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LA ILUSTRACION MILITAR

--------------------------------------------------------

Ha{:ia yo ayer esta reflexion al oír el tambor de
grande en todo sistema de educacion, que no ne- Rn.mon Vidaurre, y desde aquella época este dis.
un
nifío.
·
cesita demostrarse, pues ella se impone por las tinguido Jefe dió lecciones de táctica militará los
Es el hijo de un amigo mio que tiene todos los
necesidades de desarrollo, crecimiento del niflo, y preceptores de las Escuelas y mandó sargentos ins- infantiles encantos de sus cinco años: la salud que
porque durante la infancia todo debe tender á fa. tructores para la enseñ.anza de los alumnos de las florece, la alegría que causa placer, las caricias que
enternecen. Le tuve en mis brazos el dia en qui: na.vorecer ese desarrollo con el auxilio de ejercicios mismas.
Desde 1880 en adelante los preceptores han di- ció, le he visto crecer, y diría que le quiero como á
graduales y prudentemente combinados.
Para plantear en todas las Escuelas primarias y rigido la ensefíanza por sí mismos, y aun no la han un hijo si no supiera lo que es ser padre.
El otro dia le hallé, parado delante de una tien•
superiores de niños la enseñanza de la gimnástica, limitado sólo á los niños de las Escuelas diurnas, si• da de juguetes, con los ojos fijos, los brazos caídos,
se requiere disponer del material y aparatos nece- no tambien á la de adultos, preparando de esta ma- y en todo el éxtasis del deseo. Le cogí la mano, le
sarios, así como del maestros convenientemente nera á un gran número de reclutas que más tarde hic ' recorrer toda la tienda, y le dije que eligiera
el juguete que más le agradara. ¡Fatal imprudencia!
preparados; condiciones ambas que por el momento se filiaron en los diversos cuerpos del Ejército.
des,pués de un breve rato de incertidumbre, eligió
dificultarian la realizacion de esa medida. l\o suEl programa que acompafío es el que rige en el el niño un tambor.
4lll
cede lo mismo con los ejercicios de gimnástica pu- departamento de Valparaíso para los diversos mo!&amp;Desde entónces le oigo desde la mañana hasta la
ramente corporal, combinados con movimientos vimientos y ejercicios militares, y conceptúo su apli- noche debajo de mis ventanas ensayando todos los
militares, porque unos y otros pueden hacerse fá. cacion en todas las de la República muy fácil y con- toques. Si me pongo á leer, me acompafl.a con una
llamada; si quiero pensar, me distrae con el paso de
cilmente en toda Escuela, y no requieren una pre• veniente, especialmente si se hace preceder esa inscarga; si hablo, me aturde tocando la retreta. ¡Im•
paracion tan especial. Ese género de gimnástica, truccion militar de ejercicios de gimnástica corporal, posible me es contar con un momento de reposo! á
que sin dificultad puede hacerse extensivo aun á á fin de facilitar el desarrollo físico de los nii)Rs Y todas horas y en todo tiempo está allí el músico
las niñas, ofrece la ventaja no sólo de favorcer el de dar vigor y agilidad á los diversos miembros d¡ l aprendiz, hiriendo el parche con los palillos. Todos
se impacientan, y yo, que me impaciento más que
desarrollo muscular, sino de dar agilidad y gracia cuerpo.
todos, no me atrevo á decir nada, porque me recopara todos los movimientos. Las marchas y evoluGeneralizándose en todas las Escuelas los ejerci- nozco como causa primitiva del mal, puesto que fuí
ciones militares completan el favorable efecto de cios gimnásticos y lás evoluciones militares, se pre- quien le compré el tambor.
¡Cuántos hacen diariamente lo mismo que yo, y
aquellos ejercicios, habituando al niño al órden y para tambien á los alumnos para el cumplimiento
se
preparan ellos misa:os lo que han de maldecir
á la disciplina, así como á la rapidez y exactitud en de los deberes que, como ciudadanos, estarán más
despuesl
la obediencia.
tarde llamados á desempefíar en la guardia nacio·
¡El que gobierna, ya sea una casa ó un imperio,
He tenido ocasion de ver confirmada en la prác- nal, y por lo que toca á la disciplina interior de la y empeña á los que le obedecen en la via de las
tica la favorable influencia ejercida por este método Escuela no tardará en hacerse sentir su provechosa glorias estériles, enseñándoles á hacer ruido en lude enseñanza en Escuelas como la número I de acción, contribuyendo á formar los hábitos de ór· gar de ser felices!
¡Los que suministran á sus enemigos un pretexto
Coronel y número 9 de Tongoi, cuyos alumnos ha- den, de subordinacion y de obediencia, que consti.
de acusacion que van á hacer resonar en todas parbían aprendido evoluciones y ejercicios militares tuyen en ella-así como en el curso de toda la vi- tes· contra su nombre!
con pequefíos fusiles de madera, y que no sólo los da-una parte tan importante de la educacion
¡Los que arrancan á los pacíficos de su reposo
para lanzarlos al tumulto de la accion.
ejecutaban con bastante destreza, sino que en la moral.
¡Los que con la pluwa distribuyen á la ventura
conducta, en la Escuela y en los movimientos de
La acción de las autoridades locales puede coopela adalacion ó la censura, sin saber lo que lP.s ha
cambios de clases ó de salida á recreo, demos- rar de una manera tan eficaz, como la que se ha de acontecer á los demás y á ellos mismos!
traban un espíritu de órden y de disciplina muy demostrado en el departamento de V al paraíso, -á la
¿No hacen todos con los hombres lo que hice yo
diverso del que se ve ordinariamente en nuestras realizacion de semejante medida. En la mayor par- con el nifío? ¿No les dan un tambor?
Su ruido les persiguirá mucho tiempo y por todas
te de los departamentos de la República podrian
Escuelas primarias.
partes. ¡Dios quiera que sólo sea una pena, y nunPreocupado de la necesidad de prestar á la edu- utilizarse los servicios de Oficiales ó clases del Ejér- ca un remordimiento 1
cacion física que debe darse en nuestras Escuelas cito para completar la instruccion dada por los prePero oigo llorar á mi vecinito. Hace dos días que
toda la atencion necesaria, he consagrado al estu· ceptores, y en cuanto al material, que sólo consisti- su padre se obstina en exigirle algunas horas de si:
dio de este importante punto las observaciones ria en pequ_eños fusiles de madera, cuyo valor no lencio: rebelde el niño á todos los consejos y amonestaciones, ha continuado su ruido, y acaban de
correspondientes en el informe que me he ocupado puede pasar de veinte centavos, no sería gravosa
reventarle el tambor.
,
de preparar sobre organizacion de Escuelas nor- su adquisicion para los alumnos.
Leccion elocuente para nosotros que abusamos
Finalmente, si se hicieran igualmente extensivos del placer ó de la fama de nuestro nombre y acciomales; pero me ha animado á llamar la ilustrada
atencion de V S. á esta interesesante cuestion el á todos los centros de poblacion los paseos de las nes. Al fin, cánsase la constancia de la suerte, como la del padre &amp;el niño, cuando el rumor de nueshecho de haber visto realizadas, en su mayor parte, Escuelas, destinando, como se hace en Valparaíso,
tra prosperidad ha importunado á todo el mundo,
las ideas anteriores, en el paseo anual de las Es- un dia del afio para esa verdadera fiesta de los ni- le rompen, apágase el ruido, y sólo nos resta llorar
cuelas del departamento de Valparaíso, que tuvo ños, que tanto contribuye á su estímulo y espíritu el perdido tesoro.
¡Consuélate, pobre niño! lo que echas de menos
de union, se habria ayudado tambien muy eficazlugar el dia 3 del corriente mes.
Correspondiendo á la amable invitacion que el mente á asegurar los resultados de la instruccion se reemplazará en breve; pero pronto serán más
graves las pruebas, y aprenderás á costa tuya que
sef'lor Intendente de aquella provincia se sirvió diri- militar. La época oportuna para esa fiesta seria la todo el que mete demasiado ruido debe apagarse y
girme, asistí en su compañía en Vlña del Mar á la última semana del mes de Marzo, á fin de hacerla reventar su tarnbor.
revista y p'l.rada de 1.576 niños de las Escuelas pú- servir de estímulo á la inscripcion de alumnos en
blicas de Valparaíso; puedo asegurar que las mar- las escuelas públicas y aprovechar tambien la buena
chas y evoluciones militares de aquel pequefl.Q regi- estacion.
Me permito acompaiiar á esta comunicacion tres
miento infatil, revelaban el buen pié en que ha lleBIBLIOGRAFÍA
gado á ponerse esta clase de instruccion por los pequeños fusiles de madera de lingue trabajados en
preceptores de ese departamento. Los alumnos de Concepcion, en la carpintería mecánica de don José
la escuela superior se presentaron armados con pe- Bonvalot, conforme al modelo de los que usan en
quefl.os fusiles que habian sido recortados para fa. las Escuelas de París, y calculado para tres tallas,
cilitar su manejo, é hicieron un lucido ejercicio de (0.75 m., 1.05 m y 1.15 m.), y además otro modelo ESTUDIO SOBRE LA EDUCACION MILITAR DE LA JU·
vENTUD, precedido de varias consideraciones sofogueo y evoluciones de guerrilla, todo al toque hecho en Valdivia de madera de mañíu.
bre el problema de la paz universal, por el Code corneta.
~
Como un dato de los más elocuentes para demosmandante D. Eugenio La Iglesia.
trarla favorable influencia de este género de instrucEL TAMBOR
cion en la disciplina de los alumnos, no podría meNos excusa de todo encarecimiento de esta obra
Los hombres, por desgracia suya, no buscan las
nos de mencionar el hecho de que no ocurrió deslecciones de la experiencia sino en los actos impor- su propio título y el nombre del autor. Ni siquiera
gracia ni contratiempo alguno ni en el viaje de ida tantes que interesan á su fortuna y á su gloria; descreemos tener necesidad de recomendar su lectura.
y de regreso, ni durante todo.el dia que aquel cre- deñan los mil ejemplos que surgen en derredor sucido número de nifíos pasó en gran parte entregado yo, producidos por los hechos más vulgares. Empe- El público tiene un instinto que no le engaña sino
á sus juegos y diversiones infantiles, despues de la ñados en el difícil sendero de la vida, no se esfuer- raras veces. El Sr. La Iglesia tendrl!. tal vez qur. ha·
zan en conocer la buena direccion por medio de
parada.
los barrancos 6 de los arbustos; necesitan peñascos cer segunda edicion, y tal es el éxito que le ~eseaLa instruccion militar de las Escuelas de V alpa• ó árboles corpulentos. Pero estos no se. muestran mos y que encontraríamos muy merecido, porque
raíso fué establecida por disposicion de 16 de Se- sino de largo en largo trecho, al paso que los indiel problema planteado en este libro está ventajosa·
tiembre de 1866 por el señor Intendente don Fran· cios menores se tropiezan á cada pa~o: todo consismente resuelto.
te
en
verlos
y
comprenderlos.
cisco Echaurren, á propuesta del Coronel don José

REVISTA

18 DE ABRIL DE 1884

DECENAL

ADMINISTRACION Y REDACCION

TOMO 2.0 -NúM. 28

Almirante, 2, quintuplicado.

•SUMARIO
La primavera (alegoría).-Batalla de la
Higueruela (copia de un trozo de la pintura existente en la sala llamada de las Batallas, en el Escorial).-El regreso al hogar (dibujo original de
Cecilio Plá, grabado de Severo Just).-Biblioteca
y salon de estudio del Excmo. Sr. General don
Eduardo Fernandez San Roman (de fotografia de
Laurent, grabado de Chalons).-Nuevo horno de
campana, proyecto de los oficiales de Administracion militar D. Juan J. de 0scáriz y D. Manuel
Piquer.-Sistema de carga y conduccion de los
útiles de campana para las tropas de infantería
del ejército francés (dibujo de Lagarde).
St1pleine#to.-Excmo. Sr. D. Francisco Romero Robledo, Ministro de la Gobernacion.
TEXTO. Crónica.-D. Francisco Romero Robledo.Ale~oria de la primavera.-Batalla de la Higueruela.-El regreso al hogar .-La biblioteca del
General San Roman.-El Ejército y la opinion
pública por D. Arturo Cotarelo.-Un nuevo horno de c~mpafla,;--Utilf:~ de campaí'la.-~ibliografia.-Advertenc1a.-D1alogos sobre cubierta, por
don Ednardo de Palacio.-Variedades.-Charaaa.

GR.\11.\Dos.

CRÓNICA
«En el estado actual del mundo, ha dicho
Stuart Mill, la fundacion de colonias es el mejor negocio á que pueden aplicarse los capitales de un pueblo viejo y rico. »
El pueblo inglés, que, cualquiera que sean
sus defectos, no tiene el de menospreciar á los
grandes pensadores, puso hace ya tiempo en
práctica el profundo consejo de aquel insigne
lógico, y notorio es el gran progreso de Inglaterra como potencia colonial.
La América del Norte no ha }¡echo ménos
prodigiosos adelantos en la explotacion inteligente del universo, y Alemania, que atiende
con un igual cuidado y admirable discernimiento al cuartel y á la alta ciencia; que sabe que la
accion militar es la resultaute de todos los más
altos esfuerzos de combinacion intelectual;
que el hombre pensador, desde su estudio, sirve á la defensa nacional tanto ó más que el
individuo que concurre á los ejercicios militares; que todos los perfeccionamientos de armamentos, que todos lo! progresos del arte
militar son debidos á descubrimientos científicos; que todas sus victorias han sido largo tiempo preparadas en el estudio y el esfuerzo de las más profundas investigaciones
cientificas, y que su ciencia fué la que triunfó en Sedan (porque sólo en la gran ciencia es
en donde se forman nobles sentimientos de
abnegacion y progresos profundos), estimula
la expansion comercial en el exterior, y sigue
con credente interes todos los desenvolvimientos y tendencias colonizadoras de otros países.
Francia se nos presenta ahora, en este momentof dominada por el gusto de la geografía
y de los viajes, y el propulsor de este movimiento ha sido un gran pensador, M. LeroyBeaulieu, que ha publicado un notable estudio

sobre la colouizacion en los pueblos modernos.
c,Francia se ha cubierto de Sociedades de Geografía y de geógrafos; las obras geográficas han
venido á ser los libros de enseilanza y propaganda por excelencia, y la literatura de viajes
compite ya con la de novelas y asuntos lige •
ros; las'lnisiones científicas, industriales y co-:
merélales se han multiplicado extraordinariamente; tenderos, negociantes, sastres, no han
vacilado en explorar las regiones del Africa
ó del Asia; y ni el asesinato de la mision Flatters, ni las noticias frecuentes de nuevas víc·
timas, ha amortiguado en nuestros vecinos
este renacimiento, esta vuelta á las empresas
de sus antepasados, los galos, que dejaron por
todas partes huellas y llevaron su pabellon y
sus colonias hasta Asia.
Por fin, entre nosotros, algo semejante, en el
fondo, se ha producido, y la constitucion de un
Congreso geográfico y comercial primero, y el
reciente meeting de la Alhambra despues, han
popularizado la idea de una accion pronta,
pero esencialmente pacífica y comercial, en
Africa. Analicemos, como tenemos por costumbre, este arduo tema de la colonizacion, de
los más importantes ciertamente en la política
general contemporánea.
La colonizaciou no es más, á nuestro juicio,
que otra forma, que otro aspecto del gran he.
cho universal: el progreso, la civilizacion humana. En el fondo, es siempre la ciencia el
contenido real y la razon eterna de esta espe•
cie de desbordamiento de un pueblo sobre
otro, y que, segun el distinto carácter ó rasgo
saliente de las invasiones, toma el nombre alarmante de conquista, ó el más culto y suave de
colonizacion. Pero en último término, colonizar, llevar, imponer el progreso por los medios
más propios, más característicos del progreso,
es una funcion eminentemente nacional; es la
política en su sentido más noble y alto, es la
sola forma de actividad de un Estado, de un
pueblo ejerciendo una influencia colectiva en
el resto del globo. De manera que la frase del
distinguido eseritor G. Charmes: «La salvaciou
de Francia estriba en su política colonial,&gt;
puede ser aplicada á todos los países; porque,
en realidad, la ausencia de una política colonial implica la ausencia de un Estado ó Gobierno digno de este nombre; supone en fin,
unanacionalidad de presente incierto y en vías
·de constitucion, más bien que en condiciones
de establecimiento definitivo. Luego las garantías de una existencia más ó ménos fuerte no
se adquieren sino cuando se ejerce una influencia determinada en las relaciones exteriores,
cuando se es activo, porque no siendo absoluto el estado de reposo, cuando una nacion no

ejerce influencia, es que la sufre; cuando una
nacion no coloniza, está de hecho ó en riesgo
de ser colonizada.
Sentado este principio de la colonizacion
como rasgo característico de un Estado definitivamente constituido, fácil es deducir la manera cómo, á nuestro juicio, debe plantearse
este problema en Espafia.
Lo primero que es preciso para colonizar, es
hombres con una educacion apropiada y con
los elementos necesarios. Para que estos hom• .
brea se produzcan, es preciso:
1.0 La constitucion de escuelas que contengan el material suficiente á dar una idea de
todas las más diversas cosas del globo.
2. 0 Profesores muy ejercitados en la tras.
mision de los conocimientos y leyes científicas
más generales, por medio y á la vista de esos
mundos en miniatura, de esas grandes colecciones de cosas que deberían abra.zar todas
]as más interesantes del universo. .
3.º Profesores muy ejercitados tambien en
la organizacion y direccion de excursione., escolares por la Península, y hasta en el extranjero en ciertos casos.
4.º La trasformacion de la Universidad,
pasando á ser la carrera ú oficio de abogado
arte ó profesion especial, y dando el nombre
de científicos á los que saliesen de la Universidad despues de haber cursado en ella siete
aílos las siete ciencias que designan hoy como
fundamentales la mayor parte de los pensadores de Europa.
5.º Exigir al abogado, al médico, al ingeniero, á todo, en fin, el que quisiera tener una
profesion de las llamadas hoy liberales, el título de licenciado de la Universidad.
1 6.º Establecer una e.&lt;icuela especial de colo¡· nizacion, en la que sólo podrían ingresar los
licenciados de la Universidad.
7.º Destinar á los que saliesen de esta escuela todos los puestos ó cargos de las colonias, y todas aquellas misiones que el Estado
organizara con los recursos necesarios.
8.º Organizar el ejército en vista de estos
grandes fines científicos, exigiendo á todo oficial, como á todo abogado, y á todo médieQ,
y á todo sacerdote, el título de licenciado dffa
Universidad, prenda de una gran unidad de
procedencia intelectual que evitaría ef desden
que hoy reina de profesion á profeeion.
9.° Meditar tambien á este fin una sabia
ley de reemplazos, en la qµ.e, sin
cuanto coucier11e á una educacion mili
•
veniente á todo ciudadano, las diferenté8
tudes comerciales, industriales científicas,
no fueran fatalmente contrariadas y ni áun
1

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ent.orpecidas.

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LA PRIMAVERA

(Alegoria).

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�LA ILUSTRACION MILITAR

348

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10. Fijar con precision la clase de aspiraciones legítimas y realizables qne podemos abrigar en materia de extension territorial.
11. Fomentar dentro de nuestro propio país
las colonias agrícolas, favore9iendo cuanto sea
posible á cuantos quieran dedicarse á la noble
tarea de convertir nuestros vastísimos eriales
en tierras, huertos, viñedos, bosques, ,etc. (*).
Las razones que tenemos para creer que sólo
por este medio podemos ser nosotros colonizadores, ocuparían un espacio mayor que el de
todo el texto de esta Revista. Pero bastará decir, por una parte, que en Espa!la, por un vicio
capital, la pereza, hay muy pocos hombres
verdaderamente científicos, entendiendo por,
esta palabra el observador qun no se pierde en
el detalle, que no se enfrasca en una categoría
especial de objetos, sino que se eleva á la investigacion de sus relaciones y correlaciones
más lejanas. El rutinario se opone frecuentemente á toda reforma, por la pereza quelemueve á evitar el trabajo penoso. de la generalizalizacion. Y á su vez, y tambien por pereza, el
perorador, el hablador de oficio, el orador que
sólo persigue éxitos vanales, se aferraá las palabras huecas, á las mal llamadas síntesis, porque lasintesis verdaderamente científica se funda en el análisis, en los hechos, y con ellos sólo
garantiza todas sus conclusiones.
No habiendo pues, gran número de hombres científicos en España, predominando los
dos extremos, á cual más funestos, de la rutina y la hueca palabrería, del hombre que se
pierde en los hechos y del hombre que los des•
precia en absoluto, esto sólo basta á explicar la
falta de plan que se observa en todas nuestras
más insignificantes acciones.
Obramos al azar; marchamos enteramente
confiados al instinto; la pregunta más dificil
de contestar por un español es siempre la de
,á dónde va&gt;. Hay muy pocos que sepan siquiera lo que quieren. Se agitan y realizan
aturdidamente las más opuestas acciones, porque parecen desdeñar todo acto previo de reflexion, sobre el punto á donde se quiei·e ir, el
camino mejor y los medí.os ó recursos más
indispensables.
Pues bien: miéntras no se varíe esta condicion fundamental de nuestro carácter por los
medios de enseñanza que arriba indicamos, in~
útil será que decantemos las excelencias y necesidades de la colonizacion; querremos colonizar, pero no tendremos colonizadores. Lo que
viene pasando y nos pasa en nuestras posesiones de Ultramar, es una prueba suficiente de
este hecho.

