los factores genéticos, algunas
formas de la enfermedad de Alzheimer son causadas
por la presencia de mutaciones en los genes que
codifican la síntesis de la proteína precursora
amiloidea (PPA), presenilina 1 (PS1) o presenilina 2
(PS2). Sin embargo, estas mutaciones representan
sólo el 5% de los casos de Alzheimer, en los que el
inicio de la enfermedad se presenta de forma
temprana en la edad media (Prince &amp; Jackson, 2009).
En los casos de enfermedad en que su aparición se
presenta de forma tardía, los cuales representan la
gran mayoría, están relacionados tanto con factores
genéticos como con factores ambientales. Un
importante factor genético de riesgo es la presencia
del alelo ε4 de la apolipoproteina E (ApoE) (Kim,
Yoon, Basak, &amp; Kim, 2014). El 60 a 80% de los
pacientes con Alzheimer tienen el polimorfismo
apoE4. En relación con ello, se ha observado que los
adultos con apoE4 tienen mayores concentraciones
de β-amiloide en el cerebro lo que sugiere que la
ApoE juega un papel en la eliminación del péptido βamiloide (Hanson et al., 2013; Kim et al., 2014).
Cabe destacar que la predisposición genética no
conduce necesariamente al desarrollo de la
demencia, ya que tal y como se ha mencionado
anteriormente, también están involucrados otros
factores modificables entre los que se encuentran la
alimentación, el sedentarismo y otros factores
relacionados con el estilo de vida.
Por otra parte, el cerebro se caracteriza por tener una
actividad metabólica sumamente alta y por tanto,
altamente vulnerable al daño oxidativo (Engelhart et
al., 2002). A este respecto, se han observado niveles
elevados de forma significativa de ácidos nucleicos,
proteínas y lípidos oxidados en el cerebro de sujetos
con EA y con deterioro cognitivo leve (Nunomura,
2013). De tal forma que se cree que el estrés
oxidativo y el daño celular consecuente ocurre en
etapas tempranas en la cascada patológica de la EA.
Por lo anterior, el riesgo de la EA pudiera reducirse
con el seguimiento de una dieta rica en antioxidantes
que ayude a contrarrestar los efectos perjudiciales del
estrés oxidativo (Engelhart et al., 2002).

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 1 enero – marzo, 2016

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�Dieta y Alzheimer

Factores dietéticos
El seguimiento de una dieta equilibrada es un
elemento esencial del estilo de vida y constituye un
factor protector de muchas de las enfermedades
crónico-degenerativas que aquejan actualmente a la
población, como por ejemplo, las enfermedades
cardiovasculares, diabetes tipo 2, algunos tipos de
cáncer asociados con la alimentación y nutrición,
obesidad y demencias. En relación con lo anterior,
cada vez hay un mayor número de evidencia
científica que indica que la inclusión de ciertos
alimentos en la dieta puede ejercer un efecto
protector en relación con el desarrollo de la EA
(Roberts et al., 2012).
Se ha constatado, por ejemplo, que el seguimiento de
la dieta mediterránea que está caracterizada por la
abundancia en el consumo de alimentos de origen
vegetal, tales como cereales, legumbres, frutas,
verduras, frutos secos y aceite de oliva como la
principal fuente de grasa, y un consumo moderado de
pescados, aves, lácteos, huevos, café y vino, se ha
asociado con una disminución del deterioro de la
función cognitiva, reducción de la progresión del
deterioro cognitivo leve y EA, reducción del riesgo
de EA y disminución de la mortalidad por todas las
causas en pacientes con EA (Feart, Samieri, Alles, &amp;
Barberger-Gateau, 2013; González-Rodríguez,
Perea-Sánchez, &amp; Ortega-Anta, 2015; Rigacci, 2015;
Solfrizzi et al., 2011). Esto debido a que este tipo de
patrón de alimentación contiene una gran cantidad de
nutrientes (vitaminas del grupo B, antioxidantes,
ácidos grasos poliinsaturados) que probablemente
juegan un papel destacable en la prevención de la
enfermedad (Wyka, 2012).
Diversos estudios sugieren que la EA está asociada
con el seguimiento de la dieta occidental la cual se
caracteriza por una ingesta excesiva de azúcar,
alimentos con alto índice glicémico, el consumo en
exceso de productos de origen animal (con alto
contenido en grasas saturadas) y un consumo bajo de
cereales de grano completo, legumbres, oleaginosas,
semillas y otros vegetales (con alto contenido en
fibra, vitaminas, polifenoles y otros compuestos
bioactivos) (Kanoski &amp; Davidson, 2011).
La EA podría teóricamente ser prevenida o al menos
retrasar su aparición y progreso a través de ciertos
componentes de la dieta. A continuación se presentan

Artículo de Revisión

algunos de los alimentos que han sido descritos en la
literatura científica como alimentos que pueden
desempeñar un papel esencial en el desarrollo de la
EA.
Frutas y verduras
Algunos estudios han constatado que las personas de
edad avanzada con una dieta rica en frutas y verduras
tienen concentraciones sanguíneas de sustancias
antioxidantes más elevadas e inferiores de
marcadores de estrés oxidativo, así como mejores
puntuaciones en las evaluaciones neuropsicológicas
(Lara et al., 2015; Solfrizzi et al., 2011). Esto es
posible que sea debido a que las frutas y verduras
contienen una gran diversidad de nutrientes y
compuestos bioactivos con función antioxidante
(Lara et al., 2015). En general las personas que
consumen una mayor cantidad de frutas y verduras
de forma regular presentan un menor riesgo de
desarrollar EA (Lara et al., 2015; Wyka, 2012). Por
ejemplo, en el estudio prospectivo de salud de las
enfermeras [Nurses’ Health Study] se apreció que las
mujeres que consumían una mayor cantidad de
verduras crucíferas y de hoja verde experimentaron
un deterioro funcional más lento a lo largo del
estudio en comparación con aquellas mujeres que
consumían una cantidad menor (Kang, Ascherio, &amp;
Grodstein, 2005).
Pescados
El consumo frecuente de pescado puede tener un
efecto favorable en la función cognitiva, así como
también puede ayudar a disminuir el riesgo de
desarrollar demencia, principalmente se ha
observado este efecto beneficioso en aquellos
individuos sin el polimorfismo ApoE4 (M. C.
Morris, Evans, Tangney, Bienias, &amp; Wilson, 2005;
Pallauf, Giller, Huebbe, &amp; Rimbach, 2013). Esto es
posible que sea debido principalmente a su alto
contenido en ácidos grasos omega 3, particularmente
ácido
docosahexaenoico
(DHA)
y
ácido
eicosapentaenoico (EPA) (Fotuhi, Mohassel, &amp;
Yaffe, 2009; Solfrizzi et al., 2011).
Lácteos y derivados
En relación con el consumo de lácteos y derivados,
se observa que un bajo consumo se asocia con una
peor función cognitiva y con un incremento en el
riesgo de demencia vascular (Solfrizzi et al., 2011).
En relación con lo anterior, un estudio prospectivo de
17 años de seguimiento llevado a cabo en ancianos

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 1 enero – marzo, 2016

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�Dieta y Alzheimer

sin demencia, concluyó que el riesgo de desarrollar
demencia y EA fue menor en las personas de los
cuartiles superiores de consumo de lácteos en
comparación con los participantes del primer cuartil
(Ozawa et al., 2014). Asimismo, un estudio reciente
llevado a cabo utilizando un modelo murino con la
enfermedad de Alzheimer, constató que la ingesta de
productos lácteos fermentados con el Penicillium
candidum tenía un efecto preventivo sobre la
enfermedad mediante la reducción de la acumulación
del péptido β-amiloide y de la inflamación del
hipocampo (Ano et al., 2015). La función
antiinflamatoria ha sido atribuida a la presencia de la
oleamida, un compuesto activo que es sintetizado en
lácteos fermentados con el p. candidum como el
queso camembert (Ano et al., 2015). Sin embargo, el
consumo de lácteos enteros puede estar asociados
con el deterioro cognitivo en la vejez (Solfrizzi et al.,
2011). Por ello, es necesario realizar un mayor
número de estudios en relación a este elemento de la
dieta que permitan establecer recomendaciones
dietéticas orientadas a la prevención de la EA.
Frutos secos
La evidencia en relación con el consumo de frutos
secos y las enfermedades del sistema nervioso es más
bien escasa. Algunos estudios sugieren que las
nueces pueden ejercer un efecto protector frente al
deterioro cognitivo leve y la EA (Barbour, Howe,
Buckley, Bryan, &amp; Coates, 2014; Grosso &amp; Estruch,
2016). Esto posiblemente sea debido a que se ha
observado que los frutos secos ayudan a reducir la
presión arterial, a mejorar el metabolismo de la
glucosa y la función vasodilatadora endotelial y a
reducir la inflamación (Barbour et al., 2014). Lo que
a su vez está relacionado con su contenido en fibra,
vitaminas con función antioxidante, magnesio y
ácidos grasos insaturados (Bullo, Juanola-Falgarona,
Hernandez-Alonso, &amp; Salas-Salvado, 2015).
Vino tinto
El consumo leve a moderado de bebidas alcohólicas
(especialmente de vino tinto) ha sido vinculado con
una disminución del riesgo de desarrollar demencia
y EA (Solfrizzi et al., 2011). Mientras que en relación
con el desarrollo de demencia vascular, deterioro
cognitivo y estados predemenciales el efecto
protector parece ser mucho más débil (Brust, 2010;
Solfrizzi et al., 2011). Por el contrario el exceso de la
ingesta de alcohol está asociado con un aumento del
riesgo de presentar deterioro de la función cognitiva

Artículo de Revisión

(Brust, 2010). Los beneficios asociados al consumo
de vino tinto están relacionados con su contenido en
resveratrol, un polifenol presente en las uvas, que
tiene la capacidad de hacer frente a la neurotoxicidad
producida por la acumulación del péptido β-amiloide
(Savaskan et al., 2003). Además también se ha
observado que aquellas personas que beben
cantidades moderadas de bebidas alcohólicas
también suelen tener un estilo de vida más saludable
en términos de actividad física y alimentación
(Weyerer et al., 2011).
Aceite de oliva
La evidencia procedente de estudios in vivo y en
vitro señala el gran potencial de los componentes
fenólicos presentes en el aceite de oliva extra virgen
(AOEV), en concreto de la oleuropeína-aglicona y el
oleocantal. A este respecto, se ha observado que
dichos compuestos son capaces de contrarrestar la
agregación amiloide y la neurotoxicidad producida
por éste, por lo que el consumo de aceite de oliva
pudiera ser de utilidad en la prevención de la
enfermedad (Rigacci, 2015). Asimismo, un estudio
murino, observó que tras suministrar una dieta
enriquecida en AOEV por seis meses, los niveles de
β-amiloide disminuyeron, sin embargo, no se
observaron modificaciones en los niveles de la
proteína tau, ni en la función cognitiva (Qosa et al.,
2015).
Té verde
El principal constituyente del té verde con relevancia
clínica es el epigalocatequina-3-galato (EGCG)
(Afzal, Safer, &amp; Menon, 2015). Se ha observado que
este polifenol tiene actividad antitumoral y
antienvejecimiento, además modula el estrés
oxidativo, posiblemente previniendo el daño
estructural y confiriendo cierta protección contra la
EA (Afzal et al., 2015; Lara et al., 2015). Un estudio
murino constató que el EGCG reduce la generación
del péptido β-amiloide y las isoformas de la proteína
tau (Rezai-Zadeh et al., 2008).
Factores nutricionales
A continuación se presentan algunos de los factores
nutricionales que están involucrados con la EA.
Ingesta de energía y macronutrientes
La ingesta de energía en exceso se ha asociado con el
aumento del riesgo de desarrollar alteraciones de la
función cognitiva y EA (Luchsinger, Tang, Shea, &amp;

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 1 enero – marzo, 2016

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�Dieta y Alzheimer

Mayeux, 2002; Roberts et al., 2012). Mientras que la
restricción de energía se ha relacionado con la
reducción del depósito del péptido β-amiloide
(Roberts et al., 2012). A este respecto, un estudio
longitudinal realizado en 980 personas libres de EA
al inicio del estudio, constató que aquellas personas
que estaban en el quintil superior de ingesta
energética tuvieron mayor riesgo de desarrollar EA
en comparación con aquellos que estaban en el
quintil más bajo de ingesta. Además, únicamente se
vio dicho efecto de forma significativa en aquellos
sujetos que tuvieron el polimorfismo ApoE4
(Luchsinger et al., 2002).
La ingesta de energía está determinada por la ingesta
procedente de los macronutrientes. Parece lógico
pensar que su distribución respecto a la energía total
pudiera estar relacionado con el desarrollo de la EA,
en relación con ello, un estudio prospectivo realizado
en 937 adultos mayores con una función cognitiva
normal al inicio del estudio y después de un
seguimiento de 3.7 años, observó que el riesgo de
desarrollar alteraciones en la función cognitiva fue
mayor entre aquellos sujetos que tuvieron una ingesta
de energía procedente de los hidratos de carbono
elevada, mientras que el riesgo fue menor en aquellos
que tuvieron un porcentaje de energía procedente de
las grasas y proteínas elevado(Roberts et al., 2012).
Lo que en el estudio pudo haber sido debido a que los
adultos mayores que tenían una ingesta de energía
procedente de los hidratos de carbono superior
también eran los que tenían un consumo mayor de
azúcares y frutas, no obstante el consumo de verduras
era bajo. Situación que puede alterar el metabolismo
de la glucosa y la insulina en las personas mayores y
generar resistencia a la insulina lo que a su vez está
relacionado con el deterioro de la función cognitiva
(Meneilly &amp; Tessier, 2016; Stolk et al., 1997). La
hiperglicemia y la diabetes pueden contribuir a
incrementar la formación de productos finales de
glicación avanzada (PGA) y generar estrés oxidativo
y por consecuencia, el incremento de la formación de
PGA. Los PGA y el estrés oxidativo han sido
asociados con un mayor deterioro de la función
cognitiva y EA a través de efectos en el metabolismo
del β-amiloide y proteína Tau (Roberts et al., 2012).
En general el equilibrio en la energía procedente de
los hidratos de carbono, grasas y proteínas pudieran
ayudar a mantener la integridad neuronal y la óptima
función cognitiva en la etapa de la vejez (Roberts et
al., 2012). Sin embargo, se requieren más estudios

Artículo de Revisión

para esclarecer los mecanismos que explican dicha
asociación, así como para poder establecer unas
recomendaciones con fines preventivos.
Grasas saturadas y trans
En relación con las grasas, se ha observado que la
ingesta en exceso de grasas totales está asociado con
un mayor riesgo de desarrollar EA en individuos con
ApoE4 (Luchsinger et al., 2002). Sin embargo,
parece ser que esto no depende únicamente de la
cantidad, sino también del tipo de grasas que se
ingieren. Respecto a esto, una revisión sistemática de
estudios prospectivos ha constatado una asociación
positiva entre la ingesta de grasas saturadas y trans y
la incidencia de EA (Barnard et al., 2014; M. C.
Morris et al., 2003). Asimismo, los resultados de un
ensayo clínico aleatorizado realizado en 47 adultos
mayores mostraron que los individuos que siguieron
una dieta rica en grasas saturadas y con un alto índice
glucémico tenían un mayor nivel de péptido βamiloide en el líquido cefalorraquídeo en
comparación con aquellas que tenían una dieta más
saludable en donde se observó una disminución de
estas fracciones(Hanson et al., 2013). Al mismo
tiempo otro estudio observó que los individuos en el
quintil más alto de ingesta de grasas saturadas
tuvieron el doble de riesgo de desarrollar la EA
durante un periodo de seguimiento de cuatro años,
comparado con aquellos participantes que se
encontraban en el quintil más bajo (M. C. Morris et
al., 2003). Uno de los mecanismos por el cual parece
explicarse la relación entre la ingesta de grasas
saturadas y trans con la demencia, es por el hecho de
que el alelo ApoE4, que está fuertemente vinculado
con la EA, produce una proteína que juega un papel
clave en el transporte del colesterol y ya que los
alimentos con alto contenido de grasas saturadas y
trans elevan el colesterol sérico, pueden contribuir a
la producción y acumulación del péptido β-amiloide
(Barnard et al., 2014).
Ácidos grasos omega-3
Las grasas insaturadas pueden tener un papel
protector contra la enfermedad (M. C. Morris et al.,
2003).
En
concreto,
algunos
estudios
epidemiológicos han observado que la ingesta de
ácidos grasos poliinsaturados omega 3 tiene un papel
protector en el mantenimiento de la función cognitiva
(Chew et al., 2015). Particularmente, se ha observado
que el ácido docosahexaenoico (DHA) que es un
componente estructural esencial de las neuronas, es

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esencial para el mantenimiento del sistema nervioso,
específicamente para el aprendizaje y la memoria.
Además, se ha mostrado que el tener concentraciones
bajas de este tipo de ácidos grasos a nivel cerebral se
asocia con el envejecimiento (Chew et al., 2015). A
este respecto se ha visto que personas con EA
presentan concentraciones bajas de este ácido graso
(Chew et al., 2015). Sin embargo, la ingesta óptima
de estos ácidos grasos para prevenir la EA aún es aún
controversial (Zhang et al., 2015).
Folato, vitamina B6 y vitamina B12
El folato, vitamina B6 y B12 son vitaminas esenciales
para el funcionamiento del sistema nervioso
(Mitchell, Conus, &amp; Kaput, 2014). El déficit de estas
vitaminas está relacionado directamente con una
peor función cognitiva y demencia en ancianos (de
Jager, 2014; Mitchell et al., 2014; Ramos et al.,
2005). Dichas vitaminas participan en la metilación
de la homocisteína, por lo que la deficiencia de las
mismas produce hiperhomocisteinemia, situación
que está asociada con el deterioro cognitivo mediante
neurotoxicidad, lo que se asocia con un mayor riesgo
de presentar EA (M. S. Morris, 2012). También se ha
observado que los pacientes con EA suelen tener
mayores concentraciones séricas de homocisteína
que aquellos pacientes que no presentan la
enfermedad por lo que sería importante vigilar la
ingesta dietética de estas vitaminas.
Vitamina E
La vitamina E es un potente antioxidante y además
contribuye al adecuado mantenimiento de la función
inmune y cognitiva (Shinohara &amp; Yamada, 2015). A
este respecto, se ha constatado que una ingesta
elevada de alimentos con un alto contenido de
vitamina E se ha asociado con una modesta
reducción del riesgo de desarrollar la EA a largo
plazo en personas sin el polimorfismo de la ApoE4
(Devore et al., 2010; Engelhart et al., 2002;
Shinohara &amp; Yamada, 2015). También se ha
constatado que la vitamina disminuye el daño
oxidativo neuronal lo que ayuda a atenuar la
progresión del daño en la función cognitiva.
No todas las formas de vitamina E parecen tener los
mismos efectos neuroprotectores. Por una parte, de
entre los diferentes componentes de la vitamina E
(tocoferoles y tocotrienoles), solo él α-tocoferol es
captado de forma activa por el cerebro y está
directamente involucrado en la protección de la
membrana neuronal (Bourre, 2006). Por otra parte,

Artículo de Revisión

se ha observado que el γ-tocoferol y los tocotrienoles
y en concreto el α-tocotrienol tienen propiedades
antioxidantes y antiinflamatorias superiores a las del
α-tocoferol (Peh, Tan, Liao, &amp; Wong, 2015; Usoro &amp;
Mousa, 2010). La evidencia científica en relación al
punto anterior es escasa por lo que es necesario
realizar más investigación en relación con la
vitamina E y la EA considerando las diferentes
formas de la vitamina.
Vitamina C
Las terminaciones nerviosas del cerebro contienen
las mayores concentraciones de vitamina C en el
cuerpo humano (después de las glándulas
suprarrenales) (Bourre, 2006). Se han observado
resultados dispares en función del tiempo de
exposición. El estudio Rotterdam que es un estudio
longitudinal que tiene como finalidad investigar
determinantes relacionadas con la aparición de
enfermedades en ancianos, encontró que la ingesta
elevada de vitamina C estaba relacionada con un
menor riesgo de demencia y EA tras un seguimiento
de 6 años (Engelhart et al., 2002). Sin embargo,
cuando el periodo de seguimiento se extendió a 10
años, la ingesta de la vitamina no se asoció con un
menor riesgo de EA (Devore et al., 2010). Pese a sus
diferencias, parece que la vitamina C puede conferir
cierta protección frente a la EA a corto plazo.
Vitamina A
La vitamina A se ha considerado tradicionalmente un
compuesto antioxidante, además juega un papel
importante en el mantenimiento de la función del
sistema nervioso central. Se ha demostrado in vitro
que la vitamina A (retinol, ácido retinoico y de la
retina) y el β-caroteno inhiben la formación, la
extensión y los efectos desestabilizadores de las
fibrillas β-amiloide. Por lo tanto, es posible que la
vitamina A y β-caroteno sean nutrientes claves para
la prevención y control de la EA (Ono &amp; Yamada,
2012).
Vitamina D
Los últimos hallazgos científicos sugieren que la
vitamina D puede tener un efecto beneficioso en la
fisiología del cerebro, por ejemplo, en la promoción
de
la
neurotransmisión,
neurogénesis
y
sinaptogénesis, así como también puede ayudar a
evitar la acumulación del péptido β-amiloide y a
prevenir la apoptosis celular (Brouwer-Brolsma &amp; de
Groot, 2015). Además también se ha observado que

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Artículo de Revisión

los individuos que tienen mayores concentraciones
séricas de vitamina D tienen una mejor función
cognitiva que los que presentan deficiencia de la
vitamina (Hanyu, 2015).

debido al estrés oxidativo (D. R. Morris &amp; Levenson,
2012). Se necesitan más estudios para entender las
cantidades óptimas que no representen un riesgo para
desarrollar la EA.

Colina
La colina es precursor del neurotransmisor
acetilcolina. La pérdida de las neuronas colinérgicas
se asocia con el deterioro de la función cognitiva, en
particular con la pérdida de memoria y la EA (Poly
et al., 2011). Por otra parte, la evidencia acerca de los
cambios sobre la epigenética producidos por los
nutrientes de la dieta cada vez cobra mayor interés en
relación con la prevención de enfermedades
neurodegenerativas (Sezgin &amp; Dincer, 2014). En este
sentido, se ha observado que la colina al igual que
otros nutrientes como el folato, vitamina B12, zinc,
selenio y algunos polifenoles son capaces de
interactuar con algunos mecanismos epigenéticos y
modular la expresión de los genes (Sezgin &amp; Dincer,
2014). En general, se ha observado que las personas
que tienen una ingesta elevada de colina tienen una
mejor función cognitiva en comparación con
aquellos que tienen una ingesta baja (Poly et al.,
2011).

Selenio
Las alteraciones en el sistema de defensa
antioxidante endógeno del organismo están
asociadas con el deterioro de la función cognitiva. En
concreto, la enzima glutatión-peroxidasa que es una
enzima selenio dependiente tiene como función
principal proteger a las células del daño oxidativo
producido por los radicales libres generados durante
el metabolismo (Santos, Gois, Mendonca, &amp; Freire,
2014). Un estudio realizado en ancianos utilizando
como indicador del status nutricional de selenio a
largo plazo las concentraciones eritrocitarias
constató que la deficiencia de selenio contribuye al
deterioro de la función cognitiva (Rita Cardoso, Silva
Bandeira, Jacob-Filho, &amp; Franciscato Cozzolino,
2014).

Magnesio
La deficiencia de este mineral ha sido vinculada con
el desarrollo de la EA lo que podría estar relacionado
con las múltiples funciones que ejerce dicho
nutriente en el control de la densidad y plasticidad
sináptica, presión arterial y en el metabolismo de la
glucosa e insulina (Li et al., 2014; Volpe, 2013).
Respecto a esto, se ha observado que las personas
con un deterioro cognitivo leve o moderado
presentan unas concentraciones de magnesio
inferiores a las observadas en pacientes sin deterioro
cognitivo (Barbagallo, Belvedere, Di Bella, &amp;
Dominguez, 2011).
Zinc
El cerebro tiene el mayor contenido de zinc y es
esencial para su normal funcionamiento (Hancock,
Finkelstein, &amp; Adlard, 2014; Loef, von Stillfried, &amp;
Walach, 2012). Este mineral ha sido señalado
muchas veces como uno de los nutrientes implicados
en el deterioro de la función cognitiva y en la
patogénesis de la EA cuando sus niveles están
deficientes (Hancock et al., 2014; Loef et al., 2012).
De forma contraria, el exceso de zinc ha sido
implicado en los procesos que producen daño celular

Conclusión
Actualmente no existen tratamientos disponibles
para curar la enfermedad de Alzheimer. Sin embargo,
es evidente que la alimentación y el estado
nutricional de un individuo pueden ejercer un papel
esencial en la modulación de la aparición de
enfermedad de Alzheimer. Parece ser que el exceso
de la ingesta energética, grasas saturadas y trans está
relacionado con el aumento del riesgo del desarrollo
de la enfermedad, mientras que el consumo de frutas,
verduras, pescados, lácteos y derivados, frutos secos,
vino tinto, aceite de oliva y té verde en cantidades
adecuadas y la ingesta de ácidos grasos omega 3,
folatos, vitamina A, E, C, D, B6 y B12, colina,
magnesio y selenio pudieran ayudar a frenar el
deterioro cognitivo y disminuir el riesgo de
desarrollar la enfermedad. Sin embargo, se requiere
un mayor número de estudios que establezcan y
describan los mecanismos por los cuales los
elementos de la dieta están involucrados en el
desarrollo de la enfermedad de Alzheimer y
sobretodo que permitan establecer las cantidades
óptimas de ingesta con fines preventivos.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 1 enero – marzo, 2016

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Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 1 enero – marzo, 2016

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�Equidad en Salud

Artículo de Revisión

EQUIDAD EN SALUD PARA EL DESARROLLO SOSTENIBLE1
Becerra Posada Francisco 1, J Mújica Oscar1
1 Organización Panamericana de la Salud, Washington DC, USA
RESUMEN
Los notables logros del Programa Ampliado de Inmunizaciones en las Américas —a lo largo de cuatro décadas de arduo trabajo
de control, eliminación y erradicación de enfermedades, discapacidades y mortalidades prevenibles— han demostrado que la
universalidad en salud es alcanzable y la equidad en salud es posible. Transformar estos objetivos aspiracionales en metas
realizables y sostenerlas en el tiempo demanda estratégica y explícitamente centrar la atención en la distribución justa de las
oportunidades para la salud y el bienestar, incluyendo el acceso a las vacunas y sus determinantes proximales y distales. Las
desigualdades sociales en salud son ubícuas, profundas y persistentes en la Región y la evidencia disponible muestra que tales
gradientes en salud se reproducen en el acceso a los servicios de inmunización y las coberturas de vacunación. La noble
aspiración por la equidad en salud es el soporte moral y político de toda propuesta por el desarrollo sostenible; la
sostenibilidad misma del desarrollo dependerá del grado de equidad social logrado. Es imperativo fortalecer la acción sobre
los determinantes sociales de la salud, mediante el alcance progresivo de acceso y cobertura universales en salud, la aplicación
del enfoque intersectorial de salud en todas las políticas y el fortalecimiento de capacidades institucionales para generar
evidencia sobre determinación social de la salud y reducción de desigualdades sociales en salud. Dos inconfundibles lecciones
regionales han de iluminar este camino: las vacunas como elemento ecualizador en la salud pública y los programas de
inmunización como práctica exitosa de universalidad en salud.
Palabras claves: Equidad, Salud, Desarrollo Sostenible
ABSTRACTThe remarkable achievements of the Expanded Programme on Immunization in the Americas —across four decades
of hard work in the control, elimination, and eradication of diseases, disabilities, and preventable deaths— have shown that,
indeed, universality in health is attainable and equity in health is possible. Transforming these aspirational objectives into
achievable goals and sustaining them over time demand an strategic and explicit focus on the fair distribution of opportunities
for health and well-being, including access to vaccines and their proximal and distal determinants. Social inequalities in health
are ubiquitous, deeply entrenched, and persistent in the Region; the available evidence shows that such gradients in health
are reproduced in access to immunization services and vaccination coverage. The noble aspiration for equity in health is the
moral and political support of any proposal for sustainable development; actually, the very sustainability of development will
depend on the degree of social equity achieved. It is imperative to strengthen the action on the social determinants of health,
through the progressive realization of universal health access and coverage, implementation of the intersectoral approach to
Health-in-All-Policies, and by building institutional capacity to generate evidence on social determination of health and
reduction of social inequalities in health. Two distinct regional lessons shall illuminate this path: vaccines as an equalizer
element in public health and immunization programmes as a successful practice of universality in health.
Key words: Equity, Health, sustainable development.
Citation: Becerra Posada F., J. Mujica O., (2016) Equidad en Salud para el Desarrollo Sostenible, Revista de Salud Pública y Nutrición, 15(1),
16- 26
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo león, Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México
Copyright: ©2016 Becerra et al. This is an open-access article distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BYND 4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any medium, provided the original author and source are credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests exist.
Email: becerraf@paho.org

1

Ensayo basado en el discurso del primer autor en la Cátedra Dr. Carlos Canseco de la Facultad de Salud Pública y
Nutrición de la Universidad Autónoma de Nuevo León (México; Octubre 12, 2015)

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 1 enero – marzo, 2016

�Equidad en Salud

Artículo de Revisión

Introducción
Desarrollo sostenible y equidad en salud son dos
aspectos contemporáneos cruciales en la salud
pública global y regional. En este ensayo se propone
que, en realidad, el asunto fundamental para la
sostenibilidad del desarrollo es la equidad en salud,
expresión toral de la justicia social. (Becerra, 2015)
En este contexto, es oportuno iniciar esta
presentación haciendo el breve recuento de una
historia conocida, exitosa y familiar para las
Américas: una experiencia que ha demostrado que,
en la Región, la equidad y la universalidad en salud
no solo son objetivos aspiracionales sino metas
alcanzables.
La historia de la universalidad alcanzable y la
equidad posible en las Américas es la historia del
Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI)
establecido mediante Resolución del Consejo
Directivo de la OPS en septiembre de 1977: hace
exactamente
38 años (Tambirú,
Andrus,
Fitzsimmons, 2006). A lo largo de estas casi cuatro
décadas se han cumplido hitos trascendentales hacia
la universalidad de la vacunación en las Américas.
Entre esos hitos se destacan la consolidación de los
programas ampliados de inmunización nacionales y
la erradicación de la poliomielitis en la Región,
internacionalmente certificada en 1994 tras una
ardua labor de investigación al cabo de tres años del
último caso, cuatro años de haberse declarado dicha
meta y una década después de haber registrado casi
mil casos anuales (Robbins, de Quadros, 1997). Las
Américas se constituyó en la primera región en el
mundo en alcanzar ese logro, tal como había
acontecido con la erradicación de la viruela (Fenner,
Henderson, Arita, Ježek, Ladnyi, 1968). Ha quedado
demostrado que las vacunas son un elemento
ecualizador en la salud pública y el PAI una práctica
exitosa de universalidad en salud, generando
igualdad de oportunidades de vida para todos los
niños y niñas de crecer libres de las temibles
enfermedades prevenibles por vacunación (Hinman,
McKinlay, 2015). Esta lección es digna de elogio y
reconocimiento y es el producto de abnegados
pioneros y visionarios, entre quienes se distingue el
Dr. Carlos Canseco, emprendedor formador de
instituciones y a quien se le debe, por su labor a
través de Polio Plus con Rotary International, la casi
erradicación global de la poliomielitis; por ello, la
Organización Panamericana de la Salud (OPS) lo

distinguió como Héroe de la Salud Pública de las
Américas.

La ubiquidad del gradiente de salud
No obstante los notables logros alcanzados en la
protección contra enfermedades prevenibles por
inmunización en las Américas, la provisión de
vacunas a la población y sus indicadores asociados
no están exentos de un fenómeno prevalente y
deletéreo en nuestra Región: la desigualdad de su
distribución en grupos sociales. Existe un claro
gradiente en la proporción de población menor de 1
año de edad viviendo en municipios de las Américas
con coberturas de DTP3 sub óptimas (esto es, menos
de 80%) a lo largo de la jerarquía social definida por
cuartiles de países según ingreso per cápita (Figura
1).

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 1 enero – marzo, 2016

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�Equidad en Salud

Artículo de Revisión

A pesar que el promedio poblacional mejoró
modestamente entre 2008 y 2012 (bajó de 22.2% a
19.7%), las brechas de desigualdad absoluta y
relativa entre los cuartiles extremos prácticamente no
se modificaron en ese periodo (de 18.6% a 17.4% y
de 2.2 a 2.4, respectivamente). Los países en el
cuartil de menor ingreso continúan teniendo un
exceso de casi 20% de población menor de 1 año
viviendo en municipios con coberturas de DPT3 sub
óptimas respecto de los países en el cuartil de mayor
ingreso. Tal exceso de riesgo de exposición (a tres
enfermedades prevenibles por inmunización) es
atribuible a la desigualdad económica imperante
entre los países de la Región. (Mújica, Velandia,
Kurtis 2014)

últimas rondas de encuestas de demografía y salud en
países de las Américas (disponibles en el Monitor de
Equidad en Salud de OMS), es posible constatar la
presencia de los cuatro patrones estándar de
desigualdad (WHO, 2013), cada cual vinculado a una
intervención pro-equidad diferenciada. (Figura 2)

De hecho, a partir del análisis exploratorio de los
datos sobre coberturas de inmunización en las

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 1 enero – marzo, 2016

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�Equidad en Salud

Artículo de Revisión

Por ejemplo, en 2005 la cobertura de DPT3 en Haití
presentó un patrón de deprivación en masa, en donde
solamente el quintil de ingreso más alto -es decir, el
segmento poblacional socialmente más aventajadoexhibe coberturas relativamente altas, mientras que
el resto de la población exhibe coberturas
inaceptablemente bajas, demandando igualmente
una intervención global de enfoque poblacional. En
República Dominicana, la cobertura DPT3 en 2007
mostró un patrón de alineamiento gradual y en el
mismo sentido de la gradiente social: a mejor
posición económica, mejor cobertura, demandando
una intervención basada en el llamado universalismo
progresivo. En Perú, la cobertura de BCG en el año
2011, exhibió un patrón de exclusión marginal, en el
cual solamente el quintil socialmente más
desaventajado (es decir, el más pobre) quedó
rezagado en sus coberturas; ello demanda una
intervención de focalización. Por último, en 2011

Honduras alcanzó un patrón de cobertura completa,
universal e independiente de la posición
socioeconómica, patrón que requiere una estrategia
de mantenimiento. (Mújica, 2015)
La magnitud y profundidad de las desigualdades
sociales en salud en las Américas se extiende a muy
diversas dimensiones de la salud poblacional. Por
ejemplo, en la Figura 3 se ilustra la desigualdad
social en el riesgo de muerte infantil (i.e., la tasa de
mortalidad infantil) tanto por terciles de acceso a
agua como a lo largo de la gradiente social definida
por este determinante ambiental que, además, es un
derecho humano amparado por una resolución de las
Naciones Unidas. (United Nations General
Assembly, 2010) Conforme mejora la posición
social (esto es, se tiene mayor acceso a agua),
ilustrado en las gráficas en un desplazamiento hacia
la derecha, la mortalidad infantil cae marcadamente.

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�Equidad en Salud

Artículo de Revisión

La buena noticia es que, entre 1990 y 2010, se ha
constatado una reducción considerable de la
desigualdad en la mortalidad infantil: el índice de
desigualdad de la pendiente se redujo de 34.5 a 14.7
muertes infantiles por cada 1,000 nacidos vivos entre
los extremos de la gradiente social definida por
acceso a agua, una ganancia ciertamente atribuible al
empeño de los países y las comunidades en el marco
de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM).

Lo mismo se puede afirmar respecto al riesgo de
muerte materna en las Américas, que exhibe intensas
y aún persistentes desigualdades en los gradientes
sociales definidos por acceso a agua entubada entre
países. En el estudio exploratorio de OPS sobre los
gradientes ambientales de acceso a agua y
saneamiento y las desigualdades en salud (Pan
American Health Organization , 2015), se pudo
constatar que tanto en 1990 como en 2000, más del

La otra noticia, la mala, es que, a pesar de estos
esfuerzos, la desigualdad persiste: aún al 2010, hay
un exceso de casi 15 muertes infantiles por cada
1,000 nacidos vivos atribuible a la desigualdad en el
acceso a agua, ese derecho humano fundamental.
(Pan American Health Organization, 2015).

50% de las muertes maternas ocurridas en la Región
se concentraban en el quintil poblacional de países
con menor acceso a agua; felizmente, entre el 2000 y
el 2010 ocurrió una reducción apreciable de esta
desigualdad relativa; aun así, en el año 2010 no
menos de 30% de todas las muertes maternas seguían
concentradas en el 20% poblacional de menor acceso
a agua. Por otra parte, la Región redujo, en promedio,

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�Equidad en Salud

Artículo de Revisión

su razón de mortalidad materna apenas de 87 a 59
muertes maternas por 100,000 nacidos vivos entre
1990 y 2010 -muy lejos de la meta del ODM 5.
Mientras algunos países avanzaron apreciablemente
en la reducción de la mortalidad materna, otros
muestran aún un rezago muy importante: este rezago
habla, en su esencia, de la inequidad.
Igualmente preocupante es la magnitud de la
desigualdad en el riesgo de enfermar (incidencia) por
tuberculosis pulmonar en las Américas. Por ejemplo,
en el año 2009, el cuartil de países con menor
desarrollo humano (medido por el índice de
desarrollo humano del PNUD) concentraba 60% de
los casos incidentes de TB: entre este cuartil,
socialmente más desaventajado, y el cuartil de países
con mayor IDH había una diferencia absoluta no
menor a 50 casos de TB en exceso por cada 100,000
personas. Aunque se comprueba -y celebra- una
significativa reducción en la tasa regional promedio
de incidencia de TB (de 65 a 45 por 100,000 entre
2000 y 2010), la magnitud de la desigualdad absoluta y relativa- prácticamente no se modificó en
el periodo. (Munayco, Mújica, León, del Granado,
Espinal, 2015)

Y, finalmente, para ilustrar la diversidad de
dimensiones de la salud poblacional en las que se
reproduce el llamado “gradiente de salud de
Marmot” con que se expresan las desigualdades
sociales en salud, la Figura 4 permite apreciar el
efecto perverso de éstas en la prevalencia de uso de
combustible sólido y, por lo tanto, en la nociva
exposición a biomasa, determinante proximal de las
neumonías y otros problemas respiratorios sobre
todo en población infantil, según la jerarquía
poblacional definida por el índice de desarrollo
humano (IDH).
En 2007, la prevalencia de
exposición a biomasa en el cuartil de países de menor
desarrollo humano de las Américas fue 11 veces la
prevalencia en el cuartil de mayor desarrollo
humano. (Soares, Meyer, Mújica, 2013) Quienes
tengan interés en explorar con más detalle el estado
de la desigualdad en la Región, pueden consultar la
publicación La Salud en las Américas (Organización
Panamerica de la Salud, 2012) así como la reciente
Serie Temática sobre Equidad en Salud y Desarrollo
Sostenible de la Revista Panamericana de Salud
Pública. (Becerra, 2015).

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�Equidad en Salud

Artículo de Revisión

Las repercusiones de la inequidad
En palabras de la Prof. Ilona Kickbusch, directora del
programa de salud global del Instituto de Graduados
en Estudios Internacionales y Desarrollo de Suiza y
asidua colaboradora de la OMS, “la desigualdad
socioeconómica es un determinante social de salud
crítico porque define las condiciones en las que
crecemos, vivimos, trabajamos y envejecemos”
(World Health Organization, 2015). La dura verdad
es que las desigualdades en salud son ubicuas,
profundas y persistentes; las situaciones descritas en
los párrafos previos son meros ejemplos, muy
dramáticos, de la magnitud y extensión de las
desigualdades en salud en las poblaciones de nuestra
Región, a la cual se le atribuye la dudosa distinción
de ser una de las más inequitativas del mundo.
Décadas de investigación pionera en epidemiología
social han puesto en evidencia la determinación
social de las desigualdades en salud: son las injustas
y evitables desigualdades en las circunstancias y las
oportunidades para la vida -en lo social, lo
económico, lo laboral, lo cultural, lo ambiental, lo
político- las que determinan, dan forma y
profundidad a las desigualdades en salud observadas
y sentidas.
En tiempos recientes, los grandes foros políticos,
económicos y científicos mundiales tienden a hacer
explícita una alarmante e incómoda realidad: la
desigualdad de ingreso y, por extensión, la
desigualdad social se empiezan a apreciar como una
verdadera amenaza a la sostenibilidad. Como
ejemplo de ello se destacan los siguientes: en su
panorama sobre la agenda global, el Foro Económico
Mundial de Davos declara la ampliación de la
desigualdad de ingreso como la segunda amenaza
mayor en significancia global (y primera en las
Américas) (World Economic Forum,2014); el
Informe Oxfam International documenta la
ampliación de la desigualdad de ingreso y denuncia
el secuestro democrático que produce gobernar para
las élites (Oxfam International, 2014); la iniciativa de
economía progresiva del Parlamento Europeo
declara la ampliación de la desigualdad el reto del
siglo (Wilkinson, Pickett, 2014); el Nobel de
Economía Joseph Stiglitz hace un llamado para
eliminar la desigualdad extrema de ingreso como
objetivo de desarrollo sostenible al 2030 (Doyle,
Stiglitz, 2014); el economista Thomas Piketty
publica su célebre obra El Capital en el Siglo XXI,
argumentando que el empeoramiento de la

desigualdad es un producto inevitable del modelo
económico de libre mercado (Piketty,2014); la
prestigiosa revista Science dedica una sección
especial, con 12 artículos originales, sobre “la ciencia
de la desigualdad” (Chin, Culotta, 2014); la
Comisión Lancet-Universidad de Oslo sobre la
Gobernanza Global en Salud reconoce los orígenes
políticos de la desigualdad en salud (Ottersen,
Dasgupta, Blouin, Buss, Chongsuvivatwong, Frenk,
et al 2014). Todos estos trabajos y tesis han sido
presentados –todos- solamente en los primeros 6
meses de 2014.
Y es que, desde un punto de vista más político y
estratégico, la desigualdad de ingreso y la
desigualdad social se empiezan a percibir como una
seria amenaza a la gobernabilidad: a la estabilidad
política, a la institucionalidad democrática, a la
credibilidad en la autoridad. Göran Therborn, de la
Universidad de Cambridge, uno de los sociólogos
contemporáneos más ilustres ha señalado que “los
ciudadanos han estado más impacientes” pues “desde
2011 la protesta por la desigualdad se ha hecho
presente en las calles […] en las rebeliones árabes
contra la libertad y oportunidad desiguales […], en
la oposición mediterránea a la austeridad desigual
[…], en el rechazo de los estudiantes chilenos a la
educación superior desigual […], en el Occupy
movement (los Indignados) de Estados Unidos, Gran
Bretaña, España y otros lugares, contra la
dominación del uno por ciento […]” (Therborn,
2013)
Así que el verdadero asunto aquí es la desigualdad
social. De ahí que -como lo ha subrayado la Dra.
Carissa Etienne, nuestra Directora- se empiece a
proponer el alcance de la equidad social como la
aspiración universal más crítica para la salud global
en el escenario post-2015 para el desarrollo
sostenible (Etienne, 2015). La Dra. Etienne ha hecho
palmario, con meridiana claridad, un imperativo
institucional desde que asumió su cargo en la
Organización Panamericana de la Salud: no podemos
continuar ciegos a la gradiente social.

La primacía del principio de equidad
Históricamente, en la evolución del discurso y la
agenda del desarrollo en el ámbito regional y
mundial, primeramente se reconoció a la salud como
condición sine qua non para el desarrollo; más

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 1 enero – marzo, 2016

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�Equidad en Salud

Artículo de Revisión

recientemente se reconoce a la equidad como
condición sine qua non para la justicia social (y, con
ello, para el buen gobierno). Si esto es así, entonces
la consecuencia lógica es reconocer la equidad en
salud como condición sine qua non para la
sostenibilidad del desarrollo: sin equidad social en
salud no es posible hacer sostenible el desarrollo: la
equidad es su sustento —de ahí la primacía del
principio de equidad en las agendas de desarrollo
contemporáneas.
Para poder desarrollar una actuación política,
estratégica, científica y socialmente consistente con
el principio de equidad -y, por lo tanto, abordar la
agenda mayor de la equidad en salud en el desarrollo
sostenible- es imperativo adoptar ciertas premisas
axiológicas (i.e., valorativas) cardinales a la práctica
racional de la salud pública reconociendo, en
particular, la transición paradigmática actual, según
la cual la explicación racional de las observaciones
sobre la salud poblacional (i.e., su causalidad) exige
abandonar la práctica de una salud pública de
“factores de riesgo”, basada en el individuo y
centrada en su comportamiento y adoptar un enfoque
de política pública, multidisciplinario y más amplio
que tome en cuenta la interdependencia de los
individuos y sus conexiones con los contextos
biológicos, físicos, sociales e históricos en los que
nacen, crecen, trabajan, viven y envejecen (Mújica,
2015). Bajo este paradigma causal, la equidad es un
objetivo de política y ese objetivo consiste en crear
oportunidades iguales para la salud.
La gran pregunta, la propositiva, es: ¿cómo eliminar
las desigualdades sociales en salud? Actuando en
nombre de los Estados Miembros de la OMS, en
2005 el Director General Dr. LEE Jong-wook
comisionó la respuesta a esta pregunta al Prof. Sir
Michael Marmot, del Reino Unido. Tres años
después, el 2008, la Comisión sobre los
Determinantes Sociales de la Salud emitió su
celebrado Informe Final (CSDH, 2008).
La
respuesta a la crucial pregunta del Dr. LEE quedó
plasmada en la mera portada del Informe: actuando
sobre los determinantes sociales de la salud.
Equidad en Salud y Determinantes Sociales de la
Salud son, pues, dos conceptos, dos constructos
inextricablemente ligados entre sí: la equidad en
salud es una expresión toral de la justicia social y se
consigue cuando cada persona tiene la oportunidad

de alcanzar su pleno potencial de salud y nadie es
excluido o queda en desventaja para alcanzar tal
potencial por razón de su posición social u otras
circunstancias socialmente determinadas.
Para
mejorar la equidad en salud (incluyendo el acceso y
cobertura universal en salud) es necesario cambiar la
distribución subyacente y rol de los determinantes
sociales de la salud. Los determinantes sociales de la
salud son las circunstancias en las cuales las personas
nacen, crecen, viven, trabajan y envejecen, así como
el conjunto más amplio de fuerzas y sistemas que
afectan tales circunstancias: e.g. las políticas
económicas y de desarrollo, las normas sociales, las
políticas sociales y los sistemas políticos (la
distribución de riqueza, poder y recursos a niveles
mundial, nacional y local). El llamado central de la
Comisión sobre los Determinantes Sociales de la
Salud (CDSS) es precisamente éste: alcanzar la
equidad en salud actuando sobre los determinantes
sociales de la salud. (CSDH, 2008)
Si la preocupación legítima es por la falta de equidad
en salud -y sus consecuencias adversas para la
sostenibilidad del desarrollo: injusticia social y
debilitamiento de la gobernabilidad- entonces,
trascendiendo la retórica, se tiene que actuar sobre
los determinantes sociales de la salud. Y si
realmente se quiere actuar sobre los determinantes
sociales de la salud entonces, tal como lo informó la
CDSS y otras evidencias acumuladas hasta hoy, hay
tres grandes recomendaciones a poner en práctica
desde el sector salud: 1) priorizar la universalidad en
salud; 2) aplicar el enfoque de salud en todas las
políticas; y, 3) comandar las evidencias.
Primero, la realización progresiva de la universalidad
en salud, esto es, el acceso y la cobertura universal
en salud, es una prioridad de la mayor magnitud y es
fundamentalmente una tarea sectorial de salud. La
OPS y sus Estados Miembros han sido pioneros en
adoptar una Estrategia para el Acceso Universal a la
Salud y la Cobertura Universal de Salud. (Pan
American Health Organization [CD53.R14], 2014)
Esta estrategia tiene cuatro líneas estratégicas, todas
esenciales para conseguir la universalidad y
necesarias para la equidad en salud: 1) acceso
equitativo a servicios; 2) rectoría y gobernanza; 3)
financiamiento con equidad y eficiencia; y, 4)
determinantes sociales e intersectorialidad.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 1 enero – marzo, 2016

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�Equidad en Salud

Artículo de Revisión

Segundo, el enfoque de Salud en Todas las Políticas
(SeTP) es el brazo de abogacía de la acción sobre los
determinantes sociales
de
la
salud,
la
intersectorialidad, la gestión del territorio, el
involucramiento del gobierno entero y la
participación comunitaria y social en la movilización
por la equidad y la justicia social. La Región de las
Américas, nuevamente, ha sido pionera en adoptar un
Plan de Acción sobre la Salud en Todas las Políticas
(Pan American Health Organization [CD53.R2],
2014). Inspirado en la Declaración Política de Río
sobre los Determinantes Sociales de la Salud (World
Health Organization, 2011) y sus cinco pilares
(mejor gobernanza intersectorial, participación
social en políticas, reorientación sectorial proequidad, cooperación y solidaridad y vigilancia del
progreso y rendición de cuentas), el Plan de Acción
regional sobre SeTP propone seis líneas estratégicas
de acción: 1) necesidades y prioridades; 2) marco
para la acción planificada; 3) estructuras y procesos
complementarios; 4) evaluación y participación; 5)
monitoreo, evaluación y reporte; y, 6)
fortalecimiento de capacidades.
Tercero, comandar las evidencias: la OPS plantea
aplicar un lente de la equidad –precisamente para no
continuar ciegos a la gradiente social, como lo
demanda nuestra Directora. Este lente consiste
esencialmente en monitorear la salud poblacional (y
el impacto que sobre ella tienen las políticas,
programas e intervenciones) desde dos ángulos a la
vez: por un lado, y como siempre, evaluar la salud
poblacional en función de la tendencia poblacional
promedio: si la salud está mejorando o está
empeorando (tal como lo demandó, en su momento,
Salud para Todos y luego los Objetivos de Desarrollo
del Milenio) pero, por otro lado y simultáneamente,
evaluar la salud poblacional en función de los
cambios en la desigualdad social en salud: si el
gradiente y/o la brecha de desigualdad social en salud
se está estrechando o se está ensanchando. Este
enfoque dual exige adoptar metas y métricas de
desigualdad objetivamente cuantificables. Bajo el
lente de equidad, el mejor resultado -expresión del
buen gobierno, de la buena política de salud- solo
tiene una opción éticamente justificable: mejorar el
promedio poblacional reduciendo a la vez las
desigualdades. (Minujin, Delamonica, 2003)
Consecuentes con este pregonar, la OPS y sus
Estados Miembros han sido pioneros también en esta
tercera recomendación del Informe de la CDSS (por

ejemplo, comandar la evidencia), pues han adoptado
explícitamente objetivos, indicadores y metas
cuantificables de impacto sobre equidad en salud en
su Plan Estratégico 2014-2019. (Pan American
Health Organization, 2013) A través de este Plan
Estratégico, la OPS y los Estados Miembros, han
hecho explícito su compromiso de trabajar
conjuntamente para lograr la reducción de las
desigualdades sociales en salud, convencidos que la
equidad en salud es una condición esencial para el
desarrollo sostenible.

Consideraciones finales
En el documento final de la Conferencia de Naciones
Unidas sobre el Desarrollo Sostenible (Río + 20) se
concede que la salud es una condición previa, un
resultado y un indicador de las tres dimensiones del
desarrollo sostenible: la social, la económica y la
ambiental. (United Nations, 2012) Se reconoce así la
determinación social, económica y ambiental de la
salud poblacional y, con ello, se admite la necesidad
de abordar la salud desde estos tres pilares del
desarrollo sostenible. En el marco de la Agenda al
2030 “Transformar nuestro Mundo” con sus 17
Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), el gran
desafío para la Región y el mundo está en cómo
alcanzar los mismos, y en especial, el Objetivo 3,
sobre salud, con equidad y justicia social. (United
Nations, 2015)
Tal desafío hace oportuna una reflexión final, a
propósito de las lecciones aprendidas del PAI en las
Américas, pues en los nuevos desafíos que enfrenta
el PAI quedan reflejados también los grandes
desafíos de la equidad en salud y el desarrollo
sostenible en el escenario regional y mundial
posterior al 2015. Garantizar la universalidad en las
coberturas de inmunización, incluyendo las nuevas
vacunas para la protección poblacional con un
enfoque de curso de vida y sus positivas
externalidades; aplicar el enfoque de salud en todas
las políticas para fortalecer la vital intersectorialidad,
gestión territorial y gobernanza local que faciliten el
aseguramiento de las oportunidades y las
condiciones para una vida sana, plena y digna, sobre
todo para los grupos y colectivos humanos que viven
en situaciones de vulnerabilidad y postergación, y
comandar la evidencia útil para informar políticas e
intervenciones en pro de la equidad, son imperativos
impostergables del sector salud para poner en

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 1 enero – marzo, 2016

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�Equidad en Salud

Artículo de Revisión

práctica el principio de equidad. Y, desde luego, la
diligencia total a la perspectiva de derechos
humanos, el enfoque y la igualdad de género y la
construcción social de la etnicidad y otras
identidades culturalmente relevantes (Etienne, 2015)
no solo son temas transversales a todo programa de
cooperación técnica; son misiones superiores en
nuestra búsqueda de la equidad social en salud.

Agradecimientos
FBP agradece a la Facultad de Salud Pública y
Nutrición de la Universidad Autónoma de Nuevo
León la invitación a presentar la Cátedra Dr. Carlos
Canseco, en homenaje a una de las personalidades
ilustres y más influyentes en la salud pública del
continente americano durante el Siglo XX, así como
al Sr. Rector de la Universidad Autónoma de Nuevo
León, Dr. Jesús Áncer Rodríguez, promotor de este
homenaje. FBP felicita a la comunidad Universitaria
en su 82° aniversario de vida institucional y a la
Facultad de Salud Pública y Nutrición en su 41°
aniversario, destacando su rol de formadoras de
recursos humanos preparados para un México mejor.

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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Salud Pública y Nutrición</text>
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                <text>Ramos Peña, Esteban Gilberto, Editor Responsable </text>
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                    <text>�Riesgo cardiovascular en pacientes

Artículo Original

RIESGO CARDIOVASCULAR EN PACIENTES DE PRIMER NIVEL DE ATENCIÓN
Núñez Rocha Georgina Mayela1*, López Enríquez Ivette2, Ramos Hernández Sergio Ricardo2, Ramos Peña
Esteban Gilberto1, Guevara Valtier Milton Carlos3 , González Treviño Irma Marcela 1,4
1

Universidad Autónoma de Nuevo León, FASPYN. Monterrey
Instituto Mexicano del Seguro Social de Nuevo León
3
Universidad Autónoma de Nuevo León, FAEN. Monterrey
4
Tecnológico de Monterrey
*Correo electrónico: georgina.nunezr@uanl.mx
2

RESUMEN
Introducción: Las enfermedades cardiovasculares (ECV) en México constituyen la primera causa de muerte. En
el primer nivel de atención no se detecta el Riesgo Cardiovascular (RCV) de los pacientes de manera sistemática
y pasan desapercibidas por el personal de salud. Objetivo: Establecer la prevalencia en RCV en la población de
una Unidad de primer nivel de atención de una institución de seguridad social. Material y Métodos: Diseño de
estudio transversal en pacientes de 30 a 74 años de edad n=269. Se consideraron variables socios demográficos,
antropométricos, de factores de RCV y perfil bioquímico. El plan de análisis consistió en estadística descriptiva
(medidas de tendencia central y de dispersión) e inferencial (X2, prueba de T y Riesgo Relativo). Resultados: El
promedio de edad fue 51.4±12 años, eran hombres en el 49.9%, casados 75%. La prevalencia de RCV alto fue de
21.6%, sobrepeso y obesidad en el 58.7% de la población y factores de RCV modificables principalmente en
hombres. En la prueba de t , se encontró diferencia entre género únicamente en VLDL (.005) y en la X2 en la
mayoría de las variables estudiadas. El promedio de RR en esta población fue 2.4±1.9. Conclusión: La prevalencia
de RCV fue mayor a la encontrada en otros estudios y se observa una alta prevalencia de factores de RCV en el
grupo de estudio. Se recomienda el apego a las Guías Diagnóstico Terapéuticas y tabuladores de RCV por el
médico familiar para identificar oportunamente grupos de riesgo
Palabras clave: Riesgo cardiovascular, factores de riesgo, atención primaria
ABSTRACT
Introduction Cardiovascular disease (CVD) in Mexico are the lead cause of death. In primary care, cardiovascular
risk (RCV) patients are not detected unnoticed systematically. Objective: To establish prevalence on the
population of a primary care unit an social security institution. Material and Methods: Transversal study design
in patients 30 to 74 years n = 269. Demographic variables, anthropometric, cardiovascular risk factors and socio
biochemical profile were considered. The analysis plan consisted of descriptive statistics (measures of central
tendency and dispersion) and inferential (X2, T test and Relative Risk). Results: The mean age was 51.4 ± 12
years, 49.9% were men, 75% married. The prevalence of high cardiovascular risk was 21.6%, overweight and
obesity in 58.7% of the population and largely modifiable cardiovascular risk factors in men. In the t test,
differences were found between gender only VLDL (.005) and X2 in most of the variables studied. The average
RR in this population was 2.4 ± 1.9. Conclusions: The prevalence of cardiovascular risk was higher than found in
other studies and a high prevalence of cardiovascular risk factors in the study group were observed. It is
recommended attachment to the Guidelines Diagnostic and Therapeutic RCV tabs by the family physician to
quickly identify risk groups.
Keywords: cardiovascular risk, risk factors, primary care

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

1

�Riesgo cardiovascular en pacientes

Introducción
Las enfermedades cardiovasculares (ECV), son
un problema de salud pública mundial; hoy en
día constituyen la primera causa de enfermedad
y muerte en el mundo occidental y continuarán
avanzando en los países en vías de desarrollo
hasta sobrepasar a las enfermedades infecciosas.
Actualmente, y de acuerdo con la Federación
Mundial del Corazón, las enfermedades
cardiovasculares ocupan el primer lugar de
morbi-mortalidad en casi dos terceras partes de
la población mundial y en México sucede el
mismo fenómeno1.
Actualmente en América latina y el
Caribe las enfermedades cardiovasculares
representan el 31% del total de las defunciones.
Se estima que ocurrirán 20.7 millones de
defunciones por enfermedades cardiovasculares
en esta región durante los próximos 10 años 1. En
México, las estadísticas generales informan que
las Enfermedades del Corazón figuran en primer
lugar como causa de muerte desde hace más de
20 años2.
Al acuñar la expresión “factor de riesgo”
el Framingham Heart Study facilitó un cambio
en el ejercicio de la medicina. En la actualidad
factor de riesgo se define como un elemento o
una característica mensurable que tiene una
relación causal con un aumento de frecuencia de
una enfermedad y constituye factor predictivo
independiente y significativo del riesgo de
contraer una enfermedad 3.
Existe un consenso mundial en
considerar
como
factores
de
riesgo
cardiovascular mayor a la Hipertensión arterial,
Tabaquismo, Dislipidemia, Diabetes Mellitus,
Obesidad, Inactividad física, Microalbuminuria
o Tasa de filtración glomerular &lt; 60ml/min, edad
mayor de 55 en hombres y 65 en mujeres,
historia familiar de enfermedad cardiovascular
prematura, y como factores predisponentes para
el desarrollo de enfermedad cardiovascular
características étnicas, factores psicosociales,
homocisteína
elevada,
PCR
elevada,
lipoproteína
A
elevada,
HDL
bajo,

Artículo Original

hiperuricemia,
proteinuria
4
protrombóticos .

y

factores

El riesgo cardiovascular (RCV) se define
como la probabilidad de desarrollar una
enfermedad cardiovascular como enfermedad
coronaria, accidente cerebro vascular o
artropatía periférica en un período de tiempo
definido, usualmente 10 años; mientras que el
FRC corresponde a una característica biológica
o comorbilidad presente en una persona que está
relacionada en forma independiente con el
desarrollo
Posterior de una enfermedad cardiovascular, es
decir aumenta la probabilidad de la presentación
de dicha enfermedad 5.
En el tercer informe del Grupo de
Expertos del Programa Nacional de Educación
sobre el Colesterol acerca de la detección,
valoración
y
tratamiento
de
la
hipercolesterolemia en adultos (ATP III) se
establecieron los niveles óptimos de LDL–C &lt;
100 mg/dl y muy altos ≥190 mg/dl, Colesterol
total deseable &lt; 200 mg/dl y muy altos ≥ 240
mg/dl, HDL-C Niveles bajos &lt; 40 mg/dl y altos
≥ 60, Triglicéridos niveles normales &lt;150 mg/dl
y muy altos ≥ a 500 mg/dl; Dependiendo de estos
niveles séricos, ya sean óptimos o elevados
condicionan o no RCV 6. Cabe resaltar que la
prevalencia general de hipercolesterolemia en
México en mayores de 30 años, fluctúa entre 8.9
y 24.7%, según reportes de la Encuesta Nacional
de Salud y Nutrición 2012 (ENSANUT 2012)7,8.
La hipertensión arterial, de acuerdo con
The Seventh Report of the commitee on
Prevention,
Detection,
Evaluation,
and
Treatment of High Blood Pressure (JNC-7) se
reporta que es uno de los factores más
importantes en el desarrollo de la Aterogénesis;
por consiguiente aumenta el RCV. Estos
pacientes presentan una esperanza de vida
inferior en 10 a 20 años a diferencia de la
población general ajustada a sexo y grupo de
edad. Cuanto más alta es la presión arterial,
mayor es la posibilidad de infarto de miocardio,

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

2

�Riesgo cardiovascular en pacientes

insuficiencia cardiaca, ictus y enfermedad renal
4. La prevalencia en México para hipertensión
arterial en la población de 20 años o más, resultó
de 33.3 y 30.8% en hombres y mujeres
respectivamente de acuerdo a informes de la
ENSANUT, 20128.
La Organización Mundial de la Salud
(OMS) señala que el tabaco es la causa de
mortalidad evitable más importante en el mundo.
Que el consumo de tabaco es responsable de más
de 3 millones de muertes al año y que tiene
además, repercusiones sociales y económicas
muy importantes 9. El Framingham study y el
Albany Cardiovascular Health Center Study
demostraron que los fumadores presentaban
aumento del riesgo de infarto de miocardio o
muerte súbita relacionado con el número de
cigarrillos consumidos al día; en México, la
prevalencia de tabaquismo fue de 11.8% en
adultos mayores de 20 años3,8. Por otro lado, en
lo concerniente a la presencia de diabetes
mellitus, se sabe que a mayor grado de patología
hidrocarbonada, mayor coexistencia de factores
de riesgo y mayor estimación del riesgo
coronario. La prevalencia nacional de Diabetes
Mellitus en adultos mexicanos de 20-103 años
fue de 9.2%, ENSANUT 2012 8.
El sobrepeso y la obesidad son problemas que
afectan a cerca de 70% de la población (mujeres,
71.9 %, hombres, 66.7%) entre los 30 y 60 años,
en ambos sexos10.
Sin embargo, entre las mujeres existe un mayor
porcentaje de obesidad (índice de masa corporal
igual o mayor a 30) que entre los hombres. La
prevalencia de obesidad en los adultos
mexicanos se ha ido incrementando con el
tiempo 10. En 1993, resultados de la Encuesta
Nacional de Enfermedades Crónicas (ENEC
1993) mostraron que la prevalencia de obesidad
en adultos era de 21.5% 11. Actualmente, con
mediciones obtenidas por la ENSANUT 2012,
se encontró que 73% de las mujeres mayores de
20 años y 69.4 de los hombres tienen sobrepeso
u obesidad 8.

Artículo Original

Así, en una unidad de primer nivel de
atención del Instituto Mexicano del Seguro
Social (IMSS), no se conocía la prevalencia de
RCV cardiovascular de la población, ya que no
se evalúa de forma intencional dicho riesgo en el
paciente, es por eso que , el objetivo del proyecto
fue determinar la prevalencia de RCV en
población de 30 a 74 años en una unidad de
primer nivel de atención.
Material y Métodos
Se trata de un diseño transversal, la población de
estudio fueron los pacientes de una unidad de
primer nivel de atención del IMSS de ambos
turnos, sin distinción de género entre 30 y 74
años de edad y que aceptaran participar en el
estudio. Se excluyeron aquellos que en su
expediente clínico se hubiera reportado
antecedente de cardiopatía de origen congénito y
cardiopatía dilatada y se eliminaron aquellos con
cambio de adscripción y con baja en el servicio
o que no se hubieran realizado los exámenes
solicitados. Para calcular la muestra, se utilizó la
fórmula para estimar una proporción en una
población infinita y el muestreo fue no
probabilístico por cuota n=269.
Se incluyeron variables sociodemográficas
como edad, género, estado civil, ocupación.
Factores de riesgo como tabaquismo,
diagnóstico previo de Diabetes Mellitus,
hipertensión arterial, dislipidemia, síndrome
metabólico, accidente cerebro vascular y
antecedentes de familiares con enfermedad
cardiovascular. Indicadores antropométricos:
peso, talla e índice de masa corporal e
indicadores clínicos como tensión arterial y
bioquímicos como glucosa, colesterol total,
HDL, VLDL, LDL y triglicéridos. Evaluación
del RCV: porcentaje y nivel; asimismo, la
probabilidad de un evento de RCV a 10 años.
Durante del Turno matutino de una Unidad
Medicina Familiar en el tiempo de espera
consulta del paciente, la asistente médica
entregó
a los pacientes, la carta

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

de
de
le
de
3

�Riesgo cardiovascular en pacientes

consentimiento informado y la investigadora
principal les dio una explicación sobre la
investigación que se realizaría.
De los pacientes que aceptaron participar se les
aplicó el instrumento de recolección de datos por
la investigadora principal, posteriormente se
tomó la presión arterial, peso y talla por la
enfermera, previa calibración de baumanómetro
y reporte en el instrumento de evaluación de
cada paciente. La determinación del índice de
masa corporal (IMC) por investigadora
principal. De los datos que no aportaron los
pacientes, se obtuvieron del expediente
electrónico, si el paciente no contaba con datos
en el expediente de glucemia en ayuno y perfil
de lípidos en los últimos 6 meses se expedía la
orden de solicitud de exámenes de laboratorio y
se citaba al paciente en plazo no mayor a 2
semanas
para
reporte
de
resultados.
Posteriormente, se le otorgaba una cita para
valoración de resultado de exámenes de
laboratorio y notificación de su riesgo
cardiovascular y acciones que tendría que hacer.
El l presente estudio se apegó a las disposiciones
generales del Reglamento de la Ley General de
Salud en materia de Investigación 12.
El plan de análisis incluyó frecuencias y
proporciones, para las variables categóricas,
promedio y desviación estándar para las no
categóricas. Tasa de prevalencia e intervalos de
confianza de 95%. La comparación entre sexos
se realizará mediante χ2; para la comparación
entre dos grupos de variables continuas se aplicó
la prueba t-Student o la U de Mann y Whitney
cuando la distribución no fue normal. Se utilizó
el paquete estadístico SPSS 20.0.

Artículo Original

del 20% manifestaron padecer Diabetes
Mellitus. Otros resultados de importancia se
pueden observar en la Tabla 1.

Tabla I. Perfil socio demográfico y de salud de los pacientes de una unidad de medicina
familiar de primer nivel de atención del Instituto Mexicano del Seguro Social.
Característica

%
n=269

TURNO
Matutino
Vespertino
ESTADO CIVIL
Soltero
Casado
Unión libre
Viudo
Divorciado
ESCOLARIDAD
Primaria
Secundaria
Preparatoria
Licenciatura
Posgrado
OCUPACIÓN
Profesionista
Empleado
Trabajador Independiente
Obrero
Pensionado
Jubilado
Ama de casa
DIAGNÓSTICO PREVIO
Diabetes Mellitus
Hipertensión Arterial
Dislipidemia
Síndrome Metabólico
ACV
Familiar con enfermedad cardiovascular
Otros

49.8
50.2
3.7
75.5
9.3
8.2
3.3
30.5
39.4
24.9
4.8
.4
2.2
48.3
8.6
6.3
8.2
8.2
18.2
21.2
7.8
10.4
2.2
3.7
4.5
50.2

En lo referente a FRCV, se observó un promedio
de IMC de 26.3± 4.8, y en las fracciones del
colesterol, particularmente LDL se encuentró un
promedio mayor a 100 (119.4± 33.8). Por otro
lado. El promedio de puntos para RCV se
estableció en 5.9± 4.2 y el nivel de riesgo en 1.9±
1.2; el promedio del porcentaje de RCV fue de
9.2± 7.7 y el Riesgo Relativo de 2.4± 1.9. Otros
factores se encuentran en la Tabla 2.

Resultados
En total fueron 269 pacientes en, 49.9%
hombres, con un promedio de edad de 51 ± 12.0
años. La mayoría fue del turno vespertino,
casados y casi 40% tenían escolaridad
secundaria. Cerca al 50% eran empleados y más
Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

4

�Riesgo cardiovascular en pacientes

Artículo Original

Tabla 2. Perfil antropométrico, bioquímico y de riesgo cardiovascular de 269 pacientes de una
unidad de medicina familiar de primer nivel de atención del Instituto Mexicano del Seguro Social.

51.00

Desviación
Estándar
12.0

Mínimo

Edad

Variables

Promedio

30

74

Peso

68.3

14.2

40.50

119.0

Talla

1.60

.08

1.34

1.8

IMC

26.3

4.8

17.40

47.4

PAS

121.8

14.1

100

173

PAD

76.6

9.1

50

110

Glucosa

96.5

45.9

58

405

Colesterol

200.5

41.0

88

412

HDL

43.4

10.3

19

89

LDL

119.4

33.8

16

293

VLDL

39.7

27.6

9

300

Triglicéridos

126.5

62.6

56

486

RCV

5.9

4.2

0

19

Porcentaje RCV

9.2

7.7

2

53

Nivel de RCV

1.9

1.2

1

4

Riego relativo

2.4

1.9

.0

13.3

Máximo

En lo referente a la prevalencia de factores
modificables para RCV, se observa que casi el
60% de los pacientes presentaron un IMC mayor
a 24.9 y el 46.5% de ellos con cifras mayores a
200 mg/dl y el casi el 60% con HDL con cifras
menores a 40 mg/dl.
Otras prevalencias específicas se encuentran en
la tabla 3.
Tabla 3. Prevalencia de factores de RCV modificables en pacientes de una Unidad de
Medicina Familiar del Instituto Mexicano del Seguro Social.
Factor de riesgo
Índice de masa corporal
&gt;24.9
≤24.9
Presión arterial sistólica
&gt;120 mm Hg
≤120 mm Hg
Presión arterial diastólica
&gt;80 mm Hg
≤80 mm Hg
Glucosa
&gt;100 mg/dl
≤100 mg/dl
Colesterol
&gt;200 mg/dl
≤200 mg/dl
HDL
≤40 mg/dl
&gt;40 mg/dl
LDL
&gt;100 mg/dl
≤100 mg/dl
VLDL
&gt;35 mg/dl
≤35 mg/dl
Triglicéridos
&gt;150 mg/dl
≤150 mg/dl
Fuma
Si
No

Prevalencia
n = 269
158 (58.7%)
111 (41.3%)

Al analizar por nivel de riesgo y su asociación
con los factores de RCV, se observó asociación
con todos los factores con excepción de VLDL
como se establece en la Tabla 4.
Tabla 4. Riesgo cardiovascular por nivel y factores de riesgo en pacientes de una Unidad
de Medicina Familiar del Instituto Mexicano del Seguro Social. n=269
Nivel de
riesgo

Bajo límite Límite
de Riesgo

X2

Levemente
por encima
del límite de
riesgo

Riesgo alto

Valor
de p

40(26.1%) 12(40.0%)
113(73.9%) 18 (60.0%)

19(67.9%)
9(32.1%)

36(62.1%)
22(37.9%)

23(15.0%)
8 (26.7%)
130(85.0%) 22 (73.3%)

11 (39.3%)
17 (60.7%)

19 (32.8%) 13.13
39 (67.2%)

15(9.8%)
7 (23.3%)
138(90.2%) 23 (76.7%)

5(17.9%)
23 (82.1%)

22 (37.9%) 22.93 &lt;.0001
36 (62.1%)

58(37.9%)
95 (62.1%)

17(56.7%)
13 (43.3%)

15 (53.6%)
13 (46.4%)

35 (60.3%) 10.81
23 (39.7%)

.013

53 (34.6%) 9 (30.0%)
100(65.4%) 21 (70.0%)

17 (60.7%)
11 (39.3%)

34 (58.6%) 15.77
24 (41.4%)

.001

10 (6.5%)
3 (10.0%)
143(93.5%) 27 (90.0%)

6 (21.4%)
22 (78.6%)

12 (20.7%) 11.27
46 (79.3%)

.010

50 (32.5%) 10 (33.3%)
103(67.3%) 20 (66.7%)

12 (42.9%)
16 (57.1%)

25 (43.1%) 2.664
33 (56.9%)

.446

7 (25.0%)
21 (75.0%)

29 (50.0%) 15.93
29 (50.0%)

.001

17 (60.7%)
11 (39.3%)

39 (67.2%) 7.039
19 (32.8%)

.071

Factor
RCV
PAS
&gt;120 mmHg
≤120 mmHg
PAD
&gt;80 mmHg
≤80 mmHg
Glucosa
&gt;100 mg/dl
≤100 mg/dl
Colesterol
&gt;200 mg/dl
≤200 mg/dl
HDL
&gt;40 mg/dl
≤40 mg/dl
LDL
&gt;100 mg/dl
≤100 mg/dl
VLDL
&gt;35 mg/dl
≤35 mg/dl

Triglicéridos
&gt;150 mg/dl 34 (22.1%) 9 (30.0%)
≤150 mg/dl 119(77.8%) 21 (70.0%)
IMC
&gt;24.9
80(52.3%)
22(73.3%)
≤24.9
73 (47.7%) 8 (26.7%)

33.12 &lt;.0001

.004

Para establecer la diferencia por género, se
observa que en esta misma variable (VLDL)
hubo diferencia significativa como se encuentra
en la Tabla 5.

