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Caja de la Tesorería General de la Nación,
a pagadores para sus atenciones.
R. A. Gálvez, Congreso.
L. Berúmen, Senado.
A. B. Caballero, Poder J udie ial.
I. O. Anaya, Clases Pasivas Civiles.
D. Vargas, Pens. Femeninos Guerra.
A. N arezo, Grales., J efes y O. Ret.
1\'I. B. de la Piedra, Tesorería General.
J osé Cajigal, Oficina Impresora.
F. de P. Palomar, Reparación Buques de Guerra
L. 1YI. Campos, Aviación.
Carlos Orive, Depto. de Justicia.
J. Dávalos, Sría. de Guerra.
1VI. Avila Bablot, Colegio Militar.
M. S. Curiel, Depto. Infantería.
J. A. Rodríguez, Depto. Caballería.
B. Reyes, Departamento Artillería.
J. A. Reza, 39 Batallón.
'
E. Sosa, 44 Batallón.
J. Blanco, Ai;;ilados Hospital Militar.
I. Navarretc, 'fren de Ambulancia.
,J. lVI . Medina, Cuerpo N ac. Inválidos.
R. A. Ugalde, 2o. Regto. Artillería...
F. de P. Rniz, U Regto. Caballería.
L. G. Carrasco, Grales. y J. la. Reserva.
P. Villasana, 3er. Regto. Artillería.
E. P. Flores, 4o. Regto. Artillería.
Al frente.

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"
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,.

150,000.00
33,000.00
28,700.00
32,000.00
20,400.00
19,400.00
55,770.00
2,000.00
4,000.00
62,493.05
8,657.61
20,587.65
84,000.00
14,206.96
31,029.65
12,733.55
5,040.90
4,000.00
16,278.80
4,159.30
1,000.00
5,717.90
4,154.90
30,813.00
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Del frente.
Carlos Ojeda, Prisión Militar.
A. Troyo, Depto. la. Reserva.
.,
S. R. Jiménez, J. de la Guarnición.
E. Maldonado, 42 Batallón.
L. G. Garza, Parque de Ingenieros.
E. Cortés, Grales. en Disp.
L. R. Guth , Corp. J. y Of. Infant.
M. M orales, 22 Batallón.
1\1. Isunza, J efes y Of. Excedentes.
J. M. M edina, C. Nac. de Inválidos.
R. R. Guzmán, Ese. Vet. Aplic. Militar.
J. M. Vergés, Fracciones del Ejército.
G. Garza, Hospital Militar Inst.
Samuel R. J iménez, J. de la Guarnición.
J. Escamilla, C. Inf. M arina Pacífico.
J. A. Rodríguez, Depto. Caballería.
P. Reyes, Depto. Artillería.
Carlos Orive, J ust. Arch. y Biblioteca.
M. Bravo, Estado Mayor.
J. M. Vergés, Fracc. Ejército.
R. P. L ara, Cuenta Admon. y Marina.
Ramón M. Bernal, Poder Ejecutivo.
F. C. Aragón, Educación Pública.
Ramón M. Bernal, Poder Ejecutivo.
J. Carbajal, Aprov. Generales.
M.· Camarena, Est. Fabriles y A. Grales.
.J. J. Muñoz, Depto. Contraloría.
P. Ruiz, Estadística Nacional.
I. S. de Tagle, Procuraduría G. Nación.
E. Katthain, Sría. Gobernación.
F. Murguía, Pensiones Directas.
V. Zavala Rionda, Sría. de Hacienda.
L. L. Alvarado, 44 Regto. Caballería.
R. E. Galáz, Depto. Central Caballos.
A la vuelta.

$

"

"
"
"
"
"
"
"
"
"
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"
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"
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"
"
"
"
,,
"
"

659,939.97
3,885.10
14,930.07
19,979.29
5,000.00
20,594.83
26,412.50
4,975.71
6,757.20
3,849.10
26,000.00
7,306.52
6,354.78
26,883.20
6,884.00
1,520.40
4,528.35
1,086.28
24,642.39
28,844.37
6,883.00
22,665.48
6,000.00
50,000.00
72,000.00
8,000.00
110,000.00
56,000.00
17,000.00
10,52] .00
53,700.00
6,300.00
76,252.00
2,866.32
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Andrés R. Barajas , Cuerpo Médico Militar . ,,
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J. Morales , ler. Regto. Artillería . .
,,
M. G. Velasco, 16 Batallón. . . .
6,249.35
,,
F. R. Orozco, 20 Regto. Caballería . .
4,136.70
,,
,,
13,750.50
Carlos B. Báez, Of, la. Reserva . . .
929.45
J. A. Reza , 39 Batallón . . . . . . .
"
Samuel M. 1\farín, Sría. de Fomento .
" 10,000.00
F. Valdés, Sría. Comunicaciones . . .
" 10,000.00
F. C. Aragón, Sría. Educación Pública . .
" 50,000.00
63,800.00
D. Cervantes, Salubridad Pública. . . .
"
74,800.00
M. Camarena , Aprov. Generales . . . .
"
J. J. Muñoz, Depto. Contraloría . . . . .
" 28,200.00
J. P. !barra, Beneficencia Pública . .
" 64,000.00
66,800.00
V. Zavala Rionda, Sría. Hacienda.
"
7,354 .40
Carlos Ojeda, Prisión Militar . .
"
6,054.10
L. Santoyo, 48 Batallón . . . . .
"
5,290.00
J. Dávalos, Sría. de Guerra . . .
"
579.59
F. de P. Palomar, Reparación Barcos Guerra. ,,
2,219.40
J. Morales, ler. Regto. Artillería .
"
A. Alatorre, Com. Nac. Agraria. . .
" 55,500.00
Samuel Marín, Sría. de Fomento . . .
" 181,000.00
C. H. Beltrán, Telégrafos Nacionales . . . .
35,000.00
"
84,860.22
J. Reyes, Sría. de Industria . . . . . . . . . . . "
34,139.78
Carlos Aragón, Industria y Comercio . . . . "
235,455.00
F. C. Aragón, Educación Pública. . . . . .
"
R. A. Gálvez, CongTeso . . . . .
" 10,000.00
R. M. Bernal, Poder Ejecutivo . . . . . .
" 19,600.00
1,500.00
E. M. Muller, 2o. Batallón . . . . . . . .
"
300.00
L. L. Alvarado, 44 Regto. Caballería . . .
"
595.38
E. Maldonado, 42 Batallón . . . . . . . . .
"
619.69
G. M. Reyes, 3a. Com. Insp. Ejército . . .
"
630.00
S. M. Marín, Sría. de Fomento. . . . . .
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F. C. Arag-ón, Sría. Educación Pública.
" 131,500.00
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Méxieo, D. F. Octubre 6 de 1923.

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Teléfonos: Ericsson, 12-1-13. Mexicana, 8-15 Neri

Administrador,

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COOPERACION
ORGANO DE LA ACADEMIA DE ES.
TUDIOS SOCIALES Y POLITICOS DEL
PARTIDO COOPERATISTA NACIONAL

Director.

Secretario de Redacción,

]ULtO J!MENEZ RUEDA

GABINO A. PALMA

TOMO 111
NUMERO 11

México, D. F., octubre de 1923.

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--...:.:=;...-.
.

FONDO
B\AS
RICARDO COVARRU

-

CAPILLA
ALF ONSIN
.
A
BlBUÜ'rECA
tJ .

UNIVERSITA
RIA
A . N. L:

La inamovilidad del Poder Judicial
A mi fino y culto amigo Gabino A.
Palma, con todo aprecio. -México, oc­
tubre de 1923.-A. GOMEZ CAMPOS .

Dos son las causas principales por donde puede llegar la
eonvicción humana: el estudio y la experiencia. El estudio
que basándose en los principios, forma las doctrinas, doctri­
nas que forman las tendencias, tendencias que hacen los sis­
temas y las escuelas. La experiencia, que es madre de la cien­
cia, que vive y tiene su encarnación en la Historia.
A la luz de los principios y de la Historia, de estos dos
grandes cauces del humano convencimiento, analicemos el
principio de la inamovilidad del Poder Judicial.
Se ha dicho que todo el que tenga a su disposición una
pluma, una cátedra o una tribuna, tiene el ineludible deber
de consultar la salud pública de la s-ociedad en que vive. Cum­
pliendo con ese deber y observando la sociedad actual, esta
masa anónima que tiene en su cima un grupo de ambiciosos
Y de inquietos y en su base una mole pasiva y sufrida, Yemos
que su mal íntimo, su dolor desesperante, su miseria, fuente
de todas sus miserias, catástrofes y desolaciones, es la falta
de justicia. Las frases del predicador de Galilea cuando dijo :
"El pueblo tiene hambre y sed de justicia", forman todavía
el compendio de todas las desespe;anzas populares. Ellas son
el grito que se escapa de las entrañas del mundo moderno ante
la intensidad profunda del malestar social; ese fué el anhelo
de Tolstoy palpitando en el fondo de la raza eslava cuando
pedía para los suyos pan, libertad y fe; en esa frase puede

�COOPERACION

condensarse la obra de George en Estados Unidos queriendo
suprimir a un tiempo la miseria y la riqueza con la naciona•
lización de la propiedad territorial ; ella explica la obra de
Gladstone cuando abría una brecha en las instituciones secu­
lares de Inglaterra para dar paso a la manumitida Irlanda ;
esas las frases del anciano León XIII que su Rerum Novarum
levanta su trémula figura en las barreras de insondables pro­
blemas sociales como queriendo hacer comulgar en una misma:
forma de justicia el pasado y el porvenir.
La justicia es el supremo ideal de la humanidad en mar­
cha, y para conseguirla, hay que perfeccionar el órgano po1· el
cual se realiza ese ideal ; este órgano, es el Poder Judicial, y
no adquiere su perfección únicamente con la división de Po­
deres establecida por la Constitución, sino que necesita su
INDEPENDENCIA ; y para conseguirla, solamente hity una
receta : la INAMOVILIDAD, vista de reojo por todas las ti­
ranías, 1-o mismo por la tiranía popular de los jacobinos que
por la imperial de Napoleón, y consagrada solemnemente por
dos grandes Constituciones Federales : la única que han tenido
los Estados Unidos y la primera que nosotros tuvimos.
Los comentadores del derecho americano, Story, Kent,
Marl&gt;hal, Hamilton, dicen : " El fin es conseguir la indepen­
dencia del Poder Judicial, y el único medio consiste en su
INAlVIOVILIDAD ; si hay otro, proponedlo ' '.
En realidad, sin independencia del Poder Judicial no
puede haber justicia ; sin justicia, no hay base para las ins­
tituciones libres, ni aún para la sociedad ; y así puede ser el
país más republicano, si no hay justicia, la República se llama
despotismo.
El principio de la inamovilidad debe conservarse : !.-Por­
que es necesario para crearnos una jurisprudencia mexicana
que no tenemos. Las resoluciones, especialmente de la justi­
cia federal, no sólo tienen por objeto aplicar la ley al caso
concreto, sino también tienden a fij ar el derecho público de
la nación, a crear la jurisprudencia que es fuente de derecho,
que es garantía de la propia aplicación de la ley. Esto única.•
mente se consigue con el estudio detenido, criterio constante

LA INAMOVILIDAD DEL PODER JUDICIAL

5

y uniforme por la permanencia de los mismos funcionarios
judiciales. La sabia jurisprudencia americana, formada a la
sombra de la inamovilidad, es uno de los más preciados mé­
ritos de los Estados Unidos ;: es así cómo la Corte de Justicia
de esta nación ha tenido el homenaje del gran Jefe del Partido
Tory Inglés al decir : ' ' Sólo hay una cosa que más que su ri­
queza, más que su engrandecimiento, envidia el mundo a la
nación americana : SU INAMOVIBLE CORTE D E JUS­
TICIA ". II.-Debe conservarse el principio de la inamovi­
lidad porque produce los siguientes efectos : la eficacia o efi­
ciencia en el funcionario, ya que por la aplicación constante
de la ley, a la vez que evoluciona el derecho, aquél se especia­
liza aumentando su competencia y potencialidad de trabajo ;
normaliza al propio funcionario, ya que si la inamovilidad no
es capaz de transformar los pillos en virtuosos, sí es bastante
eficaz para hacer persistir en el bien a los buenos e impedir
que los malos se vuelvan peores. Si el funcionario que admi­
nistra justicia sabe que tiene un puesto bien retribuído para
su vida, cometerá un acto indigno con más dificultad que el
que sab� que puede ser privado de su cargo y de los medios
de subsistencia si no se plega a exigencias innobles ; por el
contrario, si tiene asegurada su posición económica, desea
naturalmente crearse una situación moral más elevada' hacerse hombre de prestigio, de buena reputación, procurar un
ascenso, etc., etc.
Se ataca la inamovilidad del Poder Judicial exhibiendo
a jueces venales, presentando actos de impudicia judicial co­
metidos por tales funcionarios, y concluyendo con esta erró­
nea afirmación : sancionar la inamovilidad sería dar patente
de impunidad al crimen y asegurarle su perpetuidad. Nada
más erróneo que atribuir a un principio sano los efectos de
causas ajenas a él ; nada más falso que reprobar una cosa por
el abuso que de ella se pudiere hacer ; nada más incoherente
que proscribir el uso del martillo sólo porque el negro Brown
mató a un chofer de un martillazo.
En México, desgraciadamente, por una fatal inclinación
de nuestra más íntima manera de ser, todo lo esperamos de la

�7

COOPERACION

LA INAMOVILIDAD DEL PODER JUDICIAL

ley ; y se atribuyen a ésta nuestras mayores desdichas y nues­
tros peores fracasos cuando no se obtiene de ella lo que se
desea. Así es cómo los dos principales inconvenientes que se
atribuyen a la inamovilidad, y que son la ineptitud y la inmo­
ralidad que pudiesen tener los funcionarios judiciales, s e atri­
buyen a aquel principio llegando a dudar de su bondad. No es
así, esos males se deben a factores sociológicos distintos que
siempre impiden que las leyes lleguen al fin que se proponen ;
estos factoers son el medio social constituído por los hombres ;
si el medio no es favorable para la ley, ésta res�lta inútil ; las
leyes trasplantadas jamás han dado resultados idénticos. La
inmoralidad en la designación de los candidatos nacidos siem­
pré del calor de las pasiones políticas ; la propia incapacidad
de los Congresos para aceptar en la designación de aquéllos ;
las acechanzas del postulante, de manera que, entre las inmo­
ralidades del Juez y las del litigante, se constituye un círculo
vicioso en que generalmente sucumbe la justicia.
&amp; Pero estos obstáculos y vicios sociológicos reclaman la
supresión de la inamovilidad f No, porque el argumento se
volvería en contra de todas las instituciones, ya que de todas
se puede abusar ; y llegaríamos a la conclusión de que no hay
ley adecuada para nuestra Constitución Política. Moralice­
mos el medio, suprimamos esos obstáculos, expidamos leyes
de responsabilidades, demos al Foro ingerencia directa en la
acusación de los funcionarios venales, nombremos represen­
tantes que se constituyan en acusadores durante los procedi­
mientos, etc., y veremos el principio de la inamovilidad pro­
ducir todos sus frutos.
Veamos la inamovilidad del Poder Judicial a través de
la Historia.
En ésta -dice un escritor-, la inamovilidad del Poder
Judicial tiene páginas brillantes. Cuando Felipe II carboni­
zaba las alas del pensamiento en las hogueras de la Inquisi­
ción ; cuando apelaba a todos los recursos para implantar en
su país el más absoluto de los despotismos, el que se funda a
un tiempo mismo en los derechos políticos y en los derechos
divinos que le daba la religión, quiso llevar la mano contra

un hombre que le había sido personalmente infiel y sob:re el
cual parecía tener derecho ilimitado ; entonces se interpuso
ante la venganza del Monorca absoluto, un hombre, un juez
inamovible : el Justicia Mayor de Aragón. El Rey entonces
destituyó al Justicia y destituyó la· Institución, y ei) las gra­
das ensangrentadas del cadalzo, en donde rodó la cabeza éle
Juan de Lanuza, rodaron al mismo tiempo la inamovilidad
judicial y la libertad del Pueblo Español.
' ' Otros déspotas en Inglaterra habían arrodillado a sus
pies la alta Corte, la habían hecho amovible, como diríamos
ahora, los Magistrados y los Jueces estaban sometidos a la
revocación del Rey, y cuando estuvieron los Jueces arredilla­
dos y los déspotas creyeron que podrían suprimir la Instila:
ción, hubo un largo eclipse en la forma parlamentaria ; el Rey
�e creyó autorizado a decretar impuestos, decretó uno, y hubo
un hombre, un ciudadano inglés en un rincón del país, el in­
mortal Hampdem, que levantó la voz y dij o : " Yo no pago ese
impuesto, ese impuesto no ha sido decretado por el Parlamento,
es un impuesto ilegal ; Jueces de Inglaterra, resolved el cago ".
Los Jueces de Inglaterra resolvieron en contra del derecho y
entonces el pueblo inglés, contestó a la sentencia de los Ma­
gistrados vendidos con una revolución larga y terrible que
arrojó al cadalso al infeliz Rey Carlos Stuardo y que no termi­
nó hasta que el Parlamento decretó el famoso Bill de los D�re­
chos del Hombre, hasta que en la reforma quedó comprendida
como un triunfo de la nación la inamovilidad del Poder Judi­
cial".
Durante la Revolución Francesa, los jacobinos en su ra­
dicalismo absoluto y por odio a las antiguas instituciones, en
su afán de destruir todo lo pasado, acabaro� con la inamovi­
lidad del Poder Judicial quedando éste sometido a la nación
en teoría, cuando en realidad quedaba sometido a los partidos
más furiosos. Entonces se estabieció aquella serie de Tribu­
nales llamados de Salud Pública, que confundían la justicia
con la venganza, donde las ignorancias y las pasiones en ma­
cabro maridaje cortaban millares de cabezas de inocentes, sien­
do el mayor número de las víctimas gente del propio 1')ueblo y

6

..

�8

COOPERACION

la menor parte miembros de las otras clases sociales. Gracias
a esos Tribunales, la Revolución Francesa vistió esa túnica
de �eso que se llamó el Terror y que impidió por cerca de
un siglo el advenimiento de la República y que sólo ha podido
al'rancarse la Francia de las hogueras terribles de la invasión
del incendio de París, para presentarse purificada en el mund¿
cuand&lt;J se estableció su Justicia Inamovible.
Por si no basta la experiencia de otras naciones' veamos
la que hemos recogido en nuestra propia Historia.
La Constitución de 24, qecretó la inamovilidad del Poder
Judicial Y ¿ hay quien pueda poner en tacha a los Jueces que
formaron entonces la Corte Suprema de Justicia de la Nación
Y que intentaron en medio de nuestros trastornos realizar nues­
.tro derecho 1 No, no ha habido una s-ola voz que se levante
en son de protesta y sólo concluyó la inamovilidad del Poder
Judicial, cuando el Centralismo, cuando durante la primera
Constitución instituída, el Poder conservador se colocó a sí
mismo sobre la Corte de Justicia y puso en manos de la Auto­
ridad Pública los fueros y los derechos de la Justicia Inamo­
vible.
Es de la centralización del Poder de donde data el primer
golpe certero que ha recibido la inamovilidad. Posteriormen­
te se consignó ésta en las bases org·ánicas ; pero era una inamo­
vilidad irrisoria• que estaba sujeta a las órdenes del Dictador
Santa Anua, y es bien sabido que éste desterró a los Magistra­
dos honrados en virtud de sus facultades extraordinarias, dan­
do un golpe de muerte a la inamovilidad.
La Constitución de 57 se hizo eco de esta tradición cen­
tralista, suprimiendo , la inamovilidad, no porque se hubieran
a�ucido en el �onstituyente razones de peso· en contra suya
.
smo porque h1c1eron radicar la Vice-Presidencia de la Repú­
blica en el seno de la Suprema Corte ; y desde el momento en
que el Vice-presidente formaba parte de ese alto Tribunal era
imposible que fuera inamovible, ya que debería entrar :n la
ley común de rotación constante de la elección popular.
Pero posteriormente, cuando comenzamos a entrar en un;.t
era de paz, cuando se vislumbraron horas tranquilas para la

LA INAMOVILIDAD DEL PODER JUDICIAL

9

organización política, de hecho se comenzó a sentir una co­
rriente de opinión en pro de la inamovilidad, y en el año de
1883 fué presentado un proyecto de inamovilidad reformando
la Constitución de 57, proyecto que fué aprobado en la Cámara
de Diputados, pero no aceptado por el Senado, por la consigna
del Presidente Díaz, que prohibió se tratara el asunto.
Las tiranías han sido siempre enemigas de la inamovili­
dad y aunque los partidos políticos designen a los Magistra­
dos, los políticos pasarán, pero esos funcionarios no, y en defi­
nitiva se vienen a constituir en una garantía de las minorías
desarmadas.
Finalmente, fué • aceptado el pricipio de la inamovilidad
en la Constitución de 17, y lroy que el Ejecutivo de la Unión
envió un proyecto a la Cámara de Diputados suprimiendo esa
inamovilidad, los Diputados debemos oponernos a que se borre
de la Constitución ese principio consagredo en el terreno de
las ideas más puras y de los hechos más palpables.

México, octubre de 1923.

Agustín GOMEZ CAMPOS.

�-- ....

EL ESTADO DE MORELOS

El Estado de Morelos
Por el doctor MANUEL MAZAR!.

Cuernavaca
Ciudad cabecera de la municipalidad y del distrito de st1
nombre, que es al mismo tiempo la capital del Estado de Mo­
relos, situada a los 18 grados, 55 minutos, 02 segundos de lati­
tud N. Y O grados, 2 minutos, 19 segundos de longitud Oeste
del meridiano de México ; a 1,543 metros de altura sobre el
nivel del mar y con 9,030 habitantes, de los cuales había : 4,209
hombres Y 4,821 mujeres, antes de la revolución Tiene una
inclinación magnética de 8 grados, 39 minutos al Este y cuenta
con un clima templado-caliente muy agradable. En el mes de
mayo, considerado en Morelos como el más caluroso del año
las temperaturas de esta ciudad han sido : 36 grados com�
máxima en muy determinados días y por pocas horas ; 17 gra­
dos como mínima y 26.6 grados como temperatura media. En
diciembre, los registros han sido los siguientes : 32 grados co­
mo máxima, 9 grados como mínima y 20.70 grados como media.
Cuernavaca tiene, por lo tanto, uno de los mejores climas de
la República y por esto, como por su elevación y su :fisiografía,
es bastante propicia para el establecimiento de un gran Sana­
torio destinado exclusivamente al tratamiento del reumatismo
de las nefritis crónicas y de las enfermedades del corazón'.
Esta ciudad se asienta en un terreno muy accidentado, que
contribuye grandemente a hacerla pintoresca. Profundas ba-

11

rrancas b. defienden por el Oriente y el Poniente y su situa-c ión
inexp:1gnable es de llamar la atención. Produce : maíz, frijol,
arroz, caña, limón, aguacate, guayaba, café, mango y, en gene­
ral todos los frutos de calidad excelente que son propios de
la ;egión. Tiene, además, una gran variedad de árboles orna­
mentales, plantas medicinales, forrajeras y de ornato y algu­
nos minerales como el oro -que s� dice existe en los terrenos
de San Antón-. Entre sus industrias, las más notables son
la fabricación de cerveza, hielo, aguas gaseosas, tabique com­
primido y barros artísticos y curiosidades de típico aspecto.
Hay también planta de luz eléctrica, tranvías de tracción ani­
mal, imprentas, encuadernación, talabarterías, fábricas de ja­
bón, de licores, etc., etc. Desde el punto de vista industrial,
Cuernavaca podría fácilmente volverse un gran centro pro­
ductor y, para el caso, sólo falta que el Gobierno de Morelos
abra las puertas a todos aquellos que desean implantar algu­
nas fábricas de hilados y tejidos, de cerillos, de dulces, de con­
servas alimenticias y de frutas, de papel, de escobas, de ras­
trillos, de productos químicos, de aceites para la industria y la
medicina, de cigarros, de sombreros de paja, de zapatos, etc.,
etc. La pr�ximidad de México, las fáciles vías de comunica­
ción' las menores contribuciones y hasta el menor jornal, tal
vez ' serían los principales puntos de mira para el estable-ci.
.
miento definitivo de ciertas industrias en Morelos, s1 no hubiera, como existe, la ventaja de poder obtener a menor precio
muchas materias primas para los usos industriales. El co­
mercio en esta ciudad, había prosperado bastante y creemos
que progresará mucho más si se toman medidas inmigratorias
con formalidad. Cuernavaca, en donde se asientan los tres
poderes del Estado de Morelos, cuenta con buenos edificios
públicos y Mn regulares escuelas. Tiene · interesantes mono­
litos prehistóricos, como los llamados ' ' Lagarto de San An­
tón ", " La Piedra de los Encantos " y la " Pirámide de Teo­
panzulco ' ' ; hermosos monumentos coloniales, como la cate­
dral y el exconvento de franciscanos, las iglesias de Tercera
Orden, de Guadalupe y la antigua de Dolores ; el Palacio de
Cortés y la " Ermita del Calvario ", sin contar con otras cons-

�12

EL ESTADO DE MOREI.,OS

13

COOPERACION

trucciones que, como el antiguo acueducto, son de muchísimo
interés desde el punto de vista arquitectónico. Para los ser­
vicios públicos esta ciudad contaba con regulares construccio­
nes, como la " Casa de Gobierno ", el Mercado, el " Teatro Mo�
relos", el Hospital Civil, la " Casa de Maternidad " Y otros
más, que no sabemos si están en condiciones de ocuparse en
la actualidad. Tiene la ciudad magníficos hoteles, como el
' ' Moctezuma ' ', el ' ' Bellavista ' ', el ' ' Madrid ' ', el ' ' Morelos ' '
y · otros de -segunda categoría. Entre las casas particulares
hay, también, muchas de buep.a construcción y de distribución
confortable. Cuernavaca es, por lo tanto, la mejor ciudad del
Estado de Morelos. Hablando de su belleza podemos asegu­
rar que es éste lugar uno de los más interesantes del país : sus
panoramas encantadores que se descubren por todas p�rtes,
la proximidad de pueblos pintorescos como Acapantzmgo,
Tlaltenango y San Antón ; así como " El Salto ", en las inme­
diaciones -de este pueblo, sin contar con sus parques tan típi­
cos, la hacen muy visitada en todas las épocas pero, sobre
todo, en el invierno, cuando reina en Cuernavaca una tempe­
ratura deliciosísima. Es estación del Ferrocarril y dista 120
kilómetros de México y 173 de Balsas. El antiguo camino
Nacional de México a Acapulco, pasa por Cuernavaca y en
la actualidad gran número de automóviles lo recorren tanto
para llegar a la risueña capital de Morelos, como para conti­
nuar hasta las maravillosas grutas de Cacahuamilpa en el
Estado de Guerrero. Antes de la revolución, contaba esta
Ciudad con una gran población flotante cuya mayor propor­
ción, especialmente, la representaban las colonias de extran­
jeros de la ciudad de México y no pocos touristas que venían
de Estados Unidos expresamente a Cuernavaca. Ell' los tiem­
pos actuales en que la paz se va afianzando en Morelos, vuel­
ven a verse grandes caravanas de mexicanos, norte-america­
nos, alemanes, franceses, húngaros, austriacos �e italianos,
recorrer los sitios pintorescos de Cuernavaca en varias épocas
del año. Esta descripción sintética de una ciudad que, pur
sus bellezas, merece la consagración de un libro, es muchísimo
menos interesante que su historia.

Se dice que, de las siete tribus que formaban los Nahua­
tlecos o Nahuatlaca que vinieron de Aztlán y de Tenculhua­
cán, :fué la quinta o la de las tlalhuicas o tlalhuica la que
pobló, por primera vez, a Cuernavaca, llamándola Cuauhná­
huas, y en virtud de haber ellos encontrado habitado todo el
Valle de México. En efecto, las cuatro tribus que llegaron
antes que los tlalhuicas al Valle de México, ya se habían po­
sesionado de él y los últimos en la peregrinación tuvieron ne­
cesidad de pasar la serranía del Ajusco para encontrar una
gran extensión de tierra fértil. Se dice, también, que esta
tierra estaba enteramente desocupada y que en su jurisdicción
formaron los tlalhuicas la provincia de "Tlálhuic " fundando
su capital con el nombre de " Cuauhnáhuac ". En nuestro
concepto, nada que se relacione con la fundación de Cuerna­
vaca por los tlalhuicas es exacto, puesto que, en tiempos de
florecimiento de Chimalacatlán, fué fundada Cuauhnáhuac por
los mismos que poblaron aquella importantísima ciudad del
Sur. Parece ser que los ulmooas fueron los fundadores de
Cuernavaca después de la peregrinación que efectuaron desde
Túxpan hasta llegar a la más vieja de las ciudades del actual
Estado de Morelos como lo e� Chimalacatlán ; pero sobre este
particular nada podemos decir todavía en definitiva. Lo que
sí está prfiectamente averiguado es, que la actual ciudad de
Cuernavaca fué poblada primitivamente pur las tribus que
habitaron Tamoanchán, y que de Chimalacatlán partieron los
que fundaron la hermosa y risueña Cuernavaca. Cuando los
tlalhuicas llegaron a la misma región, Cuernavaca estaba ya
poblada y lo que debió haber acontecido, únicamente, fué la
fusión de las dos tribus que la habitaron comunmente desde
ent onces. Que los tlalhuicas hayan reemplazado la civilizaci6n
ci6n primitiva de Cuernavaca y que hubiesen preduminado
con sus cacicazgo1' en gran parte de lo que es hoy el Estado
de Morelos, es otra cosa fuera de toda duda y sucedida como
desde el año de 1227 a causa de la decadencia d� Chimalaca­
tlán. Esto, por supuesto, debió haber acontecido muchísimo
tiempo después de que se fundara Cuauhnáhuac y de que Ta­
moanchán decayera. La dominación de los Tlalhuicas en

�14

COOPERACION

EL J&lt;;STADO DE MORELOS

Cuernavaca, por otra parte, comprendió un lapso muy pro­
longado y es otro hecho que los acólhuas y después los mexi­
canos conquistaron esta importantísima ciudad como por el
año de 1435, mucho después de que los Tlalhuicas habíanla
transformado y de que había constituído el principal de los
señoríos de esta tribu en el Estado de Morelos. En el reinado
de Moctezuma Ilhuicamina, Cuauhnáhuac era ya famosa por
su$ brujos ; y es cierto, como se cuenta, que varios reyes de
México desde 1445 hasta los años de 1500 y 1512 ( debieron
ser los dos Moctezuma), mandaban por estos agoreros, tanto
para curarse de sus enfermedades, como para conocer el por­
venir de sus reinados y sucesiones. Para corroborar tal aser­
to, copiaremos íntegra la narración que sobre este particular
trae la ' ' Historia de la Conquista de México ' ' del señor Orozco
y Berra en la página 134 del Tomo IV y que dice así : ' ' . . . de­
seando (Moctezuma ) evitar una entrevista ( con los españoles
que estaban en Veracruz) ponía todos los medios para retener
a los extranjeros lejos de la corte o hacerlos volver por donde
habían venido. Recurriendo de nuevo a las artes mágicas,
hizo venir a los nigromantes y hechiceros de Cuauhnáhuac,
Yautepec, Huaxtepec, etc., diestros en comer los corazones
a los hombres vivos y mudarles las intenciones, apoderarse de
noche de los dormidos para despeñarlos por las hondonadas
y barrancos, atraer a las sabandijas ponzoñosas, para poner
enfermedades en los sanos y tornarse en leones, tigres y otros
animales bravos. ' '
Poco tiempo antes de la toma de la gran Tenochtitlán,
Cortés y sus fuerzas conquistaron Cuauhnáhuac, sometiéndola
al yugo español ; y su toma fué una de las últimas de todos
los Señoríos que formaban en Morelos las razas aborígenes,
pues se efectuó poco después de la conquista de Oaxtepec,
Yautepec, Tlayacapan, Jiutepec, Yecapixtla y Ocuituco entre
otros cacicazgos. Reducida Cuernavaca a la impotencia, los
conquistadores siguieron el camino de Xochimilco en donde
tuvieron otro encuentro formal para llegar a Texcoco donde
tenían instalado su cuartel general o principal campamento.
Después de la toma de Juitepe� -suponemos nosotros- Cor-

tés y los suyos se encaminaron a Cuauhnáhuac y Bernal Díaz
del Castillo, soldado e historiador español, respecto de la toma
de Cuernavaca, dice textualmente : " Y otro día fuimos ca­
mino de otro muy mejor y mayor pueblo: que se dice Coadla­
va ca, o que comunmente corrompemos agora aquel vocablo
y le llamamos Cuernavaca, y habían dentro de él mucha gente
de guerra ansí de mexicanos como de los naturales y estaba
muy fuerte por unas cavas (zanjas) y riachuelos que están en
los barrancos por donde corre el agua y es �ortaleza para ellos
y también no había entrada para caballos sino por unas dos
puentes y teníanlas quebradas y desta manera estaban tan
fuertes que no les podíamos entrar puesto que nos llegamos a
pelear con ellos desta parte de sus cavas y riachuelos en medio
y ellos nos tiraban muchas varas y flechas é piedras con hon­
das que eran más espesas que granizo y estando de esta ma­
nera avisaron a Cortés que más adelante, obra de media legua,
había entrada para caballos y luego fué allá con todos los de
á caballo y todos nosotros estábamos buscando paso y vimos
que desde unos árboles que estaban junto con la CAVA y
presto que cayeron tres soldados desde los árboles abajo en
e� agua y aún el uno se quebró la pierna todavía pasamos y
aún con harto peligro porque de mi digo que verdaderamente
cuando pasaba, que lo vi muy peligroso y malo de pasar y se
me desvanecía la cabeza y todavía pasé yo, otros de nuestros
soldados y muchos tásca.ltecas y comenzamos a dar por las
espaldas de los mexicanos questaban tirando piedra y vara y
flecha a los nuestros y cuando nos vieron, que lo tenían por
cosa imposible, creyeron que éramos muchos más y en este
instante llegaron Cristobal de OLI y Andrés de Tapia con
otros de a caballo que habían pasado con mucho riesgo de
sus personas por una puente quebrada, damos en los contra­
rios, por manera que volvieron las espaldas y se fueron hu­
yendo a los montes y a otras partes de aquella honda CAVA
donde no se pudieron haber y donde a poco rato también llegó
Cortés con todos los demás de á caballo.-En este pueblo se
OVO gran despojo de mantas muy grandes, como de buenas
indias, y aun allí mandó Cortés que estuviésemos aquel día y en

15

�16

COOPERACION

una huerta del señor de aquel pueblo, nos aposentamos todos,
la cual era muy buena y aunque quería muchas veces en esta
do­
relación decir el gran recaudo de velas y escuchas Y corr?
os
camm
los
por
ó
os
res del camp o que adoquiera questábam
esta
por
y
llevábamos, es prolixidad recitallo tantas veces
re o­
causa, pasaré adelante é diré que vinieron nuestr�s co: �
s
res del campo á decir á Cortés que venían hasta vemt e md1o_
caci­
eran
que
es
an
y á lo que parecía en sus mene os y sembl �
dar
ques y hombres principales y traían mensaJes ó á deman
on
paces, y eran los caciques de aquel pueblo y desde que llegar
­
presen
le
y
acato
mucho
á donde Cortés estaba , le ·hicieron
por­
ase
perdon
taron ciertas joyas de oro y le dijeron que les
que no salieron de paz, que el señor de México les envió a
mandar que pues estaban en fortaleza, que desde allí :11ºs
diesen guerra, é que les envió un buen escuadrón de me�1ca­
nos para que les ayudasen, é que á lo que agora han visto,
que no había otra cosa por fuerte que sea, que no la com?a­
tamos y señoremos, é que le piden por merced que los reciba
de paz y Cortés les mostró buena cara y dijo que somos vasa­
llos de un gran Señor ques el Emperador Don Carlos que á los
que le quisieran servir, que á todos les hace mercedes, y que
á ellos en su real nombre los recibe de paz y allí dieron la
obediencia á su Magestad y acuérdome que dijeron aquellos
caciques que en pago de no haber venido de paz hasta e �­
tonces' permitieron nuestros dioses. á los suyos que se les h1" B erciese castigo en sus personas y haciendas y pueblos . . . .
nal Díaz no dice en qué día se consumó la toma de Cuernavaca
por Cortés, pero ateniéndonos a que esta conquista fué an­
terior a la de Tenochtitlán, eremos que después del combate
que sostuvo Cortés en Acolhuacán para desalojar a los Azte­
cas de Chalco en abril de 1521 y poder dar la vuelta a Te­
nochtitlán para ponerle sitio el 20 de mayo de 1521, fué la
toma de Cuernavaca la última de la serie que llevó a cabo en .
todos los Señoríos de Morelos que rodearon por el Sur a la
entonces inexpugnable Tenochtitlán. Dejada asentada esta
necesaria explicación, suponemos con el mismo f11I1damento,
que la conquista de Cuernavaca debió haberse efectuado el

EL ESTADO DE MORELOS

17

27 de abril de 1521 y nos consideramos seguros en tal suposi­
ción porque, días después de la toma de Cuernavaca, Cortés
marchó a Xochimilco donde tuvo un gran combate y luego
llegó a su campamento principal de Texcoco para preparar
el sitio de México y su toma ; el primero, el 20 de mayo como
lo dejamos dicho, y la conquista hasta el 13 de agosto del mis­
mo año de 1521. Es hasta el año de 1529 cuando sabemos de
Cortés nuevamente en Cuernavaca. Posesionado de la capital
del gran Imperio Mexicano y dueño absoluto de las armas en el
país, torna al hoy Morelos y con los religiosos franciscanos que
fuero11 con él, funda el 2 de enero de 1529 la Parroquia que
es hoy la Catedral de Cuernavaca. Esta construcción se hizo
desde la fecha que dejamos señalada, en el centro de ' ' Coad­
lavaca ' ' como dice Bernal Díaz y al lado del gran Teocalli que
debió haber existido en las inmediaciones del actual templo
cristiano. Sobre esta edificación, don Alfredo Bablot, en su
obra titulada " Un viaje a Cacahuamilpa " ( 1874) dice tex­
tualmente : ' ' Hernán Cortés obtuvo la concesión de inmensos
terrenos donde plantó cafetales y fundó la fábrica de azúcar
de Atlacomulco que todavía existe y pertenece hoy a su des­
cendiente el Duque de Monteleone. Tuvo particular empeño
en traer misioneros a estas comarcas donde los frailes fran­
ciscanos catequizaron a los nativos cuyas dulces costumbres
pudieron apreciar ; fundaron la parroquia del Santo Evangelio
y construyeron la parroquia actual en el centro de Cuernavaca
con donaciones especiales de la Marquesa Doña Juana de Zú­
ñiga de Cortés, cuya estatua sin cabeza se veía aún hace pocos
años, en la sacristía de la iglesia. Este templo venerable, uno
de los primeros que se elevaron en el Nuevo Mundo Español,
era contemporáneo del de San José que se edificó en México
sobre las ruinas del Gran Teocalli . . . . La parroquia, sóli­
damente construída con piedra volcánica y murada como una
fortaleza, está coronada de almenas, su única torre recuerda
la del Convento de San Francisco de México, hoy destruída ;
el interior forma un soberbio cañón con un solo arco, majes­
tuo so y bastante atrevido y su gran sonoridad revela condi­
ciones acústicas de mucha potencia. ¡ Lástima grande que un
2

�----------

COOPERACION

EL ESTADO DE MORELOS

pintor iconoclasta haya embadurnado las piedras seculares del
altar con los colores chillantes de su paleta sacrílega !
La hermosa construcción a que se refiere Bablot, que con ­
ceptuamos perteneciente al estilo franciscano primitivo es, en
· efecto, un monumento religioso-militar, muy de acuerdo con la
época de que data o sea la de la segunda mitad del siglo XVI.
El templo consta de fuertes muros de dura y maciza mampos­
tería, con arcos torales y pesados contrafuertes coronados de
almenas, de un estilo tan severo como sobrio, que lo hacen
parecer un verdadero baluayte propicio para la defensa de la
plaza. Consta de una sola nave de proporciones espaciosas
y de regufax sonoridad y está cubierta por una atrevida bó­
veda en cañón, que se insinúa en una cúpula rebajada, que si
es poco estética desde el punto de vista arquitectónico, tiene
1111 gran mérito : el de la coustrucción. Todos los altares son
ele construcnión más o menos reciente, excepto el mayor, que
no obstante ser del siglo XVI, está bastante desfigurado. La
torre, de típico estilo plateresco y construída después del tem­
plo y del convento, consta de tres cuerpos de dimensiones y
de espesor diferentes, como sucede en todos los campanarios.
Los dos primeros cuerpos son bien antiguos, pero el tercero
se nota h erho sin el mismo plan arquitectónico que los prime­
ros. Parece ser exacto, por lo tanto, que el temblor del 19 de
julio de 1882, derribó este tercer cuerpo y que su reconstruc­
ción data del mismo año de 1882, en que el Gobernador Qua­
o-Jia hizo la nueva construcción. Esta torre hermosísima que
&lt;'&gt;
viene a dar al conjunto un tinte de belleza, recordaba la Giralda de Sevilla, tanto por sus líneas como por sus proporcio­
nes, antes dP. la restauración de su remate. En una pieza pe­
queñísima que se halla al pie de la torre puede verse, abando­
nado, un 1,ntiguo reloj, que funcionó por muchos años en
Cuernavaca. Este reloj tiene entre otros méritos, los de :
haber sido el primero que se conoció en el hoy Estado de Mo­
rel os y el él.P haber sido regalado por Carlos V a Cortés y por
éste a Cuernavaca, después de que estuvo en uso en la Cate­
clral de Segovia (España) . Desde este libro abogamos por­
que las autoridades civiles o las eclesiásticas en Morelos, man-

den retirar de donde se encuentra este reloj y que lo conserven
en un sitio espec ial, dond e pudieran exhibirse las tantas y tan
b ellas antigüedades que se encuentran diseminadas en todo el
territorio de nuestro Estado. La Catedral, que mira al Po­
niente Y que por todo adorno ostenta en el frontón una escul­
tura de macabro motivo, revela desde luego el carácter
austero Y la educación mística de los religiosos de la Orden
de San Francisco de Asís, y tiene anexo un hermoso convento
de construc,jón severa, pero admirable, por sus arquerías
y
sus maciz os muros. Esta obra está enteramente de acuer
do
co� el estilo del primer cuerpo de la Catedral actual y
el es­
critor no sabe qué admirar más : si la paz conventual
de esos
claustros propi cios para la oración y la meditación
o el re­
cuerd o histór ico de las gener acion es pías de aquellos religi
osos
que experimentando dentr o de su espíritu el suave sabor
de
una plegaria, sudaban a los rayos del sol, al dirigir y al cons­
truir estas obras que ya no se hacen en nuestros siglos y
que
son los más precia dos monumentos que habla n de un pasad
o
interesante y emotiv o para la raza que surgió de la aborígen
y la hispánica.
El templo que describimos está rodeado y defendido por
una fortísima muralla coronada de almenas y que franquea
el paso por sólo dos bellos pórticos de estilo semejante al
de
le Iglesi a y Convento. El atrio, que sirvió en tiemp os pasad
os
para campo mortuorio y que tiene actualmente un jardin
cillo,
cuenta con una primo rosa cruz votiva de pretérita misión
e vangélica, monumento que encuadra bien con el estilo
del
conjunto de las hermosas construcciones de Catedral Conven
to
'
e Iglesia de Tercer Orden. Tiene el atrio, además, un monumento de época moderna levantado en memoria de varios es­
})añoles asesinados ; en el ángulo NO. la muy bella construc­
ción de la Iglesia de Tercer Orden, donde actualmente está
la Parroquia de Cuernavaca. Este templ o, más bello
aún que
la misma Catedral -si de estética y de religión podem
os ha­
blar-, es de un estilo plateresco hermosísimo. Cuen
ta con
un a fachada primorosa, espeso s muro s y hermo
sa cúpula ; y
en sn interior se guardaban muchas joyas churri
guerescas que

18

r

19

�20

COOPERACION

hoy han desaparecido. En el ángulo NE. antiguamente se
levantaba una capilla que, un tanto destruída, se reconstruyó
para formar la actual del Carmen que, por su aspecto moder­
nista, no encuadra bien detro del conjunto arquitectónico de
catedral y sus construcciones anexas. Existe también la bó­
veda de San José el Poniente de la Catedral, que es un cañón
sostenido por seis arcos, que de particular tienen el ser ayu­
dados por unos estribos oblicuos al eje del cañón ; y, por últi­
mo, al SO. la capilla de los Dolores. Desde 1529 los bautizos
de indígenas se llevaban a cabo por los misioneros francis­
canos en el lugar en que_ se encuentra el muy hermoso pórtico
a la izquierda de la entrada principal de Catedral.
Por creerlo de interés, expondremos aquí que los religio­
sos franciscanos que llegaron a Cuernavaca en 1529 y que vi­
vieron su vida religiosa en el Convento de la misma Ciudad, se­
gún un antiguo manuscrito que se halla en la Biblioteca Na­
cional de París, fueron los RR. PP. Fray Francisco Martínez,
Fray Martín de Lua, Fray Juan Cervo, Fray Luis Ortiz, Fray
Francisco de Soto, Fray Andrés de Córdova, Fray Juan Gar­
cía de Cerda, Fray Martín de Jesús, Fray Juan de Juárez y
Fray Juan Motolinía.
A raíz de ia llegada de los venerables religiosos de San
Francisco en 1529, Cuernavaca recibió el título de Villa, y su­
ponemos que tal elevación de categoría debió haberse hecho
por el emperador Carlos V, en el mes de diciembre del año
señalado. En 1530, cuando Cortés había ya escogido a Cuer­
navaca para lugar de su residencia y centro de sus explota­
ciones agrícolas e industriales en el extenso Marquesado del
Valle que le pertenecía por cesión especial hecha en su favor
por el monarca español, en la parte que domina el Oriente de
la ciudad, el Conquistador en persona dirigió la construcción
del hermoso palacio llamado hoy de Cortés. Este monumen­
to del siglo XVI, majestuoso y tradicional, que sirvió desde
fines de 1531 de habitación a don Hernán, es uno de los más
típicos edificios que restan de la época colonial en nuestro Es­
tado. Está formado, como lo decimos en artículo especial, de
fuertes muros coronados de almenas. Su fachada principal,

-

EL ESTADO DE MORELOS

21

bellas
con el pórtico de armas formado de cuatro arcos de
d
talla,
es
delicada
y
s
� un
prop orciones, de líneas definida
.
es
d1mens10n
cortas
franco estilo plateresco. Las ventanas, de
género de
c omo se estilaban en la época, caracterizada por este
pos­
porción
La
s.
tronera
parecen
bien
construccio nes, más
ilus­
nuestro
r
observa
teri or de este palacio -como lo hace
trado amigo el ingeniero Domingo Diez- está formada por un
sencillo muro con una serie de corredores de ocho arcos cada
uno, de igual factura que los del frente.
Se dice que Cortés, dentro de su palacio, asesinó a doña
Marina o la Malinche, pero tal conseja no ha llegado a con­
firmarse. Este edificio, en diferentes épocas, ha sufrido va­
rias adaptaciones y transformaciones, a tal grado, que. está ya
verdaderamente desfigurado el plan arquitectónico de tan bella
e histórica construcción. En la actualidad este palacio sirve
para oficinas del Gobierno provisional del Estado de Morelo s,
para cárcel pública, almacenes, etc. Antes de la revolución,
la oficina más digna de visitarse era el Salón de Sesiones del
Congreso, que estaba decorado decentemente y conservando
en óleos y en marcos dorados los retratos de varios de los hé. roes de nuestra Independencia. En uno de los arcos de este
salón hay la siguiente inscripcción : ' ' ACABO ESTA OBRA
EL DYA 8 DE JULYO DE 1767 AÑOS, SYENDO ALCALDE
MAYOR EL CAPYTAN DON JOSE FERNAND. " Esta ins­
cripción demuestra una de tantos modificaciones que ha sufri­
do el Palacio de Cortés. Suponemos que esa adaptación haya
sido efectuada en esa época para la instalación de la Sala de
Cabildos del Ayuntamiento de Cuernavaca. En 1850, además,
se ampliaron algunos salones poniéndoles bóved a ; se renovó
el maderamen de algunos otros salones que amenazaban ruina
y se abrió el pasillo que comunica a los corredores del segundo
piso, aprovechando, para el caso, la pieza en la que estuvo pre­
so el gran l\forelos y de la cual hacemos mención más adelante.
En un viejo número de " El Monitor de Morelo s ", semanario
que se editaba en Cuernavaca, hemos visto relatado un hecho
:por demás curios o, que se relaciona con el Palacio de Cortés
nto
y que vamos a insertar íntegro : " El ilustre Ayuntamie

�22

COOPERACION

de Cuernavaca del año 1866 , acor dó
en sesión extraordinaria
cele brad a el 1 1 de enero, presidid
a por el Prefecto Político
general Francisco G. Casanova, que
el Palacio de Cortés fuese
obse quiado a l\Iaximiliano y Carlota
para que lo habitasen
durante el invierno , pues el Dire ctor del
Gran Chambelanato
�anifesto que ' ' SS. MM. Imperiales quedarían muy compla­
,cidas de la adqui�ición de dicho palacio
". El síndico, que lo
_
era el senor Ig�aci? Morelos, sometió a la
aprobación de aquella
Asamblea lo s1gmente : " La Municipalid
ad de Cuernavaca
representada P ?r su I. Ayuntamiento,
cede para siempre �
SS. l\:IM . Iwp �riales Maximiliano I y Carl
ota, su Augusta Es­
p_osa , el Palac10 de Cortés de que actu
almente es dueña Iegí­
tuna la referida Municipalidad, com o una
muestra de su pro­
funda adh esió n y sincera lealtad que
les profesan todo s sus
habitantes. ' '
"En sesión del 1 8 del propio mes l a com
isión nombrada
,
para poner en manos de Maximiliano el
acta de la anterior
dió cuenta de su com etid o y el presidente
de la misma dijo qu�
el Emp erador hab ía quedado bastante com
placido de la dona­
ció� Y que se proponía dispensar a la mun
icip alidad y a sus
habitantes todos los bienes que le fuese
dable no com o retri­
bución del pala cio, sino como una muestra
deÍ aprecio que le
merecía el I. Cuerpo, ofre ciendo en primer
término establecer
el _ telégraf� de la Corte a esta capital, cost
eando de su caj a
privada el importe de la obra, lo mismo que el cami
no de fierro
que en breve se iba a construir. El Ayuntamient
o acordó con
ese motivo grandes festejos para el día 21 levantar
,
, en el cen­
tro de la Plaza de Santa Catarina, que desde enton
ces se lla­
maría de Maximiliano lo., una estatua al Emperador
y colo­
car u_na lápida en la casa que en la misma plaza
existió y fué
la primera que ocuparon en este ciudad el Arch
iduque y su
esposa. Esta donación, sin embargo no se llevó
,
a efecto. ' '
Esta ciudad cuenta con otro pequeño pero
interesante
monumento colonial que por sus líneas parece ser
una antigua
construcción italiana. Nos referimos a la Ermita
llamada del
Calvario, que se encuentra en la Plaza de Corté
s, al N. de
Cuernavaca Y en medio del antiguo camino nacio
nal de México

EL ESTADO DE MORELOS

23

a Acapulco. Esta ermita, de buenas proporciones, consta de
cuatro arcos bien orientados, que sostienen un amplio enta­
blamento donde se asienta una pequeña cúpula rebajada, la
cual termina en una linternilla con una cruz de piedra de una
sola pieza. En el centro hay un modesto pero bien proporcio­
na do altar, donde descansa la escultura de la Virgen de Gua­
dalupe, :fielmente copiada del ayate donde se estampa la i_ma­
o' y tanto los arcos como el altar están protegidos
O
b en orio·inal
por una reja de fierro. Pueden verse en el escudo orlado del
hermoso marco que se encuentra entre las dos cornisas del
friso, en el frente de la Ermita, estas inscripciones : ' ' El año
ele 1538 ", y bajo : " Se erigió este monumento el 10 de ma­
yo de 1772 consagrado a l\Iaría Santísima de Guadalupe por
el Dr. Don Lorenzo María Leyva. ' ' Creemos que la primera
fecha se refiere a la erección del monumento, pues su estilo,
netamente de la época de la conquista y el primitivo objeto
para que fué destinado como punto de descanso en el largo,
penoso y pintoresco camino de México a Acapulco, no revelan
otra cosa. La segunda fecha, interesante también, ha de co­
rresponder con toda seguridad , a alguna reconstrucción lleva­
da a cabo posteriormente. Este bellísimo monumento donde
tantas flores y piedras depositan tanto los viaj eros como los
habitantes del barrio donde se levanta, se ha conservado bas­
tante bien hasta nuestros días. Cuenta sobre el arco del fren­
te con otra inscripción desplegada que se refiere al milagro
de la Guadalupana y que es conocido de todo el mundo :
" NON FECIT TALITER OMNI NATIONE." Se dice, tam­
bién, que un hijo de Hernán Cortés está enterrado al pie del
altar de la Virgen de Guadalupe y que la construcción de la
ermita se debe a este hecho trascendental para el conquistador,
pero esta tradición no pasa de ser una fantasía, puesto que no
se sabe · a punto fijo que algún hijo de Hernán Cortés haya
muerto en Cuernavaca, ni menos que se hubiese enterrado en
algún sitio de la ciudad. Ya que nos ocupamos de describir
someramente los preciosos monumentos -coloniales de la risue­
ña capital del Estado de Morelos, pasamos a dar una idea de lo
que es la Iglesia de Tercera Orden de San Francisco de Asís.

�24

25

COOPERACION

EL ESTADO DE MORELOS

Dijimos que este templo ocupa el ángulo NO. del atrio de la
iglesia catedral, y ahora agregamo s que mira al Este y que
debió haberse construído unas dos centurias después que el
templo principal. Nos basamos en asegurar tal cosa, en un
_
antiguo recorte de periódico que poseemos y que no hemos
podido identificar si pertenecía a algún diario de México o a
otra publicaci6n de nuestro Estado, y que dice en la parte
legible, lo siguiente : ' ' Si no nos hubiéramos propuesto hacer
de estas notas históricas, artículos breves, cederíamos a la ten­
tación de insertar íntegra la interesante relación de ' ' Los pro­
dijios singulares que se experimentaron durante la nueva fá­
brica de la magnífica capilla del V. Orden Tercero de Peni­
tencia de la Villa de Quernavaca, que duró desde el .año de
1728, hasta el de 1735 ", hecha por Fray Francisco Antonio
de la Rosa y Figueroa, Notario Apostólico, Notario y Revi­
sor de libros por el Santo Oficio y Bibliotecario que fué del
Convento de San Francisco de México ; ' ' pero no hemos de
dejar de copiar el principio de esa relación, que dice : ' ' Digo,
pues, que por el año de 1727 en que la obediencia del N. R. P.
Fray Buenaventura del Calera, que era Vicario Provincial,
me envió a vivir a Quernavaca, el Lic. D. Nicolás Enríquez
Jerez, Comisario del Santo Oficio, Cura Beneficiado que había
del puerto de Acapulc o y otros partidos, Juez eclesiástico de
Tenantzingo y en la actualidad lo era de Amilpas ( Cuautla)
y Quernavaca, Colector de diezmos de ambas jurisdicciones y
Ministro Hermano Mayor del V. Orden Tercero de la Villa.
Viendo la suma incomodidad de una pequeña y antigua capilla
que estaba frente a la puerta principal de la iglesia y siendo
como era amartelado amante hijo de N. P. S. Francisco y tanto
de sus hijos los reliciosos, como lo publicaban sus finísimas
demostraciones, experimentadas en todas aquellas jurisdiccio­
nes, le ocurrió la empresa de que abandonándose la capillita
para otros destinos, se fabricase a su costa y hasta de su ajuar
y decente bajilla de casa, rentas, emolumentos, vergüenzas
entre bienhechores, y cortas contribuciones de los Terceros '
una suntuosa capilla con la fábrica y viviendas y demás primorosas oficinas que hoy constan, arrojando en Dios todo este

designio y fiado en el seráfico Patriarca por quien se derretía
en muy tiernos requiebros y amores, allanó muchas y varias
dificultades que se conferían en las juntas para que se em­
prendiese en sacar de cimientos la fábrica que ya tenía idea­
da. ' ' La principal de esas varias dificultades, con que trope­
zara para la edificación de este templo, consistió en la oposi­
ción del síndico del Convento, don Francisco de E guiluz, que
había sido herman o mayor, que solía decir -según el narrador
de esta historia, que era inspirado poeta y músico-, ponién­
dose el dedo en la frente : ' ' aquí me claven la capilla del Ter­
cer Orden cuando se acabe " . . Y ocurrió que, no habiendo con­
tribuído ni con un medio real de limosna para la obra, se le
clavara en la frente la Tercera Orden, y de este padecimiento
mur10. A despecho de todo, el templo se inauguró en la Na­
vidad del año 1735, con solemnes fun�iones religiosas. ' '
Este edificio es majestuoso y sus detalles arquitectónicos
son de llamar lá atención : su fachada principal de estilo pla­
teresco, presenta primitivos labrados que revelan la influencia
de los religiosos franciscanos en el naciente arte de los indí­
genas convertidos al cristianismo. Es muy bello el golpe de
vista que presentan la puerta principal, la hornacina superior,
los nichos escavad·os a los lados, las estilizadas columnas y
los entablamentos labrados con tanto gusto. En el costado
Sur y dando frente al atrio hay un monumental capi-alzado
que representa a San Antonio y que es, según hemos sabido,
la primera obra de este género llevada a cabo en la entonces
Nueva España. La cúpula, con un tambor octagonal con ven­
tanales rectangulares, sostiene a la bóveda que no tiene no­
tables detalles pero que termina con una linternilla de sobria
arquitectura y por la cruz de piedra tan indispensable en los
templos católicos. Al lado' derecho de la portada principal se
alza pequeño campanario de dos cuerpos, siendo el segundo
mucho más baj o que el primero y de excentricidad graciosa.
El interior del templo es interesante, pero en gran parte sus
altares no concuerdan con el estilo primitivo de la hermosa
construcción de que nos ocupamos. Se sabe que tanto las pin­
turas como los azulejos y varios retablos y algunas joyas ar•

)'

�26

COOPERACION

quitectónicas de estilo churrigueresco que se encontraban or­
namentando varios altares y los muros de este templo, han
desaparecido con el transcurso de los años. Esta iglesia que
hoy tiene por patrona a la Asunción de Nuestra Señora fué
'
eonstruída según el Ilmo. Sr. Dr. Plancarte y Navarrete, en
la segunda mitad del siglo XVIII.
Durante la época virreinal, Cuernavaca con su carácter
de Villa, fué la principal población del hoy Estado de More­
los Y, por decirlo así, la Capital del Marquesado del Valle.
Fué en 1716 cuando llegaba a México un joven emprendedor
de origen francés que se llamó Don José de la Borda. Cuatro
años después, en Taxco, Guerrero, se casaba este minero y de
este matrimonio nacieron dos hijos : el que fué después el Dr.
Don Manuel de la Borda y Sor Ana María de San José que
profesara en el hermoso Convento de Jesús María de México.
De Don José de la Borda dicen : Don Alfredo Bablot, que :
" era generoso hasta la prodigalidad y fastuoso hasta la ex­
travagancia ' ' y el Ing. Diez, lo siguiente : ' ' Cuando se des­
plomó la cúpula de la Iglesia de Taxco pretendió reconstruir­
la de plata maciza ; regaló a este templo una riquísima cus­
todia cuajada de piedras preciosas que le costó CIEN MIL
PESOS, joya que un cura de esa parroquia empeñó más terde
a los canónigos de la Catedral de México en una reducida can­
tidad. Edificó en Cuernavaca el espléndido jardín de su nom­
bre, gastando en él QUINIENTOS MIL PESOS, estableciendo
en sus estanques los primeros juegos de agua del país ; fundó
el templo de Guadalupe anexo al jardín y construyó en la
ciudad de México, el Palacio de la Esquina de la Avenida Ma­
dero (antes San Francisco) con Bolívar, casa echada a perder
con la adaptación que de ella se hizo para el Salón Rojo, per­
diéndose una bella casa colonial. ' ' Copiamos íntegro el pa­
saje anterior, porque si es verdad que Don José de la Borda
vivió en Cuernavaca, también es cierto que el que construyó
el jardín fué el hijo de este potentado que lo fué el Sr. Dr.
Manuel de la Borda. Nos fundamos en asegurar tal cosa,
porque aparte de las valiosas opiniones del Ilmo. Señor Plan­
carte y Navarrete y de los señores Dr. Luis Lara y Pardo y

27
------------

EL ESTADO DE MORELOS

Don Alfredo Leduc que concuerdan en que el constructor del
Jardín Borda y de la Iglesia de Guadalupe lo fué el Dr. de la
Borda ' existe va
. el hecho ' comprobado por cierto, de que don
Manuel de la Borda con residencia en su hermosísimo jardín,
recibió en él y muy espléndidamente al Ilmo. 280. Arzobispo
de México, señor, Don Alfonso Núñez de Raro y Peralta, que
debió haber visitado Cuernavaca por el año de 1777 antes de
ser nombrado Virrey de la Nueva España. El Dr. Manuel de
la Borda, de quien existe un óleo de cuerpo entero en la Iglesia
de Guadalupe hecho en 1785, dotó a la misma iglesia con
$20,000 VEINTE MIL PESOS para perpetuar el culto a la
Virgen del Tepeyac. Al pie del retrato de referencia se ve
aún esta inscripción : " El Sr. Dr. Manuel de la Borda y Ber­
dugo, originario del Real de 'r axco de donde fué cura y Juez
Eclesiástico colocó a la hermosa copia de N. S. de Guadalupe
que se venera en esta capilla a la que adornó con todas las
alajas y paramentos sagrados que se hayan en eya y dotó en
la cantidad de veinte mil pesos para perpetuar el culto de la
Santísima Virgen y en demostración del agradecimiento en
que le vive esta Parroquia de Cuernabaca le dedica la pre­
sente memoria, año de mil setecientos ochenta y cinco. ' ' Lo
que sí es exacto, es que Don José de la Borda murió en Cuer­
navaca el 30 de mayo de 1778 y que sus restos descansan den­
tro de la actual Catedral. Sentado lo anterior pasamos a des­
cribir las obras de Borda en Cuernavaca. El jardín, de be­
lleza colonial indiscutible y hecho a todo costo, admira por
el gusto dispositivo de su propietario. Numerosos árboles
frutales de las regiones cálida y templada y arbustos y flores
de ornato, crecen aún hoy en los camellones bordeados de
surcos de mampostería. Grandes estanques con sus embarca­
deros, fuentes murmurantes con primorosos juegos de agua,
calzadas, rampas, glorietas y escalinatas, miradores y bardas,
:forman sin par alguno, un delicioso sitio para el recreo del
visitante o para la meditación sobre tiempos pretéritos tan
llenos de esplendor. Lo que más llama la atención de este
inmenso parque, es que no obstante sus dimensiones, no tiene
dos cosas iguales. Hay varias fuentes, pero ninguna es igual

�28

COOPERACION

a ninguna ; hay varios sitios de vegetación exuberante y po­
lícroma, pero todos son diferentes. El agua para este parque
era traída de las montañas del Norte por un acueducto que
medía unos 16 kilómetros de longitud. La iglesia de Guada­
lupe anexa a este jardín, es tambiéfo de muy buena construc­
ción. Data, naturalmente, de la segunda mitad del siglo
XVIII y su fachada de estilo plateresco es monumental aun­
que hecha de cantera de mala calidad, que ha originado gran
demérito de sus primitivas líneas y en las esculturas de los
santos que se encuentran en los nichos laterales. Arriba de la
portada, y en el centro d·e la fachada, hay un bajo-relieve
representativo de la Guadalupana muy bien logrado. Al lado
derecho de la fachada se encuentra la torre de esta iglesia
rematada por un cuarto antiestético que fué construído para
la, colocación del reloj el 16 de septiembre de 1887. Lo más
notable del templo es la cúpula de bellas y airosas proporcio­
nes ; de elegante corte y terminada por la clásica linternilla
con seis columnatas rematadas por una bóveda, una esfera y
una cruz. La severidad en el estilo del interior del templo es
digna de mencionarse así como la belleza de líneas del Altar
Mayor, en la actualidad muy modificado por la restauración
llevada a cabo por una orden monástica. Esta iglesia cuenta
con dos reliquias históricas pertenecientes a la religión y en­
viadas a Cue:rnavaca desde las catacumbas de Roma. Nos re­
ferimos a los cuerpos momificados y bien conservados de los
mártires San Vicente y San Justino que el Papa Clemente
XIII obsequió a Don José de la Borda en compensación de un
rico presente que éste llevó a S. S. Aparte de estas reliquias
que están cubiertas por una capa de cera y seda' y que están
en el interior, en unos nichos a los lados del templo, la iglesia
de Guadal�p e contaba con alhajas y ornamentos que, por su
arte Y su riqueza, eran verdaderas joyas muy dignas de admi­
rase Y que fueron donadas a este templo tanto por Don José
como por su hijo Don Manuel de la Borda. Cuando Maximilia­
no de Hapsburgo y la Emperatriz Carlota residieron en el
Jardín Borda, la Iglesia de Guadalupe les sirvió de oratorio
particular.

EL ESTADO DE MORELOS

29

Cuarnavaca, durante la guerra de Independencia, fué, en
varias ocasiones, visitada tanto por las fuerzas del Virreinato
com-0 por. varios caudillos del Ejército Insurgente, entre los
cuale3 podemos señalar a Morelos, Galeana, Matamoros, los
Bravo y después por Guerrero e Iturbide. Antes del ataque
que sufrieran Porlier y Michelena en Tenancingo por el Ejér­
cito Insurgente, Cuernavaca fué, por decirlo así, el lugar don­
de se organizó el invicto don Leonardo Bravo después de mar­
char por Zacatepec a Cuernavaca con una escasa fuerza.
Después del combate de Tenancingo, el gran Morelos, don
Víctor Bravo, don Leonardo Bravo, Matamoros y Galeana, de
camino para Cuautla, pasaron por Cuernavaca. Don Felipe
B. Montero dice que : los señores Morelos y Leonardo Bravo
iban a la vanguardia y el señor Galeana a la retaguardia con
la artillería. Guerrero y don Nicolás Bravo, también la visi­
taron casi en las mismas fechas, antes de reunirse en Jojutla
el 8 de septiembre de 1813, para conferenciar en la .casa de
don JUan Antonio 'rlaxcoapan, en la misma fecha en que se
reunía en Chilpancingo, Gro., el primer_ Congreso Mexicano
convocado, respetado y sostenido por Morelos. En la misma
época de la Independencia, Cuernavaca era Alcaldía Mayor
y de su guarnición salían algunos regimientos para atacar, en
combinación con las fuerzas que de México enviaba el Virrey,
a las partidas de insurgentes indomables que comandaban
Víctor González (nativo del pueblo de San Juan Tlacotenco) y su segundo Miguel de los Santos (originario de Tepoztlán) .
Estos patriotas, que abrazaron la causa de la Independencia
sin contar con ningunos elementos y sólo seguidos de varios
ciudadanos de Tepoztlán y San Juanico ( como se llama hoy a
Tlacotenco ) , se posesionaron de buena parte de la serranía
del Ajusco, y en los puntos .conocidos con los nombres de " La
Cruz del Marqués " (hoy La Cima) y la " Venta del Guarda "
(hoy Parres), acometieron no sólo contra las guarniciones de
españoles, a quienes derrotaban para hacerse de armamentos
Y municiones, sino para atacar a las fuerzas que cuidaban el
camino nacional de México a Acapulco e impedir que las clá­
sic as ' ' conductas ' ' continuaran con muy ricos elementos sos-

�30

COOPERACION

teniendo el esplendor de la Corte de la Capital de Nueva Espe­
ña. Muchos regimientos salidos de Cuernavaca y muchos
otros enviados desde México, ya no regresaron, -pues los in­
surgentes que mencionamos, tanto en los puntos que dejamos
señalados como en la :famosa y tradicional ' ' Cueva de Gonzá­
lez ", derrotaban por completo a sus asaltantes.
Pocos años después, Cuernavaca tuvo el último honor de
contar como huésped al más grande de los caudillos de la In­
depe�dencia. Consumado el desastre de Texmalaca y efec­
tuada la traición de Carranco, el glorioso Morelos fué hecho
prisionero y conducido a · México para abrirle su proceso y
para decretarle su degradación sacerdotal, y después, para su
fusilamiento en Ecatepec. De camino a México, Morelos pre­
so, ocupó en Cuernavaca uno de los departamentos del Palacio
de Cortés, durante los días 6, 7 y 8 de noviembre de 1815.
Una placa de mármol, cedida por el general Ceballos, recuerda
tal hecho histórico para Cuernavaca y trascendental y dolo­
roso para el país entero. Arriba de la entrada de la pieza del
Palacio de Cortés donde Morelos estuvo preso y que es hoy un
pasillo para comunicar dos corredores del mismo edificio, se
encuentra la placa a que nos referimos, con la siguiente ins­
cripción : ' ' En este lugar estuvo preso los días 6, 7 y 8 de no­
viembre de 1815, el General José María Morelos, caudillo pre­
claro, héroe de la Patria, defensor integérrimo de la Indepen­
dencia ; y cuya sangre derramada en un patíbulo fecundó la
santa causa de la libertad mexicana.-El General de División
José Ceballos dedica este recuerdo. MDCCCLXXXI. ' ' Des­
pués de la promulgación del Plan de Iguala ; de la formación
de la bandera de las tres garantías y de la unión de las fuerzas
insurgentes de don Vicente Guerrero con las que comandaba
don Agustín de Iturbide, Cuernavaca, de paso, fué tocada por
el Ejército Trigarante antes de que éste entrara a México
para consumar la Independencia el 21 de septiembre de 1821.
Entendemos que tal hecho honroso para la ciudad que descri­
bimos, debió haberse efectuado por los días 17, 18 y 19 de
septiembre de 1821. Al consumarse la Independencia de Mé­
xico, Cuernavaca, con el carácter de villa, fué la principal ciu-

EL ESTADO DE MORELOS

31

dad de un extento Distrito del Estado de México. Don Pedro
Estrada asienta en sus " Nociones Estadísticas del Estado de
Morelos ", que fué Cuernavaca en 1833, la ciudad elegida para
la firma del Plan que se llamó de " Cuernavaca ", que favore­
ció al general don Antonio López de Santa Anna para que
volviera a la dictadura de la República.
Por decreto de 14 de octubre de 1834, Cuernavaca fué
elevada a la categoría de ciudad y desde el 4 de octubre de
1855, por cerca de un mes, fué la capital de la República, por
haberse reunido en su recinto la Junta de Representantes que
encargó del Poder Ejecutivo al patriota general don Juan Al­
varez. Este hombre, representativo de nuestra nacionalidad,
ya electo preside:p.te de la República, nombró su Ministerio,
y el H. Cuerpo Diplomático acreditado en México, concurrió a
Cuernavaca para la toma de posesión del nuevo primer magis­
trado de la República. El Gabinete nombrado por el señor
general Alvarez en Cuernavaca, estuvo integrado en esta for­
ma : General Ignacio Comonfort, como ministro de la Guerra ;
don Melchor Ocampo, como ministro de Relaciones Exterio­
res ; don Guillermo Prieto, en Hacienda, y el licenciado don
Benito Juárez, en Justicia. En esta misma ciudad el Presi­
dente Alvarez decretó la formación de una Guardia Nacional
y convocó una Asamblea Constituyente, que debería reunirse
el 14 de febrero de 1856. El Gobierno de la República, enca­
bezado por el señor don Juan Alvarez, salió de Cuernavaca
el 11 de noviembre del mismo año de 1855, y entró cuatro días
despu.Ss a la ciudad de México, donde quedó establecida nue­
vamente la capital. Se dice que los ilustres CC. don Guillermo
Prieto, don Benito Juárez, y hasta el mismo general Alvarez,,
en su estancia en Cuernavaca, estuvieron tan contentos, que
de noche asistían de cuando en cuando a las ya famosas ' ' ce­
nas de perros ", tan típicas en este lugar.
A raíz de la Intervención francesa y cuando se organizó
el Go :) ierno del segundo Imperio, Cuernavaca fué de hecho la
capital del Departamento de Iturbide. Maximiliano de Aus­
tria o de Hapsburgo, cómo más bien se conoce, en unión de
Carlota, su esposa, después del viaje que efectuaron a las gru-

�3Z

EL ESTADO DE MORELOS

COOPERACION

tas de Cacahuamilpa, decidieron permanecer una temporada
en Cuernavaca, y al efecto ocuparon la casa que da entrada al
pintoresco Jarclín Borda. Durante tal estancia, la iglesia de
Guadalupe, anexa al mismo jardín, les sirvió de oratorio par­
ticular, como lo hemos dejado ya asentado. Gustó tanto esta
ciudad a los efímeros Emperadores, que compraron un terreno
en el pueblo de Acapancingo, donde Maximiliano se hizo cons­
truir una confortable casa de campo para pasar en ella tempo­
radas más o menos largas, según se lo permitieran los negocios
bien difíciles de su Gobierno. Se cuenta como histórico suce­
dido que el emperador, prendado de una guapa moza del pue­
blo de Acapancingo, que vivió al lado de la residencia imperial,
pasaba largos días en su espera, mientras la emperatriz, en el
Alcázar de Chapultepec, llevaba una vida de austeridad apa­
rente. Cuando Carlota marchó a Europa en 21 de julio de
1866, para arreglar con Napoleón III y el Sumo Pontífice los
difíciles asuntos del Imperio Mexicano, ya l\Iaximiliano había
recibido, en su casa de campo de Aacpancingo, en junio de
1886, la fatal nóticia de que Francia, a pedimento de los Esta­
dos Unidos, retiraría de México su Ejército. ¡ El Imperio Me­
xicano se derrumbaba por segunda vez ! Y l\Iaximiliano en
Cuernavaca pensó, quizás, en abandonar esta patria mexicana
tan nueva, pero tan fuerte. Por consejos de su madre, la Ar­
chiduquesa Sofía, pero seguramente por impedírselo su her­
mano el emperador Francisco José de Austria y rey de Hun­
gría, que temía una intentona de Maximiliano para quitarle
el poder por la popularidad de que éste gozaba en esas nacio­
nes de Europa, el segundo emperador de México, ya en Ori­
zaba, de camino para su país, decidió volver a emprender otra
lucha, en la que la suerte no le fué propicia, siendo fusilado
en el Cerro de las Campanas, del Estado de Querétaro, después
de su capitulación, el 19 de junio de 1867, a las 7.05 de la
mañana.
Cuando Maximiliano vivió en Cuernavaca por primera
vez, pensó edificar una colonia en las lomas del Poniente del
Jardín Borda y en terrenos del actual pueblo de San Antón.
El archiduque, por su porte por sus liberales procemientos,

•

33

contó en Cuernavaca con varios admiradores y todavía recor­
damos las narraciones que nos hacían las viejecitas sobre la
prodigalidad del emperador Maximiliano. La casa campestre
del emperador puede verse, en la actualidad, totalmente arrui­
nada. Se levanta frente a la capilla del pueblo de Acapan­
cingo y consta de una entrada de estilo regional y en el centro
de dos modestas habitaciones y un estanque desecado . . . .
En esa finca donde, tal vez, el archiduque soñó con la dulzura
de un nuevo amor, desconocido y con los besos frescos y teme­
rosos de una bella flor del campo suriano, se piensa, en la ac­
tualidad, establecer de nuevo la Escuela Regional de Agricul­
tura, que ya había sido fundada en el mismo lugar el año de
1878, durante el Gobierno del general Carlos Pacheco. Cuer­
navaca fué la cabecera del Tercer Distrito Militar del Estado
de México. hasta que por decreto del Congreso de la Unión,
de fecha 15 de abril de 1869, se creó el actual Estado de Mo­
relos. La primitiva capital fué Yautepec, donde se reunió el
primer Congreso Constituyente del Estado, pero después se
trasladó a Cuernavaca, donde la capital ha permanecido hasta
la fecha, salvo en dos ocasiones en que ha sido trasladada a la
ciudad de Cuautla. Durante la revolución de 'l' uxtepec, el
general Porfirio Díaz, que la encabezaba, estuvo en dos ocasio­
nes en Cuernavaca, y con el derrumbamiento del ejemplar
Gobierno del señor licenciado don Sebastián Lerdo de Tejada,
el Estado de Morelos fué ocupado por el movimiento revolu­
cionario triunfante desde cuando el general irregular don
Inocencia Guerra, con el carácter de jefe de armas en Cuer­
navaca, se hizo cargo del Gobierno del Estado, en noviembre
de 1876. Desde el año de 1869 hasta 1922, en que escribimos
esta parte del " Diccionario de Cosas del Estado de Morelos ",
han residido en Cuernavaca, sucesivamente, como gobernado­
res constitucionales o provisionales, los siguientes ciudadanos :
General Pedro Baranda, general Francisco Leyva, licenciado
Joaquín Jiménez, general Pedro Baranda, licenciado Luis Flo­
res y Caso, licenciado Francisco Clavería, licenciado Agustín
Clavería, li&lt;:enciado Manuel Gómez Parada, licenciado Miguel
Quiñones, coronel Vicente Llamas, general Inocencia Guerra,
3

�34

COOPERACION

EL ESTADO DE MORELOS

general Carlos Pacheco, licenciado Jesús Alfaro, general Car­
los Pacheco, don Carlos Quaglia, licenciado José Anastasio
Rego, Carlos Quaglia, licenciado Francisco Orvañanos, don
Luis Flores ' bo-eneral Carlos Pacheco, don Luis Flores, coronel
Antonio Tovar, general Jesús H. Preciado, licenciado Francü1co S. y Segura, don Cristóbal Sarmina, coronel Manuel Alar­
cón, licenciado Francisco S. y Segura, don Luis Flores, licen­
ciado Agustín Hurtado de Mendoza, don Juan N. Carreón, ge­
neral Ambrosio Figueroa, teniente coronel Francisco Naranjo,
don Gregorio Mejía, licenciado Aniceto Villamar, ingeniero
Patricio L �yva, don Francisco Sánchez, don Benito A. Tajo­
nar, general Juvencio Robles, licenciado ,Julián Arriola, gene­
ral Adolfo Jiménez Castro, licenciado Rafael Ramos Alarcón,
general Agustín Bretón, don Gregorio Mejía, general Pedro
Ojeda, con el carácter de jefe político del territorio de More­
los, desde el 29 de junio hasta el 13 de agosto de 1914 ; gene­
rales Genovevo de la O y Antonio Barona, general Lorenxo
Vázquez, don Benito A. Tajonar, licenciado Juan M aría Rodrí­
guez, don Luis Flores y el señor José G. Parrés, hasta la fecha
en que escribimos esta noticia.
Retrocediendo un poco en las fechas que marcan el deg­
envolvimiento de la historia de Cuernavaca, pasaremo&amp; a refe­
rir que : en 1884, siendo insuficiente el antiguo panteón de la
Alameda, que se encontraba hacia la parte Sur y casi dentro
de la misma ciudad, se procedió a construir el actual cemente­
rio municipal sobre las lomas del Poniente de Cuernavac.a,
llamado de ' ' La Leona ' '. En este panteón descansan- los res­
tos mortale::, de los que en vida fueron los gobernadores del
Estado, coronel Manuel Alarcón y general Francisco Leyva.
La antigua capilla de Guadalupe, situada en el ángulo NE. de
la actual Catedral, se encontraba completamente arruinada,
por lo que hubo necesidad de cambiar la imagen de la Guada­
lupana de esta capilla, a la iglesia de Gudalupe, construída
por don Manuel de la Borda. Reconstruída la capilla de Gua­
dalupe, tal como se observa en la actualidad -se empezó la
obra el 6 de noviembre de 1888-, y terminada que fué, se con­
sagró a la virgen del Carmen, por el Ilustrísimo Obispo don

Fortino Hipólito Vera, el 7 de julio de 1897. La fachada de
esta risu eña capilla, de lineamiento gótico en el estilo, no tiene
gran interés. La torre, de estilo gótico también, no es nada
notable tampoco. En su conjunto exterior, la capilla del Car­
men es un templo moderno, que por su estilo es enteramente
diferente de las demás construcciones próximas. El interior
de esta capilla, escogida para las ceremonias sociales, es atrac­
tivo : los altares son bien proporcionados y en todo domina
una decoración blanca y oro. En el altar mayor se encuentra
una escultura de la virgen del Carmen, muy bien lograda en
los talleres de Querétaro.
El año de 1897 marcó para Cuernavaca una nueva era de
progreso, p t1es el 1 1 de diciembre de este mismo año, se inau­
guró solemnemente el tráfico del ferrocarril llamado entonces
de México, Cuernavaca y el Pacífico ; y en la actualidad, Cen­
tral únicamente. La ciudad preparó grandes festejos, que du­
raron tres días ; y a ellos asistió el entonces Presidente de la
República, general Porfirio Díaz, que llegó en el tren presiden­
cial acompañado de su esposa, la señora Carmen Romero Ru­
bio, de los ministros, del Embajador Americano, varios genera­
les y el señor Harry Hampsson, como representante de la em­
presa construtora del ferrocarril. El coronel Manuel Alar.eón,
a la sazón Gobernador del Estado, fué el que hizo los honores
de la recepción, y entre los números del programa que se lle­
varon a cabo, se cuenta que hubo un espléndido banquete en
el Jardín Borda y un elegante baile celebrado en el entonces
" Teatro Porfirio Díaz ", hoy " Teatro Morelos ". Fué hasta
el 13 de diciembre de 1897 cuando la comitiva presidencial
abandonó Cuernavaca, para regresar a la Capital de la Repú­
blica. La locomotora número 3 del hoy Ferrocarril Central,
fué la primera que llegó a Cuernavaca y, por ende, al Estado
de Morelos., después de pasar por " Fierro del Toro ", " Tres
Marías ", " El Parque ", " Alarcón " y " Ramón ".
La ' ' Calzada de Leandro Valle ' ', que conduce de la ciu­
d ad a la estación, se construyó por cuenta del Gobierno, bajo
la dirección del señor don Eugenio de J. Cañas y de don Juan
B . Campo como sobrestante. Esta calzada, de tova volcánica

35

�36

COOPERACION

y con doce metros de anchura, fué el motivo principal par a
construir el " Puente Porfirio Díaz ", que se encuentra sobre
la barranca de Chamilpa, después llamada de Amanalco. Esta
calzada, que hoy tiene algunos tramos pintorescos, fué empe­
zada a construir durante las fiestas presidenciales y se dice que
el general Díaz fué el que dió el primer barretazo de tal obra,
en el lugar en que desemboca en la calzada la actual calle de
Matamoros. Durante las mismas fiestas, se inauguró en Cuer­
navaca el primer servicio- de alumbrado eléctrico. Al princi­
pio fué tan deficiente, que durante el baile efectuado en el
teatro en honor de los visitantes, se tuvieron prevenidos y aun
encendidos, los antiguos ' ' aparatos ' ' de petróleo.
Poco tiempo después, en el Rancho de .Atzingo, se empezó
a instalar la primera planta eléctrica por el Sr. Cañas y para
el efecto, hizo reunir todas las aguas que corrían por las ba­
rrancas del Poniente de la ciudad. Con deficiencias, este ser­
vicio de alumbrado fué sustituído en 1909 con el nuevo que
proviene de la ' ' Instalación del Aguila ' ' que se surte del agua
que se filtra en los acueductos de .Atlacomulco en la proximi­
dad de las fuentes que brotan cerca del pueblo de Chapul­
tepec.
En lo que hoy es el pintoresco parque ' ' Carmen Romero
Rubio de Díaz ' ' existieron hasta hace pocos años los famosos
" Ojos de Gualupita ", que aparte de su poesía bucólica que
despertaba el amor de los visitantes, era el punto de reunión
para fiestas campestres de las familias de Cuernavaca. Estas
fuentes proveían de agua a la ciudad en toda la parte Sur del
antiguo acueducto que se levantó en la época colonial y la
parte Norte se abastecía del agua de Santa María que prove­
nía de los llamados manantiales de Axomulco. Para aumen­
tar la cantidad de agua en la ciudad, se intentaron nuevas
obras de abastecimiento y desde el 3 de febrero de 1903 en que
el agua brotó en el paraje de " El Túnel " a mayor altura
que los veneros de Gualupita, éstos se desecaron con el gene­
ral desencanto de los pobladores de Cuernavaca que vieron
perder un hermoso sitio de recreo y un punto de cita para la
sencilla expansión del espíritu de la colectividad. Las obras

EL ESTADO DE MORELOS

37

del Túnel -dice el Ing. Diez-, están formadas por dos soca­
-vones hechos en la ladera oriental de la barranca de Chamilpa
, en la capa de seperación de la tova volcánica ( tepetate ) con
ia capa más moderna de lava. La perforación de estos túne­
les duró varios años y fué dirigida por el entonces Direct'Or
de Rentas del Estado, señor Eugenio J. Cañas. El agua que
brota en el frente más profundo del segundo túnel fué dis­
tribuida por obras apropiadas entre los pueblos y la ciudad
y para hacer dicha distribución se construyó un _macizo pu_en�e
que da paso igualmente a una calzada y que vmo a sustituir
al antiguo Puente del Diablo, sobre la misma " Barranca de
Chamilpa ". El mismo autor continúa : " El agua del Túnel
no tiene una distribución racional en la ciudad de Cuernavaca ;
se adaptaron únicamente las antiguas cañerías y ha seguido
el sistema de reposaderas antiguo y ya fuera de uso, que no
proporciona a la población las inmensas ventajas que le daría
la perfecta distribución de sus aguas, puesto que se cuenta
con una carga hidráulica de setenta metros en la plaza prin­
cipal.
Nuestro ilustrado amigo el señor Ing. León SalinM, a
pregunta especial que le hicimos sobre la dotación de aguas
de Cuernavaca, se sirve, bondadosamente, contestarnos lo si­
guiente : ' ' Por lo que se refiere a los manantieles conocidos
con el nombre de " Ojos de Gualupita ", brotaban naturalmen­
te hasta febrero de 1907 en terrenos de lo que hoy se denomina
' ' Parque Romero Rubio ' ' y aún existe en el mismo lugar un
exiguo " lloradero " de agua cubierto de plantas acuáticas.
El agua suministrada por estos manantiales, cuya producción
o ' ' gasto ' ' ( en término de ingeniería no recuerdo) corría por
un antiguo caño abierto en el tepetate dé la loma, llamada del
' ' Rancho Colorado ' ' donde está ubicada una capilla en cons­
trucción, cruzaba por medio de un acueducto de mamposte­
ría, el antiguo camino real a Tepoztlán, para pasar a la loma
de Gualupita, hoy llamada de " Miraval ", volvía a cruzar
nuevamente por medio de otro acueducto la profunda barran­
ca de Chamilpa y penetraba a la población para surtirla de
agua potable en no más de la mitad de su extensión. En vista

�38

COOPERACION

EL ESTAD O D E MORELOS

de esto, durante el Gobierno del Sr. Manuel Alarcón, se in­
tentó obtener agua potable en una situación que permitiera
dotar de ella a toda la población, aun en sus partes más altas
Y para ello se comisionó al Sr. D. Eugenio J. Cañas, persona
muy activa, inteligente y profundamente conocedora de la
región. Este señor, que te1úa la cualidad de ser un observador
perspicaz, hizo un estudio hidrológico superficial de la Comar­
ca, y tomando la línea que marcaban los puntos donde bro­
taban manantiales abundantes de agua, principiando por los
de Tepeite, Santa María, Gualupita San Gaspar y Tejalpa,
pudo determinar el camino probable de la vena líquida subte­
rránea que escurría sobre un manto de basalto situado bajo las
capas de tepetate que constituye el suelo de la comarca y cuya
capa basáltica tenía algunos afloramientos visibles en el fondo
de las profundas barrancas que cruzan la' región adyacente a
Cuernavaca. Como la barranca de Chamilpa, por su situación
era la más aprovechable para el objeto que se perseguía en las
exploraciones, se iniciaron éstas con la construcción de un
túnel, que al llegar a la capa de basalto, empezó a poner de
manifiesto copiosas filtraciones, hasta que rota la referida capa
rocallosa por la explosión de un barreno con dinamita, la rup­
tura alcanzó felizmente la vena principal que alimentaba los
manantiales de Gualupita y éstos brotaron entonces en el fon­
do del túnel de exploración a setenta metros más alto que su
desemboque natural, lo que permitió mediante la construcción
de un acueducto de tubo de barro vitrificado, dotar de agua
&amp; toda la población de Cuernavaca, aún en sus puntos más
elevad·os, desde el mes de febrero de 1907. La producción de
los manantiales en 1913 era de 28(} litros por segundo, de los
cuales sólo veinticinco litros por segundo eran utilizados en
el acueducto, el resto se condujo por cauce abierto a otra ba­
rranca que lo devolvió nuevamente en el cruzamiento del ca­
mino de Tepoztlán al caño antiguo que se destina a proporcio­
nar agua para el saneamiento, lavado y otros usos domésticos
de la población y al regadío de pequeñas parcelas, otra. corta
cantidad, se conduce por cañería metálica al Parque Carmen
Romero Rubio para los servicios de éste. ' '

Entre los jardines de Cuernavaca, aparte del espléndido
de Borda que ya hemos descrito ; aparte de las huertas floridas
donde abunda el café, entre multitud de árboles frutales y de
ornato y aparte, por último, de los jardines propiamente di­
chos que perfuman las residencias en donde pueden verse mag­
nolias, bugambilias, rosales, jazmines y floripondios en una
confusión policroma, la ciudad cuenta con varios jardines pú­
blicos como el Zócalo, el Jardín Morelos, el del Atrio de Ca­
tedral, el del Palacio ele Cortés y el muy poético ' ' Carmen
Romero Rubio " hoy llamado " Emiliano Zapata " en vez de
' ' Parque de la Revolución. ' '
El jardín Central o Zócalo como vulgarmente se llama a
este parque, es de área muy corta, pero un tanto atractivo por
sus hermosos laureles de la India que lo circundan. (Ficus
Religiosa) Arboles corpulentos y siempre con hojas, que perte­
necen a la familia de las Urticáceas. En el centro del jardín
se levanta el kiosko de estilo morisco que fué diseñado por el
Ing. Aurelio Almazán ; hay alumbrado eléctrico de candela­
bros y al derredor del parque bancas de fierro que fueron
inauguradas el lo. de diciembre de 1896. Este Parque, al que
se le ha dado el nombre de " Juárez " se encuentra en el centro
de Cuernavaca, en la planicie que antiguamente se llamaba
" Plaza de San Pedro ". El jardín Morelos, de muy reciente
construcción, es mucho más extenso que el Zócalo. Ocupa el
lugar donde antiguamente se encontraba el Mercado de la
Ciudad y es frontero del ' ' Hotel Morelos ' ' de los portales de
Rendón y de Figueroa y de las casas de D. Ramón Portillo,
de Eguía' y de Tallabas con sus portales. Empezado a cons­
truir en 1909, hoy se encuentra terminado y al servicio pú­
blico. De franco estilo inglés, el Parque Morelos consta de
bancas de curvaturas caprichosas, de macetones en pilastras,
de candelabros luminosos, de dos fuentes " art-nouveau " con
buena dotación de agua, para pintorescos juegos hidráulicus y
un número de camellones de trazo curvilíneo y rectilíneo cua­
jados de rosales, jazmineros, geranios de varios matices, mar­
garitas y lirios del Marqués. Los jardincillos del Palacio de
Cortés y del Atrio de Catedral, sin nada notable, son sitios

39

�40

COOPERACION

de vegetación para hermosear las respectivas extensiones de
terrenos donde están plantados. El " Carmen Romero Rubio "
que nosotros llamaríamos ' ' de la Revolución ' ' a un lado de la
Cervecería y a corta distancia de la vía del ferrocarril, es un
parque de agradable vista. De típico corte y construcción
muy del lugar, cuenta con una rotonda donde crecen otates
fresnos, mang·os y otros árboles ; una calzada que se continú�
con un puente qu e viene a dividir dos fuentes murmurantes
que tienen juegos hidráulicos ; y un terraplén limitado por
pilastras Y barandales lle;nos de macetones con flores de la
región. Una gran fuente, al terminar el Parque, varias cal­
zadas pintorescas y un conjunto de árboles frutales y orna­
mentales, diseminados al acaso, vienen a completar la poesía
de este jardín tan típico de Cuernavaca.
El actual mercado de la ciudad, aunque de buena cons­
trucción y con flamante reloj arriba de la portada principal
desgraciadamente no es susceptible de ampliación. Data deÍ
año de 1910, y su costo se ha hecho ascender a la enorme suma
de $250 ,000 .00 DOSCIENTOS CINCUENTA MIL PESOS que
� endrá que pagar el H. Ayuntamiento, aparte de los cuantiosos
rntereses que aportará tamaña deuda.
En 1907 y con motivo de la afluencia de visitantes extran­
jeros a Cuemavaca, se empezó a construir al NE. de la ciudad
la pintoresca Colonia " Miraval ", que se levantó en las vieja�
lomas que limitan la calzada Leandro Valle entre la ciudad
Y la estación. De panoramas sorprendentes, esta colonia con­
taba con calzadas y rampas bordeadas de palmeras a la usanza
del Oeste de los Estados Unidos, con ' ' chalets ' ' de confortable
construcció� y con cascadas de agua que murmuraban, tal
vez, una oración a la belleza incomparable del lugar. El auge
de esta colonia terminó y hasta su existencia se nulificó con
motivo de la intervención norteamericana en los asunt�s de
México, Y pocos días después del desembarco de marinos ame­
ricanos en Veracruz en 1914. La totalidad de los hombres
públicos de l\'.I:éxico, los personajes de la política, de las artes
de la industria o del dinero simplemente, en todos los tiempo�
han visitado a la bella " Perla del Sur", sin contar con la

EL ESTADO DE MúRELOS

41

cn oi·rue lista de huéspedes extranjeros que_ � an pasado algunos
. Cuernavaca. Antes de la Revoluc1on, Cuernavaca contl.Ja s en
tab a con el " Banco de Morelos " y con una " Agencia del B �nc o Nacional de México " para impulsar las grandes operac10es de crédito que ya se llevaban a cabo en el Estado. Y apar­
:e de los edificios que hemos dejado mencionados, la ciudad
contaba con el Colegio de Santa Inés, el Instituto ' ' Pape Car­
pentier ' ', el Seminario Conciliar, un Museo � pisco� al Y �no
_
Arqueológico, formado y clasificado por el ilustr1s1mo senor
Plancarte y Navarrete, con una Biblioteca Pública, con dos
• observatori,)s meteorológicos, con la Biblioteca del Seminario
y con varias sociedades : mutualistas de artesanos, varias polí­
ticas y alg:mas más científicas, o afiliadas a la masonería de
los ritos escocés y nacional. Esta ciudad fué cuna de Sebas­
tián Arteaga, ilustre pintor ; José Pichardo, distinguido geó­
grafo, y Esteban Mateos, notable escritor sagrado. De Cuer­
navaca han salido también varios profesionistas prestigiados,
entre los cuales vamos a señalar a los que recordamos : Abo­
gados : Francisco Rodríguez, Florentino Millán, Rafael Ramos
Alarcón, Refugio de la Vega, Fernando N oriega, Pedro Mar­
tínez López, José María Aparicio y Francisco Orvañanos.
Doctores : Francisco Güemes, Luis Argándar, Manuel Cañas,
Gustavo Gómez, Edmundo Azcárate, Manuel González, Mo­
desto Orozco, Ismael Ramos Alarcón y Enrique González. In­
genieros : Ildefonso Barrios, León Salinas, Domingo Diez Y
Francisco Millán. Presbíteros : Mauricio Estrada, Manuel
Valdovinos, Porfirio Salazar, Herculano Juárez, Francisco Sa­
lazar, Antonio Barrios, Ignacio Moreno, Joaquín Herrera, que
fué el primer profesor de música en Cuernavaca, y los padres
G allegos y Salcedo, de quienes no recordamos el nombre.
Profesores : Guillermo Gándara, Miguel Embila, José López,
Agustín Güemes y Próspero Ceballos. Profesoras : Ramona
Betanzos, Margarita Salinas, Teódula Andrade, Luz Oliveros,
María Betanzos, Carmen Oliveros, Eulalia Peña, Ignacia Or­
tiz Sedano, Guadalupe Leyva, Angela Dorantes, María Montes,
Consuelo Fuentes, Concepción Castillo, Basilia Ruano, Jose­
fin a Nápoles, Benita Ocampo y Narcisa Mateos.

�42

COOPERACION

En las postrimerías de la gestión apostólica del Ilustrísi­
mo se�or don Pelagio Antonio de Labastida y Dávalos, 34o.
Arzobispo de México y muy amante de Morelos, como lo prueba
el deseo que tuvo de morir y ser enterrado en la hacienda de
Oacalco, donde en efecto falleció el 4 de febrero de 1891 se
llevaron a cabo las gestiones para segregar del Arzobisp�do
de México, todo el territorio que ya formaba el Estado de Mo­
relos, para erigir el Obispado de Cuernavaca. Aceptada en
Roma la proposición del arzobispo de México, el Sumo Pon­
tífice León XIII, durante .la Sede Vacante expidió la Bula
" I�lud in primis ", del 23 de junio de 1891, en que se creaba el
Obispado de Cuernavaca, entre otros de nueva erección en el
país. E � ilustrísimo don Pedro Loza Pardavé, Arzobispo de
GuadalaJara, fué nombrado en Roma ejecutor de la Bula ; pero
este prelado subdelegó sus facultades en favor del ilustrado
li �erato, canónigo don Joaquín Arcadio Pagaza ( Clearco Meo­
m10 ) , que después fué Obispo de Veracruz. Este ilustre pre­
lado Y clásico poeta, erigió canónicamente la Diócesis de Cuer­
navaca, el 30 de octubre de 1891. A la ceremonia concurrió
como secretario, para auxiliar al señor Pagaza, el ilustrísimo
doctor Leopoldo Ruiz, que fué obispo de Monterrey. Desde
la erección del Obispado, éste quedó segregado del Arzobispa­
do de México, pero bajo la administración apostólica del vica­
rio capitular de la Archidiócesis, don Próspero María Alarcón
Y Sánchez de la Barqu era, que después fué electo 350. Arzobis­
po de México ; durando este administración hasta el 5 de agos­
to de 1894, en que el ilustrísimo primer obispo de Cuernavaca
don Fortino Hipólito Vera, tomó posesión de la Diócesis, po;
_
medio de un apoderado, que lo fué el señor don José María
Pérez López, canónigo de la Colegiata de Guadalupe. El ilus­
trísimo señor Vera duró a la cabeza del Obispado de Cuerna­
vaca hasta su muerte, acaecida el 23 de septiembre de 1898
Y después han ocupado la jefatura del mismo Obispado el ilus�
trísimo señor doctor don Francisco Plancarte y Navarrete
eminente arqueólogo, y el ilustrísimo señor doctor don ManueÍ
Fulcheri y Pietrasanta, prelado ilustrísimo, que fué rector del
Se-minario Conciliar de México, y, por último, el ilustrísimo

EL .ESTADO DE MORELOS

43

do ctor don Francisco Uranga y Sáenz, que fué consagrado
cuarto obispo de Cuernavaca por S. S. Pío XI, en 1922, y que
rige los destinos eclesiásticos del Obispado hasta la época, en
que escribimos esta relación.
Por decreto de 8 de mayo de 1908, expedido por el obispo,
la Diócesis de Cuernavaca se dividió en las foráneas de Cuau­
tla y de Yautepec y en un grupo de parroquias inmediata­
mente sujetas al Gobierno del Obispado. Por esta razón, las
parroquias de Cuernavaca, Huitzilac, Puente de Ixtla, Jiute­
vec, Xochitepec, Tepoztlán, Tetecala, Mazatepec, Amacuzac,
Tetelpa, Palpan y Coatlán del Río, están gobernadas inmedia­
tamente por el Obispado de Cuernavaca. Ya que de asuntos
religiosos hablamos, expondremos que Cuernavaca cuenta con
algunos templos, además de los descritos ; éstos son : el del
barrio de Los 'l'epetates, el del Santo Cristo y el de San Fran­
cisco. En la primera capilla hay una imagen de Jesús Naza­
reno, que es muy venerada. De 1910 a 1917, Cuernavaca fué
tomada varias veces por fuerzas zapatistas, siendo el sitjo
contra el general Ojeda, que tuvo su fin el 13 de agosto de
1914, la página más sangrienta en la historia de la Revolución
en el Estado. En 1921, el general Obregón y el general Hill
estuvieron en Cuernavaca antes de la toma de México, y el
general Genovevo de la O fué el jefe revolucionario de More­
los que favoreció y obtuvo la unificación revolucionaria perse­
guida por el general Benjamín Hill en la reg10n. En junio
de 1911, el señor don Francisco I. Madero, candidato popular
a la Presidencia de la República, estuvo en Cuernavaca al
triunfo del movimiento revolucionario que encabezó ; y ya
siendo presidente, volvió a Cuernavaca por el general Felipe
Angeles, para regresar a México y combatir a los generales
Félix Díaz y Manuel Mondragón, sublevados en la Ciudadela
en contra del régimen legal, en febrero de 1913.
Para terminar este ya largo artículo, sólo nos resta refe­
rirnos al nombre de Cuernavaca. Para el señor Estrada, sig­
nifica " Cerca del monte", descomporliendo e]l nombre en
"Ouauhtla", monte, y "náhuac ", cerro ; o bien, según él,
"detrás del cerro" o "hacia el monte", y, por último, "lugar

�EL ESTADO DE MORELOS

44

COOPERACION

del águila mexicana". La primera de estas interpretaciones es,
en nuestro concepto, es la más aceptable de las cuatro que
propone este autor, aunque para nosotros ' ' náhuac ' ' no signi­
fica " monte ", sino " junto " o " cerca de ". Las tres restantes
no pasan de ser verdaderas fantasías, si nos atenemos a los
dos jeroglíficos propios de Cuernavaca : el uno consiste en un
árbol, " cuahuitl ", con la terminación "náhuac", expresada
por la abertura bucal que se encuentra en el tronco y la vír­
gula correspondiente, que dan esta significación : " En la ori­
lla del bosque " o " A la !)rilla de la arboleda". Este jerog­
lífico, que fué interpretado por el señor Orozco y Berra, se
encuentra en la primera parte del Códice de Mendoza y es,
según el mismo autor : mitad fonético y mitad ideográfico.
El segundo jeroglífico consiste en una cabeza de cuadrúpedo
carnicero con tres cuernos formados de ramas de árbol ( cua­
huitl) y la vírgula correspondiendo a la boca dentada del mis­
mo animal " que habla", es sinónimo del anterior jeroglífico,
puesto que da la misma significación : ' ' En la orilla de la ar­
boleda", esto es : " Cerca del bosque " o " Junto al monte ".
El segundo jeroglífico,
que pertenece al Anaglifo de Aubin'
.
fué interpretado por varios autores, que daban de Cuernavaca
esta significación : " Lugar de los buenos brujos". Tal ase­
veración nos parece infundada. El jeroglífico de Aubin, fo­
nético, es, por decirlo así, una abreviación de " Cua,uhnáhuac",
y si la cabeza del cuadrúpedo hablando si,gnifica "Nahualli",
de donde se ha formado el aztequismo "Nahua! " o vulgar­
mente dicho "nagual ", que es una de las formas más comun;s
adoptadas por los brujos, en este caso, muy particular, la mis­
ma cabeza del cuadrúpedo carnicero no es significativa de
" Na.hual " sino fonético de la posposición " Náhuac", y que
es la segunda palabra del vocablo " Cuauhnáuaic" y que da
la verdadera interpretación de este nombre : " Cerca de la ar­
boleda" o " Junto al bosque". Aparte de lo irrefutable que
son los dos jeroglíficos anteriores, la antigua fisiografía de
Cuernavaca viene en apoyo de estas últimas interpretaciones
que son sinónimas, siendo un hecho que la capital del actual
Estado de �Iorelos, se encontraba situada tan " cerca de la

4-5

al bosque ", que los mismos árboles
b leda" o tan " junto
hasta las calles
ar � falda meridional del Huitzilac llegaban
d
da de los mondera
ción cuando la tala inmo
JU�lsm as de la pobla
. , n de to da es'1
exuberante vegetac1o
s no había acabado con la
regi ón del distrito de .Cuernavaca. Por lo
t�
rica y pintoresca
, que 1os espano
- 1es
' ' " Cuernavac a" es la peor corrupc1on
,
" ' " OOMI
-.:11
ademas
ien
b
c' ' ; se le llem o tam
hicieron de ' ' Cuauhnáhua
bre
com o tanto este nom
ba.ca ' ' en tiempos de la conquista, y
ciudad son espúreos, abogamos. por. .
com o el actual que tiene la
mt!prn
la
nga
repo
le
do
Esta
del
o
iern
Gob
ue un decreto del
ción de " Cuauhna­
g la legítima y significativa denomina
a llevar desde
;�ac " ', qut&gt; es la única que Cuernavaca debí
hace tiemp o.

ª

��L SI STE MA COOPERATIVO EN LA EDUCACION MODERNA 47

El sistema coóperativo en la
educación mo derna
Al margen de un certamen abierto por "El Universal
"
" El Unive·rsal " ha abierto un Certamen Nacional
de
Educación; cuyo objeto es que la labor de los maes
tros de el!­
cuela primar�a de todo el país, labor siempre " mal
recompen­
sada, sea ob_J to de una debida reivindicación, hacie
ndo que
;
to�a la Nac10n la conozca y que, ante la nación
entera, sea
obJeto de hono 1·es el maestro que lo merezca ".
Igualmente
s� propone " El Universal " sortear una beca entre
los estu­
dianter¡; �ue hayan obte�ido calificaciones supremas
, para que
el agraciado pueda vemr a esta metrópoli a cursa
r tres años
de enseñanza preparatoria o comercial.
Es realmente plausible la iniciativa de " El Univ
ersal "
Nuestros diarios han visto siempre ,con descuid-0,
0 por lo me�
nos con una atención muy relativa, los asuntos
concernientes
a :dueación. Nuestr_os periódicos abren concursos
para elegir
re1:1as en todas las cmdades del país ; organizan
concursos de
b�ile s de resistenci a ; ocupan sus columnas en elogi
os ditirám­
bicos en loo:' de la _India Bonita ; publican folletos
consagrados
a 1 memoria del Ilustre Napoleón mexicano Panc
ho Villa y
�
dedic�� por días y días planas enteras a los amor
osos deliq�ios
de Alicia Olvera y a las galantes aventuras de Luz
González
elevándolas a la categoría de heroínas de un vulg
ar
folletín.,'
. .
ya que no po drian
,
figurar siquiera en las ' ' demivierges ' ' de
Marcel de Prevost . . . .

Nuestros periódicos ven a los maestros primarios con el
mismo desdén con que los ven las clases sociales acomodadas.
y ésto, cuando los ven, porque en muchos casos los ignoran.
y esta actitud de la prensa nacional, sumada a la circunstan­
cia de que en los departamentos centrales de educación la po­
lítica muchas veces anula los esfuerzos de los elementos honra­
dos y capaces, da por resultado que la Educación Nacional no
h aya respondido como debiera a las aspiraciones de la Re­
pública .
Y " El Universal ", dándose cuenta de todas estas defi­
ciencias, convoca a un Certamen Nacional de Educación, para
remediar el mal. Ojalá y que su ejemplo sea imitado por toda
la prensa del país.

La educación y el momento social
.Aunque los puntos del Certamen son de gran importancia,
considero que su interés responde más a un estímulo de tra­
bajo para maestros y alumnos, que a un planteamiento de 101
verdadero8 problemas de la Educación Nacional. Y éstos son
los que, a mi juicio, deben discutirse.
No son la suntuosidad de los edificios, ni el sistema de
calificaciones, ni los estímulos para el estudio, los problemas
fundamentales de la educación. Es la finalidad social que ee
siga en la enseñanza.
Hasta antes de la Gran Guerra la enseñanza buscó hacer
de los hombres, no emos dignos ciudadanos de que nos hablan
siempre en las escuelas, sino serviles lacayos de reyes y pode­
rosos, y dóciles bestias de trabajo para los señores del capital.
En Europa se perfeccionó de tal modo este sistema de envile­
cimiento espiritual, que hoy mismo, algunos europeos que vie­
nen huyendo ele la actual situación de Europa, se sorprenden
de la libertad que aquí gozamos, extrañando, durante los pri­
m eros días de su estancia en ésta, todos esos trámites y moles­
tos requisitos necesarios para vivir y viajar en las naciones

�48

COOPERACION

europeas. Para los europeos amantes de las libertades y la
reforma social, las libertades de aquí son sencillamente ideales.
En cambio, para otros europeos, en que el hábito del servilis­
mo ha tomado carta de naturaleza en ellos, nuestras liberta­
des son signos de anarquía y salvajismo, y todo movimiento de
protesta contra cualquier injusticia social les mueve a hacer
aspavientos y mojigaterías. Estos hombres son los que des­
pués de grandes revoluciones suspiran aún por el despotismo
de las monarquías y conspiran a todas horas por el restable­
cimiento de los antiguos regímenes dictatoriales. ¡ Tan arrai­
gado tienen el sentimientQ de la obediencia y de la docilidad !
La escuela refleja el momento social en que se vive. En
Grecia se ,cultiva el gusto por la gracia y la armonía, y la gran
preocupación del pueblo es la impecabilidad de la línea y de
la forma. En Roma predomina el culto por la fuerza y por
las armas. Con el advenimiento del Cristianismo, el espíritu
de la escuela en Roma deja de rendir culto al orgullo y a la
audacia, para entregarse a una humildad mística y triste que
alcanza una lúgubre culminación en la Edad Media. Después
de la Revolución Francesa viene el advenimiento del indivi­
dualismo, que, siguiendo la ley de selección natural. pone
inerme al débil en manos del más fuerte, y al fin en el siglo
XIX surge el industrialismo capitalista que agobia a los pue­
blos ,con cargas pesadísimas para poder mantener armados
hasta los dientes a esos millones de soldados que tanta ruina
y desolación sembraron en Europa durante la Gran Guerra.

¿Qué ha perseguido la Escuela Capitalista?
¡ Qué ha perseguido hasta hoy el Sistema Capitalista T
Los pontífices del Capitalismo han buscado que la Escuela sea
el baluarte, más bien la base, en que se apoyen sus pretensio­
nes de dominio económico universal. Y los colegios y univer­
sidades han tenido como inspiración los ideales impuestos por
unos cuantos potentados, dirigidos perversamente por profun-

MA COOPERATIVO EN LA EDUCACION MODERNA 49
E L SI STE

los
dos e onocedores de la naturaleza humana. Y así es como
. k'
d'
D
ca,pitanistas
sabiendo,
como
ice
0
sto1ev
1
en
e ducadores
.,
" Gra n Inquisidor ", que " no hay seducc10n mayor para e1
ro
�: bre que la libertad de conciencia, pero que no hay también
ara el hombre un suplicio más espantoso que ese, Y que la
�nica bandera indiscutible para el hombre es el " pan ", han
hombres responpr ºcura do que las escuelas actuales no den
.
de
su
vida,
sino
hombres
que
han
sido
como pequenas
les
sab
piezas que han ido a poner en movimiento las máquinas mons­
truosas de la industria contemporánea. Y estos hombres­
máquinas, inutilizados sistemáti,camente para la vida ge� erosa
de la libertad y del amor, se consideran obligados hacia · los
' ' generosos ' ' educadores capitalistas que tomaron d � sus ma­
_
nos y la llevaron a sus propios hombros, la responsabilidad del
porvenir.
.,
Esto es, en realidad, el problema de la educacion en to��
el mundo. La substitución de un sistema caduco que cumpho
ya su cometido, por otro sistema que esté más en consonancia
con las aspiraciones del momento. Claro es que no podemos
pasar dire-ctamente de un sistema de educación e �clavista a
_
un sistema de libertad tal que mañana se convirtiera en un
sistema de libertinaje y de anarquía.

La Escuela Nueva debe ser la Escuela
de la Cooperación
El criterio que debe prevalecer en la Escuela Nueva, es el
de la Cooperación entre todos los individuos, de acuerdo con
sus propias capacidades, para lograr la felicidad de las m �yo­
rías. La Escuela Nueva, es decir, la Escuela Cooperativa,
debe inculcar el sentimiento de una responsabilidad funcional
limitada ' es decir ' cada individuo debe ser conscientemente
.
responsable de su función dentro de la so �iedad en que vive,
_
de acuerdo con sus propias fuerzas y capacidades, no é\ebiendo
exigirse a todos iguales responsabilidades, porque no todos­
tienen iguales recursos y aptitudes.
4

�50

COOPERACION

El problema en México
En lo que se refiere particularmente a México, el proble­
ma se plantea de otro modo. Dos civilizaciones van lado a
lado en nuestra patria. Una civilización moribunda, latent e
y potencial en diez millones de indios hambrientos y desnudos
y que forman la mayoría de la población, y otra civilización,
la europea, arrolladora y pujante, que lleva como emblema el
lábaro de Cristo, y que nutre los espíritus de cinco millones de
habitantes, cerca de dos millones qe blancos y tres millones
de mestizos. Y son estas cir.c unstancias el nudo principal de
los problemas educativos del país. Por un lado, la mayoría
de la población, enferma de tristezas y miserias, vive como so­
námbula en medio del estruendoso movimiento de una civili­
zación que no es la suya. Por otro lado, dos millones de hom­
bres · emprendedores y resueltos, marchando audaces a la con­
quista del futuro. Y entre las dos grandes hileras que for­
man indios y europeos, marchamos los mestizos sin saber cla­
ramente a qué bandera debemos acogernos, porque mientras
nuestra cultura es la cultura de los blancos y nuestra religión
es la de Cristo, los europeos nos repudian por considerarnos
racialmente inferiores, y 1-0s indios nos repudian por juzgar­
nos sus explotadores, encontrándonos así desorientados por
carecer de fuert,es tradiciones históricas que equiparándonos
a las razas creadoras, nos hicieran tener confianza en nosotros
mismos para el porvenir.
Y ante esta crisis espiritual de los mestizos, ¡, qué han he­
cho nuestros educadores 1 Si nuestros maestros han profesa­
do el culto al indio, nos han enseñado sistemáticamente a re­
negar del blanco, a cultivar el odio y la diatriba en contra de
Espaíía, rindiendo adoración al indio ; y si han profesado el
eulto de los blancos, nos han enseñado a despreciar al indio
y a prosternarnos delante de los mismos blancos. Pero no nos
han enseñado a te·ner confianza en nosotros mismos para con­
jurar todos los peligros que trae aparejados con ella nuestra
crisis espiritual y que en parte explica el origen de nuestras

COOPERATIVO EN LA EDUCACION MODERNA
EL SIS TEMA

51

revoluciones. Y la solución de este problema debe ser uno
de los objetivos fundamentales de la Escuela Nueva en Méxi­
co ya que el mestizo, desde el punto de vista racial, es el ver­
d¡dero representante del tipo mexicano.

El problema indígena y la inmigración
6 Qué haremos de nuestros desventurados indios, que for­
man la mayoría de nuestra pobla, ción ? Los políticos han creí­
do que con dotarlos de tierras se resuelve furiiamentalmente
el problema. Peligroso espejismo que permite que turbulen­
tos ambiciosos puedan perturbar la paz de la República. El
mejoramiento de los indios no se consigue únicamente con dar­
les tierras, que otros puedan haber cultivado siquiera en parte
y que los que las reciben puedan dejar de cultivar en su tota­
lidad. Los indios necesitan dinero para cultivar las tierras
que reciben, y todavía más que dinero, necesitan tener inicia­
tiva. Y si no la tienen, 6 es posible realizar el milagro de que
la Escuel11 se las dé 1 i Es capaz la educación de dar a un in­
dividuo facultades que no tiene por herencia, y que el mismo
medio geográfico contribuye a negárselas o a atrofiarlas, cuan­
do por fortuna ha nacido con ellas ?
La única esperanza que puede considerarse como un me­
dio de hacer que el indio mejore espiritual y materialmente,
es el cruzamiento con los inmigrantes europeos. Esto dará
también como resultado la unificación racial en México, eli­
minando de un modo muy humano el tremendo problema que
tenemos con nuestra población indígena que ni puede destruir­
se a la manera como se hizo en Estados Unidos, ni puede ele­
vársele a la categoría de directora de los destinos del país.
De este modo también se elimina el culto romántico ya al in­
dio ya al blanco por la carencia, entre los mestizos, de una
fuerte tradición espiritual, no india ni europea, sino mestiza.
Esta tradición la vamos formando lentamente, y la educación
debe inculcar la devoción por México y no el culto al indio

�52

COOPERACION

ni la aqoración por el blanco. Pero la inmigrac10n, que ha
dado tan benéficos resultados en la Argentina, Uruguay, Bra­
sil y Estados Unidos, resolvería el problema indígena en Mé­
xico, es decir, lograría la integración del indio, en cuerpo y
alma, al organismo social de la República ?
Es indudable que la inmigración lograría rápidamente el
desarrollo del país, poniendo en movimiento sus cuantiosas ri­
quezas naturales. Pero el inmigrante blanco no parece pre­
ocuparse por el indio, y cuando lo llega a hacer, lo hace más
bajo el impulso de una piedad cristiana, que movido po r el
convencimiento de elevar el nivel moral de una raza que él no
sólo juzga inferio r, sino que aun,. considera como una rémora
para la consolidación definitiva de la civilización europea en
México.
La masa mestiza actual surgió de necesidades que hoy ya
no existen. Los primeros blancos que llegaron a América no
tenían mujeres y ésto les obligó a tener relaciones .con las
indias. Pero hoy ya no existe esa necesidad. Y los blancos
que llegan al país, en lo general se casan con mexicanas blan­
cas o mestizas, pero no se cruzan ya más con las indias. ¿ Có ­
mo se resolverá entonces el problema de los indios ? ¡, Habrá
que exclamar para esta raza el espantoso nulla est redemptio?
Este es uno de los magnos problemas de la educación nacional.
¿ Detener la inmigración para proteger al indio, o dejarla
sin reglamentar como está hoy día ? Sería aún un mal mayor
que cualquier otro, ya que entonces la avalancha de capita­
listas no verían como no han visto hasta hoy, en México, sino
un campo de explotación, importándoles muy poco la felicidad
de los mexicanos. Por otra parte, si bien es cierto que los
inmigrantes europeos no se cruzan con los indios, en cambio,
al poner en movimiento las riquezas del país, proporcionarían
oportunidades de un verdadero mejoramiento económico a
nuestros indios, lo cual conduciría en parte, a su mejoramiento
moral e intelectual.

COOPERATIVO EN LA EDUCACION MODERNA 53
EL SISTEMA

La mexicanización

el
Otro de los problemas graves de nuestra educación, es
s,
rante
inmig
ción' ' de todos los
que Se refiere a la ' ' mexicaniza
.
.
.
onal por mea·10
exigiéndoles su ingreso efectivo a la vida nac1_
an un_ aten­
tituy
cons
no
de la Escuela o por otros medios que
_
que d.e Jen de
tado a la libertad de conciencia. No se les pide
con le�l­
amar a su patria nativa, sino simplemente que amen
erc1ar
corm
a
sólo
an
veng
tad a su patria de adopción, y que no
con nuestras debilidades y defectos.
La llamada Escuela de la Acción

En cuanto a la llamada Escuela de la Acción, que yo no
he podido comprender del todo, creo que no debe perse guir
a a
fundamentalmente preparar a los alumnos primarios par �
oficio
un
r
sabe
deben
que
fábrica O el taller so pretexto de
a, si es
, para garantizar su vida. No. La Escuela Primari
un
cierto que debe ser más ' ' real ' ', es decir, estar saturada de
­
sentido más hondo de la vida diaria, abandonando ese verba
ién
tamb
so,
r
lismo que nos da una idea tan artificial del unive
con­
es cierto que en la enseñanza de los oficios debe tener en
for­
sideración que en la actualidad la gran industria no busca
en
s
oficio
sus
mar obreros a la manera de los que explotaban
es
r
do
sus propias casas durante la Edad Media, sino trabaja
decir,
especialistas para move r las grandes maquinarias. Es
Y
.
o
cos
r
� . esto
se buscará producir más para los más y a meno
e espe­
no lo resuelve la pequeña industria. Y el aprend1zaJ
pre­
,cialista no puede darlo la Primaria, que, en c�m_bio,_ �ebe
ha­
al
c1on,
iahza
espec
venir los enormes males que acarrea la
hasta
one
cer que una sola facultad del trabajador se perfecci
atrofiadas
lo increíble, con detrimento de sus otras facultades,
proble­
tros
nues
en,
resu
�
por falta de funcionamiento . En
mas educacionales, pueden plantearse as1 :

�54

COOPERACION

lo. Substitución en la Escuela de los actuales sistemas
inspirados en la organiza,ción capitalista de la Gran Industria
que buscando el control económico del mundo, desea que cada
hombre sea como una máquina trabajando día y noche por el
acrecentamiento de sus tesoros y riquezas.
2o. Implantación de sistemas educativos que tiendan a
crear en los individuos un sentimiento de responsabilidad fun­
cional limitada, es decir, que cada individuo se sienta respon­
sable, de acuerdo ,con sus propias aptitudes y recursos, del
bienestar colectivo, no exigiendo igual responsabilidad a todos
los individuos, porque no todos tienen iguales capacidades.
Con la creación de esta conciencia de responsabilidad funcio­
nal limitada entra de lleno en la Educación la implantación
de la Escuela Cooperativa. Y así, al establecerse el Sistema
Cooperativo como un concepto fundamental de la organización
social contemporánea, se tiende el puente necesario que d.ebe
existir entre la sociedad que se hunde y la sociedad que se
levanta, preparando en la conciencia popular, con el adveni­
miento de la Escuela de la Cooperación, el advenimiento, en
las necesidades económico-sociales, de los sistemas coopera­
tivos que pregonara Charles Gide, y en los organismos políti­
co-económicos, el advenimiento de la República Cooperativa
que soñara Ernesto Poisson. Solamente después de haber sal­
vado este paso indispensable, podemos soñar con el individua­
lismo anárquico de Kropotkine.
3o. Substituir en nuestro país la psicología de razas por
una psicología nacionalista, inculcando el culto a México en vez
de enseñar el culto al blanco o la adoración al indio, sin que la
educación nacionalista descuide los anhelos de confraternidad
1miversal por los que hoy se lucha en todo el mundo.
4o. Organizar y reglamentar debidamente la inmigración
para beneficio no sólo del país, sino de todas nuestras clases
indígenas, buscando que la Escuela tome una muy directa par­
ticipación en esta labor de " mexicanización ", reglamentando
debidamente el artículo 3o. constitucional.
5o. Prevenir que la especialización que requieren las ac­
tividades de la vida moderna · no anulen las capacidades del

EL SISTE MA COOPERATIVO EN LA EDUCACION MODERNA 55

indivi duo para otras actividades que no tengan que ver
nada con la actividad a que se hayan consagrado.
6o. Estimular en el individuo el dón de querer, la volun­
tad de hacer y de crear, más que la capacidad de asimilar o re­
producir. Porque es injusto, hasta cierto límite, premiar aptitu­
des excepcionales de inteligencia que han sido dadas por la Na­
turaleza tal como pudieron haber sido dadas la idiotez o la im­
becilidad. Con esto quiero decir que debe elaborarse más el ca­
rácter, fuente de progreso y bienestar humanos, que la inte­
ligencia o la memoria. Estos son, en mi concepto, los proble­
mas fundamentales de la Educación en México.
Gabino A. PALMA.

�:: : :

r.,A. CULTURA POPULAR Y EL AYUNTEMIENTO DE MEXICO 57

Bella serie de conciertos

La cultura popular y el Ayuntam
iento
de México
Ninguno de los Ayuntamientos que
han regido los desti­
nos de la Ciudad, ha realizado una
labor que pueda calificarse
como v�rdaderamente cultural, has
ta el año de 1923 en que
los Regidores Cooperatistas, a cuy
o frente se encuentra el
señor Prieto Laurens, pusieron su
empeño en coadyuvar de
una manera efectiva en el mejoramie
nto de la cultura de nues­
tro pueblo, valiéndose para ello de
diversos medios.
Desde que el señor Prieto Laurens
tomó posesión del car­
go de Alcalde, ·ordenó la disoluci
ón de la llamada " guardia
amarilla ' ' que había sido creada
por uno de sus antecesores
Y _ el dine:o _ que se empleaba en el sost
enimiento de esta guar­
dia, penso mvertirlo en forma más
adecuada y eficaz. A los
pocos días se formó la Orquesta Típ
ica del Municipio, habién­
dose encargado de la organización
de ella el maestro Jesús
Corona, ampliamente conocido por
sus conocimientos musica­
les Y por su afición a la música Nac
ional. El autor de una de
las más � ellas rapsodias mexicanas
logr ó reunir elementos que
son considerados como los de más
valía en nuestros centros
musicales Y al poco tiempo dió su prim
era audición habiendo
lograd-o un triunfo clamoros o. Con esto
se inició la labor cul­
tural del Municipio y si no ha sido más
intensa aún ' se deb e
, .
umcamente a que apenas si cuenta con
los fondos indispensables pa�·a el sostenimiento de los servicio
s públicos, desde que
el Gobierno del Distrito cobra las cont
ribuciones que legal­
mente corresponden al Ayuntamiento.

Durante el mes de mayo se efectuaron las fiestas de Pri­
mavera organizadas por el Ayuntamiento. El programa que
fué de los más variados y sugestivos, tuvo como principal nú­
mero los conciertos sinfónicos que efectuó un selecto grupo
de artistas mexicanos, bajo la dirección del maestro Gaetano
Bavagnoli. Durante estos conciertos fueron escuchados en
México, por primera vez, obras de verdadero mérito Y en for­
ma tal, que nada mejor habíamos escuchado hasta entonc �s.
A partir de esa época se han sucedido los conciertos en la cm­
dad habiendo venido de mayo a la fecha artistas de recono­
cid; mérito, los cuales hallaron ya buena acogida debido a
que el Ayuntamiento pudo fomentar anteriormente la afición
del público a esta clase de espectáculos. Además, a las em­
presas que han traído espectáculos culturales, se les ha co­
.
brado el mínimum de impuesto municipal que es el 2 por cien­
to haciendo costeable en esta forma a las empresas estos es­
p:ctáculos que antes eran verdaderamente ruinosos para ellas.

El Teatro Municipal
El aspecto más interesante, sin duda, de la labor que ha
desarrollado en lo que va del año el Ayuntamiento de Méxi­
co ' lo constituye la creación del Teatro Municipal.
.
Las penalidades de los autores de teatro, mexicanos, son
ya bien conocidas del público, para que nosotros las detalle­
mos. Todos saben que cuando un autor mexicano pretendía
que algunas de sus obras, aun cuando fueran de reconocido
mérito, se presentaban en un teatro, se veía obligado a supli­
car al empresario, al Director de escena, y hasta a los actores
secundarios. En la mayor parte de los casos cuando éstos
accedían a llevar a escena alguna obra nacional, el autor se
veía obligado a reformar su producción, de tal manera que
quedaba completamente al gusto de los artistas, o del empresa-

�58

COOPERACION

río ; se mutilaban párrafos enteros sin atender a su belleza por
,
el solo hecho de que a una actriz, o a cualquiera de los miem­
bros de la compañía le parecían largos, y, en una palabra, para
representar una obra exigían que se hiciera de nuevo, y a pesar
de esto muchas veces no llegaba a representarse sino una sol a
vez, alegando como motivo que las obras nacionales no eran
gustadas por el público de la metrópoli.
La �niciativa del licenciado Julio Jiménez Rueda, actual
secretar10 del Ayuntamient'o, hizo que se creara el Teatro Mu­
nicipal, con este objeto. Se alquiló el Teatro Fábregas y se
lanzó una convocatoria para que presentaran condici;nes y
elenco, quienes pretendieran obtener la Empresa en ese Coli­
seo. El Ayuntamiento daba al empresario la renta del teatro
que previamente fué decorado y puesto en las condicione�
que marca el Reglamento de espectáculos, y los empresarios
eD¡ cambio contraían la obligación de estrenar cuando menos
una obra mexicana cada mes.
Se recibieron buen número de proposiciones, habiéndose
aceptado la de la señora Montoya, que fué quien presentó un
elenco más completo y mejores condiciones. Desde esa fecha
se han representado numerosas obra&amp; mexicanas en el Teatro
Municipal, habiendo obtenido muchas de ellas éxito franco.
�uchas han logrado �antenerse en cartel por espacio de largo
tiempo, Y han producido a la empresa cuantiosas utilidades.
Con esto se han logrado, principalmente, dos cosas : demos­
trar de una manera incontestable, que el público mexicano sí
gusta de las obras nacionales cuando éstas son buenas, y se­
gundo, que las obras nacionales producen a las mejores em­
pre�as tanto o más que las extranjeras, pues en este año la
meJor entrada que ha habido en el Teatro Municipal, se ob­
tuvo con la representación de una obra de autor nacional.
Como se ve, en el poco tiempo que tiene de regir los destinos
�e la ciudad el Ayuntamiento Cooperatista actual, se ha rea­
lizado una intensa labor cultural que ya está dando sus frutos
Y que se espera los dará mayores en el futuro. Para termina;
esta breve nota, nos referiremos a otros aspectos de esta misma
labor.

-

NTO DE MEXICO
URA POPULAR Y EL AYUNTAMIE
L� CULT

59

rama eminentemente
Se ha fundado una escuela bajo prog
Gómez, que hasta ahora habia
práctico en la Colo�i � Valle
docentes ; con los empleados mu­
carecido de establecimientos
elementos municip ales, se ha creado
ni cipales, y algunos otros
de semanariamente se efectúan
un Casino Cooperativo, don
es y reuniones de carácter
conferencias, conciertos, festival
logrado hacerse con los em­
social, cosa que hasta ahora había
. Para los obreros de los
pleados de ninguna oficina pública
construyendo el local
distintos ramos municipales se está
ocupó el antiguo rastro de
para un casino en los terrenos que
n de sesiones, biblioteca, sa­
la Ciudad y que contará con saló
os, sala de cinematógrafo,
lón de conferencias, gimnasio, bañ
de podrán disfrutar algu­
escuela, billa.res, boliches y otros don
cultivar algún deporte
nos ratos de esparcimiento y a la vez
ahora carecen. La labor
y adquirir c·onocimientos de los que
da seguramente el año
del Ayuntamiento actual, será continua
los beneficios de la labor
entrante y entonces se lograrán todos
iniciado el Ayuntamiento
que a costa de tantos sacrificios ha
.
que preside don Jorge Prieto Laurens

�LA ENSEÑANZA INDUSTRIAL

La enseñanza in dustria
l
Toda enseñanza para que
, sea º fructi'fer� de be ser c
onveniente mente _orien tad a y
ad
e ma s b i e n m e tod
iza
da
.
.
La ensenanza mdustrial es
.
una de 1 que exigen c
apremi o, la satisfacción d
?n. más
�;
e tales c ondi c n es
, pues el ex1t
o o
el fracas'O saltan inm ediatam
.
ente a la vi sta.
. . .
El ra c10c 1m o qu e d ebe prece
. . .,
d er
l
c
or­
ganiza�ión de la en señanza
indus trial, :s :1 ;:;: �:al
��a�ª que
s e p ers1_g u�, par a pr oduci
r el género de conocimi'ent
os que sea
ne c esa r10 im partir . Po r e
j empl o, s1. se trata de for
ma r ob re r os consci ent es
r
ee
l o s t�lleres d e p ersonal efi
cient e, se establecer�: :s�::;a \:
s , nto dmrnas com'O noctu
, .
r
na
s,
de
m ecam
c a pr áct i ca, de e
l ectri cis ta instalador, de m , .
e
c
am
co
.
s
pa
r a au tom óvi les
­
.
de l"n t"1p1stas, , ca rpmte
r os, et c ., e tc.
S i se
t rata d e ayuda� a lo : �esa
r ma dos para la
l uch a � o r 1 a VI.
da,
s e establec erán e scuela s p
.
.
r á ctic as de m dus .
t
ria
s
fac
1l
es
,
ap
ro­
vechando l,os pro d uctos nat
ural es del pa ís, y c on esp
.
eci
a
l
ida
d
d e l a r eg10
n_ dond� se p r_etend a desarr
ollar la en señanza. S i
se d es e a m eJo r a
.
r cier ta s mdust r
ias atra sadas, s e establ ec
eran
es cuelas d e demostra cio'n
, eqm. pada s con l os apar
.
a
t
os
ne c esar1os para im presionar ob º et·
J iva me n te a los ind us t .
.
rial es con la
e ficien cia de l os
últimos adelantos .
Aún la misma sel ección del
géner o de e enanza
que de b
i�par tirs e, no es a rbitra r
io, pues deb e r e sp��der a
una n ecee.
.
s 1da d' de acu er d o
con las cond1c10nes económ
.,
ica s de la r eg1on
de su d esarr ollo m
,
.
·
d
•
u
s tr ia
1
s
u
'
s
r
iqu
e
za
s natura l es, s1·tua . ,
,
c10n
g e.ogra:fic
,
a' et c. Así' en una· reg1. 0n
donde no hayan muchas

61

fábricas, no está indi cado estable cer es cuelas de mec áni cos,
porque lo s dis cípul os formados emig rarán del lugar en busca
de medio para desarroll ar sus actividades, lo qu e expondría a
la región a despoblars e. En un lugar donde l a industria agrí­
cola está en auge, no hay' que estab l ecer escuelas industriales
porque su r esul tado será restar brazos a l a agricultura que es
en todo el mundo la p rimera y la más important e de todas las
industrias .
En cuanto a la selección de la clase d e i ndustria fabril
que debe establece rse, hay que tomar en consideración la pro­
ximidad de l as materias primas así como el mercado de con­
sumo. Por ejempl o, no debe enseñars e curtiduría en e l lugar
donde las aguas sean muy duras o donde las pieles sean es­
casas .
Por otra parte , deben enseñarse las industrias que puedan
sostenerse con el consumo interior d el país, pues una industria
exótica lleva en sí el fracaso. Además, deb e t en erse en con­
sideración la c ompete ncia extr anj era, sobr e todo en aquello s
pr oductos que han tomado carta d e naturalizació n en ci ertos
país es, pues la lucha contra ellos será muy difícil y r eque rirá
una g ran inversión de dinero.
En cuanto al método de enseñanza, debe l lenar como c'On­
di ción e spe cial la de ha cer a cce sib le s a todas las i nteligencias
lo s cono cimiento s qu e se impartan y la de que cada hora que
se i nvierta en el apr endizaj e sea una hora aprovechada, d e tal
manera que también l os alumnos que no terminen un curso
compl eto estén capacitados para explotar lo que hayan apren­
dido.
La enseñanza que se imparta debe t ener un carácter ab­
solutament e práctico y en l o posibl e i ndividual . Cada alumno
deb e poner en ejeJ:cicio sus propias actividade s en las manipu­
laciones que requiera l a elaboración resp ectiva.
Por último, los curso s deben ser cor tos, pues de lo contra­
rio s e impa cientan l os alumnos, que gen er al mente s on p er s o­
nas que tienen que ganar se la vida, y por l o tanto, desertan.
En el caso de ser obligado un curso l ar go, será preferible
dividirlo en dos o más p eríodos corto s.

�62

COOPERACION

Una e nseñanza industrial sin finalidad, método y orga­
nización definidos, e s un desas tr e desd e su principio hasta su
fin, a p esar de los bue nos d es eos qu e animen a los dire ctore s
y a p esar también d e que d esple gu e n una gran actividad. En
este como en otros muchos casos, tienen más importancia los
conocimientos técnicos que la misma actividad.
Otro capítulo no m enos important e en toda ens eñanza,
pero más trasc endental tratándose de la industrial, es e l per­
sonal e ncargado de impartirla.
No basta que el maestro d e una industria s ea compate nte ,
en su ramo, sino que e s n e c esario qu e pos e a la facultad de
trasmitir sus conocimientos, y sin es te requisito, el fracaso es
seguro. Los alumnos creerán que han aprendido ; p ero en el
momento d e aplicar sus conocimi e ntos e n el t erreno d e la
práctica, llevarán una tremenda decepción a causa de las di­
ficultades que se les pres e ntan. Desgraciadamente en todos
los ramos de la e nse ñanza no se da a esta ne c e sidad toda la
importancia que m er e c e . Se conc e d e la investidura del profe ­
sor a cualqui era persona sin m edir sus facultad es p e dagógi­
cas ; sin que esto quie ra de cir que se l'es e xija el estudio d e la
pedagogía, pues el don d e enseñanza es innato como el d e la
oratoria.
Los maestros d e industria d eb e n formarse ante s ·de con. ferirles la e nseñanza, pues sin una preparación metódica, el
r e ndimie nto de su trabajo s erá muy e xiguo. Por e j emplo, si
a un herrero se l e nombra maestro d e su oficio, debe hacérs e le
notar que antes d e enseñars e a manejar e l fierro, deb e enseñar
a los alumnos a conoce rlo, y que antes de e nseñar a calentar
el m etal, deb e hablar acerca d e la fragua. Si se trata d e en­
señar la fabricación d el jabón, de b e e studiars e , o al m enos
dars e a conocer, las grasas ad e cuadas, en sus relaciones con
el fenómeno d e la saponificación.
Por último, la ne cesidad d e e stimular a los alumnos, s e an
adultos o jóYenes, es otro d etall e que no debe descuidarse ,
aunque a primera vista parezca trivial. El qu e e sto e scribe
ha visto casos d e inscripción de 400 alumnos en un curso in­
dustrial de tr es mese s, y t erminarlo con 350 ; pero también ha

TRIAL
LA ENSEÑANZA INDUS

63

15, en
.
cripción de 100 terminó con
visto otro e don de una ins
deb ió a la falta d� es­
e s. Este fracaso s e
s
me
s
�
�o
e
so
cur
u_n
f e sor era el mismo
e cci ón, pues el pro
timul� de parte de la dir
los �ur­
de s erción de los alumnos en
con d1fere�te dir. e cto r. La
usiva­
xcl
e
tari. a . ,deb e atribuirse casi
sos de asistencia vo1un _
e cc1 0n.
mente a una deficiente dir
1923.
e
d
México, s eptiembre

N.
Abraham FERRIZ SAVli'JO

�:::i:::::::::::::::::::::::=:::::::::::::*�:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::=::::::::::::::::::::::::::::::::::::�

La restauración de "El Grito"
Por fin, alejado ya el resquemor revolucionario que las
pasadas pugnas intestinas dejaron en el ánimo de cada mora­
dor citadino, los habitantes de esta augusta y vieja Ciudad de
los Palacios, han tornado a regocijarse por el advenimiento
ruidoso de las fiestas patrias y el alma popular ha vuelto a
surgir de su mutismo, atronadora y púgil, en desbordamiento
ingénuo de libertades y alegrías.
Las arterias metropolitanas, enfestonadas y brillantes,
han lucido nuevamente sus frentes remozados y sobre sus al­
menas relucientes y sus balcones ataviados, ha esplendido
gallardamente nuestra tricolor enseña, más airosa y bella que
en los aciagos días de fastuosas dictaduras.
Parece que un hálito de confianza y contento flota por
sobre los edificios severos de la tierra de Moctezuma, ennoble­
ciendo las miríadas de banderas que dan al aire la trilogía
chillante de sus colores simbólicos. Se antoja la ciudad enga­
lanada un paraíso de placeres desbordados, en donde cada
espíritu ríe y canta su glorioso regocij'o y cada uno entona la
algarabía jocunda de su satisfacción.
El bulevar luce ahora como una moza en día domingo sus
planchados estrenos y la multitud abigarrada que en un sen­
tido y otro cruza las calles enfiestadas, lleva en sus semblantes
afeitados el sello de su estridente optimismo, que ruge en mil
trompetas de patriótico, cartón y se anuncia en un millón de
pitos que suenan al unísono en consorcio ensordecedor y pal­
pitante.

LA RESTAURACIO N DE "EL GRITO"

65

De Sanborns hasta el Palacio Nacional, de la Catedral a
la .A.venida Juárez, México está convertido en un proceloso
mar humano que va y viene como las olas en la playa. Es la
vida de la capital en su apogeo mirífico de entusiasmos y glo­
rias, santificada por el canto de libertad y paz que brota de
todas las bocas, por el ardor patriótico que caldea todas las
:frentes.
Los grupos circulan por el torbellino de la arteria en
irrupción de estruendo y la divergencia de clases es ahí núcleo
que se estrecha, afán que se confunde y orgullo que se pierde.
Todos por igual disfrutan del placer del instante y en cada
pecho vibra la llama de la magna y sublime evocación.
Aquí, la discreta familia atolondrada que en viaje de co­
nocimiento arribó de la lejana y quieta provincia, el indispen­
sable payo que pugna por aparentar la sospechosa procedencia
de sus recios vestidos y la prosapia humilde del peladito ge­
nuino que con frescura ambula por sus viejos dominios. Allí,
las filas retozonas de muchachas, ágiles y frescas, que al són
de alegres pitos discurren en procesión marcial y arrolladora ;
parvadas victoriosas de estudiantes que consuman celebradas
ocurrencias y candorosidad de fifíes que estampan en los sue­
los la coquetería de sus pasos medrosos.
Más allá, apuestos mosalbetes de bolsillos exangües, de
proverbial polaina y consiguiente bastón ; el diputado inci­
piente que preside un grupo de gorrones de marca legítima y
el consabido militar que en vano quiere imponer la autoridad
de sus vacuos entorchados.
Y por todas partes, gente, gente y más gente, que forma
entusiasmada en la gran caravana y asiste presurosa al so­
lemne acto tradicional : la ceremonia de '-' el Grito ' '.
Cien mil corazones laten de impaciencia en espera de la
ansiada hora y la alharaca de una legión de vendedores difun­
de en el ambiente sus sonsonetes retumbantes, cual si sonara.
tronante y vibradora la hora del juicio.
Los foquillos de colores dibujan en los ámbitos sonoros­
las siluetas deslumbradoras de los viejos edificios y el centro
de la urbe parece arder en santo y noble patriotismo. El trá5

�66

COOPER;'\CION

fico de carruajes suspende su ajetreo de ruido y espectació n
ante la avalancha humana que todo lo arrolla, y una exclama­
ción de sorpresa, como la voz que anunciara el desplomamiento
de los cielos, hace mover en precipitada ansiedad a aquel con­
junto de seres, que manda sus miradas de fuego hacia el bal­
cón central de Palacio.
S uenan las once, y parece que la noche se extasía ante la
regia solemnidad del instante, que impone un silencio de
muerte.
Luego, la mano vigorosa del popular Presidente hace so­
nar la histórica y vibrante campana, mientras un pueblo en­
tero canta, a pulmón lleno, las estrofas guerreras de nuestro
Himno Nacional.
México, septiembre 16 de MCMXX.

Reinaldo ESPARZA MARTINEZ.

Acción Ibero-Americana
Discurso pronunciado por el licen­
ciado Isidro Fabela, el día de la Raza,
12 de octubre de 1923, en el Anfitea­
tro de la Escuela Nacional Prepara­
toria, al fundarse la Sociedad Interna­
cional "Acción Ibero-Americana. "

_ Después de su independencia, la América hispana, no ha­
bía sentido como ahora la inquietud de su destino ; pues si bien
algunas de nuestras Repúblicas, parecen haber encontrado la
fó.rmula de sus instituciones, el carril de sus actividades, el
secreto de su fuerza, de' su felicidad y de su porvenir ; colec­
tivamente, las 21 hermanas descendientes del glorioso tronco
ibero, no habían experimentado la necesidad de su vincula­
ción, ni el peligro real de su aislamiento. Y como actualmente
palpan esa necesidad o conocen ese peligro, en el espíritu de
nuestra América palpita en estos momentos la ansiedad cu­
riosa y grave que precede a las grandes crisis internacionales.
La América está en riesgo de desmoronarse completa­
mente si una acción de sus hijas, conjunta e inmediata no la
salva.
La América Española, ha perdido ya varias de sus unida­
des y está amenazada de perder más aun, si no sacudimos to•
dos nuestra idiferencia culpable, o nuestro egoísmo fratricida,
levantando nuestras almas a la altura de nuestra c·onvenien­
cia, de nuestro deber, y de nuestra hidalguía, para salvar no
sólo la independencia de los países sojuzgados, sino el espíritu
supernacional de Hispano-América.

�68

COOPERACION

Todos lo sabemos, pero parece que todos lo olvidamos : los
Estados Unidos dominan política y financieramente Nicara­
gua, donde mantienen tropas que sostienen al gobierno de la
República ; los Estados Unidos, inventaron la revolución del
Istmo, para fraguar una República y después apoderarse, co­
mo se apoderaron, del Canal de Panamá, que les abrió el paso
de ambos mares y les asegura una estupenda posesión estra­
tégica, no sólo para mantener su hegemonía total en Centro
América y el Caribe, sino para desarrollar una magnífica de­
fensa militar cuando el Japón e Inglaterra intentaran opo­
nese a su política imperialista en el Nuevo Continente' en el
Pacífico y en .Asia.
Los Estados Unidos, dominan, de hecho, Costa Rica y
Guatemala, con la diplomacia del dóllar, que les facilita sus
exigencias diplomáticas y sus intervenciones políticas ,• man.
tienen a Cuba en la situación de un Estado semi-soberano
sujeto al grillete de la ominosa Enmienda Platt ; y son dueño�
de Puerto Rico a título de conquista, a pesar de que Monroe,
declaró que los Estados Unidos no habían intervenido ni in­
tervendrían en las colonias europeas ya establecidas en Amé­
rica.
Los Estados Unidos, que según las protestas continuadas
Y enfática� de sus Presidentes, desde Roosevelt y Taft hasta
Wilson y Harding no anhelan una pulgada de terreno n'uestro '
. .
.
m quieren conqmstas ni ambicionan otro reinado en este Nuevo Mundo, que el de la Libertad y de la Justicia ; han conquis­
tado por la fuerza de las armas a la República Dominicana
Y a Haití, que viven en estos momentos, sometidos al ' ' con­
trol ", financiero, político y militar de las autoridades estado­
unidenses, bajo el imperio de la Ley Marcial. �
Los Estados Unidos. dominan el Golfo de México y el Ca­
.
ribe, desde Cayo Hueso hasta Puerto España ; la poderosa Na­
ción tiene un pie en todas partes, en Guantánamo en Puerto
Rico, en San Nicolás, y Semana ; en las Islas Maí; en Santo
Tomás, en Taboga, en Colón, en el Canal que es su�o y en el
Golfo de Fonseca, pudiendo decir con justicia que el Mar Ca­
ribe es el Mare Nostrum de los Estados Unidos.

ACCION IBERO-AMERICANA

69

La política de la Casa Blanca, mató la augusta Corte de
Justicia Centro-Americana, bajo cuya labor prestigiosa los
pueblos del Istmo, caminaban rápidamente a su fusión defini­
tiva. La política norteamericana reunió la Conferencia Cen­
troamericana de Washington, dizque para armonizar a las
cinco Repúblicas y proveer a su desarme, cuado en realidad
el objeto básico de tales conferencias fué el de legalizar el
trata do Bryan-Chamorro, que da a ese país la concesión pseu­
do-legítima del Canal de Nicaragua y una base naval estraté­
gica en el Golfo de Fonseca.
La política de Washington hizo fracasar la Unión Centro
Americana, haciendo separarse del pacto a Nicaragua y pro­
vocando o favoreciendo el cuartelazo de Guatemala, que im­
pidió el nacimiento de la República de Centro .América, enso­
ñado por el noble Morazán, y deseado con ahinco por todos
aquellos de nuestros compatriotas centro-americanos que son
honestos y son libres.
La política de Wasbington, vulneró la Soberanía Mexi­
cana, en Veracruz y en Chihuahua, para después continuar
con sus procedimientos tornadizos e injustos, ya ofreciendo
al Gobierno mexicano un reconocimiento bajo condición, como
si tal reconocimiento fuera un negocio, y no un derecho ; o ya
exigiéndonos la reforma d� nuestra Carta Magna, para satis­
facción de los imperialistas de Washington y los plutócratas
de vVall Street.
Todos estos señores, bajo el amparo de la protectora Doc­
trina Monroe y del más fraternal panamericanismo.
Frente a estas palmarias y dolorosas realidades, que no
son sino un esbozo de lo que es ·el imperialismo estadounidense
en la .América Española, un grupo de compatriotas de la Gran
Patria Hispanoamericana, nos propusimos fundar en México
una gran .Asociación Internacional que ramificándose en to­
das las Repúblicas hermanas, tuviera por fin trabajar de
acuerdo en una común campaña de engrandecimiento racial
y defensa colectiva, fundándose así la ' ' .Acción Ibero-Ameri­
cana ' ' que queda solemnemente establecida en esta Capital y en
el día de la Raza.

�70

COOPERACION

Después de cien años queremos reanimar al empeño de
Bolívar, ' ' constituir una sociedad de Naciones hermanas, sepa­
radas por ahora en el ejecicio de su soberanía y por el curso
de los acontecimientos humanos, pero unidas, fuertes y p o­
derosas para sostenerse contra las agresiones del poder ex­
tranjero. "
.Anhelamos también lo que el Libertador soñaba, " un
cuerpo anfictiónico o asamblea de plenipotenciarios que dé
impulso a nuestros intereses comunes y dirima las discordias de
nuestros pueblos hermanos. ' '
Nuestro ideal es el hispano-americanismo en contraposi­
ción al panamericanismo ; pues lo declaramos francamente :
la política panamericanista nada práctico ha realizado en nues­
tro beneficio y sí en cambio con sus reclamos nutridos y am­
pulosos de mutua y cariñosa estima, ha hecho creer a muchos
que la U:nión Panamericana de Washington y los Congresos
Panamericanos son la expresión genuina de una fraternidad
continental, que no existe ni puede existir mientras la llamada
Hermana mayor, no devuelva su libertad completa a las Her­
manas menores que tiene sometidas.
Las conferencias panamericanas, ideadas por el s�creta­
rio de Estado, Mr. Blain, en 1861, pudieron haber resultado
útiles para nuestros países, si el noble espíritu que las creó
hubiera sido el mismo que las ha mantenido ; porque Blain
tuvo las más nobles intenciones, pero como veremos rápida­
mente, tales .Asambleas han sido un fracaso.
' ' La conferencia, decía el Ministro, nada buscará, nada
propondrá, nada sufrirá que no sea en la opinión general de
todos los delegados, pacífico, prudente y oportuno ' ' ; ' ' Una
.
conferencia, agregaba, en que no caben ni se permiten inteli­
gencias secretas, en que no se tolerará el espíritu de con­
quista. "
La P:imer� Conferencia se reunió en Washington, y su
.
obJeto primordial fué el de discutir y recomendar a sus res­
�ectivos_ go?iernos la adopción de un plan arbitral, porque,
el arbi �raJe -decía Mr. Blain- es la nueva Carta Magna
que suprime la guerra entre las Repúblicas .Americanas. ' '

ACCION IBERO-AMERICANA

71

Desgraciadamente aunque el arbitraje quedó aceptado
como principio de Derecho Internacional .Americano, no todas
las naciones concurrentes lo aceptaron y ratificaron.
En las subsiguientes conferencias Pan-.Americanas de Mé­
xico, Río Janeiro y Buenos .Aires, nada práctico se logró tam­
poco, como no fuera el estudio de cuestiones rutinarias, como
las relativas a marcas de fábricas, de aduanas, intercambio
universitario como documentos consulares, etc. · etc . El arbi­
traje tan vivamente solicitado y defendido por la mayor parte
de los delegados, unas veces quedó aceptado a medias Y otras ·
remitido a la Conferencia de La Haya, que tampoco lo adoptó
por malaventura de las naciones débiles que alentaron la es­
peranza de que fuese reconocido como obligatorio para todos
los conflictos internacionales, única forma en que las naciones
pequeñas pueden tener contra las poderosas un recurso de
verdadera justicia.
.A la Quinta Conferencia, recién celebrada en Santiago
de Chile, :México, El Ecuador y Bolivia, no asistieron con so­
brada razón. Nuestro gobierno, con atingencia y dignidad,
con su abstención su absoluta inconformidad con
sio·nificó
b
la organización absurda de la Unión Pan-.Americana de Washington que maneja· a su guisa el secretario d.e Estado, quien
de acue�do con sus colegas, combina programas previos de es­
tudio y discusión que no toleran abordar precisamente los
problemas políticos palpitantes de nuestra .América ni cu�l­
quier asunto que en lo más mínimo moleste a las tendencias
políticas de Washington.
Por eso y porque la protesta de tres pueblos vivía palpi­
tante en Santiago, y porque ' ' el espíritu de México flotaba
en el ambiente ", con la más alta simpatía ; y porque la protesta
patriótica del haitiano Odicourt, conmovió a los delegados ; Y
porque la voz del valiente dominicano Morillo, se hizo escuchar
a fortiori en la tribuna de la docta .Asamble� que lo contem­
pló con admiración cariñosa en medio de la contrariedad Y el
azoro de los Delegados Norteamericanos ; poi· todo eso, Y por­
que nuevamente el arbitraje obligatorio no fué aceptado ni en
el trabajo de los representantes se tradujo en utilidades tan-

�72

COOPERACION

gibles, la Quinta Conferencia fué también como las anteriores
un desastre. Esperamos, sin embargo, que sea el último, pue�
ya es tiempo de que nuestros estadistas se convenzan, de que
_
esas Juntas nada efectivo han realizado en favor nuestro, sir­
viendo en cambio de instrumento a la diplomacia del Norte'
.
para cumplir sus ocultos designios de expansión comercial y
política en ei Continente, no a espaldas de los plenipotencia­
rios panamericanistas, sino lo que es más lamentable, en su
propia faz, puesto que todos conocen la muy penosa situación
política latino-americana, y a sabiendas de que su deber sería
protestar y luchar en defensa de nuestros hermanos heridos
en su espíritu nacional, con raras excepciones, callan y se so­
meten en el ambiente risueño del fraternal pan-americanismo
cuya cordialidad, según la punzante frase de Jacinto Lópe/
' ' se alimenta de silencio, disimulo e hipocresía. ' '
En suma , que las Conferencias Panamericanas, nos han
demostrado con su estéril historia que ellas han sido inútiles
en cuanto al fin para el que fueron creadas y en cuanto al fin
natural de sus funciones.
En efecto, poco esfuerzo nos basta para recordar que no
sólo no han abordado como era su deber, los más grandes
problemas y conflictos que han surgido entre las Repúblicas
del Continente, como la cuestión de Venezuela cuando fué
bloqueada por tres potencias europeas ; ni el atentado de Pa­
namá ; ni la intervención en Nicaragua ni las ocupaciones
militares de Santo Domingo, y de Haití ; sino que ni siquiera
han contribuíd-o seriamente a la intensificación comercial de
nuestras Repúblicas ; ni a la intimidad de nuestras amistades •
.
'
m a la dignificación de, justicia americana, ni al logro de la
paz continental.
En consecuencia ' ' Acción Ibero-americana ' ', convencida
de la inutilidad de tales conferencias Pan-Americanas y de la
Unión Pan-Americana ; de lo engañoso de su beneficio y del
peligro que entraña para la América Latina su diplomacia
insincera, propugnará por su qesaparición o al menos p·or la
transformación completa de su organización y de sus tenden­
cias ; tratando . en todo caso, porque dichas Asambleas sean

ACCION IBERO-AMERICANA

73

mericanos de histojria,
sustituídas por Congresos Hispano-a
jo, de comunicaciones, de
de p-olítica, de educación, de traba
; en la seguridad de que
c omercio, de vinculación espiritual
dades de ese gran
ellas darán positivo provecho a las socie
genio incomparable
Est ado hispano-americano que soñó el
no acepta la Doctrina
de Bolívar " Acción Ibero-Americana "
es su fórmula,
Monroe e¡ primer lugar porque no sabe cuál
esa doctrina :s . la
y en segundo, porque la triste historia de .
os, en la Amer1ca
historia del imperialismo de los Estados Umd
.
Española.
servi
ha
no
ella
dice,
se
n
segú
nos,
recer
favo
Nacida para
o
han invalidad
do sino para darnos golpes irreparables que la
itu.
definitivamente en nuestro espír
ada DocPero ¿ en qué consiste definitivamente la asendere
trina Y Lo ignoramos.
de 1823 ,
Mr. Monroe, sentó en su Mensaje Presidencial
nacional de su
' cuatro principios relativos a la política inter
país .
nuevas coPrimero.-Los Estados Unidos no permitirán
lonias europeas en América.
a las inter­
Segundo.-Los Estados Unidos se opondrán
os.
rican
venciones europeas en los Estados ibero-ame
venido, m m­
inter
han
no
os
Unid
Tercero.-Los Estados
as en Amé­
tervendrán en las colonias europeas ya establecid
rica.
en los neCuarto.-Los Esta dos Unidos no intervendrán
goci os internos de las potencias europeas .
del prolijo
Esto s cuatro puntos, constituyen la esen cia
iene la mal lla­
mensaje presidencial del año de 1823, que cont
cho Inter­
mada Doctrina Monroe, que no es doctrina de Dere
oe.
nacional, ni es exclusivamente de Monr
cho Inter­
¿ Cuál de esas cuestiones de política o de Dere
os la cons­
nacional, encierra la Doctrina Y ¡, Los cuatro punt
aje debe
Mens
el
todo
O
i,
tituyen 1 6 Uno de ellos solamente Y
sabe ofi­
lo
llamarse Doctrina Monr oe Y No lo sabem os, ni nadie
zca inverosímil.
cialmente a pesar de que esta afirmación pare

�74

ACCION IBE RO- AM ER ICA NA

COOPERACION

A�ora bien, si los pensamientos centrales del mensaje
monroista, establecieran principios de aplicación universal
fundados en la justicia absoluta, o estuviesen basados en eÍ
interés de todas las naciones del globo, 'O al menos en el inte­
r �s del Nuevo Continente, México, como los demás países
hispano-americanos, se habría adherido a la declaración del
Presidente estadounidense, pero como no se trata de una teo­
ríal sino de una manifestación, que nada tiene de doctrina, y
que sólo establece la política que los Estados Unidos desean
imponer a Europa, respecto a los Estados Americanos sin con­
sultar a éstos ; resulta, que desde el punto de vista del Derecho
de Gentes, no nos debe obligar. " Si se entiendo por Doctrina
de Monroe, dice el diplomático angloamericano Lawrens
algunas reglas de J? erecho Público, especialmente adaptada;
_
al Contmente Amencano, se cae en una aplicación enteramen­
te insostenible. El Derecho de Gentes es una aplicación uni­
versal ante la Cristiandad. No puede existir un derecho par­
_
ticular para Europa y otro para América ". y el Presidente
Argentino Sáenz Peña en su requisitoria contra la tal Doc­
trina, afirma : " Verdadero apremio de un ultimatum la
Docti�ina tiene, por otra parte, l os contornos de un acto pr�pa­
rator10 del estado de guerra, que pór lo mismo carece en nues­
tros días, de razón científica y de ciudadanía internacional •
nacida bajo la ley de la necesidad, representó el imperio d�
la fuerza oponiéndose a la fuerza de las intervenciones • fué
lo arbitrario resistiendo a lo ilícito, sin perfeccionar los' me­
dios, ni legalizar los poderes, como que no eran más hábiles
ni menos derogatorios del Derecho de Gentes los si stemas
Y principios de las teocracias invasoras. Considerada esta
declaración baj o su faz legal, ella no alcanza, como vamos a
verlo, a construir una doctrina ; es un act'O, pero no un siste­
ma, ni una teoría internacional o política ; mejor dicho son
dos instituciones confundidas en una sola demostració� de
poder, qu� , si se opuso a interdicciones en Europa, se cuidó
_
de deJar libres las águilas del Capitolio, para poner el Conti­
_
nente baJo sus alas protectoras ". " Esa no es una doctrina del
Derecho de Gentes -clama el vigoroso estadista-, es más

t
1

75

as las doctrinas, forjándolas a su
bien el falseamiento de tod
al interés y a la soberbia de una
vol untad, porque así cuadra
nación dominadora. ' '
atoria, la relativa a que
La primera parte de la declar
América nuevos te�ritorios,
Europa no pue de colonizar en
uno, porque no �abi��do te­
jurídicamente no tiene valor alg
ceptibles de colomzac10n, sal e
rre nos vac ant es en América sus
nizarl os ; y si hub iera terreno,
sob ran do la pro hib ició n de colo
a llama nulius, ellos serían
de aquellos que la ciencia jurídic
o, según sostienen los inter­
colonizables, conforme a derech
nacionalistas.
Monroe al Congreso de
La manifestación del Presidente
que ni siqu�era_ fué �lev ado a
su país, fué un acto doméstico,
que no fue, n: ha sid o apr�­
la categoría de Ley nacional, por
nidense ; no po �ia _u� M_ensaJe
bad o por el Congreso estadou
modificar los pr�ncipios d� De­
del Ej ecutivo norteamericano
nac ion es, y cosiderad ?s Justos
rec ho, ace pta dos por todas las
dernos. P_ero ademas de ser
por los tratadistas antiguos o mo
de la Do ctrma de Monro : , _no
antijurídica esa primera parte
las tierras tod as de America
tiene ya aplicación, puesto que
re los distintos Estados �ue
están políticamente divididas ent
esas con dic ion es, la doctrma
int e&lt;&gt;'r an el Nu evo Mu ndo . En
a la no colonización tiene
mon:oista, por lo que se refiere
tór ico .
aho ra solamente, un interés his
opo ne a la int,:rvención e �­
La parte del Mensaje, que se
icanos, no entran� una t �on�
rop ea en los Estados ibero-amer
ratifica el muy antiguo prmci­
nueva de Der ech o de Gentes ;
el mundo reconoce com o legípio de no intervención, que todo
enc ias lo res pet en.
.
tim o, aunque no tod as las pot
siste, en que el Presidente
con
na
ctri
Do
la
de
d
eda
nov
La
los Estados del Continente,
Monroe, hab ló en nom bre de todos
y se constituyó en su aparen �
sin tem or tom ó su representación,
o. La América Españ?la, , m
te protector, sin su consentimient
e, ni la ha aprobado Jam as ;
solicitó la declaración de Mo nro
añ la, al contemp�ar las in­
por el contrario, la América Esp �
icac10nes atentatorias que se
terpretaciones egoístas y las apl
uido repetidas ocasiones en
han dad o a la Doctrina, se ha erg

�76

COOPERACION

ACCION IBERO-AMERICANA

contra de ella, protestando contra esa clásica medida política,
que ha servido a ciertos gobiernos de la Unión ; unas veces
para atacar a Europa ; otras para intervenir y despojar a los
países hispanoamericanos y nunca, en realidad, para efectuar
un acto de puro desinterés.
Esta parte de la Doctrina Monroe es la vigente para la
política norteamericana, y es la que han aplicado los Estados
Unidos, dándule distintas interpretaciones, desde la aceptable
de sus orígenes, hasta la imoral, injusta e ilegítima que con­
siste en no tolerar que Europa intervenga en Hispano Amé­
rica para reservarse los Estados Unidos esa facultad, que de
hecho han venido ej ercitando impunemente en varias naciones
americanas, contrariando notoriamente el pensamiento del
Presidente Monroe, transgrediendo de un modo flagrante las
leyes internacionales.
Por eso, tomando en buena cuenta tales razones, el siem­
pre erguido Presidente Carranza, cuando supo que la Liga de
las Naciones incluía en su pacto la para nosotros tristemente
célebre Doctrina, declaró al Mundo, que México, " no ha reco­
nocido ni reconocerá la Doctrina Monroe, ni ninguna otra que
ataque la soberanía e independencia de esta República " am­
pliando después sus declaraciones en este sentido : '' La Doc­
trina de Monroe, constituye un protectorado arbitrario, im­
puesto sobre los pueblos que no lo han solicitado ni tam­
poco lo necesitan.
La Doctrina de Monroe no es recípro­
ca y por consiguiente es injusta, y si se cree necesario
aplicarla a las Repúblicas hispano americanas, podía apli­
carse igualmente al mundo entero. Se trata de una especie
de tutela sobre la América Española que no debiera existir
bajo ningun� excusa. El Presidente Wilson se expresó en el
mismo sentido que yo cuando recibió a los periodistas mexi­
canos. Podrían enumerarse lus casos en que la aplicación de
la Doctrina Monroe ha causado dificultades en las Repúblicas
hispano americanas. Estamos en el caso análogo a alguien
que se le ofreciera un favor y lo rechazara, pero a pesar de
esto se le impusiera la aceptación de ese favor, que no nece­
sitaba. " Rematando así su parecer el eminente hombre de

Estado, en un Mensaje Presidencial : " El gobierno de mi país
no reconoce ni puede reconocer tal Doctrina, puesto que ella
establece, sin la voluntad de todos los pueblos de América, un
criterio y una situación que no se les- ha cunsultado y por lo
mismo esa doctrina ataca la soberanía e independencia de Mé­
xico y constituiría sobre todas las naciones de América una
tutela forzosa. ' '
Abundando en esas razones y en otras más, históricas Y
jurídicas que no podemos expuner ahora, ' ' Acción Ibero-Ame­
ricana ' ' ' rechaza en absoluto la Doctrina Monroe, y trabajará
porque las juventudes hispano-americanas, la desestimen Y la
proscriban de su ideología internacional, porque ella no existe
para nuestro bien, sino para nuestro daño.
Pero si nosotros no aceptamos aquella entelequía, sí acep­
tamos a toda conciencia la Doctrina Drago, jurídica, justísima
e inatacable : " Ninguna potencia tiene derecho a exigir a
otra, por la fuerza, sus deudas contractuales. ' '
Aceptamos también la Doctrina Carranza, que al naciona­
lizar el suelo y el subsuelo de la Nación, obliga a los extran­
jeros a renunciar a toda protección de sus gobiernos para
reclamarles por la vía diplomática, o por la fuerza, sus dere­
chos, obligándolos a nacionalizarse, para los efectos de sus
contratos y obligaciones.
Aceptamos también la talentosa y liberal Doctrina Sáenz
Peña, que contrapuso al estrecho y egoísta pensamiento del
Presidente Monroe, este apotegma generoso : " América para
la Humanidad".
Esa es la política internacional que nos conviene, y no
la otra, porque sin esa otra que nos ha servido de madrastra
y no de harmana, los países europeos, habrían conservadu sus
intereses en América, como Inglaterra en el Caribe, Francia
en el Istmo, y Alemania en el Brasil ; lo que hubiera traído
por consecuencia el que esas naciones, con sus intereses crea­
dos, habrían sido un contrapeso efectivo, cuntra las ambicio­
nes expansionistas de Norteamérica.
Europa, ya que perdió buena parte de sus posiciones en
el Nuevo Mundo, debe comprender ahora, sobre todo después

77

�78

COOPERACION

de la guerra, que el supremo interés de su prosperidad indus­
trial y de su extensión financiera se hallan íntimamente uni­
dos con el mantenimiento de la libertad comercial y política
de la América Latina ; y debe estar con nosotros si quiere es­
tar con ella misma.
Nosotros, en fin, sentimos y proclamamos, con las ideas
del Libertador, las profundas palabras del inmortal Presidente
argentino Sáenz Peña .
" La fuerza y la garantía de las nacionalidades de este
Hemisferio, no debemos perseguirlas fuera de nuestros medios
o intereses ; la raza es un vínculo más poderoso y fuerte que la
geografía, que es un mero accidente de su naturaleza ; ; bus­
quemos, pues, la solidaridad de los Estados hispanoamerica­
nos constituyendo el vínculo político internacional, contra las
nuevas doctrinas interventoras, que condenan la nube en que
dormitan los rayos del imperialismo . . . . Debemos coronar el
momento de la Revolución con la diadema de la confraternidad
defensiva de todos los pueblos libres de esta parte de Amé­
rica, y habremos proclamado la Doctrina de Bolívar, aban­
donando las declaraciones de Monroe a su destino incierto y
egoísta.
Nosotros, señoras y señores, tenemos una sola patria má­
xima Hispano-Americana por la que debemos laborar y labo­
raremos con el sentimiento, el pensamiento y la acción, tenien­
do entendido, que en esa magna patria están comprendidas
España y Portugal : España, la noble, la cansada de engen­
drar historias gloriosas, la heroica de antaño y la heroica
siempre ; la buena España de corazón de oro ; la dulce España
de Andalucía, la férrea España de Navarra y Cataluña y Ara­
gón, la austera de las dos Castillas, la risueña de Levante, la
gloriosa madre España, única y sublime en su pasado y en
su carácter ; en su generosidad y en su gracia, en su arrojo
y en su fe ; la España que nos engendró, que nos amamantó,
que nos regaló su habla de Castilla, elocuente por su música,
y amable por su ritmo ; la España inmortal que por los desig­
nios de Fernand·o e Isabel hoy hace 431 años nos trajo su
bandera, su cruz, su espíritu, sus costumbres, su idioma, su

ACCION IBERO-AMERICANA

79

vida, ! su desprecio
culto por la belleza, su optimismo e � la
personalidad que n� da
a la muerte. Y el gesto de la propia
quiere y está dispuesta a todo dar.
a,
ra
Señoras, en este día solemne de la Fiesta de nuest Ra�
ac10supe
fe
la
��
.
nace a la vida del ideal , de la actividad y de
.
a
rican
-Ame
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ón
Acci
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rnal
nal la institución frate
Isidro FABELA.

�;:: = :.:: : == ==== :.-:

La tiranía de Juan Vicente Gómez
Por HORACIO BLANCO FOMBONA

La Revista COOPERACION ha tenido la buena idea de
dedicar algunas de sus páginas, en sucesivas ediciones' a diversos países hispanoamericanos.
Por razón de actualidad, quiere comenzar con Venezuela
Y nos pide un artículo en donde se condense, a las volandas'
la actual situación política de mi país. Con infinito place;
complacemos a la importante Revista.

Por qué el Gobierno de Gómez es un anacronismo . . .
Hablaremos de algunos aspectos de la tiranía anacrónica
que ejerce Juan Vicente Gómez desde hace quince años, en
Venezuela.
El ciudadano venezolano ha dejado de serlo, puesto que
de hecho carece de garantías individuales.
Un gendarme o un espía se acercan en cualquier momento
del día o de la noche a un venezolano, y le dan esta orden sin
explicaciones de ninguna clase : ' ' Queda usted preso de o;den
.
'
superior. " Y este venezolano, preso por orden superior pasa
a la cárcel, en donde por corta providencia se le ponen �rillos
en los pies y se le incomunica.
Ni siquiera una fórmula de juicio interviene para privar
de su libertad a un ciudadano. En este estado, con grillos e

LA TIRANIA DE JUAN VICENTE GDMEZ

81

incomunicado, puede permanecer el preso q.esde seis meses
hasta doce años. La prensa, naturalmente, no da la noticia.
Desde entonces comienza para los parientes del encarce­
lado un viacrucis. Visitan al prefecto, al jefe de la Policía,
al gobernador, al ministro X, que en otros tiempos era amigo
de la familia, al jefe de tal batallón, con quien les unen vagas
relaciones amistosas ; en una palabra, visitan a todo aquel que
se deja visitar, para averiguar siquiera por qué motivo ha sido
encarcelado aquel hombre. En todas partes, entre las aten­
ciones de estilo, oyen aquellas palabras : " ha sido de orden
superior. " Más allá de esta frase nadie puede penetrar, na­
die, nadie, ni siquiera el prefecto o el gobernador. Entra en
otra faz la tortura de los parientes del encarcelado. Como el
Poder Absoluto, Omnímodo, Indiscutible, el general Gómez no
está al alcance d·e nadie, y como se acerca al propio tiempo
una fecha clásica cualquiera : el primero del año, el 19 de abril,
el 5 de julio, ya que la justicia cierra a piedra y lodo sus puer­
tas al ciudadano preferido, los parientes acuden a la ' ' clemen­
cia ' ' del tirano, que a la postre resulta tan guardada a piedra
y lodo, como la justicia.
Las cartas que se le dirigen, conmovedoras como que son
de la hija, de la madre, de la esposa o de la hermana, por más
que se suceden y se suceden, no alcanzan respuesta.
Resultan inútiles también las visitas a los diplomáticos,
sobre todo, aquellos a quienes se cree más cerca del general
y con el corazón a flor de pecho.
Inútil es también que el dolor femenino se vuelva audaz
y, valiéndose de una piadosa información, averigüe el día o
la hora que llega a la ciudad de sus potreros de Maracay, el
buen · Diocleciano. Si la madre, rodeada de sus pequeños,
quiere implorar la bondad del déspota, un grupo de polizontes
implacables impide que la escena turbe la digestión de Juan
Vicente.
Como se ve, en materia de garantías individuales estamos
en la época feudal, donde una voluntad caprichosa y omní­
moda, prima sobre la Ley y sobre la Justicia.
6

�82

COOPERACION

LA TIRANIA DE JUAN VICENTE GOMEZ

Relatar las torturas que se sufren en este cautiverio, sería
relatar la historia de las prisiones de Venezuela durante los
últimos año&lt;;, cosa que llenaría varios volúmenes con el dolor
y la vergüenza de crímenes de todos tamaños y todas condi­
ciones. Algo de esto han escrito las propias víctimas que mi­
lagrosamente escaparon con vida y con juicio, de las mazmo­
rras de la tiranía.

cuando se leen en los diarios de Caracas las listas que éstos
reciben del Palacio de Miraflores o de los Potreros de Mara­
cay, momentos antes de publicarlos.
Esto tiene sus ventajas : como el general Gómez substi­
tuye paternalmente a su amado pueblo, éste se evita la lucha
electoral, con su coroleado de conflictos e ideas y pugna de
intereses.
Cuando se cumplió el período de siete años, el general
Gómez introdujo una nueva y avanzadísima reforma en su
Gobierno. Reforma original, puesto que ninguno de los sar­
gentones que han gobernado Venezuela, se había atrevido a
tanto.
Como el general Gómez por propia experiencia sabe lo pe­
ligroso que resulta la existencia de vicepresidente de la Repú­
blica, pues siendo vicepresidente su traición a Castro elevólo
al Poder, resolvió Juan Vicente nombrar primer vicepresidente
de la República a su hermano (Juan Crisóforo) , vulgo Juan
Caballos ( q. e. p. d. ) , y segundo vicepresidente a su hijo Vi­
centito.
Esta avanzada reforma constitucional demuestra dos co­
sas : que Juan Vicente no confía en ninguno de sus tenientes,
los cuales se han sentido, y con razón, hondamente lastimados
por esta prueba de desconfianza. Demuestra también el ma­
yor desprecio por el pueblo venezolano, al cual se ha creído
con derecho para irrogar toda clase de ofensas, sin despertar
protestas.
El asesinato de Juan Crisóforo mientras dormía, en el
propio Palacio de Miraflores, revela que el tirano en este úl­
timo juicio ha sufrido error.

j Viva la reelecció_n ! ¡Abajo el sufragio!
El general Gómez subió al Poder por medio de un in­
cruento cuartelazo. El general Castro, su íntimo amigo, a
quien iba a derribar, estaba en Berlín, muriéndose sobre una
mesa de operaciones.
La Constitución vigente para aquel entonces, fijaba en
cuatrv aiíos el período presidencial y prohibía de manera ter­
minante 'la reelección.
Pero, ¿ qué tenía que ver el general Gómez con ese librito
que unos llaman la Constitución y otros la Carta Magna 1 El
contaba con el Ejéi;cito, verdadera Carta Magna de la Repú­
blica, y lo demás no le preocupaba. Lo demás, a quien pre­
ocupó, fué a José Gil Fortoul y a César Zumeta, encargados
de darle al chanchullo apariencias de legalidad.
Para romper el hilo constitucional, el general Gómez fra­
guó, de seguro que - aconsejado por los intelectuales de la ti­
ranía, una revolución imaginaria, revolución que no existía
sino en telegramas de diferentes puntos deshabitados del país,
que insertaban los diarios de Caracas. Tal fué de burda la
maquinación Gómez-Zumeta-Gil Fortoul.
Dejando el período presidencial de cuatro años, se pres­
taba a dar frecuentemente el espectáculo poco edificante de la
reelección. Por lo tanto, éste fué prolongado hasta siete años.
En las elecciones para diputados y senadores hemos llega­
do a una simplicidad que debe admirarse ; nadie sabe, ni los
mismos que van a ser electos, sino por vagas presunciones,
quiénes son los ungidos con la confianza de la opinión, sino

83

La libertad de pensamiento bajo Juan Vicente
En cierto modo, Gómez permite en Venezuela la libre
emisión del pensamiento.
A nadie se le impide que elogie al general, a su parentela
o a sus amigos. Tampoco se prohibe el comentario ditirám-

�85

COOPERACION

LA TIRANIA DE JUAN VICENTE GOMEZ

bico a cualquiera de los actos gubernamentales, por bárbaros
que éstos sean.
Hay también una absoluta libertad para injuriar y calum­
niar a nosotros, los malos hijos de la patria, que no estamos
de acuerdo con el Gobierno paternal de Juan Vicente. Hasta
aquí la libertad de pensamiento no tiene restricción de ningu­
na especie.
Pero Gómez, sus parientes y sus amigos no están al alcan­
ce de la discusión, ni pública ni privadamente.
La menor señal de desacu�rdo manifestada en el hogar
y que escuche una sirviente poco discreta y se la informe a su
novio el gendarme, basta para que el atrevido sea huésped,
quiera que no, de la Rotunda de Caracas, del Castillo de Puer­
to Cabello o del Castillo de Maracaibo.

El tirano teme, y con razón, que nuestro pueblo sea permeable
a las ideas liberales que hoy triunfan por dondequiera.
El tirano ha llegado en este insensato empeño de aisla­
miento, a prohibir la entrada al país a personas de ciertas na­
cionalidades. Un caso concreto es lo que sucede con los me­
xicanos.

84

La prensa del tirano
La prensa venezolana, incondicional del mandatario, ser­
vil, impúdica, es uno de los peores daños que la tiranía ha
hecho al pueblo, adormeciendo su sentido crítico, que debía
estar vigilante y substituyéndolo con una doctrina de prosti­
tución y de cinismo.
No queda ni siquiera el recurso a las clases acomodadas
y leídas, de enterarse de la prensa extranjera. Los emplea­
dos del correo no sólo ejercen vigilancia en las cartas, sino
que también examinan minuciosamente la prensa que llega.
Periódico que sustenta tesis libertarias es considerado como
periódico peligroso. Ya ese ni siquiera se examina. Se echan
los rollos de papel, tal como llegan, sin siquiera desfajados,
al horno crematorio. La prensa de Colombia, de Puerto Rico,
de Panamá. de Costa Rica, de Cuba, de México y la de otros
países especialmente hispanoamericanos, que suelen tratar
nuestros problemas, años hace que entran al país.
Es éste un aislamiento que recuerda aquel que hace un
siglo impuso el doctor Francia a nuestro hermano el Paraguay.

Un azote de Venezuela: diplomáticos
sin dinero y sin decoro

El tirano, que ha hecho todo lo posible porque el pueblo
de Venezuela esté de rodillas ante él, por ley de e-0mpensacio­
nes ha estado frecuentemente de rodillas ante las potencias
extranjeras Ha necesitado de la complicidad de diplomáti­
cos sin escrúpulos, y la ha conseguido mediante la mayor o
menor cantidad de bolívares.
Al Nuncio Pietrapaoli le pagaba las deudas de juego co­
mo es notorio en Caracas ; le llenaba la bolsa de dinero y las
cajas de buenos vinos, a los cuales era en exceso aficionado
el representante de Su Santidad.
Pietropaoli correspondió a tan delicados servicios con una
bendición espccialísima del Papa para el tirano y su familia,
compuesta en la mayor parte de innumerables hijos naturales.
También Juan Vicente de Roma, enviadas por el sucesor de
San Pedro, ' ' valiosísimas condecoraciones ' ' .
:Me Yowdin, que fué muchos años Ministro de los Estados
Unidos en Venezuela, y que ha sido siempre un gran defensor
del tirano ante la Casa Blanca y ante el pueblo de Norteamé­
rica, llegó a Caracas sin una peseta y hoy es millonario, gra­
cias a concesiones petroleras obtenidas en el Estado Zuliá.
La esposa del exministro Me Y owdin publica frecuentemente
en periódicos norteamericanos panegíricos de Juan Vicente Y
loas a su gestión gubernativa.
Cronológicamente, el último caso de ministro vendido
viene a ser el de España, Rivas Ranero, de quien se mumura-

�86

COOPERACION

ba desde hacía tiempo en paracas que había hecho pingüe ne­
gocio con una proyectada estatua de Bolívar en Madrid, y
quien se desenmascaró recientemente en San Juan de Puerto
Rico, con declaraciones muy poco diplomáticas, defendiendo
al tirano y maltratando al pueblo de Venezuela que le hace
oposición. Este Rivas Ranero, según el decir poular, fué a
Madrid sólü a cumplir una misión inconfesable del presidente
Gómez.

Los aventureros de la pluma
Contrastando con escritores honorables que . después de
visitar a Venezuela han dicho con toda probidad lo que allí
vieron, una serie de aventureros de la pluma, mediante buena
retribución, han hecho el elogio de Juan Vicente y su Gobier­
no. Entre éstos se cuentan, además de escritorcillos de poca
monta, el poeta Santos Chocano, incorregible amigo de todos
los tiranos y de todas las tiranías ; y el poeta Francisco Vi­
llaespesa, enemigo ju:r:ado del agua y del jabón.
Como es una verdad lo que ha escrito Jacinto López : " en
Venezuela triunfa Gómez ; pero en el exterior triunfamos los
escritores ' ', el tirano se ha visto precisado a utilizar sus mi­
nistros y cónsules ya no sólo como espías de los patriotas ve­
nezolanos que residen en el extranjero ; ya no sólo para inju­
riar y calumniar en declaraciones públicas o en informaciones
confidenciales, a estos patriotas, sino anhelando un imposible :
contrarrestar nuestra labor, enalteciendo Gómez esa barata
literatura científica, que ha tenido su más alto representante
en Laureano Vallenilla Lanz.
Un mal médico y peor escritor, Diego Carbonen, en cuyo
cerebro se han empastelado doctrinas científicas y lecturas
literarias, recorre en esta misión la América del Sur.
Carbonell encontró en todas partes, al hacer el elogio del
tirano, o una sonrisa entre cortés e irónica, o un enérgico men­
tís, dado por hombres probos de Hispanoamérica, tal como en
La Paz y como en Buenos Aires.

L A TIRANIA DE JUAN VICENTE GOMEZ

87

El desarme y el salvoconducto

Como Gómez no ignora que la opinión pública le es adver­
sa no solamente impide que se exprese de palabra o por escri­
'
to ; temien do que se expre se por actos, tiene trminantemente
prohibida la importación de ninguna clase de armas de !uego.
El comerciante que tal haga es considerado como _ c �nspir� dor
y tratado como tal. El porte de armas está proh1b1do : pisto­
las, revólv ers y escope tas han sido recogi dos durante catorce
años de incesantes allanamientos de moradas.
Pero no para aquí la previsión de Juan Vicent e : Tamp ? ­
co puede salir nadie de ciudad o pueblo, ni entrar en ell? s, sm
de
un permiso especial. No se trata só� o d� f? rasteros, smo_
o­
vil
del
mente
diaria
sahr
!
los mismo s vecinos. Estos , para
iso
per
un
civil
jefe
�
rrio a sus conucos, necesitan obtener del
lver
rev
de
la
cápsu
Una
.
horas
cuatro
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veinti
cada
a
que caduc
nte
olvidada años hace en el fondo de un baúl, es prueba sufici�
.
de desafección al Gobierno y no se queda sin ejemplar .c astigo
todo
qu
tal,
es
co
tiráni
ma
sist
;
La perfección interior del
�
_
los,
intento de rebelión ha sido descubierto y seguido d � patibu
cárceles y destierros.
. .
.
Los venezolanos encerrados en las diferentes prisiones
pasan de cinco mil, y los desterrados pasam os de treinta mil.
Ya no sólo teme el tirano los hombres. Acaban de ser expul­
sadas innumerables damas venezolanas por creerseles desafec­
tas a la administración gomecista.
Acabamos de ver algunos aspectos de la tiranía de Juan
Vicente Gómez . El tema no está agotado ; pero se haría in­
terminable este artículo si continuáramos tratán dolo. En
otra ocasión completaremos este trabaj o.
México, D. F., 22 de octubre de 1923.

�EL ARTE NUEVO Y EL SOCIALISMO EN EUROPA

El Arte nuevo y el

Socialismo
en Europa

En los últimos años ha venido advirtiéndose cada vez con
mayor relieve, una nueva orientación en el Arte. Este movi­
miento se observa en todo el m'undo y en todas las manifes­
taciones artísticas : en la poesía, en la pintura, en la música,
en el teatro, y aun en la arquitectura. Y este fenómeno no es
solamente advertido ya por los dilettanti, sino que también
lo advierten las masas populares. Este movimiento, que coin­
cide con uno de los períodos más agitados de la vida humana,
merece que se le estudie más de cerca. Todas las corrientes
ultramodernas suelen designarse con un solo nombre : ' ' expre­
sionismo ' ', que incluye el futurismo, cubismo, etc. Se le lla­
ma expresionismo porque sus cultivadores no tratan ya de
imitar a la naturaleza, sino que se basan en la expresión per­
sonal queriendo crear nuevas formas, de acuerdo con su ' ' yo ' '
artístico.
Este arte es la contraposición del antiguo " impresionis­
mo ", que se basaba en las creaicciones artísticas de imitación
de la naturaleza en sus grandes detalles.
Para comprender mejor el arte nuevo, vamos a analizarlo
desde dos puntos de vista : psicológico y social.

Punto de vista psicológico
En la elaboración artística la naturaleza puede operar
de cuatro modos : impresionista, expresionista, naturalista e
idealista. El arte de todos los pueblos y de todos los tiempos

89

cabe perfectamente en estas cuatro clasificaciones. El orden
histórico en las ,cuatro formas mencionadas es también el
mismo.
La primera manifestación es el " expresionismo ", la última el ' ' idealismo ' '.
El ' ' expresionismo ' ' no constituye solamente la p�i�e�a
escala, sino que en general debe considerarse como prmcip10
de la evolución en el arte .
.El salvaje no puede concebir la naturaleza tal como es.
Cuando después de una caza se llega a su caverna �ara des­
cansar, ve otra vez en sueños, y no pocas veces �espierto, las
mismas escenas de la ,caza, experimentando las mismas angus­
tias y las alegrías del éxito. Y cuando estos fenómenos se re­
piten, entonces empieza a personificarlos en la escultura, la
música O la poesía. Pero sus creaciones difieren mucho de las
obras naturales. Así, por ejemplo, para poner de relieve el
aspecto del león, le agrega alas y le pone una cara h�ana,
como si quisiera decir : ' ' un animal como éste, que tiene 1�
fuerza de un león, puede volar como un pájaro y tener la sabi­
duría de un hombre. Y yo lo he vencido . ' '
Este e s el primer arte y acaso el más profundo d e todos.
En esta obra ' el artista quiere poner toda su vida dejando
.
para la posteridad el mejor ,cuadro de su personalidad. Podemos convencernos de esto, leyendo los cuentos orientales de
' ' Las mi.l y una noches ' ' o las fantasías de Grim, en los cuales
un hombre se convierte en caballo, o un pájaro se convierte
en un palacio, o se caminan cien millas �n un minuto . Los
:
.
muertos hablan y resucitan como en la Biblia. La serpiente
seduce a Eva. Sansón divide en dos girones a un león Y Jo­
nás vive en el vientre de un pez.
Esto proviene de que el hombre primitivo no puede distin­
guir entre el sueño y la realidad, entre lo real y lo fantástico.
Este período expresionista lo encontramos en todos los pueblos, en todas las razas y en todas partes del mundo.
.
Las mejores demostraciones de esto son las esfinges egip­
cias las figuras de los dioses griegos, los dioses y reyes asirios
y b�bilonios, y las muñecas australianas y africanas.

�91

COOPERACION

EL ARTE NUEVO Y EL SOCIALISNO EN EUROPA

La segunda etapa del arte es el " impresionismo ". Aquí,
el artista procura ya imitar el modelo que le ofrece la Natu­
raleza, aunque siempre trata de darle un cierto colorido indi­
vidual. Le interesa un modelo no en sí, sino por el momento
especial en que lo vió, oyó o sintió. Por eso es que los impre­
sionistas creaban el mismo objeto varias veces, siempre bajo
la impresión de diferentes estados de ánimo, considerando
cada uno de estos productos como una nueva creaciói� artística.
La explicación evolucionista de esto es que en este perío­
do el salvaje se acerca ya más a la naturaleza, gracias a su
desarrollo económico-social, por más que le falta todavía el
punto de vista materialista acerca de ella.
En la tercera etapa, el naturalismo, ya no se encuentran
manifestaciones de arte primitivo, porque para crearla se ne­
cesita un desarrollo social ·económico superior. Tienen que
existir ya ,ciudades, oficios, industrias y, en fin, cierta vida po­
lítica donde juegue un papel principal el individuo.
Por primera vez nos encontramos con verdaderas imita­
ciones de la naturaleza, hechas para honrar las memorias de
los héreos.
El cuarto grupo histórico del arte, el idealismo, exige al
artista un conocimiento perfecto de la naturaleza, que sepa
quitar lo accidental y escoger lo ideal, lo absoluto. Este idea­
lismo puede tener lugar en todas las manifestaciones del arte.
Así, por ejemplo, para pintar a una mujer mexicana, no bas­
tará al pintor pintar la primera que encuentre, sino que tendrá
que estudiar a un gran número de ellas para tomar, de una,
la nariz ; de otra, los ojos ; de la tercera, la frente ; de la cuar­
ta, el busto, la estatura, las manos, etc. Este modo de crea­
ción idealista lo encontramos en todos los grandes mestros de
Grecia y del Renacimiento.
Aun en la historia de las grandes épocas, nos encontramos
este desarrollo histórico que va del expresionismo al idealismo.
En otros tiempos, esta evolución iba con gran lentitud,
pero en la actualidad marcha con rapidez extraordinaria.
Claro que las mismas formas artísticas de varias épocas difie­
ren hasta cierto grado. Si decimos que el expresionismo pri-

mitivo es un riachuelo y que el medioeval es un río, podemos
decir que el de nuestros tiempos es ya un océano.

90

La parte social

Para compre nder el expresionismo moderno, tenemos que
dirigir una mirada a la evolución del arte y de la literatura,
durante la mitad del siglo pasado.
El principio de la literatura, coincid e con el florecimiento
de las grande s ciudades y el elemento que tiene en sus manos
el predominio del arte es la pequeñ a burguesía , que es la que
mejor se había adaptado a la nueva situación.
En general, todos los grandes artistas modernos vienen
de la provincia. Ejemplos : Ibsen, Zola, Hauptman, Daudet.
El ruido de los ferrocarriles, los silbatos de las fábrica s
y el ruiqo ensordecedor propio de las grande s ciudad es que
se oían allá lejos, los hizo salir de su provincia. Soñaban con
gloria y honore s en la ciudad, que para ellos era el faro de su
esperanza y que al llegar a ella se convertía en terri�le de­
cepción. Allí el soñador de provincia se perdía en la �mdad ;
pasaba desapercibido y hasta causaba hilaridad su �specto
provinciano. Y en vez de ascend er al trono de sus ideales,
tenía que inclinarse ante el becerr o de oro y padecer hambres
y miserias. Por esta situación han pasado todos los artistas
modernos.
Proletarios por su situación material y aristócratas por su
espíritu e inclinaciones; estaban entre dos fuegos . Por eso se
observan cambios tan rápidos en las ,c reacio nes artísticas mo,
dernas.
Una cosa muy importante aprendieron los artistas en las
grandes ciudades : que el ambiente es más fuerte que ellos.
Por eso vemos en la sobras del padre del naturalismo, el gran
Zolá, al individuo rodead o completamente por el medio ambiente.
Y aquí hay que mencionar los factores que contribuyeron
al nacimiento del naturalismo : la fisiología de Claude Bernard
y el dinamismo del proletariado con su fuerza ciega.

�92

COOPERACION

Las otras clases, los terratenientes y los grandes capita­
.
listas, no crearon un arte especial, sino que se dejaron influir
por la psíquica de la pequeña burguesía, que se define en indi­
vidualismo extremado o a veces en pesimismo por falta de
fuerza creadora. Propiamente dicho, el capitalismo debería
crear su arte especial que cantara la gloria de las máquinas
del nuevo trabajo colectivo, combatiera el pesimismo y llevara
al hombre a un grado productivo superior.
Pero la inteligencia de los capitalistas es demasiado egoís­
ta y no le interesa el proceso creador, porque sólo se preocupa
de sus ganancias.
Y por eso el capitalismo no es capaz de crear un arte vivo
Y sólo queda la pequeña burguesía que introduce la literatura.
En el arte, antes de la guerra, la literatura rusa era la que
servía de guía a toda Europa y la nota dominante era la des­
aparición de la pequeña burguesía.
El naturalismo no pudo resistir mucho tiempo y surgieron
nuevas fuerzas materialistas que empujaron al artista hacia
nuevos derroteros. La fotografía y el cine fueron los fuertes
competidores del artista, porque sabían imitar aun mejor que
él, la Naturaleza.
El impresionismo en su nueva forma artística, no se limi­
taba a imitar la Naturaleza como algo fijo, sino a crearla se­
gún la impresión del artista. En los últimos años antes de la
guerra, el impresionismo estaba sujeto a la influencia de los
cambios rápidos en la vida económica y social.
Gracias al desarrollo de las grandes industrias, de los .fe­
rrocarriles, etc., se han cambiado, en general, los ,conceptos
estéticos y al artista le sirve de base la belleza de millares de
manos obreras, la vida industrial y la nueva vida que el hom­
bre que trabaja se ha creado, y así vemos cómo el barco de
vela que en otro tiempo fué el ideal estético del artista, que lo
imaginaba como un a.ve sobre el agua, hoy lo substituye por
algo que cree más bello, al barcó de vapor, que encierra un
movimiento vivo y un adelanto más. Y si, como dice John
Ruskin, el barco de vela es bello porque representa la vida,
el de vapor es más aún, porque la máquina que le da vida es

EL ARTE NUEVO Y EL SOCIALISMO EN EUROPA

93

más complicada. Estos inventos le ahorran al hombre tra­
bajo muscular y todo lo que tienda a conservar las .fuerzas hu­
manas, significa un aumento de vida. La antigua herrería
con sus chispas luminosas, nos parecería un anacronismo al
compararla hoy con la .fábrica moderna eléctrica o con una
fábrica de Krupp, donde martillos eléctricos están en movi­
miento constante y sus llamas de .fuego llenan de terror y es­
panto al espectador.
Por eso nos parecen ,cómicas las lágrimas derramadas
por John Ruskin cuando vió por primera vez atravesar por su
pueblo natal el ferrocarril. A Ruskin se le olvidó que la :feal­
dad del ferrocarril y las fábricas modernas son consecuencia
del deseo inagotable del capitalismo, que no se preocupa en lo
más mínimo por la parte estética. . i Qué aspecto tendría la
obra maestra de Miguel Angel si en vez de estar en la Capilla
Sixtina estuviera en una sucia bohardilla ?
Al mismo tiempo que el impresionismo iba generalizán­
dose, ya que el fotógrafo había aprendido a retratar a colores
y el cine imitaba admirablemente la naturaleza, surgió un nue­
vo arte : el expresionismo.
Ya antes de la guerra mundial se había dejado sentir en
todas partes la aparición de un espíritu nuevo en busca de
nuevas formas y medios de expresión, y la ,causa de ello estaba
en el alto desarrollo de la técnica, la cual causaba horror al
artista, porque creía ver en ella un formidable rival, que posi­
blemente destruyera su personalidad. Y, por otra parte, ante
la ruidosa vida social moderna, y principalmente ante el desa­
rrollo victorioso que iba tomando el Socialismo, los artis­
tas se vieron obligados a poner en el centro de sus creaciones al
hombre activo.
El nuevo arte del expresionismo es la última etapa del
desarrollo de la gran ciudad industrial, de la proletarización
y de la victoria naciente del Socialismo. Así lo expresan cla­
ra.mente los .futuristas al expresarse en los siguientes términos :
' ' Declaramos que el brillo del mundo se enriqueció con
una belleza más : la rapidez del movimiento continuo. "
Al nuevo artista le interesa el expresionismo por el impul-

�94

COOPERACION

so de las grandes industrias, el ruido de la ciudad y la compli­
cada máquina de las fábricas que representan la fuerza. Bien
es verdad que también a lo simpresionistas les interesan las
grandes ciudades, pero bajo otro aspecto, por ejemplo : el im­
presionista Mané veía París bajo el prisma del naturalismo
del panorama, mientras que el expresionista Delanier lo ve a
través de la torre Eiffel.
Al expresionista le interesan las obras del hombre activo
Y creador, que logra combatir la naturaleza y así vemos a Mar­
qué pintándonos únicamente al toro, es decir, al ,conglomerado
de carne, mientras que el impresionista Mané nos lo pinta echa­
do displicentemente sobre el blando prado.
La cortesana Olimpia del impresionista Mané, tiene en sí
mucho de inocencia espiritual, pero más no simpresiona la
' ' mujer caída ' ' de Perstein, porque su sensualidad es más
humana.
·
Así sucede al pintar la naturaleza. Al impresionista le
interesa el paisaje en sí, y derrocha mucho sol, aire ·Y colores.
Y al expresionista le preocupa el paisaje, el conjunto, la Na­
turaleza.
El " impresionista ", por decirlo así, ve al mundo de un
modo monista y el expresionista lo ve más dualista.
Hasta ahora hemos analizado el expresionismo desde el
punto de vista evolucionista y ahora analizaremos qué suerte
corre en las diferentes clases sociales y cuál podrá ser su fu­
turo. Si el creador de este nuevo arte fuera solamente el pro­
letariado, el expresionismo tendría un sendero claro que se­
guir, �u �s sería la expresión del mundo nuevo venidero ; pero
tambien 1a burguesía liberal habla a gritos en sus manifiestos
queriendo crear un mundo nuevo y mejor. Por eso al hablai:
del futuro del expresionismo hay que establecer diferencia
entre el expresionismo social y el burgués.
El expresionismo socialista dice claramente : ' ' Queremos
crear un arte nuevo ' ', pero para esto es necesaria la sociedad
y tiene que efectuarse la revolución económico-social para que
las relaciones entre los hombres y la sociedad se cambien.
¿ Qué cosa nueva puede lar el artista, por más talentoso que

EL ARTE NUEVO Y EL SOCIALISMO EN EUROPA

9S

sea, si se encuentra en un ambiente anticuado ? Su atmósfera
artística, sus motivos creados, no provienen de sí mismo, sino
del medio ambiente en el cual se desarrolla su "Yo". No su­
cede tal cosa en el expresionismo burgués, pues la burguesía
teme la revolución social más que a la muerte ; pero eso no le
impide soñar, aunque vagamente, en una nueva vida de la cual
solamente Dios sabe en qué forma se expresará. Por eso ve­
mos que hasta hoy no ha aparecido todavía ningún artista de
importancia en el expresionismo burgués.
Para las masas, y aun para los críticos inteligentes, esta
pintura, literatura y música extrañas, les provocan asombro
y sospecha, porque falta completamente la relación entre un�
obra de a!'te y el que goza de ella ; esto es precisamente donde
estriba la debilidad del arte nuevo burgués.
El valor de una obra consiste en que el espectador o el
oyente tengan los mismos sentimientos o visiones que sobre­
viven al autor al crear su obra. Si no se llega a lograr esto,
¿ para qué sirve entonces la obra en general ? ¿ No hay, acaso,
millares de hombres que sienten tan profundamente como Sha­
kespeare, Beethoven o Wagner ? Y, sin embargo, a ellos les
falta la forma de expresión con que exteriorizar sus sentimien­
tos para que puedan ser vividos por cualquier otro ; y eso es
precisamente lo que tiene que hacer el artista.
Si a las obras de los expresionistas burgueses no las com­
prenden ni las masas ni los grandes intelectuales, entonces no
son obras de arte.
El lema de los expresionistas burgueses es : " Hay que vol­
ver a la primitivo, a la fuente primera del arte. ' ' Pero aquí
está precisamente el error de la burguesía en no querer retro­
ceder ni económica ni espiritualmente. Y si el mundo está en
plena destrucción, hay que construir un mundo más complica­
do, más productiv v y más libre.
El expresioniRmo burgués es, por tanto, un " bluff", y la
mejor prueba de ello es que se hizo pueril.
Ya no se necesita talento : hay que creer al autor por sus
obras. Y así, por ejemplo, si véis en un lienzo juntas dos man­
chas, una grande y la otra chica, y el autor os dice que es una

�96

COOPERACION

madre amamantando a su hijo, tenéis que creer. Y es ese un
" arte " hc,cho con frío razonamiento. Analizando este expre­
sionismo con sus cuadros inarmónicos, tenemos la impresión
de ver cadáveres descompuestos después de una batalla.
Pero lo único verdadero que trae en sí este expresionismo
es que es destructor de las formas antiguas y, por tal motivo,
revolucionario. Pero siendo revolucionario por su forma, es
reaccionario en el fondo, pues afirma que el arte es demasiado
sublime para que en él tengen ingerencia intereses de clases.
El arte, dicen eHos, no ,conoce tendencias ; pero el arte sin
una tendencia orgánica en general, no existe, porque sería
incapaz de crear.
Un arte verdaderamente nuevo y poderoso lo creará la
sociedad socialista y será el nuevo artista proletario quien
rompa antiguas rutinas y llene el corazón de los hombres de
amor y de esperanza.
Salomón KAHAN.

Notas de actualidad nacional
La Hacienda Pública a la separación
del señor De la Huerta
Según un informe publicado en todos los diarios de esta
ciudad y dirigido por el señor ingeniero Alberto J. Pani, Se­
cretario de Hacienda y Crédito Público, al señor Presidente de
la República, para darle a conocer el estado de la Hacienda
Pública a la separación del señor Adolfo de la Huerta, las con­
diciones deI Erario federal son sencillamente desastrosas, ha­
llándonos a las puertas de un pánico :financiero que no tiene
precedente en la historia de nuestro país.
Conforme al criterio del señor Presidente de la Repúbli­
ca, ' ' El Informe anterior del señor Paní revela con sensible
elocuencia que al hacerse cargo el actual Secretario de Ha­
cienda de aquel Departamento, lo recibió en una completa ban­
carrota material, y más aún : en una completa bancarrota mo­
ral, determinada por el hecho de haber dispuesto su antecesor,
sin autorización de los verdaderos dueños ni aviso previo a
esta Presidencia, de varios millones de pesos, derivados de las
fuentes de ingresos que están destinados exclusivamente al
pago de la Deuda Exterior, y cuyos fondos deben ser para nos­
otros sagrados ; y por haber girado la Secretaría alud.ida con­
tra nuestra Agencia Financiera en New York por varios mi­
llones de pesos, sabiendo de antemano que no se disponía de
fondos ni t'xistía una probabilidad, aunque fuera remota, de
cubrirlos en su debida oportunidad, como lo aconseja el más
elemental decoro. Nos encontramos, pues, frente a una ban7

�98

COOPERACION

NOTAS DE ACTUALIDAD NACIONAL

carrota material y moral, que antes de ahora no conocíamos,
y es indispensable que una acción enérgica y perseverante se
h aga sentir en forma intensa, para que la Administración pú­
blica renarc tan sensibles errores y recobre la respetabilidad
que el buen nombre de la nación exige a los directores de la
cosa púb1ica ; r qne medidas eficaces y prácticas se pongan en
vigor desde luego.
' · El Ejecutivo de mi cargo, entre las diversas medidas que
han sido aprobadas para conjurar el mal que viene señalando
�· que irán siendo conocidas del público a medida que se vayan
poniendo en práctica, ha acordado demandar un sacrificio ma­
terial de todos los servidores de la nación, incluyendo, por su­
puesto, a los miembros del Ejército Nacional, equivalente a un
1 0 por ciento de los emolumentos que perciben ; y ha dado
autorización a la Secrtaría del ramo para que ordene, desde
luego, el descuento del 10 por ciento aludido, a reserva de que
sea aprobada esta disposición por la H. Cámara de Diputados.
' ' El Ejecutivo de mi cargo espera confiadamente que to­
dos los servidores de la nación aceptarán con gusto el sacrifi­
:ficio que las condiciones de nuestro Erario les imponen, porque
con este sacrificio, en cambio, se protege y se vigoriza el deco­
'l'O de la Administración pública, con el cual está vincularlo
el de cada uno de los que prestan a ella su colaboración.-El
Fuerte, ,Jalisco, a 16 de octubre de 1923.-Sufragio Efectivo.
No Reelección.-El Presidente de la República, A. OBRE­
GON. "

mexicano, para pretender manchar mi nombre. Hay más to­
davía : en forma velada, alevosa y cobarde, se me ha amena­
zado con arrancarme la vida. ¡ Qué menos que principiar con
pretender quitarme ·mi honor, que con tanto afán me he empe­
ñado en conservar limpio y puro ! Intentan presentar de�­
barajuste en la Secretaría de Hacienda, y la nación entera se
ha dado cuenta que por cerca de tres años he sabido aten­
der a todas las necesidades de la Administración consiguien­
do reunir hasta veintiún millones de pesos, que están en po­
der de los banqueros de New York, más cuatro millones de
pesos en poder del Banco Nacional de México. Con la re­
caudación de los derechos de exportación del petróleo en
octubre, noviembre y diciembre, que importan mensualmen­
te alrededor de un millón seiscientos mil pesos, se comple­
tan cuatro millones ochocientos mil pesos, que unidos a los
veinticinco millones antes mencionados, se llega a los treinta
millones, qce es el compromiso con los banqueros internacio­
n ales, con que hay que cumplir en el presente año, según arre­
glos posteriores al Convenio De la Huerta-Lamont, los cuales
ignoran eso� señores, y que traté de llevarlos a cabo precisa­
mente por !as condiciones económicas del Erario, que opor­
tunamente fueron puestas en conocimiento del Comité Inter­
nacional de Banqueros.
' ' Los giros extendidos a cargo de la Agencia Financiera
de Nueva York, pendientes de pago, debieron haber sido cu­
biertos con el adelanto conseguido con las compañías petrole­
ras, por dos millones de pesos. Esa suma, según sé, en lugar
de haber tenido esa aplicación, fué usada por mi substituto
en el pago de las decenas, cuyo importe no ha sabido encon­
trar. No es exacto que las mencionadas compañías petrole­
ras hayan adelantado el importe de sus impuestos hasta el
mes de enero ; los anticipos anteriores a los dos millones men­
cionados, fueron cubiertos con los descuentos hechos hasta
el mes de septiembre, y la presentación calumniosa que hace
del estado de la Hacienda Pública, tiene, además, el objeto de
disculpar su impotencia para resolver el problema hacendario
actualmente 11 él encomendado.

Con referencia a las anteriores declaraciones presidencia­
lrs, el seño::: don Adolfo de la Huerta, ex-Secretario de Hacien­
da :r Crédito Público y candidato a la Presidencia de la Re­
pública, hüm las siguientes declaraciones, publicadas en toda
la prensa de la capital :
' ' No me causan extrañeza las declaraciones del general Al­
varo Obregón, ni el informe torpe e injusto de Alberto J. Pani .
Sabía muy bien que sólo se esperaba la aceptación de mi candi­
datura a la Presidencia de la República, lanzada por el pueblo

99

�lot

COOPERACION

' ' Ya con más calma, en la próxima semana demostraré a la
nación entera la inconsistencia de sus cargos en d terreno
financiero, esperando tranquilo el fallo del Congreso de la
Unión, cuando haya oído las aclaraciones que deba hacer a
cada uno de los puntos del Informe de Alberto Pani.
' ' Para terminar, sólo debo hacer del conocimiento del
pueblo mexicano que el mencionado Pani, cuando llegué a
New York a verificar los arreglos con los acreedores de Mé­
xico, había ya enviado un comisionado, aconsejándoles que no
llevaran a la práctica negociaciones conmigo, que tenía auto­
rización para hacérselos saber así y que él ofrecería mejores
·condiciones que las que yo, con mi carácter intransigente, po­
día estipular.
" Estas y otras aclaraciones más trascendentales todavía
conocerá la Nación, si es que mano artera, siguienélo el mismo
camino que con Francisco Villa, no me arranca la cabeza de
mili hombros. ' '
L a misma prensa publicó a continuación d e estas declara­
ciones, la contestación que el señor Presidente dió al señor De
la Huerta al renunciar al cargo de Secretario de Hacienda v
Crédito Público. La contestación reza :
' ' Al C. Adolfo de la Huerta, Secretario de Hacienda, y
Crédito Público.-Presente.
El Ejecutivo de mi cargo se ha enterado de su atenta nota
fechada el 24 del presente mes, que contiene la renuncia que
se sirve usted hacer del actual puesto que desempeñaba como
Secretario de Estado, encargado del Despacho de la Secretaría
de Hacienda y Crédito Público, y aunque considera que la la­
bor de usted ha sido muy eficiente y se resta un valioso el e­
mento a la actual Administración, no se siente autorizado para
contrariar zus propósitos y se ve en el penoso caso de darla por
aceptada.
El propio Ejecutivo de mi cargo reconoce que la labor
por usted desarrollada en la Secretaría de Hacienda y Crédito
Público, fué intensa y fecunda y le expresa su sincera grati-

NOTAS DE ACTUALIDAD NACIONAL

101

tud por el dempo que prestó su valiosa cooperación al Gobier­
no que tengo el honor de presidir.
Reitero a usted las seguridades de mi atenta y distingui­
da consideración.
Sufragio Efectivo. No Reelección.-México, a 26 de sep­
tiembre de 1923.-El Presidente de la República, A. Obregón."

Renuncia el Ministro de Industria, Comercio
y Trabajo
Con fecha 20 de los corrientes y debido a las informacio­
nes que el señor Secretario de Hacienda y Crédito Público dió
acerca del estado de la Hacienda Pública a la renuncia del se­
ñor don A&lt;l.olfo de la Huerta, el señor licenciado don Miguel
Alessio Robles, Secretario de Industria, Comercio y Trabajo,
envió al señor Presidente de la República su renuncia como
Secretario Encargado de la Secretaría de Industria y Comer­
cio. El texto de la renuncia del licenciado Alessio Robles y
el de la contestación dada por el señor Presidente, son los
siguientes :
" México, a 20 de octubre de 1923.-Señor general A.
Obregón, Presidente de la República Mexicana.-El Fuerte,
Jalisco.-Secretaría Particular.-Número 487.
Hace tres días hice declaraciones, que publicó la prensa,
manifestando que era leal y_ patriótico que todos los mexica­
nos siguiesen colaborando al lado de usted, para llevar a cabo
la pacífica transmisión del Poder ; pero como juzgo infunda­
das las acusaciones que publica la prensa de hoy en contra del
C. Adolfo de la Huerta, que fué uno de los más fieles, hábiles
y honrados colaboradores del actual Gobierno, me veo obli­
gado a presentar la renuncia irrevocable del cargo de secre­
tario de Industria, Comercio y Trabajo, que usted tuvo la bon­
dad de conferirme. Esas acusaciones, que yo juzgo infun­
dadas y que contienen desahogos contra un hombre prestigia­
do, sólo consiguen perjudicar al buen nombre de la nación.

�l&lt;t2

103

COOPERACION

NOTAS J)E ACTUALIDAD NACIONAL

He d� agradecer a usted se sirva aceptar mi agraaeci­
.
e1:1
� �º mas profundo por la confianza ilimitada que usted se
s1rv10 depositar en mí durante todo el tiempo que estuve al
frente de este Ministerio.-Atentamente (:firmado) ' M. Alessio
Robles. ' '

originadas por la prisión del líder Enrique Flores Magón, y
que las 17 de Veracruz tuvieron por base la demanda de los
hilanderos orizabeños, de que se les ministrara medio salario
y medicinas en caso de enfermedad, cualquiera que fuese la
causa.
Las 50 huelgas afectaron a 17,633 trabajad ores, de lo s
cuales 1 '264 fueron :lllujeres, 14,9 39 hombre s y 1,430 menores
de edad.
Las pérdida s sufridas por las negociaciones industriales
afectadas por las hitelgas, se estiman en $512,246 .51, y los
obreros dejaron de percibir salarios que montaron a . . . . . .
$407,260.72, cantidades que en conjunto hacen un total de
$919,507.23, perdido s en los movimientos huelguistas a que
.nos venimos refiriendo.

El señor Presidente contestó :
" Número 28.-El Fuerte, Jalisco.-21 de octubre de 1923 .
-Licenciado Miguel Alessio R9bles, Secretario de Industria,
_
Comercio y Trabajo.-México, D. F.-Secretaría Particular.
-J. 8 00.
·
nterado su �ensaje urgente de ayer, número 487. No
. -�
amtiendomc autorizado para contrariar los deseos contenidos
en él, de separarse de esa Secretaría, Ejecutivo de mi cargo
acepta su renuncia y expresa agradecimientos muy sinceros
por la colaboración que en departamento tan delicado prestó
a la Administración que tengo el honor de presidir.-Afec­
tuosamente, Presidente de la República (:firmado), A. Obre­
gón . ''

El número d e huelgas en el mes d e junio

El De¡: artamento del Trabajo de la Secretaría de Indus­
tria, acaba de terminar el cuadro estadístico relativo a los mo­
Timientos huelguistas ocurridos en la República durante el
:mes de junio próximo pasado. Según los datos que publica
la prensa, durante el citado mes se registraron 50 huelgas
que costaron a las empresas afectadas y a los obreros que e�
aquellas tomaron parte, $919,507.2 3 .
De las 50 huelgas referidas, 26 ocurrieron en el Estado de
Puebla, 17 en el de Veracruz, 2 en el de México y 1 en cada
una de las Entidades siguientes : Jalisco, Nayarit Oaxaca
!';acatecas y Distrito Federal. De hacerse constar e; :
�4 de las 26 huelgas que se registraron en Puebla, fueron

Fue concedido el am paro definitivo al diputado Prieto
Laurens, gobernador de San Luis Potosí

Con fe .� ha 2 3 de los corrientes terminó en el Juzgado lo.
Supernumerario de Distrito, la audiencia de Derecho para fa­
llar en el ampar o promovido ante esa autoridad por el Gober­
nador Con8titucional del Estado de San Luis Potosí, señor
diputado Jorge Prieto L aurens, contra el señor Presidente de
la República, al declarar nulas las elecciones locales celebra­
das recientemente en dicha Entidad federativa, para la de­
signación de diputados a la Legislatura local y Gobernador.
Los antecedentes de este asunto que dieron lugar a que
el Gobernador elect o se dirigiera en demanda de protecci6n
a la justicia federal, son bien conocidos del público, porque
la prensa se ha ocupado del caso con todo detalle.
La sentencia dietada por el juez primero supernumerario,
Martínez Adame, fné enteramente favorable al diputado Prie­
to, pues se le conce de el amparo que solicitó. Por la impor­
ts.ncia de este fallo, nos proponemos darlo a conocer íntegro
en el próximo número de COOPERACION .

�= : = ========•: :: ::::: ===== == ::::::::::::::::;:;: === :;: :::::: === = ====:::

NOTAS PE ACTUALIDAD EX1'RANJERA

105

Veinte millones de pesos ahorraron los niños
norteamericanos el último año

Notas de actualidad extranjera
El nuevo presidente de China
Tsao Kum, el nuevo Presidente de China, sucesor de Li­
Yuan Hung, entró a gobernar la celeste República el día 10
de los corrientes, fecha en que, según el calendario chino, se
cumplió el duodécimo aniversario del nacimiento de la Repú­
blica. Tsao Kum será el primer Presidente chino que gober­
nará constitucionalmente. Todos sus antecesores han sido
considerados con el carácter de preconstitucionales, porque la
Carta Magna que fué formulada en 1911, en Nankin, nunca
fué aceptada por el país y, por lo mismo, nunca llegó a promul­
garse. La nueva Constitución, que estuvo sujeta a discusio­
nes durante varios años, fué aprobada el día que Tsao Kum
tomó posesión de la Presidencia. Según los preceptos de la
nueva Constitución, el poder de las autoridades centrales se
limita a asuntos de carácter internacional, no teniendo que
ver nada, por lo mismo, con los problemas de carácter local.
La Administración central tendrá la dirección del Ejército,
la administración de la justicia y los impuestos nacionales.
Las provincias, conforme a la nueva Constitución, gozan de
mayor libertad de la que hubieran gozado en caso de que hu­
biera sido aceptada la primera Constitución. No habrá go­
bernadores en las provincias, nombrados por el centro y el
Ejército nacional no intervendrá en las mismas provincial!.
El Gobierno provisional estará en manos de comisiones que
serán designadas por ciudadanos de las provincias.

El cónsul mexicano en San Diego, California, señor Enri­
que Ferreira, en su reciente informe a la Secretaría de Indus­
tria, da a conocer que durante el año escolar de 1922 a �923,
los ahorros hechos por los niños de las escuelas estadoumden­
ses, alcanzaron la importante cifra de 9.500,000 dólares, o sean
20.000,000.00 de pesos mexicanos.
Esta cantidad debe servir de estímulo entre nosotros para
establecer el hábito del ahorro, y los maestros deben tomar
empeño en enseñar a sus alumnos este mismo hábito, tal como
lo hacen los profesores del vecino país, con los 12.000,000 de
niños que asisten a las escuelas primarias de los Estados
Unidos.

Proclamación de la República Renana
Por informes publicados por la Prensa Asociada y proce­
dentes de Aix-la-Chapelle, se sabe que la República Renana
fué proclama el 21 de los corrientes. Los habitant�s del Rhur
_
ocuparon los edificios públicos sin encontrar resistencia de
parte de la policía, manifestando inmediatamente sus deseos
de expansión a través del territorio belga.

El costo de la ocupación de) Rhur
En una manifestación reciente en favor de la República
del Rhur, el orador Mathes demostró que a Alemania le había

�106

COOPERACION

NOTAS DE ACTUALIDAD EXTRANJERA

costado la ccupación del Rhur alrededor de 150,000.000,000 de
marcos, oro (75,000.000,000.00 de pesos nuestros ) , mientras que
la deuda dü las reparaciones respecto de todos los países alia­
dos, ascendía a 132,000.000,000 de marcos.

Una violación al Tratado de Paz de Versalles

Ocho millones de obreros sin trabajo en Alemania
Comunican de París que la nota que Alemania entregó el
25 de los corrientes, no produjo ningún efecto. Con el voto
de Bélgica y los de Francia, será rechazada la nota alemana,
arrojando el documento al montón de papeles que contienen
las muchas notas fracasadas sobre las reparaciones. Mien­
tras el Gobierno de Alemania ha informado previamente que
la nota constituye la última palabra de Rugo Stinnes, éste
clausuró en la misma fecha sus minas del Rhur, mientras la
empresa Krupp y otras compañías se espera que cerrarán sus
talleres en breve, dejando sin trabajo a ocho millones de
hombres.
Los separatistas del Rhur se han convertido, según las
mismas informaciones, en bandas de rufianes, que armadas de
revólvers, :1terrorizan a los habitantes pacíficos de los territo­
rios por donde atraviesan.

107

Por informaciones proporcionadas por la Agencia de
Duems, se sabe que la proclamación de la autonomía del Pa­
latinado por una representación de la comisión interaliada en
Renania, es considerada por el .Gobierno alemán como una des­
carada violación al tratado de Versalles. Entre los miembros
del Reichstag había hoy gran excitación al recibirse la noti­
cia, pues aunque por de pronto el propósito de los franceses
se estrelló ante la actitud del Palatinado, el cual rechazó por
unanimidad de votos la insolente demanda francesa, el acto
mismo viene a revelar hasta qué punto ha llegado la arrogan­
cia de las autoridades francesas al pretender disponer a su
antojo de los destinos de los pueblos de Europa. Un parla­
mentario del Partido Popular se expresó en los siguientes tér­
minos : " la proclamación de la autonomía del Palatinado por
los franceses, es la proclamación del dominio de la fuerza de las
armas sobre todo lo demás, y este sólo hecho quita a Francia
todo derecho de invocar el tratado de Versalles, que ella mis­
ma pisoteó. ' '

El ex-kronprinz pide permiso para salir de Holanda
Fue sofocado el movimiento de los comunistas
El 25 de octubre comunicaron de Berlín, por conducto del
Ministerio de la Defensa, que el levantamiento comunista en
Hamburgo y lugares circundantes, había sido sofocado en sus
núcleos principales, quedando únicamente pequeños grupos
aislado11, que todavía oponen alguna resistencia, esperándose,
no obstante, que los sucesos no se vuelvan a repetir.

El ex-kronprinz alemán ha pedido recientemente al Go­
bierno de Holanda, permiso para salir del territorio holandés,
21olicitando desde luego sus pasaportes y haciendo constar que
al dirigirse a su país, le llevan propósitos de restauración
monárquica.

�Telas de seda

CHA MB ON
Si Ud. no las usa, es
porque no las conoce

�COMPAÑ IA NAVIERA MEXI CANA
DEL PACIFI CO, S . A.
COMPAÑIA NAVlfRA MfXICANA on GOlfO, S. A.
EN EL PACIFICO:
Vapores: "México" , ' "Coahuil a " , "Washingt o n " , "Anáhuac" ,
"Bolívar " , "Bonita" y "Unión " , servicio d e altura y cabotaje entre Sau.
Francisco, Salina Cruz y todos los puertos mexicanos del Pacífico y
Golfo de California.

EN EL GOLFO DE MEXICO:
Vapores ' 'Moctezurna ' ' , ' 'Jalisco' ' , ' ''l'amaulipas' ' y ' 'Tabasco ' ' ,
servicio d e altura y cabotaje entre New Orleans, Tampico, Veracruz y de­
más puertos mexicanos del Golfo de México .

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CUALQUIER CIUDAD INTERIOR DE LA REPUBLICA , A
SAN PEDRO, SAN FRANCISCO Y NE\V ORLEANS
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Gerente del Paci/ico:

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,, 9.30

Los boletos pueden obtenerse en cualquiera·fecha y sirven para regresar
dentro de los cinco días siguientes a su expedición, debiendo resellarse
ea la estación de su destino, en la fecha en que se efectúe el regreso.

A. G. Roe/,
A,ena, General Je 'Pa,ajes.

J. M.

Cárdenas,

Vice-Agente Genert1I de 'Pasafe1.

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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1784902&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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                    <text>EL SOMBRERO DE

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Ramón M. Bernal, Poder Ejecutívo.
C. P. Ojeda, Clases y T. Retirados. .
José Cajigal, Impresora de Hacienda.
R. R. Guzmán, Ese . Vet. Aplic. Militar.
C. Ojeda, Prisión Militar .
L uis R. Guth, Excedente Infantería.
N. Cortés, Grales. en Disponibilidad .
M. Bravo, Estado Mayor.
.J. Escamilla, Cuerpo Inf. Marina Pacífico.
Andrés R. Barajas, 39 Batallón.
F. de P. Ruiz, 14 Regimiento Caballería.
F. R. Orozcq, 20 Regto. Caballería.
E. M. Muller, 2o. Batallón.•
M. Velasco, 16 Batallón.
.
M. Morales, 22 Batallón.
..
R. A. Ugalde, 2o. Regto. Artillería . . . .
P. Villasana, 3er. Regto. Artillería.
ría.
L. L . Alvarado, 44 Regimiento Caballe
ría.
alle
Cab
F. de P. Ruiz, 1 4 Regto.
.
P. Miranda, Jefes y Of. Excedentes Cab
.
erva
L. G. Carrasco, Grales. y J. la. Res
Manuel Alauís, 35 Batallón.
E. Sosa, 44 Batallón.
.
R. R. Guzmán, Ese. Vet. Aplic. Militar
Al frente . ...

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28,0 76 .25
350.00
02
2, 5.86
6,693.25
6 ,711.00
9 ,000.00
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7,219 .85
8 ,8 70 .1 5
7,283.10
7,69 9 .26
4,619 .25
2,642 .00
5,284. 99
27,154.96
6 '692.06
6 '733.0 1
1 ,516 .00
219,445.65

TESORERIA GENERAL DE LA NACION

. Del frente. . . . .
F. Valdés, Sría. Comunicaciones. . . .
F. C. Aragón, Sría. Educación Pública.
L. Berúmen, Cámara de Senadores.
R. A. Gálvez, Congreso. . . . . .
A. B. Caballero, Poder Judicial. .
L. G. Garza, Parque de Ingenieros. . .
S. R. Jiménez, Jefatura de la G. Plaza. . .
J. Escamilla, Cuerpo Inf. Marina Pacífico.
S. G. Hurtado, 42 Batallón. . . .
E. D. Flores, 4o. Regto. Artillería.
I. Navarrete, Tren de Ambulancia.
J. Morales, ler. Regto. Artillería. . .
A. Troyo, la. Reserva. . . . . . . .
J. R. Jiménez, Cuerpo Médico. . . . .
J. M . V ergés, Fracciones del Ejército.
F. C. Aragón, Sría. Educación Pública.
D. C. Hernández, Salubridad Pública. . . .
.
J. earbaJal, Aprovisionamientos Grales. .
M. Camarena, E'st. Fab. y Aprov. Militares.
I• S. de Tagle, Procuraduría Gral. Nación .
I• O. Anaya, Clases Pasivas Civiles. . . . .
D • Vargas, Pensionistas Fem. de Guerra. .
A• Narezo, _rales.
G
Jefes y Of. Ret. . . . . .
V. zava 1a R10nda, Sría. de Hacienda y C. P.
L · G• Garza, Parque de Ingenieros.
G. Garza, Hospital Militar ·
J · D'avalos, Sría. de Guerra
. . . . .
J. M. Medina, C. Nac. Inváiidos · · · ·
Carlos B· B
, áez, _Oficiales la. Reserva. . .
S. M · M ann, Sria. de Fom
ento · · · · · ·
,
C arlos A a�on,
I�d., Comercio y Trabajo.
F. C A/gon, Sria.
Educación Pública. .
J . / M u� ?z, D epartamento Contralo
ría.
E
..; Katthain, Sría. Gobern
ación
·
·
·
· ·
·
J.t1.. B• de 1
Pied
ra, Tesorería General. . .

ª

A la vuelta.

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219,445.65
24,108 .86
3,300.00
33·,o00.00
130,000 .00
29,000.00
20,o0o.00
30,230 .18
4,700.00
4,730.30
8,317 .57
5,56 9.11
9 ,688. 75
14,712 .78
13,806 .65
1 5 ,822 .9 7
190,0 75 .00
5,000.00
8,800.00
40,000.00
16 ,00 0.00
33,000.00
18,000 .00
2 4,000.00
9 7,750 .00
4 '00O· OO
29,0 73.77
29,085.50
30,168.38
17,302.42
35,000.00
17,117 .52
40,000 .00
10'o00 .00
10 ,000 .00
38,322.00
1•259' 127 • 41

�lON
TESORERIA GENERAL DE LA NAC

De la vuelta.. . .
.
. . . .. .
ción
Avia
s,
po
L. M. Cam
.
M.Bravo , Estado Mayor. . . . . .
.
J. A.Ro dríguez, Depto.Caballería.
.
.
.
.
.
P. Reyes, Depto.Artillería
.
Carlo s Orive, Justicia Arch. y Bibl.
.
.
A.Feria, Ho spital Militar.... .
.
L. Santo yo , 48 Batallón. .... . .
R.P. L ara, Cuenta.Admo n.y Marina.
.
M.Avila Bablo t, Co legio Militar...
..
.
..
.
ía
P. Reyes, Depto.de Artiller
Serv.
F.Arrangóiz, Co m. Superio r Rev.H.
.. .
R. R. Guzmán, Ese. Vet. Aplic. Militar
.. . .
M.Bravo , Estado Mayo r. . . . . .
... .
A.S. Ipiña, Departamento Infantería.
ría. .
alle
Cab
to
men
J.A. Ro dríguez, Departa
.
.
..
nes
F.Valdés, Sría.Co municacio
.
F.C.Aragón, Sría. Educación. ...
.
D. C.Hernández, Salubridad P ública.
.
.
Mil
A.
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s
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M. Camarena, Est.
.
ría.
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J.J. Muño z, Departa
.
.
.
.
l.
P. Ruiz, Estadística Naciona
Suma.
3.
México , D. F., septiembre 3 de 192

$ 1.259,127.41
25,000.00
,,
1,993.89
,,
363.43
,,
1,797.
60
,,
,, 40,000.00
" 11,556.57
,, 19,400.30
,, 20,577.83
96,483.96
,,
,, 12,587.80
,, 10,815.55
" 2,903.41
,, 26,_006.11
,, 30,973.18
,, 29,636.57
,, 84,000.00
1,254.50
,,
,, 16,028.07
,, 50,000.00
,, 50,000.00
,, 17,000.00
807,506.18
$ 1.

TESORERIA GENERAL DE LA NACION
�
cantidades ministradas en el departamento de
Caja dela Tesorería General de la Nación
a pagadores para sus atenciones.
J o sé So to , 43 Batallón. .... .. ... .
F.de P. Palo mar, Repte. Buques de Guerra.
O. Ojeda, P risión Militar. . . .
Samuel Marín, Sría. Fo mento . .
F. Valdés, Sría.Co municacio nes.
L. Berúmen, Cámara Senado res.
R. A. Gálvez, Co ngreso . . . . ..
R. �L Bernal, P o der Ejecutivo ..· .
A. B. Caballero , P o der J udicial. .. .
A.G. Alva, Clases Pasivas Civiles. . ..
D. Vargas, P ens.Fem. de Guerra.
C. P. Ojeda, Clases y T.Retirado s.
J. Cajigal, Oficina Impreso ra. . . .
V. Zavala Rionda, Sría.Hacienda. .
M anuel Alanís, 35 Batallón. ...
�- G. Velasco , 16 Batallón... . .
uan M.Vergés, Fracc. del Ejército .
N. Co rtés, Grales.en Disp. . .
M.M o rales, 32 Batallón.....
.... .
L.L· Alvarado , 44 Reg
imiento Caballería.
R·:· Ugalde, 2o. Reg
to.Artillería.....
I avarrete, Tre
n
de
Am
bulancia. .. .
p.B
. EStrada, 3er.Regto.Artill
ería.
F · de p Rui
z, 14 Regto. Caballería.
E. -M · 1.r1u1ler,
2o. Batallón · · · · ·
J· üi.
..-oral s, ler
.
A.ndrés �· Ba :8-egto.Artillería....
raJas, 39 Batallón
p.Reyes, Dept.
Artillería... :
A la vuelta. ...

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2,500.00
1,479.21
14,000.00
36,000.00
74,000.00
35,000.00
217,872.40
78,000.00
26,900.00
26,000.00
18,000.00
6,000.00
10,000.00
140,738.71
5,500.00
6,300.00
14,000.00
29,000.00
6,500.00
6,000.00
5,500.00
4,500.00
5,000.00
5,700.00
6,000.00
6,000.00
5,700.00
700.00

$

752,890.32

$

�TESORERIA GENERAL DE LA NACION

De la vuelta.. ...
J.A.Rodríguez, Dept.Caballería..
S.R.Jiménez, J.de la Guarnición..
M. Avila Bablot, Colegio Militar..
M.Bravo, Estado Mayor..... . .
J. Dávalos, Sría.de Guerra.....
A.Narezo, Grales.J efes y O. Ret.....
C.B.Báez, la. Reserva.. . . . . . . .
F '. Arrangóiz, Com.Rev.H.Servicios. ..
E. Sosa, 44 Batallón. . . . . . . . . .
F.Miranda, Grales.y Of.de Cab.Disp.
R. R.Guzmán, Ese. Vet.Aplic.Militar.
M.S. Gurriel, Deptos. Infantería. .
L.G.Garza, Parque de Ingenieros. . .
A.Troyo, la.Reserva.... . . . . .
Luis R. Guth, J efes y Of. de Inf. Disp . ..
L. G.Carrasco, Grales.y J ef.la.Reserva.
Carlos Orive, J usticia Archivo y Bib.
R.P.Lara, Cta.Admon.y Marina..
F.Reyes, Depto.Artillería. . . . .
F.R.Orozco, 2o.Regto. Caballería.
J.R.J iménez, Cuerpo Médico Militar.
J ulio Blanco, Asilados H. Militar. . .
J.M. Medina, Cuerpo Nac.Inválidos.
J.Carbajal, Aprov.Generales. . . . .
M. Camarena, Est.F abriles y Aprov.M.
P. Ruiz, Estadística Nacional......
I.S.de Tagle, Procuraduría Gral. Nación.
M.B.de la Piedra, Tesorería General.
J. Velasco, 4o.Batallón de Línea.. .
L.Noble, la.Cía.27 Bat.Línea .. ..
J. Arriaga, Música Esp.Insp.Gral. .
F.C.Aragón, Sría.Educación Pública.
J.J.Muñoz, Oajero Contraloría... .
Suma... .
México, D.F., septiembre 11 de 1923.

$ 752,890.32
,,
28,0 00.00
29,000 .00
,,
9 0,0 00 .0 0
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25,5 00.00
,,
41,778.00
,,
21,000.0 0
,,
17,500.00
,,
13,0 00.00
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5,300.0 0
,,
4, 000.00
,,
.00
6 ,70 0
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23,500 . 00
,,
34,0 00.0 0
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10,000.00
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3,500 . 0 0
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30,0 00.00
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,,
40, 000.0 0
,,
15,877. 00
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12, 000.00
,,
10,000.00
,,
12,00 0.00
,, , 12,0 00.00
,, . 29,31 0.00
,,
8,0 00.00
,, 163, 000.00
,,
17,000.00
,,
15, 000. 00
,, 13 0,000.00
,,
2, 000. 00
,,
4, 00 0.00
,,
3,95 0.00
86,6 08.82
,,
,,
52, 600.
$ 1.749,514.14

COOPERACION
ORGANO DE LA ACADEMIA DE ES­
TUDIOS SOCIALES y POLITICOS DEL
PARTIDO COOPERATISTA NACIONAL

Director.

Secretario de Redacción

Juuo )IMENEZ RUEDA

GABINO A PALMA

TOMO III
NUMERO 10

ºº

.
México' D· F.,
septiembre de 1923.

�Nuevas Orientaciones del Partido
Cooperatista Nacional
A la Nación:

-

FONDO B\AS
RR U
RICARDO CO'J A

FONSINA
CAPILLA AL
SrrARIA
BIBLIOTECA UNfVER
u . A . N . L:

Terminada la guerra que durante diez años conmovió a la
República, la luucha políti,ca y so�ial cambia radicalmente su
campo de acción, abandonando las armas que por obra inevi­
table de la necesidad fueron el medio que abrió paso a los
ideales del pueblo mexicano para pugnar por su realización
con pacíficas actividades.
Es, pues, deber de aquellos hombres que abrazaron la
causa revolucionaria conscientes de la trascendencia renova­
dora que llevó consigo el movimiento armado, pugnar por sus
propios ideales en este nuevo campo de acción.
Para ello es indispensable fortalecer, no a las agrupacio­
nes personalistas que surgen ABUNDANTEMENTE al am­
paro de Gada oportunidád electoral ; sino a los verdaderos
Partidos Políticos, sostenedores en todo tiempo de levantados
ideales de reforma e identificados con intereses definidos de
cla se.
Porque el desarrollo de los partidos políticos en un país
es el r eflejo de su organización social y la mejor manera de
realizar las aspiraciones colectivas; porque la conquista del

Po der público no debe encaminarse a saciar los apetitos burocr'ti•cos, smo a
la necesidad de obtenerlo como medio de llevar
la
: _práctica determinadas finalidades preconcebidas de mejo­
anuento soci al.

ª

�4

COOPERACION

P ara llenar esta función, el P artido Cooper atist a N acio­
nal cree de su deber h acer una fr anc a declaración en el sentido
de que recoge desde luego l as aspir aciones renovadoras que
animaron al movimiento revolucionario, y que su acción no se
ejercitará únicamente en el seno del Poder público, sino e_n
todos los aspectos de l a vida colectiv a.
Es verd ad que la revolución, durante su período de lucha
a rm ada , no pudo inscribir en sus b anderas postulados defini­
tivos de renov ación soci al, debido a que ,cad a una de sus eta­
pas fué precedida de gr aves acontecimientos políticos deter­
minantes de cada movimiento.
Pero Ei esto es verdad, no lo es menos que l a revolución
de México, juzgada por sus hechos y por sus conclusiones,
como hija al fin del pueblo tr abajador que empuñó l as armas
para su redención, no resultó ser un simple movimiento bur­
gués, pue� con sus preceptos condensadores de infinitas aspi­
r aciones proletari as, incrus tad as en la Constitución, y con sus
leyes reformadoras, resultó ser el movimiento precursor de la
corrienfo mundial que viene marcando nuevos derroteros a l a
humanidad.
Y esto es lo que hace suyo el Partido Cooperatista Na�

'' Es indiscutible que el mundo asiste a uno de esos mo­
mentos en que se a celera la m arch a evolutiva de los pueblos.
La luch a, pues, entre los espíritus progresistas y l as fuerz as
conservador as que defienden en última instancia sus privile­
gios y prejuicios, tiene que recrudecerse; unos predicando
la cultura fund amentada en la r azón; los otros l a enseñanza
obscureéd a por el dogma; aquellos bregando porque el hom­
bre disfrute ín tegr amente el producto de su tr abajo; és tos
sosteniendo tod avía como fatalismo necesario l a explotación
del hombre por el hombre.''
El Partido Cooperatista toma su puesto fr ancamente en­
tre los primeros.
No se le oculta que dos sistemas económico-soci ales son
los que se disputan la hegemoní a del mundo. El Individua­
lista y el Soci alista . El primero que, partiendo de la conside-

cional:

NUEVAS ORIENTACIONES DEL
P. C. N.

5

ración p articular del individuo, deja a cada quien
plena liber­
tad para obrar de acuerdo con su instinto O deseo
, aunque sea
·
·
·
en perJmc10 de los demás; el segundo que, arranc
an do de 1a
·
·,
cons1derac1on de una colectividad y mediante
un
ide
al precon• •
·- e Just
ceb.1do_ :l.
icia, �etermina a cada quien una
misión que
cumplir _ p ara bene:fic1� común y para el suyo prop
io. El pri­
mero as 1r,n a al_ Gobierno una simple función
de vigilancia
y no puede evitar l a explotación humana ,• el
segundo, hace
· ·
de 1a col cctiv1
dad o_ rganiz da en l Estado, la .supr
ema regu�
_
�
ladora de la poses10, y d1stnbuc1ón
de
l
as riquezas, y evita
_n;
o atenu, a la explotac1on humana.
_ _ El Parti�o Cooperatista se declara en pro del sistema So­
ciahsta, c��s1der do q e el Estado no debe
ser y a una simple
��
_
�
orgamzae1on pohtica, smo que debe cum
plir funciones socia­
les, buscan�o un nuevo ajuste de las con
diciones económicas
de la colrctividad.
Entre estas finalidades, descuella
n p,or su importancia
la moral, eJ trabajo y la cultura.
La devoción al tra bajo, que hace
fuertes a los pueblos .
pero a un ab ajo exento de abus
?
o; a un trbajo bien regla �
mentado Y Justamente retribuí
do. Bien reglamentado, por­
que toca al Estado como reg
ul
ador social y como enc
arg ado
'.
de velar por el cmd
ado y robustecimient
_
o
de
l
a especie hu­
�a�a, ev�tar que por el excesivo desgaste, por la f alta
de acon­
1c1
f �namiento �igiénico de los talleres, por la falta de vig
í­
aª:��� en el cmdado de la vida, etc., las clases pro
le
ta
ri
a
s
se
e i.iten Y degeneren
corporalmente; antes bien, debe
pro­
curar que una reg
lamentación humanitaria, que con
_
t
e
ng a l as
seguridades Y l a
s idemnizaciones del hombre tr
ab aj ador coloquen a éste tal
como 1o q e s: '' una entidad sup
'
erior y no una
�
cosa.'' J, sta
-� mente retr1bm�do, decimos,
porque es tiempo de
que se e"" tie
nda que s1. e1 f ruto de la exp
lotación de l as riquezas naturale
� s es producto, no so'lo
.
. al, smo
del capit
escala det
. en m ayor
.
-_ t�abaJo,
es lógico que la utilidad ob
t
Ponda as1m
enida corres'
1smo a todos aque11os qu
e con el ,cerebro o con
el brazo
'
.
contribuyan a cre
arla .
"B·1en
sabemos que un
país como el nuestro, inexplota
do

�6

COOPERACION

en la ma:voría de sus riquezas naturales ; un país poco indus­
trializado, re qui ere para su mayor progreso la inversión de
capitales. Bienvenidos ést o s ; pero que sepan que se les admi­
te y se les llama para eso : par a explotar a las rique zas natu­
rales, no a los hombres.
" La moral y la cultura, apuntamos antes, también las
c onsid eram os c omo :finalidades básicas del Partido, p orque
ellas son las que hac en grandes a las sociedades a la luz de
todo derecho ; porque nosotros abundamos en la consideración
d e que la c orriente m o de rna ya da nuevas orientacione s en el
sentido de que han de ser la moral y la cultura d e lo s pueblos
y d e los individuos la fuerza suprema que determine el lugar
qu e o cur,en en el c onciert o social.
Los puebl os que n o ven hacia el porvenir, e stán condena­
dos fatalmente a desaparec er. Es preciso, pues, que se culti­
ven las nuevas g ener aciones fuera de los prejuicios imp eran­
tes y más c e rca del ideal ; para ello se impone que las ideas
nuevas se lleven a la esceula. Bien poco va a s er lo que apro­
veche la generación prese nte, ya forjada en el error ; p ero , al
m eno s, salvemos a la d el porvenir. La revolución en la Es­
cuela es, por c onsecuencia, uno de los más alto s postulados
que se imp one este Partido.
Mas éste, que ha dich o que re co ge los anhe lo s re volu­
ci onarios ; que sab en qu e e l indígena camp esino fué de spojado
d e sde la c onquista d e su civilización, sin pro,curársele en cam­
bio una nueva, y que no ignora que e l arte sano sólo cuenta
con c onocimi entos e mpíric os, se propone pugnar por la rei­
vindicación moral e intel e ctual de l indio, por la multiplicación
de las e scu elas rudimentarias y por el establecimiento de las de
esp e cialización técnica para las artes y oficios .
Amparamos t o da nu e stra acción política y social dentro
de la Escuela Co ope ratista, porque solamente ella, al unir los
esfuerzos y las actividades de l o s hombres para una sola :fina­
lidad ajustada a la razón, es capaz de realizar los postulados
renovadores que h emos enunciado.
El Partido Cooperatista acepta, en fin, las ide alidades
modernas respecto al funcionamiento del Gobierno y, al efecto,

NUEVAS ORIENTACIONES DEL P. C. N.

7

cuenta entre sus principios el de limitar la acción d e l Poder
Ejecutivo y elevar la resp etabilidad e influencia d el Parla­
mento , propugnando por la implantación de la d emocracia
funcional.
Pero hay más : ya que no es p osible que soci e dad alguna
exista fuera d�l concurso de los demás pueblos de la tierra,
también en mat eria internacional tiene que hacer profe sión
de fe una agrupación política como la nuestra. En este orden
es quizás donde se experimente la más marcada división entre
las tendencias viejas y las nuevas, y la consecuencia de esa
pugna ofre ce c omo r esultado el maj e stuoso esp ectácul o que
c omienzan a dar lo s puebl os oprimidos en contra del d er e cho
absoluto de paz y d e guerra que habían usurpado por tanto s
siglos los g o bi ern os imp erialistas. Los pue blos d e sean h oy
ser ell os directamente quien es det erminen su pr opia suerte .
n o quieren ya s er simples cosas, m o vidas inconsciente ment�
por fuerzas sup eriores ; no quiere n tampo co luchar pro le tarios
contra proletario s como consecuencia d e c onflictos ajen o s a
ell o s, porque s on únicamente rencillas y disputas d e domina­
ción las que han producido las guerras. El último c onflicto
�1:�dial e s una ens eñanza dolorosa, y para librarse de la repe­
tic1 on de tan bárbaras tragedias, las fuerzas vitales d e la
c olectividad humana, e l prol etariad o y el int electualism o d e ­
ben vincularse para romp er las fronteras, que sólo son �ec e ­
s �rias para que funcionen organismos administrativos ; pu­
diendo así, en c ongresos y asociaciones internacionales ' deter.
minars e la vida pacífica ·del mundo.
Ese es el criterio del Partido Cooperatista, y claro está
que acepta la igualdad de todos los países a la luz de l Dere cho •
q�e s e proclame como principio universal el de no interven�
c�on en los asun tos int eriores de los d emás países y que en
' caso los extranj ero s traten de hacer de su carácter un
n1ngun
,
.
titulo d e priv1
.
· ·1 e g10
· o mmum
dad.
El Part1d
· o Co op eratista d e clara, por último que no se
'
.
c onstit
,, o un cuerpo absorbe nte de las actividades políuye ..,om
. as
t1c
.
.
de la Repu'brica. Por el contrario,
deJa a las agrupacio.
nes 1o cales que
.
1 o mtegran y deJara, a las que en lo sucesivo

�8

COOPERACION

se adhieran, completa libertad de acción en sus respectivas
jurisdicciones, con la sola idea de que sus programas y su
acción 'Jayan encaminados a dar cima a los postulados fun­
damental es que se propone realizar. E invita, por último, a
todas las agrupaciones afines y a los hombres que sientan un
anhelo de justicia y redención, a que vengaI_J. con nosotros,
como compañeros de trabajos, de esperanzas y de ideales.
México, D. F., abril de 1922.
Dip. Froylán C. Manjarrez.-Presidente, Lic. Dip. Juan
Manuel Alvarez del Castillo.-Vicepresidente, Dip. Jorge Prie­
to Laurens.-Vicepresidente, Dip. Eliseo Céspedes.-Secretario
general, Prof. Mariano Samayoa.-Secretario del Interior, Ru­
bén Vizcarra.-Secretario del Exterior, Dip. Gustavo Arce.