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Sin embargo, como estamos muy léjos siempre de todo estéril pesimismo, aplaudimos en
nuestra última Crónica las nobles aspiraciones de la Sociedad Africanista, y hemos pretendido aquí indicar que la ejecucion de un
plau colonizador cualquiera exige estudios
previos, y hasta un personal educado á este
objeto, porque creemos difícil reclutar entre
(•)

Estq es ló que consideramos de mayor urgen-

cia, y el e'.\.fcedente--de oficiales podria aquí y en Ultramar ambrtizarse por medio de su conversion voluntaria en colonos agrícolas, bajo determihadas

(;Ondiciones.

nuestros capitalistas, voluntarios capaces de
la abnega cion que estas empresas implican.
No los hallamos para la explotacion agrícola
de nuestro propio país, porque el fomento de la
riqueza nacional no parece interesarles, y corren á depositar su dinero en el Banco de Espa!la ó los extranjeros; con que ménos fácil será
persua dirlos de que en extranjeras y mal ~onocidas comarcas pueden encontrar patriótico
y lucrativo empleo sus intereses.
En cuanto á la proteccion del Estado, implica otro punto delicadísimo, y nos hace siempre pensar en el plan de instruccion especial
y general que creemos indispensable.
Por cada hombre de ciencia ó cada hombre
verdaderamente apasionado y distinguido en
estudios especiales de colonizacion, nuestros
Gobiernos elegirían cien aventureros ó agentes
políticos ineptos para formar las compaí\.!as ó
misiones colonizadoras. Los resultados sef1an
poco provechosos ,. y en muchos casos manifiestamente perjudiciales para nuestro Tesoro y
nuestra reputacion.
De todos modos, bajo la base de un plan
como el que ya hemos indicado, no sería inútil formar algunas compañías con las personas
más á propósito, y áun con un contingente determinado de oficiales del ejército.
Entre tanto, y por sus tendencias generales,
nos asociamos al pensamiento de la Sociedad
Africanista, muy brillantemente traducido en
el reciente m,eeting de la Alhambra por los seflores Coello, Saavedra, Costa, Rodríguez, Azcárate, y Carvajal.
-El último telegrama de Cuba es una contestacion sufici,mte á las noticias y temores
que la prensa norte- americana parece tener
interes en propagar. Una partida (la de Duran) ya ha sido casi totalmente extinguida. Sólo
cuatro individuos han escapado á la rápida y
necesariamente dura persecucion de nuestras
tropas. La otra (la de Agüero) no tardará en
sufrir igual suerte.
.
Pero e¡ctremar!amos mucho nuestro optimismo si dtdujéramos de estos hechos el tan
anhelado de una paz verdadera en aquella isla.
Muy léjos de eso, la paz no existe en el fondo,
ni puede existir; pero la responsabilidad, toda
la responsabilidad, es de nuestra administracion civil; de los Gobiernos (que eligen funcionarios ineptos ó inmorales), y de nuestros decantados hacendistas, que, tanto dentro como
fuera de España, están dando muestras de la
más absoluta incapacidad.
Y a indicamos en otra ocasion las causas
económicas que mantenían este estado grave
de la isla de Cuba. Y las causas se agravan,
en vez de desaparecer. Sigue la baja de los
azúcares; sigue la tirantez del mercado monetario; siguen las quiebras; crece la desconfianza; sigue la produccion quebrantada; sigue el
presupuesto enorme; se ha aumentado aún
para el ejercicio próximo; sube á 12.000.000 de
duros lo que habrá que pagar por intereses de
la Deuda, por pagarés de la flotante y billetes
del 'fesoro; no llega á veintitres lo que podrá
recaudarse por todas las rentas sanas, y en
fin, para que nada falte á este desconsolador
cuadro, el ejército, ese ejército que ha reinte-

grado Cuba á Espafla, al precio de 208.000
hombres (8.000 oficiales), es el primero á
qnien nuestros indiguamente llamados hombres de administracion hacen sufrir los efectos más duros de su incapacidad evidente, y
no percibe con regularidad sus haberes, y se
le dan sarcásticos créditos en papel que no ve
nunca convertidos en los medios pvsitivos de
subsistencia á que todo hombre tiene derecho.
Esta es la situacion que ni en Cuba ni en
sociedad ninguna humana puede sostenerse, y
esperamos que las Cortes próximas deliberarán pronto, y resolverán.
""
En el Ateneo Médico se ha celebrado una
noble sesion en honor de los sabios doctores
Fourquet, Mata, y Argumosa.
Asi.stimos con gusto á esta solemnidad
porque su nombre y objeto es garantía, al ménos, de que las ciencias no serán subordinadas á esta mania retórica, poética, musical,
que parece ya ser en España la sola cualidad
digna de estimacion. Entre médicos se nos
figura descausar ya de tanto melífluo discurso, de tanta disquisicion histórica, de
tantos trabajos como se leen por todas partes,
con el solo fin de producir belleza, esto que
los mismos que tanto lo traen y lo llevan no
saben ni podrán fácilmente definir.
La Memoria del sabio profesor Martinez
Molina obtuvo inte1igente aplauso de las pocas personas que en España pueden saborear
las bellezas (porque tambien la ciencia las tiene) de los buenos estudios científicos. Tolosa
Latour leyó unas biografías de los ilustres doctores Fourquet, Mata, y Argtunosa, muertos en
la oscuridad, porque aquí un hombre de ciencia no podrá nunca aspirar á más popularidad
que la de cuatro discípulos fervorosos y algunos lectores de reflexion profunda. San Martin
dió las gracias al príncipe D. Luis &lt;)e Baviera,
que asistía al acto, y los Sres. Franco, Benavente y Castelo leyeron composiciones de
acuerdo con Gl. gusto público. No hay otro
remedio, si se quiere tener auditorio en España.
Todos, en fin, cuantos tomaron parte. en
esta solemnidad, fueron muy justamente
aplaudidos, y el Ateneo Médico afirmó una
vez más la alta reputacion que muy legítimamente ha adquirido.
Enviamos nuestra enhorabuena á sus jóve
nes fundadores., á Tolosa Latour, uno de los
más entusiastas campeones de la ciencia; á
cuantos han cooperado á la funtlacion y fomento de una institucion tan útil y beneficiosa á la cultura general y profesional, y en
particular á su jóven presidente D. Ne~esio
Fernandez Cuesta, que aún casi en la edad
de la adolescencia, ba merecido la designa·
cion de sus compañeros para tan honroso pues·
to, y ha sabido despues conqnistarlo iniciando
y llevando á cabo un acto tan solemne y lau ·
dable.
Con firme paso empieza su carrera el aventajado alumno de medicina Sr. Fernandez
Cuesta, y bien manifiesta el teson con que debe
guardarse y enaltecerse el apellido que en el
foro y en las letras han hecho tan popular Y
estimado sus antecesores.

LA ILUSTRACIOK MILITAR
La real órden sobre ascensos de los sargen- donados ó cogidos los fortines de los picos de
tos en la Guardia civil ha sido objeto de gene- Mendizorrotz, Arratsain y Santa Bárbara de
ral aplauso. Era lógico, despues de lo legislado Hernani.
bajo este aspecto en infantería y caballería,
En San Sebastian, Zarauz y Guetaria pueextender los beneficios de esta legislacion á la den efectuar el embarque con comodidad y faGuardia civil; y por otra parte, el estableci- cilidad, gracias á su escuadra, y ocupando los
miento de la escala general mejorará bajo altos vecinos.
muchos puntos de vista la situacion de los
Terminadas las grandes maniobras, el Rey
sargentos de la Guardia civil, que estaba muy revistaría todas las fuerzas en Tolosa, pasanléjos de Ser lo que las legendarias virtudes de do otra segunda general en San Sebastian.
estas clases e~ía en un órden de perfecta
Desde aquí dislocaríanse las tropas, regrejusticia..
sando á sus respectivas guarniciones, y D. AlEs esto lo mas notable de los asuntos mili- fonso XU, ántes de vol ver á Madrid, visitaría,
tares interiores, si se exceptúa los proyectos escoltado por la brigada de cazadores, el terde unas maniobras que tendrán lugar para el ritorio y las capitales vasco-na,arras.
próximo otofio. Es posible que asistan el Rey
y el ministro de la Guerra. La prensa ciLas co.oticias del exterior no revisten más
vil da cuenta minuciosa de uno de estos pro- importancia que la que ya ha podido obseryectos, que representa al ejército francés inten- varse por los últimos fracasos del ejército.intando penetrar en España por la vega Irun - glés. Éste parece reducido á una impotencia
Fuenterrabía. No logran entrar (suponiendo que por el honor de las armas de Europa,
ya terminadas nuestras obras de defensa), y quisiéramos fuese pasajera. Por lo demas, la
efectúan un desembarco por Zarauz, y pasan insurreccion avanza y parece extenderse á los
á la sierra de Oria, avanzando por los montes territorios de Nubia.
de Tolosa.
Las comunicaciones con Kartum, imposiMiéntras tanto, las tropas españolas van re- bles. Más afortunadas las tropas francesas en
concentrándose desde Pamplona, .Miranda y Indo-China, han entrado ya en Honghoa. Los
Logrofio, hácia Vitoria; y las de Bilbao efec- chinos se han retirado en direccion á Phutúali un movimiento de frente, para venir lué- laney.
go á 1;1nirse con las de la llanada de Alava,
Suponemos que Francia intenta ya pasar
formando casi uu triángulo, cuya base sería al período diplomático, porque M. Patenótre,
el ejército enemigo.
su enviado extraordinario en Pekin, ha antiLa caballería efectuaría maniobras en las cipado su salida de París para revisar en Hué
Riojas, así como las fuerzas de infantería en el tratado conclnido entre el rey de Annam y
la llanada de Alava ánles de emprender la el doctor Harmand, ex-comisario civil de
marcha contra el ejército que invade á Gui- Francia en el Tonkin. Los franceses quieren
púzcoa.
ejercer sobre Annam un protectorado semeEn dichas maniobras podrá formarse el Rey jante á la convencion del Bardo. El Tonkiu
idea acabada del grado de instruccion de los formaría, en este caso, parte de Annam; no
soldados, empezando sólo las dificultades y constituiría una nueva .colonia francesa, como
penalidades al iniciarse el 1/-Vance desde el la Cochinchina.
curu-tel real de Vitoria.
Tal se cree ser la mision de M. Patenótre,
Dos puntos parecen ser los e:Cogidos para que desde Hué pasará á Pekín, si el Gabinedicho movimiento. El alto de Arlaban para te chino se muestra dispuesto á tratar con
dar la mano á las tropas de Vizcaya, y la lla- Francia.
nadita de la Borunda por Alsásu~ y los montes de Cegama y Ataun.
Esta segunda expedicion será la más penosa
y peligrosa, á causa del terreno.
DON FRANCISCO ROME.RO ROBLEDO
Dicho punto es el paso natural indicado
para las tropas que de Pamplona hayan veniEn las Cortes de 1863, el acta de Antequera fué
objeto
de vivísima impugnacion. Tratábase en ella
do á la llanada alavesa y para la brigada de
de
un
diputado
elegido ántes de cumplir la edad recazadores.
glamentaria, y la comision sostenía, en términos
Nuestras'tropas van sucesivamente logran- definitivos, que de ningun modo podía admitirsele
do las cuencas del Deva y Urola hasta que en el Congreso. Pero se levantó entónces un jóven
penetren en la region alta de la importantísi- de tan raras y tan variadas condiciopes de elocuencia, ingenio, energía, flexibilidad y distincion, que
ma cuenca del Oria.
Ambas huestes se encuentran por fin en la desde sus primeras palabras el auditorio quedó
subyugado, vencido, y el acta fué aprobada. Este
llanada de Tolosa y anfiteatro de montes cir- jóven era D. Francisco Romero Robledo.
cunvecinos: trábase una batalla, que con sus
Es imposible seguir paso á paso la serie de triuncombates parciales durará tres dias, hasta que fos conseguidos por este distinguido hombre politial fin, viendo los enemigos que van á ser flan- co. Nacido para la lucha, no ha estado un solo dia
queados por las estratégicas posiciones de Her- en reposo; y en la diaria batalla, rara vez le ha sido
adversa la suerte. Pero en este momento asistimos
nio é Iturioz, lo cual les cortaría su base de á una modificacion trascendental de su carácter. El
operaciones, emprenden una retirada ordenada guerrillero se trasforma en general en jefe; el tácsiguiendo los altos citados y los montes de Aya tico, el general de division ejercitado en el choque,
Zarauz los unos, y por la vega del Oria, pa- parece dominar ya grandes lineas de fuego·, y hace
sando por las carreteras de Andoin, Urnieta, sentir y predominar su influencia en zonas de ex. tension siempre creciente¡ el político hábil se true-.
Lasarte y Hernani á San Sebastian, el grue- ca en pensador profundo y gran hombre de Estado.
so del ejército, pues ya hemos supuesto aban- De ahí su notabilísimo discurso sobrf': los delitos de la

349
palabra, recientemente pronunciado en la Academia de Jurisprudencia .
J6ven todavía, dotado de una inteligencia extraordinaria, de una percepcion finísima, de una volwitad y pers_everancia sostenidas y estimuladas
por el co_nstante éxito, nada parece ser inaccesible
al Sr. Romero Robledo, y tal vez, en plazo más ó
ménos breve, le veamos ejercer, por designacion del
mismo Sr. Cánovas, y desde un puesto apropiado á.
este fin, la direccio n de la política que este otro
ilustre hombre de Estado ha llegado á identificar
con los intereses de las clases más poderosas del
país.
Los adversarios del Sr. Romero Robledo atribuyen
todos sus éxitos á. las veleidades de la fortuna; pero
sin negar la influencia ordinaria &lt;l°el acaso en todos
los órdenes de la actividad humana, imposible es
dejar de reconocer las cualidades de alto pensamiento, cultura general, valor sin arrogancia y admirable ~encillez, que constituyen el fondo vario de
su .carácter singularisimo.
Aun e!- preciso al'iadir que no hemos conocido un
solo hombre politico que se desvanezca ménos que
el Sr. Romero Robledo en las mas grandes alturas
del poder.
Se ha pretendido fundar un cargo contra el Sr. Ro•
mero Robledo en sus condiciones de accesibilidad, por
decirlo así; -en su aceptacion bondadosa, de ,;uan_
tos han querido tomar un puesto de combate á su
lado . Pero prescindiendo de que pocos jefes de partido habran tenido tanto acierto y fortuna en sus
diferentes sistemas de recluta política, en ningun
país sería más excusable este género de errores que
aquí, &lt;lande ningun hombre de gobierno se cree en
la obligacion de rodearse de hombres serios, y donde
so acepta el concurso de esa infinidad de gente.e;
r;ulga1·es 1 bastante ociosas para poder pasar los dias
enteros en las antesalas de sus prohombres, y suficientemente modestas para contentarse con algunas pasajeras ventajas conseguidas á costa de innumerables humillaciones.
En este proemio U. los apuntes biográficos que
insertamos á continuacion, réstanos observar: que
el Sr. Romero Robledo ha demostrado su valor cívico cuando en la época en que las pasiones revolucionarias eran más bravas, las conibatía. en su más
precioso dogma, el sufragio universal; y su vigor
fisico y arrojo é irreemplazabilidad como guerrillero
de Parlamento en su famoso discurso de ocho.horas
para dar tiempo á que el Gabinete MalcamPo obtu~
víese el decreto de disolucion y lo leyese ántes &lt;le
que la sesion terminase.
Merece tambien señalarse su deseo de hacer
cuanto bueno sea posible en administracion, iniciando é inaugurando las obras de la nueva cárcelmodelo; su tolerancia y verdadero criterio conservador (no contrario, sino atenuante, neutralizante
del liberal), en la manera firme y dulce á la vez
con que gobierna; su amplio criterio, exento de toda
prevcncion é intransigencia, en materias religiosas
y de ensefi.anza; y en fin, su sencillo, afable y generoso carácter, que le ha granjeado numerosas
y vivisimas simpatías.
D. Francisco Romero Robledo nació en Anteque-

ra (Málaga) el 8 de Marzo de 1838. Sus padres, don
i\latias Romero y doña 'l'eresa Robledo, pertenecían
á familias bien acomodadas, y de sólida y excelente
reputacion .
Estudió D. Francisco en las Escuelas Pías de Arcbidona, y pasó despues á Málaga con objeto de seguir la segunda enscllanza, que terminó con notable
aprovechamiento. Más tarde vino á )ladrid, y en la
l'.niversidad Central cursó la carrera de Derecho,
ordenándose de doctor cuando acababa de cumplir
veintidos ailos.
Despues, y con motivo de una elcccion parcial de
diputados á Cortes en el distrito de Antequera, los
numerosos amigos que ya contaba el Sr. Romero
Robledo, presentaron su candidatura. A pesar de su
repugnancia á aceptar este cargo, el jóven doctor
vió triunfante su nombre en la lucha, por una
inmensa mayoría .

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FRANcrsco RoMERO

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MINISTRO DE LA GOBERNA'CION

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23 DE LA ILUSTRACION MILITAR.

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Es1·uo10 DEL Exc~10. SR. GENER.\L D. EuU.\RDO FER~.\Sl&gt;EZ SAN llmBN_(De fotografía de Laurent, grahado de Chalons}.

�352

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1'

Uno de sus biógrafos hace notar la imperturbabilidad de carácter con que está adornado el actual
ministro de la Gobernacion 1 y cita á este propósito
el altercado de potencia a potencia que sostuvo el
Sr. Romero Robledo con D. Antonio Rios Rosas, á la
sazon presidente del Consejo, sobre si debía ó no
usar de la palabra. Insistiendo el Sr. Romero en la
reclamacion de su derecho, fué llamado tres veces
al órden, y consultando á la camara 1 le concedió la
palabra, lo cual dió lugar á que el presidente dejara su asiento.
En las Cortes que convocó el general Narvaez
para 1865, Romero Robledo se presentó como candidato de oposicion, y salió triunfante de los elementós acumulados por el poder, viniendo á tener
asiento en el Congreso entre la minoría unionista,
con la que contribuyó á, sostener una ruda campana .
La union liberal, llamada al poder en Junio de
1865, disolvió las Cortes y llamó á los electores á
los comicios, volviendo el Sr. Romero á ser elegido
diputado. En esta legislatura se marcó ya de un
modo ostensible el concepto que al país merecía el
jóven representante, pues fué elegido por gran mayoría primer secretario. Sus discursos en esta époc'a
contribuyeron tambien á afirmar la reputacion que
hoy disfruta, y hasta la disolucion de las Cortes,
llevada á cabo por el Gabinete Narvaez-Gonzalez
Brabo, la mayoría le contó en el número de sus oradores de combate.
Alejado hasta la revolucion de las tareas parlamentarias, volvió cuando 1 aquel importante suceso,
al palenque candente de la política, adherido al
grupo más conservador de la Cámara, capitaneado
por el Sr. Sagasta. ~tuy pronto ocupó una subsecretaria; algo más tarde el ministerio de Fomento; pero
al disoh·erse las Cortes en 1812, se consagró á. la
causa de la restauracion de la dinastía caida, personificada en S.M. D. Alfonso XII.
Desde la restauracion hasta hoy, la vida política
del Sr. Romero Robledo es sobrado conocida para
que hayamos de detenernos aquí á exponer sus
principales fase·s. Haremos sólo constar que el se1)or Romero ha realizado con rara fortuna la prediccion que, al oirle por primera vez en el Congreso, hizo el ilustre duque de Tetuan:
«Con los elementos que constituyen el organismo
del jóven diputado, dijo D. Leopoldo Q•Donell; con
las simpatías que goza en tan poco tiempo, un ta- ,
lento que le inicie y un brazo que le dirija, creo que
llegará á donde quiera; ha recorrido en muy poco
tiempo el camino que á nosotros nos costó mucho
andar.n
Entre las condiciones que enumero el vencedor
de Africa no se hacia mencion de una que forma el
rasgo quizás más caracteristico del señor ministro
de la Gobernacion: el dón de gentes. Imposible es
tratarle una vez sin sentirse hácia él atraido por
una extraila simpatía, que se trueca muy pronto en
indestructible afecto. El se vanagloria de que sus
amigos le siguen adonde vaya, y es una verdad;
• pero debe tenerse en cuenta que da á sus amigos
&lt;'.onstantes pruebas de deferencia, y que se halla
siempre dispuesto á sacrificarse por ellos; en suma, posee la cualidad, rarísima en estos tiempos,
de no escasear su amistad, de ser un verdadero
amigo para aquellos a quienes honra con el ,wmbre
lle tales.
Academia de Jurisprudencia honró sus talentos nombrit.ndole su presidente, importante puesto
desiinado á las eminencias del foro, demostrándose
por esta circunstancia el aprecio en que tan docta
r.orporacion tiene sus altas cualidades.
C(&gt;n motivo de la asistencia de SS. MM. y el pr-incipC de Alemania á la inauguracion del nuevo edifi:cio. donde se ha instalado la Academia, el Sr. Romero toncibi0 el pensamiento U.e perpetuar e[ recuerdo de esta honrosa visita ofreciendo á S. l\I. la
Reiria y á la princesa de Alemania unos álbums donde a.pareciesen las firmas de los más notables artistas fSpañoles,
El exito ha sido digno de su iniciador. Desde los
punt0s más remotos de la Península se han ofrecido
cuantos manejan el lápiz ó el pincel á secundar este