107 (39.8%)
162 (60.2%)
61 (22.7%)
208 (77.3%)

Tabla 5. Diferencia entre factores de RCV por género en pacientes de una Unidad de
Medicina Familiar del Instituto Mexicano del Seguro Social.

49 (18.2%)
220 (81.8%)

FACTOR DE RIESGO

MASCULINO
n= 134

125 (46.5%)
144 (53.3%)
156 (58.0%)
113 (42.0%)
31 (11.5%)
238 (88.5%)
97 (36.1%)
63.9 (63.9%)
79 (29.4%)
190 (70.6%)
90 (33.5 %)
179 (66.5%)

FEMENINO

t

p

n= 135

PAS

122.0 ± 13.7

121.5 ± 14.6

.270

.338

PAD

76.7 ± 9.6

76.6 ± 8.7

.024

.578

GLUCOSA

96.2 ± 44.0

96.8 ± 47.9

-.107

.556

COLESTEROL

204.3 ± 45.0

196.6 ± 36.3

1.53

.277

HDL

43.9 ± 10.9

42.9 ±9.7

.784

.059

LDL

121.1 ± 34.9

117.9 ± 32.7

.776

.740

VLDL

42.8 ± 34.7

36.7 ± 17.5

1.80

.005

TRIGLICERIDOS

127.6 ± 66.0

125.5 ± 59.3

.272

.879

IMC

26.2 ± 4.81

26.4 ± 4.9

-.225

.697

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

5

�Riesgo cardiovascular en pacientes

Discusión y Conclusiones.
En el presente estudio se comprobó la
hipótesis establecida ya que se observó una
prevalencia de 21.6% de pacientes con RCV,
semejante a lo descrito por Fanghanel-Salomon
en su estudio sobre la epidemiología
cardiovascular en México; en donde encontraron
que el 20% de la población era portadora de
RCV alto 1.
Los resultados de la presente investigación
reflejan dentro del perfil socio demográfico una
prevalencia marcada de pacientes casados y con
escolaridad de nivel medio; mayoritariamente
trabajadora con comorbilidades, lo cual es
preocupante porque potencialmente esta
problemática, es causa de incapacidades y
afectaría la productividad en las empresas y la
estabilidad económica en su entorno familiar.
Asimismo se observó un alta prevalencia de
tabaquismo positivo en mujeres y esto es
semejante a lo documentado en el estudio
Minnesota Business Men Study 3, y el
Framingham Study 3, en donde se estableció la
conocida relación dosis-efecto de este factor.
Por lo que se requiere implementar nuevas
estrategias educativas dirigidas a grupos de
grupo de riesgo, para encaminar a la población a
la
prevención
de
las
enfermedades
cardiovasculares, al comprometerse con su
salud. En lo correspondiente a las instituciones y
personal de salud, es importante que
incrementen la evaluación del nivel de RCV que
posee cada paciente para concretizarlo acerca de
los eventos próximos que pudieran ocurrir de no
modificar este tipo de factores de riesgo.
Encontramos una población joven con
dislipidemia agregada y mayor proporción de las
fracciones de colesterol alteradas con efecto
sobre el RCV, como lo descrito en el tercer
informe del grupo de expertos del programa
nacional de educación sobre el colesterol , acerca
de la detección, valoración y tratamiento de la
hipercolesterolemia en adultos (ATP III)6 lo
que condiciona niveles de LDL por arriba de 100

Artículo Original

mg/dl. En ese sentido, es conveniente que el
médico de familia, al identificar a un paciente
con este problema además, obesidad exógena,
acantosis nigricans, Hipertensión Arterial previa
o en el momento de la consulta y destrostix
casual mayor de 200mg/dl debe realizar un
perfil bioquímico completo y proporcionar
medicación adecuada, oportuna y con un nivel
de adecuado en la elección de la medicación
como lo sugieren la Guías Diagnóstico
Terapéuticas del IMSS y no dejar pasar
desapercibidos estos datos por las graves
consecuencias como el que se desencadene en un
plazo no mayor a diez años una enfermedad
cardiovascular y sus complicaciones.
Un dato alarmante en esta investigación fue la
prevalencia tan importante de un IMC por arriba
de lo normal en un casi el 60 % de la población
estudiada, semejante a lo reportado en la
ENSANUT, 2006 en donde la población
mexicana alcanza en mujeres cerca del 70 %
entre sobrepeso y obesidad 7,8. Esto representa
un problema emergente de salud pública para la
unidad, ya que además de incrementar la
probabilidad de
RCV, desencadena
enfermedades metabólicas, y psicosociales;
alteraciones en todos los sentidos: familia,
trabajo, pareja por lo que es necesario actuar con
enfoque de riesgo para propiciar un cambio en
la población a fin de que cada paciente, cada
médico, cada colaborador de los servicios de
salud tenga conocimiento de estos resultados y
se haga conciencia de que en todos debe existir
interés para lograr abatir estas cifras tan
alarmantes como lo sugiere Villar-Álvarez en un
estudio sobre la promoción del uso de las
recomendaciones en la prevención de RCV 6.
Cuando se analizó por nivel de RCV alto en
relación a los factores por género, el resultado
fue evidente en lo referente a la mayor
prevalencia y mayor probabilidad de riesgo en
hombres que en mujeres sobre todo en PAS,
PAD, niveles elevados de colesterol y sus
fragmentos principalmente como se ha
evidenciado en estudios realizados en México

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

6

�Riesgo cardiovascular en pacientes

por Chávez en el 2003, en donde fueron los
resultados semejantes al presente estudio 2
En conclusión, el RCV fue alto, con diferencias
entre género y se identificaron los factores de
riesgo participantes en el problema, es
importante comentar que a pesar de las
controversias sobre el uso del tabulador de
Framingham en el presente trabajo, no
representó dificultad alguna y fue práctica su
aplicación en esta población.
El RCV es una de las causas de mortalidad en la
que mejor se puede intervenir en el primer nivel
de atención, al prevenir y dar consejería durante
las
consultas
de
medicina
familiar
independientemente de la complejidad de los
padecimientos. Es necesario tomar conciencia y
trabajar
de
manera
inter,
multi
y
transdisciplinaria ara bien de la población y de la
misma institución de salud al disminuir el
porcentaje de RCV y de esa manera evitar los
gastos catastróficas y ocasionar desequilibrio en
los recursos institucionales en acciones de
prevención secundaria que involucra mayor
gasto a todos los niveles.
Bajo este contexto una reflexión en el ámbito de
la medicina familiar es el compromiso y el velar
por la salud de los que nos rodean y considerar
estos resultados para la toma de decisiones con
base científica.
Recomendaciones y propuestas
•Apego estricto a las Guías Diagnóstico
Terapéuticas por el Médico Familiar para la
promoción de salud y detección oportuna,
diagnóstico y tratamiento adecuado de factores
de RCV, comorbilidades y eventos coronarios,
para atacar a fondo estos padecimientos.
•Utilizar tabuladores prácticos como el de este
estudio para estatificar el RCV de manera fácil y
oportuna. Lo que permitirá aplicar los criterios
de prevención primaria, secundaria y terciaria de
acuerdo con el nivel de RCV establecido.

Artículo Original

•Diseñar estudios de intervención educativa y de
seguimiento en grupos de riesgo de acuerdo a lo
establecido en el presente trabajo.

Referencias bibliográficas
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H Champagne B. Prevalencia de dislipidemias en la
ciudad de Méxio y su asociación con otros factores
de riesgo cardiovascular. Resultados del estudio
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Lara-Esqueda
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Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

7

�Riesgo cardiovascular en pacientes

Artículo Original

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México: Instituto Nacional de Salud Pública, 2012.
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Cortés-Ramírez Epidemiología del Tabaquismo en
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Epidemiología. Encuesta Nacional de Enfermedades
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12. Secretaría de Salud. (1987). Reglamento de la
Ley General de Salud en Materia de Investigación
para la Salud. Recuperado el 03 de abril del 2011, de
http://www.salud.gob.mx/unidades/cdi/nom/compi/r
lgsmis.html

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

8

�Índice de Alimentación Social

Artículo Original

PROPUESTA DE UN ÍNDICE SOCIAL ALIMENTARIO
Ramos Peña Esteban Gilberto 1*, Ramos Cavazos María Teresa 1, García Rogelio Salas 1, Ramírez
López Erik1 Núñez Rocha, Georgina Mayela 1
Universidad Autónoma de Nuevo León, FaSPyN. Monterrey
*Correo electrónico: esteban.ramosp@uanl.mx

RESUMEN
Introducción: Algunos factores y determinantes sociales pueden modificar los patrones de consumo
alimentario. La información que aporte el índice social alimentario se puede incorporar a otros
determinantes a fin de crear políticas sociales alimentarias. Material y métodos: Estudio
transeccional, descriptivo, se analizaron bases de datos del Instituto Nacional de Geografía y
Estadística, Consejo Nacional de Población. Para construir el Índice Social Alimentario (ISA) se
utilizaron determinantes sociales, factores sociales, daños a la salud. Se utilizó la fórmula para el índice
de Desarrollo Humano. Resultados: Los indicadores, excepto el de equidad y de salud, correlacionan
con el ISA (p&lt;0.05). El mayor porcentaje de entidades federativas tienen ISA muy bajo. 75% de las
entidades federativas con alto ISA son del norte y 25% de la costa del pacífico. Discusión y
conclusiones: Se supone que abarcar tres peldaños (necesidades fisiológicas, seguridad, estimación y
necesidad de reconocimiento) de cinco que consta la teoría de Maslow, son necesarios para construir el
ISA.A nivel municipal, posibilitaría determinar disparidades entre vecinos, dando oportunidad de
analizar series temporales y fijar corredores de baja accesibilidad a los alimentos focalizando de
manera pertinente la ayuda.
Palabras claves: Determinantes sociales, índice social, nutrición
ABSTRACT
Introduction: Some factors and social determinants can change patterns of food consumption. The
information you provide social index food can be incorporated into other determinants to create food
social policies. Material and methods: Cross-and descriptive study, National Institute of Geography,
Statistics and National Population Council databases were analyzed. To construct the Food Social
Index (FSI) were used social determinants, social factors and health damage. Results: Indicators,
except equity and health, correlate with FSI (p&lt;0.005). Twenty eight percent of the Mexican states
have very low FSI, 12.5% of the Mexican state have high FSI. Discussion: We used three step
(physiological needs, safety, esteem and need for recognition) comprising five Maslow theory. Use the
FSI at the municipal level, make it possible to determine differences between neighbors, providing an
opportunity to analyze time series and set down corridors focusing access to food aid in an appropriate
manner.
Key words: Social determinants, social index, nutrition.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

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�Índice de Alimentación Social

Introducción
La alimentación y la nutrición de un
individuo pueden ser el reflejo de la
sociedad, pues, existen determinantes y
factores sociales y económicos tales como
la seguridad y disponibilidad de alimentos,
educación, vigilancia y regulaciones
gubernamentales así como políticas
alimentarias que las determinan.
Las crisis económicas de los países pueden
provocar que sectores de la población
tengan restricciones al acceso en alimentos
mientras que otros sectores tiene consumos
sofisticados (Juárez, 2001), por lo tanto, los
diferentes grupos que componen la
sociedad han tenido que desarrollar
estrategias para la obtención de los
alimentos, por ejemplo, cada vez más niños
han tenido que desarrollar actividades
económicas a fin de obtener recursos
necesarios para la alimentación, o bien, han
tenido que cambiar sus patrones de
consumo alimentario (PCA) dado los
incrementos a los precios en alimentos . En
este sentido, se ha modificado el consumo
de alimentos que se consideran básicos en
la alimentación, entre los que se pueden
contar a la carne, leche, frutas y pescado, y
aumenta el consumo de carnes frías
(procesadas), verduras, vísceras, entre
otros, a fin de mantener un estado nutricio
adecuado para el desarrollo de actividades
que den sustentabilidad1 y desarrollo. El
1
Por definición, el Desarrollo Sustentable dirige a la sociedad
hacia un mejoramiento en su calidad de vida sin comprometer los
recursos de las siguientes generaciones e inclusive de la actual y
que según el principio No.1 de la Declaración de Río sobre
Medio Ambiente y Desarrollo mencionado en la 55ª.Asamblea
Mundial de la Salud, 2002) “Los seres humanos constituyen el
centro de las preocupaciones relacionadas con el desarrollo
sostenible. Tienen derecho a una vida saludable y productiva en
armonía con la naturaleza”.

Artículo Original

PCA es susceptible de modificaciones por
situaciones de escasez y también por la
publicidad orientada a modificar la
percepción del consumidor (Ramos, y
otros, 2005).
La variedad de alimentos en la dieta es
necesaria para la salud y la nutrición, pero
también, es un elemento de identidad
cultural de la población y dado que la falta
de alimentos se debe más a la dificultad en
la accesibilidad que a la producción (Schuh
G., 2002) es necesario el estudio amplio del
acceso a la alimentación de la sociedad en
sus diferentes entornos.
Los determinantes y factores sociales
ejercen presión las distribuciones del gasto
en las diferentes regiones de México, por lo
tanto, pueden tener diferentes expresiones
sobre el PCA. Se ha considerado que el
gasto en alimentos y bebidas puede, en
general, ser del 34% del ingreso, sin
embargo, estos porcentajes se modifican al
clasificar a los hogares según deciles de
ingreso. El segmento del menor ingreso
(10% de los hogares más pobres) destinan
56% de su gasto total a la alimentación,
mientras que, el 10% de los que tienen más
alto ingreso emplea el 20% en el rubro de
alimento, un porcentaje similar lo utilizan
en educación, esparcimiento, transporte y
comunicaciones. Los más pobres sólo
utilizan 4.2% de su gasto total en
educación y 6 % en transportación.
(Instituto
Nacional
de
Estadística,
geografía e informática, 2006)
De acuerdo con la información dada a
conocer en la Encuesta Nacional de
Nutrición, realizada por el Instituto
Nacional de Salud Pública (Instituto
Nacional de Salud Pública, Secretaría de

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

10

�Índice de Alimentación Social

Salud, 2011), en México persisten
condiciones de mala nutrición, tanto por
deficiencia como por exceso. Según
resultados de la encuesta, en el país existen
amplios grupos de población que tienen
dietas altas en maíz y fríjol y otros
alimentos ricos en inhibidores de la
absorción de minerales, también revela,
que existen patrones de consumo asociados
al
desarrollo
socioeconómico
y
urbanización de las distintas localidades y
regiones, por ejemplo, aquellas con un
grado más alto de desarrollo (área
metropolitana de la ciudad de México y la
parte norte del país) y las zonas urbanas,
presentan las ingestas más elevadas en la
mayor parte de los alimentos.
La creación de un índice social alimentario
está dentro del concepto más amplio
denominado
seguridad
alimentaria2,
contiene ámbitos preferentemente sociales
como es caso del ingreso monetario,
también se pueden abarcar ámbitos de la
salud al abordar elementos de estado
nutricional, edad de la población,
características de la población.
Dado lo anterior, este trabajo se puede
suscribir bajo la teoría de Maslow, las
dimensiones y factores utilizados pueden
establecerse dentro de la jerarquía de las
necesidades para lograr que el individuo se
2

La seguridad alimentaria nutricional (SAN) es
una situación dinámica que abarca factores
socioeconómicos, alimentarios, nutricionales,
ambientales entre otros, de manera que para que
la población cuente con SAN, lo primero que se
debe realizar es un reconocimiento de la
situación alimentaria y nutricional a fin de
establecer acciones documentadas y con soporte
metodológico científico para asegurar el logro
de las metas y objetivos propuestos en
beneficio de la población (Ramos Peña, González
Rodríguez, De la Garza Casas, Berrún Castañón,
&amp; Ramos Cavazos, 2006).

Artículo Original

desarrolle de manera integral (Ardouin,
Bustos y Jarpa, 2001).
El propósito de la investigación es
desarrollar
el
INDICE
SOCIAL
ALIMENTARIO (ISA) a partir del análisis
de las bases de datos de instituciones
gubernamentales y no gubernamentales.
Material y métodos
Fue un estudio transeccional, descriptivo,
se analizaron las bases de datos del
Instituto Nacional de Geografía y
Estadística (INEGI) y el Consejo Nacional
de Población
(CONAPO) (Consejo
Nacional de Población, 2005). Se generó
una base de datos con las dimensiones e
indicadores
necesarios
por
estado
federativo de México para crear el ISA, se
han tomado como dimensiones la
educación, servicios primarios y salud
(Tabla No.1) que integran los indicadores
del Índice de Desarrollo Humano del
Programa de Naciones Unidas para el
Desarrollo (PNUD), de las líneas de
pobreza de Foster, Green y Torbecke, del
índice de Pobreza del PNUD y en el Índice
de necesidades insatisfechas de la
Comisión Económica para América Latina
(Martínez, Treviño,Gómez, 2009, pág. 21)
Una vez ordenados las dimensiones por
estado federativo, se utilizó la fórmula para
el índice de Desarrollo Humano (IDH),
tomando como referencia el valor mínimo
(Centro de Investigaciones de la Economía
Mundial, 1997).

Material y métodos
Fue un estudio transeccional, descriptivo,
se analizaron las bases de datos del
Instituto Nacional de Geografía y
Estadística (INEGI) y el Consejo Nacional

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

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�Índice de Alimentación Social

de Población (CONAPO) (Consejo
Nacional de Población, 2005). Se generó
una base de datos con las dimensiones e
indicadores
necesarios
por
estado
federativo de México para crear el ISA, se
han tomado como dimensiones la
educación, servicios primarios y salud
(Tabla No.1) que integran los indicadores
del Índice de Desarrollo Humano del
Programa de Naciones Unidas para el
Desarrollo (PNUD), de las líneas de
pobreza de Foster, Green y Torbecke, del
índice de Pobreza del PNUD y en el Índice
de necesidades insatisfechas de la
Comisión Económica para América Latina
(Martínez, Treviño,Gómez, 2009, pág. 21)

Una vez ordenados las dimensiones por
estado federativo, se utilizó la fórmula para
el índice de Desarrollo Humano (IDH),
tomando como referencia el valor mínimo
(Centro de Investigaciones de la Economía
Mundial, 1997).

Artículo Original

La expresión que resuelve el índice relativo
para cada indicador de la dimensión es:
Drelativo = (Xmin – Xd)/ (Xmáx – Xmin)
Donde:
Drelativo: Dimensión
Xmáx: es el valor máximo del indicador en
la serie de valores representa a cada entidad
federativa componen.
Xmin: es el valor mínimo del indicador en la
serie de valores que representa a cada
entidad federativa.
Xd: es el valor del indicador en la serie de
valores que representa a cada entidad
federativa que se desea comparar
El ISA se expresa a partir de

ISA = DEducación + DServicios primarios + DEquidad
+ DSalud
Donde D: Dimensión

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

12

�Índice de Alimentación Social

La estratificación de ISA se estableció en
cinco niveles: Muy alto, alto, medio, bajo y
muy bajo. Los límites extremos para los
niveles se estimaron utilizando el método
de Dalenius (Robles, 2001)
Resultados
La tabla Núm.2 concentra las dimensiones
y los valores de los indicadores utilizados
en la construcción del ISA. El rango en los
porcentajes de los indicadores puede variar
desde el 0.0% al 72.0%. Los estados que
tienen el percentil 75 o más (11.2%) en
analfabetismo son Hidalgo, Campeche,
Michoacán, Puebla, Veracruz, Oaxaca,
Guerrero y Chiapas. En cuanto al
porcentaje de población sin acceso a agua
potable, los estados de San Luis Potosí,
Puebla, Baja California Sur, Oaxaca,
Tabasco, Veracruz, Chiapas y Guerrero se
sitúan por arriba del percentil 75 (12.6%).
Con respecto al indicador de porcentaje de

población sin servicio de drenaje, los
estados que se encuentran por arriba del

Artículo Original

percentil 75 (20.8%) son Hidalgo, Puebla,
San Luis Potosí, Veracruz, Chiapas,
Yucatán, Guerrero y Oaxaca. En cuanto al
indicador coeficiente de desigualdad de
ingresos, los estados que se sitúan por
encima del percentil 75 (6.1) son
Zacatecas, Hidalgo, Morelos, Puebla,
Tlaxcala, Guerrero, Oaxaca y Chiapas. En
referencia al indicador de la tasa neta de no
participación laboral de la mujer con
respecto a la población económicamente
activa, los estados que se encuentran por
arriba del percentil 75 (65.4%) son
Zacatecas, Veracruz, Campeche, Coahuila,
Chihuahua, Durango, Tabasco y Chiapas.
En lo que a la tasa de mortalidad por
desnutrición por 1,000 habitantes, los
estados que se encuentran por arriba del
percentil 75 (9.1) son Tlaxcala, Chiapas,
Zacatecas, Hidalgo, Puebla, Veracruz,
Morelos y Oaxaca. Con respecto al
porcentaje de nacidos vivos con bajo peso,

los estados que se encuentran superando el
percentil 75 (7.2%) son Querétaro,

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

13

�Índice de Alimentación Social

Hidalgo, Morelos, Puebla, México,
Yucatán, Tlaxcala, Distrito Federal.
De los indicadores de salud, el de muertes
por desnutrición, correlaciona con todos los
demás indicadores sociales, el de
porcentaje de nacidos vivos con bajo peso
al nacer solo correlaciona con dos
indicadores (p&lt;0.05), el de bajo peso al
nacer, solo correlaciona con el indicador
porcentaje de analfabetismo y con el

Artículo Original

coeficiente de desigualdad de ingresos
(p&lt;0.05). A excepción del indicador Tasa
neta de no participación laboral de la mujer
(%PEA) y el de bajo peso al nacer, todos
los demás indicadores muestran una alta
correlación con el ISA y entre ellos mismos
(p&lt;0.05), (ver tabla Núm. 3).
Al estratificar las entidades federativas por
niveles del ISA, el mayor porcentaje se

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

14

�Índice de Alimentación Social

Artículo Original

ubica en el estrato muy bajo y los menores
porcentajes en los estratos bajo y muy bajo
(ver tabla Núm.4)
De los cuatro Entidades federativas que se
ubican en el estrato muy alto, el 75% son
del norte y el 25% de la costa del pacífico.
En el estrato alto, el 37.5% pertenecen al
centro. En el estrato medio el 50% de los
Entidades federativas pertenece a la región
sur de país. En el estrato bajo, el 83.33% de
los estados federativos son del centro, el
66.6% de los Entidades federativos
ubicados en el estrato muy bajo se
encuentran al sur del país (ver tabla núm.5
y Figura Núm.1)

FIGURA 1
Estados Federativos por Índice Social
Alimentario

Discusión

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

15

�Índice de Alimentación Social

Con el propósito de construir el índice
social
alimentario,
se
utilizaron
determinantes sociales (educación y la
equidad), factores sociales (servicios
primarios) y daños a la salud.
La teoría de Maslow, refiere que el
crecimiento de un individuo se ajusta a
etapas de necesidades satisfechas, de
manera que al tener satisfechas las
necesidades básicas irá avanzando en la
consecución de necesidades superiores que
abordan esferas de auto superación y
trascendencia, el alcance de este trabajo
solo tiene capacidad de abordar las
necesidades de déficit que son las
fisiológicas (tasa de mortalidad infantil y
nacidos vivos con bajo peso), de seguridad
(coeficiente de desigualdad de ingresos,
servicios primarios), también se aborda el
peldaño de necesidades de estima y
reconocimiento (tasa neta de no
participación laboral de la mujer,
educación) (Huitt, 2007).

Artículo Original

alimentaria para un estado federativo del
noreste de México (Ramos, y otros, 2005)
y, dado que la alimentación de los
individuos así como la accesibilidad a los
alimentos son un derecho primordial,
además de estar fuertemente asociada al
desarrollo sustentable de las naciones, es
entonces de suma importancia abordar este
tema para ser investigado.
Entre las utilidades del ISA se encuentran:
ser un índice social alimentario relativo,
dado que es posible determinar las
disparidades que afectan el acceso a
alimentos entre entidades federativas
vecinas, también aplicarlo en diferentes
años a fin crear y analizar series temporales
(García-Luque, la Fuente, &amp; Faura, 2009),
crear corredores de baja accesibilidad a los
alimentos (Tavares Jean &amp; Junior, 2010).

Desde la perspectiva poblacional, existen
entidades federativas que tienen elevados
valores porcentuales de los indicadores de
necesidades básicas que se ubicarían el
primer peldaño con menores valores
porcentuales a otros peldaños, es decir, aún
no se resuelven las condiciones de
necesidades
primarias,
los
valores
porcentuales del peldaño del indicador
(tasa neta de no participación laboral de la
mujer) que se ubica en el peldaño cuatro
(reconocimiento) se encuentran muy
alejados del resto de los demás indicadores.

La información que aporte el ISA más la de
los patrones de consumo y sus
determinantes
sociales
conocimiento
regional de la canasta básica alimentaria,
apoyaría las evidencias necesarias para el
análisis del derecho y seguridad a la
alimentación para así, llegar a la
elaboración
de
políticas
sociales
alimentarias que a través de las estrategias
y acciones sea posible focalizar de manera
pertinente la ayuda (Ramos, y otros, 2005;
Ramos, Cantú, Chavero, de la Garza, &amp;
González, 2009; Ramos, González, de la
Garza, Berrún, &amp; Ramos, 2006; Ramos,
Salazar, Berrún, &amp; Zambrano, 2007;
Ramos, Castro, de la Garza, Berrún, &amp;
González, 2010)

Si la alimentación es una necesidad básica,
apenas en el año 2005, se ha caracterizado
el PCA y una Canasta Básica Alimentaria
(CBA) así como una propuesta de política

En cuanto a las dimensiones utilizadas y
que se han referido en la construcción de la
base de datos, la dimensión de equidad( sus
indicadores son el coeficiente de

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

16

�Índice de Alimentación Social

desigualdad de ingresos y la tasa neta de no
participación laboral de la mujer que
tienen, además de su implicación directa en
el ingreso monetario, involucran un asunto
de justicia laboral), no es referida en las
mediciones que realizan CEPAL, PNUD
(Martínez Jasso, Trevño Cantú, &amp; Gómez
Meza, 2009, pág. 21).
Medina Gómez (2011), Ramos et al (2009;
2005; 2008), (Ramos, González, de la
Garza, Berrún, &amp; Ramos, 2006) refieren
haber encontrado correlación significativa
con algunos de los indicadores que se están
utilizando en este trabajo para el desarrollo
del ISA,
el valor mediano de los
indicadores que se refieren solo a
distribuciones porcentuales son bajos, sin
embargo, los rangos que presentan son muy
amplios y en el límite superior podemos
observar valores altos de exclusión y que
impactan en la seguridad alimentaria, como
lo son los indicadores de analfabetismo
(20%), población sin drenaje (39%),
población sin acceso a agua potable (24%).
Cuando uno de los indicadores lleva
implícito la equidad, que en este caso
explícitamente denota justicia de género
(Tasa neta de no participación laboral de la
mujer), el valor mediano de los porcentajes
de la disparidad es el más alto de todos los
indicadores (63%) y por consecuencia el
límite superior del rango (72%). El valor de
la equidad, se encuentra en uno de los
niveles alto de la pirámide de Maslow.
La forma más utilizada en la definición de
pobreza se basa en el ingreso y consumo de
la sociedad, pero al ser la pobreza un
asunto de gran responsabilidad, cada país
debe considerar en su planeación
estratégica de desarrollo como nación la

Artículo Original

definición de pobreza (Menchú E. &amp;
Santizo, 2002), Ahora bien, si a la pobreza
se le suman problemas con el acceso a los
alimentos se habla entonces de pobreza
extrema y para evitar esa condición se
requiere dar respuesta al reclamo constante
de la sociedad en lo referente a la
alimentación, cuando ese reclamo no se
reconoce o no se le da solución entonces la
sociedad está en la condición de pobreza
extrema que es un grado mayor de pobreza
en la cual no se tiene acceso a los alimentos
(Roselló, 2005)y sitúa a la población en la
condición social denominada inseguridad
alimentaria la cual, que desde la
perspectiva de la teoría de Maslow es el
primer peldaño de las necesidades de
carencias o déficit.
Entre los aspectos importantes en lo
referente a la calidad de vida, se encuentran
los de la sobrevivencia, de los cuales, la
alimentación y la relación que las personas
establecen con el entorno en cuanto a la
accesibilidad de los alimentos ocupa el
lugar primordial (Acosta, Hugo Massorbio,
&amp; Silvina Calcagni, 2010)
El Índice de Marginación (IM) desarrollado
por
CONAPO,
contempla
cuatro
dimensiones, todas ellas socioeconómicas,
que son educación, vivienda, ingreso
monetario y distribución de la población
(Consejo Nacional de Población, 2005)
pero no contiene alguna relacionada con
salud o alimentación, mientras que el ISA,
que también tiene cuatro dimensiones, tres
de
ellas
tienen
connotación
socioeconómica (educación, servicios
primarios y equidad) y la cuarta de salud.
Todas esas dimensiones tienen relación con
la alimentación en cuanto al acceso y a la
variedad en el consumo. Existen

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

17

�Índice de Alimentación Social

referencias de la incorporación de la
dimensión alimentaria al IM a fin de
comparar la marginación municipal al
adicionar de la dimensión alimentaria en el
cálculo del IM el consumo de
macronutrimentos de la población. Los
resultados demostraron un cambio en el
lugar en la marginación que ocupan los
municipios de una entidad federativa del
noreste de México (Ramos, González,
Valdés, Gómez, Rivera, Berrún 2009).
Al revisar el ISA con respecto al IM, se
encontró una distribución aproximada de
las entidades federativas por niveles del
ISA con respecto a los niveles de que
propone el CONAPO en el IM, solo cuatro
entidades federativas (Nuevo León, Distrito
Federal y Baja California y Coahuila) que
tienen ISA muy alto se encuentran entre las
entidades con el índice de marginación
muy bajo, el resto de las entidades con ISA
muy alto se encuentran clasificadas en el
índice de marginación bajo. En cuanto a las
entidades federativas que tienen el ISA
muy bajo (Chiapas, Guerrero, Oaxaca y
Veracruz), los primeros tres tienen el índice
de marginación muy alto y, Veracruz tiene
un índice de marginación alto. En el resto
de los niveles es donde puede haber más
variedad en cuanto a las diferentes
ubicaciones de las entidades federativas
dentro de los dos índices.
En pocas palabras, “….la seguridad
alimentaria puede traducirse en actos de
elección consciente basada en información
disponible en cada caso” y que para llegar
a esta democracia alimentaria se requieren
políticas y estrategias económicas y
sociales efectivas (Oseguera Parra, 2010,
págs. 15,16)

Artículo Original

Conclusiones
Este trabajo, supone que al abarcar tres
peldaños (las necesidades fisiológicas,
seguridad, estimación y necesidad de
reconocimiento) de los cinco que consta de
la teoría de Maslow (Huitt, 2007)sean los
necesarios para determinar el índice social
alimentario.
Los resultados han mostrado que el
comportamiento del ISA es diferente a lo
establecido por CONAPO (2005) en la
medición de la marginación por entidad
federativa; CONAPO refiere a tres de los
estados federativos con muy alta
marginación mientras que el ISA refiere a
nueve en el estrato muy bajo, los estados
federativos con muy baja marginación
tienen muy alto ISA. Los resultados del
ISA tienen mayor similitud a lo propuesto
por CONEVAL (Consejo Nacional de
Evaluación de la Política de Desarrollo
Social, 2010). El valor agregado del ISA es
el de incorporar indicadores biológicos en
la medición.
Con la construcción del índice, a nivel
municipal, es posible determinar los
posibles corredores de baja accesibilidad a
los alimentos para así focalizar. Se sugiere
incorporar resultado de la percepción de la
seguridad alimentaria.

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Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

20

�Indicadores de adiposidad

Artículo Original

INDICADORES DE ADIPOSIDAD Y SU RELACIÓN CON FACTORES DE RIESGO
CARDIOVASCULAR EN HOMBRES JÓVENES
Gutiérrez López Myriam 1, Ramírez López Erik 1, Puente Hernández Debbie Samantha 1,
Medellín Guerrero Alpha Berenice 1 González Rodríguez, Liliana Guadalupe 2
1.
2.

Universidad Autónoma de Nuevo León, FaSPyN. Monterrey
Universidad Alfonso X El Sabio, Facultad de Ciencias en la Salud, Madrid.

RESUMEN
Introducción: La obesidad es un grave problema de salud pública en México y en el mundo. La
adiposidad abdominal está relacionada con las enfermedades cardiovasculares, además el tejido adiposo
visceral (TAV) se ha asociado con la resistencia a la insulina, diabetes mellitus tipo 2, enfermedades
cardiovasculares y con un aumento en la velocidad de onda de pulso, que es un indicador asociado a la
rigidez arterial. Material y métodos: Estudio transversal, descriptivo. Participaron 40 adultos jóvenes
de sexo masculino entre 21 y 32 años. Se les tomaron medidas antropométricas de adiposidad como peso
y estatura para determinar el índice de masa corporal y circunferencia de cintura. Además se les midió
el porcentaje total de grasa con absorciometría dual de rayos X y el tejido adiposo visceral con resonancia
magnética. Se les determinó glucosa sérica, triglicéridos, colesterol, colesterol HDL y LDL. Además se
les midió la presión arterial y la velocidad de onda de pulso radial-braquial. Resultados: El IMC, la
circunferencia de cintura y el tejido adiposo visceral presentaron un mismo número correlaciones
significativas con factores de riesgo cardiovascular. El tejido adiposo visceral fue el único que se
relacionó con la velocidad de onda de pulso braquial-radial. Conclusiones: Los indicadores de
adiposidad están ampliamente relacionados a los factores de riesgo cardiovascular en hombres jóvenes.
Palabras claves: Adiposidad, tejido adiposo visceral, factores de riesgo cardiovascular.
ABSTRACT
Introduction: Obesity is a severe public health problem in Mexico and around the world. Abdominal
adiposity is closely related to cardiovascular disease (CVD), besides visceral adipose tissue has been
associated to insulin resistance, type 2 Diabetes, CVD, also in pulse wave velocity increase; which is a
related indicator to arterial stiffness. Material and methods: It is a descriptive, cross-sectional study.
The participants were 40 young-adult-male aged between 21 and 32. Adiposity anthropometric
measurements like weight and height were taken in order to determine the BMI and waist circumference.
Besides total body, fat percentage was measured using X-ray dual absorptiometry and MRI for visceral
adipose tissue; also they got determined serum glucose, triglycerides, cholesterol, HDL and LDL
cholesterol. Moreover, arterial tension and radio-brachial pulse wave velocity were taken too. Results:
BMI, waist circumference and visceral adipose tissue showed equal number of significative correlation
with cardiovascular risk factors. Visceral adipose tissue was the only item related to radio-brachial pulse
wave velocity. Conclusions: Adiposity indicators are strongly related to cardiovascular disease in young
men.
Key words: adiposity, visceral adipose tissue, cardiovascular risk factors

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

21

�Indicadores de adiposidad

Introducción
A nivel mundial se reconoce a la obesidad
como un grave problema de salud pública.
En México de acuerdo a los datos
ENSANUT 2012 (Gutiérrez et al. 2012), el
69.4% de los hombres y 73.0 % de las
mujeres en edad adulta presentan algún
grado de sobrepeso u obesidad. El aumento
en
la
prevalencia
de
obesidad,
particularmente en los grupos de edad más
jóvenes incrementa la probabilidad de
padecer enfermedades cardiovasculares en
los años siguientes (Wildman, Mackey,
Bostom, Thompson &amp; Sutton-Tyrell, 2003).
Se conoce que la adiposidad abdominal está
relacionada
con
las
enfermedades
cardiovasculares (Ferreira et al., 2004; Van
Dijk, Takken, Prinsen &amp; Wittink, 2012),
además el tejido adiposo visceral (TAV) se
ha asociado con la resistencia a la insulina,
diabetes mellitus tipo 2, enfermedades
cardiovasculares (Despre´s, 2012; Kahan &amp;
Flier, 2000) y con un aumento en la
velocidad de onda de pulso, que es un
indicador asociado de rigidez arterial
(Sutton-Tyrell et al., 2001). Se ha sugerido
que es necesaria la temprana intervención en
individuos con obesidad visceral, aún con
índice de masa corporal (IMC) normal, para
prevenir
diabetes
y
enfermedades
cardiovasculares (Lee et al., 2007;
Ruderman et al., 1998). Los estudios en
México, relacionados con el tejido adiposo
visceral, son pocos debido al alto costo que
representa, es por esto que se han validado
otras técnicas más accesibles. Se ha
sugerido que con una sola imagen de
resonancia magnética, 10 centímetros arriba
del espacio intervertebral L4-L5 se puede
predecir el volumen total de tejido adiposo
visceral (Shen et al., 2004).

Artículo Original

El objetivo de este trabajo fue determinar la
relación entre indicadores de adiposidad y
su relación con factores de riesgo
cardiovascular en hombres jóvenes.
Material y métodos
Estudio transversal, no probabilístico,
descriptivo. Se reclutaron intencionalmente
40 adultos jóvenes de sexo masculino entre
21 y 32 años, originarios de Nuevo León.
El peso corporal se midió con una báscula
digital (0-200 kg ± 0.01 kg, SECA 813,
Hamburgo, Alemania) y la estatura con un
estadiómetro (20- 205 cm ± 5 mm, SECA
264). Además se determinó el índice de
masa corporal (IMC).
Los perímetros o circunferencias corporales
se midieron con una cinta métrica metálica
(0-200 cm ± 1mm, Rosscraft, BC, Canadá).
La circunferencia de cintura fue tomada en
el punto medio entre la costilla inferior y la
cresta ilíaca de acuerdo a lo sugerido por la
OMS. El porcentaje de grasa corporal total
se evaluó empleando un Absorciómetro
Dual de Rayos X (GE Lunar Prodigy
Advance DXA Modelo 301264. Software
enCore ver. 11.30.062). Se tomó como
referencia del tejido adiposo visceral
(TAV), una imagen 10 cm (10 cm +) arriba
del sitio intervertebral L4-L5, la cual se
obtuvo de un escáner Philips 1.5 Tesla
(Holanda) y fue analizada con el software
(Slice-Omatic, versión 4.3 (Tomovision Inc,
Montreal, Canadá). Se determinó la
medición de la presión arterial y de la
velocidad de onda de pulso braquial-radial
por el Sistema de Evaluación Cardi-Arterial
(Instituto Nacional de Cardiología Ignacio
Chávez, México)

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

22

�Indicadores de adiposidad

Los análisis bioquímicos de glucosa sérica,
triglicéridos, colesterol, colesterol HDL y
LDL, fueron realizados con el analizador
A25 (Barcelona, España).
Análisis estadístico
El análisis estadístico se realizó con el
software estadístico NCSS, versión 8
(Hintze, J. 2012; NCSS 8. NCSS, LLC.
Kaysville, Utah, USA). Se utilizó estadística
descriptiva para caracterizar las variables
antropométricas,
bioquímicas,
cardiovasculares y de composición
corporal. Se verificó que las variables
siguieran una distribución normal antes de
su análisis (prueba D’Agostino). Para
establecer la asociación entre el sitio de
mejor predicción del tejido adiposo visceral
y los factores de riesgo cardiovascular se
empleó la prueba de correlación parcial.
Resultados
El rango de edad de los jóvenes fluctuó entre
21.9 y 32.9 años; el promedio del IMC de
los sujetos fue de 24.8 ± 3.9 y de grasa fue
de 24.4 ± 9.6. De acuerdo con la
clasificación del IMC propuesta por la
OMS, los participantes del estudio se
encontraron en rango de peso normal,
sobrepeso y obesidad grado I (IMC 20.3 –
31.7 kg/m²) (Tabla I).

Artículo Original

El promedio de los resultados de los
indicadores bioquímicos se encuentran
dentro de los parámetros normales (Tabla

II).
El promedio de la presión arterial sistólica
fue 110 ± 9.2 mmHg y de la presión
diastólica 70.9 ± 5.4 mmHg, establecidos
como presión arterial normal según la
NOM-030-SSA2-1999 (Tabla III).
El TAV, el IMC y la circunferencia de

cintura fueron los que se correlacionaron
con el mayor número de factores de riesgo
cardiovascular; en total 6 cada uno. El TAV
fue el único que se correlacionó
significantemente con la velocidad de onda
de pulso mientras que el IMC fue el único

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

23

�Indicadores de adiposidad

que lo hizo con la presión arterial sistólica.
El TAV, el % de grasa corporal y la
circunferencia de cintura se correlacionaron
significativamente con la glucosa pero no el
IMC. Los indicadores de riesgo
cardiovascular que no se correlacionaron
significativamente con los indicadores de
adiposidad fueron la presión de pulso (PP) y
el colesterol HDL. El % de grasa presentó el
coeficiente de correlación más fuerte con la
glucosa sérica (Tabla IV).

Discusión
Los indicadores de riesgo evaluados fueron
la velocidad de onda de pulso, presión
arterial
diastólica,
colesterol
LDL,
colesterol total, triglicéridos y glucosa.
Este estudio muestra que el IMC y la
circunferencia de cintura fueron los
indicadores de adiposidad y distribución de
grasa corporal que se correlacionaron
significativamente con el mismo número de
factores de riesgo cardiovascular (seis) que
el sitio del TAV. No obstante, el sitio de
medición del TAV fue el único que se
correlacionó significantemente con la
velocidad de onda de pulso mientras que el
IMC fue el único que lo hizo con la presión
arterial sistólica. El TAV, el % de grasa
corporal y la circunferencia de cintura se

Artículo Original

correlacionaron significativamente con la
glucosa pero no el IMC.
En otro estudio encontraron que en hombres
el IMC fue el indicador mejor
correlacionado con factores de riesgo
metabólico como insulina y triglicéridos en
comparación con las mujeres, en quienes se
encontró la correlación con estos factores
con el índice cintura-cadera (Ho, Chen,
Woo, Leung, Lam &amp; Janus 2001).
Un factor de riesgo cardiovascular
importante y recientemente reconocido
como factor independiente es la velocidad
de la onda de pulso o VOP (Laurent et al.,
2006). La VOP es un indicador de la rigidez
arterial y pronóstico de aterosclerosis
(Estadella, Vázquez &amp; Oliveras, 2010.). Los
valores reportados en sujetos sanos de la
VOP braquial-radial son de 6.16 a 10.95
m/s. Los pacientes de nuestro estudio
tuvieron una VOP dentro de ese rango (7.1
± 1.5 m/s). En nuestro estudio, la VOP, a
diferencia de los otros indicadores de
adiposidad fue la única que correlaciono de
forma significativa con el TAV.
Aunque la presión de pulso no se
correlacionó de forma significativa con el
sitio de medición de TAV o los otros
indicadores de adiposidad, se considera
también un indicador importante de riesgo
cardiovascular (Fang, Madhavan, &amp;
Alderman, 2000). El promedio de la presión
de pulso en los participantes de este estudio
fue de 39.4 ± 9.0 mmHg. Fang et al. (2000)
reportaron que sujetos jóvenes de sexo
masculino con una presión de pulso ≥ 48
mmHg tenían mayor riesgo de mortalidad
cardiovascular en comparación con
personas con presión de pulso &lt; 36 mmHg.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

24

�Indicadores de adiposidad

En conclusión, en comparación con otros
indicadores de adiposidad y distribución de
grasa corporal como el IMC y la
circunferencia de cintura, el TAV presentó
también correlaciones significativas y con
un mismo número de factores de riesgo
cardiovascular. No obstante, la glucosa
sérica no se asoció significativamente con el
IMC. Por otro lado, la velocidad de la onda
de pulso, un factor independiente de riesgo
cardiovascular, fue el único asociado con el
sitio de medición de TAV. Esto sugiere que
el empleo de la Resonancia magnética en
estudios de intervención sobre la función
endotelial circulatoria y el riesgo de otros
padecimientos como la aterosclerosis es
pertinente.
El presente estudio incluyó pacientes con
IMC adecuado y con sobrepeso, sin
embargo el número de muestra en cada
grupo (15 con IMC saludable y 25 con IMC
sobrepeso) es insuficiente para establecer
diferencias entre los dos grupos.

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Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

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�Indicadores de adiposidad

Artículo Original

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Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

26

�Índice cintura – cadera en mujeres

Artículo Original

ÍNDICE CINTURA-CADERA EN MUJERES QUE SE PERCIBE COMO MÁS
ATRACTIVO POR HOMBRES DE 20 A 30 AÑOS DE EDAD
Ramírez López Erik1*, Ramos Trujillo Amanda1, Rodríguez Mónica Trejo 1, Puente Hernández Debbie
Samantha1, Mata Obregón María del Carmen1
1

Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Salud Pública y Nutrición
*Correo electrónico: Erik.ramirezl@uanl.mx

RESUMEN
Introducción: En mujeres, se sugiere que una figura con un índice cintura-cadera (ICC) de 0.7
corresponde a una distribución de grasa óptima indicando mayor fertilidad y es más atractiva hacia los
hombres. Sin embargo, se han reportado otras preferencias en la relación ICC por hombres de distintas
poblaciones. Material y métodos: Estudio transversal descriptivo. Se entrevistaron 101 hombres
universitarios de 20 a 30 años de edad. Se pidió indicar la silueta más atractiva utilizando la escala de
Rozmus-Wrezeniska (2014) que presenta dos filas de 5 siluetas cada una con cambio en el ICC de 0.6 a
0.8 manteniendo la misma circunferencia de cadera en la fila superior y la circunferencia de cintura en
la fila inferior. Resultados: Cuando se hizo variar la circunferencia de cintura sin cambiar la
circunferencia de cadera, 32.6% de los hombres consideró un ICC de 0.6 en las mujeres como más
atractivo (P&lt;0.0001). Cuando se hizo variar la cadera sin cambiar la cintura, 20.7% consideraron un ICC
de 0.6 como más atractivo (P&lt;0.0001). Se encontró además que 82.1% prefirió una distribución de grasa
en las mujeres en el área de caderas y piernas. Discusión y conclusiones: El ICC de 0.6 en las mujeres
es el que se percibe como más atractivo por un grupo de estudiantes universitarios de 20 a 30 años de
edad. Una circunferencia de cintura más estrecha se prefiere aun cuando el tamaño de cadera varía o no
cambia. Los jóvenes prefieren en las mujeres una mayor distribución de grasa en caderas y piernas.
Palabras claves: Índice cintura-cadera, distribución de grasa corporal, figura corporal atractiva.
ABSTRACT
Introduction: In women, it is suggested that a figure with a waist-hip ratio (WHR) of 0.7 corresponds
to an optimal fat distribution indicating greater fertility and is more attractive to men. However, there
have been other preferences in relation ICC by men of different populations. Material and methods:
Cross-sectional study. 101 college men were interviewed 20 to 30 years old. He was asked to indicate
the most attractive silhouette using scale Rozmus-Wrezeniska (2014) having two rows of 5 silhouettes
each with change in the ICC 0.6 to 0.8 while maintaining the same hip circumference in the top row and
waist circumference on the bottom row. Results: When was varied waist circumference without
changing the hip circumference, 32.6% of men found an ICC of 0.6 on women as more attractive (P
&lt;0.0001). When hip was varied without changing the waist, 20.7% saw a 0.6 ICC as more attractive (P
&lt;0.0001). It was also found that 82.1% preferred a fat distribution in women in the area of hips and legs.
Discussion: a group of university students from 20-30 years old perceives the ICC 0.6 in women as more
attractive. A narrower waist circumference is preferred even though hip size varies or does not change.
Young women prefer a greater distribution of fat in the hips and legs.
Key words: Waist-hip ratio, body fat distribution, attractive body shape.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

27

�Índice cintura – cadera en mujeres

Artículo Original

Introducción
Existen características morfológicas que se
correlacionan con el atractivo físico. En
mujeres, dos características son la
distribución de la grasa corporal y el índice
cintura cadera. Las investigaciones se han
centrado en el índice cintura cadera (ICC) y
se sugiere que un ICC entre 0.65 y 0.7 es
percibido como más atractivo y más
femenino (Fink, Klappauf, Brewer, &amp;
Shackelford, 2014).

sin embargo, se ha observado una tendencia
hacia la delgadez, pero sin modificar la
figura femenina a una más tubular.

Swami concluye que un ICC de 0.7
corresponde a la distribución grasa óptima
que indica mayor fertilidad, siendo también
una figura más atractiva
(Furnham,
Petrides, &amp; Constantinides, 2005). Estos
rasgos de la morfología femenina
involucrados en el atractivo están ligados a
las cualidades relacionadas a la salud y
potencial reproductivo.

Debido a que los factores socioculturales,
entre otros, pueden modificar la percepción
de los hombres hacia una determinada
figura femenina, nos planteamos el
siguiente problema para un estudio piloto:
¿Cuál es la distribución de grasa corporal en
las mujeres que se percibe como más
atractiva en hombres de 20 a 30 años en una
universidad en el norte del país?

A lo largo de los años, se han revisado
numerosas evidencias que sugieren una
íntima relación entre el ICC y la salud y el
potencial reproductivo de las mujeres.
(Urquiza &amp; Dickinson, 2007) (Singh, 1993).
Un ICC ≥ 0.8 en mujeres se relaciona con
mayor riesgo a desarrollar enfermedades
cardiovasculares y también se asocia a un
menor atractivo físico (Faries &amp;
Bartholomew, 2012) (Han, Van Leer,
Seidell, &amp; Lean, 1995).

Material y métodos
Se trata de un estudio piloto de corte
transversal no probabilístico. El protocolo
fue registrado para su aprobación por el
comité de investigación de la Facultad de
Salud Pública y Nutrición de la UANL. Esta
investigación se desarrolló en la ciudad de
Monterrey, Nuevo León, México. Se
encuestó a 101 jóvenes universitarios de 20
a 30 de distintas facultades.

El ideal de belleza ha ido cambiando con el
paso del tiempo. El cambio de la preferencia
de la composición corporal inició en 1900,
cambiando de la preferencia de una imagen
robusta, relacionada con abundancia y
salud, a una figura más esbelta (Cogan,
Bhalla, Sefa-dedeh, &amp; Rothblum, 1996).
Una figura femenina con figura corporal en
reloj de arena continua siendo más atractiva,

Las medidas de las concursantes de belleza
de Estados Unidos en 1940 era 34-24.5-35
pulgadas
(ICC=0.70),
modificada
ligeramente hasta 1987 donde eran de 3523.5-34.5
pulgadas
(ICC=0.68),
manteniendo un ICC bajo pero con
tendencia a la delgadez (Singh, 1993).

Para evaluar el atractivo físico o conocer la
percepción de los hombres hacia
determinado ICC de las mujeres, se realizó
una encuesta considerando las imágenes
utilizadas en el estudio de RozmusWrezeniska 2004. Además, se empleó una
figura para indagar la preferencia en la
distribución de la grasa corporal en el

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

28

�Índice cintura – cadera en mujeres

cuerpo de una mujer. Otras preguntas fueron
sobre información demográfica.
A los sujetos se les comentó el objetivo y la
encuesta sin mencionar palabras como
“cintura, cadera, distribución de la grasa,
peso corporal” o cualquier otra que pudiera
influir en la idea o percepción de los
participantes. Solo se les indico que
marcaran, según la sección, la figura que se
les hiciera más atractiva. Se entregó la
encuesta a aquellos que aceptaban participar
y se explicaba lo que se pedía en cada
apartado de la encuesta. Una vez terminada
la encuesta, sólo se revisaba que las
preguntas
estuvieran
completamente
contestadas.
No se solicitó el nombre de los participantes
y los datos recabados fueron manejados
confidencialmente y solo para fines de
investigación. Al final de la encuesta, se
pedía que anotaran su correo electrónico si
deseaban conocer los resultados obtenidos
en la investigación.
El análisis estadístico se realizó con el
paquete estadístico MedCalc (versión
14.12.0) para evaluar la distribución de
grasa en las mujeres que se considera más
atractiva por los hombres. El test de Chi
cuadrada se empleó para comparar las
frecuencias en la preferencia de
determinado ICC o de la distribución de
grasa en brazos u hombros, abdomen,
cadera o piernas.

Artículo Original

Resultados
La edad promedio de los sujetos fue de 23.9
años (± 3.0). La Tabla 1 muestra el número
de encuestados que consideraron entre
distintos
ICC
el
más
atractivo
independientemente de la variación en
cintura o cadera. El ICC de 0.6 fue
considerado como más atractivo en 53.4%
de los casos.
Tabla 1. Preferencia de diferentes índices de cintura cadera,
independientemente del cambio en cintura o cadera en hombres de 20 a 30
años de edad.
Índice cintura-cadera

0.6

0.65

0.7

0.75

0.8

Total de encuestados (n)

54

24

12

6

5

En la Tabla 2 se muestra que cuando se hizo
variar la circunferencia de cintura sin
cambiar la circunferencia de cadera, 32.6%
de los sujetos de estudio consideró un ICC
de 0.6 como más atractivo (P&lt;0.001).
Cuando se hizo variar la cadera sin cambiar
la cintura, 20.7% consideró un ICC de 0.6
como más atractivo (P&lt;0.001).
Tabla 3. Percepción de atractivo en diferentes ICC, considerando el cambio en
cintura o cadera en hombres de 20 a 30 años de edad.

Variación del ICC en cintura o
cadera

Índice cintura-cadera
0.6

0.65

0.7

0.75

0.8

P

Variación en cintura (n)

33

12

9

2

3

&lt;0.001

Variación en cadera, (n)

21

12

3

4

2

&lt;0.001

Total (n)

54

24

12

6

5

En cuanto a la preferencia de la distribución
de la grasa corporal (Tabla 3), se encontró
que 82.1% prefirió una distribución de grasa
en el área de caderas y piernas, el 12.8% lo
prefirió en el área de brazos y hombros,
mientras que 4.9% en el área de abdomen.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

29

�Índice cintura – cadera en mujeres

Artículo Original

Tabla 3. Preferencia en la distribución de la grasa corporal de mujeres en
distintas regiones corporales por hombres de 20 a 30 años de edad.
Número de encuestados

%

Abdomen

5

4.9

Brazos y hombros

13

12.8

Cadera y piernas

83

82.1

Total
P=&lt;0.001

101

100

Discusión
En este estudio nos preguntamos cuál es la
distribución de grasa corporal en las mujeres
que se percibe como más atractiva en
hombres de 20 a 30 años en una universidad
en el norte del país. Los resultados de este
estudio concuerdan con aquellos obtenidos
en estudios previos realizados (Swami &amp;
Tovée 2005, Smith &amp; Tovée 2007,
Furnham, Petrides, &amp; Constantinides 2005,
Cornelissen, Tovée, &amp; Bateson 2009) que
apoyan la idea de que existe una preferencia
por figuras femeninas con un ICC bajo, idea
propuesta inicialmente por Singh (1993).
Dichas investigaciones señalan que la
percepción del atractivo físico en
sociedades donde no tienden a la escasez de
alimentos, una figura delgada con un ICC
bajo (0.7 o menor) tiende a considerarse
como más atractiva, contrario en lo
observado en el estudio de Marlowe (2005)
donde los miembros de una tribu en
Tanzania consideraban más atractiva una
figura femenina con un ICC de 0.9.
La distribución de la grasa corporal influye
sobre la percepción de un ICC atractivo ya
que aunque una figura con obesidad y una
figura con bajo peso tengan el mismo ICC,
la percepción de cuál es más atractiva varía
dependiendo de los factores socioculturales
presentes. En un estudio realizado por
Urquiza (2007) se observó que los
entrevistados consideraban más atractiva
una figura femenina con ICC alto (0.9 o 1.0)

de peso normal y bajo, que una figura con
ICC bajo de peso alto.
De igual manera, las medidas de ambos
componentes del ICC (cintura y cadera)
influyen sobre la percepción del atractivo
físico.
Rozmus-Wrzesinska
(2004)
concluyeron que hay una correlación
negativa con la percepción de atractivo
cuando la imagen tiene modificación en la
cintura, donde se consideraba más atractivo
un ICC de 0.6, y que había una correlación
de U invertida cuando había modificación
en la cadera, donde se percibía como más
atractivo un ICC de 0.7. Estos resultados
difieren con los obtenidos en nuestra
población ya que se prefiere una cintura
estrecha y un ICC de 0.6 aun cuando la
circunferencia de cadera cambie o no. Las
imágenes utilizadas en esta investigación no
variaban en cuanto al peso corporal (bajo
peso, normal o sobrepeso). Sin embargo, se
evaluó también la preferencia de la
distribución de la grasa corporal en tres
diferentes áreas: brazos y hombros,
abdomen o cadera y piernas. En la zona de
cadera y piernas fue preferida la distribución
de la grasa en 82.1% de los casos. Se conoce
que la distribución en la región
gluteofemoral se relaciona con una mejor
salud metabólica y potencial reproductivo
en mujeres; por lo que podría considerarse
más atractivo (Faries &amp; Bartholomew,
2012). Sin embargo, nuestra revisión no
encontró algún otro estudio que evaluara la
preferencia en estos segmentos y
distribución corporal, por lo que no se tienen
valores comparativos.
Nuestro estudio concluye que el ICC de 0.6
en las mujeres es el que se percibe como más
atractivo por hombres de 20 a 30 años de
edad en un grupo de estudiantes
universitarios. Una circunferencia de
cintura más estrecha y un ICC de 0.6 se

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

30

�Índice cintura – cadera en mujeres

prefieren aun cuando el tamaño de cadera
varía o no cambia. En cuanto a la
distribución de la grasa corporal, 82.1%
prefiere una distribución de grasa en el área
de cadera y piernas.
Después del análisis anterior, se consideró
incorporar los siguiente en un estudio más
completo: 1) Utilizar imágenes con
diferencias en el peso corporal (bajo peso,
normal, sobrepeso) para evaluar la
influencia del peso en el atractivo físico y
analizar su interacción con el ICC; 2) aplicar
la encuesta a una población distinta
considerando el nivel de estudios y otras
variables sociodemográficas para comparar
los cambios en la percepción del atractivo
físico, 3) Añadir también diferencias en el
peso corporal para evaluar la percepción del
atractivo físico dependiendo de la
distribución de la grasa corporal en distintos
regiones corporales. Otra vertiente es
evaluar la percepción de una imagen
saludable, no solo por hombres sino también
por mujeres. Los estereotipos actuales
influyen no solo en los varones, sino
también en las mujeres, pudiendo ocasionar
trastornos de la alimentación (Duran, et al.,
2013) (Jaworowska &amp; Bazylak, 2009).

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Artículo Original

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31

�Índice cintura – cadera en mujeres

Artículo Original

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Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

32

�Las prácticas y la publicidad en el consumo

Artículo de Revisión

LAS PRÁCTICAS Y LA PUBLICIDAD EN EL CONSUMO DE REFRESCOS EN
MEXICANOS.
Hernández Villarreal María Olivia1*, Ramos Peña Esteban Gilberto1 Núñez Rocha Georgina Mayela1
1 Universidad Autónoma de Nuevo León, FaSPyN. Monterrey
*Correo electrónico: marioli.hdz@gmail.com

RESUMEN
Los determinantes y factores tradicionales que repercuten en las prácticas y patrones
alimentarios son el ingreso, la geografía, ecología, ambiente sociodemográfico, sin embargo, la
publicidad ha tenido una gran participación en la modificación en el consumo de los alimentos.
Actualmente se asocia el consumo excesivo de los refrescos a enfermedades crónicas no
trasmisibles, entre otras a la obesidad y el sobrepeso cuyas cifras de población afectada llega a
estar cerca del 75%. Es entonces que se requieren de excelentes orientadores en los temas de
alimentación y del fortalecimiento a las políticas sociales alimentarias que establezcan las reglas
de la publicidad, dada la inexperiencia y credulidad que tienen principalmente los menores de
edad cuando se exponen a la publicidad de alimentos.
Palabras claves: publicidad, consumo de refrescos
ABSTRACT
Determinants and factors affecting traditional practices and dietary patterns are income,
geography, ecology, socio-demographic environment; however, advertising has played a large
part in the change in the consumption of food. Excessive consumption of soft drinks is currently
associated with chronic non-communicable diseases, including obesity and overweight
population whose numbers affected becomes about 75%. It is then that require excellent
guidance in the areas of feed and food strengthening social policies that establish the rules of
advertising, given the inexperience and credulity are mainly minors when exposed to food
advertising.
Key words: advertising, sweetened beverages

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

33

�Las prácticas y la publicidad en el consumo

Introducción
Existen factores que influyen en la cantidad,
variedad, calidad y tipo de alimentos y
bebidas disponibles y accesibles para su
consumo, entre los que destacan los factores
geográficos, climáticos, políticos y
económicos. Por otro lado están aquellos
factores que influyen en la toma de
decisiones y la elección individual de los
alimentos en base a la oferta disponible
entre los que destacan los aspectos sociales,
culturales, tradicionales, nivel educativo de
los padres, nivel de información y
concientización (Esteban, 2004).
Las prácticas y patrones de alimentación de
las personas tienden a experimentar
pequeños cambios cuando las condiciones
ecológicas, socioeconómicas y culturales de
la familia permanecen constantes a través
del tiempo. Sin embargo, esto no ha sido lo
general y los cambios han sido de gran
impacto en las prácticas alimentarias
derivadas de los cambios en los estilos de
vida tanto al interior como al exterior de las
familias. Los cambios suceden y tienen
mayor impacto en los hogares de áreas
metropolitanas debido a que los cambios
son más intensos y con mayor velocidad
modificando los estilos de vida y por ende
patrones y prácticas alimentarias. Uno de
los principales factores que influyen en los
patrones de consumo es la publicidad, en
conjunto con otros factores, contribuye a
una especie de educación informal, no
siempre
correcta,
que
influencia
efectivamente en la estructura del gasto del
consumo alimentario de los diferentes
grupos sociales. (Morón &amp; Schejtman,
1997)
México, es el país con el mayor consumo de
refrescos a nivel mundial y también es el

Artículo de Revisión

país con el primer lugar en obesidad. Es de
suma importancia conocer los patrones de
alimentación de la población, para analizar
el contexto en el que se están
desenvolviendo estas problemáticas. Así se
podrán hacer políticas y estrategias de
seguridad alimentaria que garanticen una
alimentación de buena calidad para la
población, especialmente para los niños que
son el futuro de la sociedad (Secretaría de
Salud, 2013)
Es importante analizar hasta qué punto la
publicidad impacta en la toma de decisiones
alimentarias, particularmente de los niños,
las cuales forman parte de las prácticas y
patrones alimentarios, y que en última
instancia determinan el estado nutricional
de las personas.
Prácticas y patrones alimenticios
Las
prácticas
alimentarias
abarcan
complejas interacciones o relaciones de
orden
bioquímico,
termodinámico,
metabólico, así como también de orden
psicológico, pero, sobre todo, social y
cultural. Estos últimos están relacionados y
fuertemente influenciados por condiciones
económicas, sociales y ambientales. La
necesidad
de
alimentarse
está
indiscutiblemente ligada a las condiciones
variables de existencia y se modifica por la
manera como los seres humanos,
organizados en sociedad, valoran los
procesos alimenticios (Uribe, 2006). La
práctica alimentaria está condicionada por
el marco cultural (Gaínza, 2003). El proceso
de alimentación comprende desde la
selección de ingredientes hasta la
combinación que se efectúa con ellos,
pasando por el empleo de condimentos, el
proceso de la preparación de alimentos

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

34

�Las prácticas y la publicidad en el consumo

responde a las condiciones culturales de la
población.
Lo que una sociedad puede considerar como
normal o deseable, otra lo puede considerar
como repulsivo e inaceptable. También se
presenta la influencia de la religión que
puede llegar a prohibir el consumo de
ciertos platos (Latham, 2002).
Existen factores que influyen en la cantidad,
variedad, calidad y tipo de alimentos
disponibles y accesibles para su consumo,
entre los que destacan los factores
geográficos, climáticos, políticos y
económicos. Por otro lado están aquellos
factores que influyen en la toma de
decisiones y la elección individual de los
alimentos en base a la oferta disponible
entre los que destacan los aspectos sociales,
culturales, tradicionales, nivel educativo de
los padres, nivel de información y
concientización (Esteban, 2004).
Determinar las prácticas y los patrones
alimentarios implica conocer lo que la
población consume de manera cotidiana.
Además, estos permiten entender los
factores asociados al consumo de alimentos
y provee el contexto en que se desarrollan
las problemáticas nutricionales. (Ramos P.
E., y otros, 2005). Los principales factores
que influyen en los patrones de consumo
son
los
ingresos,
los
cambios
sociodemográficos, la incorporación de
servicios en la alimentación, la publicidad,
y
además
factores
nutricionales,
psicológicos y culturales vinculados al
consumo alimentario (Morón &amp; Schejtman,
1997)
Al plantear estrategias alimenticias es
importante considerar que éstas no deben

Artículo de Revisión

enfocarse únicamente en asegurar acceso a
los alimentos, sino también deben intentar
conseguir un consumo de cantidades
adecuadas de alimentos seguros y de buena
calidad, los cuales componen una dieta
saludable. Hay que tomar en cuenta que
cualquier recomendación para esto, tendrá
implicaciones en la cadena alimenticia. Por
eso, es útil examinar las tendencias en los
patrones de consumo de alimentos. (FAO,
2003)
Según Ramos et al. (2005) en Nuevo León
(entidad federativa en el noreste mexicano y
frontera con USA) en el año 2000 los
refrescos
representaban
el
tercer
alimento/bebida más consumido por las
familias neoleonesas.
La Secretaria de Salud Nuevo León, situaba
en el 2011 el consumo de refrescos en el
cuarto lugar, sin embargo aumentó un
10.7% respecto al 2000. Se estimó que en
los niños de 2 a 9 años el 80.2% consumían
refresco y de ellos el 40.2% lo hacían a
diario, mientras que los de 10 a 19 años lo
consumieron el 83.4% y de ellos el 54.0% lo
realizo diariamente, en los adultos de 20 a
59 lo consumieron el 69.6% y de ellos el
50.6% lo realizó a diario y, finalmente en los
adultos mayores el 73.5% lo consumió y de
ellos el 49.7% a diario, probablemente estos
porcentajes no reflejan el lugar que ocupan
en las tablas de consumo por grupos de
edad, ya que en los grupos mencionados, el
consumo de refrescos fueron el 12º, 8º, 17º
y 15º respectivamente (Secretaria Estatal de
Salud Nuevo León, 2012). Cabe mencionar
que en Nuevo León está la ciudad con
mayor consumo a nivel mundial per cápita,
de refresco de cola (Bussiness Monitor
International, 2014).

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

35

�Las prácticas y la publicidad en el consumo

De hecho, según datos del INEGI, en
promedio una familia mexicana destina
10% de sus ingresos totales a la compra de
refrescos. Esto es alarmante al considerar
que este tipo de bebidas implican daños para
la salud, y al ser una bebida calórica puede
suplir el consumo de otros alimentos que
son saludables. Esto último puede
observarse con los datos arrojados por un
estudio del 2006 que señala que el 30% de
la energía diaria consumida por niños de 5 a
11 años provenía de bebidas dulces caseras,
refrescos y bebidas dulces industrializadas.
Cifras similares se obtuvieron en otros
grupos de edad. (Toribio, 2013).
El consumo de bebidas azucaradas está
causando el 1.2% de las muertes
relacionadas a obesidad, diabetes y
enfermedades cardiovasculares a nivel
mundial, en México, el consumo de refresco
causan 4,100 muertes al año, es decir, el
12.1|% de todas las muertes por diabetes y
enfermedades cardiovasculares y cánceres
relacionados a la obesidad (Mozaffarian,
2011)
Por otro lado, el consumo de refresco ha
aumentado en México a lo largo de los años.
Según un estudio en el que se compararon
datos de la Encuesta Nacional de Nutrición
1999, y la Encuesta Nacional de Salud y
Nutrición 2012, hubo un aumento en el
consumo de bebidas calóricas, y además
estas fueron unas de las principales fuentes
de energía de población. (Stern, Piernas,
Barquera, Rivera, &amp; Popkin, 2014)

Artículo de Revisión

Contacto con la Publicidad de alimentos
y bebidas
En cuanto al tiempo frente a las pantallas
que destinan los mexicanos, el 33% de los
niños y adolescente reportó estar un máximo
de 120 minutos (recomendación de pasar
máximo dos horas frente a la pantalla), el
39.3% más de 120 minutos y el 27% pasó a
240 minutos o más, en los adolescentes, el
63.9% la cantidad fueron 120 minutos o más
y el 51.4% de los adultos refieren 120
minutos o más (INSP, 2013).
Los
medios
de
comunicación,
especialmente la televisión, contribuyen a
una especie de educación informal, no
siempre correcta, que influye en la
estructura del gasto del consumo
alimentario de los diferentes grupos
sociales. La correlación de otros factores
como
el
nivel
educacional
y
socioeconómico influye también en esto. En
diversos estudios se han encontrado que las
amas
de
casa
pobres
compran
periódicamente
diversos
productos
anunciados por la televisión, muchas veces
para satisfacer preferencias de los niños
inducidas por este medio, que no tienen que
ver con el valor nutritivo y pueden significar
una inversión importante del presupuesto
familiar. (Morón &amp; Schejtman, 1997)
En el año 2010, el Instituto Nacional de
Ciencias Médicas y Nutrición “Salvador
Zubirán” reveló que México era el país con
la mayor cantidad de anuncios de alimentos
con alta densidad energética, difundidos por
televisión. El estudio “La desnutrición
infantil y obesidad en la pobreza en México”
señalaba que en 2010 si un niño pasaba en
promedio dos horas diarias frente a la
televisión habría visto más de 12 mil 400

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

36

�Las prácticas y la publicidad en el consumo

Artículo de Revisión

anuncios de alimentos con alta densidad
energética en un año. (Secretaría de Salud,
2013)

favoritos de los niños están las series de
televisión (46.2%) y las telenovelas
(44.2%). (INSP)

En la Ciudad de México se hizo un estudio
entre julio y octubre 2007 que reveló que la
publicidad de alimentos fue mayor durante
los programas infantiles que durante la
programación dirigida a la audiencia
general (25.8% vs. 15.4%). Asimismo se
encontró que los alimentos más anunciados
durante los programas infantiles y de
audiencia general fueron las bebidas con
azúcar añadida (34.5%). (Pérez, Rivera, &amp;
Ortiz, 2010)

La publicidad no ayuda a las decisiones de
los padres de promover un ambiente de
alimentación más sano si el ambiente en el
que están sus hijos no ayuda. La publicidad
es una manera en que los niños están
expuestos diariamente a información sobre
alimentos y bebidas no sanas. De hecho, el
87% de los padres mexicanos de niños entre
6 y 16, considera que la publicidad de
alimentos para niños influye en lo que
deciden comprar sus hijos. (Alianza por la
Salud Alimentaria, 2013)

Entre diciembre 2012 y abril 2013, se llevó
a cabo otro estudio por el INSP para
explorar la publicidad de alimentos y
bebidas consumidos por niños y
adolescentes en canales de comunicación,
lugares de venta y consumo de alimentos y
bebidas, medio de transporte y escuelas. Se
encontró que los alimentos y bebidas más
promocionados en diferentes canales de
comunicación fueron las botanas dulces,
bebidas azucaradas y productos lácteos con
azúcar adicionada. Se observó que los niños
están expuestos a anuncios en programas de
televisión dirigidos a público adulto. Cabe
destacar que se encontró que el 23.3% de los
anuncios de televisión abierta corresponden
a alimentos y bebidas. En las tiendas de
conveniencia,
los
productos
más
promocionados
fueron
las
bebidas
azucaradas (26.1%). (Instituto Nacional de
Salud Pública, 2013)
La encuesta realizada a niños encontró que
el 80% de ellos ve televisión toda la semana,
incluyendo horario nocturno (38.4%).
También se observó que entre los programas

Los conocimientos, creencias, actitudes y
prácticas alimentarias adecuadas pueden
mantener un buen estado nutricional, para
este propósito la comunicación social es el
conjunto de normas que determina como
interactúan los individuos de una misma
cultura. La modificación de estas normas es
el fin último de la educación nutricional
dirigida a las comunidades. La educación
alimentaria y nutricional consiste en
intervenciones dentro del campo de la
comunicación social, con el propósito de
lograr cambios voluntarios de hábitos
nutricionales no deseables a fin de mejorar
el estado nutricional de la población.
(Morón &amp; Schejtman, 1997), por ello, un
programa de educación alimentaria y
nutricional debe basarse en el estudio de las
conductas, actitudes y prácticas del grupo
social en cuestión. Sólo las estrategias que
emplean multimedios, utilizando diversos
canales de comunicación, con permanencia
en el tiempo y evaluación de los resultados
pueden lograr un gran cambio.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

37

�Las prácticas y la publicidad en el consumo

Es de suma importancia que exista una
regulación efectiva en México que permita
marcar límites la industria alimenticia, que
controle los contenidos nutricionales y
calidad de los alimentos producidos por la
industria (Alianza por la Salud Alimentaria,
2013). Asimismo, debe existir un buen
etiquetado con información adecuada para
el consumidor, de esta manera la publicidad
no será la que oriente la decisión de
consumir alimentos poco saludables,
especialmente los dirigidos a niños quienes
se caracterizan por su inexperiencia y
credulidad.

Conclusiones
Las prácticas y patrones alimenticios
indican los alimentos y bebidas consumidos
por una población. En México, existe el
grave problema del consumo excesivo de
refrescos, lo cual se evidencia con el primer
lugar mundial de consumo per cápita de
refresco. Los principales problemas que esto
implica radican en daños a la salud por esta
bebida, así como el reemplazo de calorías
provenientes de alimentos nutritivos por el
de calorías “vacías” que aportan los
refrescos. El consumo excesivo de calorías
que no aportan nutrientes, se traduce en una
baja calidad en la dieta. De ahí la
importancia de analizar el trasfondo de
dicha problemática, ya que su solución
mejoraría en última instancia el estado
nutricional de las personas.
Uno de los factores determinantes que
promueven la práctica alimenticia de
consumo de refresco es la publicidad, pero
habría que preguntarse ¿cuál es la
ponderación que tiene la publicidad, frente
a la falta de ingresos, de educación, y los
ambientes sociodemográfico o cultural?