Proyecto de Ley de Trabajo de
Mujeres y Niños
Exposición de M o tivos
A partir de la segunda mítad del siglo pasado y principal­
mente a fines de dicho siglo, se h3: dejado sentir la interven­
ción del Estado para reglamentar la industria y dentro de ella
la forma y condiciones de la prestación de servicios, llegándose
hasta la verdadera reglamentación de la libertad de trab ajo.
Dicha intervención es uno de los hechos que mejor significan
el deseo de abolir un estado de cosas altamente perjudicial
para el proletariado y para la sociedad en general. Desde
entonces las distintas legislaciones comienzan a incluir pre­
ceptos tendientes a garantizar la vida y la salud de los traba­
jadores, imponiendo a éstos, en muchos casos, taxativas para
su trabajo, que si examinadas a primera vista parecen perju­
diciales, examinándolas eón el criterio que actualm�nte priva
en materia de cuestiones obreras, les reservan determinados
beneficios que se traducen en un beneficio para la comunidad,
principal objetivo perseguido por los legisladores y razón fun­
damental de la intervención a que venimos refiriéndonos.
Ef:ctivamente, en el fondo de estas graves cuestiones sólo
existe el interés, que la misma sociedad debe tener, de conser­
var Y mejorar la comunidad manteniendo en condiciones cada
vez m ejores a sus distintos componentes. Si la industria es­
t�b� degenerando la especie, si los trabajadores estaban siendo
victim as de la
necesidad que tiene el capital en eterna com-

�10

COOPERACION

petencia de produci,r mucho, barato y pronto, era necesario
que se pusiera una cortapisa a esa explotación, y que no a
cambio de mejores jornales o de mayor estabilidad en sus pues­
tos, los obreros soportaran un estado de cosas tan perjudicial
para ellos como para la sociedad, haciendo uso de su libertad
de trabajo. Era necesario, por tanto, reglamentar esa liber­
tad para impedir sus funestos resultados.
En realidad la limitación a que venimos refiriéndonos no
. es otra cosa que una nueva consecuencia de la vieja idea de
que la vida social no es posible sin que cada individuo pierda
parte de sus libertades en beneficio del interés colectivo, que
ya no puede basarse en la misma interpretación individualista
de la libertad, sino en la voluntad colectiva. Haciendo uso
de su libertad de trabajo, los obreros pueden trabajar catorce
horas diarias ; pero como esa tarea es perjudicial para ellos y
a la larga también para sus familias, es decir, para un grupo
social de importancia, hay que salvarlos de las consecuencias
presentes y futuras que trae consigo tal uso de la libertad de
trabajo : la sociedad, en esa virtud, prohibe a los obreros que
trabajen catorce horas diarias.
Razones idénticas a las brevemente expuestas, han llevado
a los legisladores de todo el mundo civilizado a dictar medidas
que protejan a la sociedad en dos de los elementos que más le
interesan conservar en las mejores condiciones posibles : las
mujeres y los niños que trabajan.
' ' En ló que respecta al niño, todos l�s países civilizados,
salvo algunas raras y vergonzosas excepciones, están hoy de
acuerdo paxa prohibir el trabajo de los niños en las fábricas.
Sólo el límite de edad varía. En Inglaterra, eJ. limite es de 12
años. En Francia, de 13, porque es la edad en que termina la
enseñanza obligatoria y en que el niño debe haber conseguido
el certificado de enseñanza primaria. Convendría extenderlo
hasta los 14 años, como en Suiza y en Austria, porque la edad
de 13 años es algo prematura, no sólo para comenzar el tra­
bajo industrial, sino también para terminar bien la instruc­
ción primaria. Mucha necesidad tiene ésta de ser completada,
tanto más, cuanto que, en Francia, eJ. número d e letrados, des-

DE LEY DE TRABAJO DE MUJERES Y NIÑOS 11
pR OYE CT O

haber menguado ,.progresivamente, comienza a aumen­
ue, s de
pta síntoma deplorable. En todo caso, si, para aligerar a los
e la carga de sus hij os, la edad de mayoría obrera es
aáres d
p ntenida en 13 años, importa que cierto número de horas
emana quede reservado a la industria profesional. ' 'o s
º
.
p" No se crea, sm
· embargo, que es:a Iimitac1on
, ha_ s1'd o· aprob ada
in resistencia. La campaña, inaugurada en Inglaterra p or
�a Ley de Protección de los Aprendices en 1802, sólo en 1833
ltado, merced a la heroica persevera,ncia de Lord
obtuvo resu
y, en Francia, en 1841 (Ley de 22 de marzo de
ry,
e
erb
Shaft
en 8 años la edad de admisión) . Tropezaba con
ndo
fija
1841,
objeción
que la opuesta más tarde a la enseñanza
a
la mism
obligatoria : la de que hay que dejar a los padres la responsa­
bilidad de sus hijos. Pero basta con contestar, en ambos ca­
sos, que los padres, sobre to do si les apremia la necesidad, sa­
crifican con harta facilidad la salud, la instrucción y eJ. por­
venir de sus hijos a un suplemente de ganancia. La ley, guar­
diana del porvenir, debe impedirlo. Para los adolescentes de
15 a 18 años, la ley se contenta con fijar un límite a la. jornada
de trabajo : en Francia, desde 1904, el límite es de 10 horas. En
Inglaterra, de 12 a 14 año s, la jornada es sólo la mitad de la
del adulto (o bien, de cada dos días, uno) .-En 1�) concerniente
a las mujeres, la cuestión es ya más difícil. Algunos espíritus
absolutistas quisiera.n que, como los niños, fueran excluídas
de las fábricas . Y no carecen de buen.os argumento s : el hogar
destruído, la espantosa mortalidad de los niños abandonados,
los peligros de la vida de taller y d.e fábrica para la moralidad
Y para la salud de la jorven y de la mltljer casada ; y, si está
embarazada la m'lljer, el riesgo
de aborto o de niños que na.cen
muei.:os , Mas, en sentido contrario
1, preciso es decir que en
poc� en que m;ás que nunca se habla de emancip
ación
1: lllUJer Y de la igualdad de los sexos, lasería altamente
inJU.St
. o el inc
.
imp·1d·1e,ndol apac1·tar, por decir1o as1,, a todas las mu3eres,
·
con su trabaJo, ya l�s cuesta
. g es ganar su vida
trab Jo
anarla honradamente para que además les cierren
las
PU:ertªas de
dencia de fª'bn·�as Y talleres . . . Y, si se cometiera la im.Prureducir a esa incapacidad de trabaj a
o las mujeres

xn:

:a,

�12

COOPERACION

casadas o madres, dejando libertad de trabajo para las demás,
seguramente que con ello se asestaría un golpe funesto al ma ­
trimonio y a la. maternidad, más peligroso en Francia que en
cualquier otro país. Y se ha Hegado a una transacción. La
ley no prohibe a las m;ujeres el trabajo de las fábricas ; sólo se
contenta con reglamentarlo en interés de la higiene y de la
moralidad. Esas reglamentaciones pueden reducirse a cuatro
puntos : a) Limitación de la jornada de trabaj,o ; b) Prohibi­
ción del trabajo de noche, salvo excepciones que en la práctica
da� lugar a algunos abusos ; c) Interdicción del trabajo en el
fondo de las mi.nas ; d) Interrupción del trabajo durante un
periodo de algunas semanas antes del parto y después. El
trabajo de las mujeres en la fábrica, cuando se hallan en es­
tado de preñez, provoca frecuentes malos partos, y aun na­
ciendo a tiempo los niños, muchas veces nacen raquíticos.
Además, mientras los niños están en la primera infancia, el
trabajo de la madre en la fábrica trae como consecuencia for­
zosa la lactancia artificial, y, por llo tanto, una extraordinaria
mortlidad de la población infantil obrera en ciertos barrios
obreros (haista 300 por mil recién nacidos durante su primer
año de e•xis,tencia, en vez de 14.5 por 100 ; término medio) .
Así pues, esto entraña una cuestión de salvación pública. Res­
pecto a la salud de la mujer misma, el volver al trabajo inme­
diatamente después del parto, es causa de trastornos graves.
Así pues, está justifi.cadísim� la ley que prohibe que trabajen
las madres durante el periodo crítico que precede al parto, y
durante el que sigue a éste. Pero esta medida de protección
no existe aún en la ley francesa. Se limita a prohibirle al
patrono que despida a la mujer por motivo de suspensión de
trabajo, en un período de ocho semanas (antes del parto y des­
pués) . " ( Gide. Economie Politique ) .
Respecto d e los niños, Pie (Legislación Industrial) hace
ver que aun en el antiguo régimen de organización de la in­
dustria, se notó la necesidad de proteger a los niños, subs titu­
yendo lo que hoy es un pequeño obrero, por un aprendiz qu e
estaba directamente a cargo de un maestro. El desenvolvi­
miento de la industria, el maquinismo, la necesidad de p ro du-

PR OYECTO DE LEY DE TRABAJO DE MUJERES y NIÑOS 13

ci r mu cho, la simplificación de innum,erables tareas dentro de
las grandes fábri � as, ha llevado a éstas a los niños, que ya no
v an como aprendrnes, que ni podrían ir como tales , sino como
pe queños obreros que dentro de la fábrica están en las mismas
condiciones que los adultos, a excepción hecha del salario que
ganan, que es ridículo . Aun Inglaterra, que se ha puesto en
contra de la intervención del Estado para limitar la libertad
de trabajo, ha sido la primera en promulgar esta legislación
que Pie llama tutelar, siguiéndole Francia con un decreto de
3 de ene ro de 1813, especial para el trabajo de los niños en las
minas, y con la Ley General sobre Trabajo de Niños en las Fá­
bricas, de 22 de marzo de 1841, reformada por la Ley de 19
de mayo de 1874. Puede asegurarse que en la actualidad
s�l:' � algunas ;aras y vergonzosas excepciones, todos los paíse�
mv11Izados estan de acuerdo en prohibir el trabajo de los niños
en las fábricas . ' '
"El acuerdo unánime d e los fegisladores en favor de la
n� sidad �e �na reglamentación severa del trabajo d.e los
�
nmos, ya nn¡phca una fuerte presunción en favo!l" de dicha
reglaem ntación y d.e hecho la mayor pa,rte de los ooonomistas
aun los �s liberales, como Lero� Beaulieu, convienen en qu�
en se�eJ ante materia debe "fl.e·xionarse" el principio de "lais­
]
l
sez:f 1.r "
� � · Sólo a gunos intransigentes rep ican contra la
legitmudad de la intervención del Estado, bajo el doble pre­
texto de que es contrario a la libertad del trabajo y de que es
una amenaza para los derechos de la familia. El primer ar­
gumento, fundado sobre el principio de la libertad de trabaJ·o'
•
no es verdaderamente ser101
. En efeoto' si. es permitido invocar este prmc1p10
· · · para condenar la lim!itación de la duración
del trab J· d e 1os adultos, no puede ser cuestión de libertad
.,ª º
de~ ac cio
n cuando se trata de un niño de 8 ' 10 • 12 y aun de 13
anos El nin
• ~ o acata sin discutirlas las, órdenes que le son
,
dadas· · el
·
no t1ene
en realidad voluntad propia ni manera de
resisth-se
_ pues,
Asi
es falso preternder que la ley atente con·
tra la 11. bertad de,l nmo
· ~ cuando determina que los patronos no
Pueden co,ntratarlo, ·
.
smo a partll'
· de detenmnada edad y que
ta.ni.poco
,
Podran hacerlo trabajar sino durante ciei:to número

�14

COOPERACION

de horas. La verdad es que la ley estipula para el niño y re.
clama en su nombre, el trata.miento que él mismo proclam.aria
si fuera capaz de ha.cedo. Pero, agregan los partidarios de
la no intervención, si el niño no tiene albedrío, sus padres sí
lo tienen y sólo ellos tienen derecho de hablar en su nombre.
El legislador al intervenir, atenta gravem.ente contra la auto.
ridad paterna. Esta segunda objeción descansa sobre un do­
ble error : a) Un error de hecho : En efecto, la experiencia de­
muestra desgraciada:t®nte, que en la clase obrera la mj.seria.,
la necesidad de proveer a la subsistencia de un gran número
de niños, muy frecuentemente determina a los padres a utili­
zar el trabajo de sus hijos en condiciones perjudiciales para.
la salud de éstos. El testimonio insospechable del doctor Vi­
llermé sobre las condiciones lamentables de la clase obrera.
antes de la primera ley que en nuestro país protegía, si bien
débilmente, al niño contra la explotación de los m¡a,nufactu­
reros, ilustra elocuentemente esta proposición, y demuestra cuán
quimérico es considerar al joven obre:r:o suficientemente pro­
tegido por el afecto de su familia, como lo pretendían enton­
ces. El doctor Villermé, en su ' ' Cuadro físico y moral de: los
obreros em,pleados en las manufacturas de seda, de lana y de
algodón", (1840) dice: "La duración media del trabajo in­
dustrial era, en 1840, de 14 horas por día. En esa época la
duración del trabajo del niño •era la misma que la del hombre ;
y como las leyes no :fijaban la edad mínima de entrada en las
fábricas, no era raro ver en ellas oibreritos de 7 años ; en
Sainte-Marieaux-Mintes, los había de 4 y 5 años también. Para
saber cuáles eran los resultados sociales de un régimen indus•
trial tan bárbara, basta consultar las estadísticas de mortali·
dad y de reclutamiento. De las primeras resulta en Malhouse,
por ejemplo, la duración media de la vida del obrero era de
25 años, en tanto que era de 35 años para el resto1 de la pobla­
ción. De las segundas se desprende que en los centros indUS·
triales de Normandía por cada 100 conscriptos reconocidos
como buenos para el servicio militar había 166 ineptos .­
b) Un segundo error, de derecho : Es absolutamente inexacto
considerar a la autoridad paternal como un derecho del padre,

PROYECTO DE LEY DE TRABAJO DE MUJERES y NI:&amp;os 15

como una. especie de propiedad ' ' sui géneris ' ' que podría ser
una fuente de provecho para él. Al contrario, la autoridad
paternal, en derecho moderno, está organizada en bien del
interés del niño, ante todo, y también conforme al interés so­
cial ; es así cómo pertenece a los poderes públicos intervenir
p ara prevenir o reclamar los abusos que los padres puedan
cometer. Esta característica que limita la autoridad paternal,
sirve de base a la Ley de 24 de octubre de 1889 sobre la pro­
tección de niños maltratados o moralmente abandonados, y a
la de 22 de julio de 1912, sobre Tribunales para Niños. ' '
(Pie. Obra citada) .
En cuanto al trabajo de las mujeres, el problema dividió
largo tiempo a los economistas y a los legisladores, pero en la
actualidad la mayor parte de los países tienen leyes sobre
la materia, habiendo sido las primeras en promulgarse las de
los Estados Unidos del Norte, centro de Europa y las colonias
británicas. Los Estados del Sur de Europa, sobre todo Espa­
ña y Grecia, son los que mayor resistencia opusieron a esa le­
gislación. En la actualidad existen leyes sobre trabajo de
mujeres en Inglaterra, Alemania, Suecia, Noruega, Dinamarca,
Austria, Hungría, Holanda, Rusia ; Italia (1907 ) , España y
Grecia (1912) , Australia, Canadá, Estados Unidos, Argentina,
etc. Esas leyes persiguen 1&lt;18 siguientes fines : prohibición del
trabajo nocturno, reposo semanario obligatorio, fijación de
una jornada máxima de trabajo diario, descanso forzoso de las
mujeres en cinta en los últimos meses del embarazo y en los in­
mediatamente posteriores al parto.
La intervención del Estado para limitar el trabajo de las
mujeres, se basa en la idea de que pudiendo ser la mayoría de
ellas casadas, deben ocuparse de los cuidados de su familia,
p or lo cual la ley debe protegerlas para beneficio de ellas
y
contra la explotación de los industriales ( J. Simón : L 'Ou­
vriére ) . Puede decirse que este argumento no es decisivo,
por­
que las necesidades de la familia obrera llevan a la madre al
trab ajo , cosa que resulta comprobada en parte
por la encuesta
hecha por el Gobierno alemán sobre el
trabajo industrial de
las mujeres y especialmen
te de las casadas : casi siempre van

�16

PR OYECTO DE LEY DE TRABAJO DE MUJERES Y NIÑOS 17

COOPERACION

al trabajo obligadas por la insuficiencia del salario del � efe
de la familia. (Berlín, 1901 ) . .Además, este argumento no JUS·
tificaría la limitación del trabajo de las solteras Y el de las
ciudas cuando no tuvieran niños de poca edad. El segundo
argumento se basa en la idea de que la mujer ? ompar� da c�n
el adulto es incapaz de desempeñar los trab �JOS de este sm
grave peligro para su organismo. .Aun se es�:ma que este ar­
gumento no es decisivo : la ley protege al m1:o _no solamente
_
por su debilidad, sino por su falta de d1scermmiento, pero la
mujer sí tiene ese dicernimiento. El terc�r argume�to es el
más eficaz y el que indefectiblemente decid: �l legislador a
reglamentar el trabajo de las mujeres, proh1biendolo en mu­
chos casos. La mujer que trabaja con exceso o en �alas c? n­
diciones higiénicas, no solamente se perjudica a sí misma, smo
que perjudica a sus hijos. La sociedad no _puede ver a una
mujer como un elemento aislado, sino que tiene que verla en
el desempeño de la más alta misión qu� la � aturaleza le ha
conferido : la maternidad, y por tal motivo, tiene que ha_cerla
objeto de una protección espe�i,al, _Porque, de lo contrario, la·
_
especie sufriría una degenerac10n irremediable dentro de po­
co. La primera objeción de los economistas liberales �o�tra
, va sobre todo contra la hmita· · 1· 0 de la leo-islación
e 1 prmc1p
º
ción de la jornada para las mujeres. Declaran que es contra
el principio de la libertad de trabajo. Este argumento es con­
testado des.de luego con el mism'o con que se ha contesta �o
ara reglamentar la libertad de trabajo en general. .Ademas,
�s inconcuso que las mujeres no tienen todavía la, fu : rza s�fi­
ciente para protegerse a sí mismas dentro de las fabricas, smo
que se ven obligadas a soportar tod? el peso de las tareas Y
condiciones de trabajo que les son impuestas. Poco o nada
pueden o quieren hacer los patronos por su propia
• cuenta en
beneficio de las obreras. " " Para los patronos co�o para l�s
_
obreras la reglamentación legal, lejos de ser una mtervenc10n
embara�osa, es un instrumento de liberación ". Otro argu­
mento consiste en pretender que la reducción de horas de tra­
bajo a las obreras ameritaría hacer igu�l reducción a los obre­
ros, quienes pedirían condiciones semeJ antes a las de las mu-

jeres ; y que también la industria resultaría perjudicada, su­
puesto que habiendo en muchas fábricas hombres y mujeres,
s ería necesario reformar sus reglamentos. .A esto puede con­
testarse que no es desde ningún punto de vista difícil estable­
cer esa nueva reglamentación. El tercer argumento se refiere
a que las distintas ventajas que se establecen en favor de las
mujeres ( menor duración de labores, descanso perió dico, etc. ) ,
ha cen que disminuya la producción. El argumento sería bue­
no si no se hubiera comprobado ya que la producción no de­
pende del número de hora s de trabajo, sino de la intensidad
de ese trabajo ; es decir : que una obrera, lo mismo que un
obrero, no producen según el número de horas que trabajan,
sino según su capacidad, que disminuye en razón directa
del
cansancio prod ucido por la tarea ; esto da por resultado
que
si se imponen tareas inmoderadas, éstas rindan una prod
uc­
ción mínima hacia las últimas hora s. Las estadísticas
inglesas
y americanas demuestran que la lim¡itación de
las hora s de
trabajo para las obre ras y para los niño s han
sido benéficas
para la industria. " Una experiencia de cerca
de 30 años y los
informes concordantes de los inspectores
,1 demuestran :que
contrariamente a los pronósticos pesimistas
de los liberales,
la Ley de 1892 no ha comprometido en nada
la industria na­
cional francesa y que, lejos de ponerla
en imposibilidad de
luchar contra la concurrencia extranje
ra, la ha bene ficia do
porque, además, las mismas restriccio
nes para el trabajo feme ­
nino han sido impuestas en el extr
anjero ' '. La Com isión Su­
perio r de Trab ajo en 1897 infor
maba : " el aminoramiento de
la velo cidad de las máquina
s, las pérd idas de tiempo men os
numerosas, los repo sos más
real es, han permitido a la produc­
ción no disminuir en nada
, sino seguir una marcha ascenden­
te, a pesar de que poco
s de los industriales se resuelven ahora
v olver a la jornada
de 12 hora s. (Boletín de Bureau du
Tr avail, enero 1898
. Francia ) . (La misma comprobación
: Es­
tad'isticas ingl
esas ; J. Roche. Senado 21, marzo 1892
; Brentano, ' ' Las
relacion es entre el salario, la duración
del
trab
ajo
� su produ ctividad ". Rev . d 'ec. pol. 1893 ; S. W
ebb
and
arold Cox, T
he eight hours day ; Jay, La loi de dix
heures

ª

2

�18

COOPERACION

s
en Angleterre. Rec. déc. pol. mai 1902.-Sobre las estadística
de
esta
Encu
1894
u,
Burea
.
americanas : Boletín de Labor
Wash1904; Wages and hours of labor, 1904, Bureau of Labor,
ington) .
la exHemos terminado con lo que puede estimarse como
jo
Traba
posición de los fundamentos del Proyecto de Ley de _
0. Aho­
de Mujeres y Niños, al cual se refiere el_ presente �stud1
cto
proye
dicho
de
d
rmida
confo
la
ra sólo nos resta establecer
de
o
dentr
ncia
existe
de
con las ideas presentadas y la razón
las
de
rio
corola
son
las mismas leyes de algunos preceptos que
repetidas ideas.
agruNuestro proyecto comprende artículos que pueden
: el r �;o­
parse según la clase de prescripciones que contienen
los nmos
nocimiento de derechos especiales de las mujeres Y
entien­
se
hos
derec
esos
que trabajan; la declaración de que
con­
leyes
las
que
s
den conferidos a ellos aparte de los demá
n
ripció
presc
ceden a todos los trabajadores en general; y la
va­
los
tan
de que deberán gozar del mismo salario que disfru
es a las
igual
s
tarea
peñen
desem
rones adultos, siempre que
de éstos.
ones que
Otro grupo de artículos comprende prescripci
jar a los
traba
a
tirse
encieran los casos en que no puede admi
ción
dura
1
niños, cualquiera que sea su edad, _ y los q�:_ fijan �
que­
, pudiendo
de la jornada de trabajo para muJeres y mnos
prohibe el traque
ulo
artíc
el
o
grup
dar comprendido en este
ros.
obre
de
s
.
bajo nocturno para ambas clase
las dispoOtro grupo de artículos comprende todas aquel
reglam'entar las
siciones que deben tenerse en cuenta para
a los niños �u­
seguridades que deben darse a las mujeres y
los traba JOS
rante su trabajo. Un nuevo grupo contiene todos
res que
muje
las
en que no pueden ser admitidos los niños ni
o de nues­
no tengan determinada edad. Hay, además, dentr
reglamen­
ser
a
r
llega
sin
que,
tro proyecto, diversos artículos
o se
cuand
que
tarios, contienen ciertas normas con objeto de
no se vaya a
dicte el reglamento de la ley que proponemos,
contrariar el espíritu de los mismos.
artículo a
Para no tener que referirnos al hablar de cada

PROYECTO DE LEY DE TRABAJO DE MUJERES Y NIÑOS 19

las sanciones en que incurre el patrono que los desobedezca,
hacemos desde luego la siguiente explicación : nos ha parecido
que, dados los considerandos que ya hemos hecho anterior­
mente, siempre podrá considerarse al patrono como responsa­
ble de las omisiones a la ley y, por tal motivo, es a él a quien
debe castigarse en dichos casos. La ley no tendría ninguna
eficacia si no se fijara quién es el responsable de las omisiones.
También hemos creído conveniente no estipular ninguna for­
ma de sanción que no consista en multa, debido a que ésta es
la más sencilla. de hacerse efectiva. Finalmente, no hemos
considerado más que dos categorías de multas : de $100.00 y
de $50.00; en la inteligencia de que en la m'ayoría de los casos
esas multas se aplican por cada una de las personas empleadas
indebidamente por un patrono. No pueden considerarse co­
mo excesivas esas multas, si se tiene en cuenta el grave mal
que reportan a la sociedad las infracciones a la ley.
Los artículos lo. y 2o. de la ley son la declaración de las
bases en que se funda la misma. El artículo 3o. no es más que
una consecuencia del precepto constitucional, de que deberá
pagarse salario igual por igual trabajo. El artículo 4o. es la
consecuencia inmediata del segundo párrafo del inciso II del
artículo 123. Este artículo está puesto precisamente para ser
una sólida garantía en favor de los niños. Es hasta inhumano
Y desde luego contra los intereses de la sociedad, hacer tra­
bajar a los menores de 12 años. Aun podem10s decir que la
Constitución fijó un límite inadecuado, supuesto que en la Re­
pública la educación primaria termina a los 14 años, aparte
de que, dadas las condiciones de nuestro pueblo, los niños de
12 años están muy lejos de haber completado su desarrollo;
todo lo contrario, en esa época y sobre todo las niñas, comien­
zan a atravesa r por un período de crisis que pone en peligro
su desarrollo normal. Para dar mejor idea de la necesidad
que hay del artículo 4o., redactado en los términos de la Oons­
. , , ya
titucion
que por desgracia no puede hacerse más desde
l�e o, basta considerar la elevada cifra que arrojan las esta­
�
dis�icas para la mortalidad infantil, distinguiendo que esa mor­
talidad
es mucho mayor entre las clases pobres que entre las

�20

COOPERACION

clases más o m!enos acomodadas. E;s decir, a los 12 años nues­
tros niños de la clase humilde apenas tendrán fuerzas · para
soportar las tareas que autoriza la Constitución. De no po­
nerse la prescripción terminante que ponemos en nuestro pro­
yecto para hacer míás eficaz la prescripción constitucional, que,
lo repetimos, estimamos insuficiente, seguiremos viendo una
gran cantidad de niños que no sólo no van a la escuela por­
que trabajan, sino que al crecer llevan ya el estigma que en
ellos deja un trabajo que agota sus energías, deprimiendo sus
organismos. Y si todo lo anterior es cierto respecto de los va­
rones, cuánto m,ás lo será respecto de las niñas.
Aquiles Loria asegura que la mortalidad de los niños en
Alemania, es como sigue ; 7 por ciento en familias acomodadas
y 34 1¡2 por ciento entre los pobres ; esa mortalidad es mayor
en las ciudades industriales. En Bruselas : 6 por ciento para
los ricos y 54 por ciento para los pobres. Cosa igual ocurre
en todos los demás países. El doctor Pagliano, de Turín, en
1876, comparó el peso, la capacidad vital, la circunferencia
del tórax y la fuerza muscular de los muchachos pobres y de
los ricos, y después de serias observaciones, pudo ver que los
niños pobres pesaban menos, eran más pequeños y que la ca­
pacidad vital del rico a los 19 años era 800 centímetros cúbi­
cos mayor que la del pobre ( Palacios) . " Mosso, el gran fisió­
logo, asegura que el agotamiento que la fatiga produce en el
hombre se pone de relieve en la degeneración de la raza, que
se observa en algunas regiones de Italia. En Caltanizetta, por
ejemplo, durante los 4 años que pasaron de 1881 a 1884, de
3,672 obreros que trabajaban en los azufrales y que se presen­
taron a las quintas, sólo 203 fueron considerados como aptos
para el servicio militar ". Además, hay que tener en cuenta
que, en la mayoría de los casos, el niño recibe pésimo ejemplo
de sus compañeros de trabajo y se degenera moralmente.
El artículo 5o. es una consecuencia del último párrafo
del inciso XI del artículo 123. Se basa, tanto como el pre­
cepto constitucional, en la necesidad de no sobrecargar a los.
niños y a las mujeres con tareas que están más allá de suii
fuerzas.

PROYECTO DE LEY DE TRABAJO DE MUJERES y NIÑOS 21

El artículo � o., que prohibe el trabajo de niños y niñas
ores
de 16 an_os que no sepan leer y escribir, a menos que
me�
ex�1ban semananamente un certificado que compruebe que
estan cursando su Educación Primaria, no puede basarse direc­
tamente en el artículo 123, pero creemos que su necesidad sal­
ta a la vista, sobre todo, si se tiene en cuenta la necesidad de
combatir el analfabetismo y de crear un movimiento en favor
de la educación de los obreros.
La primera parte del artícu)o 7 o. se basa en el inciso III
del artículo 123 y la prescripción referente al día de descanso
se basa en el inciso IV del mismo artículo. La razón por la
cual proponemos que para los niños y niñas menores de 16
años ese día de descanso sea el domingo, es obvia : sólo en ese
día pueden encontrar las distracciones que todavía necesitan
a su edad.
El artículo So. es consecuencia de los incisos I y IV del
art�culo 123 . El artfoulo 9o. lo- es del inciso II del repetido
_
.
articulo constituc1onal, al igual que el artículo 10. Para de­
limitar la · aplicación de los dos artículos anteriores, hemoi
puest ? la pre�cripción que encierra el artículo 11, con objeto
d � e�Itar pos1 � les confusiones y conflictos en los espectá,culos
pubhcos, hospitales, sanatorios y servicios domésticos.
El artículo 12, aun cuando a primera vista puede parecer
fuera de_ lugar, porque llega a detalles propios de un regla­
mento, tiene su razón de ser en el proyecto de ley, a efecto
de que dentro de él queden prescripciones tendientes a evitar
la excesiva fatiga que producen escaleras molestas y pasillos
eStrechos que no estén protegidos con barandales. No es raro
encontrar en las :fábricas y casas de comercio escaleras que no
solamente representan un peligro para quienes la usan
sino
que son verdadeos instrumentos para mortificar
a las e�plea­
:as_ � 0b:eras, que con verdadera pena las utilizan. El mismo
spiritu mforma los artículos 13, 14 y 15.
Nunca será bastante criticada Ia pes1ma
·
·
e
muti
'
·
,
¡
costumbr
e
de mantener en
.
pie, sobre todo a las empleadas de
los almacenes, costumbre
que causa verda
· · · os en su organismo que en mud eros perJmm
'
&lt;! has oc asione
·
s asumen caracteres graves, pues a la larga que-

�22

COOPERACION

dan lesionados o inútiles delicados organismos femeninos.
Nunca se dirá demasiado en favor del uso de cuantos medio s
de protección estén indicados para evitar accidentes y enfer­
medades profesionales ; constantemente hemos venido asegu­
rando que, en materia de accidentes de trabajo y sobre todo
en cuestiones de enfermedades profesionales, es más impor­
tante y de mejores resultados prevenirlos mediante severas
reglamentaciones, que pretender dictar disposiciones enca­
minadas a remediar los efectos de dichas consecuencias del
riesgo profesional.
El artículo 16, en nuestro concepto, es uno de los que por
su radicalismo van a ocasionar mayores discusiones. Nosotros
lo basamos en una liberal interpretación de los incisos del 123
que protegen a los menores y a las obreras en cinta. Nos pa­
rece fácil demostrar que con esos preceptos se desea dar una
amplia y efectiva protección a seres que requieren condi,cio­
nes especiales de trabajo y no fatiga física excesiva ; y es in­
cuestiónable que el trabajo a destajo, por sencillo que sea,
produce esa fatiga. Todos los obreros están contra el trabajo
a destajo, que sólo beneficia, y muy relativamente por cierto,
al patrono, y que, en cambio, hace que el operario tome sobre
sí una tarea siempre superior a sus fuerzas, con tal de poder
llevar unos cuantos ,centavos más a su casa. No es cierto que
el trabajo a destajo permita al obrero más aplicado ganar más ;
los obreros a destajo pronto se especializan, y cuando lleg1m
a tener la habilidad necesaria para producir más, el salario
es abatido de manera que no salga de cierto margen. Ade­
más, los mismos obreros, en su lucha contra el capitalismo,
evitan que algunos de sus compañeros produzcan más en sus
tareas a destajo. Es muy conocida de los obreros americanos
la frase " take your time ", que en el caló de las fábricas sig­
nifica : ' ' vaya despacio ''.
Los artículos 17 y 18 están basados en el inciso V del 3r­
tículo 123 y reglamentan los detalles de aplicación de dicho
inciso. La novedad consiste en la proposición de que durante
el mes inmediato anterior al parto, la obrera no desempeñe
ningún trabajo. Queremos que esa proposición subsista, te-

PROYECTO DE LEY DE TRABAJO DE MUJERES Y NIÑOS 23

niendo en cuenta que el espíritu de la Constitución es decidi­
damente favorable al punto. Cualquier persona medianamen­
te ilustrada sabe que ninguna mujer próxima a dar a luz está
en condiciones de desempeñar ningún trabajo. Alfredo Pala­
cios hace 17 años declaraba ante la Cámara de Diputados de
la República Argentina : ' ' He tenido oportunidad de asistir
en el Hospital Rawson a las experiencias realizadas por un
conocido médico, y me he compenetrado de la necesidad im­
p eriosa de la prescripción que propongo. ' '
' ' Siguiendo las huellas del profesor Pinard, el doctor
Jiménez examinó 575 mujeres que habían permanecido más
de cuatro semanas en la Maternidad, y observó que el peso
total de los niños nacidos ascendía a 1.592,848 gramos, o sea
un peso medio de 3.353 gramos ; después examinó 475 mujeres
que habían permanecido menos de un mes en la Maternidad,
y observó que el peso de los niños era de un 1.481,848 gra­
mos, o sea un peso medio de 3.186 .gramos, lo que da una dife­
rencia de 167 gramos a favor de los primeros. "
" Los comentarios huelgan, máxime si se observa que
nuestras obreras trabajan en las fábricas hasta pocos días antes
del parto. ' ' Investigando las causas de la mortalidad infantil,
encontramos muy luego el trabajo excesivo de las madres y
los embarazos mal conducidos.
Conforme al inciso II del tantas veces citado artículo 123
los artículos 19, 20, 21, 23, 24, 25, 26, 27, 28, 29, 30, 31, 33 ;
34, expresan todas aquellas labores insalubres o peligrosas en
que no deben ser emple�dos los jóvenes menores de 16 años
ni las mujeres. Las especificaciones de los artículos 19 y 20
son ,completas en nuestro concepto, supuesto que contienen
�odas aquellas industrias reputadas como peligrosas o como
insalubres. Esas tablas contienen, salvo modificaciones
nece­
sarias para adoptarlas a nuestras industrias,
los mismos tra­
b �j os apuntados por la ley argentina sobre la materia, dete­
nidamente estudiada y hábilmente
sostenida por Alfredo Pa•
lacios, a qmen
.
·
h emos citado en algunos casos. Hay que m. .
istir constantemente en
la necesidad de proscribir de la in­
;
.
ustria,
paulatinamente, el uso y la elaboración de muchos

�24

COOPERACION

productos sumamente peligrosos para la salud, que pueden
ser ventaj osamente substituídos por otros que no representen
esa amenaza para los trabajadores.
En el resto de los artículos citados, están incluídas aque­
llas labores que también deben ser consideradas como insalu­
bres o como peligrosas para las muj eres y para los menores,
como esta exposición se alargaría excesivamente si pretendi é­
ramos explicar la razón que hay para proscribir ciertos tra­
bajos de los que pueden ser desempeñados por mujeres o por
menores, nos concretamos a decir que las tareas citadas, como
podrá verse por su sola enumeración, son de aquellas que
deben ser encomendadas a los hombres, porque unas requieren
esfuerzo excesiv-0 , otras larga experiencia, otras requieren
suma prudencia ( mover máquinas de pedal, vigilancia de cua­
dros distribuidores, manejo de motores, trabajos subterrá­
neos o submarinos, o en andamios, etc.)
Completa la reglamentación del inciso V del artículo 123,
que se refiere a los períodos de descanso que tienen las obreras
para amamantar a sus hijos, el artículo 22, en el que propo­
nemos el establecimiento de lugares higiénicos debidamente
apropiados para el caso.
Con el artículo 32 pretendemos impedir que la prostitu­
ción en todas sus manifestaciones, tenga mayores medios de
propaga,ción y que el trabajo, por su índole misma, lleve al
vicio o sirva de pretexto para él.
Los artículos 35 y 36, referentes a los pesos que pueden
ser transportados por obreros y obreras, según sus edades,
completan el ,cuadro de las tareas que se pueden imponer a
aquéllos.
Los artículos 37 y 38 tienden, como su redacción misma
lo indica, a procurar la moralidad de las obreras, impidiendo
que en su mismo trabaj o puedan encontrar asuntos que hieran
su pudor y las habitúen a ver con indiferencia y a tolerar in­
moralidades, que seguramente las degeneran. En los tres úl­
timos artículos del proyecto, proponemos medidas reglamen­
tarias necesarias dentro de la ley.
El artículo 41 impone a las autoridades munfoipales Y 3

pROY ECTO DE LEY DE TRABAJO DE MUJERES Y NIÑOS 25

los inspectores de trabajo en general, la obligación de hacer
examinar el estado de salud de los niños y muj eres que tra­
bajen, a efecto de separar y atender a aquellos cuya salud
re quiera esas medidas. Esa labor de profilaxis dentro de las
fábricas, se hace cada vez más necesaria, para impedir el
avance de tantas enfermedades que, de no ser atendidas a
tiempo, acaban con la vida de los trabajadores.

Proyecto de Ley del Trabajo de Mujeres y Niños
Artículo lo. La ley reconoce que las muj eres y los mnos
deben ser objeto de una protec.ción especial que garantice su
bienestar y su mejoramiento, para que puedan cumplir con sus
funciones sociales.
Artículo 2o. Los derechos y la protección que la presente
ley otorga a las mujeres y a los niños que trabajan, se enten­
derán, en todo caso, como conferidos a ellos, además de los
que las leyes dan a los trabajadores en general.
Artículo 3o. Las mujeres y los niños que trabajan, debe­
rán gozar del mismo salario que disfruten los varones adul­
tos que desempeñen tareas análogas a las encomendadas a Íos
prim eros.
Artículo 4o. Queda prohibido hacer trabajar a niños y a
niñas menores de doce años. El patrón que infrinja esta dis­
posición será castigado con una multa de cien pesos por cada
niño o niña que tenga a su servicio en esas condiciones.
Artículo 5o. Los niños y las mujeres no podrán trabajar
horas extraordinarias. La duración de la jornada, para ellos,
s� regirá, según su sexo y edad, por las prescripciones
rela­
t\�as de la presente ley. El patrón que tenga trabajando
a
ninos Y muj eres fuera de las condiciones
de este artículo, será
castigado con cien pesos de
multa por cada uno de ellos.
Artículo 60. Queda prohibido el trabajo de niños y niñas
lllenore s de diez y seis años, que no sepan leer y escribir, a me­
nos de que
exhiban semanariamente un certificado de escuela

�26

COOPERACION

nocturna que demuestre concurren a ella con puntualidad
observando buena conducta y alcanzando buenas calificacio�
nes. La infracción de este artículo será castigada con cin.
cuenta pesos de multa, que pagará el patrón responsable.
Artículo 7o. Los niños y niñas menores de diez y seis
años sólo podrán trabajar treinta y seis horas a la semana'
debiéndose concederles, como día de descanso, precisamente el
domingo, y con goce de sueldo. La infracción de este artículo
será castigada con una multa de cincuenta pesos por cada per­
sona empleada indebidamente, que pagará el patrón respon­
sable.
Artículo So. Las mujeres mayores de diez y seis años no
podrán trabajar más de ,cuarenta y ocho horas semana�ias, y
por cada seis días de trabajo tendrán uno de descanso, con
goce de sueldo. La infracción de este artículo será castigada
con cincuenta pesos por cada persona empleada indebidamen­
te, que pagará el patrón responsable.
Artículo 9o. Queda prohibido el trabajo nocturno indus­
trial para los varones menores de diez y seis años y para las
mujeres. Se entiende por trabajo nocturno industrial el que
se hace entre las diez y ocho y las seis horas, en ieualquier fá­
brica, taller u obra. La infracción de este artículo será cas­
tigada con multa de cincuenta pesos por cada persona inde­
bidamente empleada, que pagará el patrón responsable.
Artículo 10. El trabajo comercial nocturno sólo se per­
mitirá a los menores de diez y seis años y a las mujeres, hasta
las veintidós horas. Se reputa trabajo comercial nocturno el
que se verifica entre las veinte y las siete horas. La infrac­
ción de este artículo será castigada con multa de cincuent.a
pesos por cada persona indebidamente empleada, que pagará
el patrón responsable.
Artículo 11. La prohibición del trabajo nocturno no com­
prende a las mujeres mayores de edad que se ocupen en el ser­
vicio doméstico, en el cuidado de enfermos o en las empresas
de espectáculos públicos.
Artículo 12. Las escaleras y pasillos por las cuales deben
transitar dentro de una negociación industrial o comercial

pR OYE CTO DE LE Y DE TRABAJO DE MUJERES y NIÑOS 27

u
que en ella trabajen, cuando tengan más de cinco
m j ere s
esc alones, deberán ser : las escaleras, de cincuenta centímetros
de ancho, como mínimo, con barandales cubiertos, así como la
parte interior ; con una inclinación no mayor de cuarenta y
cinco grados Y tendrán escalones suficientemente cómodos
para impedir ,caídas y evitar un excesivo esfuerzo al subirlas.
Los pasillos deberán reunir las mismas condiciones por lo que
se refiere a su ancho, barandales y cubiertas. Cuando el trá­
nco que se haga, tanto por los pasillos como por las escaleras,
sea de más de veinte empleadas que transiten constantemente
por ellos, el patrón deberá aumentar el ancho de los mismos
en cincuenta centímetros, indicando por medio de carteles
cuál debe ser el lado por el cual se puede transitar en una di­
rección y en otra ; en defecto de lo anterior, deberán construir­
se pasillos y escaleras para ser usados en una dirección, y pa­
sillos y escaleras para ser usados en la dirección contraria.
La infracción de este artículo será castigada con multa de

doscientos pesos.

Artículo 13. Las mujeres deberán usar todas aquellas
prendas de ropa apropiadas para evitar los accidentes a que
pueda dar lugar una indumentaria común. El patrón deberá
cuidar de que se usen tales medios de protección, cuyo costo�
cuando exceda del importe de tres días del salario de que dis­
frute la obrera que deba usarlos, será cubierto por él. En
caso de desobediencia a este artículo, el patrón será castigado
con multa de cincuenta pesos por cada ,caso personal de infracción.
Artículo 14. Los patronos estarán obligados a emplear
todos los medios de protección que se consideren apropiados
Para evit ar accidentes y enfermedades profesionales lo mismo
que a implantar las medidas higiénicas necesarias ;ara salva­
guardar la salud y la vida de las mujeres y niños.
Artículo 15. Siempre que no sea absolutamente indispen­
b
e
::/ que la mujer esté de pie, el patrón deberá permitirle que
sent da ; al efecto, deberá instalar un asiento cómodo para
ca;ª lllUJ�er
empleada.

�28

COOPERACION

Artículo 16. Queda prohibido el trabajo a destajo para los
varones menores de diez y seis años, para las milljeres m.enores
de diez y ocho años y para las que se hallen dentro de los tres
m·eses anteriores y posteriores al parto. En cuanto a las con­
diciones de trabaj o y al salario, se aplicará a estas últimas 1o
.
prescr1pto en los artículos 18 y 19. El salario que deber án
disfrutar será el salario medio de los devengados en los novent a
días anteriores a la fecha en que se aplique el presente artículo.
Artículo 17. Durante los primeros dos meses de los tres
anteriores al parto, las mtujeres no serán empleadas en trabajos
físicos que exijan' esfuerzo. Sus servicios serán utilizados en
otros departamentos donde las labores sean fáciles, y si esto
no fuere posible, no trabajarán en lo absoluto. En todo caso
cobrarán su sueldo íntegro. Durante el mes inem diato ante­
rior al parto no trabajará la mujer, ni en el mes que a éste
siga, teniendo derecho a su salario íntegro. En todos estos
casos, la mujer conservará los derechos de su contrato de tra­
bajo. La infracción de este artículo será castigada con multa
de DOSCIENTOS PESOS por cada persona empleada indebi­
damente, que pagará el p� �l"Ón responsable.
Artículo 18. Para que una mujer disfrute de los derechos
que le concede el artículo anterior necesita estar trabajando
cuando menos desde seis meses antes con el patrón de quien
exija su cumplimiento.
Artículo 19. Queda prohibido el trabajo de varones me­
noi:es de diez y seis años y mujeres, en las siguientes indus­
trias, reputadas peligrosas o insalubres :
I. Fabricación : de dinamita; de pólvora a base de picrato
de potasa; de fulminante de mercurio ; de pólvora de cañón;
carga de proyectiles de guerra con pólvoras modernas
II. Refinamiento y destilación del petróleo e hidrocarburos empleados para el alumbrado y el calor;
III. Fabricación de barnices grasos;
IV. Fabricación de sulfuro de carbono ;
V. Fabricación de éter sulfúrico y acético;
VI. Fabricación de colodión y sus aplicaciones;
VII. Fabricación de telas impermeables;

pROYE CTC&gt; DE LEY DE TRABAJO DE MUJERES y NIÑOS 29

VIII. Fabricación de ácido sulfúrico ;
IX. Pulido de metales preciosos ( oro y plata) ;
X. F abricación de colores de anilina;
X L Fabricación de ácido pícrico;
XII. Fabricación de ácido oxálico '•
XIII. Fabricación de ácido salicílico '•
XIV. Fabricación de murecida o purpurato de am¡onio .
'
XV. Fabricación de cloro;
XVI. Fabricación de cloruro de cal o hipoclorito de calcio '.
XVII. Fabricación de ácido nítrico '•
XVIII. Fabricación de cromatos;
XIX. Fabricación, fundición y laminado del plomo y
fabricación de litargirio, minio, masicot, cerusa y óxidos de
plomo;
XX. Fabricación de blanco de zinc '•
XXI. Fabricación y trituración de los compuestos de cobre
y tratamiento del mismo para los ácidos;
XXII. Dorado y plateado;
XXIII. Fabricación de combinaciones arsenicales '•
XXIV. Fabricación de sales de sodio (procedimientos con
el ácido sulfúrico ) ;
XXV. Fabricación de potasa y sus sales;
XXVI. Fabricación de prusiato de potasa ( cianuro de
potasio, azul de Prusia) ;
XXVII. Fabricación de celuloide ·
XXVIII. Destilerías de materias ' alquitranosas (parafina'
creosota, ácido fénico, bencjna, nafta del comercio) ;
XXIX. Fabricación de fuegos de artificio;
XXX. Fabricación de fulminantes '·
XXXI. Depósitos de pólvora;
XXXII. Depósitos de residuos de anim,ales;
XXXIII. Depósitos de guano de origen animal;
XXXIV. Linotipía v
. fundición de tipos ,·
XXXV. Lavaderos y recolección de huesos y trapos;
XXXVI. Cardado en las fábricas de tejidos y
XXXVII. Fábricas y depósitos de materias' inflamables en
general.

•

�30

COOPERACION

La infracción de este artículo será castigada con multa
de CIEN PESOS por cada persona eIIllpleada indebidamente ,
que pagará el patrón responsable.
Artículo 20. Queda prohibido el trabajo de varones me­
nores de diez y seis años y de mujeres en los siguientes casos,
en las industrias que se indican :
I. Fabricación de cerillos fosfóricos : en las secciones don­
de se confecciona la pasta, se hace la in:m,ersión y en los seca­
dores ;
II. Triperías : en los lugares donde se lavan y preparan las
tripas ;
III. Curtidurías o tenerías : en las secciones donde se pro­
ducen desprendimientos de polvo de tanino ;
IV. F'abricación de cueros barnizados ( charoles' y telas
b arnizadas : secciones donde se efectúa el barnizado ;
V. Industria del caucho y sus aplicaciones : secciones don­
de se producen desprendimientos de sulfuro de carbono y
bencina ;
VI. Guanos químicos : lugares en que hay desprendimien­
tos de vapores debido al tratamiento de ácidos ;
VII. Industria en la cerámica (fabricación de ladrillos,
alcarrazas, cántaros barnizados, loza, porcelana, etc. ) : secciones
en que se efectúa la trituración y el cernido ;
VIII. Tintorerías : locales donde se emplean substancias
tóxicas ;
IX. Fabricación y pintado de papel : secciones en que se
efectúa la separación, preparación y corte de trapos usados y
donde se manejan substancias tóxicas ;
X. Vidrierías, cristalerías y fábricas de espejos : en el
soplado sin uso de boquilla, en las secciones donde se efectúa
la trituración y cernido de los componentes, en el pulido del
vidrio en seco y las secciones donde se haga uso de las mate­
rias tóxicas ;
XI. Manufacturas de tabacos : secciones donde se abren Y
quitan mazos de tabaco y donde se desprenden polvos ;
XII. Fabricación de negro animal : trituración de huesos i

PROYECTO DE LEY DE TRABAJO DE MUJERES y NIÑOS 31

.XIII. Hornos de cal : trituración de piedras calizas y cer­
nidos ;
.XIV. Hornos de yeso : seccio nes donde se desprenden
p olvos ;
X�- Fabricación de sombreros : seccio nes en que se aplica
Y donde se desprenden polvos por el tratamiento de
armz
b
el
;
pelos
los
XVI. Fundiciones (hornos de altas temperatura s) : sec­
ciones donde se _efectúa la fusión de los metales, y
X VII. Destilerías de alcohol : en las salas de fermentació n
y levaduras.
La infracción de este artículo será castigada con multa de
CIEN PESOS por cada persona empleada indebidamente que
'
pagará el patrón respectivo.
Artículo 21. Los niños y niñas menores de diez y seis años
no po ?rán ha � er traba jos acrobáticos u otros propi os para
_
espectaculos publicos, que pongan e_n peligro su vida, su desa­
r��l;o nor1;1 a1, º su salud. El patrón que infrinja esta dispo­
.
inc10n, sera castig
ado con multa de CIEN PESOS, más el im­
P ?_:'te de la entrada bruta del espectáculo en que se exhiba al
mno, en cuya persona se haya violado este artículo.
Artículo 22. Durante el período de la lactancia, la lll¡Ujer
.
tiene derecho a dos descansos extraordinarios al día de
media
hor_a cada uno, para amamantar a su hijo, a
cuy� fin se le
_
facil�tará un lugar higién ico debidamente acond
icionado y
propi� para ello. Este tiempo no se le descon
tará y se consi­
der�ra como traba jado. La infracción
de este artículo será
castigada con culta de CIEN PESO
S por cada persona em­
pleada i debidamente, que pagar
á el patrón responsable.
�
23. No se emplearán varones menores de diez y
. Articulo
· muJer
seis anos,
· es en mover máquinas de pedal
Ill
.
ni en hacer
girar ruedas horizontales
, ni como maquinistas de grúas o
• •
eabrías, ni para dar
o transmitir sena
1 es a los maquinistas ni
P ara cui· dar las cuerdas de los aparat
os. La infracción de este
_
articulo sera· ada con multa
castig
de CIEN PESOS por cada
.
º
e
r
so
P
na emP 1 eada m
de b1damente, que pagará el patrón resP onsable.

�32

COOPERACION

Artículo 24. Ni los varones menores de diez y seis años ni
las mujeres podrán ser empleadas en la limpieza, lubrica ción
compostura o montaje de poleas, ruedas, engranes, bandas'
cadenas de transmisión, flechas, chumaceras, bielas, cigüeña:
les muñones, correderas y, en general, de todos los accesorios
y órganos transmisores de energía de una maquinaria mientras
se halle ésta en movimiento. La infracción de este artículo
será castigada con multa de CIEN PESOS por cada persona
empleada indebidamente, que pagará el patrón responsable.
Artículo 25. Los menores de diez y seis años y las muje­
res no podrán ser ocupados en la limpieza de un lugar situado
debajo de una máquina, mientras ésta se halle en movimient o '
ni en lugares situados entre dos máquinas o entre una máquina y un muro, o en pasillo elevado sin barandal, cuando
dichos espacios tengan menos de un metro de ancho. La in­
fracción del presente artículo será castigada ,con multa de
cien pesos por cada persona empleada indebidamente, que pa­
gará el patrón responsable.
Artículo 26. Los varones menoers de diez y seis años y
las mujeres no podrán tener ningún trabajo que se relacione
con el manejo de llaves de vapor, ni con el manejo de eleva­
dores y montacargas, calderas, motores, pólvora, dinamita y
otros explosivos, sierras, maquinarias, cables, cuadros de dis­
tribución y aparatos usados para la transmisión y transfor­
o
mación de corriente eléctrica. La infracción de este artícul
em­
será castigada con multa de cien pesos por cada persona
sable.
respon
patrón
el
á
pagar
pleada indebidamente, que
Artículo 27. Los varones menores de diez y seis años Y
eos,
las mujeres no podrán ser ocupados en trabajos subterrán
ulo
artíc
ni en trabajos submarinos. La infracción de este
em­
será castigada con multa de cien pesos por cada persona
pleada indebidamente, que pagará el patrón responsable.
s Y
Artículo 28. Los varones menores de diez y seis año
ga
r
ca
las mujeres no podrán ser ocupados en operadones de
este
y descarga, ni en la estiba de buques. La infracción de
perartículo será castigada con multa de cien pesos por cada

PROYECTO DE LEY DE TRABAJO DE MUJERES y NIÑOS 33

a indebidamente, que pagará el patrón respon­
sona emplead
sabl e.
Artí culo 29. _ Se prohibe emplear varones menores de d"1ez
y s��s año s Y _ muJeres, en _ and ��ios para la c�mstrucción, repa­
racw n, decorado o mod1ficac10n de edificios. La infracción
de este artículo_ será_ castigada con multa de cien pesos por
cad a empleado mdeb1damente utilizado.
Artículo 30. Ni las mujeres ni los varones menores de
die z y seis años podrán ser ocupados en la parte de las fábri­
ca s o talleres donde se efectúe el azogado de espejos la fun­
dición y temple del vidrio, la preparación de cerillos, �l blanco
de plomo y el albayalde. La infracción de este artículo será
�asti �ada con multa de cien pesos por cada persona empleada
mdeb1damente, que pagará el patrón responsable.
Artículo 31. Los varones menores de diez y seis años y
los mujeres no podrán ser ocupados en la parte de una fábrica
? �a!ler en � ue se efectúe el hilado húmedo, a menos de que, a
JUICIO del mspector respectivo, se hayan puesto los medios
necesarios para evitar el escape de vapor en la habitación
calien­
ocupada por los trabajadores cuando se emplee el ao-ua
0
te. La infracción de este artículo será castigada con multa
_
de cien pesos, que pagará por cada persona empleada indebi­
damente, el patrón responsable.
Artículo 32 . Queda prohibido el trabajo de varones me­
nores de veintiún años y de mujeres, en los expendios de bebi­
das alco hoTicas al menudeo, o para ser consumidas en ellos
'
,
en las casas
·
de Juego,
en 1 os prostibuluos, s1· no están regiistra&lt;
1 las mujeres, en los cabarets y en los salones de bailes pú�;8
icos . Los infractores de esta disposición serán castigados
co n multa de doscientos pesos la primera infracción y por la
.
se gunda con igua
1 multa y la ,clausura del establecimiento.
,
r
iculo
A �
33 . Los varones menores de diez y seis años y
1a¡;; IDUJeres, menores ele vemtmno,
· ·
no podrán prestar sus ser. .
.
.
vicio
s en e_l mtenor de refrigeradoras o estufas. La infracción de este
artículo será castigada con cincuenta, pesos de
:rnu lta
poi· c ela persona que trabaJe contraviniendo esta disP osic1o
. , n , la cua1
pagara, el patron responsable .

ª

3

�34

COOPERACION

Artículo 34. Lo s varo nes meno res de diez Y seis año s y
las mujeres meno res de veintiuno no po drán prestar sus ser­
vicio s a bcrdo de ferro carriles, tranvías, camio nes, auto mó­
viles y veh ículo s de transpo rte, de carga o pasajero s. La in­
fracción de este artículo será castigada co n multa de cien
pesos po r cada perso na indebidamente empleada, que pag ar á
el patrón respo nsable.
Artículo 35. Lo s peso s máximo s que lo s o brero s pueden
cargar tanto fuera co mo dentro de lo s locales en lo s estableci­
miento s de trabajo , so n :
a) Diez kilo gramo s para lo s varo nes meno res de diez y
seis año s ;
b ) Cinco kilo gramo s para las mujeres menores de diez
y seis año s ;
c) Diez kilo gramo s para las mujeres desde diez y seis a
veinte año s ;
Artículo 36. El límite máximo de carga que pueden arrastrar o empujar tanto en lo s establecimiento s co n en la calle,
queda determinado así, co mprendiendo el veh ículo :
a) Vago netas que circulan so bre rieles. Varo nes meno ­
res de diez y seis año s, ciento cincuenta kilo gramo s ; mujeres
meno res de diez y seis año s, ciento cincuenta kilo gramo s ; mu­
jeres desde diez y seis a veinte años, tresciento s ki� o gramo � .
b) Carretillas a mano . Varo nes de cato rce a diez y seis
año s, cuarenta kilo gramo s ;
c I Carro s de tres y cuatro ruedas. Varones meno res de
diez ; seis año s, treinta y cinco kilo gramo s ; mujeres �erro ­
res de diez y o ch o año s, treinta y cinco kilogramo s ; muJeres
desde diez v o ch o a veinte año s, cincuenta kilo gramo s.
ArtícuÍo 37. Se pro h ibe emplear a varo nes meno res de
diez y seis año s y a mujeres meno res de veinticinco , en tra�� ­
jo s relativo s al diseño , reducción, pro paganda, venta, exh �b i­
,ción o distribución de anuncio s, grabado s, escrito s, dibuJO�,
estampas ' pinturas' emblemas, fo to grafías, películas para cila 1e;''
nematóo-rafo
' que aunque no caigan bajo la sanción de
0
, ulo
puedan h erir su mo ralidad. P o r la infracción de este ar tic

pROYEC'fO DE LEY DE TRABAJO DE MUJERES y NIÑOS 35

será castigado co n multa de cien pesos po r cada perso na em­
pleada indebidamente, el patrón respo nsable.
Artículo 38. En lo s caso s en que el artículo anterio r no
pro hib a el empleo de mujeres para lo s trabajo s que el mismo
señala, no será permitido que las trabajado ras desempeñen
sus labo res en unión de lo s h o mbres. El patrón que infrinja
este artículo será castigado co n multa de ,cincuenta pesos po r
cada h o mbre o mujer que emplee indebidamente.
Artículo 39. En ninguno de lo s caso s penado s po r esta
atenuante, ni meno s exculpante, el h ech o de que el
será
ley
h aya o bligado a trabajar a un empleado en las cir­
no
patrón
cun stancias pro h ibidas po r esta ley, sino que éste, de motu­
propio, h aya trabajado en dichas circunstancias.
Artículo 40. En lo s caso s de reincidencia de un patrón en
cualquiera de las infraccio nes penadas en esta ley, será casti­
gado co n multa do ble de la impuesta para la primera in­
fracción.
Artículo 41. Las auto ridades municipales intervendrán
de o ficio para examinar po r medio de médico s, el estado de sa­
lud de lo s niño s y mujeres que trabajen, y retirarán del tra­
bajo a lo s examinado s cuya salud amerite esa medida. Igual­
mente, po r medio de inspecto res del trabajo se h ará cumplir
la presente ley, en cuya labo r deberán ser ayudado s
po r las
demás auto ridadeB.

Transitorios
,,.

Artículo lo . Esta ley es reglamentaria
de las fraccio nes
II, III, V, VII
y XI del artículo 123 de la Co nstitución Fede­
ral de lo s Estad
o s Unido s Mexicano s, po r cuanto se refiere al
trabajo de las
.
.
· - s en e1 D'1str1to
muJeres y de 1o s nmo
. y Territ
.
orios Feder
ales .
Artículo 2o . Quedan dero gada
s to das las dispo sicio nes
quc se
opo ng an a las de la presente ley.
Artículo 3o . Esta ley empe
zará a regir desde la fech a de
Stt Pro m
ulgación.

�36

COOPERACION

Artículo 4o. Para realizar las obras de seguridad e hi­
giene en los talleres, prescriptas en la presente ley, lo mismo
que para introducir todas las reformas adecuadas al esp íritu
de las anteriores disposiciones, tendrán los patronos un pla­
zo de noventa días, a p artir de la promulgación.

El Ayuntamiento Cooperatista

de 1 923

El Ayuntamiento Cooperatista de 1923 ha realizado una
vasta a la vez que intensa labor en todos los ramos que corres­
ponde al Municipio controlar y atender. No sería posible
hacer una historia completa de los trabajos realizados en
1923 por el Ayuntamiento que preside el señor Prieto Lau­
rens, ya que éstos son de tan diversa í�dole y que, como antes
decíamos, h an sido muy numerosos ; por esto nos concretamos
únicamente a relatar cuál ha sido la acción cultural y social
desarrollada por el Municipio.
El Cooperatista ha sido tal vez el único Partido que ha
cumplido, después de haber triunfado en las elecciones, con
las promesas que hizo a sus comitentes. Como se recordará,
cuando la propaganda para la sucesión municipal desarrolla­
da el año pasado, los ,candidatos apoyados por el Partido Co­
operatista, prometieron realizar grandes mejoras en todos los
ram os del Ayuntamiento, y todos saben que han sabido cum­
plir sus promesas, aun con exceso, como se referirá más ade­
l ante .

Las primeras disposiciones

Inm edi atamente después de haber sido electo Presidente
ic
�� ipal Y rendido la protesta correspondiente, el señor Prie­
o aurens
dictó su primer acuerdo, por medio del cual supri-

�38

COOPERACION

mió la llamada Guardia Amarilla, integrada por policías a
sueldo del Ayuntamiento, y que se había creado en años ante­
riores. El Presidente Municipal declaró en aquella ocasión
que creía innecesario sostener '' guardias de corps ' ' con el
dinero del Ayuntamiento, y que éste podía emplearse en form a
más provechosa, lo cual hizo más tarde, creando la Orquesta
Típica Municipal, bajo la dirección del maestro Jesús Corona
y que es ahora una de las agrupaciones musicales que de ma­
yor prestigio goza, no sólo en la metrópoli, sino en toda la
República.
Desde el primer momento se inició también una amplia
labor cultural, sobre bases firmes y perfectamente reglamen/
tada. Se creó una sección ,cultural social, destinada a servir
de conducto entre el Presidente Municipal y el Consejo Cul­ /
tural de la ciudad de México, y entre el público y el funcionario ya citado. Desde luego comenzó a trabajar esta sección,
y de acuerdo con el Consejo Cultural organizó los festejos de I
primavera que se efectuaron en el mes de mayo, habiéndose
desarrollado un programa amplio y sugestivo. Formaban este programa espe,ctáculos de todas clases, propios para que
sirvieran de solaz a todos los habitantes de la ciudad de Mé­
xico, de acuerdo con las aficiones de cada uno de ellos.
Para que gozaran de un espectáculo poco común en Mé­
xico, el señor Prieto Laurens aprovechó los servicios del maes­
tro Gaetano Bavagnoli, quien logró reunir bajo su batuta un
numeroso grupo de artistas mexicanos, formando una magní­
fica orquesta sinfónica, la ,cual dió una serie de conciertos que
seguramente contribuyeron en mucho a levantar el nivel artís­
tico y cultural de los habitantes de la ciudad, aficionados a la
música, y creó la afición de este bello arte en muchos otros
que no habían tenido manera de escuchar un conjunto tan
completo y valioso como el que nos ocupa. El maestro Ba­
vagnoli dió a conocer muchos trozos sinfónicos que nunca
habían sido ej ecutados en México, de diferentes autores, tanto
nacionales como extranjeros. Se efectuaron, además, otr os
lucidos festivales, entre los que debe mencionarse - el combate
de flores del mes de mayo, que por su animación y número de

EL AYUNTAMIENTO COOPERATISTA DE 1923

39

con currentes, no tiene precedente en la historia de la ciudad;
el concurso de flores, plantas, aves canoras y de pintado plu­
rua je, que se efectuó en el Parque Lira, domicilio social del
Consejo Cultural; y la velada en que fueron entregados los
premi os a los vencedores en los concursos organizados por e).
Ayuntamirnto sobre los siguientes temas : Trozo sinfónico,
canción mexicana, obra en verso y obra en prosa para escri ­
tores nacionales y algunos otros más que escapan a nuestra
ru ernoria.
El concurso de trozo sinfónico especialmente, tuvo una
enorme trascrndencia, ya que, además del premio que se otot·
gó al vencedor, fué ejecutado aquél por la Orquesta Sinfónic�
del maestro Bavagnoli y será editado por la casa Ricordi, ck
Milán, que es una de las empresas editoras musicales más im­
portantes del mundo, por lo cual dicho trozo será conocido,
gustado y ejecutado en todos los países donde se cultiva la
música sinfónica.

El mejoramiento social y material de empleados
y obreros municipales
Tan intensa como la labor cultural ha sido la labor social
que ha desarrollado el Municipio dentro de su seno mismo.
A pesar de que no tiene todavía sanción legal el proyecto de
Ley del Seguro Obrero, se ha celebrado un contrato con una
compañía norteamericana para asegurar el futuro de los tra­
b ajadores del Ayuntamiento. ·
D e acuerdo con las clasificaciones de dicho contrato, los
asegurados tienen derecho a recibir atención médica
gratuita
en aquellos casos en que lo necesiten durante
;
el tiempo que
perm anezcan curándose,
se les pagará diez y siete pesos cin­
�uenta cent avos a la semana, y en el evento de que queden
1�: apacitados
para el trabajo, recibirán semanariamente vein­
iun pe sos, por
el término de cinco semanas. Cuando uno de
�
os obreros
fallezca, sus deudos recibirán trescientos pesos de

�40

COOPERACION

EL AYUNTAMIEN1'0 COOPERATISTA DE 1923

la compañía de seguros. Por su parte, el Ayuntamiento ten­
drá que pagar cuarenta y cinco centavos a la semana por ca da
uno de los obreros a quien asegure. Es innegable que éste
ha sido uno de los pasos más serios que el Ayuntamiento ac ­
tual ha dado para lograr el mejoramiento social y material
de sus trabajadores y habla muy alto de quienes, a pesar de no
hacerse pasar como apóstoles del obrero, pro curan su mejora­
miento y elevan su nivel, poniendo tanto a ello como a sus fa­
miliares a .cubierto de la miseria en el caso de que sufran algún
accidente o enfermedad que les impida trabajar.

Durant e el mes de agosto próximo pasado ingresó a la
C asa de Salud del Periodista, víctima de una grave dolencia,
uno d e los empleados inscriptos allí por el Ayuntamiento.
permaneció internado en el hospital de la tantas veces men­
cionada institución por espacio de más de diez días ; se le
atendió con todo esmero y logró curársele por completo, sin
que dicho señor hubiera tenido que desembolsar ni un sólo
c entavo por todo esto. Ya se ve, pues, que no ha sido una
precaución inútil o un arranque lírico el que inspiró la idea
de proteger en esa forma a los empleados municipales, sino
un dict.-1 do de la necesidad, pues de otra manera nunca podrán
estar en condiciones, quienes perciben un sueldo de tres a cua­
tro pesos diarios y tienen que sostener una numerosa familia,
de atenderse en forma debida cuando desgraciadamente ado­
lezcan de un seria enfermedad.

Trabajos en favor de los empleados
No se ha cometido el tan frecuente error de proteger úni­
camente a los obreros, dejando en las circunstancias en que
hasta ahora vivían a los empleados de cierta categoría, que
gozan de poco sueldo y tienen, en cambio, necesidades de
mayor ruantía que los obreros.
El señor Prieto Laurens y quienes con él colaboran juz- \
garon con todo acierto que era indispensable hacer algo en pro
de los empleados a que antes nos hemos referido. Como -/4.o
era posible tomar seguros para todos ellos, pues los fondos
del Ayuntamiento no permiten que se distraigan cantidades de
cuantía en otra cosa que no sean los servicios municipales,
y el sostenimiento de las obras que se han emprendido en
benefici·J de la ciudad, se estudió la mejor forma de p /ocurar
que los empleados tuvieran atención médica eficaz y/ que el
Ayuntamiento no tuviera que hacer un desembolso de cuantía .
El punto se resolvió en forma favorable, habiép.dose to­
mado cien plazas de socios en la Casa de Salud del Periodista ,
que paga el Ayuntamiento a razón de tres pesos mensuales
por cada uno de ellos, y en cambio a aquellos a quienes se fa­
voreció con la inscripcción de dicha casa, podrán gozar de las
prerrogativas y usar de los derechos que tienen los periodistas
miembros de esta institución.

41

La creación del Teatro Municipal
Si las medidas a que antes nos hemos referido son útiles
por todos conceptos, no lo es menos, a la par que agradable,
la creación del 'l' eatro Municipal. Es perfectamente sabido
que en épocas anteriores nuestros autores nacionales, cuando
escribían al guna obra de teatro, se veían obligados para que
ésta fuera llevada a la escena, a suplicar a los empresarios,
adular a lo,;; actores de escena y hasta a hacer la corte a acto­
res Y actrices, sin que en· muchas ocasiones lograran su pro­
pósito, pues a pesar del mérito indiscutible de algunas obras,
nunca llegaron a ser representadas.
El Ayuntamiento de 1923, a semejanza del de otras mu­
chas ciudades, dió los pasos necesarios para crear el Teat;o
Munic ipal. Se lanzó una convocatoria para que quienes de­
s earan celebrar contrato en calidad de empresarios, hicieran
Prop osi cio nes, las cuales fueron calificadas por un jurado nom­
al efecto ; :fijándose en la convocatoria como condición
?rado
º
lUdisp ensa
ble para los aspirantes, la de comprometerse a re-

�42

COOPERACION

presentar obras de autores mexicanos, en número mínimo de
una al mes.
Los actuales empresarios del Teatro Municipal, ant es Fá.
bregas, aceptaron estas condiciones, y en el corto tiemp o que
tienen de estar laborando en ese coliseo, han estrenado ya nu.
merosas obras de autores mexicanos que han mere cido el
aplauso del público y proporcionado a la compañía pingües
ganancias. Esta labor del Ayuntamiento tiene dos aspectos :
se ha lograd'◊, por una parte, que sean conocidas obras que
no pueden considerarse como maestras, pero que sí son muy
superiores a muchas de las de autores extranjeros, y la segun­
da, que tal vez sea la más benéfica, consiste en que ha quedado
sentado el hecho de que las obras de autores nacionales no
sólo gustan al público, sino que, además, producen magníficas
entradas, en muchas ocasiones superiores a las habidas en las
representaciones de obras de autores consagrados.

Cuentas claras

Un gran paso que se ha dado en el año actual para que el
público sepa en qué forma se procede en el Ayuntamiento,
consiste en· el hecho de publicarse mensualmente los cortes de
caja correspondientes, en los cuales está consignado de una
manera clara, las sumas que ingresan a las arcas del Ayunta­
miento y el destino que se les da a éstas.
Como la forma más eficaz de que el público se entere de
cuanto se hace o se proyecta hacer, es la de dar informaciones
a la prensa y cuantos datos solicitan los periodistas, se creó
a iniciativa del señor Prieto Laurens, una Sección de Publi­
cidad, q_ue como única misión tiene la de proporcionar a los
periodistas los datos que deseen sobre cualquier asunto de la
incumbencia del Municipio, pues se tiene el propósito, ya que
se obra con toda rectitud, de que el público sepa en qué fo rDl a
se procede en el Ayuntamiento, y pueda sugerir-, llega do el
easo, la conveniente solución de alguno de los problemas que

�=

.EL AYUNTAMIENTO COOPERATISTA DE 1923

43

pres ent en, la reforma de cualquier sistema y, en general,
n1o dificaci ón de t? do proced!miento _ que, sin ben �ficia: al
A Ju nta mi ento, constituya una mcomodidad para quien tiene
,o.
'
de este.
'
en las o ficmas
que tratar
,
.
todavia
mucho
por referir de cuanto se ha
queda
mo
Co
ne vado a cabo en este año en el Ayuntamiento, pondremos
a e stas lineas para continuar en el número siguiente de
punto
.
.,
esta pubhcac10n.

�LA SOCIEDAD COOPERATIVA DE E. DE LA S. DE A. y F. 45

La Sociedad Cooperativa de emplea do s
de la Secr�taría de Agricultura
y Fomento
Discurso pronunciado con motivo de
la inauguración de la Sociedad Coope­
rativa de empleados y trabajadores de
la Secretaría de Agricultura y Fomen­
to, por el Lic. Víctor DIAZ DE LEON.

Desde hace muchos años los obreros han venido organi­
zándose, constituyendo uniones de muy diversas índoles, pero
tendiendo siempre a encontrar una mejoría dentro. de la pre­
caria situación en que se encontraban, mej-oría que han logrado
obtener de los patrones la mayor parte de las veces. El ele­
mento capitalista, a su vez, se ha unido estrechamente para
presentar un frente único que contrarreste la acción de las
diferentes uniones obreras.
El resultado de esta lucha formidable entablada entr e el
capitai y el trabajo, ha sido la elevación de los salarios. ¿ Y
cuál ha sido la consecuencia lógica e inmediata de esa eleva­
ción 1 El aumento desproporcionado, la elevación verdadera·
mente abusiva, en los precios de venta de los artículos de pri­
mera necesidad. El comerciante nunca pierde, el comerci ante
sabe muy bien en qué estriba su negocio, y le importa rnuY
poco que se eleve el precio de los artículos que tiene que ad·
quirir para SU¡ reventa ; él siempre halla la manera de e nco n·
trar una utilidad que sea suficiente para saciar su inago table
ánsia de dinero.

La clase obrera no ha resuelto ninguno de sus urgentes
r oblernas económicos por medio de la elevación de los sala­
�io s; p er o si bien ella no ha visto satisfechos sus justísimos
mejoría, ya que el dinero que hoy gana tiene un
anhel os de
mucho menor que el que tenía cuando ga­
quisitivo
od
po der
la
clase
media y de entre ésta la burócrata muy
enos,
naba rn
te,
se
ve
en
situación comprometidísima, pues los
espe cialmen
artículo s de primera necesidad han encarecido, en tanto que
sus asignaciones permanecen estacionarias, cuando no más
re ducidas.
¡, Cómo puede remediarse este mal 1 Aumentando al em­
pleado sus emolumentos y procurando que su dinero tenga un
poder adquisitivo mayor del que hoy tiene. Y de estos me­
dios que nos llevarían a resolver el difícil problema económico
del burócrata, el único que está a nuestro alcance es el se­
gundo, es decir, aumentar el poder adquisitivo del dinero que
ganan los empleados, por medio de una conveniente organi­
zación cooperativa de consumo.
El señor De Negri, que es un ferviente admirador del co­
operatismo, porque ha visto sus benéficos resultados por sus
propios ojos, porque lo ha presenciado en diversos lugares de
los Estados Unidos en donde ha estado, porque lo ha palpado
Y se ha podido dar cuenta de las enormes ventajas que el
hombre adquiere cuando vive y trabaja cooperativamente con
sus semejantes ; por ello anhela, por doquiera que él pase, ir
dejando sembrada la simiente de tan hermosa teoría, seguro
de que, su práctica hará que la semilla fructifique, y al fruc­
tificar derrame frutos de bendición sobre todos los hombres
constantes que enarbolen la bandera del cooperativismo.
Cuando el propio funcionario a que antes me referí,
aba� donó la dirección de los Ferrocarriles Nacionales para
vemr a ocupar el elevado vcargo que hoy desempeña, dejó a
todos los empleados y obreros que de él dependían, como ver­
dadero patrimonio, una organización cooperativa de consumo,
cuyos resultados no se hicieron esperar, pudiendo asegurar
que por medio de esta unión los ferrocarrileros han dado un
Paso trascendentalísimo en su vida económica y social.

�46

COOPERACION

Uno de los primeros acuerdos que dictó el señor De
Negri al encargarse del Despacho de la Secretaría de Agri­
cultura y Fomento, fué la creación de la Dirección de Coopera­
ción Agrícola, porque estaba :firmemente convencido de que,
solamente por medio de la cooperación, p-odía encontrar alivio
en su situación el campesino de la República ; pues deseaba
que todos los que han recibido tierras ejidales, en virtud de
dotaciones provisionales o definitivas, pudieran desarrollar
una vida de trabajo moderna, mediante la asociación coope ­
rativa.
¡, Y si esa ha sido la norma de conducta que se ha trazado
el señor De Negri, qué de extraño tiene que ahora se preocupe
hondamente por los que a su lado trabajamos, colaborando a
diario, cada uno dentro del círculo de sus atribuciones, en la
gran obra que tiene emprendida f ¡, Cómo podría él olvidarse
de nosotros 1 Por ello anhela que de esta junta que hoy ce­
lebramos aquí, surja poderosa nuestra gran Cooperativa de
Consum-o. De esta nueva situación económico-social que nos
brinda tan desinteresadamente, se derivarán como consecuen­
cia� naturales, condiciones que harán variar radicalmente los
valores morales y materiales de los empleados. En lo sucesivo
sus hijos serán bien alimentados y mejor educados ; la juven­
tud venidera ya no será raquítica y hambrienta ! Los que se
hagan viejos frente al escritorio oficinesco, tendrán sus últimos
días más halagüeños, llegarán a la vejez considerados, amados
y respetados ; el h-ombre de más modesta condición podrá em­
briagarse en la esplendidez de una vida llena de tranquilidad,
desarrollada en un medio de relativas amplitudes económicas.
De los hogares desaparecerá la suciedad, hija muchas veces
de la escasez de recursos ; la fiereza se cambiará en manse­
dumbre, la discordia cederá su puesto a la más plena armonía .
De esta suerte los hombres serán libres, no por mandato de
determinadas leyes, sino libres económicamente, que es com o
concibo la verdadera libertad. La adulación se desterrará p a­
ra siempre. ¡, Quién adularía en donde todos fueran lib res 1
Si bien es cierto que en el siglo en que vivimos, 'la riqueza ha
aumentado muchísimo y el término medio de comodidad, des-

-

LA SOCIEDAD COOPERATIVA DE E. DE LA S. DE A. y F. 47

canso y delicadeza han subido, es también una verdad evi­
dente, que esas ventajas están restringidas a las clases pri­
vil egia das y que la clase media casi no participa de ellas.
¡, Quién podrá negar que a medida que existe en un país mayor
progreso es más intensa la miseria en determinados grupos
sociales ? Este consorcio de la pobreza con el progreso es la
sentencia obscura de nuestros tiempos, es el hecho máximo
del cual provienen las dificultades económicas, políticas y s-o­
ciales, que perturban tan profundamente al mundo. Sola­
mente por medio de la cooperación podrá el empleado de esca­
sos recursos lograr una buena alimentación y educación para
sus hijos ; de lo contrario, tendrá que resignarse a contemplar
el macabro y espeluznante espectáculo que a diario le ofrezca
su familia mal alimentada y sin los recursos necesarios para
dar a sus hijos siquiera mediana educación.
Tengamos plena confianza en que los vapores emanados del
cooperativismo, engendrarán nubes amenazantes que se pre­
cipitarán torrenciales sobre el numeroso grupo de traficantes
y mercachifles que, viven a costa del trabajo de las clases la­
borantes, ya sean sus actividades manuales o intelectuales.
El trabajador no ve oro y tranquilidad sino alrededor de los
ricos propietarios de casas c-omerciales. ¡, Y frente a esta do­
lorosa situación, qué hacemos los que somos víctimas de esos
pulpos humanos que a diario nos chupan la sangre ? Comentar
nuestros males en los corrillos o quejarn-os como se queja una
débil mujer. ¡, Qué, acaso no somos hombres ? ¡, Qué, no pode­
mos ir resueltamente a la lueha ? Pues si somos hombres que
sabemos luchar, organicémonos y hagamos que los traficantes
ya no sean uuestros explotadores, seamos banqueros y comer­
ciantes de nosotros mismos, por medio de la organización co­
opera tivista.
El señor De Negri desea que de los diferentes tipos de
Cooperativas de Consumo, elijamos aquella que fija los mismos
precios que los que rigen en establecimientos comerciales que
venden artículos similares, es decir, una organización igual a
este respecto que la que adoptaron los fundadores de la pri­
mera Cooperativa de Consumo que se estableció en Rockdale

�48

COOPERACION

el año de 1844. Así, los comerciantes no sentirán competen cia
extrema al funcionar esta sociedad y no se coaligarán p ar a
destruirla. Las utilidades que haya al finalizar cada año
social, se repartirán entre los accionistas en proporción al
consumo hecho durante el año, sin tener en cuenta el monto
del capital que cada uno represente en la sociedad.
La forma de constituir el capital es por demás sencilla;
está al alcance de las posibilidades económicas de todos los
empleados. El señor De Negri desea que cada uno aporte
una decena de su sueldo o jornal para c'Onstitiuir el capital de
la sociedad. Pero no una decena descontada en una sola vez,
no ; una dec&lt;lna que se dejará paulatinamente, lentamente,
descontando medio día de haber en cada decena ; necesitamos
por tanto veinte decenas para cubrir el importe total del
capital.
El comercio fué instituído para satisfacer una neecsidad
social, para llenar la función de intermediario entre produc­
tor y consumidor, y en vez de esto, sólo ha servido para chupar
la sangre a unos y a otros.
Mientras el comercio sirva solamente para fundar o acre­
centar fortunas, aumentar el lujo y hacer más patente el con­
traste entre la mansión del bienestar y la de la necesidad más
imperiosa, el progreso no es ni será efectivo ni verdadero. La
torre inmensa del capitalismo se inclina desde su base, ame­
nazando ruina y, cada nuevo piso, no hace sino precipitar la
catástrofe final. (Aplausos. )
La Economía Política, auxiliada por la Sociología, se ha
preocupado p or resolver tan intrincado problema, habiendo
llegado a la conclusión de que es el cooperativismo el llamado
a resolver los problemas de las clases laborantes, demostrando
esas ciencias que no son simplemente una colección inútil de
máximas, sino que son la interpretación de un conjunto de
hechos, que investigan la causa de los fenómenos para corre ­
gir sus defectos hallando sus verdaderas relaciones mutuas.
Yo no dudo que todos los aquí presentes se resolverán de
una manera unánime a constitiuir esta Süciedad que el señor
De Negri propone, pues él desea que los empleados que tra-

LA SOCIEDAD COOPERATIVA DE E. DE LA S. DE A. y F. 49

bajan a su lado mejoren sus condiciones económicas y mora­
les ; quiere que exista una absoluta diferencia entre el indivi­
duo aislado que está sujeto a la explotación del comerciante, y
el individuo que cooperando con sus semejantes halla su bien-•
e star personal y colectivo.
En la organización interior de la Sociedad, para el fun­
iento del mecanismo interno, deberá sujetarse a los
nam
cio
procedimientos ya establecidos por el comerciante, es decir,
que a sus empleados, lo mismo al más elevado de categoría
que al último de ellos, se les exigirá absoluta competencia y
gran laboriosidad, marcándoles sueldos que estén en relación
con los que pague el comercio a sus empleados. Esta naciente
Soci edad no podrá funcionar a base de recomendaciones y fa­
V'Oritismo, pues si así se hiciera iríamos al más completo y
seguro fracaso, como ha pasado ya con no pocas sociedades
cooperativas de consumo en nuestro país.
Voy a daros a conocer las bases que el señor De Negri ha
dictado para su mejor funcionamiento :

Bases

El mismo señor De N egri anhela que, de conformidad con
el texto de esas bases, estudiéis, discutáis y aprobéis el pro­
yecto de Estatutos que en breve presentaré a vuestra considerración.
Es preciso que ya no volvamos la vista hacia esos ocasos '
llenos de luz y color, en los que se hace verdadero derroche
de
tonalidades, desde la más tenue hast¡;t la más viva y atrevida,
p ero que en rigor no es ya sino 1� ilusión de
un minuto que
se esfuma, que huye y no deja en nuestro
espíritu sino un re­
?u erdo más o menos grato de esplendores pretéritos no ' diri'
.
•
J amos nuestra mirada
hacia los amaneceres límpidos, en que
.
. .,
,
el sol con energia
y d ec1s1on, sm co 1ores temblantes1 sino con
1a firm eza
del que llega a nueva vida, nos envía sus rayos
.
quizá m enos bellos,
pero sí más luminosos, llevando a nuest.ros
4

�50

COOPERACION

espíritus no una dulce sensación de arro bamiento, sino una
ho nda emo ción de realidades en que lo s rayo s de luz co n sus
to nalidades vigo ro so s, po r ser iluminación de día nuevo , se
:filtren po r entre las nubes y lo s más elevado s picacho s de ma­
jestuo sas mo ntañas escribiendo co n letras de oro en el ho ri­
zo nte la palabra redento ra que co nno ta una transición abso ­
luta de l o s regímenes capitalistas y burgueses a una o rganiza­
ción del trabajado r para el trabajador mismo , sin intervención
de elemento s extraño s, quedando así grabada perennem ent e
para que las generacio nes venideras vean c omo simbólica ex­
presión esa palabra tan significativa : ¡ COOP ERACION !
Víctor DIAZ DE LEON.

Bases para la constitución de una _Sociedad Coope&gt;:-ativa
de responsabilidad limitada al importe del capital
suscrito por los accionistas, q ue se de?ominará
"Cooperativa de empleados y traba1adores
de la Secretaría de Agricultura y
Fomento", S. C. L.
CAP ITUL O I
Constitución, objeto y término de la Sociedad
.Artículo lo . P ara el objeto que se expresa en el artículo
3o . de estas bases y demás fines anexo s a la naturaleza de
esta institución, queda constituída po r las perso nas que co n­
_
curran al o to rgamiento de esta escritura, una So ciedad � o .
· · , so cial
º , prev1s10n
o perativa de Co nsumo , pro ducc1o, n, ere' d1to
y co nstrucción, de respo nsabilidad limitada al impo rte �el
,
· ·
capital subscripto po r lo s acc10mstas,
baJ· O 1a denomi· nac1o n
de " COOP ERATIVA DE EMP L EADOS Y TRABAJADOR� S,
DE L A SECRETARIA DE AGRICUL TURA Y FOME NT O

S. C. L.

LA S OCIEDAD COOPERATIVA DE. E . DE LA S. DE A. y F. 51

Artículo 2o . El do micilio de la So ciedad será la ciud
ad
de México , pero po drá establecer sucursales, delegacio nes o
representacio nes en lo s lugares que juzgue co nveniente el
Co nsejo de Administración, tanto en la República co mo en el
extranjero .
Artículo 3o . L a So ciedad tiene po r o bjeto :
I. Hacer lo s apro visio namiento s de to do s lo s artículo
s
que sean preciso s para llenar las necesidades pers onale s y fa­
miliares de los accio nistas, en tal fo rma, que ésto s puedan
adquirir de su So ciedad cuanto necesiten sin tener que recu­
rrir al co mercio ;
II. Fo mentar so ciedades co o perativas de pro ducción,
que
sean sus filiales, para pro ducir lo s artículo s necesario s para
el co nsumo de lo s accio nistas, o para llenar necesidade
s de
ésto s ;
III. Adquirir las materias primas necesarias para
el fun­
cio namiento de las so ciedades filiales a que se refie
re la cláu­
sula anterio r ;
IV. Vender a lo s aso ciado s y al público en gene
ral, to do s
lo s artículo s que pro duzcan las so ciedades fi
liales' o bien
apro vechar de lo s servicio s que éstas puedan prest
ar, así co mo
vender a lo s so cio s y al público lo s artículo s
que la So ciedad
adquiera a este fin ;
V, Establecer el seguro mutuo y el reaseguro
de to do o
parte de lo s bienes so ciales o de sus socio
s, así como el per­
so nal de esto s último s ;
VI. Desarro llar y fo mentar po r medio del
crédito man­
co munado sus o peracio nes so ciale
s;
VII. Admitir impo sicio nes a plazo fij o, en cuen
ta corriente
0 depósito s de
aho rro s, de lo s so cio s y del público en general
;
VIII. Hacer préstamo s a lo s socio s, limit
ando
la
cuan
tía
de ellos al impo rte de una
decena de su sueldo o jo rnal ;
IX. Hacer las co nstruccio nes que
sean precisas para lle­
nar la s necesidad
es so ciales, y viviendas para lo s accio nistas ;
X. Ejecutar todas las o peracio nes que
directa o indirec­
tamente
co nduzcan a lo s fines expresado s en las cláusulas
an­
terio res.

�52

COOPERACION

Artícul� 4o . La duración de la So ciedad será indefi nida
y sólo pudrá diso lverse cuando lo acuerde la Asamblea General de Accio nistas, de co nfo rmidad co n lo dispuesto en el ca­
pítulo VII.

CAPITULO II
Del capital

Artículo 5o . El capital de esta So ciedad es indivisible,
ilimitado y variable po r la naturaleza de la misma, estará di­
vidido en accio nes no minativas de veinte peso s cada una, pa­
gaderas al co ntado o en la forma siguiente : Diez po r ciento
al subscribirlas, y cinco po r ciento decenal h asta liquidar
su valo r.
Artículo 60. Las accio nes, sólo po drán transferirse si así
lo acuerda la Asamblea General de Accio nistas po r mayo ría
de vo to s, y siempre que el presunto so ciu llene to do s lo s requi­
sito s necesario s. para ingresar a la So ciedad.

CAP ITULO III
De los accionistas

Artículo 7o . Sólo po drán ser accio nistas lo s empleado s
y trabajado res de las dependencias de la Secretaría de Agri­
cultura y Fo mento o de la Co misión Naciun'a l Agraria, que lo
so liciten, lo s• que están o bligado s a subscribir tantas accio nes
cuantas sean necesarias para cubrir el importe de una decena
en la mencio nada Secretaría o Co misión.
En to do tiempo po drán ingresar nuevo s so cio s, llenando
lo s requisito s que se establezcan en lo s Estatuto s.
.Artículo 80. Lo s empleado s y trabajado res de las distin­
tas dependencias de la Secretaría de Agricultura y Fo mento
o de la Co misión Naciunal Agraria que sean accio nistas, ten-

LA S OCIEDAD COOPERATIVA DE E . DE LA S. DE A. y F . 53

drán derech o a seguir perteneciendo a esta So ciedad aun cuan­
do dejen de prestar sus servicio s en las entidades del Go bierno
mencio nadas.
Artí culo 9o . Cada accio nista tiene derech o a un vo to ,
cualquiera que sea el número de sus accio nes ; a participar de
las utilidades que rinda la So ciedad, de la manera prescripta
en estas bases y a go zar de tudo s lo s beneficio s que la misma
propo rcio ne a sus aso ciado s.
Artículo 10. Lo s aso ciado s adquieren el co mpro miso mo ­
ral de adquirir to do cuanto necesiten para sí o para sus h o ­
gares, en lus establecimiento s de l a So ciedad.
Artículo 11. La respo nsabilidad de lo s accio nistas será
limitada al valo r no minal de las accio nes que h ubieren subs­
cripto o en lo futuro subscribieren.
Artículo 12. Las co ndicio nes de admisión de un so cio
serán aquellas que fijen lo s Estatut'Os de la So ciedad.
Artículo 13. Las co ndicio nes de retiro o exclusión de un
so cio serán aquellas que establezcan lo s Estatuto s a que se h a
hech o referencia, pero en todo caso sólo po drán decretarse
uno u o tra po r mayoría de vo to s en Asamblea General de Ac­
cionistas.
Artículo 14. Tanto en el caso de retiro vo luntario o for­
zo so , co mo muerte de uno o vario s so cio s, no se co nsiderará
disuelta la So ciedad, sino que seguirá en su plena capacidad
jurídica co n lo s demás miembro s, sin que pro ceda en ningún
caso la liquidación.
La pro piedad de un socio no es sino el valur de sus accio ­
nes o exh ibicio nes cubiertas, y esto será lo que reintegre la
So ciedad en la fo rma y plazo s que establezcan lo s Estatuto s.

CAPITULO IV
Administración de la Sociedad

Artículo 15. La administración de la So ciedad estará a
cargo de un Co nsejo de Administración elegido entre lo s so -

�54

I,A SOCIEDAD COOPERATIVA DE E. DE LA S. DE A. y F. 55

COOPERACION

cios en Asamblea General renovable cada dos años, y que se
compondrá de siete miembros propietarios · y siete suplentes
y cuya designación podrá ser revocada por la Asamblea General de Accionistas.
Artículo 16. El Consejo de Administración nombrará de
su seno un Comité de Gerentes que será el encargado de efe ctuar las operaciones de la Sociedad, y el ejecutor de las de­
cisiones del Consejo, obrando siempre por delegación de facul­
tades que haga en su favor este mismo Consejo. Nombr ará
también los demás empleados necesarios para el buen servicio
de la Sociedad y fijará el sueldo que a cada uno corresponda.
Artículo 17. La firma social la llevará el Comité de Ge­
rentes, pero siempre acatando las instrucciones del Consejo
de Administración.
Artículo 18. El Consejo de Administración reglamentará
el funcionamiento interior de la Sociedad.
Artículo 19. El Consejo de Vigilancia se compondrá de
seis miembros, tres propietarios y tres suplentes, elegidos por
la Asamblea General de Accionistas después de hacer la elec­
ción del Consejo de Administración de entre los candidatos
de las minorías. Este Consejo deberá revisar mensualmente
los libros, la caja y valores de la Sociedad, rindiendo a la
.Asamblea General de Accionistas el informe correspondiente
al balance general que le presentará el Consejo de Adminis­
tración, a más tardar el 15 de enero de cada año, y tendrá
obligación de vigilar la conducta social de los accionistas.
Este mismo Consejo designará a los auditores que san nece­
sarios para la vigilancia de las distintas dependencias de la
Sociedad, quedando estos empleados exclusivamente a las ór­
denes del referido Consejo.
Artículo 20. Para el gobierno interior de cada una de las
sociedades :filiales se nombrará por sus mismos trabajadores,
un Comité Administrativo que será el que dirija las labor es,
tanto en sus oficinas como en los talleres o fábricas que tengan
instaladas, pero quedando siempre dependiente del Consejo de
Administración de la Sociedad.
.Artículo 21. El secretario de Agricultura y Fomento no:rn-

brar á un delegado interventor para que vigile la marcha de
la Sociedad e inspeccione su administración, siendo de cuenta
de la propia Secretaría los gastos que se originen por este
concep to.

CAPITULO V
1

De las asambleas generales

Artículo 22. Las Asembleas Generales serán ordinarias
el lo. de febrero de cada año, o el siguiente, si el primero es
feriado, y extraordinarias .cuando a ellas convoque con quince
días de anticipación el Consejo de Administración, el Consejo
de Vigilancia, o el veinte por ciento de los accionistas, para
consultar asuntos de trascendental importancia para la So­
ciedad.
Artículo 23. La forma para convocar a Asambleas Ge­
nerales, la mayoría requerida para la validez de las· delibera­
ciones, y la forma de votación serán aquellas que prescriban
los Estatutos de la Sociedad.
Artículo 24. Los accionistas, para concurrir a las asam­
bleas, no necesitan llenar formalidad alguna, bastando que se
presenten en el lugar en que deben celebrarse, a la hora indi­
cada para la reunión.
Artículo 25. El derecho de voto en las asambleas es per­
sonal, es decir, no se computará por el número de acciones,
sino por la representación individual de los accionistas ; los
ausentes de México, pueden nombrar representantes. Ningún
accionista podrá representar a más de un socio.

CAPITULO VI
De las sociedades filiales

Artículo 26. Las cooperativas de producción podrán as­
pirar a ser :filiales de esta Sociedad, siempre que reúnan las
si guientes condiciones :

�56

COOPERACION

I. Que estén integradas por trabajadores, sin que pue dan
tener en su seno 'Obreros que no sean accionistas ;
II. Que su capital esté formado solamente por aporta­
ciones que h agan sus accionistas, los que deberán contribuir
con su esfuerzo para la producción, objeto de su Sociedad ;
III. Que los socios, respondan s'Olidaria e ilimitadamente
de las operaciones sociales ;
IV. Que esté regida por las siguientes entidades :
a) La Asamblea General de Accionistas.
b) El Comité Administrativo.
c) El Comité de Vigilancia.
V. Que los Comités Administrativos y de Vigilancia
sean elegidos de entre sus accionistas por mayoría de votos ;
VI. Que de las utilidades que h aya en cada ejercicio so­
cial se dedique un 10 por ciento para constituir un fondo de
previsión, cuyo objeto será cubrir las pérdidas imprevistas
de la Sociedad ;
VII. Que cada accionista tenga en las deliberaci'Ones un
solo voto, cualquiera que sea el número de sus acciones ;
VIII. Que la duración de la Sociedad sea indefinida, y
que en caso de disolución, el capital y el fondo de previsión
se destinen a la creación de una nueva cooperativa o al fomen­
to de las existentes como filiales de esta sociedad ;
IX. Que en todo tiempo se admita el ingreso de nuevos
socios, con las mismas ventajas o prerrogativas que tengan los
fundadores ;
X. Que la Cooperativa dedique sus fondos solamente pa­
ra fines que se h agan costar en sus Estatutos, y
XI. Que los artículos que produzca los venda de prefe­
rencia a esta Sociedad, o que sus servicios los dedique prefe­
rentemente a sus socios.
Artículo 27. L as cooperativas de producción que sean
filiales de esta Sociedad, tendrán los derech os que a continua­
ción se expresan :
I. Recibir en concepto de refacción la ayuda económi ca
que acuerde concederle el Consejo de Administración ;
II. Vender por conduct'O de esta Sociedad todos los ar-

LA SOCIEDAD COOPERATIVA DE E. DE LA S. DE A. Y F. 57

tículos que produzca, o h acer que sus servicios sean utilizados
por sus accionistas, y
III. Conservar absoluta independencia para su gobierno
interior.
CAP ITUL O VII
De las op eraciones y beneficios sociales

Artículo 28. L as operaciones a que se dedicará el capital
de la Sociedad, serán exclusivamente las comprendidas en el
artículo 3o. de estas bases.
Artículo 29. El Comité de Gerentes fijará el tanto por
ciento que deberá quedar en concepto de utilidades en cada
una de las operaciones o servicios que realice la Sociedad, te­
niendo en cuenta para ello las disp'Osiciones especiales que se
hagan constar en los reglamentos respectivos.
Artículo 3o. De las utilidades obtenidas en cada ejerci­
cio social, que comprenderá del lo. de enero al 31 de diciembre
de cada año, se destinará un 10 por ciento para formar el
fondo de previsión que será ilimitad'O.
Un 40 por ciento se capitalizará repartiendo acciones en­
tre los socios en proporción al consumo que h ubieren h echo
dura nte el año ; estas acciones tendrán exactamente los mismos
dere ch os que las que sean pagadas en efectivo por los ac­
cionistas.
Un 40 por ciento se repartirá entre los socios en efectivo,
tenie ndo la misma base de distribución que la parte de utili­
dades que se capitaliza, es decir, en propwción al consumo
que h agan en el año.
Se aplicará un 7 por ciento al Consejo de Administra­
ci ón, repartible entre los consejeros en proporción al número
de sesiones a que cada uno h aya concurrido, y el otro 3 por
_
cie
nto que se repartirá entre l'Os consejeros de vigilancia.

�58

COOPERACION

Artículo 31. El importe de la capitalización que se men­
ciona en el artículo anterior, se dedicará de preferencia al
fomento de las sociedades filiales a que se refiere el capítulo
VI de estas bases.

CAPITULO VIII
De la disolución de la sociedad

Artículo 32. Sólo podrá disolverse la Sociedad cuando
así sea requerido por mayoría de las tres cuartas partes del
número total de socios. Los liquidadores se elegirán en la
asamblea en que se tome el acuerdo de la disolución y en la
propia reunión se formularán las bases para verificar la liqui­
dación.
El capital y fodo de previsión se destinarán al fomento
de las sociedades filiales, o a la creación de nuevas sociedades
cooperativas de producción y consumo.

El Socialismo llevado a la práctica
Entrevista con Jorge F. Jhonson,
que comenzó de obrero en una fábrica
y hoy gira sesenta millones de dólares.

En los viajes que .cada año hago a las fábricas de Estados
Unidos, dedico especial empeño ª. la investigación del proble­
ma social. Como yo he sido obrero y tuve ocasión de tomar
parte en dos de los movimientos más grandes de Estados Uni­
dos, cuando se luchaba por las ocho horas de trabajo, creo
que la entrevista que tuve con el señor Jorge F. Johnson en
Endicot, N. Y., puede dar mucha luz sobre el problema social
que más preocupa a la humanidad hoy día.
A 222 millas de Nueva York, en un valle pintoresco, se
extiende la villa más grande de los Estados Unidos -Endi­
cott, N. Y.-, con 14,000 habitantes. A ,cinco millas al Este,
está la ciudad de J ohnson, con 16,000 habitantes. Al llegar a
la estación s e nota un ambiente de cordialidad, de buen humor
que contrasta con la brusquedad de las ciudades grandes.
Una ancha evenida, que viene desde Binghamton, conduce al
viajero a las oficinas del Endicott-Johnson Corporation, y
lo primero que le sorprende es un enorme arco de piedra gris
con una inscripción que dice : ,' Bienvenido a la Villa de la
Equidad". Pasando ese arco se encuentra el visitante en una
ciud ad cuya vida brota de la manufactura de calzado. La
Villa de " Endicott y Johnson City " no está ahí por casualidad.
B:a sido construída con un plan. Pronto había una tercera
'Villa. Estas ciudades existen porque en ellas tiene la casa

�60

COOPERACION

Endicott-J ohnson sus fábricas y tenerías. El total de sus ha­
bitantes ' ya sea directa o indirectamente, vive de las fábricas
'
que emplean 13,000 obreros. No son ciudades de la compa ñía.
Existen por las fábricas, pero existen para los habitantes.
El señor Johnson, un hombre de lo más interesante que
he conocido, ,con la mayor naturalidad me dijo : ' ' Estas ciu­
dades son democracias nacidas en torno de una industria, y
formando parte de mi idea de que la verdadera relación entre
el patrón y el obrero no es tanto de dirección ,como de asocia­
ción, y de que si todos vivimos y trabajamos juntos, la mayor
parte de las dificultades que forman el problema obrero, dán­
doles dirección, se arreglarán solas. Nuestra fábrica es la
mayor del mundo y aún tendremos muchas dificultades obre­
ras que solucionar. Si establecemos una " política obrera " a
base de reglamentos y un sistema complicado de operación
con provisiones elaboradas, dando o protegiendo derechos, no
llegaremos a tener "política obrera " alguna. Hace más de
treinta años que estamos establecidos y hemos aumentado el
número de nuestros operarios, de unos cuantos centenares,, a
13,000 hombres, y nuestras ventas anuales, de 600,000 . 00 dó­
lares a $75. 000, 000. 00 de dólares al año.
La ausencia de desórdenes obreros no es signo particular
de bienestar industrial, si al mismo tiempo no tenemos prue­
bas positivas de que los obreros que pudieran ,crearlas con las
huelgas, no lo hacen porque están satisfechos de que expre­
san ellos mismos sus deseos en forma tan completa como es
humanamente factible, y nosotros creemos tener esa prueba.
¿ Que cómo se ha desarrollado todo ésto ? ¿ Hay alguna ra­
zón particular perteneciente a la institución que no sea de una
aplicación general ? ¿ Hay alguna razón para que estos 13,000
hombres hagan su labor bien y contentos, mientras en todo el
mundo el obrero está al margen de la revolución ?
Naturalmente que hay una razón, pero no es peculiarmen­
te nuestra. Nosotros no tenemos códigos obreros, pero tene­
mos una teoría no de administración, sino más bien de aso cia'
ción, y es así :
.
.
Un gran establecimiento industrial debe, en todo lo p osi-

EL SOCIALISMO LLEVADO A LA PRACTICA

61

en que el pab1e, s eguir la antigua0 idea del negocio pequeño
.
,
, n tenía su taller J unto a su casa, y el
sus
trab aJa d ores
y
tro
vivían y trabajaban juntos.
.
Es de acuerdo con esa teoría como hoy trabaJamos nosotrO s • Tenemos dos ciudades que hemos construído : Endicott y J ohnson. 'l'odas nuestras fábricas están en estas �md des . en ella vivimos juntamente con nuestro operar10s.
D:ntr� de la fábricas tenemos distinciones de autoridad ; fue:ª
de las fábricas todos somos conciudadanos ; fuera no hay dis­
tinción de riquezas.
Los que controlamos el negocio, vivimos, jugamos y tra­
bajamos con los obreros. Sus familia�,_ fu�ra de l� s fábricas,
se encuentran en el mismo nivel ; los mnos Juegan Juntos. �a
riqueza sola entre nosotros, no tienen ningún premio, por mn­
gún concepto.
En una palabra, todos los problemas que entran en la vida
de nuestros obreros, son problemas nuestros y, por lo tanto,
nuestros problemas los toman como suyos. '!? e este modo, �o­
dos trabajamos juntos para crear una relac10n humana satis­
factoria que, por sí sola dé los cimientos sobre los cuales le­
vantemos un negocio eficiente.
Todos los grupos deben tener un líder. Mi idea es que el
patrón es, por naturaleza, el líder obrero. Si no es un líder
_
obrero no tiene derecho a ser el patrón. En el sistema anti­
guo, los obreros no trabajan con un patrón por el cual no sen­
tían confianza.
Los tiempos han cambiado, el modo de hacer las cosas ha
c ambiado también, pero los atributos esenciales de la natura­
leza humana no han cambiado. La mayoría de los mortales
necesita un líder. El líder natural, lógico, es el que está a la
cabeza del negocio. El debe haber demostrado su buena vo­
luntad de hacer, él mismo, todo aquello que pida a sus obreros.
Si el patrón no es por naturaleza un lí�e: obrero, l_os tra­
bajadores se buscarán uno de fuera. Segmran a algmen, no
imp orta que los conduzca bien o mal. Si el patrón no llena su
,
puesto elegirán otro hombre de fuera. Pensaran que lo han
elegido, pero la realidad de las cosas será que, con toda proba-

�62

COOPERACION

bilidad, el líder es algún demagogo que se habrá elegido a s·
l
.
rmsmo. No importa cuáles sean sus aptitudes ; nunca po drá
estar lo suficientemente enterado de la administración de una
industria, ni aun de una pequeña, para conducir sabiamente a
los obreros, aun cuando los deseos q1:1e lo animen sean perfec­
tamente honrados y sinceros. Lo que nosotros tenemos ac­
tualmente en Johnson City y Endicott es un resultado fundado
en mi propia experiencia ie omo obrero.
Yo fuí a la escuela ' ' oficialmente ' ' hasta los 13 años, en
que comencé a trabajar. Esto fué en Massachusetts. Desde
entonces proseguí mi educación en la libre universidad de los
porrazos en cabeza propia y, a decir verdad, esta universidad
no es tan mala, después de todo, si los porrazos no vienen de­
masiado juntos.
Lo principal que aprendí, fué a tener buen cuidado de
mí mismo en cualquier situación y jugar un buen juego de
base-hall. Fué mi fortuna casi siempre estar a la cabeza de
todos los grupos de que formaba parte. Generalmente era el
capitán del equipo de base-hall o de cualquier otro deporte de
que se tratara.
Si hoy día fuera a elegir un líder, antes me informaría si
en su niñez había sido un líder o un " partidario ". El dón de
mando es una cualidad natural, no obstante que necesita desa­
rrollarse y educarse. Yo no creo que un ejecutivo sin cuali­
dades naturales y educadas en su oficio pueda llegar a ser tan
útil como el hombre, aun sin educación, pero que posea esa
cualidad natural para dirigir. Los hombes no siempre siguen
a la sabiduría, pero siempre siguen la personalidad.
Para 1882 había llegado a la Lester Shoe Co., de Bingham­
ton, donde ganaba 18.00 dólares a la semana. Yo era un soci a­
lista, un radical, pero esos sentimientos los opacaba mi deseo
de hacer mucho dinero y hacerlo pronto. Yo quería dinero.
Lo quería para mí ; y no me importaba cómo iba a ganarl o o a
costas de qué, siempre que fuera de un modo lícito.
La fábrica de Lester empleaba unos 400 obreros y h abía
cierto genio en administrarla mal. En aquellos días la manu­
factura de los zapatos era cosa escabrosa. Se tomaba a l os

EL SOCIALISMO LLEVADO A LA PRACTICA

63

despedía ,cuando so­
o br eros cuando se les necesitaba y se les
se hacían los
pedido,
un
recibía
compañía
la
braban. Cuando
hasta que
trabajos
los
zapatos a toda máquina y se suspendían
de
invierno,
llegab a un nuevo pedido. Y durante los meses
rara vez trabajábamos. El
c omo venían. muy pocos pedidos,
" cosa " .
1
una
e
t
emen
s1mp
era
o
obrer
La fábrica caminaba mal y el señor H. B. Endicott, prin­
cipal acreedor, vino a ver qué se podía hacer con ella. Yo
quería ser el superintendente ; yo deseaba organizar la fábrica ;
creía saber lo que necesitaba. Nadie estaba de acuerdo con­
migo.
Entonces le dije a Harry Lester, que controlaba los inte­
reses : ' ' Si usted me deja administrar esta fábrica, la hago
que produzca dinero. Yo sé que lo puedo hacer y estoy dis­
puesto a trabajar todo un año, sin sueldo, para probarlo. "
El señor Endicott no me conocía entonces ; pero por no sé
qué cosa le impresioné. El sabía que la administración exis­
tente era incompetente, y porque las cosas no podrían ya em­
peorar, no le importó dar a cualquiera una oportunidad. Me
nombraron superintente, y entonces sí que comenzamos a fa­
bricar zapatos. ¡ Yo sentía que podía hacer un gran negocio
y propuse al señor Endicott que me vendiera la mitad de los
intereses por ciento cincuenta mil dólares. Me contestó :
"No sabía que tuviera usted tanto dinero. " " Naturalmente
que no lo tengo ", le repliqué, " quiero que me acepte usted
una letra. ' '
L e dí la letra y recuerdo que la Ley del Timbre todavía
existía y las estampillas importaban 150.00 dólares. Esa can­
tidad, como era natural, tenía que ser pagada en efectivo, y
el señor Endicott tuvo que prestármela. Tuvo qµe pagar los
timbres sobre su propia letra.
Acordamos que yo me encargaría de la gente y el señor
Endicott de las finanzas, y así seguimos siempre. En aquella
ép oca no tenía ningunas ideas definitivas en particular sobre
el m anejo de los hombres. Me había educado en la antigua
escuela, en que el trabajador era algo que el patrón necesitaba
como pudiera necesitar los ,cueros. Me imaginaba que el mejor

�64

COOPERACION

EL SOCIALISMO LLEVADO A LA PRACTICA

sistema para lograr el trabajo del obrero, era aquél que lo tu­
viera siempre ocupado y especialmente, ver queu los jornales
a destajo fueran lo suficientemente bajos para que obligaran al
operario a hacer un buen día de trabajo para poder vivir.
Cuando estábamos ocupados, todo el mundo trabaj ab a
tiempo completo, pero a nadie se le había ocurrido que ningún
zapatero pudiera trabajar los doce meses del año. Proce día­
mos en lo farma que llamábamos " carreras ", queu se determi­
naba por el número de los pedidos, y el período de calma siem­
pre llegaba en el invierno. Los obreros ya se habían acos­
tumbrado a esperarlo y casi les agradaba.
El pueblo mismo se llamaba Lastershire entonces. El
principal edificio era la fábrica de madera rodeada de las trec e
pequeñas casitas que había construído la compañía para sus
empleados.
Mi idea entonces, lo mismo que hoy, fué producir un buen
calzado a un precio moderado. Como teníamos un pueblo pe­
queño y todos vivíamos juntos, éramos más o menos una fami­
lia. La vida era barata, el lugar en que vivíamos excelente
y cuando la fábrica se paraba, los obreros se divertían.
Prosperamos e hicimos dinero. Yo siempre había tenido
ansias de dinero, pero a medida que iba teniendo más y más,
descubrí que realmente no valía tanto la pena ; que había muy
pocas cosas que pudiéramos comprar, que merecieran el sacri­
ficio de acumularlo. Comencé a pensar si no sería mejor dar
más atención al lado humano ; que los obreros tenían corazo­
nes al mismo tiempo que manos y que un líder en la industria
tenía ciertas responsabilidades más allá de embolsarse las ga­
nancias. De esa idea nació nuestro actual plan de organi­
zación.
No vaya usted a pensar ni por un momento que me impre­
sionan los negocios que no producen utilidades. Yo no cre o
que debemos dar menos atención a la parte financiera que a la
humana, sino que un buen negocio no puede crearse sin un
perfecto equilibrio en la atención de ambos factores.
Haciendo un inventario de la situación, parecía que la
más grande ventaja era la del medio en que vivíamos, que los

trab ajadores y nosotros . mismos debemos determinar nuestros
propios destinos y formar una comunidad que pueda, en cierto
grado, ser algo parecido al antiguo taller en que el patrón
tenía su taller y su hogar juntos y sus obrerors vivían con él,
junt o a él.
Comencé a ver que habíamos logrado algo de lo funda­
ment al en las relaciones obreras, sin darnos cuenta y, compa­
rando nuestros resultados con la constante fermentación de
las ciudades manufactureras de calzado de Massachusetts, me
impresioné por completo de lo que hoy considero el punto
fundamental en las relaciones obreras : El medio.
Yo creo que el trabajo mejor logrado y más económico
se obtiene de una gran unidad y que esta unidad se puede
convertir en una comunidad. Por lo mismo, si yo fuera a
fu:::J.dar una nueva fábrica de calzado, o de cualquier otra cosa,
no me importaría el problema de ' fuentes de mano de obra ",
sino que buscaría algún lugar bonito, saludable, con facilida­
des de transportes y allí mismo, en tierra virgen, levantaría
mi fábrica y ayudaría a los obreros a construir sus hogares.
Lo que afecta las condiciones de tabajo no es tanto lo que
pasa dentro de las 'fábricas, sino fuera de ellas. De cada inci­
dente desagradable dentro de la fábrica -y debe haber mu­
chos- habrá más resentimientos provocados por algo que se
ha dicho o hecho fuera de la fábrica. Si, por ejemplo, los
trabajadores viven bajo condiciones desagradables, no sólo
dejarán de obtener bastantes comodidades para asegurar el
resp eto propio, sino que aumentarán los más ligeros desacuer­
dos, convirtiéndolos en verdaderas disputas.
Estas cosas las aprendí, y sin un solo pensamiento de ha•
c er trabajos de bienestar para nosotros, sino simplemente por­
que era " nuestro pueblo y nuestra comunidad", comenzamos
a reconstruir la ciudad de J ohnson. Para desarrollar en ma­
Yor escala nuestras ideas, nos fuimos algunas millas al Norte,
Y en tierra virgen levantamos la villa de Endicott. La ciudad
de Johnson ya existía hacía varios años antes de que la idea de
comunidad me invadiera. La villa de Endicott se levantó con
calles anchas y lotes grandes para las casas. La nueva ciu-

65

5

�66

COOPERACION

EL SOCIALISMO LLEVADO A LA PRACTICA

dad que vamos a construir, irá un paso más adelante, y las
fábricas serán como palacios, si en un palacio se puede traba­
jar con c omodidades.
Parecerá que esto y preparando el terreno para alguna
razón de paternalismo y trabajo de bienestar. Nada de eso.
Sencillamente comenzam o s a hacer buenas ciudades, Y yo p er­
sonalmente, teniendo poco o nada en qué invertir mi propio
dinero, invertí una gran parte del mí o y otra gran � arte de la
compañía en diversio nes y tratam o s de hacer lo meJor en to do
l o s que emprendíam o s.
Tenemos grandes piscinas para natación ; mesas de tennis,
conciert o s por las mejores bandas del mundo , pabellones para
bailes. Cuando hace un o s años lo s obrer o s sientieron deseos
de cantar, pagamos los mejores profes ores de canto Y forma­
mos un notable orfeón.
Estas c o sas parecen trabajo de bienestar. N o es así, porque to do lo que hemos hecho es libre para todo el mundo. N o
s olamente para l o s trabajadores de nuestras fábricas, o l o s re­
sidentes de los puebl o s, sino para el mundo enter o y aquí tene­
mos gente que viene de todas partes del mundo. Hacen lo que
les place, dentro de lo s límites comunes. No �ene � o s " agen­
tes de recre o s ' ', que dirijan las diversiones m quien se meta
€n las relacio nes do mésticas, · en la limpieza de las casas, en
la ec o nomía de la gente o en sus asunto s religio sos.
Yo creo que hemo s evitado el " paternalismo ". Tenemos
algunas casas de la compañía y esas se levantaro n hace �� c o
p or las dificultades que tenían algunos o breros con familias
numerosas, para encontrar alojamientos cómo dos. El obrero
que tiene ocho o diez niño s, no co n facilidad encuentra una
casa en que sus niños puedan vivir cómo damente.
Al desarrollar este trabaj o de comunidad, desarrollamo s
· · ·
l o s neg o cios. Ha sido mi idea, d es de un prmcip10, que c on
frecuencia las fábricas no p o dían pagar un jornal adecuado
sus obrero s, porque mucho del costo final de menudeo del ar­
tículo manufacturado, se lo comían lo s gasto s de transp o� tes.
Me parecía que nadie obtenía la utilidad legítima por el in�­
nito númer o de pequeñas utilidades que había que distribu ir

ª

67

en toda la 1ínea. Por ej emplo, en la manufactura de calzado
haY utilidad para el que vende las pieles, para la curtiduría,
p ara l o s transportes al fabricante de calzado, la utilidad del
ruanufacturero, el transp orte al distribuid or, la utilidad de
éste , el transporte al detallista y, por último , la utilidad del
detallista.
Para reducir el costo, instalaremo s nuestras pr o pias cuti­
Y para reducir las utilidades intermedias, comenza­
as.
urí
d
c
o
rno s a mprar las materias primas en grandes cantidades en
todas partes del mundo en que se nos ofrecían y estabblecimo s
nuestras propias sucursales de distribución.
De igual importancia es la ec o nomía en la manufactura
y, por lo mismo, a cada paso hemos tratado de proveern o s de
lo s adelantos modernos en maquinaria y métod o , no con el
propósito de aumentar nuestras ganancias, sino con el fin de
permitirnos pagar j o rnales más elevad o s.
Bajo el nuevo plan, c omo decía antes, nuestro negocio
creció con gran rapidez, con tal rapidez, que podíamos hacer
nuestr o s planes para t o do el añ o , evitand o el período de ocio­
sidad que se había creído inevitable en la manufactura de cal­
zado. Cuesta muy caro tener que suspender la fabricación.
Haciendo planes para t o do el año, podemos disminuir el c o sto
que asegura el trabaj o sin interrupción. Ambas c o sas se en­
granan admirablemente. Yo so stengo que ningún negocio
puede decirse que está bien administrad o si no planea sus acti­
vidades con el fin de emplear t o do su equipo y t o da su ener­
gía durante todo el año. · La actividad p or estaciones es más
bien cuestión de tradición que de necesidad y creo que gene­
ralmente puede atribuirse a planes p o co adecuados ; es un
c o sto innecesario y el o bjeto de to do nego cio es eliminar l o s
c osto s innecesarios.
L a administración puede eliminar mucho en las c o mpras,
en lo s planes, en la distribución. Pero un gran desperdicio
no pu ede evitarse sin la cooperación de lo s obreros mismos, y
ese desperdicio es el desperdicio de la fuerza humana. Hem o s
eliminado much o s de los desperdici o s en la manufactura y
distribución. Hemos tratado, y creo que hemos logrado con-

�68

COOPERACION

vencer a un suficiente número de obreros, de que el trabajo
malo, o el desperdicio de tiempo lo paga tan fuerte el obrero
como el patrón.
La idea de lo que hacen el capital y el obrero en sus re­
laciones mutuas ha surgido claramente ; los obreros n o tienen
necesidad de representaciones. Tratamos individualme nte t o­
dos y los pagamos jornales que constantemente aumentan con
las economías de la producción. Porque somos una comuni­
dad, p orque vivimos y trabajamos juntos, el obrero no tarda
en darse cuenta de que no hay ningún misterio en que haga­
mos dinero, pero que las utilidades de la compañía están en
directo proporción con sus actividades individuales.
Hasta donde yo he podido investigar, no hay ningún sen­
timiento de que algunos de nuestros obreros sean explota dos
por la compañía o de que no se les dé t o do aquello a que tie­
nen derecho de momento, y más a medida que valen más.
Esto es lo que el espíritu de comunidad, a mi juicio, hace me­
jor que cualquier clase de organización representativa. La
organización representativa es necesario sólo por la falta de
confianza entre el patrón y el empleado. Nosotros no tene­
m o s ninguna objeción a la representación, sino que nunca se
nos ha pedido que la admitamos, y creemos que es totalmente
innecesaria. Los únicos resultados que nuestros obreros p o­
drían obtener, ya los han obtenido. Los han logrado por el
cono cimiento de las actividades de la compañía, viviendo con
ella y con los que la dirigen. Nuestros obreros saben q� e
ellos mismos, y no el patrón, a la larga pagan por el trab � JO
deficiente. Por ejemplo, tómese esta carrta de un operario :
' ' Yo soy tipo medio del trabajador americano. Yo teng o u�
75 por ciento de eficiencia ; 25 por ciento que represe nta nn
tiempo y esfuerzo perdido, se aumenta al costo del art'iculo
.
manufacturado que yo debo comprar. Yo no tengo nmgu'n
derecho a· desperdiciar el tiempo ; ni ustedes tienen ningún
derecho a desperdiciar el suyo. Ambos somos unos tontos al
trabajar mal, porque NOSOTROS PAGAMOS LAS CONS�i
CUENCIAS.-Harry Edwards. " Este hombre comprende

EL SOCIALISMO LLEVADO A LA PRACTICA

69

pro c eso de la manufactura mucho mejor que muchos manu­
factur eros.
Con el fin de ajustar el sueldo de un obrero a su propia
ili
b
}la dad personal, la mayor parte trabaja a destaj o. Casi
un 80 por ciento del total de los obreros trabaja en esta forma.
N o les dam os ninguna bonificación, pero, en cambio, tratamos
de que la cuota se ajuste a un buen día de trabaj o y permita
al operario más hábil ganar más que el que no lo es, que es lo
que debe ser, porque la habilidad y la industria debe recom­
pensarse. Nosotros pagamos a nuestros operarios cada sema­
na, lo que también creo que es de importancia, porque estoy
convencido de que los esfuerzos de un h o mbre deben pagarse
pronto y que ninguna parte de sus recompensas deben dejarse
al azar.
N osotros creemos que el capital invertido y la adminis­
tración tienen derecho a una compensación por el riesgo y el
esfuerzo y que el obrero tiene deretiho a jornales equitativos,
buenas c ondiciones de trabajo, horas razonables y buen tra­
to. El punto que había que decir era la división equitativa en­
tre el capital y l a administración por un lado y el obrero por
el otro.
Según nuestro cálculo de lo que era legal, hemos desple­
gado y puesto en vigor este plan : Cada año después de pa­
gar un dividendo de 7 por ciento a las acciones preferi­
das y 10 por ciento a las ordinarias, el saldo restante se repar­
te por mitad entre los obreros y los dueños de las acciones
ord inarias, cuyas utilidades pueden distribuirse en acciones or­
dinarias o en efectivo, a la elección de los directores. El tra­
bajador, par participar de esta distribución, debe haber tra­
bajado con la compañía durante todo el año anterior a la fecha
en que se declaren los dividendos. Cada empleado tiene la
�is ma participación. El hombre más bien pagado y el apren­
diz o meritorio, reciben la misma proporción de las utilidades
que se reparten. Nosotros sostenemos que sus diversas habi­
li dades se han cubierto con sus jornales y que la partfoipación
d � las utilidades es para esfuerzos de comunidad y, por lo
:mism o, deben distribuírseles por cabeza y no por sus jornales.

�COOPERACION

EL SOCIALISMO LLEVADO A LA PRACTICA

La primera distribución bajo este plan se efectuó el pri­
mero de enero de 1920. Fué experimento. Recuerde que no
se pagará como un incentivo para trabajar, sino como una
división honrada de las utilidades de la compañía, según la
teoría de que una vez que el capital ha desempeñado su tra­
bajo y ha sido remunerado por ello y el jornalero ha hecho
otro tanto y ha recibido su remuneración, las utilidades so­
brantes ya no pertenecen a ninguno de los dos exclusivamen­
te, sino a arr..b os por igual.
Este plan es el resultado lógico del mutualismo que en la
vida de comunidad ha producido y el resultado lógico de
nuestros lemas. Yo creo que éstos se acercan muucho a lo que
podría llamarse la llave del éxito, que llamamos nosotros
" Equidad ", y cuyo complemento se expresa en estos dos pá­
rrafos :
Todos los puestos en la fábrica y curtidurías se cubren de
entre las filas.
Ningún buen puesto se cubre con extraños de fuera ; siem­
pre con " gente de dentro ".
Esta política es absoluta e invariable. Nosotros no trae­
remos un hombre de fuera a cubrir un puesto que no sea el
más baj o ; todos ,comienzan al pie de la escalera. La impor­
tancia de esta táctica es ésta : el trabajador se inclina a creer
que sus oportunidades para adelanta-r son limitadas, que no
importa cuanta habilidad revele o con cuanto empeño trabaje,
porque ninguno podrá pasar de determinado punto, que siem­
pre . seguirá siendo un obrero y que nunca llegará a ser uno de
los directores.
Nosotros creemos que nuestro lema mata esa idea y que
pone al obrero en posibilidad de ser él mismo el que determine
la rapidez de su promoción.

y lo recibirá. Nunca hemos tenido una demanda sin razón de
nuestros obreros y ellos mandan a sus hijas y a sus hijos a las
fáb ricas, como lo más natural. Tenemos varios obreros que
est ab an en la fábrica cuando yo trabajaba en el banco. Te­
ne mos gente en el pueblo, que está aquí qesde mucho antes que
yo lle gara.
La mayor parte de ellos se encuentran ya retirados, pero
vi enen de vez en cuando a platicarle a la presente generación
cue ntos del pasado, de cómo durante la temporada ocupada
trabajaban de sol a sol, lo que en eJ verane qu ería decir desde
las cinco de la mañana hasta cerca de las ocho de la noche.
Yo atiendo toda mi correspondencia y asuntos ejecuti.
vos en la1 mañana, en mi casa, así es cuando salgo a la calle
estoy listo para recibir cualquier queja o sugestión de cualquiera. No obstante que tenemos en nuestras plantas 13,000
obreros, es una regla invariable que nadie será despedido a
no ser que su separación sea positivamente inevitable y, en la
mayoría de los casos, hasta que yo mismo intervenga perso­
nalmante.
Nosotros deseamos que la gente se divierta, dentro y
fuera de su trabajo ; pueden comenzar a trabajar media hora
antes, tomar sólo media hora para comer y así salir más tem­
pano. Esto tiene también la ventaja de que si un obrero in­
evitablemente pierde un medio día, tiene la oportunidad de
reponer su tiempo y, por lo tanto, su pérdida, durante el resto
de la semana.
Por último, nosotros· damos a todos nuestros empleados
quin ce días de vacaciones anuales, ,con goce de sueldo com­
pleto. Esto nos cuesta medio millón de dólares al año y es
dinero bien gastado.
De todo esto se llegará a la conclusión de que no soy de
aquellos que creen que haya mucha diferencia de sangre entre
lo que han dado llamar el Capital y el Trabajo. Yo creo queu el
líder obrero " natural " es el patrón. En una comunidad de­
mo crática, los obreros econocen y respetan a su líder.
Pero por el lado del dinero, yo considero que el dueño
no es más que " el tenedor de bienes ", y que es de su deber

70

Cómo cada quién recibe lo que merece
Nosotros vivimos en esta comunidad juntos y creemos que
cada quien recibe lo que merece, y él mismo sabe que lo recib e

71

�72

COOPERACION

devolver la mayor parte de las utilidades a la comunidad que
las produjo. Yo espero morir relativamente pobre, pero en
una comunidad mejor que la que yo encontré. ' '

Mis impresiones personales
Los cuatro días que pasé en Endicot, Johnson City y
Binghamton los dediqué íntegros a visitar las tenerías, las bo­
degas de pieles, las distintas fábricas, los almacenes, hospita­
les, casas de cuna, bibliotecas, templos, jardines, hipódromos,
teatros, salones de cinematógrafo, etc. Me he quedado sor­
prendido ; cuando yo trabajaba en las fábricas de la Ifamilton
Brown Shoe Co., con un jornal de dos dólares por semana, te­
níamos que entrar a las siete menos un minuto, porqúe la puer­
ta del taller se cerraba automáticamente a las siete, y si llegá­
bamos un minuto tarde, perderíamos el medio día, y con él, me­
dio jornal.
En aquella época se trabajaba diez horas diarias con sólo
media hora para .comer. Durante los meses de invierno nos
pasábamos los días enteros trabajando con luz artificial, por
las malas condiciones de los locales en que estaban instala­
das las fábricas. Siempre se notaba un gran antagonismo
entre el obrero y el mayordomo, no digamos ya entre el obre­
ro y los pátronos. A mí me toco estar entre la huelga más
grande de la Unión Americana, el día que todo el mundo
obren pidió las ocho horas de trabajo, Comparando aquellas
condiciones de trabajo y las que encontré en Endi&lt;:ott,1 me he
quedado maravillado. Lo que don Jorge F. Johnson hace, no
es sino una prueba de que el comunismo, bien dirigido, y to ­
mado desde el punto de vista industrial y no político, puede
proporcionar a la humanidad una vida verdaderamente agra­
dable.

Alfredo B. CUELLAR.
Noviembre 15 de 1922.

Problemas Educativos
Cada año, al acercarse el principio del curso escolar, se
pueden leer en los periódicos quejas de falta de local para t� ­
dos los niños que han menester del pan cerebral y son candi­
datos a ambular por calles y plazas.
A nadie escapa que esta cuestión, llamémosla física esco­
lar, es de gran importancia. Pero al fin vemos que cada año
aumenta el número de las escuelas y crecen sus comodidades
en lo que se refiere al sentido físico exterior y suponemos que
no será remoto el tiempo en que todos los niños encontrarán.
lugar en las escuelas. ¿ Quedará entonces resuelta la cuestión
escolad No.
La cuestión escolar no es cuestión de forma, ni de edifi­
cios escolares ni de 'política " ni de administración. Es una
cuestión de contenido, de sistema de enseñanza y más aún : de
CONCEPTO DEL MUNDO. Es cuestión de prepara la ge­
neración nueva por la herencia de la generación pasada. Es
cuestión de adaptar la escuela y el alumno para la vida. Y
esta cuestión no se resuelve por medio de cantidades, ni por
hermosos y cómodos edificios escolares.
De no resolverlo, satisfactoriamente, para nada servirá el
aumento de escuelas ni su comodidad.
La escuela moderna, como institución, todavía se encuen­
tra b ajo la influencia del punto de vista capitalista. Y es na­
tural, pues desde que se inició el movimiento de educación
P opular eran las escuelas las fortalezas de la clase dominante.
Al educar a las masas en el espíritu de la obediencia a lo que

�75

COOPERACION

PROBLEMAS EDUCATIVOS

existe, las clases dominantes se ahorrarán el trabajo de so fo­
car rebeliones en lo futuro. En este sentido, los pedagog os y
administradores de escuela cumplen fielmente con su deb er
hacia los fuertes de este mundo, educando una generación que
se inclinará después ante la bandera militar y ante el dólar.
Pero aun desde el punto de vista capitalista, la escuela
tiene un fin más importante que el que se proponen los " p e­
dagogos ' ' : preparar manos trabajadoras aptas para dar a los
niños una ilustración tal, que puedan después rendir un pro­
vecho máximo a sus patronos, en las fábricas, en las tiendas
y en las oficinas. Y en este sentido la cuestión tampoco está
resuelta. La escuela moderna se queda atrás en la marcha
r ápida de la vida económica. Cada año salen centenares de
miles de j óvenes que absolutamente no sirven para el trabajo
que de ellos se espera.
Las escuelas no dan al niño la necesaria inteligencia ni la
experiencia técnica que se necesita para la máquina, para la
mesa de oficina o para la tienda.
Todo el sistema de enseñanza está construído sobre la fal­
sa teoría de que el niño va a continuar sus estudios de prepa­
ratoria, de suerte que la primaria prepara a la secundaria y
ésta a su vez a la preparatoria. Mucho de lo que se enseña
en los primeros dos grados tiene un carácter netamente pre­
parativo y no de círculo de enseñanza en sí.
Así pues, para la abrumadora mayoría de los alumnos
que no pueden, por su situación económica, aspirar a estudios
preparatorios, no poco de la enseñanza en la escuela elemen­
tal constituye tiempo perdido.
El sistema de enseñanza ' ' académico ' ' en la instrucción
elemental, es un fracaso aun desde el punto de vista capita­
lista.
Tampoco resuelve por completo la cuestión desde el pun­
to de vista liberal, de que considera la escuela de trabajo como
la escuela ideal. Dicen los liberales que en la escuela hay
que preparar al niño para algo ; que no hay que abrumar al
niño con conocimientos innecesarios y hay que preocuparse
más por el trabajo provechoso. Primeramente los niños de-

ben jugar en el trabajo ¡¡ara pasar, después de algún tiempo,
al trabajo verdadero.
La idea en sí es sana, pero no suficientemente completa.
pero eso no basta ; su obligación no queda cumplida del todo
co n dar al mundo solamente " hombres hechos ". Lo más im­
p ortante que tenemos que exigir a la escuela, es : que en ella
se trabaj e para formar el carácter del adulto ; que se empeñe
en acomodar sus deseüs e inclinaciones individuales con los
de la sociedad trabajadora.
Mientras la escuela no cumpla de este modo con su deber,
cualesquiera que sean sus reformas y mejoramientos, servirán
solam ente para preparar técnicamente mejores servidores pa­
ra el actual orden de cosas.
Para el proletariado, pues, las exigencias de la instruc­
ción pública tienen que concentrarse en el lema : "Maestros
nuevos de un concepto del mundo nuevo, para la escuela
nueva. ' '

74

Salomón KAHAN.

�:::::::::::::::::=:::=:::::::::::::::::::::=::::::::::::::::::::::::::=::::::::::::::::::::::::::::'::::::::::::::::::::�:=::::::::::::::::::::::::::::::��

La Crisis Social Actu al
Parasitismo social.-Socialismo.-Marxismo.­
Sindicalismo.
Por Agustín GOMEZ CAMPOS.

La crisis social actual.-La sociedad actual, la sociedad
capitalista, lleva en sí misma el germen de su destrucción, no
puede mantener sus filas, está en crisis, principalmente por
!as tres causas siguientes :
Parasitismo social.-Las modernas formas capitalistas de
las socieda des anónimas, tienden a concentrar el capital y a
ponerlo entre las manos de la clase que menos participa en la
producción, y crean, por consiguiente, el parasitismo social,
ya que una parte de la població n vive de la renta sin traba'
.
Jar, y en nada le afectan las luchas de la producción.
Antagonismo entre el régimen económico y el jurídico.­
En la actualidad se observa entre la organización del trabajo
Y de la propiedad, un antagonismo completo ; el trabajo, en su
organización, tiende al colectivismo ; por el contrario, la pro­
piedad sigue bajo el sistema jurídico del individualismo, que
se basa en la propie dad privada.
Antagonismo entre los intereses de los �mpres arios y el
de la sociedad.-Todo empresario está interesado en obtener
el máximo de beneficio o de utilidad en sus empresas ; la so­
ciedad, por el contrario, está princip almente interesada en que
la riqueza pública y los productos del trabajo, beneficien al
mayor número y aumenten, por lo mismo, el bienestar co­
lectivo.

LA CRISIS SOCIAL ACTUAL
77
--------------------------

Socialismo.-El socialismo, como sistema econom1co pro­
a la supresión de la propiedad individual ; es en un sen­
lam
c
tido moderado lo que hemos dicho que es el colectivismo ; y en
el sentido radical, el comunismo.
Pero, además, es un partido político que se propone : el
int ernacionalismo o unificación de todo el elemento obrero del
mundo, suprimiendo las nacionalidades y las fronteras, la lu­
cha del proletariado contra el capitalismo y la conquista del
Poder Público ..
' ' El fin inmediato para los comunistas es el mismo que el
de todos los partidos proletarios : la constitución del proleta­
riado en organismo de clase, el derumbamiento de la domina­
ción burguesa, y la conquista del Poder político por el prole­
tariado. "
Afirma la escuela socialista que la sociedad capitalista
tiende a concentrar el capital en el número de manos menos
posible ; y cuando este fenómeno de concentración de capital
haya llegado a su máximo, los partidos socialistas por medio
de un golpe de Estado, o con la ayuda de las mayorías parla­
mentarias, convertidas en Gobierno, harán que el capital, de
privado, pase a ser social.
En este estado político del proletariado, se establece la
dictadura del proletariado, forma de gobierno en que los tra­
bajadores gobiernan en provecho de su clase. Y entonces los
trabajadores, desde el albañil hasta el ingeniero, del compa­
ñero al director, continuarán en su sitio aportando sus esfuer­
zos a la producción ; pero los esfuerzos serán realizados en
favor de la colectividad.
Lo que primero pretende el socialismo es apoderarse del
actual organismo político para expropiar a todos los propie­
tarios ; y después derribar al Estado actual, porque es la forma
p olítica en que se ha tratado de mantener la explotación de
unas clases sociales por otras.
Marxismo.-Denomínase marxismo a la doctrina econó­
mica que está contenida -en los libros del gran filósofo ale­
mán Carlos Marx (1818-1883 ) ; y también, y principalmente,

�78

COOPERACION

a la política que se ha convertido en programa de acció n de
la mayoría de los partidos socialistas del mundo entero p ara
_a dueñarse del Poder.
El marxismo proclama el principio que se ha llama do
' ' determinismo histórico ' ' o determinismo económico de la
historia ' ' y que afirma : que todo fenómeno social está condi­
cionado por un fenómeno económico.
Además, en el libro principal de Marx, ' ' Das Capital ' '
hace una crítica del sistema de salario actual y del régime�
capitalista ; p·orque al analizar el salario, deduce que con él
se deja de pagar al obrero parte de lo debido, exceso que lla­
ma " plus valía " ; y de aquí resulta que, formándose el capital
de la acumulación de esos excesos, el capital no es otra cosa
que el salario no pagado.
Sindicalismo.-El sindicalismo no es solamente el conjun­
to de las ideas que resaltan de la acción corporativa de los tra­
bajadores. Es, ante todo, una doctrina que tiende a hacer
apoyar en la organización sindical un nuevo sistema econó­
mico.
Es de espíritu socialista, porque tiende a abolir la propie­
dad privada de los medios de producción y de cambio, la su­
presión del patronato y del salariado.
Para ellos, el taller no es autónomo y propio de los traba­
jadores que de él forman parte ; sino un taller social, propie­
dad de la colectividad general, pero en el cual solamente la
administración y la responsabilidad estarían confiadas a los
que cumplieran con su tarea diaria.
Los sindicalistas pretenden una sociedad económica de
productores, dirigida, conducida y administrada por ellos ex­
clusivamente.
En estas ligeras nociones de '' ismos ' ' no es posible dar
una explicación completa de ellos ; y mucho menos, mostrar
las objeciones y controversias a que dan origen. Que com o
pasa en las cuestiones económicas y políticas que tanto apa­
sionan a la humanidad, mientras que unos las defienden co m o
un desideratum ideal, "Otros las rechazan como despropósit os
evidentes y males innegables.

Máximo Gorki
La Canción del Halcón
El título hace pensar en una obra en verso. Pero no es
así. El ritmo está más en el pensamiento que en la forma lite­
raria. Rara vez se ha caracterizado más vigorosamente y con
un colorido más brillante la psicoiogía de las almas nobles y
fuertes frente a la psicología de las almas alicortas y ram­
pantes.
La Canción del Halcón es una obra esencialmente simbó­
lica -si Gorki hubiera estado en América, habría substituído
la fina y altiva figura del halcón, por la del cóndor de los An­
des, idomable y solitario-, que marca con claridad dos polos
hacia los cuales eternamente "Oscila el espíritu humano, como
un péndulo que fuera regularmente de un polo de luz a un polo
de sombra y viceversa.
La Canción del Halcón es un himno que exalta el heroísmo
de los bravos frente a los que ' ' no siendo más que una crea­
ción de la tierra, con la tierra viven ". Gorki pudo muy bien
escoger una serpiente y el abismo para simbolizar un mundo
que no es por cierto el mundo del mal. Porque el Mal es de
proporciones imponentes y sombrías. El Mal es Satán, y el
reino del Mal es el infierno. Y Satán es la antítesis de Dios
Y el infierno es la antítesis del cielo. No. Gorki no quiere
pintar la Santidad frente al Pecado, la tiniebla frente a la luz
que ciega. La culebra de Gorki representa a esas almas pe­
queñas que no pudiendo alcanzar las cimas altísimas y hela-

�80

COOPERACION

das de la virtud, alardean de vivir en las colinas de la hones­
tidad, almas que sin coraje para arrojarse a los abismos del
pecado, se apelotonan muellemente sobre el musgo de la roca
del vicio a la orilla de " un tibi-o y húmedo barranco ". La cu­
lebra de Gorki representa la mediocridad frente a la gran­
de z a ; lo infinito frente a lo pequeño, no frente a la pequeñez.
La Canción del Halcón es un himno ' ' a los que cay eron
víctimas en la lucha fatal ", en Rusia, buscando la redenció n
del pueblo. El ave de los aires que exclama agoniz ante : " si
pudiera levantarme siquiera por última vez . . . . Y o estrecha­
ría al enemigo contra las heridas de mi pecho . . . . Y él se aho­
garía en mi propia sangre . . . . ¡ oh felicidad del comba te ! "
simboli za al héroe que se asfixia en el bochorno de lo pequeño
y lo vulgar. El ave que no pudiendo reinar por más tiempo
en las alturas, prefiere arrojarse a las fauces del abismo donde
a poco la recogen amorosamente los bra zos del mar, que true­
na imponente y majestuoso : " ¡ A la demencia de los bravos,
cantamos la gloria ! ' '
Mientras, la culebra, olvidando que ' ' el que ha nacido
para arrastrarse no puede volar", torpemente da un saltito al
aire cayendo inmediatamente sobre las piedras, donde se echa
a reír exclamando : " He aquí en qué consiste el encanto de
volar al cielo : ¡ en la caída ! ¡ Aves ridículas ! Pero ya no me
engañarán más con sus discursos. Yo misma lo sé todo. ¡ Yo
he visto el cielo ! ' '
La mez quindad del mediocre n o le permite comprender
lo ridículo, y fácilmente lo confunde con lo sublime. Perfil
vigiroso el que ofrece Gorki del espíritu mediocre, del hombre
que siempre carece de la energía precisa para hacer germinar
grandes ideales, para hacer culminar grandes empresas o pa­
ra perecer en un gesto de coraje bajo un huracán de entusias­
mo y de heroísmo. Los hombres mediocres son miopes por
excelencia. Egoístas por débiles, se niegan invariablemente
a todo esfuerz o que les exija el bien común. Enamorados de
sus necedades, cínicamente ríen donde deben llorar, y cómica­
mente lloran donde deben reír. Torpes para tener un gesto de
nobleza, se burlan de los que se llegan a ellos pidiéndol es ca-

------------------------MAXIMO GORKI

81

ridad y hacen muecas sangrientas cuando ven la mano que
ayuda a la miseria. Jamás llegan a alimentar altos ideales ni
a s entir grandes pasiones. ¿ Pero cómo podrían alimentar
grandes ensueños si tienen como patrimonio la imbecilidad,
como virtud la negación de la virtud misma y como potencia­
li dad mental un abismo de inconsc iencia f , El mediocre es el
puente tendido entre el genio y el imbécil, entre la ignoran­
cia y el talento, entre la pasividad y el entusiasmo. El medio­
cre no e� ni luz ni sombra, ni cumbre ni abismo, ni ruído ni
arrullo, ni serenidad ni coraje. Sombra de la sombra, eco del
e co, caricatura del ridículo, tiene una sensibilidad afeminada
sin ser precisamente el sentimiento sutil de la mujer ; es hom­
bre, porque la naturaleza le dió la forma de tal sexo, pero
carece de la entereza y virilidad del hombre, porque la misma
naturaleza se las negó. Sin valor para decir la verdad, es
propens-o a la bajez a y a la hipocresía. Prefiere siempre a
Sancho y ridiculiza a Don Quijote. · Niega el honor porque lo
desconoc e y nunca podrá llegar a poseerlo , como esas prostitu­
tas que niegan la virtud de otras mujeres ante la ruina irre�
parable de la propia. La miopía del mediocre le lleva a arro­
dillarse delante de ídolos toscos y mal hechos y no Ie deja
comprender el luminoso poema, la inmensa estrofa de amor que
con su propia san·gre grabara el divino Rabí . . . .
La antítesis del hombre -culebra de que habla Gorki,
sería el albatros, de que habla el mismo escritor en otro de sus
cantos heroicos . El albatros que como un relámpa go negro
rubrica la lividez del infinito a la hora de las tromba s hun­
diéndose rápida y agudameñte, como una saeta incont;nible,
en los senos azules del océano que truena vaporos
o con la
t:mpestad : ' ' ¡ A la demencia de los bravos cantam
os la gloria ! " . . . . . . _

. NOTA : La poderosa inspiración de George Fitelberg, rea­
l�z o, en la música el milagro que Gorki había realizado en la
lit eratura, usando para ello el tema del genial escritor. No
6

�COOPERACION

MAXIMO GORKI

tenemo s noti cia de que hasta ahora se haya escuchado en Mé­
xi co " La Canción del Halcón " de Gorki, musi calizada p or
Fitelberg. Pero estamos seguros de que el públi co apreciaría
en todo lo que vale esta obra,. si pudiera escucharla, y que su
ejecución sería un verdadero aconte cimi ento artístico en Mé­
xi co. Los que han oído esta música maravillosa, compr enden
mejor la belleza incomparable- del poema : se oye el ruído de
la caída del halcón ; los agudos reprod ucen los silbidos de la
culebra . . . Y luego, a poco de los acordes que hac en oír có mo
el cuerpo del halcón rueda hacia el abi smo, chocando su cuer­
po contra las rocas, l os bajos resuenan majestuosamente, imi­
tando los tumbos imponentes del mar : ' ' ¡ A la demencia de
los bravos_, cantamos la gloria . . . . ! ' '

Arrastrándose, se acercó hasta el ave herida, y viéndola
a los ojos, silbó :
ectamente
dir
-¡, Qué, estás moribundo 1
-Sí, estoy agonizante -repuso el halcón-, y agregó suspirando profundamente : ' ' Yo viví gloriosamente. Y o conozeo
Yo combatí con bravura . . . . Yo ví el cie­
la feli ci dad . . . .
lo . . . . Tú no lo verás nunca de cerca. ¡ Oh, pobrecita de tí ! ' '
-¡, Pero qué cosa e s el ci elo 1 Un lugar vacío . . . . ¡, Cómo
podría yo arrastrarme allá 1 Para mí, aquí abajo es encanta­
dor. Y.o me siento aquí perfectamente. El lugar es tibio
y húmedo.
De este modo c ontestó la culebra al ave li bre, sonriéndose
interiormente da las tonterías del halcón:
Y luego pensó así : " Arrastrarse o volar. El fin es cono­
cido. Todos dormirán en la ti erra. Todo se convertirá en
p-olvo . . . . "
Pero el halcón, audaz, de pronto sacudió las alas, se irguió
un poco, y dirigió una mirada en torno del barranco. Detrás
de la piedra gris brotó el agua ; el ambiente se hizo bochornoso
y en el obscuro barranco, flotó el olor de algo p-odri do.
Y el halcón gritó, angustiosa y dolorosamente, recogi endo
todas sus fuerzas :
-¡ Oh ! ¡ Si pudiera levantarme siquiera por últi ma vez
hasta el azul ! ¡ Yo estrecharía al enemigo contra las heridas
de mi pecho . . . . y él se ahogaría en mi propi a sangre . . . ¡ Oh
feli ci dad del c-ombate !
Y la culebra pensó : " Tal vez sea realmente agradable vi­
vir en el cielo, ya que éste gime tanto . . . . ' '
Y exclamó dir i giéndose al ave libre :
-¡ Muévete hasta la orilla del barranco y arrójate hasta
el fondo ! Quizá tus alas te sostengan y tú puedas vivir así,
aunque sea por poco ti empo más, en tu elemento.
Se estremeció el hal c ón, y dando un débil grito, se d irigió
al borde del barranco deslizándose con sus garras por sobre
el musgo de las rocas.
Se acercó a la orilla, abrió las alas, respiró a pleno pul­
món, sus oj os brillaron y . . . . rodó aL abismo .

82

S. K.-G. A. P.

La Canción del Halcón
Allá arr iba, en las montañas, se arrastró la culebra, se
llegó hasta el húmedo barranco, y miró hacia el mar.
Muy alto, en el cielo, brillaba el sol. Los montes elevaban
su respiración ardorosa hasta el azul, y abajo las ondas gol­
peaban contra las rocas.
Y en el fondo del barranco, en la obscur i dad, y salp icándolo todo, el torrente se precipitaba al encuentro del mar,
saltando entre los guijarros.
Todo cub ierto de espuma, níveo y fuerte, el torrente cor
taba la montaña y caía en el mar con un rugi do colérico.
De pronto, en el mismo barranco donde se revolvía una cu·
lebra, cayó del cielo un halcón, con el pecho roto y las plu­
mas ensangrentadas . . . .
Tras breve gri to cayó a tierra, donde azotó varias ve ces
su pecho contra la ruda roca en c ólera: impotente.
.
Sorprendida la culebra, se arrastró con habilida d hacia
atrás ; pero inmediatamente comprendió que la vida del av e
apenas duraría unos minutos más.

83

�84

COOPERACION

Pronto cayó como una piedra, chocando contra las r o ca s,
rompiendo sus alas y perdiendo sus plumas . . . .
En, breve le cogió la ola del torrente, le lavo de su san­
gre y ie vistió de espumas, arrastrándole con rapidez hast a
el mar.
y las olas del mar golpearon las rocas con un triste ge­
mido. y el cadáver del ave se perdió en el espacio infinito del
océano. Enroscada la culebra en el barranco, meditó por
largo tiempo acerca de la muerte del ave y de su pasión por
el cielo.
Y contempló la azulada lejanía que siempre acaricia los
ojos con un sueño de felicidad.
-' ' ¿ Y qué vió el halcón en ese desierto sin fondo ni ori­
llas ? ¿ Por qué. razón seres como él, muerto hoy ya, torturan
su alma con ese amor de volar hasta el cielo ? ¿ Qué puede ha­
ber allá tan brillante y claro para ellos ? La verdad es que
yo podría conocer todo eso, volando, aunque fuera por corto
tiempo, hasta el cielo. ' '
Dijo e hizo. Y enroscándose, saltó al aire y brilló al sol
como una angosta cinta.
El que ha nacido para arrastrarse no puede volar . . . . .
Olvidando tal cosa, cayó prontamente sobre las piedras, aun­
que sin causarse daño, echándose simplemente a reír.
-' ' ¡ He aquí en qué consiste al encanto de volar al cielo !
En la caída . . . . Aves ridículas. Ignorando la tierra y sin­
tiendo siempre angustia en ella, se precipitan todo el tiempo
a lo alto del cielo y buscan la vida en el desierto ardoroso.
Allá hay únicamente vacío. Allá hay mucha luz, pero no hay
alimento ni sostén para un cuerpo vivo. &amp; Para qué ento nces
el orgullo ? ¿ Para qué los reproches ? Para enmascarar la de­
mencia de sus anhelos y esconder tras de ellos su inutilidad
para los actos de la vida. A ves ridículas . . . . Pero ya no me
engañarán más con sus discursos. ¡ Yo misma lo sé todo ! Yo
he visto al cielo . . . . Yo volé hasta él, lo medí completa ment e
y conocí la caída, aunque sin hacerme ningún daño. Y hoy
creo en mí con más fuerza. Qu� vivan engañados los qu e no
,
pueden amar la tierra. Yo conozco la verdad. No creere ya

MAXIMO GORKI

85

más en sus invitaciones. Soy una creación de la tierra y con
la tierra vivo. ' '
Y se enroscó formando una pelota sobr� la piedra, enor­
gulleciénd-ose de sí misma.
Brillaba el mar, envuelto en una luz deslumbradora, mien­
tr as las olas amenazantes golpeaban sobre la orilla.
En su rugido de leones tronaba el canto del ave orgullosa ;
las rocas se estremecían con sus golpes y el cielo temblaba
con la canción amenazante.
' ' ¡ A la demencia de los bravos cantamos la gloria ! ' '
' ' ¡ La locura de los valientes ! ¡ He aquí la sabiduría de
l a: vida ! "
' ' ¡ Oh halcón atrevido ! ¡ En el combate con los enemigos,
perdiste tu sangre . . . . ! "
" Pero vendrá el tiempo en que las gotas de tu sangre ca­
liente se inflamarán como chispas en las tinieblas de la vida y
encenderán muchos corazones audaces con la sed de la liber­
tad y de la luz ! "
' ' ¡ No importa que hayas muerto tú ! ¡ En la canción de
los fuertes y atrevidos de espíritu ; vivirás eternamente como
un ejemplo vivo y como un orgulloso llamamiento a la liber­
tad y a la luz ! "

La Canción del Albatros
Sobre la nívea llanura del mar, el viento amontona las
nubes. Entre las nubes y el mar vuela orgulloso el Albatros,
semejante a un relámpago negro.
Ya rozando las olas con sus alas, ya atravesando las nu­
bes como una flecha, el Albatros no cesa de gritar. Y las nu­
bes escuchan un himno de alegría en los gritos audaces del ave.
¡ Estos gritos expresan su sed de tempestad !
Las nubes perciben en estos gritos la fuerza de la cólera,
la llama de la pasión y la seguridad de la victoria.
Las gaviotas gimen ante la tempestad. Gimen y se ba-

�86

COOPERACION

lancean sobre las olas, buscando esco nder en el fo ndo del mar
su ho rro r ante el huracán.
Lo s so mo rgujo s también gimen. P ara ello s no es dable
co ncebir la delicia del co mbate po r la vida, y el retumbo de
las o las les asusta.
El to nto pingüino esco nde tímidamente su cuerpo pesa do
entre las ro cas.
Sólo el Albatro s, o rgullo so , vuela libre y so berano so bre el
mar, cubierto de blanquísimas espumas.
Se o ye el retumbo del trueno y gimen las o las, co ro nadas
de espuma, en pugna fo rmidable co n el huracán.
De pro nto , he aquí que el viento ciñe la pro cesión de las
o las co n sus ro busto s brazo s y co lérico las arro ja co n to da
su fuerza co ntra lo s duro s peñasco s, do nde las masas líquidas
se hacen po lvo y se ro mpen en salpicaduras de esmeralda.
El Albatro s, más hermo so , to davía, rubrica, entre grito s,
el espacio , y co mo una flecha se hunde en el seno de las nubes,
ro zando las crestas espumosas de las olas co n sus alas.
El Albatro s vuela como un demo nio -el negro y o rgullo ­
Sú demo nio de la tempestad- y solloza y grita.
El Albatro s ríe de las nubes tempestuo sas, so llo zando de
alegría !
El Albatro s -atento demo nio- empieza ya a percibir la
fatiga del trueno y adivina que las nubes no podrán o cultar
po r más tiempo el sol. ¡ No , no lo o cultarán !
El viento aúlla, retumba el trueno . . . .
Co mo una llama azul, las bandadas de nubes flamean so ­
bre lo s abismo s del mar. El mar aprisio na lo s flechas de lo s
relámpago s y las hunde en sus abismo s. Y, como si fuesen ser­
pientes de fuego , lo s relámpagos se retuercen y se apagan.
¡ La tempestad ! ¡ P ro nto tro nará la tempestad !
Y así, más hermoso to davía, el o rgullo so Albatro s vuela
so berano y atrevido entre una fiesta de relámpago s, so bre el
mar que co léricamente retumba.
Y el P ro feta de la victo ria grita :
' ' ¡ Que ruja la tempestad ! ¡ Más fuerte ! ¡ Más fuerte to ­
davía I "

Natas de actualidad nacional
Fué aplazada la Convención del Partido Cooperatista
Nacional
P o r acuerdo de la Mesa Directiva, la Co nvención Nacio ­
nal que debió celebrar el P artido Co o peratista Nacio nal para
la designación de candidato a la Presidencia de la República
el 10 del próximo o ctubre, fué transferida para celebrarse el
20 de no viem'bre.

El general Calles renuncia a la Secretaría
de Gobernación
El día 2 de lo s co rrientes, el seño r P residente de la Repú­
blica recibió, po r co n9-ucto del _s eño r Diputado Luis L. León,
la fo rmal renuncia que el General P lutarco Elías Calles hizo
co mo Secretario Encargado del Despacho de Go bernación, pa­
ra dedicarse a trabajo s de índo le po lítica.
El texto de la renuncia es el siguiente :
' ' Tengo el ho no r de presentar a la co nsideración de usted
la fo rmal renuncia que hago del ho nroso cargo de Secretario
de Estado , Encargado del Despacho de Go bernación, co n que
ust ed me distinguió desde que se hizo cargo del P o der Ejecu­
tivo de la Unión, así co mo lo s mo tivo s que, muy a mi pesar, me
o bligaro n a no presentarla en la fecha que hubiera deseado .

�89

COOPERACION

NOTAS DE ACTUALIDAD NACIONAL

' ' Desde que mi nombre empezó a figurar, aunque en forma
vaga, como posible candidato a la Presidencia de la República
para la próxima lucha electoral, en que el pueblo tendrá que
designar a quién deba substituir al actual Encargado del P o­
der Ejecutivo de la Unión, juzgué indicado presentar mi re­
nuncia para evitar torcidas interpretaciones, y este fué mi
primer impulso ; pero estudiando con todo detenimiento e in­
terés el caso, creí preferible sacrificar en parte mis justos
escrúpulos, antes que separarme de la actual Administración,
cuando ésta no había resuelto aún algunos de sus más trascen­
dentales problemas, porque creí que mi deber me imponía
aceptar una completa solidaridad hasta la resolución definitiva
de ellos ; y preferí retirarme tácitamente de la Secretaría, de­
jando a cargo del Subsecretario todo lo relacionado con el
Despacho, lo que me ha servido, además, para tomar algún
descanso que demanda mi salud.
" Los acontecimientos que han venido desarrollándose fe­
lizmente en forma favorable y el Gobierno de su digno cargo
ha logrado sortear con plausible acierto los últimos y trascen­
dentales problemas que quedaban por resolver a la actual
Administración, hechos estos que vigorizan y prestigian con­
siderablemente la posición del actual Gobierno, ya que éste
ha logrado demostrar su capacidad para resolver los proble­
mas de trascendencia que para su resolución se presentaron ;
y ante tales condiciones, el subscripto considera que ningún
inconveniente existe ya para realizar sus deseos, elevando su
renuncia a la cousideración del Ejecutivo de su cargo.
' ' Encarezco a usted no tomar como un acto vanidoso de
mi parte la consideración en que baso el aplazamiento de mi
renuncia, ya que soy el primero en declarar que con o sin mi
modesta cooperación, el Gobierno a su digno cargo habría
resuelto con igual firmeza todos y cada uno de los problemas
que ha tenido que sortear y que ha sido únicamente un espí­
rito de solidaridad lealmente definido el que me aconsejó se­
guir la línea de conducta a que antes me refiero.
' ' Protesto a usted mi reconocimiento por la confianza que
se sirvió dispensarme en el delicado cargo que tuvo a bien

conferirme y por la satisfacción que en su ejerc1c10 experi­
ment é al colaborar como parte integrante de un Gobierno que
realiza los más generosos esfuerzos por cumplir con el progra­
ma que sirvió de base a nuestra pasada revolución y que satis­
face indudablemente muchos de los nobles anhelos de nuestro
pueblo.
' ' Reitero a usted una vez más las seguridades de mi más
distinguida consideración.
" Hacienda Soledad de la Mota ", Terán, N. L., agosto 12
de 1923.-P. ELIAS CALLES.-Rúbrica.
' ' Al ciudadano Presidente de la República. ' '

88

Apertura del nuevo período de sesiones
del Congreso de la Unión
El lo. de septiembre, el Congreso de la Unión abrió su
período ordinario de sesiones, habiendo escuchado con interés
el Informe que el General Obregón, Encargado del Poder Eje­
cutivo de la Unión, rindió ante la Asam;blea Nacional, acerca
de sus gestiones administrativas.
Damos a conocer el final del informe presidencial y la
contestación que el Presidente de la Cámara, Diputado Jorge
Prieto Laurens, dió al Ejecutivo de la República :
•
' ' Ciudadanos Diputados :
' ' Ciudadanos Senadores :
' ' La exposición que precede sintetiza fundamentalmente
el estado que guarda la Administración Pública.
" De ella parece que si no podem·o s vanagloriarnos de ha­
ber realizado un desenvolvimiento integral, tan amplio como
era de desearse en todos los ramos, sí está fundado afirmar
que México ha entrado de lleno, con paso seguro, en un franco
período de reconstrucción sobre las bases fundamentales que,
como aspiración suprem.a de nuestro pueblo, quedaron plan­
teadas en la revolución pasada.

�90

COOPERACION

:NOTAS DE ACTUALIDAD NACIONAL

"El problema social está siendo debidamente encauzado
laborando franca y sinceram'.ente por el mejoramiento econó:
mico, intelectual y moral de las clases populares.
" Millares de labriegos disfrutan de sus tierras y sólo anhe­
lan cultivarlas en paz ; los trabajadores han empezado a expe.
rimentar las ventajas que les imparten nuestras leyes y se
acogen a sus postulados ; las masas analfabetas han sentido ya
el contacto de la instrucción y centenares de maestros misio­
neros y rurales llevan la luz a sus cerebros y la esperanza de
una verdadera redención ; y, en general, todas las clases deshe­
redadas se sienten más identificadas con su propia patria, por­
que han empezado a sentir las ventajas que les reporta la
mayor equidad con que se vienen distribuyendo los recursos
del país ; y esta labor social, que ha constituído una verdadera
innovación de nuestros sistemas y regím�nes pasados, se ha
logrado desarrollar y fortalecer sin desatender el apoyo que
merecen el comercio, la industria y la agricultura en sus di­
versas escalas y procurando causar los menos males posibles,
ya que estos males no podrían evitarse en lo absoluto cuando
se trata de reformas de tan alta trascendencia.
' ' México, en el exterior, ha llegado a reconquistar su cré­
dito, afrontando espontánea y airosamente todos sus compro­
misos y reanudando con precisión el cumplimiento de ellos.
Ha logrado, además y felizmente, desvanecer todos los pre­
juicios que el eco constante de los grupos privilegiados de nues­
tro país había creado en el exterior contra nuestra :revolución
y los gobiernos emanados de ella, al verse desposeídos, con
nuestras reformas legislativas, de las ventajas que sus privi­
legios les proporcionaban para explotar a nuestras grandes
masas analfabetas, liberadas por la revolución, en beneficio
de sus propios intereses y en complicidad con regímenes pa­
sados.
' ' México ha logrado, y de ello debemos ufanarnos, reafir­
mar definitivamente su personalidad política como pueblo au­
tónomo, base fundamental sobre la cual debemos desc ansar
en lo foturo nuestras relaciones oficiales con los demás países
que integran la familia humana. " (Aplausos nutridos.)

"-El ciudadano Presidente del Congreso, leyendo :
' ' -Señor Presidente de la República :
' ' El informe sintético de las labores desarrolladas en la
Administración Pública que dignamente presidís, ha sido es­
cuchado con sin gular atención, dada la trascendencia de los
actos que encierra y en vista del momento histórico que esta­
mos viviendo. Breve y concreto ha sido vuestro Mensaje a la
Representación Nacional, que en seguida paso a comentar,
procurando interpretar los sentimientos y el pensamiento de
esta Asamblea.
' ' Considero un deber ineludible 'el manifestaros, señor
Presidente, que no habremos de escatimar el justo aplauso a
vuestros aciertos ; así como también no omitiremos la atenta
y cordial observación a los yerros que forzosamente se come�
ten el vasto y complejo mecanismo del Poder Público. Y al
decir esto, quiero significaros que deseamos imprimir un sello
de alto civismo a este acto solemnísimo, que se tuvo durante
muchos años como una mera fórmula protocolaria. Siendo ésta
una genuina Representación Nacional, hasta nosotros llegan
todas las palpitaciones del país, sentimos las ansias de nues­
tros conciudadanos y conocemüs sus necesidades.
' ' Ante todo, satisfácenos y es motivo de orgullo para los
que contribuímos a la formación del actual régimen, el he­
cho evidente de la mayor comprensión y acercamiento ' que
existe entre gobernantes y gobernados, prueba del arraigo y
perfeccionamiento de nuestras instituciones democráticas.
' ' Pasada la primera etapa del Gobierno, de afianzamiento
y organización, habéis dado cima a la tarea más seria y tras­
cendental : la de acción interna y externa, encaminada a pro­
ducir la normalidad orgánica, doméstica, por decirlo así, y en
sus relaciones con los pueblos civilizados del mundo. México
ha recobrado con ventaja el lugar honroso en que se le tenía
colocado en el concierto universal, gracias a la tenaz y eficien­
te tarea diplomática de nuestro Gobierno. La creación y res­
tablecimientú de numerosas representaciones diplomáticas y
el resultado de las últimas conferencias Panamericanas, con­
firma los conceptos arriba expresados.

91

�92

NOTAS DE ACTUALIDAD NACIONAL

COOPERACION

' ' Constituye un enorme triunfo de nuestra Cancillería 1
.
serie de trabajos preliminares a la reanudación de relacion es
con los Estados Unidos del Norte, manteniendo incólumes los
.
. .
fundamentales de nu�s�ra legislación. El regocijo
prmc1p10s
popular que ha causado la noticia de la resolución toma da
por los gobiernos de México y Estados Unidos ' al reanud ar
.
1:s re1a ciones
di�lo�áticas interrumpidas por más de tres
an�s, o b ede:� al mt1mo convencimiento de que el programa
social Y _p o htico de mejoramiento económico y moral del pue­
blo mexicano, no se verá amenazado ni interrumpido en su
desarrollo, por las contingencias de la política exterior siendo
'
. factorio reconocimiento de la bondad
un amp l.10 y satis
de 1
revolución y del Gobierno emanado de ella. Mucho tiemp:
habrá de durar el eco de los aplausos que a este pasaje de
vuestro Informe os hemos tributado conjuntamente con vues­
tros dignos, inteligentes y patriota's colaboradores. (Aplau­
sos.)
" La Representación Nacional hace votos muy sinceros
porque continúe el ' ' franco ambiente de cordialidad y de ar­
monía ' ' entre los poderes federales y los de los Estados a fin
de que sea ' ' fácil y expedita la cooperación de todos p�ra la
buena marcha de la Administración. ' '

ª

" El respeto que habéis guardado a la soberanía de los
Estados, en los que se han suscitado conflictos políticos mera­
mente locales, es una prenda de honor de que hacéis mérito
en vuestro Informe, manifestando que os habéis . concretado
' ' a �igil�r �l _mante !miento del orden y el imperio de las ga­
�
rantias mdiv1duales , y que vuestras relaciones con los fun­
cionarios electos en las diferentes contiendas democráticas
" han sido determinadas siempre por un criterio de estricta
legalidad. ' ' _La paz del país depende, ciertamente, de que
vuestros Gobiernos no han seguido las huellas fatales de los
autó�ra�a� imposicionistas, que antaño lesionaron gravemente
el prmc1pro consagrado por la revolución de 1910, de SUFRA­
GIO EFECTIVO. Debemos, pues, confiar en que la sucesión
pacífica del Poder, uno de los anhelos más hondos de nuestro
pueblo, será indudablemente una realidad que permita la cris-

93

talización de nuestros bellos ideales de renovación y progreso,
cuyos cimientos habéis fundado tan sólidamente.
" La Representación Nacional tan sólo señala algunos
hechos aislados que podrían desvirtuar vuestra obra, a saber :
en los conflictos políticos locales de Querétaro y Colima, des­
graciadamente ocurrieron hechos sangrientos, que obligaron
al Ejecutivo a obrar, siempre dentro de la ley, en forma suma­
mente enérgica en el caso de Querétaro, consignando al Go­
bernador ; mientras que, en el de Colima, con demasiada tole­
rancia, pues fué pública y notoria la oficiosa intervención del
Gobernador en las elecciones de aquella Entidad Federativa,
llegando hasta a cometer punibles atropellos en las personas
de algunos de los miembros de esta Representación. Y, por
último, en la lucha electoral presidencial que ya se ha iniciado,
es claro que hay elementos que, abusando de la confianza que
en ellos habéis depositado, aprovechan su fuerza oficial y man­
chan el prestigio de una administración, ostentándose líderes
político-electorales, a la vez que jefes de importantísimos de­
partamentos del Gobierno. Nadie mejor que vos está auto­
rizado para comprender la indignación popular que tal hecho
despierta y tal parece, cabe la suposición, que esto es un acto
deliberado aconsejado por enemigos de la revolución, en con­
tra vuestra y del personaje político a quien aparentemente se
halaga y se rodea. (Aplausos estru endosos. )
" Otro hecho sobre el cual debemos llamar vuestra aten­
ción, es lo que podríamos llamar la inmensa llaga que consume
al Estado de Veracruz desde hace varios años y que, sin atro­
pellar su soberanía, el Gobierno Federal puede y debe evitar,
consignando y persiguiendo a los autores y cómplices de deli­
tos contra el Ejército, contra el Gobierno Federal y hasta con­
tra la Enseña Nacional ; sin contar el sinnúmero de crímenes
ordinarios que a diario se cometen, a ciencia y paciencia de
las autoridades locales, formando todo esto un caos que ame­
naza invadir el resto del país y que desprestigia atrozmente
a nuestra patria, siendo víctimas los obreros y el pueblo en
general de los pseudo-líderes por sus ambiciones bastardas.
(Aplausos.)

�94

COOPERACION

" Plausible será para el Congreso de la Unión poder co­
lab?rar con el Ejecutivo al afianzamiento de una de las insti­
t�c�o�es �ás importantes de organismo administrativo : Mu­
mcip10 Libre, y, al efecto, convenimos en la necesidad y ur­
g�nci� que expresáis, en la parte relativa del Gobierno del
Distrito Federal, al asegurar que hace falta " una nueva Ley
de Organización Política y Administrativa, puesto que toda
las fricciones y dificultades obedecen, más que a desacuerd:
de las autoridades, a vaguedades e imprecisiones de la ley " .
Y, no sólo, sino que la Representación Nacional ha podido ver'
con gran pena, de qué modo se han aprovechado dichas ' ' va�
guedades e imprecisiones de la ley ' ' por personas que igual­
mente han abusado de vuestra confianza, lastimando profun­
d_a mente el principio de autonomía o libertad municipal, en va­
rios de los Ayuntamientos del Distrito Federal, haciéndose
sentir la influencia¡, e intromisión del último jefe político que
la revolución no logró hacer desaparecer : el Gobernador del
propio Distrito Federal. (Aplausos. )
El Congreso de la Unión está, seguramente, dispuesto a
.
legislar prudente, discreta y rápidamente para satisfacer esta
necesidad ineludible, toda vez que los hechos que ocurran en
el Distrito F��er�l, acerca de la autonomía municipal, son de
una r�percus10n mmensa en el resto de la República, y urge
consolidar esta conquista revolucionaria : El Ayuntamiento
Libre, estableciendo al mismo tiempo las obligaciones y res­
ponsabilidades de sus miembros.
Algo semejante, aun cuando más grave, tenemos que decir
de los hechos sangrientos ocurridos en el Distrito Norte de la
Baja California, donde fué atropellada la libertad municipal,
llegando también a cometerse violencias contra el Representan­
te de aquel Distrito, ante esta Asamblea. La distancia, y quizá
_
la escasez de comumcaciones, impidieron al Ejecutivo conoc er
todo la verdad de lo ocurrido, así como evitar dichos atrope­
llos. (Aplausos. )
" Sin embargo, no podemos menos que congratularnos por
la intensa labor educativa que el Gobierno ha emprendido en
los remotos Territorios Federales de California y Quintana

NOTAS DE ACTUALIDAD NACIONAL

95

Roo, destinados, sin duda alguna, a progresar rápidamente, si
a esto se agrega una amplia y eficaz colonización.
' ' La labor hacendaria de que habéis dado cuenta, consti­
tuye un galardón glorioso para vuestro Gobierno y para la
patria, que renace al impulso de la sabia y oportuna política
financiera que estáis desarrollando tras de la reconstrucción
del Crédito Público Nacional, iniciado hace un año, desde que
esta misma Representación Nacional conoció el Tratado De la
Huerta-Lamont, hasta hoy que habéis manifestado ya se está
dando culllplimiento a dicho Tratado, ' ' sin perjuicio de las
atenciones ordinarias de Estado, ejecutando :fielmente los
compromisos de la Nación con el Exterior, cuyo cumplimiento
se había diferido por tantos años a causa de nuestras luchas
intestinas, la creación y funcionamiento próximo del Banco
de México será el lógico coronamiento de vuestra obra emi­
nentemente reconstructora. Cada día se experimenta más la
estabilidad de las :finanzas, la nivelación de los presupuestos,
etc., y la Representación Nacional se complace en hacer notar
la ausencia del uso de las facultades extraordinarias en este
Ramo de Hacienda, que el mismo Ejecutivo rehusó y aprobó
su retiro. La magna tarea de reducir, organizar e instruir al
Ejército merece también un cumplido elogio para vuestra
Administración. El pueblo mexicano está, pues, asegurado
contra el caudillaje, pues ya cuenta con verdaderos soldados
que saben cum¡plir con su sagrada misión, de sostener las ins­
tituciones y defender la Independencia Nacional. Confiamos
en que el Ejército no volverá a m;ancharse con cuartelazos
ignominiosos y en que sabrá maiitenerse alejado de las contien­
das electorales futuras, como lo ha hecho hasta ahora en las
luchas locales ; sin que p or esto se entienda que sus miembros
dejen de cumplir con las obligaciones ciudadanas. (Aplausos. )
" La política agraria, que se ha continuado :firm'e y segu­
ra, recibió considerable impulso, de un alcance económico
incalculable, con el decreto de 2 de agosto del presente año, el
decreto de la Tierra Libre, ' ' auxiliar p oderoso en la solución
del problema agrario y que ayudará indefectiblemente a la
formación de la pequeña propiedad agrícola. ' '

�96

COOPERACION

NOTAS DE ACTUALIDAD NACIONAL

" En este ramo, sobre todo, el Gobierno ha significado el
papel social y no tan sólo político, que las modernas orienta­
ciones del Derecho Público imponen al Estado. El estableci­
miento de la Dirección de Cooperación Agrícola para fundar
y extender el sistema cooperatista o cooperativista, es la más
clara orientación y el más positivo acercamiento del Gobierno
con el pueblo de toda la República. El Congreso de la Unión cree
haber contribuído a esta obra con la aprobación de la Ley de
Cooperación y Banco Cooperativo, por la Cámara de Diputa­
dos, pendiente tan sólo de la sanción del Senado, para inten­
sificar tan noble y eficaz labor del Ejecutivo.
" Indudablemente que resalta en vuestro Mensaje la parte
relativa a la educación popular : primaria, rural, técnica y
universitaria. Ningún Gobierno había dedicado tanto esfuer­
zo y tal número de elementos a tan fructífera empresa, cuyos
resultados ya pueden apreciarse. El letargo que sufriera nues­
tro país durante más de treinta años de ignorancia y servilis­
mo, será compensado con la difusión rápida de la instrucción
a las masas populares, particularmente a la clase indígena.
Esta Asamblea y con ella toda la Nación, os brindan su más
franco y decidido apoyo, sin más limitación que las posibili­
dades económicas del momento, a fin de que continúe y se
aumente esta noble ·cruzada en pro de la educación de nuestro
pueblo.
" En materia de obras públicas, la Asamblea ha tomado
buena nota de la amplitud y alcance de vuestra labor, que co­
loca a México en lugar preeminente, pues sin descuidar el pro­
greso moral e intelectual de nuestro pueblo, estáis elevando
un monumento de grandeza económico, material, con m,agní­
ficos ferrocarriles, carreteras, edificios públicos, etc., que re­
velan la potencialidad y riquezas nacionales.
" El fom;ento del comercio, la industria y la minería, ha
sido la causa del mejoramiento de las condiciones económicas
que durante vuestro régimen ha experimentado la Nación
entera, atrayendo y garantizando la inversión de nuevos ca­
pitales. Al mismo tiempo es muy loable el empeño de ayudar
y defender a los trabajadores contra los abusos de los capita-

listas. La vida moderna impone nuevas obligaciones que an­
taño ni siquiera se soñaron. Vuestra iniciativa del Seguro
Obrero, que viene a llenar un inmenso vacío en nuestra raquí­
tica previsión social, ha sido recibida con unánime aprobación
de patronos y obreros. Esta Asamblea sabrá corresponder a
vuestro generoso empeño, legislando en la materia pronta y
efizcazmente.
" En todos los demás ramos se observa la misma atingen­
cia y honorabilidad, que es el sello característico del actual
Ejecutivo, cumpliendo así con la parte fundamental del pro­
grama político que ofrecisteis al pueblo mexicano en la me­
morable campaña democrática de 1919-1920.
' ' Por último, la libertad de que ha gozado la prensa du­
rante toda vuestra Administración y de lo que ni siquiera ha­
céis referencia, sin duda por considerar que es algo consagra­
do por los hombres de la revolución, que, como vos, han sabido
honrar a ésta, respetando el derecho de expresar los pensa­
mientos de los hombres, por equivocados y alejados que pue­
dan estar de la verdad, coloca a México en un sitio de honor,
pues la opinión pública, nacional y extranjera, es el más :fuerte
apoyo con que habéis contado.
" Señor Presidente, la Representación Nacional, por mi
humilde conducto, os felicita en forma cordial y efusiva. ' '
(Aplausos nutridos y prolongados.) ( S e retira el ciudadano
Presidente de los Estados Unidos Mexicanos con el ceremonial
de costumbre.)

97

El Ejecutivo desconoce al señor Jorge Prieto Laurens
como gobernador electo de San Luis Potosí

El sábado 22 de los corrientes, el Presidente de la Repú­
blica, por conducto de la Secretaría de Gobernación, se dirigió
a la Legislatura Local de San Luis Potosí, contestando a la
misma Legislatura, que se consideraba constitucionalmente im­
pedido para reconocer como Congreso Legislativo de la m.encio7

�98

COOPERACION

NOTAS D E ACTUALIDAD NACIONAL

nada Entidad Federativa, ' ' tanto al grupo de ciudadanos que,
diciéndose presuntos Diputados actúan con los ciudadanos a
quien se dirigió el oficio respectivo, como al que, atribuyéndose
,el mismo carácter quedó establecido en la capital potosina, y
Je la que se dicen Secretarios los señores Arturo Saucedo y
R. Aldape Chico. ' '
La prensa h a estado publicando con todo detalle todos
estos incidentes. El Gobernador electo, señor Prieto, consi­
•derando anticonstitucional la actitud del Ejecutivo Federal en
lo que se refiere a la elección de Poderes Locales, solicitó am­
paro ante el Juzgado lo. de Distrito, y el 26 de los corrientes
prestó la protesta de ley ante la Le gislatura Local, habiendo
revestido el acto de protesta inusitada solemnidad.
La actitud del señor Presidente en lo que se refiere al caso
de San Luis, ha sido criticada por toda la prensa, sin distin­
.ción de colores políticos.

p or que su labor sea siempre acertada para bien de la Nación
Mexicana.-Ruego a usted acepte una vez más la e:.i,:presión
de mi cariño personal.-México, D. F., 2(;( de septiembre de
1
1923.-Adolfo de la Huerta. ' '

El señor De la Huerta renuncia
a la Secretaría de Hacienda
Con fecha 24 de este mes, el señor don Adolfo de la Huerta
-envió al Presidente de la República su renuncia del cargo de
Secretario de Hacienda y Crédito Público. El texto de la re­
nuncia es como sigue :
' ' Señor general don Alvaro Obregón, Presidente de la
República.-Presente.-De acuerdo con la conversación que
el viernes ;i;-dJ.tnt¿, por la noche, tuve el honor de celebrar con
usted y en vista de que continúa el malestar que me aqueja,
lo cual me imposibilita para seguir al frente de la Secretaría
de Hacienda y Crédito Público, tengo la pena de ratificar a
usted mi renuncia del cargo que tuvo a bien conferirme. Apro­
vecho esta oportunidad para expresarle mi agradecimiento
por la confianza que depositó en mí por espacio de tres años,
y hago fervientes votos por la prosperidad de su Gobierno Y

99

La renuncia del señor De la Huerta a l puesto de Secre­
tario de Hacienda ha sido muy sentida en todos los círculos
p olíticos y sociales, debido a la honradez y habilidad con que
el señor De la Huerta snpo resolver los arduos problemas con
que se encontró al hacerce cargo de la Secretaría de Hacienda
y Crédito Público. En substitución del señor De la Huerta
fué designado el señor don Alberto J. Pani, que tenía a su car­
go la Secretaría de Reaciones Exteriores.

México no acepta la invitación para mgresar
a la Liga de las Naciones
El Gobierno de México recibió recientemente un atento
mensaje de parte de algunas Delegaciones Americanas para
solicitar su ingreso al seno de la Liga de las Naciones.
La Secretaría de Relaciones Exteriores rehusó cortes­
mente la invitación que le fué hecha, argumentando razones
de decoro nacional.
Los mensajes cambiados entre los Delegados al Consejo
de la Liga y nuestra Cancillería, fueron los siguientes :
' ' Ginebra, 12 de septiembre de 1923.-Secretaría de Re­
laciones Exteriores.-México.-"-Delegaciones Americanas pre­
sentes Asamblea, deseosas contar República hermana a su la­
do en Sociedad Naciones, dirigen esta invitación a su Gobier­
no, asegurándole la admisión y los sentimientos de cordial sim­
patía y de alta consideración que México merece.-Salud a
Vuestra Excelencia.- (Firmado. ) -Cosme de la Torriente, De­
legado de Cuba ; Edwards, Delegado de Chile ; Mello Franco,
del Brasil ; Urrutia, de Colombia ; Peralta, de Costa Rica ; Bo­
namy, de Haití ; Gutiérrez, de Honduras ; Burgos, de Panamá ;
Caballero, de Paraguay ; Guerrero, de El Salvador ; Guani, de
Uruguay ; Portugal, de Venezuela. ' '

�100

COOPERACION

México declina la invitación
La Secretaría de Relaciones, con fecha 13 de este mismo
mes, contestó el mensaje anterior en la siguiente forma :
' ' A los Excelentísimos señores de la Torriente, Edwards,
Mello, Franco, Urrutia, Peralta, Gutiérrez, Caballero, Gue­
rrero, Guani, Portugal.-Oficina de la Sociedad de las Nacio­
nes, Ginebra, Suiza.-De acuerdo con las instrucciones del se­
ñor Presidente de la República, tengo el honor de contestar
al atento mensaje de Vuestras Excelencias ; México agradece
muy hondamente la invitación de Vuestras Excelencias para
que solicite su ingreso a la Liga de las Naciones, asegurándole
su admisión y la simpatía y la consideración que merece. Y
agradece dicha invitación y la estima tanto más cuanto que
ella, idependientemente del objeto especial que persigue­
evidencia vuestros sentimientos de fraternidad Americana y
condensa felices augurios de futura solidaridad Internacional.
En nombre de los mismos sentimientos, sin embargo, y ten­
diendo hacia la misma finalidad, las particulares circunstan­
cias en que se encuentra México -como se verá después­
ponen a su Gobierno en el penoso caso de tener que declinar la
invitación de Vuestras Excelencias.
' ' Aparte, en efecto de otras consideraciones sobre la con­
veniencia o la inconveniencia para México de ingresar a la
Liga de las Naciones -que huelgan por ahora- un escollo
obstruye la vía de este Gobierno para presentar la sülicitud
que prescribe el Pacto constitutivo de aquéllas. Es el que se
deriva del hecho de haber sido México injustificadamente ex­
cluído de la invitación general que dirigió la propia Liga, en
el momento mismo de nacer, a todos los países neutrales, para
que se adhirieran a ella, falta que afectó profundamente la
dignidad nacional y que ha quedado reparada con el mensaje
que me honro en contestar en la parte que concierne a los
miembros fundadores latinoamericanos de la Liga. El esco-

NOTAS DE ACTUALIDAD NACIONAL

♦

101

llo referido se agranda en cambio por las circunstancias de
estar aún suspendidas las relaciones diplomáticas entre Mé­
xico e Inglaterra, cuyo Delegado es, además, miembro del
Consejo Directivo de la misma. Así, pues, mientras subsis­
ta el escollo que he señalado, este Gobierno se verá obligado
a abstenerse de toda demanda a la Liga, con los fines de no
traspasar los límites qeu impone el decoro de un país soberano
y mantenerse digno, por este medio de la estimación que ha
logrado conquistar entre los pueblos hermanos del Continente,
y que, sin duda alguna, es la que ha inspirado los nobles y ge­
nerosos deseos que mueven, en cuanto a México, a los represen­
tantes del Bloque Latinoamericano de la Liga de las Naciones.
-Me es muy grato reiterar a Vuestras Excelencias las ex­
presiones de sincero agradecimiento y grande simpatía del
Gobierno de México y protestaros al propio tiempo mi más
alta consideración personal.-A. J. Pani.-Secretario de Re­
laciones Exteriores. ' '

�NOTAS DE ACTUALIDAD EXTRANJERA

Notas de actualidad extranjera
Terremotos en el Japón
El sábado primero de septiembre próximo pasado, fuertes
terremotos sacudieron terriblemente las Islas que forman el
Imperio del Japón, ocasionando un número tal de desgracias
que no se encuentra precedente de cataclismo semejante.
Las informaciones detalladas de la prensa dan a conocer
que el número de víctimas se calcula, entre muertos, heridos y
gentes que quedaron sin hogar en poco más de tres millones de
personas.
Después del terremoto sucedieron grandes inundaciones
e incendios formidables que consumieron grandes secciones de
las principales ciudades del Imperio.
Las comunicaciones telegráficas quedaron compfotamente
interrumpidas. Las noticias que acerca del desastres se obtu­
vieron fueron transmitidas por dos o tres estaciones inalám­
bricas que se vieron libres de los daños originados por la he­
catombe. En todas partes del mundo inmediatamente se or­
ganizaron instituciones para colectar fondos con que ayudar
a los damnificados.
Como un dato curioso damos a conocer la lista de los tem­
blores que han sembrado la muerte y la desolación en propor­
ciones espantosas :
Año 1157, en Asia, 150 ciudades y villas destruídas.
1158, en Siria, 20,000 muertos.

103

1186. Fué sacudida Calabria, Italia, y el mar Adriático se
tragó una ciudad con todos sus habitantes.
1268, destrucción de Sicilia, en la que perecieron 60,000
almas.
2 de diciembre de 1346, terremoto en Nápoles ; perecie­
ron 40,000 personas.
26 de febrero de 1531, en Lisboa : 1,500 casas destruídas
y 30,000 muertos.
30 de julio de 1626 : Nápoles parcialmente destruído y
70,000 muertos.
1693, devastación de Sicilia, muriendo 100,000 habitantes.
2 de febrero de 1703, destrucción de Y edo, Japón ; pere­
cieron 200,000 almas.
30 de noviembre de 1731, destrucción de Pekín, China, ha­
biéndose tragado la tierra 100,000 habitantes.
28 de octubre de 1846, destrucción de Lima y el puerto
de Callao, Perú ; muertos, 18,000.
1754, en El Cairo, Egipto, 40,000 muertos.
1755, destrucción de Quito, Ecuador.
lo. de noviembre de 1755, gran terremoto en Lisboa :
50,000 muertos. El sacudimiento se sintió a cinco millas de
distancia.
7 de junio, 1783, engullida por la tierra la ciudad de Santiago, Guatemala.
4 de febrero de 1807, destrucción de la región entre Santa
Fe, Colombia y Panamá ; en un segundo fueron sepultados
40,000 habitantes.
26 de marzo de 1811, destrucción de Caracas, Venezuela,
pereciendo 12,000 personas.
10 de agosto de 1832, destrucción de Aleppo, con 20,000
muertos.
14 de agosto de 1851, destrucción de Malfi, en el Sur de
Italia, pereciendo 14,000 personas.
11 de noviembre de 1855, en Yedo, Japón, gran pérdida
de propiedades.
16 de diciembre de 1857, en Calabria, muchas ciudades
destruídas, 10,000 muertos.

�104

105

COOPERACION

NOTAS DE ACTUALIDAD EXTRANJERA

22 de marzo de 1859, en Mendoza, Argentina, 7,000
muertos.
2 de julio de 1863, en Manila, 1,000 muertos.
15 de agosto de 1868, poblaciones destruídas en el Perú
y en el Ecuador : 25,000 muertos, pérdidas de propiedades,
$300.000,000.
18 de mayo de 1875, en San José de Cúcuta y otras villas
de Colombia, 14,000 muertos.
3 de abril de 1881, en Ecio, Italia, 4,000 muertos.
15 de octubre de 1883, en Anatolia, Asia Menor, gran pérdida de vidas.
8 de julio de 1885, en Singapore, 7,000 casas destruídas.
5 de mayo de 1887, en Hawaii, 167 muertos.
30 de julio de 1892, en San Cristóbal, México, todos los
edificios destruídos.
24 de mayo de 1895, en Paramythi, Epiro, la población
arruinada, con gran número de víctimas.
31 de agosto de 1896, en Charleston, Carolina del Sur, �8
muertos.
7 de junio de 1892, en Port-Royal, Jamaica, la ciudad hun­
dida a cuarenta brazas de profundidad ; 3,000 muertos.
18, 19 y 20 de abril de 1906, en San Francisco, espantosos
sacudimientos e incendios ; 452 muertos y $360.000,000 de pér­
didas.
16 de agosto de 1906, en Valparaíso, gran terremoto e in­
cendio ; 2,000 muertos y $500,000 de pérdidas.
14 de abril de 1908, Chilpancingo quedó reducido a es­
combros, Chilapa y Acapulco sufrieron grandes pérdidas mate­
riales. Este formidable terremoto abarcó una gran zona de la
República Mexicana, sintiéndose en los Estados de Colima,
Guerrero, Jalisco, Hidalgo, México, Michoacán, Morelos, Oaxa­
ca, Puebla, San Luis Potosí, Tabasco, Tlaxcala, Veracruz y en
el Distrito Federal.
En 1908, los de Calabria, que causaron millares de víc­
timas.
La formidable erupción ocurrida en la Martinica, dond e

quedaron sepultados muchos miles de nativos en las ruinas de
la isla.
En Guadalajara, en el año de 1912, hubo numerosas víc­
timas por los frecuentes cataclismos.
Y finalmente, los ocurridos en la región Norte de Chile,
desde Antofagasta hacia el Sur.

Movimiento armado en España

Por cables recibidos en México el 13 de los corrientes, se
dió a conocer al público que el Jefe de las tropas en Catalu­
ña, Capitán General Primo de Rivera, sobrino del viejo Capi­
tán Primo de Rivera, compañero de Polavieja, de W eyler y de
otros distinguidos militares españoles, se rebeló en la ciudad
de Barcelona contra la política seguida por el Gabinete que
presidía el Marqués de Alhucemas en lo que se refiere a la
campaña que España ha estado llevando a cabo en Marruecos.
Según noticias recibidas en México, el movimiento iniciado en
Barcelona de ningún modo debe considerarse como un movi­
miento separatista para lograr la autonomía de Cataluña ni pa­
ra derrocar al actu_al Rey de España, Alfonso XIII.

El Parlamento español fue disuelto

El 16 de los corrientes el Rey Don Alfonso XIII firmó un
decreto disolviendo el Parlamento Español. El General Primo
de Rivera prestó juramento como Presidente del Consejo de
Ministros ante el Rey Alfonso, el mismo día 16. El nuevo Primer
Ministro presentó al Rey varios decretos para su firma, entre
ellos uno ordenando la destitución del Alto Comisionado en
Marruecos, Sr. Silvela. El ex-ministro de la Guerra, Sr. Aizpu•
ro, fué designado para reemplazarlo.
La revolución estalló en Barcelona acaudillada por el Ca­
pitán General Don Primo de Rivera, siendo su objetivo prin-

�106

COOPERACION

cipal el cambio de táctica política en todo lo que se refiere a la
campaña en Marruecos que hasta ahora se había venido con­
siderando como un perfecto fracaso, producto de políticos
ambiciosos, sin ninguna moralidad ni escrúpulo. Alguna s p er­
sonas estiman que el movimiento del General Primo de Rivera
tiene tendencias reaccionarias.

Nuevo Gabinete en el Japón
El día 2 de los corrientes el Ministro de Relaciones y el
Presidente accidental del Consej o de Ministros, vizconde Uchi­
da y demás Ministros del Gabinete, exceptuando el Ministro de
Marina almirante Takarabe, presentaron su renuncia de sus
puestos al Emperador, que después de aceptarlos designó el
siguiente Gabinete :
Almirante Gonbei Yamamoto, Primer Ministro y Encargado del Ministerio de Relaciones Exteriores.
Vizconde Shinpei Goto, Ministro del Interior.
Junnosuke Incue, Ministro de Hacienda.
General de División Guiichi Tanaka, Ministro de Guerra.
Almirante Hyo Takarabe, Ministro de Marina.
Barón Kenjiro Den, Ministro de Agricultura y Comercio
y Encargado del de Justicia.
Kowanshi Inukai, Ministro de Comunicaciones y Encarga­
do de Educación.
Ichiji Yamanouchi, Ministro de Ferrocarriles.

Expulsión de los niños alemanes en Polonia
El 13 de septiembre el Gobierno Polaco dictó una orden
para que fueran expulsados todos los niños alemanes proce­
dentes del Valle del Rhur que se encuentran en territorio Po•
Jaco. Este acto inhumano y atentatorio del gobierno Polaco
ha causado indignación en toda Europa, ya que se trata en su
totalidad de niños enfermos y debilitados, y en muchos casos
emparentados con los alemanes residentes en Polonia.

J U N TA D I R E CT IVA D E L A A CA D E M I A
Presidente, Sr. Jorge Prieto Laurens.
Secretario, Julio Jiménez Rueda.
Grupo de Estudios Históricos:
Presidente, Juan de Dios Robledo.
Secretario, Ignacio B. del Castillo.
Vocales: Ricardo Covarrubias, Roberto Nieto e Y.
Pérez Vargas.
Grupo de Estudios Filosóficos:
.
Presidente, Licenciado Alfonso Crav10to.
Secretario, Xavier Sorondo.
Vocales: A. Traslosheros, José Bulnes S. y Alfredo
B. Cuéllar.
Grupo de Estudios Sociales:
Presidente, Licenciado Ezequiel Padilla.
Secretario, Onésimo González.
Vocal, Aurelio M. Peña.
Grupo de Estudios Políticos:
.
Presidente, Doctor José Manuel Pmg y Casauranc.
Secretario, Miguel Torner.
Grupo de Estudios Económicos:
Presidente Licenciado Aquilino E. Rama.
Secretario, Licenciado Manuel Villavicencio.
Vocales: Eduardo Beltrán y Mendoza, Mauricio Gómez, Salvador Wing F. e Ignacio Centurión.
Grupo de Estudios de Legislación y Jurisprudencia:
.
Presidente, Licenciado Gabriel García Ro¡as.
Secretario, Licenciado Víctor J. Velázquez.
Vocales: Licenciado Moisés Huerta, Luis Ramírez
Corzo y J. Reyes San Germán.
Grupo de Estudi os Estadísticos:
Presidente,
Secretario, Francisco J. Gamoneda.
Grupo de Estudios Educacionales:
Presidente, Profesor Carlos Mariano Samayoa.
Secretario, Gabino A. Palma.
Vocales: Marcos Esmerio, P e d r o Suárez, Hum­
berto Gómez Landero y Julio S. Hernández.
Grupo de Estudios Literarios y Artísticos:
Presidente, Jesús B. González.
Secretario, Francisco González Guerrero.
Vocales: Guillermo Marín y Salomón Kahan.
Grupo organizador de la Universidad Popular:
Presidente, Profesor Rubén Vizcarra.
Secretario, Luis Enrique Erro.

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                  <text>La revista Cooperación, la cual, se editó mensualmente a cargo del Lic. Julio Jiménez, a través de la Academia de Estudios Políticos y Sociales (AEPS), entre diciembre de 1922 y octubre de 1923, como el medio de divulgación oficial del Partido Cooperatista Nacional. Su objetivo era tejer lazos de solidaridad entre el Congreso y la Universidad a través de la publicación de disertaciones que, mediante el estudio de la realidad mexicana, propusieran formas de solucionar los grandes problemas nacionales. Su lema: Es una revista abierta a todas las tendencias del espíritu.</text>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1784902&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>Cooperación, 1923, Tomo 3, No 10, Septiembre</text>
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                <text>Socialismo</text>
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                <text>La revista Cooperación, la cual, se editó mensualmente a cargo del Lic. Julio Jiménez, a través de la Academia de Estudios Políticos y Sociales (AEPS), entre diciembre de 1922 y octubre de 1923, como el medio de divulgación oficial del Partido Cooperatista Nacional. Su objetivo era tejer lazos de solidaridad entre el Congreso y la Universidad a través de la publicación de disertaciones que, mediante el estudio de la realidad mexicana, propusieran formas de solucionar los grandes problemas nacionales. Su lema: Es una revista abierta a todas las tendencias del espíritu.</text>
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                <text>Academia de Estudios Políticos y Sociales del Partido Cooperatista Nacional</text>
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                <text>Marín, Guillermo, Administrador</text>
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                <text>Palma, Gabino A., Secretario de Redacción</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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                    <text>---

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JUNTA D IRECTIV A DE LA ACADEMIA
Presidente, Licenciado Emilio Portes Gil.
Secretario, Julio Jiménez Rueda.
Grupo de Estudios Históricos:
Presidente, Juan de Dios Robledo.
Secretario, Ignacio B. del Castillo.
Vocales: Ricardo Covarrubias, Roberto Nieto e y
Pérez Vargas.
Grupo de Estudios Filosóficos:
Presidente, Licenciado Alfonso Cravioto.
Secretario, Xavier Sorondo.
Vocales: A Traslosheros, José Bulnes S. y Alfredo
B. Cuéllar.
Grupo de Estudios Sociales:
Presidente, Licenciado Ezequiel Padilla.
Secretario, Onésimo González.
Vocal, Aurelio M. Peña.
Grupo de Estudios Políticos:
Presidente, Doctor José Manuel Puig y Casauranc.
Secretario, Miguel Torner.
Grupo de Estudios Económicos:
Presidente Licenciado Aquilino E. Rama.
Secretario, Licenciado Manuel Villavicencio.
Vocales: Eduardo Beltrán y Mendoza, Mauricio Gómez, Salvador Wing F. e Ignacio Centurión.
Grupo de Estudios de Legislación y Jurisprudencia:
_ Presidente, Licenciado Gabriel García Rojas.
Secretario, Licenciado Víctor J. Velázquez.
Vocales: Licenciado Moisés Huerta, Luis Ramírez
Corzo y J. Reyes San Germán.
Grupo de Estudios Estadísticos:
Presidente,
Secretario, Francisco J. Gamoneda.
Grupo de Estudios Educacionales:
Presidente, Profesor Carlos Mariano Samayoa.
Secretario, Gabino A. Palma.
Vocales: Marcos Esmerio, Pedro Suár ez, Huin·
berto Gómez Landero y Julio S. Hern ández.
Grupo de Estudios Literarios y Artísticos:
Presidente, Jesús B. González.
Secretario, Francisco González Guerrero.
Vocales: Guillermo Marín y Salomón Kahan.
Grupo organizador de la Universidad Popular:
Presidente, Profesor Rubén Vizcarra.
Secretario, Luis Enrique Erro.

coOPERACION
oRGANO DE LA ACADEMIA DE ES.
TUDIOS SOCIALES Y POLITICOS DEL
PARTIDO COOPERATISTA NACIONAL

Secretario de Redacción,

Director,

GABINO

JULIO JIMENEZ RUEDA

TO M O lll
NUMER09

México, D. F., agosto de 1923.

A

PALMA

�Proyecto de Estatutos del Crédito
Nacional Cooperativo
CAPITULO I
Fines, denominación y término de la Sociedad

FONDO
RICARDO COVARRUBIAS

CAPILLA ALFONSINA
BIBLIOTECA UNIVERSITARIA
U . A. N. L:

Artículo lo. El Crédito Nacional Cooperativo es una So­
ciedad C0operativa de Crédito, de responsabilidad limitada
al importe del capital social, constituída en esta ciudad por
escritura pública de agosto de 1923, otorgada ante el notario se­
ñor licenciado Ramón Cosío González, y cuyo domicilio es la
ciudad de México, sin perjuicio de poder establecer libremente
agencias y sucursales en la República o en el extranjero, según
convenga a sus intereses.
Artículo 3o. Para la satisfacción del fin estipulado en el
d� concentrar, por medio de la acción cooperativa, el mayor
numero de elementos de capital inerte y de crédito, para fo­
ento de sociedades cooperativas de co:r1:sumo, de producción,
:e _constr
ucción, especiales de crédito, refaccionarias o de cual­
quiera otra clase
.
A�ículo �o. Para la satisfacción del fin estipulado en el
artí ° ant
erior, el C. N. C celebrará con las instituciones
.
enu:1 r ada
s en el mismo artículo, todas las operaciones de cré­
di to ; e c
ontribuyan al fomento de dichas instituciones, sujetándo:e, n
todo caso, a las reglas generales siguientes:
la ;u ndº
un a Sociedad Cooperativa cuyo número total
de soc. io ;
s undadores
posean cada uno, cuando menos, una

�4

COOPERACION

acción totalmente pagada del C. N. C., pretenda acogerse a los
beneficios que esta institución otorga a esa clase de sociedades,
conforme al presente artículo, elevará al Consejo de Adminis­
tración del mismo Crédito la solicitud correspondiente, acom­
pañada de un ejemplar del Acta de Constitución y de fos Esta­
tutos que rijan a dicha Cooperativa. El Consejo de Adminis­
tración del C. N. C. revisará dichos documentos, y si los Es­
tatutos se hallan de acuerdo con los requisitos que se enume­
ran en la fracción II, incisos (a) y (b) de este mismo artículo,
la Cooperativa podrá obtener un préstamo cuyo monto y con­
diciones estarán sujetos a las reglas generales siguientes:
a) El C. N. C., previo acuerdo de su Consejo de Adminis­
tración, abrirá a la Cooperativa solicitante, un crédito equi­
valente, cuando menos, a un ciento por ciento del valor nomi­
nal de las acciones del mismo C. N. C., que posean los miem­
bros de la Cooperativa de que se trata, o menor, si ésta así lo
desea.
b) En el documento que acredite legalmente la operación,
se hará constar que ésta tiene el carácter de préstamo mer­
cantil.
c) En el mismo documento se hará constar el convenio
de que el C. N. C. será el banquero de la Cooperativa deudora.
d) Las inversiones que por este concepto haga el C. N.
C., se asegurarán suficientemente, a juicio de su Consejo de
Administración, exigiendo garantía real y, a no ser posible,
garantía personal.
e) La institución deudora tendrá la obligación ineludible
de aceptar la intervención de un delegado del C. N. C., que
tendrá el carácter de interventor, con todas las facultades
que la ley otorga a esta clase de mandatarios, y especialmente
las de revisar la contabilidad, libros en general, documentos,
valores, existencias y todo aquello que contribuya al mejor
conocimiento de la marcha y estado de los negocios de la So­
ciedad y a las seguridades de que la Cooperativa funciona de
acuerdo con las prescripciones establecidas dentro de este
artículo.

ATUTOS DEL CREDITO N. COOPERATIVO
TO DE EST
Rox"EC

::=---

5

ativa deudora se obligará a ceder a favor
) L Cooper
f N ª C., mientras su deuda permane�ca insoluta, �n �i�z
del C: .
netas que realice
· en cada eJerc1c10
ient° de las utilidades
i ad
t·d
Por. c si· endo ese diez por ciento proporcional a 1a can
.
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tanto,
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y,
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deudora. . .
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.,
ro.a Oaoperativa
de Admmistrac10n_ d_el C. N. C. !3-Jar_a en
sejo
Con
g) El
,
s las obligaciones
o a que seran exigible
.
.
cada caso el términ .
Sociedades Cooperativas, de
que a S u favor contraigan las
culo.
acUerdo con el presente artí
•
·
se hace referencia en 1a primera
que
a
s
requisito
2a. Los
silos
son
artículo,
presente
del
la.
parte de la fracción
guientes :
, .
.
,
a) Cada -Cooperativa debera tener un capital mmimo de
$1,000 (MIL PESOS) totalmente pagado.
b) Las Cooperativas de Cons-q_mo no podrán vender a
plazo ni expender sus ·mercancías a precios más bajos que los
de plaza; las de producción no podrán conceder créditos de
ninguna clase ; las de construcción, sólo podrán conceder cré­
ditos con garantía hipotecaria, en proporción y límite que
baste a cubrir con amplitud el crédito de que se trate; y las
especiales de crédito, asegurarán debidamente los créditos
de cualquiera forma y plazo que concedan.
3a. Una vez que los Estatutos de la Cooperativa solici­
tante se hayan encontrado de acuerdo con los requisitos pre­
ceptuados en la fracción 2a. del presente artículo, el Consejo
de Administración resolverá en sentido afirmativo a dicha so­
licitud, procedie ndo a celebrar desde luego, la operación correspondiente, ·sie
· mpre que disponga
·
· '
de los elementos suficienrtices.itpara hacer frente a ella. Cuando se presenten
varias so.
.
udes el ConseJ
o
e
ld
d de cirmmistrac10n,
en
1gua
a
·
d
Ad
·
·
·
'
'.
cunstanc as,
observará el siguiente orden de preferencia: lo.
�
CoOperativ
.,
.
as de Cons umo, 2o. Cooperativas
de p roducmon,
3 0 0 operati
vas de Construcción, 4o. Cooperativas de Crédi­
to · Y � o.
Cooperativas de otras clas
es.

�6

COOPERACION

Será también objeto de la Sociedad efectuar operacione
e
descuento,
depósito, préstamo y todas las demás mer can�
�
tiles o bancarias, que al completar el fin de su institución, no
les sean vedadas por la ley. En sus operaciones de préstam 0
preferirá, especialmente, a las Sociedades Cooperativas' sobre
.
.
cua1 qmer particular
o corporación, cualquiera que sea la natur �leza, el origen o los antecedentes con que dichas Coopera­
tivas se hayan constituido.
Artículo 4o. La duración de la Sociedad será de veinti­
cinc? años, que comenzarán a contarse desde la fecha de esta
escritura, y el domicilio de su matriz, para todos los efectos
legales, es la ciudad de México.
CAPITULO II
Del capital y de las acciones

A�ículo 5o. El capital del Crédito Nacional Cooperativo
es variable, por la naturaleza jurídica y económica de la Sociedad; pero es por ahora de $ ..........., dividido en ....... .
acciones de a cien pesos cada una. La primera exhibición
para el pago de acciones, será del 1 por ciento del valor de
las mismas, o mayor, a voluntad del interesado.
Artículo 60. El máximum de tiempo que podrá perman e­
cer una acción sin ser totalmente pagada, será el comprendido
entre la fecha de la subscripción y la finalización del 4o. Ejer­
cicio Social, computándose como lo., para este efecto, aq1,1el
dentro del_ cual quede comprendida la fecha en que la acción
sea subscripta. Después de este plazo, será declarada des erta
Y el subscriptor no tendrá más derechos que el de percibir, a
la expiración del plazo social, el importe de lo que hay a ex­

hibido.
Artículo 7o. Las acciones se tomarán de libros talon arios
especiales; serán firmadas por el Presidente, el Secretario -Y
un miembro más del Consejo de Administración, y con ten·
drán, además:

'f DE ESTATUTOS DEL CREDITO N. COOPERATIVO
EC O

7

�
ción de la Sociedad, el nombre y apellido
) La denomina
en el revery la fecha de su .admisión, anotán. dose
del socio m
'fiquen.
veri
s
1
socio
s
os
i ic10ne que
s ismas las exh'b'
so d la
alidad
nacion
de
fuero
ia al
�) La decl aración de renunc
mesea
no
ta
njería, para el caso en que el accionis
0 extr a
xicano.
que, por el hecho de poseer el socio
c) La constancia de
una acción del C. N. C., se adhiere incondicio­
a su nombre
ra Social, Estatutos y demás resoluciones
l
almente a a Escritu
as por el órgano facultado en cadictad
ón,
�e esta Instituci
da caso.
y acreedores de los
d) La expresión de que los herederos
que
correspondan a sus
los
que
socios no tienen más derecho
ción de la So­
liquida
la
causantes, por lo que no podrán pedir
bienes de és­
los
de
ciedad, ni el embargo, reparto o remate
de la
tración
ta, quedándoles vedado ·mezclarse en la Aminis

ª

misma.
Artículo 80. Cada acción es indivisible y, como consecuencia, la Sociedad no reconocerá más que a un solo pro­
pietario; en el caso de que una acción pertenezca a varios, la
Sociedad reconocerá como propietario de ella a aquel a cuyo
favor conste extendida en el libro de registro.
Artículo 9o. Cuando el Consejo de Administración del
C. N. C. haya autorizado la transferencia de acciones, ésta se
har á por medio de endoso, dando aviso al mismo Consejo de
· · stración, con el fin de que se haga en el registro respecAdmim
.
tiv
o, la anotación correspondiente.
CAPITULO III
De los accionistas

.
. .
- Artículo 10 Las con d'ic10nes
, de un socio se.
de admis10n
ran las si . ent·
de la M f�: es: Presentar solicitud por escrito al Gerente
a
' gerentes de las Sucursales, delegados , agentes
o a cual quier otr
.
o representante legitimo
, .
de la Sociedad que,

�8

COO PERACIO N
------------------------

según los presentes Estatutos, estén facultados para conoc er
y resolver sobre este asunto, exhibiendo el 1 por ciento, com
o
mínimum, del valor de la acción, y que esta solicitud sea apro­
bada por la persona a quíen se presente.
Artículo 11. Todo soeio del Crédito Nacional Coop erati­
vo puede retirarse como miembro de esta Institución, por cual­
quiera de las causas siguientes :
a ) Porque los fondos de la Sociedad o la firma social se
afecten a negocios ajenos a los estipulad os en la escritur
a
constitutiva b en los presentes Estatutos, o a negocios prop ios
de algún miembro del Consejo de Administración, vigilancia,
Gerente o cualquier otro miembro · de la Sociedad.
b) Cuando por cualquiera otra causa de las enumerad as
en el inciso anterior, se falte, por la Sociedad , al cumplimiento
del Contrato Social.
La separació n de un socio será autorizada por el Consejo
de Administración, previa solicitud que el socio disidente eleve
a este Cuerpo.
Artículo 12. El socio en contra del cual se haya autori­
zado por el Consejo de Administración la separació n o exclu­
sión como miembro del C. N . C., tendrá derecho al importe de
la acción o acciones que haya subscripto y a la parte de bene­
ficios que le resulten, conforme al balance inmediato anterior
a su separación , sin perjuicio de quedar obligado a lo dispues­
to en el artículo 252 del Código de Comercio , cuyo cumpli­
miento cuidará de garantizar el Consejo de Administra ción,
bien reteniendo el importe de la acción o acciones del socio
separado, o bien, exigiendo fianza suficiente para asegurar el
cumplimiento del precepto mencion ado.
Artículo 13. Para que un socio pueda ser excluído com o
miembro del C. N. C., en los casos que el Consejo de Adminis­
tración del Crédito Nacional Cooperativo, y que deberán de­
cretarse por mayoría de votos y en Asamblea General de A c­
cionistas, justifique previamente, deberán satisfacers e cual­
quiera de los siguientes requisitos :
a) Haber sido condenado por delito grave, que merezc a
pena corporal.

P_
R
O__
E_
N. _
__9_
_o
rv
TO · D E:
E D-=.IT
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E: ��
..'.:: :_::::.:::: :__:::.
EC'fO D _

s.
a1 curnPlimiento de sus obliga ciones sociale
) F l t ar
�o�o
_as1
rse,
obliga
para
legal
b Care e er de capac idad
e)
.
posteriormente de ella, por disposicion
· ao privacio
si
r
e
b
ha
.
a rnaJ· udicial
gancia '. ebried ad consuetudinaria o notori
d ) Por va
ct a.
la condu
do se haya decret ado la exclusión de
ículo 14 Cua
. ésta se. h ara� constar en una acta subscripta por .el
Art
.
un soe10, .
ario de la rnisde la S ociedad' en unión del Secret
. , ha
Presi"dente
. ndo los h echos que demuestren que la exclusion
e
:firi
.
e
roa, r
"
n arreg1 o a los Estatutos. Una copia cte dich a
ten1"d lugar co
Pliego certificado al socio exc1m'd o.
acta se enviar a en
• o f orl 15 . Tanto en el caso de retiro voluntario
Art1,cu_o
disuelta
erará
consid
se
no
socio ,
. ' "
.
zoso, corno por. muerte de un
. ,
dica,
Juri
idad
en su plena capac
1 Sociedad, smo que segm ra
. , caso 1a
n
mngu
c:n los demás miembros, sin que proce da �n
el valor de sus
smo
es
no
.
socio
del
.
dad
l1qm"dae10'n . La propie
,
· t egre
que rem
el
sera
éste
y
tas,
acciones o exhibiciones cubier
la Sociedad, .en la forma que estable cen estos Estatutos y de
acuerdo con el Código de Comercio.
Artículo 16. Son derechos de los socios : votar Y ser vo_t �­
dos así co'mo tener voz en las Asambleas Generales ; partici­
p ar' de las utilidades que rinda la Sociedad, de la manera ;sta­
blecida por la escritura constitutiva y estos Estatutos, asi co­
mo gozar de todos los beneficios que el C. N. C. pueda propor­
cionarl es, dentr o de sus funciones propias y del orden natural
de sus atribuciones.
Artículo 17. Son obligaciones de los socios : vigilar por el
cumplimiento
de los presentes Estatutos ; desempeñar todas
las e onusi
· · one s
.
·
que se les
confieran, siempre que no t engan in m_patibilidad p
ara ello, Y todas aquellas que tiendan a la
:ªJ or p
rosp eridad del
C. N. C.
Artículo 18.
L
os
accioni
stas que no hayan pagado íntegram eut
e
,
voz n 1. v e1 v alo r de su acción excepcionalmente no tend ran
otO en las
Asambleas Generales ' cuando se trate de refor111ar
.
l a E s critu
'
ra Social o estos
Estatutos o cuando se pro-

�

ª

°

. ,

�10

COOPERACION

ponga la disolución anticipada de la Soci e dad.
s e r efiere únicam ent e a los citados puntos.

E
Ol"ECTO D

La e xc ep ción

CAPITULO IV
De las operaciones de la Sociedad

Artículo 19. El Crédito Nacional Coop erativo puede ce­

l ebrar, aparte de las op eracione s de que s e habla en los artícu­
los 2o. y 3o. de e stos Estatutos, las sigui ente s transacc iones :
a) Re cibir d epósitos de valore s o m etales pre ciosos, co­
brando d er e chos d e custodia.
b ) Ac eptar depósitos de cualquiera clase que s e an, de
dinero en e fe ctivo, con o sin interés, se gún convenga e n cada
caso, a plazo fijo o en cuenta corriente, conforme al acuerd o
d e las part es contratant e s.
c) Re cibir d epósitos, por conc epto d e ahorro de dinero
e n efectivo, d e cualqui er monto qu e s e an y cuyas condiciones
de imposición, re tiro, interés, docume ntos que los amparen y
usos a qu e éstos pue dan afe ctarse, en r elación con el C. N. C .,
se fijarán en el Re glamento de su D epartamento d e Ahorros.
d) En concordancia con lo dispuesto e n la cláusula XIV
d e la Escritura Constitutiva d e e sta Soci edad, el Consejo de
Administración, para facilitar la realización de los fines p ara
que s e ha cr eado el C. N. C., podrá emitir efectos d e comercio,
con e l nombre de ch e que s coop erativos. Estos documento s
ampararán d epósitos a plazo fijo, préstamos h e ch os al C. N,. C .
por particulares, socie dades o corporaciones, y ahorros cons­
tituídos en sus cajas. Los chequ e s que se d estinen al primer
s ervicio, se d enominarán " Ch e que s de D epósito ", los que se ·
destinen al s e gundo, " Ch e qu e s de Préstamo ", y los qu e s e d es­
a·
tinen al terc ero y último, ' ' Che que s de Ahorro ' '; y s erán cl
sificados por s eri es.
s
Estos docum entos t endrán los valor es que conforme
ue
wpr
•
e
i
s
es,
naturaleza y fines e speciales se e stim e n convenient
dd entro d e la sigui ent e clasificación, a juicio d el Cons ejo de �

ª

RATIVO 1 1
ESTATUTOS DEL CREDITú N. COOPE

�
ntavos, $1.00, $2.00, $5.00, $10.00, $50.00
ción : 50 c e
.
a
tr
·
i
s
}'.llln
. OO .
to ' ademá;, de ser uc título me diai1t.e
Y• $10ü
E' ·•'lf'l}H r: d e (lepó&amp;i
la devoluci ón de la canti"' t,l e de el propi etario exigir
pu
el cual
, puede tamb'i e' n ap1·1carse ,
e
nt
e
s
e
pr
e
r
e
qu
e
e1 mismo ch
d ad que
es del C. N. C., y al pago
accion
al pago d e
.
.,
.
comp e nsación'
Po r .
· ones en favor de la misma Instituc10n ; y por novaac1
1g
l
b
o
d
.
�,
se en che que d e préstamo o de ahorro
,
c1o n c onvertir
m e d'i�nt e
titulo
además d e s er un
El che que de préstamo,
e la cantidad
el propi etario exigir el pago d
el cua1 p ueda
' ap1·icars e , por
e repres ent e , pue d e tamb'ien
que e1 rn1· smo che qu
C. y al pago de
N.
C.
l
e
d
s
e
n
accio
e
d
.
.,
comp ensación , al pago
.
o
.
tuci
I
a
nsti
mISm
obligaciones en favor de la
�
que ampara
El che que de ahorro, además de ser un titulo
o,
pue de apli­
ahorr
las cantidade s depositadas en calidad de
�- C. Y al
C.
l_
carse, por compensación, al pago de ac�ione s d e
pago de obligacione s en favor de la mISma Institucion, y por
novación, convertirse en chequ e de depósito o de préstam o.
Las condiciones de int erés, plazo, etc., a que e starán suje­
tas las op eracione s de depósito, préstamo o ahorro, en que
medien los chequ es de cualquiera de las esp e cie s que a tal es
operaciones corre spondan, resp e ctivamente, serán las que fij e
el Consejo de Administración, de acuerdo con las circunstan­
cias que motiven la op eración de qu e se trat e .
e ) Enc argars e de hacer pagos, cobros y ac eptar depósi­
tos de valores o de dine ro en efectivo por cuenta de tercera s
personas, así como hacer pagos de mandatos, cheques, órd en es
cualquier otro efe cto d e comercio, garantizándose sufici en;eme te
l efectuar esas opera ciones.
¡) �ira
r, de scontar, comprar, v ender y ne gociar l etras
de camb�io '
l br
toda 1ase ' i anz as, mandatos, cartas d e crédito, ch e que s y
de efe ctos d e comercio pagad eros en la República
0 en \
e extranj ero .
.
g ) H acer pr es
.
' tamo
tas corrie
. nte s de ·c1 · s a plazos conv em ent e s o abrir, cueno Person
ere Ito o d e cheques, exigiendo garantrn r e al
al su ci. en
te
crédit o
fi
hacia el
de 1 as obl'i par
. a as e gurar el cumplimiento
g ac10nes contraídas por sus d eudores. En

�12

COOPERACION

las operaciones de préstamo, preferirá especialme nte
ª 1 as
·
. dad es Cooperativas,
S ocie
sobre cualquier particular O c orp0
.•
.
que sea �a naturaleza, origen o antec e den:
rac10n, cualq�iera
tes con que dichas cooperativas se hayan constituído.
h) Negociar bonos de la Deuda Pública, de cualqu·1er
a
natura 1eza que sean, pero preferentemente aquellos que l1
ªYa
· "d o e 1 Estado Mexicano en promesa de pago de los
emit1
a den.
·
d os con tra�'d os por e·1, h acia sus
·
empleados y funcionarios
Las operac10nes que se realicen con esta última clase de d oc .
.
• en cuanto a forma, condiciones y maneru
ment os, se suJetaran
a
de efectuarse, a un reglamento que se expedirá op ortuna­
mente.
i) Aceptar fianzas y todas las demás garantías que se
otorguen a su favor ; adquirir los bienes inmuebles que le sean
necesarios para la radicación de su oficina matriz o de las ofi­
cinas de sus sucursales, así como celebrar todas las operacio­
nes mercantiles o bancarias que completen el fin de su Ins­
titución.
CAPITULO V
De la administración de la Sociedad y de la firma social

Artículo 20. El Consejo de Administración se compondrá
de siete miembros propietarios y siete suplentes, electos en
Asamblea General de Accionistas por mayoría relat iva de
votos ; durarán dos años en funciones ; podrán ser reele ctp s ;
gozarán de la remuneración de un 7 por ciento de las utilida­
des obtenidas al final de cada ejercicio social, que compren de­
rá del primero de enero al treinta y uno de diciembr e de c a da
año, Y serán removibles por las causas y con las fo rmali dades
que se enumeran en estos Estatutos.
Artículo 21. Los miembros del Consejo de AdministraciÓ Jl
epodrán ser removidos de su encargo ' mediante solicitud de r
or
.• ·
moc10n mterpuesta en Asamblea General de Accionis t as , P e
u
tres cuartas partes de los socios, cuando menos, sie mp re q

TATUTOS DEL CREDITO N. COOPERATIVO 13
O DE ES

�
de las causas siguientes :
cua !quiera
.
ta
para negocios
15
eS:
aue use de la firma o capital social
a ) p or •
proP��s.P comisión de fraude o dolo contra la Socieda d.
or
operacione s distintas de las que constituye
e ) P or hacer
social.
e1 obj eto
r haber sido declara do en estado de incapacidad o
P
o
d)
. t ·di·cción '. por entablar pleito en contra de la Socieda d
m
m
son motivo de la exclusión
cualquiera de las causas que
0 po r
de un s ocio.
de Adm)inistración elegirá de entre
Artículo 22. El Consejo
un Vicepr esident e, un Secretario y un Pro­
sí un Presidente,
por lo menos, una vez cada semana,
s:cretario. Se reunirá,
a
cinco
y para tomar acuerdos será necesaria la presenci de
­
del
Presiden
voto
el
e
diriment
siendo
menos,
lo
miembros, por
ate.
emp
te en casos de
Las deliberaciones y resoluciones se harán constar en el
libro de actas ; éstas .serán subscriptas por el Presidente y por
el Secretario en funciones.
Artículo 23. Es obligación de todos los 'miembros propie­
tarios del Consej o, dar oportuno aviso al Secretario, siempre
que, por cualquier impedimento que subsista por más de un
mes, deban ser substituídos por los suplentes.
Artículo 24. Los consejeros suplentes serán llamados a
desemp eñar sus funciones, por el orden de sus nombramientos
'
.
.
en caso de imp ecl'1men o e 1 os propietarios,
,
aun cuando estos
t d
no haya dado el aviso
de que trata el artículo anterior.
�
.
Articulo 25 · El ConseJo
· po dra• a dnntir
. . l a renuncia
d e sus
miembros cub
·
rie ndo mtermamente
'
suplenplazas
con
los
las
te,,
s P el or
den establecido .
�1 1 6 l Con
sejo de Administración tendrá las fa­
cu1tades � \� · �
O iga ci one
s
sig
uientes :
a) Represe
· · · 1
·
·
nta
r
· 1 y extraJud1cia
a
la
S
mente en
ocie d ad, JUd '1cia
t
o
d
o s los act os que pueda efectuar dicha Sociedad,
e0 n el'
P o d e r ge
·
• 1 que en cada caso se reqmera.
b) N' omb neral O esp ecia
r
ar
res - n o
, mbrar Y reY remo ver a 1 os G erentes y otorgarles podemover emplea dos ; vigilar la gestión de unos

�14

COOPERACION

y otros y darles las instrucciones a las cuales deberán su.
jetarse.
c) Nombrar y remover apoderados y agentes ; fijar sus
obligaciones y atribuciones y señalar a los Gerentes, emplea.
dos, apoderados, agentes, etc., los honorarios y sueldo s qu e
deberán disfrutar.
d) Reclamar y recibir pagos, así como acordar la cele.
bración de cualquiera de las operaciones enumeradas en la
Escritura constitutiva o en estos Estatutos.
e ) Convocar a Asambleas Generales de Accionistas ; eje­
cutar sus acuerdos y usar de las facultades que ellas le con­
fieran.
f) Cumplir y hacer cumplir los presentes Estatutos y, en
general, llevar a cabo todos los actos que demanden la natu­
raleza y objeto de la sociedad.
g) Conocer y resolver sobre las solicitudes que eleven los
socios, pidiendo autorización para la transferencia de accio­
nes. Cuando la persona propuesta como cesionario sea socio
del C. N. C., el Consejo de Administración resolverá en s entido
afirmativo a la solicitud. En el caso de que el cesionario no
sea accionista del Crédito, el Consejo de Administración re­
solverá en sentido afirmativo a la solicitud de cesión, siempre
que la persona propuesta como cesionario se encuentre dentro
d e lo prevenido por estos Estatutos para la admisión de nuevos socios.
h ) Acordar la aplicación e inversión de los fondos de_ 1ª
Sociedad, dentro de lo prevenido en la Escritura Constitutiva
o en estos Estatutos.
o
i) Fijar al principio de cada ejercicio social, los hon i
e
,
d
da
rarios que mensualmente deberá percibir de la So cie
Secretario.
de
j ) Instalar Sucursales o Agencias en aquello s lugare s el
.
.
.
a
la República o del extranJero que estime convem• ent e par.
,y
.
o
i
r
a
logro de los fines sociales, nombrando e 1 persona1 nec es S ial
oc
k) Las demás que le conceda la ley, la Escri· tura
y estos Estatutos.

O DE ESTATUTOS DEL CREDI'fO N. COOPERATIVO 15
o'l!'ECT

�
del Consejo no contraen, por
�
•lCulo 27. Los miembros
,. ..¡.'
1
.
'
·
1 guna persona1 para 1 os que
1gac10n
a
ob
go,
e su car
razo,n d
y
a
ésta
responderán únicamente
Sociedad,
con la
contraten
mandato,
con
arreglo a los presentes
cu ción de su
de l a eJ• e
ta
Es :::c�lo 28. La firma social la llevarán el Gerente, en
ador o del Cajero de la Institución ; en defecto
uni.o, n d¡l Cont
.
.
de los C onseJeros, en umon
, d e1 C onta d or
uno
d el Gere nte,
0 del Caje ro.
. .
.,
El Cons ejo de Admm1strac10n estara, facultado para formar y reformar el reglamento a que _ deba sujetarse en sus
funciones propias, dentro de lo prescripto en estos Estatutos.
Articulo 29. Son atribuciones y deberes del Presidente :
a) Convocar a sesión extraordinaria del Consejo cuando
así lo estime conveniente.
b) Presidir las sesiones del Consejo y las Asambleas Ge­
nerales de Accionistas.
c) Rendir un informe escrito de los trabajos practicados
en el año inmediato anterior a la Asamblea General ordinaria,
Y una exposición a la extraordinaria, sobre los asuntos que
hayan motivado su convocación, precisando los puntos o cues­
tiones que tengan que discutirse o resolverse.
Artículo 30. El Vicepresidente substituirá al Presidente
en sus faltas tempor
ales o acc identales.
Artículo 31. El Secretario tendrá a su cargo los
libros de
actas y · stro
·
s de asociados ; dará cuenta de los negocio s al
presi. regi
.
dente al ConseJo
.
, el caso ; citara
o a la Asamblea, segun
,
al O e . o '
O
la
�
�
�
Asamb
�
l
ea
a
las
juntas
deberá
que
celebra
n
r
y as s a
�odas ellas ; redactará y autorizará las actas rela­
r
tivas ¡n
t:grautlolas
con los documentos respe ctivos ; comunicará 'a q
u1
esp onda los acuerdos que emanen de la Asam
hlea, d en c orr
.
el
to do s l o O onseJ o O del Presidente ; conocer á previamente de
80tneta s a su. nt. o s que 1 os Gerent es o
empleados de la Sociedad
n
.
las s al J u1 c10 0 decis1
•
.
, del Presid
· · on
.A. ambl eas
ente, del Conse Jo o de
de Accionistas
lllente o
; guardará el Archivo debida­
rdena d o
, Y firmará,
en unión del Presidente, los nom-

ª

ª

�16

COOPERACION

bramientos de los funcionarios, Gerentes, empleados, etc., d
e.
pendientes de la Sociedad.
Articulo 32. El Prosecretario substituirá al Secretario en
sus faltas temporales o accidentales.
Artículo 33. La Sociedad llevará, autorizado por el Pre.
sidente y el Secretario del Consejo de Administración, el Re­
gistro a que se refiere el artículo 245 del Código de Comercio.
Artículo 34. El Gerente tiene a su cargo la Administra.
ción de la Sociedad, debiendo sujetarse en todo a las decisio­
nes y mandatos del Consejo, ante el que será responsable de
sus actos. Sus obligaciones son las siguientes :
a ) Asistir, con voz pero sin voto, a las reuniones del
Consejo.
b ) Instalar y organizar los establecimientos de la Socie­
dad, de acuerdo con las decisiones del Consejo de Adminis­
tración.
c ) Ejecutar las instrucciones que reciba del Consejo.
d) Presentar mensualmente al Consejo un balance, que
comprenda el movimiento comercial del mes.
e ) Tendrá jurisdicción sobre los empleados subalternos,
consultando al Consejo las resoluciones que sobre este par­
ticular crea conveniente adoptar.
f ) Proponer al Consejo las operaciones e iniciativas que
estime convenientes para el mejor éxito de la Sociedad.
g ) Efectuar los contratos y operaciones que el C. N. C.
pueda celebrar, conforme a su Escritura Constitutiva y Esta­
tutos, previo acuerdo del Consejo de Administración.
h ) Los Gerentes estarán investidos, para el desemp eño de
sus funciones, de la representación de la Sociedad, con el p o ­
es
der general o especial que el Consejo de Administración l
otorgue.
, de
Artículo 35. El Consejo de Vigilancia se compo n dra
arn:
tres miembros propietarios y tres suplentes, electo s en ,As
o
t
blea General de Accionistas, por mayoría relativa de v ?;�
cl
durarán en funciones dos años ; gozarán de la remunera &lt;/
e
d
establecida en el capítulo de la Distribución de Utilida S�as
sus miembros podrán ser removidos por las mismas c au

TUT OS DEL CREDITO N. COOPERATIVO 17
0 DE ESTA

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. ua les formalidades a las que se requieren para la reg
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y co.n i
los mi· emb ros. d e1 ConseJo de Ad mmistrac10n.
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6.
del Consejo de ViArtículo 3
propietarios
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gilanc1•a,
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iento.
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ra1 es, se
bros de1 ConseJo de Vigilancia nomArtículo 37. Los miem
re sí, mensualmente, �� º de ellos� que será el
brarán �e ent
, de los libros, la caja
mes a hacer la revis10n
ese
bli "a do por
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Socie
obstan�e, los otros dos,
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t e ner siem
estas
de
además
atribuciones,
n,
las que enu­
rá
Consejo tend
y
234
233,
232,
231,
ículos
demás
art
relativos del
meran los
Código de Comercio.

??s

CAPITULO VI
De las Asambleas Generales de Accionistas

í lo
Art �u _ 38. Las As�mbleas Generales serán ordinarias y
ex
. traordm_arias. Las primeras se verificarán el lo.
de febrero
de cada ano, O el s1gmen
· · te d'ia, si el lo. es feriado y las se'
gundas cuand
e11as convoquen, con quince días de anticipac·1on
.
, , e1 ConseJ· o de Ad . .
. .
.
mmist rac10n
, o el de V1gilanc
1a' para
consultar asun
.
tos de trascen dental importa
•
ncia para la Soc iedad.
Artículo 39
mas
del número total
.
de los a . . · cuan d la mitad
, uno
cc1o
.
. .
· · ten del ConseJo
o del Con . n1stas' so1 ici
de Admm1stración
SeJ o de Vigi
·
•
1
ancia,
extraor
se convoque a Asamblea General
.
dinaria
.
p
quie
nga a dichos accionistas cualra d e los '. orque asi, conve
'
.
citados ConseJos
, la convocatoria respect
de ac ue
h
ara
iva '
rdo con 1
os reqmsitos
· ·
establecidos en estos Estatutos.
.Artículo 40
Y ot ras
· E1 Secretar1· O hara' 1a convocatoria
· para unas
dera i· o- A.saru bl e as' p,ublican
·
,
d
ola
en
el
Diario
n
Oficial de la Fey o t ro P . .
eo e
er1odico ele 1os
·
, circulac1
l'll nt·en e r el dí a
de mas
, debiendo
· 0n,
y 1 hora
ed 1
de la reunión y la Orden del Día
ªndo e n tr
• ' y
e 1a ªfech
a de 1a primer
·
a publicación y entre la

°ª

°

2

�18

COOPERACION

que deba tener verificativo la Asamblea, quince días, p or l
o
menos.
Artículo 41. Para asistir a las Asambleas e s pre cis1 que
los accionistas depositen sus acciones en la Secretaría e la
Sociedad, dentro del término que se fije en la convocatoria, re.
C ibiendo ' en cambio ' la tarjeta de e ntrada corresp oud iente
'
firmada por el Secretario de la Sociedad.
Artículo 42. No se p ermitirá la entrada a las Asambleas
a ninguna persona qu e no esté provista de la tarjeta respec­
tiva.
Artículo 43. Los socios pueden ser representados en las
Asambleas por otros socios, bastando para ello una carta.
poder firmada ante dos testigos.
Artículo 44. Ningún socio podrá asumir la representa­
ción de acciones que pertenezcan a más de dos accionistas
distintos.
Artículo 45. El derecho de voto en las Asambleas, es per­
sonal , es decir : no se computará por el número de acciones,
sino por la representación p e rsonal del individuo que la ejerza.
.A..Ttículo 46. El Secretario, auxiliado p or dos escrutado­
res que de entre los presentes nombrará el Presidente, hará el
cómputo para declarar legalmente instalada la Asamblea,
cuando haya la repres entación bastante para votar las prop o­
sicion e s que se discutan y para las elecciones que hayan de
verificarse.
a
Artículo 47. Para que se declare legítimam ente instala�
a
i
r
to
,
la Asamblea General, en virtud de la primera convoca
, presente 1a mita
nP d e
u
s
ma
·
d
'
ste
e
ella
en
será n e cesario que
de
.
ce 1 eb rarse por falta
·
los socios. Si. la Asamblea no pudiere
a
n
toria c� l s.
quorum el día señalado, s e repetirá la convoca
.
o
t
·
,
1
.
, dose 1 os mismos r e qu1s Orden del Dia, y observan
misma
.
. d e que en la se
que para la pnmera, mas con la advertencia
a
la Asarn_ble ,
gunda j unta quedará legalmente constituída
ell
r
.
,
ve
cualquiera que sea el numero de las acciones que estu 1
representadas y el de socios que estuvieren pres entes.
. ,
endidº
Artículo 48. De mngun asunto que no est e' com pr Ujer/J.
lq
-e n la Orden del Día podrá ocuparse la Asamble a, cu a

ATUTOS DEL CREDITO N. COOPERATIVO 19
O DE ES T
OyECT

�

a impo rtancia o fin que se persiga con la considera­
ue s ea 1
d i cho asu nto.
.
.
cq_io, n d e
Son atnbuc1ones de la Asamblea General :
Artículo 49,
y remover a _lo� mi�mbros del Consejo de
a ) Nombrar
los del de Vigilancia, a los Gerentes, funa
,
ón
• tra ci
.
,Adrn1. n1s
ados
; aceptar la renuncia que los mismos le
pl
e
. nar1• 0s y em
cio
r las personas que deban substituirlos.
presen· ten y elegi
.,
b ) Con ocer y re�o�ver s?�re la exclus1�n de l?s mi:mbros
.
de1 Con sejo de Adm1mstrac10n o del de Vigilancia, as1 como
de la ex clusión de los socios, una y otra por las ·causas enumeradas en estos Estatutos.
c) Discutir, aprobar y reprobar o modificar, en vista del
informe del Consejo de Vigilancia, las cuentas que debe pre­
sentar el Consejo de Administración.
d) Prorrogar la duración de la Sociedad o disolverla an­
ticipadamente.
e) Decretar cualquiera modifica ción de la Escritura Social
o de los Estatutos, y
f) Llevar a cabo cualquier otro acto de la Socieda d.
Artículo 50. Los miembros del Consej o de Administra­
ción no tendrán voto eu la aprob ación repro
o
bación de las
cuentas de la Socie dad que presenten
a la considernción de la
�samble a, ni en resolución alguna que afecte
su respo nsab i­
lidad personal o
colec tiva .
Artículo 51. Las resolu ciones
de las Asam bleas serán to­
madas p or may
oría de votos
Artículo 52· Las
resoluc10ne
: s de las Asamb leas
dicta das co
Generales
n arr eglo a e st os E
•
,
.
statut
os
seran
to dos lo s
,
obliga
torias para
.
Art · uacci. omst
as, aun par a los incapa cita dos o disiden
tes
lC
tarán p lo 53. · T 0 das 1as actas d e las Asam bleas se l evanor duphc ado
, Y serán firmadas por el Presidente
escruta
los
do
.
. . Una de dich
en el lib res Y el S ecret
'tara,
. ar10
as
acta
asen
se
s
r
su co
. nse o resp ec tivo y con 1a otra se formara, un legaJ·
r . .n
o para
en
tenc1· a, l vacio
en unión de la lista de asiso s e • emp la S ecret aria,
•
eudu- 1 a
lar es de 1 os. p er10d1
J
· , • eos en que apare zca pubhlllent0 con v0 c at or1a
.
,
1
·
os
mformes las cuentas y demás docus relati·
'
vo s a l a
A sam blea. En caso de qu e la Asamb
lea

�20

COOPERACION

no se celebre por falta de quonrm, s-e asentará en el libro d
e
ectas esta razón.
Artículo 54. Cuando hubiere de darse copia o extracto
de alguna acta, será certificada por el Secretario y visada
por el Presidente del Consejo.

CAPITULO VII

De la distribución de las utilidades
Artículo 55. De las utilidades obtenidas al final de cada
ejercicio social, que comprenderá, como ya se dijo, del lo. de
enero al 31 de diciembre de cada año, se aplicará un 7 por
ciento al Consejo de Administración, repartible entre los Con­
sej eros, en proporción al número de sesiones a que cada uno
de ellos haya concurrido, y un 3 por ciento al Consejo de Vi­
gilancia, repartible proporcionalmente ; un 10 por ciento se
destinará al fondo de previsión y reserva ; un 60 por ciento
se capitalizará hasta constituir un capital de $100,000.00 ; un
35 por ciento, hasta constituir un capital de $150,000.00, Y
un 15 por ciento hasta constituir un capital indefinido mayor
que esta última cantidad. El sobrante de las utilidades en
cada ejercicio, se repartirá proporcionalmente entre todas las
acciones.

CAPITULO VIII
De la disolución de la Sociedad
Artículo 56. Son causas de disolución de la So ciedad :

a ) La expiración del plazo so·cial.
que
b ) La p érdida de la mitad del capital social, sie mpre Jl'lª'
la disolución sea aprobada en Asamblea General, p or la
yoría de los accionistas.

T
R0yEC

ATUT OS DEL CREDITO N. COOPERATIVO 21
0 DE EST

�

sentimi ento unánime de los accionistas en Asamc ) El c on
én r epresentadas tres cuartas partes de los so­
est
ue
b!ea e n
!s acciones importen más del 50 por ciento del capi­
c1os, cu)
t I social, Y
la Sociedad, legalmente declarada.
ª d ) La quiebra de
disolverse
la Sociedad, la Asamblea GeAl
.Artículo 57.
s,
por
mayoría
de votos, hará el nombra­
nista
neral de Accio
dores.
iento de liquida
Ill Artículo 58. Aceptado el nombramiento de liquidadores,
cesa el m andato de los admñ.nistradores, debiendo, no obstante,
prestar a los primeros, todos los datos y concurso que nece­
siten para su gestión.
Artículo 59. Las facultades y obligaciones de los liqui­
dado res serán las que señalan los artículos 142, 143 y 145, y
demás relat ivos del Código de Comercio.

Manuel GOMEZ PEZUELA.

�pOR LA LIBERTAD MUNICIPAL

23

facultad de calificar en última instancia la
1 o cale s la
gresos
ad
nuli d de las elecciones municipales. Y me mueve
. lidez o
que en el seno de este H. Congreso
rl os , el hech o de
. •
a presenta tado proposiciones
ten d'ientes a que se pida
·
a las
esen
.,
se h. an pr loc ales la derogac10n
e
esos
d
preceptos,
cosa que
.
.
Icgrs1atur as
� un atropello al sufrag10
sa�c:�na
que
p_opupor
rse
ace
debe h
sme
qua
non
para
condic10n
salvar
la
hberes
no
e
qu
Iar, p er o
.
'
ase
t
su
a
es
b
ener
a
en
·
1
C
t
onstitucion
,
gepor
n
al,
icip
tad mu
que,
no
son
disculpables
era
.
los
man
gobernado­
tal
e
d
ne1·al ,
res, las autoridades cualesquiera que ellas sean, ni los particulares que cumplimentan, apoyan o acatan disposiciones atra­
biliarias de los Congresos locales en materia electoral munici­
pal, sólo porque éstos se encuentren respaldados por un pre­
cepto constitucional del Estado que no ha sido derogado.

'ª

Por la libertad muni.cipal
Estudio constitucional presentado al Tercer Congreso de
Ayuntamientos, por el delegado licenciado Agustín
Gómez Campos, diputado al Congreso de la
Unión por el Distrito de Zitácuaro, Mich.
TESIS:

I.

II.
III.

IV.

Los preceptos d e las Constituciones locales o leyes secundarias
que conceden a los Congresos de los Estados la faculta d de
calificar la validez o nulidad de las elecciones municipales,
son contrarios al espíritu del artículo 115 de la Constitución
general de la República.
Esos preceptos de las Constituciones locales o leyes secunda­
rias que facultan a los Congresos para resolver s?bre la va­
lidez o nulidad de las elecciones municipales, no tienen fuer­
za de ley, no deben obedecerse aunque no sea� d erogadot
Los gobernadores de los Estados, los Ayuntam 1�ntos , cua
quiera otra autoridad, y aun los simples particulare s, n�
deben cumplimentar ni acatar las resoluciones de l_o � Cod
e
gresos locales qne recaigan sobre calificación o rev isión
actos electorales municipales.
.
cepAunque las Constituciones locales o leyes secundarias
de
túen que se castigará como desobediencia a un ma � ª � n o
legítima autoridad, o con cualquiera otra pena , a quienJo e s­
acaten las disposiciones de los Congresos l&lt;?cal es cuan ado­
tos ca�ifiquen la,s _elecci,:mes mu_nicipales, m l &lt;? s �ob!fn J e s
p
res, m los mun1cipes m cualquiera otra autond� 0 rn
e p óf
particulares cometerán por ello delito alguno , smo
con
el contrario, desobedeciendo esos mandato s, cumPi�n'

sr�

su deber.

. f:ficar
a
1
Estos son los cuatro puntos que me propon go J US de 1os
la luz del Derech� Constitucional Mexicano y en contr a
l ey-e$
textos expresos de las Constituciones de los Est ad os, de CoJl'
8
0
electorales u otras disposiciones adjetivas que den ª 1

Las Constituciones locales contra el espíritu del Artículo

1 1 5 de la Constitución General
S

e ha dicho que los constituyentes
de 1917 al sancion ar
el artículo 115 de nuestr
a Carta Magna , no es¡abl ecieron de
una manera prec1sa
· y

ab so1uta la plena libertad del municipio
en to das sus for
.
.,
. .
.
' .
mas
e orgamza
d
c10n p ol Itrna,
a dmimstrativa
, .
Y ec on om
ica' sin0 que so' l o se detuvieron ante la conquist
a general e nte
cep tada de acabar con las Jefaturas Políticas encar rn_ ,
�
'
nacron viva
. .
d e O d10sos
'
cac1qmsmos ; pero todos los que haYan r e corri.
.
del DIARIO DE LOS DEBATES del
último C do las pa, gmas
dichos eo�gr e so Constituyente, advertirán fácilmente que si
l
soberan gisladores n O sancionaron un municipio autón omo.
e0rno o Y Parte int egrant e d e una
confede ración municip al,
ah
al ..1.1u . ora 1 d eseamos, sí concib·ieron y su, , ·
nr
·
ammo fue, crear
.
todo , e cipi o Li'br e' sin d epend encia
n
de los Congresos, sobre
e1:ct or esu :m anera de const
ituirse, es; decir' en sus funci ones
al s' qu
e e
lilas Po
, sagr a da de las liber tade s, · y que j adr á c oh 0 s l a mas
n estarse con
Veatno
s Par a e
:s� depende ncia de los Congres os .
Sto el espir
itu del artíc ulo 115 de la Cons -

ª

�24

COOPERACION

----­

titución general y el espíritu de los constituyente s que lo
"0taron, forma constitucional de int.erpretación.
Los Estados -dice aquel precepto- adop tarán par
régimen/ interior la forma de Gobierno republica no, re pr: su
n
tativo, popular, teniendo como base de su divisió n pol1'::ica­
Y administrativa, EL MUNICIPIO LIBRE.
Por consiguiente, señores delegados, con la lógic a n o p
de llamarse libre un municipio cuando tiene su dep ende n::
del Congreso del Estado, cuando este cuerpo colegiado se co n�
.
tituye en el gran elector, cuando la mitad .más uno de los _
s
ñores diputados, que es la mayoría, decide contra la mita�
menos uno, que es la minoría, cuáles son los regidores de un
pueblo ; pues, ya sabemos que en los Congresos la mitad más
uno es todo, la mitad menos uno no es nada. Si al constituirs e
la autoridad municipal que inmediata y directamente es la que
debe velar por los intereses de cada pueblo y su engrandeci­
miento, no es éste el que decide, sino el Congreso ; cuando no
es el mismo cuerpo municipal para lo que al municipio se re­
fiere, como es la elección de sus mandatarios, el que decide en
definitiva quiénes son los que por la voluntad manifestada en
sus comicios deben regirlo, ese municipio no puede lógicamen­
te llamarse libre, sino dependiente del Congreso del Estado.
Si en algún orden debe admitirse la libertad muni cipal,
e� precisamente en actos electorales, supuesto que el voto de
los ciudadanos es la única forma como manifiestan su volun­
tad, es la única manera de ejercer esa soberanía que la Con s­
titución hace radicar originariamente en el pueblo, sola mente
­
eligiendo por su voto a los que deben mandarlo y r epr esen
s
e
tarlo, es el pueblo libre. Pero si el Congreso de cada Estado
n
el que decide de una elección municipal, ya esta elec ción o
en
es directa, como lo manda la Constitución' sino indir e cta 1
o
·
grado, resultando en definitiva vulnerad a de h. e ch rª
pnmer
. c os. NO
voluntad de los ciudadanos manifestada en los con11 i d en·
n
puede, pues, coexistir la libertad municipal con la dep e
cia del Congreso en materia electoral.
.
uc1º, y
Este es el espíritu del artículo 115 de la Constit n �n­
re
así lo ha comprendido la nación entera cuando no qui e

ICIPAL
pQR LA LIBE RTAD MUN

25

de los Estados/ supuesto que el Con•
1 egi· sladores
O l os
,
1
ntac1on
r
e
d
es donde se encuentra la represe
.
ten d e la -rr
u nl•o'n' que
Lecomo
fungll'
de
o
correspon
le
que
s
gre
x:icano, y al
bl
D1� por lo que ve al Distrito Federal y Territorios,
del pnc �oc
a
de los municipios comgislat ur e;sado los actos electorales
. .
. .
.J ªm1' s' ha r
T
y
erntor10s .
rito
de dicho Dist
ro
nt
e
d
.
s
o
.
Pren d1 d
, tu d e 1 os constituyentes que von el espin
bié
tam
,
e
u
f
e
Est
ra Carta Magna, segun se desulo 115 de nuest
·
taron e1 artíc
cuan do fue' d'iscut1'do.
dos
habi
es
debat
pren d e de los
Constituyente, del 24 de ene.ro de 1917,
En la sesión del
lo
artícu referido, el diputado Fernando Lizar­
al discutirse el
momentos nos encontramos frente a un
di decía : ' ' En estos
que un problema, algo que
problema nuevo, algo que es más
mente natural,
es perfectamente claro, algo que es perfecta
s
algo que no tiene discusión en estos momento : LAi LIBER­
TAD MUNICIPAL. Sin duda alguna que ninguno de nosotros,
señores diputados, podrá negarla, porque hemo:;¡ venido a lu­
char por la libertad municipal, toda vez que este principio es
la primera expresión política de la libertad individual y que
la libertad municipal es la base de nuestras instituciones so­
ciales. "
Y en la propia sesión, el constituyente Martínez de Esco·
bar agreo·
· · · a1 arb'Itno
º aba •· " . . . Y pues s1 que da e1 mumcipio
completo de lo que dispongan
Estados
los
Legislaturas
de
las
'
enton ces me re
.
. be1 o contra la fracc1on
,
que
de este articulo
I�
,
trata de mufl
.
1 ar 1 a libertad
municipal, que la quiero, que la
anh 1 ' ya q
ue yo desearía un poder municipal con todos los
car:ctºeres
const ·
de un poder, de manera que la lib ertad m . . 1tucwn. ales
.
un1cip al no vm1er
a a ser mutilada y estrujada por las
Legisl at
ur as de los E
stados. ' '
· alm
pin
.
ente e1 diput
ado Hilario Medina decía : ' ' Yo defi endo con
.
todo; m is
zas de
esfuerzos, yo defenderé con todas las fuerq
.
sea 1 1· b ue se a capa� 1 a idea
fundamental de que el municipio
re e n s
u hacien da
eonve n
· , ; porque es preciso
en
Y
su e1 ecc10n
ce
.
llo hay nirse de que lllien
t
ra
•
� esto no sea, desde ese momento
un ic1p .
�..anz
graves 1 0 p arec e que vemos -agregaba- en lontap e 1l"
.
: 0 ros de absolutis
mo municipal ; yo me per-

ª

�26

COO PERACION

-------------­

mito indicar a ustedes que si acaso es un peligro deb e
ac p
.
.
.
tarse, debe d eJarse as1, ; e1 porvemr y 1 a experien cia dir ' e
10
que debe ser nuestro régimen municipal. La libertad se
r
ll­
de así por medio de la educación de los ciudadan os .
0e
asustéis, yo os aseguro sinceramente que no veo ningún p
gro inminente en lo que se ha llamado absolutism o munici eat'
P ;
yo no veo ningún peligro en que el municipio di sfrute d
1
hacienda, de su libertad electoral . . . . . El pasado no cou:t
a
siquiera el nombre de libertad municipal ni la organiz aci;
municipal, y yo invoco el derecho de luchar contra el pasa d n
yo lo invoco, manifestando la creencia de que es preciso, d e qu�
es indispensable que rompamos absolutamente con to das las
tradiciones. ¡, Q ué es entonces la revolución ? ¡,Vamos a con
­
tinuar con esos antiguos moldes que ya sabemos que han sido
funestos para el país ? No, señores delegados, debemos sentar
bases nuevas, porque si vamos por los caminos trazados de
antemano, llevamos una ruta equivocada. Yo apelo a vuestro
patriotismo, a vuestro hondo sentimiento revolucionario, y os
aseguro que es una experiencia que tenemos derecho a inten­
tar para conseguir el bien de la patria, porque el bien de la
patria está íntimamente ligado al Municipio Libre. "
Tan alto era e l concepto d e libertad municipal y su deseo
de sancionarlo en el Constituyente, que pretendían sus mi em­
bros establecer en el municipio un poder soberano ; tan desea­
ban independer ampliamente al municipio, que el proye c_t o
primitivo del artículo 115 presentado por las c omisiones di c­
taminadoras pretendía, como garantía a la libertad e indep�nci, ·
· mumc1pa
· · 1 , hacer en 1 a parte econom1ca
que el mun. i ·a
dencia
.
e
.
1
d
,
,
p10 recaud ara para s1 to do genero de contri"buc10nes y le 1
reten·
de ellas al Estado para sus gastos públicos ; es de ci. r, p ' ste
dieron hacer al municipio tributario del Estado Y no \to
o e
tributario del municipio ; pues la fracción II de dich o pr �e su
e
primitivo decía : ' ' Los municipios administrarán libr �� n 10s
hacienda, recaudarán todos los impuestos y contriburr an : s e·
u
gastos públicos del Estado en la proporción y términ o s q
ñalen las legislaturas locales . . . ' '

tn

J

ts
º·

ª

27

NICIPAL
pO R LA LIBE RTAD MU

prende, señores delegad os, que no sólo
.
est o se des
o
d
o
t
' e1 espe
115 constitucional, smo tam b"ien
ulo
'
ic
t
r
a
l
e
,
d
.
u
t
.
1a
1
,
r
de asegurar
.
el e·sp1 1O s Je g1sla dores que lo votaron,. fue el
e
d
espeso,
píritll erta d municipal, sin dependencia del Congre
'b
h
de
forma
la
es
a
ros,
que
miemb
n
sus
e
de
l
ión
p
elecc .
la
n
e
e
t
,
n
. J!Il.e .
ora c10n.
c1a
rrse la c orp
eon stltu .

'

· nes locales u otras leyes que previenen la
· tUClO
Las Co·nsti
,
es por parte de l os Congresos,
rev1s1·0n de eleccion
no obligan aunque no sean derogadas
Para demostrar este punto, sin vacilación se puede asen­
tar la siguiente tesis : todo el que ha protestado guardar 1�
Constitución general de la República cuando al tratar de apli­
car una ley la juzga contraria a aquélla, tiene el deber de no
aplicarla, sin que sea exacto que mientras ésta no esté dero­
gada deb e aplicarla aunque la juzgue anticonstitucional.
Para demostrar esta tesis, bastaría demostrar que el fun­
cionario ha protestado guardar la Constitución general de la
República, y por lo que ve a las Constituciones locales y leyes
secundarias, no ha protestado guardarlas todas, sino sólo aque­
llas que emanen de la Constitución federal ; y claro está que
la le? anticonstituci
o nal no es ley porque no, emana de aqué­
sino que la contraría . Al no aplicarla, no se falta a ningún
e er, puest o
que no se ha protestado guardarla ni hacerla
guard ar . y p
.
.
a¡)r
' , or e1 contrario,
de aplicarla o de obligar a que se
ique s1 se f
lt a a la protesta de guardar y hacer guardar
la eonst .
ituci ón g eneral
.
Com o est
.
e punto, a pesar de ser evidente está contradicho
1 or al o-n
n os que op
inan que las leyes deben aplicarse mientras
no est ¡n
der o "'o-a das ,
a e:ict
·
·
·
aunque sean anticonstitucionale
s, me voy
ender ob
r
alg
tarnent e
unas
�
t
consider
perfecacio
dejar
para
nes
n.e der esc arec1d o que t a1 .
· .
echo d
criter
d'
io
que
na
ie t 1e
es
errado
;
y
.
t 1t11ci
e obho·
0n al
es , P or O ar a otr o a que acate preceptos ant1consque esto equiva
ldría, sobre todo si de autori-

!:8b

ª

�28

COOPER ACION

----------­

dades se trata, a obligarlas a que violen la protesta de Ü'ua
.
.,
º rd
y h acer guardar 1 a Constituc10n
general por acatar leyes ar
no emanen de ella ; y como mis razonamientos care cería %e
d
autoridad científica, - voy a robustecerlos con los de hom� e
res
que son considerados como eminentes jurisconsultos .
" En un país en donde una Constitución escrita deter:rn ·
1n a
las facultades y los deberes de cada uno de los poder es d
el
Gobierno, una ley puede quedar sin efecto si fuere contrari
a la Constitución . . . . pretender que los ciudadanos deb an obe�
decer sin discernimiento todas las leyes, aunque algunas le
parezcan contrarias a la Constitución, sería pretender que esas
leyes fueran superiores a la referida Constitución, y que los
hombres no vieran en ésta la ley suprema de la tierra. Esto
conduciría a reputar mayor el poder del Congreso de un Es­
tado que el del pueblo que creó la Constitución general ; equi­
valdría a declarar que el capricho de un Congreso local po dría
destruir todo el edificio del Gobierno y del pueblo y las leyes
fundamentales en que está basado. " (Kent, citado por Vallar­
ta, en el Tomo III de sus V otos, página 261. )
" O la Constitución general prevalece sobre toda ley con­
traria a ella o el Poder Legislativo de un Estado puede alterar
la propia Constitución ; no hay medio . O la Constitución es la
ley suprema que no puede ser derogada por los medios ordina­
rios legislativos, o ella está al nivel de todas las leyes que pue­
den ser derogadas p or un Congreso siempre que él lo quiera .
Si lo primero es lo cierto, entonces la ley contraria a la Cons­
titución no es ley ; p ero si lo segundo lo fuere, habría ne cesidad
de decir que la Constitución no es más que la loca te nta tiva
er
del pueblo que quiso limitar un Poder que no había de: ten
re
límites. Los pueblos regidos por Constituciones escrita s, :
,
,
putan a esta
la ley suprema y fundamental, y la te ori a p �
n�­
tales gobiernos admitida es que una ley contraria a la C o a
ri
a
r
t
n
titución no puede producir efectos . . . . y si una ley co
a,
a la Constitución general no produce efectos, ¿ p ue de ell :
t
o
pesar de no ser válida, obligar a los ciudadanos 1 En _ ila
a
c
i
términos : ¿ A pesar de que ella no es válida, debe ser apl

pOR LA LIBER TAD MUNICIPA L

29

lo que en
. lo fuera �• Esto sería destruir en la práctica
"
co
acep ta . . .
t eoría se
en duda esta teoría están obligado s por
que p onen
s
o
�d d n egar que la Constitución general sea la suprema
a �
si
e
r
c
que los tribunales no deben respen
.,
tierra' a sostener
.
la
e
d
leY
truiría el fundamento de toda Constitucion
des
to
s
tarl , Y d�
los principios de
�
eclararía que una ley que según .
escrita ;
emb argo en 1 a
sm
es
efecto,
todo
de
carece
bierno .
.
.
.
, a 1 1 eg1s
nuestr.o G o
1 ad
aria
esto
.
.
.
ia
.
obligator
mente
, cti. ca completa
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.'
·
·
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ucion
1
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1
C
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t
a
o
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va
y positi
,
.
dor una real
. ar ciertos
l'imi· tes y d econsign
sena
esto
.
es
·
•
Poder
s
u
s
brn1ta
'
traspasarse a voluntad de la Entidad
clarar que ellos pueden
on, citado por Vallarta en el
a túen se imponen. " (Hamilt
entes .)
lib;o antes dicho, páginas 251 y sigui
Vallarta, por su parte, contestando a la objeción que suele
hacerse de que de admitirse esta teoría la administración de
justicia sería un caos si se deja a cada cual el que se aplique
o se deje de aplicar una ley, según que la juzgue constitucio­
nal o anticonstitucional, dice : ' ' Aceptados cuantos inconve­
nientes se quieran atribuir al deber de arreglar a la Constitu­
ción _ general de preferencia a toda ley cualquier acto que la
contraríe, todavía ese deber no puede desconocerse, ni ponerse
en duda por quien no se subleve contra el artículo 125, hoy
l36, d e la actual Constitución. ' ' Y nada menos que esto es ne­
c :sario p ara pretender que los jueces o ciudadanos obedezcan
•
ciega y p asiv
amente toda ley aun cuando ella sea contraria a
1 0n stitución
general . . . . Q uerer que los jueces, autoridades
0. ciudad
anos presten una obediencia pasiva a todas las leyes,
sin c alificar
.
.,
· zgar s1. son o no conformes a la Constitucion
o Ju
gen eral es
p ara aquellos países en que, como en Roma, se decía . qui: d
qui placuerit regís legis habet vigorem, o siquiera
Par� a que
.
llos que como en Inglatera creen en 1 a ommpotencia
.
del p r
1am ento ;
per o aquella pretensión no puede aceptarse
ni rn e:
os s osteners
e en pueblos en que se h a dado una e onstituc ión
.
ar a d e
nir
y limitar las atribuciones de los poderes
Públic o�
�
,
todo s s 'J· C 0ns tituci· on
que es ley suprema a que deben estar
u et os . , ,
. ..
JilO Sl

ª?

�30

COOPERAC ION

Finalmente, señores delegados, Castillo V elas co , en
obra " Apuntamiento s para el Derecho Constitucio nal � e s�
cano ", página 254, dice : " El artículo 126 de la Constituc_�l­
ion
de 57 (hoy 133 de la actual ) , al decir que la Constitución e
s la
ley suprema de la Unión, p or ese mismo hecho ha dicho q
Ue ª
ella deben atenerse todos los ciudadanos y autoridades
por lo mismo ante ella deben inclinarse todos los p ode r�� · ·t y
' o.
das las leyes y todos,: los intereses particulares. ' '
Queda, en mi concepto, probado que los precep tos de la
s
Constituciones locales o leyes secundarias que facultan a lo
Congresos para calificar sobre la validez o nulidad de las elec�
ciones municipales, no tienen fuerza de ley por estar en pu gna
con el artículo 115 de la Constitución general ; que no de ben
ser acatadas esas disposiciones, aunque no sean derogadas, ni
por los gobernadores, ni por los ayuntamientos, ni por autori­
dad alguna o simples particulares.

Aunque las Constituciones o leyes locales señalen penas
contra quienes no acaten los mandatos dictados sobre
revisión de elecciones municipales, quienes des­
obedezcan esos mandatos no cometen delito
alguno, ni son acreedores a castigos, sino
por el contrario, cumplen con su deber

'
l1

Como una sanción para llevar a cabo la calificac ión de las
elecciones municipales, los Congresos de los Estados gener al­
mente señalan penas contra todos aquellos que no cumplan °
1
acaten los mandatos que recaigan sobre la califica ción de ª
validez o nulidad de las elecciones municipales. Así es corno
al'
suele preceptuarse que los munícipes que se rehus en a e n:�
•
o
1 os expe d.ientes electorales que se les pida para su revisr ll,o
t
d
n
serán castigados por el delito de desobediencia a un m a ª 0
u
q
de legítima autoridad ; que los regidores en funci o ne s � ;1_
-entreguen el cargo a los designados en definitiva por el

pOR LA LIBERTAD MUNICIPAL

31

.'
-------.
pu' bl'icas ;
, procesados por usurpac10n d e func10nes
r
e
s
,
o
el último
hasta
Estado
s
del
gobernador
ª:O
gre
des del
u ri d a
s
la
será
e
mandatos,
esos
cumplimente
no
qu
� policía que
agent e
te,
etc., etc.
signado inmediatamen
.
a ;0 0 con
.
,
de safor s est as patranas
no son smo
muecas d e 1 a tirama
d
To
:ntar a la libertad ; todo este fárrago de dislates ju­
ª s
P,ª1: c �o tiene valor alguno. El amparo de garantías indi· · ·
'
r 1d1co s
·
. ua1 e;' en ca da caso, os dara' 1a razon ; 1·os simp1 es prmcipios
y1d
· de desobeenseñan que para que se cometa de1 ito
d Der echo
mandato de autoridad, es preciso no solamente
d�1enc1• a a un
, .
.
smo
zca ese mand ato de auton. dad 1 egitima,
bede
e se deso
q: requier e muy especialmente que el mandato sea legítimo ;
al,
que
�e m ane ra que si el mandato es anticonstitucion por más
desobedez­
los
se
que
Estados
los
de
soberanos
sean todos los
can por acatar la Constitución Federal, lejos de haber delito
en ello, hay cumplimiento del deber. Lo mismo puede decirse
de cualquier otro delito por el que se quiera acusar ; la deno­
minación es lo de menos cuando el fundamento es el mismo.
Hay multitud de ejecutorias de la Suprema Corte de Jus­
ticia confirmando lo que digo, y para no extenderme demasia­
do, me concretaré a referir las siguientes :
La de 23 de septiembre de 1918, amparo Plácido Aguilera
C . Y Benito Hernández contra actos del gobernador del Esta­
do de Tabasco y juez segundo de lo Penal de Villahermosa,
publicada en el tomo III del Semanario Judicial de la Fede­
ración, p ágina 893 y sig
uientes .
Plácido Aguilera c .· formó parte' del Ayuntamiento Libre
d � o n tera
los años de 1916 y 1917, habiendo fungido como
P;e �ente u
nicip al este último año. En las elecciones verífica�as el d�
.
1a 2 de d'iciem
.
b re d el citado
.
ano, entre los candidatos de c1ar
.
.
,
ados trmn
f
antes por el Coleg10 Electoral, se conto
B enit o Hern ,
andez, quien fué electo presidente municipal. El
gob ern ador
del Esta do ordenó al presidente saliente, Plácido
A.guiler que
en virtud de haberse declarado nula la elección;
no entr:,
obedeciógara la Presidencia a Benito Hernández. Aguil era no
.
esa ord
de
z Por hab er en, sm o que hizo la entrega al citado Hernán1O de clarado
triunfante el Colegio Electoral . En-

�32

COOPERAC ION

tonces el gobernador mandó aprehender a los dos, a cusa
ncto
al primero de desobediencia a un mandato legíti mo de
Uto.
ridad, y de usurpación de funciones al segundo, con signá �0
10s
al juez segundo de lo Penal de Villahermosa, quien los �e
cla.
ró formalmente presos por dichos delitos.
Las víctimas pidieron el amparo de la justicia fe deral .
lo
concedió el juez de Distrito y al conocer de él la Supre ma C
r
te, en revisión, por unanimidad de diez votos, amp ar ó a �0 ­
quejosos ; y no sólo, sino que ordenó que el Gobernador �
Juez de Villahermosa fueran consignados al Procurado/ ;
Justicia de 'nabasco para que procediera contra ellos por 1:
flagrante violación de garantías de que se hicieron responsa ­
bles con la arbitraria prisión de Aguilera y Hernández. En el
considerando segundo de esa ejecutoria se lee . . . " En el pre­
sente caso, el juez designado como responsable inició un pro­
ceso contra los quejosos y dictó la formal prisión de ellos por
los delitos de desobediencia a un mandato de autoridad y usur­
pación de funciones públicas, respectivamente, sin que de ma­
nera alguna se hubieran comprobado los elementos constitu­
tivos del delito que a cada uno de los acusados se imputaba.
En efecto, para que exista el delito de desobediencia a un man­
dato legítimo de la autoridad, es indispensable no solam ente
que el acusado haya desobedecido una orden, sino que esa or­
den se dicte con facultades legales para hacerlo ; en el caso en
cuestión, se carecía en absoluto de las facultades lega les para
revisar las elecciones y declaración hecha por el Col egio Elec ­
toral de Frontera y declarar nula la elección de Be nit o :Fier­
a
nández ; de donde se deduce que tampoco tuvo fac ult ades par
a
r
a
g
ordenar al presidente saliente' Plácido Aguilera' que entre
do
.
el poder a diversa persona de la electa, y siendo así, n:0 pu
tab
haber cometido el delito de desobediencia que se le imp u �
Y por lo mismo, carece de fundamento legal el aut o de for:rnl
. . , decretado en su contra y procede por est e cap 1't ulo a
pris10n
ect 0 de
concesion
· ' de1 amparo. Que otro tanto puede decirs e resp hllbº
. Hernan
B emto
, dez, porque si como ya se ha demostra d0, no nº
facu ltades para declarar la nulidad de la elección, t a mP �� pde
c1on
.
a
p
do haberse cometido por Hernández el delito de usur

ICIPAL
pOR LA LI:8ERTAD MUN

33

as por el hecho de haber tomado posesión del

' blic
u
cione s p dent� del Ayuntamiento de Frontera para el que
fnJl
i
e
r
e p s

posesión el presidente saliente del
cargo d
del que l e dió
fué electo, y m iento ; de manera que tampo co hay para él
unta
lJlÍ8lll0 .Ay ara la form al prisión y procede la concesión del
t
fundalllen o "p
alllparo · .
que también sostiene
de la justicia federal
.
.
Otr·.a• · res olució n
de febrero de 1921
3
el
pronunciada
encia
e s la sent
,
.
.
.
esta tesis,
s el hcencrnPotosi,
entonce
Lms
de Distrito de San
r 1 Juez
�: ;gustín Lira, concediendo el amparo pedido por los munítura y del goberna­
. es de Catorce contra actos de la Legisla
;:r de aquel Estado, por haber revisado dicha Legislatura las
Electoral del Ayuntamien­
elecciones aprobadas por el Colegio
dichas elecciones,
Congreso
el
nulas
declarado
y
e
to de Catorc
r
rnado
.
Gobe
el
ulgó
prom
decreto que
El citado juez de Distrito, a pesar de que la Suprema Cor­
te había resuelto que el amparo no procedía por violación de
derechos políticos, supo distinguir la violación a una garantía
constitucional en medio del problema político, y amparó a
aquélla sin tocar éste para nada. Indiscutiblemente -decía­
• �que no debe haber aplicación de aquel principio -( el que sos­
�e.ne que el amparo no procede por violación de derechos po­
l�ti cos) , sin separar en cada caso. el acto violatorio de la viola.
.
c16n misma, s1·n d"1stmgmr
.
. 1a materia
pol'it1ca de la materia
constitucional C ·
,
.
.
de la Umon califican las
uando 1 as C amaras
·
,
elec c1. ones de 1
os miembros de las mismas, cuando ambas Cálilaras Ulll. das r
ca 1fican en Colegio Electoral las elecciones de
Presidente de la
.
R epu' blica,
cuando las Legislaturas locales
calific a
n 1
. es de sus miembr os, ejercen una función
eleccion
que
�
E:xp � SA
L.A LEY' p MENTE LES ESTA ENCOMENDADA POR
1eyes O Y ar a cuyo eJerc1c10
· · · no se han dictado hasta hoy
r eg 1as a
.
_que deban sujetarse ; sino antes por el contral'io, se ha e st' ui
Sean inataca�{ do q�e estas resoluciones en materia electoral
es EJercen, pues, en
en te Pol
esto ' una función puratn
í tica, .
ne '. "
Y allí no cab ria
. .
, e1 amparo contra sus dec1s10., Sobre
to
d
.
q
Bino e
ue en estos casos el derecho político no exisn virtu�
de la declaración respectiva. Pero cuando

�34

COOPERACION

un Congreso local ejerce funciones e lectorales que l a l ey h
encomendado a cuerpo distinto
; cuando la ley marca l as f a
.
or_
mas y procedimientos a que el cuerpo el ectoral debe suj eta
r se
en sus funciones, no se puede sostener sin incidir en el abso
l
tismo político que el amparo no proceda contra determina ·llc1O­
nes de funcionarios incompetentes o de competentes que lJ.
han ajustado sus actos a los términos de la ley sólo por que '0
8e
trata de derechos políticos.
Por consiguiente, señores delegados, si es ilegítima la c
a­
lificación de elecciones municipales hecha por los Congreso
s
locales e ilegítimos, sus mandatos en esta materia, la desob e­
diencia a ell os no puede constituir delito alguno.
Finalmente, para dejar probada la tesis de que la desobe­
diencia a un mandato que pugne con la Constitución General
aunque no sea derogado, lejos de constituir un delito, es sól;
el cumplimiento del deber que se tiene que cumplir de prefe­
rencia con la Constitución General, so pena de confundir las
irreconciliables nociones de delito y de deber, voy a referirme
a la siguiente ejecutoria de la Suprema Corte de Justicia.
Siendo el licenciado Justo Prieto asesor del Cantón de
Hidalgo, Chihuahua, se l e consultó por el juez respectivo qué
debería hacer con cinco individuos que se encontraban presos
por deudas de carácter puramente civil, pero que conforme a
las leyes del Estado, esto constituía un delito. El asesor c on­
testó que deberían p onerse inmediatamente en libertad, p or­
que la ley que declaraba delito esa clase de deudas ern anti­
constitucional. El Tribunal Superior del Estado de Chihua­
hua, juzgando que e l asesor licenciado Justo Prieto hab ía con ·
testado contra el tenor de ley expresa de l Estado, lo conde�ó
a suspensión de empl eo por dos meses y lo consignó a la Pri­
mera Sala del Tribunal Superior para que lo juzgara por ese
mismo delito. Contra estos procedimientos pidió am¡paro el
quejoso considerando violadas en su persona las garantías que
reconocen los artículos 14, 24 y 126 de la entonces Constitu·
ción vigente.
La justicia de la Unión amparó al quejoso que ac o nsejó
la desobediencia a una ley del Estado de Chihuahua que es·

pOR LA L IBERTAD MUNICIPAL

35

Constitución Federal, declarando la Su------n pugn a con la
·
·
e
cump1·10un de1 ito
haber cometido
tabª
rt e ue lejos de
o
C
lll
ª
e
de
tercero
el considerando
pr u deb er, �xpresándose así en
.
s
1a
on
o
d
.
cuan
c
. . . ' ' Considerando que, aun
.
. .
e n cia relativa .
la S ent
delito el deso b edec1m1ento d e 1 os Jueces
l califique de
leY loea
de los superiores, en el caso en cuesenes
órd
u
s
.
.
acu erdo
ª. 10s "habría delito que castigar, p orque 1o s J ueces n o so' l o
,
o
n
t�on
echo sino la estricta obligación de ajustarse de
tien en e1 der
·
·
1 es, cuand o
constitumona
·
a y obse quiar los preceptos
.
,
"
.
Preferenc1
es tos . . .
a
contrarias
sean
comumquen
les
se
que
es
en
,
d
or
las
se l ee : ' ' El asesor estuvo en
y en e1 c-onsiderando segundo,
.
· �a1
•
·
�ituc1o
tar que era ant1cons
mamfes
para
derecho
fecto
per
u
s
dia�
el pro cedimiento del juez contra los que lle:7aban cinco
fundo
se
ese
que
dictamen
cuenta
en
tiene
de estar presos, si se
en que la ley relativa era anticonstitucional, _ya que ésta es la
suprema ley de la tierra, y a la que deben aJustarse todos l�s
jueces del Estado, a pesar de las disposiciones en con_trar10
que puedan contener las constituciones o leyes secundarias de
los Estados . . . . ' '
Espero, señores delegados, que sea de vuestra aceptación
esta tesis que dej o desarrollada y que os dignéis comunicarla
a las corporaciones municipales que aquí estáis representando ;
Y ojalá que este pequeño contingente pudiera servir de algo
para asegurar la libertad de las comunas antes de conseguir
la reforma constitucional, la que tendría que ser demasiado
tardía, reforma que pretende una autonomía completa para el
municip io, la supresión de las Legislaturas de los Estad-os
Y de los gobernadores quedando únicamente una federación
de municip ios,
es deci;, Gobierno Federal y Gobierno Munici­
P_�l, p or cuya hermosa idea trabaja ya activamente la Comi­
sio u P er
manente de la Unión de Ayuntamientos.
México, D . F., mayo de 192 3.
A. GOMEZ CAMPOS.

