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                    <text>•

t.• rm Jnrn

DE

lfHl.

-24_, - ·ua salido de "!'1.arsella éon destino á Constantinopla una compa-'
1ua completa. de baile formada de los teatros de Paris. Des pues de dar
algunas funciones en la córte del Sultani esta compaiiía pasará al teatro de Odessa en Rusia.
·
- La princ~sa Isabel Fernanda de Borbon bija de S. A. R. el infante de Espaaa Don Francisco de Paula se halla en la actualidad con
. su es_poso tomando los baños en Spá, desde donde parece vendrá á
Espana.
_-S.1'!- la ~eina Doiía Isabel .n, bll augusta madre y S. A. la infanta
Dona Mana Lmsa Femauda, saheroa con direccion á Valencia el día 20
de mayo.

17 en la Cuuz: La, cole9iala1 de Saint Cyr drama en cinco
actos de _llfr. Dumas. No parece sino que '1a celebridad de
este escritor francés, imponga silencio á la crítiea y aun
haga que se tengan por bellezas los mas notables lunarrs y
hasta los defectos mas ostensibles. Dumas ha esrrito cosas
~ut bu~nas Y muy malas. En estos dos ¡;éneros-ha sabido
d1stmgmrse, Y Las cole9ialas de Saint Cyr es en nueslro
concepto la mas detestalile de las producciones malas de
Dumas. Carece de_argumento, está llena de inverosimilitudes, Y no hay un solo cará1·trr J.ien delineado ni una sola
escena de efecto. To.do en el_la es soporífero, y j,ara que nada le falte, destella mmorahdad por todos lados. S,•ntimos
que el Sr. !,letcs ha)'a empicado sus huenas disposiciones en
La Soc1E~AD LITERARIA ha recibid.o ,arias felicitaciones por sus
la traducc1on de una obra que no ha de tener posteridad.
progresos. C1taase con grandes encomios la GALERIA REGIA la RISA
Con e~te drama hizo su pri1nera salida la señorita Tablares
la HISTORIA DE ESPAOTERO y la VIDA DE CRISTINA. Esia última obr~
y fué Justamente aplaudida.
está redactada por los ¡¡ririieros literatos de Jfadrid y se publica c,;n
El estrao~di~ario número de nuestros suscritores, nos.obliga á preun lujo inusitado. La ~OCIEDAD L1rnnA11tA cumple u:das sus ¡iromesas
c_og la mayor puntualidad, y cuenta con el ªPºl'º de grandes capita- parar el periódico con ocho dias de anticipacion, y al entrar hoy en
11rensa, 2? de may?, est~ anunciado el drama nuevo de nuestro amigo
listas.
.
Recomendamos el Diccionario de mugercs célebres que publica el . ~· Euscb10.,\squert00, titulado Españoles a11te todo y otras producCton~s de las que nos haremos rargo ,en rl pró,imo número.
distinguido literato D. Vicente Diez Causcco.
'
-Son tantas las novedades que el tcalro de J'ariedades oos re.,ala
q_ue en los estrechos límites á que nos \'emos reducidos, nos es i~po~
- - - ~--G--.......- - - ~ - sible hablar de ell~s. Con todo, recomendamos al público csle teatro
QIJEJAS,
~n el que s~ ve el mas eficaz esmero por complacerle.
'El ay,untami~n~o de l\lediua del Campo se ha quejado de mi artícu- . . -:-~a Senora Gal~y, que se presentó m la Gisela, es una buena adlo d~l nu_me!o ultimo sobre . toma ~e poscsion. D. Telcsforo Rihcra, qms1c1on ~ar!J el Circo. I,,a empresa de este teatro está disponiendo
_médico c1ruJano del pueblo_, se queJa. de la mala iuterprelacion que la grandes bailes, y se anuncia ya La niña bonita de Gante en el que la
gen!e puede d~r á lo (JUC digo de su persona, y D. Fernando Alte~ se . aérea Guy-Stephan bailará la célebre Polka.
q~eJa ~e que digo que es horn~re de liulla y poca aprension. Ni ha sido
SECCION :FILARMONICA.
m1 ámmo _ofender al ayuntamiento, ni al Sr. Ribera, á quien aprecio
mucho, 01 á D. Fernando Altcs, que tan malamente int~rpreta eso de
hombr~ de bulla, di.~icn~u que no e~ b11!tan911ero. Como esta palabra
ha vemdo ~ ser un smómmo •de patrtoJa y hon¡bre de,bien, yo me honro con el dictad~ de bullanguero, y s1 de algo me toca á mí quejarme
e~ de una carta rnsultante (1ue he recibido de este caballero en que se
viene con amenazas. A esto solo le contestaré con dos refranes á saber.: que _do~de \as dan l~s to~1an,_y,nunca falta un roto para u~ descosido. S1 m1 ánuno hubiera sido rtd1culizar al Sr. Altcs, lo hubiaa
hecho, pero como no lie pensado tal cosa, le Yuelvo el concepto de
hombre de poca bulla y mu.cha aprension.
JUAN MARTINEZ VILLERGAS.

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~-===:: .-:e~enelelopedla plntoresea unl'l"ersal.

~spañn

~

los ~stranjtros.
IV.

momento
para la casa Arrnaca
;1quel en que, abandonando i-u fürtil Córdoba, trasladó su ese
tablecimiento ~ la capital del orbe y de la tiranía! Salvaban á
Espaiia de las violencias que sufria Roma
. · su _distanci, y separacion del centro del
impeno. Las escuelas, que en grande número habian ido erigiér¡dose en sus ciudades
desde las -p rimeras invasiones de los romanos, florecian tranquilamente, ni perturba' E'
das por el despotismo, ni corrompidas por
~ ·, la italiana depravacion. ¿ Dónde tiene Italia tres
1
o• _ o escritores de los tirrnpos de Tiberio y Cayo h:1sla
Vespasiano, que puedan competir en el~·ganci:-1,
O · •
pureza y propiedad con Fabio, Mela y el culto
Moderato? Preferíanse tamhien en la severa provincia las
ma!erias de evidente utilidad á las fútiles en que por necesidad se empleaba la aplicacion romana: naciendo dé
aquí que hasta el gramático Hijino, desviándose de la comun senda de sus semejantes, se dedicase á ilustrar el arle
militar, la agricultura , la geografía y la historia , tal vez
al mismo tiempo que los gramáticos italianos, por complac~r al dig~o Ti~eri~, trabajan.in infaligablemente en
averiguar cual babia sido el canto de las sirenas, y qué
nombre tuvo Aquiles cuando oculto en Sciro ,·ivió en traje de mujer.
Llevó estos sentimientos á Roma la casa Aímaea, y le
fueron fatales. Gran Séneca, egregio honor del Pórtico,
filósofo único que puede oponer sin rubor el imitador Laci? á 1~ gloriosa Greci~, ¿ c~n qué premios , con qué retnbuc1ones· ha obscqmado a tus vcner:1bles manes l_a inISERABJ. E

Sigue el mal servicio de la p!aza por falta de un buen director y
por la mezquindad de los empresarios. Drbe hacerse mencion honorífica de los picadores Charpa y Al varez, siempre valientes á porfia. Labi
cada día mas osado; pero cuando la intrepidez no va acompañada de
otras prendas, acrecienta el peligro, y si él y su 1·oluminoso hermano
(El Canóni90) llegan sanos al fin de la lemporada, bicll'podrú creerse
en milagros, en brujas, en duendes, en ,la cojera de los ¡icrros y en
de abril. En el PRÍNCIPE: Don Trifon comedia en cuatro ac- las lágrimas de "las mugeres. La concurrencia siempre numerosa, y
tos, qriginal de Don Antonio Gil y Zárate. Tuvo un éxi.tu sin embargo los empresarios, no quieren corresponderá la afition del
poco favorable. Hay, como en todas las del mismo autor, público, ni siquiera poniendo tres picadores en plaza, para que no
una desigualdad chocante en la vcrsificacion. Versos muy baya vacíos cuando el ,·icho de testa coronada deja sin muurlongo á los
malos alternan con otros bastante lrnenos. El argumento es- dos magros rocines que perecen 1•íctimas tic su lealtad. En1011res se
pierde el tiempo miserablemente, se enl'ria el toro, mueren menos racasea de interés. La ejecucion fué esmerada.
de ma)'0. En el Crnco:E! marido de la baila.r·ina,r.omedia en ballos; y con tal de que haya en esto beneficio para la empresa, nada
dos actos, traducida del francés. Fué silbada, en nucst ro importa que el pueblo SQberano grite y patee·. No hay peor sordo que
el que no quiere oír. A esto dice CAnTAPAcrn:
concepto con alguna injusticia.
¡. Cú1\10 han de darnos me Ion
en el P-níNCIPJl: La Copa de marfil, .tragedia en tres actos.
en lugar M cala haza,
Esta es sin duda ninguna la obra mas acabada del Sr. Zorsi no se da una funci un
rilla. La versificacion de este lozano poeta es siempre ensin que se llene la plaza?
cantadora; pero en la Copa de marfil se ha ·eseedido á
si mismo, con inlencion acaso de querer trazar lo que los
franceses llaman su chef d' (l)uvre (su obra maestra.) EsAVISO A LOS MOROSOS.
ta tragedia es de la escuela de Crebillun. Los caractéres
estan desarrollados con admirable habilidad, 'y el argumenParece que el Dó1111NE LucAs descoso d.e que ce&amp;e algun tanto la coto, encerrado en los rigurosos principios aristotélicos, no piosa lluvia de suscritores, á los cuales se hace ya muy trabajoso compor eso deja de ser interesante y sul,lime, si bien espanto- placer puntualmente por su ebcesivo número, ra á pasar dentro de
samente trágico. Si en la escuela romántica ha descollado br...a. d1as una circulará sus comisionados para que 110 reciL,an susZorrilla como el Víctor llugo de España, -su Copa de marfil ericffl á menos de 20 rs. al año. Escuche todo el mundo la ·voz de
nos ha convencido de que puede muy bien en el género clá. 1
sico llegará la altura de los Corneille y Racine-. Compade- CAII.TAPACI0:
y el que por in.iifcrcncia
Para pagar solo DIEZ,..
cemos á los que han censurado la Copa de marfil como prono hay que dormí rse ei11as pajas, no se suscriba muy .pronto,
duccion indigna de alternar. con las del mismo autor. Su
pues estoy hasta la nuez
se va á quedar conrn tonto
ejecuciou lrn sido brillante.
á la luna de Valencia.
de quejas y de rebajas;
en el Crnco: El Peluquero en el baile, comedia en un acto,
tradiícida del francés. Hacia tiempo que en los teatros de
ANUNCIO.
Madrid no se babia 1·isto una ejecucion tan perfecta. La coPOESlAS DE VILLERGAS. -Un tumo en octavo marquilla. Se ,·ende
media no pasa de ser un gracioso .iuguete; pero el Sr. Valero
y el Sr. Arjona estuvieron tan felices en sus respectivos pa'- á 20 rs. en la librería de Ríos, calle de Carretas, y en la Sociedad Lipeles, c¡ue la pieza alhorotó, y el público pidió á gritos al teraria, calle de S. Roque, núm. 4. Para los suscritorcs á LA füSA y
autor. Presentóse el traductor, y al presentarse· hizo en DóiuNE LucAs, se dará. á i2 rs. en Madrid y i4 en las prol'incia·s ,
nuestro concepto un papel tan r1dí~-ulo como el pobre velu-- franco de porte.
qu-ero entre los personages del baile. El público aclamó al
áqtor y nos chocó •1uc saliese el traductor á recoger lauros
Maulrltl. - Sociedad Literaria. -•s&lt;.1:t.
agenos. Hubiera bastado que se nos hubiese dicho el nombre del autpr.
·
$ ~\~.•·t
ImprentCI de D. Wcnc eslao Ay9ual~ de Izco, calle de S. Roque, n. 4 •

REALES

\¡fl1

AJ, l\lES.

TOROS.

IS

¡.'

(NA VEZ

En el teatro dé la Cruz se ba representado la ópera Muda ele Portici
TBATBO.S
Y en el Circo Roberto Deoreu:ÍJ, sin que ni la una ni la otra hayan sa. '
• ::
1isfecho las elligencias de.l público por lo que respecta á la Pjt·cucion. La
Juicio crítico de las funciones nuevas representadas en esta Corte. · orquesta del Circo está 1!n un estado el mas brillante que se ha visto
en los teatros de Madrid.

Día 24

DIEZ

'·

grata Italia, por el inesplicahlc mérito de haber contenido
cinco aiios en los límites de la virtud ,11 mas desenfrenado
y hárharo de sus tiranos? ¿Cuándo debió Roma á ningun
filósofo de ros pocos suyos servicio igu:11 :,1 que le produjo
el magisterio del Estoyco Cordobés'! Perdió el miedo Neron á la inlegridad de Sénecil : pagóle !a enseñanza con el
suplicio; y decretando su muerte, decretó la entera subversion del pueblo y de la república. Murió Séneca víctima
&lt;le las :1trocidades de un parricirla: murió despues de haber
d:ido al imperio los cinco años mas justos que gozó en la
fatal sucesion de sit'le emperadores; ¡ y pasarii todavía ca
aquella misma rcgion, que disfrutó mas llenamente esti,
beneficio, ·por un imimo- perverso. que con astuta hipocresía ocultó vicios clelcstablcs ! ¿Qué mas pudiera decirsr,
si. debajo &lt;le su magisterio ejeculara Neron las abominaciones con que oprimió y horrorizó al orbe, despues de la
muerte del infeliz maestro? l'cro nació Séneca en Espaiia ,
y este es su delito. Mantuvo en una edad de maldades toda
la pureza y vigor ele la filosofía, que en mejor tiempo admiró Atenas en sus Sócrates y Zenones , y se tendr.í por
corruptor de la litcr,1tura. No copió de Grecia, cual Ciceron; sacó del fondo de su reclilurl los puros documentos
con que enseiló á los hombres los oficios de su naturaleza,
y habrá quien se avergüence de celebrar sus obras. Enseñó la virlqd en el estilo de su edad; y sin hacer caso de ,la
virtud que enseñó, se hallarún e,ríticos que se pararán á escudriñar los defectos de su elocuencia. Su sombra no obstante, compadeciendo los impertinentes :Jlrevimienlos de
la crítica, vaga gozosa en los espacios de la elernidad por
haber dado á la lengua del Lacio las obras mas santas que
conoció la verbosa filosofía de! paganismo. Admire en hora
huen,1 Italia los redondos y sonoros períodos de sus escritores de la edacl de A UO'Usto : España cstú contenta con las
virludes r1uc aprende e~, la arena sin cal de su Estoyco.
Ni es otra la cslimacion que hace de su Lucano . Oigo
los gritos de los "ramúlicos: ¿qué trastorno es este de la literatura, poner ~11 lacio del divino Virgi!io ú un hinchado
versificador, que confundiendo entre i,í las arles, trata la
historia con el instrumento de la fúbula? Pero ¿qué·ley ha
promulgado hasta ahora la naltualeza para desterrar de la

•

�-26poesía las narraciones ele hechos vcrcladcros? El pocla es hall,a clesle.rrada , hasta ele entre nosotros, de · derecho,
un pintor, y un pinlor ¿ no hace lambien p1·ofesion de ·re-.:.. met·ced á nuesll'os progresos en la carrera ele l,t civilizatratisla , de copiar las cosas como ellas existen, con lanta ciou; auuq ue el hábito tenaz que aUJl se tiene, en la magloria á VQCes como los que ti·asladan al lienzo las arbitra- yor parte de nuestros establecimientos literarios, ú las
rias combinaciones de su imaginaciou? En angostos límites ciencias misteriosas y oscuras, hace que todavia se perpeencarcelaron el e11tendimiento los que, al formar las. artes, túe el abuso eu muchos de ellos, con notable daiio de la
establecieron sus reglas sobre los usos de su pais ú opiu_io- juventud.
,
nes propias. Canta Virgilio hechos verdaderos de los roCon placer vimos en el plan provisional de estudios,
manos en el sesto y octavo de la Eneida: canta ficciones en espedido en el aiio de 1836, destenar it la 1}Ieta[ísica de
los restantes libros. ¿Dejará de ser poeta en aquellos, 6 los esludios públicos y so:;Liluida con la Gramática gerrepor ventura será preciso que las verdades se mezclen con ral; porque este era ya un indicio de que los gobernantes
las fábulas, para que puedan celebrarse y engrandecerse reconocian la nec-esidad de estudiar la filosofía del lenguacon el divino acento de la poesía? ¡Desgraciada verdad, je, la cieni-ia de la espresion, antes (6 simultáneamente,
que tan sin culpa tuya le ves desterrada de la mas encan- co!uo el Jllan previene) de la Lógica 6 ciencia del razonafoclora de las art,is I Mas, ¿qué diferencia hallan los fasti- miento. Mas si grande fué entonces nuestra salisfaccion al
diosos y menudos gramáticos cutre Lucrecio y Lucano, ver áquel paso de verdadero prog1·eso, obtuvo su comhistoriador aquel de la naturaleza, y este ·de la guerra plemento cuando vimos complementado igualmente el pencivil, para que hayan de exagerar al uno como eminente s:,miento de r eforma con la enseüanza de la Filosofía rapoeta, y desposeer al otro de tal tíLulo? Canta sueiíos Lu- cional, propuesta en el proyecto de ley present1.1do á la
crecio ,-es verdad: canta fábulas y ficciones, que tomó de aprobaciou de las córtes en una de las pasadas legislauna escuela tan delirante como impía; pero las cauta como turas.
verdades infalibles que quiere persuadir i1 los hombres; y
Entre las notables mejoras que en este proyecto dé ley
con todo es poeta , y admirable poeta. Canta Lucano la hallamos, debe considerarse la ensei¡anza de la Jdeologia
verdadera suerle de la guerra civil: espone los hol'l'ores de especial, 6 sea la Ciencia del origen y formacion de_nuesla discordia, los eslra;!OS de la division entre los ciudada- tras ideas, como precedente de ·1as de su espresion y denos: retrata con estilo valiente y espíritu arrebatado los duccion. Este pensamiento secunda el del célebl'e Tracy,
males que produjo la iuícua arubicion de la república mas de reunir en un cuerpo ú bajo de un sistema todas las
poderosa, para que con el lamentable ejemplo esr.armienle deucias ideológicas, dando principio por las IJl.encionadas,
la posteridad: y materia tan superior á los átomos de Epi- que él llama ldeologia propiamente dicha, Gramática y
curo, y propósito tau aventajado á los elogios.ele la irreli- lógica. Ni otro método pudiera adoptarse mas á propósigion y del fatalismo, no bastarán para igualarle siquiera to, si ha de ll_egar para nosotros el tiempo verdaderamenen el título con el pon.derado Tito Lucrecio. No hace favor te positivo, en que desechando pueriles controversias y
ciertamente á las arles quien por las prevenciones ele la sistemas fantásticos, solo nos ocupemos de los hechos; y
opiniol'l, sin pasar de la superficie, juzga de h1s obras r,on· el estudio de estos y su enlace sea lo que constituya d
tan imprudente diversidad.. Sé el mérito de la fábulii yero- cuerpo de la ciencia del hombre, en nada distinta de la
símil; la fácil inslruccion que inspira el poeta inventando ciencia de la naturaleza, como parle integrante y la mas . ,
hechos que acomoda al inlenlo de lo que desea persuadir; esencid &lt;!e ella, en _el sistema unitario que dG algunos
pero sé lambien, que si con la esposicion de acaecimientos aiios á es.ta parle ocupa sériamenle la atencion de los mas
ciertos puede conseguir ·e1 poeta el fin que se ¡,ropone en célebres filósofos.
alguna obra, neciamente tambien se privarii á la poesí:i de
Lá lde~logía, ora se considere con respecto á las cienexornar con sus números la enseüanz.1; siempre amable, cias que dicen relacion inmediata al· hombre, 6 que tienen
de la verdad.
á este por objeto inmediato, en cuyo sentido podemos hacerla sinónimo de lo que hoy se conoce con el nombre de
_.....,
Filosofía racional; ora· la consideremos en órden á las
r.iendas físico-matemáticas ~ Filosofía natural, que por·
distar m:,s de la ciencia del hombre y tener por objeto el
estudio de los fenómenos naturales que aconlecen fuera
de él, parece, y se cree' generalmente, que son menos in,.
fluidas por aquella ci~ncia, no obstante, se muestra en
estos dos grandes grupos ó secciones ,, y de consiguiente
en todo cuanto es objeto de consideracion científica, base
sólida y cenlro comun. Todos nuestros conocimientos,
STE es el nomhre que los filósofos mo·- pues, toda eiencia se refiere it la ld.::ología, como es fácil
dernos dan á la cil'ncia que desde Aris- demostrar.
tóteles hasta el conde de Trncy se coCon efecto, respecto de las primeras, ·q ue encierran
nocía con el de Jlletafísica ; si hien .lodo lo que se comprende en la denominacion ele ciencia$
puede decirse que basta la época en que morales ¿quién no ve en la ciencia que nos dá á conor,er el
ha cambiado de nombre no se ha eleva- ser moral , en la parle mas noble, en la que le constiluye
do al rango de verdadera ciencia.-Con tal, eu el pensamien to y accion , finalmente, contenidas
.
efecto, si consullamos los libros de los como en embrion todas las consideraciones de ulterior
~ ¿t
antiguoi&gt; metafísicos, no hallaremos mas grado, que por muy complicadas que se nos presenten nun.
que un caos, un confuso laberinto, mas pro- ca serán sino rcsullados de la actividad del ser inteligente?
.
pio para pervertir y eslraviar la razon que ¿Podrí, nunca dirigir al hombre el que ignore los resortes
para ilustrarla y dirigirla. Esta falta de clari- que determinan su voluntad á su fin, que es la accion, el
dad , la folla de enlace en los hechos (6 mas que desconozca las leyes del pensamiento, que es ~I móvil
. bien 'falta de hechos}, y hasla la inmensidad de de la voluntad su término, como de esta la accion? Las
errores que distinguen aquel la mal llamada .cien- ' ciencias morales y políticas no pueden por consiguiente
cia, que debiendq ser la que ilustrase el coten- reconocer f qudamenlo mas sólido que el de la Ideol?gía.;
. di miento y esclareciese las ideas, por una triste lo cual ha demostrado un célebre filósofo de estos tiemanomalia, ser una cosa metafísica se ha hecho si- pos (1) con la precision y e~actitud que distinguen sus esnónimo de ser oscura y abstrusa, la hicieron aborrecible
en todas partes; y la que antes era señora absoluta del
(1) Mr_- Aug. Compte, cuyo admirable Sistema enciclopédico nos
~iundo literario, hoy ha sufrido un justo reproche, y se ~roponemos csponer en uno de los números siS;uientes.

ESTUDIOS FILOSÓFICOS.

-27una purga, antes que el caldo,
se zampó por un error.
Tuvo aprcnsion y dolor,
y viéndola en un trabajo,
su esposo con desparpajo
por dejar la purga arriba,
nwdiantc.una lavaliva,
el cal&lt;lo puso debajo.

critos, diciendo que el conocimiento del individuo debe
preceder necesariamenfo ar conocimiento de la especie;
porque los fenómenos de esta son un resultado mas ó menos complexo de la combinacion de los fenómenos individuales: y siendo estos mas sencillos, .í fin de proceder de
lo mas fácil i, lo mas difícil, de lo conoC'ido á lo desconocido, por órden· de mútua generacion y dependencia, ante~ de estnblecer las leyes de la socied,1d, que deben nacer de los hechos que esta nos presente , ha de estudiarse
los hec_h os del individuo, y las leyes peculiares á este.
Si de las ciencia.~ morales pasamos á las físicas 6 físicomatemáticas, ¿quién no ve al cálculo ser la antorcha que
guia al físico en la investigacion de los hechos que observa en el vasto ámbito del universo? ¿Pero la cienéia del
cálculo,. es en sí misma otra cosa que la Ideología práctica, la Ideología puesta de ejer_cil'io? Ya han conocido esto
y apreciúdolo justamente, entre otros cultivadores de este
género de conocimientos, algunos sabios calculistas egpa ñoles, que han considerado á las ciencias malemálicas como la aplicacion mas completa y exacta de las teorías de
nuestros medios de conocer (1 ). Si pues las ciencias físic.!s
resultan de . la aplicacion de las matemúlicat- al estudio de
los hechos, y las matemáticas son una procedencia inmediata de las leorías del pensamiento ó de la Ideología ¿no
vemos á esta ciencia ·enseñorearse por todas, maestra, luz
y guia en lodas nuestras investigaciones cientlficas? Por
otra 11arte, el hombre es el esp,.jo del universo; es el foco que reune todos los rayos que la luz esparce en el
mundo; es, p9r valernos de la espresion ·de un s_.tbio , un
mundo abreviado.
Toda e:,:istencia es relativa para él: y tanto los ohjelos
como los hechos, no son sino las ideas que de ellos forma, resultados del modo de obrar que tienen en él las cosas, segun su organizacion. Cada ser no es p.ira nosotros
-sino la colecciou ó. reunion de impresiones que de él re cihimos, como demueslran los ideologis_las : nueva prueb:i ·.
de que hast:i en el conocimiento de lit materia bruta y de
las leyes que la rigen, las ideas son el lodo , la Ideo logia
representa el principal papel. El ramo de la Fisiología humana que esplica esta funcion iñteresante , la sensacion, y
que dá margen á las ciencias ideológicas, es pues de ma's
importancia que lo que vulgarmente se juzga y ..... ¡ojalá
SQ le dé pronto eal1e nosotros toda la c1ue debe tener! ·

A. RIBOT Y Fo:-ITSl!llÉ,

r

esmero con que procuró Eurico educar al jóven Alarico, no
hasló á infundirle las virtudes
necesarias para mantener la reJosE SEGUNDO FLOREz.
putacion t.m necesaria á un monarca. Entregado á banquetes y
á la distraccion, todo cuanto no
,
lisonjeab.t sus pasiones, lo mil'asrt, "'1: ~
. bacon tédio, 'j acaso con despreéio; y aun ·;~ ,el poco desvelo que le_ merecia la ~om;~r~acion de su autoridad, manifestaba bien, cuan sm merito,
y cuan á poca cosJa l;i h;,bía conseguido.
No faltan con todo esto apologistas de este monarca,
que intenten por una ú otra accion que en.cuenlran recomendable en su vida, salv:ir el proceso rnmenso de desórdenes que le desacreditan.
.
Clo&lt;loveo que acababa de echar los _primeros fan&lt;l?mefltos de la monarqub francesa, relemcndo en sí vanas
spberanías menores, deseoso de aumentar su po_d er y dominios, propuso hacerse dueiio d.e la Galia Góllca, parte
de la grande y esleudida soberanía de Aladco , que miraba
con celos de confinante; ·y preteslando v:,rias causas, buscó
á Alarico cerca de Poitiers donde. te derrotó en un sangriento .y pertinaz combate, perdiendo la .vida e~ mismo
Alarico ámanos de un soldado francés, habiendo sido derribado del caballo primeramente de un golpe _de lanza por
e l propío Clodoveo, que capitaneaba su ejército.
Con esta rola se desmembró de la corona de los godos
aquella principalísima parte .d e su imperio, adquirida por
los contratos m.as solernues, manlenida á fuerza de armas
Contra el decir del doctor,
por espacio de noventa y·.c inco aiíis, desde que se estala mujer de don Jcsualdo
bleció en e lla Ataulfo. ·
(1) Véase la obra intitulada Ideología matemática por el sciíor
Reinó Alarico 23 aijos, habi_
e ndo -sid,o proclam~do en
P. d.el llivero, en la que se hacen importantisimas aplicacion es de
las teorías tic Tracy y otros ideolosist_a s á la1; ,eicnci~s de !Jl cantjdad. To losa en la era 522, año 484.
L

•

..

�-28-

-29-

¡;11 el anlcrio1· á su mac1·Le, que suced.ió en la era 5í5, •
Algunos escrilo1·es fundados en eslo quieren atribuir
arw 507 hahia hecho recopilar J p1·01nulgar el código del ]a colcccion de ICJCS góLic,1s formada por Eurico· á este
e:npci·ador TeoJosio, encargando ésle ,c.uidado J lrab.1jo \ mismo rcJ; opin\01~ dcsliluid~ de toda prud.Ja, si~ll(lo
., Aniano cm1s1~jero su yo, varon docl1s11no y de [ll'uli1- mucho mas verosmul que el CJemplo de su ¡,adre cu tor:1ad, 110 iiai·a que se goheri_iaseu_ por ~l los godos ! sino mar_ leye_s }lar~ el. gol.Ji~rno de sus p_rimilivas pos~siones,
1,ar,i llUC los romanos , que se hab1a11 SUJ~lado en las prn- mo~1e_se a Atanco a publicar l~s. q_ue JUZ?Ó neccsarrns _pa_ra
,·incias del im 1lerio, conservasen esla hbcrl:td, y se les el reg1men de las nuevas adqms1c10ues, a lo que ,•eros1m1lhicicsc meuos repugnante la sul.Jsislencia cu la uu~va &lt;lo- menle no pudo atender Eurico, por haber muerto cuando
minacion it que estaban sujelo:.. .
acababa de completar aquellas conquistas.

l\i. ,

r,f

t ·: '\
1

...
Puerta del Sol es lo mejor del
mundo si fuéramos á dar crédito
al vulg,1, y sobre lodo al vulgo de
Madrid, &lt;1110 como pintor y lcon
de la fábula, no me parece el mas
imparcial. El modo 4¡uc tiene de
probarlo no es el mas lójicoque dii:amos, aunlJUe tenga presuncion
de tal. Suelen decir los ma&lt;lrilei,os: lo mejor del mundo Europá,
' b mejor de Europa Espaüa, lo mejor de España .Madrid y le mejor de
Madrid la Puerta del Sol; de donde deducen que la Puerta del Sol es
Jo mejor del mundo, lo cua I no puede afirmarse con tanta seguridad;
porque permitiendo discurrir así; tendrá ,derecllo el maragato Cordero
á decir ~ue lo mejor del mundo es su casa nueva , vues10 f!UC es lo
mejor de lo mej or del m1111do. Este moda de argüir se parece al de
cierto camorrista, que porque uno I!! dijo «adios amigo mio" se dió
por ofendido, diciendo que él no era cornudo. - ¿Pues quién te lo ha
llamado? contrstó rl primero. - Tú, replicó el segundo, que has didio amigo mio; y fué df\duciendo el insulto por una rara ilacion de
ronsecuenr.ias de esta man era : «mio dice el gato, el galo come rat011es, los ratones roen rl queso, el queso se .hace de la leche , la leche
~ale d.: las cabras, las cabras tienen cuernos; ergo me has llamado
,.ornud o.n Y esta era t~nta verdad como que lo mejor del mundo sra
la Puerta del S&lt;JI, por ser lo mrjor rle Madrid, y .Madrid Jo mejor de
España, y España lo mejor de Europa, y Europa lo mejor del mundo.
Esto no quiere decir que la l'uerta del Si,I no sea una cosa digna
de atencion , y la prueba de lo conLral'iO es su nombradía y la imeortanP.ia que siempre la han dad11 los escritore.s rspañules y muchos cs1 ranje1·os; pues bien podemos asegurar que cuantos hablen de J\ladrid,
hablal'áu de la Puerla del Sol, que cicrtu111e111e us el alma d e la capital.
·
En los lugares hay una idea muy eq uivocada ó por lo menos abul1ada de t odas las cosas de J\1arlricl, nacida de la exageracion r.on que los
Yiaj,.ros pi111au siempre lo que han ,•iste, cuando 110 de las liguracio1,t•s de fa gente senci lla, que se forjan casti llos en el aii·e, buscando
siempre la const.ruction clc las cosas matel'ialcs por la analogía de las
11alabras . Unos se figuran &lt;1uc la l'ucrla de l Sul es una puerta muy
!lrenrle que está frrnte al mcdi~tlia , ó lo q•1e 4~5 lo mismo, vuelta la espal&lt;la al nort~. Otros. t¡ne la puerta tieur, un sol pintado; pero to4fo5
rstau en que hay una puerta, y S'lhre c~to &lt;le analogías cu ninguna
¡,arte del mundo se puede_ hacer menos caso 1¡ue en l\ladrid , porque
tu&lt;lo rnprese111a lo co11t1·ano de lo que desde fuera se ima 0ina la ¡,cuA

le. La calle de Canta-ranas es 'la calle mas s«-ra de la córle, donde
jamas se ·habrá visto una mua viva ni mue rta. La Pl!'ztiela de Orien.,te está al orcidente &lt;le 1~ poblacion; el Prado que en todos los pueblos es u~•a llanura &lt;le mucha yerba ,tunde pac1111 las caballenas, en
Madrid es 1111 inmenso paseo cuajado de árboles y l'ut•nles, d onde nunca 11ace yerba y no van caballerías sino á pascar. En ninguna parte
hay menos tahonas que en la calle de Panaderos: nunca he vivido
mas fe11z que i,11 la ca-lle- de los Márt ires, y á poco me muero &lt;le tercianas i,11 la calle ,Je la Salud. Lo único en· que encuentro analogía es
en la caite de Peligros; porque seguramente está un hombre )wnesto
rodeado de peligros por cierto género de contrahando que en d1cha_calle abunda. Se me olvidaba hablar de Puerta Cerrada, que cnalqmera
en las vrovincias pensará que es u11a_ puerta cerrada á macbo -r ma~ti l lo , donde para entrar tiene uno primero que contestar al qmen VJTe y despues dar unos cuantos aldabaz6s, Pues no señor, Puerta Cerrada es una plazuela abierta de par eu par, donde no hay mas puertas
que las de las casas; y cada ciudadano cruza, y entra sal~ por ,londe
Je dá la gana, sin 11ue nadie le ponga obstáculo de d1a ni ~e ncche.
· Del mismo modo en la Puerta del Sol se puede entrar y sahr á todas
horns sin llamar, p(\rque como dice un libro viejo:
Esta es la Puerta del Sol,
si &amp;e puede llamar puerta
la puerta que en ningun tiempo
ni se entorna ni se cierra.
La Puerta del Sol es una plarnela mas larga que ancha, que por
estar en el centro de l\ladrid hace las vr,ces de Plaza l\layor , la
cual es el sitio mas abandonado de Jliaddd. Segnn el Curioso Par/ante se llama Puerta del Snl por una imilgen del Sol que babia pintada
en~ima de la puerta de 1111 castillo que se fabricó en aquel sitio en
HS20; pero esto será lo que sea, se llamarA Puerta del Sol porque no
les ocurrió á los 11ue la bautizaron llamarla Puerta de la Sombra:
Cuenta buenos edificios particulares, y ademas se halla en su centro 11
la pute del sur la famosa casa de Correos , que es_una de las casas_ de
mejor ¡•onstruccion y peor escalera, y al oeste de dicha plazuela esta_ la
iglesia del Buen Suceso, donde van los que se levantan larde á ,m1s_a
de dos. Desembo~an en la Pue·r1a del Sol la rallr..de el General 1orr1jos (antes de Preciados), calle de Cofreros, del Are11al, ltlayor, Pon te;jos (ant.es de Can·etas), Cármen, Zayas (a u tes carrera -~e S. G~rónimo), Patriota Manzanares (a ntes mitad Red de S. Luis y p11tad
llfontera), y la de .11lcalá (antes Duque de la Victoria y mas antes
Alcalá).
·
.
~
J.;s imposible desrribir lodo lo que pasa en la Puerta del So_l; porque en ella sucede lo que cu m, gran cuadro &lt;le mucho mé~1t.11, que
~ieiu¡irc se ¡,reseuta d g_rupo animado del' mismo lllo&lt;lo á la v1s1a, pe-