Artículo de Revisión

Para analizar el consumo de refresco, es
importante tomar en cuenta el contexto
sociodemográfico de México. Hay que
reconocer que el problema de consumo de
refrescos no es meramente un problema de
educación, aún y cuando esta si tenga un
fuerte impacto, también deben considerarse
los recursos, tanto económicos como
naturales, para entender el patrón de
consumo de refrescos.
En México, 22 millones de personas no
cuentan con agua potable y resulta valioso
tomar lo anterior en cuenta para poder atacar
el problema desde distintos ángulos y,
principalmente desde su raíz. Es importante
considerar al elaborar políticas y estrategias
de salud, que en el problema del consumo
de refresco la publicidad contribuye y se
ampara en un gran problema multicausal
que incluye el acceso al agua.
En cuanto a la publicidad de alimentos
(Gobierno Federal, 2010), la propuesta para
equilibrar el consumo de refrescos radica
en:
a) Promover, mediante leyes y
regulaciones, el acceso a agua
potable. Esto junto con la promoción
y educación necesaria para cuidar de
este recurso.
b) Orientar a la población para que esté
en capacidad de tomar decisiones
informadas,
proporcionando
educación nutricional. Asimismo,
sumar esfuerzos para la promoción
de patrones alimenticios adecuados
que sean saludables, sustentables y
de acuerdo a la cultura mexicana.
c) Fortalecer las regulaciones sobre la
publicidad de alimentos de alta

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

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�Las prácticas y la publicidad en el consumo

densidad energética, incluyendo los
refrescos.

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                <text>Respyn Revista de Salud Pública y Nutrición, 2015, Vol 14, No 1, Enero-Marzo</text>
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                <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
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                <text>Rocha Flores, Alejandra Berenice, Editor Técnico</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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                    <text>�ANÁLISIS ESPACIO-TEMPORAL DEL BROTE DE LA ENFERMEDAD
DEL DENGUE EN EL ÁREA METROPOLITANA DE LA CD. DE
MONTERREY, NUEVO LEÓN, MÉXICO (2007)
Héctor Orta-Pesina1;2, Roberto Mercado-Hernández2, Edgar Iván Galindo-Galindo1, María Isabel TavitasAguilar1, Sandra P. Mora-Gloria1, Judith Callejas-Mota1, Juana María Chacón-Reyna1 y José Fernando
Elizondo-Leal 2
1Laboratorio

Estatal de Salud Pública, Secretaria de Salud Nuevo León (Guadalupe, N.L., México); 2Laboratorio
de Entomología Médica, Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad Autónoma de Nuevo León (San Nicolás
de los Garza, N.L., México)
E-mail: romercad@gmail.com
Introducción
La arbovirosis más importante que afecta al hombre es
el dengue. Se caracteriza por su presentación endeepidémica, se considera la enfermedad reemergente
más grave, cada año en el mundo hay 50 millones de
personas infectadas (1). Desde sus inicios, se sugería
que era transmitida por mosquitos (2), su vector, Aedes
aegypti(L), fue descubierto en 1906 (3). Después se
establece que Ae. albopictus era también vector (4, 5,
6). El Ae. aegypti en México ha sido localizado hasta
1700 msnm (7). La presencia de Ae. albopictus, en el
noreste de México (8, 9) y en Nuevo León (10,11),
representa un nuevo vector en el estado. El control químico en adultos se realiza mediante rociados espaciales
a ULV (ultra bajo volumen) de Piretroides. El Abate es una opción efectiva para el control larval (12). Las
campañas de descacharización, aplicadas por el personal de salud pública, son de gran apoyo en el control de
vectores. Los Sistemás de Información Geográfica (SIG) son cada vez más usados (13,14).
La variación estacional de las poblaciones de Aedes aegypti en la zona metropolitana de Monterrey, N.L.,
México, mostró un patrón bimodal. El primer pico (menor) se ubica a principios de junio, y el segundo (mayor)
se presentó en la segunda semana de octubre. (15).
El conocimiento del tipo de criadero larval, su frecuencia y productividad son de gran utilidad en la
implementación de los programas de salud. Llantas en Malasia (16), latas e inservibles en Cuba (17) jarrones,
llantas y cilindros de plástico en la India (18) jarrones en Tailandia (19), jarrones en Argentina (20), barriles
metálicos en Brasil (21) inservibles y llantas en el Salvador (22), e inservibles y jarrones en Laos (23).
La distribución espacial y temporal de dengue en Guadalupe, N. L. se analizados usando un SIG. Las mayoría
de casos 689 (43.9%) fueron en noviembre. Las mujeres fueron más afectadas (59.1%). La edades de 21 a 30
años tuvieron la más alta prevalecía (25.3%). La distribución espacial de 545 casos se concentraron en el
sureste en 1995 y en el sur centro en octubre de 1996. En noviembre en la región oeste-centro. Factores
humanos, la densidad poblacional y la falta de servicios sanitarios contribuyeron a la incidencia y distribución
de casos (24).
En 1998 se reportaron 2073 casos de dengue en el área Metropolitana de Monterrey, Monterrey con 107 siendo
las colonias Independencia, Caracol, y Buenos Aires las de mayor cantidad y Guadalupe con 104 en la cabecera
municipal. Describe la zona 60 (60% de casos) esta va desde la Independencia, Monterrey (suroeste), hasta la
esquina inferior derecha (sureste) y la zona norte de Guadalupe (25).
En un estudio realizado en el Estado, durante el 2000 y de enero a mayo de 2001, los casos fueron 39, de los
cuales 36 fueron dengue clásico y tres hemorrágico. Los grupos de edad más afectados, fueron adultos jóvenes
de 20 y 44 años 33% y el grupo de uno a nueve años con 28%. Se presentaron 19 casos de agosto a octubre
del 2000 y en ambos años, las Jurisdicciones Sanitarias 2 y 3, presentaron la mayoría de los casos 28 (26).

�Material y Métodos
Se realizó un análisis observacional, descriptivo-retrospectivo y transversal, de los archivos del LESPNL durante
el brote de 2007 en el área Metropolitana de Monterrey. El área metropolitana se encuentra dividida en cuatro
Jurisdicciones Sanitarias (JS), y nueve municipios: JS1 (Monterrey); JS2 (Monterrey, San Nicolás de los Garza
y Escobedo); JS3 (Monterrey, San Pedro Garza García, Santa Catarina y García); JS 4 (Guadalupe, Apodaca
y Juárez).
El personal de Vectores colecta larvas de 4º instar, son preservadas en alcohol al 70 % y enviadas al LESPNL
para su identificación con clave para larvas de mosquitos (27). Las muestras positivas para Ae. aegypti fueron
separadas, dependiendo de la capacidad de los criaderos en: diversos chicos (&lt;de 5 L.), diversos grandes (&gt;
de 5 L.), botes y cubeta (20 L)., menores de 200 L., tambos (200 L)., tinacos (y mayores de 200 L)., piletas y
cisternas, plantas acuáticas, aire lavado y llantas; se determinó la frecuencia de cada uno. Se contabilizan las
larvas para observar su productividad. En el laboratorio de virología, las muestras se analizaron para la
detección de IgM e IgG mediante la prueba de ELISA. Se separaron los positivos, se dividieron por tipo de
dengue clásico (DC) y hemorrágico (DH), seis grupos de edad en años (1=1-10, 2=11-20, 3=21-30, 4=31-40,
5=41-50 y 6&gt;50) y género, se consideró la fecha de inicio. Mediante el paquete estadístico SPSS v15, se
realizaron tablas cruzadas para determinar frecuencias, cantidad de criaderos y larvas por mes de muestreo;
también se aplicó el mismo procedimiento para los casos de dengue respecto al mes de inicio de la
sintomatología, género y edad de los pacientes, así como los municipios.
Resultados
Depósitos, larvas y casos de dengue.
De 3148 muestras con 12032 larvas recibidas en el LESPNL, 3106 (98.67%) resultaron positivas con 11575
(96.20%) larvas de Ae. aegypti. Los depósitos más frecuentes y productivos fueron botes y cubetas con 804
(25.89%) y 3057 (26.41%) larvas. La JS N° 1 envió 1855 (59.72%) muestras con 6556 (56.64%) larvas, los más
frecuentes y productivos fueron los diversos chicos con 517 (27.87%) y 1851 (28.23%) larvas. De 11045
muestras procesadas para dengue, 2829 (25.61%) fueron positivas a la ELISA. 2341 (82.75%) de DC y 488
(17.25%) DH.
En la Tabla 1 a) se presenta la frecuencia y productividad (número de larvas) de depósitos
por meses, agosto fue el de más muestras positivas con 628 (20.22%) y 2244 (19.39%) larvas, los más
frecuentes y productivos fueron los botes y cubetas con 187 (29.78%) y 704 (31.37%) larvas. La tabla 1 b)
muestra la distribución mensual de los casos de dengue, se observa que septiembre fue el mes con más
casos 1515 (53.55%).
La Tabla 2 a) muestra los municipios con más muestras positivas, Monterrey el que más muestras envió, esta
incluido en tres JS (1, 2, y 3), con 2089 (67.26%) depósitos y 7720 (66.70%) larvas, los diversos chicos fueron
los más frecuentes y productivos 555 (26.57%) y 2078 (26.92%) larvas. En la Tabla 2 b) se muestran los casos
por municipio, se observa que Monterrey presentó más casos con 889 seguido por Apodaca con 757 (26.76%).
Tabla 1. Totales de depósitos y larvas de Aedes aegypti en los mes de muestreo y los casos de dengue
por género.

�Tabla 2. Totales de depósitos y larvas de Aedes aegypti en los municipios del área metropolitana de
Monterrey y los casos de dengue por género.

�En la Tabla 3 se observa la distribución de los casos de dengue por grupo de edad y sexo. El grupo de
edad más afectado fue el de 11 a 20 años y las mujeres presentaron la mayoría de los casos 1610.

Dengue en los cinco municipios con más casos por género, mes y edad.

�En la Tabla 3 se señalan la frecuencia de casos de dengue, clásico y hemorrágico (negritas); genero femenino
y masculino (negritas) en los cinco municipios con más casos tabulados por rango de edad en años. Aquí se
observa que el rango de edad con mayor frecuencia de casos positivos fue la de 11 a 20 años con 652 de DC
y 137 DH, le siguió el de 21 a 30 años con 388 y 94 respectivamente y el rango con menor frecuencia fue el de
menor de 10 años con 256 DC y 44 DH. En general, el género femenino fue el más afectado en todos los rangos
de edad. La Figura 1 muestra la distribución de colonias con más casos de dengue en los cinco municipios más
afectados del área metropolitana.

Figura 1. Distribución de las colonias con más casos de dengue en los cinco municipios del área
Metropolitana de Monterrey.
Discusión
Salas-Luevano y Reyes-Villanueva (28) observaron que la variación estacional de Aedes aegypti en la zona
metropolitana de Monterrey, N. L., mostraba un patrón bimodal. El primero a principios de junio, y el segundo
en la segunda semana de octubre. Aquí se observa que la mayor cantidad de larvas fue en agosto, un segundo
en mayo y un tercero en septiembre. Los picos de mayo y de septiembre parecerían corresponder con los picos
poblacionales de adultos observados por Salas-Luevano. Como se ha observado en otras partes del mundo
(Malasia; Cuba; la India; Tailandia; Argentina; Brasil; El Salvador; y Laos) los criaderos más frecuentes y
productivos encontrados en el presente, son depósitos pequeños con poca capacidad, de 20 litros y menos.
Mercado et.al. (29), analizaron los casos de dengue en Guadalupe durante 1995-1996, observaron que, los
casos de dengue (689) ocurrieron mayormente durante noviembre (43.9%) y octubre (42.3%). Más mujeres
fueron más afectadas (59.1%). La edades entre 21 a 30 años tienen la más alta prevalecía (25.3%). La
distribución espacial de 545 fue en el sureste en 1995 y en el sur centro en octubre de 1996. En noviembre fue
en el oeste-centro. En el presente, se observa que los casos se concentraron el centro y colonias aledañas, la
mayoría se presentaron en septiembre, el grupo de edad más afectado 11-20 años y las mujeres fueron más

�afectadas. Además en el área metropolitana se observa una distribución hacia el norte, siendo septiembre en
que más casos se presentaron, 1515 de estos, 1293 (85.35%) de DC y 222 (14.65%) de DH, el grupo de edad
más afectado fue el de 11 a 20 años y las mujeres más afectadas.
Méndez y Ramos. (30), de enero 2000 a mayo de 2001 reportan 39 casos, 36 de clásico y tres de hemorrágico.
El grupo de edad de 20 a 44 la mayoría se presentaron de agosto a octubre 19, las JS dos y cuatro las enviaron.
Durante el 2007 se reportan 2829 casos 2341 clásico y 488 de hemorrágico, el grupo de edad de 11 a 20 años
la mayoría se presentaron de agosto a octubre con 2663 y las JS dos y cuatro las que más casos reportaron.
En el presente trabajo se observa que agosto fue el mes donde más muestras positivas al mosquito vector con
628 (20.22%) y 2244 (19.39%) larvas identificadas y que el mes con más casos positivos a dengue fue
septiembre, 1515 (53.55%).
Resumen
Se revisaron los archivos del Laboratorio Estatal de Salud Pública (LESPN) para realizar un análisis de lo
ocurrido en el brote de la enfermedad del dengue durante todo el año 2007 en el área metropolitana de la Cd.
de Monterrey N. L. Se clasificaron los criaderos, para las muestras positivas de Ae. aegypti en: diversos chicos,
diversos grandes, botes y cubeta 20 L., menores de 200 L., tambos 200 L, mayores de 200 L., piletas y cisternas,
plantas acuáticas, aire lavado y llantas, se observa la frecuencia y su productividad larval de cada uno de
ellos. De las 3106 (89.66% del total) muestras positivas para Ae. eagypti, se determinaron 11575 (96.20%) de
larvas. De los análisis de Virología se separan los casos positivos a la prueba serológica de ELISA, se dividieron
por tipo de dengue (Clásico y Hemorrágico), grupos de edad y genero, además, se consideró la fecha de inicio
de la sintomatología como una variable más a observar. De un total de 11045 muestras de suero procesadas
para la determinación de dengue, 2829 (25.61%) resultaron positivas a la prueba de ELISA, Se determinaron
2341 (82.75%) del tipo de dengue clásico y 488 (17.25%) del hemorrágico. En las mujeres se presentaron 1610
(56.91%) de los casos, mientras que en los hombres fueron 1219 (43.08%), el grupo de edad más afectado fue
el de 11-20 años. Los municipios que más casos presentaron fueron: Monterrey 889 (31.42%), Apodaca 757
(26.76%), San Nicolás de los Garza 568 (20.08%) y Escobedo 348 (12.30%) sumando un total de 2562 (90.56%)
de los casos. Mediante el paquete estadístico SPSS v15, se realizaron tablas cruzadas para determinar las
frecuencias del número de larvas de Aedes aegypti y recipientes por mes de muestreo. También se aplicó el
mismo procedimiento para los casos de dengue (clásico y hemorrágico) respecto al mes de inicio de la
sintomatología, género y edad de los pacientes.
Palabras Clave: Aedes aegypti, Dengue, Monterrey, México.
Abstract
The State Public Health Laboratory (LESPN) files were revised to analyze the outbreak of dengue during 2007
in Monterrey, N. L. the metropolitan area Ae. aegypti breeding sites were classified to identify positive samples
in different containers: small, large boats and 20 L bucket, less than 200 L, 200 L drums, over 200 L, sinks and
tanks, aquatic plants, coolers and tires to determine the frequency and larval productivity of each of them. From
3106 (89.66%) positive samples for Ae. eagypti, were determinate 11 575 (96.20%) of larvae. According to the
virology analysis, the positive cases were separated by the ELISA serological test, there were divided by type of
classic dengue fever (DF) or dengue hemorrhagic fever (DHF), age group and gender, also was considered the
date of onset of symptoms as a variable to analyze. From a total of 11,045 serum samples processed for dengue
detection, 2829 (25.61%) were positives. There were determined 2341 (82.75%) of classical dengue and 488
(17.25%) from the hemorrhagic. Most cases occurred in women 1610 (56.91%), while 1219 cases (43.08%)
occurred in men, the age group most affected was from 11 to 20 old. The highest occurrence in Monterrey was
889 (31.42%), followed by Apodaca 757 (26.76%), San Nicolas de los Garza 568 (20.08%) and Escobedo 348
(12.30%) for a total of 2562 (90.56 %) cases. Using SPSS v15, cross tables were conducted to determine the
frequencies number of larvae ofAe. aegypti and containers per month of sampling. Also the same procedure was
applied for cases of dengue (DF anf DHF) referring month of symptoms onset, gender and age of the patients.
Keywords: Aedes aegypti, dengue fever, Monterrey, México
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Sheet

No.

117.

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28. Salas Luevano y Reyes Villanueva, Op. cit.
29. Mercado et.al. 2002, Op. cit.
30. Méndez y Ramos, Op. cit.

�DIAGNÓSTICO DEL CLIMA ORGANIZACIONAL DEL HOSPITAL DE
LA MUJER ZACATECANA
María Candelaria Puch Ceballos1, Dellanira Ruíz de Chávez Ramírez2; Cristina Almeida Perales2
1Hospital de la Mujer Zacatecana, SSZ (Zacatecas, Zac., México); 2Unidad Académica de Medicina Humana
Unidad Académica de Medicina Humana y Ciencias de la Salud, Universidad Autónoma de Zacatecas
(Zacatecas, Zac., México)
Email: primer.31@hotmail.com
Introducción
El clima organizacional no se ve ni se toca, pero
tiene una existencia real que afecta todo lo que
sucede dentro de un medio y a la vez éste
modifica lo que pasa dentro del mismo. Al clima
organizacional se le define como el conjunto de
descripciones individuales del marco social o
contextual del cual forma parte la persona
dentro de una organización; (1) son
percepciones
compartidas
de
políticas,
prácticas y procedimientos organizacionales
sean formales o informales. Incluye al medio
ambiente humano y físico donde se desarrolla
el trabajo cotidiano que genera experiencia y la
forma de cómo éste es percibido. (2)
El constructo de clima organizacional se introdujo por primera vez en la psicología organizacional e industrial,
por Gellerman en 1960, llamándole “personalidad o carácter de la organización”; (3) Litwin en 1968 definió al
clima como conjunto de percepciones directas o indirectas de la gente, sobre un conjunto de propiedades del
ambiente laboral y que supone influye en sus motivaciones y conductas. Así, factores organizacionales como
estructura o tipos de recompensas que se usan, son entendidos por los trabajadores en base a sus
percepciones. El clima organizacional es un tamiz, no mide la realidad tal cual es, sino cómo ésta es percibida
(4).
Un trabajo queda condicionado por su naturaleza, entorno y características (ambientales y técnicas que lo
enmarcan), esta atmósfera genera actitudes a favor o en contra de la organización, debido a que el
comportamiento humano se transforma por causa de la percepción que se tenga de factores organizativos
existentes, y no como consecuencia del resultado de éstos mismos; pues los seres humanos describen y actúan
de acuerdo a ese sentir (5, 6). Una organización de tipo laboral (pública o privada) tiende a atraer y conservar
a las personas que se adaptan a su clima, y a la vez, éste se moldea en relación a los integrantes que la
conforman. Dicho clima se relaciona con el "saber hacer" del directivo (tipo de liderazgo); con el comportamiento
de las personas en su forma de trabajar y relacionarse entre sí, y el tipo de materiales o herramientas que
utilizan en su labor diaria; y por último, con la propia actividad del trabajador.
Entre causas que ocasionan un mal clima organizacional está la deficiencia en la calidad de los procesos de
trabajo, una mala comunicación interpersonal y/o deficiencia en la infraestructura donde se labore. Así se
originan disfunciones en el individuo como en la organización; con respecto al trabajador aparecen las de tipo
físico y mental como son: insatisfacción en el trabajo, desmotivación, distanciamiento social o mala relación
interpersonal, inadaptabilidad al puesto, uso de sustancias estimulantes, mal manejo del estrés laboral,
consumo de drogas, disturbios en el sueño, somatizaciones físicas, entre otras; el funcionamiento de la empresa
se ve afectado por la presencia de: ausentismo (físico o mental del trabajador), abandono del trabajo u omisión
de funciones, disminución de la cantidad y calidad del trabajo, incremento de la accidentabilidad de tipo laboral,
con altas pérdidas económicas pues la influencia del clima se torna negativa en relación al comportamiento de
toda la organización (7, 8).
Existen herramientas para medir el clima organizacional, pero la mayoría de los autores se centran en unidades
de análisis del individuo, estructura, funciones y estrategias de éstos; los componentes más estudiados son:
estructura (sistemas de establecimiento de objetivos y procedimientos); autonomía (opciones de decisión

�personal a la hora de actuar en el ámbito laboral); sistemas de remuneración (métodos que se aplican para
implantar estos sistemas); relación con la supervisión (relación entre jefes y subordinados) y nivel de resolución
de conflictos (grado de coordinación y cooperación a la hora de afrontar problemas y dificultades entre los
equipos de trabajo y la dirección) (9).
La Organización Panamericana de la Salud con respaldo de la Organización Mundial de la Salud diseñó un
instrumento de medición del clima organizacional, el cual, forma parte del programa sub-regional para el
desarrollo de la capacidad gerencial de los sistemas de salud de Centroamérica y Panamá; es un modelo de
análisis y desarrollo organizacional que se ajuste específicamente a las unidades de salud, aquí el clima
organizacional es uno de los cuatro apartados de este análisis; está conformado por cuatro dimensiones
(liderazgo, motivación, reciprocidad y participación), las cuales, a su vez se dividen en cuatro subdimensiones
cada una (10, 11).
Material y métodos
Se planteó un estudio sobre el tema, en el Hospital de la Mujer Zacatecana, que está situado en la ciudad de
Guadalupe, Zacatecas; la investigación fue de tipo observacional, transversal y analítica realizada en el periodo
de julio- septiembre del 2011, donde la unidad de observación y análisis comprendió al personal médico y de
enfermería; se tomó como criterio de inclusión el laborar en la unidad y tener más de seis meses ejerciendo su
profesión y de exclusión contar con menos de seis meses de antigüedad en la institución. El universo de trabajo
fue de 327 trabajadores registrados y la selección de la muestra se realizó con el uso del muestreo aleatorio
simple sistemático, que determinó el número de encuestas a realizar que fue de 80.
Las variables de estudio fueron datos socioeconómicos: sexo, edad, nivel profesional, tipo de contratación,
horario laboral, estado civil, trabajar en otra institución y el instrumento propuesto por Organización
Panamericana de Salud que forma parte del modelo de análisis y desarrollo organizacional de unidades de
salud. El clima organizacional se conforma de cuatro dimensiones con sus respectivas subdimensiones e ítems
en cada una de éstas.
a) Liderazgo: dirección, estímulo a la excelencia, estímulo al trabajo en equipo y solución de conflictos.
b) Motivación: realización personal, reconocimiento a la aportación, responsabilidad y adecuación de las
condiciones de trabajo.
c) Reciprocidad: aplicación en el trabajo, cuidado del patrimonio institucional, retribución y equidad
d) Participación: compromiso con la productividad, compatibilidad de intereses, intercambio de información e
involucramiento en el cambio. (12, 13)
Resultados
1. Datos generales
El estudio del Clima organizacional del Hospital de la Mujer Zacatecana, tuvo la participación del 30 por ciento
de médicos (24) y 70 por ciento de enfermeras (56). Del total, 72.5 por ciento fueron mujeres (58) y 27.5 por
ciento hombres (22). La distribución de edad se comportó de la manera siguiente: el valor medio fue de 31 años
(desviación típica 7.5 años), moda de 24; el más joven contó con 20 años y el longevo refirió 52 años, predominó
la población adulto joven que va de 18 años hasta 35 años sobre el adulto maduro que comprende de los 36 a
59 años.
De los profesionistas encuestados, 39 por ciento dijeron ser solteros (31); 40 por ciento casados (32); 10 por
ciento en unión libre (8) y el resto divorciados, 11 por ciento (9). Respecto a la escolaridad, la profesión que
presentó mayor porcentaje fue la licenciatura en enfermería con 49 por ciento (39); siguiéndole licenciatura de
medicina general, 20 por ciento (16) y con carrera en enfermería general 19 por ciento (15) y el resto con
estudios de posgrado. De acuerdo al tipo de contratación, el profesionista con base federal obtuvo 25 por ciento
(20); regularizado (base estatal) 22 por ciento (18); predominó el trabajador bajo régimen de suplente con 30
por ciento (24); de contrato, 12 por ciento y se encontró en la encuesta 10 por ciento de becarios o residentes
de la especialidad de ginecología y pediatría (8).

�A respecto de la distribución del turno laboral de los profesionistas estos se ubicaron en el matutino con 17 por
ciento (14); vespertino 21 por ciento (17); nocturno 12 por ciento (10); jornada acumulada 20 por ciento (16); el
suplente, de contrato y becario resultaron laborar en horario móvil, el 29 por ciento (23). En cuanto a contar con
otro trabajo un 85 por ciento de los trabajadores comentaron no laborar en otra institución (68) y solo 15 por
ciento (12) lo hacen en turnos que no se crucen con el del nosocomio. La unidad externa a la que acude más a
trabajar es la de tipo privada, 7 por ciento (6); seguida de la tipo social como es imss 4 por ciento (3), e issste 2
por ciento (2). Uno por ciento señaló laborar en otra unidad (1), cuida enfermos a domicilio.
2. Clima organizacional
La calificación global del clima organizacional se otorgó en función del porcentaje de respuestas a favor de este;
un clima satisfactorio es aquel con puntuación favorable mayor de 80 por ciento, poco satisfactorio de 50 por
ciento a 79 por ciento y no satisfactorio menor al 50 por ciento. El diagnóstico global del clima organizacional
del hospital resultó con categoría de no satisfactorio pues obtuvo 49 por ciento de respuestas a favor de un
buen clima. Las dimensiones que componen al clima organizacional son Liderazgo, Motivación, Reciprocidad y
Participación; dos fueron evaluadas como no satisfactorias (Liderazgo y Motivación) y dos poco satisfactorias
(Reciprocidad y Participación).
A su vez, cada dimensión consideró cuatro subdimensiones. Así pues la dimensión Liderazgo registró un 48 por
ciento, resultado del promedio de los ítems de las subdimensiones que la componen. Estímulo a la Excelencia
fue la mejor calificada, 54 por ciento; Dirección, 51 por ciento; Estímulo al Trabajo en Equipo y Solución de
Conflictos obtuvieron 45 y 43 por ciento, respectivamente. De acuerdo a éstos porcentajes de las
subdimensiones fueron categorizadas como poco satisfactorias y no satisfactorias.
figura 1. dimensión liderazgo

La dimensión de Motivación también clasificó en el nivel de no satisfactorio, 47 por ciento. Respecto a sus
subdimensiones se obtuvo en Realización Personal, 56 por ciento; Reconocimiento de la Aportación, 36 por
ciento; Responsabilidad, 39 por ciento y Adecuación de las Condiciones de Trabajo, 58 por ciento. Realización
personal y Adecuación de las condiciones de trabajo se señalaron como poco satisfactorias y al Reconocimiento
de la Aportación y la Responsabilidad, no satisfactorias.
figura 2. dimensión motivación

�Dimensión Reciprocidad obtuvo 50 por ciento y se le ubicó con carácter de poco satisfactoria al igual que
subdimension Equidad, que arrojó 62 por ciento. La Retribución calificó con 43 por ciento, Cuidado del
Patrimonio Institucional, 45 por ciento y Aplicación en el Trabajo, 49 por ciento; las tres subdimensiones se
ubicaron como no satisfactorias.
figura 3. dimensión reciprocidad

La dimensión Participación calificó de forma global con 52 por ciento, como poco satisfactoria. La subdimensión,
Involucramiento en el cambio obtuvo 49 por ciento y se catalogó de no satisfactoria. El Intercambio de
información, 54 por ciento; Compatibilidad de Intereses y Compromiso con la Productividad, 53 por ciento cada
una. Estas tres subdimensiones se ubicaron como poco satisfactorias.
figura 4. dimensión participación

�Discusión
Esta investigación invita a continuar estudiando el clima organizacional en las unidades de salud de cualquier
nivel de atención; la falta de un análisis del mismo a nivel local y nacional en este sector es necesario para
mejorar el ambiente laboral y el servicio de atención que se otorga. Respecto al diagnostico del clima
organizacional del Hospital de Mujer Zacatecana el resultado fue un clima no satisfactorios debido en parte a
un mal liderazgo y baja motivación en sus trabajadores; resultados semejantes obtuvo Inés Domínguez (2009)
quien evaluó al clima organizacional del nosocomio como inadecuado e insatisfactorio, así también Nelsy M.
Cortés en 2009 clasificó al clima organizacional global del hospital de no satisfactorio con porcentajes por debajo
de 50 por ciento de respuestas a favor (14, 15).
Las dimensiones con más problemáticas fueron liderazgo y motivación, ambas, catalogaron de no satisfactorias
pues el estímulo al trabajo en equipo y el reconocimiento a la aportación laboral es bajo con poca respuesta a
la solución de conflictos por parte de las autoridades, según la respuesta de los encuestados; el estudio de Inés
Domínguez en 2009 determinó un liderazgo y motivación no satisfactoria y los realizados por Lizette Pérez en
2009 y Nelsy M. Cortés 2009 determinaron una dimensión motivación no satisfactoria. Las dimensiones que
resultaron mejor evaluadas aunque con carácter de poco satisfactorias fueron Reciprocidad y Participación
debido a la percepción de equidad laboral, buen intercambio de información, compatibilidad de intereses entre
los profesionistas y compromiso con la productividad (16, 17, 18).
Una vez que se logró identificar el comportamiento de las diferentes dimensiones y subdimensiones del Clima
Organizacional, el hospital debe modificar, mejorar y adecuarse a las necesidades de una nueva era; una de
estas necesidades o cambios consiste en las evaluaciones organizacionales tanto internas como externas, por
lo que es fundamental la autoevaluación, ya que ello permitirá una retroalimentación de los procesos y
procedimientos orientados al logro de sus objetivos. Es necesario realizar cambios que pueden ser estructurales
y funcionales, sin duda, los primeros son los que mayor dificultad representarán, pues implican reformas
políticas, económicas y sus resultados se esperan a largo plazo; en tanto que los funcionales pueden lograrse
con efectos inmediatos o a mediano plazo; entre los puntos que ayudarían a mejorar y cambiar la situación del
hospital están:
a) Implementación de programas de evaluación del desempeño por áreas y diagnóstico de necesidades de
capacitación por servicio y turnos laborales con instalación de un área especifica para la colocación de
resultados
b) Programa de motivación y estimulación real al personal del hospital con la finalidad de que los empleados
desarrollen una cultura organizacional y se sientan parte de la institución.
c) Implementar un departamento de desarrollo de personal, con el propósito de implantar programas integrales
de capacitación ofreciendo herramientas a los empleados para lograr un cambio de actitud, como base para
mejorar el desempeño de sus funciones.
d) Cursos para mejorar la comunicación y lograr mayor flexibilidad laboral.

�e) Solicitud de capacitación de liderazgo a los directivos con habilidades para mejorar su rendimiento, el de
cada persona de su equipo y el del propio equipo de trabajo.
f) Generación de un programa de cursos orientados a mejorar los aspectos de participación, trabajo en equipo,
mejora continua y comunicación interpersonal.
g) Fortalecimiento de los sistemas de administración organizacional, especialmente aquellos que promuevan la
eficiencia en el trabajo.
Resumen
Determinar el clima organizacional del Hospital de la Mujer Zacatecana. Estudio observacional, transversal y
analítico, donde la selección de la muestra aleatoria fue de 80 trabajadores (médicos y enfermeras). El clima
organizacional del nosocomio resultó no satisfactorio entre las cuatro dimensiones que lo conforman. Las
dimensiones Liderazgo y Motivación obtuvieron porcentajes por debajo del 50 por ciento, evaluándose como no
satisfactorias. Las dimensiones Reciprocidad y Participación se catalogaron de poco satisfactorias, sus
porcentajes de respuestas a favor del clima estuvieron por arriba del 50 por ciento, pero por abajo de un 80 por
ciento para haber sido consideradas como satisfactorias. Diagnosticado el clima del nosocomio se plantea llevar
a cabo la retroalimentación de procesos y procedimientos orientados al logro de los objetivos dentro de la unidad
con el fin de generar un ambiente de trabajo más agradable.
Palabras claves: Clima organizacional, hospital, personal médico y de enfermería.
Absctract
Determine the organizational climate of Zacatecas Women's Hospital. Observational, transversal and analytical,
you select a random sample of 80 workers (doctors and nurses). The organizational climate of the hospital was
unsatisfactory in four dimensions that comprise it. Leadership and Motivation dimensions percentages were
below 50 percent, evaluated as unsatisfactory. The dimensions were classified reciprocity and participation of
unsatisfactory, their response rates for climate were above 50 percent, but down from 80 percent to have been
considered satisfactory. Hospital diagnosed the climate arises to carry out the feedback processes and
procedures aimed at achieving the objectives within the unit to generate a more pleasant working environment.
Keywords: Organizational climate, hospital, medical and nursing staff.
Agradecimientos
A los participantes que contribuyeron a la realización de éste estudio en sus diferentes etapas, así como a las
autoridades del hospital de la Mujer Zacatecana.
Referencias
1. Chiang, V.M., B.M. Salazar Bottello y A Nuñez Partido 2007. Clima organizacional y satisfacción laboral en
un establecimiento de salud estatal: Hospital tipo I. Theoría 16(2): 61-76.
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y
estrategias
de
cambio
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centro
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Revista
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Martha. Revista de la Facultad de Ciencias de la Salud, Colombia. Vol. 2. No. 1: 41-51

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(http://www.revmatanzas.sld.cu/revista%20medica/ano%202009/vol5%202009/tema03.htm)
12. Cortés Jiménez, N.M., Op cit.
13. Domínguez Silva, I. et al, Op cit.
14. Ídem.
15. Cortés Jiménez, N.M, Op cit.
16. Domínguez Silva, I. et al, Op cit.
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Educación
Médica
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(http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0864-21412009000200004&amp;lng=es)
18. Cortés Jiménez, N.M., Op cit.

�FACTORES SOCIOECONÓMICOS ASOCIADOS AL SOBREPESO Y LA
OBESIDAD EN LA POBLACIÓN COLOMBIANA DE 18 A 64 AÑOS.
Cristina María Mejía Merino y Catalina María Arango Álzate
Facultad Nacional de Salud Pública, Universidad de Antioquia (Antioquia, Colombia)
E-mail: cripool@hotmail.com
Introducción
En la actualidad el sobrepeso y la obesidad son los problemas de salud
que revisten mayor gravedad. Sobre esta afirmación existe un
consenso básico en la literatura médica, pues el exceso de peso es
una enfermedad crónica, compleja y multicausal, que contribuye al
desarrollo de enfermedades crónicas entre las que se cuentan las
afecciones cardiovasculares y la diabetes. En el pasado se pensó que
la obesidad era una enfermedad de las clases pudientes, pero hoy se
sabe que afecta también a numerosas personas de los estratos más
humildes del mundo desarrollado y a amplios sectores en los países
del llamado“tercer mundo”. En Colombia, por ejemplo, la prevalencia
del sobrepeso y la obesidad alcanza niveles alarmantes: de acuerdo
con la Encuesta Nacional de Situación Nutricional (ENSIN), realizada
en el año 2005 por el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar
(ICBF) (1), cerca de la mitad de la población la padece.

La obesidad no es, como muchas veces se cree, solo un problema de apariencia física, es antes que nada una
enfermedad que incide directamente en la esperanza y calidad de vida de quien la sufre y de gran impacto
social y económico, en la medida que compromete la productividad de importantes sectores de la población
económicamente activa. (2).
Esta investigación aborda el problema del sobrepeso y la obesidad desde la perspectiva de los factores sociales
que determinan su aparición y extensión en la población adulta. Con ello busca tanto generar información
relevante y amplia acerca de su impacto en la sociedad colombiana, como avanzar en el análisis de los factores
que inciden en la aparición de estas enfermedades, con el fin de contribuir a la toma de decisiones en torno a
políticas públicas de prevención y control.
Metodología
Estudio descriptivo de corte trasversal, basado en fuentes secundarias obtenidas de los registro de la Encuesta
Nacional de la situación Nutricional en Colombia ENSIN 2005; base de datos suministrada por el Ministerio de
la Protección Social a la Facultad Nacional de Salud Pública de la Universidad de Antioquia, con el objeto de
elaborar un análisis en profundidad de la Situación de Salud de Colombia entre los años 2002 y 2007. La
población de estudio estuvo conformada por el total de registros de las personas mayores de 18
años encuestadas en la ENDS y en la ENSIN.
En total la ENSIN, entrevistó una submuestra de personas que habían sido encuestadas en la ENDS (3) los
cuales ascienden a 35297, de los cuales los mayores de 18 años correspondieron a 11604 personas. Al realizar
los cálculos no se realizó Ponderación de los datos, dado que no se tenía claridad sobre cual factor utilizar y
cuál había sido empleado en los análisis previos, ya publicados por Profamilia y el Instituto de Colombiano de
Bienestar Familiar.
El tipo de muestreo implementado en la ENSIN fue probabilístico, por conglomerados, estratificado y polietápico
(4). Para la presente investigación la muestra de estudio fue el total de registros de las personas mayores de
18 años encuestadas en la ENSIN. (5). Se incluyeron en el análisis los registros de personas mayores de 18

�años a quienes en la ENSIN 2005 fueron evaluadas antropométricamente (peso y estatura), así mismo se
incluyó la información de los hogares de estas personas.
Se realizó un análisis univariado y bivariado, con distribución de frecuencias absolutas y relativas y pruebas de
significación estadística de chi2, que permitieron determinar la prevalencia de obesidad en la población
colombiana mayor de 18 años, encuestada en la ENSIN 2005, según variables sociales, económicas y
alimentarias. También se efectúo un análisis de regresión logística binaria, para el cual se recodificaron
las variables, se hizo un análisis exploratorio de las variables, para mirar la asociación se calcularon pruebas
de chi cuadrado de independencia, en todos los casos la decisión se tomo con relación al valor de p menor de
0,25. Las medidas de Odds Ratio (OR) de este modelo permitieron identificar aquellos factores que generan un
mayor efecto sobre la prevalencia de exceso de peso en la población. Finalmente el modelo se ajustó por sexo
y por edad. Se realizó un modelo de correspondencias múltiples (ACM) con el fin de establecer tipologías de
perfiles relacionados con el estilo de vida en la población colombiana mayor de 18 años, encuestada en la
ENSIN 2005 con y sin exceso de peso, por medio del estudio global de la interdependencia de las variables
entre sí, se presenta el diagrama de las dimensiones observadas.
Por último, se realizó un análisis tipo ecológico, para ello se relacionó la prevalencia por departamento de exceso
de peso con la tasa de analfabetismo, línea de pobreza, índice de necesidades básicas insatisfechas, índice de
desarrollo humano, tasa de desempleo, ingreso per cápita, afiliación al régimen contributivo y subsidiado, años
promedio educación, índice de condiciones de vida y producto interno bruto. Se estimaron correlaciones
bivariadas de Pearson y Spearman, además se realizaron modelos de regresión lineal simple con cada una de
las variables independientes y las prevalencias mencionadas. El nivel de significación estadística para todas las
pruebas fue de 0,05 y se utilizó el software SPSS versión 15.0
Resultados
Prevalencia de sobrepeso y obesidad según características demográficas, socioeconómicas y
alimentarias.
En total la ENSIN, entrevistó una submuestra de personas que habían sido encuestadas en la ENDS los cuales
ascienden a 35297, de los cuales los mayores de 18 años correspondieron a 11604 personas.
La media del Índice de Masa Corporal (IMC) más alta para los hombres se presentó en el grupo de edad de 48
a 52 años, con un valor de 26,18+ 4,22. En las mujeres, la media del IMC más alto fue para el grupo de 53 a 57
años, con un valor de 28,27+5,25. Tanto en hombres como en mujeres, el grupo de edad de 18 a 22 años fue
el que presentó la media del IMC más baja: 21,85 y 22,78 respectivamente. Se observa también que en ambos
sexos y en diferentes grupos de edad el valor de la media del IMC aumenta al incrementarse la edad (Tabla 1)
Tabla 1. Promedio del IMC por grupo de edad y sexo. Población colombiana de 18 a 64 años encuestada
en la ENSIN 2005.
Grupo
(años)

de

Hombres

edad
n

Mujeres

Media

DE

Mediana

n

Media

DE

Mediana

18-22

1.410

21,85

3,20

21,37

2171

22,78

3,82

22,07

23-27

586

23,80

3,99

22,97

930

23,83

4,28

23,17

28-32

463

24,51

3,70

24,06

752

25,08

4,52

24,37

33-37

447

25,45

3,61

25,28

691

25,98

4,35

25,48

38-42

416

25,89

4,05

25,57

677

26,83

5,00

26,25

43-47

416

25,65

4,21

25,65

562

27,47

4,80

27,06

48-52

300

26,18

4,22

26,18

476

27,77

4,96

27,44

53-57

254

25,69

4,32

25,19

414

28,27

5,25

28,01

58-64

256

25,59

4,33

25,44

385

27,69

5,12

27,39

Total

4.548

7.058

�DE: desviación estándar
Fuente: Encuesta Nacional de Situación Nutricional 2005
Al hacer el análisis del sobrepeso y la obesidad en la población de estudio y de acuerdo al sexo y al quintil de
índice de pobreza, se observó que del total de hombres y mujeres con sobrepeso, los mayores porcentajes de
estos, se ubican en el quintil de índice de pobreza bajo con 27,3% y 26,2% respectivamente, entre tanto; los
hombres con obesidad un 28, 3% se ubica en el quintil medio, mientras que las mujeres obesas se ubican en
mayor porcentaje en el quintil bajo 26,0%. (Tabla 2).
Tabla 2. Sobrepeso y obesidad según sexo y quintil de pobreza. Población colombiana de 18 a 64
años, encuestada en la ENSIN 2005.

Quintil de pobreza
/ Sexo

Sobrepeso

Obesidad

Total

n

%

n

%

n

%

Mas bajo

166

13,3

32

7,7

198

11,9

Bajo

340

27,3

96

23,2

436

26,3

Medio

278

22,3

117

28,3

395

23,8

Alto

245

19,7

89

21,5

334

20,1

Mas Alto

217

17,4

79

19,1

296

17,8

Total

1246

100

413

100

1659

100

Mas bajo

349

17,6

125

12,2

474

15,8

Bajo

519

26,2

266

26,0

785

26,1

Medio

431

21,8

252

24,6

683

22,7

Alto

377

19,0

222

21,7

599

19,9

Mas Alto

305

15,4

158

15,4

463

15,4

Total

1981

100

1023

100

3004

100

Hombres

Mujeres

Se realizó prueba de Chi cuadrado y se encontró diferencias significativas en todas las variables.
De acuerdo al tipo de familia y el quintil de pobreza se observó que en todos los quintiles (muy bajo, bajo,
medio, alto y muy alto), la mayor proporción de sobrepeso, se encontró en las familias nucleares completas
(40,0%) y luego en familias extensas completas (25,7%), similar comportamiento se encontró con la
obesidad. Continuando con el análisis por el quintil del índice de pobreza y el máximo nivel de escolaridad
alcanzada, se destaca que solo los hombres obesos y pertenecientes al quintil de índice de pobreza alto y muy
alto en un 48,3% y el 38,9% alcanzaron como máximo nivel educativo la primaria.
Tanto hombres como mujeres con sobrepeso, perciben su estado de salud como bueno 62,7% y 60,5%, pero
llama la atención que un 8,5% de los hombres obesos perciban su estado de salud como excelente, y un
61,2% lo perciben como bueno , mientras que las mujeres obesas lo perciben como bueno en un porcentaje
menor 54,2%.
Las personas con obesidad independientemente de la actividad física que realicen y la cual fue denominada
como activa, sedentaria y poco activa, los mayores porcentajes se presentaron para los que se ubicaron en el
índice de quintil de pobreza bajo, con un mayor porcentaje para las personas obesas que presentaron una
actividad física denominada como sedentaria (26,2%).
Los resultados de las variables alimentarias, específicamente el consumo de macro nutrientes, arrojaron que
el 25% de las personas con sobrepeso, tienen un consumo adecuado de carbohidratos y se encuentran en el

�quintil de índice de pobreza bajo, mientras que las personas obesas con esta misma característica en el
consumo; se ubican en el quintil medio, las que tiene un riesgo de exceso en el consumo el 28,4% y el 28,3%
también se ubican en el quintil de pobreza bajo, hallazgos estos que difieren de las personas con sobrepeso y
obesidad con riesgo de consumo deficiente de carbohidratos puesto que representan el 25,8% y el 23,9% del
índice de quintil de pobreza más alto. Siguiendo con el consumo de proteína, los resultados mostraron que del
total de hombres y mujeres con sobrepeso y obesidad que se ubican en cada uno de los niveles del índice de
quintil de pobreza, todos presentaron consumo adecuado de proteínas, pero en lo concerniente al consumo de
grasa, del total de personas con sobrepeso y obesidad que pertenecen a los diferentes quintiles de pobreza,
los porcentajes más altos en cada quintil de pobreza, presentaron deficiencia en el consumo de grasa total,
destacándose las personas obesas ubicadas en el quintil más bajo de pobreza con un 75, 0%, seguidos de las
personas con sobrepeso y obesidad que se encuentran en el quintil de pobreza bajo con un 61, % para ambos
géneros. Es llamativo que para toda esta población, independiente del quintil de pobreza en el que se ubicaron,
el porcentaje más bajo de estos, presentaron un exceso en el consumo.
Al analizar los hombres con sobrepeso y obesidad según la escala de seguridad alimentaria y el quintil de
pobreza, se observó que los que se ubicaron en el quintil de pobreza más bajo, viven en un hogar con
inseguridad alimentaria 62,7% y 72,8% respectivamente; Con respecto a las mujeres obesas y que se ubican
en los quintiles de pobreza mas bajo, bajo, y medio el 61,5%, el 53,5% y el 59,2% viven en hogares con
inseguridad alimentaria.
Asociación entre el exceso de peso y variables que reflejan los determinantes socioeconómicos de la
salud.
Tabla 3. Análisis de la Asociación entre variables socio demográficas y alimentarias y el exceso de peso.
OR según modelo de regresión logística.
IC 95%
Variables /Categorías
OR ajustado*
Valor p
Inferior
Superior
Sexo
Hombre

1

Mujer

1,32

1,20

1,45

0,000

18-27

1

28- 37

1,88

1,61

2,18

0,000

38-47

3,35

2,94

3,81

0,000

48-57

4,81

4,14

5,59

0,000

58-64

4,25

3,57

5,07

0,000

Grupo de edad

Estado civil
Soltero

1

0,000

Casada(o)

2,10

1,82

2,42

0,000

Unida(o)

1,90

1,68

2,14

0,000

Separada(o)

1,50

1,27

1,78

0,000

Viuda(o)

1,85

1,37

2,51

0,000

Máximo nivel educativo alcanzado
Estudios superiores

1

Ninguno

1,04

0,57

1,65

0,904

preescolar y primaria

1,23

1,06

1,43

0,007

Secundaria

0,97

0,92

1,19

0,515

Quintil de índice de pobreza

�Alto y más alto

1

0,000

Mas bajo

1,15

1,01

1,30

0,031

Bajo

0,58

0,50

0,68

0,000

Medio

0,80

0,65

0,99

0,037

0,83

0,99

0,037

0,68

0,83

0,000

0,82

0,71

0,94

0,005

0,74

0,64

0,86

0,000

0,81

0,71

0,92

0,001

1,38

1,16

1,65

0,000

N° de personas que integran el hogar
cuatro o
integrantes

menos

cinco
o
integrantes

más

1
0,91

Percepción de seguridad alimentaria en
el hogar
Hogar seguro

1

Hogar inseguro

0,75

Adecuación de la ingesta usual de
energía
Ingesta adecuada
Riesgo
deficiencia
ingesta

en

1
de
la

Riesgo de exceso en
la ingesta
Adecuación de la ingesta usual de
Carbohidratos
Ingesta adecuada
Riesgo
deficiencia
ingesta

en

1
de
la

Riesgo de exceso en
la ingesta
Adecuación en la ingesta usual de grasa
total
Ingesta adecuada

1

Riesgo de exceso en
la ingesta

1,14

1,00

1,29

0,049

Riesgo
deficiencia
ingesta

0,89

0,73

1,08

0,235

1,12

1,40

0,000

en

de
la

Consumo de proteína
Consumo adecuado
Riesgo
deficiencia
ingesta

en

1

de
la

*Ajustado por sexo y edad OR: odds
ratio, IC: Intervalo de confianza

1,25

�Ajustando por sexo y edad el modelo muestra que a medida que aumenta la edad se incrementa la prevalencia
de exceso, así mismo, el exceso de peso es mayor entre las personas casadas, separadas, viudas y en unión
libre; solo se observó significancia en la asociación del nivel educativo preescolar y primario con el exceso de
peso siendo 1,2 veces la frecuencia de exceso de peso entre los que solo habían alcanzado un nivel primario
que entre quienes el máximo nivel educativo alcanzado era de educación superior (OR 1,23 IC: 1,06-1,43).
(Tabla 3.)

Es interesante, que entre las personas mayores de 18 años del quintil más bajo del índice de pobreza, se
incrementa 1,15 veces el riesgo de exceso de peso comparado con quienes tenían un índice de pobreza alto y
más alto, en tanto que entre los que estuvieron clasificados en el quintil bajo y medio se observó una reducción
de este riesgo (OR 0,58; IC: 0,50-0,68 y OR 0,80; IC: 0,65-0,99). Se observó que entre las personas cuyos
hogares estaban compuestos por más de 5 personas se disminuye la prevalencia de exceso de peso (OR 0,91
IC: 0,83-0,99) comparado con los hogares compuestos por 4 o menos personas. (Tabla 3). La percepción de
seguridad alimentaria en el hogar es una característica que podría ayudar a explicar el incremento o reducción
del riesgo de exceso de peso, dada la asociación encontrada entre esta situación y el exceso de peso. Los
resultados del modelo de regresión logística permiten identificar que entre las personas en las cuales en su
hogar se perciben Inseguridad alimentaria se reduce en 0,75 el riesgo de exceso de peso (OR 0,75; IC: 0,680,83) comparado con las personas de hogares con seguridad alimentaria. (Tabla 3). El modelo estimó que la
deficiencia en el consumo de energía también podría explicar el incremento en esta condición nutricional, puesto
que entre las personas que tenían riesgo de deficiencia en el consumo de proteína presentaban 1,25 veces la
probabilidad de tener exceso de peso que entre quienes su consumo de proteína era adecuado. (Tabla 3).
Perfiles relacionados con el estilo de vida en la población Colombiana de 18 a 64 años de edad con
exceso de peso.
El modelo interrelacionando las variables alimentarias explica un 33,7% de la varianza de estas e
interrelacionando las variables socioeconómicas explica un 43.7 % de la varianza de estas. En el primer modelo
compuesto por las variables socio demográficas se observan dos factores conformados por categorías de las
variables que podrían resumirse de la siguiente manera: (Figura 1)
Factor 1. Sobrepeso. Hombres solteros y casados, en edades de 28 a 47 años, no afiliados a salud, sin
administradora de riesgos profesionales, pertenecientes a nivel del SISBEN* 1 (*Sistema de Selección de
Beneficiarios Para Programas Sociales - herramienta, conformada por un conjunto de reglas, normas y
procedimientos para obtener información socioeconómica confiable y actualizada de grupos específicos en
todos los departamentos, distritos y municipios del País) se ubican en el quintil de pobreza medio y bajo y
perciben su estado de salud como bueno.
Factor 2. Obesidad. Mujeres obesas, entre 48 y 57 años, casadas, cuyas familias son extensas incompletas,
con un nivel de sisben 2, que en su hogar se percibe inseguridad alimentaria, afiliadas a salud.
En el segundo modelo compuesto por las variables alimentarias se observan dos factores conformados por
categorías de las variables que podrían resumirse de la siguiente manera: (Figura 2)
Factor 1. Sobrepeso. Hombres con sobrepeso, sedentarios, cuya edad oscila entre 38 a 47 años, perciben
su estado nutricional como normal, consumen entre 4 y 7 comidas al día, y presentan riesgo de deficiencia en
el consumo de grasa saturada y poliinsaturada.

Factor 2. Obesidad. Mujeres obesas de 48 a 57 años, con una baja actividad física, presentan riesgo de
exceso en la ingesta usual de carbohidratos, pero que sin embargo se observan con riesgo de déficit en la
ingesta usual de energía, fibra, y proteína, consumen de 1 a 3 comidas al día, se perciben como gordas y no
toman licor.
Figura 1. Representación de las variables socioeconómicas seleccionadas para el ACM

�Figura 2. Representación de las variables alimentarias seleccionadas para el ACM
Variaciones de la prevalencia de
según variables ecológicas.

sobrepeso, obesidad

y exceso de peso por departamento

Se observaron correlaciones significativas directas entre la variación de la prevalencia de exceso de peso por
departamentos según indicadores socioeconómicos: índice de desarrollo humano (IDH), producto interno bruto
(PIB), afiliación al régimen contributivo, y el ingreso per cápita, lo que refleja que a medida que se incrementan
dichos indicadores se aumenta la prevalencia del exceso de peso. Se evidenció una asociación inversa entre
los indicadores necesidades básicas insatisfechas (NBI) y tasa de analfabetismo con el exceso de peso,
sugiriendo que a medida que aumentan las necesidades básicas insatisfechas disminuye la prevalencia de
obesidad por departamentos, así mismo los incrementos en la tasa de analfabetismo se podría asociar con
reducciones en la prevalencia de obesidad. (Tabla 5).
Tabla 5. Correlaciones de Sperman y Pearson entre las prevalencias de exceso de peso y los indicadores
sociales en Colombia, 2005.

�Fuente: Encuesta Nacional de Situación Nutricional 2005, Departamento Nacional de Planeación SISD37.
Discusión
Analizar el sobrepeso y la obesidad desde los factores sociales y económicos, significa ir más allá del plano
biológico de estas, para establecer otro tipo de aspectos relacionados a la estructura social que propician o
impiden que sectores de la población configuren hábitos de vida poco saludables y en consecuencia, presenten
mayor exposición a otros factores de riesgo que incrementan las prevalencias de problemas en el estado
nutricional, tal y como lo muestran los resultados de la investigación realizada por Drewnowski, Rehm
&amp; Solet, (6), la cual arrojó asociaciones significativas entre ingresos, desempleo, falta de soporte social, nivel
educativo, auto-percepción de estado general de salud, satisfacción con el tipo de vida que se lleva, y otros
factores de carácter social y psico-social que se relacionaron con problemas en el estado nutricional
(7). Efectivamente, discutir la problemática desde otra óptica, es decir, no centrándose exclusivamente en la
causalidad biológica, no significa subvalorar la importancia de este aspecto, que sin lugar a duda a tenido una
gran evidencia científica reportada en la literatura, por tanto, los resultados de esta investigación permiten el
discernimiento desde otra esfera como lo es la determinación social, de manera tal que conjugando ambos
aspectos, posiblemente nos acercamos a un conocimiento más global de la enfermedad, relacionando otros
condicionantes que pueden incidir en su aparición y extensión.
En este orden de ideas, al hacer la revisión de estudios en Colombia, se encontró como información disponible,
los resultados de la Encuesta Nacional de salud del año 1995, la cual solo tomo la información antropométrica
de las mujeres en edad reproductiva, específicamente (de 20 a 34 años) ; en ella llama la atención que el 31%
de las mujeres evaluadas presentó sobrepeso y el 9% obesidad (8). Resultado similar mostró la encuesta
Nacional de demografía y salud del año 2000: el 32% de las mujeres evaluadas tenía sobrepeso y el 11%
obesidad (9).
Al comparar los resultados de estas encuestas con los de la presente investigación se observa una tendencia
similar: el exceso de peso fue más frecuente entre las mujeres que entre hombres. También concuerdan estos
hallazgos con la revisión realizada por McLaren (10), en la cual se plantea que las proporciones de sobrepeso
son mayores en hombres en países desarrollados, pero mayores para las mujeres en países en desarrollo.
Además, en muchos países en desarrollo la relación entre estrato socioeconómico y obesidad es positiva para
los hombres pero negativa para las mujeres.
Para esta investigación se utilizó para el análisis del nivel socioeconómico el índice de riqueza, el cual se define
en términos de activos o riqueza en los hogares, en vez de ingresos o consumo (11); éste índice se construyó
con la metodología desarrollada por el Banco Mundial para el estudio de las diferencias en salud, nutrición y
población entre individuos pertenecientes a distintos grupos socio-económicos (12).
Los resultados de ésta investigación mostraron que según el sexo y el quintil de índice de pobreza , que del
total de hombres y mujeres con sobrepeso, los mayores porcentajes de estos, se ubican en el quintil de índice
de pobreza bajo; se destaca el mayor porcentaje de mujeres obesas en este quintil. Estos datos se corroboran
con varias investigaciones que han mostrado una tendencia ascendente de las diferencias sociales en la
obesidad, en particular en las mujeres (13). Este fenómeno se enlaza como un problema de desigualdad social
complejo, en el que se aúnan factores sociales y, probablemente, biológicos, y en el que la desventaja de

�pertenecer a un grupo de bajo nivel socioeconómico y de ser mujer tiene graves consecuencias para la salud
(14). Investigadores como Lynch y colaboradores plantearon en el año 1997, que a diferencia de los ricos, “los
pobres se comportan pobremente” y de ahí partía la diferencia entre estrato socioeconómico y obesidad, se
fundamentaban en que los pobres tendían a consumir más comidas rápidas, densas en energía, en
comparación con los ricos y que eso podía determinar en parte la asociación entre estrato socioeconómico y
obesidad (15).
Un estudio realizado por Gutiérrez en el año 1998; mostró la relación entre variables sociales y la prevalencia
de la obesidad, demostrando incluso, que la relación es diferente según el nivel de desarrollo de la población,
esto es: el efecto que el nivel socioeconómico tiene sobre la obesidad (o viceversa) es diferente según se trate
de países desarrollados o en desarrollo. Mostró además, que en los primeros se da una asociación inversa: los
individuos de menor nivel socioeconómico tienen, en general, una mayor frecuencia de obesidad; en los países
en desarrollo, por el contrario, son los individuos con un mayor nivel socioeconómico los que sufren con mayor
frecuencia de obesidad (16).
Si bien las variables nivel educativo y quintil de pobreza expresan conceptos diferentes, con el fin de discutir los
resultados en este estudio se han utilizado como indicadores del nivel socioeconómico. Se observó que entre
las personas mayores de 18 años, el quintil más bajo de índice de pobreza se asoció con el exceso de peso,
incrementando el riesgo 1,15 veces comparado con quienes tenían un índice de pobreza alto y más alto; en
tanto que entre quienes estuvieron clasificados en el quintil bajo y medio se observó una reducción de este
riesgo.
Entre los hombres con sobrepeso y obesidad se observó que un alto porcentaje vivía en hogares con
inseguridad alimentaria y en el quintil de pobreza más bajo. Con respecto a las mujeres con obesidad y en el
quintil de pobreza “más bajo”, “bajo”, y “medio”, más del 50% viven en hogares con inseguridad alimentaria. Si
bien en Colombia los autores no encontraron estudios que demuestren la asociación de la inseguridad
alimentaria con el exceso de peso y sirvan como patrón de referencia, en este estudio se encontró una
asociación inversa. Es el caso de la investigación realizada por Townsend y colaboradores (17), quienes al
explorar la relación entre inseguridad alimentaria y sobrepeso en una muestra de población estadounidense,
mostraron que la inseguridad alimentaria estaba relacionada con el sobrepeso en las mujeres, pero no en los
hombres. Esta observación coincide con otros estudios que han relacionado el estrato socioeconómico con el
sobrepeso por género, según los cuales la prevalencia de esta enfermedad fue baja en los extremos de la
inseguridad alimentaria, debido probablemente a dos razones diferentes: entre las mujeres con seguridad
alimentaria, la ingesta de alimentos puede ser restringida voluntariamente para prevenir la ganancia de peso o
mantener el peso; entre las mujeres con inseguridad alimentaria severa, la ingesta de alimentos puede ser
restringida de manera involuntaria debido a la escasez de recursos (18, 19).
En las sociedades desarrolladas, la obesidad es un estigma impuesto, es decir, una señalamiento a todos los
individuos que no se ajustan a los estándares dominantes de estética y salud. Existe una correlación negativa
entre peso y satisfacción, de tal manera que a mayor peso, el individuo está más insatisfecho con su cuerpo.
Esta cuestión que pudiera parecer banal tiene una gran influencia en la relación del nivel socioeconómico con
la obesidad, se ha comprobado que los individuos de mayor nivel socioeconómico son los que con más
frecuencia creen que su peso está por encima del ideal, aun teniendo un peso dentro del rango de lo normal
(20).
En Colombia, sin embargo, al realizar el análisis del sobrepeso y la obesidad por sexo y percepción del peso
corporal (ENSIN-2005) se encontró que entre las mujeres que presentaron sobrepeso, el 38,6% se percibieron
como “gordas”, el 55,3% con peso “normal” y el 5,9% “flacas”; con respecto a quienes eran obesas, el 67,1%
se percibieron “gordas”, el 30,7% “normales” y el 1,9% “flacas también encontró que entre las personas con
menor quintil de pobreza, el mayor porcentaje se percibe con un peso normal –incluso si presentan sobrepeso
u obesidad–, y que aquellas que han alcanzado como máximo el nivel educativo de secundaria son quienes con
mayor frecuencia se perciben como “gordos”, sobre todo las mujeres (21).
Muchos son los factores que pueden influir en la asociación entre obesidad y nivel socioeconómico tanto en los
países desarrollados como en desarrollo. Si bien se han documentado los factores sociales como
determinantes, no se puede dejar de incluir en este estudio el análisis de otros factores y en particular aquéllos
relacionados directamente con el consumo de alimentos: el tipo de dieta, la composición nutricional de la dieta,
el metabolismo graso y los componentes del balance energético (ingreso energético y gasto energético). Estos
factores deben ser analizados como potenciales moderadores de la relación entre el nivel socioeconómico y la
obesidad (22)

�Rolland-Cachera y colaboradores han sugerido la importancia de cierta predisposición individual en la
asociación ingesta energética-obesidad: utilizando la misma muestra de individuos, mostraron la ausencia de
asociación cuando los datos eran analizados conjuntamente, y una clara asociación cuando lo eran según la
clase social (23). Al analizar el quintil del índice de pobreza de acuerdo a las variables alimentarias, los
resultados de esta investigación arrojaron que en todos los quintiles de índice pobreza, una alta proporción de
personas con sobrepeso y obesidad presentaron riesgo de deficiencia en la ingesta usual de los macro y
micronutrientes).
Investigaciones como la de Ezzati y colaboradores (24) reportaron la existencia de relación entre el PIB y el
IMC, observaron que a menor PIB se incrementaban los niveles de IMC en la población, y a medida en que se
incrementa el ingreso se reduce el IMC. Estos resultados difieren de los presentados en esta investigación,
posiblemente porque el uso de este indicador tiene también limitaciones, en especial aquellas que resultan de
no tener en cuenta la sostenibilidad medioambiental o la inclusión social (25).
En algunos estudios ecológicos se utilizaron los mismos indicadores socioeconómicos definidos para esta
investigación; entre estas se encuentra la de Sobal y Stunkard (26) realizado en 1989, sobre la relación entre
estrato socioeconómico y obesidad en hombres, mujeres y niños, que incluyó 144 estudios publicados entre
1960 y 1988, y el elaborado por Lindsay McLaren (27), la cual reportó como hallazgo relevante lo que ella
llama “gradiente social gradual reverso” al hecho que en los países con alto Índice de Desarrollo Humano (IDH),
las asociaciones del estrato socioeconómico con el peso son negativas y al bajar el nivel de IDH las asociaciones
se vuelven positivas, y esto vale tanto para hombres como para mujeres. Evidencia, además, una predominancia
de las asociaciones negativas para las mujeres en países con alto nivel de IDH, que alcanza el 59%. Este
porcentaje, sin embargo, lleva a pensar que la naturaleza de la actual epidemia de obesidad afecta a todos los
grupos poblacionales en algún nivel.
Para finalizar, los resultados del presente estudio ratifican la evidencia de que la prevalencia del sobrepeso y
la obesidad está asociada al contexto socioeconómico de cada uno de los departamentos de Colombia. Los
análisis ecológicos mostraron que existe una correlación positiva entre el exceso de peso y el IDH, ingreso per
cápita y el PIB, pero inversa entre el exceso de peso, la tasa de NBI y la tasa de analfabetismo; lo que ratifica
que estas patologías son un importante problema de salud pública y desigualdad social complejo, a nivel
nacional y departamental, dicha evidencia ha permitido la inclusión de este problema en la agenda política,
como un tema prioritario de ser intervenido con acciones en todos los niveles.
Resumen
Describir los factores sociales y económicos del sobrepeso y la obesidad en la población colombiana mayor de
18 años, de acuerdo con los datos reportados por la Encuesta Nacional de Situación Nutricional de Colombia
del año 2005. Se realizó un estudio descriptivo de corte trasversal, basado en fuentes secundarias. La población
de estudio estuvo conformada por el total de registros de las personas mayores de 18 años encuestadas en la
ENDS y en la ENSIN 2005. Se realizaron análisis descriptivos y para explorar la asociación entre las variables
se realizó un análisis de regresión logística binaria; también se trabajó un modelo de correspondencias múltiples
con el fin de establecer perfiles relacionados con el estilo de vida y, finalmente, se hizo un análisis tipo ecológico
para mirar las correlaciones entre las variables socioeconómicas con el sobrepeso y la obesidad. La prevalencia
de la obesidad, está asociada al contexto socioeconómico de cada uno de los departamentos de Colombia, los
análisis ecológicos indican que existe una correlación positiva entre el exceso de peso y el IDH, ingreso per
cápita y el PIB, pero inversa entre el exceso de peso y la tasa de NBI, tasa de analfabetismo. A nivel individual
el riesgo de exceso de peso ajustando por edad y sexo se asoció con el nivel educativo, estado civil, quintil de
pobreza, número de personas que integran el hogar, percepción de seguridad alimentaria en el hogar,
adecuación de la ingesta usual de energía, de carbohidratos, grasa y proteína y número de comidas consumidas
al día.
Palabras clave: Sobrepeso, Obesidad, equidad en salud, factores socioeconómicos, seguridad alimentaria.
Abstract
To describe the social and economic determinants of overweight and obesity in the Colombian population over
18 years, according to data reported by the National Survey on Nutritional Status of Colombia in 2005. This study
was conducted a descriptive study of transverse section, based on secondary sources. The study population
consisted of the total records of people aged over 18 surveyed in the ENDS and the ENSIN 2005. For this reason
sampling was not required. To comply with the specific objectives were conducted descriptive analysis,

�univariate and bivariate; To explore the association between variables was performed a binary logistic
regression analysis, we perform multiple correlation model in order to establish profiles related to lifestyle and
finally it presents ecological analysis to see if significant correlations existed between socioeconomic variables
with overweight and obesity.
Keywords: Overweight, Obesity, health equity, socio-economic, food security.
Agradecimientos
Las autoras agradecen a la Facultad Nacional de Salud Pública de la Universidad de Antioquia, por facilitarnos
la base de datos suministrada por el Ministerio de Protección Social para la realización del análisis en
profundidad de la Situación de Salud de Colombia entre los años 2002 y 2007, datos estos, que permitieron
fortalecer los análisis y generar nuevos conocimientos a través de investigaciones como la presentada en este
escrito.
Referencias
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4. ICBF-Profamilia 2006, Op. cit.
5. ICBF-Profamilia 2006, Op. cit.
6. Drewnowski A, C D Rehm and D Solet 2007. Disparities in obesity rates: analysis by ZIP code area. Soc Sci
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7. Idem.
8. Idem.
9. Profamilia 2000. Salud sexual y reproductiva en Colombia. Encuesta Nacional de Demografía y salud 2000
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10. McLaren L, 2007. Socioeconomic Status and Obesity. Epidemiol Rev; 29: 29-48
11. Idem.
12. Gwatkin S, K Rutstein, et al. Socio-Economic Differences in Health, Nutrition and population in Bolivia. The
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[Sitio
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Disponible
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http://web.worldbank.org/WBSITE/EXTERNAL/TOPICS/EXTHEALTHNUTRITIONANDPOPULATION/EXTPAH
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Consulta: 20 de enero de 2007.
13. McLaren L, 2007, Op. cit.
14. Peña M y J Bacallao 2001. La obesidad y sus tendencias en la Región. Rev Panam Salud Publica 2001;
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15. Reidpath D, C Burns, J Garrard, M Mahoney and M Townsend 2002. An ecological study of the relationship
between social and environmental determinants of obesity. Health &amp; Place; 8: 141 – 145

�16. Gutiérrez J. 1998. Obesidad y nivel socioeconómico. Med Clin (Barc); 110: 347-355
17. Townsend M, J Peerson, B Love, C Achterberg and SP Murphy 2001. Food Insecurity Is Positively Related
to Overweight in Women. Journal of Nutrition; 131: 1738-1745
18. McLaren L, 2007, Op. cit.
19. Polivy J. 1996. Psychological consequences of food restriction. J Am Diet Assoc; 96: 589–592
20. Kelly, MP et al 2007. Determinants of Health for Measurement and Evidence Knowledge Network. (p.101102). NHS.
21. ICBF-Profamilia 2006, Op. cit.
22. Chavarría S A. 2002. Definición y criterios de obesidad. Nutrición Clínica. 5 (4): 236-240.
23. Gutiérrez J. 1998, Op. cit.
24. Ezzati M, S Vander, C Lawes, R Leach, W James et al. 2005. Rethinking the “diseases of affluence”
paradigm: global patterns of nutritional risks in relation to economic development. PLoS Med; 2: 133-141.
25. Idem.
26. Álvarez L S. 2008. Los determinantes sociales de las inequidades en salud y nutrición. Documento de
estudio. Universidad de Antioquia.
27. Gwatkin S, K Rutstein, et al.