�EL

pROBL E MA

SOCIAL Y LA EDUCACION EN MEXICO

37

�
Psicología de los maestros

El problema social y la educación
en México
Discurso pronunciado por su autor
en el festival celebrado por la Asocia­
ción Nacional de Maestros Normalis­
tas, en el Salón de Actos del Museo
Nacional, el 4 de agosto de 1923.

Señores :
Asistimos en la actualidad a una completa renovación de
valores sociales.
La era del individualismo parece haber pasado ya, o por
lo menos no tener por más tiempo la preponderancia que ha­
bía tenido hasta hace pocos años. Y hoy triunfan las aso cia­
ciones que representan intereses semejantes. Y para defen­
derse mutuamente se asocian los mecánicos, los zapateros, las
costureras, las telefonistas y los representantes del Capital.
Los únicos que no se asocian o que fracasan en sus ensayos de
asociación, son los intelectuales. Pero todavía . entre ést os se
distingue un grupo que ha fracasado con más frecuen cia en
sus ensayos de asociación : los maestros.
¿ De qué depende que los int�lectuales no puedan consti·
e
tuir grupos fuertes como los obreros 1 ¿ D e qué dep ende qu
s
e
en la defensa los maestros sean inferiores a los trabaj a dor e
u
en la recia lucha de clases que caracteriza el momento en q
de
vivimos 1 A mi modo de ver, dos son los factores que pue e�
explicar este fenómeno. Uno es de carácter psicol ó gi co Y
otro es de carácter económico.

una cultura de ningún
de escuela poseen
·
Los maestros
·
1a d e 1 os o breros. Por
a
super10r
siempre
ro
.e n ada ' pe
·
.
xnod 9 re11
, m d"ivi"dua1ist a que e1
, n el mae stro de escue1a es mas
.,
zo
ra
ta
es
0n para
.
La superioridad que , le da su preparac1
,
•
•
trab a J adOr •
que
en
mismo,
za
si
.
le hace tener mas confian
tr1unfar en la vida
pañeros . Y es en general, por su· modo de pensar,
en sus Com
·
siempre
Acostumbrado en el banqm11o a ser
.
.
un ana rquista ·
le tortura cuando .se mtenta sue1 que dirio·º e, igual impulso
, .
ma, psicolo gicamente
bordinarlo a la colectividad. Y el proble
se
si
considera el pensa­
más
todavía
a
hablando se complic
su calidad. El in­
a
cuanto
en
escuela
miento d�l maestro de
e en qu e vive. Y
ambient
del
dividuo, en parte, es producto
maestro se hace,
del
viviendo siempre entre niños, el espíritu
en cierto modo, infantil. De esta manera su producción men­
tal es un hibridismo a veces repugnante, formado por la pue­
rilidad de los pensamientos adquiridos en la escuela y por los
pensamientos e impulsos, no siempre cristalinos, que da la
madurez . Este es el obstáculo psicológico fundamental para
organ izar a los maestros de escuela, tomando como molde las
agrupaciones de los trabajadores.

La organización económica de los maestros
y el cooperativismo
d C onsiderem os ahora el factor económico. Está demostra­
O
_ que las relacion es sociales o individuales son más sólidas Y
resis
.
, .
ten tes euand .
o tienen raigamb res economicos, que cuando
se basa
ra o n simp.lemente en especulaciones de orden moral o en
'
z n es artis
. La economía engendra la
Psí qu1c
. a y tic as o sentimentales
.
•
•
,
m ayor sera, 1a resistencia
·
mientras mas cuant 10so�- �¾ ·
.
lo s int
ereses económic os en juego.

�38

COOPERACION

A SOCIAL Y LA EDUCACION EN MEXICO
p;r., PRüBLEM

Por eso se me ocurre que para dar perdurabilidad a est
Asociación Nacional de Maestros Normalistas, urge darl e b a
a­
ses de carácter esencialmente económico. Reuniones como 1
a
, o menos agradables,
que hoy tenemos, pue d en ser mas
P er
nunca le darán la solidez que le darán bases económic as. .Aho�
ra bien : teniendo que buscar un procedimiento que al mismo
tiempo que deje garantizadas las necesidades del gremio, ga.
rantice también el respeto al individuo, ¿ qué org aniz ación
económica es la que mejor responde a esta necesidad 1 De en­
tre todos los tipos modernos de organización económica, el qu e
seguramente responde con más éxito para la resolución de este
problema, es el Cooperativismo. L a doctrina cooperatista es
la única que en estos momentos de miseria universal puede
salvar al mundo. Bien puede considerarse al Cooperativismo
en Economía como una de las etapas románticas precursoras
del comunismo y la anarquía. El Cooperativismo no quiere
la abolición de la competencia individual por el entroniza­
miento de una lucha de clases. No quiere la substitución de
las tiranías individualistas por el entronizamiento de luchas
abominables de rebaños, manejados generalmente por pillos
y bribones. El Cooperativismo exige la destrucción del actual
Sistema Capitalista, pero repudia el establecimiento de dicta­
duras de ham'brientos y descamisados. El Cooperativismo no
pide la destr{icción del Capital, porque el Capital es una de
las tantas manifestaciones de la economía universal. Los que
somos partidarios del Cooperativismo exigimos que al Ca pital
se le dé un uso más generoso y más humano. Pedimos la sub� ­
titución del Sistema Capitalista y no la destrucción del Capi­
tal, tal como el Socialismo no debe exigir la destrucción de l a
_
Sociedad, sino la destrucción de los sistemas que se opongan
l
a su progreso. Pedimos Cooperación entre el Capital Y e
º
,
o
Trabajo. Entiéndase bien : entre el Capital y el 'frabaj
entre el actual Sistema Capitalista y el Trabajo. Coo pera cion
os
entre el cerebro que concibe y el brazo que plasma. Bus ca:rn
�­
n
a
una mayor producción que, abaratando los artículos w i
·
s
o
facturados, permita el mayor número de comodidades p º
s
bles al mayor número de individuos posible. Pero al lllÍ :rn

-�

39

·
�
. ' para que
. 1IllO
. s el regulam1ento de 1a pro ducc10n
z1"
e
0
problema de
P
pavoroso
den margen al
t ieJll.
sº de ést a no
medio
Jos e:x:ce so . 0 y esto sólo puede lograrse
por
.de una
•
a baJ ·
r
·
t
slll
Jos
entre el Capital y el TrabaJo. El
te cooperación
. .
.
.
.
1nt eli "'"en . . S""
ana
- ni 1 a resistencia irri·t ant e de 1os
entr
º
'
no
=
VI
.
tI
e0 0P e• ra · ni la brutal intransigencia de los radicales.
N'1
ios
ar
.
rea ccron
r.
Buscando
constructo
Es
destructor
dor ni es
.
e s conserva
n para la realización de todas. las ideas y e 1
ció
ra
e
op
o
c
la
i a des, a1 mismo t'iempo que
· d'ivi'dual'd
todas las m
.
desarro1 1 O de
as y busca una mayor suma de fe 1·ici da d
las h ace más robust
.
uno' elimina ese od10 a las alturas que manpara todos y cada
.
buscan el allanami· ento de
.
tienen con tanta energía los que .
.
iento social se basara
mvelam
el
si
como
es,
potestad
todas las
en el apagamiento de los astros . . . .
Comprend amos de una vez que la Asociación Nacional de
Maestros Normalistas no podrá vivir por largo tiempo si no
tiene bases materiales, si no se apoya en razones de orden eco­
nómico. Y para lograr esto, y teniendo en consideración las
razones psicológicas antes referidas, pienso que los maestros
deben organizarse preferentemente en forma de cooperativas,
ya que éstas, al mismo tiempo que defienden intereses colecti­
vos, dejan un amplio margen a la individualidad. Cooperati­
vas de producción, cooperativas de consumo, cooperativas de
construcción, cooperativas de crédito, etc., etc.
La existenci a de cooperativas al' mismo tiempo que hará
más sólida la unión, permitirá a '10s maestros un mayor nú­
mero de comodidades para vivir. Esto, al mismo tiempo que
les rnejorará
mat erialmente, les dará oportunidad para aumen­
tar su cultu
ra, dándoles así también más armas para la lucha
Por la v ida
.
y con elementos económicos se podrán construir casas
de salud
•
. .
. .
• os, habltac10nes
, casin
· baratas y otras mshtuciones
verda d
er. amente benéficas para los profesores.
y siend o fuert es, espiritual y materialmente, los maestros
crearan
·
fu nden una gener ación fuerte y vigorosa. La Escuela que
s er' 1
lnismos e ª a Escuela de la Libertad y la Energía. Y' ellos
,
' uando e 1 Estado no pueda sostener l a e ducac10n
·
pu-

�40

COOPERACION

blica, fundarán cooperativas para el sostenimiento de ins ·
tI u_
.
.
1 es, con lo cual el Maestro y la Escuel t
c10nes educac10na
a ha.
brán alcanzado su completa autonomía. Y libre ya de la t
U.tel
· 1 , 1a ensenanz
a sera' una e fectiva
o ficia
·
enseñanz a de Verd ad. a

Intervención directa de los maestros en los
problemas de educación
Pero hoy por hoy, los maestros deben primero organi zarse
Fundar grupos representantes de ideales afines para interv :
nir de un modo directo en los problemas de la Educación N:.
cional.
Y esto es tanto más urgente cuanto que siempre se ha
acusado a los maestros de ser los directamente responsables
de los fracasos educacionales en la República, cargo del todo
injusto, ya que la educación, en su parte directiva, no se ha
hallado ordinariamente en manos de expertos o especialistas
en asuntos de educación. Porque los directores de la Educa­
ción Nacional han sido todo : médicos, abogados, dentistas, in­
genieros y generales, menos maestros. Pocos, en verdad, han
sido expertos en educación, a pesar de no ser maestros profe­
sionales. Y yo creo que la dirección de la Educación Pública
debe hallarse en manos de educadores, tal como la Salubridad
Pública se halla en manos de médicos y de higienistas . Claro
está que para lograr esto es necesario no sólo una organiza­
ción fuerte, sino también que los maestros busquen hac er más
sólidos sus conocimientos y más firme su cultura, ha ciéndose
verdaderos especialistas en los distintos ramos del sab er hU·
mano. No debe olvidarse que una de las más serias a cusacio­
su
nes que se hacen a los maestros de escuela' es su incultura,
amor por la rutina y su falta de sociabilidad.
e
La Asociación Nacional de Maestros Normalistas deb
­
a
intervenir en los asuntos de Educación Pública. y la S e c ret
1
ría de Educación debe oírla en sus problemas técnic os Y �
Cámaras deben consultarla al discutir los presupuest os.

BLEMA S OCIAL Y LA EDUCACION EN MEXICO 41
EL pRO :::.::.------------------

será para la Secretaría y para las Cámaras
• so cia ción
�'"',
l
a
caz .
as1,
b O rado r efi
no sólo a
un cola A grup a ción debe considerar en su seno,
.
]]sta
· · en 1 as essus
servic10s
presten
que
as
malist
feso re s nor
los p ro .
que presten sus sers 0 a to dos aquellos profesores
cu elas, llldistintos puestos de la Administración Pública . La
.
.
vicios e!1
i
ión deb e considerar en su seno, lo m smo al profesor
c
pa
¡\.o-ru
"
dor de un. Estado, que al que es representante
•
que es e"'oberna
·
en 1a S ea 1 que sirve
n el extranJer o ; . 1 o llllsmo
., .
.,
di.p 1oro ático e
d rno, que a1
o en 1 a d1recc10n de un peno
.
eretar'ia de Guerra
,
la Camara de Diputados. Todos
qu e repr esenta al pueblo en
.
, y con nuestro apoyo.
sim'Patia
nuestra
con
contar
llos deb en
n
;scalando esos puestos, honran a su profesió y hacen com­
de la escuela,
banquillo
el
para
sólo
aptos
son
no
prender que
Parlament o.
el
y
diarismo
el
,
diplomacia
la
para
n
sino tambié
ya que
nosotros,
con
estén
ellos
todos
que
Procuremos
de inte­
grupos
sino
individuos,
de
grupos
ellos no representan
obreras
filas
las
de
salido
diputado
un
si
Y
reses y de ideales .
compro­
sus
de
pesar
a
obreras,
tendencias
siempre representa
misos políticos, un maestro debe también representar siempre
tendencias educacionales, a p esar de sus compromisos de ca­
rácter político. Nuestra Asociación, pues, debe aprovechar la
fuerza que puedan prestarle todos esos elementos dispersos
en varios de los Departamentos de la Administración Públi­
c_a, sin someterse, naturalmente, a nada que pueda coartar su
libert ad de acción
.

El problema social y la educación
ora en cuanto al carácter de la enseñanza en relación
con th
'.
a n acion
alídad.
quí me v eo obligado
a repetir lo que frecuentemente he
dadoA. c
onocer por medi o de la prensa.
L
cua tr �ayoría de nuestra p oblación es indígena. Contra
0 nnl
lones de mestizos, que en general dependen del Era-

ª

ª

�42

I L Y LA E DUCACION EN M EXICO
oBLEMA SOC A

COOPERACION

río Público, y un millón de blancos, rastacueros en su casi to
ta
lidad, y que tienen en sus manos las riquezas activas del _ ­
P �is,
se levanta la masa formidable de
millo nes de 111· nueve a diez
·
. t os, d esnu d os e ignorantes, mcapace s de c
.
h amb nen
d ios
­
prender el sentido moderno de las nacionalidades, y que ºlll
no
.
_,
,
·
sirven mas que para carne de canon en nuestras ende' m
��
.
.
revoluciones,
de carga en los períodos de Paz
y para bestias
de nuestras dictaduras.
Y estos millones de indios, a fuerza de múltiples miseri as
s � hallan no sólo en difíciles condiciones económicas, sino prin'.
cipalmente en desastrosas condiciones morales Los conquis­
.
tadores, arrebatándoles el sentimiento de la responsabilidad
al sujetarlos al tutoreo de los religiosos y otras institucione�
de beneficencia, hicieron que los indios, a la larga, no fueran
ni animales ni hombres, lo cual ha venido a dar mayores com­
plicaciones al problema de la unificación social en la República.
Tres tipos caracterizan la población de nuestro país : el
blanco, el indio y el mestizo. La condición del blanco en todos
sentidos es la mejor, ya que él es el verdadero director de
nuestra vida nacional.
Las condiciones del indio son bien conocidas para hacer
hincapié en ellas. &amp; Cuál es la situación de los mestizos 1 Con­
siderando el asunto desde el punto de vista económico, s e
hallan en mejor condición que los indios y en peores circuns­
tancias que los blancos Considerando el problema desde el
.
punto de vista espiritual, se hallan en peores condiciones que
los blancos y que los mismos indios . Hijos de la viol encia Y
de la claudicación, los mestizos, según exageradas opinio n es,
cargamos con todas las perversidades y bajezas de las raza s
o
progenitoras, y con ninguna de sus virtudes . De este inod
s
o
d
nos hallamos en la singularísima condición de ser repudi a
S
­
por los blancos y de ser repudiados igualmente por los ind i�
s
1º
Los primeros nos consideran una raza inferior Lo s in d
.
n os
nos consideran, con justicia, sus explotadores y ainb os
.
s ª
asignan el papel de tipos híbridos, con tendencias naturale
la inmoralidad.

43

�

Nuestra crisis romántica
qué efectos, sociales produce esta crisis es_Aho ra veamos
necesitan
stizos.
. . ua1 de los me , . Cada raza,. cada pueblo,
.
. , para
p1r1t
.
c10n
d
sirva
e
mspira
es
l
que
nt1ca
dición roma
tra
a
un
e
d
.
popul ar estara' pre d1s' .
D e otro mo do, el espir1tu
el futuro.
.
.
e1
a
es.
como
d
T
1
·
mqmetu
l
e
encias
onstantes turbu
puesto a c
· , que luc ha y se mqmet
·
.
.
.
o
er
l
b
a,
sa
sID
historia
d lescente sin
no
,
obstante
un brillante porvenir
::chas veces, por formarse
sus pro­
,
reflejo,
de
por
heredar
puede
que
heroico
el pasado
mesti­
los
con
pasa
que
lo
e
precisament
es
esto
Y
genitores.
a
viene
en
parte,
que,
lo
Y
Latina.
.América
nuestra
zos de
cias.
es
turbulen
constant
nuestras
de
origen
el
explicar
Sin historia propiamente nuestra, porque ' ' nuestra ' ' his­
toria comienza con la Independencia, el culto histórico, el culto
de los héroes, que diría Carlyle, oscila indistintamente de los
b lancos a los indios y de los indios a los blancos, según las
proporciones de sangre mezclada que llevemos a la educación
que hayamos recibido Esto da margen a un nuevo fenóme­
no. Los mestizos, en. general, sin antecedentes históricos y
humillado s constantemente por el desprecio de los blancos,
vuelv en sus ojos a los indios, colocándolos en el más alto pe­
d estal, Y olvidándo
se de las cualidades de ellos mismos. Pero
este ?ulto a los indios es teórico. En la práctica, el mestizo
· '
hunnlla a1 in
d10, tanto o más que el mismo blanco, qmza porqu e sab e qu
. que lleva en sus venas,
d eb i. d o a la sangre .IDdia
e
el europ eo
lo clasifica entre los tipos de razas inferiores.

lndianofilia e indianofobia
E sta
ectalll s eri. e d� conflictos da margen a dos tendencias peren te
&amp;ace rd otes definid as : la indianofilia y la indianofobia. Los
de la indianofilia gritan rabiosamente que México

f

�44

COOPERACION

�L pR

-----

.

.
illt

t

La inmigración

ª

?

45

-á c on la m ezcla de las razas, porque es indiscutible
se fa.� �a raza tiene su propia psicología, la educación debe
a
Y nosotros, al educar a
que 51 c cuerdo con esa psicología.
.
a
e
'd
1 es " outrance " el esquen
o
imponer
ser d
s
emo
indios, h
st ros
ellos
que
tienen
un espíritu prodando
olvi
n��
Europ a,
de
, ·
· orgamcas
muy
p 1.ritu
suyas,
ncias
que los preul tado de here
p�o , res n hacia det erminados sentimientos y maneras de pensar.
dispone
ros indígenas son rehacios a la civilización. Y
No tOdo s nuest ar los buenos e 1ementos. So'lo cuando quevech
. .
.
ha.Y que apro ·
mc orpora dos ma tena 1 y esp1ritua1 mente a los
n
s
dio
i
s
o
l
en
d
de 1 os que se cons1'd eran generalmente inblancos y m estizo s,
odian por considerarlos sus victimarios,
es
quien
a
y
feriores,
igualdad social en México.
verdadera
una
será p osible
la civilización indiana, que
resucitar
mos
intente
no
Pero
momia histórica. Y el po­
una
sino
es
no
ctualidad
ya en la a
resucitar a un muerto.
hasta
todavía
llega
no
hombre
der del
s anguinario y
sobre
símbolo
:
el
vez
a
un
de
zámonos
Conven
terrible del dios Huitzilopochtli, se levanta dulce y seren amen­
te la figura del blondo Nazareno, que con los brazos abiertos
en la cruz parece que quisiera ceñir en un infinito abrazo de
amor al Universo.

es para los indios y que nuestro porvenir está en m anos d
l
indios. Los apóstoles de la indianofobia piden una des: os
ruc.
ción sistemática de los indios, tal como se hizo en lo s Est
s
Unidos, considerándolos rehacios a la civilización, y co m oª�
a
raza degenerada con la que no hay que permitir
má s crUz
,
.
.
mien t os de 1 os que no pue den o b tenerse mas que híbrido s mea .
s
.
.
.
t izos. yo creo, Slll emb argo, que el mestizo, el verdader o t·
ipo
.
mexic ano, d esde el punto de vista racial, debe sent ar u
ª
nueva tendencia social, sosteniendo que México es p ara os
mexicanos sin distinción de razas : blancos, indios o mestiz os
Ambas tesis, la indiano:filia y la indianofobia, son exag e'.
radas. No hagamos del indio un fetiche para rendirle adora.
ción estúpida, ni hagamos del blanco un semidiós ante quien
doblar imbécilmente la rodilla. Pensemos en una medi da que,
a mi juicio, es más humana. Pensemos en la inmigración, a
pesar del espantajo que a muchos ofrece el mestizaje. Está
demostrado biológicamente que el cruzamiento mejora las es.
pecies. Que al tipo superior le s alva de la degeneración ; que
al inferior le mejora por herencia, y que, por fin, en el mesti•
zo, el tipo inferior desaparece, eliminado por el superior.

Org anicemos la inmigración. Ella es la única que, suma·
da a un buen sistema de educación, puede poner remedio
nuestras desventuras.
ra·
No olvidemos que la .Argentina, Chile, Uruguay y el B
sil, deben su rápido desarrollo a la inmigración, y que lo s Es­
ez a
tados Unidos deben a la inmigración su maravillo sa graud
y trem�ndo poderío.
ºr
El mejoramiento del indio no se logrará únicament e e _
,
IJll
Jl
.
med10 de la escuela y del pedazo de tierra que se le d e, f{a.J
tras exist an los prejuicios, justos o injustos, de las razas.' icll,
bl
que incorporar el indio al organismo social de la R epn c¡óo
a
en carne y en espíritu. El mismo problema de la e dnc

O CIAL Y LA EDUCACION EN MEXICO
oBLlfMA S

.

Calidad y número

'
.
.
M:'exic
o tiene una doble representación. Por número for. '
, m
lllamos un p ais
d 10, ya que la mayoría de Ia población es
ind1·
Por c alidad, México es un país " blanco "' ya que nuestra cultur
es fund amentalmente europea, y que ' ' blanco ' ' en
la actuali.
. .
.
dad no s1g
mfica precisamente color de la piel, sino
d e un
.
m odo '
•
drían in ' . m as esencial, modalidad de cultura. ;, Como pod1an1z ar se l os europeos y los mestizos, en vez de euro.
Pe1zar cul
turabnente, a nuestros indios hasta formar una
"erdade a c
ra lati : u �tura nacional, y, más ampliamente, una cultun am eric
ana ?
· y n o deb e
11t\'o
os
m
,
que será al fin el factor deciqu e ha ra de olv. idar algo
·,
M: ex
' 1co un pais
europeo de alma y de cuerpo.

ª·

ª

�46

COOPERACION

En América, el único país donde los indígenas superan en
mero a los blancos y mestizos, es México. Y México limit a n 1¡_
º
la potencia ' ' blanca ' ' más formidable de la tierra . . . y to� n
vía más : mientras los indios están en plena decaden cia, co ª.
Stantemente llegan de Europa centenares de miles de blan cn
os
audaces que se derraman por todo el Nuevo Mundo, bl an co
a quienes nosotros tenemos la obligación imprescindible de i�'.
corporar a nuestra nacionalidad, por cuantos medios estén a
nuestro alcance, para que no vengan únicamente a co merciar
con nuestras debilidades.
Formemos nuestra tradición romántica. Si el pasado no
nos ofrece inspiración, entonces busquemos inspiración en el
mismo porvenir.
Substituyamos la psicología de diferencias raciales, por
una psicología nacionalista. Organicemos la inmigració n eu­
ropea, repudiando sistemáticamente la negra y la amarilla ;
estas últimas por razones innecesarias de exJ:&gt;licar. Y difunda­
mos honradamente esta idea, lo mismo en la escuela que en el
periódico, en el hogar que en el taller.
No olvidemos que este suelo puede dar generosamente
vida a cincuenta millones de hombres, que si tienen cualida­
des de iniciativa y de lucha, podrán hacer de México una de
las primeras naciones de la tierra.
¿ Qué la labor exige sacrificios 1 ¿ Y qué 1 El result ado
lo compensa todo.

La leyenda del corazón luminoso
lo
Cuenta una leyenda hebrea, de la existencia de un pue b
n
�·
a
de pastores, cuya única preocupación era la cría de sus g
c�­
dos. Vivía este pueblo en una vasta llanura donde la fera
si­
ce
dad de la tierra dejaba satisfechas generosamente las ne
dades de los pastores y de los rebaños.
· do
Arboles corpulentos tendían sus ramas vestidas de tuP: ­
ia
follaje, como si fueran brazos amorosos. Y los past ore s h a

s:r, rRºBL

EMA S OCIAL Y LA EDUCACION EN MEXICO

47

sus fr ondas trémulas en las horas calurosas,
�
g10
b an refu
dos hundían mansamente sus p ezuñas en la
na
ga
ras 1 os
!lljent s eralda de los prados, regados por linfas frescas y
bland a e m
doras.
wurrnura
edi ó que un día los prados empezaron a ponerse
er o suc
�
ole s quedaron sin follaje y los arrollos secos . . .
.
.,
Illust10 s, lo s árb
ar n entonces penosa pereg1:mac1�n,
y los. pastores empe� ?
. .,
se ha cia una fertll llanura, de la que. .hab1an 01do
di.r1g1endo
, que
uencia. Pero para llegar a este sitio habla
hab1 ar con frec
. ,
.
.
·
selva mextricabl e y pe1 1grosa por e1 smnume­
cruzar P or una
ergaba .
ro de bestias que alb
D e spués de varios días de fatiga, los pastores se encontraron fr ente al bosque, deteniéndose• allí por falta de alguien
que les guiara .
.
.
,
Los ancianos no se atrevian, a pesar de su experiencia, a
guiar l a caravana. Los pastores más robustos y resueltos pa­
recían haber perdido su valor y se miraban mutuamente con
asombro , y los más valientes se sentían llenos de miedo ante
el misterio de la selva.
De pronto se adelantó un pastor joven de rostro sereno y
de mirada tranquila, que se ofreció a guiarles por las espesu­
ras de la selva. Sus ademanes tranquilos y la seguridad con
que hablab a, convencieron a los pastores y continuó la pere­
grinación.
Se inte rnaron en la selva y caminaron durante varios días .
. �os obst ácul os eran fácilmente vencidos, siguiendo los conse­
Jos del jov en guía
. Y cuando la tribu pastoril empezaba a
murmur ar, la voz
persuasiva y la serenidad que irradiaba el
os
� tro del guía, tranquilizaban como por encanto aquella ola
uman a , q
ue amenazaba embravecerse. Pero una noche les
Sorpren d· •
, .
10 te rrib le
tempestad. Nubes negris1mas
enlutaron
.
el ciel
o y rayos • 1 , .
_
1v1
dos,
acompanados
de
sordos
retumbos,
aument aron
e1 p avor . . . .
y el
uí a, a pes ar de su serenidad y su energía, no pudo
gob eruar g
, .
p or mas
tiempo aquella caravana. Y entonces los
Past ore s,
e n lo quecidos por
el miedo, el hambre y la fatiga, con

�48

COOPERACION

la misma furia de ·1a tempestad, se. arrojaron sobr e el
gu a
para matarlo, juzgándolo culpable de su enorme desv entura. i
Ante la brutal agresión, el guía se llevó la mano al p e ch
o
, y un mi· 1agroso resp
se arranco, bruscament e e 1 corazon,
lan d or'
desgarró la profundidad de la tiniebla . . . . Cada gota de
san.
, d e1 corazon
, en una gota de
, se convertia
gre que ca1a
luz' q e
u
iluminaba el seno de la selva.
Y así fué cómo el guía, llevando la mano en alto, con e1
corazón que irradiaba milagrosamente, condujo a la caravana
hasta afuera de la selva, adonde llegaron en los mome nto s en
,
que el sol empezaba a arder, como enorme lampara,
en el cielo . . . . Pero, al llegar a la orilla de la selva, el guía, moribun­
do, cayó pesadamente con la mano crispada, oprimiendo el
corazón, que seguía ardiendo.
Mas la luz de aquella entraña era más fuerte que la luz
del sol y lastimaba las pupilas pastoriles . . . .
Y entonces, sin poder resistir por más tiempo aquel mila­
groso resplandor, un grupo atrevido de pastores, el mismo qu e
no pudo guiar a sus compañeros cuando llegaron a la selva y
que intentó asesinar a su guía a la hora de la tempestad, se
dirigió furiosamente a la entraña luminosa . . . .
Y pezuñas humanas se abatieron sobre el corazón para
apagar la luz que les cegaba . . . .

Conclusión

:gr, p ROBLE

MA SOCIAL Y LA EDUCACION EN MEXICO 49

�e los hombres, cegados por el divino resplan­
d,
\fe rd a an imp lac ablemente sus pies sobre los corazones que
.
at
b
- pastori· 1es se abatieron en 1a
aor, a. on, tal como 1 as pezunas
.
r
a
g
1es u1 a destruir la entran_ a 1ummosa.
seiv a;;� ga se el sacrificio sin rictus y sin muecas. Con la mis­
n con que fuera a hacerse una obra de Belleza. Es
a d e oció
� to vqu� vivim os en un siglo de movimiento inusitado. Pero
cier
, tiene
, de la
·
su h ermosura. D espues
b'ien
Vimiento taro
el IllO
a, todo parece haberse trastornado. Y el arte en
Gran Guerr
ste en hacer rostros monstruosos y pintar roanconsi
1 in tura
En la literatura es muestra de sabiduría decir
es.
��s inform
mientos
incoherent
es. En la música, horribles discordan­
;ensa
cias I11ezcladas con aullidos increíbles.
y en la danza, el arte se manifiesta por descoyuntamientos lascivos y contorsiones epilépticas.
Pero_ al fin terminarán las convulsiones de esta histeria
universal. Y entonces, el espíritu de los hombres habrá de
estremecerse con el advenimiento de una nueva vida, radiante
y peregrina por la felicidad que hoy nos promete. La Huma­
nidad toda se llenará de júbilo con el divino despertar de una
alegría que se me antoja habrá de ser dulce como una espe­
ranza, anhelada com·o el beso de la mujer que se ama, y tem­
blorosa como un amanecer . . . . !
México, julio de 1923.

ª

Gabino A. PALMA.

Maravilloso simbolismo el de esta leyenda. Sus person a·
jes representan o bien pueden representar a la humanida d Y
sus maestros.
de
Ella enseña también que los hombres no son cap aces
es
n
e
resistir todo el resplandor de la Verdad. Y que, a qui
se atreven a mostrarla, les espere el sacrificio.
el
P ero a pesar d e todo, cuando se sienta la vocac1· on d
a
martirio, llévese la mano al corazón, arránquese la entr,afí �
d
ofrézcase al mundo como generoso testimonio de Amor Y
4

�MEXICANA 5 1
croN DE 1920 Y LA DEMOCRACIA
1, ,\ R:e;voLv

El movimiento revolucionario de 1 9 2 0
y la democracia mexicana
Por JUAN DE DIOS ROBLEDO

Después de la promulgación solemne de la Constitución
P olítica de los Estados Unidos Mexicanos , verificada en 1917
fué electo Presidente el señor don V enustiano Carranza. To'.
dos los elementos revolucionarios prestaron apoyo, o cuando
menos, obediencia, al Gobierno recientemente establecido · el
País dió los primeros pasos dentro de la normalidad Co�sti­
tucional ; y si los disturbios continuaron ( aunque con el ca­
rácter de movimientos aislados, de insurrecciones parci ales) ,
fué debido, principalmente, a tres causas : Primera : la fincada
en los últimos esfuerzos de los radicales conservadores, incon­
formes, naturalmente, con la victoria de la democr acia mexi­
cana. En segundo término, la natural dificultad de orden ar
los elementos turbulentos que se despiertan en los febriles
períodos de revolución militante. Como causa terc era pue de
señalarse la indudable intransigencia personal que el señor
Carranza imprimió a su administración . Pudieron existir �!gunas causas menores, pero las antes anotadas tienen el carae·
ter de salientes.
.
El Gob1erno del Presidente Carranza puede cons1' d. e r ars e
.
.
, entre el estado febril del México revo 1uc1 o11a r10
d e trans1mon
s
al del México organizado, poco a poco, sobre las nuevas b a::1
asentadas por la democracia nacional. Se inició, p or a q eJl
.
tiem'p o, la natural tendencia al " reajuste " administrat n'º

s de las Se cretarías reo s públicos dependiente
.
.
s r am
O
1
11.r
todos
inútil repetir que para el pesado trabaJo . ,de
i� o es
Jativas . c1. o, n cooperó el elemento personal de la revo 1ue1on,
.
uc
reconstr
er un orden adecuado a las nuevas e 1mlec
tab
s
e
0
procur alld . o· cias Y el resultado pudo ser muy más amplio
.
en
p erios�s ex��
ente, si aquella Presidencia hubiera com­
izm
fel
u
n
co
�; :ómo el pu eblo mexicano no estaba dispuesto a tole­
y
pre11�1
imposició n electoral usados por la dic­
s ist emas de
rar vie�-�s
la política del señor Carranza
ero muy al contrario,
'
·
' · , a 1 supues to d erec h o patadu.ra ' P
l og1ca
toda presunc10n
volv10 , contra
. .,
,
la opm10n publ'1ca a 1a persona d e un suceterna,1 de orientar
la experiencia de 1910, cuando el pueblo
útil
in
ltó
.
sor. Resu
ente la tuton,a oficia1 .
claram
zado
había recha
Hechos semejantes, repetidos al través de nuestra vida
política han permitido que se nos juzgue con harta dureza ;
las agitaciones mexicanas poco estudiadas en sus orígenes, son
poco comprendidos. Muchos espíritus bien duchos y bien ci­
mentados en la observación de los países consolidados y tra­
dicionales, padecen una especie de ofuscamiento al tratar so­
bre la historia y sobre la sociología de México y de otros países
hispanoamericanos . Hay pluma docta que califi que nuestra
vida como '' ruin y sanguinaria ' ' ; en realidad se comete con
eso una falta a la vieja jurisprudencia romana, ' ' de atender
ª los tiempos para concordar los derechos " . L os países más
cultos han atrav
esado por discordias mortales y tiranías in­
calific ables antes
de lograr su consolidació n nacional y políti­
En la América han ocurrido hechos semej antes durante
ª u eha entre 1o s sIStemas
· 1 es o abso·
·
'
'
monarqmcos,
d1ctatoria
luf
co
r v18�ª8 . ntr a la tendencia democrática que nació con las
e 0 uc ion
es de Independencia.
Cuan d o las e1 ·
·
ecc1 0nes de 1920, el Gob1erno
C adel senor
rra nz c o
me tió un error político y social de los más profundos
y de c�ar a do
·
s de nu est ra h'IStona
· : o1 v1"d o' su ongen
d e gob ernante d
o
cr
m
áti
c
o
cuando se lanzó al camino de contrariar,
ab ie rt a;
en te
' ·
· · ' popu1 ar ; ex1g1
· · 0' d e un EJ· ercito,
f ornia do P or. . ' la o p1mon
c
.
iuda d anos armados
eoneur
democracia,
en
defensa
de
la
so Para ·
v101 ar1 a ; qmso volver, con el pretexto de regu-

t1

�52

COOPERACION

53

laridad continua de la administración, al sistema de hnpo
un Presidente sucesor, desatendiendo la fuerza palpit ante �r
las ideas electivas ya definitivamente triunfantes . En e
1
mencionadas circunstancias puede decirse que de lo s rn ª.S
.
.
.
1
mientos revo 1uc10nar10s acaec1·a os en 1920
_
· ación , 1a o bstm
d el
Presidente
· fué causa, y la perturbación del orden p úblico Solamente efecto.
Una brevísima consideración de los hechos dará la demostración exacta de esa aseveración.
.Al desarrollarse la pugna electoral para el perío do Pre­
sidencial de 1920 a 1924, era candidato francamente popular
en toda la República, el General .Alvaro Obregón. Las m ani'.
festaciones de esa popularidad eran rotundas y tangibles.
.Agricultores, comerciantes, industriales, empleados, obr eros
integraban clubs electorales para sacar avante la candidatur�
expresada. Y contra esa tendencia manifiesta de la voluntad
nacional, el Gobierno hizo surgir la presunción oficial de im­
poner al señor ingeniero Ignacio Bonillas. El nuevo candi­
dato tenía a su favor la forzada anuencia de muchos funcio­
narios y empleados del Gobierno, reforzados por unos cuantos
aventureros políticos de los que abundan en casos semejantes .
Coexistió una tercera postulación, la del General González,
pero esa solamente contaba con un círculo casi famili ar de
allegados o dependientes. Toda la intensidad de la luch a s e
concentró entre la imposición declarada del Gobierno y entre
los independientes de todo género que sostenían el principio
democrático del libre sufragio con la candidatura del señor
Obregón. Las denominaciones civilistas que se abro gab :;t, el
e
Bonillismo eran un mero motivo de propaganda, supuest o q.u ,
'p
o
i
c
a
en el fondo, se creía contar con la fuerza armada de la n
para contrariar la voluntad popular.
e
En el primer período de semejante lucha, que se pue�
o·
i
c
i
llamar período político, los elementos que fueron incond
nales del señor Carranza verificaron toda clase de a cto s h :;
tiles en daño de sus contrarios ; parecía como si se tra t �;ª de
apurar la paciencia de la República. Cuando la rece p cio!l to
e!l
Bonillas en la Capital concurrió notoriamente todo el ele!ll

º"

DEMOCRACIA MEXICANA
N' DE 1920 Y LA
CIO
-----------­
::::.=----evoLU,�
R
r,P.

dar la bienvenida a su futuro primer maneru. o P ,ªra
1os,
de Go. b·1 ru1en
tras que los policías trataban de callar,, a pa
to
tan
n
bregon,
en
O
aclamaba
data rio ,
que
tudes
las multi
¡as v o ces d_ e
la
de
ión
itiva
n
defi
consagrac
la
a
como
no
•
•
,
a ndi dato di"b '
a un c 1. a electo ra! mexicana . Desde ese d1a contmuaron
.
.
.
Jll a c
De o cr de atropello contra quienes pe d'ian eJercitar su funto s a cto s
i dere cho de elegir conforme a la ley. El 23 de marzo
daroe�toa
tradujo el malestar de su par1 c andi dato Obregón
, ·
•
d e 19.., , e
· energico,
que
. o Y 1 as pers ecuciones sufridas en un mensaJe
t1d
"
:
l
o
d
1
erística veraz de acusar un hecho cump
tuvo 1 a caract
" Monte rrey, marzo 23 de 1920.
" Presid ente República .-México, D. F.
" Acab o de saber aprehendidos Santiago, Generales Ci­
anuel Romo y Coronel José López Zuazúa.
priano Jaimes y M
, .
con todo respeto, esp1ntu mayor
reclamar
" Permítome
equidad para mis partidarios, pues mientras dánse todas faci­
lidades a los militares, muéstranse dispuestos incorporarse ca­
marilla constituye llamado ' ' Civilismo ' ', entre quienes :figuran
altos Jefes del Ejército, como Cándido .Aguilar, hijo político
de usted ; persíguese y hostilízase a quienes en cualquier for­
ma muestran simpatía por mi candidatura.
"Tales casos repítense continuamente, revelando marca­
da hostilidad hacia mi candidatura, en abierta pugna con
principios democráticos proclamados por revolución que usted
pres idió y nosotros secundamos, porque creemos y seguimos
creyen do firm
emente que tales principios deben cumplirse.
' ' Atentamente. (Firmado) : A. Obregón. ' '

La s ele ccio nes de _ Gobernadores habían sido intervenidas
dura ente
por la acción y la política del Centro, y los candini
d ato s O
·
· 1 es, persegm· dos 1mp
bregomstas,
· 1aactuantes o pos1b
cablern en
te
.
de
El
mando
el
E
bajo
concentrado
fué
jército
l os
_es
q
ue
f
al
se
adictos
personalmente
creyó
más
serían
n%-�
ca 1 a
to re sueltamente oficial. Sin embozo se daban gruesas
suin
U as ª\del tes oro público para la propaganda del señor Boni­
?8. emplea dos sospechosos de no plegarse en definitiva
a 1�
Po hti ca de
imp osición, eran separados de sus cargos. En

�54

COOPERACION

una palabra : se usó contra la voluntad p o pular del h
co
.
Y d e, 1 a astucia y de la vejació n . . . . El malesta' r p ol' ech0
it·ico
, .
.
e
torno en mtensis1mo,
como
en
l
o s tiempo s de la últim a
reel s
.,
.
.
crnn
p o rfi rista,
que dio, margen ocasion al al movimiento ec.
revo
1uc10na
·
· d e 19 10. La actitud del Gobierno frente a
r10
la �
,
yoria popular, provo có actos de protes ta que más
tarde se
'
,
rian de JUS
· ti·:fi cada rebeho
· , n contra el enorm e abuso de
Po der·
.
En. t a1 es c ondrn10nes
·
, bastaba cualquiera incidente para
Pro.
vocar un conflicto seguro entre demócratas y servidore
s inc on.
dicion ales.
La presión sobre el Estado de Sonora , que guardab
a una
.
actitud decoro sa, pero resuelta, fué el primer motiv
o o ca s10•
na1 . El
� senor
- c arranza trató de movili zar fuerzas para ah .
ogar
·
•
1� esistencia de la opinión Sonore nse contra la oposición
�
Boilhsta. Antes dejó correr el rumor de que un Gobie
rno
�
Mi­
, r�emplazar
litar deb�a
en aquella Entidad federativa al vigen­
,
te Consti
tuc10nal . He aquí documento s cambiados entonces
entre los p o deres referidos.

Mensaje del Gobernador de Sonora al
Presidente de la República
" D e Herm osillo, Son., el 30 de marzo de 1920.
' ' Seño r don Venustiano Carranza' Presid ente de la RepÚ·
blica .-México, D. F.
' ' Desde hace algunas semanas la prensa amarillista de lo s
Estado s Unidos ha estado pro paland o no ticias relativas a la
substitución del actual Gobierno Constitucional del Esta do,
por �n �obierno Militar que, se dice, impondrá y so st endrá
el EJecutivo de la Federación.
_" El G?biern o de mi cargo ha procurado, por t o dos 1:
med10s p o sibles, desvane cer ante la conciencia popul ar, esP .
cie tan d_e�cabellada ; pero, dada la repetic ión uniform_e _ d e d;
chas noticias, se ha llegado a notar cierta intran qu111d a d
.
a·
a 1 arma en los vecmo
s del Estad o. Circunstancia que se tr

1,P.

Y LA DEMO CRACIA MEXICANA 55
D E 1920
N -cIO::.:...
-------------REvoLU�':.:::

el
• •cio evidente para la . administración y para
.
JUl
e
p
r
c10s.
n
e
t o dos los neg o
duce llo re O'ul ar y marcha ordinaria de
o
ha dispuesto la
dad
superiori
esa
que
a
,,,
rr
er
s
b
sa
de
o de
Entida d feo·unas tropas con destino a esta
'¡·' J\.C��
. .
.
1on de al °
1· a c
Militares
10nes
Operac
las
de
Jefe
como
JJ1º'' .iz , d es1• gnando
a
deratIV
Pa cífico, con residencia en esta Capital , al
.
os ta del
C
.
en la
''
neral Manuel M . D ieguez
.
. ] ad ano Ge
.
cnH
mamfestar a uste d, de
o
permit
p articular, me
" So bre este
que el orden en este Estamás atenta y respetuosa,
. on
,
.
,
.
la m anera
.
leto '. la tranquilidad. public a notoria y 1.a .agitaci
.
m
o
P
c
es
do
al, ya micia da, se
de la contienda elector
, •
·,
pohtica , con m o tivo
.
,
ida a su mmima expres10n. C on respec to. a
encuentra reduc
·
ar a usted, que todos los h IJOS
te último punt o , debo c omunic
impaciencias y sin temo­
:: Sonora esperan tranquilamente, sin
su v o to en favor del
tar
deposi
para
res el día de l o s c o micios
idóneo para desem­
más
ere
consid
ca�didato que cada quien
esta unifica ción de
y
;
ica
Repúbl
peñar la Presidencia de la
criterio produce como resultado la ausencia absoluta de cho­
ques de opiniones y de partidos, que pudieran traducirse en
manifestaciones turbulentas o enconadas luchas peri o dísticas.
El Gobierno está dedicado exclusivamente a solucionar pro­
blemas económicos y de administración locales, y los gober­
nados desarrollan las actividades que sus ocupaciones públi­
cas Y privadas les imponen.
" Además, el J¡roblema del Yaqui, que ha sido para el Es­
tado una fuente inag o table de inquietud, puede considerarse
Ya sol_ucionado , pues los indio s han depuest o su actitud hostil
Por virtud de convenios que el Ej ecutivo de su digno cargo
cono ce
·
Y ha sancionado.
" E; n tal virtud c onsidero d e mi · deber manifestar a usted
ue
: el Pueblo de S�nora vería c on grave aprensión la llegada
e trop a8 1
.
. . fi a E stado cuando no hay motiv
o alguno que JUStl
qu es
a m ovilización, y esta aprensión crece de punto si se
t o�
en cu ent a la
a r e�
amenaza de los yaquis sometidos, de volverse
.
.
elar· Esa
am
leznab¡
enaza n o · es mfun da da m se apoya en d ees sup osi cio
nes' pues el General Diéguez me dijo últi!b.a- e
.., nte en esta
Capital : ' ' Mi solo paso por el Sur del Estado

�56

COOPERACION

ent?,rpe cerá gra �emente sus esfuerzos en favor de
la
�
cac10n del Yaqm , advertencia que obedece a la cir cu Pa cifi_
llStancia
conocida por el General' de que la tribu yaqui le tien,
· e
. .
Pa l't1..
cu1ar resentimiento y le es enteramente hostil.
" El propio General Diéguez podrá corrob orar est
e
" En vir
· tud d e 1 o expuesto, es lógico concluir qu P unt o
e 1a lle.
gada de nuevas tropas a esta Entidad federativa
en 1
l' d e
garantizar la tranquilidad del pueblo y el bienedtar
,
d:f;s ta.
do, traera el fracas o de esos arreglos con la tribu y
aqui' que
de tanta trascendencia son para el pueblo de Sono
ra Y con
ti· tmra
· ' una fuente de inquietud y un motiv o de desc
sonfianza
.
e msegur
·
i·d ad, que necesariame
nte producirá la retrac c·io, n �
e
todas las actividades Y una profun da depresión o cr1· .
sis econo.
.
,
mrna, que podra comprometer seriamente la situac
ión 1 oca1
·
" En nombre, pues, del pueblo y del Estad o de Sonor
a q ·
.
siei:1pre recibió a usted con los brazos abiertos, y
como' le:�
amigo de usted, le ruego atentamente se sirva recons
iderar y
s�spender la orden de movilización a que se ha hecho referen
­
cia, protestándole que velaré cuidadosamente por la conser­
.
vac�on del orde1:1 Y por el imperio absoluto de la ley en esta
Entid ad federativa.
' ' En mi próxima visita a esa Capital, el mes de mayo,
of_rezc? � usted ampliar detalladamente las razones que apoyan
m1 solicitud.
' ' Salúdalo con el afecto de siempre.
" El Gobernador del Estado, Adolfo de la Huerta. "

He aquí la contestación del Presidente al Goberna dor.
"De México, D . F.-.Abril 2 de 1920.
' ' Señor .Adolfo de la Huerta' Goberna dor del E stado .Herm osillo, Sonor a.
.
" Su mensaJe d e1 31. Me extraña sobremanera que, ta�to
.
el Go?i_erno como el pueblo de ese Estado hayan dad o cr�dit:
a noticias propaladas por prensa amarilla de Esta dos Unido '
sobre que el Ejecutivo Federal trate de substituir al Gob i et:1.º
.
Cons t·t
1 uc10na1 de esa propia Entidad por un Gobierno Jll111. ·
tar, ya que no hay motivo alguno que justifique este pro cedi-

R
1,i\

A MEXI CANA 57
Y LA DEMO CRACI
DE 1920--N�=------------�
¡.;voLDC.J-I•O

. n do , p or lo tanto, desmentir la espec ie, que es
1c
b
e
d
,
o
JJlieJlt talll ente infundada.
e
J
movimiento de. fuerzas . de ese Estad o, coP
Jll
co
,
-o espe c t o a un
fiesto a uste d que
otro de la Repubhca, mam
.
.
' ' J-•u a lqu1• era
c
Feder al mtent e
rno
JllO a . a en manera alguna que el Gobie
plic
, pues ob e de·
federativas
no i· lll
.
b eranía de las Entid ades.
o
s
la
a
r
o a circunstancias que,
cont . a necesidades de la camp ana
.
.
en
1 as de
cert,�, b. i
así lo reqmeran, sien do me d'd
de este Gobierno, ,
0
·
1c1
u
3 J
eral de nuestro pa1s.
0rde O'en
de uste d, de que la
� Por lo que hace a las apre ciaci ones
ral Diég uez fuese
Gene
el
si
· volviera a rebel arse
.
.
trib.u y aqu1
o, me parec en
Estad
ese
de
de las Opera cione s
designado Jefe
· de
prese ncia
la
ser,
ra a
si en efect o .así
.
, llega.
,
.
absurdas , Pues.
h osd
actltu
i
la
a
esa reg10n, no Justif can
"'
determ inado J efe en
ieD
ral
Gene
,
en todo caso el
til de parte de los yaquis, pues
opera ría siempre de acuer do con
guez O cualquier otro Jefe,
.
"
instrucciones de esta Pres1 denci a.
" Sería conveniente que anticipara para este mes su pro­
yectado viaje a esta capita l, para informarme verbalmente
los
sobre la situación de esa Entidad federativa, ampliándome
mensaje.
detalles que usted me anuncia en su
" Salúdalo afectuosamente.-V. Carranza. "

Como se ve por los anteriores docume ntos, en el Norte se
levantaba la protesta de los independientes contra los prepa­
rativos militar es de la impo sición. Había datos cierto s para
que el G obierno
de Sonora mirara como sospecho so y atenta­
torio el envío de
fuerzas militares extraordinarias a su pacífi, ;
ca regi· on
los sucesos del interior confirmaban plenamente la ·
razón qu p ,
.
e oseian las autorida
des sonorens es : en marzo fueron _deten
por el
ido s cinco diputados al Congreso de la Unión,
.
.
tnotivo d e
1.
�1ona
onstltu
O
C
b reg onistas, y sin respeto al fuero
( Ma' s ta d e no
des
autorida
podrían invocar solidez legal las
que v1_ r
·
olab an 1 a 1 ey. )
· · · ' cont ra e1
Por esos mismos d'ias se m1c10
&lt;ianc11·
at
o
Ob reg ón un proceso de complicidad con supuestos
0
Po �ible
s _ movimientos de rebelión ; el objeto político de esa
t rains
ª Poli cía c a era
confinar en un calaboz o al candidato po-

�58

ICANA 59
DEMOCRACIA MEX
CI ON DE 1 920 Y LA
-------v�V OL�U�:::::_=�------

COOPERACION

pular incapacitándolo, constitucionalmente, para qu
e
Presidente de la República, ya que el artículo 52 fra cc · , fu e:ra
ºn
de nuestro Código Fundamental, veda la Supr;ma J.11v;
. Vrr,
ia
ist:ra.
.
g
tura a quienes hayan figurado en motín asonadas O eu
'.
artel a
.
.
.
zos. Extremada con estos med10s
.
la
v10lencia
del Gob ie:r
.
. . .
no
1mposic10msta ,se tuvo que volver extrema la defens
d elllo.
·
, evadió, audazmen
era' t1ca . El candidato
·
Obregon
te' 1 a P ers
·
e
, mternandose para territorio del Estado de Gu
cuc10n,
er
r
e
r
0
•
En un momento
, se levantó todo el país, que a duras penas so.·
portaba la violencia tiránica a que se le quiso sujetar.
Tal, a breves rasgos, la historia de las causas que orig·i
na
.,
ron 1 a revo 1u c10n
de mayo. En un mes desaparecía el poder
_
que tuvo la rncreíble inexperiencia de intentar un retroce
hasta el principio político de tiranía paternal. Era imp osib��
c ?�tar con las fuerzas de la revolución para conculcar los prin­
cip10s que fueron ardiente bandera de la misma. El Ejército
no pudo, a pesar de la rigidez de la Ordenanza contribuir al
.
.
entromzamiento
de las prácticas que combatió por tanto tiempo. Fué tan completo y tan extraño el error psicoló o-"'ico del
senor
~ e_arranza, como sería el de un Sultán berberisco, que
pretendiera apoyarse en astures y castellanos para resucitar
sobre la Península Ibérica el poderío y la civilización de los
árabes.
Después de esta somera exposición, apoyada en elem entos
.
mnegables, se verá claramente que son ociosos y falso s los
cargos de rebelión arbitraria que se llegaron a formular con­
tra un movimiento provocado y obligado por la po lítica pre­
sidencial del señor Carranza ; el verdadero ' ' golpe de Estad o' '
se verificó cuando el Presidente violaba los principios que en­
gendraban su Gobierno, repitiendo el error de Comonfort,
cuando desconoció la Constitución de 57, única que lo vali dab a
como Presidente. Y así como Juárez fué, por aquel ent onces,
el representante de la Legalidad contra un Presidente real­
mente insurrecto, así Alvaro Obregón, Plutarco Elías Calles,
Adolfo de la Huerta, etc., etc . , fueron paladines de l a leY Y
de la democracia contra un Presidente que, pasando p or , 1�
c
letra Constitucional, violaba la soberanía mexicana en su p ra

ª

'

1,•.\ ,...

. 1 remente. Aunque el caso común y ordinario
0·i r 1·b
e
I
e
e
ner la pureza d e 1 a
tica d e l os" G Obierno s que luchan por soste
1 os,
d
ación de los par t·d
es el u ci. o Nacion al contra la exalt
con stit x1�st e el de pueblos que hayan de defenderse contra
• e, n c ,
tan1b· i s ap arta dos de la send a equitativa y lega l .
' ·
no
d e1
b as1co
·
p neta,
Agua
de
Plan
G ob 1 e·r
del
dos
·
deran
.
L o.s ·cons1
d aver
,
los
de
1s
smtes
oportuna
.
.
to de abril, son una
.,
,
d1aqm
e
H
lllovnn1en ·
.
narou aquella revoluc1on
orio-i
que
º
s
vo
i
t
o
deros in
ento :
cho docum

" Pl an de A gua Prieta.
. .
.
Considerando :
.
reside esencial y ongma" lo. Que la Soberanía Nacional
todo pode r público dimana del
riamente en el pueblo ; que
; y que la potestad de los
pueblo y se instituye para su bene ficio
· 1
, parcia
de1 egac1· 0n
e
mandatarios públicos es únicament una
o;
de la Soberanía Popular hecha por el mismo puebl
ciudadano
blica,
Repú
la
de
" 2o. Que el actual Presidente
partido
un
de
Venustiano Carranza se ha constituído Jefe
o
b
ha
o,
político, y persiguiendo el triunfo de ese partid
_urlad
de
dido,
de una manera sistemática el voto popular ; ha suspen
hecho, las garantías individuales ; ha atentado repeti das veces
contra la soberanía de los Estado s y ha desvirtuado radical­
me nte la organización política de la República ;
" 3o. Que los actos y proce dimientos someramente expues­
to s constituyen al mismo tiempo, flagrantes violaciones a nues­
t ra Ley S
uprema delitos graves del orden común Y traición
abs oluta a las a�piraciones fundamentales de la Revolución
Constitucionalista ;
" 4o. Que habiéndose agotad o todos los medio s pacíficos
Par_a en c auz ar los procedimientos del repetido Primer Manda·
·
,
t an o d e 1
a Federación ' por las vias Consti· tuc10nal es, sm habe:rse 1og
rado tal :finalidad ha llegado el momento de que el
PUeb l? me
o al Manx
a, revocand
. . .
d atario . icano asuma toda su Soberaní
y re1vmd 1can do
el ini: �fiel el poder que _ le �abí� conferido,
Y
,Peri o ab soluto de sus mstituc10n es y de sus leyes ;
' 5 0. En tal virtud, los subscriptos, ciudadanos mexica-

�60

COOPERACION

nos , en pleno ejercicio de nuestros derechos político s' he
adoptado en todas sus partes y protestamos sostener en eni.os
nte.
reza, el siguiente :

Plan orgánico del movimiento reivindicador
de la democracia y de la ley
' ' Artículo lo. Cesa en el ejercicio del Poder Ejecutivo de
la Federación, el ciudadano Venustiano Carranza.
' ' Artículo 2o. Se desconoce a los funcionarios públicos
cuya investidura tenga origen en las últimas elecciones de
poderes locales, verificadas en los Estados de Guanajuato, San
Luis Potosí, Querétaro, Nuevo León y Tamaulipas.
' ' Artículo 3o . Se desconoce, asimismo, el carácter de con­
cejales del Ayuntamiento de la Ciudad de México, a los ciuda­
dados declarados electos con motivo de los últimos comicios
celebrados en dicha capital.
' ' Artículo 4o. Se reconoce como Gobernador Constitucio­
nal del Estado de Nayarit, al ciudadano José Santos Godínez.
' ' Artículo 5o. Se reconoce también a todas las autoridades
legítimas de la Federación y de los Estados. El Ejército Li­
beral Constitucionalista sostendrá a dichas autoridades, siem­
pre que no combatan ni hostilicen al presente movimi ento .
' ' Artículo 60. Se reconoce expresamente como ley funda­
mental de la República, a la Constitución Política de 5 de fe­

brero de 1917.
" Artículo 7 o. Todos los Generales, Jefes Oficiales Y Sol­
dados que secunden este Plan, constituirán �l Ejér cito Lib e­
e
ral Constitucionalista. El actual Gobernador Constitucional d
e
Sonora, ciudadano Adolfo de la Huerta tendrá interinament
l­
el carácter de Jefe Supremo del Ej ;rcit�, con todas las facu
d
tades necesarias para la organización militar, p olítica Y a ·
ministrativa de este movimiento.
10 s
' ' Artículo 80. Los Gobernadores Constitucionales d e e 1
Estados que reconozcan y se adhieran al movimiento e n

1920 Y LA DEMOCRACIA MEXICANA 61
L croN D E
V
R evoL, ��-----------1,.A-

· ta días' a contar de la fecha de la promulgad e trem
in
°
t'r))l.
nombrarán, cada uno de ellos, un represene
.
e ste Plan'
·
de que d1ch os d ecióll d e b1· aa :rn ente autorizado, con obJeto
,
e
tant e d un1"dos a los sesenta dias de la fecha de 1 presente ,
re
.
,
o
s
d
. que desi gne el Jefe Supremo Intermo, pro ce d an a
Je rc"ª 1 10
it
s
en e
va, por mayoría de votos, el• Jefe Supremo
.
.
ar en definiti
· ta.
noJllb r. , • 0 Liberal Constituc10na11s
cit
er
EJ
d el
, u1 o- 9 0 · Si en virtud de las circunstancias origina" .Artic
·
=.., aña, la junta de delegados de los Goberna doca=n
d as P or 1a
anterior, no
· onales, a que se refiere el artículo
i
c
u
. .
,
res ConstI•t
defirutivamente
quedara
indicada,
fecha
la
en
a
,
yon
ma
une
.
e
.
.
.
r
, .
mo del EJercito Constituc10nahsta el actua1
com o Jefe Supre
Gobernad or Constitucional del Estado de onora, cmda dano
Adlofo de la Huerta. ,
" .Artícul o 10. Tan luego como el presente Plan sea adopla Ciudad de Métad o por la mayoría de la Nación y. ocupada
.
.
se proce dera, a
sta,
xico por el Ejército Liberal Constitucronah
designar un Presidente Provisional de la República, en la for­
ma prevista por los artículos siguientes.
'' .Artículo 11. Si el movimiento quedare consumado antes
de que termine el actual período del Congreso Federal, el Jefe
Supremo del Ejército Liberal Constitucionalista convocará al
Con greso de la Unión a sesiones extraordinarias, en el lugar
donde pueda reunirse, y los miembros de ambas Cámaras ele­
girán el Presidente Provisional, de conformidad con la Cons­
titución vigente.
· '' Artí culo 12. Si el caso previsto por el artículo anterior
lle gare a pre
sentarse con posterioridad a la terminación del
Perío do C onstitucional de las Cámaras actuales, el Jefe Supre­
mo d el E jérc
ito Liberal Constitucionalista asumirá la Presi­
dencia P
rovisional de la República.
. ' ' Artícul o 13. El Presidente Provisional convocará a elec­
�iones d
e P oderes' Ejecutivo y Legislativo de la Federación ,
lUllJ.ed ia tamente
que tome posesión de su cargo.
,,
ft . A rtícul o 1 4. El ,T efe Supremo del Ejército Liberal Cons1 Uc1 on r1s
. 1 es de 1os
ta, nombrará G obernadores Provis10na
Jl:stad o
s d e Guana •
· Potosi,
' Q uere't aro, Nuevo
Juato, San Lms

s

ª

·

�62

COOPERACION

--------

León y Tamaulipas ; de los que no tengan Gobernado r C0
11sti­
tucional y de todas las demás Entidades Federativas
primeros mandatarios combatan o desconozcan este :so_s
0 v1.
miento.
' ' Artículo 15. Consolidado el triunfo de este Plan e1 pr
'
e
.
.
.
s1ºd ent e Constituc10nal autonzara, a los Gobernado res Pr .'
OV¡.
.
.
s10na1 es para que convoquen mme dºiatamente a eleccion es
de
Poderes Locales, de conformidad con las leyes resp ectivas .
' ' Artículo 16 . El Ejército Liberal Constitucio nalista se
.
regira, por 1 a O rdenanza General y Leyes Militar es actuª 1_
miente en vigor en la República.
' ' Artículo 17. El Jefe Supremo del Ejército Liberal Cons_
titucionalista y todas las autoridades civiles y militares que
secunden este Plan, darán garantías a nacionales y extranje­
ros y protegerán muy especialmente el desarrollo de la indus­
tria, del comercio y de todos los negocios.
" Sufragio Efectivo. No Reelección.-Agua Prieta, Sono­
ra, abril 23 de 1920.-General Plutarco Elfas Calles. ' ' (Si­
guen firmas ) .
Es muy digno de notarse que, por primera vez en el c urso
del pasado decenio revolucionario, los vencedores no usaron
las menores prerrogativas como tales, sino que se inspiraron
en la más alta tolerancia ; no hubo persecuciones personales ;
se fué en pos del triunfo de un principio y no a la satis fa cción
de una venganza. La muerte del Presidente Oarranz a fué sól o
un accidente desgraciado, extraño y contrario a los fines del
movimiento. Obstinado el alto Mandatario en combatir c o n·
e­
tra la opinión triunfante, se internó por las serraní as de pu
e·
r
,
es
bla y en una sorpresa, que verificaron fuerzas irregular
eJC·
s
sultó muerto, obscuramente. Fueron inútiles las órdene
e
pedidas por el actual Presidente, señor Obregón, p ara que s
S,
O
h
salvara la vida del antiguo Primer Jefe . A raíz de los hec r
ce
algunos acompañantes del señor Carranza intentar on ha
o
e
caer la responsabilidad del hecho sobre los Jefes de la R -va··
r
g
lución. He aquí la respuesta del General Obregón a s us
tuitos fiscales :

vo LVCI

ON DE 1920 Y LA DEMOCRACIA MEXICANA 63

�
-les dice- ' ' que un grupo de .Oficia1y e xtr año ' '
, , Es Jl'll
su honor, como ustedes dicen, y
lealtad,
su
an
r e go n
ue
q
Carranza con el propósito y
Presidente
s
al
fe
p p añab an
.
.
.
que ac o ro r ote gerlo, h ayan permit"ido que, se 1 e asesmara, sm
p
de
d eb e
como es sabido en toda la República y
\ co n su deb er,
culll r do , pues debieron a todo trance haberlo salvado, to­
f un
en � 1: ; cuan do toda la República sabe que ustedes son los
' .
a á
da-vi
· fortuna do suceso de la ultima
bles por e 1 m
.
únicos responsa
.
un final con la muerte de don Venusha temdo
.
sero ana que
,
qmen se encontro' ab and. ona d o por sus mas
t.iai10 Carranza,
.
,
que en e 1 moment o cntrno deJaron de cumcercan os amtigos,
teJ erlo.
pro
de
er
deb
plir su
"En repeti das ocasiones, el Presidente Carranza fué no­
tifica do de que se le darían todas las garantías, si abandonaba
la zona peligrosa ; pero él rehusó aceptar esta oferta, porque
indudablemente consideraba un acto indigno para un hombre
de honor, salvarse dejando a sus compañeros en peligro.
' ' Este acto de Carranza revela dignidad y buen compañe­
rismo, que ustedes no supieron apreciar.
"Firman el mensaje los nombres de treinta y dos oficiales
Y un civil, número más que suficiente, ·si hubieran cumplido
con su deber, para salvar la vida del señor Carranza, si, como
ustedes dicen, fué asesinado.
' ' Com o ustedes dicen que fué asesinado, tengo el derecho
de sup one r que ustedes corrieron en el momento crítico, puesto
. ue ningu no de ustedes resultó herido. Si ustedes hubieran
áe
a f:n dido la vida de su Jefe y amigo, que les demostró tanta
1s
: ta d _Y fav ores, ustedes habrían sido honrados, o tuvieran
8 s con
cien cias tranquilas, y hubieran escapado a la vergüenza
d e su cob
ardía. "
lu 'La mejo r p rueba de la popularidad que asistió a la Revo­
ci de 19
20, fué que, a su triunfo, el país entero quedó pa­
c ifi. c:�
l'r e c . o, as ombro samente. Cesaron los disturbios y las insu­
fru.c�I on es, entr ando la Republica en un laborioso período de
osa r
eorganización en todos sus ramos administrativos.
11�
�•i. u ch0 ti· empo se aseguró que la idiosincrasia mexicana
·
Pedia
.
que l a rig
iera, para conservar la paz, una tiranía en-

�64

COOPERACION

mas carada por ciertas fo rma s legales . Pero lo s suc es os
tic os recientemente expuestos prueban claramente que a P�lí­
e s una fals a afirmación, s obr e to do en esto s últim os tiequella
Bien al c ontrari o, México pres enta el cas o expe rim enta;P os.
un pueblo que só lo s e s omete a sus decisio ne s, sob er an° de
s
legales. La idea democrática que atravesó c om o una
a
rv'Ya
.
.
. o s msurgentes ha sta lo s antirreele c
des de 1os genum
cion·istas
de 1910, es ya un cuerpo completo en la doctrina y en el sen.
.
.
.
.
t1miento nac10nal. El esfuerzo ha sido penoso antes de con
sa.
grar es a verdad ; las etapa s, revuelta s y s angrientas . Pero e
co s a ha rto sabida c ómo todo s l os pueblo s " libres " adquiere�
ese título a cos ta de semejantes convulsiones.
La ens eñanza hi stó rica de 1920 es tangible y s evera p ara
lo s partidario s , sincer os o no, de las tiranías enmas carada s y
de las tutelas inju sta s . Signific ó el co ronamiento de la gran
t ransfo rmaci ón dem·ocrática efectuada al travé s del siglo que
hemo s vivido como pueblo independiente. L a facilidad con
que quedó eliminada la fuerza impo sitiva, que en otros tiem­
po s fuera incontra stable, e s la mejor ba s e pa ra la conclusión
de que México n o podrá ya g obernars e sin la ve rdad democrá­
tica de : Sufragio Efectivo.

t

La cultura proletaria
actualmente la clas e obrera una cultur a pro ­
6 Posee ya
. , o existe nada má s el germen de una nueva cultura para
p1a
el porvenir 1
el
Veamos cuál es el significado de Cultura. Cultura es
o
y
polític
mico,
ó
econ
o
ll
o
r
r
a
s
reflejo e spiritual de nuestr o de
,
s
idea
ente
únicam
o
n
social. Al decir " espiritual ", entiendo,
eadora,
r
c
ía
s
conciencia, ideales y juicio s, s ino también la fanta
impulsos, s entimientos e instinto s.
La vida cultural e s un reflejo de la vida econó mica y políti­
ca de la sociedad, en una determinada ép o ca. Así, p or ejefuplo,
si queremo s comprender la cultura de los antiguos aristó cratas,
tenemos que averigu,ar ante s la s condicione s económicas que
regían sus de stinos . Toda la filo s ofía, lite ratura y la s bellas
artes de este perío do, no son má s que su reflej o .
El rasgo sobres aliente de ese momento histórico es la
impe cabilidad del dominio aristocrático.
Así, por ejemplo , Platón, en su " República " dem;ostró
por p rimera
vez la exactitud de e sta tesis, expresando el pen­
sam iento de
que la humanidad puede lograr c ondiciones de
m ayor eli cid
f
ad, ba sándos e en la igualdad s ocial . Pero admite
este crite
r10
· da dano s . L o s ese1 avos
· um
, · camente par a los cm
quedan e
xcluído s del der echo de mejurar de vida .
r aEtl capital ismo también tiene su expresión en la filosofía,
¡� � ura Y el arte . El mfü:¡ ló gico de sus repre sentantes en
ti-u cl��o fía, es Herbert Spencer, que procura explicar la c onscion de la
Sociedad humana como el bi ólo go la construc5

�66

COOPERACION

ción del cuerpo. Para él, las clases trabajadoras son las var i
as
células que corresponden a la clase capitalista.
Y no solamente en la filosofía, sino también en la lit er
tura, en la economía política y en el arte, el capitali sm o f::e
elevado durante cierto tiem'po a una categoría casi divina .
Pero de hecho, la opinión de Spencer es falsa. Bus can d
la esclavitud de la clase obrera, llegó a un absurdo . D ie:
Spencer que las clases trabajadoras son el cuerpo, y los capi.
talistas el cerebro de la Sociedad. Y se olvida que también
las clases trabajadoras están formadas de hombres que tien en
cada uno su propio cerebro, siendo, por tanto, capa ce s de
pensar individualmente tal como puede pensar cada uno de
los capitalistas.
Probablemente nunca la cultura de la hum.anida d ha
presentado una unidad completa. Desde los remptos tiempos
en que la humanidad s e dividió en clases, existen culturas de
clases. Y no siempre la diferencia entre las culturas ha sido
la misma.
Así, por ejemplo, cuando los griegos derrotaron a los
persas, se llevaron a cabo reformas democráticas necesarias
para que pudieran C•O operar todos los habitantes después de
la victoria. Pero logrado el fin, desaparecen todas las liber­
tades conquistadas. Y a poco nos informamos acerca de jun­
tas secretas de esclavos y de ciudadanos amantes de la igual­
dad social. Según algunos, Sócrates y el mismo Cristo parti­
ciparon varias veces en esta clase de organizaciones secretas.
Estas juntas griegas, judías y romanas, prepararon el adve ni­
miento del Cristianismo y una cultura nueva y muy difer ente
de la de los poderes de aquel tiempo.
En la Edad Media, la Iglesia protegía de muchos modos
el predominio de l a esclavitud . Después de la caída del Im­
perio Romano, cayó también la autoridad del Estado, pa sando
a
a manos de la Iglesia, que inmediatamente buscó la maner
de justificar la opresión de las masas por los aristócr atas.
1
La cultura de la Edad Media es la cultura teol ó gi ca , ª
segunda última base de la aristocracia.
neLas masas del pueblo vivían en una obscuridad irnpe

LA CULTURA PROLETARIA

67

pesar de esto, reinaba un gran descontento
er o a
trab le,
la cultura reinante. La diferencia en las formas
ª - áe
r
e
�
c
a
e, que en el campo el idioma y el contan grand
.
de vivir era
era1: co�ple�amen: e otros comp �rados
social
da
�
de la vi
cePto . s entimientos de solidaridad y amistad mas arraigados
con 1
res feudales. Y en cuanto surgía la o casión, es_
entreº�o s se ño
las tachas entre los aldeanos y los senores.
taIlab an
consigo la cultura democrática. La
El c apitalismo trajo
ncesa proclamó los Derecho s del Hombre , romRevolución Fra
y rancias de la aristocracia.
iendo las tradiciones orgullosas
con su libertad y felicidad
hombre
el
ente
teórica11;1
;u é creado
de modo teórico.
solamente
Pero
erso.
univ
del
como el centro
el abismo
poder,
un
en
Desde que el capitalismo se convirtió
entre las clases se ahondó aún más. Las relaciones entre los
hombres se hicieron mecánicas. Así, el obrero, como el capi­
talista, cumplen a ciegas el papel de una enorme maquinaria.
Las ideas culturales democráticas perdieron su valor en
el régimen capitalista. Los hombres de cada clase respiran
en distintas atmósferas y viven vidas diferentes en una misma
ciudad. Se pregunta : 6 puede ser igual la cultura de todos
estos hombres 1 Claro que no. ¡, Cuál es, pues, la cultura
proletaria y en que se diferencia de la capitalista ? Antes hay
que aclarar dos casos. Primero : que la cultura proletaria no
rompe por completo los valores culturales ya creados hasta
ahora. El obrero se interesa por la vida, ansias y sueños de
to da la humanidad, incluyendo los intereses de los miismos
opresores . Al proletariado le interesa profundamente la lite­
at
; ur a, el arte y las ciencias sociales de todos los tiempos y
odos lo s pueblos, aunque los vea a través del prisma marxista.
. Se gundo : la cultura proletaria no es lo mismo que la
.
cultura soci. alista
. Cuando ella alcance por medio del proletatiadO la victoria del socialismo
y toda la humanidad esté inte­
grad a P
or
tra
clara está, será única y ge­
cultura,
la
bajadores,
... e
.
•• :ra1 Y
no p ertenecerá a . una sola clase, pues será la cultura
_
Prole taria
dentro del régimen capitalista.
L a quinta esencia
de esa cultura es : el sueño de igualizar

�68

LA CULTURA PROLETARIA

COOPERACION

a todos los hombres y el respeto de todos ante los sentirnien
t os
de cada hombre.
La cultura de las clases actualmente dominantes
.
. º
.
ta
blece diferencias entre e 1 m diviº duo y el rebaño, como ll' aes
1t1an·
a las bases del pueblo.
Para el artista de esta cultura existen solamente el a .
ris.
'
·
' t a, e 1 burgues
t ocra
y e 1 po l'Itico.
L as masas trabaj adoras
no
· ' va1 or socia
representan para e'l nmgun
· l. Pero el pro letariad
hizo más amplia la psicología social.. Y las averigua cion °
s
llevadas a cabo últimamente demuestran que el individuo :
resultado de las influencias de la sociedad sobre sus inclina�
ciones, sentimientos e ideas. Esta nueva corrienw de la
psicología social es el resultado de la cultura proletaria. Por
algo escribió el " Néstor " de la poesía norteameric ana, walt
Whitman, que la poesía venía de las masas trabajadoras. Se­
gún él, el proletario es por ahora la parte más sana del orga­
nismo social. El proletariado reconoce en cualquier forma el
trabajo como expresión de la alegría de la vida, y así lo en­
tiende Verhaeren en sus incomparables poemas de ritmo uni­
versal. Para el aristócrata y burgués, el trabajo físico es
algo infame, digno de esclavos, plebeyos y obreros. Ya que
el proletariado lleva el trabajo a un alto grado de dignifica­
ción universal, claro es que los artistas de esta nueva cultura
deben encontrarse entre los mismos proletarios, que eternizan
el trabajo en el arte.
Así es cómo subyugan tanto las esculturas y pinturas del
belga Maue, en las cuales nos muestra a sembradore s, sastres
y mineros. Cuadros y esculturas que hacen pensar co nstan­
temente en los problemas del trabajo.
Cuenta Romain Rolland, que Juan Cristóbal enco ntró l�s
tono s para su música en los sonidos del martillo sobr e la lánll·
na Y en la marcha rítmica de la obrera modista, cuan do se
dirigía a su trabajo.
El célebre escritor alemán Jacobo Wasserman, desesp era·
ue
do de buscar durante muchos años de vida de salón alg o q
lo dejara satisfecho, nos lleva en uno de sus romanc es re cieJJ·
tes, " Cristof Wanschaffe ", por los barrios obreros, d on de eJJ·

69

,

que por
s positivas del valor de la vida. Claro
�
JJJ.O S i dea
' tano�.
so
a
e
d
a
cultur
tr
una
ia
todav
coJl la cultura proletaria es
sufri­
a
Y
re
hamb
s,
r
lucha
o
creando, entre
ah
p nas se está
ue a
por­
lo
para
ideal
una
q s, si�endo la única que repres enta
o
t
n
supers
de
e
sólo
ta
Í
Jll.
ue la cultur a capitalista se alimen
·
v_e1!1r ya q p asado.
.
d el
.
t1cion'es . , n .no se sentirá entusiasmado viendo a los. eterna.
• Quie
y artistas que
enamorados del arte, escritores
i .,
.'
· de la revo1uc10n
nte JOV·enes
,
e
Jll. n n su inspiración en la cultura proletaria
. e
tie
k
,
Blo
ander
Hom ero inmortal, Alex
d ata desde 1904 cuyo
ue
q
ratura entera ?
.
vale por una lite
se
filas prole tarias, ya no
· · 1 eL os escritores que salen de las
antes ' en busca de hono res y privi
•
.
aleJ an de su clase como
· s por parte de la clase dom man te.
gio
,
y po bres pero
'.
Las instituc iones educativas, escasas aun
c�a. Y Jun� as
antor
de
n
sirve
les
do,
taria
prole
el
por
creadas
tarios el cammo
con la literatura y el arte, enseñan a los prole
qu no es sol �­
ial,
so
_
espiritual y estéti co hacia la revol1;1ción � . �
uciones poht1mstit
mente una aniquilación de las existentes
osa
cas y sociales, sino al mismo tiemp o constr ucción armon�
hbro
su
en
de espíritus renova dores. Dice Gabriel Seaille
" Sobre Democracia " , que lo malo de las revoluciones consiste
en que se construyen nuevas formas políticas y sociales, que­
dándose los revolucionarios mismo s con los viejos espíritus.
Pero n o es así la revolución social venidera, cuyo lema es :
"H ombres renovados para v1ºda nueva. "

r

Salomón KAHAN.

��

La moral de la familia comu
nista
Por ALEJANDRA
KOLONTAY

El artículo _presente es
l � s conferencias que la resumen de
n1sta (actualmente embajfamosa comu­
adora de Ru­
_ en
sta
Noruega) s u s ten
mente en la Universidad tó reciente­
de
N OCIONES FUNDAMENTALEMoscow .­
S.

I
I. Matrimonio y familia no
son dos con cep tos invariables
Y absolutos. Pertenecen a esos
fenómenos históricos que de­
pen den de las sele ccio nes eco
nómicas y pro ductivas de deter­
minadas épo cas . Las formas
del matrimonio el aspecto de la
familia Y la moral sexual,
están determinad�s por el sist ema
eco nóm ico reinante. Se cam
bian al variar el fundamento eco·
nó mi co de la soc ied ad
.
II. La familia, lo mismo
que el Est ado la Religión, la
ide a del Derecho, las cos tum
bres y la moral �on tan sólo a
un
de las formas que imponen
el orden eco nóm i;o y la produc ci_ó�III. Mientras la producción
tenga su lug ar en la falllili3
Y no se hag a por la soc ied ad
entera como una unid ad, sino p o
_r
células aisladas, la familia
permanecerá unida y con c ap aci.
.
da d par a ex1st1r, y los esp oso
s se hallarán liga dos más o Illenos
fuertemente.
IV. En tiempos en que preva
la
lecía la econo mía naturª·1a d
familia, en la vida, era la
.
a
forma más efectiva com o urll

DE LA FAMILIA COMUNISTA
'-'·
LA &gt;dQRAL

71

era una independiente y cerrada unidad
------.
, ll�. c a cuando
. . .
, pnm¡¡_t1vos,
1a famic conol a ' �roductiva. En tiempos mas
.
c
1
ll
ól
econ
una célula productora y consumidora.
l rnisrn o tiempo
)ia era· a
parientes
y de la familia era en aquel tiempo
ad de lO s
r.,a nn.1d . sti• tu ción social, particularmente en los primeros
in
,
. .
.,
,
l a unica
proveia a1
desa rrollo económico. Esta mstitucion
el
d
os
.
.
·
t1clllP
de to dO· lo necesaúo para la vida. La f ami1·ia se conh0111bre
" · auo Y 1a
· divi
.
nces en una necesidad vital para e1 . m
v1erte . en
. to
1·
países
y
regiones
con
un
capita
ismo
apenas
En
d
cole ct1v1da ·
·
· t es, toO
y
leJano
nen
r
eJ·
emplo
en
el
cercano
'
po
d
o,
desarrolla
, .
.
bl os nomadavi,a tiene 1a familia de campesinos, y. la de los pue
.
, ter de una unión econormca pro ductiva : cuando
des el carac
.
la soci· eda d pasa de la economía natural al. . comerc1:0 , Y a 1os
su caracter de
· manuales , entonces pierde la familia
trab aJOS
.
,
cuanto mas
En
productivas.
funciones
un ce'lula cerrada con
.
, ·
se desarrolla el Capitalismo, tanto menos �u�c10nes econonncas quedan para la fam)ilia y tanto má� debiles se hacen los
eslabones que sostienen la unión de la misma. Igualmente, las
relaciones entre los esposos pierden su solidez .
V. El régimen capitalista desarrollado convierte a la fa.
milia de una célula económica productora en una célula neta­
mente consumidora y jurídica. Y hoy no sólo los ricos, s� no
.
aun los obreros consumen ya también fuera de sus familias.
Las relaciones económicas de la familia empiezan a desapare­
cer. L a necesidad social de la existencia de la familia como
unidad, se debilita ; las relaciones
entre los esposos pierden
su carácter de
unión permanente y obligatoria.
. .
VI. En el orden capitalista-burgués actual, la familia
se
sostiene sobr
e las bas es siguientes :
·A.. Intere ses pecuniarios, cálculos materiales ; intereses de
e con omía
do
de la palabra,
aunqne y méstica en el sentido más estrecho
·' .
a n o com:o problema de pro ducc10n
fen B . La dependencia económica de la mujer, del hombre,
' en o qu e
�:m
poco a poco desaparece por el h echo de que 1as
tnuJeres tr
abajan ya.
• , C.
.
ación de los padres hacia sus hijos Y la prov1s1on La oblig
de lo s rm.
,
smos hijos por los padres, fenomeno
que desapa�

�72

DE LA FAMILIA COMUNISTA
LA M ORAL

COOPERACION

rece más y más de la familia, porque el Estado y la s o ci
e�aa.
cuidan de la educación de los niños.
VII. El sistema económico individualista del Capit 1 1.
8lll.o
·
·
que e_s t'a basa do so b re la propiedad
privada,
es el v erdader
o
fundamento de las relaciones familiares. Las funciones e
co
. .
, .
.
nomicas de 1a farnJha que existe como una unidad econo, . ·
nuca
· depen iente
m
d'
en el estado capitalista-burgués, no se c o nf
. un.
den con la economía social, sino que se debilitan por el s1s
te.
. .
ma desarrollado por el Capitalismo.
Mientras subsista el Capitalismo, la economía dom e'st·ic a
.
.
m divi
' "dual y la propiedad
particular persistirán, al igual q
,
· P r mas que los lazos familiares se manifiest en ue
1a fa�1· 1ia,
cada
_
, ?
vez mas debiles
y las relac10nes entre los esposos no vengan a
ser más que una unidad jurídica reconocida.
VIII. Solamente el nuevo orden de la sociedad y la pro­
ducción ; solamente un Estado de carácter obrero que se en­
cargara de los fines principales de las células de la familia
aniquilaría la base económica social de la familia actual y desli'.
garía la necesidad objetiva de las relaciones actuales entre los
esposos . Estos fines principales de las células de la familia son :
Organización de la producción y el consumo '• educación de
.
ios mños ; la provisión de los incapacitados para el trab ajo ;
explotación de todas las fuerzas del trabajo y de la fuerza de las
mnjeres para funciones sociales y económicas ; la producc�ón
_
colectiva del Estado -0brero. La nueva sociedad de tendencias
cooperatistas se encargará de las funciones de la antigua fa­
milia que de este modo ya no será necesaria. Las relacio ne s
entre el hombre y la mujer entran en una nueva fase Y se
crea una nueva moral sexual. ·
,:i

ª

II
La moral sexual y el comunismo

tra
•
IX. En los diversos
grados del desarrollo socia l enc o 'n de·
. d
s
e
u
mos muy varia os conceptos de moral sexual· Un burg u r·
, una ofensa para su honor el que su muJ· e r d
h oy cons1'd eraria

73

a, un
jor · ami� o, mientras �ue en la Ed,ad Medi
------::
o
la
toda
ed
su huesp
IJl¡e se c
católi co solla dar su .muJe r a
Y
u0ble I11U
mostrarle asi' su amista d .
a ra de
p
e
c
o
h
n
p rimitivos que viven en tribus tienen concep !Jos ueblos
, a los de los
.
�etamente distintos de la moral sexual
·
.
t 0s c omP ue ya salieron de la f ase d e1 comumsmo primi· tivo y
s
o
pu ebl qla ciones patriarcales. En el sistelllía de tribus y en el
anos Y
de las .re
primitivo general, es regla que los herm
corounismo vivan junto s. Cuando el patri. arcado se hace
.
.
herma naS con
relaciones sexuales entre los parie ntes empielas
e
ert
f
u
,
mas
e com o un ,pec. ado ..
zan a considerars
a econo mico tiene su mora1 sexua 1 , cada
sistem
X. Cada
Compárense, por ejemplo, las cose1ase Su ideal de familia.
nobl eza feudal y de la burguetumbres y la mora l sexual de la
III.
sía de los siglos XVI, XV II y XV
pto jurídico de la propie­
conce
del
ón
XL La consolidaci
go el recon o­
dad particular reforma las familias y trae consi
mujer antes
la
de
nidad
(virgi
",
cimiento de la " m,oral doble
de la
acerca
tos
concep
ntes
Difere
)
del casamiento jurídico .
de
acerca
to
concep
doble
,
mujer
infidelidad del hombre y la
•
la prostitución, etc.
XII. La m.ioral de la familia burguesa tiene dos bases :
A. Hipócrita honradez externa con bajez a moral de hecho .
marido, sostén de la mu. B . " Moral doble ", una para el
Jer Y l a familia, y otra para la mujer, la esclava de la casa.
XIII. La nueva moral s·exual que se desarrolla entre el
proletariado, y que tiene su origen en el concepto del mundo
comunista, en general protest a antes que nada contra la hi­
po �resía de la
moral burguesa y contra el principio de doble
estnnaci ón
para nuestra s relacion es sociales del hombre Y la
mujer.
XIV. El concepto del mundo comunista y la ideolo gía
· nes sexuales solamente d es de d os pun· ve las relac10
Proletar1a
t o s de v
ist a :
de el punto de vist a de la salud de cada miembro
de laA. D es
·
· dad
s
oc
ie
trabajado ra y desde el punto de vista d e 1 a
.
hig1e
ne de razas.

�74

COOPERACION

B. Desde el punto de vista del desarrollo y cons
oli .
de aquellas cualidades, sentimientos e ideales en el da cio, l:J.
h0
· en 1 a muJer
como
· que pue den servir
· para el convivir c ol nibr
. e
.
Y ayu dar a 1 a sol1dar1'd ad para vencer las inclinacion e ctivo
es ego1s.
tas individuales.

III

Los límites de la libertad en la moral
de la familia proletaria
XV. El concepto del mundo comunista combate la
moral
.
somal burguesa que no está acomodada a los intereses
y los
fines de la clase obrera, pero el prtletariado no ve la cuestió
n
de las relaciones sexuales desde el punto de vista de una liber­
tad absoluta e ilimitada.
Lo que tiene que substituir, la moral hipócrita de la ideo­
logía burguesa, no es un fin anarquista y de relaciones com­
pletamente libres. En lugar de la decrépi ta moral de la fami­
lia burguesa, pretende el proletariado construir nuevos prin­
cipios de moral que regulen las relacion es sexuales en favor
de los intereses y fines de la clase proletaria. Desde este pun­
to de vista ya no hay necesida d de considerar el acto sexual
como algo vergonzoso y pecaminoso, sino como un acto indis­
cutible Y natural e igual a cualquiera otra necesidad natu ral,
como la s atisfacción del hambre y la sed. La verdad es que
hasta hoy no se ha podido encontrar la diferencia entre lo que
es moral Y lo que deja de serlo. La satisfacción de las incli­
naciones deja de ser moral solamente cuando por causa de la
influencia social, la satisfacción llega hasta el exceso y sob re­
pasa los límites de la salud y de la higien e.
XVI. El proletariado como colectividad trabajadora eSía
.
,
.
mas que cua1 qmera
o.tra socieda d, interesado en que 1 a ener·¡
gía Y las fuerzas de sus miembros sean aprovechados p ara e_
.
.
b ien co1ectivo y para la lucha y construcción de un nuevo J)l.Ull

LA MORAL DE LA FAMILIA COMUNISTA

75

p r e so la moral proletaria impone que en todas las relad0· ºsexuales se economicen las fuerzas físicas y sean cum.
. ' ., .
iones
e . d las exig encias soc10-h1giemcas.
b
p � oral de la fam'ilia comunista no ve los deseos sexuales
am
hipócritas ni los considera como bajos ; no obstante,
•os
c o� oJ
La moral de la
límite para sus satisfacciones.
.
.
.
exige cierto
1 es no ad qme1
sexua
amones
re
las
que
unista exige .
.
fam1-1i•a coH1
insalubres e mnaturales y que el orgamsmo del
ran formas
· dos por re 1a­
·
no sean deb 1· 1ita
hombre, así como el de la m:UJer,
• nes sexuales excesivas, para que de este modo la fuerza
clO
ere adora de la colectividad que. trabaja no disminuya.
·
coPor esto es inmoral y dañmo desde el punto d e vISta
sexuales
relaciones
las
de
completo
por
abstenerse
el
sta
muni
en los años de la madurez sexual, así como abusar de las mis­
mas relaciones sexuales. Peligrosas e inmorales son también
las relaciones en la prim:e ra juventud, cuando el organismo no
alcanza todavía la madurez sexual a que debe llegar.
XVII. Desde el punto de vista de la higiene racial y de
la moral de la famlilia comunista, no se pueden determinar las
formas de la familia, porque no puede decirse si la poligamia
o la monogamia tienen que ser la forma de las relaciones sexua­
les. Las relaciones sexuales inmorales, tales como relaciones
prematuras, excesos varios o abusos, pueden tener lugar tam­
bién en la monogamia. Por el contrario, no siempre a los
ho m:h res que cambian el objeto de sus relaciones sexuales, se
les puede atribuir el abuso de las mismas relaciones.
A pes ar de todo, las relaciones de una mujer con muchos
ho mb res, debilitan su capacidad para dar a luz, según opinio­
nes de muchos n1,édicos,
y por ,otra parte, las relaciones de un
h omb re c on muchas mujeres lo debilitan, resultando dañados
:odos sus futuros descendientes. Por eso exige el interés de
� soci e d ad trabaj
adora que necesita aumento de una pobla­
I,
� on san a y capaz para la vida, que las mencionadas formas
. e rel a cio nes sexuales sean co,nsideradas como peligrosas e
n.a
ser
� � eptables . Los límites de la poligamia pueden y deben
. .
.In dic
.. a . ados desde el punto de vista de la salud y la higiene
� cial ,

�76

COOPERACION

X,V!II. Está dewo strado científicamente que
.
el
. , e stado
ps1co log1c o de los padr es en el momento de
1
la
re
a
e1o
•.
n s e-:XUa
.
.
�iene gran mflu
l
ene1a sobr e la desc ende ncia .
ya que la mor al comunista
reco noce que el hom;bre y
.
la
muJ er son responsables de sus hiJ. os, por
.
eso exige tamb·I ,
en
· - s no vengan al mundo sola me
que 1 os nmo
. n t e porque hub o
t re e_1 h omb re y la i_nuj er, por un mom ento
, una atracción fi:�­
s1. .
ca, smo que haya ciert o estado de ánim
o
pro
p1c1O para que 1
• ,
.
a
º0'enerac10
.
n venga sana . Estas cond1·c10n
es son : carino p as1. ,
on
'
o amor . Don de las emoc ione s carnales Y
espirituales no apa
.
recen COlll¡p ensados, es un crimen engendra
r hijos .
XI�. La moral proletaria cond ena de
, .
mod o más ener
g1co
las relac10nes sexuales entre un homb re
.
Y una muJ er que son
·
aJen os uno de otro en sentimientos y que
lo hace n so1 amente
por cost;1mbre, pom· endo en pelig ro no
sólo
la salud de la
.
.
gene
rac10 n futura, sino la de toda la colectivid
ad.
Traducido del ruso por

Salomón KAHAN.

Rumanía
La tierra de)os contrastes maravillosos
La isla latina en el cercano Oriente
Tenemos la fortuna de contar entre
nuestros nuevos colaboradores al Sr.
Carlos J. Cesarman. El Sr. Cesarman
se ocupará preferente en sus artículos
del intercambio comercial con Europa
y de problemas de inmigración .

Los Rumanos, descendientes de los antiguos Romanos y
Dacios, a quienes el Emperador Trajano conquistó para la Ro­
ma Imperial, son más ágiles e intelectuales que sus vecinos
balcánicos de descendencia eslávica. Su lenguaje se aproxi­
ma al antiguo idioma Romano más que ninguna otra de las
lenguas latinas, y los vestigios de los antiguos persisten en los
actuales estilos nacionales, particularmente en las largas ca­
misolas de los hombres, que no son en el fondo sino una
modificación de la túnica romana.
Las ceremonias con que1 se celebra un matrimonio son
v�:daderamente curiosas e interesantes, y conservan la tradi­
c�on del m,atrimonio por medio de la captura o rapto. La no­
via campesina debe entrar a su nuevo hogar llevando pan o
s�l. En algunas partes del Sur de Rumanía se acostumbra
P intar una flor en el exterior de las paredes de las casas de
caJ.ll.p o don
de viven muchachas casaderas.
o
� �as las clases populares sienten ,gran inclinació_:1 ? ºr
la lllus
1ca y la danza. Dos danzas nacionales caractenst1cas

�78

COOPERACION

RUMANIA

son las cuadrillas lentas y majestuosas, en
las cuales P ar .
ti
pan algunas vece s las mujeres, aunque
ordinariamente
círculos son formados por hombres.
Son estas danza º
s ;
diapasón de la alegría de amb os sexos,
en las que las p are
j:
se encuentran frente a frente, saltando
graciosament e al a i s
r
Las muj eres hac en reuniones en las
cuales la anfitri o e.
n
comienza una balada, y cada uno· de
los asistentes contrib
uy:
con un verso. La poesía en Rumanía
se halla muy desa r o
r .
Hada y por eso se dice que cada rum
ano es un poet a de n
a.
cimiento. Guitarristas vagabundos, sem
ejantes a los trovad
o­
res de la Eda d Med ia, cruzan el país en
toda s direcciones, can
­
tando canciones pop ulares, de excepcio
nal interés y belleza .
Rumanía es un país de grandes recursos
naturales. Gran­
des cosechas de trigo y de maíz se logr
an en sus fértiles lla­
nuras y en las faldas de sus colinas.
Sus viñedos produc en
algunos de los más delicados vinos de Eur
opa. Grandes can­
tida des de petróleo, maderas, granos y
otra clase de elemen­
tos de vida , son exportados anualmente
de Rumanía a todas
partes del mundo.
En 1916 , este país pacífico, riente y alegre,
fué arrebata­
do por el formidable ' ' maelstrom ' ' de la confl
agración europea
para libertar a sus hermanos ( cinco millo nes)
de la dictadura
Austro-Húngara y formar un Estado inde
pendiente y unido.
Los Rumanos entraron a la guerra del lado
de la Entente, Y
con sacrificios inauditos realizaron al fin
el sueño patriótico
que acariciaron durante largos años.
En 1916 todo lo que quedó de la una vez prós
pera Nación,
fué la estéril y montañosa llanura de Mold
avia, en la fronter_a
rusa, que es aproximadamente una tercera
parte de lo que ori­
ginariamente pert enec ió, en territorio,
a Rumanía.
Hacia el Norte quedaba la Rusia bolsh
evique murién do�e
de hambre. Hacia el Sur, obligado a retro
ceder, permane cia
el ejérc ito Rumano, a lo largo de las llanu
ras Wallaquias, ba·
.
tiéndose desesperadamente para rechazar
la ola de mvas. ores.
Y de una pobla ción de ocho millones, tres
millones mun e_r on
en los campos de batalla o bien a causa de
epidemia s o pnva·
ciones.

t·

79

, goza de los frutos de sus sufrimientos, cons------J{oY :Rum ania
·
1 anen la ac tualidad un país de 17 .millones d e .h ab't
e nd °
y
n
·
t
to
t
espíritu
y
en
un
mismo
sen
1mien
.
•
solo
t
id os en ,u�
n
i
s
u
,
e
hable
acerc
con
gusto
ré
lo s
artículo
de
a
t
x1m o
:En 1111· pro
enexistentes
en
las
artes
populares
os contra stes
.
lliaraV-illos
s y M exicanos.
no
ma
u
:R
tre

Carlos J. CESARMAN.
Traducido del inglés por

Gabino A. PALMA.

�-----

Sanin
Artzybashef

Entre los años 1900 -1905 , la inteligencia de los
radicales
rusos estaba concentrada en preparar el levan
tamiento gene­
_
ral que t:raena por conscuencia la aboli ción comp
leta del sis­
t �m_a zarista. En este moviminto, que estalló en
1905, parti­
cipo la crem toda de la intelectualidad rusa.
�
Pero después
_
_
�e un ano de mauditos Y heroicos sacrificios, en que perec ieron
Juntamente obreros Y paisanos, artistas y estudiantes
la revo­
!ución_ fué ahogada con implacable mano de hierro, e�pezando
mmediatamente una era de persecusiones y una orgía de san­
gre, en que los pretorianos del zar llevaron al patíbulo milla­
res de ciudadanos y llenaron las ,calles de las ciudades de
cadáveres. Los contrarrevolucionarios se entregaron a una
desenfrenada fiesta de venganza, en que se violaron impune­
mente los hogares, se sacrificó a multitud de intele tuales Y
c
se asesinaron millares de judíos.
La dec �p ?ión Y la desesperación produjeron entre to dos
los que part101paron en esta lucha libertaria al ver destruídos
'
- s,
sus sueno
cortadas todas sus esperanzas y asesina dos to d os
sus anhelos; a depresión epiritual tan h'Onda que una a a­
��
m
nera de hereJia de los mismos ideal es por los
que habían lu­
chado, se apoderó de ellos.
. , Y sus conse'cuencias son el tema p rin 1· ª1
E sta d ecepc10n
cP
de las obras de Artzybashef, y principalmente de su obra
maestra, " San.in ". Este libro nos presenta a un erso a e,
p
n j

SANIN

81

prim era vista parece un tipo cínico, al propagar
. , que a
sanin pa rentem ente disolventes e inmorales, sobreponiendo el
ideas
�el cuerp o al culto del espíritu. Pero, de hecho, San.in
cult o
o de decepcionado, que ha visto el fracaso de sus más
es u: tip s, y que exclama en su desencanto : la vida no vale
ale
ca º i de
�a po rque los ideales más amados no son realizables, y los
son hechos en vano. Por eso hay que
�:roísIDOS y sacrificios
mente
a los placeres que se puedan alcanúnica
e
cons a gr ars
.
, tiempo,
"
tuvo
suspensa,
por al gun
a toda la
an.in
ar. " "S
como
respues­
creándose,
una
rusa,
inteligencia
ada
�ecepcion
postulado
social,
varias
ligas
de
amor
libre.
nuevo
ta a este
·contrarrevolución,
la
de
atrocidades
las
calmadas
Pero
los espíritus se tranquilizan y se renueva la preparación para
la próxima lucha. Y como un reflejo de este nuevo estado,
vemos en las obras del mismo Artzybashef, una reacción op­
timista.
Entre otras de las cuestiones que preocupan a este escri­
tor, se encuentra el demoníaco poder que la mujer ejerce sobre
el hombre, como puede fácilmente descubrirse en su célebre
drama " Celos". La personalidad de Artzybashef es de las
más discutidas ; junto a sus más fervientes admiradores, que
lo juzgan como uno de los más grandes maestros de la litera­
tura rusa contemporánea, se hallan sus más implacables de­
tractores, que lo. acusan de iconoclasta y destructor de todos
los convencionalismos sociales.
S. K.-G. A P.

Sanin
(Fragmento)

Lida no se fué a casa, sino que tomó una dirección opuesta . . . . .
_L as call es estaban desiertas, y un cálido vaho flotaba 6n
1
; t1r e . Las breves sombras yacían al pie mismo de las vallas
os muros, aniquiladas por el triunfante ardor.
6

�82

COOPERACION

Cubriéndos e ,con la sombrilla, sólo por hábito y no not
ll
do si hacía calor
o frío, si e staba c laro u obscuro' Lida ca= � =lll'0
, .
co n p aso rap1do a lo largo de las vallas cubiert as d e olorien
ta
.
· ba con oJos
· mira
· secos y brilla
hierba y, con 1a cab eza baJa,
ll.
.
t e s a sus pies. Vei,anse contados transeuntes indifer entes
sofo c ados y sudorosos por el calor, pues sobre la ciuda d r e1..'
•
· d e l a siesta
na b a e1 si·1enc10
e stival.
D e alguna p arte surgió un gozquecillo blanc o que ' pr·es .
u
'
rosa y c a�telos ament e, olfat e ó e l borde de su f alda, y ya no
s e despego de ella ; preo cupado, la a de lantó corri endo ' v0 1•
. ' 1a cabez a y men eó su rabito
v10
como afirmando con ello que
·
ya i" b an Juntos.
E n la esquina se e nc ontr ó con un chicu elo pequeño y gra­
.
eiosament e mofletudo, que vestía una camisa que l e s alía c omo
un rabito por detrás d e los c alzones, o inflando las mejill as
manch a das de jugo d e saúc o, silbaba d e saforadament e en un�
1cáscara de guis an,t e .
�ida tuvo un a d emán a c aric iador para el perrito ; sonrió
.al chicuelo . . . . . mas todo esto resbalaba sólo sobre l a super­
fi c i e de su rac io cinio, y su alma e staba c errada . Una fuerza
sombría, sep arándola de todo el mun do, la empujab a rápida­
mente, so litaria y muerta, al lado del verdor del sol, y de la
ale gría de vivir, siempre más adelante y más lejos, hacia
el umbrío hoyo cuya c erca nía pr e s entía ya e n la p ena fría e
irremedi abl e que se había adueñado de su corazó n.
Un oficial, cono c ido d e Lida, pasó a su lado condu c iendo
un co che ; al verla, hizo brincar y contenerse el cab allo alazán,
ligeramente sudoroso y e n cuya pie l el sol brilaba c on r eflejos
me táli c os.
-¡ Lida Petrovna ! -exclamó con voz al egre y sonora-,
•
¡, adónd e con este calor ?
Lida p aseó un a mirada absorta por su p e queño gorro,
.arrogantemente echado h a·cia atrás, dejando ver su fr ente, SU;
º
dorosa, mitad blan ca, mita d roja, t ostada por el sol y guard
silencio, sonriendo coqueto na, sólo por costumbre .
Y en el mismo instante s e pre guntó a ella misma :
-¿ Adónde ahora ?

SANIN

83

.
.
· nt o p ara Za
n p ensam ie
,------mente n o habi' a o d10, m u
n
e , l e par e cía que
_:FJ �uan do sin sab er por qué fué a verl
11
e en c� ntr ar u�a
J'lld1 • p odía vivir sin él, y que era imposibl
habia
ya n� , p ar a su pena, sin su ayuda ; pero ahora el s e
Y fe ¡;0lucion
fué
llo
aque
Todo
.
vida
su
e
svanecido d
. p lemente d e
'
'
mas que a e11a ;
silll. o, 1o que h abía que dado no la concerma.
y
ci
'
e
a do.
1
ucwn
so
r
e
s
e
d
b
ia
n
.
.,
, · ca.mente por ella ha
solo y Ulll
"
su situac1on.
rar
d
e
cons1
s e puso a
:R' P ida y f ebrilment e
Lida de sapa,ª horrible era que la altan er,a y admirable
.
J;o mas
,
e sp reciad o Y
d
o,
er
, y que en su lug ar que dana un mis
���
en abso , d el que todo s se mofarían y que e stana
env1-1ec1' do ser
Era
es.
n
e
orre os y los desd
· defenso contra los chism
luto m
lodo
del
osura y aleJarse
· o guardar su altanería y herm
precis
manch�rl�.,
ra
e
i
o
pud
n
sa
.
all í donde su ola p e gajo
se smtio al mst�nte
esto,
o
suelt
e
r
y apenas Lida hubo
va cío ; ni la luz del sol, m la
ro dead a c ompletamente por el
para ella ; se hallab a so­
vida ni los hom bres , existían ya más
a ninguna part e, debía
ir
a
y
a
litari a en medio de ellos, no podí
morir, ahogarse .
le, como si
Comprendiéndolo con evidencia t an irre cusab
sep arán­
suyo,
o
n
un cír culo pétr e o se hubies e cerrado en tor
nte des­
ta
ins
n
u
dola de todo aquello que fué y pudo ser. Por
ble
horri
y
e
ant
n
apareció hasta a quell a sensación , t an repug
ser
su
todo
por su irr-emisibilidad e inutilida d, que llenab a
n
co
e
t
ras
t
con algo aún i ncomprensible , pero que había dado al
l
e
aqu
su vida, y que no había de j a do de e xperimentar desde
mom ento en que se dió cuenta d e su emb arazo.
A su alr eredor se form ó un tenue e incoloro va cío, del
que se enseñore ó la indifere ncia d e l a muerte .
-¡ Qué sencillo es esto en realida d ! . . . . . ¡ Y ya n ada ha­
c� falta ! . . . . . -pensó Lida , mirando a su alre de dor Y no
vi endo nada-.
. D e pr onto, Lida ac eleró el p aso, y aún l e p ar e cía dema­
s ia d o desp
, enredándose
a cio aun que y a n o an daba sino corrí a
en su ancha falda de moda .
-Aquella cas a '• de spués aquéll a otra de los postigos verd es , 1
Y u ego la na da . . . . .

�84

COOPERACION

Lida no se representaba ni el río, ni el pue
nte , ni lo
había de acont ecer allí. Era aquello una especi
e de l'.l1a que
ncha
vacía y borrosa, en la que todo tendría su fin.
Mas este estado duró solamente hasta el mom
ento en
Lida puso los pies en el puente. Pero ·cuando
se paró an ;Ue
t
pretil y bajo ella vió el agua turbia y verdosa,
como p or ;1
a
de magia desapareció la sensación de sencillez, y
todo su se/ e
se
llenó de hórrido espanto y de vehemente deseo
de vivir
Y acto continuo, oyó nuevamente las voces ,
el gorjeo d
e
los gorriones, vió la luz del sol, una blanca
manzanilla en
el
ondulado verdor de la orilla, al blan co gozq
uecillo que habí
a
definitivamente decid ido que Lida fuese su amo
legal. A quel
perrito se sentó frente a Lida , alzando una
de las patitas de­
lanteras, movi endo tiernamente su blan co rabit
o en el suelo
y dejando curio sos jeroglíficos sobre la arena
.
Lida le miró fijamente, y por poco le hubiese
cogido para
abrazarle con extraño y desesperado transporte
. Gruesas lá­
grimas asomaron a sus ojos, y el sentimien
to de conmisera­
ción hacia su querida y hermosa existencia
, que ahora iba a
aniquilar, fué tan profundo, que la cabez a
de Lida comenzó
a dar vueltas y tuvo que apoyarse con los
codo s en el para­
peto. Con este movimiento dejó caer al agua un guan y lo
te
siguió con los ojos, con mudo e incomprensible
horror.
Dando rápidas volteretas, el guante se preci
pitó en el
agua, y cayó silencioso en su superficie lisa
y apacible. Hacia
la orillla extendiéronse rápidos ·círculos, y Lida
vió cómo a quel
guante amarillo-claro, obscurecía mojá ndose
y se hundía des­
pacio en la sombría y verdosa profundida
d. Extrañam en te,
como si sufriese una penosa agonía,
dió una y otra voltereta
y comenzó a hundirse con lentos movimiento
s giratorios.
Lida, esforzando la mirada, trató de no
perderle de viSta ;
.
. . e en la
pero 1a mancha amar1lla
apareca cada vez menos v1s
1bl
verdosa obscuridad del agua ; brilló alguna
eS·
que otra vez Y d
apar ecio_' queda y silenciosamente.
.
so·
Como antes, extendióse ante los ojos de
Lida, la lisa,
ñolienta y umbría profundidad.

SANIN

85

----' señorita 1 -dijo a su lado una voz fewo o curri· o,
-b. Có

...
...enil-· retro cedió espantada, y vió la cara de una gruesa
.
L1'da
· remangada , que la miraba ·con cur1os1'd a d Y
ariz
n
e
d
,
a
n
.
aldea
c , n.
conIIJ.1· sera w
, so'l o a1 guante
y a unque esta conmiseración concerma
, 1 a aId eana
.
se
figuró
que
la
gruesa
y
benevo
d
•
a
L
.
i
o
suIIJ.eI•g1d
penso, que s1·
momento
un
por
y
compadecía,
la
d.
y
o
sabíalo to
Mas
fácilmente.
más
soportaría
to
ocurrido
lo
o
d
o
'
le contara t
seres,
d
os
en
instante
·
este
en
dívidida
stuviese
e
o
si
L1·da' com
.,
' que aquello era imposible. Se sonroJo, se aprecomprendia
suro, y balbuceando :
'.__No vale nada . . . . . -se alejó del puente rápidamente,
tambaleándo se, como si estuviese ebria. ,
--¡ Aquí es imposible ! . . . . Me sacaran . . . . -cruzo por
su mente helada y vacía.
. .
.
.
Descendió a la orilla y, volviendo a la izqmerda, s1gmo,
un estrecho sendero que pies desconocidos habí�n �razado e�­
tre las ortigas, la manzanilla, los cardos Y el �JenJo, que �ha
amargamente entre el río y la espaldera, cubierta de tupido
verdor, de no sabía qué huerto vecino.
.
.
Allí estaba todo sereno y tranquilo, como en una iglesia
de alde a. Los sauces inclinando sus delgadas ramas hacia el
agua, se miraban pe�sativos en ella ; el sol m�tizaba ora con
manchas, ora con rayas, la abrupta y verde orilla ; los cardos
_
_
se er"uían silenciosos en medio de las crecidas ortigas Y sus
espin:s se agarraban a los anchos encajes de la falda de Li a
�
Una extraña hierba rizada, alta como un arbusto, la salpico;
de fino y blanco polvillo.
Lida se eRforzaba a sí misma a ir adonde iba, a pesar de
Una p oderosa fuerza interior con la que luchaba..
-¡ Es preciso ! ¡ es preciso ! es preciso ! . . . . . -rep tía en
�
la profu
ndidad de su alma . y sus piernas, como s1. rompiesen a
Cada p as�
pesados ligam�ntos, la llevaban tra? �josamente
ad elante, y siempre más adelante, hacia aquel sitio que, de
l'ep ente, Lid
a imaginó por una razón de la que no se daba
cuenta,
como el fin de la caminata.

�86

SANIN

COOPERACION

Y ,cuando llegó allí y vió bajo las flexibles ramas
de
enredados sauces la sombría y fría agua que' con curv , 10.s
a
ra
.
da, pasaba la orilla en promontorio, Lida comprendió �lc
gran amor tenía aún a la vida qué horrible es morir, p ua. n
Y en80,
,
'
.
que, a pesar de todo, hab1a de morir porque ya no podía v .
.'
.
.
.,
1v1r
Sm mirar, arroJo el guante que le quedaba aún y la somb .
l'
llla
º
sobre la hierba, y abandonando el sendero ' se dirigió dire
cta.
mente hacia el frondoso carrizo.
En un minuto Lida sintió y vivió con inverosímil int .
en�i­
dad : en el más oculto fondo de su alma ' la fe infantil h
ac1a
mucho tiempo olvidada y cercenada por nuevos pensam'1· en t
os
·
Y rep1· t1· 0, con mgenua
súplica y miedo : ¡ Dios mío sálva me .;
º
'
.1 D 1 0s m1,0 , sa' lvame .1 . .
. . D e profundidades desconoci das d e
su ser, surgieron el motivo de un aire que hacía poco hab'ia
.
.
apren d1 do al piano y que recordó todo entero '• se acordo' d e
º
Zarudm: per� su atención no se detuvo en él ; el rostro de su
madre, mdec1blem ente caro y querido, surgió en este instante
a�te ella, y era precisamen te este rostro lo que la empujó ha­
cia el agua. Nunca, ni antes, ni después de este momento
Lida había comprendid o con tal profundidad y claridad qu�
su madre Y demás seres que la amaban, no la amaban e� rea­
lidad tal como era, con sus imperfec· ciones y sus anhelos si no
con lo que quisieran ver en ella. Y al presente cua�do se
había extraviado abandonando el camino que, se;ún el pare­
cer de ellos, era el único que correspondíala, eran pr ecisa­
mente aquellos seres, y más que ninguno la madre quienes
tanto más debíanla escarnecer cuanto más la había� ama do
antes.
Luego , todo se confundió como en una pesadilla ; el es­
panto Y el deseo de vivir, y la noción de la irremisibilida d, la
duda, la certidumqre de que todo había wcabado, y la esp�­
ranza de algo, Y la desesperación, y el atormep.t ador r econoci11:iento del sitio donde iba a morir, y una persona que se p are·
cia a su hermano, que apresuradam ente trepaba por l as es·
palderas.
an in
-¡ No has podido idear nada más tonto ·1 -o-rit
º ó S
jadeante--.

87

---.
ncio. nes inso. spechables
asoc iación de idea s e inte
a
,
n
u
ent e a
por
humano '. L1da habia vem do prec·1sam
i
esp 'ritu
·
,
l
e
d on d e,
Y
dm
a
Zaru
de
m
el Jard
par
'
· t1· 0 donde se termmaba
· ·'
•
i
s
oculta
l
a,
d
e
mo
mco
n
1
ado, en pos1c 0
aqu
pi· a1 medi o derrumb
n ta
les, se
arbo
u
los
ele
en
por la negr
. a sombra
aYos ele la luna
r
s
o
desd e
l
visto
a
a
Sani n la habí
día entre gado a Zarudin
n
u
O
b
Su
r.
_
hace
a
bu
· había conocido y adivinado lo que iba
·
l eJ O S l
esigd
sus
1a en
iento fué marcharse, no estorb ar
.
'
.
sprr. !ll' e r. roovim
mcon
deso rden ados , ,por 1o .v1Sto
.
sus movimientos
,
. .
n10 s '. ro as
do1e .experantes, oprimieron su cora zon, h amen
c'.. en tes y tortu
ndo por
asión' y Sanin se d irigió corriendo, salta
.
n!llClltar comp
a Lida .
estab
de
adon
ín
jard
del
os
banc
y
stos
arbu
·
los
de
encima
ella el efecto de una fuerza
La voz de su herm ano, hizo en
erba dos por una lucha q�,e condescomunal ; sus nervios, exac
de pronto ; la cabe za le dio vuel
º
s1·go sostenía ' se distendie ron
,
a
1
d
L
lo.
circu
o
un armónic
.
tas y todo en su derredor giró en
en el agua o en la �rilla.
si
a,
estab
e
dónd
ar
no pudo conc eptu
borde de la ribera,
Sanin tuvo tiempo de coge rla en el mism o
satisfacción.
y su propia fuerza y destreza le llenaron de
-¡ Aj aj á ! -dijo-.
miró atur­
Luego llevó a Lida al vallado, la sentó en él, y
dido en torno suyo.
--&amp; Qué voy a hace r ahor a con ella 1 -pensó-.
débil
Pero Lida volvió pronto en sí, pálida, contr ita Y
itiva­
n
defi
y
ta
violen
ella
en
como si algo se hubiese quebrado
mente, y se echó a llorar.
.
-¡ Dios mío ! ¡ Dios mío ! -dijo, hipando como un mnoe-.
ment
asiva
-¡ Tonta ! -respondió Sanin, tierna y comp
cuando Sanin hizo un movi­
. Lida no le entendía ; pero
miento, se agarró fuerte y convulsivam ente a su mano Y se
Puso a sollozar aún con mayor vehemencia.
espanto-.
-¡ Qué estoy hacie ndo ! -pensaba ella con
i No debo llorar · hay que echarlo todo a broma . . . . . ¡ puede
'
adivinarlo
!
o 1 -dijo Sanin, acariciándola
h -¡, Por qué sufres tant
hablar en
landam ente las espaldas-. Y le era agradable
ton
o cariñoso y tierno.

ª

�88

SAN IN

COOPERACION

Lida 1� miró tími�amente, bajo el ala de su sombr
ero
_
como los nmos, de abaJo arriba, y se calló.
-Yo todo lo sé -decía Sanin- '• sé hace tiemp o ·
toda esa historia.
A p esar de que Lida sabía que. muchos hacían conJ· etur
.
.as
. . ,
.
acerca d e sus relacrnne¡:;, mclmo
su flexible cuerpo haci· a atra
.
.
. s,
como si S anm 1 e hubiera dado un golpe en la cara, y sus OJo
s
.
gran d emente abiertos, secáronse de repente '• y con b e11O '
es.
·
·
panto d e a dmirable ammal acorralado ' miraron al h ermano,
atónitos.
-¿ Qué te pasa ? . . . . . ¡ Como si te hubiera pisado la co1a 1
.
" · o s anm,
· sonnendo
-diJ
bona0.honamen1ie, y asiéndola co�
sumo placer or los redondos y suaves hombros que temblaban
�
medrosos baJo sus dedos, la sentó nuevamente · Liºda ob ede•,
.
c10 sumisa, Y quedó en la posición desolada de antes.
-¿ Qué te aflige tanto ? -preguntó Sanin-· o, El que yo
1 � sepa t O d o ? f, Será, pues, posible que tengas tan mala opi, de tu abandono
mon
a Zarudin, que temas confesarlo ? . . . . .
_
i No lo entiendo ! • • • . . Pero eso otro de que Zarudin no se
haya casado contigo, eso ya es una merced de Dios. Tú misma
sabes ahora • • • • • Y lo sabías antes que, aunque guapo y útil
, · que en
para el amor, es un hombre vil y ruin • • . . . Lo unico
,
el había, de bueno era su hermosura, ¡ pero de ella ya te has
aprovecha do suficientemente !
-¡ El de mí, Y no yo de él . . . . . o tal vez también yo . . . . .
sí ! i Dios mío ! i Dios mío ! -cruzó la inesperada confesión
por la calenturienta cabeza de Lida-.
-Pero eso de que estés embarazada . . . . .
Lida se cubrió los ojos e inclinó abatidamente la cab eza .
-Eso ya es malo de todo punto -prosiguió Sanin, con
voz suave Y ahogada- ; primero, porque dar a luz un rorro
es e� asunto m�s fastidioso, sucio, torturante y desprovisto de
sentido que existe ; en segundo lugar, y esto es lo esencial,
p �rque la gente , te martirizará . . . . . ¡ Lidochka, mi querida
Lidochka ! · · · • • -interrumpióse Sanin a sí mismo en un arre­
bato súbito de un noble sentimiento de amor-. A nadie baS

89

de rorros,
esto, y si dieses· a luz una doce na
año con
·
.
ano
d
s
'
aria
]le ch o d nadie
h
1
e
.
y menos a t1' mISma,
10 a
samientos, mordispen
con 1
sus
en
o
raíd
abst
;
cayó
;anin se
os cruzados sobre el, pech o.
bi gote, , con los braz
.
.
queaba su
es que h acer ; pero tu eres d ema_yO te dina l o que tien
ello . . . . . No tienes bastante descaro,
y boba para
.
• •
siad O débil
va1e la pena . d e
iento. Pero tampoco
.
nte- atrevim
º
,
,
, .
Dl s·ufl.cie
o es t'a 1ucienbien esta todo . . . . . Mira com
que
Mira
, te que des
.
r.
:inori
.
ra
:
cómo se deshza el agua . . . . . Figu
do el sol,
_
que has muerto. embarazada, ¿ que
esen
supi
rte
mue
tu
de
.
pue, 8
que est'as
. . . . Lue go, qmeres morir, no por
te importa ya ? .
te
ue temes a la gente ; temes que no
emb arazada, sino porq
es­
no
o el horr or de tu desgracia
dejará vivir tranquila. Tod
a, sino en que tú lo colocas entre
trib a en que sea una desgraci
ras que tras él ya no hay nada.
tu persona y la vida, y te :figu
, la vida queda tal como
Pero en la verdad de las verdades
e que no te cono ce, sino
era . . . . . Tú no temes aquella gent
llos que te aman Y
que temes, claro está, únicamente a aqué
n de no haberse
razó
a
para los cuales tu " caída ", por la únic
quiera parte, en
cual
realizado en el lecho matrimonial, sino en
un golpe tre­
el bosque, sobre la hierba, por ejemplo, sería
por tu peca do.
mendo . Ellos no retrocedarán en castigarte
Por lo tanto,
¿ Qué tienes tú, pues , que ver con ellos ? . . . . .
i son unos necio s, estúp idos y crueles !
de interro­
Lida levantó hasta él sus grandes ojos , llenos
gación, y en ellos Sanin vió brillar la comprensión.
-dijo con
-¿ Qué tengo que hace d ¿ Qué debo hace d
honda pena-.
-Tienes dos soluciones : o bien deshacerte de ese niño,
del que nadie tiene necesidad en el mundo, y cuyo nacimiento
nadie en el mundo proporcionará sino pesar, y lo ves ya por
ti misma . . . . .
a
Dn espanto sombrío asomó a los ojos de Lida . ¡ Matar
or
horr
el
Y
¡
!
un ser que ya ha gustado la alegría de vivir
�� la muerte sería cruel ! ¡ Pero matar a un feto, una peque­
í
te y desprovisto
ll sima p elotita de sangre y carne, inconscien
de sentidos ! . . . . .

ª.

�90

COOPERACION

Lida experimentaba una sensación extraña '. en un .
P
. .
c�p10 fue, una aguda vergüenza, igual vergüenza que si la l'Jl:)_
hu..
biesen desnudado y estuviesen profanando con auda ces :rn ab.
,
1 os mas secretos santuarios de su cuerpo. Tenía miedo de �s
rar � su hermano, por no morirse los dos de vergüenza . pl)¡¡_
ero
los OJOS de Sanin no parpadeaban '. miraban clara y firme:rne�
e;
.
s� voz era tranqmla y no temblaba, como si estuvies e pr
man�? las más sencillas palabras, y l a vergüenza se d�:��­
o
perd10 su fuerza y casi todo sentido - Lida viº o' e1 pro fUn•d ,
f on d� de aq�ellas palabras y sintió que en ella ya no había �1
vergue�za m espanto. Y luego, aterrándose de su atrev•:
pensamiento, con desesperación se llevó las manos a las sie�esº
Y las leves mangas de su corpiño vibraron cual aletazos de'
ave espantada.
-¡ N puedo ! • • • • . i Yo no puedo ! . . . . . -interrumpió­
le-. Tal vez sea así, es posible . . . . . p ero yo no puedo
·····
es horroroso . . . . .
·
· S amn
-¿ Que no puedes 1 ¡ Pues no puedes .r . . . . . -dºiJo
.
arrodillándose. ante ella Y apartando suavemente las mano�
de su rostro-. Entonces, vamos a ocultarlo . . . . . Haré de
modo qu_e Zarudin se marche de aquí, y tú . . . . . tú te casarás
· . . . . . Lo se, : a no haber apareci· do
con Nov1kof v
. serás feliz
ese bello potro de oficial, te hubieras enamorado de Novi­
kof . . . . . Era de esperar.
C�ando pronunció el nombre de Novikof, algo luminoso
Y querido atravesó con vivo resplandor el alma de Lida .
Por �a�erla reducido Zarudin a la desgracia, y por sen­
.
t�� que N_ovikof no lo hubiera hecho, duante un instante pare­
ciol,e Lida como si todo esto no fuera más que un error leve
Y facilmente corregible, y que en él no había nada de h orrori­
zante ; que ahora mismo se levantaría se marcharía diría unas
palabras, sonreiría, Y nuevamente la �ida se desarr�llaría ante
ella en todos sus colores rientes bajo la luz del sol. Nue va­
r:
m;nt,e �odría vivir, nuevamente amar, sólo que mucho m ej o
o
s
n
e
mas mtimame�te y _c on mayor pureza. Pero en seguida p
a
d
a
que esto era imposible, que ya estaba envilecida' mancill
por una indigna y estúpida depravación.

°

.ª

SANIN

91

tido
iamente grosera, cuyo sen
bra extraordinar
tó
bro
,
p
ado
----:
nci
nu
11
e nunca había pro
0 a a �n pen etrado y qu
ebof
a
end
trem
a ,como .con
.
no h abínterouor1• a. C on esta pal abr '
se
Y
,
izo
erm
eite enf
de su ast"i g óse a sí misma ' con un del
c
,
a
tad
••
·_
á ver dad ? ¿ Soy una tal ? .
asust ó
roío ! . . . . ¿ Pero ser
s
Dio
-1
.,
Eso p ara tí !
h í v a ! ¡"
esperacion su hermano,
des
con
uró
urm
-m
?
i ,A -t Qu é dices
o siempre, sonora
mentosamente de su, com
tor
e
os
ánd
z
n
aver go
.
ble voz-.
an�o �esde arriba
mir
y adm ira
in,
San
ó
unt
reg
-p
1
-¿ Por qué no
sobre su mc lm ada nuca,
cabellos enmarañados
.
sus h ernlos' os
solar, que desriza, aba un leve refieJO de luz
en la que palpit
,
ja s.
ia
rar
log
base entre las ho
no
que
fundo espanto,
Sintió de súbito, con pro
­
mu
,
é
ida
nd
l
esp
ella hermosa, juvenil y
en
convencerla y que aqu
ia
der
per
se
dicha a mucha gente,
jer, capaz de pro curar la
estúpido vac ío.
en
a. Se esforzaba en ahogar
Lida, desamparada, callab
de­
apo
se
que, a pes ar suyo,
su pecho la desatinada esperanza
s
o. Im agi nab a que despué
ros
raba de tod o su cuerpo tem blo
do,
ien
güenza seguir viv
de todo lo ocurrido, no era sól o ver
Pero el soberbio cuerpo,
sino hasta un crimen desear la vida.
haz aba estos pensa­
henchido todo él de sol, de juventud, rec
, no queriendo
mientos monstruoso s y débiles, cual un veneno
de la mente.
rtos
abo
reconocer c omo suyos aquellos raquíticos
.
in-¿ Por qué te callas ? -preguntó San
Yo . . • • •
-Eso es imposib le . . . . . ¡ Sería vil !
amó Satales tonterías . . . . . -excl
. -No digas ' te ruego '
nin, con descontento-.
los bellos ojo s
Lida l e miró una vez má s de soslayo, con
,
hinchados de lágrimas y llen os de secretos anh elos .
.
p10
rom
la
Sanin se cal ló, cogió de la tierra una ramita,
con l os dientes y la arrojó.
riblemente lo
-Vil, vil . . . . . -dijo- ; te ha aturdido hor
&lt;iue estab as diciendo . . . . . ¡, y por qué ? Ni tú ni yo sabría­
lnos dar a esto una contestáción concluyente . • • • • i Y aún si

ª

�92

SANIN

COOPERACION

encontrásemos una, no sería contestación ! ¡ Crimen !
es crimen ?
Cuando en la época del alumbramiento la muerte am ena­
za a la madre, cortar en pedazos, triturar, aplastar con un as
tenazas de acero la cab�za del niño �a vivo, pronto a romper
en llanto, ¡ ese no es crimen ! Tan solo es una deplorable f _
talidad ineludible ! . . . . . Pero interrumpir un proceso :fisi0
lógico inconsciente, algo aún inexistente, una ignorada reac_
.,
, .
c10n qmm1ca, ¡ esto es un crimen, un horror ! ¡ Horror ! ¡ Aunque de ello. dependiese también la vida de la madre, y aun
más que la vida, su felicidad ! . . . . . . . . t, Por qué es esto así f
Nadie sabe nada, mas todos chillan a voz en grito : ¡ Bravo ·!
-y Sanin sonrióse él mismo de la fogosidad con que prorrum­
pió en esta exclamación-. ¡ Oh, los hombres, los hombres ! . . .
-prosiguió-. De mero vacío se crean, así, sencillamente, un
fantasma, un convencionalismo, un espejismo, y sufren. Pero
gritan. ¡ El hombre admirable, importante, insondable ! ¡ El
hombre es rey ! Rey de la naturaleza ; pero se olvidan que
jamás llega a reinar sobre ella, que siempre está sufriendo
y que teme a su propia sombra !
' Sanin se calló.
-Además, no se trata de esto. Tú dices " vil ". No sé . . .
quizá. Pero estoy seguro de ello ; si enterasen a Novikof de
tu caída, sufrirá un drama cruel, tal vez se saltará la tapa
de los sesos, mas no dejará de amarte. Y toda la culpa la
tendrá él mismo, porque entrará en lucha enconada con a que­
llos prejuicios en los que no cree oficialmente. Si él fuese
inteligente de verdad, no atribuiría ninguna significa ción a
que te hayas acostado con uno -perdóname esta expresión
grosera-. Ni tu cuerpo ni tu alma se han · tornado despre­
ciables por esto . . . . . Pero, ¡ por Dios ! &amp; Acaso no se casaría
con una viuda ? Por lo visto, aquí no se trata del hecho en sí,
sino de aquel embrollo que se formó en su cabeza. Y tú . . • · ·
Si al hombre le fuese propio amar tan sólo una vez, al inten­
tar amar por segunda no tendría afecto alguno, sería as que­
r,o so, doloroso e incómodo. ¡ Pero si esto no ocurre ! To do
es igualmente feliz y agradable. Tú amarás a Novik of . • · · ·

ª_

93

juntos,
.
amases, entonces . . . . . ¡ nos marc, haremos
·
"{ s1 n0 le
·
¡ En todas partes se pue de v1v1r . . . . .
.ido chka !
algo muy pesa do
rrar
deste
en
l; J:;ida suspiró esforzánd ose
io interior.
de 8u prop
se arreglará de n�,e­
l
-Ta vez sea verdad ; quizá todo
. . . . . y . . . . tambien
noble
o,
. Novikof ., . . . . es buen
,. . . . .
vo . . . .
No se . . . . . no se
uapo . .. . . .
era sucedido si te hubieras . ahog ado 1 Ni el
hubi
g -&amp; Qué
os . . . .
•
sido ' ni mermados m . aumentad
. rto de
bien n1· el mal hubieran
cubie
ese
y monstruoso, se hubi
Tu cuerpo, hinchado
sacad o y dado una sepultura . . . . .
eran
hubi
te
limo ; luego
.1 Esto hubiese sido tod o !
e, amenazadora pro­
Ante los ojos de Lida onduló la verd
s y serpentinos, se deslizaban
fundida d ; con movimientos lento
s, borb otones . . . . . Y,
innumerables hebras gelatinosas, raya
asqueros o.
de repente, hízosela todo horroroso y
vilipendio, Novikof, to­
el
ga
Ven
¡
.
-No, no, jamás . . . .
palideciendo-.
do lo que quieran, pero eso no ! -pensó
o !- dijo Sanin
mied
de
da
-¡ Estás totalmente alela
riendo-.
inesperada
Lida sonrió a través de las lágrimas, y aquella
permitido
a
estab
la
aún
sonrisa suya, como si demostrara que
·
sonreír, la . calentó.
.
iere, yo voy a vivir ! -pensó en
ocurr
que
lo
ra
-¡ Ocur
un arranque apasionado, casi triunfal-.
levantó
-Eso está bien -dijo Sanin, con júbilo, y se
brusca y alegremente-. No hay nada que cause más repug­
nancia que la idea de la muerte ; pero cuando los hombros
han soportado ya este peso, y uno, a pesar de esto, no ha ce­
sado de escuchar y de ver la vida, pues ¡ hay que vivir ! ¿ No
es así ? Y ahora, ¡ dame tu patita !
án,
Lida le alargó la mano , y en su tímido y femenil adem
había algo de agradecimiento infantil.
-¡ Esto sí que está bien ! . . . . . ¡ Qué manita más linda
tien es !
Lida sonrió y guardó silen cio.
En
No eran las pala bras de Sanin que influían en ella.

�94

COO PER ACIO N

ella misma hab ía una vid a des com
unal, terca y osa da, y el
minuto de silencio y debilidad la
había solamente tendi
d
com o una cuerda . Un mo vimien
to más, y la cuerda hub o
ie
salt ado ; pero este movimiento no
se
se había pro duc ido , y t d
o a
su alma vibraba aún con más
osa da entonación y ansia
d
vivir, y un más gallardo arranq
ue de "."igor. Con entusias e
mo
y a sombro, con una animación
que le era des con ocid a,
Lid a
esta ba mirando y oyendo con
cad a áto mo de su ser, pos e
sio.
nán dos e de aquella poderosa y
jocund a vida que rod aba en
s
red edor, que se per cibí a en l a
luz del sol, en la ver de hier u
ba'
en el agua iluminada hasta el fon
do p or la luz, en la car a de
su
her ma no, que sonreía tranquilam
ente, y en ella misma.
Le
par ecía que estaba viendo y sint
iendo por primera vez .
-¡ Vivir ! -c lam aba una voz
ens ord ece dor a y alegre.
-Esto está ya bie n del tod o
-dijo Sanin- ; te ayudaré
en la luch a en los mo me nto s
difíciles, y por esto me vas
a
dar un beso, ¡ porque tú eres
una hermosura !
Lid a sonrió en silencio, y su
sonrisa era enigmática, como
la de una ninfa selvática. San
in la cogió por el talle, y sin­
tien do cómo se estremecía ent
re sus brazos y se estiraba el
ties o y cálido cuerpo, la apretó
fuerte y atrevidamente ,contra
su pec ho.
En el alma de Lid a se produj
o algo extraño, per o indeci­
ble me nte agradable. Tod o
vivía en ella ávidamente, anheló
aún má s vida. Sin darse cue
nta de lo que hacía, enlazó len­
tamente los dos brazos alrede
dor del cuello de su hermano y,
cerrando a medias los ojos,
apretó los lab ios para un bes Y
o.
se sintió incontrastablemente
feliz cuando los cálidos l abios de
Sanin la besaron larga y
dolorosamente. En est e ins ante la
t
era igual quien fuera el que
la besara, com o a una flor c alen·
tada por el sol, la es igual
quien la caliente.
-¿ Qué pasa en mí ? -pens
aba con un asombro alegre-.
¡ Ah, sí ! Quise ahogarme,
no sé por qué causa . . . . . . ¡ cuán
tont a hubiera sido ! . . . . ¿ Po
r qué 1 ¡ Ay, qué. bie n ! Aún . • · ·
aún • . . . . ¡ Heme aquí qu
e estoy bes an do yo ! . . . . . ¡ Ay,
qué
bien ! . . . . . i qué bien ! . . . . . y
es indiferente . . . . . · quien m e

SANIN

95

.
es indiferente . . • • • qmen me besa . . . . . i tan sólo
y
.
.
.
besa .
,
.,.• ¡,.ir !
p es . b i· en • • · · • -diJ o Sanin, soltándola-, lo que· esta
- � b ien . · · · y a nada debes ya atribuir importancia . . . .
ta
bien, �s
Lida s e atus ó · lentamente el cabello, mirando �or d e1an_te
,
una sonrisa dichosa y desprovista de sentido. . Sanm
. .
de s1 c on ,
bri"lla y el guante ' y Lida, en un prmcip10,
som
su
ego
r
t
n
la e
,
ausencia del otro ; m as luego se �cor d o, y
se a somb.ro de la
a y hopensando cuán desmedid
· · ·
rio, se larga Y , si·1enciosamente '
fican 1
en
'd
la
inmersión
abso
uto
msigm
o
p
a
reci
rrib le l a h abia
te del guante.
. Esto se acab o, t. -pensab a, yendo con su hermano a lo
largo-d, e la orilla y ofreciendo a la cálida luz solar su pee h o
prominent e.

* **

•

Fué Novikof en persona quien abrió a Sanin la p1:erta,
y a1 ver1 e, frunció el ceño. 'l'odo cuanto le recordase a Lida y
aquello inexpresablemente hermoso que se h a b'ia queb rado en
su alma, cual ánfora dlicada, le era penoso:
.
San.in lo notó Y entró sonriendo, conciliadora y carmosa­
mente.. En la habitación de Novikof reinaba_ el mayor desorden y desa seo · como si. un huracan
, la hubiese atravesado
'
sembrando el suelo con papeluchos, paJ· a Y t 0 da clase de trastos inútiles.
.
•
,
Libros ropas, mstrument os Y maletas yaman
en mon to .
nes des ord�nados sobre la cama, las sillas Y cajones semi. abier­
tos de la cóm o da .
--i Adónde se marcha 1 -preguntó San.in a�o�bra�o-.
Esforzándose en no mirarle, N ovicof arreglo silenciosamente unos objetos sobre la mesa.
.
-M e ru areh o, hermano , a un distrito dol'lde rema el hame
,
br . . . . . he recibido la orden . . . . . -contesto torpement e Y
sintiendo des
a zón por ello.
. ,
Sanin primero le miro
a , d esa e' l, l uego .miró a la malet
., , .
Dués volvió a contemplar a Novikof, y de súbito sonr10
plac1-

�96

COOPERACION

------

damente. Novikof callaba, metiendo maquinalm
ente al 1
de unos tubos de vidrio, un par de bota s. Se
sentía dolor�do
Y absolutamente solitario, sumido en un total
y penos o abIdo
dono.
-Si sigues así, haciendo tu equi paje -ob
servó Sanin
llegarás a tu destino sin instrumentos y
--,
sin botas.
�¡ Ah ! . . . . . -murmuró N ovikof, mirand
o ráp ida
.
a Sanm ; y sus oJos,
nublados de llanto, decían- : ¡ Déj mente
ame ,· · · ·
¡ ya ves que me es peno so !
Sanin comprendió y se calló.
A través de la ventana flotaba ya el
melancólico cre_
púsculo estival y por encima del tenu
e verdor del jardín se
apagaba el claro cielo, transparente com
o cristal .
-Pero, a mi juicio -comenzó Sanin,
tras un silenci o­
en vez de marcharte, Dios sabe dónde,
mej or sería para tí ca'.
sarte con Lida.
Novikof giró sobre sf mismo con rapi
dez prodigiosa y de
súbito todo su cuerpo se puso a temblar.
-¡ Te ruego abandones estas estúpidas
bromas ! -gritó
con voz estridente-.
El sonido de su voz voló sobre el ensim
ismado y fresco
jardín y repercutió extrañamente bajo
los silencioso s árboles.
-¿ Por qué te enojas tanto 1 -pregunto
Sanin-.
-¡ Oye ! . . . . . -profirió N ovikof con voz
ronca, y sus ojos
se tornaron redo ndos y su cara no se
parecía ya a aquella bo­
nachona y amable que conocía Sanin.
-¿ Acas o pretenderás negar que casa
rse con Lida sea un a
dich a ? -preguntó Sanin, riéndose sólo
con las comisuras de
los labio s-.
-¡ Cállate ! . . . . . -rugió Novikof, tamb
aleándose c o]l'.lO
un ebrio, y cogie ndo una de aquellas
embadurnadas b otas, se
lanzó hacia Sanin, esgrimiéndola sobr
e su •cabeza, con una
fuerza que no se cono cía en él.
-¡ Calma, demo nio ! -dij o Sanin enoja
do, y retro cedió
involuntariamente.
Nov1'ko f arroJo
· ' con repugnancia
· la bota y se paro' fr ent e
a él, respirando con dificultad.

ªll-

SANIN

97

con una bota vieja ? -dijo
-----:Es a nu, a quien acometes
,
de reproche. C ompa decia
señal
en
• do la cabeza
. -i
-v1en
ll1
0
,
sa11111 .
,
h allama risible todo lo que aque1 h�cia.
.
o i 01 y
a :rJ -v .k.A t1, m ismo tienes que culpar ! -contesto N oviko:f, re­
1
�
e�te débil y turbándose-.
pentinall1 rns
y confiadamente
y al • ¡ante se sintió dispuesto tierna
, ·
que Nov1· ko:f,
ecuamme,
y
grande
tan
éste
. a Sanm
H;ra
.
.12J
• •
,
•
haci
cuelo, quiso ser acariciado por el, queJarse de aquecual un chi
' atribulado tanto. Hasta que se le saltaron las
abia
llo que le h
Iágrill1 ;·
� i tú supieras cuánto me apesadumbra !- dijo entrecortadarorente ' haciendo esfuerzos con la garganta y la boca
para no estallar en llanto.
.
._
,
-,. Queri"do , lo sé todo !-- le contesto Sanm, carmosament e.
.,
' no puedes saber !- respon d10 Nov1·ko f co nfia
-¡. No, tu,
damente, sentándose maquinalmente a su lado. .
Le parecía que su estado era tan excepci onalmente angustioso, que nadie sería capaz de comprenderlo.
.
.
-Sí lo sé- dijo Sanin. ¿ Quieres que te lo Jure 1 . . . S1
·me prometes no acometerme más con la bota vieja, te lo demostraré. Qué, ¡, no lo volverás a hacer ?
.
-Pero . . . Mira, Volodia . . . perdóname- balbuceo, No­
vikof' confuso' llamando a Sanin por su nombr e, lo que nunca
hacía .
A Sanin le agradó esto, y por ello el deseo de arreglarlo
to do se fortaleció en él más aún.
-¡ Oyeme chico vamos a hablar con franqueza- comen­
zó cariños ame�te, p;niendo su mano en la rodilla de Novi of.
�
¿ No es verdad
que te quieres marchar únicamente porque LI ��
t e rechaz ó
y porque hace poco en casa de Zarudin te parec10
que era Lida quie
n vino 1
Noviko f quedó cabizbaj o. Le parecía que Sanin estaba
�esgar r ando en él
una herida reciente, insoportablemente do­
t or o sa.
San in le observa,a y pensaba : -¡ Ay, qué bueno y tonto
ani:rna1 !
7

�98

COOPERACION

-No voy a convencerte -prosiguióde que Lid
a
haya estado en relaciones con Zarudin ,
· eso no lo se' • n llo
o1
··
creo . . . -añadió apresuradamente, nota
ndo una expresio, 0
. .
n de
m artir10 que cruzo, por la cara de N ovik
of, cual la sombr
a de
una nubecilla vola ndo.
Novikof alzó hasta él los ojos , llen os
de una vaO'
º a esp e
ranza.
-Sus relaciones _son de fecha tan
reciente -aclaró
.
Sa.
mn, que n� ha podido hab er nada serio
entre ellos . Partí.
cularmente, s1 se tom a en consideració
n el carácter de Lida
Mas tú ya cono ces a Lida . . .
···
Ante los ojos de Novikof surgió Lida
, tal com o la había
cono cido y ama do, pretenciosa y altan
era muchacha, de gran.
des ojos , ora tiernos, ora amenazadore
s, aure olea da con la
frialdad de la pureza como el hiel o.
Cerró los ojos y creyó a
Sanin.

-Y hast a si entre ellos hubiera habi
do un común :flirt
primaveral, por lo visto, todo eso se
ha acab ado ahora. ¿ y
qué te importa un amorío insignificante
de muc hach a aún libre
y que busca su felicidad, cuando tú mism
o, sin hace r esfuerzo
de memoria, seguramente re cordarás dece
nas de tales amoríos
y aun mucho peor es ?
Novikof volvió la cabe za haci a él, y,
a causa de la con­
fianza que le henc hía el alma, sus ojos
se hicieron serenos Y
transparentes. En su espíritu s e agitó
un nuevo retoño, pero
tan endeble y dispue sto a desvanecerse
a cada instante, que
él mismo temió matarle con una pala
bra o pensamñento im­
prudente.
-t Sabes ? Si yo . . . - Novikof no t
e rminó, porqu e no
supo dar form a a aquello que quiso decir
, mas sintió cómo
unas dulces lágrimas de enternecimiento
por su pena y sus
-sentimientos le oprimieron la garganta
.
-¿ Qué ? Si tú . . . -comenzó Sanin
solemnemente, alzando la voz y centelleante s los ojos-. Ya
no te puedo de cir ma' s
que una cosa, que entre Lida y Zarudin
no hay nada y no 10
ha habi do.
Novikof le miró deso rientado .

SANIN

99

_yo me figurab a . . . -comenzó, sintiendo con espanto
.
.
.,
.
no creía
figurado tonterías -respond10 Sanm con s�ncera
qu e
s
ha
e
. Es que no comprendes a Lida 1 Si tanto tiempo
-.:
írri· tac1on-- &amp;
i qué amor sería ese ?
nte
cila
estuvo
a'sió
k
v�
le
f
· la mano ' mirándole entusiasmado a la boca.
:NoVl O
tremenda ira � un_a gran r:�ugnai:cia �e
una
ito
y de ·súb
de
Sanin.
Durante algun tiempo llllro en s11 enc10
.
apo deraron
llegó al sumo arroballllento a 1a 1'dea
que
'
hombre
la cara de1
·
h b' copu1ad o
de que 1 a muJ er con la que pensaba copular no a 1a ,
y av1' d o, se
soez
desnudo,
animal,
antes con nadie. El celo
gura
fi
d os por
trans
humano
de
ojos
'
.asomaba a los bonachones
. .
una sincera pena y sufr1m1ento.
.
-¡ Oh !- resopló Sanm con encono.
-¡ Pues, oye lo que voy a decirte. ¡ No solame�te Lida
ha estado enamorada de Zarudin, sino que han temdo rela­
ciones ambos y hasta está embarazada de e' l t.
Un silencio profundo, en el que no se percibía más que el
silbido agudo de la sangre en los oídos, reinó en el cuarto .
Novikof' sonriendo extrañamente, miraba a Sanin Y se frotaba
.
las manos . Sus labios se estremecieron y se movieron, pero
un susurro indefiniblemente débil salió de ellos Y entre ellos
se ahogó. Sanin se irguió ante él y le nfüó a los ojo �, pero en
la mandíbula inferior y en las comisuras de los lab10s se ad­
vertía una arruga cruel y temible.
-¡, Por qué te callas ?- preguntó Sanin.
Novikof alzó hasta él una rápida mirada que con igual
rapidez bajó siempre silencioso y sonriendo desorientado.
-Lida �caba de vivir un drama terrihle -dijo Sanin en
voz b aja, como si hablara consigo mismo- ; si la casualidad
no me hubiera guiado, ella no estaría ya en el mundo, Y la
que fué ayer una muchacha h ermosa y pletórica de vida, ya­
cería al pre
sente desnuda y monstruosa, devorada por los can­
grej os, en
cualquier parte, sobre el limosi ribereño. No se trata
de que hubiera
muerto . . . todos los hombres mueren, pero con
ella mo
riría una alegría inconmensurable que ella aportaba a
1 Vi· da
'
de las personas que la rodeaban . . . No es. so' l o d e L 1-

ª

�100

..

COOPERACION

da . . . se �onoce que no es ella sola
. . . pero si toda la juven
tu_
desapareciera, el mu ndo se torn
aría
sepultura. ¡ yO m1· d
.
º
,
.S
c ando pers1�u
:tn
o
en estup1 damente a una j oven
�
y hermosa :mu_'.
e ach a, me siento con ganas de
matar a alguien . . . !
Oye, me es absolutamente ind
üerente que te cas es
º
·
L 1 da o t� ayas al_ mf
con
ierno, pero q�iero decirte esto
., eres un :
tan
s
ó
lo :
1�10ta ! Si dentro de tu craneo
se agitara tan si qui e
una .g ola ide a sana y pura, ¿
ra
acaso sufrirías de este m
odO
harías desgraciado a tí y a los
demás, únicamente porque y
. .
.
mn Jer
una
Jove� y hbr
e ha elegido un ma cho ? Se
,
ha equivocado
en la elec c10n y nu evamente
ha que dad o libre después
del
act o sexual, y no antes . . . Te
hablo a tí, per o tú no eres
el
sol o . . . ¡ de vosotros los idiotas
que hab éis hec ho la vida
.
.
, cel sm
una
m�ufriº ble �ar
sol ni alegría, hay millones ! . .
.
Pero tú
mis mo , ¡, cuantas vec es no habrás
estado ech ado sob re la panza
de una prostituta, derritiéndote
de lujuria, ebrio y sucio como
un per ro � . . _- En la caída de Lid
a hubo pasión, hubo la poesía
del atrevimiento y de la fuerza
, ,· mientras que tu' •1 • • • b• Que'
der ech o tienes de volverle la
espalda, tú, que te consideras
p�r son a inteligente e ilustrada,
entre cuyo raciocinio, y la
�nda no se alza, según par ece ,
ningún obstáculo 1 . . . ¿ Qué te
importa su pasado ? ¿ Se habrá
tornado peo r, pro curará me­
.
nos deleites
? f, No quisiste tú mismo privarla
de su doncellez 1
t, Pu es qué ?
-Te consta que no es así . . . pronunció Novikof con
lab ios temblorosos.
-Sí, es así, -gritó Sanin-. ¿ Y
si no es así, entonces
cóm o es ? . . .
Novicof calló.
En_ su alma había un obs curo vac
ío, y sólo cual ventanilla
e� _med i_o de camJpo sombrío, lejo
s, muy lejo s, brilló la melan­
coh ca di_cha del perdón, del sac
rificio y de la abnegación.
Sanm le obs erv aba y par ecía
que estaba atrapando sus
pensamientos en ·las más sutiles
y rec ónd itas regiones de su
mente.
-Veo -comenzó nuevamente,
con su quedo pero pun·
zante tono- que estás pen san do
en inmolarte en h�lo�austo • · ·

SANIN

101

hasta ella,
h s encon trado el pretexto : " Voy a descender
.
'
a
.
estilo
el
por
así
. . y a est as
'f ª ndere, de la multitud . . . y
la defe ante tus propios ojos como gusano en la carrona
••
•
·
·
·'
creeien. d° . ni por espacio de' un mstante
negac10n
a
b
existe
-..r nuentes ,
•
i"º'ti, '. si la viruela hubiese desfigurado a Lida, tal vez te huen
. ras res1•gnado al sacrificio , pero dos días más tarde la hubie
b'1eras amargado la vida ' lo hubieras atribuído a .una mfausta
.
º
fatahdad' y' O bien la hubieras atormentado, o. , bien te hubieen e1 a1ma.
ras lanzado a esta hazaña con ,la desesperac10n
.
.
imagen
una
a
como
nnsmo
ti
a
mirándote
estás
a
Pero ahor
,
ra
santa con los ojos entornados . . . Claro, ¡ que va a ser ot
Y
aureolado,
y
sereno
parecerá
rostro
I
tu
mundo
el
cosa . ante
, no h as
d
tu
o
fon
el
en
pero
varón,
to dos dirán que eres un santo
.
·
· d o 1as misperdido nada en absoluto. Lida con�muara, temen
.
ro as manos ' las mismas piernas, el mismo pecho, . la misma pasión y la• vida . . . Será dulce gozarla en la creencia de que uno
' ,o que no 'l.
hace una santa obra. ¡, C om
y al conjuro de estas palabra�, se redujo timoratamente
al tamaño de una mísera pelotilla, y desapareció, feneció, cual
un gusano aplastado, aquella enternecida admiraci?n por sí
mismo, que comenzaba a crecer en el alma _de Noviko:, Y su
_
ánimo maleable experimentó un nuevo sentrmiento, mas sen­
cillo y más sincero que el primero.
-· Tú me estimas en menos de lo que soy ! -dijo con m:e­
lancóli�o reproche-. No soy tan pobre de sentimientos como
tú dices . . . T al vez . . . no voy a discutir sobre ello, haya en
tní prejuicios poderosos ; pero a Lida Petrovna la amo . • . Y �i
yo supiera que ella me ama, 1, es que por ventura me detendria
a reflexionar sobre aquel . . . ?
· La última palabra la pronunció con dificultad, y esta difi­
cult ad de proclamar lo que uno está creyendo, le procuró a él
tnismo un agudo sufrimiento.
Sanin, de repente, serenóse. Abstrayéndose dió unos pa,.
so s p or la habitación y se paró frente a la ventana que daba
al jardín crepuscular, y contestó quedamente :
-Ahora es desgraciada, no está para pensar en el amor . . •
Si te ama O no, ¡, quién lo sabe 1 Yo pienso sólo que si tú vas

�102

COOPERACION

ah o ra hacia ella Y eres la segunda
persona en el m ndo
qu
�o �� c ond en a p o r su felicidad fug
az y fortuita, en;onc e . e
s .
;, qmen sabe ?
.
, N ovikof miraba abs orto dela
nte de sí-Í- L a pena y l a
al
gna luch aban en él Y la alegría
m e1an eo ica y l a melanc e.
olía
alegre, crearon en �u alma una
dic
' h a c o nmovedora y se
rena
.
com o l a tarde estival que i· ba
murie, nd ose .
-V am
, ono s d onde está ella -di. .
S aru. - ; ocurra l o qu
ocurra, se sentirá aliviada de ve
e
:u � o e n
r un Jr: t
�re m ás.
caras baj o las que se o cultan fau
ces be:t;:ies m;�' amigo
.
mío,
e res bastante imbécil, es verdad .
.
' pero' al mi.sm o tiemp o' ti enes
.
en esta mJS
ma imbecilidad tuya al go qu
e l os demás no ti·ene
· n · · · ¡, y que, n' Hace much o q
ue el mun d o est a, e dific
. ad o
en
esta imb ecil ida d, su f elici dad
y su mayor arrebato .
m on o s ! . . .
. . i VáN ov�kof le s onrió tímidamente.
-Ire . . . per o, ¡, es que le será
agradabl e ?
-No te preo cupe esto- y S .
an
m l e puso l as d o s manos
sobre los hombros- ; . si. pie
. nsas que hac es b i. en, h azlo
luego, y
ya se verá . . .
.
-¡ Pues vámon os !- dijo Novik
o f, d e cid i do .
En el umbral se detuvo, Y mir
.
.
ando a l o s OJOS
de Sanm con
una ene rgía in e sp erada en él :
-Y, ¡, sabes ? si ello es posible
' la har e, d.icho sa . . . Es una
fras e trivial . pero yo n o pue
do expresar de o tro mo do l o que
estoy sintiendo . . .
-No imp orta, amigo -cont
e sto
' Sanin, cari ñosamente- ,·
j t e e nt.i endo, a p esar de e llo
r
Traducción de

Alejandro G. RICHTER.

Notas de actualidad nacional
Los cooperatistas convocan a Convención Extraordinaria
para el 1 O de octubre
El Partid o Oo operatista acaba de lanzar la siguie nte c on­
vocatoria, r elacio nada c on su convención :
Por acuerdo de la Junta Directiva del Par tido Cooper a­
tista Nacional, se c o nvoca a todos l os clubs, d elegaciones, y
sucursales del Partido, y de l os clubs y partidos vinculados
al mismo, para una Gran Co nvención Gen er al Extra ordinaria,
que se cel ebrar á en la ciudad de México, el 10 de o ctubr e del
presente año .
La renovación deL Po der Ej e cutivo para el período 1924,
1928 , pondrá en acción a t odos l os partidos p o lític os en la
eminente campaña presidencial, para exaltar a la Presidencia
al ciuda dan o que encar ne y represente l os postulados de cada
partido .
Cumple la alta misión del Partid o Coop eratista Nacional
señalar su plataforma preside ncial y designar el campe on ato
que garantice el cumplimiento d e esta plataforma, si el triun­
fo el ectoral lo lleva a la Primera Magistratura de la República
.
El día 10 de o ctubr e, a las diez hwas, se c onstituirá la
Co nvención del Partido Co oper atista Nacional en el lugar que
se de signe, baj o la dire ción de la M e sa del Partido , debiendo
co ncluir sus trabaj o s en el término imp ro'rro gable de cinc o
días.

�104

COOPERACION

Programa

I. Entr ega d e las cre
.
den cial es ª los cmd
adanos d ele g o
Y d e claración del ciud
.
ad s
adano pres1 dente d el
,partI· do d e
que da sol emn em ente
.
q
constituída la Conve
.
nc10n General Eue
tra ordm
aria del Partido Coo
.
:s:.
p eratista Nacional
II. D"iscurso de salu
.
tación de1 part1do
a los s eñores d
gados.
ele.
.
III. Inform e general
.
d el ciudadano prime .
r vicep re siden
de la lab or re alizada
te
por el Partido .
IV. Informe sobre ex te
nsio
nes
y propaganda d el P
en toda la R epública
.
arti do
.
' p or el cmdadano s e cretario
del Exterior.
V. Informe de las d el e
gaci on d e los Estad
y Dist�it o Fe deral,
os, Territorios
haci endo uso �: la pal
abra una sola p ers
na d esignada por los .
o­
m e b s de_ las de
l�gacione s en cada
Entidad Fe derativa.
;
P o; :
· F·, mfo rmara el S e cretario del
Interior.
.
. . . V�. L e c tura d el programa del part . do
. .,
r y expos1c1
1mc1ativas y r eformlls.
on de las
VII. Dis cusi ón y apro b
acr• on
, de la plataforma
cial.
presidenVIII
.
El
e cció n d el cand
.
idat o a la Pr�sr. dencr. a d
bhca que sostendrá
e la Repú. e ra t
el p tºdo Coop
ª� I l
r sta Na cional en las
p róxim as el e cciones
.
de JU110 de 9 24
IX. O fre ci mi ent o d e e
.
sta can d"d
1
to e informe d e la re
. atura al cmdadano elecspu e sta que rmd
a.
X. Solemn e portesta
de t odos l os d el e gados,
de hac er la
más enérgica propagan
da de ntro de l l
ey, d efondr endo los
postulad os de la plataf
orm a de l Part1· d 0ªY pug
nando por todos
los m edios civilizad os y
.
1 �1t1m
, os por ob tener en
la lucha elec­
t oral el triunfo
del can�idato del Pa
rtido Co op eratista Nacional.
XI. Discurs o de un repr
es en ta�te d e los
d el egados y conte staci ón d el ciu
dadano segundo vic
epresid ente ·
XII• L ectura del ac ta
.
.,
d e 1as sesion
es d� es ta Convenc1on
.
ex trao rdin arra
· por el ciu
dadano se cretario g e
neral.

NOTAS PE ACTUALIDAD NACIONAL

105

:XIII. D eclaratoria del ciudadano pre sidente d e clausura
ve nción.
de l a Con
C OOPERACION Y LIBERTAD.-México, D. F., agosto
1 23.-Pr_esident e, lic�nciado Emilio Portes Gil.-S e cre ­
1 7 de 9
tario, general diputado Manano Samayoa.

BASES.-Todos y cada uno de los clubs, d ele gaciones y
sucursales del Partido Coop eratista Nacional y los partidos
adheridos, t endrán dere cho de enviar su repre s entante a la
Convención.
II. Hasta el día 9 de octubre el secretario del Exterior ad­
mitirá la prese ntación d e del e gados, re gistrando y autorizando
sus cre dencial e s.
III. Las se siones d e la Convención se c el ebrarán en las
horas hábile s d el 10 de octubre y los cuatro días siguie ntes.
NOTA.-Los discursos no durarán más d e veinte minutos
y los informe s no más de quince. S e recomienda ajustarse al
tiempo r e glam entario.
El r e gistro de las cre denciales se hará e n las o ficinas del
Partido, Avenida 16 de septiembre 16 (altos) .
Invasión de negros
S e gún informe s publicados re cientem ente, la hacienda
de Tambaca, d el Estado de San Luis Potosí, acaba de ser colo­
nizada por 349 familias de raza negra. S e gún la misma infor­
mación, estas familias son el principio de una invasión n e gra
que se e xtenderá sobre nue stro país dentro de poco. La prensa
· informa que el ciudadano nort eam ericano J. D. Pettigre w e s
el autorizado para introducir en México a las r ep et
idas fami­
lias de n e gros ; los vecinos de San Luis Potosí consideran esta
invasión de n e gros verdaderament e p eligrosa por los cruza­
mientos que sobrevendrán d entro de poco e nter los mismos
negros y los. indígenas.
' ' Coop eración ' ' considera que por ningún motivo deb e
Permitirse la entrada al país de hombres de color, bien sean

�106

COOPERACION

NOTAS DE ACTUALIDAD NACIONAL

amarillos o bien de raza negra or
zon es que h emos ex
p ues.
t o ampliamente en n úmer os p��ado:�

La población del país ha disminu
1'do de

1 9 1 9 a 1 920

Dat os c oncreto s pub lica dos acer
ca d e l os trabaj os efectuad os para la com pro bac ión del
_u'ltºimo censo de la pob la ción
d el país, dan a cono c er que la mism
º
a pob laci ón dISm
· yó en
mu
muy cerc a d e 1. 000 000 d e . h a bi. tan
t es durante la déc ada com.
p re n dida de 191 0 a' 192 0. L os d
.
at os que arroJa
.
n l o s tra baj os
e sta d,
isticos son terminan t es en este
punt o .
L os detalles de los cuatro u'lt º
imo s censos, s on los si.
gmentes :
Cens o
Censo
C ens o
C ens o

de
de
de
de

1895 .
19 00 .
191 0 .
1921 .

12.632,4 27
13.6 0 7,259
15.160 ,369
1 4 .196,312

El cre cimi ent o de la pob laci ón
e n numeros _abs olutos desde 19 00, fué de 974,832 . D e 19 00
191 0, el crecimiento fué de
1.55 3,11 0.
El cre cimiento a nteri or por cad
.
a 1 0, 000 habita
.
n t es, fué
de la siguiente manera ·. de 189 5
19 00, 154 ; de 19 00 a 191 0,
114 .
�l c enso de la pob laci ón hec h
o e n 1921 , r esultó c o n una
.
dismmución real de 964, 0 5 7, o
sea
- ,
el
6-36 p or cien
· to en 11 anos
1o cual e qm. vale a 58 ha biºtant
es
p
or, ano
- , por cada 1 0, 000. Si s e
•
.
apl ica e l crecimi ent o d e la o
blamon, de _1-54 por ciento a nual
durante 1 0 años, resulta u! 15
-44 por ciento para la décad a
de 1900 a 191 0' en tal caso' e1 ce
.
.
ns o de es t e u
- debIO
.
'1 timo ano
,
.
pro ducir 15.78 2' 219 · AP1ica
ndo este mISmo pro ce dimiento a
l os años de 1911 a l99l
:., ' e1 aument o s ería d e 16 -9 8 p or . to Y
.
Cien
.
la cant idad de habitantes hub .
era_ s1�0 d�, 18.37 5, 474
. Se cree,
sin emb argo, que n o existe t \
dismmucwn real en la pobla-

ª

ª

ª

107

ión, sin o que las cifras totales que a rr o ja la estadística s on
e orque el cens o fué deficiente. Así, un s ol:o municipio fué cen­
�ado en Tabasco ; en los Estados de Jalisco y Veracruz dejaron
de censar municipios enteros, y en alguno s Estados n o hicie ·
ron el censo d e pueblos, hacien das y ranch os habitados.
De acuerdo con los datos a rrojado s p or el último censo, la
gorí.
a d e los Estados por población es la siguiente : Jalisc o,
te
ca
Vera cruz, Puebla, Oaxaca, Michoacán, Distrito Federal, Mé­
x:i co, Durango, Nuevo L e ón, Guerr er o , San Luis P otosí, Chi­
huahua, Coahuila, Zacatecas, Tamaulipas, Sinaloa, Querétaro,
Tlaxcala, Tabasco, Nayar it, Aguascalientes, Morel'◊s, Colima,
Campeche, Baja California, Quintana R o o e Islas Marías.
Resulta de las cantidades anotadas que hay e ntidades c o ­
mo la Baja California y Quintana Ro o en que c orresp onde un
habitante por cada kilómetr o cuadrado . La población más
numerosa es en los Estados de Campeche, México y Tlaxcala,
pues por cada kilómetr o cuadr ado hay de 4 0 a 45 habitantes.
En el Distrito F ederal hay más de 50 habitantes p or cada ki­
lómetr o cuadrado.

El diputado Prieto Laurens, gobernador
de San Luis Potosí
Con amplitud de detalles la prensa dió a cono cer el ruido so
triunfo del diputado Jorg e Prieto Laurens, Alcalde de la Ciu­
dad de México y uno de los líderes más imp ortantes del ' ' Co­
operatista ", e n las ele ccio nes celebradas el día 5 de los co­
rrientes para designar al nuevo . Gob ernador de San Luis Po­
tosí.
" COOPERACION " envía sus más sinc eras felicitaciones
al señor Prieto Laurens p or el triunfo que obtuvo e n San Luis,
Y que también debe c onsiderar se como un triunfo del Partido
Ooop eratista Nacional.

�108

-------

COOPERACION

La producción de oro y plata en 1 922
El valor total de la producción nacional minera durante el
año de 1922 :fué de $198.366,031.00, correspondiendo de esta
suma $112.447,876.00 para el valor de la plata producida, y
$30 . 934,589.00 para el valor del oro ; es decir, que solamente
la suma del valor de la plata y del oro producidas signific a el
72.29 por ciento del valor total de la producción.
La distribución de la producción de la plata y el oro en la
República es como sigue :
ESTADOS

Hidalgo . . . . . .
Chihuahua . . . . . . .
Zac ate cas . . . . . .
Jalisco, . . . . . .
Sonora . . . . . . . .
Mé xic o . . . . . . . .
San Luis Potosí . . .
Guanajuato . . . . .
Michoacán . . .
Durango . . . . .
Sinaloa . . . . . . .
Coahuila . . . . . . . .
Guerrero . . . . .
Aguascalientes . . . . .
Oax aca . . . . . . . . .
Querétaro . .
Nuevo León . . . . . .

Plata K.

Oro K.

691, 421
534 ,080
270,9 73
153 ,801
121 ,312
116,726
111 ,643
97,3 52
58,2 75
53,6 35
48,7 14 .
30,400
17, 035
10, 598
3,048
2,2 80
99 7

3,5 87
1,75 2
1,79 3
1,79 3
623
6,648
990
1,329
2,768
342
1,295
6
215
10
28

2.32 2,29 0

22,401

109

NOTAS DE ACTUALIDAD NACIONAL

relativos a educac1· ?, n pn·maria en el
Datos estadísticos
Distrito Federal, corresp�nd1entes al
mes de junio último
México·, D. F.:

Ese.
Ese.
Ese.
Ese.
Ese.

Primarias (H)
Primarias (� )
Primarias Mix.
Rurales ( � )
Rurales Mix.

54
48
7
1
6

Sumas : 116

Atzcapotzalco:

Ese.
Ese.
Ese.
Ese.
Ese.

Primarias (H)
Primarias (M)
Rurales (H)
Rurales (M)
Rurales Mix.

1
1
2
2
6

Sumas : 1 2
Coyoacán:

Ese.
Ese.
Ese.
Ese.

Primarias (H)
Primarias (M)
Primarias Mix.
Rurales Mix.

1
1
1
7

Sumas : 10

INSCRIPTOS
M.

H.

25,188

. ... . .

540

29,044
1,740
333
430

27,631

31,547

489

. ... . .

236

. ... . .

. ... . .

1,903

. .. . . .

-

ASISTENCIA MEDIA
M.
H.

18,644

. .. . . .

355

20,861
1,275
210
265

20,349

22,611

. ... . .

1,350

396

409

508

. ... . .

174
314

. ... . .

272

147
209

1 , 105

996

855

765

493

. ... . .

392

. .. . . .

. ... . .

. ... . .

380

. ... . .

151
632

1,276

187

. ... . .

555
134
474

. ... . .

128
486

405
105
359

1,163

1,006

869

-

�1 10

COOPERACION

111

NOTAS DE ACTUALIDAD NACIONAL

Cuajimalpa:
Ese. Primarias Mix.
Ese. Rurales Mix.

1
4

Sumas :

5

INS CRI PTO S
H.
M.

ASISTEN CI A M
E DI,\

146
275

146
187

H.

132
224

M.

421

333

356

284

13 2
152

Guadalupe Hidalgo:
Ese .
Ese .
Ese .
Es e.
Ese .

Primarias (H)
Primarias (M )
Rurales (H )
Rurales (M )
Rurales Mix.

1
1
1
1
8

Sumas : 12

417
71
459
947

26 1

319
50

Primari. as (H )
Prima�as ( � )
.
Prlman
· as Mix.
(H)
rales
Ru
(M)
rles
Rua
.
Mix
ales
Rur
Sumas :

1
1
1
1
1
8

630

243
152

591
226

819

228
710

13

1,844

1,755

2
4
2
1
1

787
720
52

253
61

10

1,559

1,992

1
2
2
3
2

948

116

768
622
799
95

10

1,446

2,284

ASISTENCIA MEDIA
M.
H.

408

i89
96

. ... · ·
411
169

576

141
471

1,269

1,192

189

72
374

305

54
247

707

674

490

Ixtapalapa:
Ese. Primarias Mix.
Ese . Rurales Mix.

cise.
.-o
E s e.
Ese.
Es e.
Ese.
Ese .

INSCRIPTOS
H.
M.

2
15

804
1,081

597
873

Sumas : 17

653
822

499
671

1,88 5

1,4 70

1,475

1,1 70

Milpa Alta:
Ese. Primarias Mix.
Ese. Rurales Mix.

6

2

42 8
394

232
420

338
282

1 83
31 6

Sumas :

8

822

652

620

49 9

Tacuba:

Ese.
Ese.
Ese.
Ese.
Ese.

Primarias (H)
Primarias (M)
Rurales (H)
Rurales (M)
Rurales Mix.
Sumas :

1,678

555
563

1,323

40

167
43

1,158

1,533

764.

89

. . ... ·
548
403
557
65

1,100

1,573

Tacubaya:

Ese.
Ese.
Ese .
Ese .
Ese .

Primarias (H)
Primarias (M)
Primarias Mix.
Rurales (M)
Rurales Mix.
Sumas :

382

247

�112

--------

COOPERACION

San Angel:
INSCRIPTOS

Ese.
Ese.
Ese.
Ese.

Primarias Mix.
Rurales (H)
Rurales (M)
Rurales Mix.

1
2
2
10

Sumas : 15

H.

146
162

641
949

M.

133

ASISTE NCIA ME !)¡
.\

H

116
108

149
563

500

845

724

---

. ... .

111
438

-

649

Tlalpan:

Ese.
Ese.
Ese.
Ese.
Ese.

Primarias (H)
Primarias (M)
Rurales (H)
Rurales (M)
Rurales Mix.

356

146
299

238

112
201

Sumas : 13

763

712

546

524

159

267

---

188
120

211

Xochimilco:

Ese.
Ese.
Ese.
Ese.

Primarias Mix.
Rurales (H)
Ruarles (M)
Rurales Mix.

1
9
9
11

417
1,110

386

719

1,120
493

Sumas : 30

2,246

--1,999

344
856
499
1,699

p articulares:
INSCRIPTOS
M.

]) se. de Hombres.
])se. de Mujeres
])se . Mix·tas
,Jardines de Niños.

41
39
61
20

Sumas : 161

H.

320

ASISTENCIA MEDIA
M.
H.

6,509

8,023
3,767
534

6,041
3,605
390

2,999
376

4,30:3
2,912
276

12,324

10,036

9,884

7,491

---

Profesores Oficiales . . . .
Profesores Particulares .

1
1
2
2
7

248

Escuelas

M.

100

1 13

NOTAS DE ACTUALIDAD NACIONAL

Sumas . . . . . . . .

383
224

H.

M.
1,479
507

1,862
731

607

1,986

2,593

Total

Resumen

Escuelas· Primarias Oficiales .
Escuelas Rurales Oficiales .
Jardines de Niños . . . . . .

139
132
17

Sumas . . . . . . . . . . .

288

. ... . .

880
355

1 ,555

Inscriptos · Asistencia media

Ese. Primarias .
Ese. Primarias Mixtas .
Ese. Primarias Rurales .
Jardines de Niños .
Sumas .

63,164
8,544
17,6lfl
4,297

46,287
6,203
13,055
2,509

93,646

68,054
8

�114

COOPERACION

Escuelas Particulares .
Jardines de Niños .
Sumas . . . . . . . . .

Inscriptos

Asistencia media

21,436
924

16,723
652

22,3 60

17,375

Méx i� o, � - F., a 24 de julio de 192
3.-El Director de E
.,
du.
cac1on Primaria, F. c. MORALES
.

Notas de actualidad extranjera
Francia y las indemnizaciones
Según informes publicados por la prensa, Francia ha
:fijado como mínimum la suma de veinte y seis millones de
marcos en oro, como parte que a ella sola le corresponde por
las reparaciones, sugiriendo, al mismo tiempo, que el asunto
sea discutido en una atmósfera más amigable entre Inglaterra
y sus aliados, para que cuanto antes se llegue al arreglo de las
dificultades que han estado a punto de dar al traste con la En­
tente.
El Primer Ministro Poincaré se muestra indignado de que
a Francia se le atribuyan propósitos de quedarse con el dis­
trito del Ruhr o permanecer indefinidamente en la región
ocupada.

La muerte del Presidente de los Estados Unidos,
Mr. Warren G. Harding
El jueves 2 de los corrientes murió el Presidente de los
Estados Unidos de Norteamérica, Mr. Warren G. Harding, en
la ciudad de San Francisco, California, a consecuencia de un
ataque de apoplegía.
La muerte de Mr. Harding, de la que se han ocupado con
toda amplitud los diarios y revistas de todo el país, fué causa
de honda pena en todos los círculos mexicanos y estaduniden­
ses p orque
existe' el temor de que la desaparición del Primer
Man datario de los Estados Unidos venga a prolongar todavía

�116

COOPERACION

más el difícil estado de cosas que ha evit
ado la reanudacio,n
de
las relaciones oficiales entre las dos naci
ones.

Proclamación de la Ley Marcial en Hun
gría
�l 4 de los corrientes los ferrocarrileros húngaro
s sus­
pen dier on incondicionalmente la hue
lga
que
decl
arar
on
,
cuan­
d o �1 Go b;· erno se ego a aumentarles
los salarios, en vista de
�
.
la s1tuac10n que remaba ; el Gobiern
o declaró la Ley �M arc1a
· 1
,
en t ° da Hung:1ª
Y ordenó que la Unión fuera disuelta
_
y
los
lideres huelgmstas capturados.

Trotzky y los Estados Unidos de Eur
opa
Las desastrosas condiciones económi
cas a que han que­
_
dado SUJet�s las naciones europeas
y el peli gro de quedar toda
Europa � a� o el control económico
de los Estados Unidos de
Norteamenca, han hecho que gran
des estadistas y pensadores
europeo s se preo cup
�,:1 por encontrar una fórmula que esta­
blezca una coop erac 10n obli.gatoria
entre los países europeos
_
para librarlos del peli gro de los yan
quis.
Entre los planes más recientes y que
han dado margen a
un mayor número de discusiones en
los círculos políticos de
Europa, se cuentan los de Leó n Trot
zky, Comisario de la Gue­
rra en la República rusa.
Di.c e Trotzky : ' ' Ya es tiempo de ir
anunciando al mundo
entero m� estros proyectos para el
establecimiento de los Estados Umdos de Europa ,· tratar , por
,
tod os 1 os me d"10s que esten a nuestro alcance, de estrechar
esta idea con las que llevaron a la realidad los representantes,
en el Gobierno ' de l os
obre ros y de 1 os campesm
· os. · La
convención y el consorcio
d; estos lemas, que pue den servir para
nuestra campaña, se­
ran, seguramente, la respuesta única
y definitiva á todos los
problemas árduos que están sin solu
ción en todos los países
de Europa.

NOTAS DE ACTUALIDAD EXTRANJERA

117

La última guerra, desencadenada por los elementos capi­
st
tali as, fué fundamentalmente una guerra europea, carácter
ue en nada afecta la participación del Japón y de los Esta­
áos Unidos, desde el momento que los americanos, hab_iendo
conseguido lo que se proponían, se apresuraron a retirarse
a su país.
Alemania pretendió, si bien inútilmente, organizar eco­
nómicamente a Europa y ponerla bajo su égida, después de
lo cual se dispondría a librar con la Gran Bretaña la lucha
definitiva por ejercer la autocracia en el mundo entero. Fran­
cia, lo que pretendió fué dividir simultáneamente en dos a
Alemania ; pero a causa precisamente del carácter reducido
de sus habitantes, a su reducida población y a los diversos sis­
temas conservadores que todavía existen en Francia, este
país no podía siquiera ejercer la hegemonía en el Viejo Mun­
do. Pero ahora Francia, ya victoriosa, quiere mantener por
más tiempo una supremacía que ya se bambolea, tratando de
" balkanizar " a Europa.
Inglaterra se ha enfrentado decididamente a los proyectos
de Francia, exhibiendo sus maniobras con su tradicional hipo­
cresía, y lo peor de todo es que nuestro miserable ,c ontinente
esté destrozado, desorganizado, ' ' balkanizado ' ' y quedando
convertido en un asilo de lunáticos.
La violenta expedición enviada contra el Ruhr es una
demostración de este aserto. La burguesía está exhibiendo
impúdicamente, ante el proletariado, su incapacidad para re­
solver el problema fundamental de la resurrección económi•
ca de Europa.
Sólo la mutua cooperación de las naciones la salvará de
quedar esclavizada por el ,capitalismo yanqui.
Cuando hayan sacudido el yugo del capital las Islas Bri­
tánicas, serán un elemento importante para la " Federación
Europea ' ' .
Como resultado de la guerra mundial, toda Europa se ha
convertido' en un enorme asilo de lunáticos.
La revolución en los Estados Unidos se retardará toda­
vía muchas décadas. No hay que perder de vista el peligro

�118

COOPERACION

NOTAS DE ACTUALIDAD EXTRANJERA

que para l os europe os s ignificaba l a
.
enorme imp
ortanc ia que
e stán adquiriendo lo s E stad Um. d
s
La _r evolución gen era
l
e n Europa está siend o retar�:da p o;
Ío s pa1s �s que la temen y
que busc an ayuda financiera en Esta
d os Umd os
L os Estad os Unidos de Europ� resolver
án satisfact oria.
mente el prob lema de l s r eparac
ones .
La Federación de
:
Ob re ro s. .y Campesin os ti:n e en Asia
un ampl'IO campo p ara
sus ac t1v1da de s r en o vad or
as .

Bélgica negocia un empréstito de
de francos

400.000,000

. El 17 de los c orrient es, el Ministro de Hac1. e nda, M. Lastrireaud, y el Vicepr esidente del B aneo
de Bélg ica,
.
·
M . Lepreux, e n una c onfer en cia cel e br ada
en París, e erraron un
.
, .
c onvem o con cernient e a u
pr e t1t de 4?0 , 000, 000 de fran­
� �
;�
o-t
c o s, que el Gobie rno bel
a icar� a nan c1ar las operaciones
c o mer ciales entre Bélg icºa y Francia.
Conferencias acerca de Mex1c
, · o, en Ia
Universidad de Berlín
El Dr. Sehman, r eputad o c om o u no de
.
los meJ ores c onocedor es de México &lt;lió el 26 de l os corrie
n te s una c onferencia
'
en la Universidad' de B erl m,
so bre el Méxi c o an t1gu
• .
· o y los
1d1o mas que se hablaban en nuestro país ant
.
es d e 1a conqmst a.
En vista del interés que d esp ertº, 1a c onf:
.
r encia , el di stingui . .
do sabio dará una s erie d e e ll as 1 os do mmg
o s s1 gm ente s ; h a.
.
.
blará s obre la mito lo gía d e 1as tribus md1
as de Méx ico y de
la América Central.
El número de automóviles que hay
en Canadá

El número de l os automóvi·1es _ en el
Canadá es, a ctualm ente' de 513'821 ' o s ea ma, s de ,cmc o
coch es por cada ci en

119

de tur ismo e s de
babitantes. El número de l os aut omóvile s
y el de las m oto 0
37,61
,
e
coche s de come rcio d
462,275 ; el de
.
cicletas , 9,375

Conferencia internacional de migración en Roma
El Gobierno italiano e stá organ izando en la actualidad
una Conferencia Internacional s obr e pr oblemas de migración,
que habrá de celebrarse en R oma en marz o de 1924. El ob­
jet o del G obiern o italiano al organ izar est a con fe re ncia, es
o bte n er la sup r esión de la s restricci ones dictadas en vari os
países , especialme nt e en Estados Unido s.

La deuda del reino de Italia
La deuda int er ior d e Italia llega en la actualidad a
96. 000, 000 de liras, según cifras oficiale s, y su deuda exterior
a 22,000. 000, 000 de lira s, que vien en a c onvertirse en . . . . . . .
100, 000.000 . 000 de liras, de acuerdo con la actual t arifa de
cambio.

El Presidente Coolidge miembro de la Liga Panamericana
de Estudiantes de Nueva York
La pre nsa de Nueva York, de 23 de agosto , dió a c onocer
que el Pre s idente Co olidge había acep t ado s er miemb ro h o no ­
rario de la Liga Paname rican a de E studiante s . Hablan do de
dicha Agrupación dic e el Presidente de los Estad os Unidos , en
cart a dirigida a Mr. Philip Leona rd Green, P r esidente Inter­
naci onal de la Liga : ' ' Est o y s egur o de que la or ganizació n
ha servido y s eguirá sirvien do com o uno de l os medios más úti­
le s en los pr opós itos de amistad e inteligencia que deb en exis­
tir entre las nacione s del H emisferio Occident al. ' '

�120

COOPERACION

Reanudación oficial de
Relaciones entre Méxic
o
y los Estados Unidos

En los momentos de cerrar
la edición de este núme
nuestra revista, las extras
ro de
de los diarios nos dan
a con oc e
que al :fin han quedado
r
restablecidas las relacion
es oficiales
entre México y los Estad
os Unidos. El bo letín dad
o a con oc er
po r la Se cretaría de Relac
iones es el siguiente :
" Lo s gobiernos de Méxic
o y de los Estados Unido
vista de los informes y rec
s -en
omendaciones que sus com
isionados
rindieron com o resultad
o de las conferencias me
xicano-am eri­
canas, cel ebradas en la ciu
dad de México durante el
lapso del
14 de mayo al 15 de ag
osto de este año- resuel
ven reanudar
las relaciones diplomáti
cas entre am bos , proced
iendo ya, al
efecto, a dar los pasos nec
esarios para acr editar for
malmente a
sus respectivos Encargados
de Negocios, mientras se
ha ce la
designaci6n de Embajado
res.
En estos momentos, el De
partamento de Estado de
Wash ­
ington ha ce declaracione
s semejantes a la prensa
am
erf
oana.
El Secretario de Relaciones
Exteriores, A. J. Pani. ' '
' ' Cooperación ' ' se une a
la justa ale gría que reina
entre
nosotros con motivo de est
e acontecimiento, que con
sidera como
un verdadero triunfo dip
lomáti co ; pero, má s aún,
como el re­
sultado del convencimien
to, de parte de los Estad
os Unidos,
de que México deb ía ser rec
ono cid o sin condiciones qu
e pudie­
ran les ion ar la sob eranía de
la Repúblic�, ya que el pa
ís ha bía
pod ido vivir por algunos
años dando garantías a tod
o el mun­
do y estimulando el progre
so de tod os los habitantes,
a pesar de
no contar con el recono cim
iento de Washington, lo cua
l no de­
jab a en situación muy air
osa, que digamos, la actitu
d de los ca­
pitalistas y políticos nortea
mericanos interesados en ma
ntener
un tirante estado de relaci
ones entre los dos gobier
nos con
perjuicio de los pu ebl os me
xicano y angloamericano.

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�</text>
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U '! EP.S'T' RI
1
A • F·O� . 0 r:y!?s
·
f-\)1\JLJO 1{1 AfWO COYAH ·WBIAS
''

COOPERACION
ORGANO DE LA ACADEMIA DE ES.
TUDIOS SOCIALES Y POLITICOS DEL
PARTIDO COOPERATISTA NACIONAL

Secretario de Redacción,

Director,

GABINO A. PALMA

JULIO JIMENEZ RUEDA

TO M O 11
NUMER08

México, D. F., julio de 1923.

�Sociedad Cooperativa de Cr�dito
Los partidos políticos se transforman en organismos econó�
micos.-EI Partido Cooperatista Nacional completa
su obra con la organización de Cooperativas
Informe rendido ante la Junta Di­
rectiva del Partido Cooperatista Na­
cional por el Tesorero del mismo, al
margen de la organización del Crédito
Nacional Cooperativo.

FONDO
IAS
RICARDO COV
·•· ... . ARR
.
. _...,,,
. .\,IB

·-

tta Á P 1-L. L. A

A L FON S f NA
BIBLIOTECA UNIVF.R�JT.."'.RTA
L:
U . A . N

1

--·-·

En el Mundo se registra un vigoroso e imponente movi­
miento social, impregnado, como todos los fenómenos colecti­
vos del actual momento histórico, ,por un profundo sentimien­
to de equidad, que propugna decididamente por la mutación
de las cuestiones pülíticas en cuestiones sociales, por 1a supe­
ditación de los problemas de organización del Estado a los
problemas de felicidad material humana. Ese cambio, al con­
sumarse, ac,arreará fatalmente la transformación de los Par­
tidos políticos en organismos económicos, cuya atención pre­
ferente y entusiasta se dedicará a la solución de los conflictos
que suscite la producción y consumo de la riqueza.
La evolución humana se ha caracterizado, en los anales
de la vida social, c"On el perfil enérgico de un tenaz anhelo
hacia la igualdad. Ese anhelo, realizado en parte por la con­
sagración que de los principios de igualdad ante la Ley, los
Tribunales, los Impuestos y el Sufragio Universal, hicieron
las legislaciones de todos los pueblos civilizados de la tierra,
reclama, C'Omo intento trunco que es, su perfecto acabado y

�5

COOPERACION

SOCIEDAD COOPERATIVA DE CREDITO

lucha por la admisión de los postulados de igualdad econó­
mica en las arquitecturas jurídicas de los Estados.
La formación cada vez más numerosa de agrupaciones
sindicales, que florecen en todos los gremios en que se ha dis­
tribuído la actividad humana, bajo el imperio del principio
de la división del trabajo, congregando lo mismo a los obreros
manuales que a los que laboran sobre la ilustre materia del
pensamiento; la visión clara, profunda y hasta en: cierto sen­
tido trascendental que tienen estos respecto a sus problemas
profesionales; la repugnancia manifiest.a que muestran hacia
la política revelando el predominio que goza en su pensamien­
to la idea del papel del sindicato en la organización funcional
de la sociedad del futuro, y por último la paciente, fervorosa y
continua elaboración del derecho industrial que, eomo disci­
plina jurídica moldeada en la hiriente realidad del dolor, de la
miseria y de la injusticia en que viven las masas, oprimidas
por el denso edificio capitalista, se orienta a suplantar las añe­
jas fórmulas del derecho tradicional con principios nuevos de
igualdad económica y política. Toda esa relación de aconte­
cimientos, que ningún hombre ha dejado de sentir, consciente
a favor de la idea apuntada a la cabeza de este informe por­
que al mostrar las patentes modificaciones experimentadas en
el ideal de las colectividades, con respecto a la manera de sa­
tisfacer sus necesidades comunes, muestra también a las insti­
tuciones avocadas por su organización especial, a dar cumpli­
miento a la labor que se les encomienda en consonancia con los
nuevos fines perseguidos por la humanidad.

pañas emprendidas para la conquista del Poder Público, con
postulados de orden económico, complacientes con el ideal que
alumbra la actividad social de los pueblos, en este exaltado
instante del progreso humano, si quiere subsistir como agru­
pación siempre joven, abierta a las fecundas corrientes avan­
zadas ya que el imperativo de "renovarse o morir", continúa
presidiendo augustamente la existencia universal.
El Partido Cooperatista Nacional, ciertamente, no se ha
desentendido de la realidad. Buena muestra es, por una par­
te, su nombre que acusa el desiderata que como bandera qui­
sieron darle sus fundadores, y por la otra parte, los principios
de economía cooperatista, que campean lo mismo en los pro­
gramas de sus candidatos a los puestos de elección popular,
que en los manifiestos lanzados a la Nación por este mismo Par­
tido o que, finalmente, en la brillante labor legislativa desarro­
llado por él como Bloque Parlamentario.
Mas es imperdonable marcar esos principios con un sello
de superior energía, procurando su exaltación sobre cualquier
otro postulado de clase diversa, pues sólo así podrá darse el
Partido Cooperatista Nacional la fisonomía inconfundible de
agrupación de principios con flamantes orientaciones nuevas.
Se adivina que no basta para inculcar, en la conciencia nacio­
nal, el sentimiento y la idea de que el Partido Cooperatista
Nacional ensaya la actitud que cabalmente corresponda para
incluir, en la redacción de su literatura política, los principios
de economía cooperatista, arriba mencionados, sino que es in­
eludible encarnarlos, sobre el campo de la acción, en organis­
mos vivientes que funcionen y se multipliquen hasta colmar
todo el país, que al rendir sus frutos generosos de bienes, el
pueblo les amará como a la fuente próvida de su felicidad
�de�tificando su dicha con ellos a tal grado, que la vida de esa�
mstituciones la cuidará como su propia vida. Esos organis­
mos por cristalizar principios cooperativistas, no pueden ser
otros que sociedades cooperativas, pues entiendo sinceramente
con el P. C. N. que en la congregación de los hombres dentro
d: ese tipo de agrupaciones se halla la solución del contempo­
raneo problema económico-social, ya que bajo el sistema co-

4

Dificultades con que se tropieza para la constitución
de esta clase de sociedades
El Partido Cooperatista Nacional ha menester, por· tanto,
para completar su programa de acción, en armonía con las ví­
vidas inclinaciones de la ideología contemporánea, enriquecer
la plataforma agitada poderosamente por él, en las viejas cam-

RlíH 10'1 E
"f¡ ¡

FOND

ni

�6

COOPERACION

operatista se alcanza el justo término de transición entre el
régimen capitalista, amparo de absurdo, despiadado y ciego
individualismo, y el régimen socialista, lejano todavía por la
falta de preparación humana para su absoluta adopción. El
Cooperatismo se sitúa en el terreno de paso entre dos situa­
ciones que por radicales se impugnan: el capitalismo y el so­
cialismo comunista o colectivista. El Cooperatismo, sin de-­
jar de ser socialista, ya que se nutre en la misma fuente de
piedad y de justicia para los hombres, cosecha la buena se­
milla lograda por el capitalismo, inscribiendo en sus banderas
las conquistas benéficas conseguidas por éste, como se observa
por la exposición sintética que de las fórmulas de la escuela
económica cooperatista se hace a continuación. Ella recla:rp.a
la inversión de las categorías económicas, anteponiendo el fe­
nómeno del consumo al fenómeno de la producción de la ri­
queza; pide la supresión de los intermediarios en la produc­
ción, circulación y cambio de los satisfactores para convertir
a cada miembro de la Sociedad, a cada hombre, en su propio
patrón, comerciante, consumidor, banquero, etc., etc., hacien­
do aprovechar a esos hombres de las utilidades percibidas por
éstos; exige la conversión del actual régimen de la propiedad,
no por el sistema de la propiedad comunista o de la propiedad
colectivista, sino por un sistema de copropiedad o indivisión,
conservando, por tanto, la propiedad individual y acoge, por
último, el ideal moral del bien de todos por el bien propio.
Si pues de los conceptos vertidos se desprende la urgencia
de plantear seriamente en nuestro país por el Partido Coope­
ratista Nacional la mejor manera de resolver el problema eco­
nómico, y si se cree que la institución de sociedades cooperati­
vas despeje la incógnita, debe pensarse en un programa de
acción y en las tremendas trabas que oponga la realidad a la
consecución esmerada de ese programa.

SOCIEDAD COOPERATIVA DE CREDITO

7

La falta de capital será subsanada por la concentración del
pequeño ahorro nacional y las módicas imposicio. nes de entusiastas hombres de empresa
L� constitución de Sociedades Cooperativas en México,
aparte del las dificultades que le opone el frente compacto y
apasionadamente agresivo del capitalismo mundial, tropieza
en nuestro país con dos obstáculos de carácter diverso: pri­
mero, la falta de Capital; y segundo, la falta de educación
de nuestro pueblo para esa clase de empresas.
El capitalismo, obligadamente hostil a cualquier reforma
socialista por moderada que pueda concebírsele, alista sus ar­
mas para el ataque en contra del cooperatismo, porque éste,
a pesar de ofrecer a ese capitalismo una oportunidad de rei­
vindicación, porque le brinda el medio de colocar sus valores
en empresas benéficas para la humanidad, le asesta rudo golpe
al arrebatar de sus manos el cetro de la vida económica para
ponerlo en las manos de los explotados, como compradores,
por los comerciantes, como obreros, por los patrones, como
clientes, por los empresarios; como deudores, por los presta­
mistas y banqueros, para dar a los primeros la calidad de los
segundos y consolidar en la misma persona los papeles de ex­
plotador y de explotado, de amo y siervo, de patrón y obrero,
es decir, exaltándola a la condición de hombre libre en la mag­
nífica acepción de la palabra, porque en él se juntarían la ma­
jestad terrible del que gobierna y se aprovecha con el dolor
rebelde del explotado a quien se gobierna.
En cuanto a la falta de capitales en México, es verdad
sabi da por todos, así como es sabida la causa o causas que ·ori­
g�naron la deserción de esos capitales de la industria, comer­
crn, ag ricultura o cualquiera otra explotación fecundada por
ellos .. N o se desconoce tampoco que la inmigración de capitales
nuevos al país se encuentra estorbada por iguales motivos a
los que provocaron la retirada de esos capitales de las empre­
sas que se acaban de enumerar. Esas causas, que por ser evi-

�9

COOPERACION

SOCIEDAD COOPERATIVA DE CREDI1'O

dentes y cansadamente repetidas en libros, folletos, artículos
periodísticos, conferencias, discursos patrióticos, parlamenta­
rios y en otras mil formas de la producción literaria a que se
ha entregado la eminente o mediocre intelectualidad de la
Nación, no merecen una larga insistencia por lo que me con­
creto acatando necesidades de exposición, a referirlas breve­
mente, sin hacerme ilusiones sobre su veje� y vulgaridad, pe­
ro sin desconocer también que esas causas existen y engen­
dran un mal que a toda costa debe remediarse y a remediarlo
s� dirige el proyecto de formación de una Sociedad Coopera­
tiva de Crédito que tendrá por objeto conseguir capital cuyo
empleo se hará de acuerdo con la naturaleza de la institución
designada y siguiendo el programa que se expond�á oportuna­
mente; proyecto en que, verdaderamente, se asier.ta la nove­
dad, interés, eficacia e importancia de este informe porque su
mérito no radica en el hallazgo del mal que aqueja a la eco­
nomía nacional, porque ese mal es repetido de memoria por
propios y extraños, sino en haber inventado un remedio que
no es copia de procedimientos extranjeros sino urdido en tie­
rra propia, como tendrá ocasión de probarse con lo que des­
pués se dice. Paro pues, a exponer la situación económica del
país, en cuanto a su penuria con el anexo de sus causas. Toda
esa exposición será consecuente con las ideas aputadas en las
líneas anteriores.
Estos dos obstáculos distantes de lo insuperable, se sal­
van con un programa celosamente meditado y cuya inteligen­
te aplicación encaminará a la realización del ideal coopera­
tista en nuestra Patria.

•
la retirada de fuertes
.
provocaron
•
e1as de América y Europa,
. .
c10nes nac10na1es.
es
negocia
múltipl
en
idos
capi·tales invert
•
·
• ac10n
·, de ese mdo 1a mmigr
L as mi·smas causas han estorba . ,
, patri. a, de
n a la economi�
substituible factor de la produccio
etc., lanla agricul
, tura, el. comerc10,
manera que la industria '
gar afirl
al.
�a
vu_
ese
capit
lso
de
guidecen privados del impu
.
que
piensa
cuerpo si se
, · q'"eie acaba de estamparse, toma
·macion
•
, •
os . en Mexico, a despecho
1os capi·tales renuentemente invertid
.
.
que los rodean, han
imagmarios
o
reales
ros
.
de t o do s los pelig
.
s por la segunprotegido
país
el
en
ado
venido y han perdur
por un
dad en la obtención de ganancias fabulosas, alentados
i�terés
su
por
afán de lucro inmoderado y mirando siempre
o
propio, sobre toda conside�ación de índole �oral . simpl e­
mente humanitaria, que pudiera malograr su obJeto. Si es ver­
dad evidente la falta de capital en México aun para aquellas
empresas de carácter mercantil, en las que anumus-lucrandi
hincha las velas de espíritu audaz del negociante, del produc­
tor, incitándoles a las más arriesgadas empresas, /, qué podría,
pues, decirse del capital solicitado por empresas, como las Co­
operativas, si difíciles, si peligrosas, si atrevidas, no están ilu­
minadas por la sugestiva esperanza de provechos individuales,
y cuantiosos, sino alentadas por consideraciones de carácter
moral f ¡, Qué para las sociedades cooperativas que no son ins­
tituciones forjadas para que los impositores del capital en
ellas perciban provechos personales y ricos, sino creadas pre­
cisamente para la satisfacción de un fin contrario a ese benefi­
cio individual 1 el capital escaseará, absolutamente privado de
estím ulo, y que caso de acercarse lo hará con las miras per­
ver sas de hacer fracasar el programa cooperatista, dado que
esta clase de empresas no están colocadas en el grupo de las
instituciones catalogadas por el régimen capitalista. Si el pri­
�er ?_bstáculo serio que se
yergue ante el empeño de la Cons­
titucion de Sociedades Cooperativas,
es la falta de capital, un
programa sensato, aconsejad
o en el buen sentido, encabezará
sus puntos de vista con el
proyecto de formación de una Socie­
�ad Cooperativa de Crédito en la que se concentren el peque
no ahorro nacional
. .
.
.
Y 1as mo, d'icas 1mposie1ones
de entusiastas

8

El objeto fundamental es el fomento de sociedades
cooperativas de consumo, de producción, de construcción, etc.
Los recientes trastornos revolucionarios porque ha atra­
vesado nuestro país, unidos a la política imperialista de que
hemos sido víctimas, desarrollada por algunas de las poten- , .

�10

COOPERACION

SOCIEDAD COOPERATIVA DE CREDITO

hombres de empresa. Así en la dificultad surge la solución
del problema, porque esa sociedad cooperativa de crédito será
al mismo tiempo que una forma de la realización parcial de
los ideales de la escuela cooperatista, la matriz de donde bro­
tarán, protegidos por ella, nuevas formas de cooperatización,
que no tropezarán, ni al fundarse ni al vivir, con las dificulta­
des atravesadas al Crédito, porque el capital, factor primor­
dial en la existencia de toda negociación, estará a su completa
disposición en las Cajas de la sociedad, madre y centro de to­
das sus similares en la República.

a especial, de la que forma
car1os a1 fomento de una cooperativ
,
• •
parte como s Ocio, pues .él no vera, .prmmpa1, mente en e1 par•
de Prestamos o de Ahot1do Nam· ona1 Cooperatista una CaJa
.
.
finalidad
que tienen las empresas
y
es
rros con l. aS l·nclinacion
que asumen ese carácter.
Por otro lado, paulatinamente, paso a paso, pero con se­
guria
. ·d d. absoluta, gracias a la multiplicación,.de sociedades,
cooperativas secundadas po_r el dine�o del Credito, se ºP:;ara
la transformación de los sIStemas liberales de producc10n y
consumo, ya que así el centro de la actividad económica �ue
reposa en los individuos aislados o congregados, pero con miras
siempre personales, se transladará a fundaciones que con el
papel de unidades en la organización de la Sociedad nueva su­
peditarán e1 interés individual al provecho y felicidad comu­
nes. Así, por medio de un proceso histórico, construídos sobre
procedimientos de lógica impecable, se alcanzará la evolución
económico-social, alejando de sus métodos apresuramientos
peligrosos y abandonando la final realización de la. teoría a la
aplicación de las fuerzas de la naturaleza social.
Ilustrado por las consideraciones expendidas, en periódi­
cos anteriores de este informe, he procedido a la fundación
de una Sociedad Cooperativa de Crédito, dotada
de reglas vi­
gilantes por la satisfacción esmerada del objeto que ha
inspi­
rado su creación.
Esas reglas, contenidas ya en el acta constitutiv ya
a,
en
los Estatutos, perfeccionan la fisonomía
de la Institución que
me intereso en describir y son las
siguientes: La sociedad se
ha creado bajo el nombre
de Crédito Nacional Cooperativo.
Tal designación no es
caprichosa, retrata al mismo tiempo el
papel que intent
a darse en la Economía Patria a esta Socie­
da� Y_ el métod
o empleado en la integración del capital soci
al
al mvitar a la s
. .
.
.
ubscnp
c10n
, de acc10nes 1o mism
.
o al obrero, al
campesmo ' al em
. .
_
pleado, que a1 pequeno
.
capita11sta o pequeno
comermante pues
.
ent·
1en
d
o
que,
, .
fuera de ese proced'1miento,
'.
seria masequ1b
le el fin persegm·do y so'lo se
.
,
consegm·na
, 1a formac10n de una socie
. .
dad con fisonom,ia capit
a11sta que vendria

Por qué se ha creado ésta sociedad bajo el nombre
de "Crédito Nacional Cooperativo"
La Sociedad Cooperativa de Crédito que se proyecta de­
berá retirarse, en su organización y fines dominantes, del tipo
clásico que caracteriza a sus numerosas similares en el Japón
y Europa, pues no tendrá por objeto principal, aunque sí s.e­
cundario, abrir créditos personales a sus socios o a individuos
extraños al Contrato Social, sino fundamentalmente al fomen­
to de sociedades cooperativas de producción, de consumo, de
construcción, especiales de Crédito, refaccionarias o de cual. quier otra clase, sin imponer más requisito a estas sociedades,
para recibir la ayuda del Crédito Nacional Cooperativo, que la
totalidad de sus socios fundadores sean miembros de esta últi­
ma institución. De este modo se protege el desenvolvimiento de
la cooperación integral, amparando la idea cooperatista de
torcidas desviaciones, pues cada persona que, al tomar una
acción del crédito, se enrole al movimiento de cooperatiza­
ción, se acercará al núcleo inicial animado por honda con­
vicción en la bondad del sistema socio-económico de tran­
sición, cuyas cualidades se han delineado en pasajes anterio­
res sin pretender o perseguir un interés individual, como prés­
ta�os o refacciones personales o cualquier otro beneficio de
esa naturaleza, siµo utilizar los fondos del crédito para apli-

11

�12

COOPERACION

a sumarse a la multitud de instituciones de ese género, abri­
gadas bajo el régimen de la economía burguesa.

El valor de las acciones será de $ 100.00
El valor de las acciones sociales es de $100.00 ( CIEN PE­
SOS), tipo que juzgado ligeramente parecería elevado y hasta
cierto punto contradictorio con el carácter popular de la ca­
tegoría de sociedades que me ocupa, sino se reflexionase· en la
psicología de nuestro pueblo que poco o nada habituado a las
empresas :financieras, no está educado para las largas esperas,
cuajadas en la confianza y serenidad que presta la costumbre
ejercitada en¡ los negocios de resultados lejanos e imprecisos.
La impaciencia idiosincrática de los aportadores, ha menester
de sabio desahogo que no podría ofrecérseles si las acciones
tuvieran un valor más bajo que el arriba señalado, pues esto
los pondría al alcance de los menos convencidos en el éxito de
la fundación, que sugestionados por la novedad de la empresa
harían sus inversiones, pero que más tarde, no mucho tiempo
después, alentados por su duda, por su falta de fe, y con un
plazo dilatado ante sí para reducir su desconfianza, exigirían
implacablemente pingiies beneficios que en la imposibilidad
material de rendírseles, provocarían el pánico y el despresti­
gio de la Institución. Con acciones del tipo puesto, se conju­
ran todos esos inconvenientes, pues su relativamente elevado
valor es medida de selección, reactivo, piedra de toque que
consagrará como accionistas a hombres que, si han subscrito
su acción pagándola al contado, son los convencidos en cuya
inteligencia no cabría el descontento, y si las pagan en peque­
ños abonos su imperturbable tenacidad adquisitiva sería de­
nunciadora de las virtudes excelentes que son el ornato y la
cualidad suprema de los miembros de esas clases de sociedades;
la responsabilidad de los socios se extiende hasta el valor de
sus aportaciones, es como dicen los juristas, responsabilidad
limitada. Serias observaciones me indujeron a concluir esa

SOCIEDAD COOPERATIVA DE CRE.DITO

13

forma de responsabilidad, adoptando un sistema descalificado
. . ades de que tratamos, en
en otras naciones por las colect1v1d
te,
a
que el carácter ilimitado de
almen
princip
consideración
.
º º
'
d
d socia1, sena
l
a
b
1
1
un alto obslas obligaciones de responsa
congregados
y
nuevos
algo así como
táculo para el ingreso de
para
embarazar
la
adrede
prosperidad
inventado
bo
r
esto_
un
der Crédito.
Los accionistas, cualquiera que sea el número de acciones
que posean, tendrán los mismos derechos sociales, contando
cada uno de ellos con un solo voto en las decisiones de la Asam­
blea '. en cuanto a las utilidades, los socios las percibirán en dos
formas a la vez: Primero : Contando a su disposición con un
Banco Refaccionador de las cooperativas especiales que ellos
mismos funden, y Segundo: Obteniendo dividendos proporcio­
nales a sus aportaciones en cada ejercicio social del Crédito
Nacional Cooperativo.
Para coronar este informe, cristalizado en conceptos sinté­
ticos, sólo me resta felicitar calurosamente al Partido Ooope­
ratista Nacional por haber añadido a las obras numerosamen­
te realizadas por: él, en su breve gestión administrativa y le­
gislativa, una nueva creación extraoficial modesta humilde
ca�i desapercibida para los ojos del país, pero segu;amente 1�
mas trascendental de todas las instituciones labradas en la
noble materia de su patriotismo, porque en ellas germina la
esperanza de una Patria nueva, revestida con los suntuosos
paramentos de felicidad, paz, justicia y prosperidad populares.

Manuel GOMEZ PEZUELA.

�14

COOPERACION

BASES para la constitución de una Sociedad Cooperativa
de Crédito, con responsabilidad limitada al importe
del capital social, que se denominará "Crédito Nacio­
nal Cooperativo", S. C. L.
CAPITULO I
Fines, denominación y término de la Sociedad

Artículo lo. Para el objeto que se expresa en el artículo
2o. y demás fines propios de la naturaleza de esta Institución,
queda constituída por las personas que concurran al otorga­
miento de esta Escritura, una Sociedad Cooperativa de res­
p onsabilidad limitada al importe del capital social, bajo el
nombre de " Crédito Nacional Cooperativo ", S. C. L.
Artículo 2o. El objeto inmediato de esta Institución es el
de concentrar por medio de la acción cooperativa, el mayor
número de elementos de capital inerte y de crédito para fo­
mento de sociedades cooperativas de consumo, de producción,
dé construcción, especiales de crédito, refaccionarias o de cual­
quiera otra clase.
Artículo 3o. Para la satisfacción del fin estipulado en el
artículo 2o. de las presentes bases, el C. N. C. celebrará con
las Instituciones enumeradas en el mismo artículo, todas las
operaciones de crédito que contribuyan al fomento de dichas
Instituciones, sujetándose en todo caso a las reglas generales
siguientes :
la. Cuando una Sociedad Cooperativa cuyo número total
de socios fundadores posean cada uno, cuando menos, una
acción totalmente pagada del C. N. C. pretenda acogerse a los
beneficios que esta Institución otorga a esa clase de socieda­
des, conforme al presente artículo, elevará al Consejo de Ad­
ministración del mismo Crédito la solicitud correspondiente ,
acompañada de un ejemplar del acta de constitución y de los
Estatutos que rijen a dicha Cooperativa. El Consejo de Ad-

SOCIEDAD COOPERATIVA DE CREDITO

15

ministración del C. N. C. revisará dichos documentos, y si los
Estatutos se hallan de acuerdo con los requisitos que se enu­
meran en la fracción 2a., incisos (a) y (b) de este mismo ar­
tículo, la Cooperativa podrá obtener un préstamo cuyo monto
y condiciones estarán sujetos a las reglas generales siguientes :
a) El C. N. C., previo acuerdo de su Consejo de Adminis­
tracióñ, abrirá a la Cooperativa solicitante, un crédito equi­
valente, cuando menos a un ciento por ciento del valor nominal
de las acciones del mismo C. N. C. que posean los miembros
de la Cooperativa de que se trate, o menor si ésta así lo desea.
b) En el documento que acredite legalmente la opera­
ción, se hará constar que ésta tiene el carácter de préstamo
mercantil.
c ) En el mismo documento se hará constar el convenio
de que el C. N. C. será el banquero de la Cooperativa deudora.
d) Las inversiones que por este concepto haga el C. N. C.
se asegurarán suficientemente, a juicio de su Consejo de Ad­
min�stración, exigiendo garantía real y, a no ser posible, ga­
rantia personal.
e) La institución deudora tendrá la obligación ineludible
:e ac ;ptar la intervención de un delegado del C. N. C., que
endra el carácter de interventor, con todas las facultades
que la Ley otorga a esta clase de mandatarios, y especialmente las de revisar la contabilidad, libros en general docum
en'
· t enc1as
· y todo aquello
t os' valores' exis
que contribuya al me.
Jor co noc1. m1. ento de 1 marc
estado de los negocios de la
s ocie• dad Y a las seguri' d d eshadeY que
la Cooperativa funcione
de a cuer do con las
. .
prescripc10ne s establecidas dentro de este
artícul º·
·
f) La Coop er t iva
d eudora se obligará a ceder a favor
del c. N · O , .
.
· mientras su deuda permanezca msoluta,
un diez
p or ci ent o
. .
de 1as utrlid
ades netas que realic e en cada ejerc icío, so cial' sre
·
ndo ese d'iez por ciento
.
proporc ional a la cantidad que s e a
deu de Y, p or lo tanto,
correlativamente decreciente a los pa
gos p ar ciales
que a cuenta de su obligación haga 1a mism a
Co o
. a deudora.
g ) El O ons e� erativ
J o de Adm1. m.
stración del C. N. C. fijará en

ª

ª

ª

�16

COOPERACION

cada caso el término a que serán exigibles las obligaciones
que a su favor contraigan las Sociedades Cooperativas, de
acuerdo con el presente artículo.
2a. Los requisitos a que se hace referencia en la primera
parte de la fracción primera del presente artículo, son los si­
guientes :
a) Cada Cooperativa deberá tener un capital mínimo de
$1,000. 00 (mil pesos) , totalmente pagado.
b) Las Cooperativas de Consumo no podrán vender a pla­
zo ni expender sus mercancías a precios más bajos que los de
plaza ; las de Producción no podrán conceder créditos de nin­
guna clase ; las de Construcción sólo podrán conceder créditos
con garantía hipotecaria en proporción y límite que baste a
cubrir con amplitud el crédito de que se trate, y las Especiales
de Crédito asegurarán debidamente los créditos de cualquier
forma y plazo que concedan.
3a. Una vez que los Estatutos de la Cooperativa solicitan­
te se hayan encontrado de acuerdo con los requisitos precep­
tuados en la fracción segunda del presente artículo, el Conse­
jo de Administración resolverá en sentido afirmativo a dicha
solicitud, procediendo a celebrar desde luego la operación co­
rrespondiente, siempre que disponga de los elementos suficien­
tes para hacer frente a ella. Cuando se presenten varias so­
licitudes, el Consejo de Administración, en igualdad de cir­
cunstancias, observará el siguiente orden de preferencia :
lo. Cooperativas de Consumo. 2o. Cooperativas de Pro­
ducción. 3o. Cooperativas de Construcción. 4o. Cooperativas
de Crédito, y 5o. Cooperativas de otras clases.
Artículo 4o. La duración de la Sociedad será de veinti­
cinco años, que comenzarán a contarse desde la fecha de esta
Escritura, y el domicilio de su matriz, para todos los efectos
legales, es la ciudad de México.

SOCIEDAD COOPERATIVA DE CREDITO

17

CAPITULO II
Del capital

A:rtículo 5o . El Capital de esta Institución, variable por
la naturaleza de la misma, estará dividido en acciones nomi­
nativas de $100.00 cada una, pagaderas al contado O en la
forma establecida por los Estatutos. La primera exhibición
para el pago de acciones será del 10 por ciento del · valor de
las mismas o mayor, a voluntad del interesado.
CAPITULO III
De l o s accionistas

Artículo 60 . Todo accionista tiene derecho a votar en las
sam.
?leas Generales, a participar de las utilidades que rinda
f
a sociedad de la manera prescrita en estas bases y a gozar de
· que
.
tod os los ben efic10s
·
la mISma
puede proporc10narle.
CAPITULO IV
Admisión, retiro y exclusión de socios

.
Artículo 7 0 · Las
. .,
con
d
ic10nes
de
'
admis1
0n de un socio se.
rán las sig
• uientes ·. Present
. .
. .
.
ar
1
a
onseJo
C
de
Admim
stración sohc 1tud P or
es"'cri. to a oya da p or dos soc10s
del Crédito Nacio-'
�
nal C o op er
t
d e l valor aª ivo, e x_hibiendo el 10 por ciento' como mínimum
e la acci on,
. . d sea aprobada por
' Y que esta solicitu
el p rop io C o
º .
nSeJ. o de Admims
.,
trac10n o por la Comisión o perso na que ést
e des1g
. ne.
, sula
clau
· · · · L as
º
una, d1e
z O cin
• cuenta ac ?iones representadas por título de
acciones, contendrán las enunciaciones
2

�18

COOPERACION

SOCI EDAD COOPERATIVA DE CREDITO

que expresa el artículo 253 del Código de Comercio Y la con­
dición expresa de que el socio extranjero se considerará como
mexicano y no tendrá más derechos que los que tengan los
socios IDJexicanos. Por lo tanto, no podrán ocurrir ante sus
respectivos diplomáticos en demanda de protección . Las ac­
ciones estarán firmadas por dos miembros del Consejo de Ad­
ministración.
Cláusula . . . . Los contratantes hacen uso de la facultad
que les concede el artículo 190 del Código de Comercio, nom­
brando el Primer Consejo de Administra ción, que durará en
funciones hasta que la Primera Asamblea General de Accio­
nistas, que tendrá lugar el primero de febrero del año . pr?xi­
mo, haga nuevos nombramientos, y se compone de las s1gmentes personas : . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . • •
Los propios comparecientes, y hasta para la fecha que du­
rará en funciones el Consejo de Administración antes enun­
ciado, nombrarán la Junta de Vigilancia, que se compondrá
de las siguientes personas : . . . . . . . . . . • • • • • •
Cláusula . . . . La primera Asamblea General de Accio­
nistas tendrá verificativo en esta ciudad el día primero de
febrero próximo, a las . . . . . . , en la casa número . . . . . de la
calle . . . . . . . . , bajo la siguiente orden del día :
lo. Ratificación de la escritura social.
2o. Discusión y aprobación de los Estatutos.
Cláusula . . . . Los comparecientes se dan por citados Y
convienen que la Asamblea tenga verificativo, cualquiera que
sea el número de accionistas que concurran.
Cláusula . . . . Los contratantes se someten expresa y ter­
minantemente a los tribunales de esta capital para todo asun­
to relacionado con este contrato, y renuncian al efecto el fue­
ro de su domicilio actual y el que en lo futuro adquieran en
lo que pueda oponerse a este pacto.
Artículo 80. Las condiciones de exclusión de un socio se­
rán aquellas que establezcan los Estatutos a que se ha hech o
referencia, pero, en todo caso, sólo podrá decretarse por ma­
yoría de votos y en Asamblea General de Accionistas.
Artículo 9o. Tanto en el caso de retiro voluntario o for-

de un, socio, no se considerará disuelta
zoso, como por muerte
.
.
. ' .
en su p 1ena capac1dad JUr1
d1ca
1 S ociedad, sino que segmra
os,
sin
que
proceda
miembr
en
ningún
caso
la
ás
dem
los
del
socio
propiedad
no
es
sino
el
valor
de
sus
La
�t:i dación.
a;ciones O exhibiciones cubiertas, y éste será el que reintegre
la socieda d en la forma en que establezcan los estatutos del
c. N. b. 0 en su defecto el Código de Comercio.
Artículo 10. El Consejo de Administración reglamentará
el funci onamiento interior de la Sociedad en todo lo que se
halle comprendido dentro de las dispo�iciones del Código de
Comercio.

19

ª

CAPITULO V
Administración de la Sociedad
Artículo 11. La dirección de la Sociedad estará a cargo
de un Consejo de Administración elegido en Asamblea Gene­
ral Y renovable cada dos años, que se comp ondrá de siete vo­
cales propietarios y siete suplentes.
Artículo 12. El Consejo de Administración nombrará un
Gerente que será el encargado de efectuar las
operaciones de
la S�ciedad y el ejecu tor de las decis
iones del Consejo. Nom brara tamb ien
.
" ' 1 os d emas
, empleados necesa r10s
. .
para el buen
servicio
de la Sociedad y fijará el sueldo que a cada
uno co­
rresp ond a.
tn trtículo 13. El C. N. C., cuando
sus necesidades lo deªan en, Y p rev
p o ra, exp · io acuerdo de su Cons ejo de Administración '
e dir, con carácter provisional
y transitorio, docum ento
e con el nombre de "
chequ
es
coope
sem ej:nr:
rativo s ", u otro
.
p
índol e qu e' ued an ser aplicables a los servicios de cualquier
, .
e
. ' .
1le nar den n el orden econo m1co y Juri
d1co, sean capac es de
t
.
d_e la organizac ión prop
d e las ' C o o
ia
del mismo C. N. C. o
p:1�ativ
.
.
Artículo 14 as que e1 m1s�o tienda a favorecer.
u ni
ón del O on · La firma social la llevarán el Gerente en
tador 0 d e1 C .
aJero de la Institución, y en de-

�20

COOPERACION

SO CIEDAD COOPERATIVA DE CREDITO

fecto del Gerente, uno de los Consejeros en unión del Conta­
dor o Cajero.
El Consej o de Administración estará facultado para for­
mar y reformar el reglamento a que deba sujetarse en sus fun­
ciones propias dentro de lo prescripto en estas bases.
Artículo 15. La Asamblea General de Accionistas nom­
brará un Consejo de Vigilancia compuesto de tres accionistas,
que durará en funciones dos años. Este deberá revisar men­
sualmente los libros, la caja y valores de la Sociedad, rin­
diendo a la Asamblea General de Accionistas al final de cada
ej ercicio, un informe sobre el Balance General, que le presen­
tará el Consejo de Administración a más tardar el día 15 de
enero de cada año.
Artículo 16. Los miembros del Consejo de Vigilancia
nombrarán de entre sí, mensualmente, uno de ellos que será el
obligado por ese mes a hacer la revisión de los libros, la caja
y valores de la Sociedad, pudiendo no obstante, los otros dos,
tener siempre la misma ingerencia.

en cada ejer cicio, se repartirá proporcionalmente entre todas
la s acciones.

CAPITULO VI
Del reparto de las utilidades

Artículo 17. De las utilidades, al final de cada ej ercicio
social, que comprenderá del lo. de enero al 31 de diciembre
de cada año, se aplicará un siete por ciento al Consejo de Ad­
ministración, repartible entre los consejeros, en proporción al
número de sesiones a que cada uno de ellos haya concurrido y
un tres por ciento al Consejo de Vigilancia, repartible pro­
porcionalmente ; un diez por ciento se destinará al fondo de
previsión y reserva. Un sesenta por ciento se capitalizará
hasta constituir un capital de $100,000.00. Un treinta y cin­
co por ciento, hasta constituir un capital de $150,000.00, y un
quince por ciento hasta constituir un capital indefinido ma­
yor que esta última cantidad. El sobrante de las utilidades

21

CAPITULO VII
De las Asambleas Generales

Artículo 18. Las Asambleas Generales serán ordinarias el
lo. de febrero de cada año o el siguiente día si el primero es
feriado, y extraordinarias cuando a ellas convoquen, con quin­
ce días de anticipación, el Consejo de Administración o la
Junta de Vigilancia para consultar asuntos de trascendental
importancia para la Sociedad.
Artículo 19. La forma para convocar a Asambleas Gene­
rales, la mayoría requerida para la validez de las deliberacio­
nes y la forma de votación, serán aquellag- que prescriban los
Estatutos de la Sociedad.
Artículo 20. Los accionistas, para concurrir a las Asam­
bleas Generales, d_e positarán en las oficinas de la Sociedad,
hasta tres días antes de la fecha en que deberá celebrarse la
Asambl ea, sus respectivas acciones y recogeran las tarjetas
que les den derecho a concurrir.
Artículo 21. Los socios pueden ser representados en las
Asambleas por otros socios, bastando para ello una carta-po­
der firmada ante dos testigos.
Artículo 22. Ningún socio podrá asumir la representación
de acc iones que pertenezcan a más de dos accionistas distintos.
Artículo 23. El derecho de voto en las Asambleas es per­
s ?nal , es decir, no se computará por el número de acciones,
smo po r la representación personal del individua que la ejerza.

�22

COOPERACION

�����=====����������

CAPITULO VIII

De la disolución de la Sociedad.
Artículo 24. La Sociedad se disolverá al cumplirse el tér­
mino fijado en el artículo 4o., pudiendo continuar indefinida­
mente si, cuando menos, dos años antes de cumplido dicho
término ' así lo acuerda la Asamblea General de Accionistas.
Artículo 25. Sólo podrá disolverse la Sociedad antes del
término a que se refiere el artículo anterior, cuando así sea
resuelto por mayoría de las tres cuartas partes del número
total de socios. Los liquidadores se elegirán en la Asamblea
en que se tome el acuerdo para disolver la Sociedad, y en la
propia reunión se formularán las bases para verificar la li­
quidación.
México, D. F., a 21 de junio de 1923.

La legislación obrera como nueva
rama del Derecho
El desarrollo de la ciencia del Derecho es paralelo al de
la Civilizacién, ya que responde siempre a las exigencias de un
momento histórico determinado. La ley va siendo con mayor
exactitud la expresión de la justicia social, del espíritu colec­
tivo, del caráicter popular.
Actualmente, el Derecho sufre una honda transformación,
consecuencia del sistema económico que prevalece en el mundo
civilizado y que ha impuesto modalidades nuevas en todos los
órdenes de la vida.
Caen hechos pedazos muchos regímenes. Se renuevan los
valores de la política y el arte. Se modifica la filosofía de la
Hist oria. Y el Derecho se transforma conforme a las ,condi­
ciones psíquic as y físicas dominantes : la rama civil tiende a
p erder su efic acia práctica
' y la rama administrativa a ocupar
un señalado lugar.
Es útil estudiar la moderna faz del Derecho, igualitaria
:
� . antonomasia, reformadora, protectora, alentadora. En
e:x.1co ' don 1
e.e estamos apenas forJando los caudales de energía que nos h
· una
· r1d ad econo, · ca,
, de per:nn· t1r
rec1· a v1ta_
es de todo ab;an
�:
.,
pun o necesar10 aten d er a 1a 1 eg1s 1·acion
positiva,
.
cuya for
,
.
a no visim
. a y fecunda es la obrera, la mdustnal,
p erteneci.rn
ente al D
, .
erecho Pub
lico.
Proble
rn
c
u
lminan
te en nuestra época es el problema
obr ero' c o
ntro-v ert'd
1 o hasta el presente, resuelto por el Estado

ª

�24

COOPERACION

mediante la ley, y por los interesados mediante una presión
eficaz.
Muchos creen que el derecho industrial está en formación,
atraviesa un período de empirismo. El derecho ;industrial es
ya un sistema científico; constituye un cuerpo de doctrina ju­
rídica, depurada y cohesionada en el presente siglo, aunque
no totalmente sistematizada.

Dominio de la legislación obrera
La reglamentación del trabajo forma el dominio de la le­
gislación obrera. Desde principios del siglo XIX el Estado
intervino pam limitar la duración del trabajo, para garanti­
zar al obrero condiciones de higiene y seguridad en su trabajo,
para asegurarle un salario mínimo y para generalizar, por
medio de tratados internacionales, las reformas realizadas en
cada país.
La acción privada precedió a la acción gubernamental;
fueron primero los patrones quienes reglamentaron las condi­
ciones del trabajo; luego los obreros, mediante su organiza­
ción, formularon un programa de defensa, que encerró suges­
tiones fecundas para el Estado. Hoy se admite casi unáni­
memente que éste puede, la mayoría de las veces, equilibrar
las funciones del capital y el trabajo.
El régimen del salario -transitorio o normal, categoría
histórica o forma definitiva- impulsa la formación de leyes
obreras, tanto más sabias y durables, cuanto más respondan
al anhelo de justicia social.
Se ha demostrado que la abstención del Estado en los
ieonflictos del trabajo, origina una situación económica preca­
ria; el interés que debe guiar al legislador al intervenir, debe
ser la paz social.
El advenimiento de la legislación industrial obedece, por
tanto, al más enérgico imperativo popular de los tiempos mo­
dernos. El legislador contemporáneo ha tenido que someter

LA LEGISLACION OBRERA COMO RAMA DEL DERECHO 25

a un cuerpo de doctrina uniforme las diversas formas de la
actividad ecc,nómica.
La industria, en su acepción económica más amplia, es el
conjunto de trabajos productivos del hombre, o más exacta­
mente, el ,conjunto de trabajos del hombre aplicados a la ma­
teria. Divídese en tres ramas : la agrícola, que comprende
todos l"os trabajos por med_io de los cuales se extraen las ma­
terias primas y los productos naturales; la manufacturera, cu­
yo carácter distintivo es la transformación de las materias
primas en productos nuevos, adaptados a las necesidades de
la civilización; y la comercial o industria de los cambios, que
pone a disposición de los ,c onsumidores las materias primas
0 los produrtos fabriles.
Todas ellas son solidarias unas de
otras, siend0 a menudo difícil hallar la línea que las separa.
El legislador, por manera, las reune bajo una legislación
uniforme, que no es otra que la legislación industrial u obrera;
es decir, la reglamentación administrativa de la industria.
Esta reglamentación comprende el contrato de salario,
aseguramiento de la higiene y la seguridad del obrero, sin
distinción entre el minero y el de fábrica; los accidentes de
trabajo; el &lt;lescanso semanario; la protección de las ·mujeres
y niños; el pago del salario; el crédito al pequeño y medio co­
mercio; la caución de obreros y empleados; las convenciones
colectivas de trabajo; la duración de la jornada; la partici­
pación en las utilidades; las enfermedades profesionales; las
instituciones en interés de los trabajadores, etc., etc., exis­
tiendo un poderoso movimiento de opinión en favor de la asi­
milación qel trabajo intelectual al trabajo manual.
Sería tal vez más lógico llamar legislación del trabajo a
esta nueva rama de la legislación económica, atendiendo a que
ella se extiende tanto a los asalariados del comercio como a los
de la agricultura y a los de la industria; pero la expresión
legislación obrera está ya consagrada por el uso.
La ciencia del derecho obrero se encuentra en el momento
de sistematiz ación, y los problemas a que da lugar constitu­
yen la gran pre ocupación de los hombres. Los progresos de
la cultura se revelan con la creciente especificación y distin-

�26

COOPERACION

c10n de las ciencias particulares, y el derecho obrero es una
ciencia cuya singularización progresa cada día.
Que es ciencia propiamente dicha ( etiológica) y no mera
disciplina empírica ( tasanómica) , lo demuestra la serie de
verdades coordinadas y reducidas a unidad, a virtud de un
raciocinio lógicamente necesario, que le sirve de base y funda­
mento.
No es el derecho obrero un conjunto de verdades, sino un
sistema de verdades unidas entre sí por necesidad lógica, que
es lo que constituye la ciencia, si hemos de aceptar la defini­
ción que de ella se nos ofrece : ' ' orden de verdades demostra­
das, o sea orden de ideas correspondiente al orden de la rea­
liad. ' '
El trabajo no puede estar sujeto al ,capricho ni a la arbi­
trariedad ; se rige por leyes trascendentales, que deben formar
parte de la legislación positiva.
El campo de aplicación de la legislación obrera es el más
vasto, puesto que no es más que la econo'mía social aplicada ;
el derecho obrero es, pues, autónomo, y tanto su espíritu
cuanto sus métodos son diferentes de las otras ramas deL De­
recho.

Hay también un Derecho proletario
Aparte · el derecho oficial, la legislación obrera encargada
de reglamentar el trabajo por ·conducto de la autoridad pú­
blica, existe el derecho espontáneo, obra directa y original del
proletariado, agrupado en sus federaciones, costumbre libre
sin carácter judicial. Se le denomina derecho proletario, por­
que hoy, ya muy alejado de su sentido etimológico, proleta­
riado significa el conjunto de personas, la ' ' clase ' ' d.e los que
para vivir no cuentan sino con el producto de su trabajo.
Este derecho proletario, derecho extraoficial según hemos
dicho, paulatinamente va siendo aceptado por el derecho ad­
ministrativo, por el derecho obrero, aconteciendo con él lo que

LA LEGISLACION OBRERA COMO RAMA DEL DERECHO 27

on el derecho burgués antes del año 1789. La burguesía ela­
:or ó empíricamente reglas que, aplicables a sus distintos in­
ter eses, eran opuestas a las del feudalismo, siendo Pothier
el gran teórico de ese derecho consuetudinario.
Hoy los estatutos de los Sidicatos, de las Bolsas de Tra­
de las asociaciones obreras en general, forman los Códi­
ajo,
b
gos proletarios, el sistema jurídico que fija las reglas de la
huelga, las reglas del taller, las reglas del salario, las reglas
de la cooperación entre los obreros.
Máximo Leroy, refiriéndose a este derecho espontáneo,
dice lo siguiente : " Los abogados, los juristas, quizá no reco­
nozcan carácter jurídico a estas reglas, porque no dependen,
ni siquiera indirectamente, de la autoridad pública. Por rara
excepción se enlazan con la completa y c.omprensiva teorfa
de Ihering : " El derecho, escribía el ilustre romanista, es el
trabajo sin descanso y no sólo el trabajo del Poder público,
sino el de todo el pueblo. ' '
' ' El derecho sindical es complejo, previsor, abundante,
con sus reglas constituGionales y civiles, sus obras de mutua­
lismo y de asistencia, su moral y su disciplina. No hay en él
nada sencillo ; el menor de sus preceptos es el resultado de una
larga historia. Es más que una tradición verbal y flotante
de reglas empíricas y arbitrarias. Los textos son tan nume­
rosos, que en verdad forman varios Códigos, obra de urgentes
necesidades y de una conciencia cuyo desarrollo metódico se
aprecia a través de las deliberaciones de los congresos corpo­
rativos que se celebran regularmente, desde 1893. "
Las organizaciones obreras intervienen más directamente
cada día en la legislación del trabajo. Y es una verdad reco­
no cida que la lex resulta insuficiente, si su acción no es apo­
ya da por robustas organizaciones obreras.

Las materias de la legislación obrera
Difícil es enumerar las materias que son objeto de la le­
gisla ción obrera, tanto más cuanto que ellas se multiplican

�28

COOPERACION

conforme al tiempo. Sin embargo, como ello es necesario pa­
ra dar una idea cabal de tan importante rama del Derecho,
procuraremos esbozar los fundamentales capítulos, que por sí
solos encierran innúmeros problemas asaz debatidos.

La. jornada de trabajo
La reglamentación del trabaj o empieza por la limitación
del tiempo de labor. La jornada de ocho horas, que tuvo su
origen práctico en Nueva Zelanda y los Estados Unidos, e his­
tórico en Inglaterra, donde la ' ' Asociación Internacional Pro­
tectora del Trabaj o " lanzó la idea en 1829, es la que se ha
aceptado en los países civilizados. Las razones para dicha
duración se han formulado de esta manera : (a) porque es lo
que la especie humana puede soportar, considerando un pro­
medio de vigor y que los débiles tienen tanto derecho 1eomo los
fuertes para vivir con buena salud, inteligencia Y ' bienestar.
( b ) Porque los descubrimientos modernos en la química y la
mecánica, suprimen la necesidad de pedir un gran esfuerzo.
( c) Porque ocho horas de labores y una buena organización
del trabajo, pueden crear una superabundancia de riquezas
para todos. ( d) Porque nadie tiene derecho a exigir de sus
semejantes un trabaj o más fuerte que el necesario a la socie­
dad. ( e ) Y porque el verdadero interés de cada uno es que
todos los hombres gocen de cabal salud.
En América, el primer movimiento en favor de las ocho
horas, fué posterior a 1865. Cinco 'mil obreros se reunieron
en San Francisco, California, tomando una resolución en pro
de la referida duración de la jornada, la cual al presentarse no
fué aprobada por la Legislatura de 1868. En México se ha
establecido esta jornada legalmente, desde 1917, en que fué
prescripta en la Carta Magna de la República.
Las ocho horas se entiende que son para la jornada diur­
na, que, la nocturna es menor y se procura, hasta donde sea
posible, abolirla. Se entiende también que es para los hom­
bres adultos.

LA LEGISLACI ON OBRERA COMO RAMA DEL DERECHO 29

El trabajo de las mujeres y de los niños
Si llegara a evitarse el trabajo de las mujeres y de los
niños, se alcanzaría un gran progreso social ; pero ello no es
po sible, dado el sistema económico que rige. Es imprescin­
dible, entonces, que el Estado les brinde una constante y efi­
caz protec ción, con lo cual la mortalidad de ellos decrece y
la degeneración del pueblo se detiene.
Se ha establecido que los niños no trabajen antes de de­
terminada edad : doce años entre nosotros ; trece años en Fran­
cia y Alemania ; catorce años en muchos otros países. Que
las mujeres disfruten de un reposo antes y después del parto.
Y que ambos no trabajen más de seis horas durante el día, y
ello en sitios perfeetamente higiénicos y a cubierto de acci­
dentes.
El trabajo de los niños está íntimamente ligado a la edu­
cación, exigiéndose que el niño haya concurrido a la escuela.
La prohibición para el trabajo nocturno de mujeres y menores
es casi general. El tiempo de que gocen las mujeres antes del
parto, varía ; pero se reconoce que mientras mayor sea, mejo­
res resultados dará ; después del alumbramiento, generalmente
se conceden treinta días, permitiéndose después a las madres
que amamanten a sus hijos.

Higiene y seguridad de talleres y fábricas

Deber imperioso es la inspección fabril, que debe CO'm­
p render la inspeeción de toda oficina, edificio o lugar en el
cual trabajen dos o más personas. La mayoría de las indus­
trias son insalubres ; los trabajadores están expuestos a innú­
meros riesgo s : de infección, a causa de la instalación defec­
tu osa del taller ; de accidentes, y morales, a causa de la pro­
_
mi scuidad de los sexos.

�►
30

COOPERACION

Se debe, por manera, proteger al obrero desde el triple
punto de vista de la higiene, de la seguridad y de la moralidad.
Y la interveución del Estado a este respecto, es una de las más
legítimas, p'.1diendo agruparse las medidas de higiene y segu­
ridad en los siguientes órdenes : lo. Vigilancia rigurosa de
los locales en cuanto a su instalación higiénica. 2o. .A,condi­
ciona:miento de los talleres, con el fin de cuidar la moralidad
general de los trabajadores. 3o. Medidas tendientes a preve­
nir los accidentes. 4o. Legislación protectora de las muje­
res y los niños ; y 5o. Selección de los alimentos de los obre­
ros y leyes encaminadas a facilitar la construc,ción de las casas
obreras y a desenvolver todas las instituciones de previsión.

Descanso semanario
Junto a la duración de la jornada de trabajo, se coloca
el descanso obligatorio. En muchos países se prescribe anti­
cipadamente que ningún menor, mujer ni adulto, podrá tra­
bajar más de cuarenta y ocho horas a la semana. En el resto
se ordena que el obrero deberá disfrutar de un día de descanso
a la semana.
La necesidad del descanso ha sido prolijamente fundada
en razones de orden fisiológico, moral y social, abarcando a
todos los tr?,bajadores, sin excepción ; los de las fábricas y el
comercio, los de la ciudad y la aldea, los de las minas y la
agricultura. Generalmente se escoge el domingo para el des­
canso, y se entiende que éste tiene una duración legal de vein­
ticuatro horas consecutivas. Sin embargo, las exigencias de
la industria imponen un sistema de descanso que frecuente­
mente emplea todos los días de la se'mana.

LA LEGIS LACION OBRERA COMO RAMA DEL DERECHO 31

El salario mínimo
El contrato de trabajo es un contrato de salario, un con­
trato que debe ser siempre especial, que nunca puede caber
,en los · anticuados moldes del Derecho Civil.
Las leyes del salario, que constituyen uno de los máximos
problemas de la Economía Política, preocupan singularmente
a los legisladores, quienes concluyen por admitir que la carac­
terística del contrato de trabajo es la fuerza de trabajo que
reune el asalariado.
El contrato de trabajo, para ser eficaz, dada la desigual­
dad de las partes que lo celebran, ha terminado por ser co­
lectivo.
En él se atiende, principalmente, al salario mínimo, con
el fin de asegurar a los trabajadores de toda categoría una
remuneración mínima calculada sobre las necesidades impres­
cindibles de la familia obrera.
El salario mínimo debe ser el salario :familiar, y nuestra
ley ha estado muy acertada al definirlo •e.orno ' ' el que se con­
sidere suficiente, atendiendo a las condiciones de cada región,
para satisfacer las necesidades normales de la vida del obrero,
su educación y sus placeres honestos, considerándolo como
jefe de familia_ ". Con este motivo se fijan tablas de salarios,
que corresponden a las condiciones de trabajo.

La participación en las utilidades
Entre las modernas instituciones que más viva simpatía
despiertan, sa halla la participación en las utilidades o en los
beneficios.
L a participación, se dice, supri'mc muchos de los incon­
venientes del salario; establece entre el patrón y el obrero
una asociación virtual, suprime la lucha de clases, es un poder

�32

COOPERACION

estimulante al trabajo, y, en fin, brinda al trabajador una se­
guridad que la cooperación no le da. Y, sin embargo, es di­
fícil de definir, ya que reviste formas muy diversas.
Nuestra Constitución la establece en la siguiente forma :
" En toda empresa agrícola, comercial, fabril o minera, los
trabajadores tendrán derecho a una participación en las utili­
dades que será formada por comisiones especiales en cada
muni;ipio, subordinadas a la Junta Central de Conciliación
que se establecerá en cada Estado. ' '
La participación puede afectar dos formas muy distintas :
participación por grupos o ramas de empresa, en la cual los
_
empleados y obreros tienen una participación proporc10nal
a los beneficios' y participación en los beneficios llamados ge.
nerales de la empresa, cuya tabla varía del cinco por ciento
al setenta y cinco por ciento de los beneficios netos. Para el
reparto hay cuatro sistemas : repartición inmediata e integral,
que rara vez se usa ; repartición diferida hasta cierto número
de años' en la cual se reciben en conjunto las sumas reserva.
. ,,
das, sea en capital, sea en la forma de una pens10n
de retiro ;
participación mixta, que consiste en pagar inmediatamente
una parte a los participantes y en colocar el resto, en su nom­
bre en una casa de retiros o seguros, y participación en co­
ma�dita, en la que los beneficios en lugar de ser distribuídos
íntegramente, alimentan en gran parte un fondo de reserva
o de previsión, que comandita la empresa.

LA LEGISLACION OBRERA COMO RAMA DEL DERECHO 33

de medidas, tendientes a la seguridad de los trabajadores ;
y asegurar a las víctimas de los accidentes, desgraciadamente
frecuentes, a pesar de las medidas preventivas, una indemni­
zación suficiente para poner a la víctima -si ha sobrevivido-­
o a su fami�ia -si el accidente ha sido mortal- al abrigo de
la miseria.
:ta protección al obrero, para ser completa, ha tenido que
evolucionar la jurisprudencia. Primeramente, se exigía qne
el obrero justificara la existencia de una falta imputabl e al
patrón, al pretender una indemnización. Después se admitió
que la responsabilidad patronal era contractual, es decir, ba­
sada sobre una obligación implícita del patrón hacia el obrero ;
ya no tocaba a la víctima probar que el accidente derivaba de
una falta del patrón, sino a éste demostrar que el caso era
fortuito o debido a una falta del obrero. Finalmente, ha sur­
gido la responsabilidad legal o responsabilidad de hecho de
las ·cosas, en la cual la idea de riesgo se substituye con la idea
de falta, respondiendo el patrón del accidente, no port1ue él
carezca de razón, sino porque su cosa ha creado el riesgo.
Estando expuesto a inminentes riesgos el obrero, debido
a la producción industrial, corresponde al patrón necesaria­
mente la obligación de indemnizar a la víctima, ya qu,J a él
aprovecha la producción. A las pérdidas generales carga
el jefe de la industria la reparación de los accidentes de tra­
b aj o de los obreros, importando muy poco que el accidente
provenga de una falta del patrón o de un caso fortuito.

Accidentes de trabajo
La responsabilidad del patrón en los accidentes obrel·os
0 profesionales, es una de las cuestiones más graves que ha
resuelto el legislador contemporáneo. El desarrollo del ma­
quinismo ha traído por consecuencia la inseguridad creciente
del trabajador.
El legislador ha tenido que cumplir un doble deber social : imponer al patrón, bajo severas sanciones, un conjunto

Enfermedades profesionales
Al riesgo de accidentes se agrega la enfermedad profe­
sional. Muchos estudios ha originado esta trascendental
cuestión, en la que se ha procedido por etapas.
Ha sido menester analizar cuidadosamente las enferme­
dades profesional es, para lo cual hubieron de señalarse las
af ecciones aisladas o crónicas, formándose •cuadros de ellas.
3

�34

COOPERACION

Como el período de incubación de una enfermedad profesio­
nal, es esencialmente variable, el legislador ha tenido que
suplir la prueba directa por una presunción legal.
En nuestro país, la Academia de Estudios Sociales y Po­
líticos del Partido Cooperatista Nacional, aplica en su totali­
dad la teoría del riesgo profesional a las enfermedades profe­
sionales, con lo cual protege cumplidamente a los trabajadores
y señala una nueva ruta en las orientaciones legislativas.

El sindicalismo y las asociaciones profesionales

La ley ha debido de conceder plena autorización de fun­
cionamiento y desarrollo a los Sindicatos y a las Uniones pro­
fesionales, consecuencia de la libertad de trabajo. Si los obre­
ros, " los que viven del producto de su trabajo ", los que se
ocupan de un trabajo útil, " los que trabajan con sus manos
o con su cabeza para el bien común ", no pueden luchar eficaz­
mente sino agrupados, hay que otorgarles el derecho de cons­
tituir poderosas Uniones, poderosas Asociaciones.
En la Edad Media existieron los gremios, que llegaron
a mantener varios de los principios que hoy dirigen los sindi­
catos profesionales ; pero como las condiciones económicas
eran absolutamente distintas a las actuales, no puede estable­
cerse un parangón con ellos.
Suélen existir dos clases de sindicatos profesionales : los
revolucionarios y los moderados, trade-unionistas, cristianos,
etc. Aquéllos, propugnando la lucha de clases ; éstos, acep­
tando el orden de cosas existente y pretendiendo sólo la de­
fensa de los intereses profesionales. La solidaridad 'Obrera
es el lazo de los Sindicatos ; unos, los menos, aceptan la polí­
tica como fin inmediato ; otros, los más, la rechazan abier­
tamente.
El Estado, al presente, en lugar de estorbar las asocia­
ciones obreras, las favorece ; al lado de ellas surgen las aso­
ciaciones patronales ; y tanto los sindicatos de patrones como

LA LEGISLACION OBRERA COMO RAMA DEL DERECHO 35

los sindicatos de obreros, tienen, legalmente, iguales prerro­
gativas. Los sindicatos mixtos son esporádicos.
El estudio del Sindicalismo es extensísimo, resultando el
derecho sindical singularmente interesante.

Huelgas y paros

La lucha económica, al acentuarse, tiene manifestaciones
violentas, en las cuales intervienen, generalmente, las coali­
ciones, es decir, las aicciones concertadas de cierto número de
obreros, o de cierto número de patrones, para la defensa de sus
derechos o de sus intereses comunes.
La coalición, generalmente, precede a la huelga o sus­
pensión brusca del trabajo, o al paro o lock out, clausura ino­
pinada de los talleres y fábricas, decretada por el patrón.
La coalición carece de la menor relaic.ión con la asocia­
c1on. Esta tiene un carácter permanente y aquella efímero.
Tanto la huelga como el paro, están admitidos por la le­
gislación, la cual procura que siempre estén animados de un
espíritu de justicia. La huelga es el arma formidable del proletariado.
El paro es el arma terrible del patrón. La licitud de la
huelga y del paro es una de las cuestiones jurídicas más serias
en los conflictos entre el capital y el trabajo.

Las Juntas de Conciliación y Arbitraje

Con el fin de prevenir estos conflictos sociales, cuya tras­
cend�ncia es incalculable, el legislador ha creado Consejos
0 Juntas de Conciliación y Arbitraje, compuestas de obreros y
patrones, con atribueiones judiciales y atribuciones adminis­
trativas.
En la Conciliación, las partes contrarias se ponen en
co ntacto-, buscando medios pacíficos de solucionar sus dife-

�•
COOPERACION

LA LEGISLACION OBRERA COMO RAMA DEL DERECHO

rencias. Para que sea eficaz, se le da un carácter obligatorio,
presidiéndolas, generalmente, un representante del Estado.
En las Juntas de Conciliación y Arbitraje, los represen­
tantes de las partes son en número igual, votando en escru­
tinio se,creto las cuestiones más importantes.
La tentativa de conciliación o la asistencia obligatoria a
la tentativa de C'Onciliación, es la única medida legislativa
que parece susceptible de una aplicación general, que conviene
a todas las regiones, a todas las profesiones, a todas las em­
presas, a la agricultura como al comercio, y a la industria
como a cualquier otra fuente de producción.

La invalidez, que es la incapacidad de trabajo definitiva,
puede asimilarse a la vejez.
La falta de trabajo se previene con la Caja para los Paros.

36

La previsión social
Para remediar la precaria situación del trabajador, la
Economía Social y el Derecho obrero deben atender al fomen­
to de la previsión social.
Los riesgos que .amenazan al obrero, son : la enfermedad,
la vejez y la ·muerte ( comunes a todos los hombres) , y la inva­
lidez, los accidentes de trabajo y la falta de trabajo. Esos
riesgos hay que prevenirlos, y con ese objeto se han fundado
numerosas instituciones.
La mutualidad y la cooperación brindan las formas más
eficientes. La cooperación, sin embargo, siendo la forma su­
perior de la mutualidad, proporciona todos los medios de al­
canzar dicha previsión. 'l'ales son las cooperativas de consu­
mo, las cooperativas de producción, las cooperativas de crédito
mutuo, las cooperativas de construcción, etc., coadyuvando
a ellas el seguro obligatorio.
En cuanto a los accidentes de trabaj o y las enfermedades
profesionales, los hemos estudiado ya por separado . A pre­
venir los riesgos se aunan la acción del patrono y el Estado,
fundando Ofici as Gratuitas de Colocaciones y Cajas de So­
1:
corros.
El seguro contra la vejez, asegura un retiro a todos los
obreros.

37

La reglamentación administrativa
Hasta aquí, hemos expuesto, dislocadamente, capítulos sa­
lientes del Derecho obrero. No hemos referido las materias
del Derecho obrero.
La Reglamentación Administrativa de la Industria, en la
que se encierra el funcionamiento de los Ministerios de Tra­
bajo, la libertad de trabajo y sus consecuencias, y los derechos
de coalición y asociación. La intervención del Estado en la
organización del trabajo, reglamentando el trabajo de los
menores, de las mujeres, de los adultos. El contrato de tra­
bajo y las convenciones colectivas de trabajo. Los conflictos
entre el capital y el trabajo, estudiando comparativamente las
diversas legislaciones en materia de conciliación y arbitraje,
y el desarrollo de las instituciones sociales, son, globalmente,
tales materias.
l. M. MONROY.

�EL TERCER CONGRESO NACIONAL DE AYUNTAMIENTOS

El Tercer Congreso Nacional
de Ayuntamientos
Discurso pronunciado por su autor
en la apertura del Tercer Congreso
Nacional de Ayuntamientos.