r

ro examinado el porm('n or, rada ,·cz ofrece nuevas y variadas escenas
en que nu se rcpar&lt;, la V&lt;'Z 11rimera.
_
Como sitnada esta 11lazuela en el cent.ro de Madrid y comunicándose inmediatamente con las calles principales, desde que amanece se
ve concurrida por pasea ntes á la ligera que van á sus obligaciones.
Unos que se retiran á 4formir pon1ue han pasado la noche bailando,
otros que se retiran de dormir antes que los achen de menos en cas~;
gente que va á b. compra, y tal cual lechero ó huevera de Fue11carral
que inva4(c la poblacion, dispertando á los perezosos con sus desaíorados gritos. Dura este cuadro con muy escasas variaciOflCS hasta las
nueve &lt;le la maiiana en el verano y sobre las diez e11 invierno. Despues
va insensiblemente ca1!)biando la dccoraciou, y la esceua se inunda de
gente repartida por ángulos y centro. Toda la acera que hay desde el
café de la Victoria, alias Lorencini, hasta la puerta del principal, está ocupada por gente que no tiene que hacer y quie ré hacer algo, y va
allí por si dan que hacer; gente que no tiene que nacer porque no sal.e que hacer, y no necesita sino dar '(Ue hacer, y genl~ que espera mas
gente para tratar de lo que trata la gente. Por lo regular todas las c itas que se dan los hombres son á la acera de Correos ó café de Loren. cini, y ,nas desde que cerca del café se abrió una chuferia, cuya chuferia tiene u11a chufera, cuya chufera tiene mas atractivo que sus
chufas, y eso que las chufas son buenas; pero repito que me gusta mas
la chufera en honor de la verdad.
Las entradas de \a calle de Pont.cjos, f\ntes &lt;le Carrftas, y c.111\e del
Cármen esta11 ocupa,las desde mu y temprano por los comercios ambulantes. U11 eiego que grita: ¡en &lt;los cuartos el papelito nuevo , con la
enfermedad del Prett&gt;ndientc! \' ,·a usted á comµrarlo por gusto, si tiene gana de que se mtwra, ó d,1 li1slima, si le quiere bi&lt;'n, y le sucede
lo que me sucedió á ➔"l. 1io Jia mucho I iempo, que. compré el pap«-1 por
saber qué clase de t11fc1.-i~~rlad pa&lt;lccia el Pretendiente, y me encontré
con 1111 (IAIM:l riel aiw trrinta y seis, de c11a11,lo D. Cárh,s ac.. baba de
tomar posesion de la rórte ,te Oi,ate. O va el Giego publkando otros
papeles de meno&amp; im1iortancia, pero anunciíindolos de modo que escila
la curiosidad: ¡sitie mil y tan tas mujerrs doy por un cuarto! g rita en
alta voz, v los aticionarlo.s ai :;énero, como lo ven tan barato, se lo arrebntan ai vendedor qu~ se retira por otro papel mientras los compradores de· mujrrrs se llevan t&gt;I rhas,:o ( que dicen se ,·an á lle\' ~r los
compra,lorl"s di' hienf'S nadonales ), y para consuelo de tripas se retiran
leycu&lt;lo,las añejus coplas &lt;le:
"
Las Marías son muy frias,
y de puro crlos rabian;
las Francis4•as vor.inglrras,
perezosas las Tomasas.
Ot.ros riegos se dedican á vender fósforos y librilos de fumar, los
primeros (los fósforos) asegurados de incendios, y los Sl"gun&lt;los ( los
libros -de fumar) de algodon sin mezcla de hilo. Allí ~eran ustedes
otro penitente armado de (l;nita_rra y una do«:.,ena de reloJcS en la ma.
no, de aqnellas calderas que sirven par&amp; banos caseros, con un barreiio de peltre por caja y cristal esférico que casi hacen un total tomate, (IOCO menos grueso qu~ ancho. ¿Quién quiere_la muestra fija? dicen
ellos, y andan á caza de algun novicio , que en Madrid son conocidos á
la legua. En viendo ustedes un mocito con el sombrero echado atrás,
corbatin muy a prelado con dos puntas &lt;le camisa que le siegan las orejas, chaleco colorado de paño, casaquilla &lt;le puntas a11chas y pantalon
de cam1Jana, si adrmas va mirando á los tejados con la boca ahierta,
clavadito, es nn maruso com" unn' loma que acaha de llrgar á l\ladri&lt;l
l'II bus,·a di' una coloracion, sea de ayuda de cámara ó cosa que lo parezra. Hay mil medios de 1111i\ar lo:; cuartos a los no vicios; la partida
de bir1ibirlo1111e anda muy lista, y triste del pez que tenga la desgracia
~e arerrarse al anrnrlo, que autrs de comerlo se que~a clava,lo. En
cuanto se \'r un n&lt;\\'icio, emtJiezan á dis1mtar dos caballeros de la industria. -¡.Co11q11e he d~ dar y(l cuatro duros por esa tonteri3?-¡,Có mo
tont&lt;'ria , si me ha cosla4IO á mí dohle?-EI novicio se acerca y ,·e una
sortija que le parece btwna, y cuando va á prrguntar el precio, viene un
pillo y hace como qne quiere quitarle la voluntad. No compre usted
eso, dice por lo hajo . qne es un anillo de brillantes y valdrá media talega en cualquier parte ; ' pero yo creo quv ese 11100 lo ha robado esta
noche. El 110\'icio que oye ¡media talega! corril"ndo dá los cua_tro ó seis
ti uros qur 11idan , aunque no le quede un cuarto; y en seguida va á empeñarlo rn nna (!latería , donde tiene la desgracia de saber que le han
engañado y que el anillo no vale mas que dos rea les y mc¡.lio. Pero no
&lt;'S esta la calamidad mayor sino que el pillo, que se le vendió-por hombre de bien , le sigue y se hace el encontradizo: el novicio que sale de
la-pi ate ria llorand0 y ve al nuevo camarada, le. pide un consejo para
dar con los bribones que le han rohado, y é~le diciendo que sabe donde los cnron trarál) ,)e saca fuera de puertas y allí se reunen todos y le
roban de \'f'ras.
F:frrtivamrnte. cuantas alhajas se pierden antrs de tiempo, ran á
parar al día siguiente al Rastro ó á la Puerta del Sol, y allí suele ocurrir que nn hombre compre el reloj, la cadena ó la sortija que lo birlaron el dia antes.
La partida de birlibirloque está en España organizada mejor que todas las drmas soriedades.ó corporaciones: tiene sus jefes y sus depósitos, y sobre todo unas oficinas de administracion y contabilidad que
puetlcn servir de modelo. Todos los suhalternos que roban alguna prenrla de \'alor van á entregarla religiosamente á la sociedad, la cua l determina el modo de darla salida : si hay compromiso en Tender una alhaja en 1\ladrid , se envía á Zaragoza ó r.~diz; y vire-versa , las de
Ci1,liz y Zaragoza Tienen á ,·en4lrrsc en la Puerta del Sol. Cuando á
uno le roban la casa, lo primero que d~be hacer es bu$Car cmpciio para uno ~ne conoua algun súcio dr la partida &lt;le hirlihirlo~u«-, y
ofrecer ¡;rat ificacion, que afil\'S dr mrdia bora trnrlril en sn rasa todos
los efectos robarlos; porque los d«-tiósilos son fijos y cada uno comprende ciert.o número de barrios y de calll's, de modo que rn la linea divisoria pueden t'Íl'&lt;:tuarsc dos robos inmediatos, y sin embargo
el dt•l· número 2 hacer la entrega en el Rastro. y el niuncro 3 en las
Vistillas. La Puerta del Sol, es el gabinete público donde se reciben

parte; á to,las horas del estado ele los bolsill(Js, y donde se dan las
disposicionrs 11ara cualquier asalto. El jcl'e principal 11unca falta de
1·slc ¡1111110 el mas interesante de Madrid; y ·hay. horas en que si
fuera una Ir.va 11ara totlo el &lt;Jue está parado en la l•nerte del Sol,
man trescientos ó cuatrocientos hombres á presidio y no habrin dos
injnslidas.
Snbre el ~_jf'rcicio de birla r pañurlos, en nin guna parte se oftcce
c:impo tan vasto como e n la Puerta del Sol. Esla profcsion es mas pro•
pia 4le la ¡:ente 111enuda que tanto abunda en la córtc, y á quien se ha
datlo 1111 apodo muy sig'nifirnti\' o, Cuando _se vendimia un majuelo,
su..ten quedar e n las cepas muchas uvas poco granadas, que pur srr
pocas y melas se 41espudician , á estos miserab)Ps gra nos de u\·a Jla~
man los ventlimiatlores le 9ranuja; y grnnujas Ha.man en Madrid á los
1'11icos que andan por todas 11at1es descalzos1 sin cllaquela ni sombrero1
en el r igor dr l calor ó de lus hielos, acechando siempre lit ocasion de
quitar un pai1uelo' ó lo que 11ne&lt;lan. Conforme narcn humhn's de ingc 11io su1wrior para las cit'ncias y las arles , hay chicos que ,·ienci, dotadQS de un genio ¡1ri\'ilegiado pare el arle de J,irlihirloquc; p«-ro cown
el ~enio nada ,·ale sin la inst.ruccion, lienen sus ar&amp;dcmie~ de esg rima
rateril. doude consiguen toda la perfeccion posible. Rl'gnlarmentc los
granujas rerhitas salen al 1·ampo con los g1·anujas i:eteranos y allí
hacen infinitos ensayos. Empieza el recluta por sacar al veteran¡¡ e l
paiuwlo riel liolsillo, teniendo una punta ful"ra y dicit'ndo de cuaudo
r11 ruando:¿ lo sicntes?-No.-Y tira otro poco •.-¿ Lo sicntrs? - Sí. Pues volvamos á empezar; y así signen llasta que logra el recl11ta sacar
el pañuelo sin sentir &amp;! veterano: entonces pasa á e~tndios mayor&lt;'s
y así va adelantando hasta que consigue sacar el paiiur.lo sin senti r
aun11uc «-sté lodo de11tro del bolsillo, en cuyo caso se le da de alta y )'a
puede irá la Puerta del Sol á rjercer la facult ad; purs hay chico de
P-stos capaz de quitará un hombre las calcetas aunque llc,·,i holas v
pantalonl's de trabillas. La Puerta del Sol es sitio de mucho rir~go ci,
este particular; porque como para atravesar un hombre necesita andará 4•oda1.os por las apreturas que hay, es muy fácil dejar a llí el reloj ó el pañuelo tomo sucede á mas de cuatro y mas de ocho, si n advertirlo; y está lotlo tan calculado que no es posible dar con el ladron,
ni aun en el moml'nto del robo; porque todo ra11,to 11cm dos ó t.r«-s
cd,•,·anrs, de suerte que cuando uno saca el pañuelo se lo lari,a á ot ro
y este al d~ mas allá; y s i, como ocurre, el que sit'n le fOSl(Uiilas «-dta
la mano y coge ,le un brazo al ladron, es inútil porque mientras le rr¡:i~t.ra ¡·a 1·icnc el granuja auxiliar de vuelta con el &lt;linero &lt;le la pren-dcría.
l\1urlin l'S la gente que \'i\'e sobre el pais en la Puerta del Sol; rrhaños &lt;le aguatlures aquí, de _jugadores allá y de ladrones por do qui«-r.
El cil'go que to~a la guitarra y canta una cancio11cilla par~ wnder coplas de enamorados en tiempo de paz, l'. canciones pa11:iótil'as ¡•n I iem¡10 de revueltas. F:I que no es dego, p«-ro es maneo, que rnsriia el mun do por 1111 agujero , donde sal·en m&lt;'1.clados la catrdral de S. Pedro rn
Roma y el torero l\lnntrs dando. una cstorada al loro. y otr~s· cosns
que divierte1, á 1~ gent~ y proporcionan dinero bien ¡:anado al manro
aragontls' , qur á la vrrdad es hombre de ingenio y rhi~pa. Luego hare
hailar á lns 11·rros y los enseña el C!/'Crcicio militar, y lrs oh liga á ar«-r' tar quién ~sel mas sabio, la mas guapa, la mas enamorada· y e l mas
elegante d&lt;&gt;I rorro, lo roal haec sa1·ar los rolorrs al que merere la
elt&gt;ccio11 del pcl'l'o, y sobre Lodo le hace sacar dos cuartos para el
mauro.
Ha\' barberos~- pPlnqu«-rns ambulantes que anclan á l'azn de hombres d1• mul'ho pdo, y cuando uno va mas de prisa le pornn, para salir IUt•gn con la embajada de¿ se quiere usted afeitar? Si algnno &lt;lirc
que si, me lo m«-lt&gt;n &lt;'11 1111 portal y le dejan la cara ó la cabr1.a mas
limpia que una patena. Pues no digo nada si sale un clrgantc con las
botas s ucias; c¡ue quie ra, •1ue no, me lo znmpan en un portal qne ha y
junto al cale de Lon•ncini, le ponen un papel para que nQ se manrhe
el 11antal11n , y rn 1111 ¡leriquele sale con el calzado lus1ro.0 0. Al aMchrcer, ademas de la {;'Cnte qnc concurre naturalmente á pasrar ó á adquirir noticias, vienen muchas almas á sacar para el dia por distintos
medios. Un tsclaust rado que pide limosna, un coronel que pide limosna y una viuda &lt;le un general que pide limosna. No siempre se pne4ie
creerá los pobres que se cubren con el manto de \'crgonzantes; pero
. muchas veces dicen la verdad, y necesario seria corazon de hiena para
negar dos cuartos á persona~ que acaso han prestado 1•minenies srrvic ios á fo pal ria. Pero entre estas personas se descuelgan otras que
tambien viven en la indigencia y ganan la vida con -di stinto rumbo;
a&lt;lios, ·hermoso; adios, salao , dicen á todo e.l que pasa. Ya sabrá n
ustedes.lo que·estas deidades solicitan, y por consiguiente me ahorra u
el trabajo de contarles como engatusan á algun viejo baboso y á don&lt;lc
se van y lo que hacen despu~s.
Hasta aqní solo hemos considerado la Puerta del Sol bajo su s fas«-s
mas grotesras : no todo ofrece este a specto desconsolador, hueno será
mirarla bajo otro puut.o de vi~ta, romo lugar de rccrro donde concurre
el empleado,\ disipar el enfado que le producen sus fati gas, el militar
que no está de servicio y busca un rato de disfl·acdon, el arfüta y l'I
literato á observar las costumbres para 41esrribrirlas lurgo, y sobre
todo el hombre de compromis.os políticos que atisba y mrte la cucharada en todos los corrillos esrudriííando constantemente el termó1m•tro de la opi nion y del estado de cosas. Rrgnlarmrnte la opinion anda
tan estraviada en la coJ04•acion. como lo está r n la esenria. El partido aristocrático se estaciona á la entrada de la calle de la Montera entre la guantería de La Combe y el café de Amalo; «-1 partido del progreso en la acera de Correos y Lorencini. Sin que esto quiera drcir que
entre los progresistas no se mela alguu modcr~d~ y ,·ice-vcr~a, a~í
como entre todos anda con cierta máscara de patr10t1smo la partida drl
soplo, vulgo poliefa. Otro numeroso grupo se posesiona de la accrA dj
Correos, y es el de los músicos, que se les conoce II la legua au~qiíe
no lleren insignia ninguna. El que necl"site orqm•sta para un en!lcrro, para un baile, para dar una serenata á la novia, ,·aya á la P'1erta
de l Sol y hallará cuanto apetezca desde el pito mas sua\'e al bombo
mas destemplado. Esta aglomeracion de gente_produce alguna Hz rns

�-3t-·

-30sobresaltos por la comunicacion de carruajes. Ja qQe pas·a la dilige!}cia ya el omnibus. que traslada ¡:ente de Palacio al Prado ó,dcl Prado
á P:laciv va el sin número de coches que se cruzan y cogen a un ho~1bre"enlre'muchos fue~os, sin saber por donde salir, pues adonde qmera que se diri"e se ve atropellado; ya el calesero qu.e lle~a manolas á
los toros, y y~ en fin una recua de b¡,nderilleros (así se llaman ah~rn
Jos burros por llevar dos banderillas en la cabeza) qne trasportan )eso y ladrillo.
:
b.
d 1. ¡
· Se me olvidaba decir que hay hombre~ rnscntos ó a ona os" a
Puerta del Sol, como gabinete dr. lectura. Unos leen los rn!tel~s de
.Jas fon ciones del dia, otros los prospecto~ ~e todas las pubhcacto;ies
literarias ó científicas, aunque no teng_an an11110 &lt;lr ~01nprarlas.,Al.,u11o que se cala ks gafos y repasa cor.t arnlez lo_s _anuntws de Carbo sobre
la curacion r~dical de las enfermedades s1filtllcas.

q11-e ron el ~anto íin de Clll rctc!1l•r~e
buscaban instrncci on y•••• enr11¡11cccrsr;
admití pues del Arlequit1 el truque
1cndome pur altm y á ver a/, duque._
_
l\fas ¡ay! que enseña mucho la ?s¡ie:-1c11c1a;
ver y creer es una gran sculencia .... l
A mí me pasa ho y, Yoto al dios Baco,
lo de que la avari_cia rom¡!c et saco.
Del Adequin el numero pnmcro
arrebaté de manos del culero
para ver un periódico perf~cto,
modelo de impl'imir, limpio y conecto ...
Gran chasco me llel'é... .. sus g~rab~to_s
( perdonen los SEGUNDOS LlTERA10S
á cuya luz. la redaccion se fi~ )
forman una confusa algarah1a,,
que dejan con la duda al mas ¡Hntado
de si la lcn"ua patria habrá ohidado.
Sus artícul~s serios ó jocosos,
s1,rá1l mu j buenos, ~abios, portentosos,
que vo en estas cuestiones uo e11tro a hura
y de·ser melindroso ya_no es h~ra:
pero siquiera, en espanol cas117:o
estuviesen escritos, uo en m&lt;l',t1zo
idíoma incomprensible y chavacano,
duro do"a-1 del puro castellano.
J,so del destfoguir, y el escar¡iéto,
prostergar, porpagar, uo viene á pelo;
jiso/.ógico, ecteptico son frases,
,¡ue no obtend1·ian su~ proeis~syases
si en la escritura hubiese poltc1a
cual reclama el cspírilu' del dia.
Gazanapiro, aun, terminat~gia
figuran en la nue\'a frascológ1a
_
con que el buen Arlequín nos ha obsequiado
en su pllpel asaz desali~ado,
amén de otros errores s111gularcs
y letras fugitivas de sus lares._ ,
¿Pues éómo el ~dito~ y compan,1a
consienten tan rnsóhta anarqma,
en era tan normal y tan propícia
cuyo emblema es 1iaz, órde~ y juslicitt,
segun afirman parere~cs Ya1:10s,
al menos en asuntos hteranos ...?
Es&lt;&gt;rima \'UCSdrcé' DÓMINE mi',l,
es~ pal mela éon celoso brío
y caiga sin piedad, pues lo merecen,
sobre lJUienes al público escarnecen.
Vean del ATlequin los periodistas,
el impresor , regent_e y los caji~las,
que si tratarnos quieren dcsdenosos
como á niños de escuela, temerosos,
no falta quien sus dcfectillos note ,
ni á tantos malandrines un Quijote.
Dí"alcs su mercé, que se publique
lo que en su afan la red_accion f~brique
en mas blanco papel, s1 no se afrenta
al &lt;¡ue con tantos susc_rilores cuenta:
que no se imprima con tan poco esmero
dislocando vocablos por entero:
si' esas culpas de leso diccioúario
se absuelren á un periódico diario,
no son de modo alguno perdonables
en quien caulo, sus gracias tan am~blcs
tan solo un día al mes mirar nos deja.
Que no se escriba, 6 doblaré mi queja,

Dómine Lticas. Pues venga la palmeta y al avío, qua
no debo yo tolerar su insolencia.
.
.
.
Cartapacio. ¿ Puede saberse cuál ha sido esa msolNicia
que tanto le altera á usted?
.
_
Dómine Lttéas. -¿Pues no ha tcmclo ese avestruz la avilantez de decir que su ÜMNIBUs :MENSUAL es pad~~ del Dú1111NE
Luc:As y del ARLF.QUIN? Que e! AnLEQUIN sea h,1JO del ÜMNIBus, puede faci.lmenle conc~b1rse, porque alta se va~ c_n lo
feo ven lo tonto; pero decir c¡ue Jº lo SOJ de .a.quel ms_tgne
adet'esio, es coger un pm1ado de cieno y ;irroprmelo a los
ojos. Rechazo con (ndignacion laa. ·deshon_roso parentesco:
Cartapcicio. ¡ S1 son el demomo esos tranc_hulcs que se
vienen á chuparnos el dinero con su charlatamsmo ! A lodos ellos del&gt;iera echárseles de Espaiia, como suele echarlos el t·io Chuleta ele su hostería.
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y r.omo nunca faltan proclamas, pandos y alocuc!ones d~ lás autoridades, suele haber unos corrillos inmensos; la primera fila dde lo!
que leen qu' como son muchos y lo hacen en alta voz , confun cn
los de la fila s~gunda que son los que escuchan. Los ~e la tcr;era Ü1a
esperan vez y al rededor de estos andan muchos curiosos P;c.,nnt~ndo :-¿Qué :s eso?-Nada, un bando del copilan gcnernl. - I otro a nade: Pamplina para los canarios.
¡
s
Tal es el espectáculo continuo que ofrece la }'.uer!a del_ So e~ 1;
tiempos normales. Cuando al.,.un suceso estraord111ano agita la calt a
pública la Puerta del Sol pr~senta en miniatura la ansiedad rl?l pue»lo esp;ñol. Es el pozo de todas las noticias y embustes que ~~rculan
lue"O por España. Carlistas, moderados, pr_ogres,slas V re~u d1
,·ua':ido ha rcbu!l!icio salen á ver qué se dice en la Pue1 l~_ c. 0 •
Para desm!ntir á uno que asegure próximo un pronunc1am1cnto, se
dice con frecuencia: eso carece de fundamento ; vengo .Yº de la Puer, •
ta del Sol y tocio está tranquilo....• porque en efecto, cuando se Jºri3
al&lt;&gt;una con• iracion ó se sabe que ha estallado en algnu punto e .ª
Pe"nínsula ·¡~ Puerta del Sol es un hormiguero, tod~ se vuelve corr_1Jlos y vocc~ ~ cuchicheos, y -ya se sabe que toda s las Jar~1as fe
·se anuncian con una corrida y toque de genera 1a en 1a uer a
.•
Nadie !Ja podido dar una idea mas ex~l'la de esta céle.hre_ pu~rla, sin
puerta que aquella sentencia de los ¡ucgos de prendas ¿~ue ~anda
usted'J la prenda que salga?-Que haga la fuerta del So; Y a que
le toca 8 .,arla se pone eu medio de la sala hecho .i:n _poste: ,!lega uno
h bla pdc" política• llega elscgundo '! Ice los penod,cos; lh..,a el ler~er! V &lt;&gt;rila i la hud\'era V la nabera !; llega el cuarto y po~e un crrtcl
de tc·a1~os ó toros; y llega el: últim~, que quitándose un oton, tace
una cosa que no se puede decir.
.
.JUAN l\lARTINKZ V!LLEIIGAS,

iªs~~'

t!it:{1

PALMETAS.
EL DÚl\lINE LUCAS Y CARTAPACIO.
DIÁLOGolV.

• Dó · Lucas. ·I Ea Cartapacio! Desalúqueme usted
á ese mine
franchute gordo, Y c¡¡rgue us l ed con, él ' c1ue· nada
. ,1: mi, l anto como zurrar el. bultol adlos ·charlatame pl.ice
· . d
DQS de estrangia, porque, _como dice e a agio, a ca a
puerco le ll_ega su Sa!1 Marlm.
.
l· f __
Cartapacio. Considere usted que se n;cr.s1tan _as U('r
zas d.c un Sanson para cargar con ese volumen. Eso, _.Dómine mio, no es homhre, eso es un elefaulc,. es ~o nnocetonte con melenas, y ya ve usted que es 1mposibk .. ... .

=

"&lt;-::::::""'.'.';.,=llli,I""'"""

..-::_---=:_~----~-- --

----

Estranjerotes boloni os,
los que vivís por mal arte,
ióos con cien mil demonios
con la música á otra paHc.
,:;;;;;;;;;;;;;-'Jl

AVILA MAYO 26.
Seiíor DÓlJINE LUCAS; y mi dueño:
si deponiendo el enojoso ceño,
qur la costumbre de pegar pal melas
á falsos literatos y poetas
ha!Há grabado en s u semblante austero,me hiciese su merced, la !\UC yo espero,
tle publicar mis quejas y clamores,
fuera el mayor favor de los favores,
que a"radeciern con el alma toda
ale"tg como hambriento en tornaboda;
y s~ cum plicra cual dispone el hado
· quesea el Arlequ_in arle&lt;\uina~o.
Yo pobre desgracindo y·srn fortuna
(pues ni desíino ni contrata alguna
pudo nunca alcanza!· mi escaso arle),
formo tan solo una 1mpalpablc parte
de Ju que en tiempo á este no l~janu
se n ominaba el pueblo soberano...... .
Perdone su mere~, señor maestro,
si cu el calor de mi fogoso estro.
·
con nombres. de mal tono y prohibidps
hiero sus sapicntisimos oidos; .
vero quiero aliviarme la memona
tlescar!íándola un poco cJe mi historia.
Algo alicionadillo á la lectura ,
que contra golpes de la suerte dura
es antídoto fiel, dulce consuelo,
siempre las letras busc~ con anhelo;
}' héle aquí que me env,a ~u prospecto,
hul·cndo el tono g_rave y c1rcunspccto
cual conviene á su humor carnarnlesco,
el Arleqt,in festi vo y truhanesco;
y halagando mis g ustos é ilusiones
me ofrece en sus melíOuos renglones
letras de cambio y letras de enseñanza,
colmando así de lleno mi esperanza.
Con Jé sin cera, el cielo me es testi go,

ca.i en la tentacion, comi del trigo~

olgazan, orizonte_y previle!Jio,.
que es en ortograf1a un sacr1lcg10;

lliperbol-ís, ahí .vá, risos atadas,

,

•

•

fnises todas muy lindas y esmeradas.
Adviértales tambien , DómNE amigo.
que si ingeniosos, al brillante abrigo
de los billetes, juegos y sorteos,
piensan sus literarios deraneos
hacer pasar sin crítica y palmetas,
muy poca gloria les darán sus tretas,
pues en tal caso el Artequin si rueda
solo será como papel moneda.
Dígales ..... pero no, por hoy ya b asta .....
la pluma con que escribo no se gasta
y preparada qneda por sí acaso
de esta amonestacion no se hace caso.
Sepa Arlequin que l'º estaré en acecho
para observar si logra honra y prorecho
en un saco meter s u fantasía;
si únicamente ve su lotería
desatendiendo sus demas promesas,
un escarmiento mas h a brá de empresas;
y le diré para aplacar !lli bilis,
..
que en los DUROS tan ·solo está el busili s.
En tanto, ilustre DÓMINE, os $uplico
qne de esta zurra que á A1·lcquin aplico
so dé cu rnestrn periódico noticia,
pues no procedo en ello de malicia
y si tan solo quiero IC~ si i nclj_no
sus tiernos pasos á meJor eamrno.
Dispense su merced esta franqueza

ú r¡uic11 sinceramente y con llanrza

muy amigo y servidor se ofrece,
dis puesto á complacerle cual merece.

~ 11

V. DE C.

lilBILllllll.l.lrÍA\_
ECOME'.'.D.\HOS á nuestros lectores la VID,\ DE CRISTINA,
historia contemporánea que escriben los primeros lilcratos
de esta rórte. Todo en ella es magnífico y luj oso. Elegante
papel, lindisimos grabados, preciosas litografías , y sobre
todo precision, exactitud y elegancia en la uarracion de
los acontecimientos notab les de la última década. A ~sta obra y á la
de ESPAUTEno, que con tanta maestría dirige D. Jnsé Segundo Florez,
deben suscribirse no solo los amantes de la bella literatura , siuo
cuantos anhcfon instruirse en la historia nacional contcmporáucu.
Estas dos publicaciones son sin disputa las mejores y mas interesa ntes en su genero.
·
La GALEIIIA REGIA. Es otra de las obras mas notables, que se pu- .
blican en el dia. La biogrnüa de lodos los rc)·es de España hasta nuestros dias, ~on sus retratos perfectamente grabados, y una noticia 111i11uciosa de cuan10 debe la Europa á España, es publicacio n colosal que
honra á los acreditados artistas qua tan hábilmcnlc la emprendieron.
El mérito de las entregas Ja publicadas, es superior á todo elogio.
La prensa periódica ha encomiado la GA!.ERIA R EGIA como obra destinada á ser uno de los mas iJrec'iosos ornamentos de toda biblioteua
escogidd.
·
·
LA RlsA. Sigue cautivando la atencion de los inteligentes. Recomendamos el graciosísimo espediente poético-prosaico que escribe en
dicho periódico el ingenioso y acreditado poeta Señor Beruat Baldo1·í.
-En el Eco IIEL COMERCIO hemos leido lo siguiente:
«Sabemos que el distinguido poeta D. Wenceslao Ay gua Is- de Izco
está reuniendo sus obras para dar una edicion lujosa de ellas. Empezará por diez y nueve piezas dramáticas, de las cuales dos ó tres que
se han representado, han tenido ·un éxito brillante. Celebramos que
el Sr. Ayguals, cuya chispa nos Ita dado tan buenos ratos en La Risa
y otros periódicos, nos proporcione rl gusto de leer todas sus obras,
pues no dudamos que serán dignas de su acreditada pluma. Cuando el
Sr. Aygualsre.ilice este pensamiento, que no podemos menos de· aplau~ir, tendremos ocasiou de consagrarle algun artículo, ocupándonos
detenidamente de sus producciones líricas y dramáticas.
,,Sabemos lambien que·cste fostivo escritor ha concluido una comedia de costumbres para la empresa del Circo, en tres actos y en verso; y otra para los otros teatros principales, en dos actos y en verso, y
de un géne1·0 nuevo. Conocemos ambas obras y deseamos que se representen, porque están sembradas de s ituaciones y chistes que indudablemente asegurarán un éxito_feliz.»

' -HÓRAS PEROJDAS. Leyenda en verso de Don Eduardo Asquerino.
No perderán las horas por ciulo cuantos lea n esta preciosa obrita.
Su versifica(ion es lozana •y correcta, y la fábula interesa nte y desarrollada con habilidad. Sentimos que lo~ límites de este periódico no
nos permitan l".opiar algunas de sus muchas bellezas. Se ha publicado
en el acreditado establecimiento de los señores UZAL y AGUIRRE.
-Por fin ha visto la luz pública el Ejercicio Cotidiano v Novlsimo
Devocionario, que con la cooperacion del aventajado poeta·D. Ramon
de So torres, ha compuesto en _verso el entendido literato don Miguel
Agustín Príncipe. Esta obr!l~ no puede d~jar de tener buena acogida
entre los amantes de la rcltg1on y de la literatura, quienes hallarán
mucha claridad en los conceptos, sin q uc á esta cl aridad se ,sacrifiquen las galas d e la P?esía: impresa con licencia eclesiástica, y ador-.
nada con mas de doscientos grabados i-0tcrcalados en el testo es una
verdade.ra cspecialitlad en su clase, y consta de cerca de ooo' pá"'inas
en 16.• marquilla, las cuales co1hprendcn el Ejercicio cotidi(:no ó
diario, el Ejercicio semanal, el de la il1isa , el de la Con(csion y Comunion, el del Rosario, el Via Crucis y todas las de m as oraciones
que se-encuentran eu los Devocionarios escritos en prosa.
Los señores suscritores que Jo fueron de una vez á toda la obra la
r.ecibirán desde luego á 24 reales en J\Iadrid y 30 en l as provincias·
precio sobremanera 1nó:lico, si se tiene n prcseures k s mu chos gasto;
que ha ocasionado la profusion de Yiiietas co11 que sale ·á luz.
Deseoso el editor de popularizar en España un J&gt;evocionario tan
bello y ta n necesario á las familias, á las señoras , á las casas de educacion y á todos los que conoceu el valor de una piedad verdaderamc111c ilustrada, ha determinado espell'derlo durante los tres primeros meses q~e siga)l á este anuncio, al n~is~o precio que e l señalado para los
susc~1to_res a toda la obra; es dew:, a 21 r eales en :Madrid y 30 en las
prov1~~1as, franco de porte; vendiéndose pasado dicho tiempo, al de
suscnc1on por entregas, que es el de 30 y 43 respectivamente.
Los pedidos de las provincias se harán giran do la letra correspondiente sobre correos á favor del Establecimiento Artistico-Literario
d e 1l'Ianini y Compañia, ó di1igiéodose á sus comisionados en 'las
mismas ¡irovi n cias.
·
Dicho Devocionarío se Yende en Madrid en eJ Establecimiento Artístico-Literario de Manini y Compañía, plazuela de Santa Catalina
.de los Donados, número 1, cuarto prin ci pa l; librería de Razola calle
de la Concepcion Gerónima, Hidalgo, calle de la llfonlera • alma; en de
m~1sica de i\lascardo, call? de Preciado_s, número 16; litoira(ía de nachiller; y en l a perfumcria de Sanahu1a, calle ·d e Relatores núm. lS.
NOTA. A los señores libreros que tomen ejemplares dei Devocio•
nario por mayor, se les hará una rebaja conrencional.

in sc ribí mi plebeyo oscuro nombre
entre los mil y mil dc._tanto homb~c ,

'

•

•

�-32-El establecimiento 'Artístico-Literario d~Mánini y compañia está
publicando tambien v~rias ob~as in_ten•san~isimas, como son: la Guer,·a de la independenr.ia; la Historia de Dieg~ ~eon y otras; y a~en~as
anuncia para muy en breve , el llluseo de anh9t1edade_s de ta Bibt,_o-teca Nacional de llfadrid: un tratado completo de a9r1cttltura teórica
y práctica: Los cien dias de Napoleon; y el Tocador., 9acetin del bello
sexo; aunque segun el prospecto Je este perió~-ico sema~a!, al q~e
acompañarán figurines de moda conn los que v1e11e11 del ans, se rifará, solo entre los que se hayan suscEito antes del primer'.' de julio,
uñ precioso necessa,ire completo de seuora: estamos autoriz~dos por
el Sr. l\fanini á anunciar que esta gracia se amplía hasta el d1a 15 Je
los corricn les.
.
Sentimos que los límites de nuestro perió&lt;lico no no~ permitan
anundar con mas estension las obras iudiradas; pero no dcJarcn111s de
recomendarlas muy eficar.mente á nuestros lectores, sabiendo 'qu~ todas están á car"O de literatos de primer órdrn, y que por lo mismo
desempeñarán pgrfcctamente cuanto se indica en los prospectos que
se están repartiendo.
Tambien debe llamar mucho la atencion por las ventajas que indudablemente debe proporcionar al público, la AGF.XCIA Gll:-ól!IIAI, llR
NRGoc1os á car"O del mismo Sr. 1\lanini, que seguu la cirrular que
teueri1os á la Yista Je 12 de juuio último , admite toda clase de encargos pu suscricion'es anuaks á precios los mas módicos.·

J)e Ta&lt;leo habló Pascual
y dijo cou bncn deseo :
«quien hace daño á Tadeo
hace tlañ,, á un auimal: »
y yo respondí: &lt;do creo,,,. ·

-33-

1.º DE

AGOSTO DE

1844,.

JUAN l\lARTINEZ VILLEI\GAS,

•

Juicio eritieo de la6 F11nelotft?6 ntretitrll ••ept•e•
Mentada• e,a el nae• pró:rl1t10 pa11ado /ia11tn
el diá en que entró en -1n•e1111a e•te 11erló•
dleo.
Dia 23 de mayo• .En el Crnco : La reina no conspira, drama en
cinco actos, con una marquesa que corre por las calles para
sublevar al pueblo, , otro p11eblo que siha al autor de tan
mezquina composicion.

SALE

VEINTE
¡1

REALES

UNA VEZ

ANUNCIO IMPORTANTE.
IJ11lean1ente en todo este 1ne~ se achnlten SUS•
erlelones al l.lóHil••e Luen•, á 1;11~z n,~A.I,1,:s al
año. Jtesde el 11rln1cro de "gosto eost.ará eacla
suserlelou 20 reales lrre111lslltlc111cnte. ~o J&gt;o•
drcls quejaros ¡ oh 1norosos ! ele IJUC no se ~s l•a•
ya «lado el tle111po sullclcnte para disfrutar tic
tan ventajosa gracia.
·
1~11roveel1ad esta próroga
sin te111or de la eanieula,
que. es plato sal1,roso el l.ló1ni11e,
1•ara todas las n1aaulibulas.