�OBESIDAD EN ADOLESCENTES ESCOLARIZADOS COMO FACTOR
DE RIESGO EN DESARROLLO DE DIABETES EN CIUDAD JUÁREZ,
CHIHUAHUA, MÉXICO.
Juana Trejo Franco1,2, Mateo Hinojoza Guerrero1,2, Luis Flores Padilla1,2, Jorge M. Ibarra3 y Gerardo López
Aviles1
1Unidad de Investigación Epidemiológica y en Servicios de Salud de Ciudad Juárez del IMSS (Cd. Juárez, Chih.,
México); 2Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (Cd. Juárez, Chih., México); 3University of Texas at El
Paso (El Paso, Tx., Estados Unidos).
E-mail: jtrefra@yahoo.com, jtrefra@uacj.mx
Introducción
La obesidad considerada como un trastorno
metabólico que se manifiestas por una excesiva
cantidad de grasa o tejido adiposo en relación a la
masa corporal del cuerpo (1), Como resultado del
estilo de vida donde predominan cambios en los
hábitos de alimentación que incluyen comida rápida
y alimentos chatarra, disminución de actividad física
o sedentarismo y además se ha observado un
incremento muy importante de diabetes mellitus tipo
2 (DM 2), y enfermedades crónicas como; síndrome
de resistencia a la insulina, hipertensión arterial,
colesterol alto y enfermedades cardiovasculares,
entre otras, por lo que se requieren medidas preventivas mas eficaces que disminuyan la prevalencia de la
obesidad y de la DM particularmente en la población adolescente (2).
El perfil epidemiológico y clínico se ha modificado en los niños y adolescentes los cuales presentan un aumento
significativo de DM 2 en los últimos 20 años debido a factores genéticos, ambientales, y a la participación de la
hormona del crecimiento que podría ser una de las causas responsables del incremento de la DM 2 en los
adolescentes (3). El diagnóstico puede ser confirmado mediante los síntomas de la DM 2 (poliuria, polidipsia y
perdida inexplicable de peso), glucosa plasmática &gt; 200 mg/dl en una prueba de tolerancia a la glucosa,
marcadores inmunológicos u otras pruebas sugeridas por la Asociación Americana de Diabetes (4).
Se ha identificado mayor riesgo de padecer DM en alumnos adolescentes con: un promedio de edad de 13.6
años, hispanos, los que tienen mayor sobrepeso u obesidad5 (se ha demostrado que el incremento de la grasa
visceral en los adolescentes obesos se correlaciona directamente con la insulinemia basal y pos estímulo y es
inversamente proporcional respecto a la sensibilidad de la insulina), por genética (padres con antecedentes de
diabetes, raza factor común en grupos minoritarios como los hispanos o latinos (mexicano-americanos),
pubertad (etapa caracterizada por resistencia a la insulina), vida sedentaria (falta de ejercicio), hábitos
alimenticios (productos con alta concentración de hidratos de carbono o grasas, comida chatarra), presencia de
acantosis nigricans (hiperpigmentación de la piel, importante manifestación de la piel de resistencia a la
insulina), síndrome de ovario poliquístico durante la pubertad (relacionado con la resistencia a la insulina) (511).
La prevalencia de la diabetes tipo 2 en adolescentes continúa incrementándose y si este incremento no puede
ser detenido el costo de la diabetes para nuestra sociedad causará un consumo importante de recursos y
enfrentará problemas serios. El propósito del estudio fue determinar los factores de riesgo para el desarrollo de
diabetes mellitus tipo 2 en alumnos adolescentes.
Material y Métodos
Se seleccionaron 3 escuelas secundarias en Ciudad Juárez Chihuahua, correspondientes al área de influencia
de la Unidad de Medicina Familiar Número 46 del Instituto Mexicano de Seguro Social, los criterios de inclusión
de los alumnos fue; que acudan de forma regular a la escuela seleccionada y con la autorización por escrito de
los padres, se obtuvo la aprobación del comité de investigación y de las autoridades institucionales y escolares,

�se respetó el anonimato y la participación voluntaria y a los adolescentes que se le detectaron con factores de
riesgo se les informo a los padres y se envió con su médico familiar para iniciar con tratamiento, se aplicó un
cuestionario para recabar datos socio demográficos, factores de riesgo para el desarrollo de diabetes mellitus
tipo 2, además se realizó una toma de sangre capilar en ayunas mediante la detección de glucosa en una tira
reactiva de acuerdo a los lineamientos del programa de DIABETIMSS; la determinación de los niveles de
glucosa (menor o igual de 100 mg/dl, glucosa dentro de lo normal; 100 a 126 mg/dl niveles de glucosa
sospechoso; niveles mayores a 126 mg/dl se considera hiperglucemia). Para determinar la obesidad se utilizó
el Índice de Masa Corporal tomando como limites los parámetros establecidos por la OMS, (&lt; 18.5 = delgadez,
18.5 - 24,9 normal, 25 – 29.9 sobrepeso, 30 – 34.9= obesidad I, 35 – 39.9 = obesidad II, &gt; 40 = obesidad III). El
peso se cuantificó con la persona descalza, de pie y se registró en kilos y gramos. La talla se midió con cinta
métrica y escuadra, la persona sin zapatos, parada con los talones juntos, los brazos a los lados del cuerpo y
la espalda recargada en una superficie plana, el registro fue en metros y centímetros. Se exploró la presencia
de Acantosis Nigricans en cuello, axilas, manos, pliegue sub-mamario e ingles. El análisis estadístico se realizó
análisis bivaridado con OR &gt; 1, Intervalo de Confianza del 95 % y P &lt; del 0.05, se utilizó el paquete estadístico
SPSS versión 17.0.
Resultados
De 415 alumnos de las tres escuelas secundarias el 54 % fueron mujeres, las edades oscilaron de los 11 a 16
años con un promedio de 14 años de edad, con relación a la presencia de antecedentes de diabetes en
familiares directos fue el 64%. Los signos y síntomas como factores de riesgo en los adolescentes: Acantosis
Nigricans con 7.47%, Polifagia 15.7% y los valores anormales de la glucosa en ayunas fueron del 9.64%, en los
hábitos relacionados con la conducta alimenticia; consumo de alimentos chatarra 26.5%, adolescentes que
consumen más de lo que sirven de acuerdo a su ración de alimentos en cada comida 51.8% y consumo durante
la noche y alimentos chatarra 25.3% y 26.5%, refirieron ver televisión más de dos horas el 63.9% (Tabla No 1).
Tabla No. 1
Características de los adolescentes escolarizados
Características

Numero

Porcentaje

Mujeres

225

54.22

Hombres

190

45.78

Antecedentes heredo-familiares con DM tipo 2

266

64.10

Acantosis nigricans positiva

31

7.47

Polifagia

65

15.7

Valores de glucosa en ayunas (&gt; 100 mg/dl)

40

9.64

Consumo de alimentos durante la noche

104

25.30

Consumo de alimentos en exceso

215

51.80

Consumo diario de alimentos chatarra

110

26.50

Duración ante el televisor más &gt; 2 horas diarias

265

63.90

La composición del índice de masa corporal tiene un comportamiento diferente entre las mujeres y los hombres
adolescentes; las mujeres tienen un porcentaje mayor de bajo peso en relación a los hombres (6.5% vs 2.9%),
en sobrepeso y obesidad los hombres presentaron más riesgo en comparación con las mujeres (20.5% vs
13.9%). Con relación al índice de masa corporal y la edad; el rango de 11 a 16 años de edad, el bajo peso fue
de 9.4%, el sobrepeso 24.3% y la obesidad del 10.1%; se identificó en los adolescentes de 14 años la mayor
cantidad de sobrepeso con un 13% y obesidad del 6%; en los adolescentes de 12 y 15 años sobrepeso del
2.9%; en los años 12 a 13 fue del 1.7% (Tabla No 2).
Tabla No. 2
Composición corporal en adolescentes
IMC

Bajo peso

Peso normal

Sobrepeso

Obesidad

�%

%

%

%

Mujeres

6.5

33.7

11.3

2.6

Hombres

2.9

22.5

13.0

7.5

11

0.0

1.0

0.0

0.0

12

5.1

11.6

2.9

1.7

13

2.2

17.6

5.5

1.7

14

1.9

23.1

13.0

6.0

15

0.2

2.7

2.9

0.7

16

0.0

0.2

0.0

0.0

Total

9.4

56.2

24.3

10.1

Genero

Edad

Se identificaron factores de riesgos y la posibilidad del desarrollo de la diabetes mellitus tipo 2 como factor
asociado al índice de masa corporal en los adolescentes. En adolescentes con sobrepeso y obesidad se
identifico 4.5 más riesgo con la presencia de acantosis nigricans, se identificó en los valores anormales de
glucosa con la posibilidad de desarrollar diabetes 2.6 veces, el antecedente de familiares con diabetes, ser
mujer adolescente y tener 12 años de edad tiene riesgo 2 veces más de quien no tiene sobrepeso (Tabla No 3).
Tabla No. 3
Asociación con sobre-peso y obesidad en el desarrollo de Diabetes Mellitus
Sobrepeso y Obesidad

OR

I.C. &gt; 95 %

Acantosis nigricans positiva

4.51

2.06-9.87

**

Valores anormales de glucosa en ayunas

2.65

1.26-5.54

*

Antecedentes familiares de diabetes

2.48

1.16-5.31

*

Mujer adolescente

2.33

1.54-3.52

**

Edad 12 años

2.21

1.27-3.86

**

*
** = &lt; 0.001

=

P &lt; 0.05

&lt;

0.05

En el análisis de la obesidad, aumento hasta 15 veces más el riesgo con la presencia de acantosis nigricans;
ser mujer adolescente tiene 4 veces más riesgo (OR 3.8, IC 1.85-7.77); si el adolescente no realizar ningún tipo
de ejercicio durante la semana; el tener 14 años de edad o comer compulsivamente tiene doble posibilidad de
padecer diabetes (Tabla No 4).
Tabla No. 4
Asociación de obesidad con el desarrollo de Diabetes Mellitus
Obesidad

OR

I.C. &gt; 95 %

P &lt; 0.05

Acantosis Nigricans positiva

14.69

6.54-32.99

**

Valores anormales de glucosa en ayunas

3.85

1.52-9.72

**

Mujer adolescente

3.79

1.85-7.77

**

Comer compulsivamente

2.32

1.18-4.60

*

�Edad 14 años

2.23

1.17-4.48

*

No realizar ejercicio

2.20

1.05-4.61

*

*
** = &lt; 0.001

=

&lt;

0.05

Discusión
La población adolescente escolarizada presenta de forma alarmante problemas con sobre peso y obesidad con
el 34.5% en particular en la edad de 14 años, esto es mayor que lo reportado en otros adolescente de EEUU y
México, particularmente en el Estado de Chihuahua en donde se ha reportado una prevalencia de sobre peso
y obesidad del 21 al 32%, esto puede representar un aumento en el riesgo para el desarrollo de diabetes mellitus
tipo 2 a temprana edad; con un riesgo de hasta 4 veces mayor en las mujeres adolescentes con obesidad
(12,13,14). En EEUU se calcula que entre el 8 y el 45% de los nuevos casos de diabetes se presentaron durante
la infancia y son del tipo 2 (15). De acuerdo a los criterios señalados en la guía para detección de diabetes por
el IMSS en los adolescentes con sospecha de diabetes fue de 3 veces más el riesgo si se padece de obesidad
y sobrepeso con cifras altas de glucosa y además se identificó a la acantosis nigricans hasta 14 veces más la
presencia en adolescentes con obesidad, esto ha sido descrito como riesgos asociados poblaciones
adolescentes hispanas y norte de México (16,17,18), cuando se observan otros factores biológicos o genéticos
como son la pertenencia a familiares directos (padres, abuelos, hermanos) con DM 2 y la historia de los padres
con obesidad, acantosis nigricans contribuye a la posible aparición temprana de DM 2 el Norte de México
(19,20,21).
El incremento de la obesidad y la diabetes en gran parte es debido a los cambios de conducta y social de los
niños y adolescentes, este cambio epidemiológico se ha observado en algunos países de América y Europa,
en la Frontera Norte de México el consumo de alimentos chatarra ha aumentado de forma compulsiva en la
última década y la inclusión de ambos padres al trabajo, han hecho que se modifiquen los hábitos alimenticios
familiares cambien; como comer fuera de casa, la escasa disposición de frutas y verduras, la disposición de
alimentos de comida rápida que resultan de bajo costo pero altos en calorías o grasas saturadas, los
adolescentes consumen alimentos chatarra diariamente el 26.5%, además de lo que se consume dentro de la
casa, y el ver televisión o el uso de la computadora por más de dos horas diarias aumenta la inactividad y el
sedentarismo situación que ha aumentado el riesgo dos veces más en la aparición de obesidad y la probabilidad
de desarrollo de DM.
Se debe de aumentar de forma real la actividad física diaria en las escuelas secundarias y fomentar el
autocuidado de la salud de forma permanente, se han realizado estrategias de promoción a la salud en los
adolescentes con detección oportuna de sobre peso y obesidad por parte proveedores sanitarios monitorizando
el peso corporal y el perímetro de cintura, pero no ha sido eficaz por lo que el dialogo con los padres y
autoridades educativas es fundamental para promover la educación en salud sobre estilos de vida saludables
(22-29).
Resumen
La obesidad en alumnos adolescentes es el resultado de cambios en los hábitos alimenticios en donde
predomina la comida rápida y alimentos chatarra, y en el estilo de vida, falta de ejercicio o sedentarismo, y trae
como consecuencia un incremento importante de diabetes tipo 2 en esta población en la Frontera de MéxicoEstados Unidos. Se estudió a 415 alumnos de 3 escuelas secundarias; se contó con la autorización firmada de
los padres y autoridades escolares, se respetó el anonimato y la participación voluntaria y se derivó a tratamiento
médico a población detectada con riesgo. Se determinó glucosa según DIABETIMSS, ÍMC, entre otras, el
análisis se hizo con SPSS 17.0. Resultados; edad ± 14 años, AFD diabetes 64 %, acantosis nigricans 7.47 %,
consumo alimentos chatarra 26.5 %, sobrepeso-obesidad 35.4 %, riesgo para desarrollo de DM; mujer (OR 3.8,
IC 1.85-7.77). Discusión; La población adolescente escolarizada presenta de forma alarmante problemas con
sobre peso y obesidad lo que implica un riesgo para el desarrollo de diabetes mellitus tipo 2, la prevalencia
encontrada fue de 9.6%, por lo que a temprana edad es fundamental promover la educación en salud sobre
estilos de vida saludables.
Palabras Clave: Obesidad, Adolescente, Diabetes.

�Abstarct
Obesity in adolescent students is the result of changes in eating habits in a predominantly fast food and junk
food, and lack of exercise or sedentary lifestyle, and results in a significant increase in type 2 diabetes in this
population at the Border Mexico-United States. We studied 415 students in three high schools, we had the
authorization signed by parents and school authorities respected the anonymity and voluntary participation and
led to medical treatment for people at risk detected. Glucose was determined according DIABETIMSS, BMI,
among others; the analysis was done with SPSS 17.0. Results: age ± 14 years, family history of diabetes 64%,
7.47% acanthosis nigricans, junk food consumption 26.5%, 35.4% overweight, obesity, risk for development of
DM; women (OR 3.8, CI 1.85-7.77). Discussion, The adolescent population presents an alarming overweight
and obesity which is a risk for developing type 2 diabetes mellitus, the prevalence was 9.6%, so it is essential to
promote health education on healthy lifestyles early
Keywords: Obesity, Adolescent Diabetes
Referencias
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12. The stop T2D prevention study group, Op. cit.
13. Libman, I.M., Op. cit.
14. Villalpando, S., et al, Op. cit.

�15. Stoddart, M.L., et al, Op. cit.
16. Idem.
17. The expert committee, Op. cit.
18. The stop T2D prevention study group, Op. cit.
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�REGISTRO ESTATAL DE MORBILIDAD BUCAL EN NUEVO LEON,
MEXICO
Hortencia
Rodríguez
Avella
Coordinación de Salud Bucal, Secretaria de Salud del Estado de Nuevo León. (Monterrey, N.L., México).
E-mail: bucalhranl@yahoo.com.mx
Introducción
Las enfermedades bucodentales caries dental y
periodontopatias por su incidencia y prevalencia siguen
siendo consideradas como un problema de salud pública,
esto ha sido demostrado como resultado de diversos
estudios e investigaciones en donde se han descrito los
patrones de ocurrencia de las enfermedades y sus
causas, lo que ha permitido identificar a los grupos de
población más expuestos o susceptibles, así como
estratificar los riesgos y orientar las acciones preventivas
y de control para llevarlas a cabo de una manera eficaz y
eficiente. Es importante considerar que dada la situación
de las enfermedades bucodentales, se debe contar con
sistema de vigilancia epidemiológica bucal, cuyo objetivo básico sea, explotar la información en salud para
orientar la toma de decisiones y la planificación de estrategias de prevención y control sobre todo por la relación
que guardan con las enfermedades sistémicas. La OMS ha propuesto una metodología para la recopilación de
datos epidemiológicos sobre salud bucal, para ser utilizada por los países del mundo y vigilar las enfermedades
bucodentales, con estos sistemas de información se pueden observar las tendencias de la morbilidad bucal, los
perfiles de riesgo y la implementación de los programas de salud orientados a la promoción y prevención de las
enfermedades bucodentales (1).
En este sentido, la salud bucal es parte integral de la salud general y un factor determinante en la Calidad de
vida de las personas. En los últimos reportes mundiales sobre salud bucal, la OMS observa que varios
problemas ampliamente identificados y estudiados, persisten, particularmente en los grupos menos
privilegiados, tanto de países desarrollados como en desarrollo. De allí que la Organización undial de la Salud
–OMS- en el reporte mundial de la salud oral, 2003, afirme que por su extensión, las enfermedades bucales
siguen siendo un problema prioritario en salud pública, con consecuencias sobre la calidad de vida y el bienestar
de las personas (2).
Con la descripción de los patrones de ocurrencia de las enfermedades y la investigación de sus causas se
permite identificar los grupos más expuestos o susceptibles; estratificar los riesgos y orientar las acciones
preventivas y de control de una manera eficaz y eficiente. El análisis de la información puede detectar cambios
en la tendencia o distribución de los problemas de salud (3). La salud bucal debe considerarse como uno de los
factores de la salud y el bienestar general de la sociedad, por lo cual se justifica la existencia de un sistema de
vigilancia en la medida que éste contribuye a conservar la salud general de la comunidad, desde el nivel local
hasta el nivel nacional, en que se cumplan los objetivos y actividades que garanticen la salud (4).
Diversas enfermedades sistémicas pueden presentar manifestaciones en la cavidad oral, estas incluyen
lesiones, infecciones virales, bacterianas, micoticas, ulceraciones, lesiones precancerosas y cáncer de la
cavidad bucal, también se ha observado que existen algunas que no son de origen dental y entre estas se
encuentra la ulceración aftosa, la xerostomía, el herpes labial ya que la mucosa bucal puede verse afectada por
cualquier agente infeccioso, también algunas enfermedades puede presentar manifestaciones bucales en las
que puede haber compromiso inmunitario, alergias, deficiencias nutricionales, estrés, resultados de
quimioterapias, enfermedades Oseas. Muchas enfermedades sistémicas presentan manifestaciones orales que
pueden preceder a otros signos sistémicos(5)
.Por otra parte, la Organización Panamericana de la Salud, creó una nueva estrategia para promover la salud
bucal en la Región. La estrategia está sobre los principios básicos que rigen la salud pública: prevención de
enfermedades, promoción de la salud y vigilancia o control de la enfermedad (6). En México en el 2004 la
Dirección General Adjunta de Epidemiología (DGAE), conjuntamente con el Programa de Salud Bucal (PSB) y
la participación del Sector Salud (ISSSTE, IMSS-Oportunidades, SEDENA, SEMAR, PEMEX y DIF)iniciaron la

�fase permanente del Sistema de Vigilancia Epidemiológica de Patologías Bucales (SIVEPAB) este tiene por
objeto obtener conocimiento confiable, oportuno, completo y con criterios uniformes, referente al estado de salud
bucal de la población mexicana urbana y rural, para ser utilizado en la planeación, investigación y evaluación
de los programas de prevención y control de las enfermedades bucales (7)
Situación en el Estado de Nuevo León
Considerando que en el Estado de Nuevo León, no se contaba con un panorama epidemiológico bucal de las
principales enfermedades bucodentales, se propuso implementar un sistema de registro de morbilidad bucal
que permitiera conocer la incidencia y prevalencia de las enfermedades bucodentales y que a través del análisis
de la información se pudieran detectar cambios en la tendencia o distribución de los problemas de salud bucal,
y de esta manera se apoye la toma de decisiones y dirección del Programa Estatal de Salud Bucal y sus
acciones.
En Nuevo León se implemento el sistema de Registro Estatal de Morbilidad Bucal a partir del año 1999, este
sistema se consenso y se aprobó (por el Comité Estatal de Salud Bucal conformado por 21 integrantes
representantes de las instituciones, universidad y Asociaciones Dentales en Nuevo León en el año 1997) ,dados
sus beneficios, cuyo objetivo general es obtener información actualizada, oportuna y Estatal de la presencia de
las enfermedades bucodentales que ponen en riesgo la salud bucal e integral de la población. El Registro Estatal
de Morbilidad bucal es de fácil manejo para el odontólogo, crea en el profesional la cultura del reporte de casos
y a la vez permite cumplir con las especificaciones que la Norma Oficial Mexicana NOM-013-SSA2-2006 para
la prevención y control de las enfermedades bucodentales, describe en su capítulo 10. Registro y notificación
epidemiológica en donde menciona que:
10.1. Los estomatólogos de las instituciones públicas del Sistema Nacional de Salud, así como las
organizaciones educativas y asociaciones gremiales, son los responsables de notificar problemas emergentes
bucales a las áreas epidemiológicas de los servicios de la Secretaría de Salud.
10.2. La notificación de los casos diagnosticados, deberán efectuarse siguiendo los lineamientos señalados en
la NOM-017-SSA2-1994 para la Vigilancia epidemiológica (8,9)
Este Sistema de Registro en una primera etapa se realizo a nivel institucional y posteriormente a nivel práctica
privada, se ha llevado a cabo desde la Coordinación Estatal de Salud Bucal en los Servicios de Salud de Nuevo
León, contando con 854 unidades participantes. Otro de los beneficios es la detección de casos de fluorosis
dental que se lleguen a presentar en la consulta y que sean locales para realizar el monitoreo biológico de flúor,
como parte de la vigilancia epidemiológica de la fluoroisis dental.
Para el Registro se elaboró un formato el cual se apoya en el CIE-OE-10 Clasificación Internacional de
Enfermedades aplicada a la Odontología y Estomatología. Se consideraron 18 capítulos en los que se incluyen
las manifestaciones bucales de enfermedades sistémicas, asociadas con la cavidad bucal y estructuras
adyacentes. Incluye 85 patologías que frecuentemente se presentan en la consulta odontológica incluidas en
12 capítulos (10).
Incluye los datos generales de la institución que reporta, así como el periodo correspondiente al mes del informe.
Se consideran los diferentes grupos de edad, desde menor de 1 año hasta 65 años y más. La información que
se recolecta se basa en el diagnostico de primera vez a cada patología, y corresponde únicamente a los
pacientes que acuden a solicitar atención dental en los consultorios de la práctica institucional o privada, este
registro es permanente y los reportes se envían mensualmente. Un procedimiento importante es la exploración
sistemática de la cavidad bucal, además de sencilla y no invasiva, proporciona información importante para el
odontólogo y representa una herramienta útil en el diagnóstico de alteraciones de la mucosa bucal de naturaleza
local o sistémica permitiendo identificar tempranamente y distinguir las entidades patológicas y no patológicas
de las lesiones malignas y desórdenes potencialmente malignos de la mucosa bucal (11). A cada consultorio
se les asigna una clave que identifica el municipio en donde se ubica con un n úmero consecutivo, se capacita
al personal en el llenado del formato y la metodología a seguir con la finalidad de que la información sea
estandarizada.
Las vías de recepción de la información es en forma directa o por correo electrónico en la
direcciónepibucalnl@yahoo.com.mx. Para el procesamiento de la información se elaboró un programa de
captura de la información generada por los servicios odontológicos, el cual tomo como base el sistema EPI-

�INFO ya existente para el registro de otras enfermedades. El análisis de la información y resultados se presentan
en cuadros de salida y gráficas de las principales causas de morbilidad, afección, lesión y o manifestaciones
bucales, las variaciones en la distribución geográfica, los tipos de población urbana y/o rural, grupo de edad
especifico, Los resultados se expresan con frecuencias, porcentajes, razones, tendencias. El conocimiento de
los grupos de alto riesgo de adquirir la enfermedad (incidencia), de tenerla (prevalencia) permite plantear
acciones eficaces para reducir la morbilidad por lo menos en edad temprana, mediante acciones de prevención
y de curación, así mismo para evaluar las medidas de salud, y tomar decisiones administrativas en los Servicios
de Salud.
Conclusiones
Con el Registro Estatal de Morbilidad Bucal se expresa numéricamente la frecuencia de las enfermedades
bucodentales en la población. Se obtienen datos empleando métodos cualitativos y cuantitativos con el fin de
identificar los problemas prioritarios con base a la frecuencia, gravedad y posibilidad de prevención. Los
resultados permiten conocer la distribución y presencia de la patología bucal en los diferentes grupos de edad,
por municipio ya sea urbano o rural, además conocer las tendencias a través de los años.
Este registro también permite la notificación inmediata de las casos que así lo requieran para su referencia y
atención oportuna y que puedan poner en riesgo la salud de la población como lo son las lesiones sospechosas
a cáncer oral así mismo dar seguimiento y vigilancia a los casos de fluorosis dental que se lleguen a presentar
entre la población y poder diferenciar si son locales o importados lo que permite llevar un control en estos casos
y efectuar los monitoreos de flúor correspondientes. El Registro Estatal de Morbilidad Bucal es una base de
datos importante para estudios posteriores, para ampliar los resultados y con esto orientar las acciones con un
acercamiento más específico en cada una de las patologías. Además este registro permite obtener tasas de
enfermedad bucal específica por grupo de edad lo que apoya la toma de decisiones en los programas ya
establecidos.
Resumen
La salud bucal es parte integral de la salud general y un factor determinante en la Calidad de vida de las
personas. En los últimos reportes mundiales sobre salud bucal, la OMS observa que varios problemas
ampliamente identificados y estudiados, persisten, particularmente en los grupos menos privilegiados,. la
Organización Panamericana de la Salud, creó una nueva estrategia para promover la salud bucal en la Región.
La estrategia está sobre los principios básicos que rigen la salud pública: prevención de enfermedades,
promoción de la salud y vigilancia o control de la enfermedad. Considerando que en el Estado de Nuevo León
(México), no se contaba con un panorama epidemiológico bucal de las principales enfermedades bucodentales,
se propuso implementar un sistema de registro de morbilidad bucal que permitiera conocer la incidencia y
prevalencia de las enfermedades bucodentales.
Palabras claves: salud oral, vigilancia, epidemiologia
Abtsract
Oral health is integral to overall health and a determining factor in the quality of life of people. In recent global
report on oral health, the WHO notes that several widely identified and studied problems persist, particularly in
underprivileged groups. the Pan American Health Organization, created a new strategy to promote oral health
in the region. The strategy is on the basic principles governing public health: disease prevention, health
promotion and surveillance and disease control. Whereas the State of Nuevo Leon (Mexico) not had an oral
epidemiological overview of the major oral diseases, is proposed to implement a registration system that would
allow oral morbidity, the incidence and prevalence of oral diseases.
Keywords: oral health, surveillance, epidemiology
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control de enfermedades bucales, para quedar como Norma Oficial Mexicana NOM-013-SSA2-2006, Para la
prevención y control de enfermedades bucales.
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y Estomatología CIE-10 OE 3ª.Edición.Washington,D.C.,:OPS Publicación Científica 562
11. Secretaria de Salud Centro Nacional de Vigilancia Epidemiológica y Control de enfermedades 2009. Manual
para la Detecci ón de alteraciones de la mucosa bucal potencialmente malignas. México DF.

�VALORES Y ACTITUDES DEL PERSONAL DE SALUD ANTE LA
ATENCION DE LA PERSONA ANTE LA VIOLENCIA Y EL FENÓMENO
DE LAS DROGAS
Teresita
de
Jesús
Campa
Magallón
y
Pedro
César
Cantú
Martínez*
Facultad de Enfermería, Universidad Autónma de Nuevo León (Monterrey, N.L., México); *Facultad de Salud
Pública y Nutrición (Monetrrey, N.L., México).
E-mail: tereca02@hotmail.com
Introducción
La conducta es reflejo de la moralidad del ser
humano, dónde se descubren las conexiones
entre los valores y las actitudes componentes
de una realidad compleja. La conexión entre
valores y actitudes está dada por la intención
que tiene una persona de llevar a cabo una
conducta, como es la atención de los pacientes
víctimas de la violencia y/o el fenómeno de las
drogas (1).
La ética como teoría y reflejo de la cosmovisión
de la filosofía, adopta un interés primordial en
el pensamiento del hombre en la que resulta
indispensable la solución a las cuestiones con
carácter predominantemente humanístico, ya que existen dilemas que atañen a cada persona en forma interna,
por esta razón, la ética como pensamiento del hombre es eminentemente de tipo moral, se refleja en las
actitudes como proceso de internalización de los valores, y son aplicables en determinadas circunstancias como
en la atención a la persona relacionada con la violencia y/o el fenómeno de las drogas en instituciones de salud
(2)
En las instituciones de salud, uno de los aspectos que examina el correcto proceder son las relacionadas a los
aspectos de atención, donde se aborda la interacción entre los individuos, cuyos componentes son: el personal
de enfermería, el paciente o cliente a quien se otorga la atención y la organización como sistema de salud. El
segundo aspecto corresponde aquellos actos que inciden en la forma de ser del personal de enfermería como
lo son los valores y las actitudes que interiorizan como referentes para la vida y su profesión. En el tercero
ocurre sobre el objeto mismo de la investigación, el ser humano (3)
La filosofía humanista mantiene que en esta época, es cuando más peligra la identidad del hombre, debido al
progreso en el avance científico y tecnológico que delinea escenarios relacionados a cuestiones éticas, lo que
ha permitido el interés del mundo por los aspectos concernientes a la conducta humana, enlazando para ello
aspectos éticos, bioéticos, deontológicos y jurídicos, entre otros; así como sus implicaciones en salud que
demandan la observancia de valores y actitudes morales que fundamente su elección y decisión en orden al
bien.
La violencia y las drogas son dos fenómenos sociales complejos que impactan de manera directa e indirecta en
la calidad de vida de las personas relacionados con su patrón de vida como con cierta pérdida de su libertad,
dónde diversos eventos tienen un claro potencial transformador en la vida de las personas, en virtud de que
dejan de realizar determinadas actividades por el temor o miedo a verse afectados por actos que violenten su
integridad (4,5)
Situación socio-epidemiológica
En relación a la violencia, el siglo XX fue considerado uno de los períodos más violentos de la historia de la
humanidad, donde una multitud de personas perdieron la vida como consecuencia directa e indirecta de la
violencia y en dónde más de la mitad de la población fueron civiles. Además existe una gran cantidad de

�personas que resultan heridas, discapacitadas o mutiladas de por vida. Otras, son objeto de violaciones o
torturas que a menudo desmoralizan las comunidades y destruyen sus estructuras sociales, entre los que se
encuentran los de asistencia médica. En el sector salud, todas las profesiones corren el riesgo de sufrir violencia,
sin embargo el personal de salud del sexo femenino refieren ser el más afectado (6, 7, 8). En países como
America Latina , en Costa Rica se reportó que el 25% de los ingresos atendidos en salas de urgencias fueron
eventos traumáticos relacionados al consumo de drogas (9), Así mismo, el Operativo Argentino de Drogas (10)
encontró que el 9.4% de los ingresos a salas de urgencia estaban relacionados al consumo de drogas.
En México la Encuesta Nacional de Adicciones 2008 (11) considera a las adicciones como un problema de
salud pública que se ha incrementado en los últimos 20 años de manera exponencial y además de confrontar
los valores y refiere que existe una relación entre el consumo de drogas y la violencia familiar y social. El
panorama de incremento de consumo de drogas, en los últimos cinco años, de acuerdo a datos reportados por
la ENA 2008, se encontró que el número de personas consumidoras de drogas alguna vez en la vida, se
incrementó de 3.5 millones en el 2002 a 4.5 millones en el 2008, lo que refleja un incremento del 28.9%. La
marihuana, es la droga ilegal de mayor consumo entre la población mexicana al pasar de 3.5% en el 2002 al
4.2% en el 2008, en segundo lugar destaca el consumo de cocaína, con un incremento del 1.2% del 2002 a
2.4% en el 2008.
Relación entre la violencia, el fenómeno de las drogas y los valores.
En relación a los valores, las formas más importantes que muestran la relación entre las violencia y el fenómeno
de las drogas, está relacionado con los consumidores dónde los valores egocéntricos, impulsivos y hedonistas
que sostienen al crimen subyacen también en el consumo de drogas. Los valores tienen una gran relevancia
en el comportamiento humano, especialmente en el comportamiento delictivo. Cuando la persona se recupera
tanto de la delincuencia como de la adicción, desarrollan nuevos valores; segundo, el alcohol y otras drogas
adictivas provocan un funcionamiento del cerebro deficiente en los consumidores, lo que puede desencadenar
una situación violenta, lo que convertiría la vida de los autores y de las víctimas de la violencia en algo peor
como es el temor como efecto negativo (12)
Franco y Navas (13), Castro y Nader (14), refieren que el estudio de valores ha experimentado un creciente
interés debido a su consideración como principios fundamentales que guían las vidas de los individuos, donde
estos han cobrado especial trascendencia en los últimos años, por la realidad social como consecuencia de
cambios de estructuras, costumbres y por consiguiente de valores, caracterizándolos como inestables y
transitorios en comparación con años anteriores. También se encontró que la actitud del personal de salud hacia
la violencia y /o el fenómeno de las drogas, puede ser potencialmente perjudicial a través de variadas
manifestaciones que vulneran sus derechos; esto se ha observado principalmente en mujeres que han señalado
haber sido doblemente víctimas de violencia, por una parte del abusador y por otra parte del personal de salud
que las responsabiliza del maltrato sufrido.
Los factores que contribuyen a generar esta dificultad de percepción y atención de la violencia y /o el fenómeno
de las drogas, son de diversas índoles tanto micro como macro sociales. En los primeros se encuentran el
personal de salud y por otro lado los pacientes, sin embargo hay que reafirmar que la misión fundamental del
personal de salud es asegurar el bienestar de sus pacientes a través de los principios de bienestar, respeto,
autonomía y justicia social hacia el paciente (15). Entre los factores macrosociales, corresponden aspectos
culturales y sociales dominantes y de las representaciones sociales a ellos vinculados, ya que ante todo el
personal de salud, son personas que comparten los mismos valores culturales y en ocasiones viven los mismos
niveles de violencia que aquellos pacientes, a quien deben atender y finalmente, los factores de tipo políticoinstitucional relacionados con la manera de cómo tratar dicho proceso de atención (16, 17)
La ética médica, es una manifestación particular de la ética general, donde se tratan los principios y normas de
conducta que se rigen entre los trabajadores de salud. Su relación con la persona sana o enferma y con la
sociedad está en función de la relación equipo de salud (médicos y enfermeras) y el paciente. Los códigos
actuales de ética responden, por un lado las especificidades socioeconómicas y culturales de cada país y por
otro a las normas de carácter internacional aprobadas en diferentes organismos y asambleas mundiales. En
relación al marco ético normativo de las profesiones de salud, estas han sido influidas por tradiciones médicas,
los usos y costumbres sociales imperantes en cada momento, las grandes revoluciones de pensamiento
filosófico, los avances científicos y técnicos, la consideración de los derechos de los individuos y de la sociedad,
así como de los valores morales de cada persona, conlleva que el ejercicio de la profesión es un deber moral,
con base en la autonomía. La responsabilidad es principalmente consigo mismo, ante nuestra conciencia, es

�un juicio sobre la propia razón, sobre la moralidad de las acciones que realizamos, es el primer tribunal de la
razón moral.
El ser humano debe rendir cuentas a los demás a partir del contrato social, ante el Estado (y la sociedad)
denominada jurídica o legal. Esto quiere decir, que el Estado y sus instituciones asumen unas funciones éticas
específicas, las de fijar y defender unos mínimos exigibles a todos por igual de las relaciones interhumanas en
el ámbito de lo público. Al convertirse en garantía de la integridad física, de la no discriminación social y de la
igualdad de oportunidades para todos los ciudadanos, lo que convierte estos principios, éticos por definición en
ley positiva o “ética de mínimos”. En este sentido el Estado, considerando una sociedad democrática y civilizada,
tiene que garantizar que las personas puedan llevar a cabo de modo libre y autónomo sus proyectos de vida,
sus ideales de perfección y felicidad lo que propicia otro nivel de principios “ética de máximos” (18).
A este respecto, el personal de salud integra valores éticos desde su formación, los valores existen
independientemente de todo sujeto, son esencias absolutamente trascendentes y son captados en sentimientos
intencionales, auténticos como verdaderas cualidades, lo que conlleva a comprender mejor las posibilidades y
los límites de la educación moral, mismos que generara una actitud ante los pacientes. Loayssa y Ruíz (19),
refieren que los valores esenciales para un comportamiento profesional son: tolerancia (capacidad para ver los
comportamientos de las personas), altruismo (acciones que se orientan para satisfacer los intereses y
necesidades del paciente, mismos que se basan en la empatía, y su experiencia vital), deber ( aceptación del
compromiso con la atención de las personas), responsabilidad (cumplir con el contrato que demanda la sociedad
y la profesión en base a la relación médico-paciente), excelencia (compromiso para superar las expectativas
habituales mediante el aprendizaje activo) e integridad (aceptación de estándares adecuados de
comportamiento y la negativa de violar los códigos morales profesionales).
Conclusiones
En las instituciones hospitalarias, el personal de salud se rige por sus valores personales, como por los valores
institucionales, mismos que ejercen una influencia importante para la actitud hacia el paciente, sin embargo ante
la problemática de la violencia y/o el fenómeno de las drogas, en el personal de salud (médicos y enfermeras)
sus valores personales e institucionales, pueden ser alterados cuando perciben una amenaza hacia su persona
por parte de los pacientes y pueden modificar la atenci ón mediante acciones encaminadas a su protección
como: cambio en horas de consulta, cubrir el nombre, retirar su gafete de identificación, solicitar cambio en la
atención de cuidado de alguna persona inmersa en este tipo de situación, o el sentir la necesidad de compañía
al realizar algún procedimiento, entre otros. Lo que puede reflejar un cambio en sus actitudes.
En este sentido, la visión del personal de salud debe estar plasmada en la persona como paciente, según refiere
el Código Internacional de Ética Médica, Consejo Internacional de Enfermería, donde hacen referencia a los
valores en las profesiones, a través de los cuatro deberes fundamentales: promover la salud, prevenir la
enfermedad, restaurar la salud y aliviar el sufrimiento. En la actualidad estos marcos de pensamiento filosóficos,
constituyen un amplio movimiento de toma de conciencia individual y social, misma que repercuten en la relación
con el equipo de salud (médicos y enfermeras) y paciente que de algún modo condicionan para el ejercicio
profesional.
Al analizar las razones que los prestadores de salud refieren para justificar sus deficiencias que existen en la
atención de pacientes relacionados con problemas de violencia y /o el fenómeno de las drogas, refieren que
existen notables diferencias entre sus actitudes para el diseño de programas y políticas dirigidos a mejorar la
atención del problema. Lo primero que llama la atención, es la tendencia a no atender adecuadamente los casos
de violencia y/ o el fenómeno de las drogas, la percepción de la atención como rutina obligatoria, la falta de
capacitación sobre el tema, lo que repercute en un falta de conocimiento de cómo afrontar realmente el problema
y dónde en algunas ocasiones, el problema de la violencia suele pasarse por alto a causa de desconocimiento
o desconfianza en las instancias para su apoyo, en las que en determinadas situaciones se proporcionará una
atención sin un seguimiento posterior.
Entre los conflictos bioéticos que afectan el cuidado de la persona por parte del personal de salud son diversos:
el secreto profesional ante las consecuencias de violencia relacionadas con el fenómeno de las adicciones, el
respeto a la vida humana, la autodeterminación de la persona beneficencia y no maleficencia, la justicia como
forma de distribución del cuidado, la dignidad y la libertad, entre otras. Los interrogantes relacionados a
conflictos bioéticos relacionados entre violencia fenómeno de drogas y atención en salud, son diversos y nos
permite abordar diversas situaciones, por lo que este estudio tiene como propósito determinar si los valores y
actitudes del personal de salud se modifican ante la atención de este grupo de personas.

�Resumen
La conducta es reflejo de la moralidad del ser humano, dónde se descubren las conexiones entre los valores y
las actitudes, componentes de una realidad compleja. La filosofía humanista mantiene que en esta época, es
cuando más peligra la identidad del hombre, debido al progreso en el avance científico y tecnológico que delinea
escenarios relacionados a cuestiones éticas. En este sentido, la visión del personal de salud debe estar
plasmada en la persona como paciente, entre los conflictos bioéticos que afectan el cuidado de la persona por
parte del personal de salud son diversos: el secreto profesional ante las consecuencias de violencia
relacionadas con el fenómeno de las adicciones, el respeto a la vida humana, la autodeterminación de la
persona beneficencia y no maleficencia, la justicia como forma de distribución del cuidado, la dignidad y la
libertad, entre otras.
Palabras clave: valores, actitudes, personal de salud.
Abstract
The behavior is a reflection of the morality of human beings, where they discover the connections between values
and attitudes, components of a complex reality. The humanist philosophy maintains that at this time, the greater
the danger is when the man's identity, due to the progress in scientific and technological progress that outlines
ethical issues related scenarios. In this sense, the vision of health personnel should be embodied in the person
as a patient, including bioethical conflicts affecting the care of the person by the health personnel are diverse
professional secrecy in the aftermath of violence-related phenomenon of addiction, respect for human life, selfdetermination of the individual beneficence and non-maleficence, justice as a form of distribution of care, dignity
and freedom, among other.
Key words: values, attitudes, health personnel.
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                    <text>���������EVALUACIÓN DE LA EFICIENCIA TÉCNICA DEL PROGRAMA DE
DIABETES EN UNIDADES DE SALUD DE SAN LUIS POTOSÍ
Alicia
García
Barrón1,
Lucila
Patricia
Acosta
Ramírez1
y
Efraín
Luna
Barrios2
1Facultad de Enfermería de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (San Luis Potosí, S.L.P.,
México);2Servicios de Salud de San Luis Potosí (San Luis Potosí, S.L.P., México)
E-mail: garciaba@uaslp.mx

Introducción
La epidemia de DM es reconocida por la
OMS como una amenaza mundial. Se
calcula que en el mundo existen más de 180
millones de personas con esta patología y
posiblemente esta cifra aumente a más del
doble para 2030. En 2005 se registraron 1.1
millones de muertes debidas a dicho
padecimiento, de las cuales alrededor de
80% ocurrieron en países de escasos
ingresos, que en su mayoría se encuentran
menos preparados para enfrentar tal
epidemia (1). México ocupa el noveno lugar
mundial, de acuerdo con la Encuesta
Nacional de Salud y Nutrición; en San Luis Potosí la prevalencia en adultos de 20 años y más fue de 6.2%;
siendo mayor en mujeres (6.7%) que en hombres (5.5%) (2).
Uno de los enormes retos para el sistema de salud mexicano, tanto en lo relacionado con la prestación de
servicios personales como en lo concerniente a las políticas de salud pública, es la DM. Más del 25% de las
muertes que ocurren entre los 40 y 60 años son consecuencia de este padecimiento, que en los últimos seis
años ha crecido a un ritmo sostenido de 4% anual. Se calcula que hay más de cinco millones de diabéticos en
el país y que una buena proporción de ellos no sabe que padece esta enfermedad (3). Los factores de riesgo
que inciden en la distribución y frecuencia de la DM y sus complicaciones son bien conocidas; no obstante que
nuestro país cuenta con un programa de prevención y control, aún existen graves limitaciones que impiden la
contención efectiva y eficaz de esta enfermedad (4).
En la actualidad los sistemas de salud, al igual que el resto de la sociedad, se encuentran inmersos en la
dinámica de la economía de la salud, por tanto la escasez de los recursos, el alto costo de la atención y el
presupuesto asignado a la salud adquieren relevancia (5). Por lo cual los centros de primer nivel de atención
deben de ejercer sus recursos en forma eficiente a través de habilidades clínicas y gerenciales. Esta premisa
es aún más trascendental para el caso de las instituciones con políticas de contención de costos, como las del
sector público que dependen de un presupuesto asignado y la distribución inteligente de los recursos
disponibles; es por ello que tienen gran relevancia los programas de eficiencia, los cuales involucran la función
de producción en el área de la salud, la cual consiste en convertir recursos en servicios (producto intermedio) y
bienestar (producto final) (6).
Por esto, es prioritario generar modelos alternativos que propicien resultados óptimos con el menor presupuesto,
pero con la calidad que merece el usuario, siendo de vital importancia evaluar la eficiencia con la que se dan
los procesos de atención en las instituciones de salud, específicamente en lo referente a la eficiencia técnica
del programa de prevención y control de DM. La eficiencia técnica mide la relación entre los productos y/o
servicios brindados con respecto a los insumos o recursos utilizados para generarlos. Por lo que en el presente
estudio se contemplaron los siguientes indicadores: recursos humanos, materiales e instalaciones físicas
requeridos para brindar la atención medica; además de algunos indicadores de proceso como: la valoración
clínica, evidencia de exámenes de laboratorio, registro de promoción de la salud y de las referencias con el
medico especialista. Asimismo, se destaca el control metabólico, como uno de los indicadores fundamentales
de la eficiencia técnica, el cual se entenderá como las medidas encaminadas a la normalización del conjunto
de trastornos tales como obesidad abdominal, alteraciones lipídicas, hipertensión arterial e hiperglucemia, que
constituyen el síndrome metabólico (7).

�En esta investigación se incluyeron los siguientes criterios a fin de valorar el control metabólico: porcentajes de
pacientes con mediciones alteradas de glucosa en ayuno, hemoglobina glucosilada, perfil lipídico y presión
arterial.
Metodología
Estudio cuantitativo, descriptivo, observacional y transversal; que permitió evaluar la eficiencia técnica del
programa de DM en las unidades de primer nivel de atención de Salud en San Luis Potosí, a fin de proponer
estrategias encaminadas al mejoramiento de la atención a esta población.
Se realizo en 23 centros de salud, en el periodo abril-2009 a enero-2011. La muestra se conformo
aleatoriamente con 280 expedientes clínicos. Se empleo la estadística descriptiva e inferencial, efectuándose
la correlación de Pearson para medir el grado de asociación de los indicadores de proceso y resultado. Se
recolecto la información en un formato con los siguientes apartados:
A. Datos sociodemográficos: género, edad, estado civil, escolaridad, seguridad social y ocupación.
B. Indicadores de estructura: recursos humanos, productos de provisión de servicios indispensables para
garantizar la atención médica y funcionalidad de las instalaciones físicas.
Se otorgo una calificación a las variables contempladas en cada uno de los indicadores, con un valor de 2 y 1
puntos para las categorías de adecuada e inadecuada respectivamente, por tanto la calificación total
corresponde a 26 puntos para la condición de adecuada y un puntaje menor a éste, se catalogo como
inadecuada. (Tabla 1)
C. Indicadores de proceso registrados en los expedientes clínicos, según la Norma Oficial Mexicana, NOM-015SSA2-1994, Para la Prevención, Tratamiento y Control de la Diabetes Mellitus en la Atención Primaria (NOM
015) y la Norma Oficial Mexicana, NOM-168-SSA1-1998, Del expediente clínico (NOM 168): valoración física,
evidencia de solicitudes de exámenes de laboratorio, el registro de promoción de la salud y de las referencias
con el medico especialista. Se asigno una puntuación total de 28 para calificar a los indicadores de proceso
como adecuados y una calificación menor a esta se consideraron inadecuados. (Tabla 1)
D. Indicadores de resultado: Reportes de la valoración clínica y de los exámenes de laboratorio que evidencian
el control metabólico de los pacientes con DM2. Con base en la calificación asignada a las variables de cada
indicador se obtuvo un puntaje total de 22 para la categoría adecuada y cualquier calificación menor a esta cifra
se estimo como inadecuada. (Tabla 1)
Tabla 1. Indicadores de estructura, proceso y resultado
Indicadores de estructura
Recursos humanos:
1. Medico

Calificación
Adecuado
Inadecuado
6
3
2
1

2. Enfermera

2

1

3. Promotor
Recursos materiales:
1.
Equipo
para
la
valoración
clínica(bascula,
estetoscopio,
esfigmomanómetro, material consumible, carta de Snellen, estuche de
diagnostico)

2
10
2

1
5
1

2. Glucómetro

2

1

�3. Equipo para medir perfil lipídico

2

1

4. Programas, normas y manuales

2

1

5. Material didáctico para promoción de la salud
Instalaciones físicas:
1. Recepción

2
10
2

1
5
1

2. Sala de espera

2

1

3. Sanitario

2

1

4. Consultorio

2

1

Funcionalidad (Amplitud, privacidad, iluminación, ventilación, limpieza).

2
1
Calificación
Adecuado
Inadecuado

Indicadores de proceso
Valoración clínica:
Signos vitales (TA, T°, FC, FR)
Peso
IMC
Agudeza visual
Fondo de ojo
Exploración neurológica
Exploración física de pies
Exámenes de laboratorio:
Perfil lipídico
Hemoglobina glucosilada
Examen general de orina
Glucemia preprandial (capilar)
Promoción de la salud:
Actividad física específica
Alimentación saludable
Referencias:
Consulta con médico especialista

Indicadores de resultado estandarizado según la NOM 015
Valoración clínica:
IMC entre18.5 a 24.9
Presión Arterial ≤ a130/85 mm Hg
Frecuencia Cardiaca, 60 a 99 X’
Frecuencia Respiratoria, 16 a 24 X’
Registro de temperatura de 36° a 37.6° C
IMC entre18.5 a 24.9
Exámenes de laboratorio:
Glucosa preprandial (80 -110mg/dl)
Hemoglobina Glucosilada (&lt;6.5%)
Colesterol total ≤200 mg/dl

14
2
2
2
2
2
2
2
8
2
2
2
2
4
2
2
2
2

7
1
1
1
1
1
1
1
4
1
1
1
1
2
1
1
1
1
Calificación
Adecuado Inadecuado
10
2
2
2
2
2
2
12
2
2
2

5
1
1
1
1
1
1
6
1
1
1

�Colesterol HDL: mujeres &gt;45 mg/dl, &gt; 40 mg/dl
Colesterol LDL ≤100 mg/dl
Triglicéridos &lt;150 mg/dl.

2
2
2

1
1
1

Resultados
De los 280 expedientes de pacientes con DM2 revisados, los mayores porcentajes correspondieron a los grupos
de edad de 50 a 59 años (33.2%) y 60 a más (34.6%); el promedio de edad fue de 57.4 años (± 12.6). En cuanto
al género, predominaron las mujeres con 66.4% lo que coincide con la ocupación preponderante referente a
labores del hogar con 60%. Asimismo, el estado civil sobresaliente fueron los casados con 86.1% y le continúan
con menor porcentaje los viudos (7.1%). Respecto a la escolaridad se encontró que el mayor porcentaje
correspondió a la población sin escolaridad (63.9%) y 94 pacientes (33.6%) cuentan con la educación básica.
Entre los indicadores de estructura se entiende como las características de los proveedores de atención, de los
instrumentos y recursos; de los lugares físicos y organizacionales donde trabajan. Por tanto, el concepto de
estructura incluye los recursos humanos, físicos y financieros que se necesitan para proporcionar atención
médica; abarca el número, distribución y calificaciones del personal profesional, así como el número, tamaño,
equipo y disposición geográfica de los centros de salud y otras instalaciones.
El área física de las 23 unidades de salud incluidas, es reducida en 39.1% con relación a la demanda de
atención; además, en algunas de ellas la funcionalidad es limitada, pues son espacios acondicionados como
unidades de primer nivel de atención. Ninguna cuenta con personal, ni un espacio destinado exclusivamente
para la atención de los usuarios del programa de DM. Solamente el 13% de los centros de salud cuenta con
laboratorio clínico en donde se procesa: biometría hemática, química sanguínea, perfil lipídico, hemoglobina
glucosilada y examen general de orina.

Respecto al material y equipo básico para su atención (bascula, estetoscopio, esfigmomanómetro, glucómetro,
equipo para medir colesterol y triglicéridos, carta de Snellen, estuche de diagnostico, entre otros) habitualmente
es suficiente, excepto el material educativo que es restringido, así como los programas, manuales y normas. En
cuanto al programa de DM se encontró que a pesar de que a nivel nacional está diseñado con una estructura
bien definida, pues señalan con precisión y claridad la justificación y situación actual, además de objetivos con
sus respectivas acciones estratégicas y metas; considera el apartado de evaluación e indicadores y la
bibliografía. Sin embargo, en el ámbito estatal no se establece un programa general, únicamente se parte a
nivel jurisdiccional de información con elementos limitados, pues incorpora algunos contenidos relativos al
padecimiento (DM), describe un apartado de objetivos, los cuales no se formulan con los elementos
estructurales que exige la elaboración de un objetivo, señala en forma muy general y confusa la organización,
funciones y estrategias; lo que posiblemente dificulte la ejecución efectiva de las actividades de promoción,
prevención y control.
Con relación a la revisión de los registros sobre los pacientes detectados y en control durante un año, a fin de
conocer la cobertura anual de este programa, se encontraron registros incompletos, imprecisos e incluso datos
de enfermos detectados sin reporte de visita de seguimiento. Asimismo, la información relativa a los grupos de
ayuda mutua de los centros de salud, son inciertos, pues en algunos se desconoce la periodicidad de las
reuniones, a quien corresponde la conducción del grupo, el numero de participantes asiduos a éstos, incluso el
lugar donde se reúnen; en otros se congregan regularmente, aunque algunos de ellos por el interés de conservar
los beneficios que conlleva su afiliación a un programa de apoyo social.
Referente al personal de salud (médicos y enfermeras) responsables de la implementación del programa de
DM, correspondieron al género femenino (78%) y masculino (22%), en su mayoría pasantes en servicio social
(54.5%), algunos de ellos con la responsabilidad de la dirección de la unidad de salud, además de las
actividades asistenciales propias de su disciplina.
En cuanto al total de recursos humanos adscritos a cada unidad, se encontró que el 100% cuenta con medico
y enfermera, (Tabla 2) el 17% dispone de medico, enfermera y promotor; el 9% con medico, enfermera,

�promotor, químico y trabajadora social, quien concerta las citas con médicos especialistas y unidades de tercer
nivel; por ultimo solamente el 4% cuenta con médico, enfermera, promotor, químico, psicólogo y nutricionista.
Respecto a la antigüedad del personal de salud que aplica dicho programa, el 54.5% tiene menos de un año,
pues corresponde a los pasantes en servicio social, los cuales reciben una introducción al puesto que se reduce
a lineamientos sobre la operatividad administrativa de los programas, con una duración aproximada de 6 horas.
Asimismo, el otro 27.5 % tiene una antigüedad de uno hasta 10 años y el 18% es superior a 10 años, lo que
podría favorecer la operatividad efectiva del programa, dada la experiencia de los prestadores de salud; o bien
representar una limitante, en el sentido de que en algunas ocasiones, este personal podría mostrar escasa
apertura al cambio, que se manifiesta en ciertos estereotipos que caracterizan su practica profesional.

Tabla 2. Personal medico y enfermería de las Unidades de Salud en San Luis Potosí, 2010.
PERSONAL DE SALUD

N°
14
22
21
20
77

Médico general
Pasante de medicina en servicio social
Enfermera
Pasante de enfermería en servicio social
Total

%
18.2
28.6
27.3
25.9
100

Fuente: Registros del Departamento de Recursos Humanos e Inventarios de las Unidades de Salud
estudiadas. n: 23
En las calificaciones de los indicadores de estructura resultó que las dimensiones de recursos humanos y
materiales se ubicaron como inadecuadas en 56.5%; en tanto que el 60.9% de las instalaciones físicas se
valoraron como adecuadas. (Tabla 3)

Tabla 3. Calificación de los indicadores de estructura de las Unidades de Salud en San Luis Potosí,
2010.

INDICADORES DE ESTRUCTURA
Recursos humanos
Recursos materiales
Instalaciones físicas

ADECUADO
N°
%
10
43.5
10
43.5
14
60.9

INADECUADO
N°
%
13
56.5
13
56.5
9
39.1

Fuente: Registros del Departamento de Recursos Humanos e Inventarios de las Unidades de Salud
estudiadas. n: 23
El proceso de la atención implica una serie de actividades que se llevan a cabo entre los profesionales y el
paciente; la base para el juicio de calidad de dicho proceso es la relación entre las características de la atención
médica y sus consecuencias para la salud y el bienestar de los individuos, según el valor que le otorguen los
involucrados. Una serie de normas rigen el manejo de este proceso interpersonal, las cuales surgen de los
valores, principios y reglas éticas que gobiernan las relaciones entre los profesionales de la salud y sus
pacientes; cuyo fin es la contribución al bienestar individual y colectivo.
En tal sentido, el proceso de la atención médica brindada a los pacientes con DM2 se rige por las NOM 015 y
168, por lo que en los expedientes clínicos que constituyeron la unidad de análisis de la presente investigación,
se constató el registro de las acciones determinadas para tal fin, encontrándose que respecto a la valoración
clínica se reportaron los signos vitales, el peso corporal y el IMC en el 100% de los expedientes muestreados;
en el 89.3% se anoto la revisión de agudeza visual, exploración neurológica, de pies y en el 81.1% el examen

�del fondo de ojo. En cuanto a los exámenes de laboratorio se solicito en menos del 50% la hemoglobina
glucosilada y el perfil lipídico y en 51.7% se requirió EGO. Con relación a la promoción de la salud referida a
actividad física y alimentación, se reporto en un alto porcentaje: 95.7% y 90.7% respectivamente (Tabla 4).
En la calificación de los indicadores del proceso de atención a pacientes con DM2 se destaca la dimensión de
exámenes de laboratorio, ya que resultó inadecuada en 65.4% de los 280 expedientes revisados; asimismo la
categoría de referencia del paciente con el médico especialista, al menos una vez al año como lo indica la NOM
015, se calificó como inadecuada en 56.1% del total de expedientes muestreados. Otro dato relevante, fue que
la dimensión de promoción de la salud en un 90% se reporto en los registros revisados, por lo que se considero
adecuada (Tabla 5).
Tabla 4. Indicadores de proceso en la atención de los pacientes con diabetes 2, usuarios de las
Unidades de Salud en San Luis Potosí, 2010.
Indicadores de proceso registrados
Valoración clínica:
Signos vitales (TA, T°, FC, FR)
Peso
IMC
Agudeza visual
Fondo de ojo
Exploración neurológica
Exploración física de pies
Exámenes de laboratorio:
Perfil lipídico
Hemoglobina glucosilada
Examen general de orina
Glucemia preprandial (capilar)
Promoción de la salud:
Actividad física específica
Alimentación saludable
Referencias:
Consulta con médico especialista

Fuente: Formato de indicadores de eficiencia técnica del programa de DM2

N°

%

280
280
280
251
227
251
251

100
100
100
89.3
81.1
89.3
89.3

123
133
145
265

43.9
47.5
51.7
94.6

268
254

95.7
90.7

123

43.9

n=280

Tabla 5. Calificación de los indicadores de proceso en la atención de los usuarios con diabetes de las
unidades de salud en San Luis Potosí, 2010.

INDICADORES DE PROCESO
Valoración clínica
Exámenes de laboratorio
Promoción de la salud
Referencias

ADECUADO
N°
%
209
74.6
97
34.6
252
90.0
123
43.9

Fuente: Formato de indicadores de eficiencia técnica del programa de DM2

INADECUADO
N°
%
71
25.4
183
65.4
28
10.0
157
56.1
n=280

Un cambio en el estado actual y futuro en la salud del paciente puede atribuirse al antecedente de la atención
médica, por lo que en este estudio, el control metabólico se constituyó en el indicador de la eficiencia del proceso
de la atención, traducido en porcentajes de personas con resultados de glucosa en ayuno, hemoglobina

�glucosilada, perfil lipídico, examen urinario, IMC y presión arterial, dentro de los parámetros establecidos en la
NOM 015; al respecto se destaca lo siguiente: en los expedientes revisados el 39.6% cumplió con los
parámetros establecidos de glucosa capilar (80 a 110mg/dl); el 28.5% y 28.2% para hemoglobina glucosilada y
triglicéridos respectivamente; y el 30.3% se encontró con cifras normales de colesterol total. Con relación a la
valoración clínica, sobresale el 54.6% para el índice de masa corporal normal (Tabla 6). En cuanto a los
indicadores de resultado, estandarizados según la NOM 015, se distinguen los datos de la valoración clínica y
de los exámenes de laboratorio, calificados como inadecuados en el 41.4% y 75% respectivamente (Tabla 7).
Tabla 6. Indicadores de resultado en la atención de pacientes con diabetes tipo 2, usuarios de las
unidades de salud en San Luis Potosí, 2010.
Indicadores estandarizados según la NOM 015
Valoración clínica:
IMC entre18.5 a 24.9
Presión Arterial ≤ a130/85 mm Hg
Frecuencia Cardiaca, 60 a 99 X’
Frecuencia Respiratoria, 16 a 24 X’
Registro de temperatura de 36° a 37.6° C
Exámenes de laboratorio:

N°

Glucosa preprandial (80 -110mg/dl)
Hemoglobina Glucosilada (&lt;6.5%)
Colesterol total ≤200 mg/dl
Colesterol HDL: mujeres &gt;45 mg/dl, &gt; 40 mg/dl
Colesterol LDL ≤100 mg/dl
Triglicéridos &lt;150 mg/dl.
Fuente: Formato de indicadores de eficiencia técnica del programa de DM2

%

153
243
280
280
280

54.6
86.7
100
100
100

111
80
85
71
76
79

39.6
28.5
30.3
25.3
27.1
28.2

n=280

Tabla 7. Calificación de los indicadores de resultado en la atención de los usuarios con diabetes de las
unidades de salud en San Luis Potosí, 2010.

INDICADORES DE
RESULTADO

ADECUADO

INADECUADO
N°
%

N°

%

Valoración clínica

164

58.6

116

41.4

Exámenes de
laboratorio

70

25.0

210

75.0

Fuente: Formato de indicadores de eficiencia técnica del programa de DM2. n=280
Respecto a la eficiencia técnica valorada en el programa de DM2 a partir de los indicadores de estructura,
proceso y resultado, se encontró que los mayores porcentajes se ubicaron en la categoría de inadecuada,
oscilando entre 74 y 79% (Tabla 8). Se efectúo la correlación de Pearson entre los indicadores de proceso y
resultado de la eficiencia técnica del programa, resultando una correlación positiva media con valor de 0.59 y
p&lt;0.05, que denota significancia, es decir a mayor calificación del indicador de proceso mayor calificación será
la de resultado.

�Tabla 8. Eficiencia técnica en la atención de los pacientes con diabetes tipo 2, usuarios de las
unidades de salud en San Luis Potosí, 2010.
Indicadores de Eficiencia Técnica
Estructura*
Proceso**
Resultado**

Adecuada
N°
%
6
26.0
73
26.1
59
21.1

Inadecuada
N°
%
17
74.0
207
73.9
221
78.9

Fuente: Formato de indicadores de eficiencia técnica del programa de DM2; n= 23*; 280**
Discusión
El estudio da cuenta de la evaluación de la eficiencia técnica del programa de diabetes en unidades de salud
de primer nivel en San Luis Potosí, a fin de proponer estrategias encaminadas al mejoramiento de la atención
a esta población.
En dicha evaluación, el proceso de la atención es el objetivo primario, considerado como una serie de
actividades que se llevan a cabo por y entre profesionales y paciente, la calidad de este proceso está definida,
en primer lugar como comportamiento normativo. El concepto de estructura incluye los recursos humanos,
físicos y financieros que se necesitan para proporcionar la atención médica y el estudio de los resultados es
otro de los enfoques indirectos para evaluar la calidad de la atención (8).
Los hallazgos muestran la eficiencia técnica del programa de DM, evaluada en registros de los expedientes
clínicos muestreados, a partir de algunos indicadores de estructura, proceso y resultado, la cual resulto
inadecuada en alto porcentaje, ya que las variables incluidas en cada uno de los indicadores no se apegaron a
los lineamientos estipulados en las NOM 015 y 168.
Tales resultados coinciden con lo señalado por Rodríguez (9) quien menciona que en la actualidad aun existen
grandes deficiencias para ofrecer atención de calidad en el control ambulatorio de la DM: a) falta de cobertura
o acceso a la atención; b) deficiencias en la preparación de los médicos sobre la atención ambulatoria y
nosocomial; c) ausencia de enfoque multidisciplinario en el control, ya que la atención de la DM se basa sobre
todo en consultas breves, en las que el médico da indicaciones que el paciente debe cumplir para apegarse al
tratamiento; e) escasez y acceso muy limitado para que los pacientes y sus familiares reciban servicios de
educación en DM; f) falta de recursos para la vigilancia y el control de la enfermedad; ausencia de equipo
necesario para realizar exámenes de hemoglobina glucosilada en el primer nivel; g) defectos en el primer nivel
de atención que incrementan malos resultados del modelo tradicional y favorecen la deserción y la insatisfacción
de las personas con DM, todo ello reflejándose en el aumento sostenido de morbilidad y mortalidad por esta
patología y sus complicaciones, la falta de cobertura o acceso a la atención ambulatoria de la DM.
En el presente estudio, con relación a las variables del indicador de estructura, resalta que los recursos humanos
resultaron inadecuados en 56.5%, lo que podría explicarse por el numero, distribución y características del
personal medico y de enfermería que operativiza el programa de DM, ya que en algunas unidades de salud la
atención de los usuarios esta a cargo de pasantes en servicio social.
Aunque el sistema de salud discursivamente prioriza la atención hacia el primer nivel, no contempla personal
profesional, como elemento clave para contribuir al cuidado de la salud de los grupos mayoritarios, pues la
responsabilidad de éste cuidado recae en pasantes, los cuales aun se encuentran en proceso de adquisición
de habilidades y competencias cognitivas, procedimentales y actitudinales, necesarias para brindar la atención
que demanda la población. Por lo anterior, se infiere que el personal de salud, es insuficiente y con una
distribución inadecuada concentrándose en el área urbana, pues para los servicios de salud posiblemente
resulta difícil la contratación de personal profesional y altamente calificado, quizás por el salario que perciben y
la ubicación de los centros de salud en las zonas mas dispersas de la región (10).
La atención no podrá ser de calidad en un ambiente desorganizado, con limitaciones de tiempo y recursos;
contar con médicos capaces y que tengan una buena relación médico-paciente es de mucha ayuda pero no es
suficiente. Debe insistirse en un equipo multidisciplinario que pueda favorecer: la modificación de hábitos y del

�estilo de vida, negociada y por prioridades, promover métodos de autocontrol y una mayor educación al
paciente, atenuar las barreras económicas y psicosociales, ofrecer una terapéutica farmacológica apropiada y
atender la prevención, diagnóstico precoz y tratamiento temprano de las complicaciones crónicas (11).
Otro aspecto relevante a considerar, es la globalización de la educación y las profesiones que exige el
incremento de profesionales altamente capacitados, sin embargo las políticas del sector salud y educativo,
continúan privilegiando la formación y contratación de personal técnico, sobre todo en el caso de enfermería
(12).
Si bien, las instituciones educativas han tenido progresos importantes en la formación de profesionales de la
salud, en el caso de la atención en el primer nivel, aún hay insuficiencias respecto a los conocimientos y
habilidades necesarias para responder a las demandas de la población. Es indispensable que los prestadores
de este nivel desarrollen habilidades como la capacidad para el trabajo en equipo, la comunicación, el enfoque
integral y comunitario de los cuidados, a fin de tratar acertadamente y resolver los problemas de salud que sean
de su competencia (13).
Asimismo, el acelerado avance científico y tecnológico en el área de la salud ha propiciado la perdida del
enfoque humanístico, tanto en la formación del personal como en su ejercicio profesional, dado que se privilegia
la capacitación tecnológica en respuesta a las demandas del contexto, lo que desfasa el cuidado integral del
usuario en acciones aisladas, a pesar de que discursivamente se promueva la integralidad en el cuidado (14).
En cuanto a la calificación del indicador de proceso resulto inadecuada en 73.9%, en función de que la variable
que se refiere al registro de exámenes de laboratorio en el expediente clínico obtuvo un porcentaje de 65.4
como inadecuada, ya que en menos del 50% de los registros se reportó perfil lipídico y hemoglobina glucosilada.
Asimismo, se destaca el control metabólico, como una de las variables fundamentales de la eficiencia técnica
en el indicador de resultados; que en el presente estudio se ubico en la categoría de inadecuado en alto
porcentaje. (78.9%)
Cabe señalar, que resultan alarmantes los datos de laboratorio encontrados, pues reflejan la falta de control
metabólico, ya que solo entre el 25 a 30% se ubican en los estándares señalados en la NOM 015.
Por lo que es fundamental realizar una valoración clínica completa y complementada con los exámenes de
laboratorio correspondientes, de lo cual habrá evidencia en el historial medico de los pacientes; pues es claro
que una de las principales tareas de los servicios de salud es mejorar la capacidad para realizar diagnósticos
tempranos, lo cual favorecería el control de los niveles de glucosa, reduciría las complicaciones e incidiría
positivamente en la tasa de mortalidad por esta causa.
La DM es un padecimiento complejo que lleva implícita una serie de situaciones que comprometen el control en
los pacientes, lo cual favorece el desarrollo de complicaciones, con los consecuentes trastornos en la calidad
de vida, muertes prematuras e incremento en los costos de atención y tasas de hospitalización debido a
complicaciones. Al igual que otros países, México enfrenta problemas diversos que limitan la eficacia de los
programas institucionales para la contención de la DM. Destacan por su importancia el insuficiente abasto de
medicamentos, equipo inadecuado y obsoleto en las unidades de salud, la inaccesibilidad a exámenes de
laboratorio, deficiencias en el sistema de referencia y contrarreferencia de pacientes, limitaciones de los
servicios de apoyo psicológico y nutricional, nula promoción de actividad física y escasa supervisión de los
servicios para alcanzar la adherencia terapéutica (15,16).
Asimismo, aunque se reconoce la importancia de la participación del paciente en su cuidado para mejorar su
salud, la atención que se brinda bajo una visión clínica e individualista del proceso salud-enfermedad, denota
el poder y autoridad que ostenta el personal de salud sobre el paciente (17); por el contrario, el médico de primer
contacto debe estar debidamente capacitado para establecer un plan de cuidado integral (18).
Por tanto, el sector salud tiene la responsabilidad de asegurar que los servicios otorgados solucionen las
necesidades de salud de la población atendida, pues de no hacerlo se verá afectado su bienestar biológico,
funcional, social y económico (19).

�Hoy en día mejorar la calidad del control de la DM en todos los niveles, sobre todo en el primer nivel de atención,
representa un reto y una oportunidad para reducir el efecto de las complicaciones agudas y crónicas, los costos
directos e indirectos para la enfermedad y mejorar la calidad de vida de las personas con DM.
Los costos de la DM, pueden reducirse de manera significativa mediante el control adecuado de la glucemia y
de los factores de riesgo. Cabe señalar que el costo del tratamiento de las complicaciones crónicas representa
la mitad de los costos de atención de la DM, mientras que la otra mitad se destina a su tratamiento. Los gastos
asociados al tratamiento y sus complicaciones representan una grave carga para los servicios de salud y para
los pacientes, pues de ser una enfermedad poco frecuente que podían tratarla especialistas en hospitales de
tercer nivel, paso a ser un problema social en el que muchas personas no reciben la atención necesaria de los
médicos generales o familiares (20).
Aunque se considera que el primer nivel de atención, debe dirigir acciones para el cuidado del individuo, la
familia, la comunidad y su ambiente; además de enfocar sus servicios básicamente a la promoción de la salud,
detección y tratamiento temprano de la DM; existen varios factores que denotan el aumento de la
morbimortalidad de esta enfermedad: 1) En la mayoría de los países, alrededor del 50% de los pacientes
desconocen su enfermedad y por ende, no se tratan; 2) un 20 a 30% de los individuos que conocen su
enfermedad no cumplen ningún tipo de tratamiento, y 3) el 68% de los casos de DM se diagnostican de forma
casual, generalmente a consecuencia de la manifestación clínica de alguna de sus complicaciones crónicas.
Por tanto, alrededor de dos tercios de la población con DM tiene o está en riesgo de sufrir complicaciones
crónicas (21).
En este sentido, resultan relevantes las características de la practica medica en este nivel de atención, se centra
en acciones curativas mas que preventivas, intramuros, individualista, ultraespecializada, parcial y
profundamente clasista, producto de un sistema cuya cobertura se perfila hacia los sectores con mayor
importancia para el proceso productivo, según su poder adquisitivo. El cuidado medico esta mas centrado en la
enfermedad que en el paciente, donde los padecimientos complejos y poco frecuentes reciben gran atención,
mientras que los comunes se consideran poco interesantes (22).
La información obtenida a través de la evaluación de la eficiencia de las organizaciones puede ser de utilidad
en diversos niveles de la gestión pública; en primer lugar, para mejorar la eficiencia en la gestión de las
organizaciones identificando las mejores y las peores prácticas asociadas con una elevada o reducida eficiencia
y productividad respectivamente.
Actualmente en México no se dispone de informes publicados de eficiencia técnica de programas de atención
a pacientes con esta enfermedad, algo que debiera subsanarse puesto que el conocimiento sobre la buena
utilización de los recursos, dada su escasez, es algo con lo que debe contar toda organización pública o privada
(23).
La eficacia de las estrategias de prevención depende, al menos en parte, de la calidad de la atención brindada
a las personas con DM. Por tanto, la evaluación de la calidad de esa atención preocupa a los pacientes y a sus
familiares, a los profesionales de la salud, a las entidades de financiamiento y a las autoridades de salud pública
(24).
Es imperativa la necesidad de desarrollar modelos de atención en el primer nivel, como una alternativa factible
para enfrentar este problema de salud publica, a partir de la incorporación de profesionales que contribuyan al
mejoramiento de la atención con una visión de integralidad, que permita enfrentar los aspectos físicos,
psicológicos, económicos y socioculturales que influyen de forma decisiva en el control de una enfermedad
crónica como la DM.
Resumen
Evaluar la eficiencia técnica del programa de diabetes (DM2) en unidades de primer nivel de atención de los
Servicios de Salud de San Luis Potosí. Estudio cuantitativo, descriptivo, observacional y transversal. La muestra
se conformó aleatoriamente con 280 expedientes clínicos de 23 unidades de salud. Se recolectaron variables
sociodemográficas, datos de indicadores de estructura, proceso y resultado registrados en los expedientes. Se
empleó estadística descriptiva e inferencial, efectuándose correlación de Pearson para medir el grado de
asociación de indicadores de proceso y resultado. Los recursos humanos fueron inadecuados (56.5%),
explicable por el número, distribución y características de médicos y enfermeras que operativizan el programa

�de DM2; destacando que el 54.5% de este personal son pasantes en servicio social. Respecto al indicador de
proceso se calificó como inadecuado (73.9%), dado que la dimensión de exámenes de laboratorio resultó no
adecuada (65.4%) y la categoría de referencia del usuario con el médico especialista se catalogó también
inadecuada en 56.1%. En cuanto al indicador de resultado se consideró inadecuado (78.9%) a partir de los
datos de valoración clínica y exámenes de laboratorio, calificados como no adecuados en 41.4% y 75.0%
respectivamente. La medición del grado de asociación entre proceso y resultado obtenida mediante el
coeficiente de Pearson, indicó correlación positiva media (r= 0.59), con una p significativa (0.000). La evaluación
de la eficiencia técnica valorada en el programa de DM2 mediante indicadores de estructura, proceso y
resultado, se estimó como inadecuada con un promedio de 75.6%.
Palabras clave: eficiencia técnica, diabetes mellitus, indicadores de proceso, estructura y resultado.
Abstract
To evaluate the diabetes (DM2) program technical efficiency in first level health care facilities in San Luis Potosí.
Quantitative descriptive, observational and transversal study. The sample consisted of 280 random medical files
of 23 health centers. Sociodemographic variables, structure indicator data, process and results registered in the
files were gathered. Descriptive and inferential statistics were used, utilizing Pearson correlation to measure the
level of association of process indicators and results.The human resource resulted as inadequate (56.5%), given
the number, distribution, and characteristics of doctors and nurses who operate the DM2 program; highlighting
that 54.5% of this personnel are interns performing community service. Regarding the process indicator, it
qualified as inadequate (73.9%), given that the dimension of the laboratory analysis resulted as inadequate
(65.4%) and the reference category of the user with the medical specialist was also classified as inadequate in
56.1%. The results indicator was considered inadequate (78.9%) from the clinical evaluation data and laboratory
analysis, classified as inadequate in 41.4% y 75.0% respectively. The measurement obtained from the level of
association between the process and the results using the Pearson coefficient, indicated a median positive
correlation (r= 0.59), with an indicative p (0.000). The evaluation of technical efficiency estimated in the DM2
program by means of structure indicators, process and results, was deemed inadequate with an average of
75.6%.
Key words: technical efficiency, diabetes mellitus, process indicators, structure and results.
Referencias
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14. Acosta L.P., et al, Op. cit.
15. Secretaría de Salud. México., et al, Op. cit
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17. Secretaría de Educación Pública. México., et al, Op. cit.
18. Salinas-Martínez A.M., et al, Op. cit.
19. Salinas-Martínez A., F. Muñoz-Moreno, A.R. Barraza de León, E. Villarreal-Ríos, G.M. Núñez-Rocha, M.E.
Garza-Elizondo 2001. Necesidades en salud del diabético usuario del primer nivel de atención. Salud Publica
Mex. 43 (4):324-335.
20. Olaiz, G., et al, Op. cit.
21. Gagliardino J.J., E.M. Olivera, G.S. Etchegoyen, C. González, M.L. Guidi 2000.
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22. Nebot C., et al, Op. cit.
23. Salinas-Martínez A.M., et al, Op. cit.
24. Gagliardino J.J., et al, Op. cit.