' ' Señor Presidente : señores Delegados :
"Hoy, más que nunca, es oportuno para mí recordar aquel
célebre pensamiento de Pascal, que decía que el corazón tiene
argumentos que la razón ignora, porque el torbellino de una
vida profesional, activa, y los preparativos de este Tercer Con­
greso Nacional de Ayuntamientos, me impidieron imitar el
ejemplo del glorioso Foción, que pensaba sus palabras antes
de ascender a la tribuna, o seguir la huella del inmortal Peri­
cles, que impetraba el auxilio de los dioses antes de dirigirse
al pueblo. Pero me basta ver todavía en la frente de algunos
de vosotros el polvo del camino, y ver retratada en algunos
semblantes la tristeza de la despedida de vuestro hogar leja­
no, para que sienta correr dentro de mí el entusiasmo por esta
reunión, que tiene por motivo una institución a la que le he
consagrado mis estudios y mis desvelos : la Institución del
Municipio autónomo.
" No podemos hablar todavía de las grandes conquistas
de la revolución, sin que al punto surjan en nuestra mente,,
como en un cuadro apocalíptico, los episodios sangrientos de
la guerra civil. En medio del humo de los combates, en medio
del fragor de las batallas, entre la grita inm�nsa levantada

39

por vencedores y vencidos, que subió a lo alto con los vapores
de la sangre hermana y fecundante, surgió el lábaro de la
victoria, mostrando entre sus pliegues los tres grandes prin­
cipios, los tres grandes postulados conquistados por la r:evo1ución : ¡ el principio de la independencia económica de los
ueblos y de los individuos, el principio de la justicia y de
la equidad, como base del contrato de trabajo, y el principio
d la libertad política garantizada por la libertad municipal.
Es �s tres grandes principios responden a otros tantos anhe­
los p,ipulares, que fueron como la luz que alumbró el horizon­
te, \luminó el camino sangriento de la lucha, y señaló la meta
adondt debían llegar los vencedores, a recibir las palmas de
la vict&lt;ria. Los principios individualistas, que privaron duran­
te el sigo pasado, impusieron las leyes en virtud de las cuales
se despoiaron a los pueblos y a las comunidades de los indios,
de sus ti1rras, de esas tierras que abastecían a muchos humil­
des, desd1 el Calpulli hasta la propiedad comunal reglamen­
tada por as leyes de Indias ; que abastecían de pan a muchas
familias, tue aliviaban muchos dolores y satisfacían muchas
necesidade:. Y así vimos que los pueblos fueron despojados
de la tiern que heredaron de sus m;:i,yores, y las leyes ejidales
brotaron cano una reacción violenta y justificada contra aquel
despojo, en virtud del cual desaparecieron esas heredades bajo
los zarpazo¡ de la concupiscencia de los caciques y bajo las
garras de os usureros insaciables. ¡, Y qué decir de la situa­
óón en qu quedaba el obrero y el trabajador, enfrente del
patrón f
criterio individualista del Código · Civil, no le
permitía co templar el gran abismo que separa al trabajador
del que pos el capital. Fué necesaFio que el artículo 123 de
la Constituc ón nos hiciera ver esa gran distancia que separa
al que tiene 1 capital, al que posee los medios de subsistir y
que puede e tar mucho tiempo sin el concurso de los opera­
rios, del obrero, de aquel que no puede aceptar o rechazar el
contrato de trabajo porque su voluntad se siente constreñida
por el negro espectro de la miseria, por el llanto de los hijos
que solicitan pan. Pero el planteamiento y la fórmula para
r esolver estos pavorosos problemas sociales, no son sino los

(

�40

COOPERACION

elementos para resolver el problema fundamental de nuestra
patria : el problema de la paz orgánica, de esa paz que no se
funda en el brillo oropelesco de las dictaduras, que no tiene
com,o base la fuerza de las bayonetas, ni como columnas los
bastones de los gendarmes ; de esa paz que no se preocupa por
la edificación de palacios que visite el pueblo harapiento, sifü
de esa paz que penetra en las conciencias y establece la traJ;.­
quilidad en ellas. Para eso era necesario resolver el problena
de las libertades locales, las libertades locales siempre deico­
nocidas en México ; era necesario desterrar el capitalismo que
como negro carcoma, consume la médula misma de los pue­
blos. Y surgió radiante de la Constitución de 1917 el ,rinci­
pio de la libertad m'unicipal, lleno de promesas halagadJras.
' ' El Constituyente de Querétaro vino a recibir el legado
que le dejaron los mártires de Villalar, esos héroes qre supie­
ron ungir con su sangre el pendón sagrado de la aüonomía
municipal, y se hicieron eco de las voces de muchos de nues­
tros grandes pensadores, que en todo tiempo proclanaron la
necesidad de restituir a la institución m:unicipal todasu pureza
primitiva.
' ' Y mirad, señores : En los primeros años de la Conquista,
los Ayuntamientos que se establecieron en la Nwva España
tenían una organización autónoma muy semeja:d:.e a la de
Castilla, antes de ser barrida la autonomía en los campos de
Villalar por el despotismo de Carlos V. Esos pueb os de NuE:.­
va España, se regían por Ayuntamientos autóno os, que te­
nían como funcionarios importantes dos Procurad res, y cada
año esos Procuradores venían a la metrópoli, a es a ciudad de
México. He ahí la primera traza de los Congres s Municipa­
les. Fué una costumbre que se estableció, h ta que una
disposición dictada en los últimos tiempos de reinado de
Carlos V, vino a prohibir esos Congresos de A untamientos.
Así, si consultáis las leyes recopiladas de Indias, encontraréis
una : la famosa Ley, II del Título VIII del libro VI de la Reco­
pilación de Indias, en donde hay una disposición, por la cual
el Rey de España y el Emperador de Alemania, prohibió que
las ciudades se reunieran sin su consentimiento, borrando así

EL TERCER CONGRESO NACIONAL DE AYUNTAMIENTOS

41

una costumbre que se había establecido en esta Nueva España.
Los Ayurttamientos fueron los principales impulsores de la
ind ependencia nacional ; la organización que tenían en los
últimos años de la Colonia, preparaba la libertad de indepen•
den.cía. Se formaba la mayor parte de los Ayuntamientos, de
regidores vitalicios, y muchos de ellos tenían el puesto en
propiede,d y lo heredaban a sus hijos mayores, siendo puestos
hereditarios. De esta manera, una inm,ensa mayoría de mu•
nicipios de la República se componían de munícipes mexica­
nos, o, al menos, criollos. Ahí tenéis por qué la primera voz
de independencia se escuchó en el Ayuntamiento de México ;
ahí tenéis la explicación de por qué el licenciado Verdad, me­
xicano, nombrado síndico del Ayuntamiento, compuesto en
su mayoría de mexicanos, dió la primera voz de alarma, e
impulsó a todos a proclamar la independencia de la Nación.
Durante los primeros años de México independiente, los hom­
bres públicos se preocuparon por organizar los Municipios ;
aun cuando sus proyectos no fueron discutidos por los Con­
gresos, el año de 40, en pleno período centralista, varios nobles
diputados presentaron proyectos para organizar los Ayunta­
mientos, y surgieron las célebres ordenanzas de 1840, muchas
de las cuales se encuentran aún en vigor en algunos Estados
de la Unión, y de sus disposiciones relativas a los Ayuntamien­
tos se encuentran aún vigentes en el Distrito Federal.
' ' El año de 1846, un ilustre liberal, un hombre que des­
pués se hizo notable en tiempo del Gobierno de Juárez, el
licenciado José María Lafragua, presentó un proyecto para
dar independencia y autonomía a todos los Municipios de
la República, y en el año de 56, cuando la discusión de la céle­
bre Constitución que nos rigió hasta 1917, lun Diputado muy
distinguido, el señor Castillo Velasco, propuso como miembro
de la Comisión de Constitución, un proyecto de autonomía
municipal para toda la República, que no se discutió ni se
tomó en consideración por falta de tiempo del Congreso. En
este Congreso Constituyente se discutió un asunto municipal
que es hoy de actualidad ; se trató de ver qué derechos se le
daban a la Ciudad de México y a sus alrededores, desde el

�42

COOPERACION

punto de vista democrático ; s e quería imitar a la Ciudad de
Washington, del Distrito de Columbia, en donde, como sabéis
todos vosotros, los ciudadanos no disfrutan de ningún derecho
político. Este argumento de la comparación con Washington
se ha venido repitiendo de tielll/po en tiempo, y aun se suscitó
en el Congreso Constituyente de 1917, y aun algunos hombres
de ciencia y algunos tratadistas, se han referido al ejemplo
de Washington para pedir la supresión del Ayuntamiento de
la Capital.
' ' Señores : Aun cuando ésta no sea la mejor oportunidad
tratándose del Municipio en general, debo referirme al Ayun­
tamiento de la Capital, y ver la comparación que se hace entre
el Municipio de México, y el Distrito de Columbia, en los
Estados Únidos, para ver que la situación en uno y otro es
completamente diferente, y que la comparación no debe admi­
tirse nunca.
' ' En efecto, una de las bases de la Constitución norteame­
ricana establecía que los Poderes Federales debían estable­
cerse en un territorio que fuera cedido por uno o más Estados
y en donde los ciudadanos no tuvieran ningún derecho políti­
co, para evitar el peligro de que una gran ciudad burocrática
tuviera privilegios y preminencias sobre las ciudades de la
Unión Americana, y un Estado, el de Maryland, y otro Esta­
do, que en este momento se me escapa de la memoria, cedieron
el Distrito de Columbia para que en él se establecieran los
Poderes Federales, y allí se fundó la ciudad de Washington.
Ved qué situación tan diferente con el Distrito Federal de los
Estados Unidos y la ciudad de México. Allí no existían más
que unos cuantos ciudadanos ; aquí existía, en cambio, cuan do
se instalaron los poderes federales, la ciudad más grande del
país, la más culta, la que tiene mayor densidad moral y ma­
terial. Allí pudieron haber convenido en quitarles todos los
derechos políticos a los ciudadanos que los tenían ; aquí, si se
quitaran los derechos a tener representación popular, en tanto
que es la ciudad más grande y popul-osa, y como la representa­
tiva de cultura nacional, se encontraría reducida a la nada '

EL TERCER CONGRESO NACIONAL DE AYUNTAMIENTOS

43

democráticamente se encontraría reducida, repito, a paria de
la Federación.
' ' En el año de 1882 se hicieron proposiciones verdadera­
mente maravillosas en favor del Municipio, pero los proyectos
quedaron relegados en los estantes de la Cámara de Diputados.
Sin duda, no convenía a los intereses de la dictadura, que ya
se preparaba en aquel entonces, que hubiera una efectiva y
verdadera libertad local. Fué necesario que el Congreso Cons­
tituyente· de Querétaro, rompiendo viejos moldes y enfrentán­
dose directamente a la cuestión, estableciera y consagrara
para siempre el principio de la libertad municipal. Y no po­
día ser de otra manera, señores. El Municipio autónomo viene
a satisfacer todos los postulados de la democracia, que tie­
ne como principio fundamental, el Gobierno del pueblo por
el pueblo, porque el · conocimiÍ.ento de las necesidades locales
y el cumrplimiento de las disposiciones gubernativas mismas,
se encuentran en las localidades mejor conocidas, mejor per­
cibidas por las autoridades locales salidas de la localidad
misma.
' ' Por otra parte, ¡ qué escuela de instrucción para los
ciudadanos y para los gobernantes ! Estamos en una época
en que se enseñan todas las ciencias y todas las artes ; se en­
seña desde cultivar una finca, administrar un almacén y hasta
criar gallinas. Pero, señores, no hay una escuela de gober­
nantes. El supremo arte de la humanidad es el de regir a los
otros hombres ; la más difícil de las artes es la de gobernar, y
para eso no hay eseuelas. El Municipio vino a satisfacer esa
necesidad ampliamente ; el Municipio, con sus dificultades
circunscriptas y con sus problemas locales, muy semej antes a
los problemas generales, viene a establecer la form�ción de
futuros hombres públicos, y de verdaderos dem,ó cratas. Para
nuestra Patria, el Municipio autónomo tiene una importancia
verdaderamente profunda y trascendental :
' ' Si comparáis la Constitución Federal primera que tuvi­
mos, en 1824, con la Constitución de 1917, también federal,
observaréis que en esta última se encuentran más restringidas
las facultades de los Estados en presencia de las facultades

�44

COOPERACION

que se conceden a los poderes federales. Añadid las mil refor­
mas constitucionales que se hicieron desde 1857 a 1917 y en­
contraréis que en materia de comercio, de minería, en materia
de comunicaciones, en materia de aguas, impuestos, fueron
creciendo las facultades de los poderes federales, y se fueron
restringiendo, estrechándose cada vez más, las facultades con­
cedidas a los Estados. La Constitución de 1917 se extremó
más aún en la centralización de facultades, porque con tener
todas las reformas constitucionales hechas la Constitución de
1857, todavía se establecieron las bases para resolver el pro­
blema agrario. En la Constitución de 1917, suprema ley fede­
ral, se establecieron como leyes federales las bases para resol­
ver el pavoroso problema del trabajo ; se establecieron requi­
sitos en que debían tener los gobernadores de los Estados, el
número de diputados que debía haber en las Legislaturas ; se
fundaron las bases en que debía de descansar la autonomía
di los Ayuntamientos, y más aún, las sentencias y disposicio­
nes de todos los jueces, desde los más altos tribunales hasta
los Juzgados de Paz de las más humHdes aldeas, tienen que
ser revisadas por medio del amparo o por medio de la súplica,
por la Suprema Corte de Justicia de la Nación. De manera
que el federalismo mexicano, es un federalismo " sui generis ",
mezclado con un centralismo ' ' sui géneris ' ' también' y en
.
tales condiciones, estando para desaparecer las facultades de
los Estados, y borrándolas cada vez más, en hora buena yo
me felicito de encontrarme ante esa situación ya creada, no
le queda más que un papel preponderante al Municipi o : con­
servarse autónomo enfrente de un poder cada vez más centra­
lizador para resguardar la libertad local.
' ' Para mí ya los Estados, en este ro.omento de evolución
constitucional, se encuentran como viejas carcomas, ya se en­
cuentran verdaderamente empobrecidos de jugo y de vitali­
dad ; son organismos pobres, débiles y envejecidos ; no se en­
cuentran en el porvenir de nosotros más que el Municipio y
l a Federación : la Federación con las facultades que requieren
los grandes, los trascendentales problemas nacionales, y el

EL TERCER CúNGRESO NACIONAL DE AYUNTAMIENTOS

45

Ayuntamiento con su autonomía para resolver los problemas
de cada localidad. (Aplausos. )
' ' Ahí tenéis cómo el Congreso Constituyente de 1917 supo
olver
uno de los problemas fundamentales del país, y esta­
res
blecer así las bases sobre las cuales ha de descansar la paz
orgánica de nuestra Patria.
' ' Señor Presidente : Hoy que todo el mundo celebra los
éxitos clamorosos que habéis obtenido en la política, tanto
interior como exterior, del país, nosotros, los representantes
de los Ayuntamientos, nos congratulamos por ello, y debemos
hacer constar un hecho : Siempre que en nombre de los Ayun­
tamientos débiles y oprimidos recurrimos al Ej ecutivo Fede­
ral, siempre encontramos una generosa ayuda ; mientras que
algunas autoridades locales nos contestaron en el lenguaje de
los tiranos y de los déspotas, el señor Presidente siempre nos
abrió sus puertas y siempre nos escuchó. Señor Presidente
de la República : Al volveros a congratular por los éxitos que
habéis obte.nido, no deseamos sino una cosa : que el ej emplo
que habéis marcado con vuestro respeto a las leyes y con vues ­
tro amor a la institución del Municipio autónomo, sea imitado
por todos los gobernantes de México. (Aplausos. ) Señores De­
legados : ya comprendéis cuán grande, cuán inmensa es la
misión que traéis al seno de este Congreso de Ayuntamientos.
Sed bien recibidos, sed bienvenidos. La Unión, representada
por la Comisión Permanente, cuyas funciones hoy finalizan,
os recibe con los brazos abiertos. Vuestra misión es pulimen­
tar ese instrumento de paz y de concordia que � llama Muni­
cipio autónomo. Hasta hoy ha sido combatido por el despo­
tismo de algunos gobernadores y por las imposiciones de algu­
nas Legislaturas que disfrutan de facultades anticonstitucio­
nales, al deponer y al suspender a los Ayuntamientos, abro­
gándose facultades que la Constitución sólo recomienda al
Poder Judicial. Ahí tenéis uno de los principales enemigos ;
pero también quiero que conozcáis que uno de los principales
enemigos del prestigio del Ayuntamiento y del Municipio
autónomo, se encu entra dentro del Municipio mismo, y es la
desorganización. Es necesario que este Congreso estudie la

�46

COOPERACION

mejor forma de organizar ; es necesario que este Congreso se
preocupe por buscar los mejores modelos de· administración
municipal, que se corrijan las inmoralidades, para que encuen­
tren valladares las concupiscencias y para que logréis el éxito.
' ' Señores : yo, como humilde representante del Ayunta­
miento de la Capital, de uno de los más viejos hermanos con
que contáis, os recibo a todos, en su nombre, con los brazos
abiertos. " (Aplausos nutridos. )

Gabriel GARCIA ROJAS.

. '

La educación en la República
El Presupuesto de Egresos vigente señala, en su partida
número 12,482, la suma de TRES MILLONES QUINIENTOS
l\lIIL PESOS para la acción educativa de carácter federal en
los Estados, de acuerdo con el siguiente rubro : ' ' Para cons­
trucción e instalación de escuelas rurales, primarias e indus­
triales y para fomentar la educación pública en los Estados,
en la inteligencia de que la ayuda se impartirá proporcional­
mente a la población escolar, según el censo último, fijándose
desde luego la suma que corresponde a cada Estado y de
acuerdo con los convenios que en cada ·caso se celebren. ' '
A esta cantidad de tres millones y medio, expresamente
consignada para desarroUar un intenso plan educativo en
toda la República, hay que agregar todavía las que el mismo
Presupuesto señala para atender la educación primaria en el
Distrito y Territorios Federales y las que por concepto de
educación técnica, industrial y comercial, deberá ·nvertir la
D irección respectiva.
El siguiente cuadro muestra en resumen las cantidades
de que el Departamento puede disponer para la atención de la
educación popular en toda la República :
Para la acción educativa en los Estados .
Para la acción educativa en el Distrito Fe. . . . . .
deral. . . . . . . . .
A la vuelta . . . . . . .

$ 3.500,000 . 00
,,

9.422,621 . 00

$ 12.922,621 . 00

�48

LA EDUCACION EN LA REPUBLICA

COOPERACION

De la vuelta . . . . . . .
Para la acción educativa en el Distrito Nor­
te de la Baja California . . . . . . . .
Para la acción educativa en el Distrito Sur
de la Baja California . . . . . . . . . .
Para la acción educativa en el Territorio de
Quintana Roo . . . . . . . . . . .
Para la enseñanza Técnica, Industrial y Comercial . . . . . . . . . . .
Total .

.... . . . . . . . . . . .

$ 12.922,621 . 00

"

900,000 . 00

"

514,742 . 50

"

555,427 . 50

,, 2.737,646 . 00

49

de escuelas rurales, primarias, industriales y normales en toda
la República y para fomentar la educación pública en los Es­
tados, en la inteligencia de que la ayuda se impartirá propor­
eionalmente a la población escolar, según el censo último, ha­
ciéndose uso de esta partida siempre que las condiciones del
Erario lo permitan. ' '
Conviene manifestar que esta partida condicional apenas
ha sido tocada, pues el Departamento Escolar está perfecta­
mente penetrado de la conveniencia de secundar el plan d e
economías que la Secretaría � e tiene trazado.

$ 17.630,437 . 00

Hay qut&gt; hacer, sin embargo, las siguientes observaciones :
la. La cantidad de $900,000.00 consignada para el Dis­
trito Norte de la Baja California, no se destina exclusivamen­
te a gastos de educación, sino que comprende también los que
demande el ramo de Justicia.
2a. La cantidad de $555,427.50 que se ha · señalado al Te­
rritorio de Quintana Roo, abarca todos los servicios públicos lo­
cales, entre los que figura el de Educación.
. 3a. Los $9.422,621.00 señalados para el Distrito Federal,
se invertirán en el Ramo de Educación Primaria Urbana y
Rural, Y, además, en el sostenimiento de las tres Escuelas N or­
males de la capital de la República.
4a. Por último, la cantidad de $2.737,646.00, señalada
para la Enseñanza Técnica, Industrial y C6mercial, sirve para
el sostenimiento de las Escuelas Industriales y Comerciales
para varones y señoritas y, además, para atender los Centros
Industriales Nocturnos para obreros, que funcionan en la ca­
pital de la República.
En el mismo Presupuesto de Egresos existe, además en
prev!sión, la partida condicional número 12,503, que fij� la
cantidad de $14.768,283.00, para •cubrir todas las necesidades '
.
en materia de educación, que no hayan podido satisfacerse con
las partidas señaladas más arriba. El rubro de esta partida
condicional es el que sigue : " Para construcción e instalación

Bases para la acción educativa federal en los Estados

De conformidad ,con lo señalado por el rubro de la partida
número 12,482, y de acuerdo con las cantidades que el ciuda ­
dano Oficial Mayor fijó para cada uno de los Estados, el De­
partamento EscO'lar formuló, en el transcurso del mes de enero,
las Bases para la acción. educativa federal. Estas Bases, que
incluyen el Presupuesto particular y detallado para cada Es­
tado, consignan expresamente que la acción de la Secretaría
en cada un1 de las Entidades sería libre e independiente de
la que en el mismo ramo ejercieren las autoridades locales_
La experiencia recogida durante el año próximo pasado, in­
dujo al Departamento a obrar de esta manera, pues se vió cla­
ramente que la acción mancomunada, lejos de favorecer el
progreso de la educación, entorpecía su marcha. Las Bases
y fórmulas de acuerdo con la idea anterior, fueron veinticua­
tro y corresponden a los siguientes Estados :
Suma asignada

.Aguascalientes .
Coahuila .
Colima . . . . .
.A la vuelta .

$

"
"

120,000 . 00
93,319 . 96
74,388 . 50

$

287,708 . 46
4-

�50

COOPERACION

LA EDUCACION EN LA REPUBLICA
Suma asignada

De la vuelta .
Chiapas .
Chihuahua .
Durango .
Guanajuato .
Guerrero .
Hidalgo .
Jalisco .
México .
Michoacár. .
Morelos .
Nayarit .
Nue-\·o León.
Oaxaca .
Puebla .
Querétaro .
San Luis Potosí.
Sonora .
Tamaulipas .
Tlaxcala .
Veracruz .
Zacatecas .
Total .

$

287,70 8 . 46

"

"
"

85,915 . 50
9 0 ,000 . 00
138, 000 . 00
286,782 . 00
139,150 . 00
140,68 0 . 5 0
175,207 . 00
19 0 ,000 . 00
22 0 ,000 . 00
48, 000 . 00
81,010 . 00
84, 000 . 0 0
110,000 . 0 0
188,868 . 25
56, 005 . 00
1 00, 00 0 . 00
6 0 ,49 0 . 00
40 ,000 . 00
42,32 0 . 00
163,3 00 . 00
99, 000 . 00

$

2.826,436 . 71

"

"
"

"

"
"
"
"
,,
,,
,,
"
"
"
,,
,,
"

"

El cuadro anterior merece las siguientes observaciones :
la. El Presupuesto de $22 0,000 .00, señalado para el sos­
tenimiento de las escuelas del Estado de Michoacán, se aumen­
tó posteriormente con la suma de $26, 000 .00 , que se destinará
exclusivamente al sostenimiento de una Escuela Industrial en
Zamora, pedida insistentemente por los vecinos de esa ciudad.
.Esta escuela comprende los talleres de Carpintería y Forja y
Ajuste, así como las industrias de Jabonería, Conservación
&lt;le Frutas, Curtiduría y Talabartería.

51

2a. El Presupuesto de San Luis Potosí fué ligeramente
modificado en sus partidas, sin que por esto resultase aumen­
tado el monto total del mismo. Una de las partidas señalaba
la fundación de 70 escuelas rurales; pero habiendo solicitado
con insistencia, tanto los vecinos como las autoridades de San
Luis, el establecimiento de una Escuela Industrial, proporcio­
nando para ello el local que ocupó la extinta Escuela Indus­
trial Militar y poniendo, igualmente, a disposición de la Secre­
taría alguna herramienta y maquinaria allí existentes, pareció
prudente acceder a la petición y, al efecto, se formuló un pre­
supuesto mínimo que asciende a la suma de $32,000.00 , con la
cual se atenderá al sostenimiento de dicha institución. La can­
tidad que imp'Orta el sostenimiento de la Escuela Industrial de
San Luis, se obtuvo deduciéndola del Presupuesto señalado al
Estado y, en consecuencia, en lugar de las 70 escuelas rurales
que la Secretaría iba a fundar en aquella Entidad, solamen­
te se crearán en el presente año, 35, completándose la suma de
$32,000.00, disminuyendo un poco la partida señalada para
los gastos. La Escuela Industrial que se fundará en San Luis
Potosí, comprenderá las siguientes actividades industriales :
Taller Mecánico, comprendiendo ajuste y forja; Taller de Car­
pintería y Carrocería; Taller de Litografía, Imprenta, En­
cuadernación y Rayado; Taller de Fotografía y Fotograbado ;
Taller de Zapatería; Taller de Curtiduría y Talabartería, y
las pequeñas industrias de Jabonería y Perfumería.
3a. El Gobierno del Estado de Sonora solicitó y obtuvo
un subsidio para su educación pública, que monta a la suma de
$47,78 0 .56, que se cargarán a la partida condicional número
12,5 03 del Presupuesto de Egresos. Esta suma es indepen­
diente de la que en el cuadro anterior se ,consigna para las
escuelas federales.
4a. Además de los $6 0,490. 00 señalados para el sosteni­
miento de las escuelas de Sonora, el Departamento. Escolar
formuló un convenio con el H. Ayuntamiento de Huatabampo,
por el cual se compromete la Secretaría a fundar y a sostener
durante el presente año, una Escuela Normal Rural. El Pre­
supuesto respectivo asciende a la suma de $10,5 04.98, y sólo

(

�53

COOPERACION

LA EDUCACION EN LA REPUBLICA

se espera que el Departamento Administrativo dé el aviso de
que ha sido debidamente requisitado, para proceder inmedia­
tamente a su ej ecución.
5a. Proyectó también el Departamento un presupuesto
para un Centro Cultural en Ciudad Juárez, con la suma de
$39,000.00, independientemente de la ,cantidad señalada a Chi­
huahua, en el cuadro consignado atrás. Si este Centro de
Educación, que comprenderá Jardín de Niños, Escuela Pri­
maria, Cursos de Artes Domésticas y Escuela Nocturna para
Obreros, no se ha establecido, se debe a que el Gobierno local
no ha cumplid o con el compromiso que con anterioridad había
contraído, de poner a disposición de la Secretaría el edificio
de "La Chaveña", para establecer en él la institución de que
se trata.

der los servicios de utilidad pública más urgentes. El ra­
mo de educación era uno de los afectados más seriamente, a
tal grado que, si la Federación no hubiera ido en su auxilio,
las escuelas públicas de aquel Estado habrían corrido el peli­
gro de clausurarse. En estas condiciones, el Departamento
Escolar formuló un convenio por el cual la Secretaría de Edu­
cación üontribuiría mensualmente, durante todo el año de
1923, con la suma de $16,000.00, en tanto que la cooperación
mensual de Campeche se restringió a la cantidad de $4,000.00
únicamente, ya que el presupuesto mensual local del ramo de
educación, asciende apenas a $20,000.00. Conforme a este
convenio, las escuelas diurnas de Campeche quedan controla­
das en absoluto por la Secretaría, bajo el gobierno de un De­
legado, en tanto que las escuelas nocturnas quedarán a cargo
del Gobierno del Estado.
Está requisitándose actualmente el convenio celebrado
con el Gobierno de Yucatán. En el proyecto respectivo de
contrato, se estipula que durante el primer semestre del año
en curso, la Federación contribuirá ·mensualmente con la can­
tidad de $41,000.00 para la Educación Pública del Estado, en
esta forma : $30,000.00 para la educación primaria, y . . . . .
$11,000.00 como subsidio a la Universidad del Sureste. El Go­
bierno del Estado, por su parte, contribuirá c.on la cantidad
necesaria para completar el importe del Presupuesto señalado
al ramo local de educación.
Por acuerdo del ciudadano Subsecretario, el Departamen­
to formuló unas Bases para la acción educativa que la Secre­
taría desarrollará en el Estado de Sinaloa, con el Presupuesto
de $100,000.00, y comprendiendo la fundación de dos escuelas
primarias en Culiacán, otras dos escuelas primarias, con cursos
nocturnos, en Mazatlán, una Escuela Industrial en Culiacán
y treinta esc1rnlas rurales en diferentes lugares del Estado.
El proyecto presentado en su oportunidad al ciudadano
Subsecretario, quien manifestó que a su regreso del viaje de
inspección que está realizando por los Estados de Occidente,
dirá si se pone en vigor. En los momentos en que se redacta
este informe, se tiene conocimiento de que la Superioridad ha

52

Estados con los cuales celebró convenios la Secretaría
de Educación Pública
A solicitud especial de los Gobiernos respectivos, la Se­
cretaría de Educ3!ción celebró convenios con los Estados de
Tabasco, Campeche y Yucatán, para desarrollar una acción
con�unta en materia de educación popular.
En el contrato firmado con Tabasco, se estipula que du­
rante el año de 1923, la Secretaría de Educación aportará la
suma de $175,000.00, en tanto que el Gobierno del Estado
contribuirá con una cantidad igual ; en el mismo documento
se conviene que por mitad contribuirán con la suma de . . . . .
$7,595.00 anuales para el establecimiento de una Delegación
de Cultura Estética y, además, que la Secretaría de Educación
enviará al Estado de Tabasco diez maestros residentes, que
se encargarían de otras tantas escuelas en las regiones pobla­
das por indígenas, y que se pagarían con cargo a las partidas
respectivas del Departamento de Educación y Cultura In­
dígena.
El Estado de Campeche atraviesa por condiciones aconó­
micas deplorables ; de modo que está imposibilitado para aten-

(

�54

aprobado el contrato respectivo, y el cual surtirá sus efectos
a partir del primero de junio del año en curso.

Escuelas sostenidas por la Secretaría de Educación, de
acuerdo con los presupuestos formulados
por el Departamento Escolar
Sin tomar en cuenta los Estados de Tabasco, Campeche
y Yucatán, en donde la acción educativa se desarrolla manco­
munadamente entre el Gobierno del Estado y la Secretaría de
Educación ; sin contar, asimismo, el Distrito Federal, en mate­
ria de educación primaria y técnica, y sin tomar en conside­
ración, igualmente, los Territorios de la Baja California y
Quintana Roo, el Departamento Escolar ha fundado, en las
diferentes Entidades de la República y de acuerdo con los
Presupuestos respectivos, 1,537 instituciones educativas, según
el detalle que sigue :
Aguascalicntes .
Coahuila .
Colima . . . . .
Chiapas . . . . . . . . . . . .
Chihuahua . .
Durango . . . . . . . . . . . .
Guanajuato . . .
Guerrero . . . .
Hidalgo . . . . .
Jalisco . . .
México . . .
Michoacán .
Morelos . . .
Nayarit . . .
Nuevo León .
Oaxaca . .
Al frente . . . . . . . .

55

LA EDUCACION EN LA REPUBLICA

COOPERACION

31
61

68

15
25
50
144
72
57
71
211
105
12

68

40
116
1,146

Del frente . . . . . .
Puebla . .
Querétaro . . . .
San Luis Potosí .
Sonora . . . . . .
Tan;iaulipas . . . .
Tlaxcala . .
Veracruz .
Zacatecas .
Total .

1,146

92
45
80
30
1
31
4
108
1,537

En su mayoría todas estas escuelas están en pleno trabajo,
son de diversa categoría y pueden clasificarse así :
Escuelas de Párvulos .
Escuelas Rurales . .
Escuelas Primarias . .
Centros Culturales . . . . . . . . . . .
Escuelas Normales Regionales . . . . .
Escuelas Industriales y de Artes y Oficios .
Escuelas Agrícolas .
. . . . .
Escuelas Nocturnas para Obreros . . . .
Total . . . . . . . . .

1
1,219
174
15
8
12
1
107
1,537

La marcha técnica y administrativa de todas estas escue­
las está encomendada a los Delegados, que son los represen­
tant es que tiene acreditados la Secretaría en los diversos Esta­
dos de la República, para llevar a cabo la realización de los
proyectos de la Secretaría en materia de educación.
Tan pronto como los Contratos celebrados con los Gobier­
nos de Campeche y Yucatán queden autorizados con las fir­
mas de las partes contratantes y con las del ciudadano Secre­
tari o de Hacienda y ciudadan o Contralor General de la Na-

•

�56

COOPERACION

ción, las escuelas públicas de la primera de esas Entidades
quedarán bajo la dependencia técnica de la Secretaría, como
ya se ha indicado, en tanto que las escuelas de la segunda que­
darán bajo el control de un Consejo de Educación, uno de
cuyos miembros lo será el Delegado de la Secretaría. En el
convenio respectivo se señalarán claramente los deberes y atri­
buciones de dicho Consejo, y se darán instruciones claras y ter­
minantes acerca de su funcionamiento.
En cuanto a los Delegados de los otros Estados, en las
Bases respectivas se establecen con precisión sus atribuciones
y deberes.
Por lo que toca a la educación que se imparte en los Terri­
torios, conviene manifestar lo siguiente : El Decreto que creó
la Secretaría dice textualmente que las escuelas de los referi­
dos Territorios formarán una de sus dependencias. Por cir­
cunstancias especiales, la Secretaría extendió el nombramiento
de Delegados Honorarios a los ciudadanos Gobernadores, a
fin de que éstos fueran los Jefes superiores de la educación en
aquellos lejanos Territorios. Es por conducto de estos Dele­
gados como la acción de la Secretaría llega hasta las escuelas,
y el hecho de que apenas se hayan incorporado al sistema de
la Secretaría, impide dar por el momento datos aproximados
acerca del número y categoría de los planteles educativos con
que cuentan.

Trabajos de carácter técnico
lo. El Departamento formuló, a principios del año en
curso, unas Bases .conforme a las cuales debían los Delegados
organizar la educación pública federal en los Estados. 1 En
este documento se dan amplias instrucciones para organizar
las escuelas de párvulos, las escuelas rurales, las primarias ur­
banas y las nocturnas para obreros. Respecto de las escuelas
rurales, se dice, por ejemplo, que se incluyen en sus progra­
mas los trabaj os de campo y las ocupaciones derivadas de la
industria agrícola ; acerca de las escuelas urbanas se recomien-

LA EDUCACION EN LA REPUBLICA

57

da que comprendan algunas de las actividades industriales
predominantes en la localidad, en su forma más elemental y
modesta, y para las escuelas de niñas las ocupaciones domés­
ticas más importantes, como cocinar, lavar, planchar y com­
poner y confecionar prendas de vestir. Por lo que ve a las
escuelas nocturnas para obreros, se insinúa la idea de que no
se organicen simplemente a base de alfabeto, sino que la en­
señanza de los adultos comprenda artes y oficios, pequeñas
industrias y conocimientos útiles, a fin de que las clases traba­
jadoras obtengan, en realidad, un mej oramiento económico
inmediato. En las mismas Bases se reco•mienda la creación
de museos y la fundación de bibliotecas en cada lugar en que
funcione un� escuela federal.
2o. El Departamento se vió en la imperiosa necesidad de
tener que modificar el Plan de Estudios de las Escuelas Nor­
males. Al efecto, como primera medida, se to•mó la determi­
nación de que pasaran a depender directamente del Departa­
mento, y en seguida se estudió un proyecto de reformas fun­
damentalmente basado en los siguientes principios :
l. Las Escuelas Normales deben preparar maestros sanos
de cuerpo.
2. Con la cultura suficiente para impartir la enseñanza
del grado primario.
3. Con el suficiente dominio de la técnica de la enseñanza, y
4. Con la capacidad necesaria para hacer girar sus ense­
ñanzas alrededor de ocupaciones agrícolas e industriales.
Terminado este proyecto, fué sometido a la consideración
del ciudadano Secretario del Ramo, quien tuvo a bien auto­
rizarlo.
3o. Formuló, igualmente, el Departamento unas instruc­
ciones detalladas para la enseñanza agrícola, bajo la forma
de circular (la., núm. 30) . En ella se especifican los cultivos
que deben hacerse, según las diferentes regiones del país y se
recomienda que ninguna escuela rural deje de practicar estos
cultivos.
4o. Expidió también otra circular (la., núm. 36) dedi-

�59

COOPERACION

LA EDUCACION EN LA REPUBLICA

cada preferentemente a las escuelas urbanas, y en la cual se
instruye a los maestros, a fin de que hagan girar todas las en­
señanzas de la escuela alrededor de las industrias locales ;
tanto la circular número 30 como la 36, fueron motivadas
como una reacción contra la enseñanza verbalista y libresca
que venía imperando en las escuelas.
5o. La enseñanza del civismo en la Escuela Primaria ha
merecido atención muy especial de parte del Departamento,
el cual giró a los maestros con este motivo, una circular ( la., ·
núm. 33 ) , muy interesante por todos conceptos, porque en ella
se decía que más que clases orales, lo que se deseaba eran
prácticas cívicas, ya que la escuela primaria debe dar a los
niños oportunidades para subordinarse, dominarse y discipli­
narse espontáneamente ; para adquirir valor civil y para entre­
narse en la paciencia y en la resistencia, así como para prac­
ticar las virtudes sociales que, como la solidaridad y el auxi­
lio mutuo, son tan indispensables para la vida de la comu­
nidad.
60. Las escuelas anexas a las Normales venían desarro­
llando un trabajo en extremo formalista, que influía natural­
mente de un modo pernicioso en la preparación profesional
de los maestros. Esto, corno es de suponerse, fué corregido
por el Departamento, con instrucciones especiaies dictadas al
efecto, pues era urgente que estas instituciones respondieran
a las necesidades del momento, dada la reforma escolar plan­
teada por la Oficina a los maestros de las escuelas primarias.
En resumen, el Departamento se ha preocupado por im­
primir a las instituciones educativas que le están encomenda­
das, las orientaciones más modernas, que dan la preferencia al
hacer sobre el escuchar, tratándose de los alumnos, y que con­
denan de una manera definitiva la enseñanza verbalista, subs­
tituyéndola por el aprendizaje por la acción.
7 o. Recientemente, el Departamento estudió un proyecto
de reformas para el Plan de Estudios y Reglamento de la Es­
cuela Normal de La Paz, B aja California, y una vez termina­
do, lo sometió a la aprobación del ciudadano Secretario del
Ramo. Las reformas fundamentales de dicho Plantel de Estu-

dios consistieron en la introducción de labores agrícolas Y de
p equeñas industrias, de acuerdo con el Plan adoptado para
las Escuelas Normales de esta capital.

58

Resultados que van obteniéndose con motivo de la reforma
escolar iniciada por el Departamento

La reforma escola riniciada por el Departamento Escolar
durante los meses transcurridos del presente año, comienza
ya a dar sus primeros frutos. En el Estado de Guanajuato,
por ejemplo, seis de las escuelas primarias han ad?ptado de
una manera definitiva la forma de escuelas del trabaJo, Y entre
las industrias y ocupaciones comunales introducidas en dichas
escuelas merecen especial mención, el trabajo de tejidos, el
de carpintería y carrocería, el de curtiduría y talabartería,
el de hojalatería, alfarería, imprenta, encuadernación Y raya­
do, y algunos otros.
En las oficinas del Departamento, así como en las de la
Oficialía Mayor de esta Secretaría, existen algunas muestras
de los trabajos ejecutados· por los alumnos, que dan idea del
progreso alcanzado en los cuatro primeros meses del año esco­
lar en curso.
El Delegado de la Secretaría en el Estado de Querétaro,
en su último informe relata con detalle los trabajos industria­
l es y agrícolas realizados en las diferentes escuelas de su ju­
risdicción y entre los cuales figuran trabajos de cestería, al­
farería, i�tle, alambre, mimbre, cerda, carrizo, tejidos de lana
y palma y trabajos en vidrio y de cerámica. Acaba de llegar
a la Oficialía Mayor, en cuatro cajas, un muestrario muy am­
plio de los trabaj os realizados por los niños de las escuelas
federales de este Estado.
En las escuelas de Aguascalientes se desarrollaron traba­
jos análogos, y en casi todas las escuelas federales, y especial­
mente en la Escual Norrnal Regional de Rincón de Romos, los
trabajos agrícolas han recibido particular atención, especial­
mente en, lo que se refiere al �ultivo del trigo, maíz, patata

�61

COOPERACION

LA EDUCACION EN LA REPUBLICA

y frijol. Un detalle interesante comunicado por el Delegado,
es el de haber construído los propios alumnos de dicha Escuela
Normal un horno para la fabricación del · pan que se consu­
me en la Escuela y en los hogares de los alumnos.
En todas las escuelas federales del Estado de Coahuila s e
están llevando a cabo trabajos muy interesantes : las escuelas
rurales alrededor del Huerto Escolar y de la Pequeñas Indus­
trias Agrícolas ; las escuelas urbanas funcionando de acue1·do
con los principios de las escuelas del Trabajo.
En el Estado de Colima, según informes del Delegado,
llegados recientemente, se han introducido en las escuelas fe­
derales trabajos de Encuadernación, Jabonería, Apicultura,
fabricación de sombreros de palma, cocina y repostería, corte
y confección de ropa, flores artificiales y trabajos de barbe­
ría y peluquería, además de que en las escuelas rurales los
trabajos predominantes son los de agricultura.
En las escuelas federales del Estado de Tlaxcala se ha
dado preferencia a las labores agrícolas ; cada una de las es­
cuelas cuenta con su Huerto Escol�r, en el que los niños culti­
van plantas de hortaliza, de jardinería y de árboles frutales.

de peso. Hay que tener presente, para honra de la medicina
na cional, que este medio terapéutico ha sido INTRODUCIDO
y REGLAMENTADO EN LA PRACTICA DERMATOLO­
GICA, POR MEDICOS MEXICANOS, lo que significa un po­
sitivo adelanto para la ciencia médica universal. Antes de
emprender la curación, hay que cerciorarse del buen estado
de salud del paciente, en particular de la integridad comple­
ta del riñón, mediante análisis de orina.

60

Labores

del

Dispensario de

la Piel

En este Dispensario se cura la tiña únicamente. En los
meses de enero, febrero, marzo y abril del presente año, fue­
ron atendidos en el Dispensario 106 niñas y 84 niños ; 190
en total.
Las formas de tiñas observadas fueron :
Tonsurante
Tonsurante
Tonsurante
Favus . . .

tricofítica de cultivo crateriforme .
tricofítica de cultivo acuminado .
microspórica .
. . . . . . .
. . . . . . . . . . . . . . . . ;

146
32
7
7

Para curar a los enfermos se les hizo ingerir acetato de
talio en una sola vez y a razón de ocho miligramos por kilo

167
13
2
8

Fueron tratados conforme a este procedimiento .
Ausentes . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Enfermos a quienes no pudo aplicarse el tratailliento .
Se les aplicará en mayo . . . . . . . . . . . . . . . . .

190

Total . . . . . . .

Todavía no es tiempo de considerar el resultado definitivo
del tratamiento empleado, porque las . tiñas, para declararse
científicamente curadas, necesitan una observación larga, que
no ha podido todavía hacerse en los meses transcurridos del
año. Pero aunque aproximadamente, puede señalarse el si­
guiente :
Parecen curados .
Curaciones dudosas . . . . . . .
Se ignora el resultado . .
No curados . . . . ., . . . . . .
Con favus . . . . . . . . . . .
Talio resistente . . . . . . . . .

. . .
. .
. .
. .

120
5

34
2
5
1

El número de curaciones probables es muy satisfactorio,
pues llega a más del 70 por ciento de los tratados ; en el curso
del año, ese número aumentará, pues entre los 34 cuya suerte
se ignora, debe haber muchos que curarán. Los cinco fá­
vicos están en vía de sanar, mediante depilación sostenida me­
c ánicamente durante tres meses.

�62

COOPERACION

Los no curados volverán a someterse al tratamiento.
Puede asegurarse que el resultado final será casi co·mpleto,
desde el punto de vista de la curación de las tiñas, de largo y
difícil tratamiento antes del empleo del procedimiento citado.
La sal Tálica produce la depilación, la que hay que com­
pletar por medio de la pinza. Para evitar la reinfección, al
nacer el pelo, deben usarse pomadas cádicas.
En la tiña tonsurante tricofítica, algunos peÍos no emer­
gen a la superficie de la piel, por permanecer cubiertos de una
cutícula, epidérmica. Para extirparlos se emplean pomadas
keratolíticas con jabón blanco y ácido salicílico, que disuelven
la capa córnea, con lo que ya pueden ser explsados los pelos,
valiéndose de un cepillo.
De los 168 tiñosos del período escolar anterior, se presen­
taron a las escuelas 75 completamente curados.
Se extendieron 6 certificados de sanidad a niños curados
de verrugas vulgares, y a 3 con prurigo, de Hebra, se les dió
pase, por no ser contagiosa la enfermedad.

LA EDUCACION EN LA REPUBLICA

63

Trabajos de la Sección de Higiene Escolar

Los médicos adscriptos a esta Sección se han ocupado du­
rante los primeros meses del año, en llevar a cabo los siguien­
tes trab-ajos
lo. El reconocimiento de los alumnos de todas las escue­
las primarias, enviando a los diferentes Dispensarios a to­
dos los niños que reclamaban una atención médica urgente.
2o. En aplicar a los niños la vacuna para prevenir la epi­
demia de la viruela.
3o. En practicar reconocimientos médicos a los profesores
y empleados enfermos, así como a los que solicitaran jubi­
lación.
4o. Inspeccionaron, igualmente, las distintas escuelas, pa­
ra darse cuenta de las condiciones higiénicas de los locales.

Labores realizadas por otrás dependencias
Trabajos de la Sección de Estomatología

Del primero de enero al treinta de abril próximo pasado,
fueron inspeccionados 3,283 niños de las escuelas primarias,
resultando enfermos 1,788. Esta inspección fué realizada por
el Jefe del Dispensario Central.
Los señores médicos inspectores remitieron 384 niños, y
los directores de las escuelas primarias enviaron 21.
Fueron atendidos 1,050, , a quienes se les practicaron 1,108
extracciones con anestesia local ; 95 extracciones con aneste­
sia general ; 464 obturaciones plásticas ; 457 obturaciones me­
tálicas, haciendo un total de 2,124 intervenciones, para las
cuales fué preciso hacer 4,993 curaciones.

Los trabajos llevados a cabo por las Direcciones de Edu­
. cación Primaria y de Enseñanza Técnica, han sido muy varia­
dos y muy intensos ; por esta circunstancia se hace relación
de ellos en informes por separado.

Proyecto de estudio
El Departamento tiene en estudio algunos proyectos de
organización de nuevas escuelas y de modificación de las ya
existentes. Tropieza el Departamento con la inercia de los
maestros, originada por la rutina tradicional con que hasta
la fecha habían venido trabajando ; pero la Ofi c ina hará los
esfuerzos necesarios hasta vencer esta resistencia y lograr que
tod as las escuelas primarias federalaes del país orienten sus

�64

COOPERACION

labores en el sentido de las actividades manuales útiles. Tra­
bajará, igualmente, por conseguir una mejor organización de
las
escuelas nocturnas para obreros, las cuales, hasta ahora '
.
habían estado casi desiertas, en virtud de proporcionar una
enseñanza extraña a las actividades e intereses de los tra­
bajad'OJ:'.eS.
En resumen : el Departamento procurará ir extendiendo
Y mejorando el servicio de la educación popular, democrati­
zándolo cada día más, aprovechando para ello la experiencia
que vaya recogiéndose, y oyendo los consejos y opiniones de
todas aquellas personas bien intencionadas que se interesen
verdaderamente por el progreso de las masas.

Bases reglamentarias de la ' 'Asociación
Nacional de Maestros Normalistas"
(Aprobadas en la Asamblea general, efectuada
el 23 de junio de 1 92 3)

Un serio esfuerzo en pro de la unión de los profesores nor­
malistas de la República, iniciado por el diputado Mariano
Samayoa y los profesores Gabino A. Pal'ma, Gustavo Villato­
ro y Julio S. Hernández, está echando raíces rápidamente en­
tre los más caracterizados profesores y ya ha dado nacimiento
a una gran agrupación que con el nombre de ' ' Asociación
Nacional de Maestros Normalistas ", desarrollará un amplí­
simo programa de trabajos.
Dos son los fines de esta nueva .Asociación : luchar por
obtener para el maestro un real mejoramiento profesional,
económico y social y estudiar ampliamente el problema edu­
cativo del país, colaborando así en la obra de cultura nacional
que se deja sentir como una imperiosa necesidad.
El normalista, desposeído del prejuicio que le ha aparta­
do en pequeños grupos provincialistas, encaminará sus esfuer­
zos a obtener un alto fin : su exaltación al puesto que le corres­
ponde como técnico en materia de educación del pueblo.
A continuación se publican las Bases Reglamentarias
Constitutivas de la " Asociación Nacional de Maestros Nor­
malistas ' '.

5

�66

COOPERACION

BASES DE LA ASOCIACION N. DE M. NORMALISTAS

Primera Base
C o n stitución
El " Centro de Profesores Normalistas de México ", pro­
pugnando por la unión del Magisterio Nacional, declara que
es su voluntad cambiar sus estatutos, para lograr la fusión de
todos los normalistas de la República, en una sola agrupación,
que se denominará : "ASOCIACION NACIONAL DE MAES­
TROS NORMALISTAS. "

Segunda Base
Finalidades
Las finalidades que perseguirá la 'Asociación Nacional
de Maestros Normalistas ", serán las siguientes :
l. Alcanzar para el maestro un real mejoramiento profe­
sional, económico y social.
2. Obtener la eficiencia de la enseñanza, contribuyendo
así a levantar el nivel social del pueblo mexicano.

Tercera Base
Medio
El medio para alcanzar estos fines, será la COOPE'RA­
CION ACTIVA, ARMONICA Y DISCIPLINADA de los
miembros de la Asociación, sin que jamás puedan establecerse
luchas de carácter personalista, ni contender, como cuerpo,
en las lides políticas.
Cuarta Base
Organización general

l. La organización general de la Asociación será la si­
guiente :

.

)

67

a) Un Centro en la capital de la República, que se deno­
minará " Centro Matriz ".
b) Un Centro Local en la capital de cada Estado.
II. "El Gobierno del Centro Matriz estará encomendado
a un Consejo Directivo, compuesto :
l. De un Director de Debates.
2. IJe un Director Técnico y un Director Administrativo,
el primero encargado de todos los asuntos relativos, siendo ·
por tanto, Presidente de las Comisiones de carácter técnico,
en su caso. El segundo tendrá encomendada la. buena mar­
cha administrativa de la agrupación, siendo, por tanto, Pre­
sidente de las Comisiones de carácter administrativo, cuando
haya lugar.
3. De un Secretario General, comisionado para recibir
toda la correspondencia y despacharla, conforme a los acuer
dos del Consejo Directivo o de la Asamblea, en su caso.
4. De un Primer Subsecretario y un Segundo Subsecre­
tario, encargado el Primero del despacho de todos los asuntos
interiores de la Sociedad y de aquéllos que se refieran al Dis­
trito Federal, y el Segundo encargado del despacho de todos
los asuntos que se refieran a los Centros establecidos en la
República y de las comunicaciones que se tengan con el ex­
tranjero.
5. De un Tesorero, que tendrá como misión arbitrarse
fondos para la vida de la Sociedad, suministrar los que hayan
sido acordados por el Consejo, Directivo o por la Asamblea y
ser responsable de la contabilidad de la Asociación.
6. El Tesorero será ayudado en sus labores por un Sub­
tesorero.
7. De Vocales representantes de cada una de las Escue­
las Normales oficiales establecidas en el país, los que procu­
rarán, el acercamiento de los maestros, titulados en su misma
Escuela, a la .Asociación Nacional de Maestros Normalistas
y velarán, en el Consejo, por los intereses particulares de su
Escuela.
8. De Vocales representantes de los Centros establecidos
en los Estados, cuando esto se haya logrado, los cuales Voca-

�68

COOPERACION

les cuidarán de los intereses particulares a las corporaciones
cuya sea la representación.
III. El Consejo Directivo será auxiliado en sus trabajos
por las siguientes Comisiones, nombradas por el Consejo mismo :
a) De ESTUDIOS PEDAGOGICOS, que tratará todos
los asuntos de esa índole.
b ) De ESTUDIOS SOCIOLOGICOS, que tratará todos
los asuntos relativos.
c) De ESTUDIOS E,CONOMICOS.
d) De ESTUDIOS DIVERSOS, que tratará todos los
asuntos no comprendidos en las Comisiones anterio¡res.
e) De FESTIVALES INTERIORES, que se ocupará en
organizar fiestas culturales, para elevar el nivel de los miem­
bros del Centro.
f) De FESTIVALES EXTERIORES, que tendrá que ver
con todo lo relativo a la cultura del pueblo.
g) De RELACIONES SOCIALES, que propugnará por
lograr el acercamiento, unión y fraternidad entre los miem­
bros del Centro y con todos los elementos del Mag'isterio.
h) De JUSTICIA, que se avocará la resolución de todos
los casos contenciosos entre los miembros del Centro y aqué­
llos en que se necesite la acción del Centro para reivindicar
los derechos de los socios.
i) De MEJORAMIENTO ECONOMICO DEL PROFESO­
RADO, la que se ocupará en procurar alcanzar un sueldo de­
coroso para los maestros en general y de locrar que cada maes­
tro ocupe el puesto que legítimamente le corresponda.
j ) De HACIENDA, que tendrá por fin estudiar los pre­
supuestos de ingresos y egresos de la agrupación y ver los
medios de que sean satisfechos.
k) De ESTATUTOS, que tendrá por fin estudiar toda
modificación que se proponga a la organización de la sociedad.
1) De PUBLICIDAD, que se encargará de dar a conocer
por la prensa, las ideas que acuerde el Consejo Directivo o la
Asamblea.
m) De PROPAGANDA INTERIOR, que propugnará por
el aumento de socios en el Centro.

BASES DE LA ASOCIACION N. DE M. NORMALISTAS

69

n) De PROPAGANDA EXTERIO;R, que procurará la
formación de los Centros de los Estados y las adhesiones de
la República y del Extranjero.
IV. Las Comisiones estarán integradas por un Secreta­
rio y los miembros necesarios para atender eficazmente los
asuntos a su cargo.
V. ·Los miembros del Consejo Directivo y las Comisiones
durarán en su cargo un año, con excepción del Director de
Debates, que será removido cada tres meses.
VI. Son socios fundadores los antiguos miembros del Cen­
tro de Profesores Nor'malistas de México y los que firmen es­
tas Bases Constitutivas.
VII. Son socios de número los profesores normalistas que
presenten su título a la Secretaría General y llenen y firmen
la Cédula de Inscripción, que contendrá los siguientes puntos :
(a) Nombre completo. ( b ) Domicilio. ( c ) Normalista de.
( d) Cuota que cubrirá mensualmente. (e) Día de cada mes
y lugar· en que pagará dicha cuota. (f) Comisión en la que
desea prestar su contingente, además de la de Propaganda,
ya sea Interior o Exterior. ( g ) Firma.
VIII. La calidad de socio se interrumpe por dejar de pa­
gar puntualmente la cuota mensual sin causa justificada, en
el concepto del Consejo Directivo o por notoria negligencia
en el cumplimiento de sus comisiones.
IX. Las sesiones ordinarias se verificarán el primer sá­
bado de cada mes, pudiendo el Consejo Directivo citar a Junta
Extraordinaria cuando lo estime conveniente, o a propuesta
de tres socios.
X. Las discusiones se sujetarán al Reglamento de la Cá­
mara de Diputados.
XI. El Centro gestionará el intercambio de Representan­
tes con las instituciones afines de la República.
XII. Los Centros Locales se regirán, en lo general, por
las presentes Bases Reglamentarias.
XIII. El Centro Matriz nombrará representantes en los
Centros Locales.
México, a 23 de junio de 1923.

�70

COOPERACION

Augusto Urrutia.-María Cruz Ranúrez.-Federico Coczo.
-Mariano Samayoa.-Juan B. Salazar.-Leopoldo Rodriguez
Calderón.-Leopoldo Pardavell.-IVIatías López.-Toribio Ve­
lasco.-Guillermo Espinosa.-Leopoldo Alvelais.-Julio S.
Hernández.-Vicente Meza.-Gabino A. Palma.-Gustavo Vi­
Uatoro.-Luis de la Brena.-Narciso Pérez.-Francisco Santa
IVIaría.-Francisco Santoyo.-Antonio SantaIIUl,ría.-Antonio
Gutiérrez.-Herculano R. Sandoval.-Emilio Herrera Martí­
nez.-Manuela Magaña.-María del Carmen de Anda.-Her­
linda Riodríguez.-IVIaria Sánchez.-Ricardo Sánchez.-Justino
Cortés.-Leonor Enríquez.-Susana Vega.-Delfina Yescas.­
Ezequiel G. Cano.-José María Miranda.-Herminia T. Ordó­
ñez.-Elia Sánchez C.-Herlinda Uribe.-Refugio Hernández.
-Francisco G. Torres.-A. Méndez.-Lorenzo Basulto R.­
Faustino Celaya G.-José Ojeda G.-Eulalio Ramos.-José D.
Santamaría.-Rafael H. Ramírez.-Horacio Castellanos.­
Juan G. Holguín.-Arturo Moguel.-Emilio Cabrera.-Maura
Reyes.-Cicerón Mejía.-Abelardo Cerecedo,.-José M. Men­
doza Castro.-A. Martínez Aguirre.-Manuel Yelásquez An­
drade.-Pablo Valero.-R. Alvarado viuda de Ferro.-Sofía
Sánchez Ramírez.-Daniel Alvarez-Teodoro N. Gómez.-Pa­
blo Contreras.-Teodosio Valdivia.-Soledad An;:tya Solórza­
no.-Antonio A. Molina.-Ana. María Ruiz.-M. D. IVIartínez.
-N. Cerecedo C.-Adalberto Romero.-José H. Bravo.-Eras­
to Valle.-Enrique Solís Martínez.-Elias Suárez.-Salvador
Trejo.-José Joaquín Vargas.-IVIe1quiades Iba�a.-Carmen
S. viuda de Adame.-Feliciano Escudero Cruz.-Enrique Coca.
-Rafael H. Ramírez.-Sara A. de Pinedo.-Everardo Cruz.­
Pablo Rendón.--Adolfo Aguilar Méndez.-María J. Manrique
de D.-Miguel V .Sánchez.-Abraham Arellano.-Agustina
C. arrasco.-Alfonso M. Chávez.-Rafael Jiménez.-Eulalia
Guzmán.-Roberto N. Vega.-Luis H. Monroy.-José Guada­
lupe Nájera.-Carlos A. Mercado.-José García Co11om.a.-Isi­

wo Becerril.-Cirilo Mendo,za.-Guadalupe Zúñiga.-Xavier
Mejía.-Alfonso Alanís.-Siguen más firmas.

s�������������

México y Sudamérica
Por el Lic, ISIDRO FABELA

México no sólo debe guardar su soberanía y defender a
ultranza su dignidad nacional ; sino que está llamado por mo­
tivos raciales y geográficos, a salvaguardar intereses más ge ·
nerales : los de la raza hispánica del continente, y a tener in­
fluencia activa y decisiva en la política conjunta de los países
iberoamericanos.
Inspirado en tales ideas he escrito estos apuntes, que en­
trañan un grande afán de contribuir a la unión de las nacio­
aes iberoamericanas y a que mi patria ocupe, en el concierto
mundial, el sitio que merece en justicia.

Desconocimiento completo de México en Sudamérica
México es casi desconocido en la América del Sur. Poco
tiempo basta para corroborar que además de estar lejos de
nuestros países hermanos geográficamente, también lo esta­
mos espiritualmente.
Descontando la excepción de los intelectuales especiali­
zados en materias que atañen directa o indirectamente a Mé­
xico y de unos cuantos comerciantes, en general el pueblo sud­
americano nos ignora, o tiene ideas incompletas o falsas sobre
nuestro país.

�72

73

COOPERACION

MEXICO Y SUDAMERICA

En las repúblicas que visité se desconocen nuestras ri­
quezas naturales, el desarrollo de nuestra minería, agricultu­
ra y ganadeTía, importación y exportación, red ferrocarrilera
Y telegráfica ; la urbanización de nuestras ciudades, la activi­
dad de nuestro comercio y el estado de nuestras industrias.
La vida intelectual mexicana es casi desconocida y la ar­
tística poco menos.
Se conoce vagamente nuestra historia antigua en lo que
tiene de legendaria, y de la contemporánea, se admira la epo­
peya de Juárez contra la Intervención y el Imperio, y se tie�
ne una opinión falsa, aunque ya muy rectificada, de la dicta­
dura " porfirista ".
La opinión sudamericana respecto al movimiento revolu­
cionario de México desde 1913, ha estado a merced de la in­
formación estadounidense, hasta que los enviados oficiales o
confidenciales del ' ' constitucionalismo ' ' hicieron variar' hasta
donde les fué posible, los conceptos públicos, respecto a las
causas, las tendencias, los procedimientos y los resultados de
la Revolución, así como el juicio sobre sus hombres.
En cuanto a nuestras relaciones y dificultades con los Es­
tados Unidos, la creencia general es que nuestra actitud ha
sido valiente y digna, pero que nuestra debilidad es mucha y
el peligro que corre nuestra independencia, muy grande.
Durante los últimos años, nuestro prestigio se menoscabó
bastante en Argentina, Brasil, Chile y Uruguay. En la actua­
lidad, no estamos descalificados como entonces ; el caos de
salvajismo en que nos hundió maligna y artificialmente la in­
formación norteamericana, se desvanece poco a poco ; se nos
considera ahora, si no como curados, al menos convalescientes
de nuestro virus revolucionario.
Y a no se cree a pies juntillas en nuestra barbarie '- pero'
por desgracia, tampoco se tiene una idea ni aproximada siquiera del estado presente de nuestra vida nacional.
Exagerándose mpcho el porcentaje de nuestra población
india, Y el número de nuestros analfabetos, las apreciaciones
s �bre nuestra cultura media son erróneas e injustas ; e igno­
randose en general las estadísticas mexicanas, los juicios co-

rrientes que les merecemos en cualquier orden de ideas, son
producto de la imaginación, o parten de bases inexactas o muy
equivocadas.
Existe, sin embargo, en aquellos países un sentimiento, o
pudiera decir más acertadamente, un presentimiento de nues­
tra verdadera personalidad y de nuestra fuerza futura. Tal
efecto proviene de que en el ambiente sudamericano flotan
imprecisas ciertas ideas sobre la importancia de México : su
población, su extensión territorial, sus riquezas fantásticas, su
civilización india, sus literatos famosos . . . . Luego la impor­
tancia primordial del Virreinato de Nueva España sobre las
demás colonias españolas de América ; la codicia que sus teso­
ros han despertado en Europa y los Estados Unidos, provocan­
do guerras que México ha sostenido unas veces con éxito y
otras con pérdidas enormes, pero siempre con patriótica ga­
llardía ; la trascendencia de la Reforma, con sus ideales pre­
cursores en América ; la Intervención Francesa ; el Imperio de
Maximiliano y su desastre y, por último, la dictadura del Ge­
neral Díaz con sus espejismos de grandeza. Todo esto creó
en el alma sudamericana una im¡_presión indefinida de estima
que nunca se llegó a delinear por falta de contacto entre aque­
llos pueblos y el nuestro.
Por esta vaga estimación o presentimiento sobre nuestro
porvenir, y con fundamento en su personalidad efectiva, Mé­
xico puede, con menos dificultades que otras naciones herma­
nas, provocar interés en el extranjero y darse a conocer mejor,
si sigue en política internacional, una actividad muy diversa
a la seguida por torpes gobiernos anteriores, y especialmente
por la ' ' ilustrada dictadura ' ' de Porfirio Díaz, que con im­
perdonable negligencia desatendió nuestras relaciones diplo­
máticas y comerciales con la América Española. ( 1 )

( 1 ) Hispano-América e Ibero-América serán usados indistintamente
en el curso de este artículo como sinónimo de América Española porque a
mi juicio entrambos nombres comprenden a todos los países americanos con­
quistados por España y Portugal, pues cuando se llevó a cabo la conquista,
Portugal era Español. Emplearé también como sinónimo América-Latina.

�74

COOPERACION

Antigua política y nuevas orientaciones

Treinta largos años de paz, bien aprovechados, no �ólo hu­
biesen sido útiles para México, sino para toda la América His­
pana, ya que el prestigio y calma de nuestra República, per­
mitían desarrollar un constante intercambio inter-iberoameri­
cano y aun iniciar la política de solidaridad racial que algu- _
nos lustros más tarde, México ha emprendido ya en pro de
nuestros pueblos.
En este sentido nada se hizo que valiera la pena. Nues­
tros representantes diplomáticos apenas si dejaron el recuer­
do de su nombre sin marcar una huella con actos realmente
provechosos. Y con seguridad, si no hubiera estallado la Re­
volución, las relaciones de México en el continente hubieran
continuado su monótono estatismo, su vida protocolar formu­
laria y prácticamente inútil. Nada se hizo tampoco para con­
vencer a Ibero-América de la necesidad de una política de de­
fensa colectiva contra el " imperialismo " audaz y descubierto
de los norteamericanos.
Tocó al Gobierno mexicano, por iniciativa del Presidente
Carranza, abandonar la vieja conducta para iil1J]_)lantar nuevas
ideas Y ejecutar modernas actividades en nuestra política m­
ternacional.
Ya sabem,os en síntesis cuáles son ellas : estrechar los la­
zos de amistad fraternal que nos ligan con las naciones ibero­
americanas ; fomentar el intercambio intelectual, artístico y
comercial entre México y aquellos Estados, con el fin de hacer
más intensas nuestras relaciones con ellos, en beneficio de tt&gt;­
dos ; hacer notar o insistir en la conveniencia de formar un
pacto, unión o alianza política iberoamericana, que defienda
_
los mtereses de nuestra raza, contra las agresiones cada día
crecientes de los Estados Unidos ; establecer el principio de
que nuestras naciones, por virtud de su independencia y sobe­
ranía, no están dispuestas a permitir indicación, sugestión or­
den ni imposición del Gobierno de Washington, sobre ni�gún

MEXICO Y SUDAMERICA

75

asunto interior o exterior, porque esto sería en perjuicio de
nuestra dignidad y de nuestra libertad de pueblos autónomos.
México, en su dolorosa experiencia de muchos años, y con
especialidad los gobiernos revolucionarios y el actual, están
convencidos de que las autoridades norteamericanas, con quie­
nes han tenido que tratar, no siguieron con la Nación mexica­
na, sino excepcionalmente, una conducta de leal amistad, sino
al contrario, se han portado hacia nosotros con mala fe y fal­
ta de estimación, tratando de imponernos a cada paso su vo­
luntad aunque ella violara los más elementales principios de
cortesía internacional y del Derecho de Gentes.
Entretanto las naciones hermanas, una a una, permane­
cen aisladas, obrando en cada caso por su propia cuenta, sin
ponerse de acuerdo con las demás, sin consultarlas en ningún
caso, sin pedirles su ayuda ni su consejo, como si tuviesen mie­
do de levantar su voz para quejarse de una injusticia ; como
si sumidas en un desierto tuvieran la evidencia de pedir auxi­
lio sin ser oídas, como si sintiéndose irremediablemente impo­
tentes, creyeran inútil todo esfuerzo de salvación ; o como si,
por el contrario, por efecto de una vanidad insensata pensa­
ran bastarse a sí mismas en cualquier infortunio ; olvidando
todas, que los Estados ·unidos tratan de colonizarnos, de do­
minarnos en detalle y que la defensa individual de nuestros
países por fuerte que sea, entregados a sus propias fuerzas,
nada podrá contra la potencia avasalladora de los anglo­
americanos.
Esta es la realidad de nuestra situación : estamos de hecho
separados en nuestra acción política continental todos los paí­
ses latinoamericanos ; y lo más lamentable es que, en algunos
casos, somos opuestos en ideas.
Señalaré ahora algunos de los medios que, a mi juicio,
deben emplearse para conseguir los fines de vindicación ibe­
roamericana que nuestra política exterior sigue :
Establecimiento de vías de comunicación con los países
iberoamericanos.
Cable submarino.
Radiotelegrafía.

�76

COOPERACION

Ferrocarriles.
Marina mercante.
Vapores correos.
Es evidente que los perniciosos e innumerables efectos del
aislamiento en que han vivido y viven todavía los pueblos his­
panoamericanos disminuirán, y aun dejarán de existir, si po­
nemos remedio a la base fundamental de ese aislamiento, que
es, la carencia de vías de comunicación directa entre todas y
cada una de las naciones de nuestra misma raza.
Entre nuestros pueblos separados debemós tender puen­
tes ; puentes para el espíritu y puentes para la actividad inter­
iberoam,ericana, esa es la condición sine qua non de nuestro
ideal.

/

MEXICO Y SUDAMERICA

77

Es excusado decir, que el parecer de los Estados Unidos
en este asunto sería de mrucho peso en favor o en contra del
proyecto ; pero tal como se ha manifestado la política de Wash­
ington en nuestros países, y tal como se manifiesta en la ac­
tualidad a pesar de las estridencias apostólicas del presidente
Wilson, no me parece realizable aquel plan. Además, si se
realizara, el control yanqui vigilaría el servicio, y en el evento
malaventurado de un conflicto con los Estados Unidos, cortar
los cables será siempre labor de un minuto.
Este medio - que puede ser auxiliar, no resuelve el pro­
blema.
Como medio auxiliar, el Gobierno mexicano podría apo­
yarlo, pero no fincar en él un capital que con mucha más efi­
ciencia deberá emplear en otros proyectos.

Cable submarino
El cable existe, y comunica las tres Américas con los Es­
tados Unidos y con el resto del mundo ; pero en primer lugar,
la empresa cablegráfica no es nuestra, es decir, no es ibero­
americana, y en segundo lugar, no toca todos los puntos prin­
cipales de cada país hermano.
Siendo extranjera la compañía, de grado o por fuerza es­
tará obligada a acatar instrucciones de su gobierno en cual­
quier momento, y esas instrucciones pueden ir dirigidas preci­
samente contra nosotros colectiva o singularmente.
Conseguir que el cable comunicara a todas o a la mayoría
de las repúblicas americanas, es posible, pero sería difícil.
Las compañías propietarias no tienen con seguridad ese inte­
rés, porque las · ganancias no les compensarían los fortísimos
gastos de tan magno trabaj o ; de consiguiente, si nuestros
países desean estaciones cablegráfic as en sus costas, deben
pagar sumas considerables. Esto, bien entendido, si las em­
presas aceptaran en principio la idea.
Lo conveniente sería que los gobiernos iberoamericanos,
puestos al habla, gestionaran en mancomún la instalación com­
pleta de un servicio cablegráfico interamericano, extensivo a
Europa y Asia.

Radiotelegrafía
El mejor medio para acercar desde luego a los pueblos
hispanoamericanos entre sí y con el resto del mundo, es ins­
talar una red radiotelegráfica en sus respectivos territorios,
con una potencia tal, que sea capaz de mantener comunica­
ción dentro de las tres Américas y con el Antiguo Continente.
Estimo que las dificultades inherentes a la creación de esé sis­
tema radiotelegráfico no son insuperables. Ellas pueden ser
de tres categorías: pecuniarias, técnicas y políticas.
El costo de la instalación y mantenimiento de una o dos
torres inalámbricas de grande alcance en cada país iberoame­
ricano, no creo desequilibrará el presupuesto del país más po­
bre. Seguramente que todas las naciones hermanas estarían
en condiciones de hacer el desembolso necesario para la obra ;
y si alguna o algunas se manifestaran remisas en abordar la
empresa por este concepto, las otras, conjunta o separada­
mente, podrían ayudarlas.
Las dificultades técnicas serían también subsanables. Pe­
ritos que instalaran y después inspeccionaran el funciona-

�COOPERACION

MEXICO Y SUDAMERICA

miento del servicio no faltarán en nuestros países, y si nos
faltasen los conseguiríamos fácilmente en Europa.
La planta de d irectores y empleados debe ser de prefe­
rencia nacional del país de la instalac ión ; los europeos serán
admitidos después.
En el terreno de estas dificultades, México puede y dt:Jbe
tomar un roll significativo, puesto que, con tando con un buen
número de telegrafistas y expertos, su concurso será valioso
en los demás países. El ejemplo de nuestra ayuda a la repú­
blica de San Salvador nos debe alentar en extender nuestra
influencia y colaboración en otros Estados.
Las dificultades de orden político sí pueden ser serias, al
menos ahora.
El proyecto de fundación de un sistema inalámbrico en
la América Española puede tener un grrui enemigo: los Esta­
dos Unidos, y muchos obstáculos: las rencillas o diferencias
políticas existentes entre muchas naciones de iberoamérica.
Es indudable que si el gobierno de Washington se pro­
pone obstruccionar la realización de esta ide•a, lo conseguirá
en algunos países ; pero es indudable que la oposición estado­
unidense nada podrá contra las decisiones de otros gobiernos,
puestos de acuerdo entre ellos, para llevar a c,abo la instala­
ción del servicio.
Con esto bastaría para comenzar. Si Argentina, Brasil,
Chile y México llegan a comunicarse entre sí, con Europa y
con los Estados Unidos, inmediata y notablem;ente aumenta­
rán nuestras relac iones de toda especie.
También es posible que los Estados Unidos, prudentemen­
te, no pusieran reparos a dicha empresa. Entonces todo sería
mucho más factible.
Pero en este supuesto, se presentarían otros inconven ien­
tes que pudiéramos titular domésticos: ellos son las trabas
que surgirían en determinados países hispanoamericanos, ya
en sus congresos, ya en el Poder Ejecutivo, ya en la admi i{is­
tración pública, que no dieran al asunto la importancia y aten­
ción que merece.
Aun contando con los posibles escollos de politiquería in-

ternacional, el proyecto puede ejecutarse desde luego entre
México y Chile, entre México y la Argentina, entre México y
el Brasil y entre México y algunos países del Pacífico.
Las gestiones conducentes podrán iniciarse de cancillería
a cancillería, por conducto de nuestros diplomáticos, o envian­
do intermedi arios especiales.
No conozco personalmente la situación internacional de
los países del Pacífico, con excepc ión de Ch ile, pero cualquie­
ra que ella sea, sabemos que no es de sumisión total a los Es­
tados Unidos, y que todos. esos países tendrían un sincero re­
gocijo si llegaran a implantar la radiotelegrafía en su terri­
torio. De todos modos se puede pulsar la opinión.
La República Argentirua sería la nación indicada para
que el Gobierno de México planteara la cuestión del estableci­
miento en nuestra Am;érica de un servicio radiotelegráfico.
La Argentina cuenta entre sus estadistas hom.bres de cri­
terio amplio capaces de entrar 0,l estudio y actividad de los
grandes problemas del mundo y, con especialidad, del conti­
nente, y su personería internacional tiene el peso bastante pa­
ra influir en las cancillerías sudamericanas y en Washington
en favor de toda idea que le pareciera de ventaja nacional y
racial.
La prensa de Buenos Aires es, con justic ia, la más pres­
tigiada de habla española y sería, sin duda, la primera que
apoyara ideal tan plausible.
Si el asunto se presentara tal que el público lo creyera
un ataque a los Estados Unidos, la opinión se dividiría ; pero
siendo como es, tópico de interés general americano, los esco­
llos se salvarían.
En el establecimiento del sistema radiotelegráfico de l\ÍJ:é­
xico a Chile, la Argentina y el Brasil, es necesaria la pos ibi­
lidad de instalar torres en la República Mex icana, con po­
tencia transmisora bastante para llegar a tierra argentina, chi­
lena o brasileña ; y al prop io tiempo se requiere que esos paí­
ses también estén en la posibilidad de levantar torres bastante
altas y de tal alcance que respondan a las de México.
Si esto no pudiera lograrse, por causas técnicas o de otra

78

79

�80

COOPERACION

naturaleza, habría tal vez que edificarse estaciones interme­
dias en alguna o algunas naciones hermanas. Esto evidente­
mente ocasionaría mayores dificultades.
En posterior artículo seguiré señalando otras actividades
que debemos emprender y que pueden ser útiles para nuestro
acercamiento espiritual y material con la América Española.
Esas actividades son, entre otras, las siguientes : ferrocarriles,
especialm:ente el Ferrocarril Panamericano ; marina mercante
y vapores correos ; mejoramiento al mutuo servicio consular y
creación de Agencias Comerciales ; exposiciones de productos
naturales ' boletines mercantiles, mineros, agrícolas, etc. ; tra.
tados especiales de comercio, giros postales y de comerc10 ;
congresos de historiadores, de comerciantes, estudiantes, obre­
ros, científicos, diplomáticos ; fomento y protección de los via­
jes con tarifas especiales ; edificación de buenos hoteles. Apo­
yo decisivo a la inmigración y colonización. Intercambio ac­
tivo de prensa y creación de corresponsales mineros. Mejo­
ramiento intelectual, social y moral de nuestro Cuerpo Diplo­
�tico con la creación de la carrera diplomática. Cre ación
de embajadas en la Argentina, Chile, España, el Japón y Gua­
temala ; intercambio universitario de profesores y alumnos re­
cíprocam, ente pensionados ; tratados de reciprocidad profesio­
nal ; intercambio bibliográfico ; reedificaciones históricas en las
aulas ; formación de la Historia de América y otras que tam­
bién especificaremos.

Mexicanos y magyares
El autor del siguiente artículo ha
viajado mucho y ha vivido por varios
años en México, país · que considera
como su segunda patria. Su amplia
cultura y el interés que le despiertan
los problemas nacionales, segnramen•
te darán particular interés a los ar­
tículos suyos que aparezcan en esta
Revista, y en los cuales estudiará prin­
cipalmente los problemas de la inmi­
gración en México.

Es conocido de todos que cun el nombre de Magyares se
denomina al pueblo que ocupa el centro de los países del Da­
nubio : los Húngaros. Magyar, así se llama a aquella nación
de la cual, por circunstancias que se deducirán de la pequeña
descripción histórica encerrada en esta serie de artículos. en
el extranjero tienen ideas tan vagas y tan falsas como se tie­
nen de México.
Mexicanos y Magyares. Los dos nombres empiezan con
la misrria letra, siendo también singular coincidencia el que
existan rasgos semejantes entre los dos pueblos, en el amor a
la libertad, en la música melancólica, en el arte rústico y en
otros detalles que siempre tienen un gran significativo, en re­
lación con el alma del pueblo. Los senderos de las historias
antiguas, tratando de los sucesos de miles de añus, desvané­
sense como en una neblina . . . . . Los Magyares vinieron del
Asia Central hace más de mil años. Y algunas veces ya fué
discutida la posibilidad de que los primeros habitantes e
México descendieron de una raza asiática. &amp; Hay, existe rela6

�82

COOPERACION

ción entre las dos razas 1 Hasta ahora no hemos podido com­
probarlo claramente ; pero aunque los sabios no han aclarado
todavía la verdad, lo cierto, es que ambos pueblos, mexi­
canos y magyares, sufrieron muchD, muchísimo. Y la desgra­
cia es un medio por el cual hasta los enemigos se acercan uno
al otro. Dos pueblos, dos naciones de historia llena de luchas,
¿ no podrían encontrar el camino común, acercándose una a la
otra, para complementarse de las pérdidas sufridas ? Segura­
mente que sí. Y es por esta� líneas por las cuales desearía
principiar el . trabajo en beneficio de las dos naciones.
Antes de proceder indicando la manera de llevar a cabo
una labor práctica de esta naturaleza, la primera necesidad
es que los que sigan con simpatía la idea mencionada, tengan
conocimiento de quiénes son los lVIagyares, cuál es su pasado,
cuál es el grado de su cultura, cuáles las ideas e ideales que
sostuvieron a la nación durante más de mil años, llenos de
luchas, y que la sostendrán en el futuro a pesar de cualquier
tempestad en la organización del mundo.
Tal cDmo en la historia de cualquier pueblo, la mitolo­
gía es la que nos sirve para substituir los primeros documen­
tos del pasado en la historia de los Magyares. Y encontramos
también la vida natural del pueblo, envuelta muchas veces en
el velo dorado de los poetas, por más que es relativamente
fácil para el observador separar, al fin, lo verdadero de la
fantasía.
Según la mitología Magyar, el cazador Menrot, que vivía
en la región de los lagos de la Asia Central, tenía dos hijos ;
Hunor y Magor. Un día, los hijos, persiguiendo un enorme
ciervo, se extraviaron, alejándose de los dominios de su padre
y hallándose al fin, entre los mares Mediterráneo, Caspio y
A.raL Hunor ocupó con su familia la parte meridional, mien­
tras Magor ocupó la del Norte, que estaba mejor protegida
contra los ataques de los enemigos. De la familia del Sur pron­
to surgió una nación fuerte y guerrera, la cual, debido a su
número, tuvo pronto necesidad de buscar nuevos territoriDs
para poder proveer al pueblo de los elementos necesarios. Y la
nueva nación empezó a moverse más hacia Occidente. Est'Os

MEXICANOS Y MAGYARES

83

son los Hunos, que aparecen entonces en Europa, y que, bajo
el mando de A.tila, ocupan el enorm� valle encerrado por las
cordilleras de los Cárpatos, abarcando las llanuras fértiles que
les sirvieron como base para atacar y subyugar a los pueblos
europeos.
A la muerte inesperada de A.tila, las masas desorgani­
zadas dé los Hunos tuvieron que retirarse de Europa, dejando
solamente un grupo de ellos en las montañas de Transylva­
nia. L'Os otros fueron en busca de la familia Magor, la cual
también se había desarrollado, formando una nación igual­
mente fuerte, y de cultura much'O más refinada : la nación Ma­
gyar. Los supervivientes de los Hunos no dejaron de instigar
a los Magyares a que empezaran su avance sobre Europa para
disfrutar de la maravillosa herencia de A.tila, encerrada en­
tre los Cárpatos, donde existen grandes ríos de agua dulce,
bosques llenos de caza y llanuras fértiles, capaces de proveer
a toda la nación ' ' que así sería como un río grande, alimen­
tado por el agua de numerosos a;rroyos. ' '
Las instigaciones no fueron en vano ; los Magyares em­
pezaron a moverse también, enviando delante sus masas de
cabalgaduras. Y con la ayuda de los Hunos, que les esperaron
en las montañas de Transylvania, la ocupación de la maravi­
llosa herencia de A.ttila quedó terminada en el año 896.
Su capitán era Arpad, a quien sus lugartenientes eligieron
Príncipe de la nación durante la primera. Asamblea Nacional.
En esta Asamblea se formaron las primeras leyes y acuerdos,
asegurando la validez de los mismos y fortificando la unión
nacional con los lazos inquebrantables de la sangre.
La religión de los Magyares era pagana. Pero adoraban
a un Dios, Hadur, a quien sacrificaban caballos blancos, de
cuyas entrañas los sabios de la nación sacaban sus. prediccio­
nes acerca del futuro.
Pronto comprendieron los príncipes sucesores de Arpad,
que, rodeada por pueblos cristianos la nación, sólo podría
mantenerse aceptando las nuevas ideas. Y en el año 1,000,
Esteban el Santo introduj o la Religión Cristiana, recibiendo su
Corona del Papa Silvestre II, quedando dicha Corona desde

�COOPERACION

MEXICANOS Y MAGYARES

ese tiempo como el símbolo de la unión de los territorios, de
Hungría. Esteban recibió igualmente el Doble Crucifijo, signo
de que él era también Rey Apostólico.
Desde entonces Hungría quedó como el centinela más ex­
puesto de la civilización Europea y del Cristianismo, teniendo,
durante varios siglos la tarea no muy grata de proteger la
cultura Europea contra los Tártaros, en el siglo XIII, y des­
pués eontra el Islam. Y así, mientras los otros pueblos se des­
arrollaban, los Magyares tenían que sostener guerra tras
guerra para defender a Europa.
A pesar de todas estas luchas, su cultura se eleva al paso
que la de las otras naciones, y el genio Magyar produce, años
antes que Inglaterra ' produjera su famosa Carta Magna, el
documento llamado " Bula de Oro", (1,222) algunos de cuyos
principios superan a los de la Carta Inglesa.
La cultura Magyar llega a su punto culminante durante
el reino de Mathias Corvinus, quien funda dos Universidades,
la Academia Istropolitana en Pozsony y la Academia Corvina
en Buda, la capital del país. Aparte de esta Universidad, que
tenía una capacidad para 40,000 estudiantes, mandó construir
la biblioteca más grande de Europa, la Biblioteca Corviniana
con 10,000 obras de maravillosa ejecución e ilustraciones.
Y al realizar su portentoso invento Guttenberg, Corvino
mandó instalar inmediatamente una imprenta en su reino.
Ejemplares de su Biblioteca existen todavía en las bibliotecas
de los Museos de Londres, Nueva York y Budapest, y son los
llamados ' ' Corvinas ' ', que representan los mejores libros de
aquella época, especialmente por la suntuosa cubierta, de ad­
mirable ejecución en general. El Gran Rey invita para que
vengan a su Corte, a los sabios más célebres de su época, da tra­
bajo constante a los grandes escultores y pintores, y fomenta,
en una palabra, todas las artes, ayudando al comercio por la
gran vía internacional del Danubio, organizado, en fin, el Pri­
mer Ejército Permanente con el que derrotó a los Turcos de­
finitivamente.
Sensible es que después de esta época, la cual con razón
podemos considerar como el " renacimiento" de Hungría, ha-

ya venido tal decadencia, que 36 años después de la muerte de
Mathias, el Sultán Soliman emprende el más formidable ata­
que contra el Cristianismo, y en 1,526 derrota a los Magyares
en la playa de Mohach, para dominar al país por 150 años.
Y todo lo que era documento de la magna cultura. antigua y
de los grandes reyes, fué convertido al Mahometanismo o des­
truido por el fuego y el acero.
Pero ni este yugo formidable, de una duración de siglo y
medio, quebrantó la energía de la nación, la cual, como un
nuevo Fénix, surge otra vez, ayudada por los Austriacos, em­
prende su cruzada contra los Turcos, y arroja del país las últi­
mas huestes turcas a fines del siglo XVII.
La nación, reducida en número, pero firme en sus ideales
de reconstrucción y cultivo de su idioma, pronto descubre la
política falsa de la Casa de Austria, para subyugar a Hungría,
exterminar el idoma Magyar, convertir a los patriotas en la­
cayos humildes de la camarilla y Corte de Viena, y para for­
mar la " Gesammtmonarchie", ideal de José II, hijo de María
Teresa. Y viéndose engañados los Magyares, empezaron a
alzarse en armas contra la pérfida Austria, bajo el mando de
varios nobles, Rakoczi, Thoekoely, Bercseny, etc., en cuyas
banderas se destacaban las palabras " Pro Patria et Liber­
tatem".
Luchas constantes por medio de los cañones, por medio
de la palabra, las artes, y por todos cuantos medios puedan
imaginarse, contra la opresión austriaca.
Estas luchas alcanzan su punto culminante en la gran
guerra, libertaria de los años 1,848-49, iniciada por Luis Kos­
suth y sus fieles, y ayudado por el lírico más grande de Hun­
gría, Alejandro Petofi. En esta guerra, los austriacos quedan
completamente derrotados, pero el joven Emperador austria­
co, Francisco José, que subió al trono de Austria en 1,848, pide
ayuda al Zar de Rusia, y bruscamente llegan 200,000 cosacos,
bajo el mando de Pasquievits, para unirse contra el ejército
Magyar.
Y empezó la persecución más sangrienta, ayudados los
austriacos por los esbirros checos. Y fué inútil la protesta

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COOPERACION

MEXICANOS Y MAGYARES

de Victoria, Reina de Inglaterra, que no podía contemplar in­
diferente cómo ahorcaban y fusilaban a los Magyares, cuyo
pecado único era luchar por la libertad de su patria, contra
una tiranía y opresión que no tiene paralelo en la historia del
mundo.
Y en el país derrotado, continuó la persecución y el abso­
lutismo más implacables. Pero a pesar de la, tiranía y de las
crueldades de Bach, su mejor representante, a pesar de los
miles de prisioneros que llenaban las cárceles de Kuffestein
el ideal de los Magyares se mantuvo firme.
La resistencia de la nación obligó a los opresores a enta­
blar negociaciones, y en 1,867, a base de las proposiciones de
Francisco Deak, " El sabio de la patria ", se llegó a formar la
Doble Monarquía de Austria-Hungría. Según los convenios, los
dos países eran Entidades políticas iguales, con Parlamentos
independientes en Budapest y Viena, respectivamente, y con
compromiso de que las delegaciones se reunirían dos veces
al año para tratar los asuntos comunes de ambos Parlamentos,
relaciones exteriores y guerra. Las sesiones tendrían lugar
respectivamente en Budapest y Viena. Los asuntos menciona­
dos estuvieron a cargo de un solo Ministerio. Para los pro­
blemas restantes cada pueblo tenía su propio Ministerio.
Los dos países tenían un ejército común, y aparte, cada
uno, su ej ército nacional. Al de los Austriacos, se le llamó
Landweher, y al de los Magyares, Honved.
El Emperador Austriaco, según el acuerdo tomado hace
siglos, era coronado como Rey Apostólico de Hungría con la
Corona de Esteban el Santo, y tenía obligación de convocar
a la Asamblea Nacional.
La libertad obtenida, produjo maravillas, y los cuarenta
Y siete años que pasaron desde 1867 hasta 1914, llevaron a
Hungría al nivel más alto de cultura.
Las industrias se desarrollaron rápidamente ; del seno de
la nación surgieron genios que inventaron aparatos, máqui­
nas, etc., el sifón, el acumulador eléctric·o, el péndulo de gra­
vitación, etc. Y hoy día todo el mundo se deleita con la mú­
sica de Liszt. La agricultura, la riqueza más grande del país,

se desarrolla paralelamente con el aumento de ferrocarriles
y maquinaria agrícola, construída generalmente en talleres
nacionales.
En 1,896 celebra la nación, con una exhibición interna­
cional en Budapest, su milésimo año de existencia, y . los Mo­
narcas Europeos brindan en el maravilloso Palacio Real, cons­
truído eB las antiguas murallas de los edificios del gran rey
Mathias Corvinus, por la prosperidad de la nación y del pueblo Magyar.
Por su unión con Austria, y a pesar de la enorme oposi­
ción hecha por medio de la pluma, la nación se arrojó caballe­
rosamente al lado de Austria y Alemania en la última guerra.
El heroísmo de los Honveds, especialmente en las luchas
de los Cárpatos, cuando se trató de proteger el suelo de la
patria, es igualmente legendario, como las luchas de sus ante­
cesores. Y con su resistencia, hacen fracasar los esfuerzos de
los rusos que al fin, después del 5 de mayo de 1915, fecha de
la batalla de Gorlice, tienen que emprender una retirada de­
sastrosa . . . . Después, la catástrofe de la pérdida de la guerra
se extiende sobre Europa Central. Hungría logra al fin su
independencia de Austria, aunque queda rodeada de pueblos
que desde mucho tiempo vieron con envidia la prosperidad de
los Magyares.
No deseo expresar mi opinión acerca del tratado de Paz
con Hungría, celebrado en Neully. Tan sólo deseo expresar una
verdad, aceptada en todo el mundo. " La historia se repite ".
Se repit� porque es obra humana, y los hombres en el fondo
serán siempre los mismos.
Es la tercera vez que, desde 896 queda Hungría desmem­
brada.
No creemos en maravillas, pero sí en leyes naturales, las
cuales son tan antiguas como la humanidad, exactas como la
matemática, e inalterables como el curso de los planetas.
Contemplando al mapa y los linderos antiguos de Hun­
gría, formados por las sierras de los Cárpatos, éstos parecen
formar un anillo férreo, que parece determinar que todo lo que
quede dentro de este anillo pertenecerá a la misma unidad.

..

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COOPERACION

MEXICANOS Y MAGYARES

Estas sierras, linderos naturales formados por fuerzas eter­
nas, y no construídos por simples mortales, encierran como
dos brazos protectores las llanuras fértiles. Los valles prin­
cipales de esta cordillera, formados igualmente por la natura­
leza, se abren todos hacia el centro natural del anillo de las
montañas, y por consiguiente, los ríos, teniendo que seguir al
curso determinado por los valles, buscan las llanuras, en otras
'palabras, el punto más baj o del territorio. Toda esta unidad
geográfica parece un vaso enorme, de cuyas paredes las
aguas buscan llegar al fondo del mismo, tal como si dejáramos
caer algunas gotas de agua en la pared de una copa. Las go­
tas, bajarán siempre y nunca buscarán subir. Los pueblos
que llegaron a ocupar este valle enorme, llenaron el mismo
como un líquido llena un vaso, y fué por leyes naturales y no
por casualidad, que los Hunos, y después los Magyares, esco­
gieron como límite de su territorio nacional las sierras de los
Cárpatos.
De las circunstancias naturales mencionadas, se despren­
de de un modo natural, que, económicamente, la gente, el pue­
blo que vive dentro del anillo de los Cárpatos, está igualmente
en relación orgánica con el otro grupo. Las llanuras necesi­
taron siempre los productos de las montañas, e inversamente.
Las dos partes se pertenecen la una a la otra por leyes
naturales, y así han logrado mantener su vitalidad durante
diez siglos.
Pero mientras la historia se repita, mucho tiempo podrá
transcurrir sin modificar fundamentalmente la naturaleza hu ­
mana, y por esto los pueblos, cuando no les convenga vivir
en determinada parte del mundo, buscarán e,l lugar donde
crean encontrar una vida más tranquila y de mayor provecho
material, donde no existan yugos ni opresión. Irán a países
donde' gocen plena libertad para trabajar tranquilamente.
Uno de los países que ofrece generosamente todo esto, es
México. Y refiriéndome especialmente a los Magyares, ofrece
otra ventaja más, siendo un país agricultor, porque repre­
senta de este modo un lugar de inmigración que para el ma­
gyar se asemeja más al país nativo que otros países adonde

miles y miles de magyares inmigran anualmente. Me refiero
especialmente a los Estados Unidos, los cuales, en la mayoría
de los casos, ofrecen a los inmigrantes trabajos industriales
en minas, fundiciones y fábricas. Es hasta interesante pen­
sar que el agricultor acostumbrado al trabajo de la tierra,
rodeado siempre por las ternuras o rigidez de la naturaleza,
ocupándose continuamente al aire libre, se ponga bruscamente
a vivir entre las máquinas, ocupándose en tareas nunca vistas
ni experimentadas, donde arriesga . a cada paso su vida y su
salud.
¡, Por qué entonces luchan los magyares por meses y meses
para lograr el permiso de entrada a los Estados Unidos, cuan­
do aquí pueden encontrar trabajo mucho m{ts familiar, y para
ellos la entrada a México no ofrece tantas dificultades, siendo
al mismo tiempo el costo del viaje el mismo que si fueran a
los Estados Unidos f La respuesta es muy sencilla : Los Ma­
gyares no conocen México. De él no han escuchado más que
hazañas de bandoleros, gracias a la prensa interesada en el
desprestigio de este país.
Se necesita dar a conocer a México, llamando especial­
mente la atención sobre sus riquezas agrícolas. Y necesitando
México a su vez colonos expertos en agricultura, ¿ por qué no
se llama la atención de los inmigrantes Magyares, cuando tan­
tos miles y miles dejan anualmente su país para dirigirse ha­
cia ' ' América ' ' como ellos llaman a los Estados Unidos ? Mu­
chos, muchísimos, cambiarían su ruta en caso que tuvieran
conocimiento de lo que es Mé:x:ico ; comprenderían que fuera
de los Estados Unidos existe otro país que ofrece una vida
mucho más semejante a la del país nativo. ¡, Y no es lástima
no aprovechar tan magníficos agricultores en el cultivo de los
campos mexicanos prefiriendo dejarlos ir a los talleres y fábri­
cas de los Estados Unidos 1
Estoy seguro que dando a conocer las riquezas de México,
una parte considerable de esta gente se dirigiría acá. Y orga­
nizada la inmigración, los inmigrantes traerían implementos y
maquinaria muy buenos con ellos. No cabe la menor duda que
al dar a conocer que no existe invierno en México y que en

�90

COOPERACION

algunos lugares de este país se obtienen hasta tres cosechas
por año, con gusto tomarían su ruta los Magyares hacia Vera­
cruz, en vez de ir a Nueva York. Y muchos terrenos de México,
abandonados ahora, se convertirían en fertilísimos jardines.
Por este medio, México se levantaría en pocos años hasta ser
uno de los países de mayor producción agrícola. La experien­
cia de los últimos diez años enseñó a todo el .mundo que existe
una sola riqueza nacional, la cual nadie puede tocar y la cual
supera a cualquiera otra riqueza nacional : la tierra y sus pro­
ductos. El país que está capacitado para exportar cereales.
tiene la supremacía por encima de todos los que necesitan
comprar su pan en el exterior.
México ofrece las mejores posibilidades, las condiciones
más favorables de llegar a exportar cereales. Necesita sola­
mente agricultores de raza, y a ese tipo pertenecen los Ma­
gyares.

F. T. PEAK.

Los Doce
I
Alexander Block es el poeta y pensador representativo
de la Revolución Rusa, tal como lo fué Víctor Rugo de la
Revolución Francesa.
Su poesía es la clave única y profundísima para poder
comprender con la razón y con el corazón, la trágica pero
grandiosa obra que está llevando a cabo el pueblo ruso. El
mundo permanece estupefacto ante este prodigio de esfuerzo,
estremeciéndose unos de alegría indefinible ante la llama
deslumbradora de la Revolución, y otros de espanto y de an­
gustia ante los sacrificios inauditos y sufrimientos casi super­
humanos, por los que actualmente atraviesa el pueblo mártir.
¿ Pero en qué consiste lo que tanto preocupa a la huma­
nidad acerca de la Revolución Rusa ? La resolución de este
enigma nos la da Alexander Block : la Revolución Rusa es el
principió de una nueva revolución universal, que los hombres
no han visto desde la revolución universal del Cristianismo.
El máximo objetivo de este nuevo movimiento es la libe­
ración social del hombre. La lucha será terrible. El mundo
todo se ensangrentará, y sin piedad de sí mismos, y sin pie­
dad de sus enemigos, los revolucionarios llevarán a cabo la
liberación humana.
No es precisamente casualidad el que Alexander Block y
no otro de los poetas rusos de la última generación, haya sido
el poeta historiador y el historiador-profeta de la Revolución
Rusa, ya que Block, más que ninguno la presintió con notable

�93

COOPERACION

LOS DOCE

anticipación, y también más que nadie, la com¡prendió en el
momento de su aurora.
La Revolución, como la ve Block, no es sino la realización
de los sueños más dorados de su vida, descritos maravillosa.
mente y con un colorido inimitable en todas sus obras ante•
riores. Porque Block pertenece a esos poetas cuyas obras
rebasan los límites de su tiempo y de su raza. Block es uni•
versal. Su mirada abarca mundos enteros. El poder de su
intuición descubre los más hondos secretos del espíritu. Su
pensamiento es un eco del p ensamiento hum:ano, y en su cora•
zón, como el fuego del sol, arde el amor.

Y así, el poeta continúa llevando ' ' cuidadosamente su
cruz ", porque " llevar la cruz ", solamente lo pueden hacer
hombres de espíritu levantado y de fe inquebrantable.
Y es precisamente la fe profundísima de Block la que
le hace exclamar estos versos, incomparables por su audacia :

92

. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ..

Dos ideas principales caracterizan la poesía de Block : la
fe inquebrantable en el triunfo final de la verdad y el íntimo
convencimiento de que habrá que cargar nuevamente la cruz
para lograr la victoria que se anhela.
Block aparece por primera vez en el escenario de las letras
cuando la revolución de 1905 fué ahogada en un océano de
lágrimas y sangre por el gobierno zarista, y cuando la angus•
tia y la desesperación hincaban sus fatídicas garras en el
corazón de Rusia. Es entonces precisamente cuando surge
Block, consolador como un rayo de luz en la tiniebla. Es ante
esta implacable desventura cuando la voz del poeta resuena
unciosa y llena de fe por vez primera :

" Lo imposible es posible
y es fácil la vía larga. ' '
Y tanto amor pone en su idea y con tal fervor se consagra
a la cristalización de sus ensueños, que el poeta no concibe su
vida sino para hacer una realidad la divina obsesión. ¿ Qué
importa que él no vea el triunfo final de su idea ? ¿ Importa
acaso que estemos precisamente en la legión de los vencedo•
res más que el triunfo de la idea ru..otriz de nuestra vida ?
¡ Y aunque por sobre nuestros cadáveres
vuelen los cuervos crascitando,
vean los que sean más dignos que nosotros
tu reino celestial, Dios mío !

¡ Rusia ! aunque te engañen
no perecerás tú nunca.
Tan sólo una zozobra más
entristecerá tu bello rostro.
¿ Pero qué importa todo esto ?
Tendrás así una nueva inquietud,
Y el río de tu vida se enriquecerá con una nueva lágrima . . . .

Pero lo que siente y piensa el poeta acerca de la Revolu•
ción Rusa, él no lo considera sino solam'ente como un fragmen•
to, como un eslabón de lo que piensa y siente la humanidad
entera. Su corazón se estremece con las angustias de los hom•
bres y su alma resuena con las alegrías del universo.
Todavía reina en el mundo la esclavitud y la injusticia y
los hombres gimen desesperadamente, arrastrando cadenas de
oprobio y de vergüenza, bajo el yugo implacable de los dés­
potas. Pero ya el poeta escucha los primeros sonidos de la
voz libertadora, mientras en su alma columbra el resplandor
suavísimo del alba :

Cuando el fracaso de la Revolución significaba para la
inteligencia y para el pueblo la bancarrota de su más alto
ideal, Block no ve en este momento doloroso sino solamente
un episodio, un acto de la sangrientísima tragedia.

PresiéntoTe a despecho de los años.
'r e miro siempre con la misma forma.
El horizonte todo arde y flamea y es deslumbrante y claro :
Y yo, callado, Te espero lleno de ansiedad y amor.

�95

COOPERACION

LOS DOCE

Pero aunque todo " el horizonte arde y flamea ", y en su
alma columbra como una luz tenue la Aparición, el poeta no
da muestras de una inusitada alegría.
Presintiendo la próxima revolución universal, Block adi­
vina que será una revolución que sobrepasará a todas las con­
cepciones que los hombres hayan tenido o tengan acerca de las
revoluciones. La nueva lucha alcanzará dimensiones incon­
cebibles y no tendrá paralelo en el pasado.
Es por esto precisamente por lo que el poeta exclama :

se sumerge en el misticismo, cuando el poeta ve al mismo Jesu­
cristo inspirando y dirigiendo la Revolución Social.

94

¡ Pero me espanto ! Cambiarás Tú de forma
y despertarás en los hombres terrible sospecha
en cuanto no Te miren los rasgos que ahora tienes . . . .
Porque por ser la lucha tan terrible, tan sangrienta, tan
dolorosa, tan llena de sufri:rruientos para todos y cada uno, los
hombres no podrán adivinar la suprema y principal idea y
acabarán por perder la fe en la victoria definitiva. Y traicio­
narán, al final, esta misma idea cuyo triunfo persiguieron
afanosos tanto tiempo.
i Oh ! ¡ Cómo caeré yo ! Tan dolorosa y bajamente,
No pudiendo realizar los ideales de mi vida.
¡ Qué claro es el horizonte !
¡ Qué claro y cerca se mira el resplandor !
Pero tengo miedo porque Tú cambiarás de forma.
i Qué verdadera resultó esta profecía ! Cuando vino la
Revolución, la mayor parte de los que la ansiaban no la pudie­
ron " reconocer ". Y muchos, incluyendo no pocos intelectua­
les, ' ' cayeron dolorosa y bajamente ' ', traicionando a sus idea­
les anteriores con una pasión de verdaderos renegados.
Pero a pesar de que la Revolución tendra que ser una
lucha terrible y sangrienta, llena de dolor y de lágrimas, la fe
del poeta se queda inviolable y él permanece en su decisión de
" llevar su cruz cuidadosamente ", porque la idea de la libera­
ción social del mundo le parece tan suprema que su espíritu

Cuando, ante la severa patria,
esté yo en la cruz,
entonces veré, a través de las lágrimas de la agonía,
cómo -en el ancho río,
en una navecilla, se acerca a mí Jesucristo.
La Revolución Rusa, que Block presintió, le parecía un
nuevo Gólgota. Y por eso precisamente el poeta ve a Cristo
acercándose para bendecir a los nuevos mártires de la reden­
ción social del mundo.
Esta aparición del blondo Nazareno es uno de los motivos
principales de la trágica sinfonía de la Revolución, que ya
antes de estallar ésta había escuchado Block, y que va después
a repetirse como el verso culminante y último de su poema
inmortal, " LOS DOCE ".

II
Un lugar único e incomparable ocupa en la literatura ru­
sa de la última generación el poema " LOS DOCE ", de Alexan­
der Block.
Es poderoso el estro de poetas privilegiados que dió a luz
la Revolución Rusa. Pero el cantar de los cantares de esta
misma Revolución es el maravilloso poema de Block, "LOS
DOCE ". Poema de sangre y de sufrimientos, de crímenes y
desesperaciones, entre los que destaca deslumbradoram.ente el'
sacrificio inaudito de los héroes que ofrendan sus vidas en
aras del movimiento libertario, guiados por el mismo Jesu­
cristo.
Pero el poema "LOS DOCE " no es solamente una página
de la Revolución Rusa, sino que representa en el arte contem­
poráneo el máximo poema de la Revolución Universal. Es por

�-T

97

COOPERACION

LOS DOCE

sobre toda ponderación una obra esencialmente simbólica, a
pesar del realismo rudo y no pocas veces brutal de sus imá­
genes.
El poema de Block no trata de los Doce Apóstoles de la
antigüedad cristiana. Su nombre se refiere a doce soldados
del Ej ército Rojo, que van a ocupar, bajo un nuevo sentido, el
lugar que ocuparon los Doce Apóstoles del Cristianismo. Las
figuras de " LOS DOCE ", en el poema de Block son alucinan­
tes y extraordinarias, por lo mismo que simbolizan los nuevos
apóstoles que la humanidad hace tiempo ha venido esperando
con anhelo para consumar la liberación social.
Por las calles de Petersburgo, desiertas y azotadas por
una terrible tempestad de nieve, mientras el viento invernal
les flagela implacablemente con su látigo, cruzan, al abrigo
de la noche, y cuando todavía se percibe por todas partes el
eco de la Revolución,. doce hombres pertenecientes al Ejército
Rojo. '' En brazos del silencio dormita la ciudad ' '. Pero esta
tranquilidad es la tranquilidad aterradora de los campos de
batalla después de la contienda. Todavía se escuchan de vez
en cuando algunos tiros aislados y se ven ' ' Llamas tan sólo
en derredo:t:.". Este es el fondo grandioso y trágico, sobre el
cual, el pincel de Block, movido por la más poderosa inspira­
ción, pintó inimitablemente su poema.
Son los primeros días de la Revolución. El futuro es
todavía muy incierto. ' ' ¡, Qué nos espera ? . . . . ' '
Como grises manchas de acuarela, amontonadas en desor­
den, así aparecen las ruinas del Gobierno derrotado, cuyo anti­
guo poder hoy va "todo a la Constituyente ". En la estupenda
sinfonía, se oye de un modo claro cómo el viento lleva las voces
roncas de los Consejos de Obreros y Soldados. Y entre la
majestad de los acordes, se oye una melodía satánica, que es
como la condenación implacable de un cáncer social que ha
corroído fatalmente a la humanidad por siglos y siglos, y que
en su sueño generoso, los revolucionarios tratan de cauteri­
zar : ' ' Si es por un rato, diez . . . Por la noche, veinticinco . . . ' '
Y en tanto, la orquesta de versos wagnerianos, reproduce los
ruidos del incendio, la matanza y el pillaje. Y sobre todo este

caos, de lineamientos aterradores y sombríos, se escucha una
voz lúgubre y solemne, pavorosa como si viniera desde el fondo
de una tum,ba, un grito penetrante y angustioso, que es como
un calderón absoluto en el concierto formidable : " ¡ PAN ! "
A lo lejos, los contrarrevolucionarios empiezan ya sus in­
trigas : el cura, el orador y el escritor, toda esa llamada inteli­
gencia que " cayó tan baja y dolorosamente ". Y va a empe­
zar la guerra civil. "El cielo es negro, muy negro ". Y en todas
partes se esconde " el enemigo feroz, aunque invisible. "
Pero los bravos insurgentes cuidan por todos lados, re­
sueltos aun al sacrificio de sus vidas, si fuere necesario. En
su pecho hierve una santa ira contra el mundo burgués y con­
tra todos los que traicionaron a la Revolución. En su bandera
roja, está escrita la santa palabra Libertad.
Y por la Libertad, lucharán ellos hasta morir :

96

¡ Libertad, Libertad !
¡ Oh, oh ! ¡ Aunque sea sin la cruz !
Antes, cuando los zares les enviaban a los campos de
batalla, para morir sin siquiera saber por qué, siempre les
bendecía el compañero, " pop " ( cura.) Pero ahora que ellos
van a luchar por la libertad, no necesitan de ninguna bendi­
ción. Y por eso está triste el compañero " pop ". ¿ Pero acaso
necesitan " LOS DOCE " de la bendición del " pop " 1
Ellos, que hoy marchan al combate. por la libertad y que
en breve van a ascender a un nuevo Gólgota, no dan impor­
tancia a esa cruz de oro con la cual brilla el vientre del com­
pañero " pop ". Aun inconscientemente, " LOS DOCE " sien­
ten que en esta lucha, Jesucristo está con ellos y no con el cura.
Y la diferencia entre Cristo y los representantes de su
Iglesia, estriba precisamente en que mientras el Redentor, en­
corvado y sangrando, sobre sus propias espaldas lleva su cruz
hasta la amarga cumbre del Gólgota y apaga su sed humede­
ciendo sus resecos labios con hiel, el cura de Cristo siempre
ha llevado la cruz simbólica sobre la prominencia de su vien­
tre, repleto ordinariamente de vino, como si fuera un odre . . .
7

�98

COOPERACION

La lucha va a ser terrible, pues toda ' ' la Rusia enorme
del culo regordete, de zares y princesas, de palacios y sorpre­
sas ' ', se reune en la obscuridad de la noche para ahorcar a la
Revolución. Y en esta lucha la apoya todo el mundo antiguo
que, como un lobo hambriento, enseña sus afilados dientes
para devorar a la Rusia revolucionaria.
Pero donde hay una idea elevada no hay temor. Y es por
eso que el poeta exclama :
Por el Ejército Rojo nuestros muchachos valientes,
orgullosos e indomables, se fueron a combatir.
Por el Ejército Rojo, nuestros bravos insurgentes,
en legiones inven.cibles, lucharán hasta morir.
¡ Oh ! Nosotros, a despecho de la odiosa burguesía,
alzaremos un incendio, un incendio, un incendio universal,
que desborde ríos de sangre mientras fulge como el día . . . .
¡ Oh, Señor, Señor, bendice nuestra gran obra inmortal !
La ventisca de la Revolución azota en todas partes ; pero
a pesar de eso, el burgués permanece de pie ' ' taciturno como
una interrogación. ' '
¡ Cuidado, camaradas ! Siempre hay que vigilar
porque nuestro enemigo se puede despertar.

Y así " LOS DOCE ".
' ' Listas las carabinas, prosiguen su camino
sufriendo el latigazo tenaz del remolino. ' '

•

' ' y mientras, la ventisca, días y noches enteros,
" les polvorea en los ojos orgullosos y fieros. "
' ' Y así desfilan ellos con paso majestuoso
mientras detrás les sigue servil el perro hambriento. "
Pero delante todos, con el pendón sangriento,
intangible a las balas y al huracán :furioso,

99

LOS DOCE

con paso delicado, marchando sin ser visto, ,
entre perlados grumos que leves caen del cielo,
circuncándoLo un halo, y sin tocar el suelo . . .
guiándolos dulcemente, les lleva JESUCRISTO . . . !

S. K.-G. A. P.
Los Doce

I
Noche negra,
Nieve blanca,
Viento, viento.
No puede estar de pie un hombre.
Viento, viento
en todo el reino de Dios !
Loco el viento arremolina
los pequeños copos blancos.
Bajo los grumos el hielo
es duro y resbaladizo.
Todo transeunte resbala.
¡ Ay ! ¡ Pobre y mísero de él !
Desde un edificio al otro
está tendida una cuerda
de la que pende un cartel :
' ' ¡ Todo el poder a la Constituyente ! ' '
Solloza y gime una anciana
que no puede concebir
para que sirve el andrajo ;
-Cuántos, cuántos pantalones
saldrían para los muchachos,
todos ellos hoy desnudos,

�100

COOPERACION

LOS •DOCE

todos ellos hoy descalzos.
E imitando a una gallina,
pesada salta la anciana
sobre el montón de la nieve.
Y- ¡ ,oh Madre santa ! ¡ Defiéndenos !
¡ Los holsheviquis al fin
nos llevarán a la tumba !

Y llegándose hasta otra :
-Cuántas lágrimas y lloros
tristes hemos derramado . . . .
Se resbala.
¡ Zás ! Cae de largo.
¡ Ay, ay !
Ayúdafa a levantar.

Mientras la nieve fustiga
y azota el viento incesante,
allá en la esquina un burgués
libra su nariz del frío
entre el cuello del gabán.

Ya se enfada, ya retoza loco el viento juguetón.
Y segando los transeuntes y estrujando sus faldones,
entre roncas carcajadas y sarcásticas canciones,
rasga, apuñalea y arrastra el enorme cartelón :
" ¡ Todo el poder a la Constituyente ! "
Y se lleva estas palabras :

Y quién es ese melenudo
que dice a media voz :
-' ' ¡ Traidores !
¡ Pereció Rusia ! ' '
¡ Quizá es un escritor,
o acaso· un orador . . . . !
Y he aquí que se mira ai lado,
tras el montón de la nieve,
al de los largos faldones :
¡, por qué estás tan triste ahora,
por qué, compañero "pop " 1 (1)
¿ No recuerdas cómo antes
tu vientre iba siempre erguido,
llevando sobre él la cruz,
y delante de la gente,
con la cruz brillaba el vientre 1
Allá atraviesa una " bariña ", ( 2)
Su abrigo es de " karakul ", (3)
(1)
(2 )
( 3)

Pop.-Cura.
Báriña. -Señora.
Karakul.-Piel de cabrito antes de nacer.

. . . y nosotros tuvimos una junta . . .
. . . aquí, en este edificio . . .
. . . discutimos . . .
. . . resolvimos . . .
. . . si es por un rato, diez ; por la noche, veinticinco . . .
. . . por menos no se admite a nadie . . .
. . . vamos a dormir . . .
En cuanto avanza la noche,
la calle es más solitaria.
Solamente un vagabundo
tiembla y se encoge de frío.
Y pasa silbando el viento . . .
-¡ Ay, pobre de tí !
Acércate.
Nos besaremos.
-¡ Pan !
¡, Qué nos espera ?
--¡ Vete !
El cielo es negro, muy negro.

101

�102

COOPE RACION

Ira, triste ira . . .
hierve dentro del pecho . . .

LOS DOCE

¡ Libertad, libertad !
¡ Oh, -oh ! Aunque sea sin la cruz.
-Katia está hoy ocupada con Vañka.
--¡, Pero en qué está hoy ocupada Katia ?
¡ Tra-ta-ta !

Ira negra, ira santa.
Compañero, cuida
con los dos ojos.
II
El viento silba y retoza. Se arremolina la nieve.
Marchan doce hombres sombríos formando un cortejo breve.
Sólo se ven brillar, con lívido fulgor,
las negras y lustrosas correas de sus fusiles,
evocando el recuerdo de trágicos desfiles.
j Y llamas, llamas, llamas tan sólo en derredor !
Tiene un gesto vago y fúnebre, de im'Placable victimario.
Lleva la gorra aplastada y un cigarro entre los dientes.
Con una marca en la espalda parecería un presidiario.
Y la nieve finge signos caprichosos y elocuentes.
¡ Libertad, libertad !
¡ Oh, oh ! Aunque sea sin la cruz.
¡ Tra-ta-ta !
j Frío, qué frío, camaradas, qué frío !
-Pero así Vañka y Katia están en la taberna.
-Pero es porque hoy tiene ella " kerenki " ( 1) en la media.
-¡ Oh , no, porque Vaniushka tiene hoy también dinero.
-Antes Vañka era Vañka., Pero hoy es un soldado.
-Vañka, Vañka, detente ! ¡ Burgués, hijo de perra !
i Ay de tí si te atreves y besas a mi Katia !
(1) Kerenki.-Los billetes emitidos bajo la administración de Kerensk1. llevaban el nombre del dictador.

Y en los hombres las negras correas de los fusiles
que brillan caprichosas con lívido fulgor
evocando el recuerdo de trágicos desfiles.
¡ Y llamas, llamas, llamas tan sólo en derredor !
Marchad siempre con paso de revolucionarios.
Pensad que el enemigo turbulento no duerme.
Es tan negra la noche que su negrura espanta.
Amigo, disparemos, antes que el viento aquiete,
sobre la Rusia enorme del culo regordete.
Hagamos un disparo sobre la Rusia santa,
sobre la Rusia altiva de zares y princesas,
de hogares de paisanos, palacios y sorpresas.
¡ Oh, oh ! ¡ Aunque sea sin la cruz !

III
Por el Ejército Rojo nuestros muchachos valientes,
orgullosos e indomables, se fueron a combatir.
Por el Ejército Rojo nuestros bravos insurgentes,
en legiones invencibles, lucharán hasta morir.
¡ Oh, tú, dolor infinito, dulce vida de emociones ;
a pesar de los fusiles y el abrigo hecho girones !
¡ Oh l Nosotros, a despecho de la odiosa burguesía,
alzaremos un incendio, un incendio universal,

103

�104

COOPERACION

que desborde ríos de sangre mientras fulge como el día !
¡ Oh, Señor, Señor, bendice nuestra gran obra inmortal !

IV
Se arremolina la nieve. Pasa gritando el " lijach " (1)
Vuelan con él Vañka y Katia. Sopla un vientecillo helado.
Y en la frágil lanzadera un foco se ve brillar.
Vañka se libra del frío con su capa de soldado.
Tiene un aspecto de imbécil y habla en lenguaje procaz
mientras retuerce el mostacho y el viento silba tenaz.
¡ He aquí a Vañka, el de hombros anchos !
¡ He aquí a Vañka, qué elocuente !
Abraza a la boba Katia
y la persuade insolente.
Y ella abandona la cara a sus caricias felinas
mientras, al reír, sus dientes brillan como perlas finas.
¡ Oh, tú, Katia, Katia mía ! ¡ La de los labios carnudos !
¡ La de los besos de fuego y de los brazos nervudos !

V
En tu cuello, Katia mía,
no cierra aun la puñalada.
Y en tu pecho fresco se halla
el araño todavía.
Katia, Katia, baila un poco.
¡ Son tan h ermosas tus piernas !
(1)

Lijach . -El que dirige el trineo .

LOS DOCE

105

Antes tus ropas lucían
finos encajes y blondas.
Vente un poquito hoy conmigo
Pecaste con oficiales,
peca un poquito hoy conmigo.
Peca un poco, Katia linda.
Mi corazón rugió de ira.
¡, Recuerdas, Katia, la sangrienta historia
en que perdió la vida tu oficial 1
¡ Cólera ! ¡, Acaso ha muerto en tu memoria
que él no pudo librarse del puñal ?
¡ Oh, oh ! Refréscame un poquito
dejándome dormir contigo.
Polainas grises siempre usabas otros días,
y no mascabas sino chocolate " Mignon",
Sólo con los cadetes jugabas y reías.
¡, Y así humilde hoy te entregas a un rudo soldadón 1
Peca, Ka tia. Dame calma. ¡, No me tienes compasión T
Peca un poco, si no quieres torturar mi corazón.

VI
Vuelve saltando el trineo. Grita el " lijach " insolente, y lanza, aullando terrible, un juramento procaz.
-¡, Qué haces, Andriuja, ayuda 1 ¡ Detente, perro ; detente !
¡ Corre por allá, Petruja, y cógelo por detrás !
¡ Tra-ta-ta-raj-taj-taj-taj-taj. Y al cielo
el humo se alza en silencioso vuelo.
¡ Se huyen Vañka y el " lijach " !
¡ Tira otra vez del gatillo !

�106

LOS . DOCE

COOPERACION

¡ Tra-ta-ra-raj ! ¡ Ya sabrás
Cómo divertirte, pillo,
Con una muchacha ajena !

107

Por el obscuro lunar
cerca de su hombro derecho,
¡ estúpido, ay, la perdí !
¡ en mi furia, ay, la perdí !
Mirad al pobre diablo ! Ya empieza, lastimero,
en su organillo inútil, su lúgubre gemido.
¿ Qué, Petruja, Petruja, querido compañero,
eres como una " baba " ( 1 ) que llora un cruel olvido Y

¡ Se escapó el canalla ! ¡ Espera !
Mañana haremos las cuentas.
¡; Y Katia, dónde está 1 ¡ La pobrecita muerta !
Su. sien atravesada y ensangrentada y yerta . . . .

¿ Piensas acaso, amigo, morirte de tristeza 1
¡ Alégrate, Petruja, levanta la cabeza !

¿ Estás alegre hoy, Katia ? ¡ Sin gu-gu la niña mía !
¡ Cadáver inservible ! ¡ Duerme en la nieve fría !

El viento silba horrible. La noche es negra y fría.
Amigo, no es hoy tiempo para que te mimemos.
Ten calma, camarada. La carga que tenemos
pesa más todavía.

VII
Tras los hombres los fusiles, con un viento tempestuoso
otra vez marchan LOS DOCE prosiguiendo su camino.
Todos van fiados y alegres. Solamente el asesino
va vencido y cabizbajo, taciturno y silencioso.

Sobre la nieve que finge mullida alfombra de raso
caminando lentamente, acorta Petruja el paso.
Y marchando silencioso, levantada la cabeza,
otra vez se siente alegre en tanto huye su tristeza.

Ata un pañuelo a su cuello mientras marcha más de prisa.
Y distante se oye el viento modulando hueca risa.

¡ Oh, oh !

-&amp; Por qué estás triste, camarada T
-, Por qué vas asustado, amigo 7
-¡Por qUé Petruja hoy va abatido !
-A Es que te da lástima Katia ?
-¡ Oh, queridos camaradas !
Yo adoraba a esta muchacha.
Dulces noches de ambriagueces
pasé junto con mi Katia.
Por la audacia extraordinaria
D e sus pupilas de fuego,

Nunca es pecado divertirse un poco.
¡ Marchad a vuestras casas y estad, estad alertas,
porque hoy habrá saqueos ! ¡ Cerrad todas las puertas !
a,

¡ Dejad libres las tiendas, abrid los almacenes !
¡ Hoy es la mejor noche, la noche de alegría
de los descamisados ! ¡ Abrid los almacenes !
¡ Dejad libres las tiendas ! ¡ Es noche de alegría !
(1)

Baba.-Mujer del puéblo.

�(LOS DOCE

108

COOPERACION

109

Mientras un perro sarnoso detrás de él claro se ve,
escondiendo vil la cola del furor del huracán.

VIII
¡ Oh, tú, dolor infinito,
fastidio insoportable y mortal !
Ya este tiempito . . .
pasaré, pasaré . . .

Y allí sigue el burgués tal como un lobo hambriento.
Parece, taciturno, una interrogación.
Tras de él, el mundo antiguo, como un perro friolento,
esconde v.il la cola, huraño y rezongón.

X

Ya mi mollera . . .
rascaré, rascaré . . .
Ya muchos "siémiatshki " (1)
mascaré, mascaré . . . .
Ya con navaja
golpearé, golpearé.
Burgués, burgués, escapa. Huye como un gorrión,
porque por la muchacha de cándida esperanza
Y de pestañas negras, en mi feroz venganza'
yo beberé la sangre vil de tu corazón.
Tranquiliza, Señor, el alma de tu esclava . . .
¡ Qué fastidio !

IX

Caprichosa la ventisca se ha empezado a divertir.
¡ La ventisca, la ventisca ! ¡ Cómo azota la ciudad !
Las gentes a cuatro pasos no se pueden percibir.
¡ La ventisca, la ventisca ! ¡ Qué terrible obscuridad !
Pinge un embudo frágil la nieve en sus revuelos
y luego una columna levanta hasta los cielos
-¡ Oh, qué tempestad, Señor !- Petka, no digas tonteras.
¿ Qué no sabes lo que dices ? Piensa siempre antes de hablar.
¿ Te ha salvado el nicho de oro ? No por celos y quimeras
hoy en sangre de tu Katia tus manos fuiste a em;papar 1
Marchad siempre con paso de revolucionarios.
Pensad que el enemigo turbulento no duerme.

i Muchachos, divertíos ! ¿ Qué importa, si no hay vino ?
En brazos del silencio dormita la ciudad.
Los guardias han huído. No hay nadie en el camino'
Y en la torre del Neva reina tranquilidad.

¡ Adelante, adelante !
¡ Obreros, adelante !

E °: la _esquina, tiritando, el burgués está de pie.
Su nariz hbra del frío entre el cuello del gabán.

Y marchan arrogantes, aunque sin bendición,
circundados los Doce de lívidos reflejos.
Y dispuestos a todo se pierden a lo lejos,
sin que por nada sientan ninguna compasión.

( 1 ) Peq_ueño fruto de la Europa Central, usado en los hogares obres
como obseqmo, para pasar el tiempo. Los "siémiatshki" se acostu�bran
mueho entre los soldados.

XI

�110

COOPERACION

LOS DOCE

Listas las carabinas prosiguen su camino,
sintiendo el latigazo tenaz del remolino.

¡ Oh, mundo antiguo, lárgate ! Si no con mi marrazo,
como a un perro sarnoso, te habré de echar de aquí.

Van contra el enemigo feroz, aunque invisible.
Caminan por desiertos y sordos callejones,
sobre los grumos blancos, suavísimos plumones
en que sus botas se hunden. Y el viento silba horrible.

Enseña el lobo hambriento sus afilados dientes.
Y aunque la cola esconde no por eso se va.
-¡ Perro sin dueño, lárgate ! Será inútil que intentes
estar aqY.í más tiempo. Responde, , quién va allá ?

Y en tanto cae la nieve y les azota el viento,
en sus pupilas hondas flamea el pendón sangriento.
Sobre los grumos blancos, de suavidad de raso,
va marcando el cortejo su acompasado paso.
¡ Cuidado, camaradas ! Siempre hay que vigilar
porque nuestro enemigo se puede despertar.
Y mientras, la ventisca, días y noches enteros,
les polvorea en los ojos orgullosos y fieros.
¡ Adelante, adelante !
¡ Obreros, adelante !

XII
Desfilan a distancia con paso majestuoso.
¡, Quién es el que allá lejos se esconde todavía ?
¡ Que salga ! Y no era sino que el viento rumoroso
con la bandera roja feliz se divertía.
Sólo un montón, distante, se ve de nieve fría,
¡, Quién es el que se esconde tras el montón de nieve f
¡ Que salga ! Y se ve sólo, cojeando, en agonía,
un pobre perro hambriento tras el cortejo breve.
¡ Perro maldito, vete ! Antes de que m!i brazo
no pueda contenerse y caiga sobre tí.

. 1

111

¿ Quién hace ondear allá nuestra bandera roj a !
¡ Oh, camarada ! ¡ Mira qué negra obsuridad !
Sobre los altos muros la nieve el viento arroja.
¡, Y quién allá parece que huye de la ciudad ?
Mejor es que te rindas. Yo, de cualquier manera,
vivo, y aunque no quieras,\,! e habré de capturar.
¡ Oh, compañero, sal ! No alargues más la espera,
porque si tardas mucho vamos a disparar.
¡ Traj-taj-taj ! ¡ Tra-taj-taj ! Resuena sólo, lento,
el eco entre las sombras de casas desoladas.
En tanto, persistente, sigue lanzando el viento
sus risas tumultuosas y largas carcajadas.
¡ Traj-taj-taj !
¡ Traj-taj-taj !
Y así desfilan ellos con paso majestuoso,
mientras servil les sigue detrás el perro hambriento.
Pero delante todos, con el pendón sangriento,
intangible a las balas y al huracán furioso,
con paso delicado, marchando sin ser visto,
entre perlados grumos que leves caen del cielo,
ci:rcundándoLo un halo, y sin tocar el suelo,
guiándolos dulcemente les lleva JESUCRISTO.
Versión libre del ruso, por

Salomón KAHAN y Gabino A PALMA

�NOTAS DE ACTUALIDAD NACIONAL

Notas de actualidad nacional
El municipio abre un concurso de obras teatrales

A iniciativa del Alcalde de la Capital, Sr. Jorge Prieto
Laurens, con fecha 13 de los corrientes el Comité del Teatro
Municipal lanzó la siguiente convocatoria :
El Comité del Teatro Municipal convoca a los autores
dramátic'Os mexicanos que no hayan estrenado más de dos
obras dramáticas, a un concurso que se abre sobre las siguien­
tes bases :
I.-La obra deberá estar escrita en castellano. Su acción
se desarrollará en la República Mexicana, en cualquiera de las
clases sociales que componen su p oblación. Su extensión va­
riará de uno a tres actos.
II.-Se en;7i �rá a la Administración del Teatro Fábregas,
_
antes del dia ultimo de agosto, amparada por un pseudónim'O
Y con tarjeta bajo sobre cerrado.
III.-Un jurado compuesto por la mayoría de los cronis­
tas de los principales diarios de la capital y uno de los direc­
tDres de escena, de competencia reconocida, escogerán entre
las obras enviadas las tres más dignas de representarse.
IV.-Las obras . elegidas se representarán sucesivamente
en un término corto y a intervalos iguales.
V.-A los asistentes se les entregarán anexos a sus bole­
t �s, cupones numerados : ler. estreno, 2o. estreno, etc. La se­
rie completa de cupones da derecho a un vot'O.
El público conservará los cupones, y al :finalizar el último
estreno se pondrán en el pórtico tantas cajas cuantos estrenos,

113

con el nombre de cada uno, y el público dep'Ositará a la salida
del teatro sus cupones en la caja correspondiente a la obra
que más le haya gustado.
Una vez terminada la votación, se llevarán las cajas al
foro y se hará el cómputo en presencia de todas las personas
que deseen asistir a él.
VI.-:-Señálase un premio de quinientos pesos para la obra
que alcance mayoría de votos, uno de trescientos para la que
siga en turno.
VIL-Los votos lanzados en cada función coincidirán
justamente con el número de localidades vendidas.
VIII.-En junta previa, los Jurados discutirán entre sí
la manera de llegar a la mayur brevedad al otorgamiento del
fallo.
(
NOTA.-Los cupones se doblarán juntos, en la forma que
sea más adecuada para evitar que al caer dentro de las cajas
se separen los correspondientes a cada voto.

Asesinato de Francisco Villa

El viernes 20 de los corrientes, en la ciudad de Hidalgo
del Parral, Chihuahua, fueron .asesinados el guerrillero du­
ranguense, Francisco Villa, su secretario particular, Miguel
Trillo y tres hombres más de la escoltm del que fuera un día.
jefe de la División del Norte.
Los hombres que asesinaron a Villa y a sus acompañan­
tes no han podido ser aprehendidos todavía, a pesar de los es­
fuerzos de las autoridades para capturar a los autores del
crimen.
La prensa se ha ocupado ampliamente acerca de la vida
y hazañas de Villa, para entrar aquí en detalles. Sin embar­
go, bueno es recordar aquí algunos de los hechos más culmi­
nantes de la vida del guerrillero.
Entre las hazañas más notables se cuentan :
Toma de Ciudad Juárez, en 1914.
8

�114

COOPERACION

NOTAS DE ACTUALIDAD NACIONAL

Toma de Ojinaga.
Ataque y toma de Zacatecas.
Ataque y toma de Torreón, en tres ocasiones.
Toma de Chihuahua durante el Gobierno de Carranza.
Avanee victorioso por el centro de la República hasta los
límites de Veracruz.
Entre los actos criminales que más conmovieron a la Re­
pública, comprometiendo aun nuestras relaciones internacio­
nales, se cuentan :
Asesinato del súbdito inglés William Benton, en Chi­
huahua.
Fusilamientos en masa de prisioneros de guerra, en Za­
catecas.
Fusilamientos de numerosos enemigos políticos, en la Ca­
pital de la República.
Secuestro de una dama francesa en el Hotel Palace, de
la ciudad de México.
Incursión a la población de Oolumbus, Nuevo México, que
dió origen a la expedición punitiva de Pershing, poniéndonos
al borde de una guerra con los Estados Unidos.
Saqueos de Durango, Hidalgo del Parral, etc., cometien­
do atentados en señoritas de la mejor sociedad.
Intentos de fusilar al actual Presidente de la República,
General Alvaro Obregón, después de las pláticas de parlamen­
to que se celebraron en Torreón, en 1914.

Pimentel, Francisco Modesto Ramírez, Francisco Díaz Lom­
bardo, Gustavo A. Vicencio, Ernesto Garza Pérez, Leopoldo
Estrada, Sabino M. Olea, Jesús Guzmán Baca y Manuel Pa­
dilla.
Al hacerse el cómputo, se vió que fueron electos por una­
nimidad de doscientos veinticuatro votos, los licenciados Ur­
bina, Castro, Pimentel, Ramírez, Lombardo, Vicencio y Gar­
za Pérez. El Lic. Olea obtuvo doscientos veintidós votos ; el
Lic. Estrada, doscientos veintitrés ; el Lic. Arturo Cisneros
Canto, cuatro votos, y el Lic. José María Truchuelo, uno.
Inmediatamente que terminó el acto de la elección, ex­
ceptuando al Lic. Pimentel, que no estaba presente en esos mo­
mntos los nuevos ministros prestaron la correspondiente pro­
testa de ley, que les fué t2&gt;mada por el Presidente de la Cá­
mara, diputado Olivé.

Elección de Magistrados a la Suprema Corte
El viernes 27 de los corrientes, y después d� dos meses
del plazo que la Constitución fija para que se haga la elec­
•ción de magistrados a la Suprema Corte de Justicia de la Na­
ción, pudo al fin hacerse la elección del Tribunal Máximo del
país.
Los magistrados electos, en el orden que se hizo la decla­
ratoria, son : Salvador Urbina, Ricardo B. Castro, Victoriano

115

Infames tratamientos a los mexicanos en Alaska
La Secretaría de Relaciones Exteriores recibió reciente­
mente un extenso informe del Cónsul Mexicano en Seattle,
Estado,' de ·washington, en que da cuenta de las terribles pe­
nalidades que sufren los trabajadores mexicanos en Alaska.
Dice el Cónsul que la proporción de mexicanos en las pesca­
derías y casas empacadoras de Alaska es superior a la de chi­
nos, filipinos, japoneses, hawaianos y negros.
Según las estadísticas, hay actualmente en las pescade­
rías de Alaska :
8,029 .
2,184 .
1,322 .
1,254 .
1,049 .
784 .
161 .
11.

Estadounidenses
Indios de Alaska
Mexicanos
Filipinos
Chinos
Japoneses
Negros
Hawaianos

�COOPERACION

NOTAS DE ACTUALIDAD NACIONAL

Refiriéndos_e a los inhumanos tratamientos que reciben los
mexicanos en Alaska, dice el Cónsul en su informe :
' ' Ruego que se me excuse la forma exaltada en que me
expreso, tan indebida en un escrito de esta índole. Pero al
escribir este informe, al volver a vivir las horas que como sim­
ple visitante viví en aquellos infiernos, y al recordar las sú­
plicas y lágrimas de nuestros muchachos, tengo que hacer es­
fuerzos para contenerme y no decir todo lo que quisiera con­
tra esos canallas miserables que explotan, prostituyen y per­
vierten a esos trabajadores j óvenes y fuertes que van a sacar
de nuestro mismo México . . . . ' '

podrán en­
Los Tenedores de Bonos que así lo desearen
tar
Secr
del
as
oficin
� f·o del Co­
contrar a su disposición, en las
as del Ba�­
oficm
las
en
y
,
mité, 15 Broad Street, Nueva York
0 onvemo
del
y
Plan
co Nacional de México, ejemplares del
del _Con­
es
icion
cond
de Depósito contenieudo los términos y
emo de
Conv
del
venio Primi;ivo, del Plan para su ejecución y
Depósitó. ' '
ente las
Los mismos diarios han publicado detalladam
Condiciones del Plan.

116

Convocatoria para el depósito d e bonos de
los Estados Unidos

La prensa de los últimos días ha estado publicando la
Convocatoria a los Tenedores de Bonos de los Estados Unidos
Mexicanos.
' ' El Comité Internacional de Banqueros interesados en Mé­
xico, hace saber a los tenedores de Bonos que deseen adherir­
se al Plan para el reajuste de la Deuda Mexicana, firmado con
fecha 16 de junio de 1922, por el señor Secretario de Hacienda
de los Estados Unidos Mexicanos, don Adolfo de la Huerta,
y el suscrito Comité, de acuerdo con los términos del Conve­
nio mencionado, así como con los del Convenio de Depósito,
formalizado el lo. de julio del mismo año, entre los tenedores
de dichos bonos y cupones, o intereses devengados, como De ­
positantes, y el mencionado Comité, según los cuales conve­
nios los Tenedores de Bonos y cupones pueden entregar sus
títulos al Banco Nacional de México, en la ciudad de Méxi­
co, para que éste a su vez los envíe a Nueva York, donde se­
rán depositados conforme al Plan.
Todos los Bonos o cupones entregados para su depósito
deben ser acompañados de facturas que pueden obtenerse en
el Banco Nacional de México.

117

�NOTAS DE ACTUALIDAD EXTRANJERA

Notas de actualidad extranjera
Historia del premio Nobel
P o r prime ra vez e n l a hi stori a, el Premi o Nobel irá a ma­
nos de una d ama , si la r ecomendación oficial p ara el año d e
1923 e s acepta da.
La señorit a El a Bran ds Storm, de Su ecia , miembro de l a
r
� �� Roja Y r eco�ocida c-on el nombr e de ' ' El Ang el de Sibe­
ria , p o r su admirable labor ll evada a cabo entr e los prisio­
neros de la gu erra en Rusia y Siberia, de 1914 a 1920, ha sido
_
esc o gi da para obt ener el premio de cuare nta mil dólares por
el P arlame nto Norue go.
Tal v ez no es esta l a primera vez que el l ector habrá
,
01do hablar del Pr emio Nobel, que se otor g a anual me nte y
p_or ello cree_m os oportuno public ar a continua ción la hi;to­
ri a del Prem10 N obel, instituído por e l gran filántropo Alfre
do Berna r do Nob el.
Alfr ed� �ernardo Nob el nació en Stokolmo, el a ño d e
1833,
r ecibio su ed�cación en San Pe tersburgo, don de de ­
mos tr o de s de sus pri mero s estu dios l as grand es facult ades
que poseía co mo inv entor. A l a e dad de 21 año s come nzó sus
_
º
estud10s de Ingeniería Mecánic a e n los Estados Uni dos , baJ· o
. .
.
1a dir
· e ccion
· , d el di stmgmdo invent-or Ju an Eric sson y en e l
año de 18� 3 sacó su pri mera p at e nt e para l a ma nuf�ctura de
un e :plo� 1v � co mpue sto de nitroglic erina y pól vora c omún.
�- ano s1gu� ent e, después de continu ar e studiando la pe rfec­
crnn de su mv ento, s acó la se gunda pat ent e, y no obstante

!

..

119

ó al parecer abandonado,
que el uso de la nitroglic erina qued
el
ab a su pr ep aración, e n
p-or l os inconvenientes que pr esent
o
a
it
am
in
el inventó la d
año de 1 867, Alfredo Bernardo Nob
a
n
ceri
li
ciento d e nitrog
pólvora gi gant e, compuesta d e 75 por
­
de
o
es un mat erial silicos
y 25 por ci ento de kieseiguhr, qu e
ado .
s , y finalme nte pulveriz
rivado de l a tierra, de infusorio
ron
e
i
d
n
e
sc
a
e
qu
s,
e
on
i
nc
inve
Nob el é-ontinuó logrando nuevas
pól­
eras
rim
p
as
l
e
d
a
fué un
a 129, incluyendo l a Balisti ta , que
rtificial. A l a edad de 4 2
a
a
ch
r
pe
a
Gut
a
l
vor as sin humo y
tado
amit a en su propio E s
años control aba 15 fábricas de di.n
y en v arias partes del mundo.
inv entor , un gr an filán
Nobel fué, además de un cono cido
,
a
pí
ntro
e sus obras de fila
tropo, habiéndose distingui d-o entr
l
e
tad de l a canti dad n ecesaria para
el haber subscrito l a mi
­
lomón Andrés y la fundación del pre
e quipo del a eron auta S a
la eda d de 63 años , d onan­
mio qu e lleva su nombr e. Murió a
la­
9. 000 ,000. 00 (nueve millone s de dó
d o una fortuna d e Dl s.
00
.
000
,
400
8.
.
s
Dl
a
s
esto
res ) , qu e fueron reducidos por los impu
son
s
se
re
e
int
os
a re s) , cuy
(-ocho millones cuatrocientos mil dól
s
uales qu e son r epartida
ig
s
e
part
5
en
s
anualmente dividido
la
de
s
ase
r esalen en l as div er sas cl
entr e las p e rsonas que sob
más impor­
er : A. P ara l a invención
act ivi dad huma na, a sab
Físicas. B. Para l a i nv en­
tante o descubrimi ento en C iencias
nte en Química. C. Para
ción o descubrimiento más importa
mport ant e en Fisiol o gía o
l a invención o descubrimi e nto má s i
más not abl e de natur al e ­
Medicina . D. Par a la obra literaria
o
de o mejor trab a jo hech
z a idealista , y E. Para el más gran
sal .
por los interes e s de l a Paz Univ er
a cor re spondido a la señoh
e
qu
l
e
s
e
io
E ste último prem
ci da gen eralmente por " El Angel
rit a Ela B rands Storm, cono
de Siberia ".
l añ o p asado, lo ganó
El Premio Nob el, en Literatura, de
español Don Jacinto B e navente.
el insigne dr amaturgo

�JERA
NOT AS DE ACTUALIDAD EXTRAN

120

121

COOPERACION

La población de Nueva York en el año de 2.000
Según cálculo s hechos por e specialistas en la materia y
publicado s por " The N ew York Times ", el 8 de los corrien•
tes , la ciudad de Nueva York y sus alrededores contarán con
una población aproximada de 29 millones de habitantes, para
el año de 2,000. La población negra, para e sa época, s e habrá
triplicado en r elación con su númer o actual, notándose para
entonce s un s ensible decre cimiento en el porcentaje de e x- ,
tranjero s . E sta es la predicción publicada el 7 de julio actual,
ba sada e n un es tudio estadístico de la población, h e cho por
los p rofesores Haymon Pearl y Lowell J. Reed, the Schill of
Hygiene and Public He alth, de la Universidad de John Hop­
kins .
El área e studiado por los sabio s , fué designada con el
nombr e de " Región de Nueva York ", y comprende un te rri­
torio de más de 5,500 millas cuadradas en Nueva York' New
Jersey y Connecticut. Lo s Condado s incluído s en lo s cálculos
fuer on : Dutche ss, Putnam, Orange, Rockland, Westches ter,
Nassau, Suffolk, Bergen, Huds on, Pas saic, E ssex, Union Mo­
rri s , Somers et, Middles ex, Monmouth, Fairfield y lo s C�ndi:1dos de la ciudad de Nueva York. La pres ente población en
el ár ea anterio r s e estima aproximadamente en nueve millones
de habitantes .
La p redicción es para esta área en figura s re dondas :
Para 1930 .
" 1940 .
" 1950 .
" 1960 .
" 1970 .
" 1980 .
" 1990.
" 2000 .

11.500,000
14.100,000
16.800,000
19.600,000
22.300,000
24.800,000
27.000,000
28.800,000

Estudiantes
¿Qyé es la Liga Panamericana de
de Nueva York?
ización
e s la or gan
•
La LiO'b a Panamericana de E studiante••s
mente americano.
internacional de los e studiantes del cont
ican o constituyen el
r
ame
nte
e
Los e studiantes del contin
ano, habr án de s alir los
grupo del cual, en un futur o muy cerc
y cultural de las Re­
tica
directores d e la vida económica, polí
la u1:ión de �os e stu­
r
a
públicas americanas . La., Liga pr ocu
e la m:fluencrn de los
d
diantes ahora que aun s e hallan lib res
la unión de lo s �om­
pr ejuicio s del pas ado, r esultando de e sto
stino de . sus � ai se s ,
bres que muy pronto controlar án el de
paz en el contmente
cr eándüse a sí la más firme¡_ bas e para la
avierican o.
Orig en de la Liga

tudiantiles de las
En 1920 , las federacio ne s nacionales es
una, un delegad� a
República s americanas enviaron, cada
el cuerpo gubernativo
Nueva York con el obje to de constituir
ante s. Los mencionados
de la Liga Panamericana de E studi
ntantes de aquellos paí­
delegado s invitar on, además, a r epr ese
or ganizado s en grupo s
aún
s es que, en esa époc a, no e staban
una igual r e�res�:1país
estudiantile s, lo que as eguró a cada
a una constituc10n
to
suje
tación. E ste cuerpo de delegados
el Cons ejo Interó
stituy
adoptada a principios de 1921 , con
nacional. ·
Objeto de la Liga

ción, la Liga tien e
Segú n e stá expr esado en la Constitu
,
.
por obje to :
.
s de amistad y armoma enione
elac
r
s
la
a
ar
yuv
1.- Coad
pr opagando el estudio del
tre las Repúb�icas del Continente,

�122

COOPERACION

español y del portugués, en los Estados Unidos de Norteamé­
rica, y del inglés en los países hispanoamericanos,
2.-Fomentar las relaciones comerciales y amistosas en­
tre nuestros pueblos, mediante el deber del respeto y consi­
deración, tan indispensables en el fuerte como en el débil.
3.-Contribuir al realce y buen nombre de los pueblos
americanos, haciendo conocer sus cualidades.

Sistema administrativo y funcional de la Liga

Con objeto de realizar la finalidad de la Liga, la Consti­
tución de la misma establece una Administración integrada
por un Presidente Internacional, un Secretario Internacional
y tres Departamentos, a cargo de tres Directores, y que fun­
cionan como sigue :
I.-Departamento de Investigación.
1.-Recabar toda clase de informaciones con relación a
la vida cultural, política y económica de las Repúblicas ame­
ricanas.
2.-Recopilar dichas informaciones en la forma conve­
niente para su posterior referencia.
3.-Coleccionar material educativo, como libros, folletos,
mapas, banderas, revistas y periódicos de las Repúblicas ame­
ricanas.
II.-Departamento de Información Pública.
1.-Contestaciones a las preguntas que tengan relación
con las Repúblicas americanas y en general con el movimien­
to panamericano.
2.-0rganización de reuniones público-educativas y de
conferencias.
3.-Ministrar oradores a otras organizaciones para sus
juntas.
4.-Mantener una Sección de Prensa que prepare y dis­
tribuya noticias a la prensa del continente americano.
5.-Preparar y distribuir publicaciones.

NOTAS DE ACTUALIDAD EX'fRANJERA

123

III.-Departamento de Cooperación.
1.-0rganización de acilividades interesc?lares.
.
medio
2.-A. crecentar el intercambio panamericano por
los de
de reuniones sociales y correspondencia sostenida entre
habla española por una parte y los de inglesa por otra. .
gestiones
3.-Ayudar a los estudiantes viajeros en sus
para
como
así
,
tivas
educa
es
para i:�i gresar a las institucion
asegurarles su bienestar.

Miembros

de Es�u­
Hablando estrictamente, la Liga Panameri �ana_ ,
zac10n o�cial
diantes no es un club o sociedad, sino la orgam
contmen- /
del
les
ianti
estud
es
acion
internacional de las agrup
te americano.
s erá
Sin embargo, la Liga Panamericana de Estudiant� �
licas
repub
las
de
sexos
s
ambo
formada por estudiantes de
edula
en
sen
intere
se
que
los
americanas, y por todos aquel
es.
cación de las futuras generacion
Serán socios activos aquellos que asistan a las reumones
les enregulares de la Liga y ejecuten las comisiones que se
comienden.
Socios colaboradores serán aquellos que no pudiendo asispor
tir a las reuniones de la Liga y habiéndose pronunciado
alsu
de
a
medid
la
los fines que ésta persigue, colaboren a
cance.
1Serán Socios Honorarios, los Presidentes de las Repu' bl'
Pleni­
dos
cas americanas, los Embajadores, Ministros y Envia
potenciarios de los países hispanoamericanos en , los �stados
o­
Unidos de Norteamérica, y los de éstos en los pa1ses hispan
adas
americanos, así como todo aquel que por razones justific
merezca tal distinción de la Liga.

�124

COOPERACION

Fin anzas

La Constitu ción
expresamente p ro .
.
a los miem bros .
hibe el cobro de
cuotas
Durante l os trab aJ.
gados c ontribu
os
p reliminares
yeron perso a1
en te Y, es de esp los del e
p ara lo sucesi vo,
:
erarse qu�
se Ilev�n , �a� o
_
l os tra baj os c on
contr1buci ones
volu nt a ri a s
ayuda de
um camente.
Lugar de la Li ga
con r

elación a las activ
id

ad es .p an am eri
can as
. L a L.1ga est á en c onstan te e ín
tima rela ción c o
l'ldades p úbli cas
n l as a uto .,
Y de1 r amo edu ca t·
vo , y tra a
o
a
en
j
c oop era ; � c o; las organiza ci ones ex
isten�:s, ��p eci�alm
m on a na meric
ent
e c on la
an a, o sea l
.
a o rga mza
Cial de l as Rep
c1o n interna cion
úbli cas a mer·1canas
al o fi
.

Toda Europa está
en armas
La u'lt1m
· a guerra f u ,
11 v
p oner fin a l as
eía
n
n o úni camen t:
g uerras.
r
l o: :�: �:;:on a
a Democra cia, si
l
a guerra p
ara s al no m uch os de 1
fundam en te.
os �ue p iensan
Pensa ron que 1
m
ás p ro guerra, s1 n o a
lo men os debili tar
niquilaría, p o r
ía el m ili ta/
1sm o .
. Pero resulta que h an pas ado y .
a cin c o a ños des
muo_, la guerra
de que tery el militarismo
;
europeo es ah or
orm1dable que
a m uch o m
.antes de 1a guer
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ra .
En e1 an- o de 191 3
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b_an, en total, alr
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h omb res.
sen t·im1.ento m1hta
rist a en E
urop a h a au

!�

l

NOTAS DE ACTUALIDAD EXTRANJERA

125

mentado . Se c omprueba esto c on sól o rec ordar que después
de que l os ejércitos de Alem ani a y Austri a fueron reducid os,
p o r el Tra:tad o de Versailles, a una cifr a casi irrisori a, l os
· o tr o s Estad o s h an aumentado sus ejércitos de m odo muy c on­
siderable. Estos Estados contaban en sus ejército s antes de
la guerra, c on dos mill ones ocho cientos cincuenta y tres mil
cuarentá y cuatro h ombres. En 1922, sus ejércitos alc anza­
b an la cifra de cuatro millones ciento cincuenta y seis mil n o­
vecientos cincuenta y cinco hombres, l o que significa un au­
mento de más de cuarenta y d os por ciento, mientras que l os
ejércitps austriac os y alemanes habían sufrido una reducción
del ses\nta y o ch o por ciento . La flota de Austria fué aniqui­
lada, y Alemania se quedó c on una marina formada de seis
barcos vieJos verdaderamente inútiles .
Y este aumento de ejércitos fué hecho en la empobrecida
y arruinada Europa, que a goniza por la más espant osa mise­
ria, la falta de trabajo y los horr ores del h ambre.
Y la bota de hierro aplasta no solamente l o s Estad os an­
tiguos, sino también a l os Estado s nuevo s.
Checoesl ovaquia, que bajo el dominio austriaco fué obli ­
gada a dar para el ejércit o setenta y tres mil hombres, s os­
tiene ahora un ejército de ciento sesenta y tres mil hombres.
P ol oni a , que antes de la guerra daba a los ejércitos de Rusi a,
Alemania y Austria , ciento noventa mil h ombres, p osee aho ra
un ejérciit o de dosciento s setenta y cinco mil hombres. Fin­
l andia, que enviab a a los ejércitos del Zar treinta mil h o m­
bres, p osee ahora un ejército de ciento yeinte mil hombres.
Este aumento de armamento en l os países " libertados "
p or los Aliad·os, espanta al mismo militarista inglés general
Wilson, que ya ha predicho que este estad o de c osas tendrá
por fin una nueva catástrofe mundial. L a locura de aumen­
tar l o s ejércit os se hace más clara aún, cuando se recuerda
que el peligro del militarismo alemán ya n o existe y que tam­
p o co hay que temer al f antasma del Zar. En Rusia rige aho­
ra un g obierno de obrer os y campesinos, que no tienen ningu­
nos motivo s para querer pro vocar la guerra. Hay que recor­
dar que Rusia, en vez de aumentar, redujo sus ejércitos al cin-

�126

COOPERACION

cuenta por ciento. Y no obstante eso, Europa se ha conver­
tidq en el campo militar donde hoy se preparan nuevas gue­
rras. Y cuando haya estallado la catástrofe, se gritará que
esas guerras también tienen por fin la salvación de la Demo­
cracia. Y asíi seguirá mientras reinen en Europa los Poinca­
rés, Curzon, Mussolini y 'Otros salvadores.
Hasta qué grado estos salvadores arruinaron a Europa,
lo demuestra el siguiente hecho citado por un periódico vie­
nés.
En la ciudad de Leipzig, cerca de Desau, Alemania, la
hermana del célebre profesor de la Universidad de Heidel­
berg, Ana Nauman, encontrándose en la más espantosa mise­
ria, extrajo de la tumba de su familia las urnas de metal de
su abuelo, padre e hijo, y las vendió después, poniendo los
esqueletos de los muertos en cajones de madera.
Según cálculos de varios hombres de ciencia, la guerra
mundial costó, además de diez millones de muertos y heridos,
doscientos cincuenta mil millones de dólares.
Doscientos cincuenta mil millones de plata pesan . . . . . .
23.436,000 de kilogramos. Para poder transportar este peso,
se necesitarían tres mil novecientos trenes, de cuarenta ca­
rros cada uno. Si se unieran todos estos trenes, se obtendría
una cadena de mil ochocientas dos leguas. Si pusiéramos los
doscientos cincuenta mil millones de dólares, dólar tras dólar,
se podría ceñir todo el globo terrestre, por el Ecuador, dos­
cientas ochenta y seis veces. Si pusiéramos estos dólares uno
sobre el otro, obtendríamos una c'Olumna de trescientas no­
venta y cuatro mil leguas. Lo que significa un,a distancia do­
ble de la que existe entre la tierra y la luna. Si dividiéramos
estas sumas entre todos los habitantes de la tierra, cada uno
'Obtendría ciento setenta dólares.
Ahora ¿ qué cuenta tendríamos que' hacer si tradujéramos
a dinero el valor de diez millones de muertos, contando diez
mil dólares solamente por una mano, tal como falló reciente­
mente un juez de los Estados Unidos en favor de un mucha­
cho a quien un automóvil mutiló una mano 1 . . . .
" Freiheit ", de Nueva York. 9 de julio de 1923.

I N DICE DEL SEG U N DO TOMO
N U MERO CINCO
Págs.

ulo 27 Constitucional en el ramo del
Proyecto de Ley Orgánica del Artíc
.···························
Pe tróleo, por Agustín Gómez Campos
.....
e Alba . . . . · . . : . . . . . . .
d
o
Pedr
:
Le de Cooperación Agrícola , por
rEdua
por
,
e
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Conciliación y Arbi
Có�o deben integrarse las Juntas de
·
·
·
·
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·
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·
·
·
·
·
·
·
·
·
·
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do Delhumeau . . . • • · · · · · · · · · · · ·
.
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La educación pública en México
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El alma espl endorosa de
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La desesperación de Alemania, por
os, por \,Vilham Wilhs Dav1es . • · •
Inquietud obrera en los Estados Unid
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Proyecto de Ley de Huelgas . . . . . . .
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Esperanza y Temor, por I . L.
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Los mejo res cuentos de todos los
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Notas de actualidad nacional • • •
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Notas de actualidad extranjera
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La escuela rural por José María
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¿De quién es el poder?, por Amos Pinc

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INDICE

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J U N T A DIRE CT I V A D E L A ACAD E M I A
Presidente, Licenciado Emilio Portes Gil.
Secretario, Julio Jiménez Rueda.
Grupo de Estudios Históricos:
Presidente, Juan de Dios Robledo .
Secretario, Ignacio B. del Castillo.
Vocales: Ricardo Covarrubias, Roberto Nieto e Y.
Pérez Vargas.
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Q U E TIENDEN A SU M EJORA­
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TUDIOS SOCIA LES Y POLITICOS.
Secretario de Redacción. DEMOSTRARA POR LA REVISTA
COOPERACl'O N LO QUE VALE
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CIENTE E INSPIRADO EN FINES
NETAMEMTE PATRIOTICOS.J."
Director,

COOP ERAOION ES,
PUES, UNA REVISTA
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1 6 DE SEPTIEMBRE, NUMERO 2

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Sociales y Políticos del Partido Cooperatista Nacional

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Seis meses . . . . . . . . . . . . . . . . . . $ 5.00
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Redacción y administración, Av. 1 6 de Septiembre, 2
Teléfonos: Ericsson, 1 2- 1 - 1 3. Mexicana, 8- 1 5 Neri
Administrador,

GUILLERMO MARIN

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      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1784902&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>Cooperación, 1923, Tomo 2, No 8, Julio</text>
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                <text>La revista Cooperación, la cual, se editó mensualmente a cargo del Lic. Julio Jiménez, a través de la Academia de Estudios Políticos y Sociales (AEPS), entre diciembre de 1922 y octubre de 1923, como el medio de divulgación oficial del Partido Cooperatista Nacional. Su objetivo era tejer lazos de solidaridad entre el Congreso y la Universidad a través de la publicación de disertaciones que, mediante el estudio de la realidad mexicana, propusieran formas de solucionar los grandes problemas nacionales. Su lema: Es una revista abierta a todas las tendencias del espíritu.</text>
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                    <text>COOPERACION
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ORGANO DE LA
AC ADEMIA DE
ES.
TUDIOS SOCIA L
ES Y POLITICOS
DEL
PARTIDO C OOP
ERATISTA NACIO
NAL

Director,

Juuo ]IMENEZ RUEDA

Secretario de Red

acci6n.

GABINO A. P
ALMA

TO M O ll
NUMERO]

r

México, D. F., ju
nio de 1923

�Derecho de propiedad
Por el Lic. A. GOMEZ CAMPOS

FONDO
RICARDO COVARRUBIAS

CAPILLA ALFONSINA
BT.P-T,H)Tfi'C." r:�•HTr-::&gt;$JTAR!A

,.

Los antiguos fundaron el derecho de propiedad sobre
principios que no son los de las generaciones presentes, de allí
que las Leyes que garantizan aquel, por estar basados en di­
chos principios, deben ser esencialmente distintas.
Pero haciendo una ligera comparación entre los precep­
tos que antiguamente fundaban el derecho de propiedad y al­
gunos de los que hoy tenemos en vigor, advertimos que, aun­
que ahora rigen principios distintos, siguen las Leyes infor­
mándose en los viejos principios.
Ante todo, sabemos que algunas razas jamás han estable­
cido ni conocido el derecho de propiedad, y otras que estable­
cieron la propiedad pri�ada relativamente hace poco tiempo.
Los tártaros conciben el derecho de propiedad solamente sobre
los rebaños, pero no sobre la tierra. Sabemos que los antiguos
germanos, dentro de cada tribu, asignaban anualm,ente a cada
uno de sus miembros un lote de tierra para que lo cultivara,
pero no le adjudicaban la propiedad de él, ya que al año si­
guiente era distinto el lote asignado. Otras tribus tenían por
costumbre poner en común sus cosechas y en comlÚn las con­
sumían, resultando por una contradicción muy marcada el he­
cho de que eran dueños de la tierra, pero no lo eran de sus
frutos. Aristóteles refiere que en Creta y Esparta cada cual
daba cierta cantidad de sus cosechas, pan, harina, vino, fru­
tas, etc., para el consumo de las comidas comunes.

�5

COOPERACION

DERECHO DE PROPIEDAD

Pero no es nuestro intento formar un análisis sobre la
organización de la propiedad privada en las razas más anti­
guas, en las que fueron inseparables la religión, la familia y
la propiedad, sino solamente patentizar que en nuestras socie­
dades modernas no obstante haber caID¡biado los principios
que fundan el derecho de propiedad, las Leyes que lo garan­
tizan siguen palpitando los viejos principios de escuelas en
desuso.
Cuando se hizo en Francia la famosa Declaración de los
Derechos del Hombre, la propiedad se consideraba con el cri­
terio de la escuela individualista, entonces imperante, como
uno de tantos derechos naturales de que el homJbre se haya
investido desde el momento mismo de su nacimiento por el
solo hecho de ser hombre; de ese modo todos los hombres tie­
nen naturalm¡ente la obligación de respetar los derechos indi­
viduales de los dem'ás, y esta obligación era el fundamento del
mismo Derecho, era la regla social, de tal manera que por la
misma fuerza de las cosas la salvaguardia de los derechos in­
dividuales de todos, hacía neecsaria la limitación de los dere­
chos individuales de cada uno ; con tal escuela individualista
partían del derecho subjetivo para elevarse al derecho obje­
tivo; fundaban el derecho objetivo o sea la Ley sobre el dere­
cho subjetivo, natural e intocable para el hombre. Esta doc­
trina individualista vino a encontrar su fórmula precisa y con­
creta en los siguientes artículos que sancionaron los revolu­
cionarios franceses; '' Los hombres nacen y permanecen libres
en derechos. El fin de toda sociedad política es la conserva­
ción de los derechos naturales e imprescriptibles del hom­
bre .... El ejercicio de los derechos naturales de cada hom­
bre, no tiene otros límites que aquellos que aseguran a los de­
más miembros de la sociedad el disfrute de esos mismos dere­
chos". Artículos lo., 2o. y 4o.
Pero los autores de la Declaración no sólo fomularon esa
tesis general, fundada en la teoría del derecho individual, ya
pasada de moda, sino que votaron el artículo 17 que puso bajo
la salvaguardia de la Nación como intocables esos derechos
naturales, especialmente considerando como sagrado el derecho

de propiedad cuando dijeron: "Siendo la propiedad un dere­
cho sagrado e inviolable, nadie puede ser privado de ella, a no
ser cuando la necesidad pública, legalmente comprobada, exi­
giere el sacrificio de ella, bajo la condición de una justa y pre­
via indem¡nización� Final:m,ente, el 18 de marzo de 1793, la
Convención decretaba la pena de muerte contra quienquiera
que "propusiese una ley agraria u otra subversiva de las pro­
piedades territoriales, com�rciales o industriales.''
Indiscutiblemente que el legislador francés constituyente
entendió la propiedad en su mera acepción romana: -El de­
recho de usar, gozar y abusar de una cosa, es decir, el concep­
to eminenteme, nte individualista; y tan fué así, que el Código
Civil, encargado de prestar eficacia a los preceptos constitu­
cionales y que llegó a llamarse el "Código de la Propiedad",
definía ésta en su artículo 544. La Propiedad es el derecho de
disponer de una cosa de la manera más absoluta, siempre que
no se haga de ella un uso prohibido por las Leyes.''
La idea que dominaba a los autores de la Declaración, era
que la conservación de las propiedades debería ser respetada
como un derecho contra el cual el propio legislador no podría
atentar sin hacer la indemnización respectiva. Se plantearon
la cuestión como juristas romanos, pero no com;o filósofos o
economistas; dijeron que la propiedad era intangible pero no
dieron la razón por qué lo era, ni siquiera investigaron el fun­
damento del derecho de propiedad; establecieron un derecho
objetivo, comp regla de conducta, como ley imperativa, reco­
nociendo un derecho subjetivo, la propiedad como algo natu­
ral, intangíble e invariable, sin investigar el fundam:�nto de
ello.
No obstante que en nuestros tiempos l){"evalece un con­
cepto distinto del fundamento del derecho de propiedad, sos­
tenido por la escuela llamada del "Derecho Social", en contra
de la escuela llamada del "Derecho Individual"; no obstante
que en los tiempos modernos, para fundar los derechos del hom­
bre debe partirse de los derechos de la sociedad, del derecho
objetivo para llegar al derecho subjetivo; no obstante que el
derecho de propiedad no es ya la fa·cultad de "usar", "gozar"

4

�6

COOPERACION

Y "abusar" de una cosa supuesto que, si así fuere, ese derecho
sería también para no usar o no disfrutar de una cosa; y es
incuestionable que un individuo no tiene derecho para dejar
sus tierras sin cultivo, no tiene facultad de poseer sus casas,
sin ser habitadas, sus solares urbanos sin construcciones ni sus
capitales mobiliarios improductivos; no obstante esto, decimos,
varios preceptos de nuestra Legislación, en materia de propie­
dad, están forjados en iguales moldes, en idénticas formas de
la Legislación francesa. Así, el artículo 730 del Código Civil _
declara sagrada la propiedad invidual cuando dice : '' La pro­
piedad es inviolable; no puede ser ocupada sino por causa de
utilidad pública y previa indemnización". El mismo estrecho
círculo férreo e infranqueable del Derecho Roro.ano se nota en
el artículo 729 del propio Ordenamiento cuando dice: "La pro­
piedad es el derecho de gozar y disponer de una cosa sin más
limitaciones que la que fijan las Leyes.''
Nuestra propia Constitución contiene preceptos que sos­
tienen y aseguran para el hombre con carácter netamente in­
dividualista ese sagrado derecho de propiedad. "Nadie puede
ser privado de sus propiedades sino con formalidades esencia­
les de procedimientos". (Art. 14.) "Las expropiaciones sólo
podrán hacerse por causa de utilidad pública mediante indem­
nización." (Art. 27).
Y de tal manera predomina la escuela individualista en
estos preceptos, por más que hayan estado anim;ados de crite­
rio socialista los constituyentes, que sancionaron el derecho
de propiedad como derecho natural del hombre elevándolo a
la categoría de garantía Constitucional diciendo: '' En los Es­
tados Unidos Mexicanos todo individuo gozará de las garan­
tías que otorga esta Constitución"; (Art. lo.) y garantía, se­
gún la misma Constitución, es el derecho de propiedad en los
términos precisos de los artículos 14 y 27 antes citados, dere­
cho y garantía que sólo pueden restringirse como en el dere­
cho antiguo individualista '' por causa de utilidad pública y
mediante indemnización''; derecho y garantía tan absolutos
.que sólo pueden restringirse en los casos graves, tan graves

DERECHO DE PROPIEDAD

7

como la invasión del territorio mexicano, la perturbación gra­
ve de la paz pública, etc., según el artículo 29 Constitucional.
No, las doctrinas del derecho social que se halla en estado
de elaboración, el concepto evolutivo del derecho socialista
que pudiéramos llamar, tiende a reemplazar dondequiera, en
la cátedra, en la doctrina, en la jurisprudencia, y debe serlo
en la ley positiva, el concepto individualista por el concepto
de la interdependencia social.
El punto de partida de la doctrina del "Derecho S9cial"
es el hecho de que el hom¡bre vive en sociedad, ha vivido en
sociedad y seguirá viviendo, siendo esa sociabilidad un hecho
primitivo y no producto de la voluntad humana; de hecho el
hombre nace miembro de una colectividad, con todos los lazos,
con todas las -obligaciones y restricciones que le impone la so­
lidaridad social. Sus pretendidos derechos naturales no deben
ser por consiguiente absolutos, sino que deben estar sujetos
por aquel hecho a todas las obligaciones que im:pone el man­
tenimiento y desenvolvimiento de la vida colectiva, por con­
siguiente, los derechos, entre los cuales está el de la propiedad,
deberán estar sujetos a todas las emergencias, exigencias y
eventualidades que vaya exigiendo la vida colectiva.

�EL ENCICLOPEDISMO Y LA ESPECIALIZACION

El ·enciclopedismo y la especialización
La simple observación del progreso del saber hum.ano nos
demuestra que se ha ramificado en forma tal que no puede ya
existir un cerebro que abarque un cúmulo de conocimientos
completos que se refieran a todas sus múltiples manifesta­
ciones.
La división del trabajo con sus brillantes resultados es la
prueba más palpable de las grandes ventajas productoras del
sistema de especialización, puesto que si para fabricarse una
máquina cualquiera cada obrero tuviese que hacerla toda en­
tera jamás sería tan perfecta su producción, ni tan rápida, ni
tan económica, como haciendo un especialista cada parte del
mecanismo total. Esta es ya una verdad indiscutible, fuera
de toda duda, admitida en forma definitiva. Ahora bie�, se
pretende que si eso es en las necesidades de la práctica, lo con­
trario sucede en lo que se relaciona con el desarrollo intelec­
tual de un escolar, asegurándose que nada hay mejor que for­
mar un sistema de conocimientos en la mente del niño siguien­
do la clasificación científica positivista, que se juzga lógica y
razonable, aduciéndose en favor de tal idea, que va tendiendo
de lo abstracto a lo concreto. Nada tenemos que objetar a es­
te argumento, puesto que en efecto es ese para el niño el ca­
mino m.ás llano en sus estudios, pero esto no es óbice para que
afirmemos terminantemente que el sistema enciclopedista que
pretende crear una escala de conocimientos, por muy bien en­
cadenados que estén unos con otros, es un fracaso absoluto, ya
sea considerado como base de cultura elemental, o bien sea

9

tomado como sistema de ejercicio intelectual. Queremos refe­
rirnos principalmente a la educación que se imparte en nues­
tras Escuelas Primarias. Cualquiera bachiller o profesionista
graduado hace dos o tres años que se ponga a hojear un cua­
derno de apuntes de algún alumno de tercero o cuarto cursos
de instrucción elemental quedará asombrado de que un núme­
ro tan grande de conocimientos pertenecientes a las más di­
símbolas materias se dé a los niños de nueve a diez años de
edad, y lo más curioso es que ese bachiller o profesionista no
recordará nada absolutamente de aquellas enseñanzas. Pre­
guntad a cien abogados y a cien médicos si saben sacar raíz
cuadrada a un número dado y no sabrán sino dos o tres de
ellos; interrogadlos acerca de una sim.iplicísim. a suma de que­
brados y no podrán verificarla . . . . Habréis escuchado y no
sin embeleso hermosísimas piezas oratorias y habréis quedado
pasmados de los amplios conocimientos sobre historia' economía, derecho, astronomía, etcétera, de que hacen gala los tribunos; pues bien, preguntadles si los han aprendido en la Es­
cuela y si son sinceros os responderán que no, pues que cuanto
pudieron asimilarse de las enseñanzas de maestros primarios y
_
secundar10s lo habrán olvidado para siempre. El cinemató­
grafo con sus lujosas creaciones sobre motivos históricos' los
cuentos y leyendas, las novelas de Alejandro Dumas y de Víctor Rugo en esa materia, las de Emilio Salgari y de Julio Ver­
ne por cuanto toca a Geografía, las reseñas de la Guerra Eu­
ropea Y de otros conflictos con millares de episodios y de anéc­
dotas, las revistas ilustradas de todos los países la lectura del
ier�quillo Sarniento, del Quijote, de las granded obras griegas,
a opera, el drama y la comedia, abriendo constantemente
nuevos horizontes al espíritu humano son maestros más efica­
ces que todos los de las universidades y planteles mientras se
trate de conocimientos generales enciclopédicos. Y a esta
c�ltura multiforme y abundante, que es verdad que carece de
sistema, la llaman lo.s bachilleres y profesionistas : '' cultura a
la violeta". Esto no obstante, el m,édico recuerda a su maes­
tro, a su libro y a su escuela cuando va a recetar, el abogado
corre a su código, a su plantel y a su viejo profesor cuando va

�COOPERACION

a formular un alegato en un juicio; empero, ambos cuando
van a dar una conferencia, a formar un discurso o a dar cima
a cualquiera acto social o político, por mucho que tenga direc­
ta relación con suJ carrera profesional recurren a la cultura
"a la violeta". Quiere decir esto no que nosotros ataquemos
a todo sistema ordenado de enseñanza, sino que tratamos de
preconizar que deben verse los resultados prácticos de los dis­
tintos sistemas para hacerlos más en conformidad con la ver­
dad de las cosas, que deben dejar de ser meramente teóricos,
que deben ser menos especulativos en la acepción ideológica
del vocablo, para pasar a ser eficientes, aplicables, útiles, positivos, naturales, ciertos.
Ocupémonos de la instrucción primaria. El gran error de
los planes que han estado en vigor en esta parte de la ense­
ñanza es el suponer que los seiscientos '◊ setecientos alumn�s
de una escuela primaria van a ser profesionistas, pues los seis
años de su labor los emplean: Primero. En aprender a leer me­
cánicamente. Segundo. En aprender las cuatro operaciones
fundamentales de la aritmética, sin que ni con mucho sean há­
biles para hacerlas. Tercero. En aprender a escribir, si _por
ell'O se entiende hacerlo sin ortografía, sin redacción propia Y
sin la suficiente aptitud para formar vn memorial o una sen­
cilla carta mercantil o social. Y Cuarto. En tratar de asimi­
larse cerca de quince materias desde la Gramática hasta la Ins­
trucción Cívica, con los resultados prácticos que ya hemos dejado asentados.
.
,
.
Tomemos como ejemplo dos materias: la Geografia Umversal y la Física: el niño al salir de sexto año no sabe dónde
está el Peñón de Gibraltar ni el Puerto de Sebastopol, sólo
recuerda que el mundo tiene cinco partes y cinco grandes ma­
res pero confunde a los de menor imp·ortancia, al Caspio con
el Rojo y a éste con el Negro .... preguntadle por los límites
de Alemania y enmudecerá o hará omisión de uno o dos de
ellos; preguntadle sobre la población total de la tierra Y ni re­
m'◊tamente se aproximará; sabe que los globos suben porque
tienen hidrógeno, recuerda muy bien los estados de la materia
y sabe que el aire favorece la combustión, pero si se le incendia

EL ENCICLOPEDISMO Y LA ESPECIALIZACION

11

el traje corre y aviva las llamas en vez de arrojarse al suelo o
de arroparse, y no sabrá explié'aros por qué razón un vaso de
cristal se "revienta" con agua muy caliente, asombrándose
de que resista más el delgado que el grueso.
Nuestra pregunta es ésta: t, el esfuerzo que hace la Na­
ción para educar a los niños en las Escuelas Primarias y los
seis años que cada alumno dedica a esa enseñanza, están bien
empleados para lograr los resultados que dejamos señalados?
Contestamos rotundamente que no. En efecto, de seiscientos
alumnos cuando más veinte o treinta van a seguir una carrera
profesional, pero aun suponiendo que fueran cien (téngase
presente que es un promedio exagerado porque hablamos tam­
bién de los Estados de la República)� t, es razón que pierdan
seis años quinientos alumnos para que hagan ejercicios inte­
lectuales los otros cien que van a pasar a las Escuelas Secun­
darias 1 Y todavía si esos ejercicios fueran útiles para ellos,
pero ni aún eso. Heriberto Spencer sostenía brillantemente
que un niño no debiera posar sus ojos sobre un libro antes de
los doce años de edad; el sistema de los Jardines de Niños con­
tradice esta idea, pero ambas buscan libertar a la niñez de
ese terrible tirano que se llama banco de la Escuela. Es la ti­
ranía más espantosa, la más inícua, la más insufrible, la de
llegar a las tres de la tarde en los meses de mayo y junio a
sentarse en tales potros de tormento a estudiar geometría y
química . . . . cuando el niño siente la inclinación de correr, de
leer novelas o historias divertidas .... y al niño hay que se­
guirlo. No va gran distancia de la doctrina aquella famosa de
los "dómines irritables de gramática", de hacer entrar con
sangre la letra a la de sentar seis horas diarias a los niños a
oír cuarenta mil enseñanzas pesadísimas de todas clases, du­
rante seis años .. .. para nada.
A este sistema odioso, torpe � inservible llamamos el sis­
tema enciclopedista y nosotros le enfrentamos al de la espe­
cialización. Afortunadamente el señor Licenciado José Vas­
concelos, actual Ministro d� Educación Pública, ha reacciona­
do brusca Y enérgicamente para derribar ese sistema ilógico y

�12

COOPERACION

absurdo para tratar de seguir al niño, prefiriendo el tecnicis­
mo que necesariamente se liga con otro: la especialización.
En' nuestro concepto el niño, al entrar a la Escuela Pri­
maria' no debe recibir del maestro sino dos enseñanzas: Aritmética elementalísima, constantemente repasada, sin pasar de
las reglas más usuales en el Comer�io, sin llegar a las famosas
raíces cuadradas y cúbicas, y Lengua Nacional, prefiriendo
las lecturas selectas, la habilidad y facilidad en la redacción,
la costumbre de formar cartas, memoriales, documentos, etc.,
y dejando aparte las escabrosas reglas gramaticales que ape­
na� debieran ser tocadas. Nos es indiferente la gritería de
protesta que esto levante ; enseñadles a los niños, si gustáis,
lo que son adverbios, tiempos, modos, adjetivos, etc., ellos se
encargarán de olvidarlo . . . . Decidme si hay tres profesionis­
tas de cien que escojáis que sepan emplear debidamente las
palabras: "habría, hubiera y hubiese". No nos hagamos, pues,
ilusiones. Y finalmente, dejad a los niños que completen su
educación, dadles libros, novelas, revistas, periódicos, cuentos,
todo en forma sugestiva para ellos, ponedlos a sembrar o ha­
cedlos que elijan un oficio y ponedles talleres en las Escuelas
y ellos seguirán su disposición natural, ellos se especializarán.
Unos inevitablemente buscarán los artefactos de carpintería,
otros preferirán los versos, aquellos elegirán la música y así
todos tenderán a su impulso propio, a su afición verdadera.
Marden indicaba que no hay que poner a muchachos cuadra­
dos en agujeros redondos.
Este sistema aparentemente anárquico y destructor ten­
drá al fin que imponerse, sólo que sus peores enemigos serán
los maestros de Escuela, rutineros por: lo general y conserva­
dores; no habrá que hacerles caso, sino oírlos, replicarles e im­
plantar el sistema de Especialización. Pensad en que si el
niño va a hacer carrera, en la Escuela Secundaria se le prepa­
rará para ella y en la Profesional estudiará su ramo detenida­
mente, y si no va a hacerla es mejor, mil veces mejor, que la
Escuela Primaria le forme una tendencia propia, definida, un
carácter muy suyo y le dote de un solo conocimiento, o de dos,

EL ENCICLOPEDISMO Y LA ESPECIALIZACION

13

de muy pocos, pero sólidos, de su gusto, que aprenderá bien y
seguirá después inevitablémente.
Nosotros no somos educadores, escribimos nuestras ideas
sobre esta materia como fruto, según dijimos antes, de la sim­
ple observación de los hechos; las damos a los demás para que
puedan ser útiles como el reflejo de lo que son los sistemas en­
ciclopedista y especialista ante el sentido común.

Eduardo DELHUMEAU, Jr.

/

f

(

�INFLUENCIA DE LAS ESCUELAS TECNICAS

15

ap�end er c ualquie r trabajo, con l a convicción de poder d es em­
p enarlo en una form a verd ad eram ent e práctic a, en poco ti em�
.
p � Y sm grandes . preámbulos d e preparativos y consultas.
Sm duda que esta mflu encia h a sido ya p ercibida por toda la
_
socie dad, pues b ast a ver l a pre dile cción que tiene por el in­
greso a estos tipos de escuel as, manifes tado con el aumento
d e inscripción que arroj an los da tos e stadísticos a que s e hace
r efer encia en este inform e .

Influencia de las Escuelas Técnicas
Influencia de las Escuelas Técnicas en general y particularmente de la de Inge­
nieros Mecánicos y Electricistas en el progreso material del país.-lnforma­
ción relativa a Planes de Estudios, referente a estas escuelas.-Organización
de los Centros de Cultura Popular.-Proyectos para el año próximo en
materia de educación técnica.

Por el h e cho de s er no rmal en estos establ ecimi entos e du ­
cat ivos e l que cuando me nos el 50 por cient o del ti empo se
h aya d e dicado a la aplic a ción d e la te orí a y a la s práctica s
de T aller y L abor ato rio, etc., se h a logra do qu e la enseñanza
que en la actualidad s e imp arte , de j e de ten er e l carácter n eta­
m ente libre sco d e o tras époc a s, y que el paso de los a lumnos
de la e S¡cue la a l a call e , s ea ins ens ible , es de cir, qu e s e encuen­
tr en en el trabajo c asi e n l as misma s condicion es qu e cuando
e st aban en l a p r im er a.
Esto h a da do por r esultado que todo
e l p er sonal salido d e l as mi sm as s e v ea c apacit ado para e xt en­
der sus iniciativas en forma activ a en difere nt es ram as de la
ci encia y d e la industri a , y que la soci e dad haya llega do al
convencimi e nto de que la e ducación que en estas e scue las s e
imp art e, es l a ver dad eram ente id eal en l a époc a por que atra­
ve sa mos, e s de,cir, tener los conocimi entos ne c es arios y sufi­
cien tes p ara luch ar con éxito y pod er comlp etir en bu en a lid
con los d e la mism a profe sión u oficio. Como los conocimi en­
tos que s e adqui ere n son, como antes s e dij o, los n e ce s arios
y sufici ente s y, sobr e t odo, s e han aprendido en la aplicación,
que es como realme nt e s e apr e nden los principios, cada alumno
salido de· estas e scu elas se siente ,con fuerza pr opia p ara

Escuela de Ingenieros Mecánicos y Ele
ctricistas
Aprendizaj es y carrer as.-Estudios
p ara obreros.-Cur­
sos d�urnos carpintería , h errería , t orn
;
e ría , fundición, plom e ría
Y hoJ al atena, en dos años.-Estudios
p ara ma estros : un año
�á� p ara amplia ción y p erfe ccion ami ento de los mismos con
o­
mmi��tos. 3 aüo s. �studios p ara Ma
e s tros M e cán icos , Auto­
-::m.�v1hstas Y E � e ctr11c 1stas : ampliación
de conocimi entos y en­
s en�nzas especiales y e duc ativas,
4 años.-Estudio s p ara In­
gem e�os M e cánicos y Electricist
as : los mis mos dich os
y otr os
sup enore� en 7 año ..-Cursos noc
turnos : Estudi os p ara
�
'.
ob re­
ros, los �rusmos ofic10s citados, 2
años .-Para M ae s tros,
com
o
n lo s dmrnos, 3 año s.-Para M ae
stros El e ctricistas, 4 años ,
;
_
� _mismo que p ara M aestr os M e cán icos y Mae stros
Automo­
ih
; �tas.-Es�udios p ara Ing enieros Mecánicos y Ele ctricis tas,
. ano s, lo mIS mo que en los cursos diurnos.-Todos estos es tu­
dios son en clases te óricas y
p ráctic as d e taller o de aplicación.
-�ara s er aiumno d e número
de los c ursos de obreros s e re­
u
_i � ere : Acre �itar más de 15 años de e da d. T ene r l a �ptitud
isica n e c esari a para los
tra b ajos d el t all er y
no p a de cer en­
fermeda d contagiosa .
E star r e cientemente vacunado ·
Present�r certi· fic a do ofi •
cial de h ab e r termina do la e duc a ción
p rimar�a e l em ental. Ac
re di tar buena con ducta
po
r
med
.
io
d
'
e
un
certific ad 0 ofi cia1
.
exte ndid o por la p erson
a
a
cuy
o
se
r
vici
o
b i. er e stad
h u? en los últimos mes e s p re c e d ente s a l a solicitud
o P:r el dire
cto r d e la e scuel a en donde hubiere
h e cho sus ·

�16

COOPERACION

est udios prima rios. Para ser aluilllilo re gular en los c ursos de
Maestros, se necesita, además : Certificado de Instrucción Se­
c undaria y sustentar un exam en de adm¡isión sobre l e ctur�, .
dictado, gramática elemental, aritmBtica, en problemas senc�­
llos O'eometría plana y valorización de volúmenes. Los asp1ran�e� a la carrera de Ingenieros M ecánicos y Electr icistas
d eben además, obtener en cada uno de los cursos y pr ácücas
que h�gan durante los tr es primeros años, la calificació� mí­
nima de 7.-Todos los alumnos, a excepción de los pens10na­
dos y de los pobr es, deberán pagar las cu otas correspon­
diente s.

Escuela de Artes y Oficios para Hombres

Ap rendizajes y certificados qu e expide : Par a obr eros y
para Maestr os.-Cursos de : Ebanister ía, Tapicería, Cob rería,
Hojalat ería, Talabarter ía, Herrería Artística, Fun�ición, en
2 años • siendo la ense ñanza teór tco-práctica y debiendo cur­
sar un ' año preparatorio los alumnos qu e no hubier en termi­
nado su instrucción ele mental.-Para ob reros se exige en su
admisión qu e sepan le er y escribir y la,s op er aciones elementa­
les de aritmética, para los cursos de carr era ; y para los apren­
dizajes de oficios libres, solamente que tengan buena condu cta
y cumplida asi&amp;tencia, pudiendo ingr esar a la e scue la desde
los 12 años. Esta Escuela e stá en constru c.ción.

Escuela de Maestros Constructores

Apr endizaj es y carr eras.-Estudios para ob rer os, en 2
años : Albañilería y piedra artificial, c emento armado, cante­
ría y mármol, carpintería de construcción, h errería y c erraj e­
ría de construc ción, plomería y ob r as de lámina, pintura, es­
tucado y decóración, vidriería de cor ativa, electricista monta-

INFLUENCIA DE LAS ESCUEL
AS TECNICAS

17

dor .-Los mismos c urso s par a Ma
e str os Téc nic os e n 4
,
~
año s
'
mas
e n.senanzas educativas
: Castellano, Escritura, Aritmét ica '
Alge bra, G eom e tría, Trigonometr
ía, Fís ica y Química elem en­
tale s, Mecánica, con ocim i entos de
Materiales y He rramientas
Dib uj o ornamental, arquitectónico,
g e ométrico y de máquinas'.
Fisiología e Higiene, Saneamiento
de Edificios, L egislación
_
relativa, m,edición y nive lación, Con
tabilidad Industrial Elec­
tricidad, Geo grafía e Historia, Gim
nasia, Dep ort es, Pr es�pues­
tos Y avalúos.-Los curso s de esta
s mat erias pue den ser
e stu­
diados libr e:m ente.-Los requisitos
de admisión so n : ser ma­
yor d e 14 año s, acr editar buena con
ducta y hab er con cluído
1� e duca,ción primaria el emental,
pudiendo , sin embargo, admi­
tll'se alumnos que no la hayan te
rmin ado y qu e ingres
arán
a la vez que a lo s cursos antes dich
os, a uno preparato rio en la
misma escuela, d e un año y en com
binación con las dem ás en­
señanzas. Estar vacunado. No
pad ec er enferme dad conta­
gio sa Y pagar las cuotas correspond
ientes.-La e scueta ad:m ite
obreros par a s u perfe ccionamien
to en · cualquier gén ero de
d�c hos conocimientos, y los curso
s son diurnos y noc turnos
Y en clases de aplicación, de talle
r y d e teo ría.

Escuela Tecnológica para
Maestros

Tie ne por objeto preparar
maestros d e enseñanza indus­
.
trial Y de traba jos manuale
s, para servicio de las escuela
s ele­
m entales, s e cundarias y
normales.-Los c ursos son par
a
Ma es­
tros ForJ·adores Y Torn
e ros, e n 6 sem e st r es,
y para Ma estros
ebanistas, en 4 s em estr
es.-Para Profesore s de Enseña
nza Ma­
nual, en 4
sem e str es, y para Profeso res
de
Art
e
s
Ma
nuales
I��ustriale s, en 5 sem estr
es ; y de carrera o libres.-La
s con­
d:cio n es d e admis
ión son las generale s.-Esta
e scue la e stá en
vias de fundaci
ón.

2

�COOPERACION

INFLUENCIA DE LAS ESCUELAS TECNICAS

Escuela de Industrias Textiles

Escuela de Artes · y Oficios para Señoritas

Los cursos serán teórico-prácticos en los ramos industria­
les de algodón, lana, seda y fibras diversas, dividiéndose en
tres grados.-Al primer grado corresponderá la carrera com­
pleta de Ingenieros Textiles ; al segun do, la de Maestros de
ros TexFábri ca, y al tercer o, la de Obreros Técnic os.-Ingenie
.,
prepacc10n
instru
la
tiles. Para esta carrera será necesaria
ales.
especi
ratoria abreviada y después dos años de estudios
-Maestros de Fábrica. Deberán recibir la instrucción pri­
un
maria superior y después ,cursar án materias especiales en
ins­
de
cado
certifi
tar
año.-Obreros Técnic os. Deberán presen
és
trucción primf:.ria, o recibirla en la propia escuela, y despu
en­
hacer los cursos relativos, elec"tJvamente, de las siguientes
ero,
Cañon
or,
Hilad
ero,
Pabil
r
dero,
señanzas : Preparador, Ca
Urdidor Engomador, Tejed or, Tintorero, Acabador. Todos
écnico
estudia;án la aplicación de las tarifas de salarios.-T
los
Manufacturero de Hilados y Tejid os. En 4 años ; siendo
ia.
estudios ilustrativos fundamentales y especiales de la mater
En
1
año.
os.
Tejid
y
os
Hilad
-Maestros de Preparación de
s, en
-Maestros de Hilados y Tejid os, en 2 años.- -Tintorero
Esta
es2 años.-Cond iciones reglamentarias, las generales.cuela está en vías de fundación.

Tiene por objeto la enseñanza de, trabajos manuales co­
munes a la mujer : modistas, confeccionadoras de sombreros,
confeccionadoras de ropa de niños, bordadoras y encajeras,
peinadoras, floristas, fabricantes de objetos artísticos, dibu­
jantes de modelos para labores, cocineras, reposteras , confi­
teras, fabricantes de salchichonería y artistas en fotografía.
Los cursos se hacen en dos y tres años para las carreras y
electivos libres, por materias : diurnos y nocturnos. Compren­
diendo la enseñanza materias ilustrativas, fundamentales y
educativas, como Lengua Nacional, aritmética y geografía
elementales, e�critura, dibujo, canto \Coral y ejercicios físicos.
-Los requisitos de admisión son los generales indicados.

18

Escuela de Artes Gráficas
Tiene por objet o enseñar y perfeccionar : encuadernado­
res, fo­
res, rayadores, tipógrafos, linotipógrafos, fotograbado
urs
s
s.-Lo
alista
especi
ntes
? �s de
tocrom.otipógrafos y dibuja
ias libres.
mater
derse
apren
carrera serán en 2 años y podrán
ment;:i­
funda
nes
-Los requisitos de admisión serán los comu
en
vías de
les de las eséuelas similares.-Esta es.cuela está
fundaci6n.

19

Escuela de Arte Industrial "La Corregidora
de Querétaro"
Tiene por objeto la enseñanza de diversas artes industria�
les remunerativas y propias del trabajo femenil, en mayor
e�tensión que las impartidas en la de Artes y Oficios, cuyo ca-,
racter elemental es diverso ; y a la vez, la instrucción y edu­
cación de la mujer para prepararla convenientemente a la
vida activa, social y d·el trabajo.-Las carreras que se enseñan
s�n : Batik, Bonetería, Bordado a mano, Bordado a máquin_¡1,
Cmematografía, Co,cina y Repostería, Conservación de Le­
gum,'bres y frutas, Decoración en porcelana, Encuadernación
Fabricación de Estuches , Manufactura de flores, Fotograb ado'.
Industrias domésticas, Confecci ón de vestidos y sombreros,
�o dela� o, Pa�agüe:'ía, Pasa_manería, �einados, Masage, etc.,
leteria, Perfumena, RepuJado , Sl;tlch1chonería y Tintorería'
.
'
s-iendo los cursos ,c1orrespondientes
en uno y dos años.-Hay
cursos de materias libres y la enseñanz
a es en clases diurnas

�20

COOPERACION

y nocturnas.-Para ser admitida como alu�na, � e r� quiere :
_
presentar certificado de 60. año de instrucc10n primaria supe­
,
rior O sustentar examen indispensablemente, y los demas re­
.
quisitos comunes de conducta, salud y pagos correspondien­
tes . tener 17 años.-En todas las escuelas enumeradas, de en­
señ�nzas industriales, el aprendizaje se hace e� aulas Y talle­
res, procurando la aplicación práctica e inmediata de los c ? ­
nocimientos y el aprovechamiento de los �� oductos ��l :rabaJo
realizado y puesto a la venta en exposiciones periodicas especiales.

INFLUENCIA DE LAS ESCUELAS TECNICAS

21

Escuela Comercial para Señoritas
"Miguel Lerdo de Tejada"
Es del tipo de enseñanza elemental de la ' ' Doctor Mora ' ',
y su programa semejante ; teniendo un curso de tres años,
que una vez b6cho acredita a las alumnas como Tenedoras de
Libros, Oficinistas o Secretarias, Taquimecianógrafas. Los re­
quisitos de admisión son los repetidos.-Edad, 14 años ; cer­
tificado de 60. año o examen.

Escuela Superior de Comercio y Administración
Tiene por objeto la enseñanza y educación comercia� más
completa, y su Plan de Estudios está dividido e� dos periodos.
-Primer período : Un curso de tres años, el mismo y funda­
mental para toda 1carrera comercial, al final del cual se alcan­
za el grado de Bachiller de Comercio u Oficinista, o Tenedor
de Libros O Corresponsal.-Segundo período : Un curso de dos
años de enseranza superior especialista, al fin del cual la Es­
cuela titula al alumno como : Comerciante y Agente de Co­
mercio, 0 Contador de Co·mercio, o Contador Público, o Con­
tador Fiscal, o Actuario y Auditor, o Profesor de Escue,1a de
_
Comercio.-Los alumnos están obligados a ha-cer la practica
en trabajo efectivo, dura�te seis meses.-Los reJuisitos de
admisión son los ya repetidos comunes a las demas escuelas.

Escuela Comercial "Doctor Mora"
Como la Superior acabada de citar, prepara elementos de
trabajo para Oficinas del Comercio y la Administra:ión, pe� o
elementalmente, pues sólo tiene un curso de tres anos, s�tis­
t'echo el cual. la Escuela ac'I'edita al alumno como Bachiller
de Comercio, Oficinista, Tenedor de Libros o Correspúnsal.
-Sus requisitos de admisión son los mismos.

Escuela de Taquimecanógrafos
De carácter especialista, imparte enseñanza de Mecano­
grafía, Taquigrafía, castellano e inglés, en un curso de dos
años, otorgando diploma al alumno que los satisface, como
Taquimecanógrafo Corresponsal.-Los mismos requisitos de
admisión.-Los cursos en estas Escuelas Comer,ciales son tam­
bién diurnos y nocturnos, de carrera y electivos.

Escuela Nacional de Enseñanza Doméstica
'l'iene por objeto preparar a la mujer para sus funciones
sociales del hogar, proporcionándole conocimiento en trabajos
manuales apropiados, que puedan proporcionarle remunera­
ción.-Las carreras que enseña la Escuela, son : Profesora de
Ec·onomía Doméstica, en 4 años . Ama de Casa, corte, cocina,
confección de sombreros, repostería, lencería, bordado a má­
quina, en 2 años Estudiándose durante la enseñanza de ca­
rrera, materias ilustrativas, diversas y educativas y siendo los
cursos diurnos y nocturnos y también -electivos.-Los cursos
nocturnos duran cinco meses.-Los requisitos de ingreso son

�22

COOPERACION

Ama de Casa,
los :mismos dichos excepto para los cursos de
los cuales sólo . ,es
.
de Corte ' de Coci�a y de Sombreros, para
año de mstruccion
ne,C'esario presentar certificado hasta de 4o.
elemental.

Escuela Hogar para Señoritas "Gabriela Mistral"
Semejante a la anterior, imparte enseñanzas técnicas de
trabajos manuales y pequeñas industrias de la casa y otras
ilustrativas fun damentales y educativas.-La enseñanza se
divide en tres categorías : lo. Curso de Educación para el
Hogar, 2 años.-20. Cursos libres, 1 año y medio. Modas,
encajes, sombreros, bordado, cocina, conservación de frutas,
curtido y confección de pieles, industrias na.cionales, jabone­
ría, perfumería. puericultura, economía doméstica, pintura de­
corativa, lavado, planchado, desmanchado y tintorería, galo­
nes y peinados.-30. Materias aisladas, por las que recibirán
ias· alumnas solamente boleta de examen en vez de certificado
d�. :fin · de curso.- -Como requisito de admisión, especial, estas
escuelas tienen el de recibir alumnas :con sólo 12 años cum­
plidos, siendo las demás condiciones las usuales.-Los cursos
son diurnos y nocturnos.
A fin de tener una base de que partir para ver qué ense­
ñanzas, fuen, de las generales, es decir, de la lectura, escri­
tura y elementos de aritmética, era necesario impartir a las
personas que probablemente asistirían a los referidos centros,
y fuera de las que de una manera general se había proyectado
que se cursaran en los mismos, se procedió a hacer una inves­
tigación lo más minu,ciosa posible en diferentes rumbos de la
ciudad ( en aquéllos en que desde luego debieran establecerse
esos Centros), y así se pudo dar cuenta esta Secretaría de lo
que realmente necesitaban y pedían esas personas, por este
procedimiento se pudieron formar grupos que en los cuatro
rumbos de la ciudad pudieron recibir las referidas enseñan­
zas. En la parte Norte de la misma se tiene establecido un

INFLUENCIA DE LAS ESCUELAS TECNICAS

23

Centro, en la casa número 51 de la Avenida Peralvillo • del
lado Oriente, en la casa número 135 de la calle de Capu&lt;ihinas .
del lado Poniente, otro en la Escuela Normal para Señoritas:
y en la parte central, el del edificio que ocupa la Escuela
·
. " . S e tiene
" D octor B a1mis
en proyecto el establecimiento
de otros Centros, debiendo establecerse en primer lugar, uno
en la prolongación de las calles de Bolívar. Los cuatro Cen­
tros anteriores son para mujeres, y la asistencia a los mismos
es de personas de diferentes edades y con diferentes clases de
con-0cimientos, teniendo obreras analfabetas, alumnas que de­
sean aprender un oficio o practicar una industria y que tienen
conocimientos rudimentarios de instrucción primaria, y otras
que, con malos conocimientos de instrucción primaria, tienen
conocimiento de algún oficio o industria y desean perfeccio­
narse. La enseñanza se ha proye, ctado llevarl a a la práctica
en �a forma siguiente : dividiendo el tiempo en dos partes,
dedicar la primera a enseñanzas teóricas y la segunda a los
oficios o industrias sencillas. D e esta manera se puede obte­
ner que cada alumna cuando menos dedique el 5 por cient9
de su tiempo para las aplicaciones. Las analfabetas, 40 por
_
ciento del tiempo para estas últimas y el 60 por ciento restante
para desana.fabetización. De una manera general se pretende
que exista una labor de equilibrio entre los conocimientos teó­
ricos y prácticos de las educandas y llevar a cabo las enseñan­
zas en forma tal, que la primera parte de las mismas sea edu­
cativa, y en la segunda parte, la mitad educativa v la otra
mitad utilitaria. A lo antes dicho hay que agrega; que por
medio de conferencias a propósito de Higiene y Civismo se
puede decir que las personas que asisten a los Centros, e;tán
capacitadas para luchar en buenas condiciones en las diferen­
tes ramas que hayan aprendido. Se ha tenido cuidado en los
grupos de analfabetas, de separarlas por edades, agrupando
a las de corta edad y separándolas, para la enseñanza, de las
adultas, lo cual ha dado muy buenos resultados. Es de notarse
que ,con la sencilla organización antes esbozada, se ha logrado
tener una asistencia suficientemente constante y que el número
de alumnas que asisten a los Centros, no sea mayor en cada

�24

COOPERACION

de las
uno de ellos, solamente por falta de local ; pues a pesar
ahora, de
incomodidades con que se trabaja y de la falta, por
clases
sus
a
rren
elementos útiles herramientas, etc., concu
o
venid
han
con verd¡dero e�tusiasmo. Los referidos Centros
desde ha­
a llenar de una manera efectiva, una necesidad que
la clase
de
nas
perso
para
ce mucho tiempo se hacía sentir,
mencionada.
Para el próximo año de 1924 ,se proyecta aumentar el
número de Centros Culturales Nocturnos para Obreros, hasta
al, Y,
lograr obtener 100, correspondientes al Distrito Feder
­
Prepa
la
además, se va a proponer la creación de una Escue
ratoria para Escuelas Técnicas.

La psicología del periódico
Por R. ESPARZA MARTINEZ

Desde que el genio batallador de Guttemherg realizó con
su invento la más sublime de las revoluciones del pensamiento,
el periódico es y ha sido arma poderosa de la imaginación y de
la inteligencia, y su influencia ha sido decisiva sobre el pro­
greso y desenvolvimiento de las sociedades humanas.
Apenas el obscuro inventor de Maguncia lanzó a los miste­
riosos mundos de la publicidad la primera edición de la Biblia
y el amplio espíritu del periodismo, llevando a los cerebros el
aliento vivificante . de cultura que circunscribe su misión alta­
mente moralizadora y benéfica, hizo difundir por todas partes
las luces iridescentes de la verdad y de la ciencia, a través de
los errores de los tiempos y de las tenebrosidades de la igno­
rancia imperativa.
Y no fué preciso esperar el magno descubrimiento de la
imprenta para que el ideal de la hoja impresa se manifestara
en el esfuerzo noble y avanzado de seres superiores. La apa­
rición del primer periódico fué precursora del intenso movi­
miento civilizador que sucedió a la invención de Guttemb erg,
Y, al señalar a la humanidad nuevos horizontes de investiga­
ción y de estudio, planteó en la mente escrutadora de los sabios
el problema· que la imprenta vino a resolver.
Es sin duda el periódico la expresión genuina de los sen­
timientos más marcados y arraigados de un pueblo que viene
� ser como el objeto que mejor refleja la potencialidad de los
impulsos culturales de una raza.

�26

COOPERACION

LA PSICOLOGIA DEL PERiúDICO

No hay aspecto de la actividad individual donde no se
descubra la influencia del periódico, ni tampoco se concibe
fuerza alguna que obre sobre el adelanto de las naciones, en la
que no se manifieste el influjo potente y provechoso de la
prensa.
Tiene el periódico la virtud de expresar cuanto de grande
y excelso engendra el pensamiento, y, a despecho del despo­
tismo de los gobiernos, de la tiranía de los próceres, de la edu­
cación y de la tutela aherrojadora de los llamados mentores de
las clases desheredadas, hace llevar hasta las conciencias timo­
ratas el eco victorioso de redención y libertad que repiten sus
caracteres imborrables y que en boca de los hombres es acalla­
do por la incompetencia de sus jurados enemigos.
La prensa traduce los anhelos y las aspiraciones de sus
fervientes y apasionados cultivadores y entraña en sus es­
peranzas el más preciado y grandioso símbolo de la confrater­
nidad y victoria.
· Es para la sociedad cuyos designios representa como el
centro a cuyo derredor convergen todos los elementos que lu­
chan por el advenimiento de la razón y de la evidencia y em­
blema purísimo de regeneración que palpita en cada una de
las concepciones que el espíritu humano alcanza a concebir.
Representa el periodismo el esfuerzo intelectual de una
época, y es la manifestación patente del temperamento de un
pueblo, que cifra su porvenir en el progreso de sus ideas de
liberación y justicia.
Es la prensa intérprete fiel de los dolores de una raza, y
como tal debe condensar sus necesidades, sus sufrimientos y sus
tendencias.
Y es el periodismo un manjar que mujeres y hombres ape­
tecen : desde el político de profesión que procura satisfacer en
la noticia diaria su curiosidad de lector empedernido, hasta la
niña romántica que busca en las páginas literarias un consuelo
para su alma entristecida, todos encuentran en el periódico un
pasatiempo útil y agradable.
Solamente que el periódico, para llenar los requisitos que
le impone su misión benéfica y altamente progresiva, debe mar-

char por el sendero que la moral y el respeto a la vida privada
le han señalado, y ajustarse a los principios sagrados de la cir­
cunspección y cordura.
Porque sólo así, apegándose a las exigencias del medio y
a las reglas invariables que la prudencia y el decoro aconse­
jan, podrá ceñirse al cumplimiento de los deberes y obligacio­
nes que la civilización le ha impuesto ante las sociedades, el
llamado Cuarto Poder.

27

�¿PARA QUE?
! :::

::::::,t::::::::::

::::: = :::::

¿Para q ué?
' 'Emprendamos una fuerte campaña
en pro de la cultura nacional, ataque­
mos de. frente el hondo problema, bus­
quemos, indaguemos y pongamos �n
práctica medios, procedimientos, sis­
temas distintos de los carcomidos de
hoy . . . ' ' , decía yo no hace mucho a un
profesor. Y su respuesta, dicha con
tono brusco, impregnado de pesimis­
mo, fue esta: ¿PARA QUÉ? • . •

I

Consideré inútil insistir. Centenares dicen lo mismo. ¡, Pa­
ra qué ? ¿ Para qué emprender una obra inmiensa, una labor co­
losal que apenas iniciare:m,os y que nos traerá grandes sinsabo­
res ? ¡, Para qué abandonar esta calma que nos rodea ? . . . .
Nunca, como en esos momentos, quise abordar el estudio
de la idiosincrasia nuestra, ahondar en el espíritu de esas ma­
yorías saturadas de pesimismo y envueltas en un ambiente que
les mata todo entusiasmo y elimina de ellas todo ideal.
II

Inevitablemente, cuando estas cuestiones se estudian, sur­
ge imperiosa la necesidad de descubrir, de una vez por todas,
las hondas causas que determinan el estado actual del organis­
mo nacional. Y también sin poder evitarlo nos vemos irreme­
diablemente ante el paisaje de la vida nacional en el momen­
to -trascendental para la América- en que el Hispano pisó
tierra trayendo a la diestra un estandarte de conquista disfra­
zado con el ropaje de los misioneros.

29

Allí está la clave del problema, la respuesta a la magna
jncógnita que surge, inmutable, cuando el cerebro navega en
busca de las causas de esa triste idiosincrasia nuestra.
Es indudable que las razas de Anáhuac -que asombraron
con su civilización al hispano no obstante que estaba hecho a
todas las grandezas, como dijo una vez Fernando de Ibarzábal,
galano cronista de " Universal " de la Habana- poseían todas
las características de las razas jóvenes, en cuyo cerebro-colec­
tivo, sano como su cuerpo, germinan vastos ideales y energías
suficientes para realizarlos. Indudablemente también que ca­
recían, por tanto, de las grandes lacras que enferman el orga­
nismo de las viejas naciones y cierto que su varonil contextu­
ra, im1)onente y severa, diríase hecha en bronce y hierro.
Como pueblos jóvenes, viriles y optimistas, desconocedores
y libres de las hormas que torturan el cerebro y el organismo
de los pueblos antiguos, su vida mental y social carecía de
complicaciones ; su religión misma no tenía por base sino el
agradecimiento a todo lo que les producía bienestar. Por eso
adoraban al Sol, que era un enigma para ellos, ignorantes de
las teorías de Laplace y de Copérnico, y a la Luna, y al Agua
y al Aire. Su religión carecía en absoluto de cosas impenetra­
bles e inexplicables.
Tenían también, claro está, los defectos de todo pueblo
joven que se alucina con el brillo de su progreso rápido y con
la contemplación de su misma fuerza y de su misma juventud
Por eso gustaban del sacrificio humano y por eso, en la guerra,
hacían alarde de crueldad.
Pero es indudable que poseían la mayor parte de los atri­
butos de los seres saludables : ' ' talento, optim;ismo, alegría,
éxito ' ', según la fórmula del doctor Ingenieros. Teniendo un
cuerpo sano, poseían, necesariamente, un alma sana.
Ahora bien, nubló el tranquilo cielo de la vida de Aná­
hua c la llegada s-6.bita de hombres que vestían brillantes arma­
duras, más brillantes aún por el beso del Sol y que, jinetes en
brio sos corceles dirían.se, por sus rubias cabelleras, hijos del
Sol. Vomitaban, en efecto, sus arcabuces y sus morteros to-

�30

cooPERACION

rrentes de fuego y anonadaba su gallardía que parecía herma­
narse a su fuerza.
Eran los buenos tiempos de la hegemonía de España y es­
taba de moda emJprender latg os y peligrosos viajes para llevar,
con las armas en la m:ano, 10, religión cristiana a las más remo­
tas regiones de la tierra.
El hidalgo español, en altecido con sus grandezas -pues
que en sus dominios no se ponía el sol- y tonificado con el or­
gullo de su estirpe, no perseguía con sus conquistas, claro está,
sino la gloria, estaba ávido de gloria.
Ahora bien ; el español de aquella época era, sin duda, ex­
cepcionalmente apto para la conquista, pues era osado, audaz
y astuto ; pero hay varias clases de conquistas y la de pueblos
es, sin duda, una de las más difíciles : en aquellas épocas aún
más. Los latinos en general son, por su misma idiosincrasia,
poco apropósito para la conquista de pueblos, pues su carácter
exaltado los impele a menudo a usar de la fuerza y de la vio­
lencia antes que del convencimiento, no sucediendo lo mismo
eón el sajón que gusta ver ltis cosas a través de la frialdad de
sus razonamientos. En la ép oca de don Hernando Cortés este
problema era aún más complicado, pues no cabe duda de que
el tiempo es un factor decisivo en la transformación de las
ideas.
El gran error de los conquistadores estuvo en que creye­
ron que dejaban la vida y el progreso donde ponían el pie y
que en cada sitio en el cual estallaban las granadas de sus mor­
teros quedaba im1&gt;lantada, súbitamente, la rancia civilización
hispana. Sin embargo, todos sabemos que, más aptos para la
guerra que las razas autócto11as, pues conocían de tiempo atrás
medios de destrucción más efi caces, bien pronto -después de
una serie de heroísmos- pusieron su planta sobre el cráneo de
los vencidos pensando, en medio del natural ofuscamiento pro­
ducido por el triunfo, que todo había concluído y que lá glo ­
riosa epopeya no tendría may ores consecuencias. Pero olvida­
ron que en el pecho de cadn uno de los supervivientes de la
catástrofe y en cada cerebro de los seres de la nueva raza
-producto de la mezcla de ainbas- se agitaba el gérmen de un

¿PARA QUE?

31

odio profundo que el tiempo, a pesar de su tendencia destruc­
tora, no ha podido borrar.
El organismo de la nueva raza presentaba, inevitablemen­
te, todos los síntomas de un organismo enfermo.
Las mujeres -desde luego- no podían encontrarse sanas
Y fuertes después de presenciar la hecatombe. Ni las madres
c�yas hij as les habían sido arrebatadas para satisfacer la luju�
_
na del hidalgo español, ni ellas mismas, indignadas ante tanta
b arbarie, podí �n dar vida a una raza fuerte y sana. Recordad,
_
SI no, el empuJe brutal del hispano ébrio de oro y de lujuria y
la resign �ción admirable de las mujeres de Anáhuac que, luego
de ver como eran fulminados los hombres de su raza, fueron
forzadas a aceptar la esclavitud salvaje de los aventureros a
quienes debían entregar sus cuerpos y sus almas y también Íos
de sus hijas.
No es posible contener el desfile interminable y horrible
de las escenas que ilustran las páginas de la historia nacional .
involuntariarn:ente aparecen ante nuestras pupilas dilatada�
por el asombro, primero la vida admirable de las razas de Te­
noxtitlán con su sencillez pasmosa y su indiscutible belleza .
luego el instante en que el hispano ' ' ansioso de gloria, . . . . . �
nada más que de gloria ' ', pisó tierra de Anáhuec y después 1;
epope�a,, el choque de dos razas fuertes y el brutal empuje del
,
conqmstador, mas ducho que el mexica en el arte de la guerra
Y ensoberbecido también con su abolengo. En seguida . . . . la
esclavitud horrible y la tortura del vencido ante la songa del
vencedor ; �uestras mujeres sirviendo para saciar los apetitos y
para dar vida a una nueva r�za hija del dolor y del libertinaje ;
a una raza enferma, adolorida, sin entusiasmos ¡ cómo podría
tenerlos ! sin ideales, sin fuerza de voluntad, falta de espíritu
de empresa (no era posible que fuese de otra manera) y menti­
rosa Y débil y abúlica e inconsciente y horriblemente viciosa
a�entando, eso sí, un terrible odio, el odio que cada .mexican�
s�ente por la raz·a que nos legó sus lacras sin poder transmi­
tirnos sus virtudes y sus grandezas indiscutibles ( ¡ cómb podía
·, ·
·
hab erlo h ec ho SI· e1 eJercito
conqmstador se componía de la
.
es coria
de la nación española ! ) En cada corazón, inevitable-

�32

¿PARA QUE?

COOPERACION

mente, se encendió una llama de odio. En efecto, no necesitá­
bamos haber recorrido las páginas de la Historia para ver co­
mo en una pantalla el horrible ejército de mujeres abandonadas
y de huérfanos sin asilo y sin pan, preguntando a sus madres
por los autores de sus existencias y bebiendo desde pequeños
el dolor y el odio. ¡ Hijos de la lujuria . . . !
De dos razas enfermas no podía haber resultado sino otra
enferma también y débil, desequilibrada, pesimista, triste y
propensa al fracaso, repitiendo la fórmula asentada y que sola­
mente por un esfuerzo tenaz y enérgico podría salvarse por sí
misma.
Efectivamente, la nueva raza presentaba estas caracte­
rísticas :
a) Los defectos, las lacras de ambas razas se habían su­
mado.
b) Las virtudes, o sean las cualidades buenas, se habían
restado.
Como resultado :final se encontró que la raza nueva reunía
las siguientes condiciones :
Cualidades : Buenas o virtudes (restadas con el cruza­
miento ) . En mayor o menor escala, según diversas condi­
ciones, predominan en un reducido número de seres, la fuerza
de voluntad, la claridad de los juicios y el talento de la raza
extinta. (E�tos fueron quienes después utilizaron la llama
de odio que se encendía para arrojar al conquistador. )
Cualidades malas, defectos o lacras (sumadas con el cru­
zamiento) . Físicas : debilidad, anemia, completa ausencia, en
fin, de salud Morales : voluntad nula, a:mor a la mentira,
servilismo, i11constancia, falsedad, odio al " gachupín ", cruel­
dad, propensión a la rapiña ( en sus múltiples grados) .
Herencia :filológica : la jerga que usa el pueblo bajo, el
léxico en el cual tienen cabida los pseudo vocablos " pader ",
" mama", " truje ", " venemos ", " pos ", etc1
Herencia religiosa : la súbita transir.ión de las creencias
diáfanas y perfectamente comprensibles de los antiguos m.e­
xicas, carentes de toda complicación y sin cosas inexplicables,
a una religión nueva y llena de misterios, no pudo dar sino un
•

33

resultado : la adopción, por miedo · a la bota del vencedor, del
dogma que se les presentaba, la falsa adopción de una reli­
g10n que no acaban aún de ,c•omprender. Confirma esto el
hecho de que_ aún en la actualidad, entre los indígenas se
estila colocar el ídolo (al que en realidad veneran) detrás
del Cristo. Y también que en todos los demás miern'bros de
esa raza se ve meridianamente que la adopción de esa religión
es, a todas luees, superficial, y falsa, visto esto, naturalmente
con la lente de la más profunda serenidad y sinceridad de que
seamos capaces.
Concluyamos. Toda raza en la cual se encuentran fren­
a
te frente dos herencias disociadas, es de.cir, que no pueden,
en modo alguno, llegar a amalgamarse, es un producto " hí­
brido ' ', y las dos herencias tenderán a exterminarse entre sí '
luchando, si no irremediablemente, sí con toda la fuerza _ de
destrucción de que están dotadas, hasta concluir con el indi­
viduo mismo. Quiere decir que toda raza híbrida tiende a
acabarse a sí misma, envenenándose paulatinamente, sin darse
cuenta, en medio de su inconsciencia -estado inherente a
todo hibridismo-, de su suicidio.
Y como resultado de un balance general encontramos el
predominio de las lacras sobre las virtudes y, por tanto, la lu­
cha desigual y ventajosa entre unas y otras. Y si tenemos
en cuenta que el poder de destrucción y la inconsciencia que
caracteriza a estas mezclas fatales, nos impelen -aunque ja­
más irresistiblemente, sí con suficiente fuerza, suficiente para
�a escasez de la que posee'mos- a destruirnos, claro está que
cada nueva generación es, indefectiblem,ente, inferior a la an­
terior y que, a esos pasos, bien pronto tendremos, merecida­
mente por cierto, la bota del rudo imperialismo yanqui, sobre
la nuca.
Encontramos, pues, primero, una irreflexión harto grave
-aunque de acuerdo con el estado intelectual de la época­
en el ibero, quien no pudo pensar nunca que daba vida a una
raza en cuyo interior se ocultaba la llama de un odio irrefre­
nab le, qn e tarde o temprano habría de estallar, engolosinado
c o·mo se encontraba, con su falsa victoria, que le llenaba los
3

�34

¿PARA QUE?

COOPERACION

re sus m a­
an ch aba con san g
_
bolsillo s d e oro y que, aunque m
nas si e1:es
eña p ersp e ctiv a d_e . �
fr
lag
a
h
a
l
rar
mi
cía
nos , le ha
pués , una sumis10n. extr. ana,
coronadaS Por la gl ori a • y des
imp erios os
nueva ra z a a lo s
}
c asi al armante, de parte de la
se
e
, no dando s enale� d aprestar
m andatos de su fatal herencia
.
ece
er
m
que
endiéndola con la ur gencia
a co nt rarrestarla, at
­
n
icu�
e diato y como conse
Ahora bien ; com o r esultado inm
cio­
na
do
era
l
om
ivo del cong
cia d e e s e e stad o morbo s o colect
se
,
a
az
r
a
l a d ebilidad de l
nal . como atributo i nh erente de
,
pes ar de · tod o ante las almas
y er �ue, por encima de todo y a
El Dol or .
la c ara ho sca e irónic a d e S. M.

III
dado _Y
emp o y con tod o cui
A reservE&gt;, de es tudiar a su ti
i
ia
fermeda d endém�c a que a gob
·minucio si dad, e sta terrible en
ctual, per­
emo s el pr oblem a a _
el . organismo de l a raz a, plante
tud .
gm
a
ciado en t o da _su �
.
mitiendo que sea visto y apre
a
p en� ble , smo
s ol ame nt e e s mdi s
o
n
ue
q
a
y
s
o
am
Asentáb
i a . Ahora
darle una solución s atisfa ctor
urg ente, apremi ante,
e r e solv er defi­
a que pue de y deb
bien . la educac ión es la únic
r d e lo � : du­
en est e cas o la labo
nitiv�mente el p roblem a . Y
o
p adres o �adres d e farr:1ha,
cadores mo derno s -ya s ean
r o : a im:pul­
u e es s en cillo y cla
m a estros - se re du ce a algo q
u enas de la
b
es
d
cualfda
a flot e , las déb iles
s ar , ha st a ponerl as
goma d oloro s a y a com­
en medio de 1;1-na �
ra za, que s e d eb aten
eno mt eh gent e , sus lacras o d
b atir sin de scanso y con ma
fe cto s .
· na1
· , n na cio
nuev a e duca � 10
He a quí tod o el secreto de la
ar ­
a
ap
Tod o lo que t ienda
ser .
y he a quí también su r azón de
que ser, n e ce sariamente, defici�nte
tars e de est e camino, tiene
e infructuoso .
valor
ra, g ra nd e por su alto
Llevar a cab o e sta grande ob
lo s que bus quen por c a ideal de
.
1· ntr,inse co , deb., ser el gr an
dien do que e, sta lleºue a 1 a
· i· er to"',., l a gl ori a, preten
mi· nos 1nc
(Y

35

mayo r brevedad. Obra p erdurable y única será ésta, y quien
l a realice pued e muy bien e star seguro d e que la Patria, gran­
de d e spués y fuerte, coloc ará sobre sus sienes la s imbólica
coro na de laurel.
Pero estudi emos serena y d espasionad amente, con l a se ­
r i e d a d qu e el ca so lo r equi ere, aun qu e de modo s omero, los
male s principales, que c ansan los espíritus de lo s individuos
del conglom erado na cional, y lo que hasta hoy h emo s h e cho
por no sotr os mi smos, en nue stra defens a .
Iniciemos el estudio repitiendo lo que ya asentáb amos e n
página s anteriores, relativo al poder de d estrucción que c a­
ra cteriza a to do raza híbrida . As entáb amo s que , sobre to do
en el cas o nu est r o, exist en do s tendencias opuestas y disocia­
das, por tanto, que se encuentran en el'.l¡c'arnizada luch a en
nue stro organismo y que le im'p elen a d estruirse . en el más
breve tiempo.
Observando, en efecto, con c alma y s erenidad la o rgani­
z a ción d e nue stras instituciones, lle g amo s a la conclusión in­
eludible d e que se encuentran conformad as ' ' ad hoc ' ' p ara la
gran ob ra de d es trucción inicia da con gran entusi asmo po r
lo s conserva dores , como medio e:fic a císimo de afianzarse en l a
dir e cció n de los a suntos públicos . El hogar y la escuela son,
incons ciente mente -preferible es creerlo así-, los c entros
d e mayo r activida d en este s entido.
La primera mira, la fund amental, consiste justam'e nte e n
la de strucción d el ideal. Y j ustament e el peligro está allí.
Por e s o el mexic ano cuando homb re , no ti ene ideal alguno :
e s una nave sin timón, y una nave sin ti'món es arr as tra da
contra la ro,ca abrupta. La Na ción entera se dirig e hacia la s
pod eros as mu ralla s -construídas por ell a misma ; y el choque
será ine vitable si, como lo hemo s dicho ya, no se pone un vio­
lento y eficaz rem edio.
P ero, muy lejos de ello, vemo s que , por el contrario, la
ma sa tod a, ce diendo ant e el formidabl e impulso de la fuerte
here ncia dis ociad a que se agit a en el interior de c ada s er, se
apresta a sostener el estado a ctual, reaccionando, si aca so, en
senti do adverso, contrario a su s mi smo s i ntere se s .

�36

COOPERACION

¿PARA QUE?

Observemos ahora cómo coincide esta destrucción indivi­
dual y colectiva con los síntomas que presentan los organismos
enfermos : el tuberculoso sabe ( t, lo sabrá de veras 1) que nece­
sita imprimir a su vida una orientación distinta, opuesta en
verdad, para salvarse y no lo hace : cede ante el empuje de su
_
misma enfermedad. El alcohólico cree saber que los licores
espirituosos están matando su organismo, y sin embargo cede
ante el empuj e de su enfermedad misma. Citemos un caso elo­
cuente : un conocido médico, reputado como sabio, acostumbra­
b a analizar en las cantinas el proceso y los estragos del tequila
en el organismo, y después ·de haber disertado brillantemente
acerca de tales asuntos, ingería la bebida. . El fumador sabe
de memoria, porque lo ha leído infinidad de veces, que la nico­
tina hace estragos en el organismo y se complace en encender
un cigarrillo después de haber tenido en sus manos un lib:o
.que habla de estas cosas en forma sugestiva. En fin, el a�cio­
nado empedernido al bello sexo, nada ignorante de los peligros
a que expone este vicio, experimenta placer en obrar en forma
opuesta, arrepintiéndose falsamente de que el mal le devora, Y
volviendo en seguida a caer en el mismo vicio.
1, No os parece que un poder, que diríase sobrehumano, im­
pele a estos seres a obrar en esa forma 1 Mil casos más podrían
presentarse como prueba de que el organismo que así obra es
un organismo enfermo en cuyo interior lucha el morbo des­
tructor, acabando principalísimamente con la voluntad : la mu­
chacha que se entrega, el hombre que miente, el criminal, etc.,
etc. La conocida frase " nadie experimenta en cabeza ajena "
es una consecuencia de la debilidad del organismo enfermo.
Es, en efecto, una de las frases sin razón. de ser, creadas al ca­
lor del ambiente predominante. Inútil es decir que todo orga­
nismo sano tiende a seguir el camino contrario.
Haciendo un resumen de lo tratado con relación a la pri­
mera e inmediata consecuencia de nuestro hibridismo, podemos
anotar lo siguiente :
I. El conservador es, necesariamente, el tipo predominante
en la raza indo-hispana, existiendo m,ayor número de reaccio­
narios que de retrógrados.

II. En México todas las instituciones están conformadas
" ad-hoc " para la gran obra de destrucción, cuyos gérmenes
se agitan en nuestro mismo organismo.
III. La labor de destrucción se• inicia con el extrangula­
miento del ideal, para obtener lo cual se acude a la destrucción
de la fuerza física (salud) y a la debilitación lenta y tenaz de
la fuerza intelectual, labor que se ha realizado en la Escuela
Primaria, pretendiendo aplicar programas contra-naturales y
adaptados a otros ambientes completamente distintos.

37

Consecuencia inmediata de la labor anterior es el auge de
todo lo falso, lo irreal, lo mentiroso. Todo organismo débil
profesa, en efecto, extraño cariño a cuanto se aleja de la ver­
dad, a la que teme, como el murciélago a la luz. Lo real, lo
exacto, lo verdadero, es relegado al olvido y cuando se ve
frente a frente de ello irremediablemente, experimenta extra­
ordi-nario disgusto.
Así la primera mentira que defendemos con amor y con
verdadero arrojo, consiste en sublimizar todo lo malo, todo lo
falso, todo lo irreal.
' ' Es verdad que tal o cual cosa no es exacta ; pero lo pa­
rece, y eso basta ". " Cierto que esto o aquello es una mentira,
una ilusión ; pero consuela, agrada, es bello ". t, No será esto,
lectores amigos, un grave error ?
La consecuencia inmediata de ello es, indudablemente, que
en fuerza de querer encontrar bello lo mentiroso, lo irreal, lo
que no es, nos hemos formado un alma de porcelana de Sévres
o de cristal de Bohemia, produciéndonos un extraño sacudi­
miento la sola presencia de lo real, sacudimiento y desasociego
que se traducen irremediablemente en forma de dolor.
Y no solamente nos hemos creado un alma hecha a todo
artificio, sino que hemos invadido el ambiente con el incienso
embriagador de una gama interminable de cosas falsas, noto­
riam ente fuera de la verdad, que nos agobian verdaderam,ente,

�COOPERACION

¿PARA QUE?

cuando al leve placer de sus bellezas peregrinas, el inevitable
dolor en el cual, también, hemos llegado a encontrar belleza,
como lo demostramos más adelante.
Nuestra irresistible devoción por lo que se aleja de lo real,
de lo que es en verdad, nos hace poseer creencias, antes que
ideas, quiere decir, que en la adquisición de normas de nuestra
vida, tiene predom!i.nio la fe. Creer es eso, seguir tal o cual
camino o adoptar tal o cual norma de vida sin pretender disec­
cionarla para ver si es verdadera o falsa. Creer, equivale, pues,
a renunciar a todo esfuerzo mental, es nulificar nuestro cere­
bro. Cree el que sigue un dogma. Ninguna creencia, por tan­
to, admite discusión. ' ' Creo porque quiero creer ' ', es la frase
del alucinado, muy especialmente del enfermo de amor. ' ' Amo
a Fulana porque la amo. La quiero como sea : buena o mala, y
no discuto sus méritos. ' '
Huelga afirmar que el' ser sano y saludable se rige por la
idea opuesta : posee ideas antes que creencias.
Claro está, también, que toda creencia se encuentra fuera
de lo natural, es decir, que toda creencia es falsa : la verdad
admite siempre la intervención del bisturí y del escalpelo de
la crítica.
Entre nuestras creencias se encuentra la de que somos una
resultante directa del medio, es decir; que nuestros organismos
están conformados, inevitablemente, al ambiente que nos rodea
y que es irrecusable la influencia que ejerce sobre el ser inte�
lectual y moral del individuo, lo que equivale a creer irreme­
diable nuestro fracaso actual, y si esto fuera una verdad, sería
un verdadero castigo del Sér Omnipotente, lo cual, también, es
un gran absurdo.
Creemos, por tanto, que es imposible ser libre en este am­
biente asfixiante que todo lo invade, y así lo aseguramos muy
a menudo, agregando que ' ' el veneno que aquí se respira todo
lo ahoga, lo extermina todo : la libertad, hija de la luz y de la
vida, murió cuando la luz huyó y cuando la vida fué un delito. ' '
Hasta inspirados somos cuando tratamos de defender y de
justificar nuestra propia manera de ser, endeble desde todos
los puntos de vista.

.Ahora bien ; de lo que nosotros mismos aseguramos, se des­
prende que sentimos devoción por una nueva mentira que nos
consuela hondamente : nosotros no somos culpables de lo que
nos sucede, es decir, la verdadera causa de nuestros desastres,
está fuera, lejos de nosortros. Nos halaga pues, desechar toda
responsabilidad, atribuyendo lo adverso a causas vagas, estra­
falarias, que nada dicen y nada significan en realidad, como
" el medio " (en la acepción usada por nosotros) , " el ambien­
te ", " el destino ", " la suerte " . . . .
Cualquiera de estas· mentiras nos abruma de una manera
verdaderamente pasmosa. Un caricaturista que se dedicara a
la admirable obra de presentar sugestivamente, ridiculizándolas
con ingenio, cada una de las lacras raciales que nos maniatan
y nos aniquilan, podría ponernos muy bien con las manos im­
plorantes al cielo y atadas con un hilo de araña. El hilo podría
llamarse de cualquiera de las maneras indicadas más arriba :
" el medio ", " el destino ", " la suerte ". O podría poner a la po­
bre fracción de Humanidad que mora en la Metrópoli, apretu­
jada dentro de la pared sutil de una pompa de jabón, dema­
siado fuerte, no obstante, para la escasez de nuestras fuerzas
y poderosa ante nuestra abulia.
Por eso quien afirm'a entre nosotros que la responsabilidad
individual no existe, dice una gran verdad. En efe:cto ; el
espíritu latino apadrina la peregrina idea de que " la suerte "
(Schopenhauer- dice : " La gente llama " suerte " a sus propias
tonterías ") decide, y " el destino " ordena. Y claro que, de
esta manera, no hay víctimas de sí mismas, sino del medio, del
ambiente, del d estino, de Dios.
Y así, ct1 ando un hombre fracasa en la lucha de la vida,
por débil e inepto, se dice que es una víctima del medio y que
ha sido extrnngulado por los absurdos reinantes, que todo lo
invaden ; pero nunca se afirma que fué una víctima de sí mis­
mo. Y en México. todo el que sufre, todo el que llora, clama
c ontra el fatalismo reinante y acusa al " medio ".
Como consecuencia de lo anterior, se asegura as1'm1smo
-y esto es muy común- que el ambiente nacional es irreme­
diablemente adverso a todas las innovaciones y que se com-

38

39

�41

COOPERACION

¿PARA QUE?

bate ruda y cruelmente a quienes pretenden llevarlas a cabo ;
se dice que la vida intelectual de la. Metrópoli es como un vasto
jardín : cada inteligencia es un arbusto, y hay una mano que,
armada de fuertes tijeras, los poda, conservándolos a la misma
altura, al raz del suelo, sin perdonar a nadie, sin permitir que
uno d e ellos surja. Pero nunca se nos ha ocurrido pensar
que bien puede existir también quien, armado de talento, pode
a quien tal labor lleva a cabo . . . . . Quiere decir, que se está
manifiestamente descontento y nos duele este estado de cosas ;
pero nada más.
Hemos sufrido, por último, durante muchos años, contem­
porizando verdaderamente con una vieja teoría sentimental,
completamente falsa. Esta teoría, tras la cual nos escudamos
los ·mexicanos, es, también, un producto inmediato de nuestra
debilidad y de nuestro amor a lo irreal.
Pretendemos, en efecto, que el fuerte nos respete, es de­
cir, que no ejercite su fuerza para devorarnos, que se compa­
dezca de nosotros.
Ahora bien ; ignoramos, gustando de creer lo contrario,
que, :c omo enfermos que somos, enfermos sin deseo .alguno de
salvación, la Naturaleza, nada sentimental, nos ayuda a su­
cumbir : los séres débiles no tienen derecho a la vida. Las
plantas, los animales, los individuos aislados, en general, no
aptos para enfrentarse al enemigo en la lucha de la vida, son
ayudados a desaparecer. La Naturaleza cede la fuerza de to­
dos los débiles a un nuevo ser, fuerte para resistir ; da ener­
gías suficientes a los poderosos para dominar a los débiles :
la vida en una lucha.
Las naciones, como los individuos, están sujetas a la
misma ley. Sí, hay, por tanto, serena y desapasionadamente
visto, una justrncación en el dominio que los pueblos débiles
sufren de los fuertes : en el cerebro, las ideas luchan : sobre­
vive la más fuerte ; en el organismo,, las celdillas luchan : la
vida y la muerte, en eterno combate, deciden el p orvenir del
ser -planta o animal- según su energía vital. Se hace un
bien al enfermo irremediablemente condenado, matándole.

Estas ideas, un poco duras para el sentimentalismo del
indohispano, han sido co·mprendidas y asimiladas desde luego
por el saj ón, quien nos las muestra aplicadas a la práctica en
la forma como procede en las epidemias y ante cualquier peli­
gro. Estudiamos ampliamente el asunto en su oportunidad.
Pongamos punto final aquí al estudio de las mentiras que
nos inspiran verdadero cariño por efecto de nuestra idiosin­
cracia.
Hagamos solamente un somero resumen de lo tratado a
este respecto.
I. Consecuencia de nuestra debilidad misma es la predi­
lección de nuestro ser por todo lo que es falso y mentiroso ;
II. La primera mentira a la que rendimos culto, consiste
en querer ver grandes y bellas todas nuestras pequeñeces, ha­
biéndonos formado un alma débil y enclenque que se asusta
ante lo real :
III. 'l'enemos creencias antes que opiniones ;
IV. La segunda mentira que sostenemos y veneramos,
consiste en que nosotros no somos culpables de lo que nos su­
cede, y sí el medio, el ambiente, el destino, Dios, etc.
V. Hemos sufrido durante mucho tiempo, adorando una
mentira de a folio : pretendemos, en efecto, que los fuertes no
ejerciten su fuerza con nosotros, es decir, queremos que la
Naturaleza se vuelva ,contra sí misma, ignorando que la vida
es una lucha y que antes que todo hay que ser fuertes.

40

Ahora bien ; una simple ineptitud para percibir la verdad
con rapidez y en toda su magnificencia, nos ha hecho, hasta aho­
ra, postrarnos ante las mentiras y los absurdos que hemos exa­
minado. Esa ineptitud no tiene otra causa que la ignorancia
o falta de conocimientos.
Estudiand o el punto, encontramos que, de la misma ma­
n era que en los organismos enfermos se desarrolla un germen
que ordena imperativamente que se destruyan, en los organis-

�42

COOPERACION

mos sanos ese· impulso se opera en sentido contrario, es decir,
obligándoles a elevarse en todos sentidos : física, intelectual
y moralmente.
La ignorancia es, pues, una simple resultante de la debi­
lidad física, siendo ésta la determinante del poco o ningún
deseo de adquirir 1conochnientos.
Y justamente, los mexicanos ignoramos todo ; ignoramos
quienes somos, qué deseamos y qué poseemos. Ignoramos
quiénes somos, porque no sabemos ni quere:mos saber cómo
está constituído nuestro organismo y cómo funciona, es decir,
la anatomía y la :fisiología humanas, refiriéndome aquí a la
última palabra en estos asuntos y no a las nociones elemen­
tales que obtenemos en nuestras deficientes escuelas ; ignora­
mos, por tanto, cómo funciona nuestro cerebro, cómo se elabo­
ran nuestras ideas, qué es eso de pensar, sentir y querer ; en
dónde reside el centro director exclusivo del organismo y cómo
la fuerza física, la fuerza intelectual y la fuerza moral están
tan íntimamente ligadas ,que las variaciones de una repercu­
ten en las demás.
Nos gusta, por otra parte, eso de no estar enterados de lo
nuevo. Estamos conformes con saber que hay cuerpo y que
hay alma y que el alma es un ' ' algo ' ' intangible, incorpóreo
y 'misterioso, q_ue vuela cuando el individuo muere, yendo a
unirse con el Creador . . . . . Lo dem'ás, ¿ para qué ?
El indohispano vive, pues, porque tiene las características
más elementales de los seres vivientes ; pero la idea de ' ' ser
humano " es desconocida para él ; no le son conocidas, en rea­
lidad, las diferencias entre el racional y el irra¡cional : los
maestros no las enseñan nunca. Prueba de que no las cono­
cemos, ni tenemos idea de ellas, es que mil y una veces por
día obramos como irracionales, es decir, en la :misma forma
que podrían hacerlo los perros o los gatos.
Ignorando quiénes somos, ignoramos también qué desea­
mos, es decir, carecemos de ideal alguno definido, e ignora­
mos de la misma manera qué poseemos, tanto en nosotros
mismos, como cerca y lejos de nosotros.

¿PARA QUE?

43

Ignoramos, por tanto, que la vida es un eterno aprendi­
zaje. Para nosotros, la vida no es eso : ha sido y es, apenas,
una cadena interminable de dolores y ni el milagro de una
"buena nueva ", ni una ilusión lejana, tCorren el velo de nues­
tro pesimismo.
Ignoramos, por último, la manera de ser felices, es decir,
no sabemos que nuestros males tienen un remedio inmediato y
radical que, puesto en práctica, mataría nuestra infelicidad.
Ignoramos, en resumen, la manera de combatir al Dolor.

IV
Terminemos este estudio, dedicando unas cuantas pala­
bras al :poderoso Monarca, al verdadero Imperator, hijo de la
debilidad : S, M. EL DOLOR.
¿ Habrá algo que tenga un Imperio tan universal como el
Dolod Sus dominios son, efectivamente, inabarcables, ya que
tal o cual sitio al que dirígense nuestras miradas, es un campo
fértil y propicio al dolor.
Imagínolo con forma pavorosa de monstruo indes-cripti­
ble. Le conozco, sin embargo, solamente en el momento en
que ataca, clavando su garra en una carne alabastrina de mu­
jer o en la débil y suave alma de un niño.
Cuando clava su garra en una alma de mujer y estruja
entre los garfios la carne blanca y suave o la tersa carne mo­
rena, saltan lágrimas en los ojos n:rorenos y las pupilas azules
se desvanecen en un lampo de perlas licuadas.
Hay algo sublime en toda mujer que llora, y también algo
trá gico. Sus lágrimas opacan el paisaje luminoso, conges­
tionan el ambiente, esfuman el brillo de la luz. De la mis:ma
manera que una mujer que ríe, puebla el ambiente de luz Y
aureola la senda emlorándola de rosas, una mujer que llora
pone niebla en el paisaje. Yo no he podido ver llorar a una
mujer, sin inmutarme. Pienso, al :mirarla, que soy culpable
de su dolor, que su alma sutil y volandera pena por mí, Y me

�45

COOPERACION

¿PARA QUE?

imagino siempre que el remedio a su dolor y a sus lágrimas,
está en mí, aunque no sea sino un espectador 1casual de sus
desventuras.

Cada drama de dos actores : un verdugo y una víctima, es
un nuevo absm·do, una nueva miseria, una lacra ; porque ya
se dijo que el dolor aniquila y destruye como destruye y ani­
quila una endemia.
' ' El dolor ehgrandece las almas, las sublimiza ' ' -dijo
una vez una escritora, entusiasta panegirista de las mujeres
dolientes-. " Sublime en el dolor " y " ¡ Qué grande en el
dolor ! ' ' -se dice muy a menudo por gentes que nos merecen
toda clase de respeto-. ¡, No será esto un gran disparate, un
absurdo ? ¿ No estaremos ensalzando y glorificando con tales
palabras, una manifestación completamente inferior de las
razas ? ¿ No estaremos sublimizando la debilidad y la infe­
rioridad ?
Ahora bien ; a los mexicanos nos duele todo : el cuerpo y
el espíritu, y nos duelen siempre.
Preguntemos, si no, a cualquiera, simplemente : ' ' cómo
está ", y nunca dirá, llana y abiertamente : " Perfectamente
bien " o " Completa·mente satisfecho".
Responderá :
-Sí . . . . . es verdad que tengo buena salud ; pero el es­
píritu !
-Sí . . . . . as verdad que he triunfado ; pero no como yo
habría querido.
-Cierto es que me encuentro satisfecho moralmente ; pe­
ro esta dolencia física . . . . .
¡, No os parece que, serena, desapasionada y sinceramente
visto, estas personas dicen lo que saben ; pero casi nunca saben
lo que dicen ?
En cambio, somos exactos cuando, aun wcabando de cono­
c er a un ser humano, le preguntamos :
-¡, Y sus males ?
-¡, Pero es que conoce usted mis males ? responderá un
Poco asombradc.
-Sí, señor ; sus males físicos, sus males morales . . . . .
-¡ Ah, si, señor ! Comienzo a sanar de esa enfermedad
que me agobiaba ; pero el mal -moral no sana todavía ; quizás
no sane nunca.

44

*

·'!:

*·

El dolor es, como lo hemos hecho observar en páginas an­
teriores, uno de los atributos de los séres débiles, un verda­
dero mal permanente y terco como ninguno, una enfermedad
endémica, en fin, que aniquila como cualquiera otro mal.
Puede afirmarse, por consiguiente, sin temor de equivo­
carse, que los fuertes, los sanos, no sufren. Sufren los pobres
de espíritu y los pobres de cuerpo ; los que no han logrado
acaparar para sí salud y fuerza ; y puede decirse que es, en
consecuencia, un termómetro admirable del estado de fuerza
física, intelectual y moral de un ser, el mayor o menor número
de cosas que l e proporcionan dolor. Esto es indiscutible.
Surge a la vista, asimismo, que la ignorancia es factor
principal en el auge o depresión que se observa en el dolor,
porque es indudable que sufre el ignorante, el que se halla en
las tinieblas, el que no sabe có'mo ni en dónde encontrar la
felicidad.
Por eso la raza indohispana, débil y enferma por excelen­
e;ia, es la heredera directa del dolor, viniendo a ser un estado
normal y permanente en nuestros espíritus en eterna tortura.
Basta observar a la masa, para convencerse de esto. Un cla­
mor sordo, apagado, casi agónico, surge de todos los pechos.
Se siente verdaderamente la fatiga del enorme fardo del do­
lor sobre las espaldas ; se anhela, naturalmente, arrojarlo al
abismo y sepultarlo ; pero no se hace : se ignora la manera de
hacerlo. Se sufre ; pero no se sabe cómo destruir el sufri­
miento. Se llora ; pero no se sabe cómo matar el dolor. Y
precisamente para saber hacer todo esto, sirve el talento, que
es un atributo de la salud.
Todo drama, en consecuencia, es la apoteosis de la debi­
lidad, un concurso de debilidades disfrazadas de grandezas,
el desfile de los pobres de espíritu.

�46

¿PARA QUE?

COOPERACION

Y �uien esto afirma -increíble parece- no se ha puesto
a re:fl.ex10nar nunca que lo que está diciendo es un gran dis­
parate, que habla muy poco en su favor.
Ahora bien ; nos gusta y nos disgusta (paradoja!, ¿ no es
.
cierto ?) esto de que el dolor sea el patrimonio de los me­
xicanos.
Nos gusta, porque nuestra misma enfermedad hace des­
ap arecer -c ?mo asentamos ya- con belleza de epopeya, con
tmtes sugestivos, nuestro dolor. Un satírico podría envolver
a un miserable con un manto de Emperador y hacerle admirar
ante un espejo, para représentar nuestra disposición a gustar
de las cosas f�lsificadas. Nuestro dolor es, para nosotros,
como un rey disfrazado de mendigo, siendo, como es' justamente lo contrario.
• • . . . Y nos disgusta que el dolor sea el patrimonio de los
mexicanos, porque se dice por los mismos que aseguran lo
con�rario, que es un castigo del Ser invisible y un castigo de­
masiado duro que no merecemos, por cierto.
¡\ Verdad que somos raramente absurdos ?
i Oh ! Pero nosotros no nos damos cuenta de ello, aunque
una tarde se nos ocurra principiar nuestro examen de con­
ciencia.
En Psicología se aprende que se da el nombre de intros­
pección o introversión, al he,cho de poder examinarnos inte­
riormente, des-menuzando nuestro ser intelectual y moral y
_
haciendo un balance de nuestro activo y de nuestro pasivo .
pero cuando salimos de la Cátedra nos halaga arrojar a 1�
hoguera el texto y proseguir nuestro camino, con el fardo de
nuestros errores a cuestas. Es un hecho curiosísimo y digno
de estudio.
1

Ahora birn ; en la Escuela está el remedio del mal. Ata­
quémosle desde sus comienzos, desde su germen, implacable
y rudamente, sobre todo, en la mujer.

47

Cuando una mujer llora, cuando sufre una mujer, quie­
nes tienen en ella una luz y quienes miran, al mirarla, sus pro­
fundos entusiasmos y su halagüeño futuro, sufren también.
Una mujer débil, debilita a quienes la rodean, mata los entu­
siasmos de quienes viven para ella, enferma las almas salu­
dables.

V
El observador, luego de recorrer la vieja .ciudad, tiene en
su alforja el material suficiente para preparar su balance y
determinar la marcha de su vida. Observar es aprender ;
quien observa realmente, graba en su cerebro, con la energía
de un trazo de cincel en la piedra, la percepción hecha, trans­
formada en conocimiento, en noción nueva e imborrable : la
vida es un eterno aprendizaje.
Hay que tener confianza, por otra parte, en el pervenir,
quiero decir, no hay que perder la esperanza. A estas almas
que viven en un ambiente suavemente oloroso al incienso de
toda una gama de mentiras, hay que irlas retirando muy po,c,o
a poco, sin brusquedad, porque ellas mismas serían las prime­
ras opositoras. Imbuyámosles un día una verdad, y hagamos
que la digieran minuciosamente y que la asimilen en su tota­
lidad. Sólo con un tratamiento de esta clase, cuidadosamente
aplicado, se obtendrá la victoria indispensable, forzosa : es
necesario, urgente, en efecto, arrancar de ese ambiente pleno
de mentiras y de errores a la masa; porque cada ser que vive de
errores, cada ser que sufre, cada ignorante, en fin, de la ma­
ravillosa ciencia de la vida, nos perjudica grandemente : obs­
truye nuestro camino, impidiéndonos ser íntegra:mente fe­
lices .
Ahora bien ; ya dijimos que es indispensable emprender
una verdadera cruzada contra el dolor que agobia al organis­
mo nacional, es decir, que urge que todos los que nos rodean,
las mujeres, sobre todo, sean felices, bebiendo en pequeños
sorbos el elíxir de la sabiduría. Porque es indudable que la

�48

COOPERACION

felicidad humana varía en razón direicfa del acopio de conoci­
mientos reales que se poseen : los seres de talento no sufren,
no podrían sufrir.
Lo repetimos : la vida nacional es una nave sin timón
aún : cada espíritu de buena fe intenta conducirla por un ca­
mino ideado ; pero el camino verdadero y único aparecerá con
la reflexión y el estudio : será hijo de ellos. Los hombres, en
pugna inteligente, harán ver la luz.

Julio S. HERNANDEZ.

Las Universidades Populares
alemanas
Se trata del método mejor para ejercer la función social
del estudiante.
Según nuestro criterio, hay dos caminos para lograr tal fin :
lo. El camino de la lucha para llevar a cabo las altas mi­
ras de la función social del estudiante.
2o. El trabajo tranquilo, pacífico, pero focesante para el
acercamiento al mismo fin.
Hablaremos hoy del segundo camino, porque en Alemania,
donde no tenemos un cuerpo estudiantil homogéneo en el sen­
tido político interior, sino donde hay entre los estudiantes to­
dos los partidos políticos en igual número que entre los demás
ciudadanos, hemos tenido excelentes resultados en este segun­
do camino.
El objeto que se pretende es la nivelación de los contrastes
so ciales, la verificación del entendimiento mutuo entre las di­
ferentes clases, el aniquilamiento de los límites que hoy toda­
vía separan las diferentes clases sociales.
A este fin sirven en primer lugar los cursos que ya hace
muchos años, en la m:ayoría de las Universidades Alemanas, fue­
ron instalados para el desarrollo intelectual del trabajador. Se
ha ido observando que las diferencias sociales no habrían po­
di do tomar un carácter de enemistad y las diferentes clases se
hub ieran entendido unas y otras. Y el entendimiento mutuo
sol am ente es posible si los miembros de una clase conocen bien
4

�50

COOPERACION

a los de la otra. Los mencionados cursos deben promover un
entendimiento m,utuo.
El gremio estudiantil propone difundir la enseñanza a los
diferentes gremios de trabajadores.
Como base para la enseñanza de estos cursos y para el tra­
bajo en las diferentes clases, sirven los conocimientos que el
trabajador haya adquirido en las escuelas primarias desde los
seis hasta los catorce años de edad.
En estos cursos se trata de materias que al trabajador
sean útiles para su estudio, enseñándole en su propio idioma
el cálculo, aritmética, geometría o conocimientos técnicos especiales.
Para trabajadores de determinados ram,os de trabajos, hay
cursos que corresponden a sus respectivas exigencias de tal
modo que cada trabajador encontrará un curso de positiva
utilidad.
El éxito inmenso que resulta de estos cursos para nuestro
problema, es el siguiente : el estudiante que en aquellos cursos
trabaja cerca del trabajador, llega a conocerlo, no como ene­
migo en la lucha por las ideas sociales, sino como hombre tra­
bajador y amigo con el cual cuenta como colaborador en sus
ideales de desarrollo para mejoramiento de la humanidad.
El logra en estas horas de trabajo común hacer que brote
del alm,a del trabaj ador un destello de simpatía, y con los co­
nocimientos que le transmite derriba de una sola vez las ba­
rreras que la lucha social había levantado entre los dos como
representantes de diferentes clases. Y el trabajador verá que
el estudiante no es un amo de esclavos como hasta ahora lo ha
venido tomando, sino el compañero amigable que lo guía en
las dificultades de la enseñanza y también fuera de la clase,
no solamente dándole consejos, sino también sosteniéndole de
hecho.
Así resulta del odio mutuo, un entendimiento mutuo. Y
trabajadores y estudiantes ya no pensarán en separarse de las
otras clases, sino que trabajarán para derribar todas las difi­
cultades y contrastes que todavía existen, hasta lograr un im­
perio efectivo de la igualdad y de la justicia.

LAS UNIVERSIDADES POPULARES ALEMANAS

51

Los estudiantes no cederán para alcanzar este objeto, cuan­
do , ya convertidos en profesores, médicos, abogados, políticos,
0 en otra posición, hayan llegado a ser personas prominentes
en la vida social.
En la mayoría de las ciudades de Alemania, hay institutos
semejantes a aquellos cursos, en los cuales, miembros de las
clases más instruídas, trabajan -como los estudiantes- ins­
truyendo a trabajadores y artesanos.
Son los Volks hochschulen, o sean, en español, Universida­
des Populares, en las cuales trabajan los antes estudiantes,
ahora profesores, ingenieros, médicos, abogados, etc., al lado
del comerciante, del artista, del periodista, para allanar los con­
trastes sociales.
Otro camino hay en Alem,ania, especialmente desde la ter­
minación de la guerra, que nos facilita el acercamiento pacífico
a este fin. La guerra, y el tiempo después, han ocasionado en
Alemania que el sueldo por el trabaj o en general haya subido
mucho, mientras que los ingresos de la clase m�dia de los tra­
bajadores, intelectuales, empleados, etc., ha disminuído pro­
porcionalmente de un modo considerable.
La miseria entre estas clases es en general mucho más
grande que entre los trabajadores.
La mayoría de los estudiantes se reclutaban hasta hoy en
la clase media, y por eso la mayoría de los estudiantes que sa­
len de esta clase social, y que representa la más grande del
gremio estudiantil, carecen de recursos. El estudiante que
antes se dedicaba completamente al estudio sostenido por sus
p adre s, ahora tiene que trabajar para ganarse la vida, además
de estudiar.
De esta manera se ha formado el Werk -estudiante- el
estudiante trabajador, conocido también en los Estados Unidos
Y en Suecia.
. E l puede trabajar para poder estudiar, dando clases par­
tic ulares, trabajando en casas comerciales, bancos, bibliotecas,
ocupado com� secretario particular, cajista o mesero en hote­
les ; pero también puede hacerlo aprovechando el período de
sus vacaciones como peón en la agricultura, minería o indus-

�52

COOPERACION

LAS UNIVERSIDADES POPULARES ALEMANAS

tria, periódica o temporalmente, cosa lamenta?le porque de
este modo interrumpe constantemente sus estudios.
Así en el último año, estuvieron en Tubingen 360 estu­
diantes 'en busca de trabajo, y haee algunos días recibimos
aquí en México la noticia de que la mina de carbón de Glad­
beck recibió como simples trabajadores a un gran número de
estudiantes.
Esta ocupación acarrea al estudio muy grandes perjuicios,
ya que al estudiante le falta tiempo para estudiar, o por la in­
terrupción del mismo pierde lo que antes había ganado.
Si por un lado estas circunstancias significan un gran per­
juicio para el estudio, el estudiante tiene por otro lado la ven­
taja de que él, trabajador intelectual, junto al otro, formará
un contacto muy íntimo en su mismo lugar de trabajo, com­
partirá sus penas, sus afanes y alegrías, comenzándose a com­
prender mutuamente.
El trabajador a su vez ve obrar a su lado al estudiante, lo
ayuda y es ayudado, no viendo en él al enemigo en la lucha
social.
Verá sólo al colaborador y compañero.
Así se da lugar a una liga formada por el Werkstudenten,
que une dos clases diferentes y evita luchas sociales.
El 4o. Congreso de estudiantes alemanes en Erlangen, este
año, formuló en una de sus resoluciones que el trabajo manual
que los estudiantes ejercitan durante las vacaciones al lado del
trabajador, allanará el camino para la unidad de la nación.
Pero el Werkstudenten, es decir, el estudiante que debe
trabajar para poder estudiar, no es el ideal del estudiante.
El trabajo es muchas veces un obstáculo para el estudio,, Y
esto no debería ser, por lo menos, con el más inteligente de am­
bos sexos.
Los más inteligentes de una nación tienen derecho de ser
llevados al más alto nivel actual de las ciencias, así como tam­
bién cada nación, y hasta la humanidad entera, tienen el dere­
cho de exigir que los más inteligentes de su juventud, una vez
que estén a la cabeza de la nación, lleguen a ser exploradores Y
guías en las ciencias de las diferentes clases.

Por eso cada cuerpo estudiantil debe exigir que su nación
dé los fondos necesarios para que los m�s inteligentes de su
juventud, reciban la instrucción necesaria y puedan dedicarse
completamente al estudio sin interrupción.
Por eso el 4o. Congreso de estudiantes alemanes en Er­
]angen, en el presente año, ha tomado la siguiente resolución :
El estudiante debe se:r librado de todas las dificultades eco­
nómicas, y su entrada a la Universidad deberá depender sola­
mente de su capacidad intelectual.
D e este modo los estudiantes saldrán de las diferentes cla­
ses sociales de la nación, descollando así las mejores inteH­
gencias y lográndose un entendimiento más efectivo con el
trabajador. Y así el profesor, el médico, etc, cuyo padre fué
trabajador, ya no tendrá odio contra la clase de la cual sale.
Y el trabajador a su vez que sabe que su hijo puede llegar a
ser médico o profesor, etc., igualmente estimará más a la otra
clase social.
Tres son las cosas de que hemos tratado al hablar sobre el
método pacífico para ejercer la función social del estudiante.
la. Cursos para el trabajador y universidades populares.
2a. Werkstudenten, o estudiantes trabajadores.
3a. Responsabilidad del Estado para el estudio, de los
más inteligentes de todas las clases.
Nuestros deseos acerca de esto, los formularemos en la si­
guiente resolución, y rogamos al Congreso se sirva aceptar­
las, (1)

53

Kurt DOEHNER.

b (l) Discurso leído en el Congreso Internacional de Estudiantes, cele­
rado en México, en septiembre de 1921.

�LA ORGANIZACION OBRERA EN RUSIA

La organización obrera en Rusia
En los periódicos b{irgueses de últimas fechas, se leen
noticias sobre la pésima suerte de los obreros rusos bajo el go­
bierno sovietista.
Así, se cuenta que allá los obreros están esclavizados, y que
las reuniones obreras no son de hecho más que instrumentos
en las manos del gobierno de los soviet para dominar mejor
la clase obrera. Basta, no obstante, analizar las bases de la
organización de alguna Unión obrera rusa para ver cuan
mentiroso y calumnioso es el balbuceo de la prensa: burguesa.
Tomaremos para ejemplo la Unión de obreros de meta­
lurgia, una de las ramas más importantes de la industria rusa.
A fines del año de 1922 el número de los obreros ocupa­
dos en esta industria alcanzaba 425,000 más o menos, de los
cuales 406,000 o 95 por ciento estaban organizados. En los
países donde el proletariado se halla mejor organizado, Ale­
mania y Suecia, a las uniones correspondientes pertenecen, en
la primera, el 60 por ciento y en la segunda 62 por ciento. El
hecho de que los obreros, de un modo tan espontáneo, (95 por
ciento ) se afilien a la unión, demuestra que allá el obrero en­
cuentra algo más que un mero instrumento en las manos del
gobierno.
Miembros de la unión pueden ser todos los obreros o em­
pleados ocupados en la industria metalúrgica. No pueden ser
miembros de la unión, los que pertenecen al personal admi­
nistrativo de esta industria, y que tienen voz y voto para nom­
brar o cesar a los obreros y empleados, o en gestiones de suel­
dos y salarios.

55

El poder supremo de la unión es la junta general. Ade­
más, cada empresa tiene su Consejo de Obreros local, al cual
pueden pertenecer únicamente miembros de la unión. Este
Consejo elige sus representantes, quienes se ponen en contacto
con la unión y cuidan de los trabajos de la empresa. Si en
algún distrito hay algunas fábricas metalúrgicas, se unen los
Consejos particulares en un Consejo del Distrito. Actualmen­
te se encuentran en Rusia Consejos de Distrito que representan
a 1,000 empresas metalúrgicas.
Desde el punto de vista político, en los Consejos existen
actualmente : comunistas, 57.9 por ciento ; de otros partidos, 5
por ciento. No pertenecen a ningún partido 41.6. Es cara.cte­
rística la abrumadora mayoría de los obreros (81 por ciento)
en relación con la inteligencia trabaj adora ( 19 por ciento) en
los Consejos. Es este un resultado de la desconfianza que se
apoderó de las masas obreras después de haber colaborado
con tanto fervor en las aventuras fracasadas de Denikine, Se­
menof, Petlura, Kolchak y Wrangel.
El Comité Central de la Unión se compone de represen­
tantes de los Consejos de las empresas y del distrito y está
sometido por su parte al Congreso General de la Unión.
El 77 por ciento de la Unión son hombres, 17 por ciento mu­
jeres y 6 por ciento menores de edad. Las mujeres aparecie­
ron en la industria metalúrgica en los años de la guerra, reem­
plazando a los hombres que fueron enviados, por fuerza, a los
campos de batalla.
El 97,4 por ciento de la Unión trabaja en empresas del
Gobierno. 1,5 en empresas particulares. El 1.1 por ciento tra­
baj a en em.presas que el gobierno alquiló a las sociedades
co oper ativas.
Todos los miembros pagan su cuota, 2 por ciento de su
suel do. De estas sumas se cubren los gastos de administra­
ci ón, de los consejos locales de distrito y del Comité Central.
Además, fueron creados en el año de 1922 fondos especia­
l es de la Unión que alcanzan ya sumas considerables. Exis­
ien actualmente cajas de seguros, para los sin trabajo, para
os huelguistas, etc .

�56

COOPERACION

La creación del último fondo, demuestra de un modo muy
claro que los obreros no están del todo esclavizados, pues el de­
recho de huelga se les ha asegurado en el sentido más amplio
de la palabra.
Sostenedores de todas estas cajas son (lasi todos los miem­
bros de la unión.
Como se ve, las uniones en Rusia son grandes, indepen­
dientes e influyentes, a pesar de que lo nieguen los periódicos
burgueses.
Salomón

KAHAN.

Solidaridad mundial
Por la consolidación de la paz
Por BAL :\SAR BRUM.
Ex-Presidente del Uruguay

La América ha de promover todo lo
que acerque a los pueblos, y abominar
todo lo que los aparte.
MARTÍ (prócer de Cuba).
Desde que tantas alianzas se hicie­
ron para imponer lo arbitrario, bien se
podrá en lo porvenir, hacer una para
imponer la paz.
BATALLE Y ÜRDONEZ

(1)

· En la conferencia sobre " Solidaridad Americana " (2)
que dí a los estudiantes de la Universidad de Montevideo, in­
diqué, entre otras conclusiones, (3) la necesidad de organizar
( 1 ) Expresidente del Uruguay, discurso pronunciado en la Conferencia
de la Haya en 1907, fundando su proyecto sobre Sociedad de las Naciones.
(2) Baltasar Brum. "Solidaridad Americana".
(3) He aquí las conclusiones mencionadas:
"a) Todos los países americanos considerarán como agravio propio el
,
, ' qu� fuese inferido por naciones extracontinentales a los derechos de cual­
' '.quiera de ellos, debiendo originar, por tanto, una reacción uniforme y común.
" "b) Sin perjuicio de la adhesión a la Sociedad de las Naciones, deberá
. .con stituirse una Liga Americana sobre la base de una completa igualdad
de to dos los países asociados.
"c) Ningún asunto que, según las leyes de un país, debe ser juzgado
",P◊r los jueces o tribunales, podrá ser substraído de sus jurisdicciones na­
. t�rale
s por medio de reclamaciones diplomáticas, y estas sólo serán admi.. ti
das cuando se tratare de un caso evidente de denegación de justicia.
" "d )_ Todo hijo de extranjero nacido en el Continente Americano tendrá
la nacionalidad del país del nacimiento, salvo que llegado a la mayoría de

�58

COOPERACION

una Asociación integrada por todos los países del Nuevo
Mundo.
Refiriéndome entonces a tan importante asunto, dije, entre
otras cosas, lo siguiente : ' ' La organización de ésta, a mi juicio,
es una consecuencia lógica del Tratado de Paz de Versailles
que, al reconocer y respetar expresamente la Doctrina de Mon­
roe, parece querer limitar la actuación de la Sociedad de las
Naciones en cuanto a los asuntos referentes a la América.
" Por otra parte, el Consejo Supremo de la Sociedad de
las Naciones está formado, principalmente, por los delegados
de las grandes potencias, habiéndose excluído de él a casi
todos los pa-íses americanos. Estos necesitan, pues, crear un
organismo poderoso, que vele por ellos en las decisiones de la
Sociedad de las Naciones, y ese organismo no puede ser otro
que la Liga Am,ericana, basada en la absoluta igualdad de
todos los países asociados.
"La Liga Americana tendría entonces esta doble finali­
dad : ocuparse de los conflictos con las naciones extraconti­
nentales y. ad emás, de los que surgieren entre los países
asociados.
La primera finalidad beneficiaría enormemente a los pue­
blos de la Liga, mediante la organización de una gran fuerza,
que actuaría en defensa de sus derechos. En cuanto a la se­
gunda, con la acción conjunta y armónica de la Liga Amieri­
cana, impediría la intervención europea en nuestros asun­
tos. " (1)
"edad y, encontrándose en el país de origen, expresara su deseo de optar
' 'por la nacionalidad de éste.
' 'e) Todas las controversias de cualquier naturaleza y que por cualquier
"causa surgieren entre los países americanos, deberán ser sometidas al jui­
' 'cio arbitral de la Liga, cuando no puedan resolverse directamente o por
' 'mediación amistosa.
' 'f) Cuando un país americano tuviere alguna controversia con la So­
ciedad de las Naciones, podrá pedir la cooperación de la Liga Americana.
' 'Tales son, en mi opinión, las normas de una acertada política exterior,
' 'que harían de la americana fuerza, capaz de de influir en los destinos del
' 'mundo. El triunfo de sus ideales de justicia y democracia, asegurarían,
"para el porvenir, que los pueblos pequeños no fueran víctimas, como lo
"fueron en el pasado, de las tremendas injusticias de los grandes" . (a) •
(a) Baltasar Brum. "Solidaridad Americana" .
( 1 ) Baltasar Brum. "Solidaridad Americana" .