¡1¡1

AJ. MES.

AL AÑO.

'·

\\ 1111,¡dl111
' /1111!1\11

~,.,=,,~==:¡,~

tm

enclelopcdla pintoresca universal.

_&lt;!España
26 en la Cuuz: Españoles sobre todo, drama en cuatro actos y
en verso. Es por todos concrptos lo mrjor que' se ha representado de mucho tiempo acá. Diez y siete días consecutivos
se han prodigado aplausos, flor~s y coronas á su autor Don
Eusebio Asqucrino. Nosotros no cstrañamos este señalado
triunfo , porque en la comunion á que pertenece nuestro
querido amigo y digno colaborador, cH:\ la ,·eroadera inteligencia, que no es por cierto la de celebridades pedantescas y canosas, arrinctinadas como ropa vieja y gastada, sino lo mas brillante de esa juventud española ·para quien
están rescnadas las glorias del poncnir.

-~
--~

.-'~~-

9 de junio.en el Cmco: Al Césa,· lo que es del César, comedia
de costumbres, en cuatro actos, de nuestro apreciable amigo el Seiíor Rubí. Pobre composicion. Su título es una estraYllgancia que'sc adapta al argumento como .las castañuelas á una misa de requiem. Queremos mucho á Rnbí ¡ pe¡o
no nos ciega la amistad.

A una manola un marqués
·dijo con dulce sonrisa:
J. dónde n con tanta prisa
la perla del Avapiés ?
Y enseñándole el hociro
respondió la sandunguera:
«voy á buscar la otra acera,
no me atropelle un borrico.,,

E. F.

Si a Dios das lo que l'S de Dios
y al César lo que es del César,
¿cómo le has dado, Rubí,
tal título á tu comedia?

SANZ,

11 en el P111isc1PE: Ven9anzas de un pecho noble, comedio en
tres actos imitando á nuestros poetas antiguos. Exito regular.

A una mujer nada fiel
su buen esposo adoraba,
y cuando ausente se hallaba
jamás se acordaba de éL
Sin embargo, poco diestro
á su mujer escribía,
y en vez de firma ponia:
«el menor marido vuestro.»

13 en la Cnuz: Alfonso Muniu, tragedia en tuatro actos original dci la señorita Avellaneda. Tiene buenos ·versos y otras
circunstancias que ( considerada esta produccion como un
ensayo) hacen concebir lisonjeras esperanzas de su bel.la autora. El público y los periodistas se han entusiasmado .•..••
(¡Parecen lerdos!) La galantería es joya inseparable del carácter español. Los concurrentes prodigaron coronas· á la
hermosa poetisa.
Y tienen razon y media,
que es mas difícil al fin·
escribir µna tragedia,
que -zurcir un calcetín.

A un marido sin decoro
le dijo cierta señora:
«Si usted ha estado en Zamora
. habrá pasado por Toro.»
llfaria merece ya
por lo alegre y lo gratuita,
que en lugar &lt;le l\Iari-quita
se la llame l\Iari-dá.
'

--..
SANTOS HIDALGO,

llladrlcl. -Soeledad Llterarla,-181.-t.

Imprenta de D. Wenceslao Aygual3 de hco, calle de S. Roque, n. 4.

~

los Qtstrangcros.
v.

o es mi designio lraslornar las
arles por defender las obras de
los &lt;'ipaüoles. Venero el sagra=
do foego del gran Maron, y
aplaudo la destreza con que, copiando á Homero hasta en sus
defectos, aumentú la divinidad,
por decirlo así, al inexacto numen de .aquel gr,m padre de la
poesía. M;;is si los hombres deben apreciar los egemplos por
. .
la utilidad, tcugo para mí que
.
.
•.
el que disuade Úna g.uerr? civif á un pueblo inclinadísimo i1 ella, n~ es muy mfcr1or al
que magcstuosamcnte ensalza por haz~uas he ro1c;:s 1;1 ~surpacion y la perfidia. No sea, rn buen hora , poeta ep1co el
jóren Lucan~: pero 1-ea el poela de la _verdad: sean s~
libros la lecc1on de los reyes, el escarmiento de. la amb1cion el códin-o de la política, y Espatia se satisface con
. de e.s la n ac1on
.
este 'mérito 4c" su patricio. El d~strno
es_ e l
de enseiiar en lodo, y el de no Jact?rsc de lo que en~cua.
· Por cuún 0&lt;rr,rndc hombre no pasa na-hoy Lucano , s1 ha•
d.tia. ee~a, de. 1a ",a. ,.hiendb sitio privado, con nueva e' mau
cuitad de escribir versos por la crnenla ~nv1d1a. de Neron;
habiendo despreciado al lir:rno con osadia propiamente espaiiola; habiendo en fin intentado. salvar ;'¡ Ro~~ &lt;le tan
nefario monstruo, pei:diendo la vida por la fehc~dad del
111,pcrio y &lt;le la poesía; hubiera junlacloá estas glorias 1~ ele
no haher nacido del lado de acá de l_as columnas de Herculcs? Se digcra entonces que su Farsalia es?~ portento,
:itencli&lt;l:1 la e&lt;fod que contaba cuando la escribió: que .su
espíritu es inimitable en 1~ vi_,,cza de l~s ~enlencias,. su pmccl cu lo cspresivo de las ,magcncs: d1gerasc que sm duda

era genio muy superior al lento de Virgilio, el que en el
siglo de la corrupcion de la poesía conservó la grandeza
de esta hasta disputar el trono al admirable copiante de
Homero , y tuvo suficiente fecundidad para dcsempeiiar
originalmente su argumento sin val.erse ele lo que la decencia llama imit:icion, y es en la Yerdad evidente plágio:
digér,,se que acahando el pueblo romano de espcrimentar
los horrorosos males c¡ue produce la discordia civil, ninguna obra le era mas conveniente ni necesária, que una
viva dcscripcion, en que animado el terror con la vehemencia enérgica de la poesía, hiciese aborrecible á los
ciudadanos la bárbara ceguedad de convertir las armas
contra sí mismos ..... ¡Infeliz jóven! no le bastó que Neron
le sacrificase por escelente poela ; te esperaba todavía la
persccucion ele los modetnos perones de la literatura.

EL PUERCOESPiN Y LA TORTUGA.
2'~~~áli:i:i:aLai¿.
Ufano con las puntas erizadas
que en su t·erdos¡i pi.e l áspero crin,
de esta manera, razonando á solas,
· e l puercoespi n decía:
«goce el toro en sus hastas, ó presuma
de su pata el caballo:
¿qué es su coz comparadn con mi pluma (1)
cuando con ella furibundo cstallo'ln .
La tortuga que oia
lo que el taima&lt;lo ·puerco.espin decia,
de cobardía agena
asomó por la concha cl'corvo hocico,
y le dijo riendo , "Enhorabuena 1
pero, amigo, es el ciiasco
que m~tiénclomc yo dentro .del ca3co, .
no ha de Jañarme, aunque se vuelva mico,
siendo la sola yo, con la I tesoro,
que ni le temo á usted, ni tcm? al toro ,
11i la co;,: 4el caballo~ &lt;le! bornp,o.n
De~dc que oi la bella_ le.ccioncilla
que le'dió al puercoesprn la tortuguiUa ,
cuando algun botarate se me aJreve
de los que insultan con afan cstraño,
(1) Las ¡lllas &lt;lel puctcoespin son caiíoncs de pluma seg1m B1.11Ton,

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                  <text>Periódico de publicidad universal de literatura, ciencias, artes y comercio editado por Wenceslao Ayguals de Izco y Juan Martínez Villergas. Incluía información sobre historia, literatura, teatro, moda, toros y chismes.</text>
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                <text>Periódico de publicidad universal de literatura, ciencias, artes y comercio editado por Wenceslao Ayguals de Izco y Juan Martínez Villergas. Incluía información sobre historia, literatura, teatro, moda, toros y chismes.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>-16regidor. Tiene dosel en la sala de sesi~nes, y no se podía anfes entrar
en ella con haston, ni aun el correjidor de la villa aunque estuviera
cojo. Ademas los concejales son caballeros cubiertos que nunca se
quitan el sombrero ni aun en las procesiones como no sea en la del
Corpus. Con todos estos datos ya ven Vds. si tendría yo gana de ver-un
acío tan interesante como lo_es nada menos que la toma de posesion de
un ayuntamiento de tan alto chapín; pero nada encontré,quecompararse
pudiera á las pueriles rarezas dC' los antiguos. Los años no pasan en
valde, y las creencias que suceden á otras por el influjo de la, razon y
de la sensatez, tautQ como se adhieren á los novatores, se inoculan insensiblemente en el corazon de los mas aferrados á 'las preocupaciones
viejas y'de los mas sistemáticos reaccionarios.
. .
Aqui nada de traje diplomático ni de otras formalidades que las
necesarias para un acto Je bastante gravedad. Eil-Sr. Alcalde primero
y algun otro fueron luciendo el cuerpecito, pero los demas como c~1,tellanos rancios, embozados en la capa negra q~ es la de los d1as
grandes, como Pascuas, Corpus Christi, San Juan y San Pedro, únicos
dias que en los pueblos repican las campanas y encienden el velon;
aunque esto no puede decirse de Medina, donde todavía se vislumbra
el señorío de la córte antigua -de Castilla.
Despues que el alcalde y' el t.eniente alcalde, regidores y procurador del comun ,' total de la nueva municipalidad, habían prestado el
juramento de costumbre, de guardar lo qu1,1 no quieran perder y suministrar justicia segun la conciencia de cada _uno, entramos en el salon
los convidados, entre los cuales figuraban los seiíore~ Juez de primcr_a
instancia y D. Manuel Fcrnandez Montea legre, diputado provincial del
partido, con mas otras notabilidades ilel p~eblo, como abogados, co-.
merciantcs etc. etc. Ibá yo busca!ldo un sll10 donde no me ensartarán
el promontorio de refranes que estaba acostumbrado á •oir; pero me
engañé, porque no bien pregunté al que estaba á mi lado que era el
ei ruja no médico, (a) el latif10, hombre de genio que para no dcj¡¡rle
meter baza, es preciso no escupir, cuando llovió sobre mí un agu~cero
de refranes que creí que apuraba todos los de la rica lengua castellana.
Ahora , me dijo, vamos á tomar un bocadillo y un trago que nos servirán los ,·oncejales: ó somos ó no somos, hoy por tí y mañana pbr mí,
y á cada uno le llega su San Martin.-Yo por cortarle el revcsi110 dije,
que no parecctia bien comer delante de la auto~idad, y el !Dédico me
eontestó: tambicn la. autoridad come; y ya ve Vd. si el-abad ¡uega á los
naipes ¿qué harán los frailes? y si en tu casa cuecen .habas en la mía á
calderadas. Nadie puede decir, de esta agua no beberé; con que, á quien
Dios se la diere, San Pedro se la bendiga, y· sobre todo á borrico presentado.no hay que m1rar1" al diente; y esto diciendo, tomó un bollo y
un trago y yo otro tragó y otro bollo por imitarl~, diciendo al acabar:
señor médico latino, con pan y vino se anda el camino. Jba el com,pañero á cnsarlarlÍ)e otr¡¡ resma de refranes, cuando varias voces sediciosas en primer grado repitieron en el salon el grito alarmante de
¡que brinde VillergasJ yo mc-escondia lo posible porque no me , ie.ran;
pero el compañero de la derecha, D. 11 ernando Al tés, que es hombre
de bulla y de muy poca aprehension, empezó á darme codazos diciendo: que ¿todo ha de ser t'ortitas y pan pintado? No se cojen truchas á
bragas enjutas; tambicn yo brindaré, y cuando la barba de tu vecíno
veas pelar, echl!, 11) tqya á remojar, con que al a,·ío padre cura, que el
que no se avel)tura no pasa ll!, ma~ , . y e~lo diciendo ech_ó un brindis,
que siento oo re~ordar por la or1g111ahdad del pensamiento y de la
vcrsificacion.
.
Ei senor juez de primera instancia, sugclo á quien no 1J.e tenido el
honor de tr~tar; pero que me parece digno del aprecio de toóos por su
talent!}, como por su cá:ácter franco y senci!lo, prou~n~ió un discurso
ofreciendo su cQoper(lclOn á la nuev¡¡. autondad m11111c1pal, ! despucs
de los bril)dis de ordenania, concluyó con unos ver5os á mi humilde
persg_na, exbortál)dome á que acreditara ser redactor de la Risa.-Yó me
veia entre l¡¡ esp(lda y la pared; porque me animaba el deseo ~e complacerá todos, y mi m_usa es _mas ~ebelde qu_P los,~1arruq~•es,_pa~a
esto de improvisar. A la 10stanc1a del J9ez de pnmera-1nstanc1a, s1g111ó
un brindis del señor alcalde primero, pidiendo al ciclo que el ayuntamiento de 18H tenga la dicha de cumplir co1ilo Dios manda y no tenga
la desdich ~ de verse dc;p1,es apremiado por los comisionados de Valladolid, y acab❖ tambicn cscitámlome á brindar en verso, y yo viéndome
tan acosado por la justicia, y justicia de _enero a1Jnquc es¡abamos en
marzo, tomando qn bollo y un vasito de vino dije:
Puesto que soy in vitado
por la moderna justicil)
fuera torpe~I). ó. malicia,_
·no obedecer al contado.
Brindo, pues, porque animado
del mas noble sentimiento,
dé al pueblo paz y contento
y 4 los fundos 'b1Jen destino,
como nos dá bollo y vino,
el entrante ayuntamiento.
·
, Contestó dándome las gracias á nombre del ayuntamiento el señor
alcalde primero que tambien tiene aficion á la po.esía y muy r~g11_IJ1.res
disposiciones. Dijo una décima que no recuerdo y á esta s1gu1ero¡i
muchos brirrdis en verso; entre los cuales merece figurar por su naturalidad en el decir y por la facilidad de rima el de µno de los regidor
res llamado D. Vicente Gonialez. Dijo así:
·
. .Mis poesías son gergas
'
y no sé decir de prisa;
y no quiero que en la RISA
me saque á danzar Villergas.
y yo dije para mí : no danzarás en la Rt!\A pero danzarás en ~l DóMINE,
Todos se dirijian á mi persona pidiendo versos y_ yo empenado en no
decir esta boca es mía, no por falta de V?luntad s1110 porque, franc~mente, nada me ocurre que decir en semcJantes casos que no sea ~u.t111ario á no in~a.dir el t~rreno de la política, en el cu~l. no me pe_rm1tian
entrar ni el s1t10 donde estábamos ni el estado de s1lw que fch;zmente
nos rige. Volvió el señor juez á la carga con aquella finurá y galal)tce-

ría quo le caracteriza, y á las instancias de este señor no pude menos
de responder con mi rústica franqut•za:
•
•
A brindar segunda vez
el juez y el pueblo me obligan :
brindaré ya que me ostigan
salga rana ó salga pez.
·Perdone el pueblo y el juéz ..
si ·en ocasion tan sagrada
mi· Musa queda estancada•
pues harl,o de discurrir
tan solo alcanzo á decir
que no alcanzo á decir nada.
Aquí terminó el espectáculo y cada uno tomó lás de Villadiego, los_
de justicia á recibir cnorabuenas, y yo a comer, en Jo cual me imitó el
susodicho médico latino, que iba murmurando hácia su casa: cada
mochuelo á su olivo, primero es la obligacio.n que la devocion, al que
se mucre le entierran; y despues del burro muert.o la cebada al rabo,
que como dijo el otro: asegura llevan preso; mas vale pájaro en mano
que veinte volando y lo primero es lo primero y Jo segundo es Jo segundo y aquí paz y dcspues gloria.
JUAN l\lARTINRZ Vll,LERGAS.

I

Nú111. 3.

9

-17-

1.º

SALE

TOROS.

Las noticias 11ue avanzadamente dimos á nuestros lectores de lo
mal servido que iba á ser en esta temporada el público aficionado á
toros, que es el público mas numeroso y español de todos los públi.:
cos, han salido desgraéiadamentc tan exactas, que tuvimos que contentarnos, en la primera corrida, con Labl y su hermano de primeros
espadas. Afortunadamente hubo un vicho que mas amante que los empresario5 dél respeto que se debe al i_nteligente público de Madrid,
quitó del.medio al segundo, rompténdole una costilla, y puso á la mezquina empresa en la ¡irecision de tener que ajustar al antiguo y es'perimentado torero Jimenez ( el JJlorenillo'). El público ha aanado mucho con e~ta ocurrenci~, pero aun se echa d1) ,,cr el vacio de .Montes ó á
lo inenos de Cúchares ú otro que 'tenga á raya á toda la cuadrilla. Los
picadores son buenos. Alvarez y Charpa principalmcnle rara vez dejan
de' cumplir su obligacion, y el último une á la cuali_dad de valiente la
de buen caballista. El ganado 'lía sido llojo hasta ahora. Algnn vicho
que otro se ha portado con honor: los demas parecían mas bien cabras
monteses: pacílicos como maridos, ignorantes como cllos-tlel poder de
su frente. No conoluircníos este articulo sin hablar del vestiglo verde
que se nos ha descolgado de Se,·illa. Es ente de una feali:lad prohibi..:
da. La tez de su cara es de taf~t.an Yerde_ Jo mismo qu_e su _chatJneta;
pero campean en ella unas facci ones hornbles que pueden originar el
mal parto á cuantas mugercs en cinta haya en la plaza. Aquello no es
hombré, aquellc, es una aceituna seYillana con patas y narices, un fagarto vestido de chulo. Su habilidad corresponde á su belleza, y cuando le toca el turno de poner banderillas al bruto, c1¡¡rndo se baila frente á frente COI) el bruto, como 111111ca se Je acerca, desmiente el refran
de « Flios los cría y elios se juntan.» Los demas bander-illeros són buenos. Hay entre ellos Capita y el inteligentísimo Jordan. Con todo, la
cuadrilla de a pié es escasa y esto y el ll&lt;&gt;. haber mas que dos picado~
res en plaza contribuye á que esté mal servidij. ·

Juicio crítico de las (unciones nuet&gt;as repreae~tadas en esta Corte.

El 28 de marzo, en el teatro de la Cauz se estrenó á beneficio de '
·n on Carlos Latorrc, el drama original en verso del Sr. z o·rrilla, Don Juan Tenorio. Esta 'composiciou coloca á su
autor al nivel de los grandes ingenios que han descólladÓ
en las naciones mas avanzadas en literatura. Lope de Vega,
Tirso de Molina, Zamora , Corneille, Moliere, Balzac, Dumas , Byron, todos estos ingenios col-osa les han pintauo con
brillantes coloridos aqnel D. Juan de conducta tan disoluta
como caballeresca; pero el mayor mérito del Sr. Zorrilla es
halíer rivalizado dignamente con sus predecesores -sin copiarles, av~ntajá11doles en muchas escenas, dando una nue~
va fi~unom1a _al cuadro en !íeneral, y un exact~ y bien· entendido m,at1z al protagonista, que desempenó el Señor
L~torre, con nota?le maestría. Esta composicion está, adm~rablemente versificada. El autor fué aclamado por el pú...
bltco, y al presentarse en la escena recibió prolongados
aplausos.
Ninguna novedad nos han dado los teatros del Pn1NC~PE, la Cnu_z y el Crnco; p_ero de _la inteligencia y Jabori\/s,dad del senor Lombía director de los dos 'primeros, l!,SÍ
como del mérito y aplicacion del señor Valero que está al
fr~nte de la compañía de Yers? del últimó, espera el púbhco buenos resultados. Tamb1en se anuncian en estos tea,.
tros grandes méjoras en fas compañías d·e canto y. b.aile,
Dia 13 de abril, en VARIEDADES se estrenó el drama en cinco actos
traducido del frances, titulado ELISA' ó EL PRECIPICIO D~
BESSACT. La protagonista lo hizo muy bien y recogió áb,in.:
dantes aplausos. El público aclamó á la traductora , y por
'_ uno de los a_ctorps que se prcs1:,nt? en 1~ escena, se supó
que era el pnmer ensayo de la senonta Dona Joaquina Ver! •

lladrld. -Sociedad Llterarl~. '-18.f .f,.
Imprenta de D. W.cem:esl,(fo Jy911als d,~ 17 cp cq,tl/! !Je S. Roque núm. 4,

UNA

OE Jlll'iIO

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REALES
¡:¡,

AL MES,

AL AÑO.

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1

11

.,

enciclopedia pintoresca universal.

Habiéndose agotado la tereera edlclon del
prhner nú■nero para atenderá los nuevos suscrltores, está otra vez en 1•rcnsa y se renaltlrá
dentro de breves dlas á los señores suscrltores
. que aun no lo ·~ayan recibido y á los que nueva!
mente se s11serlban. Ponemos esta nota para
evitar recla■uaelones.

la ya viciosísima ciudad. F.fcclo fué de los ahusos del poder, cedido, con poca gloria de la política romima, á afiominahles múuslruos. El depravado gusto del sanguinario
y difidente Tiberio , sos~enido con la despótica autoridad
de. tirano, tan inepto como cruel por el largo espacio de
vemte y cuatro años, fomentando fas art~s en sola la parte
que las pe.r verti:i, estravió los estudios de Roma de la recta senda que despues de Varron, Atico y Ciceron, hahia
abierto el_lino discernimiento de Augusto. El lujo tamhien,
que ocasionó la mal usada posesion de .todas las riquezas
del orbe, y las riendas ·de la monarquía universal puestas
en manos de hombres perdidísimos, autorirnron soberbiaIll.
mente el gusto de los espectáculos; no d!:l. ;.i9uello~ nobles
y decentes con que instruia á su vulgo la sabia Grecia, sino
L memorable siglo de Au- de los que con insensata profusion y bár)'iara ú obscena
gusto, tan célebre para lt.a- industria vici,1ban al pueblo en vez de corregirle. Apodclia por sus tiranías como por ráhanse así mimos, histriones y g ladiadores de la volunsus doctos, se cmpl'iió en ar- lad de príncipes torpes y sangrientos; y babilµ_a do el puerebatará Grecia la gloria de blo á la estimacion de lo que era grato al impío árbitro de
~-j; sus escritores, é imitimdolos
su felicidad, con evid&lt;;nlc abandono de los esludios.gr,,vc·s
logró compctirla digname11te y profundos, le eran solo aceplos los que m:is Ji\',1menlc
en algunos ramos de la poe- le deleit,1ban. Nadie larnpoco podi,1 ser sábio, sino el emsía y de la hisloria. Ciceron, ·per¡idor. Li espada tiri111ica estaba ~iempre anian-aodo sodescoso de introducir l)D su. bre la cerviz del tri ~le literato, que cometi,; el temerario
patria el gusto á la filosofía, habia hermoseado poco antes crímcm de ser m;is báhil que un déspota indigno de ser
con las gafas de su admirable estilo muchos trozos filosó- hombre. La filosofí.i ¿ q}lé precio habia dé lograr en un
ficos qu~ copió de las seclas· de Grecia; pero la declar:ida p,ilacio, donde solo se t_rn;,ban adullcrios, cslupros, parpropens1on de .los tiranos de Roma háci¡i los estudios ame- ricidios, tormentos, rapiiias; y en u11a ~iudad do11d1i, henos_, vio_lentó, como la libertad civil con la fuerza, la apli- cha ,1duladora la servidumLrc, aplaudía li:! maldnd por no
c_a?1on literaria con el favor; quedando por rsta caus,, inu-- csperimenlar los crueles efectos de ell;¡? Jj;n solédad oshhzados los conatos del diono sect¡irio de PI a ton · y poco
cur~ dictaban sus ~logmas .ilgunos varonei; ín1egros , que
/!'
.da en la capital del" mundo la ciencia de perfcccio'
iavorec1
debiendo Rom.1 mirar eón rubor, trntriba con desprecio. Ni
• nar al hombre. La ruina de la república llevó t.arnbien tras . obtenia mejor forluna la enseñanza de aquella arte vence,s! la de la elocu~ncia. No eran ya necesarios los Horlen- dora, que en mejor edad daba grneralcs y ·leyes á la mcsws. Crasos y Cicerones en un «obicrno donde la tiranía lrópoli de la tierra. Las escuelas retóricas, convertidas con
babia t?mado las veces de la pcr~uasfon. Precipila&lt;lamentc propiedad en jurgos litera rios, eran ceremonioso asilo
se la ~tó caer del ,illo gr~do ~e magcsl:1cl y ncn;io á que dond e una frívola juveulud acudía ti;multuariamcnte, ú~cla hab1~ }evant:Hlo la _cons11tnc10n libre de la república, á
g?ii. l;i co~tu!11bre ?e. aprender algo para aspirar i'. l11s &lt;liglas delicias casi afcmmadas con que enervada la ,.,rave&lt;lad 111dades.) acrn el d1vmo estro abogado en el espín tu de los
!atina, representaba hasta rn la lilcr.alura las Lo11)ezas de sucesores del l\fontuauo, forzados á escuchar en silencio

�-18las tanto ridículas como vengativns musas del pérfido Tiberio, del atroz Neron. Poseyendo Roma e~ su seno cm peradores ( elegidos por ella misma ), que fi:i·anizab;m con
tanta ferocidad la república literaria como~ civil ; y 9mperadores, que así como eran pcrrersos en las costumbn•s,
lo eran tambien en ta· lil~ralura; ¿á qué el equitativo Tirabosqui sale de su' pruile,ite Ilaliá á buscar en la rcgion
última de occidente los corruptore·s del gusto latino, cuando por conservar el verdadero gusto perecieron Lucano y
Séneca, y mucho tiempo vivió pobre Quinliliano, los tres
mayores homb1·es que consiguió la leilgua del Lacio, despues de los florecientes siglos do Augusto?
gloria de la
literatu•ra romana consistin en aquel ~iglo en sus oradores,
en sus ·historiadores y en sus poetas: y consta con bien
horrible seguridad que Tiberio, Calígula, Cla udio, Neron,
cuatro mónstruos que produjo llali:i para eterna inju.ria
del género humano, no conscntian impunemente :iplausos
á otras historias, poemas ni oraciones, que no fuesen las
suyas_. Se quem:iban con decrel(?S públicos las q?e salían
de mano entera y sobresaliente: y sus autores, s1 escapaban de la envidiosa inhumanidad del execrable César, se
dejaban morir :intes que la calumuia los anaslrase á la
infamia de los suplicios.

1-'¡jcilmente babri, adivinado cualquiera que la jemhra
de.quien tratamos es La Jllajo ch cueslion, que cansr.da ya
~lfl aguijoneo de la catne se lanzó al mundo, por las tcnliicionés del. diablo', ó mas bien por las de su complliiero de
joolgorio, que ,,aliente sitiador de aquella plaza,·pudo ga_.
nada, bien pgt asalto, bien rendida á discrccion, valiéndole su arrojo ~l ascenso inmediato: de amante interino
pasó á que río én projiiedad. . .
Ya se halla nuestra 1'la:fa en libe,rtad comp!eta, girando
i, su al ved río, á pesar de la oposicion del compadre y de
los sermones de alguna parienta; y:i cambió de vida y no
nos &lt;lehc admirar el verla romper los vientos por montes y
campifü,s sobre un alazan, eri brazos de un comerciante de
tabaco: va con él, porque corre por su cuenta y s.e acabó ..
Si el con! raband isla hace fortuna, su Maja no pasa
penas; pero si el resguardo_ les da alcance, él acaba en un
presidio, y ella principia por lomar otro amante tal vez de
la profcsiou, por no salirse del gremio. De todas m,meras,
La 1llaja siempre fiel á su compromiso, ora dependiendo
de un seiiorito, ora de un hoaüire del pueblo, nunca
falta ú la fé de sus relacioues: si ambos se cansan de ellas,
cada uno lira por su lado, y á ot-ra, co:mo maestro de armas; y si le vi, ya no me acuerdo: he aquí las venlajas de
la independencia.
La hermosura vuela con el tiempo que nada respeta,
nr ·nun las arreboladas m~jillas de La Maja, que ú cada
séüal que «raba en su rostro , 11hre una hm-ida en su corazon, que ie va secando á la par que se marchitan las rosas
de su belleza.
Cruzan los dias, y llega uno en que no quedan mas
goces que los halagos del pensamiento; llega al. fin un dia
en que la Maja se alimenta sol? con recuerdos ,dc 'su pasada. ve.n lura, y apaga la sed nva de los placeres con los
solai,;es de la.imaginacioo. .
:
..
· · Vá ·1'1aja deja de serlo desde que pisa el negro dmtcl
del ptuü~ori'.de · lás'. viéjaú :e11temces; _olyi4~1dá . del rüµ'.nd_o 1
acaba tranquilamente su vida, si tuvo suerte y ahorró al- .
gunos calés; si no, nunca falla alguna lechuga de tabaco
que vender, ó algunos cuarlérones ele pc!.cao que frcir.
Tambien La Maja deja de serlo en el momento de casarse, .q ue aconte_ce ~~~ª, ~!lz; pue~ 3iunque no pertenezcan
ú nino-una éomunton pohllca, son pot·· las razones e1ue al
p1·incipio espuse, las genles mas libres que pisan la ti.erra.
Este tipo esclusi,,amentc andaluz , es como ciertas
plantas que pierden la vida al arrancarlas del ~uclo don~le
nacen; y es natural que así suceda, que ·al variar. de pa1s,
sus coslumbt·es. han de variar tambicn, pues estas son muy
diferentes á las de otras provincias d~ España; ~·d e aquí
partiendo_casi es .i nútil decir qu.e La JJlaja tiene s1;1 cuna y
.su tumba en Andalucía. Su nombre ~e ha converlldo despu.es · en · palabra de dos sentidos, siendo sinónimo su sig- •
niücado al de las seiioras mugor.es, que en los otros puntos
del reino se llaman queridas; pero prescindiendo al~ora &lt;le
toda rnorálidad, llevan aquellas ú estas una vcnla3a conODO tiene fin ,en esle mundo, hasta· los siderable en buena fé, y olras dotes, que enumeraria con
. coqueteos de La Maja. Ved d gracioso «usto si fuera este el lugar de ponerlas en parangon .
· 1 sarandeo de aquel t:tlle, la majensio y " En La Jiaj&lt;i hay mucho de halagüeño, mucha poesía;
desenvoltura de aquel cuerpo que ar- desfoleresada, o-enerosa siempre, atraviesa· las bort'ascás de
rebata el alma paseándose por las rihe- la vida con fé :n el porvenir, esperanza e~ Dios, y caridácl
r,1s del Guadalquivir, acompaiiado de con el prógimo , y se tiene por di.chosa si del alterado mar
un jaque, cuyo dorm:111 festone_ao de caireles, calzon de· de sus conquistas, triunfos, derrotas y _pe_cados, pudo tr~er
punto, y abotonaura de plata. revelan que es una presona é á remolque al rincon de su arrepenllm1enl•) l?s e!espo3os
caliá; yed la garganta de aquella linda pierna, cuyo breve de alo-un falucho náufrago, y que ella echó a pique en
pinrré liba apmú1s la verde :t!fombra; ved cómo se canto- horas" m:ts felices ,1unqnc menos tranqm·1 as. S'1, se arrenea al lado del majo aquel ángel con g uardapiés de percal, piente, pero hay, carísimo leclo~, _aunque ú mí poco. me
cuyos ojos son mas negros que el terciopelo de su :1irosa cuestas , varias clases de arrepentimientos , y no es ella de
mantilla; y ved como ella coge los claveles c¡ue la estorban las pocas que se arrepienten de haber vivido. mucho, es
el paso, y como él, viendo que los pon.e en su boca , trata precisamente lo conlrar10; y en esto S? parece a aquel pode besar aquella flor cnceridida, que se confunde con el bre avaricioso que harto ya ele eomHla, lloraba por las
cor.íl de sus lábios: ¡quiera Dios no haya un qiiicl pro qua! sobras que no le cabían en su hambri~nto esló_mago.
A&lt;¡uí hago punlo, le,ctor amado; s1 le he_ dicho algunas
pero á bien que no Licuen m:is testigos que las ondai del
Uéli¡;, que van murmurando de envidia, al copiar :iquel atrocidades en cal6, mia no es la cnlpa , y s'. de ese cacho
cuadro en sus inquietos cristales.
'
de arropía , de esa jembrn de tez moren.a, OJOS de fuego Y

La

-19alma de ídem , que se cria en la tierra é Pios, porque solo y dejó á Mahomad escarmentado por entonces.-Poco despues
puede e~tar la ¡.(loria junto á su Divina Magestad y qu~ g.inó á De.za, aunque su guarnicion se resistió valerosaaquí, allí , y en tedas partes se llama La 1lfaja.
mente; pero amedrentados de su desolacion, corrieron los
moros de Atienza á darle la obediencia.
·
Y dejando que respete
consideraciones altas
Adelantando despues sus espediciones , llegó el rey Don
que me ponen en un brete,
Alfonso á Coimbra, que lomó á fuerza de arm¡1s; causando
aquí se acabó el sainete
tantos estragos en aquellos territorios, que obligó á l\laboperdonad sus muchas faltas.
mad
ú pedirle treguas; de las cuales se aprovechó la proEDUARDO ASQUERINO.
videncia de D. Alfonso para poblar muchas ciudades que
se hallaban arruinadas en aquellas y olras comarcas, desde
el tiempo de _D. Alfonso I, entre l~s cuales se cuenta la de
Orense; y poco de.spues la de Viseo, Lamego y Coimbra
lógraron iicr igualmente poblada¡¡.
· ·
Conel uido el término de las tr.egu;is ,· entró el ejército
AL *
de Mahomad por Coimbra y Viseo, donde fué rechazado
por 91 rey D. Alfonso que salió á su encue.n tro; y la misma
suerte tuvo el que despúes penetró hasta lo interior de los
dominios cristianos, ·con la circunstancia de haber sido tomado su general Abuhalit y conducido á Oviedo donde concertó su rescate en el precio de cien mil escudos.
No contenia á Mahomad la continuacion de tantas desgracias, y así renovó sus designios formando un nuevo ejército al mando de su hijo Almúndar q~e ~e encaminó á las
fronteras de Leon, donde fué igualmente vencido cerca de
la Cinta del Orbigo y el Ezla, de que se siguió el ajustar
treguas por el término de tres años: en cu1.o tiempo ofreció á la iglesía de Oviedo la Í\lmo.sa _c ruz qe oro, que se
conserva en su cámara santa.
·
Terminado· el tiempo d~ la tregua, entró D. Alfonso
otra vez por la parle de Lusitania , llegando á Mérid:i; en
cuya incursion venció nuevamente á los capitanes de Mabomad, como tamhien e·n las tentativas que estos r~pitierop
despues ac~rcándose á Le.on: de que resultó un ajuste de
paces, que continuaron por algun tiempo despues de la
muerte de Mahomad y en los reil)ados de sus hijo.s Almúndar y Abdala·que le sucedieron,.
,
Los disturbios, que no causaron por este tiempo á Don
Alfonso los moros, le fueron ocas,ionados por sus wismos
vasallos. Witiza, caballero d·e ·grande poder y repulacion
en Galicia, se sublevó en aquel reino causando graves daños á los que no seguía~ su faccion; siendo esto ,1m términos tan escandalosos que obligó al rey á enviar tropas á
cargo del conde Hermenegildo, par.a castigar al tirano á
quien venció y trajo preso á Oviedo; pero e.sto no bastó á
~\ '!,;,;: .,,,
f f~ · .• ji LA muerte del rey D. Ordo- apagar el fuego de la se&lt;licion, pues continu~ron encendién. · ,!.
)Q. ño I se..siguió Ja pros:la~ac~on dole Sarracino y su muger Sandina, personages de grande
. · e,· desuh1JoD. AlfonsolII, aqmen séquito en aquella provincia; bien que al fin parece fueron
sus· virtuaes dieron justamente castigados, pues consta que se les confiscaron sus bienes:
el título de Grande .
y aunque al·parecer quedó estinguido por entonces, se en-·
Luego que empuñó eJ cetro, cendieron enlre las cenizas nuevas llamas, y mas peligrosas
empezó á ocuparse en los eui- pata el rey D. Alfonso, 1mes conspiraron ú levantarse con
.'
dados propios de su dignidad, el reino cuatro de los principales magnates de su córte,
l\lr~ssw
fortificando sus dominios y que se dice eran hermanos; pero ,icscubier.ta la conspiracot,:taudo con la fundacion de algunos·castillos, como el de cion, aunque huyeron, fueron cojidos por el rey que les
Soll:mzo , la entrada en las Asturias á los moros.
mandó sacar los ojos en Oviedo I donde acabarou .s u vida
A poco tiempo de su exaltacion se le .r ebelaron los ala- los tres en una prision estrecha.
. veses con su conde Eilon á quien venció ; y encerrándole . Berell?und?, uno de los cual.ro Jiermanos logró, aunque
en una pri~ion castigó su delito y amedreí1tó á los cómpli- ciego, hmrse a Aslorga donde se sublevó la ciudad, y cop
ces por entonces; aunque poco despues habiendo suscitado la ayuda de Abdala re.sistió primeramente al sitio y cerco
nuevas sediciones aquellos naturales, volvió á Ala va y cas- que la puso D. Alfonso, y dcspues sa.Jió á campaña contra
tigó tan severamente á los amotinados, que en adelante no el mjsmo; pero fué vencido por este en los llanos de Grajal
se volvió durante su reinado á descubrir-· la menor señal de Ribera, aunque de esJo resµl.t&lt;1roi:i nuevos disturbios y
de iu!idencia.
g uerras con el rey de CórdQba, en que siempre sacó 1a me_C'ompetian en· este rey la piedad y el valor, por lo cual, jor parte e.1 rey D. Alfonso, aumentando sus glorias con
Yahéndose de las riquezas que le babia dejado su padre, nuevos triunfos y conquistas.
·
·
ma~d~ construir una 'grande arca de plata para. las santas
Pero en medio de estas felicidades pasó él rey D. Alrehqmas que se veneran eh la iglesia de Oviedo.
fonso por la dura nece,;;idad de prender al príncipe Don
A esle acto de piedad, se siguió inmediatamente la n- García su hijo primogénito, por haber intentado en Zacompensa con las dos victorias que ganó consecufivamente mora levantarse con el reino; y al fin por la de verse obli~ontra ~os ej~rcitos de sarracenos, que intentaron jnvadir gado á renunciar tn él la corona, lo que ejecutó solemnea un mismo tiempo sus esl:tdos por las cercanías de Leon y metfte en el palacio de Boydes, en Asturias, en el año 910,
por Bena'.'. ente; los cuales . derrota~os, llegó con el suyo dando la parte ~e/ Galicia á su hijo D. Orcloño.
'
hasta el Duero, de cuya salida volvió carg,,do de riquezas
Au.n despucs de la renuncia del reino conservó el rey

�~20-

-21-

D. Alfonso los mismos deseos que tuvo desde el principio no ·Dll l\IonAL C111sTIANA y la G.n~lll.\ IlHGB, está publicando la VIDA
DF. CnlsTINA y el DóMINR LocAS: inú-til creemos encomia1· estas obras
d~ quel,ran\ar el orgullo mahometano, para el ens,llza- que ya han merecido elogios de todo~ los periódicos, y para que nada
m1enlo del nombre de Jesucristo; y así., con consentimiento falte el DóMINE en particular, en un suplemento que ha dado, manifiesta
de su hijo, entró por las comarcas de Avila y Segovia, de que continuar~ la gracia de los 10 reales por año. Parece que esto b~
sido á consecuencia de la aparicion de otro periódico que trata de comdonde volvieron á Zamora: murió en aquella ciudad en la petir _con el DóMINR: no hen~os visto d antagonista, y por eso no pode- ·
Era 905, año de Cri5to·912, siendo trasladado su cuerpo mos Juzgar; mas le presagiamos mal resullatlo, pues es mucho ene-para la literatura toda la SocIRDAD L1TRIIAI\IA: suspendemos
i, Astorga, donde se sepultó en un magnifico snpulcro; de- migo
nuestro pobre juicio hasta ver el nuevo cofrade.,,
jando de su muger la reina Doña Jimena á D. García, Don
Damos las gracias~ nuestro ~ól~ga por los elogios que nos dispensa,
Ordofio, D. Gonzalo, D. Fruela y D. Ramiro, despues de y rQcomendamos tamb1en el penód1co la RlsA, que qda dia se hace en
efecto mas interesante. El número ali conlcnia diez y ocho caricaturas
haber reinado cuarenta y cuatro aíios.
de los escritores de Madrid. Este periódico es baratísimo, si se atiende
Fué este gran rey particular protector de los virtuosos á la profusion de carit'ilturas y retratos litografiados que embellecen
y sábios. Escribió los sucesos de los reyes desde Wamba las composiciones de los mas a,·eulajaclos ingenios de la nacion. ·
Hemos visto igualmente las primeras entregas de la VrnA DE Cmshasl.a Ordoño I, su padl·e, en un Crnnicon que lleva su
TINA y el primer tomo de la HtsT011u DE ESPAllTERO, y ambas son obras
nombre; aunque a_lgunos, por frívolas conjeturas, le atri- que honran á la literatura espaiíola. ·Las recomenJamos encarecidamente á nuestros suscritores.
buyen á Sehastian, obispo de Salamanca.