La

LA lLUSTRACION -:\IILITAR

LA ILUSTRACIO;\' MILITAR
el caudillo de hecho en !a marcial funcion fuera el
condestable D. Alvaro de Luna; aquel hombre extraordinario que pagó con su cabeza, sobre el pati- •
bulo erigido en la plaza del Ochavo en Yalladolid,
el delito de adelantarse en demasía á su época.
Dióse la batalla el l.º de Julio de 1531. Castilla
había juntado para esta empresa uno de los ejércitos más numerosos y lucidos que se vieron corigregados bajo su estandarte en la Edad Media, y el
granadino, por su parte, no se hallaba desapercibido para la lucha. Sin embargo, las tropas de
Mohammed eran más notables por el número que
por la calidad 1 y áun así, la infantería e,s pecialmente fué arrollada con facilidad por lat·1anzas castoolanas; pero los valientes abencerrajes salían á.
detener á los vencedores, y con sin igual arrojo, lograron neutralizar la:s ventajas adquiridas por los
guerreros de la cruz. La oportuna intervencion del
condestable, que cayó con Yarios escuadrone,s escogidos sobre su flanco enemigo, quebrantó á. los
abencerrajes de tal modo, que en vano pretendieron reorganizarse, y hubieron de concluir por huir
á la desbandada. En la persecucion pereció incalNo terminaremos estas lineas sin hacer constar culable número de muslimes; muchos fueron hechos
que al expresarnos como lo hacemos, sólo nos mue- cautivos 1 y sólo los que se dieron más prisa en la
ve un sentimiento de justicia. Ajenos á la política, fuga pudieron, con su Rey Mohammed, hallar asilo
respetamos al hombre de partido, sin censurar ni
en los muros de la capital granadina.
enaltecer sus actos; pero creemos deber tributar
Esta batalla fué para los castellanos tan estéril
un público testimonio al caballero que ha sabido · como gloriosa, por la conducta criminal de algunos
elevarse á los primeros puestos de fa nacion sin próceres y prelados, que atizando con ]os laureles
del triunfo sus mal apagadas rencillas, obligaron al
dejar en pos de si ni odios ni enemistades.
Rey á volver á sus tierras y licenciar al ejército.
'l'al es, poco más ó ménos, la relacion de la bataALEGORÍA DE LA PRIMAVERA
lla, segun se lec en Mariana y otros historiadore$
Si no hubiera poetas, habría que hacerlos para generales; veremos ahora las noticias que se conservan respecto al célebre fresco del Escorial.
9.ue cantasen la prirllavera.
Allá por los af'ios 1580, en el fondo de un cofre
Esto deéia un amigo nuestro que, aquejado por
una afeccion pulmonar, se encastilla en su domici- que yacía ignorado en una buhardilla del alcázar de
lio apénas vienen las primeras brumas de otofl.o, y Segovia, hallóse un lienzo de 130 piés de longitucl
no se da a luz hasta que Jos árboles se cubren de por cinco de latitud, y en el cual se veía dibujado en
negro, sobre el fondo blanco de la tela, una batalla
hojas y el campo se pinta de esmeralda.
En efecto 1 la primavera es la vida; apénas se con- que cuantos tuvieron ocasion de examinar hubiecibe que se muera nadie en esta época del aí'lo, ron de convenir en que no podía ser otra que la de
cuando la naturaleza sacude su blanca mortaja del la Higueruela, como resultó en efecto. Encantado
invierno, y se viste de galas, y el aire se embalsama del hallazgo Felipe II, encargó á los dos famosos ,arcon el aroma de las flores, y la golondrina viene á tistas Gonzalo y Fabricio la reproduccion del dibujo
colgar su nido en el alero de la morada campesina. en colores y mayor tamai'l.o, y así lo ejecutaron, poEl sér más refractario á las expansiones del espí- niendo fin á su trabajo en 1587 á cumplida satisfacritu siente dilatarse su alma ante el espectáculo su- cion del severo descontentadizo monarca.
El hermoso fresco constituye un gran monumento
blime &lt;le la Naturaleza en este periodo de su vida.
histórico,
que facilifle. las tareas de los artistas y lianual; porque la primavera no es otra cosa que la
teratos
que
se dediquen á cierta clase de estudios.
juventud de la tierra 1 como el invierno es la decrepitud. La sangre circula entónces potente por el or- El historiador, el poeta, el militar y el aficionado al
ganismo humano, y precipita los latidos del corazon, arte indumentario especialmente, tienen anch_ó
y hace brotar nuevas y luminosas ideas del cerebro. campo que observar en aquel inmenso cuadro.
En primer término, á la izquierda, se descubre
La vida, el calor, el movimiento de esta florida estacion, han inspirado al artista el grabado de la el campo castellano I defendido por estacadas y
página 34.6, y creemos poder asegurar que ha sabido barreras; luégo el ejército, en órden de marcha, el
dar cima a esta tarea ·con talento, reuniendo en una cuerpo de batalla capitaneado por el Rey D. Juan,
caprichosa plana cuanto de más notable ofrece la á quien acompañan heraldos y caballeros con el esprimavera al manifestarse exuberante de rique- tandarte real y otras insignias; D. Alvaro de Luna
zas. Algo hay en el dibujo que contrasta notable- nianda la vanguardia y aparece seguido de arroinente y que realza el mérito del trabajo. El artista gantes y ligeros jinetes. El frente del ejército Yil.
ha querido recordar que en medio de sus dias apa- cubierto do exploradores; la infantería forma por
cibles, la primavera tiene tambien sus horas de có- compa1)ias ó collaciones, en intervalos; algunas son
lera, en que los mares se encrespan furiosos y el de piqueros, pero las más de ballesteros; llevan los
rayo ilumina la atmósfera, como en medio de la fe- soldados de á }lié casco y;gola por armas defensivas,
licidad humana rugen de pronto las borrascas del y determinan seis ó siete filas; la caballería marcha
por escuadrones, en órden profundo, y jinetes y
corazon, y las aún más temibles tempestades del
caballos van cubiertos de hierro.
espíritu.
En la derecha hay un fuerte cuadrado que defienden los muslimes con picas y armas arrójadizas; los
BATALLA DE LA HIGUERUELA
ballesteros cristianos contestan con las suyas; los
El bello y detallado dibujo que publicamos en la caballeros más Yalientes de la hueste, han echado
pág. 34'1 es copia exacta de una parte del por mu- pié á tierra, y entregando su1? caballos á sus pajes,
chos conceptos naturalisimo fresco que decora todo marchan al asalto formados en ala, con intervalos;
un inmenso lienzo de pared de la sala llamada de entre tanto una masa
jinetes se abre paso lanza
Batallas, en el Real Monasterio del Escorial.
en ristre, y penetra en el recinto por la gola.
Representa este fresco la gloriosa jornada de la 1 Yerdaderamente es curioso pat·a el roilitarobserHigueruela, de Sierra Eh·ira ó de la Higuera, qu~ , ,,ador el estudiar sobre uh documento tan auténtico
'
.. · . -)
con estos distintos nombres se le conoce en la His-;- el estado en que se encontraba en el siglo xv el arte
toria; b.atalla sostenida entre las tropa.~ de Moham- P.f la guerra en_tro nosotros, las-armas; trajes Y mamed YII de Granada y el ejército castellano, capi- nera de combatir de los contendientes; y compataneado en persona por el Rey D. Juan lf, bien que 1 rando dospues el re~ultado de sus obsenaciones

con lo que se lec en autores extranjeros respecto á
los diferentes paises de Europa , reconocera en
aquellas bandas el prin.cipio de los tercios que habían de inmortalizará la nacían con sus hazai'l.as en
el siguiente siglo.
·
El grabado reproduce una parte del lienzo, que
es, sin duda, la más exacta., pues comprende el
cuerpo de batalla del ejército castellano con el Rey
D. Juan, precedido de trompeteros y heraldos, y eseoltado por un lucido escuadran; junto al monarca
va el estandarte real, que, segun reza la crónica,
cúpole la honra de conducirlo en este dia memorable al buen caballero Juan Alvarcz Delgadillo de
Avellaneda.

ingenioso pensamiento, gracias al que se podrá
apreciar, recorriendo las páginas de esos .álbums,
el rico caudal ele inspiracion Yconocimientos pictóricos de la actual generacion artística.
Hacemos mencion de este hecho, porque revela el
aprecio y el entusiasmo que el Sr. Romero siente
por nuestreis artistas, al juzgar que sólo éstos podían
avalorar con sus talentos e_l regio presente.
Esta delicadeza de sentimientos merece mayof
encarecimiento en las columnas de una publicacion
que, como LA lLUSTR.\CJON MILITAR, ejerce una propaganda artística, pues nadie como nosotros puede
apreciar cuán necesitadas viven aquí las artes y
las letras de que los hombres de Gobierno fijen su
vista con interesen la mision civilizadora y humana que éstas cumplen, y no sigan tratándolas con
tan injustificado desden como hasta aquí; pues al
ser objeto nosotros en más de una ocasion de tan
absurdo menosprecio, hemos llegado á dudar si
cumplimos en estas columnas nuestra mision de
obreros del progreso y de leales servidores d~ la
patria.
•

Je

EL REGRESO AL HOGAR
Llamamos la atencion de nuestros abonados sobre
este precio~o dibujo, convencidos de que, por poco
que en él se fijen, apreciarán Sll relevante mérito.
El Sr. Plá, su autor, ha estado inspiradísimo en
la elcccion del asunto, y hit.bil y correcto en la eje.
rucion. Hay en el conjunto esencialmente armonioso de las figuras, y en el tono general de la composicion, una sencillez y una naturalidad que encanta, resplandeciendo la verdad por todas partes,
Desde el pueblecillo cuya oscura silueta, coronada
de opacas nubes, se dibuja en el fondo 1 hasta la clásica y rústica capillHa, que se alza sobre el pequeño y escueto collado; en el aspecto del terreno, en
las actitudes de los personajes, en los detalles todos,
se advierte la mayor exactitud. A la vista de esa
tierna y sencilla escena de familia, se experimenta
uno de esos dulces sentimientos que halagan al espíritu, porque le ensel1an cuánta bondad es capaz
&lt;le atesorar el alma humana. La pobre y honrada familia que lloró tantas veces al hijo ausente suponiéndole inmolado por el plomo homicida en la ch·il
contienda, acude presurosa á dar gracias á la rústica imágen, por el feliz regreso al hogar de aquel sér
querido que partiera un dia á cumplir sus deberes
para con la patria. Allí, el soldado que sereno arrostró mil peligros, y que vió en torno suyo caer sin
vida a muchos de sus hermanos clr armas, dirige
sus preces al cielo, que le ha permitido regresar
ileso al paterno hogar, y en actitud recogida, á la
vez que pronuncia sencilla orar.ion de reconocimiento, recomienda á Dios las almas de los que espiraron un dia en el campo de batalla; y alli, los padres
del soldado y su jóven'hermana .'ie prosternan palpitantes de emocion ante la venerada efigie del santo tutelar, henchidas sus almas i~~centes de gratitud y de dicha.
Xuestra entusiasta enhorabuena al SÍ-. Plá por
su notabilísimo trabajo; 13.minas como ésta fundan
el crédito de un artista, y son las que convienen á
una publicacion de la índole de L,\ ILVSTR.\CJO)I
Mll,IT.\R.

LA BIBLIOTECA DEL GENERAL SAN ROMAN

'

adoptivas á la literatura, la elocuencia •Y las artes;
porque á todas alienta con los portentosos dramas
de la guerra, cuyo origen está en la lucha de las
paSiones humanas, y que un materialista definiría
como el producto de la agitacion de la sangre que,
predominando sobre todo el organismo humano, nos
lanza a la pelea ocultándonos los peligros y conducidos tan sólo por el sentimiento del honor.
Pero la guerra no puede califi ca-rse de elemento
destructor, por4.ue en la naturaleza nada se destruye, miéntras que todo recibe trasformacion completa. Los más activos venenos son ordinariamente
los medicamentos de mayor eficacia, y ha tomado
ya carta de naturaleza el aforismo vulgar de que
cuanto causa la muerte reanima O produce la vida.
Ahora bien; los medios de conducir esta lucha de
las pasiones humanas, están basados en leyes, fijas
unas, variables otras, y el éxito se incluirá siempre
en las mismas condiciones, hácia el lado donde la
inteligencia ejerza un predominio impcrior. La Histotia de todas épocas nos lo demuestra: desde
Annt'bal en Cannas y Aecio en los campos cataláunic,s, hasta nuestro siglo en Austerlitz, Waterloo, Sedan y ,Plewna, t!)dOs los hechos confirman idéntica
enseJianza; y sin du&lt;la por esta causa, el General
San Roman, car:i.cter investigador por excelencia y
de portentosa iniciativa, halla grato solaz entre sus
libros, que constituyen una vida de incesantes estu
dios y profundos conocimientos.
En aquellas hileras de tomos se encuentra la seccion de obras militares más escogida y completa
que hasta hoy se conoce . Algunos volúmenes cuentan siglos de existencia. l&gt;esde las célebres campañas de Alejandro, figuran allí las obras de historiadores, comentaristas y preceptistas tan afamados
como Thucydides, Xenofonte, Julio César, Pluiarco, Arriano, Polibio, Vegecio, Du Guesclin, :'lfaquiavelo, Valdés, )Jendoza, ·salazar, Turena, Montecúculi, Federico ll, marqués de Santa Cruz,
Condé, Gustavo Adolfo, Moneada, l\felo 1 :Napoleon,
Jomini, ~arrion, Nisas, Lewal y otros muchos,
cuya relacion seria demasiado prolija; lo más interesante, en fin, do nuestra literatura, de nuestra
profesion en general, se halla clasificado con gran
habilidad, y conservado con esmero.
Xo faltan tampoco en este monumen~al archivo,
autógrafos de un valor inestimable, entre los que
figuran las firmas de Ca-Ion, Cervantes, y de la mayor parte de los Reyes de Espa11a, desde Alfonso VI
hasta nuestros dias.
La envidiable reputacion que el ilustre teniente
general San Roman goza entre los hombres más
eminentes en las ciencias y en las letras, su afable
tr'ato y sus vastisimos estudios, han hecho ademas
de este salan un centro donde, todos los domingos,
se reunen personas tan eminentes como los generales duque de Vistahermosa, .\rteche, Letona, Enriquez, Reina, Ibarra, Fridrich y otros muchos distinguidos militares que sostienen animadas discusiones sobre arte militar, historia, filolegía y toda clase de asuntos con las eminencias civiles de nuestra patria que concurren á estas. dominicales; viéndose alli muy frecuentemente á los académicos Gayangos y Valera, al gran bibliófllo Vera. al maestro
c'ompositor Barbieri, políticos, estadistas y hombres
de ciencia, como D. Servando Ruiz Gomez, España,
el baron de Covadonga, Rodriguez Villa, Caramés,
y otros muchos que acuden solicitas á disfrutar del
atractivo que ofrecen estas reuniones, verdaderas
festivales del espíritu donde se rinde culto al arte y
á la ciencia.

Trabajo largo y ajeno á nuestro objeto, por ahora,
se1;ía reseñar, siquiera en breves rasgos, la descripcion del intereSante grabado que ofrecemos á nuestros lectores en la pág. 351. Y sin embargo, si en diversas ocasiones nos hemos lamentado de no disponer de espacio suficiente en es'ta seccion para detallar los puntos más culminantes, la historia en general y los datos característicos de cuantos dibujos
aparecen en esta Revista, nunca lo deploraremos
con mayor razon que en los momentos actuales,
al publicar una excelente fotografía de la biblioteca y salon de estudio del 1Iarqués•de San Roman,
EL EleRCITO YLA OP!NION PÚBLICA
que, con justicia, ocupa uno de-los primeros puesNo es nuevo, áun cuando nunca sea bueno,
tos entre nuestros Generales más ilustrados.
.\1 coi1templar este espacioso salan, recorrer los en nuestro país, el que la gente ilustrada, quiinnumera~lcs objetos que contiene; examinar todas zá superando á la vulgar, lance el anatema
las obras de arte que encierra y dirigir una rit.pida sobre las instituciones militares, condene el
ojeá.cla por aquella interminabl~ estantería donde exclusivismo de clase, dificulte la accion bese aprisiouan millares de volúmenes a cual más in- neficiosa en las mismas instituciones, y con1ércsantes, se puede afirmar, con hechos irrecusa- cluya por negar al hombre de guerra todo cribles, lo que tantas veces se ha repetido entre nues- , terio inteligente, fuera de una tendencia martros preceptistas; esto es: que la profesion militar cada á satisfacer de un modo ó de otro su
tiene 'por l1ermanas á todas las ciencias, por hijas egoismo personal.

¡

353
Sentimiento profundo ha de originar precisamente esa propension al divorcio entre clases que debieran vivir muy unidas, entre elementos sociales cuya procedencia es la misma,
entre ciuaadauos de una sola pátria y enarbolando siempre una misma bandera. Herir al
ejército, desconfiar de él, deprimirlo en vez de
ensalzarlo, poner de manifiesto sus debilidades, pero corregidas y aumentadas. en vez de
procurar el remedio de males sin el soplo continuo de una cruel murmuracio11, ni encierra
nobleza, ni levanta el espíritu militar, ni presta auxilio á las fundadas aspiraciones, ni sirve tampoco para el desarrollo de la grandeza
nacional, que si viene por el camino de las
ciencfas, de las artes y las letras, tambien encuentra ancha base por la senda de las armas.
Inútil empeño sería el de negar la ante rior verdad; la Historia demuestra plenamente
que la decadencia militar de cualquiera nacion lle\'a consigo, si no la ruina de la misma
nacion, al ménos el empeque!lecimiento de
raza, la estrechez· de miras y nn quietismo popular que desdice de esa actividad necesaria
para conseguir trascendentales fines. Cuando
cesaron 1os cantos guerreros e:i;i la antigua
Grecia, era que ya faltaba vigor nacional como
resistencia al impulso de las legiones romanas; cuando la comprada voluntad de los pretorianos se imponía á las verdaderas conveniencias del gran imperio de los Césares, era
que el enervamiento de la fuerza armada había trascendido al pueblo altivo por excelencia, y le faltaba carácter para sobreponerse á
sus propias debilidades y á las de sus tropas.
Y en época ménos lejana, cuando la desgraciada Polonia quedaba repartida entre diversos países del Norte, á pesar del heroismo de
Koscinsko, era tambien que la falta de disciplina militar respondía 1ógicamente al estado
anárquico de aquel pueblo valiente pero envuelto en rivalidades interiores que le reducían á la impotencia.
Se vó, pues, que la milicia, en todos tiempos y en todas las naciones, ha vivido en íntimo y natur:i.l en.lace con la sociedad de donde
proviene, participando de sus defectos, ostentando sus virtudes, sosteniendo hasta sus debilidades; en una palabra, llevando en sí misma los rasgos g_epéricos de aquella sociedad,
la cual, buena o ,mala, con mayor ó menor pureza en sus idealés, se encuentra obligada, no
á deprimir ni rebajar á quien la defiende, sino
á darle el estímulo necesario para que la defensa llegue en t0das ocasiones al grado máximo del esfuerzo individual y colectivo.
Y no se crea por las anteriores palabras
que nosotros pedimos el ciego triunfo del militarismo, ni mucho ménos la admiracion infundada por cuanto afecte á las instituciones
armadas; pues sli bien recordamos los laureles
A"!ster!itz y J~na,_no olvidamos tampoco la
mvas1on de la Ffancia en 1814 y el día decisivo de Waterloo; esto es, nos consta de la
propia manera que la absorcion militar producirá grandeza momentánea, pero que el "énio del más ilustre guerrero no basta para s~stener tal grandeza, si en alas de su ambicion,
convierte el territorio pátrio en vastisimo y
permanente campamento.
Queremos, al contrario, huir de los extremos, y por esta misma razon nos duele que
para el ejército espa!lol, hondamente pertur•
bado quizá en pago de su candidez al escuchar el canto de sirena de los que luégo figuran como sus detractores, exista la censura
acre, el epíteto desdef!oso, la frase punzante;
pues con este sistema, léjos de corregir los vicios orgánicos de la colectividad á la cual se
aplica, aumenta en ella el indiferentismo hácia los que la vituperan sin compasion, descbnociendo de paso los maldicientes que ti,•an
piedrt s á su tejado.

?e

ARTCRO C01':\Rrt.O.

�,
LA ILUSTRAOION MILITAR

35-i

gero y trasportable á lomo, constituyen un gran
paso de progreso en este ramo.
Entremos ahora á dar sucinta idea del proyecto:
La mayor parte de los periódicos de esta capital,
El plano general, ó sea el de la tienda, lo constituasí profesionales como políticos, se han ocupado
ye en su perimetro un polígono exágono, que tiene
estos dia~ de un proyecto de panaderla Complete de
dos
lados de 8 metros de longitud, y 4 de 2,'70 idem.
campaña, que dos ilustrados oficiales del Cuerpo
La superficie comprendiadministrativo del ejércida en este polígono es de
to, los Sres. D. Juan J. de
45 metros cuadrados,sienOzcáriz y D. Manuel Pido su mayor longitud de
quer, han presentado re10 metros, y de 5 idem su
cientement(} en la Direcmayor latitud.
cion general del Instituto
La tienda (fig. l.') (1) es
á. que pertenecen. Las
una marquesita exagonal,
noticias, pues, que á consostenida pf&gt;r cinco fortinuacion vamos á dar del
mas con catorce Puntos de
referido proyecto, quizás
apoyo. La altura máxima
no serán del todo nuevas
de aquélla, ó sea la del
para algunos de nuestros
caballete, es de 3,50, y la
lectores; pero de todas
mínima, ó sea la de su
maneras contribuirán á
falda, de 1,90; lo que prodarles una aproximada
porciona una inclinacion
idea el.el mismo1 y cumpliá la cumbrera más que
rán nuestro deber de resuficiehte para la vertienflejar en estas páginas tote de las aguas. La lona de
do cuanto puede constila cubierta toda ha de ser
tuir un adelanto para el
impermeabilizada. La arejército de nuestra pamadura es de hierro fortria.
jado en redondo y hueco.
El problema en cuesLa panaderia se cobija
tiob, no es nuevo. Largos
por completo bajo esta
años há que distintas natienda, que contiene el
ciones de Europa procuhorno, la artesa, la mesa
ran encontrar un medio
de heñir, los clavijales, la
de µanificar para la tropa
caldera para agua dalienencampana, sin tener que
te, y los depósitos de hasujetarse á lo's recursos
rina, pan y lena.
de la localidad, y sin qae
(2,)
El horno, cuyo aspecto
el trasporte de los elemenexterior retrata la figutos necesarios al objeto
ra 2.8, es, á ,.excepcion del
forme una considerable
suelo, de hierro forjado,
impedimenta que di.ficulafectando la forma cilíntela marcha, sea cual fuedrica en su parte central,
re la clase de terrenos en
y semiesférica por sus
que se opere.
1ados anterior y posterior.
No es, pues, de extraSu base es un paralelógra21ar que en nuestro país,
moapuntadopor cuadrany en la actualidad, se ha- ·
tes de circulo de 2 meya dispuesfo que una Juntros de ancho por 4,20 de
ta competente se ocupe
largo.
en examinar y experiLas piezas de que se
mentar los diferentes horcompone este horno, son
nos de cam]Jana, reglaen número de 17 1 y su dismentarios en los ejércitos
posicion puede apreciarse
extranjeros, é igualmente
mejor
en el corte q:ie reto.dos los conocidos, con el
presenta la fig. 3. 8 Todas
fin de decidir el que en
ellas, así como las de la
definitiva debe adoptarse
armadura de la tienda, se
paranuestro ejército. Más
repliegan par:::i. el trasporbien parecería ·extraño, si
te, quedando de manejano se tuviese en cuenta la
ble peso, y de longitud
penuria del Tesoro, el que,
de 2 metros á lo sumo.
siendo tan importante esEl clavij al, la caldera,
te asunto para nuestro
la artesa y los demas acsoldado, que él, como es
cesorios, son tambien dessabido, no consume conarmables, y de novedad
servas alimenticias, y sóen su estructura; pero no
lo tiene el pan por base de
nos es dable descender á
alimento, y existiendo ensu explicacion 1 pues este
tre nosotros como único
NUEVO HORNO DE CAMPARA
escrito resultaría demamaterial de esta clase el
siado largo.
horno L~espinasse, nada
PROYECTO DE LOS OFICIALES DE ...OMINISTRAClON MILITAR D. lUAN J. DE Or.CÁRIZ Y D, MANUEL PIQUER
Terminaremos, por conaceptable ya por sus musiguiente, esperando muy
chas piezas y dificultoso
buenos resultados del protrasporte, no se b ubiere resuelto ántes respecto al particular. El hecho, autores del proyecto de que nos ocupamos, al em- yecto de los Sres. Ozcáriz y Piquer, á los que felicisin embargo, es que hoy existe planteada la com- prender el estudio que acaban de terminar con tan tamos cordialmente, y nos congratulamos de que
del seno de nuestro ejército surjan á cada momenpetencia de los susodichos hornos, y no hay para feliz acuerdo.
Obedeciendo á este propósito, han conseguido to estudioi como el que hemos ligeramente bosquequé descender á averiguar por qué no se provocó
ofrecer un conjunto, donde los inteligentes en la jado.
ésta ánles.
Las condiciones teórico-prácticas de un buen hor- materia pueden ver asociados en principio, pero
D. P.
no·de campana, que son en gran número, no se en- e-0n distinta forma y calidad, la tienda del horno
cuentran reunidas, por desgracia, en ninguno de Rossi, la cabida del L'espina,se, las planchas del
(l) Loa dibujo ■ que presentamos han sido sa.eado1 de lOI
los sistemas generalizados hasta el presente, su- Peyer, el suelo del Gene1U, y otra porcion de ventacediendo, por tanto, que unos carecen de las bue- jas reconocidas, las cuales, reunidas en un todo, Ji- origin.alea hechos por D. Luis Feroandes .