SOLIDARIDAD MUNDIAL

59

En el programa de trabajos del V Congreso Panameri­
cano, a reunirse próximamente en Santiago de Chile, se ha
incluído un tema que permitiría tratar la organización de la
Liga o Asociación Americana, cuya constitución me parece de
evidente utilidad.
Como algunos consideran que ese organismo sería contra­
rio a la existencia de la Sociedad de las Naciones, trataré de
demostrar que tal creencia es errónea, ya que la nueva agru­
pación servirá más bien para robustecerla y para prestigiarla.
Hasta el momento de producirse la Gran Guerra, la paz
europea se cimentó en un sistema de alianzas, formado por
la Triple, con Alemania, Austria-Hungría e Italia, por un lado,
y la Entente, con Inglaterra, Francia y Rusia, por otro. Es­
tas alianzas, opuestas y de fuerzas equivalentes, deberían ori­
ginar un equilibrio capaz de alejar la eventulidad de cual­
quier conflicto armado ; pero como, desgraciadamente, eran
rivales ' estaban animadas de mutuas desconfianzas y se observaban recelosamente ; cualquier gesto se consideraba como
una provocación, y la menor incidencia que debilitara a algu­
no de sus componentes o lo alejara del grupo, bastaba para
romper el equilibrio y afirmar la supremacía del otro.
De ahí que cada co,nflicto, aun de pequeña importancia,
colocase a Europa al borde de la . guerra ; y por eso, cuando
Austria cometió el error de presentar su ultimatum. a Servia,
quedó planteado un terrible dilema : si no obtenía plena sa­
tisfacción a su dem,anda, podría parecer vencida, juntamente
con su aliada, Alemania ; a su vez, el sometimiento de Servia
importaría una derrota para su protectora, Rusia, cuya humi­
llac ión alcanzaría a Francia, aparejando un aumento de pode­
río austroalemán. El dilema resultó sin solución y acabó por
arrastrar a casi todo el mundo a los horrores de la guerra.
Este caso, semejante a otros muchos que la Historia re­
cuerda, dem11 cstra que el contrapeso de los pactos, como el de
una balanza. se rompe con la más pequeña ventaja que se
p onga en uno de los platillos . . . .
Fundar, pues, la paz en la equivalencia de las alianzas, es

�COOPERACION

SOLIDARIDAD MUNDIAL

un juego peligroso y un error fatal, que ya ha producido dolo­
rosos desengaños a la humanidad.
¿A qué medio recurrir, entonces, para evitar la guerra
y los actos arbitrarios de las naciones Y
No hay duda de que, en principio, la norma básica por la
consecución de ese gran ideal, ha sido ya indicada y hasta ha
recibido un principio de ejecución.
Lo fórmula consiste en instituir una autoridad superior,
que imponga , por el prestigio e imparcialidad de sus fallos,
o aun por la fuerza, si fuese necesario, soluciones de justicia
en cada conflicto internacional.
Ya en el año 1907, Batalle y Ordóñez, como delegado del
Uruguay ante la Conferencia de La Haya, propuso la forma­
ción de una Liga, llamada a curn;plir esa función de paz ; y
luego el Presidente Wilson, con un proyecto de Sociedad. de
las Naciones, logró que la humanidad diese un paso hacia ade­
lante en la realización de esa obra, que es, sin ninguna duda,
una de las más trascendentales de la historia del mundo.
La actual Sociedad de las Naciones puede contribuir a
mantener la paz ; y es un deber de los que aman el triunfo de
la justicia internacional, secundar su acción y luchar, por to­
dos los medios, para mejorarla.
Es necesario, a ese efecto, universalizar las Sociedades
de las Naciones, en forma que comprenda todos los pueblos, y
que su acción se haga sentir satisfactoriamente en los conflic­
tos, de cualquier naturaleza que fuesen, que pudiesen surgir
entre ellos. Para alcanzar tal resultado, es menester organi­
zarla, como lo digo más adelante, sobre normas análogas a las
que rigen los países confederados.
Sólo así podría crearse una situación de solidaridad entre
pueblos,
que hiciera considerar el ataque injusto como una
los
agresión a todos, capaz de provocar una reacción uniforme y
común contra el agresor.
Se establecería un acuerdo general, que no estaría desti­
nado a combatir un país o a un grupo de naciones determina­
das, sino a cualquiera que, en caso de disidencia, se negara,

sin justa causa, a aceptar las soluciones pacíficas, prefiriendo
imponer su voluntad por la fuerza.
Imaginemos a los países de Europa, en 1914, agrupados
en una gran alianza, y a Alemania y a Austria formando parte
de ella, pero animadas de propósitos agresivos. Hubiera bas­
tado darles la seguridad de que, en caso de que provocaran
una guerra, tendrían en contra, además de Francia y Rusia,
el Imperio Británico, Bélgica, Holanda, Dinamarca, Suiza,
Italia, Escandinavia, los países balcánicos, Japón, China, el
Continente Americano, etc., para que, desaparecida ante tales
fuerzas, la posibilidad de una lucha victoriosa, se aplacaran
sus ímpetus bélicos y se avinieran a fórmulas conciliadoras.
En caso, pues, de que ocurriera una discordia entre dos
países, y de que las gestiones directas resultasen infructuosas,
la Sociedad de las Naciones le ofrecería sus buenos oficios o la
solución arbitral. Si uno de los litigantes se manifestase
accesible al arreglo amistoso, mientras el otro, confiado en la
superioridad de su fuerza, se negara a aceptarlo, prefiriendo
la aventura guerrera, la Sociedad prestaría su ayuda al paci­
fista y sólo con eso, sin duda alguna, se evitaría la guerra.
Tal alianza general, concierto, sociedad, Asociación de
las Naciones, o ,como quiera llamarse, tendente a mantener la
paz en el mundo, debe tener ,como fundamento el principio de
solidaridad ir,ternacional, según el cual el atropello a los dere­
chos de un país, constituye, en realidad, un ataque a todos
los asociados.
¿ Sobre qué normas deberá organizarse para que sea real­
ment e eficaz esta Sociedad de Naciones Y
En el estudio de la Historia encontraremos esas reglas.
Es claro que no serían las que rigieron ciertas agrupaciones,
como, por ejemplo, la Santa Alianza, que sólo respondía al
prop ósito d-e asegurar la hegemonía de un limitado número
de pot encias, sino las que sirven para mantener la unidad de
Gobie rno en países de grandes extensiones territoriales. Paí­
se s que comprenden, como en el caso del Brasil, el Estado de
Sergipe, c on una superficie de 39,000 kilómetros cuadrados,
Y el de Amazonas, cuarenta y ocho veces m:ayor, o sea con

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SOLIDARIDAD MUNDIAL

1.094,724 kilómetros cuadrados, o sea el de los Estados Uni­
dos, que posee el Estado de Texas, con una superficie de
688,343 kilómetros cuadrados, y el de Rhode Island, con sólo
3,227 ; pudiendo, todavía, recordarse la Conferencia Británica,
que abarca las regiones más apartadas y las razas más diver­
sas del globo.
La división política del mundo se asemeja mucho a la
composición territorial de las •Confederaciones citadas. Ve­
mos, en efecto, al lado del Brasil, con 9.000,000 de kilómetros,
la República del Uruguay con 186,000, y próxima a los Esta­
dos Unidos, con sus 9.000,000 de kilómetros, vive la República
de Haití, con 28,000 kilómetros. En el Viejo Mundo existe la
Rusia, de 20.500,000 kilómetros, y la Bélgica, con 30,000 !
¡, Por qué, pues, si se pretende asociar las naciones sepa­
radas por largas distancias, que tienen desiguales superficies
territoriales, costumbres, lenguas y religiones diversas, así
como cuestiones especiales, no adoptar el sistema de Gobierno
de los pueblos confederados ? ¡, Por qué no examinar deteni­
damente los problemas de comunicaciones, de razas, de densi­
dad de poblaciones, de distancias, de extensión territorial, de
intereses antagónicos, que se presentaron a los fundadores
de las grandes naciones, investigar la forma en que fueron
resueltos, así como sus consecuencias prácticas ? Debemos ha­
cerlo y, en mi opinión, hay que aprovechar las enseñanzas que
se derivan de esos valiosos casos prácticos en la organización,
ya no de un país, sino de esa Magna República humana que se
llama la Sociedad de las Naciones.
La Historia nos demuestra, en forma inequívoca, que el
sistema federal -que está basado en la existencia de Estados
autónomos y d(, un Gobierno común para los asuntos de interés
general-, es el más apropiado para regir vastos territorios.
Si cuando se emanciparon las colonias inglesas de la
América del Norte, se hubiera pretendido gobernarlas de
acuerdo con el régimen unitario o centralista, se habría pro­
ducido, irremisiblemente, su disgregación, dando lugar a que
se constituyeran varias Repúblicas en vez de una sola, por­
que aun los pueblos de idéntico origen, poseen problemas pro-

pios, que no interesan o que no pueden ser resueltos por una
autoridad de la cual están separados por grandes distancias.
Los gobiernos regionales tienen, en el sistema federal, la
misión de dilucidar los asuntos que afectan a una zona deter­
minada, descargando de muchas funciones a la institución
central, que sólo se ocupa de las que se relacionan con toda
la comunidad.
Por haber adoptado este régimen, los congresales de Fi­
ladelfia lograron organizar los Estados Unidos de América ;
por idéntico motivo la Gran Bretaña conserva incólume su
fabuloso imperio federal, y el Brasil nos ofrece el espectáculo
de la unión del habitante del Estado de Matto Grosso con el
del Estado de Amazonas, que están a cinco mil ochocientas seis
millas de distancia, o sea a veinticuatro días de viaje en vapor.
En cambio, por no haber seguido el ejemplo de los cons­
tituyentes norteamericanos, los próceres argentinos vieron des­
prenderse del antiguo Virreinato del Río de la Plata, a las
hoy Repúblicas del Paraguay, Bolivia . y Uruguay.
Si los principios federales son indispensables para fun­
dar una gran Nación, con mayor motivo deben serlo cuando
se pretende crear un organismo con jurisdicción sobre asun­
tos de todos los países del mundo, asuntos que, como lo vere­
mos, tienen una evidente analogía con los de los Estados que
componen una Confederación.
Los problemas internacionales se' dividen también en dos
clases : los que interesan a todos y que son susceptibles de
comprometer la paz general, y aquéllos que carecen de esta
característica y sólo afectan a una región determinada.
Algunos ejemplos servirán para ilustrar mejor el alcance
de esas afirmaciones.
Una cuestión capaz de producir una guerra entre Alema­
nia y Polonia, puede originar una conflagración europea y,
por consiguiente, alterar la paz lIIJUndial ; pero una, entre
Bakun y Arzcbaijan, o entre Honduras y Costa Rica, sólo in­
fluye sobre una localidad determinada. Luego una debería
pertenecer a la jurisdicción de la Sociedad de las Naciones y
la otra a la de una Liga Local.

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SOLIDARIDAD MUNDIAL

Una institución m¡undial que pretendiera tratar toda clase
de asuntos, lucharía, sin duda alguna, con estas dos dificul­
tades : lo., la imposibilidad absoluta en que se hallaría un
órgano central para atender debidamente la multitud de cues­
tiones que se promueven en el mundo ; 2o., la indiferencia de
muchos países por problemas de carácter local, indiferencia
que persistiría mientras, por cualquier evento, no adquiriesen
una impo,rtancia '.mayor.
La primera dificultad haría im\Posible la vida de la socie­
dad, como sería .contraria a la existencia del Imp�rio Britá­
nico la pretensión del Gabinet� de St. James, de resolver no
sólo los asuntos generales, sino también, pongamos por caso,
los de un municipio australiano. La segunda dificultad es de
igual evidencia. Si el Consejo de las Naciones fuera llamado
a estudiar un conflicto entre Honduras y Nicaragua, podría
suceder que el representante de China o el de Suecia, lo cono­
cieran debidamente ; pero es muy probable que tanto el pueblo
chino como el sueco, lo mirasen con bastante indiferencia. Lo
mismo le ocurriría al pueblo brasileño o al paraguayo, con res­
pecto a una disidencia entre Estonia y Libonia.
De aquí que cualquier decisión del Consejo sobre tales
asuntos, carecería del prestigio que tendrían los que fuesen
entusiastamente apoyados por todos los pueblos en él repre­
ientados. Interés o entusiasmo que podría existir para China,
si se tratara de un asunto entre Japón y Rusia ; para Suecia,
si fuera entre dos países bálticos, o para ambas, aun las leja­
nas disputas, cuando fueran capaces de comprometer la tran­
quilidad mundial.
Esos hechos que menciono son de una evidencia manifiesta
y nos inducen, necesariamente, a sostener que cualquier orga­
nización que se intente dar al mundo, debe ser análoga a la
que tienen los países federales, es decir : organizaciones regio­
nales o autónomas para ciertos asuntos, y una central para los
que sean de interés general, afecten más de una región o se
deban tratar en apelación, ya que dicha autoridad superior
tendrá que hacer las veces de una Corte de últimia instancia.
No se debe confundir el sistema de las Ligas regionales

que preconizo, con el de equilibrio de alianzas que tan funesto
ha sido para la paz del mundo.
Pero, se e.irá : ¿ no existiría el peligro de que esas Ligas
a rivalizar unas con otras y acabaran por parecerse
aran
lleg
a las Alianzas regionales, con los · mismos defectos que hemos
s eñalado 7
Es indudable que ese peligro existe ; pero también lo es
que puede ser evitado, si se toill\an medidas preventivas.
Conviene recordar que el mayor inconveniente del sistema
de los acuerdos parciales, o de la política de equilibrio, se debe
a que sobre ellos no existe una fuerza superior, que modere
sus ímpetus bélicos.
Una Liga regional, supongamos la del Báltico, tendría
por objetivo 1·esolver los conflictos que se suscitaren entre sus
componentes ; pero los que se originasen con los afiliados a
otras Ligas, deberían ser fallados en última instancia por una
autoridad suprema, la Sociedad de las Naciones, que dispon­
dría de fuerza material y moral para hacer acatar sus de­
cisiones.
En Europa podrían formarse varias Ligas regionales ; por
ejemplo : la Báltica, la Danubiana, la Balcánica, la Mediterrá­
nea, etc. En el Continente Asiático, la del Extremo Oriente,
la del Asia Menor ; y en el Americano, unidos todos sus pue­
blos por sentimientos de verdadera solidaridad, que provienen
de comunes instituciones democráticas, de un mismo espíritu
tolerante y liberal, se concebiría una gran Liga, que podría
comprenner al gunas seeciones o subligas regionales, que faci­
litaran la solución de sus asuntos.
La Liga Americana tendría, por ejemplo, entre otras mu­
chas finalidades, las siguientes : Prim:ero : fomentar la amistad
entre todos los pueblos de la tierra. Segundo : resolver las
cuestiones interamericanas. Tercero : patrocinar ante la So­
ciedad de las Naciones, los derechos de sus asociados que estu­
vier en en pugna ,con los de países situados en otros continentes.
Cuarto : prestar su concurso moral y material para dilucidar
l os prob lemas de interés general o que se relacionen con la paz
del mundo .

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COOPERACION

SOLIDARIDAD MUNDIAL

A su vez, la Sociedad de las Naciones podría ocuparse :
Primero, : de los asuntos que tuvieran atinencia con la tran­
quilidad o bienestar del mundo. Segundo : de los que afecta­
sen los intereses de dos Ligas regionales. Tercero : de los que
éstas les sometieren en apelación.
La Sociedad de las Naciones se vería libre, de ese modo,
de una multitud de cuestiones secundarias, que perturbarían
sus deliberaciones y le impedirían dedicarse a las fundamen­
tales, con lo cual se evitaría el m·a1 efecto que nos produce
cuando, a pesar de tener facultad para ello, no intervienen
determinados conflictos regionales, ya sea por no interesar
a la mayoría de sus asociados o por producirse a largas distan­
cias ; pero que podrían ser tratados o resueltos en forma pres­
tigiosa por las Ligas regionales respectivas, sin perjuicio del
derecho de la Sociedad de las Naciones, a intervenir cuando
adquirieran tales proporciones que comprometieran la paz ge­
neral, es decir : cuando afectaran el interés de todos.
En resumen, la organización de la Sociedad de las Nacio­
nes en forma federativa, aseguraría su éxito y también servi­
ría para hacer desaparecer la resistencia que ha suscitado el
artículo 10, desde que ya no sería necesario que países leja­
nos fueran llamados a ocuparse de confHctos de carácter local.
El plan trazado deja subsistente la objeción de que la
Sociedad de las Naciones •constituye una especie de superesta­
do ; pero creo que eso es una consecuencia natural de la evolu­
ción que se va operando en el mtundo y que nos lleva del prin­
cipio individualista al de la solidaridad. Así, el señor feudal,
que vivía en perpetua guerra, concluyó por recono.cer las ven­
tajas que derivaban del principio de la unidad nacional ; y no
sería extraño que los países actuales también se convencieran
de que el principio de solidaridad es el que regula, pese a quien
pese, las relaciones de los pueblos, y terminasen por admitir
una pequeña limitación a sus prerrogativas, con tal de dar
al mundo el inmenso bien de la paz. Por otra parte, en la
práctica, esas limitaciones a la soberanía aparecen en casi todo s
los tratados que habitualmente se firman sin que provoquen
mayores alarmas populares.

¡, Cóm¡o deberían constituirse las autoridades directivas
de la Sociedad de las Naciones y de las diversas Ligas Re­
gi on ales ?
En mi concepto, cualquier fórmula que se adopte, debe
armonizar el principio de la igualdad moral de todas las sobe­
ranías, con la necesidad de contemplar la inmensa despropor­
ción de intereses que existen entre los asoiciados.
Es el régimen federal el que mejor satisface esa condición
ya que posee una entidad : el Senado, en la cual todos los Estados, con independencia de su superficie o del número de sus
habitantes, tienen idéntica representación. Así, en el Senado
Americano, tanto pesa Texas con sus 688,343 kilómetros cua­
drados, que pesa Rhode Island, con sus 3,227 kilómetros
cuadrados.
El sentimiento de soberanía, de igualdad, de amor propio
o como quiera llamarse, de los asociados, queda amplia:mente
contemplado con la institución senatoria, que sirve de tribuna
del pequeño, como del grande, para velar por el cumplimiento del pacto de unión.
Pero el principio de la igualdad de derechos no debe lle­
varse a tales extremos que som\eta los más a los menos. De
ahí que, en el régimen federativo, se establezca también la re­
presentación por habitantes (que en el fondo es de intereses)
en la Cámara de Diputados y en el Poder Ejecutivo.
El tratado de Versailles estipuló para el Gobierno de la
Sociedad de fas Naciones, una organización semejante a la del
régimen federal, al 1crear la Asamblea formada en igualdad
de condiciones por todos los adherentes y el Consejo, que,
además, está integrado con carácter permanente por las cinco
principales potencias.
Nada tengo que observar en cuanto a la esencia misma
de esa orgarnzación ; pero sí en cuanto a la forma adoptada.
Como lo he expresado, la Constitución del Consejo debe
c ontemplar los intereses de los grandes países ; pero debe ha­
c erlo de acuerdo con los procedimientos democráticos, con­
forme lo propuso la República Argentina, y no por una sim­
pl e im posición de los interesados. Bastaría para ello estipular

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COOPERACION

SOLIDARIDAD MUNDIAL

la renovación de los miembros del Consejo, reconociendo a la
Asamblea el derecho de reeligir algunos, limitando esta fa­
cultad para ctros y suprimiéndola en ciertos casos, a fin de
que todos los países se turnasen en el Consejo.
Trataré de explicar ese procedimiento.
Admitimos que los miembros del Consejo sean 15 en vez
de 11 ; duren tres años. en el ejercicio de sus funciones ; se re­
nueven anualmente por terceras partes y se distribuyan en
tres grupos de cinco potencias.

En resumen : creo que los hombres que tienen responsabi­
lidad de Gobierno, deben avocarse, libres de prejuicios y ani­
mados de sinceros propósitos pacifistas, el estudio de una or­
ganización internacional, que sea capaz de mantener la con­
cordia mundial.

Primer grupo

lo. Estados Unidos.
2o. Italia.
3o . . . . . . . . , . . . .
4o.
5o.

Segundo grupo

lo. Inglaterra.
2o. Alemania.
3o . . . . . . . . . . . . .
4o.
5o.

Tercer grupo

lo. Francia.
2o. Japón.
3o . . . . . . . . . . . . .
4o.
5o.

En cada grupo se reelegirían indefinidamente los dos pri­
meros miembros ; se permitiría la reelección de los dos si­
guientes, siempre que hubiese el intervalo de un año, entre
cada dos períod os, y se prohibiría la reelección del quinto,
mientras algunos de los asociados no hubiesen formado parte
del Consejo.
Existiendo en cada período eleccionario tres cargos dispo­
nibles para satisfacer las aspiraciones de los demás países, sería
muy improbable que quedara fuera del Consejo alguna de las
poderosas naciones que hoy lo integran como miembros per­
manentes.
Para evitar que los países más fuertes ejercieran desde
el Consejo una hegemonía abusiva, convendría mantener las
reuniones anuales de la Asamblea, constituída con idéntica re­
presentación de todos los asociados y que sirve, com'o en eJ
Senado Federal, para que los pequeños países puedan velar
por el respeto a sus derechos y por el cumplimiento del pacto
de asociados.
Lo que d ejo expresado es aplicable tanto a la Sociedad de
las Naciones como a la Asociación de los Países Americanos
o a cualquier otra Liga regional.

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�LAS ARTES POPULARES EN MEXICO

Las artes populares en México
Entre las múltiples cualidades que caracterizaron a nues­
tros indígenas, sobresalió de modo particular su habilidad ma­
nual para construir primorosos artefactos que aparte de llenar
una necesidad en la vida privada de esos pueblos, constituían
una manifestación de belleza estética de primer orden.
Magníficos artífices, no sólo se distinguieron en la arqui­
tectura construyendo los admirables monumentos de grandio­
sidad insólita como los que se levantan aún en Yucatán, Teo­
tihuacán, Mitla y otras regiones del país, y los desaparecidos
de la hoy ciudad de México, sino que sobresalieron en la escul­
tura y aun en la pintura dejándonos muestras de su adelanto
en los grandes monolitos, verdaderas obras maestras, y en los
frescos de Chichen-Itzá y algunos más, así como portentos de
decoración en mosaicos de pluma y en la cerámica de Cholula.
Tan aptos y capaces, bastó a ellos tener maestros en los
insignes misioneros, para entender, crear y producir todo lo
que vieron, no siendo ajenos ni aun a asuntos tan serios y com­
plicados como son la escultura estatuaria, la pintura y la arqui­
tectura en lo que llamamos ' ' Arte Colonial ' '.
Claro está que quienes tuvieron los datos necesarios para
acometer tales empresas, tenían la competencia para hacer mul­
titud de objetos que no por ser industriales estaban divorcia­
dos del arte, en el sentido de belleza, de forma, colorido y de­
coración.
Fué esa la manera como nacieron las artes populares, las
propias a nuestro tiempo, pues si me he referido a épocas leja-

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nas, es por tomar el origen de lo que andando los años, cons­
tituyó ese acervo rico, vasto, exuberante de que, no sin orgullo
nos preciamos tener.
¡, Quién no ha sorprendido en una vasija una hermosa de­
coración 1 No hay más que citar los nombres de ciertas regio­
nes del país : Guadalajara, Oaxaca, Tonalá, Cuernavaca, etc.,
para recordar estimadísimas cerámicas, cada una tan bella, tan
representativa y variada dentro de su técnica propia, que son
piezas completas cada uno de los ejemplares. Igual cosa pasa
con respecto a la universalmente celebrada talavera, o mejor
dicho, mayólica de la colonial ciudad de Puebla. Nacionales
y extranjeros poseídos de idénticos propósitos, buscan y co­
leccionan los productos de nuestra incomparable mayólica po­
blana.
Si fijamos nuestra atención en las industrias textiles, nues­
tro asombro sube de punto ; qué infinidad de dibujos, qué téc­
nica y qué diversidad de colores, qué riqueza de motivos de
ornamentación. Sin exagerar, se puede decir que desde el hu­
milde ayate de pita de maguey bordado con hilos de colores
hasta los sarapes de Saltillo y Oaxaca, incluyendo las prendas
de ropa indígena : quixquemitl, tzincueitl y hupili, todos y
cada uno representan una obra de arte.
Santa María, Tulancingo, Oaxaca y otros, son los centros
productores del clásico rebozo, la prenda más mexicana que
con donaire y gracia lucen nuestras mujeres. Nada más bello
que un rebozo de tejido finísimo, de puntas artísticas y enor­
mes, tan sutil y delicado que puede pasar por la estrecha cavi­
dad de una sortija. Y ya que de indumentaria tratamos, cita­
ré con elogio las camisas de finísimos bordados ya en chaquiras
Y sedas de colores, como las usan las yucatecas y tehuanas, ya
al deshilado, y tejidos como por manos de hadas, así son de
deli cados y finos. Con ser tantos los bordados, randas, puntas
Y encajes, difícilmente se encuentran dos iguales, pues en sus
motivos entran hasta asuntos arquitectónicos, como he visto
en el Pueblo de Mitla, Estado de Oaxaca, en donde las grecas
que exornan los viejos palacios prehispánicos, han inspirado
curiosos arreglos de bordados y tejidos.

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COOPERACION

LAS ARTES POPULARES EN MEXICO

Y hasta en las cárceles se tejen piezas notables, y éstas las
hacen los reclusos. Fajas o ceñidores, bolsas y tilmas comple­
tan la serie de tejidos de nuestra magnífica producción po­
pular.
Otra grande y próspera industria es la de los tejidos de
palma y de tule. Desde el humilde petate, tan popular como
usado hasta los vistosos adornos que en días solemnes se cuel­
gan a las puertas de los templos en los pueblos de indígenas en
donde abunda esta planta.
De la palma se hacen infinidad de objetos que no por co­
munes dejan de ser artísticos, -tales como los tompeates de Pue­
bla y Tehuacán, los de Oaxaca en donde también se fabrican
hermosas esteras de un fino acabado ; de palma son los som­
breros, grandes, monumentales, parecidos al techo de una glo­
rieta.
Los juguetes populares son tal vez la mejor expresión del
arte del pueblo. Hechos con amor, lo mismo alegran al niño
rico que al pobre ; ante la expansión inocente de ambos, el ju­
guete es un complemento que toma parte en su vida, con él
dialoga, lo pasea, y como siempre el juguete mexicano es vis­
toso y barato, tiene un radio de acción amplísimo ; enumerar
los juguetes populares sería formar una interminable lista de
nombres y descripciones, pero para citar algunos, diré que son
muy apreciados por hermosos, los charros de cartón, las más­
caras, los carritos con m,atraca, las matracas que reproducen
toda clase de objetos, tinas, autos, regaderas y hasta aeropla­
nos ; los monos, de palo cubiertos de pelo de conejo y de otros
animales, y que por medio de un ingenioso y sencillo mecanis­
mo se mueven ; las reproducciones minúsculas de toda clase d e
cacharros de uso doméstico : cazuelitas, ollas, jarros, etc., pero
tan pequeños como una lenteja ; mas ya que de cosas minúscu­
las se trata, no olvidaré esas :figuritas de hilo vestidas en la
punta de un alfiler, y así de pequeñas tan bien caracterizadas
pudiendo atestiguar por sus detalles al torero, al charro, a la
china poblana, al elegante, o como dice nuestro pueblo ' ' el roto
de leva y sorbete ", a la señora a la última moda, etc. ; notables
por su pequeñez son también las cajitas de dominó cuyas fichas

no exceden del tamaño de un confetti, las delicadísimas :figu­
rit as de vidrio, los monitos tallados en almendras de durazno
y en cáscaras de nuez de castilla en donde también suelen
verse escenas típicas de nuestro pueblo, pero en figuras infini­
tamente pequeñas como se comprenderá, lo que hace de tales
obj etos verdaderas obras m13,estras de belleza y paciencia.
Mucho queda ciertamente por decir de los trabajos en hie­
rro, tales como frenos, espuelas, estribos, etc. ; de los artefac­
tos de cuero : la indumentaria del charro m.exicano, las montu­
ras recamadas de oro y plata ; de la orfebrería en sus artísticas
y delicadas manifestaciones como las :filigranas ; del mobiliario
humilde de nuestra clase pobre, pero interesantísimo : los tras­
teros, las camas, las sillas, que como las de Michoacán y los
' ' equipales ' ' de Jalisco, son tan apreciados.
Capítulo aparte y muy extenso habría que consagrar a la
manifestación artística más representativa .de nuestro senti­
miento popular : las jícaras de Uruapam y los maqueados de
Olinalá, y así se ve claramente que no hay industria por pe­
queña que sea, que al caer en manos de nuestro pueblo no se
ennoblezca con una nota de arte ; arte tan puro, tan espontá­
neo, que lo mismo florece en la montaña embelleciendo la cerá­
mica, que en los suburbios de la ciudad flameando en los múl­
tiples y policromos papeles de china entretejidos y recortados
con que parecen empavesarse las pulquerías.
Arte popular de un pueblo que sabe sentir y expresarse en
cantos dolientes y :filosóficos, impregnados de honda melan­
colía. Arte, fuego sagrado que el pueblo cuida como un sacer­
dote celoso y observante. Arte popular, la más grande y pre­
ciosa de nuestras supervivencias atávicas, por eso es loable la
labor de quienes dirigen la parte artística de la niñez, de quie­
nes preparan para la vida a la juventud, loable, sí, por tratar
de que esas supervivencias no mueran, no sucumban ante el
empuje que todo lo extranj eriza ; digno de encomio es ver
com o en centros como la Escuela de Arte Industrial ' ' Corre­
gidora de Querétaro ' ' se impulsan ya convenientemente las la­
bores hacia una tendencia marcadamente nacionalista, porque
no hay que permitir que el alma verdadera de nuestro pueblo

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COOPERACION

�

desaparezca y que su sentimiento artístico vaya a confundirse
con el de otras naciones, sentimiento que aun suponiendo fuese
más valioso que el nuestro, al fin y al cabo sería extraño, en
una palabra, sería exótico en nuestro medio.
Al contrario, hay que alentarlo, que hacerlo prosperar y
vivir, que esas obras de paciencia y de ingenio, hechas con
amor por nuestras clases populares, esas obras en que parece
siempre haberse quedado un jirón del alma del artífice, en sus
decorados, en su colorido y en su forma, son el alma de la
patria.
' ' País del Arte y en dónde todos son críticos de arte ' ' co­
mo dijera un gran artista italiano al presentarse ante un pú­
blico de veinte mil personas . . . Si la incurable nostalgia de tu
carácter melancólico te convierte en callado y estoico, da vuelo
a tu imaginación fuerte, potente y creadora y pon tu amor
todo, tu alma, mejor dicho, en esas manifestaciones de arte que
por ser nuestras las amamos más y a cuya vista surge en cada
una, la distante evocación de la niñez, de alegría y de recuer­
dos íntimos.
México• junio de 1923.

Gustavo GOMEZ DE OROZCO.

De número de la Academia Mexicana de Ciencias y Artes
correspondiente de la Real Hispano­
Americana de Madrid .

El Gran Inquisidor
Dostoievski

Solo, aislado de los demás hombres, está el juez de la hu­
manidad. Permanece impasible porque Yl:l- ha experimentado
las angustias de la muerte ( en el patíbulo ) , y se ha compene­
trado de la serenidad augusta de lo eterno.
Y ante este juez pasan cortej os de hombres. Y él lee en
sus almas y corazones, y penetra hasta los más · recónditos
secretos de sus pensamientos. Y juzgándoles, les obliga a que
ellos se juzguen a sí mismos. Y su fallo es severo : el demo­
nio es el dueño del alma y el hombre es impotente para so­
breponérsele. El hombre es débil cuando se siente solo y abú­
lico cuando se halla en comunidad de otros hombres, donde
irremisiblemente adquiere las señales psicológicas que carac­
terizan al rebaño. Y el veredicto del juez es que la humani­
da d estará sumida siempre en eterna miseria y será por siem­
pre incapaz de llevar una vida libre y magnífica, sin fuerza
Para realizar grandes hazañas y sin coraj e para cometer gran­
des pec ados.
Solo, aislado de todos los hombres, y ajenos ellos de su
Presenci a, está el idealista. El no vive en este mundo. Pero
este mundo, con todas sus imperfecciones y hermosuras vive
en él. Y el idealista, inflamado de amor para toda la creación
n o p uede concebir cómo " baj o este mundo viven ciertos hom­
br es irritables y repugnantes. ' '

�76

COOPERACION

EL GRAN INQUISIDOR

El alma de este idealista es una mezcla de fantasía ca­
lenturienta, de una fervorosa creencia en el futuro mejora­
miento de los hombres, y de una especie de amable pesimis­
mo, de una como inevitable renunciación a corregir los defec­
tos de los mismos hombres, que él juzga irremediables . .
En el fondo de la efectividad prosaica de la vida, él con­
jura a los hombres todos a la alegría y a la felicidad, dicién­
doles que eso los hará magníficos y bellos. Pero, por otra
parte, el mismo soñador se siente, de vez en cuando, bajo el
poder de Satán, lo cual le hace envidiar a la mayoría de los
hombres, quienes, al menos, tienen el sentimiento de una vida
más real, mientras que él se considera como un sueño sin fin,
condenado eternamente a una difusión quintaesenciada. Y en­
tonces, este espíritu, antes fervoroso y creyente, empieza a du­
dar, convirtiéndose en implacable juez de sí mismo, ante el tri­
bunal augusto de la muerte y del silencio. En esta lucha de lo
demoníaco contra lo divino, del Bie11¡ contra del Mal, consiste
precisamente el martirologio del alma de Dostoievski. Y por
esto son tan trágicos " Los hermanos Karamazof" y los per­
sonajes representativos de sus obras cardinales : ' ' Crimen y
Castigo " y " Los Demonios ".
El singular talento psicológico-analítico de Dostoievski
( del que Nietszche dijera que había sido el único de quien
aprendiera algo en psicología) lleva el autoanálisis de sus per­
sonajes hasta el grado de hacer que ellos mismos se azoten y
torturen, haciendo creer al lector que eso es más que una cui­
dadosa introspección, un delirio febril, el resultado de una
pesadilla imposible, pues no puede creerse en la existencia de
un hombre que tenga el coraje suficiente para desgarrar y
hacer jirones, de una manera terriblemente implacable, los se­
cretos más recónditos de su alma.
Esto no obstante, las obras de Dostoievski, lejos de ser
áridas exposiciones psicológicas, rivalizan en colorido y vive­
za con las obras más ultrarrealistas.
En la parte positiva de sus tendencias sociales, Dos­
toievski, el cristiano por excelencia, es el portavoz de ' ' los
oprimidos y ultrajados " y de "los hombres pobres " y un eter-

no protestante contra todas las mentiras convencionales cau­
s ada s por la moderna cultura de las ciudades, entre cuyas pa­
redes ' ' él siente ahogarse. ' '
Los libros de Dostoievski l o revelan como uno de los pre­
cursores de nuestras presentes convulsiones sociales.
Después de la Gran Guerra en todas las naciones del mun­
do, pero principalmente en las naciones vencidas en la san­
grienta contienda, Alemania y Austria-Hungría, crece y au­
menta el interés por conocer todas las manifestaciones de la
cultura rusa, y en, particular por las creaciones de sus mejo­
res artistas y más grandes escritores, entre los cuales llama vi­
vamente la atención, Dostoievski.
Cabe hacer notar aquí que en la literatura rusa de la mi­
tad del siglo pasado, fué Dostoievski el que defendió con más
ardor la originalidad del pensamiento y la cultura eslavos
frente a la cultura del resto de las naciones europeas, afirman­
do que Rusia era tan grande y disponía de tantos elementos
para crear su propia genialidad, que era de todo punto inútil
el importar a territorio ruso la cultura occidental.
Actualmente en Alemania y Austria-Hungría, se plantea
este problema : Schiller o Dostoievski, es decir, la tesis in­
versa : los pensadores más avanzados de esas naciones dirigen
sus miradas a Moscow, en tanto que los moderados y conser­
vadores buscan la originalidad de sus países en su pasado ro­
manticismo occidental.

77

El Gran Inquisidor
I
" Por su misericordia El está entre los hombres con la
misma forma humana conque estuviera entre ellos, por tres
año s, hace quince siglos. El desciende a la ciudad calurosa
del Sur en la que un día antes se efectuó un Auto de Fe mag­
nífic o, que presenciaron el Rey, la Corte, los caballeros, car-

�COOPERACION

EL GRAN INQUISIDOR

denales, hermo sísimas damas, la multitud de los habitantes de
toda Sevilla, y en el que casi un centenar de hereje s fué que­
mado por orden del Cardenal y Gran Inquisidor ad majorem

m ente, una vez más pronuncian : TALIFA CUMI, y " ¡ Leván­
tate, niña ! ' '
Y la niña · s e levanta del ataúd, se sienta, y mira sonrien­
do con sus ojos ingenuos y sorprendidos. En sus manos tiene
un ramo de rosas blancas que empuñaba cuando estaba tendi­
da en el ataúd.
En la gente hubo un sentimiento de cons ternación : gri­
tos, lloros y plegarias, mientras, y de pronto, pasa frente a la
igl esia, en el atrio, el mismo Gran Cardenal e Inquisidor.
Es un anciano de noventa año s, alto, erguido, con las me­
jillas secas y con lo s ojos hundidos, cuyo resplandor brilla to­
davía como dos chispas llameantes. ¡ Oh ! pero él no lleva aho­
ra las magníficas vestiduras de Cardenal con las que s e pavo­
neara ayer ante la gente, cuando quemaban a los enemigo s de
la Fe de Roma. No. En este momento sólo lleva su vieja y
tosca sotana de monje. Tras de él y a· cierta distancia' le si.
guen sus s erviles y sombrío s ayudantes, y la Guardia Santa.
Se detiene ante la gente y observa de lejos. Y lo ve todo : ve
cómo descienden el ataúd a Sus pies ; y ve cómo resucita a la
niña. Y su cara se hace más sombría. Y mientras frunce el
entrecejo, su mirada brilla como fuego sinies tro. Extiende el
índice y ordena a la Guardia que Le aprehendan.
Y �e ahí, tanta es su fuerza y a tal grado la gente ha
aprendido a s erle s umis a, que, obedeciéndole, la multitud s e
.
abre en seguida
ante los guardias, y éstos, ante un silencio de
tumba, ponen las manos sobre El y Le llevan. La multitud en
el acto, toda como un hombre, s e inclina hasta poner la frente
en el suelo, ante el anciano Inqui sidor. Este, sin decir una
palabr a, pasa siguiendo su camino.
La Guardia lleva al Prisionero a las antiguas cárceles del
Santo Oficio, en donde Le encierra en un sombrío y estrecho
c alabozo de techo aboveda do.
Pasa el día. Llega una noche de esas de Sevilla calurosas y o b scuras, en que
e1 ambiente
'
e s pesado y n o s e puede
s
irar.
El aire " huele a limón y laurel ". Entre profundas
;� �
iniebl �s, de pr nto s e abre la puerta de hierro de la prisión,
�
Y el mi smo anciano Gran Inquisidor, llevando un hachón en

78

gloriara Dei.

.A.parece quedamente sin que ninguno se aperciba de ello.
Pero todos luego Le reconocen : la gente, impulsada por una
fuerza irresistible, se dirige inmediatamente hacia El, Le ro­
dea, aglomerándo s e, y Le sigue. El, callado, pasa¡ entre ellos
con una dulce sonrisa de conmiseración infinita. El s ol del
amor arde en su corazón y sus ojos destellan rayos de luz, sa­
biduría y fuerza. Y cuando estos rayos alcanzan a los hom­
bres, estremecen sus corazones de amor mutuo. Y El tiende
las manos hacia ellos, bendiciéndolos. Y el solo contacto de
sus vestiduras produce emanaciones curativas.
Un anciano, ciego desde la niñez, exclama : ' ' ¡ Señor : cú­
rame para que yo también Te vea ! ' ' Y cae como una escama de
sus ojos, y el ciego Le ve.
La gente llora y besa la tierra que tocan Sus pies. Los
niños Le arrojan flores y cantan y claman : " ¡ Hosanna !
¡ Es El ! "
" ¡ E s El mismo ! ", repiten todos. " ¡ Ese debe s er El ! ¡ Nin­
gún otro que El ! ' '
Y El s e detiene en el umbral de la iglesia de Sevilla, en el
mi smo momento en que, llorando, llevan al templo un pequeño
ataúd, blanco y abierto, en que reposa una niña de siete años,
la única hija de un ciudadano conocido. El cadáver de la niña
reposa entre flores.
" El resucitará a tu niña " -exclaman algunos de la mul­
titud, dirigiéndos e a la madre, de shecha en lágrimas . . . .
El presbítero de la iglesia, que ha salido al encuentro del
ataúd, mira perplejo y frunce el ceño.
Pero he aquí que s e alargan lo s lamentos de la dolorida
madre, que cae de rodillas a Sus pies, y exclama extendiendo
las mano s hacia El : ' ' Si eres Tú, resucita mi niña. ' '
La procesión se detiene. El pequeño ataúd es colocado a
Sus pies. El la mira con conmis eración, y Sus labios, queda-

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COOPERACION

EL GRAN INQUISIDOR

la mano ' lentamente se dirige al calabozo . Entra solo Y la
puerta se cierra inmediatamente tras de él. Se detiene por
unos instantes y largamente examina la cara al Prisionero . . . .
Al fin, quedamente, se Le acerca, pone el hachón en la
mesa, y Le dice : ' ' ¡, Eres Tú, Tú ? ' ' Mas no obteniendo ningu­
na respuesta, agrega prontamente : ' ' No respondas ; calla.
Mas, ¡, qué podrías decir ? Demasiado sé lo que dirías. Pero
Tú no tienes derecho a agregar nada a lo que has dicho en otro
tiempo. ¡, Por qué has venido a perturbarnos ? Y Tú mismo
lo conoces. Pero ¡, sabes lo que Te sucederá mañana ? No sé
quién eres y no quiero saberlo. · ¡, Ere� Tú, o sólo Su imagen ?
Pero mañana yo Te juzgaré, Te condenaré y Te quemaré, como
el más perverso de los herejes. Y esa misma gente que hoy
besó tus pies, mañana mismo, al solo conjuro d� mi mano, Te
arrojará más brasas en la h¿guera. i, Sabes Tú esto ? Sí. Es
posible que lo sepas ", agregó el Inquisidor, sumido en una me­
ditación penetrante, no quitando ni por un momento la mirada
de su Prisionero.

y al fin logra expresar todo lo que callara durante noventa
años.
ALOSHA.-Y el Prisionero también calla, le mira y no
pronuci a ninguna palabra.
IVAN.-Pero así debe de ser en todos los casos, se soltó
riendo Iván. El mismo anciano Le advierte que El no tiene ra­
zón de agregar nada a lo que ya ha dicho en . otro tiempo. Si
quieres, en esto consiste el rasgo fundamental más caracterís­
tico del Catolicismo Romano. A lo menos tal es mi opinión.

.. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. ..

ALOSHA.-¡ Oh ! No comprendo del todo. I ván, ¡, qué es
esto ? -preguntó Alosha, que había callado todo el tiempo, es­
cuchando la relación.
¡, Es eso una desenfrenada fantasía, o alguna equivoca­
ción del anciano, un imposible quid pro quo?
IVAN.-Concibe aun lo último, se soltó riendo Iván, si el
realismo contemporáneo te ha impregnado tanto que no pue­
des aceptar nada fantástico. ¡, Quieres quid pro quo? Sea eso.
Eso es verdad. Se soltó riendo otra vez Iván. El anciano es
un nonagenario y hace tiempo que podía haberse vuelto loco
por su idea. El Prisionero podía asombrarle con su aspec to .
Eso, en fin, podría ser un delirio, el fantasma de un anciano
de noventa años, antes de su muerte, impresionado por el Auto
de Fe del día anterior en que fueron quemados cien herejes.
Pero no es eso igual para nosotros dos, aun siendo, como di­
ces, solamente un quid pro quo o una desenfrenada fantasía ,
La cosa consiste en que el anciano debe expresar lo que pie nsa

81

.. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. ..

' ' Todo has entregado al Papa y por esto ahora tod-o está
en poder del' Papa. Así, no vengas más ahora, o a lo menos
no nos perturbes sino hasta cierto tiempo ". En este sentido
no sólo hablan sino también escriben los jesuítas. Yo he leído
esto mismo en los libros de sus teólogos. ' ' ¡, Tienes Tú derecho
a· anunciarnos uno de los Secretos de aquel Universo del cual
has descendido ? ", le pregunta mi anciano. Y él mismo se
responde : ' ' No. No tienes. ' '
' ' Así no agregarás nada a lo que ya fué dicho antes, y que
quitaría a los hombres la libertad, de que fuiste tan pervers-o
partidario cuando estuvista en la tierra. Todo lo que de nue­
vo anunciaras atentaría en contra la libertad y la fe de los
hombres porque aparecería como un milagro. Y su libertad
Y su fe fueron para Tí lo más caro de todo, hace quince siglos.
¿ No eres Tú quien ha hablado muy a menudo : " Quiero hace­
r os libres ? " Pero he aquí que ahora Tú mismo has visto " li­
bres ' ' a estos hombres -agrega de pronto el enciano con una
inte
. ncionada sonrisa. ' ' Sí. Esta cosa nos ha costado caro ' ' '
si gue él hablando y mirándolo severo. " Pero nosotros al fin
he mos concluído esto y lo hemos hecho en tu Nombre. Quince
siglos nos hemos visto atormentados con esta libertad. Pero
todo ha terminado y concluído para siempre. ¿ No crees que
todo ha terminado para siempre ? ¡, Me miras dulcemente
y no
m e haces digno ni aun de tu indignación ? Pero sábelo
: ahora
est o s hombres están más seguros que
nunca, de que son com­
pl�tamente libres. Y, mientras tanto, ellos mismos nos han sa­
crifica do su libertad y humildemen
te la han puesto a nuestros
6

�82

COOPERACION

EL GRAN INQUISIDOR

pies, y esto, lo hemos hecho nosotros. ¿ Y es esta la libertad
que Tú has soñado Y "
ALOSHA.-De nuevo n o comprendo, interrumpió Alosha.
El Inquisidor ríe, ¿ se burla de El Y
IVAN.-De ningún modo. Es que piensa que son él y los
suyos a quienes corresponde el mérito de haber conquistado la
libertad. Y lo han hecho así, buscando la felicidad de los
hombres.
" Pero solamente ahora ( el anciano habla del tiempo de la
Inquisición) es posible pensar por primera vez acerca de la fe­
licidad humana. El hombre fué organizado como un ser re­
belde. ¿ Acaso un rebelde puede ser feliz ? Te han prevenido,
Le dice, no Te han faltado prevenciones ni indicaciones. Pero
Tú no has hecho caso de ellas ; has rechazado la única indica­
ción por medio de la cual puede hacerse felices a los hombres.
Pero afortunadamente, cuando Te fuiste, dejaste su suerte en
nuestras manos. Tú lo has prometido y afirmado con Tu pa­
labra. Tú nos has dado el derecho para hacer y deshacer. Y
ya está todo concluído. No puedes aun ni pensar en quitar­
nos ahora este derecho. ¿ Por qué, pues, has venido a pertur­
barnos ?
ALOSHA.-t Y qué significa : " No te han faltado preven­
ciones ni indicaciones Y ", preguntó Alosha a Iván.
IVAN.-En esto precisamente consiste lo esencial de lo
que el anciano no quiso expresar.
" Espíritu terrible y sabio, Espíritu de Exterminación.
Espíritu del No Ser, sigue diciendo el anciano. Un Gran
Espíritu ha hablado contigo en el desierto y nos ha reve­
lado en los Libros cómo Te ha tentado. ¿ Es esto así ? ¿ Y
acaso se podría decir algo más verdadero de lo que el Espíritu
Te ha anunciado en las Tres Preguntas que Tú has rechazado
y que en los Libros se han llamado Tentaciones Y Pero si hubo
en algún tiempo en la tierra un verdadero milagro, ese fué en
aquel día de las Tres Tentaciones. Precisamente en la apari­
ción de estas Tres Cosas consistió el milagro. Si fuese posibl e
pensar, aunque fuera sólo para una prueba y ejemplo, que
estas Tres Preguntas del Espíritu Terrible, que se han perdido

en los Libros sin dejar ninguna huella, se les debe restaurar,
meditar y componer, reuniéndose para esto a todos los sabios
de la tierra -gobernadores, sacerdotes, hombres de ciencia,
filósofos y poetas- y se les planteara el problema diciéndoles :
pensad, componed tres preguntas, las cuales, además de co­
rresponder a la importancia del aconteci:miento, expresen en
tres palabras, sólo en tres frases sencillas, toda la historia
futura del mundo y de la hum·anidad ; ¿ acaso piensas que toda
la sabiduría de la tierra reunida, podría concebir, imaginar
todavía algo semejante a la fuerza y la profundidad de estas
Tres Preguntas, las cuales Te fueron entonces propuestas por
el Espíritu Todopoderoso y sabio en el desierto ? Estas Tres
Pr3guntas por sí mimas, y el milagro de su aparición, enseñan
que debemos aceptar que aquí no tenemos la intervención de
una simple inteligencia humana, sino la revelación de algo
eterno y absoluto. Pues en estas Tres Preguntas está, como
encerrada y profetizada totalmente, toda la futura historia
humana, y son como a manera de tres cuadros en los cuales se
encontraran representadas todas las contra&lt;n¡cciones de la na­
turaleza de los hombres, y que hasta ahora todavía no han
sido resueltas. Cuando el Espíritu Te formuló estas Tres
Preguntas, no puq.ieron ser tan claras, porque el futuro era
incierto. Pero ahora que han pasado quince siglos, vemos
que en estas Tres Preguntas todo está adivinado y profetizado
y hasta tal grado se ha cumplido, que no puede agregarse ni
disminuirse nada a ello. Decide, pues, Tú mismo, quién tenía
razón. ¿ Tú o aquel que entonces Te interrogaba ? Acuérdate
de la Primera Pregunta, que Te fué formulada, y que, aunque
no Te la repita hoy literalmente, fué así : ' ' Tú quieres ir
al mundo. Pero irás con las manos vacías y sólo con una pro­
mesa de libertad que los hombres, por la tontería e indolencia
con que vienen desde la cuna, no podrán percibir, porque la
temen. Pues no hay, y nunca hubo, nada más insoportable
para el hombre y para la sociedad en que vive, que la libertad.
¿ Ves Tú esas piedras en ese desierto ardiente y desnudo '/'
Convi értelas en panes y presto te seguirá la humanidad, como
un rebaño agradecido y sumiso, aunque marche estremecién-

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COOPERACION

EL GRAN INQUISIDOR

dose eternamente, ante el temor de que cesen los panes al reti­
rarse la Mano que los brinde. Pero Tú no quisiste quitar al
hombre la libertad, juzgando que no hay libertad, posible si
la sumisión debe ser comprada con panes. Tú has replicado
que no sólo de pan vive el hombre. Pero sabes que en nombre
de este mismo pan se sublevará contra Tí el espíritu terreno,
luchará contigo, Te vencerá, y entonces todos le seguirán cla­
mando : ' ' ¡ Quién es semejante a esta bestia ! El nos ha dado
el fuego celeste. ' ' Sabes Tú que transcurrirán siglos y siglos
y la humanidad, por medio de su _sabiduría y su ciencia, pre­
gonará que no hay crimen y, en consecuencia, no hay pecado,
sino solamente hambrientos ? " Hártalos, y solamente enton­
ces podrás exigir de ellos virtudes. ' ' Eso es lo que ellos es­
cribirán en su bandera, la cual izarán 1contra de Tí, cobiján­
dose bajo sus pliegues para arrasar tu Templo. Y en lugar
de tu Templo, alzarán un nuevo edificio, una moderna torre de
Babel. Y, aunque como la antigua, no podrá quedar comple­
tamente edificada, Tú podrías evitar esta nueva torre y, de este
modo, reducir por mil años, los sufrimientos de los hombres.
Pues somos nosotros a los que vendrán, después de haberse
atormentado por mil años con su torre ( Y ellos de nuevo nos
hallarán escondidos bajo la tierra, en las catacumbas (pues
de nuevo seremos perseguidos y atormentados) . Y nos habla­
rán y gemirán desesperados : ' ' Hartadnos, pues los que nos
han prometido el fuego celeste, no nos lo han dado. ' ' Y en­
tonces seremos nosotros los que por completo edificaremos esta
torre, ya que solamente aquél que harte a los hombres, podrá
edificarla por completo. Pero nosotros los hartaremos dicién­
doles que los hartamos en tu Nombre, aunque esto sea men­
tira. ¡ Oh, nunca, nunca podrán ellos hartarse sin nosotros !
Ninguna ciencia podrá darles pan mientras sigan siendo
libres. Y ellos acabarán por sacrificar su libertad a nuestro s
pies, diciéndonos : ' ' ¡ Esclavizadnos, pero hartadnos ! ' ' Al fin
ellos comprenderán que para nadie son compatibles la libertad
y abundante pan terrestre, pues jamás serán suficientement e
�abios para repartírselo igualmente entre ellos mismos. Ellos
también se convencerán de que tamipoco podrán ser nunc a

libres, porque son débiles, v1c10sos, nulos y rebeldes. Tú les
h as permitido el pan celeste. Pero, lo repito de nuevo : acaso
puede ser com'p arado el pan celeste con el pan terrestre a los
ojos de la tribu humana, eternamente viciosa y egoísta ? Y
aunque Te sigan centenares y aun millares de hombres en nom­
bre del pan celeste, t, qué sucederá con los millones de seres
que serán demasiado débiles para abandonar el pan terrrestre
por el pan celeste ? t, O, acaso son caros para Tí únicamente
los 'millares d.c los grandes y los fuertes, y los demás millones
de seres, que también Te aman, y que son infinitos como las
arenas del mar, deben servir solamente de material para los
mismos fuertes ? No. Para nosotros los débiles también son
caros. Aunque ellos son viciosos y rebeldes, al fin también
han de volverse dóciles. Ellos nos admirarán, considerán­
donos dioses, s9lamente porque aceptamos dominarlos subs­
tituyéndolos en la carga de la libertad, que ellos temieron.
¡ Tan terrible les parecerá al fin el ser libres ! Pero les di,
remos que nosotros tampoco somos libres y que dominamos
solamente en tu Nombre. Y así los engañaremos de nuevo.
En este engaño consistirá nuestra tortura, porque tendremos
que mentir. He aquí lo que significa esta Primera Pregunta
en el desierto, y he aquí también lo que Tú has rechazado en
nombre de la libertad, que Tú has considerado sobre toda otra
cosa. Pero en esta misma Pregunta consistió el gran secreto
de este mundo.
Aceptando los " panes " habrías respondido a la eterna
angustia humana. Así a la de un solo individuo como a la de
los seres todos. Es decir, ' ' Ante quién prosternarnos. ' ' No
hay preocupación más incesante y angustiosa para el hombre,
que no hallar ante quien proternarse cuando se siente libre.
Pero el objeto de la adoración del hom,bre debe ser tan indis­
cutible, que todos se prosternen unánimemente delante de él.
Pues estos seres miserables se preocupan no por hallar un ob­
jeto de adoración para los otros, sino en hallar tal objeto para
que todos juntos crean y se prosternen delante de él. He aquí
que esta necesidad de la prosternación común es el sufrimiento
lllás hondo que la humanidad y cada hombre sienten desde

85

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COOPERACION

el principio de los siglos. Esta exigencia de prosternación
general fué causa de que los hombres se exterminaran mutua­
mente por medio de la espada. Ellos se crearon dioses dicién­
dose unos a los otros : ' ' Rechazad vuestros dioses delante de
los nuestros ; de lo contrario, vuestros dioses perecerán jun­
tamente con vosotros ! ' ' Y así será hasta el fin de los siglos.
Cuando hayan desaparecido los dioses, entonces los hombres
se prosternarán ante los ídolos. Tú supiste, no podías ignorar
este secreto fundamental de la naturaleza humana. Pero Tú
has rechazado la única y absoluta bandera que se Te había
propuesto, con el fin de forzar a todos a prosternarse sola e
irre'misiblemente ante Tí ! Has rechazado la bandera del pan
terrestre, y lo has hecho en nombre de la libertad y del pan
del cielo. Mira, pues, lo que has hecho, al fin. Y todo esto lo
has hecho, como antes dije, en nombre de la libertad. 're digo
que el hombre no tiene preocupación más honda que hallar lo
mjás pronto posible el don de la libertad, con la cual este ser
miserable nace. Pero solamente se apodera de su libertad
quien puede tranquilizarles sus conciencias. El pan era para
Tí una bandera indiscutible. Si le das pan, el hombre se pros•
ternará ante Tí, ya que no hay nada tan indiscutible como el
pan. Pero si al mismo tiempo algún otro se apodera de su
conciencia a pesar tuyo, entonces él rechazará tu pan, y se­
guirá el seductor de su ,conciencia. En esto Tú tenías razón,
pues el secreto del ser humano consiste no en saber por qué
vive, sino en saber para qué ha de vivir. Sin saber exacta­
mente para qué vive, el hombre no querrá vivir, y antes se ex­
terminará a sí mismo que permanecer en la tierra, aunque a
su alrededor todo sea pan. Esto es así. ¿ Pero cuál es el re­
sultado de todo esto ? En lugar de apoderarte de la libertad
de los hombres, se la has aumentado. ¡, O has olvidado que
para el hombre la tranquilidad y aun la misma muerte, son
más caras que la libre elección de la ciencia del bien y del mal ?
No hay seducción mayor para el hombre, que la libertad de
su conciencia. Pero no hay también para el hombre un supli­
cio más espantoso que ese. Y he aquí que en vez de principios
firmes para la tranquilización eterna de la conciencia humana,

EL GRAN INQUISIDOR

87

has escogido todo lo que es más extraño, todo lo que es más
incierto y vago. Has escogido, en fin, lo que no correspondía
a las fuerzas de los hombres. Y por esto has obrado como si
absolutamente nada les amaras. Y eso todo, ¿ quién lo ha he­
cho ? i Aquél que ha venido a sacrificar su vida por ellos !
En vez de apoderarte de la libertad de los hombres, se la
has acrecentado aún más, abrumando para siempre su reino
espiritual &lt;'On los sufrimientos que ella causa. Tú has querido
el amor libre del hombre, para que libre Te siguiera, sedu,cido
y cautivado por Tí mismo. En lugar de la firme ley antigua,
el hombre debía decidir en adelante, con libre corazón, cuál
es el Bien y cuál es el Mal, teniendo ante sí únicamente tu Ima­
gen como guía. ¡, Pero es posible que Tú no hayas pensado
que él, al fin, rechazará y combatirá aun tu misma Imagen
y tu misma Verdad, oprimido por tan terrible carga, como es
la libre elección 1 Ellos, al fin, exclamarán que la Verdad
no está en Tí, ya que no era posible dejarlos en dudas y sufri­
mientos mayores que los en que los has puesto Tú, habiéndoles
dejado tantas preocupaciones y problemas . no resueltos. De
este modo Tú mismo has puesto el prin:cipio para la destruc­
ción de tu propio Reino, por lo cual no podrás después culpar
a nadie. ¡, Es esto, acaso, lo que Te propusieron 1 Hay tres
únicas fuerzas en la tierra, que pueden vencer y seducir para
siempre la conciencia de estos débiles rebeldes, para lograr la
felicidad de ellos mismos. Estas fuerzas son : milagro, secreto
Y autoridad. Tú has rechazado lo primero, lo segundo y lo
tercero, sirviéndoles, por consiguiente, Tú mismo de ejemplo.
Cuando el Terrible y Sapientísimo Espíritu Te habló en
la cima del Templo, diciéndote : " Si quieres saber si eres Tú
Hijo de Dios, entonces arrójate a la tierra, pues ha sido escrito ·
p or Aquél, que los ángeles· Le sostendrán, Le llevarán, y no
caerá1, y no se hará daño ; y entonces sabrás si Tú eres Hijo
de Dios, y sólo entonces demostrarás la fe honda que tienes en
tu Padre ", Tú, después de oír esto, rechazaste la proposi­
ción. Resististe y no Te arrojaste. ¡ Oh ! En verdad que
obraste aquí como un dios orgulloso y magnífic o. Pero los
hombres, esta tribu rebelde, no son dioses. ¡ Oh ! Tú com-

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COOPERACION

EL GRAN INQUISIDOR

prendiste entonces que con sólo haber dado un sólo paso, al
primer movimiento para arrojarte, en seguida habrías tentado
a Dios, p erdiendo al mismo tiempo toda tu fe en El, y Te ha­
brías estrellado en la tierra, que hoy Tú mismo has venido a
salvar. ¡ Y entonces el Espíritu Sabio, que Te había tentado ,
se habría alegrado ! Pero, lo repito : ¡, acaso hay muchos como
Tú Y f, Y es posible que Tú hayas podido pensar, aun por un
momento, que los hombres tendrían bastante resistencia para
soportar tal tentación ? ¿ Acaso ha sido ,creada la naturaleza
humana para poder rechazar el milagro y para poder quedarse
solamente con libre decisión del ·corazón en los terribles ins­
tantes de la vida, o cuando se siente dominada por las funda­
mentales y angustiosas cuestiones del espíritu ? ¡ Oh ! Tú su­
piste que tu hazaña sería conservada en los Libros y lograría
la eternidad de los tiempos y los límites del Universo. Y has
esperado que el hombre, siguiéndote, se quedaría con Dios
y no tendría necesidad del milagro. Pero Tú no supiste que
apenas el hombre rechace el milagro, cuando en seguida re­
chazará también a Dios, pues el hombre busca no tanto a Dios
como milagros. Y 1como el hombre no puede vivir sin ellos,
creará sus propios milagros y se prosternará ante los de los
charlatanes y ante los embrujamientos de las ' ' babas ' ' (nom­
bre dado a las aldeanas ignorantes de clase baja en Rusia ) ,
aunque sea cien veces refractario, rebelde, herético y ateísta.
Tú no descendiste de la Cruz cuando ellos, gritándote, bur­
lándose de Tí y hostilizándote, dijeron : ' ' Desciende de la
Cruz y entonces creeremos que eres Tú. ' ' Pero Tú no descen­
diste, porque no querías esclavizar al hombre por el milagro,
porque has querido una fe libre y no una fe de milagro. Tú
tenías sed de un amor libre y no éxtasis de un esclavo ante
una potestad que lo hubiera aterrorizado para siempre. Pero
Tú has juzgado a los hombres demasiado alto, y ellos son, cier­
tamente, esclavos, aunque se les críe como rebeldes.
Mira en derredor y juzga : han transcurrido quince siglos.
Y contempla a los que has levantado hasta Tí. Juro que el hom­
bre ha sido creado más débil y bajo de lo que has pensado.
¿ Acaso puede él hacer lo mismo que Tú haces Y Aunque tanto le

respetes, has obrado como si hubieras dejado de compadecerle,
pues has exigido demasiado de él. ¿ Y quién lo ha hecho ?
¡ Aquél que le ha amado más que a Sí mismo ! Si lo hubieras
respetado menos, le habrías también exigido menos y esto
estaría más cerca del amor, porque la carga sería entonces más
ligera. El hombre es débil y ruin. ¿ Qué importa que él
ahora y en todas partes se rebele contra nuestro poder y se
enorgullezca de su rebeldía ? Es solamente como el orguHo ·
de un niño y discípulo. Ellos son como chiquillos que se hu­
bieran rebelado y expulsado al maestro. Pero el entusiasmo
de los chiquillos tocará a su fin y entonces el entusiasmo les ha­
brá costado caro. Ellos arrasarán los templos y empaparán de
sangre la tierra. Pero los niños estúpidos adivinarán que,
aunque son rebeldes, son seres débiles que no pueden soportar
ni aun su propia rebeldía, y derramando lágrimas tontas, por
fin confesarán que quien los ha criado rebeldes, sin duda
quería burlarse de ellos. Eso es lo que gritarán desesperados,
y siendo eso una blasfemia, ellos mismos se harán más infeli­
ces, pues la naturaleza humana no soporta blasfemias y al fin
ella misma acaba por vengarse del ultraje. Así, la suerte ac­
tual de los hombres, después que Tú has sufrido tanto por su
libertad, es : intranquilidad, angustia y desventura. Tu gran
Profeta, en su visión y alegoría, dice que ha visto todos los
partidarios de la Primera Resurrección, y que fueron doce
mil de cada tribu. Pero aunque fueron tantos, ellos no fueron
hombres, sino dioses. Ellos, hambrientos, han soportado tu
Cruz por decenas de años en el desnudo desierto, alimentán­
do se de langostas y raíces.
Y es cierto que pueden indicar con orgullo que ellos son
los hijos del amor libre, del voluntario y 'magnífico sacrificio
en tu Nombre. Pero acuérdate que ellos fueron solamente
unos miles, que eran dioses. ¿ Pero los demás ? ¿ Y qué culpa
tienen los demás hombres débiles que no pudieron soportar
lo mismo que los fuertes ? ¿ Qué culpa tiene una alma débil,
carente de fuerza para no poder albergar dones tan terribles ?
&amp; Y es p osible q_ue Tú, efectivamente, hayas venido sólo por los
escogida s y para los escogidos ? Pero si eso es así, tal cosa es

89

�90

91

COOPERACION

EL GRAN INQUISIDOR

un secreto que nosotros no podemos adivinar. Y si es un se­
creto, nosotros tenemos derecho para propagarlo y enseñarles
que el amor y la decisión libre de sus corazones no importan
sino al secreto al cual deben ellos someterse ciegamente, aun
a pesar de su conciencia. Y así lo hemos hecho.
Nosotros hemos corregido tu hazaña basándola sobre " el
milagro, el secreto y la autoridad ". Y los hombres se han ale­
grado de ser llevados nuevamente como rebaños y de que de
sus corazones se ha quitado al fin un don tan terrible que les
había causado tal tormento. Dí si tenemos razón obrando de
este m,odo. ¿ Es posible que no hayamos querido a la humani­
dad habiendo confesado tan humildemente su debilidad, y, ali­
gerando con amor la carga, excusádole, por su naturaleza
débil, aun el mi.smo pecado, por más que siempre sea cometido
éste con nuestro permiso previo ? ¿ Por qué, pues, has venido
a perturbarnos ? ¡, Y por qué me miras así, con ojos dulces y
de modo tan callado y penetrante ? Enójate. Yo no quiero
tu amor porque yo mismo no Te amo. ¿ Y por qué me he de
ocultar de Tí ? ¡, O no sé con quién hablo ? Lo que tenía que
decirte todo lo conoces. Yo leo eso en tus ojos. ¡, Es posible
que yo Te pueda ocultar nuestro secreto ? Tal vez Tú quieras
oírlo precisamente de mis labios. Si así es, escucha : nosotros
no estamos contigo, sino con EL ¡ Y he aquí nuestro secreto !
Ya hace largo tiempo, ocho siglos,' que no estamos contigo sino
con El. Ocho siglos justos hace que recogimos de Sus manos
lo que Tú habías rechazado con indignación. Aquél último
don que El Te había propuesto al enseñarte todo el misterio
de la tierra. Nosotros hemos recogido de sus Manos, Roma y
la Espada de César. Y nos hem:os proclamado solemnemente
reyes de la tierra, Césares únicos, aunque hasta el día no halla­
mos logrado llevar nuestro propósito hasta su completo fin. Pe­
ro ¿ quién tiene la culpa ? ¡ Oh ! Este asunto está ahora apenas
en su principio ; pero al fin ya está empezado. Por largo tiempo
todavía se tiene que esperar su conclusión, y mucho tendrá
aún que sufrir el mundo. Pero lograremos nuestro fin y sere­
mos Césares, y entonces pensaremos en la felicidad humana .
Mas Tú podrás todavía entonces empuñar la espada de César.

¡, Por qué has rech'azado este último don ? Aceptando este úl­
timo consejo del Espíritu Poderoso, habrías satisfecho todo lo
que busca el hombre en la tierra, es decir : ante quien pros­
ternarse, a quién entregar su conciencia, y en fin, de qué modo
reunirse todos en un hormiguero común e indiscutible, ya que
la necesidad de fraternidad universal es el tercero y último
sufrimiento de los hombres. La humanidad toda siempre ha
anhelado organizarse en una colectividad única y universal.
Muchos fueron los pueblos de grande historia. Pero cuanto
más altos, tanto más desgraciados fueron, pues ellos, de un
modo más intenso que los otros, reconocieron la necesidad de
una comunión entre todos los hombres.
Los grandes conquistadores, los Tamerlanes y Gengiska­
nes, han cruzado sobre la tierra como huracanes, pretendiendo
conquistar el universo. Pero ellos también, aunque de un modo
inconsciente, han expresado la misma grande idea de la huma­
nidad acerca de la unión común y universal. Aceptando el
mundo como está y el pórfido de César, habrías fundado un
reino universal y habrías dado al mundo paz eterna. ¿ Pues
quién tiene que dominar los hombres si no los que dominan su
conciencia y en cuyas manos está el pan que eilos necesitan ?
Por esto nosotros somos quienes desenvainamos la espada de
César, y habiéndola desenvaiando, Te hemos constantemente
rechazado, y seguimos al Espíritu. ¡ Oh ! Todavía transcurri­
rán orgiásticos siglos del libre pensamiento de su ciencia y de
su antropofagia, porque habiendo empezado a ·alzar su torre
de Babel sin nosotros, ellos acabarán por antropófagos. En
ese entonces se arrastrará a nosotros la Bestia y nos lamerá los
pies, humedeciéndolos con las lágrimas sangrientas de sus ojos.
Y entonces nos sentaremos sobre esta Bestia y elevaremos una
copa sobre la cual estará escrito : SECRETO. Pero solamente
entonces llegará para los hombres el reino de la tranquilidad
y de la felicidad. Tú te enorgulleces con tus elegidos. Pero
Tú tienes solamente elegidos, y nosotros tranquilizaremos a to­
dos. Sin embargo es dudoso que sean tantos los elegidos. ¡ Cuán­
tos de estos poderosos hubieran podido llegar a ser tus elegidos !
P ero se cansaron al fin de esperar y han llevado y aún lleva-

�92

EL GRAN INQUISIDOR

COOPERACION •

rán las fuerzas de su espíritu y la llama de su corazón a otros
campos, acabando por izar su " libre" bandera en contra de
Tí. Pero Tú mismo haz izado esta bandera contra de Tí. Y con
nosotros todos serán felices y no se rebelarán más. No se ex­
terminarán uno al otro, en todas partes, como en el reino de
tu libertad. ¡ Oh ! Nosotros les convenceremos de que ellos se­
rán felices solamente cuando renuncian a su libertad en nues­
tro provecho, sometiéndosenos. Y entonces, ¿ tendremos razón
o mentiremos ? Se convencerán ellos m;ismos que tenemos ra­
zón, porque se acordarán hasta qué horrores de esclavitud y
angustia los ha conducido tu libertad.
La libertad, el libre pensamiento y la ciencia los conduci­
rán a tantas espesuras y los pondrán ante tales milagros y se­
cretos no resueltos, que muchos de ellos, refractarios y feroces,
se exterminarán entre sí mismos . . . . Otros, también refracta­
rios, pero débiles, se exterminarán mutuamente '• y el resto '
débiles y desgraciados, se arrastrarán a nuestros pies y nos
jmplorarán : ' ' Sí, vosotros, teníais razón. Vosotros poseíais
Su secreto, y volvemos a vosotros. Salvadnos de nosotros mis­
mos ". Recibiendo el pan de nosotros verán claro que les to­
mamos el pan amasado por ellos con sus propias manos para
dividírselo después entre ellos mismos sin ningún esfuerzo.
Ellos verán que nosotros no hemos convertido en panes las pie­
dras. Pero ellos se alegrarán más verdaderamente por recibir
el pan de nuestras manos, que por el pan mismo. ¡ Pues recor­
darán muy bien que los mismos panes, amasados por ellos, se
convertían en sus manos únicamente en piedras. Mas cuando
se volvieron a nosotros, las piedras se convirtieron en panes.
i Ellos estimarán muy bien lo que significa esto de una vez y
para siempre ! Y mientras los hombres no entiendan esto serán desgraciados. Dí, ¿ quién más que nadie ha apoyado esta
ignorancia ? ¿ quién ha dividido el rebaño, diseminándolo por
ignoradas direcciones ? Pero el rebaño se reunirá otra vez.
De nuevo se someterá, y entonces será para siempre. Entonces
nosotros les daremos una felicidad silenciosa y humilde, una
felicidad de seres débiles correspondiente a su natural debili­
dad. ¡ Oh ! Nosotros les convenceremos al fin para que no se

l

93

enor gullezcan más, ya que Tú los has elevado demasiado ense­
ñándoles, por esto mismo, a ser orgullosos.
Nosotros les demostraremos que ellos son débiles ; que
ellos son únicamente niños míseros, pero que la felicidad de
la niñez es más dulce que ninguna otra. Ellos llegarán a ser
tímidos y se arrimarán a nosotros como las avecillas bajo el
plumón de su madre. Ellos se asombrarán y se sentirán ate­
rrados cuando nos vean, sintiéndose al mismo tiempo satisfe­
chos de que seamos tan orgullosos y tan sabios. Y desfalle­
cientes se estremecerán ante nuestra ira. Sus juicios se harán
tímidos. Sus ojos se inundarán de lágrimas, como los de las
mujeres y los niños. Pero a nuestra sola indicación, ellos tam­
bién, pasarán fácilmente de la tristeza a la risa, a la luminosa
alegría y feliz canción de la infancia.
Sí, nosotros les haremos trabajar. Pero en las horas des­
ocupadas les arreglaremos su vida como un juego de niños :
con danzas inocentes y con canciones infantiles cantadas a coro,
¡ Oh ! Nosotros también les permitiremos el pecado, ya que
ellos son débiles y desvalidos. Y nos amarán como niños, por­
que les habremos permitido pecar. Les diremos que cada pe­
cado será redimido, si es hecho con nuestro permiso. Diremos
que les permitimos pecar porque les amamos, y que en cuanto
a su castigo nosotros nos hacemos responsables. Y haciéndo­
nos responsables de sus faltas ellos nos venerarán como a bene­
factores que les han sustituído en la carga de sus pecados ante
Dios. Y ellos no tendrán ningunos secretos para nosotros. Y
les permitiremos vivir con sus mujeres y amantes, y tener o
no tener hijos. Todo esto como recompensa a su obediencia.
Los más torturantes secretos de su conciencia, todo, todo lo
llevarán a nosotros. Y nosotros lo resolveremos todo, y ellos
verán con alegría nuestra decisión, porque ella los libertará
de las grandes preocupaciones y de los terribles sufrimientos
actuales producidos por la necesidad de una decisión indivi­
dual y libre. Y todos serán felices, salvo el centenar de miles
que los dirija. Pues solamente nosotros, que guardaremos el
s ecreto, seremos infelices. Habrá miles de millones de niños
felices y cien mil mártires, que habrán tomado para sí la mal-

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EL GRAN INQUISIDOR

COOPERACIO:N

dición de la ciencia del Bien y del Mal. Ellos morirán silen­
ciosos, quedamente se apagarán en tu Nombre y tras del se­
pulcro se les concederá únicamente la Muerte.
Pero nosotros guardaremos completamente el Secreto, y
para la felicidad de ellos mismos los seduciremos con el premio
celeste y eterno. Pues si aun hubiere algo en este mundo, no
sería ciertamente para tales miserables. Se dice y se profetiza
que Tú vendrás y de nuevo vencerás. Que Tú vendrás con
tus fuertes y orgullosos elegidos. Pero nosotros diremos en­
tonces que ellos se salvaron a sí mismos, en tanto que nosotros
salvamos a todos.
Se dice que será infamada la hembra errante y luego sen­
tada sobre la Bestia, que tiene en sus manos, el SECRETO.
Se dice que los débiles se rebelarán de nuevo y que harán pe­
dazos el pórfido de esta mujer, al desnudar su cuerpo ' ' asque­
roso ". Pero yo entonces me levantaré y te mostraré miles de
millares de niños infelices que no conocen el pecado. Y nos.
otros, que habremos tomado sus pecados, buscando la felicidad
de ellos mismos, nos pondremos ante Tí y diremos : ' ' Júzganos
si puedes y Te atreves ". Sábete que yo no Te temo. Sabe que
yo también estuve en el desierto ; que ·yo también me alim,enté
de langostas y raíces ; que yo también bendecía con la libertad
con que Tú has bendecido a los hombres, y yo m:e preparé a
ser uno de tus elegidos y fuertes, anhelando completar su nú­
mero. Pero yo me desperté y no quise sostener más esa locura.
Volví y me adherí a los que han corregido tu hazaña, Y para
la felicidad de los humildes me volví a ellos, dejando a los or­
gullosos. Lo que Te digo se cumplirá y nuesti;o reino se forta­
lecerá. Te repito que mañana Tú verás cómo este rebaño, dó­
cil a mi primera indicación, se apresurará a arrojar brasas
llameantes a la hoguera en la que Te quemaré por habernos
venido a perturbar. Pues si hay elguien entre todos que más
merezca nuestra hoguera, ese eres Tú. Mañana te quemaré.
D1x1' ' .

......... ....... ........... ............... ........

Ivan dejó de hablar. La conversación le había excitado

95

y había estado hablando con ardor. Y cuando hubo terminado,
de pronto sonrió.
Alosha, que le había oído en silencio, estremeciéndose con
viva agitación, intentó varias veces interrumpir el discurso de
su hermano, conteniéndose con dificultad. De pronto empezó
a hablar levantándose bruscamente de su asiento.
Pero eso es un disparate -gritó poniéndose rojo-. Tu
poema es un elogio y no una blasfemia a Jesucristo, como lo
querías. ¡, Y quién creerá en lo que dices acerca de la libertad ?
Así no debe entendérsela.
Eso es Roma y aun no Roma toda. Eso no es verdad. Esos
son los peores de los católicos, los jesuítas . . . . De ningún modo
es posible que exista un personaje tan fantástico: como tu In­
quisidor. ¡, Cuáles son los pecados de que ellos libraron a los
hombres, tomando el castigo para sí ? ¡, Quiénes son los que
llevan los secretos y que han tomado para sí el yugo de la mal­
dición a la felicidad de los hombres 1 ¡, Cuándo has visto algu­
no 'I Nosotros conocemos a los jesuítas. Y se habla mal acerca
de ellos. ¡, Pero acaso son ellos como te los imaginas ? De nin­
gún modo . Ellos son una simple arma de Roma, para el futuro
reino de la tierra, encabezado por el Emperador y Pontífice
Romano . . . . He aquí su ideal, pero sin secreto alguno y sin
tristeza sublime . . . . Es eso un simple deseo de poder, una ansia
de sucios placeres, un deseo de esclavizar. Semejante al anti­
guo derecho de servidumbre, únicamente que ellos llegarían a ·
ser los terratenientes : . . . Eso es todo. Es probable que hasta
en Dios no crean. Tu angustiado Inquisidor es tan sólo una
fantasía.
IVAN.-Mas detente. No hables más. No, Alosha. Cómo
te has excitado. Dices que es una fantasía. ¡ Sea ! Ciertam,ente
es fantasía. Pero escucha, sin embargo : ¡, es posible que tú
efectivamente pienses que todo el movimiento católico de los
últimos siglos sea de hecho un simple deseo de poder para sa­
ciar sucios placeres ? ¡, Acaso el padre Paisí te ha enseñado a
que pienses de este modo 1
ALOSHA.-No, no ; de lo contrario, de lo contrario. El
p adre Paisi habló una vez algo semejante a lo que dices . . . . .

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COOPERACION

EL GRAN INQUISIDOR

aunque de ningún modo lo mismo. Se corrigió bruscamente
Alosha.
IVAN.-A pesar de que dices que " de ningún modo ", eso
es lo mismo, eso es un conocimiento precioso. Soy yo quien te
pregunta ahora : ¿ por qué tus jesuítas inquisidores se han reu­
nido solamente para asquerosos pleceres materiales Y ¡, Por qué
no puede hallarse entre ellos ni aun siquiera un solo mártir que
por su amor a la humanidad, sea atormentado por la gran tris­
teza Y Atiende : imagínate que se ha hallado a uno de todos
estos que desean solamente repugnantes placeres terrenos ; si­
quiera uno, tal como mi anciano Inquisidor, el cual había comi­
do raíces en el desierto y estuvo poseído por el demonio, ven­
ciendo a su cuerpo para hacerse libre y perfecto, y quien, sin
embargo, ha amado toda la vida a la humanidad, y que de
pronto ha visto la luz, descubriendo que no es grande el placer
moral que consiste en el logro del perfeccionamiento de la vo­
luntad, cuando al mismo tiempo uno se convence que los demás
millones de seres humanos se quedan organizados a modo de
burla, y que nunca tendrán :fuerzas para soportar su libertad ;
que los rebeldes pigmeos nunca se convertirán en gigantes para
concluir el edificio de la Torre, que no para tantos y mezquinos
gansos ha pensado el Gran Idealista en su armonía. Habiendo
entendido todo esto, el Inquisidor, volvió y se adhirió . . . a los
hombres sabios. ¡, No es posible que haya sucedido eso �
ALOSHA.-¡, Aquién se ha adherido Y ¡, Cuáles son esos
hombres sabios Y, casi al azar exclamó Alosha. Ellos no tienen
el juicio o sabiduría de que hablas, y tampoco dominan tales
misterios y secretos . . . sino solamente el ateismo. En esto con­
siste todo su misterio. Tu Inquisidor no cree en Dios. He ahí
todo su secreto.
IVAN.-Y aun siendo así. ¡ Por fin has adivinado ! Ver­
daderamente es así ! Es verdad que en eso consiste todo el se­
creto. ¡, Pero no es eso tam,bién un sufrimiento para un hombr e
como él, que ha sacrifiicado toda su vida para realizar una ha­
zaña en el desierto, y no obstante no se ha curado del amor a
la humanidad Y En el ocaso de sus días él se convence clara­
mente que sólo los consejos del Grande y Terrible Espíritu po-

drían, de un modo reducido, organizar a los desvalidos rebel­
des. ' ' A esos ensayos de seres incompletos que han sido crea­
dos a modo de sarcasmo ' '. Y he aquí que después de haberse
convencido de eso, él ve que se necesita seguir las indicaciones
del Espíritu Sapientísimo, del terrible Espíritu de la Destruc­
ción y de la Muerte, y que para eso es necesario aceptar la men­
tira y el engaño, y conscientemente llevar a los hombres a la
muerte y destrucción, engañándolos durante toda la jornada,
para que ellos no adviertan, de ningún modo, adonde se les
lleva, para que así, aun en el cam;ino, estos míseros ciegos se
consideren felices. Y sábete que el engaño es en nombre de
Aquél en cuyo ideal el anciano Inquisidor tan apasionadam,ente
creyó toda su vida. ¡, Acaso no es eso una desventura Y Y si se
encontrase aún un hombre tal a la cabeza de todo ese ej ército
' ' que anhela el poder sólo para placeres sucios ' ', ¡, no bastaría
la sola presencia de tal hombre para causar una tragedia ? Y
eso sería todo : bastaría con sólo un hombre como ese, a la ca­
beza del ejército, para que por fin se hallara la verdadera idea
que sirve de guía a toda la Iglesia de Rolll!a, con todos sus
ejércitos y jesuítas, logrando así encontrar la idea superior
de todo este asunto. Te digo sinceramente que estoy seguro de
que este hombre no ha :faltado nunca entre los que encabezan
este movimiento. ¡ Quién sabe ! Es posible que este maldito
anciano, que tan obstinadamente y de modo tan original ama
a la humanidad, de hecho exista ahora en :forma de muchos
ancianos semejantes, sin que esto sea una manifestación del
momento, sino que existe como el resultado de una alianza se­
creta, celebrada hace mucho tiempo con el fin de guardar me­
jor el secreto de los hombres míseros y desvalidos, buscando
con ello hacerles más felices. Así es precisamente y así tiene
que ser. Me imagino que aun los masones tienen algo de este
mismo secreto en su doctrina, y que por esto los católicos los
dete stan tan profundamente : porque ven en ellos los com;peti­
dores que causan la división de la unidad de su idea, mientras
ellos consideran que el rebaño debe ser uno solo y también uno
solo el pastor . . . . Por lo demás, defendiendo mi idea, m;e pa-

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7

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::::-:-: : = ::: : ;:::::::::::::::: : ::::: :; ::: ::::: ::: : ::: ::::: ::: ====,: :

COOPERACION

rezco a un autor que no resistió tu crítica. Y basta ya de ha­
blar acerca de esto.
ALOSHA.-Tú mismo probablemente eres masón, ex­
clamó de pronto Alosha. Tú no crees en Dios, prosiguió con
una tristeza extraordinaria, mientras tenía la impresión de que
su hermano le miraba zumibonamente. ¡, Cuál es el final de tu
poema 1, preguntó de pronto, poniendo la mirada en el suelo.
¿ O no está todavía terminado 1
IVAN.-Yo desearía concluirlo así :
' ' Cuando el Inquisidor calló, esperó por algún tiempo a
que el Prisionero respondiera. El silencio del Prisionero le ha­
_
bía sido molesto . . . . Vió cómo el Preso le escuchó todo el tiem­
po con vivísimo interés, mirándole directa y silenciosa:m-ente a
los ojos, pareciendo no querer objetar nada. El anciano In­
quisidor habría deseado que el Preso replicara algo, aunq?-e
fuese amargo y terrible. Pero EL, de pronto, se acerca al ancia­
no y quedamente le besa en los labios exangües y nonagena­
rios. He ahí toda su respuesta.
' ' El anciano se estremece. Algo palpitó en las comisuras de
sus labios. Se dirige hacia la puerta. La abre y le dice : Már­
chate y no vengas más. No vuelvas de ningún modo . . . ¡ Nun­
ca, Nunca ! Y Le deja salir a los ' ' obscuros rincones ' ' de la
ciudad . . . . "
ALOSHA.-¿ Y el anciano 1
IVAN.-El beso arde en su corazón. Pero el anciano per­
siste en su antiguo pensamiento . . . . .
Fragmento de ' ' Los Hermanos Karamazof ' '.
Traducción directa del ruso al español, por

Salomón KAHAN y Gabino A. PALMA.

Notas de actualidad nacional
El Presidente no intervendrá
en las elecciones

1

Con motivo de algunas informaciones periodísticas, el Sr.
Presidente de la República dirigió a la ·prensa para su publi­
cación una carta concebida en los siguientes términos :
' ' Presidente de la República.-México.-Palacio N acio­
nal.-23 de junio de 1923.-Sr. Prof. Mariano Samayoa.-Di­
rector de " El Heraldo ".-Humboldt, 47.-Ciudad.--Estimado
Señor.-La prensa de hoy, al dar cuenta de la última junta
celebrada en el Hotel Regís, a iniciativa del Sr. Gral. J. Agus­
tín Castro, Gobernador del Estado de Durango, hace mención
a una carta que el subscripto dirigió al citado Gobernador en
contestación a la que éste le enviara comunicándole su deci­
sión de celebrar la serie de juntas que ahora se están efectuan­
do ; y, como aparecen algunos conceptos que desvirtúan su
texto, me permito relllíitir a Ud. adjunta una copia fiel de di­
eha carta, suplicándole muy atentamente darle publicidad en
ese importante diario que Ud. acertadamente dirige, con ob­
jeto de que el público le conozca.-Le anticipo las debidas gra­
cias y quedo de Ud. con toda atención como su afmo. y S. S.,
A. OBREGON.-Palacio Nacional.-Mayo 29 de 1923.-Sr.
Gral. J. Agustí:µ Castro, Gobernador del Estado.-Durango,
Dgo.-Muy estimado General y fino amigo.-Me he enterado
de la atenta carta de usted fechada el 23 de los corrientes, y
pa&amp;o desde luego a contestarla.

�100

COOPERACION

El firme propósito que tengo de no tomar ninguna inter­
vención en lo que se refiere a la campaña política relacionada
con el ciudadano que debe substituirme en el puesto, me inca­
pacita para emitir m¡i opinión en lo que respecta a la proyec­
tada Junta en esta capital y para lo cual ha girado usted la
circular que se sirve adjuntarme.
Pecaría de hipócrita si le dijera que no me despierta gran
interés este acto, que es de la más alta trascendencia, o si tra­
tara de ocultarle mis deseos muy sinceros de que el Partido
Liberal, que llevó a cabo el movimiento revolucionario y ha
venido sosteniendo las reformas que· de él emanaron, conserve
su cohesión ; pero los deseos de que hablo, por muy legíti� os
que sean, no m,e autorizan para ejercitar actos que pudieran m­
terpretarse como una intromisión en las funciones electorales.
La historia nos ha demostrado cuán funesta resulta, para
las funciones democrático-electorales, la intervención de los
Poderes, y consecuente con esta experiencia y con los dictados
de mi propia conciencia, he reafirmado el propósito a que me
refiero en el párrafo segundo de esta carta.
Excúseme usted, pues, de no emitir mi opinión, la cual
excusa se basa en los motivos que antes expongo.
Sírvase recibir las seguridades de mi afecto y particular
aprecio.
Su atto. amigo y S. S.
(Firmado) : A. ÜBREGON .

Se funda la Asociación Nacional de
Maestros Normalistas
El sábado 23 de los corrientes en el Salón de Actos de la
Escuela Normal para Maestros y acudiendo a una invitación
hecha por los Sres. Mariano Sam.ayoa, Juan B. Salazar, Jacin­
to Lara, Julio S. Hernández, Toribio Velasco, Matías López,
Gabino A. Palma y Manuel Valásquez Andrade, se reuniero n

NOTAS DE ACTUALIDAD NACIONAL

101

un buen número de profesores normalistas con el fin de discu­
tir las bases constitutivas de la Asociación Nacional de Maes­
tros Normalistas. El Proyecto presentado por la Comisión
encargada de formular esas bases fué aprobado en lo general.
Los fines que perseguirá la Asociación serán, principalmente,
el mejoramiento económico de los asociados y el mayor éxito
posible en la aplicación de los sistemas educa.cionales.

Pérdidas durante el año pasado por causa
de las huelgas
El Departamento de Trabaj o de la Secretaría de Indus­
tria formuló recientemente un cuadro estadístico acerca del
movimiento de huelgas registrado durante el año pasado, con
expresión de la localidad, nombre de la negociación, número
de obreros afectados y cantidades perdidas por obreros, y
negociaciones industriales. Según estos informes, en 1 922 se
registraron en la República 199 huelgas, en las que tomaron
parte 102,115 trabajadores, entre adultos y menores de ambos
sexos. Del total de huelguistas, 71,382 tomaron participación
activa en los movimientos, y 30,733 fueron obligados a holgar.
Las negociaciones afectadas por las huelgas, resintieron pérdi­
das por valor de $4.135,779.90, y los obreros dejaron de perci­
bir salarios por valor de $1.214,898.34, lo que hace un total de
$5.350,678.24 que, de hecho, fueron segregados de la circula­
ción, trayendo los consiguientes trastornos en la economía del
pais.

Nuevo Ministro del Gobierno de México en Suecia
Por noticias recogidas el día 25 de los corrientes en la
Secretaría de Relaciones Exteriores, el público ha tenido co­
nocimiento de que el Sr. Dn. Rafael Nieto, actual Gobernador

�102

COOPERACION

NOTAS DE ACTUALIDAD NACIONAL

del Estado de San Luis Potosí, ha sido designado por nuestro
Gobierno para representar a nuestro país ante el Gobierno de
Suecia en calidad de Enviado Extraordinario y Ministro Ple­
nipotenciario. El Sr. Nieto substituirá a don Julio Madero
'
que pasa a Roma en lugar del Sr. Eduardo Hay, que renunció
hace pocos días al puesto de Ministro de México en Italia.

vorcios efectivos por sentencia judicial. De éstos 105, 99 co­
rresponden a divorcios necesarios y 15 a voluntarios por am­
bas partes. De un modo más detallado : como 40 correspon­
den a delitos de uno u otro cónyuge, 35 a incompatibilidad de
caracteres, 15 a cuestiones de intereses, here:r;icias, etc., y un
promedio de 10 a 15 por causas de índole privada. De estos
divorcios, 70 pertenecen a la clase media : pequeños burgueses,
empleados, comerciantes, profesionistas, etc., etc., y 35 a per­
sonas de buena condición social y económica. No se registra
ningún caso de divorcio entre las clases bajas, pero esto es
perfectamente comprensible, pues desconocedoras de las leyes,
y de bajo nivel moral e intelectual, están lejos de prácticas
para ellas inabordables. El Lic. Manuel l. Fierro, Procurador
de Justicia del Distrito, se expresó en los siguientes términos
refiriéndose a este asunto : esta cifra de 105 divorcios en un
año en todo el Distrito Federal, que atrojan con su precisión
matemática las estadísticas, lejos de ser un dato que indique
incultura en el medio o repulsa a las leyes civilizadas, es alta­
mente consolador, porque demuestra· la moralidad del hogar
mexicano y el concepto de amor familiar de los hijos. Es cier­
to que se presentaron en los Tribunales más de las 105 que se
fallaron, pero no todas llegaron a su fin, por la avenencia de
los cónyuges en el juicio y el desistimiento de las demandas.
Los divorcios en punto de intereses materiales pueden llegar a
su terminación, pero ante el escollo de los hijos, que engendran
complicados problemas morales, se detienen. "

la desanalfabetización de los indígenas
en la República
Según informes proporcionados por el Departamento de
Cultura Indígena de la Secretaría de Educación en la actua­
lidad dicho Departamento cuenta con 110 Mae;tros Misione­
ros, 598 Maestros Rurales y 783 Escuelas. La labor de los
Maestros Misioneros ha despertado un gran entusiasmo entre
las familias de los campesinos, que se han comunicado con los
indu�tri�le� agricultores capitalistas de sus respectivas regio­
nes, mclmandolos a la fundación de establecimientos de edu­
cación en las haciendas, fábricas, ingenios, etc., etc., contán­
dose en la actualidad con cerca de 150 escuelas particulares
establecidas sobre las bases y con los programas propuestos por
el Departamento de Cultura Indígena. Sumadas las cifras
parciales dan un total de 736 Escuelas, que puede decirse son
dobles, pórque el 80 por ciento de ellas dan clases diurnas y
nocturnas. La Secretaría de Educación nombró recientemen­
te un cuerpo de inspectores que recorrerán todo el país visi­
tando estas escuelas para comprobar el grado de adelanto de
los alumnos y la aplicación de vida de los programas técnicos
respectivos.
Los divorcios en el Distrito Federal en 1 922
Según informes publicados recientemente por la Sección
de Estadística de la Procuraduría · del Distrito Federal duran­
te el año de 1922 se registraron en el Distrito Federai 105 di-

f

103

La fecundidad de la mujer en el Distrito Federal
Según datos publicados por el Departamento de la Esta­
dística Nacional en el D. F., tenemos : 37,829 mujeres infecun­
das entre casadas, viudas, y divorciadas o separadas. Tenemos
en cambio 13,174 mujeres, también entre viudas y divorciadas
o separadas. Contamos igualmente, entre las mujeres de los
aludidos estados civiles, un total de 543 mujeres que han teni-

�104

COOPERACION

NOTAS DE ACTUALIDAD NACIONAL

do 16 o más hijos. Y tenemos, por último, entre casadas, y viu­
das menores de 20 años de edad, 26 que han tenido 5 hijos cada
una. De entre las casadas menores de 20 años de edad, 3,234
no han tenido hijos, y 3,234 que sí los han tenido pero que ac­
tualmente no les viven. Mujeres que han tenido un hijo, y que
les vive, tenemos 2,741. Y mujeres que también han tenido un
hijo, pero que no les vive, tenemos 2,768. Muj eres que han
tenido dos hijos, 780, y mujeres que han tenido dos hijos, pero
que no les viven, 572. Que han tenido tres, 204 ; que también
los han tenido, pero que no les viven, 122. Con cuatro hijos.
69 de las que les viven, y 28 de las que no les viven. Con cinco
hijos, 23 de las que les viven y 13 que no les viven. Y por úl­
timo, con seis o más hijos 11 que les viven. Estas últimas de­
ben haberse casado muy jóvenes para que a los 20 años conta­
ran ya con seis hijos de familia.
En cuanto a las mujeres de 20 a 30 años : sin hijos o sean
infecundas, 10,906 ; que han tenido hijos pero que actualmente
no les viven, 12,970 ; con un hijo, 11,903 ; con dos, 9,836 ; con
tres, 6,730 ; con cuatro, 4,063 ; con cinco, 2,218 ; con seis, 1,196 ;
con siete, 534 ; con ocho, 252 ; con nueve, 115 ; con diez, 63 ; con
once o más, 53.
Mujeres casadas de 30 a 40 años : sin hijos, 6,764 con un
hijo, 5,165 ; con dos, 5,398 ; con: tres, 5,175 ; con cuatro, 4,598 ;
con cinco, 3,798 ; con seis, 3,193 ; con siete, 2,160 ; con ocho,
1,147 ; con nueve, 1,072 ; con diez; 718 ; con once, 481 ; con doce,
289 ; con trece, 96 ; con catorce, 50 ; con quince, 28 ; con diez y
seis o más, 31.
Mujeres casadas de 40 a 60 años : sin hijos, 4,755 ; con un
hijo, 2,852 ; con dos, 2,877 ; con tres, 2,637 ; con cuatro, 2,535 ;
con cinco, 2,256 ; con seis, 2,079 ; con siete, 1,639 ; con ocho,
1,653 ; con nueve, 1,196 ; con diez, 1,078 ; con once, 800 ; con
doce, 804 ; con trece, 353 ; con catorce, 254 ; con quince, 134 ;
con diez y seis o más, 202.
Mujeres casadas de 60 o más años : sin hijos, 7,062 ; con
un hijo, 323 ; con dos, 300 ; con tres, 264 ; con cuatro, 272 ;
con cinco, 520 ; con seis, 210 ; con siete, 204 ; con ocho, 191 ; con
nueve, .J.47 ; con diez, 163 ; con once, 112 ; con doce, 146 ; con tre-

ce. 58 ; con catorce, 38 ; con quince, 28 ; con diez y seis o
más, 37 .
Resumen de la fecundidad de las muj eres casadas : me­
nores de) 20 años, 7,062 ; de 20 a 30 años, 47,869 ; de 30 a 40
años, 40,663 ; de 40 a 60 años, 28,194 ; de 60 ó más años, 3,323.
Mujeres viudas menores de 20 años : sin hijos, 156 ; con un
hijo, 183 ; con dos hijos, 50 ; con tres, 16 ; con cuatro, 4 ; con
cinco, 3 ; con seis o más, ninguna.
Viudas de 20 a 30 años sin hijos, 1,239 ; con un hijo, 2,029 ;
con dos hijos, 1,272 ; con tres hijos, 674 ; con cuatro, 334 ; con
cinco, 1,508 ; con seis, 95 ; con siete, 47 ; con ocho, 25 ; con nueve,
12 ; con diez, 3 ; con once o más, 4.
Viudas de 30 a 40 años : sin hijos, 2,140 ; con un hijo, 2,364 ;
con dos hijos, 2,051 ; con tres, 1,600 ; con cuatro, 1,319 ; con cin­
co, 992 ; con seis, 759 ; con siete, 508 ; con ocho, 357 ; con nueve,
200 ; con diez, 127 ; con once, 78 ; con doce, 65 ; con trece, 24 ;
con catorce, 16 ; con quince, 13 ; con diez y seis o más, 11.
Viudas de 40 a 60 años : sin hijos, 4,774 ; con un hijo, 3,497 ;
con dos hijos, 3,454 ; con tres, 2,952 ; con cuatro, 2,751 ; con cin­
co, 2,272 ; con seis, 1,946 ; con siete, 1,542 ; con ocho, 1,392 ; con
nueve, 1,051 ; con diez, 855 ; con once, 534 ; con doce, 629 ;
con trece, 259 ; con catorce, 196 ; con quince, 126 ; con diez y
seis o más, 117.
Viudas de 60 ó más años : sin hijos, 2,276 ; con un hij o,
1,494 ; con dos hijos, 1,484 ; con tres, 1,242 ; con cuatro, 1,174 ;
con cinco, 931 ; con seis, 930 ; con siete, 800 ; con ocho, 789 ; con
nueve, 634 ; con diez, 562 ; con once, 401 ; con ·doce, 533 ; con tre­
ce, 200 ; con catorce, 219 ; con quince, 141 ; y con diez y seis o
más, 154.
Resumen de la fecundidad de las muj eres viudas :
Menores de veinte años que han tenido hijos, 412 ; de vein­
te a treinta años que han tenido hijos, 5,892 ; de treinta a cua­
renta que han tenido hijos, 12,624 ; de cuarenta a sesenta años
que han tenido hijos, 28,349 ; de sesenta a más años, 14,394 ;
Fecundidad de las mujeres divorciadas o separadas :
Los que siguen, son datos referentes a la fecundidad de
las mujeres divorciadas o separadas :

105

�107

COOPERACION

NOTAS DE ACTUALIDAD NACIONAL

Menores de veinte años que no han tenido hijos, 66 ; que
han tenido un hijo, 238 ; que han tenido dos hijos, 5 6 ; que han
t �nido tres, 11 ; que han tenido cuatro, 2 ; que han tenido cinco,
nmguna ; que han tenido seis, l.
Divorciadas o separadas de veinte a treinta años :
Que no han tenido hijos, 246 ; que han tenido un hijo, 43 9 ;
que ha� tenido dos hijos, 341 ; que han tenido tres, 223 ; que
han temdo cuatro, 183 ; que han tenid'O cinco, 120 ; que han teni­
do seis, 83 ; que han tenido siete, 51 ; que han tenido ocho ' 42 '.
que han tenido nueve, 24 ; que han tenid·o diez, 2 ; que han tenido once o más, l.
Divorciadas o separadas de treinta a cuarenta años :
Que no han tenido hijos, 148 ; que han tenido un hiJ· o ' 43 9 '•
que han tenido dos, 341 ; que han tenido tres, 223 ; que han tenido cuatro, 183 ; que han tenido cinco, 120 ; que han tenido
seis, 83 ; que han tenido siete, 51 ; que han tenido ocho, 42 ; que
han tenido nueve, 24 ; que han tenido diez, 22 ; que han tenido
once, 9 ; que han tenido doce, 11 ; que han tenido trece, ningu­
na ; que han tenido catorce, 2 ; que han tenido quince, ninguna ;
que han tenido diez y seis o más, l.
Divorciadas o separadas de cuarenta a sesenta años :
Que han tenido hijos, 93 ; que han tenido un hijo, 245 ; que
han tenido dos hijos, 154 ; que han tenido tres hijos, 149 ; que
han tenido cuatro, 118 ; que han tenido cinco, 8 9 ; que han te­
nido seis, 81 ; que han tenido siete, 52 ; que han tenido ocho, 58 ;
que han tenido nueve, 42 ; que han tenido diez ' 29 '· que han te.
mdo once, 21 ; que han tenido doce, 24 ; que han tenido trece,
12 ; que han tenido catorce, 4 ; que han tenido quince, 1 ; que
han tenido diez y seis o más, 4.
Divorciadas o separadas de sesenta o más años :
Que no han tenido hijos, 22 ; que han tenido un solo hijo ,
3 6 ; que han tenido dos, 18 ; que han tenido tres, 14 ; que han te­
nid'O cuatro, 10 ; que han tenido cinco, 7 ; que han tenido seis ,
9 ; que han tenido siete, 6 ; que han tenido ocho, 11 ; que han
tenido nueve, 9 ; que han tenido diez, 7 ; que han tenido once,
4 ; que han tenido doce, 5 ; que han tenido trece, 1 ; que han te-

nido catorce, 3 ; que han tenido quince, 1 ; y que han tenido
diez y seis o más, l.
Resumen de la fecundidad de las divorciadas o separadas :
Menores de veinte años que han tenido hijos, 374 ; de vein­
te a treinta años que también han tenido hijos, 2, 266 ; de treinta
a cuarenta años que también han tenido hijos, 1, 699 ; de cua­
renta a sesenta años, 1,17 6 ; y de sesenta o más años, 1 64.

106

Altos intelectuales del Brasil en México
El 22 de los corrientes llegaron a la capital de la República
dos prominentes p ersonalidades intelectuales del Brasil : el Dr.
Rodrigo Octavio y el poeta Ronald de Carvalho.
El Dr. Octavio es abogado. Su carrera profesional lo ha
llevado a ocupar altos puestos en su país, éontándose entre ellos
el de Subsecretario de Relaciones Exteriores. En la actualidad
es Consultor General de la República. El Dr. Octavio fué re­
presentante de su país en las Conferencias ·de Paz de Versailles.
En cuanto a Ronald de Carvalho, tenemos noticias de que
la juventud del Brasil lo conceptúa como el más alto de sus
poetas en los tiempos actuales. Sus obras principales son
" Historia de la Literatura Brasileña ", " Luz Gloriosa ", poema
publicado en 1923. " Poemas y Sonetos ", premiada por la Aca­
demia de Letras, ' ' Epigramas Irónicos y Sentimentales ' ' y ' ' El
Espejo de Ariel ".

Tampico, puerto de primera categoría
Según un� estadística publicada por la Secretaría de Re­
laciones, el aumento del comercio de exp·ortación e importación
realizado por Tampico, ha aumentado en proporción del 300
p or ciento, de igual manera que, las importaciones hechas p or
las compañías petroleras y consignadas a Tampico 'O a las re-

�108

109

COOPERACION

NOTAS DE ACTUALIDAD NACIONAL

giones cercanas ha crecido en una proporción de 200 por cien­
to. Las exportaciones han crecido en mayor suma que las im­
portaciones.
En el Muelle Fiscal de Tampico, sigue la referida estadís­
tica, se manejó carga durante un año con un peso de 255,000
tonel�d�s por la Empresa de Maniobras Marítimas en que se ha
,
constitmdo el Gremio
Unido de Alijadores, el cual se ha en­
cargado del alijo y estiba de la carga. Este volumen de flete
ha rec�perado para Tampico el rango de puerto de primera
categoria, y en un :futuro próximo superará a muchos puertos
d_e !ºs Estados Unidos y Europa. - Esto será cuando den prin­
.
c1p10 los trabaJos de reparación de las escolleras y el dragado
del Río Pánuco.

No se llegó a acuerdo práctico alguno, decimos, porque el
Estado de Arizona no está de acuerdo hasta la :fecha con el con­
venio celebrado en 24 de noviembre de 1922 por los represen­
tantes de Arizona, California, Colorado, Nevada, Nuevo Mé­
xico, Utah y Wyoming, y el señor Herbert Hoover, quien asis­
tió a las negociaciones en representación del Presidente de los
Estados Unidos.
Este convenio debería ser ratificado por las Legislaturas
de los Estados mencionados y después por el Congreso de los
Estados Unidos ; pero como lo decimos antes, el Senado de Ari­
zona, no lo ha querido ratificar después de haberlo aceptado
la Cámara de Diputados local.
Según los informes enviados por los Delegados mexicanos
en correspondencia particular, se han movido :fuertes intereses
tanto políticos como financieros del Estado de Arizona en con­
tra de la aprobación de este convenio por la Legislatura, con el
propósito de sacar ventaja los industriales principalmente en
el aprovechamiento de la energía eléctrica de compañías par­
ticulares, a lo cual parece que se opone el gobierno del Estado.
Como el Senado de Arizona está ahora en receso, y no se
reunir� sino hasta agosto, entonces se volverá a tratar de la
cuestión de la ratificación del convenio y posteriormente se
volverán a reunir los delegados a la convención recientemente
celebrada sin éxito alguno.
Asistieron a la citada convención como enviados de Mé­
xico, los señores ingenieros Fernando P. Serrano y Armando
Santacruz, jr., en representación de la Secretaría de Relaciones
de la que es ingeniero consultor el primero y jefe interino de la
Comisión de Límites el segundo ; y por parte de la Secretaría
de Agricultura y Fomento, concurrieron los ingenieros Julio
Quiroz, Becerril Colín, y Sánchez Mej orada, quienes se concre­
taron a tener simples cambios de impresiones con los repre­
sentantes de la Liga del Suroeste Americano, que tienen forma­
da los siete Estados de la vecina República, antes mencionados,
y con el de la Unión Americana . No tuvieron oportunidad
de tratar, en consecu encia, los asuntos relativos a los intereses
de México en la distribución de las aguas del Colorado ; pues

Las conferencias sobre las aguas del Río Colorado

caban de celebr�rse en la ciudad de Santa Bárbara, Ca­
. �
hfor�ua, las conferencias en las que estuvieron representados
los siete Es�ados del Suroeste Americano, el Gobierno de los
Estados Umdos, Y el de México, para discutir la distribución
de las aguas del Río Colorado y la ejecución de algunas obras
en e� curso del citado río, para captación de sus aguas y pro­
ducción de energía eléctrica.
Las con:f�rencias citadas estaban anunciadas para el día
de
los corrientes, pero a última hora se adelantó su celebra­
2�
ción, según noticias recibidas en esta capital y enviadas por los
Delegados que representaron a México en ellas.
Puede d� cirse que en estas conferencias no se llegó a re­
,
sultado practico, Y en tal virtud habrá de celebrarse una nueva
re�nió_� a fines del presente año, para discutir la equitativa dis­
tnbuc1on de las aguas del Río Colorado.
Estas reuniones no tienen carácter oficial internacional ;
.
sm embargo, México :fué invitado a ellas para que por medio de
sus representantes se diera cuenta de los tópicos tratados y
presentara, si así lo consideraba pertinente, sus puntos de vista .

�110

COOPERACION

aparte de que la junta fué con el objeto de rec-oger la ratifica­
ción de los Estados de la Liga del Suroeste, la abstención del
Estado de Arizona de ratificar el convenio de noviembre ante­
rior, fué causa de que en las conferencias no se entrara en la
discusión formal del asunto.

..
Notas de actualidad extranjera
Catástrofe en las calles de
Nueva York
El 25 de los corrientes comunicaron de la ciudad de Nue­
va York que murieron diez personas, resultand10 heridas cua­
renta, cuando dos carros de madera cayeron desde el ferroca­
rril elevado de Brooklyn sobre la calle, que en esos ·momentos
estaba llena de tráfico.
Los dos carros del tren estaban atestados, c·omo de cos­
tumbre a esa hora, de pasajeros. Los carros salieron de la
vía, destruyeron la barrera que defiende la carrilera y cayeron
sobre la calle haciéndose añicos, habiendo arrastrado en su
caída un alambre eléctrico, que incendió los despojos.
Los bomberos y las ambulancias llegaron pronto y em­
prendieron la tarea de apagar el fuego y recoger a las víc­
timas.
Se necesitó trabajar activamente durante dos horas para
despejar la vía, apagar el incendio y retirar de los escombros
a los heridos y a los muertos.

Inglaterra no venderá ninguna posesión
en las Antillas
Según informes publicados por la Prensa Asociada el 25
de los corrientes, el Jefe del Gabinete británico, Mr. Stanley

�112

COOPERACION

NOTAS DE ACTUALIDAD EXTRANJERA

Baldw'in, dijo en la Cámara de los Comunes que la Gran Bre­
taña no tiene la más ligera intención de vender o alquilar
ninguna posesión de las Antillas inglesas en pago del total o de
una parte de la &lt;leuda de Inglaterra a los Estados Unidos.
Esta declaración fué una ratificación de la que hizo Lloyd
George en 1920, cuando era Primer Ministro.

Congreso de estudiantes latinoamericanos
en Massachussets

La deuda de guerra de Italia a los Estados Unidos
Recientemente el redactor diplomático del " Daily News ",
de Londres, publicó en su periódico que el Primer Ministro
italiano, Mussolini, enviará en breve a Washington una nota
relativa a la deuda de guerra de Italia con los Estados Uni­
dos, pidiendo al Gobierno estadounidense participar completa
y activamente en la reconstruc,ción de Europa.
Si los Estados Unidos no aceptan esa invitación, Musso­
lini les hará comprender la dificultad de que puedan hacerse
efectivos los pagos de las deudas que las diferentes naciones
europeas tienen con los Estados Unidos.

4,000 niños rusos sentenciados por delincuentes

Según informes publicados recientemente en Varsovia,
la criminalidad infantil en Rusia ha tenido un aumento nota­
ble en los últimos tiempos, a juzgar por la última estadística
publicada oficialmente en Mos,cú, de la que fueron tomados
los siguientes pormenores : durante los dos últimos meses, so­
la'mente en la ciudad de Moscú, 4,608 niños fueron sentencia­
dos por los juzgados especiales y por diversos delitos.
Treinta y siete habían cometido asesinatos a mano armada.

113

•

Durante los últimos días del mes de junio tuvo lugar en
Springfield, Massachussets, un Congreso de Estudiantes ?�ti­
noamericanos con el fin de estudiar los problemas pohtico­
sociales existentes entre los Estados Unidos Y la América
Latina.
El 22 de junio fué establecida la organización perman;nte
del Congreso de Estudiantes Latinoamericanos, que habra de
reunirse anualmente y cuyos propósitos principales serán
desarrollar la buena amistad entre Norte y Sudamérica.
Los que asistieron a la conferencia salieron compla �idos
del modo con que se les trató y de los resultados obtemdos.
El Comité OrO'anizador
elegirá nuevo presidente para suceder
o
al peruano Valdés Longaray a fin de que presida las ses10nes
de diciembre.
La conferencia resolvió recomendar a todos los gobiernos
latinoamericanos que se tenga más cuidado en la selec,ción
de los estudiantes enviados a Norteamérica, en la atención
que se les preste y en la utilización de sus servicios c�a:1do
regresen a suR respectivos países. El programa de la prox1ma
conferencia será el siguiente :
I. El estudio de los problemas de los estudiantes latinoame­
ricanos en los Estados Unidos y en otros países extranjeros ;
II. El estudio de las relaciones de la América latina con
los Estados Unidos y otros países ;
III. El desarrollo de un práctico entendimiento entre los
estudiantes latinoamericanos ;
IV. El desarrollo de relaciones internacionales prácticas,
justas y humanas ;
.
.
lativ. La organización de clubes locales de estudiantes
noamericanos en las instituciones norteamericanas ;
VI. La organización en la América Latina de Clubes de
Estudiantes que hallan regresado de las Universidades Norteamericanas, y
8

�114

COOPERACION

VIL La federalización de las organizaciones de estudian­
tes latinoamericanos que actualmente existen.

Uruguay aumenta su empréstito exterior
El 22 de los ,corrientes el Consejo Nacional Uruguayo
resolvió aumentar el empréstito extranj ero de Uruguay, que
tiene en proyecto, de 15 hasta 35 millones de pesos, oro.
Se estudian actualmente las proposiciones de los banqueros
europeos y norteamericanos para ver quiénes son los que ofre­
cen mejores condiciones. Y según los arreglos preliminares,
el Presidente Serratos, en cuanto firme el convenio respectivo,
hará expedir la primera serie de bonos, con un valor de 20
millones de dólares.

Convenio internacional acerca de la guerra aérea
La Comisión técnica especial del Gobierno norteamerica­
no acaba de presentar un proyecto de Tratado para reglamen­
tar las operaciones militares de los aviones de combate. Dicho
proyecto fué formulado por la Comisión de Juristas nombra­
da por las principales potencias, según el acuerdo tomado en la
Conferencia del Desarme en Washington. Los puntos con­
tenidos en ese convenio han sido transmitidos ya a las respec­
tivas potencias.
Uno de los más im'portantes artículos del proyecto de con­
venio, que puede muy bien ser la base de un tratado, prohibe
el bombardeo de las ciudades, pueblos y villas, alojamientos y
edificios que no se hallen situados e'n las inmediatas cercanías
del sitio en que operen las fuerzas de tierra.
Este precepto condenaría bombardeos aéreos, tales co­
mo los llevados a cabo por los alemanes contra Londres, Pa­
rís y otras ciudades.

NO'l'AS DE ACTUALIDAD EXTRANJERA

115

De acuerdo con las regulaciones propuestas, los bom� ar­
deos aéreos serían legales sólo cuando se dirijan e� cl:18 iva­
mente sobre las fuerzas militares, obras Y establecimientos
militares y fábricas donde se tenga la certeza de que se dedi­
can a la manufactura de armas y municiones o artículos neta­
mente militares, así como líneas de comunicación Y transporte
utilizadas para las operaciones militares.

Alemania busca mejorar su moneda
De acuerdo con disposiciones dictadas oficialmente en
ese sentido, el 22 de los corrientes los cambiadores d� moned a
en Berlín han sido privad os del privile gio de maneJar mone­
das extranjeras en el mercado extraoficial.
Las disposiciones acerca de las transacciones fueron
anunciadas en un Decreto Oficial public ado el mismo día 22
en la noche, y puesto en vigor inmediatamente, constituyendo
éste el primer paso del Gobierno en su campaña para apoyar
y mejorar las condiciones de la moneda alemana.
,
. .
Desde esa fecha, las monedas extranjeras podran utili­
zarse solamente según la tarifa oficial de cambio.
El Gobierno cree de este modo poder regularizar las ope­
raciones y hallarse en condiciones de controlar las transa ccio­
nes llevadas a cabo por los especuladores fuera de la Bolsa
y que habían sido consideradas como el principal factor para
hacer bajar el marco por la noche o los días en que la Bolsa
era cerrada.

Inglaterra y Estados Unidos prorrogan el
tratado de 1 908
El 23 de los corrientes fué firmado por el Secretario de Esta d o, Mr. Charles E. Hughes y el Embajador Británico en

�116

COOPERACION

Washington, Geddes, un convenio prorrogando por cinco años
el tratado de arbitraje angloamericano de 1908.
Se estipula en dicho convenio que las dificultades en ma­
teria legal o relativas a la interpretación de los tratados que
no sea posible arreglar diplomáticamente, serán enviadas al
Tribunal de la Haya, siempre que no afecten los intereses vita­
les de independencia y de honor de los dos países, y que no
afecten también los intereses de un tercero.

Servicio aéreo en el Canal de Panamá
En su reciente viaje a Panamá, el Secretario de Guerra de
los Estados Unidos, Mr. Weeks, discutió con los funcionarios
panameños y los funcionarios Norteamericanos encargados de
la vigilancia del Canal, el problema relativo a la navegación.
aerea a través del mismo Canal, llegando a la conclusión de que
tal servicio de transporte podría permitirse sin peligro bajo re­
glamentos adecuados.
El 22 de junio el Departamento de Estado autorizó al Se­
cretario de Guerra, W eeks, para conceder permiso a Panamá, a
fin de que los aeroplanos de esa Nación puedan volar a través
del Canal.
El gobierno de Panamá desea establecer un correo aereo
entre la ciudad de Panamá, por la parte más baja del Canal, y
David, en la parte Norte de la República, cerca de la frontera
de Costa Rica y otros pueblos de esa región con los cuales son.
difíciles por ahora las comunicaciones. Probablemente después
que se establezcan las relaciones diplomáticas entre Panamá
y Colombia, y se negocie el tratado comercial, se ampliará el
servicio aéreo, de Bogotá a la ciudad de Panamá, facilitando
así �os negocios entre los dos países.

N OTAS DE ACTUALIDAD EXTRANJERA

117

Alemania y las construcciones navales
Por estadísticas publicadas últimamente, se sabe que Ale­
mania ocupa el segundo lugar entre las naciones constructoras
de barcos mercantes, lo que hace entender inmediatamente los
esfuerzos extraordinarios que realiza el pueblo alemán para
lograr su reconstrucción económica a pesar de las condiciones
tan desfavorables que le impone el tratado de Versailles.
Inglaterra marcha a la cabeza con millón y medio de tone­
ladas al año, en cifras redondas, y Alemania le sigue con medio
millón aproximadamente, que fué lo que construyó durante los
últimos doce meses. En los Estados Unidos ha venid°' dismi­
nuyendo constantemente la fiebre de construcción de barcos
que se apoderó de ese país al terminar la guerra.

�J U N T A DI R E C T I V A D E L A A C A D E M I A
Presidente, Licenciado Emilio Portes Gil.
Secretario, Julio Jiménez Rueda.
Grupo de Estudios Históricos:
Presidente, Juan d e Dios Robledo.
Secretario, Ignacio B. del Castillo.
Vocales: Ricardo Covarrubias, Roberto Nieto e Y.
Pérez Vargas.
Grupo de Estudios Filosóficos:
Presidente, Licenciado Alfonso Cravioto.
Secretario, Xavier Sorondo.
Vocales: A. Traslosheros y José Bulnes S.
Grupo de Estudios Sociales:
Presidente, Licenciado Ezequiel Padilla.
Secretario, Onésimo González.
Vocal, Aurelio M. Peña.
Grup o de Estudios Políticos:
Presidente, Doctor José Manuel Puig y Casauranc.
Secretario, Miguel Torner.
Grupo de Estudios Económicos:
Presidente Licenciado Aquilino E. Rama.
Secretario, Licenciado Manuel Villavicencio.
Vocales: Eduardo Beltrán y Mendoza, Mauricio Gómez, Salvador Wing F. e Ignacio Centurión.
Grupo de Estudios de Legislación y Jurisprudencia:
Presidente, Licenciado Gabriel García Rojas.
Secretario, Licenciado Víctor J. Velázquez.
Vocales: Licenciado Moisés Huerta, Luis Ramírez
Corzo y J. Reyes San Germán.
Grupo de Estudios Estadísticos:
Presidente,
Secretario, Francisco J. Gamoneda.
Grupo de Estudios Educacionales:
Presidente, Profesor Carlos Mariano Samayoa.
Secretario, Gabino A. Palma.
Vocales: Marcos Esmerio, P e d r o Suárez, Hum­
berto Gómez Landero y Julio S. Hernández.
Grupo de Estudios Literarios y Artísticos:
Presidente, Jesús B. González.
Secretario, Francisco González Guerrero.
Vocales: Guillermo Marín y Salomón Kahan.
Grupo organizador de la Universidad Popular:
Presidente, Profesor Rubén Vizcarra.
Secretario, Luis Enrique Erro.

�COOPERACION

ES UNA REVISTA ABIERTA A TODAS
LAS TENDENC I AS D E L E S P I R I T U

Director,

JULIO JIMENEZ
RUEDA
Secretario de Redacción,

GABINO A.
PALMA

LOS OBREROS, LOS EMPLEADOS,
LA CLASE MEDIA, ENCONTRARAN
EN ELLA ESTUDIOS Y PROYECTOS
QUE TIENDEN A SU MEJJORA­
MIENTO. - LA ACADEMIA DE ES­
TUDIOS SOCIALES Y POLITICOS.
DEMOSTRARA POR LA REVISTA
COOPERACitoN LO QUE VALE
UN TRABAJO HONRADO, CONS­
CIENTE E INSPIRADO EN FINES
NETAMEMTE PATRIOTICOS.,!,IJ

COOPERAOION ES,
PUES, UNA REVISTA
CIEN TIFICA F U N ­
DAMENTALMENTE
CONSTRUCTIVA. LO
QUE HAGA AL PU­
BLICO POR SOSTE­
NERLA, REDUNDA­
RA NECESARIAMEN­
TE EN SU BENEFICIO

SUBSCRIPCIONES EN LA AVENIDA
1 6 D E SEPTIEMBRE, NUMERO 2

$ 1 .00 e l ej e mp l a r
$2.00 núm. atrasado

CO O P E RAC I ON

Revista mensual publicada por la Academia de Estudios
Sociales y Políticos del Partido Cooperatista Nacional

C O OPER A C I O N

ESTARA DE VENTA EN TODAS LAS LIBRERIAS

SUBSCRIPCIONES:
EN LA REPUBLICA:

EN E L EXTRANJERO:

Seis meses . . . . . . . . . . . . . . . . . . $ 5.00
Un afio . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. 1 0.00

Seis meses . . . . . . . . . . . . . . . Dls. 3.00
Un año . . . . . . . . . . . . . . . . . . ., 6.00

Redacción y administración, Av. 1 6 de Septiembre, 2
Teléfonos: Ericsson, 1 2- 1 - 1 3. Mexicana, 8- 1 5 Neri
Administrador.

GUILLERMO MARIN

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                    <text>me· ·�r c- r:A UNiV RSITARIA
!&gt;. .•

O H Y .s''

F''I\' "lD f, e · ,'.JO CO
VARRUBIAS

COOPERACION
ORGANO DE LA ACADEMIA DE ES.
TUDIOS SOCIALES Y POLITICOS DEL
PARTIDO COOPERATISTA NACIONAL

Director.

Secretario de Redacción,

JULIO JIMENEZ RUEDA

GABINO A. PALMA

TO M O 11
NUMERO6

México, D. F., mayo de 1923

�Proye'cto de Ley de Paros
Exposición de motivos

FONDO RUB\AS

RICARDO COVAR

CAPILL� AL

ON S-iÑ-,

BIBLIOTECA UNIVE'RSITARlA

u . A . N . L:

:

&amp;

Una de las pruebas de que el artículo 123 constitucional no
es exprofeso para extorsionar a los patronos, la encontramos
en el hecho, puesto de manifiesto en varios de los incisos del re­
petido artículo, de que en todos los casos en que es posible y
justo, se da a éstos un derecho correlativo al que se da a los tra­
bajadores. Al dar a los obreros el derecho de coaligarse para
defender sus intereses, la Constitución da a los patronos igual
derecho y con igual fin. Cuando da a los obreros el derecho de
huelga, reconoce a los patronos el derecho de par (lockout)
para que en todos los casos pueda mantener la producción en un
límite de precio costeable. Así como el derecho de huelga que
se otorga a los obreros es condicional, el derecho de paro otor­
gado a los patronos es condicional también. Las condiciones
constitucionales para que patronos y obreros practiquen esos
derechos, son exactamente las mismas: que al hacer uso de ellos
no lesionen los intereses de la colectividad. Los obreros no pue­
den llevar a cabo una huelga cuando no tienen la necesidad
razonable en que se funda el ejercicio del derecho de huelga;
esto es: la Sociedad prescinde momentáneamente de las activi­
dades, que le son indispensables, de cierto grupo de trabajado-'
res, para que éstos puedan obtener las condiciones de trabajo
que sus patronos no han querido darles, pero no puede sacrifi­
carse autorizand'O el uso del derecho de huelga cuando los inte­
reses de los obreros no se vean lesionados por algún desequili-

�COOPERACION

br o entre las condiciones que éstos tienen y las que tienen los
patronos.
Del mismo modo, los patronos tienen derecho de recurrir
al paro, que puede lesionar los intereses de un grupo de obreros,
cuando tienen necesidad de hacerlo para salvar la producción,
sin lo cual, la Sociedad se perjudica al fin: pero ésta no puede
permitir que a una parte de ella, a un grupo de obreros, se le
prive hasta del sustento, sino cuando haya una razón suficiente­
mente seria que la obligue a poner sus propios intereses por en­
cima de los de ese grupo. Las razones de equidad y de justicia
social que fundan, el derecho de paro, desaparecen cuando no
existe esa '' razón suficientemente seria'' de que hablamos.
Por tanto, el derecho de huelga y el derecho de paro, son
facultades que la Sociedad confiere a los obreros y patronos,
respectivamente, para salvaguardarse a sí misma de posibles
complicaciones que podrían surgir si el ejercicio de esos dere­
chos no fuera reconocido o no estuviera suficientemente garan­
tizado ; por lo cual sólo pueden concederse esos derechos con las
limitaciones necesarias que hagan que únicamente sean usados
cuando así convenga a los intereses mismos de la Sociedad.
.Aun cuando las condiciones de ejercicio del derecho de paro
y del derecho de huelga están condicionados p9r el bien públi­
co, ni su origen, ni su funcionamiento, ni sus fines, son iguales.
La huelga que paraliza la producción, se hace con objeto de
equilibrar los derechos de los patronos con los de los obreros;
el paro, que también suspende temporalmente la producción, se
hace para mantener el precio de ésta dentro de un límite cos­
teable. De manera que la Constitución, al hablar al mismo
tiempo de huelgas y de paros, no hace una confusión de dere­
chos pretendiendo asemejarlos, sino que sólo concede al patro­
no y al obrero iguales oportunidades para defender sus intere­
ses, dando a uno y a otro medios diferentes para ello, supuesto
que diferentes son los intereses que tienen que defender.
Para conservar el orden establecido por la Constitución
presentamos ahora el siguiente proyecto de ley de paros después
de haber presentado uno de huelgas. Este proyecto ha sido con­
cebido con el mismo espíritu. de equidad que norma el de huel-

PROYECTO DE LEY DE PAROS

5

gas. Si en un momento dado, pareciera que nos salimo� de esa
línea de conducta, será conveniente que los que tal opmen re­
serven su fallo para después de que estudien la exposición de
motivos que venimos formulando y que tengan siempre en cuen­
ta que el moderno derecho industrial no solamente no puede
basarse siempre en los cánones del antiguo derecho, sino que en
muchas ocasiones inspirado en otras ideas directrices, animado
de un mayor espíritu de solidaridad social y de igualdad de
clases llega a conclusiones enteramente distintas y a veces
opues�as a las que se derivaron, por muchos siglos, de la prác­
tica de los principios del derecho clásico. La expresión mexi­
cana usada por Juárez "El respeto al derecho ajeno es la paz"
sigue siendo verdadera; lo que ocurre es que en la actualidad
determinadas clases sociales han conquistado nuevos derechos
negados a ellas o desconocidos, antes, derechos que es preciso
garantizar y defender, porque ello es justo y porque significa
un paso seguro hacia un nuevo estado social más adelantado
y mejor.
La misma dificultad que encontramos para tener antece­
dentes de la materia cuando estudiamos el proyecto de ley de
huelgas, hemos tenido ahora, debido a que en la mayor parte
de los países apenas se hacen intentos, muy tímidos a veces,
para modificar la influencia que todavía tiene el derecho clásico
sobre la vida de la Sociedad en todas sus manifestaciones, in­
fluencia que en muchas ocasiones no solamente es inconveniente,
sino hasta perniciosa, porque ciertas fórmulas de dicho derecho
no pueden ser acondicionadas a los modernos fenómenos que
presenta el proletariado en sus relaciones con la Comunidad de
que forma parte. Los mismos ensayos que nosotros estamos ha­
ciendo ahora, están haciéndolos, más tímidamente algunas ve­
ces, los legisladores extranjeros.
.Artículo lo. Este artículo define el paro en función de las
diversas condiciones que debe reunir la cesación de labores para
que pueda recibir ese nombre. Efectivamente, el paro es u�a
suspensión de labores que no rescinde los contratos de trabaJo
de los obreros afectados por él, y no los rescinde porque dicha
cesación por ningún motivo puede afectarlos, dado que :n,o reco-

�6

COOPERACION

noce como origen dichos contratos, si�o la mayor o menor de­
manda de la producción. Esa suspensión puede ser total o
parcial, es decir, en una factoría puede declarar el paro en una,
en varias, o en todas las dependencias del patrono. El otro ele­
mento de la definición que caracteriza también el paro, es que
éste es impuesto por el patrono, pues sólo él tiene derecho de
efectuarlo. Además, el paro debe ser temporal; no puede ser
definitivo, porque el patrono no puede saber si su producción
va a estar siempre fuera del precio que la haga costeable. Como
est� última circunstancia es la razón eficiente del paro y su
duración no puede conocerse, tampoco puede darse por defini­
tiva ·1a presión que hará sobre el patrono llevándolo al paro.
Los elementos de que hemos hablado forman la definición
de paro que presentamos.
Artículo 2o. El artícul-o 2o. es una transcripción del inciso
XIX del artículo 123 Constitucional en la parte que correspon­
de. Efectivamente, no es posible concebir ninguna otra razón
para llevar a cabo un paro, tal como se entiende el término
según su definición, sino en los casos en que el hecho de conti­
nuar la producción no sólo aumentaría las pérdidas del patro­
no, sino que, posiblemente, podría originar en un momento da­
do, una sensible baja de salarios, o una superproducción que a
la larga redundaría en perjuicio de los mismos trabajad'ores.
Artículo 3o. Este artículo es consecuencia de la misma
fracción XIX que ya hemos citado.
Artículo 4o. Al fijar los casos en que los paros serán ilíci­
tos, hemos querido hacer una clasificación completa, aun cuando.
puede parecer redundante en algunas de sus partes. Los dos
primeros incisos de este artículo se refieren al paro ilícito oca­
sionado por la inexistencia de las; condiciones necesarias para
que sea lícito, o bien porque éstas sean ficticias o producidas
por mala fe, debidas a especulaciones inmorales, o al propósito
de crearlas para poder efectuar el paro. Porque es incuestio­
nable que un patrono por afán inmoderado' de lucro, por pre­
parar una competencia por abatir el precio de los artículos ela­
borados por sus competidores y _hasta por una maniobra para
bajar el tipo de salario, intencionalmente puede hacer que so-

PROYECTO DE LEY DE PAROS

7

brevenga un exceso de producción que a sabiendas de él le lleve
a declarar un paro o a tener razones aparentes para solicitar
autorización para parar. La ley no puede amparar al patrono
que tal haga, y si le ampara, debe hacerlo con taxativas tales
que constituyan realmente una sanción para su actitud.
Los incisos III, IV y V confirman la autoridad de las Jun­
tas de Conciliación y Arbitraje en materia de paros, emanada
de los incisos respectivos del artículo 123 Constitucional.
Artículos 5o. y 60. Estos artículos son de mera reglamenta­
ción de la forma en qúe intervendrán en los paros las Juntas
Municipales de Conciliación y Arbitraje. Es de hacerse notar
que en este artículo se indica que las Juntas antes de fallar de­
ben oír a los obreros en la negociación en la cual se pretenda
declarar un paro; esta medida es indispensable, supuesto que
ellos pueden completar, con datos muy importantes y muy de
,enerse en cuenta, la� investigaciones que conforme al mismo
artículo deben llevar a cabo las Juntas.
También es importante dar a éstas las facultdes que seña­
lan los incisos V y VI y que se refieren a la fecha en que el paro
deba iniciarse y a la duración máxima del mismo. Estas medi­
das se toman en vista de que un paro es un acontecimiento grave
en una industria, que afecta a mnchos intereses y que, por tal
motivo, debe ser debidamente controlado para que no cause
mayores perjuicios que aquellos que necesariamente debe cau­
sar para salvar intereses de mayor cuantía.
El inciso VII, al facultar a las Juntas para que señalen las
dependencias de un patrono que deben parar, también tiende
a que el paro se efectúe dentro de los límites justos.
Como las Juntas pueden llegar a tener datos suficientes
para juzgar de la situación industrial de la zona de su jurisdic­
ción, es conveniente darles facultdes para que, cuando lo juz­
guen oportuno, sugieran a las autoridades los medios de preve­
nir o aminorar las crisis que no remediadas a tiempo pueden dar
lugar a los paros con todas sus penosas consecuencias.
Artículos 7o. y 80. A pesar de la naturaleza del paro, puede
no dar margen a que éste se resuelva por conciliación, debido
a que generalmente no se discutirá la posesión del patrono ,con

�9

COOPERACION

PROYECTO DE LEY DE PAROS

relacin a sus trabajadores, sino la del primero con relación al
estado económico de la industria que maneja; en previsión de
casos que es salgan de esta regla y también para hacer más equi­
tativos los procedimientos de las Juntas de Conciliación hemos
procurado conservar una especie de segunda instancia que se
llevará ante las Juntas Centrales de Conciliación, que también
en materia de paros revisarán los fallos de las Juntas Municipa­
les cuando la revisión les sea pedida legalmente. Además, si
bien es cierto que no hemos hablado claramente de que esos con­
flictos puedan resolverse por arbitraje, porque la materia no se
presta para ello, sí hemos iniciado la p()sibilidad de que se siga
ese procedimiento en cuanto sea posible; supuesto que hemos
dado a los obreros cierta intervención para que sus informes
puedan influir sobre las Juntas.
A las Juntas Centrales de Conciliación y Arbitraje se
les da la facultad de revocar las autorizaciones de paro cuando
la revocación sea pedida después de que la autorización respec­
tiva haya causado ejecutoria. Al hablar del artículo 9o. hare­
mos hincapié en esas revocaciones.
Para que en la segunda instancia las Juntas Centrales pue­
dan obtener todos los datos que necesiten y obrar ·oportunamen­
te y con justificación, el inciso IV les da, para que las ejerciten
en los casos de su competencia, las facultades que el artículo 5o.
da a las Juntas Municipales.
Como el fallo de la segunda instancia es de mera revisión,
hemos estimado qµe el plazo que necesitan para fallar puede ser
menor que el dado a las Juntas Municipales, por lo cual hemos
fijado el de cinco días en el artículo So.
Artículos 9o., 10, 11 y 12. Estos cuatro artículos reglamen­
tan las condiciones en que los obreros o los patronos pueden pe­
dir la revocación de una autorización de paro o la revocación de
la no autorización. Desde luego, los cuatro artículos se refieren
únicamente a los casos en que los fallos hayan causado ejecu­
toria.
Como la situación del patrono puede cambiar de un momen­
to a otro y éste puede no dar por terminado el 'paro, se necesita
facultar a los obreros que dependen de él o a las organizaciones

de que aquéllos formen parte, para que pidan la revocación
de la autorización de paro presentando los informes y pruebas
debidos. Pero como si esta facultad se diera sin ninguna limi­
tación ocasionaría continuos trastornos, debe imponerse la con­
dición de que sea solicitada después de que haya trascurrido
cuando menos una tercera parte del tiempo concedido para la
duración del paro y la de que si es denegada la petición, sólo
pueda pedirse nuevamente cuando hayan transcurrido las dos
terceras partes de dicho tiempo. De lo contrario, al día siguien­
te de que una autorización de paro sea concedida, los obreros
pedirían que fuera revocada, la cual aparte de ser inútil, sería
inconveniente para la buena marcha de las labores de las Juntas.
También un patrono puede pedir nuevamente que le sea
concedida la autorización de paro que antes le haya sido nega­
da. El patrono puede alegar nuevas razones que demuestren
su necesidad de parar, en cuyo caso sería inconveniente negarle
los medios de obtenerla. Pero como si no se le marcara a esa
facultad un límite daría lugar a dificultades y controversias
muy semejantes a las que ya vimos que tendría la facultad re­
lativa dada a los obreros para pedir la revocación a que se refie­
re el artículo 9o., se hace indispensable fijar un término dentro
del cual el patrono pueda recurrir nuevamente ante la Junta
Central de Conciliación en nueva demanda de permiso de paro.
En el artículo 11 hemos fijado ese plazo en la mitad del de la
duración. de paro pretendida por el patrono en su primera so­
licitud.
En el artículo 12 hemos previsto el caso de que los patronos
y los obreros necesiten que sean reformadas las condiciones en
que haya sido autorizado un paro, y para el efecto se marca
un plazo dentro del cual puede ser pedida dicha reforma.
Artículo 13. Este es uno de los artículos que puedan parecer
más radicales y que pueden tildarse de parciales en favor de
los obreros. Para proponerlo, hemos tenido en cuenta que sólo
con argumentos '' traídos de los cabellos'' puede pretenderse
que los obreros orillan a sus patronos a verificar un paro. Si los
obreros no son culpables de un paro y en cambio éste les per­
judica muy seriamente supuesto que les priva de los salarios

8,

�10

COOPERACION

que les permiten vivir, se hace indispensable áliviar siquiera
en parte su situación, haciendo que se les acuerde una ayuda
pecuniaria que no será fijada arbitrariamente en ningún caso,
sino que estará en relación con las posibilidades del patrono.
Más aún: por difícil que sea la situación que lleve a un patro­
no a verificar un paro, nunca será éste tan grave que no le sea
posible a aquél hacer un esfuerzo para ayudar económicam�mte
a sus obreros. Finalmente, hay que tener en cuenta que el paro
siempre protege al capital y que lo protege precisamente con
detrimento del bienestar de los trabajadores que quedan en
una situación bastante crítica.
Artículos 14, 15 y 16. Estos ar'tículos previenen las penas
que se impondrán a los patronos cuando desobedezcan la· ley
y la manera de hacerlas efectivas, nos ha parecido que la san­
ción más eficaz es la de declarar rescindidos por su culpa los
contratos de trabajo y obligarlos a que paguen a los obreros
afectados por su actitud la indemnización constitucional de
tres meses de sueldo, supuesto que el hecho de que un patrono
lleve a cabo un paro sin autorización legal, equivale a que sin
causa justificada separe de su trabajo a los obreros.
Como es necesario que cada transgresión a la ley tenga
su correspondiente sanción, que ésta sea eficaz y práctica y
que, si es posible, mediante su imposición se reparen los daños
causados por la falta que la origina, hemos creído oportuno
que si el patrono se niega a pagar los tres meses dé sueldo a que
se refiere el artículo 14, la negociaciónrespectiva sea incauta­
da por las autoridades; en la inteligencia de que el artículo 16,
que previene esa incautación, indica que ella sólo servirá para
que los obreros no pierdan la repetida indemnización. En to­
dos los casos el patrono recibirá las utilidades líquidas y a que
tengan derecho en cuanto la incautación sea levantada.

Proyecto de Ley de Paros
Artículo lo. Paro es la suspensión t�tal o parcial de labores
sin rescisión de los contratos de trabajo respectivos, impuesta

PROYECTO DE LEY DE PAROS

11

temporalmente por el patrono cuando la producción no resulta
costeable.
Artículo 2o. Los paros serán lícitos únicamente cuando
el exceso de producción haga necesario suspender el trabajo
para mantener los precios en un límite costeable.
Artículo 3o. Para llevar a cabo los paros, los patronos
deberán pedir la autorización necesaria a la Junta M�nicipal
_
de Conciliación y Arbitraje rsepectiva, la cual la dara, siem­
pre que sea procedente conforme a la ley.
Artículo 4o. Los paros serán lícitos:
I. Cuando no existan las condiciones que el artículo 2o.
determina;
II. Cuando las circunstancias de que habla el artículo 2o.
sean :ficticias, producidas por mala fe, o debidas a especula­
ciones inmorales, o al propósito de crearlas para poder declarar el paro;
III. Cuando no se haya pedido autorización a la Junta
Municipal de Conciliación y Arbitraje respectiva;
IV. Cuando sean declarados a pesar de la no autorización
expresa de la Junta Municipal de Conciliación y Arbitraje
respectiva, y
V. Cuando continúen a pesar de que la autorización haya
sido revocada por la Junta Central de Conciliación y Arbitraje
correspondiente.
Artículo 5o. Coáesponde a las Juntas Municipales de
Conciliación y Arbitraje, en materia de paros:
I. Conocer de la solicitud del patrono, · de autorización
para efectuar el paro;
II. Hacer las investigaciones necesarias para comprobar
la realidad de las condiciones económicas alegadas por el pa­
trono;
III. Oír a los obreros afectados por el paro;
IV. Dar o negar dicha autorización, en la forma y condi­
ciones que convengan al bien público;
V. Señalar la fecha en que el paro deba iniciarse;
VI. Señalar la duración máxima del paro;

�12

COOPERACION

VII. Señalar las dependencias, sectores o departamentos
para los cuales se autoriza el paro y aquellos para los que no
.
se autoriza;
VIII. Señalar la ilicitud de un paro, en su caso, y deter­
.
m:mar, de acuerdo con esta ley, la sanción que debe aplicarse
al patrono responsable;
IX. Notificar al Presidente Municipal correspondiente1 de
la ilicitud o licitud de los paros que se verifiquen y en su caso
las sanciones que procedan para que sean aplic;das por dich�
funcionario, y
X. Proponer - al Ayuntamiento respectivo para que éste
l�s lleve a cabo o las proponga a quien corresponda, las me­
didas que juzguen oportunas para evitar o aminorar las crisis
que dan lugar a los paros y las consecuencias de éstos.
Artículo 60. El plazo dentro del cual deberán fallar siem­
pre las Juntas Municipales de Conciliación y Arbitraje será
de quince días improrrogables, contados a partir de la fecha
en que hayan recibido las solicitudes respectivas.
Artículo 7o. Corresponde a las Juntas Centrales de Con­
ciliación y Arbitraje:
I. Conocer, en revisión, de los fallos de las Juntas Muni­
cipales de Conciliación y Arbitraje, siempre que dichas revi­
s�ones sean pedidas por algunas de las partes afectadas pre­
cisamente dentro del plazo improrrogable de cinco días con­
tados a partir de la fecha de los fallos recurridos. C�ando
la huelga no ocurra en la Capital del Distrito o Territorio
Federal, se concederá, además de los cinco días de plazo, uno
más por cada cuarenta kilómetros que haya de distancia entre
la Capital donde resida la Junta Central y el Municipio en
que la huelga exista;
II. Conocer de las solicitudes de revocación de autoriza­
ción de paro, fallado sobre ellas en un plazo no mayor de cinco
días, contados a partir del de recibo de las solicitudes res­
pectivas;
III. Revocar, confirmar o reformar, total o parcialmente,
los fallos de que habla el inciso I y las autorizaciones a que
se refiere el inciso II, y

PROYECTO DE LEY DE PAROS

13

IV. Ejercitar en los casos de su competencia, las faculta­
des concedidas por el artículo 5o. a las Juntas Municipales de
Conciliación y Arbitraje.
Artículo So. Los fallos de las Juntas Centrales deberán ser
dados en el plazo im;prorrogable de cinco días, contados a
partir de la fecha de recibo de los pedimentos correspondientes.
Artículo 9o. Podrá pedir la revocación de una autoriza­
ción de paro que haya causado ejecutoria, cualquiera de los
obreros o de las organizaciones obreras afectadas por dicho
paro.
Artículo 10. La revocación de que habla el artículo 9o.
· deberá ser pedida ante la Junta Central de Conciliación y Ar­
bitraje respectiva, conforme al inciso III del artículo 7o.; a
condición de que haya transcurrido cuando menos una tercera
parte del plazo de tiempo concedido por la duración del paro.
Si esa revocación es negada, no podrá ser solicitada nueva­
mente, sino hasta que hayan transcurrido, cuando menos, las
dos terceras partes del plazo concedido para la duración del
paro.
Artículo 11. En el caso ·en que un fallo de no autorización
de paro haya causado ejecutoria, el patrono no podrá solicitar
nuevamente la autorización de paro, sino ante la Junta Cen­
tral de Conciliación y Arbitraje respectiva y siempre que ha­
ya transcurrido, cuando menos, la m¡tad del plazo de dura­
c·ión de paro pretendido por él la primera vez, contado a partir
de la fecha del fallo pronunciado a aquel efecto.
Artículo 12. Tanto los obreros como los patronos afectados
por un paro podrán pedir la reforma de las condiciones del
mismo prescriptas por un fallo que haya causado ejecutoria,
siempre que lo hagan cuando haya transcurrido, cuando me­
nos, la tercera parte del tiempo de duración total autorizada
del paro y ante la Junta Central de Conciliación y Arbitraje
respectiva.
Artículo 13. En todo caso de paro autorizado, el patrono
dará a los obreros por concepto de indemnización, una canti­
dad igual a quince días de· salario, como mínimo, que podrá
ser hasta de cuarenta y cinco días de sueldo como máximo. La

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COOPERACION

Junta Municipal de Conciliación y Arbitraje o la Central res­
pectiva, en su caso, fijará esa cantidad con sujeción a lo que
este artículo previene, y al hacerlo, tendrá en cuenta : Si el
paro es por superproducción, y si después de declarado, el
patrono puede realizar productos que tenga ahn:acenados y
con qué utilidades ; las condiciones de la región, la demanda
que haya de trabajadores, la situación económica del patrono,
lo que éste hizo para evitar el paro o si dió motivo a él por
falta de elemental previsión ; y en general todas las circuns­
tancias que medien en el caso.
Artículo 14. -Cuando un patrono declare un paro sin dar
aviso a la Junta Municipal de Conéiliación y Arbitraje, sin
esperar su autorización o sin que ésta le sea otorgada en el
fallo de dicha Junta, los contratos de trabajo quedarán res­
cindidos y el patrono pagará tres meses de sueldo a todos los
obreros. En igual pena incurrirá el patrono en el caso del
artículo 4o., fracción II.
Artículo 15. La prevención del artículo anterior regirá
el caso de que la autorizaci"ón sea revocada por la Junta Cen­
tral y el paro continúe a pesar de ello.
Artículo 16. Si el patrono se niega a pagar los tres meses
de sueldo a sus obreros, en el caso del artículo anterior, o está
imposibilitado de hacerlo, el Ayuntamiento de la Municipali­
dad en que el paro incurra se incautará la negociación de que
se trate, bajo las siguientes bases :
I. La incautación durará el tiempo necesario para pagar
a los obreros los tres meses de sueldo que previene esta ley,
más los salarios de los días que para tal efecto trabajen y para
que el Municipio cobre una cantidad igual al monto de los
salarios e indemnizaciones de que se habla, por concepto de
gastos de incautación, y
II. Si hubiere utilidades le s�rán entreg·adas al patrón,
sujetándose esta disposición a las prevenciones de la Ley de
la Repartición de Utilidades.

PROYECTO DE LEY DE PAROS

15

Transitorios

l. Esta ley es reglailllentaria de los incisos XVI, XIX, XX,

XXI y XXII del artículo 123 de la Constitución Política de

los Estados Unidos Mexicanos, por lo que se refiere a paros
en el Distrito y Territorios Federales.
2. Quedan derogadas todas las disposiciones que se opon­
gan a las de la presente ley.
3. Esta ley comenzará a regir desde la fecha de su promulgación.

�LA ESCUELA RURAL

17

pos presenta caracteres especiales que requieren procedimientos
adecuados para realizar en ellos una obra educacional efectiva.
Atenta esta consideración, señalaré las condiciones que, en
mi concepto, debe llenar la escuela rural en general, y en se­
guida indicaré las modalidades que deban imprimírsele cuan­
do se trate de una escuela exclusivamente para indios.

La Escuela Rural
TEMA: Cómo debe ser la educación
qúe se imparta a los niños del campo
en las escuelas primarias, .para que
responda a las necesidades y condicio­
nes de ellos.

Introducción
El tema que se me ha encomendado estudiar, es, a no du­
darlo, uno d'e los más trascendentales de la educación nacional,
porque en él se trata de resolver la mejor forma de impartir
educación a los niños del campo, que constituyen la mayoría
de nuestra población escolar, y que son los llamados a consoli­
dar en lo porvenir nuestras instituciones y dar vigor a nuestra
nacionalidad .
Son y han sido siempre los hombres del campo quienes
han prodigado su sangre en defensa de los sacrosantos dere­
chos de la patria, y son ellos también quienes con su esfuerzo y
su inteligencia abren el surco de donde brotan los ricos dones
de la Diosa Ceres, que proveen a nuestra subsistencia . En con­
secuencia, todo esfuerzo que se haga en pro de su mejoramien­
to, redundará en beneficio de la gran familia mexicana.
El problema de la educación del niño campesino, no · es
otro que el de la escuela rural, que tan malamente se ha en­
tendido y tan desastrosamente se ha pretendido resolver.
Al estudiar este problema, debemos tener en cuenta que
la población rural de la República se divide en dos grandes
grupos étnicos : mestizos e indios, y que cada uno de estos gru-

Antecedentes históricos
Pero antes de abordar el tema, juzgo indispensable hacer
un poco de historia, para que se vea lo que hasta hoy se ha
hecho en esta materia, y así podamos precisar lo que nos falta
por hacer.
En los primeros años de la dominación española, los frai­
les y misioneros encargados de difundir el cristianismo entre
los indios, establecieron escuelas que tenían como :finalidad
principal la enseñanza de la doctrina, y como aditamento la
enseñanza imperfecta del alfabeto.
A pesar de la de:ficientísima organización de aquellas es­
cuelas, ellas sirvieron para poner de manifiesto que el indio
era un ser racional, capaz de asimilarse a la civilización euro­
pea, y esto produjo un estado de zozobra entre los dominado­
res, quienes vieron un peligro inminente en la instrucción de
los vencidos .
A esto se debió, sin duda alguna, que posteriormente se
hubieran cerrado las puertas de la escuela al indio, y que sólo
se permitiera el acceso a las aulas a los descendientes más o
menos lejanos de los blancos .
En esa época, al indio apenas si se l.e enseñaba a mascullar
el Bendito y el Padre nuestro y a practicar automáticamente
las más sencillas ceremonias del culto católico, sin perjuicio
de seguir las no olvidadas prácticas idolátricas de sus antepa­
sados ; pero se tuvo cuidado especial en mantenerlo en la más
completa ignorancia en todos los ramos del saber humano, co­
mo condición indispensable para conservarlo en la servidumbre.
2

�18

COOPERACION

Realizada la independencia de México, · durante más de
medio .siglo se mantuvo inextinguible la guerra civil, que no
permitió a los gobiernos ni a los particulares atender a la edu­
cación popular. No fué sino hasta el último tercio del siglo
XIX cuando comenzó un movimiento intenso en favor de la
educación de las clases desheredadas, y se pensó en la reden­
ción del campesino, particularmente del indio, por medio de
la escuela.

Labor del Congreso dé Instrucción de 1 889

El Congreso de Instrucción Pública reunido en México el
año de 1889 -que puede considerarse como el Constituyente
de nuestro sistema de educación nacional-, estudió el proble­
ma relativo a la educación primaria obligatoria, y dió las ba­
ses fundamentales sobre las cuales debía asentarse la escuela
'
mexicana.
En el seno de aquella docta asamblea se consideró el pro­
blema de la escuela rural, no en su aspecto técnico, sino ex­
clusivamente en su faz económica, y desde este punto de vis­
ta, dada la penuria del erario, se prescribió para la escuela
rural un programa mínimo de instrucción, que de hecho la con­
virtió en escuela rudimental.
Pronto los Estados de la República adoptaron la legisla­
ción federal en lo relativo a instrucción obligatoria, y con más
o menos actividad extendieron e intensificaron la acción de la
escuela primaria.
A imitación del Gobierno Federal, los Estados, en su ma­
yoría, prescribieron para las ciudades un programa de ense­
ñanza primaria más o menos completo y para los pequeños
poblados un programa Ill¡Ínimo de enseñanza, que apenas si
contenía los rudimentos de la lengua nacional hablada y es­
rrita y una deficientísima idea de los números.

LA ESCUELA RURAL

19

Frutos obtenidos con nuestra deficiente
organización escolar

Después de un tercio de siglo han podido apreciarse los
resultados de aquella organización escolar.
De los centenares de miles de niños campesinos que han
pasado por las destartaladas escuelas que se han puesto a su
disposición, la inmensa mayoría, después de soportar tres o
cuatro años de penitencia, han regresado a su hogar sin nin�
gún conocimiento útil, pero sí con tendencias viciosas que los
alejan del trabajo y que los predisponen a la maldad. Esto
quiere decir que para la casi totalidad de estos niños la influen­
&lt;:ia de la escuela ha sido nula, y en muchos casos perjudicial.
Un buen número de los muchachos campesinos que han
aprovechado las enseñanzas impartidas en nuestras escuelas,
han abandonado sus hogares y su terruño para venir a la ca­
pital a engrosar las ya compactas filas de los holgazanes que
con cualquier denominación viven en los grandes centros con­
sumíendo sin producir.
Como excepción a la regla general, algunos de esos mu­
chachos han llegado a ser hombres útiles en las ciencias, en las
· artes o en las industrias y ellos han compensado, siquiera en
parte, los esfuerzos de los gobiernos en pro de la educación.
Pero de todos modos, el resultado general de nuestro sis­
tema educacional, por lo que a la escuela rural se refiere, de­
bemos considerarlo desastroso ; porque, lejos de mejorar las
condiciones del campesino, las ha e:m/peorado, despertando en
él aspiraciones que resultan utópicas, ya que no se le ha dado
la conveniente preparación para satisfacerlas.
La enseñanza formalista y libresca desprovista de finali­
dades utilitarias, que ha constituído la base fundamental de
nuestro sistema escolar, ha sido de resultados contraproducen­
tes para la población rural del país, porque, lejos de modificar
favorablemente el medio económico y social del campesino,
frecuentemente le ha arrancado a sus hijos, que pudieron ha-

�20

COOPERACION

ber sido elementos de producción, para convertirlos en pará­
sitos sociales.

Necesidad de una reforma
Atentas las consideraciones precedentes, se comprenderá
fácilm:ente la urgencia que hay de revisar nuestro sistema es­
colar para introducir en él las reformas que sean indispensa­
bles, a fin de que responda a las rn:¡cesidades del momento.
Convencidos como estamos de esta urgente necesidad,
ocurre desde luego preguntar : 1, Cómo y en qué sentido debe­
mos reformar nuestro sistema educacional 1
Y a esto podríamos responder lisa y llanam,ente : " Procu­
rando que la escuela haga de cada individuo un elem'ento de
producción y de cooperación. ' '
En este solo propósito encontraremos todo un program!1
de educación mediante el cual substituyamos la enseñanza for­
malista hasta hoy impartida, por otra, teniendo como base
las actividades infantiles, que enriquezca el espíritu del niño
de conocimientos útiles, a la vez que fortalezca y adiestre sus
músculos en el trabajo y fortifique su voluntad.

Condiciones de nuestro campesino
Entre _las características de nuestros campesinos podemos
anotar las siguientes, que han sido funestas para su progreso :
l. Pasividad y negligencia �ongénitas.
2. Falta absoluta de aspiraciones.
3. Inconsciencia de su valor como unidad social.
La escuela rural necesita arrancar al campesino de esta
obscura situación y convertirlo en un elemento activo de pro­
ducción y de cooperación, que represente un valor efectivo
en el seno de la colectividad.

LA ESCUELA RURAL

21

Nuevas orientaciones de la escuela rural
Al efecto, es indispensable que la escuela rural, apartán­
dose de los viejos moldes de la pedagogía, eduque al niño cam­
pesino en el trabajo y para el trabajo ; que le inculque, me­
diante una persistente práctica, hábitos de cooperación ; que
le críe necesidades y le despierte aspiraciones, pero a la vez
lo capacite para satisfacerlas ; que le haga sentir, en fin, de
una manera intensa, el valor positivo que representa como
unidad en el concurso social.
Esto quiere decir que la escuela rural debe ser una insti­
tución cuya base fundamental sea la actividad del niño y cuya
finalidad debe ser el desarrollo de aptitudes que capaciten al
hombre futuro para la lucha por la vida.

Actividades de la escuela rural
Ahora bien ; ¡, qué género de actividades deberemos utili­
zar en la escuela rural 1
Todas aquellas que tengan relación con la vida del cam.­
po, y que tiendan a mejorar las condiciones económicas y so­
ciales de los campesinos.
Esto significa que la escuela rural frecuentemente se con­
-1:undirá en su aspecto exterior con la escuela-granja, y algu­
nas veces con la escuela-taller, de acuerdo con las condiciones
telúricas, sociales y económicas de la región o del poblado en
que se establezca ; mas no por ello se crea que la escuela pri­
maria rural debe producir agricultores o artesanos, ni que los
niños deban convertirse en peones a quienes se explota.
La escuela primaria rural combatirá la pasividad y la
negligencia ancestral de nuéstros campesinos, habituando a
los pequeños a una constante actividad física y mental ; des­
pertará en ellos aspiraciones de mejoramiento, mediante la

�23

COOPERACION

LA ESCUELA RURAL

emulación ; y, finalmente, creará en cada uno de los educandos
necesidades que tiendan a elevar su nivel moral, y a aumentar
su vigor físico.

un múltiple campo de observaciones, que darán oportunidad
para impartir todo género de enseñanza, cuanto porque, a la
vez que forman en los niños el hábito de la actividad, pueden
ejercer una saludable influencia como instituciones prevocacio­
nales, despertando en los campesinos el gusto por los trabajos
agrícolas y el amor a la tierra.
Este último aspecto de la educación impartida por la es­
cuela primaria rural es de lo más importante, porque él traerá
como resultado la transfonna.ción progresiva del medio, con
el propósito de dar arraigo a la población rural, que es uno de
los más elevados propósitos que trajo inscriptos en sus bande­
ras la última revolución.

22

Bases que deben servir de fundamento
a la escuela rural
Para alcanzar esta desiderata, es indispensable asentar el
nuevo edificio sobre las cuatro bases de sustentación que en
seguida exponem,os :
I. Dotar a la escuela primaria rural de un local a propósito
y de terreno suficiente, para realizar en ella los trabajos agrí­
colas e industriales que deben constituir la base de la edu­
cación.
II. Dar al personal docente la preparación indispensable
para llevar a cabo de modo eficiente su cometido, teniendo en
cuenta que el maestro de escuela rural debe ser un leader de
la comunidad en que actúa.
III. Ajustar los programas a las condiciones telúricas,
sociales y económicas de la localidad, tendiendo siempre a· me­
jorar, por medio de la escuela, el género de vida de los habi­
tantes.
IV. Hacer efectivo el precepto de educación obligatoria
en todas las poblaciones rurales, proveyendo, al efecto, a las
necesidades de transporte, alojamiento y asistencia de todos
los niños que por su pobreza no estén en condiciones de cum­
plir dicha obligación.

Importancia de la educación agrícola
Juzgamos de primera importancia que la escuela primaria
rural tenga como base de sus actividades las industrias agrí­
colas en todas sus manifestaciones, tanto porque ellas ofrecen

El local
Hemos dejado asentada la tesis de que la escuela rural
debe contar con un local a propósito y con terreno suficiente­
mente amplio para realizar en ella los trabajos agrícolas o
industriales que deben constituir la base de la educación.
En efecto : una · escuela rural sin terrenos anexos, resulta
tan absurda como una escuela de artes y oficios sin talleres, o
una carpintería sin herramientas.
Podemos concebir una escuela rural sin salas de clases, es
decir, a cielo descubierto ; pero con terreno suficiente para las
labores agrícolas. Bien podrían inaugurarse las clases a la
sombra de un árbol, y más tarde, a medida que las circunstan­
cias económicas lo permitieran, se irían haciendo con la cola. boración de los mismos alumnos, las construcciones que fueran
indispensables.
En los lugares montañosos podrían hacerse construccio­
nes de madera, enteramente rústicas, al menor costo posible,
y en las cuales tuvieran una activa participación los niños y
sus padres, a efecto de que unos y otros vean al establecimien­
to como algo que les pertenece y que están obligados a con­
servar.

�24

COOPERACION

En un país como el nuestro, donde la tierra es tan barata
y donde se encuentran todavía enormes extensiones de tierra
sin cultivo, es enteramente factible obtener para cada escuela
primaria rural, una extensión mínima de una a dos hectáreas,
suficiente, en nuestro concepto, para dar actividad a los niños.

El personal docente
Hemos sentado como segunda base de sustentación de la
escuela rural, dar al personal docente la preparación indis­
pensable para llevar a cabo de modo eficiente su cometido,
teniendo en cuenta que el maestro de escuela rural debe ser un
leader de la comunidad en que actúa.
Esta parte del problema es, segura·mente, la más difícil
de resolver en breve tiempo ; porque no se trata únicamente de
que los maestros se penetren en táctica, de las orientaciones que
debe tener la escuela rural, sino de que adquieran los conoci­
mientos científicos indispensables, a la vez que las habilida­
des prácticas de un campesino laborioso y emprendedor.
El maestro de escuela rural necesita ser, no un �nseñador
de ciencia, sino un hambre de habilidades prácticas, diestro
en toda clase de labores de campo, que con la palabra y con el
ejemplo pueda ser el guía de sus educandos, y el permanente
consejero del vecindario.
El maestro rural necesita poseer, además de los conoci­
mientos propios de su profesión, otros muchos de los que cons­
tituyen la ciencia de vivir ; deberá conocer algo de higiene
preventiva y de medicina doméstica, a fin de que, cuando falte
médico en el vecindario, él pueda prescribir algo de pronta
providencia ; necesita saber algo de leyes, para aconsejar a los
vecinos en el arreglo de sus negocios y para terminar en la
mejor forma posible, sus pequeñas reyertas ; será preciso que
conozca algo de ingeniería práctica, para dirigir las construc­
ciones escolares y para dar instrucciones útiles a los vecinos,
cuando con tal objeto ocurran a él ; y descendiendo un poco

LA ESCUELA RURAL

25

a las necesidades y 'menesteres de la vida cuotidiana, es pre­
ciso que el maestro rural no se deje influir por el medio_ que
le rodea, sino que, por el contrario, tenga la entereza su:fic1� nte
y las habilidades necesarias para sobrepone�se a ese med_10 Y
para procurar levantar el nivel moral y somal de los vecmos.
Cualesquiera que sean las condiciones del lugar en que
vaya a operar el maestro rural, procurará siempre comer en
mesa y no en el suelo ; sentarse en una silla o banco fabricado de
tablas ; usar para comer, de la cuchara y los cubiertos ; andar
siempre calzado ; bañarse con frecuencia ; ir siempre as� ado
y sin la ropa desgarrada ; no rehuír el trato de los vecmos,
pero mantenerse siempre en forma de merecer atención Y res­
_
peto ; concurrir a sus fiestas de familia, pero conservando sie� ­
pre en ellas su respetabilidad ; ser indulgente con las deb1h­
dades de los vecinos, pero haciéndoles notar prudentemente
sus faltas, para corregirlas ; ser tolerante con toda clase de
ideas pero combatir la superstición y el fanatismo ; ser, en fin,
sobr: todas tstas cosas, un hombre de honradez acrisolada Y
de recta conciencia, para merecer el papel de mentor univer­
sal del vecindario, sin defraudar jamás las esperanzas que
cifren en él quienes soliciten sus consejos.
' ' Es necesario convertir cada escuela rural -al decir de
un maestro uruguayo- en el faro luminoso del distrito, del
cual irradien la sabiduría, la moralidad y el respeto ", y la
chispa generatriz de ese faro lm:�l.Ínoso, debe ser el maestro
rural.
Como se ve, el papel del maestro rural adquiere los relieves de un verdadero sa;cerdocio -y esto no es cosa que poda­
mos improvisar-. Será preciso dar a las escuelas normales
regionales de toda la República, una organización adecuada
e impartirles todo género de atenciones, para preparar con­
venientemente los maestros rurales que necesitamos.

ITARl�

�26

27

COOPERACION

LA ESCUELA RURAL

Mejoramiento de los maestros rurales

programa doctrinas filosóficas no bien digeridas, que si pre­
sentan algo novedoso, en lo general sólo sirven para extraviar
los criterios que no están sólidamente orientados.

Indudablemente, entre los abnegados maestros que hoy
actúan en los calllJ)os, hallaremos materia prima para formar
los futuros redentores del campesino ; pero necesitam'os darles
las enseñanzas y hab_ilidades indispensables, a la vez que for­
talecer .su fe y su voluntad.
A llenar esta ingente necesidad responden los cursos de
invierno recientemente instituídos por el Departamento Esco- ·
lar de la 8ecretaría de Educación Pública ; pero esto no es
más que la iniciación de una labor que es urgentísimo extender
e intensificar, si deseamos que sea fructífera.
A la vez que se procure aumentar la cultura del personal
docente, mediante cursos breves en los grandes centros, o por
medio de conferencias en su propio terruño, habrá que esta­
blecer un sistema de recompensas, que constituy!n un estímu­
lo para esos maestros que consumen sus energías allá en lo
más intrincado de las montañas.
Señalar sueldos proporcionales a los años de buenos ser­
vicios ; ascensos y recompensas de otro género para quienes
más se distingan en su labor ; pensiones de retiro para quienes
agotan sus energías en el servicio escolar, serán otros tantos
medios de hacerle sentir al maestro que no está solo en su ruda
labor y que la Nación a quien sirve, se preocupa por asegu­
rarle un porvenir.
Para mejorar día con día la cultura de los maestros rura­
les habrá que instituir con- toda regularidad los cursos de in­
vierno y de verano ; darles facilidades para que hagan excur•
siones periódicas a los grandes centros industriales y culturales ;
proveerlos de bibliotecas pequeñas, pero selectas, que aúmenten
su caudal de conocimientos útiles ; hacer llegar hasta ellos con
toda oportunidad, una revista de educación encargada de dar
a conocer los últimos descubrimientos científicos y las doctri­
nas ped11gógicas más avanzadas, en una forma enteramente
accesible para los maestros del campo ; pero excluyendo de su

Programas
La tercera de las bases que · consideramos fundamentales
para la organización de la escuela rural, es dar a los progra­
mas una orientación que esté de acuerdo con las condiciones
· telúricas, sociales y económicas del lugar donde se establezca
la escuela.
Si convenim:os . en que la escuela rural debe educar al
niño por medio del trabajo y para el trabajo, debemos, igual­
mente, convenir en que sus actividades deben responder a las
necesidades de la localidad y a las condiciones geográficas,
sociales y económicas de la misma.
La escuela rural deberá entrenar al niño en las diversas
actividades a que más tarde seguramente deberá dedicar sus
energías en la lucha por la vida ; al mismo tiempo, le mostrará
nuevos horizontes hacia los cuales pueda dirigir sus activida­
des, despertando en él aspiraciones de mejoramiento, y siem­
pre que sea posible, trate de hacerle sentir las comodidades que
ofrece la vida civilizada.
En virtud de lo expuesto, los programas de enseñanza de­
ben tener como base las labores propias de la localidad, o aque­
llas que puedan establecerse para mejorar las condiciones de
vida, especialmente de aquéllas que tengan relación con la ex­
. plotación de la tierra, como son : cultivo de cereales, jardinería, horticultura, cuidado de animales domésticos, apicultura,
sericultura, cerámica en sus aplicaciones a la vida agrícola,
cestería, carpintería aplicada a la vida rural, lechería, curti­
duría, cerrajería, fabricación de jabones, etc.
Los niños desempeñarán todos los trabajos que sean com­
patibles con su edad, y se les hará partícipes de las utilidades,
en la forma que mejor convenga, a juicio del maestro.

�28

COOPERACION

Las nmas desempeñarán, además, labores propias de su
sexo, como son : lavar, planchar, cocinar, surcir y componer
sus vestidos ; barrer, pintar paredes y pisos, teñir ropa, ligeras
nociones de puericultura y de economía doméstica, etc.
A fin de que los trabajos escolares puedan repercutir en la
localidad, se procurará que la escuela quede situada en un
lugar céntrico, accesible para todos ; que cuente con terrenos
de labor y de riego, fácilmente mejorables y que sea atendida
con todo empeño, para que pueda presentarse en todo tiempo
como un modelo de lo que debe ser una pequeña granja.
El ideal en lo que se refiere a las labores desarrolladas
en la escuela rural, lo encontramos en las siguientes líneas que
copiamos de los ' ' Anales de Instrucción Primaria del Uru­
guay ", correspondientes al primer trimestre de 1921.
" La parcela escolar de tierra sería un campo reducido de
experimentación planeada por un director competente, que,
sin descuidar todo cultivo posible, diera preferencia a la hor­
ticultura y arboricultura ; cada clase de labor realizada por
grupos de alumnos para mejorar el rendimiento del tiempo
y del trabajo y el desenvolvimiento del espíritu de cooperación
tan necesario en nuestra campaña ; los productos equitativa­
mente distribuídos entre los noveles trabajadores, como incen­
tivo de acercamiento del hogar a la escuela y por reciprocidad,
infiltración del espíritu de la escuela en el hogar. Abierta al
vecindario en días convenientes para que pudiera apreciar su
funcionamientc y sus resultados, con el atractivo de alguna
sencilla .fiesta campestre, realizaríase el concepto de la escuela,
como el de centro promotor de las actividades de la localidad.
Si se alcanzara ese objetivo, resultaría más fácil la extensión
escolar, no sólo en cuanto concierne a las prácticas inteligentes
del cultivo de la tierra, sino aun en lo que respecta a la cultura
ideal, con la institución de los círculos de la lectura como com­
plementos de la biblioteca escolar, llamados a apartar al cam­
pesino de las atracciones vulgares o groseras que con harta
facilidad brinda el medio en las horas de descanso. ' '

LA ESCUELA RURAL

29

Educación obligatoria
Mas todo lo dicho será música celestial si no se dictan
disposiciones tendentes a hacer efectivo el precepto de la
educación obligatoria.
Entre los disímbolos elementos que constituyen nuestra
población rural, hay quienes, adivinando la -�ran im'portancia
de la educación, desean impartírsela a sus h1Jos ; pero que sus
condiciones económicas no se lo permiten ; otros, en mayor
proporción que los anteriores, viven en ese :i�bo de pasividad
y negligencia congénitas que es car_act�ristico_ de nuestros
campesinos, y éstos ven con la mayor md1fere,nc� a todo lo que
se refü:re a la educación de sus hijos ; y, por ultimo, un tercer
grupo, en el que entran las diversas familias_ de_ los in?ios que
pueblan nuestro territorio, no sólo ve_n con md1ferencrn la es­
cuela sino con una m,arcada prevención.
Ésto auiere decir que para hacer efectivo el precepto de
la educactón obligatoria entre nuestra población rural, no
basta con establecer escuelas y organizarlas debidamente, siuo
que hace falta dictar disposiciones punitivas las unas, Y pro ·
pulsoras las demás, a fin de que todos los niños mayores ca:1:­
pesinos, concurran a las escuelas y tengan l�s may?re : fac1h­
dades posibles para permanecer en ellas el tiempo mcl i spensa­
ble para hacerles sentir su acción bienhechora.
Entre Jan providencias que los gobiernos deben tomar,
están las de proveer a las necesidades de transporte, aloja­
miento, alimentación y vestidos de los niños que, por su po­
breza ' no estén en condiciones de cumplir la obligación de que
se trata.
En todos los casos en que el Estado tenga que proveer a
las necesidades de conservación de los niños pobres, lo hará
no en calidad de benefactor, sino de administrador de los
bienes comunales, que •tiene el deber de atender al bienestar
de los componentes de la comunidad ; y los niños recibirán
aquella ayuda, no como una caridad, sino como una justa

•

�30

COOPERACION

compensací6n a las labores que desempeñan en su propia es­
cuela. De este modo, aprenderán desde muy pequeños esta
máxima : todos tenemos el derecho de ,consumir, pe110 también
la obligación de producir ; que no es sino un corolario de la
sabia ley divina : comerás el pan amasa4o con el sudor de tu

frente.

Modalidades de la escuela rural en las
congregaciones de indios
El problema de la efectividad del precepto de la educa­
ción obligatoria se complica cuando se trata de los indios,
porque éstos, con su odio ancestral, perfectamente justificado,
a los blancos y sus descendientes, rehuyen lo más que pue­
den el trato con ellos y s.e rehusan a enviar a sus hijos a la
escuela. Se equivocan quienes desde el gabinete legislan para
educar a los indios, suponiendo que éstos constituyan una
masa pasiva fácilmente moldeable ; muy al contrario, se en­
cuentra en eRta labor una gran resistencia, que sólo puede
vencerse a fuerza de perseverancia. Pero no es todo lograr
que el indio concurra a la escuela ; por medios punitivos 'más
o menos violentos, se ha logrado la asistencia escolar en las
congregaciones indígenas ; pero después de permanecer los ni- ,
ños tres o cuatro años en la escuela, vuelven a sus viejas cos­
tumbres y alvidan totalmente las enseñanzas adquiridas.
Para (lUe la educación del indio sea efectiva, es preciso
que ella influya en el educando, cambiando su idiosincracia
y haciéndolo incorporar en la civilización europea, que es la
que nos sirve de tipo.
Es indispensable- que la escuela influya en el indio, cam­
biendo totalmente sus hábitos ; enseñándolo a vestirse, a co­
mer en mesa, a dormir en la cama alta, a sentarse en una silla,
a hablar en español, a vivir, en fin, como la gente, dejando sus
hábitos de bestia de carga, bajo los cuales ha estado aherrojado
por muchas centurias.

LA ESCUELA RURAL

31

Y para lograr esta transformación, habrá que establecer
escuelas rurales con internado ; pero no el internado-cuartel,
que tan funestamente se ha adoptado algunas veces en los esta­
blecimientos educacionales ; sino el internado-hogar, donde el
niño siente el calor de la familia y donde, · medíante una labor
lenta y persistente, se logre redimir de verdad a esos infelices
parias que, CO'mo autómatas, atraviesan silenciosos y tristes
las grandes avenidas de nuestras ciudades, que ellos conside­
ran como extranjeras.

José María BONILLA.

�LA SIERRA NORTE DE PUEBLA

La Sierra Norte de Puebla
Ligero estudio con motivó de la jira que la Secretaría
de Educación Pública y un grupo de Diputados
al Congreso de la Unión, organizó durante el mes de marzo retropróximo
Para el señor licenciado José Vasconcelos

La Sierra Madre Occidental, que invade el rumbo de le­
vante en el Estado de Puebla, y se extiende profusa por el
Norte para continuar hacia el Septentrión del país, tiene por­
tentos de belleza natural y estupendas riquezas que padecen
nostalgia de iniciativa y de acción.
De las tres zonas en que el Estado se divide, es ésta donde
crestas y ramificaciones llenan un fuerte relieve comprendido
entre los paralelos 20 y 21.
El clima es húmedo y varía desde 3 grados bajo cero has­
ta 38 grados a la sombra con una media anual de lluvia de
tres metros y medio.
Las nieves, los temporales y los nortes, son frecuentes y
los vientos dominantes que soplan del Norte y del Noreste,
son siempre seguidos de una neblina espesa que oculta a las
miradas del viajero cuencas gigantescas, laderas intermina­
bles, profundos cañones y cúspides soberbias ; ríos torrenciales
y corrientes caudalosas, que rápidos se hunden en el abismo
azul de los desfiladeros de donde surgen herlll¡osas cataratas.
Todo esto y una vegetación espléndida, invade y esconde esa

33

neblina particular que ordinariamente motiva un descenso
de la temperatura en ocho y hasta en quince grados.
La mayoría de las cabeceras que pertenecen a la vertiente
Occidental de la Sierra, se sitúan en alturas de más de mil qui­
nientos metros sobre el nivel del mar, soliendo algunas, como
Zacatlán, llegar hasta dos mil cincuenta, al paso que los po­
blados establecidos en la vertiente Oriental, difícilmente lle­
gan a mil metros.
Esta Sierra maravillosa y abrupta, se considera levantada
por una fuerte acción eruptiva, y contiene : pizarras arcillo­
sas, micáseas, calizas ( con fósiles, como en 'rlatlauqui, y sin
ellos ) , stibnita, vetas cupríferas, cinabrio, obsidiana, cuarzo,
placeres auríferos, lava, tobas basálticas, plata, chalcopirita,
antimonio, criaderos de carbón y de asfalto, pirita, fierro, mar­
casita, alumbre, argentita, plomo, galena, bromirita, ópalo,
hematita, piedra de sillería, kaolín, blenda y azufre.
Son frecuentes las ruinas indígenas y existen varias gru­
tas hermosísimas de estalactitas y de cuarzo, de que nos ocu­
paremos adelante.
Con algún fundamento se supone existencia de petróleo
en las riberas del Metsonate (Distrito de Tlatlauqui ) , en las
cercanías de Tetela, en los alrededores de Teziutlán, en la
parte Oriental de Zihuateutla y en la región de Metlaltoyuca,
del Distrito de Huauchinango.
Todas las vertientes son al Golfo, y sus corrientes princi­
pales son los ríos de Necaxa, Pantepec, Chila, San Marcos,
Axaxalpan, el Tetela o Aquixtla, y el Apulco, los cuales, por
virtud de lo accidentado del terreno, dan motivo a la forma­
ción de grandiosas caídas, tales como las de Necaxa, la de
Tenango, la de Mixpolihui, de Quetzapala y las de Atexacaco,
Xincayucan, Puxtla y Huauxtla.
También existen aguas sulfurosas y termales de verda­
dera importancia, como las de Chignahuapan y las de Tlalte­
nango (Municipio de Chiconcuautla, Distrito de ¡Huauchi­
nango ) .
Al lado de estos ríos y de estas cascadas pueden verse
cumbres estupendas, como Chignautla, Tlatlauquitepec, Chila y
3

�34

COOPERACION

Ahila, cumbres de Apulco, el gran Cerro de Zempoala, el Ce­
rro Verdé y las cumbres de lVIilmán.
Sus tierras fértiles y de clase varia son ricas en humus, y
aunque es una ínfima parte la que se cultiva, puédese admirar
desde la nota roja de los caminos, _un sistema curioso de ta­
bleros policromos, que lo mismo se embarran en las gargantas
de las altísimas cumbres, que se empinan por la comba de las
cuencas gigantescas o se extienden pintorescos por los valles
o hacia la vega de los ríos.
Prolijo resulta enumerar los productos ; pero a guisa de
curiosidad citaré algunos : maíz, frijol, chiles de toda clase,
:figurando el famoso chile serrano o huauchinango ; cebada,
arvejón, trigo, garbanzo, haba, papa, arroz, tabaco, caña de
azúcar, café, algodón, vainilla, zacatón, ramié y toda clase
de legumbres ; plátanos, melón, sandía, naranja, higo, capulín,
chirimoya, anona, ahuacate, pahua, mamey, durazno, mango ,
guinda, piña, manzanas, pera, perón, zarzamora, nuez, acazapo
o uva silvestre, membrillo, lima, limón, sidra, uvas, granada,
de China, zapote blanco, prieto y amarillo, ciruela de Espa­
ña, y del país, papaya, cacahuate y guayaba ; maderas, como
cedro, caoba, ébano, álamo, ahuacate meco, nogal, liquidám­
bar, avellano, rosadillo, encino roble, texmol castaño, pino,
sabino, chico zapote, tlacuillo, xijol, ayacahuite, palo de qui. na, fresno, moral, rosal, trompillo, tlaxcal, oyamel, y madro­
ño ; tintóreas, como el añil, el ilite, el alampepe y la curcuma ;
hule y gomas, cera vegetal, chicle, pimienta, higuerilla, po­
chote que da un :finísimo algodón, palo picante, maguey, plan­
tas forrajeras y helechos arborescentes.
Plantas medicinales, como zarzaparilla, ayacahuite, tocho­
mitillo, raíz de Jalapa, zacatlaxcal, sangre de grado, conchái­
ra, guácima, axoxopac, la escobilla, la candelilla, la cañuela,
la chacra o palo Ín'ulato, la yerba de víbora, la trompetilla y
otras.
Flores de todas clases, y b asta recordar que hay ciudades
como Huauchinango, convertidas en verdaderos jardines, que
abastecen de plantas de ornato a la ciudad de México, Pachu­
ca, Puebla y otras ciudades.

LA SIERRA NORTE DE PUEBLA

35

Prolijo sería igualmente formar una lista cabal de la
fauna ; sólo diré que es riquísima y mencionaré los tipos que
me vienen a mientes : puma, tigre, venado, lobo, coyote, jabalí,
mono, armadillo, tejón, tuza, zorra, puerco espín, ardilla, mar­
ta, perro de agua, nutria mexicana, lagarto, y víboras, como
el cascabel, coralillo, mahuaquite y nahuyac, sumamente ve­
nenosas.
En sus ríos se pesca huauchinango, bobo, trucha, anguila,
chacal o cangrejo 9-e río y acamiayas.
Aves de alto vuelo, como águilas, aguilillas, auras, zopi­
lote-rey, halcones y gavilanes ; pájaros de hermoso canto, como
clarines, zezontles, jilgueros, calandrias y primaveras ; aves de
plumaje admirable, como las esmeraldas, las reinas, garzas ro­
sadas, blancas, loros, cuatotolas, pericos, picos de canoa, coto­
rras, faisanes, cojolites y guacamayas.
La región boreal de la Sierra se inicia en Teziutlán, y son
Tlatlauqui, Zacapoaxtla, Coetzalán, Tetela, Zapotitlán, Chigna­
huapan, Ahuacatlán, Zacatlán, Olintla, Jopala, Chiconcuau­
tla, Huauchinango, Villa Juárez, Necaxa y Pahuatlán, po­
blaciones a cuyo derredor se extiende una risueña colmena de
villorrios.
Sus razas van por este orden : mestiza ( con ciento cua­
renta y cuatro mil quinientos habitantes ) , azteca ( con 133,900) ,
totonaca ( con 41,300) , otomí ( con 3,800) y tepehua ( con 500) ,
que dan un total aproximadÓ de 324,000 habitantes, casi la
tercera parte del Estado que, como se recordará, tiene una
población de 1.092,500.
Predomina la religión católica, con hermosos y viejos
templos, de arquiectura colonial pura ; se profesa algo de la
religión protestante y los indígenas persisten en su idolatría
y superstición atávicas.
Los mestizos, como se ve, son en menor número que los
indios ; constituyen el factor principal del progreso, y aunque
abrevaron en las fuentes del liberalismo clásico y firmaron
con su sangre la derrota francesa ; aunque sellaron su lealtad
a Juárez al lado de los Oravioto, áe Juan N. Méndez, de Juan
Crisóstomo Bonilla y de Juan Francisco Lucas y atesoraron

�36

COOPERACION

toda su fe en la vieja Constitución, estos chinacos, bravos, so­
ñadores Y sufridos que, por ende, son susceptibles de una mo­
derna orientación, no han recibido por cierto de nadie noción
a�guna °:i conciencia d� la vida nueva. Por otra parte, ha­
biend? sido esta región teatro de proezas revolucionarias y
refug10 constante de hombres alzados. en armas, tienen que
lamen�ar en estos días el estado agudo de pobreza a que los
conduJo el paro de producción de una década y el forzoso sos­
tenimiento de los fuertes núcleos rebeldes, y, como natural
consecuencia, del aspecto destructivo de nuestra conmoción
social, carecen aliora de comunicaciones telefónicas' sus ca.
, .
mmos son pes1mos
y sólo al poder de un noble empeño van
restaurando sus desmedradas y ruinosas escuelas.
Por su estado de_ alejamiento, su incomunicación y desam­
paro, la acción benéfica de los Gobiernos general y local no
puede ha·cerse dejar sentir, y es a esto seguramente a lo que
1,1e debe que estos moradores sean, para la acción oficial, pesi­
_
�1stas Y suspicaces, acción oficial que siem-pre ha sido desgra­
ciadamente lenta y anodina y a veces ha motivado, sin querer­
lo, en la natural ignorancia de estos regionales, amargas y
do �orosas sos� echas. Sin embargo, el turista es siempre aga­
s �Jado Y na ��e puede desmentir la notoria y proverbial gen­
tileza, amabilidad, franqueza, sinceridad y magnífico espíritu
de hospitalidad de esta gente.
El e�tado de incultura es desastroso y a esto se debe que
.
el licenciado Vasconcelos haya hecho la reciente jira de mar­
zo retropróximo, así como su propósito de que muy pronto se
vean de lugar en lugar y en los claros de las intrincadas se­
rraní�s, ba�deras nacionales izadas, que dirán al viajero de
la existencia de una e�cuela federal, yunque del alma de la
Patria y esperanza postrera de los hombres de bien.
Las razas aborígenes arrojan una población de 179,500
.
habitantes ; son por lo general desconfiados, trabajadores, sa­
_
nos, m�y fuertes, bien formados, de una resistencia increíble ;
sus muJeres son bellas, y algunas, como las de los huachinangos
y aztecas, son arrogantes.

LA SIERRA NORTE DE PUEBLA

37

Todos son industriosos : se tejen las telas de sus atavíos ;
manejan con habilidad las armas ; trabajan bien la palma ; tie­
nen un profundo conocimiento de su flora, especialmente de las
plantas medicinales, y su ocupación preferente es la agricultu­
ra, dedicándose, además, al comercio, a la cacería y a la pesca.
Son singularmente limpios y llama al atención el fuerte
poder de asimilación que manifiestan para las artes.
Su estoicidad hace pensar, a priori, en que son insensi­
bles (refiérome principalmente a los aztecas y totonacos) , y,
en efecto, pecan de huraños ; pero intimando, descubren una
. gran emotividad y una pureza extraordinaria de sentimientos
y son los mejores amigos de la vida.
Es curioso ver cómo conservan sus antiguas costumbres
y cómo imponen, hasta en los principales centros m�stizos,
actos de tradición, como sucede con los tianguis semanarios,
bellos y pintorescos, cuyos días difieren de pueblo a pueblo,
para ventaja y comodidad del comercio.
Los aztecas de esta región son, sin duda, los más notables
indígenas de la República. Predominan y suelen mezclarse,
aunque moderadamente. Dados al juego del volador y a sus
danzas ancestrales, tienen, por demás, una curiosa indumen­
taria : la de las mujeres es vistosa ; consiste en el huepil ancho
y sin mangas, con bordados de colores brillantes, que repre­
sentan plantas, flores, aves y grecas, prefiriendo los colores
rojo, negro, azul, verde y blanco. Sus negras y abundosas
trenzas, van anudadas con hermosos listones de color ; un
cueyetl, o enagua de lana azul, de un solo lienzo, que mide
hasta siete u · ocho metros, plegado elegantemente y detenido
con una hermosa faja de algodón blanco, con bordados azules
y rojos ; afectas a los aretes, arracadas, anillos de plata y
oro y collares de vidrio y coral, llevan a la cabeza un albo
lienzo doblado en cuatro o en ocho. Los hombres usan el ca­
bello largo ; su piel es bronceada y herm:osa, sus formas correc­
tas ; musculosos, ágiles y árpitros en todo ej ercicio viril ; usan
sombrero de palma, cotón azul de lana, pañuelo al cuello y
calzón ancho y remangado hasta dejar ver sus fuertes y her-

�38

COOPERACION

osos muslos. Los más van calzados con huaraches ; son faná­
�
ticos y dados a la embriaguez. .
i Emb iaguez, fanatismo e ignorancia ! Las tres llagas
_r
que constituyen, hoy por hoy, un ingente problema, que urge
resolver a base de educación.
Agregad los rábulas, los caciques y una mayoría de hom­
bres funestos y rufianes, en cuyas manos suele estar la auto­
ridad, Y tendréis : plagas de hábito que menguan la maravi­
llosa fortaleza de esta raza ; la inicua explotación de la con­
ciencia, que relaja el concepto más bello y más íntimo de
Dios Y que desquicia el sutil equilibrio interior • el enO'año
la burl�, la injusticia y el robo� que los ofende y' los me:gu�
en sus mtereses materiales y, en fin, el aletargamiento y la
atrofia mental, que nó sólo los hace impreparados y víctimas
de los ventajosamente dispuestos, sino incapaces de fortale­
cer su fe, que tramonta, y de tener un concepto justo. exacto
y elevado de al vida.
Los totonacos, desconfiados y supersticiosos se mezclan
bien poco y son muy ceremoniosos en sus entierros, casamientos
Y demás actos sociales ; tienen la tez amarillenta y habitan
ll}gares de la vertiente oriental, que se inclina hacia la costa.
Usan jubón de cuadros de color café y blanco, con peque­
_
nas mangas, sombreros de palma y calzón corto de manta
cubriéndose a veces con hermosas piele.s de león ' o de tigre'.
Muchas de sus mujeres son verdaderamente bellas. Se
.
visten con �uixquémil entretejido con sedas y estambres poli­
,cro �os '. pernada de dos trenzas, unidas abajo con cintas rojas
Y_ ª :°'arillas ; enaguas como las de las aztecas, atadas con faja
similar, y cubriéndolo todo, un chal blanco, de forma romboi­
d�a, abierto en el centro y embrocado, donde dejan estas in­
dias un derroche de :filigranas y bordados legítimamente azte­
cas, de color azul, negro y rojo.
Los totonacos, como los aztecas, son afectos al baile y al
volado: �ue, según di:,en, es un símbolo del ciclo cronológico
astronom1co de 52 anos Aunque algo indolentes, cultivan
vainilla y cereales, que venden a contratistas extranj eros y

LA SIERRA NORTE DE PUEBLA

39

e
nacionales, los cuales exportan estos productos, que siempr
realizan a precios fabulosos.
Y
Por lo que atañe a los otomíes, forman una minoría
son
as,
nada nuevo hay que decir. Ahora bien ; los tepehu
insignificantes y tienden a desaparecer.
a no
En cuanto al aspecto industrial, si la Sierra de Puebl
iento
movim
1:n
nota
se
que
d
verda
es
sí
es la· primera zona,
_
intenso y ascendente en este orden de la actividad.
aguar­
Se desarrolla la industria del hule ; hay fábricas de
ceráde
,
jabón
de
,
frutas
de
diente, de aguarrás, de vinos
as ;
gaseos
aguas
de
y
vas
. mica, de cigarros, de puros, de conser
algo­
de
telas
es,
zarap
;
sombreros de palma, tena tes y petates
de q;1e­
dón y de lana, cepillos, lazos y cordeles ; f�bricación
erias,
panad
;
ra
prime
de
sos, mantequilla y jocoques ; mantecas
instru
salen
�entos
carpinterías, talleres mecánicos, de donde
te­
hoJala
;
les
sencillos de labranza y hasta relojes monumenta
a
Y
etc.,
rías sastrerías curtidurías, imprentas, zapaterías,
de
tal �rado pued� la buena fe, la dedicación y el amor propio
Y
estos provincianos, que las aguas gaseosas de Villa Juárez
o
Distrit
el
en
ni
das
iguala
son
no
o,
Huauchinango, por ejempl
vinos
los
con
ce
aconte
igual
e
,
alguna
Federal ni en parte otra
de Zacatlán, premia dos en exposiciones extranjeras ; con las
­
famosas mangas de hule de Mecalapa, Villa Juárez y Tlatlau
abejas
de
miel
famosa
qui, con el piloncillo de Pahuatlán y la
de la Sierra.
En suma, todas las industrias se desarrollan ; desde la
fabril, manufacturera, extractiva y minera , hasta la ganadera
y agrícola, que tiene especial y mayor desenvolvimiento.
El comercio es intenso y proporcional a su industria. Sus
llaves de salidv. están en Teziutlán, en Chignahuapan Y IIuau­
chinango ; pero interiormente es demasiado deficient� el sis­
tema de comunicaciones.
Con exclu.sión de Zacatlán, Teziutlán y Tlatlauqui, los
demas Distritos carecen de teléfon os ; los telégrafos sólo exis­
los
ten en las cabeceras y en �uy escasas municipalidades, Y
son
años,
doce
s
último
los
caminos, por su abandono durante

�40

COOPERACION

verdaderamente intransitables, con especialidad durante la
época de lluvias, que es la más ·grande del año.
Hace poco tiempo se inició la construcción de dos carre­
t:ras : una que parte de Teziutlán y pasa por Tlapacoya, Mar­
tmez Y Papantla y llegará a_ Nautla ; y la otra, que principia
en 1Zaragoza, toca a Zacapoaxtla y Cuetzalán y continuará
hasta Tecolutla.
En la zona de Huauchinango existen actualmente, por
cuenta del Gobierno, trabajos de construcción de un ferroca­
rril, que unirá a Tuxpan ( centro importantísimo de la zona
petrolera) con la Capital de la República. Este ferrocarril
es la continuación del Hidalgo, -cuya terminal es la estación de
Beristáin.
Ofrece colosal importancia, porque resuelve la comuni­
cación más corta y más rápida entre el Golfo y la ciudad de
México ; conexionará la región más interesante de la Sierra
Y del rumbo petrolero, y promoverá la explotación de infini­
tas riquezas naturales muertas hoy día, así como dará fácil
salida a la vasta producción agrícola del rumbo.
E�te_ asunto , por su tras�endencia, merece cap.ítulo aparte,
Y es lastima que tales trabaJos marchen con una lentitud des­
esperante.
En la a�tualidad van por el kilómetro ocho, y sólo para
llegar a la Villa de Juárez, que es el término del máximo esco­
llo Y que se halla a menos de la mitad del camino' faltan cincuenta kilómetros por construir.
Como calculan a razón de quince kilómetros por año
dadas las posibilidades del presupuesto, resulta que esta ví�
vendrá a terminarse en unes seis años, en el supuesto de que
no surjan otras dificultades.
Si hubo época en que la Sierra de Puebla iba a la van­
guardia de la cultura del Estado, hoy no puede pensarse lo
mismo, a despecho del magnífico poder receptivo y de la pode­
rosa intuición artística de estas razas.
La nueva orientación educativa que la actual Secretaría
desarrolla en el país ; el espíritu práctico y vigoroso que ac­
tualmente se da a las instituciones educacionales, la teoría

LA SIERRA NORTE DE PUEBLA

41

sterio, que consiste en
revolucionaria y justa de nuestro núni
en extensión, aun­
ndo
gana
o,
venir de la periferia al centr
hermoso renaci­
un
over
prom
;
que se pierda en intensidad
la y acomo­
ándo
retoc
stral
miento de nuestra civilización ance
vida multá­
tra
nues
de
des
dándola a las modernas necesida
de tantas
ón
izaci
abet
nalf
nime ; el bello propósito de la desa
indígena
ión
urac
cult
de
a
masas ignaras ; el luminoso program
el yun­
en
os
nuev
itus
y el salvador propósito de forjar espír
anidad,
hum
de
llena
más
que de una justicia más cristiana y
a y la
seren
y
ima
altís
fe
hacen germinar la simiente de una
ón
regi
esta
para
feliz
y
esperanza de un porvenir próspero
la.
Pueb
de
do
Esta
del
privilegiada y particularmente bella
.
En México, mes de abril de 1923
Saltiel OLIVER Y C.,
Diputado al Congreso de la Unión.

�TRABAJADORES NO INCLUIDOS EN EL ARTILULO 123

Trabajadores no incluídos en el Artículo
1 2 3 Constitucional
Seis años escasos llevamos y nadie pone ya en duda, al
menos en lo que respecta a los jóvenes de la presente gene­
ración, la necesidad de todas_ las ideas apuntadas en el artículo
123 de nuestra Constitución Política. Todos estamos conven­
cidos plenamente de su elevado espíritu de justicia y de su
acierto en el difícil problema del Tarbaj o ; sobre sus princi­
pios dscansará mañana, fuerte y vigorosa, la futura sociedad
mexicana.
Por su misma necesidad y por sus innegables humanita­
rios propósitos, se ha imbuído tan hondamente en el alma po­
pular, tanto se ha identificado con las justas aspiraciones de
nuestras clases laborantes, que de seguro ocasionaría una nue­
va y sangrienta revolución, tan cruel como la que últimamente
conmovió a la sociedad mexicana, si se intentara retirar de
sus preceptos una sola fracción de las treinta que constituyen
el referido artículo, uno de los verdaderos y legítimos triunfos
que hemos alcanzado.
Pos si se analizan con atención y detenimiento las diver­
sas faces y las innumerables dificultades por las que este pre­
cepto constitucional atravesó para llegar a cristalizar en aque­
lla célebre Asamblea de Querétaro ; si se recuerdan los debates
que entonces se suscitaron y la premura del tiempo para dejar
terminada aquella obra, se llega con suma facilidad a com­
prender el por qué este artículo que no estaba considerado en

43

el famoso proyecto de Constitución, el mismo que ridículamen­
te quiso depositarse en una conocida Notaría Pública de esta
ciudad ; se comprenderá, digo, el por qué lastimosamente olvi­
daron, pues no cabe pensar otra cosa, nuestros constituyentes
de 17, incluir en ese mismo artículo 123, una parte muy sufrida
de nuestras clases trabajadoras ; los obreros (obreras en su
mayoría) del trabajo a domicilio, de esta insignificante y ra­
quítica industria, que por un verdadero descuido, yace sin
protección, como con el deliberado propósito de dejarla como
pasto al desenfreno y criminal lucro de los ya clásicos " patronos ' '.
En su mayoría estos trabajadores son obreras, infelices
y sufridas mujeres que largas horas de noche y de día pasan
acabándose al pie de su máquina, para alcanzar sarcástica­
mente un miserable y problemático sueldo que no siempre les
es suficiente para su sustento y necesidades de su familia. Es­
tos sencillos trabajadores sufren como sufrieron lo obreros de
las fábricas ant�s de organizarse ; llevan una verdadera vida
de miseria y de dolor a la que los someten los patronos, a fin
de sacar de ellos el mej·or rendimiento posible en su insaciable
sed de oro. · Viven sin protección. Y se les ha olvidado, según
parece .. Y no se piense que en el precepto constitucional a que
me refiero, se encuentre incluído el trabajo a domicilio, como
equivocadaiiiente afirmaba hace algunos días un diputado ; no
está considerado, porque el artículo 123 sólo habla del trabaj o
a base de salario del obrero de taller ; si se estudia con atención
cómo funciona esta institución llamada industria a domicilio,
se verá qu� su forma de remuneración es bien distinta de la
del obrero de la fábrica ; sus condiciones de trabajo, sus rela­
ciones con el patrono, en fin, todos sus aspectos se hacen
característicos y se diferencian de los del obrero del taller. El
trabajo en la fábrica y el trabajo a domicilio, son ,pues, dos
instituciones completamente distintas, por los diversos ele­
mentos que las constituyen.
En diferentes países de Europa, Alemania entre ellos, se
ha tratado de proteger el trabajo a domocilio, proponiéndose
para el efecto diversas soluciones, entre éstas, en lo particular,

�44

COOPERACION

sociedades de caridad para intermediar entre el patrón y la
obrera, vigilando que a ésta se le proporcione habitación hi­
giénica, seguros para su familia y todas las comodidades para
vivir ; pero más de una ocasión este medio ha fracasado por la
avaricia y por el excesivo lucro que siempre desea sacar el pa­
trono. Esto mismo ha sucedido en Francia.
En .Alemania también se han propuesto otras soluciones
para beneficiar el trabajo a domicilio, organizando las obreras
en forma de sociedades de producción, eliminándose de esta
manera al patrón y al intermediario, principal responsable de ·
los muchos males de que adolece esta clase de laborantes ; pero
tanto en estas soluciones, como en otras varias que se han
indicado, la estadística ha demostrado elocuentemente el poco
éxito de estas sociedades.
Lo cierto y positivo es que el problema está en pie y se­
guirá probablemente así, en caso de que se le siga mirando con
tanta indiferencia, como hasta hoy, quedando de este modo
como una mancha en medio de las soluciones que se van inten­
tando en todas las cuestiones del trabajo en nuestro país.
Lo más acertado potj_ su rapidez y más equitativo por su
justicia y sus nobles fines, sería formar con estas infelices mu­
jeres sociedades cooperativas que, a no dudarlo, en poco tiem­
po comenzarían a dar sus buenos resultados como ya lo esta­
mos palpando en algunas' organizaciones obreras.
Los directores del Partido Cooperatista Nacional' tienen'
con esto, una bella oportunidad para realizar uno de los puntos de su programa de acción social. .Así se sumaría el Partido
una victoria más de las muchas que se ha conquistado en su
valiente lucha por el bienestar colectivo. Podría comenzarse
en esta capital donde la industria a domicilio es bien intensa.

A. GARCIA TOLEDO.

Cómo debe ser el militarismo
· en Centro América
Es en Centro .América una idea ya muy generalizada que
la mayor parte de nuestras desdichas se deben al militarismo.
Deber nuestro es por lo tanto, dar a conocer las verdaderas
causas de esas d�sgracias y hacer, si no la apología del mili­
tarismo, sí la: historia de nuestros verdaderos errores Y parti­
cularmente de nuestra magna desventura : nuestra segmentación política.
Uno de los factores negativos más poderosos para realizar el ideal unionista, ha sido la fatal inestabilidad con que
siempre se ha manifestado la supremacía de una de nuestras
partes sobre las otras, lo que ha dado margen al disociador
fenómeno de alternabilidad y hegemonía. Una hojeada su­
perficial · de nuestra historia hace ver el hecho clarísimo de
la estabilidad y hegemonía más que el principio d� la forma­
ción del Unionismo Centro .Am,ericano. .A raíz del nacimiento
a la libertad y como fruto de nuestro malestar económico Y
resultado de nuestra impericia de noveles en la política autó­
noma, así como del choque de tendencias imposibles de conci­
liar, estallaron disidencias que buscando llevar demasiado alto
· los ideales regionales, quisieron hacer la lucha, hoy ya de carácter atávico y endémico en nuestro medio por y en contra
de la supremacía del Estado dominante ; muy pocos años habían
corrido desde que ingresamos al concierto de los pueblos libres
cuando se inició la lucha en perjuicio de la hasta entonces

�46

COOPERACION

supremacía clerical y aristocrática, cuya sede era Guatemala
herencia histórica del período de las capitanías generales y
en la que la voluble suerte de las armas puso en nuestras ma­
nos inexpertas durante la dominación, el primado que a nues­
tros pendones victoriosos había dado el acaso.
Después esta supremacía arrancada a un partido y a un
Estado al mismo tiempo ha pasado por las manos de todos los
Estados, excepto Costa Rica, que alejada por su posisión geo­
gráfica de los teatros de la lucha, ha vivido casi ajena el des­
envolvimiento de la vida centra americana. Y la lucha se fué
haciendo constante : los unos, conscientes de su fuerza, lucha­
ban por conservar un poder que se trataba de arrancarlo tan
prematuramente de sus manos, y los otros que buscaban la pose­
sión de ese poder esperando que el caos político les propor­
cionara la oportunidad de alzarse de la impotencia de la me­
dianía.
Muchas han sido las luchas que durante el siglo pasado
ensangrentaron nuestro suelo de índoles diversas la generali­
dad de ellas, no pocas veces los Partidos mudaron sus ideales
por llenar una finalidad ocasional.
Y así es como hemos visto erguirse por la Unidad de Cen­
tro América al partido que se llamó Conservador Guatemal­
teco, buscando siempre en menoscabo de la soberanía de los
otros Estados la centralización del poder, convirtiéndose así
en sostenedor del ideal federal que siempre ha sostenido el
Partido que tiene como bandera los ideales de IVIorazán.
A principios de este siglo la tiranía, que tiene una facul­
tad generadora de cohesi\511 inmensa, había logrado aparente­
mente que Guatemala, compacta y fuerte, preparándola a la
sordina, para ejercer el predominio nefasto de que necesitaba
el déspota con el fin de estabilizar ese sistema de opresión que
durante 22 años fué el estigma y escarnio de América.
Honduras, por un fenómeno que pudiéramos llamar adap­
tación de la nacionalidad al terreno geográfico, obligada a re­
_
coger sus lmderos por la codicia agresiva de sus vecinos se ha
visto obligada a cambiar sus fronteras de las antiguas' líneas

COMO DEBE SER EL MILITARISMO EN CENTRO AMERICA 47

que nos legara . la división territorial del régimen espa�ol, �
que no tenía más base que la conveniencia admi�istrat:va m
_
más perdurabilidad que la que le daba el condomm10 hispano
que no daba lugar a la tendencia exactiva por otras razones
más de acuerdo con el papel que el espíritu alevoso de nuestra
política ha marcado a nuestras fronteras : el de barreras.
Así todas las fronteras nuestras que antes eran verdade­
ros linderos prediales, se apoyan y se delínean actualmente,
sobre acidentes del terreno, verdaderas líneas estratégicas na­
turales, que en caso de ataque, son los obstáculos verdaderos
parapetos a c�yo abrigo la resistencia se identifica al grado de
hacer casi un hecho el ideal militar : en la integridad territorial
la inmutilabilidad del territorio.
Pero este proceso no reconoce sólo causas etnológicas secu­
lares. También contribuyen a él y no en poco los procedimientos,
las argucias de la rapacidad de nuestros vecinos que ha tenido
a nuestra inercia nacional, sueño de pueblo que se envilece en
el olvido de la cosa pública, traducido por ese respeto indo­
lente, ese reconocimiento pasivo al hecho consumado, nos ha
arrebatado aquellas porciones de territorio que, enajenados
con el propósito de lograr la centralización por la distancia
y el medio, era empresa fácil para el vecino siempre avizor.
Así, y a pesar de que al consumarse la independencia, el
Estado de &lt;1uatemala no tenía costas sobre el Atlántico, orien­
tado en aquel sentido el expansionismo, la ocupación pacífica
y lenta del curso bajo de los ríos Polochic y Motagua le creó
el derecho fundado en el reconocimiento del acto por la pasiva
lenidad de nuestro gobierno a la posesión de una parte de nues­
tro litoral. Respecto al Salvador, controversia de fundamento
casi infantil : errores de medición, sinonimias geográficas, etc.,
han planteado la cuestión de límites como se plantea una cue� ­
tión de verduleras para crear una fuente propicia y abundante
de casos, con el fin de mantener así en una espectativa de in­
quietud a los pueblos interesados·, que, verdaderas greyes pro­
piciatorias con un alto cohe:ficiente de belicosidad y espíritu
de agresión van a la matanza como al festín ; los laudos ha�
sido siempre cursos de necios al que han acudido con su serv1-

�COOPERACION

COMO DEBE SER EL MILITARISMO EN CENTRO AMERICA 49

lismo digno de mejor empresa nuestros gobiernos. Constituye
una humillación material y moral la apelación a ese juicio que
en síntesis es una negación al criterio y al derecho, pues todos
esos torpes émulos de Salomón, los hábitos que parodian, el
fallo del hijo disputado, no tienen ni criterio ni honradez para
que la decisión sea aceptada.
Del estudio de los fallos, que en distintas cuestiones han
dado individuos o tribunales, ajenos por su actuación al cono­
cimiento justo de los casos, se desprenden las consideraciones
siguientes : que todos los fallos no pueden tene11 más que una
de estas dos bases :
I.-El interés cuando falÍa un miembro que es parte in­
teresada en la discusión aun cuando tal interés sea indirecto
y lejano. Interés en favorecer a determinado Esta.do por ra­
zones políticas, muchas veces de alcance intensamente peli­
groso, cuando el papel de árbitros pone en sus manos la ca­
lidad de prominentes benefactores que esperan ver un agra­
decimiento traducido en silencio o sumisión después del insul­
to o el atentado.
Las cancillerías de los grandes destinos, las de los fallos
verdaderamente inapelables, esperan y ven llegar con gusto la
ocasión de vender a plazo la complacencia y el lenocinio.
II.-El deseo de no causar enojo y el de apelar, reconocien­
do implícitamente su incompetencia, el juicio más tonto · e in­
justo que cabe en criterio humano buscando una complaciente
atribución a lo disputado, como si para albaceas y no para
jueces hubieran sido llamados.
Como es natural, los intereses así no pueden salir ilesos
y los que fueron a mendigar justicia y a implorar opinión, de
ningún modo quedan satisfechos y surge inevitablemente la
controversia. Los perjudicados por el fallo ponen el grito en
el cielo, y perdida la confianza y la paciencia, recurren al
'' Juez Magno ' ', al de los fallos inapelables indiscutibles : las
armas, cimentando así sus derechos en el Jus quiritum. Y
cuando el estallido no es perentorio, la tempestad se. moviliza
en el horizonte y se establece un statu quo franco a todas las
agresividades, como haciendo la tea de fácil manejo para en-

cender en el momento oportuno la lucha fratricida empuján­
donos a un caos eterno de disputas explicadas por el deseo de
la revancha a que recurran siempre los gobiernos para dar jus­
tificación a sus agresividades.
Estamos todavía en la infancia. Después de una centuria
de luchas por la santificación del derecho, hemos llegado a
creer que el derecho consiste en una tendencia traidora de
disociación. Es el agigantamiento de un concepto por la
atrofia de otro : hemos olvidado el deber. Así, pues, de ese
olvido y fundándonos en el reconocimiento del error, debe salir
nuestro programa de regeneración.
Nos descomponemos rápidamente, y lo peor del caso es
que hay interesados en acelerar nuestro aniquilamiento.
La demografía nos hace reconocer un sistema indiscutible :
el decrecimiento de la población. Honduras, que a principios
de este siglo tenía una población cercana al millón, en cuatro
breves lustros y debido más que todo a una política incierta,
plagada de errores y abusos ha perdido casi un cuarenta por
ciento de su población. Naturalmente muchos atribuirán este
período a la miseria reinante, pero esta misma miseria no es
sino efecto de la mala, pésima administración.
La administración Soto hizo llegar al país antes que nin­
gún otro de los centro americanos, los adelantes principales.
Pero después parece que fatigados de " tantos progresos ", los
gobiernos se han concretado a descansar después del trabajo
ajeno. Y es verdaderamente doloroso ver cómo ocupamos en
la actualidad uno de los últimos lugares ; no es extraño ver
en Honduras perdidas en las selvas obras de ingeniería que
acusan un descuido craso de la población.
Y todo eso significa energías perdidas. Y es vergonzoso
el hecho de que séamos los únicos, que, en la senda del progre­
so, demos paso atrás.
En la esfera económica es muy sensible el desorden ; el
capital extranjero que pudiéramos llamar sano, que suj eto a
los límites de la expansión económica, es aj eno a la ambición
conquistadora, devoradora de soberanías, se muestra huraño
Y retira su contingente de fuerza y energía. El noventa por

48

4

�COOPERACION

COMO DEBE SER EL MILITARISMO EN CENTRO AMERICA 51

ciento de capital extranjero invertido en nuestro país es de
angloamericanos o de extranjeros que confían la salvaguardia
de sus intereses al yanqui. La falta de un elemento de fuerza
que en manos de los mandatarios asegure el orden público
interior, se hace sentir notablemente. Entendemos por orden,
la razón, que se traduce en hechos (Hanotaux. ) El despotismo
es la horma forzada de un orden ficticio. La pasividad ante el
atentado no debe considerarse como una revelación del orden.
No debemos sostener esas masas armadas, verdadera casta
aparente, de intereses y aspiraciones especiales que permane­
cen impertinentes ante el atropello y que son el mecanismo de
opresión de las tiranías organizadas. Debemos sustituir esas
masas armadas por un ejército genuinamente nacional, que,
consciente de su misión y de su responsabilidad histórica, no
se preste a hacer el papel de ariete del despotismo contra la
nación.
Es tiempo ya de que evolucionemos por nuestra propia
cuenta, y sin prejuicios; que forjemos ideas propias; que con­
sideremos métodos especiales por medios sociales particulares
y que así al fundar un militarismo, lo hagamos apoyándolo en
un ejército que al par que lo sea del pueblo, venga a constituir
como el esqueleto del organismo del Estado.
Es necesario que veamos en el fondo de nuestro escenario
las fauces abiertas de los que no respetan sino la fuerza y que,
preparados en la observación de la caída del vecino, no cai­
gamos. Así es como es posible agigantarse. Todo está en orien­
tar el esfuerzo, en agigantar las energías. Resurjamos y ha­
gámonos respetar, abandonemos la política de genuflexión, y
alzando la frente clamemos por nuestro derecho. Para resur­
gir necesitamos rejuvenecernos, rejuveneciendo el organismo
político, excluyendo de la o· bra, a los incapaces para la tarea,
jóvenes ineptos o wiejos decrépitos. No seamos fetichistas.
Arranquemos de las manos decrépitas el ejercicio del mando
para salvar así a la nación de una prematura senectud.
Expurguemos nuestra representación actual para extirp ar
nuestros errores que hubo en e\ pasado. Hay que relegar al
museo o al crematorio esos cadáveres políticos de exponenciales

nulas que no pudiendo hacer aplicación de energías construc­
tivas, se dedican a la comisión de errores que pugnan con la
lógica de la historia y de los acontecimientos. Que se cese de
vociferar sobre el derecho; que cesen esas vociferaciones que
ya hartan, y que se emprenda, por una juventud mejor pre­
parada para el sacrificio y refractaria al personalismo, el apos­
tolado del deber.
No nos momifiquemos. Todavía manejan nuestra política
los mismos que la manejaron hace más de dos décadas. Y se
perfila en la plataforma política una momia que petrificará, de
triunfar, nuestra vida de pueblos jóvenes con derecho a la
· lucha y a la evolución, no es posible que la humanidad, las pau­
tas sociales sean rígidas; creer en eso ha sido el mayor error
de nuestros legisladores. Somos únicos, únicos en nuestra for­
mación, en nuestra situación, en nuestras tendencias. Nuestro
proceso evolutivo es el resultado de factores etnológicos, his­
tóricos, geográficos y económicos especiales, quieren modelarlos
3 imagen y semejanza de Francia, de los Estados Unidos, como
si la organización social solamente así fuera posible. Quieren
poner legisladores cuyos dogmas son de deber abstracto en
pueblos que como el nuestro viven en la agresiva idolatría del
derecho personal, olvidando las máximas del apoyo mutuo y
atento sólo al engrandecimiento del individuo.
Y en- ese medio tan peculiar, tan genuinamente nuestro,
sólo cabe un método de regeneración : militarizar.
Necesitamos encarrilar las energías por el cauce de la or­
ganización colectiva, para que los esfuerzos no sean nulos. Y
ya que no tenemos el concepto del deber, del deber consciente,
debemos tener el deber sancionado.
Y toda sanción ha necesitado del imperio de la fuerza.
Debemos, pues, organizar esa fuerza. Debemos organizar una
institución de fuerza que garantice el respeto de los derechos
y el cumplimiento de los deberes así en el interior como en el
exterior.
Pero esa fuerza debe' tener una organización ad-hoc. No
podemos ni debemos organizar un militarismo a la francesa,
ni a la prusiana, ni a la inglesa, ni a la yanqui. Debemos or-

50

�COOPERACION

CúMO DEBE SER EL MILITARISMO EN CENTRO AMERICA 53

ganizarlo por cuanto a nosotros particularmente se refiere, a
la hondureña. Nuestros fracasos se deben a la pereza intelec­
tual. Por no tomarnos el trabajo de formar juicio, aceptamos
el ajeno sin ninguna crítica, en globo, como si la conciencia
nacional fuera algo así como un bloque de argamasa absoluta­
mente plástico y capaz· de todas las deformaciones; como si
el pueblo no tuviera en sí una tendencia a formar determinadas
e irreductibles opiniones que se traducen en un Estado de una
inadaptabilidad completa para otras.
Y una tras otra las componendas ignominiosas han ido
acrecentando hasta el infinito ese acervo de oprobio, ludibrio
que vence nuestros hombros impotentes y cansados.
Nuestros políticos no se han ocupado nunca de nuestro
deber. Los encargados de defender intereses nacionales se
han dedicado a labrar una fortuna personal a favor de la oca­
sión y a expensas del país.
Y lo peor del caso está en que muchas veces no hay error
sino propósito deliberadq' de hacer mal una cosa en provecho
de una ambición irrefrenable. Son políticos protervos que
quieren culminar y estabilizarse en la cumbre de cualquier
modo : para ellos el fin' justifica los medios. Así Estrada Ca­
brera, con su administración de oropel, hacía del país una
amalgama en la cual todos los problemas se resolvían por eli­
minación de las energías oponentes.
Así fué también como apoyado por los yanquis mantuvo
insoluble la cuestión de límites para exacerbar los ánimos y
encauzar de este modo los exaltamientos populares por falsos
derroteros. Así es como el error de 1906 no debe considerarse
como una sangría que conjuró la explotación de las energías
libertarias. Fué así también como el Salvador en pleno des­
potismo hacía demostraciones bélicas contra sus vecinos. De
esta manera es como se han venido cometiendo muchos errores,
que, en justicia, no deben considerase como errores, sin-o como
crímenes de lesa raza que arrojan simienta de funestos valla­
dares entre pueblos hermanos, y alejan más y más, hasta asi­
milarlo a una utopía el magno ideal en Centroamérica.
Y: detrás de todos estos errores voluntarios aparece fatí-

dica la sombra del Coloso que tiene poderío para humillar e in­
centivos para envilecer. La política del siglo, ver�adero pro­
tocolo de una ergástula, ha llevado al colmo de lo vll a las Can­
cillerías de sus gobiernos, pigmeos por sus actos; nos ha lle­
nad-o de oprobio ante la conciencia de los pueblos libres.
y los tratados bajo la férula yanqui, no son sino la con­
sagración de contubernios nefastos para la vida de los pueblos
centroamericanos.
y el síntoma alarmante se acentúa : nos envilecemos por
odio estúpido al pretorio nacional. Van mezq�inos com� �or­
. dioseros nuestros directores políticos a mendigar l_a �adiva,
premios de sus canallescas cuestiones ante los capitolios ex-

52

tranjeros.
.
Se estigmatiza el servicio militar diciendo que . es entr�mzamiento del asesinato. Y los que impiden el estudio conscien­
te de la ciencia militar son los que e� realidad ª�:sinan �or
torpeza. y no asesinan individuos : asesman a la nac10n, pomendola en pública subasta.
, .
Hay que guardar estos estigmas para las maffias pol�tic�s,
para esos politicastros de aduar que no llevan a� �oro p�bhco
más anhelos que los personales impulsos de �mbiciones mco;1fesables estos politicastros son los que en la tierra de Marazan
y de B¡rrumbia han ensalzado la tiranía de Cabrera, el nepo­
tismo de Meléndez y la satrapía de los Chamorro. Ellos· que
en su impotencia �e han visto obligados a manejar el incen­
siario, deben cambiar de oficio y dar otro fin a sus esfue:,'zo� Y
dedicarse a fundir la espada y el escudo, a formar un eJercito
y n:o una caterva de hombres sin nociones ple�as de �us d�re­
chos, un rebaño de pueblos satélites del yanqui. &amp; Sera posible
que no haya espartacos en la patria, que en nuestro pais haya
más vileza qúe en las ergástulas proveedores de carne de
circo Y
Organicémonos para la vida pacífica, para la autonomía
respetada, preparándonos para la lucha. La grandeza de l �s
pueblos no estriba en su territorio, ni en . su número de habi­
tantes; estriba en la magnitud, en las virtudes del alma colectiva.

�54

COOPERACION

El determinismo en esa materia no existe. Creer en él es
una morbosidad criminal. No hay motivos para que seamos
ilotas. Carecemos del respeto exterior porque nuestras can­
cillerías han dejado a su paso una estela de vilezas. Porque
se cree que somos pueblos parias, cuerpos en descomposici6n
inconscientes de nuestros derechos a la vida como pueblos li�
bres. Nos indigesta el ideologismo del abuso, todavía no somos
fuertes para organizarnos, y ya intentamos desorganizar al
más débil. Esto nos ha venido a crear una especie de deter­
minismo, considerando nuestra debilidad, un fatalismo incom­
prensible, una idea de la imposibilidad de nuestra existencia
ante el inexorable expansionismo del norte. En los cerebros
atrofiados en el sueño del medio evo, no cabe la concepci6n de
la vida de los pueblos débiles por el respeto del derecho.
Toda su política está explicada en el proverbio : '' el pez grande
se come al chico. ' '
Con una falsa, alharaquienta previsión libertaria se han
ufanado nuestros hombres públicos en destruir el germen de
lo que ellos en su pesadilla de tiranía ajena, llaman el pretorio.
En un país como el nuestro, ese peligro es casi nulo. No
tene�os, como Guatemala, un porcentaje tan alto, de popula­
cho ignaro, apto para los crímenes gregarios inconscientes .
El Ejército nacional no es sino el pueblo en armas, y el
.
umforme no revoluciona las condiciones tan radicalmente de
modo de transformar en absoluto a un individuo de educación
cívica, paladín de democracias, en esbirro dócil de tiranías.
Una de las ventajas del servicio militar obligatorio es la
realización efectiva de la igualdad, el sacrificio, el privilegio
_
ocas10nal en aras del servicio patrio.
?tro obstáculo, tal vez el má� fundamental, es el género
de vida de nuestra población, somos un pueblo agricultor, y
esos hombres que las armas arrancan del arado, no producen
la parte que les corresponde para la conservación de la vida
nacional y no es necesario siquiera atormentarse el magín. La
revolución es obvia . . . . y de Perogrullo : primitivisarnos.
Los antiguos que tuvieron también ese problema, siempre
así lo resolvieron ; la historia nos dice que en la antigüedad

COMO DEBE SER EL MILITARISMO EN CENTRO AMERICA 55

todas las compañías se hacían en las épocas que las estaciones
y el género de vida de los hombres les dejaba tiempo libre para
la acción. Los mismos romanos, hasta antes del asedio de V e­
yes por Camilo, lo siguieron ; ¿ por qué no hemos de seguirlo
nosotros ?
Que se establezca un período de acuerdo con las circuns- tancias de una duración de 5 a 7 meses para que durante él los
cuerpos acudan a los campos de instrucción a recabar la edu­
cación militar necesaria.
Instrucción militar que, contra lo que muchos opinan, no
es superflua, sino indÍspensable, pues como dijo Vegeccier : " si
el entrenamiento es inútil, i qué diferencia puede haber entre
tropas bien disciplinadas y masas armadas 1 ' '

Juan Luis C. ESPAI\IA.

�57

CAJA INTERNACIONAL DE CONVERSION

Países de moneda cara

Caja Internacional de Conversión
Por EMILIO FRERS

Regular�ación de los cambios monetarios

El mundo económico se mueve dentro de un círculo vicioso.
El intercambio de productos está completamente trastornado,
sobre todo, por las enormes diferencias del cambio monetario
entre los países de moneda cara y los de moneda depreciada.
Los primeros no pueden vender el excedente de su producción
a los segundos, y éstos, a su vez, se ven en graves dificultades
para obtener la materia prima y los alimentos que necesitan
adquirir de los primeros. Es particularmente ilustrativa a
este respect.&gt; una estadística publicada no hace mucho por el
National City Bank of New York. ( 1 ) Conforme a los datos
que ella da, el comercio de veinticinco Naciones principales ha
tenido las siguientes oscilaciones : las importaciones, que en
1913 eran de 14,598 millones de dólares, suben en 19 20 a
44, 205 millones, pero bajan en 1921 a 28,0 14 millones, es decir,
que el descenso de 1920 a 1921 representa el 36.7 pon ciento.
Las exportaciones, por su lado, fueron de 13,3 08 millones en
1913, de 35,152 en 19 20 y¡ sólo de 23,565 millones en 192 1, es
decir, que el descenso fué de 33.1 por ciento. Pero es notable '
sobre todo, la proporción en que sufren este descenso los países
de moneda cara en el transcurso de 1920 a 1921, según lo de­
muestra el siguiente cuadro formado con los mismos datos :
(1) O. P. Austin. El comercio internacional de 1920 en el boletín de
The National City Bank of New York, abril de 1922.

E. Unidos .
Inglaterra .
Suiza . . .
Noruega .
Suecia . .
Japón . .
España . .
Cuba . . .
Argentina .

diminución
. .

.
. .
. .

"
"
"
"
"
"
"
"

Importación

Exportación

52 . 5
43 . 8
45 . 9
34 . 8
62 . 5
32 . 5
45 . 9
38 . 0
28 . 0

45 . 9
47 . 4
44 . 8
61 . 6
53 . l
37 . 0
20 . 8
64 . 5
34 . 9

%

,,
,,
,,
,,
,,

"

,,
,,

o/o
,,
,,
,,
,,
,,
,,
,,
,,

Por el otro lado están los países de moneda menos sana o
depreciada, cuyo comercio aparece en las siguientes condi­
ciones :

Países de moneda depreciada

Francia .
Bélgica .
Brasil .
Italia .

diminución

"
"

aumento

Importación

Exportación

53 . 0 o/o
21 . 8 "
19 . 2 "
18 . 7 "

19 . 8
19 . 3
2 .4
13 . 2

o/o
,,
,,
,,

Es de toda evidencia que las causas de estos quebrantos
en el comercio mundial son sumamente varias y complejas. El
caso de Italia lo confirma. Pero nadie podrá desconocer que
una de las causas más importantes, y manifiestas, es la insta­
bilidad de los cambios y las pérdidas enormes a que está ex­
puesto el intercambio de productos entre países que tienen
{¡na moneda muy valorizada y los que la tienen depreciada. Así
se explica el hecho de que el coe,ficiente de depresión sea mu

�58

COOPERACION

cho mayor, por regla general, en el comercio de países entre los
cuales la diferencia es muy considerable y menor en los que
tienen una fórmula monetaria aproximadamente igual. Es típico
el caso de Suiza : m:ientras que su exportación a todos los países
de Europa ha descendido de 2,346 millones de francos que al­
canzó en 1920, a 1,249 millones de francos ; en 1921, subió en
cambio, su exportación a Estados Unidos, de 283 millones, en
1920, a 585 millones en 1921, es decir, que en el primer caso
bajó a la mitad y subió en la misma proporción en el segun­
do. (1) Es una demostración palmaria de que los países de alto
tipo monetario, como es Suiza, sólo encuentran colocación para
sus productos en otros países de tipo análogo y recíprocamente,
que éstos últimos se verán en la imposibilidad de vender los
suyos a los países de moneda depreciada. Según Mr. Sinclair,
de Minnessota, los Estados Unidos vendieron a Europa, en
1919, 332.000,000 de libras de carne, y 1,238.000,000 de tocino,
en tanto que en 1921 sólo le vendieron 21.000,000 de lo primero
y 489.000,000 de lo segundo, lo que ha producido en la ganadería de los Estados Unidos una pérdida de dólares . . . . . . . . . .
2,600.000,000 en el valor de sus ganados. ( 2 ) Es el círculo vi­
cioso de que hablamos al comenzar. Y es un círculo funesto,
porque lleva a la ruina al mundo entero, según lo están demos­
trando todos los economistas que se ocupan del asunto.
El restablecimiento del intercambio comercial es condi­
ción ineludible de salud universal, como quiera que el mundo
económico es solidario, de tal modo que si uno de sus miem­
bros importantes se arruina y quiebra, arrastra a los demás y
. les causa malestar, cuando menos. A nosotros los argentinos
afecta enormemente la falta de poder de compra de Austria,
Alemania o Rusia, porque es causa de la falta de poder adqui­
sitivo de muchos otros clientes nuestros. Y nos arruinaríamos
fatalmente si no se restableciera en aquellos el equilibrio in­
dustrial y comercial.
Y bien : si la causa más inmediata de las perturbaciones
comerciales es la inestabilidad de los cambios, producida por
(1)
(2)

Pahrb. f . Nationaloekon. u. Statistik vol. 119, julio 1922.
The Annals of the Am. Atad. of Pol. and Soc. Science, julio 1922.

CAJA INTERNACIONAL DE CONVERSION

59

la depreciación catastrófica de los rublos, coronas, marcos,
liras o francos, parece evidente que el remedio de tal situación
mundial debe encontrarse en el restablecimiento del equilibrio
monetario, es decir, de la estabilidad de los tipos de cambio
internacional.
Los proyectos que se han publicado, como ser, el del Ban­
co Internacional del gran banquero norteamericano Mr. Frank
A. Vanderlip, el de emisiones de Gibson, el del Bando de Na­
ciones del senador Hitchcock, tienden a crear verdaderos
institutos de crédito o a centralizar su dirección en determina­
das Naciones. ( 1 ) Es, fuera de duda, entretanto, que el mal
no estriba tanto en la falta de crédito como en la pérdida del
poder de compra de los países " empapelados ", en general,
y sobre todo con relación a los de moneda sana, como ha podido
verse, sin contar con que se tropezaría con la dificultad de
reunir el capital colosal que se necesitaría para la fundación
de tales establecimientos de crédito, siendo evidente, asimismo,
que ellos deben tener por base la más amplia neutralidad de
su administración. El remedio más inmediato de lá situación
consistiría, sin duda alguna, en ' ' empapelar ' ' a todo el mundo,
es decir, en ponerlo todo entero en un mismo nivel de desva­
lorización monetaria, ya que no sería posible ponerlo en igual
nivel de valorización. En este sentido, tal vez, habría conve­
niencia en adoptar el proyecto del Dr. Vissering, el conocido
Presidente del Banco de los Países Bajos, ( � ) expuesto breve­
mente por el director de " The Economic World", Mr. A. R.
Marsh, en ' ' Inter America ' ', en una disertación que ya se ha
publicado aquí. El Dr. Vissering propone organizar un gran
Banco Internacional ' ' de cambio ' ', al estilo del famoso Banco
de Cambio de Amsterdam y del Banco de Cambio de Hamburgo,
que existieron hace algunos siglos. La nueva institución ser­
viría para saldar cuentas internacionales creadas para el inter­
cambio de mercancías, y los pagos se realizarían tomando por
base no los valores relativos absolutamente inciertos y fl.uc­
tua¡tes de la moneda legal en los diversos países, según los
( 1 ) Inter-America. New York, septiemb_re 1922.
.
(2) A. R. Marsh. La Relación del cambio en Inter-Amenca, septiem.
1922
bre

�60

CAJA INTERNACIONAL DE CONVERSION

COOPERACION

c �mbios ordinarios , sino ficticias ' ' unidades de cuenta ' ' ; por
eJemplo, ,.'. �arcus de oro ' ' ficticios o ' ' florines de oro ' ' igual­
mente fictic10s, que representarían el costo real de producción
de las merca�erías en los países interesados y, por lo tanto,
valores materiales equitativos de cambio.
a verdad es que el problema es, más que otra cosa, de
.� _
eqmhbr10 monetario Y, pur lo tanto, habría que proponerse
esta �lternativa : o se valoriza de algún modo la moneda des­
valorizada por las emisiones excesivas, o S'e desvaloriza la de
todo el mundo.
Lo primer_o, la val'Oriza_ción, es actualmente imposible,
por lo menos s1 se ha de efectuar en término tan breve como
se necesit�ría para el restablecimiento del equilibrio industrial
Y come: mal. La desvalorización, en cambio, podría ser obra
de un dia ? poco menus con sólo desmonetizar el oro y la plata
Y convertirlos a papel o a ' ' unidades de cuenta ' ' como lo
prop�ne el Dr. Vissering. ¿ Pero habrá alguna Nación, de las
que tienen oro amonedado, que quiera aceptar este plan t Me
parece muy dudoso ; mejur dicho, me parece inútil pensar en
ello. Y puesto el mundo ante el problema, pienso que tendrá
q�e reso��erlo mediante un plan de restablecimiento del per­
dido e ��1hbrio mo��ta:io en plazos muy largos y con la menor
alterac10n del eqmhbrrn comercial.
Pa�a este fin ?reo que podría servir la idea de constituir
una CaJa I�;ernac�onal de Conversión, análoga a nuestra Caja
de Convers10n �ac10nal. No sería un instituto de crédito desti­
_
nado dar utihda�es a ca bio de los riesgos que implican las
�
op erac1ones �e prestamo, smo una Caja Central que no haría
,
mas que servir de intermediario para los pagos internacionales
Y para la consiguiente conversión de las monedas de oro a pa­
pel, y, recíprocamente, de las de papel a oro, cuando llegue
el caso.
El punt? �e partida de este plan es la idea. de que es me­
nester constitmr una verdadera ' ' cooperativa ' ' mundial par
'
ev1·tar 1a catastrof
'
e económica. En consecuencia se formaría
un tesoro internacional con la cooperación de todas las Naci
nes civilizadas que tienen reservas metálicas . Estas Nacion:s

ª.

ª

61

formarían una Confederación Monetaria. La Caja Interna­
cional de Conversión se establecería en Ginebra o donde se pre­
firiese y estará bajo la admlinistración de una Junta Interna­
cional, compuesta de un número limitado de miembros que se­
rían elegidos por los representantes que cada Nación designa­
ría en proporción a la cantidad de metálico con que hubiese
contribuído a la formación del Tesoro Internacional. Conforme
a las normas que se :fijarían, la Caja Internacional podría tener
una organización análoga a la de la Federal Reserve, de los
Estados Unidos de América, estableciendo Agencias o sucursa­
sales donde fuere conveniente.
La Caja Internacional de Conversión emitiría una moneda
de papel que se distinguiría con el nombre de ' ' as ' ' o cualquier
otro que la diferenciara de las monedas existentes, y que ten
dría sus submúltiplos decimales. Su valor nominal sería equi­
valente a un dólar en oro de los Estados Unidos de Norte Amé­
rica. Por cada dólar que se le entregue en oro, la Caja Inter­
nacional de Conversión daría un ' ' as ' ' en papel.
Esta moneda de papel serviría exclusivamente para la can­
celación de deudas provenientes de operaciones comerciales
efectuadas entre Naciones distintas, y no podría hacerse uso de
otra moneda a ese efecto. Serían considerados legalmente nulos
y sin valor los pagos efectuados en otra clase de moneda en
todos los pa"íses que formen parte de la Confederación Moneta­
ria, siempre que tengan por causa aquellas operaciones.
Una vez que la Caja Internacional de Conversión hubiese
acumulado 1,000 millones de dólares 'O su equivalente en oro
amonedado, podría acordar emisiones de papel con depósito
de oro efecti v. o limitado hasta el 50 por ciento del monto de
dichas emisiones, siempre -que se le den garantías reales de
otra clase, como títulos en caución, acciones, hipotecas, etc.
La Caja Internacional de Conversión convertiría en mo­
nedas de oro los " ases " o monedas de papel emitidos por ella
cuando se le solicitase, y podría rescatar sus emisiones a la
par cuando su administración lo estimase conveniente.
Los gastos de establecimiento de la Caja serían cubiertos
por los Estados que intervinieran en él, a prorrata de su parti-

�63

COOPERACION

CAJA INTERNACIONAL DE CONVERSION

cipación y los de administración lo serían mediante el cobro
de una comisión adecuada sobre las operaciones que efectuase.
Tales serían los grandes lineamientos de esta nueva ins­
titución, los que, como es obvio, necesitarían ser completados
con todos los detalles del caso. Implicaría la creación de una
moneda internacional que ya ha sido propuesta en más de una
ocasión, pero se agregaría una garantía metálica, que era el
elemento de que carecían los proyectos de que tengo conoci­
miento.
Las finalidades de esta institución serían, en resumen, las
siguientes :
la. Crear un medio de cambio internacional que esté a
cubierto de los vaivenes de la especulación y que al contribuir
a la regularización del intercambio de productos, ofrecerá la
posibilidad de reconstituir gradualmente la situación comer­
cial de todo el mundo y la estabilidad monetaria de los países
que actualmente están en bancarrota.
2a. Oonservar, asimismo, el patrón de oro, dando base
metálica a la moneda fiduciaria internacional, porque el oro
del Fondo o Tesoro Internacional no estaría en la caja de Con­
versión sino con este objeto y a título de depósito, sin necesi­
dad de cambiar de dueño.
3a. Dejar a cada país en libertad de emitir billetes incon­
vertibles para su circulación interna. Esta emisión, por gran­
de Y abusiva que fuese, perdería la mayor parte de sus actua­
les efectos deprimentes y perturbadores del comercio interna­
cional. Cada país tomaría las medidas necesarias para imi­
tarla sin intervenciones extrañas. Su propio interés le indu­
ciría ne ?esariamente a buscar su rehabilitación comercial y
m�net�ria, Y para ello podría apelar con más libertad y con
mas tiempo a todos los demás recursos y combinaciones que
puedan ?frecérsele, tales como empréstitos, quitas, remisiones,
moratorias, etc.
Acaso se arguya que es inútil todo este mecanismo, dado
que así como hoy los países de moneda depreciada tienen que
comprar su oro con inmenso sacrificio para los pagos interna­
cionales, del mismo modo tendrían que adquirirlo para lle-

varlo a la Caja Internacional de Conversión. Pero me parece
evidente que la situación es muy distinta en un caso y otro.
En primer lugar, hay que considerar que la Caja ofrece todas
las garantías de desinterés y honestidad, que no siempre es
posible suponer en el comercio privado del oro, el cual, como
es natural, puede explotar la desventura y el apremio de los
que lo necesitan, y en segundo lugar, que no siempre se en­
cuentra el oro donde se le precisa, de modo que representa,
desde luego, una gran ventaja comercial su concentración en
un gran depósito central bajo la custodia de todas las Na­
ciones.
Para establecer la Caja Internacional de Conversión se
requerirá, como es evidente, el consentimiento de todas las na­
ciones más importantes de Europa y América, y la constitución
inicial de un fondo metálico de cierta consideración, mediante
el acuerdo de ellas.
Acerca de la posibilidad de constituirla efectivamente,
y, sobre todo, de constituir el Fondo o Tesoro Internacional,
poco hay que decir. Es más que nada cuestión de buena vo­
luntad de parte de los Estados que hoy están en posesión del
oro amonedado. Como es notorio, son los Estados Unidos de
Norteamérica el país que actualm,ente dispone de las más
grandes reservas de oro, como que, agregado lo que se encuen­
tra en los Bancos de la Federal Reserve a las reservas par­
ticulares, alcanzarán a cerca de 4, 000 . 000, 000 de dólares, o sea
a poco menos de la mitad del oro amonedado existente en todo
el mundo ( 1 ) , que, como es sabido, se estima en unos 9, 000 ó
10, 000 millones de d'ólares. Para comprobar cómo con buena
voluntad es posible realizar · la idea de este Fondo o Tesoro
Internacional como base de la Caja de Conversión, conviene
considerar el siguiente cuadro, que indica en cifras aproxima­
tivas los encajes de los principales Bancos de Emisión de Euro­
pa y América en mayo del corriente año de 1922, convertidos
a dólares americanos a la par, así como el monto de sus res-

62

(1) Edwin W. Kemmerer en Rev. de Cienc. Econ. Buenos Aires, ju­
lio 1922.

�64

65

COOPERACION

CAJA INTERNACIONAL DE CONVERSION

pectivas em1s10nes y la relación porcental del encaje con la
circulación en billetes. ( 1 )

economía de los propios Estados Unidos acumular más oro en
sus arcas.
El funcionamiento de la Caja Internacional de Conversión
sería más o menos el siguiente :
La Caja emitiría en " ases ", ( 1) es decir, en la moneda de
papel convenida, una cantidad equivalente al valor en dólares
de las remesas de oro que se le hubiesen hecho. Inmediatamen­
te entrarían en circulación los billetes de la Caja para cubrir
'tos pagos provenientes del intercambio internacional. Una ope­
ración determina otra y otras y multiplicándose éstas al infi­
nito y repitiéndose el proceso de cambio de oro por papel podría
llegarse poco a poco a una rehabilitación general del comercio,
y, por lo tanto, a una normalización paulatina de las relaciones
monetarias.
Las remesas iniciales de oro tendrían que hacerlas los Es ­
tados fundadores de la Caja, como es evidente ; mas en lo su­
cesivo ésta funcionaría automáticamente en virtud del movi­
miento comercial que ella vendría a facilitar. El comerciante
alemán, ruso o italiano que tuviese que pagar mercaderías com­
pradas en Londres, por ejemplo, cambiaría por oro sus marcos,
rublos o liras al precio de su respectiva depreciación y lo en­
viaría a la Caja Internacional para girar sobre Londres en bi­
lletes de moneda internacional.
La Caja atesoraría el oro y gradualmente constituiría el
gran Fondo Internacional que, una vez alcanzada la suma equi­
valente de 1,000 millones de dólares, la colocaría en situación
de atender a las necesidades de la circulación comercial y de
emitir billetes con depósito parcial de garantías prendarias o
inmobiliarias hasta el límite que se juzgase prudente.
Es fácil darse cuenta del efecto que esta última forma de
emisión produciría en el comercio mundial y, particularmente,
en el de los países que carecen de reservas metálicas y cuyo
poder de compra se ve anulado por la depreciación de su
moneda propia. En pudiendo adquirir oro a precio fij o y
equitativo, mediante la caución de títulos, acciones, bonos

Encaje.
Millones de
dólares

B. de France .
1.105
Bank of England .
643
302
B. de Holanda .
Banco N. Suizo .
108
Reichs, Sueco .
68
504
Banco de España .
Federal Reserve de E,
Unidos .
3.005
Caja de Conversión Argentina .
470
6.205

Circulación

Tanto por
ciento

de encaje

7.225
610
520
156
141
844

15.4
105.4
58.2
69.2
48.2
59.7

2.230

135.2

1.362

34.5

13.088

47.4

Suponiendo que estos grandes establecimientos se cotiza­
sen tan sólo con un capital en oro de mil millones de dólares o
sea menos que el encaje del Banco de Francia, para iniciar ias
operaciones de la Caja Internacional, la proporción de su en­
caje total con respecto a la circulación, apenas descenderá en
su conjunto en poco más del 7 1 12 por ciento, lo cual sería poco
menos que insensible en el mercado monetario universal sin
contar con que los Estados Unidos por sí solos podrían s�mi­
nistrar aquella suma, conservando, asimismo, un encaje extraor­
dinariamente alto. Lo reconocen así explícita o implícitamente
el gran financista americano Vanderlip y el senador Hitchcock
autor del proyecto de Banco de Naciones (2) ; John F. Sinclai;
y otros renombrados financistas norteamericanos (3) , al mani­
festar con insistencia la opinión de que no es conveniente a la
(1)
(2)
. . (3)
Julio de

Jahrb. f. N�tionaloekon. u. Statistik vol. 119, julio 1922.
Inter-Amenca vol. VI, número 3 , septiembre 1922.
The Annal of the Am. Acad. of Pol. and Soc. Science vol. CII
1922.

( 1 ) Propongo la voz latina "as" (plural "ases") , para evitar tener
que usat la denominación de "paper dollars" o "pesos papel " .

5

�66

67

COOPERACION

CAJA INTERNACIONAL DE CONVERSION

·u otras garantías, estarían en situación de disminuir la suma
de las emisiones inconvertibles que actualmente se ven preci­
sados a lanzar sobre las ruinas de su propio crédito, y en vez
de hundirse cada vez :más profundamente en el abismo de la
depreciación, podrían em'¡)render el camino tan lento y labo­
rioso como se quiera, pero seguro, del restablecimiento co­
mercial, que es el primer paso; del restablecimiento finan­
ciero, que es el segundo, y del restablecimiento monetario,
que sería el coronamento final de la obra de reparación.
Podrá dudarse de que los Estados poseedores de 'Oro quie­
ran deshacerse de él entregando la garantía de sus propias
emisiones fiduciarias. Acaso sea este rasgo de egoísmo nacio­
nal el inconveniente más serio con que pudiera tropezar la
idea de crear una moneda internacional con su correspon­
diente fondo de conversión. Pero para obviarlo basta consi­
derar que el oro del encaje particular de cada Banco o Estado
no haría más que mudar de sitio ; que en vez de estar deposi­
tado en las cajas de Buenos Aires, de la Federal Reserve o del
Banco de lnglaterra, lo estaría en las de l.a Caja Internacion�l
de Conversión, bajo la custodia y garantía de todas las nacio­
nes interesadas, sin que éstas pierdan su título. a la propiedad
del mismo o de una suma equivalente, dado que se trata de
cosa fungible.
¿ Habrá que temer que se extraiga el oro de la Caja Inter­
nacional de Conversión para aplicarlo a objetos extraños a sus
fines 1 ¿ Sería el caso de la ley de Gresham, es decir, que
saldría de la Caja la moneda sana y quedaría la mala ? Es
indudable que si pudiese ocurrir cualquiera de estos supuestos,
el plan fallaría lamentablemente. Pero bastará representar­
se el juego o funcionamiento de la Caja Internacional para
darse cuenta de que eso no puede ocurrir. Supóngase, en
efecto, que la Caja ha recibido paulatinamente mil millones
de dólares en oro y que ha dado en cambio mil millones de
' ' ases ' ' o dólares de papel, que · han entrad� a la circulación
mundial. Los tenedores del papel lo llevan de nuevo a la
Caja y sacan el otro equivalente, con el fin de jugar, de es�

pecular, de comlprar marcos, florines u otras monedas depre­
ciadas. Supuesto que en el comercio mundial no se puede
emplear otra moneda que la de papel de la Caja, o sea los
" ases ", el comercio de todas las naciones de la Confederación
Monetaria tendría forzosamente que llevar de nuevo a la Caja
tanto oro como ' ' ases ' ' necesite para el pago de sus saldos
internacionales ; y como los saldos internacionales son muy
superiores a los encajes de oro, es evidente que habría más
demanda de "ases", que de oro, es decir, que éste se quedaría
en la Caja y saldrían de ella los " ases", o sea sus equivalen­
tes en papel. Se cumpliría así exactamente el mismo proceso
que se realiza espontáneamente en los grandes Bancos de emi­
sión con circulación interna de curso legal.
¡ Podrán los Bancos de emisión de cada Nación en particu­
lar desprenderse de sus encajes metálicos impunemente, es
decir, sin desvalorizar sus propios billetes de cambio 1 ¡, Po­
dría hacerlo, por ejemplo, la Caja de Conversión Argentina 1
A mi juicio, en nada se afectaría el valor de la mon.eda argen­
tina de papel, si nuestra Caja de Conversión cambiase su oro
por " ases " de la Caja Internacional. El encaje de oro que
le sirve de garantía, no habría hecho más que cambiar de sitio
y de custodia. En vez de estar en la Oaja de Buenos Aires,
bajo la custodia de su directorio, estaría en la Caja Interna­
cional, bajo la de una Junta responsable de ella. Y lo mismo
sucedería con todos los billetes de Banco convertible.
Todo será cuestión de que no falte el acuerdo y el concur­
so generoso de todas las grandes naciones de Europa y Amé­
rica, y que se cumpla honestamente la ley de moneda interna­
cional convenida.

�LA CHEKA DEL SOVIET

La cheka del soviet
Por EDWIN W. HULLINGER

' ' Sí, tomaré té con usted ; pero permítame · que antes le
avise por teléfono a mi mujer. Si no vuelvo a las cinco como
prometí, estará loca de angustia. Creerá que estoy arr es­
tado. ' ' Mi interlocutor había sido en su tiempo periodista,
diplomático y propietario. Trabajaba ahora como traductor
en una de las misiones extranjeras en Moscú ; desde luego,
siendo sospechoso, automáticamente, de ser agente extranjero.
En el año anterior había sido arrestado dos veces. La última
fué cuando consiguió el trabajo d.e traductor. Fué puesto en
libertad, tres días después, por empeños de sus jefes. " Cuan­
do salgo de mañana -agregó- nunca sé si volveré a mi casa.
Para tranquilizar a mi mujer, le telefoneo de vez en cuando
mientras estoy fuera de casa por algún tiempo. Ella, yo ;
una sobrina, somos los únicos que hemos quedado. Antes de
la revolución, tenía sesenta y un parientes en Moscú y Petro­
grado. Todos los demás ya han muerto. ' ' Otra vez estaba
sentado en el salón de la familia de un anterior diplomático.
La hija hizo una observación sobre la situación de Rusia. Fué
de pronto una crítica inofensiva y casual, como la haría cual­
quier niña en Estados Unidos, sin que a nadie le llamar a la
atención. La madre, al instante, la miró con reproche, mien­
t��s sus ojos la revelaban su ansiedad. " Sh-sh ", dijo, repren­
diendola, " no puedes saber quién está del otro lado de la
puerta o de la pared. ' '

69

' ' No hacen tantos arrestos ahora como hacían antes, ' ' me
dijo uno que anteriormente había sido burgués, ' 'pero todavía
arrestan. Nunca sabemos cuando puede aparecer un agente
y llevarnos presos. ' '
En este fondo de temor y recelo está engastada l a vida
de las anteriores '' clases elevadas'' y aun de muchas de la
clase baja en Moscú actualmente, formando un trágico marco
en que se computa cada día. Envuelve el mañana en un velo
de incertidumbre, que jamás puede penetrarse. Intensifica la
lucha p rimitiva por la existencia en que se ha visto reducida
la vida en Moscú. A las cargas que pesan sobre los nervios
sob reexcitados, forzados a punto de estallar durante estos
cinco años de sufrimientos, se agrega el tener que callar cons­
tantemente, por estar siem,pre bajo una posible vigilancia de
temor, que una me ra observación trivial haga entrar en sos­
pechas ; o un acto impensado o insignificante acarree terribles consecuencias.
Esto no le parecerá ,cierto a un argentino o a un estadounidense, acostumbrado a vivir su vida como le plazca, a ex­
presarse a su antojo y a obrar según le convenga, siempre que
no cometa ningún crimen. Así me pareció a mí, hasta que viví
durante meses en Rusia, ví a muchos caer víctimas del Cheka
y hablé con gentes de todas clases que habían vivido más de
cuatro años bajo este cielo. Sólo entonces comprendí com­
pletamente la extensión del sistema, cómo penetraba todas las
sendas de la vida, alcanzaba hasta la intimidad de los hoga­
res, horadaba todas las clases de la sociedad ; y hablando cate­
góricamente, convirtiendo a Moscú en una enorme galería,
donde lo que se susurra, se oye agrandado y se pasa al que
escucha abajo, para registrarse por alguna utilidad futura;
Entrese en una panadería pidiendo usar el teléfono. Si tiene
teléfono, se puede estar seguro que alguno de los empleados
es un informador secreto del Cheka. Váyase a las oficinas de
cualquiera de las organizaciones de socorro en Moscú. La
conver sación no podrá escapársele a algún oído cheka. Eiduc
el Hebert Hoover de Rusia, el funcionario que sirve de '' trait

�70

71

COOPERACION

LA CHEKA DEL SOVIET

d 'union' ' entre el Soviet y la organización de socorros, es uno
de los principales chekaístas.
Váyase a un baile o a una pequeña reunión, en cualquier
círculo o clase social que se elija. Se puede estar seguro que
habrá entre la concurrencia una o dos personas encargadas
de embaucar a los asistentes que pertenecen al servicio secre­
to Y, tal vez, hasta agentes profesionales.
Puede usted invitar a sus amigos a comer en un restau­
rant. Tendrá que ser de los más pobres si no cuenta por lo
menos, con un mucamo, pagado por el Cheka. O dé usted una
recepción y elija a sus propios invitados. Si llegan a diez o
quince, puede estar seguro que· habrá un delator cheka entre
ellos, que sólo después conocerá.
Durante mi estadía en Rusia elegí mis amigos y conocidos.
Eran de todas dases, sin tener en cuenta a la política o a las
distinciones sociales anteriores o actuales. Pero hoy sé que
nunca reuní a una docena de amigos a tomar té juntos, sin
que hubil'ra entre los invitados uno o casi siempre dos prote­
gidos chekas. " Nunca sabemos con quién conversamos ", me
dijo amargamente el hijo de una de las familias más ricas de
Rusia. ' ' Me encontré el otro día con una niña lindísima, en
un baile. Me enamoré de ella. Al día siguiente desapareció.
He sabido después que estaba en el Cheka. ' '
La propia hermana de este joven estaba emplea�a en el
Cheka, según supe más adelante. Yo creo que él no lo sabía
y estoy seguro que su anciana madre lo ignoraba. Era una
niña encantadora, llena de personalidad. Las guardias rojas
entraron en su , c asa hace algunos años y se la llevaron tal
como estaba vestida, con un kimono. Le dijeron que iba a
ser fusilada.
Me preguntó en Londres el editor de un magazine : ' ' Pon­
gamos, por ejemplo : si se tiene una reunión en los suburbios
de· Moscú, digamos, ¿ cuánto tiempo después sabrían que tiene
lugar, en la oficina central del Cheka, que está a distancia de
varias verstas T ' ' M i contestación fué :
' ' Mucho antes de que se reuna. ' '

La seguridad del Kremlin de revuelta interna, depende
de este sistema de espionaje de largo alcance. Antes de que
cualquier complot contrarrevolucionario pueda alcanzar nada
semejante a organización, los espías dentro de sus propias
filas' han delatado el movimiento al servicio secreto Y han
desaparecido sus jefes rápidamente.
El Cheka, llamado oficialmente ahora el G. P. U. (Ministerio Político Gubernamental) , emplea miles de personas en
un enorme cuerpo civil de espionaje, que opera bajo la ins­
pección de la Jefatura profesional de los detectives y se ex­
tiende por todas las grandes ciudades de Rusia, un organismo
preciso y que funciona perennemente, capaz de advertir los
primeros síntomas de actividad hostil al Gobierno. Es invi­
sible, silencioso y sie:mip re vigilante : un ejército que trabaja
debajo de la superficie de la vida. Un extranjero que llegase
a Rusia, nunca se daría cuenta de su existencia, a pesar de
estar rodeado por él. Pero los rusos saben que ahí está. Lo
han sentido. Han visto las consecuencias de su trabajo en los
arrestos y muertes de sus parientes. Viven bajo su · sombra,
conociendo. que existe.
Esto les ha obligado a desarrollar un sexto sentido, que
� menudo los habilita para olfatear un agente, parte por in­
tuición, parte por observación aguda de lo que en apariencia
es un rostro agradable e inofensivo.
Hasta que hube pasado un cierto número de meses en
Rusia, no pude darme exacta cuenta de este fuerza y cono­
cerla, mientras que se desplegaba a mi alrededor. Y luego,
mientras la observaba y se me revelaba durante las últimas
semanas de mi estadía en Rusia, ví palpitando a mi alrededor
un mundo extraño, un mundo tenebroso y traicionero, lleno
de tragedias humanas, de debilidades humanas, de astucias ; un
universo pequeño y nuevo completo en sí, m.'uy organizado,
activísimo, impuesto sobre el otro mundo, el visible, corriendo
a través de éste, a su alrededor, debajo de él, como corren
por el cuerpo humano las hebras de los nervios.
Observé cómo los habitantes de ese mundo trabajaban

�72

COOPERACION

solapadamente Y sin descanso, reuniendo datos sobre los babi.
tantes del otro mundo. Supe cómo se enviaban estos datos
a las oficinas generales centrales, donde se clasificaban se
coordinaban, se estudiaban y se archivaban, para utiliz:rlos
en lo futuro, en forma de un " sumario ", que podía entregarse
a un agente para ser utilizado al instante, proveyéndolo de un
s�rprendente número de datos acerca de su víctima : qué ha.
b�a hecho, qué había dicho, en varias ocasiones y en varios
Cll'culos ; los aspectos varios de su carácter, sus rasgos más
fuertes, sus puntos vulnerables, sus vanidades. Era extra•
ordinario el grado a que se llevaba este psicoanálisis en el caso
d: los extranjeros que llegaban a Moscú ; y también lo era el
n�mero de p�rsonas que se ocupaban de levantar esta " ficha ' \
�i:z� por pieza y 1:1emana tras semana. Probablemente e s
mutil la m_ayor parte d e l o que ponen. Sin embargo, u n inci.
_
de;1te trivial puede, a veces, resultar sumamente útil. Ojos
_
mas avizores que los de ellos pueden ver una clave o una su.
gestión de carácter personal, que pueda utilizarse más ade.
lante.
Cua_ndo, por fin, vino a verme un agente, pude recons­
.
trmr, mientras él hablaba, mucho de la energía y del trabajo
que ve�ía desde lejos. Uno tras otro, los detalles fluían de
sus lab10s, q�e habían s!do recogidos por personas que, al pa­
_
r�cer, no teman entre si nmguna conexión, en lugares distan­
mados 1:1nos de otros de tiempo y de espacio. Mientras que
_
recapacitaba mentalmente, mi experiencia podía inferir el ori­
gen de cada observación. Recuerdo el agente que estuvo con­
_
migo. Cuando trató de tocar ciertas idiosincrasias de mi
carácter, recor�é cómo otros agentes habían tratado de pro­
barme en los mismos puntos, hacía algún tiempo. Eran deta­
lles triviales e insignificantes. En su mayoría incidentes en
la con:ersación de hacía algunos :meses, y me sorprende que
se hubiera tomado alguien la molestia de consignarlos. Pero
es�o �emuest�a con qué minuciosidad el sistema recoge las
miga� a_s , por mfimas que sean, y las conserva, tal vez con el
propos1to de mostrar a la víctima lo cuidadosamente que ha

LA CHEKA DEL SOVIET

73

sido vigilada, con la esperanza de asustarla hasta confesar
si tiene algo que desea ocultar. Casi todos los detalles, al pa•
recer, de todas las conversaciones que había tenido durante
meses, me fueron repetidos palabra por palabra, por el Cheka
X. Me dijo un individuo a quien había arrestado : " Conver•
saciones que yo había creído eran confidenciales, a menudo
meros detalles de ninguna importancia en sí, hasta que co•
meneé a darme cuenta que conocían todos los secretos de mi
existencia. ' '
tJna tarde estaba comiendo con un amigo comunista, que
había pasado tres meses en una celda, prisionero en el Cheka.
Pasó un hombre que supuse ser un agente. Llamé su aten­
ción. " Sí, lo es, con toda seguridad", contestó mi amigo.
" Mire sus ojos. Conozco esa expresión. Durante tres meses
la he visto en los ojos de esa gente: ' '
No comprendJ en ese momento. Ahora ya lo comprendo.
Yo también, más tarde, ví esa expresión muchas veces y llegué
a reconocerla en los ojos de los ,ciudadanos de ese mundo de
tinieblas. Eran los ojos de una persona que había mirado al
terror frente a frente, se había debilitado en el pánico y había
vendido su alma por salvarse. Se había salvado ; pero el sello
de ese momento había quedado grabado en sus ojos, ese temor
de lo que debía seguir, ese furtivo y ansioso modo de eludir,
que temblaba ante cualquiera para retroceder por detrás. Te­
nían agujeros en los ojos.
Más tarde, cuand.o llegué a saber alguna de las circuns­
tancias que los habían llevado hasta allí, comprendí. Algu•
nos se habían vendido en el momento del peligro, perdiendo
su valor para salvar su vida, y una vez vendidos, estaban a la
merced de su salvador, el Cheka, suspendidos como títeres en
una cuerda que se sacudía desde arriba. Otros se habían ven­
dido para proteger algún pariente querido, por cuya seguri­
dad o sahd temían. Otros, en un momento de desesperación,
aplastados por la carga abrumadora de la lucha contra las
fuerzas superiores, aparentemente sin esperanzas en la brega
por la existencia que ahora priva en Rusia, habían cedido a la
tentadora oferta de un agente del Cheka, de ganarse la vida

�74

COOPERACION

más fácilmente, aumentando sus escasas ganancias espiando
a sus semejantes. Otros habían sido pillados en alguna ac­
ción que daba a un agente potestad sobre ellos. Supe la tra­
gedia personal que formaba el fondo de sus vidas y que los
empujó dentro del Cheka. Una vez adentro, ví cómo el sis­
tema los envolvía en su organización monopolizadora y absor­
bente. Otros eran simples instrumentos dedicados a buscar
una manera fácil para adquirir rublos y privilegios especiales.
Observé que el sistema buscaba a sus títeres entre los des­
alentados y entre los heridos por la pobreza, eligiendo a los
de voluntad más débil, esperando astutamente hasta que lle­
gara el momento de quebrar · su resistencia moral con incita­
ciones de dinero y con ofrecimientos de privilegios especiales,
a veces inapreciable.s para el que los recibía, aunque necesi­
tando poco esfuerzo o desembolso del donante. He conocido
las circunstancias que han arrojado en brazos del Chake, en
algunos casos, a los hijos e hijas de ias mejores familias de
Rusia.
He visto a esta legión de delatores maniobrando a mi
alrededor. Sólo podía suceder en Rusia, una tierra en que la
frágil fibra de la integridad humana cede después de cuatro
años del mayor sufrimiento a que ha sobrevivido cualquier
Nación europea. Sobre esta descomposición moral, trabaja
el Banco Cheka, con su empadronamiento de reclutas.
El papel moneda no cuesta nada, más que el costo de la
impresión ; pero con él pueden comprarse alimentos. Los pri­
vilegios especiales que ofrece el Cheka a sus secuaces, casi
siempre le cuesta sólo el darlos. A los que los reciben puede
significar la vida de un pariente enfermo que necesite algunos
meses de aire y de sol, o de una residencia en el campo. Podrá
significar otras ganacias igualmente inapreciables.
Rusia siempre tuvo su policía secreta. Muchos están
ahora en el Cheka. Pero nunca el antiguo Ochrana alcanzó
a tanta profundidad en la vida de los pueblos, porque nunca
hubo circunstancias que favorecieran tanto la extensión del
colapso del sistema moral ; pobreza y desesperación tan espar-

LA CHEKA DEL SOVIET

75

do so­
cidas. Así, el sistema sigue extendiéndose, construye�
uJe
so
títeres
sus
de
ía
? � �es Y
bre la desgracia. La mayor
ac1ones
msmu
sus
a
tibles
suscep
nmas ; siendo ellas las más
tes.
y, tal vez, sus espías más eficien
.
.
n de
Parece un cuento de Edgar Allan Poe, esta h1sto �
y de vidas
este bajo fondo de tenebrosas tragedias humanas
quebradas.