�LA DIETA Y SU IMPORTANCIA EN LA CARIES DENTAL
Martha Aidee Cisneros Estala1,2, Liliana Zandra Tijerina González1,2 y Pedro César Cantú Martínez1
1

Facultad de Salud Pública y Nutrición, Universidad Autónoma de Nuevo León (Monterrey,
México); 2Facultad de Odontología, Universidad Autónoma de Nuevo León (Monterrey, N.L., México)

N.L.,

E- mail: martha.cisneroes@uanl.edu.mx
Introducción
La caries dental no es una enfermedad carencial, es
considerada por la Organización Mundial de la Salud
(OMS) como una de las principales enfermedades
bucales de mayor prevalencia. México se encuentra
entre los países con más alta prevalencia, el 90% de
la población mexicana ha sido afectada, siendo los
individuos entre 0 y 15 años de edad, los de más alto
riesgo de contraerla (1).
Muchos factores tanto locales como generales,
influyen en la probabilidad del desarrollo de la caries
y de su velocidad de avance, de modo que esta es
realmente una enfermedad multifactorial. Como es de esperarse el proceso carioso es dinámico, con periodos
de ataque alternando con otros de estancamiento o con regresión del daño (2).
Los carbohidratos de la alimentación son substrato para la producción de ácido y para la síntesis de
polisacáridos extracelulares en la placa, como ya se menciono. La cariogenicidad relativa de los diferentes
carbohidratos depende de la frecuencia de su ingestión, de su forma física (Substancias adherentes, retentivas),
la sacarosa ha sido descrita como el principal agente causal de la caries dental, es el que se consume con
mayor abundancia en la alimentación moderna y parte de la explicación del mecanismo por el cual produce la
lesión (3).
Un incremento de la caries parece el resultado inevitable de la adopción de una dieta “occidental” moderna.
Ejemplo la comunidad de Tristán de Acuña, grupo aislado que vivió por muchos años de productos agrícolas y
marinos. Su condición dental era excelente 1932 y en 1937 la venta de alimentos importados manufacturados
y la evacuación de la población de Inglaterra se asociaron con un incremento en la caries. Que continúa desde
el ingreso de estos alimentos en la isla. Fisher establece que Tristán es el mejor ejemplo de deterioro dental
asociado con el consumo de los alimentos sofisticados de que gozan las poblaciones con un mejor estándar de
vida (4).
Para dar un diagnóstico correcto de que el individuo consume una dieta con potencial cariogénico se debe
utilizar un indicador adecuado. Existen varios métodos para recopilar la información, por ejemplo el diario
dietético (el individuo anota diariamente todo alimento consumido por 3 o 7 días), el cuestionario de la
frecuencia de ingesta(se le da una lista cerrada de alimentos y el solo anota la frecuencia de consumo ya sea
por día, semanal, o mensual), métodos de entrevista de 24 horas(Se le pide al paciente que recuerde todos los
alimentos y bebidas ingeridos en las 24 horas anteriores a la entrevista), Vaisman cita una propuesta ,de las
doctoras Lipari y Andrade, de una encuesta muy completa para evaluar el potencial cariogénico de los azúcares,
se pudiera considerar como cuestionario de frecuencia, porque se establece una lista cerrada de alimentos que
se clasifican según la consistencia física de dicho alimento, también se incluye la frecuencia de consumo y el
momento de consumo, a eso le asignaron un valor y as se obtiene el valor exacto del potencial cariogénico de
los alimentos que consume cada individuo (5).
Los resultados del índice CPOD proporcionan información sobre la cantidad de dientes que necesitan
tratamiento, además de número de personas que necesitan tratamiento, proporción de dientes ya tratados, total
de dientes que ya hicieron erupción (6); dicha información permite identificar las necesidades de atención de la
población a estudiar. La trascendencia de dichos datos permite contribuir al establecimiento de políticas
institucionales de salud bucal específicas, para incidir de manera más eficaz en la salud de los individuos (7).

�Como se mencionó anteriormente, el índice CPOD solo brinda el número de dientes que necesitan tratamiento,
mas no proporciona el tratamiento en específico que necesita el individuo. La necesidad de tratamiento de una
población se puede definir como la suma de las necesidades de una población, en un instante dado. Dichas
necesidades varían con el tiempo debido a la evolución de la enfermedad, además del tiempo en el cual el
individuo recibió por última vez algún tratamiento odontológico (8).
De acuerdo con los datos de la organización Mundial de la Salud (OMS), el 99% de la población mundial padece
caries, por lo que su impacto físico, social, psicológico y financiero son de importante consideración; México se
encuentra entre los países de alto rango de frecuencia en enfermedades bucales. En 1990, esta organización
informó que solo una de cada diez personas tiene la totalidad de sus dientes sanos y obturados (9).
Pineda y colaboradores (10) en el año 2000 (Lima) encontraron que el porcentaje de necesidad de tratamiento
para caries dental en la población escolar fue del 90%; mientras que en el 2000 en una población estudiantil de
Guatemala se encontró que la totalidad de la población estudiada presentaba necesidades de tratamiento de
obturaciones debido a caries dental (n=52) mientras que las necesidades de prótesis fue del 32.69% de la
población (n=17). En relación al número de piezas dentales que necesitan tratamiento restaurativo de operatoria
se encontró que la mayor incidencia fue de 11 a 13 piezas dentales, representando un 30.77%; y al hablar
acerca de la necesidad de tratamiento protésico se encontró que el 67.31% no necesitaba tratamiento protésico
y solo el 11. 54% necesitaba restaurar de 3 a 4 piezas dentales (11). Dentro de los estudios realizados en
nuestro país encontramos que en la Ciudad de México en el año 2006, la Clínica ABC Amistad del Centro
Médico ABC realizó un estudio en donde se encontró que el índice de necesidades de tratamiento para caries
fue del 95.7% (12).
En el estudio realizado por el Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS) de la Universidad Autónoma
de Guadalajara (13) determinó que el índice CPOD de los estudiantes de 23 ± 2 años de edad fue de
7.6; también se determinó en 1999 en un estudio realizado en la Universidad de Cartagena (14) en estudiantes
universitarios reveló que el 77% de los estudiantes examinados presentaban caries dental.
Metodología
Se realizó un estudio Observacional, Descriptivo Transversal, y Correlacional en 111 estudiantes universitarios
del último año de licenciatura (Facultad de Odontologìa, UANL) por un muestreo por conveniencia
semiprobabilístico en semestre Otoño 2009. Se llevó a cabo una entrevista para conocer el potencial
cariogénico de la dieta que habitualmente consumen los estudiantes mediante el instrumento propuesto por
Lipari A y Andradre P. en su trabajo acerca de los factores de riesgo cariogénico; posterior a esto, en un sillón
dental se realizó la medición del ICPOD (para determinar el índice Cariado, Perdido, Obturado, Diente) y el
INTC (índice de Necesidad de tratamiento por Caries Dental) para su captura en el odontograma, dentro de los
instrumentos que se utilizaron para dicha exploración intraoral están el espejo, el explorador.
Se marcó en el odontograma según el índice de Klein y Palmer (CPOD): 0 indica la ausencia de la pieza por
causas ajenas a caries, 1 diente permanente cariado, 2 diente permanente obturado (coronas, amalgamas,
resinas, carillas, etc.), 3 diente permanente extraído, 4 diente permanente con extracción indicada, 5 diente
permanente sano.
Se sumó individualmente cada indicador (CPOD, Cariado, Perdido, Obturado), se excluyen terceras molares.
Para obtener el valor promedio de esa población se realizó la suma de cada indicador de toda la muestra entre
el numero de población para obtener el punto medio y estandarizar los valores en rangos partiendo de este. Es
decir el CPOD de un grupo es la media de la cuenta de cada individuo. El CPOD de cada individuo es el número
total de piezas cariadas, obturadas o perdidas por caries dental.
Se recabó la información respecto a la Necesidad de Tratamiento por Caries dental según la versión del formato
de medición de salud oral de la Organización Mundial de la Salud (1986) donde:0= ninguno, 1= caries retenida
o necesita un sellador, 2= Una superficie obtura, 3= Dos o más superficies obturadas, 4= Corona o pilar para
un puente, 5= Puente, 6= Tratamiento pulpar, 7= Extracción, 8= necesita otro tratamiento y Especifique.
Al tener los datos recabados en el odontograma según la Necesidad de Tratamiento por Caries (NTC) de cada
pieza dental se sumaron las cantidades en cada individuo con lo que se obtuvo en Índice de Necesidad de
Tratamiento por Caries (INTC) de cada individuo. Posteriormente se determinó la Necesidad de Tratamiento
por Caries en la población, estableciendo un rango, tomando como parámetros el mínimo y el máximo puntaje

�obtenidos, y se obtuvieron cuatro grupos tomando como excelente a aquel en el que el individuo tuviera una
necesidad de cero piezas por tratar; un rango bueno a los que tuvieran un INTC de 1 a 6; a los individuos que
presentaron un INTC de 7 a 12 se les ubicó en el grupo regular; el grupo en el que los individuos presentaron
un INTC de 13 o más en la población estudiada se catalogó como INTC malo.
La entrevista consistió en aplicar la encuesta diseñada por Lipari y Andrade en el año 2002, para obtener el
puntaje de riesgo de caries por consumo de alimentos (Potencial cariogénico de los alimentos) en dicho
instrumento se le cuestionó al alumno acerca de la frecuencia del consumo en comidas de varios grupos de
alimentos (bebidas azucaradas, masas no azucaradas, caramelos, masas azucaradas, azúcar)a), dependiendo
de la frecuencia b) respondida, se le asignaba un valor predeterminado 0) a los que nunca consumían, 1) a los
que respondieron consumir el grupo de alimentos dos o más veces a la semana, 2) los que lo consumían una
vez al día y 3) los que respondieron consumir los alimentos dos o más veces al día, adicional a esto se cuestionó
también acerca de los mismos grupos de alimentos cuando estos eran consumidos ocasionalmente c)
aplicándoles valores de 1) si los consumían con comidas y 5) si se consumían entre comidas.
Para la obtención del valor del potencial cariogénico individual se realizó lo siguiente fórmula:
(a)X(b)=d

(a)X(c)=e

(d)+(e)=Potencial Cariogénico

-Se multiplicó el valor dado al consumo (a) por el valor dado a la frecuencia (b).
-Se multiplicó el valor dado al consumo (a) por ocasión (c).
-Se sumaron los valores parciales de la columna consumo por frecuencia para obtener un Puntaje total (d).
-Se sumaron los valores parciales de la columna consumo por ocasión para obtener el Puntaje total (e).
-Se sumaron (d) + (e) para obtener el Valor del potencial cariogénico.
Posteriormente se le asignó un rango al riesgo cariogénico de los alimentos asignándoseles un puntaje máximo
de 144 y un puntaje mínimo de 10, el riesgo se ubicó mediante la siguiente escala: 10-33 Bajo riesgo
cariogénico, 34-79 Moderado riesgo cariogénico, 80-144 Alto riesgo cariogénico.
Teniendo ya todos la información se verificó que no quedara ningún dato por recabar dentro de la recolección.
Se procedió a vaciar la información en la base de datos para realizar el análisis estadístico en el programa
Excell 2007®.
Resultados
El 66.67% fue del género femenino, el promedio de edad de los estudiantes fue de 22.00 (D.s. ± 2.02); para
medir la caries dental se utilizó el índice CPOD (índice Cariado, Perdido, Obturado, Diente) que determina la
cantidad de piezas afectadas por la caries dental obteniéndose un media de piezas dentales de 9.73 (D.s. ±
5.16), en el género femenino fue de 9.95 (D.s. ± 5.04) y en el masculino fue de 9.29 (D.s. ± 5.43). El promedio
de piezas cariadas fue de 5.18 (D.s. ± 4.78) mientras que el promedio de piezas obturadas fue de 4.52 (D.s. ±
4.31) (Tabla 1).

Tabla 1. Estadística descriptiva de Edad y CPOD en estudiantes Universitarios. 2009
F
M
T
Media
22.07
21.97
22.09
Mediana
22.00
22.00
22.00
Edad Moda
22.00
22.00
22.00
D.s.
2.32
1.23
2.02
E.s
0.27
0.20
0.19

�Media
Mediana
CPOD Moda
D.s.
E.s
Fuente: Encuesta y Examen Directo

9.95
10.00
12.00
5.04
0.58

9.29
10.00
16.00
5.43
0.89

9.73
10.00
12.00
5.16
0.49

Se encontró que solo 11 estudiantes tenían en todas sus piezas sanas, de los cuales 5 eran del género femenino
y 6 del masculino, al encontrarse en un individuo de 1 a 4 piezas con algún componente del índice CPOD se
consideró como índice CPOD muy bajo para esta edad, y se encontraron 6 estudiantes, 5 del género femenino
y 1 del masculino, mientras que se consideró bajo a aquel estudiantes que tuviera de 5 a 7 piezas cariadas,
perdidas y/o obturadas, 19 de los estudiantes entraron en esta categoría de los cuales 15 pertenecían al género
femenino y solo 4 al masculino, con un CPOD de 8 a 10 piezas se catalogó como moderado encontrándose 21
estudiantes, 13 del género femenino y 8 del masculino, con un CPOD alto (11 a 13 piezas) 14 estudiantes del
género femenino y 8 del masculino, para un total de 22 estudiantes; mientras que con más de 14 piezas el
CPOD se consideró muy alto, y se encontró en 32 estudiantes, 22 del género femenino y 10 del masculino
(Tabla 2).
Tabla 2. Índice CPOD de Estudiantes Universitarios, según género. Diciembre 2009
Femenino
Sano
CPOD Muy Bajo
CPOD Bajo
CPOD Moderado
CPOD Alto
CPOD Muy alto
Total

Masculino

Total

N.

%

N.

%

N.

%

5
5
15
13
14
22
74

4.50
4.50
13.51
11.71
12.61
19.82
66.67

6
1
4
8
8
10
37

5.41
0.90
3.60
7.21
7.21
9.01
33.33

11
6
19
21
22
32
111

9.91
5.41
17.12
18.92
19.82
28.83
100

Fuente: Examen Directo
C= Cariados, P= Perdidos e indicados por extracción, O= Obturado

0= sano, 1 a 4= Muy Bajo, 5 a 7= Bajo, 8 a 10 Moderado, 11 a 13= Alto, 14 a más= Muy alto
Con los datos obtenidos del odontograma de las piezas afectadas y observando el grado de severidad de este
daño e determinó la Necesidad de Tratamiento por Caries en la población donde se encontraron que un 10.9%
y 8.92% de la población total (12 femenino y 10 masculino respectivamente) se encontraban en el grupo
excelente de NTC ya que tenían una necesidad de cero piezas por tratar; en la categoría de buena necesidad
de tratamiento se encontró a un 43% de la población total, siendo del género femenino 31% y el 14% al género
masculino. Los individuos que se encontraban en el grupo regular fueron del 16.3% de la población total que
eran mujeres y 6.38% hombres. El grupo en el que los individuos presentaron un INTC malo se conformó por
16 individuos, 10 del género femenino y 6 del género masculino. (Tabla 3)
Tabla3. Necesidad de Tratamiento por Caries Dental en estudiantes universitarios según género.
Diciembre 2009
Necesidad de Tratamiento
Género

Excelente
N.
%
12
10.9
10
8.92
22
19.8

Bueno
N.
%
34
31
14
12
48
43

Regular
N.
%
Femenino
18
16.3
Masculino
7
6.24
Total
25
22.5
Fuente:
Examen
Formato
de
medición
de
Salud
Oral
Excelente = 0 ,Bueno = 1 a 6 , Regular = 7 a 12 , Malo = 13 o más

N.
10
6
16
de

Malo
%
9.05
5.35
14.4
la

Total
N.
74
37
111
OMS

%
66.67
33.33
100
Directo
(1986)

�De acuerdo a la necesidad de tratamiento por caries en específico se estudiaron 3,028 piezas dentarias donde
el 79,1% se encuentran sanas y no necesitan tratamiento alguno; 158 piezas (5.18%) necesitan sellador, siendo
102 del género femenino (3.36%) y 56 (2%) del género masculino (Tabla 4). Necesitaban una superficie
obturada 334 piezas (11%), en el que 233 (7.6%) pertenecían al género femenino y 101 (3%) al género
masculino. Dos o más superficies obturadas necesitaban 129 piezas (4.23%), 79 (2.6%) en mujeres y 50 (2%)
en hombres. Piezas que requerían corona fueron 7 las cuales fueron mujeres en su totalidad (0.23%), en cuanto
a puente se encontraron solo 3 piezas dentales en el género femenino (0.09%) exclusivamente. No se
encontraron piezas dentales indicadas para tratamiento de conductos, ni extracción. Otros tratamientos
diferentes a los antes mencionados fueron indicados para 3 piezas dentales (0.1%), una mujer y dos hombres.
Tabla 4. Necesidad de Tratamiento por Caries Dental en estudiantes universitarios según género.
Diciembre 2009
Necesidad de Tratamiento
Género

Excelente
N.
%
12
10.9
10
8.92
22
19.8

Bueno
Regular
N.
%
N.
%
Femenino
34
31
18
16.3
Masculino
14
12
7
6.24
Total
48
43
25
22.5
Fuente:
Examen
Formato
de
medición
de
Salud
Oral
Excelente = 0 ,Bueno = 1 a 6 , Regular = 7 a 12 , Malo = 13 o más

N.
10
6
16

Malo
%
9.05
5.35
14.4

de

la

Total
N.
74
37
111
OMS

%
66.67
33.33
100
Directo
(1986)

Para medir el potencial cariogénico de los alimentos se utilizó la escala de Lipari y Andrade en el cual por medio
de la frecuencia y consumo por ocasión de los alimentos se determinó por los puntajes obtenidos una escala
de alto riesgo cariogénico, moderado y bajo riesgo cariogénico de los alimentos. Los alumnos que consumían
alimentos con moderado potencial cariogénico fue de 51.7% (31% mujeres y 20.7% hombres); que consumían
alimentos con riesgo de alto potencial cariogénico 37.8% de la población, donde 27% pertenecían al género
femenino y el 10.8% al género masculino. Los individuos que relataron consumir alimentos con bajo riesgo de
cariogenicidad fueron el 10.9% de la población total (9.01% femenino y 1.8% masculino) (Tabla 5).
Tabla 5. Potencial Cariogénico de los alimentos consumidos por estudiantes universitarios según
género. Diciembre 2009
F
M
Total
Potencial Cariogénico
N.
%
N.
%
N.
%
Alto Riesgo
30
27
12
10.8
42
37.8
Moderado Riesgo
34
30.6
23
20.7
57
51.4
Bajo Riesgo
10
9.01
2
1.8
12
10.8
Total
74
66.7
37
33.3
111
100
Fuente:
Encuesta
Directa
Escala
toma
Lipari
y
Andrade
2002
10-33 Puntos= Bajo riesgo cariog énico, 34-79 Puntos=Moderado riesgo cariogénico, 0-144 Puntos=Alto riesgo
cariogénico
Al realizar la prueba de correlación de Pearson se obtuvo un coeficiente de correlación (r) de 0.2189 entre EdadCPOD, de -0.0359 en Edad-NTC, de -0.0346 entre edad y PC, estableciendo un coeficiente de determinación
( r2) de 0.0479, 0.0013, 0.0012 respectivamente; al realizar la prueba de significación del coeficiente de
correlación, utilizando un nivel de significación de 0.05 en una prueba de dos colas (t de tablas ±1.96)
obteniéndose un valor de 2.3426 entre edad y CPOD siendo el único estadísticamente significativo. Para la
correlación de PC entre CPOD se obtuvo una correlación de 0.0669, con un determinación de 0.0045, entre PC
y NTC la r fue de -0.0835, con una r2 de 0.0070; encontrándose que se acepta la hipótesis nula ya que no se
encontraron valores significativos estadísticamente para la correlación de estas variables 0.6995, -0.8748
respectivamente. El coeficiente de correlación determinado para NTC-CPOD resulto ser de 0.5584 con un
coeficiente de determinación de 0.3119, resultando a la prueba de significación del coeficiente de correlación
estadísticamente significativo al 95% de confianza con un valor de t calculada de 7.0284.

�Se calculó una media de 5.71 (± 5.3) en el género femenino para la necesidad de tratamiento y en el género
masculino 5.64 (± 5.2) para determinar si existía diferencia significativa entre ellos, se calculó una z de 0.09 a
un 95% de confiabilidad determinándose que no es significativa. De la misma manera se calculó una media
para el potencial cariogénico donde en mujeres fue de 65.91 (± 24.32) y en los hombres de 65.75 (18.31) para
la cual se determinó que no es significativo a un 95% de confiabilidad (z calculada 0.4), igual para el CPOD se
encontró que no es significativa la diferencia entre géneros (media mujeres 9.95, ± 5.01; hombres 9.29 ± 5.36,
z calculada de 0.61, 95% de confiabilidad)
Discusión
Existen pocos estudios sobre necesidad de tratamientos en una población con las características similares a
las de este estudio, sin embargo un estudio realizado en Colombia en el 2005 (15) arrojó que el 95% de la
población requiere tratamiento por causa de la caries dental, mientras que en el estudio realizado en Guatemala
en el 2006 (16) se encontró que toda la población tenía necesidad de tratamiento por caries dental. En este
estudio realizado específicamente en estudiantes de Odontología se esperaba obtener una necesidad de
tratamiento menor, y se obtuvo que el 89.19% de la población total tiene algún tipo de necesidad de tratamiento
por caries dental y solo el 1.8% de la población tiene necesidad de prótesis. En el estudio realizado por el Centro
Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS) de la Universidad Autónoma de Guadalajara (17), determinó que
el índice CPOD de los estudiantes de 23 ± 2 años de edad fue de 7.6. Mientras que en los estudiantes de la
FaO de noveno semestre con una edad de 22.02 ± 2.32 años se encontró un promedio de 9.73 piezas ± 5.16;
y dada la desviación estándar resultante tenemos que ambas población o al menos el 68% de la población se
comporta de manera similar.
En un estudio realizado en universitarios de hondureños en el 2005 (18) se encontró que el promedio de dientes
obturados fue de 5.4, mientras en este estudio se encontró un promedio de 3.89 piezas obturadas ± 4.29, por
lo cual observamos un comportamiento similar en el 68% de la población. A diferencia del estudio realizado en
los hondureños, donde se encontró que el promedio de dientes perdidos fue de 2.4 al igual las indicadas con
extracción, en el presente estudio se encontró un comportamiento diferente, ya que el promedio de piezas
perdidas fue de 0.05 ± 0. 32. Solo un 1.5% de la población hondureña estudiada se presentó libre de caries.
Mientras en esta población de universitarios de noveno semestre se encontró que el 9.90% de la población está
libre de caries. Un estudio realizado en la Universidad de Cartagena (19) en estudiantes universitarios reveló
que el 77% de los estudiantes examinados presentaban caries dental. En los estudiantes explorados de noveno
semestre se encontró un porcentaje más elevado del 90.1% de la población que presenta caries dental.
Abstract
According to data from the World Health Organization (WHO), 99% of the world's population suffer or have
suffered from tooth decay, so its impact physical, social, psychological and financial support are important,
Mexico is among the countries with a high frequency range in oral disease. The DMFT results provide information
on the number of teeth needing treatment, as well as number of people in need, and proportion of treated teeth
and total tooth already erupted; this information to identify care needs of the population to study. The significance
of these data contributes to the establishment of institutional policies specific oral health, to advocate more
effectively on the health of individuals There is a positive correlation of the cariogenic potential of foods
consumed and the DMFT, given the need for treatment in college students. Observational, cross-sectional
descriptive and correlational study of 111 college seniors graduate, intraoral examination was performed to
calculate the DMFT Index and Index of Treatment Needs by decay, to others a survey to measure risk cariogenic;
to perform the statistical analysis we used Excel 2007 ®.One was that 66,67% of the population belonged to the
femenine and 33,30% to the masculine, with an average of 22,09 ± 2.02 age; the 9,09% of the studied population
are free of decay, the average of DMFT found in the study population was of 9,73 ± 5,16 , while only 79.1% of
these pieces had no need for any treatment and 43% have a need for treatment good, only 10.8% of the
population carry a low risk diet cariogenic. No correlation was found between oral health indicators and risk
cariogenic, but found that there is a statistically significant 95% between age and DMFT (r = 0.218, t = 2.34) and
between DMFT and the need treatment (r = 0.558, t = 7.028). We observed a similar behavior of the indices
calculated in this population and results in Latin America. By another side, we observed that there is no difference
between the studied indices of oral health between genders
Keys word: risk cariogenic, decay, need for treatment.
Resumen

�De acuerdo con los datos de la organización Mundial de la Salud (OMS), el 99% de la población mundial padece
o han padecido caries, por lo que su impacto físico, social, psicológico y financiero son de importantes; México
se encuentra entre los países de alto rango de frecuencia en enfermedades bucales. Los resultados del índice
CPOD proporcionan información sobre la cantidad de dientes que necesitan tratamiento, además de número de
personas que lo necesitan, proporción de dientes ya tratados y total de dientes que ya hicieron erupción; dicha
información permite identificar las necesidades de atención de la población a estudiar. La trascendencia de
dichos datos contribuye al establecimiento de políticas institucionales de salud bucal específicas, para incidir de
manera más eficaz en la salud de los individuos. Existe una correlación positiva del potencial cariogénico de
los alimentos consumidos y el CPOD, determinado así la necesidad de tratamiento en los estudiantes
Universitarios. Se realizó un estudio Observacional, Descriptivo Transversal, y Correlacional en 111
estudiantes universitarios del último año de licenciatura, se realizó una exploración intraoral para calcular el
Índice CPOD e Índice de Necesidad de Tratamiento por Caries; a demás se aplicó una encuesta para medir el
riesgo cariogénico; para realizar el análisis estadístico se utilizó Excell 2007®. Se encontró que 66.67% de la
población pertenecía al género femenino y solo el 33.30% al masculino, con un promedio de edad de 22.09 ±
2.02, el 9.09% de la población estudiada está libre de caries, el promedio de CPOD encontrado fue de 9.73 ±
5.16,mientras que solo un 79.1% de las piezas presentes no presentaban necesidad de ningún tratamiento y
de las piezas inspeccionadas el 43% tienen una necesidad de tratamiento con clasificación bueno, solo un
10.8% de la población lleva una dieta con bajo riesgo cariogénico. No se determinó una correlación entre los
índices de salud oral y el riesgo cariogénico, pero el ICPOD se puede asociar de manera estadísticamente
significativa a un 95% de confiabilidad con la edad (r=0.218, t=2.34) y se encontró una asociación significativa
entre el ICPOD y la necesidad que tuvo y tiene de tratamiento dental (r=0.558, t=7.028). Se observó un
comportamiento similar de los índices calculados en esta población y los resultados obtenidos en latinoamerica;
y no se encontró diferencias entre género.
Palabras Clave: Potencial Cariogénico, Caries, Necesidad tratamiento dental

Referencias
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enfermedades bucales. http://www.salud.gob.mx/unidades/cdi/nom/m013ssa24.html
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ortodoncia
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odontopediatria
http://www.ortodoncia.ws/publicaciones/2004/asesoramiento_dietetico_control_caries.asp (Fecha de consulta:
Julio de 2011)
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dental en escolares de zona urbano y urbano marginal de Lima. Odontol Sanmar 1 (6): 26 – 32.
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la Ciudad de México. Rev. Salud pública 9(3):380-387
8. Chaves M. 1997. Odontologia Social. Labor. Brasil.
9. De Anda Rodríguez F, O Prieto Pulido y E Mendoza Garibay 2003. Prevalencia de caries en los alumnos de
las licenciaturas y carreras técnicas del centro universitario de ciencias de la salud de la Universidad de
Guadalajara.
http:
//www.odontologiaonline.com/verarticulo/Prevalencia_de_caries_en_los_alumnos_de_las_licenciaturas_y_carreras_tecnicas_
del_centro_universitario_de_ciencias_de_la_salud_de_la_Universidad_de_Guadalajara_2003.html (fecha de
última consulta marzo 2011)

�10. Pineda M, Castro A, R Watanabe, S Chein y M Ventocilla. 2001. Necesidades de tratamiento para caries
dental en escolares de zona urbano y urbano marginal de Lima. Odontología Sanmarquina 2000; 1 (6): 26 –
32.http://sisbib.unmsm.edu.pe/bvrevistas/odontologia/2000_n6/nece_trata.htm. (fecha de última consulta marzo
2011)
11. Agustín-Urizar C.M. 2006. Necesidades odontológicas en una población estudiantil de Malacatancito,
Huehuetenango, Guatemala. Universidad Mariano Galvez de Guatemala, Facultad de Odontología.
12. Tascon J y G Cabrera. 2005. Creencias sobre caries e higiene oral en adolescentes del Valle del Cauca.
Colombia Médica. 36 (2): 73-78.
13. Saravia-Alviar RA. 1999. Prevalencia de Enfermedades Periodontales y caries en estudiantes de la
Universidad San Luis Gonzaga de Ica - Perú. Tesis-Universidad Santiago de Compostela.
Españawww.mastesis.com/tesis/prevalencia+de+enfermedades+periodontales+y+caries+en+estudi:84592)
14. Delgado ML, CA Rodríguez, RM Sosa y AF Alfonso. 1999. Situación de la salud bucal en población cubana.
Rev. Cubana Estomatología 37(3):217-229
15. Tascon J y G Cabrera, Op Cit.
16. Agustín-Urizar CM, Op Cit.
17. Saravia-Alviar RA, Op Cit.
18. Arévalo SJ, MF Rivera, IC Rivera y F Sánchez. 2005. Situación de la salud bucal de la población
universitaria hondureña. Rev. Med.Hondur; 73: 161-165
19. Delgado ML., CA Rodríguez, RM Sosa y AF Alfonso . 1999. Situación de la salud bucal en población cubana.
Rev Cubana Estomatología; 37(3):217-29

�VIABILIDAD DE QUISTES DE G. LAMBLIA Y OOQUISTES DE C.
PARVUMEN EL TRATAMIENTO DE AGUAS RESIDUALES
CONVENCIONAL
Ana Paola Balderrama*, Luciano Castro*, Pablo Gortáres*, Fernando Lares*, José de Jesús Balderas* y Cristóbal
Chaidez**
*Instituto Tecnológico de Sonora (Cd. Obregón, Sonora, México), **Centro de Investigación en Alimentación y
Desarrollo
(Culiacán
Sinaloa,
México)
E-mail: payologi@msn.com
Introducción
G. lamblia y C. parvum son parásitos protozoarios
muy distantes en su relación, sin embargo, son
biológica, epidemiológica y zoonóticamente similares
(1). G. lamblia se encuentra en el agua y el medio
ambiente en su etapa del quiste (2) y C. parvum se
encuentra en forma de ooquiste (3). Tanto quistes
como ooquistes son las formas infecciosas y pueden
ser ingeridos en agua o alimentos contaminados o
directamente por contacto fecal-oral (4). La
transmisión es sostenida en humanos y animales (5).
Las dosis infecciosas mínimas para ambos parásitos
son muy bajas. El consumo de 10 quistes u ooquistes puede causar infección (6, 7, 8). Los padecimientos que
se originan por la ingestión de estos parásitos son por lo regular relacionados a cuadros diarreicos. G.
lambliay C. parvum pueden permanecer viables de 15 días a dos meses en agua, de 15 días a un mes en el
suelo y de 2 a 10 días en hortalizas (9). En México, no hay una ley que exija la evaluación microbiológica del
agua en relación con el riesgo para la salud producida por protozoarios patógenos. La Norma oficial mexicana
NOM-003-ECOL-1997 establece los límites máximos permisibles de contaminantes para las aguas residuales
tratadas que se reúsen en servicios públicos. Esta norma incluye el seguimiento de DBO, huevos de helmintos,
coliformes fecales, grasa y aceites y SST (10). Un monitoreo de G. lamblia y C. parvum consiste en la detección,
cuantificación y determinación de la viabilidad de los parásitos patógenos en el agua. Uno de los métodos
admitidos por la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (EPA) es la ICR para protozoarios.
Este método se basa en la flotación, purificación y elución de las muestras que luego se filtran a través de una
membrana que se tiñe con anticuerpos monoclonales fluorescentes para su posterior cuantificación en un
microscopio de epiflourescencia (11). La viabilidad de los quistes se puede evaluar mediante tinción vital y
contraste de fases. La tinción vital se basa en la absorción de fluorocromos específicos (PI o DAPI), por los
quistes y ooquistes (12).
La presencia de quistes y ooquistes en los efluentes finales de Plantas de Tratamiento de Aguas Residuales
(PTAR) representa un riesgo para los programas de reutilización de agua. No es posible evaluar
estadísticamente el riesgo de contraer una infección transmitida por G. lamblia y C. parvum debido a la falta de
información acerca de la viabilidad de quistes y ooquistes (13). En 2003, en Ciudad Obregón, Sonora, se informó
la presencia de ooquistes viables en el agua potable en el 69% de las muestras analizadas (14). El proceso en
la PTAR del sur de Ciudad Obregón, consiste en un pretratamiento, seguido por lagunas aerobias, facultativas
y de sedimentación, para terminar en un proceso de desinfección con cloro (15). La importancia de realizar una
investigación que evalúe la viabilidad de quistes de Giardia lamblia y Cryptosporidium parvum en la PTAR sur
de Cd. Obregón Sonora, es revelar en qué proceso o etapa del tratamiento se disminuye la viabilidad de quistes
de Giardia lambliay ooquistes de Cryptosporidium parvum, que influya en la posterior implementación de nuevos
tratamientos que logren minimizar o descartar la presencia de parásitos patógenos.
Materiales y Métodos
Las muestras fueron recolectadas en la PTAR sur de Cd. Obregón, en el período de agosto 2008-febrero 2009.
El muestreo se realizó para la cuantificación de los quistes de Giardia lamblia y Cryptosporidium parvum. En
junio se llevaron a cabo las pruebas de viabilidad para los parásitos.

�Elución, flotación, purificación y tinción de inmunofluorescencia. Estos pasos se realizaron siguiendo el
protocolo previsto en el Manual de Laboratorio ICR para microbiología en el Método Protozoarios para los
quistes de Giardia y ooquistes de Cryptosporidium (16) con ciertas modificaciones como las siguientes: El
filtrado no era necesario. Las muestras se midieron en una cantidad de 500 ml. Para las pruebas de viabilidad
se hicieron varia modificaciones. El tiempo de centrifugación se disminuyó de 2800 a 2000 rpm durante 10
minutos, se descartó la resuspensión en formalina (no se almacenó).Para la prueba de inmunoflourescencia se
utilizó el kit de Aqua Glo TM G/C que incluye anticuerpo, control positivo y solución de montaje (17).
Tinción vital (Seguida por la tinción de inmunofluorescencia). Los reactivos para la prueba de viabilidad se
prepararon de acuerdo a las especificaciones en el Método 1623: Cryptosporidium y Giardia en el agua por
filtración, separación inmunomagnética y prueba de inmunoflourescencia (18).
Examen microscópico. Las membranas fueron examinadas bajo un microscopio Carl Zeiss Axiolab de
epiflourescencia. Se buscó fluorescencia de color verde manzana en objetos esféricos de 4 a 6 micras para los
ooquistes y de forma ovalada de 5 a 10 micras para los quistes. El cálculo de los quistes y los ooquistes se llevó
mediante la fórmula contenida en el método ICR. La presencia de los protozoarios se reportó en número de
organismos por cada 100 litros (19). Para la determinación de la viabilidad mediante contraste de fases se utilizó
un microscopio Leica DME con un conjunto de filtros + DAPI FITC. Se empleó el objetivo 400 X. Los objetos
que se observaron tuvieron las siguientes características: a) tinción interna azul (sin distinción del núcleo), con
un halo verde, b) Observación de núcleos cielo azul. Un resultado positivo para viabilidad fue cuando se mostró
una inmunofluorescencia no atípica (b). Los resultados se reportan en el número de microorganismos viables
por cada 100 L.
Eficiencia de recuperación. Para realizar la eficiencia se utilizó una concentración stock de quistes y
ooquistes/mL (se utilizó el control positivo del kit). Los quistes y ooquistes en el stock fueron contabilizados
utilizando una cámara de Neubauer. Para el cálculo se implementó la siguiente fórmula:
No. De (oo) quistes/ mL = (No. De (oo) quistes contados/No. de mm2 contados)* (10/1 mm)*
(Factor de dilución/1)*(1000 mm3/1)
Se preparó una concentración para obtener de 30-300 (oo) quistes por muestra y se inocularon en 100 L de
agua pura, la cual se procesó de acuerdo al método ICR anteriormente descrito. Se corrió a la par una muestras
compuesta de agua tratada (todo se realizó por triplicado). El porcentaje de recuperación (%R) se calculó de la
siguiente manera:
%R= (No. (oo) quistes muestra inoculada)-(No. de (oo) quistes en muestra ambiental)/ (No. (oo) quistes
inoculados) * 100
Análisis de datos. Los resultados fueron obtenidos por análisis de frecuencia, y análisis de varianza utilizando
el software profesional Statgraphic Plus 4.0. La eliminación de quistes y ooquistes fueron obtenidos por la
siguiente fórmula:
% remoción = [Parásitos de agua cruda] - [parásitos de agua tratada] / parásitos de agua cruda * 100.
Resultados
Se detectaron quistes de Giardia lamblia en 51/51 (100%) de las muestras analizadas. Los ooquistes
deCryptosporidium parvum se encontraron en 42/51 (82%). Los porcentajes de recuperación fueron de 88%
para G. lamblia y 33 % para C. parvum. La Tabla 1 muestra las concentraciones mínimas y máximas en el
afluente y el efluente de la PTAR.
Tabla 1. Concentraciones máximas y mínimas de Giardia lamblia y Cryptosporidium parvum por cada
100 L al inicio y final del proceso de tratamiento.

Etapa de Tratamiento

Concentración (100/L)
Quistes de G. lamblia

Ooquistes de C. parvum

�max
Influente
Efluente

130,000
37,500

min
15,000
2,500

max
57,500
7,500

min
4,000
1,250

El porcentaje de remoción total de quistes y ooquistes desde el influente a los efluentes fue de 76.87% (Tabla
2).
Tabla 2. Porcentajes de remoción desde el influente al efluente en cada uno de los meses de muestreo.

Quistes de G.lamblia
Ooquistesde C. parvum

Porcentajes de Remoción del influente- efluente
Ago. Sept. Oct. Nov. Dic. Ene. Feb. Jun.
73
70
86
81
89
59
78
82
33
88
95
94
92
96
67
47

Se encontraron en promedio 36 quistes/L y 38 ooquistes/L viables en los efluentes de la planta de tratamiento
(Figura 1). Para ambos parásitos el proceso de tratamiento y los meses tienen un efecto estadísticamente
significativo sobre las concentraciones a un nivel de confianza del 95%. Según las pruebas de rangos múltiples
tanto para los quistes de G. lamblia como para los ooquistes de C. parvum encontrados existe una diferencia
de concentración significativa (p&lt;0.05) entre el influente y los procesos de tratamiento de la PTAR sur de Cd.
Obregón.
Figura 1. Concentraciones de quistes de Giardia lamblia y ooquistes
de Cryptosporidium parvum viables por cada 100 L de agua.

Discusión
Este estudio estima la concentración y la viabilidad de quistes de G. lamblia y ooquistes de C. parvum. El número
de quistes de G. lamblia es superior a los ooquistes de C. parvum a una proporción 3:1. Se encontraron quistes
deG. lamblia en el 100% de las muestras y de C. parvum en el 82 %. Datos similares se registraron en muestras
de agua superficial en Sinaloa, México donde se obtuvo que los quistes de G. lamblia estuvieron presentes en
25/50 de las muestras (50%), mientras que los ooquistes de C. parvum en 21/50 muestras (42%) (20). Este
resultado también es comparable al encontrado en cuatro plantas de tratamiento en Italia donde los quistes
de G. lambliafueron ubicuos, mientras que los ooquistes de C. parvum se encontraron menos extendidos (21).
Estos patógenos están presentes en las aguas residuales tratadas de Ciudad Obregón Sonora, durante los

�meses del año incluidos en el muestreo demostrando la resistencia de estos parásitos a los agentes
medioambientales. En otras investigaciones como la cuantificación de los quistes de G. lamblia y C. parvum en
el agua superficial del Valle de Culiacán, se encontraron que en canales de aguas agrícolas el 100% de las
muestras reportaron quistes y ooquistes (22). En esta investigación se encontró que las concentraciones de
quistes y ooquistes de los parásitos son más altas en otoño que en otras estaciones con una significancia de (p
&lt;0,05). En otoño las temperaturas en la región oscilan en un rango de 9 a 23 °C. La sobrevivencia de los quistes
en el medio ambiente depende de la temperatura. A 10 °C pueden sobrevivir 77 días, a 20 °C reduce la viabilidad
hasta 3 días (23). Un patrón estacional similar fue reportado en el norte de España, donde las muestras positivas
de Cryptosporidium fueron más frecuentes durante el otoño (10 a 17 ° C) (24). Otra explicación es que el proceso
anaeróbico es extremadamente dependiente de la temperatura, por debajo de 17 °C es prácticamente nulo,
pero por encima de 22 º C, la eliminación de patógenos es muy rápida (25), por lo que se atribuye mayor
eliminación en temporadas donde la temperatura ambiental es mayor. Las concentraciones de C. parvum se
pueden comparar con los datos obtenidos en California EE.UU. en dos de las siete muestras tomadas de cinco
efluentes secundarios de plantas de tratamiento de aguas residuales se obtuvieron un rango de 20,300 a 30,800
ooquistes /100 L (26). En cuatro plantas de tratamiento secundario en Suecia, se encontró que los quistes de G.
lamblia estuvieron presentes en cada muestra tomada en el influente en concentraciones de 1,000 a 100,000
quistes /L, (27), mientras que los ooquistes de C. parvum estuvieron presentes en 5 de 19 muestras a un
promedio de 2.000 ooquistes /100 L. Las remociones de los parásitos mostradas en la tabla 2 en la PTAR sur
muestran que la planta funciona a porcentajes de remoción dentro del rango de los sistemas convencionales
de tratamiento donde la remoción de quistes y ooquistes es del 25% al 86% (28). En la PTAR sur de Ciudad
Obregón, en la laguna aerobia, el agua permanece un día, en la laguna facultativa medio día y en la laguna de
sedimentación otro día, dando un período de retención acumulado de 60 horas. Es posible que los períodos de
retención no sean suficientes para la completa eliminación de quistes y ooquistes en investigaciones anteriores
se informó de que en dos sistemas de lagunas de estabilización con períodos de retención acumulada de 25,3
días y 40 días de la remoción de quistes estaban entre 99,1 y 99,7% respectivamente (29). Otras investigaciones
han reportado que para los ooquistes de C. parvum se indican porcentajes de remoción entre el influente y
efluente de 90,06% (30), y para los quistes de G. lamblia del 92,25% (31). Estos porcentajes son más altos que
el promedio obtenido en esta investigación. En plantas de tratamiento terciario se han presentado datos que
indican que el número de quistes de G. lamblia viables representa una proporción relativamente pequeña del
total de los quistes detectados por el procedimiento de inmunofluorescencia (32). Sin embargo teniendo en
cuenta que tanto G. lamblia como para C. parvum la dosis infecciosa mínima es muy baja, el porcentaje de
quistes y ooquistes viables resultantes es suficiente para sospechar un riesgo de salud. En la investigación de
sobrevivencia de los ooquistes de C. parvum y los quistes deG. lamblia durante el invierno en el río Oslo, se
encontró que los ooquistes permanecen viables hasta 144 días y los quistes hasta 39 días (33), Los ooquistes
son más resistentes que los quistes. Se observó una disminución de la concentración y la viabilidad tanto para
los quistes como para los ooquistes después de la etapa de pretratamiento mecánico, sin embargo, en el
próximo paso aumenta de nuevo (figura 1). La adsorción de los ooquistes y quistes en los sólidos sedimentables
es el mecanismo de remoción más importante de estos protozoos en los sistemas de tratamiento (34). En los
resultados en esta investigación los quistes y ooquistes viables en el agua tratada son aproximados a las dosis
infecciosas mínimas. En una investigación anterior en Ciudad Obregón, Sonora, de 32 muestras de agua potable
analizadas se encontraron ooquistes de C. parvum en 69%. El 15,62% de las muestras tenían 10 o más
ooquistes viables (35). Los ooquistes de Cryptosporidium tienen una resistencia suficiente a desinfectantes
como el cloro y puede sobrevivir en el tratamiento del agua y muchos sistemas de distribución (36), las presiones
ambientales afectan la degradación, muerte e infectividad de los quistes de G. lamblia y ooquistes deC. parvum.
En conclusión las etapas del proceso de tratamiento de la PTAR de Ciudad Obregón, Sonora afectan de forma
significativa (p &lt;0,05) tanto en la incidencia y viabilidad a los quistes de Giardia lamblia y
ooquistesCryptosporidium parvum. En los meses otoñales estos patógenos aumentan en número. La
concentración total de los quistes de Giardia lamblia se encuentran en una proporción 3:1 con los ooquistes
de Cryptosporidium parvumen cada una de las etapas de la PTAR sur de Ciudad Obregón, Sonora. Los quistes
de Giardia lamblia se encuentran viables en un 39% después de que el proceso de tratamiento y los ooquistes
de Cryptosporidium parvum en el 71%. Los ooquistes de Cryptosporidium parvum son más resistentes al
proceso de tratamiento. En los diferentes meses de muestreo la incidencia de los quistes de Giardia lamblia se
ve afectada de manera significativa (p &lt;0,05).
Agradecimientos
Damos las gracias a Célida Martínez y el personal del laboratorio de Microbiología del CIAD por su ayuda en el
análisis de viabilidad de las muestras.
Resumen

�Los quistes de Giardia lamblia y ooquistes de Cryptosporidium parvum causan enfermedades intestinales en
animales y seres humanos a través del consumo de agua y alimentos contaminados. Los quistes y ooquistes
son resistentes a los sistemas de cloración convencional. La dosis infecciosa mínima es de aproximadamente
10 quistes/ooquistes ingeridos. Para la cuantificación de los quistes y ooquistes se utilizó el método ICR. La
determinación de la viabilidad se realizó mediante tinción vital y contraste de fases. Después del proceso de
tratamiento en la PTAR los quistes de Giardia lamblia se encuentran viables en un 39% y los ooquistes
deCryptosporidium parvum en el 71%. La concentración de quistes de Giardia lamblia y ooquistes
de Cryptosporidiumparvum aumenta en otoño. Se observó una diferencia significativa (p &lt;0,05), en la incidencia
de quistes de Giardialamblia durante la investigación.
Palabras clave: Giardia lamblia, Cryptosporidium parvum, agua, alimentos, contaminación
Abstract
Giardia lamblia cysts and Cryptosporidium parvum oocyst come to cause intestinal diseases through the
consumption of contaminated food and water by humans and animals. Cysts and oocysts are resistant to normal
chlorination systems. The minimum infectious doses are approximately 10 cysts / oocysts ingested. The ICR
method was used for quantification of cysts and oocysts. The determination of viability was performed by vital
staining.Giardia
lamblia
cysts
were
found
in
greater
numbers
than
Cryptosporidium
parvum oocysts. Giardia lamblia cysts were viable at 39% after the treatment process and Cryptosporidium
parvum oocysts at 71%. The incidence ofGiardia lamblia and Cryptosporidium parvum is higher in autumn.
During the investigation the Giardia lamblia cysts incidence were significantly affected (p &lt;0.05).

Key words: Giardia lamblia, Cryptosporidium parvum, water, food, pollution
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34. Solarte Y., et al, Op. cit.
35. Díaz M., et al, Op.cit.
36. Ochiai Y., et al, Op. Cit.

�DIMENSIONES DE LA SEGURIDAD ALIMENTARIA DESDE LA OPTICA
NUTRIOLOGICA
Mariana Cossío Ponce de León1, María Eugenia Alonso Ramírez1, Mónica Herrera Trujillo2, y José Antonio
Matamoros
Martínez
1Facultad de Enfermería y Nutriología. Universidad Autónoma de Chihuahua. (Chihuahua, Chih.,
México);2Departamento de Ciencias de la Salud. Instituto de Ciencias Básicas. Universidad Autónoma de
Ciudad
Juárez.
E-mail: mcossio@uach.mx
Introducción
La importancia de la seguridad alimentaria y
nutricional en los hogares ha sido abordada por
diferentes organismos internacionales y nacionales
(1,2), los gobiernos de los países participantes se
han comprometido a garantizar a la población el
acceso a la cantidad y calidad de los alimentos
necesarios para llevar una vida sana y productiva,
así como reducir el hambre y la desnutrición. En
1977 la Organización de las Naciones Unidas para la
Agricultura y la Alimentación (FAO) aprobó el
Programa de Acción para la Prevención de
las pérdidas de alimentos. Posteriormente en 1979,
se creó un Programa que pretendía resolver los problemas más inmediatos de la seguridad alimentaria
particularmente en los países de ingresos bajos y con déficit alimentario.
Sin embargo, este mismo organismo (FAO) estimó que en el periodo 2000-2002 “había en todo el mundo 852
millones de personas desnutridas; de estas, 815 millones vivían en los países en desarrollo, 28 millones en
países en transición y nueve millones en países desarrollados.” Y reportó que en los países en desarrollo, el
número de personas desnutridas se redujo sólo en nueve millones durante la década posterior a la Cumbre
Mundial sobre Alimentación (3,4).
En un primer momento, “la seguridad alimentaria se planteó como un problema individual al margen del ingreso
y del poder adquisitivo. Posteriormente se incorporaron factores tales como la producción suficiente, la
estabilidad de la oferta en un grado máximo y la garantía individual para obtener los alimentos por medio del
mejoramiento adquisitivo” (5).
En 1996, en la Cumbre Mundial de la Alimentación se declara, que la seguridad alimentaria existe solo cuando
todas las personas tienen acceso material y económico a suficientes alimentos; y no solo cuando el país es
capaz de producir dichos alimentos.
Es así que, se incorpora el concepto de Inseguridad Alimentaria definido como la disponibilidad limitada o
incierta de los alimentos que permiten cubrir los requerimientos nutricionales de los individuos, así como la
habilidad limitada o incierta para adquirir dichos alimentos de una manera aceptable desde la perspectiva social
y cultural (6,7). Es decir, la suficiencia alimentaria a nivel nacional no garantiza la seguridad alimentaria de todos
los hogares. Es común en países en desarrollo contar con un 20 a 30% de la población consumiendo menos
del 80% de sus necesidades calóricas aun cuando el suministro per cápita en el país provee el 100% o más de
sus necesidades (8).
En México, por ejemplo, en el informe presentado en 2008 por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y
Desarrollo Rural (SAGARPA) se reporta que: "el índice de seguridad alimentaria en México es de 94.5% según
las evaluaciones de la FAO que toman en cuenta el nivel de producción, las exportaciones globales y la
capacidad para importar". (Énfasis Alimentación, 2008). En yuxtaposici ón, el Consejo Nacional para la
Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL), en su dictamen sobre la pobreza en México (2008),
revela que entre 2006 y 2008, el porcentaje de personas en condición de pobreza alimentaria a nivel nacional
aumentó de 13.8% a 18.2% (19.5 millones eran pobres alimentarios, es decir, quienes tienen ingresos
insuficientes para adquirir una canasta básica de alimentos, incluso si los destinaran exclusivamente para ese
fin).

�Este marco, permite reconocer un proceso que se vive al interior de las familias, debido a que estas recurren a
una serie de estrategias que les permiten hacer frente a la inseguridad alimentaria, primero se vive un periodo
caracterizado por ansiedad y preocupación en torno a la provisión de alimentos disponibles. Luego, se ajusta el
presupuesto del hogar, lo que afecta la calidad de la dieta y diversidad de los alimentos. En este periodo
representa el nivel de inseguridad alimentaria más leve (nivel del hogar/leve). Posteriormente, los adultos limitan
la cantidad y calidad de los alimentos que ellos consumen, lo cual corresponde a nivel moderado e inseguridad
alimentara (nivel adulto/moderado). Finalmente, se ven afectadas la cantidad y calidad de alimentos consumidos
por los niños, que es el grado más severo (nivel infantil/severo) (9).
Acceso seguro a alimentos
Se pueden considerar al menos cuatro dimensiones implícitas en la noción de acceso seguro a alimentos
suficientes en todo momento: la primera es la suficiencia alimentaria que se define como las calorías y
nutrimentos requeridos para una vida sana, activa y productiva de todos los integrantes del hogar. La segunda
es el acceso a los alimentos que depende del conjunto de recursos y posibilidades con que cuenta el hogar
para producir, comprar e intercambiar alimentos o recibirlos como subsidios o regalos (10,11).
La tercera dimensión es la seguridad o el balance entre vulnerabilidad, riesgo y los recursos con que cuenta el
hogar. Si bien la vulnerabilidad se refiere a características inherentes al hogar, los factores de riesgo son
variables externas que atentan contra la posibilidad que tienen los hogares de acceder a alimentos disponibles.
A manera de ejemplo, familias de tamaño grande y con niños y/o mujeres embarazadas o en lactancia son más
vulnerables que aquellas de tamaño más reducido y con menos integrantes nutricionalmente vulnerables. Por
otra parte, cambios bruscos en políticas de precios o salarios en el país, incrementan el riesgo de inseguridad
alimentaria de familias pobres. De allí que la seguridad se encuentre supeditada al balance entre vulnerabilidad,
riesgo, y las posibilidades y recursos con que cuenta el hogar para hacer frente a cambios en condiciones
existentes (12).
Finalmente, está el factor tiempo ya que la inseguridad alimentaria puede ser crónica, transitoria o cíclica. Para
ilustrar esta afirmación digamos que la inseguridad alimentaria es crónica entre familias con pobreza alimentaria,
es decir aquéllas que no ganan lo suficiente para cubrir el costo de una canasta básica de alimentos. Es
transitoria entre familias donde el principal generador del ingreso en el hogar queda desempleado, y es cíclica
en la ruralidad durante algunas épocas del año alejadas de la cosecha.
Investigaciones recientes han enriquecido la comprensión de los factores que determinan la inseguridad
alimentaria en los hogares pobres. Con base en estudios publicados en este campo se puede concluir que está
determinada por factores exógenos y endógenos al hogar. Estos factores pueden conceptualizarse
jerárquicamente (13).
Los exógenos son aquellos en que el hogar es incapaz de controlar o influenciar directamente. Incluyen los
sistemas y estructuras ecológicas, económicas, y socioculturales del país, región o comunidad, y forman la base
contextual donde los factores sociales y de comportamiento se interrelacionan para determinar los patrones de
consumo de alimentos y el nivel de inseguridad alimentaria del hogar. Este amplio y complejo marco externo,
influirá sobre variables endógenas que son claves en el hogar y de los individuos que lo componen. Es decir,
va a influir sobre características específicas del hogar y sus integrantes, determinarán decisiones y
comportamientos relacionados con la alimentación que condicionaran el nivel de inseguridad alimentaria en el
hogar (14).
Al considerar los factores exógenos determinantes de la inseguridad alimentaria en el hogar, vemos que los
sistemas ecológico, macroeconómico y sociocultural del país participan en la configuración de los procesos de
industrialización y urbanización. Por otra parte, influirán directamente sobre el sistema y la política alimentaria
en el país, y a su vez, recibirán el impacto de las características y el ritmo de los procesos de industrialización
y urbanización. La dinámica del sistema alimentario del país determinará el suministro de alimentos, ya sea por
producción interna, importación o una combinación de ambos. A la larga, la dinámica de la oferta y la demanda
de alimentos regularán el precio de éstos, determinante importante del acceso a los alimentos de hogares
(especialmente urbanos). La política de precios tiene implicaciones importantes sobre la inseguridad alimentaria
de los hogares pobres, que regularmente gastan el 60-80% de sus ingresos en alimentación. En algunos países
uno o dos alimentos básicos representan el 40-60% de los gastos en alimentación en estos hogares.
Por otra parte, los procesos de industrialización y urbanización influyen sobre las posibilidades de empleo, los
niveles de ingreso y su distribución, y las oportunidades educacionales, en especial para las mujeres. Estos, a

�su vez, son determinantes del acceso de los hogares a los alimentos y por lo tanto participan en la definición de
la inseguridad alimentaria en hogares (15).
Investigaciones recientes señalan una estrecha relación entre tamaño, composición y tipo del hogar, con el
ingreso. Kennedy y Peters (1992), analizaron datos de Kenya y Malawi, y reportaron que existe una mayor
proporción de mujeres y niños en hogares con una mujer-jefe. Estas características demográficas influyen sobre
el potencial de generar ingresos en el hogar: hogares con un hombre-jefe, cuentan proporcionalmente con más
generadores de ingreso comparados con hogares donde el jefe es una mujer. Consecuentemente, el ingreso
se estima mayor en hogares con un hombre-jefe (16). Estudios en países latinoamericanos, africanos y asiáticos
han encontrado que las mujeres tienden a gastar una mayor proporción del ingreso en alimentación, comparado
con los hombres (17). A niveles similares del ingreso, hogares con una mayor proporción del ingreso manejados
por la mujer, tienen una probabilidad menor de tener inseguridad alimentaria.
Otro estudio realizado en las Filipinas por Florencio C. y colaboradores (1980), determinó el impacto relativo de
la educación de la mujer, el tamaño de la familia, los gastos en alimentación, la ocupación de la mujer y el uso
de su tiempo en la preparación de la comida, sobre la calidad nutricional de la dieta de familias rurales y urbanas.
Se determinó que la educación de la madre, el tiempo dedicado a la preparación de la comida, los gastos en
alimentación y la ocupación de la madre (es decir, si ella genera ingreso o no) se relacionaban positivamente
con la calidad de la dieta. Por otra parte, el tamaño de la familia se relacionaba negativamente. Esta relación
parece ser menos fuerte en aquellas familias con madres mejor educadas, o aquellas que gastaban
proporcionalmente más en alimentación. Es decir, una mujer mejor educada parece tener no sólo una mayor
capacidad de contrarrestar los efectos negativos de una familia grande, sino también una mejor capacidad de
usar más eficientemente los recursos asignados a la alimentación (18).
Métodos de evaluación
Para evaluar la magnitud y gravedad de la desnutrición, se han utilizado las encuestas sobre ingresos y gastos
de los hogares, las hojas de balance de alimentos, las encuestas sobre consumo de alimentos y las encuestas
antropométricas (19). En los años noventa, en Estados Unidos, ante la necesidad de conocer de manera directa
el grado de inseguridad alimentaria en los hogares, se introdujo una escala para medirla, conocida como de
Radimer/Cornell y la escala para la identificación del hambre en la infancia (20,21). La evidencia para su
construcción se obtuvo de las entrevistas a profundidad realizadas por Radimer a mujeres que vivían en zonas
rurales que arrojaron los siguientes resultados: a) la inseguridad alimentaria se experimenta de manera diferente
en los niños y en los adultos; b) el evento tiene cuatro componentes: calidad, cantidad, seguridad y
aceptabilidad, y c) la inseguridad alimentaria con hambre representa el nivel más severo del fenómeno (22). En
1995, se introdujo en Estados Unidos el módulo de Inseguridad Alimentaria en la Encuesta Nacional de
Población.

En América Latina, Lorenzana y Sanjur modificaron y validaron el índice de hambre desarrollado en Estados
Unidos por Wehler y colaboradores en 1992 (23), para aplicarlo en hogares pobres de Caracas (24). Por su
parte, Melgar-Quiñónez y su grupo estudiaron la percepción y experiencia de inseguridad alimentaria en la
población latina de California (EUA) e interpretaron los ítems incluidos en la escala mediante la técnica de
grupos focales; diez años más adelante se realizaron estudios de validación en áreas rurales mexicanas (25).
En Argentina, en 2003, la Oficina del Banco Mundial aplicó la escala del Departamento de Agricultura de Estados
Unidos (USDA) (26), la que finalmente fue adaptada y validada en Brasil por Pérez-Escamilla y un grupo de
investigadores de la Universidad de Campinas (27).
En Antioquia Colombia se valido la escala de inseguridad alimentaria domestica utilizada por Paulina Lorenzana
en Venezuela (28), y se determino la consistencia interna de la escala mediante la estimación de coeficientes
de correlación arrojando las variables relacionadas con inseguridad alimentaria sin hambre que lo explican en
95% y las relacionadas con inseguridad alimentaria con hambre que lo explican el 84%. La escala se
correlaciono significativamente con la disponibilidad de alimentos, el recurso de la limosna, el trabajo infantil,
el tamaño del hogar y la ocupación del jefe de familia (29).
Otra forma de evaluar la inseguridad alimentaria es midiendo la diversidad de alimentos disponibles en el hogar,
entendida como el número de alimentos diferentes disponibles para un periodo de tiempo, es un indicador de
calidad de la alimentación por promover la ingesta adecuada de nutrimentos, disminuyendo los riesgos de
presentar deficiencia o exceso de estos, asegurar un equilibrio apropiado de micronutrimentos y de energía

�proveniente de grasas. Evaluar la disponibilidad de alimentos por grupos permite analizar la calidad global de
la alimentación, independientemente de que se traduzca en energía y nutrimentos, pero a su vez es fundamental
analizar los alimentos que componen cada grupo, como un elemento adicional en la determinación de la
variedad de la alimentación. Análisis que se puede complementar con la disponibilidad per cápita en gramos y
comparar con las recomendaciones suministradas por las guías alimentarias de cada país (30).
Conclusión
Los resultados de estas encuestas muestran la urgencia de tomar en cuenta a la inseguridad alimentaria cuando
los gobiernos tomen decisiones sobre políticas públicas. Es evidente que políticas que conlleven a más y
mejores empleos y a reducir la pobreza pueden mejorar substancialmente la calidad y diversidad de la dieta en
los hogares. Se requiere ampliar la red de apoyo de alimentos para las familias más desprotegidas en tiempos
de crisis sociales y económicas. Un paso muy importante que se debe dar, a partir de conocer la inseguridad
alimentaria en los hogares, es que el Estado priorice acciones para reducir la inseguridad alimentaria y así
mismo, establecer sistemas de vigilancia que permitan el monitoreo de dichas actividades.
El diagnóstico de la Inseguridad en los países puede servir como un complemento de las múltiples y variadas
mediciones de pobreza que se hacen en los países con la finalidad de dimensionar las implicaciones de la
pobreza extrema y las repercusiones de ésta en la salud y nutrición de las poblaciones. Este esfuerzo va a
requerir el trabajo en equipo de diferentes autoridades, organizaciones y sectores responsables del desarrollo
social y económico de los países.
Resumen
La seguridad alimentaria constituye, en principio, un impulso casi instintivo de los grupos humanos por asegurar
su sobrevivencia frente a la escasez y se ha convertido en un asunto de seguridad nacional debido a la política
económica del orden global que ha provocado desequilibrios internos. La cuantificación de la inseguridad
alimentaria en el ámbito nacional contribuiría de manera sustancial en la definición de los objetivos a corto,
mediano y largo plazo de los programas orientados a combatir el hambre y a la evaluación de su impacto. Así
mismo, la identificación de los grupos en mayor riesgo permitirá orientar los esfuerzos de dichos programas
hacia los grupos más vulnerables. Por otro lado es evidente que los hogares necesitan generar ingresos
suficientes y estables que les permitan satisfacer las necesidades básicas de manera sostenida, así como el
fomento y rescate de la agricultura, tanto para el autoconsumo como para la generación de alimentos para el
resto de la población.
Palabras clave: Seguridad Alimentaria, Inseguridad alimentaria, Pobreza, Hogar, Calidad de la dieta,
disponibilidad de alimentos.
Abstract
Food security is, in principle, an almost instinctive impulse of human groups to ensure their survival against
shortages and has become a matter of national security because of the economic policy of global order that has
caused internal imbalances. Quantification of food insecurity at the national make a substantial contribution in
defining the objectives in the short, medium and long term programs to combat hunger and assessing their
impact. Furthermore, the identification of those most at risk will guide the efforts of such programs to the most
vulnerable groups. On the other hand it is clear that households need to generate sufficient and stable income
to enable them to meet basic needs steadily and rescue building and agriculture, both for consumption and for
the
generation
of
food
for
the
rest
of
the
population.
Key words: food security, food insecurity, poverty, Home, Diet quality, food availability.
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Agroalimentaria 1: 1-9.
9. Melgar-Quiñonez H, Op. cit.
10. Idem.
11. Dehollain, P.L., Op. cit.
12. Idem.
13. Idem.
14. Idem.
15. Idem.
16. Kennedy, E and P Peters 1992. Household food security and child nutrtion. The interaction of income and
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17. Idem.
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19. Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación 2002.. Medición y evaluación de
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20. Radimer KL 2002. Measurement of household Food Security in the USA and other Industrialized Countries.,
Public Health Nutr 5(6A):859-864.
21 Wehler CA, RI Scott and JJ Anderson. 1992. The community Childhood Identification Proyect: A Model of
domestic Hunger-Demostration. J Nutr Ed, 24: 29S-35S.