UN NUEVO HORNO DE CAMPAÑA

1•

l ·t

1

11

!I

it
1

'

LA ILUSTRAOION MILITAR

nas cualidades de otros, teniendo por punto general alguna de ellas que les es propia.. ¿Poc qué,
pues, no tratar de reunir en un nuevo horno las
mejores condiciones de cada uno de los experim8ntados, evitando los inconvenientes repectivos? Hé
aquí la laudable intencion que ha presidido en los

•

OTILES DE FORTIFICACION PARA LA INFANTERlA
Hora es ya de introducir esta variante importantisima en la instruccion de nuestros soldados. Las
guerras modernas, al humanizar la lucha, por decirlo así, han procurado tambien arraigar en el individuo la fuerza moral necesaria ante el destructor efecto de las armas de precision, empleando eficaces medios para evitar ese número incalculable
de bajas que al iniciarse una batalla diezman ya las
fracciones de ambos combatientes.
Sin retroceder á épocas anteriores, la guerra
turco-rusa nos demuestra las numerosas aplicaciones que hanfftenido y tendrán en lo sucesivo esos
útiles que algunos han considerado como un estorbo, y áun perjudiciales, porque creen que la forti1.1cacion de campana paraliza y enerva las fuerzas
del soldado. Por fortuna, esta idea no tiene ya grandes adeptos; los dos ejércitos ántes citados emplearon esa clase de obras, y merced á los ingeniosos
medios de accíon puestos en juego por los turcos,
los rusos fueron completamente rechazados de
Plewna en diversos ataques, lamentándose en repetidas ocasiones de la falta de herramientas para
que sus soldados hallasen fácil y rápido abrigo contra el fuego sostenido del contrario. Hasta tal punto
se impone esta innovacion en las futuras campanas,
que en la tercera batalla de Plewna, convencidos
los soldados de la necesidad de reforzar las posiciones conquistadas, llegaron á remover la tierra con
las manos y las tapas de las fiambreras, arrancando
á brazo las cepas para despejar el campo de tiro.
En la noche del 11 al 12 de Setiembre, los rusos,
despues de desalojar al enemigo de las posiciones,
quedaron expuestos al fuego concéntrico de las trin~
cheras turcas, siendo precisa toda la serenidad y
sangre fria de un general como Skobeleff, y el valor
indómito de sus bravos soldados para permanecer
en los puntos conquistados durante el dia, bajo un
fuego tan terrible, que costó á algunos regimientos
perder la mitad de su gente. &lt;&lt;La educacion profesional, adquirida bajo el fuego-dice Borneque en
sus Estudios sobre aquella guerra-costó muy cara ... ; todo cuanto se haga en tiempo de paz para
preparará. oficiales y soldados en trabajos de tierra,
será. siempre poco.»

,

"

355

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        <name>Alegaría de la Primavera</name>
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LA. ILUSTRA.CION MILITAR