�¿DE QUIEN ES EL PODER?

¿De quién es el poder?
Un reto a la juventud
Por AMOS PINCHOT
Hay actualmente en los Estados Uni­
dos �na formidable tendencia para
r�accionar en contra de los actuales
sistemas educacionales de ese país
Tal de_seo se ha hecho más sensibl�
despues de la Gran Guerra, en razón
de que el poder público ha pasado a
�a�o.s de un pequeñísimo grupo de
mdividuos, que, más que representan­
tes del_ pueblo_, son representantes de
trusts mdustnales, ferrocarriles, ban­
cos, e_tc. Y como un gran número de
colegios y universidades se hallan bajo
la dependenci:i económica de ese gru­
po, la educación que se imparte en
tales �entros, más que responder a las
necesi_dade� populares, r e's ponde a
las exigencias de quien les da vida lo
cual, naturalmente, ha empezad� a
preo�upar hondamente a la opinión
púbhca estadounidense.

El propósito de los " colegios " de los Estados Unidos de­
,
b1a ser preparar a los estudiantes para accionar en el mundo
en cuanto ellos abandonen el colegio, tal como el propósito de
l�s escuelas preparatorias es preparar a los jóvenes para la
v�da del ' ' colegio ' ' profesional. Los cursos dados en los cole­
gios preparatorios están modelados y limitados por la necesi­
dad de llevar a un muchacho hasta un punto de donde pueda

77

él entrar al colegio profesional y hacer con éxito el trabajo
que allí le exijan. Todo es explicable. Pero cuando un hom­
bre sale dél colegio, ¿ se halla preparado para la lucha por la
vida f Realmente no. Por el contrario : a menudo se encuentra
con qui, su cerebro se ha embrutecido, con que su curiosidad
y su ingenio se han hecho torpes, y conque su imaginación
constructiva desencanta de tal modo que en realidad no se
halla preparado para nada. Se encuentra intelectualmente
más o menos donde estaba cuando abandonó la escuela preparatoria.
Pero este estado de cosas en una nación que tiene enfrente
problemas tan trascendentales, la mayoría de los cuales son
n uevos y requieren, en su totalidad un alto grado de trabajo
analítico, una imaginación y capacidad constructiva. es extre­
madamente lamentable. Y es particularmente sensible, por­
que en los Estados Unidos hemos sido al mismo tiempo afortu­
nados y desafortunados con la presencia de un problema per­
fectamente visible y definido, el cual es de tal importancia, que
hace a la j uventud inmediatamente una vibrante llamada, ofre­
ciéndole una fascinante aventura. Y en esta aventura, es la
juventud la que debe guiar, ya que la generación vieja no tiene
ni la energía ni la visión ni el entusiasmo que requieren tales
casos.
En los últimos treinta años, años de maravilloso y rápido
desenvolvimiento en las fuerzas financieras e industriales, he­
mos visto cómo la balanza del poder en los Estados Unidos,
gradualmente ha pasado de las manos del p ueblo a manos de
-una jerarquía industrial y financiera, compuesta de un peque­
ño grupo de individuos representantes de nuestros trusts in­
dustriales, ferrocarriles, bancos, y compañías de seguros. He­
mos visto el poder de estos hombres, o más bien el de los trusts
ferrocarrileros,_ bancos y seguros que los respaldan, crecer y
concentrarse hasta el grado de absorber el gobierno y hacerse
más fuertes que todo el pueblo. Hemos observado a este poder
dominar nuestras industrias principales, sujetándolas al dicta­
men de grupos centrales monopolizadores. Hemos notado que
esos grupos determinan la actitud de periódicos y magazines

�79

COOPERACION

¿DE QUIEN ES EL PODER?

q?'e ciegan los canales a través de los que la educación, espe­
cialmente en escuelas y universidades sostenidas por donacio­
nes, debe correr.
Los hemos visto controlar nuestra política, tanto la nacio­
nal como la internacional. Y, finalmente, hemos llegado a la
conclusión de que no somos un pueblo libre y demócrata, ni
parecemos legar a serlo, ya que permitimos que la soberanía
resida y sea ejercida por un pequeñísimo grupo que usa su
poder de un modo imprudente, tan solo porque los individuos
q�e lo forman aunque ni menos estúpidos ni menos perversos
_
(sm1ster) que el resto de nos.otros, son, sin embargo, personas
de éscasa cultura, pues la mayor parte de ellos son tan sólo
especialistas en hacer _dinero, y sus actos e ideas son guiados
principalmente por ·el instinto de adquisición.
Hasta cierto punto, nos encontramos en terreno seguro.
Nada ha sido dicho que no haya sido suscrito prácticamente
por casi todos los liberales inteligentes. Nos hallamos perfec­
tamente enterados de todo esto, y estamos de acuerdo con ello.
Pero cuando surge la necesidad de idear nuevos medios para
cambiar esta situación, de quitar el poder de manos de los que
lo sostiene el presente para ponerlo en manos del pueblo' nos
.
.
sentimos mmediatamente perdidos. Ninguno tiene un plan
bien pensado y definido: apenas una que otra persona puede
ser encontrada en todo el grupo liberal, que haya hecho un
estudio serio de los orígenes de ese poder, de los medios por
los cuades el poder ha sido robustecido, del modo con que se
le mantiene, de la técnica por: medio de la cual nos controla,
de la manera por la cual puede ser destruído o distribuído
nuevamente, al menos hasta el grado de imponer a la sociedad
un orden democrático tan amplio como sea posible concebir.
Y aquí es donde podríamos volver los ojos a los estudian­
tes, ya que alguno debe estudiar la naturaleza del poder en el
moderno Estado industrial. El problema debe ser resuelto por
cerebros preparados científicamente, técnicamente, con un es­
píritu de paciente e incansable investigación, exactamente co­
mo si fuera un problema de química. Para tal trabajo no po­
demos menos que volver los ojos a la Universidad. Si_n em-

bargo, hasta el día de la fecha la Universidad ha sido en ge­
neral, inútil, más que negativa en su contribución. La Econo­
mía y la Ciencia Política, como se enseñan en la Universidad,
tienen poco o nada que hacer en los actuales negocios y la po­
lítica. No hay una docena de profesores en nuestros colegios
que den a los estudiantes una idea inteligente, de cómo el mun­
do en que ellos viven es gobernado por las fuerzas que hacen
a la sociedad lo que es. Los textos sobre Política y Economía
se hallan lamentablemente fuera del día. No buscan como ob­
jetivo tratar los hechos salientes del problema moderno del
poder. Y simplemente se limitan a dejar a un lado la peli­
grosa cuestión. El asunto de la soberanía que en una sociedad
tal corno la nuestra se basa en la gran industria, combustibles
y transportes, es algo con referencia al cual se permite a la
inmensa mayoría de nosotros, salir del colegio en un estado de
virginal ignorancia. Y no solamente no hemos aprendido nada
acerca de ello, pero ni siquiera nos hemos percatado de su exis­
tencia. Nuestra curiosidad permanece dormida, y esa cosa ex­
traña y formal llamada educación de colegio, nos ha¡ provisto
apenas con un vestigio de equipo para tomar una parte cons­
tructiva en la evolución del tiempo y lugar en que vivimos.
¡, Cómo puede ser cambiada esta situación ? Desgraciada­
mente no podemos esperar sino m,uy pequeña ayuda de los
cuerpos directores de nuestros colegios. En lo general, yo su­
pongo desde el punto de vista de ellos, que ellos mismos se
sienten justificados al dar esos cursos que decepcionan y que
pueden tender a exponer desnudos los procesos políticos y eco­
nómicos, a través de los cuales son acumulados los fondos de
los que se derivan las donaciones que reciben. No creo que séa
una exageración decir, que, en las universidades que dependen
de donaciones, los profesores no sentirían segura la posesión
de sus sillones si dieran cursos reales en vez de cursos imagi­
narios acerca de Política y Economía.
¡, Qué, pues, puede hacerse ? Tanto corno yo puedo imagi­
nar, los estudiantes mismos deben actuar a través de clubs y
publicaciones liberales, que no solamente se atreverán a discu­
tir problemas vitales, sino que desearían, comprendiéndolo así,

78

�81

COOPERACION

¿DE QUIEN ES EL PODER?

como ell s deben comprenderlo, el interés tremendo, inconte­
nible que llevan dentro de sí mismos. En primer lugar, los
estudiante debían tener oportunidad de comprender que la
causa del poder es, sin comparación, la más fascinante en todo
el mundo ; que la historia de la civilización, o al menos lo
que tiene de más sugestivo e interesante, ha sido la historia
de los conflictos por la posesión del poder. Y quien no com­
prenda esta inquisición y conflicto, conoce poco del mundo en
que vive, de sus estímulos, sus guerras, sus crisis espirituales
e intelectuales, sus artes y sus religiones.
Hasta el presente día, todo esto ha sido tatnbién un libro
cerrado para el estudiante en- la mayoría de los colegios de los
Estados Unidos.
El no comprende la civilización como términos de poder.
Imagina que la distribución del poder, que efectúa un grupo
que cotrola a una nación para fines completamente diferentes
que para aquellos de beneficio público, es una normal, inevita­
ble condición acerca de la cual es infructuoso especular. Por
otra parte, se convence a través de la actitud de sus profeso­
res, cuando no por un montón de palabrerías, que equellos que
comprenden la posibilidad del progreso son destructores, radi­
cales, socialistas ; él no puede concebir que un grupo interesado
en el progreso pueda perseguir alguna cosa benéfica o desear
el mejoramiento de la sociedad, sin destruirla. La Universidad
de los Estados Unidos, es benévola solamente para una opinión
uniforme de inactividad. El hombre que es sorprendido usan­
do su cerebro con vigorosa independencia, es colocado en una
categoría poco deseable (undesirable ) . Actualmente en -el
mundo no podemos descubrir esterilidad intelectual mayor que
la que existe en las universidades angloamericanas.
¿ Quién es el responsable de esto f Seguramente que no es
el estudiante, pues el cerebro y el espíritu de la juventud en
todo tiempo y nación es en gran parte el mismo: sutil para el
conocimiento, receptivo para todos los hechos vitales, ansioso
por la realidad, y cansado, incomparablemente cansado' como
.
mdudablemente debe estarlo, por el aliento seco e insulso que
la Universidad le ofrece. Es solamente la actividad de los

cuerpos directores, su sumisión al dinero, a quienes puede ha­
cerse culpables de todo esto : y esta actitud lleva consigo mis­
ma un verdadero y real peligro para el estudiante. Pues en el
momento en que falla la juventud para enfrentarse con el or­
den de cosas existentes, en ese momento pierde su agudeza pa­
ra seguir la ruta luminosa; en el momento en que la Universi­
dad logra éxito persuadiendo a la juventud que el mundo no
ofrece más que dos alternativas : conformid'ad por un lado Y
proscripción por otra, la juventud se ha perdido a sí misma.
Su valor peculiar y su grandeza, su poder regenerador Y nuevo
se esfuma. Y ya no es por más tiempo, juventud. O, si fuera
juventud, entonces de cualquiera manera son preferibles los
viejos. Pues la juventud, como la edad, es una cualidad del
cerebro tanto como del cuerpo, y el experimento de los cole­
gios angloamericanos educando a hombres de cuerpos jóvenes,
pero con cerebros marcados por la falta de independencia e
imaginación, características especiales de la vejez, no es un
experimento ni de prudencia ni de sabiduría. Puede surtir a
nuestro$ trusts y casas bancarias con mozos atentos, pero no
producirá las cualidades que colocan a un pueblo a la vanguar­
dia de la civilización.

80

Versión del inglés, por
Gabino A. PALMA.
'

6

�LA HISTORIA, LA CIENCIA Y EL ARTE

La Historia, la Ciencia y el Arte
A violentas controversias -ha dado lugar el problema re­
lativo a definir con precisión si la historia es o no es una cien­
cia y si podemos catalogarla en las actividades humanas cuyo
conjunto de leyes tienen un fin puramente pragmático, prác­
tico, utilitario, como son la química, la física, la mecánica.
Resuelto este problema, viene la tarea de señalarle a la histo­
ria el sitio que debe ocupar entre las varias disciplinas que
forman la actividad del hombre.
Si consultamos lo que sobre el particular han dicho sabios
y pensadores, encontramos que gana terreno la tesis que con­
sidera a la historia, no como ciencia, sino como una disciplina
sui generis que participa de la índole de la ciencia y del arte.
Shopenhauer le niega rotundamente su carácter científi­
co : ' ' La historia, dice, es un saber, no es una ciencia porque
en parte alguna reconoce lo particular por lo general y se ve
obligada a percibir directamente el hecho individual. " Spencer
afirma que no hay ciencia de lo particular.
Del bando contrar io citaremos a Ingenieros, quien consi­
dera a la Historia como una ciencia natural, que explica los
fenómenos sociales por la adaptación al med io y la lucha por
la vida lo que caracteriza a las sociedades animales. Los so­
cialistas dogmáticos le dan a la historia un carácter puramente
material ista, reduciendo todos los hechos sociales al factor
económico sin tener en consideración los factores políticos,
los religiosos, los intelectuales, los morales, etc,, o a lo más los
subordina a la producción y a la distribución de las riquezas ;

83

el ilustre Xénopol, en su iml)ortante libro titulado ' ' TEORIA
DE LA HISTORIA", divide los hechos científicos en dos gru­
pos : hechos de repetición y hechos de sucesión ; entre los pri­
meros coloca a las ciencias en las que el efecto es concomitante
con la causa, y en los segundos a los que el efecto sigue a la
causa ; entre estos últimos coloca a la historia y señala como
base científica de esta d isciplina, no los valores morales, puesto
que éstos son de carácter individual, sino que basa el conoci­
miento en lo que él llama ' ' Series de hechos históricos ' ' y se
esfuerza en demostrar que la disciplina que nos ocupa, es una
ciencia.
Pero esta afirmación es falsa, ya que en las series históricas, como la Edad Media, el Renac imiento, la Revolución Fran­
cesa, la Guerra Mundial, etc., es muy difíc il establecer leyes
generales y explicar los hechos por sus causas, pues éstas, ade­
más de ser sumamente complejas, puesto que el elemento psí­
quico es uno de los principales factores, no son de carácter
universal.
Además, la historia no tiene el recurso supremo de las
ciencias : la repetición y la experimentación y sus conclusio­
nes no pueden comprobarse conforme a los cánones lógicos ;
sería preciso que, dadas las mismas leyes, se produjeran los
mismos hechos, los mismos resultados. Ante este imposible,
el historiador citado, aboga por la formac ión de lo que él llama
la lógica de sucesión,
Sin embargo, la Historia partic ipa de la índole de la ciencia, porque al investigar el pasado, busca la verdad, Discrepa
de las disciplinas científicas, porque éstas sirven para prever, _
en tanto que la historia ve retrospectivamente, se esfuerza
por reencarnar el pasado, por revivir lo que fué. Frecuente­
mente se arguye diciendo que la historia es la maestra de la
vida, la previsora de los acontecimientos sociales, el arúspice
de los pueblos ; pero desgraciadamente esto no es cierto, ya
que la vida, en su avatar constante, no puede encerrarse en
estrechas fórmulas, escapa a todo cálculo, a todo dato pura­
mente estadístico, a toda previsión lógica, fluye produciendo
resultados que jamás se esperaban, sucesos que desorientar

�84

COOPERACION

al pensador y al hombre de ciencia. La función de prever
no pertenece a la historia, sino a la filosofía de la historia, al
dominio de la Sociología. Si comparamos la Historia de Romia
tal como nos la presenta Tito Libio, con los comentarios de
Maquiavelo, veremos que éste se funda en la experiencia, en
tanto que aquél, no. Nacida la Filosofía de la Historia, es­
cribe Marcelino Menéndez y Pelayo, comienza a hacerse cada
día más filosófica y menos histórica en Vico y Herder.
Nuestros viejos manuales escolares definen la historia,
diciendo sencillamente que es la narración de los hechos pa­
sados. En verdad no otra cosa han hecho muchos de los que
entre nosotros han escrito historia ; narran seca, fríamente,
acontecimientos que, decolorados, borrados por el tiempo, ellos,
los dómines, nos los ofrecen cual si se tratare de objetos exhu­
mados impasiblemente por la mano de un arqueólogo.
Leemos la historia de los antiguos pueblos que existieron
en lo que hoy es territorio mexicano, y después de tal lectura
soporífera, no tenemos un concepto de cóm.o sintieron, cómo
amaron, cómo lucharon con el medio, de cómo vivieron, en
suma, quiénes como recuerdo de su paso nos han dejado in-:
contables monumentos. Los manuales escolares sólo han ser­
vido para inyectar odio en los jóvenes corazones : odio a muer­
te ·al extranjero, odio canino al que piensa de modo distinto,
odio sin cuartel al hom:bre, mutilando dolorosamente el con­
cepto de nacionalidad. No se ha hecho labor civilizadora,
labor de amplia comprensión, sino labor de destrucción y de
antropofagia.
Mas ésta no es la índole de la historia, su misión no se
reduce a catalogar hechos y a señalar fechas. La obra de la
historia es muy otra, su actividad tiene por objeto reencarnar
el pasado, darnos redivivo lo que fué de tal manera que al
pasar nuestras miradas por sus páginas nos sintamos Césares
y Napoleones, Hidalgos arengando a las multitudes en la Misa
de la Libertad, Morelos defendiendo Cuautla, Guerrero para
hacer del zarape del arriero el uniforme del general.
Al leer la historia, afirma Emerson, necesitamos conver­
tirnos en griegos, romanos, sacerdotes y reyes, mártires y

LA HISTORIA, LA CIENCIA Y EL ARTE

85

verdugo s. Tucídides narrando la guerra del Peloponeso, Je­
nofonte la retirada de los diez mil, Polibio en su historia ge­
neral y los historiadores clásicos han sabido reconstruir el
pasado.
Carlyle, en su monografía sobre Federico el Grande, en
el Culto de los Héroes, con su lirismo desbordante viste de luz
sus personajes, nos presenta redivivo lo que estaba muerto,
hace actual el momento ido. Pero dejemos al Viejo Mundo ;
aquí entre nuestros buenos historiadores descuella la marmó­
rea figura de don Justo Sierra. Baste leer su libro monumen­
tal su libro profundamente vivido y amado, " Juárez, su Obra
y �u Tiempo ". Cuando describe la tierra de Juárez, die� :
' ' Guelatao, que tenía su templo en ruinas, sus casucas de paJa
y sus naranjos en oro o en flor ". Y si buscamos al retratista,
leamos el párrafo relativo a Altamirano : ' ' El Cuerpo peque­
ño el color rojo cobrizo de los aztecas de las colonias milita­
re� de Ilhuicamina, la nariz ancha y palpitante entre los pó­
mulos enérgicos y sobre la boca amplísima y abultada que
dejaba entrever sin cesar el relámpago nacarado de los in­
maculados dientes, los ojos obscuros y hundidos y fulminantes
e irónicos o dulces a veces, con aterciopelamientos de hondas
piedades o de reclam¡o s voluptuo sos ; la cabeza echada atrás
para dejar bien la frente pequeña, pero preñada de imagina­
ción y de verba ; la melena lacia, larga, inverosímilmente negra
y lustrosa en que se perdía entera su mano pequeña y elegante
de mujer nerviosa. ' '
Hemos indicado que la historia es reencarnación, pero
para realizar esta tarea es preciso que el hi�t�riador la a�e
identificándose con la época que trate de revivir ; debe medir
los monumentos construídos entonces, interrogar el gesto del
ídolo reconstruir donde sólo encuentre columnas rotas, capi­
teles ' fragmentados, sillares dispersos ; recoger aquí Y acullá
los acontecimientos históricos, y después de haber separado
lo accesorio, de haber formado la cadena de los acontecimien­
tos, de haber recortado las aristas de lo inverosímil, ofrecer­
nos la verdad tal como ella sea. Al don de concordar las pa­
labras con la vida, que diría Séneca, al esfuerzo que hace para

�86

COOPERACION

vivir la época ida, debe sumar el don de saber interpretar la
serie de hechos acaecidos, haciendo la separación de causas
de carácter sumamente complejo, pero que se relacionan con
la vida de un pueblo, ya· se trate de sus caídas dolorosas o
de sus resurgimientos y triunfos gloriosos.
El historiador realiza una labor gemela a la del artista,
pero no hace obra de arte en el sentido lato de la palabra,
puesto que el arte es desinteresado, busca la armonía de la
forma por la forma misma , el color por el color, el ritmo por
el ritmo y hace uso de lo ficticio ; recoge impresiones y las
combina de mil modos, en tanto que la historia busca el cono­
cimiento y no puede alterar los hechos. En suma, la Historia
participa de la índole de la ciencia, porque como ésta investi­
ga la verdad, y de la del arte, porque el historiador ilumina
intuitivamente los sucesos de la vida de los pueblos con sus
complejidades múltiples· con sus tendencias desconcertantes
le dice al pasado : " LAZARE VENI FORAS. "
México, abril de 1923.
Juan

B. SALAZAR.

Go ethe
Por KURT DOHNER. de
la Universidad de Munich

No pocos han dicho que el Fausto, de Goethe, es un dra­
ma puramente alemán. Eso puede ser justo, si se atiende a
ciertas consideraciones. Pero esperamos que, al fin de este
ensayo, se pueda aceptar conmigo, que el Fausto de Goethe,
es el drama más universal y más humano que existe en la lite­
ratura alemana. Verdad es que la figura histórica de :F'austo
es alemana y no puede salirse del ambiente alemán. Pero el
problema de Fausto, tal como lo concibió y sublimó Goethe,
es tan trascendental y humano, que así deben comprenderlo
los lectores de todas las lenguas y naciones. Y aunque tal
vez el drama de Goethe no sea .conocido en muchas partes, las
figuras inmortales que creó su genio, son familiares para todos,
porque el artista y el músico las han propagado en la imaginación popular.
El drama de Goethe es un misterio. Siempre el lector o
espectador sentirán algo que ya habían experimentado y sufrí-·
do sus propias personas. En todos nosotros hay un Fausto y
Mefistófeles que se combaten, existe lo divino y lo material que
están en pugna, hay lo bueno en contraposición de lo malo.
" Tua res agitur ", se dice a cada uno que lee o mira este
drama.
· Es un problema antiquísimo el que se trata en el Fausto,
problema que ya expuso bien el filósofo místico alemán del
siglo XVII, Jacobo Boehme, en su escrito " La Aurora ". Si

�88

COOPERACION

la natural!iza ha dotado de valiosos talentos a un hombre docto
Y sabio, el diablo se esfuerza con gran ardor en seducir a ese
hombre a concupiscencias carnales, a vanidades, o a la codicia
de ser rico y poderoso. Así es como se apodera el diablo del
hombre, Y triunfa lo malo sobre lo bueno. La literatura cien­
tífica que en Alemania se ocupó del motivo del Fausto una
'
.
literatura mucho más grande que la pequeña obra en volumen
que la originó, esta literatura, digo, ha escudriñado con solidez
Y pedantería todos los motivos faústi.cos y todas las leyendas y
figuras faústicas. Se entiende que no voy a exponer todas
esas disquisiciones pura·mente _doctas, para no cansar la bené­
vola atención de los lectores. Pero hay una pequeña parte
que
merece estudiarse detenidamente. Lástima que un Lloren
te
que se dedicó eon tanto interés al problema de Fausto, no co�
nociera más que el comento de Heinrich Duentzer ( Goethe
s
Faust, erlautert von H. D.) , comento puramente :filosóf
ico.
Y lástima es todavía más, que no pudiese conocer el libro
me­
ritísimo de Kuno Fischer, ' ' Goethes Faust ' ' ( es decir
: el Faus­
to de Goethe ) . Tal vez si Llorente hubiera conocido esta
obra
de Fischer, habría acabado el comento castellano, que
tenía en
proye c:º· En c anto a las ediciones alemanas -y
�
las hay
_
much1s1mas- qmero citar solamente unas de las
más reco­
��ndables : la que hizo el Dr. Erich Schmidt, en la gran edi­
c1�n secular de la casa de Cotta, y la que hizo
el Dr. Max
W1tkowsky, en la edició n de la casa de Hesse y
Becker.
Entre los comentos, y cito otra vez el de Kuno
Fischer, yo
.
personalmente me sient
o muy obligado a las conferencias de
mi venerable maestro, el profesor Franz Muncker de
la Uni­
versidad de Munich, con quien traté dos veces el ;roble
ma de
Fausto.
El personaje de Goethe es siempre para los intelectuales
alemanes un problema que debe resolverse en eada época.
En este lugar debo abstenerme de citar todos los documentos
modernos y las biografías :modernas. En otro lugar voy a
extenderme sobre el :mismo tema.

GOETHE

89

Si ahora voy a referirme a algunos hechos de la historia del
motivo del Fausto, no lo hago ·para demostrar la trascendencia
que posee ese motivo y con el fin de presentar lo que alcanzó
crear el gran maestro Goethe, de esta materia tan amplia y
multiforme.
Empieza ya, siglos antes del cristianismo, una leyenda,
sombría y fogosa, que trata de un hombre que, fuera de los
límites del género humano, codició dotes y milagros que perte­
necen solamente a los dioses, de un hombre que después entre­
gó su alma a las potestades de las tinieblas, para obtener, du­
rante su vida, · goces ilimitados y poder subrenatural.
Así, ya los griegos tenían su Prometeo, que luchó contra
los olímpicos, y ,contaban de Icaro que se atrevió a volar a los
cielos con las alas hechas por él mismo. Refiere el Talmud de
los judíos que el rey Salomón tenía íntimas relaciones con
espectros y sombras siniestras. Existía todavía en la Edad
Media un libro de magia, de Salomón, del cual se sirve tam­
bién el Fausto de Goethe ; y se conserva por toda la antigüe­
dad y por toda la Edad Media, hasta los tiempos modernos,
la creencia en el arte de comunicarse con los espíritus, cuyo
arte se dice que lo saben hombres extraordinarios, es de.cir,
la creencia en la magia blanca y la negra. Antiquísima tam­
bién es la creencia en las fuerzas del infierno, tratando de ha­
cer caer a las almas. Puede decirse que la aspiración más
allá de loa límites que corresponden al género humano, es un
drama. Hay algunos impacientes que no se contentan con el
desarrollo lento de la humanidad y tratan de romper las ba­
rreras de época, y para ese fin evocan la ayuda de los de­
monios.
La idea cristiana más antigua de Fausto, es la figura de
Sim:ón el Mago, encantador bastante conocido en la historia
de los apóstoles, a quien maldijo el apóstol Pedro. Refiere la
leyenda cómo ese Simón creó ante el emperador Nerón a un
hombre, de manera artificial, cómo hizo ensayo de volar, cómo
se unió con Elena y hasta tuvo un hijo de ella. Todos estos

�90

COOPERACION

rasgos los encontraremos después en la historia del propio
Fausto.
Otra figura faústica es el mago Cipriano Antioquía, que,
según una novela griega del siglo V, hizo un pacto con el
diablo, para hacer la conquista de su amada por mediación
de este espíritu maligno. Pero su amada, Santa Julia, lo con­
virtió al cristianismo y lo salvó. Esa leyenda llamará más
la atención en países de lengua española, si se nota la relación
que existe entre ella y el drama de Calderón : ' ' El mágico
prodigioso ' ' , que es una modificación de la antigua leyenda.
En la literatura alemana encontraremos, por primera vez,
el motivo de Fausto, en un drama de la monja Rhoswitha,
del siglo X, drama que durante toda la Edad Media fué limi­
tado muchas veces, Teófilo, obispo de Cilicia, hace alianza
con el diablo para obtener honores jerárquicos . Al fin se
arrepiente, y Santa María le salva. Sucede lo mismo con la
papisa Juana, en un drama alemán del siglo XV.
Pero me extendería mucho si quisiera .citar otras leyendas
parecidas. Me concreté a hablar de la referente al filósofo
inglés Bacón de Verulam y también a la del obispo Alberto de
Regensburgo, que se dice evocan espíritus. Y más tarde se
refería al abad Tritenio de Esponheim y al médico Paracelso,
así como a otros hombres ilustres que tenían relaciones muy
íntimas con el mundo de los espectros.
Durante la Reforma se aumentó la creencia en los demo­
nios. Lutero mismo creía en la existencia de ellos. Hoy toda­
vía se muestra en el Castillo de Wartburgo, donde Lutero
pasó cierto tiempo traduciendo la Biblia, una mancha de tinta
en la pared que, se dice, proviene de un tintero que Lutero
arrojó contra el diablo que quiso desvirtuarle en su interpreta­
ción. Es de notar que antes de la Reforma, siempre salvan las
fuerzas divinas al hombre infeliz que se ha entregado al diablo,
y que frecuentemente la salvación viene de la Virgen María.
Con la Reforma hubo otra comprensión : el que se liga al dia­
blo, debe sucumbir sin salvación posible e irse al infierno.
En estas leyendas están fundados los primeros elementos
de la historia del doctor Fausto. Pero es el caso que aquellos

GOETHE

91

elementos tomaron cuerpo en un individuo de nombre Fausto,
que tuvo vida real y fué convertido por la fantasía popular en
11.n personaje tan extraordinario como famoso.
Hay datos verídicos sobre Fausto, entre ellos uno del
.
amigo de Lutero, Melanchthon : existía realmente en la prime­
ra mitad del siglo XVI, en las universidades de Wittenberg,
Leipzig, un doctor Fausto, dado a la vida alegre y bulliciosa,
que adquirió fama de alquimista y brujo, y después de una
existencia desordenada, murió trágicamente. Apenas muerto,
corrió la voz de que se lo había llevado el diablo.
En muchas ciudades alemanas existen toda vía plazas Y
calles que llevan el nombre de Fausto. Así, en Erfurt, en la
ciudad natal del que escribe estas líneas, hay un callejón
llamado "Fausto " y la conseja popular dice que Fausto con­
virtió un carro tir�do por dos bueyes, en dos escarabajos unci­
dos a una paja, para conducir esta yunta por el estrecho ca­
llejón. Otros sucesos de esta clase que, según la leyen�a,
ejecutó Fausto en Erfurt, están representados en grandes pm­
turas que se conservan en la Casa del Ayuntamiento de esa
ciudad. Cuando yo era niño, muchas veces me detuve delante
de ellas mirándolas con interés y entusiasmo.
Pe:o, cuál fué el :B'austo histórico, si hacemos abstracción
de todos los rasgos accesorios y legendarios 1
Fué el doctor Fausto un representante de aquellos estu­
diantes vagabundos que existieron durante toda la Edad :1'1 e­
dia, y todavía a principios de los tiemp?s modernos: mitad
genio universal' erudito y profundo, mitad charlatan que,
e
complaci.§:.idose en el aplauso de la gente créd�la, vagaba �
habia
��e
irse
p��sum
de
Es
país.
en
lugar en lugar, de país
.
muchos Faustos, pero en una persona reumo la trad1c10n todos
s
los rasgos característicos de los otros: lo que ,ºb�; rvamo
Eulens
aleman
aro
c
pi.
del
a
también en el origen de la leyend
piegel ' ' .
¿ Qué cosa habrán hecho estos errantes . charlata�es 1
la
Sabemos que dirigían su interés principal a eJerc �r
anfabric
Y
vulgo
al
do
curan
profesión de médico y droguista,

�92

COOPERACION

do Y vendiendo remedios contra los diversos males que afli­
gen a los hombres y animales, por ejemplo : elíxires para ganar
a u� amante reservado o a la amada modesta ; también
pro­
nosticaban el porvenir, viendo los líneas de las manos y
co­
nocían reretas para ganar oro con materias de menor valor
•
tal como lo hacen aún hoy, los merolicos, que divertían y
se�
ducían a sus clientes con cuentos chistosos, cuentos que siem­
pre tendían a la venta de las mercancías. Mientras
mejor
era el charlatán, tanto mejor vendíait.
Debe de admitirse que el Fausto histórico es realmente
una figura bastante interesante ; por otra parte, debe
admi­
tirse también que él nunca se· inquietó por el problema
de los
límites del conocimiento del hombre, ni sintió la bondad
de la
aplicación espiritual o la desesperación que nace de la
peque­
ñez de la naturaleza humana.
�o debe extrañar al que conozca esa época del siglo XVI,
tan 1mp�egnad a y sacudida por las ideas religiosas,
que el
Fausto impresionara tanto al pueblo. Basta recordar
que
hoy día todavía existen gentes que creen en remedios sobren
a­
turales y hechicerías.
Por eso no es de admirarse que el vulgo de ese siglo
sin­
ceramente haya puesto como figura central de su leyend
a la
figura histórica del Fausto, adornándola con todas
las a�éc­
dotas que circulaban acerca de semejantes charlatanes.
La leyenda de Fausto se cristalizó muy pronto en
los li­
bros populares de Fausto, " Volksbucher ", como
se dice en
alemán.
El primero de estos libros se dió a la estampa en
el año
de 1587, en Frankfurt, ciudad natal de Goethe.
La historia del descreído doctor escribióse con la
idea
de apartar ª los buenos creyentes, de tentaciones peligr
o­
,
sas, presentand
oles como ejemplo aquella vfotima del espíri­
tu malo.
El Juan Fausto de la leyenda era, en verdad, perití
simo
en las ciencias más útiles y doctor profundo en teolog
ía. Pero
no se perdió por ese camino, sino por ser un hombre
mundano'

GOETHE

93

libertino e incrédulo, que para gozar todos los placeres de la
vida, estudió ciencias ocultas en la gran escuela de magia de
Crocovia y, renunciando a las letras sagradas, llamóse doctor
en medicina, astrólogo y matemático. En un bosque cercano
a Wittenberg, evocó cierta noche al diablo que, con gran apa­
rato de fuego, se presentó al fin, bajo la forma de un fraile
gris, diciendo llamarse Mefistófeles ; hízose el pacto, escrito
con sangre de Fausto, que ofreció su alma al espíritu infernal
en un plazo de veinticuatro años, y al cabo de este tiempo y
después de una vida de goces desenfrenados, reventó el doctor
lastimosamente, a poco de una cena que había invitado a sus
amigos y discípulos de libertinaje, para darles' cuenta de que
se acercaba su última hora, sin que le valiese su tardío arre­
pentimiento.
El devoto autor de la historia horripilante, que se complace en pintar con colores vivísimos las apariencias inferna­
les, no nos dice gran cosa de las dichas que el diablo le pro­
porcionó, ni de la satisfacción que halló Fausto en ellas.
Lo más interesante de lo poco que nos cuenta, es la apari­
ción de la her·mosísima Elena, que el doctor hizo asistir en
una de sus comilonas, a ruego de sus comensales, y de la cual
quedó tan prendado, que la obligó a volver, teniendo más
tarde de ella un hijo, a quien llamaron Justo Fausto.
Es allí donde radica el germen de aquella concepción
grandiosa de Goethe : en que el mundo helénico y el mundo ger­
mánico, se contraponen y se completan de una manera tan
nueva y tan poética.
La vida de Fausto hízose, desde luego, popularísima en
Alemania. Repitiéronse las ediciones, redactáronse nuevas
historias, y antes de concluir el siglo XVI, circulaban, ya tra­
ducidos varios de estos libros, por Holanda, Francia e Ingla­
terra. 'En el fondo, la leyenda era tosca y pueril ; pero había
algo en ella que impresionó mucho al corazón humano, eterna­
mente predispuesto a admirar toda audacia, toda temeraria
ruptura de los lazos terrenales que nos oprimen.
En 1590 un predecesor de Shakespeare, Cristóbal Mar-

�94

COOPERACION

lowe, se apoderó de la piadosa historia, desarrollándola en su
drama " Faustus ", que, según sabemos, se representó por vez
primera en 1594, publicándose diez años después.
El mérito de este " Faustus " de Marlowe consiste en que
el poeta crea aquella primera escena cuando Fausto, desespe­
rado, examina todas las ciencias a las que hasta entonces se
hubiera dedicado. En el resto del drama Marlowe imita el
libro popular. Como poeta, Marlowe es eÍ primero que reco­
no_ció la profundidad de la leyenda. Es extraño que Goethe
no haya conocido el drama de Marlowe antes del año de 1818.
El drama fué traducido al alemán por el poeta Wilhelm
�úller. Pero hubo otras sugestiones del drama inglés, que
mfluyeron en Goethe desde el siglo XVI, y después, en el siglo
XVII, cuando comediantes ingleses , recorrían Alemania re­
presentando sus drámas improvisados. Y era precisamen�e el
Fausto uno de los más favoritos de su repertorio.
El drama de los autores ingleses influyó pronto en los
teatros alemanes, sobre todo, en los teatritos de marionetas
en cuyo repertorio el Fausto :figuraba, y aún figura hoy día e�
_
primer lugar.
El que escribe esto recuerda siem:r&gt;re con gusto el interés
que tuvo en las representaciones de Fausto en el teatro de
marionetas de Munich, durante el tiempo consagrado al estu­
dio del asunto, con su venerable maestro el profestory doctor
Franz Muncker, en Munich, en cuya ciudad se cultivan las re­
presentaciones de títeres.
En el manuscrito original de la conocida novela ' ' Wilhelm
Meister ", como se dice en alemán, en el " Urmeister " ma­
nuscrito �ue se halló en 1910, Goethe nos cuenta que ;l pe­
queño Wllhelm admiró muchas veces al Fausto en la escena
de títeres.
�s bien sabido que la historia ' ' Wilhelm Meister ' ' p;ede
considerarse como una autobiografía del poeta, en muchos
aspectos ; de manera que puede presumirse que también Goe­
the conoció en su niñez el Fausto en el teatro de marionetas.
En la época en que Goethe hacía sus estudios en Leipzick,

GOETHE

95

entre los años 1765 y 1768, vió nuevamente el Fausto en varias
ocasiones en el teatro más famoso de esa ciudad.
En la misma ciudad de Leipzick, en la Bodega de Auer­
bach, el joven poeta vió a menudo representadas plásticamente
algunas acciones de la antigua leyenda de Fausto. A todas
esas impresiones se agrega ron los estudio s a los cuales se de­
dicó Goeth e despu és de su regres o a su ciudad natal, en 1768,
rela­
estudi os de libros que trataban de problemas alquimistas,
.
diablo
el
ciones místicas y pactos con
Leemos en la autobio grafía de Goethe : " Mi vida, poesía
y verdad ", que el poeta concibió por primera vez el drama de
Fausto, durante el tiempo que consagró a sus estudios de De­
recho en la Universidad de Estrasburgo, entre los años de 1770
y 1771. Los biógrafos de Goethe nos refieren que el poeta,
en aquellos tiempo s, disertó mucho entre sus compañeros acer­
ca del destino impuesto por las leyes a los infanticidas de esa
época. Goethe , correspondiendo a su manera de ser, se en­
tregó con ardor a la formación de este drama, que ya antes
él mismo había experimentado y sufrido en su propia vida.
Su manera de ser le obligó a esta confes ión íntima, porque
todo lo que el poeta nos dejó, es, según él mismo lo refiere des­
te
pués, tan sólo un fragmento de una gran confesión. Duran
una
en
idilio
un
empezó
su estancia en Estrasburgo, Goethe
aldea cercana a la ciudad, en Sesenheim, con la hija del pastor
de la ald�a , Feder ica Briom .
El lazo amoro so tuvo una influencia decisiv a en la evolu­
este
ción de su poesía lírica. Pero la imagen pura y serena de
poeta
amor, se nubla, debido a que, siendo muy joven -el
tenía a la sazón veintiún años- y no pudiendo pensar aún
to
en un enlace civil, se vió obligado, empujado por el inquie
mu­
esta
a
mente
frívola
nar
abando
demonio que le guiaba, a
en
chacha, que había llegado a formar parte tan importante
su vida.
El genio del poeta sufrió con este rompimiento, lo que no
podía suceder de otra manera.
a su
Y, siguiendo el impulso de su índole peculiar, libró

�96

GOETHE

COOPERACION

espíritu l!iel remordimiento de esta falta, compensándola con
la tragedia de Margarita.
No importa que algunos biógrafos de Goethe nos digan
que la primera amada que tuvo el jovencito en Wolfgang, se
ll�maba Margarita, y presuman que este precoz amor se cris­
talizó después en la tragedia de Margarita. No importa todo
esto. La verdad no es así.
Aceptemos que Goethe tom.ó de su primer galanteo el
nombre de la querida: Pero, en total, la tragedia de Marga­
rita es la confesión sutilizada y sublime de lo que experimentó
Y sufrió Goethe al romper el lazo amoroso que le unía con Fe­
derica Briom.
La imagen encantadora de Margarita fué creación exclu­
siva del genio de Goethe. No hay rastro de ella en ninguno
de los " Faustus " anteriores, por más que se mencione en un
libro popular, un lío amoroso habido entre el Fausto de la le­
yenda y una criada de aldea.
Desde esta época de Estrasburgo hasta el fin de sus días
el objeto de Fausto persiguió incesantemente a Goethe' lle�
nando una gran parte de su vida, tan activa y multiforme.
Muchas veces, contra su gusto y voluntad, pues la obsesión
era más fuerte que él, entendiéndose que Goethe durante su
juventud, mantuvo delaciones artísticas diferent;s a las que
cultivó como anciano ministro y dignatario del Gran Duque
de Weimar.
Hay que hacer notar este detalle, porque solamente des­
pués de examinar los cambios de su vida y de sus obras po­
dríamos darnos clara idea de las dificultades que se op�nen
a la comprensión de su Fausto.
En aquella época, tan fecunda, en que creó su Werther
y su Goetz, el poeta concibió también su Fausto. Los biógra­
fos han averiguado con seguridad que Goethe, en 1765, al ir a
Weimar, llevó consigo el manuscrito de su Fausto, y proba­
blemente también esas escenas de Elena, que más tarde for­
maron la segunda parte del drama. Fué este manuscrito al· que
llamó la historia de la literatura alemana el ''' Urfaust", trabajo

97 '

realizado entre los años de 1773 y 1775, tiempo que pasó el
poeta, después de haber concluído sus estudios en Estrasburgo,
en la casa de sus padres, en Franchurt.
En W cimar, Goethe mismo leyó, para la corte del Gran
Duque, su manuscrito, quemándolo más tarde.
No sabía Goethe que una de las damas de la Gran Du­
quesa, entusiasmada con el Fausto, lo copió después de pedirlo
prest'ado al poeta, y esta copia de la señorita Goechhausen
fué encontrada en 1887 por el doctor Erich Schmídt, más tarde
profesor muy reputado de la Universidad de Berlín. Antes
de este descubrimiento, nada se sabía acerca de la primera
forma del Fausto de Goethe.
De los años de 1776 a 1786 -diez largos años- Goethe
se dedicó a un trabajo muy serio, desempeñando su empleo
como ministro del Gran Ducado de Weimar.
Y por eso casi todos sus planes poéticos permanecieron
en suspenso. En 1786, cuando el poeta, para salvar su vida,
huyó a Italia, otra vez reapareció el plan de Fausto en este
país. Pero como otros motivos poéticos predominaban, tales
como la Ifigenia y el Tasso, el Fausto no prosperó. A su re­
greso a W eimar, Goethe tampoco trabajó en la formación del
drama. Lo modificó sensiblemente y lo publicó como frag­
mento en la primera edición de sus obras, en el año de 1790.
Con esta publicación, el poeta creyó haberse librado de la crea­
ción de su Fausto. Por eso "podría suponerse, sin exageración,
que cuando Goethe volvió a trabajar en el motivo del Fausto , no
la hizo de un modo espontáneo, sino bajo un impulso extraño.
Y en verdad : fué el genio de Federico Schiller, por haberse
encontrado reunidos estos dos héroes de nuestra literatura
clásica, el que estimuló a Goethe a terminar aquel fragmento.
Y fué así cómo, en 1797 volvió a trabaja r en el motivo del
Fausto.
¡ Qué razones tuvo Goethe para considerarse libre de la
publicación del Fausto, con sólo la publicación de un fragmento 1

7

�98

COOPERACION

Ya dij"mos que Goethe concibió el plan de Fausto en la
época en que su alma fogosa se extraviaba después de la sepa­
ració � de Federica Briom. La profundidad de su alma y la
seremdad con que sufrió este incidente, habían inspirado al
poeta su obra como una improvisación. Y después de los diez
años de trabajo al servicio del Estado, al regreso de Italia,
Goethe se desprendió de la obra, dándola a luz. ¿ Por qué, no
pudiendo aceptar el concepto formado en sus días de ju­
ventud, ni modificarlo completamente, Goethe lo publicó de
una vez ?
Sabemos que Schiller empujó a Goethe a volver al motivo
del Fatrnto. En 1797 Goethe escribió la hermosísima dedica­
toria y los prólogo'S que anteceden al drama. No cabe hablar
aquí de las diferencias existentes entre el " Urfaust ' ·, el frag­
mento de 1790 y el drama completo que consiguió publicarse
en 1808, tres años después de la nuuerte de Schiller.
Extraño es que esta publicación de 1808 no haya impre­
.
s10nado tanto al público como hoy podríamos presumirlo. Pe­
ro no hay que olvidar que hacia esta época la situación políti­
ca de Alemania absorbía toda la atención e interés del públi­
co, a causa de haUarse Napoleón precisamente en la cumbre
de su poderío.
El esplendor del Congreso de Príncipes de Erfurt, ciudad
muy cercana a Weimar, donde los actores del Emperador
hacían representaciones únicamente para testas coronadas bo:
rró la impresión y el interés del Fausto.
Además, como ya lo habían hecho notar los primeros crí­
ticos, la obra necesitaba una segunda parte complementaria.
Faltaba a Goethe el amigo que le aconsejara y estimulara a la
continuaci�n d � su drama. Por otra parte, y poco después
_
de la pubhca ?10n del Fausto, Goethe se dedicó en cuerpo y
alma al estud10 de las ciencias físicas y naturales, de las cua­
les resultaron más tarde sus escritos sobre la teoría de los
colores y la morfología.
No antes del año de 1821, Goethe volvió a su obra y fué
.
.
un motivo muy aJeno, venido del exterior, el que le hizo vol-

GOETHE

99

ver a la continuación del Fausto. Lo'S combates que libraban
los griegos por su independencia, que tanto entusiasmaron al
poeta inglés Lord Byron, recordaron a Goethe sus escenas de
Elena. Ya dijimos que probablemente Goethe escribió estas
dos escenas al mismo tiempo que el " Urfaust ".
Hacia esa fecha las completó y las publicó como acto
tercero de la segunda parte. (Año de 1827.)
En el año siguiente, el poeta terminó el motivo principal ,
de la segunda parte. En 1830 se terminaron los tres prime­
ros actos, y por fin, en 1831, un año antes de que muriera
Goethe, fué completada la obra, publicándose como póstuma
en la primera edición total de las. obras de Goethe.
Recapitulación : desde 1770 hasta 1831, sin considerar las
interrupciones, Goethe estuvo ocupado en los motivos del
Fausto. Se comprenderá así fácilm,ente, que la obra no puede
tener una completa unidad, como no sea la unidad ideal que
ofrece la gran personalidad del Poeta.
Por otra parte, es de importancia fundamental recordar
que el drama no desarrolla su tema como una investigación
científica. Y si, leyendo, entramos a la interpretación de la
traO'edia, fácilmente percibiremos varias asperezas en la com­
posición, asperezas que el intérprete tiene obligación de mos­
trar expresamente .
i De qué manera consiguió Goethe la fábula de su drama?
Después de un trabajo rudo y sincero, Fausto acierta a ver
que el último conocimiento se niega a la aplicación del hom­
bre, y reconoce que son inútiles todos los esfuerzos humanos.
Es por esto que Fausto se dedica a la magia, a aquel arte que da
fuerzas sobrenaturales, y por conducto del cual Fausto espera
lograr por fin los conocimientos que tan fervientemente anhela.
De este modo es como Fausto comete la primera culpa, a resul­
tas de la cual vienen otras, de tal manera que al fin de la pri­
mera parte, ]:&lt;'austo es un expiador agobiado por el peso de un
pecado, por más que abrigue la esperanza de salvar�: ·
La expiación necesaria p ara lograr esa salvac10n se pre­
senta en la segunda parte. Allí encontramos al Fausto en
perpetua actividad, tan activo, que puede pronunciar : las hue-

�100

COOPERACION

llas de mis días en la tierra no p o drán borrarse c on el tiem­
�o ' ', _ Y c �nta en la peroración' del drama un c o ro de ángeles :
Quien siempre se aplica c on t o do su ser, puede ser perdo­
nado . "
Así se nos presenta el Fausto de G o ethe c omo un evanO'e­
lio del trabaj o, del trabaj o so cial, al que el p oeta mismo ha­
bía c o nsagrado tanto de su existencia incomparable. Y c omo
una c onsecuencia inevitable de todo l o anterior, aparece fi­
nalmente el tema del Faust o de Go ethe de la manera más
sencilla.
Es verdad que hay dificultades para entenderl o . Pero
estas dificultades se refieren más bien a la m;mera de revestir
el lenguaje y la expresión que a la fo rma y a l os pensamiento s.
En cuanto a la fo rma, no debemos olvidar que la había
preparad o ya la tradición en l os libros populares.
El drama de Goethe se diferencia mucho de aquell os li­
bros en un ·punto : en que su Fausto no hace un verdadero
pacto c o n el diabl o , sino una apuesta que c orresp onde a la
apuesta hecha entre Dios y el diabl o para pro bar la virtud de
Paust o . Esto último se desarrolla en el prólogo, en el cielo .
Lo que Dios profiere acerca de Faust o es c omo sigue :
" Un h ombre de bien en la tendencia c o nfusa de su razón sabe
distinguir y seguir la vía estrecha que c onduce a lo bueno .
Co nsiderando esto, no debe haber ningún tem or de lo que
finalmente ac ontecerá a �'aust o .
No puede negarse que Paust o pierde la apuesta que hiz o
c on Mefistófeles en la primera parte, d onde se atreve a decir :
' ' Si es po sible que yo pueda tenderme en un lecho para rep o ­
sar, que se me dé al instante ; si puedes lis onjearme hasta el
punto que esté c o ntento de mí mismo ; si puedes seducirme con
placeres, que este día sea el último para mí. Yo te ofrezco la
apuesta. ' '
N o viene este mo mento durante la primera parte, donde
Fausto, insaciable corre por el camino de los goces sensuales
que no le dan satisfacción ; pero llega este moment o al fin de
la segunda parte, cuando Fausto exclama : ' ' en tan feliz ins-

GOETHE

101

tante, p o dría yo decir : detente to davía. ¡ Eres tan bello ! dis­
fruto aho ra del momento más bello de mi vida. ' '
Pero no es este un instante de go ce sensual y van o, sino
el instante de un hecho so cial y grande, p orque Fausto acaba
de crear un paraíso en la tierra, paraíso donde viven ho mbres
libres y felices.
Formalmente, el diablo gana su apuesta. Pero la gracia
celeste libra a Fausto de las mano s de Satanás. En el drama
de Go ethe, Faust o no es llevado p or el diablo, c om o siempre
sucedía en l o s libr os p opulares, sino que es salvado y perdo­
nado, c o m o ya l o ha,bía proyectado anteri ormente Lessing,
aquel regenerado r de nuestra literatura, en su plan de Fausto .
El encadenamiento de las ideas no se rec o no ce siempre
muy fácilmente, y esto se debe c on particularidad a que el
p o eta dejó, de intención, en su obra varios pasajes obscuro s.
Y para entender estos pasajes es precis o un trabaj o muy es­
pecial y asiduo, sobre t o do en cuanto se refiere a la segunda
parte. Y esto no se puede l o grar clara y exactamente c o n una
sola lectura. Estas c o nsideracio nes me indujeron a buscar
una interpretación del drama, interpretación sistemática y
lenta, que no puede encerrarse en unas cuantas líneas.
El p oeta, ya lo sabemos, trabajó durante to da su vida en
este tema. Y yo creo que se necesita la experiencia de to da
una vida para interpretar el Fausto con exactitud.
Es c ostumbre en Alemania creer que lo s jóvenes entre
los diez y siete y veinte año s se hallan p oseído s p or la fiebre
del Fausto , y luchan enérgicamente c ontra las fuerzas del no ­
table pers onaje. Sería muy bueno meditar aquí la célebre
frase de Mme. Stael acerca del Pausto de G o ethe : " El Fausto
hace reflexio nar so bre to d o y so bre alg o más que todo eso . "
Es el Fausto de Go ethe el p ostrer drama que se lee en l os
últimos año s de la preparato ria alemana, antes del examen
final. Y en tanto que los demás recuerdo s de la última ép o ca
esc olar no so n muy agradables a causa de los rudo s trabaj o s
del examen, la lectura del Fausto queda grabada en t o das las
memo rias, dejando indeleble una gran impresión para t o da la
existencia.

�102

COOPERACION

Y así s como hay mom�ntos durante nuestra vida en que,
a la vez que releemos el célebre drama, gozamos nuevamente
de la sabiduría y preciosidades de la obra singular. Ordina­
riamente, .una nueva lectura tiene mucho m.ás valor que todos
los comentos.
En Alemania, donde el :B1 austo pertenece al repertorio
general del Teatro, una buena representación se ofrece siem­
pre como el mejor comento. Con deleite recordamos de una
función del " Urfaust ", que dió la Sociedad de Goethe, hace
diez años, en Weimar, en presencia del descubridor del " Ur­
faust ", profesor y doctor Erick Schmidt.
Ya para terminar, es preciso hacer especial hincapié en
lo siguiente : el Fausto de Goethe cumple una función religio­
sa, y esto no debe decirse en sentido dogmático, sino en la
acepción de que es religioso lo que une a muchos hombres en
el mismo sentinúento.
El Fausto de Goethe no es un drama alemán, sino un dra­
ma universal : no pertenece a Alemania, sino a la humanidad.

Notas de actualidad nacional
Las Relaciones entre México y los Estados Unidos
Con el propósito de buscar la reanudación de las relacio­
nes diplomáticas entre los dos países, los gobiernos de Wash­
ington y México, respectivamente, nombraron cua� ro Delega­
dos, dos por cada país, para que celebraran una serie de �onf�­
rencias en las que se tratará de llegar a una decorosa mte_h­
gencia, buscando el restablecimiento inmediato de las relae10nes oficiales.
El Presidente Harding nombró como Delegados para que
lo representaran en las conferencias que se celebran actual­
mente en México, a Mr. Charles B. Warren, y a Mr. John Bar­
ton. El Presidente Obregón nombró como Delegados al Sr.
Ramón Ross, y al Lic. Fernández González Roa.
Las conferencias se inauguraron el lunes 14 de mayo a
las 10 de la mañana en la casa número 85 de la calle de Buca­
reli.
Al inaugurarse las conferencias, el Sr. Ross, en nombre de
la Comisión Mexicana, dió la bienvenida a los señores Delega­
dos estadounidenses en los siguientes términos :
' ' Señores Miembros de la Comisión Americana :
' ' Es un gran placer para nosotros, en la apert�ra de_ estas
conferencias dar a ustedes nuestra más cordial bienvemda . al
país y dese�rles una larga permanencia entre nosotros. El
.
Presidente de la República ha quedado altamente complacido

�104

, •¡

COOPERACION

de ver que 1 Presidente
•
de los Es tados Unidos,
su Excelencia
Warren G. Harding, h
a tenido a bien
e
s
cog
er como represen­
tantes suyo s a dos perso
nas de tan alta distin
ción y de tan
eminentes cualidades
intelectuales y morale
s.
_ Por nuestra parte, no
s otros consideram
os un privilegio al
es tar asociados en esta
s labores con caballero
s tan recto s y
tan a ltas mtiras.
de
E speramos que nuestra
s juntas sean un
paso considerable
hacia el acercamiento
am/istoso de nuestros re
spectivo s pa íse
y con esta esperanza da
s,
mos principio a las con
ferencias. '
El Delegado Warren
'
contestó en los siguien
tes términos :
Señores :
' 'Apreciamos muy altam
ente la cordialidad con
sido recibidos en
que hemo s
México, la cordialidad
de que hemos sido ob­
jeto por t odos y en tod
as partes. Tenemos
mucho gusto en
corresponder a lo que
ha expres ado el Sr. Ro
ss en nombre de
la Comi sión Mexicana
, manifestándole la satis
facción que te­
nemos de que el Gobie
rno Mexicano ha ya no
mbrado para con­
ferenciar con no s otro
s a do s caballe
ros de tan alta distinc
Tenemos confianza de
ión.
que estamos perfecta
mente justificados
de esperar una verd ade
ra cooperación de pa
'
rte de ellos para
llegar a un resul tado
s atisfactorio.
He
mo
s
venido aq uí ani­
m ados de las más am
igables intenciones con
la esperanza de
llegar a un acuerdo pa
ra que México y los
Es
tado s Unidos
puedan una vez más rea
nudar sus relaciones
morales con tod a
cordialida d. Ni el Go
bierno ni el pueblo de
los Estados Uni­
dos tratan de obtener
ventajas especiales en
México, ni nin­
gún derecho que Mé
xico no esté dispues
to a compartir con
otros pa íses. No tenem
os ni la intención ni
el deseo de inter­
venir en asuntos que afe
cten la s oberanía de Mé
xico. Tenemos
la convicción, sin emba
rgo, de que hay cierto
s principios que
consider amos esencia
les como base de la
co operación econó­
mtica entre las nacio
nes. Los principios
de justicia reconoci­
dos po r el derecho int
ernacional deben prev
alecer siempre en­
tre las naciones, a fin
de que el intercambio
comercial pueda
efectuarse con abs oluta
confianza y seguridad
entre los dife­
rentes pueblos. Nosotros
estamos seguros que deb
e existir en-

NO'fAS DE ACTUALIDAD NACIONAL

tre ambos lados de la :frontera la convicción de que el inter.
.
cambw comerci a1 pue de desenvolver se con ab s oluta seguridad
y garant,ias.. N0 hemos vem'do aqm, ª 1·ntervenir en las cuesmtenor
•
.
de Me'xi·co, pero no podetiones locales o de poi-t·ca
l I
mos dejar de ll�m�r: la aten . ,
la necesidad que hay de
;t: ª
xperiencia de la humanidad
aplicar e sto s prmc1p1os que
.
ha demostra do que s on esenc1�1es para las relaciones amisto­
sas y comerm· a 1es p ara la s naciones.
t conferencia no será una
Sinceramente_ espera os u
desilusión para mnguno �e l;s �:: :aíses y que estos gobier­
nos puedan, después reanudar sus relaciones sobre una base
.
' d o d 1 seo•uridad a lo s comerciantes
que tendrá por res�lta
ª
\o: .p!tlses de que en el futuro no
y hombres de negoCios, de am
No sería prudente dar
.
tendran
, nad a de que preocuparse.
ahora un pas o que no fuese fi rmc, n1. echar cimiento s poc o so.
.
hdos. Lo que se haga ah ora d eb e h acerse con el fin de esta.
blecc r nuevas relac10nes entre ambos países, que sean de ca,
racter
permanente No debe haber transacción posible con
.
·
. t e1.
. funclament les que son esenc1·ales para el m
los princ1p10s
.
ª
,
· 1 . Hacer1 o no seria ma•' s que dar cabida a una
cambio comercia
.
, .
desconfianza maléfica que imp; a·lrI'a l a cooperación econom.1ca
- . para ambos paises. Estamos aqlÚ para demostan benefic10sa
.
.
,
trar que los Estados Umdos desean ser tm buen vecmo de Me.
.
,
.
las condiciones que
XICO, Y no tenemos mas ansia que lograr
hagan esto posible. , ,
La Liga Panamericana de Estudi�ntes de Nueva york

y las Conferencias

El Delegado por el Peru, a�tc e1 Consejo Internacional de
.
la Liga Panamencan� de E studiantes de Nueva York' Sr. Antonio Reyes :M:onta lvan, en repr�sentación de la Liga entregó
.
•
.,
a la Delegac10n Amene ana la sigmente cart a ..
-Excelentísimos seño" Nueva York, 5 de mayo de 1923
. .
res Embajadores : La Liga Panamericana de Estudiantes de

�106

COOPERACION

Xueva York, constituída por representantes de las intelectua­
lidades de todas las naciones del Continente Americano, tie­
ne el l1onor de dirigirse a VV. EE. para permitirse solicitaros,
en estos momentos en que se va a discutir un asunto de serio
interés l)ara la armonía y concordia que deben rein�r en nues­
tras Américas, que apelan en todos momentos a la recta justicia
y a la uobl e conciencia de VV. EE. para que el resultado de
e:;as coufo1·encias sea una victoria para los amantes de la Paz
y la Justicia, como sois vosotros, y un sello final a las discre­
pancias que, por desgracia, existen hoy por hoy entre los Es­
tados Unidos y México.
Fundamos nosotros, los que desde hace años luchamos fer­
vorosamente por los bellísimos ideales del Panamericanismo,
nuestro derech o a dirigirnos a VV. EE. en las siguientes ra­
zones :
lo. En que, como intelectuales, nos corresponde el sagra­
do deber de velar por el mejor entendimiento que debe existir
entre todos nuestros pueblos, sin distinción de raza, de exten­
sión territorial o de poder.
2o. En que, cuando llega el momento de zanjar dificulta­
des entre extranjeros, es siempre deber ineludible del má�
fuerte, cristalizar su amplitud de espíritu e hidalguía, destru­
yendo todos los obstáculos que pudieran presentarse para la
feliz solución de aquellas dificultades.
3o. Que en este caso, son los Estados Unidos, l a parte más
fuerte de los litigantes y que, por lo tanto, corresponde a ellos
hacer todos los esfuerzos posibles para eliminar toda causa
tendente a ocasionar, directa o indirectamente, entorpecimien­
tos en la solución del problema que se presente a discusión.
4o. Que la Nación Mexicana ha sido siempre víctima de
las más crueles y odiosas calumnias y que, por lo tanto, la
Delegación Norteamericana a las conferencias que van a tener
lugar en México, al discutir el problema presente, debe hacer­
lo partiendo de bases justas, teniendo en cuenta la situación
actual de México, y dejando a un lado todo criterio hecho con
anterioridad, ya que durante los años de guerra civil han ocu­
rrido hechos lógicamente derivados de aquellas luchas intes-

NOTAS DE ACTUALIDAD NACIONAL

107

tinas, las cuales en nada deben afectar �i, afecta� la situación
político-administrativa actual de la Nac10n Mexica�a. .
5o. Que México disfruta actualmente de paz bie� cimen­
tada habiendo desaparecido por completo hasta los mas re1:1,o­
tos síntomas de desacuerdo entre la familia, ? que, a excepc10n
de unos insio·nificantes grupos disidentes, sm valor represen­
tativo de ni�guna especie, y sin ideales ni bai�dera algunos,
t.odo el pueblo mexicano se encuentra hoy ded�ca�o a 1� r�.,
· IJaís , con un patnot1smo srn hconstrucc10n econo'mi· ca de su
mi·t es que ha merecido el a1Jlauso del mundo entero.
.
.
.
ha _demostia60. Que la actual Administración _1\�e�rnana
do prácticamente su capacidad para dingir los -�estmos de la
nación acertada y patrióticamente, como tam.bien sus deseos
de coo�erar en todo momento, con los demás pueblos del �un­
do hacia e l establecimiento de una amistad Y armonía positiva­
mente sinceras.
7o. Que es humanamente indispensa�le que, en el programa de VV . EE · , para la solución de las. dificultades entre vuestra grande nación y la República Mexicana: ,no i_n
· fluya _ e1 pre
dominio de índole comercial, sino que tamb:e� eJ�rza su noble
·nfluencia en aquellas conferencias el esp1ntuahsm.o estado­
�nidense, aquel espiritualismo filantrópi�o de que, con tanta
frecuencia, hace uso la nación norteamer�cana.
Perfectamente confiados, con la cert1dumb e n:as g�ande,
_r
con esperanzas justamente fundadas, y en la mtehgenma an­
helada de que, a los estudiantes, que son lo� _e�labo�es ue
:
.
unen 1 a cadena humana , cuyo rumbo han de d1r1gir
mas tarde,
. .
se les debe escuchar, y aceptar sus msrnuaciones, y� que en
ellos no obran más sentimientos que los de concordia Y · fra­
ternidad universal, hacemos votos sin�ero� porque vuestra
permanencia en nuestra hermana república sirva para que que­
d e demostrada la justificación de nuestro exhorto a VV . EE.
os enviamos anticipadamente las felicitaciones calurosas de
ias juventudes americanas que representamos, Y que os con­
templan con ansiosa expectación en estos momentos de prue­
ba para toda la América.

�108

COOPERACION

LIGA PANAMERICANA DE ESTUDIANTES DE NUE­
VA YORK. A los Excelentísimos señores Charles B. Warren y
John B. Payne, Enviados Extraordinarios del Gobierno Nor­
teamericano a la República Mexicana.

Inauguración del Primer Congreso de Escritores y Artistas

El miércoles 16 de los corrientes, a las once y media a. m.,
en el Salón de Actos de la Escuela de Minería, y bajo la Pre­
sidencia del Sr. Lic. José Vasconcelos, en representación del
Sr. Presidente de la República, tuvo lugar la formal inaugu­
ración del Primer Congreso de Escritores y Artistas. Duran­
te la sesión de la tarde se presentaron a la consideración del
Congreso, entre otros, los siguientes proyectos : Fundación de
la Casa del Artista, del Sr. Manuel Sierra Magaña ; Proyecto
de Confederación de Productores Mentales, del Sr. José Ma­
ría Benítez, y Proyecto de Cooperativa de Producción y de
Resistencia Artística y Científica, del Gral. Lauro G. Caloca.

El Tercer Congreso Nacional de Ayuntamientos
El domingo 20 de los corrientes, a las diez y cuarenta mi­
nutos de la mañana, bajo la Presidencia del Ejecutivo Fede­
ral, Gral. Alvaro Obr_e gón, tuvo lugar la solemne inauguración
del Tercer Congreso Nacional de Ayuntamientos, en el Teatro
Principal de esta ciudad. El Lic. Gabriel García Rojas, Pre­
sidente de la Comisión Permanente del Segundo Congreso Na­
cional de Ayuntamientos, saludó a los Delegados haciendo bre­
vemente la exposición de los principios conquistados por la
revolución que inscribió en sus banderas, entre otros, el prin­
c_ipio de la Libertad Municipal, afirmándolo en la Constitución
de 1917, promulgada en Querétaro.

NOTAS DE ACTUALIDAD NACIONAL

109

Convención Nacional de Mujeres
El 20 de los corrientes, a las once horas, �omenzó a fi::n.
cionar en M'ex1·co l a Primera Convención. Nacional de, :MuJe.
algun tiemres, d· e acue rdo C on la convocatoria expedid a hace
.
, .,.,..
.
.i.uuJePanamericana Cte
.....,.., Mexicana de la Liga
.u,a.. ...,,..,
po por 1a n
· ·
.
,
,
,
IDJmsF
res, fundada el año pasado con motivo del Co�g1eso_ �
ta de Baltimore. El acto tuvo lugar en � l _Salon_ p rmcipal de
la Escuela Nacional de Conwrcio Y Adllllrustrac1on.
Entre los puntos más importantes del progra� ª de este
,
Congreso se cuentan los que se refieren a la educac: o� sexual,
control de la natalidad, la Paz Universal y la abohc10n de la
pena de muerte.

El Ayuntamiento fundará varias escuelas
El Alcalde de la ciudad ele México_, Sr. Jorge Prieto Lau­
rens h a anunciado que el Municipio va a proceder en breve
a la 'construcción de edificios que se destinarán a escuelas sos­
_
tenidas por el Ayuntamiento. El plan bajo d cual func1��a­
rán nuestras escuelas ha sido confiado a expertos en educac10n.

Las fiestas de la Primavera
Con i�usitado entusiasmo la ciudad celebró, e� 20 de los
corrientes, las fiestas organizadas por el Ayuntam�ento de la
.
_
ciudad .para dar la bien venida a la Pr1mavera, habie� d? obte­
nido el primer premio, en el d� sfi1 e, de Carros A 1 e oncos, el
_,
,�
Carro " La República Cooperativa y el. de la , Federac10n
de Estudiantes ".
Ocupando un automóvil cuya ca�rocería se oc ultaba baJo
,
un tupido a;rmazón de flores, el Presidente Obregon, acompa1

�110

COOPERACION

ñado de su esposa y familia, también tomó parte en el desfile
de carros alegóricos. El carro la ' ' República Cooperativa ' '
fué encargado a la Unión de Ebanistas.
Sobre e � tablado, que representaba la tiel'l'a de la Repúbli­
ca Cooperativa, se encontraban caracterizadas todas las activi­
dades : Una pequeña se encontraba sentada frente a la máquina
de c_:,oser ; un niño :apatero hacía un par de zapatos ; un pe­
queno sastre atendia la hechura de un traje ; y todos los ofi­
cios estaban allí representados : Ferrocarrileros Agricultores
etc., etc. Esta fiesta floral constituyó una briÚante nota so:
cia1 Y un legítimo triunfo para el .Ayuntamiento capitalino.

El nuevo Gobernador de Sonora
En sesión celebrada el 14 de los corrientes, 1a Legislatura
del Estado de So'nora nombró Gobernador interino del mis­
mo Estado al Sr. Flavio A. Bórquez, que había venido des­
empeñando el puesto de Contralor General de la Nación. La
Legislatura sonorense concedió al Gobernador Constitucional
Sr. de la Huerta, un nuevo permiso para que siguiera desem�
peñando el cargo de Secretario de Hacienda en el Gabinete del
Presidente Obregón .

Pasajes Standard en las Líneas Nacionales
Según publicaciones hechas en la prensa del 14 de los co­
rrientes, en el último acuerdo que el Secretario de Comunica­
ciones cele�r� con el Presidente de la República, quedó apro­
bada la sohc1tud que elevó a ese Departamento de Estado la
Direc? ión de los Ferrocarriles Nacionales, relativa a que se le
autonzara para standa,rizar las tarifas de pasaje en todas las
líneas del sistema.
Las tarifas aprobadas señalan la cuota de cuatro y medio
centavos por kilómetro en primera y dos y medio centavos en
segunda, sin recargo de ninguna especie.

Notas de actualidad extranjera
Las diversas religi�nes en el mundo
dedor de 1,746. 000 ,000
En el mundo viven actualmente alre
son cristianos y más de
de habitantes, de los que 566. 204,000
religiones.
mil millones pertenecen a diferentes
:
en
en
ivid
Los cristianos se subd
de cismáticos grie­
27 3.500,000 de católicos, 121. 801,000
estantes. Los cristianos
gos ortodoxos y 170 . 000 ,000 de prot
374.000 ,000 en Europa,
viven : 141. 000 ,000 en las Américas,
y 14.100,000 en Oceanía.
30 . 000 ,000 en Asia, 7.500,000 en Africa
, 000 diseminados en
Los judíos son alrededor de 14.000
las cinco part es del mun do.
los que cerc a de
Los mahometanos son 350 . 000, 000 , de
en
0 en Africa, 40 . 000 , 000
220 .000 ,000 viven en Asia, 8 0. 000 ,00
s.
rica
o en las Amé
Oce anía, 8. 000 ,000 en Europa y el rest
vive n en Asia.
que
000
,
000
135.
Los budistas son
en el Indostán. Los
Los hindús son 210 .000 ,000 y viven
en su totalidad en China,
confucistas son 30 2.000,000 y viven
dispersos en diferentes
con excepción de 180 ,000 emigrantes
partes del mundo.

El nuevo Primer Ministro de Inglaterra
Por renuncia de Mr. Andrew Bonar Law, el Canciller del
•resoro, Mr. Stanley Baldwin, fué designado por el Rey Pri-

�112

COOPERACION

mer Ministro de la Gran Bretaña, el 22 de los corrie ntes. El
nombramiento d e Mr. Baldwin, aunque ya era espera do, no
d ejó de p roducir se nsación en Londr e s, pues algunos p romi­
nentes funciona rios aseguraban que Lord Curzon e ra e l que
mayores probab ilida de s t enía para lle gar a la Je fatura d el
Gabin ete.

El valor del marco
Comunican de Londres qu e e l marco alemán ha sufrido
una nueva de pre ciación y que en la actualidad se cotiza en el
me rcado a 290,000 por libra esterl ina, lo qu e viene a establ e­
c er un nue vo recor d de depreciación.

Nuevo Cable Submarino entre Londres, Islas Azores
y Estados Unidos
El 22 de mayo e l Pre side nte de la Postal Te legraph Com­
m ercial Cables anunció en Nueva York que la compañía qu e
preside acaba de firmar contrato para la instalación del
cable más grande del mundo entre Nueva York y Londre s.
Los trabajos come nzarán e l día primero de agosto próximo.
El cable está ya en construcción en la Te legraph Construction .
Desde 1910 este es e l primer cable trasatlántico entre Europa
y América. Mr. Mackay asegura que la nueva línea prestará
un servicio igual a dos de las e xistentes en la actualidad
aventajando a todas e n su rapi d ez. Las dimensiones del n ue�
vo cabl e exce de n a to das las e xistentes e n e l presente y se cal­
cula que en ambas direcciones pu e de n ser · transmitidas 600
letras por minuto. La ruta elegida es la línea de las Azores.
Allí se e stablec erá una conexión con el cable ya existe nte. La
distancia de Nu eva York a las mencionadas islas es de 2 760
mi llas. El cable se unirá a otro de 320 millas que se te nderá
este verano entr e Inglaterra e Irlanda.

NOTAS DE ACTUALIDAD EXTRANJERA

113

de Rusia
500 fusilados por conspirar en contra
de Pet rogrado que
El 16 d e los corrientes comunicaron
n contrarrevolucionaria
se había descubierto una conspiració
rsonas fueron aprehendi­
en Moscú. Varios c entenares d e p e
res :
suce diendo lo mismo en estos luga _
das en la capital rusa,
i­
cap
,
n
a
Kaz
en
y
a Rusia,
Kharko:I' y Kie:I', Ukrania ; en Tul
das
pasa
n
o
r
fue
p ersonas
tal de la República Tártara. 548
por las armas.

a de las Naciones
Abisinia quiere entrar a la Lig

a de las Naciones ha
Comunican de Ginebra que la Lig
hay en Abisinia más de
sido informada de qu e actualmente
bres, mujeres Y niños, Y
dos millones de esclavos entre hom
i­
r año. Des de qu e te �
qu e este tráfico ha aumentado año po
m­
su
r
sabe
izo
h
ierno de Abisinia
nó la Gran Guerra el Gob
pero quedó
e admiti era en la Liga ;
l
e
s
que
r
cita
i
tención de sol
la pri­
será
vos
escla
e
ión de tráfico d
e stableci do que la abolic
uta la
disc
se
que
de
tes
mera condición que se impondrá an
solicitud.
El imperialismo yanki y Mr. Hughes

El S e cretario de Estado Hughe s, al pronunciar un dis­
curso e l 16 de los corrientes, ante la Confe rencia Nacional de·
Trabajos Sociales, manifestó que era ocioso hablar de pros­
cribir la guerra mie ntras los pueblos no se emp eñen en man­
tener la paz. Re firiéndose a las Repúblicas de la América
Latina y a la política qu e debe seguirs e para su desarrollo _ Y
para ' ' asegurar su indep endencia e inmunidad contra la m­
triga e xtranjera ' ', de claró que sólo aquellos que sufren de
' ' indigestión m ental no pue den comprender que los Estados
Unidos no tie nen designios imperialistas. ' '

�114

COOPERACION

Y luego agregó : " Pero yo pon
go en tela de juicio si los
esfuerzos de este Gobierno dur
ante cien años han dado por
resultado el promover un ent
endimiento de buena voluntad
en la América Latina, como los
recientes y bien dirigidos es­
fuerzos de los filántropos norteam
ericanos para combatirr- las
enfermed�des han contribuíd
o directamente al bienestar de
la humarudad. "

El sistema Parlamentario en Ru
sia
Infor�a� de Moscú qlie poc o a poc
o se va implantando en
_
R�sia el regimen parlamentario.
El Parlamento se compon­
d�a de dos Asambleas: la Primera
Cámara con stará de 360
miembros nombrados por los Con
gresos de los Soviet; la Se­
gunda Cámara contará de 128 mie
mbros. Será una especie de
Congreso Federal.
usía Ukrania, las ocho Repúblicas
. �
autónomas y los 14
:
Distritos mdependientes que com
ponen la Rusia Soviet ten­
drán, cada uno, cuatro representan
tes en esta segunda Cá�ara.
Estos representantes serán nombra
dos por el Comité Eje.cutivo
d� cada Nación. El sufragio dire
cto del pueblo no tendrá
nmguna intervención en la Constit
ución de este Parlamento
'
que obdecerá ciegamente las órdenes
de los Soviet.

Los diez hombres más ricos del
mundo
Hace 20 _años xistía en Detroit
un hombre ape llidado
_
Ford, de oficio mec:amc
o, que tenía participación en una
em­
presa automovilística que giraba
apenas veintiocho mil dóla­
res. Hoy el nombre de Ford corr
e en la· historia del mundo
com� el hombre más rico de la
industria automovilística, cu­
yos mgres s netos son de 119 mill
�
ones de dólares al año, que
al 5 por ci nto representan un
capital pot encial de 2,380 mi­
:
llones de dolares oro. Este hom
bre extraordinario 1 hablando
a un corresponsal del " New Yor
k Times ", ofreció la lista de

NOTAS DE ACTUALIDAD EXTRANJERA

115

los 10 hombres más ricos del mundo, colocándolos en el si­
guiente orden por categorías de capital : Henry Ford, John D.
Rockefeller, el Duque de Westm5nster, Sir Basil Saharoff,
Rugo Stinnes, Percy Rockefeller, Barón H. Mitsui, Barón K.
Iwasaaki, J. B. Duke, George F. Baker y T. V. Walker. Esto
por lo que respecta a la riqueza individual, pues en cuanto a
la riqueza familiar, Ford la clasifica de la siguiente manera :
Roth Sholds Desoues Huggenheims, los Vanderbilts, los We­
yerhaeusers, ' los Lewyerhausers, los Astors y por último los
Mellons . Sin embargo, hace observar que ninguna familia
tiene una fortuna que supere a la de quinientos cincuenta mi­
llones de dólares en que se calcula la de Ford.
Santo Domingo y la Quinta Conferencia Panamericana

Con motivo de la reciente Conferencia Panamericana ce­
lebrada en Santiago de Chile, el Delegado dominicano, según
los cables, " promovió un verdadero escándalo al protestar
enérgicamente contra la ocupación militar de Santo Domin• go, por fuerzas de los Estados Unidos. ' '
El Congreso Nacionalista de la República dominicana, le­
jos de desautorizar a su representante, confirmó su actitud
enviando al Presidente de la Conferencia el siguiente escrito :
" Congreso Nacionalista de la República Dominicana.-San­
to Domingo, R. D., mayo 2 de 1923.-Presidente Quinta Con­
ferencia Internacional Americana.-Santiago de Chile.-El
Congreso Nacionalista, Institución creada por los patriotas dó­
minicanos para defender y preservar la integridad política ·y
territorial de la República Dominicana, por vuestra honorable
mediación ocurre a fa Quinta Conferencia Internacional Americana, y expone :
Que el entendimiento recién concertado en Washington
entre el Secretario de Estado Norteamericano y algunos cau­
dillos políticos dominicanos no constituye una justa, franca Y
sincera revocación del estado de vasallaje político Y econó­
mico que el ejército de los Estados Unidos de Norteamérica

�116

COOPERACION

le viene imponiendo al inerme pueblo dominicano, desde hace
siete años, por la fuerza de las armas, y en ostensible violación
del Derecho Internacional Público, así como de las Conven­
ciones Especiales a que han debido estar recíprocamente su­
jetos el Estado opresor y el oprimido. Que por lo tanto, lejos
de constituir una honesta solución libertadora, dicho convenio
no es otra cosa esencialmente que una humillante legitimación
del atentado cometido por el ejército norteamericano contra el
derecho, el honor y los intereses vitalicios de la República
Dominicana, al par que la perpetuación de semejante orden
de cosas y sus desintegrantes _ consecuencias. Que el pueblo
dominicano denuncia y repudia el protectorado que por virtud
de tal convenio se pretende imponerle subrepticiamente, mien­
tras mantiene inalterable su protesta contra la ocupación mi­
litar norteamericana y afirma su resolución de recatar y hacer
valer y respetar, sin restricción alguna, los atributos de so­
beranía a que tiene derecho como entidad política indepen­
diente. Y a fin de que la propia determinación de los pueblos
sea una viviente realidad en cuanto a las naciones que cons­
telan el Mundo Americano y en interés de afianzar los lazos
de confraternización continental en cuya leal insistencia el
ideal panamericanista no pasará de ser noble aspiración eva­
nescente, suplicamos a la Quinta Conferencia Panamericana
que pida al Gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica
la inmediata cesación de toda ingerencia usurpatoria en los
negocios públicos de la República Dominicana y la incondi­
cional evacuación del ejército que mantiene abusivamente des­
tacado en los dominios territoriales de la misma. Doctor Amé­
rico Lugo, Presidente ; Comité Ejecutivo : Lic. R. Estrellas
Ureña, Presidente ; Presbítero Rafael C. Castellanos, Luis F.
Vidal, Doctor Federico Henríquez y Carvajal, Félix E. Me­
jía, Lic. Emilio Prudhomme, Doctor Luis E. Aybar, Emilio A.
Billini, Lic. Manuel Piña Benítez, Enrique Valdez, Lic. Mario
A. Savillón, Doctor Miguel E. Castro, Fabio Fiallo, Doctor
Teófilo Hernández, Andrés Pérez, Gral. Ramano, Lic. Enrique
Henríquez, Lic. M. A. Peña Battle, Secretario. "

J U N T A D I RE C T I V A D E L A A C A D E M I A
Presid ente, Licenciado Emilio Portes Gil.
Secretario, Julio Jiménez Rueda.

Grupo de Estudios Históricos:
.
Presidente, Juan de Dios Rob! edo .
Secretario, Ignacio B. del Castillo.
.
Vocales: Ricardo Covarrubias, Roberto Nieto e Y.
Pérez Vargas.
Grupo de Estudios Filosófi � os: .
.
Presidente, Licenciado Alfonso Crav10to.
Secretario Xavier Serondo.
Vocales:
Traslosheros y José Bulnes S.

A.

Grupo de Estudios Sociales:
.
.
Presidente, Licenciado Ezequiel Padilla .
Secretario, Onésimo González.
Vocal, Aurelio M. Peña.

Grupo de Estudios Políticos:
Presidente, Doctor Jqsé Manuel Puig y Casauranc.
Secretario, Miguel Torner.
Grupo de Estudios Económicos:
. . ·
.
Presidente. Licenciado Aqmlmo � - � ama..
Secretario, Licenciado Manuel Villavicenci o :
_
Vocales: Eduardo Beltrán y Mendoza, Mauricio Gomez, Salvador Wing F. e Ignacio Centurión.
Grupo de Estudios de Legi slaci � n y Jurisprudenci �: • .
_
_
•
Presidente, Licenciado Gabnel Garcia Ro1as.
Secretario Licenciado Víctor J. Velázquez .
Vocales: Licenciado Moisés Huerta, Luis Ramírez
Corzo y J. Reyes San Germán.
Grupo de Estudios Estadísticos:
Presidente,
Secretario, Francisco J. Gamoneda.
Grupo de Estudios Educacionales:
.
Presidente, Profesor Carlos Mariano Samayoa.
Secretario, Gabino A. Palma.
Vocales: Marcos Esmerio, Pedro Suárez, Hum
berto Gómez Landero y Julio S. Hernández.
GruJo de Estudios Literarios y Artísticos:
Presidente, Jesús B. González.
Secretario, Francisco González Guerrero.
Vocales: Guillermo Marín y Salomón Kahan.
Grupo organizador de la Universidad Popul�r:
_ Vizcarra.
Presidente, Profesor Ruben
Secretario, Luis Enrique Erro.

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GUILLERMO MARIN

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                  <text>La revista Cooperación, la cual, se editó mensualmente a cargo del Lic. Julio Jiménez, a través de la Academia de Estudios Políticos y Sociales (AEPS), entre diciembre de 1922 y octubre de 1923, como el medio de divulgación oficial del Partido Cooperatista Nacional. Su objetivo era tejer lazos de solidaridad entre el Congreso y la Universidad a través de la publicación de disertaciones que, mediante el estudio de la realidad mexicana, propusieran formas de solucionar los grandes problemas nacionales. Su lema: Es una revista abierta a todas las tendencias del espíritu.</text>
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                <text>La revista Cooperación, la cual, se editó mensualmente a cargo del Lic. Julio Jiménez, a través de la Academia de Estudios Políticos y Sociales (AEPS), entre diciembre de 1922 y octubre de 1923, como el medio de divulgación oficial del Partido Cooperatista Nacional. Su objetivo era tejer lazos de solidaridad entre el Congreso y la Universidad a través de la publicación de disertaciones que, mediante el estudio de la realidad mexicana, propusieran formas de solucionar los grandes problemas nacionales. Su lema: Es una revista abierta a todas las tendencias del espíritu.</text>
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                <text>Marín, Guillermo, Administrador</text>
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                <text>Palma, Gabino A., Secretario de Redacción</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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                    <text>IAUOTFCi

,.

COóPERACfON

ORGANO DE LA ACADEMIA DE ES­
TUDIOS SOCIALES Y POLITICOS DEL
PARTIDO COOPERATISTA NACIONAL

�mo l.-Núm. 4
�o de 1923

..

�Programa mínimo del Partido
Cooperatista Nacional
El Partido Cooperatista Nacional
fija sus modernas orientaciones eco­
nómico-sociales y define su programa
político.

FONDO

lllCARoo COVARRUBJA9

ONSINA·
A ALF
L
L
I
P
CA
,..nsITARlA
:e·°' l,:', \ '-'
BIBLIO'f¡
N. L:
U. A.

MANIFIESTO A LA NACION
A partir del movimiento revolucionario, es un hecho que
la estructura del país ha sido profundamente conmovida. Re­
sueltas en imperativos de la ley las aspiraciones más legíti­
mas, y elaborados los principios de reforma en una doctrina
nacional, no queda ahora sino la intensa labor de realizar cada
"desiderátum" de progreso.
Por estas circunstancias, obsérvase en todos los ciudada­
no¡;; la tendencia a organizarse debidamente para esta nueva
fase de la lucha, que deberá hacerse de una manera pacífica
Y por los medios establecidos en el vigente Derecho Constitu­
eional. Nada más oportuno, entonces, que las agrupacionc8
políticas se dispoHgan a participar en una labor tan difícil, y
,;;inceramente conh'ibuyan a la orientación de la opinión.
Caracteres de los partidos mexicanos
Desafortunadamente no se ha establecido aún en el país,
,,¡ hábito dem,ocrático que consiste en la función permanente

J:

�COOPERACION

de grandes partidos nacionales e institucionales
, que difiera.u
en sus puntos de vista respecto de la soluc
ión de los proble­
m.a¡¡ patrios, y propongan métodos y procedim
ientos confor­
me a un criterio predeterminado. Se observa
que los elemen­
tos de actividad política, en especial los de
tenden_cias avan­
za.das, se ligan exclusivamente cuando la luch
a reviste el ca­
rácter de un movimiento arma.do, en tanto que
en las conti. en­
das electorales ocurre lo contrario : 1.ma profu
nda división y
a.un subdivisiones, casi por diferencias personales
, que dan
origen a numerosas y deficientes organizaciones,
cuyo único
:fin no parece otro que el éxito electoral.
Las tendencias conservadoras y las
tendencias avanzadas
Se considera, sin embarg·o, que subsisten en pie,
con vida
latente' las dos tendencias contrarias que en la
historia de
I
todos los pueblos se significan: la tendencia. a la
•,
oonservac10
n
de .las instituciones., las costumbres, el derecho y los
mét.odoz
establecidos y tradicionales, y la tendencia aJ. desen
volvimien­
to y reforma progresiva de la. estructura social.
La primera
tendencia se exterioriza por querer el predomin
io de los gra11des intereses privados, para los que se busca
un apoyo exclu.;ivo del Estado, así como por el propósito de
aumentar la ri­
queza fiscal en detrimento de la riqueza pública.
La segunda
tendencia propugua por una jngerencia del Esta
do que refre­
ne el poder de los grandes organismos financiero
s, regule lo¡;;
,1ervicioi;; de interés público y favorezca la. mejo
r distribución
de los inatnunentos de la Industria. Son tales
tendencias l�
qne 6e denominan, con cierta impropiedad
y anacronismo:
tendencias- ''conservadoras'' y tendencias
''liberales.''

PROGRAMA .MINIMO DEl, PAR
TIDO C. NACIONAL

5

Categorías históricas de la polític
a
El atento estudio de los fenómenos
políticos en México,
da empero, la convicción de que ya no
es ajustado a. la. reali­
dad, considerar que la denominación
de ''conservadores'' co­
rresponda a tendencias que luchen,
hoy día, por principios a
intereses, como por los que lucharo
n desde 1856 hasta el de­
rrumbamiento imperialista en Que
réta.ro, de la propia suerte
que no es conforme a la realidad,
a.flrma.r que los elemento.
"liberales" quieran exclusivamente
las tesis proclamadas en
el segundo y último tercios del siglo
XIX, que funda.mental.­
mente se resolvían en la aspiración
al ;Estado laico, y subsi­
diariamente al régimen republican
o nacional. Por el contra­
rio, las orientaciones modernas han
determinado cambios pr0fundos en las premisas de todos los
programas, máxime cuau­
do los puntos antiguos de controv
ersia, a saber: emancipación
de España, federalismo y laicism
o, fueron sucesivamente re­
,-;ueltos en situaciones de hecho,
de acuerdo con las tendencias.
avanzadas, y convertidos sus pri
ncipios en imperativos lega­
les. Constituyen, pues, simples
"categorías históricas", para
hablar en el lenguaje de la inte
rpretación económica.

La revolución
:Nuestro último movimiento
revolucionario, originado por
el asesinato del Presid
ente Madero, es uu palpable eje
mplo cie
que las necesidades del
país y sus deseos, van indudablem
inás allá de los pri
ente
ncipios liberales clásicos '' strictu
así como de que las
sensu' ',
resistencias están significadas por
elementos qu
otros
e, como los grandes capita
les, instituciones ban­
carias Privadas
y terratenientes latifundistas
clnsiv amente
, no son ya ex­
los elementos eclesiástico
s.
Pu
ede citarse en
ªPoyo de nuest
ra afirmación' el decreto de
12 de diciembre d�

�6

COOPltRACION

PROGRAMA MINIMO DE[, PARTIDO C, NACIONAL

1914, decreto que constituyó la bandera social durante la lu­
cha, y en el ·cual se inicia una tendencia a rectificar el Código
Supremo en consonancia con las apremiantes necesidades pú­
blicas y para satisfacer las reformas exigidas por la opinión.
Por tanto, es incuestionable que el carácter dominan te
de las actuales tendencias avanzadas, no es otro que el deseo
de un mejor ajuste de las condiciones económicas y una ele­
vación moral de las clases desposeídas, aspiraciones una y otra
que -son ya universales.

principios, y usurpando el nombre y la bandera del Cooperatis­
mo, constituyeron agrupaciones burocráticas, sin otra mira
que la perpetuación en el poder para su beneficio personal.
El Partido Cooperatista no ha podido por estas circunstancias
intensificar la propaganda de su nueva doctrina en toda la Re­
pública ; pero es indudable que el anhelo de transformar las
condiciones de la vida social en función de la voluntad de
' ' cooperación ' ' económica, ha sido aJgo surgido casi espontá­
neamente en todas partes y vigorosamente apoyado por los
pensadores contemporáneos.

¿Qué significa una: tendencia como la nuestra?
En esta virtud, precisa que cuanto antes las organizacio­
nes políticas de México se definan, adopten una. situación y
una. ideología que les sea particular y esté de acuerdo con los
últimos datos del problema social. Por ello, el Partido Ooope­
ratista. Nacional, se presenta. como una organización que habrá
de resolverse en verdadera fuerza concentradora de las acti!
vidades de todos los elementos progresistas de l a República.
Resueltamente queremos ser los representantes &lt;le estas ten­
dencias de mejoramiento social, e incorporar a nuestro progra­
ma jllSt&amp;mente las cosas que hasta a.hora permanecen indefini­
das o inexpresadas en las demás agrupaciones políticas.

La nueva doctrina de "Cooperación"
El Partido Cooperatista. ha tenido un origen merament e
local, en la ciudad de México y con motivo de las cuestiones
municipales ; tiene una breve y brillante historia, si se consi­
deran los esfuerzos que ha desarrollado cerca del Ayuntamien­
to de México, sus luchas por la efectividad del sufragio, .y las
que ha sostenido en contra de elementos que, habiendo sido
alguna ves acogidos en el seno del Partido, traicionaron sus

Un propósito de solidarizar esfuerzos
Pero ahora, definitivamente vencidos los obstáculos que se
acumularon a nuestro paso en la ciudad de México, y desacre­
ditada en absoluto la causa del grupo que usurpó el nombre
del Partido Cooperatista, así como una vez consolidado con
la sangre de más mexicanos el principio de la inviolabilidad
del sufragio, queremos solidarizar a nuestro esfuerzo el de
todos los ciudadanos que piensen, sientan y quieran como nos­
otros. Ellos deben saber que tendremos enfrente los grupos
vinculados a la actual organización social ; grupos cuyo int0rfis estriba en la conservación de los viejos moldes de los anti­
guos procedimientos que no han hecho otra cosa que favore­
cer la concentración de la riqueza, de las comodidades y de la
�I�s�ración, en manos de oligarquías de todos colores, en per­
Jutc10 de la. inmensa mayoría del pueblo, que es justame
nte la
que trabaja y da positiva vitalidad a la patria.
Los hombres que han sentido la honda preocupación por
el ;P0rvenir ; los brazos que han lucha
do en las fraguas, o han
abierto los surcos de la
tierra, o han tomado un arma para
1 r
t rum har re gímenes opresivos ; los hombres que han medita­
&lt; 0 cu lo que esper a
a nuestros sucesores ' aquellos que quisiel"ill
' sNenerosamente, desde ahora, el cambio de las cosas
, todos
son nuestros correligio
narios, todos ellos serán los que inte-

�l

8

COOPERACIUN

gren nuestras filas, los que se dispongan &amp; org-a.nizar y e, hMW
efectivos nuest1'06 propósitos.
Tres principios fundamentales

Por las consideraciones expuestas, el Partido Cooperaüsk
funda como base de su programa, los principios contenidoe &amp;u
las tres proposiciones siguientes :
Primera : El Partido Cooperatista establece su doctrina
�ocial en : ' ' obtener progresivamente un nuevo ajuste de las
condiciones de la. sociedad, en el que la lucha de clases y la
concurrencia, queden substituídas por la cooperación econó­
mica. y la solidaridad moral ". Bl Partido Cooperatista adop­
ta como lema : ' ' Cooperación y Libertad' ' ; es decir : ' ' eficien­
te sistematización de la actividad individual para un fin co­
mún " y " respeto e inviolabilidad de los individuos, sin ot.ra
l imitación que el interés público.
,,
Segunda : El Partido Cooperatista establece como doctri­
na política : la formación de una vigorosa nacionalidad en Mé­
xico, así como la realidad práctica de las modernas institucio­
nes democráticas. ' '
Y, tercera : El Partido Cooperatista juzga que, dentro de
los lineamientos generales de sus tendencias avanzadas, debe
formularse en cada caso, teniéndose en cuenta tas necesidades
del momento, un programa concreto y práctico, de posible e
inmediata realización, que contribuya a los propósitos funda­
mentales del Pa,rtido.
Quince puntos de acción

En esta virtud , el Partido Cooperatista sostendrá como
" Plataforma Nacional", los siguientes quince puntos :
I. Que la acción de los Partidos Políticos, no se ejercite
exclusivamente en el seno del ·Poder público, sino en todos 106
aspectos de la vida colectiva.

PROGRAMA MINIMO DEL PARTIDO C. NACIONAL . · .� ,, B I A S

II. Que el Estado no sea- ya una simple organización polí­
tica, sin o que cumpla fines �s �ncialmente sociale� .
JII. Que la libertad política, la del pensanuento y la. de
nseñan.Za, estén ampliamente garantizadas, sin otras lim.ita­
:iones que las marcadas por el interés social.
IV. Que la educación se difunda y penetre en toda la Re­
ública I en los campos, en las fábricas y en las ciudades, de­
iiiendo buscarse la autonomía de los Centros Universitarios e
Institutos de especialización técnica.
v. Que se obtenga para cada ciudad. una organización mu­
adecuada, basándola en la autonomía y honorabilidad
pal
nici
de su administración, la equidad en la distribución de las con­
tribuciones y la eficiencia de los servicios.
VI. Que se lleve a efecto el fraccionamiento de la gr&amp;ll
propiedad agraria, mediante justa indemnización se institu­
yan las escuelas rurales, las Cajas Cooperativas de Crédito
Agrícola, y se adopten todas las medidas que tiendan a la
conservación y transmisión de la propiedad fraccionada, la
elevación económico-moral del campesino, la debida restitu­
ción de ejidos a los pueblos y la utilización de los modernos
sistemas de cultivo y los instrumentos mecánicos. Y que se
adopten todos los medios prácticos que conduzcan a la progre1-;iva socialización de la tierra.
VII. Que el impuesto se limite a gravar la tierra, las ga­
nancias y las sucesiones simplificándose el procedimiento fis­
•·al Y dejándose libre toda pequeña transacción y el Patrimo­
nio de familia.
Vlll. Que el Estado favorezca la irrigación de las tierras
Y el progreso de las comunicaciones ferroviarias, los caminos
lla cionales o vecinales, la navegación me1;cante y los canales
.v puertos .
�X. Que se tienda a la socialización progTesiva de la.s gran.
d;8 dustr
ias de servicios públicos ; se dicte una amplia y
1;U
"·
.
, del trabajo ;
a�'eetiva. legislacion
se procure el fomento de las
ocia,
ob
&lt;·oopera ivos �ras Y la difusión y adopción de los sistemas
Y smdicali.stas.

cn;�es

�COOPERACION

PROGRAMA MINIMO DEL PARTIDO C. NACIONAL

X. Que se instituya el servicio civil y la provisión, por
oposición o examen de eficiencia, de los cargos o empleos pú­
blicos que no fueren de elección popular, debiéndose, en este
último caso, exigir condiciones que aseguren honorabilidad �r
competencia en los candidatos.
XI. Que se reforme la organización del Ejército y la Ar­
mada ; se reduzca el efectivo de las milicias de tierra, y se tien­
da a la substitución del Ejército por guardias ciudadanas, en
términos que las hagan un instrumento de educación, con vir­
tudes cívicas, en ningún caso onerosas al Tesoro, y simple­
mente al servicio de las instituciones.
XII. Que la Administración de Justicia se organice efi­
cientemente ; que los funcionarios judiciales tengan respeta­
bilidad, responsabilidad y garantías : que se rectifiquen loi­
CODIGOS CIVIL Y DE PROCEDIMIENTOS conforme a lo8
principios modernos y para ajustarlos a las necesidades y la
rapidez de la vida actual.
XIII. Que se establezcan Colonia¡, Penales, se suprima la
pena. de muerte y se rectifiquen los Códigos Penal y Procesal,
y el Estado provea eficazmente a la Beneficencia Pública.
XIV. Que se rectifique el SISTEMA DE GOBIERNO, li­
mitándose las funciones del Poder Ejecutivo, y elevando la
respetabilidad del Parlamento.
XV. Que en materia internacional, todos los países sea1r
iguales a la luz del Derecho ; se proclame, como un principio
universal, el de " No Intervención ", se busque el acuerdo de
las naciones para acabar con los conflictos armados y los regí­
menes de tarifas prohibicionistas, y en ningún caso los extran­
jeros hagan de su carácter un título de privilegio o de inmu­
nidad, y se mantengan las más amistosas relaciones con todos
los pueblos.

tlretario del Interior, Mariano Samayoa ; Secretario del Exte­
rior, Adalberto Lazca.no Can-asco ; Tesorero Genera] , profeso, ·
José Castilleja ; Subtesorero, Filemón Fierro.
Voc ales : Diputado Candelario Garza, diputado Juan Qui­
roga, diputado Francisco Ollivier, diputado Onésimo González,
Ernesto Vela.seo, Fernando F. Franco, licenciado Adalberto
Gómez Jáuregui, licenciado José María Gutiérrez, Saúl Gómez
Pezuela, :R.oberto Valero, Miguel Orozco, Antonio Yáñez Sala­
zar, Eugenio Ha.rrigan P., Arturo B. Armora.
Comité Ejecutivo : Presidente, diputado Jorge Prieto La.u­
rens ; Vicepresidente, diputado Rubén Vizcarra ; Secretario.
Felipe Buenrostro ; 'l'esorero, Adalberto O. Thom.as ; Vocal, Luis
Gonzá.lez Barrera.

10

COOPERAOION Y LIBERTAD.
México, a 21 de junio de 1921.
Junta Directiva : presidente, Roque González Garza. ; Vice­
presidente, doctor Francisco Reyes ; Vicepresidente, Froilán O .
Manjarrez ; Secretario General, licenciado Aquilino Rama ; Se-

11

�-

.

Ley del Banco Unico de Emisión
Poder .)jjjecuti vo . -Secretaría de Hacienda y Crédito Público .

DecretoF fijando las bases para la organización_ del Bancg
Unico de Emisión, que se denominará Banco de México
Al margen un sello que dice : Poder Ejecutivo Federal.­
fü;tados Unidos Mexica11os.-México.:--Secretaría de Gober­
nación.
El C. Presidente Constitucional de los Estados Unidos
Mexicanos, se ha servido dirigirme el siguiente decreto :
' ' AL VARO OBREGON, Presidente Constitucional de los Es­
tados Unidos Mexicanos, a sus habitantes, sabed :

Que el H. Congreso de l a Unión se ha servido dirigirme
el siguiente Decreto :
" El C011greso de los Estados Unidos Mexicanos, decreta :
Artículo lo. Se autoriza al Ejecutivo de la Unión para
organizar el Banco Unico de Emisión, que se denominará Ban­
co de México, sujetándose a las siguientes bases :
l. 'l'e0:drá la forma de sociedad anónima ; domicilio en l a
Ca.pital de la República ; duración de quince años, prorroga­
bles por el Poder Legislativo, y un capital inicial de veintí­
cinc:o millones de pesos, autorizado hasta cien millones de
pesos ;

...

LEY DEL BANCO UNICO DE EMISION

13

II. La representacióu y participación de l Gobierno li'ede­
ral será de cincuenta y uno por ciento, tanto en el capital co­
mo en las utilidades ;
III. El Consejo de Administración será electo por el cua­
ren ta y nueve por ciento restante, y tendrá las siguientes res­
tricci ones
A) El Secretario de Hacienda :r Crédito Público sel'á
si empre Presidente del Consejo.
B) Los Comisarios de la sociedad serán nombrados por
d Gobiemo Federal
C) El G obierno Federal tendrá el derecho del veto eu las
resoluciones del Consejo, cuando se refieran :
a) A operaciones mayores, cada una, del cinco por ciento
del capital exhibido.
b) A operaciones que sean menores de dicha cantidad
cuando, siendo conexas, sumen juntas más del cinco por cien­
to del capital exhibido.
c) A nuevas emisiones, aun cuando estén dentro de lo!-:
límites legales.
d) A operaciones que, a juicio del Ejecutivo, puedan afec­
tar el equilibrio económico de la República ;
IV. El Gobierno Federal tendrá derecho, al expirar el
plazo de quince años, para adquirir, al precio del último ba­
lance aprobado, las acciones del cuarenta y nueve por ciento
del capital ;
V . Los billetes del Banco de México, tendrán circulació11
enteramente voluntaria, y en ningún caso se considerad, for­
zosa su admisión para e l público ;
. �I. El límite de la emisión de billetes será tal, que dicha
f"tntsion, unida· a los depósitos reembolsables
a la vista o a
dJ')lazo no mayo r de tres días vista, nunca excederá del oble
d
e la existen cia
· en caJa
· en dmero
efectivo
de
oro
v
en
.
,
banas
·
ni etahcas :
V!�· C�mo una compensa ción al ejercicio del privilegio
de nut
ir b illetes, que tendrá el Banco de México, el Gob e
;
i rno
J.'c era1 p er
cibir•á anualm ente sobre los saldos d1ar1os
• • de la
.
,
�ir&lt;!ul
· aci on Produ
cth,a, intereses a un tanto por ciento i ¡:ual

�]4

COOPERACION

a un tercio del tipo que el Banco haya fijado para descuentos,
siempre que éstos sean a un tipo que no exceda del doce por
ciento anual ; pero si excediere, el Gobierno Federal percibi­
rá, además, la tercera parte de las utilidades obtenidas por
el Banco en las operaciones efectuadas con ese tipo ;
VIII. El Banco de México deberá obligarse a entregar al
(fobierno Nacional, el importe de los billetes que en sus res­
pectivos casos no sean presentados por el público para su co ­
bro, quedando responsable el propio Gobierno del pago de los
mencionados billetes, y
IX. El Banco de México se encargará de la concentración
de los fondos de la Nación, sin retribución alguna.
Artículo 2o. El Ejecutivo de la Unión hará -que en la es­
critura y en los estatutos se consignen las cláusulas y dispo­
siciones convenientes, con arreglo a estas bases y sin perjui­
cio de las disposiciones complementarias que se consignen
para el Banco de México en la Ley General de Intituciones
de Crédito.
Emilio Portes Gil, D. P.-M. G. de Vela.seo, S. P.-0. M.
Sa.mayoa, D. S.-A. Acuña Navarro, · S. S. "-Rúbricas.
Por tanto, mando se imprima, publique, circule y se 1-B dé
el debido cumplimiento.

�:::::::::::::::::=::::::=:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::�

Cooperativas agrícolas
Es urgeu �e la inmediata organización
de las Sociedades Cooperativas para
poder coronar la labor emprendicia por
la r�volución en pro de los pobres cam­
pesinos.

Con dotar o restituir ejidos a los pueblos, no se resuelve
el problemá agrícola en México, porque la restitución o dota­
ció � de ejidos es solamente una parte del problema general.
Es meficaz la aplicación exclusiva de las leyes de 6 de enero de
1915, d � la de l&lt;7raccionamiento de Latüundios y de la de Apro­
ve�hamiento de Tierras Ociosas, porque son incompletas ; ¿ de
4.ue �ued� servir a un peón que se le proporcione una parcela
&lt;le tmira,
s1 no se le dan con ella los elementos necesarios
,
para trabajarla y hacerla producir 1
El
_ aparent e fracaso del agrarismo no se debe a la falta
&lt;le m
demmzacio
·
· , n a 1os propietarios.
Aunque hubiera 'sido
·
•·
i·ealmente un d espoJo
1
o
que
se
ha
mtentado,
si las consecuen·
.
&lt;;.·i�s dire
ctas hubieran sido en todos los casos favorables' el
�xito hubiera consagrado el despojo, co'.lno ha pasado y pasa eu
t o d suc so
político y social . La propiedad priv¡da tiene
�
en °su orio
.
en
..,
algun
, despoJo,
Y el famoso derecho ' ' quiritario , , ' o s ea el
dere
cho
1
d
1
e
as
anzas, es el. primer capítulo de
.
las civil'izac10n
1
.
.
.
es
m
ode
.
nas
o
,
mismo en la Historia de la
' . · i
f ' on u
q ist d e M:
• exico, que en las historias de los demás países
' .
.,
Aneat1zan do la sit
uacion
en
que
se
hallan
trabajadores
los
1 l el
campo cuan
do reciben un pe d azo de tierra,
. . 1 ori
encontraremos
.
gen d e1 apar
ente fra caso
•
agrario
· ; ,10s peones mexicanos

�16

COOPER ACION

más remotos, en una situación
han estado, des de los tiem pos
originada por los esc aso s jorna ­
económica comprometidísima,
al r etribuirles sus trabaj os ; el
les que se les han entregado
no tienen a la fecha nada eco­
resultado ha sido que, no sólo
son deudores de sus am os, que
nomizado, sino que cas i tod os
par a obligarlos a no pod er sepa­
se han valido de ese sistema
para lograrlo, se les exige la in­
rarse de su servicio, ya que,
lantos con ced ido s arteramente.
mediata devolución de los ade
de la penuria en qu e se en­
Como natural con secu encia
entregárseles las tierras que hau
cuentran, nec esitan que, al
ria
se les imp arta la ayuda nec esa
de trabajar por su cuenta,
n­
ede
r
ores en su ardu a empresa
para que puedan salir venced
endo que existan peo nes qu�
tora. Ahora bien ; aun suponi
las dificultades que se les pre ­
con esfuerzos inauditos venzan
ate
se com ete ría un gra n dispar
senten, es indiscutible que
' ·.
o
róle
pet
"
del
u e puede llamarse
en el siglo en que vivimos, q
el
en
e
tien
aplicaciones que éste
por las infinitas e importantes
·
na.1
ccio
fra
ustria, al pretender
desarrollo de la moderna ind
;
a:,,
tirl
ver
las solamente para con
las grandes propiedades agríco
pu­
arrastrarán vid a aislada, no
en pequeñas parcelas, las que
y
ctu arios trabajarlas raciona}
diendo sus dueños o usufru
car enc ia de elementos.
científicamente, por absoluta
abandonarse el camino tn1
¡, Quiere decir esto que deb a
ie­
t
sus
sin
nes
se queden los peo
zado por la revolución y que
her ­
ndes sacrificios de tantos
gra
rras, hac ien do estériles los
tan
ndo
ira
ron en la lucha, asp
manos nuestros que sucumbie
o11c
al
agrarios ! No, por cierto ;
sólo al logro de sus ideales
nto
ie
debe ser el estricto cumplim
trario : nuestro mayor anh elo
rse
les, procurando que, al crea
de los preceptos constituciona
at
l i­
stituya el más grande de los a1s
la pequeña propiedad, se con
tierr
los usufructuarios de las
os
tod
a
nir
reu
al
s,
dio
fun
dito .
ade s coo perativas de cré i­
ied
soc
en
s,
ída
titu
res
o
s
dotada
s c ar
s que, a manere de ma dre
consum o, producción y seguro
h,1 les,
dres impersona
ma
s
era
dad
ver
as,
sad
ere
int
ié 1 1 ñosas y des
los campesinos, hac
de
as
rgí
ene
as
mid
dor
las
gan des pertar
entr•
ncia per son al, reuniéndose n cil
dol es ver que, de su impote
uu
marse pot encias eco nóm iea s
�í f':Stree ham enf r. puedPn for

------���--:!_
COOPERATIVAS AGRICOLAS

17

idas' Es decir : que a la v ez que se conserve su condiPresum da· d� pequeños propietarios, aprovechen las innu­
isla
ción a
distas.
merables ventaJas de los latifun
.
su envidiable situación
dudarlo,
no
a
debe,
a
marc
Dina
,
· 1 agrrnola' solamente al func10nanuento
,
·
· dustria
agri,coI a e m
.
lo
pued
y
s
fi
resrmarse
a
e
mismo
cooperativa
sus
de
'
o
c
i
ef
ben
·
·Irlanda, Holanda, Bélgica, Alemania, .I.'
u"'·
i.1a
It
a
rancia,
'
p ecto_ a
Espana, etc. , etc .
Es, pues, indispensable, si s e quiere que la lab or de re d en.
. , deI pro I et aria do campesino sea efici ent e, que se proceda
c10n
.
•
·
en
a la mmediata constitución de socieda d es cooperativas
' .
sufridos
nuestros
1
ventaJas
as
peones,
encuentren
seno
cuyo
. . ent es :
s1gm
_Crédi:o : amplio Y a tipo de interés Ill;UY bajo . alimentos
, ' Y cuanto
. . agricola
vestidos, utiles de labranza' maqumaria
.
.
pue dan precisar, a precios de :mayoreo ' que p uedan vender
.
sus productos a precios amphamente remuneradores, evitando
ser las víctimas de los u�ureros Y acaparadores ; que encuen.
tren medí0 d e po d er verificar los
'
seguros que necesiten, pa.
.
gando cuotas o derram
.
as ms��mfi cantes ; que en las épocas de
enferm edadrs p erci' b an auxilios que les eviten hacer sacrifi.
cios ' que pud'ieran
. d ependencia econóponer en peli gro su m
' ·
mica ; que haJ a qmen les mstruya y diriJa
·
en sus labores
. .
ac onsej ándoles I o s procedimientos
que deban de seguir Y lo�
frutos que m._as
, l es conveno-a
º sem brar ; procurando ' a la vez'
· cu
in
·
cuyos surcos abren ha. lcarles un gran am,or a 1 a t ierra,
ciendo resb ala r
e I sudor en su frente
Es un h ech o e i. d ent� que la agric
ultura ha dado un paso
de gigante en
el a:_ado siglo, saltando en pocos años del anti
guo cultivo ruti:ar�o,
al moderno, racional Y científico . peroes muy
tris' te consignar que I a Republica
,
Mexicana apenas
·
emp ieza
a
m
ov
ers e por ese camino, marchando a la zaga de
l as
dem ás n ac
iones
Los ':"ºrand
es t erratenient es solo
, han sabido explotar a los
Peones, !'!1n
.
p
r
eo
cup arse por mtrod
dernos e
· I os procedimentos mou cir
n el cultiv o
_
d. e sus poses10nes,
viviendo alejados en T

•

•

2

�18

COOPERACION

las grandes ciudades, en medio del luj o y de la h olgazan erí a.
La clase pr oletaria, que ha venido aumentand o de día en día y
cuyo s salario s siempre han escaseado , emigrar on siempr e qu e
pudieron, a l a� minas y a los centro s fabriles, llenas de ham.
bre, de miseria, de angustia, exhibiend o , triste Y resignada.
mente, sus amarguras y sus d ol ores.
Para l o grar hallar el equilibrio ec onómico , bastará darle
al peón element os para hacer pr o ducir la tierra que se le ha
entregado , pudiendo así subvenir a todas sus necesidades, en
medio de una gran paz espiri tual. Para p oder llegar a este
estado de c o sas, para l o grar mo dificar la situación pre c aria
hasta c onseguir hacerla no solamente· llevadera, sin o agrada­
ble y buena, bastará c on llevar a cabo la c ooperación agrí­
cola, a fin de que la clase trabajadora halle su,, baluarte, por
medio del cual pueda impunemente desafiar los embates del
destin o .
Hay solamente una obje c ión fuerte y seria que op onen
lo s antiagraristas, y es : ¡, Pa,ra qué pueden querer los pe ones
las ti erras ' si n o tienen c on qué cultivarlas 1 P orque to das
,
las demás raz ones que aducen en c ontra, n o s on m¡as que argument o s más o meno s torpes de· leguleyo s. De ahí que la con­
testación deberá ser firme y resuelta. : Si l o que falta a los
p eones s on element o s para cultivar las tierras que se les en­
tregan' n o hay que de clararse vencid o s, al c ontrario : hay que
crear l o s o rganism o s que sean preciso s para prop orci· onarles
l o que p uedan apetecer, de forma que lo s p ostulado s revolu­
cionario s puedan cumplirse debidamente.
Cuand o al terminar la Edad Media, las diferentes clases
s o ciales estaban as o ciadas en gremio s y otras c orp oracion es
.
similares, to do s sus derechos estab an garant izad os, t o das su s
necesidades satisfechas. La clase agríc ola, c omo t odas laS
demás, vivía y pr osperaba tranquila.
Ahora debem o s de pro curar, igualmente, que la c o op era.
.
a
ción ' c omo antes lo s antigu o s gremio s, sea e1 a, n cora de satv. ,
11
0
c1
i 'mi·1 situ. a ¿
ción que liberte al campesino de la cruenta Y d"f
el
.
por que atraviesa. Es el pro ce d 1mien
, · o p or me di o e
• to umc
· tos, debidam e!lt
· d o s JUn
cual se l ogra que muchos desgracia

COOPERATIVAS AGRICOLAS

19

organizados,, o btengan lo que cualquiera de ellos, aislados,
nunca p o dna enco ntrar : Defensa, ayuda, instrucción, pro greso.
Es, p or end e, la c ooperación, escuela de agricultura
,
.
' donde la clase agnc ola estudia y aprende su profesión ; escuela de
costumbres, do nde aprende a c onducirse c on sus sem ejantes,
y escuela "de caridad, en donde aprende a sacrificarse p or sus
comp añeros ; es, en fin, el med io más c omplet o , más eficaz,
más perfecto y más útil, de que el pequeño agricultor desva­
lido,- halle m;edio s para elevarse s obre el triste y lamentable
estado en que se encuentra, c onsiguiendo , a la par
que su
mejoramiento material e intelectual, su mej oramient
o m o ral .
o sea, la mayor suma de probabilidades de p o der
lleg ar a se;
felices, siendo útil es a su patria, dentro del más
est� icto cum­
plimiento de sus deberes .
México , 20 de febrer o de 1923 .

Lic. Víctor DIAZ DE LEON.

�co :M O G OBIERNA A RUSIA EL PARTID O COMUNISTA

Cómo gobierna a Rusia el Partido
Comunista
Por EJ?WIN W. HULLINGER

El Partido Comunista ruso, ese puñado de varios cientos
de miles de h ombres decididos, que se apoderaron del Gobier­
no de una nación de más de cien millones de almas, lo tuvieron
cinco años y aún se mantienen en él, es único entre las orga­
nizaciones políticas del mundo actual.
Cuando se escriba su historia, éste será uno de l o s capí­
tulos más fascinantes y románticos de la Hiistoria de la Revo­
o­
lución, sobrepasando a cualquiera de los varios cuerpos rev
e­
esf
su
porque
lucionario s de la Revolución Francesa, tanto
casi
es
sí
por
ra de acción alcanza a través de un país que de
en
un continente, como porque su campo de actividad existe ­
n
odeá
una Nación en que la Edad Media y el siglo XX: viven c
el
Y
dose. De modo que su hist oria combina el romanticismo el
d
misticismo del medio evo con la pulsación y el drama
presente.
ion aHoy hablo sólo del Partid o Comrunista en su faz nac in
­
o
lista dentro de Rusia. Su organización como un cuerp c o n­
es
tr
ternacional, horadando secretamente a los países de
un­
tinentes, procurando excitar sus pueblos a una rebelión IIl
º
o g ruP
dial y todo esto bajo el genio directo r de un pequeñ orb�n­
s
de fanáticos en Moscú, es otra historia igualmente ab en cias
u
c
te, y una historia de detectives, de ángulos y c onse
inexhaustas.

21

El P artido C omunista no es un partido político en el sen­
palabra europe o , occidental o estadounidense. Es
tido de la
militar estrechamente organizado y severamente
o
erp
un cu
compuesto de hombres probad o s y de c onfianza,
,
ado
lin
discip
con todo esmero del cuerpo de los comunistas
dos
ona
sele c ci
admitidos
al Partido sólo después de un largo
y
militantes
durante
el cual su lealtad sufre todos los
prueba,
período de
ensayos concebibles a que se les somete. Después de ser ad­
mitid os, deben de sobrevivir a las " cardadas " periódicas anua­
les ,. a veces más frecuentes, del registr o del Partido, durante
las cuales sus antecedentes de miembros activo s se revisan
constantemente y se escudriñan municiosamente. La menor
infracción a las reglas del Partido es suficiente para colocar
al culpable fuera del fav or y en des obediencia, para ser arro­
jad o de la nómina de los partidarios.
Estas " limpiezas " periódicas del Partido son inclemen­
tes. Cuerpos de partidistas encumbrados hacen una jira
completa por el país celebrando " consejos de guerra " como
puede� llamarse c on propiedad en cada centro del Par�ido , y
���eti_end�' cada n ?mbre a �na _ prueba amarga. La última
1 mpiez� , a mediados del mvierno, redujo a los miembros
1 P artido a un cincuenta p o r ciento, dejando apenas d o scientos mil ' ' fi e1es , , . Un comumsta, que era un miembro de
.
. .
estos cuerp os d e " Jueces
viaJero s ", me dijo que describía a
.
l as eswnes secretas, a veces· en un lejano " nezd " (sitio cam­
pestre ) en las estepas heladas, a la luz
de las velas o humeante s farol es' otras veces b
• el resplandor de los candelabros
, aJo
elé ctne
,· os ' en 1 0 que
~
antano
fue el precioso salón dorado del
Palacio
. de un noble, hoy
el
cuartel general de las unidades
c omunistª;, .
mi�mtras el pequeño cuerpo de inquisidores escu­
driñab ª e regi
stro del Partido, midiendo cada hombre o mujer, P ara sab
er si sus hechos estaban conformes c on lo s mandamientos Y credo
del Partido.
Ni· aun la Ord
en
de 1 os Jesmtas, en sus primeros días' imPuso a sus .
. · ·
mi
embr
os _una disciplma
n·18tas e
más estricta. Lo s comustán expu eStos
a
ser
movilizad
o s de día o de noche o
c
en. ualquier p art
e por ºrden de los jefes del Partido. Pueden

ª:

�COOPERACION

COM O GOBIERNA A RUSIA EL PARTIDO COMUNISTA

ser' enviados a cualquier punto del país que desee el Partid o .
Podrán ser cambiados, sin aviso previo, de Petrogrado a Odes ­
sa, y viceversa.
Un día mi propio asistente en Moscú, no llegó com o de
costumbre a mi oficina en la morada de Haritoneko, anteri or­
mente el Rey del azúcar en Rusia. Su mujer me hizo saber
que había partido para la Crimea, previo aviso de cuatro ho­
ras, en una misión secreta del Partido, por orden de sus supe­
riores. En épocas de peligro o de tensión desacostumbr ada'
el Kremlin llama a sus partidarios para proteger los puestos
importantes o los edificios, así como llaman lo s- Estados de la
América del Norte, en cualquier emergencia, a los milicianos.
La desobediencia es una ofensa que está sobre el mismo plano
que si un soldado se rehusara a obedecer la orden de su supe­
rior en tiempo de guerra. El Partido ejerce también un con­
trol sobre la vida privada de sus miemb ros, en ciertos asun­
tos. Como enemigo proclamado de la religión organizada, el
Partido " prohibe " a sus miembros el tomar parte en cual­
quier servicio religioso o de agregarse a cualquier iglesia u
organismo religioso. Los comunistas pueden ser arrojados del
Partido por haberse casado en una iglesia. Recuerdo el agi­
tado debate que se suscitó con motivo de haberse hablado de
este asunto en el coche Pullman privado de Sabiroff, Presi­
dente de la República Tártara, entre una multitud de altos
comunistas, en el camino de Kazan a Moscú. Estaban en el
pequeño compartimento, nublado por el humo del tabaco, el
presidente de la Suprema Corte -anteriormente un obrero
que había metido las narices, en su juventud, algunas veces
en libros de leyes- ; el primer Ministro de la República, el
Director del Tesoro, el mismo Presidente y dos o tres alto s
dignatarios del Partido. La mayoría apoyaba la expulsión
categórica de todo comunista casado en una ig lesia, annqu e
lo hiciera sólo por complacer a la novia, que no fuese comu­
nista. El único que disintió fue el Primer Ministro, de 24 años
de edad, que había abandonado sus estudios de Derech o en la
e
Universidad, para incorporarse a la revolución ; pensaba qu

po día " perdo�ársele " a un hombre que complaciera en este
caso a su novia.
' ' Consideramos a la Iglesia como enemiga del comunismo
y del progreso " -alguien me explicó-. " No creemos que un
homb re pued a servir a dos señores. Deberá elegir entre el
parti do Comunista y la Iglesia. ' '
Se impone y se observa con mu.c ha menos severidad la
ordenanz� del Partido, prohibiendo las bebidas alcohólicas.
En teoría todo buen comunista debería ser un abstinente de
bebidas, si se adhiere al credo de su Partido. Y sea dicho a
su favor, que muchos de sus partidarios más encumbrados lo
son. No pueden hallarse cinco hombres más serios y nás so­
brios que los Grandes Cinco del Kremlin. Y lo mismo puede
decirse de muchos subalternos. Pero a veces no puede decirse
de muchos otros. He visto comunistas -incluyendo altos ofi­
ciales de la República Tártara- engullirse vodka con tanta
alegría como cualquier campesino.
Los he visto ebrios en un Pullman, cruzando una parte del
país donde im:peraba el hambre más atroz. Observé a µ,n hom­
bre muy encumbrado en el Partido en Moscú, bajo la influen­
cia del alcohol. Sin embargo, el Partido que gobierna, con­
serva sobrios indudablemente, a muchos que de otr� manera
no lo estarían.
Se castigan despiadadamente la traición al Partido y la fal­
ta de honradez, cuando se descubren. Los comunistas deben
ser �ntachabl_es en el desempeño de sus funciones públicas. El
castigo más severo, casi siempre la pena de muerte, se impone
los que se les ha probado mala fe. Una Corte de
Justicia per­
�
o�a a menudo a un
oficial que no pertenezca al Partido, a
ui
¡ en se encuentra robando. Casi invariablemente hace fusi­
ar ª un com
unista en las mismas condiciones.
Actualmente la aristocracia gobernant de Rusia,
es este
e
euerP de �ombres
, compacto y bien disciplinado. Constitu­
�
Ye n
Gobi erno de Rusia probablemente
en mayor grado que
sus Peredece
sore s d e raza, b aJ· o el Zar. Son, tanto el Poder Legislativo com
o el E Jecu
"
t'1vo, h asta el Judicial. Pues la gran
lllayorí a ' de lo s .
Jue ces de las cortes existentes son comunistas

22

23

�24

COOPERACION

probados y de toda confianza. El Juez Smirnoff, el Juez que
preside el Tribunal Superior de Moscú, me lo dijo en una
interview, antes de dejar esta ciudad. Lenine lo confirmó en
un discurso que pronunció en la primavera pasada ante los
comunistas.
� Se decide toda la política nacional, las leyes proyectadas
y los movimientos gubernativos dentro de las Cámaras, her­
méticamente cerradas, del Partido. Estas decisiones se con­
firman formalmente por la maquinaria " oficial " del Gobierno
los mismos " Soviets ", que contienen un pequeño elemento no'
partidista. En el Congreso de los Soviets de toda Rusia,. por
ejemplo, como 200, de los 1,800 Delegados son no comunis­
tas., Compárese esto con las cifras de la población, cuan­
do mucho, varios cientos de miles de comunistas en un país
1
de más de cien millones de almas.
Los asuntos que son llevados al Congreso de toda Rusia,
se resuelven previamente en la Conferencia Nacional del Par­
tido que precede al Congreso.
El Congreso de los Soviets, aunque exento de poder real,
sirve sin embargo, como una útil bocina por la cual puede el
Kremlin hablar a todas partes de Rusia. Reune a los campe­
sinos y a los obreros de Odessa a Petrogrado. Los llena del
poder de Moscú. Vuelven a sus hogares impresionados, lle­
nos de ideas nuevas, a esparcir a través de las provincias la
historia del poderío del Gobierno Central. Todos tienen oea­
sión de oír a Lenine, el grande ; a Trotsky, Tchitcherin, Radek
y otros grandes comunistas. Están conmovidos con la inspi­
ración de sus personalidades.
La escena en el teatro Bolshoi no puede olvidarse una vez
que se haya presenciado. Miles de . resplandecientes bujías
eléctricas volcándose sobre un salón todo dorado, con corti­
nas de felpa rojas, un estrado con un fondo sacado de un sa­
lón de justicia, una decoración de ópera, el · escenario llen o,
las tres cuartas partes de oficiales con sus uniformes rojos Y
kaki, guardias rojas con sus cascos y largos rifles ; y la me s a ·
de comisarios, entre los que están el suave Kalinin, Kamene:ff
y algunos otros, ante las candilejas. Tiene una excusa p ara

co M O GOBIERNA A RUSIA EL PARTIDO COMUNISTA

25

por lo menos el espectáculo que ofrece. Según
e�isten cia,
su u e se me ha manifestado por miembros de los Soviets, los
10
partes de Rusia responden a
ets locales de muchas
.�
.
.
JlllS os Sovi , ·
1, en sus d1scus10nes.
"
Al guna
ucac10na
d
e
osito
prop
.
,
un cierto
,
1
maquma
estara'
a
ya
t
onces
en
y
d
er
po
algun
-vez tendrán
para funcionar.
.
.
�ºuta
, , Tomamos nuestras sugestiones del representante local
me dijeron uno tras otro los presi­
del Partido Comunista ",
de la República Tártara. Cerca
locales
Soviets
los
dentes de
dice lo que debemos hacer y lo
Nos
"
:
dijeron
me
de M oscú
Hasta
debemos
someter
nuestros candidatos a la
hacemos .
'
'
s.
nista
aprobación de los comu
Estos representantes locales del Partido Comunista es­
tán diseminados a través de Rusia. En el Distrito de Kazan
encontré hombres de toda Rusia, enviados allí por el Comité
Central de Moscú. El secretario del Partido Comunista de la
República Tártara, nativo del distrito, había servid'O en Moscú
y en varias otras partes de Rusia. Era un hermoso tipo de
hombre, íntegro, valiente y fuerte. Una gran parte de los co­
munistas que ví en mi jira en trineo de 320 verstas, a través
de la Rusia Oriental, eran jóvenes enérgicos y fértiles en re­
cursos y que aparentemente cumplían su deber con eficiencia.
Todos admitían que era una dictadura. No pretendían otra
cosa. Insistían en que la severidad era necesaria. Mi opinión
personal es que en muchos casos había mucho que decir a fa­
vor de este paternalismo que se adaptaba a las necesidades del
��mento. Si no hubiera habido algún joven comunista que
diJ ese "h ágase esto, hágase aquello ", a menudo n ada se haría.
.A.un la gran emergencia del hambre no siempre era suficien­
te pa ra desp ertar a los campesinos de su letargo. En parte,
este let argo apar
ente puede imputarse a la antipatía contra
· no resul
e1 Gob ier
tante
de las confiscaciones de grano. La gran
a rma del
pai· sano ruso es el sabotage. No resiste abiertament Declara sabo tage.
Por esa razón los campesinos sólo semb:aron la
cant1· d ad de grano que precisaban para su uso particular
•
'
· N 0 h ac1an
nada, sino forzados bien por su propia
n e ces·1 dad o
· nado s por los comunistas . Lo que hacían
pres10

�26

COOPERACION

lo era de mala gana buscando siempre una ocasión para el
sabotage.
Así gobierna el Partido Comunista a Rusia. El Partido
Comunista a su vez está gobernado por Lenine, cuando está en
buena salud, y por los cuatro o cinco hombres que cons titu ­
yen una especie de directorio en Moscú. En teoría hasta Le­
nin está sujeto a la disciplina del Partido. De hecho el Par­
tido está sometido a Lenine. No puede negarse que existe una
cierta masonería, dentro del Partido. Todos los miemb ro s
están allí por su gusto. Sólo llegarán hasta allí después · de
haber sido probados. Sus jefes, aunque supremos, una vez
que se ha llegado a una decisión por un Consejo de Partido ,
no siempre quieren imponerse antes de dar el voto. No deja
a veces de haber choques de personalidades en los Consejos,
y, como en la vida, vence el m,ás fuerte.
Cuando Lenine estaba en buena salud, dominaba todas las
reuniones fustigando sin piedad a los que se le oponían. Pues
Lenine no es de aquellos hombres que sufren oposición. Sus
asociados lo admiran, lo quieren, lo respetan, pero convienen
en que es intolerante con aquellos que no piensan como él. Co­
mo alguien lo expresa, ' ' su mente camina con tal celeridad y
percibe con tanta claridad, que no puede comprender cómo
otros no pueden percibir tan rápidamente como él. Es impa­
ciente. Sólo los más valientes se atreven a oponerse a su vo­
luntad en un Consejo de Partido. ' '
Es difícil averiguar la fuerza exacta de la oposici6n ra­
dical dentro del Partido mismo. Todos los indicios que ha­
bía durante mi estada en Moscú, era que estaban en minoría
decididamente, aunque bastante numerosos, tanto que el Go­
bierno no deseaba perder su sostén liquidándolos del Partido,
como amenazó hacer con diez y nueve de los más francos en
la sesión del Comité Ejecutivo Central del Partido, en la últi­
ma primavera.
Londres, octubre de 1922.

Los problemas de América
Discurso pronunciado por el señor
Gabino A. Palma ante el Presidente de
los Estados Unidos Mexicanos, señor
Venustiano Carranza; Gral. Cándido
Aguilar, Secretario de Relaciones Ex­
teriores: Gral. Jesús Agustín Castro,
Secretario de Guerra y Marina; Gral.
Jacinto B. Treviño, Jefe del Departa­
mento Técnico de la misma Secretaría;
diplomáticos, corresponsales de la
prensa nacional y extranjera, y otras
altas personalidades, en el festival ce­
lebrado en Mixcoac, D. F. , por el
Grupo A de la Legión de Honor, el 23
de marzo de 1918.

Señor Presidente de la República :
Alto honor es para mí levantar mi voz para saludar, en
nombre de la juventud, al jefe de uno de los pueblos más gran­
des de América. Grande por los dones con que le ha distin­
guido la naturaleza ; grande por su Historia y grande por los
destinos que le reserva el porvenir en el desenvolvimiento in­
cesant e de la humanidad.
Este f estival, modestísimo por su organizac1on, es, no
0bstªn
te, de un profundo significado en los momento s actua1es de 1 v
ida nacional. Actos CO'mo el presente, son la reve·
1ac1. o, n eloc
'
· ' f orm1uenti's1m
a de que, a traves de la revo 1uc10n
·
dable ue aca
ba de sacudir hasta los más hondos �im'iento s del
p ' q
ais, Persist e
con 1a Juventud
es decir con la floración más
·
fecunda d
.
'
e 1 a vid
a, el anhelo eterno de evolucionar, el amor
a la B ell
eza Y el culto a la Verdad. '

ª

�28

COOPERACION

Y no podía menos que ser así : las revoluciones repre
s en.
tan entre los hombres, lo que los cataclismos en el Co s
mos
Tienen caracteres biológi cos, de una excesiva comple
jidad
para un espíritu miope y obedec en a principios univers
ales.
Es por esto que los que comprendemos tal cosa, no
pro ­
testamos contra una situación como la presente, y sí pon
emos
todas nuestras energías para que los cortejos de males
que
toda convulsión social lleva consigo, nos_ causen lo menos
po­
sible de perjuicio s.
La suerte nos ha hecho vivir en el instant e más solemn
e
que registra la Historia a través de las edades. Las circun
s­
tancias nos han puesto en el caso de ser actores de un dram
a
que tergiversará totalmente todos los valores de la vida y que
determinará ·,ma ,c.ompleta transformación en el espíritu.
En efecto : al soplo devastador de un huracán de muerte
y de locura, los pueblos más adelantados del orbe furiosos
entintan con su sangre los yermos campos de la vieja Euro­
pa . . . . . Y ante este espectáculo, imposible de concebir por
lo estupendo, nadie que tenga una clara noción del papel que
representa en la existencia, egoístamente puede encastillarse
en la impasibilidad.
El equilibrio europeo , producido por una acumulación
material, tenía que tocar a su fin. Había de llegar, forzosa­
mente, un momento en que esa paz m:ecánica, apoyada en mi­
llones de bayonetas, tendría que terminar. Las fuerzas crea­
doras del espíritu, rechazando toda asfixiante opresión, ten-_
drían que crear un nuevo dogma, una nueva doctrina, más
general y más humana, que garantizara las aspiraciones todas
de los hómbres dentro de las facultades y entusiasmos propios.
Somos actores de uno de los moment os más culminantes
de la historia humana ; asistimos al ocaso de la vieja Europa.
Se verifica en estos momentos el balance general de todos los
valores de la civilización contemporánea. La antorcha que
hasta ayer guiara a los hombres, pasa de manos de los euro­
peos a manos d_e los americanos y de los asiáticos. No haY
exageración en afirmar que Europa, como árbitro de los des­
tinos del mundo, toca ya a su fin . Después de la guerra, de-

LOS PROBLEMAS DE AMERICA

29

. , 1 s Estado s Unidos y el Japón. Hay, sin · embargo ,
ci· d 1ran °
· · Mund o, que pue de
de grandes recursos en el VieJO
una fuent e
que en el momento se
profecia
, sar totalmente toda
hac er fraca
.
•
usia.
.
.
.
f0rmule : R
de habitande cien ID1llones
mas
con
cuenta
que
o
l
Pueb
.
.
cultura original y extraordmaria, mezcla de 1. a
tes, Y con. una
• el misticismo de la Eüad Media y de la audacia
.•
1·gnorancia Y
extens10n
. nanu· ento de la edad contemporánea, y con una
.
refi
Y
compararse a u n contmente,. est a'
tern. ton· a1 qu e bien puede
iales que representa, a eJercer
llam.a do , Por las fuerzas potenc
en 1 a orgam·za · ·
· dec1s1va
encia
, de la guerra una influ
despues
ción del mundo.
.,
.
lsr?n,
Los asiáticos, despertados por esta g1ga1:t esea convu
te, su doctrma
proc1aman por boca del Imperio del Sol Nacien
a más allá :
Monroe .. ' ' Asia para los asiáticos. ' ' y van todaví
•
·
�gises preciso acabar con los prejui cios de razas, dicen. - La 1
lación del futuro, más que ser una legisla ción nacionalista,
debe ser un código social de carácter profundament� hu�a�o.
A su vez, los Estados Unidos, con ese carácter imperialis­
ta que ha sido el sello de su historia, procuran, en el m?mento
en que Europa tiene puesta toda su atención en el conflicto, de
aprovecharse de la debilida d de la América latina para con­
trolar, en beneficio propio, los destinos de este Continent e.
Desde el punto de vista de nuestra cultura, los probl_em�s
de América pueden considerarse bajo doble aspecto : conti­
nentales e intercontinentales.
En los problemas internos o continentales, se hallan fren­
te a frente las repúblicas latinoamericanas Y los Estados
Unido s .
Para noso tros los mexicanos, el problema continental está
,
intim,am ent e relac
ionado a nuestra vecindad con una nación
culta, po deros a e
inmensamente rica, al par que desmesura­
damente amb iciosa.
Nación que cuenta con todos los recur­
so s que pued
e propo rcionar la civilización moderna, encamina
1d�s . sus esfuerzos a la conquista lenta, pero efectiva de la
meric a latina.
Factor decisivo en la Gran Guerra, debemos
estªr p en
dientes de su política internacional.

�30

COOPERACION

En vari as o c asi ones hemo s sid o ya sus víctimas, y esto
debe obligarnos a permanecer en guardi a . La d o ctrina ' ' Am.é.
rica para los americ ano s ", tiene para l o s Est ados Unidos un
d oble signific ado : a nte l as na ci ones de allende l os m ares es
un escud o contine ntal. Para el régimen interio r del c onti.
nente implic a l a ide a de que Améric a es p ara l os yanquis .
Y a r obustecer este dúplice aspect o , tienden to do s lo s esfuer­
z os de nuestros vecino s. Y cre ando divisi ones y ma nteniendo
disturbi os civiles, pro curan debilit ar, sistemátic amente, a l as
na ci ones l ati onameric anas, de mo do de l o grar más tarde o más
tempr ano, una hegemoní a en el Nuevo Mundo .
Ayer, arr anc an un jirón de la p atri a . Luego, s ojuzgan
a l a Améric a centr al ; más t arde, e st ablecen un pro tc;-ct orado
en Cub a ; después, s ojuzgan a l a infortuna da Repúblic a de
S ant o D omingo, sin r e c o rdar el desmembramiento de C olom­
bia y, p or últim o, vuelven a h ollar el s o lar p atri o en Vera cruz.
¿ Qué será de México p ar a el futuro ? Sep aradas l as
Améric as p or l a c ort adur a de Panamá, l as fr onteras de l os
Est a do s Unidos, s egún ello s, tienen su fin ma teri al en el Canal
y virtualmente se prol o nga n hasta el Cab o de Hornos . La
p olítica y anqui ti ende a asfixi arnos dentro de un cerc o formi­
da ble : al N orte, l o s Est ado s Unido s ; al Este, Cuba , c on el gri­
llete de l a enmienda Pla tt ; al Sureste, l as naciones semisobe­
r anas de Centroaméric a ; y al Sur y a l Oste, la flo ta del Pa cí­
fic o . Y c om.o si est o no fuera una amenaza suficiente p ara la
c onservación de nuestr a aut o nomí a, se perfil a un nuevo pro­
blem a : ¿ De qué mo do se c onducirán los Esta dos Unid os al
termina r l a c ontiend a europe a, c on ese formidable Ejércit o
que actu almente prep ar an ? ¿ En qué prop orciones crecerá
to da vía más el espíritu imperialist a de l os angloamericanos
despué s de l a educ ación milit ar que el puebl o actualmente
recibe ? ( 1 ) .
Urge, p or lo mismo , l a re aliza ción del sueño del Lib erta­
dor. L os Estados Unidos del Sur, des de el Brav o hasta la

(1) Según los informes publicados por la prensa de los Estados Unidos,
durante la Gran Guerra, 24.234,021 hombres en edad de servicio (de 18 ª
45 años) , fueron registrados en ese país.

A
LO.S PROBLEMAS DE AMERIC

31

---. a , d eben c ontr arrestar ene, rgi· c amente la tendencia
�
n
patag? ta de l os Estado s Unido s del N orte. y la obra no
al
iillPeri l�ble .. l o que requiere es entusi asmo , v olunta d,_ anda s1
tencia . El
es jJ'.Ilp. o
el triunfo en la exis
.
. io
1e �· al or que engendra
tnP
s. No es
c
fi
i
a
cr
a
s
cí '
e sfuerzos. L a gloria exige
r e qui ere
o
do d e 1 a
:x:it
escu
o
m
é .
icana c o
C on f e der ación Latinoamer
la
,
a
c
i
op
1
a
ut
abla esp ano .
, .
. . da d de c a.da na ción de h
s,
individuah
or gulloso s de s1 mi s��
te,
or
N
del
os
d
n
U
s
d
a
t
s
L os E
n
o
J
a
s
o
l
�
�e uno de sus escritores : ' ' E\ ang
an p or o ca
m
cla
do
:x:
asa
p
e
. 1 o c on la c or ona imperial del
el nuev o sig
. fim· to en
ingre sa en
su c ab e za ' Y c on el c etro de . l o m
.
y del p resente s o.bre
nac10,
a la mar ea , an si o sa d e
,
stir
resi
ª
o
s
i
�
Q�
� �� .
su.s mano s. ¡,
o pre .
ndia1 �· L o s clam ores del triunf
nahsmo y de mis1on m;u
. a dor del universo Nuestr os ant epat
,
ceden al sajón c onqms
.
ña remac1a c ontine�tal . n o sotro s s o
sup
a
l
sados son- ab an c.on.
do
a
elev
a
h
s
o
Di
b o Creemos que
mos c on el d olllmo de1 glo ·
ra,
o
tut
de
o
d
a
1a de Isra el' al ºar
a nuestra raz a, c omo o tr ora a
depo, si•to s a gra d o p ara las r a. un
o
m
creando y c onservando ' co . . .
la liberta d civil y r ehzas menos vigoro sas, los prmc1p1os de. .
o na 1 . "
giosa Y las f ormas de1 go_b;· erno co nstituci
. de superiorid ad y de
cia,
a
d
u
a
.
y ante esta c oncepcion de .
de l a 1ummo sa
energía, si -no sotro s, c omo di ce el autor
epopeya :
' ' .i dormimo s en m olicie musulm an a ,
' ' el sueño de los bruto s . . . . . M anan a,
os
pim
o
enes
' ' cuando atrap en l os cárm
s,
dere
a
merc
' ' de la hereda d l os burdo s
.
s
re
muje
' ' tendrem os que llor ar como
,,
os !
upim
s
o
n
s
e
' ' lo que guardar c omo h ombr
.
.
Nuestro problema mtercontmenta1 n o es menos complej. o.
.
El despertar de los am arill o s d eb e causarn os pro fundas m.
qui. etudes, p or las mo difi
· dud ablemente h abra, n
. caci one s que m
de sufrir en su organización futura los pueblos de cultura
europ ea
·
.
lización
Los pueblos asi. a, tic
o s h an d esarr o11 ad o una civi.
.
ProPi· a Y complet
de en
pier
e
s
ia
r
o
s
i
t
amente origin al, cuya h

�32

COOPERACION

la noche de los tiempos.
La mism11:1, cultura que lleg
ar a
Europa por el Me diterráen
o, tiene su origen en tierra a
s asiá.
ticas. No hay, por lo mismo
, ninguna justificación par
a c on.
sid erar con desdén a los am
arillos . Per o si la historia
de la
civilización astática no fue
ra suficiente para que nos
otr
o
s
pre ocupáramos por su signifi
nos
cación en el futuro estado
de las
cos as del mundo, nos bas
taría con recordar el peligr
o que
entraña todo pue blo organi
zado con la téc nic a indust
rial y
el esp íritu imperialista de
Europa. Y esto es, pre cisa
me�­
te, lo que en la actualidad
sucede con el Japón, y lo que
tarde
o temprano habrá d� sucede
r con China.
Y no hay ninguna exager
ación en estas afirmaciones
: a
las voc es imperialistas de
los Estados Unidos, que
"
sue
ñan
con el dominio del glo bo, cre
yendo que Dio s ha eleiado
a su
raza, com o otrora a la de
Israel, al grado de tutora,
para las
razas me nos vigorosas ", el
Jap ón con tes ta por boc a del
conde
Okuma, que ' ' las naciones
latinoamericanas, por destin
o his­
tórico, están llamadas a for
mar parte, en no lejano tiem
po,
del poderoso Imperio del Sol
Naciente ", mientras encam
ina
tod os sus esfuerzos a la con
quista definitiva del Orient
e.
¡, Cómo se planteará para el mu
ndo en el futuro el formi­
dab le problema que represent
arán Chi na y Jap ón, con sus
setecientos millones de habitan
tes, organizados a la europea
e impulsado s por el afán de
pagarse en roj a revancha las hu­
millaciones constantes que suf
ren d.e los europeos ?
E l choque de los bla nco s y
de los asiáticos es inevitable
en! el porvenir. Y es incuestion
able que, llegado el pavoros o
momento, las simpatías de la
América latina estarán del lado
de los blancos, porque con
ellos tenemos más afinidad : la
raza, la lengua, la religión,
el arte, el espíritu, en fin, toda
cifra de progreso, las recibim
os de ellos.
Per o, si en tesi s general y por
instinto de conservación pa­
ra lo que es genuinamente nue
stro, las simpatías de los latino­
americanos, en caso de una
conflagración asiático- europ ea ,
estarán del lad o de los bla nco
s, de parte de quién nos incli­
naríamos, si el choque tuviera
efecto entre los Estados Unidos
y el Japón, es decir, entre los
representantes de la raza blanc a

LOS PROBLEMAS DE AMERICA

33

, i. ca y los representantes de la raza amarilla ante el
er
eJJ. .Alll
eb� entenderse que tal representación, en cuanto a los
orb e, D
'
.
.
eventual,
resulUn1dos se �efiere sería completamente
,
.
F}sta dOs
que ,
no
una
representac1on
arbitraria,
ya
fl'
t
y
o,
ic
on
c
tado d. e1 ,
'
'
.
por
calidad
no
son
menos
represendecir
es
nte
'
cialme
.
esen
. os de las razas europeas, los pueblos latmoamericanos.
v
.
.
tati
.
.
.1,,,,.n.U_chos mex1ca nos y no pocos latinoamericanos, hem,os
.
d os
'
d
d
de
oírlo
ya
en
varias
ocasiones,
amma
m a
,
.
teni·ao op ortu
·
t1m1· ento hacia la gran Repubhca saJona,
p or un J·usto resen
,
.
tusiasmo
la necesidad del trmnfo del Japon
en
con
en
'
en
sosti
' d e 1a
sobre . los Esta dos . Unidos , para asegurar la autonomrn
,
.
•,
1
t'na
Es
esto
razonable
1
El
J
apon,
impomen&amp;
·
i
a
� =érica
· sea
• fl uencia
dose los Esta dos Um' dOs, ha logrado que su m
•
•
•
mt�r1or
v1�a
la
para
aun
consideración,
en
toma:a seriamente
. .
, .
sigue
mveJapón
ha
invadido
y
d la Repubhca vecma. El
,
.
� do pac1'fica:mente todas las costas occidentales de la Amedien
.
.
•
son -fuertes, po de rica . y est0, cuando los Estados Umdos
.
rosos y ricos. Cuando los Estados Umdos suenan con e1 do minio mundial.
.
· de
&amp; Cuál sería la suerte de la cultura europea, es_ d ecir,
nuestra cultura, en el moment ° en que fuera vencido por el
el
Japó
pueblo que actualmente, p or su fuerza Y po ten ·
. . n único
,
ciahdad seria una barrera para 1 o qu e el ·mundo conoce con e1.
nombre de " el peligro amarillo , , ? Vencidos los Esta�os Um.
dos y desorgamzad
• a, &amp;. cua, 1 sería el porvemr de la
a Europ
América latina 1 ¡, Cuál sería nuestro destino, carentes �e
.
1as fuerzas necesaria
s para oponernos a los vencedores asia­
tic os Y
Nuestros odios hacia los Estados Um'd os, seran
' tan ciegos
Y tan estúpidos, que prefiramos al pre d onumo
· · d.e ese pueblo de
.
.,
cultura blanca
el predominio de otra cultura, la domma?rnn
de nuestra
raz� por otra raza que no es la nuestra Y que tl�n_e
una espiritu
alidad radicalmente diferente de nuestra espiri­
:ualidad Y Pu
eblos de origen europeo, /, preferiremos � un se­
n r europ
eo, un amo de tez amarillenta, pómulos sali entes Y
?
0J 0s ob
lícuos Y

=

�34

_

COOPERACION

Es indisc utible que j amás acep_t ar em os ser d omina
dos
p or na die.
Pero si fatalmente estam os condenados a te ner tutor
es
entendém o s que, aun en nuestra inmensa dsventura , de
b em os'
evitar el m ayo r daño p o sibl e .
L a civilización europea e s flor exótica e n el Japón.
Es a las fu entes o riginale s de nuestra cultura hacia do
n.
d e d eb emos vo lver los oj os p ar a s aci ar nue stra se d de p er­
fe c ci on ami ent o .
Cua lqui er c omplicidad p ara e l desgaj amiento d el viejo
tronc o bl anco , es un suicidio, y de be c onde nars e p or infame
y criminal.
Nue stro pro bl em a , como l o dijimos y a antf-)riormente
'
tien e un dobl e a sp e cto : c ontine ntal o p olí_ti co, e inter continental, o de ra za. Si no p odemos s alvar el uno, salvemos
el otro .
D ebemos indicar con energía , sin e mbargo , que l a segu­
rida d d e América p ara l a civilización e uropea, dep ende en
gran p a rt e d e l a p olíti c a de Estados Unidos, l os cuales, c on su
imp erialismo, pueden co nducir a l a Améric a L atina a seO'uir
una políti ca peligrosísima p ara l a raza blanca .
Si Europ a llegare a s er s ojuzga da p or l o s amarillos, la
Améri ca será el refugio d e l a c ivilizac ión occidental.
Po r lo mismo , so stengo que hay que ap oy ar decisivamen­
te , c on t odas nuestras fuerzas, a cualquiera de l as n aciones
americana s qu e llegue a estar en contra del Imp erialismo
Amarillo.
Comprendo l a grave dad d e mis p ala bras. Me constituyo
en su más conve nc ido pala dín, y a sumo l a r esp onsabilidad
que p or e llo me c orr esponda ante la Hist oria.
0

Gabino A. PALMA.
�(?TA.-Por juzgarlo ya fuera de oportunidad el aut or ha
supnm1do alguno s párrafos en que se refirió al imperialismo ger­
mánico y a la política intérnacional de Méxic o durante la Gran
Guerra.

áticos
Megalomanía de diplom

l as gr_an.
res entante s diplomátic os de
En o cas1on es ' l o s rep
admiraa
ar l
l o grab an, e n v e rda.d,' d e spe rt
des poten ci as n o
rv ab an su actuac1on.
s oción de l os que obse
mania ven cida aho ra, se les
A los diplom a, f º d e Ale
m ante ­
nto a m an;ras afable s, n o s e
lía reprochar q e , :: :ua
es. Se­
coleg as de otr o s p aís
. e1 qu e sus
:1- m,o mv
nían sob re el mIS
.
·
: se
aún
s
Má
.
ca
i
't
g ener alizar esta en
a, emp ero , un er
iri­
dqu
a
n
a
bí
ha
s
e
s aleman
puede afirmar que \�: diPl o máti co
d
en
o
nd
a
ur
roc
p
.'
,
fab ITI dad
do una té cnic a un tanto forz ada d_e a
os
L
w
•
l
O
Bu
p rmcipe
cierto modo d e imit ar en e s e sentido al
as
h
mue
n
a
acab
austriacos, aristó crat as en su m ay oría , s e dest
veces por su el e gancia .
o res, am able s P o_r
L os diplomáticos fran c es e s, h· oy· ven ced
s d1naturaleza ' acostumbrab an c ontrib mr c on sus dotes a l a. , .
mversiones d e ' ' aquel mundo que no se ab urre " L os bnta
o�
to
n
e
Stros
ae
m
s
e
cos, a su vez se distinguían como grand
ff '
'
gu
e
d
links
'
'
los
los dep ortes . S e les enc ontrab a, tanto· en
como en l as cancillerías.
• 1 0•
Los rusos eran v erdaderos ' ' dilettanti ' ' del arte �1P
s,
�p�rnne
ni.ático, sin ningún sab er bien cimentado . Las e x c
com o p or ej emplo Iswolski, aficiona do a l as m atem ati_cas, 0
Nedidow, arque ólo go y c ol eccionista, no confirman smo la
regl a.
•
Los chinos siempr e tenían un aire un t anto e xótic o, c onse�u:ncia
de su educa ción de m andarines, que v enía a s er una
edición or
iental de lo que en O ccidente se designa con el nom-

�36

COOPERACION

bre d e talmudismo o e s colástica. Sin embargo
, uno no se se
n.
tía t entado a de se char a los diplomáticos
orientales en g en
e.
ral en b eneficio de sus cole gas occident
ales . Con much a f
re .
cuencia he podido comprobar que los repr
esentante s d e Orie
n.
te interpretaban c elosamente su misión
en el sentido de p e
r.
feccionar y mejorar la organización
económjca y la instru
c­
ción de su patria, m e diant e la importa
ción de métodos, ide
as
y energías occidentales . A.sí proc edía
n de particular mod
o
los diplomáticos japoneses . Me pare cía
des cubrir en ellos l
a
decisión d e proceder en los asunto s
grandes y pequeño¡;; co
n.
la misma s eriedad y d edicación . Los japo
ne ses sirven por en­
t ero a un ideal de comunidad sup erior
y a la idea de Estado.
Ello perjudica, probablemente, el indi
vidualismo. S e puede
considerar al Japón como una e speci
e d e Esparta má:s gran
de.
De todos modos, los japones es siempr
e s e m e aparecían com
o
dueños de sí mismJos, muchas vece s
d e sentimientos altivo s.
A. lo chinos, lo s japo neses lo s miran
con particular desprecio.
Recuerdo que en cierta ocasión, un pro
fesor algo distraído se
encontró en mi casa con
el embajador japonés. En el trans­
curs o de la conversación, el profesor
dió el traspié de decir al
jap onés : " Ustedes, lo s chinos . . . " En
un momento oportuno
llamé al buen hombre, l e expliqué s
u equivocación y l e dije :
"Lo que usted ha dicho al embajad
or es como si dij era a un
aris tócrata de la es tirp e de un Schwarzwe
nberg o Liechtenstein,
d e un Furstenberg u Hohenlohe : "
Ustedes, los judíos ". El
japonés tiene siempre los ojos y oído
s bien abierto s . Sus s enti­
d os par ecen centuplicar
s e.
¡ Cuán diferentes son los diplomátic
os turcos ! Pocos hom­
bres he encontrado entre ellos que
hayan tenido una cultura
científica como no s otros la entendemo
s . Poc o s h e vis to también
que hayan trabajado con el ahinco del
occidental. El exministro
d e Hacienda, Djavid B ey, constituy
e una exc epci ón honrosa ;
pero hay que tener en cuenta qu
e Djavid Bey e s " dum ein "
de Salónica, e s decir, un musulm
án de pura s angre hebrea.
Los turcos suelen pasar horas y hor
as charlando ante una taza
de café, con el cigarrillo entre los
labio s . Sus diplomáticos
procuran repres entar un tipo inte
rmedio entre Mahomed Y
1

1

37

MEGALOMANIA DE DIPLOMATICOS

d esprecian el vino, p ero sí la carne d: �erd�.
..-----nd , N o
"'aneyra Uer e s co s Y francos ' y muchas veces más distmgm.J.
Son c ab ª cns
. t·ianos emancipados de los Balkanes ; t amb ie" 'n
s
dos que lo
no poca fre cuencia lib erales como su gran
e antes
son tol � ota cim�; Khayyam, el trovador persa de
Edad
coDlPatn
de
nto,
e
anu
s
n
e
p
libre
del
y
vino
l
e
d
amor
!l{edia, c antor de1
xministro
e
al
rbia
e
ob
s
traducción
dna
s deb em o s
cuyas o'bra
. es Exteriores de Alemania, doctor Rosen.
cion
.
d e Rela
Entre los di lomático s de lo s Balkanes, son los griegos
,
mas se_ a c�rcan a nuestro modo de ser. Por lo gener�l,
los que
. ego es simpar tico ' hospitalario ' cariño so. Con frecuencia
el gri
.
a s e nota 1 a i'n:fluencia d e las .grandes .trad'iciones
en su cultur
.
de la anti gua Hélade. Sin embargo, el griego no tiene 1a cos eza del pas ado con es e ges to
b
tumbre . de apoyarse en la O'rand
.J actanc10 so conque el italiano de origen romano a veces pa ,
.
ece querer amqm·¡ar y fulminar a los otro s, pobres b arbaro s .
d e sus grandes antepasado s y de .1as g1o�. abla con, modestia
. .
rias homencas. E sta modestia del griego contrasta smgular•
mente con el porte orgulloso del romano, de C1:1')Ta ambición
de dominio mundial pos eemos todavía un t e�ti�omo . e; :1
Papado ' Y cuyo credo ambicioso, por no d e cir impena ISt '
. so pasad o d e 1a ant'gua
arraig a en el glorio
Roma y en la grani
.
deza de las reinas de lo s mares, Génova Y Venecia.
Has;a creo
que Venizelos no e s tanto un prototipo de m egalo_�a�ia pan­
helénica como dis cípulo del imperialismo franco-britamco, ata­
viado con la too'a
b de la moderna tendencia democrático-liberal.
•
Los diplomáticos de lo s Balkane s s on, en t e, rmmos
g:neal
r e s, de un corte burgué s democrático, Y lo s d e _Bulgaria Y
Serbia h asta tienen cierto aire de campe sinos, mientras que
los gri e gos y
rumano s frecuentemente pueden jactars e �e su
san gre de ran
cia nobleza. Lo s búlgaros eran una esp_e�i� de
Prusianos d e
la
península balkánica : de e spíritu positivista,
altiv os, ené
rgicos e intransig entes . Lo s s erbios , de una paSta
lllás b landa,
p arecían impulsivo s y testarudos, sentimentales
1 de Po cas
pretensiones en su modo de vivir. El búlgaro des­
P�e ciab a al
cia al c go al serbio más o menos como el japonés despre­
hino. P or otr¡
parte, los búlgaros Y s erbio s s on, tal

!ª

�38

COOPERACION

vez, al menos en lo que toca a la cuestión religio sa ma
, ' s tole
.
rant:s que los griego
s y ruman os. Los diplomáticos de
mama causan con frecuencia la impresión de inJ·ertos
· . en
Up ar1s1
.
ses en la vida del Danubio inferior· Son una " masa
bl
a
n
a
d ' '.,
, una expres10n
segun
que en una conversación conmigo s
.
11 ara
e1 extmto embaJ.ador alemán, von Tschirchky preci
sam ente
'
,
en 1a epoca
en que Rumanía se preparaba para caer en 1
a es
palda a las Potencias Centrales. Sin embar go hay
­
entr
e
'
.
los
· 1omatr
, nos rumanos hombres educados en los coleg
a1p
·
ios llil¡l-·
.
t ares de Prusia o en las Universidades alemanas. Estos
hombres hablan el alemán con un acento del Norte , y suele
n
p er.
.
manec er fl.eles
a la nodriza de su espíritu y a la patria de
los
padres de su rey. Ejemplos : Sturdza, Carp y Baldiman.
�s�a carac!erística de los representantes diplomático
s de
los d1stmtos pa1ses, no sería completa si pasara por encima
de
los representantes de los Estados escandinavos. Mucho debe­
mos a los países del Narte en tesoros espirituales y en gran­
des ejemplos. Así como las noches estivales son más cortas
en e� Norte que en la zona templada, allí también parecen me­
no� mtens�s los prejuicios. Cuando Noruega ya no quiso vivir
baJo un mismo techo con Suecia, se le dejó salir de la unión
personal, sin disputas y sin rencor es. Entre nosotros un ma
trimonio que desea separarse, tropieza con dificult;des más­
grandes que las que se oponían a la separación de los dos paí­
ses del Norte, cuando el anciano rey Osear -filósofo casi co­
mo Platón, el rey ideal- renunció a una corona de las dos
que ceñía, entregandp una de ellas sin envidia a otra dinas­
tía. En Suecia, por lo visto, no existe la ilusión de que la fe­
licidad de los pueblos depende del poder de la dinastía : una
enseñanza sublime para muchos países que se titulan O'randes
potencias. Sin embargo, Gran Bretaña prefería dura�te mu­
cho tiempo continuar su lucha con Irlanda, así como la anti­
gua monarquía austro-húngara seguía riñendo con Hungría,
en lugar de que ambas concedieran buenamente a eso s c oll'.l·
pañeros, contra su voluntad, la independencia apetecida . Des­
de aquellas regiones del Norte, cuna de tantos espíritus ilus­
tres como los Ibsen, Bjornson, Jacobsen, Strindberg, Heidens-

:a ·

---

MEGALOMANIA DE DIPLOMATICOS

39

. 1rup ' Kunt Hamsun ' Nansen, Soderblom, Selma . LaGJe
.
,
·
d es, B ildt,
taill
en Key, NordenskJold, Arrhenms, Eran
Ell
,
of
:l
ge
han irradiado torrentes de una
y tantos otros,
.
· l og1co,
.,rJ elJ en, Steff en
tam' ·
smo
sa' que de su brillo, com10 no es
.
·
,
P. z tan i· nten
1
1 n 1 os
1
E
rno.
omat
d1p
arte
el
y
ica
la polít
�e'n particip aban
bi
también la diplomacia es afortunadamente
avos
ndin
país es es ca
del Norte
, ción del espíritu de casta. Los soberanos
una ue ga
sentantes
repre
los
del puebl o. Y
.
son reyes burgueses, reyes
.
munJero
extra
n en el
Gobiernos, actua
sus
de
s
tico
'
oma
,
1
dip
.
sanos
corte
delegados de sus pueblos, que como
, como
.
.
cho mas
a
s
ad. T ampo co . son. aJeno
Les rodea una atmósfera de libert
.
de toda la miseria, emanao
medi
en
,
ese esp1,r1·tu pacifista que
en los días de l a , i_natanza
ra
causa
ba de allí y que tanto bien
parte ta� activa a la
una
ra
cupie
loca y criminal, en la cual
Presidente habla­
u�o
c
_
,
Oeste
gran República anglosajona del
ra desde la cum­
dicta
ra con la unción de un profeta, como s1
s reveto
bre del Sinaí sus leyes a un mund o sedien de nueva
laciones divinas.
s,
Con mucha altivez' los diplomáticos de Estad. os Unido
. .
en Europa, se titulan hasta en sus documentos oficiales, m:mstros o embajadores de ' ' América ' ' . Exactamente como si no
existiese ninguna América Ceneral y del Sur. Creo, sin em­
bargo, que América del Sur ya no es ninguna ' ' quantité ne­
gligeable. ' '
La América Latina v a ganando terreno en el mundo diplom ático, ante la península ibérica. ¡, Qu� es el Portugal de
nuestros días, en cuanto a extensión, riqueza y seguridad po­
lítica, en comp aración con su hija la República del Brasil 1 Y
por lo que hace a Europa, los disturbios de Marruecos segu­
rame nte no compensan la pérdida de las colonias.
. . El esp añol se caracteriza muchas veces por un cielto aire
d�s�m
guido de fatiga, mostrándose visiblemente saturado de
�:J as glorias, y esta disposición de ánimo se comunica tam­
�ien
a l a diplomacia.
El diplomático argentino, enérgico, dotado de un espíritu
lib eral y p
.
rog ·
e a a1canzar en el S res1sta, parece dispuesto evi' d entemen t
ur lo que en el Norte realiza�on los estadouniden-

�40

ME GALOMANIA DE DIPLOMATICOS

COOPERACION

s es, que en las tradicione s de los tie mpos v enideros fig
urará
tal vez como gigantes de la riqueza y de l trustismo .
Los d�
plomáticos argentinos que tuve el plac er d e conocer,
so
una actividad sorprendente, empeñados continuamente n de
en en.
sanchar y profundizar las relacione s com erciales entre
su p a.
tria y los países europ e os . Los chilenos me causaban
más bien
la impre sión de pose er la ambición de r epresentar la
aristo cra­
cia de l otro h emisferio.
¿ Quién hablaba en Europa antes d e la guerra d e Ur
uguay ?
En las cort es de Austria, de Prusia y d e Rusia, los frac
s cu­
biertos d e ostentosos bordados de los repres entantes
diplomá­
ticos y consular es de ciertos, paíse s d el centro y sur d e
Amé­
rica, solían causar sonrisas, e ntre compasivas y burlonas.
La
mente d e los m e galómanos europ e os cre ía ver alguna r epubli­
que ta de semisalvajes cada vez que se pronunciaba el no
mbre
d e Perú o Guatemala, d e V enezuela o Costa Rica. Con cuán­
to orgullo mostraban ellos sus emperadores o zare s. En aque­
llos paíse s e xóticos todo l es pare cía instable, mientras que sus
propios Estados se l e s antojaban como símbolos de la seguri­
dad. L a miopía europe a consideraba a aquellas Repúblicas
como diminutos dominios e dificados sobre la arena, mientras
que sus propios Imp erios los creían fundados para una eterni­
dad sobre bloque s d e granito. El destino lo ha re suelto de otro
modo . . . m erced al trabajo d e los diplomáticos. Los repre­
sentante s de los tre s Imp erios no habían emprendido impune­
mente la tare a d e dominar el potro d e la alta política. Pos eí­
dos del d elirio de la grandeza, creían haber resuelto la parti­
ción d e la tierra, mientras que los diplomáticos de aquell os
" pequeños " Estados d e nada s e ocupaban, sino de las prosai­
cas tare as d el tráfico y el comercio. La gran política que se
hacía en los Gabine tes de Pe trogrado, B erlín y Viena, ha n au­
fragado. Hoy, una de las pre ocupaciones más graves d e los
representantes de los Estados latino-americanos consiste en
tomar parte en la magna obra d e los socorros en favor de l os
vencidos de la Europa Central y d e Rusia, hoy m endigos, en
cuyo auxilio acudieron también con doble abne gación, 109

41

----º
europ e os que han sabido mant enerse libres
S
o
d
sta
E
� s.
·
p equenºrio
de la grandeza : Suecia, Norue ga, Holanda y Suiza.
de
del li un do yace en ruinas, m erc e d a la m e galomanía de
.
Vn m
, d e . 1a gu", es qu e s e titulan grande s potencias. D espues
.
1s
a
10s p
r ia ?
victo
la
es
quiénes
o
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quién
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D
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.
paz
1
a
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rr a , n o
· Díaz y Pershing contra los Ludendor ff
Foch Ha1g,
s
o
1
e
' H° etzendorff � i No ! 'Los v ence dore s en esta
¿ Dcontr a von
·
y
Johann Bloch , B erta von Suttner, Alfre d Frie d,,
guerra so·n.
el Norman Angel, Lammasch y Drago, as1
-nr
�, erescha gin, Nob '
fi e1e s a su ere do
·
pacifistas que p ermane cieron
·
coroo .los poc o s
m e dº10 d e1. d e en
grito
su
r
vanta
y qu e no h abían cesado en l e.
. .
. to de1 ensob erbecimiento nnperiahsta.
.
s1er
ocCidenEn pres en ci· a del hundimiento de la civilización
. .,
1
tal' es neceSarl· 0 pr e guntar, para prevenir la . rep etic1on de a
.
, trofe : &amp; Dónde , está el culpable 1 No cito nombres, por
catas
,
hombros e1 peso• d e
mas que ciertas personas lleven sobre sus
• ·
' de
era 1 a energia
si_qm
ngamos
e
T
ilidades.
responsab
grandes
malhadado
l
e
_
mpr
e
si
para
ndo
e
spidi
e
d
pasado,
l
e
enmendar
:
sistema de la diplomacia antigua. A este proposito, de�e? con­
tribuir con un grano de arena mediante esta breve critica d e
las representacion e s diplomáticas.
Viena, julio de 1922 .
V

Sigmund MUNZ .

El diplomático mexicano
E l autor no se ocupa d el diplomático me xicano, Y, sin e ­
�
b arg o, el diplom
ático me xicano e s típico e n el mundo. Varia
de un caso a
otr o con la facilidad que muda d e corbata un
diplo mático
europ eo.
Ahora ha surgido de una profesión,
�añan a d e otr a pronto e s el ingeniero que establ e ce el imp e rio d e 1 as m '
"
atemáticas sobre e l protocolo, manana
es me' d ico
que sim
ila
�
a
_
casos d e clínica las infinitas variacione s d e la
P0ht
ic extran
" que
jera ' pasado mañana ' no e s nada m· nadie
V'a a
. .
P as ear su insignificancia a las antesalas de los mimstros

ª

�42

J.Y.[EGALO MANIA DE DIPLOMATICOS

COOPERACION

de ne gocios extranjeros en todo s los país es del mundo p
r
tanto, para el aut or habría sido fundamentalmente difí�il : lo
n
ce.
.
.
, s 1a caract en,st1ca es encial de nuestr
rrar en tres 1mea
o honibr
e
diplomátic o.
Lo que es función es encial en la vida de r elación par
a
.
, e s, en e 1 nuestro no e s smo
otro s pais
un me ro accesorio d
e
nue stra accide ntada política interior. Nuestro s ministros e
n
.
e 1 extranJ ero se rec1utan, de preferencia, entre t odos aquel!
s
elemento s que pue den ser peligroso s en la política int erna �
nuestro país : gob ernador es levantis cos , agitadores de much e�
dumbres, caudillo s peligroso s, rivales posibles, t odo s ello s van
a aumentar el contingente de nuestro s ministros en el extran­
jero ; g eneralmente van a exhibirse como gente fundam ental.
m erite inculta y desprovista de cierta e ducación nec esaria en
la carrera. Cinco o seis ministro s ver daderamente competen­
tes , culto s, e ducado s, patriota s, no siempr e puesto s en lo s si­
tios d e mayor responsabilidad, y quinc e o veinte agentes de
desprestigio nacional.
Su ele hab er ministro s sin finur a, sin flexibilidad intelec­
tual ; bueno s burócr at as, que conside r an como id e al de labor
te ner a sus secr e tario s bo stezando ocho hora s diaria s fr ent e a
sus e scritorios ; amigo s del autobombo qu e info rman a nues­
t ra Cancill ería de agasajo s y demostracione s de afecto que no
e xist en sino en la conv eniencia d el Mini st ro ; los hay que ll e­
van vida completamente provinciana en las grande s capitales
del mundo ; alguno s hablan de lo s brazo s de la Venus de Milo
como de un accident e acae cido ayer al introducir la e statua
por las e s calera s de la Legación ; hay otros que no s ab en se�­
virse de los cubierto s en la mesa y cuelgan d el cuell o la servi­
lleta ; ministro hubo que usara corbata blanca con el srnokin� ;
s·
y si del capítulo de los mini str os pas áramos al d e las ' ' rni ni
aben
'
t ra s ', la co sa se pone peor, su ele haber alguna s que n o s
aY
o
hablar sino de la tristeza en que se encue ntran porqu e n hon
s
e
tortillas ni frijoles en e l país donde resid en ; hay otras qu
modelo de cursilerías en e l vestir ; unas no tienen d e qué
r
blar en las recepciones ; otras hablan mucho, dici end o, p o
tanto, los consiguientes disparat es.

ht�

43

º
----' i. co ha
a ley orgánica . del Cuerpo D ip1 omat
-..ruestra últim
vementes. Ha cre ado un si· st. esubsanar esto s incon
�"
r
s func10e
qu 1�º:J{.t o de org anización diplomática, s eparando lo
. .,
'
J]'.J.l
n hizac10
JXl. 3 . p ol't
los técnico s . Como toda orgam.
.
1 1· co s de
es, en ci erto s entillar10s
estro Cue rpo Diplo mátic o,
nu
e
d
a
brida, l osa.
tu
do, defec
mática termina ahora e n el cargo de Con.
� c�rer a diplo
r es p reparado s, un porvemr
homb
s
lo
a
es
pu
'
· erra'
seJ· ero '· e1
años para recorrer todo el e scalafón, soporDiez
.
e
t
en
y
a
atr
· fe s, es a1 go verda• ros i· gnorantes como Je
mimst
talldo a vec es
·
de un hombre. ¿ Que'
m ezquino en la vida
deramente pobre y
la marcha de lo s
ad técnica de
.
.
.
jmporta que la responsabilid
.
sas r e caiga en lo s rnf enores , si la r espon.
ático
diplom
s
o
t
. ., �
asun
i
erac
s
e
s
L
o
d
.
ion
is
M
la
de
· ·
b·1·d
i 1 ad aparent e está en lo s Jefes
de
resti
g10
p
es
d
en
án
r
da
tos cometido s por un ministro r edun
.
e1
o
d
cuan
tario
e
ecr
s
todo el personal. ¿ Qué pue de hacer un
e,
b:ec
st
e
ley
La
jefe desee cometer un acto impr oc:dente 1
�
­
e
i
s
pues, un divor cio entr e las dos funciones, que r e dundara �
i
d
pre en dificult ades constante s en el desempeño de la labor ­
plomática de nuestros funcionario s en el extranj ero.
¡, Cómo se logra tener funcionario s verdaderamente técnicos 1
En otras partes d el mundo existen curso s e sp e ciales en la
Universidad que preparan a los aspirante s a la carrer a diplo­
mática para ulterio res funcion es p ública s .
Nu estra ley establece un simple examen. Así hemos visto
dar p ate
nte de competencia o negarla en media hora de e x�­
men con todas las lacras que s e descubre n en e sto s actos esco• ,
lare s En s .
s me s es se han p repar ado per sonas que Jamas
ei
·
, n
h bia
d�1Plo tomado un libro s obre mater ias anexas a la carrera
m ' t"i�a,
· 1,
· lante s exámenes de D erecho Internaciona
Con ti. tªucio bril
nal, E conomía Política , Historia de lo s Trat ados , Y
ª..e _ S
1s O si• ete
•
mat eria
s m:á s .
sí la comp et enci· ' cmca
·
· s de carrera
a te · d e 1 o s func10nario
'
es :rnA.
uy relativa
po
sigui e r t odo ell o nuestro Cuerpo Diplomático va a t ener las
ntes carac
terísticas :

�44

COüPERACION

Un personal superior arribista, formado : lo., p or los
Po.
líticos que ambicionan dar un paseo por Europa. Tres m s
e es
·
·
· 1 d e1 v1eJo
·
·
· tro en una capita
contment
o seis de M'1ms
e, con fre.
.
.
,
vecmos ; 2o., por los ind·lV¡..
cuen tes excurs10nes a 1 os pa1ses
.
.
duos que constituyen un peligro para la buena march a d e nues.
.
.
t ros asuntos mtenores y que merecen ser alejados del centr
principal de sus operaciones. ; 3o., por una minoría de perso�
.
.
nas capaces, mtehgentes y educados que no siemp re irán
los puestos de mayor responsabilidad, sino que, por el contra�
rio, quedarán siempre postergadas justamente por falta de
apoyo político.
El personal inferior, antes reclutado, de preferencia en­
tre literatos, estará formado en su mayoría por jóvenes que
han adquirido su cultura diplomática y científica en seis me­
ses y la han acreditado ante un tribunal complaciente o seve­
ro, como sucede en estos tribunales. Alardean sus miembros
de apellidos ilustres en las crónicas mundanas de nuestro me­
dio. Llegarán después de los diez años a Consejeros, colman­
do así su satisfacción personal y su ansia burocrática imposi­
ble de conseguir en otro ramo por deficiencia específica.
Este personal será de peligro para los jefes de Misión po­
líticos, porque halagará todas sus pequeñas pasiones, no se
opondrá a sus caprichos y seguirá inalterablemente la co­
rriente de sus opiniones ; será un peligro para los jefes de
Misión inteligentes, porque constituirá para ellos un lastr e pe ­
sado de insignificancia y pedantería.
Reconozcamos también que la selección se imponía en el
personal de Secretarios de Legación, y que defectuosamente
Y todo, nuestra Secretaría de Relaciones ha hecho bien en re­
glamentar la carrera.·
ti­
¿ Por qué no complementa la labor estableciendo defini
oll
vamente estudios serios para ingresar a ella y acab ando c
las complacencias políticas para los Ministros ?

Julio JIMENEZ RUEDA-

Su majestad el niño
Por el Lic. ISIDRO FABELA.

Un exquisito y sugestivo pintor inglés, enamorado de la
infancia, tuvo la graciosa y dignificante idea, de crear para los
niños, el homenaje más bello, respetuoso y noble que un artista
de corazón de oro pudiera ofrendar a esas flores de carne que
son la sonrisa de los dioses y la alegría del mundo.
Pintó un niño, atravesando solo la calle más concurrida
de Londres, en momentos de intenso tráfico. Un corpulento
policía levanta en alto su bastón de autoridad para detener la
formidable avalancha de peatones y vehículos que amenaza
desbordarse sobre la rúa, mientras el niño pasa '· y el corazón
· dad de Londres, la más grande del mundo por un mode 1ª ciu
'
.'
mento d eJ· a de 1atir
· . . . . . Los pesados cam10nes
cargados de
�r_c ancías ; el wagón eléctrico lleno de pasajeros ; el alígero
..
c1clista .' el .a.pue
sto Jmete ; el tren aristocrático que conduce
nobl s Y eleg
antes damas al Hyde Park ; el carro humilde que
va a� rc
II . �� ado ; la carroza anticuada que viene de catedral con
U c,�...
.
; tiana du eña ; e1 t ax1. rap1
, 'do del hombre de negoc10s
; el
flamante
a
el discr utomóvil del venerable lord ; el ómnibus pletórico '·
.
et
COcotte o se.dan de los enamorados ; el abierto faeton de la
.
d
.
e
l
u.Jc
;i:_
'"lli
· · · · · Y a1 m;ismo tiempo, en las aceras, la motiUa y
8alantea e1 e Studiante ; el burócrata ensimismado y el apuesto
dor ; el anci·
.
.
.
el P
ano pars1momos
obrero,•,
o y el estimable
·
deti· rócer Y el me ndi· go, el
e nen su
honrado y el truhán, todos, todos
mar cha para que pase su majestad
el niño . . . .

�46

47

COOPERACION

SU MAJESTAD EL NIÑO

Y el niño pasa tranquilo, inconsciente, inocent e c omo u
ángel sin al.as, mientras la vida inquieta, nerviosa y tum,ultu n
sa de Londres, se detiene un instante, obediente y atenta , co:
cariño y respeto, para verlo pasar . . . . . Es su maj est ad el
mno, como le llamara el glorioso pintor, es el amo del mundo .
el tirano del hogar, el hijo del amor Y del _ dolor ; el príncip�
de los sue ños paternales, el alma del porvemr, la esperanza de
la human.:.dad, la razón y el encanto de la vida ; la vida misma
que sale del nido para desplegar y batir sus alas ; el ensue.
ño que se enciende ; el brote impoluto de la existencia, que
florecerá -exquisitaru:, ente con el aliento ternísimo de nue stro
corazón y fa. poesía incomparable de las manos maternas . . . . .
Es el niño, e� decir, es nu estra propia sangre qu e retoña, es
nuestro nombre que se repite ; es el amor que palpita y que
revive ; es la raza que se afianza y que perdura, es la patria
que se ensancha y se renueva ; es la humanidad creadora que
avanza y que triunfa.

jenos con adoración, todos, por el hecho de ser
s hij os a
a io e s , estamos obligados al asíduo cuidado y a la desinteh0Ill br
olicitud de los pequeñuelos.
resad; s
to dos, aun aquellos que no tienen prole, debieran, como
el dulce sentiP ellico, ennoblecer . s u alma, con
.
,
ae ons ejaba
.
paterno
;
nutrir
su
espiritu
con
el, mirando
or
am
.
el
JI1,1ento d
,
•
·
y -con reverencia a ese maravil1 oso brote
.
giempre c on •interes
' deJar
11 ama 1a m
· f ancia,
· para d espu es
q
u
e
es
· en
edad
de las soci
acercaran
al
sacrosanto
altar
de
la
religión,
una
ella, como si se
un
vocablo
de
amor,
u
na
plegaria cari­
ens eñanza de virtud,
un
pensamiento
atesorado
en
la más naza­
bien
o
pía,
y
ñosa
que
prendiera
sobre
la
frente
limpísima
miradas,
las
de
a
ren
augurio
de
victoria
para
su
vida
un
que
empieza.
niños,
s
lo
de
Porque los niños se lo merecen todo, por su candor y su
gracia, por su debilidad e ino cencia, por su clara ternura y
eucarística pureza.
Es justo, y honesto, y reconfortante, quererlos y hacerles
el bien, ampararlos de todo mal, y llevarlos de la mano, a la
vera del camino espinoso que es la vida, con la más francis­
cana piedad ; porque vivir es lo m,ás difícil qu e existe en este
mundo, y los· que nacieron sin haberlo demandado, tienen de­
recho a la luz de nuestra experiencia, al sacrificio de nuestras
venturas, al renunciamiento de nuestros egoísmo
s, al holo­
c�usto de nuestra
tranquilidad y al desprendimiento espontaneo y pro• a igo
· d e nuestro amor, e n beneficio
d e su salud ' d e
,
su educaci· on
Y de su dicha.
V-ol y todos habrá de alcanzar nuestra benevolencia y buena
unt ad' para
todo s habremos de llevar un poco de misericordia e n c a
.
da mano Y un rayito
los
de ensueno en cada beso ; para
ni·n- os p ob
_
res
Y
1
os
enfermos,
para los •tristes ' y los degenerados' Par
a 1os huer
,
fanos y los hambrientos, para toda esa teoria infant .
.
il. del Umv
erso, debemos regar y desparramar amor,
Y rev-erencia,
p orque el Rey de la Creación
el niñ _
no es el hombre sino
nes, o ' Pu es en est os tiempos
·
de
cataclism
os y renovaciol
a
_
· ·
·
· to espiritual
ll1i.1o s cultn....a Y el refinamien
qmeren
que este
.
e
..
a el , , sig
lo de lo s niños. '
'

Allí está frente a nosotros, para pedirnos cuenta de su
vida y de su porvenir, de su salud y de su espíritu, de su feli­
cidad y su destino ; nació sin pedirlo y sin quererlo ; es obra
nuestra, del amor o del placer, de la ley o del pecado ; del beso
que se compra o del beso cristiano que se jura en el altar Y ��e
forma, al ascender al cielo, la sublime sinfonía de la p asion
honesta en los -oídos de Dios. Pero es nuestra alma, nue Stra
responsabilidad, nuestro yo.
za, p or
Es el hijo, es el propio espíritu que se reproduce qui·
; es 1:
los siglos de l o s siglos ; es la familia que sigue alentando
5
a
tradición que no se pierde ; es nuestra vejez que se a got Yque
r,
n
levanta ; es la historia bendita y parlera de nuestro am
t o.
o
v
x
e
se conserva como un amuleto y se adora ,como un

* **

·

subliPor eso, ante el niño, todos los que tuvieron el don
l aJllºs
me de la paternidad, lo mismo que aquéllos que conteJJJ..P

ª

�48

COOPERACION

Los padres, sobr e todo, tiene n que cui dar, proteger
'
' Ve.
· de scanso a 1os vastagos
aten der sm
1ar siempre,
·
de su al
no sólo por mandato divino y ley humana ; no sólo p or inst:a,
y obligación, no sólo por pasión espontánea y avasallan
/
sentimiento parternal, sino por egoísmo ; porque en esta vi e
d
todo pasa o se esfuma ; todo se pierde o se va : el trab ajo y loa
8
honores ; la juventud y la gloria ; el oro y los placer e s. Ba st
las obras de arte y de ciencia ; la músi ca y la e statua qu:
aplaudieron todos los públicos ; el libro bien amado que s e
estimara en todos los cenáculos ; el libro que nos costara días
y noch es de encierro y estudio ; el que formamos con ilu­
sión y de sinterés ; el libro mimado que nos hiciera llorar de
alegría cuando le vimos, estáticos e incrédulos, en el escaparate
de la inolvidable librería ; todo se acaba o se olvida en ese
torbellino universal que forman las pujantes juventudes que
llegan e n soberbios pegasos atropellando nuestra alma y ma­
culando nuestra serenidad . . . .
Sólo los h ijos quedan en la isla milagrosa de nuestro co­
razón ; sólo ellos se salvan y perpetúan, para cons ervar nues­
tro nombre y nuestra sangre, prolongando nuestra vida en el
espacio y en el tiempo.

***

Al nacer, el niño adquier e derechos, que son para sus p a­
dres indeclinables y sacrosantos deberes, que es menester que
satisfagan con apremio y con celo, si quieren saldar con su
hijo la responsabilidad de hab erlo engendrado.
.
1untaria·
- sere s qu e mv?
Pero antes de todo, esos pequenos
¿os
mente arriban al mundo a luchar y a padecer, ti ene n . .,,8
'
tlµ,
grandes der e chos de alcance muy hondo en su vi· da 1n
y
y social. Tie ne n derecho, primero, a ser hijos del alllor,
después, a ser hijos de la ley.
b.ijo.S
Ninguna ,culpa 111¡ás trascendente que la de engendrar JlÍ·
r
sin am'.or, y ninguna falta :m:ás peligrosa que la de cre �e i:iJJ
n
o
r
j os a espaldas de la sociedad. Los hijos que surgie

SU MAJESTAD EL NIÑO

49

----,
. r
cálido, que fueron co;nceb i' dos con i'do1atria,
sinee - o y
.,
.
probaesos,
beso dos, con ilusion
arrobo,
con
ntidos
e
y pres
espera
elic es, porque al abrir sus ojos dos rostros
f
án
er
s
e
.
.
, su carita
blelllent
con l'agrimas de
juntos humede ceran
Y
es
1
b
.
a
·
· ef ,
brazos
al tender sus d immutos
lll
. on y de hechizo ; porque
.
.
,
,
8aor.aci atro manos ansiosas
1
de
sesamo
e
seran
unc10sas
y
cu
.
al aire,
es
d
de
porque,
y
;
dolencias
sus
de
bálsa:m¡0
el
y"
sus capric hos
·
·
·
muJer
h
una
y
b
re
oro
un
vagido,
primer
'
el
vida
la
que_ 1anzan a
d
mano , de cara a Dios y con la frente erguida
eogi os de la
.
o , están allí, desde su cuna hasta su muerte, Junto
...,und
.
ante e1 ....
él con el orgullo de haberlo procre ado ante el dios de los
:m;res, y con el valor de d efenderlo contra la maledicencia
y el d estino.
.
En cambio, los que nacieron en un lecho fr10, de conveniencia y cálculo, los h ijos del deb er o la casuali dad, los hijos
del vicio o del delito, esos míseros inocentes llegan a la exis­
tencia con la flor d e lis de la amargura y el escepticismo, por­
que el cuidado de sus progenitores no pudo, en los primeros
años, salvar su espíritu del abandono, y del frío, de ese frío
de las almas, más gélido y atroz que las nieves del invierno ; de
ese frío espiritual que marca las caritas de los niños tristes
con la más cruel y más emocionante de las máscaras trágicas.
Pero hay, quizá, otro yerro más grav e d e los padres ; un
yerro fatal, que muchas v e ces no se aquilata, ni se piensa, ni
se cre e ; un yerro que ofusca y que agrada ; que embriaga los
sentidos y trastorna el
ánimo : el yerro alucinante y atrayente
del am or ilícito.
6 Qu� se; humano no lo tuvo en el p ensamiento cuando no
10 reali
zó i
El amor vedado, el furtivo,
el que se conquista con frui,
cion
·
a los vemtic
· · mco
años,
el
que
no se compra sino que se
reg 1
:i,
u
e
se
e
ntrega
ciego
y
libre
en su culpabilidad y en
811 i:r\
et
e:x:
ese alll.o ion, Y en su misterio estriban su placer y su encanto ;
r
.
· que IIl;J.entras
, nos d ana
- mas
'1 nos s clan destmo
mas
. , nos cerca
e duc e· Y nos
Pl'ofun
arrastra
. . . . . Ese amor es el perpetuo y
d
ii.oso d 0 s em illero de los hijos bastardos ; el paraíso enga­
e 1a f�ri
cidad ; la fuente maravillosa que transforma sus
4

�50

COOPERACION

linfas en lágrim!as ; la gloria m!omentánea de los p adr
es
que
abre a los hijos las puertas del infierno.
Es cierto que la buena o la mála suerte tiene un
a gran
. .
.,
.
.
participac10n
en esas historias
de amor, y en sus cons ec
.
uen
.
.
cias mespera das e mvoluntarias.
.
Pero es precis o ayuda
.
d estmo
con un poco de buen juicio, un mucho de e g o'ir a1
smo
. enorme de voluntad.
y una dosis
El amor es muchas veces más fuerte
, que la razón . =U
"' ,
P? deroso q� e e� respeto los padres ; mas pujante que la, pr
opia convemenci a ; pero asi y todo, hay que luchar con 1 él y
que
vencerlo, pensando, aparte de muchos consideraciones d e f _
milia y de honra, que los am:ores ilícitos, cuando son absol:.
tamente obcecados y ciegos y sordos, crean la desgracia, que
puede ser irreparable y horrible, de dos padres culpables y de
un hijo inocente que, pudiendo gritar a todos los vientos las
palabras sublimes : padre, y madre, tiene que ahogar sus im­
pulsos cariñosos y los latidos de su martirizado corazón, para
balbucir esas palabras divinas en voz baja y que no las oiga
el mundo . . . . . .
¡, Me dáis mayor injusticia 1 Cierto que los padres, cuan­
do son buenos, a todas horas pagan su falta con sólo el círculo
de hierro a que la sociedad lo&amp;¡ constriñe, que todos los días
tortura su pensamiento y hiere su dignidad ; pero esa pena o
esa condenación, no resuelven el problema ni redimen al hijo
de su falsa situación social.
Es preciso, entonces, recurrir al único remedio, al que no
cura de raíz el daño, pero sí lo amengua : el matrimonio O la
legitimación del hijo bastardo.

ª,

* **

h ci a
Una vez en el mundo, el primer deber de los padres a
los hijos, es quererlos ; y el segundo, educarlos.
o ·
Quererlos. creándolos como niños mimado s, es no c :11�:;
pr� nder la mi�ión sagrada de la paternidad ; es ama�l os si:
_
r
a
tehgencia, que vale tanto como hacerles daño. :Mnn
hij os es arrojarlos al infortunio, muy amorosa mente.

SU MAJESTAD EL NIÑO

51

niño debe ser un sacerdocio ; los padres
-----J;a e ducMión del
verdaderos educadores, han de tener
ser
stros ' para
10s ))lae
1 Ch de apó stole s.
JJJ.U ºr O, qué es la educación 1
b. er
hombr e ; y formar al hombre, es· , d ar
Educar, es formar al
nY
_ _ tO do su desarrollo, toda su fuerza, toda la e1evacio
·
·
1 es
ua
3l n1no
t
ec
1
e
t
m
,
son capac es sus facultades, f'1S1Cas
b elleza de ·que
.
morales .
· - salud y vigor
,
mno
Y Educar al hombre, es dar al cuerpo del
, gusto por lo bello, penetray a su . Pspí
- ritu, agilidad, juicio
.,
.
.
.
· so' li' d a.
, memoria
on vivaz
mac1
1mag
.,
e1on f'ac1·1 , elocución clara
. - esdel mno,
Educar al hombre, es robustecer el caracter
encia, cultivar
, y afinar su inclarecer y dignificar su conci
telecto.
pulosam1ente
La educación física y espiritual deben escru
'
Platón : ' ' El hombre n_o es un
completarse, pues como decía
vigor del
espectáculo bello ' más que cuando la belleza y el
cuerp o. "
e
d
1
tez
robus
y
sura
hermo
alma , se armonizan con la
.
Educar, es despertar el alma de los niños ; es dar movimiento y aliento a una existencia en flor ; educar, es crear ; es
sacar de la obscuridad y del sueño la inteligencia latente de
los pequeñuelos.
Los padres, para educar no deben educar demasiado ; no
olvidando nunca que tienen la obligación de ,crear un creador
f no un acusador ; y que cuando a los hijos no se les educa
.
bien, ellos son los primeros jueces, jueces severos que conde­
nan, tal vez con amor, pero que condenan.
Para educar mejor a los hijos, es preciso que los padres
conquisten
su amistad una cordial y sincera amistad, que
d�_rá siempre
mejores frutos que el rigor excesivo Y esa rela­
cion d e re
speto medroso que se establece en ciertos hogares
cuando
el p adre no quiso o no supo ser el companer
- o de
sus hif os.
a
tácu� d� h ay más hermoso en la vida social, que el espec .·
1 O e difica
nte de un padre, amigo y camarada de sus h lJOS.
y nad a m
ás b enéfico para la educación, que esa confianza

�sz

SU MAJESTAD EL NIÑO

COOPERACION

nacida en los albore s d e la vida y anudada p ara si
em,'pre
en. la
juventud.
Obtener la amistad d e los hijos no e s obra difí
cil, sino d
oportunidad y de tacto. Los pequeñuelos, por
ley natur
:
tiend en sus brazos y sus almas a sus pr o g enitores,
por q
l es abrie ron las pue rtas de la vida y p orque las pr u e elt s'
imeras ;.
radas d e ternura, las prim eras caricias, el prim�r
calor y ;�
prim er alimento lo re cib en de sus padres. Pero ese
amor m
· Stintivo d eb e hacer se c onsciente y pr ofundo, de tal
m odo , q
ue
el párvulo y el j o ven vayan a sus
padre s no sólo con resp
eto
'
sino con ale gría y c onfianza, c on e ncanto y con f e .
Para eso, es pre ciso , prim erament e , que l os padre s
p ongan
en l a educa ción de sus hij os, su alma
e nt era ; p o rque quie
n
tiene la responsabilidad de dar una vida al mundo y
no p one
su alma en ella, es un criminal.
P ero no basta el amor para educar, e s necesario
t am­
bién la intelige ncia que encauc e e se amor pat ernal,
a ve ces
cie go, por la s e nda clara de la amistad y del resp e to
mutuos.
¿ Resp eto a los niños 1 Sí, p orque los niños s on hombres
como nosotros, o mej ores que nos otros, porque nacie
ron cuan­
do la evolución d e la vida había avanzado algunas ce n s de
de a
años que nos llevan p or delante en el progreso humano.
Para afianzar la amistad de lo s hijos, es nec esario no
mirarl os nunca c o n air e de sup e rioridad ; y para eso no hay
más que t e ner pres ente que s o n
ellos la g eneración qu e nos
sigue y re ctific a ; que ellos s on e l p orvenir y no s otros el p asa­
do ; y que, com o dic e Skotz-ky : " Nada ayuda tanto al c on�­
cimie nto de nuestro propio ser -e s e gran misterio de la vida-, como el trato sencillo y cordial c on la generac1. o, n que
nos sigue . "
C on la amistad s e crearán la c onfianza y la frauquez�
Y con e llas, e l hijo irá educándose e n un ambie nte de lib erta¡
que r e qui. e re todo ser nue vo , para hac erse fuerte Y p erson;a .
.
L os hijos no s on cosa del padre , sino su &lt;ionti• nua_ c10.....,.
cia
S e p erten ec en a sí m;ismo s. El hijo deb e al p adre ob ediellJll.
c
y resp eto , gratitud y amor ; p ero no sumisión y vasallaj e o O
cre en algunos insensato s cuando tratan a sus hijos c o:rno ª es·

53

naza
.,,-----° P ara someterlos a su autoridad, la ame
u sand
,
s
o
vo
.
t
e
.
az
e
e1a
el b ofetón y l
.
urIª:
anazo de grada a quien lo
l a in j
o físic o ' el simple m
g
sti
a
c
.
y El
lo r e cib e '. sus resultados son contraende a quien
f
·o
'
y
buena educación . Los mnos as1 maltrada
una
a
s
e
t
n
e
c
u
d
o
pr
rencorosos, mentiros os y sensuale s. No se
te.dos, se tor:�: bestias, menos a los niños, que son ��mo
s
gar
.
deb e pe
en la misma sangr e , un corazón sensitivo,
ei:
ti
ue
q
;
nosotros
, l os
impresionable y que , además' son l o s débiles
una a1roa .
11
os 9.
e
a
a
gar
e
p
s
e
l
e
s
e
qu
s
e
A cep tarían l os padr
b
s.
so
n
e
f
e
d
in
c e s, oi pur qué querer para sus hijos lo que no
N o. Pu es enton
,
.
qllleren para si 1
• end en cie
· rtoe
Es un error sostener que sólo a golp es e nti
.
•
Sólo piensan así quienes han t emdo poca p acienh
�uch:: º��
de
a teligencia, poco c elo para corre gir los defectos
c1a,
e
qu
el
r'
o
rr
e
fatal
un
y
ón
ducaci
os muy pr ec aria e
sus
. J '
n
co
y
sclavos
e
los
con
equipara a l o s niños , con los brutos,
las cosas.
·,
Con esos proce dimientos s e llega a la e ducamon más d.eplo
s
e
rable porque con ella se crean entre P adr e s e hijos relacion
de frialdad de mie do ' d e renc or y de desprecio , que r o�p e n_ 1a
'
_
,
ia ;arm.oma
hogarena y abren paso a1 d espego y a la desobedienc
.
y ,cuando la obe diencia perec e , la mala e ducació� comi e�za .
Este grave problema d eb e resolvers e en los pnm�ros a��s ,
para salvar al hijo d e l a in gratitud, d e la d e sconsideracion,
de la maldad, de la p ereza y de l a incultura .
Por naturaleza los niños s on ob e dientes c on sus mayoree,
pero j amás
habrá �ue de jar su e ducación al azar, porque ella
resultarh man
ca o nula.
.. ·
. Por buen natural que t enga un niño, sie mipre habra, que
"1g il arlo Y cor
dienc!�• emplean­
do Para ello re girlo en el s entido de l a ob e
la ser enidad y la dulzura en düsis e qmhbradas, de
manera qu
al tnimo e la primera n o lle gue a la dureza, ni la se gunda
.
. Lo s p a
dres deb en hacerse obe d e c er sin hacerse temtiblee
lli O d '
io sos ; empl eando la p
ersuasión , la t ernura o la en ergia ,
Plleatas en
todo c aso al s ervicio de una fuerte voluntad ; por-

t·

�54

COOPERACION

q�e c�alquier de��ida d de c arácter e n el p adre, rebaj a l ob
a
die ncia e n l os h1J o s . Y deb e s er un ap otegma e duc a
ciollae.l,
porque es un a ':e rda d a dquirida p or la experiencia y Pr
e
tuada p or lo s s abi os, éste : " El que d e veras quiere a sus h:,ep.
J
ti ene l a o bligación de fa cilitarles la o b ediencia e imp on é os,
rs
,
ela
,
- o.
s1º fu ere pre cis
El más serio peligro p ara el p orve nir del h ombre, es
qu
d e niño fuera desob e di e nte. Y si lo fue , sus padres son 1/
culpables. C a da hij o d esob ediente, e s una a cusación v
h,:
contra e l p adre que no sup o e duc arlo, p or deb ilidad, por inc
u­
ria, p o r de samor o p or vici o . Y e s apremiante huir de eso
s
d escuidos, p orque al correr del tie mpo, cuando los hijo s des­
ob e diente s llegan a viej os, no a cusan ni c astigan, pero sí com­
padecen a sus p a dres, que no supieron d arles un a e ducación
e d ific ante, que los prep arara a un a vid a fuerte, buena y bella .
Y cuando los hij os disculpan o c omp adec en a sus padres,
quiere decir que ést o s no supier on cumiplir c on la misión de
su vida .
Por su p arte, los hij o s deb en l evantar a sus p a dres todos
lo s días, un altar s acros ante d e resp et o y gratitud en el más
caro rin�ón de su almari o, d onde r endirles culto y homenaje.
Por ello s somo s amado s y dich osos ; que p ara ell os se a la epi­
fonía d e nuestr o cora zón. Y si faltaron con nos otro s, si come­
tieron yerro e n nue stras vid as, amémosle s más, c omo Cordelia
al r ey Le ar, tratando de imitar a e sa mujer simbólica. Por­
que el amo r, y l a ternura, y la p a ciencia , y el sacrificio fili�le_s
se simb olizan en esa muj er shakesp eriana , cuya b elleza divi­
nam ente humana , principia c on su nombr e sonoro y dulc e a la
ve z, qu e p arec e hecho de p e daz os d e c ora zón y cuerd as de li,:a '.
C o rd elia , p alabra que es a mor y músic a, c aricia y ensue�? '
.
. 10
, treman.te, o un 1ir
· recien
que e vo c a un J o cundo corazon
a bi ert o al sol y perfumad o con los su aves y sutiles olores qt:
Dios y lo s p oetas qui sier on p oner en las matronas idea ?a
i
que p a sa n a través de l a vida com o una · reali da d, p or la wag
creador a y sublim'e del ingeni o y d el genio .

ÑO
SU MAJESTAD EL NI

SS

e com o d eben si empre
sus errores y d e sus

amab a a su padr
------e C or deri a
u
rq
vo
-"
p a dres : a pe sar de

ar a sus
· J·os am
I
h
s
10
· · qm· da d. Y malde a c on mi
. justicia�- .
delia des her ed ad
'
in 1' , a divina C or
el injusto y v10lento rey
am a a su p adre '
los
u
'
up
cr
µ in e s
que v ale m a, s que 1as
c1' da s n el amor. c' a11ado de un c or azón
o
.
1;ear , c
.
d
. �
as
r
e di da sm p ied a '
.
p
b
des
y
a
a
l
z
re
a
fie
p
b omm_ada con
a
a,
a,
n
o
h
r
o
c
e
d
su
e
r
rd
Co
. . O rey mcom1wensi·v o y cruel , pie
.
ieJ
�v
�r
y
l
e
os
.
tiv
o
s in m
cuando
: , l a hi a ' abandonada
azo
r
su
y
í
o
1c
er
y
_ �
�1 c ontemplar a su p adre : �1su p od
ordim nt o s '
m
re
,
n
si
terida
cuidados, c orre �a,ci� el
;e
o , sin c ariños ni
so
y
o
m
r
r
e
a
nf
mm
p ar a ilu
JIJ.ario, e
a l o culpó, s ino
donarle , p� r que nunc
pu
s
o
oj
na para per
us
' ro s c om o su
. c on l a luz mc omp ar ab le d e s
ia
su trage d
. ar las an ustias rec ónditas e inferna1 es de1
viz
a
s
u
ra
adres ,
alma ; p a
s de sventur ado de los p
má
d!l
y
es
rey
o
s
l
e
d
más pob re
doras de miel, de c al or,
os firia1 e s , d estil a
con sus b endit as m a- �n
de p az .
de armonía, d. e. carmo_ y
a p or obr a de la
,
fiel s e transfigur
;
Así, la hiJ a b omsima y
' d e1 viej o que l a eng endr ara
pasión filial, en la mad� e - amoro s:
y
s,
a
ás sedantes de sus c arici
s c arici as, l a s
y al amp aro de su
.
o.
gen que, en vez de r enc
arrullado ,con mimo p or e1 pe ch o vir .
Jena do trunc a sus trores, guarda consuel os, e1 mo narc a en a
do ,
.
.
s anat emas p ar a el m1111
nantes 1mpr
e c ac1ones Y sus ru d o
ic a
ún
a
l
ron
, que fue
con estas bellas y cristianas p alabras
a.
eli
rd
o
C
e
r ab l
ecompensa del s obrehumano aroor de l a a do ,
rodillas
.
.
' · one s , yo me p ondr e d e
" Cuando m.e pid
as mis b end 1c1
º
Para pedir
te perd o' n. "
ivino t esor o
¡ Oj alá que t o dos a quellos que tenemos e1 d
olor de
de besar to davía l os c ab ellos de luz y l os sur co s de d
don
nuestras progenitur as, llev ára mos en el pech o , c om o un
celeste, un peda cito del alma de C or delia , p ar a c errar, c on
santo amor, los ojos maternal es.

�----

NACIONAL
LAS ESCUELAS NORMALES Y LA E.

Las escuelas normales y la
educación nacional
El 24 de febrero, y con motivo
del
XXXVI aniversario de la fundación
de la Escuela Normal para Maestros
de México, el señor José Angel Ceni'.
ceros, profesor de Civismo de la mis­
ma Escuela, pronunció el interesante
discurso que hoy ofrecemos en nues­
tra Revista.

Señor Secretario de Educación Pública :
Señoras,
Señores :
Todo aniversario del surgimiento de una institución pide
para todos aquellos que, grandes o pequeños, en ella incorpora­
ron vida, una férvida salutación.
Todo aniversario de una institución es un renacer del pro­
blema del valor de su existencia.
Todo aniversario reclama una renovación de esfuerzos.
A la deferencia de haber sido nombrado para rendir ho·
menaje a la Escuela Normal en su XXXVI aniversario, inten­
tar plantear sus problemas y clamar por una renovación de
esfuerzos, correspondo con buena fe, entusiasmo y sinc erida d.
Que sean mis escudos . . . . .
Educar, conducir, llevar. Viejo problema de llevar y con·
ducir la vida humana hacia la concecusión de un fin. Viej o
problema de hacer del hombre el forjad or del destino del
hombre dando un rumbo al desear y más desear que cara cte ·
riza su existencia.

57

adónde va la ruta T . . . • Adee dónde está ese rumbo,
grita la vida. ¿ Adelante
adelante,
;
motor
o
dese
1, Pg��a el
1ante,
todo es luz, o adedonde
ideal
del
excelsas
s
bre
ia las •cum
ac
es somb ra �.
todo
donde
h
a ia los abismos profundos
.
.
lante h c s páginas de la historia de la humamdad , lo mismo
En la
J· as que en las blancas• ; lo mismo· , en la turbulenta cu' 1 es, pa1en las ro
mansion de
, aposto
erreros que en la qmeta
.
na de gu
el mas grande de 1 os
en el que se ha mcubado
.
ita e1 de seo
Paea1es huYYl anos • el hombre realizando al hombre ; el hombre
1•
con
. imagina' que mata y que destruye, siempre
. , .
que crea y que
titamca,
lucha
esta
En
ser
a
llegar
.
arse,
.
el nu· smo fin , integr
. . . a ; en.
d y la Justici
la liberta
ríos de sangre se derraman por
pero el anhelo del hombre
sueños mueren y esperanzas brotan,
conserv� como el
de llegar a ser, de integrar al hombre, se
género sumo de los ideales. Los locos del porvemr son sus
mejores porta-antorchas.
.
.
.
La historia de la humanidad es la historia de la mtegración del hombre no c�mo ser que ha sido, sino que está siendo ;
que se está incubando en medio de las miserias Y de los dolo­
res del mundo .
La historia de la humanidad es la historia de la educación, p orque educar es formar hombres, moldeando espíritus
Y realizando ideales.
El factor primordial de la educación es el educando mis­
mo Y el campo de acción es la vida ; pero el hogar y la escuela
son las fuerzas que orientan el desenvolvimiento de ese edu­
cando tratando de formar en él un claro y lúcido pensar, un
carácter firm
e y una voluntad pura capaz de desinterés Y de
abne gación
en el mundo del deber y del derecho al amparo
de su madre
común : la libertad.
. . La escuela ha llegado a ser órgano no sólo útil, sino de­
isivo p ar
a la realización de la función s ocial educativa en
:or
no de 1 a c
· 1 es.
· · des soe1a
ual deben girar todas las act1v1da
Se ha dicho
maestro
del
y
manos
con razón que en las
de escu
e1 está el porve
Y que
futuras
nir de las generaciones
de él d
e pen de su'
rege
neración' o su ruína. ¡ Cuán elevada enton--n es
. .
l a m is
, del maestro y por ende qué grande su resion
.LU

ª

•

�COOPERACION

LAS ESCUELAS NORMALES Y LA E. NACIONAL

p onsabilidad ! Y si grande es la responsabilidad del maestr
o
¿ qué diremos de la que corresponde a las escuela
. s normales
.
forJadoras de maestros ? . . .
El XXXVI aniversario del surgimiento de la E scuela :Nor.
mal de México, es un renacer de sus problemas. ¡, Cuáles son
esos . problemas ?
1
Las escuelas normales tienen ante sí por resolver dos
trascendentales cuestiones : la de la educación nacional y la del
maestro de escuela.
Aunque los problemas sociales nacionales son en gran
parte reflejo de problemas mundiales, pues el pensamiento se
eleva por encima de las fronteras y el sentimie nto es flor hu­
mana, la realización de los nuestros exige planteación espe­
cial, única, de acuerdo con las ne cesidades especiales y únicas
de nu e stro país.
La elaboración del tipo de perfe cción que pudiera llamar­
se nuestro, que en su pensar, sentir y obrar refle j e la índol e de
nuestro pueblo y de nuestra raza, es algo que nuestros pensa­
dores no han imaginado todavía, y por mucho ti empo la edu­
cación no ha tenido un ideal claramente definido. G ran parte
de nuestros educadores rehuyen el problema, porque creen que
enseñar a leer, escribir y contar es resolverlo. Nada más fals o.
El problema educativo nacional no es el problema de la des­
analfabetiza�ión, como no es el problema agrario la dotació n
de ejidos.
El problema educativo nacional descansa sobre hon das
raíces económicas que el análisis de nuestra e structura social
p one al descubierto. México ha sido un país turbulento de­
bido a sus desigualdades económicas. Las contínuas luchas
que en él se han sucedido en ello tienen su causa.
Afirma Molina Enríquez que todavía no constituí:mos un
­
solo pueblo, sino un agregado de pueblos más o menos e ntree
d
s
e
d
mezclados, los cuales ocupan posiciones muy distintas
el punto de vista evolutivo.
taEn efe cto, en nuestro país co existen razas diversas Y�JaS
e
puestas por la colonización y la conquista cada una d e
con caracteres psicológicos distintos.

El cruzamiento de las razas caucásica 13Spañola y cobriza
. , ha sido desde la época colonial a nuestros días del todo
india
el hecho de que todavía subsiscom o lo . demuestra
, .
, .
.
irre gular'
. itivas
con
sus
carac teres etmcos y economiprim
des
da
i
n
.
ten u
tamente de:fim'dos.
co s erfec
�spaña recib e con la conquista 2.500,000 aborígenes y nos
· cabo de trescientos años casi igual cantidad, con
.
d e vuelve al
de que esa masa aborigen no forma� a parte
.
la circunstancia
_
rigor ni del pueblo m de la sociedad. La raza m:estiza, pro­
:cto casual como la llamara Justo Sierra, del contacto de dos
razas, inicia su vida independiente en compañía de 1.000,000
de blancos y con la pesada carga desde entonces de cerca de
3.000,000 de indios que por haber vivido separados de hecho
de la Colonia, han visto atrofiarse su instinto de responsabi­
lidad, base de la educación del carácter.
D esde entonces quedan delineadas profundas de sigualda­
des económicas que motivarán más tarde que nuestra vida
nacional sea turbulenta y agitada por lo difícil de la amalga­
mación de sus distinto� eleme ntos, que teniendo diferentes ne­
cesidades con su desenvolvimiento especial, crearán mundos
espirituales distintos.
He ahí, señores, el desequilibrio original de la vida mexi­
cana que originará la tendencia a operar la comunicación y
renovación de las clases sociales por medios violentos.
He ahí, lo que ignora toda esa turba que clama que Méxi­
:0 es e l paí
s de las anormalidade s y condena con la más torpe
e las ce
gueras nue stras revoluciones sociales.
Cien años de vida independiente no han bastado para re­
8 olVer
el gran prob lema
de la unidad de la raza, y en lugar
de 2 5O ,OO
abor
'
�
O
ígene
s,
tenemos
hoy cerca de 7.000,000, como
quie n d i c e, , ,
.,
m as ae la tercera parte de nuestra poblac10n.
8.iete millone
s de indios distribuídos en diversas tribus
en t0 d o
.
el t e rri· to ·
rio
nacional y sm que podamos exclamar que
nos Pert
e e ce n p
or la sencilla razón de que no nos entienden ;
�ivien d 1:1J
nto s no
1:
�
nos comprendemos, porque ni pensamos ni
Bentiino n
i obramos de
la misma manera, por la sencilla razón

58

59

�60

COOPERACION

de que la m,ayor p arte de ellos no h abla el esp añol.
Es
c ausa por la que nuestras almas colect ivas son disti a es 1 a
ntas
El indio, dice el indianista mexicano doctor Díaz
de 1· eo:o.
form a p arte de una p atria que ha conquistado con
su sudo;
y su s angre y no sabe lo que es.
El indio, y no hablo del indio hosco, irreductible
, que sóI
tiene vida en la líric a de algunos de nuestros orador
es sin°
del indio real que vive en pueblo s y congregaciones ;
es � apa�
de ingresar a la civiliza ción. Representa un elemen
to vital
que no se h a sabido aprovechar para intensifica r la
vida pro.
gresiva del p aís.
H asta ahora , ha a got ado sus aptitudes en una la
bor q
han explotado los que han tenido la incomp arable fortu ue
na de
recibir el p an eucarístico de l a instrucción.
En suma , señores, el problema educativo está EN
LA IN­
CORPORACION DE LA RAZA INDIGENA A NUESTRA
CI­
VILIZACION. No es posible otra solución.
Y como el cruzamiento en gran p arte se ha estancado y
la inmigración sólo fa vorecerá a las raz as blanca y mestiza,
creo con Emilio R ab a sa , que la evolución de la raza autóctona
sólo puede encomendarse a la educación intelectua l y moral.
Y elevar la r aza autóctona es una imperiosa necesidad, antes
sin duda que la de la intensifica ción de la educ a ción profesio­
nal que h a llegado a convertirse en una verdadera s anguij uela
nacional.
Punto de p artida p ar a emprender la campaña educ ativa,
es el preparar la fusión de nuestros agrega dos sociales, impo ·
niendo a la raza india el idioma esp añol, a fin de que p odam�s
entendernos, porque ese es el único medio de lograr la a g�utl·
na ción de las inteligencias ; la fusión de las almas col ectivas
existentes p ara formar la unida d de aspira ciones que p or hOY
es sólo un ideal : l a p atria mexicana .
El Imperio Teocrático Aztec a no impuso su lengua, Y 1011
vencidos lo fueron en apariencia .
. �o
Los misioneros españoles quisieron unificar el senti_mien
de los pueblos de la Nueva Esp aña en el amor de Jesus la,
. .,
y te
sub stltuc10
n de una s creenm. as por otras so'l o fu e ap aren

r,AS ESCUELAS NORMALES Y LA E. NACIONAL

61

nquistador no logró im.1poner su idioma a l as razas
que e 1 c o
pbor ígenes, y los misioneros tuvieron que luchar con las difi. .
r
a O
m ente del 1d10ma .
cultades p re cisa
as como
Imp ongam os' pues' el esp añol a l·as r aza·s autócton
smt
'
·
amonos
ararlas p ara la vida na cional .
prep
de
.
'
io
d
e
,úJllco m
- d as
al arguem os sobre ellos nuestr as m anos b ana
apóstole� Y
en luz.
y creo
E�a � la b a se de los problema s sociales n a ciona les,
.
soJuste
a
re
de
·
ctuales
a
momentos
los
en
que
.
eon c onv1ccwn
que
en
morir
o
renovarse
_
a
nhel
,
a
d
a
Humanid
c1al en que la
.
.
.
JUri'd'1c a que se humamza,
,
los nuev oS Postulados de una et1ca
.
.
o e
romp en l oS moldes de l a clásica jurisprudencia ,. orientan d . 1
rio
a
neces
ntll.'
a
r
lo
a
g
de
dere cho hacia su verdadera función
. .,
c a ción de la vida• social ; creo con convicc1on
V
p ara la l·nt"nsi:fi
,
que ha llega do el momento histórico p. ar a este p. ais turb u1 ent o
1 r �nd o
en que la justicia y la injusticia h an librado y siguen l'b
.
rudas luchas, de construir sobre b ases más humanas el edific10
de ia Educ ación Pública.
¿ Pero cuál será el espíritu que nos guíe en tan m agna
empresa ? . . . . .
.
.
, . c ami­
Creo con un ilustre pens ador mexic ano, que el umco
no posible de regener ación está en que ab andonemos p ara �i�m­
pre el ambiente de mentira y falseda d en que hemos vivido
desde antes de la Independencia a nuestros días. Mentira en el
trato diario con el amigo y con el comp añero ; mentira en el
hogar, en
la fábric a , en el t aller, en la escuela. En nomb re del
amor Y de la concordia, hemos tejido t an sólo bella s mentir as.
Las u niones estudi
antiles, profesiona les, inclusive las de m aes­
tros, siempre
h an tenido un doble v alor : el re al c a si siempre
negativo, y
el ficticio que es el que se exhibe en la s fiestas en
llle d·10 d e1 s
· a po l't'
ent
i ica
imentalismo del discurso . L a mentir
h� �
arch ado
a la cabez a, y con el pendón de los grandes prinetp io s han v1· ·
v1d o odios as tir anías que se han deJ· ad o sentir
.
· en
los sist
em as de educ a
ción.
El
el aestculto a nuestro s héroes h a sido un culto fetichista, Y
lll
ro de escuel
.
.
a h a sido el ofici ante.

�63

COOPERACION

LAS ES CUELAS NORMALES Y LA E. NACIONAL

Los cimientos del edificio de la Educación Pública deb
en
ser de amor y de verdad.
Ya los arcaicos moldes de la pedagogía clásic a h an s1•d
0
rotos con el derrumbe de la Europa y por las ideas que nuest
ra
última revolución social llevara en su bandera .
Se hace sentir la necesidad, ha dicho el señor Vasconcelos,
ele que las escuelas sean libres y sean ricas para que sean efi.
caces. Y un distinguido maestro, comentando esta frase s
agrega : escuelas libres implican maestros libres. E s verdad'
y el maestro de escuela en la actualidad no puede llamars�
libre, sólo lo será cuando haya resuelto sus problema s econó­
micos.
Entre el maestro apóstol de la teoría y el maestro de la
realidad, considerado por la sociedad como uno de tanto s de
sus ínfimos sirvientes, hay un abismo. El maestro de escuela
para llenar ese abismo se ha convertido en un demoledor. ¡, Es­
tá la solución en que la sociedad eleve al maestro ? No lo creo,
y ese ha sido el gran error que hasta ahora ha cometido el
maestro. ¡, Dónde está entonces la clave del problema 1 La
clave del problema está en el maestro mismo. El maestro ha
sido el más formidable enemigo que ha tenido el maestro.
Ese ha sido el principal obstáculo en su marcha progre si­
va. En suma, señores, el problema capital del maestro de es­
cuela, es el problema de su propia cultura. Es preciso que el
maestro comprenda esta verdad para que luche intens amente
por su propia perfección dentro del estudio. La finalida d su­
prema de las asociaciones de maestros debe ser eminentemente
cultural. Eso es por lo que se refiere al maestro consider a�º
­
idividualmente ; que en cuanto toca a los interes es del ma gis
n�
e
u
terio en general, no existe más problema que el de una b
­
legislación escolar. Todos los grupos de maestros co n un cri
u
­
r
g
terio muy amplio, haciendo a un lado intereses egoístas de

�I aniversario el más humilde de sus hijos. Al hacerlo,
impulsado por el amor que a dicha escuela profesa y
M P•a o vido de escudo la buena fe, el entusiasmo y la sinceer
s
le hall
, .
d , sus umcos d ones.
·a
a
.
1
.
r
Algo ro. e falta, y es el pedir en primer lugar con todo resor Vasconcelos, Secretario de Educación Pública,
p eto al señ
en ninguna forma esfuerzos, que todo sacrique no escatima
formar maestros y mas maestros, pues hoy
para
ficio es pú CO,
más que nunca existe esa necesidad.
A los maestr os ya existentes suplicar se identifiquen con
ión, trabajando en medio de la concordia y del amor por
mis
su
ción espiritual de su personalidad, base indispensable
egra
int
la
para realizar su obra.
Y a los hijos de la Escuela N·ormal de México, pedir que
como homenaje a la madre intelectual que en nosotros desper­
tó grandes y nobles inquietudes, orientó deseos y sugirió idea­
les, pensando con la época y sientiendo con la hora, con la luz
en la inteligencia que ilumine el sendero, la paz en el corazón
que purifique las almas y la fuerza en la voluntad que guíe en
la acción, hagamos de este aniversario una renovación de es­
fuerzos para ampliar los horizontes de la Educación Nacional.
México, 24 de febrero de 1923.

62

po, deben trabajar en este sentido .
s, 1
Si el maestro no es libre, no podrán serlo las es cuela
no siéndolo, no serán eficaces.
teaci• ÓJ)
sll
Esta es, señor Secretario, señoras y señores, la plan
el)
que de los problemas de la Escuela Normal, formula

J. A CENICEROS.

�----------------�------------� ....

Proyecto de Ley de Inquilinato

,.

A fines del año pas ado se hicieron indicaciones a la Aca ­
demia de Estudios Sociales y Políticos del Partido Coopera­
tista Nacional, sobre la conveniencia de que estudiara un pro­
yecto de Ley de Inqulinato. Atendiendo a ellas, la Acade­
mia formuló el proyecto que sigue más a delante.
Ya con anterioridad algunos ciudad anos diputados se
habían preocupado por el mismo asunto, llegando a formular
proyectos de ley, que estudió la Comisión de la Academia, así
como estudió tambi én las leyes similares vigentes en algunos
Estado s de la República, en Argentina, España, Alem ania y
en el Estado de Nuev a York, del vecino país.
La Academia considera de capital importancia la resolu­
ción de la erisis del inquilinato, que tanto en México como en
otr s gran des
ciudades, se ha presentado a últimas feehas,
�
d ebido a la escas
ez de habitaciones para las clases media y pro­
leta �ia Y a la actitud de los propietarios, que han elevado los
re ios
de los alquileres, inconsideradamente en m:Uchos casos,
� �
8
dar,
en c ambio, mayores ventajas y comodidades a los
11� .
in
qui1ino s.
L as inici&lt;&gt;�tivas
· dadanos diputados
·
de 1 os cm
a que se h ace
rnen . o, n
e
stán basa das
en las siguientes consideracione s : debe
decl;� ,
s
derstin :� e de interés público el arrendamiento de inmuebles
os
Pid o d e r para h ab ita ciones ; y debe establecerse un medio rásolv er 1
do
·
os conflictos
que surJan entre los arrendares y 1oes
ar
re
ndatarios, dando en ellos suficiente interven ­
ción a l
os s eg
undos, para que obtengan un resultado más justo.
5

�67

COOPERACION

PROYECTO DE LEY DE INQUILINATO

Así es � om � _establecen preceptos pa_r a garantiz�r lo s derech
,
de los mquilmos, tales como la fiJ. ac10n de un termin o del os
º 11
trato de alquiler, de dos años forzosos para los pr op ie tar� •
1os .
,
. .
·
, d e un tipo
d e renta que no exce d era del di ez
la fiJaCion
r
ciento anual del valor catastral de la finca ; la interveuc�?
n
de los mismos inquilinos en los conflictos con los propietari�s
por medio de juntas especiales ; la supresión de ciert os modos,
.
legales en los contratos y acc10nes que de ellos se derivan
En el proyecto que ahora se presenta, aparece que tien:
den a hacer efectiva la realización de los propósito s en favor
de los inquilinos. Por ejemplo : se establecen en el proyecto de
la Academia reglas para una más enérgica y mejor aplica ción
de los preceptos del Código Sanitario y de las leyes y regla,
mentos que garantizan la seguridad e higiene de las habita­
e1ones. Se establece el derecho de los obreros dedicados a
pequeñas industrias, para tener sus talleres en las habitaciones
que ocupen, sin necesidad de permiso, y se evita un pretexto
de desahucio y las negativas para rentar habitaciones a obre­
ros. Se dan por nulas todas las estipulaciones contenidas en
los contratos que signifiquen renuncia de derechos de los in­
quilinos o ele sus fiadores y, :finalmente, se establecen condi­
ciones más liberales en los casos ele lanzamiento. Una de las
partes más serias de toda Ley de Inquilinato, es la que indica
la formJa de :fi:iar el monto de las rentas que deberán pagar los
do
inquilinos po; las habitaciones que ocupen. Se han s egui
comúnmente dos tendencias :
.
artir
I. Prescribir que las rentas que deban pagarse, a p
a n en
de la vigencia de la ley, sean las mismas que se pagab
· de la leY•
·
. a la misma
. da, anter10r
ia
·
vigenc
una fecha determma
. to
or c n
( Renta de Paz en Alemania, aumentada en un tanto p _ ; )
lia
para el pago de las reparaciones impuestas por los a ª
en
,
Es? �0 '
Renta de 1919, en Argentina. Renta de 1914
cien '
•
r
po
e
t
aumentada con un impuesto de un diez a un vem
. orte
según el m:onto de las rentas, y
n
nP all
u
u
tener
deberán
rentas
las
que
ir
II. Prescrib
fjj
q
igual al rédito del capital valor del inmueble , ré�ito etr éditO
las leyes. (Procedimiento seguido en la Repúbhca ;

o a un doce por ciento del valor catastral de
, de un och
"ªria

66

º:�

a .)
.
1ª8 cas s rim
era tendencia es buena ; pero no puede aplicarse
La p
co , debi do a las innumerables fluctuaciones de las
en l\i[éxi
muchas especies de moneda que ha habido desde
e tas y la s
r : c ome nzó la carestía de los alquileres. La medida habría
qud
dar, buenos resultados allá por 1916 ; ahora sería real­
º ido
P ente difícil fijar la fecha de la renta-tipo.
lll El segundo sistema es más fácil en su aplicación y tiende
omáticamente se registre el verdadero valor catas­
3 que aut
tral de cada casa. La dificulta! consiste en la fijación del
monto del interés. Parecen bajo8" el ocho y el diez por ciento,
debido a la carestía de mano de obra y materiales, al exceso
de contribuciones y a que, para defenderse de éstas, los pro­
pietarios han procurado abatir los valores catastrales.
El proyecto de la Academia se acoge al segundo sistema
y propone rentas iguales al uno por ciento mensual, del valor
catastral de las fincas, sin creer que, en todos los casos, sea
justa esa renta para los inquilinos.
Tememos que, dadas las condiciones de nuestro medio,
lejos de favorecer a los inquilinos, les perjudique la forma­
ción de tribunales, que proponen algunos diputados, formados
por el juez de la localidad y por vocales nombrados por los
propietarios, unos, y por los inquilinos, otros.
Sabemos la fuerza que tiene el capital en todas sus mani­
festaciones ; la influencia de los representantes de la propie­
da d inm
· ueble en
esos tribunales formados para fallar en todas
1�s cuesti one
s que se suscitaren referentes a inquilinato, sería
siempre indis
,
, .
, en e1 ammo
. y pesana
cut'bl
i ement e superior
mas
del Jue
. z, q
ue la de los inquilinos, puesto que la fuerza que
tengau est
s tribunales será, ni más ni menos, que la que pueo
da d
arle este u, 1t·
mm con su autoridad. De otra suerte, sería
cr ear tri.
·
· , misma,
· 1 es que, por su orgamzacion
se
·
op011dr, b unal es especia
ian
los
p
recepto
s
de
nuestra
Constitución.
Cierta­
e
ni. nte que
forni.a da en Alemania existen esas oficinas de conciliación '
s
·
facilita p or 1os .vecmos
; pero hay viejas costumbres que
n su a ctuac ,
ion en Europa, y no sólo en materia de in-

ª

�68

COOPERACION

quilinato se establecen consejos municipales de hom
bre
dentes, que fallan c.onforme a la costumbre y a falt s p
a d 1'11.
recho escrito, muchos de los asuntos que se dirim e e l)e.
n en
la
localidad.
La creación de un depar�amento de inquilina to
co
pretende el Sindicato de Inquilinos, produciría la fo;m �o
ac1 on
, .
de otro departamento burocrat1 co en nuestras oficinas
PUblicas.
La Academia tiene la convicción de que las actuale s le
Yes
.
·
d e mqm·1mato
no resuelven el problema que las ha originado
Esta opinión la comparten los que han comentado en Méxic�
y fuera de él, las diversas leyes similares de los distintos
países.
Y no resuelven el problema, porque no sólo se trata de
obtener rentas menos pesadas, sino también mayores comodi­
dades de todas clases, dentro de las habitaciones.
Las rentas pueden abatirse, pero no tanto como fuera de
desearse, porque llegaría el momento en que la situación ec o ­
nómica se haría sentir con todo su peso y crearía serio con­
flicto a las leyes mismas, al grado de hacerlas insostenibles.
Puede ordenarse que las casas se higienicen ; pero ni es posi­
ble hacerlo rápidamente, ni tampoco puede hacerse comp leta ­
mente. La ley resulta buena a medias. La resolución e stá
en la formación de c.ooperativas de construcción y en el apoyo
de éstas por parte de las autoridades. El más feo llano de los
que rode9.n a México, puede convertirse en hermosa Y flor e­
ciente colonia de casas, en que sea posible vivir decentement e.
Hasta hoy la iniciativa privada no ha apare cido en_ eStª
º
forma, sino en pequeña escala ; d.e manera que el G ob ier?
s
ha tenido que ser muy parco en sus concesiones. Las reb aJ :
e
n
e
:rn
l
de contribuciones, por todo ello, no han favorec ido re a
co
al pueblo. Tal vez no se ha construído una sol a finea dne
,
don
departamento que reciba menos de setenta peso s, aqu i gal'
ª
hay muchas familias de la clase media, que no pueden P
ni cincuenta pesos mensuales por alquiler.
. d 1as
Cuando· el público se penetre de la importancia �er º
b n
cooperativas de construcción y éstas se formen, el G o

PROYECTO DE LEY DE INQUILINATO

69

, dar deb erá dar, no sólo las facilidades que ahora está

pod;O a l �s constructores, sino muchas otras de carácter fis­
a

d ll efect o de que resulten baratos los materiales de cons­
cal,
que se necesitan para la comodidad
�o'n y demás objetos
truc c1
. .
10
de las habitac nes .
e h1• giene
P
a
El rtido Cooperatista Nacional y las autoridades coopeonto demostrarán lo que puede hacerse en esta
ratistas, pr
ndo se tiene voluntad de resolver un problema.
cua
cuestión,
La Academia presentará en breve el proyecto de Coope­
y el de la ley para favorecerlas.
rativas de Construcción

Ley de inquilinato

Artículo lo. Las casas destinadas para habitación debe­

rán reunir las condiciones siguientes :

I. Tener la suficiente ventilación en todas sus piezas ;
II. Tener las tomas de agua necesarias para el servicio

conveniente de los inquilinos, y
III. Tener las instalaciones sanitarias indispensables para
hacer higiénica su habitación.
Artículo 2o. Para los efectos del artículo anterior, las co­
cinas, excusados y lavaderos estarán siempre fuera de los
cuart os distinados a dormitorios o comedores y llenarán los
requisitos que establec e el Código Sanitario .
. Artículo 3 o. En ningún caso se permitirá que las habita­
o
:
; �es qu e vayan a rentarse estén construídas con materiales
a cument e inflamables. Las paredes serán siempre de tabi­
q�e, tep etate o cualquier otro material incombustible y sufi­
e
:i �tement e duradero y resistente. Los techos estarán con­
enientem ent
e acondicionados para evitar accidentes.
e�c Art'icu1O 4o. Las casas de vecindad que no puedan tener
usad os o
lavaderos para todas las viviendas, destinarán
u n o ar
cad
�
a
dos habitaciones.
i
rticulo 5o. Los
inquilinos serán responsables de la lim­
Piez a Y a
�eo de sus viviendas. Los propietarios lo serán del
de los
P atios, p asillos, escaleras, pasos de servicio, etc.

�70

COOPERACION

Artículo 60. Los inquilinos no podrán tener dent
ro
habitaciones animales que puedan deteriorarlas , p or de las
se r 'Un a
.
amenaza para la salubridad pública.
Artículo 7 o. Los inquilinos no podrán encender
1
.
smo en los lugares expresamente destinados para ello u. mbr e
'
n1
.
.
1as ha b·t
i ac10nes que renten, smo
para los fines expre sameU sar
.
d esignados en los contratos respectivos. En ningún c n te
aso s
.
. . , almacenaJe
permi·t·ira, 1a .fabricacion,
o expendio de mater . e�
ia
.
. fi amables o peligrosas,
m
o de olor o aspecto repugnante, si. �
no
.
.
.
en sitios convementem,ente acondicionados para ell o
Y con
permiso de la autoridad municipal.
Artículo So. Los obreros dedicados a pequeñas industr"1as
,
podran
establecer sus talleres en las habitaciones que ocupen
siempre que ello no cause perjuicios ni a éstos ni a los vecino�
de ellas.
Artículo 9o. El contrato de locación será siempre por
escrito y estrictamente apegado a las prescripciones vi gentes,
sin que el arrendatario ni el arrendador puedan, en ningún
caso, renunciar ni modificar el uso de las disposiciones del
Código Civil. Se tendrán por nulas las condiciones que esta­
blezcan estas renuncias. No afectará a la validez de un con­
trato de alquiler, el hecho de que sean nulas una o más de sus
cláusulas, por razones expresadas en esta ley.
Artículo 10. El precio de alquiler se mantendr á siempre
cubierto en moneda mexicana de circulación forzosa. Para los
efectos de este artículo, la moneda de plata tendrá pod er libe­
ratorio ilimitado .
Artículo 11. Como garantía del contrato, el prop ietari,0
no podrá exigir sino el importe de un mes de rent a en depoi
�
sito. En los casos en que el inquilino garantice con :fia do� ir
ig
:x:
e
á
r
cumplimiento del contrato, el propietario no pod
la garantía del depósito.
. pe
Artículo 12. El término del arrendamiento ser a, siem r 1
a :{¡
de dos años .forzosos para el prop ietario y sei s mese s p�r
ca
notrfi
·
mqm
·1·mo. Al termmo
' ·
·
de1 contrato, el propi· etario
ocup ac ióll
des
con dos meses de anticipación al inquilino, la
ª sll
de la casa. El inquilino lo hará con quince días, c ua 11 dº

PROYECTO DE LEY DE INQUILINATO

71

quier a continuar en la vivienda. Sin la notificación
-vez 11c�iva, se entenderá prorrogado el contrato por igual tiem­
e
resp en idénti cas condiciones, pudiéndose convenir un tiempo
Pº y en este u' lt·1mo cas o.
eJJ. r
Jll :�tículo 1 3. Los arrendatarios podrán subarrendar el toque ocupen. Para el primer caso,
te de la vivienda
.
•
.
do O p ar
d
ener _rermiso �1 propietario ; p �ra e 1 segun d º: no
deb erán. obt
ario dicho permiso, pero quedaran comprometidos
será ne ces
los subarrendadores cumplan los preceptos relativos
3 que
de est a ley.
Artículo 14. El subarrendador quedará obligado a cumplir los preceptos legales y los reglamentos y disposiciones que
se dicten, en los mismos términos del locatorio primero.
Artículo 15. Las rentas no podrán exceder nunca del uno
por ciento mensual del valor catastral actual de la finca.
En los casos en que los precios que tengan habitaciones
cuyas rentas sean di ferentes unas de otras, las rentas de ellas,
sumadas, deberán dar el mismo porcentaje de utilidad sobre
el valor del predio.
Las modificaciones a cada una de las diferentes rentas
que el propietario reciba por las habitaciones del inmueble,
se calcularán teniendo en cuenta las rentas que pagaban esas
hab itaciones el primero de diciembre de mil novecientos vein­
tidós.
Artícul o 16. Las reparaciones a las casas deberán hacerse
p or cuenta del prop i etario, quien será responsable de los daños
que se causen al inquilino si desatiende la petición que éste le
haga en ti e·mpo oportuno.
Artículo 17. En ningún contrato podrá estipularse pena
consistente en pago de mie ses de renta por incumplimiento
del mismo
.
Artículo 18. Cuando el inquilino se niegue a cubrir una
me sualida
cl en el término estipulado en el contrato, el propie­
tar�
io e stará obligado
a darle aviso inmediatamente al fiador.
sin Artículo 19 . Los fiad ores no podrán retirar sus fianzas
!lle : cu�ndo los arrendatarios hayan dejado de cubrir dos
suahdades,
pero seguirán obligados con los propietarios

�72

COOPERACION

al pago de las cantidades adeudadas por los inquirIn
os res.
pectivos.
Artículo 20. Los fiadores no podrán, en ningún cas
o
.
.
nunciar a los beneficios de orden y excusión que estable ' re.
ce e
Código Civil, ni a ninguno de los preceptos de la m isma l
ley
· do nu1as to das 1as cond1c10nes
· ·
que establez can ésto en
sien
1os'
contratos.
Artículo 21. Los propietarios tendrán obligación :
I. De entregar las casas en las condiciones prescrip
taR
por la ley, y
II. De hacer por su cuenta las reparac,ones necesarias
las casas, para que estén siempre en las condiciones que esta�
blezcan las leyes.
Artículo 22. Deberán los inquilinos :
I. Cubrir en su oportunidad el importe de las rentas '.
II. Conservar en buen estado las habitaciones que ocupen, y
III. Hacer por su cuenta las reparaciones de los deterio­
ros que por su descuido se hubieren causado en dichas habi­
taciones.
Artículo 23. Son causas de desocupación :
I. La infracción de la presente ley por parte de los con­
tratantes ;
II. El cumplimiento del término estipul a do en el con­
trato, y
III. La falta de pago de dos de las rentas convenidas por
arrendamiento.
Artfoulo 24. Las desocupaciones por falta de pago de ren­
tas no podrán exigirlas los jueces, sino hasta después de cua­
e
renta y cinco días de pronunciados los autos resp e ctivo s d
o
z s
las diligencias de providencia de lanzamiento. Iguales pla
s,
·
·
· 1mos
·
f 01•roa' d e
se dara' a 1 os mqm
y se contaran en la 1msma
d aJl
pués de dictadas las sentencias de desocupación qu e pr oce .
por cualquiera otra de las causas de la ley.
de
Artículo 25. De acuerdo con los preceptos de la I,eY os
ad
Relaciones Familiare¡¡, en ningún c¡i,so podrán ser emb arg

pROYECTO DE LEY DE INQUILINATO

73

, a menos que exceda el valor a los
bles d e lo s inquilnos
tos J.Jl.U� esos' oro nacional, que establece el mismo ordenal p
d1. �z JUly solamente en el excedente de esta cantidad.
l en
Jll !:tículo 26. El Depart�1�ento de Salubridad será el en­
e vigilar el cumpll'nuento de esta ley, por lo que res­
cargado d
de las habitaciones, debieniciones sanitarias
• •
pccta a las cond .
frecuentemente 1as casas
visiten
mspectores
que sus
do h acer.
modificaciones que éstas
las
de
i i n a los propietarios
o t f c a do
conservarse en buen estado de higiene, se­
�e�an sufrir para
de quince días a dos meses, para llevarlas
n� alánd oles plazo
.
de la re forma. En caso de que
importancia
la
gún
cabo, se
les impondrán multas iguales
se
cumplan,
no
rios
pieta
�os pro
al d oble del importe de las reparaciones ordenadas ; debiendo
proceder el Departamento de Salubridad en estos casos, a la
inmediata realización de las reparaciones de que se trate.
Artículo 27. Los ayuntamientos tendrán las mismas fa­
cultades que el Departamento de Salubridad, cuando se trate
de inspecciones y de reparaciones en las casas, necesarias
p ara garantizar la seguridad de sus moradores, siguiendo el
mismo procedimiento y aplicando las mismas penas que el De­
partamento de Salubridad, en su caso.
Artículo 28. El mal estado higiénico o de seguridad de
construcción, deberán ser denunciados por los inquilinos ante
el D epartament o de Salubridad o ante el Ayuntamiento de la
�unic ip alidad de que se trate, según corresponda. Las auto­
rid des cita das darán preferente atención a las quejas que
�
recib an.
Artículo 29. Si las reparaciones o reformas fueren de tal
lllanera ne c esar1as y urgentes que, de no hacerse, sobrevengan
_ os .
dan
inm ediatos y graves para los inquilinos, la autoridad
corre sp onct ·
ient e las hará, reteniendo las rentas hasta que quede cubie r
.
.
·
, un vemte
t
0 e1 Importe
de las reparaciones, mas
Por ci. ent o.
Artícnlo 30. Cuando la importancia de las reparaciones
que se a ne
· c esar1. 0 hacer a una casa, ordenadas por el Departallle ntº d e
Salubridad o por un Ayuntamiento, sea de tal im-

�74

COOPERACION

portancia que ameriten la desocupación de ella ' el pr
·
ºP 1eta1•
· ·
· d emmzar
·
estara' o bl"1ga do a m
al mqmlmo
con tantos m es 1 0
es d e
renta, cuantos dure la desocupación.
Artículo 31. Las autoridades sanitarias y municip al
.
s di �
tarán las medidas necesarias para hacer efectivas las d�lSpo¡¡¡
.
.
c10nes de esta ley, aplicando las penas necesarias que las . ·
.
.
.
mis.
mas m d'1can en 1os casos de mfracc10nes.
TRANSITORIOS
Artículo lo. Esta ley comenzará a regir desde la fecha
de su promulgación.
Artículo 2o. Los contratos actuales se entenderán hechos
en la forma que prescribe esta ley y comenzarán a contarse
sus plazos desde la fecha de promulgación de la misma.
Artículo 3o. Los propietarios de casas alquiladas darán
un plazo de dos meses para que sus inquilinos se pongan den­
tro de los términos de esta ley, pero las rentas adeudadas serán
pagadas conforme a la nueva tarifa.
Artículo 4o. En todo caso, las oficinas fiscales darán a
conocer a los inquilinos el valor catastral de la casa y la renta
que deben pagar.
Artículo 5o. Las rentas de las casas se fijarán conforme
a los preceptos de la m�sma. Los propietarios que, desobe­
deciendo este precepto, cobrando una renta que no correspo­
na al valor catastral de la finca, serán castigados con multa s
iguales a seis meses de las rentas respectivas.
· · es
Artículo 60. Quedan derogadas todas las dispos1 c1011 ,
o­
que se opongan a esta ley y modificados los términos del O
digo de Procedimientos, en el sentido de la misma.

Tempestad sobre las cumbres
DRAMA EN DOS ACTOS
Para don JACINTO BENAVENTE

Por JULIO J!MENEZ RUEDA

PERSONAJES:

MARIA LUISA
LA DAMA

EL MAESTRO
ALBERTO
BLANCA

Sala de estudio agradable y sonriente. _Paredes bl11;ncas,
de
grandes cristales. Parque al fondo . En tos intercolmnnwsn su
los ventanales y sobre el fondo austero del follajr, destaca Cu­
serenidad los bustos marmóreos de Platón y de Goethe. una
bren los entrepaños de las paredes laterales los plúteos de
biblioteca.
Es de mañana.
Blanca, la hija del sabio doctor don Tomás Muciiio, coloca
en un jarrón, sobre el escritorio de su padre, un breve ramo
de rosas. Alberto-el discípulo-asciende pausadamente la es­
calera del parq11e, lee cuidadosamente un libro, mira a Blanca
unos instantes.

ESCENA I
BLANCA. -ALBERTO

BLANCA.-Ah !
ALBER TO.-Perdone usted, señorita, si la interrumpo .
BLANCA .-Oh ! no. Está todo listo .
ALBERTO.-Sin embarg o . . .
BLANCA .-Son
rosas para mi padre, sabe usted ? Es el
únic
·
r
� e:rnio que puede brindarle su hija.
BERTO .-No diga usted eso.

�76

TEMPESTAD SOBRE LAS NUBES

COOPERACION

BLANCA.-Lo siento así. No he querid o que trans
curra
este día sin que yo regale a mi padre.
ALB �RTO.-Para el mae_st_ro, _las rosas corta das p or
us.
ted valdran por todas las fehcitac10nes de los amigos
Por
Y
todos los aplausos de los colegas.
BLANOA.-La ceremonia se anunció para las diez de 1
a
mañana. Verdad 1
ALBERTO.-No debe tardar. Debe usted estar orgull0 _
sa. El ma estro asist e en estos instantes a un verdadero a
teosis. Se re conoce su mérito, se premia una vida de dic:;�
exclusivam ente al estudio ! Cuántos sacrificios presupone to­
do ello ! Qué suma de energía se ha menest er para llegar a
lo que el maestro ha llegado ! Encadenar toda la vida a un
gabinete de estudio, vivir para la ciencia, ser útil a la patri a
a la humanidad . . . !
BLANCA.-Cómo estima ust e d a mi padre !
ALBERTO.-Sobre todos los hombres le admiro. Es mi
modelo. Quisiera algún día llegar a ser lo que él en estos ins­
tantes : la primera inteligencia y el :m,ás insigne hombre de
bien de la R epública.
BLANCA.-Mi padre lo estima a usted mucho.
ALBERTO.-Me :favorece demasiado. Vine de provin­
cia, con e l corazón henchido de entusiasmo, el nombre del
ma estro me :fascinaba. He procurado seguir su ej emplo. Me
recibió niño y me entrega hombre. Todo se lo debo a él.
.BLANCA.-Por qué no asistió usted a la rec epción 1
ALBERTO.-Tengo minutos contados para prep arar mi
tesis. Debo doctorarme m;uy pronto y el maestro me aconsejó
permaneciera aquí. Escribo un Ensayo sobre la Voluntad,
exégesis de las doctrinas de Schopenhauer. Usted sí que de­
bería haber concurrido.
BLANCA.-Yo también tengo mis deberes. Soy el ama
de la casa.
ALBERTO.-Usted 1
BLANCA.-Y o, sí. La divfaión del trabajo se obserY�
ll·
rigurosame nte en mi hogar. Mi padre es la podero sa inte
ae.
r
t
gencia que gobierna. Mi madre, la delicada :forma que a

77

cie gamente los dictados de la
la m ateria que obedece
:º
y que se plega sumisa a la :forma que la moldea.
1ntellgen cia padre trabaja, mi madre se relaciona y visita, yo
:En suma, mi
'
la econonu,a de m1· hogar. ·ya ve uste d , l o 11 amo m10.
-velo
su
de
discípula
lente
e
exc
una
usted
Sería
xrBERTO.,
.
padre.
BLANOA.-Por que lo dice 1
admirable clasifica ción de
AL BERTO.-Por esa lógica y
.
hacer
de
d
e
ust
funciones que acaba
vec es he instado a mi padre para que
arias
OA.-V
AN
BL
la Universidad. Mi
e permita concurrir a las cátedras de
Ni aho­
:adre n o ha querido. Tem e demasiado al qué dirán.
padre
ñar
mi
a
ra en este día solemne, me p e rmitió acompa
compras
e
a Ía Universidad. Ella tampoco :fue ; prefirió salir d
No le parece a
· 0 visitar a alguna de sus innumerabl es amigas.
usted tonto eso 1
.ALBERTO.-Oh !
BLANCA.-Dios mío ! Si supiera mi madre lo que acabo
de decir . . . !
ALBERTO.-Tenía grande entusiasmo por concurrir a
la c eremonia.
BLANCA.-Oh ; sí ! Admiro tanto a mi padre . . . ! Lo
quiero tanto . . . ! Tengo, además, grande curiosidad por saber
lo que hac en ust e des los sabios e n los claustros de la Facultad.
Sus vidas deben ser tan dulces . . . ! Ale gría, bullicio, sinceri­
dad. Aman tanto esa vida !
ALBERTO .--Juv entud, s eñorita.
BLANCA.-Blanca, llámeme uste d Blanca.
ALBERTO.-Blanca, sea, créame usted que se siente abandonarla.
BLANCA.-L e falta tan poco para ello . . . !
ALB ERTO.-Un examen, un diploma . . .
B LANCA.-Después, la vida, el amor . . .
ALBERT O.-La lucha . . .
BLANCA.-Doctor, pensará ust e d :formar un hogar . . .
�B ERTO. -Tal vez. Es difícil conseguirlo.
LANCA.-Pero habrá pensado ya en alguien.
80
• y

�78

TEM PESTAD SOBRE LAS NUBES

COOPERACION

ALBERTO.-Quizás . . .
BLANCA .-(Con anhelo. ) Quién es ella . . . 1
La co noz
co
yo 1 Está cerca de nosotros 1
ALBERTO.-Sí. María Luisa.
BLANCA.-María Luisa !
ALBERTO.-Su amiga, su hermana.
BLANOA.-No.
ALBERTO .-La recogió el maestro muy pe queña
' ha creci'd o y se ha ed1:cado con usted. Ha seguido, como yo,
asiduamente, las ensenanzas del Maestro. Hemos trabajado
junt
Ha escuchado la palabra del Maestro, como yo. Concib
e
ted mi preferencia ?
BLANCA.-Sí.
ALBERTO.-La quise, primero, como hermana, ahora la
amo como a novia. Ahí la tiene usted en estos instantes, tra­
bajando ahincadamente sobre los libros. Apenas si abandona
el gabinete. Siempre al lado del Maestro, con devoción que
yo mismo envidio. Hay que mirarla en clase. Don Tomás
habla, y ella, pendiente de sus labios, escucha, con los ojos
muy abiertos como si quisiera hacer entrar por ellos, en to­
rrente de luz, las palabras pronunciadas en la cátedra. No
pestañea siquiera. No se mueve un músculo de su cuerpo.
Así deben contemplar las celestes visiones los predestinados.
(Pausa. )
BLANCA.-Me voy.
ALBERTO.-Tan pronto !
BLANCA.-Dispense. He charlado mucho. Su tesis lo
espera. No quiero que falte a sus obligaciones por mi culpa.
La vida y el amor le esperan, Alberto. Conquístelos, como
· usted puede hacerlo. Siga el ejemplo de mi padre. Es usted
bueno. Adiós.

i::

79

ESCENA II
ALBERTO (el discípulo) . -DOÑA LAURA (la dama)

(Distinguida, señorial, cabeza blanca de mar­
LA DAMA.. Mira láguidam,ente a través de unos "ún­
ques_a de1 T,r, ianón
marido aún ?
tes )-Buenos días. No ha llegado mi
pertmen ERTO .-No, señora. No debe tardar.
ALB
. . . . �.
, L uISa
LA DAMA.-M aria
ALBERT O.-Trabaja en el gabinete: .
.
su retiro.
LA DAMA.-Hacía tiemp o que no vISitaba
...
ALBERTO.-No habíamos tenido el gusto en verdad
De.
.
.
es
relacion
!
Mis
da
ocupa
tan
LA DAMA.-Estoy
be trab ajarse a gusto aquí.
.
,
ALBERTO .-No podría encontrarse retiro mas agradable.
LA DAMA.-Uste d tendrá mucho trabajo. Sé que pre­
para su examen.
ALBERTO.-Señora, créame usted . . .
LA DAMA.-Pronto nos dejará usted. Sí, sí, es natural.
Obligaciones más urgentes quizás lo llamen.
ALBERTO.-De todas suertes encontrará usted en mí un
servidor, y un discípulo el maestro.
LA DAMA.-Y discípulo predilecto. No le parece a us­
ted que compartamos este mom.ento con Tomás y hablemos
de él 1
ALBERTO.-No hay cosa que para mí sea más agradable.
Al hacerlo Rector de la Universidad, han reconocido en él al
hombre representativo de los hombres de ciencia y de corazón
de la República. Al Maestro por antonomasia. Justo es que
celebremos su triunfo.
LA D AMA.-Sí, sí. No es verdad que en estos instantes
es cuan do más
ha menester de nosotros ? Alberto, es usted
casi de la fa
milia . . .
ALBERT O.-Señora . . .
LA DAMA.-(Haciendo que se aproxime a ella. ) Pero
no cree usted,
amigo mío que esa distinción haga que, en torno a él com ·
�.
·
' · sus enemigos
1encen a trabaJar

�80

COOPERACION

_____

ALBERTO.-Qué enemigos puede tener él, qu
e s ólo ha
hecho bien en su vida ?
LA DAMA.-Es usted joven, Alberto. Eso s e
ne .
pueden existir. La envidia rastrea misteriosamente p � gos
or das
partes . . .
ALBERTO.-La reputación del maestro está sobre t
0
· ·
· famias
1as Illlserias,
· del mu das
sob re to d as 1as rastrenas
' em
na
LA DAMA.-Hay cosas, sin embargo, tan ocultas ºi
misteriosas. Algo que no se sabe ni de dónde viene ni adó �n
n e
va, que siembra la duda en las almas . . . la duda . . .
ALBERTO.-Contra eso hay una arma tan sólo : el des
­
precio.
LA DAMA.-Es que a veces, no se puede . . . . . No se
puede . . . . .
ALBERTO.-Pero es que han pretendido . . . . . 1
LA DAMA.-Hay lenguas que a todo se atreven. Las
más nobles reputaciones, la posición m:ás gallardamente con­
quistada, no es inexpugnable a los ataques miserables de cier­
tas gentes . . . . . La envidia, sabe usted ? La envidia . . . . .
Pero esas murmuraciones pueden tener su razón de ser. Hay
una base, debe haber una base. Es menester que la descubra­
mos . . . . . Sí, sí, para confundir a los murmuradores, para
arrojar a su cara el lodo de su propia infamia y presentar a mi
marido como lo que ha dicho usted que es � el Maestro, el
Maestro abnegado, incorruptible, de moral recta . . . .
ALBERTO.-No hay que hacer caso, señora ; el despre cio
es su mejor castigo.
LA DAMA.-No, no. Es que sabe usted lo que d"icen q·
Yo no lo sabía tampoco. Lo aprendí hoy mismo, en casa de
unas amigas. Me lo han dicho en medio de sonrisas, com o
quien no quiere decir nada. Sentí en esos instantes que :m e
faltaba tierra bajo los pies, que la sangre me subía a la cab e: ª ·
a,
Me sentí humillada . . . . . y es aquí, aquí donde se me en ga n
es aquí, aqui . . . . .
ALBERTO.-Señora . . . . . !
•
a·ie.
LA DAMA.-Y usted debe saberlo meJor que na 0
g '
1
ª
o
Usted, que es su discípulo, su amigo. Habrá ob serva d

TEMPESTAD SOBRE LAS NUBES

81

dígame, por favor,
rá obs ervado algo. Dígame,
s,1 h ab erto, d'1game . . . . .
,
s1, ' e , Alb
dígaD1 :ER'f 0 .-Señora, yo . . . . . no sé nada . . . . .
AL B
·
"
·
D.A-MA.-M1 mar1 do t iene una amant e. M e engana,
A
.
.
.
L
.
Usted
cierto
.
es
cierto,
es
;
mundo
abe tod o el
y es o lo s
sa b
lo A�BÉRTO.-(Perplejo, sin saber qué responder, sonríe.)
·
es infantil ! Eso no es posible. Su edad, su
Oh ' sen- ora, eso
.
stidad y de sacrificio, son una garantia ; su apar.
v1da d e hone
mundo . . . . . su despeg o de la v1"d. a .. . . . . Es m.
.
.
tam1ento del
.
. . . . . ¡ Nunca la env1 dia pu do urd1r
mfant1l
es
ora
en
'
s
-1
t1
fan '
y deleznable. Oh, no, no ! ( R'1e
una trama más mezquina
francamente .)
LA Dil:IA.-Usted qué ha de decirme ! Suceden en la
vida ,cosas más extraordinarias aún. Su vida 1 Su amod
Pero es que alguna vez ha amado en la vida 1 Los hom\bres
con demasiado cerebro, tienen enjuto el corazón. Se sintió él
atraído por una mujer de salón, brillante, si usted quiere, pre­
tendida y cortejada. Dejó por unos instantes los libros y
fijó sus ojos en mí. Eso fue todo. Después, a los libros nue­
vamente. Hay demasiada inteligencia para que pueda haber
corazón.
ALBERTO.-Entonces, señora, no comprendo, no puedo
comprender . . . . .
LA DAMA.-Es muy fácil, es absolutamente fácil una
aventura. Suponga usted que ha sido atraído por la gracia
juvenil de una discípula. Que, en fuerza de quererla como
hij a, la ha deseado como a amante. Suponga usted que una
afinidad esp iritual,
demasiado clara y perceptible, ha ligado
dos co raz ones con un lazo más estrecho más impuro que el que
Perm ite la nobl
e comunión de las alm�s. Suponga usted que
al Padre
esp
iritu
al, al maestro ' el destino le lleva a cometer
eas i. un
incesto . . . . . comprenda usted . . . . .
ALBERTO .-(Horrorizado.) No, no . . . . . !
.
LA. DA.11�•.1,,,..A..-L a d"1sc1pu
' 1 a, 1 a h"IJa . . . . . 1.
ALBE RT O.No, no . . . . .