�22. Frongillo EA 1999. Validation of Measures of Food Insecurity and Hunger. J Nutr, Vol. 129 2S Suppl: 506S509S.
23. Wehler CA, et al, Op. cit.
24. Lorenzana P and D. Danjur 2000. La adaptación y validación de una escala de seguridad alimentaria en una
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25. Melgar-Quiñonez H, et al, Op. cit.
26. Álvarez MC, et al, Op. cit.
27. Idem.
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                <text>Respyn Revista de Salud Pública y Nutrición, 2012, Vol 13, No 3, Julio-Septiembre</text>
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                <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/471/21465/Respyn_Revista_de_Salud_Publica_y_Nutricion_2012_Vol_13_No_2_Abril-Junio.pdf</src>
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                    <text>�AUTOCUIDADO EN DIABETES GESTACIONAL: ASOCIACIÓN CON
FACTORES CLÍNICOS Y SOCIOECONÓMICOS
Bernarda Sánchez-Jiménez,1 Alejandra Hernández-Galván,2
Courtois,4Otilia Perichart-Perera.5

Chelsea Erin Graham,3

Mayra Chávez

1

Subdirección de Investigación en Salud Pública. Instituto Nacional de Perinatología. Subdirección de
Investigación en Salud Pública. Instituto Nacional de Perinatología “Isidro Espinosa de los Reyes”. México,
D.F; 2Universidad Iberoamericana, plantel León Guanajuato, México; 3 Becaria ““Fulbright-García Robles” del
programa de investigadores. Comisión México-Estados Unidos para el Intercambio Educativo y Cultural. México,
D.F.; 4. Subdirección de Investigación en Salud Pública. Instituto Nacional de Perinatología “Isidro Espinosa de
los Reyes”. México, D.F.;5 Subdirección de Investigación en Salud Pública. Instituto Nacional de Perinatología
“Isidro Espinosa de los Reyes”. México, D.F.
E-mail: emiberna20@yahoo.com.mx
Introducción
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), en
todo el mundo hay mil millones de adultos que presentan
sobrepeso y unos 300 millones son considerados
obesos. El sobrepeso y la obesidad se asocian con
varias comorbilidades de gran importancia para la salud
pública, como es la hipertensión arterial, enfermedad
cardiovascular, la depresión, el cáncer de mama y la
diabetes, entre otras. (1) La prevalencia de sobrepeso y
obesidad en mujeres en edad reproductiva (mayores de
20 años de edad) es de 71.9%, lo cual es un problema
de salud pública, dado que durante la gestación la
obesidad produce varias alteraciones fisiológicas, donde
se ven comprometidos el sistema respiratorio, el
cardiovascular y el gastrointestinal de la mujer; además
de presentarse complicaciones fetales, neonatales y
obstétricas como la diabetes gestacional. (2) En este
sentido, en México, la Diabetes Mellitas 2 (DM2) fue la primera causa de muerte en mujeres en el año 2000, la
prevalencia en adultos de 20 y más años de edad fue 7.0%. (3) Durante el embarazo, la Diabetes Mellitus
Gestacional (DMG) se define como cualquier grado de intolerancia a la glucosa detectada por primera vez
durante el embarazo y es una de las principales causas de morbilidad y mortalidad perinatal y materna a largo
plazo. La prevalencia es de 8 a 11% de todos los embarazos en México y en el Instituto Nacional de
Perinatología (INPer) hasta 12% en datos aún no publicados. Las complicaciones maternas por la DMG son la
preeclampsia y elevada incidencia de cesáreas; repercute en traumas perinatales y complicaciones neonatales
como la macrosomia, las malformaciones congénitas, distocia de hombros/trauma obstétrico, mortalidad
perinatal e hipoglucemia. (4) De acuerdo a A Zgebor JC y Toljamo M, en los siguientes cinco años, 50% de las
mujeres con DMG desarrollarán DM2 y tienen mayor probabilidad de presentar DMG en un siguiente embarazo,
además, sus hijos tendrán un riesgo más alto de tener sobrepeso y sus problemas concomitantes. (5, 6)
La Asociación Americana de Dietética y la Asociación Americana de Diabetes plantean que todas las mujeres
con DMG deben recibir Tratamiento Médico Nutricio (TMN). El TMN incluye la evaluación nutricia, el cálculo de
requerimientos de energía y nutrimentos, el diseño y recomendación de un plan de alimentación individual, el
automonitoreo de glucosa capilar, el establecimiento de metas personales para cambios en el estilo de vida,
educación intensiva y monitoreo. No se conocen las recomendaciones específicas en cuanto al esquema de
automonitoreo de glucosa capilar. Una opción es iniciar cuatro veces al día, una vez en ayuno y 1 ó 2 horas
después de haber consumido alimentos, durante dos días a la semana. Es muy importante el registro de este
automonitoreo para poder hacer ajustes al tratamiento médico y nutricio. Uno de los aspectos básicos dentro
de las recomendaciones es la realización de actividad física, en caso de no existir contraindicaciones. (7) Existen
diferentes estudios que promueven realizar ejercicio como el caminar de 20 a 30 minutos diariamente para
mejorar el control de la glucemia. Un estudio realizado por Jovanovic-Peterson en mujeres con DMG que
recibieron recomendaciones de dieta y ejercicio mostró menores niveles de glucosa en ayuno y de hemoglobina
glucosilada, en comparación con el grupo que solo recibió la intervención dietética. También se ha reportado

�que el ejercicio de resistencia reduce los niveles de glucosa postpandrial y disminuye el uso de insulina. (8) Otro
punto importante en el autocuidado es recibir un control prenatal eficaz, oportuno, continuo, integral y extenso,
(9) mediante el cual se puede reducir la morbilidad y la mortalidad materna, con buenos resultados en el recién
nacido. Recordemos que el autocuidado en salud, es la base de la pirámide de la atención primaria y por lo
tanto, es el componente primordial en el manejo de la DMG. Se dice que la población es responsable del 95%
de su cuidado. Por lo que el personal de salud, en especial de enfermería y nutrición debe motivar al individuo
para que adopte y complete las tareas de educación sanitaria para cuidarse así mismos. Recordando que el
único camino es aprendiendo acerca de sus formas culturales de la población y planificando estrategias a partir
de ellas. En este sentido, la herramienta más valiosa son los programas educativos, mismos que han
demostrado efectividad mejorando significativamente los patrones del autocuidado al término de cualquier
intervención educativa con población diabética en general y gestacional. (10-12) Por otra parte, también se debe
considerar el acceso físico a los servicios de salud desde el lugar de residencia de las mujeres, esto es, el
tiempo de traslado, ya que el resultado puede ser una mayor probabilidad de acudir o no a las consultas y
existir adherencia o no al TMN. La finalidad de este estudio fue describir a través de tres variables, el
autocuidado de un grupo de mujeres con Diabetes Mellitus Gestacional que reciben tratamiento médico y
dietoterapia, así como identificar algunos factores demográficos, socioeconómicos y antropométricos que
afectan el autocuidado.
Material y Métodos
Este es un estudio transversal, descriptivo y analítico, realizado en el Instituto Nacional de Perinatología (INPer).
Se seleccionó por conveniencia, y de manera consecutiva, una muestra de pacientes embarazadas que
acudieron a consulta externa durante un periodo de cuatro meses -noviembre 2008 a febrero 2009- que
consintieron en participar firmando carta de consentimiento informado. El proyecto general fue aprobado por los
Comités de Investigación y Ética del INPer. Se invitó a mujeres asistentes a la consulta prenatal del INPer que
cursaban con embarazo dentro de las semanas 30 a 34 de gestación, con diagnóstico de diabetes gestacional
y que tenían por lo menos tres semanas siguiendo un plan de alimentación proporcionado por una dietista del
INPer. Se incluyeron mujeres entre 18 y 43 años de edad, alfabetizadas y que radicaran en el área metropolitana
de la Ciudad de México. Se excluyeron del estudio a gestantes con diagnóstico de diabetes mellitus tipo 1, 2, o
que utilizaran insulina como parte del tratamiento.
Se aplicó un cuestionario de salud adaptado de la escala Diabetes Care Profile validada por la Universidad de
Michigan , obteniendo un Alfa de Cronbach de 0.60 a 0.95. Es uno de los instrumentos que el Michigan Diabetes
Research and Training Center; ha desarrollado para los pacientes con diabetes. El cuestionario evalúa entre
otros factores, los sociales, demográficos, comorbilidades, las actitudes de los pacientes, creencias, la
dieta, consejos de nutrición, auto-reporte y dificultades para el autocuidado de la diabetes. (13) Consta de siete
apartados: 1) Datos sociodemográficos (edad, estado civil, escolaridad, religión, tiempo de traslado de casa al
Instituto), 2) Nivel socioeconómico, 3) Salud reproductiva (semanas de gestación, número de embarazo, número
de hijos, peso al nacer y edad de los mismos), 4) Información médica (edad gestacional en que se detectó la
diabetes, peso pregestacional, peso actual, estatura, antecedentes familiares de diabetes), 5) Adherencia a la
dieta (tiempo con la dieta, número de consultas con la dietista, horarios fijos de alimentos, uso de equivalentes,
días a la semana que siguió el plan de alimentación, que respetó las raciones recomendadas, que consumió
alimentos ricos en grasa y alimentos ricos en azúcares concentrados y almidones), 6) Adherencia al
automonitoreo (posesión o no de glucómetro y número de mediciones a la semana), 7) Actividad física (tiempo,
frecuencia y tipo de ejercicio). Igualmente, se obtuvieron número de consultas prenatales y peso del recién
nacido mediante el expediente clínico.
El autocuidado fue evaluado cuantitativamente a través de tres variables: 1) La adherencia al plan de
alimentación: Se evaluó en dos partes, la primera, medida a través de cuatro reactivos: frecuencia con la que
seguía un plan de comidas; si pesaba o media sus alimentos; el uso de lista de intercambios o grupos de
alimentos y horarios fijos de comida y colación. Las respuestas fueron de opción múltiple, cada una con diferente
valor. La segunda parte, compuesta también por cuatro preguntas: días a la semana que la paciente seguía las
recomendaciones otorgadas por la dietista, al igual que el número de días que no lo hacía; días en que consumió
alimentos altos en grasa y alimentos con azúcares concentrados o almidones. En general a esta variable se
otorgó un puntaje máximo de 1.5 que equivalió al 100% de adherencia. 2) La realización de actividad física:
Abarcó tres preguntas, cada una con valor máximo de 0.5. El realizar ejercicio contaba automáticamente como
0.5. La duración y días a la semana que la paciente se ejercitaba fueron las otras dos variables que se tomaron
en cuenta. Si realizó ejercicio 30 o más minutos el puntaje fue 0.5 y efectuarlo por más o igual a tres días a la
semana, se otorgó el mismo valor. Si los criterios anteriores no se cumplían la paciente no obtenía valor alguno
por su respuesta. El puntaje máximo fue de 1.5 equivalente al 100% el valor máximo. La gestante que se
reportaba no realizar ejercicio tenía cero puntos. 3) El automonitoreo de la glucosa capilar: Se consideraron tres

�aspectos con un valor de 0.5 cada uno. El contar con glucómetro valió 0.5; el automonitoreo dos días o más en
una semana (0.5), para valorar cuando la paciente lo realizaba por un menor número de días se sacaba por
proporción, al igual que el número de veces que la gestante se monitoreo en el día, siendo cuatro veces el valor
máximo. Igualmente se concedió puntaje máximo de 1.5 a esta variable, que corresponde al 100%.
El autocuidado general se evaluó contabilizando el puntaje máximo para las tres variables descritas, siendo el
puntaje máximo de 4.5, que se traduce al 100% y se consideró como autocuidado bueno. También se evaluó
el autocuidado cualitativamente, en donde se clasificó a las mujeres de acuerdo a tres categorías del puntaje
de autocuidado general: bueno (&gt;75 percentil), regular (entre el percentil 25 a 50) y malo (&lt; 25 percentil). De
acuerdo al número de consultas prenatales durante la gestación, se consideró un control prenatal adecuado
cuando la participante acudió a 5 o más consultas de obstetricia. El Índice de Masa Corporal (kg/talla m2)
pregestacional de las embarazadas, fue evaluado con el peso pregestacional reportado por la mujer y se
clasificó de acuerdo a los criterios propuestos por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 1998. El nivel
socioeconómico utilizado en este estudio es el asignado a todos los pacientes por el Departamento de Trabajo
Social, según varios indicadores (el número de salarios, los dependientes económicos, el tipo de empleo, entre
otros).
Los cuestionarios fueron aplicados por una Lic. en Enfermería y obstetricia y una Lic. en Ciencias Bioquímicas.
Para la estandarización del personal, primero se efectuaron reuniones de grupo, en la que se evaluaron la
técnica de la entrevista y la forma de llenado de los formatos. En una segunda etapa se aplicaron los
cuestionarios con mujeres asistentes a la consulta externa del Instituto, previa prueba piloto a fin de verificar la
información y corregir de ser necesario, errores presentados en el interrogatorio.
Análisis Estadístico: La información obtenida fue capturada en una base diseñada para el estudio y los datos
se analizaron en el paquete estadístico SPSS 14.0 para Windows. Se calcularan medidas de dispersión y
tendencia central, ji cuadrada, correlación de Pearson para variables categóricas y T de Student para
comparación de medias.
Resultados
De 39 gestantes que cumplieron los criterios de inclusión y aceptaron participar, la muestra quedo conformada
por 30 mujeres, ya que se descartaron nueve cuestionarios por estar incompletos. En la Tabla 1 se presentan
las características generales de las participantes. Se observa que el 60% de la población se encontraba en un
rango de edad entre 25 a 34 años. El 90% estaban unidas, con relación a la escolaridad, la frecuencia más alta
(60%) fue igual o menor a secundaria, la mayoría se dedicaba al hogar (80%) y al menos ya contaban con un
hijo vivo (87%). El 87% de las gestantes presentaron sobrepeso u obesidad pregestacional. El 90% de las
embarazadas llevaron un control prenatal adecuado (≥ 5 consultas obstétricas).
Tabla 1. CARACTERÍSTICAS GENERALES DE LAS PARTICIPANTES
n= 30
INPerIER, 2009
%
60
40

EDAD (años)

25-34
35-43

Fx
18
12

ESTADO CIVIL

Unidas
No unidas

27
3

90
10

TIPO DE FAMILIA

Nuclear
Extensa

20
10

67
33

ESCOLARIDAD

≤ Secundaria
≥ Preparatória

18
12

60
40

OCUPACIÓN

No remunerada
Remunerada

24
6

80
20

�NIVEL SOCIOECONÓMICO

Bajo
Medio

16
14

53
47

PESO PREGESTACIONAL

Normal
Sobrepeso/obesidad

4
26

13
87

GESTACIONES

Primigestas
Multigestas

4
26

13
87

CONTROL PRENATAL

Adecuado *
Inadecuado

27
3

90
10

* ≥ 5 consultas en la gestación
En la Tabla 2 se observan las características socio-demográficas de la población divididas por nivel de
autocuidado. Independientemente de la edad de las mujeres, 23 de ellas (77%) tuvieron un autocuidado de
regular a bueno. De acuerdo al estado civil, encontramos que de las 27 mujeres que estaban unidas, 6 de ellas
(22%) tuvieron un autocuidado malo. La población que se dedicó al hogar mostró una tendencia a un mejor
autocuidado (79%) en comparación con las gestantes que trabajan fuera de casa (67%) (p=0.200).
Tabla 2. CARACTERÍSTICAS SOCIODEMOGRÁFICAS DE LAS PARTICIPANTES SEGÚN
AUTOCUIDADO EN LA GESTACIÓN
n= 30
INPerIER, 2009
AUTOCUIDADO (percentilas)
MALO
REGULAR
BUENO
&lt; 25
25 a 75
&gt; 75
Fx. %
Fx.
%
Fx. %
p*
EDAD (años)
25-34 (n=18)
6 33
7
39
5 28 0.274
35-43 (n=12)
1
8
7
58
4 33
ESTADO CIVIL

Unida (n=27)
No unida (n=3)

6
1

22
33

12
2

44
67

9
0

33 0.489
0

ESCOLARIDAD

≤ Secundaria (n=18)
≥ Preparatoria (n=12)

5
2

28
17

7
7

39
58

6
3

33 0.586
25

OCUPACIÓN

No remunerada (n=24)
Remunerada (n=6)

5
2

21
33

10
4

42
67

9
0

38 0.200
0

NIVEL SOCIOECONÓMICO

Bajo (n=16)
Medio (n=14)

4
3

25
21

5
9

31
64

7
2

44 0.138
14

TIPO DE FAMILIA

Nuclear (n=19)
Extensa (n=11)

5
2

26
18

9
5

48
46

5
4

26 0.803
36

HIJOS VIVOS

Ninguno (n=11)
1 a 4 (n=19)

2
5

18
26

7
7

64
37

2
7

18 0.353
37

* X² de Pearson

�En la Tabla 3 se muestra el autocuidado de las mujeres de acuerdo a sus antecedentes de salud. La mayoría
de las gestantes (83%) tenían por lo menos un familiar con diagnóstico de diabetes mellitus, de las cuáles el
80% efectuaron un autocuidado de regular a bueno durante el embarazo. Cabe resaltar que del total de las
gestantes, 7 (23%) ya habían padecido DMG en un embarazo previo y más de la mitad de ellas (57%) presentó
un autocuidado malo. Además, las mujeres que no tenían antecedentes de DMG realizaron más actividad física
que las que contaban con antecedentes (p=0.053).
Tabla 3. ANTECEDENTES DE SALUD, PRESENCIA DE OBESIDAD EN MUJERES ESTUDIADAS DE
ACUERDO AL AUTOCUIDADO EN LA GESTACIÓN
n= 30
INPerIER, 2009
AUTOCUIDADO (percentilas)
MALO REGULAR
BUENO
&lt; 25
25 a 75
&gt; 75
Fx. %
Fx. %
Fx. %
p*
SDG¹ AL DIAGNÓSTICO
6 29
11 52
4 19
0.310
DE DMG²
&lt; 24 (n=21)
24 a 32 (n=9)
1 11
3
33
5 56
CLASIFICACIÓN DEL IMC³

Normal (n=4)
Sobrepeso (n=16)
Obesidad
(n=10)

DMG² EN EMBARAZO
PREVIO

Si (n=7)
No (n=23)

FAMILIARES CON D.
MELLITUS

Si (n=25)
No (n=5)

CLASIFICACIÓN
FREINKEL

Clasificada
(A1, A2) (n=19)
No clasificada (n=11)

0 0
3 19
4 40

3
8
3

75
50
30

1 25
5 31
3 30

0.445**

4 57

2

29

1 14

0.053

3 13

12

52

8 35

5 20

12

48

8 32

2 40

2

40

1 20

4 21
3 27

9
5

47
46

6 32
3 27

0.615

0.921

¹ Semanas de gestación
²
Diabetes
Gestacional

Mellitus

³ Índice de Masa Corporal

* X² de Pearson
** Entre sobrepeso y obesidad

En la Tabla 4 se puede observar que un mayor número de gestantes fueron diagnosticadas antes de la semana
24 (21vs 9). El puntaje de autocuidado en general fue mayor en las mujeres sin antecedentes de DMG; misma
población que mostró mayor tendencia a realizar actividad física (0.77).
Tabla 4. CARACTERÍSTICAS IMPORTANTES QUE TUVIERON LAS PARTICIPANTES PARA
MANTENERMAYOR PUNTAJE EN LA ADHERENCIA A LA DIETA , EJERCICIO Y AL
AUTOMONITOREO EN CASA
n= 30
INPerIER, 2009
Dieta

Actividad

Automonitoreo

Puntaje total de

�(puntaje 0
a1.5)
Media ± DE

física ( 0
a1.5)
Media ± DE

(n=21)
(n=9)

1.19±0.21
1.29±0.13

DMG² EN EMBARAZOS
PREVIOS
Si
(n=7)
No
(n=23)

1.21±0.15
1.22±0.21

SDG¹
DIAGNÓSTICO
DMG²
&lt; 24
24 a 32

Media ± DE

Autocuidado ( 0
a4.5)
Media ± DE

0.71±0.65
1.07±0.64

0.05±0.15
0.05±0.15

3.44±0.71
3.85±0.73

0.161

0.37±0.65
0.95±0.62

0.09±0.24
0.03±0.11

2.14±0.69
2.74±0.54

0.023

capilar ( 0 a1.5)

p³

AL
DE

¹ Semanas de Gestación
²
Diabetes
Mellitus
Gestacional
³ T de Student
Al analizar otros datos, encontramos que para la población que vivía más cerca del Instituto, (menos de una
hora de camino) el 60% llevó a cabo un autocuidado considerado como malo con relación a las que se
trasladaban en un tiempo mayor a una hora. La satisfacción expresada por la mayoría de las mujeres (97%)
hacia su tratamiento médico-dietético por el personal de salud fue buena y además consideraban benéfico
adherirse a este tratamiento por el bienestar de ella y su feto. Por último, el autocuidado que tuvieron las
participantes durante la gestación, no se relacionó con el peso del recién nacido, ya que 27 neonatos tuvieron
un peso menor a 3,500 gramos y sólo hubo tres recién nacidos macrosómicos, de los cuales, cada mujer tuvo
un autocuidado diferente (malo, regular y bueno).
Discusión
Lo primero que llama la atención es que, la mayoría de la población estudiada en esta investigación tuvo
sobrepeso u obesidad (87%) porcentaje mayor a lo reportado anteriormente en la población del INPer (64%),
(14) y a la prevalencia a nivel nacional (70%). (15) Además, más de la mitad de las mujeres estudiadas tenían
un nivel académico menor o igual a secundaria. Esto confirma lo reportado en otros estudios, que a menor nivel
de escolaridad mayor prevalencia de sobrepeso y obesidad. (16) Asimismo, a menor escolaridad, menor
cumplimiento de las recomendaciones dietéticas y menor seguimiento de indicaciones de los profesionales de
la salud. Las mujeres participantes tuvieron un nivel socioeconómico medio y bajo (menor o igual a tres salarios
mínimos) y sólo una tercera parte vivía inserta dentro de familias extensas; quizás por ello, gran parte de las
gestantes no tuvieron suficiente apoyo social por parte de su familia, no pudiendo completar las actividades del
autocuidado, ya que una de las características de las familias mexicanas tanto rurales como urbanas es vivir en
familia extensa. La bibliografía menciona que una de las ventajas al permanecer dentro este tipo de familia es
el contar con los diferentes tipos de apoyo y ayuda, independientemente de su estado civil.
El autocuidado está relacionado con las actividades conscientes que las personas deben realizar para alcanzar
y mantener un adecuado estado de salud durante la vida. Específicamente en las mujeres con DMG es
importante el cumplimiento de algunas acciones durante el embarazo, a fin de evitar y/o controlar algunas
complicaciones relacionadas con la enfermedad. Estas acciones incluyen el llevar una alimentación correcta;
realizar actividad física; realizar automonitoreo de glucosa capilar y asistir a sus consultas prenatales.
La adherencia a las indicaciones médicas y nutricias por parte de la población adulta con diabetes mellitus tipo
2, oscila entre el 30 y 80% según Toljamo M, (17) lo cual concuerda con lo obtenido en el presente estudio
(77%). Creemos que éste se encuentra cerca del límite superior debido a que la mayoría de las participantes
creía en los beneficios de la adherencia al régimen indicado; lo que implica que las personas no actúan a favor
de su salud, si no están convencidas de que su esfuerzo las llevará a resultados favorables.(18) Existen
estudios que refieren la adherencia a la dieta como la parte más difícil del tratamiento, (19) afortunadamente,
en este estudio se encontró una adherencia a la dieta del 81%, superando a otro estudio que reporta el 65%
(20) y a pesar de las barreras que se han mencionado en la literatura. (21-22) Las diferencias pueden deberse

�a las diferentes formas de definir el concepto de adherencia adecuada. Se encontró que la adherencia a la
actividad física fue del 66%, igual al porcentaje encontrado en un estudio realizado en Estados Unidos con
diabetes mellitus2 y cifra superior al documentado en la Ciudad de Veracruz, donde la adherencia fue menor al
10%. (23) Con relación al automonitoreo de glucosa en sangre que se realizaban las mujeres en su hogar, la
adherencia fue baja, debido a que la gran mayoría de ellas no contaban con glucómetro en casa, tal vez, porque
la mitad de la población correspondió a un nivel socio-económico bajo y el glucómetro y las tiras
reactivas representan un gasto extra que muchas veces las mujeres no pueden solventar. ($ 2,600 mensuales
aprox. más el glucómetro) (24) En otras investigaciones, se ha asociado un nivel socioeconómico bajo con un
menor uso del automonitoreo, (25) reflejándose en baja retroalimentación de sus propias acciones y por tanto,
a veces no llevan a cabo las recomendaciones propuestas por el profesional en salud. Respecto al control
prenatal, con excepción de tres casos, la mayoría de las gestantes tuvieron un control adecuado, con cinco o
más consultas en el INPer, cumpliendo con lo recomendado a nivel internacional y de acuerdo a la Norma Oficial
Mexicana. (26)
Contrario a lo esperado y reportado en la literatura, las gestantes que tenían hijos cumplieron con un mejor
autocuidado comparadas con las mujeres primigestas; a pesar de que las mujeres con hijos invierten un mayor
tiempo en el cuidado de los mismos y en responsabilidades del hogar; quizá se deba a que las mujeres sienten
la necesidad de cuidarse para estar bien y atender a los demás. También, llama la atención que las participantes
que emplearon mayor tiempo en trasladarse de su hogar al Instituto, tuvieron mejor autocuidado sin importar el
costo del transporte, esfuerzo físico, entre otras cosas. Por último, a pesar de que la mayoría de los recién
nacidos tuvieron un peso adecuado, no podemos inferir que las participantes tuvieron un apropiado control
glucémico, debido a que se desconocen estos valores durante todo el embarazo, al no tener cifras de
automonitoreo de glucosa capilar.
Estos resultados convierten en una prioridad el fortalecer las
recomendaciones y la educación por parte de los profesionales de la salud para lograr que todas las mujeres
con diabetes gestacional se realicen el automonitoreo de glucosa capilar.
Este trabajo refleja de alguna manera que las mujeres están interesadas en cuidar su salud, utilizando los
servicios médicos durante la gestación, independientemente de su nivel socioeconómico y demográfico. Motivo
por el cual, es necesario el conocimiento de estos factores para que el equipo de salud conozca hacia dónde
dirigir sus recomendaciones y asegurar una mayor adherencia al tratamiento. De acuerdo al modelo
transcultural, el único camino para que el personal de salud y en especial la enfermera o nutrióloga puedan
motivar a la usuaria para asumir su autocuidado, es considerando su contexto cultural. En otras palabras, el
autocuidado también está permeado por las percepciones culturales, que determinan el comportamiento de las
personas para lograr o no un buen estado de salud.
Cabe señalar que este estudio está inserto dentro de nuestras investigaciones sobre modelos de atención de
salud con enfoque de autocuidado orientado exclusivamente a gestantes. La información obtenida en este
estudio es valiosa para desarrollar programas educativos y de atención, basados en el autocuidado para las
gestantes, ya sea antes, durante y después de la gestación.
Una limitante de esta investigación es que fue un estudio descriptivo, en un grupo pequeño de mujeres, en el
cual no se realizó intervención de ningún tipo. En segundo lugar, no se exploró el estado emocional de las
mujeres y mucho menos se brindó atención psicológica, considerando que la presencia de depresión puede
afectar el autocuidado y aumentar el riesgo de complicaciones en el embarazo. Además, la sobrecarga
emocional y miedos influyen durante esta etapa, aumentando el estrés. Otra limitante fue que para el cálculo
del IMC pregestacional se utilizó el peso reportado por la mujer, aún cuando existe controversia al respecto, sin
embargo, se ha visto que es útil en la práctica clínica y epidemiológica como un aproximado del peso medido o
real.(27-28) Se recomienda diseñar e implementar intervenciones educativas, de salud y psicológicas en
diferentes niveles de atención a la salud, que promuevan el autocuidado en las mujeres embarazadas con
obesidad y diabetes gestacional, tomando en cuenta factores clínicos y sociodemográficos, a fin de evitar las
complicaciones perinatales asociadas con la enfermedad.
Conclusiones
El sobrepeso y la obesidad al inicio del embarazo son problemas de alta prevalencia en nuestra población. En
mujeres con primer diagnóstico de DMG se encontró una mayor tendencia a la actividad física. Estas mismas
mujeres obtuvieron el puntaje más alto en el autocuidado durante todo el embarazo. Las gestantes que tenían
otros hijos y que vivían más lejos del Instituto, mostraron un mejor autocuidado comparadas con las mujeres
primigestas y las que vivían cerca. Aunque un alto porcentaje de las participantes llevó un control prenatal

�adecuado, el automonitoreo de glucosa capilar aún no es una práctica frecuente en estas mujeres. Es importante
establecer estrategias que promuevan un mejor autocuidado en mujeres embarazadas con obesidad y diabetes.
Agradecimiento
Nuestra gratitud al Dr. Francisco Cabral Castañeda, Jefe de la Consulta Externa del Instituto Nacional de
Perinatología, por su apoyo incondicional para la realización de este estudio.
Resumen
Describir el autocuidado de un grupo de mujeres con diabetes mellitus gestacional (DMG) que reciben
tratamiento médico y dietoterapia y su relación con algunos factores demográficos y socioeconómicos. Estudio
transversal y descriptivo, realizado en 2009. Se invitó a mujeres asistentes a consulta prenatal del Instituto
Nacional de Perinatología, con embarazo entre las semanas 30 a 34 de gestación, con DMG y que tenían por
lo menos tres semanas con dieta indicada en el Instituto. El autocuidado fue evaluado a través de la adherencia
al tratamiento dietético; automonitoreo capilar y actividad física. Se calcularon medidas de dispersión y
tendencia central, ji cuadrada de Pearson y T de Student. Participaron 30 embarazadas, de ellas, el 87%
presentaron sobrepeso u obesidad pregestacional. La adherencia a la dieta fue de 81%, a la actividad física
66% y al automonitoreo 3%. El 83% tenían familiar con antecedentes de diabetes mellitus. Del 23% de mujeres
con DMG, 57% de ellas realizó un autocuidado malo. Mujeres sin antecedentes de DMG realizaron más ejercicio
físico que las que tenían antecedentes (p=0.053), ellas mismas obtuvieron puntaje más alto en autocuidado. El
60% de participantes que vivía cerca del Instituto llevó autocuidado malo. Las embarazadas sin antecedentes
de DMG obtuvieron en general mejor autocuidado que las mujeres con antecedentes y mostraron una mayor
tendencia a realizar actividad física. Las gestantes que vivían más lejos del Instituto, mostraron mejor
autocuidado. Aunque hubo alto porcentaje de adherencia a la dieta, la práctica del automonitoreo de glucosa
capilar fue muy poco común.
Palabras clave: Embarazo, diabetes gestacional, autocuidado, adherencia.
Abstract
To describe self-care behaviors of a group of women with gestational diabetes mellitus (GDM) receiving medical
treatment and diet therapy and its relationship with demographic and socioeconomic factors. Cross-sectional
study conducted in 2009. Women were invited to participate in the outpatient prenatal care at the National
Institute of Perinatology, if they were pregnant (30-34 weeks of gestation), were diagnosed with GDM and had
at least three weeks with a prescribed diet. Dietary, physical activity, self-monitoring of capillary glucose
behaviors and prenatal visits were assessed with a specific questionnaire. .Descriptive statistics, Chi square test,
Pearson correlation and Student t-test were used for analysis. A total of 30 pregnant women participated in the
study; 87% were overweight or obese before pregnancy. Diet adherence was 81%, physical activity 66% and
capillary glucose self monitoring was 3%. Most women (83%) had familiar history of diabetes mellitus and 23%
had personal history of GDM. More than half of the women with history of GDM (57%) were classified as having
inadequate self-care behaviors. Women without history of GDM reported to do more exercise than those with
previous GDM (p=0.053), and obtained the highest score in self-care behaviors. Living near the hospital (60%
of women) was related with worse self care behaviors. Women without personal history of GDM showed better
self-care behaviors than women with previous GDM, with higher levels of exercise. Even though, diet adherence
was acceptable, capillary glucose self-monitoring was not a common behavior in this group of women.
Key words: Pregnancy, gestational diabetes, self-care behaviors, adherence
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�DIFFERENCES BETWEEN AGAR DILUTION, BROTH
MACRODILUTION (CLSI M27-A3) AND E TEST (AB BIODISK) FOR
FLUCONAZOLE RESISTANCE IN CLINICAL CANDIDA
ALBICANS ISOLATES.
E Robledo-Leal 1, JM Adame-Rodriguez 1, GM González 2, ET Aréchiga-Carvajal1*.
1Unidad

de Manipulación Genética, Laboratorio de Micología y Fitopatología, Facultad de Ciencias Biológicas,
Universidad Autónoma de Nuevo León (San Nicolás de Los Garza, N.L., México); 2Departamento de
Microbiología, Facultad de Medicina, Universidad Autónoma de Nuevo León (Monterrey, N.L., México).
E-mail: elva.arechigacr@uanl.edu.mx
Introduction
Reliable lab tests must be installed in order to monitor the incidence of in vitro antifungal resistance. There are
currently multiple options for testing in vitro antifungal drug susceptibility of Candida albicans. Reference
standard tests remain to be few and resource consuming, such as those from the Clinical and Laboratory
Standards Institute (CLSI) and the European Committee on Antimicrobial Susceptibility Testing (EUCAST). E
test (AB BIODISK) offers more simplicity and celerity in the application of the test, being its cost a disadvantage
particularly for small or newly started laboratories. Another factor that could represent a disadvantage especially
in the case of vulvovaginal candidosis is the fact that colonization occurs in the tissue surface and not in a
planktonic suspension, reason why CLSI reference method and other commercially available ones could not
simulate entirely the growth conditions at which the drug will have to act. We believe that antifungal response
of C. albicans seems affected by the way the organism colonizes tissues, cellular density and metabolism
changes due to the organism’s cellular age. Results obtained from susceptibility tests based on planktonic fungal
growth does not certainly indicate the behavior of the infection in the living tissue thus opening the possibility of
mis-correspondence between the minimal inhibitory concentrations (MIC) and the real susceptibility of the
organisms in an infective state. In consequence, therapeutic schemes based on susceptibility tests could be
imprecise suggesting ineffectively low doses or unnecessary high ones.
To test this theory, we decided to employ agar dilution assays such as the widely used for salt tolerance (1,2,3)
in order to submit C. albicans inocula to different concentrations of fluconazole (FLC) and analyze the possible
differences in the isolates’ susceptibility compared with results obtained with M27-A3 protocol and E test.
Materials and Methods
Isolates: 40 isolates of C. albicans (CA01-CA40) were obtained from patients with vulvovaginitis sampled from
the Hospital Universitario at Universidad Autónoma de Nuevo León. Strains included in the study were obtained
from patients who met the conditions of not being pregnant, not being cursing any antibiotics treatment at the
moment of the sampling and not being in the age of menopause according to Mexican Society of Nutrition and
Endocrinology, all these in order to ensure as much as possible that the infection didn’t occur due to a predisposal
factor. Strains were identified by biochemical, physiological and morphological tests.
Susceptibility tests: CLSI reference method (M27-A3): Broth macrodilution (BMD) assays were performed
according to CLSI guidelines (4). C. albicans strains were cultured in potato dextrose agar (PDA) for 24 h at 35°C.
The inocula were adjusted afterwards to a final concentration of 0.5x103 to 2.5x103 cells per ml in RPMI 1640
medium (Sigma). For each strain a set of 10 test tubes was previously arranged containing 100 μl of FLC in
concentrations ranging from 1.25 μg/ml to 640 μg/ml. 900μl of each adjusted inoculum was added to each of the
tubes containing the drug resulting in final drug concentrations ranging from 0.125 to 64 μg/ml. An extra tube
without antifungal drug was added for each set as a positive growth control.
Results were determined visually after 48 hours of incubation and MIC (minimum inhibitory concentration) was
defined as the lowest drug concentration which resulted in a reduction of 80% in the turbidity compared to the
drug-free growth control. As quality controls, C. krusei ATCC 6258 and C. parapsilosis ATCC 22019 strains were
used in accordance with CLSI document M27-A2.

�E test (AB Biodisk): The E test was performed in accordance to the manufacturer’s instructions (AB Biodisk,
1993). Briefly, 24h old cultures were adjusted to the turbidity of a 0.5 McFarland standard sterile saline solution.
The medium used was RPMI 1640 agar supplemented with 2% glucose. The plates were inoculated by pouring
500μl of the adjusted inoculums and then streaking across the entire surface of the agar in three directions using
a sterile cotton swab. The plates were dried at room temperature for 20 minutes before the E test strips were
applied (Figure 1B), then they were incubated at 35°C and read after 48 h. The E test MIC was determined as
the drug concentration at which the border of the elliptical inhibition zone intersected the scale on the antifungal
test strip. Any growth throughout a discernible inhibition ellipse was ignored. C. parapsilosis ATCC 22019 was
used as a quality control.
Agar dilution assays: For agar dilution assays we applied a modification to the Gaxiola et al method (5). Solidified
RPMI 1640 medium was mixed with FLC to final concentrations of 0.5, 2, 8 and 64 μg/ml. Plates without
antifungal drug were used as positive growth control. Inocula were obtained by incubating strains in YPD broth
medium for 48h. Each inoculum was adjusted to a final concentration of 1x106 cells per ml in RPMI 1640 medium
and 5 μl of each strain were deposited in drug containing plates. Fungal growth was registered after 48 h of
incubation at 35°C. MICs were defined as the minimum concentration at which growth was 80% inhibited
compared to the positive growth control (Figure1A). MICs were determined visually. As quality controls, C.
krusei ATCC 6258 and C. parapsilosis ATCC 22019 strains were used.
Analysis of results: Results were compared to determine the agreement between each of the three susceptibility
methods for each strain individually. Agreement was defined as results falling within ± 2 dilutions of the MIC
results. Because E test strips contain a continuous gradient instead of the log2 drug dilution scheme, E test MICs
were elevated to the next drug concentration that matched the macrodilution scheme to make the comparison
of the results easier
Results
Table 1 shows the MICs of the C. albicans isolates produced by each of the three methods. All 40 isolates
showed agreement between E-test and BMD. 19 isolates showed agreement between all three methods. 20 out
of 21 unagreed MICs were higher in AD and 15 of those MICs were ≥64 μg/ml. Only 1 (CA36) of the un-agreed
MICs was lower for AD than the other two tests. Although it agreed with the other tests, the MIC for strain CA12
was the only other result that was lower for AD. CA35 and CA40, both considered resistant according to their
MIC were also resistant in AD.

Table 1. MICs of all three methods and agreement between them at 48
h.
Strain
BMD
E test
AD
Agreement
CA01
0.25
0.125
0.5
*
CA02
0.5
1
2
*
CA03
0.25
0.25
0.5
*
CA09
0.125
0.125
0.5
*
CA11
2
2
8
*
CA12
2
2
0.5
*
CA17
0.25
0.125
0.5
*
CA19
0.25
0.25
0.5
*
CA22
0.5
0.25
0.5
*
CA27
0.125
0.125
0.5
*
CA28
0.125
0.125
0.5
*
CA31
0.125
0.125
0.5
*
CA32
0.5
0.5
2
*
CA33
2
1
8
*
CA35
64
32
64
*
CA36
8
4
8
*

�CA37
0.5
0.25
CA38
0.5
0.5
CA39
0.5
0.5
CA40
64
64
CA04
0.25
0.125
CA05
0.25
0.25
CA06
0.25
0.25
CA07
0.25
0.125
CA08
0.25
0.25
CA10
0.25
0.5
CA13
0.5
0.5
CA14
0.5
0.25
CA15
0.5
0.25
CA16
2
1
CA18
0.5
0.5
CA20
0.125
0.125
CA21
0.125
0.125
CA23
1
2
CA24
1
0.5
CA25
0.125
0.125
CA26
0.125
0.125
CA29
0.125
0.25
CA30
0.125
0.125
CA34
0.125
0.125
* Agreement between the three methods

2
2
2
64
2
8
2
64
2
8
64
64
64
64
64
64
64
64
64
64
64
2
2
64

*
*
*
*
**
**
**
**
**
**
**
**
**
**
**
**
**
**
**
**
**
**
**
**

** Disagreement between AD and the other two methods, with higher AD MIC

Figure 1 exemplifies the comparison made between AD and E test. While some strains exhibited accordance
between all methods, such as CA35 in this figure, others like CA34 didn’t agree between E test and neither AD
or BMD. Strain CA33 shows a ≥80% inhibition at 8 μg/ml compared to the drug-free control in the AD and for the
E test it shows a MIC of 1 μg/ml, for it is that value the one that intersects with the inhibition halo. Following this
rubric, strains CA34, CA35 and CA36 show MICs of 64, ≥64 and 8 μg/ml respectively in AD and 0.125, 32 and
4 μg/ml respectively in E test.
Figure 1. Sample images of the results obtained with agar dilution (A) and E test (B). In agar dilution
assays, 5µl of each inocula were placed in plates with different fluconazole concentrations (A). E test
MICs were determined as the drug concentration at which the border of the elliptical inhibition zone
intersected the scale on the antifungal test strip. Any growth throughout a discernible inhibition ellipse
was ignored (B).
Table 2 shows the distribution of the MICs for the different methods. BMD and E Test exhibit very similar MIC
number in their concentration range overall, while AD MICs locate mostly at the highest concentration used.
MIC90 for BMD and E Test resulted in 2 μg/ml while for AD it dramatically increases to 64 μg/ml.

Table 2. Distributions of fluconazole MICs for different susceptibility methods.
Method

No. of isolates for which indicated MIC (μg/ml) was:

�0.125

0.25

0.5

1

2

BMD

11

10

10

2

4

E Test

14

10

7

3

AD

10

3
10

4

8

16

32

1
1

2
1

5

64
1
15

Discussion
It could be suspected that the big differences between MICs obtained with AD compared with BMD were being
caused by the way in which cells are grown, i.e. planktonic in BMD and sessile in AD but in E test however, cells
are grown conceptually in the same way as in AD and E test agreement with BMD is absolute for this study.
Although both AD and E test target cells in agar based growth, there is a greater ratio of cells per area in AD
than in E test which could mean that the a bigger concentration of cells are exposed to the same drug
concentration. The roll of cell density has been studied before (6,7) with results that support and reject the idea
of cell density as a contributor for antifungal resistance. In the present study there is an overall tendency
suggesting that cell density could indeed have contributed to fluconazole resistance although almost half of the
results agreed among the three methods tested. There could be several explanations for strains that showed
notorious increase in fluconazole resistance. Enjalbert and Whiteway demonstrated the quick and significant
induction of drug resistance genes in medium containing farnesol, particularly drug efflux components and stress
response genes (8). Since farnesol is produced depending only on cell growth and not on a particular carbon or
nitrogen source and it is produced in equivalent amounts by cells growing in either yeast or mycelial modes (9),
it is possible that the strains in our study that showed an increased resistance to fluconazole may have had a
series of upregulated drug efflux pumps and/or activated stress response mechanisms conferring them with the
remarked resistance. However, it has been proven that drug efflux pumps are not required for the development
of resistance associated with cell density (10) and it’s suggested that this increased resistance is produced by
factors others than molecular mechanisms or biofilm architecture. From this perspective it becomes equally
interesting to discover the reason for which the other strains did not develop resistance and even more the
reason for which one strain was more susceptible in this higher cell density conditions.
Microbiological and molecular biology tests need to be done to further research this. AD has been proved to be
useful in antifungal resistance evaluations for scientific works (11,12,13,14,15). Although it may not be reliable
as a substitute for neither E test nor the CLSI reference method, because of its cost and efficiency it can be
considered to be used as a preliminary resistance test, and it could be used to classify and/or search specific
and possibly undescribed sources of resistance and susceptibility in Candida isolates under a condition not
considered before.
Acknowledgements
We acknowledge the personnel of Centro Regional de Control de Enfermedades Infecciosas in Nuevo León for
their technical help and support.
Abstract
Susceptibility assays performed by agar dilution (AD) were compared to M27-A3 broth macrodilution (BMD)
methodology (Clinical Laboratory and Standards Institute) and E test (AB BIODISK) in order to determine the
feasibility and reliability of agar dilution as an unexpensive test for fluconazole (FLC) susceptibility assays against
Candida albicans. A total of 40 strains were used. All of the isolates resulted in agreement for BMD and E test.
19 isolates showed agreement between all three methods. Of the 21 divergent results, 20 resulted in higher MIC
for AD and 15 of those were ≥64 μg/ml. Cell density due to proportional contact of cells with the drug in medium
may be responsible for the results obtained and the divergence of AD compared to the other tests. AD can’t
reliably substitute neither BMD nor E test, but it may be helpful as a preliminary resistance test for strain
susceptibility classification in laboratory research.
Key words: Candida albicans, fungal, drug resitance
Resumen

�Ensayos de susceptibilidad realizadas por dilución en agar (AD) se compararon con M27-A3 macrodilución de
caldo (BMD) metodología (Clinical Laboratory Standards Institute y) y la prueba E (AB BIODISK) con el fin de
determinar la viabilidad y la fiabilidad de dilución en agar como una prueba de unexpensive para ensayos de
susceptibilidad a fluconazol (FLC) contra Candida albicans. Un total de 40 cepas fueron utilizados. Todos los
aislamientos resultaron en un acuerdo para la DMO y la prueba de evaluación. 19 aislados mostraron
concordancia entre los tres métodos. De los 21 resultados divergentes, 20 resultaron en una mayor MIC para
la EA y 15 de ellos fueron ≥ 64 mg / ml. La densidad de células debido a un contacto proporcional de las células
con el fármaco en el medio puede ser responsable de los resultados obtenidos y la divergencia de AD en
comparación con las otras pruebas. AD no son capaces de sustituir ni la DMO ni prueba E, pero puede ser útil
como una prueba de resistencia a la tensión preliminar para la clasificación de susceptibilidad en la investigación
de laboratorio.
Palabras clave: Candida albicans, hongo, resitencia de drogas
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�FORMACIÓN NUTRIOLÓGICA EN UN PROGRAMA DE MEDICINA
DESDE LA PERSPECTIVA DEL ESTUDIANTE
Rebeca
Monroy-Torres1
y
Jaime
NavesSánchez2
1Departamento de Medicina y Nutrición, Campus León, de la Universidad de Guanajuato; León, Guanajuato,
2Hospital
México;
Materno
Infantil
de
la
SSG,
León,
Guanajuato,
México.
E-mail: rmonroy79@yahoo.com.mx
Introducción
La medicina es una “ciencia es la ciencia dedicada al
estudio de la vida, la salud, las enfermedades y
la muerte del ser humano, e implica el arte de ejercer
tal conocimiento técnico para el mantenimiento y
recuperación
de
la
salud,
aplicándolo
al diagnóstico, tratamiento y prevención de las
enfermedades y surge para explicar y tratar a los
enfermos” (1). Desde sus inicios ha sido una actividad
encaminada a resolver los problemas de salud de los
sujetos. Ha utilizado como principal parámetro la
observación de la eficacia terapéutica. El médico ha
adquirido una imagen de su profesión desde esta
concepción como principal responsable de la salud
humana. El médico recibe una formación científica y
humanística (2-4)
La influencia de la alimentación sobre la salud ha sido reconocida desde la antigüedad, sin embargo, la
nutriología como disciplina, aparece apenas en el siglo XIX. A pesar de que en los textos de Hipócrates ya se
mencionaba la importancia de la enseñanza de la nutrición en la formación de los médicos en el siglo V a.C.,
por ejemplo, elCorpus Hippocraticum señala esta afirmación, donde ya se menciona a la nutrición como un
elemento fundamental para alcanzar y conservar la salud, pero la nutriología apenas el siglo pasado ha sido
reconocida en el proceso de la salud-enfermedad (5,6). Ante nuevos retos a la salud en 1959 se fundó la
Sociedad Americana para la Nutrición Clínica, donde surgió el primer interés por integrar la nutrición al currículo
de la carrera de medicina y la Asociación Americana de Dietética recomendó la incorporación de la nutrición en
todos los niveles de la educación médica (7).
En México, en 1944 se funda el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán, el cual
tiene este nombre desde el 2000, ya que refleja más adecuadamente las actividades de atención médica,
investigación y enseñanza que se desarrollan en el Instituto. Desde la visión y concepción de su fundador, Dr.
Salvador Zubirán, la enseñanza y la investigación de la nutrición se inició en el país de manera formal. Otros
trabajos realizados en el Hospital General de México, en los años 40, en torno a la desnutrición, llamaban la
atención sobre la importancia de la Nutrición para conservar o recuperar la salud (8,9). La situación en México
presentaba las mismas inquietudes y en 1990 se detecta que los conocimientos básicos de nutrición que tienen
los médicos residentes, mostraron que sólo uno de cada diez tenía conocimiento de los temas de nutrición que
se les preguntaron. Los resultados de esta encuesta motivaron en 1991 a la Fundación Mexicana para la Salud
(FUNSALUD), en coordinación con la Asociación de Escuelas y Facultades de Medicina (AMFEM), para iniciar
un programa con objeto de promover la enseñanza de la nutrición (10,11).
El estudio de la nutrición tiene su origen a partir de la definición de la desnutrición, considerada como una
condición de enfermedad. La nutrición deriva y surge de la medicina, como una especialidad m ás. La
enseñanza de la nutrición en las carreras de medicina así como la creación y desarrollo de la licenciatura en
nutrición, se dio y ha dado gracias a los esfuerzos incansables de investigadores y visionarios de la nutrición:
Dr. Cravioto, Dr. Jurado-García y Dra. Esther Casanueva, Dr. Ch ávez, Dr. Bourges, A pesar de estas visiones,
aún los programas de medicina y nutrición no están articulados (12). El crecimiento y evolución del conocimiento
en la formación del médico, desde el análisis de la historia natural de la enfermedad, la terapéutica, la medicina
preventiva, el enfoque psicosocial, la ética, etc., genera y obliga a la especialización de la profesión, llevando
a situaciones contradictorias aún, como lo es la evolución a desnutrición en pacientes hospitalizados.

�Como agente en el primer contacto con el paciente, el médico, es el pilar para la orientación alimentaria, donde
el apoyo y participación del nutriólogo y otros profesionales de la salud se hacen deseables.
Desafortunadamente, ha sido deficiente la intervención primaria y la interacción con el equipo multidisciplinario.
Esto en parte como consecuencia de una lenta y difícil incorporación de la nutriología como un área del
conocimiento en la educación de los profesionistas de la salud (13,14,15,16). En nuestro país se ha buscado la
implementación de la enseñanza de la nutrición como parte de la formación de los médicos (17, 18,19).
La Facultad de Medicina de la Universidad de Guanajuato desde 1972, en que se realizó la reforma curricular,
se incluyó los aspectos teóricos de la enseñanza de la nutrición de una manera integrada en el módulo de
Endocrinología, Nutrición y Reproducción. La enseñanza de los casos clínicos sobre nutrición se diseñó para
la fase II, que correspondiera al trabajo hospitalario y el trabajo comunitario. Esta enseñanza la venía
proporcionando sólo médicos y en 1996, a raíz de la incorporación de la Licenciatura en Nutrición, en la
Facultad, se realizaron actualizaciones y modificaciones en el programa de educación en nutrición para los
estudiantes de la licenciatura en medicina, dirigido por licenciados en Nutrición parea la fase II. En la fase II, los
alumnos de la Licenciatura en Medicina cursan cuatro módulos, con duración semestral: Medicina interna,
cirugía, pediatría y ginecología. El módulo de Medicina interna aborda temas de mayor prevalencia en el país
(nutrición en diabetes, enfermedades cardiovasculares, nefropatías y cáncer). Para el módulo de cirugía, los
temas son: obesidad, soporte nutricio, enfermedades hepáticas. Los aspectos de mayor importancia nutricia
para el módulo de pediatría y ginecología. En todos los módulos, se revisan casos clínicos (Fuente: Rediseño
curricular 1972, archivos de la Facultad de Medicina).
Para la edición 2007, se decidió realizar un estudio piloto con alumnos que recién iniciaban el primer contacto
con los casos clínicos de nutrición, de fase II. Se realizaron tres preguntas exploratorias y abiertas, en 50
alumnos. Un 50% de los alumnos, a quienes se les preguntó los motivos por los que recibían educación en
nutrición, refirieron que era “para poder suplir al nutriólogo”, cuando este no estuviera presente. Las respuestas
fueron los que motivaron este estudio, cuyo objetivo principal fue conocer la percepción y opinión de los
estudiantes de medicina sobre la educación en nutriología, así como del profesional de la nutrición.

Metodología
Se realizó un estudio descriptivo, transversal y prospectivo, de enero a junio de 2007, mediante la aplicación de
encuestas prediseñada por los autores, donde se incluyeron preguntas exploratorias relacionadas con la
enseñanza de la nutrición. La encuesta estuvo conformada por ocho ítems y fueron los siguientes:
1. ¿Tiene importancia que se incluyan temas de nutrición en el programa educativo de medicina?
¿por qué?
2. ¿Considera de utilidad tener los conocimientos y recibir la enseñanza de la nutrición al egresar? ¿por qué?
3. ¿Tiene importancia el tratamiento nutricio en el proceso salud enfermedad? ¿por qué?
4. ¿Qué espera aprender en los casos clínicos de nutrición este semestre?
5. ¿El contacto semestral previo con los casos clínicos de nutrición, despertaron interés o indiferencia? ¿Por
qué?
6. ¿Con este primer contacto de los casos clínicos de nutrición, considera que podría realizar las actividades
que realiza un nutriólogo?
7. ¿Los contenidos y el tiempo destinado a los casos clínicos de nutrición son adecuados? ¿por qué?
8. Señala un comentario general a los casos clínicos de nutrición
Se aplicó a 60 estudiantes, que cumplieron con los siguientes criterios de inclusión: ser estudiante del tercer
semestre de Fase II y haber tenido un primer contacto por un semestre, con los casos clínicos de nutrición, en

�los ciclos clínicos de medicina interna y cirugía. En el apartado de resultados, en las tablas 1 y 2, se presentan
las preguntas.
El muestreo fue de casos consecutivos. No se realizó tamaño de muestra, debido a que se aplicó la encuesta
a todos los estudiantes de ese semestre.
El protocolo fue aprobado por el Comité de Investigación de la Facultad de Medicina de la Universidad de
Guanajuato así como el consentimiento informado de participación a los estudiantes. Se aplicó estadística
descriptiva y porcentajes. Se utilizó el paquete estadístico NCSS® versión 2.0, 2006.

Resultados
Se estudiaron 60 alumnos con una edad promedio de 21 ± 1 años; el 52% del sexo femenino y el 48% masculino.
A continuación se presentan las respuestas a cada una de las preguntas, tanto las de opción múltiple como las
preguntas abiertas.
Respecto a la primer y segunda pregunta 1.¿Tiene importancia que se incluyan temas de nutrición en el
programa educativo de medicina? ¿por qué? El 100% contestó de manera afirmativa y las principales razones
que dieron fueron en un 35% “ para proporcionar un tratamiento integral” y, un 25% “para proporcionar un
tratamiento integral”, el resto de las respuestas se presentan en la tabla 1. De los siete alumnos que señalaron
que el enseñanza era para el “tratamiento de enfermedades crónico degenerativas”, señalaron a las siguientes
enfermedades: diabetes, hipertensión y ateroesclerosis. A continuación se mencionan otras razones que no se
presentaron en la tabla 1:“Mejorar el sistema inmunológico”, “Prevenir enfermedades”, “El médico es educador
al igual que el nutriólogo” y“Porque el que sólo sabe medicina no sabe nada”
Tabla 1. Número y porcentaje de razones que dieron los 60 estudiantes para la segunda pregunta y
que contestaron de forma afirmativa, sobre la importancia de llevar la enseñanza de la nutrición
Respuestas
Porque los médicos no tienen los conocimientos
Para la prevención de enfermedades
Tratamiento de enfermedades crónico degenerativas
Entendimiento del proceso salud enfermedad
Parte de los conocimientos básicos
Proporcionar un tratamiento integral

N (%)
2 (3.3)
7 (11.6)
7 (11.6)
8 (13.3)
15 (25)
21 (35)

Para la pregunta 2. ¿Considera de utilidad tener los conocimientos y recibir la enseñanza de la nutrición al
egresar? ¿por qué? El 92% consideró que ser ían de utilidad. El otro 8% que no la consideró de utilidad, dio
los siguientes motivos: “Es pérdida de tiempo ya que la prioridad son los contenidos de medicina” y “Debido a
que se destina muy poco tiempo a la enseñanza de la Nutrición, no será suficiente para aplicarlo al egresar de
la carrera”.
Para la pregunta 3. ¿Tiene importancia el tratamiento nutricio en el proceso salud enfermedad? ¿por qué? El
100% contestó afirmativamente, con los siguientes argumentos: “Es de importancia el tratamiento nutricio para
la prevención, tratamiento y reparación de los procesos patológicos como desnutrición”, “Para ayudar a reforzar
el estado inmunológico de los pacientes desnutridos”, “En las enfermedades crónicas” y “Ayuda en la mejor
evolución de la enfermedad”.
Pregunta 4. ¿Qué espera aprender en los casos clínicos de nutrición este semestre?, cinco estudiantes
opinaron que el cálculo de las dietas y, sólo tres de los estudiantes relacionaron el aprendizaje con una mejoría
en el estado de salud de pacientes y sus afirmaciones fueron las siguientes “Para mejorar las decisiones en el
tratamiento de la nutrición en los pacientes”, “Manejo del paciente diabético” y “Trastornos de la alimentación
como anorexia y bulimia”, el resto de las respuestas se presentan en la tabla 2.

�Tabla 2. Número y porcentaje de respuestas que dieron los estudiantes para la pregunta cuatro, acerca
de cuáles eran los principales contenidos de los temas de nutrición que esperaban aprender.

Pregunta 5. ¿El contacto semestral previo con los casos clínicos de nutrición, despertaron interés o indiferencia?
¿Por qué? Un 90% contestó que tenía aún interés y resto mostró indiferencia. Los estudiantes que mencionaron
que los temas de nutrición les eran indiferentes fueron los mismos que contestaron desinterés en que el
programa educativo de medicina presentara los casos clínicos de nutrición.

Pregunta 6. ¿Con este primer contacto de los casos clínicos de nutrición, considera que podría realizar las
actividades que realiza un nutriólogo? Un 25% contestó que sí podrían llevar a cabo las actividades de un
nutriólogo; el resto contestó que no podría. Los que contestaron de forma afirmativa, en su mayoría coincidieron
con las siguientes respuestas: “En la mayoría de los hospitales, centros de salud donde se practica el servicio
social profesional no se cuenta con un nutriólogo, por lo que el médico puede intervenir”, “Si se estudia y capacita
más, se puede dar tratamiento nutricio”, “Ya prescribo dietas desde el semestre pasado” y “Sí porque en la
carrera llevamos muchos temas de nutrición”.
Para los 45 (75%) estudiantes que contestaron que no se podía sustituir al nutriólogo, dieron los siguientes
motivos:
“Por eso existe la profesión de nutrición”.
“Los nutriólogos están más capacitados”.
“Hay que trabajar como equipo multidisciplinario”.
Finalmente, de estos 45 estudiantes, 23 señalaron que se podría sustituir al nutriólogo sólo en actividades
básicas como orientar o educar, excepto para los padecimientos más complejos como enfermedad renal y
cáncer, donde el nutriólogo es el que estaba capacitado.

�Pregunta 7. ¿Los contenidos y el tiempo destinado a los casos clínicos de nutrición son adecuados? ¿por qué?
El 95% puntualizó que no eran adecuados, porque se les destinaba poco tiempo y los contenidos se revisaban
de forma rápida. Las opiniones fueron las siguientes: “El horario por la tarde no es el adecuado y no se presta
toda la atención a los contenidos”, “Tienen mucha carga teórica” y “No se deben dar fórmulas o calcular dietas.
Para eso están los nutriólogos, es para los nutriólogos”
Pregunta 8. Señale un comentario general a los casos clínicos de nutrición. Las respuestas más frecuentes
fueron las siguientes: “Los casos son de interés y se ha dado a conocer la importancia de la Nutrición”, “No se
aprovechan porque se dan en poco tiempo y son pocos los temas”, “Se debería dedicar más tiempo en enseñar
al cálculo y prescripción de dietas”, “Se debería dar una guía o manual para los estudiantes de Medicina donde
vengan fórmulas y prescripción para los pacientes”, “Deberían incluirse más temas desde fase I para llegar con
más herramientas a fase II”, “Son muchos cálculos qué hacer y eso es tedioso” y “Los temas que se dan son
adecuados pues están basados en prevalencia en el País”.
Discusión
Este estudio refleja la perspectiva de los estudiantes de Medicina hacia los contenidos de la nutrición en su
licenciatura y el papel del nutriólogo. Se observa una contradicción en las opiniones de los estudiantes ya que
no muestran claridad en el papel de la nutriología para la práctica médica; el estudiante conoce los
temas relacionados con la nutrición a través de su formación pero la mayoría de los programas no están
estructurados. De ser así entenderían que con un curso semestral, no es suficiente para la planeación de dietas,
como fue alguno de los argumentos de los alumnos; y que para el diseño de menús y planes de alimentación
se requiere de fórmulas y cálculos específicos, que son parte básica de las herramientas de trabajo del
nutriólogo.
Respecto a las respuestas de los estudiantes, donde señalaron que los temas se impartían de forma insuficiente
(20), un estudio enr 126 escuelas de medicina en Estados Unidos de América, señalan que la preparación de
los estudiantes de medicina en materia de nutrición es insuficiente y escasa y, por tanto los estudiantes siguen
solicitado formación en nutrición, lo cual concuerda con algunas de las respuestas y sugerencias de los
estudiantes. Otro estudio Kahn RF. (21), menciona que los estudiantes de medicina se perciben con una
formación insuficiente en nutrición y un entrenamiento inadecuado para proveer asesorías óptimas sobre
nutrición. Con la aplicación de un cuestionario, Makowske M. y Feinman RD. (22), también concluyeron que los
conocimientos de los estudiantes de medicina sobre nutrición son deficientes. En este estudio un 75% señaló
que no podían realizar las actividades de un nutriólogo ya que los temas que se ven durante la formación como
médicos no son los suficientes. Por otro lado, Krebs NF, documentó que el médico llega a sustituir algunas de
las actividades que son propias del nutriólogo ( 23).
Este estudio descriptivo, permitió explorar la probable percepción que tienen los estudiantes de medicina, ya
que algunas de las respuestas reflejan que ven al nutriólogo como necesario en actividades de toma de
decisiones desde la Medicina y la Nutrición, pero a la vez se observaron opiniones de sustitución de las
actividades del nutriólogo. Por un lado aceptan la importancia de conocer y aplicar la Nutrición en todo el proceso
salud-enfermedad y en el abordaje de sus pacientes y por otro lado, muchos perciben que el Médico es quien
debe hacer nutrición. Hay que subrayar que la nutrición es parte indispensable en el proceso salud-enfermedad
del sujeto y por tal magnitud requiere de personal calificado y especializado en el área, motivo por el que la
Licenciatura en Nutrición fue creada, después de existir ya la enseñanza de la nutrición en el país (24).

Los temas de Nutrición que les atraen a los estudiantes de Medicina son los de mayor prevalencia y los que se
incluyen en los contenidos de los casos clínicos de nutrición, con excepción del interés por el diseño de menúes.
Con estos primeros resultados se deben buscar estrategias de enseñanza de la nutrición, ya que esta no se
reduce a temas como trastornos de la conducta alimentaria, diabetes y obesidad, si bien es cierto que son los
problemas de salud con mayor prevalencia nacional, no son los únicos de interés y que necesitan atención
desde la Medicina y la Nutrición. Por otro lado, la extensión del programa educativo de medicina no permite
cubrir con extensión suficiente los temas relacionados con la salud del ser humano. Solo el posgrado y la
práctica médica subsanarán la preparación intensiva. Se entiende que el contenido del programa educativo en
medicina no pretende agotar todos los contenidos de las especialidades, sino lo básico para a atención de
primer contacto, ya que la misma queja es constante sobre otros conocimientos como la epidemiología, ética,
estadística, biología molecular, atención primaria de la salud, medicina conductual, procedimientos de
diagnóstico, diabetes, etc. (25-28).

�Este trabajo deja varias posibilidades para seguir haciendo investigaciones, desde lo cuantitativo y lo cualitativo,
por ejemplo con la perspectiva de género con respecto a un mayor interés en “las” estudiantes que en “los”
estudiantes de medicina por estos tema, el estudio de factores socioculturales en relación a dimensiones de la
salud y de los profesionistas, el enfoque multidisciplinario de la salud (29). Permite además la reflexión acerca
del futuro y las posibilidades del nutriólogo como parte del equipo de salud, así como en el sentido de la
formación que recibe el médico desde las aulas. Conocer la forma de pensar de los alumnos de medicina es de
gran utilidad puesto que ellos son los futuros médicos. Este estudio se suma a los que contribuyan a fomentar
cambios de los sistemas de ense ñanza del programa de medicina, porque la contradicción y la ambigüedad,
reflejan una necesidad de trabajar en un equipo de salud conformado por varias disciplinas. Finalmente, es
posible, que estos primeros hallazgos, dejen bases para hacer estudios comparativos de la evolución del
pensamiento médico conforme al papel del nutriólogo y del resto del equipo interdisciplinario, en el contacto
directo durante las sesiones de nutrición.
Una de las limitaciones del estudio es la falta de una encuesta validada, por ser un estudio descriptivo, por lo
que el siguiente paso será contar con un instrumento validado para contar con datos más duros.
Conclusiones
La opinión y percepción de los estudiantes de medicina sobre los temas de nutrición, fue que la consideran de
importancia para su formación, pero el tiempo es insuficiente para comprender y conocer todas las patologías.
Un pequeño porcentaje, pero de impacto, consideró que los casos clínicos de nutrición se imparten para poder
sustituir al nutriólogo cuando este no esté presente.
Como un primer hallazgo y en concordancia con algunas publicaciones, se puede concluir que la ense ñanza
de la nutrición debe ser revisada y actualizada constantemente, con una evaluación de su impacto a largo plazo
y tomando en cuenta la opinión de los estudiantes que son los receptores de la información. Por tal motivo
deben recibir una formación en nutrición dentro del programa educativo de medicina, con una estructura
adecuada con el perfil de egreso del médico y dentro de sus competencias, para que con certeza conozca lo
que harán con el conocimiento de nutrición dentro de un equipo multidisciplinario.
Agradecimientos
A la Lic. Nut. Diana Ortega Sandoval, a la Dra. Sara Elena Pérez Gil y al Dr. Luis Humberto López Salazar, por
sus valiosos comentarios al manuscrito.
Resumen
La enseñanza de la Nutrición se imparte de manera breve y dispersa en los cursos de Medicina. No existe un
curso formal que sintetice e integre dicho conocimiento. Conocer la percepción sobre la enseñanza de la
Nutrición. Se aplicaron ocho preguntas a 60 estudiantes. Los criterios de inclusión: ser estudiante de medicina
del tercer año y, haber cursado los casos clínicos de nutrición durante un semestre. El 100% señaló que era
importante que se incluyeran temas de nutrición en el programa de Medicina, debido a la importancia en el
proceso salud enfermedad. De este 100%, un 25% consideró que podría sustituir al nutriólogo con los
conocimientos adquiridos. El 8% señaló que no le sería de utilidad el conocimiento al egresar, ya que la duración
de los temas era muy corta. Las respuestas de los estudiantes pueden ser explicadas por el corto tiempo en el
que tienen contacto con los casos clínicos de nutrición y esto lleva a dar poca importancia al aprendizaje de la
nutrición. Otra razón, es la falta de estrategias que indiquen los conocimientos de nutrición que debe recibir el
médico durante su formación y que evite una subestimación del rol del nutriólogo.
Palabras clave: Estudiantes de medicina, enseñanza, nutrición, percepción
Abstract
Teaching of nutrition is giving in shortly way in medicine courses. It doesn´t exist a formal course for integrating
this course. To understand the perception of students about nutrition education. A questionnaire was applied in
60 students, whose received nutritional clinic cases at third year of medicine degree. Inclusion criteria were:
being a student of third year medical career to be student of medical carrier; having studied clinical cases of
nutrition for a semester. 100% of students answered that are important nutritional issues during their medical

�career, the principal reasons were: promotes the teaching of nutritional care in population and a 25 % considered
that with this knowledge they could replace to the nutritionist; 8% of students said they are not important
nutritional knowledge. Finally, another percentage of students thought that not enough time spend to clinical
cases of nutrition in their careers. These students' responses may be because clinical nutrition cases are short
and why not come to give importance to the nutrition knowledge. Another reason is the lack of strategies that
reflect that knowledge must be doctors and nutritionists, to avoid underestimating the role of the nutritionist.
Key words: medical students, teaching, nutrition, perception
Referencias
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acceso: Agosto 2010. Disponible en: http://www.innsz.mx/opencms/contenido/conoce/historia_instituto.html
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11. Casanueva E y R. Valdés 1991. El conocimiento nutriológico de médicos residentes. Rev Inv Clín;43(3):
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12. Ávila C., Op.cit.
13. López S., Op.cit.
14. Arroyo P, et al, Op. cit.
15. Casanueva E, R. Valdés Op.cit.
16. Calzada LD. 2003.Enseñanza de la nutrición en Costa Rica. Nutr Clínica; 6 (2): 143-4.
17. Arroyo P, et al, Op. cit.
18. Casanueva E, R. Valdés Op.cit.

�19. Arroyo P y P. Herrera 2003. Programa de fortalecimiento de la enseñanza de la nutrición en escuelas y
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29. Perdiguero E., Op. cit.

�Volumen 13 No. 2
Abril-Junio 2012
Salus cum propositum vitae

IMPACTO DE LAS ESTRATEGIAS DE ENRIQUECIMIENTO Y
FORTIFICACIÓN DE ALIMENTOS CON HIERRO EN NIÑOS DE
DOS COMUNIDADES CENTINELA DEL MINISTERIO DE SALUD
DE COSTA RICA.
María del Pilar Salas Chaves1 y Eugenia Ma. Quintana Guzmán 2
1 Departamento

de Microbiología, Facultad de Microbiología, Universidad de Costa Rica, San José, Costa Rica;

2 Departamento

de Análisis Clínicos, Facultad de Microbiología, Universidad de Costa Rica. San José, Costa Rica.

E-mail: maria.salas@ucr.ac.cr
Introducción
La deficiencia de hierro es un desorden nutricional de alta
prevalencia y la causa más común de anemia en todo el
mundo (1). Constituye un problema pediátrico debido a
su alta frecuencia durante la infancia (2-5) y su severidad
está relacionada con una condición socioeconómica baja
(6-9). Para la Organización Mundial de la Salud (OMS) la
población mundial presenta anemia en un 30% y la mitad
de los casos se debe a deficiencia de hierro (10).
A partir de 1966 se han realizado varias encuestas nutricionales representativas del nivel nacional con el propósito
de conocer la situación nutricional de la población costarricense y orientar adecuadamente la toma de decisiones en
el campo alimentario nutricional.
En 1996 se realizó la última Encuesta Nacional de Nutrición la cual condujo a la implementación de intervenciones
especialmente en lo relacionado con la fortificación de alimentos con micronutrientes y con la educación nutricional
mediante el uso de guías alimentarias (11). Esta encuesta mostró un deterioro en la situación alimentaria nutricional y
corroboró el diagnóstico de varios estudios sobre la existencia en Costa Rica del “hambre oculta” causada por la
deficiencia de micronutrientes. Además se encontró que el 26% de los pre-escolares tenían anemia y más de la
mitad de los niños pre-escolares (56,3%) presentaron reservas de hierro deficientes (12). A partir de estos resultados
se desarrollaron diversas estrategias como la de establecer por norma la profilaxis con hierro en lactantes como
grupo más vulnerable de presentar esta deficiencia, así como la suplementación con hierro en embarazadas y en
niños pre-escolares, la educación nutricional y la fortificación de alimentos (13).
La encuesta de consumo de alimentos en esta última Encuesta Nacional de Nutrición mostró que la población tiene
una dieta poco variada y que un alto porcentaje de familias no llenan sus necesidades de hierro (14,15). Debido a
que en Costa Rica las anemias nutricionales continúan representando un problema de Salud Pública, el Ministerio de
Salud dentro de la Política Nacional de Salud 2004-2006 ha desarrollado estrategias que fortalecen tanto las
acciones orientadas a la disminución de las deficiencias de micronutrientes, como de los programas de alimentación
complementaria con especial énfasis en la zona rural y urbano marginal (16).

�A partir de 1999 se desarrollan estudios de investigación sobre salud y nutrición en sitios centinela urbanos
(Desamparados) y rural (Nicoya) con el propósito de definir políticas, estrategias, planes, programas y proyectos en
el campo de la seguridad alimentaria y nutricional. En ese mismo año se monitoreó la calidad de la fortificación con
micronutrientes de consumo básico en áreas urbanas y en el 2000 en el área rural.
Los sitios centinela se definen como la forma de investigación de hogares, adecuada para planificar sistemas
administrativos descentralizados, con los cuales se puede medir el impacto y la cobertura a nivel local (17).
El presente estudio se llevó a cabo con el objetivo de determinar el impacto que han tenido las estrategias de
enriquecimiento y fortificación de alimentos con hierro en la prevalencia de anemia ferropriva y reservas bajas de
hierro en niños pre-escolares, comparando la información existente más actualizada sobre la prevalencia de anemia
reportada por el Ministerio de Salud de los años 1999- 2000 con nuestro estudio actual en dos sitios centinela de
Costa Rica.
Metodología
Se seleccionaron grupos de población por su grado de representatividad de un área determinada, en donde se
concentran recursos para obtener periódicamente información que se considere prioritaria (18).
Las comunidades centinela estudiadas fueron la zona urbana del distrito de Damas de Desamparados, situada a 10
Km al sur de la ciudad de San José y para la zona rural el distrito de San Antonio en el cantón de Nicoya provincia
de Guanacaste.
La muestra de niños pre-escolares (1-6 años) se obtuvo mediante muestreo aleatorio sistemático del marco muestral
de viviendas con niños de ese grupo de edad. Como marco muestral se utilizó el listado de viviendas en donde
habitan niños en edad pre-escolar. Para lo anterior se actualizó la cartografía de las comunidades sujetas de estudio
existente en el Instituto de Estadística y Censos (INEC). Esta actualización incluyó el mapeo de segmentos y el
listado de viviendas, establecimientos y comercios, con la identificación de la existencia del grupo de estudio. Se
propuso un tamaño muestral de 250 viviendas en cada comunidad, tal como lo determinó en el año 2000 el
Ministerio de Salud, con el fin de tener comparabilidad entre los datos.
A 159 niños se le obtuvo una muestra de sangre total sin anticoagulante y con EDTA con material nuevo y estéril
descartable. Las muestras se obtuvieron por punción venosa y se les realizó la determinación de hemoglobina y
hematocrito por el método de la cianometahemoglobina usando un contador hematológico automatizado y la ferretina
sérica por un método inmunoradiométrico (IRMA) de fase sólida. Además se les solicitó muestras de heces a cada
niño y su evaluación coproparasitológica se realizó utilizando las técnicas de análisis al fresco y Kato Katz.
Se solicitó por escrito el consentimiento informado de los padres para que los niños participaran en el estudio, el cual
fue aprobado por el Comité Etico-Científico de la Vicerrectoría de Investigación de la Universidad de Costa Rica.
Se utilizaron como valores de referencia para hemoglobina 11,0 g/dl, hematocrito 33 ml/dl y ferritina sérica 12 ng/dl.
Los puntos de corte utilizados concuerdan con los recomendados por la Organización Mundial de la Salud (19). La
OMS define anemia en niños menores de cinco años de edad como aquellos valores inferiores de hemoglobina de
11 g/dl y de hematocrito de 33% (20).
Resultados
La Tabla 1 muestra que el promedio de la población estudiada es de cuatro años de edad en ambas comunidades,
con un predominio de varones en Desamparados y niñas en Nicoya. Los resultados de anemia y reserva bajas de
hierro en Nicoya según sexo del presente estudio se observan en la Tabla 2. En Desamparados no se encontró
ningún niño o niña ni con anemia ni con deficiencia en las reservas de hierro.

�Tabla 1. Distribución de la población por sitio centinela según sexo y edad (2006)

Tabla 2. Anemia y reservas de hierro bajas en Nicoya según sexo (2006)

La Tabla 3 compara los resultados de anemia y reservas bajas de hierro de los últimos estudios nacionales y de
nuestra investigación.
Tabla 3. Cuadro comparativo de anemia y reservas bajas de hierro según estudios nacionales
de los años 1996/2000 /2007

La prevalencia de parásitos fue muy baja en ambas comunidades con predominio de protozoarios, solo un caso en
Nicoya con uncinarias. El porcentaje de parásitos fue para Nicoya de 19% y para Desamparados de un 10% de la
muestra estudiada.
Discusión
En América Central y Sur los grupos más afectados por la deficiencia de hierro son niños especialmente menores de
dos años de edad y mujeres en edad reproductiva, incluyendo mujeres embarazadas.

Este mismo perfil es

�observado a nivel mundial, sin embargo en la regi ón centroamericana la anemia tiene diferentes características que
las observadas en África y Asia y la diferencia es en cuanto a la severidad ya que la anemia es menos frecuente en
América Latina, probablemente debido a la baja prevalencia de enfermedades endémicas como malaria y el SIDA
(21).
A pesar de que nuestro estudio (2008) se llevó a cabo en los mismos sitios centinela evaluados anteriormente se
encontró una baja prevalencia de anemia en relación a lo informado tanto en la última Encuesta Nacional de
Nutrición (1996) como en el estudio de sitios centinela del Ministerio de Salud 1999-2000. En estos dos últimos
estudios, los niños de la zona rural presentaron la mayor prevalencia de anemia y reservas de hierro depletadas,
mientras que en la zona urbana se encontró con más frecuencia la deficiencia de hierro sin anemia.
La última Encuesta Nacional de Nutrición realizada en 1996 mostró un a prevalencia de anemia en pre-escolares del
26% y la Encuesta Basal de Comunidades Centinela en Alimentación y Nutrición de 1999-2000 del 13.6% (22, 23).
Ya en este lapso de 3 años aproximadamente se observa una mejoría importante en el número de casos con
anemia.
En el presente estudio se encontró una prevalencia de anemia del 2,5% con reservas bajas de hierro en el 8,8% de
la población rural estudiada y no se encontró ni anemia ni depleción en las reservas del hierro en la zona
urbana.Esto demuestra que en el lapso aproximado de 10 años, desde la última encuesta y el estudio actual, se
mejoró considerablemente el perfil de hierro en la población pre-escolar de los mismos sitios centinela evaluados, es
más la condición de anemia en la población pareciera ser que dejó de ser un problema de Salud Pública.
El comportamiento de la ferritina en nuestro estudio indicó una prevalencia de deficiencia de hierro menor a lo
encontrado anteriormente en niños pre-escolares en el país, por lo que la anemia por deficiencia de hierro dejó de
ser la causa principal de esta por lo que se deben de realizar estudios donde se relacione anemia a otras deficiencias
de micronutrientes que afectan la eritropoyesis.
Se encontraron algunos pre-escolares afectados por parasitismo intestinal, en la mayoría de tipo no-patógeno. El
parasitismo hallado no se asocia con anemia ya que en su mayoría fue dado por protozoarios.Durante los últimos
años los índices de parasitosis en Costa Rica han venido disminuyendo marcadamente, en especial aquellas que
originan pérdidas importantes de hierro o asociadas al desarrollo de anorexia. En la última Encuesta Nacional de
Nutrición también se incluyó un modelo parasitológico y se encontró una prevalencia de parasitismo intestinal total de
5,4%.
Podemos concluir que los datos nacionales y los encontrados en nuestro estudio más recientemente, ambos
llevados a cabo en los mismos sitios centinela con un lapso de tiempo aproximado a los 10 años, son muy distintos
debido en gran parte a las políticas de fortificación de alimentos que se han implementado en Costa Rica desde el
año 1997.
En 1953 se estableció la fortificación de la harina de trigo con hierro. Sin embargo considerando que la dosificación
era muy baja, en 1997 mediante decreto ejecutivo, este nivel fue aumentado y además se le agregó ácido fólico (24).
En el año 2000 se da la fortificación de la harina de maíz con hierro y ácido fólico y vitaminas del complejo B (25) y
en el 2002 la fortificación de la leche con vitamina A, hierro y ácido fólico (26). En el 2003 se inició la fortificación del
arroz con hierro, ácido fólico y vitaminas del complejo B (27) y se modificó el tipo de hierro que se agrega a la harina
de trigo para una mayor absorción (28). En 1998 (29) y en el 2002 (30) además se fortifico el azúcar con vitamina A.
Sin embargo, a pesar de todos estos esfuerzos realizados, es necesario seguir fortaleciendo los programas
orientados a mejorar la situación nutricional de la población costarricense y las estrategias a seguir deben incluir
vigilancia epidemiológica y la promoción de estilos de alimentación saludable.

�Agradecimiento
Nuestro agradecimiento a los niños, padres de familia y al personal de los Equipos Básicos de Atención Integral en
Salud (EBAIS), el Hospital de La Anexión y la Clínica Marcial Fallas de la Caja Costarricense del Seguro Social de
Nicoya y Desamparados por la colaboraci ón brindada en el estudio. Además agradecen el apoyo financiero y
logístico del Ministerio de Salud, Vicerrectoría de Investigación de la Universidad de Costa Rica, el CONICIT y al
Organismo Internacional de Energía Atómica bajo el proyecto RLA/6/053.
Resumen
El presente estudio se realizó con el objetivo de determinar el impacto que han tenido las estrategias de
enriquecimiento y fortificación de alimentos con hierro en la prevalencia de anemia ferropriva y reservas bajas de
hierro en niños pre-escolares costarricenses. Se estudiaron 169 niños en edad pre-escolar pertenecientes a dos
comunidades centinela, una rural y otra urbana. La última Encuesta Nacional de Nutrición realizada en 1996 mostró
una prevalencia de anemia en pre-escolares del 26% y la Encuesta Basal de Comunidades Centinela en
Alimentación y Nutrición de 1999-2000 del 13.6%. En el presente estudio se encontró una prevalencia de anemia del
2,5% con reservas bajas de hierro en el 8,8% de la población rural estudiada y no se encontró ni anemia ni depleción
en las reservas del hierro en la zona urbana.

Se encontraron algunos pre-escolares afectados por parasitismo

intestinal en la mayor ía de tipo no-patógeno, el parasitismo hallado no se asocia con anemia ya que fue dado por
protozoarios. Podemos concluir que los datos nacionales más actualizados y los encontrados en nuestro estudio más
recientemente son muy distintos debido en gran parte a las políticas de fortificación de alimentos que se han
implementado en Costa Rica desde el año 1997. Sin embargo es necesario seguir fortaleciendo los programas
orientados a mejorar la situación nutricional de la población costarricense y las estrategias a seguir deben incluir
vigilancia epidemiológica y la promoción de estilos de alimentación saludable.
Palabras clave: anemia, hemoglobina, ferritina, niños, niñas, pre-escolares, hierro
Abstract
To determine the impact of the strategies of enrichment and food fortification with iron in the prevalence of iron
deficiency anemia and low iron reserves in pre-scholar children of Costa Rica was the objective of the present study.
We analyze 169 samples of children in pre-scholar age of two centinel communities, one rural and another urban.
The last National Survey of Nutrition made in 1996 demostrated a prevalence of anemia in pre-scholars of 26% and
the Basal Survey of Centinel Communities in Feeding and Nutrition of 1999-2000 was of 13,6%. In the present study
the prevalence of anemia was of 2.5% and with low iron reserves in 8.8% of the studied rural population and it was
neither anemia nor depletion in the reserves of the iron in the urban zone. Some pre-scholar children were affected
by non intestinal pathogen parasitism, which one is not associated with anemia because was given by protozoas. We
can conclude that the more updated national data and the recently found in our study are very different because of
the extent policies of food fortification that has been implemented in Costa Rica since 1997. Nevertheless it is
necessary to continue fortifying the oriented programs to improve the nutritional situation of the Costa Rican
population and the strategies to follow must include epidemiology monitoring and the promotion of healthful feeding
styles.
Key words: anemia, hemoglobin, ferritin, boys, girls, pre-scholars, iron
Referencias
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14. Ministerio de Salud 1996. Encuesta Nacional de Nutrición. Fascículo 2: Micronutrientes. Ministerio de Salud,
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16. Ministerio de Salud 2003. Pol ítica Nacional de Salud 2002-2006.
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19. Organización Panamericana de la Salud 1996. Plan de acción para el control de la anemia por carencia de hierro
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20. Ministerio de Planificación, Op. cit.
21. Barón M A, L. Solano, M. Páez, M. Pabón 2007. Estado nutricional de hierro y parasitosis intestinal en niños de
Valencia, Estado de Carabobo, Venezuela. Ar. Venez. Nutr. Vol. 20 No.1: 5-11.
22. Ministerio de Salud 1996, Op. cit.