inherentes á la milicia, que sirven de base á todas afectan á la vida de las naciones; y si deseais se·
guir inquiriendo os cansareis de contar el número
r.us determinaciones.
Conocido el Ejército en su esencia, modalidad y de sociedades científicas que abordan los más árforma, habremos de penetrar en otra esfera donde duos problemas del saber hu nano, empefiando rudo
apreciemos sus funcionts propias, que obedecen ne- é incesante combate para descubrir un arcano, escesariamente á cvndiciones prévias, que combinadas tablecer una teoría ó rechazar el error que ha invahasta el infinito, son el pensamiento de la guerra, dido las regiones de la ciencia.
Pero la milícia, ¿en dónde reune sus inteligencias
cuyo estudio crítico nos arrojará torreotentes de luz
para
demandarles la solucion de sus complexos é
que nos iluminan á cada momento en medio de la
importantes
problemas? ¿ Qllé medios tiene para
múltiple variedad de a-::cidentes que se presentan á
formar
opinion
ilustrada de todas las cuestiones que
cada instante; y de este modo obtenemos la base
le
afectan?
Si
los
reducidos límites de este trabafundamental donde el arte de la guerra asienta sus
jo
lo
permitieran,
yo os &lt;liria cómo comprendo la
más bellas creaciones.
influencia
del
libro
militar, cuya circulacion se haHé aquí los lineamentos del plan general que
lla
reducida
á
su
más
mínima expresion, y os mospuede servir para coordinar los múltip·es problemas
traría
mi
parecer
sobre
la influencia de la prensa
militares, cuya complexidad exige nuevas divisiones,
que formarian otras tantas ramas diversas de gran· profesional; pero, si no puedo hacer este género,de
dioso tronco cuyas raíces penetran en el campo de consideraciones, séame permitido el exponer, en,
otras cienchs para tomar de ellas los primeros gér- breves palabras, lo que debiera ser el resultado de
menes, que luego son fecundizados por la lógica y un profundo exámen de las cuestiones enunciadas.
Ya os he indicado que considero el Ejército como
la crítica con su poderosa accion; pero desde el momento que se ha planteado el problema, aparece la un or.:;anismo sujeto á las leyes de la vida, y en el
necesidad de resolverlo conforme á procedimiento cual desempeña la adrninistracion el papel de apaadecuado á su naturaleza misma y á los medios dis- rato distributor que recibe el alimento, ya trasformado, para llevarlo á todos los órganos que se asiponibles para su inmediata realizacion.
No basta ciertamente que una y otra vez se pidan milan las partes correspondientes. No espereis, por
á los poderes públicos reformas é ion.ovaciones que lo tanto, que ella os alimente, si antes no habeis
reconstituyan nuestro sistema militar, porque tan llevado al aparato receptor los elementos vitales, y
sólo pueden traducir en hechos aquellas ideas que éstos no pueden sacarse sino de al!f donde reside la
han fructificado llegando á formar opinion manifes- vida.
Acudan, pues, todas las inteligencias al certátada ostensiblemente; pues áun cuando reine en el
espíritu de la generalidad, se encuentra como des· men; apronten el caudal adquirido en su progresiterrado en el fondo de la conciencia individual, si vo desarrollo y choquen con la contradiccion, pieno se presenta en forma expresiva del trabajo con· dra de toque de la verdad. Ya vereis entonces surgir
tínuo de elaboracion y de bs relaciones que ligaron los verdaderos principios de la milicia; ya tendreis
á los individuos para ir á coincidir en un mismo ocasion de admirar sus teorías y m¿todos., y ya popunto; mas cuando esta opinion ha presentado sus dreis complaceros en las soluciones halladas á los
títulos de le~itimidad, entonces es cuando la adrni- infinitos problemas que entraf'ia este conjunto de
nistracion estudia sus preteosi,mes, examina las conocimientos tan despreciado hoy dia, á pesar de
soluciones dive11Sas de la cuestion y, asesorada por compenetrarse con todas las ramas del saber humalas colectividades que encierran todo género de no. Salga de las · ociedades militares el movimiento
competencias, traduce en documento público lo que que hade vencerla inercia de la masa. y considérense
desde aquel instante ha de servir de norma; pero corno el punto de reunion donde la milicia ha citado
cuando le falta es\e alimento decae y pierde la ini- á sus hijos para congregarlos y excitarlos á que rer.iativa, no dando más sef'iales ¿e vida que la mani- suelvan sus problemas.
Imitemos en esto á los que ya nos preceden en
festacion de los actos puramente burocráticos.
otros
ramos del saber; y, aleccionados por su expe.
Antes de que al libro lleguen ciertos principios y
riencia,
emprendamos afanosos la tarea comenzánse esiablezcan nuevas teorías, ha sido necesario un
dola
desde
Juego, para que sin trégua ni descanso
penoso génesis, tan sólo des.:onocido para aquellos
nos
dediquemos
á la árdua empresa de regeneracion
que no se detienen á seguir paso á paso la evolucion
militar.
de las ideas, á la cual contribuyen sin cesar las in·
No piense hoy el Ejército español en estériles
teligencias que buscan en la contradiccion de opiglorias,
por brillantes que sean; su fin está bÍen deniones el medio de purificar la verdad de las mi·
terminado
al considerarse como el medio más eficulas del error, á la vez que á éste lo despoja de
caz
para
que
la pátria ibera realice sus elevados
los bellos resplandores con que se había engalanado.
ideales;
y
por
lo tanto ha de empezar por resolver
Y por eso, sefiores, todas las manifestaciones del salos
múltiples
problemas
cuya solucion conduce neber humano se procuran este medio para conseguir
cesariamente
á
reconstruirlo
sobre bases inquebrantan noble propósito, y se esfuerzan por reunir á los
tables,
sentando
para
siempre
los cimientos en que
que por distintos bminos persiguen la ciencia, proha
de
sustentarse
la
milicia.
vocando la libre discusion, á cuyo calor se funden
Aunemos nuestros esfuerzos; acuda la juventud
opiniones, para salir de allf otras más perfectas, que
á
vencer
con sus generosos sentimientos h glacial
logran imperar en·e1, espíritu hasta que la incesante
indiferencia
de los que se hallan próximos al escepelahoracion produce otras más próximas á la verdad.
ticismo,
empujados
quizás por amargas decepcioTal es el origen de esas sociedades libres, donde
nes;
temple
la
edad
madura con su ilustrada expese congregan los obreros de la ciencia y del arte
riencia
las
impaciencias
de la primera edad, y unipara producir sin tregua ni descanso la inmensa
dos
todos
en
comun
aspiracion
y guiados por la
labor sintetizada en el libro, veh!culo de propaciencia
prosiga·t
os
sin
desfallecimiento.
tan levanganda á la vez que fiel conservador del-caudal adtados
propósitos;
y
de
este
modo
m0strará
el Ejérquirido. Dirigid una mirada á los Ateneos, Y al1f
cito
español
al
mundo
entero,
que
si
supo
siempre
vereis discutidos los problemas más elevados, así
científicos como literarios y artísticos; id á la Aca- conquistar inmarcesibles laureles en los campos de
demia de Jurisprudencia, y vereis tra·t ar allí todas batalla, tambien sabe consegwrlos en las lides del
las cuestiones de derecho, ofreciendo á la juventud pensamiento contribuyendo con su inteligencia al
una provechosa práctica para las lides del foro; acu- progreso humano.
IGNACIO SALINAS
did á la Academia de Ciencias Morales y Políticas,
~~~-donde se discuten los más variados asuntos que

LOS HÉROES DE FILIPINAS
FRAGMENTOS

Bl~TÓlllCO-MlLITAR ES

EL SOLDADO CIRILO MAYPIT

Lft famoFa costa de Pagalunga, en el TÍO Grande de Mindanao, donde hizo célebre su nombre el, entonces, Capitan
de fragata n. Casto Mande?. Nuñez, cinco sños antes que
Je coronaTan las glorias del Callao, dando el a@alto por
el baupres de la goleta Constancfo en lll maña11a del dia 17
de Octubre de 1861, aón no hl\bia raido &amp;ateramente en
pod,,r de nuestros valientes soldados y marineros, que ónicamente dueños de Jo alto del muro sostenían sangrientl\
y tenAz J_ucha cuel']'.)O á cuerpo con una morisma feToz,
fanática, desesperRda y muv superior en nómero.
En los momentos má~ empeñados y par, grientos del Asalto y del general combnte de tRn memorRble din, el primel'
buque que siguiendo el intrépido ei11mp'o de la goleta
Constanci11. encRlló su proll en tior111, fué el cRñonero Luzon, y el prim•ro de su tripulacion qne la pis6, •I soldRdo
indfa:enR de lll segundll c,ompaiíf!l ile InfünteTía de MllTina
Cirilo Maypit, que desde Juego arrem•tió brioso y re~uelto
al enemigo, y t1isparando •u arma de_iR mn•Tto ti uno en 111
acto. den-iba á otro~ do• de otros tantos bayonetazos Y dá
muerte á un arrogante Dntto que animal&gt;ll' IOP combatiente; tremolando una b!lnderll que le arrebat6 juntamente con J,. vida; pero allíhubieTa mue!"to el heróico soldado, abrumado nor el nómero, que furioso "Je rodeó ansioso de venl!'anza y de Tescatar la enseñR perdida, sin la
oportuna llegada y auxilio de sus compañeros de desem•
barco.
Libre del peligro el valeroso MRynit, corrió lleno dejóbilo al encm•ntro del Comandante de su bnque, Teniente
de navío D. José Osterech y Godos, y sin decirle palabra
depositó en su~ manos el trofeo glorioso de su beroism", Y
volvió con la misma preste?.a y entu•iRsmo á batirge en la
primera línea del combate. donde cae gravemente herido.
Pro

A.

DE PAZOS

o,t,AA A,A,A&lt;A- - -

B IB L I O GRAFÍA
Novlsimo Dircümario del Amor ¡• de otras rosas,
ta, útil para los feos romo para las lurmosar Este
es el título del nuevo libro que :icaba de publicar
Adolfo Llanos, y que se ha venrlido en muy pocos
dbs. La segunda edicion se pondrá pron·o á J., 1·•nta y será enteramente igaal á la nri10er.1. El Nm1(·
simo Diccionario tiene una hnnita portarln, vent1cuatro hermosas láminas y ~iete pliegos de correcta
y lujosa impresion. En carla nno ne los tomo, r!P
lujo hay una magníftca fotografía, distinta en tocios
los ejemplares.
Como muestra de la originalidad del t~xto copiaremos algunas de sus líne1.s:
, Abonado. - Sinónimo de primo.
Acabar. - Prólogo de arrepentirse.
Acróbata. - Amor platónic').
Baile.-Pretexto que utiliz1n los hombres para
abrazar á las mujeres.
Bfqamo -Aficionado á las comparaciones.
Caer.-Cnrolario de tropezar.
Ca/ma.-Lazarillo de las pasiones, que nos abandona en los caminos peligrosos.
Código.-1\fano vengadora que no llega á los últimos peldaf'ios ·de la escala social.
Cobardía.-Prudencia sublimada.
Chula.-Diamante en bruto.
Contramarcha. - Viudez.
Cult,a.-Reloj de repeticion.
Deleite.-Gusano de la vida. »

Musw 1\hLITAR.-Esta notable revista de historia, indumentaria, armas y organizacion militar,
con interesantes grabados, se hace cada dia más
acreedora á las simpatías que el púhlico le dispensa. En sus cuadernos del 29 al 32 inclusive, y aparte de otros grabados intercalados en su excelente texto, reg:-tla á los suscritores un n1.norarna de
EL Ejército del Emperador Cárlos V frente á los
Prl11ci¡,es de la Liga de Smalkalda en lnl[t1lstadJlfDXL 17, cuyo trabajo, de relevant,! mérito por
su antigüedad y belleza del dibujo, contribuye á fa.
cilitar el exacto concepto de uno de los períodos
más florecientes que registra nuestra historia·
Posteriorrnentf', hemos recibido los cuadernos 33 ·
y 34, que en nada desmerecen en el artístico é ins1 tructivo conjunto de esta importante obra.

REVISTA

f?f ABRIL

DECENAL

ADMINISTRACION, REDACCION

1884

ALMIRANTE,

0

GRilADOs.-Excmo. Sr . Conde de Torre-l'lfata --Los banderas
negras.-El Cambiante de monedas en Egipto.-Le. partida de
los reclutas on Italia..-Monumento á Víctor Manuel, Baker
Bajá..

TEXTo.-Crónica.-Explica.oion de los gro,bados.-Marte, por Vul·
cano.-Dos palabras sobre las clases de tropa, por el Teniente de
Infantería. D. Alfredo Melende• Urios.-Las guerras púnicas·
por D. Mariano Prestamero.-Es1&gt;íritu militar -El Tambor.Bibliografía.
la cl4bíerla.-Va.riedades, por E. de Palacio, y anunoios.

en

CRÓNICA
La numerosa eoncurrencia que asistió á la i:eunion
( ó meeti'f!g) celebrada por la Sociedad Africanista en
el teatro de la Alhambra, los levantados ideales expuestos allí por ilustres oradorPs y el entusiasmo y
atencion con que fueron escuchados, todo esto trajo á
nuestro pensamiento una duda que de largo tiempo
hace oscilar nuestro espíritu entre los más sombríos
temores y las más risueñas esperanzas.
Espafia, pensábamos, ¿es un pueblo que renace á
la vida de la civilizacion, que se siente impulsado
por los alientos del progreso, ó estos resplan dares,
este movimiento actual l!On los postreros rayos de
un prematuro crepúsculo, las últimas convulsiones
de una naturaleza que se extingue?
Cuando recordamos la indife~ncia con que de
ordinario son acogidos los más altos propósitos,
la característica indolencia con que nos resistimQs á
todo análisis, cuando vemos emplear á todas horas el
personalismo como único ar~nmento y la injusticia
como fatal conclusion, dudamos de los destinos de
nuestro pueblo, y un frio pesimismo nos embarga,
nublando en nuestra razon las ideas y sumiéndonos
en el más profu,,do abatimiento.
Pero al lado de estos hechos desconsoladores, espíritus llenos de fé en el porvenir, fortalecidos por
hondas convicciones, impulsados por entusiasmos pa.
trióticos, se reunen al calor de fecunda idea, gritan.
do á.'los espíritus aletargados: El Africa está allí con
sus tierras feraces, con sus pobladas cordilleras, con
sus espléndidos ríos, tendiéndonos los brazos. Allí
hay graneros para nuestra agricultura, bazares para
nuestro comercio, gloria para nuestros soldados; allí
hay espacio, y luz y movimiento para todas las aspiraciones que aquí se encierran en círculos estrechos,
produciendo choques de ciudad á ciudaJ, de familia
á familia , de espallol á español.
Allí está la paz, en las vertientes del Atlas, entre
sus bosques de palmeras, lejos de esta atmósfora de
mezquinas ambiciones, de vanalidades femeninas que
empequeñecen el carácter, que asfixian el espíritu.
El hombre sólo se agranda en proporeion del combate que sostiene. Pelear aquí por una credencial,
por una enemistad basada en cualquier estímulo de
ruin orgullo, por fuerza ha de empequeñecemos. Pelear allí por la grandeza de la pátria, por el progre-

2,

TOMO .2. 0 , NÚM . .22

QUINTUPLICADO

so de los pueblos, por el porvenir de nuestros hijos,
esaes empresaque elevaydignifi.ca. Tender al hijo del
Mogreb la mano fraternal ensefiándole la página del
Evai!gelio en que dice Amaos los unos á los otros, ó
dh\iar su fiereza noblemente con los aceros de Toledo, pero no para reducirlos á una esclavitud humi
liante, sino para ensalzarlos despues, para arrancar
sus espíritus de la pesada noche que los envuelve, llevándoles todos los bienes de la civilizacion, todas las
inestimables alegrías de la ciencia; esa es empresa
digna de un pueblo.

l

Tales son los ideales que aspira á propagar la
Sociedad AfricJl,nista creada en esta Córte. Este fué
el pensamiento de donde arrancaron los brillantes
disc111·sos que aplaudía un público entusiasmado en
el teatro de la Albambra.
Con caluroso y patriótico acento decia el distinguido académico Sr. Coello: e Todo ultraje, toda ocu·
pacion de una potencia en el suelo del Mogreb debe
ser para nosotros una cuestion de honra nacional, que
debemos plantear con tanta energía como si hubiese
sido ocupado· el territorio de la Península.»
D. J oaquin Costa, con toda la fantasía, de una naturaleza meridional y toda la erudicion de un sábio,
desarrolló despues ante nuestra vista asombrada
todo el panoroma de la historia de Marruecos, que ha
sido por muchos siglos nuestra propia historia.
A contribucion de su espontánea frase se pusieron
todos los conocimiento~ humanos, y la geografía, la
agricultura, la química, las matemáticas, todo cuanto nos rodea traía á la fecunda imaginacion del inspirado orador conclusiones que se traducian en estas
frases: «Al Africa, por honor, por deber y por gratitud.»

¡Oh! ~i fuese dable llevar el calor de su palabra
á todos los ámbitos de España, es imposible no hallaran eco acentos tan inspirados , tan entusiastas,
tan sinceros.
No es creíble que causa tan grande pueda languidecer por falta de adeptos, y es ne esperar que este
patriótico movimiento de Madrid será secundado en
las provincias constituyéndose sociedades de Africanistas corresponsales de la de esta córte.
A nuestros compañeros del Ejército corresponde
en primer término iniciar este movimiento, que así
probaremos una vez más que todo esfuerzo generoso,
todo pensamiento noble halla entre nosotros espontánea y entusiasta acogida; y cuando en todos los
pueblos de España haya Sociedad Africanista; cuando la propaganda se haya extendido por todas partes,
la ola de la opinion crecerá y llegará hasta nuestros
Gobiernos, pudiendo entonces gritar con voceij que
resonaran á su tiempo en toda España: «A Marruecos.»
Nunca como ahora hemos sentido las angustias del
limitado espacio en que hemos de encerrarnos, porque quisiéramos seguir paso á paso y trasmitir á
nuestros lectores todas las agradables sensaciones
que experimentamos al escuchar la poética y dulce

palabra de J oaquin Costa, la persuasiva y serena voz
de Gabriel Rodriguez, los honrados y enérgicos acentos de Gumersindo Azcárate, las eruditas y profundas observaciones del académico D. Eduardo
Saavedra, y las discretísimas y elocuentes frases del
ex-Ministro Carvajal, del viajero en Marruecos, que
terminó su eloeuel).te discurso con un conmovedor
episodio de su excursion por el Mogreb.
Oomo final de esta ligera reseña traslafaremos
aqui este episodio.
«En un café de Tánger un moro de buen porte se
acercó á nuestro ex-l\1inistro, y despues de algunas
frases lisonjeras dignas de los hijos de dos pueblos de
tradiciones eorteses y caballerescas, el árabe ledijo al
cristiano: «Dame algo. » Este último no teniendo otra
cosa á mano con que satisfacer los deseos de suinterpelante, le ofreció una moneda de medio duro. Cuando el viajero español llegó á su hospedería halló el rico
yatagan del moro, que éstele había enviado COIII.O presente, en correspondencia del que acababa de recibir.
Al despedirse al día siguiente del moro, le mostró
éste la moneda española pendiente de una cinta que
rodeaba su cuello.
&gt;&gt; Y era, decia nuestro ilustre orador; era que no
un impulso de curiosidad ó de vulgar codicia había
moviJo á aquel galante marroquí en su demanda,
sino el deseo de cambiar una prenda de afectuoso
recuerdo con el huésped Español. »
Donde hay un pueblo capaz de estos sentimientos,
hay ricos veneros que explotar. Atracciones irresistibles nos llevan hácia el Mediodía, y parece como
si sobre nuestras cabezas se cernit,ra esta sentencia:
«Vuestro quietismo os enerva y aniquila. El Africa
os espera. Ella os volved, á la vida.»-El .A/rica, ó

la muerte.
Despues de escritas las anteriores líneas llega á
nuestras manos El Ec9 de Cetda, esforzado paladín
de nuestros intereses en MarruP.cos.
El Eco de Ceuta cree inclinado al Sultan á conceder á algunas compaiiías inglesas la explotacion
de los terrenos mineros de Sierra-Bullones y del camino de Ceuta á Tánger.
El conde de CIIavagnac, adquiriendo terrenos en
el Rüf, coloca ante nuestros presidios menores y á
la vista de nuestros centinelas la bandera de la
Francia, hoy temida y respetada en Marruecos, desde que un Gobierno previsor la tremola y un Scheriff dt: Wassan la elige como divisa.
En cambio, por documentos presentados recientemente en la sociedad Africanista, resulta probado que en nuest ras plazas del Norte de Africa está
prohibido todo artículo procedente del campo moro;
ent re nuestros presidios y la península no hay otro
medio directo de comuuicacion que el vapor ele la
A clministracion l\,Iilitar, mientras que por medio de
vapores franceses hay establecida una comuoicacion
frecuente con la Argelia y Gibraltar. De modo que
Melilla, por ejemplo, es una verdadera factoría francomarroquí. Hace algunos años, dos de los principales
Jefes de la kabila de Guebdaua, pidieron á España

�¡¡A ~USTRACION MILITAR

C&gt;

ExcMo. SR. TENIENTE GENERAL D. FRANCISCO DE MATA Y AL6 s; CONDE DE TORRE-MATA,

GUERRA DEL TON-KIN.-Los

t

BANDERAS NF.GRAs.

m. en Madrid el día 25 de Marzo ti/timo.

UN CAMBIANTE DE MONEDAS &amp;N EGIPTO,

�LA

ILUSTRACÍON

MILITAR
tA· ItúSTRACION

que admitiera su sumision; vinieron á Espalía invita!los por nuestro GobiPrno, pero no se atendió Hl solicitud , y á Fu regreso á.-Marruecos uno murió en los
calabozos lle Fez y el otro tuvo que refugiarse en las
montanas. Lo mismo ha pasado á cuantos moros muestran simp~ tía por España. Hace cinco años el Jefe de
los Beni-Siuassen se acogió á la proteccion Espailola,
y 11uestro Gobierno le rechazó. Francia en cambio
le aeogió. El Sherift de Wassan tambien solicitó
proteccioR nuestra, pero en las conferencias de l'il¡idri&lt;l se babia acordado la abolicion de los protectorados, y nuestro f'TObierno se la rehusó. Menos escrupulosa Francia se la ha otorgado recientemente. El
1·esultado de e&amp;tas dos políticas tan opuestas, la france90. y la española, es que la primera conquista amigos y paltidarios,y la nuestra los aleja creando ódios,
de~confiau.zas y desprestigio para nuestra bandera y
nuestro interés.
Y lo mismo pasa en Andorra.

La Independencia Belga prfsenta. la cuestion
de .Andorra bajo un 1mevo aspecto, y supone á. nueslJ·o Gobierno dispuesto á aceptar aquel territorio á
cam biu de una pat te del valle de Aran y de la peq ueiia villa ele Livia.
Singular es la afümacion del colega, y parece imposible que se haya atrevido á hacerla sin ningnn
fnndamrnto. Pero mientras la prensa ministerial no
diga lo que pi~nsa el Gobierno en este asunto, debernos ¡,indosamente creer que la cuestion de Andorra
no ha entrado aún en el camino de una solucion tan
gl'ave como la que da por convenida el colega
francés.
Otro tanto opinamos del apoyo á Francia para la
tima de Cabo del Agua, y ele la eesion al impel'io
aleman de nuestros derechos en Burneo.
Rumores son estos que consideramos poco lisonje·
ros para el honor nacional.
En 188R comeniw Alemania la construccion de
una. flota de guerra y el armamento de sus costas, que ya está casi terminado. Noventa y tantos
millont:11 lle marcos han costado los buques; más de
diez y siete el armamento y obras en las costa,; cerca de diez el astillero de Danzig; más de diez y nne•
ve el ¡,uerto y personal de Wilhemshaven; cerca de
quince los cua.rte}es para las tropas de marina; pasan
de siete los depósitos de material marítimo y más de
seis los torpedos.
.Pues aún dice el Almirantazgo que necesita 140
millones para completar el poder marítimo nacional.
El coloso de tierra adivina ya, que el porvenir
re3erva los mayores y más positivo11 éxitos de toda
índole, al paeblo que mejor domine los mares.
Italia imita á Alemania tan completamente que
con igual interés se cuida del cuartel que de la Universidad.
Parece a~pirar tambien á formar una plana mayor de sabios y guerreros. ¡ La espada al servicio de
Ja sabiduría l Tal vez no es otro el fin último del
mundo. La mayor razon del poder es sin duda,

saber.
Inglaterra ha aumentado su reserva en más de
5.000 hombreJ; ha ordenado la constrnccion de 400•
cañones de acero y targa por la culata, y tres más
de U0 toneladas con destino á su marina; estc'i. ha1;ioi1Hl.u además experimento de un cafion (para el
Ejército), de doce centímetros, y de un procedimiento fotogrcltico para reconocer los deterioros del ánima de los caüones durante el fuego. Lo que sobre
todo admira y admirará siempre más en Inglaterra,
es sus crecientes perfeccionamientos en administracion. Su pulítka podrá pasar, como sucede ahora en
el Sudan, por alternativas de éxito ó fracaso, pero en
toda circunst:!ncia, el buen órden y régimen interlo1· sorrrc::uE:n al áuimo más prevenill1J cunLra 1

aquel inteligente pueblo. Véase lo acontecido en el
último encuentro con Osman-Digma; el servir.io médico, y la prevision y buena conduccion administrativa de hielo y otros recursos, salvaron de la muerte
pcr insolacion, á la mayor parte de los soldados
ingleses.
Si como se cree las tropas inglesas renuncian á
toda ofensiva e11 el Sudan, y tod11, la campaña se confía al prestigio de la libra esterlina, Inglaterra habrá
sufrido un fracaso indigno ciertamente de su génio.
Pero aún confiamos en que hallará recursos inespe.
rados para salir de eata campaila. con alguna honra
y suficiente provecho.
Francia, como despechada de habérsela escapado
el Egipto, continúa sus aventuras coloniales con alguna más suerte hasta hoy que su rival de colonizacion en el Sudan. Tomada Bac-Ninh, la opinion
francesa parece dividida en cuanto á si conviene
llevar la guerra á China, ó limitarse á ocupa? el
Delta y domiuar los caminos principales de ChinQ,
tales como el de Tan-Ngnyen y el de Lang-Son.
Es fácil observar, por la forma y giro de estas
discusiones, que pasa en Francia lo mismo que en
España respecto á política colonial. Ha llevado su
bandera á Tunez, á Madagast:a1·, al Ton-Kin, al Con
go; pero no parece tener concieucia del alcance ni
las consecnendas do estas expeJiciones; no parece,
en fin, referirlas á un plan genel'al, madurado de
antemano. Así es, que se ha visto á Francia apoderarse de Tunez, pol' un lado, y continuar por otro en
Argelia, descc•ntentando á 1011 indígenas con medidas
tan injustas como torpes.
Estalla una revolucion en Egipto, y Francia que
preparaba á la ~a.zon expediciones sobre todos los
puntos del Asia y del Africa, declara que esta revolucion no la interesa, y deja marchar sola á Inglaterra al Cairo y á Port Said y apoderarse del másgrande camino comercial del mundo. Rompe la alianza
inglesa contra todo lo que parecía aconsejarla en
primer término su siempre grave sitnacion con Alemania, y parte para el Ton-Kin, pero no sin chocar
antes con la Chlna,que podrJ siempre cerrar áFrancia el Yunnan y estorbarla sobre todos los pnntos de
su inmenso imperio. Política enteramente opuesta á
la de lus ingleses, que han tenido la habilidad de hacerse confiar allí la administracion de las aduanas y
se han hecho útiles é indispensables.
El Parlamento francés discuto dos leyes militares
importantes: la de reemplazos y la de ascensos. En
la primera la reduccion del servicio á. tres añ.os y la
supresion del voluntariado de un afio han suscitado
viva controversia sobre el peligro de sacrificar á nn
ideal de falsa igualdad la alta ciencia. A nuestro
juicio, la conciliacion es posible si se acierta á organizar las prácticas militares de tal modo que en
un mismo día las ocupaciones del cuartel ó el campo
de instruccion vengan á ser como una compensacion
saludable al trabajo sedentario de las primeras horas de la mañana consagradas á la meditacion y á
los estudios científicos. En cuanto á la ley de ascensos, un compallero nuestro del vecino Ejército teme
que se dé una importancia extra&lt;rrdinaria á los exámenes, y se olvide enteramente otra clase de méritos. ¡Siempre-lo mismo en estos desgraciados pueblos meridionales 1 ¡ Siempre de un extremo á otro!
¡Siempre olvidándose de que el hombre es una proporcion de inteligencia y actividad, y que las dos cosas, bien proporcionadas, son indispensables; porque