ª

6

�82

COOPERACION

LA DAMA.-Por qué no 1 Las almas se entie
· nde .
n ' P or
qué no ha de ser así con lo demás 1
ALBERTO.-No . . . . . no . . . . . Mienten quienes su
P·onen
tal cosa . . . . . ! No . . . . . no.
LA DAMA .-El la recogió, él la educó, él fue su
.
P adre
.
y su maestro ; e 11a, e 11a es muJer ya, muJer en la p lenitud
de
vida, posee todos los encantos deseables : es bella ' inteli· gen la
te
.
es super10r a mí, (Sordo despecho.) vieja ' acaba da, 1·nU' l 1
t•i '
•

(Rompe a llorar de celos y de rabia.)
ALBERTO.-(Lucha dentro de sí con una duda lacerant
e
y se torna sombrío. )
L A DAMA.-(Al cabo d e un rato de lloro, pretende sere.
narse, enjuga sus ojos, se levanta majestuosamente. Ha vueI.
to a ser la dama inflexible, rígida, señorial, de principios de la
escena.) No quiero que me encuentren aquí y en este esta do.
Procure olvidar lo que acabo de decirle. Vigile, sin embargo,
vigile atantamente. Buenos días, Alberto. (Desaparece la

da:m,a en la sombra del vano. Estalla la pasión que hierve en
el pecho de Alberto y con voz temblorosa grita : )
ALBERTO.-María Luisa, María Luisa !

ESCENA III
MARIA LUISA (la discípula) . -ALBER'l'O

MARIA LUISA.-(Sobresaltada.) Hablas 7

ALBERTO.-María Luisa, es necesario que hab lemos.
Deseo hacerte presente algo, algo inusitado . . . . . interesan­
te . . . . . Piensa en ello.
MARIA LUISA.-Te escucho.
ALBERTO.-No es esta la primera vez que yo voy a de;
cirte ciertas cosas. En otra ocasión he insinuado algo . T u
no has querido contestarme nada.
MARIA LUISA.-Era una tontería.
. ces
ALBERTO.-María Luisa, piensa bien en lo que di i
J1l
Tú sabes que yo he hablado siempre en serio. C onoc es

TEMPESTAD SOBRE LAS NUBES

83

de lo que soy capaz, María Luisa. Pues bien ;
, e , sab es
caract �octorarme muy pronto. Tú sabes los sacrificios que
voY
el estudiar. Abandoné a mis padres, pobres y
a co sta do
e hª
Jll: _ os, en provincia ; he luchado a brazo partido en la ciudad
vieJ
logrando al fin. . Me has ayudado tú a
venc er '. lo voy
.,
para
.r avante en alguna ocas10n. Oh ! pero todo lo daba de
sah
·
·
en que pud"iera
porque 11egara e 1 mstante
Luisa,
ar to' María
� te .• mira ' todo lo que he hecho, lo he hecho. por tí . Mi
dbec1r
. son tuyos, como tuyos han sido todos los
título, mi porvemr,
vida. Justos hemos aprendido del Maestro.
instant es de mi
, sufrido y amado. Enlacemos nues­
trabajado
Juntos hemos
• confiadamente hacia el porvenir, que
vaneemos
tras ruano s. A
la senda en el amor. Ha sonado
juntos
es nu estr o. Sigamos
para nosotros la hora en que la naturaleza -corona con sus
más bellos galardones a los elegidos. Sepamos merecerla . . . .
(Pausa.) No dices nada 1 No hablas 1 No te mueves ? Ma­
ría Luisa ! Sí ! Sí ! Verdad que sí ?
MARIA LUISA.-(Lentamente.) No ! No !
A LBERTO.-No ?
MARIA LUISA.-No. No preguntes más, confórmate
con esta breve sílaba. No podría explicarte . . . . . No sabría
decirte nada . . . . .
ALBERTO.-Por qué ?
MARIA LUISA.-dh ! Oh ! Quién sabe ! Día llegará
en que lo adivines y lo sepas, y entonces me agradecerás estos
instantes en que, con tanta franqueza e hiriendo quizás mi
propio cor azón, me atrevo a decir esta breve sílaba : no !
ALBERTO .-Por qué ? Dudas acaso de mi cariño ? Está
sobre to das las cosas,
María Luisa.
MARIA LUISA.-No, lo adivino, lo siento, lo veo. No es
P or eso, no.
ALBERTO .-Entonces 1
MARIA LUISA.-No intentes saberlo. No quieras saberlo
:N ° pue do decirte la verdad . . . . no sabría decirla . . . .
1.1: ,;\LB ERTO.-Y si yo te dijera que la presiento . . . . . .
ar ia
Luisa ! María Luisa ! (Pausa.) Mírame, mírame fija-

�84

TEMPESTAD SOBRE LAS NUBES

COOPERACION

miente. (Tomándola violentamente de las muñecas .
.
)
que penetre mi vista hasta el fondo de tu alma. Que e D:J a
s d il .
a
ten tus pupilas para franquearle el camino . Así h
' ast a el
fondo . . . . el fondo . . . . el fondo . . . . !
MARIA LUISA.-Alberto ! Alberto !
ALBERTO. -(Soltando sus manos con desaliento .)
No
veo, no veo nada, nada tan falaz como la superficie engañ
osa,
.
, Luisa, serás lo
como su tersura y su pureza. M aria
que d i�n
.
tos OJOS ?
MARIA LUISA.-No serías feliz conmigo. Tú nec esita
s
otra cosa. Tienes un porvenir inmenso . . . . . yo sería un las­
tre. De m'Í conoces un aspecto, el de la condiscípula, no el
otro . . . . . el malo, el perverso . . . . .
ALBERTO.-No puede ser, no puede ser . . . . .
MARIA LUISA.-Oh ! Hay en nosotros, a veces, dos per­
sonalidades inquietantes. Vine a esta casa desde niña. No he
tenido más amigo que tú. Tú lo has sido todo para mí ; juntos
estudiábamos la lección, juntos ejercitábamos nuestra curiosi­
dad ·en el aprendizaje de cosas que a nosotros se nos antoj a­
ban secretos arrebatados a la vigilancia hermética de la es­
finge. Oh ! la perversa e insaciable curiosidad por todas las
,c osas. Si al menos se aplicara a descubrir lo noble, lo bue­
no . . . . . !
ALBERTO,_:_Por eso, porque te conozco, porque sé lo
que eres, ·porque soy tu único amigo, porque te quiero sobre
todas las cosas, te excito una vez más a que contestes afirma­
tivamente.
MARIA LUISA.-No ! No ! No !
ALBERTO.-Enton ces, será preciso que yo averig üe el
motivo de esta rotunda negativa. ,Será preciso que lo sepa
por otro conducto 1 Será preciso que crea a pie juntill as 10
que hace unos instantes me decían en este mismo sitio ?
.
MARIA LUISA.-Qué ? Quién te ha dicho ?
terri­
o
l
,
üco
s
fantá
ALBERTO.-No, eso es superior a lo
ble. No , no será posible ni por tí ni por él.
MARIA LUISA.-Qué ! Qué !

85

palabras no pueden traducir
( Pausa ; momento �� que las
ón de los espll'ltus. )
.
.
la a.,.;t
i:,• aci
,
'
E
.ALB RTO .-T'ienes que d ecirme que s1, M aria Lmsa 1.
azules como el cielo, puros como el firmamento.
Tus ojos son
,
bla
! Sacame de la duda en que me encuentro,
JI bla ! Ha
ves que es terrible ? El maestro, el bueno, el sabio. Tú, la
:�scípula' predilecta, la hija, sí, porque tú eres su -�ija. Habla,
habla . (La sacude fuertemente.) �abla, yo ta�bi en soy_ capaz
de todo. No pensaba yo que este mstante tuvi era una impor­
grande ! Es que van a caer los ídolos y se va a
tancia tan
velo
1 Es que no debo creer en nada ? Habla, ha­
el
rasgar
de
llegar a las afirmaciones ,categóricas o a las
hora
bla ; es
negaciones sempiternas y definitivas. Mi vida, mi carrera
dependen de este instante. Habla ! Habla ! (La sacude
fuertemente.) No ID1e mires así. Habla ! Habla !

ª

ESCENA IV
EL MAES'.l'RO . -ALBER'.l'O. -MARIA LUISA

(En esos instantes se escuchan los pasos del maestro por
las callecillas enareI11adas del jardín. Asciende la escalinata,
se detiene unos instantes en el vano de la puerta. Sorprende
la viva agitación de los discípulos, y con voz apacible y serena
dice :)
EL M AESTRO.-Qué sucede 1 Se escuchan las voces en
el J. ardín . . . . . Al ert
b o!
ALBERTO.-(Con voz débil, los brazos caídos a lo largo
del
cue o,
e ro
N d rp fascina.do por la voz y la autoridad del lll.'cl, s,t : )
señ
a
or
;
discutíamos . . . . sobre e l valor . . . . el valor de
1 avid, a •
. . . . de los imperativos categóricos . . . . . de las ideas
:Puras
·
·'
1a t s · s· · • de 1a duda . . . . de la afirmac10n . . . . 1 a t es1s . . . .
e i · • . . la terminaré en seguida . . . . la voluntad . . . . la
v01un
tad · · • • la enorme voluntad . . . .

ª

�86

TEMPESTAD SOBRE LAS NUBES

COOPERACION

(Sale de la pieza por la izquierda, como sonámbu1
ría Luisa cae llorando agitadamente sobre una silla.)º· · -lVIa..
ESCENA V
MARIA LUISA . -EL MAESTRO

EL MAESTRO.-Qué ha sucedido 7
MARIA LUISA.-Lo que tenía que suceder tarde O tem­
prano.
EL MAESTRO.-Se ha atrevido . . . . . ?
MARIA LUISA.-Insinuaba hasta hace poco ; ahora se
ha declarado abiertamente.
EL MAESTRO.-Y tú, qué le has dicho ?
MARIA L UISA.-Qué le he decir ?
EL MAESTRO.-Esperanzas . . . . .
MARIA L UISA.-No es posible . . . . .
EL MAESTRO.-Por qué no 7
MARIA LUISA.-Usted mejor que yo lo sabe.
EL MAESTRO.-Eres joven, él lo es también . . . . . te
quiere . . . . . yo soy viejo, declino . . . . .
MARIA LUISA.-Sería un crimen dejarle consentir . . . • •
No, no ; la suerte está echada. La vida ha querido unirnos en
un instante de abandono y . . . . . la suerte está echada.
EL MAESTRO.-Me quieres, verdad que me quieres . • · ?
MARIA LUISA.-No sabría decirle. Ej erció uste d una
influencia tan grande desde que tuve uso de razón. Le veía
admirado de las gentes ; su palabra insinuante, elocuente Y
amorosa ; su aureola de sabio, su prestigio de Maestro, que el
cariño fue formándose poco a poco, sin darrn'.e yo misma cuen­
ta de la llama que crecía. Luego, la curiosidad que embar­
gaba mi esníritu adoles-cente ; después las negaciones, las
e
das de que· sembró usted mi camino. La vida se abría ª�
io,
m:í extraña y magnífii ca, llena de alegría, llena de mister
te
on
La voluptuosidad de la dialéctica, el hedomismo de la c
:�
q
plación . . . . más allá, el caos. Fue así como, el Ma 0str0

ªt

87

discípulos en la práctica del bien, encaminó a su
· c . aba a sus
os
ula por los torcidos recovec del mal.
díS í�L
:MAESTRO.-Calla ! Calla !
MARIA LUISA.-Desde ese día te quise -con toda mi
de tí con un lazo superior a todas mis
igo enamorada
. .
.
.
alm a. S
vieJo,
no ; 1as apanencias son enganosás y
eres
o
N
fuerzas.
.
.
,
, tu esta' virgen para e1 amor. T u corazon
vanas . 'Jiu esp1ri
.
.
'
h
El
d"
1
d"t
estu
10,
a
me
1
aCion
an
consuvigoroso.
,
es j ov en y
ido tu cuerpo, pero eso no es nada ; la forma es perecedera,
espíritu es eterno. Tú lo has dicho : el espíritu vence a la
materia, la anonada. Y tu espíritu es joven, es bello, es digno
de ser amado.
EL :MAESTRO.-María Luisa ! María Luisa !
MARIA LUISA.-No sientes la primavera que llega . . . . 1
EL MAESTRO.-María Luisa ! María Luisa !
MARIA LUISA.-Para siempre . . . . . !
EL MAESTRO.-Tú tienes derecho a pronunciar esa pa­
labra. Tuyo es el porvenir, y el porvenir es eterno. Yo no.
Yo tengo miedo del porvenir. Yo siento que todo se estre­
mece a mi alrededor. Te has apoderado de mi voluntad, de
mi razón, de todo, y lo has aherrojado a tus pies, soy tu es­
clavo. Qué me importa mi reputación, mi vida, mi familia,
todo, todo . . . . . Todo es tuyo . . . . . todo. Nunca pensé que
fueras un espíritu superior, absorbente. Has sido la única
mujer que se ha atravesado en mi ,camino. No seas cruel con­
migo . Pero será verdad que me quieres 1 No puedo creerlo,
no acierto a creerlo !
MARIA LUISA.-No lo estás viendo, no lo he demos­
trado ?
EL M AE STRO.-Puede ser la obsesión de un momento.
Tu fant así a te ha
hecho ver en mí al hombre que no existe .
pUe de
ser un instante de exaltación, tanto, tanto . . . . .
MARIA LUISA.-No, no ; he pronunciado la palabra
so1enine. para .
siempre.
lll .EL MAE STRO.-Los absolutos que no existen, las afiraciones
deleznables. El mundo en perpetuo devenir y tú
pron
un ciando la palabra
que connota lo eterno.
1· 1 1
� c

:i

�88

TEMPESTAD ' SOBRE LAS NUBES

COOPERACION

MARIA LUISA.-Eterno es el amor.
EL MAESTRO.-Para los jóvenes, para lo s que
ued
discurrir por la vida coronados de flores. Para mí Pº en
juventud está lejos. Eres cruel, María Luisa. La vid: · La
es
.
. .
qmva para 1 os vieJos. N os af erramos a su manto abigar es
rado
y correm·os tras ella ; pero ella nos abandona en el ea
no
:mi
· ' ·1 . As1' 1o h aras
' algún día
como fardo pesa do e mut1
·
·
· ··
Cuando sea yo un mísero guiñapo humano.
MARIA LUISA.-Entonces . . . . .
EL MAESTRO.-Si no te quisiera, María Luisa, te em..
pujaría hacia él. Ahí está la verdad. Ahí está el amor, te
diría.
MARIA LUISA.-Alberto ! Alberto ! No ha tenido va­
lor . . . . . de salvarme . . . . . ha sido ciego y cobarde . . . . .
EL MAESTRO.- . . . . . pero no puedo, no puedo. Por
primera vez la verdad huye de mis labios. El bien ha des­
aparecido para mí, soy despreciable.
(Pausa.)

MARIA LUISA.-Serías capaz de todo ?
EL MAESTRO.-María Luisa, mírame . . . . . . ven . . . . . .
María Luisa.

(Toma entre sus manos la cabeza de la discípula, la mira
fijamente, la besa. Se abre en esos instantes la puerta de las
habitaciones y aparece la dama. )
MAESTRO,-;-Laura !
SEÑORA.-No llego en momento oportuno . . . . .
Tom:ás, es preciso que . . . . .
M AESTRO.-Pase usted, María Luisa.
(María Luisa inclina la cabeza y sale lentamente. )

EL
LA
sé . . . . .
EL

Lo

ESCENA VI
Los MISMOS . -LA SEÑORA

EL MAESTRO.-Qué quieres ?
quí
LA SEÑORA.-Es indispensable que se march e. _A
no puede estar un instante más.

89

. . . . . No puede ser.
:El.J MAE S TRO .-Laur�
?
que
r
A.-Po
E
OR
.A S Ñ
no lo quiero yo.
Porque
TRO..AES
�l.J :M
seré yo la que parta.
ntonces
A.-E
OR
L.A SEÑ
oco.
amp
-T
RO.
:EL MAEST
L.A SE Ñ'ORA.-Seguiremos representando esta comedia
unca.
.
inícua 1 • N
:EL :MAESTRO.-Piensa.
.
L.A SEÑ'ORA.-No tengo nada que pensar. Ya trasmenfuera de casa. Ya se. saben por todas par.
den estos a_moríos
am,'1gas en tono de fisga.
tes. Se comentan en casa de mIS
No puede ser eso.
aciones.
las
convers
todas
de
llo
Son el plati
No, no.
EL MAESTRO.-Oh ! es solamente por lo que puedan decir tus amigas ?
LA SEÑORA.-Por tu hija, por Blanca . . . . .
EL MAESTRO.-No la nombres . . . . . Ella está por en­
cima de todas estas cosas.
LA SEÑORA.-Me alegro que así lo comprendas. De­
biste saberlo antes para no complicarte en el escándalo.
EL MAESTRO.-No padecerá ; estas cosas son exclusivamente de mí y de ella, de María Luisa, exclusivamente.
LA SEÑORA.-Tomás, confiesas . . . .
EL MAESTRO.-Qué ?
LA SEÑORA.-Que la amias.
EL MAESTRO.-No, no es amor.
LA SEÑORA.-Entonces 7
EL MAESTRO.-No sé, no sé.
LA SEÑORA.-No encubras con palabras la desnudez de
las cosas. Sé valiente, como lo has sido siempre.
EL MAESTRO.-No, no.
LA SE ÑORA.-Ella es una niña y tú eres un viejo.
. EL MAE STRO.-Quizás por ello, una ley fatal nos em­
PUJa el uno al o
tro. Ni ella sabe adónde, ni yo tampoco.
LA SE ÑORA.-Tú has sido su padre ; la recogiste de niña,
la has
o m
en su cf r ado a tu imagen y semejanza. No has inculcado
erebro tus ideas, no has sembrado en su corazón tus

�90

TEMPESTAD SOBRE LAS NUBES

COOPERACION

sentimientos ? No has modelado su vida, como un e
scu lto»•
modela su ideal en un trozo de arcilla Y
EL MAESTRO.-Sí . . . . . Sí . . . . .
LA SEÑORA.-Y así prostituyes ahora tu obra ? y
as1
la anulas por completo ?
EL MAESTRO.-Laura, Laura . . . . .
LA SEÑORA.-Qué es de tu moral ? Qué es de tu sab
i.
duría Y
EL MAESTRO.-Pero es que tú crees que yo sé lo que
de ellas ? Oh, si lo supiera ! Qué es la inteligencia ante es::
atrac, ción de la carne, ante este torbellino que arrastra nues.
tras vidas por mundos desconocidos ? Nunca ha habido más
divorcio entre la teoría y la realidad.
LA SEÑORA.-Sálvala !
EL MAESTRO.-No puedo salvarme yo mismo. Me en­
cerré demasiado en mi torre de marfil. No ví el mundo, y un
día el mund0 se me entró por las puertas, sin que yo me atre­
viera a detener su invasión. No vivía fincado en al tierra, y
a la entrada violenta de ese raudal de pasiones, las ideas, las
buenas y nobles ideas, huyeron como fantasmas qu e ahuyenta
la claridad estrepitosa del día. Yo fuí cegado también . . . . .
LA SEÑORA.-Ella no debe permanecer aquí ; mancha
esta sala de trabajo.
EL MAESTRO.-Ella, ella, no se puede ir . . . . .
LA SEÑORA.-Vete, vete, Tomás, vete con ella ent onces.
EL MAESTRO.-Piensa . . . . .
LA SEÑORA.-Vete . . . . .
EL MAESTRO.-Piensa . . . . .
LA SEÑORA.-Tú no has pensado. Vete . . . . •
EL MAESTRO.-Está bien . . . . .
(Pausa angustio sa. El mae stro se yergue. Con paso
cilante, va hacia la puerta, s ale. La señora cae en una s
u
Se ha contenido, llora de sconsoladamente. Alberto, con s
libro en la mano, penetra en la sala.)

it:.

91

ESCENA VII
LA SEÑORA. -ALBERTO

Señora !
ALBER'l' O.que temíamos.
LA SENORA.-Lo
a.)
(Rumores, un auto que pas
tándose a la puerta del fondo .)
LA SEÑORA.-(Precipi
Es . . · · ·
,
,
ALBERTO.-Que, que . . . . ·
ando a la puer­
LA SEÑORA.-(Rígida, con el índice señal
....
ta.) Eso, mire usted. Se van, se van .
render.) Ellos . . . . .
comp
a
s
e
er
atrev
ALBERTO.- (Sin
!
(Grito desgarrador.) María Luisa ! María Luisa

TELON.

�COOPERACION

92

II
Sal1n '?iej? de una vieja cafona ju11;to al mar. Imp ortancia
arqueologica indudable. Podria s e rvi r de museo histó uo.
•
Muebles apropiados, grandes tallas, pesados lienzos. Tres ¡
tas. La del fondo a una galería plena de sombras. En el li;:::­
de pared que corta el ángulo izquierdo, ventana con cristal;�
emplomados de algún mérito artístico. Pasan, por sus cuarte­
rones el rumor de las olas que besan la playa y la fJrisa sali­
na que orea el ambiente. Las puertas laterales llevan a las
habitaciones del interior. El maestro medita frente a una pri­
morosa escribanía de caoba. Ha eizvejecido. P1·ofunda arruga
le surca la frente. María Luisa cruza la escena.

ESCENA I
EL MAESTRO . -MARIA LUISA

EL MAESTRO.-Adónde vas, María Luisa ?
MARIA LUISA.-A mi cuarto.
EL MAESTRO.-Continúa el enojo aún 1
MARIA LUISA.-No.
EL MAESTRO.-Sí, sí . . . . . No es tu expres ión habi.
tua1.
ara 11ena de 1uz. R ostro armon10so . . . . . Ven, si éntate junto a mí.
MARIA LUISA.-Déjeme usted, por favor.
0
EL MAESTRO.-Oh ! no seas así, María Luis a. Sé coill
antes. Háblame de tú, como antes también.
usMARIA LUISA.-No puedo ahora. Usted man&lt;la, hO·
ted ha mandado siempre sobre mí, Maestro . . . . . Pero ª
ra . . . . . ahora no puedo.
EL MAESTRO.-No soy tu amor ?

e

-----

TEM PESTAD BOBRE LAS NUBES

93

SA.-Pero sobre eso, ha sido usted y será
:MARI.A LU�
0r.
per1
.
mi su
sieIIl�re
Oh ! Oh !
RO.EST
L M.A
-N
o puedo considerarlo de otra suerte,
UISA.
MARI.A L
dad es grande.
,
,
su autori
EL M.AESTRO .-V en, ven aqm, acercate. No quiero
Sé razonable, hija mía . . . . . yo . . . . . yo sé
verte enoj ada . .
go.
ha
ue
bien lo q
MARI.A LUISA.-Era justo lo que pedía.
EL MAESTRO.-No empecemos . . . . . .
MARIA LUISA.-Déjeme usted, déjeme . . . . . estoy can­
sada . . . . . roe duele la cabeza, quiero estar sola.
EL MAESTRO.-Ven aquí !
MARIA LUISA.-(Rebelde.) No, así no ; pero es que
no voy a tener libertad de hacer lo que me plazca ?
EL MAESTRO.-María Luisa !
MARIA LUISA.-No soy la niña. Soy la muj er. Sale
sobrando, pues, tu energía, tu autoridad. Ya no soy la chi­
quilla loca y caprichosa, en la que mandabas como árbitro y
señor de su ,cuerpo y de su alma. Soy la mujer !
EL MAESTRO.-(Abatido.) La mujer, María Luisa . . . 1
MARIA LUISA.-Sí, la mujer ; la mujer que desea un
poco de más libertad, de vida, que no quiere sufrir la cárcel
de est as paredes, la pesadumbre del ambiente cargado de
emanac10nes salinas. No trato a la gente, no vivo con la gen!e. (Obsequiosa, después de una pausa.) Permíteme unos
lDStantes siquiera de liber
tad, de vida.
EL MAE STRO.-No, no ; cerca de mí lo que quieras. Fue� no, el m'undo es peligroso. Tú eres bella . . . cada día eres
s hermosa . . .
No . . . no.
MARIA LUISA.-Enfermaré de tedio en esta casa. Sola,
!lie
e
arn�P; sola • . . Por única compañera el ama de llaves que
�n � ª p or la casa como som:bra vagarosa de otros tiempos . . .
tarde canta dolientemente, tan dolientemente como el
!ll ar
Tengo miedo de estar sola .
M:AE STRO.-Estás conmigo siempre.

ª

EL

�94

COOPERACION

MARIA LUISA.-Siento frío al recorrer 1�
ga ri as d
siertas. Se ve el mar muy triste desde la terraza
e­
{
vos paran en los aleros. La otra tarde penetró un· · · os cuer.
º � cl cuarto batiendo sus alas negras . . . Escucha cómo can
t el In.ar
palpita com.:o el corazón fatigado del hombre suJ· eto ª
ª escl.av·1-,
tud perenne. Tú no te ocupas de mí. Estudias, 1 ees
.
' v1ves
leJos del mundo. Eres otro.
EL MAESTRO .-Sigo siendo el m:ismo. Te amo co
.
n to
..
da m1 a 1ma, por eso ex1Jo que seas exclusivamente mía T
e ·
·
· d o de perderte. Cuando muera, que será muy ro n
go mie
nto,
P
.
.
, h acer 1 o que qmeras. Seras
, libre
tu, po dras
enton ces e
serva mi ilusión Pº : unos instantes más. Quiéreme co�o �:
qms1mos en un prmc1p10. Amame como entonces, intensa­
mente, definitivamente. Estamos aislados del mundo, no po­
demos ir a parte ninguna sin que se nos señale con el dedo.
Vivamos, pues, para nosotros mismos. Por eso escogí este
retiro apartado de la gente. Cerca del cielo y del mar. No
es bello amarse aquí ? Nada perturba nuestro amor. Encua­
dremos nuestras vidas en un marco de belleza imponderable.
Estos techos han escuchado las protestas de amor de muchas
generaciones. Cada piedra tiene su historia, cada rincón su
leyenda. Aquí entendemos todos los grandes amores del mun­
do. Aquí somos nosotros para nosotros mismos, lejos de la
gárrula zalagarda de las muchedumbres ignorantes. Lejos
del continuo fluir de la vida callejera y ruidosa.
MARIA L UISA.-Y o muero en este viejo caserón adus­
to. Yo no entiendo de la poesía de las cosas pretéritas en un
amor del momento. Qué valen los fantasmas pálidos Y des­
vaídos de edades remotas, cuando vivimos la realid ad de �n
momento apasionado 7 Quiero sol, quiero luz, quiero la gloria
n­
de una vida brillante, el lucir de trajes suntuoso s, el mar �o o
r
e
i
q
u
tem'plado desde una playa risueña . . . Quiero la risa . . .
res
la luz. Basta de obscuridad, basta de . som;l)ras, de arno
trágicos y de leyendas terribles.
ras EL MAESTRO.-Nos iremos, nos iremos, adonde quie pO,
,-r
MARIA LUISA.-(En un violento arranque. ) 1" º'
déjame a mí, a mí sola.

TEMPESTAD SOBRE LAS NUBES

95

Li :M.AES TRO .-María Luisa !
E
.ARI.A LUISA.-Sí, sí, camino del mar, en peregrina­
adentro, en persecución de la quimepo sible . . . tierra
., �
Jlll
. esp1r1
' 't u.
e10J1
Il11
ña
ue sue
ra e;� :M.AE STRO.-Qué pretendes 7 Te burlas ? Qué quie....Luisa 1
res, JVJ.aría LUISA .-vlVIr,
· .
:M.ARIA
vivir aquí, vivir conmigo.
RO.-Vivir,
.A
ED :M EST
! me aniquilo, perezco . . .
no
M.ARIA LUISA.-Oh,
!
EL :MAESTRO .-Vivir
M.ARIA LUISA.-Vivir, sí.
(Pausa. La inesperada revelación sella los labios de am­
bos. Despué s de una pausa y dejando traslucir la, honda
amargura de su espíritu : )
EL MAESTRO.-Y en l a Sociedad d e Jóvenes Artistas
? Por eso te empeñas en concurrir a ella . . . María
vive
se
Luisa, María Luisa . . . ! Sabes a lo que te expones ? Ellos, ellos,
son aves de presa que pretenden hincar sus garras en tu po­
bre carne joven . . . . En qué piensas convertirte, María Lui­
sa . . . . !
MARIA LUISA.-Tú me lanzaste por la pendiente, ahora,
la atracción es irresistible.
EL MAESTRO.-Qué has dicho ? . . . (ahogado, anhelan­
te ) Qué has dicho, qué ? Oh ! Oh ! . . . es terrible, es atroz . . .
_
Piensa en tus palabras . . . María Luisa, déjame unos instan­
tes . · • No respondería de mí, no puedo responder . . . Debí
comprenderlo . . . déjame . . . déjame . . . déjame . . . (Maria Lui­
B s�l�. El maestro se deja caer en una silla profundamente
�
ª tido : ) i Ahora sí que me siento más viejo y más loco que
n�nca ! (Alber
to, por el fondo. )

�96

COúPERACION

TEMPESTAD SOBRE LAS NUBES

97

----

ESCENA II
EL MAES'tRO. -ALBER'tO

ALBERTO.-Señor !
EL MAE STRO.-Tú, tú también . . .
Pero es que o s ha.
,.
b e1s
puesto d e acuerdo para tomarme cuen
tas. Vienes
.
su1tarme ? S,1, haces bie�
, s oy un hombre malo , perva inerso.
Vienes a echarme en cara mi vida f Sí,
hazlo. Es el m om
.
.
�
to prop1�10 para tod os los desa hogo s. Aho
ra es el instante en
que debieran saldarse toda s las deud
as. Qué pides f Qué
quieres ? Mi vida 7 Ahí está mi vida, m;i.
pob re vida destro­
zada. Oh ! me asaltó ella a destiem1&gt;0 y
me redujo a lo que
ves, a una triste piltrafa humana. Vien
es a quitármela 1 Oh !
harás un gran bien !
ALBERTO.-No , Maestro, no vengo a es
o.
EL MAESTRO.-Como todo s me odian, creí
...
ALBER'l'O.-No, no. Cierto que usted destr
ozó mi vida
también. Pero fue usted mi Maestro, y es o ,
eso no lo puedo
olvidar. Me enseñó usted la multitud de cosas
bellas y bue­
nas que hay en el mundo , y esas quedan fijas
en el alma como
estrellas de una c onstelación imponderable.
EL MAESTRO .-Pero al m;i.smo tiempo que semb aba una
r
verdad con la palabra, la destruía con el ejem
plo. Y así un
día, el edificio construído con mis propias mano poniendo
s,
en la obra l o más selec to de mi espíritu, ama
sando la fábrica
con sang re de mi sangre y carne de mi carne que no en vano
enjutábase en las vigilias, yo, el artífice, destr
uía mi obra, la
aniquilaba, la pervertía . . . Sí, sí, la hice venir tierra en un
a
instante.
ALBERTO.-Fue rudo el instante. La tempestad no s
envolvió al mismo tiempo en su borrasca.
EL MAESTRO.-Lo s árboles de la cumbre, los ma, s v1. ejos, los más venerables no supieron resistir
el embate de 10 :
elementos desencadenados y cayeron heridos por el ra o.
y Do
más jóvenes . . .

,
�I..if fERTO.-El porvenir fue de ellos. Cua? do _mas :11-ezm la hber. o Y p o bre me consideraba' cuand o n o pose1a
·
quin de ro1. p ropio espíritu ' un rayo. de luz vmo a sa1varme.
t ad
].{ aeStr�- Las verdades eternas brillaron sobre todas las c o n. g euc1as del moment o . Apareciero n únicas, esplendentes.
.
tin
. ort ba el aniquilamiento de nuestra propia
ver d ad ,
·
Qué 1ro. p ª J·era nuestra si sobre ella culmmaba
la ver dad
'
, p asa
'
Precar ia verdad del mundo.
la
a
e tern '
EL MAESTRO.-Pero me o d'ias te . . .
ALBERTO.-Sí, en un principio,_ sí. Mis ideas fueron
Maestro, que las
• 1·1adas , combatidas por usted nusmo,
an1ou
. .
· '
;
habia sembrad o El amor de toda mi vida prostitmd o por
alguien a quien quería sobr� . tod�s las cosas.
MAESTRO.-Alberto, hiJo mio . . ·
ALBERTO.-Se fue, bien está . . . otr o amor vendra prono
a
t ocupar su sitio y la primavera fl orecerá de n�evo en nues­
_
tro c orazón como anualmente florece en los Jardmes.
.
.
MAESTRO.-Yo, pobre Fausto, he querido repetir el milagro . . . Dio s mío . . . no es posible . . . 'rambién se ;ª de mí.
También me abandona ella, también . . . No era un angel, no,
nos engañaba nuestro cariño. Era mujer Y mujer para nos­
otr os quiere decir algo terrible y misteri o so . . . Y algo ado:ra­
ble. Tan adorable, que mis nervios cansado s ya de una ::1da
larg a y penosa, se distienden aun al contemplarla, son Jove­
nes y tornan a vivir la vida de o tros tiempos . . . Pero me aban­
dona . . . . Es bello este retiro, no es verdad 1 La carrera de
los siglos ha dejado en él su huella, huella imperecedera. A
ella le parece sombrío. El m:ar canta muy cerca, a ella le pa­
rece triste la canción del océano. Desde ese balcón se con­
templ a en las n o ches la maravilla de un cielo sin nubes, c onstelado de o r o . No la entiende, no puede entenderla. Qué
distinta de antes, en nuestro gabinete. Pero ah ora · · · ahora
es m ás bella,
más adorable . . . Lloras, Alberto, perdona · · · .
ALB ERT O.-Siga usted, siga, aún me e s grato oír hablar
de ella.
1iAES TRO.-N o, no . . . . a qué has venido 1 Te t o ca ha-

7

�98

COOPERACION

blar . . . Debe ser algo serio Y lo que decimos ahora es i. rn;pro.
pio de las cosas serias . . . Te escucho.
.ALBERTO.-Sí, es algo m;uy serio. Se trata de ellas .
�AESTRO .-De Blanc a ? Está enferma Blan ca �· Le h a
sucedido al go grave •¡
ALBERTO.-No, por fortuna, no .
MAESTRO.-A Laura, entonces ?
ALBERTO.-T ampoco .
MAESTRO .-Ya estoy más sereno. pue dO escucharte
mejor. Dí, dí.
.
ALBERTO . -La situación de ellas se ha hechO apremia
n
· .
te. No cuen tan con recursos suficientes para vivir
MAESTRO .-La pensión, no les basta ?
ALBERTO.-Es tan poco . . .
MAESTRO .-Tienes razón, sigue.
ALBERTO .-Compromisos urgentes las obligan a rematar la casa en que viven.
MAESTRO.-Mi casa . . . !
ALBERTO.-Sí . . .
MAESTRO .-Con todo ?
.ALBERTO .-Sí.
MAESTRO.-Y mis libros ?
�LBERTO.-Primero que nad a. Tienen ofertas muy
ventaJosas de una gran librería .
MAESTRO.-Todo 10 mío. Mi alma puesta en subasta.
.ALBE_RTO.-Es meneSter p ara ello su consentimiento.
No ha h abido divorcio .
MA:IDSTRO .-Mi mujer es una santa .
.
ALBERTO ·-Deb e a, ust ed firmar la escritura . . .
:
MAE STRO.-Si,, s1 . · · Podría salva r . . . ?
ALBERTO.-Desgraciadamente, no.
MAESTRO.-Hemós arruin ado nuestras propias vidas Y
.
,
'.
qmero salvar mi hacienda • • - .1 Que' e go1smo
ALBERTO.-Por Blanca . . .
niña que
:'-1:AESTRO .-Por mi pobre niña. Por l a pob re
e
arrume. Alberto, háblame de ella, estará muy her mosa . • · S

---

ES
TEMPESTAD SOBRE LAS NUB

99

rá. Las culpas de los p a dre s
ronto . . . No, no se casa
casará p los hij os, y tan digna que es de ser feliz .
s obre
caen
á. Tie ne un cor azó n de oro.
ALBERTO.-Lo ser
ar­
verla unos instantes . Contempl
MAESTRO.-Quisiera
que
nto
a
t
ce
Ha
de mirarla . . .
zm ente. Ten go hambre
la fu ga
hes viene a visitarme. La
noc
las
as
ella. Tod
:in.e sep aré de
nc a , inmaculada . Enton­
ecer entre sueños, toda bla
ar
ap
o
e
v
retiro y el mar can­
me par ece negro y obscuro este
que
sí
s
e
dan tan pocos
c
Tráela uno s instantes. Me que
ta tristement e.
con que yo la
venir. Aunque ella no IUe vea ,
de vida. Hazl a
a . . . (Romp e a lloa mis anch as. Pob recita Blanc
ple
em
nt
o
c
o.)
rar como un niñ
. . . No se pon ga ust ed así,
ALBERT O.-Vamos, vamos
erd a
to men os pen s ado. Ella se acu
ella vendrá en el momen
per­
os
hem
lo
o
com
E lla lo per don a
de ust ed mucho , mucho.
en­
um
doc
s
esto
nto. Entérese de
donado tod os . . . Vendrá pro
­
ien
ven
con
s
E
á ust ed me jor .
tos . . . Pase, allá dentro los leer
pae,
Pas
.
Eso le har á bien
te que quede solo unos instantes.
se a su cuarto.
MAESTRO.-Esto es todo .
firme. Después arreglaALBERTO .-Sí, eso ; entérese y
remos lo demás.
un favod
MAESTRO.-Un momento. Harás
ALBERTO .-Sí.
MAESTRO.-De veras ?
ALBERTO .-Sí.
hija 1
MAESTR O .-Llevarás una carta a mi
ALBERTO.-Sí.
no la vea su
MAESTR O.-Voy a escribirla . Per o que
Esp e­
madre . No quiero que la vea, ni que lo sepa , no, no . . .
un
ra, tres líneas nad a más . (Corre a su cuarto con alegría
tanto infantil. Alberto medita. P or la puerta contraria apa­
su
rece María Luisa uedam�nte, se llega a Alberto, toca con
q
mano la cabeza pensativa del discípulo. Salta él en violenta
c onmoción.)

�100

COOPERACION

ESCENA III
ALBERTO. -MARIA LUISA

ALBERTO.-Qué !
MARIA LUISA.-Yo.
ALBERTO.-María Luisa !
MARIA L UISA.-Sí. A qué has venido T T€ lo llevas �
Qué buscas aquí 1
ALBERTO.-No he venido a eso
MARIA LU_ISA.-No debes hac�rlo . . . Ellas te instigan :
la madre y la hij a.
ALBERTO.-María Luisa !
�ARIA LUISA.-Ellas no lo necesitan. Te tienen a ti . . .
.
Lo se, eres el prometido de Blanca , te han visto acompañarla
·
.
v arias veces. Estás enamorado de e11 a. Hasta este retiro
lle.
, murac10nes. No estamos tan lejos del mungan todas las mur
, una
do que no podam,os sorprender algo · No te lo lle ves, seria
mala acción El m per_tenece, nos pertenecemos mutuamente.
.
Nuestras v1d.as se :an ligado para siempre, para siempre , por
.
desgrama . . .
ALBERTO.-Por desgracia, María Luisa �.
MARIA L UISA.-Por desgracia' sí .
ALBERTO Que, has, hecho del Maestro, María Luisa T
MARIA L UISA · Q1;1 e ha hecho el maestro de mí 1
--:-ALBERTO.-Esta viejo.
.
MARIA LUISA ·-Por d esgracia estamos unidos para
.
.
,siempre. Antes su palabra me entusiasmaba
, sus ideas m e
,
,
p ertenecian, era fuerte y vigoroso , gentil aun, ah ora . . .
.
, Lmsa
ALBERTO ·_y ahora, Maria
1
MARIA LUISA.-Está cansado, decrépito. Me ha ence­
rr� do en es_ta cárcel vieja Y sórdida, soy la enfermera soy la
cria da · Mi pobre Juventud
·
se consume bajo la somb ra de
estos te_chos seculares, losas de plomo que cubren mi sepultura en vida . No tengo ni aire, ni sol, ni ale O'ría ni entu sia sm o.
voy marchitándome
com0 una flor en las pagmas
º, . ' de un hbr0•

---

ES
TEMPESTAD SOB RE LAS NUB

101

en que han escrito su sabiduría
casa es un enorme libro
sabia, me
p asaron. Y yo, yo, que quise ser
que
glos
si
lo s
de tanta sabiduría secular, de
risionada en med io
ap
o
t
n
sie
tod o lo seca y
secular, de tanta vida de siglos que
tanto arte
la culpa de
es
crec
con
o
e. Alberto, yo estoy pagand
torpe, hizo
dad
consum
iosi
que en mala hora, hor a de cur
ese amor
atado.
des
lino
u y me arrebató en torbel
presa de mi espírit
os estamos pagando ese
.ALBERT O.-María Luisa, tod
onse envuel­
, en que nuestras almas sintiér
ura
loc
de
nte
sta
in
acán,
que supieron del r ayo y del hur
,
tad
pes
tem
la
por
t as
amor
encabritada y de la ausencia del
del fr a gor de la pasión
os.
cerca de él y le desdeñam
verdadero. Pasamos muy
libre otra vez . Quiero ser
M ARIA LUISA.-Quiero ser
dueña de mí misma.
tu vida.
ALBERTO.-Vuelve a viv ir
lo irremediable.
do
edi
MARIA LUISA .-Ha suc
e, sí . . . (Pausa.)
ALBERTO.-Lo irremediabl
muy cerca de la verdadera
MARIA LUISA.-Estuvimos
dicha . . .
.
ALBERTO.-Huíste de ella . .
ndida por un hombre que
pre
MARIA LUISA.-No, fuí sor
hombre fue apoderándose
sabía más de la vida que yo. Ese
ando mi espíritu, hacién­
poco a poc o de mi voluntad, señore
chiquilla, él podría ser
dose dueño de mi alma. Yo era una
acient e . . . Ahora le
mi padre. Y o era mujer curiosa, imp
odio . . .
odio, le odio con todas mis fuerza s . . . le
ALBERTO.-María Luisa !
con mi corazón de
MARIA LU ISA.-Alb erto, te amaba
ha a tiempo, me
mujer apasiona da. Un a sola palabra tuya, dic
Esperaste, espe­
hubiera salv ado . No supiste pronunciarla.
tarde. Por
raste mucho y cuando llegó a mí era demasiado
s 1 (Llora
bre
qué fuiste cobarde, cobarde como tod os los hom
de despecho, de rabia ; de impotencia.)
...
ALBERTO.-María Luisa . . . María Luisa
as demasia do.
sab
MARIA LUISA.-Estabas cieg o, pen
Oh ! como tu maestro .

:esta

�102

COOPERACION

.ALBERTO.-Yo d eseab a tener un a segurid ad. T erlll.inar mis estudios . Yo no creí . . .
MARIA LUISA.-L as e ternas r azones d e uste des ' eg o'
lStas , ad emás de cobard es . Qué m,e import ab a a mí todo ello
si yo no bus c ab a n ad a, si había me nest er d e un corazón h erma'.
no, si era yo muj er . . .
.ALBERTO.-Perdona !
MARIA LUISA.-Sálvam e , s álv ame , ya no pue do vivir
más aquí, llévam.e adonde quiera s . Ahora estás más bello que
ant es , t e h e a dorado si empr e , Alb e rto.
Acércat e, ven a mí
yo ya no s oy un a niña. No me e ncu entras m:ás h ermo sa 1
ALBERTO.-M arí a Luisa . . . . María Luisa . . . . Sí, sí,
a tí t e h e qu erido s ol ame nte. Tú has sidu l a ilusión de mi vida.
Eres irr esi stibl e , María Lui sa .
MARIA. LUISA.-Vámono s . Pod emo s ser felices aún.
Quítam e d e este sitio funesto. Tú eres jov en . . . . . yo busco
la juv entud. Quiero gozar de mi juventud. Vámonos a otra
parte más risueña. Pod emos goz ar de nuestro amor. Qué
b e llo estás, Alb e rto ! Has sufrido, y los dolores h an impreso
en tí un sello di stinguido, intere sa nt e .
Ven, Alberto, llévame
a otro sitio . . . . . a nuestro nido . . . . . Oh ! es delicios o ser
joven y ama r la juventud.
ALBERTO.-Y él . . . . . él ?
.MARIA LUISA.-Alberto, no pienses en él . . . . . Qué
no s import a él ? Vámonos, vámonos. L a noch e se ac erca Y
la noch e es propici a p ar a esc ap ar. Iremo s pronto muy le­
jos . . . . . L a noch e e s d e luna . . . . . Noch e de amor . • • · ·
E stoy impa-ci ente , Alb erto.
ALBER'l'O.-Ma ría Lui sa, ti enes fiebre .
MARIA LUISA.-Vámonos, ven, v en.
.ALBERTO.-No, no.
MARIA LUISA.--Cob arde otra ve z ! (Desdeñosamente,)
.ALBERTO.-No, cobard e no.
MARIA LUISA.-Así, así, d eja que te contemple bien .
El sol s e pone . Quiero v erte c ar a a l s ol. Fa cciones de fuego

LAS NUBES
TEMPESTAD SOBRE

103

Alberto,
dio s amoroso Y terrible .
un
omo
C
s.
.
dio
n
--u
c olXlo
.
sob re todas l as cos as
. a 1os
º
lXl
sus labios
a
te
llo
. al cue de Alberto, une
s
( Echa los
ro, arme
pri
e
dament
1te:::; se abandona lángui
A
en.
v
o
tes
j
del
UlllOS pa.sos vacilan . Un
,
ente .despues.
rilm
feb
Y
a
s
doro
grito.)

ESCENA IV

ES'l'RO
LOS MISMOS.- EL MA

ganta. )
(La voz se ahoga en su gar
EL M AESTRO.- Oh t.
,
ell a . . . . .
ella . V et e po r
a eso: : emas p or
,
s
nía
e
v
o
s
e
,
Oh ! A ,
, vete ' 'qu e aún ten go
m co mio. V ete
u
lo
r
po
•
.
.
.
mio
•
por lo
....
',
fuerzas . . . . . V et e .
Me voy tamb i en.
.A
IS
LU
m ar ch arMARIA
,
no. yo soy el que d ebo
ALBERT O .-No ' e so
t
lugar es é s e , M aria
Tu
)
o.
poc
a
poco
se
me . (Reponiéndo
Luisa .
ete !
EL MA ES TR O:-V
' mi'o . Tú r espondes d e e'l.
, Dio
s
ALBER'rO.-Si, si,
..···
o
er
P
A.IS
MARIA. LU
, M a.
qui• ta · · · · · Ere s p erv ersa
ALBER TO .-Quit a · · ·
·
·
•
•
de él · Tú r espondes •
ría Luisa . . . . • Tú r esp ?� es
a
una silla' presa de hond
.
cae en
O
v1eJ
El
o.
d
a
A,
b
ur
t
S
.
&lt;W.e
.
(
sa.,
.
mmteligibles. María Lru
agitación. 'Pronuniro.a palabra�
race
Se
jo
vie
rabia. al
inII1¡óvi1, cerca de la. puerta,
.)
bla
ha
cortante, le
ca pausadamente, Y en tono g

·d

�ª::t;

ESCENA V
ARIA LUISA
EL MAES'l'RO , -M

otro. Con el
s era, con
. . Qu e, más da
M ARIA LUI SA .-Si no es con e'l'
vida
que me solicite . Todo es preferi'ble a e sta.
da · No n a cí para
a
ici
d'
s eguir l a corriente 1 Soy jove n, soy co
sierva .

�104

COO PERACION

EL MA EST RO .-( Sin poder h
ablar clara�
· Yo
yo . . . . .
...
, �ARIA Ll!ISA.-Me e nseñaste
a ser libre . Ab.
ri. ste lll
espiritu a los vien tos de libertad
. He sido' p ues,
i
dign a ct·is
, u1a. No es m1. voluntad per
cip
.
man ecer ni un mst
· ante
EL MAESTRO .-María Luisa !
m ás .
MARIA LUISA.-Tú tie nes familia
. . . . de b es volv
e11a. y0 • • • • yo . . . . n o faltará
er ª
. . . . adi ós.
EL MAESTRO .-María Luisa !
(Tiende a ella sus brazos suplic
antes. Atravies
.
�, Mar,
Lmsa la escena. Va a su cuarto.
El viejo co o so a b ia
levanta, da unos pasos vacilantes.
lo,
m
Cae sob�e una
º
bu�a.cma, ufatio-a
--o d o.
T1embla de pi· es a cabeza. Se llev
a las manos al c�e­
llo, desata la corbata ; apóyalas
después sobre el coraz
on.
IVIana
- Luisa
· sale envuelta en un abrigo de
pieles y tocada con
.
una gorn·ta de 1o nns
mo. Pasa cerca del viej o. No
.
.
lo mira
siqui. era. S1gu
e al fondo, y sale. El viej o reu
ne
tod
as sus
fuerzas ; se levanta, apoyá�dose �n
los muebles ; va tras ella.)
EL MAESTRO.-Maria Lmsa, Mar
ía Luisa ! Ven . . . . .
v�n . • • • • María Luisa . . . . . ! (Su
voz va haciéndose más dé­
bil cada vez. Cae, rendido, en el umb
ral de la puerta. Rom­
pe a llora,r como un niño .) . . María
Luisa ! María Luisa !

FIN

Notas de actualidad nacional
El desafuero del Gobernador
de San Luis Potosí
En los últimos días del mes de febrero, la opinión pública
sufrió una verdadera sorpresa al ten er conocimiento de que la
Cámara Local de San Luis Potosí trataba de llevar a cabo el
desafuero del Gobernador del Estado, C. Rafael Nieto, acusán­
dolo de violacion es a la Con.stitución. Sucedió · que el señor
Nieto pidió permiso por ocho días para venir a informar al se­
ñor Presidente de la situación de San Luis. No habien do nece­
sitado todo el tiempo que pidió de permiso, regresó a San Luis
inmediatamente después de haber informado al Ejecutivo Fe­
deral de los asuntos que traía.
Y aquí surge el conflicto : aproximándose la campaña para
Gob ernador del Estado, se han presentado como can didatos el
general Samuel de los San tos, el señor Jorge Prieto Laurens,
Presidente Municipal de la Ciudad de México y el Diputado
Aurelio Manrique. La mayoría de la Legislatura es de filiación
santista, y en emiga de la candidatura Prieto, y no estan do de
acuerdo con la n eutralidad del Gobern ador Nieto, buscaron
aprovechar la primera oportunidad para quitarlo del puesto
q�e constitucionalmente ocupa, pretextando que se había exce­
di tlo en sus facultades al gastar $60,000 sin autorización del
Con greso, din ero que fue ocupado en servicios públicos.
Al lle gar a San Luis, el gobernador nombrado interinamen­
te Par a su
bstituir al señor Nieto, y que es un o de los líderes del

�106

NACIONAL
NOTAS DE ACTUALIDAD

COOPERACION

107

---

s antismo , s e ne gó a e ntre g arl e el p ue sto al G ob ernador
o
tuci onal, pretexta ndo que l a li c enci a aún n o h ab'ia t er � nsti min d0,
.
queri endo , con e sto , g a nar tie mp o p ara el desafuero
.Al fin, aunque de un mo do irregul ar s e llevó a ca
· b o el p
.
rop o, si· to santista . El C. Nieto pidió amp aro
' , e inme di atame nt e
el
fue co nc e di do .
Durant e to do este lfo, el Gobierno del C entro e stuvo r i.
ec .
e
bi ndo m ensaJ. e s de l as p art es interes a das pidi endo urgentem
ent e ap oyo .
l me� aje qu e e l 28 de feb rero el S ecretario d e Gober�
.�
nac10n e nvio al g ob ernador nombra do p or la Le ()'isl
º atura , a·ice
, "M' •
a si :
exrn o , D. F., feb rer o 28 d e 1923. Señ or li c en cia do
E
, ez M acías. S
M artm
an L�is P o t o sí, S. L. P.-Ciu dad an o Presi:
.
dente entero, se con det emmiento mens aj e u st ed, fech ado 26 ac­
tual _en que tran��rib e ra tific ando en todas sus p artes t el e grama
Presidente Comisión Perm anent e esa Entidad , pidien do g aran. ,,
t�,as F ederac10n
p ara h a cer respetar res olu ción Congreso r elativa des afuer o C. Niet o com o Gob ernador C onstitucional Esta­
do Y n o mb ramient o h ech o P erm an ente favo r ust e d p ar a substi­
tuirl o .
En debi da conte st ac ión, p or acue rdo c it ado Primer M anda­
t ari o , p ermít ome ma nifest ar uste d :
Q ue com o co muni c óse P erman ente mensaj e 24 ac tual Eje­
cu�i�o - F e de ral co nsi d e ra indiscutibl e facult ad C o ngres o ' p ara
enJm ciar Gobern ador Est ado , p or delitos ofi ciales form a y tér­
mino est ablec idos artículo 98 C onstitución l ocal y l eye s r egla­
me nt ar ia s relativas.
Que si bie n es ci er to t ant o C ongres o Esta do como Comisión
Per mane nte han comuni cado ofi cialment e e sta S ecretaría haber­
s e d ecr etado desa fu ero goberna dor Niet o , co nsi derándolo res­
p onsabl e delitos o fi cial es y designación he ch a favor de uste d
p ar a substit uirl o , ta mbién lo es qu e por d ocumentos oficial es
auténti co s e inf or me t el e gr áfi co misma C o misión P erm an ente ,
háse teni do co nocimie nt o C. Juez Distrit o e sa Entidad en
j ui c i o am/p aro interpuest o C. Niet o co ntra des afuer o expre­
s ado dic tó r esolución man dand o susp ender d efinitivament e efec­
tos v ere di cto co ntra di cho funcio nari o y aun cuando tanto us-

nsideran r es olución Juez Dis C om isión Perman ent e , co
jurídica , Ej ecutivo Fe deral
te d
ict oria ' ilógi ca y anti
ad
ntr
0
0
�
o rev o que o re f or t ·w
. a qu e mientras autoridad comp etente n
tarla y h a cer1a res est1Ill
e s de su deb er re spe
ión
es olu c
r
·
da
n
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f
.
we r e
da .
'
mino s esta contem
ér
t
r
a
o d e los
t
e
p
o Gobern_ad or e s un
c
.
y c om o susp ensión o ese carg
de cirs e
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p erder car act er , y, en coº ns e et o ' n o h a lle g ado a
Ni
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EJ
,
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ocer u ste d eom o su
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o
c
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r
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pa
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tirle ayuda s olicit
ndole
s corresp on_diente s, P; ot está
Comuní cole uste d e fect o
.
les
Cal
as
Ell
r ación.-El S ecretar10.-P.
dsitinguida conside
c o!llO

ª

M. Garza
Muerte del general Jesús

j.

el Gral. �e
ad de M onterr ey,
En 11 de febrero , en l a ciud
,
tr ágic�mente a co,nse �uencia
Brigada Je sús M. Garz a , murió
e
s
o
de un disp ar o que el mism
se gún to das las prob abilidad e s,
os
nervio sidad, caus ada p or l
hizo , en un m omento de exce siva
o
ad
Est
l
de
or
d
a
n
a G ober
trabajos d e l a campañ a el e ctoral p ar
ue
a
l
n
e
Y
to,
a
d
i
� ,
figuraba como cand
de Nuev o L e ón, en la que
ntrrn
ue
q
o
r
gu
ab a , er a se
por l as grande s simp atías de que goz
fara.
l a vid a del d�sap �� eci do
La pr ensa s e ocup ó con d etalle de
a­
a der a estimac10n :3que p or sus virtude s gozab a' de una ver d
ital
aíd o s a l a cap
cional. L o s restos del Gral. G arza fueron tr
en a j e p o r p art e
m
o
h
bli co
de la Rep úbli ca p on d e r ecibi er o n pú
Militar Y Cámar a de
de l a S ecr et ar ía de Guerr a C oma ndan cia
atista d e la
Diput ado s t o dos los mierr:bros del Bl o que C ooper
El duelo
s.
o nia
Cámara a�istieron s olícitos a t o das las cer em
lic a , aco m­
fue pre sidido p or el Primer M a gistrado de l a Rep úb
ad or es,
p añado de sus S ecretario s de Estado , diputados, sen
altos mi embros de la .Administración y numer o s o p úblico .
ij o : ' ' H a d e sR efiriéndose al general G arza , el Presidente d

�108

COOPERACION

aparecido la materia, pero queda el espí
ritu de Jes
•
_
Garza que habra, d e i•¡umm
· s M:aria
arnos desde el infinito. " u

Movimiento migratorio registrado
durante el ano
Seg ún informes proporcionados por la
.
Oficina Gen
.
. .
Migrac10n
, , e1 movimie
nto de este carácter durante eral de
el u'lt·imo
· e : total de inm
ano,
- fue como sigu
igrantes' 90, 859 D e ,
.
.
,
.
esto
6 2,434 hombres y 28,425 muJeres distribm
dos así : 57· 1 05 de razs
a
blanc a ; 3 , 664 m
· d'igenas ; 28,4 88 mestizo s ; 1 , 013 de '
raza amari
lla, 586 negros y 3 de otras razas.
El �úmero m�yor de individuos perten
ece a elementos de
.
nacionalidad mexicana ; 53,9 18 fueron
los emigrantes mexica­
nos ; el resto está dividido así : 1 8,53 2
angloamericanos . 5 979
españoles y 414 sudamericanos ; del tota
l de inmigrantes ' 73:196
sab en leer y 1 7,_6 63 analfabetos. En
cuanto a sus ocupaciones,
16, 121 son agricultores ; domésticos
20 202 '• com erciantes' . . .
'
10 ,39 1 .

Del total de inmigrantes 73, 1 96 sabe
n leer y 17,6 63 son
analfabetos.
En cuanto a la emigración : 63,1 45 sali
eron del país ; de és­
tos, 43,514 fueron hombres y el resto
mujeres ; correspondi endo
el mayor número a elementos de raza
blanca, siguiéndolos en su
orde n los mestizos. Salieron 37,80 7
mexicanos, 13,3 58 anglo­
americanos y 196 japoneses.

La inmigración negra en nuestro
país
Según informes publicados en dive
rsas ocasiones por la
prensa de. la capital, en los Estados
Unidos se han constituído di­
versas compañías con el propósito
de fomentar la salida de ne­
g:os para México. Uno de los diar
ios de esta ciudad publicó re­
cientemente la noticia de que habían
llegado a la Huasteca p o-

----

NOTAS DE ACTUALIDAD NACIONAL

109

esa región. Nos ima.
00 familias de negros para colonizar
to51ºª 4
haber quedado desagrada­
giJ'liamos q e la opinión pública debe
sabemos las
nte s:rprendida al leer esta noticia. 'rodos
.
.
bleJUe
rama1 en un
_
i· ncultades que origina la falta de umdad
d
s
a
ri
se
actua1
, bastantes problemas tenemos ya con nuestra
·
Pueblo• ,Y para aumentarlos con l a presencia
·
consi
d
t
· deipos
e
pobla cion
.,
. .
proe
e
d
b
negra
n
mmigracio
La
· fe.riores racialmente.
�� ro
. se en absoluto. Los $500 . 00 que segun la prensa se va a
. ir
rhib
, son
en e1 pais,
.
ner a cada inmigrante negro para entrar
unpo
.
.
.
,
.
a la mm1gracion negra, ya
· ntes para cerrar la puerta
1nsuficie
.
.
.
o�dmarrnmente de eledisponen
color
de
os
ciudadan
que los
mentos para cubrir la cuota que se les �x1ge. Los negros en el
Sur de Estados Unidos disponen de capitales con que poder res­
paldar cualquier movimiento emigrato�i�. Y hay que h_a ce;
hincapi é en que ponemos en peores co:1dic10nes a n� estros m�1genas con la invasión de negros, en v1:tud de que �stos no solo
dispondrán de capitales para el cultivo de las tier:ras �on� e
se establezcan' sino que también, por una incomprensible iroma
y por el mero accidente de haber nacido en los Est� dos U�idos,
siguiendo el criterio de los angloamericanos, se consideran igual­
mente con derecho de despreciarnos . . . . .

Veinticinco Centros Industriales de Cultura
Según los informes que tenemos, la Secretaría de Educa­
ción Pública se propone fundar veinticinco Centros Indus­
trial es de cultura popular, dependientes de la Dirección Téc­
nica.
Existen ya funcionando cuatro Centros con 3,400 obreras.
Se esp era que en breve se inauguren otros cuatro para hombres,
cal cul ándose que la asistencia llegará a 5,000 alumnos. Los
cur sos son nocturnos y las materias que se dan son las siguien­
tes : L engua
castellana ' Aritmética ' Escritura, Lectura, Geograf'1 elemen
tal, Higiene, Historia y Civismo.

ª

�110

COOPERACION

El Uruguay nombra Ministro en M éxico
El
se recibiero n. informes en la Secreta
. 27 de febrero
.
ria
Relac10nes Exteriores en el sentido de que la Repúblic de
a d1
Uruguay ha nombrado Enviado Extraordinario y Minist
_
ro
nipotenciario en México al doctor Luis Benvenuto, que h
a d;
sempeñado puesto semejante hasta hoy, en la República
de
Cuba.

pt

Arribo del doctor Alfredo

L. Palacios

El 4 de marzo, y procedente de los Estados Unidos, arribó
a la Capital de la República el doctor Alfredo L. Palacios, deca­
no de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Univer­
sidad de La Plata. El doctor Palacios es considerado como uno
de las personalidades intelectuales más prominentes, de la Re­
pública Argentina. Su labor en ese país en favor de las clases
proletarias ha sido de lo más intenso, y durante su actuación en
el Congreso logró la aprobación de las siguientes leyes : ' ' Sobre
el descanso hebdomadario ", " sobre el impuesto progresivo· a
las sucesiones ", " sobre el trabajo de las mujeres y los niños ",
" sobre inspección y vigilancia directa y permanente en los es­
tablecimientos industriales y comerciales ", " sobre trata de
blancas ' ' y ' ' sobre el amparo a los menores abandonados. ' '

Notas de actualidad extranjera
Las últimas tropas británicas
salen de Irlanda
sas residentes
El 17 de diciembre las últimas tropa s ingle
Dublín, abande
calles
en e1 Sur de Irlanda desfilaron por las
'das por 1as
stitm
·
su
b
donando el territorio irlandés, y siendo
tropas libres del Estado de Irlanda.

La renuncia de Mr. Fall en Washington
El 2 de enero Albert Bacon Fall renunció como Secreta­
rio del Interior en el Gabinete del Presidente Harding. Es de
desearse que la separación de Mr. Fall indudablem ente �r�iga
_
determinadas consecuencias en las relaciones d1plomaticas
entre México y los Estados Unidos, ya que el ex-Secretario del
Interior ha sido uno de los sostenes más vigorosos de los ene­
migos e intervencionistas del actual gobierno de nuestra Re­
pública.
1

Renuncia del gabinete chileno
El 3 de enero el Jefe del Gabinete Chileno encabezado
Por Rivas Vicuña, renunció a su puesto seguido de sus cola­
bor;i,dores,
siendo substituído por el señor Braulio Moreno, que
era Presidente de la Suprema Corte.

�112

COOPERACION

El número de vehículos de motor en N ueva

NOTAS DE AC'l'Td ALIDAD EXTRANJERA

york

El 6 de enero en el Estado de Nueva York s e r
eg
1.007,6 17 vehículos de motor contra 81 9 , 223 en l 92 istraron
1 con un
.
mgreso por contribuciones de 12 .705 ,064.1 2 dólares
' siendº así
el aumento de $2 . 240 ,3 65 .7 5 dólares.
La Cámara francesa y la invasión del Ruhr
El 11 de enero la Cámara de Diputados de Francia apro.
. .
,•
bo, 1a pohtica
del Prm1cer M1mstr
o Poincaré con respect o a
1a po l'Itica
· segmda
• en la invasión del Ruhr, por 478 vot·os contra 8 6 , d espues
, �e declarar que tres años de experiencia indic�n que "':lemama nu ca pagará nada y que precisa la pose­
_ �io para
, de cierto territor
s10n
garantizar la deuda.
Conversación radiotelefónica a través del Atlántico
�l 14 de enero un grupo de oficiales del gobierno norte­
americano mantuvo una conversación radio-telefónica, desde
Nueva Ymk, con Guglielmo Marconi, este último en South­
g�te, Inglaterra. La distancia entre ambos lugares es de 3,400

nnllas.

El XV Congreso del Esperanto será en agosto
El 27 de febrero comunicaron de Nurembero- que del 2
al 8 de agosto del corriente año tendrá lugar el XV Congreso
del Esperanto.
_La '1e� gua que se usará exclusivamente en las delibera­
.
ciones sera el Esperanto. Habrá discusiones de carácter es-

113

se reunirán poi' separado los comer­
ecialista en las cuales
eros, ferrocarrileros, y hombres de
s,
ingeni
médico
los
�iaut es ,
etc.
etc.,
ciencia,
Lo que cuesta el gobierno de los Estados Unidos
Según los cálculos que William P. Helm, jr., publica en
" The Budget", Nueva York, el pueblo norteamericano gasta
la séptima parte de lo que gana, es decir, un día de cada se­
mana en contribuir para el sostenimiento de su gobierno.
El costo total del Gobierno de los Estados Unidos en 192 1
fue de ocho y medio billones de dólares, aproximadamente,
distribuídos como sigue :
Gobierno Federal . . . . . . . . . . . . Dlls. 4, 666 . 671, 954
Gobiernos de los 48 Estados . . . . . . . ,, 1, 008 . 540, 232
25 3 Ayuntamientos en ciudades de más de
30, 000 habitantes . . . . . . . . . . .
,, 1, 63 8.2 96 , 052
Ayuntamientos de todos los pueblos y ciu­
43 1. 287 , 0 59
dades de 2,5 00 a 3 0, 000 habitantes .
,,
Gobiernos municipales en 1 2, 90 5 comunida­
des inc-orporadas de menos de 2, 500 ha­
123.147, 68 7
. . . . . . ,,
bitantes cada una .
59 2. 068,97 2
Gobiernos de condados en los 48 Estados . ,,
Costo total del Gobierno Americano en 1 92 1 Dlls. 8, 460. 0 11, 587
Los ingresos de los Estados Unidos han sido calculados
P?r los más renombrados economistas, de sesenta a sesenta y
cinco billones de dólares, anualmente. Suponiendo que sesen­
ta billones sea la cifra correcta, entonces el costo del gobier­
�o es del 14%, aproximadamente -más de un octavo-, de los
ingresos nacionales.
Hay catorce millones de trabajadores en los Estados Uni­
dos. Si el costo del gobierno fuera igualmente distribuído en8

�1 14

COOPERACION

tr e todos ellos, la car ga para cada h ombr e o mujer de
dica dos
.
.
.
a 1 os n eg o c10s
o a v1' da p rofesro
na 1, me 1uye nd o l o s dos
Inil
nes de empleados oficiales, s ería de 220 dólares p or año. lo
S ­
p�niendo famil�a_s de cinc o perso�as, el c osto sería d
e 4�
dolares p or familia, anualmente. S1 el pago s e hiciera en
tr
baJ· o , 1os cator ce millones de obr eros y otros empleados at
en,
.
drian que hacer ma, s de siete s emanas cada año, sin recib ·
nin guna retribución.-(" Literary Digest ".-Febrer o 24, 1923��

Acerca de la última Conferencia Centroamericana
en Washington

" The Literary Digest " del 24 de febrero de 1923 refi­
a la última C onferen cia Centroamericana en Wash­
ington, dice : hasta qué grado l os Estados Unidos han sido
resp onsables p or lo s felice s resultad os de la Conferen cia, debe
n aturalme nte perma n ecer dud os o.
Uno u otro de nuestros
Delegado s, el Secretario Hughes y Summer Welles del Depar­
tamento de E stado e stuvieron presentes en t o das las reuni o­
ne s . M r . Hughes y nuestro Departamento de Estado parecen
haber tenido una buen a participación en la vida de la Confe­
rencia, sea que ellos la hayan d ominado o no . La mayoría
de los comentario s editoriales de nue stra prensa es natural y
altamente laudat oria para la Conferencia y se halla especial­
mente s atisfecha por nuestra participación en ella. A much os
periódicos les parecemos s er prácticamente l os resp onsables
de todos los re sultados .. Entre este c oro casi universal de sin­
ceros elo gios que c onve r gen peligro samente en c ondescenden­
cia hacia otros miembros de la Conferen cia hay profundos
c ontraste s . Varios periódic os s eñalan que nue stra benevo­
lente actividad de he rmano s mayores no e s bien fundada Y
que la idea original de la Conferen cia Centro americana no
e s de Washington, sino que viene de tre s de las Repúblicas
Centro ame ricanas.
Tal vez fue necesaria la invitación del Secr etario Hugh eS
para cristalizarlo y el camp o n eutral de Washin gton haya sido
riénd o se

JERA
NOT AS DE ACTUALIDAD EXTRAN

115

r
o ame rican a s debe �á ­
d pero a las República s Centr
­
n
mie
s
de
de
ulta
dific
::érito de hab er r esuelto sus propias
ec��
sele:y:i
n
a
perm
de sarme
estros tr atados originale s para el
t as nu
s de nuestro s pe:10•
no
Algu
ia.
Ital
e
cia
r por Fran
s�•i� ªt'fica
lar c:e�­
es apr ovec han la oca�ión para seña
d1c �ás notabl
r1s relac10nes co n Ce ntr o ame
o s refer ente s a nuestra
h
ec
h
os
vez
t
rteamericanos. en su gen erariclad , tal
.
ca, las que l os no
en c ons1der. ac1o, n .
nunca han tenido
· nas el " Coutro america
Hablando de las Repúblicas Cen
.
ille, dice :
rner Journal ' ' de L ouisv
oría de las vece s . de
' ' Sus revo lucion.e s han sido la may
'
ia
Diplomac del dólar ' ha. sido
manufactura extranJera. La "
,
rdia en Centro amer1ca_ y
1 , s p o dero so e stímul o de disco
ala y de Méxic o �an sido
;l{ ::i:o·. L os ciudadanos de Guatem
bles de las revolucion es �n
frecmentemente tan poc o resp onsa
lo s terremoto s . en esa nssus país es como pudieran serlo de
t ;;
de esas revoluciones a m o mas .t'ierras. Un gr an númer o
va
n l o s rasc acie l o s de Nue
americanas han si'do emp olladas e
york L ondre s y París. ' '
.
El ' ' Evening Sun ' ' dice :
abortivo s para u�ir
" El últim o de lo s varios intentos
n, fracasó h�ce u a�o .
estas cinc o repúblicas en una sola n ació
�
nos per siste a im­
En algunos de l os Estados cent�o am�ric�
rectamente, por su­
presión de que l os E stados Umdos, mdi
hacer fracasar. el
puesto jugaron un papel im,p ortante para
te�ala, que fue un
plan, �aliéndo s e de la r evolución en Gn�
mstas. Esto,_ n atu­
golpe de muerte para las ideas de lo s umo
e re:uer�a, sm e1;fi•
s
do
n
ral�ente, en cuentra n ega ci ones. Cua
mas vi�al del s�so
t
pun
bargo que el Can al de Panamá es el
eceria extra.no
'
par
o
n
tema defensivo de l os Estad os Um' dos,
p or cualqmer
te
n
e
el que nos otros nos. interesemo s particularm
o sa en sus
der
o
p
n
movimiento que tienda a formar una n ació . ,
, extrema�;na
n
n
inmediaciones. E n caso de guerra tal na�r
damente embaraz osa ( extr emely embarrass mg.)

:S

�116

COOPERACION
NOTAS DE ACTUALIDAD EXTRANJERA

El nuevo Presidente del Uruguay
El Sr. José S errato s es, des d e el día primero de marz o,
el
nuevo President
e de la Repúbli ca del Ur uguay. A la
.,
to
m
ª
. .
d e pose s10n a si stieron todos l o s m in i stro s extranJeros
·
'
acr
e
d
i.
,
ta dos ante el Gobi erno d e esa República sudamericana � un
g
·
.
mformes de la prensa, los fe stej o s sobrepasaron en bri�o
a
to�os los :fectuad os anteriorménte para celebrar act ?s d el
mismo caracter. El Dr. Baltasar Brum' hoY ex-pre sidente
,
·
d el Uru guay, se ded icara al p e riodi smo entran d ° a forma
r
P arte d e1 personal de uno de l os diari os d e Montevi de o .

Murió, el internacionalista Ruy Barbosa
. - Uno d e lo s h ombres más notables de la América el bra­
sileno Ruy �arb o sa, murió en la ciud ad de Río de J�neiro el
d os del corrient e marz o, e n la madru g a d a. El Sr. Ruy Bar­
b_osa era un� de los de le g a d o s brasileños a la Corte de Justi­
cia Intern�c10nal ; representaba en el C ong reso a su Estado
i�a�al, Bahia, Y e ra uno d e los líderes p o líticos d e mayor pres­
ti?io en e l país, por s er uno de l os veteranos del estable ci­
miento de la República d el Brasil.

El nuevo Presidente de El Salvador
Con fecha pr imero de l corri ente marzo el Dr Alfonso
.
Molma, tomó pose sión d e la Presi dencia d e ' la Rep�bli ca d e
El Salvador. El Vi cepresidente electo es el señor Pío Bos­
qu e . 1:'- la toma de posesión a sistie ron los representantes di­
,
.
plomaticos _acre ditados ant e el g obie rno de esa R epública, y
otras promuie ntes p ersonal ida d es .

117

Los maltratos a los mexicanos en el sur
de Estados Unidos
e Méx ic o radi cado en
A últimas fechas el Consulado d
recibiend o innumerables quej as
San Antonio T exas ha e stado
d an a cono cer las formas vio­
de mexicanos trabajadores, que
ietarios d e tierras. Dice n
lentas con que los trat an los prop
o trato de esclavos y que
los quej oso s que re ciben verdader
s. El mex ican o Hi giuio
ento
están suj etos a inauditos torm
: " Yo , Higinio Flor e s,
Flores juró ante Notario lo si guiente
di g o y juro :
itado ,
quis
e
r
ciudad ano mexicano, debid amente
o s emp lead os
d
por
que fuí arr estado el 11 d e febrero d e 1923
me dia hora
o
com
n
se me acer caro
de Gary son, Texa s, quie nes
n, 'rexas,
niso
Den
e
d
después d e que habí a llegado a la ciudad
tación
ntes
o
c
mi
y me pre guntaron si busc aba trabaj o . Ante
r esa
ormi
d
para
nte
afirm ativa me ofrecieron un lug ar calie
c on
fuí
me
Yo
noche, y un trab ajo para el día siguiente.
ana
mañ
la
a
d ome
ellos y m e encerraron en la cárcel enseñán
con
obli gán d ome
to,
men
docu
un
de
o
siguiente un esquelet
a
mism
esta. Esa
amenazas a firmarlo , lo que hice bajo prot
a
on
ujer
y me cond
mañana me pusie ron e sposas en las manos
do
esta
e
h
entonc es
Sherman , en un v ehículo de mot or . D e sde
la cuadrilla No . l.
en
o
ad
d
n
o
C
l
e
trabaj ando en los camin o s d
el o j aula d e d oce
Por las noche s se me encierra en una cárc
e un doble enre ­
pies de larg o por och o de anc ho, la cual tien
ar encerraron a
j_ado o p�rrilla de fierro. En el mismo lug
énico y estaba
trece p ersonas, éste era completamente antihigi
es el único
hay
que
infestado de piojos (textual ) . Un bote
las horas
ante
dur
s
e
medio par a depositar las deyecc ione s, pu
i én que me
b
tam
o
de trabajo no se nos permite hacerlo. Jur
y un pedaz o
dan por alimento café sin azúc ar, pan de maíz
de tocino. ' '
d et eni dam e nt e de
En -próximo número nos ocuparemos
este asunto.

�I N DI C E DEL P R I M E R TOMO
N U M ERO U N O

•

Págs,

La República Cooperativa, por J. Prieto Laurens. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
El Banco Nacional Cooperativo Rural. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Nuestra Crisis Espiritual , por Gabino A. Palma. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Latinoamericanismo de corazón, por J. Jiménez Rueda. . . . . . . . . . . . . . . .
Un nuevo panamericanismo, por Philip L. Green . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
La Liga Panamericana de Estudiantes. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
I,os dos terratenientes, por Ivan Turguenief. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Ley de accidentes industriales. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
La Academia crea premios para las mejores obras . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Fundación de una Universidad Popular Cooperatista . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Notas de actualidad política extranjera . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Notas de actualidad política nacional. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

3
15
40
49
55

60
64
76
105
107
108
113

N U M ERO DOS
.En la inauguración de la Academia, por J. Jiménez Rueda . . . . . . . . . . . . .
La organización de un Partido Político Moderno . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Las normas sociales de la inmigración , por Atilio dell Oro Maini . . . . . . .
La Doctrina Monroe, por Gabino A. Palma . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
La Federalización del Artículo 123 Constitucional, por M. Torner . . . . . .
La elaboración de leyes industriales, por Commens-Andrews . . . . . . . . . .
El Arte, por Luis Enrique Erro . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . • • • • • • • • • • • • • • • • •
Los Escitas, por Alexander Block . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . • • • • • • • • • • • • • • · •
In E stado Seco, por Ezequiel Padilla . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . • • • • • • • • • • • • .
Jurado para los premios . . . . . . . . . . . . . . . . . . . • • • • • · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · ·
Crónica de la inauguración de la Academia . . . . . . . . . • • • • • • • • • • · • • • • · •
Bl Poema de mi alma, por Rubén C. Navarro . . . . • . • • • • • • • • · · · · · · · · · · ·
Notas de actualidad política extranjera . . . . . • • • • • · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · ·
N°otas de actualidad política nacional . . . . . . • • • • • • · • · · · · · · · · · · · · · · · · · · ·

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Ju N T A

INDICE

N UM E RO TRES
Confederación Cooperativa del Trabajo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Ley de Pensiones al Profesorado . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Nuestras exposiciones comerciales en el extranjero . . . . . . . . . ... . . . . . . . .
Administración y Finanzas, por Aníbal Latino . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Las huelgas y el servicio público, por Adolfo Posada. . . . . . . . . . . . . . . . . .
El sexo postergado, por Samuel Salomán . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Formación Social de México, por J. de Dios Robledo. . . . . . . . . . . . . . . . . .
Sobre Temas del 27, por el doctor J. M. Puig y Casauranc. . . . . . . . . . . .
La Epopeya del Cóndor, por Aurelio Martínez Mutis. . . . . . . . . . . . . . . . . .
Jurado de Obras Sociales. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
I,o que piensan de nuestra Revista . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Notas de actualidad nacional . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Notas de actualidad extranjera. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Bibliografía . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

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N U M E RO CUATRO
Programa mínimo del Partido Cooperatista Nacional . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Ley del Banco Unico de Emisión . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Cooperativas Agrícolas, por Victor Díaz de León. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Como Gobierna a Rusia el Partido Comunista, por Edwin W. Hullinger. .
Los Problemas de América, por Gabino A. Palma. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Megalomanía de Diplomáticos, por Sigmund Munz. . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Su Majestad el Niño, por Isidro Fabela. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Las escuelas Normales y la Educación Nacional, por J. A. Ceniceros. . .
Proyecto del Ley de Inquilinato . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Tempestad sobre las cumbres, por J. Jiménez Rueda. . . . . . . . . . . . . . . . . .
Notas de actualidad nacional. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Notas de actualidad extranjera . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Bibliografía . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

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D I RE e T l V A D E L A A e A D E M I A

Presidente, Licenciado Emilio Portes Gil.
Secretario, Julio Jiménez Rueda.

Grupo dy Estudios Históricos:
·
Presidente, Juan de Dios Robledo.
Secretario, Ignacio B. del Castillo.
Vocales: Ricardo Covarrubias, Roberto Nieto e Y.
Pérez Vargas.
Grupo de Estudios Filosóficos:
Presidente, Licenciado Alfonso ·Cravioto.
Secretario, Xavier Sorondo.
Vocales: A. Traslosheros y José Bulnes S.
de
Estudios
Sociales:
Grupo
Presidente, Licenciado Ezequiel Padilla.
Secretario, Onésimo González.
Vocal, Aurelio M. Peña.
Grupo d e Estudios Políticos:
Presidente, Doctor José Manuel Puig y Casauranc.
Secretario, Miguel Torner.
Grupo de Estudios Económicos:
Presidente. Licenciado Aquilino E. Rama.
Secretario, Licenciado Manuel Villavicencio.
Vocales: Eduardo Beltrán y Mendoza, Mauricio Gómez, Salvador Wing F. e Ignacio Centurión.
Grupo de Estudios de Legislación y Jurisprudencia:
Presidente, Licenciado Gabriel García Rojas.
Secretario, Licenciado Víctor J. Velázquez.
Vocales: Licenciado Moisés Huerta, Luis Ramírez
Corzo y J. Reyes San Germán.
Grupo de Estudios Estadísticos:
Presidente,
Secretario, Francisco J. Gamoneda.
Grupo de Estudios Educacionales:
.
Presidente, Profesor Carlos Mariano Samayoa.
Secretario, Gabino A. Palma.
Vocales: Marcos Esmerio, Pedro Suárez, Hum·
berto Gómez Landero y Julio S. Hernández.
Grupo de Estudios Literarios y Artísticos:
Presidente, Jesús B. González.
Secretario, Francisco González Guerrero.
Vocales: Guillermo Marín y Salomón Kahan.
Grup o organizador de la Universidad Popular:
Presidente, Profesor Rubén Vizcarra.
Secretario, Luis Enrique Erro.

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TUDIOS SOCIALES Y POLITICOS,
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Secretario deRedacción,
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CIENTE E INSPIRADO EN FINES
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NETAMENTE PATRIOTICOSM'
Director,

COOPERACION ES,
PUES, ONA REVISTA
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NERLA, REDUNDA­
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1 6 DE SEPTIEMBRE, NUMERO 2

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Sociales y Políticos del Partido Cooperatista Nacional

C O OPERAC I O N

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SUBSCRIPCIONES:
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Seis meses , . . . . . . . . . . . . . . . . . $ 5.00
Un afio . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ,, 10.00

Seis meses . . . . . . . . . . . . . . . Dls. 3.00
Un afio . . . . . . . . . . . . . . . . . . ,, 6.00

Redacción y administración, Av. 1 6 de Septiembre, 2
Teléfonos: Ericsson, 1 2- 1 - 1 3. Mexicana, 8- 1 S Neri
Administrador.

GILBERTO RUVALCABA

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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1784902&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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                    <text>,' '
f(Jr·oo roe ..... Jv co, A tü.,..JJAS

COOPERACION

ORGANO DE LA ACADEMIA DE ES­
TUDIOS SOCIALES Y POLITJCOS DEL
PARTIDO COOPERATISTA NACIONAL

Tomo 1.-Núm.3
Febrero de 1923

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rCI DO !,!LA

Confederación Cooperativa del Trabajo
FOND O
RICARDO COVARRUB\AS

ONSINA \'
\ CAPILLA ALF
AR1A
BIBLIOTECA UN1VERSIT

U. A . N . L:

CAPITULO I
Objeto y fines de la Confederación

Art. lo. La Oondeferación Cooperativa se constituye para
obtener el inmediato mejoramiento económico y moral de los
representantes del trabajo industrial y agrícola, y para procu­
rar la creación de un sistema cooperativo del trabajo, y un
mejoramiento en la industria que satisfaga las necesidades ra­
cionales de todos sus componentes.
Art. 2o. Procurará llevar al convencimiento de los traba­
jadores mexicanos la necesidad ingente de unificar los obreros
de su respectiva industria para su mejor acción social.
Art. 3o. La Confederación Cooperativa del Trabajo reco­
noce que los Arts. 123 y 127 de la Constitución Política de la
República son la base del mejoramiento de la clase obrera y
campesina, y tiene el siguiente programa de actividades para
mejorar la presente condición del Trabajo.
Art. 4o. Para conseguir estos fines, llevará a cabo el si­
guiente
PROGRAMA GENERAL
Ramo Industrial

l. Gestionará la legislación necesaria que ponga a salvo
la dignidad y bienestar del obrero y su familia mediante:

�COOPERACION

CONFEDERACION COOPERATIVA DEL TRABAJO

a) La creación de seguros obreros para acciden· �s, enfer­
medades, paros forzosos, huelgas, vejez, retiro y seguros de
vida.
b) Creación de Bancos Populares.
c) Concursos Industriales y otros, bajor los auspicios del
Estado.
d) Un servicio médico adecuado y gratuito para obreros
y sus familias, y el establecimiento de casas de maternidad y
casas para ancianos e inválidos; un servicio especial para la
inspección de los niños de los obreros y sitio de recreo para
aquéllos.
II. Favorecer la creación y subsistencia de la pequeña in­
dustria por los medios siguientes:
a) La represión prudente de la concurrencia desenfrenada
en la gran industria, que hace necesaria la reducción del sala­
rio y que engendra la explotación indigna de todas las fuerzas
vivas de los trabajadores y que oprime a la industria en peque­
ño hasta aniquilarla.
b) La organización prudencial para impedir la competen­
cia entre los del mismo oficio.
III. La protección a los ramos de la producción manual y
doméstica que no han sido absorbidos por la producción capi­
talista.
IV. La creación de cooperativas para la construcción de
casas baratas y habitaciones higiénicas para obreros.
V. Creación de cooperativas para la explotación en común
de cualquier maquinaria.
VI. Gestionar que las obras que se ejecuten por cuenta de
los poderes públicos, sean encomendadas a las cooperativas
de obreros.
VII. La creación de cooperativas obreras de venta de pro­
ductos que eliminen el comercio intermediario.
VIII. La creación del Crédito Obrero para eliminar la usu­
ra y ayudar a la pequeña industria y a las empresas coope­
rativas.
IX. Creación de Agencias de Trabajo que por medio de la

repartic1Jn equitativa de brazos evite la baja de sueldos o sa­
larios con motivo de la competencia.

4

5

PROGRAMA AGRICOLA
Ramo de Agricultura

I. Evitar la formación y sostenimiento de latifundios me­
diante:
a) Una legislación que establezca sobre la renta del im­
puesto progresivo pero atenuado de modo que la progresión
crezca por categoría para evitar la confiscación.
b) Exención de impuestos de sucesión hereditaria a las
fincas de escaso valor.
c) Exención a una parte de la propiedad de toda expro­
piación coactiva destinada a pagar créditos particulares o del
fisco.
d) Exención de embargo en favor de la casa, del campo,
de las herramientas y del ganado de primera necesidad.
e) Adjudicación de bienes nacionales a cooperativas para
la explotación colectiva de las tierras.
:f) Creación y estímulo de cooperativas para la explotación
en común de las máquinas agrícolas y de la tierra.
g) Creación y estímulo de las cooperativas de producción
que se establezcan para la explotación industrial, y cooperati­
vas de los productos de una misma comarca, reduciendo el gas­
to de producción y aumentando su capacidad económica y de
crédito.
h) Creación del bien de familia.
i) Gravamen riguroso de los artículos de lujo y super­
fluidad.
II. Extinción de la deuda agrícola mediante :
a) El establecimiento de un límite legal de la deuda hi­
potecaria.
b) La creación y fomento de institutos de crédito que se
propongan en desarrollo de los intereses agrícolas.

�6

COOPERACION

III. La protección de la producción agrícola nacional:
a) Gravando con derechos arancelarios los productos ex­
tranjeros de competencia.
b) Reglamentando prudentemente la producción, de ma­
nera que ésta se encamine a satisfacer las necesidades del con­
sumo nacional.
c) Creación de cooperativas de consumo que adquieran a
bajo precio, artículos de primera necesidad, abonos, semillas,
implementos y maquinaria.
d) Creando cooperativas de venta que libren al labriego
de la explotación del comercio intermediario.
e) Organizando el crédito agrícola para eliminar la explo­
tación y la usma.
f) Creando y fomentando instituciones de crédito que se
propongan en desarrollo de intereses agrícolas.
g) Organizando el seguro por los Estados y el reaseguro
por la Federación contra enfermedades de las plantas, del ga­
. nado y de los animales, el granizo, las inundaciones y otros
riesgos agrícolas.
h) Creando el servicio médico gratuito para los campe­
sinos.
Ramo de Minería

Art. 5o. Gestionar :
a) La expedición de leyes que obliguen a las compañías
a poner en movimiento sus minas.
b) Procurar el desarrollo de la pequeña industria minera.
c) Crear cooperativas de obreros mineros para la explota­
ción de predios (pertenencias mineras).
d) Gestionar la exención de todo impuesto, por un período
de tiempo determinado, a las cooperativas de obreros que se
formen con el objeto de explotar y explorar predios mineros.
e) Crear compañías de seguros sobre accidentes mineros.
f) Gestionar la inmediata expedición de una ley de acci­
dentes mineros y enfermedades profesionales.

CONFEDERACION COOPERATIVA DEL TRABAJO

7

g) Exigir a las compañías o al Gobierno, un cuerpo efi­
ciente de policía que vigile las minas con toda diligencia, para
evitar las catástrofes o accidentes que frecuentemente son oca­
sionados por la falta de vigilancia de las compañías.
h) Procurar el desarrollo del sistema de pago por parti­
cipación de productos, por ser el más equitativo, y no por sala­
rios (sistema de pago injusto y cruel en el ramo minero), por
constituir este un verdadero robo a la clase trabajadora.
i) El establecimiento de oficinas ensayadoras en los luga­
res donde se implante el sistema de pago que indica el artículo
anterior, para proteger a los trabajadores.
j) Gestionar ante quien corresponda, la creación de es­
cuelas de enseñanza práctica para preparar convenientemente
el personal de gaseros empleados en las minas de carbón.
k) Exigir a las compañías que explotan minas de hulla
(carbón), que los inspectores de gas grisú, sean personas com­
petentes tituladas por la Secretaría de Industria, Comercio Y
Trabajo.
1) Crear responsabilidades a los mayordomos o mineros,
por los accidentes ocurridos en las minas, fundiciones y ha­
ciendas de beneficio.
m) Obligar a las compañías a tener un servicio completo
de hospitales para casos de accidentes.
n) Crear Agencias de Trabajo, para exigir el cumplimien­
to del contrato de trabajo a las compañías contratantes, de
parte de los trabajadores contratados que tengan que emigrar
de un lugar a otro de la República o al extranjero.
o) Cuidar por la salud de los obreros que trabajan en las
Fundiciones, gestionando ante las Compañías Fundidoras o
ante el Gobierno, para que los gases venenosos que despiden
los hornos fundidores de metales, se reconcentren en aparatos
o recipientes que eviten el envenenamiento de la atmósfera.

�8

COOPERACION

CAPITULO 11
Organización

Art. 60. La Confederación Cooperativa del Trabajo que­
da eonstituída por todas las federaciones y gremios obre­
ros y campesinos de la República Mexicana que se adhieran
a su programa, y serán acreedores de parte de la Confede­
ración a su apoyo moral y material, dentro de un amplio espí­
ritu de solidaridad.
Art. 7o. La Confederación Cooperativa del Trabajo es­
tará representada en la Capital de la República por un co­
mité ejecutivo electo en convención de delegaciones compues­
tas de dos personas cada una, y nombradas por cada depen­
dencia del Partido Cooperatista Nacional, establecido en el
Distrito Federal.
En los Estados estará representado por un comité de Es­
tado compuesto de diez personas nombradas por el Comité Eje­
cutivo, mientras se celebra la primera convención local, para
que en ella sea nombrado en definitiva.
Art. 80. El Comité Ejecutivo de la Comisión de Trabajo,
estará compuesto de un Secretario General, de un Secretario
del Exterior, de un Secretario del Interior, dos Pro-secretarios
y un Secretario Tesorero ; ocho comisiones de tres miembros
cada una por lo menos, y un cuerpo de delegados integrado
por los representantes de las agrupaciones dependientes de la
Confederación.
Art. 9o. Comisión Industrial:
a) Se ocupará de los problemas relativos a la industria,
a la minería, y tendrá en cuenta lo relativo a los obreros ocu­
pados por ellas; intervendrá siempre que sea oportuno o se
le pida, en los conflictos que se susciten entre obreros y patro­
nos, y tendrá autorización para nombrar comisiones auxiliares
de peticiones, de huelgas y de paros.
b) Se encargará de formar una estadística general de to­
dos los movimientos sociales de la Confederación.

CONFEDERACION COOPERATIVA DEL TRABAJO

9

c) Someterá a la consideración de la Confederación Co­
operativa, todo lo que crea prudente para el mejor desarrollo
del programa social que se ha trazado en toda la República.
Art. 10. Comisión Agrícola. Se ocupará de los problemas
relativo_s a la agricultura, favorecerá la organización de aso­
ciaciones gremiales agrícolas. Intervendrá cuando sea pru­
dente o se le solicite en las cuestiones entre propietarios y
arendadores del campo, recabando informes de las agrupacio­
nes confederadas e inspirará a la Confederación las medidas
y gestiones procedentes para el desarrollo del programa ge­
neral.
Art. 11. Comisión de Educación:
a) Informará al Comité Ejecutivo de la necesidad de ins­
talar escuelas elementales en los centros fabriles o industriales
que sean necesarias.
b) Estará informada de los programas de trabajo de las
escuelas industriales y agrícolas, y propondrá a la Confedera­
ción las reformas que deban sugerirse al poder público.
c) Coadyuvará activamente a la disminución del analfa­
betismo, procurando el aumento de centros de educación y or­
ganizando actos públicos y solemnes para premiar a los que se
hayan distinguido en la campaña contra el mismo.
d) Procurará hacer que los hijos de los obreros concurran
a las escuelas obligando para ello, si es necesario, a los padres.
Art. 12. Comisión de Hacienda:
a) Propondrá a la Confederación y a los comités de Es­
tado, por conducto del Comité Ejecutivo, los medios más ade­
cuados para que puedan allegarse los fondos necesarios para
la propaganda y desarrollo del programa social.
b) Llevará un verdadero estudio hacendario de cada una
de las dependencias de la Confederación Cooperativa del Tra­
bajo, Y formará un cuadro general sinóptico de ingresos y
egresos, cuadro que también deberán llevar cada una de las
agrupaciones que pertenezcan a la Confederación.
c) Tendrá a su cargo la inspección de las Tesorerías de las
distintas dependencias de la Confederación y de la Confede­
ración misma.

�10

COOPERACION

d) Estará obligada a recabar informes del estado econó­
mico de las agrupaciones dependientes de la Confederación
y de las cooperativas y demás asociaciones por ella patroci­
nadas.
Art. 13. Propaganda y prensa:
a) Estará encargada de la fundación de agrupaciones que
dependan de la Confederación, y de que éstas desarrollen en
su jurisdicción el programa que ya se ha trazado.
b) Por todos los medios convenientes hará del conocimien­
to de los gremios de trabajadores y del público en general, las
actividades de la Confederáción en beneficio de la clase obrera.
c) Procurará, de acuerdo con la comisión de Hda., el sos­
tenimiento del órgano de la misma Confederación.
d) Tendrá a su cargo las publicaciones que haga la Con­
federación.
e) Procurará que las iniciativas de las agrupaciones con­
federadas, aprobadas por la Confederación y por el Comité
Ejecutivo, sean puestas en práctica.
Art. 14. Comisión Legislativa:
a) Formulará los proyectos de ley que crea necesarios pa­
ra que faciliten el afianzamiento y funciones de los sindicatos,
uniones de trabajadores o de campesinos y todos los proyectos
de ley de que habla esta organización.
b) _Estará informada de las leyes nacionales y extranjeras
que interesen a las clases trabajadoras.
c) Informará por escrito o verbalmente a las agrupaciones
de obreros o de campesinos que soliciten su ayuda sobre la
aplicación de las bases de la Confederación y aquellos puntos
de carácter jurídico que se susciten.
d) Dictaminará sobre los programas o reformas en gene­
ral que sometieren a juicio de las comisiones de trabajo los
particulares o algunos de sus miembros.
Art. 15. Comisión de Justicia. Los miembros de esta comi•
sión serán los representantes jurídicos de la Comisión de Tra­
bajo en cualquier dificultad que se suscite en ella por conflictos
obreros o de cualquiera índole. Conocerá todas las cuestiones
que surjan entre los miembros de las agrupaciones confede,

CONFEDERACION COOPERATIVA DEL TRABAJO

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radas. En el caso del inciso anterior, resolverá en definitiva,
y en el segundo, rendirá un dictamen que será sometido al Co­
mité Ejecutivo para su resolución.
Art. 16. Cooperativas. Esta comisión estudiará cuanto se
relacione con el establecimiento de las asociaciones coopera­
tivas que la Confederación recomienda como medio de alcan­
zar el mejoramiento de los trabajadores y una paz durable
entre los distintos componentes sociales. Ayudará al estable­
cimiento de cooperativas en la República, y de acuerdo con las
comisiones de Legislación y de Hacienda, adoptará los regla­
mentos y constitución de las distintas clases de Cooperativas
propuestas.
Art. 17. Los miembros que deben integrar cada comisión,
serán designados en la Asamblea general en que se haga el per­
sonal directivo de la Confederación. En cada comisión habrá
los suplentes necesarios para cubrir la falta de los propietariÓs.
Art. 18. El personal del Comité Ejecutivo de la Confedera­
ción, será nombrado en Asamblea general en el que estén re­
presentados todos los Estados y sus dependencias, constituyen­
do una gran Convención Cooperativa del Trabajo, cuyas bases
serán formadas por el Comité Ejecutivo. Los comités de los
Estados serán electos en convenciones locales que se celebren
en cada uno de los Estados de la República.
Art. 19. Cuando faltare un miembro del Comité EJ. ecutivo
'
,
este será nombrado por la dependencia más antigua de la Confederación establecida en el Distrito Federal o en el Estado
'
excepto los delegados propagandistas que serán nombrados
por las dependencias que representen en el Comité.
Art. 20. Si diez y seis días después de que tenga conoci­
.
miento alguna dependencia de la Confederación o de un Co­
mité de Estado, de la falta de su representante no fuere nom­
brado por ella, el Comité Ejecutivo o de Estado quedará
facul­
tado para hacer dicho nombramiento, dando a conoce
r a ésta
el nombre de la persona que deberá representarla.
Art. 21. Las dependencias de la Confederación Coope
ra­
.
tiva del Trabajo, podrán remover a sus representan
tes cuando

�CONFEDERACION COOPERATIVA DEL TRABAJO

12

COOPERACION

es a juic io de ellas
lo juzguen necesario o por causas grav
mismas.
la Confederación
Art. 22. Cuando alguna dependencia de
oficio expondrá
por
,
del Trabajo pretenda segregarse ele ella
días después
diez
sus motivos a la Comisión de Justicia, la que
ivo con todos los infor­
rendirá un dictamen al Comité Eje cut
ue a Junta General,
mes necesarios a fin de que éste convoq
asistir con voz, todo s
para su resolución ; a esta junta podrán
ncia de que se trate.
los miem bros que lo dese en, de la depende
re la peti ción de los
.Art. 23. Si después de deliberar sob
de Justicia, se viniere
interesados y el informe de la ·comisión
nos miembros de dicha
al convencimiento de que alguno o algu
la Confederación o Co­
entidad provocaron una escición con
unicando este acuerdo a
mit é, se acordará su separación, com
ración, para que no sean
todas las dependencias de la Confede
admitidos en ninguna de ellas.
ederados formaArt. 24. Las agrupaciones o gremios conf
riores, sujetándose en
rán cada uno de sus Reglamentos inte
raci ón ; serán indepen­
todo a las bases generales de la Confede
interior, pero acatarán
dientes en su régimen administrativo
re a organización.
al Comité Eje cutivo en lo que se refie
á crear en cada
Art. 25. El Comité Eje cutivo procurar
obreros ancianos
los
a
Estado un fondo especial para jubilar
distinción por sus servi­
que se hayan hech o acreedores a esta
humanidad, o a los hijo s
cios prestados a la causa obrera o a la
a estimación.
de éstos cuando sean acreedores a dich
CAPITULO III
Deberes del Comité

Art. 26. El Secretario General representa la personalidad
de la Confederación, firmará todos los documentos que la mis­
ma expida y citará a las sesiones ; periódicamente celebrará
juntas económicas con todo el Comité, para tratar asuntos ad­
ministrativos o de interés general.

13

Art. 27. Autorizará juntamente con el Secretario o quien
coresponda,_ e� pag? de los recibos, con el '' visto bueno ' ' para
gas�os admm1strativos, y sólo tratándose de gastos extraordi­
nanos, la Asamblea que los acordare le autorizará a firmarlos.
Art. 28. D ará cuenta, en sesión, de todos los asuntos que
_ _
se hayan recibido en la Secretaría.
Art. 29. Contestará las comunicaciones y, en general, todos
lo� documentos que sean dirigidos a la Federación O a algún
miembro de ella, relacionados con la Secretaría a su caro-o
después de dar cuenta de ellos en Asamblea y de que ésta ;e:
suelva lo que se deba hacer sobre el particular.
Art. 30. El Secretario del Interior será el encargado de
llevar la correspondencia relacionada con los asuntos de la Se­
_
cret�na a su cargo. Llevará un libro de inscripción en el que
h ar � constar el nombre y domicilio de cada socio ; el estable­
_
cimiento e � que presta sus servicios, su razón social y ub,ica­
c10n del mismo ; el empleo que desempeña ; la fecha de su in­
greso ªl seno d� la Federación y su número de orden, el que
_,
tambien figurara en su credencial.
Art. 31. Firmará, con el Presidente, los documentos que
le correspondan.
-1:'--rt. 32. Cuidará de todos los documentos que forman el
Archivo de la Federación, el cual queda bajo su estricta res­
ponsabilidad.
�t. 33. El Secretario del Exterior llevará la correspon­
dencia d� los asuntos relacionados con la Secretaría de su car­
go, substituyendo al Secretario del Interior en sus faltas tem­
porales o absolutas, si en junta general no se nombra a otro
compañero que lo supla.
Art. 34._ Llevará un libro de registro de los socios corres­
po�sales? en el que consten sus nombres, domicilio, lugar de
· ·
residencia , nombre d e1 est abl ecimiento
en que presten sus ser. .
vic}os, razón social y ubicación del mismo, empleo que desem­
,
penen, n?mero de inscripción y focha de ésta. Firmará con el
Secretar10 General los documentos que le correspondan.
Art. _ 35. Los Prosecretarios ayudarán en sus labores a los
Secretar10s, Y los substituirán en sus faltas temporales.

�14

COOPERACION

, baj o su estricta
Art. 36. El Secretario Tesorero vigilará
los fondos de la Federa­
responsabilidad, el aseguramiento de
poder, hasta la cantida.d
ción ' conservando únicamente en su
nte en la casa bancaria
de treinta pesos, depositando el excede
de los miembros de esta
o comercial que acuerde la mayoría
Federación.
esta Agrupación deba
Art. 37. Recibirá las cantidades que
causa, expidiendo los repercibir por cuotas 'O cualquiera otra
cibos correspondientes.
federación, siempre
Art. 38. Pagará las cuentas de la Con
por los secretarios a quieque estén debidamente autorizadas
nes corresponda.
esos y egresos de
Art. 39. Llevará las cuentas de los ingr
documentos relacionados
la Confederación, así com o todos los
con la Tesorería.
Comité Ejecutivo
At't. 40. Pondrá en conocimiento del
as, así como también
cuando algún socio deje de pagar sus cuot
'Observen los demás en
llevará una nota de la puntualidad que
sus pag os.
la prim era AsamArt . 41. Presentará un Cort e de Caja en
cobros de fin de
los
o
blea que se efectúe después de haber hech
en su caso.
mes, para su discusión y aprobación,
CAPITULO IV
De las asambleas generales

, se celebrará Asam­
Art. 42. Por lo menos una vez al año
ción de los miembros del
blea General, en la que se haga la elec
ectivas. Para ello, y
Comité y las Comisiones auxiliares resp
convocatoria correspon­
con la debida oportunidad, se hará la
ederadas nombren a sus
diente, para que las agrupaciones conf
Delegados.
la Confederación seArt. 43. Las sesiones o asambleas de
se designará por
que
tes
deba
rán dirigidas por un director de
mayoría al principio de las mismas.

Ley de pensiones al profesorado
Formulado por la Ac:ademia de Estudios Políticos y So­
.
c1ale� del Par�ido Cooperatista Nacional, y subscripto por las
_
Conus1ones umdas 3a. de Educación Pública y la. de Hacienda,
fue presentado a la Cámara Popular el siguiente proyecto de
Ley de Pensiones al Profesorado. El dictamen total está con­
cebid'O en los siguientes términos :
" Comisiones unidas 3a. de Educación Pública y la. de Ha­
.
cienda.
H. Asamblea :
A �as Comisiones unidas 3a. de Educación Pública y la.
de Hacienda, se turnó, para su estudio, el proyecto de ley pre­
sentado por la Academia de Estudios Sociales, anexa al Par­
tido Cooperatista Nacional. Estas comisiones hicieron un es­
tudio detenido del proyecto mencionado, y desde luego toma­
ron en consideración :
I. La labor importante y trascendental que desarrollan los
maestros en nuestra República como verdaderos creadores del
carácter de la niñez, que seguramente vendrá a formar parte
del cuerpo de ciudadanos en cuyas manos tendrá que decidirse
el interés nacional ;
II. La penuria del presupuesto en lo que a pago de sueldos
de profesores se refiere y a la situación precaria, casi misera­
ble en que estos benefactores de la humanidad quedan después
de una labor de constantes desvelos, de constantes sacrificios
que no son retribuídos sino mezquinamente, obligándolos �

�16

COOPERACION

llevar una vida casi de parias, no 'Obstante la verdad indudable
de la bondad de los servicios que prestan, Y
.
.,
III. La necesidad nacional urgente de elevar la sit�aci�n
económic a de los maestros para obtener una mayor . eficiencia
y un estímulo bastante en el desempeño _de s� funciones.
Sería ocioso repetir todas las consideraciones de orden
moral social y justiciero que son base del proyecto de ley s�­
metid� a nuestro estudio ; pues también la Asamblea aprecia
la labor del profesorado y la gratitud que individualmente
cada uno de sus miembros siente para el maestro, por su noble
misión educadora.
Las c'Omision es tuvieron a la vista también algunos antecedentes relativos a pensiones decretadas y aceptadas en algu­
nas legislaturas locales, y solame nte ha creído ? P �rtuno refor­
mar los artículos 60. y 7o. del proyecto, en la siguiente forma :
, ' Artículo 6o. Si el pensionista 'Optare por desempeñar un
cargo O comisión oficial por el que disfrute sueldo, se le sus­
penderá la pensión por todo el tiempo �ue permanezca en el
encargo O comisión de que se trate, debie ndo tomarse en con­
_
sideración el nueV'O tiempo de servicios y el sueldo que dis­
frutare, para reconsiderar el monto de la j �b ilación, con ar:e­
_
glo a esta ley, siempre que e n el nuevo serv1c10 lo pr; ste_ el Ju­
bilado en el mismo ramo, cuando menos por el termmo de
un año.
' ' Artículo 7 o. Si un maestro jubilado falleciere antes de
los diez años de estar percibie ndo su pe nsión, ésta seguirá
abonándose
" a) A la viuda mientras no cambie de estado.
" b ) A falta ele ella, a los padres del pensionista cuando
los haya.
" c) A los hijos menores cuando falten las personas enumeradas en las fracciones anteri'Ores. ' '
En todo lo demás contenido en la ley, las comisiones han
aceptado en lo absoluto las consideraciones que sirven de proe­
mio al proyecto de ley presentado, pues ellas se col'Ocan en el
verdadero punto de vista de la necesidad que va a llenar la
ley y no tienen ninguna otra razón más que exponer, porque

LEY DE PENSIONES AL PROFESORADO

11

en la mencionada exposición con toda claridad se expresan,
C"Omo ya se dice antes, las razones de justicia y la necesidad
social existentes que motivan el proyecto que hemos estudiado.
Por las razones anteriores, solicitamos de vuestra Sobera­
nía que se sirva aprobar el proyecto de ley que sometemos a
vuestra consideración.

PROYECTO DE LEY
Artículo lo. Las personas que hayan hecho del magisterio
su ocupación habitual, desempeñando cargos docentes en
las
escue las oficiales o presta ndo servic ios de carácter técnic o
en
las oficinas del ramo de Educación Públi ca, tienen derec
ho a
ser jubiladas en la forma que a continuación se expresa,
en el
concepto de qua para fijar el mo nt'O de su jubilación
se tomará
como base la suma de sueldos que hayan disfrutado
por lo me­
nos durante un año, eligiéndose para el efecto la época
en que
hubiesen gozado de mayor remuneración.
I. Con el sueldo íntegro :
a ) Cuando justifiquen treinta años de servicios, aun
cuan­
do no sean contínuos y soliciten retirarse.
b) Cuando queden inutilizados por causa de enfer
medad
no contraída por vicio alguno, o p'Or accidente ocurr
ido duran­
te el servicio, y justifiquen, además, veinte años de
labor ;
II. Con dos terceras partes del sueldo :
a) Cuando justi fiquen veinticinco años de servicios
y so­
licit en retirarse.
b ) Cuando queden incapacitados por causa de
enferme­
dad, no contraída por vicio o por accidente
ocurrido durante
el serv icio y justifiquen quin ce año s de
labor.
c) Cuando teniendo más de sesenta años
de edad, justifi­
quen veinte años de servicios ;
III. Con la mitad del sueld'O :
a ) Cuando justifiquen veinte años de serv
icios y soliciten
retirarse.
2

�19

COOPERACION

LEY DE PENSIONES AL PROFESORADO

b) Cuando queden inutilizados por causa de enfermedad
que no sea consecuencia de algún vicio, o por accidente ocu­
rrido durante el servicio, y justifiquen diez años de labor, Y
IV. Los maestros no comprendidos en las reglas anterio­
res en quienes se descubra alguna enfermedad contagiosa o
crónica que no provenga de algún vicio y que constituya un
peligro para los educandos, así como aquellos que quedaren
inutilizados por acidente ocurrido en el trabajo, o por lo avan­
zado de su edad, serán retirados del servicio, asignándoles una
pensión profesional al tiempo y calidad del mismo.
Artículo 2o. Para los efectos de la jubilación, se tendrán
en cuenta las prescripciones siguientes, en lo relativo al cómpu­
to del tiempo :
a ) En cualquiera de los casos señalados en las fracciones
L II y III, del artículo anterior, se exigirá que cuando menos
cinco años de sus servicios correspondan a establecimientos
federales de educación.
b) Tratándose de maestros normalistas, se computarán,
0omo tiempo de servicios, los tres últimos años de sus estudios
profesionales.
c) Los catedráticos y profesores de materias especiales,
serán considerados dentro de las prescripciones del artículo
lo., fracciones I, II y III, sólo en el caso de que justifiquen ha­
berse consagrado a la enseñanza, como ocupación habitual.
Artículo 3o. Para el otorgamiento de las jubilaciones, los
interesados ocurrirán con los documentos que acrediten sus
servicios a la Secretaría de Educación Pública. Una comisión
permanente nombrada al efecto, estudiará el expediente y ren­
dirá el dictamen relativo, a fin de que la superioridad resuelva
lo procedente.
Artículo 4o. No habrá dei·echo a jubilación :
I. Cuando por informes fidedignos de épocas diversas, o
por constancias desfavorables en las hojas de servicios, se pue­
da Psiahlecer que la labor de los interesados no fue suficiente­
mente meritoria ni su conducta honorable ;
II. Cuando los interesados hayan sido destituídos e11. sus
funciones por sentencia judicial que haya causado ejecutoria

o por resolución administrativa debidamente fundada que in­
habilite para el servicio, y
III. Cuando el interesado incurra en falsedad en los infor­
mes y comprobantes que presente para j ustificar sus servicios.
Artículo 5o. Es incompatible con la jubilación el desem­
peño de cuelquier empleo, cargo o comisión oficial por el cual
se disfrute sueldo. En consecuencia, la persona a quien se
·otorgue una jubilación, no podrá aceptar ningún cargo o co­
misión por el cual disfrute sueldo, ya sea por la Federación,
de los Estados o de los municipios, salvo el caso de que opte
por este último.
Artículo 60. Si el pensionista optare por desempeñar un
cargo o comisión oficial por el que disfrute sueldo, se le sus­
penderá la pensión por todo el tiempo que permanezca en el
cargo o comisión de que se trate, debiendo tomarse en consi­
deración el nuevo tiempo de servicios y el sueldo que disfru­
tare para reconsiderar el monto de la jubilación, con arreglo
a esta ley, siempre que el nuevo servicio lo preste el jubilado
en el mismo ramo, cuando menos por el término de un año.
Artículo 7o. Si un maestro jubilado falleciere antes de los
diez años de estar percibiendo su pensi6n, ésta seguirá abo­
nándose :
a) A la viuda mientras no cambie de estado.
b ) A falta de ella, a los padres del pensionista, cuando
los haya.
c) A los hijos menores cuando falten las personas enume­
radas en las fracciones anteriores.
Artículo 80. Si el maestro fallecido no hubiere sido jubi­
lado aún, pero si estuviere comprendido en las prescripciones
de esta Jey, la pensión correspondiente se otorgará a las per­
sonas comprendidas en los incisos cuntenidos en el artículo
7o. a petición de parte y en el orden establecido.
Artículo 9o. Las pensiones otorgadas por servicios en el
ramo de Educación Pública, no estarán sujetas a embargo ni
podrán ser gravadas por ninguna clase de impuestos o con­
tribuciones .
Artículo 10. Las pensiones se perderán :

18

,.

�ze

COOPERACION

I. Por no comunicar a la Tesorería General de la Federa ­
ción' dentro de los treinta días de aceptar un empleo, cargo
o comisión oficial remunerados, que se opta por este último ;
II. Por condena judicial motivada por delitos infamantes
que ameriten cuando menos una pena de arresto mayor, Y
III. Por perder el agraciado la nacionalidad mexicana.
Artículo 11. Las pensiones otorgadas por servicios pres­
tados en el ramo de Educación Pública, sólo se extinguirán por
la muerte del agraciado, salvo el caso previsto en el artículo
7o. de esta ley.
Artículo 12. Toda jubila-ción sólo podrá hacerse efectiva
a partir de la fecha en que sea resuelta favorablemente por
la autoridad a quien corresponda.
Sala de Comisiones de la Cámara de Diputados del Con­
greso de la Unión.-México, a 5 de diciembre de 1922.-M.
Chávez M.-F. González Guerrero.-Romeo Ortega.--Pedro
Suárez.-Juan Quiroga.

I'

Nuestras exposiciones comerciales
en el extranjero
Como un medio de propaganda para
dar a conocer en el extranjero los re­
cursos naturales conque contamos, y
el progreso que ha alcanzado la indus­
tria nacional, nuestro Gobierno ha esta­
blecido museos y exposiciones comer­
ciales permanentes en algunas partes
de Europa y América. La Secretaría de
Industria y Comercio nos proporcionó
los datos que hoy aparecen en esta
Revista.

Durante la guerra mundial, México exportó y vendió a
muy buenos precios cuanto producía su suelo, y era remitido
al extranjero. Hubo fábricas que trabajaron en toda su capa­
cidad de día y de noche para surtir a los beligerantes de diver­
sas manufacturas y particularmente hilados y tejidos de al­
godón. Y se dió el caso de que escasearan y llegaran a faltar
totalmente en la República varios artículos de primera nece­
sidad por la enorme extracción que se hacía de ellos.
El REAJUSTE UNIVERSAL.-Al restablecimiento de la
Jiaz comenzó a derrumbarse tal estado de cosas y fueron acu­
mulándose en los almacenes. o pudriéndose en los campos nues­
tros productos, por falta de demanda.
Esta situación exigía imperiosamente una campaña enér­
gica de propaganda, tanto más necesaria y urgente, cuanto
que la desorganización de los mercados exteriores exigía re­
anudar o conquistar muchos de ellos que a la sazón se encon-

�23

COOPERACION

NUESTRAS EXPOSICIONES COME RCIALES

traban sin sus antiguas conexiones y enteramente desorien­
tados.
Una vez extinguida, pues, la lucha armada, México no
podía retirarse de la lucha mercantil, como pudo substraer­
se a la primera, y hubo de pensarse en los medios más eficaces
para entrar en la ruda competencia que emprendieron entre
sí todos los países de la tierra.
MUSEOS COMERCIALES Y EXHIBICIONES TEMPO­
RARIAS.-Entre esos medios seguramente se encontraba la
fundación de Museof:s Comerciales permanentes en las más
importantes ciudades extranjeras y exhibiciones temporarias
en los certámenes o ferias que es efectuaban en muchas gran­
des ciudades de Europa y de los Estados Unidos y Canadá.
Enviáronse, por consecuencia, importantes contingentes y
comisiones a dichas ferias, mereciendo mencionarse entre ellas
las de Dallas, El Paso, Milán, etcétera, y por otra parte, insti.
tuídas con el mismo objeto de propaganda, las Agencias Co­
merciales mexicanas, se instaló en algunas de ellas una exhi­
bición de nuestros productos naturales y manufacturados.
LA APATIA DE NUESTROS PRODUCTORES.-Como
sucede siempre en estos casos, esa presentación de nuestros
recursos fue al principio dispendiosa, por la circunstancia de
que los industriales y agricultores, perdida la costumbre
de asistir a las exhibiciones, se abstenían de- concurrir a ellas
y hubo necesidad de adquirir por compra la mayoría de los ob­
jetos expuestos.
EXHIBICIONES EN LAS AGENCIAS UOMERCIALES.
-En la Feria de Milán, presentóse por primera vez un contin­
gente valiosísimo que causó admiración y atrajo una buena
corriente de negocios, en vista de lo cual se acordó transladarlo
a Berlín, para la exposición permanente de la Agencia Comer­
cial, y allí, aumentado\ constantemente, se encuentra exhibido
en un magnífico edificio de cinco pisos, donde con frecuencia
se dan conferencias, recepciones de hombres de negocios, etcé­
tera. Parece innecesario indicar la gran utilidad que esta ins­
titución ha demostrado para el desarrollo de nuestros negocios
con Alemania y en vista de tan franco éxito, se han multipli-

cado hasta donde es posible dichas exhibiciones, tanto en las
agencias comerciales como en algunos de nuestros más impor­
tantes Consulados, sin perjuicio de mandar muestrarios espe­
ciales de determinados productos a algunas de esas oficinas,
en las que la escasez de recursos no ha permitido crear un
Museo en forma.
Así, por ejemplo, a varios puntos de los Estados Unidos,
en donde se reunen millares de turistas, se han remitido ar­
tículos de cerámica, zarapes y curiosidades, comercio que se
ha acrecentado en los últimos tiempos de una manera extraor ..
&lt;linaria.
A otras regiones de Norteamérica se han enviado con fre­
cuencia sombreros y artefactos de palma, cuyo consumo eR
también ya de cierta importancia en la nación vecina.
A Barcelona se han despachado envíos de fibras para los
experimentos que están haciéndose a fin de aplicarlas a la fa­
bricación de alpargatas y otras manufacturas españolas.
Al Consulado de Nuremberg, Alemania, se le ha provisto
de variados especímenes de cedros, así como de grafito de So­
nora, ya que allí es el centro mundial de la fabricación del
lápiz ; y de este modo se ha ido procurando surtir a nuestras
oficinas en el exterior con los muestrarios que se han .iuzgado
más adecuados a las nece1::idades de su jurisdicción, cuando
no ha sido posible instalar ml Museo completo.
LAS FERIAS INTERNACIONALES.-A llenar esa defi­
ciencia están llamadas las ferias internacionales que tanto se
han popularizado últimamente en Europa como en América, y
algunas de las cuales constituyen verdaderas ferias universa­
les, en que se reunen cientos de millares de hombres de nego­
cios del mundo entero y realizan operaciones por centenares
de millones, mereciendo citarse entre ellas las de Leipzig.
Alemania ; Lyon, Francia ; Bruselas, Bélgica ; Barcelona, Es ,
paña, Y Praga, Bohemia ; en Europa. En los Estados Unidos,
aunque menos universales, las de Chicago, Milwaukee, Dalla::;
Y San Antonio, y en el Canadá la de Toronto, que cuenta ya
con grandiosos edificios permanentes, y que como exposición
anual, es sin duda la mejor del Continente.

22

�COOPERACION

NUESTRAS EXPOSICIONES COMERCIALES

SISTEMA ECONOMICO.-En vista de la multiplicidad de
estas celebraciones, la Secretaría de Industria, Comercio y
Trabajo, ante la conveniencia de asistir a ellas y la necesidad,
sin embargo, de economizar en su costo, ha acordado metodi­
zar la organización de nuestros contingentes, .formando uno
lo más completo posible, para Europa y otro para América,
e instalarlos en vitirinas desmontables, para movilizarlos con­
forme sea necesario, bajo el cuidado de los agentes comercia­
les en el extranjero o de algunos cónsules,
con lo cual también
•
se ahorra el fuerte desembolso de enviar delegados especiales,
y en cambio se adquiere personal muy experimentado y lleno
de datos tan indispensables para ilustrar al público respecto
de nuestra producción de cada artículo. Asimismo, se van per­
feccionando y sompletando cada día esos contingentes de ma­
nera que en uno o dos años, la información que puedan sumi­
nistrar ha de ser de un valor inapreciable.
CONSPIRANDO CONTRA SUS PROPIOS INTERESES.
-Todo esto, no obstante la renuencia o apatía de los produc­
tores que, como se dice antes, obstinadamente se niegan a ofre­
cer su concurso para el mayor lucimiento de nuestras exhibi­
ciones, y cuando acceden a remitir muestras, las envían en cor­
ta cantidad o en ejemplares de última clase que no dan una
idea completa de la industria o cultivo correspondientes, por
lo eual se tienen que comprar muchas veces los objetos que van
a exponerse. Además de esto, generalmente adolecen de in­
exactitud los datos rendidos por las empresas acerca de su
producción, y como esa inexactitud consiste en reducir el mon­
to de tal producción, se pierden muchas oportunidades favo­
rables de hacer grandes negocios, pues el extra!l.jero general­
mente desdeña los pequeños.
A costa de muchos esfuerzos por parte de los agentes de
la Secretaría y de algunos sacrificios pecuniarios, se va subsa­
nando esta anomalía, y es de esperar que, con el tiempo y la
experiencia, desaparezca al :fin.
LAS EXPOSICIONES UNIVERSALES.-La magnitud
de algunos grandes certámenes internacionales, como el de
París, de 1900, el de St. Louis Mo., en 1906 y el actual de Río

.J aneiro, obligan naturalme�te a México, como a los demás
países, a hacer fuertes desembolsos para presentarse bajo to­
dos sus aspectos y no solamente bajo la faz comercial.
En esas exposiciones, cada Gobierno erige un pabellón
especial, principalmente para recepciones y ceremonias oficia­
les, ya que el contingente es distribuído en los edificios gene­
rales que levanta la empresa.. Aprovéchase, repetimos, esta
opo�tunidad, para dar a conocer a los Estados, tanto comer cial, agrícola e industrialmente, como política y socialmente,
presentando exhibiciones de economía social, educación, etcé­
tera, y cabe a este respecto mencionar las interesantísimas ex
hibiciones que hizo por primera vez el Museo Social de París,
en St. Louis Mo., sobre las cuestiones de trabajo, apenas esbo ­
zadas en 1900, en la exposición de la capital francesa.

24

25

La exposición del Brasil
La esplendidez y buena voluntad con quo el Gobierno Brasilero
t'ontribuyó al mayor lucimiento de las fiestas del Centenario de la Con ­
sumación de la Independencia de México y la importancia política y
comercial de la gran República del Sur, habrían obligado a nuestro Go­
bierno, si no existiesen poderosas razones de estrecha ami'stad, a · asistir
a su vez con todo el esplendor posible a las fiestas análogas de la nación
hermana.
Así que, aceptada desde luego su invitación, se abrió un concurso
para la creación de un edificio en quo hacer nuestra exhibición, y fue
aquél construído por ingenieros mexicanos y con materiales mexicanos.
Es un primoroso palacio de arquitectura colonial en que lucen los már­
moles, puertas y sillerías preciosamente tallados por obreros aborígenes,
así como cerámica�, mosaicos y vidrieras emplomadas, todo fabricado
en México.
Pueron designados el licenciado José Vasconcelos, ministro de Edu­
c·ación Pública, como embajador especial, el ingeniero J. Vásquez Schia­
ffiino, oficial mayor de la Secretaría de Industria, Comercio y Trabajo,
&lt;:orno delegado general en la Exposición Internacional, y el general Pé­
rez Treviño, jefe del Estado Mayor del Presidente, como Comandante
de la Misión Militar, compuesta de una Compañía de Cadetes del Colegio
Militar, otra de Aspirantes de Marina, y una banda de música. Envióse,
igu almente, una orquesta típica y varios delegados de las Secretarías de

�26

COOPERACION

NUESTRAS EXPOSICIONES COMERCIALES

Estado y de las instituciones científicas, par:i representar a la República
en los congresos que debían celebrarse, y a la vez 1lar a conocer en con­
farencias públicas a nuestro país. Todos estos mensajeros de nuestro
afecto y nuestra cultura, obtuvieron la mejor acogida.

,·.urtidas, calzado, collares para mula y para perro ; atalaje completo llt&gt;
artillería ; artículos ele cuero cincelado o bordados de oro y plata.
Primorosas colecciones de fotografías, expuestas por el Gobierno
o por loa talleres más reputados : litografía y grabado ; tricromías, nai­
pes, rollos para pianola; piezas de música mexicana ; papeles, papel ¡Jara
l'igarros ; libros y periódicos.
Vidriería, vidrios emplomados ; caricaturas de barro ; cerámica de
Guadalajara, Cuernavaca y Oaxaca; loza de Talavera; cerámica con mo­
tivos aztecas y mayas.
Petróleo y sus derivados (magníficas exhibiciones de las principales
c•ompañíaa) ; aceites do coco y cacahuate ; jabón, cera de candelilla; ce­
rillos ; cirios y velas ele cera ; especialidades farmacéuticas; numerosos
perfumes y jabones de tocador.
Llantas y artefactos de hule ; telas impermeables.
Chocolates y dulees ; azúcares; piloncillo ; harinas ; pastas a limen·
ticias y galletas; conservas ; vinos y licores ; chicle elaborado ; cerveza ;
aguas gaseosas ; aguas minerales; aguardientes.
Gran variedad de fibras y artículos manufacturados con ellas ; tela�
lle algodón, lino y lanas ; hilos o hilazas ; zarapes; telas y rebozos rle
seda ; artefae.tos de eerda.
Fierro estructural y de vía; fierro cori-ugado, escuadra, etcétera ; co­
ll'cciones de minerales ; carbón de piedra.
Muestras nurnerosísimas de tabaco en rama y labrado.
Bastones, molinillos, molduras, palillos ele dientes y otra multiturl
de artefactos do madera. Muebles de lujo y eorrientes.
Exhibición l'ompleta de los trabajos que �e ejecutan en los talleres
militares.
Hay que manifestar que la gran mayoría de las exhibiciones, fuerou
ofrecidas por los mismos productores, cuyo número asciende a 362. El
Gobierno gastó relativamente poco en la adquisición de muestras.
Hay que tener en cuenta que en un certamen universal, como el de
que se trata, reúnense gentes de todos los países, y l o que os muy impor­
tante, hombreil ele negocios de todo el mundo. Así se explica que rnan­
dínamos, por ejemplo, café y caucho, al núcleo de su producción como lo
es aquella República, pues donde han de congregarse los negociantes
en tales materias, es precisamente donde importa mostrar nuestros pro­
rluctos de esa clase, lo mismo que todos aquellos que puedan interesar
a Europa y a los Estados Unidos, aunque no al Brasil. Esto, aparte de
la consideración muy atendible de que el conjunto ha de dar idea de la
variedad y magnitud de nuestras riquezas naturales y nuestro adelnnto
industrial, económico y social.
De la anterior especificación de nuestro concurso para las ferias y
Exposiciones en el extranjero, se desprende In. gran suma de estudio,
trabajo y escollos quo para ello se requieren, y que ha sido necesario
reali,:ar o vencer hasta determinar un sistema económico y eficiente de

Un espléndido contingente
Por lo que respecta al contingente material para la Exposición, pue­
de asegurarse que hacía muchos años no se reunía una colección tan
vasta y seleccionada, de la producción nacional, en todos los órdenes :
intelectual, agrícola, minero e in.dustrial.
HQ aquí, �demás de las vastas colecciones de materias primas que
110 se especifican por ser ya bastante. eonocidas, una síntesis do dicho
contingente :
Hermosa coleceión de ónixes de Jimulco ; grandes y pequeñas pieza�
de hierro y acero elaboradas en la Fundición de Monterrey ; ladrillos de
multitud de clases, procedentes de diversas fábricas, y otra gran canti­
dad de materiales de construcción, como nwsaicos, piedra artificial, ce­
mento, mármoles, plomería sanitaria, artículos de ' ' papiermaché ' ' ; para
decoraciól'.lj interiol', davos, tornillos, tuercas y escuadras de fierro.
Porcelana, objetos artísticos de bronce, escritorio y marcos de ma­
deras preciosas ton incrustaciones de carey y hueso ; cortinas de seda y
deshilados en magnífica variedad, bordados hechos en la Escuela Indus­
trial " La Corregidora de Querétaro ", de esta capital, y en el Hospicio
de Guadalajara, que tanta fama tiene ; tapicerías, tejidos de estambre,
encajes de bolillo, de maya, de ehaquira; hierros artísticos, antiguos y
modernos; cerámica imitación mayólica, cuadr-0s enviados por la Aca­
demia de Bollas Artes y otras pinturas ele diversos autoreR ¡ eamas do
latón y llierro.
Opalos, ágatas, obsidianas; objetos de filigrana de oro y plata¡ ar­
tículos de plata cincelada ; de carey con incrustaciou es de oro, proce ­
dentes de Mérida, Yucatán ; de hueso labrado y cincelado de Jalisco y
Puebla; botones de varias materias ; efectos de cuerno, de celuloide y
de palma ; juguetes de cerda, de madera, de mimbre; montura bordada
,le oro y plata, fustes de madera, estribos y frenos, mantillas y látigos ;
fustes de carey.
Confección de paño, para señora; sombreros para señora; formas de
eombreros para señora ; ropa blanca ; trajes regionales, ropa interior para
hombres y niños ; medias y calcetines de seda y de algodón; ropa de
mezclilla ; sombreros de fieltro y paja para hombre ; sombreros charros
verdaderamente suntuosos, y ele palma; de jipi y henequén hechos e11
Yucatán, algunoR ele ellos tan finos c•omo los más finoR de Panam{i ; pielet1

27

�28

COOPERACION

llevar a todos los ámbitos del mundo la exhibición de nuestras aetivi­
dades y nuestros recursos con un acervo completo de información foto­
gráfica, cinematográfica e impresa y manuscrita, ya que earee� mos de
ta ntos organismos de estadística y recopilación de datos que existen en
el extranjero y que la captación de éstos en México es obra sumamente
difícil y laboriosa, sin que a la postre resulte sino rara vez completa
_
por los obstáculos que oponen quienes más interesados debieran mam­
festarse en allanarla y procurar su exactitud.

A d m i n i s t r a c i ó n y fi n a n z a s
Procedimientos erróneos y perjudiciales
Aunque este artículo se refiere ex­
clusivamente a las condiciones admi­
nistrativas y financieras de la Argen­
tina, como el mal, según el mismo
autor lo dice, ' 'es común a todos los
países de la América Latina, " juzga­
mos de oportunidad incluirlo en las
páginas de COOPERACION .

No hay actualmente país alguno en el mundo que se en­
cuentre en mejores condiciones de vida que la República Ar­
gentina. Es el país envidiado y envidiable por excelencia. Es
una especie de Edén, de Eldorado, en comparación de otros
grandes pueblos afligidos por deudas enormes, por graves pro­
blemas y conflictos nacionales e internacionales. No hay exa­
geración en afirmar que su situación supera por muchos con­
ceptos a la de los mismos Estados Unidos, porque los proble ­
mas del trabajo, de las industrias, de la producción, de las
relaciones exteriores, no revisten aquí la gravedad y la impor­
tancia que han asumido en la gran República del Norte. Por
de pronto no hay centenares de miles de desocupados, ni fá­
bricas clausuradas o reducidas a una mínima parte de su ca­
pacidad productiva, ni inmensas cantidades de mercaderías
invendibles.
La gran guerra europea, en vez de perjudicar, favoreció
notablemente a la R;epública Argentina. Durante más de cua
tro añ os pudo vender a precios magníficos, con excepción de

�30

31

COOPERACION

ADMINISTRACION Y FINANZAS

las lanas, cuanto tenía de vendible : buques vieJos, artículos
manufacturados de sus incipientes industrias, todos los pro­
ductos de la agricultura y de la ganadería. Ninguna de las
naciones que permanecieron neutrales, y que realizaron du­
rante la gran lucha ganancias cuantiosas, se encuentra actual­
mente en el estado de bienestar y de holgura en que aquí nos
hallamos. Sería fácil demostrarlo analizando la situación eco­
nómica de España, Holanda, Suiza y otros países. Empero,
por diversas razones, debemos limitarnos a la simple afirmación
del hecho. Basta señalar, a mayor abundamiento, la facilidad
con que el país ha absorbido �entenares de millones de cédulas
y títulos de su deuda interna a oro y papel que estaban radi­
cados en Europa.
Es verdad que ha sobrevenido la crisis que aún afecta
a la ganadería y que es debida, entre otras causas, a la enorme
restricción de los consumos en los principales países del viejo
mundo. Pero cítese una sola nación entre las mejores y más
prósperas, que no esté afectada en algun� o en varias de sus
fuentes productoras. i A qué responde la ya citada desocupa­
ción obrera en los Estados Unidos, si no a la necesidad de dis­
minuir la producción industrial por la imposibilidad de colo­
carla, como antes, en los mercados consumidores ?
Con esa crisis y todo, repetimos, la República Argentina
se halla en mejor situación que los demás países. Y su fama
de holgura, de riqueza, de bienestrar, ha cundido por el mundo
y de aquí que nuestra gran capital se haya convertido en la
Meca de los que quisieran compartir en alguna forma las ven­
tajas, los dones con que la naturaleza ha favorecido a este
rincón privilegiado de la tierra. Aquí vienen en peregrinación
.ince:-;a_nte, oradores y conferencistas, elocuentes escritores ilus­
tres, artistas de fama acreditada, hombres de negocios, bus­
cando éxitos y resultados que por diversas causas ya no pueden
obtener en los países de donde proceden. Tal vez llegue e ser
necesario propalar en el Viejo Mundo los inconvenientes y los
riesgos de tantas visitas inesperadas e innecesarias, porque las
desilusiones y los desengaños de algunos o de la mayor parte
de esos visitantes nos pueden ser perjudiciales.

Los argentinos que echan de menos los placeres de anta­
ño, los viajes pintorescos, las emociones que experimentaban
en la gran capital que mereció el calificativo de ' ' Cerebro del
Mundo ' ', se trasladan, como antes, a los sitios de su predilec­
ción ; pero apenas llegan a pisar tierra de Francia o de Italia,
se dan cqenta inmediatamente que esas naciones han experi­
mentado cambios profundos, que su estructura se ha desven­
cijado, como las regiones azotadas por los terremotos, que el
espíritu de sus pueblos aún sufre las inquietudes y los sacu­
dimientos nerviosos originados por la guerra. Piensan enton­
ces que pasarán, tal vez, mucho tiempo antes de que los hom­
bres y las cosas de esos países, vuelvan a su estado normal y
se dejen de sentir los efectos desastrosos de la terrible lucha,
y regresen a sus hogares persuadidos de que en ninguna parte
se está mejor actualmente que en la República Argentina, co­
mo lo proclaman en todos los tonos los mismos extranjeros,
especialmente los europeos.
Pues bien ; este hermoso espectáculo de la nación que tra­
baja y produce y hace honor a su nombre, es afeado y obscu­
recido por el proceder de los poderes públicos que viven cons­
tantemente entrampados, y se pasan el tiempo solicitando prés­
tamos o negociando empréstitos, no por motivos justificados,
sino por hacer frente a deudas y déficit que no debieran exis­
tir, porque son obra de la imprevisión y del desorden.
Los apuros financieros de los gobiernos crecen en razón
directa del desarrollo del país, formando un contrasentido,
porque ese desarrollo no es obra de la acción y del estímulo
de los gobernantes, sino de la laboriosidad e iniciativa de los
habitantes que aprovechan con eficacia los dones de la natu­
raleza. Muy al contrario, ese desarrollo se ve más de una vez
entorpecido por las medidas fiscales a que dan lugar las nece­
sidades financieras de los gobiernos.
De este modo la República haría un papel desairado y no
habría adquirido la reputación a que aludimos hace poco, si
los mismos cxh·anjeros no supiesen que las deudas, los apuros,
los déficit, son debidos a la incapacidad financiera, al desorden
administrativo, y los derroches inconsultos, a la multiplicación

�COOPERACION

ADMINISTRACION Y FINANZAS

innecesaria de los empleados públicos, a la enormidad de los
gastos improductivos.
El sistema de saldar deudas internas con empréstitos ex­
teriores, es funesto, y sería ya tiempo ele reaccionar contra él.
Mientras las grandes naciones que estuvieron en guerra, a lo
menos las que resultaron victoriosas, rehusan ahora por todos
los medios el aumento de sus compromisos exteriores, aspiran­
do a normalizar nuevamente sus finanzas, aquí se hace todo
lo contario y se obra como obraban Rusia y Turquía a fines
del siglo pasado, con los resultados desastrosos que registra
la historia contemporánea.
Entre los muchos errores de procedimiento en que han in­
currido los gobernantes, ninguno más perjudicial que el abuso
del crédito externo que tanto ha contribuído a mantener y
arraigar la �ostumbre de esperarlo todo del capital extranjero,
hasta para empresas e iniciativas que deberían ser exclusiva­
mente nacionales.
No ignoramos que el mal es común a todos los países de
la América Latina. Pero esto no es un consuelo, como no pue­
de ser una justificación. Además, la República Argentina
ocupa un puesto excepcional en el Continente, está dotada de
riquezas, que otros países no poseen y, dentro de las propor­
ciones que corresponden, aspira a ser en el Hemisferio Sur
lo que son los Estados Unidos en el Hemisferio Norte.
Ahora bien ; /, quién no conoce el desarrollo económico e
industrial de los Estados Unidos, su brillantísima historia
financiera ? Lo han hecho todo con sus propios recursos, y no
obstante haber intervenido en la Gran Guerra y haber gastado
miles de millones de dólares para los cuales no han pedido la
menor compensación, en vez de ser deudores, han llegado a ser
acreedores de la vieja Europa, por sumas ingentísimas. ¿ Por
qué no se les imita en punto tan fundamental, ya que se les
cita con tanta frecuencia, y se los presenta como modelo y se
aspira a igualarlos, y se habla de ellos con envidia f
¿ Acaso no existe el crédito interno entre nosotros 1 ¿ O
existe únicamente para que los bancos oficiales den dinero a
todos los que se toman la molestia de solicitarlo, preparando

paulatinamente su propia ruina f Sobran en el país capitales
para cubrir grandes empréstitos, pero no se los sabe utilizar
debidamente.
Lo cierto es que, no obstante las circunstancias favorables
a que aludíamos al principio, sería ilusorio encarar con opti­
mismo el futuro imp.ediato. A causa del desorden administra­
tivo y finánciero que persiste desde hace algunas décadas y que
se ha agravado durante la primera administración radical,
el país marcha al azar, como un buque sin timón, como un ejér­
cito sin comandante que lo dirija. La población nu aumenta
en la proporción debida ; los saldos inmigratorios son insigni­
ficantes. En 1885 se preveían ' ' grosso modo ' ' treinta millones
de habitantes para 1920 ; y todavía oscilamos c-on lentitud alre­
dedor de los nueve millones. En las esferas oficiales de la na­
ción y de las provincias no se vi:in más que deudas flotantes por
centenares de millones, ejércitos de empleados en aumento
contínuo y alarmante, desequilibrios crónicos entre los ingre­
sos y los gastos, ligerezas que asombran, favoritismos que irri­
tan, despreocupación e inconsciencia en el manejo de los dine­
ros públicos, todos los efectos de la incapacidad, de la impre­
visión y de los extravíos, como ocurre en las grandes institu­
�iones o en las grandes empresas mal organizadas, mal admi­
nistradas y pésimamente dirigidas. Y la responsabilidad de
este estado de cosas recae por igual sobre el Poder Ejecutivo
como sobre el Poder Legislativo de la nación, porque hace
tiempo que, por causas distintas, que son bien conocidas, ni el
uno ni el otro han estado a la altura de su misión, ni han tra­
tado las finanzas con la dedicación, la competencia y el acierto
que son indispensables. Nunca, sin embargo, el abandono ha
sido tan grande como en el períod-o presidencial que, afortu­
nadamente para el país, ha llegado a su término.
Hace tiempo que se proclaman las mejores teorías, los me­
.
Jores propósitos, produciendo los conceptos que expresan y
practican los gobernantes y los legisladores de los Estados
Unidos o de Inglaterra, Francia e Italia. Pero todo queda en
palabras y no se vislumbra por ninguna parte ni siquiera un
principio de reacción que permita esperar una nueva era ad-

3Z

33

3

�34

COOPERACION

ministrativa y financiera.' Todo falla en la práctica, en la apli­
cación. Y lo peor es que los gobiernos provinciales navegan
en las mismas aguas peligrosas del Gobierno nacional.
No bastaría, por otra parte, substituir el uso del crédito
externo por el del crédito interno, si contemporáneamente no
se establece un empleo más escrupuloso de los dineros públi­
cos, efectuando las economías posibles y evitando en absoluto
los gastos injustificados e innecesarios. Para esto se requiere
una reforma :fundamental en el régimen tributario y en el
régimen administrativo. Hay que aumentar los impuestos sun­
tuarios y hacer pagar más a los que más tienen, evitando que
los recargos refluyan, como· ahora sucede, sobre los de abaj o.
Hay que hacer de la Administración una carrera, dando esta­
bilidad al personal, como en el orden militar, judicial y edu­
cativo. Hay que reducir el número de empleados en todos los
ministerios, porque los excedentes no aumentan solamente
los gastos, sino también el expediente, entorpeciendo la trami­
tación de todos los asuntos. Hay que acabar con las recomen­
daciones, como decía en un discurso Antonio Maura, para que
" los gobernantes queden libres de la eterna servidumbre, del
pedir, del rogar, esa práctica viciosa en que se incurre sin ave­
riguar aptitudes, ni conductas, ni méritos ". " No puede haber
buenos funcionamientos, agregaba, mientras no se cierre com­
pletamente la puerta al favor y a la influencia. Peor todavía
es anteponer las vinculaciones políticas y personales a la ca­
pacidad para la provisión de los puestos públicos ". Esto, sin
embargo, se erigió en sistema único y exclusivo bajo la admi­
nistración fenecida, de modo que la " causa " se dejó muy atrás
los abusos del " régimen ". En el último mes de esa Adminis­
tración se han presenciado espectáculos verdaderamente in­
dignos de la reputación del país y de la posición que ocupa
entre las naciones más cultas.
Hay en los múltiples aspectos y manifestaciones de la vi­
da argentina, otros graves defectos, otras tendencias pernicio­
sas que sería conveniente corregir y extirpar. Hay en el abu­
so del crédito hipotecario que los poderes públicos y a veces
también algunas hojas periodísticas, fomentan indebidamente

ADMINISTRACJON Y FINAKZAS

35

y que Eduardo Acevedo Díaz fustigaba recientemente y con
todo fundamento en un artículo de " La Nación " ; hay la es­
peculación en bienes raíces que sería conveniente aplastar de
una manera definitiva ; hay una justicia lenta, engorrosa y de­
ficiente, que reclama a gritos reformas fundamentales ; hay la
pretensión absurda de que los bancos oficiales y aun los parti­
culares, den dincto a todos los que lo necesiten y se conviertan
en protectores de todos los que hacen malos negocios, de los
que no saben prever el mañana ; hay una anarquía lamentable
en casi todas las ramas de la instrucción pública, anarquía que
se pretende incubrir o disimular con la construcción de gran­
des y lujosos edificios, que se van convirtiendo así, en una es­
pecie de cuentos del tío de la enseñanza, porque el continente
no mejorará nunca por sí solo la calidad del contenido ; pero
no hay ningún mal, ningún defecto tan grave, como el desor­
den administrativo y financiero, que acumula los déficit, que
obliga a llamar constantemente a las puertas de los banqueros
de otros países, que mantiene deudas flotantes por centenares
de millones, que fomenta el parasitismo y la empleomanía dis­
trayendo miles de hombres útiles de otras ocupaciones más
profícuas, que hace elevar continuamente y sin motivos funda ·
dos, el presupuesto de gastos.
De continuar en la vía seguida hasta ahora, la República
Argentina, no obstante sus riquezas inagotables, estará conde­
nada a pasar de una crisis a otra y a tener una pésima reputa­
ción administrativa y financiera por obra y gracia de sus go­
bernantes. Y tal vez tendrá que ver cómo se levantan poco a
poco las naciones arruinadas de Europa, a lo menos las prin­
cipales, mientras aquí se vivirá en perpetua dependencia finan­
ciera por el funesto sistema, desgraciadamente tan arraigado,
ele pedirlo todo al capital extranjero.
Las finanzas, la administración, la justicia, dan la medida
de la organización y de la marcha de un país, y tienen que vi­
vir y desarrollarse independientemente de la política, como en
los Estados Unidos, Inglaterra, Francia e Italia ; pero aquí su­
cede lo contrario, pues todo se subordina a la política. Y así
son los resultados.-Aniba-1 LATINO.

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•

Las huelgas y el serv1c10 público
Siendo la huelga uno de los medios
más frecuentes empleados por los tra­
bajadores en sus conflictos con el ca­
pital, toda idea que se aporte para dar
solución a estos problemas, debe es­
tudiarse con interés. Consideramos,
pues, de oportunidad el artículo que si­
gue, del escritor Adolfo Posada.

El servicio público
La reciente huelga en el servicio de Correos plantea, como
de palpitante actualidad, el grave y debatido problema de si
los funcionarios públicos -empleados en sentido administra­
tivo estricto- pueden declararse en huelga. ¿ Pueden, se pre­
gunta, los funcionarios públicos acudir a la huelga para con­
seguir por ese medio específico de " acción directa ", el logro de
alguna reivindicación de clase 1 o mejor y más en la entraña
del problema, ¿ es, en términos jurídicos, admisible la huelga
o cesación colectiva del trabajo, en un ' ' servicio público t . .
Esta última fórmula va, digo, más a la entraña del pro­
blema aunque complica sus términos, a la vez que amplía el
horizonte de su consideración. Porque cuando se pregunta
si los funcionarios públicos pueden declararse en huelga y uti­
lizarla como instrumento de reivindicación de clase o medio
de " lucha ", nos imaginamos de modo concreto, los perfiles de ­
finidos del conflicto : un grupo de empleados, un gremio de
funcionarios retribuídos de una administración pública, v. g.,
los de Correos, los telegrafistas, los empleados de Hacienda, los

LAS HUELGAS Y EL SERVICIO PUBLICO

37

maestros, que en lucha con el Gobierno (no con el Estado, bien
entendia-o , que ellos son del Estado, como el Gobierno o el Po .
der público) , dejan caer sus " brazos " -huelga de brazos
caídos- o bien abandonan el trabajo serena o tumultuaria­
mente, con o sin "sabotage ", suspendiendo el servicio y po­
niendo en grave aprieto al Estado -aquí se puede ya hablar
del Estado, como comunidad social que habrá de pagar los
vidrios que se rompan.
En cambio, si nos referimos a la licitud de la huelga en un
servicio público, inmediatamente nos asaltará el apremio de
definir lo que es un " servicio público ", ya que su noción no
puede supeditarse a la concepción, limitada siempre, del funcio­
nario o empleado administrativo que lo presta. En otros tér­
minos, el que un servicio sea público no depende, quizá, de
que los que lo desempeñan sean agentes de una administración
o dependencia pública. Así por ejemplo, el servicio de carga
y descarga en un puerto, el alumbrado y fuerza en una pobla­
ción, las minas de hulla, los transportes en manos de empresas
privadas, concesionarias o no, 1, son menos servicio público que
los de Correos y Telégrafos, o de oficinas de cualquier ramo de
la administración nacional, provincial o municipal Y
Nada, en verdad, más indeciso, indefinido y variable que
la noción concreta del servicio público, y quizá nada ha con­
tribuído tanto a transformar la noción del mismo, como los
· efectos sociales, de trastorno y de perturbación, producidos
por las huelgas en funciones públiGas, no estadificadas u ofi­
cializadas, o sea no atribuídas al poder público, ni organizadas
como dependencias de éste a la manera como lo están v. g. los
Correos y TPlégrafos, los servicios ministeriales, burocráticos,
la enseñanza oficial, la policía, los tribunales, la fuerza arma­
da, etcétera, etcétera. Así superando o rebasando la noción
del puro servicio público administrativo, se propende como
M. Duguit advierte, a elaborar un criterio formal merced al
cual se deberá reconocer que una actividad colectiva puede
dar lugar a la existencia de un servicio público e implicar su
moción cuando la suspensión de la misma aunque sea por bre­
ve tiempo, origina un importante desorden social. Por ejem-

�38

COOPERACION

LAS HUELGAS Y EL SERVICIO PUBLICO

plo : el tráfico ferroviario, el movimiento de un puerto, el alum­
brado de una población, la comunicación postal o telegráfica
o telefónica . . . . Es decir, que el carácter de público de un
servicio no depende tanto del sujeto que lo explote o preste
como de la índole de la necesidad a que atiende, revelada su
importancia, empíricamente, por los trastornos que produce
la suspensión de la actividad que normalmente la satisface.

del trabajo, en todos los países que se dicen cultos . . . Nada
ni nadie puede impedir que la haya. Y es ello tan cierto y el
hecho de la huelga ha alcanzado tan intensa fuerza, tan expan­
sivas manifestaciones, que no obstante la anormalidad que
produce, mejor, no obstante ser la huelga anormalidad por
esencia, y entrañar perturbaciones y violencias, y significar el
rompimiento con el régimen jurídico positivo, las leyes a me­
nudo lo han consagrado como un derecho -nuestra ley de
huelgas- y los poderes públicos han tenido que transigir con
la huelga, incluso en los servicios públicos más necesarios y
cuya interrupción provoca más graves trastornos : quizá por
eso.

¿Sí es lícita la huelga en el servicio del público?
He aquí ahora el problema en toda su amplitud. ¡, Es líci­
to acudir a la huelga, o al paro, en un servicio constítuído en
verdadera función social 1 ¡, Es legítimo el procedimiento de
la acción directa para obtener a la fuerza el logro de una
aspiración o mejora 1 ¿ Se puede reducir el pleito de la re­
lación del trabajo a los términos escuetos o abstractos de la
lucha de clases que encierra la huelga 1
Plantear el tema de la licitud o la legitimidad de la huel­
ga en el servicio público -en las funciones sociales- es algo
así como preguntar si es lícita o legítima la guerra, y de modo
más general el empleo de la violencia para reivindicar dere­
chos, defender intereses, imponer ideales o afirmar dictaduras
o defender monopolios o establecerlos, o bien lograr el reco­
nocimiento de una personalidad nacional o sindical . . . .
En el desanollo racional, lógico, de un ' ' régimen jurí­
dico ", no hay momento para ese género de violencias. La
huelga, como la guerra, como la violencia revolucionaria, son
ante el derecho meros hechos, son aplicaciones de la física en
el mundo ético, son puros medíos en los que se condensan es­
fuerzos humanos, que la mayoría de las veces, cuestan mucho
más que rinden, y cuyo empleo en todo caso sólo puede huma­
namente disculparse cuando es la consecuencia de reacciones
violentas del espíritu de justicia, torpe o cruelmente desatendido, atropellado o escarnecido.
La huelga como hecho es un mal no sé sí necesario, pero
sí por el momento, inevitable : hay huelgas en todos los órdenes

39

L a huelga como hecho

Pero al considerar la huelga en el mundo de los hechos,
su doctrina explicativa se complica al máximum. Ya no es
simplemente un problema de ética aislable, como un caso de
conciencia : ni un pleito pasto de juristas. Para asir la signifi­
cación general de la huelga como manifestación de potencia
ofensiva o defensiva, en las relaciones de servicios es preciso
referirla a la complejísima realidad en que se produce eu el
mundo político y social. Esa realidad, que interpretada por
Jorge Sorel, el teórico de la violencia, le inducía a construir
su famosa y derrumbada doctrina del mito de la huelga gene­
ral, como impulsos del " élan ", proletario acaso nos lleve, me­
jor vista o por haber cambiado baj'◊ el influjo de la tragedia
rusa, a una esencialísima rectificación. Si fuera posible redu..
· cir el mundo social al supuesto dinámico de la lucha de clases,
quizá tuviera razón Sorel, y cuantos defienden la huelga como
mej or entrenamiento del proletariado para una hipotética ba­
talla decisiva. Pero c·o mo el mundo social es algo más que una
· oposición de dos clases -patronos y obreros- como la huelga
se produce en un organismo social trabajado por mil contra­
rias corrientP-s, por ·odios y separaciones, que no descansan en
la oposición de clases, nacionalismos, creencias religiosas, opo­
siciones políticas, luchas de razas, etcétera, etcétera.

�COOPERACION

!;AS HUEI;GAS Y EI; SERVICIO PUBUCO

Y se halla sostenida la unidad suprema del organismo so­
cial, por estímulos de _ solip.aridad y de cooperación que no
coinciden con los que integran las clases de la lucha económica,
cada día resulta más difícil y delicado el empleo de la huelga
como recurso táctico y como método específico de agitación
sucial.
Es bien notorio -y cuando obreros y patronos lo olvidan
pagan caro el olvido- que , la lmelga por formidable que sea,
fracasa, " si " no tiene a su favor el apoyo o la simpatía de la
opinión pública, es decir, si .no se ha justificado ante esa
opinión.
Es esta una enseñanza que confirma a diario la experien­
cia : la cual experiencia ense�a también que la sociedad entera
-junto de intereses de tan vario orden y de personas de tan
distinto carácter- se .apasiona más y más cada día ante los
conflictos de la cesación de trabajo ; de un lado, porque la in­
terdependencia social es cada día más estrecha, y de otro, por­
que cada día es más intensa la solidaridad, lo que hace muy
difícil aislar los pleitos �el trabajo, como pleitos de patronos
y obreros. Todos, tudos sienten más o menos los perjuicios de
una huelga importante por su calidad o extensión.
No hay que decir cómo se acentuarán estas indicaciones
y los fenómenos de ir�adiación obra de las huelgas cuando és­
tas afectan a un servicio público, o función como las comuni­
caciones postales y telegráficas o los transportes ferroviarios.
Las molestias y los perjuicios los siente súbitamente el pú­
blico -el consumidor que es todo el mundo, y que no es ni
patrono ni obrero en el pleito que se ventila. Y súbitamente
reacciona . . . . y sólo acompañará con su apoyo -difícilmente
con su simpatía- a quienes p��voquen la interrupción del ser•
vicio, cuando la injusticia determinante de la reacción huel­
guista mane sangre y mucha . . . . .
La última huelga de Correos aquí sufrida, es un buen caso
típico que viene a confirmar la enseñanza :formulada. La huel­
ga en servicios sociales esen.c iales, o es trámite de revolución
o expresión de malestar notorio, evidente obra de injusticia

cruel y persistente . . . . ese atropello . . . . generador de reaccio­
nes que es torpe, mil veces torpe, provucador . . . .
Como es torpe reprimirlas, desde arriba, con violencias y
aires de venganza. La huelga es el :fenómeno social que pide
en el que lo provoca, como en el que lo sufre, y más que nadie
en el poder público, la máxima serenidad. Porque si la huelga
cae fuera del derechu, es porque el derecho no ha sabido evi­
tarla, porque hay en la vida social un amplio campo de rela­
ciones y de conductas para las cuales no se han encontrado
normas ni cauces jurídicos.
Madrid, septiembre de 1922.

40

Adolfo POSADA.

41

�EL SEXO POSTERGADO

El sexo postergado
El 5 de enero de 1923, fue aprobada
por el Congreso del Estado Libre y
Soberano de San Luis Potosí, una re­
forma al Art. 31 de la Ley Electoral,
p0r la que se concede den:cho de voto a
las mujeres. Tema de actualidad y
acaloradas discusiones en todos los paí­
ses civilizado�, es conceder a las mu­
jeres exactamente los mismos dere­
chos y privilegios de que gozan los
hombres ante la ley. Las mujeres que
indudablemente han obtenido mayo­
res éxitos en este campo, son las de
los Estados Unidos, él.onde son tales
las ventajas, que ocasiones gozan sobre
el sexo contrario, que los mismos hom­
bres empiezan ya a protestar en contra
de varias de las prerrogativas concedi­
das a las mujeres, como podrá verse
por el artículo que hoy publicamos en
las páginas de ésta Revista.

Hace tres cuartos de siglo un pequeño grupo de resueltas
mujeres, dirigidas por Susan Brownell Anthony, comenzó su
campaña para hacer de esta Nación una " verdadera repúbli­
ca ", concediendo " a los hombres sus derechos, y nada más ;
y a las mujeres sus derechos, y nada menos. ' '
El trabajo de estas mujeres y sus igualmente bravas su­
cesoras fue al fin coronado por el éxito.
La general aceptación de las mujeres en la vida pública,
el primero y más importante objetivo de estos nuevos cruza­
dos, fue logrado por métodos que no permiten un exámen ín­
timo. En esto la nueva hembra ciudadano logró una maní-

43

fiesta ventaja sobre el macho. El último debe asumir a cam­
bio de sus derechos de ciudadanía, los deberes militares y otra
clase de obligaciones, mientras su compañera está obligada a
cumplir solamente con deberes de ningún modo desagrada­
bles como compensación al Estado, por las ventajas que la
ciudadanía indudablemente le impone. Desde este punto de
vista, la ciudadanía concedida a la mujer es toda ventaja pa­
ra ella y nada de pérdida.
Desde el punto de vista legal, la mujer había obtenido
victorias esenciales, aun antes de que ella lograra el derecho
de votar. En cuanto a esto, fue más allá del fin que se propu­
so en muchos de los Estados de la Unión. Al exigir sus ' ' de­
rechos y nada menos ' ', al pedir que el hombre fuera despoja­
do de aquellos privilegios que afectaban los de su compañe­
ra, la mujer logró sus derechos y algo más, invadiendo peli­
grosamente, de este modo, los derechos del otro sexo. El ma­
trimonio y el divorcio proporcionan actualmente muchos ejem­
plos de las desigualdades de la ley en cuanto a su aplicación
sobre los sexos.
Por esto debe ser admitido que la ley favorece especial­
mente a la mujer y es decididamente desfavorable para el
hombre.
Bajo las leyes de muchos Estados de la Unión, las respon­
sabilidades de los cónyuges es absolutamen�e desigual, ponien­
do prácticamente todas las dificultades y obligaciones sobre
el hombre, y los beneficios y privilegios en favor de la mujer.
· Cuando un hombre se casa, automáticamente, de acuerdo
con las leyes de casi todos, si no todos, los Estados, acepta los
sacrificios financieros de su .supuesta " mejor mitad", él se
hace responsable de todas sus deudas ( al menos aquellas con­
traídas después del matrimonio ) , y se obliga propia y genero­
samente a contribuir para el sostenimiento de su esposa. Ella,
pol.' su parte, aun en el caso de que fuera espléndidamente do­
tada con todas las mercaderías del mundo, es libre de dar
parte de su dote y de exigir asistencia al mismo tiempo. Y a
pesar de que el hombre pueda encontrarse en situación difí­
cil, la ley siempre la favorece en sus pretensiones.

�COOPERACION

EL SEXO POSTERGADO

Hace algunos años, durante una disertación acerca del
sufragio femenino, en una de las organizaciones sufragistas
de Washington, D. C., con Mrs. Belva A. Lockwood a la cabe­
za, mujer que por algún tiempo fue candidato presidencial y
campeón ' ' de la igualdad de derechos ' ' para las mujeres, y
siendo la oradora principal, le fue hecho observar por uno de
la oposición, que generalmente el hombre quedaba obligado
por la ley para sostener a su esposa, aun en el caso de que ella
estuviera en condiciones de sostenerse desahogadamente ; pe­
ro que la mujer no se halla legalmente obligada a cuidar de
su esposo, así se halle enfermo, mutilado o compelido a pedir
limosna por las calles.
Como una respuesta verdaderamente femenina, la señora
Lockwood contestó que ninguna esposa verdadera sería tan
inhumana para obrar en las condiciones arriba indicadas. Fué
hecho notar que ningún verdadero esposo evade el cumpli­
miento de sus deberes, pero que la ley, no obstante, al resol­
ver entre el hombre y la mujer, impone los deberes sobre el
hombre y deja a la mujer a su conciencia y a la fuerza más o
menos elástica de la opinión pública.
Recientemente, un amigo, ardoroso campeón de conceder
a las mujeres todos los " derechos políticos", se quejaba con­
migo de que su esposa había abandonado el lecho conyugal
y el hogar, y había rentado una casa en una ciudad vecina.
Mi amigo deseaba saber si existía un medio legal que obligara
a su esposa a volver al hogar. Yo le contesté que él podía en­
contrar cierto consuelo, considerando el hecho legal de que
ella era la completa dueña de sí misma, y que, aunque ella
había prestado el solemne juramento durante la ceremonia
del matrimonio, de amar, honrar y obedecer la ley, quedó tam­
bién enteramente libre para cumplir o faltar a tal juramento .
Yo le indiqué que si el zapato hubiera apretado el otro pie, es
decir, que si él hubiera sido el que hubiera abandonado a su
esposa, aun en el caso de que hubiera existido suficiente razón
para tal proceder, la ley lo habría considerado como un cri­
minal, y él habría sido arrestado como si hubiera sido un trai­
dor vulgar, y condenado a prisión, en caso de que se resistiera

a seguir contribuyendo al sostenimiento de su mujer y los
hijos que debe suponerse ella le había dado.
En el problema capital de la propiedad, la ley general­
mente favorece a la mujer y resuelve en contra del hombre .
La propiedad de la mujer, como regla ordinaria, se halla en­
teramente bajo su control y puede disponer de ella tal como
lo desee . En cuanto a la propiedad del hombre, la esposa tie­
ne una igual intervención, y el hombre no puede, legalmente,
disponer de su misma propiedad sin el consentimiento escrito
de su mitad . Esta ley frecuentemente le resulta desfavorable,
como fue indicado en una carta interesante dirigida a '' The
New York Times " hace algunos años y firmada por un · ' Espo­
so Anciano " (Elderly Husband.) La carta, en parte, rezaba :
" En los días actuales, lo que tiene que hacer toda mujer joven,
es seducir a un hombre anciano, dueño de grandes propieda­
des y llevarlo al matrimonio por medio de protestas de afecto
y todas aquellas artes tan bien practicadas por las mujeres, y
más tarde imponerle determinadas exigencias y abandonarlo,
ata11do sus manos para todo aquello que se refiera a sus pro­
piedades.
'' Considerad mi propio caso, por ejemplo : hace años fuí
dueño de grandes propiedades, fuertemente hipotecadas. Un
día mi mujer, con quien yo me había casado apenas hacía un
año, me dijo terminantemente : ' ' deseo que te apresures a
vender esta propiedad y a darme la mitad que me correspon­
de ". Un tanto sorprendido le contesté : " no hay ninguna mi­
tad para usted, sino hasta que yo muera ; sólo entonces puede
usted tenerla toda ". Entonces mi mujer respondió : " Usted
no puede vender esta propiedad ". Y a poco de acuerdo con
su madre, empezó a provocar disgustos por cosas verdadera­
mente frívolas, y repentinamente abandonó mi casa, después
de reiterar su demanda de que hiciera yo la división de mi
propiedad. Permaneció distante de mí, rehusando aun verme,
cuando llamé a la casa donde vivía, negándose a contestar
todas mis cartas y guardando absoluto silencio, confiando se­
guramente en su fuerza sobre mí para obligarme a ceder a sus
demandas . El resultado es que yo no puedo pedir prestado,

44

45

�46

COOPERACION

ni vender, aunque se tratara de mi propia conservación ; las
hipotecas están venciéndose y seguramente perderé todo, so­
lamente por haber sido víctima de las picardías de una mujer
que yo pensé sentía cierta afección por mí. La ley la favore­
ce y nada hará por mí, y solamente por un largo rodeo y des­
pués de grandes gastos, onerosos, ella acaso cedería. ' '
En pocos de los Estados de la Unión tiene el hombre
derecho a intervenir en la dote de su mujer ; generalmente él
no tiene derecho legal para heredar nada de las propiedades
de su esposa, en tanto que ella hereda, a la muerte de su mari­
do y quieras o no quieras, una determinada parte de las pro­
piedades del difunto. Un caso que llamó recientemente mu­
cho la atención, demostrará la injusticia de la ley en cuanto a
todo esto se refiere.
Un amigo, en el distrito de Columbia, logró, después de
rudos trabajos, adquirir algunas propiedades. A continua­
ción hizo lo que hacen muchos maridos enamorados : firmar
los documentos de propiedad en favor de su mujer. Ella. a
poco murió intestada, y la propiedad, según las leyes de Dios,
sino las de los hombres, automáticamente fue a parar en ma­
nos de sus hermanas, con quienes el viudo no tenía ninguna
relación, quedando él de hecho en la miseria.
Otra manifiesta injusticia en contra del hombre y en di­
recio favor de los intereses de la mujer, es la que se refiere a
las pensiones (alimony) , que siguen inmediatamente a los di­
vorcios. Parecería que con el divorcio, las severidades que
impone el matrimonio a los cónyuges, la obligación de una de
las partes para sostener a la otra, cesa inmediatamente. Pero
generalmente el hombre está aún obligado por el total o par­
cial sostenimiento de alguien que ya no tiene ningún derecho
legítimo sobre él. En caso de que él no cumpla con los requi­
sitos legales y no conribuya con la suma que le fue asignada
para el sostenimiento de su parásita rsposa (parasite wom:m ) ,
el esposo es considerado como un traidor ( felon) y condenado
a prisión, sin siquiera el cumplimiento de las formalidades le­
gales. Algunas deudas son condonadas por la ley después de
determinado período. No así las deudas que el mar.ido debe

EL SEXO POSTERGADO

47

a su mujer divorciada, por lo menos en algunos Estados' au,
mentando as1 la deuda cada mes, llegando a ser a veces una
carga ruinosa para el hombre.
Una decisión reciente dada por uno de los Jueces de Wash­
ington (D. C. ) , hace que las mujeres prefieran el sistema de
la pensión. Dice así :
' ' El pago de la pensión ( alimony) es una reclamación pre­
ferida sobre cualquiera otra cosa. Cuando a un marido se le
ordena el pago de la pensión, debe tomar su medicina y pagar
o ir a la cárcel por desobedecer las disposiciones del Juzgado.
Mejor es descuidar cualquiera otra obligación y esperar sus
consecuencias, cualesquiera que ellas sean, que correr el peli­
gro ,de ser enviado a la cárcel por desobediencia. "
El " Washington Post ", de 13 de septiembre de 1920, co-·
mentaba así en un editorial esta extraordinaria. decisión :
' ' En otras épocas fue costumbre en muchos Estados de la
Unión para los antiguos maridos, evitar el pago de las pensio­
nes, valiéndose de diferentes pretextos. Algunos argumenta­
ban la insuficiencia de sus entradas ; otros argumentaban que
sus antiguas esposas podían muy bien ganar su vida y que no
necesitaban, por lo mismo, de la pensión, y aun hubo algunos
otros que huyeron para evitar el cumplimiento de los decretos
del juzgado.
" Pero si el criterio del juez Goulc1 fuera generalmente
aceptado, un decreto de pensión se transformaría en un rico fi­
lón, en un bono del Gobierno, algo más, de hecho, que uno de los
actuales bonos de la Libertad, puesto que no estaría sujeto a
ningún descuento. Constituiría un derecho de retención so­
bre todas las ganancias y recursos del antiguo marido, y él
podría verse obligado a usar zapatos remendados o a comer
en fondas modestas, pero la pensión debería ser pagada a su
tiempo.
" La general adopción de este criterio puede disminuir el
deseo del divorcio por cuanto a los hombres se refiere, y esti­
mularlo, al contrario, entre las mujeres. Con la perspectiva
de un cheque mensual, muchísimas mujeres no se sentirán muy

]

�COOPERACION

EL SEXO POSTERGADO

inclinadas a sobrellevar las cargas que de otro modo tendrían
que soportar en silencio. ' '
En New York, la divorciada, vuestra verdadera " mujer
parásito ' ' ha tiranizado por largo tiempo al hombre que cons­
cientemente se ha negado a contribuir al sostenimiento de
ella. Algunos hombres han llevado sus objeciones hasta el
punto de aceptar voluntariamente el reino del martirio por
esta causa de justicia, formando como una afirmación de prin­
cipio, ' ' The Alimony Club ' ', integrado por todos aquellos es­
posos presos por haber violado las resoluciones del juzgado.
Por algún tiempo prevalecieron ciertas limitaciones en
cuanto a los casos de pensión (alimony cases) en el Estado
Imperio, siendo posible entonces para el hombre librarse a
veces de tan injustas obligaciones, ausentándose del Estado
por determinado número de años. Ultimamente, según los
informes que tenemos, la ley ha sido modificada, y la resolu­
ción pende sobre la cabeza del hombre como una verdadera
espada de Damocles, para todos los días de su vida. Ahora
culpable de esto que s•ería un desprecio a las disposiciones del
juzgado, se halla equiparado con los más grandes criminales,
y corre el peligro de acabár su vida en la celda obscura de una
cárcel por su horrendo crimen, a menos que el Juez o la mujer
se suavicen.
Algunos miembros del sexo femenino no satisfechos con
la ley tal como está, serían capaces de evitar que les fuera
hecha efectiva la pensión, con el fin de hacer que el hombre
fuera aprehendido y extraditado con los asesinos, los ladro­
nes y otra clase de criminales.
Brevemente definida, la ciudadanía significa algo más pa­
ra el hombre que para la mujer.
El h(!mbre a cambio de los privilegios de votar y ser vo­
tado para poder ocupar puestos públicos, y de la protección
que le concede el Estado (y que a menudo no alcanza ) , es obli­
gado a soportar cargas gravosas, y se obliga él mismo a ena­
jenar su bienestar y su vida, si fuere necesario, para que el
Estado pueda vivir.

El hombre está obligado a integrar los jurados populares,
a 11cudir a todas las llamadas del Estado, y a abandonar mu­
chas veces sus intereses personales, por los intereses públicos.
Cada hombre, en cuanto se le exija, debe prestar auxilio a la
policía y a algunos otros empleados públicos para que éstos
den buen cumplimiento a sus deberes. En la hora terrible de la
guerra, está obligado a defender la bandera, aunque esto no
esté de acuerdo con su criterio. Y es condenado, en caso de
rehusarse. Durante la Gran Guerra, 24.234,021 hombres en
edad de servicio ( de 18 a 45) fueron obligados a registrarse ;
y 2.810,296 fueron seleccionados para el servicio y agregados
a los dos millones y fracción que voluntariamente se habían
alistado al estallar la contienda, o bien que ya estaban en ser­
vicio en el ejército. Y aquellos hombres que 110 fueron· lla­
mados a la defensa de la bandera, fueron terminantemente
notificados que debían " trabajar o luchar", y trabajar pre­
cisamente en lo que el Estado había decretado industrias ca­
pitales ( essential industries) .
A la mujer, l a ciudadanía l e aporta, con todos los dere­
chos que le concede (y con la especial protección por razón
de su sexo) , el privilegio del voto, el de ser designada o elegida
para puestos de honor o de preferencia. Prácticamente nin­
gunas obligaciones, deberes ni cargas está obligado a sopor­
tar el sexo femenino a cambio de los privilegios que de modo
tan gracioso acepta. Ordinariamente no se le llama para los
servicios públicos. Y en la hora de peligro para la nación,
todos sus servicios son completamente voluntarios. Durante
la última guerra, muchas mujeres escogieron trabajos públi­
eos, trabajos generalmente agradables, en donde se les paga­
ba un salario mayor que jamás habían disfrutado, y que mu­
chas de ellas no soñaron nunca disfrutar. Aunque algunas reem­
plazaron " patrióticamente " a los hombres, en las industrias,
para que ellos pudieran ir al " frente ", cuando volvió el hé­
roe, la mujer fue materialmente rogada para seguir en el
puesto que desempeñó durante la guerra.
De los hechos anteriormente asentados, muy claros pa1·a
quienes no sean ciegos, es evidente que en la actualidad no

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49

4

�50

COOPEltACION

EL SEXO POSTERGADO

tenemos nada que siquiera ofrezca un parecido de justicia
entre hombres y mujeres, y que la balanza de la ley siempre
se inclina en dirección del " sexo débil ", como fueron desig11adas las mujeres antes de su emancipación.
Pero ha llegado el tiempo de cambiar. Con la incorpora­
ción de la enmienda 19a. (Nineteenth Anthony Amendment)
a la Carta Fundamental de la Nación, debe haber una nueva
alineación de los sexos, un reajuste de las relaciones entre
hombres y mujeres. Los hombres, por siglos y siglos, se han
estado torturando voluntariamente por el interés y beneficio
del llamado sexo débil. En tanto que las mujeres estuvieron
más o menos contentas, reconociendo algunas desigualdades
eausadas por cierto grado de dependencia respecto del sexo
fuerte, los hombres voluntariamente aceptaron lo que hoy
estiman cargas injustas.
Pero ha habido un cambio decisivo provocado por las mu­
jeres en los últimos años, y los hombres ahora comienzan a
sentir que leyes injustas y desiguales deben ser borradas de
los libros de legislación, y que la mujer debe ser obligada a
admitir (si las protestas de la mujer en contra de la desigual­
dad son todas sinceras) las ventajas injustas de que actual­
mente goza sobre el hombre.
Es evidente que las mujeres no pueden ser iguales y des­
iguales al mismo tiempo ; que ellas no pueden, lógica y justa­
mente, gozar de independencia, y al mismo tiempo gozar de
privilegios solamente debidos a quienes dependen de otro.
En respuesta a una comunicación dirigida a ' ' The Wornan
Citizen ' ', en la cual fue hecha la petición de que si las muje­
res insistían sobre igualdades políticas, ellas debían aceptar,
para ser consistentes, igualdades legales, Rose Young, Direc­
tora responsable, escribió en su publicación, el 29 de diciem­
bre de 1917 :
" No puede haber ningún argumento entre nosotros acer­
ca de distinciones legislativas en favor de las mujeres. El
favoritismo de un sexo a expensas del otro, no produce más
ventajas en economía que en política, y el Qbjetivo de los es-

íuerzos en favor del sufragio es evitar todas estas desigual­
dades injustas en cuanto sea posible.
' ' Aunque es verdad que hay manifiestas distinciones en
contra de las mujeres en las mismas proporciones que usted
hace notar como contrarias a los hombres, no es menos verdad
que cualquier distinción contraria a los hombres para favo­
recer a las mujeres, acabaría por ser perjudicial a hombres y
mujeres. Y o creo que la mayor parte de las mujeres compren­
den esto o rápidamente lo están comprendiendo. Casi toda la
legislación, con distinciones perjudiciales a los hombres, debe
ser atribuída, sea a un esfuerzo no bien madurado para borrar
las incapacidades políticas impuestas a la mujer y bajo las
cuales ella ha trabajado, o bien al hecho de que la sociedad se
halle inclinada a considerar ciertas distinciones legislativas en
favor de las mujeres como una necesaria salvaguardia en favor
&lt;le los intereses de ellas mismas. ' '
Si la última parte del pensamiento de nuestra lógica y
justa amiga se hiciera verdad, resolvería todas las reclama­
ciones femeninas. Si deben hacerse concesiones especiales por
razón de sexo, esto demuestra que las reclamaciones sobre la
igualdad sostenidas por ciertos tipos de mujeres, de ningún
modo son válidas.
Si, por otra parte, esta " legislación " contraria a los in­
tereses de los hombres, " debe ser atribuída a un esfuerzo
no bien madurado para borrar las incapacidades políticas ba­
jo las cuales trabaja la mujer ", la remoción de tales incapa­
cidades traería consigo las modificaciones inmediatas de la
legislación establecida especialmente para las mujeres.
Nuestra lógica amiga, en el último párrafo de su misma
comunicación, se adelanta más de lo que nosotros nos aventu­
ramos en lo que respecta a la igualdad cuando declara :
" Yo misma estoy absolutamente de acuerdo con la suges­
tión de usted en cuanto a que las mujeres deben renunciar
voluntariamente a todos aquellos privilegios que gocen a ex­
pensas del hombre. Las mujeres que no renuncien volunta­
riamente a tales privilegios, no anhelan de corazón el bienes­
tar de la raza, pues ninguno de los sexos puede gozar cualquier

51

�52

COúPERACION

EL SEXO POSTERGADO

clase de beneficios a expensas de alguno de ellos, si no es con
resultados desventajosos para la raza. Hombres y mujeres
que se sientan verdaderamente demócratas, están intentando
hoy día colocar a ambos sexos sobre el mismo plano, de modo
que puedan cumplir sus funciones libremente, sin que ningu­
no de ellos ejerza presión sobre el otro. ' '
Las relaciones matrimoniales a causa de los cambios ha­
bidos últimamente en la sociedad humana, deben sufrir un re­
ajuste. Es tiempo de procurar una relación mutua y efectiva de
intereses en el matrimonio, una justa y equitativa copartici­
pación, en vez de esos arreglos unilaterales, que tanto critica­
mos hoy día.
El hombre, por supuesto, en el nuevo y esperado orden
de cosas, debe ser el jefe, cuando no el único responsable del
sostenimiento del hogar ; la mujer, por su parte, debe estar
dispuesta a soportar las cargas del hogar en caso de que el
hombre, por causa legítimamente injustificada, quede incapa­
citado para hacerlo.
La propiedad debía ser reconocida en común, y la mujer,
tanto como el hombre, actualmente debería ser obligada a bus­
car el consentimiento de su marido antes de disponer de sus
propiedades. Al hombre le deben ser dados ciertos derechos
de herencia respecto de las propiedades de su mujer, tanto
como la esposa los tiene hoy en cuanto a las propiedades de
su marido.
La mujer, com.o el hombre, debería ser condenada por
abandono de hogar, o el hombre dispensado en gran! parte de
las penas que hoy se le imponen.
La pensión concedida y la pena impuesta al hombre por
rehusarse al cumplimiento de una injusta disposición de juz­
gado, no tiene lugar en un pueblo civilizado en el cual el hom­
bre y la mujer se supone son iguales ante la ley. La inteligen­
te editora de " The Woman Citizen ", gentilmente ( gracefully)
llega también a esta conclusión, como podrá verse por su si­
guiente declaración :
" La pensión, yo lo considero así, da lugar a las más grau­
des burlas de la justicia, como puede ser demostrado en todas

nuestras instituciones sociales, y estoy convencida de que la
mujer que no pueda ser descalificada políticamente ni explo­
tada en la industria, será fácilmente educada en un orgullo
de independencia económica, cual no puede conocer hoy bajo
las actuales limitaciones políticas y sociales. ' '
De todos modos, es de espera.rse que las mujeres no se sen­
tirán satisfechas con una victoria egoísta, y que ellas justifi­
c arán con sus hechos las afirmaciones hechas antes de sus cam­
pañas, cuando afirmaban que la emancipación de la mujer es
uno de los pasos más grandes en el progreso de la raza.

Versión del inglés por

Gabino A. PALMA.

Samuel SALOMAN.

53

�LA FORMACION SOCIAL DE MEXICO

La formación social de México
Cuando la Conquista, los indios pagaron un tributo de
sangre y de heroísmo que los dignificó, después de la afemi­
nada actitud de Moctezuma II. Terminada la lucha ' ambas
razas, española y azteca, dieron origen a una nueva nación
mexicana que se fue consolidando, poco a poco, en los siglos
de dominación. Ha pasado el tiempo de considerar, sañuda­
mente, aquellos sucesos que son de nuestros legítimos orígenes.
Es tan ilógico pretender un rancio nacionalismo sobre la base
de aversión a los españoles, como sería en los ingleses el rene­
gar de la sangre normanda, en los franceses de la herencia
latina, o en los españoles de la herencia gótica. Vencedores
y vencidos cumplieron con las circunstancias, con su idiosin­
crasia étnica y con fenómenos sociales ajenos a toda previsión ;
los excesos de los conquistadores no llegan a empañar el brillo
de su esfuerzo ni la importancia de su obra.
La conquista fué, indudablemente, el más trascendental de
los sucesos históricos mexicanos. Transformó la sociedad las
costumbres, la economía y la raza de Anáhuac. Mucho se ha
escrito en pro y en contra de la conducta y de los hechos de
los españoles ; pero quien esté conforme con que México perte­
nezca a los pueblos de civilización moderna, mediterránea,
tiene que aceptar como un inmenso beneficio aquel suceso san­
griento. Las codicias, los desmanes, la ambición de Cortés y
de sus compañeros, sólo son accidentes poco importantes en
el gran hecho histórico de la transformación mexicana. Si se
ahonda en la historia de cualquier país, se encontra;á que la
ambición y la violencia fueron móviles en apoyo de las accio-

55

nes más célebres, y aun de las más útiles ; la pureza de Guzmán
el Bueno y de otros de su mismo temple moral, es, por desgra­
cia, lo desusado.
Hubiera sido tipo ideal, para la transformación mexicana,
una lenta penetración de la cultura europea por la persua­
ción, por la evolución natural del contacto entre dos civiliza­
ciones, y, en general, por medios tan humanos y tan suaves
que evitaran la catástrofe de Tenochtitlán y conservaran las
carecterísticas selectas, los monumentos y la historia de los
indios vencidos. Pero ni a la naturaleza humana, ni a la época
en que ocurrieron aquellos sucesos (y tal vez ni a la actual) ,
se puede pedir tan grande lenidad, acusadora de una cultura
serena y superior. Todas las reformas sociales y políticas se
han verificado con hierro y con sangre ; sería ocioso y prolijo
corroborar con ejemplos abundantes esta afirmación.
Hay algunos hechos más en descargo de uuestros antepa­
sados españoles : los indios ya no eran razas superiores y de
tolerables costumbres ; combatían diariamente, muchas veces
por el solo gusto de la guerra y para acaparar prisioneros que
sacrificaban en las aras de su fanatismo. Sobre lo que hoy es
el territorio de la República Mexicana, convivían innumerables
pueblos que se odiaban mortalmente ; la decadencia que se
iniciaba con la corrupción de los mexicanos, permite asegurar
que jamás las razas indias hubieran consumado unidad vigo­
rosa ; estaban dominados por el espíritu de tribu, por el loca­
lismo del cacicazgo, que todavía se observa en los elementos
aborígenes subsistentes en Oaxaca, en Sonora y en otros luga­
res. La superioridad española quedó ampliamente comproba­
da con la fundación y organización de la extensa Nueva Es­
paña, verdadero principio de la actual nación mexicana.
El Derecho Internacional no podrá jamás justificar el
despojo consumado por los españoles, ni menos la rapacidad
que ejercitaron privando a los indios de sus bienes personales ;
fue eso mucho más atrasado y duro de lo que permitían los
usos reinantes en Europa. Estaba ya proscrita la antigua
oonquista asiática y proconsular que convertía en amos a los
Yencedores.

1

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COOPERACION

LA FORMACION SOCIAL DE MEXICO

Sería interminable seguir mirando las atenuaciones en fa­
vor de los españoles, o acumular cargos ciertos en su contra.
La anterior exposición parece bastante para deducir un jui­
cio general y fundado : los españoles merecen considerarse
como antecesores nuestros, en la misma escala que los indíge­
nas ; sus costumbres y su idioma son de nuestra herencia, y
sus faltas pertenecen a nuestra historia. De las razas indiati
nos quedan también cualidades y defectos. Con ambas co­
rrientes se ha formado la nación mexicana.
Ilernán Cortés se ocupó en edificar la capital de la Colo­
nia en el mismo sitio que o_cupara la destruída Tenochtitlán :
atendió más el motivo histórico-sentimental de levantar una
ciudad española que substituyera a la de los aztecas, que a loe
claros inconvenientes de fincar, conforme a la nueva civiliza­
ción, sobre aquella agrupación de islotes lacustres. Se inició
el trazo y se echaron los cimientos ; lo:; mdios trabajaron sin
remuneración y sin descanso en demoler los monumentos dt
su civilización, para construir los templos, los palacios y hasta
las habitaciones de los conquistadores. Las enormes escultu­
ras aztecas, los monolitos decorados con profusos bajos y altol!I
relieves, como la Piedra del Sol, sirvieron de cimientos y dt
soportes a los muros de los nuevos edificios ; hay en nuestro
Museo Nacional una serpiente emplumada, tallada en granito,
que fue convertida en pila de agua bendita para el servicio de
los ritos· triunfantes.
Pero la trascendencia de estos cambios, sobre lo que fuera
el asiento del poderío azteca, no guarda comparación con la
obra de repartición verificada en los campos : las tierras de los
indios fueron dadas a los capitanes, a los oficiales y a los sol­
dados más distinguidos, ya con el título de " encomiendas ",
ya de propiedades ; los indígenas, distribuídos como vasallol!I
al servicio de los nuevos señores ; se estableció una corriente
de inmigración española, principalmente masculina, que ase­
guró la conquista y apocó todo intento de independencia entre
los aborígenes.
El espíritu enérgico y la iniciativa individual, carecterí11ticas de los españoles, los convirtieron en fáciles sucesores de

l os caciques. Solamente algunos vástagos de sangre real in­
dia ingresaran o la elevada categoría que significaba el título
ele hispano. La formidable actividad de los Nuño de Guzmán,
de los Alvarado, Alvarez Chico, Avalos, Rangel, Olid y San
doval, llevó la conquista, no sólo a las tierras de la Anáhuac,
8ino aun a regiones remotas y antes desconocidas. El propio
Cortés alcanzó, por el Norte, hasta las Californias y por el Sur
l!asta Honduras, uniendo los títulos de descubridor y de con­
quistador. Por todas partes fue el sistema donar tierras a los
�encedores, y cantidades de vasallos, despojando a los indios
de su autonomía y de sus bienes particulares ; a la primitiva
codicia por el oro siguieron las más duras de la tierra y de los
..-a allos. A Cortés le tocó, con el sólo Marquesado del Valle
de Oaxaca, una dotación de 23,000 vasallos, que no le satisfizo
porque alegaba que debían extenderse sus derechos hasta
�,000 familias.
Nuño de Guzmán asoló las regiones del Pacífico, con una
crueldad que al fin hubo de ser castigada. Alvarado es tan
conocido por su arrojo y su gallardía militar, como por la lar­
ga historia de sus rapacidades sangrientas. Los misionero&amp;
acerdotes católicos encargados de difundir sus ideas religio­
Ms entre los indios idólatras, alzaban contra los aventureros
�anas protestas ; fue muy poco lo que consiguieron en la reali­
dad, aunque sí hicieron que la Corona formulara órdenes tan
lrnmanas como inútiles en favor de los vencidos.
El cruzamiento de las razas, la efusión de sangre que si­
gue naturalmente a las grandes invasiones, se verificó entre
el aventurero y las indias consideradas corno buena presa de
guerra ; los hijos de estas uniones casuales, y muchas veces
fugaces, se llamaron meztizos ; por carácter de origen, por edu­
carse éntre los indios va::;allos, esos vástagos estaban más cerca
ele la maternidad indígena que de la paternidad española. Los
hijos de padres europeos, sin mezcla de raza, formaron la clase
llamada criolla, rnuy inferior en número a la de los mestizos,
pero superior en posición social. Más tarde, negros esclavos,
importados, que se cruzaban con las indias, llegaron a consti­
tuir un pequeño grupo étnico de " mulatos ". Los indígenas

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�COOPERACION

LA FORMACION SOCIAL DE l\IEXICO

formaban la última, y, aunque la más numerosa, la más débil
de aquellas castas sociales.
Con todos los fenómenos de formación fracasó la labor
moral de los misioneros en pro de una igualdad cristiana ; e·,
además, muy discutible la civilización que otorgaba a los in­
dios el celo de los misioneros. El doctor Mora dice que se pro­
curó hacerlos cristianos sin darles lugar de hombres, con lo que
se consiguió que no llegaran a ser ni una ni otra cosa. También
es razón contra la utilidad redentora de las misiones aunque
ajena a ellas,que en los conglomerados sociales es vano predi­
car la igualdad moral sin el _ equilibrio económico y la reden­
ción política.
No sólo el hierro de los vencedores cayó sobre las tristes
razas de los indios : también las enfermedades se cebaron en
los humanos rebaños ; en 1545, una epidemia causó la muerte
de 800,000 indios, y en 1576 el matlázahuatl, enfermedad que
atacaba casi exclusivamente a los indígenas, hizo dos millones
de víctimas. En el siglo XVIII se repitió la mortífera epide­
mia. Cuando las carestías frecuentes, los indios padecían en
mucho mayor grado que las demás clases, porque sus medios
pecuniarios les vedaban absolutamente adquirir el maíz, su
único alimento, a precios tan elevados como el de $60.00 por
carga que llegó a valer en 1747. Con estas mermas en número
y en energía, los indios fueron perdiendo mucho de su carácter,
cediendo completamente al influjo de criollos y de mestizos.
Esa raza antigua ha llegado a ser, bajo el punto de vista de la
eficiencia política y guerrera, un mero factor sentimental.
Los únicos indios que conservan energía propia son : o las tri­
bus bárbaras que se mantienen lejos de las conquistas, o los
indios que se han asimilado a la civilización y a las costum­
bres europeas, como don Benito Juárez. Pero el indib ¡,uro,
el indio de la Mesa Central, ejerce escasísima influencia en 1�
resolución de los problemas nacionales ; en nuestras luchas no
ha pasado, jamás, de ser propagado como motivo falso y uti­
lizado como miserable carne de cañón. En la paz es el paria
como su hermano de la Península Indostánica.

En el desarrollo de la Colonia, el clero llegó a ser una de
las mayores dificultades por el incremento inmoderado que
tomó la clase sacerdotal : aparte de las constantes dificultades
que los obispos suscitaban contra los virreyes en su afán por
inmiscuirse en las cosas del Estado, los que debieron ser conti­
nuadores de los misioneros, se transformaron poco a poco en
una aristocracia religiosa, y en una casta superprivilegiada.
A pesar del fanatismo reinante en la Nueva España, donde la
religión era norma de casi todos los actos, el año de 1644, el
Ayuntamient:l de México pidió a Felipe IV que ya no se fun­
dasen más conventos de monjas y de frailes, por ser ya tantos,
que guardaban desproporción con el número de habitantes de
la ciudad, a la vez que amenazaban consolidar en su poder
toda la propiedad territorial ; pues las fincas que poseían los
conventos y los capitales impuestos sobre la propiedad raíz,
importaban la mitad del valor de toda la propiedad del país.
A la vez pidió que mandase también a los obispos que ya no
se ordenasen nuevos sacerdotes, por haber más de 6,000 sin
ocupación ninguna, y que se disminuyese el número de las
:fiestas de los santos, porque no había semana en que no hu­
biera uno o dos días feriados, con lo que se acrecentaba la
ociosidad. ' '
Casi todos los sucesos que conmovieron el Gobierno de la
�ueva España, se originaron en las controversias eclesiásticas,
ya entre el virrey con algún obispo, o entre las mismas autori­
dades sacerdotales, por sus fueros, privilegios y jurisdicciones.
La vida de la sociedad mexicana de entonces, giraba en torno
de la Casa parroquial, en los pueblos pequeños, o de los gran­
des conventos y las antesalas episcopales dentro de las ciuda­
des. La autoridad y el poderío del clero eran casi ilimitado.
por el doble motivo de sus riquezas y del fanatismo reinante.
La Inquisición, autoridad especial para juzgar, penalmente,
los delitos contra la fe católica, era mucho más temible que
los tribunales comunes. Los autos de fe, o ceremonias públi­
cas para quemar a los herejes, remachaban la cadena eclesiás­
tica con un eslabón de terror ; la lectura de los procesos inqui ­
sitoriales da una impresión sombría y medrosa, aun después

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�61

COOPERACION

LA FORJ14ACION SOCIAL DE MEXICO

de tanto tiempo. Todas las :fuerzas que puede señalar la psi­
cología social, estaban en las manos del clero. La famosa
transformación que en los indios operaba la religión, predica­
da como la más alta presea de la civilización nueva, :fue sólo
nominal ; porque para el aburígen había yugo y tributos
eclesiásticos, y un cambio aparente de credo : imágenes en ve:.:
de íd.olos. Los preceptos de la moral evangélica nunca fueron
aplicados en su espíritu de igualdad, y la religión se usaba
como un medio para afirmar a los dominadores ; algún obispo
llegó a decir que servir a Dios era obedecer al rey y a los es­
pañoles.
Según confesión de Lúcas Alamán, nada sospechoso de
anticlericalismo, los bienes que a principios del siglo pasado
poseía el clero seglar o regular, formaban la mitad de la ri­
queza pública. A más de esto, los obispados cobraban el tri­
buto de diezmos, o sea un diez por ciento sobre cosechas y ren­
dimientos. Las parroquias eran ópimos centros de ingresos
por los llamados derechos paroquiales. Con estos aditamento�
no parece exagerado calcular en un setenta y cinco por ciento
de la total producción de la Nueva España lo que pasaba por
manos del clero, cuando llegó la época de la Independencia.
Para mayor abundamiento, el sacerdocio gozaba de tribu ­
nales especiales, de fuero personal, de un carácter oficial y
partícipe en los negocios del Estado. Si se hace hincapié en
todos estos hechos, no es por ranciu jacobinismo, sino por obli­
gación de poner en claro que la Guerra de Reforma, sufrida
por el México independiente, no tuvo el carácter de vana re­
yerta intestina, sino que fue un efecto social, un esfuérzo na­
cional contra el viejo abuso y contra la preponderancia de las
autoridades eclesiásticas. Generalmente se juzga que las re­
voluciones mexicanas han sido originadas en un carácter tur­
bulento y enemigo del orden, en esto se padece verdadera in­
comprensión moral. Muchos, los más grandes de nuestros mo­
vimientos de guerra intestina, tienen orígenes sociales muy
marcados en el esfuerzo contra todos los vicios desarrollados
en una época de formación, que por colonial y por sujeta, fue

impropia para formar un Estado con las características moder­
nas de instituciones justas y liberales.
No obstante el vicio social que la preponderancia del clero
significó en la estructura mexicana ; no obstante su inconve­
niencia de corporación extraña al Estado, y tan fuerte como
éste, es digno reconocerse que el cristianismo, tuvo ventajas
de humanidad sobre las viejas religiones sanguinarias, sin ilus­
trar ni redimir a los indígenas. La conquista por la prédica
y con la cruz penetró más suave y efectivamente que la de la
espada y el trabuco. Misioneros como el padre Las Casas,
defensor de los indios, son la antítesis dulce y humana de don
Pedro de Alvarado y de don Nuño de Guzmán. Los indios reR•
petaron y amaron a muchos de los clérigos que los protegían
contra la dureza de los aventureros. Posiblemente la influen­
cia eclesiástica, insoportable en el siglo actual, fue benéfica
en los primeros tiempos coloniales ; por ella vivían también mu­
chas instituciones de enseñanza, y se sostenían muchos asilos
de caridad.
La administración española no tuvo gran cosa que hacer
para la formación nacional de la Nueva España ; la conocida
energía individual y municipal de los peninsulares, fue crean­
do ciudades, villas y poblaciones. Las reales cédulas no hacían
más que reconocer hechos consumados, cuando decretaban el
carácter de las nuevas agrupaciones. Los conquistadores tra­
jeron a México su agricultura : los animales domésticos, des­
conocidos por los indios, aportaron inmensos beneficios ; el
indio de carga, ta.m.eme, fue reemplazado por el asno y por la
mula. Las actividades tomaron nuevos rumbos : innumerables
atajos y caminos, hormigueantes de recuas y de arrieros, con­
tribuyeron a la unidad del país, facilitando el intercambio
c'Omercial ; se levantaron hospederías a la orilla de los caminos,
con los nombres de mesones, ventas y posadas. La ganadería
prosperó de tal manera, que la Nueva España llegó a ser, en
ese ramo, uno de los países más abundantes del mundo.
Pero la distribución de la propiedad rural, con motivo de
las donaciones a los conquistadores, de las encomien�as y de
las grandes concesiones al inmi grante europeo, fue fatalmente

60

�COOPERACION

LA FORMACION SOCIAL DE MEXICO

opresiva y latifundista, y el cultivo anticuado y deficiente.
Los aventureros, que llegaban sin capital, lo suplían con la
explotación del indio inerme y prácticamente esclavo. .Los
hacendados eran tan p oderosos, que podían con sus sirvientes
formar un verdadero ejército y comparar la extensión de sus
tierras con las de los Estados menores europeos. Quienes ad­
ministraban esas grandes fincas, como dueños o como geren­
tes, recibían el tratamiento de " amos " y cumplían tanto con
una misión de dirección explotadora, como con una forma po­
lítica de verdadero caciquismo ; esto dió a la Colonia cierto
tinte feudal, creando una espe?ie de aristocracia campesina
ignorante y despótica casi siempre. Para contener a los sir­
vientes en una absoluta obediencia, se usaba del sable, del cepo
y del látigo. La importación de negros, considerados como
animales más resistentes para los trabajos, que el indio, dió
origen a la casta de mulatos, esclavos en su inmensa mayoría.
Los salarios eran insignificantes o nulos. Con esta formación
social resultaban inútiles las disposiciones del rey en favor
de los indios ; las famosas leyes los colocaban siempre en un
plano social distinto al de los blancos, y contribuían irreme­
diablemente, a marear la diferencia de castas.
El gobierno de los virreyes y de las autoridades colonia­
les que le eran anexas, jamás llegó a considerar posible, ni
conveniente, orientar las capacidades de la Colonia en el sen­
tido de ejercer derechos cívicos ni menos nacionales. Se con­
sideró la Nueva España como un campo vasto y rico que Dios
otorgara, ¡ señalada merced ! a los monarcas españoles y a sus
súbditos. Los mejores gobernantes virreynales fueron los que
pudieron realizar la inmensa explotación, sin lesionar, direc­
tamente, prácticas humanitarias y procurando mejoras mate­
riales. Hubo un verdadero radicalismo para juzgar como eter­
na, por hecho y por derecho, la sujeción del país conquistado.
Una cuidadosa selección excluía a los indios, a los mestizos y
a los mulatos, de todos los cargos que significaban autoridad,
Y, a los criollos, de los que fueran importantes. Con esto se
incapacitó a los mexicanos para desempeñar siquiera una ad­
ministración secundaria. Desde España venían virreyes, obis-

pos, oidores, dignatarios importantes, jefes para el Ejército y
directores para las grandes empresas. Los criollos, por des­
confianza que inspiraba su asimilación mexicana, apenas al­
canzaban los empleos secundarios, aunque siempre se les daba
algún acceso entre la casta dominadora. Los mestizos forma­
ban la clase media inferior, y el proletariado más vigoroso y
mPnos maltratado ; eran arrieros, capataces, vaqueros, opera­
rios y sacristanes. Los indios no tenían, en lo general, más
lugar que el de ' ' p eones ' ' en los campos, cargadores en las
minas, y por lo regular las más ínfimas funciones. El arzo­
bü,po Núñez de Haro decía que a los sacerdotes criollos debían
dárseles puestos inferiores para tenerlos sumisos, y el virrey
Branciforte era partidario de que no se diera a los indios más
instrucción que el catecismo de los mandatos eclesiásticos.
De todos esos elementos administrativos, económicos y
sociales, llegó a surgir una Nueva España considerablemente
rica, aunque con una distribución de esa riqueza completa­
mente inadaptada a la justicia y a la conveniencia. La mitad
de las rentas públicas, o sea de 7 a 10 millones de duros anua­
les, eran sacados en provecho de la Metrópoli. Pero esto no era
el mal más grave, sino el de la distribución interior de la pro­
piedad y de sus productos ; la Independencia bastó para co­
rregir la explotación metropolitana, pero dejó casi intactos
los demás problemas. El clero, los españoles y los criollos
acomodados eran todopoderosos, en la escala que hemos seña­
lado. Don Lucas Alamán acepta el hecho de la absoluta pre­
ponderancia de los españoles, únicos dueños de los altos em­
pleos, monopolizadores del comercio, aunque calificándolo de
justo y debido a la laboriosidad peninsular. Don Lorenzo de
Zavala, en su obra sobre la revolución de México, y con él mu­
chos historiadores, acusa rudamente a los españoles y al Go­
bierno Colonial como explotadores cínicos y sólo preocupados
por el propio medro y por educar a sus descendientes criollos
bajo el yugo de dos fanatismos : el del papa y el del rey.
En la Nueva España la población puede considerarse, a
principios del siglo XIX y según cálculos equitativos, en seis

62

63

�64

COOPERACION

millones de habitantes distribuídos de esta manera, según las
diversas castas : (Alamán. )
Españoles . .
Criollos . . . . . . .
Mestizos y mulatos .
Indios . . .

70,000
1.130,000
2.400,000
2.400,000

La riqueza pública era, como hemos dicho, considerable,
y las rentas fiscales ascendían, en 1809, a catorce millones y
medio de duros, en números redondos, y los gastos a poco más
de seis millones, lo que arroja un superávit de más de ocho
millones invertidos en remesas a la Metrópoli o a sus demás
dependencias. Se acuñaban cerca de treinta millonos anua­
les. La minería y la agricultura rendían elrededor de veinti­
cuatro millones cada una. La industria no era muy cuantiosa,
por el proteccionismo declarado en favor de la peninsular es­
pañola, y por la falta de población consumidora. En 1802 el
comercio de exportación y ele importación por la Aduana de
Veracruz, ascendió a cerca de sesenta millones de duTos. (Esa
Aduana era la más importante de la Colonia.) Atendiendo a la
situación y al mercado mundiales de entonces, puede asegu­
rarse materialmente próspera la situación de la Nueva Espa ­
ña. Pero la injusta distribución de esa riqueza la volvía inútil
para la masa social mexicana y hasta casi nociva.
Un historiador de la época dice sobre lo anterior, las si­
guientes significativas palabras : " . . . . existía, pues, una des­
igualdad de fortunas tan grand.e , como entre personas que po­
dían gastar ciento y aun quinientos pesos diarios, y otras que
no podían consumir dos reales. Debe notarse que aunque exis­
te también esta desigualdad en Europa, especialmente en In­
glaterra, siempre la desproporción entre los ricos y los pobres
es menor en la segunda, lo que hace más fácil la repartición de
las riquezas, y, además, los consumos de los ricos en Europa
SON DE EFECTOS PROPORCIONADOS POR LA INDUS­
TRIA NACIONAL, en vez de que en México las ropas y todos
los artículos de lujo venían y vienen de los países ex'tranjeros ;

.

LA FORMACION SOCIAL DE MEXICO

65

resultando de aquí mayores dificultades para adquirIT la sub­
sit encia Y los medios de vivir con descanso. Esta observación
no debe perderse de vista. ' '
Las únicas fuentes de riqueza de la Nueva España eran
la minería y la agricultura ; y como la minería, por su misma
índole, no toleraba sino la explotación capitalista y en escala
importante, sólo quedaba la agricultura en la distribu ción
general de la riqueza. Pero el sistema de encomie ndas y el de
hacendados latifundistas absorbía todas las tierras útiles .
las castas agravaban con la desigualdad social, la económica'.
Don Lorenzo de Zavala cita las siguientes palabras de un es­
critor : " La igualdad o desigualdad entre los diversos órdenes
de ciudada nos en una nación nueva . . . depend e esencialmente
de la distribu ción de propiedades territoriales, porque una na­
ción no civilizada
tiene comerc io, ni capitales acumulados,
_
m manufacturas, m artes ; no puede, pues, poseer otras rique­
zas que las que produc e la tierra " . . . " Una nación adquie re
algunas veces sin revolu ción y sin conqui sta, un grado de civi­
lizació n i �perfecta, en que las tierras son cultivadas sin que
el comerc 10 y las artes hayan hecho todavía ningunos progre­
sos ; entonces es probab le que las tierras que perten ecen a esta
nación fuesen en su origen repartidas entre los ciudadanos
.
,
en propor c10nes mas
o menos iguales, o, al menos, que ninguno
de ellos obtuvo de sus compatriotas EL PERM ISO DE APRO­
PIARSE UNA EXTE NSION DE TIERRA SUMAMENTE
DESPROPORCIONADA A LAS FUERZAS DE LA FAMILIA
QUE DEBIA DE CULTIVARLA ' '. Este último no era el caso
de la Nueva España : las tierras fueron otorgadas en mucho
�ayor escala que para el cultivo personal, con el fin, casi de­
liberado'. de establecer un amo europeo sobre siervos indíge
nas. Mientras que la arquitectura monumental, las
letras y
en general las artes todas, tenían un cierto florecimien
to entre
la casta superior de los criollos, los mestizos
e indios queda­
�an anal!abetos, sistemáticamente. La costra de ignor ancia
se gu��do escrupulosamen te para conse rvar
un sistem a de do­
_
n11nac10n perf ecto.

1:º

)

5

�66

COOPERACION

Tal vez ni en la Rusia de los Zares existió una tan com­
pleta división entre la riqueza y la pobreza como ha existido
en México. Cuando la nación se transformara en libre, tendría
que venir un largo período de revoluciones que completaran la
obra de Independencia. Nuestro siglo convulso no es más que
un esfuerzo contínuo para verificar la reforma de aquella so·
ciedad nacional que se llamó la Nueva España, y que fue, a la
luz de las tendencias modernas, enteramente incompatible con
el progreso social y con la libertad.
Juan de Dios ROBLEDO.

Sobre temas del 2 7
(Capitulo de la novela in6dita ALMAS Y MILLONES. LA NOVELA DE TAMPICO)

Por

J.

M. PUIG CASAURANC

Dedicado a la meditación del seilor don Adolfo de la Huerta

Medio: Tampico.

Epoca: 1 9 1 8.

Poco a poco la casa de huéspedes de doña Antonia se fué
convirtiendo en un centro de profesionistas jóvenes.
Los antiguos clientes : cantineros de la esquina, emplea­
dos de tiendas de abarrotes, de la Aduana y del Timbre, se
fueron sintiendo mal en aquella atmósfera antes tan burguesa,
del comedor improvisado bajo la escalera.
Solían pasar, en otros tiempos, la hora de la comida y la
de sobremesa en endiabladas disputas de toros y contribucio­
nes ; pero esta muchacha nueva les hacía ahora intolerable la
comida con los temas políticos y literarios que se explotaban
de ordinario.
A Antunez y Rojas, los potosinos que vinieran directa­
mente desde la escuel a al recibirse de abogados, a hacer for­
tuna en el moderno Klondike, y que constituían el pie vetera­
no " de la intelectualidad" de la pobre casa de huéspedes, se
habían ido agregando casi todos los prof esionistas recién lle­
gados al puerto ; los solteros, lo mismo que aquellos casados
que, por estar aun en el duro período del noviciado, no ha­
bían podido traer a sus familias de Sonora o ele Chihuahua o

�68

COOPERACION

SOB RE TEMAS DEL 27

de Campeche, y se conformaban filosóficamente, con los sanco­
chos de doña .Antonia.
Médicos, ingenieros ( de estos casi todos antiguos mili­
tares, hijos de Chapultepec, que la Revolución había licencia­
do sin misericordia) , abogados, agentes de petróleo que no
aceptaban ni merecían en verdad el calificativo desdeñoso de
' ' coyotes ' ' ; en total una veitena de luchadores entusiastas
atraídos por la bonanza de Tampico que, como un gigantesco
y bienhechor ' ' maelstroom ' ' estaba absorbiendo un buen tan­
to por ciento de la potencialidad y de los hombres de acción
de todo México.
Por la influencia de este grupo de intelectuales, como bur­
lonamente los llamaban los cantineros del " Puerto Jarocho ",
de la calle de .Altamira, las tertulias de sobremesa tomaban
carácter de verdaderos debates parlamentarios y el pobre co­
medor se convertía en canapé florido, en que todos aquellos
buenos muchachos soñadores vaciaban sus ilusiones y sus es­
peranzas.
El ingeniero Márquez, aunque hiciera mucho tiempo ya
que había pasado aquel duro período de lucha en que se ha­
llaban los abonados de doña .Antonia, gustaba de acudir de
vez en cuando a las comidas de la fonda para aliviar, en aquel
coro de entusiasmos juveniles, su desagradable neurastenia.
Y decía muy formalmente después, a los miembros conspícuos
del Club de la " Lengua que Mata " (todos enfermos ya del mal
eterno de la desesperanza por no haber obtenido la felicidad
con el dinero y con la posición social prestigiosa que tenían ) ,
que era el comedor de d.oña .Antonia un oasis e n e l desierto
tan pequeño, y que a él había que acudir para hallar, en las
pláticas y en los períodos oratorios de los muchachos recién
venidos y entusiastas, toda la fe y el vigor de espíritu que ellos
habían perdido para siempre.
Cuando en la mesa de la una y media veía reunida el in­
geniero la plana mayor de los comensales de doña .Antonia,
auguraba para Tampico, casi aislado en la semidespoblación
de Tamaulipas, una era de extraordinario desarrollo, gracias
ya no al chapopote, que sólo había traído progreso material ,

sin o a la corriente de ideas y de entusiasmos que significaban
todos aquellos jóvenes recién llegados. No con otra clase de
gente, ganosa de aventuras y rica de voluntad se había hecho
el milagro del crecimiento norteamericano ; n� de otro modo
de la soledad de la pam'pa .Argentina brotaron las urbes ma­
ravillosas, orgullo de Sudamérica ; no de otra manera, se con­
vertiría Tamaulipas, quizás, en el más populoso, rico y culto
Estado de la Federación Mexicana.
Y más se aferraba a esta esperanza el ingeniero Márquez
cuando consideraba que estaba pasando México, por una eta�
pa durísima de guerra civil, en la que el cuartel y la aventura
bélica eran los medios más fáciles y menos peligrosos para
lograr un rápido enriquecimiento ; y por esto cifraba todas
sus esperanzas en aquella juventud que había .sabido resistir
a la sugestión del botín a bajos precios de fatiga y del encum­
bramiento político a plazo corto y seguro (ya que no había
habido facción política que no tuviera su triunfo, siquiera efí­
mero) , y que, ante el empobrecimiento del solar nativo había
vuelto los ojos a Tampico, en vez de volverlos a los campos de·
la Revolución, y había buscado en el trabajo duro y en la lu­
cha tremenda por la vida contra todas las dificultades e inco­
modidades de los trópicos, el mejoramiento personal y la ri­
queza ; y acababa el ingeniero por sostener, en las sesiones de
" La Lengua que Mata ", cuando .Arrunegui, tamaulipeco, se
burl �ba de su entusiasmo al hablar de los recién llegados, quie­
nes iban a Tampico a luchar y a sufrir en vez de al istarse sin
convicción, allá en la Mesa Central a las filas zapatistas o d; en­
quistarse en las oficinas del Gobierno, daban con eso pruebas
de verdadera energía moral y física y demostraban poseer un
nivel de patriotismo y de voluntad muy superior al promedio
que existía por entonces en México, y formaban el germen y
guardaban la savia de la prosperidad futura del país.

69

El doctor Garneiro, que por deferencia especial al ingenie­
ro Márquez, lo acompañaba ese día al comedor de doña .An-

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71

COOPERACION

SOBRE TEMAS DEL 27

tonia, sati facía la curiosidad de Justo Pérez, joven galeno
tapatío que deseaba saber cuánto tiempo había necesitado él
-Garneiro- para colocarse en la situación brillante en que
se encontraba. ¿ Sólo había ejercido la medicina en Tampico ?
-No, compañerito. Yo sólo tengo seis años aquí . . . .Ah,
si hubiera venido cuando me recibí . . .
Y evocaba la condición del Tampico de entonces allá por
los años de 1909. Apenas un poblacho de diez o doce mil ha­
bitantes. Cuando había tomado informes sobre Tampico y
aun después de un viaje relámpago de exploración que hicie­
ra para decidirse, quedó desencantado de la plaza. Un ran­
cho, un miserable rancho, le - había parecido aquello, junto
a la Capital, y para irse a un rancho habría preferido largar­
se a su tierra, a Veracruz, porque aunque era cierto que fuera
de México, todo era Cuautitlán, siquiera en Veracruz se res­
piraba cierto ambiente intelectual y social, donde podía mo­
verse y vivir un hombre civilizado . . . . ¡ Pero en Tampico . . . . !
Y ahí había estado precisamente su arrojo . . . Se decidiera a
venir entonces y ya sería seguramente millonario, como el
amigo Márquez . . .
Volvíanse todos los ojos juveniles al ingeniero, y llovían
las preguntas sobre aquel período en que se iniciara la verda­
dera bonanza de Tampico. Y Márquez explicaba gustoso a
los muchachos, después de rectificar la aserción de Garneiro
respecto de su fortuna personal, ( ¡ Oh, muy por debajo del mi­
llón seguramente . . . !) explicaba las condiciones del Tampico
de hacía diez años. Toda la Huasteca, aun sin petróleo. Eso
sí, haciéndose exploraciones y contratos por todas partes.
' ' El .Aguil a ' ' y Doheny, y Ricardo Mestres, y él mismo, el in­
geniero, explorando la región y los hombres de fortuna y de
visión clara acaparando terrenos . . . Pero, en realidad en 907,
cuando había llegado él, la industria petrolera apenas estaba
naciendo en la República.
Después de los fracasos relativos del doctor .Autrey, en
Furbero, en las cercanías de Papantla, en donde se obtuvo
petróleo y aun se refinó, pero no en cantidad comercial que
permitiera su explotación, la Huasteca Veracruzana se había

prácticamente abandonado, desde 1872, año en que se hicie­
ron los trabajos meritísimos del doctor .Autrey. Apenas si en
el Ebano, en Tamaulipas, los intereses Doheny-Canfield aca­
baban de lograr en 1904 veneros comerciales, casi al mismo
tiempo que Pearson, en :fylinatitlán, obtenía sus pozos de San
Cristóbal perforados a una profundidad insuficiente y echa­
ba, con ellos y con su refinería, los cimientos de la monumen­
tal industria petrolera de ahora.
Después, desde 1910, con el admirable pozo de " Potrero
de Llano " se había iniciado después del fracaso de " Dos Bo­
cas ", la era de actividad febril.
-¡ Potrero de Llano . . . ! ¡ El pozo que acababa de salarse
hacía unos días ! ¿ pero, entonces, había durado ese " geyser "
ocho años ?
El ingeniero Márquez contestaba afirmativamente. Ha­
bía durado ocho años y producido más de ciento veinte millo­
nes de barriles, lo mismo que se esperaba que producirían las
zonas de Amatlán y de Chinampa y más seguramente, ' ' Cerro
.Azul ". Pero claro que los pozos de ahora, considerados indi­
vidualmente, no darían lo mismo, por la falta de zonas de
protección. Acababa de volver Márquez de una visita a los
campos y pronosticaba una fiebre nunca vista de perforacio­
nes en .Amatlán y en Zacamixtle. No, no para ese año, pero
sí para dentro de uno o dos, cuando los trabajos preparato­
rios de brechas y caminos y arreglo de campamentos y con­
ducción de materiales y adquisición de terrenos y perfeccio­
nainiento de títulos, quedarán terminados.
-Será cuestión de quien llegue antes, muchachos. Ya
no veremos los casos de ' ' Cerro .Azul ' ' y de ' ' Potrero ' ' y de
" Casiano ". Pozos aislados en medio de una zona enorme de
protección para evitar que perforen los competidores. Ahora
va a hacerse de aquellas tierras una verdadera pichancha.
Dos o tres perforaciones en lotes de seis y hasta de cuatro hec­
táreas, cuando antes se perforaba un pozo en una Hacienda
de cuatro o cinco mil . . . y aunque estemos acertados los geó­
logos que pensamos que allí, en .Amatlán y en Zacamixtle, y
quizá en Toteco y posiblemente en Cacalilao, hay grandes bol-

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73

COOPERACION

SOBRE TEMAS DEL 27

sones de petróleo, yacimientos tan ricos como los de ' ' Cerro
Azul " o de " Potrero ", no durarán lo mismo. Van a ser cien
bocas para chupar de la misma bolsa de aceite ; muchos bece­
rritos para una sola vaca y ya nos contentaremos los pobreto­
nes con mojarnos siquiera los labios. Y si en este año, en 1918,
ha exportado México sesenta y cinco mil barriles diarios, en
dos años más saldrá quizás medio millón cada día . . .
Las oleadas de chapopote que evocaba el ingeniero Már­
quez, casi ahogaban al auditorio. Sentían todos los mucha­
chos naufragar sus ansias de riqueza en aquellos tremen­
dos lagos de aceite subterráneo.
-1, Y la nacionalización ? t, podríamos tener, al fin, la de­
seada nacionalización ? t, o se iría toda esta riqueza casi sin
dejar nada, en cambio, quedando las pobres tierras de México
huecas, como un cascarón ? . . .
Y aquí, el debate empezaba verdaderamente. Casi todos
aquellos bravos muchachos, fervientes nacionalistas, llevaban
su nacionalismo hasta sentirse y confesarse ' ' carrancistas ' ' '
con tal de proteger el petróleo ; y cantaban himnos al Artículo 27 que, estableciendo que el subsuelo nacional era propie­
dad de la nación, había de impedir el despojo por extran­
jeros . . .
Sólo dos o tres de los comensales, los abogados, con el fuer­
te sentimiento de respeto a la propiedad privada que les in­
yectara la escuela y el estudio de viejas filosofías del Dere­
cho, defendían tenazmente a los propietarios de terrenos. Pe­
ro los nacionalistas argüían :
-¡ Bah ! . . . Los propietarios de terrenos . . . ¡, pero, quié­
nes eran en realidad, los propietarios actuales de los terrenos ?
en ninguna parte del país, quizás, estaba la propiedad tan du­
dosa y mal titulada como en los campos petroleros. Antiguas
haciendas de centenares de poseedores, cuyos títulos l egales
habían ido perdiéndose poco a poco, por deficiencias o falta
absoluta del Registro Público ; por irregularidades de testa­
mentarías y de juicios sucesorios, cuando las tierras sólo va­
lían como malos potreros para engorda de ganados, hasta que­
dar reducida la titulación, ahora, en muchos casos a los ridícu-

los papeles o recibos que representaban "los pesos primiti­
vos . . . ' ' Indios los propietarios en su mayoría, carentes de
toda iniciativa, ceros sociales para el progreso de un país, que
se dejaban despojar inicuamente por " coyotes " o agentes de
compañías y vendían su propiedad por un plato de lentejas . . .
¡, No era acaso más justo que la nación reivindicara sus dere­
chos y que llegando al despojo de los actuales tenedores de
títulos .se procurara dar al país y a los concesionarios que pres­
taran garantías, aquellas fabulosas riquezas . . . ?
Y el ingeniero San Juan, un socialista -estatista furibun­
do-, aprobaba los decretos de Carranza. ¡ Ah, si él hubiera
estado en el Constituyente . . . ! habría sido más precisa aun
la redacción de aquel artículo constitucional . . . hasta habría
establecido la ley un Departamento Tutor de Indios para que
no pudieran hacer éstos una sola transacción en sus propie­
dades y tierras, sino por conductos de agentes del Gobierno.
De ese modo se evitaría el que fueran eternamente robados . . .
La m�jor justificación del Artículo 27 estaría en la formación,
por el Gobierno, de una lista de los actuales propietarios de
terrenos petrolíferos . . . Se vería claramente entonces que no
lo son ya los que pudieran llamarse reales poseedores (si el
nacer en un pedazo de tierra puede dar derecho para que un
salvaje disfrute de lo que Dios ha acumulado por siglos, cen­
tenares de metros abajo de la superficie para la riqueza de una
colectividad social y no de un individuo o de una familia . . . )
Y si al menos tales indios fueran todavía los propietarios en
la mayor parte de los casos . . . pero se vería al hacerse la es­
tadística que pedía San Juan que ya la propiedad había pasa­
do casi, en su totalidad, por sumas irrisorias, a manos de ' ' co­
yotes " y de compañías, dejando a sus dueños en la misma con­
dición de atraso material y moral en que estaban antes de des­
prenderse de sus riquezas.
Y las tiradas líricas por ambos lados, se sucedían sin in­
terrupción, y carrancistas y pelaecistas, significando aquéllos
la nácionalización, y éstos el respeto a la propiedad privada y
a los contratos l1rchos ; todos, excitados por ese tópi(:O, C'l Ar

�74

COOPERACION

SOBRE 'l'EMAS DEL 27

tículo 27, el eterno tópico en Tampico, todos querían dar su
opinión . . .

yotes y Compañías, arriesgaban buenos dólares, porque era
una conseja en gran parte, aquello de que todos los terrenos
eran comprados o adquiridos por un plato de lentejas . . . .
Eso había pasado ya a la historia . . . . Ahora los indios sa­
bían ' ' más de lo que se les había enseñado ' ' ; se dejaban pedir
cuarenta y hasta cincuenta dólares por el arrendamiento
anual de una hectárea de terreno no explorado aún -verda­
dero ' ' wild cat ' ' en términos petroleros- y siempre exigían
buenos ' ' señoríos ' ' . . . . Sí había, era cierto, muchos caci­
ques de indios -indígenas y criollos- que abusaban de su
influencia con los pequeños propietarios y que obtenían, has­
ta de modo ilegal a las veces, enormes ganancias en el tras­
paso de lotes, recurriendo a engaños y encierros y secuestros
y hasta crímenes . . . . (" Don Samuel, por ejemplo ", gritaban
a coro los muchachos . . . . Fingía el Ingeniero no oír y con­
tinuaba . . . . ) Pero fuera de esos que eran casos aislados y
que sucedían en todos los países, en dondequiera que hay una
bonanza y en donde se inicia la lucha para adquirir propiedad,
fuera de esos casos, no creyeran que los indios eran borreguitos
llenos de mansedumbre y fáciles de desarrollar, y hasta co­
nocían no uno sino muchos indios que sabían de redacción de
contratos más que muchos abogados, y que hacían distincio­
nes sutiles para amarrar a los perforadores, y que llevaban
su " viveza " hasta el extremo de venir a Tampico y suave­
mente, con la perfidia suave del huasteco, hacer, el mismo
día, traspaso del mismo terreno a tres y cuatro compañías . . .
Y en todos estos casos, las compañías burladas, raramente
procedían contra el indio, sabiendo la inutilidad de perseguir­
lo, con autoridades, siempre listas al cohecho y en zona do­
minada por la revolución de Peláez . . . . Preferían pelear sus
derechos relativos con las demás compañías compradoras y
acababan generalmente repartiéndose la pérdida, al aceptar,
por transacción extrajudicial casi siempre, que el lote com­
prado por varias compañías se fraccionara entre las víctimas,
que aquí ya no habían sido los indios sino las compañías ex­
poliadoras . . . .

.y,

* .y,

El Ingeniero Márquez callaba y sonreía con tristeza.
También él, de años atrás, mueho antes de que Carranza
modificara la Constitución y diera estos decretos de tendencia
usurpatoria, también él había sentido como el que más, san­
tas indignaciones nacionalistas, y había deseado ardientemente
la nacionalización del petróleo . . . . pero sus viajes a México,
sus conexiones de negocios con las compañías y con los agen­
tes de algunas Secretarías de Estado, habían acabado por des­
ilusionarlo. No se pretendía, no era la verdad una nacionali­
zación del petróleo, ni mucho menos. Era una verdadera ma­
raña de aspiraciones y propósitos personales en los que para
muy poca cosa entraba la Patria, lo que había inspirado mu­
chos de aquellos decretos. Deseo de hostilizar a las compañías
petroleras, por la ayuda que daban a Peláez ; política de im­
puestos :fiscales desarrollada a mucha distancia, con excepcio­
nal clarividencia del futuro ; habilidad coyotesca, en muchos
funcionarios, altos y bajos, para apoderarse, por denuncios
hechos por terceras personas, de los buenos terrenos que las
compañías iban explorando y descubriendo, a costa de verda­
deros capitales invertidos . . . . El mismo había sido visitado
muchas veces, en su hotel en México, por altas personalidades
de la política industrial, del Gobierno. Se le había sondeado
respecto de sus estudios geológicos de la zona ; se había pro­
curado ganarlo a la causa ' ' de la nacionalización ' ', con pro­
mesas formales de hacerle participar en las zonas buenas que
el Ingeniero señalara para denuncio " por gentes que estaban
bien con el Gobierno " . . . . El había visto demasiado clara­
mente la situación y la verdad, entre el despojo relativo al in­
dio que hacían en Tampico los coyotes y las compañías, invir­
tiendo dinero y esfuerzo, y el absoluto despojo gratuito que
intentaban hacer los favoritos de la administración carran­
cista, preferiría el primero . . . . Siquiera aquellas gentes, co-

75

�i6

COOPERACION

¡ Ah si la estadística que quería el compañero San Juan
se hiciera y publicara, la nación sabría de cosas verdadera­
mente notables ! Los mejores terrenos, denunciados por per­
sonajes muy allegados al Gobierno, por testaferros de altos
oficiales, hasta por senadores que podrían ser alguna vez Pre­
sidentes de las Comisiones del petróleo encargadas de regla­
mentar el artículo 27 . . . . Verdaderos salteadores que se
aprovechaban del esfuerzo y del dinero ajeno para denun­
ciar tierras que ya se sabía que eran ricas en petróleo, cono­
cimiento para llegar al cual había sido preciso muchos años
de exploración y muchos centenares de miles de dólares . . . .
Y era cómodo por una ley · retroactiva despojar a los legíti­
mos dueños, a las Compañías que eran ahora más legítimos
dueños quizás que los mismos indios, porque aquéllos tenían
titulaciones deficientes y sus tierras estaban embrolladas en
las sinuosidades de la propiedad individual, sin documentos,
y en los pliegues de un juicio sucesorio enredado, casi im­
posible de esclaracerse con luz meridiana, en tanto que para
la adquisición de un terreno las Compañías habían invertido
m.iles de dólares de cuya materialidad y existencia nadie po­
día dudar . . . .
Y confesaba l\'.Iárquez que, convencido al fin de que no
había de ordinario, en las ansias dizque nacionalistas de las
esferas oficiales del carrancismo, nada sano ni inteligente­
mente patriótico, había caído en el extremo opuesto, y hasta
había sido revolucionario de ideas contra Carranza ( es decir,
reaccionario) , sintiendo nacer en él raras simpatías en favor
de aquellos generales huastecos que desde 1914 andaban
por los campos y se decían ahora defensores de la Constitu­
ción del 57 y del derecho de propiedad de tirios y troyanos,
es decir, de indios y criollos y extranjeros. Pero (y aquí ba­
jaba la voz el Ingeniero Márquez para no ser oído por los
otros huéspedes de doña Antonia, que comían en otras me­
sas -huastecos los más-, que estaba Tampico entonces en
pleno dominio moral de la revolución pelaecista, aunque el
dominio material lo obtuviera Carranza ) . Pero a Uds., mucha­
chos, que son hombres buenos y que no están todavía muy

SOBRE TEMAS DEL. 27

77

envenenados por este endiablado Tampico que huele a in­
fierno, hasta por el azufre de las refinerías, y que quieren juz­
gar de la cuestión con el corazón sano y con un verdadero
cariño a :México, a ustedes voy a decirles la verdad : la cosa
está muy mal en la capital, en México, es cierto . . . . hay mucho podrido en el Gobierno ; pero hay más por acá . . . . " Tampoco hay en los mentidos defensores de la propiedad, en la
Iluasteca, generosidades ni alientos patrióticos. Me he lle­
gado a convencer de que esas partidas revolucionarias no son
otra cosa que tropas rurales al servicio directo de las Com­
pañías Petroleras . . . . Gente armada que aprovecha la re­
gión en que opera para exigir a las Compañías el pago de con­
tribuciones y de gabelas, que las compañías no tienen más
remedio que pagar so pena de ver en peligro sus pozos y
enormemente dificultada la libre circulación por sus cam­
pos . . . . Y es lo curioso que, aunque crea el Gobierno de
Carranza lo contrario, no son bien vistas esas tropas revolu­
cionarias por las Compañías, ni siquiera son estimuladas por
ellas. Son toleradas y utilizadas, como se tolera y utiliza un
mal que no puede evitarse, por falta de protección eficaz de
las tropas del Gobierno y porque fuera del ansia de rapiña
de los jefes huastecos, esas fuerzas revolucionarias se han co­
locado en una condición de vasallaje respecto de los intere­
ses petroleros, hasta el punto de que son, realmente, como
antes decía, fuerzas rurales, guardias blancas para cuidar las
propiedades extranjeras, que obedecen las órdenes de los ge­
rentes más aún que las de sus generales muchas veces ; casi,
casi, son tropas mexicanas en la condición de empleados, con
la única particularidad éle que son fuerzas de policía que se
fijan a sí mismas sus ueldos y los gananciales de sus jefes . . .
Pero en el fondo, de nacionalismo, de respeto a la propiedad
pri, ada, como no sea la propia, y de ideales revolucionario,
y de acatamiento a la Constitución del 57, nada hay en reali­
dad, creánmc Uds . . . . En algunos soldados, ingenuos como
todos los soldados, pequeños propietarios de terrenos petrole­
ros, hay el ideal de defender la propiedad particular, sabién­
dola apoyar por las leyes del 57 ; pero en los jefes, en Ios je-

�79

COOPERACION

SOBRE TEMAS DEL 27

fes hay 1 s mismos deseos de acaparamiento de riqueza y de
tierras que hay en los oficiales de la administración carran­
cista, y si esa estadística de propietarios se hiciera, se encon­
traría que en ella :figuran también muchos revolucionarios de
Peláez que han obtenido sus lotes petrolíferos no por heren­
cia, ni siquiera, como los adquieren los coyotes y las Compa­
ñías, por compras más o menos generosas, sino por verdade­
ros actos de despojo, por contratos en que, más que el dinero
y que la persuasión, ha obrado el argumento definitivo y trá­
gico · del 30-30 . . . . y, tal vez me equivoque, pero se me figura
que esos hombres que ahora vemos como héroes, que luchan
por un ideal y por la restauración de un Código Nacional
que nos parece sagrado entre otros motivos porque ya exis­
tía cuando nacimos, se me figura que muchos de esos pelae­
cistas van a abjurar muy pronto de sus famosos ideales, cuan­
do se rindan o cuando triunfen, o simplemente cuando ad­
quieran, como los jefes de varias Secretarías de Estado de
Carranza, participación en esos denuncios que ahora comba­
ten tan encarnizadamente . . . . ' '
-En resumen, comentaba el Lic. Pastrana, la misma in­
moralidad en los dos lados . . . . la misma y eterna mentira de
patriotismo y de beneficio popular . . . .
-Exactamente, afirmaba el Ingeniero Márquez, la mis­
ma eterna mentira revolucionaria y oficial, que Dios quiera
que no acabe nunca en ustedes, que son jóvenes, con el entu­
siasmo y con la fe, como ha acabado desde hace tiempo en mí
y en el Dr. Garneiro que ya somos viejos . . . .
-¡ Hombre ! no . . . . protestó el galeno mientras se lim­
piaba por enésima vez los bigotes kaiserinos manchados por
el molillo verde- habrá acabado en Ud. todo eso y mucho
más, que por mi parte, sigo creyendo en todo, hasta en las
propiedades medicinales del petróleo, mientras pueda uno se­
guir ganándose en Tampico algunos miles de dólares al
mes . . . .
(Garneiro gustaba de pavonear su éxito pecuniario y
profesional ante aquel grupo paupérrimo de profesionistas
j óvenes.)

-¿ Cuántos miles al mes, Doctor, preguntó e l compañe­
rito Justo Pérez. ( Tres meses en Tampico, cuatro de recibi­
do, y una linda mujercita en Culiacán que sería ' ' su ' ' mujer­
cita, cuando pudiera hacer algunos ahorros. )
-Hombre . . . . eso depende naturalmente . . . nunca pue­
de uno saber cuantas apendicitis caerán al mes, ni cuantos
gringos serán despachados al otro barrio en la Huasteca ;
porque, créame, coleguita, las laparotomías y los embalsama­
mientos valen más que el petróleo y se acaban menos pron­
to . . . .
-Vaya una asociación de ideas, Doctor, rió el Ingeniero
San Juan . . . . Dicho así de seguido, " laparotomías y embal­
samamientos ' ' parece que éstos siguieron fatalmente a aqué­
llas . . . .
-Pues no crea usted, comentó irónico Márquez. Hace
bien en juntar los términos el Doctor Garneiro . . . . se dan
sus casos . . . .

78

�LA EPOPEYA DEL CONDO I '

La Epopeya del Cóndor
Magistral poesía premiada en et
co11curso abierto por " Mundial", entre
todos los escritores de habla espai"wla,
en 1913.
Formaron elj11rado calificador R11bén Darío, Amado Nervo, Enrique
Gómez Ca,-rillo, Ricardo León y M.
1),fart inenche.
¡Oh , Tir0, orgullosa con tanta gloria
y riquezas! Tus navegantes han tocado
todas las costas, y ahora las olas del
mar van a alzarse contra tí, y un Yiento
impetuoso te precipitará enmedio del
abismo.
En el día de tu ruina, tus riquezas,
tu comercio, tus negociantes, tus ma­
rinos, tus pilotos, tus hombres de gue­
rra y ese pueblo que llena tus asam­
bleas, caerán contigo.
EZEQUIEL XXVII, 1-8.

Sobre el flanco del monte
meridional, cuya cimera umbría
parece que interroga al horizonte,
ensayaba un polluelo
el plumón de sus alas, para el vuelo
débiles e inexpertas todavía.
Brisas recién despiertas
llegaban hasta él ; por la rosada
inmensidad, que tiembla eu lejanía,
como enorme y sangrienta llamarada
la aurora en el Oriente aparecía.

81

Ansiosa de pillaje,
un águila llegó ; batió la roca
el ébano ruidoso del plumaje,
e hincó la garra en la inviolada y fina
carne de aquella juventud. Inerte
la víctima cayó. La niebla andina
cubrió el horror de la tragedia.
Mudo
pasó el tiempo después, pero la muerte
vencer la sangre juvenil no pudo.
Fue propicia la espera. Aquel polluelo
era un cóndor ; en su pupila ardía
como un gran cofre millonario, el cielo ;
blanca gorguera en derredor bordaba
su cuello, cual blasón en que se vía
la estirpe regia, prestigiosa y brava,
y aptos eran sus músculos de bronce
para cortar, en la serena altura,
a golpes de ala el huracán.
Entonces
surgió el recuerdo rojo de su oscura
niñez, y del altísimo peñasco
voló. Al pasar doblaron la cabeza
cien volcanes, cubiertos con su casco
de fuego : era un tributo a la grandeza
de aquel emperador.
En la penumbra
indecisa y lejana del otero,
súbitamente al águila columbra,
absorta en devorar tierno cordero
que robara a un pastor ; el ala tiende,
cruza como un meteoro, el infinito,
y a su enemiga en el festín sorprende
con un radiante y victorioso grito.
Y fue la lid salvaje ; el ansia sorda
que estalla hecha tumulto ; la filuda
6

�82

COOPERs\CIO�

garra contra la garra, el pico fuerte,
el aletazo, la agresión sañuda,
el encono ancestral que se desborda
y condena a la fuga o a la muerte.
Rendida al fin, entre la niebla muda
huyó el águila olímpica . . . . .
Un poeta,
pequeño como el átomo infelice,
pero grande y vidente porque canta
de pie sobre la América, predice
la epopeya del pueblo
que cr,ece y se agiganta.
Como el viejo Profeta,
que el desastre anunció de la orgullosa
Tiro, ¡ oh Titán soberbio ! yo te auguro
la ruina ; es tu grandeza un opulento
roble de ramas fuertes y rotundas,
pero un gusano ha puesto en sus raíces
la justicia de Dios.
Hacia las zonas
donde duerme la América Latina
en molicie sensual, sobre coronas
de laureles antiguos, se encamina
una falange de colosos. Traen
nervios de amianto y músculos de acero ;
e n cada rostro, de expresión felina,
de donde gotas sudorosas caen,
hay un rojizo resplandor de forja,
y el gesto de un altivo aventurero
que es un Conquistador. Entre su alforja,
henchida tras titánica porfía,
desbórdase un torrente de doblones
tumultuoso y soberbio, que podría
comprar a cien Naciones,
cual si fuesen menguada mercancía.
Ellos sacaron de la férrea mina

LA EPOPEYA DEL CONDOR

la fuente de agua negra y luminosa ;
e n dos partieron la extensión marina ;
encerraron en lámina divina
la palabra, con mano portentosa ;
dieron al labrador armas mejores ;
haciendo el fluído eléctrico fecundo
multiplicaron discos y motores ;
al aire dieron trenes voladores ;
y hablaron con los términos del mundo ;
y bajo la ambición que los empuja,
cual si retar quisiesen a la brava
nube que en hoscos ímpetus revienta,
a los cielos alzaron una aguja
diamantina e inmoble, donde clava
sus flamígeros dardos la tormenta !
Un sueño de grandeza y poderío
en sus cabezas flota. Es la avalancha
que se desborda desde el Norte frío
hasta el confín de Magallanes. Mancha
de aceite multiforme,
que avanza y crece. Y cual si mengua fuera
ya del hombre triunfar, quiere el Coloso
que no temió de Camoens los vestiglos,
despedazar con su martillo enorme
la gigante barrera
que formaron los siglos ;
y rompiendo las moles seculares,
habrá de hacer, ingentes y profundos,
nn idilio de amor entre los mares
y una cita de hierro entre los mundos !
Pero p-ocos han sido
herederos de Washington, el noble,
el patriarcal y austero ciudadano
que alzara ayer, con majestad de roble,
el pendón del Derecho americano.
Huyó la santidad de esa bandera,

83

�84

COOPERACION

junto al haz de olivos de su escudo,
el dragón que hoy impera,
las fauces abre, amenazante y mudo.
Hijos de los famosos bucaneros
son los imperialistas, herederos
de William W alker, el audaz bandido,
maestro insigne de estupendos robos,
que en Nicaragua penetró, seguido
por sus marinos lobos,
y entonces aprendió que cuando vela
por su techo y sus hijos, la gacela
puede hacerse león. . Son los traidores
tentáculos del pulpo que hoy flagela
y oprime y chupa en lentos torcedores
a ese inerme país. Son los hermanos
de Vernón, que al sitiar la Heroica Villa
con su corsaria flota,
huyó ante los rugidos soberanos
del león de Castilla,
y supo en su vergüenza y su derrota
que un soldado de España no se humilla
porque sabe morir. Son los histriones
del 'río Sam, que a la Antilla codicioda
le negaron los dones
que le ofreciera la latina espada,
y soñaron con burdas ambiciones
trocar su magna Libertad por una
muelle y dorada servidumbre un día,
¡ creyendo que el cubano vendería
el ideal que le arrulló en su cuna !
Ellos, los nuevos bárbaros, fijaron
en el hogar vecino sus anhelos,
ávidos como Atila, penetraron
en la patria de Hidalgo y de Morelos,
y tras lid sin igual, lid sin decoro,
de niños aplastados por gigantes,

LA EPOPEYA DEL CONDOR

ellos, los hijos rústicos del toro,
hicieron un festín de sangre y de oro
con las rotas entrañas palpitantes.
Y oro y sangre también, sangre que canta
la vida, y oro espléndido de soles,
bebieron en la herida sacrosanta
abierta en los dominios españoles ;
fue entonces nuevo heraldo
de la raza vencida, la figura,
primitiva y fastuosa de Aguinaldo :
como un último gesto de locura,
cuando, con la actitud del que despoja
a las Islas llegó la gente extraña,
al cinto puso la luciente hoja,
clavó en las cumbres su bandera roja
y cayó . . . . como el roble en la montaña !
Llegó luego a su colmo la medida :
ahogando en el alud de la materia
a la víctima incauta y sorprendida,
el jayán de la feria
com,pra el traidor en la almoneda obscura,
falta a la fe con imperial cinismo,
y hunde a un pueblo indefenso en el abismo
de la más espantosa desventura.
Ante ese gran dolor, crucificado,
mudo, impotente, inextinguible, y solo
al crimen se han alzado
himnos de admiración de polo a polo.
Al villano que roba en el camino
-hambriento acaso- cuélgase el grillete
brutal del salteador y el asesino ;
y al ladrón de Naciones
que oculto en la emboscada del bufete
y amparado por barcos y cañones
llena a un pueblo de lágrimas y luto,

85

�86

COOPERACION

LA EPOPEYA DEL CONDOR

a ése le da las palmas del tributo
la Civilización . . . . . ¡ Clama y protesta
el idioma español, que no se presta
para hacer del honor pasto y vitualla,
y pregona que es esta
la Civilización de la canalla !
¡ Concierto de abyección ! ¡ verdugo listo
que al reo aclama y vilipendia al Cristo !
El Código social fustiga y mata
a quien roba a un hogar casta doncella ;
¡ y hoy que todo lo _noble se atropella,
cúbrese de laureles al pirata
que hurtó a la Colombia su mejor estrella !

1ra a buscar exótico elemento
el hijo de la loba y del hispano :
la raza buscará cada fragmento
como busca la gota el Océano.

Ella, al infame castigar no pudo ;
sobre las playas que el Caribe azota
recogió los pedazos de su escudo,
y sin doblar un punto la rodilla,
mostró su veste, ensangrentada y rota
pero limpia de fango y de mancilla.

¡ Honor y gloria para Sancho : brote

Ante ese cuadro lívido
que apenas el pincel a rasgos traza,
pálido centinela clamorea
y habla a los horizontes de la Raza
de pie sobre la torre de la Idea.
Es la voz de la unión. Entre el sosiego
de la noche pretérita y distante,
tal como un bronce que tocara a fuego
habla el Libertador. Ya en el cuadrante
que la impasible eternidad espía,
sonó la sollozante
hora de su tremenda profecía.
Y es forzosa esa unión, dique y cimiento
para un haz de Repúblicas. En vano

Más . . . . ¿ qué son los ardientes
gritos ante la ola despeñada ?
Espíritus videntes
predican paz, y anuncian la llegada
del Titán, que cortando las ortigas
de nuestros viejos odios carniceros,
desatará las prósperas espigas
como un río de oro en los graneros.
de la prudencia suma :
guía, escudo y sostén de Don Quijote !
Olvidemos la pluma,
la espada y los orígenes proceros ;
durmamos en molicie musulmana
el sueño de los brutos . . . . . Y mañana,
cuando atrapen los cármenes opimos
de la heredad los burdos mercaderes,
¡ tendremos que llorar como mujeres
lo que guardar como hombres no supimos !
Arde el fuego sagrado
del honor en el templo del Pasado.
¡ Jamás podrán vestir con la librea
con que viste el lacayo y el eunuco
los que fueron leones de la idea
en Puebla, y en Junín y en Chacabuco.
Es preciso vencer. No es ilusoria
la voz que da la juventud florida.
La pampa inmensa a laborar convida.
¡ Quien ganó las batallas de la gloria.
puede ganar también las de la vida !

�88

COOPERACION

Despertando vigores
y arrojando en el surco la simiente,
se acercan los latinos sembradores
y van bizarramente
al Coloso lanzando un desafío
bajo el suntuoso pabellón del Arte,
de Chocano el apóstrofe bravío,
el arpa inmensa de Rubén Darío,
y el verbo rudo y redentor de Ugarte !
Es hora de las grandes odiseas.
¡ Una bandada lírica de ideas
despierta al Continente adormecido
y hace poner de pie sus avanzadas,
como el brusco graznido
de las aves sagradas
que poniendo las lanzas y rodelas
en manos de la Itálica cohorte,
aviso a los dormidos centinelas
que llegaban los bárbaros del Norte !
Es forzoso luchar ; romper la infanda
noche, y hacer fecunda la procera
y alta lección que la altivez nos diera
en la patria de Sucre y de Miranda
y en la cuna de O 'Higgins y Carrera.
Trabajar es vencer. Nuestro destino
es oro en el filón : para el Latino
el secreto del triunfo está fincado
en ser obrero y a la vez soldado ;
en romper, a lo largo del sendero,
la valla, con el filo del acero,
y el surco con la reja del arado.
Pueblo que fue en la fragua modelado,
no es el híbrido pueblo que en su aurora.
compra trozos de patria en el mercado ;
quezá el ceñudo traficante ignora

LA EPOPEYA DEL CONDOR

la sangre ilustre en Lexington vertida :
al atar la Louisiana y la Florida
a su carroza de brillantes ruedas,
en lugar de un puñado de su vida,
dió tan sólo . . . . . ¡ un puñado de monedas !
l!,ue el astro del Derecho en su epinicio
sol de invierno, tardío e incoloro,
que apenas dió su resplandor propicio
cuando humeó el sangriento sacrificio
ante las aras del Becerro de Oro.
Como aborto imposible surgió una
república Imperial ; tras el prodigio
de lid recia y gigante cual ninguna,
el hombre negro, redimido al cabo,
al par del gorro frigio,
siguió llevando el hierro del esclavo.
Y en tanto que esa hondísima gangrena
camina en las entrañas del Coloso,
y para breve plazo le condena
a caer con estrépito espantoso,
la savia nueva, generosa y rica
que nos dieran f1yer nuestros mayores,
abajo el tronco nutre y fortifica
y arriba salta en eclosión de flores.
¡ La Libertad las almas señorea
y es todo libre en monte y en llanura :
desde el boa monstruoso que en obscura
landa la presa espía, y se recrea
en su banquete de funestas galas,
al colibrí pequeño, miniatura
del arco-iris, flor que juguetea
rayo de sol, sobre columpio de alas !
De nuestra casa bajo el amplio techo
hallan el pan y el vino,
junto al pendón sagrado del Derecho,

89

�90

COOPERACION

el Indio, el Ruso, el Sirio, el Africano :
y es porque encierra el Ideal Latino
todas las ansias del linaje humano,
como contiene el caracol marino
la voz, la inmensa voz del Oceáno.
Monroe lanzó su fórmula colérica
y ambigua, como un reto, hacia la Europa
Sáenz creó nuestra divisa : ' ' América
para la Humanidad". Bulle en su copa
la vida. La esperanz!l, es una estrella
que conduce a la Tierra Prometida
las caravanas de emigrantes ; ella
renueva la resaca empobrecida,
palpita en un compás grave y profundo,
y hasta la extremidad más apartada
¡ lanza toda esa vida desbordada
como si fuese el corazón del mundo !
La raza está de pie.
Como un vigía
que vela en los graníticos bastiones,
el l\fomotombo enciende sus fanales ;
y como los tupidos escuadrones
de un ejército en marcha, que triunfales
pendones lleva y al combate guía,
se enfilan en la turbia lejanía
los Andes con sus cumbres inmortales !
Viene de la llanura
la fragancia otoñal que da la siembra
en sazón ya. La tierra es una hembra
qeu ha dado a luz. Como la hostia santa
incendiando los cielos se levanta
el sol del porvenir. El azul pleno
canta : es el mismo luminar sereno
que alboreaba en el pálido infinito

LA EPOPEYA DEL CONDOR

cuando desde las velas españolas
se alzó, jocundo y poderoso, el grito
de Rodrigo de Triana
¡ y anunció la epopeya americana
entre el salvaje estruendo de las olas !

Aurelio MARTINEZ MUTIS.

91

�Lo que piensan de nuestra Revista

Jurado de obras sociales
Damos a conocer en este número, como lo ofrecimos en el
anterior, los nombres de las personas designadas para inte­
grar el Jurado de Obras Sociales en el Concurso abierto
por " COOPERACION ", entre todos los escritores nacionales,
para premiar las dos mejores obras publicadas en 1922, una
de ellas sobre materia social, y la otra literaria, escrita en
prosa o verso.
Jurado de obras sociales
Lic. José V�ncelos.

Lic. Fernando González

Lic. Ezequiel Padilla..

Roa..

Las tendencias de "Cooperación" y sus
primeros artículos
Por el DR. ATL

Estando no solamente distanciado, sino en completa opo•
sición con los principios políticos del " Partido Cooperatista
Nacional ", he visto con el mayor interés las tendencias mani­
festadas en diversos campos de las actividades intelectuales
por distintos grupos cooperatistas, y me ha parecido que la
más seria entre todas las tendencias organizadoras, la que ha
adquirido forma en esta Revista, es la más importante y la
más efectiva. Llamar al estudio profundo y desinteresado de
los problemas interiores y exteriores que agobian en C'ste mo­
mento al país, es una labor esencialmente necesaria, que hasta
la fecha no había lográdose encauzar debidamente. Una de
las pruebas de que " COOPERACION " está orientada en la
única dirección que un periódico de esta especie debe tener, es
que desde su primer número empezó a publicar una serie de
artículos tendentes a desenmarañar esa cosa sin nombre que
se llama el criterio nacional en asuntos raciales.
El artículo del Sr. Gabino A. Palma toca el punto básico
de toda cuestión mexicana : la cuestión racial. Ese artículo
debe ser leído detenidamente porque está escrito con una clara
visión del gran problema nacional y porque el optimismo que
lo inspira y las soluciones que propone son, en mi concepto,

�94

COOPERACION

las única que pueden organizar social, política y económica­
mente a México. Punto esencial del artículo del Sr. Palma
que con mucha precisión titula " NUESTRA CRISIS ESPIRI­
TUAL ", es éste : México necesita una inyección de sangre
blanca. En efecto : la inmigración es la única fórmula posible
para aliviar definitivamente al país de las graves crisis a que
se ha visto sujeto desde la época en que se proclamó una m­
dependencia hipotética, y a la base de las cuales sólo existe,
realmente, una crisis espiritual, es decir, una falta de potencia
moral, de voluntad continuativa y de grandes ideales.
La acción de España asesinó en México todo idealismo y
durante el siglo que siguió a_ la Conquista el país entero ha
vivido en una perenne crisis espiritual de la cual han surgido
revoluciones incongruentes, salvajes, que han asaltado el po­
der para dominar brutalmente a los escasos elementos intelec­
tuales, despotismos locales que han paralizado totalmente las
actividades de todas las regiones de México, y lo que es mucho
peor y mucho más trascendental de esa crisis espiritual, es que
ha nacido una desesperanza que se agranda y se solidifica ca­
da vez más al término de los violentos espasmos revoluciona­
rios que han sacudido a la República.
Y o no quiero en estas breves líneas hacer un comentario
del artículo del Sr. Palma.
El problema tratado por él, aunque expresado con senci­
llez, esquemáticamente, encierra una tal importancia, que los
comentarios implicarían, no una serie de reflexiones, sino una
¡¡erie de leyes. Quiero solamente llamar la atención de los lec­
tores de esta Revista para que aporten su contingente al pro­
blema expuesto por el Sr. Palma. Sin la solución de ese pro­
blema, todos los otros, la cuestión agraria, la política, la eco­
nómica, serán ' ' accidentes inorganizados ' '.

LO QUE PIENSAN DE NUESTRA REVISTA

95

A través de las Revistas
Verdades amargas sobre hispanoamericanismo

Con el título de " COOPERACION " h a empezado a pu­
blicarse una importante revista que es órgano de la Acade­
mia de Estudios Sociales y Políticos del Partido Coopera­
tista Nacional.
Espigando en las páginas de ella, encontramos un inte­
resante trabajo de Julio Jiménez Rueda que contiene nuevos
puntos de vista acerca del trillado, manoseadísimo asunto de
la ' ' fraternidad ' ' hispanoamericana. Intitúlase ' ' Latiuoame­
ricanismo de corazón ", y de él entresacamos el siguiente ju­
gosísimp trozo :
' ' Con gran frecuencia los Estados U nidos de América otor­
gan empréstitos a los países del Sur, sujetándolos así a una
dependencia económica que les ata de manos en sus vuelos
líricos.
Así pues, la América Latina, unida líricamente, no deja
de obedecer a influencias extrañas que impedirán lógica­
mente una cooperación práctica en momentos de apuro para
uno de los países hispanos.
La organización de un todo unido que responda a una
sola voluntad de acción está, pues, lejano :
I. Por las diferencias que existen entre las república1'
hispanoamericanas, y que no por pequeñas deben dejarse de
tomar en consideración. Llegada la acción se verían obliga­
das a consultar razones de interés regional y no los amplios
intereses de la raza.
II. Por la acción diplomática, financiera y política de
los Estados Unidos que las disuadiría rápidamente de todo
intento de unión formal.
Cuando el Presidente Carranza desconoció el alcance de
la Doctrina Monroe, el Presidente Baltasar Brum, del Uru•
guay, contestó con una conferencia en honor de la misma.
Doctrina, dada en el Salón de Actos de la Universidad, pro­
piciando más tarde la formación de una Liga Panamericana

�96

COOPERACION

de Naciones, con hegemonía directa de los Estados Unidos
desde luego.
Hemos alimentado los mexicanos durante mucho tiempo,
el sueño de creernos representantes directos de la raza, ante
la potencia norteamericana.
Propagandistas, sinceros unos, interesados otros, nos
hablan de la guardia avanzada que desempeñamos nosotros
en defensa de la raza. Hemos propugnado siempre el prin­
cipio de unión, soñándonos directores posibles de esa unión.
Nada m.ás :falso y peligroso que esta actitud. América
admira nuestros arranques gallardos, sonríe benévolamente
de nuestras proezas y nos vuelve :francamente las espaldas
cuando intentamos un gesto comprometedor.
Y sin embargo1 la política internacional de México, de­
berá estar basada en un entendimiento razonable y creciente
con esos países ; después de haber logrado mayor :fuerza en
sí mismo.
Como pueblo débil, buscamos apoyo :fuera ·de nosotros
mismos, soñando con una cooperación que existe solamente
en terreno afectivo y lírico. Algunas repúblicas de la Amé­
rica del Sur, con sentido más práctico de la realidad, vuelven
los ojos a la potencia más :fuerte, indiscutiblemente, de Amé­
rica. Perú no ve en la Argentina sino a la nación unida a él
por vínculos tradicionales de idioma, costumbres, y por el re­
cuerdo común y venerado ele San Martín ; pero a la hora de
dirimir un enojoso asunto como el del tratado de Ancón, re­
curre a los Estados Unidos y rechaza a la Argentina como
árbitro del conflicto, para poner en manos de la Casa Blan­
ca, su resolución.
Los países que han logrado una situación interior segu­
ra, una posición económica saneada, una respetabilidad ex­
terior sólidamente establecida, sí pueden tener a veces arran­
ques de generoso y valiente espíritu de solidaridad y, sin em­
bargo, solamente mantienen su actitud gallarda cuando no
ven en ello la posibilidad de ningún conflicto serio que los
lleve más allá de los límites que previamente se han fijado. "
" El Universal ". Sábado 16 de diciembre de 1922.

Notas de actualidad nacional
El período extraordinario de sesiones
del Congreso de la Unión
Convocado por el Ejecutivo de la República, el
viernes
19 �e e:°ero el Congreso de la Unión abrió un perío
do extra­
ord ar10 de sesio es para resolver el conflicto
surgido con
:°
i_n
motivo de la elecci ón de Magistrados y Jueces del
Fuero Co­
mún en_ el Distrito y Territorios Federales. " En efecto
-dijo
el Preside�te- : el Ejecutivo de mi cargo, no obsta
nte habe r
norm a�o siemp re sus actos en el más absoluto
respe to a las
resoluciones del Cong reso de la Unión, se vió preci
sado, muy
a su pesar Y para no desacatar el prec epto del
artículo 70 de
la Constitución Gene ral de la República , a
no sanc10n
· ar n1
p_romulgar el Decr eto de :fecha 30 de dicie
mbre último relativo a l� el�cc ión de Magistrados y Jueces
del Fuero Común
e . l Distrito y Territorios Federales ; porq
ue, habiendo re­
��
ci i o e: documento sin las firmas del Presiden
te y Secretario
�e la ?�mara de Senadores, su pub licac ión
se hizo legalmente
madmlSlble da�o el mandato imperativo y
absoluto del pre­
.
cep t o constitucional citad o. ' '
El conflicto en realidad existía entre
la Cámara de Dipu­
tados Y algunos Senadores que, decepcio
nados por no haber
lograd� sacar ava_ntes ciertas candidaturas
, llevaron a cabo
determmadas
. mam.obras políticas que obligaron ::i.l p.1 esi· dent e
" a n? sanc10nar n_1 promulgar el Decr eto de
30 de dicie mbr e,
,
relat ivo a la elecc 1on
de Mag istra dos y Jueces del Fuer o Co7

�98

COOPERACION

mún en e Distrito y Territorios Federales ' '. Reunido nueva­
mente el Congreso General, el Senado tuvo que ratificar, sin
ninguna alteración, la elección hecha por la Cámara de Dipu­
tados el 29 del pasado diciembre.

La expulsión del delegado apostólico
Monseñor Ernesto Filippi

Con motivo de ciertos actos religiosos celebrados en el
Cerro del Cubilete, Estado de- Guanajuato, actos cuyo carácter
está expresamente prohibido por la Constitución de la Repú­
blica, y en los cuales tomó una parte muy activa el Delegado
Apostólico, Monseñor Ernesto Filippi, el Sr. Presidente de la
República dispuso la expulsión de dicho señor por conside­
rarlo extranjero pernicioso. La aplicación del Art. 33 Cons­
titucional al Delegado del Papa se llevó a cabo a pesar de los
esfuerzos que' en contrario hicieron los católicos de la Repú­
blica, particularmente la Unión de Damas Católicas y la Or­
den de los Caballeros de Colón. El Delegado Apostólico aban­
donó la capital el 17 del mes de enero, saliendo rumbo a los
Estados Unidos. Por su parte, el Si•. Presidente de la Repú­
blica recil:¡ió multitud de telegramas de felicitación de todos
los partidos políticos militantes y funcionarios prominentes,
por su enérgica actitud para hacer cumplir y respetar la Cons­
titución de la República.