---=ll&gt;-:l:I.íl.ii=~---

GARCILASO DE l! VEGA.
El Estudiante.

El mundo donnia,
y en-pl~cido sneño
twocara 5u ceiío
stt lívida faz.
No todos soñaban ~
un pobre estudiante
sus lihFOS delimtt1:
\'e-lwba eficaz.
En vano afanososu mente a-gitaba,
ya tarde ~el aba,
ya es necio su afau.
Que el tiempo se (Xl'sif
y nadie lo advieFte,
y vime hrnruerte
con fiero ademan.
_ Asf el estmlia:nte,
que el eurso pasara
y nado. estiwiara
por fi.11 dcsp-ertó.
Y el pobre se agita
y el pobre se afana,
y al füi 1-3 m~ Gana
leyendo le halló.
Sonó )"a la hora
y el triste estudi~ntesus j"ucr-cs dela·nttl'
convu,lso mir6.

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ESCÁNDALO INAUDITO.

•

Mas de mil números de este perió4ico nos reclaman nuestros suscritores, despues- de habérselos dirigido cor, la mayor puntualidad.
Esto quiere decir que se han estraviado en correos. Donde semejante
escándalo acontece 1 no hay que esperar buen gobierno ni moralidad.
'l'ambien se quejan muchos suscritores de que reciben las obras cstropeadás, y algu'nos que se les ha hecho pagar el porte, habiéndose franqueado en J\ladrid. ¿Qué pais es este? ¿Vivimos entre cafres?
Y váyase y. despacio
·
en eso de echar pelucas,
aunque rabie CARTAPACIO
y el m¡smo Dó)IUNI! LOCAS.

..

'

ACIÓ en Toledo el año de 1503, de una familia
muy ilustre,_y fu~ caballero del orden de Alcúntara. Desde sus primeros años siguió las banderas de Ci,rlos V, y se halló en todas las mas célebres acciones militares de su tiempo; alcanzando en
ellas el renombre de esforzadisimo soldado, especialmente en la defensa de Viena y en el sitio de Tunez , de donde salia herido. Vuelto á. Nápoles despues de estos servicios , incurrió en la desgracia del emperador, por haber
protegido los amores de un sobrino ,suyo que aspiraba í,
w.1 enlace superior á su gerarquía , y fué desterrado á una
isla del Danubio. Mas luego vuelto á la gracia del príncipe, le acompañó al Piamonte, mandando once banderas de
infantería. Seguia el emper.ador el alcance del ejército
francés que se retiraba , y mandó que se escalase una torre de un lugar cerca de Frejus , donde se defendian desesperadamonte cincuenta paisanos franceses. Garcilaso subió
Su lengua trabada·,
• s.u alma abatida;
de los primeros; pero herido de una piedra en la cabeza,
su Yista torcida,
cayó; llev.ado á Niza, sobrevivió veinte y un dias al p;olconfusa se vió,
pe , del cual niuriú á los 33 años dé 'su edad en 1536. Cárlos V indignado de h1 pérdida de un .jóven que prometia
tan grandes esperanzas, hizo pasar: á cuchillo todos aquellos
franceses.
·
Al rnbo de un rat0
lloroso gemía;
Pero aunque su vida fué _tan corta, su nombre durará
el pobre veía
cuanto dure la lengua castellana. El entusiasmo de su tiemque el tiempo pasó.
CARLOS MA.sSA. po le dió el título de Príncipe de los poetas españoles , 1~
posteridad se le ha confirmado ; y sus obras, aunque pocas, conocidas y leidas de lodos los que aman nuestra lenEn un periótlico de provincia leemos lo sigua y poesía, son de cuantas han producido nuestros an51dente:
tiguos poetas , las que gozan de una reputacion menos
«Cada ,·ez se va acreditando mas y mas la SocrnoAD LITERARIA, pues
MANUEL JosÉ QUINTANA.
ademas de la ,_RISA-la CARCAJADA- laVrnA DE ESPAllTRRo-el TESO- controverlida.

,,,

~-

/ ~ 1/ ~

len ciertas gentes de lodo un público. Ha pesado usted
bien ~a espresion? Tono UN PÚBLICO I Vive Dios que no es
esto moco de payo como _suele decirse, y hay que averiguar el orígeu y mandar á presidio cuando menos á quien
de tan grave atentado tenga la culpa. Es preciso averiguar
igualmente si hay connivencia entre los revendedores y los
que despachan los billetes, porque todo podria ser en este
pícaro mundo; y si los empresarios no rorrijen este abuso, si las autoridades no lo castigan ,
Caiga de firme el zurriago
sobre tantos miserables,
y en la piel de los culpables
hágase un horrible estrago.

Cierto poeta que dormia
en mísera habilacioo
trag6se ¡ ay Dios! un raton ·
de los muchos que allí babia.
Estaba ya en la agonía,
y un sabio facultativo
salvóle con celo activo,
. haciendo que el pobre !Ble
en lugar del chocolate ·
se sorbiese •••• un gato ,-¡ vo.
WENCl!S!,AO

ÁYGUALS DE

lzco.

---ea;e-;;;a::n:1~Cl!or;a.----

PALMETAS.
DIÁLOGO

III.

EL DÓMINE LOCAS Y CARTAPACip.
Cartapacio. Está visto que en España no puode bacer1,e
cosa buena, y si por casualidad se hace, ha de ser de corla
duracion.
Dómine Lucas. A qué alude la reflexion esa, mi amigo
Cartapacio ?
Cartapácio. A los billetes de anoche que nos costaron
un ojo de la cara por haber tenido que comprarlos á los
revendedores.
Dómine Lucas. P.ero qu6 tiene que ver eso con lo bueno que se hace en España?
Cartapac'io. Nada por cierto tiene que ver con lo bueno;_ pero much? con l~ malo. Es el caso pómine mip que
hacia una porc10n de llempo que esos paprracos no&lt;tturnos no revoloteaban en torno de los teatros, á consecuencia segun se dijo de haber enjaulado- á alguno·de ellos.
EsCo prueba que cuando las autoridades quieren todos los
abusos se corrigen. Hlzosc un escarmiento con los revend~do~·e~ de billetes, y se amilanaron en térmi_nos que el
publico ha estado bien servido por algun tiempo; pero
como lo bueno no puede durar en España , ha reaparecido
esta ~an_gosla de los bolsillos, y el pobre público vuelve á
ser ncllma de esle escandaloso abuso.
.Dómine Lucas. Y qué remedio?
C(trtapacio. Qué remedio? Y usted, Dómine de mi
corazon, me pregunta ú mí qué remedio? Enarbolar el
zurriago ú_ hace~ crugir la palmeta que cante el credo,
porque, seuor m10, es una mala vergüenza que asi se hur-

Cesó ya el aterido in.vierno: pasaron los días
lluviosos que han dado
vida á los campos y á los
jardines, y un sol benéfico y encantador brilla
radiante presidiendo la
mas hermosa de las estaciones, la estacion de
las modas y de la elegancia. ¡ Oh encantadora
primavera! Los árboles
revel'decen á tu apari. cion , las Oorcs embalsa.
man el ambiente agitadas
P?r los céfiros, las aves te saludan con trinos melodiosos, y las m odistas ¡ lo~ sastres te bendicen.
·
Pero de¡é1110nos de preámbulos, 'y empecemos este artículo por dar
cuenta á nuestras hermosas y elegantes suscritoras de la variedad de
adornos de cabeza que nos han traído las últimas noticias y figurines
de París. S0!1-1brcros y capotas ya de encage, ya de crespon estirado,
ya de tul hso, ya de gro de Nápoles cubierto de eres pon, ya de tul
blauco al'ollado, son adornos de huen gus.to. Tambien estan en boua
los sombreros de paja de Italia con plumas blancas, pájaros del parªiso, ~a uces de pavo real, ó caprichosamente guarnecid&lt;-s de cintas á la
odaltsea ó escocesas oscuras, de ramos de Dores y uuirnaldas de una
freseura incomparable.
"
Entre los nuevos modelos de vestidos para el paseo, debemos hacer
rnencion, en materia de buen gusto, de-uno de tafctan de tres colores , nueva invcncion d~l género camaleou , y que produce variados
ef~ctos. El cu~rpo es hso y un poco alto; las mangas , ajustadas y
ab1ert_as á la griega, es dec_ir, por la parte inferior y de modo que la
superior no figura, por decirlo asi, mas que una caída sobre una manga interior de tartan, formando afollados por la abertura de la del
vestido, que reune el puño, guarnecido de u n afollado enteramente
unido. Los adornos de la falda son variados. Nuestras principales cos:ur_eras bao adoptado volantes an~hos, y aun estrechos, pero esl.os
ult1mos van sobrepuestos. Un vestido de un solo volantij es un objeto
de buen gusto, muy adoptado.
Otra especie de vestido muy bonito son las dulletas de seda escocesa, abiertas por la falda, y dejando á la vista un viso embutido con
ocho pequeños volantes sobrepuestos, EL cuer,po de esta dulleta es liso
por la espalda, con piezas pequeñas á los costados, y por delante forma pestañas terminando· con lazos: las mangas amadis son abiertas
para lo_s brazos rollizos, pero para los delgados se hacen en forma de
'llangmtos, á la burna hermana, sin vueltas, pero con visos afollados
y embutidos. Tamhien se hacen otros con cuerpos fruncidos y adaptad?s para l?s canezú_s compuestos de embutidos, de pliegues y guarnecidos de neos encaJes. La falda se guarnece con dos, y aun con tres
volantes, á menos que estos no seán reemplazados con un afollado á
la Pompadour.
El trage de paseo mas elegante para caballeros, es: sombrero
blanco; leYita de paño cachemir negro de Africa, talle largo , pasando
de las caderas lo rneDPS un centímetro; chaleco de tisú de rneltas l argas, abotonado con solo cuatro hotorros , largo y redondo por abajo,

1

I

�-22-

1

los ribetes picados á la inglesa; el .pantalon de lienzo á cuadros, an- hasta las orice. ¿Cómo podia emprender el indispensable viaje D. Sicho de piernas, derecho, redondeado por el tobillo y sin trabillas; za- mon? Salió precipitadamente de ca,a; y en medio de los pechugones
patos charolados y botines color de café con leche.
t1ue rceibia, aunque iba por medio del arroyo en las calles angostas,
Par.a sociedad se lleva un fraque de paüo de color de bronce de Sue- y sin miedo á los pi sotones que recibía en sus lozanos callos, corrió
cia , el talle ajustado y tocando exactamente á las caderas, estrecho y todas las empresas de diligencias á fin de averiguar si tenc!ria proporfruncido por abajo; las hombreras un poco circulares del mismo modo cion de sal ir al dia siguiente; pero en 1·alde, porque e: único coche
que los lados; la distancia de hombro á hombro es poco anch_a; los fal- que salia en aquella semana, era el que iba á parli'r á las diez en punto,
dones bajan hasta las corbas, y son algo estrechos por abaJO con un y ya habían dado los tres cuartos.
.
poco de enrnnche hácia la cadera sobre la -cual tiene tres fruncidos; '
Media onza había sacado de casa D. Simon, y si bien e ra suficienin"lcsas cuadradas y anchas por arriba, cayendo ligeramente, así te para pagar el asiento, no le quedaba un cuarto para sl gasto del
cofno el cuello cuyos estremos son menos anchos que la parte superior; camino. No tenia un conocido en las cercanías, y su casa t,staba enJas
seis ojales sobre las vu.eltas, á saber, cuatro sit.uados cu la parte que Vistillas, media legua de la casa de diligencias. De ir á cas1 no povueh'e y dos en la de abajo; mangas cortas y ajustadas, bocamangas día tomar asiento; de no hacer el viaje perdía su fcl icidad, su adoraestrechas: el fraque está enteramente forrado de raso del mismo color: da prenda, su tesoro!! Se resolvió por fin,, y llegando al despacho, dijo:
chaleco de piqué blanco sin botones ni ojales por los estremos in¿ Hay algu.n billete?
feriores ..
-Sí seüor, Je contestaron:¿ trae usted pasapor.te?
Los guantrs no se estilan ya tan ajustados: sin ser dee1as iado an- ¡ No señor... pero yo soy una persona bie n cono~i.da, soy hombre
chos deben ponerse y quitarse con facilidad • .tj'o es inconveniente el . de arraigo.
·
_
•
que 1:agan algun pequeño pliegue dcspues de puestos; pero debe e,•i-¡ Qué arraigo ni qué calabazas f Sin pa~aporte oo h.iy .billete.
tartie que sran largos ¡Je los dedos. El color de paja y negro son los que
~Pues voy, por el pasaporte.
esta¡1 mas en boga. Se ha genera1izado tanto el guante estremada-No hay tiempo. No desp,acban hasta las once ...
1'nente ajustado, que el llevarlos así empieza á desterrarse de entre los
El infierno hervía en el corazon de Cervillego, que tomó por .la calle
verdaderos cleganlos.
de Alcalá el trote de un desesperado. Paróse en la Púcrta del Sol contemplando el relój siil decidirse á tomar partido ninguno, en cuyo' momeuto pasaban· dos hombres muy deprisa diciendo: «aun _p uede que
hallemos billete»; y dieron la vuc_lta á la. esquina dejando cabiiibajo y
pensativo al hombre gordo. Ya no pensaba en el viaje.: soto la idea del
suicidio .le enagenaba ; cojió un pa·pel .que rodaba por el suelo bastante limpio para escribir la carta de despedida , y¡ cuál fué su sorpresa
al encontrar en el papel perdido un pasaporte.! Pidió' liolero ·en la pri(NOVELA.)
mera tienda, raspó el nombre del pasaporte y escribió el suyo , .sin
cuidarse de si las señas coincidían ó rio eon su · nsico. Solo borró en
l.
las señas particulares del portador lo siguiente: «t uerto del ojo dere· Serian las ocho de la maüana, sobre cuarto de luna mas ó menos, cho»; y curriendo como · alma que lleva el diablo, s~ encaminó otra
vez á la casa ·de diligencias.
'
cuando D. Simon de Ccrvillego tomaba el chqc\)lale; operacion que d_uró
¿Recordarán ustrdes aquellos, dos que iban deprisa hablando de si
cuarenta minutos, po.rq_ue las relle~iones en queª la sazon s~. hallaba. hallarian billete? Este era el obstáculo que m31'ti rizaba á D. Simon
abismado le hacían olvidar que tenia el plato en la mesa, la J•Cara en
despues de su inapreciable hallazgo; pero bien pronto se desvanecieuna mand. el mendrugo de pan en la otra y la criada delante eiperando
ron sus temores: aquellos hombres pasaron de vuelta al ir á entrar
con el vaso de a~ua
de-la
fuente
del
Berro,
amen
del
criado
que
desde
0
D. Simon en la adminisL(acion de diligencias, haciendo c"álculos imagique empezó Ja p rimcr rebanada_le ala_r¡;aba l_a chufleta. ~ra.Cen-il!ego narios con un billete de lotería cada uno. Consiguió por fin D. Simon
gordo y pequeño como Ribot, con la d1lcre!,lCia _de que Rib_ot sol~ llene
dos barbas, y aquel"tcnia 1!,1Uchas antes de afeitarse. lia~•a crecido en el ·asiento para aquel viaje,. y salió. á la pucrt~ con obj;to ~e. pe~ir
dinero basta la vuelta al pruner amigo que pasara por a-lh. N1 s1qmepeso una arroba por cada ano, y ya rayaba en las 21S nanda~es; color
ra una per-sona conocid~ bailaron sus á,idos ojos en aquellas io.mediade enjundia de gallina; tan propenso á e~cocerse, que necesitaba unciones; por fin hácia la casa de Correos di visó á 1:1n primo suyo, y romtarse como los niños con albayalde los plicgues de la carn~. Gozaba_ de
pió á correr al mismo tiempo que el mayoral gntaba: «al co~be, seuna p.erfecta salud, solo que pad_ecia á menudo flato. acc1~ente~ y¡a- ñores, que ya es hora.,; D. Simon tuvo que acomodarse en la rotonda
.queca. l'ero Jo que mas le martinzab_a, eran los call~s que le obligaban
á fuerza de empujones como carga á discreciou, sin darle lu.á usar en todo tiempo zapatos de tabrnete. Palabras rncon_exas se esca- entmn1o
gar á halilar con el primo en la situácion mas apurada de su vida. Por
paban de sllsJabios mient~as apuraba el cho~olate; parec1a que e_staba fortuna el primo se acercaba al carruaje á medida que la gente se cojugando á las prendas·c~us1g? 1msm~, y la cnad~ hubo de adverllrsclo , locaba, y D'. Simon que lo veía por la ventanilla, cobraba un año de
cuando le O)'Ó pronunciar Cerv1g_u1\lo por Cer~1_llego, Y tartamu&lt;lc!lr vidá en cada pisada de su deseado· pariente.
entre infinidad de puntos suspens1Vos «D. Martm Garabato •..• y Dona
¡Primo!¡ primol! gritó D. Simon con la cabeza fuera de la ventaMaría Ponte el l\Ianto. »
.
.
nilla. ¡ HaJme el fayor 111 ••••• y aqui dió la primera campanada el relój
.1 Por fin dijo á la jícara, que tenia un Jesus pintado en el asiento:
del Buen .Suceso, el mayoral dió un fuerte latigazo á las mulas y .el
« hasta verle Jesus mió»; apuró tras del chocolate uua eol;'lled1a de
coche partió con l!l V!)locidad ~el rayo h~ci3: la. P~erta de S. Vicente.
.-Scn1BE,_ el vaso de.agua, y encendí~ su ci~arr~ didendo: ¡qµé g~nas ¡ Desventurado dé mi I murmuraba por lo baJo D. Sunon. ¡Desventuratengo de ·que pasen ocho meses! No d 1ó es~hcacwues sobre el pa_rhcudos de nosotros! decían á voces los compaiieros de viaje al verse en .
]ar; pero como yo hago la m!sma esc\amacwn_ tollos los d1as, ya rnfiero
prensa por la 'convexidad de una tr\pa sin ejemplo.
.
á donde encaminaba el suspiro el Sr. de Cerv11l~go.
. .,
Entre paréntesis, la empresa ·de _tabacos parece que rec1bio gran
,c antidad de este género de lo que tema almac~nado )ª Hacienda, y que
¿A qué hora llegará la diligencia? dijo D. l\lartin Garabato.
l1asta dentro de ocho meses no tendremos me}ores cigarro~. Llamaron á la puerta de Cervillego, y el jubilo y. 1~ ansiedad se _r~-A las tres, papá. ¿Saldremos á esperarl'-1? contestó doña Maria
trafaron e.n el semblante del hombre gordo. ¿Esperana_a_lgu~a notic1a - Ponte el Manto.
·
A la sazon entraba D. l\folquiades Cerviguillo, rival de Cervillego,
,interesante? ¿Habría comprometido su porvenir e~ una Jugada de b_o_lsa? ¿Recelaría crisis ministerial ~stando abocado a la cartera? Abriose y por consi"uiente aspirante á yerno de D. Martín. D. Marlin quería á
)a puerta; persona de resp.eto, á Juzgar por la firmeza de su tac?aco, Cervigui\lo", Cerviguillo quería á doiía Mar_ía ,.Y doña Ma1:ia amaba á
invadía el pasillo de su casa. Ur_i co~ete no es ~1as veloz que 9e,·v11lego D. Simon. Dificil era desatar este nudo. Cerv1gmllo, no sabiendo como
en esta ocasion.• Levantóse con 111us1tada celeridad, y encam111óse con destronar á Cervillego, apeló á la ca lumnia: dijo que este era un laojos centellantes hácia el pasillo. Poco despues voll'ia á su butaca tan. dron un asesino, un conspirador d~ prúfesion, un ..... un .•... ¡Basta
lcug~a de hacha! res pondió la ~10yia ~erida en lo m_as profundo de su
triste y meditabundo como de costumbre . .
· En aquel momento reñía la criada con el aguador por no hab~r lle- costado izquierdo. ¿Cómo podre1s Justificar vuestros un prudentes asert os?-¿ Cómo? prosiguió D. l\1elquiades sin saber qué contestar. ¿Cóvado dos cubas el dio antes.
Citn veces repicaron en la campanilla de su puerta, y_ otras tan- mo? Apelando al mas inexorable de los tribunales; al mas nrídico de
tas Cervillego .se levantó anhelante. Po,r fin clavó la mirada escu- \os testigos, al tiempo. El os desengañará, señora, de vuestro lastidriñadora en el objeto de su impaciencia. El cartero lle{5aba en aquel moso error. ¡Ah¡ casaós en hora buena; no seré yo quien ponga obsm omento diciendo: «D. S imon Cen •illcgo, 62 cuartos.» Pagó el hom- táculos á vuestros deseos, quien empañe el brillo de vuestras ilusio-bre gordo , y se retiró á su des~acho no ta1! veloz con~o el cartero q1;1e, nes quien perturbe vuestro sosiego con advertencias que nacen del
t 1;miendo al v1,r los ojos encendulos de Cerv1llego_le mirase con mal hn, cor;z-en; n o ya como hombre q~e os adora, sinó como caballero que ve
el precipicio á vuestros piés.1)1JO estas palabras con un to_no de verdad
iba huyendo de él como quien hu_re de un napolttar_io. ,
Oj'eó los sobres D. Simon, y nrngono le salisfac1a. _Burgos .... ¡&gt;ase; y con tal vehemencia d_e enamorado, q~e D. Martin se convenció, y la
.
Cádiz, Badajoz, crui_mber±····· pasen ..... VaUadolid ..... . i grac1_as_~ cliica por lo menos vaciló en su resoluc1on.
· Aquella palabra conspirador hizo cosquillas á D. Martín GarabaDios! exclamó dando-un punctazo sobre el pupitre, que no se sabta s1
e ra de desesperar.ion ó de al~gria. R~mpió ~I sob_re, 'f empezó á leer ... to hombre apoltronado, pacífico, circunspecto y ·conservador. Y tanto
pero la ansiedad no le penrntió_contrnu~r s11¡ aJir.1lí;a:ri,eee11 9ue aquella m~s debió escocerla en la ocasion críti.:a en que la ciudad está espuesera la carta que esperaba: Yolv1ó la ho¡a y leyó «su afect1s1mo Mar- ta se~un diteu á una catástrofe por la irritacion de los ánimos y por
tín Garabato.» ¡Esta es! csclamó medio balbuciente_ la le ng,ua, de. s~- Jo; mtnejos ocuitos de. p_erson~s mal av~nidas con el orden ~e cosas
tisfaccion Y continuó· la lectura de la carla. «Am1go_D. ~1mon • ~~ existente. ¿ Quién sabe s1 D. 51111011 Cerl'lllego entrará en el numero de
,
estrañe u•; 1ed la franqueza con que le voy , á hablar. Si usted no ·s~ estas personas?
Eran las tres en punto, cuando á instancia de doña María Ponte el
11resenta á fines de semana en esta, no cuente con la _mano de_ nu
hija doña María Poutt el Manto. Compromisos de famil_1a me obligan Manto llegaron esta, D. Martín Garabato y D. l\Ielquiades Cerviguiá 110 rechazar la · pretension de D. Melquiades Cerviguillo, Y puesto llo al 1;arado1· de diligencias. ¡ Q11é distinto papel representaban •los
que de hombre á hom~re __no ,·a nada, y que si u sted ti.ene Jo ~iastan- t res personagesl La novia tendiendo sus !mpacientes ojos por el can_ii·te para bac.cr feliz á m1 h1¡a , el otro 110 cstt descalzo, s4 el~cc10n_ será 110 de Puente -Duero , queriendo descu!mr el carruage en la co11fus1on
mi ,·oluntad; porque ¡¡puradamcnte lo mismo me dp. á m1 !Jn Cerv1gu1- de los pinares; Cérviguillo solazándose con la idea de algun cont_r~tiempo, por babor pasado la hor.a en _que gene_ralu~ente llega la d1hllo que un Cervillcgo.,-Su afectísimo Martín Garjlbí!t0.1&gt;
La d iligencia sali_a _á las diez: el despacho de pasaportes no se abre gencia , y D. Martín dando paseos arnba y abaJo, pintando en su sem-

EL PASAPORTE FALSO~

n.

hiante la Ycrda&lt;l de aquel rcfran: el que espera desespera, y el que
,iene nunca Ilcga.
.
.
,
"
Drsrub rióse un posta á la salida del prnar que esta una \c 0 ua de
Valladolid, l' una porcio)l de ¡;entes, que uno? esperaban hermanos,
otros padres ó amigos, se pusieron en mo1·1m1ent~ con el afan de recibir alguna noticia. Cotria el posta como una l!ebrc, y era tal la
impaciencia de los q1,1e esperaban que los unos dccian :, i qué pesa-dcz!
otros¡ trae paso de tortuga! Por fin lkgó el p~sta ~on _bastante _sorpresa aJ ver la i1)finidad de gcolc ~ue Je clete~1a. Cien voce~ l_astin~cras prcgun1aron a la vez al del caballo. ¡, lla visto usted la d1hgenc1a?
-«Sí, res¡&gt;undió muy secamente aquel ho!11bre, ha volca_clo en e~ paso
de las Brrnwjuclas -ocasionantlo una p~rc1on _de desgracias.» D1ó un
restraüido al l:íti go y prosiguió su camino deJan~o á los del 1&gt;arador
en 11) mayor cons(crnacion. Uno gritando: ¡ ay m1 hermallo l otro: ¡~y
•padre mio! l)tra: ¡ ny mi· marido que ·cs!é en gloria! _Y todos ~e retiraron á sus casas ahognnd(l súspiros y cn¡ugando lagnm~s. Dona María Ponle e.l Manto, creyendo infalible la muerte de Cer1'11lcg~, aceptó
mas amable.que nunca el brazo ele Ceniguill?, con gran sat1sfacc1on
de D. Martin que rnia en los dos /Imantes eJ s1mbolo del amor y la esperanza de un yástag_o q)•C vinculase para ~icmpre. los lazos de fraternidad entre los Cerv1gmllos y Garabatos.

•

II'I.
El sol coloraba con sus oblícuos rayos las nubes de nuestro hori~
zonte, como dijeran algunos para pintar el crepúsculo de la tarde,
cuando la diligencia entraba po~ el arco del _Campo Grande, des_vaneeiendo todos los temores de D.· S1mo11 que 1•e1a acabarse el ~érmm? de
sus dcsdiéhas. ¡Alto! gritaron los agentes de policia cuya v1g1lanc1a se
babia redoblado ¡ior los aroutccimicntos políticos, y empezó el exámen
mas escrupuloso imaginable de maletas, versonas y pasaport~s. No hubo
el ménor indicio de sos.pecha en todas las personas que ve111an dentro,
·como no fuera D. Simon Cervillrgo cuyas señas estaban en compl~ta
contradiccion. D. Simon tenia 25 años ,-4 piós de estatura, eelo rubio,
barba lampiña y nariz roma; el pasaporte decía.: edad 50 ~nos; _es~atura 6 piés J 4 pulgadas; pelo negru1 barba poblada"y nariz agm_leua.
En las señas particulares nada se dcc1a por haber ra'sp~Jo D. S1mon
aquello de «tuerto» siendo así qne él habia perdido un OJO en el vuelco
de la dili"encia. Ademas el nombre estaba enmendado y el sel19 era
falso. No"tuvo D. Simon por donde justificarse ante su~ jueee_s, y des~e
allí marchó entre bayonetas á un calabozo donde le pu~1eron !11comun1cado. Al dia si~uiente debía.celebrarse la boda de &lt;lona Mana Ponte ~l
Manto y Don !'llelquiaclcs Cerviguillo. Tndo cst_aba dispuesto; la nov!a
que antes sucumbía ahora,anhelaba; los padrmos, el cura, !OS convidados.... todos habian ácudido puntualmente á la ho-ra seualada por
Don Martín Garabato, :y,s0Jo•cste señor era el qu~ con sorpresa de lod?s
fallaba en la reuuion. Llegó el_descado D:_Mar_t1n; ¡¡ero no tan, propicio como esperaban todos. ¿Qmén sabe, d1Jo, ¡¡1 D._s,mon eslara_en Valladolid y no ha venido por no sabe~ las calles_? Senor~s, fo suplico ~ne
se suspenda el acto por un par de d1as. A nadie p~_rec1ó bien la suspe1!sion, particularmente á los novios; porque dec1a _con razon Ccrn-;
guil_lo «Está esto bueno; despues de ~abcr ~onsent1do uno·:··" y as1
afirmdba la no,·ia «vaya que es muy triste deJarlo para otro d1a dcspues
de haber una consentido .... »
Todo el mundo se puso cu pié, los. salu(los que sé dirijian á D. Martín eran fríos, de pura c;,remonia ¡ en fin, el disgusto_ y el emp~cho se
ltabiu sustituido á la comun alegria y todos se dcspr.d1an para siempre
de les umbrales de D. Martín Garabato, cuando llegó un propio con
una carta que rnri í completamente el carácter de 1~ escena «Departe
de D. Simon Cervillcgo &gt;) dijo aquel hombre que entregó el papel y se
fué sin esperar coutestacion. Quedó el novio estupefacto sin pod~r articular palabra; la novia sorprcudida y como queriendo otra vez agrcgar:;c al partido de D. Simon. D. Martín con mucha_calma se caló los
anteojos , abrió la carta y leyó : Fuerte de San Benito; tantos de mayo etc. Una convulsion se apoderó de sus nervios; hizo su cabez~ -un
ademan de abatimiento y cerrando la carta malhadada no tuvo aliento
mas que para derii': Señor cura, emriece la ceremonia.
Un momeuto despues estaban unidos para siempre D. l\lelquiades
Ceniguillo y Doüa lllaría Ponte ef Mant~.
.
Es delincuente, murmuraba D. Illartin, está preso en S. Benito, y
abrió de nuevo la carta para leer el contenido. «Señor D. Martín Garabat.o: decía la carta; á las diez debia salir de Madrid; basta las once
110 despachan pasaportes á los hombres de hien, que los ladrones siempre l os tienen á docenas. Nu hab\a medio d~ yen ir _á-Va\ladol(d en estll.
semana sino aprovcchau&lt;lo la salida &lt;le la d1hgcnc1a en la misma maüana de rcci hir su carta, hal;é un pasaporte en el sucio, puse mi nom brc, saqué billete, todo por complacerá usted, y aquí estoy preso por
las resultas dr tanta precipitaciun; pero yo SO)' hombre de honor y me
v111dicaré á la faz del mundo. Simon Cervillcgo.»
¡ Es inocente, cscla1pó D. l\lartin, es inocente! Ah! ya !?S tardel Mal
he pagado su sulicitud en complacerme.
._
Pocos dias despucs paseaba D. l\iartin por el Campo Grandr,"tl!lando l'ió pasar un hombre m6nstruo sobre un;burro: Corrió D. l\lartin á
abrazará D. Simon habiéndole re.conocido\ pero resentido D. Sinwu
de la conducta de &amp;que!, iba resucito á no saluda de: Bu(•nos &lt;lias Don
Simon dijo D. l\larlin quiti ndose el sombrero. D. Simon no &lt;lijo nada;
pero
burro dió tal tropezon, i¡ue le hizo dar una rnclta apeándose
por las orejas. Lernutóse el buen hombre sin saber de do nde quejarse
11or quejarse de todo. Cuando llevaba la mano al estómago se le partía
la cabeza de dolor; cuando descansaba la frente le apretaban los callos.
1 Perdóneme usted! diju D. Mar_t in compadecid_o. ¡ No, 1!0 le pcrdon~!
contestó Cerviilego. Yo te maldigo, a't1Lor de mis desgracias. Yo mald1go á doña María Ponte el l\lauto y á CcrYiguillo, y al pasaporte falso y
¡¡ Valladolid y al fuerte de San Benito, y prosiguió echando maldiciones
hasta pe rder de vista á D. Martín Garabato, que ·si al¡,'lln consuelo teni.a para yeugarse del maldi_cicnte _D: Simon? era h_abe~l~ dcjad_o si!• _novía, sin un ojo y Yerle caminar hacrn Matln&lt;l de ¡ust1c1a en Justicia.
JuA~ l\IAi.nr-.:F.z V1LLEllGAS.

el

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:r- .. " ';t tv'\.4v-..
1,.) •"..., "

;

....· -

EPIGRAMA.S.