aisladas, las dos son una enfermedad, una decadencia, nna muerte 1
En Cincinati (Estados-Unidos) el pueblo se ha
amotinado contra la fuerza pública. La batalla fué
encarnizada y en extremo sangrienta. Pero en medio
de f\Rta a;resicn birbara, el motivo i·que se atribuye
revela un pueblo adulto y capaz de noble indignaclon

por justas causas. La inmoralidad en la administracion de justicia, la benevolencia con los asesinos, tiene consecuencias más graves, más imponentes que lo
qne se cree de ordinario, porque la impunidad de los
crímenes es, sin duda alguna, mil veces peor que la
crueldad de las penas ó los abusos de desproporcion
entre éstas y los respectivos delitos.

bnstero, á bordo del que se supone se halla Aguero.
Por esto, la crítica debería ceñirse á una designaComo complemento de estas preocupaciones, se ha- cion imparcial y fria de los inconvenientes más notacen en la prensa pronósticos poco agradables respec- bles de cada disposicion. Y en la que á los sargentos
to al resultaJl,o que ha de dar el reciente tratado de se refiere, era suficiente la cuestiou de legalidad
comercio firmado con los Estados-Unidos.
para que el mismo Gobierno tal vez hubiera pensado
Sapónese entre otras cosas, que las harinas de en las dificultades de sostener su acuerdo.
Por lo demás, ya lo hemos dicho en otras ocasioCastilla no podrán sufrir la competencia de las del
Norte de América, por los altos derechos de arancel nes, es cnestion difícil la de organizar el Ejército á
con que están recargadas, y no concurriendo á aquel retazos, de una manera aislada y sin plan general.
mercado· más productores que los de los Estados- El medio de curacion, que conBiste en trasportar á
U nidos, este monopolio determinará exigencias y un órgano sano la afeccion humoral que aqut1jaba al
abasos q• vendrán á parar en perjuicio de los con- enfermo, no hace más que cambiar de asiento la ensumidores.
o
fermedad; pero no la cura. Más bien la prolonga y
Las provincias de Castilla han 1·epresentado al extiende. Un tratamiento general, es siempre prefe•
Gobierno, pidiendo se las coloque para la esportacion rible, cuando el organismo no está enteramente esde sus trigos en iguales condiciones que á las extran- tenuado y condenado á inminente disolucion.
jeras; pero no parece que hasta ahora su pretension,
á nuestro entender justísima, se halle en el mejor • No queremos terminar esta crónica, sin enviar uu
camino.
• cariñosísimo saludo á nuestros queridos colegas de
La carestía de los artículos de primera necesidad, América. En estos dias vienen ocupándose de nostraería nuevas afticciones sobre nuestros hermanos otros en términos que nos imponen una gratitud inen aquella Antilla, y en particular sobre los que vi- mensa. Quieren con Espaiía nna comunicacion, una
ven circunscritos á sus sueldos, cobrados hoy con corriente de literatura, ciencias, artes, industria,
bastante retraso.
que facilite, que apresure la fasion espiritual de este
Triste es tener nuevamente que lamentarnos de la gran continente de nacionalidades en que domina el
angustiosa situacion de los Oficiales de aquel Ejér- idioma castellano. Mas con razon observa un periócito, no menos triste que la de la Península. Hasta dico de Caracas, La Opinio11 Nacional, que necesicinco meses se les debe ya ea sueldos, y los contratos taríamos mucha. actividad para competir en sus merusurarios del 130 al 200 por ciento, empiezan ya cados con las naciones extranjeras. Y asombra tanto
adquirir por aquella isla, la triste celebridad que dis- como entristece y sonroja este dato, pero hasta en lifrutan hace tiempo entre nosotros.
bro11 castellanos, hasta en libros impresos en nuestra
Hacemos una excitacion á nuestros hombres de Es- propia lengua, París, Bruselas, Leipzig, envian
tado, para que esta situacion anormal, para que estos allí más en nn mes que nosotros en un año.
. grandes males de nuestro Ejército cesen; porque poNo queremos entregarnos á la desesperacion de
drá llegar un dia, en que las mayores violencias de pensar que hasta en pueblos hermanos el extranjero
represion sean ineficaces, contra un infortunio, con· llevara su influencia preponderante en absoluto sotra una desesperacion extrema, esplotada por políti· bre la española; pero á la vista de nuestras mezquinas discordias interiores, tenemos que limitarnos á
coa perversos.
saludar fraternalmente á nuestros hermanos de América,
y á manifestarles que no es en realidad el pueToda la prensa aplaude el ascenso á Teniente Geblo
espafiol,
sino las pandillas políticas que le embaneral del Mariscal de Campo D . Zacarías G. Goyerazan
y
perturban,
lo que nos tiene sumergidos en
neche. Los actos evidentemente justos encuentran
este
estado
de
verdadera
postracion dentro, é impopocos impugnadores, porque la evidencia de los metencia
fuera.
recimientos desconcierta á los envidiosos.
..,.,__
_,._,,
Tal es el caso del General Goyeneche, cuya brillantísima historia militar ~u absoluta neutralidad
EXPLICACION DE LOS GRABADOS
en política, le han granjeado el respeto y el aprecio
de todos los partidos.
EXCMO. SR. D. F.RANCISCO MATA Y ALÓS
El General Goyeneche empezó á servir el afl.o CONDE DE TORRE·MATA, TEl'O:ENTJC GENERAL DE LOS
1838 en el colegio de distinguidos de Zaragoza, y al
ll:Jl:I\CITOII NACIONALES
poco tiempo fué destinado al regimiento infantería
En laa primeras horas del dia 25 de Marzo 1íltimo, fallede Navarra, como Subteniente. Tomó parte en el úl- ció en esta corte el Sr. Conde de Torre-Mata, uno de
timo período de la guerra de siete afios y empezó á nuestros más antiguos y distinguidos Oficiales Generales,
distinguirse por su bravura en los campos de bata- modelo de constancia y lealtad, cumplido caballero, honlla. Fné profesor del Colegio general Militar, asis- rado patricio, y hombre de acreditados talentos y vasta
il ustracion.
tió á las campañas de Cuba y Santo Domingo, meEl Ejército y Espaiia han perdido con su muerte uno de
reciendo el ascenso á Brigadier. Mandó brigada en esos caracteres que dan fisonomía á una época d~ nuestro
el Ejército del Norte, y á consecuencia de los méritos renacimiento político y militar. D. Francisco Mata y Alós
que contrajo ascendió á Mariscal de Campo en 30 formaba parte de aquella brillante pléyade que supo ilus•
trarse en la primera coniienda civil, afirmando la vacilante
de Agosto de 1875. Terminada la guerra desempen.6 diadema en 1a.s sienes de l&gt;.e. Isabel ll Amigo íntimo,
durante cinco aiíos el importante cargo de segundo compañero de peligros y glorias del insigne Marqués del
Cabo de esta Capitanía General y últimamente el l&gt;uero¡ los nombres de Concha, y Mata y Alós, suenan
juntos, lo mismo en le. campaña. carlista de Cataluña. que
de segundo Jefe del Real cuerpo de Alabarderos.

Se discute en Francia una ley de ascenso, y aquí
toda la prensa pregona la urgencia de leyes justas
para que nuestro Ejército no ofrezca el triste espectáculo de una insubordinacion crónica.
El excedente y la. justicia: hé aquftos temas que
rE!:lumen en este momento todos los problemas militares de actualidad.
El excedente, ya lo hemos dicho, crea en las eRcalas un gran mal que exige un g1·an remedio. Con leyes, con disposiciones ordinarias, no es posible dominar circunstancias extraordinarias.
La. escala de Capitanes presenta un excedente que
debiera á toda. costa neutralizarse, ya por medio de
destinos civiles, ya por pases á otras armas, ya nor
convenios con el Estado, tales como la capitalizacion
del empleo (dando, por ejemplo, al ioteresaclo tierras,
herramientas y dinero suficientes para los primeros
aiios de colonizacion agrícola), ya, en fin, mejorando
el retiro ó en otra forma cualquiera de esta índole.
Una v"z arreglada la escala de Capitanes, las de
Tenientes y Alféreces mejurarian mucho, y en todo
caso se podría aplicar á la extincion de su excedente
remedios análogos, que en las clases de Comandante
á Uoronel no son ya tan urgentes.
No nos cansaremos de insistir el). que está aqtú so!ire r.odo el mal del Ejército, y que es un sarcasmo
hablar ele! deber y ele! honor á un cadáver, á un
hombre que languidece y muere de miseria. L'ls periodistas que se entretienen en censurará los Oficiales, no saben lo que es hacer marchas ó maniobras, sin
haber reparado las pérdidas dial'ias del organismo
con una alimentacion insuficiente. Y todavía menos
parecen conocer el gran drama, del que deja á su fa.
miUa sin recursos en el día en que la corneta toca
llamada, ya por un cambio de guaTDicion en tiempo
de par., ó para una salida á operaciones en la guerra.
Desde estos puntos de vista de la cruda realidad
es desde los que hay que juzgar la conducta de nuestro Ejercito; que sf&gt;no siempre s€ ha ajustado á una
ideal prudencia, tampoco ha ofrecido jamás los caracteres de perversion moral que algunos le atribuyen.
En cuanto á la necesidad de una buena ley de ascensos que combine cuanto sea posible tod14 clase de
merecimientos, sería igualmente un remedio eficaz
para corregir el estado de intranquilidad y recelo
que ha producido en.nuestra Oficialidad la forma.
arbitraria en que se han dado hasta aquí lo mismo
recompensas que castigos.

__

En la crónica anterior, al dar cuenta de uno de
los pocos éxitos legítimos obtenidos en el Ateneo por
un verdadero poeta, se omitió su nombre por un error de copia. Nada más justo que consignarlo; este
poeta es Emilio Ferrar!, y su poema Pedro Abelardo.
·Tenemos á la vista esta preciosa obra, y ya no sólo
su verso, sino hasta su prosa (el Prólogo y las notas),
nos confirman en nue'Stros juicios primitivos sobre la
importancia extraordinaria que es preciso y conve•
niente dar á este ilustre vate. En la imposibilidad de
reproducir aquí trozos d11 su magnifico poema, recomendamos muy encarecidamente su adqnisicion.

Otra vez la cuestion de los sargentos ha despertado vivo interés en la prensa. Un colega ha llegado
á. decir que el Ministro de la Guerra á truequ~ de
que se vayan á s., casa los sargentos, no ha vacilado
en anticiparles

La difícil situacion de la Isla de Luba, preocupa
hoy á todos los buenos españoles interesados en la.
prosperidad y grandeza de aquella preciosa Antilla.
La crisis comercial de la Habana, se ha agravado
con las noticias de las bandas de malhechores que
tienen en conmocion á los departamentos, y con los
telegramas respecto :1 la cxpcdicion de un barco filí•

1.

la remuneracion de servicios no prestados. Otro cita el art. 87 del Real Decreto de Lo de

Junio de 1877, y sostiene la ilegalidad de la última
circular sobre los sargentos.
Sentimos que las cuestiones militares sean tratadas en esa forma que desautoriza las dispo!Jiciones
del Gobierno, y crea siempre un estado anormal en
el Ejérciw.

331

MILI'rAR

_____

en la expedicion á Portugal; unidos coadyuvan á pacificar
el Principado y á vencer en Oporto la anarquía, y aquel
gran carácter, aquel caudillo indomable que halló en
:Monte-Muro le. muerte reservada. á los hijos predilectos de
la fortuna., consideró ~iempre al Conde de Torre-Mata,
como un Jefe de Estado Mayor irremplazable: elogio el
más cumplido que puede hacerse del soldado á quien estas
líneas se consagran.
Descendiente de una noble familia, é hijo del Coronel
D. Cayete.no de Mata y de Cárcer y de D.a. Merced1is de
Alós y de Mora, nació D. Francisco de Mata y Alós en
Gilrone. el 18 de Noviembre de 1807; y habiendo mostra('!o
. aesde su más tierna edad decidida vocacion por la carrera
de 1a.s armas, ingreaó en clase de cadete del Colegio de
Artillería de Segovia en Febrero de 1821, donde hizo los
estudio, con aobresalientes nQlsa, basta que en 1823, á

causa de la intervencion francesa. y despues de balll\Tse
bloqueado en Badajoz, con sus compañeros de escuela,
quedó en situacion de indefinido.
Al año siguiente, y dilatándose le. reorgan.ize.cion del
colegio de Artillería., solicitó y obtuvo Me.ta una Tenencia
de provinciales, siendo elegido, á poco, pare. formar parte
de la Guardia }\eal, en cuyo 2.o regimiento fué e.Ita en
clase de Alférez.
A la muerte de Ferne.ndo VII, se hallaba de guamicion
en Barcelona, siendo ya Teniente, y hubo de tocarle se.lir
á operaciones contra las primeras facciones que se levantaron en e.rmas, y concurrió á ve.ríos combates en Cataluñ..
y Aragon, prestando servicio como Oficial agregado al
Estado Mayor. Ascendido, por antigüedad, á Capitan en
Marzo de 183-5, fué nombrado Gentil-hombN) de Cámara
del Infante D. Francisco; pero como este honroso cargo no
conviniera en aquellos momentos de peli¡¡ro á su carácter
y aficiones guerreras, solicitó y obtuvo al finalizar el
año 1837 volver al servicio de campaña., siendo á poco
destinado como Ce.pitan adicto al cuerpo de Estado Mayor.
En este empleo, y en los inmediatos de Comande.nte y
Teniente Coronel, concurrió á diferentes combates, distinguiéndose en los de Rento, Peñarrubia, Cañete, donde
ganó una cruz de San Fernando por haber decidido la
accion, cargando al ene1IUgo con dos compañías y desalo•
jádolo de sus posiciones, al reconocimiento sobre Beteta y
otros que sería prolijo ennumerar. Ascendido á Coronel
en 1889, desempeñó la Comandancia General de la provincia de Avila, que limpió de enemigos, y algunos meses
despues fué nombrado Oficie.l de Secretaría del Ministerio
de le. Guerra.
En este cargo le sorprenp.ió el pronunciamiento de Setiembre del 40, al cual no quiso adherirse y pasó de reemplazo á Barcelona. Al ocurrir los sucesos de Octubre
de 1841, Mata, unido por lazos de amistad á los Generales
Leon y Concha, se vió obligado á emigrar á Francia, por
más que, aunque 11.filiado al partido moderado, sus hábitos
y principios militares le ha.bis.o impedido tomar parte en
la conspiracion, como pudo demostrarlo más tarde, presentándose en Be.rcelona á responder á la causa que se le
seguia.
A los pocos meses de este suceso se verificó el moví·
miento anti-esparterista, y Mata, promovido al empleo de
Brigadier por el Ministro universal, General Serrano, vino
á .Madrid, despues del combate de Torrejon de Ardoz, y
obtuvo el cargo de Secretario de la Direccion de Infe.ntería, en el cual prestó Importantísimos ser'"icios, reorgan.iz&amp;ndolo todo, empezando por la Secretaría, pues efecto de
los trastornos políticos la anarquía imperaba en todas partes, hallándose muchos cuerpos en cuadro , otros con
plétora de Jefes y Oficiales en general mal vestidos y peor

ad.ministrados.
Cuando se llevó á cabo la expedicion á Portugal, el
Brigadier Mata pasó á mandar la Brigada de vanguardia
del Ejército y asistió al bloqueo y ocupacion de Oporto,
mereciendo por su conducta el ascenso á Mariscal de Campo, en cuyo empleo pasó á Cataluña, donde ardía.de nuevo la tea de la discordia, nombrado Jefe de Estado l\Iayor
del Marqués del Duero, Capitan General del Principado.
Importantes operaciones y hechos de armas tuvieron
lugar en esta época, y en todas partes demostró l\Iata su
valor, dotes de mando y aptitud para la guerra, secundando, con singular inteligencia, laa disposiciones del General
en Jefe, de quien mereció constantes plácemes; pero entre
los servicios que prestó, todos dignos de aprecio, merece
especial recuerdo el hecho de le. sumision de las fJerzas
rebeldes del Brigadier Pozas, en que despues de acordada
por éste la presentacion á indulto de todos los suyos, se
insurreccionaron en el momento preciso, amenazando de
muerte á sus superiones. En tan crítica situacion se avisa
al General Mata, y éste se preseI1ta en medio de loa carlistas, los arenga, logra convencerlos y los conduce ante el
General en Jefe, donde deponen las armas.
En Diciembre de 1852, al crearse la Direccion de Adm.inistracion l\Iilitar, el Gobierno, teniendo en cuenta las
condiciones del Ger.eral Mata, lo eligió para este puesto y
tuvo muy pronto ocasion de felicitlll'Se. Imposible es aquí
relatar los méritos que adquirió al reconocimiento del
pais y del Ejército; basta ver las grandes simpatías de
que ha sido siempre objeto por parte de las clases del
cuerpo A1ministrativo, que no podrán olvidar nunca ásu
ilustre organizador, y celoso Jefe, fund11dor de la Academia especie.!.
Los acontecimientos de Julio de 1854 dieron ocasion
al General Mata para distinguirse, cuando tantos otros
eludian arrostrar responsabiHdades de mando á que podia
ir unido el desprestigio. En los difíciles momentos que
siguieron á la accion de Vicálvaro, cuando el Ministerio,
Córdova buscaba medios de combatir la revolucion sin
hallarlos, Mata desempeñó el mando de las tropas de Madrid, combatió en las calles y mantuvo en respeto á las
masas, ya que por los escasos elementos de que disponía
no le fuese posible vencerlas. Al triunfar la causa repre•

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1
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LA ILUSTRACION

tA ILUSTRACION MILIT.Alt=.__ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _-:-

_ _ _ _ _ _ _ __ _ _ _ _ _ _ _ _ _ __ _ _ _ _ _ _ _
· d
pia del que cumple un deber, satisfaccion bastante á co~sentada por los Generales Espartero Y o 'Donnell , Mata sigue vivir holgadamente, hecho un señor é impomen o tener los naturales movi·m1·entos' del corazon que_se aleJa
su voluntad en la mayoría de las orasiones.
del hogar donde palpitó feliz y tranquilo. Algmen llora
quedó de cuartel. -6 l a go de C•p1·•-n General de
El cuadro del Sr. ::Müller, que tan admirablemente re- aún, y esto h•ce m's v·1vo, m's verd•dero el cuadro_·, llo?ran
En 1856 desempen e c r
" ""
. .
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pero..... G' por qué no hacer esta conces1on • las
Búrgos, y á sus acertadas gestiones_
se deb"16 la
. sum1s1on presenta este asunto, es una de lll.$ mejores obras
d dde sut g a· I••
= mndres·,
._.
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nero, de las más completas Y que mayor gra
e dna ur ·
madr•s
de la faccion de los Hierros y V I·11 a1am, que hac1ab•itantes
"
• llo=n
'º s·iempre en estos casos,· las madres deben
. tr1·to ; concedi"e'ndosele 11·d•~
en el dibuJ·o, hllbicndo merecí 0 por llorar mi·entr••
~•paz de contener sen•
años mantenían la alarma en e1 d1s
..1:1 al~•nza
_ el "•lma humana se•"~
en premio, dos años despnes, el empIeo d e T em·en te Gene· esta circunstancia la mlÍS elevada recompensa en la E.xpo- timientos de ternura.
1 Pasó luego á desempeñar el cargo de vocal de la Jun- sicion Internacional Artística de Munich.
r...Conrnltiva, y cu,mdo se organizólC
'dReden
ta
e onseJo
e
. •
cione1 nombrósele Gerente del mismo, de cuyo destmo
:MO:NUMENTO A VÍCTOR MANUEL.
DESPEDIDA DE LOS RECLUTAS EN ITALIA
salió ~ara ocupar el de Ministro de ::Ma~ina en Marzo
del 68, sie~do Presidente el :Marqués de M1raflores. .
Un concur,o brillantísimo se ha verificado en Roma par_a
En las páginas de la ILUSTBACI0N podrá haberse visto
· ·
ue t.n:vo
la diN O fué larga su estancia. en Marina, _p~ro sí muy útil á
un grabado que representaba la partid11, de los reclutae en erigir un monumento al monarca msign_e
~
lle
la Armada, porque tuvo suficiente hab1lid~d Y tacto para AIPmania, cuadro lleno de ,miroacion, de RlPgría Y de cha de formar la unidlld italiana. Los prmmpale~ escultoponer término á l11s graves cuestiones suscitadas entre su movimiento, copla ex11cta de la renlidad, porque, como res de a~ella nacion, cuna del arte, han concurrido á este
antecesor Ulloa y el cuerpo gener11l; además en su ~poca decínmt•s entonces, en Alemania no se llora cuando lo~ certám"n con 78 proyectos, de los cuales ha hecho la prense hicieron algunas construccion~s .navales Y se pusieron reclutas abanóone.n el hogai: para ingresar en las filas del sa grandes elogios.
.
las quillas de algunos buques de alto bordo•.
El Jurado, despues de animados debates, ha concedido
Ejército. En aquel pais la mision del soldado se considera
En los momentos de la revolucion de Setiembre se ha- como el más grande, el más sagrado de los deberes, Y an· el primer premio-diez mil Jiras-ti. los tres de los eeñollaba de Capitan General de Castilla la Nueva, cargo que te esta consideracion enmudecen cualeequiera otras.
res Giuseppe di Fermo, :Manfredo ::Manfredi ai Bologna !
Je babia sido conferido por el Ministerio ~on~ha Y que
Como contraste dimos á luz, á pocos números, un dibu- Bremo Schmitz di Dürelforf, sin que todavía haya reca1· desempeñó muy pocos dias. Despues ba serv1~0 importan- jo titulado la recluta en Egipto, tambien tomado con
d~ definitiva eleccion en el que ha de adoptllrse por el
tes aestinos como el de Presidente del ConseJo de Redentoda exacti\ud, de la verdad, y basta ª1:ojar una mirada (Íobierno.
ciones, voci:.l de la Junta Consultiva y P1·esidente d~ la ~e par11 comprender el estado de degradac10~ á que ban v~Nuestro grabado de la pág. 32-5 repr.isenta el proyecto
trasportes Militares, que aún ejercie. cuando murió, SlD nido á parar los puebios que fueron un tte_mpo em_por10 del Sr. Scbmitz obra verdaderamente magistral donde ~e
· que caractenembargo de haber pasado á la esc11la de reserva.
.
de una brillante civilizacion. En aquel pa1s que vieri1 á hallan impresos' aquellos rasgos del ge.~ io
El General Mata y Alós fué diputado á Cortes en varias Sesostris franquear las puertas de Menfis y de Tebas al
zan los mejores tiempos del arl:e griego y roma~o. En el
legislaturas Senador del Reino y Vicepresidente de esta frente de incalculables masas de gu«&gt;rreros para lanzarse conjunto figuran todos los hechos más sobresalientes del
alta Cám~, desempeñando hoy le. Senaduría por nom· á imt,oner s•1 ley y poderío á una parte del Asia, hoy! en reinado de tan ilustre Príncipe, con los nom~res de
bramiento real.
el último tercio del siglo xrx, se conducen encadenados cuantos estadistas y militares constituyen las glorias más
Hallé.be.se en posesion de las grandes cr_uces de Car• como vil trailla á los que están llamados á ejercer la más veneradas por el noble pueblo italiano.
l III Isabel la Católica y San Hermeneg1ldo, de la de noble profesion, ingresando en una sociedad que sólo
os,
ddSF
Gran Oficial de la Legion de honor, de · 03 e a.n er
puede regirse por las layes severas del honor.
nando la encomienda de San Benito de Avis, la de San
Del contrnste que hacemos notar se desprende una gran
BAKER-BAJÁ
Juan de Jerusalen y otras muchas de distincicn por he- en~eñirnza especialmente para nosotros, donde el Ejército
El renombre adquirido por este distinguido militar del
chos de guerra.
·
no ba lle¡ado á obtener aún ese grado de consideracion
Ejército de la Gran Bretaña entre sus compañeros Y _pos·
A.l tributar este recuerdo á la memoria del Sr: C?nde
que en el pueblo aleman se le concedP, y á que otras nade Torre-Mllta, LA ILUST•ACI0N :MILITAR se as_ocia. sm_c~· ciones como Rusia, Fr11ncia y Austria tratan, mediante teriormente en el orbe entero, está ju~tificado en prii:ner
ramente al sentimiento que afüge á la distingmda fam1ha continuados estudios, de elevar los suyos, convencidas ex- término por sus brillantes escritos profesionales, ~ubhcados en diversas Rtvistas extranjerss, por sus atrevidas exdel ilustre finado, y desea que estas líneas sirvan de algun
perimentalmente de que por los medios empleados en
ploraciones y por el acierto desplegado en todas las opelenitivo á su justo dolor.
Alemania para nutrir las ftlas de su fuerza armada se llega
raciones mientras tenía á su cargo ui,a division de las
á reivindicaciones como las de Leipzig, Waterloo y Se.
dan, mientras que por los procedí mientos bárbaros del fuerzas del General Wolseley.
Durante los primeros años de su carrera dedicó espeOriente musulman, sólo se logran desastres como los de
LOS BANDERAS NEGRAS
ial estudio á cuantos ramos del saber tienen íntimo enlaTokar y Sink11rt y la vergüenza de vivir condenados á
El imperio annamita atraviesa un~ dific~ltosa cris_is so- eterna tutela para conserv11r una vana sombra de nacio- :e con la estrategia, la táctica y la organizacion _militar;
Juego, ascendido á Coronel de Húsare~, tu~o ocasiones de
cial que amenaza concluir con su e:x:istenc1a. Las d1Bgre- nalidad.
gaciones de territorio son de cada vez mayores ; los atro•
En este aspecto del progreso, á que da la pauta el im- demostrar el fruto adquirido por su aphcac1on_y_ raras cuapellos cometidos por turbas de piratas que infesta~an el perio aleman, ninguna nacion se antepon~ á esa jóven lidades para la guerra; más adelante fué ::om1S1onado por
1 Gobierno de 111 Sublime Puerta para u,anda.r la Gendarpais, y que devastan toda ~qilella parte donde eJercen Itali11o que hemos visto form11rse en brevfa1mos plazos y
e
de las refor•
algun dominio; las arbitranedadei de los magnates Y la crecer rápid11mente hasta constituir un gran estaáo polí- mería creada en Turquía como consecuencia
. •
·é ~
division de los principados en lucha con el poder c~~- tico, cuya influenci11. ee hace seutir en los destinos ae la mas liberales mtroducidae en aquel país, d1stingu1 n1:1ose
tral, habian de ofrecer ostinadas complicaciones á la c1~- vieja Europa. .Por medios que sólo pueden ser obra de un notablemente con estas tuerzas durante _la guerr~ t_urcolizacion. Pero la ley del progreso se irnpo?e, Y Francia, patriotismo debidamente ilu,tr11do, el _pa,s que fuera du- rusa y con especialidad al sostener la retíra~a de Solimanque desde 1874 no babia traspasado los límites de sus po- rante )argos siglos palenque de amb1c1ones donde los an- Bajá, con un ejército cortíwmo y desmoralizado por consesiones, se ve obligada á vengar la mu~rte del Co~an- tiguos pueblos acudi11.n á diri~r sus cont'.endlls; al tínuos y sangrientos reveses de la fortuna.
Terminada aquella campaña fué nombrado General en
dante Riviere, continuando luego la serie de conqwstas reu11cer á la vida modern11 empieza por trasformar sus
enales co11.dott1eri en valerosos soldlldos de la patria, con Jefe del distrito del Asia Menor; pero al estallar 1~ guerra
en el Ton-Kin, que nuestros lectores con~~n sobradamente, para asegurar y ensanchar sus dom1mos á despe- ;os que labr,. el im,xpugnable balu11.tte de su n11ciona.lidad1 de Egipto, que se inició con el bombardeo ~e ~eJandrí~,
y asentada esti&gt; Jirmt,,ima base, se lanza sereno y resuelto regresó á. su patria para formar patte del _EJérmto expedicho de la barbarie.
Los banderas negras, representados en nuestro grabado al porveuir, desechando vano~ temores, como seguro de su cionario interviniendo en todas las acciones de aquella
breve c~mpaña hasta la sumision de Axabi y sus partide la pág. 823, constituyen una de esas ~azas asiátic~s m_ás mision en el proceso de la civilizac1on humana.
Todo es notable en el pueblo italiano, á c11E1a. instante darios.
indómitas y que mayores daños han ocasionado al EJérc1to
Nuestros lectores conocen ya los hechos que en la actual
expedicionsaio de la vecina República. Nóm~dlls de o~í- noa sorprende con la marufestacion de algun 1,uev~ rugo
guerra del Sudan ha intervenido el General Haker-Bajá,
de
su
genio
ruar11villoso
y
de
su
potente
voluntlld.
Pero
á
inquietos
atrevidos
y
sóbrios
hasta
lo
mverosím1l,
gen ,
'
·
d. d