�23. Ministerio de Salud, Instituto Costarricense de Investigación en Nutrición y Salud, Caja Costarricense del Seguro
Social, Ministerio de Educación Pública, Op. cit.
24. República de Costa Rica 1997. Decreto Ejecutivo No. 26371-S: Reglamento para el enriquecimiento de la harina
de trigo de calidad alimentaria. La Gaceta No.208.
25. República de Costa Rica 1999. Decreto Ejecutivo No. 28086-S: Reglamento para el enriquecimiento de la harina
de ma íz con hierro aminoquelado. La Gaceta No.184.
26. República de Costa Rica. 2001. Decreto Ejecutivo No.29629-S: Reglamento para la fortificaci ón de leche de
ganado vacuno con vitamina A, hierro y ácido fólico.
27. República de Costa Rica 2002. Decreto Ejecutivo No.30021-S: Reglamento para el enriquecimiento del arroz. La
Gaceta No.1.
28. República de Costa Rica 2002. Decreto Ejecutivo No. 30030-S: Modificación al decreto ejecutivo No. 26371-S
del enriquecimiento de la harina de trigo de calidad alimentaria. La Gaceta No.1.
29. República de Costa Rica 1998. Decreto Ejecutivo No. 27021-S: Reglamento para la fortificaci ón de azúcar con
vitamina A. La Gaceta No.108.
30. República de Costa Rica 2003.

Decreto Ejecutivo No.30140-S: Modificaci ón decreto No.27021-S de la

fortificación del azúcar con vitamina A. La Gaceta No. 1.

Revista de la Facultad de Salud Pública y Nutrición
Ave. Dr. Eduardo Aguirrre Pequeño y Yuriria
Col Mitras Centro, Monterrey, N.L. México 64460
Tels. (8)348-4354, 348-6080, 348-6447
respyn@faspyn.uanl.mx

Universidad Autónoma de Nuevo León
webmaster@uanl.mx

�LA TOMA DE DECISIONES EN SALUD PÚBLICA: UNA REVISIÓN
DEL PROCEDIMIENTO DESDE EL ENFOQUE RACIONAL
Igor Martín Ramos Herrera1, Miguel Ernesto González Castañeda2 y Carolina Tetelboin Henrion3
1

Universidad de Guadalajara, Departamento de Salud Pública, Cuerpo Académico Geografía de la Salud.
(Guadalajara, Jal., México). 2 Universidad de Guadalajara, Departamento de Geografía y Territorio, Cuerpo
Académico Geografía de la Salud. (Guadalajara, Jal., México). 3 Universidad Autónoma Metropolitana, Maestría
en Medicina Social. (México, D. F.)
E-mail: iramos@cucs.udg.mx
Introducción
Casi a finales del año 2005 “Stan” y ”Wilma”, dos
de los más poderosos huracanes en la historia
de México, se alinearon cronológicamente para
dar lugar a uno de los desastres naturales más
severos que hayan afectado al país. Estos
colosos provocaron lluvias, inundaciones,
cuantiosos daños materiales y cobraron muchas
vidas humanas al afectar los estados de
Chiapas, Quintana Roo, Campeche, Oaxaca,
Yucatán y Tabasco, al sur del país (1). Ante esta
situación, y con base en el estado de la situación,
el gobierno decretó activar el programa DN3
(Desastre Nacional Categoría 3) con la intención
de que las fuerzas sanitarias, civiles y militares,
respondieran inmediatamente a la prioridad de
poner a salvo a la población afectada y minimizar
el daño en las personas y sus bienes. En su primera fase, todas las acciones se orientaron a mantener la
integridad de la población y por tanto, las decisiones debieron ser tomadas de forma rápida y efectiva (2). Aún
así, la pérdida de vidas humanas se elevó a varios cientos de personas en ambos eventos y el número de
lesionados generó cifras de hasta cuatro dígitos.
Una vez que los huracanes se disiparon, las autoridades sanitarias cambiaron sus prioridades y entraron en
una segunda fase de respuesta, orientada a evitar el surgimiento de enfermedades epidémicas por efecto de la
contaminación de las fuentes de agua potable, la falta de alimentos y de higiene de los mismos, la carencia de
agua potable, la contaminación del ambiente por los restos humanos y animales en descomposición y la
carencia de medicamentos para la atención a las enfermedades preexistentes, entre muchos otros aspectos.
Las disposiciones a tomar, en esta fase, se orientaron a movilizar todos los recursos y ayuda disponibles para
mantener la salud de las poblaciones afectadas, hacer llegar servicios médicos de primer nivel a las zonas de
desastre y a movilizar a los enfermos a sitios donde puedan recibir servicios médicos de segundo o tercer nivel
de atención.
En la tercera fase, una vez restablecido el orden y sofocado el estado de emergencia, las autoridades y la
población se dedicaron a la restauración de las condiciones previas a los desastres. En la actualidad y por la
gravedad de los eventos citados, aún se trabaja en muchas partes de las zonas devastadas; parte importante
de las labores en esta fase se orientan a continuar con la vigilancia epidemiológica y en salud pública, así como
a poner nuevamente en funcionamiento los servicios locales de atención a la salud.
De acuerdo al reporte de las autoridades, el saldo general de estos operativos fue positivo y sin brotes
epidémicos (3). Quienes participaron en las acciones de atención a la salud durante estos eventos utilizaron su
juicio y experiencia para tomar las decisiones que consideraron más pertinentes, sin embargo, no se sabe si
estas personas habían recibido formación alguna para la toma de decisiones, menos aún si se evaluaron sus
habilidades en ese sentido o si siguieron una pauta preestablecida que orientó su acción.

�Las situaciones en las que se enfrentan disyuntivas en el ámbito de la salud pública, tan importantes como la
que aquí se relata, son motivo de interés para quienes se dedican a la formación de recursos humanos en salud,
en particular cuando se pretenden desarrollar habilidades para una toma de decisiones efectiva y eficiente. Este
artículo se enfoca principalmente en la descripción de las habilidades cognoscitivas que han de desplegar los
individuos para la toma de decisiones así como los instrumentos para evaluar tales habilidades en el ámbito de
la salud pública. Al final de éste se identifican problemas derivados de este análisis.
El objetivo del presente artículo es contextualizar y definir el uso de las habilidades cognoscitivas para la toma
de decisiones dentro del campo de la salud pública, así como identificar la forma en que éstas se pueden
desarrollar en el ámbito de la formación de recursos humanos en salud.
Para ello, se llevó a cabo una investigación documental de la literatura sobre el tema, teniendo como directriz
el seguimiento a los principales autores y sus referencias hasta el año 2005. Los documentos encontrados
fueron sujetos a un proceso de selección por pertinencia del tema y fueron sujetos a análisis de contenido.
Además, este trabajo es el producto de una revisión exhaustiva realizada durante un estudio mayor en el que
se desarrolló un instrumento para su evaluación y cuyos resultados se reportan en otro lugar (4).
La necesidad de un proceso racional
¿Qué llevó a las autoridades mexicanas a actuar de la forma en que lo hicieron en las distintas fases de la
contingencia ambiental y sanitaria durante estos huracanes? Supongamos que una acción importante al inicio
debió ser el acopio de toda la información posible respecto al problema que enfrentaban, lo cual dependía de
la confianza en el personal de atención a desastres, quienes deberían reportar datos confiables y oportunos,
además de la certeza de que mientras mejor información se obtuviera, mucho más fácil sería generar
alternativas de solución. Por otra parte, el tiempo de respuesta de las autoridades y del equipo de salud fue
crucial para el éxito de las acciones efectuadas, ya que la búsqueda de información debía ser oportuna y
expedita. Todo lo anterior en el marco de los lineamientos de respuesta del programa de atención a desastres.
Con la información a la mano y confiando en su veracidad, las autoridades y su equipo de trabajo debieron
diseñar una serie de alternativas de respuesta al problema, basándose en la evaluación de la magnitud del
problema, analizando la posible capacidad del gobierno y del Sector Salud para atender casos como estos;
quizá también consideraron la gran capacidad de trabajo así como las experiencias previas para el manejo de
estas situaciones e hicieron un análisis meticuloso de los riesgos, las posibilidades de éxito o fracaso y las
consecuencias de cada alternativa. Con las alternativas de atención propuestas, debieron seleccionar aquella
que consideraron daría una respuesta más efectiva al problema, en este caso, dividir la respuesta por fases y
disponer los recursos civiles, militares y de salud disponibles. Finalmente, permitieron que el plan DN3 del
ejército nacional implementara un Plan de Atención, el cual se ejecutó con buenos resultados de acuerdo a los
reportes oficiales.
Este caso refleja la enorme importancia que tienen las decisiones de los funcionarios y operativos del sector
salud sobre las acciones sanitarias en la población. Por lo anterior cabe preguntarnos ¿se podría repetir el
proceso con los mismos o mejores resultados?
El caso presentado sirve de pretexto para llamar la atención ante la necesidad de conocer y reconocer el
enfoque racional de toma de decisiones. Ciertamente en el ámbito de la salud pública no siempre se presenta
la oportunidad de tomar decisiones de manera tan aplastante como en una situación de desastre, pero si se
cuenta con personal que aplique el Proceso de Toma de Decisiones (PTD), se podrían incrementar las
posibilidades de éxito, dicho en otras palabras, reducir la incertidumbre y las posibilidades de fracaso.
La toma de decisiones
Se dice que la toma de decisiones es un proceso de análisis que permite elegir de entre varias alternativas
aquella que más se ajusta a las necesidades o metas de una situación determinada (5) y en el que deben
conjugarse los siguientes componentes: información, conocimientos, experiencia, análisis y juicio (6, 7).
También se le ha ligado a los objetivos educativos formulados por Benjamín Bloom (8), Robert Gagne (9), así
como con los procesos de razonamiento que requieren de distintas habilidades del pensamiento (10).
El intelecto de los individuos posee, entre otras capacidades, dos grupos de funciones: las habilidades del
pensamiento y los procesos de razonamiento. Las habilidades del pensamiento, son aquellas capacidades

�básicas del individuo que le permiten extender y refinar el conocimiento que posee, entre ellas están las
habilidades de comparación, clasificación, inducción, deducción, análisis de errores, abstracción, construcción
de fundamentación y análisis de perspectivas. Los procesos de razonamiento son más complejos y permiten
que el individuo utilice el conocimiento disponible de manera significativa con la finalidad de desempeñar tareas
específicas. Entre estos se encuentran la toma de decisiones, la investigación experimental, la inventiva, la
investigación y la solución de problemas (11, 12). Estos procesos se realizan a través las llamadas habilidades
cognoscitivas, las cuales se definen en la siguiente sección.
En este sentido, la toma de decisiones como proceso de razonamiento, hace uso del conocimiento de forma
significativa con la finalidad de diseñar alternativas de solución a un problema determinado y de elegir aquella
que más convenga. Herbert Simon (13 ) describió el PTD por primera vez hace casi ya medio siglo, lo identificó
como un proceso dinámico que consta de cuatro fases consecutivas: inteligencia, diseño, selección e
implementación. En la fase de inteligencia el individuo se enfoca en recolectar y procesar la información
necesaria para definir y comprender el problema que se presenta, es decir, qué, por qué y dónde ocurre, quiénes
lo están experimentando y cuáles son sus efectos, así como la definición de la meta o metas a lograr. Durante
esta fase se sugiere aplicar el pensamiento crítico (14), de forma que se adopte una actitud abierta, creativa,
sin prejuicios, cuestionando lo que parece obvio a simple vista y tratando de ir más allá de los límites usuales.
En la segunda fase del PTD, conocida como de diseño, el individuo se enfoca en concebir algunas alternativas
de solución para el problema identificado. No siempre es posible diseñar todas las alternativas posibles, pero
con base en la información que se obtenga, en la experiencia, el estilo cognitivo y en los recursos con que se
cuente, se podrán establecer dos o tres alternativas viables a la vez que deberán compararse entre sí. Además,
se establecen los criterios que le permiten seleccionar una de ellas.
La tercera fase del proceso, la de selección, es cuando formalmente se toma una decisión, ya que el individuo
elige de entre las alternativas diseñadas en la etapa anterior aquella que mejor responde al problema o situación
que se enfrenta. Para ello, refieren Laudon y Laudon (15.) el responsable se puede apoyar en sistemas de
información, otras personas y en materiales a la mano, que le permiten conocer los costos, consecuencias y
oportunidades de cada una de las alternativas.
La última fase del proceso de toma de decisiones es la de implementación. Aunque algunos autores (16) señalan
que la implementación ya no forma parte del PTD, en ocasiones se incluye dadas las implicaciones que tiene
para los resultados. Durante esta fase, el individuo pone en práctica la alternativa de solución seleccionada y
se reportan los progresos logrados.
A partir de las consideraciones teóricas previas se reconocen dos paradigmas: el descriptivo y el normativo (17).
El paradigma descriptivo se basa en la observación empírica y en los experimentos conductuales, mientras que
el paradigma normativo asume a un individuo que sigue un proceso definido de preferencias que obedecen a
conductas racionales. Para el presente trabajo se la perspectiva de este último paradigma para enmarcar y
describir el PTD en los individuos, por considerar que se adecua mejor a los supuestos teóricos reales.
Por otra parte, las decisiones pueden ser hechas bajo dos modelos: el individual y el grupal (18). El modelo
individual establece que el ser humano toma decisiones de forma racional con base en cálculos congruentes
racionales y de maximización de valor, lo que le permite establecer metas, generar y clasificar todas las
alternativas posibles de acuerdo a su aportación a esas metas y elegir aquella que más aporte. Aunque también
se considera una racionalidad limitada de los humanos que les impide establecer todas las alternativas posibles
y que por ello tienden a elegir la primera que esté disponible (19,20). El modelo grupal será revisado en otro
momento.
De acuerdo con el modelo individual, el PTD puede seguir dos rutas: la irreversible y la reversible o heurística.
La primera marca un camino lineal y unidireccional, en la que no se hacen repeticiones innecesarias de fase
previas del proceso (21). Por el contrario, aquellos individuos que siguen la ruta heurística, regresan a fases
previas, en un proceso de evaluación práctica de cada alternativa, donde la repetición de las fases y la
evaluación de los posibles desenlaces permiten experimentar los resultados de la solución sin haber tomado la
decisión definitivamente.
Algunos investigadores han encontrado que quienes adoptan el paradigma racional bajo el modelo irreversible
individual usualmente llegan a decisiones más eficientes (22,23). Debido a que el proceso heurístico es poco
consistente y produce una pérdida de nitidez en los límites de las soluciones y se reduce la confiabilidad y la
calidad de las decisiones (24). En el modelo irreversible la alternativa a seguir se selecciona en función de las

�probabilidades de éxito percibidas por los individuos, a esta actividad se le conoce también como toma de
decisiones probabilística (25, 26). También se señala que para tomar una decisión probabilística se requiere de
ciertas habilidades cognoscitivas que permiten comprender y elegir de entre las alternativas formuladas aquella
que más se acerque a las metas identificadas (27).
Las habilidades cognoscitivas para la toma de decisiones
La palabra habilidad significa destreza para hacer algo y además significa el desarrollo de esa destreza (28). El
término habilidad se usa también como sinónimo de competencia, que habla de una maestría y excelencia en
el desempeño de tal destreza. En párrafos anteriores, se comentó que las habilidades del pensamiento son
destrezas básicas de la inteligencia humana. También se mencionó que el PTD es un proceso de razonamiento
que busca aplicar el conocimiento de forma significativa. Para lograrlo el PTD hace uso de ciertas habilidades,
llamadas habilidades cognoscitivas, que si son usadas de manera efectiva, permitirán alcanzar las metas
propuestas (30).
Klein menciona que las habilidades cognoscitivas que facilitan el PTD se les denomina “habilidades
metodológico-estadísticas, donde lo metodológico del término da cuenta de la secuencia e integridad de las
fases para llegar a una decisión y lo estadístico del término se refiere al grado de probabilidad de la decisión”
(31, p. 324). Sin embargo, para los fines de este trabajo se usará el término de Habilidades Cognoscitivas (HC)
que es más común en la literatura. A pesar de que muy pocos autores se han preocupado por identificar aquellas
HC que entran en juego durante el PTD, aún no se ha llegado a un acuerdo. Sin embargo, es posible apreciar
algunas comunes, según se describe a continuación.
Argudín (32) identifica las siguientes habilidades: jerarquizar, asentar prioridades y asumir consecuencias,
donde la primera permite a los individuos clasificar distintos elementos, objetos u opciones a través de un criterio
determinado, y el elemento que cumpla mejor dicho criterio será el más importante y viceversa. La segunda
habilidad referida por este autor, es asentar prioridades, que permite distinguir aquellas acciones que deben ser
realizadas en primera instancia, dada su jerarquía, de aquellas que no requieren atención inmediata y pueden
ser efectuadas posteriormente. La tercera habilidad es asumir consecuencias, la cual tiene que ver más con los
valores del individuo y se refiere al grado de responsabilidad y compromiso frente a la situación en juego.
Por su parte, Pozo (33) identifica dos habilidades para el PTD, llamadas también habilidades profesionales
transversales. La primera es la habilidad para identificar alternativas que permite razonar los distintos cursos de
acción que se pueden seguir para dar solución a una situación problemática. La segunda es la habilidad para
hacer elecciones racionales, es decir, con base en el modelo racional y en la capacidad de los individuos para
seleccionar aquella alternativa que tenga más posibilidades de lograr un objetivo determinado, el individuo
realiza un análisis de cada alternativa con base en la información disponible y su juicio personal.
El Ministerio de Aprendizaje de Saskatchewan en Canadá, identifica tres niveles para el PTD: el primero se
refiere a la ampliación de la base de conocimientos a través de la información disponible; el segundo es tomar
una decisión informada que logre las metas planteadas y que establezca un compromiso con la situación
analizada; el tercero es desarrollar un plan de acción en el que se establezcan las actividades a seguir para
ejecutar la decisión tomada (34). Se aprecia en estos tres niveles una gran similitud con las anteriores
propuestas de HC.
Klein, Orasanu y Calderwood (35), preocupados por la ausencia de una definición clara y puntual, establecen
las siguientes HC para el PTD: 1) el manejo del proceso de toma de decisiones, enfocado en sus tres fases
iniciales, 2) la capacidad de clasificación y análisis independiente de los componentes subjetivo y objetivo de la
decisión, y 3) la evaluación de la importancia del problema así como la intensidad con que será manejado, lo
cual se basa en el compromiso que haga el responsable de la decisión hacia el problema (véase la Tabla 1).
Esta clasificación concuerda con la opinión de otros investigadores en el hecho de que las habilidades no sólo
tienen que ver con el PTD en sí, sino con el contexto en el que se decide (36), ya que mientras más importancia
le otorgue el responsable de la decisión a cada uno de estos tres aspectos, mayor será la calidad de la decisión
que se tome.
Tabla 1. Habilidades cognoscitivas que se aplican durante el proceso de toma de decisiones.
Habilidad Cognoscitiva

Definición conceptual

�Manejo general del proceso de toma de decisiones Es el manejo del proceso de razonamiento con el fin de
basado en el modelo racional
elegir de entre varias alternativas aquella que más se
ajuste a las necesidades o metas de una situación
determinada.
Capacidad para distinguir los aspectos subjetivos y Es cuando se logra una clara distinción entre los
objetivos de la decisión
componentes tácitos, observables y medibles del
problema, y los componentes subjetivos, sutiles e
implícitos del mismo.
Evaluación de la importancia del problema y de la Es cuando se manifiesta el ejercicio de un juicio
intensidad con que será manejado
sistemático, precavido y racional en el proceso de
formulación de las alternativas y la selección de aquella
alternativa para la cual siente un compromiso.
Fuente: Klein, Orasanu y Calderwood (37)
Así, Klein et al. establecen que la primer habilidad para el manejo del PTD se manifiesta por la formulación de
una solución en un orden jerárquico, es decir, el responsable de la decisión lleva a cabo un proceso racional e
irreversible donde primero busca información, identifica el problema y la meta a lograr, luego diseña las
alternativas y los criterios para evaluarlas y finalmente selecciona la más conveniente a las metas definidas. La
carencia de esta habilidad puede manifestarse de varias maneras: un paso muy superficial por las distintas
fases del PTD, la ejecución del proceso sin un orden específico o la eliminación de una o las dos fases iniciales
del proceso, con la consecuente selección de una alternativa de acción sin haber pasado por las previas (38).
La segunda HC, que es la capacidad para distinguir los aspectos subjetivos y objetivos de la decisión, se basa
en el hecho de lograr una clara distinción entre los componentes tácitos, observables y medibles del problema
y los componentes subjetivos, sutiles e implícitos del mismo. El hecho de no lograr establecer esta distinción o
que los límites sean difusos entre estos dos aspectos, se debe a que esta capacidad no está bien desarrollada
en los tomadores de decisiones. La tercera habilidad, la evaluación de la importancia del problema y de la
intensidad con que será manejado, se manifiesta a través del ejercicio de un juicio sistemático, precavido y
racional en el proceso de formulación de las alternativas y la selección de aquella alternativa para la cual siente
un compromiso personal o social, a diferencia de aquellos individuos que llevan a cabo juicios rápidos, poco
analizados y arriesgados, por lo que manifiestan un compromiso personal muy bajo.
De acuerdo con Klein (39), si en verdad existen diferencias en la calidad de las decisiones que llevan a cabo
las personas, estas serán manifestadas a través de las diferencias entre algunas o todas las habilidades
mencionadas. Además, si es posible clarificar estas HC y señalar sus diferencias, será entonces posible evaluar
las capacidades para la toma de decisiones, sea que estén en proceso de formación, que estén ejerciendo ya
una profesión, o bien, una actividad laboral.
No obstante, las HC no se manifiestan de forma aislada, sino que pueden verse afectadas por una serie de
variables personales y del grupo tomador de decisiones. Por ejemplo, se menciona que el nivel académico (40),
la disciplina de especialización (41), el coeficiente intelectual (42), la edad (43), el sexo (44) la experiencia de
trabajo (45,46) y el nivel de éxito profesional previo (47) son factores que de una manera u otra inciden en el
desarrollo de las habilidades para la toma de decisiones. Sin embargo, aún existe controversia respecto a la
contribución de algunas de estas variables, especialmente respecto a la experiencia de trabajo.
Con el fin de conocer el nivel de desarrollo de las HC que poseen los individuos entonces, es necesario definirlas
en términos operacionales, someterlas a evaluación y controlar las variables antes mencionadas. Para ello
algunos autores han propuesto varias formas de hacerlo.
Las habilidades cognoscitivas en términos operacionales
Para facilitar la evaluación y el manejo de estas HC se hace necesario establecer definiciones operacionales y
aplicarlas a través de instrumentos de medición que “registren valores observables de los conceptos abstractos
una vez operacionalizados” (48, p. 345). Stanovich y West (49), reportan que es posible evaluar las habilidades
para tomar decisiones partiendo de los modelos normativos, sin embargo refieren que no se ha logrado
uniformizar los componentes del proceso. No obstante, Randel, Pugh y Reed (50) así como Lipschitz y Ben
Shaul (51) sugieren que si se comparan las diferencias en la toma de decisiones entre expertos y novatos, es

�posible identificar cómo se llevan a cabo los procesos. Pese a esto, ninguno de ellos sugiere definiciones
operacionales, dejando un hueco en la discusión.
En un esfuerzo por establecer definiciones operacionales, el Gobierno de Saskatchewan (52), elaboró una
propuesta operacional para evaluar las HC. Con base en los tres niveles conceptuales por ellos mencionado,
se establecen nueve habilidades organizadas de la siguiente forma: para la primera habilidad se encuentran las
evidencias de reflexión sobre el tema en cuestión, investigación del tema y hallazgo de hechos relacionados.
Para la segunda se encuentran las evidencias de la exploración de alternativas y sus consecuencias, y la toma
de una decisión y el establecimiento de una meta personal. Finalmente, para la tercera habilidad, se encuentran
las evidencias del diseño y aplicación de un plan de acción y la evaluación del progreso. No obstante lo sencillo
de este esquema operativo, su aplicación no se detalla totalmente en el reporte encontrado, lo que hace
necesario revisar otras propuestas.
Las HC identificadas por J. Klein (53) y por Wang, Liu y Ruhe (54) sirven mejor a este fin y establecen un marco
de referencia que considera no sólo al proceso en sí, sino que amplía su campo de evaluación a los aspectos
sociales y personales de las situaciones (véase Tabla 2). Para ello, se hace valer de la habilidad para identificar
los aspectos subjetivos y objetivos de cada fase. Es decir, para la fase de inteligencia Klein sugiere que el
aspecto objetivo debe mostrar la comparación de los resultados de pruebas validadas con la situación, mientras
que el aspecto subjetivo se manifiesta a través de la evidencia de consulta con los involucrados en la situación.
Los mismos autores señalan para la fase de diseño que el aspecto objetivo se manifiesta mediante la consulta
de fuentes profesionales de información respecto a las posibles soluciones a problemas similares, mientras que
el aspecto subjetivo se manifiesta a través de la intención de consulta con los involucrados en busca de
sugerencias de cursos de acción. Por último, el aspecto objetivo de la fase de selección se manifiesta con la
evidencia del uso de la información recolectada para determinar la probabilidad de éxito relativo de cada una
de las alternativas sugeridas, para entonces seleccionar la más favorable. El aspecto subjetivo de esta fase se
hace evidente con la intención de consulta con las personas involucradas respecto a la posible mejor alternativa.
Además de revisar cada uno de los elementos del PTD a la luz de los aspectos subjetivos y objetivos, es
indispensable presentar situaciones en las que exista una baja posibilidad de compromiso frente a otras
situaciones en las que el compromiso sea mucho mayor. Ello permitirá evaluar la tercera habilidad del modelo
de Klein (55) mencionada como la habilidad para evaluar ambos aspectos del problema.
Tabla 2. Dimensiones y definiciones operacionales de las habilidades cognoscitivas identificadas.
Habilidad Cognoscitiva
Dimensiones
Manejo general del proceso Integridad
de toma de decisiones
basado en el modelo Orden
racional
Irreversibilidad

Manejo de la fase de Dimensión
inteligencia del proceso de objetiva
toma de decisiones
Dimensión
subjetiva

Definición operacional
El individuo ejecuta todas las fases del proceso de toma de
decisiones sin omisión alguna.
Las fases del proceso se realizan de forma unidireccional y
lineal, es decir, el individuo ejecuta las fases en el siguiente
orden: inteligencia, diseño, selección e implementación.
El individuo sigue las fases del proceso de toma de decisiones
en el orden previsto, sin regresar o repetir fases previas en
momento alguno.
Búsqueda de información: El individuo busca reportes de
situaciones similares y los compara con la situación que
enfrenta, asimismo revisa los procedimientos o normas
oficiales
Definición del problema: El individuo utiliza la documentación
y normatividad para realizar un análisis sobre la situación que
enfrenta, identifica el problema y lo define

�Definición de las metas: El individuo utiliza la documentación
y normatividad para establecer claramente los objetivos
pretendidos y definir la meta o metas a alcanzar
Búsqueda de información: El individuo solicita mayor
información de quienes recibe la notificación y/o de sus jefes
y compañeros
Definición del problema: El individuo hace un proceso de
reflexión individual e identifica el problema en cuestión

Manejo de la fase de diseño Dimensión
del proceso de toma de objetiva
decisiones
Dimensión
subjetiva

Definición de las metas: El individuo hace un proceso de
reflexión individual en el que identifica la meta o metas que
desea lograr con la decisión que se tome
Diseño de alternativas: Con base en el análisis de reportes, la
normatividad y la documentación disponible, el individuo hace
explícito un juego de posibles alternativas de solución a la
situación que enfrenta.
Definición de criterios: Con base en el análisis de reportes, la
normatividad y la documentación disponible, el individuo
formula los criterios que le permitirán evaluar las alternativas
formuladas
Diseño de alternativas: El individuo consulta con quienes le
reportaron la situación actual y con sus compañeros o
superiores en busca de sugerencias de cursos de acción.

Manejo de la fase de Dimensión
selección del proceso de objetiva
toma de decisiones
Dimensión
subjetiva

Capacidad para distinguir
los aspectos subjetivos y
objetivos de la decisión

Definición de criterios: El individuo consulta distintas fuentes
de información y a quienes le reportaron la situación actual
para generar los criterios de selección.
El individuo usa toda la información recolectada y los criterios
establecidos para determinar la probabilidad de éxito relativo
de cada una de las alternativas formuladas, entonces
selecciona la que más se ajuste a la meta o metas predefinidas.

El individuo consulta con las personas involucradas en la
situación respecto a la posible mejor alternativa
Dimensiones
Esta distinción se aprecia en cada una de las fases del
objetiva
y proceso de toma de decisiones que son descritas en esta
subjetiva
misma columna para cada una de las fases de inteligencia,
diseño y selección.
Elevado nivel de El individuo manifiesta un alto nivel de juicio y raciocinio en el
compromiso
proceso de toma de decisión.

Evaluación
de
la
importancia del problema y
de la intensidad con que
será manejado
Bajo nivel
compromiso

de El individuo manifiesta un bajo nivel de juicio y raciocinio en el
proceso de toma de decisión.

Fuente: Klein, 1999 (56).
El papel de la formación educativa en la toma de decisiones
Las actividades orientadas a la formación educativa tienen, entre otras, la finalidad de tomar en cuenta las
experiencias y conocimientos previos para que este obtenga o desarrolle el nivel de conocimientos, habilidades
y competencias requeridos para las actividades profesionales (57). Cuando se recibe capacitación para tomar
decisiones, el desempeño es más efectivo y eficiente en las situaciones de la vida real (58). Por tal motivo, el

�desarrollo de esta habilidad ha sido incorporado en un sinnúmero de programas educativos alrededor del
mundo, debido a su singular trascendencia en situaciones científicas, económicas y administrativas, así como
en la vida diaria.
Tradicionalmente, las instituciones educativas se han enfocado en transmitir a los estudiantes los conocimientos
disciplinares correspondientes a un área específica del quehacer profesional. Desde hace varias décadas, esta
acción se ha complementado con la intención de desarrollar habilidades y actitudes (59), llamadas por otros
“competencias profesionales” (60, 61). Algunas de las habilidades que se promueven en los estudiantes son: el
aprendizaje autodidacta, el pensamiento crítico, el dominio de otros idiomas, la identificación y resolución de
problemas, la toma de decisiones y el trabajo en equipos.
La formación educativa orientada al desarrollo de habilidades o competencias intenta responder a los retos que
impone la nueva sociedad del conocimiento y “se basa en las necesidades laborales, resaltando la importancia
del acercamiento entre la escuela y el mundo del trabajo” (62, p. 17). Este tipo de formación considera que los
individuos se capacitan a partir de identificar lo que debe ser capaz de hacer al concluir sus estudios. En otras
palabras, la educación basada en competencias se enfoca en la aplicación de los conocimientos, más que en
su adquisición, por lo que fomenta con gran énfasis el desarrollo de habilidades y actitudes y evalúa los logros
con la demostración del desempeño (63).
El ámbito de la salud en general, y el de la salud pública en particular, no es la excepción en términos de
formación de recursos humanos. Además, esta actividad exige de profesionales altamente capacitados (64),
dada su trascendencia para la integridad de la población. Con la intención de mejorar el estado de salud de los
grupos poblacionales, algunas instituciones educativas de salud se han sumado a esta corriente de promoción
de habilidades o competencias y han incorporado en sus planes educativos distintas actividades que les ayudan
a lograrlo (65, 66).
Existe actualmente una gran cantidad de propuestas educativas para desarrollar las habilidades para tomar
decisiones, desde aquellas cuyo énfasis está puesto en las corrientes teóricas que las soportan, hasta las que
se enfocan en elementos específicos de la práctica profesional; asimismo las habilidades se han incorporado
en distintos métodos, orientaciones, unidades de estudio o en cursos completos. Un ejemplo de ello es el
programa educativo desarrollado por el Gobierno de Saskatchewan (67) que ha implementado un curso
denominado Proceso de Toma de Decisiones en Salud cuyo objetivo principal es que los estudiantes practiquen
la planeación del compromiso individual hacia una acción sanitaria responsable; otro ejemplo es el que utilizan
las tecnologías educativas en el salón de clase, en relación a la toma de decisiones. Su efecto benéfico ha sido
comprobado en el desarrollo de las competencias profesionales (68). En el siguiente apartado se comenta sobre
algunos esfuerzos hechos para evaluar las habilidades para tomar decisiones en distintos ámbitos
profesionales, incluyendo el de la salud.
La evaluación de habilidades para la toma de decisiones
La evaluación del desempeño es uno de los cinco componentes del modelo educativo basado en competencias
(69) y quizá uno de los más importantes, ya que permite asegurar que quienes están siendo formados
adquieran, desarrollen o posean las habilidades suficientes para el quehacer profesional. A diferencia de la
evaluación de conocimientos, que pretende emitir un juicio relevante respecto a la información adquirida por los
estudiantes (70), el logro en el desarrollo de habilidades se evalúa a través de la manifestación de evidencias y
con base en ciertas normas predefinidas (71).
Sin embargo, se reporta que no ha sido fácil evaluar las HC dado que muchas de las decisiones se toman con
base en juicios de probabilidad, además de que se han hecho recomendaciones para que no se evalúen las
habilidades personales de forma independiente sino en conjunto (72), lo cual implica una serie de
consideraciones respecto a los recursos con que se cuenta para su ejecución. Por ello, se acepta que los
instrumentos tipo cuestionario o entrevista permiten evaluar las habilidades en los individuos (73), pero deben
diseñarse una vez que se han identificado aquellas sobre las que se desea indagar y las grandes dimensiones
o categorías de las mismas (74). Complementariamente, los instrumentos evaluadores deben reunir tres
requisitos: confiabilidad, validez y comprensión (75,76).
Con la finalidad de identificar la existencia de propuestas que permitan evaluar las HC para las decisiones, se
realizó una búsqueda en la literatura existente y se encontró que a pesar de la enorme discusión sobre los PTD,
y la menor discusión sobre las habilidades cognoscitivas, existen muy pocos instrumentos desarrollados para
tal fin. La Tabla 3 presenta las principales características de los instrumentos encontrados.

�Tabla 3. Instrumentos desarrollados para evaluar HC para la toma de decisiones.
Autor y fecha
Área de aplicación
Ventajas
Desventajas
McGuire y Babbott Ciencias de la Salud, Compara
la No evalúa HC.
(77)
estudiantes
capacidad individual
universitarios
con la de los expertos No reporta pruebas de validez
McGuire, Solomon y Ciencias de la Salud, Define estilos para la No evalúa HC.
Bashook (78)
Estudiantes
solución
de
universitarios
problemas
No reporta pruebas de validez
Trosset (79)

Educación, estudiantes Evalúa
intuición No evalúa HC, evalúa pensamiento
universitarios
versus método
crítico.

Peri,
Mosticoni, Científicos
Mosticoni y Barbarito
(80)
Klein (81,82)
Educación,
de escuela

Evalúa la capacidad
para
decisiones
eficientes
directores Evalúa HC de forma
particular.
α de
0.86.

Cronbach

No reporta pruebas de validez
No reporta pruebas de validez. Las
habilidades reportadas no concuerdan
con la literatura
Requiere análisis por parte de asesores
externos

=

Evidencia de validez
Greybeck, Orozco y Educación, estudiantes α de Cronbach = No evalúa HC, evalúa pensamiento
Olarte (83)
universitarios
0.87.
crítico.
Evidencia de validez Sólo evalúa conocimientos sobre
habilidades
Gestiopolis (84)
Administración,
Rápido y breve
No reporta pruebas de validez ni
directivos
confiabilidad
Minister of Learning Ciencias de la Salud, Evalúa las etapas del Interpretación subjetiva por parte del
of Saskatchewan (85) Estudiantes
PTD
profesor.
universitarios
No reporta pruebas de validez
Fuente: elaborado por los autores.
En la Tabla 3 muestra que la mayor parte de los instrumentos disponibles en la literatura han sido diseñados
para su aplicación en el ámbito educativo y específicamente en la formación para salud, a excepción de los
instrumentos desarrollados por Peri et al. (86) y Gestiópolis (87) que se abocan al área administrativa. Destacan
particularmente los instrumentos desarrollados por McGuire y Babbot (88), McGuire et al. (89) y el Gobierno de
Saskatchewan (90), los cuales fueron creados para aplicarse específicamente en el nivel de educación
universitaria.
Con la intención de definir cuáles de estos instrumentos serían los más apropiados para evaluar las HC para la
toma de decisiones en el ámbito de la educación sanitaria en México, se incorporaron dos columnas la Tabla 3
con las ventajas y desventajas de cada instrumento. La principal desventaja encontrada en los tres primeros
instrumentos y en el de Greybeck et al. (91), es que no evalúan directamente las HC, sino que asumen que el
PTD es una habilidad genérica. Tampoco desglosan las habilidades que han sido identificadas en la literatura,
además que los dos primeros se enfocan más en evaluar conocimientos sobre pensamiento crítico como una
habilidad inherente para la toma de decisiones.
Por otra parte, a reserva de ser verificado para cada uno de los autores de otros modelos, no se reportan
resultados de pruebas de validez y confiabilidad que demuestren la calidad científica de la mayor parte de estos
instrumentos, a excepción de Greybeck et al. (92) y de Klein (93, 94) que reportan niveles aceptables de

�confiabilidad, además de haber realizado algunas pruebas de validez de constructo y de contenido, así como la
revisión del formato y claridad de sus reactivos.
En la misma Tabla 3 se aprecia también que los instrumentos de McGuire y Babbott (95) y McGuire et al. (96),
fueron diseñados para evaluar los PTD en general y no hacen un análisis independiente de las HC para tomar
decisiones. Además se enfocan a hacer una comparación con lo que marcan los expertos y en establecer estilos
de toma de decisiones, lo cual no se acerca al punto central de búsqueda de este trabajo. Se considera entonces
que esos instrumentos tampoco son apropiados para evaluar las HC.
Aun cuando los instrumentos de Peri et al. (97), Klein (98, 99) y el Ministerio de Educación de Saskatchewan
(100), sí evalúan las HC para tomar decisiones, el primero tiene la limitante de que las habilidades identificadas
no concuerdan con las que existen en la literatura sobre los PTD, ya que hace una adaptación para una
aplicación específica con científicos, lo cual limita su uso para los fines de este trabajo.
En síntesis, en virtud de su contenido científico, sólo el segundo y el tercer instrumentos parecen ser los más
apropiados a los objetivos del presente trabajo, no obstante la limitación del segundo cuyo análisis se hace a
través de la interpretación de una tercera persona de las respuestas individuales, lo que podría restarle
objetividad, o que el tercer instrumento está limitado sólo a la primer HC señalada por Klein (101), es decir, el
manejo general del proceso de toma de decisiones. Por ello, el instrumento desarrollado por Klein (102, 103)
parece ser el más apropiado si se corrigen sus deficiencias de subjetividad en la interpretación, ya que evalúa
las HC y sigue fielmente las etapas del PTD manejado en la literatura.
Un último punto a considerar es la influencia de la ética y la responsabilidad social que imprime cada individuo
a sus decisiones, aunque este asunto se enfoca más al estilo que a las habilidades, también se ha considerado
en este estudio. Al respecto, las teorías modernas de la ética, utilitaria, egoísmo, deontología, justicia y
relativismo, establecen varias premisas éticas operacionales que influyen en el estilo de toma de decisiones de
los individuos (104). Por ejemplo, que cualquier acto es egoísta, que cualquier acción lleva a la máxima
eficiencia, que cualquier acción viola la idea de equidad, etc. Aunque este acercamiento surge de las disciplinas
administrativas o de la filosofía, desde el punto de vista sanitario, el tema se ha orientado al manejo de una
relación de transparencia hacia los pacientes y las comunidades y sus derechos (105).
Conclusiones
Hasta este punto ha quedado claro que el PTD coincide más con un proceso de orden racional que de orden
heurístico o casual. Al inicio de este trabajo se señaló la necesidad de tener una referencia clara y objetiva de
las competencias que poseen las personas para la toma de decisiones, también se comentó sobre el impacto
que pueden tener los resultados en los planes y programas de estudio en las instituciones educativas, así como
en las instituciones que ofrecen servicios de salud a la población. Dado que no se encontraron reportes sobre
la evaluación de HC en nuestro medio, los autores se han dado a la tarea de diseñar y validar un instrumento
que permita establecer con claridad el nivel de competencia que poseen los distintos grupos seleccionados y
que ha sido aplicado en un estudio realizado en la Universidad de Guadalajara, México (106).
En suma, la toma de decisiones en el área de la salud no sigue un proceso lineal y absoluto, sino que es tan
complejo y dinámico como cada una de las situaciones que se presentan en el mundo real (107), donde cada
situación es diferente a otras, el medio es sumamente dinámico, existe un gran componente de incertidumbre,
el tiempo es un factor determinante, las metas no están claramente definidas, las acciones y la retroalimentación
son altamente dependientes, las expectativas son muy elevadas, existen múltiples personas involucradas, el
personal de salud opera bajo normas organizacionales y culturales muy estrictas y el resultado afecta de manera
directa a la salud e integridad del ser humano y su ambiente (108). Esto se observa claramente con el caso
mencionado al inicio de este trabajo con respecto a la respuesta de las autoridades sanitarias en caso de
desastres naturales.
Es importante mencionar que existe una fuerte limitante en cuanto a la bibliografía existente en nuestro medio
y a nivel global con respecto al teme de la toma de decisiones, específicamente en lo que respecta a la que se
hace de forma colectiva. Por ello se trató de presentar el tema de la forma más detallada posible. Además, el
cada vez mayor impacto de los efectos de la naturaleza y de las epidemias en la salud y la seguridad de las
poblaciones demandan decisiones oportunas y eficaces. Ejemplo de ello son las recientes epidemias de
Dengue, influenza AH1N1 y gripe aviar, o bien, el reciente huracán Karl que azotó las costas de Veracruz de
forma devastadora.

�Finalmente, en nuestro medio, es poco conocido el PTD y consideramos que debe incluirse en la formación del
personal de salud. En este sentido, estamos de acuerdo con Drucker (109) cuando declara que no importa que
tan hábil sea un individuo para tomar decisiones, es un hecho que si observa e identifica claramente la situación,
será capaz de afrontarla de manera eficaz (110).
Resumen
Se presenta una revisión que contextualiza y define el uso de las habilidades cognoscitivas para la toma de
decisiones dentro del campo de la salud pública, y analiza cómo éstas se pueden desarrollar en el ámbito de la
formación de recursos humanos en salud. Se llevó a cabo una investigación documental de la literatura sobre
el tema, teniendo como directriz el seguimiento a los principales autores y sus referencias hasta el año 2005.
Los documentos encontrados fueron sujetos a un proceso de selección por pertinencia del tema y fueron sujetos
a análisis de contenido. A partir de la propuesta de Herbert Simon en 1956 la teoría de la toma de decisiones
es definida y posteriormente se encuentra a una serie de autores que analizan el proceso e identifican y
operacionalizan las habilidades cognoscitivas que lo generan. El proceso de toma de decisiones coincide más
con un proceso de orden racional que de orden heurístico o casual. Los autores coinciden en que la toma de
decisiones es un proceso intelectual que debe ejercitarse y evaluarse en el personal que trabaja en el ámbito
de la salud pública, debe formar parte de las competencias del personal de salud.
Palabras Clave: Toma de decisiones, habilidades, competencias, salud pública.
Abstract
A review that contextualizes and defines the use of cognitive skills for decision-making within the field of public
health, and discusses how they can be developed in the field of training of human resources in health. Was
conducted documentary research literature on the subject, taking as a guideline to follow the lead authors and
references to 2005. The documents found were subject to a selection process by relevance of the topic and were
subjected to content analysis. Since the proposal of Herbert Simon in 1956 the theory of decision making is
defined and is subsequently a number of authors who analyze the process and identify and operationalize
cognitive skills that generate it. The decision making process coincides with a rational order processing heuristic
or random order. The authors agree that decision making is an intellectual process that must be exercised and
evaluated in the staff working in the field of public health, should be part of the skills of health workers.

Keywords: Decision making, skills, competencies, public health.
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91. Greybeck, B., M. Orozco y S. Olarte 2003, Op. cit.
92. Idem.
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94. Klein, J. 1999, Op. cit.
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97. Peri, A., R. Mosticoni, S. Mosticoni y M. Barbarito 2005, Op. cit.

de

decisiones.

Hallado

�98. Klein, J. 2002, Op. cit.
99. Klein, J. 1999, Op. cit.
100. Minister of Learning of Saskatchewan 2005, Op. cit.
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                <text>Rocha Flores, Alejandra Berenice, Editor Técnico</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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                    <text>�CONCEPCIONES CULTURALES SOBRE INSULINOTERAPIA DE
PACIENTES DIABÉTICOS TIPO 2
Lucila
Patricia
Acosta
Ramírez,
Alicia
García
Barrón
y
Kelvin
Saldaña
Valero*
Facultad de Enfermería de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (San Luis Potosí, S.L.P., México)
*Programa Estatal del Adulto y Adulto Mayor de los Servicios de Salud de San Luis Potosí (San Luis Potosí,
S.L.P.,
México)
E.mail: lacosta@uaslp.mx.
Introducción
La diabetes mellitus 2 (DM2) es un problema de salud
pública en continuo ascenso en todo el mundo, se
espera que en los próximos 25 años se incremente
notablemente en la población mayor de 20 años, sobre
todo en países en desarrollo como México, donde el
envejecimiento y la transición epidemiológica juegan un
papel muy importante; a tal grado que el número de
casos se duplicara o triplicara de no tomarse medidas
y estrategias acertadas (1). La DM2 es una enfermedad
endocrina y metabólica caracterizada por un déficit parcial o total en la secreción de insulina. Tal déficit tiene
múltiples consecuencias en el organismo, entre las que destaca la tendencia a la hiperglucemia, que requiere
la aplicación de insulina, además del control estricto sobre la dieta y otras medidas que forman parte del plan
integral de tratamiento (2).
El estudio prospectivo de DM en el Reino Unido (UKPDS) demostró que gran numero de pacientes presenta un
deterioro progresivo del control glicémico con relación al tiempo de evolución, y en su mayoría requerirán
tratamiento con insulina aislada o en combinaciones con agentes orales, existiendo una relación directa entre
el riesgo de complicaciones y los niveles de glicemia a lo largo del tiempo. (3) Varios estudios han confirmado
un retardo en el inicio y progreso de complicaciones microvasculares en pacientes diabéticos tipo 2 con
insulinoterapia intensificada, así como un mejor control de la hemoglobina glucosilada (Hba1c) (4, 5, 6). El
número de muertes por DM en México, que desde 2001 aumenta a una tasa de 5 mil decesos más cada año,
se reducirá hasta en un 50 % cuando se amplíe el porcentaje de pacientes tratados con insulina, pues hasta
ahora sólo suman entre 3 y 5 %, mientras que en muchos países representan 30 y hasta 40 % (7).
El tratamiento con insulina se considera con frecuencia una indicación compleja, pues se desconocen los tipos
de insulina, las técnicas y los algoritmos de aplicación. Se tiene temor a la hipoglucemia y al aumento de peso.
Algunos indican la insulina con la idea de castigo por el mal cuidado personal y no se cambian los mitos que
prevalecen en la población. Se proponen metas muy claras de control y sin embargo, son difíciles de alcanzar
y de mantener en la vida diaria (8). También, los enfermos rechazan el tratamiento con insulina con base en
creencias y algunos mitos tales como: la ceguera, el aumento de peso, el temor a las inyecciones, el sentirse
mas mal, lo ubican como la etapa última de la enfermedad, que antecede a la muerte, entre otros(9, 10).
En el caso de estos pacientes, el control metabólico depende de su comportamiento, de modo que en gran
medida su evolución estará supeditada a la adhesión al tratamiento. Sin embargo, existen barreras para su
apego, entre otras la complejidad del régimen, el cambio en sus actividades cotidianas y el escaso conocimiento
y habilidades para el manejo de la DM2 (11). Martín y Grau señalan que en general, 40% de los pacientes no
cumplen las recomendaciones terapéuticas y en las enfermedades crónicas el incumplimiento alcanzaría hasta
45%. (12) Lauritzen–Zoffmann revelan los resultados del estudio DAWN (Diabetes Attitudes Wishes Needs)
donde el 57 % manifestó resistencia a iniciar tratamiento con insulina, encontrándose similar percepción en la
mitad de los profesionales de la salud (13). Por tanto, es de suma importancia que el diabético participe
activamente en los programas de atención, con la finalidad de fortalecer sus capacidades para la toma de
decisiones que le faciliten el control de su propia vida. Lo que implica un proceso de formación integral que
incluya las dimensiones: biológica, psicológica, social, cultural, ecológica, productiva, recreativa, sanitaria y
espiritual para empoderarlo. De modo tal que pueda desempeñar un papel más activo en el autocuidado y
desarrollar aptitudes apropiadas. Un paso para lograrlo de manera efectiva es mediante el conocimiento del
significado y el sentido que estructura el paciente con relación al cuidado de su padecimiento (14).

�Un enfoque empleado para analizar los patrones culturales mediante modelos semánticos, es la teoría del
consenso cultural (TCC) en la que se articulan la antropología, sociología y la psicología. Esta investigación
muestra un acercamiento inicial enfocado al análisis de universos culturales de los pacientes con DM2 sobre la
insulinoterapia, mediante la TCC y el uso del programa Anthropac (15). En la antropología cognitiva se entiende
por dominio cultural al conjunto organizado de palabras o frases que en distintos niveles cognitivos, hacen
referencia a una esfera conceptual específica (16). Se parte de la hipótesis, de que en la niñez los individuos
desarrollan ideas fundamentales y profundas que no suelen conocerse clara y explícitamente. Estas ideas,
nombradas en psicología cognitiva como creencias centrales, son consideradas por las personas como
verdades absolutas, tales creencias son estructuradas, rigen en sus conductas y pensamientos, lo que genera
los denominados pensamientos automáticos, que se manifiestan mediante palabras o imágenes sobre una
situación determinada y representan el nivel más superficial de la cognición (17).
En el caso del paciente con DM2 se le involucra en los programas de atención, bajo el supuesto de ser un actor
independiente con capacidad de tomar decisiones y asegurarse la posibilidad de gozar de un buen estado de
salud;(18) esto daría pauta a que cuando se le prescribe la insulina decida aceptarla o rechazarla con base en
sus concepciones culturales. En tal sentido, se efectúo este estudio para conocer sus concepciones culturales
sobre el tratamiento con insulina, para coadyuvar en el diseño de programas educativos que favorezcan la
modificación de conceptos erróneos, a fin de promover su aceptación que conlleve a la mejoría del control
metabólico.
Metodología
Estudio exploratorio y comparativo, que permitió conocer las concepciones culturales subyacentes en los
diabéticos sobre la insulinoterapia, la comparación se estableció entre dos grupos de edad: 40 a 59 años y 60
años a más, bajo el supuesto de que sus dominios conceptuales pueden diferir en función de la edad y evolución
del padecimiento. La muestra se determino por conveniencia para elegir de ambos grupos de edad,
constituyéndose por 106 elementos. La recolección de datos se efectúo en dos fases: listados libres y sorteo
de montones, mediante entrevistas semiestructuradas, durante febrero-septiembre de 2010. En la etapa de
listados libres participaron 53 informantes, distribuidos en los grupos de edad de 40 a 59 años (29) y en el de
60 a más (24); en el sorteo de montones se incluyeron en el primero a 30 pacientes y 23 en el segundo. En
estudios que abordan dominios culturales, no se requieren muestras grandes, pues la correlación promedio
entre informantes tiende a ser alta (0.5 o más); se utiliza la tabla propuesta por Weller y Romney que señala un
tamaño mínimo de 23 informantes en grupos cuyo nivel de acuerdo es ≥ al 50%, con 95% de confiabilidad y 5%
de error (19).
En la primera fase se solicito un listado escrito de palabras relacionadas con el concepto de insulina.
Posteriormente se procedió a la técnica de sorteo de montones donde se les pidió que construyeran grupos de
palabras percibidas como similares y expresaran la denominación para cada grupo. La información se analizo
mediante el programa Anthropac 4.0, herramienta de análisis lexicográfico para conocer la frecuencia con que
se mencionaron los términos, porcentaje con relación al número de informantes, lugar promedio en que cada
vocablo fue señalado y el coeficiente de importancia cultural (0-1) proveniente de la asociación de los
parámetros anteriores. Las matrices de los valores individuales fueron analizadas con el modelo de consenso
cultural, valorándose si cada sujeto organiza de manera parecida los conceptos, traducido en el valor de
homogeneidad expresado en una razón que si es ≥ a 3 representa consenso de grupo. Se analizo la similaridad
de los conglomerados mediante escalas multidimensionales no métricas, estimando el valor del stress como
medida de ajuste.
Resultados
El grupo estudiado se integro por 106 pacientes, con edad promedio de 56.7 años ± 10; predominaron las
mujeres (92%) lo que coincide con la ocupación preponderante referente a labores del hogar (89.6%).El estado
civil sobresaliente fueron los casados (86.8%).La escolaridad imperante fue la educación primaria completa
(54.7%) y el 18.9% sin estudios. Sobre el tiempo de evolución de la DM2, destaca que para el mayor numero
de personas (72) fue menor a 10 años (67.9%); y el 32.1% ha cursado de 11 a mas de 20 años con esta
enfermedad. En los grupos de edad de 40 a 59 años y de 60 a mas, se reporto una evolución mayor a 10 años:
15.0% y 54.3% respectivamente. En cuanto al empleo de insulina sobresale que el 73.6% de los informantes
no la usa; además mencionan que no participan en los grupos de ayuda mutua (56.6%).
En las Tablas 1 y 2 se especifican los listados libres sobre la insulinoterapia de pacientes diabéticos por grupos
de edad, de 40 a 59 años y de 60 a más. Los primeros tres términos más mencionados de acuerdo al porcentaje

�de frecuencia e índice de importancia cultural coinciden en ambos grupos: “control”, “ceguera” y “buena”. Al
preguntarles el porque de estos vocablos, comentan algunos de ellos “que se le iba acabar la vista más pronto”;
“es buena porque mejora la salud”; otros señalaron control porque “reduce la glucosa” y “no se puede controlar
con otro medicamento solo con ese”. Las palabras que le siguen son diferentes, pero coinciden en su
connotación negativa: “enfermedad avanzada” y “miedo” en el grupo de 40 a 59 años de edad, mientras que
en el de 60 a mas, fueron “falta de información” y “daño”, entre otras; una persona dice que “no me han
informado que existe la insulina” y el daño lo perciben porque “desgasta mas al organismo”.
Un dato relevante en ambos grupos de edad, es que del total de términos mencionados, solamente señalaron
cuatro palabras con sentido positivo: “buena”, “control”, “la utilizaría” y “necesaria” y el resto de vocablos (19)
tienen connotación negativa. En el grupo de 40 a 59 años de edad, el termino “buena” tuvo el mayor índice de
importancia cultural, con 0.351, uno de los informantes la concibe así porque “he visto personas que son
diabéticas y la usan y las veo que están bien,” le siguen los vocablos “control” (0.310) y “enfermedad avanzada”
con 0.305. Respecto al grupo de 60 años y más, las palabras con mayor relevancia cultural fueron “ceguera” y
“control” con el mismo índice (0.226) y “buena” con 0.215. Asimismo, las palabras enfermedad avanzada, buena
y último medicamento se enunciaron en los primeros lugares con 1.1, 1.6 y1.8 respectivamente.
Tabla 1. Listados libres sobre insulinoterapia de pacientes diabéticos tipo 2 de 40 a 59 años de edad.
Centros de Salud de Villa de Reyes y Santa María del Río. Servicios de Salud de San Luis Potosí, 2010.
N°

Términos

N°

%

Lugar Promedio

Importancia Cultural

1

Control

14

48

2.286

0.310

2

Ceguera

13

45

2.923

0.216

3

Buena

13

45

1.692

0.351

4

Enfermedad Avanzada

9

31

1.111

0.305

5

Miedo

9

31

2.222

0.201

6

Ultimo medicamento

7

24

1.857

0.184

7

Daño

5

17

2.000

0.124

8

Temor

3

10

2.000

0.069

9

Falta Información

3

10

2.000

0.080

10

Medicamento de por vida

2

7

3.000

0.023

11

Molestias

2

7

2.000

0.046

12

Afecta el Riñón

2

7

3.000

0.029

13

Muerte

1

3

5.000

0.011

14

La utilizaría

1

3

2.000

0.026

15

Aumento de peso

1

3

3.000

0.011

16

Disciplina

1

3

2.000

0.023

17

Mitos

1

3

6.000

0.006

18

Resignación

1

3

4.000

0.009

19

Costosa

1

3

3.000

0.011

20

Necesaria

1

3

3.000

0.011

21

Inyección

1

3

2.000

0.023

Fuente: Instrumento de listados libres
n=29
Tabla 2. Listados libres sobre insulinoterapia de pacientes diabéticos tipo 2 de 60 y más años de edad.
Centros de Salud de Villa de Reyes y Santa María del Río. Servicios de Salud de San Luis Potosí, 2010.

�N°

Términos

N°

%

Lugar Promedio

Importancia Cultural

1

Buena

8

33

2.125

0.215

2

Control

7

29

1.571

0.226

3

Ceguera

7

29

1.857

0.226

4

Le falta información

6

25

2.167

0.153

5

Daño

5

21

1.800

0.146

6

La utilizaría

5

21

2.200

0.115

7

Miedo

5

21

1.200

0.194

8

Ultimo medicamento

3

13

1.333

0.111

9

Enfermedad avanzada

3

13

1.667

0.090

10

Costosa

2

8

2.500

0.035

11

Afecta el riñón

2

8

2.500

0.049

12

Molestias

2

8

2.500

0.045

13

Temor

2

8

1.500

0.069

14

Necesaria

1

4

1.000

0.042

15

Mitos

1

4

2.000

0.028

16

Infarto cerebral

1

4

4.000

0.021

17

Muerte

1

4

6.000

0.007

18

Falta de medicamento

1

4

3.000

0.014

19

Inyección

1

4

3.000

0.014

20

Amputación

1

4

3.000

0.028

21

Medicamento de por vida

1

4

1.000

0.042

22

Rechazo

1

4

3.000

0.014

23

Problemas cardiacos

1

4

5.000

0.014

Fuente: Instrumento de listados libres
n=24
Asimismo, las palabras mencionadas por los informantes con mayor frecuencia se clasificaron en tres
categorías:
(a) Elementos descriptivos del concepto insulina, a su vez clasificados en léxico, correspondiente a sinónimos
del término, composición referente a los elementos que conforman tal concepto y vecindad que comprende
otras palabras relacionadas.
(b) Prácticas, clasificadas en acciones y funciones del termino insulina
(c) Atributos relativos a adjetivos calificativos.
En la Tabla 3 se observan 16 términos clasificados en los elementos descriptivos, 3 vocablos como prácticas y
6 ubicados en la categoría de atributos. En la categoría descriptiva correspondiente a léxico o sinónimos de la
insulina solamente se ubico el vocablo inyección, a partir de que se hace referencia a la presentación del
producto y la forma en que se aplica, pues una de las participantes comento: “Con ella se pone la insulina”. En
lo que se refiere a composición se incluyen términos que implican repercusiones adversas para el organismo;
así como la aceptación, el temor y la renuencia hacia este tratamiento. Cabe destacar las expresiones de
algunos de los informantes tales como: “mi padre era diabético y se estuvo poniendo insulina luego fue que
perdió la vista”; “se quedan ciegas, he oído que la persona que esta empleando la insulina le empieza a fallar

�la vista”; otra persona comento que “no tiene retroceso la enfermedad, y ya es lo último”; “grado mas alto de
enfermedad, porque ya no me hace la medicina y uno ya esta mas enfermo”; “me la han recetado y no me la
aplico”; “la utilizaría si me la recetan”;entre otros comentarios de los participantes.
En la subcategoría de vecindad se incluyeron términos que pueden estar relacionados con el vocablo de
insulina, como carencia de información, disciplina, mitos, resignación y falta de medicamento; respecto a estos
los entrevistados enuncian las siguientes afirmaciones: “no me han informado que existe la insulina”; “ hay que
cumplir las indicaciones, llevarlas al pie de la letra”; “muchas personas dicen que es malo ponérsela”; “no hay
remedio cuando las pastillas ya no funcionan y por eso ponen la insulina”. En cuanto a la categoría de prácticas
clasificadas en las acciones y funciones de la insulina se consideraron términos tales como: control, aumento
de peso ymolestias, entendidas como efectos indeseables de la insulina. Uno de los pacientes menciono “reduce
el azúcar y me siento bien” al preguntarle porque refería la palabra control; otros señalan que al aplicarse la
insulina “aumente de peso”; “me engorda” y refieren diversas molestias al aplicársela: “me la pusieron y me
salieron bolitas”, “se me nubla la vista”, “me mareo”, “me siento débil”, entre otras expresiones. Con relación a
la categoría de atributos asociados con la insulina se ubicaron las siguientes palabras: buena, daño,
medicamento de por vida, ultimo medicamento, costosa y necesaria. Los informantes señalaron entre otras
acepciones: “es buena para la salud”, “daña al organismo”, “ultimo medicamento”, “medicamento para siempre”,
“cuando no me la surten se tiene que comprar y es cara”; “es necesaria porque el cuerpo la necesita”, “es un
medicamento que necesita el páncreas”.(ver Tabla 3)
Tabla 3. Clasificación en categorías de los listados libres sobre la palabra insulina
Categorías
ELEMENTOS
- Vecindad

Clasificación de términos
DESCRIPTIVOS Inyección
Léxico Ceguera
Composición Enfermedad
Muerte
Afecta
al
Amputación
Rechazo
Problemas
Infarto
Temor
La
Falta
de
Disciplina
Mitos
Resignación
Falta de medicamento

PRACTICAS Clasificadas en acciones y funciones

ATRIBUTOS

Avanzada
riñón

cardiacos
cerebral
utilizaría
información

Control
Aumento
de
Molestias (efectos secundarios)
Buena
Daño
Medicamento
Ultimo
Costosa
Necesaria

de

peso

por

vida
medicamento

En la Figura 1 se presentan las dimensiones conceptuales sobre insulina de pacientes diabéticos del grupo de
edad de 40 a 59 años. Una dimensión que sobresale es la de último tratamiento relacionada con los términos
deenfermedad avanzada y medicamento de por vida, pero sin dejar de reconocer las bondades y la necesidad
de la insulina para el control de la enfermedad. Esto evidenciado en los siguientes comentarios emitidos por los
informantes: “la insulina es lo ultimo para controlar mi enfermedad”; “la insulina es el ultimo tratamiento de la
diabetes pero es muy buena”; “es una enfermedad que ya no se quita y se debe de controlar con insulina”;
“porque cuando la diabetes avanza hay que tomarla de por vida”; “si nuestro medicamento ya no lo tolera nuestro

�cuerpo, sentiría miedo por utilizar la insulina, que seria nuestra ultima esperanza”; la insulina es de por vida y
necesaria cuando la diabetes esta avanzada”; “la insulina es necesario aplicarla de por vida”; “ultimo
medicamento que tomaría porque lo recomienda un amigo no un medico” (ver Figura 1).

Figura 1. Dimensiones del concepto de insulina por conglomerados jerárquicos en el grupo de
diabéticos de 40 a 59 años de edad. San Luis potosí, México, noviembre de 2010.

En el grupo de 60 años a más se encontró que la dimensión que sobresale es el temor relacionado con las
subdimensiones de daño, mitos y falta de información. También se ubico la dimensión de necesaria que implica
el reconocimiento de sus beneficios para el control del padecimiento; o bien la aceptación para utilizarla por
resignación como ultima opción de tratamiento. Algunas expresiones de los informantes relativas a lo anterior
son las siguientes: “siempre daña a la salud pero si la recetan la utilizaría”; “si la utilizaría si fuera necesaria
como ultimo medicamento por temor a muerte”; “poca es la información que he recibido”; “daña el cuerpo y es
de por vida, me da miedo la insulina por lo que dicen que produce”; “buena pero falta información”; “daña al
riñón”; “nos da una muerte lenta”; “porque seria el ultimo recurso para controlar la enfermedad”; “acepto el
medicamento, por miedo de quedarme ciego”; “pienso que la insulina daña, pero si la necesito la utilizaría”; es
una hormona que sirve para controlar la glucosa en sangre y prolonga la vida del ser humano”; “muchas
personas por desconocimiento y por creer en los mitos no se la aplica y muere por infarto” (ver Figura 2).
Figura 2. Dimensiones del concepto de insulina por conglomerados jerárquicos en el grupo de
diabéticos de 60 y más años de edad. San Luis potosí, México, noviembre de 2010.