Andresito el casquivano
rccienvenido de Francia
afer.ta con ¡;etulancia
no saber ya castell~no.
Dad parabienes á Andrcs
por lo que en Francia ba ganado;
el español ha olvid.fdo
)'···· no ha aprendido el francés.
,•
• A. RIBOT Y FON'FSERE.
~

Queriendo dar una carda
uu mocito á .1,111 alLardero
le dijo: ¿ Cuánto dinero
llevará usted por su albarda?
En seis pesetas cabales,
responde, b ,·endcré;
¡1cro por ser para usté
se la pondr~ en veinte reales.

·Ja

...:.._v.

r

5AJSTOS

Jlll1ALG0°

!raile pidiendo estaba

- « Para los niiws ewósitos.»
Y cuando alguno le Jaba:
« Hijos mios 1! » esclamaba,

1 uo dijo tks¡irupósitos.
Cortándose el pelo Bruno
con un chillido esclamó:
- ¡Cuerno~!! señor peluquero.
-Y el rapista respondió:
ellos tu'vieron la culpa
del maldito tropczon •

A. PIRALA.

CBONICA VNIJTEBSAL,
-El rey de Sajonia marchará el 22 de mayo á Ingiaterra ~911 objeto_
de hacer una l'isita á la reina Victoria. S.M. recorrerá tambien la Escocía y el pais de Gales.
-EL lh~A. En la noche del 6 al 7 los habitantes de Catana (Dos Sicilias) fueron despertados por un ligero temblor de tierra. En la noche
del 10 p:1díase ver desde esta cindacl una inmensa columna de fuego
que se eleYaba del fondo del cráter principal del Etn~. , .
-El arzobispo de Posen ( Alemama) que ha fallecido ultunamente,
ha dejado una fortuna inmensa á una hermana suya.
.
-El c61ebre l\fr. Royer-Collar, uno de los hombres ~as ilustres da la
Francia moderna, se baila gravemente-enfermo en Pans.
.
-ta i'amilia real de Francia y la duquesa de l{ent han ido des~c
Fontainebleau al real sitio de Neuilli, donde SS. _J\11\f. pasarán la pn· mera parte del estío.
·
-El emperador de Rusia ha notificado á las córles estrangeras el enlace de sus dos hijas las princesas Alejandra é Isabel.
-Se ha incendiado el tratro real de l\lanchester {Inglaterra) quedando rcducitlo ú ccnizJs y muriendo en el fuego algunas personas.
-Tambien hau sid,1 prc~as de las !lo.mas en Amsterd~~ (Holanda )
variós almaéeues· de maderas: y snlo los mas prontos aus1ho~ lograron
cortar el fuego qua se cslcn&lt;lia l'ª por una parte de la poblac1on. .
-Los diarios de Ló~1dres dicen que Espartero, su esposa y sobrina,
hacen una vida muy retirada en su mansion &lt;le Abcy-Lo&lt;lge.
. .
-En un templo católico de Lóndrcs han tomado el v~lo de noY~1a~,
para entrar en el convento de N.S. de la l\Icrc~d, dos_¡ó1·encs seuontas inglesas pertenecientes á una f~milia muy d1st1ugmd~. La ceremouia ha sido muy bella y de gran aparato. . .
.
·
-No se han recibido aun en Lóndrcs noticias fiJaS sobre la época del
viajé á Inglaterra del emperador de Rusia. El estado interesante de la
reina de ln"laterra que se encuentra ya muy avanzadn, hace creer que
el Czar dej¡rá pasa~ el mes de mayo y vendrá á la corle de la Gran Bretaüa en junio próximo.
.
.
..
¡ -El rey de llannovcr ha separado á su emba;ador en Be1 \111 el conde
i Harderberg por haber abrazado el catolicismo.

•

�•

t.• rm Jnrn

DE

lfHl.

-24_, - ·ua salido de "!'1.arsella éon destino á Constantinopla una compa-'
1ua completa. de baile formada de los teatros de Paris. Des pues de dar
algunas funciones en la córte del Sultani esta compaiiía pasará al teatro de Odessa en Rusia.
·
- La princ~sa Isabel Fernanda de Borbon bija de S. A. R. el infante de Espaaa Don Francisco de Paula se halla en la actualidad con
. su es_poso tomando los baños en Spá, desde donde parece vendrá á
Espana.
_-S.1'!- la ~eina Doiía Isabel .n, bll augusta madre y S. A. la infanta
Dona Mana Lmsa Femauda, saheroa con direccion á Valencia el día 20
de mayo.

17 en la Cuuz: La, cole9iala1 de Saint Cyr drama en cinco
actos de _llfr. Dumas. No parece sino que '1a celebridad de
este escritor francés, imponga silencio á la crítiea y aun
haga que se tengan por bellezas los mas notables lunarrs y
hasta los defectos mas ostensibles. Dumas ha esrrito cosas
~ut bu~nas Y muy malas. En estos dos ¡;éneros-ha sabido
d1stmgmrse, Y Las cole9ialas de Saint Cyr es en nueslro
concepto la mas detestalile de las producciones malas de
Dumas. Carece de_argumento, está llena de inverosimilitudes, Y no hay un solo cará1·trr J.ien delineado ni una sola
escena de efecto. To.do en el_la es soporífero, y j,ara que nada le falte, destella mmorahdad por todos lados. S,•ntimos
que el Sr. !,letcs ha)'a empicado sus huenas disposiciones en
La Soc1E~AD LITERARIA ha recibid.o ,arias felicitaciones por sus
la traducc1on de una obra que no ha de tener posteridad.
progresos. C1taase con grandes encomios la GALERIA REGIA la RISA
Con e~te drama hizo su pri1nera salida la señorita Tablares
la HISTORIA DE ESPAOTERO y la VIDA DE CRISTINA. Esia última obr~
y fué Justamente aplaudida.
está redactada por los ¡¡ririieros literatos de Jfadrid y se publica c,;n
El estrao~di~ario número de nuestros suscritores, nos.obliga á preun lujo inusitado. La ~OCIEDAD L1rnnA11tA cumple u:das sus ¡iromesas
c_og la mayor puntualidad, y cuenta con el ªPºl'º de grandes capita- parar el periódico con ocho dias de anticipacion, y al entrar hoy en
11rensa, 2? de may?, est~ anunciado el drama nuevo de nuestro amigo
listas.
.
Recomendamos el Diccionario de mugercs célebres que publica el . ~· Euscb10.,\squert00, titulado Españoles a11te todo y otras producCton~s de las que nos haremos rargo ,en rl pró,imo número.
distinguido literato D. Vicente Diez Causcco.
'
-Son tantas las novedades que el tcalro de J'ariedades oos re.,ala
q_ue en los estrechos límites á que nos \'emos reducidos, nos es i~po~
- - - ~--G--.......- - - ~ - sible hablar de ell~s. Con todo, recomendamos al público csle teatro
QIJEJAS,
~n el que s~ ve el mas eficaz esmero por complacerle.
'El ay,untami~n~o de l\lediua del Campo se ha quejado de mi artícu- . . -:-~a Senora Gal~y, que se presentó m la Gisela, es una buena adlo d~l nu_me!o ultimo sobre . toma ~e poscsion. D. Telcsforo Rihcra, qms1c1on ~ar!J el Circo. I,,a empresa de este teatro está disponiendo
_médico c1ruJano del pueblo_, se queJa. de la mala iuterprelacion que la grandes bailes, y se anuncia ya La niña bonita de Gante en el que la
gen!e puede d~r á lo (JUC digo de su persona, y D. Fernando Alte~ se . aérea Guy-Stephan bailará la célebre Polka.
q~eJa ~e que digo que es horn~re de liulla y poca aprension. Ni ha sido
SECCION :FILARMONICA.
m1 ámmo _ofender al ayuntamiento, ni al Sr. Ribera, á quien aprecio
mucho, 01 á D. Fernando Altcs, que tan malamente int~rpreta eso de
hombr~ de bulla, di.~icn~u que no e~ b11!tan911ero. Como esta palabra
ha vemdo ~ ser un smómmo •de patrtoJa y hon¡bre de,bien, yo me honro con el dictad~ de bullanguero, y s1 de algo me toca á mí quejarme
e~ de una carta rnsultante (1ue he recibido de este caballero en que se
viene con amenazas. A esto solo le contestaré con dos refranes á saber.: que _do~de \as dan l~s to~1an,_y,nunca falta un roto para u~ descosido. S1 m1 ánuno hubiera sido rtd1culizar al Sr. Altcs, lo hubiaa
hecho, pero como no lie pensado tal cosa, le Yuelvo el concepto de
hombre de poca bulla y mu.cha aprension.
JUAN MARTINEZ VILLERGAS.

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~-===:: .-:e~enelelopedla plntoresea unl'l"ersal.

~spañn

~

los ~stranjtros.
IV.

momento
para la casa Arrnaca
;1quel en que, abandonando i-u fürtil Córdoba, trasladó su ese
tablecimiento ~ la capital del orbe y de la tiranía! Salvaban á
Espaiia de las violencias que sufria Roma
. · su _distanci, y separacion del centro del
impeno. Las escuelas, que en grande número habian ido erigiér¡dose en sus ciudades
desde las -p rimeras invasiones de los romanos, florecian tranquilamente, ni perturba' E'
das por el despotismo, ni corrompidas por
~ ·, la italiana depravacion. ¿ Dónde tiene Italia tres
1
o• _ o escritores de los tirrnpos de Tiberio y Cayo h:1sla
Vespasiano, que puedan competir en el~·ganci:-1,
O · •
pureza y propiedad con Fabio, Mela y el culto
Moderato? Preferíanse tamhien en la severa provincia las
ma!erias de evidente utilidad á las fútiles en que por necesidad se empleaba la aplicacion romana: naciendo dé
aquí que hasta el gramático Hijino, desviándose de la comun senda de sus semejantes, se dedicase á ilustrar el arle
militar, la agricultura , la geografía y la historia , tal vez
al mismo tiempo que los gramáticos italianos, por complac~r al dig~o Ti~eri~, trabajan.in infaligablemente en
averiguar cual babia sido el canto de las sirenas, y qué
nombre tuvo Aquiles cuando oculto en Sciro ,·ivió en traje de mujer.
Llevó estos sentimientos á Roma la casa Aímaea, y le
fueron fatales. Gran Séneca, egregio honor del Pórtico,
filósofo único que puede oponer sin rubor el imitador Laci? á 1~ gloriosa Greci~, ¿ c~n qué premios , con qué retnbuc1ones· ha obscqmado a tus vcner:1bles manes l_a inISERABJ. E

Sigue el mal servicio de la p!aza por falta de un buen director y
por la mezquindad de los empresarios. Drbe hacerse mencion honorífica de los picadores Charpa y Al varez, siempre valientes á porfia. Labi
cada día mas osado; pero cuando la intrepidez no va acompañada de
otras prendas, acrecienta el peligro, y si él y su 1·oluminoso hermano
(El Canóni90) llegan sanos al fin de la lemporada, bicll'podrú creerse
en milagros, en brujas, en duendes, en ,la cojera de los ¡icrros y en
de abril. En el PRÍNCIPE: Don Trifon comedia en cuatro ac- las lágrimas de "las mugeres. La concurrencia siempre numerosa, y
tos, qriginal de Don Antonio Gil y Zárate. Tuvo un éxi.tu sin embargo los empresarios, no quieren corresponderá la afition del
poco favorable. Hay, como en todas las del mismo autor, público, ni siquiera poniendo tres picadores en plaza, para que no
una desigualdad chocante en la vcrsificacion. Versos muy baya vacíos cuando el ,·icho de testa coronada deja sin muurlongo á los
malos alternan con otros bastante lrnenos. El argumento es- dos magros rocines que perecen 1•íctimas tic su lealtad. En1011res se
pierde el tiempo miserablemente, se enl'ria el toro, mueren menos racasea de interés. La ejecucion fué esmerada.
de ma)'0. En el Crnco:E! marido de la baila.r·ina,r.omedia en ballos; y con tal de que haya en esto beneficio para la empresa, nada
dos actos, traducida del francés. Fué silbada, en nucst ro importa que el pueblo SQberano grite y patee·. No hay peor sordo que
el que no quiere oír. A esto dice CAnTAPAcrn:
concepto con alguna injusticia.
¡. Cú1\10 han de darnos me Ion
en el P-níNCIPJl: La Copa de marfil, .tragedia en tres actos.
en lugar M cala haza,
Esta es sin duda ninguna la obra mas acabada del Sr. Zorsi no se da una funci un
rilla. La versificacion de este lozano poeta es siempre ensin que se llene la plaza?
cantadora; pero en la Copa de marfil se ha ·eseedido á
si mismo, con inlencion acaso de querer trazar lo que los
franceses llaman su chef d' (l)uvre (su obra maestra.) EsAVISO A LOS MOROSOS.
ta tragedia es de la escuela de Crebillun. Los caractéres
estan desarrollados con admirable habilidad, 'y el argumenParece que el Dó1111NE LucAs descoso d.e que ce&amp;e algun tanto la coto, encerrado en los rigurosos principios aristotélicos, no piosa lluvia de suscritores, á los cuales se hace ya muy trabajoso compor eso deja de ser interesante y sul,lime, si bien espanto- placer puntualmente por su ebcesivo número, ra á pasar dentro de
samente trágico. Si en la escuela romántica ha descollado br...a. d1as una circulará sus comisionados para que 110 reciL,an susZorrilla como el Víctor llugo de España, -su Copa de marfil ericffl á menos de 20 rs. al año. Escuche todo el mundo la ·voz de
nos ha convencido de que puede muy bien en el género clá. 1
sico llegará la altura de los Corneille y Racine-. Compade- CAII.TAPACI0:
y el que por in.iifcrcncia
Para pagar solo DIEZ,..
cemos á los que han censurado la Copa de marfil como prono hay que dormí rse ei11as pajas, no se suscriba muy .pronto,
duccion indigna de alternar. con las del mismo autor. Su
pues estoy hasta la nuez
se va á quedar conrn tonto
ejecuciou lrn sido brillante.
á la luna de Valencia.
de quejas y de rebajas;
en el Crnco: El Peluquero en el baile, comedia en un acto,
tradiícida del francés. Hacia tiempo que en los teatros de
ANUNCIO.
Madrid no se babia 1·isto una ejecucion tan perfecta. La coPOESlAS DE VILLERGAS. -Un tumo en octavo marquilla. Se ,·ende
media no pasa de ser un gracioso .iuguete; pero el Sr. Valero
y el Sr. Arjona estuvieron tan felices en sus respectivos pa'- á 20 rs. en la librería de Ríos, calle de Carretas, y en la Sociedad Lipeles, c¡ue la pieza alhorotó, y el público pidió á gritos al teraria, calle de S. Roque, núm. 4. Para los suscritorcs á LA füSA y
autor. Presentóse el traductor, y al presentarse· hizo en DóiuNE LucAs, se dará. á i2 rs. en Madrid y i4 en las prol'incia·s ,
nuestro concepto un papel tan r1dí~-ulo como el pobre velu-- franco de porte.
qu-ero entre los personages del baile. El público aclamó al
áqtor y nos chocó •1uc saliese el traductor á recoger lauros
Maulrltl. - Sociedad Literaria. -•s&lt;.1:t.
agenos. Hubiera bastado que se nos hubiese dicho el nombre del autpr.
·
$ ~\~.•·t
ImprentCI de D. Wcnc eslao Ay9ual~ de Izco, calle de S. Roque, n. 4 •

REALES

\¡fl1

AJ, l\lES.

TOROS.

IS

¡.'

(NA VEZ

En el teatro dé la Cruz se ba representado la ópera Muda ele Portici
TBATBO.S
Y en el Circo Roberto Deoreu:ÍJ, sin que ni la una ni la otra hayan sa. '
• ::
1isfecho las elligencias de.l público por lo que respecta á la Pjt·cucion. La
Juicio crítico de las funciones nuevas representadas en esta Corte. · orquesta del Circo está 1!n un estado el mas brillante que se ha visto
en los teatros de Madrid.

Día 24

DIEZ

'·

grata Italia, por el inesplicahlc mérito de haber contenido
cinco aiios en los límites de la virtud ,11 mas desenfrenado
y hárharo de sus tiranos? ¿Cuándo debió Roma á ningun
filósofo de ros pocos suyos servicio igu:11 :,1 que le produjo
el magisterio del Estoyco Cordobés'! Perdió el miedo Neron á la inlegridad de Sénecil : pagóle !a enseñanza con el
suplicio; y decretando su muerte, decretó la entera subversion del pueblo y de la república. Murió Séneca víctima
&lt;le las :1trocidades de un parricirla: murió despues de haber
d:ido al imperio los cinco años mas justos que gozó en la
fatal sucesion de sit'le emperadores; ¡ y pasarii todavía ca
aquella misma rcgion, que disfrutó mas llenamente esti,
beneficio, ·por un imimo- perverso. que con astuta hipocresía ocultó vicios clelcstablcs ! ¿Qué mas pudiera decirsr,
si. debajo &lt;le su magisterio ejeculara Neron las abominaciones con que oprimió y horrorizó al orbe, despues de la
muerte del infeliz maestro? l'cro nació Séneca en Espaiia ,
y este es su delito. Mantuvo en una edad de maldades toda
la pureza y vigor ele la filosofía, que en mejor tiempo admiró Atenas en sus Sócrates y Zenones , y se tendr.í por
corruptor de la litcr,1tura. No copió de Grecia, cual Ciceron; sacó del fondo de su reclilurl los puros documentos
con que enseiló á los hombres los oficios de su naturaleza,
y habrá quien se avergüence de celebrar sus obras. Enseñó la virlqd en el estilo de su edad; y sin hacer caso de ,la
virtud que enseñó, se hallarún e,ríticos que se pararán á escudriñar los defectos de su elocuencia. Su sombra no obstante, compadeciendo los impertinentes :Jlrevimienlos de
la crítica, vaga gozosa en los espacios de la elernidad por
haber dado á la lengua del Lacio las obras mas santas que
conoció la verbosa filosofía de! paganismo. Admire en hora
huen,1 Italia los redondos y sonoros períodos de sus escritores de la edacl de A UO'Usto : España cstú contenta con las
virludes r1uc aprende e~, la arena sin cal de su Estoyco.
Ni es otra la cslimacion que hace de su Lucano . Oigo
los gritos de los "ramúlicos: ¿qué trastorno es este de la literatura, poner ~11 lacio del divino Virgi!io ú un hinchado
versificador, que confundiendo entre i,í las arles, trata la
historia con el instrumento de la fúbula? Pero ¿qué·ley ha
promulgado hasta ahora la naltualeza para desterrar de la

•

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                    <text>Nú-111. 2.º

f.

0

DE MAYO DE

1844.

-8TSATBOS• .

Y hoy los malandrines obran
y medran á discrecion,

pot la contraria razon
de que los Quuons sobran!!!
WENCESLAO AYGUALS DE

]zco.

Un pastor de Carr&amp;traca
á l\langiamele encontró
y le dijo ¿ á que no saca

las cuentas que le eche yo?
El matemático mozo
le ofreció ver lo contrario ,
y el otro le echó en un pozo
las cuentas de su rosario.
JUAN l\lARTl)Sll;t VIJ.LERGAS_.
Se me desbocó el cabal lo ,
que no hay un vicho mas fiero ;
dió tres saltos de carnero,
hizo-diablu ras que callo.
·Por cien collados rodó
sin tirarme; solamente
tirar logró á mi asistente,
que él era quien lo montó.

.lu,eio Ct•ífieo de laJ' Funciones n11eea11 t•et,H•e•
setatadas en el •nes 11róxinao 11asndo /tosta
·et tlia e,a que ent,•ó e,a prensa. este pe••-1.ó•
d_lco.
Dia 2.

1

~n el PntNCJP..E: se represent6 Cuoodo se acaba el amor, .••

JU~u.e te dramático _de muy poco interés. Hubo aplausos y
ch_icheos. L?-s gracias de _Gedeon, cay.eron en gracia al públtto, gracias á, la gracia con que represe.ntó el gracioso
Fernandez su papel. Ambas piezas detestabtes y traducidas
del francés.
Dia 3. En la Cauz: La dicha •en la desdicha, soporífero drama
en lS actos, de Dúmas, traducido por una patrnlla, esto ·es,
por CUATRO ingenios y un cabo. Los espectadores le oyeron
con tanta boca abierta.

SALE

VEINTE

U~A VEZ

RE_ALES

AL hrns:

AL AÑO.

A. -RIBOT Y FpNTSllJUÍ.

Por 1Jna hora y 'escasa
pidió up recluta licencia ,
y cometió la imprudencia
de estar seis años en casa,
Cuando el capitau le vió,
ilijo : ¿ es hora ya, menguado'?
Señor, contestó ei soldado,
.si po }le oí&lt;!o ~l rtló.
JUAN MARTINEZ

VILLERGAS,

eneielopedla pintoresca unirersal.

Dia 7.

Elegante, atento )' lino
saludó Don Juan Bautista
á su objeto peregrino.
!\las... qué horror !... era un pollino !! !
.J,o qt¡e es ser corto de vista!
.
WENCBSLAO AYGUALS Dll

,,
lzco,

TOllOS.
Na,la de positivo podemos-aun decir á los aficionados, y eso que se
nos echa encima la tem¡&gt;orada. Parece que los Sres. Caramazana y
Salaya andan recorriendo las Andalucías en busca de toros y toreros.
Buenas cosas pueden traernos de la tierra de Maria Zantízima; pero
no por eso debe mirarse con desden á los hijos de Madrid. Sabemos
que estos tienen motivos de queja por la especie de predileccion que
se prodiga á los de fuera. Si esto es cierto, desaprobamos altament~
la conducta de los señores asentistas. Venga Jo bueno, donde quiera
que se encuentre; pero no se postergue á los lidiadores de Madrid,
· que por cierto merecen la distincion que el públic.o les dispensa. P_rocúrese no ,:rear rencillas que originan siempre graves perjuicios al público. Sabemos que se han hecho proposiciones inadmisibles y que parecen mas bien una burla que otra cosa. Dícese que por este motivo carecerémos del célebre Montes y del intrépido Cúchares. El primero se
retira y establece el) Cbiclana, porque se ha casado y huye de ]os
cuernos. (No es malo el medio.) El segundo tiene ajuste p3ra Sevilla,
donde ha sido la empres,1 mas generosa que en Madrid. Labi .y su hermano son al pareeer los escriturados hasta la presente, y si los asentistas se duermen en l.as pajas, la indiferencia y abandono del público
les dará su merecido.
·
El Menudo no está .a un enteramente restablecido de la herida del
pié. Seria lástima no pod.e,r s·a car partido de la intrepidez de este chulo. ·

E_n el Crnco: La isla del a~or, gr~n baile, scgun.Iós anuncios; pero muy corto y muy malo en realidad. El maquinis-'
ta estuvo !orpísimo; pero en .qimbio bailaron bien la céleb~! Guy-Stephan, la Petit, Ferranti, Rouquet y algunos·
nmos de ambos sexos que hacen progresos admirables,
dan_d? una nueva prueba de que en los españoles hay díspos1c1on para t-odo.
Día 9. En el PntNCIPE: La ambicion, en lS actos. l\furiú al nacer
para no resucitar jamás. Su autor tiene talento para repa__rar fácilmente esta desgracia.
Dia 12. En la Cauz: Juan de las Viño.s, comedia en dos actos de
Hartzenbusch. Jlluy linda., bien representada y justamente
aplaudida por el público. Dijo no obstante cierto zoilo al
concluirse ce¡ qué saineton !» palabras de moda entre los
tontos siempre que se representa alguna pieza jocosa.
J;)ia 16. E!1 el Pnt_NCIPE: Bandera Negra, e~ cuatro actos, de Rubt. ~ste ¡~ven poeta se ha !"ostrado en esta s~bli,me pro.
ducc10n digno de la celebndad que supo adquirir con su
famosa Rueda de la fortuna. No hemos presenciado triunfo
mas completo en el teatro. La representacíon fué interrum•
pid,a val'ia~ veces J)Or estrcP.it?sas salvas de ~plausos, y á
su final fue espontanea y unánime la aprobaé1on de los espectadores, que entusiasmados aclamaron al autor. Este
'modesto literato se presentó á recibir el premio que á su·
distinguido talento prodigaba-el aprecio y la ádmiracion de
una. n_umero~_a concurrcrtcia. La Perla 1el teatro español
la d1vrna l\fat1lde se ha hcchfJ en todas las representaciones
de esta comedia superior, si cabe, á su colosal celebridad.
Ha1J est.ado tambien felices las Sras. Lamadrid y Llorente
así como los- hermanos Ro!Jlea, y Guzman.
'
En la CRUZ: Tambien en amor se acierta, comrdia en tres
actos, traducida del francés, muy mala; y aunque otras
peores aplaude el público ilustrado cuando está de buen talante, esta mereció los honores de una silba á toda orquesta.

·- 1\rlt,~1º ~e a~rillraelon al ~érlto.
QJJJNTILLA.
La Bandera negra ví ,
y lleno de asombro al verla
¡ oh l\latilde ! conocí
cuánio realza una PERLA
las bellezas de un nuall •. .
WENCESLAO AYGUALS DE

Izco,

llladr~d. -Soeledad Literaria. -t.8,t,t.
Imprenta de D. Wenceslao ..tyguals de Izco, calle de S. Roque, n : 4.

dad, y autorizar la sofisterfo; no en discursillos frenéticos,
que ponen su precio en la maledicencia. Saber lo que se
-debe y cvmo se debe es el mérilo oientifico de mi patria.
¿ No lo creeis, naciones sibaríticas, cuya sed y ansia por
las delicias os· induce á pensar del mundo literario com_o
II.
del civil; qu-e así como preferís el mo.Ies~o boato y voltaria
superfluidad del lujo á la conveniente compostura y desiglo ostentador, edad indefini- ~encia sábia, anleponeis ·tambien los csccsos y estravable · para las venideras, en que gancias del entendimiento á su juiciosa rooderacion y .docta
los estudios del hombre y de la continencia? Registrad ,_ si os 11? permite la lcctm·a. de
verdad yacen desprecia1los por vúeslras rapsodias, el brevísimo cuadro que os P?ºe a la
la fanática iuclinacion á inves- vista un español que en la misma defensa de su patria pelea tigaciones y Óbjetos 1¡ue nos dis- por el triunfo de lá verdad·, y sigue la inaltcr~ble costumtraen si no nos corrompen ! bre de sus patricios de trabajar en el destierro de los er¿cuúndo veré yo en tí los desea- rores: Abreviaré el discurso para no horrorizar con ~argas ·
dos dias én que la razon juzgue páginas la impaciente y turbulenta a_plicaeion que rema en
sin temeridad; la superficial turba de tus escritorcillos nuestros sábios días.
Tomó Roma su legislacion y cultura d·e fos gFiegos,
deje el lugar á la prpfunclidad ~e los modestos . sábios ·
que ríen en silencio; el disoluto desahogo huya á vista de cuando ilustrada ya mucha parie de Espa~a por los fenila virtud cándida; se estime.n l.o.s Jibros por lo que instru-· cios, cartagineses y griegos mis_mos , sus ciu~ades ~arí,yan, no por lo que deleiten; se llame gra11de hombre á un timas ostenli,ban indubitablé_mente mayor magnificenc1~ que
· benéfico lcgi$l~por, á un ilustrador de nl!estras tinieblas, la capital de aquel rµslico imperio, que despues babia de
á un áµsiliador _de nuestras necesidades, y uo á µn poeta subyugar al orj}e. Greci~ di,sdpul~ del Egipto: ~crecenimpío y falsario, ii un deli_n mte -.con máséara de filósofo, tando y haciendo mejores las doclrlnas que rec1b16 , coná un soberbi? escarnecedor de la virt_u d y de la justicia? siguió ser ip.,testra del universo, ·esparcien'd? su saber ya
Aprende á pensar, y desnudándote de la ridícula altanería por medio de .s9s colonias, ya por la estenswn de la docon que , sin considerar la grande distancia que hay de minacion romaru..· La gloria latina, que se dej? embelesar
formar las ciencias á recargarlas ,c on aumentos, Ia.s· !llªs -con la felicidad y. pompa d~ sus triunfos, qu)SO persuavece~ inútiles, .te jactas de haber escedido á la inv.en~wa dirse, ·cuando · apenas empezaba á gustar .las ciencias y las
Grecia, cuanclo ni ¡iun tienes .ojos para penetrar la escelen- artes, qué trasladadas estas á Roma mejoraron entre las
cia' de una de sus estátuas, resuéJvele á dar á las .cosas su manos de unos hombres que acababan de echar de su rev-erdadero precio: y si estimas esta enseñanza como sola pública á lós maesl_ros de retó.rica y á los lílós?fos, decladigna del ho_!llbre j de liUS fines, y de su naturaleza, aban- rando perniciosas sus enseñanzas._Aun no posma Roma u_n
dona el futil magisterio de la vanilocuencia, y acóge.tc ú Virgilio, 110 Horacio, un Livio, un Séneca, y ya se cre1a
España á aprender solidez, &lt;lecoro, y desengaños qpe le superior en la literatura á la patria de l_os }lo~eros, Pính~rán juzgar de tu eiéncia menos presuntuosamente-. En daros, Platones, Aristóteles, Demóstenes, Eur1pedes, Xeesto co)oca ella el mérito 'de su saber; no en dramas nofontes, Tucidides. Jaml.ls supo Italia sino lo que copió
trawdos p;,ir,a .c ombatir la religion pública; no en cursos de Atenas, ~¡ se esceptuan las cavilosas respuestas de s'us
de educacion , dispuestos para destruir la socieda'd: no en Jurisconsultos; -y nunca pudo resolverse á confesar s~
diccionarios hacinadoi; malignamente para ofuscar la ver- inferioridad. ¡ Tan antiguo es en los literatos de ¡¡que! pa1s

�·sacrificar l9s generosos sentimieptos de la gratitud á la sangre de Cristo debe llamarse á la _bebid~ de que tanto
infeliz ansia de querer pas;ir por maestros hasta de los gustan los cristianos pobladores de la tierra é 1'faria Zanmismos de quiefes han aprendido !
.
ticima, y no Se crea por ·esto que trato de enojar!os, pues
11:1da de particular tiene que abm~de la sangre de Jesus en la
tierra de llfaría. _
i
.
Si La Maja fÚesc digna sucesion de la pareja segunda
la encontraremos en su tierna edad entretenida en el inocente pasatiempo de introducir bajo los pliegues de su
guardapiés el tahac9 que ·su padre trajo de Gibraltar, y .
su madre escondió en el ventorrillo; y si descendienta de
los últimos no debemos estraü~r el que desde pequeiia
entretenga sus tiernas manecitas .en liar pitiyos, la que
luego ha de ejercitarlas tal vez en envolver prajos. De
todos modos La Maja se cria indistintamente en el puerto
de Cádiz, como en el barr_io de Triana en Sevilla, 6 el del
Perchel en Málaga.
_
Como á la pun'zante flecha del pícaro cupidillo no hay
corazon que resista , he aquí á La llfaja que aun no cumplidos los quince abriles empieza ya á pitioñear. Ella es la.
que los domingos por la -tarde arma en el palio de su casa
unos bailes qu~ tiembla el misterio, si es que el misterio
puede temblar por un baile, ella la que con mas facilidad.
toca la sonante pandereta, á cuyo compás·se jalean mas de
cuatro parejas y ella la que dispone las giras qu_e han de
proporcionarla el estar todo el dia de jucheo al lado de su
Aparta de t.""us ojos la nube perfumada
harbilampiiio mozalvete . .
que el resplandor nos vela que tu semblante da,
y tiéndenos, María, tu maternal mirada,
Ya he dicho que La Maja suele ser producto las mas
donde la paz, la vida y_el paraíso está.
veces
, de algun &lt;lesliz amoroso , y como no es cosa de an.,..
Tú, bálsamo de mirra; tú, caliz de pureza,
darse todos los dias con deslices, acontece que, careciendo
tú, flor del paraíso y de l'bs astros luz,
. escudo sé y amparo de la morlal flaq·ueza
de hermanos , sus padres 6 encargados no tienen con quiep
por la divina sangre del que níurió en la Cruz.
compartir
el escesivo cariñQ que la profesan. De aqui nace
Tú eres ¡ oh María! un faro de esperanza
d dejarla satisfacer·sus caprichosos gustos, de aq~1í dejarla
qnc brilln de la vida junto al revuelto mar,
y bácia tu luz bendita desfallecido avanza
aprender mas de lo que á su corta edad compete, y hacerla
.e l náufrago que anhela en el Edcm tocar.
ostenJar en el vestir 19 que entre las gentes que se cria . ·
Impela ¡ oh l\Iadrc augusta! tu soplo soberano
se llama lujo' asiático, y de·aquí el que algunos chaveas se
la destrozada vela de mi infeliz batel;
enséñale su rumbo con compasiva mano,
prendan antes de tiempo en el saleroso prendido de aquella
no dejes que se piC1rda mi corazon en él.
'
niiia
jacarandosa.
JOSÉ ZORIULLA.
· Por la maiiana, como ya es mocita, dcspues de _a cica-.
larse, hacet&gt;la las trenzas la peinaora, y regar las macetas,
si es dia festivó va á la iglesia con algun? comadre ·á recibir el agua bendita dé-~ano de. su chaval; por la tar~e ya
se sabe, si hace frio al treato ii ver el diablo predicador ó' el
t-io Conejo metiendo la cára en barro; si no á pascar, y por
...'7.!l'Yr-:.u• A MAJA!!! bien merece algunas admira- . la noche no folla algun jaleo en que pegar CQatro saltos. Si
ciones ortográficas, y aun algunos puntos no es día de juelga se entretiene en los avíos de la casa;.
suspensivos, .e l nombre cuyo sober:1110 h,,sl~ que confundido con el repique de l;,1s :'mimas oye up
hultó admira y suspende tañto al que tie- silboteo que la llama á !a reja, donde aprende lo que ma,s
ne la gloria de verlo. Pe..-o antes de todo larde enseña, y se cstan pelando la paya, ella sentada en el
1,,erá bueno decir donde y como nace , pa- poyo, y él apoyando los pies en el santo su'Clo.
sando despues á describir las costumbres
Quo esto de pelar la paya
tiene mucho que entender,
de su vida, su decadencia v su muerte.
unos la pelan sentados
Dond_e nace, creo amigo.lector que ya tú !o sospecharás,
·y otros la pelan-de pié.
porque para algo le habré hablado de Andaluda al éncaAsí pasan .algunas horas, pero de todo esto resolla
hezar con La Maja los párrafos de mi primer artícul~ palique y naa más. Ella se entra á dormir si tiene conéienque al cabo le· sut:ederá lo que á muchas cosas que ·no cia, y á velar esperando á otro si no la tiene, y él se Ya
tienen de t;.lcs mas ·que la forma.
maldiciendo la estrechez de la reja con ·tos piés frios, y
Como nace, lo que es de este aprieto he de salir con quizá con el cuerpo caliente, si en su dulce coloquio tuvo
mas facilidad que su madre al darla el ser, por fácil que el culpable olvido, ó la grosera descorlesia de desatender
esluYiese, y cumplo si le digo que no pudo menos de salir las razones de alguna ronda de nube y ga,·rote; seré mas
á la luz del día, 6 al relente de la noche, que todo podia claro: en Andalucia se cobran varias conlribu.ciones que
.suceder, de una de estas dos maneras: de piés, ó de cabe- ni eslan yotadas en córtes , ni .sancionadas por la corona,
za, si es que hem&lt;?s de creer aquella coplill.1 que dice:
y una de ellas es la que se pide, ó mas hien se exije eor
Al ver el mundo al revés
algunos ternes de buen humor que se llama cobrar el piso;
decretó naturaleza,
esto consiste ·en hacer soltar á los nueyos enamorados alque si unos nacen de piés
gunos reales que se gastan en echar cañitas á su sal_ud,
nazcan otros de cabeza.
Regularmente debe La llfaja ·su nacimiente ya á las obligándoles á alternar con ellos. Si el mozo es d6c1l y
relaciones amoro~as de un torero y una rica tabernera, ya «eneroso suelta pronto la mosca-, y en otro caso le obligan
á las de un contrabandista y la propietaria de un yentor7 ~ ello con ar«umentos, sino muy ra'cionales sobradamente
" , .
rillo , 6 ya en fin, á los d•.•slices de algun marchante que fuertes.
tuvo la indiscrecion de mirar el garbo sandimgue,·o de una
Esta es la época en que La JI/aja goz_a .J ~abo rea, con
cigarrera. Fruto de los primeros se la ye .en sus tiernos menos riesgos las dulzuras de los amores; esta en la edad
aiios posesionada del mostrador ayudando · á su cansada de la ilusion; sus destellos solo reflejan en la aurora de la
madre en el piadoso bautizo de la sangre cristiana, que vida!