La huelga de los empleados de tranvías
En los últimos días del mes de enero y debído a un co:tJ.­
fl.icto surgido entre la compañía de Tranvías de México y sus
empleados, la ciudad tuvo que sufrir las consecuencias de la
huelga, declarada por los mismos empleados para hacer que
la Compañía cediera a sus exigencias. Sucedió que la Com-

NOTAS DE ACTUALIDAD NACIONAL

99

pañía se vió precisada, por razones económicas, a suprimir un
_
_
det�,:mmado numero de empleados, concediéndoles la gratifi­
cac1on de tres meses que prescribe nuestra Constitución. El
sindicato, no conforme con esto, exigía que, además de los
tres meses reglamentarios de gratificación, cada uno de los
obreros cesantes recibiera también tantos meses de sueldo co­
mo años hubiera estado trabajando. La Compañía, por su­
�uesto, �o accedió a tales pretensiones y el Gobierno tuvo que
mtervemr para resolver el conflicto. Algunos obreros conti­
nuaron intransigentes, y entonces el Gobierno se vió obligado
a que los trenes puestos en servicio fueran resguardados por
soldados de la Federación. Entonces los descontentos asalta­
ron un tren, agrediendo a mano armada a los soldados que lo
escoltaban y asesinando al motorista, produciéndose un con­
flicto de trágicas consecuencias entre obreros y soldados en
la Avenida Uruguay, frente al local que ocupa la Confedera­
ción de Trabajadores.
Los obreros descontentos dirigieron al Sr. Presidente de
la República un mensaje, redactado en los siguientes térmi­
nos : " Protestamos atropellos cometidos fuerza armada in­
v �sión local, lujo crueldad. Revolución defraudada, p;inci­
.
pios pisoteados. Exigimos garantía pueblo ' '. El Sr. Presi­
dente contestó : ' ' Adolfo Guadarrama, R. Aguirre y demás
firmantes : Ejecutivo de mi cargo no sabe qué admirar m'ás si
audacia ustedes al asaltar un tren, agrediendo a mano arm�da
a miembros del Ejército que lo escoltaban y asesinando al mo­
torista y causando daños irreparables a personas inocentes e
indefensas que en el carro viajaban, o el cinismo que campea
en su mensaje, revelador de una absoluta inconsciencia de las
responsabilidades que sobre ustedes pesan o una completa
perversidad. Primero, porque el acto que ustedes han reali­
zado en nombre de los derechos de los trabajadores' es un
.
motivo de vergüenza seguramente para las clases laborantes,
que han dado tan altas pruebas de discreción y de respeto a
la ley Y a las autoridades, y ellas serán seguramente las pri­
meras e� protestar, haciendo honor a su causa, que no debe
ser desv1rtuada por falsos apóstoles que, por maldad o in-

�1(,0

COOPERACION

conscienci , ejecutan actos para provocar su desprestigio. El
Gobierno que me honro en presidir ha dado y seguirá dando
pruebas inequívocas de prestar un apoyo decidido para que
todas las clases laborantes, tanto de las ciudades como de los
campos, reporten los beneficios que les da el programa del
actual Gobierno y cuyos postulados fueron precisamente la
bandera de la revolución, y los nombres de los sacrificados en
ella sean profanados por los que no han sabido comprender
la alteza de miras que animó a los hombres que aceptaron
conscientes el sacrificio para conquistar el bienestar colectivo.
' 'Presidente República, A. OBREGON. ' '

NOTAS DE ACTUALIDAD NACIONAL

101

que muchos no quieran reconocerlo así, se haría todavía más
difícil con el tipo que se obtuviera al cruzarse los inmigrantes
asiáticos con mujeres mexicanas. Bastará recordar, para com­
probación de nuestro aserto, el creciente disgusto que actual­
mente existe en algunos Estados del Pacífic o, donde los nego­
cios y las industrias principales se encuentran ya en manos de
los amarillos. Este disgusto es tal, que la Legislatura de So­
nora ha propuesto al Congreso de la Unión una ley general
que prohiba en absoluto la inmigración amarilla.

La Cámara de Diputados y la opinión
del ministro de Hacienda
Los japoneses y la colonización
El 19 de enero estuvo a conferenciar con el Sr. Subsecre­
tario de Agricultura y Fomento una comisión de agricultores
japoneses, con el fin de solicitar del Gobierno de nuestro país
ayuda para fundar en México colonias de agricultores japo­
neses, debido a que en el Estado de California están actual­
mente sufriendo serias y continuas persecuciones por parte de
las autoridades y el pueblo de los Estados Unidos, que equi­
paran a los japoneses con tipos de raza negra. El Sr. Subse­
cretario dijo a la comisión que daría cuenta al Sr. Presidente,
de su solicitud, contestándoles a su debido tiempo. Es opor­
tuno fijar la atención en las concesiones que el Gobierno haga
a los extranjeros para el establecimiento de colonias agrícolas
en la República. México, ciertamente, necesita de la inmi­
gración ; pero dado el carácter de nuestra cultura y las carac­
terísticas de nuestra nacionalidad, creemos que no sería de
ningún modo atinado fomentar o estimular cualquier clase
de inmigración amarilla, no sólo por los conflictos económicos
que provocan los colonos asiáticos, al cobrar jornales más ba­
jos que los que cobran nuestros nacionales, lo cual haría que
éstos fueran desplazados en la competencia, sino porque nues­
tro problema racial, ya de por sí muy complejo, a pesar de

Refiriéndose a la labor desarrollada por la Cámara de Di­
putados durante la discusión de los Presupuestos, el señor don
Adolfo de la Huerta, secretario de Hacienda y Crédito Públí­
co hizo las siguientes declaraciones: ' ' la Secretaría de Hacien­
da, dijo, ha visto con especial satisfacción la labor desarrollada
en materia de presupuestos por la actual Cámara de Diputa­
dos. En efecto, es el primer caso que se presenta en la historia
del Poder Legislativo en nuestro país, que este Cuerpo Cole
giado, de propia iniciativa, haya hecho una brillante labor,
no solo de carácter técnico sino también de carácter político,
con procedimientos parlamentarios. Para cualquiera que esté
siquiera iniciado en los principios de admisistración pública, es
notorio que la formación de los presupuestos anuales exige una
preparación técnica no solo en las finanzas públicas, sino tam­
bién y muy principalmente el conocimiento de las necesidades
presentes de la administración, subordinándolas a los postula­
dos de economía, de orden y de buen gobierno. Así lo han de­
mostrado las Comisiones de Presupuestos de la Cámara de Di­
putados, y me complazco en reconocerlo públicamente, atentos
los resultados obtenidos. A mayor abundamiento la Cámara de
Diputados ha dado un ejemplo patente de cordura y bien en•
tendido patriotismo al saber coordinar de modo inteligente
las ingentes necesidades de la Administración con las posi-

�102

COOPERACION

bilidades económicas de la Hacienda Pública, sin descuidar por
ello la realización de los principios revolucionarios dentro de
esas mismas posibilidades. En mi concepto la Cámara de Di­
putados es acreedora al aplauso general, al haber logrado por
si sola el equilibrio de los Presupuestos Generales, con previ­
sión, al mismo tiempo que con mayores posibilidades o recursos
de la Hacienda Federal se dé satisfacción a importantes ramos
de actividad administrativa. Repito, para concluir, que el equi­
librio de los Presupuestos lograd'O por la Cámara de Diputados,
con la brillante colaboración de las Comisiones respectivas,
redunda en prestigio de la misma, en beneficio del país en ge­
neral y acrecenta el prestigio, tamb.ién, de nuestro país en el
exterior. ' '

Atentado en Tlaxcala en contra del
diputado Aurelio M. Peña
En los últimos días del mes de enero, el Lic. Aurelio M.
Peña, Diputado al Congreso de la Unión por el tercer Distrito
Electoral del Estado de Tlaxcala, juntamente con otros miem­
bros del Partido Cooperatista Nacional, fueron víctimas de un
grupo de hombres armados, pertenecientes a las fuerzas loca­
les, en los momentos en que formulaban recursos de amparo
para obtener la libertad de los concejales electos del Munici­
pio de Lardizábal, del mismo Estado de Tlaxcala.
La Cámara Federal, al saber la prisión del Diputado Peña,
gestionó su inmediata libertad y acordó el envío de una comi­
sión que investigara y recogiera todos los datos relacionados
con las violencias constitucionales que se atribuyen al Gober­
nador de Tlaxcala, don Rafael Apango, y a los Diputados que
integran la Legislatura Local. Penosa fué la impresión de
los CC. Diputados y Senadores al conocer las innumerables ar­
bitrariedades que la Cámara Local y el Gobernador Apango
cometen con los indefensos pueblos para tenerlos sojuzgados
por medio del terror, y de esa manera seguir imponiéndose en
el Estado.

Notas de actualidad extranjera
La conferencia Centroamericana
de Washington
Nuevamente hemos visto fracasar los esfuerzos de los unio­
nistas centroamericanos en las conferencias de Washington,
a pesar de todo lo que se diga en contrario. Son seis o siete
intentos ya los que se han hecho para lograr la Unión, pero
todos han sido infructuosos.
¿ A qué se deberán estos fracasos 1 Muchos los atribuyen
a los Estados Unidos. Sin embargo, hay que confesar que a
veces es la falta de un patriotismo verdadero o bien una mio­
pía política lo que ha hecho fracasar la Unión Centro Ameri­
cana. Centro América tiene 5.000,000 de h. A Guatemala co­
rresponden 2.000,000, la mayoría indios, que viven en condi­
ciones lamentables ; Costa Rica tiene 400,000, la mayoría blan­
cos ; el resto de la población en los demás pueblos está :formada
por indios y mestizos, dominados política, social y económica­
mente por una aristocracia de blancos.
Estos abismos sociales y económicos son en gran parte la
causa de los continuos disturbios en esos pueblos, que acusan
de su desventura a sus dictadores. Falta trabajo ; falta la
fuente de riqueza que libera a los individuos de las tentaciones
del asalto al poder público como un medio de hacerse de opor­
tunidades sociales y económicas.
Por razones histórico-geográficas, México está profunda­
mente interesado en la resolución del problema centroameri-

�104

105

COOPERACION

NOTAS DE ACTUALIDAD EXTRANJERA

cano. Record mos que al Norte se hallan los Estados Unidos ;
al Este Cuba, en las condiciones que todos conocemos ; al Su­
reste Centro América, ya en parte dominada, y al Sur y al
Oeste la flota del Pacífico. Esto no obstante, nuestra Canci­
llería no tomaba ningunas medidas para tomar una directa
participación en la Conferencia de \Vashington. Entonces, y
como respondiendo al sentir popular, algunos CC. diputados
propusieron a la Cámara hacer una protesta porque México
no había sido invitado a la Conferencia Centroamericana de
w·ashington. La protesta no sólo debía basarse en que Méxi­
co, durante la administración del Gral. Díaz, había apadrinado
un movimiento de unificación centroamericana, sino porque,
principalmente, considera que su tranquilidad depende en gran
parte de las condiciones político-económicas de Centro Amé­
rica. Para nosotros la llave de la paz y la seguridad america­
nas está precisamente en Centro América. De caer todo el
istmo centroamericano bajo el control de los Estados Unidos,
nuestra situación será cada día más intolerable, porque de he­
cho nos hallaremos dentro de un formidable círculo de acero
que constriñéndonos más y más, a la larga acabará por aho­
garnos.
La iniciativa de los Diputados fue consultada al Secreta­
rio de Relaciones Exteriores. El Secretario del ramo, hizo ob­
servar que las relaciones internacionales eran resorte del Eje­
cutivo. En esto tuvo razón. Lo que eremos que escapó a su
criterio, es que la actitud de los señores Diputados era el re­
flejo de la opinión pública ante los peligros que nos amenazan
con Centro América en manos de los Estados Unidos.
El Secretario del Ramo dijo, refiriéndose a la Conferencia
Pan Americana, que habrá de celebrarse en Chile el próximo
año, y a la Conferencia Centro Americana en Washington :
' ' En lo que se refiere a la Conferencia Pan Americana que el
año próximo habrá de celebrarse en Chile, México, como todos
los países americanos, ha recibido la convocatoria respectiva,
que implica ya una invitación. Por tanto, toda protesta sobre
el particular, resultaría indebida. Por lo que respecta a la
Conferencia Centroamericana de Washington, se tratan en ella

asuntos que competen exclusivamente a los países centroame­
ricanos ; por tanto, México nada tiene que hacer en ellas, y no
debe, por lo mismo, sentirse desairado en virtud de que no se
le invitó. En último término, nuestras relaciones tanto con los
Estados Unidos como con los países centroamericanos, son hoy
mejores que antes, y cualquiera medida que tomara la Cámara
podría hacer que aquellas relaciones se resintieran . . . . ' '

Los Estados Unidos y l a cancelación de las
deudas internacionales

Tema de grandes discusiones entre los economistas euro­
peos y norteamericanos ha sido el que se refiere a la cancela­
ción de las deudas internacionales, con el fin de allanar en lo
posible todas las dificultades con que tropiezan principalmen­
te las Naciones Europeas, para lograr su reajuste económico.
La verdad es que la vida económica de Europa se halla
de hecho, actualmente, en manos de los Estados Unidos, y que
la actitud realmente violenta de Francia en sus exigencias
contra Alemania tiene su origen en este lado del Atlántico ; Es­
tados Unidos ahorcan a Inglaterra, Inglaterra ahorca a Fran­
cia, y Francia ahorca a Alemania.
Actualmente los Estados Unidos son acreedores de Euro­
pa por una cantidad mayor de 10,000.000,000 de dólares, divi­
didos así :
Gran Bretaña .
¡.rancia .
Italia . . . . .

Dls. 4,135.000,000
" 3,000.000,000 aproximadamente
"
" 1,648.000,000

El resto corresponde principalmente a Bélgica.
En cuanto a las deudas entre los europeos, Inglaterra
prestó a sus Aliados durante la Guerra la cantidad de . . . . . . .
9,378.000,000 de dólares, de los cuales hay que deducir aproxi­
madamente 3,000.000,000 prestados a Rusia, y los cuales se

�106

COOPERACION

NOTAS DE ACTUALIDAD EXTRANJERA

consider n irremediablemente perdidos. Francia, por su par­
te, prestó durante la guerra, aproximadamente, 3, 000 .000 ,000
de dólares, de los cuales deben considerarse perdidos . . . . . . .
1, 000 .000,000 de dólares, también prestados a Rusia, la que en
la actualidad se halla en completa bancarrota. A todas estas
cantidades hay que agregar el interés que las mismas han de­
vengado por cuatro años.
Los economistas norteamericanos, al discutirse la cance­
lación de las deudas de Europa, no han podido ponerse de
acuerdo por dos razones : la primera, porque consideran como
una manifestación de h onradez el cumplimiento de los trata­
dos y obligaciones internacionales, y, por lo mismo, estiman
que Europa debe pagar el dinero que recibió en calidad de
préstamo. La segunda, porque el Gobierno de los Estados
Unidos no puede cancelar una deuda que no se debe al mismo
Gobierno sino al pueblo de los Estados Unidos, ya que los
empréstitos de la Libertad fueron cubiertos no sólo por los
banqueros de Wall Street, sino principalmente por la gran
masa del pueblo norteamericano.
Los economistas yanquis consideran de propio interés re­
ducir en cuanto sea posible las cargas que afligen a Europa,
ya que de otro modo la industria norteamericana estará suje­
ta a una creciente reducción.
Frank L. Crawford publicaba en " The New York Times",
el 24 de diciembre de 1922, lo siguiente, después de com¡ide­
rar las cantidades que Europa adeuda a los Estados Unidos :
' ' Por nuestro propio interés, la consideración de estos hechos
debe guiarnos a dar un paso razonable para ayudar a Europa
en la resolución de sus problemas aun a costa de algún sacri­
ficio por nuestra parte. ¡, No sería lo más sencillo y de mayor
eficacia aceptar el pago de todas las cantidades que se nos
adeudan, no exigiendo ningún interés y aumentando el tiempo
de pago, que se haría en forma de anualidades, hasta por cua­
renta años 1 Nosotros entramos a la guerra el 6 de abril de
1917 ; pero nuestra primera ayuda efectiva en la línea debe
considerarse con fecha primero de junio de 1918. Después de
esta fecha ya tomamos realmente parte en la lucha ; pero an-

tes, por falta de preparación, lo más que pudimos hacer fué
prestar dinero a los Aliados, con el cual ellos compraron pro­
visiones y material de guerra, que los capacitó a defender la
línea hasta que nosotros, ya armados, pudimos tomar parte
en el campo de batalla. De la cantidad total que nosotros
prestamos a Francia, algo más que la mitad le fué concedida
antes del primero de junio de 1918 ; del total que prestamos a
Inglaterra, cerca de las siete décimas partes fueron prestadas
antes de esa misma fecha ; y a Italia, aproximadamente una
tercera parte de su deuda total. El término medio honrado
que podríamos exigir sería tal vez la mitad. Durante el mismo
tiempo, el Imperio Británico perdió poco más de 200, 000 hom­
bres en el campo de batalla. Me ha sido imposible lograr las
estadísticas verdaderas de las pérdidas de Francia durante el
mismo período ; pero si la proporción ordinaria. de tres a dos
entre las pérdidas francesas y las pérdidas británicas debe
mantenerse, entonces las pérdidas de Francia durante este
período, no son menores de 300 ,000 hombres.
Ciertamente, si Italia debe ser incluída, las pérdidas de
los tres países no son menores de 500,000 hombres. ¡, N-0 sería
justo considerar que el dinero que nosotros prestamos hasta
antes del primero de junio de 1918, debe ser cancelado, recor­
dando las pérdidas de estas 500 , 000 vidas 1 t Y no podríamos,
considerando estos hechos, cancelar bajo condiciones favora­
bles la mitad de la deuda o el interés de la misma, el cual,
como yo lo he demostrado anteriormente, alcanza a la misma
cantidad 1 Por supuesto, en cualquier forma en que se haga
la concesión, sólo podría tener lugar en caso de que Inglate­
rra esté de acuerdo en hacer concesiones semejantes a sus
deudores del Continente, y de que Francia consienta en redu­
cir las reparaciones a una cantidad razonable, por ejemplo,
1 0, 000. 000 ,000 de dólares, cantidad mencionada frecuentemen­
te como el límite económico que Alemania puede pagar.
Con el crédito de Alemania restaurado, ella volvería nue­
vamente a ser un país con el cual nosotros y todo el resto del
mundo podría comerciar libremente.

107

�108

COOPERACION

No olvido que Alemania y Francia son tan sólo parte de
Europa ; que la cuestión total del crédito del Continente se
halla envuelta en la presente situación, y que el crédito debe
ser restaurado si desea evitarse un cataclismo económico
mundial. ' '

El canciller de Austria, colgado

El 29 de enero el ' ' Philadelphia Public Ledger ' ' recibió
un despacho de su corresponsal en Viena, informándole que
el Canciller Seipel, gobernante de Austria y Sacerdote, había
sido colgado el día anterior por una multitud de 3,000 obre­
ros, 9-espués que habían efectuado una manifestación monstruo.
Esta demostración tuvo por objeto hacer patente la so­
lidaridad de los grupos obreros. La manifestación fué enca­
bezada por un grupo de ex-empleados del Gobierno, reciente­
mente cesado11.

Atentado contra Jorge V, de Inglaterra

El 29 de enero un ex-soldado inglés, veterano de la gue­
l'l'a mundial, pretendió agredir al Rey Jorge V, cuando en
compañía de la Reina cruzaba los andenes de la estación de
Saint Paneras, en medio de los aplausos de la multitud. · El
veterano blandió una muleta de madera sobre la cabeza del
Rey, pero la policía evitó a tiempo que se consumara el aten­
tado, descubriéndose posteriormente que el ex-soldado pade­
cía de enaj enaci?n mental.

NOTAS DE ACTUALIDAD EXTRANJERA

109

El alcalde de Boston, amenazado por el
"Ku-Klux-Klan"
lde de Boston,
Debido a una declaración hech a por el Alca
nte acabar con �a
Mr. James McCurley, diciendo que era urge
", como se haci�
sociedad terrorista de los " Ku-Klux-Klan
aza contra la reli­
con los perros rabiosos, pues son una amen
Klanes amenazaron
gión y contra la civilización, los fa:ídi�? s
cuatro homb_res Y
h1Jos
al Alcalde con el plagio de sus seis
.'
que habia henes
dos mujeres, en venganza de las declarac10
cho Mr. McCurley.

�BIBLIOGRAFIA

Bibliografía
Los Estados Unidos contra la libertad
Por ISIDRO FABELA

Con el título que antecede ha llegado a nuestra mesa de
redacción un libro, seguramente el más bien documentado de
su carácter en México, cuyas páginas están consagradas al
estudio de las relaciones diplomáticas entre los Estados Uni­
dos, Cuba, Filipinas, Panamá, Nicara gua y la República de
Santo Domingo.
" Los Estados Unidos ele Norteamérica -dice el autor en
el prólogo-- han privado de su independencia nacional al pue­
blo filipino, al reino de Haw;aii, a Puerto Rico, a Haití y a la
República Dominicana. Los Estados Unidos menoscaban ac­
tualmente la soberanía de Cuba, Nicaragua, Honduras y Pa­
namá, imponiendo a estos países servidumbres políticas, mili­
tares o económicas que los colocan en la categoría de Estados
semisoberanos. Los Estados Unidos segregaron a Colombia
su provincia de Panamá sin que a la fecha le hayan dado las
debidas satisfacciones morales y materiales, y, por último, los
Estados Unidos intervinieron recientemente en México, ocu­
pando por la fuerza el puerto de Veracruz y parte de la fron­
tera septentrional de esa República. Estos hechos justifican
el título de este libro : " LOS ESTADOS UNIDOS CONTRA
LA LIBERTAD ".

. 111

Es indudable que, en tesis general, el autor del libro tiene
razón. Los Estados Unidos han seguido un programa de ab­
sorción y de imperialismo en contra de sus vecinos, usando
para ello siempre de su famosa y elástica Doctrina de Monroe
como el mejor escudo con que justifica sus atentados. La
Doctrina '' América para los Americanos ' ', -debe entenderse
como ' ' América para los yanquis ' ' y no para todos los que he­
mos nacido en el Nuevo Mundo.
Sin embarO'O
o ' a esta política de absorción no contribuimos
.
menos hay que confesarlo con vergüenza, los mismos latmoameri�anos. En cada conflicto entre nuestros países, en cada
una de nuestras guerras civiles, siempre los gobiernos Y los
bandos revolucionarios han coqueteado con el Gobierno de
Washington para conseguir sus favores . . . . Y ha ocurrido
que, algunas veces, mientras el invasor yanqui profanaba � l
suelo patrio, los latinoamericanos atizábamos 1� hog � era ci­
vil . . , . Nosotros mismos concedimos a los yanqms el titulo de
' ' Americanos ' ' que nos corresponde a todos los hijos de Amé­
rica. Hace ap enas dos años un escritor español proponía en
Nueva York desde las columnas de " La Prensa ", que renun­
ciáramos definitivamente al título de americanos en beneficio
exclusivo de los Estados Unidos, cuyos embajadores en Euro­
p a y Asia, siempre se Uáman a sí mismos embaj adores de Amé•
rica . . . . .1
Pero ¿ qué más 1 Numerosos portorriqueños prefiere:1 a
una patria libre la ciudadanía yanqui ; no pocos cubanos J us­
tifican la enmienda Platt ; la América Latina, toda , permanece
indiferente ante la crucifixión de Santo D omingo, y cuando el
26 del pasado diciembre, el Senador Ladd pide en el S_enado
de \Vashington la desocupación de Nicaragua, el Pres1d �nte
Chamorro declara que " La intervención de los Estados Umdos
' de N'1caragua . . . . t. "
n o menguaba en nada l a so berama

G. A. P.

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                  <text>La revista Cooperación, la cual, se editó mensualmente a cargo del Lic. Julio Jiménez, a través de la Academia de Estudios Políticos y Sociales (AEPS), entre diciembre de 1922 y octubre de 1923, como el medio de divulgación oficial del Partido Cooperatista Nacional. Su objetivo era tejer lazos de solidaridad entre el Congreso y la Universidad a través de la publicación de disertaciones que, mediante el estudio de la realidad mexicana, propusieran formas de solucionar los grandes problemas nacionales. Su lema: Es una revista abierta a todas las tendencias del espíritu.</text>
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                <text>La revista Cooperación, la cual, se editó mensualmente a cargo del Lic. Julio Jiménez, a través de la Academia de Estudios Políticos y Sociales (AEPS), entre diciembre de 1922 y octubre de 1923, como el medio de divulgación oficial del Partido Cooperatista Nacional. Su objetivo era tejer lazos de solidaridad entre el Congreso y la Universidad a través de la publicación de disertaciones que, mediante el estudio de la realidad mexicana, propusieran formas de solucionar los grandes problemas nacionales. Su lema: Es una revista abierta a todas las tendencias del espíritu.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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                    <text>l TECA UNJ E'�S!T RJ
.. A'F0. 1:- f ... )..:s'
FON ., A CA, O COVARRUSIA

Bf

COOPERACION

ORGANO DE LA ACADEMIA DE ES.
TUDIOS SOCIALES Y POLITICOS DEL
PARTIDO COOPERATISTA NACIONAL

Torno I.-Núm. 2
Enero de 1923

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En la inauguración de la Academia

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Publicamos en otro lugar la crónica
de la velada inaugural de la Acade­
mia de Estudios Sociales y Políticos.
En esa velada fue pronunciado el dis­
curso que resume, perfectamente, el
objeto y fines de la misma institución.

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FONDO
RICARDO COVARRUBIAS

INA
LFONS
A
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L
CA P. 1 L
ERSITARIA
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A
C
TE
. BIBLIO
. N . L:

u.

J\.

-

He sido honrado por la Academia de Estudios Sociales y
Políticos del Partido Cooperatista, al ser designado como ora­
dor en esta velada inaugural.
Se ha tachado, últimamente, a los partidos políticos, de
estar divorciados por completo de las actividades intelectua­
les del país. Esto sucede no solamente en México. En Europa
misma los políticos son otros que los hombres de estudio. Sólo
en los Estados Unidos hemos tenido a últimas fechas el ejem­
plo de un profesor dirigiendo el destino de la gran nación
angloamericana, y ya sabemos con qué resultado.
Sin embargo, este fracaso no hace sino corroborar lo que
decimos sobre el divorcio entre la acción política: desborda­
miento p.e la acción, sobre la Universidad, y tomamos aquí la
Universidad como núcleo representativo de cultura.
Lo quP, antes fue dominio exclusivo de las Universidades
y colegios, ha pasado a ser ahora dominio primordial del pueblo.
Se ha ganado con ello mayor extensión en la libertad ; per0
meno�· calidad en los ejercitantes de esa libertad; la justicia
nacida en el predominio de los más sobre los menos, no trae
aparejada, necesariamente, la felicidad del pueblo.

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COOPERACION

úcleos de libertad fueron las Universidades medioevales,
detentadorn.s de una suma de poder que ni el rey, ni la Iglesia
misma, se atrevían a contrarrestar. De las Universidades me­
dioevales surgieron fuerzas interesantísimas de acción. Llega­
ron a ser baluartes de un librepensamiento más amplio que
el que concibiera el siglo XIX, estúpido siglo, como le llama
León Daudet, afecto a las generalizaciones torpes y a las chatas
concepciones del espíritu.
Un profesor argentino, el actual Decano de la Facultad de
Filosofía y Letras de Buenos Aires, planteaba, en cierta con­
memoración cívica importante, un plan general de acción polí­
tica fundamentalmente ·democrática, pero basada, asimismo,
en fuentes duraderas de seria experiencia científica.
Cree él que toda acción substancialmente fecunda, debe
emanar de dos fuentes primordiales: primero, la Universidad,
seminario de ideas nuevas, almácigo de generosos sentimientos,
principio de enseñanza tradicional, no estancada, sino en cons­
tante renovación, la renovación fecunda que da vida a nuevas
concepciones, el río que corre, no el agua fría y muerta de una
fuente ; después, el comité instigador de audacia, principio de
acción democrática, foco de fuerza centrífuga. Estas dos ins­
tituciones deben guardar, necesariamente, una interdependen­
cia generosa y común.
Desgraciadamente, en nuestro país cada una de ellas ha
ocupado un lugar diametralmente opuesto a la otra.
Nuestra acción política emanada del partido o del comité,
ha sido un empírico movimiento de expansión, sin arraigo pro­
fundo en la realidad, cosa que es y ha dejado de ser en el
'' breve espacio de una mañana''.
Analicemos sinceramente la verdad de esta afirmación.
La prensa ataca, el pueblo no cree, nosotros mismos nos
sentimos escépticos sobre la labor de los partidos en el Parla­
mento. Las leyes, función principalménte técnica, se elaboran
con dificultad; sus disposiones suelen ser zurdas, su aplicación.
difícil, cuando no imposible. La labor de nuestros parlamen­
tos, bien intencionada y todo, es lenta, desesperadamente lenta,
y más lenta parece al pueblo, que tiene necesidad de ver reme-

:BN LA INAUGURACION DE LA ACADEMIA

5

.
dolores con rapidez, que ha menester de un seguro
d1ados sus
.,
para sus dolencias. Los partidos meditan,
alvac10n
s
de
elixir
rminablemente
enamorados de un principio bello,
inte
n,
te
discu
justa,
de
una
aspiración levantada. Pero, a la
causa
a
un
de
postre, no realizan nada, el entusiasmo se esfuma como las nu­
bes, como las sombras.
Ha faltado la fuerza medular que da vida ; la base de ac­
ción, el conocimiento claro de los fenómenos esenciales de la
vida política, y también la disciplina que reduce nuestro pensa­
miento a aeguir un orden lógico de raciocinio. Costumbre en
un trabajo serio de gabinete y estudio. El brazo necesita de la
orden cerebral que lo mueva a cumplir una acción deliberada
y benéfica, y si no hay esa orden, el brazo se agita epiléptica­
mente en el vacío y la mano busca un objeto, inasible.
La Universidad, por otra parte, se ha convertido en un ins­
tituto cerrado. El impulso democrático y libre que la animó
en un tiempo, se ha trocado en un serio espíritu de conserva­
ción. La Universidad se ha convertido en una institución me­
ramente aristocrática, y eso en México como en todas partes.
Los doctores, espíritus cultivados y selectos, pasan a formar
una casta especial, la de los Brahmanes en esta nuestra vida
irreligiosa y utilitaria, donde existen todavía muchos parias
que están pidiendo a gritos una nueva redención cristiana.
�os Brahmanes guardan su ciencia -libros encerrados bajo
siete llaves, fórmulas herméticas-. Los Brahmanes llegan
al Poder y viven para su provecho. Cuando no asaltan los
altos puestos de la gobernación de la República, se dedican
también a amasar una fortuna y a vivir exclusivamente para
sí mismos, desentendiéndose en absoluto de la labor universal
que reclaman nuestros tiempos. Labor de noble desinterés y
elevada caridad.
Depositarios de los secretos de todas las ciencias y las a,rtes,
son los primeros en criticar cualquier obra que emprenden los
hombres de buena voluntad. La técnica del gobierno perte­
nece a ellos. La pesada máquina alministrativa no puede mo­
verse si ellos no hacen funcionar cuidadosamente los resortes
que ellos sólo conocen. La vida se hace pesada y difícil.

�6

COOPERACIO�

No descienden a las turbas porque eso redunda en desdoro
de esta nueva y pedante aristocracia. Espíritus demoledo­
res, no tienen ánimo para levantar un ladrillo sobre otro y que
éste se mantenga en su sitio. La Universidad crea, pues, es­
píritus retardatarios, inertes, demoledores; el comité crea irre­
flexivos, auiaces, violentos e incultos.
Completemos las dos tendencias. Reduzcamos a una sola
vía las corrientes divorciadas; amalgamemos el espíritu del
sabio con el espíritu del líder y produzcamos el verdadero hom­
bre de gobierno.
Que el sabio no se encastille en su laboratorio, que no se
reduzca a contemplar las estrellas, desinteresándose, como el
personaje de la tragedia de Andreiev, de la muchedumbre que
ruge pidiendo justicia.
Que el demagogo no tema al sabio, como se temía a los •
antiguos hechiceros; que le ceda su puesto en los sitios de difi­
cultad técnica; que se aconseje de él para desarrollar, en una
obra común, la obra de bien general.
Esto no es sino un necesario y lógico esfuerzo de coope­
ración.
Ni torres de marfil, ni plazas públicas donde bulla el re­
baño gregario de las muchedumbres ineptas y voraces. La
ciudad ateniense mejor, presidida por la estatua refulgente,
crisoelefantina de Pallas Athenea.
La labor es amplísima:
Internacionalmente debe llevar a la República a una con­
cepción más clara de las relaciones que nos ligan con los demás
pueblos de la tierra. Tender a una inteligencia con los de
nuestra raza, sin desentendernos para nada de los intereses
que nos ligan con otros pueblos cercanos a nosotros, por un
accidente geográfico, que nos obliga a determinadas condicio­
nes de equilibrio. No basta idear una hermosa confederación
de pueblos afines; hay que hacer viable la idea y no basarla en
simples argumentos sentimentales: idioma, religión, sangre,
sino también en una estrecha red de intereses materiales, que
al fin y a la postre son los que más aprietan.

EN LA INAUGURACION DE LA ACADEMIA

7

El mundo es pequeño y la vida de los pueblos es más pe­
queña todavía; hagámosla duradera, injertando en ella una
savia robusta y vivificante, que prolongue su existencia más
allá de los límites de su vida material.
La República espera de esta cooperación una labor eficaz
en pro de los débiles y la realización de una justicia más cer­
cana al paradigma moral que debe regir las relaciones de los
hombre entre sí.
Capitalistas y trabajadores, sujetos a un amplio espíritu
de solidaridad social, ligados por normas jurídicas justas, que
hagan posible una vida en común, tranquila y de efectivo pro­
greso para la patria.
El llamamiento de inteligencias, fortunas y brazos de todas
partes del Universo, que vengan a fecundar con nosotros esta
tierra nuestra, estéril hasta ahora por falta de esfuerzo perso­
nal. Que el milagro de la Argentina, del Brasil y del Uruguay
se repita en nosotros, haciendo de la patria una tierra de pro­
misión para los esfuerzos sobrantes de todos los demás países
de la tierra, siempre que sean honrados y bien dirigidos en
pro de la colectividad.
Borrar todas las dificultades que ahora existen sobre nues­
tra principal riqueza nacional, por medio de una legislación
hábil y por una labor diplomática inteligente.
Laborar, en resumen, por el verdadero y más efectivo pro­
greso de nuestra patria.

* **
Como principio de cooperación se ha establecido la Acade­
mia de Estudios Sociales y Políticos del Partido Cooperatista.
Se le ha llamado Academia, como pudo llam:ársele grupo,
reunión, ateneo, junta. Academia, en el recto y puro sentido
de la palabra, sin querer expresar con ello recinto amurallado
donde la suficiencia y el dogmatismo establezcan su albergue.
La Academia está abierta a todos los espíritus inquietos,
políticos o sabios, hombres de acción con una idea que expre­
sar, o eruditos en todas las cosas del cielo y de la tierra.

�8

COOPERACION

La Academia será fuente de información para resolver
nuestros problemas sociales tan amplios, que han menester de
la cooperación de todos los elementos sociales para su conve­
niente solución.
En pequeño, y reducida a un partido que ya es fuerte, vi­
goroso e impersonal, realiza los fines que para la patria están.
señalados a la Universidad futura.
El comité dispondrá entonces de una fuerza incontrover­
tible y única, vencedora en cien combates para triunfar: el
pensamiento cultivado, puesto al servicio de un corazón entu­
siasta, juvenil, sincero, quw entonará su canción en el pórtico
de esta nueva edad que se ha anunciado con el estampido del
cañón y el flomear de una tea incendiaria, para culminar en el
advenimiento de una mañana serena, temblorosa y diáfana,
en que reine la justicia, y la paz sea un hecho entre los hombres
de buena voluntad.

Julio Jiménez RUEDA.

La organización de un partido
político moderno
Cuando en la mayoría de los sectores sociales interesados
en mejorar el desarrollo públic'O se sintieron nobles aspiracio­
nes de renovación, que estimulaban a la reforma de los valo­
res políticos y sociales, surgió el PARTIDO COOPERATISTA
NACIONAL.
Conmovida profundamente la República al estallido de
la cólera revolucionaria; comprometida gravemente la armo­
nía S'Ocial al golpe de la violencia y la injusticia; desapareci­
das por ineficaces las dos grandes entidades políticas corres­
pondientes a la tendencia liberal y a la conservadora, era de
imperiosa necesidad no una agrupación personalista ampara­
da por una oportunidad electoral, sino un verdadero Partido
político sostenedor en todo tiempo de levantados ideales de
reforma e identificado con intereses definidos de clases: un
Partido de máxima capacidad para los problemas ciudadanos y
Plena energía para desenvolverlos: un partido que involucra­
ra todas las tendencias de los movimientos políticos püsterio­
res: un partido que propugnara el desarrollo orgánico de to­
das las clases sociales, no sólo mediante la acción política, sino
lllediante la ación sindical o cüoperativa: un partido, en fin,
eminentemen te nacional. Y tal fue el PARTIDO COOPERA­
TIS'r A, cuya organización satisface cumplidamente los ge­
nuinos anhelos populares.

�10

COOPERACION

Tanto el espíritu juvenil de sus iniciadores, como la in­
fluencia de la recientísima revolución democrática, trajeron
consigo la constitución asimismo democrática del nuevo Par­
tido, que ha reunido el pensamiento a la acción; equilibrada
la idea con el hecho; sumada a la actividad de la inteligencia
la actividad de la vida.
La fuerza del P.ARTIDO COOPER.ATIST.A NACIONAL
ha superado, por tanto, a la de todos los que han existido en
nuestro país, y lleva camino de aumentar en los años por ve­
nir. Su programa es tan explícito como razonado. Sus me­
dios tan amplios como hónestos. Su obra tan perdurable como
patriótica.
El Partido Cooperatista es el tipo del Partido político
moderno en México.
Actualmente es el único partido político, porque es el
único que ha adoptado postulados fundamentales para todos
los problemas trascendentes; después de estudiar y observar
el problema social, procura resolverlo· preparando reformas
positivas, coordinadas y sucesivas; atento al mejor aprove­
chamiento de la tierra y a la más inmediata emulación de la
agricultura, ha creado el Banco Nacional Cooperativo Rural
y fundado cooperativas agrícolas; pendiente del mejoramien­
to social, se esfuerza por federalizar el artículo 123 constitu­
cional; amante del sufragio efectivo, se dedica a corregir los
defectos del sistema electoral.
Ninguna otra agrupación política constituye al presente
un Partido, y las que usan esta denominación, no son sino fac­
ciones que buscan un mezquino interés y no el bien común;
grupos sectarios que tratan de aprovechar los cambios de Go­
biern:o en beneficio exclusivo ; un fin transitorio les crea, y su
vida es por manera asaz efímera.
Dichas facciones, además, son destructoras; especie de
arietes o catapultas enderezadas contra cualquier punto de
ataque, sus acometidas producen frecuentemente miseria pú­
blica, inutilización de hombres y pérdida de vidas. El Partido
Cooperatista es fundamentalmente constructivo; instituto per­
fecto eu el que cada miembro desempeña una función definida

LA ORGANIZACION DE UN PARTIDO POLITICO MODERNO

11

qvechosa, en el que se cuida lo existente acomodándolo a
y pr
las e�igencias de la mayoría y se repone en el acto lo que falta,
dado que no siendo limitada su acción, sino amplísima e infi­
nita, suK elementos han de formar legión.
Organismo complejo y de funcionamiento vastísimo, el
R
PA TIDO COOPER.ATISTA NACIONAL no será bien com­
pre ndido si no se expone su mecanismo.
Las tareas ejecutivas corresponden a la Mesa Directiva
compuesta de tantos Presidentes honorarios cuantos sean los
salientes, y de un Presidente activo, dos Vicepresidentes, un
Secretario general, un Secretario del Interior encargado de la
.Acción Política, un Secretario del Interior encargado de la Ac­
ción Social, un Secretario del Interior encargado de la Acción
Económica, un Secretario del Exterior encargado de la Ac­
ción Social, un Secretario del Exterior encargado de la Acción
Económica, un Tesorero general, un Subtesorero, cinco .Aboga­
dos consultores y treinta vocales. (Un:o por cada Entidad fe­
derativa.)
Auxilian a la Mesa Directiva:
a) Una Comisión Permanente de Consulta y Organización,
formada de cinco miembros, uno del Bloque de la Cámara de
Diputados, uno del Bloque del Senado, uno del Ayuntamiento
de la ciudad de México, y dos independientes.
b) Un Comité Ejecutivo de Finanzas Nacionales, formado
de tres miembros, cuyo Presidente nato es el Secretario del
Exterior, encargado de la .Acción Económica.
c) Un Comité Ejecutivo Electoral del Interior, formado
de cinco miembros, cuyo Presidente nato es el Secretario del
Interior, encargado de la Acción Política.
d) Un Comité Ejecutivo Electoral del Exterior, formado
de diez miembros, cuyo Presidente nato es el Secretario del
Exte rior, encargado de la .Acción Política.
e) Un Comité Ejecutivo de Acción Social del Distrito Fe­
de ral, formado de diez miembros, cuyo Presidente nato es el
Secretario del Interior, encargado de la Acción Social.
f) Un Comité Ejecutivo de .Acción Social del Exterior,
formado de diez miembros, cuyo Presidente nato es el Secre-

�12

LA ORGANIZACION DE UN PARTIDO POLITICO MODI&lt;:RNO
COOPERACION

tario del Exterior, encargado de la Acción Social.
Hay delegaciones representativas ante las Secretarías de
Estado y del Despacho de Hacienda (tres miembros), de Gue­
rra (tres miembros), de Comunicaciones (tres miembros), de
Educación (tres miembros), de Gobernación (tres miembros),
ante el Ramo Judicial (diez miembros); ante el ciudadano
Presidente de la República (tres miembros); ante los Ayunta­
mientos del Distrito Federal (doce miembros), y ante el Go­
bierno del Distrito Federal '(tres miembros).
Un oficial mayor, q-qe permanece todo el día en las ofi­
cinas generales del Partido, atiende al despacho de las labo­
res continuas, como la de correspondencia, registro de socios,
etcétera, teniendo a sus órdenes inmediatas una planta de
cien empleados.
Nacido en las aulas de la Escuela de Jurisprudencia al
calor de robustos entusiasmos juveniles in•spirados por el más
vivo propósito de normalizar las actividades públicas siguien­
do un programa de reconstrucción; con una :fe capaz de resis­
tir todas las amenazas y un amor capaz de todos los sacrificios,
su voz primera no expresó una codicia insana, ni una ambición
injusta, ni una rebeldía criminal, sino proclamó un principio
redentor, llamando a todos los hombres de buena voluntad a
colaborar en la magna 'Obra reconstructiva, defendiéndolos de
la miseria que debilita; de la idignidad que infama; de la dis­
cordia que divide; de la lucha que destruye y de la desunión
que mata.
COOPERACION :fue la palabra mágica evocadora de todo
el programa amplísimo que habría de encauzar la vida na­
cional.
COOPERACION es lo que ha preconizado y lo que ha lle­
vado a cabo.
COOPERACION es el despertar de :fuerzas nuevas, de
coaliciones originales y :fecundas, que ha venido a hacer más
real y provechosa la idea de democracia en nuestra Patria.
¿ Cuáles han sido los trabajos del Partido Cooperatista?

13

Tan pronto surgió y :fué saludado por calurosos aplausos
e
u
q denotaban la simpatía que provocaban sus principios en
tod as las clases sociales, necesitó no sólo expresar vigorosamen­
te su patriótico anhelo, ni declarar su finalidad, sino dedicarse
desde luego con aplastante voluntad a obtener los medios de
realizar progresivamente su vasto programa. Tomó parte en
la justa electoral que se aproximaba entonces para designar
munícipes del Ayuntamiento metropolitano, ya que sin mando
no puede ordenarse, sin poder es dificil dirigir, y sin presti­
gio pocos son secundados.
Su primera lid se tradujo en una brillante victoria. Ganó
las curules edilicias y demostró en el Concejo la bondad de sus
principios, la integridad de sus miembros y el vigor de su ac­
tuación posterior.
El triunfo le acarreó las mezquindades, los delitos y crí­
menes con que los malvados se oponen a lüs benefactores so­
ciales y a los paladines de la justicia; ocasiones hubo en que
los enemigos del nuevo evangelio social batieron palmas con­
siderándolo perdid'O sin remisión; pero sereno como el justo
y animoso como el intrépido, el gran Partido ha continuado
su senda, sin mirar hacia los reptiles que su planta holló y sin
tomar en cuenta los nuevas acechanzas que intentaran con­
certar su ruina.
Nueva diferencia entre él y las :facciones audaces que
usurpan el nombre de Partido: éstas son rencorosas y persi­
guen enconadamente la ruina del enemigo, excluyéndolo des­
piadadamente de los ramos administrativos que suelen alcan­
zar; aquél perdona, olvida las flaquezas y sólo atiende al bien
colectivo, considerando a la Patria como un in,mens'O hogar
que debe abrigar y beneficiar a todos. Por ello es que el Par­
tido Cooperatista acoge :fraternalmente a quienquiera que se
:muestre deseoso de codyuvar a la obra patriótica que se im­
PUS'O.
Nuevo argumento a :favor del Partido Cooperatista Na­
cion al, es: que a la enunciación de principios dignos, elevados,
regeneradores, principios tales que han constituido una ban­
dera; Y a la conquista de poder necesaria para :fortalecerlos y

�14

COOPERACION

sotenerlos, han seguido la acción social, una acción que hasta
hoy no se había intentado, y sobre atraerle cada día mayor
número de adeptos y simpatizadores, dejará una estela lumi­
nosa en la historia de nuestras desventuradas y casi siempre
estériles contiendas de partido.
Apartándose del camino trillado en que acabamos de ver
actuar de modo transitorio a las facciones de antaño, el Parti­
do Cooperatista lleva ya instituído lo que a continuación re­
señamos brevemente :
La ' ' Academia de Estudios Políticos y Sociales ' ' que con
un campo ilimitado de estudio, y por medio de una observa­
ción metódica, ordenada, juiciosa, se propone formar direc­
tores para los distintos ramos que la preocupan, y ha presen­
tado ya iniciativas de tan alta importancia y trascendencia,
como el ' ' Proyecto de Ley para el establecimiento del Banco
Nacional Cooperativo Rural ", sin perjuicio de hacer suyo el
"Proyecto de Ley sobre Cooperatismo Agrícola ". Estos ocu­
paron recientemente a la Cámara de Diputados, siendo reci­
bidos con aplauso hasta de nuestros más enconados e irrecon­
ciliables enemigos ; ha presentado, asimismo, el Proyecto de
ley sobre accidentes industriales que publicamos en nuestro
número anterior.
A la misma Academia se debe la vida de esta revista men­
sual, cuyas ciento veinte páginas están pletóricas de una lec­
tura amena, instructiva y provechosa.
El Casino Cooperativo establecido en la magnífica mansión
señorial que por lustros fué conocida en Tacubaya con el nom­
bre de ' ' La Casa de Barrón ' ' y se transformó después en el
" Parque Lira ", quedando por último a disposición de los miem­
bros del Partido Cooperatista Nacional, mediante un convenio
con sus actuales propietarios. Ignoramos que alguna otra ins­
titución política de los remotos ni de los actuales tiempos, ha­
ya llevado su celo por el bien de los asociados hasta el punto
de procurarles no sólo las ventajas de que se ha hecho mérito,
sino las que dan el roce social, el cultivo de buenas relaciones,
goces lícitos, el cambio de afectos, de consideraciones y de
servicios que civilizan a los hombres, les hacen amar a sus se-

�ma acción que hasta
�rle cada día mayor
ará una estela lumi­
:adas y casi siempre
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pletóricas de una lec-

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-w os e nsayos de civis mo, es otro grupo al qu e e.0 11cede
e1
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11 s p r·im
e dil e cción el Partido, porque sab e que d e aquél al­
pr
ar
gul
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roáeig·o pueden. salir plantas gigantescas que con sus frutos
generaciones
v
e nid e ras, legand_o a 11uestros
las
a
bren
om
as
fastos he chos y nombres glorioso�.
Siempre sobre· la bas e de coopera�ión, que es el sustento
d e todo el siste111a, se · han extendido la acción y beneficios del
Partido a los obreros y carripesi_nos, agrt1pánd0los ·en asocia:..
ciones qHe les infuncilen prineip-ios sanos, alej:ándol·o$. de falsas
teorías qne los esclavizan más, baj-o pretexto de hae erlos libres ; s11. mejoF amigo, el Partido Cooperatista Nacional, les
indica med. i os racionales, pacínc·os, infalibles de alcanzar la
prosp- eridad a que co11 just·i cia aspiran.
El propósito · con qu e s e dirigen y fomentan esos - grupos;
es el de formar la Confederación Co,ope,rativa, - del Trabajo, de
obreros y aampesinos, que sin m,ás violencia ·ni derramamiento
de sangre 1�.edíman de la el�gástula y dignifiquen a esas abati­
das cLaJ:;es que mir, ó siempre con insulta11te desprecio el que
las ocupaba.
La r·evolución social en que ac·abamos de ser a&lt;tt• or·es fué
comu todas. las reivi·ndicacio11es violentas un motiv-o para qu e
se ma11ifestara.n los. hom.bre:s dese-o sos de un m'ejoramieJJto eo-.
·
lecti,1ro .
De·l mismo modo que , viene a,tendje.ndo el Partido a todas
esas eosas que a muchos paJ:ecen todavía extrañas y otros con­
sideran utópicas, quiere atender a otro elemento de prosperi­
dad nacional que aun lucha entre nosotros c·on prejuicios
1nveterado, s ; pe. r o que va conquistándose ya e11 otras partes
del mundo un importante pu e sto en todos los . órdenes del saber
Y del prestigio, no estand-o tal vez l ejano ei día en que ascienda
también a los más important e s puestos d e la administración :
Es la m1ujer. Dotada para todo d e iguales facult·a des ql1e
•

•

'

�16

COOPERACION

el ombre digna por todos conceptos de conv1v1r con él, no
debe ser �enospreciada, y el Partido Cooperatista Nacional
no tardará en abrirle las puertas de su instituto en donde
pueda desplegar sus facultades.
Estas miras amplísimas y esta acción íntima, que se reve­
larán todavía en otras formas, porque desea el Partido encon­
trarse donde quiera que haya una necesidad por cubrir o un
anhelo justo por satisfacer, han traído consigo dos exigencias
imperiosas : la de seleccionar y robustecer su grup ? di ectivo,
:1',
y la de atender a todos los detalles de su orga�1,zac10� con
un cuidado nimio y un espíritu moderno que al nusmo tiempo
que el orden, la disciplina y la regularidad, garanticen un fun­
cionamiento fácil .
Se ha preferido por esto el sistema de la división del
trabajo, conforme al cual el grupo directivo atiende sólo � los
_
grandes lineamientos, a las ideas fundamentales, a los prmc1pios doctrinarios, y otras personas a las que no puede llamar­
se inferiores, porque su labor exige también inteligencia y una
conveniente preparación, atiende a los detalles, limitándose a
un sólo ramo. Razones obvias, que no es necesario ni fundar,
hacen que para conservar la indispensable - unidad de pensa­
miento, de acción y tedencias, los grupos secundarios en que
nos ocupamos no sean tan independientes que puedan en oca­
siones comprender la estabilidad del conjunto, y por eso, den­
tro de su libre acción, tienen una interdependencia de la que
darán perfecta idea los dos esquemas que se publican aquí mis_­
mo bajo los numeros dos y tres, y se refieren : el primero,
a la organización general del Parti40 ; y el segundo, a la del
Casino Cooperativo.
En resumen : hemos demostrado ya cómo los partidos difie­
ren de las facciones por sus orígenes, formación y procedi­
mientos, por su viabilidad e influencia.
El Partido Cooperatista Nacional ni siquiera pretende
ser E:xclusivista : ojalá que al ejemplo de él surgan otros de ·
tan amplias miras, y de tan vasta organización, de tan hon­
rados procedimientos y de tan patriótico aliento, para que en
contienda de ideas y de principios, en exposición de sistemas

LA ORGANIZACION DE UN PARTIDO POLITICO MODERNO

17

n o de personalidades, interpreten con justeza los anhelos de
a nación, aconsejen bien a los gobiernos, mod.elen y embellez. can el espíritu nacional y nos hagan, por fin, gratos con nues'­
tra propia manera de ser, a los pueblos que con pretextos
más o menos capciosos nos consideran hoy indignos de su
amistad sólo por que no nos plegamos a sus modalidades y exi­

i

gencias.

Seamos mexicanos a nuestro modo ; pero seámoslo cuerda­
mente.
Estos y no otros sorr los fines en que se empeña el Parti­
do Cooperatista Nacional ; este es el funcionamiento del primer
Gran Partido Político que se organiza en el país ; éstas las
razones de la preponderancia que alcanzó por medios lícitos
y conservará con iguales procedimientos ; ésta la causa de
que su acción se haya extendido del centro a la periferia, pues
muchos Estados secundan su política, que habiendo comenzado
a desplegarse sólo en el Distrito Federal, cuenta ya con centros
importantes en toda la República.
Debiendo terminar aquí este artículo, conviene agregar
por vía de aclaración que si sus relaciones con el pueblo en
que se apoya, son honestas y cordiales, las que cultiva con el
Gobierno General no son, en modo alguno serviles : mirando
por el bien común ha concedido ayuda desinteresada a quienes
manifiestan· tendencias patrióticas y propósitos honrados, nada
más ; pero ni está comprometido a cosas en pugna con sus altos
principios, ni recibe salario, ni claudicará tampoco.

2

�LAS NORMAS SOCIALES DE LA INMIGRACION

Las normas sociales de la inmigración
En ninguna parte como en la Argen­
tina la inmigración ha sido convenien­
temente estudiada y reglamentada por
la ley. La inmigración ha sido una de
las principales causas de la gran riqueza
nacional en Sudamérica. El autor es­
tudia fin aspecto principal del proble­
ma; la interyención de los particulares
en su fomento.

En todos los problemas de caracter público y nacional,
suele darse excesiva preponderancia al factor Gobierno, y es
fácil advertir en los estudios que se proponen aquellos como
objeto, la tendencia a considerar con predilección las' normas
exclusivamente legales. La acción particular queda reducida
a desempeñar un papel pasivo y secundario. Así acontece
con el problema inmigratorio, en cuya solución, si tienen tan
destacada influencia la ley y la intervención administrativa,
no es menos requerida e indispensable la colaboración par­
ticular.
&amp; Cuál debe ser ésta en las actuales circunstancias 1
Juzgamos muy importante considerar este aspecto en los
momentos en que Europa favorece la emigración de sus gran­
des excedentes de energía humana y busca en las nuevas orien­
taciones sociales de sus leyes estimular el movimiento de sus
masas de trabajadores hacia los países nuevos, concertando con
ellos Tratados especiales de protección y estímulo.
La República Argentina tiene a este respecto una gran
superioridad. Europa no puede encarar el problema inmigra-

19

torio sin ocuparse del grave obstáculo que entre los pueblos
levanta la desigualdad legal de nacionales y extranjeros, por­
que toda su legislación civil está fundada en la sujeción estric­
ta del ciudadano a la patria, en la preeminencia absoluta
del Estado en este vínculo, con exclusión de los súbditos ex­
tranjeros. El concepto político de patria subordina toda rela­
ción¡ de derecho privado y produce en su seno la arraigada
desigualdad. El ejemplo del Código Civil Italiano, que desde
1865 reconoció la igualdad civil, no se ha extendido con la
deseada amplitud, y ha dominado hasta hoy en toda la legis­
lacién europea, un estrecho y restrictivo concepto de recipro­
cidad, concediendo cada país el beneficio de · sus leyes a los
súbditos extranjeros en la medida que los demás los conce­
dían a los suyos. Así se explica la preponderancia que este
aspecto legal asume en las naciones europeas.
En nuestro país la cuestión está resuelta en la misma Cons­
titución Nacional. No hay desigualdad entre nacionales y ex­
tranjeros. El Estado argentino pertence a un nuevo tipo de
sociedad política, en el que el factor personal es preponderante •
sobre todo otro concepto de orden político. El derecho de cada
habitante no deriva de su patria y todos, nacionales y extran­
jeros, son iguales. La ley del domicilio que representa el
lugar libremente elegido por el hombre para el desarrollo de
su vida, la fundación de su hogar, el cumplimiento de sus de­
beres, la fuente de su bienestar, es la ley que gobierna sus
derechos. Esta afirmación, ampliamente realizada por la cos­
tumbre, constituye en el orden internacional el reconocimien­
to a cabado de la libertad civil y la consagración práctica de
l a. igualdad. ¡ Hay artículos enteros de la Constitución Argen­
tina que se parecen a las resoluciones laboriosamente adopta­
d.as en la actualidad por la Comisión Internacionl de Emi­
gra ci ón que, bajo los auspicios de la Liga de las Naciones, está
Preparando las bases de una política internacional uniforme
sobr e esta materia !
Los E stad os europeos de emigrac10n, que tienen en sus
1eyes principios
directivos que no son los nuestros, y en virtud
de los cuales
es tan estricta y absoluta la sujeción del indi-

�COOPERACION

LAS NORMAS SOCIALES DE LA INMIGRACION

viduo a la patria, no conciben nuestro sistema. Es natural,
entonces, que al penetrar en un orden de relaciones, más
humano y universal, consideren como progreso lo que rompe
sus viejos moldes, lo que plantea nuevas soluciones en su dere­
cho viejo arraigado al concepto político de patria, aunque no
siempre logren deshacerse de su influ encia que apunta en las
decisiones más avanzadas, como si la patria que ha elegido el
emigrante no lo amparara de veras al incorporarlo a su seno.
Se explica y justifica esta actitud frente a los países del mismo
tipo jurídico ; no frente al nuestro, donde aquellas soluciones
nuevas, son norma habitual de vida colectiva.
Nuestra superioridad de legislación nos obliga, pues, a
adelantar el paso en el camino emprendido por las legislacio­
nes europeas, y aun nos permite llevar al de b ate internacio­
nal el concepto de una realidad propia, un conjunto de no­
ciones prácticas derivadas de la experiencia de nuestras nor­
mas sociales.
La inmigración ha sido y es una fuerza constitutiva de
nuestra nacionalidad, y la constante o b servación de este hecho
vital para nosotros, procura una mejor comprensíón de su téc­
nica íntima, de la complejidad de m,otivos que mueven y em­
pujan a un hombre a elegir una nueva sede de sus activida­
des en procura de bienestar y perfección. Es un hecho huma­
no por excelencia, y como tal no son normas externas, que sólo
contemplan su aspecto jurídico o económico, las que podrán
regularlo con provecho, sino aquellas que logren fijar en una
orientación conveniente la posibilidad del éxito para las ma­
sas aue realizan· tamaño esfuerzo de traslación.
La corrientes contemporáneas, promovidas por las nuevas
modalidades económicas, ro bustecen este concepto. El hombre
que emigra va en busca de una finalidad concreta : huye hoy
de la miseria, de la desocupación, y anhela realizar en alguna
parte, un trab ajo digno y remunerado que le permita, por lo
menos, vivir. El obstáculo con que tropieza, y por el cual con
frecuencia sucumb e, es el de la desorganización económica
universal ; en todos los países están desarticulados los fac­
tores de la producción, y faltan o son intermitentes las opor-

tunidades de trabajo. Si la reconstrucción económica ha de
inciciarse por alguna medida reflexiva, ninguna nos parece más
prá ctica, entre otras, que la de encauzar corrientes de ener­
gía humana hacia sitios de producción, organizada con ese
objeto si es preciso, mediante la inteligencia de los Estados
int eres ados, por órgano de sus gob iernos o fuertes entidades
particulares.
Hay un contraste en el mundo entre la distribución de la
riqueza laborable, acumulada en países en que escasean los
brazos activos, y la distribución de los hombres ansiosos de
trab ajar, nacidos en territorios en que generaciones milena­
rias han agotado su capacidad productiva.
A la creciente necesidad de acercar esos dos elementos
obedecen tantos planes económicos y financieros que los pue­
blos escuchan sin confianza. Conviene destacar entre todos
ellos, el esb ozado por Tittoni en la Liga de las Naciones, con
el apoyo de Suiza y de Bélgica, y que en nombre de Italia
también, defendió el delegado obrero Baldesi en la Conferen­
cia Internacional de Washington, siendo más tarde adoptado
por varias federaciones internacionales de trabajadores. Con­
siste fundamentalmente en un reparto equitativo de las ma­
terias primas entre los países que carecen de ellas, realizado
por el contralor coercitivo · de un organismo internacional.
Contra esta iniciativa se han hecho valer razones de so­
beranía política que amparan la independencia de una nación
libre en el empleo y destino de sus propias riquezas. En nues�
tro concepto existe, además, . otro argumento de valor econó­
mico incontrastable que destruye toda esperanza en el valor
práctic o de la idea. Muchos países ricos en materias primas
como pobres en población, no tiene aquéllas ya preparadas
para exportar ; deben ext aerlas, producirlas, y para elevar su
�
_
cantidad Y su calidad necesitan todavía, miles de millones de
hombres activos, emprendedores, dispuestos a explotarlas. Esos
�:�b �e� �eb en r_n?verse, acercarse a las fuentes de producción.
inutil mmov1lizarlos en la espera de que el trabajo acuda
sus m anos. Debiera, pues, transformarse · este plan en que
e1 factor personalidad humana se queda atrás, inactivo y en-

20

ª

21

�22

COOPERACION

LAS NORMAS SOCIALES DE LA INMIGRACION

cogido, en un plan de conquista económica, de recíproca com­
penetración, de fuerza difusiva y emprendedora, en cuya eje­
cución concurrieran, de mutuo acuerdo, los Estados en energía
humana y los que poseen la materia laborable, por intermedio
de sus gobiernos y de sus organismos privados, tanto de obre­
ros como de capitalistas, porque ha de ser el resultado de
una coordinación internacional de intereses.
Nuestro país está en especiales condiciones para llevar
a cabo un plan semejante de política inmigratoria. Cuando
se afirma que no puede recibir más inmigrantes es porque no se
hace un examen de su receptividad ni se piensa en aumentarla,
renunciándose a todo intento de ejercer una acción directriz
sobrP los hechos de nuestra vida económica. En ocasiones,
nos volvemos a la ley, reclamando la restricción de la entrada
de extranjeros, como si no hubiera otro concepto específico
de selección que el de policía o sanidad. Es un error. Déjese
de lado la intervención legislativa ; ya existe opinión hecha
sobre las reformas a introducirse en nuestro sistema legal
de inmigración, y esperan la sanción de las Cámaras inicia­
tivas útiles y concretas. Amplíese, en .cambio, el programa
más allá de los fines de seguridad y administración, adoptando
medidas que fomenten el desarrollo industrial, diversificando
nuestra producción, creando nuevas ocasiones de empleo útil
a tantas energías dispersas y perdidas, colonizando, en :fin,
eficaz y metódicamente.
Cabe, por último, una acción más inmediata : la de los
particulares. Los directores de la producción, los grandes pro­
pietarios de tierras, tienen muchos caminos para adelantarse
en una materia en que el interés general coincide con el _
particular. Así como en Europa se están organizando coope­
rativas de emigrantes para dirigirse en masa a los países
hospitalarios que les aseguren tierras en propiedad o en lóca­
ción a largos plazos, de la misma manera entre nosotros de­
bieran constituirse, sin fines de especulación, vastas agrupa- ·
ciones de propietarios rurales que, con el concurso de los fe­
rrocarriles y otras empresas interesadas, se propusieran ab­
sorber aquellas energías y valorizarlas, llevando a cabo, por

etapas sucesivas, un plan bien meditado, que podría comenzar
por un régimen adecuado de arrendamientos colectivos y lle­
gar a la creación y fomento de la pequeña propiedad, por
una colonización prudente y paulatina.
No se trata, ni mucho menos, de volver a los funestos
re gím enes de fomento artificial, mediante los cuales se pro­
voca la venida de inmigrantes que llegaban luego al país
sin orientación ni amparo. El plan consiste en organizar aquí
la atracción, ofreciendo las seguridades de un esfuerzo remu­
nerado, Y concertando con los que en el exterior buscan esas
oportunidades, las condiciones inalterables de su ejecución.
Los emigrantes que vienen a la Argentina no necesitan trata­
dos de protección jurídica, sino tratados que consagren estí­
mulos permanentes de valorización personal y económica.
En esta &lt;;&gt;bra vasta y comprensiva, que hoy más que nun­
ca reclama el interés nacional, es indudablemente grande la
fusión del Estado ; pero no es menos importante e indispen­
sable la intervención de los particulares. No todo debe espe­
rarse del Gobierno, particularmente en países nuevos y ricos
como el nuestro ; es preciso también llevar al Gobierno una
realidad legislable y el aporte de la colaboración privada,
amplía, metódica y persistente.
Buenos Aires, jueves 24 de agosto de 1922.

23

Atilio DELL ORO MAINI.

�LA DOCTRINA MONROE

La Doctrina Monroe
La Doctrina Monroe ocupa en la
historia diplomdtica y política de
América, un lugar decisivo . Pocas
veces se ltabrd publicado en México un
artículo tan serio y tan bien documen­
tado como el que ahora aparece en las
páginas de esta Revista.
LA REDACCION.

Estudio presentado por su autor en
el curso de ' 'American Foreign Rela­
tions' ' de la Universidad de Nueva
York y leído en la sesión de clausura
del Congreso Internacional de Estu­
diantes, reunido en la ciudad de Mé­
xico, en septiembre de 1921.

La Doctrina Monroe es la superstición política más ana­
crónica que hayamos tenido en .América y forma una de las
etapas más interesantes de la conciencia universal en la histo­
ria de todas las naciones.
Esta es la conclusión a que se llega después de algunas
lecturas acerca de este tópico, y considerando únicamente el
título y no ese tremendo contenido que nosotros cándidamente
referimos a la llamada Doctrina de Monroe, cuyo verdadero
nombre es: sistema político de los Estados Unidos.
Es indispensable declarar que este criterio mío no es
causa de ningún prejuicio. Este es mi sincero creer y yo me
limito únicamente a señalar los hechos. El sistema político
de los Estados Unidos, por otro nombre la Doctrina de Mon•
roe, está íntimamente ligado a la existencia del país, y su

25

i nc uestionable imperialismo, tiene una explicación biológica.
Este fenómeno se ha repetido siempre en la historia del mundo
y en la vida animal: la absorción del débil por el fuerte. Sin
embargo, la propia conservación no requiere inevitablemente
la comisión de actos que en el futuro puedan devolver peli­
gro s en vez de beneficios.
Y estos actos son los que los directores de la nación de­
ben de evitar a toda costa. La maravillosa grandeza del país
no le hace ni inmortal ni invulnerable a los ataques de sus
enemigos. Las injusticias deben ser evitadas por cuantos me­
dios se puedan alcanzar. La Doctrina de Monroe no necesita
precisamente lesionar los intereses vitales de otra nación. Hoy
por hoy, "Ofrece una tendencia particular que es producto de
una propaganda sin escrúpulo, hecha por un grupo de hombres
prominentes · de este país, que, interesados en especulaciones
económicas en otras naciones, están procurando colocar a la
suya en una posición peligrosa: la creencia de que los Estados
Unidos son la primera nación del orbe en todas las m,anifesta­
ciones de la cultura humana, por lo cual pueden despreciar
a todos los demás pueblos. Esta creencia es rabiosa y sistemá­
ticamente estimulada, con esa superioridad superlativa asig­
nada a todas y cada una de, las producciones del ingenio an­
gloamericano.
Las masas son las mismas en todo tiempo y lugar: el ver­
dadero trabajo consiste en estereotipar en la conciencia po­
pular un_a idea ; pero tan pronto com'O la conciencia de las
masas es profundamente impresionada, entonces la idea este­
reotipada se transforma de cifra mecánica en exponente di­
námico para la futura realización de todo trabajo social.
Y esto es lo que justamente ha sucedido c"On la Doctrina
de Monroe. Es doctrina si se tiene en cuenta el fanatismo que
ha engendrado en las masas ; es transgresión de términos si
iie toma su verdadero contenido.
Pero hay algo todavía más interesante que anotar: mien­
tras que los Estados Unidos han recibido toda clase de bene­
fici os con la Doctrina de Monroe, la .América Latina ha tenido
que sufrir los desastres y humillaciones más tremendos con

�26

COOPERACION

LA DOCTRINA MONROE

ella. Hasta hace medio siglo por lo menos, en los países lati­
noamericanos hubo algunos sinceros creyentes de la Doctrina,
lo cual puede ser explicado sea por falta de visión política
para el futuro, sea por una completa ignorancia o descuido
de los hechos .
Es fácil concebir que el pueblo de los Estados Unidos crea
y defienda fielmente la Doctrina. Pero lo que es apenas con­
cebible es que algunos ingenuos escritores latinoamericanos
hayan mantenido un culto ciego por algo que ha traído tantas
pérdidas y calamidades a sus pueblos.
Seamos francos : nuestra ignorancia nos ha conducido a
una conclusión extravagante. Conociendo la realidad de nues­
tra historia, no cometeríamos tales disparates. Hemos estado
bajo la influencia de cierta clase de escritores sin escrúpulos
que han presentado los hechos completamente deformados o
de acuerdo con sus propios intereses. Y, como un hecho inne
gable, debemos confesar que han tenido éxito.

na1 etc . Sin embargo, la política de los Estados Unidos empie­
za � tomar lineamientos bien definidos bajo la Administración
· en
a e :Monroe, cuando España acababa de perder sus co1ornas
, .
y
la
Santa
Alianza
planeaba
restablecer
el
reg1men
ica
.Amér
esp añol en el Nuevo Mundo.
En la declaración de la política de los Estados Unidos,
Bretaña toma una participación muy importante, co­
ran
la G
continuación
veremos.
a
mo
El 20 de agosto de 1823, Canning, ( 1 ) el Primer Ministro
Inglés, escribía a Mr. Richard Rush, Embajador de los Estados
Unidos en Inglaterra, una carta cuyo contenido esencial era
como sigue :
l. Nosotros consideramos imposible la recuperación de
las Colonias, por España.
2. Creemos que su reconocimiento como Estados Indepen­
dientes es sólo cuestión de tiempo y circunstancias.
3 . Nos consideramos obligados, no obstante, a no obstruir
ningún arreglo entre la Madre Patria y sus ex-colonias, he­
cho por amistosas negociaciones.
4. No perseguimos la posesión de ninguna parte de ellas
para nuestro propio beneficio.
5. No podríamos ver con indiferencia cualquier porción de
ellas bajo la influencia de otro P-oder.
Estas sugestiones muestran claramente que los primeros
pasos que precipitaron la formal declaración de la llamada
Doctrina de Monroe fueron tomados por Inglaterra.
El 26 de noviembre de 1823, Rush informaba que Canning
le había escrito que la Gran Bretaña por sí misma y sin nin­
guna intervención de los Estados Unidos, buscaría su explica­
ción con Francia. Con este propósito, él (Canning ) , había
entrevistado al Príncipe de Polignac, el 9 de octubre del mis­
mo año. El Príncipe de Polignac era Embajador de Francia
ante la Gran Bretaña. El acuerdo Canning-Polignac rezaba :

Autor de la doctrina
En funciones de carácter biológico, no existe en realidad
un autor, aunque es costumbre tomar por tal al primero o pri­
meros que intervengan en las medidas que se tomén para la
preservación del -organismo social.
Desde este punto de vista, el origen de la Doctrina se en­
cuentra ya desde los primeros días de la Revolución America­
na contra el régimen inglés. Un ejemplo de esto puede ser en­
contrado en las declaraciones de Washington, cuando, el 22
de abril de 1793, con motivo de la Revolución Francesa y la
tirantez de relaciones entre Francia y otras naciones euro­
peas, principalmente Inglaterra, propuso " una conducta amis­
tosa e imparcial hacia los poderes beligerantes ' ', siendo apro­
bada por el Congreso la primera Acta de Neutralidad el 5
de junio de 1794. Posteriormente encontramos declaraciones
similares hechas por Adams, Madis-on, Jefferson, Thomas Pow-

27

( 1 ) Maurice Francis Egan , e n el com e ntario que publica � n "The N ew
York Times Review" de 5 de noviembr e de 1922, acerca del libro
de W. P.
Cre sson , intitulado "1.'he Holy Alliance. The Europ.ean Background of the
_
�onroe Doctrine ' ' , dice : ' 'Can nin g himself, who was by n o mean s the ms­
pirer of the Monroe Doctrine . . . . "

�28

29

COOPERACION

LA DOCTRINA MONROE

l. Francia, como Inglaterra, considera imposible la recu­
peración de las Colonias por España.
2. Francia no apoyará ningún intento de reconquista.
3. Francia desea un arreglo amistoso entre la Madre Pa­
tria y sus antiguas colonias.
4. Francia declara que no persigue ningunas ventajas
comerciales exclusivas y sólo desea, como Inglaterra, ser la
nación más favorecida después de España.
5. Francia no sabe su actitud futura en cuanto al recono­
cimiento de las colonias como Estados Independientes, ya que
considera todo gobierno de ellas como algo irrisorio.
6. Francia sugiere la reunión de un Congreso, en el cual
estaría representada Inglaterra, la que no acepta, para hacer
que las colonias resuelvan amistosamente sus disputas inter­
nas y sus diferencias con la Madre Patria, bajo términos sa-­
tisfactorios para ambas.
El 27 de diciembre de 1823, Rush escribió al Secretario
de Estado : " Mi sincero creer es que el sigilo con que Inglate­
rra está tratando los asuntos hispanoamericanos, depende de
que el Gobierno Inglés desea a toda costa evitar cualquier
fricción con la Santa Alianza. Habiendo pasado todo serio
peligro para la América Española, yo no veo por hoy nada
que pueda hacer volver esa amistad efectiva y esa alianza
que hasta hoy ha existido entre nosotros ". (La alianza era
tácita. No existía ningún documento que impusiera determi­
nadas obligaciones a los Estados Unidos en sus relaciones con
Inglaterra. )
El 13 de noviembre de 1823, Canning escribió a Mr. Rush :
" Estoy seguro, Señor, de que Ud. y su Gobierno considerarán
nuestro intercambio de notas como sagrado. Y que no habien­
do llegado a ningún resultado práctico ni lograd-o que nues­
tros Gobiernos tomaran por su cuenta este asunto, debemos
considerarlo como terminado y com-o una cuestión sucedida
entre dos individuos que se confían mutuamente a su honor
y discreción. ' '
Estas declaraciones demuestran claramente que l a Gran
Bretaña había renunciado a toda intervención en los asuntos

de la s antiguas colonias de España y que sus verdaderos fines
eran los de controlar comercialmente a los nuevos Estados
ara su propio beneficio. Cuando Canning invitó a Rush para
pna acci ón conjunta de los Estados Unidos e Inglaterra, fue
uorque Inglaterra n·o estaba aún segura de la política de
irancia, pues el Gobierno Inglés sabía muy bien que la Santa
.Alianza no podría realizar sus planes en América sin la ayuda
de Francia y de la misma Inglaterra. Si Francia hubiera apo­
yado a la Santa Alianza, entonces Inglaterra hubiera obrado
de acuerdo con los Estados Unidos, que eran en esa época una
potencia de muy relativa categoría. Arregland-o Inglaterra
sus dificultades con Francia, había que evitar cualquier com­
promiso con los Estados Unidos.
La verdad de, las cosas es que Rush debía haber exigido
a Inglaterra una solemne declaración por la cual se compro­
metiera a no intentar la adquisición de Cuba y Puerto . Rico, que
era el objeto capital de la política inglesa. Esto era tanto más
importante cuanto que Jefferson, en carta dirigida al Presi­
dente Monroe el 22 de octubre de 1823, le expresaba que la
anexión más importante que podían hacer los Estados Unidos
era la de Cuba, que la independencia de la isla, más que de
España, de Inglaterra, era de vital importancia para los mis­
mos Estados Unidos. ta independencia en sí misma era de
un valor secundario para Washington. Este criterio viene
a robustecerse si se recuerda que los Estados Unidos declara­
ron el disgusto que sentirían en caso de que México y Colombia
favorecieran una expedición a las Antillas para fomentar la
independencia de Cuba y Puerto Rico.
El 7 de noviembre de 1823, el Secretario de Estado,
.A.daros, y el Barón Tuyll, Ministro de Rusia en '\Vashington,
lle gar on a un acuerdo con referencia a la neutralidad de Ru­
sia en los asuntos de los Estados Unidos y los nuevos Estad-os
Esp añoles.
Prevenida ya toda intervención de parte de la Santa
Alianza en los asuntos de América, puesto que Francia e
In glaterra se habían puesto ya de acuerdo, y firmado ya el
Acuerdo Adams-Tuyll, por el cual se comprometía Rusia a no

�31

COOPERACION

LA DOCTRINA MONROE

intervenir en los asuntos americanos, se esfumaba definitiva­
mente el fantasma de toda intervención europea en los asuntos
de América.
Sin embargo, el Gobierno de los Estados Unidos juzgó
necesario delinear su política futura, bajo la excusa de que la
Santa Alianza intentaba la reconquista de las antiguas colo­
nias españolas, olvidando intencionalmente el Acuerdo Fran­
co-Británico y la Inteligencia Adams-Tuyll.

IN TERVENCION EN ESPAÑA Y PORTUGAL. Al co­
menzar las sesiones fue declarado que estaba haciéndose un
gran esfuerzo en España y Portugal para mejorar la condi­
ción de los pueblos de esos países y que tal esfuerzo apare­
cía ser conducido con extraordinaria moderación. Apenas es
necesario hacer notar que el resultado ha sido, a lo más, muy
diferente de lo que entonces fue previsto. En cuanto a los
acontecimientos en esa parte del globo, con la cual mante­
nemos un nutrido intercambio y de la cual se deriva nuestro
origen, nosotros siempre hemos sido cuidadosos y desintere­
sados espectadores. Los ciudadanos de los Estados Unidos
abrigan los sentimientos más amistosos en favor de la liber­
tad y felicidad de sus hermanos del otro lado del Atlántico.
En las guerras de poderes europeos entre sí mismos nos­
otros nunca hemos tomado parte, ni nuestra polític� nos
permite hacerlo así. Es solamente cuando nuestros derechos
sean invadidos o seriamente amenazados, que nosotros nos sen­
tiremos lesionados o haremos preparaciones para nuestra de­
fensa.
SISTEMA POLITICO . En el movimiento en que nos ha­
llamos en este Hemisferio, nos sentimos, por necesidad, más
inmediatamente interesados, por causas que son obvias de ex­
plicar, a todos los observadores desinteresados e imparcia­
les. El sistema político de los poderes aliados, es esencial­
mente diferente, a este mismo respecto, del de América. Es­
ta diferencia procede de la que existe en sus respectivos go­
biernos. Y por cuanto a nuestra propia defensa, la cual ha
sido conquistada a costa de mucha sangre y dinero, y luego
madurada por la sabiduría de nuestros m:ás ilustres ciuda­
danos, nosotros hemos gozado de una felicidad sin prece­
dente, a la cual esta nación le ha consagrado todo su culto.
INTERVENCION EN LOS ESTADOS LATINOAMERI­
CANO S. Nosotros debemos, pues, por sinceridad y por las
arnistosas relaciones que existen entre los Estados Unidos y
aq1:ell os poderes, declarar que consideraremos atentatorio y
Pelig-i--oso para nuestra paz y seguridad, cualquier intento de
Par+ue de los poderes europeos para extender su sistema en

30

El

mensaje

La forma de la declaración hecha por Monroe, después
de oir las opiniones de su Gabinete y de algunos otros esta­
distas, aparece en dos pasajes separados del 7o. Mensaje Presi­
dencial, 2 de diciembre de 1823, y dicen como sigue :
EL PROBLEMA DEL OESTE. ' ' A propuesta del Gobier­
no Imperial de Rusia, hecha por conducto del Ministro del
Emperador residente aquí, se han dado completas instruccio­
nes para arreglar, por amistosas negociaciones, los respectivos
derechos e intereses de las dos naciones en la costa noroeste
de este Continente. Proposición similar ha sido hecha por su
Majestad Imperial al Gobierno de la Gran Bretaña, el que
igualmente ha aceptado. El Gobierno de los Estados Unidos
ha estado deseoso, por este amistoso procedimiento, de mani­
festar el gran valor que él invariablemente ha concedido a la
amistad del Emperador, y su anhelo de cultivar la mejor in­
teligencia posible con su gobierno.
En las discusiones a las que este asunto ha dado lugar,
y en los arreglos por los cuales puede terminar, la ocasión ha
sido juzgada como oportuna para declarar como un principio
en el cual los derechos e intereses de los Estados Unidos se
hallan comprendidos, que los Contienentes Americanos, por
la libre e independiente condición que ellos han asumido y
mantienen, de hoy en adelante no deben ser considerados co­
mo sujetos a futuras colonizaciones de parte de cualquier po­
tencia europea

�LA DOCTRINA MONROE
32

COOPERACION

cualquier porc1on de este hemisferio. Con las colonias que
actualmente dependan de cualquier Poder europeo, nosotros no
tenemos que intervenir en nada. Pero con los Gobiernos que
han declarado su independencia y que han podido sostenerla, Y
cuya independencia nosotros tenemos en gran consideración, Y,
atendiendo principios de justicia, hemos reconocido, nosotros
no podríamos ver ninguna intervención con el propósito de
oprimirlos o controlar de cualquier manera sus destinos, por
.
parte de cualquier potencia europea, sino como una mamfes­
tación hostil hacia los Estados Unidos.
LOS DOS HEMISFERIOS. Nuestra política con refe­
rencia a Europa, la cual fue adoptada casi al principio de las
guerras que por largo tiempo han agitado a esa parte del glo­
bo, permanece la misma, es decir, no intervendremos en los
· asuntos interiores de esas potencias ; consideraremos a los go­
biernos de facto como gobiernos legítim-0s ; cultivaremos re­
laciones amistosas con ellos, y preservaremos esas relaciones
por, medio de una franca, firme y vigorosa política, atendien­
do, en todas ocasiones, a las justas reclamaciones de cual­
quier potencia, sin tolerar injurias de ninguna. .
EXTENSION DEL SISTEMA POLITICO. Pero en cuan­
to a este Continente, las circunstancias son indiscutible y no­
tablemente diferentes. Es imposible· que los poderes aliados
extendieran su sistema político a cualquier porción de este
continente, sin poner en peligro nuestra paz y seguridad ; ni

puede ninguno creer que nuestros hermanos de Sudamérica,
lo aceptaran por propia voluntad. Es igualmente imposible,
por esto mismo, que nosotros viéramos una intervención en
cualquier forma, con indiferencia. ' '
Cuidadosas investigaciones demuestran que e l real autor
de los conceptos vertidos en la llamada Doctrina de Monroe,
fué su Secretario de Estado, John Quincy Adams, aunque al­
gunos otros miembros del Gabinete y el mismo Presidente
Monroe, tomaron una buena participación en la redacción del
Mensaje. ' '

33

Aplicaciones de la doctrina
Como hemos sentado al principio de estas líneas, la Doc­
trina de lVIonroe es una política de propia conservación para
lo s Esta dos Unidos, y así, su aplicación ha estado siempre
suje1. a a tiempo y circunstancias.
La idea de que fué declarada para asegurar la vida e in­
dependencia de las naciones americanas, es un sueño, como
lo demost::..arán ilustraciones posteriores.
L:1 Doctrina de Monroe hace una impresión particular :
es el caso de una ciudad fortificada, cuyos alrededores no
pueden ser atacados, no a causa de que las fortalezas hayan
sido construída¡¡ especialmente para defender tales alrededo­
res, sino a causa de que el enemigo teme colocarse inútilmente
bajo los fuegos del cañoneo. Sin embargo, si los asaltantes
pueden evitar los peligros, pueden aventurarse por los alre­
dedores de la plaza sitiada, cuyos fuertes pueden disparar de
tiempo en tiempo, aunque para ello pongan blancos en los
alred edores indefensos . . . . . los cuales serán destruídos junta­
mente con los invasores ! Y si los defens0res lo juzgan con­
venirnte, conservarán un fuerte desde donde dispararán sobre
los intrusos. Y aun ellos (los defensores ) , irán más lejos :
se apoderarán de plazas imaginariamente amenazadas, para
asegurar el mantenimiento de la paz contra las ambiciones
inmorales de los sitiadores !
Y esto es lo que ha pasado en nuestra América con la
D octrina de lVIonroe. El: momento psicológico en que se hizo
l a declaración de la Doctrina, fue excepcionalmente favorable
P ar a revestirla con un espíritu de desinterés que nunca ha
tenido. La Historia muestra que Inglaterra había' logrado
d e Francia la promesa formal de no intervenir en la América
Españ ola ; acuerdo similar había sido alcanzado entre Rusia
Y 108 Estados Unidos ; Inglaterra misma no buscaba el esta­
b le cimiento de nuevas colonias, sino ventajas comerciales.
¿ S e podría atrever España sola a la reconquista de sus anti3

�COOPERACION

LA DOCTRINA MONROE

guas posesiones, teniendo en contra a Inglaterra, Rusia, Fran­
cia, los Estados Unidos y las mismas ex-colonias 1 Por otra
parte : � los Estados Unidos, un poder débil entonces, apenas
con diez millones de habitantes, sin dinero y sin marina, po­
drían hacer efectiva la Doctrina, teniendo en su contra al for­
midable poder m,arítimo y militar de Europa 1
Pero la declaración de la Doctrina fue hecha, y fue hecha
con tal oportunidad psicológica, que los inocentes americanos
del Norte, tan bien como los angelicales americanos del Sur,
creyeron sinceramente en el espíritu salvador de la Doctrina !

a-ún derecho " para intervenir con nuestros pescadores ". A
:se mismo tiempo, la Gran Bretaña envió un barco, el " Olio ",
y se apoderó de las Islas, agregando que habían sido posesiones
suyas por sesenta años antes. Los Estados Unidos entonces
protestaron, declarando que " ese era un establecimiento pe­
ligroso para nuestro comercio, el cual era necesario, por razo­
nes de propia defensa, evitar de cualquier modo, fuera que el
Gobierno de Buenos Aires tuviera o no tuviera jurisdicción
legal sobre las Islas. ''
Argentina, no obstante, adujo que la acción británica era
una abierta violación de la Doctrina l\fonroe. Pero Inglaterra,
más fuerte que los Estados Unidos y la . Argentina juntos, se
sostuvo en su puesto, y al fin venció. El Secretario Bayard,
de los Estados Unidos, poco después declaró que ' ' como la
reocupación de, las Islas Falkland por Inglaterra en 1833 ha­
bía tenido lugar bajo la reclamación de un título que había
sido anteriormente adquirido por el Gobierno Inglés, no .se
estimaba conveniente la invocación de la Argentina hacia de
la Doctrina Monroe, ya que no tenía ninguna aplicación en el
presente caso. ' '
Por sup uesto, si la Argentina hubiera sido lo suficiente­
mente fuerte para hacer respetar sus derechos, los Estados
Unidos la hubieran reconocido como la heredera legal de las
Islas. Y si los Estados Unidos a su vez hubieran sido tan fuer­
tes como hoy día, entonces sus reclamaciones sobre las Islas
habrían sido respetadas por la Gran Bretaña.

34

Falkland Islands
Las Islas Falkland o Malvinas fueron propiedad de Es­
paña por derecho de descubrimiento y ocupación. En 1764
Francia se apoderó de ellas, pero fueron devueltas a España
algún tiempo después. La Gran Bretaña intervino también
más tarde, en las Islas, surgiendo un conflicto con este motivo,
conflicto que fue resuelto por el Tratado de 26 de enero de
1761, por el cual Inglaterra renunció a cualquier intento pos­
terior de posesión sobre las Islas.
Después de afianzada su independencia, la Argentina, co­
mo las otras colonias españolas en casos similares, fue recono­
cida como la heredera legal de las Islas Malvinas. Sin embar­
go, a poco surgió un conflicto en el qué los Estados Unidos
desplegaron un interés especial y en el cual no se mencionó
para nada la Doctrina de Monroe. Buenos Aires tomó pose­
sión de las Islas en 1829. En 1831 las autoridades argentinas
se incautaron de tres pequeños barcos pescadores americanos.
El capitán Duncan, de la marina yankee, se embarcó en el
' ' Lexington ' ' con rumbo a las Islas, donde se proclamó amo y
señor de ese territorio argentino, arrestando a algunos ciuda­
danos argentinos y ultrajando la bandera de ese país.
La Argentina protestó ; pero el ministro de los Estados
Unidos en Buenos Aires alegó que la Argentina no tenía nin-

35

La protección de Cuba

' ' Casi la única oportunidad para la aplicación de los prin­
cipios territoriales de la Doctrina Monroe, fue la referente a
Cuba, pues NADIE intentaba COLONIZAR ninguna porción
del Continente, de modo que apenas si las reclamaciones de
Inglaterra sobre el Oregón podían justificar la frase de Mon­
roe. Los Estados Unidos codiciaban ardientemente la Isla, y

�36

COOPERACION
LA DOCTRINA MONROE

para asegurarla de cualquier influencia extranj era, todo el
tiempo estaban armando una alharaca acerca de peligros ima­
ginarios en los que Inglaterra o :B'rancia podían apoderarse de
la Isla. ' '
Van Buren en 1829 ; Everett, Ministro de los Estados Uni­
dos en la Gran Bretaña, en 1827 ; Stevenson, en 1837 ; Forsyth,
Tyler y Webster, todos sostuvieron vigorosamente ' ' que los
Estados Unidos· no podrían ver con indiferencia el que Cuba
y Puerto Rico pasaran de las manos de España a las de otras
potencias ". Pero " el real peligro para Cuba estaba en los Es­
tados Unidos, en donde el deseo de anexión se había mantenido
activo por largo tiempo y en donde no encontraba la menor
limitación por parte de la Doctrina Monroe. ' '
Bueno e s recordar que los Estados Unidos siempre s e opu­
sieron :t la independencia de Cuba cuando México y Colombia
intentaron enviar una expedición a la Isla para libertarla del
dominio español. No será necesario hacer nuevo hincapié so­
bre el estado actual de Cuba después de la enmienda Platt que
entregó atado de manos al pueblo cubano, al Gobierno de
vVashington.

Guerra de los Pasteles
En 1838 la Doctrina Monroe sufrió otra manifiesta viola­
ción : una escuadrilla francesa bombardeó el Castillo de San
Juan de Ulúa, frente al puerto de Veracruz, con el fin de ase­
gurarse el pago de una deuda infamante y fraudulenta. Entre
las reclamaciones se contaba la de un pastelero que exigía el
pago de $60,000 .00 que decía haber perdido en un motín ! Fue
esta intervención tan escandalosa, que después de cubrir todas
las reclamaciones, todavía quedó un excedente de la cantidad
total que había fijado Francia.
Los Estados Unidos estaban entonces tan ocupados con
el asunto de 'T exas, que no pudieron escuchar el cañoneo de
los franceses en las costas de América.

37

Inglaterra, no -obstante, intervino amistosamente, y se re­
solvió al fin el enojoso conflicto.

Texas, Alta California, Nuevo México
En la historia del mundo hay tan pocos casos cuya inmo­
ralidad esté tan bien definida como el que se refiere a la ane­
xión de Texas, que es inútil agregar una palabra más :
1845.-' ' Los Estados Unidos comenzaron a rectificar el ma­
pa de Norte América a expensas de; sus vecinos y a mante­
ner con todo su poder que había una cosa misteriosa llamada
la Doctrina Monroe, que prohibía a todo el mundo intervenir
en la América Latina, excepción hecha de los Estados Unidos.
Desde entonces, hasta 1861, cada Presidente y casi cada Se­
cretario de Estado, declararon y modificaron principios que de
acuerdo con su propio pensamiento debían aplicarse a otras
potencias. Sin embargo, casi todos ellos, de tiempo en tiempo
recordaban a Monroe, tal como esa gente sábelotodo que va a
las enciclopedias para confirmar su infalibilidad. El fondo de
todos estos principios que bien pueden ser llamados Monrois­
mos, (" Monrovoid Doctrine ") fue el derecho de despojar a
nuestros vecinos. Polk estimuló hasta lograrla, la anexión de
Texas : él tenía derecho a sentir que las protestas de México
no tenían ningún fundamento ; no había nada en el código mo­
ral, ni en las leyes internacionales, ni en la Doctrina de Mon­
roe, que previniera a las naciones independientes de hacerse
voluntariamente parte integrante de los Estados Unidos. ' '
' ' Monroe no hizo ningún compromiso de que los Estados
Uni dos no se anexarían ningún territorio ; él basó la totalidad
�e su Do ctrina en los privilegios morales e nternacionales que
tie ne n los Estados de darse su propio Gobierno y defender
(to hol d) su propio territorio. Si Polk pecó, lo hizo sin la cus­
t0 d1. a angeli cal de James Monroe. ' '

�38

COOPERACION

Oregon

La disputa del Oregón se refería al territorio comprendido
entre el río Columbia, 42 grados, y el paralelo 54-40. Este vas­
to territorio era reclamado a la vez por Inglaterra, Rusia y los
Estados Unidos.
En 1818 los Estados Unidos y la Gran Bretaña llegaron a
un acuerdo por el cual se prolongaba indefinidamente la reso­
lución de este problema.
En 1821 Rusia publicó un úkase clamando derechos de
posesión sobre la costa del Pacífico, extendiéndose al sud hasta
el grado 51, con jurisdicción sobre el océano hasta cien millas
fuera de la costa. Al fin, por un tratado firmado en 1824, en­
tre los Estados Unidos y Rusia, esta reconoció el paralelo 54-40
como su límite definitivo, al sur. La Gran Bretaña y Rusia
lograron un acuerdo semejante en 1825.
El problema quedaba así planteado ya sólo entre los Es­
tados Unidos e Inglaterra. En 1846 la Gran· Bretaña " pro­
puso aceptar el territorio comprendido entre el grado 49 y el
estrecho de Georgia, y de allí al océano, con derecho a libre
navegación sobre el río Columbia. Esto era más de lo que la
Gran Bretaña había siempre ofrecido, aunque menos de lo que
los Estados Unidos habían expresado aceptar. " Sin embargo,
Polk consultó al Senado y el tratado se firmó en junio de 1846.
Mas a pesar de la decepción producida por Inglaterra a los
Estados Unidos ' ' la resolución dada por Polk a la cuestión del
Oregón fue una obra maestra de diplomacia ; el compromiso,
lo aconsejaba el sentido común, ya que en aquella controversia
Polk tenía enfrente un adversario de primera categoría que
nada tenía que ver con la Doctrina Monroe. ' '

LA DOCTRINA MONROE

39

Otros casos

Podíamos continuar enumerando casos y casos en que la
Do ctrina de Monroe ha gozado siempre de una elasticidad
sorpr endente.
Recordemos, entre otros, los siguientes :
Bombardeo de Buenos Aires por el almirante francés
Leblanc.-1838.
Intervención anglofrancesa en Buenos Aires.-1849.
Intervención británica en Honduras y Nicaragua, en la
que Inglaterra se apoderó del puerto de Bluefields y la costa
de los Mosquitos.
El caso de Belice, territorio mexicano de que también se
apoderaron los ingleses.
Tratado Clayton-Bulwer, en el cual prácticamente los Es­
tados Unidos se olvidaron de la D octrina Monroe.
Intervención francesa en México, con la imposición de
Maximiliano como emperador. Este es el único caso en que
los Estados Unidos podrían justificar, hasta cierto grado, su
falta de intervención en nombre de la Doctrina Monroe, por
causa de su Guerra Civil.
No olvidaremos que la República del Uruguay, al nacer,
tuvo como madrina a Inglaterra.
Conflicto entre España y Chile, en 1866.
Propuestas hechas por el Estado mexicano de Yucatán
para formar parte de los Estados Unidos ( 1848 ) . El caso de
Yucatán fue una oportunidad para agregar un nuevo corolario
a la Doctrina Monroe : ningún Estado americano podía agre­
garse, aun por propia voluntad, a cualquier potencia europea.
Los Estados Unidos, en esa misma fecha, no aplicaron este
criterio a la cuestión de Texas, sosteniendo ' ' que no había
principio internacional ni Doctrina Monroe, que previniere a
cualquier Estado independiente, de dar su consentimiento vo­
luntario para formar parte de los Estados Unidos . . . . ' '
Luego, y ya en años muy recientes, la política de los Es­
t ados Unidos ha asumido un carácter francamente imperia-

�40

COOPERACION

lista (política de garrote ) , iniciándose este período con la ad­
ministración de Roosevelt.
Despojo de Colombia.
Protectorados violentos sobre Nicaragua, Panamá, Gua­
temala y Cuba, para no decir nada de la desventurada Repú­
blica de Santo Domingo, donde hasta se ha proscrito del uso
corriente la palabra independencia, y sujeto al pueblo domini­
cano a humillaciones inauditas.
¡ Ah ! Pero nos queda todavía Haití, donde recientemente,
según informó la prensa, los soldados de la Unión habían ase­
sinado centenares de haitianos, por deporte . . . . .
¡, Sería necesario hacer especial hincapié sobre la política
seguida en los últimos años con México, simplemente porque
ha rehusado someterse a las exigencias del Gobierno de Wash­
ington que, de hacerse efectivas, harían que los mexicanos
tuviéramos, en nuestro propio territorio, menos derechos que
los angloamericanos ? ¡, Sería necesario recordar la política
seguida por ese cristo del siglo XX: llamado \Voodrow Wil­
son, que ha puesto por sobre los principios de justicia uni­
versal, los impulsos de un sentimentalism.o incomprensible ?
¡, Cómo es posible que el Gobierno de los Estados Unidos haya
enviado representantes debidamente acreditados ante hom­
bres de la estatura moral de Pancho Villa y Emiliano Zapata,
Y, al mismo tiempo, haya sostenido también representantes
delante de leaders de la capacidad y energía de V enustiano
Carr&amp;nza 1 ¡, Cómo puede concebirse que el Senado de la Re­
pública más poderosa de la tierra, el Senado de la moderna
Romá, ocupara su tiempo en especular con la moral de troglo­
ditas y bandidos ?
Y todavía más : ' ' Cuando yo me aventuré a leer en el
Congreso -dice el Senador Henry Cabot Lodge en su ' ' The
Story of Mexico ", publicada por el Comité Nacional Repu­
blicano durante la última campaña presidencial- una silueta
acerca de la vida de ese eminente personaje (Pancho Villa) ,
hubo cierto resentimiento, y, según se dice, fue preparada por
el Departamento de Estado, una defensa sobre el carácter de
Villa. ' '

LA DOCTRINA MONROE

41

D espués del triunfo del General Obregón, ha surgido ( de
el cuartelazo de Victoriano Huerta) una
h cho surgió desde
: ' ' México,
:e va modalidad de la llamada Doctrina de Monroe
n
recono- . ,
ser
puede
o
\Vashington,
de
:rgumenta el Gobierno
condiciosiguientes
las
cido , si no garantiza por un Tratado,
27 de la Cons­
nes : eliminación de las previciones del artículo
titución de México, en lo que se refiere a la nacionalización
de los productos del subsuelo, en casos en que los títulos de
propiedad de la tierra hayan sido registrados con anterioridad
a la Constitución de 1917 ; eliminación de las provisiones que
privan a los norteamericanos del derecho de intervención
diplomática de parte de su Gobierno, en casos en que sus pro­
piedades sean intervenidas ; modificación de las provisiones
que no permiten a los norteamericanos (ni a ningún extran­
jero ) , poseer propiedades en determinadas zonas de nuestras
costas y fronteras internacionales ; asegurar que el artículo
33, que provee para la expulsión de e:¡üranjeros perniciosos,
no será aplicado a los norteamericanos sin previa comproba­
ción del cargo que se les haga, ante las autoridades corres­
pondientes ; modificación de las provisiones referentes a las
prácticas religiosas, de modo que los clérigos norteamericanos
puedan ejercer libremente sus funciones, ante sus respectivas
congregaciones. Se sugiere también la creación de una comi­
sión mixta por parte de los dos gobiernos, para atender la
adjudicación de demandas y reclamaciones. " (" Times ", 23
de mayo de 1921.) Nos reservamos todo comentario sobre
estas condiciones, para seguir con la Doctrina de Monroe.
La modalidad a que se refiere el párrafo anterior es, se­
gún el Gobierno de Washington, de carácter moral : la Casa
Blanca no reconocerá a los Gobiernos surgidos de cualquier
movimiento revolucionario ; este criterio se robustece aún más,
según ella, en el caso de Obregón, en vista de que la Constitu­
ción Mexicana, en su artículo 82, fracción VII, previene que el
" Presídente no debe haber figurado directa o indirectamente
en alguna asonada, motín o cuartelazo ' '.

�42

43

COOPERACION

LA DOCTRINA MONROE

Pero aquí está precisamente el secreto : si México firma
el Tratado que se le impone o se sujeta a los dictados de
Washington, el Gobierno de Obregón no es inmoral y la Doc­
trina Monroe no tiene que ver nada con nosotros. Pero si
México resiste, para salvar su independencia y soberanía,
entonces el actual Gobierno cae bajo la sanción moral de la
Doctrina Monroe, y Washington no puede reconocernos . . . . .
olvidando que Monroe declaró que los Estados Unidos " con­
siderarían a los Gobiernos de facto como Gobiernos legíti­
mos " !
Con esta nueva modalídad de la Doctrina de Monroe,
los Estados Unidos se han erigido en jueces de la vida inte­
rior de cada uno de los pueblos de la América Latina. Ellos
son los que juzgan de la moralidad o inm,oralidad de nuestros
gobiernos, y su fallo siempre está sujeto a la resistencia que
los gobiernos de la América Latina hagan a las exigencias
de Washington. Los Estados Unidos deciden de nuestra mora­
lidad. ¡, Y quién decide de la moralidad de los Estados Uni­
dos, no sólo en su régimen interior, sino en sus relaciones con
los otros pueblos ?
¡, Y cuál es el principio de justicia internacional en que se
basan los Estados Unidos, para intervenir, quieras o no quie­
ras, en nuestros asuntos interiores ? ( 1 ) .
Hay que hacer hincapié, no obstante, en que la inmensa
mayoría del pueblo norteamericano permanece ignorante de la
verdadera política que sigue su Gobierno en el exterior, pues
de otro modo la opinión del pueblo hubiera ya condenado, co­
mo siempre lo ha hecho cuando conoce la verdad, cualquier
acto que redundara en perjuicio del crédito de la Unión.
La política de los Estados Unidos con la Do�trina Mon­
roe, después de lograr que la Liga de las Naciones estableciera
en el art. XXI de su Constitución que " nada en este convenio
podrá afectar la validez de compromisos internacionales, tales

inteligencias regionales como la
c oro.o tratados de arbitraj e, o
'
de 1a paz " , a demas
·
asegurar:nento
el
para
Monroe,
Do ctrina
anos,
latinoameric
pueblos
los
de
vida
la
para
osa
de ser peligr
orden
es peli grosa para el mundo, ya que potencias de primer
pro­
pueden
emplo,
ej
por
Japón,
el
como
continentes,
en otro s
los
sean
ellos
cual
la
en
regional,
doctrina
su
también
clamar
continentes.
esos
de
soberanía
y
vida
la
de
únicos árbitros
Por eso repudiamos la Doctrina de Monroe. Porque no es
expresión de un acuerdo continental, sino la imposición arbi­
traria de un pueblo fuerte sobre naciones débiles, algunas in­
defensas. Y mucho menos podemos aceptar el que Europa
deci da, como si hubiéramos delegado en ella facultades para
resolver nuestros .problemas, de nuestra aceptación o protesta
en contra de la Doctrina Monroe.

,( 1 ) Recordemos ? por otra parte, que los � s�ados Unidos, a pesar de sus
escrupulos de moralidad para reconocer a Mexrco, no se resistieron para
reconocer inmediatamente a Orellana en Guatemala, mientras que han apo­
yado sistemáticamente la odiosa dictadura de Juan Vicente Gómez en Ve­
nezuela.

Interpretaciones acerca de la Doctrina Monroe
1823-24.-" Debe ser resistida por todas las Potencias que
tengan intereses territoriales · o comerciales en ese hemisfe­
rio ".-Chateaubriand, Ministro de Relaciones Exteriores de
Francia.
" Mr. Monroe es el Presidente temporal de una República
situada en la costa oriental de Norteamérica. Esa República
limita al Sur con posesiones del Rey de España y al Norte con
posesiones del Rey de Inglaterra. La independencia de esa
República fue reconocida hace apenas catorce años. Bajo
qué título las dos Américas, desde la bahía del Hudson hasta
el Cabo de Hornos, se hallan hoy bajo su inmediato con­
trol ? ' '-' ' L 'Etoile ' '.
' ' La separación de América, de Europa, ha sido comple­
tamente irrevocable ' '.-V on Gentz, estadista austriaco.
' ' Grandes calamidades vendrán sobr e Europa con el es­
tablec imiento de estas vastas Repúblicas en el Nuevo Mundo,
sum adas al poder de los Estados Unidos, de cuyos propósi­
t os ningún hombre puede ma.ntener duda alguna después de
le er el discurso en cuestión . . . . "-Príncipe de Metternich.

•

�LA DOCTRINA MONROE

44

•

COOPERACION

" Los Estados Unidos de Norteamérica han declarado so­
lemnemente que ellos verán como un acto de hostilidad ha­
cia ellos mismos el que las potencias de Europa hagan cual­
quier movimiento en contra de Hispanoamérica y en favor
de España ' '.-Bolívar.
' ' Cuando en mayo de 1824, el primer representante del
Brasil que nosotros recibimos habló ' ' del concierto de las po­
tencias americanas para sostener un sistema general de in­
dependencia en América, el Presidente no hizo ninguna alu­
sión particular en su contestación . . . . ' '-Una frase inoportuna, según Adams.
" Un rapto general de exultación, un sentimiento uni­
versal de amor a la libertad, una consciente y orgullosa per­
cepción de las consideraciones de que gozaba el país, y el res­
peto y honor que le pertenecen, inflamó todos los pechos ".
-Daniel Webster.
' ' Los sistemas políticos de los dos continentes son esen­
cialmente diferentes. Cada quien tiene un exclusivo dere­
cho para juzgar por sí mismo qué cosa es la mejor para sus
propias condiciones y que más estimule su propfa felicidad ' '.
-Henry Clay.-Instrucciones a Joel Poinsett, Ministro de
los Estados Unidos en México.
" El pr()pósito dei este Gobierno es no intervenir en nada
que pueda parecer hostil a Europa o excitar justamente el
resentimiento de sus Estados. Si se considerare oportuno
firmar algún tratado convencional acerca de este tópico, nues­
tras miras no se extenderían más allá de un mutuo compro­
miso de parte de los contratantes para mantener el principio
en aplicación, en su propio territorio, y para no permitir
ningún establecimiento colonial con jurisdicción europea, en
su propio territorio (viene aludiendo a las Repúblicas latino­
americanas) ; y con respecto a intervenciones venidas del ex­
terior, si su carácter futuro puede ser inferido del que ha sido
y tal vez aun sea ejercido en más de uno de los nuevos Es­
tados, una declaración conjunta acerca de su carácter y :fina­
lidades, al mundo, sería probablemente todo lo que tal oca-

45

sión requeriría . . . . "-John Quincy Adams.-15 de marzo de
1 826.
Entre las declaraciones más recientes, se cuentan:
' ' La Doctrina de Monroe puede ser brevemente definida
como la prohibición a Europa de buscar expansión en suelo
de América. No es oportuno (It is not desirable ) definirla
de un modo rígido porque esto equivaldría a prevenirnos
nosotros mism,os de poder variar nuestro criterio de acuer­
do con el interés nacional . . . . ' ' - Roosevelt. - American
Ideals. 222.
" Yo no creo que se pueda hacer mucho con los pueblos
latinoamericanos por medio de espantos o amenazas. No
hay más que la fuerza bruta o una diplomacia enérgica y fina.
Pero, de todos modos, la Doctrina Monroe no debe ser para
la América Latina sino una especie de lobo con piel de ove­
ja ".-Edith O 'Shaugnessy, esposa del Encargado de Nego­
cios en México. ( 1913-1914) . Diplomatic Days. 253.
" Hoy por hoy los Estados Unidos son prácticamente los
soberanos de este Continente y su fiat es ley para los súbdi­
tos a quienes afecte su intervención ". ( To which it confines
its interposition) .-Olney, Secretario de Estado. 1895.
'' Mi argumento es que la Doctrina Monroe es inútil y
peligrosa por cuanto se refiere a Sudamérica. Pero que es
todavía de utilidad para Centro América y el Golfo de Méxi­
co. Por lo mismo debe ser explícitamente restringida a esto
último. (Chap. XIII. ) Tal como nosotros nos hemos apode­
rado sección por sección de la herencia de los Pieles Rojas
en los Estados Unidos, así nos apoderaremos, pedacito por
pedacito (bit by bit) de su herencia en México y Centro­
américa. La profecía está escrita y los centroamericanos la
han leído ya ".-Roland G. Usher.-The Challengue of the
Future. 295.
" Una cosa pasada de moda. " (An obsolete shibboleth. ) ­
I!iram Bingham.
Libros y libros podrían ll_enarse con las opiniones y pun­
tos de vista personales acerca de la Doctrina. Los Gobiernos
l atinoameri canos han pedido una definición clara de ella, sin

�46

COOPERACION

LA DOCTRINA MONROE

éxito. México ha declarado '' que no reconoce la Doctrina
Monroe y que no la considera sino como una declaración he­
cha para el beneficio exclusivo de los Estados Unidos ". (" New
York Times ". 15 de junio de 1919. ) Pero todo es en vano.
Los pensadores y los pueblos están luchando con la defini­
ción de algo que es¡ en sí mismo indefinible, ya que es la ex­
presión de una necesidad biológica. Esta es la v�rdadera
razón por la cual los Estados Unidos han luchado en todo
tiempo defendiendo la Doctrina: porque la Doctrina es la
esencia de su vida.
En el Tribunal de La Haya, en la Liga de las Naciones, en
sus c·onflictos con el Japón; en todas partes, los Estados Uni­
dos siempre repudiarán todo aquello que afecte a la Doctrina,
porque de otro modo se verían lesionados en su propia vida.
Y la propia conservación se halla por encima de cualquier con­
vención o contingencia social porque responde a los principios
de una ley universal.
Repetimos, no obstante, que la propia conservación no
exige siempre sacrificios innecesarios. Y este es el caso pre­
sente. Con mayor razón, cuanto que si se sigue ahondando más
y más el abismo existente entre los Estados Unidos y la Amé­
rica Latina, por torpeza de la política de Washington, lo único
que pasará al final, es que la política latinoamericana favore­
cerá, en la, creencia peligrosa de un mejoramiento problemá­
tico, los designios imperialistas de naciones cuyo predominio
en el mundo sería la más seria amenaza para la Civilización
Occidental.
En algunas ocasiones me he encontrado C"Cm personas de
este país, que, por su cultura, debe incluírselas entre los ele­
mentos directores del pueblo angloamericano. Y estas perso­
nas hablan con un profundo desprecio de la América Latina,
se expresan con desdén de Europa, se burlan de Asia y hablan
con insolencia de los Estados Unidos como el pueblo elegido
por Dios para dirigir la Humanidad en lo futuro. Y escuchan­
do todo esto, me he preguntado con angustia : ¿ Qué, ' ' AME­
RICA FIRST ' ' no será sino una nueva forma del ' ' DEUTS­
CHLA.ND UBER ALLES ' ' 1 Tal cosa en verdad sería la más

grande de nuestras desventuras. La Humanidad tiene pues­
tas sus más caras esperanzas en la cultura que habrá de flore­
cer en nuestra América.
" Se ha observado más de una vez que las grandes evolu­
ciones de la Historia, las grandes épocas, los períodos más lu­
minosos, Y fecundos en el desenvolvimiento de la Humanidad
son casi siempre la resultante de· dos fuerzas distintas y coac�
tuales, que mantienen, por los concertados impulsos de su opo­
sición, el interés y el estímulo de la vida, los cuales desapare­
cerían, agotados, en la quietud de una unidad absoluta. Así.
sobre los dos polos de Atenas y Lacedemonia, se apoya el ej�
alrededor del cual gira el carácter de la más genial y civiliza­
dora de las razas. América necesita mantener en el presente
la dualidad original de su constitución que convierte en rea­
lidad de su historia el mito clásico de las dos águilas soltadas •
simultáneamente de uno y otro p-010 del mundo para que lle­
gasen a un tiempo al límite de sus dominios. Esta diferencia
genial y emuladora no excluye, sino que tolera y aun favorece
en muchísimos aspectos, la concordia de la solidaridad. Y si
una concordia superior pudiera vislumbrarse desde nuestros
días, corno la fórmula de un porvenir lejano, ella no sería de­
bida a la ' ' imitación unilateral ' ' -que diría Tarde- de una
raza � or otra, sino a la reciprocidad de sus influencias y al ati­
nado concierto de los atributos en que se funda la gloria de
las dos. ' '
Y este criterio que sustenta el genial Uruguayo, es el que
debe prevalecer tanto entre los americanos del Norte como en­
tre los americanos del Sur. Los peligros que puedan amenazar
nuestro futuro no vienen precisamente de fuera, sino que sur­
g en dentro de nuestro propio hogar, los alimentarnos dentro de
nuestra propia América . . . . .

47

El P rof. John Musser, Catedrático de Historia en la Uni­
ve rs ida d de Nueva York, después de
leer el estudio anterior
'
anotó con lápiz rojo en el mismo
estudio, lo siguiente :

�48

COOPERACION

R riéndose a la Intervención ll'rancesa en México : ' ' LA
RETIRADA DE LOS FRANCESES EN 1867, NO FUE EN
GRAN PARTE DEBIDA A LA ACTITUD DE LOS ESTADOS
UNIDOS, DESPUES DE LA ' ' GUERRA CIVIL ' ' ?
Refiriéndose al conflicto anglo-venezolano :
" ¿ NO SERIA BUENO CONSIDERAR TAMBIEN LA
ACTITUD DE CLEVELAND CON RESPECTO AL CON­
FLICTO DE FRO�TERAS SURGIDO ENTRE INGLATE­
RRA Y VENEZUELA ?
Refiriéndose a la conclusión final :

' ' Estoy de acuerdo con 1a conclusión de usted, en cuanto
a que la Doctrina de Monr.oe· fue casi una Doctrina de propia
consr.rvamon. No puedo consentir completamente en la supo­
sición de que fue, por necesidad, una cosa funesta para la
América Latina. Tal criterio, en verdad, no fue el punto de
vista de Bolívar. ¿No cree usted que la dificultad radica en
una mala comprensión de la Doctrina, tanto en los Estados
Unidos como en la América Latina? " (1)
Universidad de Nueva York, mayo de 1921.

Gabino A PALMA.

La federalización del artículo 1 23
constitucional
El siguiente ar�ículo, de Miguel Tor­
ner, es un estud10 bastante documen­
tado del artículo 123 Constitucional de
su ?rigen y consecuencias y de la 'ne­
�es1dad_ de f�deralizar la legislación
mdustnal. Bien podría considerársele
como la exposición de motivos del
proyecto de ley sobre esa materia, pre­
sentado en la Cámara de Diputados el
8 �e noviembre de 1922, proyecto que
fue formulado por la Academia de Es­
tudios Políticos y Sociales del Partido
Cooperatista Nacional.
Miguel Torner es secretario del gru­
po de Estudios Políticos de dicha Aca­
demia ): Jefe de l_a Sección de Trabajo
de la Cámara de
y Prev1s1ón Social
Diputados del Congreso de la Unión.

I

( 1 ) La carencia de espacio nos obliga a suprimir la biografía de Monroe
y la bibliografía.

El artículo 123 de la Constitución Política de los Estados
.
Dnidos M ex1canos
·
· es fuerzo para dar a los trabaes un ser10
.
Jadores de la República las garantías de que gozan en los paí­
ses más adelantados del mundo. Significa un paso que puede
ponerla a la altura de los pueblos en los que una civilización
,
1;1-as completa, un mejor conocimiento de los problemas del in. .
c1ustrialismo moderno y un amp 10
1 · criterio para entender que
.
1a lll
dustria , la producción en general y el comercio se ven
S l
ª �guardados con buenas leyes que protejan a los trabaja4

u

�50

COO PER ACI ON

aten ción a és� os ; gasta�do
dor es ; les ha hecho ded icar espe cial
que les permitan apreciar
fuertes sumas par a obtener datos
sosteniendo ofici�as crea d�s
su evolución y sus necesidades,
iernos el material nec esar10
con obj eto de suministrar a los gob
en las leye� y reglamentos
par a realizar constantes mej oras
º esco gi�o personal pa­
que benefician a los obreros y ded icm:�
0n para estos sean pracra vigilar que las medidas de protecc1
.
.
ticadas.
s en las legislac10nes
El 123 descansa en principios aceptado las relaciones ent� e �atro­
modernas, indispensables para que
as a un cartabo n JU��o,
.
nos y trabajadores queden sometid
convemente prot ecc10n,
dentro del cual cada interés teng a su
ntizar el desarrollo . de
basa da en la nece sida d social de gara
ajo, sobre bases eqmtala industria, del com ercio y del trab
tivas.
e injustamente_ por
Da, a los que se pretende -anticuada
lo compran, la situa­
cierto- que venden trab ajo, y a los que
o e1: ot:: os � aíses. No
ción que tienen los que hace n lo mism
,
vac10n musitada en la
es un artículo que repr esente una inno
es un artí�ulo para
legislación mundial del trabajo ; tampoco
e : es un conJ unto de
favorecer exclusivamente a una clas
so:me�e los prob lema s
principios mediante los cuales Méx ico
das que en todo
del trabajo que tiene que resol ver, a las medi
de los mism os ; Y
el mun do se han aplicado para la resol ución
al ser debidamente
es también una serie de postulados que,
pena de no cumplir
reglamentados, protegerán por igual -so
creó- tanto a los
sólo en Méx ico con la función social que los
.
patronos como a los trabajadores.
msta popular.
Dentro de la Revolución, el 123 es una conq
o lucionario u1: asu�to
Apenas habrá dentro del prog rama rev
s. Los rev?luc1onanos,
que más directamente afecte al pa�
a dore�, se dieron �uent�
que conocían la situación de los trab ?�
luc10n social, cuando mscri­
de que la revolución era una revo
n a los trabajadores ; y mucho s
bió en sus banderas la prot ecció
·
1 carse para que
o d'ian sacr1ºfi
de éstos consideraron que bien p
un bienestar que ellos .sol o
sus compañeros llegaran a gozar de
costara su conquista.
habían entrevisto por el sacrificio que les

RALIZACION DEL ARTICULO 123 CONSTITUCIONAL
LA :FED E

51

Si el pueblo hizo esa conquista, que en otros países más afor­
tuna dos se ha obtenido con menos sufrimientos ; si la revolu­
ci ón , inspirada muchas veces por la masa que la hacía, ofreció
1 e de nción al asalariado ; si ésta se halla asegurada en la
Constitu ción, Y si, por último, el artículo 123 da a los traba­
j a dores mexicanos lo que ya tienen los trabajadores del mun­
do, puede concluirse que los principios del repetido artículo
representan una de las más justificadas e importantes con­
quistas de la Revolución Mexicana.
II
El 31 de agosto de 1916, cuando ya se maduraba el pro­
yecto de Constitución Política, Carranza expidió un decreto
por conducto de la Secretaría de Fomento, que prohibía a los
Gobiernos de los Estados expedir leyes o decretos y dictar
medidas o disposiciones administrativas sobre organización
del trabajo en las diversas industrias, dando como razón que
" es facultad del Gobierno Federal dar leyes obligatorias en
to �a la R�pública s_obre esa .materia, debido a que el trabajo,
la mdustria, la minería, etc., constituyen las principales fuen­
t:s de riqueza y bienestar nacional, cuya legislación y vigilan­
cia, deben encomendarse a una dirección y administración úni­
cas, a efecto de que, con uniforIJJJidad de criterio y de acción,
Puedan ser encauzadas y fomentadas para la mayor prosperidad
Y e�grandecimiento de l país ; y, además, que cualesquiera leyes
· ·
o dispo s1ciones
de los Gobiernos Locales sobre esos ramos de
·
, no so'l o mva
P ro duce 10:1,
·
d.irian
,
la esfera propia del Gobierno
ped0ral, sino que, complicando y aun haciendo contradicto_
.
rias la s me d'd
i as tend1entes al fomento y desarrollo de dichos
ra u:i,o s, romperían la unidad
legislativa y administrativa neces. arias p ara su meJor empleo y aprovechamiento en pro de los
1nteres es
generales y aun de las empresas particulares. ' ' Con
ese decr
eto, · el Gobierno Pre-Constitucional creía cumplir' y
eUJ.npl'10,
, con el deber que tenía de " cuidar celosamente 110
Sól0 de la c
onservación de las riquezas nacionales, evitando

�52

COOPERACION

f
cuanto pudiera menoscabarlas o disminuirlas, sino de dar a­
cilidades y medidas eficaces para su mayor producción y des­
envolvimiento, que tanto habrían de influir en la sólida paci­
ficación y en el régimen hacendario de la República. ' '
Tanto el Primer Jefe, como sus principales consejeros,
estuvieron de acuerdo en que la legislación citada y lo rela­
cionado con ella, deberían estudiarse concienzudamente por
individuos o corporaciones capacitados para ello. A ésto se
debió que se retardara la expedición de leyes reglamentarias
especiales sobre trabajo , porque algunas habrían encontrado
seria oposición por parte de los capitalistas nacionales y ex­
tranjeros ; y que afirmara la conveniencia de confiar la elabo­
ración de esas leyes al Congreso de la Unión, considerando
que estaría mejor preparado que las Legislaturas Locales,
para abordar esa tarea, por su proximidad y relaciones con
los otros Poderes de la Unión y por contar con mejores ele­
mentos.
Los artículos 5o. y 73 del Proyecto de Constitución, están
de acuerdo con lo dicho : el último reserva lo referente a legis­
lación del Trabajo al Congreso de la Unión. . Lo expuesto
señala las razones principales que tuvieron los autores del pro­
yect0 de Constitución, para desear que la legislación del Tra­
bajo fuera federal. Más adelante diremos qué otras razones
apoyan decididamente esa determinación.
III

Entre los principales consejeros de Carranza hubo cierta
diferencia de criterio acerca de si debía o no ser federal la Le­
gislación del Trabajo. El Encargado de la Secretaría de Fo­
mento, firmó el decreto de 31 de agosto de 1916, fedaralizando
esa legislación. En Gobernación, entonces a cargo del licen­
ciadc, Rafael Zubaran Capmany, también se estudió el asunto ,
con idéntico resultado. El licenciado José N. Macías, por el
contrario, sostuvo que era necesario que los Estados tuvieran
facultad para legislar en la repetida materia. El argumento

LA FEDERALIZACION DEL ARTICULO 123 CONSTITUCIONAL 53

fué : que el Congreso de la Unión no podría conocer las cir­
cunst�n_cias que pre_valecieran en cada región y que, dentro
del reg1men federalista, no debía quitarse a las Legislaturas
Locales la facultad de legislar sobre Trabajo. El licenciado
Ma cías Y el licenciado Luis Manuel Rojas, formaban una comi­
sión que, por acuerdo del Primer Jefe, se dedicó a estudiar un
Código del Trabajo, Código que se terminó, dándosele cierta
publicidad.
En e� c�rso de la discusión del artículo 5o. del proyecto
,
de Constituc10n, se llegó al acuerdo de dejar lo relativo a
Trabajo, para cuando se estudiaran las facultades del Con­
greso &lt;;le la Unión.
Finalmente, se aprobó un nuevo artículo ' el 123 ' en el
.
que se establecieron las bases que se consideraron suficientes
para garantizar los intereses de las clases �rabajadoras. Al
tratar de este artículo, se convino en reformar la fracción
X �:l artículo 73, en el sentido de quitar al Congreso de la
Umon la facultad que tenía en el Proyecto de Constitución
para legislar en materia de Trabajo.
El cambio a que hacemos mención, fue originado, princi­
palmente, por una iniciativa subscripta por los Constituyentes
Jara Y Aguilar, para que se diera, dentro de la Constitución
toda la n � cesaria importancia y amplitud a las garantías par�
�os trabaJadores. En conferencias privadas que tuvieron los
Interesados en el asunto, se convino en la redacción del 123 '
que es la misma que aparece en la Constitución actual.
. En el curso de las discusiones en el Constituyente, rela­
c10na das con el 123 y antes con el 5o., no se expuso ningún
argumento en pro de que no fuera federal la legislación del
�rabajo. Esto no fue, seguramente, por falta de oportunidad,
sino porque, tal vez, no se le dió al asunto toda la importancia
que realmente tiene. El único posible argumento que se ex­
puso, fue el de que no podía ser federal esa legislación, debido
: qu� :1 Trabajo no era el mismo en toda la República, y las
on&lt;�1c10nes de él variaban con las de cada Estado y cada
regi_ on. Este argumento no se profundizó, ni menos se trató
de d estruir la serie de considerandos terminantes del de-

�54

COOPERACION

creto de 31 de agosto de 1916, del que ya hemos hablado.
Tal vez consideraciones de otro orden, que sólo pueden sos­
pecharse y que no están asentadas en el ' ' Diario de los De­
bates ", fueron las que dieron origen a ese cambio de criterio.
Ent1·e éstas, puede citarse la de que se pensó en que no era
conveniente que se reglamentara pronto el 123, por temor de
que su reglamentación ocasionara trastornos al País y al Go­
bierno, motivados por los capitalistas, trastornos que, se pensó,
podrían ser de graves consecuencias para la estabilidad del
régimen revolucionario, dado que aún no se consolidaba. Los
Constituyentes, que veían como cosa principal terminar su
trabajo -el 123 y el 4o. fueron discutidos en las postrimerías
del Constituyente- y dejar sentados los principios en que
otros legisladores deberían basarse para reglamentar el ar­
tículo 123, no concedieron gran importancia a esa reglamen­
tación y a la manera de hacerla. Para elles fue definitiva la
opinión del licenciado Macías y, además, les pareció muy justo
y muy dentro de la ley -y lo es aparentemente- que las Le­
gislaturas de los Estados fueran las encargadas de expedir las
leyes orgánicas del Trabajo. Los Constitu;y:entes no podían
alcanzar lo que ahora es una cosa común y corriente : que los
Estados no harían nunca una legislación orientada con un
solo criterio y basada en los mismos principios, reconocidos
como únicos eficaces para resolver los problemas del Trabajo.
Tampoco p ensaron en que los Estados harían una legislación
anárquica, a veces, falta de bases científicas y experimentadas
y destinada á fracasar, como ha fracasado, originando graves
perjuicios a las clases trabajadoras y a los industriales.
Está por demás decir que cuando se presentó a discusión
la fracción X del artículo 73, ya sin la facultad que daba al
Congreso de la Unión para asuntos del Trabajo, se aprobó sin
discusión.
IV
La legislación anterior a la Constitución de 1917, fed e­
raliza lo relativo a Trabajo, basándose en la importancia que

LA FEDERALIZACION DEL ARTICULO 123 CONSTITUCIONAL

55

para los intereses del País y para su salvaguardia, tienen los
asunto s del trabaj o, los del comercio, minería, transportes, etc.
O más bien : se consideró que las cuestiones relativas al trabajo,
a la industria, a la minería, al comercio, a los transportes, re­
quie ren por su importancia, igual cuidado y deben estar bajo
la vigila ncia de la Federación. Dijimos cómo, sin una discusión
amplia, según la importancia del asunt� lo requería, el Cons­
tituyente modificó esas facultades del Congreso, quitándole
la facultad exclusiva de legislar sobre Trabajo.
Vamos a decir las razones por las cuales el Congreso le­
gisla en materia de comercio y de minería, de vías de comu­
nicac1on, etc., y veremos, finalmente, que igual�s razones exis­
ten para que legisle para toda la República en lo referente a
Trabajo.
La fracción X del artículo 73 de la Constitución, da al
Congreso de la Unión facultad exclusiva para legislar en
materia de comercio, minería e instituciones de crédito ; la
fracción XVII del mismo artículo le da facultades para legis­
lar sobre vías generales de comunicación y sobre correos y
postas. El inciso IX del repetido artículo, faculta a dicho
Poder para- expedir aranceles sobre el comercio extranjero
y pa1·a impedir que en el comercio de Estado a Estado se establezcan restricciones.
El artículo 117, que limita las facultades de los Estados,
tiene prohibiciones correlativas de las facultades del Congreso
de la Unión : prohibe a los Estados acuñar moneda, emitir
papel moneda y papel sellado, gravar el tránsito de personas
o de cosas por su territorio ; prohibir y gravar directa o indi­
rectamente la entrada a su territorio y la salida de él, a nin­
g una mercancía nacional o extranjera ; gravar la circulación
Y el consumo de efectos nacionales o extranjeros, con impues­
tos o derechos cuya exención se efectúe por aduanas locales,
requiere inspección o registro de bultos, o exija documentación
que acompañe a la mercancía ; y, finalmente, expedir o man­
tener en vigor leyes o disposiciones fiscales que importen di­
f�ren c ias de impuestos o requisitos por razón de la proceden­
c ia d e m ercancías nacionales o extranjeras, ya sea que esta

�56

COOPERACION

diferencia se establezca respecto de la producción similar de
la localidad, o ya entre producciones semejantes de distinta
procedencia.
'rodas las disposiciones que hemos citado, tienen por ob­
jeto poner bajo una sola dirección y resolver con un solo crite­
rio, todas las cuestiones relacionadas con los transportes, con
la minería -industria extractiva-, con el comercio y con las
cuestiones arancelarias. Tienen por objeto, también, dar toda
clase de fecilidades y seguridades al comercio y a la industria
y remover la material imposibilidad que tendrían esos ramos,
no sólo para prosperar, sino _hasta para vivir, si tuvieran enci­
ma un cúmulo de disposiciones arancelarias; de impuestos de
índole distinta, de condiciones de actuación, en suma, distin­
tas también.
No es concebible que pueda haber leyes ferrocarrileras
en la República, dadas cada una de ellas por cada Estado,
Tampoco se puede concebir que un Estado pretenda someter
a sus propias leyes el tramo de un ferrocarril que pase por su
territorio. No puede tampoco concebirse que haya leyes loca­
les que determinen que tal cual producto deba pagar algo
que sería una especie de derecho de tránsito, n{ tampoco una
alcabala. No es posible admitir que los Estados puedan dictar,
cada uno, sus leyes para que rijan el comercio.
Tales cosas ocurren, debido a la necesidad imperiosa que
hay de que los transportes de todas clases estén sujetos a una
sola dirección, a un solo control, que, si bien no será siempre
directo, sí consistirá en la unidad legislativa necesaria. Se­
mejante necesidad aparece claramente teniendo en cuenta que
es condición esencial de subsistencia de los ferrocarriles y
demás transportes y, por ende, de los servicios que prestan,
que su plan de organización sea uno sólo para cualquier zona
en que actúen, porque de lo contrario no es factible que
den un burn servicio. Si suponemos, por un momento, a Ias
Líneas Nacionales de México, sometidas al sinnúmero de leyes
y demás disposiciones que sobre ellas quisieran dictar los
Estados por los cuales cruzan sus vías, tendremos que conve­
nir en que, con las múltiples dificultades que con semejante

LA FEDERALIZACION DEL ARTICULO 123 CONSTITUCIONAL

57

situación tendrían dichos ferrocarriles, sería imposible su ser­
vicio y que se originaría, desde luego, una desigualdad abso­
luta en el costo de los transportes, según los Estados en que
éstos se hicieran, lo cual daría al traste con el sitem,a Stan­
dard de precio mínimo por kilómetro recorrido, o bien, ocasio­
narfo. una elevación en dichos precios, que haría que las inde­
bidas pretensiones fiscales de un Estado o su imprudente legis­
lación sobre transportes repercutieran en todos los demás que
utilizaran la red a que venimos refiriéndonos.
Hace muchos años, por medio de convenciones postales,
todos los países del mundo vienen haciendo en un ramo de
transporte, el de la correspondencia y de bultos postales, ges­
tiones encaminadas a que en el mayor número posible de casos,
los portes que esas piezas paguen: en la nación donde residen
los remitentes, no: solamente sean uniformes para una misma cla­
se, para un mismo peso d·e correspondencia y pa.ra el mayor nú­
mero posible de países de destino, sino que también esos pre­
cios sean lo más reducidos. Por de contado que cada uno de
los países que han ido a las numerosas convenciones postales
que se han verificado, antes han logrado implantar una tarifa
mínima y única para sus portes de una misma clase y peso.
Sería imposible alcanzar ese grado de eficiencia si en la Re­
pública dejara de ser federal el ramo de Correos. Los dos
ejemplos de transportes que acabamos de poner, no dejarán
duda sobre la veracidad de nuestro razonamiento, aplicado a
cualesquiera otros transportes.
La necesidad de hacer que el .comercio prospere, a efecto
de dár a la colectividad todo género de facilidades en la ad­
quisición de mercancías para que puedan los comerciantes dar
al menor precio posible los mejores artículos que se presentan ·
al mercado en todo mundo, ha hecho que constantemente los
Gobiernos de todos los países propendan a colocar al Comercio
entre los elementos que mayor atención y mejores franquicias
merece. Ya que el comercio requiere, por parte de los comer­
ciantes, una hábil administración, los Gobiernos se han pre­
ocupado por facilitar la existencia de esta buena administra­
ción ; sería contrario a las más elementales leyes que rigen

�58

COOPERACION

ese género de actividades, permitir que en la República exis­
tiera la posibilidad de que el comercio se viera afectado en
una zona determinada del País, por impuestos o por disposi­
ciones que estuvieran fuera del orden general que debe pre­
dominar. Si suponemos a un Estado de la Federación legis­
lando libremente sobre asuntos comerciales, sin cuidar de per­
seguir la necesaria unidad de criterio, de orientación, de in­
tención en la materia, concluiremos que si la legislación de
ese Estado es de tal manera benévola que haga factible la
existencia del comercio en mejores condiciones que en los
demás Estados, el comercio de éstos, sobre todo de los colin­
dantes con el primero, se verá seriamente amenazado por una
competencia indebida. Así, el progreso del comercio de un
Estado obtenido por medios inadecuados, perjudicará seria­
mente al de otros Estados, lo cual no puede permitirse. Den­
tro de un orden semejante -de desorden-, el comercio de la
República no contaría con las suficientes garantías. Ahora
ese estado de cosas representaría un lamentable retroceso, ya
que la tendencia actual no solamente es la de colocar todo el
comercio de una nación sobre bases de absoluta igualdad en
cualquier zona de ella, sino establecer convenciones interna­
cionules, para evitar perniciosas competencias entre el comer­
cio de dos o más países, sometiéndolo a iguales condiciones y
franquicias en las naciones que subscriben el convenio o tra­
tado relativo.
El actual régimen de la Minería, hace que esta importante
industria extractiva sea regida por leyes que tienen fuerza en
tuda la extensión del país de que se trata. Esa legislación
federal no sólo se refiere al régimen de la propiedad, sino tam­
bién al trabajo de las minas, a la inspección de su explotación,
a la policía minera, etc. La exposición de la ley minera vi­
gente, en su parte relativa, dice : ' ' En acatamiento a los pre­
ceptos de la Const. y por razones de notoria conveniencia,
debe federalizarse, de manera completa, la legislación que
afecta a la propiedad minera. La unidad en este puntu debe
substituir a la diversidad que ocasiona la aplicación constante
de las leyes civiles y procesales de los Estados, en asuntos que

LA FEDERALIZACION DEL ARTICUI.,O 123 CONSTITUCIONAL 59

atañen directamente al régimen de esa propiedad " . . . " Los de­
más preceptos jurídicos aplicables a la propiedad minera y
sus desmembramientos han sido consignados, hasta ahora, en
los Códigos Locales. De aquí una diversidad completa, o si
se quiere, una posible diversidad completa en el régimen de
la propiedad minera, según el lugar en donde las minas se
encuentran ubicadas . . . . . Esta situación no debe subsistir
puesto que corresponde al legislador federal estatuir en todo
lo relativo a la materia que nos ocupa. ' '
En esas industrias quedan incluídas las relativas al pe­
tróleo y sus productos, incluyendo todos los demás hidrocar­
buros gaseosos o líquidos. El altísimo valor que para la rique­
za pública de un país tienen esas industrias extractivas, la
indiscutible importancia internacional de ellas, el cúmulo de
interesei:. nacionalts y extranjeros, creados en torno de las mi­
nas, la imperiosa necesidad de poder apreciar exactamente
esa situación delicadísima, de poder valorar esos intereses, de
poder someterlos en todo caso a las necesidades de la colecti­
vidad, de organizar la activa pero prudente y metódica explo­
tación de los yacimientos, etc.; hacen que todos los pueblos
que en el haber de su riqueza pública cuentan con esta formi­
dable de la minería hayan resuelto someterla, así como todo lo
relativo a la misma, a un solo control legislativo-administrativo.
La importancia mundial de las industrias extractivas, ha­
ce que el interés que en ellas tienen los pueblos -debido a
sus complejas relaciones comerciales, diplomáticas, políticas,
etc.- pase sus propias fronteras y vaya a otros países para
asegurarse de que ese mismo interés no será violentado por
legislaciones inadecuadas que le resten importancia. La ten­
dencia a tener un solo control administrativo-legal en ma­
teria de minería y sus relativos, está pasando las fronteras de
los pueblos. Existe ya una marcada inclinación de los MAS
FUERTES a resolver los conflictos que se suscitan con motivo
de esa fuente de riqueza y de poder, mediante convenciones
inte rnacionales igual que sucedió desde antes y sucede aho­
ra en materia de comercio internacional, en las cuales se fijen
los derechos que cada uno de ELLOS tenga y las condiciones y

�60

COOPERACION

formas de exploración y explotación de tales o cuales yaci­
mientos. 1, ESTOS intereses, siempre crecientes, harán que esas
convenciones lleguen a la larga hasta la creación de una legis­
lación minera internacional TIPO, forjada por intereses encon­
trados que necesitan equilibrarse, legislación que ponga sobre
ciertas bases de igualdad y de equilibrio los intereses de las
naciones que convengan en sostener dicho tipo de legislación ?
Quien sabe. Lo que sí es un hecho incontrovertible QUE TIE­
NE SU RAZON DE SER, en que todo derecho está limita.do
por los de los demás, es lo siguiente : ninguna colectividad rela­
cionada con otras semejantes, pu_ede tomar libremente ninguna
determinación que afecte a las otras.
Es de sentirse que tal situación subsista únicamente para
los pueblos que detrás de sí tienen una fuerza material sufi­
ciente para hacer respetar sus derechos ; y que estos pueblos
fuertes quieran que los débiles sean los únicos que se sometan
a las consecuencias prácticas de esa proposición enunciada,
tan liberal e igualitaria.
Con lo dicho respecto de las facultades del Congreso de
la Unión en materia de impuestos, gravámenes, etc., y acerca
de las razones que hay para que esas facultades sean conside­
radas como convenientes, se ha dicho de qué manera, por cuá­
les razones, la legislación fiscal mexicana es fedéral, en gran
parte.

V
Las relaciones entre el comercio, la minería, los trans­
portes, la producción en general y el trabajo, así como la igual
importancia que tiene cada uno de esos ramos para la vida eco­
nómica y social de la República hacen que: el último deba ser
considerado en la misma forma que los otros ramos y que su le­
gislación sea del mismo tipo que la de éstos. Si las legislaciones
sobre minería, comercio, transportes generales, etc., son fede­
rales y si el trabajo, desde el punto de vista del trabaj o en sí
mismo, es decir, de las condiciones en que debe llevarse a cabo,
como des.de el punto de vista de las relaciones entre él y el

L,A FEDERALIZACION DEL ARTICULO 123 CONSTITUCIONAL

61

capital, determina en gran parte, el estado del comercio, de la
industria, de la producción, de los transportes, etc., es indu­
dable que también debe estar regido por una legislación federal.
No puede aislarse, en ningún caso, el trabajo del comercio o de los transportes. El comercio, principal elemento del
consumo y los transpurtes, principal elemento de la distribu­
ción de la producción, están .en tan estricta relación con el
trabajo, que las condiciones de éste determinan casi las con­
diciones de los otros. La mano de obra y todos los gastos
que ella 'Origina, determinan el monto de los precios del mer­
cado, supuesto que afectan muy directamente al costo de pro­
ducción y al de transporte. Los movimientos de los obreros .Y
su situación se reflejan en el estado del mercado, lo activan,
lo paralizan y pueden dominarlo. Las relaciones entre patronos
y trabajadores, por su misma naturaleza, pueden, actualmente,
determinar las crisis económicas, resolverlas, aplazarlas.
Si dentro del criterio económico-social no es posible sepa­
rar al trabaj o y al capital de los demás factores que intervie­
nen en la producción y en la venta de ella ; si determinan am­
bos la existencia de una fuente de riqueza pública ; si el tra­
bajo, además, constituye desde el punto de vista de la previsión
social la salvación de muchos cientos de miles de hombres ; es
indiscutible que todo lo que a trabajo y a capital se refiere,
debe estar amparado por leyes federales, conclusión a la que
se llega mediante el mismo razonamiento hecho para federa­
lizar las legislaciones minera, de comercio, fiscal, en gran
parte, y de transportes generales. El mismo alto inte�és pú­
blico que hubo para federalizar las últimas, hay para federa­
lizar la primera.
Hay más todavía : todas las ventajas que conforme al 123
deben dar los patrorros a los trabajadores para que la situa­
ción de éstos mejore, se traducen en erogaciones que determi­
nan un aumento en el costo de producción. La única excep­
ci ón· a esa regla sería la franquicia de la participación de uti­
lidades, y esa excepción solo puede admitirse • en teoría. : La
participación de las utilidades, como su nombre lo indica, debe

�62

COOPERACION

hacer que los 'Obreros tomen una parte de las utilidades del pa­
trono. En la práctica, cuando se trate de fijar las condiciones
de esa participación, se verá que no puede llevarse a cabo nin­
guna medida que dé suficientes garantías de que los obreros
realmente participarán de las utilidades del patrono. Para
resolver esa dificultad, será necesario asegurar a los obreros,
mayores ventajas que les compensen las pretendidas por con­
cepto de reparto de utilidades.
De esta suerte se llega a la conclusión de que las ventajas
que los obreros van a obtener de la aplicación del 123, harán
que el costo de la producción aumente y que se mantenga au­
mentado hasta que las condiciones del mercado hagan que rea­
lizándose mejor toda la producción y aumentándose ésta, sea
posible, por lo menos, disminuir ese aumento.
Desde el punto de vista señalado, esos cargos tienen el
mismo aspecto y el mismo valor que las contribuciones : como
que ambos pagan gastos de la Sociedad. Y los impuestos, los
gravámenes, deben ser repartidos equitativamente, en forma
que no sea posible que mediante los gravámenes desiguales se
establezca " la indebida competencia ". Al marcar ésto, es ne­
cesario hacer resaltar que la concurrencia hace que ·b ajen los
salarios más que los precios y que ahoga la pequeña industria.

VI
. Hemos visto que desde cualquier punto de vista -el de
los trabajadores, el de los patronos, el de la industria, el de la
producción- la federalización de la legislación industrial se
impone por razones de interés público.
Las buenas leyes sobre trabajo -no los buenos reglamen­
tos de ellas- no tienen ni pueden tener cosa alguna que no
sea aplicable a toda la República.
Los Estados legislando para su jurisdicción y no para zo­
nas industriales que en muchos casos abarcan varios Estados,
no pueden impedir la indebida competencia y a veces la pro­
vocan intencionalmente.

I,A FEDERALIZACION DEL ARTICULO 123 CONSTITUCIONAL

63

Ya se ha dicho que antes de la vigencia de la Constitución
de 17 la legislación sobre trabajo era federal. Razones había
para ello. Algunas, relacionadas con lo asentado en estos últi­
mos párrafos, están expresadas en los considerandos del De­
cre to de 31 de agosto de 1916, dado por el Primer Jefe del
Ejército Constitucionalista :
I. Que es facultad exclusiva del Gobierno Federal, dar
leyes obligatorias para toda la República sobre minería, co­
mercio, instituciones bancarias, bosques, pesca y sobre organi­

zación del trabajo en las diversas industrias.

2o. Que la razón fundamental en que estriba dicha facul­
tad es que los ramos indicados constituyen las principales
fuentes de riqueza nacional cuya legislación y vigilancia deben
encomendarse a una dirección y administración únicas, a efec­
to de que, con uniformidad de criterio y de acción, conduzcan
a encauzarlas y fomentarlas para la prosperidad y engrande­
cimiento del país.
3o. Que entre esas fuentes de riqueza deben conceptuarse
comprendidos los yacimientos de carbón y piedra, las bitúme­
nes, el petróleo y los demás carburos e hidrocarburos líquidos
o gaseosos que se encuentren en el subsuelo del territorio na­
cional y que por su inmensa cuantía e incalculable valor, hacen
de esos productos un elemento importantísimo en el comercio
tanto interior como exterior de la República.
4o. Que cualesquiera leyes o disposiciones de los Gobier­
nos de los Estados sobre esos ramos de producción no solo in­
vadirían la esfera propia y exclusiva del Gobierno Federal,
sino que complicando y aun haciendo contradictorias las me­
didas tendientes a su fomento y desarrollo, romperían la uni­
dad legislativa y administrativa necesarias para su mejor em­
pleo y aprovechamiento en pro de los intereses generales y aun
de las empresas particulares.
5o. Que en las actuales circunstancias es deber imperioso
del Gobierno General que presido, cuidar celosamente, no solo
de la conservación de las riquezas nacionales, evitando cuanto
pueda menoscabarlas o disminuirlas, sino dar facilidades y me­
dios eficaces para su mayor producción y desenvolvimiento

�64

COOPERACION

que tanto habrán de influir en la sólida pacificación y en el
régimen hacendario de la República.
Hasta ahí los considerandos del Decreto de 31 de ao-osto
º
de 1916.
Dupin-Desvraux, en su obra " Legislation Ouvriere et In­
dustrielle ' ', concuerdan con las opiniones ya expresadas :
" Hasta hace poco no existía un Código del Trabajo. No
así como las leyes que interesan al Comercio, que están reuni­
das en un Código de Comercio, las disposiciones relativas al
régimen industrial y a las relaciones entre obreros y patronos,
se encontraban esparcidas en diversas leyes de diferentes
fechas. La legislación obrera aparecía desprovista de un plan
de conjunto y hecha como de piezas y trozos.
Después de varios afros, ha habido la preocupación de po­
ner un poco de orden en esas leyes, y con ese objeto el Gobier­
no (francés) constituyó en 1901 una comisión extraparlamen­
taria de coodificacón de leyes obreras.
Esta comisión ha elaborado un proyecto de Código del
Trabajo y Previsión Social.
El primer libro del mismo fue promulgado por la ley de
] 8 de Dic. de 1910, y está consagrado a Convencione� relativas
al trabajo.
Este grup-o de leyes obreras, hará más fácil · el estudio de
esa legislación y mostrará mejor los grandes lineamientos de
ella y sus fallas. ' '
Woodrow Wilson, e n su obra " El Estado ", expresa clara­
mente que la diversidad de legislaciones proveniente del ré­
gimen federal de la Unión, ha sido duramente atacada debido
a que mediante ella, es imposible alcanzar eficiente unidad
legislativo-administrativa. Es indudable que esa situación la
deben los Estados Unidos a su propio régimen federalista.
Si bien es cierto que en 1:1uchos casos podría alegarse que
_
son exagerados los mconvementes de una legislación propia
de cada Estado, es incuestionable que en muchas materias la
unificación de la legislación significa un progreso tanto más
notable cuanto mayores hayan sido las desventajas que se ha-

LA FEDERALIZACION DEL ARTICULO 123 CONSTITUCIONAL 65

yan encontrado en la legislación no unificada del ramo de que
se trate.
A pesar de todo, incluyendo el argumento de que se exa­
geran las d'eficiencias de la variada legislación de cada Estado,
desde hace algunos años hay una marcada tendencia en Norte
América a federalizar ciertas leyes, y entre ellas algunas sobre
Trabajo ; sobre todo, a partir de la Presidencia de Roosevelt.
En materia de ferrocarriles, p·ostas, teléfonos, telégrafos y en
la legislación que se refiere a determnadas relaciones comer­
ciales entre varios Estados, a algunas cuestiones industriales,
la unficación es necesaria y esa necesidad, a medida que se per­
cibe mejor, origina trascendentales reformas tendentes a cen­
tralizar las leyes relativas.

VII
Sólo los poderes Federales pueden apreciar en conjunto
la situación de la Industria toda del país, y aplicar, en conse­
cuencia, las leyes que esa situación requiera. No es menos
cierto que por muchas circunstancias, sólo el Congreso de la
Unión puede tener los datos necesarios para conocer la situa­
ción real que prevalece en cada zona industrial. Los Estados
legislan siempre para sí mismos ; por su propia naturaleza no
pueden parar mientes en las ventajas o inconvenientes que una
ley rep-orte para los demás Estados. Cuántas veces legislarán
para hacer posible la competencia con el vecino. Tampoco
pueden cubrir la necesidad de legislar para determinadas zo­
nas industriales que se extienden a varios Estados ; someterán
a las partes de esas zonas que les correspondan, a leyes dis­
tintas de aquellas que regirán en otras partes de las mismas.
Además de que los Estados carecen en muchas ocasiones
de los medios indispensables para legislar bien sobre Trabajo, ·
es un hecho que las buenas leyes generales industriales pueden
ser aplicadas a cualquier zona del país ; como es un hecho que
no atacan el verdadero principio de soberanía de los Estados,
las leyes federales sobre Trabajo. Lo primero, porque los ver5

�66

COOPERACION

daderos princ1p10s económico-sociales que siguen actualmente
las relaciones entre el Trabajo y el Capital, son los mismos,
cualesquiera que sean las industrias, capitales, países, etc., en
que se pongan en práctica. Lo segundo, porque como lo ex­
presó el C. Diputado Romeo Ortega en su discurso sobre la fe­
deralización de las leyes que emanen del artículo 123 consti­
tucional :
' ' Todo lo que se refiere a las relaciones del trabajo con
el capital, a la vida del obrero, a la organización y reglamenta­
ción del contrato del trabajo, está ya, por tendencia social, uni­
versalmente adoptado como de interés público que rebasa los
límites de las consideraciones· egoístas de provincias o de sobe­
ranías artificiales dentro de un pacto político, para venir a con­
siderarse como el hálito de la vida nacional de un pueblo, de
una patria, indispensable para reglamentar no sólo la vida
propia y exclusiva del obrero, sino también para reglamentar,
dentro de la división clásica de la economía política, las fuen­
tes de producción : tierra, trabajo y capital ' ' . . . .
" El artículo 123, cuya reforma solicitamos para poder ex­
pedir leyes federales del trabajo, establece que las legislaturas
de los Estados, tomando en consideración las condiciones de
cada región, del medio, de producción, del obrero, deben regla­
mentarlo. El artículo 123 es por desgracia, un conjunto de
principios más o menos teóricos, sin :finalidad práctica. Es in­
congruente que un problema de tanta importancia, como es el
problema del trabajo, quede sujeto a las facultades legislati. vas locales, y es incongruente, porque la consecuencia que trae
esta facilidad de legislación, este '' aislamiento ' ' de legislación,
es que se produzcan verdaderos conjuntos de leyes que son
anacronismos jurídicos, contradicciones constantes y que no
siguen ningún principio verdadero, sino que obedecen al ca­
pricho del legislador, al de un momento, o de una situación
especial " . . . . . .
" Respecto de los conceptos soberanía, poder, nación y res­
pecto del concepto más amplio, patria, la soberanía no radica
sino real y efectivamente en los ciudadanos que tienen fa­
cultad para elegir a sus mandatarios y hacer las reformas

LA FEDERALIZACION DEL ARTICULO 123 CONSTITUCIONAL

67

constitucionales, aceptando la soberanía misma que la Consti­
tución nos da para iniciar las reformas de ella ; porque sería
algo muy especial suponer a las constituciones rígidas cons­
ta ntemente, y que no obedecieran al impulso social del momen­
to, para convertirse en legislaciones inútiles para el bienestar
de los pueblos que están bajo su dominio. La soberanía la es­
tamos ejercitando, y como consecuencia de ella, proponemos
una reforma que será ratificada por la soberanía de las legis­
laturas de los Estados en los términos que señala la Constitu­
ción. Por lo tanto, el ataque a la soberanía de los Estados es
un argumento fácil de deshacer, porque tenemos antecedentes
legislativos que tomando en cuenta razones de orden e interés
públicos, quitan esa faramalla que ha sido motivo de nuestras
eternas controversias, quitan ese pretexto de la soberanía de
los Estados ante un problema general nacional, no de Estado,
sino de patria, y lo quitan de momento, para legislar en el sen­
tido del bien público. A este respecto debo hacer constar que
los legisladores y los tratadistas de Derecho Constitucional y
de Derecho Industrial, como Lambert y Garner -dos enormes
intelectuales y profesores que han estado propugnando preci­
samente por el estudio de estos problemas sociales -han ase­
gurado, en todas las circunstancias de su vida intelectual, en
la cátedra como en el mitin, en la conferencia científica y en la
academia, que en materia de trabajo, de comercio, de previsión
social, no debe haber barreras de soberanía, no debe haber más
barrera que el interés público. El eminente constitucionalista
americano Burgges, que define exactamente las divisiones del
gobierno en un país donde por origen, por costumbre, por
constitución, real y efectivamente son federalistas- porque
fueron Estados Libres y Soberanos que por interés general se
unieron para formar esa enorme federación que se llama Esta­
dos Unidos de América- y el tratadista Wilson Brice, en su
libro " La República ", dicen : &amp; Cuál será el gobierno del por­
venir ? Ya no es discusión más o menos filosófica el sitema
central o el sitema federal : 1, Cuál sería el Gobierno del porve­
nir ante los problemas generales que ya no quedan reducidos
al límite geográfic-o de un río o de una montaña, sino que que-

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COOPERACION

dan especificados ante el interés de una humanidad que corre
hacia su progreso 1 Son, pues, esos problemas sociales que lle­
van invívito el deseo de mejoramiento individual y colectivo.
¡, Cuál sería ese Gobierno del porvenir 1 Aseguran ellos -y han
hecho enmiendas a la Constitución americana- que ese Gobier­
no del porvenir será única y exclusivamente el centralismo
l egislativo ante el federalismo administrativo. Porque las le­
yes, por su carácter de federales, por una práctica aplicación
de interés colectivo, deben tener la suficiente consistencia, la
suficiente energía legislativa con su correlativa coacción del
poder público, para que puedan, real y efectivamente, llenar
su cometido. La administración federal sí, la administración
dentro de la soberanía, única y exclusivamente para el bienes­
tar y el buen reparto de los fondos públicos. Pero ante consi­
deraciones de carácter general, aceptan ya los enormes federa­
listas americanos que deben darse enmiendas y que se dic­
ten leyes federales en lo que atañe al comercio, a la industria,
al petróleo, a trabajo, a previsión social. ¡, Por qué nosotros
no podríamos aceptar esas ideas que proceden de un país fede­
ralista por excelencia 1 ¡, Por qué nosotros habríamos de tomar
como una barrera infranqueable para la resolución de uno de
nuestros grandes problemas, la decantada soberanía de los
Estados que tiene como iniciación el pretexto :_únicamente­
de crear un sistema federal para 'derrocar a Santa Anna, y que
sirve, tan pronto para que venga a hacer planes de Huejotzin­
go como para que se declare la soberanía del pueblo en medio
de un conglomerado indiferente a los problemas naciona­
les 1 " . . . .

VIII
La industria, el capital y el comercio huyen, con gran
perjuicio para la Sociedad en general y para las clases traba­
jadoras en particular, cuando las leyes no les dan suficiente s
garantías. Todo tiene un límite : La industria no sólo soporta
determinadas cargas que deben imponérsele como justas com -

LA FEDERALIZACION DEL ARTICULO 123 CONSTITUCIONAL 69

pensaciones a los obreros, sino que las sobrelleva fácilmente
por las ventajas que esa conducta le trae, porque al cumplir
con preceptos _ legales justos, se evita molestias y dificultades ;
pero no consiente compromisos cuyo cumplimiento esté fuera
de sus posibilidades. Cuando hayamos cambiado el actual or­
den de cosas económico-social mediante la rápida evolución
que avanza incontenible en todas partes, ya no tendremos que
preocuparnos por la situación del capital, en la forma que
ahora lo hacemos ; pero cuando tenemos que resolver primero
los problemas de hoy, que ya resueltos, nos ayudarán a resol­
ver los de mañana, tenemos que considerar las actuales rela­
ciones entre el Capital y el Trabajo, como originadas que son
por la actual situación de esos elementos formidables.
D entro de ese orden A,CTUAL, tampoco · se beneficia a las

clases laborantes con leyes del trabajo que so pretexto de ser
radicales sean inadecuadas para nuestra situación obrerista.

Y cuando hay una diversidad tan grande de leyes y una
facilidad tan grande también pa;ra modificarlas, ni los trabaja­
dores, ni los patronos, pueden considerarse seguros. Las leyes
que pueden ser modificadas fácilmente, no son respetadas ; de­
jan de ser normas fijas de las relaciones que afectan para . con­
vertirse en peligrosos instrumentos de desorden. Como toda
ley trae aparejado el necesario cumplimiento de la misma, re­
sulta prácticamente imposible para los órganos ejecutivos, ha­
cer cumplir leyes que se cambian constantemente, leyes im­
perfectas que requieren diarias modificaciones. De todo eso
resulta que las leyes no serán obedecidas si no son buenas.
Lo peor que puede ocurrirle a un pueblo es que se acos­
tumbre a no respetar las leyes ; ese defecto llega cuando las
leyes se desprestigian por absurdas.
Las leyes federales no se pueden modificar tan fácilmente
-esta es una de sus más1 grandes ventaj as-, son más firmes
Y también más bien hechas -otra ventaja ya reconocida, in­
apre ciable.
Para que a lo ya dicho le demos más crédito, recordemos
lo que ha sucedido con la industria veracruzana, lo que está

�70

COOPERACION

sucediendo con la poblana y lo que sucedió hace años con la
de Nuevo León.
Puede ser que haya algún país, aparte de México y de los
Estados Unidos, en que la legislación del trabajo no sea fede­
ral. En los Estados Unidos se hacen ahora grandes esfuerzos
por federalizarla y ello con el mejor éxito, ya que la campaña
está dirigida por eminentes hombres públicos y ya que, tam­
bién, se ha logrado que se den leyes federales sobre algunos
puntos importantes.
En México se hace ahora el mismo esfuerzo. El actual
desorden legislativo en materia de trabajo terminará cuando
ya no sea posible que, como ocurre, los Estados pretendan re­
solver problemas idénticos del trabajo con cristerios distintos,
que no pueden ser buenos todos.
En resumen : Para dar verdaderas garantías a los patro­
nos y a los trabajadores, para hacer leyes eficientes sobre tra­
bajo, para que esas leyes estén normadas por un solo criterio,
para que puedan ser aplicadas y obedecidas, es necesario fede­
ralizar la legislación que emane del artículo 123 constitu­
cional.
M. TORNER.

La elaboración de leyes industriales
La necesidad de equilibrar los inte­
reses del capital y el trabajo dentro de
las ideas moderadas de j usticia social,
y el esfuerzo de los gobiernos para
reglamentar las relaciones entre esos
factores de la producción, han dado
origen a la legislación industrial que
es hoy día una de las que mayormente
preocupan a legisladores y sociólogos
y más hondamente afecta a los com­
ponentes sociales.
Para dar una somera idea acerca de
cómo se elaboran las leyes industria­
les, de sus sanciones y del procedi­
miento mediante el cual parece que va
consiguiéndose la cooperación efecti:va
de los patronos para hacerla cumplir,
publicamos las siguientes líneas debi­
das a dos autores de reconocida com­
petencia en la materia.

La legislación industrial es ahora un arte técnico y espe­
cializado. Su elaboración y forma actual, que no es segura­
mente definitiva, han sido precedidas por pruebas, experimen­
tos y fracasos, hasta que se ha obtenido algo provecho� o.
En el proceso de esa legislación, hay dos partes : la dis­
.
cusión de la política que debe seguirse para resolver una situa­
ción, y la forma de las leyes que dan efect� a aquella. La
primera parte es la de los legisladores surgidos del pueblo.
La segunda es el trabajo técnico de los exper�os. La observan­
cia de la ley, es, de hecho, una serie de experimentos y pruebas
sobre los resultados de la misma. Las investigaciones de los
técnicos revelan los huecos y defectos. Estos experimentos e

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73

COOPERACION

LA ELABORACION DE LEYES INDUSTRIALES

investigaciones proporcionan a los legisladores la información
técnica para las reformas que va siendo necesario introducir
en las leyes. En verdad, cuand-0 la misión técnica, que en mu­
chos casos vigila el cumplimiento de la ley, dicta sus propias
reglas y órdenes, hace la misma clase de trabajo técnico que
cuando ayuda a los legisladores en la elaboración de las leyes.
Las comisiones técnicas, cuando son administrativas, de­
ben ser como los tribunales, deben guiarse por precedentes y
ser conservadoras ; no pueden aceptar voluntariam_ente cosas
nuevas. Sus problemas administrativos son lo suficientemente
grandes para que ellas no inicien por su propia voluntad, ni
impulsen, nuevas líneas de política pública. Su labor es de
perfeccionamiento y de elaboración de la política ya adoptada
La labor de explorar nuevas orientaciones políticas sobre
trabajo, pertenece a los legisladores, a las asociaciones priva­
das, a las oficinas de información legislativa, o a los departa­
mentos políticos de trabaj o. Pero cuando la opinión pública
demanda estas nuevas orientaciones, la investigación adminis­
trativa es superior a la que ha sido delineada antes para inves­
tigar hechos y preparar la maquinaria administrativa. De aquí
se sigue que las sociedades privadas -uniones de trabajo, aso­
ciaciones de legislación industrial, comités de trabajo de me­
nores, ligas de consumidores-, se necesitan no sólo para vigi­
lar la maquinaria administrativa existente, sin:o para explorar
nuevos horizontes para la legislación. Las funciones de tales
asociaciones privadas son más grandes entonces de lo que han
sido antes. Critican cuando es necesario y ayudan cuando es
preciso.

Generalmente se confía demasiado en las sanciones. Al­
gunas veces los funcionarios muestran en sus registros nume­
rosos procesos c-0mo prueba de su eficiencia en sus puestos.
Tales registros pueden probar exactamente lo contrario . A las
penas se les debiera considerar solamente como una fuerza po­
tencial cuya más fuerte prueba de fuerza real se encuentra
algunas veces en la menor necesidad que hay de recurrir a
ellas. Un pequeño número de convictos prontos y susceptibles,
dicen más en favor de la observancia de la ley que varias pá­
ginas de estadísticas sobre procesos. Por otra parte muchos
inspectores de fábricas que en los Estados Unidos proporcio­
nan pocas o ningunas pruebas de procesos, probablemente no
están haciendo cumplir las leyes industriales.
Ningún punto sobre legislación industrial es más incierto
y poco satisfactorio que el de sanciones y procesos.
La dificultad de obtener pruebas de culpabilidad queda
demostrada por un informe del Comisionado Industrial de
Nueva York en 1908.
En treinta y dos casos de empleo ilegal y trabajo extraor­
dinario de mujeres y niños, llevados a jurado durante un pe­
ríodo de tres meses, no se obtuvo una sola prueba de culpabi­
lidad aunque se demostró en un caso, que una mujer trabaj ó
diecisiete horas en un día, y en otro, que un niño sólo tenía
siete años de edad. El informe del inspector por el año de
1907, demostró que en la mitad de los 294 casos en que se ob­
tuvo prueba de culpabilidad, el tribunal condonó la multa y
en la mayor parte de los otros casos sólo fué impuesto el míni­
mum de ella, en un promedio de 26 dollares en cada caso. En
otros Estados de la Unión Americana se nota una tolerancia
semejante.
En la legislación americana sobre trabajo poca atención
se ha dado al cuidadoso ajuste de las penas con respecto a los
males. Las penas parecen ser fijadas en su mayor parte ' ' ad
l ibitum ' ' y hay una gran variedad de ellas en un mismo Esta­
do y en diferentes Estados. Frecuentemente parece que existe
la idea de que mientras más severa es la pena, mayor es la fa­
cilidad de hacer que se cumpla la ley. Esta idea fracasa a me-

Las sanciones e� las leyes industriales americanas

Las leyes industriales y sus reglamentos, tienen sanciones
para los que las violan. La administración sería sólo una so­
ciedad cooperativa si no estuviera sostenida por las penas im­
puestas a aquellos que rehusen. su ayuda.

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75

COOPERACION

LA ELABORACION DE LEYES INDUSTRIALES

nudo, porque los tribunales y jurados con frecuencia permiten
escapar al inculpado antes que someterlo a una pena fuera de
proporción, según ellos, a la violación cometida. Sin embar­
go, debe distinguirse entre penas p-or una sola violación y pe­
nas por continuas violaciones. La no ratificación del permiso
que para trabajar debe tener un niño, puede considerarse co­
mo una sola violación, pero emplear al niño más allá de las
horas de trabajo, puede considerarse como una violación con­
tinua, repetida cada día que el niño es empleado de esta ma­
nera. El niño ha sufrido un daño '' acumulado ' ' que la ley
trata de evitar ; propiamente d_ebería imponerse una pena aun
mayor, haciendo de fas violaciones de cada día referentes a
cada niño una violación separada y distinta. Por ejemplo, si la
pena por cada infracción fuera de 10 a 100 dólares por lo me­
nos, la pena mínima debía acumularse de manera efectiva. De
otro modo, si se considera una sola infracción por cada niño,
sin tomar en cuenta el tiempo durante el cuál se hubiere co­
metido, la pena no puede ser en proporción de la utilidad ob­
tenida con el trabajo de él.
Este sistema de penas acumuladas ha sido adoptado, más
o menos, por las comisiones de leyes industriales en varios Es­
tados Americanos, haciendo por lo tanto de cada día en que el
patrono deja de cumplir alguna orden de la comisión o una
ley, una infracción por separado.
Las disposiciones sobre penas acumuladas son, sin embar­
go, muy restringidas por los tribunales, y la redacción de las
leyes debe hacerse perfectamente clara. Otra distinción de
importancia es aquella entre la acción criminal y la acción civil.
Antiguamente, cuando los patronos, en su mayor parte, tenían
pocos bienes, las sanciones penales de multa y prisión, que son
las penas ordinarias por violaciones a los reglamentos de poli­
cía, parecían apropiadas. Pero ahora estas sanciones están
prácticamente fuera de aplicación cuando se trata de hacer
cumplir la ley a las actuales corporaciones industriales. Más
aún, en los procesos criminales, el patrono individual tiene
muchas defensas técnicas basadas en la presunción de inocen­
cia. Un método más fácil y más simple es el de la " acción por

deuda ", acción civil empleada para cobrar impuestos, o penas
a título de deudas al Estado. Esta forma de acción se emplea
ahora generalmente cuando se trata de comisiones ferrocarri­
leras y comisiones industriales, juntamente con la pena acu­
mulada.
El procedimiento indicado es más efectivo contra las cor­
poraciones, y reconoce el simple hecho de que los tribunales y
jurados son poco afectos a imponer penas criminales a los pa­
tronos .cuando violan leyess para la protección del trabajador.
Las acusaciones se presentan generalmente en Cortes de
Justicia o en otros tribunales inferiores. Es obvio que tales
tribunales no están capacitados para resolver cuestiones téc­
nicas, y que las limitaciones impuestas por las reglas de prueba
respecto a la admisión de testimonios, hacen prácticamente
imposible para eUos, obtener la información pericial y la opi­
nión esencial para la inteligente decisión de tales casos.
Hay dos clases de cuestiones que con frecuencia son igual­
mente técnicas : La cuestión de hecho, y la constitucionalidad
de la ley, la razonabilidad y validez de una disposición admi­
nistrativa. Una cuestión técnica de hecho es, por ejemplo, si
un cuarto está suficientemente ventilado o alumbrado. Una
cuestión de constitucionalidad o razonabilidad es si una ley o
disposición administrativa que limita el trabajo de una mujer
a cierto número de horas, es válida. Ambas son cuestiones de
hecho, pero pueden separarse.
Si un tribunal de justicia o un jurado en el caso antes
planteado, se rehusa a declarar culpable a un patrono acusado
de haber permitido trabajar 17 horas a una mujer contra la
ley que restringe su trabajo a 10 horas, está decidiendo real­
mente no sólo el hecho de la violación misma, sino también la
razonabilidad de la ley. De aquí que en los Estados America­
nos que tienen comisiones industriales con facultad de dictar
disposiciones, se hace el intento de separar las dos cuestiones :
La cuestión de hecho se determina por un tribunal inferior,
pero la cuestión de razonabilidad o validéz de la ley sólo puede
promoverse en un juicio diferente y ante un tribunal superior.
Al patrono se le permite, en primer lugar, por disposición de la

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•

COOPERACION

LA ELABORACION DE LEYES INDUSTRIALES

ley, probar la razonabilidad o validez de la disposición vio­
lada en una audiencia ante la comisión. Después tiene el de­
recho de apelar ante un tribunal superior sobre cuestiones le­
gales. Si no hubiere tal audiencia o apelación dentro de deter­
minado tiempo, no puede promoverse cuestión alguna ante un
tribunal inferior, excepto la del hecho del cumplimiento o no
cumplimiento de la disposición u orden de la comisión.
Una facilidad semejante se da a los tribunales inferiores
al tratar sobre cuestiones de hecho, por la disposición que exis­
te para que las comisiones industriales hagan uso de determi­
nadas normas apropiadas para cada ocupación, o aun para un
solo taller en que la norma le'gislativa es susceptible de no to­
mar en cuenta ciertas diferencias reales. Estas normas, si han
sido previamente aprobadas por los comités de representantes
de patronos y trabajadores, pueden considerarse definitivas y
practicables, y, en consecuencia, no hay lugar a controversia
o a solicitar testimonio pericial ante un tribunal inferior.
Esto simplifica el trabajo del inspector de fábricas en el
terreno de la práctica. El es el testigo acusador. Su opinión
de si se viola la ley o no, se da, contra la opinión del ·patrono
o de su representante. Todas las dudas se resuelven en favor
del acusado. Pero con las normas más precisas de una comi­
sión industrial, hay menos suj eción al peso de las opiniones
interesadas. Si una ley sólo dice que los talleres deben estar
" suficientemente alumbrados ", el inspector debe dar su opi­
nión contra la opinión del patrono, sobre si la fábrica está su­
ficientemente alumbrada. El jurado debe entonces resolver
sobre el hecho tanto de la violación cuanto sobre la opinión del
inspector. Pero si al practicar sus investigaciones la comisión
encontrare que un ' ' cuarto de bujía ' ' fuere suficiente por cada
pie cuadrado de pavimento en esa clase de talleres, entonces
el inspector sólo tiene que probar que la cantidad de luz era
menor que ésta.
Esta disposición no significa que pueden ser empleados
inspectores incompetentes. Quiere decir que mucho más tiem ­
po debe darse a la inspección efectiva y menos a las acusacio­
nes. El inspector en las acusaciones ordinarias, pierde una

incalculable cantidad de tiempo en reunir y presentar en los
trib unales la prueba de la supuesta infracción. El tiempo que
destina a inspecciones es distraído cuando debe concurrir a los
tribunales, cuando espera la vista del caso o trata de conven­
cer al tribunal o jurado sobre la precisión y honradez de su
observación de las condiciones con respecto a las cuales alega
que surgió la violación. Cuando debiera estar dedicado a des­
cubrir violaciones y sugerir los medios de evitarlas, está rin­
diendo pruebas y tratando de convencer a terceras partes de
normas ambiguas.
Un método interesante para imponer el cumplimiento de
una ley y el cual se está adoptando cada vez más, es dar facul­
tades a las autoridades para suspender el trabaj o de una má­
quina o de un taller, si con dicho trabajo se viola una ley in­
dustrial. Así es que en varios Estad.os los inspectores pueden
fijar sobre la maquinaria un aviso prohibiendo el uso de ella
hasta que se hayan tomado ciertas medidas de seguridad. En
algunos Estados las minas pueden ser clausuradas. En Mon­
tana y en Delawere y en California en 1915, se hizo extensivo
el mismo principio a determinadas fábricas y talleres. De
acuerdo con las leyes de Delawere a una fábrica de latas que
por tercera vez infrinja la ley, se le prohibe que continúe en .
operación hasta nueva orden. En California está autorizada
la suspensión de los trabajos de campo si en ellos se falta al
cumplimiento de las disposiciones sanitarias que se les han im­
puesto.
Varios medios se han ideado para saber si se cumplen las
estipulaciones de las leyes industriales. La posibilidad de des­
cubrir todas las violaciones por medio de la inspección oficial,
tiene naturalmente un límite. Se necesitaría que un ej ército
de inspectores hiciera visitas constantemente. A los procesos
se les quitaría una gran parte de su carga de pruebas si se es­
tableciera que ciertos hechos constituyeran prueba "prima
facie ". La carga existe siempre en el proceso para probar las
circunstancias que constituyen la violación. Así, en el caso
de una ley que prohibe el empleo de niños menores de 16 años,
excepto en determinadas circunstancias, el proceso de una

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�79

COOPERACION

LA ELABORACION DE LEYES INDUSTRIALES

pretendida infracción debe probar el empleo del muo, que el
niño era menor de 16 años, y que no existen las circunstancias
en que la ley permite el empleo de un niño de esa edad. Este
procedimiento ordinario con respecto a la prueba, puede, sin
embargo, ser modificado por el legislador. La dificultad de po­
ner en práctica la ley del descanso semanario, ha sido subsa­
nada en Nueva York, haciendo que el patrono fije " una lista
que contenga los nombres de sus trabajadores que necesiten y
tengan permiso para trabajar en domingo y designe el día de
descanso para cada uno ' '; debe presentar una copi.a de esta
lista a la comisión industrial. Esta disposición reduce la ne­
cesidad de la inspección al simple punto de si un trabajador
designado en la lista, con derecho a descanso en determinado
día, está trabajando ese mismo día. Esto constituye en sí mis­
mo, una violación de la disposición sustantiva de que " ningún
trabajador será requerido para trabajar, ni ésto se permitirá
en el día de descanso que le ha sido designado ' '. Disposiciones
similares se usan para hacer cumplir las leyes reglamentarias
de las horas de trabajo. La ley de Nueva York reglamenta el
empleo de niños menores de 16 años. Manda que el patrono
de tales niños lleve un registro de los nombres, lugares de na. cimiento, edades, y residencia de ellos, y que lo ponga a dis­
posición de los agentes de la comisión industrial para su exámen
También se le exige que proporcione a las comisiones indus­
triales cuando éstas se lo exijan, el " certificado de empleo "
de los niños. Si no proporciona ese certificado, se le ordena
al patrono que dentro de determinado tiempo exhiba prueba
de que el niño tiene más de 16 años; de lo contrario, el niño es
separado de su empleo. La orden de la comisión pidiendo la
prueba de edad del niño y el hecho de que el patrono no la
dé, es prueba " prima facie " en el proceso por violación de
la ley, de que el niño tiene menos de 16 años y ha sido emplea- ,
do ilegalmente. De las combinaciones de que se ha hecho uso
en Norte América para ayudar a los funcionarios, aquellas
que imponen al patrono la obligación de llevar una especie de
registro corriente acerca de las condiciones o acontecimientos
de su ·organización, son las más importantes ayudas para la

inspección oficial. Los registros de accidentes, los informes
certificados del tiempo diario, los registros y libros de cuentas,
son frecuentemente requeridos por las leyes sobre trabajo.
Hay, sin embargo, una limitación con respecto hasta qué
punto el patrono puede ser obligado a reunir, para el uso ofi..
cial, las pruebas de su propia violación de la ley. Nuestra le­
gislación común generalmente protege al individuo contra
mandatos para que testifique en su contra. Cuando la requi­
sición de registros llega a ser prácticamente un sistema para
obligarlo a dar testimonio en su contra, el patrono puede rehu­
sarse a elevarlo, valiéndose de la garantía constitucional.
La licencia para llevar a cabo un negocio, proporciona
otros medios de aumentar las posibilidades de hacer cumplir
la ley, especialmente si se obliga a dar fianza a quien se con­
cede la licencia. Este sistema se emplea en la reglamentación
de oficinas y en los talleres de trabajos a destajo. Los requisi­
tos impuestos a las licencias, son completados ordinariamente
por medio de la prohibición de ejercicio sin la licencia corres­
pondiente. La no exhibición de la licencia constituye, por lo
tanto, prueba de infracción. Las licencias se expiden por
lo general, bajo la condición de que se· cumpla con las normas
establecidas por la ley .
El temor de perder la licencia y de que semanariamente
se haga efectiva la fianza, da bastante seguridad de que la ley
será cumplida.
La licencia no suprime la necesidad de la inspección ni.
otros medios de prueba para saber si se cumplen las disposi­
ciones legales y las condiciones de la misma licencia.
En el esfuerzo para asegurar el cumplimiento de las leyes
que prohiben o reglamentan el trabajo a destajo, se ha recurri­
do al sistema de sellar los productos elaborados mediante esa
forma de trabajo. En algunos casos la importancia del sello
no se debe tanto al hecho de que ayuda al cumplimiento de las
disposiciones que reglamentan el· trabajo a destajo, sino el de­
mérito que sufren los productos así elaborados en el mercado
debido a que el público desconfía de ellos por estar sellados.

78

�80

COOPERACION

Después de que la prueba de la infracción a las disposi­
ciones de la ley ha sido obtenida, la recopilación y presen­
tación de ellas al tribunal en el que se sigue el proceso, es de
la mayor importancia. Por lo general, es del resorte del pro­
curador local o del procurador general la prosecución del jui­
cio. El departamento que cuida de la aplicación de la ley vio­
lada, tiene, sin embargo, la obligación de obtener las pruebas
de la infracción y presentarlas al funcionario que conozca del
juicio . Como prácticamente tanto el procurador general como
el de distrito, tiene otras obligaciones se pone poco cuidado
en la preparación y prosecución de los juicios por infracciones
a los reglamentos. Los reglamentos para la prueba, principal­
mente en materia penal, son demasiado técnicos. Es difícil,
aun para un abogado, determinar lo que es un testimonio con­
cluyente. Frecuentemente sucede que un inspector de fábri­
cas, sin conocimientos legales o sin consejos de esta índole,
basa la acusación en testimonios que a causa de los reglamen­
tos técnicos no es admisible por los tribunales y, en consecuen­
cia, la acusación no prospera. Esta necesidad de. ayuda legal
constante a los funcionarios administrativos, para _obtener y
proporcionar las pruebas de la infracción, ha dado lugar en
varios Estados a la designación de un procurador especial de
distrito o de municipio para que se haga cargo de las deman­
das por violaciones a la ley que se trata de hacer observar por
determinado departamento administrativo. Un ayudante mu­
nicipal de la ciudad de Nueva York� emplea todo su tiempo en
aconsejar al departamento de casas de alquiler y presentar las
acusaciones relativas a infracciones a la ley de inquilinato.
En Nueva York, en lugar de tener un procurador general di­
putado adscripto a la comisión industrial, la legislatura de­
signa un consejo y tres ayudantes, cuyo deber es ayudar a ¡a
preparación de las demandas y dirigir su prosecución ante los
tribunales por medio de arreglos con los procuradores de dis ­
trito. El consejo o la comisión dirigen la prosecución en los
tribunales penales, pero ésto se hace bajo la dirección del pro­
curador del distrito.

LA ELABORACION DE LEYES INDUSTRIALES

81

Cooperación obligada
Las sanciones y los procesos son medios coercitivos de ad­
ministración, pero las leyes de compensación a los trabajado­
res adoptadas en varios Estados de la Unión Americana tienen un nuevo e importante principio administrativo.
Antes de la adopción de estas leyes, los únicos alicientes
ofrecidos a los patronos para que evitaran accidentes a sus
trabajadores, eran las leyes de responsabilidad y las de talle­
res. Al patrono se le trataba como a un delincuente, y natu­
ralmente se rebelaba y obedecía de la ley sólo lo poco a que se
veía obligado a causa de su falta de influencia política o de la
venalidad de los inspectores. Pero las leyes de compensación
que lo obligan por todos los accidentes, en lugar de obligarlo
sólo por aquellos de cuya responsabilidad no puede escapar,
tienden a ejercer sobre él una presión pecuniaria general, como
la de los impuestos, que lo impele a evitar todos los accidentes
y a procurar a las víctimas su pronto restablecimiento. Esto
es especialmente eficaz cuando la ley está concebida en tales
términos que haga hincapié sobre la previsión de los accidentes
y sobre el tratamiento médico quirúrgico.
Esta legislación es cooperativa ·en lugar de ser coercitiva.
De esta manera el patrono toma tanto interés como el tra­
bajador, en que la fábrica cuente con inspectores eficientes y
útiles. Más aún, hace que éstos establezcan su propio " depar­
tamento de seguridad " que siempre vigila y es bastante más
eficiente que el reducido número de inspectores que el Estado
puede sostener. De esta manera el " seguro social " en sus
variadas formas de seguro de accidentes, salud, invalidez, ve­
jez y seguro por falta de empleo, podrá, si las leyes respectivas
son debidamente elaboradas y bien aplicadas, lograr la coope­
ración del patrono, del trabajador y del Estado en todos aque­
llos casos en que los antiguos métodos coercitivos eran inefi­
caces y engendraban antagonismos.
El principio de seguro también hace que los patronos y
los trabajadores dediquen suficiente tiempo y atención a la
6

�COOPERACION

LA ELABORACION DE LEYES INDUSTRIALES

buena aplicación de las leyes relativas. Esta es la necesidad
peculiar y la debilidad de la administración americana .
Los simples ciudadanos dejan la administración a políti­
cos profesionales. Los patronos ocupan abogados para que
los representen en las cuestiones legales. Se necesita una es­
pecie de presión constante para hacerlos tomar parte en la
administración pública, exactamente como lo hacen en la ad­
ministración de sus fábricas. Las ganancias o las pérdidas,
constituyen esa presión general que no depende, por lo mismo,
de las exhortaciones o de la influencia del espíritu público.
En c1::,mbio el seguro social debidamente organizado y admi­
nistrado bajo la supervisión dé aquellos que " pagan " las le­
yes, convierte la prevención de accidentes y la conservación
de la salud, de cuestión sentimental y humanitaria, en un ne­
gocio' con utilidades. Vale la pena de que los patronos dedi­
quen parte de su tiempo al servicio público.
De esa manera, el seguro social logra lo que en Francia
se llama solidarismo como una corrección al individualismo.
La salud y el bienestar de cada jornalero son ' ' afectados por el
interés público ' ' cuando la industria o la comunidad son re­
queridas para reparar las pérdidas sufridas por aquél, en el
servicio de éstas. Entonces cada obrero se convierte en " una
utilidad pública". El individualismo, ayudando al individuo
afortunado, arroja sobre él toda la responsabilidad, la carga
de sus propios accidentes. El solidarismo del seguro social,
hace valer la responsabilidad conjunta del patrono, del obre­
ro y de la comunidad.
El seguro social es un problema administrativo más que
jurídico. Quita de las manos de los tribunales la cuestión de
la responsabilidad individual, y la pone en las de los ej ecuto­
res. Evita el litigio acerca de los accidentes desgraciad-os que
ocurren, y establece la ' ' prevención social ' ' de futuras desgra­
cias. Por esta razón, los funcionarios administrativos del Es­
tado, no pueden tratar con éxito efseguro social, sino por me­
dio de la cooperación de patronos y obreros, y éstos no tendrán
interés en cooperar efectivamente, si no es por medio de la
indicación o de la inducción de la utilidad económica. De aquí

resulta que los planes bien considerados del seguro social, dis­
tribuyen la carga de gastos entre el patrono, el obrero y el
Estado. Esto es obvio en el seguro de salud, en el cual el em­
pleado contribuye con una parte de los premios de seguro.
También es aplicable en aquellos casos de indemnizaciones por
accidentes en que en lugar de negar al trabajador la indem­
nización debido a que el accidente se produce por· " mala con­
ducta voluntaria ", dicha indemnización se le reduce en un
diez o un quince por ciento. De ese modo disminuye el núme­
ro de controversias en los tribunales con respecto a " mala con­
ducta voluntaria ", y se obliga al trabajador a que contribuya
a su propio beneficio cuando es realmente responsable de un
accidente.
Estas y otras combinaciones muestran las diferencias que
hay entre la legislación con su procedimiento judicial que
castiga al individuo por hechos consumados, y la administra­
ción basada en el seguro que lo induce a prevenir futuros
acontecimientos desgraciados y que fácilmente ocurren. El
asunto se resuelve en una serie de ajustes que equilibran el
motivo de la ganancia pecuniaria o de la pérdida contra el
descuido, la avaricia o la opresión que producen la desgracia
y el sufrimiento. Estos reajustes sólo pueden realizarse a través
de las pruebas y experiencias acumuladas de investigaciones
administrativas en las cuales los patronos, obreros y funciona­
rios, estén presentes ; y no por medio de conflictos de partidos
en las cámaras legisladoras o de batallas legales en los tri­
bunales.
De este modo, el ' ' solidarismo ' ' es la meta de la legislación
sobre el trabajo, por lo que puede decirse, en verdad, que
" el mal que se hace a uno interesa a todos. "
Por lo que respecta a la parte financiera, es tal el arreglo,
que las cargas producidas por ese sistema ele seguro social se­
rán sufridas equitativamente por todos los beneficiados. En
cuanto a sus motivos humanos, ese sistema es la abolición del
litigio y del temor al castigo y la adopción de medidas enca­
minadas a sugerir constantemente, la necesidad de evitar la
desgracia y la opresión. En cuanto a la administración, es la

82

83

�84

COOPERACION

investigación cooperativa de las condiciones del trabajo por
los patronos, por los obreros y por el Estado, por medio de
representantes y funcionarios en cuya pericia e integridad to­
dos tengan confianza.
Por cuanto a una más amplia :filosofía social, es el recono­
cimiento de la lucha y de los intereses comunes de ambas cla­
ses -patronos y trabajadores- como hechos permanentes ; y
el ajuste de las leyes industriales y de su administración para
equilibrar las condiciones de esa lucha y utilizar el· interés co­
mún para obtener un beneficio general.

El Arte
Luis Enrique Erro es uno de los jó­
venes de más seria cultura y mayor
agilidad espiritual, buena muestra de
ello es este interesante fragmento so­
bre El Arte.

Todo esto que encerramos en el término comprensivo de
Magia está en lo hondo del Arte -hemos dicho hace poco-.
Quizás vale la pena el asunto de ser meditado.
Y es verdad que la Magia está en lo hondo del Arte. Por­
que el Arte está preñado de nuestras preocupaciones y de
nuestras dudas ; pero no en cuanto a que está sometido a una
evolución histórica que los hombres sufrimos y en el Arte va­
mos retratando. No ; sino en cuanto a que atiende a nuestra
necesidad fundamental de evidencia, de creencia, de fe.
El Arte es, ante todo, aquel lenguaje que convence, así
como la Ciencia es aquel lenguaje que demuestra. Demostrar
es algo que se hace con la lógica, con el concepto, con la idea
de la cosa. Convencer es algo que tiene que hacerse general­
mente a pesar de la lógica, huyendo del concepto, plantándose
frente a la cosa misma. Combarieu, que por otra parte tiene
p obres ideas, lo dice bien claro : (La Musique. Ses Lois, son
evolution) . " . . . . la música, aun cuando tengamos los ojos
cerrados, en el silencio de la noche, nos relaciona directamen­
te , con el alma interior, la esencia, lo interno de las cosas.
Et nous voilá en pleine magie ". Y no importa que la cosa
en sí no exista, si nosotros tenemos la impresión evidente

�86

COOPERACION

de su realidad, si sentimos palpitar el noumeno en el fenóme­
no, ya basta.
Crear una convicción. Crear, elaborar una creencia : este
es el trabajo del Arte. Elaborar la fe. La fe ¿ en qué 1 En
esto o en aquello, lo mismo da. El Arte elabora la fe. Tal y
cual fe. Todas las formas posibles de la fe. Hegel lo dice.
(Porque Hegel era un teorizante de la Estética muy aburri­
do ; pero veía claro en Arte cuando se limpiaba las gafas de
polvos de teoría) . " Si los protestantes quieren representar
a la virgen, no puede haber en ello nada verdaderamente
serio para el artista. Lo que nos hace falta es la Fe. ' '
Si vivir e s obrar. Y necesitamos creencias para poder ac­
tuar, para poder vivir. Y la creencia y la voluntad son dos
cosas que · hacen una sola. Entonces la fe es la condición de
la acción voluntaria que la hace humanamente perfecta como
eficiencia. Tenemos pues una formidable, imperiosa, vital ne­
cesidad de fe en todas las direcciones de nuestra acción po­
sible, de nuestra vida posible. Lo mismo en cuanto a nues­
tros problemas religiosos, que en lo que toca a la� cosas ele­
mentales de la técnica de nuestro vivir.
Cada obra de Arte es un foco propagador de fe. Y la
necesidad de convivir con el hombre nos obliga a ser conti­
nuamente artistas para que los demás colaboren con nosotros
y nos ayuden. El Arte así, por este aprovechamiento continuo
e incesante que hacemos de él en todos los momentos y en to­
dos los mundos de nuestro trabajar, acompaña al hombre
como la linterna al minero en la profundidad oscura de los
pozos y los socavones. La acción incesante de penetrar en el
alma de nuestro prójimo nos es posible en virtud de mil inge­
niosas obras de Arte que hemos aprendido de nuestros ante­
cesores y que continuamente vamos transformando. No hay
diferencia sustancial entre una catedral gótica, y la peluca de
Luis XIV. Si ambas no hubieran tenido tan directa aplicación
en la economía de la vida, no hubieran existido nunca. Ni el
Cristianismo se hubiera convertido en Iglesia Católica, ni
el Estado (los más fuertes) en Imperio.
La lucha por el poder se convierte en la lucha por el Arte.

EL ARTE

87

El esfuerzo decisivo en la historia es el esfuerzo estético.
Quien es m:is capaz de convencerme, ese es más capaz de do­
minarme.
La lucha por el arte, no por el derecho. Las ideas luchan
por parecer hermosas, como las mujeres. Idea es también, co­
mo fragilidad, femenino. Quien dice las ideas, dice todo lo demás.
Ley de Malthus, struggle for life, selecció n natural : estas
son las razones del Arte cuando el hombre las sufre.
Quizás el único y grande problema de la vida es �compa­
ñarnos • romper nuestra soledad, entendernos con algmen, des­
garrar ' los velos tupidos de nuestras simplificaciones prácti­
cas del Universo asir el símbolo del Hombre y penetrar en el
hombre mismo. 'Tener la visión directa de la concreta indi­
vidual de un ser y hacernos en reciprocidad justísima, visi­
bles para él en l; misma forma. Queremos intuir y ser intuí­
dos. Quiero amarte y ser amado por tí. Quiero hablarte Y
que me, entiendas ; quiero escuchar tu palabra y entenderla.
y para esto estoy obligad o a ser artista ; porque d �b � sor­
prenderte en la virginal individualidad de tu ser umco, J'.:
necesito que tú me entiendas, me veas, me contemples as1
también. Para eso tengo que despertar en tí platónicament_e
las profundas, inhablables reminiscencias. ( ¡ Oh !, el gran mi­
to del Fedro ) . Tengo que hacerte conocer la Verdad. Recor­
dártela, puesto que llegar a saber no es sino lograr recor�ar.
Tengo que inducirte a hacer memoria ; tengo que sugerirte
las grandes, divinas, olvidadas visione�. La obra de arte es
esta acción en cuya virtud me es posible despertar tu con­
ciencia . Despertarla de modo que se estremezca y sienta ga­
nas de volar. " La fuerza del ala es, por su propia naturaleza,
s
poder elevar y conducir lo que es pesad o, hacia las altura
cuer-,
del
cosas
las
donde habita la raza de los dioses. De todas
po, son las alas las que más participan de lo divino. Ahora
bien ; lo divino es lo bello, lo justo, lo bueno y lo que es como
tal ". (1)
( 1 ) Fedro. Palinodia d e Sócrates.

�89

COOPERACION

EL ARTE

Yo, artista, te coloco frente a lo maravilloso, sug'iriéndote
el oculto sentido de las cosas, y tú vibras intensamente y
sientes ganas de volar ; yo, mago, tiendo mi mano milagrosa
sobre las cosas vulgares de tu vida vulgar, y todas las cosas
fantásticamente se transforman, se convierten en letras don­
de tú adivinas una palabra de los dioses.
Cuando hago mi obra de arte ante tí, te domino, me apo­
dero de tu voluntad. Cuando hacemos cada quien nuestra obra
de arte, yo para tí y tú para mí, entonces nos amamos porque
nos dominamos y nos poseemos los dos, uno al otro.
El contenido del arte es eL amor. El arte no es más que
el cisne ; el que goza la delicia infinita de los muslos de Leda
'
es Júpiter que amontona las nubes y lleva la égida.
Una palabra más para decir que el Arte es interpretación.
Interpretación y no creación. Interpretación de sentidos ocul­
tos por ·obra de presentimiento.
Las cosas están haciendo siempre gestos, indicaciones;
están continuamente ensayando , comenzando una plática con
el hombre. Plática que hubiera de ser grave y profunda sobre
los grandes secretos del Universo.
Todos sentimos alguna vez esta ansiosa y fracasada gana
de hablar de todas las cosas que nos rodean y eso nos produce
tristeza a veces, fastidio otras. El artista es aquel que sorpren­
de el gesto y lo dibuja, que oye la primera palabra y escribe
la frase, que siente la primera inflexión rítmica y traza la
melodía. El artista es aquel que lleva a su expresión plena un
movimiento que en las cosas se insinúa, se apunta apenas,
y que quizás los demás somos incapaces de percibir. El hace
a nuestros ojos el descubrimiento y nos revela la oculta má­
quina del mundo. El artista hace la caricatura sentimental
del Universo. La caricatura es el. gesto convertido en mueca.
Y hasta se puede decir, sin caer en mentira, que el único
gesto ,que le interesa es el gesto hierático.
Cada uno, dentro de su manera religiosa, impone a las
cosas de que hace obra de arte, una cierta rigidez parcial,
Las de forma, por un cierto lado. Aquel, por el cual son más
que una cosa, un icono, un amuleto, una herramienta de hacer

milagros, una varita mágica. As í como el hechicero llena su
cueva de inscripciones misteriosas, retortas, hornillos, gatos
disecados de erecta cola, murciélagos, buhos y negras maripo­
sas, así los hombres nos rodeamos de la obra de nuestros ar­
tistas como de otros tantos símbolos y talismanes que nos re­
cuerdan continuamente las verdaderas direcciones del vivir
y el morir. San Francisco de Asís quería que los templos de
los hermanos menores estuvieran levantados sin lujo : ni torres,
ni cúpulas, ni costosas custodias, ni gran arquitectura, sino
muros lisos y techos planos de madera, y altares tan pobres
como el Pesebre. ¿ Cómo no darse cuenta, yendo por New
York, way down town, de que aquello es la arquitectura de
la aritmética y la teneduría de libros 1 Colosales columnas de
sumandos. Páginas del Debe y el Haber, paradas sobre el
suelo. Desordenada formación de libros de cuentas, todos pa­
rados y casi todos abiertos. Y a pesar del brutal modernismo
de aquellas preocupaciones petrificadas, hay en todo ello los
mismos viejos símbolos sexuales de los etruscos, de los coptos,
de los vascones, y de las grandes construcciones griegas y gó­
ticas. El artista por excelencia es siemp re el sacerdote; la
obra máxima, la Iglesia. No ésta o aquélla, sino todas. Lo
mismo en Delfos que en Roma o en el Teocali.
Madrid, 1921.

88

Luis Enrique ERRO.

'.

�DOS ASPECTOS DE ALEXANDER BLOCK

Dos aspectos de Alexander Block
El autor de " Los Escitas ", que el mundo conoce éomo
" el poeta de la · revelación " y como el creador de " El Cantar
de los Cantares ' ' de la Revolución Rusa ( el célebre po,-.ma
,
" Los Doce ") , es desconomºdo en su caracter de gran ikcepcionado y profundo pesimista. Todos los que lo han l eído
lo conocen con el fuego del apóstol obsesionado por la reali­
zación de un ideal altísimo, por el cual la vida _siempre se
halla lista para el sacrificio. Pero generalmente ignoran que
es un bloque de hielo el que sirve ele base a ese incen.dio apos­
tólico, un negro pesimiemo el que en principio estimula el
fanatismo del poeta empeñado en el mejoramiento de las ma­
sas; una amargura profunda que le envenena el espíritu y que
le predispone en contra de las alegrías de la existencia.
' ' Dos dones me dió la suerte: sed de libertad y alma de es­
( clavo . . . . . "
Este verso, de otro poeta ruso, es la mejor síntesis del
alma inquieta de Alexander Block.
Junto a las rebeldías del hombre fanático por la libertad,
le a:mlta siempre el pensamiento angustioso de la muerte el
misterio del más allá, obsesión que no le permite darse cu:nta
del instante y que le hace caminar como autómata que ignora
en absoluto la realidad que le circunda. La mirada puesta en
el infinito, no le permite meditar sobre el presente. Los pies
no se dan cuenta del terreno que pisan, porque los ojos van

91

escrutando el ciedo. Delante del poeta surge por todas partes
la formidable, la espantosa interrogación : ' ' Adónde vamos 1
¿ Qué hay más allá de la muerte 1 i Nuesto fin es absoluto ?
;, Será la muerte una forma de vida superior 1 ' ' Y no pudien­
do contestarse, niega la felicidad y duda de la realidad de la
vida. En su dolor, ridiculiza aun a los que sueñan con la
Naturaleza: " Mi amigo se enamoró de la luna y vive de su
engaño. ¡ Qué vaciedad en este mundo ! ' '
Ante esta terrible incertidumbre, &amp; para qué empeñarse
en sacrificios inútiles 1 Vivimos encerrados en una fórmula
de la cual no podemos libertarnos. El único fin cierto que nos
espera, es la muerte. Los libros también engañan: " Los
libros cuentan leyendas ; la vida es prosa. ' ' Y así es como el
poeta llega a maldecir aun sus propios libros, y exclama :
" No hay amistad ; lo que existe es una enemistad enmasca­
rada ' ' Y nuestros espíritus atormentados, no se percatan
de que con nuestro odio envenenamos aun las paredes de nues­
tras habitaciones. Por esto, que a veces es inevitable, es pre­
ferible morir. Esto es la única verdad. Incendiemos todo.
Y perezcamos los últimos en el incendio.
Pero luego viene una reacción. Y entonces el poeta pien­
sa que hay algo que puede consolarle: la mujer. Y dice :
' ' Peca mientras te pueda causar placer el pecado
y mientras tus versos morbosos puedan hacer temblar a las
(bellezas . . . . ' '
Pero buscando la felicidad en la mujer, el poeta se es­
panta ante el peligro de hacerse un nuevo esclavo de sus ideas
y de sus sentimientos :
' ' Eres mío; soy tuya; te quiero, soy tuya para siempre . . . . ' '
El amor es la más dulce de las esclavitudes; pero esclavi­
tud al fin. Por eso el fanático por la libertad, repudia aun
el mismo amor, a pesar de la felicidad que le ofrece en pers­
pectiva.

�92

COOPERACION

'r al vez el consuelo y el olvido estén en los destellos lu­
minosos del vino . . . . . Y entonces la confianza espiritual de
Block vuelve a acrecentarse :
" Todo el mundo es una danza delirante
y encuentros de manos temblorosas que se buscan . . . . "
Luego empieza a perfilarse el poeta de la Revolución :
' ' ¡ Oh ! Yo quiero vivir frenéticamente
Todo lo que existe, hacerlo eterno.
Lo impersonal, humanizarlo.
Lo no cumplido, realizarlo. ' '
Cuando Block habla d.e este modo, el pes1m1smo impe­
rante ha cedido. El poeta se ha convertido en apóstol y re­
belde :
' ' Soy rebelde y libre. Yo dirij o al Destino. '.'
Hay aquí una reversión absoluta entre el que ayer afir­
maba que lo único verdadero era la muerte, y el que hoy se
siente amo del Destino, del Destino que, según la mitología
griega, estaba sobre los mismos dioses.
Pero el nuevo apóstol, vueltos los ojos hacia los deshere­
dados, pregunta : ' ' &amp; Habéis visto a los niños de París, a los
pobres que tiemblan ateridos de frío bajo los rigores del in­
vierno f "
" Abre tus ojos a este espanto de la vida,
mientras la gran tempestad
no lo destruya todo. Y en tu patria
deja madurar el justo enojo.
Y prepara tus manos para el trabajo
diciendo siempre a los inactuales : ¡ NO ! ' '
Y Block se siente herido por aquellos cuyo fin único es
estar " hartándose " durante toda su vida :

DOS ASPECTOS DE ALEXANDER BLOCK

93

' ' Ellos me lastiman desde hace mucho tiempo.
Mientras en derredor todo sueña su sueño de juventud,
ellos se fastidian ·y no viven.
Y arden sus oídos con las súplicas de los que piden pan . . . . .
y con/ la risa roja de banderas ajenas . . . . "
Y pensando en un porvenir de justicia, exclama después
del fracaso de la Revolución de 1905 :
" En su victoria accidental ( 1 )
y o veo l a obscuridad d e l a tumba.
Conserva en tí este germen nuevo.
Vendrá la primavera. Y fecundada con tu propia sangre
madurará un nuevo amor . . . . ' '
Block habla aquí como un profeta. Su voz es mística,
aunque a veces irreligiosa, como puede verse en el poema
" Los Doce ", donde Cristo conduce dulcemente a doce solda­
dos bolcheviques a la conquista de la libertad, llevando entre
sus manos la bandera roja. La sed por el martirio le obse­
siona, y el drama de la Pasión ejerce una influ encia definitiva
no sólo en el espíritu de Block, sino en la generalidad de los
escritores rusos .contemporáneos que, según el Príncipe D. S.
Mirski ( corresponsal ruso del " Mercurio ", de Londres) ,
' ' comparan la agonía de Rusia con la agonía del Señor, ten­
dencia que a menudo linda más con la blasfemia que con la
piedad. ' '
Al estallar la Revolución de 1917, cuando los Aliados
condenaron a muerte a Rusia, bloqueándola, y los alemanes
profanaban, insolentes, el suelo ruso, Block escribió " Los
Escitas ", exaltando las virtudes de ese pueblo de origen mis­
terioso que, a pesar de llevar también los ojos oblícuos de los
asiáticos, siempre se ha opuesto como invencible escudo a las
hordas mongólicas que han amenazado a Europa desde tiempo
inmemorial. Los escitas, que vivieron, según las tradiciones,
entre Europa y Asia, son, para nuestro poeta, los orgullosos
( 1 ) Se refiere a los que viven "hartándose " .

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COOPERACION

DOS ASPECTOS DE ALEXANDER BLOCK

ascendientes de la Rusia actual. Y Block es el vocero de los
nuevos Escitas. El conmina a Europa a dejar en paz a Rusia,
o de otro modo, Rusia dejará paso libre a los Mongoles :

Europa sabe si quiere escuchar al poeta, o no. Block,
creyente fanático del porvenir de su raza, soñador panes­
lavista, se limita a indicar a los pueblos de cultura occidental
" el peligro amarillo ", que tanto ha dado que hablar a todos
los escritores europeos y americanos. Rusia es suficientemen­
te fuerte para defenderse sola. Que solos Europa y los Es­
tados Unidos contesten al Japón y a sus aliados naturales . . . .

94

' ' Si no venís, amigos, vosotros lo sabéis . ' '
" Tendréis en contra vuestra nuestros oblicuos ojos. "
Y dice con una voz digna de los profetas bíblicos:
Y cuando el huno llegue ni un movimiento haremos.
¡ Vendrá con sus manadas, por _ valles y barraí'icos,
a la ciudad y al Templo ! ¡ Y quietos le veremos
hurgando los cadáveres ! ¡ Y así nos estaremos
mientras las carnes tuesta de los hermanos blancos . . . . !
Al acabar de leer estos versos se siente calosfrío. Las
hordas de Gengis Khan, Tamerlán y Atila cruzan por las lla­
nuras de Europa, arrasando ciudades, incendiando templos y
violando mujeres. . . . . La Muerte corre .espantosa, sembran­
do el pavor por tod9s lados. Y más allá de los Urales, al
Norte, los nuevos Escitas contemplan con implacable impasi­
bilidad, los últimos estertores de la Civilización Occidental . . . .
" Los Escitas " de Block tienen su antecedente literario
en el poema "El campo Kulikowo ", del mismo poeta, que can­
ta las glorias de los príncipes y el ejército ruso que en 1380
derrotaron a las hordas asiáticas que trataban de subyugar
a Rusia y arrasar a Europa . ¡, Qué fuera de la actual civiliza­
ción europea si entonces Rusia hubiera fracasado � Pero este
sacrificio, que significó un siglo de lucha sangrientísima, Euro­
pa no lo ha querido recordar, y principalmente Inglaterra
orientada por la política: de Disraeli. Y esto es precisamente
a lo que se refiere Block:
Vuelve en tí, mundo antiguo. Tu vieJa fe delira.
Ven al festín fraterno y no haya guerra más.
Por vez postrera vibra indómita la lira
bárbara, y te convoca para el festín de paz . . . . .

El tono que Block usa en su poema es de carácter épico.
Solemne y orgulloso, no se encuentra en ningún otro poeta
ruso contemporáneo. Y es preciso retroceder hasta Pushkin
para encontrarle paralelo, en el canto de este último poeta :
" A los calumniadores de Rusia ".
Comprendemos que en español el poema de Block habrá
sufrido, para algunos que conozcan el original ruso, verdade­
ras profanaciones. Somos los primeros en lamentarlo. Si di­
fícil es traducir en prosa, es más difícil hacerlo en verso, con­
servando la pureza del original. Nosotros hemos hecho más
una traducción de las ideas, que de la forma literaria. Y ape­
nas si, cuando ha sido materialmente imposible, hemos tenido
que agregar algunas palabras que, sin modificar esencialmente
la id.ea, facilitaran la formación del verso español. La caren­
cia de espacio nos impide señalar esas cuatro o cinco frases
que, por lo demás, repetimos, no afectan fundamentalmente el
poema.
" Los Doce " y " Los Escitas " son las obras que mayor
celebridad han dado a Block. Con ellas él tendría derecho a
usar la frase inmortal de Pushkin: ( 1)
' ' Me erigí un monumento eterno.
Mi alma en mi lira sobrevivirá a mis cenizas . . . . "

S. K. y G. A. P.
(1) Block nació en 1880 y murió en 1921.

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COOPERACION

DOS ASPECTOS DE ALEXANDER BLOCK

97

Rusia te mira siempre, te mira enternecida,
envenenada de_ odios y trémula de amor.

Los Escitas
Por ALEXANDER BLOCK

Vosotros sois millones. Nosotros muchedumbres,
enormes muchedumbres. Probad nuestros arrojos.
¡ Sí ! ¡ Somos los Escitas, grandes como las cumbres !
Llevamos la rapiña y el Asia en nuestros ojo�Tuvísteis ya cien siglos. Nnestro minuto hoy llega.
Sumisos como esclavos de una indomable tropa,
servimos ya de escudos en la terrible brega
de dos razas hostiles: Mongólicos y Europa.
Golpes de nuestra forja, por incontables siglos,
los tumbos acallaron de tempestad divina.
Y una feroz leyenda de monstruos y vestiglos
creímos las catástrofes de Lisboa y de Messina.
Por centenares de años mirásteis al Oriente,
cazando y refundiendo nuestros diamantes finos,
burlándoos de nosotros y espiando solamente
cuándo volvernos vuestros cañones asesinos.
Pero he aquí que, solemne, por fin llega nuestra hora.
Abre sus alas lúgubres el Angel de la Muerte.
¡ Y siguen los insultos ! Mas llegará una aurora
que no vea ni una huella de vuestra Poestum fuerte.
¡ Oh mundo antiguo ! Mientras respires todavía,
en un desmayo lánguido que es como dulce estigma,
comprende sapientísimo la luz del nuevo día,
detente, como Edipo, ante el antiguo Enigma.
Es una esfinge Rusia, triunfante y afligida,
bañada en sangre negra y llena de pavor.

¡ Sí, sí ! Con el amor de vuestra sangre hirviente.
Ha tiempo que ninguno entre vosotros ama.
Habéis, ¡ ay !, olvidado la más divina fuente :
la del amor, que lleva la muerte con la llama.
Lo amamos todo : el fuego que dan las cifras frías,
las emociones dulces que la existencia esca11cia,
las ansias de Germanía, profundas y sombrías,
y el genio de los galos en ánforas de :B-,rancia_
Sintetizamos todo : frescuras de Venecia,
olor de limoneros y suavidad de lys ;
c olosos de Colonia, la mil gracias de Grecia
y el delicioso infierno del alma de París.
Amamos el color del cuerpo que es inquieto,
su so'focante aroma, sus ansias encontradas . . . . .
¿ Tenemos culpa de que cruja vuestro esqueleto
debajo nuestras patas, si tiernas muy pesadas ?
Son dóciles las riendas a nuestras manos bravas.
Sabemos, por costumbre, quebrar los espinazos
de indómitos corceles. Y a histéricas esclavas
sabemos dominarlas con nuestros rudos brazos.
Dejad, ¡ oh camaradas !, la guerra malhadada,
y en fraternal abrazo unamos nuestras manos.
En tanto no sea tarde, guardad la vieja espada.
¡ Venid, oh camaradas ! ¡ Hagámonos hermanos !
Si no venís, amigos, vosotros lo sabéis.
Nosotros bien podemos hacer una traición.
Y de esa ruina entonces la culpa vos tendréis.
Y oiréis de vuestros hijos eterna maldición.
7

�98

COOPERACION

'f endréis en contra vuestra nuestros oblícuos ojos.
Y llOS dispersaremos en indomable tropa,
con fuertes crispaduras de rabias y de enojos,
muy lejos de las selvas de la risueña Europa.
Las máquinas de acero, brillantes como soles,
en que respira el alma del Cálculo integral,
aquí encontrarán sueltas las hordas de Mongoles . . . . .
¡ Audaces, atrevéos ! ¡ Echaos sobre el Ural !
Pero desde ese instante de angustias y de arrojos,
habremos terminado de ser vuestros escudos.
Y en su avidez profunda nuestros oblícuos ojos,
sólo verán hervir vuestros combates rudos.
Y cuando el huno llegue, ni un movimiento haremos.
¡ Vendrá con sus manadas, por valles y barrancos,
a la ciudad y al Templo ! ¡ Y quietos le veremos
hurgando los cadáveres ! ¡ Y así nos estaremos
mientras las carnes tuesta de los hermanos blancos . . . . !
¡ Vuelve en tí, mundo antiguo ! Tu vieja fe delira.
Ven al festín fraterno y no haya guerra más.
Por vez po�trera vibra indómita la lira
bárbara, y te convoca para el festín de paz.
Traducción directa del ruso por

Salomón KAHAN

y Gabino A PALMA
(Versión libre) .

Por el estado s eco
Discurso del licenciado Ezequiel Padilla en la comida
literaria de "El Universal"
Ampliame,1te discutida está siendo
en los Estaé10s Unidos la conveniencia
de mantener en vigor las prescripcio­
nes prohibitivas contra el alcohol. En
México ya hay una tendencia al esta­
blecimiento de lo que ha dado en lla­
marse el estado seco, de la cual es mues­
tra el artículo del licenciado Padilla
que ahora publicamos.

Señoras y señores:
La fuerza moral del orador reside en la honda armonía
establecida entre la vida y los ideales que defiende ; y me lle­
na de desconcierto sentirme por un momento confundido en
vuestros pensamientos con aquellos que predican a los po­
bres y se sientan a la mesa de los ricos ; que hablan de la
caridad y no saben enjugar una lágrimá ; que defienden el es­
tado seco envueltos en una densa niebla de humedad.
Protesto que soy abstemio por firme y consciente resolu­
ción; y al cargo que pudiera hacérseme de inoportunidad al
sostener mi tesis en este ambiente, debo responder adaptando
a mis labios la réplica de Jesús ; no es en un concurso de cuá­
keros y puritanos donde debo hablar del estado !leco, sino en
un recinto como éste, donde flota el dulce verso de Anacreon-

�100

COOPERACION

te, dispensador de juventud, donde la caricia de seda de Epi­
curo rechaza el gesto rígido de Epicteto y donde los ojos se
apartan del dogma prohibicionista de la leyenda musulma­
na y se vuelven húmedos, en un transporte de tradición cris­
tiana, hacia el huerto de Canaan, donde el divino Nazareno
realiza el más divino de sus milagros, convirtiendo el agua
en vino.
El vino encanta, subyuga después, destruye al final. Per­
mitidme que en este minuto de encanto traiga a vuestra me­
mori,t una dolorosa realidad, porque vivimos en tiempos en
que no es posible encontrar un sitio tan aislado, tan solitario,
tan protegido, al que no pueda penetrar, como en el cuento
macabro de Edgard Poe, en el palacio del Príncipe Próspe­
ro la Máscara Roja. Y así como en los banquetes faraónicos,
se hacía pasar en medio del festín para recordar a los convi­
dados su naturaleza mortal, al símbolo de la muerte, per­
mitidme pasar ante vuestra imaginación exaltada, para recor­
daro3 nuestra responsabilidad social, temblorosos . y patéti­
cos, fatales y dolientes, los espectros de lbsen !
Vamos a descender a la cripta oscura del infiie¡no social
donde yace el décimo sumergido de que habla Carlos Booth:
en combate con tales demonios como el alcoholismo y sus sem­
piternos y siniestros compañeros: la Prostitución y el Pau­
perismo. Vamos a pasar por todos los hogares donde han sido
introducidas la miseria y la angustia, expulsando para siem­
pre '3. la felicidad. Vamos a mirar arrebatadas por un hura­
cán dantesco las almas jóvenes, en las que se ha extinguido
el dorado sueño de la fama, en las que se ha apagado la zar­
za ardiente de la noble ambición. Detengamos una de esas
figuras, hagamos un esfuerzo de recordación y la reconocere­
mes. ¡ La hemos visto en tantos hogares ! ¡ Su perfil trágico
ha sido trazado en la historia de todas las familias ! ¡ Nues­
tros labios comienzan a pronunciar sus nombres ! ¡ Agobiad o
por herencia de siglos ; con el odio y el desprecio del mundo
en su alma ! ¿ Quién lo arrojó en el arrebato criminal y 1&amp;
desesperación Y 1, Quién convirtió la majestad de ese hombre

POR EL ESTADO SECO

101

en bestia que no se queja y no espera ? 1, Qué mano sacrílega
empañó su frente 1 1, Qué aliento maldito apagó la luz de ese
cerebro ?
Desde su innoble presencia, generaciones de dolor ve­
nidas de todos los tiemp-os nos suplican. Largas tragedias
tiemblan a su paso doliente. Desde su espantosa figura, la
humanidad humillada, escarnecida, befada, cargada de des­
honra, lanza su angustiosa protesta, ante la cual ninguna
conciencia recta, ninguna alma iluminada por la simpatía
hacia el padecer humano deja de temblar y estremecerse !
Nobles espíritus de todos los tiempos han rec-ogido esa
protesta. Pero fue hasta principios del siglo que vivimos,
cuando el pueblo comenzó la verdadera campaña contra el
alcoholismo, confundiéndola en el gran movimiento de rea­
juste de las terribles condiciones sociales. Al principio, el
movimiento fue inadvertido, impopular. La ciudad es la ciu­
dad, se argüía con desdén y egoísmo. Una cierta suma de
pecado y de vicio es natural, quizá necesario. ¡ El borracho
y el pobre siempre los tendremos con nosotros !
La gigantesca estructura del múltiple comercio del al­
cohol que representaba miles de millones de dólares, desple­
gó su poderosa defensiva. Baste saber, como dato ilustrati­
vo, que el pueblo americano gastó, en el año de 1913 a 1914,
dos mil millones de dólares en bebidas embriagantes, es de­
cir, tres veces la suma gastada en la educación nacional.
Capitanearon esta defensi�a grandes eminencias ame­
ricanas. Entre ellos Elihu Ruth, Senador, ex-embajador en
México, ex-secretario de Estado, Autoridad Constitucional y
Abogado de la United States Brewers Association, que por
sí sola representa centenares de millones de dólares : Samuel
Gompers, Presidente de la American Federation of Labor, je­
fe de millones de obreros, quien realizó imponentes manifes­
taciones, en una de las cuales, celebrada frente al Capitolio
de Washington, Gompers declaró que terribles consecuencias
económicas y sociales ocurrirían si se privaba de su vino al

1,

�102

COOPERACION

obre�� - El representante Upshaw, de Georgia, replicó en esa
?cas�on con brillantes cláusulas de arengador : " Yo adoro los
mspirados acentos de la ' ' Star Splanged Banner ' ' -himno de
la Nación Americana-, pero las estrellas pierden su belleza y
las barra� su bril l�, y _el ' ' Star Splanged Banner ' ' pierde par-­
.
_
te de su msp1rac10n, si esos emblemas van a servir para alen­
tar el desenfreno de la embriaguez en los trabajadores del
mundo. ' '
La campafia fue espectacular y majestuosa y sin duda
la más gloriosa que ha sostenido la opinión púbiica america­
na, Y la victoria quedó consignada en la XVIII enmienda
co":stitucional. No es verdad que fue una sorpresa esta vic­
toria. Antes de la enmienda había ya Estados secos y des­
pués de a�r? bada en_ el Congreso de la Unión, pudie;on esos
Estados mitigar el rigor de la ley; pero el pueblo enérgica­
mente rehusó hacerlo.
De esa victoria del pueblo americano voy a enumerar
solamente dos rasgos : el uno es la réplica que el Assistant
Atto_rney General Fitts dió a Elihu Ruth, diciendo : La XVIII
e�mienda constitucional ha sido consignada (permitidme de­
cirlo en el fuerte texto inglés) " to preserve the man power
of the N�tion ", para preservar las energías de los hombres
que constituyen la Nación. ¡ Qué fuerte resonancia debe te­
ner en el alma mexicana esta poderosa voz ciudadana : " para
P�;servar las energías de los hombres que constituyen la Na­
cion " !
, Cuando al principio de mi discurso hablé de la víctima
_
del Alcoholismo, probablemente todos vuestros pensamientos
vol�ron al lujoso salón, decorado con cuadros intitulados
" Nmfas � S a' t'iros " o " Las Horas Desnudas ' ', donde la jeunesse doree derrocha sus ocios y exhibe sus vi·c·ios, y causa
.
este terrible mal social : encender con la inmoralidad de sus
. . . . de su
costu�bres _Y 1 a mJusticia
parasitismo privilegiado, las
•
teas mcendiarias de la desesperación y la revancha colec tiva,
·
que des gracia
· damente sólo se apaga con las lágrimas de los
.
mocentes y de los débiles !

POR EL ESTADO SECO

103

s y negros :
Pero vamos a otros planos más desventurado
un gran factor
A la Mesa Central, donde el pulque ha sido
a en masas
para convertir a los hombres de la epopeya aztec
la República,
irredentas y estólidas. A todos los vientos de
ido -por­
donde el alcohol, el tequila y el mezcal han comet
an sin
desat
se
no
res
que las pasiones brutales de los homb
os el
tiemp
los
un incentivo, y el alcohol ha sido en todos
es y
nidad
indig
más poderoso incentivo- tantos crímenes e
irreón
eraci
ha arrojado a la raza en el descenso de la degen

mediable.
y la vo'l'odos los pueblos tienen su vocación histórica,
samente
glorio
,
lírica
cación histórica de México es un tanto
nente
Conti
el
en
o
lírica, de ser la vanguardia del genio latin
­
tradi
a,
fuerz
Americano, y toda sangre, toda verdad, toda
abo­
raza
ra
ción y vida : la de evitar la desaparició n de nuest
Patria.
la
de
alma
el
y
ria
Histo
la
dado
rigen que nos ha
y el triun­
El segundo rasgo es patriótico : en la iniciativa
la organización
fo de la Ley Seca, la obra más poderosa fue
la víctima pro­
de las mujeres. ¡ Y cómo no ! Si es la mujer
r america­
muje
e
fuert
la
piciatorio del Alcoholismo. Si era
el insulto
en
ina
term
na la que sufría ese duro proceso que
e mujer
fuert
la
y el golpe y en el final desamparo. Si era
y de la
ia
americana la que recorría ese calvario de la miser
enza, del
falta de trabajo del jefe de la familia, de la vergü
deshonor.
me¿ Qué decir de la débil, indefensa y resignada mujer
y a
res
muje
las
a
adme
xicana f Víctor Rugo decía : " mostr
pue­
un
de
zación
civili
los niños ! ¡ Apreciaremos el grado de
débiles criablo por la protección que se conceda a estas dos

turas ! ' '
hijos que
Hay que proteger contra el alcoholismo a los
a la mujer que
reciben las lacras de una herencia maldita ;
, del esposo, del
vive esa dramática trilogía: víctima del padre
rarla desde el
tortu
a
na
conde
hijo, a quienes el Alcoholismo
nacimiento hasta la muerte !

�104

COOPERACION

Señores, señores : la campaña Seca comienza en -México.
Seguirá el proceso americano, inadvertida, impopular al prin­
cipio, indefectiblemente victoriosa al final. La combatirán
aquellos que lucran con el comercio del alcohol. A. ellos na­
da los convencerá. En las cumbres del desinterés sólo se
asientan los héroes y los santos. Pero en la vasta llanura hu­
mana el desinterés es chispa fugaz que ilumina la férrea pri­
vanza del egoísmo.
¡ La combatirán los que se han encastillado en las ruinas
del derecho individual clásico y no advierten los signos de
los tiempos nuevos ! A. ellos diremos que el mundo actual só­
lo respeta la libertad mientras no arroja a la colectividal in­
defensa en el desastre, y que la conciencia de la humanidad
actual rechaza todo placer comprado al precio del dolor para
millones de seres.
La combatirán los espíritus financieros, fríos y calculado­
res, que nos dirán que el Estado obtiene más de veinte millo­
nes de pesos por impuestos a la industria y al comercio del
alcohol. A. ellos replicaremos que el Gobierno debe :reconocer
que es una desgracia participar en el provecho de un negocio
que mata a los hombres y destruye la felicidad de la mujer
y de los niños ; que ese provecho está arancado de la vida,
del honor de la Nación, y que el pueblo, tarde o temprano, se
levantará indignado para repudiarlo.
En cambio, defenderán la Ley Seca todos los espíritus que
sientan el noble impulso de evitar el desastre, de integrar
los corazones y las vidas rotas, de asegurar el resurgimiento
de la raza : de la gloriosa juventud que esté inspirada en el
pensamiento de que las naciones nuevas necesitan pueblos fuer­
tes y firmes ; los que piensen que deben relegarse a los cua­
dros de la inquisición, de la esclavitud, de la servidumbre, el
espectáculo de una mujer en la miseria, con un niño al pecho,
y un padre borracho en la taberna de la esquina. La defende­
rán aquellos en cuyas almas tenga ascendiente la dulce voz
de la mujer que ha sido en todas las edades, la fuente de lo
más puro, de lo más noble, de los más heroico del espíritu de

POR EL ES1'ADO SECO

105

i��

los hombres. La defenderán, por último, todos aq lo
.. � :
co o is
sientan como una verdad la frase de Gladstone : el
mo ha causado más desastres al mundo que el hambre y la pes­
te combinados. El hambre y la peste diezman a los pueblos :
la guerra 1·os ma ta. El Alcoholismo primero los deshonra,
· · t e, y al u, 1t·1mo los aru·
después trasmite la maldita
s1mien
·
quila !
México, 25 de septiembre de 1922.
Ezequiel PADILLA.

�Quienes serán los jurados
en los concursos
Como lo publicamos en el primer número de nuestra Re­
vista, damos hoy a conocer los nombres de las personas que in­
tegrarán el Jurado de Obras Literarias, en el Concurso abierto
entre todos los escritores nacionales por " COOPERACION ".
Por cuanto se refiere a las personas que habrán de inte­
grar el Jurado de Obras Sociales, lo daremos a conocer en
nuestro próximo número.

Jurado de Obras Literarias
Los notables poetas Alfonso Cravioto y Sr. Rafael López ,
y el Diputado Jesús B. González, bien conocido en el mundo
intelectual.

Crónica de la inauguración
de la Academia
El 14 del pasado diciembre, en el Salón de Actos del Mu­
seo Nacional tuvo lugar la solemne inauguración oficial de la
Academia d¡ Estudios Políticos y Sociales del Partido Coope­
ratista Nacional , de la que es órgano " COOPERACION ".
Ocupó la Presidencia el Lic. Juan Manuel Alvarez del Cas­
tillo, Presidente del Partido, acompañado del Diputado �uan
de Dios Robledo, y el Lic. Julio Jiménez Rueda, Secretar10 de
la Academia y actualmente encargado también de la Secretaría del Ayuntamiento de la Ciudad de México.
.
Concurrieron al acto todos los miembros de la Mesa Di­
rectiva, los Diputados, Senadores, y miembros más pror_n�nentes
del Partido, acompañados varios de ellos de sus familiares Y
amigos. Estuvieron también presentes los representantes de
la prensa y de asociaciones científicas y literarias , siendo la
capacidad del Salón insuficiente para dar cabida a todos los
asistentes.
El programa desarrollado fue el siguiente :
I.

Un poco andante-allegro molto et
agitato .-Op . 27 . . . . . _ . . . . . E. Grieg.
Cuarteto clásico del Conservatori o
Nacional.
II. Discurso por el Secretario de la Academia . . . . . . . . . . . . . . . . . • • • • Lic. Julio Jiménez Rueda.

�108

III .
IV.
V.

COOPERACION

Rapsodia española. Piano soTo . Señor Mark Gunzburg . . . . . . . . . . . Lizt.
Poesía del señor Rubén Navarro.
A. -Andante . Quinteto con piano . . Sinding.
B. -Scherzo.
Personal

del

Cuarteto clásico

Violín primero, Ezequiel Sierra.
Violín segundo, Juan Lomán.
Viola, Flavio Y. Carlos.
Violoncello, Jesús CamachÓ Vega.
Todos los números fueron desempeñados brillantemente.
El disQurso que pronunció el Lic. Jiménez Rueda, Director de
" COOPERACION ", y que publicamos en las primeras páginas
de esta Revista fue, como verá el lector, no sólo una brillante
pieza oratoria, sino más que todo una serena exposición de las
condiciones sociales reinantes, y una serie de sugestiones ati­
nadas para lograr una buena administración pública,. por me­
dio de un esfuerzo realizado igualmente tanto por los hom­
bres de acción, como por los hombres de pensamiento.
El Cuarteto Clásico del Conservatorio fue obligado a dar
el bis, por la notable interpretación que hizo de la música de
Grieg y Sinding. La rapsodia española de Lizt, tocada magis­
tralmente al piano por el maestro Mark Gunzburg, mereció del
auditorio nutridos aplausos y felicitaciones.
Ofrecemos en estas mismas páginas el fragmento de uno
de los dos poemas que recitó el Sr. Diputado Rubén C. Nava­
rro. La declamación fue hecha con gran sinceridad y los asis­
tentes quedaron gratamente sorprendidos al encontrar en el
señor Navarro no sólo un político sino también un delicado
poeta.

El Poema de mi Alma
(Fragmento)

ENVIO
Amada,
sedeña
y pía :
Tú que vas por la senda ignor ada
que cond uce al doliente Calv ario
donde habrá de morir mi Utopía,
ora y sueñ a
al hojear el breviario,
donde, con sangre de corazones,
te dejo escritas mis oraciones
a nuestra Madre Melancolía ! . . . .
I
Mi novia se ha muerto,
mi novia ilusión,
rto
¡ y todo ha quedado tan triste y desie
como un panteón ! . . . .
Sin dueño la casa, sin flore s el huerto,
sin risas la fuente . . . . y el viejo portón,
desde que sacaron su cadáver yerto,
se ha quedado abierto,
....
para hacer más grande mi deso lació n !

�1 10

COOPERACION

Mi novia se ha muerto,
mi novia Ilusión ! . . . .
. . . . Hace tanto tiempo que nos encontramos
y nos adoramos
con fiebre, los dos ! . . . .
i Pobrecita mía !
¡ Cómo sollozaba cuando se moría ! . . . .
¡ Pobrecita mía !
¡ Ni ella lo pensab a . . . . ni yo lo quería . . . .
. . . . pero . . . . ¡ Dios lo quiso ! . . . .
¡_Bendito sea Dios ! . . . .

Pregunté a las flores, y me respondieron
que sus delicados perfumes le dieron,
cuando la tendieron,
entre cuatro cirios, dentro del cajón ;
pregunté a los hombres, y me contestaron
que la sepultaron,
bajo aquellos fresnos . . . . en el panteón ! . . . .
Pregunté a los astros, y los astros fríos
nada respondieron a mis desvaríos . . . .
. . . . ¡ quién sabe por qué ! . . . .
Ya desesperado, pregunté al abismo
y el abismo, entonces, me dijo : ' ' ¡ Yo sé ! ' '
" No la substituyas ; guarda su quimera :
siente, sufre, ama, ten el heroísmo
de vivir, y ¡ espera ! . . . . yo mismo . . . . yo mismo,
cuando mrnos pienses . . . . ¡ te la volveré ! . . . . ' '

EL POEMA DE M I ALMA

III
En esa vereda triste,
por donde ha mucho partiste
para no volver jamás,
mi perro -que te quería
tanto- aulla todavía,
pensando, quizás, que un día
volverás ! . . . .
i Aulla, compañero amante,
por nuestro Amor tan distante ! . . . .
. . . . ¡ No importa que tu lamento
lo repita sólo el viento,
¡ nadie más ! . . . .
¡ Aulla y ladra en el sendero,
compañero,
que la dulce dueña mía,
la que tanto nos quería,
. . . . ¡ ya no ha de volver jamás ! . . . .

IV
El ciego que nos decía,
versos de Amor y alegría,
cada día,
cuando eterna parecía
la Ilusión,
ya no ha vuelto a mi ventana,
desde la triste mañana
en que dobló la campana
a muerto . . . . en mi corazón ! . . . .

�112

COOPERACION

¡ No vuelvas más, cancionero ! . . . .
Sólo ya ¿ para qué quiero
tu canción ? . . . .
. . . . Me hará daño que me digas
tus cantigas
de Ilusión ! . . . .
. . . . Si sabes versos de Olvido,
¡ dílos hoy . . . . que se ha vestido
de luto mi corazón ! . . . .
Rubén C. NAVARRO.

Notas de actualidad política extranjera
La libertad de los estrechos y los Estados Unidos

Uno de los más serios problemas que se han estado discu­
tiendo en las conferencias de Lausana, es el que se refiere a la
internacionalización de los estrech'Os para el libre tránsito no
sólo de barcos mercantes, sino también de guerra.
Turquía y los Aliados se han empeñado en resolver el pro­
blema de los Dardanelos en las mejores condiciones posibles
para ambos, considerando que de la res'Olución que se dé a esta
situación, depende la paz de Europa y la tranquilidad del
mundo.
Hasta principios del siglo diez y ocho, los turcos persistie­
ron en neg·ar a los barcos mercantes de otras naciones el libre
tránsito por el Mar Negro. Las constantes protestas de Rusia,
cuyos intereses se vieron aun más afectados por el Tratado d.e
1739, que imponía a Rusia la destrucción de los Fuertes
de Azof, prohibiéndole al mismo tiempo la construcción o man­
tenimiento de flota alguna en Aguas del Mar Negro, se resolvie­
ron al fin en 1776 por el Tratado de Kutchuk-Kainardji, bajo
Catarina II, que envió una flota a Turquía por Gibraltar. El
Tratado estipulaba el libre tránsito de barcos mercantes y pro­
hibía estrictamente el de barcos de guerra.
Cuando la Expedición Napoleónica a Egipto, Rusia 'le
unió a los turcos contra los franceses. En 1809 Francia y la
Gran Bretaña l'Ograron los mismos privilegios que Rusia en
1776. En 1830, se concedió el mismo derecho a los Estados Uni8

�1 l4

COOPERACION

dos. En 1 41, la Convención de los Dardanelos, cuya firma·
tuvo lugar en Londres, por la Gran Bretaña, Austria, Rusia,
Turquía, Prusia, y Francia, afirmó una vez más el predominio
del Imperio Otomano en el Bósforo y los Dardanelos. En 1853
Francia e Inglaterra violaron la Convención enviando flotas
a Turquía. Rusia protestó. Turquía se unió a Francia, Ingla­
terra y Sardinia, y concedió libre tránsito a los vapores de
guerra de estos países, por el Tratado de París, en 1856. Des­
pués, por presión de Rusia, el Mar Negro fue declarado neu­
tral. La clausura de los Estrechos por un sistema internacio­
nal según el Tratado de 1871, más tarde, fue un fracaso. En
los últimos años, la independenóa de Rumanía y de Bulgaria
ha venido a complicar aún más este problema, que ha alcanza­
do su punto culminante después de la Guerra Muidial, en la
que Turquía tomó parte del lado de Alemania. Al tratar de
la resolución definitiva del problema, entran dos nuevos fac­
tores : los Estados Unidos y el Japón. No olvidaremos que
Grecia tiene vitales intereses ligados con esta situación.
Rusia el 14 de septiembre de 1922, declaró ·que ' ' no con­
sentiría que los Estrechos fueran abiertos al libre tr:ánsito de
barcos de guerra de cualquier país ' ' y que ' ' Rusia, ·Turquía,
Ukrania y Georgia, a las que de hecho pertenece el Jl,far Negro,
no admiten derecho alguno a cualquier Gobierno para inter­
venir en la cuestión de los Estrechos ". No obstante, el pro­
blema parece que al fin se resolverá satisfactoriamente. Lo
único que preocupa a los Estados Unidos es que en el porvenir
las Potencias exijan el libre tránsito de cualquier clase de bar­
cos por el Canal de Panamá . . . . .
Los japoneses salen de Siberia

El 26 de octubre pasado salieron de Vladivostok diez bar­
cos japoneses llevando las tropas que habían ocupado Siberia.
El Japón tuvo que gastar durante la ocupación, 1.500,000.00
de yens. Los residentes japoneses en ese lugar fueron reduci­
dos de 10,000 a 2,000.

NOTAS DE ACTUALIDAD POLITICA EXT RANJERA

115

Corte Internacional de Arbitraje para las
dificultades comerciales
El 5 de noviembre la Cámara Internacional de Comercio
propuso la creación de una Corte Mundial de Arbitraje para
resolver los conflictos comerciales, con residencia en París.
Veintisiete naciones nombrarán sus respectivos representantes.

Temblores en Chile

El 11 de noviembre las privincias de Antofagasta, Coquim­
bo y Atacamba, sufrieron grandemente a causa de fuertes
temblores. Se perdieron 2,500 vidas.

Alemania y la crisis económica

El 13 de noviembre Alemania propuso a la Comisión de
Reparaciones un plan para evitar que el marco siguiera depre­
ciándose : Alemania sugiere que el Reichsbank adelante al Go­
bierno de Berlín la cantidad de 500.000,000 de marcos de oro
y que las potencias le presten igual cantidad, proveyendo para
que Alemania suspenda sus pagos por otros cuatro 3tños.

Evacuación

del

A sia Menor

El 13 de noviembre los nacionalistas turcos ordenaron a
los cristianos la evacuación del Asia Menor en el plazo de
treinta días. Los cristianos huyeron aterrorizados ante la
conminación violenta de los turcos, que fusilaron en Constan­
tinopla a nueve prominentes líderes enemigos suyos.

�COOPERACION

116

NOTAS DE ACTUALIDAD POLITICA EXTRANJERA

La población de Londres

El 2 de noviembre fue anunciado que, según el censo de
1921, la población de Londres es de 7.480,201 h. Los hombres
disminuyeron en 54,762 y las mujeres aumentaron en 17,600
en 10 años.

Nicaragua y

el homenaje de

Chamorro

a los Estados· Unidos

Todos sabemos las humillaciones que han sufrido bs pue­
blos centroamericanos, especialmente Nicaragua, con la polí­
tica absorbente de ..Washington. En respuesta a los ultrajes
inferidos a su patria, el Presidente Chamorro, en su mensaje
del 20 de diciembre de 1922, declaró ' ' que la Conferencia Cen­
troamericana de vVashington era un medio hacia la paz y la
prosperidad de Centroamérica ". Dijo que la influencia finan­
ciera de los Estados Unidos no menguaba en nada la soberanía
de Nicaragua, y que los marinos norteamericanos podían se­
guir guarneciendo la Legación de los Estados Unidos, como si
el pueblo nicaragüense estuviera formado de foragidos, ya que
la permanencia de los mismos marinos en nada afectaba la dig­
nidad del país.

El senador Ladd pide la desocupación de Nicaragua

El 26 de diciembre el Senador Ladd propuso al Senado de
los Estados Unidos que se hiciera una investigación acerca
de las verdaderas condiciones que existen en Nicaragua ; de la
permanencia de fuerzan yankis en ese país desde 1910, y de las
relaciones que existan entre Chamorro y algunas firmas de
Nueva York. Ladd dijo que no existe un estado de guerra
que justifique la permanencia de tropas angloamericanas en

117

un país amigo, y que el Ejecutivo no tiene facultades constitu­
cionales para mantener esa invasión sin consentimiento del
Congreso. Aludió también a los cargos hechos al Dr. Máximo
Zepeda, delegado a la última conferencia centroamericana de
Washington, acusado de traidor a su patl,'Ía y de ser un militar
puesto al servicio de los banqueros de Wall Street. Hizo refe­
rencia a que estando la capital de Nicaragua en poder de los
oficiales norteamericanos quienes son los que de hecho dirigen
la política del país, esos mismos oficiales son en cierto modo
los que en realidad firmaron con los mismos Estados Unidos
el Tratado por el cual Nicaragua hacía concesiones territoria­
les a los norteamericanos para establecer una base naval y pa­
ra llevar a cabo otras especulaciones comerciales . . . .
¡, Qué dirá Chamorro que no sólo no protesta contra la per­
manencia de tropas angloamericanas en Nicaragua, sino que
aun considera tal invasión como una prueba amistosa de los
Estados Unidos Y

Los mexicanos presos en los Estados Unidos

Nuestra Cancillería ha sido informada por el Cónsul de
México en Houston, que ' ' del total de recluídos en los cam­
pamentos penitenciarios del Sur de los Estados Unidos, el 20
por ciento es de texanos de raza indígena, el 10 por ciento de
negros y el resto de mexicanos. Los presos están suj etos a un
régimen severísimo, vigilados por crueles capataces y por pe­
rros amaestrados para en caso de evasiones ' '. Con pena tene­
mos que decirlo : nuestro Gobierno se ha preocupado porque
nuestros compatriotas no vayan a los Estados Unidos, infor­
mándoles de la suerte que les espera, no sólo con el medio, en
general, sino principlamente con los terroristas Ku-Klux-Klan.
Algunas ocasiones ha enviado fondos para repatriarlos. Pero
la necedad de nuestros trabajadores es más fuerte que los pe­
ligros, y ellos son los únicos culpables de las desgracias que
sufren en un país que sabían desde antes de abandonar el solar
patrio, es muy duro con los mexicanos.

�118

COOPERACION

NOTAS DE ACTUALIDAD POLITIC.A EXTRANJERA

Los fusilamientos de los exministros griegos en Atenas

Asesinato del presidente de Polonia
El 16 de diciembre Gabriel Narutowicz, primer Presiden­
te electo de Polonia, fue asesinado en una exposición de pin­
tura, cuarenta y ocho horas después de haberse hecho cargo
de su alto puesto. El asesino fue un artista llamado Nieva­
domski. El sucesor del Presidente asesinado es Stanislas
Wojciechwsky, que fue Ministro del Interior en el Gabinete
de Skulshi. El nuevo Presidente fue electo por 298 votos de
los 519 emitidos por la Asamblea Nacional, que obra, según la
Constitución como Colegio Electoral. El candidato derrotado,
apoyado por los radicales, fue el Dr. Morawsky, de la Univer­
sidad de Cracovia.

Eamonn de Valera condenado a muerte .
El 22 de diciembre circuló en la Ciudad de Dublíu la no­
ticia de que los funcionarios del Estado Libre de Irlanda ha­
bían ordenado •a sus tropas., que dondequiera que encontraran
a Eamonn de Varela, Comandante en jefe de los republicanos,
le fuera hecho fuego hasta matarlo. Por su parte, los repu­
blicanos han estado ejerciendo crueles represalias para vengar
la pérdida de sus líderes, entre los cuales se cuentan Collins,
y Griffith, el primero muerto peleando y el segundo al ser
operado. La lucha civil en Irlanda ha asumido proporciones
de terror inconcebibles : asesinatos, violaciones, incendios, etc.,
etc. Por nuestra parte, pensamos, después de leer las hazañas
guerreras de los griegos y de los irlandeses, el asesinato del
Presidente de Polonia, y de recordar el nacionalismo " huma­
no ' ' de los Ku-Klux-Klan en los Estados Unidos y el asesinato
de Rathenau en Alemania, que es necesario que México se
guarde muy bien de tener relaciones amistosas con quienes
cometen tales· desacatos a la moral y a la civilización.

119

' !

El 21 de diciembre, el " Daily Express " de Londres pu­
blicó detalladamente, cómo se llevó a cabo la ejecución de lo!!
ex-ministros griegos por los revolucionarios, después del de­
sastre que sufrieron las tropas griegas en el Asia Menor ante
el avance de los turcos : informa el diario que el Comité Revo­
lucionario discutió hasta las tres de la madrugada, hora en que
pronunció la sentencia de muerte. El ex-primer Ministro Gou­
naris, que estaba moribundo en un hospital, fue sacado de allí,
a las once de la mañana, en una camilla, y colocado en un au­
tomóvil que lo condujo al Jugar del suplicio, una milla fuera
de Atenas. Al llegar allí Gounaris fue inyectado con :fuertes
dosis de estricnina para que pudiera caminar hasta el paredón
de la ejecución. Otro de los ex-ministros que había muerto de
un ataque al corazón en el camino al suplicio, fue colocado al
lado de Gounaris, apoyado en unas tablas para que no se des­
plomara. A continuación siguió el resto de las víctimas. Lue­
go los verdugos las interrogaron, inclusive al cadávér, si te­
nían algo que decir. Por respuesta, Baltazzis, quitóse flemá­
ticamente el monóculo, lo limpió y se lo pus·o nuevamente sin
decir nada. El general Hadjanestis, encendió serenamente un
cigarro, sin decir también palabra. Dióse a poco la orden de
fuego. Y ya caídos, los oficiales se precipitaron sobre sus víc­
timas vaciando en ellas sus revólvers, y arrojando luego los
cadáveres a un hoyo lleno de lodo, adonde los familiares acu­
dieron a recoger los despojos. Por la noche, un pequeñ-o ' ' gra
voche ' ' de Atenas, recogió la cabeza del ex-ministro Stratos
y recorrió las calles de la Ciudad ofreciéndola en venta como
reliquia trágica.

El próximo Congreso Panamericano en Chile
El 5 de diciembre se aprobó en Washington el programa
del Qinto Congreso Pan Americano, que habrá de celebarse en

�121

COOPERACION

NOTAS DE ACTUALIDAD POLITICA EXTRANJERA

Chile. El programa consta de diez y ocho puntos de los cua­
les ocho fueron presentados por los Estados Unidos, uno por
Argentina, cinco por Uruguay, uno por Chile, uno por Ecua­
dor, uno por Venezuela y uno por Argentina y Estados Unidos.
Entre los puntos que habrán de discutirse se encuentran : es­
tudio sobre los acuerdos tomados en los Congresos anteriores,
y sus aplicaciones ; organización de la Unión Pan Americana ;
estudio sobre la modificación del Derecho Internacional, cuyo
trabajo fue hecho por el Congreso Jurídico de Río de Janeiro ;
cómo prevenir la propagación de enfermedades infecciosas ;
impulso, reglamentación y coopera,ción en las comunicaciones ;
cooperación mercantil por medio de la unificación de los res­
pectivos reglamentos ; simplificación de los pasaportes ; esta­
dísticas agrícolas e intercambio de semillas ; medidas tenden­
tes a una más estrecha aproximación pan-americana ; aplica­
ciones del arreglo judicial de arbitraje entre las Repúblicas del
Continente ; arbitraje comercial entre ciudadanos de las Repú­
blicas americanas ; reducción de gastos militares y navales ;
revalidación de títulos profesionales e intercambio universita­
rio ; de los extranj eros residentes en cualquier Repúblca ame­
ricana ; de los hijos de los extranjeros residentes en cualquier
República americana ; conflictos por agravios inferidos a cual­
quier nación americana, por naciones no americanas ; protec­
ción de documentos arqueológicos americanos para la historia
del Continente, y medidas tendentes a suprimir el vicio de la
embriaguez. El programa es muy interesante, en verdad. Y
sólo es de lamentarse que los que lo formularon hayan olvidado
una cláusula en que se especificara la actitud de las naciones
americanas cuando alguna de las más fuertes invada los dere­
chos de alguna débil, con el descontento manifiesto de los de­
más pueblos del Continente . . . . .
La situación de México es muy poco airosa con respecto
al futuro Congreso, ya que no estamos reconocidos por el Go­
bierno de Washington, lo cual destruye cualquier gestión pan­
americana por nuestra parte, ya que se estipula que los legal­
mente autorizados para hacerlo son el Secretario de Estado
de los Estados Unidos como Presidente nato, y los Embajadore5

de las naciones americanas cuyos Gobiernos hayan sido recono­
cidos por la Casa Blanca.
En un principio creímos que México no sería invitado.
Sin embargo, a últimas fechas nuestra Cancillería ha dado a
conocer el programa invitación del Gobierno de Chile, para
que México asista a la Quinta Conferencia Pan-Americana.
Es muy sensible que nuestra Cancillería, que seguramente
conocía las probabilidades de que México fuera invitado, si no
es que estaba en antecedentes del asunto, haya dado la noticia
de la invitación con un retraso tan grande. Esto es comple­
tamente perjudicial para nuestras relaciones con el exterior,
ya que lo que nosotros, con justicia supusimos un desaire, dió
margen a comentarios acres de parte de la prensa y de políti­
cos prominentes que contribuyen inevitablemente a hacer más
vidriosa nuestra situación internacional.

120

I

\

�NOTAS DE ACTUALIDAD POLITICA NACIONAL

Notas de actualidad política nacional

123

de su fusilamiento, los diputados Fernindo F. Franco, Vicepre­
sidente de la Cámara, Ignacio C. Villegas, José Gálvez, Enri­
que M. Barragán, Luis Ramírez Corzo y Juan Joachín, sufrie­
ron un serio accidente automovilístico, que puso en peligro la
vida de los representantes populares.
Los señores Villegas, Gálvez, Barragán, Ramírez Corzo, y
Joachín, sufrieron lesiones de gravedad y previa responsiva
médica pasaron a curarse a sus domicilios. El diputado Fran­
co, que resultó gravemente herido, fue trasladado por la
ambulancia de la Cruz Blanca al Hospital de dicha institución.

Quienes integran la Comisión Permanente

El día 25 de diciembre, acatando a lo dispuesto por el ar­
tículo 78 constitucional, después de un ligero debate, se proce­
dió a la elección de los ciudadanos diputados que habían de
integrar la Comisión Permanente, habiendo triunfado por
abrumadora mayoría la planilla Cooperatista. Los ca:qdidatos
triunfantes fueron : Pedro Ignacio Chacón, Enrique M. Barra­
gán, Agustín Castillo, Rubén Vizcarra, Mariano Samayoa, Li­
borio Espinosa y Elenes, Juan G. Abascal, licenciado Ezequiel
Padilla, Juan de Dios Robledo, Arturo J. Valenzuela, licen­
ciado Jenaro V. Vásquez, Gonzalo Bautista, doctor Agustín
E. Vidales, Arturo Campillo Seyde y Jesús B. González.
Por cuanto a la actividad de la Cámara en el último pe­
ríodo de sesiones, nuestros lectores encontrarán una nota es­
pecial en el primer número anterior de nuestra Revista, en
esta misma sección.

Cinco diputados víctimas de un accidente

El día 22 de díciembre al volver de San Cristóbal Eca­
tepec, a donde habían asistido en representación de la Cá­
mara Popular para rendir homenaje al generalísimo insurgen­
te don José María Morelos y Pavón, en el CVII aniversario

La política agraria no ha sufrido cambio

En la entrevista que el señor Presidente Obregón concedió
a los periodístas el 16 de diciembre, al ser interpelado si se
había conjurado la crisis ministerial que se anunció con mo•
tivo del incidente provocado por la Comisión Nacional Agra­
ria, que envió un informe a la Representación Nacional hacien­
do cargos al Gobernador de Tamaulipas, el señor Presidente
dijo que por lo que se refiere a la marcha de la Secretaría de
Agricultura y Fomento, no han sido variadas las tendencias
del Ejecutivo, y se sigue trabajando activamente en estos asun­
tos agrarios, y sobre todo en lo que se refiere a la dotación
y restitución de ejidos.
Control de las finanzas municipales

A propuesta de los ciudadanos Diputados J. P. Laurens,
C. L. Céspedes, y J. V. González, el 28 de diciembre la Cáma­
ra Popular, teniendo en cuenta los constantes fraudes hechos
al Municipio y buscando poner coto a ellos, aprobó· el si­
guiente: ' ' ARTICULO UNICO. Se modifica el artículo 45 de
la Ley de 13 de abril de 1917 en la siguiente forma: Artículo
45. Los Ayuntamientos tienen amplias facultades para dar,

�125

COOPERACION

NOTAS DE A CTUALIDAD POLITICA NACIONAL

con sujeción a las leyes, disposiciones concernientes a los asun­
tos de su competencia así como también para administrar li­
bremente su Hacienda, sujetándose a los ingresos que a pro­
puesta de los Ayuntamientos autorice el Congreso de la Unión,
como Legislatura del Distrito y Territorios Federales, de acuer­
do con la fracción II del artículo 115 de la Constitución, y ob­
servando los sistemas de Contabilidad que implante la Con­
taduría Mayor de Hacienda, la cual tendrá, asimismo, las fa.
cultades necesarias para revisar las cuentas de los propios
Ayuntamientos y practicar visitas de inspección y cortes de
caja extraordinarios a las Tesorerías Municipales de los mis­
mos, y para consignar y perseguir en su caso las irregularida­
des que observe en el manejo de fondos y en la ejecución de las
Leyes de Ingresos y Egresos. ' '

redactores de esta Revista felicitan al señor Presidente Muni­
cipal y al H. Ayuntamiento por la atinada designación hecha
en favor de nuestro Director.

124

Torna d e posesión d e los nuevos concejales
El día primero de· enero tomaron posesión de su cargo los
nuevos Concejales de la Ciudad de México, que en su totali­
dad corresponden a la planilla que sostuvo el Partido Coope­
ratista Nacional durante las últimas elecciones para Muníci­
pes de la Ciudad de México. Al hacerse la designacin del nue­
vo Alcalde de la Capital resultó electo por unanimidad el líder
del Partido, señor Diputado Jorge Prieto Laurens, por cuya
elección esta Revista envía sus más cordiales felicitaciones al
diputado Prieto. A propuesta del nuevo Presidente Municipal
el H. Cabildo designó por unanimidad Secretario del Ayun­
tamiento al licenciado Julio Jiménez Rueda, ex-secretario de la
Legación de México en la República Argentina y actual Direc­
tor de " Cooperación ". El licenciado Jiménez Rueda, es uno
de los miembros más prominentes de la Academia de Estudios
Sociales del Partido Cooperatista Nacional, de la que es Se­
cretario. Su actuación diplomática en Sudamérica es digna de
todo encomio, y su personalidad como escritor es bien conocida
en toda la .América Latina para agregar una palabra más. Los

La labor de la Dirección General de Educación
Por informes que obtuvimos en la Dirección General de
Educación Primaria y Normal del Distrito Federal, sabemos
que durante el último año escolar e·stuvieron funcionando 373
escuelas entre Primarias, nocturnas y jardínes de niños. La
inscripción fué de 108,593 alumnos. La asistencia media duran­
te el año fué de 68,065, y los alumnos aprobados dieron un
total de 57,564. Por cuanto a las tres escuelas Normales que
dependían de la Dirección, la asistencia media fue de 851. Las
mismas escuelas Normales dependerán, de hoy en adelante,
del Departamento Escolar. Aunque el Presupuesto aprobado
por la Cámara sería suficiente para pagar mayor número de
profesores que el año anterior, la Dirección General de Edu­
cación no podrá aprovecharse de éstas ventajas en virtud de
que no existen locales para establecer nuevas escuelas. Hay
todavía algo más : los mismos locales que actualmente se usan
para escuelas se hallan en condiciones verdaderamente lamen­
tables.

La muerte del maestro don Miguel E. Schulz
El maestro don Miguel E. Schulz murió el mes pasado.
Sus discípulos le han rendido un último homenaje de respeto
y cariño. El doctor Schulz fue un gran educador, un gran
maestro. En donde escasean los buenos maestros mucho habrá
de notarse el vacío que deja uno de los mejores que hemos
tenido. El Partido Cooperatista Nacional, la Academia de Es­
tudios Sociales y Políticos del mismo y " Cooperación ", órgano
de élla, dedican estas líneas a la memoria de Schulz. Si no fue­
ran bastantes los méritos del desaparecido, justificaría este

�126

COOPERACION

homenaje el hecho de que los estudiantes fundadores del Co­
operatista Y la mayor parte de los que pertenecen al Partido
fueron �us discípulos. :r¿:iguel E. Schulz, enseñando historia ;
geogr�fia a do generaciones, enseñó algo más que eso : enseñó
�
a sentir la Patria, a verla, a palparla ; enseñó sus relaciones con
otros pueblos -� as buenas y las malas- y junto al escepticis­
�o que � n ocasiones nos transmitía desalentado por las ine­
vitale d1:ficultades por que atraviesa la República, siempre tu­
�
vo 1 � idea oportuna, la palabra adecuada, para hacernos pre­
, _
s:�tir que Mexico será grande por el esfuerzo de sus mejores
hiJos. El maestro Schulz tenía las dos grandes y raras cuali­
dades que hacen de un hombre un verdadero maestro : conocía
ª f�ndo las mat; rias que enseñaba y sabía trasmitir sus cono­
.
cimie�tos. Su catedra era agradable, amena, sencilla. No sólo
trabaJaba para sus alumnos ; no sólo lograba que le escucharan
con atención �espierta, sino que también, en un momento dado,
,
sabia con�e�tirse en un compañero de ellos y entonces bajo su
_
experta vigi�ancia de hábil aducador, oculta ya intencional­
mente a la vista del grupo escolar dejaba que continuaran ex­
p�orando, �nquiriendo en los mapas, en las guías, 0 en las pá­
gmas no siempre claras y completas de los tratados de Histo­
_
ria Y de Geografía. Había momentos en que callaba sabiamen­
te ; entonces recogía los mejores lauros que un verdadero maes­
tro puede a�canzar : podía ver que sus alumnos lo comprendían
Y que P ?ses�onados del método que les había enseñado lo apli­
caban sm dificultad. Eso hacía Schulz: enseñaba un método.
una manera de comprender, un sistema de investigar • y ense�
ñaba el procedimiento para usar ese método, para a�licar el
_
sistema. Er� un guía habilísimo, un compañero de sus alum
nos, que habia sumar su mente y su espíritu. El maestro que a1
ensenar
- l'b
i ertai a l alumno de su tutela, le inculca un método,
le da la manera de enfrentarse con la aridez de sus estUd'ios.
Y de dom�· narlos, para que asimile realmente los conocimiento�
que adqm � re y en fin lo hace más diestro en la aplicación de
;
eso� conocimie�tos y en los métodos apropiados para adquirir­
los , es algo mas que un vulgar repetidor de clase . es lo que
debe ser un profesor que a través del estudio de cu�lquier ma-

D POLITICA NA CIO NAL
NO'fAS DE ACTUALIDA

127

prendan la v�da, su vida, _ la
teria hace que sus discípulos com
la de la humamdad. Tal hizo
de los demás, la de su país,
ública a sus alumnos, logró que
Slchulz : al hablar de la Rep
hablarles del mundo, logró que
la conocieran y la amaran; al
o un futuro campo de acción
lo comprendieran y lo vieran com
amor y con energía. Schulz
en el cual deberían trabajar con
fue, pues un verdadero maestro.
OS DE LA PUBLICA­
DA'l'OS BIOGRAFICOS TOMAD
ANA ". Nació el 11 de oc­
CION " BIBLIOGRAFIA MEXIC
ico; recibió su primera edutubre de J 851 en la ciudad de Méx
de don Joaquín Noren.a, famo­
, cación en el Colegio Particular
él se educaron . De allí pa_só
so por las personalidades que en
a la Escuela Preparatoria,
a la Academ ia de San Carlos y
filósofo don Gabino Barreda,
diriO'ida entonces por el eminente
to que no llegó a terminar,
emp�·endiendo la carrera de arquitec
causa de la muerte de su
n0 obstante sus éxitos escolares, a
ltor, en virt ud de haber
padre, cambiándola por la de escu
e de dicho arte. Sien• ado por oposición una beca en la clas
o·an
b
para atender las necesido insuficiente su profesión artística
esorado elemental en la
dades de su familia, se dedico al prof
subdirección atendió du­
antigua " Institución Kattain " cuya
cursos de educación de
rante varios años, fundando en ella los
onocidos a la sazón en
desc
párvulos y de Lecciones de Cosas,
agogo descollaron en
ped
de
México. Sus singulares cualidades
emáticas, Contabi­
Mat
ujo,
Dib
la enseñanza de los ramos de
grafía e Historia. Del magis­
lidad, Ciencias Naturales, Geo
ial, desempeñando con general be­
terio particular pasó al ofic
fía en la Escuela Nacional Pre­
neplácito la Cátedra de Geogra
2 y las de Cosmografía y Geogra­
paratoria, desde el año de 188
en la Normal para Profesores
fía e Historia General y Patria
los cursos de ese Plantel.
de�de 188 7 en que se inaguraron
comisiones técnicas relativas
Desempeiíó numerosas y honrosas
as p-or el Ayuntamiento de
a la educación pública, encomendad
Gobiernos de diversas Enti­
la Capital, Secretarías de Estado y
fue vocal de la extinta
dades federativas. Durante 16 años
a Y formó parte de los
Junta Directiva de Instrucción Públic
director de la Escuela
Congresos Pedagógicos Nacionales. Fue

�128

COOPERACION

Nacional Preparatoria, introduciendo en ella provechosas re•
formas.' De ahí pasó a ocupar la Jefatura de la Sección de Es­
tadística y Archivo, en la Secretaría de Educación Pública y
Bellas Artes, entonces a cargo de don Justo Sierra. Fue Direc­
tor de la Facultad Universitaria de Altos Estudios, a la qu6
dió amplias y liberales orientaciones ; recibió el titulo de " Dr.
Universitario ex-officio ", a raíz de fundada la Universidad Na­
cional, desempeñando en 1916 la Rectoría de la propia Univer­
sidad. Sus diversas obras, y en particular su ' ' Curso General
de Geografía ' ' son ventajosamente conocidas en la República
y en el extranjero, formando sus discursos y dictámenes; un
conjunto de sabias opiniones dignas de consultarse.

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                  <text>La revista Cooperación, la cual, se editó mensualmente a cargo del Lic. Julio Jiménez, a través de la Academia de Estudios Políticos y Sociales (AEPS), entre diciembre de 1922 y octubre de 1923, como el medio de divulgación oficial del Partido Cooperatista Nacional. Su objetivo era tejer lazos de solidaridad entre el Congreso y la Universidad a través de la publicación de disertaciones que, mediante el estudio de la realidad mexicana, propusieran formas de solucionar los grandes problemas nacionales. Su lema: Es una revista abierta a todas las tendencias del espíritu.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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