tienen por instinto ol mal y la astucia como ~e 10 e re- nobotros 11.lilit..res, lo qu., wás nos admira es el grado de que tuvo necesidad de abandonar la plaza de Tokar dessistir al invasor; y aun cuando desconocen la mmensa ma• perfoccion que h11o ~11bido dará. sus iustituciones armadas, pues de una completa derrota, por fal~ de f~erzas para
oría de los preceptos de la guerra, poseen gran número y en este punto concrt,to c61.11u h11 logrado modificar e1 contener el empuje avasallador de las mdóm1tas hueste&amp;
~e fusiles Keminghton y algunos cañones Krupp para la carácter y h11Sta la educac10n de las ú1tiU1as Clases so- del Maahdí, siendo despues herido en 1~ La. batalla de Teb.
ci11les, par11 despertar en ellos, en brevísimos dias, esas
defensa de sus plazas.
11t1ciont&gt;&lt;1 11,l 1J1..rcial ejercicio de las armas, que la mism11o
A1em11nia no pudo couseguir sino á costli de largos años y
MARTE
de continuadlls y radic11lt,S reformas y, más particularmen•
E L .CAMBIANTE DE MONEDAS EN EGIPTO
te, merced á un11 triste experiencia.
El nombre de esta divinidad griega ha susti~~ido al de
Los hebreos que habitan hoy en ios pa~s?s oriental~s,
El hermoso gr11bado á dos páginas, copia del cuadro del Orfeo, para servir de lema á una .oc1eJad de IIllhtares c¡ue,
fiel reflejo de sus antepasados, reune~ cond1c1ones especiacélebre piutor ita1i11no Gerolano lnduno, que publicamos Pin desatender las nobles tarea¡ de su profes1on, d~d1can
les para la e:xplotacion en gener11l, sm reparar e~ los me · hoy, represent11o 111. de~ pedida en una al-:.ea de ltalia de los loa ratos de ócio á cultivar el arte del c..nto, proporc1onándose agradable y tranquilo esparcimiento.
dios ni contrariar estas aflcio~e~ predilectas por nmguno de reclutas, á quienes ha correspondido ingres11r en las fil11S,
Que 1as armas y las letras no ~on Jncompatibles !lºs lo
que d1Stinguen al génere humano y ebtá iru.p1rado en la misma verdad quti los dos libujos han dicho en castiza,prosa y en 1nsp1rados versos V1~~rt Y
e.que11os sentl·-:entos
=
entre los demás seres de la naturaleza. . .
.
á que nos nemos referido más arriba, á la vez que de1J1ues- De Gabriel, y que la músiCII puede completar una tnmdad
El oficio de cambiante es e:xclusivo delJud10; con_et1tu~e tr11 ese progreso en las costumbres pepulares á que acaba- armónica se encargaron de probárnoslo hace pocas noches
en el Salon de )11, Alhambra los distinguidos O~ciales dtll
a industria para él reservada, la cual no proporc1onar1a lll0S de 111uúir. El emusiasmo bO ve palpitaute en casi to- Regimiento de Mallorca, iniciadores de esta Sociedad, que
~ero alguno á no reunir sus aptitudes. ~í, pu~s, en el das las iigur11s, desde el sacerdote que invoca las bendi- ha nacido, como aquí brota todo, ~uberante _de vida Y
dándonos á conocer las brill11ntes y d1 veCSllS aptitudes que
grabado de la pág. ~85 figura uno de estos 1s~aehtas, _senciones del cielo sobre los llamados á defender 111 pátria, e:xisten en la familia wilitar.
..
. ..
tado delante de una mesa en que tiene una caJa d~ cristal
h11Sta el huwilde maestro de escuela que les enseñó sus
Un Teniente de Infantería, el Sr. Arguelles, dmg1a una
donde encierra monedas de todas clases y de diferentes
primeros deberes de ciudawmos; desde el quinto que em- numerosa orquesta como un Goula, y co_m~ s1 mWldase
paises. Su privilegiado instinto le ayuda á conocer los meuna guerrilla obedecían las not~s su• mov1m1entos.
puña orgulloso la bander11 n11cional, cuyos flotantes plieLos concurrentes entre los que babia muchas jóvenes
dios de hall11,r segura ganancia; especula. en todo g_énero gues simbolizan la patria, hast11 el alcalde que allá junto
elegantes y bonitas,'no apartaban la vista de e,te improde transacciones; disputa el céntimo con gran empeno an- 111 pórtico de la vetusta iglesia acaba de dirigirle la pe.labra visado director de orquesta. .
.
tes de perder el parroquiano; explota cuantas monedas esSeguro es que ~amás ha ~ido obJeto de tau redoblada
para avalorar el honor que le esper11, vistiendo el sencillo
atencion
un
Teruente
sencillo.
Sobre
la esc~na tof!.e. la
casean en el mercado, y llega á co~vertirse en un_ protecuniforme de soldado.
animacion y el atractivo que pudiera hallarae s1 estuvieran
to aun cuando caro, de todo touriste cuyas necesidades y
Los reolutas marchan contentos, con la 2atiefac0 ion pro- nl\í conaumadourtistM,
ca~richo• safüface, Oon esta insignificante industria con-

Y es que los Sres. Pi~err&lt;l Jimenez Lope1. Galindo y
R ..gado, tiene1;1 f11cultndes parn sorpre~der, aun tratán:iose de una partitura de tan di tícil ejecucion como El Jura111ent?, cuyos tres actos rnn otros tant, s reductos que nues•
tros_ Jóvenes compailer?s t~muron en brillantes cargas s&gt;n
vacilar un momento, s1,:i nrngun_de•mayo y en medio de
los aplausos de un público entus111sm11do.
Los coros los componían los músicos del .Regimiento de
::M11llorca, y llen11ron cumplidamente su mision viéndose
oblig11dod á repetir casi to,los los números que dantaron y
sorprendiendo por su afinacion y desenvoltur11.
. Lns bellísimas afi,·ionadas se1loritas :No1nbela y Lopez
interpretaron sus papeles á maravi1!11, y el conjunto ee
presentó &lt;'M tal esmero y perfeccion que además de felici_tar ~ to~os lc&gt;s ª?tores, debemos e!1v1ar un aplauso al hábil é rntehgAnta director, cuyo nombre ignoramos y sentimog no d11r á conocer.
_Hemos dehido empezRr manifestando que SS. Mi\1. se
dignaron honrn~on Rn pre,encia esta funcion, y el notorio !'k,mce de tan seliul11do favor fué profundamente ngr,_
decido por purte del elomento militar que asistió al espec•
táculo.
Y ahora, terminada esta reselia, vamos á filosofar un
poco recogiendo objeciones y comentarios que hemos
oido y de ta~ que deseamos hacernos cargo.
Estas aficiones 111 parecer tan contrarias á la mision
esenci&gt;tl clul soldado, ¿mere&lt;"en estímulo 6 de~aprobacio1,?
Y nosntroo contestamos: cestí,nulo.&gt;
¿Y por qué opinamos asf? porque el primerresultado de
tt11~ aficiones es el de conseguir lo que es más imposible,
entre nosotros, dado este carácter roído por el individualis11,o cla 11sociacion.&gt;
El ~11.divid1talismo, que no es en suma más e¡ue el código
de las fieras del desierto, pierde mucho terreno en estlls
li~st.Hs, doll(Je por todas partes se ven semblantes de queri·
dvs. comp1tñeros, confundiéndose allí las jersrquías en
amistosa expansion, que en vez de debilitar la disciplina la
torti6C1t con los lazos del cariño.
Ese iJc11I d11 las sociedades cooperativas militares, que
c_ue11ta ya ~on tantos mantenedores Pn nuestro Ejército,
tu,no lamb1en su fórmula en ese aspecto de las distracciones del e,pfritu.
Con 111 cantidad que los empresarios de espectáculos
1•xigen por la wás modesta localidad de un te,tro en una
11oche, puede una familia entera di-frutar de estas diversiones todo el mes.
El dia que las deducciones que se desprenden de esta
verdad penetren bien en la conviccion de todas nuestras
clases mllitares, nos habremos i,alvado.
Viviremos bien, comeremoi y vestiremos mejor, y nos
divertiremos por muy poco dinero.
Si los 20.000 Oficiales del .Ejército depositaran en una
hucha diez céntimos cada dia, con el capital acumulado
en uno 6 dos nños se podría establecer una Sociedad e,,.
&lt;,perbtiva, que proporcionase ropas y alimentos con el 25 y
hasta con el 60 por 100 de 1ebnjR¡ es decir que duplica•
ríamos nuestros sueldos de un golpe; cuando todos los hacendistas de España no aciertan á resolver el problema de
mejorarlos con un aumento insignificante.
Pero nos 11lejamos de ,]ifarte&gt; y de , Orfeo, para consagrnrnos á c1lercurio.&gt;
Vo vamos, pues, al punto de partida, siquiera porque
allí "staremos en compañía de bellísimas espectadoras.
¿Deben estimularse esas &gt;ificiones·t Indiscutiblemente.
Todo ejercicio de la inteligencia es provechoso, y sólo Dios
Httbe de qué simas se aparta al espíritu cuando se le en~amina por direcciones artísticas ó científicas.
El que no siente las aspiraciones del arte ó las ansiedades de la ciencia podrá. no ser un criminal, pero de seguro
11s un vagabundo, inútil para la socied.i.
Y con e,to, compañeros de ,].1arte,&gt; hasta otra. A trabnj11r y ganttr laureles; pero no olvidarse de las salas da
esgrima y de tiro, que los tiempos están muy malos, y
pttra s,,r un buen tenor de ,Turte&gt; se necesitan dos cosas.
D11r ol do de pecho, y dar en el blanco á 1.000 metros.
VULCANO

DOS PALABRAS SOBRE LAS CLASES
DE TROPA

r

Hoy que, por el progreso civilizador general
de todas las naciones del globo, y en particular de
las de la vieja Europa, se trata del perfeccionamiento de cuantos ramos del saber humano afectan
directamente á la vida y bienestar de los pueblos;
natural es que nue-tra nacion indague, _estudie y
se perfeccione, siquiera sea para no estacionarse en
medio del avance general y para conservar la categoría histórica que le legftron generaciones de épo·
cas más afortunadas.
La historia nos dice que desde tiempos remotos,
los Ejércitos han sido la fuerza viva de l?s pue~l?s,
á la par que espejo fiel donde se ha r~fleJa~o d1stmtamente el estado de riqueza y el rngemo de sus
hombres.
Convienen los hijos de nuestro siglo }'. de los distintos países en que el Ejército es la fracc10n d~ toda
nacionalidad que necesita la preferente atenc1on de
sus gobernantes y conciudadanos, no solamente
por los altos fines de su mision y por lo sagrado
del emblema que representa, sino tam?ie!-1 porque
~e le considera, y es así, elemento lnnc1pal para
la consecucion de gigantescas y ut1les empresas

MILITAR

en determinados casos, muy frecuentes en la época
contemporánea, e_n 9ue todos los países trabajan
~or el engrandec1m1ento de su territorio, al propio
tiemp~ que aseguran por la accion protectora dt!
ese m1~mo el_emento armado la respetabilidad de
la pátna ~ quien éste presta su!. servicios y con
ellas los mtereses del Estado que son los mismos
que los del ciudadano. No ot;a cosa se deduce de
las últio:ias_ guerras turco-rusa, franco-alemana y
anglo-egipcia y otras, que aun en menor escala,
acusan todas corno objetivo más ó menos encubierto
el espíritu de conquista.
Asintamos, pues, en que la potencia de un país
est~ representada por su Ejército. Buscad si no la
nac1on más floreci~n~e en riqueza y civilizacion;
desmembra~ ó suprimid su Ejército, y más ó menos
tard~ la vere1s absorbida por las naciones limítrofes.
Pertmente s~rá _decir de paso, que ofrecerá más ga•
rant_ía, el E¡ér~1to_que posea mayor grado de ilustrac1011 en sus md1vtduos, que el que solamente :!escanse en la superioridad numéric;i de sus fuerzas sin
perfe_ecionar los conocimientos de sus tropas: ejempl~s mnegables nos ofrecen los ínclitos Capitanes
~e~nandez de Córdoba, Federico II y Napoleon, y
~lt1mam_ente la potente Alemania, que á la perfecta
mst:u~c1on de su Ejército, debe su próspero engrandec1m1ento.
Mucho han hecho las diferentes eminencias militares de_ nuestra pátria en los últimos tiempos, y aun
en el d1a,· _por la p_r?speridad y mejoramiento de
nuestra sociedad
, m1lnar·, pero deso-raciadamente
&lt;&gt;
,
mueho queda aun por hacer, si hemos de aproximarn?~ a_l estado de perfeccion que hoy alcanzan
los E¡erc1tos que figuran en primera línea.
Repetidas Y variadas han sido las reformas sobre
organizacio? de la fuerza armada que en los ·últimos at'ios v1en~n planteándose; pero en todas ellas
se observa, 9.mzá por la complejidad de su esencia,
la poca. estima ó consideracion que se hace de
un~ de sus pu~tos más importantes; punto que, es•
t~d1ado dete01d_amente y á favor de las disposic10ne~ guber~atlvas que se dedujesen del expresado
estud1_~, I?odna r~po:tar grande utilidad al conjunto
del EJerc1to,_y ev1tana, para el porvenir, cuando menos, determmados inconvenientes en la Oficialidad
de las Armas generales del mismo.
Este punto de innegable trascendencia es el de
ias clases de tropa. Reformar las condiciones forma y medios para la adqu;sicion y ascensos de estas chses, es lo que debe estudiarse como necesidad que cª-da dia se hace más imperiosa, si ha de
s~r un hecho la general ilustracion que quiere exigirse á nuestra sociedad militar.
Nuestro actu-il sistema en este punto no puede
ser más defectuoso. Los cuerpos del Ejército adquieren _las referidas clases, casi en su totalidad, de
los contmgentes que les corresponde en cada r.:empl.izo y el número menor entre los voluntarios que
por no ver seguro un porvenir carecen de importantes condiciones. A la vista saltan los inconve,
nientes de este procedimiento. Como la instruccion
en las clasl's proletarias de nuestra nacion deja mucho que desear, y estas clases, como queda dicho,
son las únit:as que con rara excepcion nutren las
filas de nuestro Ejército, resulta que por escrupulosa
que se haga la elecc1on en !os cuerpos entre los
contingentes de todos los reemplazos, nunca podrán
adquirir personal medianamente instruido 6 de condiciones, con destino á clases de tropa, porque la
generalidad carecen de base de ensef'ianza, y esta
misma razon imposibilita que se les pueda dar en
los cuerpos la instruccion necesaria para optará los
diferentes empleos; dificultades que crecen en pe•
rí.Jdos como el presente, donde se suceden los reemplazos con rapidez vertiginosa.
En la actualidad, cualquier cuerpo, y como uno
toJos los demás, al verificar un licenciamiento pierde la mayor parte de los individuos que estaban en
posesion de los empleos de cabo segundo y de primero, viéndose en la imprescindible necesidad de
cubrir sus vacantes con los mismos individuos del
siguiente reemplazo, en los que apenas puede exi•
girse que sepan leer y escribir, y en muchas ocasiones ni aun esto. En el mínimum de aprendizaje, que
son los tres meses reglamentarios, hd.y que conferirles los empleos de cabo segundo, y por razon de
la misma perentoriedad, en las revistaJ siguientes,
el de caoo primero; de lo que resulta, que hombres
traidos á la masa comun del Ejército en un estado
deplorable de educacion intelectual, por lo crítico de las circunstancias y defectuoso del sistema, se encuentran á los tres meses de escuela regí-

341
mental y otros dos ó tres de práctica en su primer
empleo, en posesion del ya más importante de lo
que á primera vista parece, de c:i.bo primero; empleo
que les da el mando de una colectivid:i.d de hombres y que impone múltiples responsabilidades por
los diferentes servicios que le son propios, por la
iniciativa que le dan los reglamentos tácticos y principalmente, porque los coloca en camino de los em•
pleos sucesivos, donde si por fortuna para el individuo y por desgracia para la colectividad se ofrece
un período anormal, y por un lado les ayuda la antigüe:lad y por otro los azares de la guerra, naJie
puede predecir ni limitar el alto puesto que al terminar el citado período podría corresponderles.
Cuantos esfuerzos haga este individuo por colocarse
á la altura de su empleo serán estériles, á menos de
hallarse dotado de condiciones extraordinariamente
excepcionales.
No se crea por esto que somos enemigos de que
se dé acceso á la categoría de Oficial á esta benemérita clase; nada más lejos de nuestro sentir. Reconocemos con s:itisfaccion y orgullo el grado de
ilustracion que individualmente han sabido adquirir y lo cumplidamente que llenan sus deberes la
mayor parte de los que ingresando en las filas en la
modesta clase de soldado, se encuentran hoy desempet'iando á satisfaccion del más exigente los múltiples cometidos inherentes á los empleos de General, Jefe ú Oficial de que se hallan en posesion.
Esto no obstante, bu.:no sería ayudar á los que
como estos últimos traen á las filas una base de inst~uccion y un recomendable amor al estudio, y exig1r á aquellos que carecen de ambas circunstancias
el conocimiento prévio de las materias que se cursan en la Acad~mia general militar, aunque fuera
con algunas limitaciones, antes de concedérsdes el
empleo de Alférez que pudiera corresponderles por
antigüedad ó por mérito de guerra, y cuando en este
segundo caso resultase falta de aptitud, podía sustituirse esta recompensa por una cruz pensionada
equivalente al sueldo del empleo expresado
Interin llega á ser un hecho el prometido servicio militar universal obligatorio, el cual y por sí
solo disiparía algunos de los defectos que dejamos
a puntados, pudieran corregirse todos ellos, repetimos,
y nunca mejor que hoy que la cuestion y porvenir
de las clases de tropa, segun las manüestaciones de
la prensa, se encuentra sobre el tapete y que constituye una de las varias y bienhechoras reformas
para la sociedad militar; decretando y reglamentando la adrnision de voluntarios aspirantes á clases
de tropa, prévio examen de las materias señaladas
al efecto, y cuyo programa estuviese en relacion con
los que se hubiesen de cursar posteriormente, y todos
ellos en consonancia con los de la AcaJem1a gene•
ral que habrian de conocer en su dia y entre los
que no deberia existir más diferencia que en la
extension, para que los estudios en cualquiera de
los primeros empleos resultasen útiles al llegar el
examen de sargento á Oficial; concediendo el derecho á reenganches para que estuviera o-arantido
el porvernr de dicho v luntariado establec~ndo los
ascensos por severa ét imparcial elecc1on hasta
el empleo de sargento segundo y de éste á primero
por antigüedad, como igualmente al inmediato de
Alférez, pero con la precisa circunstancia de ser
examinados antes en una Academia ó Centro único
que par, este objeto se crease y donde pudieran
completar su instruccion los sargentos que, ca:e•
ciendo de la necesaria, aspirasen al ascenso. Al que
1eaunci~se á é~te, ó sin renunciar no resultase apto
de este melud1ble exámen, podría continuar en su
empleo y concederse un peque1lo aumento á sus
haberes de tiempo en tiempo y en proporcion á sus
añ?s de servicio, hasta que le correspondiese el
ret1ro.
Con este procedimiento, que fomentaría el estímulo y noble ambicion tan recomendados en nuestras sabias Ordenanzas, llegarian á obtenerse clases
de tropa con una instruccion uniforme y que podría
responder más fácilmente á la mayor suma de conocimientos que de dia en dia viene exigiéndose á
los individuos del Ejército por razon de los incesantes progresos en el ramo de guerra, alcanzándose así, ya que no la unidad de procedencia siquiera la unidad relativa de instruccion.
'
ALFREDO MELENDEZ URIOS

\
1

�843

LA. ILUSTRACION MILITAR
LA. ILUST:B.A.ClON MILITAR

342

LAS GUERRAS PÚNICAS

I
PARTES BELIGÉRANTES
LOS CA.RTAGINE~ES

Allá en la cuna del mundo y en donde el sol
lanza el último rayo, no sabemos si como último
adios al amigo más querido, ó como ültima invitacion al más digno de seguirle en su derrotero y en
él dar el gran paso que dimos los españoles, hácia
las tierras de América; al oeste del Asia, decimos,
y en la costa que baila el mar Mediterráneo, hay una
faja de terreno, que por la parte de tierra limitan
las n'lontaiías de la Siria, larga de cincuenta leguas
y ancha de ocho ó diez; region cuyo propio nombre

es la llanura ó Canaan, pero que generalmente se • gustamos 1leducir reflexionando, descendámos á reconoce por Fenicia, en honor á su primer habitante flexionar, siquiera sea tan someramente cual laíndole
que se llamaba Fenix, y en la cual desarrolló su mo- del trabajo lo llemanda.
En efecto, la magnífica situacion de la tierra fenido de ser un pueblo, que si adquirió gran notoriedad,
cia
en los confines de las tl'es partes del mundo cono fué por carecer de los vicios de su raza, sino por
nocido
entonces, su poca extension, su esterilidad, el
que sobresalió en algunos de los de peor significado,
Mediterráneo
por un lado invitando tí.caminar sobre
y diciendo la verdad completa, porque su carácter
sus
tranquilas
aguas y por otro empujando el Líbano
comercial ejérció un gran papel en la civilizacion del
así que ofreciendo abundantes materiales para consmundo.
Dos apreciaciones diferentes, y por cierto bien dis- truir trasportes, fueron razones bastante poderosas
tintas, ha merecido este pueblo: una que á la altura para obligar á. los fenicios á ser navegantes. ¿ Y á
de griegos y latinos lo coloca; otra que á simples ins- qué so habia de dedicar este puebl&lt;Ppusilámine en
trumentos de la Providencia lo rebaja; y como por iquellos tumultuosos tiempos, si ni tenia genio polírazon de este trabajo tenemos que emitir la nuestra, tico para fundar y gobernar sociedades, ni energía
con la humildad del que cree que nada vale, pero con para empuñar las armas? Pues únicamente á lo que
la conviccion del que ha procurado estudiarlo, nos se dedicó: á comerciar. ¿Que se fué muy lejos, tan leponemos desde luego al lado de la segunda. Y pues jos que sus colonias se extendían desde sierra Leona

"

f)

1TAL1A.-PROYECTO DE MONUMENTO Á LA MEMORIA DE VÍCTOR MANUEL,

por el oeste hasta la costa de Malabar por el este?
Es verdad, pero obsérvese: primero, que sus colonias,
más que tales con sus largas y difíciles tareas para
difundir principios civilizadores, fueron fundaciones
de mera explotacion; segundo, que su extension, lo
mismo· que su profesion, fué forzada, porque se establecían en un punto, se le presentaban rivales; ¡y que
habi&amp;n de hacer si no tenian temple para combatir 1
Irse y establecerse en otro sitio. Así las vemos huyendo de Sidon á Tiro, á Biblos, á Arad, luego á
Trípoli, á Cartago, etc., etc., siempre huyendo y
siempre sometido al yugo de un seiíor, al pago de
abrumadores impuestos¡ y no se nos citen Bus combates contra Salmanascar1 contra. el Rey de Babilonia
ó contra. Jerjes para deducir•que no serian tan cobardes, porque tales combates fueron como los obligados
mordiscos del conejo perseguido, que al sentirse caer
en manos del enenúgo, vuelve instintivamente la
cabeza para defenderse,
Los fenicios, á sus defectos de raza, que segun

~

Hip6crates, y por razones climatológicas era. ccobal'• dor, fué más bien como el ave que, deja caer por ca•
de, afeminada, de humor poco belicoso y carácter sualidad el grano de su pico, que como el labrador
blando» unieron los especiales de una avaricia tan que esparce con inteligencia la semilla. Decimos, resórdidamente desenfrenada que les impulsó á quitar- sumiendo, que los fenicios, negociantes por necesidad,
se á sí mismos el mérito que en BU mision podian ha- 1 arteros por condicion y por hábito cobardes, nos deber recogido; pues, entre otras miserias, cuenta el ben merecer una memoria más ingrata por lo que
veraz Strabon, que cuando barcos extranjeros los se- dejaron de hacer que grata por lo que hicieron.
guían, combinaban marchas y contramarchas por en•
tre arrecifes ó bancos de arena,· donde ó procuraban
dejarlos perdidos, ó si se consideraban más fuertes,
Por si es verdad que las cosas sacan la condiclon
los atacaban á fin de quitarles las aficiones á, los via,
de
las
circunstancias que las engendran, haremos
jes marítimos.
constar
que á la tiranía y al engaño debió Cartago
Si el género de vida de los fenicios resultó fecundo al fin principal del hombre, si los ámbitos del su vida.
Las crueldades de Pygmaleon, rey de Tiro,
mundo son testigos de la civilizacion que en todos
ellos esparcieron, la fria razon dice que no corres, obligaron á, huir de la pátria á, su hermana Dido
'ponde á, los fenicios sino una pequen.a parte de glo• ó Elisa; y habiendo desembarcado en la costa afri•
l'ia, porque meros agentes materiales, simples ins, cana, suplicó á los naturales del pais que la ventrnmentos de comnnicacion, io que los fenicios hicie• diesen el terreno que pudiera. encerrarse dentro dé
:ron, segun la gráfica expresion de un illlStre pensa, una piel de buey. Pedir poco y ofrecer mucho es ee•

guro procedimiento para alcanzar, como lo
es para. moverse dos pasos principiar dando
uno, como tener argucias lo es ta,nbien para
engafíar á los incautos. Por eso accedieron
los del pais, y por eso pudo Dido, 878 arios
antes que Jesucristo, echar los cimientos
de Oartago; pues dividiendo la piel del buey
en tiras muy estrechas y extendidas unas á
continuacion de otras, ocupó un vasto recinto en el cual construyó desde luego una
ciudadela llamada Byrsa, q-qe en griego
signiflca piel.
La calidad, número de los emigrantes
y las magníficas condiciones naturales de
la península formada por el Mediterráneo
y el rio Boghaz, en que se asentó Cartago,
fueron causas que desde un principio dieron
gran importancia é incl'emento á esta ciudad. Así la vemos á poco de su fnndacion
contar ya dos puertos, uno para el comercio y otro para las fuerzas navales, circundar uno de sus barrios, el llamado llegara,
de casas de campo y jardines, establecer
vastas y sólidas fortificaciones dentro de
las cuales podíanse alojar 24.000 hombres y 4.000 caballos, llegar por fin á alcanzar una poblacion de 700.000 habitantes.
Pero la grandeza moral de Cartago quedó muy á la zaga de su grandeza material,
porque ni al primer paso llega el hombre
á la perfeccion, dado lo poco dispuesto que
se halla á practicar virtudes, ui le es tan fácil dar
el último en el camino del mal, dada su inclinacion
á él, máxime Cl\ando tantos defectos de orfgen se tienen. Por eso el cartaginés, término medio entre el canaanita y el indo-germano, no fné tan grande como
el romano, pero lo fué mucho más que el fenicio.
Un tanto neutralizada su linfa constitutiva con
su condicion de vida, el libio-fenicio ó cartaginés, es
un ejemplo evidente de que la raza humana tiene su
condicion superior, no en el primer continente sobre
el que apareció en el mundo, el Asia, que por lo
mismo parece ha de permanecer en él en perpétua
infancia, ni en el último continente, la América, llamada á representar la vejez, sini en Europa que,
por término medio, es expresion de todos los dignos
sentimientos que inspira la edad vu-il.
Así vemos al cartaginés con impulsos generosos,
enérgicos; pero como no están en su modo de ser, como no son en él sino débil aspiracion, sólo se pre•
sentan como se presenta la luz en los oscuros tiempos de tormenta: por relámpagos fugaces. Por eso el
brillo de Cartago fué vivaz, alucinador, pero nada
más; pues si se nos presenta dominando la Cerdeña,
Sicilia, Córcega., Malta, Baleares, Canarias y gran
parte de España; si fué opulenta, dueña del mar y
de ejércitos de 300.000 hombres, 200.000 bajeles y
300.000 bastimentos para trasporte, como dice un
panegirista de est.a ciudad, fué porque al acecho ella,
y sin ideas de ninguna clase los demás mientras no
se llegaba á quererlos sujetar forzada.mente, poniendo hoy una tienda, quedaba al día siguiente due!l.a
de una colina; pero no miremos á Cartago en su interior, ni en el exterior cuando de medir su fuerza
con otro hubo do menester, que si en este particular
la vemos casi siempre ma.l parada, sea. su contrario
Gelon, Dionisio de Siracusa., Timoleon, Agatocles,
"Pirro ó los romanos, en el interior veremos una organizacion torpe y egoista, ideas y costumbres pérfidas é inmorales.
La más alta representacion de este desdichado
pueblo, instituida para regirle y gobernarlo, el Se.
nado, que podemos creer como su conjunto más selecto, pensaba y era así: Se dijo que Dionisio de Sira.cusa recibió un aviso de Cartago comunicándole