-

0

-11Ella dirá que es favor
y esclamará : usted se burla,
entonces vuelve á l;i carga
que es prueha de que la gusta.
.
Si con ternura la miras
te mirará con ternu·ra,
dala un apreton de mano
que ella apretará la tuya.
Y con esto y un-suspiro
guiñala y e,tá segura,
pórque. si es muda la lengua
nunca una mirada es muda.
Esto Perico te encargo
cuando esté vírgen la fruta,
mas no con las recatadas
d.e puro catadas viudas;
Estas son algo mas blandas
por eso son mas impuras',
porque la mas blanda breva
mas pronto se ,d espachurra.
,Luego , como acostumbradas
á domar n11estra bravura, '
te harán rodar como bola
sin que te valga la bula.
Y &amp;anque fuera su marido
mas malo que el moro l\Juza,
siempré es(ará recordando
su virtud y su sandunga.
.
. No hay esca pe, si no quietes
que á las barbas te se suba,
la· has de atizar, á lo zorro, ·
de cuando en cuando una zurra.
Muchas cosas Periquillo
dijera m1 pobre musa;
pero la maldita mesa
•
se me clava en la pci:huga.
Y se agota mi paciencia,
y me voy quedando á oscur&amp;s ,
y se me acaba lll tinta,
y se me cansa la pluma,.

Así se v-a deslizando énlre las Oores del amor, la tem. prana flor de sus tiernos años, hasta que esta cándida
paloma vuela en a.las de- su inocencia á caer quizás bajo las
garras del mil.irnJ mas füiro. Conclujr.'1en el tercer artículo .
EDUAR 00 ASQUERlri'O. '

llOH!NCE. ·

Yálgame Dios Periquillo
tanta gresca y tanta hulla ·
para hacer caer á Ines
en la amorosa coyunda.
l'ara tamaña ignorancia
¿de qué sirve lo que estudias?
¿ ó es timidez lo que el goce
de tus deseos perturba?
¿ No sabes, pobre, que á causa
~e tantas guerras sañudas
·
tocamos á tres por barba
los hombres, y no soo. muchas?
No sab~s que hay solteronas,
que de enamoradas bufan ·
y al que no pide le piden
y al que se pierde le buscan?
Tiende la red Periquillo
por la solleri) laguna,
que si no pesca besugos · ·
no la sacarás sin truchas.
Arremángate Perico,
y no te se olvide nunca,
que son pocos los que cojen •
peces á bragas enjutas.
No te espanten los revesei;
que por atrevido sufras,
ni el ceño de ciertas damas,
ni los sofiones de algun,as.
Que un clavo saca otro clavo,
dolor con dolor se cura,
baila tú si bailan ellas.
¿Refunfuñan? Refnnfuña.
Se para las locas loco,
para las traidoras Judas,
para las ágrias vinagre,
para las dulces az.ú car.
Si son calladas no cl)istes,
si son parleras no escupas ,
y si te se muestran tercas
ten la cabeza ·muy dura.
No acudas donde no vayan,
no faltes adonde acudan,
baila con ellas si puedes,
mas no galop ni mazurca.
Un pausado rigodon
te da ocasion oportuna
para charlar, mientras otros
se lucen en la figura.
O da dos vdeltas de wals
apretando sin escusa
con la derecha el costado ,
la derecha con la zurda.
· Aunque baile mal tu dama
y trote como una mula
dila : baila usted muy bien,
pesa menos que una pluma.
Llámala nie,·e, aunque sea
su tez como una aceituna,
y aunque mientas como un bruto
dí &lt;¡ue sus ojos relumbran.

JUAN MARTJNEZ VILLERGAS.

pocos literatos hay menos noticias qu~ de
este poeta sevillano, á pesar de SlJ. celebridad:
Es de admirar que hí.lhiendo siclo uno de los
hombres mas famosos por su saber, nos creyesen sus contemporán~os tan poco inleresados en las parti~ularidades de su vida, '1_Ue nos hayan dejarlo ignorar
cuándo nació , cuál fué su suerte, y cuindo ó dónde m_urió. Fraricisco Pacheco nos dejó el retrato de s1;1 am130
Herrera, y conser vó parte de sus. pocsias , haciéndolas
reimprimir en Sevilla clespue~ de_ la muert~ del ~1utor en
1619. Ya en 1582 se babia publicado en d1ch¡i cmda&lt;l un
tom~ &lt;le sus versos, y en 1580. sus Anotacio~es. á Gcircilaso. Por estos datos podemos venir en conoc1mieoto de
que Herrera debió nacer á principios del siglo 16, su.puesto que vivió hasfo uña edad muy ayanzada, y que ya
E

�,,

-12- -

babia muerto en los primeros años del 17. Por una desgracia que se ignora pereció el manuscrito de·. las poeslas
que tenia prepara~as ~ara _la pre~sa , ~ la . misma suer~e
cupo á otros tra~aJOS ·h1st6r1~os y hterar1os a. que se h~b1a
dedicado en su vida, consagrada toda al estud10 y al rehro.
.

MANUEL JOSÉ QUINTANA.

-Ya ha limpiado el fusil que 1Jscureciera
el carbon de la póivQra quemada,
ó el poi vo de la turbia carretera
con enemigos miembros empedrada.
Ya ha limpiado el fusil , y su semblante
en el blanco pavon ve reflejado,
que del soldado el arma rutilante
es el' úni~o espejo del soldado.
Es el único amigo del valiente
que nunca en.el peligro le abandona,
cual no abandona al lobo el duro diente
.ni la afilada zar_pa á la leona.
Unico compaoero que la mano
del moribundo estrecha en los combates,
do ni encuentran el rostro de un hermano
!ª casi heladas sus pupilas ·mates.
Mi querido fusil ,, clama el guerrero,
tal vez sin que perezca en la batalla,
mis brazos corte el enemigo acero
ó inválido me vuelva la metralla.
¡ Ay! ¿qué será de ti, fusil querido?
¿ por ventura, conmigo arrinconado,
yacerás en el polvo del ·olvido,
tú, que en tantas batallas has tronado?
Y ese blanco cañon veré cual pierde
carcomiéndole el moho el puro brillo?
¿ y esas abrazaderas que de verde
irá pintando el sucio cardenillo?
¡Ah! no, fusil ; de una muger cualquiera
solo por ti pretenderé la mano,
•
de 11na muger que aunque jamas la quiera,
cuide el fusil del pobre veterano. •
A. RiBOT T FONTSERÉ.

EL FUSIL.

Llega el bravo del combate,

y canta y fuma y se afana.
. en estregar su badana
en el cañoo del fusil;
su rostro es bello,, y e I po ho
y el sudor le vuelven fiero ,
y limpia el arma primero
q,ue s11 semblante ge1Jtif.
¿_Qué le importa ser hermos&lt;&gt;
á quien no bu.sea muge res ,á quien bu.ye los placeres
y los ocios de.un s&amp;lon?
Si su rostro polvoriento
es lerrible en la. pelea,
bien agrada á' quien desea ,
porque agrada á la nacioo.
Prefie,e· á pisar alfombras
pisar sangrientos despojos....
¡ cuán: bien: del alm8 sus ojos
tradueen el frenesí 1
La m-0cbila es su almohada,
el campo raso su lecho;
eruces no lle1&lt;a. en el pecho,
pero cicatrices- sí.
Recobra fusil el brillo
que te hurtó eI polvo dei campo,
yo con polvos d'e ladrillo
tan luciente he de ponerte
que ciegue el águila al verte
1 el sol envidie tu lampo,
Afojado e!ttuve un día
en un lugar·do una bella
insinuó que me quería,
Aunque eta de lindos oj0'1,
no te dió, fusil, enojos,
que no te dejé por, ella.
Que yo la dije: - Señora,
-ve que tu pasion es vana;
mi corazon solo adora
de la guerra los blasones,
y si hoy me quieres, te espones
á quedar viuda mañana. Me entregó ayer la hechicera
un billete ·y dos mechones
de su negra cabellera....
i Insensata! esos presentes
sirven solo á los valie'n tes
para tacos de cañones.
No ambiciono la belleza
de muger cual quernbin,
ni distineion, ni riqueza ,
que enemigos vencí ll}uchos,
y no el oro, los cartuchos
arrebaté del hotin.
Qué hambriento estás, mi fusil,
y no has de ayunar un dia;
te daré cartuchos mil
que convertidos en fuego

.

,

-=t3-

sabrás vomitarlos luego
haciendo carnicería.
Ninguno cual tú retu~ba
en la sangrienta batálla;
tu boca llama á la tumba,
tu boca á muerte condena,
y es la primera que truena,
y es la última que calla.

dillos de los infieles y que en compañía d·e Tárek babia~
sido de los primeros que domenzaró~ la- conquista, entró
sin la menor oposicion hasta el territorio de Canrras de
.Bl CABACOL. ·
Onis, penetrando á lo mas áspero y escabroso del pais que
ocupaba D. Pelayo, el cual reconociendo la superioridad
Sin familia, sin amigo; .
solo y holgando en el suelo,
enorme d~. l?s enemigo_s, fortificó _con los pocos soldados
se oculta al menor recelo,
que le as1slrnn un emmente y escarpa~o peiiasco en que
y ansia en tenebroso abrigo
estaba naturalmente formada una cueva de muy difícil sula ignorancia por consuelo.
Su beso ultraja las Do.res :
bida y entrada: y· por consiguiente muy á propósito para
lleva consigo su casa:
sostener una vigorosa defensa. ·
no tiene. patria ni amores ;
y con piés desoladores
Atacada, pues, esta _natural fortaleza por los enemigos
siembra &lt;!l llanto por do pasa.
con la mayor ·obstinacion y denuedo, y -creyendo que su
supe~ioridad _podria ~encer las muchas dificultades que
ofrec1a el atrrncheramiento, y el valor de Los soldados que
la defendían, y las demas que militaba~ á favor de la piedad de D. Pelayo y de los suyos, empezaron los infieles á
d!sparar enorme I}'.I.Ullilwl de flechas y otras ~rmas arrojadizas desde lo mas profundo y estrecho del valle, las cuales, 6 porque no pudiendo entrar por . lo reducido de la
Estiende, lector, la vista
boca de la cueva , eran rechazadas por la misma peiia , 6
sobre cuanto alumbra el sol
porque para confusion de StJS enemigos lo dispuso asl el
Y verás cuán poco dista
'
Todopoderoso á favor de los fieles , hicieron tanto estrago
el estúpido egoista
del inmundo cararol.
en los mahometanos, sobre quienes volvian á caer con
WENCESLA.O AYGUALS DE Izco.
duplicada fuerza , que pereció en aquel mismo sitio un
asombroso número de-ellos, si acaso no están viciadas las
memorias antiguas en las numeraciones , las éuales reCBON.ICA VN.11'.BBSAL. ·
fieren que ascend_i6 al de ciento y veinte mil el número de
los que ·perecieron en este combate; contándose entre ellos
-La ~iudad de, Recht, una de las mas importantes de la Pers·
principalmente el mismo general Alkaman, J D. Oppas, sus fálmcas, donde se trabaja admiralllemente la seda ha 'tl ;a por
de un te~rible incendio que ha causado grandes desgr;cia/1 o eatro
que le acompañaba.
-El difunto duque tle Sussex, tío de la reina Vi t · d · ·
Estos visibles favores del cielo alentaron á aqtiellos p~esto en su testamento, que si el gobierno no comir~Íi:' eJf d.;5celosos cristianos para la empresa, que desde luego abra- m1no d~- un año su biblioteca, se vendiese en púl:,lica-subas~~ ~l t rPrusia está en trato para la adquisicion de esta magnífi
j .rey
zaron, de arrojar de aquellas comarcas á todos los árabes, de
Consta de 43,000 volúmenes, entre las cuales se halla la caco ecc!00 •
que residían en ellas, consiguiéndolo por medio de varios Y rar! r~!}nion de Biblias y obr.a s de literatura bíblica co!:1oªc~Jopwsa-_
por
felices reencuentros, que se siµ-uieron á la muerte de Mu- los bahlt_ómanos , y muchas otras relativas á la historia de 1
nena, d~ t¡ue el d':'qu_e ~ra gran maestre de Inglaterra. ª ranca
nuza, gobernador de Gijon por los mahometanos, que al- maso
-En América han pr111c1p1ado á construir in-lesias or á ·1
canzado en su fuga por los españoles, fué pasado al filo de sacerdotes hacen transportar por los caminos"de h' P ~ 11 es qne los_
1
1~ espada en ~J valle de Olálles, distante tres leguas de la á otro. Estas iglesias se mueven por medio de rodi1 l~:roL e un puhblo
llegado
á u~a localidad toca el ministro la campana á ·c uyei;:o 9~e an
ciudad de Ov1edo, con todas las tropas que le acompaiiaban. den los vecmos, oyen el sermon y se vuelven á su; f'. u .a sen~ acuCon estas victorias tuvo tiempo el ejército de Don que el cura tráslada el templo mas allá ! va á predi~=nas , mientr ~s
'
r e 1 evange1w
Pelayo para ·descansar , eng.rosándose considerablemente al pueblo inmediato.
-La_pesca de co~al hecha el último año en las costas de 1
•
con la forna de ellas, sin dejar de aprovechar el nuevo rey Y posesiones
de _A frica¡ América , ha producido 400 millón 3 [rancia
l~s mas. leves momentos ~o.el estahlecimiento de un go- . -Des~e el ano 1830 hasta hoy han cambiado de du ñ es e rs.
h1erno JUsto para sus .dom1mos, y en otras obras de piedad diez Y seas tronos , que son: el de Francia el de Es 8- e O en E':'fºPª .
les, el de Turquia, el de Holanda, el de Bélgica ef d~ª¡. el ~e N1poy- religion, especialmente en la reparacion de los- templos P9rtugal,
el de S':'ecia, _el de Inglaterra, el de H~nnover r~f1
-d~
_arruinados por el furor y la insolencia de los mahometanos. marca, e_l de Grecia, el de Austria, el.de Sajonia y el de' M e 1118
-El drn 8 de marzo ha 'fallecido en edad avanz d
onaco. · _
Algunos atribuyen á D. Pelayo la co,nquista de la ciudad
nadotte' rey de Suecia' bajo el nombre de Carl!s a el general _Berde Leon, aunque sin pruebas ni fundamentos eficaces· furibundo,
cuyas sienes han ceñido la diadem·a eal XIV. Re~ubhcano
.
,
r por espacio de ma¡
constando ciertamente· haberla hecho Don Alfonso I s~ de treinta años.
-En Edimburgo se han suspendido los traba·os r 1
yerno á quien dej6 casado con liu hija Hermesenda.
air Walter Scott por falta de las tres mil lilraf!s~ °¡- monument9
Murió finalmente este glorioso rest.auradl)r de la mo- d_e
r!as para eleyarlo á la altura de ciento ochenta y dos i~r i1as neccs~narquía de España en la Era DCCLXXV, año de Cristo c!one~ recogidas no a(ca~zan mas que á una elevacio~ d!· e· as suscn. ,lento Y dos
737, con general sentimiento de los próceres, y de )os p1és. Se tr~ta de acudir a nuevos suscritores.
-La prrncesa Constancia Bonaparte, que hoy solo cuenta
valerosos soldados-, que tan afortunadamente habian miprótima á pronunciar los solemnes Votos de religios~8 a~os,
litado bajo sus victoriosas banderas, y que con tantas ven- e osmuy
con~en~os ~e yar.sovia, donde se halla cumpliendo su n ~~ no
-Los d1ar1os 1tahanos anuncian la venta de la "al ., d 0 ~•riado.
tajas habi:m disfrutado la rectitud y suavidad de su gocélebre palacio Barberigo, en Venecia donde 'inue~~ael \~ 1~turas
hie~no. Fué sepultado en la iglesia de ~anta Olaya de Ve- del
1~13110 . Y
donde se ball~n bellísi,mas obras de este a'utor.
. n
lomo, en la comarca de Cangas de Oms, fundacion suya,
-El aventaJado poeta D. Antonio García Gutie · h
·
Habana esc~lente acogida : los directores de todo;rez . a t_e,m_do en la
y de la reina Doñ&lt;! Gaudiosa su muger.

FÁBULA.

..

----JLm~
. . . ----

?

1)911 ltlll&amp;i\1.t9i
(Conclus-ion.)
príncipe cántabro, inme,.;.
diato deudo del rey Don Rodrigo
y como .tal criado en su c6rte,
mientras le dieron lugar l1t suerte
y la esperanza, fué tambien uno
de los que por largo tiempo resistieron á la poderosa incursion
de los africanos; pero viendo
•· . .
¡ que , penetrados · los montes y
sierr-as de Guadarrama estendian ya su dominacion á la tierra baja de lo que hoy es Castilla la Vieja, se refugióª! ~s~I?
de las montañas de Burgos , que eran su natural domicilio,
tratando en ellas, al principio, mas de su defensa y conservacion que de arrojar de España tau fuertes enemigos.
_P ero habiendo descansado algun tiempo de las fatigas
de la guerra, se dejó ver con el esplendor de la mas robusta juvent,!:1d , infundió un nuevo vigor á , los ánimos
desfallecidos de los naturales y de los demas españoles
i:etraidos · en aquellas asp~rezas , en donde , 6 ya fuese
á su solicitud, 6 por espont.íneo movimiento, 6 por la
consideracion de ser D. Pelayo hijo de D. Favila á quien
había dado muerte Witiza y por consiguiente de la estirpe
real de los godos, le aclamaron por su .rey coñ general ·
aplauso y alegría aquellos pocos y mal apercibidos soldados y particulares que entonces representaban el nuerpo
de la nacion,
.
Sorprendidos los sarracenos con la novedad de haber elegido rey los españoles en Asturias y recelosos de
que el valor de D. Pelayo fuese un poderoso obstáculo al
seguro establecimiento de su dominacion, determinaron
cortar por la raiz y en los principios un daño que el d_e scuido y el abandono harian neces-ariamente 6 muy ominoso
6 incurable. Juntarán para esto un poderoso ejército, que
mandado por Alkaman, uno de los mas acreditados cauELAYO,

.

,

3•J.

'

.

:tf

a_lli se _p ubhcan se han apresurado á brindarle un p~:t per-iod~cos 911e
re_d~cciones ; es probable que se haya en.cargado~~e~~asu,dresp~cdt1vlas
e Not1c1oso Lucero.
. .
.· . -r e acc1on
-Entre varios literatos acreditados· de esta córte ha
•
p~rsonas una exposicion di rigida á S. M. con el tb' n suscrito otr~s
cite el permiso del rey de los franceses para trasl~iae:~ ~~ q'!_e 1e solitos mortales de Cienfuegos, Melendez 6 Moratin.
pana os res-