�La organización conceptual de las diversas dimensiones del término insulina mostró consenso cultural. Se
obtuvo un nivel de razón de 19.1 en la población total y en el grupo de edad de 40 a 59 años fue de 10.8 y en
el de 60 a más de 8.4. Según el criterio de bondad para la obtención del consenso cultural implica que el primer
factor alcance una razón tres veces mayor a la del segundo factor, como los resultados alcanzados en este
estudio, (8.0, 6.2 y 10.9 veces mayor respectivamente) lo que significa que hay una alta concordancia en las
respuestas de los informantes. (ver Tabla 4). El porcentaje acumulado de la varianza para la razón entre los
factores 1 y 2 fue mayor a 80% en los grupos estudiados, la media de la competencia cultural individual fue
cercana a 0.6 (0.56, 0.54 y 0.58); tales valores confirman el consenso cultural. Los valores mayores a 0.3 en la
media de acuerdo grupal: 0.314, 0.301 y 0.337 describen homogeneidad en la organización conceptual de las
dimensiones y validan también el consenso.
Tabla 4. Niveles de consenso cultural sobre el termino insulina (expresado en razones factoriales y
varianza acumulada de factores, promedio de competencias culturales y concordancia grupal) San
Luis Potosí, Noviembre de 2010
Informantes por Razón
Varianza
Razón
Varianza
Razón
grupos de edad del factor Acumulada % del factor Acumulada % F1:F2
1(F1)
2(F2)
Población
n= 53

Competencia
cultural*
Media

D.E

Concordancia
grupal**

total

19.108

83.8

2.382

94.2

8.021

0.561

0.215

0.314

40 a 59 años n=
30

10.828

80.4

1.725

93.2

6.278

0.549

0.244

0.301

60 a mas años n=
23

8.406

87.3

0.770

95.3

10.920

0.581

0.166

0.337

DE: Desviación estándar
*Competencia cultural: Media aritmética grupal del grado de acuerdo individual con las respuestas promedio
** Concordancia grupal: promedio de competencia cultural elevado al cuadrado
Fuente: Análisis de consenso del sorteo de montones

�Las dimensiones descritas en los conglomerados jerárquicos tuvieron valores de bondad de ajuste adecuados
(stress menor a 0.28) dado que el valor obtenido para la población total fue de 0.14; para el grupo de 40 a 59
años fue de 0.12 y finalmente para los informantes de 60 y mas, el valor de stress fue de 0.18. Una de las
hipótesis generadas a partir de los resultados es que la educación para la salud que reciben estos pacientes no
impacta favorablemente en su aprendizaje, pues las dimensiones que predominaron fueron el temor, daños y
mitos relacionados con la falta de información respecto a la insulinoterapia.
Discusión
Este trabajo da cuenta de las concepciones de los diabéticos sobre la insulina, el cual aspira a contribuir al
conocimiento de un tema poco estudiado, donde prevalecen mitos, creencias, comportamientos, conductas y
emociones derivadas de la condición crónica de la enfermedad con que viven dichos pacientes. Asimismo, tales
resultados permiten la identificación de elementos clave para la estructuración de programas de promoción de
la salud, prevención y atención integral de la diabetes. Los hallazgos muestran consenso en las visiones de los
informantes con DM2, tanto en el grupo de 40 a 59 años como en el de 60 y mas años de edad. En tales
concepciones se ubican expresiones con sentido tanto positivo como negativo (buena, control, ceguera, miedo
y enfermedad avanzada) lo que hace referencia a repercusiones del medicamento, las cuales se señalan con
base en la experiencia personal o por información de sus allegados.
Con relación a las concepciones de buena y control se pueden explicar a partir de diferentes argumentos:
(a) Los participantes del presente estudio acuden regularmente a control de su padecimiento y reciben
información del personal de salud relativa a su enfermedad y tratamiento
(b) Algunos informantes por experiencia propia señalan los beneficios en la evolución de su enfermedad, antes
y después del uso de la insulina.
(c) Otros entrevistados externan su opinión a partir de los comentarios recibidos de familiares, vecinos, amigos
y ciertos pacientes con los que se relacionan.
Otros términos que sobresalen en función de su frecuencia y lugar promedio son enfermedad avanzada,
ceguera, miedo, daño, ultimo medicamento y temor; tales concepciones denotan falta de información, mitos o
creencias erróneas y emociones que surgen en algunos casos porque los informantes externan su propia
vivencia respecto a las molestias y efectos secundarios de la insulinoterapia; o bien porque indirectamente
cuentan con información real o distorsionada de diferentes fuentes. Entre los datos significativos asociados a
sus concepciones es que al 73.4 % de los participantes no han utilizado insulina y el tiempo de evolución de la
enfermedad es de mas de 10 años en el 15 % del grupo de 40 a 59 años y de 54.3% en el de 60 a mas. También
se hace notar que una gran parte de los informantes (60) no participa en los grupos de ayuda mutua establecidos
en los centros de salud.
Ante tal información es importante recuperar los referentes teóricos que indican que la DM es una enfermedad
progresiva con deterioro al paso del tiempo de la función y de la cantidad de las células beta. Un porcentaje alto
de pacientes necesitarán de tratamiento con insulina en los siguientes 5-10 años después del diagnóstico (20);
sin embargo, la insulinoterapia en la DM2 ha sido largamente considerada como el último recurso terapéutico,
aunque a la luz de los nuevos conocimientos ésta debería incorporarse más precozmente en el algoritmo del
tratamiento. La experiencia clínica en el manejo de la DM2 ofrece evidencia convincente de los beneficios de la
insulinización temprana. El efectivo manejo de la DM puede disminuir significativamente las complicaciones
microvasculares y macrovasculares, ambas así reducen la morbimortalidad de la DM (21).
Entre los aspectos relevantes que deben considerarse en torno a la atención de las personas con DM2 se
ubican: la complejidad del régimen de tratamiento, las creencias erróneas sobre su salud y enfermedad, (22) el
estilo pasivo y paternalista de la atención medica tradicional que en conjunto le impiden al paciente tomar control
sobre su conducta (23). Usualmente se sospecha de un pacto no hablado entre el médico y paciente, que
prolonga más allá de lo adecuado el tratamiento con hipoglucemiantes orales. Se tiene evidencia de que el
cambio a tratamiento con insulina se hace con HbA1c cercana al 9% (24).
En tal sentido, es fundamental el rol que asume el individuo afectado, la aceptación de su padecimiento, los
trastornos afectivos y de ansiedad que le genera, sin dejar de lado, las actitudes, creencias y emociones que
son determinantes a la hora de iniciar o intensificar las medidas terapéuticas, ya que su manejo adecuado

�también se asocia con una mejoría en la calidad de vida y en el apego al tratamiento (25). Ante los diversos
inconvenientes, barreras o mitos en torno a la terapia insulínica, es importante enfatizar que las actitudes,
creencias y emociones del paciente, juegan un papel relevante a la hora de mantener la resistencia para iniciar
el tratamiento con insulina y representan una barrera para conseguir el control glucémico óptimo. El aprendizaje
para superar estas barreras es un desafío prioritario en la atención actual de la DM2 que puede ayudar a mejorar
aún más su control y la calidad de vida (26).
Como lo mencionan López-Amador y Ocampo-Barrio, en el cuidado de estos pacientes es necesario considerar
todos los puntos de vista sobre su realidad, a fin de dirigir la atención hacia sus creencias y prácticas, pues son
ellos quienes viven la enfermedad y en pocas ocasiones se les toma en cuenta para buscar alternativas de
solución a sus problemas (27). Ante el potencial epidémico que muestra la DM2, es necesario replantear
estrategias que impacten en su solución; sin soslayar que se involucra el comportamiento del paciente y los
factores que aporta el sistema de salud para su prevención y control.
Las políticas sobre educación sanitaria que establece el sector salud se dirigen a transmitir información relativa
a la enfermedad y su manejo; esperando aprendizajes significativos de parte de los usuarios, traducidos en
modificación de hábitos y estilos de vida saludables. Como se señala en el estudio de Alcántara y colaboradores
en que se concibe a las disposiciones en materia de educación para la salud como universalistas y ajenas a la
cultura en que se encuentra inmersa la población enferma (28). Ante las reiteradas manifestaciones de los
participantes respecto a la falta de información sobre la insulina como terapéutica, es fundamental conocer la
forma en la que los individuos responden ante una problemática y las razones por las cuales lo hacen de esa
manera, a fin de contar con mas posibilidades de modificar sus referentes teóricos, sus actitudes, conductas y
acciones encaminadas al control de la enfermedad y a potenciar su calidad de vida. Por otra parte, en el grupo
etáreo de 60 años a más se encontró que la categoría que resalta es el temor congruente con las subcategorías
de daño, mitos y falta de información. Ello se relaciona con algunas características físicas, psico-emocionales y
socioculturales de los adultos mayores, pues los enfrenta ante una diversidad de cambios y perdidas que
repercuten de una u otra manera en la calidad de vida, estabilidad emocional y trae consigo la consciencia de
saber que la muerte esta cada vez mas cerca; que por lo general se le evade y se asocia con miedo a lo
desconocido, al dolor y sufrimiento (29). Así mismo, se generan en el adulto mayor un sinnúmero de
sensaciones por la evolución de la enfermedad y la complejidad de su tratamiento, que se traduce en
incertidumbre y el temor al no saber el momento y la forma en que van a morir. Además, Vilches considera que
el temor se dirige a la enfermedad prolongada, a la invalidez, el deterioro e incapacidad. Por ello con la llegada
de esta etapa, al estar mas cerca de la culminación de la vida, conduce a que surjan con mayor precisión dichos
temores, originando ansiedad y tensión en el adulto mayor (30). Por lo anterior, se puede decir que aunque la
adultez mayor pone de cara al ser humano al tema de la muerte, resulta de vital importancia establecer un
sistema de apoyo sanitario, social y familiar que les permita comprender la historia natural de su enfermedad y
tratamiento; lo que podría a su vez compensar sus dolencias y cambios.
Otros términos notables fueron los de enfermedad avanzada, ultimo tratamiento y medicamento de por vida, los
dos primeros son percibidos por los pacientes como una opción terapéutica final ante la gravedad del
padecimiento e incluso lo asocian con etapa terminal y muerte. Respecto a la expresión de medicamento de por
vida se relaciona con determinada cantidad de cuidados que exigen un reajuste sistemático en su estilo de vida,
que son particularmente difíciles en personas de edad avanzada. Lo que implica el desarrollo de habilidades
para el uso de la insulina, tales como la autoaplicación y autoajuste de dosis, así como el manejo de
instrumentos para la automedición de la glicemia.
Los problemas para el cumplimiento del tratamiento se observan siempre que se requiere de su
autoadministración, independientemente del tipo y gravedad de la enfermedad; así como de la accesibilidad a
los servicios de salud. Aunque algunos de estos problemas se relacionan con el paciente, influyen también
notoriamente las características de la enfermedad y su evolución, además de los atributos del sistema de
asistencia sanitaria y de prestación de servicios (31). Según las expresiones de algunos participantes se
identifico la incorporación del referente biomédico sobre la enfermedad y la insulina en su léxico, lo que refleja
que posiblemente han recibido educación para la salud en su forma tradicional (información) sobre el
padecimiento y su manejo; dejando de lado los estímulos intrínsecos que fortalecen su motivación enfocada a
modificar favorablemente estilos de vida que les permita sobrellevar de mejor manera la enfermedad. Las
percepciones del personal prestador de servicios de salud acerca del paciente y su situación se sustentan en
la visión de enfermedad como el objetivo central y su papel protagónico de expertez como la mejor vía de
solución al problema y se excluye la perspectiva del enfermo por considerarla carente de autoridad y validez.
El personal de salud que interactúa con los pacientes debe desarrollar habilidades diversas para encauzarlos
hacia otra forma de ser que les permita la aceptación de su problema de salud con todas sus implicaciones para

�el autocuidado, de tal modo que los conduzca hacia una existencia más plena y satisfactoria. Un aspecto
decisivo es el acercamiento y la interacción entre el personal y el paciente a fin de despertar en éste un deseo
genuino de autoconocimiento, es decir que se plantee interrogantes como: ¿Quién soy?, ¿Cómo soy?, ¿Por
qué soy de una manera y no de otra?, ¿Por qué soy diferente?, Como quiero ser?, ¿Que estoy dispuesto a
hacer para lograrlo?, ¿Qué me gusta y me disgusta?, ¿Cuales son mis razones profundas para vivir?, entre
otros; lo anterior propiciara la auto aceptación y el convencimiento de la necesidad y disposición de asumir
nuevos hábitos en su vida cotidiana (32). En función de lo anterior es fundamental recuperar las concepciones,
significados, experiencias y percepciones del sujeto a fin de lograr mejores resultados, pues aun y cuando las
recomendaciones del personal de salud estén debidamente sustentadas no obtendrán su cometido mientras se
excluya al paciente como protagonista en las decisiones relativas a su propia vida, tanto en la salud como en la
enfermedad, pues en la medida en que se facilite al individuo enfermo a asumir el rol principal surgirá el interés,
motivación y cambios deliberados en su estilo de vida.
Resumen
Analizar las concepciones culturales de los pacientes con DM2 sobre insulinoterapia para contribuir al diseño
de programas preventivos en los servicios de salud de San Luis Potosí. Estudio exploratorio y transversal. La
muestra se constituyo por 106 pacientes, clasificados en dos grupos de edad: 40 a 59 años y de 60 a más. La
recolección de datos se efectúo en dos fases: listados libres y sorteo de montones; se aplicó análisis de
consenso mediante factorizacion de los componentes principales y análisis dimensional a través de
conglomerados jerárquicos y escalas multidimensionales. Los hallazgos muestran consenso en las
concepciones de los informantes con DM2, un dato relevante es que del total de términos, solamente señalaron
cuatro con sentido positivo: “buena”, “control”, “la utilizaría” y “necesaria” y el resto tiene connotación negativa.
La organización conceptual de las dimensiones reveló consenso cultural. Se obtuvo un nivel de razón de 19.1
ello significa que hay alta concordancia en sus respuestas. Las dimensiones conceptuales obtenidas mediante
análisis de conglomerados jerárquicos en el grupo de 40 a 59 años fueron: buena, último tratamiento, temor,
falta de información, mitos y la concepción necesaria fue la más relevante; en el grupo de 60 a más, las
categorías prevalecientes fueron daño y temor. Tales dimensiones tuvieron valores de bondad de ajuste
adecuados. (Stress menor a 0.28). Es fundamental recuperar las concepciones del sujeto para lograr mejores
resultados, pues aunque las recomendaciones del personal de salud estén debidamente sustentadas no
obtendrán su cometido mientras se excluya al paciente como protagonista en decisiones relativas a su salud y
enfermedad.
Palabras clave: Paciente diabético, concepciones culturales, insulina.
Abstract
Analyze de cultural conceptions of DM2 patients on insulin therapy in order to contribute to the design of
prevention programs in the Health Services of San Luis Potosi. Exploratory and transversal research. The
sample included 106 patients, classified in two age groups: 40 to 59 years old and 60 and over. The data
collection was done in two phases: free listing and cluster lots. A consensus analysis was applied using
factorization of the main components and dimensional analysis through hierarchical conglomerates and
multidimensional scales. The hierarchical findings show consensus in the conceptions of the informants with
DM2, a relevant fact is that from the totality of the terms, only four resulted in positive reaction: “good”, “control,”
“would use it,” and “necessary” and the rest have negative connotation. The conceptual organization of the
dimensions revealed cultural consensus. A ratio level of 19.10 was obtained, this means there is a high level of
concurrence in their answers. The conceptual dimensions obtained through the hierarchical conglomerate
analysis in the 40 to 59 age group were: good, last treatment, fear, lack of information, myths and the conception
of necessary was the most relevant; in the 60 and over age group the prevailing categories were damage and
fear. Such dimensions had adequate goodness of fit test values. (Stress less than 0.28). It is fundamental to
recover the subject’s conceptions in order to achieve better results. Although the health personnel’s
recommendations are supported correctly, they will not obtain their purpose if the patient is excluded as the main
character in the decisions regarding his health and sickness.
Key words: Diabetic patient, cultural conceptions, insulin.
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�MODOS DE VIDA SUSTENTABLES UNA METODOLOGIA PARA EL ESTUDIO DE LA SEGURIDAD
ALIMENTARIA
Lucio A. Pat Fernández*, José Nahed Toral**, Jesús Téllez Gaytán*, Guadalupe Calderón Gómez* y Néstor R.
García
Chong***
*Universidad Autónoma del Carmen (Cd. del Carmen, Camp., México); **Colegio de la Frontera Sur (Campeche,
Camp., México); ***Universidad Autónoma de Chiapas (Tuxtla Gutiérrez, Chiap., México)
E-mail: lpat@pampano.uncar.mx
Introducción
Datos oficiales del gobierno mexicano estiman que
19.5 millones de mexicanos perciben ingresos que
son insuficientes para cubrir conjuntamente sus
necesidades básicas de alimentación, salud y
educación, de los cuales 12.2 millones habitaban en
comunidades rurales y 7.2 millones en urbanas (1).
El objetivo de erradicar la inseguridad alimentaria en
el medio rural es una meta difícil de alcanzar, no
obstante que abundan estudios y metodologías para
su abordaje. Lo anterior se debe, en parte, a que la
seguridad alimentaria ha sido examinada desde la
simple disciplina, a través de encuestas e indicadores derivados de ellos. Ello ocurre a pesar de que se ha
reconocido que la inseguridad alimentaria es un fenómeno diverso, complejo y multidimensional que requiere
analizarse de manera interdisciplinaria y con un enfoque holístico.
La complejidad de la inseguridad alimentaria en los pueblos de México y en particular en el sureste del país,
requiere de la formulación de políticas públicas coherentes con las condiciones naturales, económicas, sociales
y culturales de la región. A su vez, conocer la problemática, los factores y las condiciones que afectan a las
familias más pobres y buscar estrategias de solución requiere del uso de diversos instrumentos, técnicas y
métodos de análisis. Actualmente, una de las teorías más difundida por los organismos internacionales para la
reducción de pobreza es el enfoque de Modos de Vida o Medios de Vida.
Para contribuir a la implantación de esta teoría se ha desarrollado el marco conceptual conocido como los
Modos de Vida Sustentables (MVS). Este enfoque permite analizar las relaciones entre los activos (físico, social,
financiero, humano y natural) de las familias y las comunidades, las fuentes de vulnerabilidad, las estructuras y
los procesos, y los resultados de los modos de vida. El enfoque establece un vínculo conceptual entre lo que
sucede dentro del hogar y las escalas meso y macro, alentando al análisis de cómo la vida de las familias se ve
afectada por los procesos institucionales y las políticas (2, 3).
El MVS es un marco que no ofrece respuestas y pautas definitivas; posee características flexibles para
desarrollarse continuamente mediante el debate y la reflexión (4). En las últimas dos décadas se han venido
integrando, conceptos, y métodos de análisis para encontrar alternativas para reducir la pobreza, de las cuales,
numerosos países, agencias de desarrollo y Organizaciones No Gubernamentales han adoptado y llevado
diversas acciones para iniciar su implantación (5, 6). No obstante, también se han usado para el estudio de
otros temas más específicos como el manejo de los recursos naturales (7), la vulnerabilidad (8, 9), el turismo
(10, 11), el impacto de la investigación agrícola (12) la seguridad alimentaria (13, 14, 15), entre otros.
Con la amplia gama de temas posibles para abordar en el marco de los MVS, este ensayo hace una propuesta
metodológica para el análisis de la seguridad alimentaria de las familias basado en el marco conceptual de
Modos de Vida Sustentables.
Seguridad alimentaria
La seguridad alimentaria y su escala de medición

�El concepto de seguridad alimentaria ha evolucionado sustancialmente desde la Conferencia Mundial del
Alimentación de 1974. El tema más relevante de los allí tratados fue la crisis alimentaria derivado de un aumento
sin precedentes de los precios de los productos agrícolas y reducción aguda de las existencias de grano. Se
acrecentaron los temores de que el mundo se estaba dirigiendo en forma irrevocable hacia una escasez de
alimentos, atribuibles a cambios climatológicos desfavorables de largo plazo y a los elevados índices de
crecimiento de la población (16). En este contexto surgió el concepto de Seguridad Alimentaria Nacional (SAN).
La SAN se definió como la disponibilidad segura del suministro de alimentos suficientes para satisfacer las
necesidades de consumo per cápita de un país en todo momento (17). Por la tanto, la políticas alimentarias
recomendada a los países se centraba en el incremento de la producción y la productividad.
Amartya Sen, al analizar las hambrunas de Bengala de 1943 y de Etiopía, de 1972-74, comprobó que éstas no
se debieron a la falta de alimentos, ya que en ambos casos se exportaban alimentos desde las zonas afectadas
hacia otras limítrofes o a la capital. Los comerciantes llevaban los alimentos guiados no por la necesidad de la
gente, sino por la demanda que ejercían quienes tenían poder adquisitivo. Por consiguiente, constató que la
causa de las hambrunas radica en la incapacidad de las familias pobres para acceder a los alimentos. A las
capacidades de las familias para obtener alimentos, Sen las denominó titularidades (18, 19).
De acuerdo con Sen, las titularidades constituyen las capacidades para conseguir comida a través de los medios
legales existentes en una sociedad. De esta forma, se puede hablar básicamente de tres tipos de titularidades:
las basadas en la producción, como en el caso de los alimentos producidos a partir de los recursos productivos
de la familia; b) las titularidades de intercambio, esto es, la capacidad de comprar alimentos en el mercado con
el dinero obtenido por otras actividades; y c) las titularidades transferidas, como las obtenidas por herencias o
por percepciones dadas por el Estado o la comunidad (20, 21).
Para Sen, la hambruna ocurre por la pérdida repentina de diversos tipos de titularidades de determinados
grupos, hasta un punto que les incapacita para disponer de alimentos suficientes, ya sea por una sequía que
destruya la cosecha, por la pérdida de los ingresos salariales al ser despedido o por el acelerado incremento
del precio de los alimentos. Esta nueva perspectiva contribuyó al surgimiento del concepto Seguridad
Alimentaria Familiar (SAF) que centra su análisis en la familia en vez del país y el acceso a los alimentos en
vez de la disponibilidad. Entre las muchas definiciones formuladas de la SAF, la más influyente ha sido la del
Banco Mundial (22). De acuerdo con esa definición “existe seguridad alimentaria cuando todos los hogares,
tienen acceso todo tiempo, a cantidades suficientes de alimentos para una vida activa y saludable” (23). El
concepto de SAF se refiere al acceso de alimento de las familias; sin embargo, el enfoque tradicional tomaba a
la familia como una unidad compacta, es decir, un todo armónico y solidario. Ahora, se reconoce que los
hombres y mujeres tienen diferencias en cuanto al poder, el control de los recursos, las percepciones y las
prioridades del gasto familiar (24). Las mujeres y niños, generalmente, están discriminados en el control de los
recursos y el acceso a los alimentos (25, 26). Consecuentemente, en el estudio de la seguridad alimentaria se
debe tomar como unidad de análisis no a la familia en su conjunto, sino a cada persona, considerando las
diferencias de género, edad y estado de salud.
Por otra parte, se reconoce que el estado de nutrición no depende solamente del acceso a los alimentos sino
del estado de salud de las personas (27, 28). Para que la ingesta de alimentos tenga efectos nutritivos
deseables, el organismo debe estar libre de enfermedades. Particularmente, las infecciones impactan
negativamente en la utilización de nutrientes y la energía, debido a que el estado de salud influye en la digestión,
absorción y la utilización biológica de los nutrientes. La presencia de dichas enfermedades está asociada con
la baja calidad de los alimentos debido a la contaminación de éstos, la higiene en la preparación de las comidas
y el saneamiento ambiental (29, 30). Asimismo, la carencia de algunos micronutrientes, debido a una dieta poco
diversificada, provoca diversas patologías como la desnutrición por anemia, el raquitismo, el retraso en el
crecimiento, la susceptibilidad a infecciones y una pobre digestión (31).
Estas aportaciones ocurridas en paralelo y posteriores a la teoría de Sen fueron incorporadas a la definición de
Seguridad Alimentaria de la Cumbre Mundial sobre Alimentación de 1996. Según tal definición: “Existe
(seguridad alimentaria a nivel individual, familiar, nacional, regional) cuando todas las personas tienen en todo
momento acceso físico y económico a suficientes alimentos inocuos y nutritivos para satisfacer sus necesidades
alimenticias y preferencias alimentarias para llevar una vida activa y saludable” (32). En la definición se
distinguen cuatro elementos: suficiencia a los alimentos, el acceso, la estabilidad y el tiempo.
La suficiencia de comida, se define como la dieta suficiente que satisface las necesidades nutricionales
necesarias para una vida activa y sana. El acceso al alimento, está determinado por el conjunto de recursos y
derechos que capacitan para obtener alimentos produciéndolos, comprándolos o recibiéndolos como donación.

�La seguridad, representa el riesgo de sufrir una pérdida de los recursos familiares o personales mediante los
cuales se accede a los alimentos. El tiempo, son las fluctuaciones temporales de la seguridad alimentaria y
puede ser crónica o estacional.
La seguridad alimentaria como medio de sustento ó modo de vida
De Waal (33) encontró durante la hambruna de Darfur, Sudan de 1984/85, la población prefirió pasar hambre
con el fin de conservar sus capitales para no comprometer su medio de sustento o modo de vida futuro
(livelihood). Las personas pueden soportar diferentes niveles de hambre a fin de preservar semillas para la
siembra, cultivar su propio terreno o evitar la venta de sus animales.
Los modos de vida más seguros son los que presentan menos riesgo de pérdidas de titularidades. La pérdida
de titularidades y, por lo tanto, del acceso a los alimentos depende del grado de vulnerabilidad, y de los recursos
y las capacidades con que cuentan las familias para enfrentar los cambios de las condiciones existentes. En
situaciones de crisis alimentarias provocadas por el clima, aumento repentino de los precios de los alimentos,
las familias instrumentan estrategias de afrontamiento para evitar y/o aliviar tales situaciones. En épocas de
prosperidad las familias obtienen ingresos superiores a los necesarios para satisfacer sus necesidades básicas,
los excedentes se convierten en activos a los que recurre en tiempos difíciles (34).
Estos hallazgos ha permitido ver la SAF no como un objetivo aislado, sino como parte de un objetivo más amplio,
como el de disponer de un medio de sustento seguro (35, 36). En este sentido, Frankenberger y McCaston (37)
definen como Medio de Sustento Familiar Seguro como aquel que permite un acceso adecuado y sustentable
de ingresos y recursos que permite satisfacer las necesidades básicas. El medio de sustento familiar puede
provenir de una amplia gama de actividades agrícolas y no agrícolas que constituyen el conducto para obtener
alimentos y dinero.
La medición de la seguridad alimentaria
Tradicionalmente, la medición de SAF se ha realizado mediante indicadores objetivos (cuantitativos). Entre
estos indicadores destacan usualmente las que miden suficiencia energética, las antropométricas y las
derivadas de los ingresos-gastos (38). Sin embargo, los indicadores objetivos no miden los hábitos de
alimentación local y la aceptabilidad cultural (39, 40, 41).
En este contexto han realizado avances importantes para medir la seguridad alimentaria mediante indicadores
subjetivos (cualitativos). Los indicadores subjetivos propuestos como el CCHIP (Community Chidhood Hunger
Indentification Projects Hunger Scales) intentan captar como las familias experimentan la ansiedad del hambre
o el reducir el número de comidas al día (42). En estudios realizados se han encontrado correlaciones
significativas entre los indicadores subjetivos y los objetivos que miden suficiencia energética, por lo que se ha
propuesto una relación de complementariedad entre ambos (43).
La seguridad alimentaria y los modos de vida
La Seguridad Alimentaria es conceptualmente complejo y multidimensional que difícilmente pudiera sintetizarlo
un indicador o un conjunto de indicadores. No obstante, la inmensa mayoría de estudios sobre ésta se centra
hacer una vigilancia alimentaria y nutricional a través del uso de encuestas e indicadores objetivos (44, 45, 46).
Los indicadores intentan con ello reflejar a su juicio las diferentes dimensiones de la seguridad alimentaria:
disponibilidad, acceso, vulnerabilidad y estado nutricional (47, 48). Existen propuestas que incluso integran
indicadores compuestos con algunos de dimensiones señaladas (49). Los resultados a que se llegan con el
uso de estos procedimientos se limitan a determinar la magnitud de la seguridad alimentaria y en el mejor de
los casos identificar algunas de las causas primaria de ella, aunque de lo que se trata es de comprender porque
la familias sufren seguridad alimentaria y como usar esta información para el diseño de políticas públicas más
eficaces (50).
Una alternativa para el estudio de la seguridad alimentaria es abórdala como un sistema diverso y complejo (51)
que integre el análisis los recursos y capacidades de las familias, las estrategias de ingresos desplegadas, y el
contexto de estructuras, procesos y vulnerabilidad que lo moldean. En otras palabras se requieren enfoques
holísticos, que integren las escala micro, meso y macro, y la participación de la gente. Con ideas en mente se
propone evaluar la seguridad alimentaria mediante el enfoque de Modos de Vida sustentables.

�Modos de vida y seguridad alimentaria
Antecedentes
El concepto de los modos de vida se puede rastrearlo en el contexto de los modelos de desarrollo rural
dominantes en la segunda mitad del siglo pasado (52, 53). En los años 50´s, el modelo de desarrollo rural
aceptado fue de población y tecnología. Esté sostenía que el crecimiento de la población rural debía ir
acompañado de un aumento en la productividad agrícola mediante de la adopción de tecnología.
En los 60’s, el incremento de la desigualdad económica en el medio rural propició el surgimiento de la Teoría
de la Economía Política, que proponía un cambio agrícola basado en la igualdad de oportunidades de empleo
e ingresos de las personas, así como de una reforma social apropiada. Para la década del 70, el desarrollo
rural se concebía bajo la teoría del desarrollo agrícola. Esta teoría hacía énfasis en los pequeños agricultores y
el aumento de su productividad.
Ya en los años ochenta la noción de desarrollo agrícola en los países en desarrollo fue cuestionada, ya que el
aumento de la productividad agrícola en poco contribuyó a la reducción de la desigualdad económica y social.
Es así como surge la necesidad de un enfoque de un análisis holístico e integral que más tarde se denominó
Modos de Vida. Este enfoque conceptual de modos de vida fue propuesto a finales de los 80´s y se centra la
reducción de la pobreza (54, 55), más en la gente que en las cosas, más en el medio rural que en el urbano y
más en los pobres que en los ricos (56).
La noción de modo de vida sustentable fue trazada a partir de la proposición de desarrollo sustentable que
surgió del reporte de la Comisión Brundtland en 1987. En este mismo año el grupo consultivo sobre seguridad
alimentaria, agricultura, silvicultura y medio ambiente realizó un reporte para la comisión mundial del ambiente
y desarrollo (WCED), en el cual el concepto de Modos de Vida Sustentables fue por primera vez y oficialmente
propuesto (57).
El enfoque de modos de vida sustentables
Existen diversas definiciones de modos de vida, sin embargo, Carney (58) propuso una definición práctica y
operacional basada en el trabajo de Chambers y Conway (59). De acuerdo con esta autora, un modo de vida
comprende los activos (incluyendo los recursos sociales y materiales) y las actividades requeridos para ganarse
la vida, así como sus posibilidades de realización. Además, un modo de vida es sustentable cuando puede
hacer frente y recuperarse del estrés y shocks manteniendo o fortaleciendo sus capacidades y activos sin
deteriorar su base de sus recursos naturales.
El Departamento para el Desarrollo Internacional (60) identifica cinco elementos constitutivos de los modos de
vida sustentables: a) los activos o capitales, b) el contexto de vulnerabilidad, c) las estrategias, d) las políticas,
instituciones y procesos y e) los resultados. El marco de los MVS proporciona los elementos para entender la
complejidad de los procesos, las múltiples interacciones de los factores que impactan los medios de vida, así
como, entender los sistemas en el contexto de vulnerabilidad para crear la estrategia que cumpla con los
objetivos de eliminar o reducir la pobreza (ver Figura 1).
De manera esquemática, el enfoque MVS parte del reconocimiento de que las familias poseen un conjunto de
activos o capitales. Carney (61) identifica cinco tipos de capitales: humano, natural, financiero, físico y social.
Capital Natural: Se refiere a las reservas de recursos naturales, tales como, la tierra, el agua, la flora y la fauna
del que disponen las familias. Estos recursos son utilizados por las familias para mantener su modo de
sustentación mediante el uso agropecuario, la pesca, la caza y la recolección.
Capital Humano: Son los conocimientos y las habilidades adquiridas en el tiempo y espacio que el individuo usa
para desarrollar cierta actividad. Este tipo de capital está valorizada por la educación, las habilidades laborales
y las condiciones de salud de las personas.
Capital Social: Incluye los conceptos de confianza, normas de reciprocidad y redes de participación civil. Estos
factores afectan las expectativas que tienen los individuos acerca de los patrones de interacción que los grupos
de individuos introducen en su actividad recurrente.

�Capital Físico: Son las reservas de recursos materiales producto de la acción humana que puede usarse como
flujo de ingresos futuros. Existe una amplia variedad de formas de capital físico que comprende edificios, canales
de irrigación, maquinas y herramientas.
Capital Financiero: Es la liquidez de que disponen las personas ya sea mediante ahorros, préstamos o la
conversión de otras formas de capital en recursos monetarios en efectivo. Las familias campesinas pobres,
tienen dificultades para ahorrar o acceder a préstamos bancarios; sin embargo, ellos convierten otras formas
de capital en capital financiero, por ejemplo, la posesión de ganado, las reservas de maíz, los terrenos y joyas
que pueden venderse y convertirse en dinero.
Figura 1. Modelo de Modos de Vida Sostenibles

Fuentes: Soussan et. al. (2000).
Las familias son heterogéneas debido a que cuentan con diferentes tipos, cantidades y calidades de capitales.
Con base en estas diferencias las familias eligen el uso de sus capitales con el objetivo de sacar el mayor
provecho.
Las decisiones que realizan las familias acerca del uso de sus capitales se le denomina como “Estrategia de
Vida”. Las elecciones realizadas en la estrategia definen al conjunto de las actividades emprendidas por las

�familias. En el contexto de pobreza rural, es raro que una familia se dedique a una sola actividad, ya que
generalmente realiza una compleja combinación de actividades en la que ocasionalmente predomina alguna de
ellas. La diversificación de las fuentes de ingreso es una estrategia adoptada por las familias para protegerse
de factores externos fuera del control familiar o comunitario. A medida que los miembros de la familia se ocupan
en actividades diversas minimizan sus riesgos, es decir, quedan mejor aseguradas, pues la pérdida de ingresos
en una actividad puede compensarse con los obtenidos en otras actividades (62). La diversificación ocurre
también para enfrentar condiciones de crisis y estrés, para lograr la seguridad alimentaria y para mejorar las
condiciones de ingresos (63).
La estrategia elegida genera ingresos, una parte de ella se destina para pagos sociales, otra se utiliza para
pagos de insumos, otra más se reinvierte en los activos y otra se consume. La parte que se consume da
resultado: mayor seguridad alimentaria, mayor ingreso, menor vulnerabilidad, uso más sustentable de los
recursos etc. Los resultados dependen de los objetivos que persiga la familia y puede ser que se pretenda
alcanzar más de uno de manera simultánea.
Las estrategias seguidas por las familias son dinámicas y cambiantes. Las familias pobres reaccionan ante las
amenazas y oportunidades y se adaptan de manera versátil. En el caso de los choques las familias instrumentan
estrategias de confrontación para aliviar o compensar la situación de crisis (64).
Las estrategias adaptativas implican la adaptación y la reorganización del modo de vida de las familias en
respuesta a los procesos de cambio de largo plazo. La reorganización es usualmente perdurable e irreversible.
Algunos ejemplos de estrategias adaptativas son la diversificación de las fuentes de ingreso familiar, la adopción
de nuevos cultivos, la migración, entre otros (65).
Las estrategias de confrontación se adoptan en el corto plazo ante las crisis tales como los desastres naturales,
el colapso de los mercados, la pérdida de empleo de una persona y los conflictos sociales. La mayoría de los
estudios realizados se han centrado en las estrategias en contextos agrícolas. Entre las estrategias de
afrontamiento agrícolas existe una progresión cronológica en su ejecución en función de la gravedad de la crisis.
Las estrategias que se instrumentan en los años normales tienen como objetivo la minimización de posibles
riesgos futuros. Las estrategias que se instrumentan cuando aparece una crisis se basan en el ahorro para
preservar los recursos productivos familiares. Finalmente, cuando la crisis es grave, las estrategias buscan
garantizar la subsistencia de las personas mediante la enajenación progresiva de los bienes productivos de la
familia, con la consiguiente hipoteca del futuro de su sistema de sustentación (66).
Este proceso está moldeado, por una parte, por las relaciones sociales, las instituciones y las organizaciones a
escala comunitario y extracomunitario; y por la otra, por un entorno ambiental (67, 68). Las relaciones sociales
se refieren al posicionamiento social de los individuos y las familias. El posicionamiento social comprende
factores como el género, el estrato, la edad, la etnicidad y la religión. Las instituciones incluyen a las reglas
formales, convenciones y códigos de comportamiento que regulan la interacción humana. Ejemplos de
instituciones son las leyes, los derechos de propiedad y la forma en que el mercado trabaja. Las organizaciones
son grupos de individuos unidos por un fin común. Algunos ejemplos de organizaciones gubernamentales,
asociaciones de productores, compañías privadas y organizaciones no gubernamentales. Las políticas es uno
de los componentes importantes del modelo de MVS. Generalmente, la formulación de políticas se les asocia a
las organizaciones gubernamentales, sin embargo, otros tipos de organizaciones también formulan políticas.
Las relaciones sociales, las instituciones, las organizaciones y el entorno ambiental, son factores críticos
que inhiben o facilitan las capacidades y las decisiones de elección de los individuos y las familias, y son
filtrados al contexto de vulnerabilidad. El contexto de vulnerabilidad son las tendencias y shocks que afectan los
Modos de Vida de las familias pero que no pueden ser controlados por las acciones de estas en lo inmediato y
mediano plazo, debido a que son provocados por factores externos. Algunas tendencias importantes son la tasa
de crecimiento de la población (local y nacional), la densidad de población, las tasa de migración, las mejoras
tecnológicas en la agricultura, el crecimiento de las actividades no agrícolas en el medio rural, los cambios en
los precios relativos de los productos, las políticas macroeconómicas, etc. La importancia relativa de estas
tendencias varía significativamente entre las comunidades y entre las familias. Los choques son eventos como
las sequías, inundaciones, las plagas, las enfermedades y los conflictos sociales. Los choques destruyen los
capitales, por ejemplo, los huracanes arrasan con los cultivos y provocan la muerte de personas y animales.
La pérdida de los derechos del uso del suelo, los accidentes, las enfermedades repentinas y el abandono son
choques con consecuencias inmediatas en las familias.

�En el modelo del MVS, el contexto de vulnerabilidad ejerce una influencia que afecta los activos, las estrategias
y los resultados de las familias. Algunas familias son más sensibles y otras suelen ser más resilientes. Las
familias más resilientes son menos vulnerables y viceversa. La resiliencia desde la perspectiva familiar se refiere
a la capacidad de esta para enfrentar circunstancias de crisis y de adversidad (Walsh, 69).
Aplicación de la metodología de MVS al análisis de la seguridad alimentaria
La metodología de los MVS se aplicó en 2007 para estudio de estudio de la seguridad alimentaria en cuatro
comunidades mayas de la región norte de Campeche, México (70, 71, 72). La información se obtuvo mediante
talleres comunitarios participativos, una encuesta censal, entrevistas de informantes claves y observaciones
directas de campo.
Los resultados revelan que el cambio agrícola y el proceso de ajuste estructural de la economía provocaron la
diferenciación de tres estrategias de vida en las comunidades: la estrategia agrícola, la agrícola-laboral y la
laboral. Al relacionar las estrategias económicas con los indicadores de seguridad alimentaria: i) índice de
suficiencia calórica; ii) proporción de gasto destinado a la compra de alimentos; iii) diversidad y calidad de los
alimentos y iv) percepción de la seguridad alimentaria, se encontró que las familias de la estrategia laboral y la
agrícola-laboral son alimentariamente inseguras. La estrategia agrícola es la única que es alimentariamente
segura, pero sólo pertenecen a ella el 20% del total de los grupos domésticos.
Los resultados están vinculados con la heterogeneidad de capitales que poseen las familias, especialmente con
la calidad y la extensión de la tierra, las organizaciones productivas, y la política rural vigente. Pese a ello, la
estrategia agrícola se encuentra en proceso de desintegración debido a la apertura comercial, las reformas en
la tenencia de la tierra y los desastres naturales. Por su parte, la estrategia laboral es vulnerable al aumento
precios de los alimentos, la inestabilidad del empleo, la oferta laboral y la política de salarios baja.
Adicionalmente, el crecimiento de la población, la expansión de la ganadería extensiva y el uso creciente de
agroquímicos, son factores que contribuyen al deterioro de los recursos naturales y a la inseguridad alimentaria.
Para mejorar las condiciones de vida y de la alimentación, las políticas deben ser a) locales y diferenciadas en
virtud de que las comunidades y las familias son heterogéneos en el acervo de capitales que poseen y en los
resultados obtenidos (seguridad alimentaria, ingreso y conservación de los recursos naturales); b) debe
orientarse hacia el fortalecimiento de las organizaciones y capacidades locales; c) debe apoyar
equilibradamente las actividades agrícolas y no-agrícolas; d) los diseñadores de las políticas deben partir del
reconocimiento de la pobreza y la inseguridad alimentaria es un fenómeno complejo y multidimensional, y por
lo tanto, requiere de la participación y coordinación interinstitucional y la colaboración transdiciplinaria; e) las
políticas deben formularse, implementarse y monitorearse con la participación de diferentes actores sociales,
incluyendo a los propios beneficiarios.
Conclusiones
El enfoque de MVS es instrumento valioso para el análisis holístico de la seguridad alimentaria ya que integra
la problemática de las familias en sus dimensiones económico, social y ambiental. En el estudio de caso del
norte de Campeche, la metodología permitió identificar las interrelaciones de los Modos de Vida con la seguridad
alimentaria y el efecto de las políticas públicas en comunidades indígenas. El concepto de MVS facilitó analizar
los procesos de manera dinámica e iterativa a diferentes escalas espaciales: familia, comunidad y microregional. En relación a los métodos de investigación, la metodología permitió la combinación de métodos y
técnicas cualitativas y cuantitativas. Particularmente, la metodología cualitativa incorporó la opinión de la gente,
aspecto poco usual en los estudios de seguridad alimentaria. La experiencia obtenida y la flexibilidad del
enfoque sugieren que el marco conceptual de MVS es una herramienta analítica adecuada para el estudio de
las estrategias de vida y la seguridad alimentaria en otras regiones del país.
Resumen
El presente documento es una propuesta metodológica para el análisis de la seguridad alimentaria basado en
el marco conceptual Modos de Vida Sostenibles (MVS). El enfoque propuesto permite analizar las relaciones
entre los capitales (físico, social, financiero, humano y natural) a escala comunitaria y de grupos domésticos
(GD), los factores de vulnerabilidad, las estructuras y los procesos, y sus resultados. El marco establece un
vínculo conceptual entre lo que sucede dentro del hogar y las escalas meso y macro, estimulando así el análisis
de cómo la vida de los GD se ve afectada por los procesos institucionales y las políticas. Para operativizar el

�análisis de los MVS, se recurrió a los métodos de evaluación participativa, entrevistas a informantes claves y la
aplicación de un cuestionario. El documento se estructura en cuatro apartados, en el primero se presentan los
antecedentes del enfoque de MVS; luego se realiza una revisión de la teoría que la sustenta; después se hace
una breve descripción del área de estudio; finalmente se abordan los métodos utilizados en la investigación y
se destaca la importancia del enfoque.
Palabras calve: metodología, medios de vida sostenibles, seguridad alimentaria
Abstract
This document is a proposed methodology for analyzing food security based on the conceptual framework
Sustainable Livelihoods (SL). The proposed perspective allows for analyzing the relationships among capitals
(physical, social, financial, human, and natural) on a community scale and for domestic groups (DG), factors of
vulnerability, structures and processes, and their results. The framework establishes a conceptual link between
what occurs within the home and the mid and macro scales, thus stimulating analysis of how the life of DG is
affected by institutional and political processes. In order to operationalize the analysis of the SL, we use
participatory evaluation methods, interviews of key informants, and a questionnaire. The document is divided
into four sections: in the first, we present antecedents to the SL focus; in the following, we review the theory
behind it; then we carry out a brief description of the study area; and finally we address research methods used
and highlight the importance of this perspective.
Keywords: methodology, sustainable livelihoods, food security
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�HIPERTROFIA VENTRICULAR EN EL PACIENTE CON OBESIDAD
María Elena Haro Acosta*. Marco Antonio Arce*. Gisela Ponce y Ponce de León**. Andrés Núñez Soria***,
Josefina Ruiz- Esparza Cisneros*, Carmen Gorety Soria Rodríguez*, Isadora Clarck Ordoñez* y Genoveva
Maciel
Maldonado*.
*Facultad de Medicina UABC (Mexicali, B.C., México), ** Facultad de Enfermería UABC (Mexicali, B.C., México),
*** ISSSTECALI (Mexicali, B.C., México).
Correo electrónico: malenaha@live.com.mx.
Introducción
La obesidad se define como un exceso de grasa y
es considerada como un factor de riesgo importante
para
el
desarrollo
de
enfermedades
cardiovasculares y diabetes mellitus tipo 2, las
cuales constituyen el grupo de enfermedades no
transmisibles que se encuentran entre las primeras
causas de muerte en varios países (1-4). En México
estos dos grupos de enfermedades representan las
tasas más altas de mortalidad (5).
Dentro de las complicaciones cardiovasculares de la obesidad se encuentran: las dislipidemias, la hipertensión,
las coagulopatías y la hipertrofia ventricular izquierda (6-9). Esta se considera un importante factor de riesgo
cardiovascular independiente para el incremento de la morbi-mortalidad de enfermedades cardiovasculares en
niños y adultos (10-11). Otras complicaciones son la diabetes mellitus tipo 2, glomeruloesclerosis, esteatosis
hepática, litiasis biliar, problemas psicológicos, respiratorios y ortopédico (12-13).
Respecto al sistema cardiovascular, la obesidad está asociada con aumento del volumen sanguíneo, el cual
produce un incremento en la postcarga, que provoca un aumento en el gasto cardiaco; cuando este incremento
del volumen en la cámara ventricular es constante, se observa un aumento en forma inapropiada de la pared
ventricular izquierda, ocasionada por el estrés que se ejerce en la pared. El miocardio se adapta aumentando
los elementos contráctiles y por consecuencia su masa, lo que conlleva a una hipertrofia del ventrículo izquierdo,
como se describirá posteriormente (14-16).
Funcionamiento normal del miocito
Las células musculares cardiacas o cardiomiocitos constituyen el 75% de la masa cardiaca pero representan
solo el 20-30% de total de las células (17). En cardiomiocito se divide durante la etapa fetal y termina de
diferenciarse poco después del nacimiento. El crecimiento cardíaco se realiza por el aumento de la síntesis de
proteínas contráctiles y de la matriz extracelular. (18) La adecuada función del corazón como bomba, depende
de la función de los miocitos, de la composición de la matriz extracelular y de la circulación coronaria (19). El
cardiomiocito está formado principalmente de sarcómeros (50-60%) y de mitocondrias (25%), el resto lo
componen: el sarcolema, retículo sarcoplásmico (que almacena iones de calcio), el sarcoplasma, el núcleo, los
lisosomas y túbulos T (permiten la rápida conducción eléctrica al interior de la célula) (20). La unidad contráctil
principal en el miocardio es el sarcómero, cada sarcómero está formado por filamentos gruesos (miosina) y
filamentos delgados (actina) y se extienede entre línea Z y línea Z (también denominada disco intercalar y son
proteínas de anclaje). Cada molécula de miosina tiene una cabeza globular y una cola larga ɑ-helicoidal, las
cabezas constituyen los puentes que interactúan con la actina, donde se produce la hidrólisis del ATP. La actina
esta formada por dos cadenas en forma helicoidal y entre estas cadenas se encuentra la tropomiosina, el
sistema troponina-tropomiosina es la unidad reguladora del sarcómero. El complejo de troponina se compone
de tres subunidades: troponina T (subunidad de unión a la tropomiosina), troponina C (subunidad de unión al
calcio) y troponina I (subunidad inhibitoria, Tnl). En estado de relajación la reacción actina-puente esta
bloqueada, la troponina T está fuertemente unida a la tropomiosina y la Tnl está fuertemente unida a la actina.
La activación se produce cuando el calcio se une a TnC. (21) El acortamiento del sarcómero cardiaco se produce
por el deslizamiento de los filamentos. Los filamentos de actina se desplazan sobre los filamentos de miosina a
través de los puentes cruzados intermedios, aproximándose las líneas Z entre sí (22) En los discos intercalares
o líneas Z, existen uniones comunicantes llamadas conexinas, las cuales tiene conductancia elevada, conectan
el citoplasma de las células contiguas, lo cual produce que se transmita la conducción del estímulo más

�rápidamente, ocasiona que el músculo cardiaco funcione como un sincitio (23). El estímulo se transmite por el
sarcolema a través de los túbulos T que contactan con el retículo sarcoplásmico (RS); en los túbulos T y
próximos al RS están los canales de calcio dependientes de voltaje, que inician la liberación de calcio acumulado
en RS al citosol. Cada canal de calcio dependiente de voltaje controla un grupo de canales liberadores de calcio
del RS de los receptores de rianordina (RR), estos posee una estructura llamada pie que contacta con el túbulo
T. Cuando se lleva acabo la despolarización, se abren los canales de calcio dependientes de voltaje, el calcio
actúa sobre los pies del RR y permite la liberación de calcio al citosol. La actividad del canal es modulada por
estímulos β-adrenérgicos o por cambios de voltaje. El calcio citosólico es recuperado por el RS por la bomba
de calcio dependiente del ATP del RS (SERCA). La proteína fosfolambano modula la actividad de SERCA. Al
ser fosforilado el fosfolambano por proteínas quinasas activadas, activa a SERCA y disminuye el calcio citosólico
con el consiguiente estado de relajación. Otras bombas de iones del sarcolema son bomba de sodio,
interacambiadores de Na*/Ca**, etc- (24). (ver Figura 1)
Figura 1. Papel del calcio en el acoplamiento excitocontráctil y la relajación Fuente: Best y Taylor. Bases
fisiológicas de la práctica médica (25)

Mecanismos por los cuales se produce la hipertrofia ventricular izquierda en el paciente con obesidad
Función del adipocito
El tejido adiposo se encuentra constituido por células llamadas adipositos. Los adipocitos aparecen desde la
etapa embrionaria incrementándose la cantidad después del nacimiento, debido tanto por mitosis de los
adipocitos, como por la conversión de los preadipocitos (derivados de los fibroblastos) en adipocitos; esta
diferenciación es debida a los elevados niveles circulantes de ácidos grasos (26). El adipocito esta constituido
de triglicéridos, el citoplasma es delgado y el núcleo está localizado en la periferia. Dentro de las funciones de
este tejido es la de intervenir en la captación, síntesis y almacenamiento de triglicéridos. (27) (ver Figura 2)
Figura 2. . Adipocitos maduros. El citoplasma es ópticamente claro y tiene un núcleo rechazado hacia
la periferia.Fuente: Gibson HS. Texto: A Clinical Guide to Pediatric Weight Management and obesity (28)

�Dentro de las funciones de este tejido es la de intervenir en la captación, síntesis y almacenamiento de
triglicéridos. También es considerado como un órgano endócrino ya que el adipocito visceral secreta proteínas
llamadas adipocinas como el angiotensinógeno, la leptina, Adiponectina, el Factor de Necrosis Tumoral ɑ, la
Interleucina 6, entre otros, y el adipocito subcutáneo está asociado con el fibrinógeno. Algunas intervienen en
el metabolismo de lípidos, en el complejo complemento, en la homeostasis vascular, en la regulación del balance
energético, entre otras (29-30).
La obesidad se localiza en el tejido graso subcutáneo o visceral, donde existe hipertrofia del adipocito, por el
acumulo de ácidos grasos en forma de triglicéridos, y al incrementar de tamaño llega el momento en el cual no
puede hipertrofiarse más y es cuando se forman nuevos adipocitos (hiperplasia), (35). Si la hipertrofia y la
hiperplasia del adipocito son insuficientes para absorber el exceso es tipificado por inflamación local,
caracterizado por infiltración de células inflamatorias, elevación de citocinas proinflamatorias que activan
mecanismos inflamatorios que se observan en la disfunción del endotelio, alteraciones metabólicas y en
cambios estructurales en el corazón, ejemplos de estas citocinas son: la proteína C reactiva, la Interleucina 6
(IL6), el Factor Necrosis Tumoral Alfa, el Angiotensinógeno, la Angiotensina II, entre otras, y reducidos los
niveles de Adiponectina (32-33).
Hipertrofia ventricular izquierda y obesidad
El paciente con obesidad presenta incremento del gasto cardiaco y aumento del volumen del sanguíneo para
cubrir las demandas metabólicas, esto incrementa la presión y volumen telediastólico del ventrículo izquiero por
lo que el miocardio se adapta aumentado los elementos contráctiles y después la masa miocárdica, ocasionando
hipertrofia patológica del ventrículo izquierdo. De continuar este proceso se produce disfunción en la contracción
del ventrículo izquierdo, si el paciente es normotenso, el aumento del gasto cardíaco se acompaña de
disminución de las resistencias vasculares periféricas, sin embargo, frecuentemente se asocia obesidad con
hipertensión, por lo que se encuentra elevada la precarga por la obesidad y la postcarga por la hipertensión,
esto puede ocasionar disfunción del ventrículo izquierdo y después, insuficiencia cardiaca congestiva venosa
(34).
Clínicamente la cardiomiopatía en el paciente con obesidad está claramente definida cuando el paciente
presenta un peso mayor del 75% del peso corporal ideal o un Índice de Masa Corporal (IMC) mayor de 40kg/m2.
La cual está promovida por un exceso de grasa épicardica e infiltración grasa en el miocardio. En la
cardiomiopatía del paciente obeso ocurre: dilatación ventricular izquierda, hipertrofia excéntrica, disfunción
diastólica y finalmente sistólica debido a una hipertrofia inadecuada. Si la enfermedad evoluciona, hay cambios
similares en la arquitectura del ventrículo derecho, hipertensión arterial pulmonar, la cual se manifiesta como
síndrome de apnea del sueño, cuya evolución sucede en el desarrollo de insuficiencia cardiaca congestiva
venosa y muerte súbita (35).
La presencia de hipertrofia ventricular izquierda en el paciente con obesidad, se cree que está relacionada con
el sistema nervioso autónomo, con algunos mecanismos que involucran el sistema renina-angiotensinaaldosterona, ya que se han demostrado disminución de los niveles plasmáticos de noradrenalina, renina y

�aldosterona después de haber disminuido de peso pacientes con obesidad (36-37); otros mecanismos
relacionados son la resistencia a la insulina, debido a que la insulina actúa como factor de crecimiento del
miocardio, por lo que la hiperinsulinemia incrementa la masa ventricular, retiene sodio, activa el sistema nervioso
simpático (38), tiene relación con el incremento de la respuesta presora de la Angiotensina II (39), las cuales,
estimulan la hipertrofia del ventrículo izquierdo y la fibrosis intersticial (40), y también al incremento del estrés
oxidativo (41-44). Todos estos mecanismos pueden contribuir en la patogénesis de la disfunción del ventrículo
izquierdo en la obesidad.
En los niños y adolescentes obesos, se ha descrito un incremento de la masa ventricular izquierda, asociada
con un incremento de presión arterial sistólica, aumento de la masa libre de grasa y masa grasa (45-47). A nivel
molecular la hipertrofia cardiaca se caracteriza por el incremento del tamaño de la célula en ausencia de división
celular, acompañada de diferentes cambios cualitativos o cuantitativos en la expresión genética. Los parámetros
del crecimiento de la célula hipertrófica son: incremento en el volumen del miocito, del contenido proteico por
célula, de la síntesis proteica, RNA m y RNA r (48).
Diagnóstico de ha hipertrofia ventricular
Las manifestaciones clínicas son inespecíficas y pueden variar desde una etapa asintomática durante varios
años hasta una etapa síntomatica de falla cardiaca donde se puede presentar: reducción a la tolerancia al
ejercicio físico, fatiga, ortopnea, disnea paroxística nocturna, hasta la muerte súbita inexplicable. Al efectuar la
exploración física puede observarse: ingurgutación yugular, soplos cardiacos, hepatomegalia, edema en
miembros inferiores, etc. (49). Por todo lo anteriormente mencionado se requiere de estudios de gabinete
complementarios para detectar en forma temprana la presencia de enfermedad miocárdica en el paciente
obeso. Dentro de estos estudios el ecocardiograma se considera una prueba específica para la evaluación
inicial de la estructura cardiaca y la función ventricular o evaluación inicial de sospecha de disfunción valvular
(50).
Conclusiones
El diagnóstico en forma temprana de las comorbilidades cardiovasculares ocasionadas por la obesidad, como
la hipertrofia ventricular izquierda, entre otras más, tanto a nivel clínico, por laboratorio, como por estudios de
gabinete disminuirá el riesgo cardiovascular. Las investigaciones reportadas referentes a la hipertrofia
ventricular izquierda posterior a intervención dietñetica y actividad física en la población pediátrica con obesidad
son limitadas. Por lo que es importante que se efectúen en un futuro ya que la obesidad en la infancia
desempeña un papel importante en el desarrollo de la hipertrofia ventricular izquierda durante la niñez.
Resumen
La obesidad representa un factor riesgo importante a padecer enfermedades cardiovasculares, en fase
temprana se desarrolla hipertrofia ventricular izquierda, la cual representa un factor de riesgo de cardiovascular
independiente, en niños como en el adultos. En esta revisión se describen los mecanismos fisiopatológicos que
ocasionan la hipertrofia cardiaca.
Palabras claves: hipertrofia ventricular, obesidad, adipocito, cardiomiocito.
Abstract
Obesity is associated with significant increase cardiovascular risk, the development of left ventricular hypertrophy
early stage, is an independent cardiac risk factor in children and adults. In this review, we describe
physiopathology mechanisms to produce the cardiac hypertrohpy.
Key word: ventricular hypertrohpy, obesity, adipocyte, cardiomyocyte.
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24. Best y Taylor, et al. Op.cit.
25. Idem.
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�Vibrio damsela, Vibrio fluvialis y Vibrio furnissii EN ALIMENTOS
MARINOS DE ORIGEN ANIMAL DE COCTELERÍAS, COOPERATIVA,
PESCADERÍAS, RESTAURANTES Y SUPERMERCADOS DE ISLA DEL
CARMEN, CAMPECHE, MÉXICO
José Franco-Monsreal; Erika Beatriz Lara-Zaragoza; Nemesio Villa-Ruano; Lorena Guadalupe Ramón-Canul y
Yesenia
Pacheco-Hernández
Universidad
de
la
Sierra
Sur
(Miahuatlán
de
Porfirio
Díaz
Oax.,
México).
E.mail: giussepe56@yahoo.com.mx
Introducción
En la segunda edición del Manual de Bergey de
Bacteriología
Sistemática
la
Familia Vibrionaceaepertenece al Orden XI
(Vibrionales) de la Clase III (Gammaproteobacteria)
del
Phylum
BXII
(Proteobacteria)
del
Dominio
Bacteria.
A
su
vez,
la
Familia Vibrionaceae se encuentra integrada por los

géneros Vibrio, Allomonas, Catenococcus, Enterovibrio,Grimontia, Listonella, Photobacterium y Salinivibrio.
Doce de las 66 especies del género Vibrio se consideran patógenas para el ser humano y son Vibrio
alginolyticus, Vibrio carchariae, Vibrio cholerae, Vibrio cincinnatiensis,Vibrio damsela, Vibrio fluvialis, Vibrio
furnissii, Vibrio hollisae, Vibrio metschnikovii, Vibrio mimicus, Vibrio parahaemolyticusy Vibrio vulnificus (1).
Los vibrios son característicamente indígenas de hábitats marinos, salobres y estuarinos, y aparecen en
grandes concentraciones (blooms) cuando las aguas aumentan de temperatura (17°C - 20°C). A temperaturas
bajas los vibrios permanecen en el sedimento de los fondos marinos y los recuentos arrojan normalmente cifras
inferiores a las necesarias para producir infección. En los países templados los vibrios se encuentran presentes
en el agua de mar durante todo el año, aunque su concentración experimenta un notable incremento en los
meses cálidos a causa de las favorables condiciones ecológicas y del plancton aumentando su acumulación
por moluscos filtradores y otros animales marinos (2,3).
El medio marino ocupa prácticamente las tres cuartas partes de la superficie terrestre y en las zonas costeras
entra en relación con el hombre directamente por razones laborales y/o deportivas o indirectamente por la
manipulación y/o por el consumo de productos del mar. Es bien conocido que la contaminación de las aguas
costeras por los vertidos de aguas residuales ha sido, y es aún, una constante fuente epidemiológica de
salmonelosis, hepatitis y otras infecciones. Un aspecto menos divulgado es la patología infecciosa ocasionada
por bacterias autóctonas marinas de la familia Vibrionaceae (4-11).
Existen ocho pruebas clave diferenciales para dividir las 12 especies del género Vibrio clínicamente
significativas en seis grupos. Las especies investigadas en el presente trabajo pertenecen al Grupo 5
(producción positiva de arginina deshidrolasa) (12). La especie Vibrio damsela (13) es un vibrio halofílico
perteneciente, junto con Vibrio fluvialis y Vibrio furnissii, al grupo de los vibrios arginina deshidrolasa positiva
denominados provisionalmente "vibrios del grupo F" y también "CDC group EF6" (14). La
especie Vibrio fluvialis es halodependiente y presenta muchas similitudes con Vibrio
damsela y Vibrio furnissii (15). Es mucho más común en el medio marino que las otras especies del
género Vibrio del "grupo EF6" y ha sido implicada en casos esporádicos de infección gastrointestinal con
cuadros de diarrea acuosa, vómito, dolores abdominales y deshidratación grave (16-19). La
especie Vibrio furnissii ha sido propuesta para situar las cepas halófilas conocidas anteriormente como Vibrio
fluvialis biovariedad II. Se ha aislado de las heces de pacientes con diarrea pero su patogenicidad se muestra
aún incierta (20).
Las causas que con mayor frecuencia contribuyen a la aparición de casos y brotes en la población incluyen el
consumo de productos del mar crudos, marinados sin calor, parcialmente cocidos con calor y completamente
cocidos con calor; la defectuosa o ausente refrigeración que favorece la multiplicación del microorganismo; el

�manejo inadecuado de los alimentos en las cocinas lo cual propicia la contaminación cruzada (21); y la
contaminación de los alimentos marinos por parte del manipulador mediante el mecanismo ano-mano-alimentoboca por ser un portador (22-24). Los alimentos marinos, según su método de preparación, fueron clasificados
en crudos, marinados sin calor, parcialmente cocidos con calor y completamente cocidos con calor. Tres fueron
las variedades (crustáceos, moluscos y peces) y 42 las especies estudiadas (bagre, balá, besugo, bobo,
calamar, camarón, cangrejo, caracol, carpa, cazón, cherna, chopa, chucumite, cojinuda, corvina, cuberita,
esmedregal, guachinango, jaiba, jurel, lisa, liseta, lobina, mantarraya, mejillón, mero, mojarra, mojarra carpa,
mojarra tilapia, ostión, pámpano, pargo, pejelagarto, peto, pulpo, raya, robalo, rubia, salmón, sierra, tilapia y
trucha).
En México, las enteritis y otras enfermedades diarreicas constituyen una de las diez principales causas de
morbilidad y de mortalidad. En Ciudad del Carmen, Campeche, México, la incidencia de síndromes diarreicos
de etiología desconocida es alta; sus habitantes habitualmente consumen alimentos marinos crudos, marinados
sin calor, parcialmente cocidos con calor y completamente cocidos con calor. De acuerdo con datos de los
Anuarios Estadísticos del estado de Campeche (Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática)
correspondientes a los años 1998, 1999, 2000, 2001, 2002, 2003, 2004, 2005, 2006 y 2007, la segunda causa
de morbilidad en el estado de Campeche se encuentra representada, invariablemente, por las infecciones
gastrointestinales con tasas de 7.1%; 6.6%; 6.5%; 6.8%; 6.1%; 4.9%; 4.8%; 4.9%; 4.8% y 4.6%.
Los objetivos de la presente investigación fueron el determinar las prevalencias de las especies Vibrio
damsela,Vibrio fluvialis y Vibrio furnissi en alimentos marinos crudos, marinados sin calor, parcialmente cocidos
con calor y completamente cocidos con calor. En otras palabras, determinar si los alimentos marinos crudos,
marinados sin calor, parcialmente cocidos con calor y completamente cocidos con calor representan factores
de riesgo por la especie Vibrio damsela para el desarrollo de infección de herida; por la especie Vibrio
fluvialis para el desarrollo de gastroenteritis aguda; y por la especie Vibrio furnissii para el desarrollo de
gastroenteritis aguda (25).
Material y Métodos
Diseño de estudio: Estudio observacional descriptivo de corte transversal sin direccionalidad y con temporalidad
prospectiva.
Universo de estudio: El estudio se realizó en el total de muestras del total de establecimientos especializados
en la venta de alimentos marinos para consumo humano en Ciudad del Carmen, Campeche, México, en el
período comprendido del 1 de junio de 2009 al 31 de mayo de 2010. La recolección de las muestras se llevó a
cabo del 1 de agosto de 2009 al 31 de marzo de 2010.
Definiciones operacionales de las variables:
Coctelerías, Cooperativa, Pescaderías, Restaurantes y Supermercados: establecimientos que expenden
alimentos marinos de origen animal para consumo humano y que cuentan con licencia sanitaria expedida por la
Secretaría de Salud del estado de Campeche.
Alimento marino: cualquier producto de origen animal procedente del mar que proporcione al organismo humano
elementos para su nutrición.
Alimento marino crudo: cualquier producto de origen animal procedente del mar que proporcione al organismo
humano elementos para su nutrición y que en el momento del muestreo haya sido encontrado en su estado
natural.
Alimento marino marinado sin calor: cualquier producto de origen animal procedente del mar que proporcione
al organismo humano elementos para su nutrición y que en el momento del muestreo haya sido encontrado
cocido utilizando la acción del ácido del jugo de limón, del ácido del jugo de naranja, del vinagre, etcétera.
Alimento marino parcialmente cocido con calor: cualquier producto de origen animal procedente del mar que
proporcione al organismo humano elementos para su nutrición y que en el momento del muestreo haya sido
encontrado preparado de la siguiente manera: a) calentar agua hasta ebullición; b) apagar la fuente de calor y
adicionar el alimento marino; c) dejar "ablandar" el alimento marino en el agua caliente durante 5 minutos; y d)

�transferir el alimento marino a un recipiente dejándolo reposar hasta enfriamiento. Este alimento se encuentra
listo para ser utilizado en la preparación de cócteles y/o cebiches.
Alimento marino completamente cocido con calor: cualquier producto de origen animal procedente del mar que
proporcione al organismo humano elementos para su nutrición y que en el momento del muestreo haya sido
encontrado cocido utilizando la acción del calor (asado a la parrilla, frito, vapor de agua, etcétera).
Técnicas y procedimientos:
La Coordinación Regional No. 3 de la Comisión para la Protección contra Riesgos Sanitarios del estado de
Campeche (COPRISCAM) proporcionó un listado de establecimientos (coctelerías, cooperativa, pescaderías,
restaurantes y supermercados) que se especializan en la venta de alimentos marinos para consumo humano.
Se realizó una primera visita a cada uno de los establecimientos y se compiló una lista de 390 muestras de
alimentos marinos que, según su método de preparación, fueron clasificados en crudos, marinados sin calor,
parcialmente cocidos con calor y completamente cocidos con calor. Los establecimientos recibieron una
segunda visita (en el período comprendido del 1 de agosto de 2009 al 31 de marzo de 2010) durante la cual
dichas muestras fueron obtenidas.
Cada muestra pesó aproximadamente 50 g; se almacenó individualmente en bolsa estéril de polietileno (Ziploc);
se conservó en refrigeración; y se envió para su procesamiento al Laboratorio de Control de Calidad de Aguas
y Alimentos de la Facultad de Química de la Universidad Autónoma del Carmen. El procesamiento de las
muestras se realizó en el período comprendido del 1 de agosto de 2009 al 31 de marzo de 2010. Para la
homogeneización y el enriquecimiento de cada muestra, así como para el aislamiento y la identificación de las
especies Vibrio damsela,Vibrio fluvialisy Vibrio furnissii se procedió según la metodología descrita en la octava
edición del Bacteriological Analytical Manual (FDA) (26).
Se construyeron tablas de contingencia de 2x2 a partir de las cuales se calcularon las prevalencias. Como
prueba de hipótesis o prueba de significación estadística se utilizó el estadístico Ji-cuadrada de Mantel y
Haenszel (x²M-H). Se utilizó el programa EpiInfo para Windows, versión 3.4.3, para la obtención de los valores
de x²M-H y de probabilidad (p). El criterio aplicado en la realización de las pruebas de hipótesis para la diferencia
entre dos proporciones se basó en las recomendaciones formuladas por Cochran (27): 1. cuando n&gt;40 utilice
la prueba x²M-H; 2. cuando 20£n£40 utilice la prueba x²M-H si, y sólo si, todas las frecuencias esperadas son ≥
5; si en alguna celda se encuentra al menos 1 frecuencia esperada &lt; 5 utilice, entonces, la prueba de la
probabilidad exacta de Fisher (PPEF); y 3. cuando n&lt;20 utilice la PPEF.
x²M-H= [ad – bc / √(a+b)(c+d)(a+c)(b+d)(N-1)]²
PPEF= (a+b)!(c+d)!(a+c)!(b+d)! / n!a!b!c!d!
Se construyeron los intervalos de estimación al nivel de confianza del 95% para los porcentajes en las
poblaciones de alimentos marinos con Vibrio damsela, Vibrio fluvialisy Vibrio furnissii (28):
p - Zσp £ P £ p + Zσp
Procesamiento de los datos: En la etapa de elaboración los datos fueron revisados (control de calidad de la
información); clasificados (en escala cualitativa); computarizados [se utilizó el software Statistical Package for
Social Sciences (SPSS) para Windows, versión 8.0]; presentados (en tablas); y resumidos (se utilizaron las
medidas de resumen correspondientes para datos clasificados en escala cualitativa). En las etapas de análisis
e interpretación los datos fueron analizados e interpretados, respectivamente.
Resultados
Se estudiaron 390 muestras de alimentos marinos que según sus métodos de preparación fueron clasificados
en crudos, marinados sin calor, parcialmente cocidos con calor y completamente cocidos con calor. Las
frecuencias absolutas y relativas del género Vibrio (Grupo 5) en alimentos marinos según métodos de
preparación se presentan en la Tabla1.

�Tabla 1. Frecuencias absolutas y frecuencias relativas del género Vibrio (Grupo 5) en alimentos marinos
según métodos de preparación. Ciudad del Carmen, Campeche, México. 1/agosto/2009-31/marzo/2010
Métodos de preparación

Totales

Vibrio
Muestras positivas

Muestras negativas

298

53 (17.79%)

245 (82.21%)

Marinados sin calor

8

0 (0.00%)

8 (100.00%)

Parcialmente cocidos con calor

77

7 (9.09%)

70 (90.91%)

Completamente cocidos con calor

7

0 (0.00%)

7 (100.00%)

390

60 (15.38%)

330 (84.62%)

Crudos

Totales
FUENTE: Elaboración propia

Las frecuencias absolutas y relativas de Vibrio damsela, Vibrio fluvialis y Vibrio furnissii en alimentos marinos
según métodos de preparación se presentan en el Tabla 2. Treinta y dos (10.74%) de las 298 muestras
etiquetadas como alimentos marinos crudos, 0 (0.00%) de las 8 muestras etiquetadas como alimentos marinos
marinados sin calor, 0 (0.00%) de las 77 muestras etiquetadas como alimentos marinos parcialmente cocidos
con calor y 0 (0.00%) de las 7 muestras etiquetadas como alimentos marinos completamente cocidos con calor
presentaron resultados positivos. La prevalencia global de Vibrio damsela fue 8.21% (32/390). Ocho (2.68%) de
las 298 muestras etiquetadas como alimentos marinos crudos, 0 (0.00%) de las 8 muestras etiquetadas como
alimentos marinos marinados sin calor, 2 (2.60%) de las 77 muestras etiquetadas como alimentos marinos
parcialmente cocidos con calor y 0 (0.00%) de las 7 muestras etiquetadas como alimentos marinos
completamente cocidos con calor presentaron resultados positivos. La prevalencia global de Vibrio fluvialis fue
2.56% (10/390). Diez y ocho (6.04%) de las 298 muestras etiquetadas como alimentos marinos crudos, 0
(0.00%) de las 8 muestras etiquetadas como alimentos marinos marinados sin calor, 5 (6.49%) de las 77
muestras etiquetadas como alimentos marinos parcialmente cocidos con calor y 0 (0.00%) de las 7 muestras
etiquetadas como alimentos marinos completamente cocidos con calor presentaron resultados positivos. La
prevalencia global de Vibrio furnissii fue 5.90% (23/390).
Tabla 2. Frecuencias absolutas y frecuencias relativas de Vibrio damsela, Vibrio fluvialis y Vibrio
furnissii en alimentos marinos según métodos de preparación. Ciudad del Carmen, Campeche, México.
1/agosto/2009-31/marzo/2010
Métodos de preparación

Vibrio damsela
Muestras positivas

Crudos

Totales

Muestras negativas

32 (10.74%)

266 (89.26%)

298 (100.00%)

Marinados sin calor

0 (0.00%)

8 (100.00%)

8 (100.00%)

Parcialmente cocidos con calor

0 (0.00%)

77 (100.00%)

77 (100.00%)

Completamente cocidos con calor

0 (0.00%)

7 (100.00%)

7 (100.00%)

Totales

32 (8.21%)

358 (91.79%)

390 (100.00%)

Métodos de preparación

Vibrio fluvialis
Muestras positivas

Totales

Muestras negativas

Crudos

8 (2.68%)

290 (97.32%)

298 (100.00%)

Marinados sin calor

0 (0.00%)

8 (100.00%)

8 (100.00%)

Parcialmente cocidos con calor

2 (2.60%)

75 (97.40%)

77 (100.00%)

Completamente cocidos con calor

0 (0.00%)

7 (100.00%)

7 (100.00%)

Totales

10 (2.56%)

380 (97.44%)

390 (100.00%)

�Métodos de preparación

Vibrio furnissii
Muestras positivas

Totales

Muestras negativas

Crudos

18 (6.04%)

280 (93.96%)

298 (100.00%)

Marinados sin calor

0 (0.00%)

8 (100.00%)

8 (100.00%)

Parcialmente cocidos con calor

5 (6.49%)

72 (93.51%)

77 (100.00%)

Completamente cocidos con calor

0 (0.00%)

7 (100.00%)

7 (100.00%)

Totales

23 (5.90%)

367 (94.10%)

390 (100.00%)

FUENTE: Elaboración propia
Las prevalencias más baja y más alta correspondieron, respectivamente, a Vibrio fluvialis (2.56%) y a Vibrio
damsela (8.21%). Los intervalos de estimación al nivel de confianza del 95% para los porcentajes en las
poblaciones de alimentos marinos con Vibrio damsela, Vibrio fluvialisy Vibrio furnissii fueron, respectivamente,
5.48%≤P≤10.93%, 1.00%≤P≤4.13%, 3.56%≤P≤8.24%.
Discusión
La más alta prevalencia (17.79%) fue observada en los alimentos marinos crudos. Los alimentos marinos crudos
son aquellos que en el momento del muestreo se encontraban en su estado natural. En consecuencia, este
resultado corresponde al esperado debido a que la probabilidad de aislamiento es alta cuando el alimento no
ha sido expuesto a la acción del calor. En segundo lugar se tiene la prevalencia (9.09%) observada en los
alimentos marinos parcialmente cocidos con calor. Los alimentos marinos parcialmente cocidos con calor son
aquellos que en el momento del muestreo se encontraban cocidos mediante un proceso de "ablandamiento" en
el que se utiliza agua caliente durante cinco minutos. Este resultado no corresponde al esperado y la prevalencia
observada puede ser explicada ya sea porque el procedimiento utilizado para "ablandar" el alimento no es
suficiente para destruir al microorganismo –suposición que se encuentra apoyada por un estudio (29) en el cual
se reporta la viabilidad de los microorganismos después de haber mantenido a un crustáceo en agua en
ebullición durante cinco min previa inoculación de 0.1 ml de caldo de cultivo-, o bien, porque el alimento pudo
haber sido contaminado por el manipulador después del proceso de "ablandamiento" por contaminación cruzada
en las cocinas, o bien, mediante el mecanismo ano-mano-alimento-boca por ser un portador –suposición que
se encuentra apoyada por estudios (30-32) en los cuales se reporta 0.72%, 0.68%-3.30% y 3.85%,
respectivamente, de manipuladores de alimentos marinos que excretan al microorganismo en sus heces.
A continuación se tiene la prevalencia (0.00%) observada en los alimentos marinos marinados sin calor. Los
alimentos marinos marinados sin calor son aquellos que en el momento del muestreo se encontraban cocidos
mediante la acción del ácido del jugo de limón, del ácido del jugo de naranja, del vinagre, etcétera. Por ende,
este resultado corresponde al esperado porque son alimentos que no han sido expuestos a la acción del calor.
Finalmente se tiene la prevalencia (0.00%) observada en los alimentos marinos completamente cocidos con
calor. Los alimentos marinos completamente cocidos con calor son aquellos que en el momento del muestreo
se encontraban cocidos mediante la acción del calor. Subsiguientemente, este resultado corresponde al
esperado ya que la probabilidad de aislamiento es nula cuando el alimento se ha preparado mediante una
adecuada exposición a la acción del calor. No se encontró evidencia estadísticamente significativa de que la
prevalencia observada en los alimentos marinos crudos (17.79%) sea diferente de la prevalencia observada en
los alimentos marinos parcialmente cocidos con calor (9.09%): x²M-H(α=0.05, gl=1)= 2.83; p= 0.09.
Conclusiones
Los alimentos marinos crudos representan factores de riesgo por la especie Vibrio damsela para el desarrollo
de infección de herida. Los alimentos marinos crudos y los alimentos marinos parcialmente cocidos con calor
representan factores de riesgo por la especie Vibrio fluvialis para el desarrollo de gastroenteritis aguda; y los
alimentos marinos crudos y los alimentos marinos parcialmente cocidos con calor representan factores de riesgo
por la especie Vibrio furnissii para el desarrollo de gastroenteritis aguda. Se concluye, finalmente, que los
alimentos marinos crudos y los alimentos marinos parcialmente cocidos con calor se encuentran contaminados
con una o más de las tres especies de importancia clínica del género Vibrio constituyendo, por tanto, factores

�potenciales de riesgo para la población consumidora de peces y mariscos de Ciudad del Carmen, Campeche,
México. El haber encontrado alimentos marinos parcialmente cocidos con calor contaminados con especies del
género Vibriopermite suponer la existencia de manipuladores de alimentos marinos portadores asintomáticos.
Lo anterior debe ocupar la atención de las autoridades correspondientes con el objeto de continuar con la
realización de estudios relacionados a este respecto. Asimismo, si hasta la fecha no ha sido considerado como
un problema de salud pública es conveniente tenerlo presente con el objeto de prevenir problemas sanitarios
que pudieren en algún momento repercutir en la salud de la población de Ciudad del Carmen, Campeche,
México.
Resumen
Los vibrios son característicamente indígenas de hábitats marinos, salobres y estuarinos, y aparecen en
grandes concentraciones (blooms) cuando las aguas aumentan de temperatura (17- 20°C). A temperaturas
bajas los vibrios permanecen en el sedimento de los fondos marinos y los recuentos arrojan normalmente cifras
inferiores a las necesarias para producir infección. En los países templados los vibrios se encuentran presentes
en el agua de mar durante todo el año, aunque su concentración experimenta un notable incremento en los
meses cálidos a causa de las favorables condiciones ecológicas y del plancton aumentando su acumulación
por moluscos filtradores y otros animales marinos. Determinar si los alimentos marinos crudos, marinados sin
calor, parcialmente cocidos con calor y completamente cocidos con calor representan factores de riesgo por las
especies Vibrio damsela, Vibrio fluvialis yVibrio furnissii para el desarrollo, respectivamente, de infección de
herida; de gastroenteritis aguda; y de gastroenteritis aguda. Se obtuvo un listado de establecimientos
especializados en la venta de alimentos marinos para consumo humano. El número de alimentos marinos en
dichos establecimientos fue 390. Para la homogeneización y el enriquecimiento de cada muestra, así como para
el aislamiento y la identificación de las especies se procedió según la metodología descrita en la octava edición
del Bacteriological Analytical Manual (FDA). Por el método de Cornfield se construyeron intervalos de estimación
al nivel de confianza del 95%. En 32 (8.21%), 10 (2.56%) y 23 (5.90%) muestras se aisló un número igual de
cepas
cuyas
características
bioquímicas
correspondieron,
respectivamente,
a Vibrio damsela, Vibrio fluvialis y Vibrio furnissii. Las prevalencias globales obtenidas en alimentos marinos
crudos, marinados sin calor, parcialmente cocidos con calor y completamente cocidos con calor fueron,
respectivamente, 17.79%, 0.00%, 9.09% y 0.00%. Se concluye que los alimentos marinos crudos y los alimentos
marinos parcialmente cocidos con calor representan factores de riesgo por tres de las 12 especies de
importancia clínica.
Palabras clave: Vibrio, especies patógenas, alimentos marinos
Abstract
Indigenous vibrios are typically of marine, brackish and estuarine, and appear in high concentrations (blooms)
when the water temperature increase (17-20°C). At low temperatures the vibrios remain in the sediment of the
seabed and counts typically show levels below those required to produce infection. In temperate countries vibrios
are present in sea water throughout the year, although its concentration has increased substantially in the
warmer months due to favorable ecological conditions and plankton increase their accumulation by shellfish filter
feeders and other marine animals.To determine whether raw, marinated without heat, partially cooked by heat
and
completely
cooked
by
heat
seafood
are
risk
factors
for
the
species Vibrio damsela, Vibrio fluvialis and Vibrio furnissii for development, respectively, of wound infection; of
acute gastroenteritis; and of acute gastroenteritis. We obtained a list of establishments specializing in the sale
of seafood for human consumption. The number of seafood in these establishments was 390. For the
standardization and enrichment of each sample and for the isolation and identification of species we proceeded
according to the methodology described in the eighth edition of the Bacteriological Analytical Manual (FDA). By
the method of Cornfield estimation intervals to the confidence level of 95% were constructed. In 32 (8.21%), 10
(2.56%) and 23 (5.90%) samples we isolated an equal number of strains whose biochemical characteristics
corresponded, respectively, to Vibrio damsela, Vibrio fluvialis and Vibrio furnissii. The overall prevalences
obtained in raw, marinated without heat, partially cooked by heat and completely cooked by heat seafood were,
respectively, 17.79%, 0.00%, 9.09% y 0.00%. We concluded that raw and partially cooked by heat seafood are
risk factors for three of the 12 species of clinical importance.
Key words. Vibrio, pathogenic species, seafood
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                  <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
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                <text>Respyn Revista de Salud Pública y Nutrición, 2012, Vol 13, No 1, Enero-Marzo</text>
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                <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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