~ice el editor del LABERINTO, con la modestia que está ~n u·
el dia, que el L~BER1Nro es el primer periódico de Es e_n
puede saberlo meJor que s11 editor; pero tambien el de
;.ad1:
su vez, que no hay cosa en este mundo que la io-uale. EL Dóll! . 'fe_
CAS se presenta como tercero en discordia y ase.!'ura
IN~ ulleva la palma en la arena pcriodistica Concede" s· que ébl es qmcn se
he m 't L · c
·
,
in
em
ar~o
, r an1 as A ARCA1ADA. y LA RISA un mér't
o ' á -sus
~~~~~~di~e despues de ÉL quédan esclusivaO:e~1r0;~ 1~ªW~/a ª1~:;

L/:~:¡ ·5:'

. En efecto' estas dos fcst.ivas publicaciones se hacen cada d'
rntcresantes. LA CARCAJADA es una esmerada coleccion de lo •:naj~~

�-15-

-14que han e~crito nuestr.os antiguos poetas, y LA.RISA, sembrada de
graciosísimas caricaturas y prorusion de retratos mogníficomente litografiados, es obra que deb() ocupar un lugar preíerente en los estantes de toda bibliotec_¡¡ escogida. Pcrmítasenos copiar como muestra ún
p_ar de epigramas con sus correspondientes .caricaturas, y se verá si
tiene razonel DóilllNl!LucAs en recomendar tan risueñas publicaciones.

·.~-Y~·-.-.=--- ·--·~-~/.
,•;!)•'

"

propicd~d
que e. n Esp._aiia,
VERS
l
1 y aun debiera llamar:::se=-:-L-:-A~P::-:.,=-:.n:--_-:----.-~:-:----:----------:__----~
"'
dijo i imposible es que esle hombre
, A. si se aliene e a os &lt;laiios que sus vicios ocasionan.
llegue á la próxima luna!
Mala
es la rn:ila seiiores ,· .
.'! el _hombre arrugando el ceño
1
d1Jo: razon no te falta,
ma a Y muy. mala es su estrella·
~orque yo soy muy pequeño
mas los que danzan en ella
'
Yla luna anda muy alta.
_no son malos, son ... peores.
La lengua inglesa intentó

PA.L METAS.
DIÁLOGO

II.

EL DÚMlNE LOCAS Y CARTAPACIO.
Cartapacio. Coó que no hay indulgencia, Dómine mio?
Dóm-ine Lucas. Indulgencia? nada de eso Cartapacio

amigo, no pueuc haberla en favor ·d-e los malvádos.
. Cartapacio. - Malvados l ·sabe Vd. que es dura la calificacion?
·
·
·
Dómine Lucas. Pues les comprende de medio á medio,
amigo mio. l\Ialvados y muy malvados son los que se quedan con papeles públicos 6 los e~lraen de correo!&gt; para
tener el placer de leerlos gratis. Y tan malvados son, que
el crímen que ellos cometen es tan severamente castigado
' en todas _las naciones .civjlizad·a s, que lo que sucede en
, Espaiia con la correspondencia pública no acontece en
! parte alguna.
,
.
Cartapg,cio. Sobre que se me ha asegurado que hay
quien lee cuantas obras le place, sin mas trabajo ni mas
costo que aga'rrar un paquete de los que se tiran en el buzon
ó llevan i1l franqueo, romperle la faja en gracia de Dios,
como merecia el infame que por folonia t,m villana se le
rompiera la crisma, y pare Vd. de contar.
.
Ah ladron ! no hay .com¡iasion.... !
_ Dómine Lw¿as. Y el susérilor que. ha pagado su dinerp
haré contigo 1111 desastre... !
•
-Señor, que no s~y ladron.
quédasc á la I una de Val encía ; y ¡:omo esto no acontece
-Pues dí ¿quién eres?-EI 5astrc.
solo con un suscritor pi un solo día sino que es frecuente
WENéESLAO A\'~UALS DI! lzco.
el robo que se hace á muchos suscritores, originando el
dcscrédi to de las empresas literarias, sube de todo punto
la maldad, dejando probada la justicia con que aplicarseles
debe la calificacion de malvados á los que tamaños atentados cometen. La correspondencia pública es ·sagrada, y
en cualquier pais donde se tolere I su profanadon, no es
posible baya moralidad ni buen gobierno. Semejantes escándalos solo entre cafres pasan desapercibidos.
Cartapac·io. Pues es un gr:mo de anis la indignacion
que Vd. manifiesta! Sobre que me horripila Vd. y me ...
Dómine Lucas. Yo soy muy-amante de mi patria, amigo Carta.pacio , y siento ver ciertas cosas que son capaces
de alterar ·1a bílis ·al convidado de piedra. Ademas, los
abusos de que hablamos nos tocan muy de cerca para que
podam_o s pasarlos en silencio.
Car,tapacio. Como así, Dómine de mi alma?
Dómine Lucas. Como. que apenas nos hemos lanudo
á volar por esos mundos' de Dios, cuando ya llueven de
todas parles reclamaciones y ma_s reclamaciones de números que ·1os suscrilores nQ han recibido, y tiue sin, embargo han sido espedidós por la REDACCiuN con el mas es-·
crupuloso esmero ... con la exacta puntualidad con que
procura la SocIEDAD LITERARIA dar cumplimiento á sus
Riñendo á su esposa Andres
por yo no sé qué pecado ,'
promesas.
¡calla! la dijo enfadado ,
· Cartapacio. · Esas tenemos? Me alegro. de saberlo por
¡ animal·de cuatro piés !
-vida
mia. Ya averiguaré yo quienes son los duendes que
Y ella, frunciendo las cejas,
se introducen por los buzones· de correos, y no les ardijo: no es por injuriarte;
peró bien puedo llamarte
riendo la ganancia por encopetados que aparezcan. Apuanimal de cuatro orejas.
radámente les tengo yo tanto odio y mala voluntad á c,¡ianJUAN MARTINl!Z VILLl!Íi.GAS.
tos no se portan como Dios manda, que ... En buenas manos
· Escriben en LA R1sA, Zorrilla, Fray Gerundio, Breton de los Her- esta el pandero. 'Ya . verá Vd. como pai:a el próximo nú. reros y otras notabilidades literarias.
mero le traigo á Vd. una lista de todos los que mangonean
No estrañamos, pues, que tenga el crecido número de suscritores el agibílibus en cuestion, con sus nombres y apellidos y
que se supo_ne. Lo q~e es de admirar es., que haya una persona de gusto que no est~ suscrita á una obr_a tan importante, cuyJl lectur'a p.isi~ como se ll:iman y ·delitos que han cometido , que dic~n los
pa el mal humor y Jllarga e-µ consecuencia la \'ida.
ciegos.
_
Por esta razon dice nuestro buen CARTAPACIO:
Dómine Litcas. Bueno será s:icar á la pública vergüen4quel que no lleve prisa
za á semejantes follones; pero nada adelantaremos con ni deseos de morirse
~llo , mientras no rastigue el gobierno estos ¡Jbusos ;· así
vu.ele pronto á suscribirsii
como el escándalo, de que apenas· nos regala ~ios cuatro
Jll perióµico L,1. RISA.
lágrimas de nube, ·cuand_o no solo se retrasan los correos,
sino que llegan mojados, rolo¡¡ y llenos de barro la mayor
parte ~e los pliegos qae conduce LA MA!,A· Eslo dcs3creLa VIDA DE CRISTINA que tiene anunciada l;¡ SocrnDAD LIIEIIARIA o.,it.a al gobierno , arruina á las empresas y verjudica altaescrita por los primeros literatos de Madrid bájo la proteccion del go·.,.
bicrno; Sllldi'á con 1¡n !ajo estraordinario. La 1irimera entrega que está mente á los progresos de la civili:r.acion española. En ninya i:n prensa contendrá el retrato de Jsabel II nreciosamentc litogra- gun.a parle se da el nombre de 111ALA á LA MALA. con mas
fiado.
·
, F
• .

..

aprender don Juan de Lara .
Y al qtu• antes se la ensciíara
dos mil duros le ofrreió.
A_s-arró un i1\glés b ~· rr.sa
y d1Jo á Lara el mu,• s,1ca:
ahí tcneis.-Abrió ia hora
Y ens~i,ó la lengua ingles.a.

UNA GUARDIA DE PIIOVECDO,
De centinela avanzada
se hallaba Don Juan Garulla
realista. in illo l&lt;'mpore
ma~ sordo que una lechuga.
V1ó á lo lejos un farol
prel(ara &lt;'I ~usil ••.. ápunt;
_
Y gtita ¿Qml&gt;n vhc?-Espaiía
c:oútestan á la pregnnta.
'
-Qué gente'? ·replica el bravo•

•

,.
•

JUAN .MARTINl!Z YILLERGAS.

C,ostombres !Waelouales.
TO:\IA DE POSESIOX DEJ, AYUNT All~IENTO
DE MEDINA DEL CAlllPO.
R ~'cibiósf' l_a lc1• munitipal •m l\ledina como en totlas portes al snn
del 111111110 nac1ona 1 de mal mal
b'
b'
.
. .i
Y
ó me11,;s caliente de cada :núsi;o: ,en, ,en, segun la 1nsp1rac1011·mas

lar ~t~~~aS!f aficiouado á saber Y nunca queda por · falta de prrguncar' en lim i;nando á todos de doctriná política: per? nada 1iude saduda los vfrso~ºdcq~ón1;:rrºtes de esta tierra teniendo presente sin
,
M;rnda a~or en su ·ratiga
, .
.
, d
que se sienta y no se di"a
ma Id ,to s1 an una es r 1· f
" '
poco estoy por el otro pp~~!~ 3;Íl;r~:~~ec;!t&gt;1~~r~cittis ~unquc yo tamPero á m1 mas me contenta
·
¡¡
· que se diga y no se sienta
irme que firme porra y mas po
d I
J
•
ptPguntando á c~da cual ¿qué le r;:r•e aáe V~; a1e Y err~ que erre fuí
no oculta, esto va á dar una ,·u 1
ce .. ...... -Aqm hay una ma1·é me CQnvenci de la realidad Jet!' me d9o !mo, y_por lo· que le obsermarcha de las cosas aunque yo n O
u trono;tico.
Srn duda ll' petaba la
O pue O asegurar
curso se redujo á una retahil d
porque su dis$ervo en la memoria decía
~ r!íranc~ qae afortunadamente con8
nlc Jarde que nunca' y mas \~I~ u~n~r, mas va~e algo . qu11 nada, mas
jo .el otro, rey que nos mande ni oma que os te daré; y como diha de faltar . va se vé ha al
papa que nos descomulgue no nos
1
f:~!s~árdate· y te gua;dar~ po~~~~\~e::a~!°~~-~ii!~ºl~si.':g~~;. Y:0

ª,.

d\;

·

Viendo que lle este no sacab
d · -l l ,
. • .
·
me dejó tan á oscuras como el ª .na 8 en mpio me d1tlJi l, otro que
•
primero, se cncoaió de h.0 b - 1 •
~uat ror1cntos esparabancs v concln 'Ó d' . d
r , ., m ro~' uzo
JOr palabra que la que está" or d. ~ icien o: «I or ultimo no haymryerra y al buen callar llamfn Sa~~'¡!'¿ q;~nel que ~ucbo, habla mucho
el qu~ quiera peces que se remllngue,i/- Per:!~ a~•, !!rncrto. el perro,
prom1so con algun partido ?-Le teni
, _ ·• e d1)e yo, tiene comnético como que solo me aéom _ 8 •. si s·enor, Y era de lo mas frey como dir.c el rcíran dim~ co~ana~a con Fulano, l\lcngano y Zutano,
el que entre lobos anda á aulla qmen a~das Y rn diré quien ereg, que
como una loma por que di¡Jo pa~as~11ts~?3 j pero hoy soy un pancis ta
pnsa lo pasa y ya sabe Vd .
· J o Juan no leas , el qne lo_
que de los e;carmentados ~a~~~~1 gat~ cs¡aldado del agua fria huye y .
espcriencia y la csperiencia es m:d avta1 os_. Tc_ngo muchos aiíos de
diJo: de ruera vendrá q,. d
re e a c1cnc1a; no íué bobo el que
que donde las dan las to~;n ~tasa nos e~hayá; Y aunque sé ír111y bien
ras , por aquello de·: con el ~e ~o
m!•. r,_ate en _la vírge!' y no corAbandoné la em r
d
Y Y ~~nqu1S1c1on, chiton t!
la toma de posesion pd:.f~u!v:s~udnnad~r 'Y e·s peré c.,n ansia el dia de
amigos y particularmente el reg'~un~am1ento en el cual tengo algunos
cuya razon presumi como asi f;é or ercero en ~uy~ compañía vivo, por
ceremonia.
qu_e me c?nvidanan á presenciar la

tª~ª

Y dejan al veterano
con dcplorahles resultas.
WEXCESJ.AO

·.

Babia yo oído contar muchas á •
liguas de este ayuntamiento
'eccs mis padres las etiquetas an- ·
los ranéios tiempos·de la san~uc era uno d~ los de mas campanillas en
temporánea del rey que rabió"~a aw\ • en tiempo de Maricastaiía conDesaparecieron los Laras 10·s no rcS t a nada de aquellas memorias.
Se puede décir que de la Joblcz~u;r~~s , los Ccr~as Ylos Altamiranos.
los Ladrones de Gue"ara los H t n8 digu~ no quedan mas residuos que
rones de Giron y Gironelia•
ur os e Mendoza y los Fulanos Gigos viejos sin ,mas lujo qu~ ~ri;;iue c_s una _con_ipasion verá los hidal- ·
hombres memorables con\'Crtid on DI mas capital que la nnidad, de
ro es úna splicitud, la levit~ u·º s ~n Jiombr_es memoriales. El sombreuna relacion de méritos, camis:ª rn ormacion _de pobre y el pantalón.
go presente» guantes de «por tod ~e enc¡bezam1ehto, corbatín de ,,haHoy todo ha cambiado. la ~: o cua "y bot~s de «A. v. S. suplica.»
tigio que ha conquistado de ~ ngrd azul perdió su inmerecido presno hay mas aristocracia ue 11 mo O espan~oso la ~angre dorada. Ya
1 dtl O(Oá La aristocracia de la sangre se
hundió por su peso. la d~l tai8
del siglo y )a de la ;irtild se ~~t~
escar~ecida por la ilustracion
El ayuntamiento de l\Jed·
u~ tale.,azo.
racion de privilegios car ad~na en IIJS tiempos pasados era una corponos finchados dese d' g c1' cuyos r~cuerdos a~m envanecen. á ol"u. á
en 1entcs e esta ,·11Ia en qmenes n Ita á
"11
. J&amp;m s Ios p~incipios democrátiros del si"lo XIX N; 1
r ~ m~ ª
papa beneficio, dicen con énfasis todavía:' y
• él e rr) o6.c10 DI el
que no recuerdo Ten 18
· y t'icne t t .'
que s yo cuantas cosas
h
- ·
ra amiento de V s
b h
. ace pocos anos \os concejales calzon
: • Y usa an !Sta
! sombrero. de tres picos, que no , hab.ia e~t~?• media negra, c~padin y
, prestar en las yacaciones el liombrer0 d ut iant~ que no t.unera que
e res picos á algun alcalde ó

1

Al'c.U.US DE

I:r.co.

a!l

°.

EPIGRAMt\S.
Pulsando un doctor d&lt;' nombre
á un homl&gt;rc en Torrelaguna,

�-16regidor. Tiene dosel en la sala de sesi~nes, y no se podía anfes entrar
en ella con haston, ni aun el correjidor de la villa aunque estuviera
cojo. Ademas los concejales son caballeros cubiertos que nunca se
quitan el sombrero ni aun en las procesiones como no sea en la del
Corpus. Con todos estos datos ya ven Vds. si tendría yo gana de ver-un
acío tan interesante como lo_es nada menos que la toma de posesion de
un ayuntamiento de tan alto chapín; pero nada encontré,quecompararse
pudiera á las pueriles rarezas dC' los antiguos. Los años no pasan en
valde, y las creencias que suceden á otras por el influjo de la, razon y
de la sensatez, tautQ como se adhieren á los novatores, se inoculan insensiblemente en el corazon de los mas aferrados á 'las preocupaciones
viejas y'de los mas sistemáticos reaccionarios.
. .
Aqui nada de traje diplomático ni de otras formalidades que las
necesarias para un acto Je bastante gravedad. Eil-Sr. Alcalde primero
y algun otro fueron luciendo el cuerpecito, pero los demas como c~1,tellanos rancios, embozados en la capa negra q~ es la de los d1as
grandes, como Pascuas, Corpus Christi, San Juan y San Pedro, únicos
dias que en los pueblos repican las campanas y encienden el velon;
aunque esto no puede decirse de Medina, donde todavía se vislumbra
el señorío de la córte antigua -de Castilla.
Despues que el alcalde y' el t.eniente alcalde, regidores y procurador del comun ,' total de la nueva municipalidad, habían prestado el
juramento de costumbre, de guardar lo qu1,1 no quieran perder y suministrar justicia segun la conciencia de cada _uno, entramos en el salon
los convidados, entre los cuales figuraban los seiíore~ Juez de primcr_a
instancia y D. Manuel Fcrnandez Montea legre, diputado provincial del
partido, con mas otras notabilidades ilel p~eblo, como abogados, co-.
merciantcs etc. etc. Ibá yo busca!ldo un sll10 donde no me ensartarán
el promontorio de refranes que estaba acostumbrado á •oir; pero me
engañé, porque no bien pregunté al que estaba á mi lado que era el
ei ruja no médico, (a) el latif10, hombre de genio que para no dcj¡¡rle
meter baza, es preciso no escupir, cuando llovió sobre mí un agu~cero
de refranes que creí que apuraba todos los de la rica lengua castellana.
Ahora , me dijo, vamos á tomar un bocadillo y un trago que nos servirán los ,·oncejales: ó somos ó no somos, hoy por tí y mañana pbr mí,
y á cada uno le llega su San Martin.-Yo por cortarle el revcsi110 dije,
que no parecctia bien comer delante de la auto~idad, y el !Dédico me
eontestó: tambicn la. autoridad come; y ya ve Vd. si el-abad ¡uega á los
naipes ¿qué harán los frailes? y si en tu casa cuecen .habas en la mía á
calderadas. Nadie puede decir, de esta agua no beberé; con que, á quien
Dios se la diere, San Pedro se la bendiga, y· sobre todo á borrico presentado.no hay que m1rar1" al diente; y esto diciendo, tomó un bollo y
un trago y yo otro tragó y otro bollo por imitarl~, diciendo al acabar:
señor médico latino, con pan y vino se anda el camino. Jba el com,pañero á cnsarlarlÍ)e otr¡¡ resma de refranes, cuando varias voces sediciosas en primer grado repitieron en el salon el grito alarmante de
¡que brinde VillergasJ yo mc-escondia lo posible porque no me , ie.ran;
pero el compañero de la derecha, D. 11 ernando Al tés, que es hombre
de bulla y de muy poca aprehension, empezó á darme codazos diciendo: que ¿todo ha de ser t'ortitas y pan pintado? No se cojen truchas á
bragas enjutas; tambicn yo brindaré, y cuando la barba de tu vecíno
veas pelar, echl!, 11) tqya á remojar, con que al a,·ío padre cura, que el
que no se avel)tura no pasa ll!, ma~ , . y e~lo diciendo ech_ó un brindis,
que siento oo re~ordar por la or1g111ahdad del pensamiento y de la
vcrsificacion.
.
Ei senor juez de primera instancia, sugclo á quien no 1J.e tenido el
honor de tr~tar; pero que me parece digno del aprecio de toóos por su
talent!}, como por su cá:ácter franco y senci!lo, prou~n~ió un discurso
ofreciendo su cQoper(lclOn á la nuev¡¡. autondad m11111c1pal, ! despucs
de los bril)dis de ordenania, concluyó con unos ver5os á mi humilde
persg_na, exbortál)dome á que acreditara ser redactor de la Risa.-Yó me
veia entre l¡¡ esp(lda y la pared; porque me animaba el deseo ~e complacerá todos, y mi m_usa es _mas ~ebelde qu_P los,~1arruq~•es,_pa~a
esto de improvisar. A la 10stanc1a del J9ez de pnmera-1nstanc1a, s1g111ó
un brindis del señor alcalde primero, pidiendo al ciclo que el ayuntamiento de 18H tenga la dicha de cumplir co1ilo Dios manda y no tenga
la desdich ~ de verse dc;p1,es apremiado por los comisionados de Valladolid, y acab❖ tambicn cscitámlome á brindar en verso, y yo viéndome
tan acosado por la justicia, y justicia de _enero a1Jnquc es¡abamos en
marzo, tomando qn bollo y un vasito de vino dije:
Puesto que soy in vitado
por la moderna justicil)
fuera torpe~I). ó. malicia,_
·no obedecer al contado.
Brindo, pues, porque animado
del mas noble sentimiento,
dé al pueblo paz y contento
y 4 los fundos 'b1Jen destino,
como nos dá bollo y vino,
el entrante ayuntamiento.
·
, Contestó dándome las gracias á nombre del ayuntamiento el señor
alcalde primero que tambien tiene aficion á la po.esía y muy r~g11_IJ1.res
disposiciones. Dijo una décima que no recuerdo y á esta s1gu1ero¡i
muchos brirrdis en verso; entre los cuales merece figurar por su naturalidad en el decir y por la facilidad de rima el de µno de los regidor
res llamado D. Vicente Gonialez. Dijo así:
·
. .Mis poesías son gergas
'
y no sé decir de prisa;
y no quiero que en la RISA
me saque á danzar Villergas.
y yo dije para mí : no danzarás en la Rt!\A pero danzarás en ~l DóMINE,
Todos se dirijian á mi persona pidiendo versos y_ yo empenado en no
decir esta boca es mía, no por falta de V?luntad s1110 porque, franc~mente, nada me ocurre que decir en semcJantes casos que no sea ~u.t111ario á no in~a.dir el t~rreno de la política, en el cu~l. no me pe_rm1tian
entrar ni el s1t10 donde estábamos ni el estado de s1lw que fch;zmente
nos rige. Volvió el señor juez á la carga con aquella finurá y galal)tce-

ría quo le caracteriza, y á las instancias de este señor no pude menos
de responder con mi rústica franqut•za:
•
•
A brindar segunda vez
el juez y el pueblo me obligan :
brindaré ya que me ostigan
salga rana ó salga pez.
·Perdone el pueblo y el juéz ..
si ·en ocasion tan sagrada
mi· Musa queda estancada•
pues harl,o de discurrir
tan solo alcanzo á decir
que no alcanzo á decir nada.
Aquí terminó el espectáculo y cada uno tomó lás de Villadiego, los_
de justicia á recibir cnorabuenas, y yo a comer, en Jo cual me imitó el
susodicho médico latino, que iba murmurando hácia su casa: cada
mochuelo á su olivo, primero es la obligacio.n que la devocion, al que
se mucre le entierran; y despues del burro muert.o la cebada al rabo,
que como dijo el otro: asegura llevan preso; mas vale pájaro en mano
que veinte volando y lo primero es lo primero y Jo segundo es Jo segundo y aquí paz y dcspues gloria.
JUAN l\lARTINRZ Vll,LERGAS.

I

Nú111. 3.

9

-17-

1.º

SALE

TOROS.

Las noticias 11ue avanzadamente dimos á nuestros lectores de lo
mal servido que iba á ser en esta temporada el público aficionado á
toros, que es el público mas numeroso y español de todos los públi.:
cos, han salido desgraéiadamentc tan exactas, que tuvimos que contentarnos, en la primera corrida, con Labl y su hermano de primeros
espadas. Afortunadamente hubo un vicho que mas amante que los empresario5 dél respeto que se debe al i_nteligente público de Madrid,
quitó del.medio al segundo, rompténdole una costilla, y puso á la mezquina empresa en la ¡irecision de tener que ajustar al antiguo y es'perimentado torero Jimenez ( el JJlorenillo'). El público ha aanado mucho con e~ta ocurrenci~, pero aun se echa d1) ,,cr el vacio de .Montes ó á
lo inenos de Cúchares ú otro que 'tenga á raya á toda la cuadrilla. Los
picadores son buenos. Alvarez y Charpa principalmcnle rara vez dejan
de' cumplir su obligacion, y el último une á la cuali_dad de valiente la
de buen caballista. El ganado 'lía sido llojo hasta ahora. Algnn vicho
que otro se ha portado con honor: los demas parecían mas bien cabras
monteses: pacílicos como maridos, ignorantes como cllos-tlel poder de
su frente. No conoluircníos este articulo sin hablar del vestiglo verde
que se nos ha descolgado de Se,·illa. Es ente de una feali:lad prohibi..:
da. La tez de su cara es de taf~t.an Yerde_ Jo mismo qu_e su _chatJneta;
pero campean en ella unas facci ones hornbles que pueden originar el
mal parto á cuantas mugercs en cinta haya en la plaza. Aquello no es
hombré, aquellc, es una aceituna seYillana con patas y narices, un fagarto vestido de chulo. Su habilidad corresponde á su belleza, y cuando le toca el turno de poner banderillas al bruto, c1¡¡rndo se baila frente á frente COI) el bruto, como 111111ca se Je acerca, desmiente el refran
de « Flios los cría y elios se juntan.» Los demas bander-illeros són buenos. Hay entre ellos Capita y el inteligentísimo Jordan. Con todo, la
cuadrilla de a pié es escasa y esto y el ll&lt;&gt;. haber mas que dos picado~
res en plaza contribuye á que esté mal servidij. ·

Juicio crítico de las (unciones nuet&gt;as repreae~tadas en esta Corte.

El 28 de marzo, en el teatro de la Cauz se estrenó á beneficio de '
·n on Carlos Latorrc, el drama original en verso del Sr. z o·rrilla, Don Juan Tenorio. Esta 'composiciou coloca á su
autor al nivel de los grandes ingenios que han descólladÓ
en las naciones mas avanzadas en literatura. Lope de Vega,
Tirso de Molina, Zamora , Corneille, Moliere, Balzac, Dumas , Byron, todos estos ingenios col-osa les han pintauo con
brillantes coloridos aqnel D. Juan de conducta tan disoluta
como caballeresca; pero el mayor mérito del Sr. Zorrilla es
halíer rivalizado dignamente con sus predecesores -sin copiarles, av~ntajá11doles en muchas escenas, dando una nue~
va fi~unom1a _al cuadro en !íeneral, y un exact~ y bien· entendido m,at1z al protagonista, que desempenó el Señor
L~torre, con nota?le maestría. Esta composicion está, adm~rablemente versificada. El autor fué aclamado por el pú...
bltco, y al presentarse en la escena recibió prolongados
aplausos.
Ninguna novedad nos han dado los teatros del Pn1NC~PE, la Cnu_z y el Crnco; p_ero de _la inteligencia y Jabori\/s,dad del senor Lombía director de los dos 'primeros, l!,SÍ
como del mérito y aplicacion del señor Valero que está al
fr~nte de la compañía de Yers? del últimó, espera el púbhco buenos resultados. Tamb1en se anuncian en estos tea,.
tros grandes méjoras en fas compañías d·e canto y. b.aile,
Dia 13 de abril, en VARIEDADES se estrenó el drama en cinco actos
traducido del frances, titulado ELISA' ó EL PRECIPICIO D~
BESSACT. La protagonista lo hizo muy bien y recogió áb,in.:
dantes aplausos. El público aclamó á la traductora , y por
'_ uno de los a_ctorps que se prcs1:,nt? en 1~ escena, se supó
que era el pnmer ensayo de la senonta Dona Joaquina Ver! •

lladrld. -Sociedad Llterarl~. '-18.f .f,.
Imprenta de D. W.cem:esl,(fo Jy911als d,~ 17 cp cq,tl/! !Je S. Roque núm. 4,

UNA

OE Jlll'iIO

rm 18-H.

·nrnz

¡¡
VEZ

REALES
¡:¡,

AL MES,

AL AÑO.

\ r,I
1

11

.,

enciclopedia pintoresca universal.

Habiéndose agotado la tereera edlclon del
prhner nú■nero para atenderá los nuevos suscrltores, está otra vez en 1•rcnsa y se renaltlrá
dentro de breves dlas á los señores suscrltores
. que aun no lo ·~ayan recibido y á los que nueva!
mente se s11serlban. Ponemos esta nota para
evitar recla■uaelones.

la ya viciosísima ciudad. F.fcclo fué de los ahusos del poder, cedido, con poca gloria de la política romima, á afiominahles múuslruos. El depravado gusto del sanguinario
y difidente Tiberio , sos~enido con la despótica autoridad
de. tirano, tan inepto como cruel por el largo espacio de
vemte y cuatro años, fomentando fas art~s en sola la parte
que las pe.r verti:i, estravió los estudios de Roma de la recta senda que despues de Varron, Atico y Ciceron, hahia
abierto el_lino discernimiento de Augusto. El lujo tamhien,
que ocasionó la mal usada posesion de .todas las riquezas
del orbe, y las riendas ·de la monarquía universal puestas
en manos de hombres perdidísimos, autorirnron soberbiaIll.
mente el gusto de los espectáculos; no d!:l. ;.i9uello~ nobles
y decentes con que instruia á su vulgo la sabia Grecia, sino
L memorable siglo de Au- de los que con insensata profusion y bár)'iara ú obscena
gusto, tan célebre para lt.a- industria vici,1ban al pueblo en vez de corregirle. Apodclia por sus tiranías como por ráhanse así mimos, histriones y g ladiadores de la volunsus doctos, se cmpl'iió en ar- lad de príncipes torpes y sangrientos; y babilµ_a do el puerebatará Grecia la gloria de blo á la estimacion de lo que era grato al impío árbitro de
~-j; sus escritores, é imitimdolos
su felicidad, con evid&lt;;nlc abandono de los esludios.gr,,vc·s
logró compctirla digname11te y profundos, le eran solo aceplos los que m:is Ji\',1menlc
en algunos ramos de la poe- le deleit,1ban. Nadie larnpoco podi,1 ser sábio, sino el emsía y de la hisloria. Ciceron, ·per¡idor. Li espada tiri111ica estaba ~iempre anian-aodo sodescoso de introducir l)D su. bre la cerviz del tri ~le literato, que cometi,; el temerario
patria el gusto á la filosofía, habia hermoseado poco antes crímcm de ser m;is báhil que un déspota indigno de ser
con las gafas de su admirable estilo muchos trozos filosó- hombre. La filosofí.i ¿ q}lé precio habia dé lograr en un
ficos qu~ copió de las seclas· de Grecia; pero la declar:ida p,ilacio, donde solo se t_rn;,ban adullcrios, cslupros, parpropens1on de .los tiranos de Roma háci¡i los estudios ame- ricidios, tormentos, rapiiias; y en u11a ~iudad do11d1i, henos_, vio_lentó, como la libertad civil con la fuerza, la apli- cha ,1duladora la servidumLrc, aplaudía li:! maldnd por no
c_a?1on literaria con el favor; quedando por rsta caus,, inu-- csperimenlar los crueles efectos de ell;¡? Jj;n solédad oshhzados los conatos del diono sect¡irio de PI a ton · y poco
cur~ dictaban sus ~logmas .ilgunos varonei; ín1egros , que
/!'
.da en la capital del" mundo la ciencia de perfcccio'
iavorec1
debiendo Rom.1 mirar eón rubor, trntriba con desprecio. Ni
• nar al hombre. La ruina de la república llevó t.arnbien tras . obtenia mejor forluna la enseñanza de aquella arte vence,s! la de la elocu~ncia. No eran ya necesarios los Horlen- dora, que en mejor edad daba grneralcs y ·leyes á la mcsws. Crasos y Cicerones en un «obicrno donde la tiranía lrópoli de la tierra. Las escuelas retóricas, convertidas con
babia t?mado las veces de la pcr~uasfon. Precipila&lt;lamentc propiedad en jurgos litera rios, eran ceremonioso asilo
se la ~tó caer del ,illo gr~do ~e magcsl:1cl y ncn;io á que dond e una frívola juveulud acudía ti;multuariamcnte, ú~cla hab1~ }evant:Hlo la _cons11tnc10n libre de la república, á
g?ii. l;i co~tu!11bre ?e. aprender algo para aspirar i'. l11s &lt;liglas delicias casi afcmmadas con que enervada la ,.,rave&lt;lad 111dades.) acrn el d1vmo estro abogado en el espín tu de los
!atina, representaba hasta rn la lilcr.alura las Lo11)ezas de sucesores del l\fontuauo, forzados á escuchar en silencio

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                <text>El Domine Lucas, 1844, No  2, Mayo </text>
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                <text>Ayguals de Izco, Wenceslao, 1801-1873</text>
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                <text>Periódico de publicidad universal de literatura, ciencias, artes y comercio editado por Wenceslao Ayguals de Izco y Juan Martínez Villergas. Incluía información sobre historia, literatura, teatro, moda, toros y chismes.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>\

~·-

d ' ... t'r ;; ..~ de,--:-N_u_e_ ____
VO León
ioteca , Universitaria

Altons:no. Dibl'

MICROFILMADO'..#
-rr:.-3- Bt

BIBUOTEC
,, ALFOA UNIVERSITARIA
NSO REYES"

•

FONDO RICARDO COVARRUBIAS

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1.º

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lliblioreca univerai,a,.¡J
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UNA VEZ

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A religion es la principal ciencia del hombre; ella es la que le
distingue , sin equiYocacion , de los iroi '
,..._ ::
racionales: en Espa~~~::-:"'-"" ña se han reducido :i mélodo, y han sido
.' hechas verdaderas ciencias la natural y
· la r9yel.id¡¡. La mora I , unida á la reli' gion , ~lien~ al ,homhre en la perfecta
cot'lstituc1on de' su naluraleza: ni Roma, ni
m\,Sma poseen un Sénec.1 , el padre,
-e
ndc orador de la virtud. ,La union pohtlc, adoplada Pª"ª moderar el desórden de
la natura\, aplicó el mayor precio entre las
ci&lt;ft1dÁ¡,, 4espues del culto, á la lcgislacion, por
ser va el 'mas firme fundamento de la felicidad
hum~ma : el derecho de Roma, hecho comun en
toda Europa, aun despues de la destruccion de su imi+1é ~~fil dJ:. QQ...Jt¡paiiol , y con lod? eso Espana sola, srn mendigar leyes que se establecierou para
distintos tiempos , hombres y costumbres , posee en su
seno los mejores códigos legislativos que conoce hoy
la tierra , renovados sucesiva y prudentemente en las
alteraciones de su monarquía. El arte militar es el escudo
de la legislacion, el defensivo de las sociedades civiles,
ya protegiendo los intereses de cada. una, ya vengando las
infracciones de la fe pública : España cuando unió en sí
el imperio de casi dos parles del mundo_ J111ojuzg:indolas,
enseiió á ambas el arle de vencer. La náuftca enlaia la comunicacion de lodo el género hqmano ,interrumpida con
inmensos y soberbios mares que la dificultan: por ella se
hacen comunes los dones de la naturaleza • con sabia ceo-

p.

-~-

BEl:,EOIC.1'0

\.

no~ía distribuidos segun las cali~~des de las regiones; el
Europeo goza de las estimadas producciones de Oriente;
el Oriental de lo que produce la industriosa pericia del
Europeo. Si no suministró Espaiia el casual hallazgo de
la brújula, sus pilotos fueron por lo menos lqs primeros, •
que empleimdola premeditadamente en mas que atrevida$
empresas, tentaron entregarse á la vasta capacidad de mares nunca hollados, y dieron á la a~ombrada tierra el
inaudito ejemplo de -girar por toda la circunferencia del
globo : y ¿ de qué nacion ha copiado Europa su legislacion
marítima, sino de la que por la inmensidad de sus posesiones ultramarinas, hubo de formar un código especial para
el mar , cuando ni aun para la tierra poseía uno peculiar
ninguna de l~s demas naciones? El deseo d.e la propia conservacion es la primitiva ley de la naturaleza , sugirió -al
hombre lodos los medios de asegurar la tranquilidad de la
vid:,, y enlre ellos el preciosísimo de mantener los órga-:nos de ella en su natural orden: España ha sido despues
de Grecia la que ha defendido á la humanidad de las invasiones de nuevas dolencias; la que ha mantenido ilesQ
el dominio de la observacion; la que ha comunicado á
Europa el arte de investigar por las operaciones del fue
go las virtudes medicinales; la que en sus conquistas de
Oriente y Occidente abrió un nue,·o mundo , no menos
rico para los progresos de la medicir~, que para la negociacion del comerdo .
. Sin un profundo conocimiento, sin una Fccla aplicaciou de las artes sub;,lternas, que facilitan el uso de las
primili vas , ¿ cómo hubieran recibido tanta luz en España
la religion y la moral; la legislacion y la política; la·m~:licia y la náutica ; la farmacia y la medicina? No se trata
aqt;a.í de aparatos, en que embebido t&gt;l juicio se deje plácidamente arrastrar de olijetos , que tal -vez le estragan.
Sin grandes auxilios pueden inventarse opiniones célebres , qge despu-¡s, de haber dado pasto por medio siglo
la ociosa ~uriosi&lt;hf de la filosofía, conserven solo la me:.
moria de que de nada sirvieron al mendigo mortal. Mas
cs_menesler la lógica para di sol ver los sofismas, que para
forjarlos: la formaciori de un sistema es obra de las ,·eloces combinaciones de un ingenio apto para ordenar

*

�o

-2-

-3-

;-r--

novelas; pero el convencimiento ele la verdad es efecto
de muchas arles, que hacen servir á distintos objetos la
- ~bservacion , la experiencia , el raciocinio y la 'combir- ~-1!..v!:.~ :
.
p
h
.
~
!f\!On misma. ropóng:10nos en ora buena Francia, Itaij1\~lnglaterra sus profundos geómetras , sus eminentes
Í 1• ~f.-;:./ !4sJH omos, sus consumados físicos: sin envidiárse~J'll?,(Jnimos con. gust&lt;) nuestras alábanzas á las q\Je.• se m~':(-:\ \,~_~,. ~ en tan grandes hombres. Pero afirmaremos siempre sm
~ ~ ~ _ .téuí'or , que á ~e.w ton y D.es'carles les l~ubiera si~? infiui~ ?a"'mente mas fac1I hallar sus mundos srn el aux1ho de las
• •. , . ~l ., • ,t,n:;it~ll\áticas, que sin ellas á Maga llanes el famoso eslren · &gt; ·1 ? cho, •én~ue consagró su nomb1·e á la inmortalidad. ¿ Cóul:í.~•!i.n' 1 l\~•w~",ñ'lcnturára :í engolfarse eu inmensos mares jamits
visitados de la temeridad humana, ,¡uien no fiase de su
ciencia astronómica , física , cosmográfica , por lo menos
aquella probable seguridad, que ha establi·cido el atrevimiento docto en lo instable del mas bra,,o de los elemen1.es? Ni las reformas ó aumentos de las ciencias se ejecuActodegracias por los beneficios recibidos·durante el dia (1).,
tan tampoco con 'la conveniente solidez sin la posesion de
aquel círculo amplisimo, en que eslabonadas todas, enlína, dos y tres veces ,
y ciento y mil, Dios mio,
~ , \ s~iía_n. e~ la conexion las sendas que ha seguido el entengracias le rindo en forv9rosas preces_;
,ru·~~'pal':\ hallarlas, y por sus fines los modos con que
porque eres santo y pio,
han de ltaf.arl\is, ó la necesidad ó la conveniencia: No rey una, dos y tres veces ,
y ciento y mil, mi gratitud mereces.
~.., ' ')
orma la legislacion quien no penetra íntimamente la poTú la luz bienhechora
• ' " • 1tica interna y externa; quien no percibe las escondidas
del dia i oh Dios! me diste,
relaciones de los intereses públicos con los privados, de
y ardiente y pio le adoré á la aurora:
dulce y hermosa y triste
los nacionales con los extranjeros. No restaur,ftla ciencia
me das la noche ahora,
de la religion ,,quien no.,.e:xamina al hombre, ,y •ftcduce el
y otra 1·ez pío ~I corazo·n te adora.
iin de sus olm.c~i quien ,para convencer la verdad de orú. .. .. . .. .. . .
¡ Oh bondad soberana
culos iucomprhnsibles á la embotada y llaca _inteligencia
sin limite hi modo,
humana , uo vuelve la vista al mismo .o rí gen d·~1 ni ,·crso,
que. gracias,s,¡lo y bctteficios mana 1
y aclarando tiempos, desentrañando Jenguas, verificil!lliQ
lóel.e el mundo todo,
lóente rn voz ufana
h echos, calificando tradiciones, y en suma, valiéndos1r'81
día y noche , Seiior, tarde y maiíana.
cua~1l0 comprende en sí el círculo de la sabiduría p:rra
declarar los designios de Dios, no los hace de1 ostrables
l\liGUF.L AGUSTI~ PnísCIPE.
con la necesidad, con la autoridad y con el raciocinio.
¡_ Care.~eria del conocimiento de toda la enciclopedia ó
eiencia universal, el graride , el inmortal Vives; aquel
expugnador inilex.ible de los abusos; sagacísimo escudriiiador de cuanto supérlluo, vano, desordenado, pernicioso han metido en las ciencias el descuido 6 la., sofistería;
promovedor infatigable de la utilidad; verdadero y primer padre de la restauracion ; á- cuyos d&lt;,sengaiíos , no
aprendidos en la entonces bárbara .Paris (i lcnebrosa Bolonia, sino sacados del inesl.im:,ble fondo de su prudencia,
'
es deudor el entendimienlo de cuantos progresos sólidos
ha hecho despues de sus dias Qll el _sstµdio de la verdad·?
¡¡\ .fl,
' '-.),
La expresioa de buen gusto nació en Esp:uia, f de ella se
&lt;J
•-¡·
propagó á los países mismos , que_teniéudola siempre en
la boca é ignorando de dónde se les comunicó, tratan de
\
li.írhara á la nacion c¡ue promulgó con su enérgico laco'
Hisrno aquella lc_y fundamental del método de tratar las
ciencias. Pues calumnienos cuanto quiera la precipilad,1
ligereza de sus escritores: algo mas que ellos sabe, sin
duda la r egion en que aquellas se aumentan y reforman;
11lgo discierne en las ciencias larnacion que para expresar
la propiedad, órden y exactitud, hace general una frase
desconocida hasta de la fecunda Grecia . La culpable ignorancia de Espaiía ha estado solo en no haber sabido jamás
hacer hinchada y jactanciosa ostenlacion de los muchos é
illnegablcs beneficios con que ha obligado á todo e l linaje
~ l\'DALUCIA Í ! gftiMÑ!labt ~ ú l I me ,F!pll l
de los homhres. Desgraciada virtud es para el espaiíol la
~-~ ~ermoso país que no tenga grabados ·en
moderacion. Despierta en fin, ostigado de infames acusasu menle algunos recuerdos de sus inciones. y obligado á rechazarlas con las armas de la vernumerables encantos? El sol derrama
dad, le hacen tambien delito de la defensa. ·Es sabio, y le
. allí con mas profusion el rito tesoro
culpan de bárbaro: se defiende y le insultan : presen.,..
;:,¡ de sus viYos dc·stcllos, fecundizamlo
ta pruehas iuef'r:,gables , y sin escucharlas se obstina el sus rnlvas frondosas, y sus dilatadas y florecientes campiodio en sustentar su error; y todo cstó en el siglo de la
(1) Esta linda poesía está tomada del Devocionario poético y pinfilosofía ! ! !

rf~
t~·,
\-.1~fr1 ¡~:.~

\ J

ij

.. . .

tor~sco que D. ll1iguel Ag11stin Príncipe y D. Ram1,n de Satorres tan
sab_iamrntc redactan. l'ublícase en el establecimiento artlstico y literario de D. Juan llfanini, con extraordinario lujo. El precio de suscricion es dos reales ~ntrega en M1drid y tres en las pro,íncias. Recomendamos encarecidamente esta preciosa publicacion que terminará
en esta semana santa.

r

ii:is que bordadas de rosa y de azahar ven con orgullo cual
retlcj,m sus pintados colores en las m;insas ondas de las
claras fuentes. Los ríos al estendcr sus caprichosas linfas
se juntan y entrelazan encadenando aquel fértil. suelo que
se presenta á la vista como un magnílico ramillete prcn, elido y sujeto con cintas de límpida plat~. A~lí el azul ~el
ciclo es mas puro, mas clara la luz que 1lumma el perfumado ambiente, y todo en fin halaga los sentidos 11ue se
adormeeen á la mágica hermosura de aire, sol, ciclo y
tierra.
·
Así como ·aquel pais conserva los primitivos inaltcraLles dones que le dió naturaleza, cobija t¡unbicn en su
seno, y guarda con misterioso culto, algunos usos y costumbres de sus mas ricos dominadores, de aquellos árabes
poderosos, que rendidos á los halagos del sucio encantador
de A_n dalucía, se durmieron sobre sus laureles, para ver
al despertar el silio donde tremolaron el triunfante·pendon
de sus victorias, convertido en tumba funesta de sus brillantes ilusiones.
. Aun conservan los andaluces en muchas palabras la
aspiracion del idiom:} árabe, y el ceceo de su prouunciacion; aun conservan en sus ciudades sus escondidos ·caJlcjones, sus misteriosas celosías y sus platicas amorosas;
aun interrumpen el lra!1quilo silencio de la callada noche
los ecos dulcísimos de música delicada; aun n;ipiten las
auras los a-rdientes suspiros dd alma, las quejas y juramentos de amor, y aun en las apartadas rejas, y á la blanca
luz de la luna, se ven brillar las encantadoras luces de uno:5
ojos impacientes, enamorados, que ahuyentan al fin los inciertos resplandores de la aurora naciente, que tal vez sale
á nublar la mágica aurora de sus esperanzas risueñas.
El árabe rendido cantaba á su gacela á los blandos
acentos de célica sonora, y hoy el andaluz enamorado canta á su dulce chay al tierno compás de la española guitarra;
aquel embozado en su albornoz, cubierto con su turbante,
y armado de alfange corvo, celaba la razon de sus sospechas; este liao en su pmiosa, el ga'Cio colgado á una oreja,
y provisto de su serdaiií atisba tranquilo las dudas de sus
amoríos: ambos son en esto un solo tipo, nada importan
estas alteraciones, y es indiferente caminar por distinto
sendero cuando se va á un mismo tin.
Si no puede ·dudarse que desde tiempos lejanos adorna
al carácter andaluz esa pr
· ·1I galantería, sin a veri:....
guar ahora riosotros si
ó legaron los árabes al
sucio mas rico de su d
adie con justicia podrá
negar tampoco que ·entre sus sentimientos descuella m:,s
principalmente el del amor. Ahora bien, si esta es una
verdad, y como tal se respeta ¿quién duda que el amor es
la fuente mas rica y deliciosa de los placeres humanos? Si
añadimos á los solaces del mas dulce afecto los encantos
de la Bética y la hermosura de sus mujeres, á quienes
los árabes parece que al ausentarse para siempre del suelo
que amaban tanto, les legaron el fuego de sus rasgados
ojos, si agregamos á todo esto el temperamento de un
clima que está convidando á la molicie, ¿no deberemos
creer con razon que en el jardín de España, en la bella
Andalucía es donde los goces álicntan mas? No deberemos
creer que donde todo es·al suelo llor, al cielo estrella, y
al aire luz y perfumes, debe deslizarse la vida entre los
solaces mas halagüeños del corazon.
Cuando nos cercan goces tan plácidos como volubles,
no fucrn prudente dejarse encadenar de ellos, que vienen
por un momento, y se van tal vez para una eternidad; J
no es de estrañar que los habitantes del Medio-día, acostumbrados y .:idiestrados mas que otros en los placeres, sepan preservarse y defenderse mas que nadie de -J~ iqc()n~""
tancia de ellos.
Para sostener mas ciertos afectos se sujetarou los ·hom..,
hres á un lazo en que está ligada casi toda la humanidad,
y este lazo sagrado causa de tantos sacrilegios, si se acoge
con gusto ~
una inmensa mayoría no falta tambien quien
lo crea intm/;' pensando que el querer encadenar las afee- .
ciones de_! corazon, seria lo mismo que tratar de contener

sus latidos. Pues bien, ,¡ pesar de la rancia filosofía que
n·os manda · sujetar ó dirigir nuestras pasiones, como si
pudiera torcerse el ímpetu del aire en que d alma se agita, y á pesar lambicn de la moralidad del sigl'o venturoso
en que vjvimos, habita en esle valle de lágrimas un indi..:..
viduo raciona l, ó por mejor decir una individua, que sabiendo lo voluble de nuestras incliqaciones, vivió siempre
enojada con este santo lazo, que tiende á encadenarlas, y
que desde el principio dió yo no sé quien en llamarle matrimonio. Su inobservancia es la basa principal de las cos-lumbres qu_e dan el ser al tipo que trato de delinear en mi'
segundo ,irliculo.
EDUARDO ASQUERINO.
------Élll&gt;&lt;:&gt;-(IJO:a..---

Al que me gruiia le mato
que Jo compré la baraja:
. ¿Está osté?
Ya desnudé mi nornja,
.Lai-guc el coscon y el 11ovato
Su parnc,
Porque yo cobro el barato
e11 las chapas y el cané.
Tiemblan sargentos y cabos
Cuando me pongo furioso :
¿.Está osté?
Donde yo ca~1po y yo toso
No hay terncJales, no hay bra\'Os
¡ Cbacbipé !
Porque yo cobro los chavos
En las chapas ·y el caué.
A naide temo ni envidio;

Sr&gt;y mu feroz y mu crudo :
¿Está osté?

Y si la ley del eri1budo
lile echa maiían.a á ¡iresidio,
Yo sªbré
Cobrar en Ceuta el susídio
Pe las cha¡ias y el cané.
Rico trujan y buen ll'ágo ....
¡Tengo una vida de obis¡io!
¿Está osté?

Jlli voluntad satisfago
Y á co sta agena ·me achispo¡ ·
¿Y porqué?
Porque yo cobro y n o 11,ago
En las chapas y el cane.

Así camelo y rech¡lo
El corazoo de mi moza ;
¿Está osté?
Y aunque ha peinado coroza,
Seré su rey ausoluto;
¡ Lo seré!
lltiel)lras me paguen trih11to
En las chapas y el cané.

M.

BRl!YON DE LOS llllRRBROS•

(1) De la Iberia mu1ical, periódico ameno, por todos conceptos recomendable.

�•
-4-

LOPE UE VEGA.·

ACIÓ en Madrid en 25 de novi'cmhre de 1562.
Desde sns primeros años dió indicios del feraz
· _ ingenio que debió á la naturaleza; y niño componía yersos que trocabµ por juguetes de sus condiscípulos. A los doce años ha~ia ya estudiado las humanidades, y era diestro en todos los adornos de una educacion
liberal, como la danza, la música y la esgrima. Viéndose
huérfano y d'esvalido, entró ·primeramente en la familia
de D. Gerónimo M:mrique, obispo de Avila; y despues
-sirvió de secretario al duque de Alba. Fué casado dos veces, _y á la muerte de su segunda mujer se hizo presbítero y entró en la congregacion Je sacerdotes naturales de
Madrid. Su vida hasta entonces atenida á lo que le producian sus comedias y sus demas.escritos, y agitad:1 con
las vicisitudes de su fot·tuna inquiela, tomó una situacion
mas sosegada , y su reputacion y su gloria llegaron á
la mayor altura á que puede aspirar un escritor. La fertilidad singular de su ingenio, y la muchedumbre inmensa
de sus obras ocupaba y espantaba -la imaginacion de sus
contemporáneos, que le miraban como un prodigio. Tenido por un oráculo, las gen~es se p:1raban á verle v seña..:
!arle por las calles; venían muchos á Madrid por s~lo conocerle, y para calificar una cosa de buena se adoptó
generalmente el modo antonomiistico de decir que era de
Lope. El papa Urbano VIII le escribió una carla de su puiio
confiriéndole el grado de doctor en teología , y dándole
el hábito de San Juan ·en agradecí-miento del poema La cor~na trágica que le ~abia dediclo. Sus riquezas no fueron menores que su fama, y él ivia con opulencia en la
misma calle en que Cervantes, asi descono'Cido, pasaba
una vida ociosa y pobre. Viv¡1 asta el año de 1635 en
que murió á la violencia de un nfermedad aguda, de 73
de celad: y su entierro se hizo 'n la mayor solemnidad y
pompa á costa del duque de
a su testamentario. Sus
obras , sin contar las dramáticas, que á juicio de sus contemporáneos llegaron á cerca de dos mil, componen diez
y nueve tomos en c.u arto de la edicion que Sancha ha pu..:
I.Jlicado en nuestros días.
MANUEL JosÉ Q u1NHNA.

de Córdoba ~n los jardines
matóme por darme vida.
·Y en tanlo que ti' acataban
y tus favores gozaban
mil paladines ,
Azarque, en inútil queja,
tus esquiYCtes plañía
llorando al pié de tu n'ja.
Escucha, hermosa cristiana,
mis amores,
no se estrellen mis dolores
en· los vidrios de colores
de tu gótica ventana.
¡Ah! 1qué importa que al Profeta
en adoracion' secreta
yo bendiga,
y adwcs tú al Nazareno,
si en blanda coyunda amiga
un solo amor nos uniera t
Cristiana mas hechicera
que el ameno
paraíso, no te cura
de las palabras del conde,
que han de ser mi desventur~.
Escucha, hermosa cristiana,
mis amores,
no se estrellen mis dolorés
en los vidrios de colores
de tu gótica ventana.
JosÉ Zoaartu..
.::::i.&gt;~"'&lt;i!"""?.%&gt;--

1)9ÍI llllL&amp;TC8,

debieron hacer parecer á la España, grande, magestuosa,
señora de ambos mundos, dominando á la Europa entera
con sus aguerridos ejércitos y brillante marina, en cuyas
naves victoriosas que cruzaban los mares del uno al otro
confin, tremolar se viera el pabellon nacional, libre, in:..
dependiente y respetado allí donde le presentára orgulloso
el valor de los dignos descendientes de Pelayo. Seiiora de
ambos mundos hemos apellidado á nuestra España, porque
asi es la verdad, pues siendo _ya harto limitado el i,mhito
del mundo conocido .para la fama inmensa del renombre
español, veremos á los hi.jos del gran Pelayo surcar los
inares, volar á remotos climas , descubrir nuevas tierras,
lidiar y vencer para hacer de la gloriosa España la mas
preciosa joya del orbe, envidiada siempre de la codicia eslranjera ¡ y entre el choque de las armas a!zar siempre su
cerviz victoriosa, como si el mismo Dios la tuviese destinada para marchar al frente de la civilizacion europea. La
causa, pues, de tanta gloria, el origen de tanto heroísmo,
de tan bellas esperanzas, de tanta realidad consoladora, de
tan vast-0 poder y gloriósa nombradía no es otro que Pelayo, el gran Pelayo, que al frente de un puñado de valientes .enarboló el santo pendon de independencia nacional en las montañas de Asturias.
Ni los esfuerzos que algunos capitanes como Pelayo,
Teodomiro y otros valerosos godos hicieron en diversas
partes de la Península par.a refrenar y contener el yugo
impet_uoso de los conquistadores,· ni la dificultad y repugnancia que los naturales tenian en rendirse á unas gentes,
de quienes no menos que por la religion , eran contrarios
por las coslumbres y crianza, fueron bastantes á evitar su
general rendicion, eximiéndose solamente de esta . comun
desdich-a tal. cual terreno, á quien libertó mas la :ispereza
y natural escabrosidad de su situacion, que los recursos y
el valor de sus habit~ntes.
(Se continuará.)

EL NEGRERO.
c,...c,on.

todas las provincias de España por
inmenso número de·sa·r racenos que continuamente reforzaban con
· poderosos desembarcos
el l'jército empleado en
OBIEll"TAL. (:1)
su conquista, fueron reEscucha, · he~mosa cristiana,
~ ducidos en el corto es-:
. . mis amores,
pacio de dos años , cast
no se estrellen mis dolorflS
lodos sus naturales al miserable yugo de los .mahometanos.
en los vidrios de colores
de tu gótica ventana.
Pero esta esclavitud ominosa, lejos de degradar y a~aAños há, bella señora,
tir
el
ánimo esforzado de los siempre denodados espano,que tu vista encantadora,
les, estaba destinada por la Providencia á s_er . precurso_ra
apetecida
de una nueva era de glorias y esperanzas, s1 bien de pri•·(1) Po~sías del autor, tÓmo x, que a:caban de publicarse y recomen- vaciones, fatigas y bélicas contiendas. Tras del horroroso
damos encarecidamente.
·· ··
cuadro de la dominacion estranjera, ocho siglos de cruzada

á un tiburon regalado
lia de ser que le triture
el primero que murmure
de mi carácter adusto.
Con mis-hombres de proa y mi corage
no temo tempestades ni motines,
ni que vengan con brio al abordage
contra mi bergantin tres bergantin¡is.

No en vano, bergantin fiero,
te puse el nombre de Hiena
antes que del astillero
salieses de Cartagena.
Muy codh:ioso te mira
de tí prendado el inglés;
verás con qué miedo vira
si le encaras el bauprés.
Porque los hijos de Albion
de dorados aladares,
·
mientras tengas tú un cañon,
no avasallarán los mares. ·
A la voz de za(arrancho,
·
marinero$ ,
es mio solo el mar ancho,
porque en sangrientas porfías
lo limpian mi,s baterías
de ·corsarios y cruceros.
co·n mis hombres de proa y mi corage
no temo tempestades, ni motines,
ni que vengan con brío al abordage
contra mi beJgantin tres bergantines.
El combate nunca empeño,
mas si el contrario me acosa,
á cañonazos le enseño
que eres, Hiena, valerosa.
Aunque tenga fuerza mucha,
no hay quien contigo se mida,
quo eres tan brava en la lucha
como veloz en la huida.
Y mil veces de despojos
y de sangrientas astillas
han sembrado mis enojos
los mares de las Antillas.
Nunca mi· buque zozobra;
mate lotes
diestros tengo en la maniobra
que és el agua su elemento ,
y de· las olas y el viento•.
menosprecian los azotes.
Con mis hombres de proa y mi corage
no temo tempestades, ni motines,
ni que vengan con brío al abordage
contra mi bergantin tres bergantines.
Si alguna .vez esos perros
que de sus playas arranco,
romper i_nlentan los hierros
con que les amarra el blanco,
la rabia en mi rostro brilla,
y apenas fuerzan la puerta
y trepan por la escotilla
para inundar la cubierta,
ayudado de mis bravos
y del puñal de mi cinto,
hirien&lt;lo y m·atando esclavos
dejo el puente en sangre tinto.
Y luego eri las vergas pongo
la ·cabeza
del ,vil Carb~ i y del Cong11 ,
y as1 sus perrts hermanos
tle mis bríos inhumanos
saben valuar..l&amp;, fiereza.
.
Con mis hombres llt!Jproa y-mi coraga,
no temo tempestades ni motines,
·
ni que vengan con brío a I abordage .
contra mi bergantín tres bergantines.

CUPADAS

-,

Tiempos corremos muy crudos·,
pero adelante, velera,
no temas, que doce nudos
se come la corredera.
Hiende las aguas salobres
sin buscar puertos ni calas,
pon, si no bastan los sobr.es 1
en los botalones alas.
Estas playas deja solas
con sus escollos y bancos,
mientras impotentes olas
van azotando tus flancos.
De negros está el sollado
que da gusto : •

Si me asaltan tiempos malos·,
los maldigo y no los t emo;
sin miedo pico los palos,
pero al picarles blasfemo.
Bebo ron, tabaco masco
y dejo eu banda el timon;
y así conjuro el chubasco
solo con tabaco y ron.
Yo al mar que rabioso brama
jamás he pedido tregua_s
ni en el canal de Bahama ,
ni en el golfo de las Yeguas.
El cordonazo jamás
me da miedo
ni me hace volver atrás;
echo ternos y echo votos
cuando los menos devotos

�-6quizás rezarán un credo.
Con mis hombres de 1iroa y mi corage
no temo tempestades, ni motines,
ni que vengan con. brío al abordage
contra mi bcrgantin tres bergantines.
Para alimentar el vicio
es preciso tener oro;
por esto yo le codicio,
-por esto yo le atesorn.
Por el oro solamente
desde que nací navrgo ,
y la mar reto valiente
y con mi existencia juego.
Que al llegar su último tercio,
Jlue3to en Madrid ó en la Habana,
el lucro de este comercio
' que llaman de carne humana
me 111ldrá suposicion,
seré un rey;
sin tenerla, la razon
me darán aduladores;
tendré títulos y honores
y mas fuerza que la ley.
Con mis hombres de proa y mi corage
no temo tempestades, ni motines,
ni que vengan con brío al abordage
contra mi bergantin tres bcrgautrnes.
Navegamos á bolina,
B-iena mia; de babor
el viento viene y te inclina
por la parte de estribor.
¡ Bien t oman todas las velas!
_
i bien picas, hermosa, el vi cuto 1
¿á quién, cuando tú te encelas,
110 ganas el barlovento?
Tiempos corremos muy crudos,
pero )ldelante, ligera,
110 temas, que doce nudos
se traga la corredera.
¡ De u gros está el sollado
,¡ue da gusto!
¡este si que es buen ganado!
se venderá con usura ..•
¡ qué hermosa muswlatura /
¡qué fisico tan robusto!
No lo perderé, no; tengo corage·
y la tripulacion 110 es de alfcilique,
·-y si alguno mé escita al abordage,
caiíoues sobran para echarle á pique.
A, RIBOT Y FONTSERÉ.

e

CBONICA l!Nll'EBSAL.
-NQcstro compatriota el señor Salas ha sido extraordinariamente
aplaudido ejecutando en el teatro de Burdeos el Barbero de .SC~ittu.
-Leemos eu el Diario de los Debates, que el gobierno espanul accediendo al deseo de s~111. el rey de los franceses ha dado onlen para
que se entregúen á sus enviados los restos mortales del príncipe de
llorbon-Conti, que se hallan en Barcelona y-que serán depositactos en
las sepulturas de la capilla real de l&gt;reux.
-Acaba de ver la luz pública en l'aris una obra de que hacen grandes elogios todos los periódicos, y que ofrece uu interés particular para
nosotros. Es esta La historia comparada de las literaturas española y
francesa, escrita por Mr. Adolfo Puibusque, y que ha alcanzado e_l prc• mio'Señalado por la academia francesa al autor del mejor trabaJO sobre este vasto asunto.
,
-Se ha acabadu de construir el modelo de la tumba de Napoleon, y
el dia 13 se estaban haciendo preparat~os en los inválidos para recibir al mariscal Soult, que acompañado del mariscal Oudinot, del ministro del Interiúr l' de una com1sion .artistas y de arquitectos debe
ir á ver esta obra.
-La academia de Rua,n 'ha puesto á concurso el elogio y el análisis
de las obras de Casimiro Delavigue. El precio será una medalla o.le oro
valor de 300 francos. En el mes de agosto de 18!15 se celei'rará la sesioo en que debe adjudicarse el premio. Las memorias han de ser re1nitidas antes del i. 0 de junio de 1845.
-Acaba de descubrirse una mina de oro que promete ser abundantísima de tan precioso met;¡l, cerca de la villa de Lindsberg, provincia
de Nericke (Su ecia).
.
.
-Se ha concfuido en Nápoles la construcc10n del observatono meteorológico sobre el Vesubio, edificio en forma de torre, de arquitectura
del renacimiento algo mas arriba de la ermita á una altura de 1,\11S4
piés sobre el nivel del mar. En su piso superior se encuentra un pequeño aposento magníficamente decorado y amueblado para el uso de
la familia real cuando visita el Vesubio.
-Ha muerto en un pueblo de Francia á la edad de 114 aiíos M.,Ducercle, sócio correspon~al de las academias de Cbalons-sur-Maruc, de
Caen y de Macon: ha dejado muchos manuscritos y entre ellos mas de
200 crónicas sobre el antiguo condado de Charolais.
-Las artes francesas acaban de perder una de sus mas antiguas notabilidades, á M. Santiago Edme Dumont, nacido en 1761, discípulo del
c.éJebre Pajou , pensionado en Roma, premiado en 1788, y autor de mu-

chas obras de es,tatuaria que en el vecino reino adornan los monumentos públicos, entre ellas Ja estatua de Colbert en la cámara de los diputados, y la de l\lalesherbes en el Palacio de justiéia. Es el padre de
M. Augusto Dumont individuo del Instituto.
·
-Los periódicos ingleses anuncian la mu·crte de 1\1. Duncan Gregory, rector d\) la universidad de Cambridge. Era hijo del doctor James
Gregory, in,·entor del Telescopio Gregoriano, y heredó sus talentos
matemáticos.
-Ur_, poeta francés Mr. Barthelcmi está pró:limo á publicar un poema baJO el título de Arte de fumar, en que hace la apoteosis. del cigarro. Un librero ha comprado la edicion en 12,000 francos.
·
~Los señores Ste. J3eumc y l\ierimee han sido nombrados individuos de la Acadeniia francesa, en reemplazo de 1\1. Casimir Dclal'igne y de
lllr. ·Cárlos Nodier.
~
-A las cinco de la tarde del 23 del próximo pasado marzo S. 1\1. DoÑA MAníA C1usnNA DE BoanoN acompañada de sus escelsas lhJAs verilicó su ent.r.ada én la córt'e de España.
-El. día 23 han sido conducidos á la última morada los restos mortales del Extmo. Sr. D. Agustín Argüelles, que falleció en la mañana
del sábado último.
.

AIODAS DE PARIS,
PARA

SEÑORAS.

lfegligé de mañana. -Vestido oscuro ó rayado, gró de Nápoles,
talle medio subido y corsé cubierto : muceta de odalisca con forro de
ün~sima tela de lana; capota oscura de raso; guante$ piel de Suecia;
pa~uelo batista con rayas color de lila; bolitas negras.
Neglir¡é de noche. -Vestido tortalana color de ceniza; corsé senc_illo; tieita tul de Bruselas; gorro á lo C. Corday; guantes color de
lila; ramo; abanico de ,:oncha con 1·inta encarnada. ·
. 1'rnje de calle.-Ve~tido raso negro, merino del mismo color, lamlla ó lana de mezcla, los dos con anchos pliegues en la falda, capota
,·erde oscura d~ terciopelo africano, sombrerito de terciopelo tambien
1~1oteado de blanco con un adorno de plumas ó pedrería, pañuelo batista con entredos de encages.
Traje de sociedad: -Yestido raso blanco, con mangas; pfinado
italiano adornado de dos Liras de terciopelo con franja de perlas, guante blanco y paiíuet2 batista guarnecido de ancho eucage.
PAUA

CABALLEUOS.

Desde el tarlan mas sencillo basta la lujosa cachemira, figuran una
multitud de telas para batas á cual mas cómoda y mas bien dispuesta.
Las mas elegantes son de seda, sobrelegida de flores y d" forma turca; .
los pantutlos de terciopelo colorado ó amarillo á ·10 Lord By ron, y el
casquete griego con bellota caida bordada de seda y oro.
El paletó se usa por la mañana sobre el frac ó redingote, chaleco
de cachemira, raso lloreado, ó bien de terciopelo escocés con cuadros;
la corbata de raso con llores ó rayado, pantalon sin trabillas.
A la hora de las visitas ó de las comidas, sustituye á este traje, el
frac negro ó ahumado de Lóndres, con un sobretodo de color ceniza ó
blanquecino, forrado de seda; pero sin terciopelo,'ni ninguna clase de
bordado, y teniendo por único adorno un sencillo cordoncito en todo
su alrededor• .
Inútil nos parece decir.que el frac negro, con anchos faldones, poco
sesgado por delante, con el cuello muy pequeño, y sin ninguna clase
de adorno, es el traje que debe ..-.tarse para presentarse al púhliro,
en una reunion á en un baile. Lá corbata es de raso negro ó de muselina blanca; el chaleco ·de cachcmtllt.bwica bor(lada de seda ó de color de paja con bordados· del mismo color; tambie·n los hay de esquisitos dibujos verdosos ó gris perla, en cuyo fondo resallan algunos ramos de plata ú oro, cortados por algunos fiuos hilos color grosella ó
amarillo egipcio, que alc;,nzan á desvanecer en cierto modo la monotonía de esos chalecos blancos- tan comunes con el frac negro y cuyo
uso parece estar consagrado por una eternidad . .
Las medias de seda, el zapato charolado, el guante blanco, el pelo
corto, un anillo en la mano derecha, un brillante ó dos prendidos de
la camisa ó de la corbata, bé aquí el complemento del traje de baile
de ahora•

PALMETAS.
EL DÚi\llNE LOCAS Y CARTAPACIO.
DIÁLOGO l.
Cartapacio. Quiá!. .. no es posible que V. se atreva ...
Dómine Lucas. Que no es posible'! Ya se lo dirán á
usled de misas.
Cartapacio. Pero y lo que se prometió en el cartel?
Dómine Lucas. Qué se prometió en el cartel?
Cartapacio. Quenada se &lt;liria de política.
Dómine Lucas. Por supuesto que nada se di_rá de políLica en este periódico. Maldila mil veces sea la política!
Pero cree V. que zurrar al gobierno sea hablar de política?
Cartapacio. Como el gobierno es el que manda, puede
disgustarse y ....
Dómine Lucas. Verdad es que el gobierno manda,
pero si verdaderamente se interesa por las glorias de su
pais, debe agradecer y lisonjearle m.i.s la verdad aunque

:,marrrue
que los inciensos .de la servil adnlacion, aunque l1
No le ha de valer San Gil
o
sea mas dulce que un alqiibar.
ni la Virgen del Rosario ,
CJ,rtapacio. Eso me parece á mi que debiera ser en
pues pondré su tafanario
efecto ; pero á nadie le gusta que le casquen las liendres
como hoja de perejil.
mas que con razon sea; y un pode_roso resentido ... •. es
)VENCESLAO AYGUALS DE Izco.
tan temilile que .....
Pues seiior está visto que la manía de imitar á los extranjeros se
Dómine Lucas. Bah!. .... ya veo yo que tengo mal co- nos ha introducido hasta las castaiíuclas. Mientras hay ingl(•s que se
Jaborador. Seüor CARTAPACIO, en chico charco se aboga Vd. viene de Londres con el solo objeto de ver bailar la fandanga , como
dicen ellos, se han empeñado los señores directores y maestros de
Cartapacio. Yo, Dómine mio; e·s toy dispuesto á todo, bailes nacionales en extranjerizar una música y unos ademanes seducy si liay que zurrará un ministro, verá Vd. con que sart- tores que nos envidia la Europa. La música de nuestros bailes es u11irlunga 'te desataco y cargo con él sacando it relucir su bu- Hrsalmente celebrada, tiene un no sé qué peculiar de este pais , que
derrama por todas partes la sal española, y con escándalo vemos todos
llarengue para que le zurre Vd. de lo lindo.
los-dias componer unas boteras de una cavatina de Rossini ó un re/)ómine Lucas. Pelillos, pues, á la mar y manos i, la quejo de algun -¡vals de Straus, como si nos faltara buena música y
obra , que es una mala vergüenza ver la ninguna protec- buenos compositores en este género. Tambicn es ridiculo sustituir á .
la sandunga nacional de un jaleo un pas de vasque ó un temps de zecion que dispensa el gobierno á las ciencias y á las arles. phyr , y suspender el alegre repique de las castañuelas para formar un
A buen seguro que no hubiera tantos aspirantes á empleos grupo á la francesa, ó dar vueltas á la italiana convirtiendo el bolero
si los literatos y artistas obtuviesen en la proteccion del en estravagante padcclú. Esto ademas de intolerable, es tan estrambótico como si se nos descolgase la Gisela bailando la cachucha, la SHgobierno el galardon que su aplicacion y talento propor- {ide
el :.apateado, las Hadas la jota aragonesa, y los Ingleses en el
cionarles debiera. Pero , ya se vé, pasa el literato las no- Jnilostan el zorongo.
ches en vela , quemándose las pestañas á la luz de un mal
Hemos observado con indignacion, que cuando se estrena una fnncandíl.. .. concluye una tragedia, un drama, un canto épico cion teatral, dcspues de haber perdido los aficionados algunas horas
qu~ se abra la l'Cntanilla del despacho de billetes parn toy .. ... ¿cuál es el resultado, CARTAPACIO mio?
_ agoardando
mar el suyo, se les suele d_e cir .!JU e ¡·a no hay buenas localidades , y lnrCartapacio. El tesultado debe de ser altamente lison- go los revendedores piden exorbitantes precios. La autoridad tieneoblijero para el escritor, porque me parece á mí que no es gacion de corregir y castigar estos escándalos, toda 1:ez qne las cmp1·csa~ prefieren el interes á su decoro y al respeto que se debe al público.
moco de pavo componer una comedia y ..... .
que hay emulacion entre las empresas de los muchos teatros
Dómine Lucas. Moralin decia que para escribir µna queAhora
se han abierto en la córte, esperamos que el público estará mrjor
lmena comedia se necesitaba la vida de un hombre; pero servido, y que no se verán en ninguno de ellos bastidores con asqueesto es una exageracion ó por mejor decir un disparate rosas manchas de aceite , ni telones mas curtos de lo que requiere la
perspectiva para r,o destruir la ilusion. .
·
aunque lo haya dicho Moralin. Si este hombre viviese en
De todas partes recibimos quejas ele estravios de cartas. Esto, y el
el dia , tambien le alcanzarian las palmetas del Dómine estropearse la correspondencia porque se moja con las lluvias, no suLucas; pero respetemos sus cenizas y sus necedades, y cede en ningun país ch•iliiado. La mano del qut estrae algo de Cornplaudamos sus liellezas que verdaderamente las hay tam- reos deheria ser cortada por el verdugo; pero donde la autoridad no
á tan justos y repetidos clamores, no hay mas que tener pahien en ¡,us escritos, que se parecen á la viiia del Señor en atiende
ciencia y barajar. El DófütsE LucAs delatará il los culpables.
que hay de todo. Esto no quita- que el componer un' buen
drama no sea cosa muy difícil, y tiene V d. razon, amigo
EPIGRAMA.S.
CARTAPACIO, en decir que debe serle lisonjero á un escritor el quedar airoso en tan arriesgada empresa ; pero
:mn así no son seguros los aplausos, porque suced(, con
frecuencia que el público ilustrado aplaude i, rab-iar un
·y
absurdo, mientras silba con encantadora candidez una obra
maestra. De esto se vé todos los dias en gracia de Dios.
Cartapacio. Pues dígole 4,Vcl. que en este caso, vale
mas no escribir comedias. • ···
Dómine Lucas. Ya se vé c1ue vale m:1s cuando los ingenios se ,•en abandonados á la rechilla !le los i"nor.tnles,
it la miseria y al hambre por falta de proteccio1~.
Cartctpacio. Falta de proteccion dice Vd.? pues ¡no ha
premiado el gobierno á nuestros amigos y dignos ct;laboradores los Sres. Rubí , Zorrilla, Hartzenbusch , Brclon
de los Herreros y otros_C()n la cruz de Cúrlos JU"?
Dómine Lucas. Así es la verdad, CARTAPACIO de m i
alma; pero no cabe duela que la cruz de Cárlos III suele
hacer el caldo gordo. Buen modo de crucificar.
.
Cartapacio . . Es que no solo se ha crucificado á varios
ingenios, sino que se les ha dispensado e~a protcccion mas
Jlositiva que Vd. desea, dando á muchos de ellos destinos
decorosos con su decente sueldecíto.
Dómine Lucas. Y con éso se ha cometido ·el doble
~bsurdo de colocar en el mi.n istcrio de haciend:i, supongamos, á un hombre, que si despacha los expedientes lo
hará con torpeza y en vi1rios metros, mientras se ha roh:1do á u~ poeta av~ntajado, el tiempo precioso que dedicar debiera al culhvo de las Leilas letras, para enriquecer con sus obras la lité11atura nacional.
(artapacio. Bravísimo, Dómine del alma mia. Convenci_dísiI?o estoy ·d e que nadie ~orno el gobíerno merece
el primerito que se le zurre la pámpana. Le desataco ya? ... ·
e -. -"
Saco su volúmen posterior á la púbica vero-üenza? ·
.-?~
D &lt;&gt;117:ine
,
1Jucas. 'I'o davta
' no: bastaran
' cuatro
"
palmetas
~ ~·,~ 6
por pnmera vez.
Cartapacio. ¿ Y si se hace ·el sueco á nuestras insiMedraban un dia á poie
nuaciones?
los malandrines bergantes
liásta ·que dijo Cerv1111tes
Dúmine Lucas. Entonces ... oh! ... entonces ...

~:::&lt;~~r

aquí hace faita un QuuoTE,

�Nú-111. 2.º

f.

0

DE MAYO DE

1844.

-8TSATBOS• .

Y hoy los malandrines obran
y medran á discrecion,

pot la contraria razon
de que los Quuons sobran!!!
WENCESLAO AYGUALS DE

]zco.

Un pastor de Carr&amp;traca
á l\langiamele encontró
y le dijo ¿ á que no saca

las cuentas que le eche yo?
El matemático mozo
le ofreció ver lo contrario ,
y el otro le echó en un pozo
las cuentas de su rosario.
JUAN l\lARTl)Sll;t VIJ.LERGAS_.
Se me desbocó el cabal lo ,
que no hay un vicho mas fiero ;
dió tres saltos de carnero,
hizo-diablu ras que callo.
·Por cien collados rodó
sin tirarme; solamente
tirar logró á mi asistente,
que él era quien lo montó.

.lu,eio Ct•ífieo de laJ' Funciones n11eea11 t•et,H•e•
setatadas en el •nes 11róxinao 11asndo /tosta
·et tlia e,a que ent,•ó e,a prensa. este pe••-1.ó•
d_lco.
Dia 2.

1

~n el PntNCJP..E: se represent6 Cuoodo se acaba el amor, .••

JU~u.e te dramático _de muy poco interés. Hubo aplausos y
ch_icheos. L?-s gracias de _Gedeon, cay.eron en gracia al públtto, gracias á, la gracia con que represe.ntó el gracioso
Fernandez su papel. Ambas piezas detestabtes y traducidas
del francés.
Dia 3. En la Cauz: La dicha •en la desdicha, soporífero drama
en lS actos, de Dúmas, traducido por una patrnlla, esto ·es,
por CUATRO ingenios y un cabo. Los espectadores le oyeron
con tanta boca abierta.

SALE

VEINTE

U~A VEZ

RE_ALES

AL hrns:

AL AÑO.

A. -RIBOT Y FpNTSllJUÍ.

Por 1Jna hora y 'escasa
pidió up recluta licencia ,
y cometió la imprudencia
de estar seis años en casa,
Cuando el capitau le vió,
ilijo : ¿ es hora ya, menguado'?
Señor, contestó ei soldado,
.si po }le oí&lt;!o ~l rtló.
JUAN MARTINEZ

VILLERGAS,

eneielopedla pintoresca unirersal.

Dia 7.

Elegante, atento )' lino
saludó Don Juan Bautista
á su objeto peregrino.
!\las... qué horror !... era un pollino !! !
.J,o qt¡e es ser corto de vista!
.
WENCBSLAO AYGUALS Dll

,,
lzco,

TOllOS.
Na,la de positivo podemos-aun decir á los aficionados, y eso que se
nos echa encima la tem¡&gt;orada. Parece que los Sres. Caramazana y
Salaya andan recorriendo las Andalucías en busca de toros y toreros.
Buenas cosas pueden traernos de la tierra de Maria Zantízima; pero
no por eso debe mirarse con desden á los hijos de Madrid. Sabemos
que estos tienen motivos de queja por la especie de predileccion que
se prodiga á los de fuera. Si esto es cierto, desaprobamos altament~
la conducta de los señores asentistas. Venga Jo bueno, donde quiera
que se encuentre; pero no se postergue á los lidiadores de Madrid,
· que por cierto merecen la distincion que el públic.o les dispensa. P_rocúrese no ,:rear rencillas que originan siempre graves perjuicios al público. Sabemos que se han hecho proposiciones inadmisibles y que parecen mas bien una burla que otra cosa. Dícese que por este motivo carecerémos del célebre Montes y del intrépido Cúchares. El primero se
retira y establece el) Cbiclana, porque se ha casado y huye de ]os
cuernos. (No es malo el medio.) El segundo tiene ajuste p3ra Sevilla,
donde ha sido la empres,1 mas generosa que en Madrid. Labi .y su hermano son al pareeer los escriturados hasta la presente, y si los asentistas se duermen en l.as pajas, la indiferencia y abandono del público
les dará su merecido.
·
El Menudo no está .a un enteramente restablecido de la herida del
pié. Seria lástima no pod.e,r s·a car partido de la intrepidez de este chulo. ·

E_n el Crnco: La isla del a~or, gr~n baile, scgun.Iós anuncios; pero muy corto y muy malo en realidad. El maquinis-'
ta estuvo !orpísimo; pero en .qimbio bailaron bien la céleb~! Guy-Stephan, la Petit, Ferranti, Rouquet y algunos·
nmos de ambos sexos que hacen progresos admirables,
dan_d? una nueva prueba de que en los españoles hay díspos1c1on para t-odo.
Día 9. En el PntNCIPE: La ambicion, en lS actos. l\furiú al nacer
para no resucitar jamás. Su autor tiene talento para repa__rar fácilmente esta desgracia.
Dia 12. En la Cauz: Juan de las Viño.s, comedia en dos actos de
Hartzenbusch. Jlluy linda., bien representada y justamente
aplaudida por el público. Dijo no obstante cierto zoilo al
concluirse ce¡ qué saineton !» palabras de moda entre los
tontos siempre que se representa alguna pieza jocosa.
J;)ia 16. E!1 el Pnt_NCIPE: Bandera Negra, e~ cuatro actos, de Rubt. ~ste ¡~ven poeta se ha !"ostrado en esta s~bli,me pro.
ducc10n digno de la celebndad que supo adquirir con su
famosa Rueda de la fortuna. No hemos presenciado triunfo
mas completo en el teatro. La representacíon fué interrum•
pid,a val'ia~ veces J)Or estrcP.it?sas salvas de ~plausos, y á
su final fue espontanea y unánime la aprobaé1on de los espectadores, que entusiasmados aclamaron al autor. Este
'modesto literato se presentó á recibir el premio que á su·
distinguido talento prodigaba-el aprecio y la ádmiracion de
una. n_umero~_a concurrcrtcia. La Perla 1el teatro español
la d1vrna l\fat1lde se ha hcchfJ en todas las representaciones
de esta comedia superior, si cabe, á su colosal celebridad.
Ha1J est.ado tambien felices las Sras. Lamadrid y Llorente
así como los- hermanos Ro!Jlea, y Guzman.
'
En la CRUZ: Tambien en amor se acierta, comrdia en tres
actos, traducida del francés, muy mala; y aunque otras
peores aplaude el público ilustrado cuando está de buen talante, esta mereció los honores de una silba á toda orquesta.

·- 1\rlt,~1º ~e a~rillraelon al ~érlto.
QJJJNTILLA.
La Bandera negra ví ,
y lleno de asombro al verla
¡ oh l\latilde ! conocí
cuánio realza una PERLA
las bellezas de un nuall •. .
WENCESLAO AYGUALS DE

Izco,

llladr~d. -Soeledad Literaria. -t.8,t,t.
Imprenta de D. Wenceslao ..tyguals de Izco, calle de S. Roque, n : 4.

dad, y autorizar la sofisterfo; no en discursillos frenéticos,
que ponen su precio en la maledicencia. Saber lo que se
-debe y cvmo se debe es el mérilo oientifico de mi patria.
¿ No lo creeis, naciones sibaríticas, cuya sed y ansia por
las delicias os· induce á pensar del mundo literario com_o
II.
del civil; qu-e así como preferís el mo.Ies~o boato y voltaria
superfluidad del lujo á la conveniente compostura y desiglo ostentador, edad indefini- ~encia sábia, anleponeis ·tambien los csccsos y estravable · para las venideras, en que gancias del entendimiento á su juiciosa rooderacion y .docta
los estudios del hombre y de la continencia? Registrad ,_ si os 11? permite la lcctm·a. de
verdad yacen desprecia1los por vúeslras rapsodias, el brevísimo cuadro que os P?ºe a la
la fanática iuclinacion á inves- vista un español que en la misma defensa de su patria pelea tigaciones y Óbjetos 1¡ue nos dis- por el triunfo de lá verdad·, y sigue la inaltcr~ble costumtraen si no nos corrompen ! bre de sus patricios de trabajar en el destierro de los er¿cuúndo veré yo en tí los desea- rores: Abreviaré el discurso para no horrorizar con ~argas ·
dos dias én que la razon juzgue páginas la impaciente y turbulenta a_plicaeion que rema en
sin temeridad; la superficial turba de tus escritorcillos nuestros sábios días.
Tomó Roma su legislacion y cultura d·e fos gFiegos,
deje el lugar á la prpfunclidad ~e los modestos . sábios ·
que ríen en silencio; el disoluto desahogo huya á vista de cuando ilustrada ya mucha parie de Espa~a por los fenila virtud cándida; se estime.n l.o.s Jibros por lo que instru-· cios, cartagineses y griegos mis_mos , sus ciu~ades ~arí,yan, no por lo que deleiten; se llame gra11de hombre á un timas ostenli,ban indubitablé_mente mayor magnificenc1~ que
· benéfico lcgi$l~por, á un ilustrador de nl!estras tinieblas, la capital de aquel rµslico imperio, que despues babia de
á un áµsiliador _de nuestras necesidades, y uo á µn poeta subyugar al orj}e. Greci~ di,sdpul~ del Egipto: ~crecenimpío y falsario, ii un deli_n mte -.con máséara de filósofo, tando y haciendo mejores las doclrlnas que rec1b16 , coná un soberbi? escarnecedor de la virt_u d y de la justicia? siguió ser ip.,testra del universo, ·esparcien'd? su saber ya
Aprende á pensar, y desnudándote de la ridícula altanería por medio de .s9s colonias, ya por la estenswn de la docon que , sin considerar la grande distancia que hay de minacion romaru..· La gloria latina, que se dej? embelesar
formar las ciencias á recargarlas ,c on aumentos, Ia.s· !llªs -con la felicidad y. pompa d~ sus triunfos, qu)SO persuavece~ inútiles, .te jactas de haber escedido á la inv.en~wa dirse, ·cuando · apenas empezaba á gustar .las ciencias y las
Grecia, cuanclo ni ¡iun tienes .ojos para penetrar la escelen- artes, qué trasladadas estas á Roma mejoraron entre las
cia' de una de sus estátuas, resuéJvele á dar á las .cosas su manos de unos hombres que acababan de echar de su rev-erdadero precio: y si estimas esta enseñanza como sola pública á lós maesl_ros de retó.rica y á los lílós?fos, decladigna del ho_!llbre j de liUS fines, y de su naturaleza, aban- rando perniciosas sus enseñanzas._Aun no posma Roma u_n
dona el futil magisterio de la vanilocuencia, y acóge.tc ú Virgilio, 110 Horacio, un Livio, un Séneca, y ya se cre1a
España á aprender solidez, &lt;lecoro, y desengaños qpe le superior en la literatura á la patria de l_os }lo~eros, Pính~rán juzgar de tu eiéncia menos presuntuosamente-. En daros, Platones, Aristóteles, Demóstenes, Eur1pedes, Xeesto co)oca ella el mérito 'de su saber; no en dramas nofontes, Tucidides. Jaml.ls supo Italia sino lo que copió
trawdos p;,ir,a .c ombatir la religion pública; no en cursos de Atenas, ~¡ se esceptuan las cavilosas respuestas de s'us
de educacion , dispuestos para destruir la socieda'd: no en Jurisconsultos; -y nunca pudo resolverse á confesar s~
diccionarios hacinadoi; malignamente para ofuscar la ver- inferioridad. ¡ Tan antiguo es en los literatos de ¡¡que! pa1s

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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