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BAKER BAJÁ, GENERAL DEL EJÉRCITO EGIPCIO,

los proyectos de guerra contra él; y para imposibilitar que otra. vez pudiese ocurrir, prohibió el Senado
en absoluto ;que se aprendiesen lenguas extranjeras: loa.ce una peticion sencilla y de derecho un General ilustre, y un· senador influyente arguye como

pide iina cosa justa, mi parecer es ']_tte le sea negada, con cuyo sólido razonar convence al Senado
y se declara del mismo parecer; guerrean con Agatocles, son vencidos y medrosos confiesan públicamente
su mala jé y su sacrílega avaricia; pero se le ponen
mal las cosas á Agatocles, le vencen, y para que no
les moleste más, ajustan la paz obligándose á pagarle 300 talentos y 2.000 mediums (medida grie•
ga, igual á 3 fanegas): sale de BU seno una familia
tan ilustre por su heroísmo como por sus grandes
concepciones, la de los Barcas, y lejos de ayudarla
ó siquiera dejarla á sí misma desarrollarse, la persigue, la espía para inquirir y denunciar á Roma
cuanto contra ella piensa; y como si le molestase las
glorias que Anníbal les conquistó, como si carcomido por el oprobio fuese débil para sostener la grandeza simbolizada en hombre tan eminente, ó como
si teniendo conciencia de toda su indignidad, fuese
tambien insolvente hasta querer ser visto sin ningun
adorno, decreta su destierro perpétuo, confisca sus
bienes y arrasa su morada.
Absorbente en extremo, háeia imposible el Senado los términos conciliables, la armonía de relaciones entre los diferentes poderes é instituciones: el
General, amenazado constantemente con la multa ó
el suplicio de la cruz, no podia menos de ser venal y
tener cohibido el ánimo ó despierta la idea de erigirse en dictador; el soldado, extranjero y mercenario, sin otras inspiraciones que las del vil metal, el
dia que le faltaba, ó que un ambicioso le ofrecía más,
convertíase en el mayor enemigo de Cartago; el
culto oficial, con SUB imágenes sombrías y feroces y
su dios Baal, en cuya candente hornaza arrojaban
partidas de doscientos niños, hacia imposible todo
sentimiento noble.
No por su apartamiento salian las colonias mejor libradas de las disposiciones del Senado; el cual,
semejante al rayo que tan lejos lleva. sus destrozos,
tambien á ellás hizo sentir males no permitiéndolas

que se enriquecieran demasiado, ni que
abriesen sus puertas á las na.ves extranjeras, ni que obrasen de otro modo que en
interés de la metrópoli que para. ellas debla. ser la cabeza y corazon.
No es extrafío, pues, que tantas infamias
y miserias, que tanto desórden y despotis•
mo despidiesen miasmas para corromper a.l
pueblo, para hacerle tan infame que confundiendo la gratitud con la envidia, lo que
debe adorar oon lo que debe aborrecer, el
salvador con el enemigo, llegase á asesinar
á Xantipo. al ciudadano cuya dignidad
llegó á ser más grande que su propia. pátria, al ilustre guerrero que al verlos aterrados contra el cónsul Régulo y próximos
á sucumbir del todo, los reune, los concierta, los lleva al campo del honor, en ál los
inscribe con accion gloriosa, y si no los sa.l•
va de la muerte, porque un pueblo como
Cartago tenia por fuerza que morir, consi•
gne al menos a.largar su vida.
La virtud, el saber, el valor eran títu.
los que nada implicaban en la 11ociedad cartaginesa; el oro lo era todo, daba acceso al
Senado, á los mandos del ejército, consti,
tuia la única nobleza. Así respiraba todo
amor á las riquezas: así fas mujeres se
constituian la dote entregándose antE las
divinidades al infame tráficc de la prostitncion; los hombres rehuían la sagrada
obligaoion de defender la patria porque
eran ricos, y comprando soldados creían hacer lo
bastante; así todos sabiendo cuanto costaban los
mercenarios en cada país y comparando el gasto
con las ventajas que se prometían, decidíanse ó no
á emprender sus guerras; así eran siempre vencidos,
así se humillaban siempre, así los vemos hacer esas
grandes traiciones de Himilcon, Bomilcar, Mutino y
tantas otras que dieron á ·la Fides púnica el deni•
grante significado con que la conoce la historia.
MARIANO PRESTAMERO.

(Se continuará).

---&lt;&gt;•---.. .·~--◄•-ESPÍRITU MILITAR
A continuacion copiamos el informe pasado por
el Visitador general de Escuelas de la República de
Chile, en cuyos párrafos hay una dura leccion
para nuestros hombres de Estado, que apenas si
conceden importancia á estos aspectos tan importantes de la educacion, dando lugar á que nuestro
país llegue á figurar detrás de las Repúblicas americanas, y por el camino que vamos, á la zaga de
Berbería:
« INSTRUCCION PRIMARIA

El Visitador general de Escuelas, Sr. Abelardo
Nuñez, ha pasado al ministerio respectivo la siguiente nota:
Santiago, Noviembre 8 de 1883.-Sr. Ministro:
:En el curso de la visita de inspeccion de las Escuelas públicas, de que me ocupo, en cumplimiento
de l:l. comision que me fué conferida por decreto
de 3 de Octubre del año próximo pasado, ha llamado especialmente mi atencion la falta de educacion f!sica en las Esc).lelas que he visitado. Son
muy contadas aquellas en que he encontrado algunos pocos é imperfectos aparatos de gimnástica,
y en este caso los ejercicios á que se entregaban
Ic,s alumnos eran, por lo general, desordenados y
sin obedecer á método alguno para graduarlos,
como lo exige la enseñanza racional de la gimnástica.
La educacion física reviste una importancia tan

�844

LA ILUSTRACION MILITAR

--------------------------------------------------------

Ha{:ia yo ayer esta reflexion al oír el tambor de
grande en todo sistema de educacion, que no ne- Rn.mon Vidaurre, y desde aquella época este dis.
un
nifío.
·
cesita demostrarse, pues ella se impone por las tinguido Jefe dió lecciones de táctica militará los
Es el hijo de un amigo mio que tiene todos los
necesidades de desarrollo, crecimiento del niflo, y preceptores de las Escuelas y mandó sargentos ins- infantiles encantos de sus cinco años: la salud que
porque durante la infancia todo debe tender á fa. tructores para la enseñ.anza de los alumnos de las florece, la alegría que causa placer, las caricias que
enternecen. Le tuve en mis brazos el dia en qui: na.vorecer ese desarrollo con el auxilio de ejercicios mismas.
Desde 1880 en adelante los preceptores han di- ció, le he visto crecer, y diría que le quiero como á
graduales y prudentemente combinados.
Para plantear en todas las Escuelas primarias y rigido la ensefíanza por sí mismos, y aun no la han un hijo si no supiera lo que es ser padre.
El otro dia le hallé, parado delante de una tien•
superiores de niños la enseñanza de la gimnástica, limitado sólo á los niños de las Escuelas diurnas, si• da de juguetes, con los ojos fijos, los brazos caídos,
se requiere disponer del material y aparatos nece- no tambien á la de adultos, preparando de esta ma- y en todo el éxtasis del deseo. Le cogí la mano, le
sarios, así como del maestros convenientemente nera á un gran número de reclutas que más tarde hic ' recorrer toda la tienda, y le dije que eligiera
el juguete que más le agradara. ¡Fatal imprudencia!
preparados; condiciones ambas que por el momento se filiaron en los diversos cuerpos del Ejército.
des,pués de un breve rato de incertidumbre, eligió
dificultarian la realizacion de esa medida. l\o suEl programa que acompafío es el que rige en el el niño un tambor.
4lll
cede lo mismo con los ejercicios de gimnástica pu- departamento de Valparaíso para los diversos mo!&amp;Desde entónces le oigo desde la mañana hasta la
ramente corporal, combinados con movimientos vimientos y ejercicios militares, y conceptúo su apli- noche debajo de mis ventanas ensayando todos los
militares, porque unos y otros pueden hacerse fá. cacion en todas las de la República muy fácil y con- toques. Si me pongo á leer, me acompafl.a con una
llamada; si quiero pensar, me distrae con el paso de
cilmente en toda Escuela, y no requieren una pre• veniente, especialmente si se hace preceder esa inscarga; si hablo, me aturde tocando la retreta. ¡Im•
paracion tan especial. Ese género de gimnástica, truccion militar de ejercicios de gimnástica corporal, posible me es contar con un momento de reposo! á
que sin dificultad puede hacerse extensivo aun á á fin de facilitar el desarrollo físico de los nii)Rs Y todas horas y en todo tiempo está allí el músico
las niñas, ofrece la ventaja no sólo de favorcer el de dar vigor y agilidad á los diversos miembros d¡ l aprendiz, hiriendo el parche con los palillos. Todos
se impacientan, y yo, que me impaciento más que
desarrollo muscular, sino de dar agilidad y gracia cuerpo.
todos, no me atrevo á decir nada, porque me recopara todos los movimientos. Las marchas y evoluGeneralizándose en todas las Escuelas los ejerci- nozco como causa primitiva del mal, puesto que fuí
ciones militares completan el favorable efecto de cios gimnásticos y lás evoluciones militares, se pre- quien le compré el tambor.
¡Cuántos hacen diariamente lo mismo que yo, y
aquellos ejercicios, habituando al niño al órden y para tambien á los alumnos para el cumplimiento
se
preparan ellos misa:os lo que han de maldecir
á la disciplina, así como á la rapidez y exactitud en de los deberes que, como ciudadanos, estarán más
despuesl
la obediencia.
tarde llamados á desempefíar en la guardia nacio·
¡El que gobierna, ya sea una casa ó un imperio,
He tenido ocasion de ver confirmada en la prác- nal, y por lo que toca á la disciplina interior de la y empeña á los que le obedecen en la via de las
tica la favorable influencia ejercida por este método Escuela no tardará en hacerse sentir su provechosa glorias estériles, enseñándoles á hacer ruido en lude enseñanza en Escuelas como la número I de acción, contribuyendo á formar los hábitos de ór· gar de ser felices!
¡Los que suministran á sus enemigos un pretexto
Coronel y número 9 de Tongoi, cuyos alumnos ha- den, de subordinacion y de obediencia, que consti.
de acusacion que van á hacer resonar en todas parbían aprendido evoluciones y ejercicios militares tuyen en ella-así como en el curso de toda la vi- tes· contra su nombre!
con pequefíos fusiles de madera, y que no sólo los da-una parte tan importante de la educacion
¡Los que arrancan á los pacíficos de su reposo
para lanzarlos al tumulto de la accion.
ejecutaban con bastante destreza, sino que en la moral.
¡Los que con la pluwa distribuyen á la ventura
conducta, en la Escuela y en los movimientos de
La acción de las autoridades locales puede coopela adalacion ó la censura, sin saber lo que lP.s ha
cambios de clases ó de salida á recreo, demos- rar de una manera tan eficaz, como la que se ha de acontecer á los demás y á ellos mismos!
traban un espíritu de órden y de disciplina muy demostrado en el departamento de V al paraíso, -á la
¿No hacen todos con los hombres lo que hice yo
diverso del que se ve ordinariamente en nuestras realizacion de semejante medida. En la mayor par- con el nifío? ¿No les dan un tambor?
Su ruido les persiguirá mucho tiempo y por todas
te de los departamentos de la República podrian
Escuelas primarias.
partes. ¡Dios quiera que sólo sea una pena, y nunPreocupado de la necesidad de prestar á la edu- utilizarse los servicios de Oficiales ó clases del Ejér- ca un remordimiento 1
cacion física que debe darse en nuestras Escuelas cito para completar la instruccion dada por los prePero oigo llorar á mi vecinito. Hace dos días que
toda la atencion necesaria, he consagrado al estu· ceptores, y en cuanto al material, que sólo consisti- su padre se obstina en exigirle algunas horas de si:
dio de este importante punto las observaciones ria en pequ_eños fusiles de madera, cuyo valor no lencio: rebelde el niño á todos los consejos y amonestaciones, ha continuado su ruido, y acaban de
correspondientes en el informe que me he ocupado puede pasar de veinte centavos, no sería gravosa
reventarle el tambor.
,
de preparar sobre organizacion de Escuelas nor- su adquisicion para los alumnos.
Leccion elocuente para nosotros que abusamos
Finalmente, si se hicieran igualmente extensivos del placer ó de la fama de nuestro nombre y acciomales; pero me ha animado á llamar la ilustrada
atencion de V S. á esta interesesante cuestion el á todos los centros de poblacion los paseos de las nes. Al fin, cánsase la constancia de la suerte, como la del padre &amp;el niño, cuando el rumor de nueshecho de haber visto realizadas, en su mayor parte, Escuelas, destinando, como se hace en Valparaíso,
tra prosperidad ha importunado á todo el mundo,
las ideas anteriores, en el paseo anual de las Es- un dia del afio para esa verdadera fiesta de los ni- le rompen, apágase el ruido, y sólo nos resta llorar
cuelas del departamento de Valparaíso, que tuvo ños, que tanto contribuye á su estímulo y espíritu el perdido tesoro.
¡Consuélate, pobre niño! lo que echas de menos
de union, se habria ayudado tambien muy eficazlugar el dia 3 del corriente mes.
Correspondiendo á la amable invitacion que el mente á asegurar los resultados de la instruccion se reemplazará en breve; pero pronto serán más
graves las pruebas, y aprenderás á costa tuya que
sef'lor Intendente de aquella provincia se sirvió diri- militar. La época oportuna para esa fiesta seria la todo el que mete demasiado ruido debe apagarse y
girme, asistí en su compañía en Vlña del Mar á la última semana del mes de Marzo, á fin de hacerla reventar su tarnbor.
revista y p'l.rada de 1.576 niños de las Escuelas pú- servir de estímulo á la inscripcion de alumnos en
blicas de Valparaíso; puedo asegurar que las mar- las escuelas públicas y aprovechar tambien la buena
chas y evoluciones militares de aquel pequefl.Q regi- estacion.
Me permito acompaiiar á esta comunicacion tres
miento infatil, revelaban el buen pié en que ha lleBIBLIOGRAFÍA
gado á ponerse esta clase de instruccion por los pequeños fusiles de madera de lingue trabajados en
preceptores de ese departamento. Los alumnos de Concepcion, en la carpintería mecánica de don José
la escuela superior se presentaron armados con pe- Bonvalot, conforme al modelo de los que usan en
quefl.os fusiles que habian sido recortados para fa. las Escuelas de París, y calculado para tres tallas,
cilitar su manejo, é hicieron un lucido ejercicio de (0.75 m., 1.05 m y 1.15 m.), y además otro modelo ESTUDIO SOBRE LA EDUCACION MILITAR DE LA JU·
vENTUD, precedido de varias consideraciones sofogueo y evoluciones de guerrilla, todo al toque hecho en Valdivia de madera de mañíu.
bre el problema de la paz universal, por el Code corneta.
~
Como un dato de los más elocuentes para demosmandante D. Eugenio La Iglesia.
trarla favorable influencia de este género de instrucEL TAMBOR
cion en la disciplina de los alumnos, no podría meNos excusa de todo encarecimiento de esta obra
Los hombres, por desgracia suya, no buscan las
nos de mencionar el hecho de que no ocurrió deslecciones de la experiencia sino en los actos impor- su propio título y el nombre del autor. Ni siquiera
gracia ni contratiempo alguno ni en el viaje de ida tantes que interesan á su fortuna y á su gloria; descreemos tener necesidad de recomendar su lectura.
y de regreso, ni durante todo.el dia que aquel cre- deñan los mil ejemplos que surgen en derredor sucido número de nifíos pasó en gran parte entregado yo, producidos por los hechos más vulgares. Empe- El público tiene un instinto que no le engaña sino
á sus juegos y diversiones infantiles, despues de la ñados en el difícil sendero de la vida, no se esfuer- raras veces. El Sr. La Iglesia tendrl!. tal vez qur. ha·
zan en conocer la buena direccion por medio de
parada.
los barrancos 6 de los arbustos; necesitan peñascos cer segunda edicion, y tal es el éxito que le ~eseaLa instruccion militar de las Escuelas de V alpa• ó árboles corpulentos. Pero estos no se. muestran mos y que encontraríamos muy merecido, porque
raíso fué establecida por disposicion de 16 de Se- sino de largo en largo trecho, al paso que los indiel problema planteado en este libro está ventajosa·
tiembre de 1866 por el señor Intendente don Fran· cios menores se tropiezan á cada pa~o: todo consismente resuelto.
te
en
verlos
y
comprenderlos.
cisco Echaurren, á propuesta del Coronel don José

REVISTA

18 DE ABRIL DE 1884

DECENAL

ADMINISTRACION Y REDACCION

TOMO 2.0 -NúM. 28

Almirante, 2, quintuplicado.

•SUMARIO
La primavera (alegoría).-Batalla de la
Higueruela (copia de un trozo de la pintura existente en la sala llamada de las Batallas, en el Escorial).-El regreso al hogar (dibujo original de
Cecilio Plá, grabado de Severo Just).-Biblioteca
y salon de estudio del Excmo. Sr. General don
Eduardo Fernandez San Roman (de fotografia de
Laurent, grabado de Chalons).-Nuevo horno de
campana, proyecto de los oficiales de Administracion militar D. Juan J. de 0scáriz y D. Manuel
Piquer.-Sistema de carga y conduccion de los
útiles de campana para las tropas de infantería
del ejército francés (dibujo de Lagarde).
St1pleine#to.-Excmo. Sr. D. Francisco Romero Robledo, Ministro de la Gobernacion.
TEXTO. Crónica.-D. Francisco Romero Robledo.Ale~oria de la primavera.-Batalla de la Higueruela.-El regreso al hogar .-La biblioteca del
General San Roman.-El Ejército y la opinion
pública por D. Arturo Cotarelo.-Un nuevo horno de c~mpafla,;--Utilf:~ de campaí'la.-~ibliografia.-Advertenc1a.-D1alogos sobre cubierta, por
don Ednardo de Palacio.-Variedades.-Charaaa.

GR.\11.\Dos.

CRÓNICA
«En el estado actual del mundo, ha dicho
Stuart Mill, la fundacion de colonias es el mejor negocio á que pueden aplicarse los capitales de un pueblo viejo y rico. »
El pueblo inglés, que, cualquiera que sean
sus defectos, no tiene el de menospreciar á los
grandes pensadores, puso hace ya tiempo en
práctica el profundo consejo de aquel insigne
lógico, y notorio es el gran progreso de Inglaterra como potencia colonial.
La América del Norte no ha }¡echo ménos
prodigiosos adelantos en la explotacion inteligente del universo, y Alemania, que atiende
con un igual cuidado y admirable discernimiento al cuartel y á la alta ciencia; que sabe que la
accion militar es la resultaute de todos los más
altos esfuerzos de combinacion intelectual;
que el hombre pensador, desde su estudio, sirve á la defensa nacional tanto ó más que el
individuo que concurre á los ejercicios militares; que todos los perfeccionamientos de armamentos, que todos lo! progresos del arte
militar son debidos á descubrimientos científicos; que todas sus victorias han sido largo tiempo preparadas en el estudio y el esfuerzo de las más profundas investigaciones
cientificas, y que su ciencia fué la que triunfó en Sedan (porque sólo en la gran ciencia es
en donde se forman nobles sentimientos de
abnegacion y progresos profundos), estimula
la expansion comercial en el exterior, y sigue
con credente interes todos los desenvolvimientos y tendencias colonizadoras de otros países.
Francia se nos presenta ahora, en este momentof dominada por el gusto de la geografía
y de los viajes, y el propulsor de este movimiento ha sido un gran pensador, M. LeroyBeaulieu, que ha publicado un notable estudio

sobre la colouizacion en los pueblos modernos.
c,Francia se ha cubierto de Sociedades de Geografía y de geógrafos; las obras geográficas han
venido á ser los libros de enseilanza y propaganda por excelencia, y la literatura de viajes
compite ya con la de novelas y asuntos lige •
ros; las'lnisiones científicas, industriales y co-:
merélales se han multiplicado extraordinariamente; tenderos, negociantes, sastres, no han
vacilado en explorar las regiones del Africa
ó del Asia; y ni el asesinato de la mision Flatters, ni las noticias frecuentes de nuevas víc·
timas, ha amortiguado en nuestros vecinos
este renacimiento, esta vuelta á las empresas
de sus antepasados, los galos, que dejaron por
todas partes huellas y llevaron su pabellon y
sus colonias hasta Asia.
Por fin, entre nosotros, algo semejante, en el
fondo, se ha producido, y la constitucion de un
Congreso geográfico y comercial primero, y el
reciente meeting de la Alhambra despues, han
popularizado la idea de una accion pronta,
pero esencialmente pacífica y comercial, en
Africa. Analicemos, como tenemos por costumbre, este arduo tema de la colonizacion, de
los más importantes ciertamente en la política
general contemporánea.
La colonizaciou no es más, á nuestro juicio,
que otra forma, que otro aspecto del gran he.
cho universal: el progreso, la civilizacion humana. En el fondo, es siempre la ciencia el
contenido real y la razon eterna de esta espe•
cie de desbordamiento de un pueblo sobre
otro, y que, segun el distinto carácter ó rasgo
saliente de las invasiones, toma el nombre alarmante de conquista, ó el más culto y suave de
colonizacion. Pero en último término, colonizar, llevar, imponer el progreso por los medios
más propios, más característicos del progreso,
es una funcion eminentemente nacional; es la
política en su sentido más noble y alto, es la
sola forma de actividad de un Estado, de un
pueblo ejerciendo una influencia colectiva en
el resto del globo. De manera que la frase del
distinguido eseritor G. Charmes: «La salvaciou
de Francia estriba en su política colonial,&gt;
puede ser aplicada á todos los países; porque,
en realidad, la ausencia de una política colonial implica la ausencia de un Estado ó Gobierno digno de este nombre; supone en fin,
unanacionalidad de presente incierto y en vías
·de constitucion, más bien que en condiciones
de establecimiento definitivo. Luego las garantías de una existencia más ó ménos fuerte no
se adquieren sino cuando se ejerce una influencia determinada en las relaciones exteriores,
cuando se es activo, porque no siendo absoluto el estado de reposo, cuando una nacion no

ejerce influencia, es que la sufre; cuando una
nacion no coloniza, está de hecho ó en riesgo
de ser colonizada.
Sentado este principio de la colonizacion
como rasgo característico de un Estado definitivamente constituido, fácil es deducir la manera cómo, á nuestro juicio, debe plantearse
este problema en Espafia.
Lo primero que es preciso para colonizar, es
hombres con una educacion apropiada y con
los elementos necesarios. Para que estos hom• .
brea se produzcan, es preciso:
1.0 La constitucion de escuelas que contengan el material suficiente á dar una idea de
todas las más diversas cosas del globo.
2. 0 Profesores muy ejercitados en la tras.
mision de los conocimientos y leyes científicas
más generales, por medio y á la vista de esos
mundos en miniatura, de esas grandes colecciones de cosas que deberían abra.zar todas
]as más interesantes del universo. .
3.º Profesores muy ejercitados tambien en
la organizacion y direccion de excursione., escolares por la Península, y hasta en el extranjero en ciertos casos.
4.º La trasformacion de la Universidad,
pasando á ser la carrera ú oficio de abogado
arte ó profesion especial, y dando el nombre
de científicos á los que saliesen de la Universidad despues de haber cursado en ella siete
aílos las siete ciencias que designan hoy como
fundamentales la mayor parte de los pensadores de Europa.
5.º Exigir al abogado, al médico, al ingeniero, á todo, en fin, el que quisiera tener una
profesion de las llamadas hoy liberales, el título de licenciado de la Universidad.
1 6.º Establecer una e.&lt;icuela especial de colo¡· nizacion, en la que sólo podrían ingresar los
licenciados de la Universidad.
7.º Destinar á los que saliesen de esta escuela todos los puestos ó cargos de las colonias, y todas aquellas misiones que el Estado
organizara con los recursos necesarios.
8.º Organizar el ejército en vista de estos
grandes fines científicos, exigiendo á todo oficial, como á todo abogado, y á todo médieQ,
y á todo sacerdote, el título de licenciado dffa
Universidad, prenda de una gran unidad de
procedencia intelectual que evitaría ef desden
que hoy reina de profesion á profeeion.
9.° Meditar tambien á este fin una sabia
ley de reemplazos, en la qµ.e, sin
cuanto coucier11e á una educacion mili
•
veniente á todo ciudadano, las diferenté8
tudes comerciales, industriales científicas,
no fueran fatalmente contrariadas y ni áun
1

§

ent.orpecidas.

�</text>
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                <text>Revista literaria, científica, artística y militar.Publicada en Madrid entre 1880 y 1884, durante el periodo de la Restauración. Fue dirigida por Arturo Zancada y Conchillos. Posteriormente cambió su nombre a La Ilustración Nacional. </text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Despedida de los Reclutas en Italia</name>
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                    <text>ªªº
quedarán vencidas las dificultades inherentes al estudio de tan complicada cuestion, sino que á la vez
los conocimientos irán formando sistema, adquiriendo todos los caracteres exigidos por la crítica
para que legítimamente puedan establecer una
ci~ncia con propia individualidad.
Apenas hemos intentado emprender la jornada
para nuestra exploracion científic'1-militar, cuando
ya tropezamos con un problema, sin cuya prévia
solucion incurriríamos en contfnuas divagaciones.
Necesitamos fijar el punto de partida; no!¡ es indispensable un guia experto para conducirnos por los
inextricables laberintos que hemos de encontrar; es
preciso una luz cuyos fulg-ores nos descubran los
&lt;'bjetos que buscamos; y finalmente, habremos de
llevar consigo la piedra de toque que nos cerciore
de la exactitud de los conocimientos recogidos en
penoso análisis.
Acudamos en demanda de tales auxilios á lalógica positiva que, gracias á los trabajos de la filosofía
moderna, nos puede presentar un plan de coordinacion de las ciencias, en el cual tiene su lugar marcado la milicia, excluida hasta ahora de los cuadros
de clasificacion formados por las c!istintas escuelas
filosóficas; pero antes de engolfamos en tan pro·
fundas especulaciones, tracemos el plan que nos ha
de guiar en la investig-a~ion, en el cual iremos proyectando los diversos elementos adquiridos. ligándolos con relaciones ccnstantes, que nos descubran en
todo tiempo su dependencia mútua y el gérmen vital que los une y compenetra para crear la nueva
entidad científica, meta de nuestras aspiraciones.
Si la milicia, conjunto de conocimientos relativos
al Ejército, ha de figurar entre las ciencias, necesita
demostrar en primer término que su objeto es perenne, pues lo contingente y accidental nunca es de
su dominio, sino lo necesario y general, que son sus
caracteres distintivos en su nacimiento, desarrollo
y progreso indPfinido. Tal es la primera cuestion presentada á nuestro exámen; esta es 1a piedra angular
del edificio yel sólido fundamento que sostendrá el
cúmulo de los complexos trabajos ejecutados por
los que aspiran á levantar grandiosa morada á esta
ciencia que parece no tener dominio exclusivo, hallándose condenada á vivir del préstamo de otras
que tienen propio caudal y extensos dominios.
Penetremos en el fecundo campo de la historia;
y, con atenta observacion y con las luces prodigadas por el resplandeciente favor de la Sociología,
tratemos de conocer á la humanidad, caminando
lentamente por la vía del progreso y luchando sin
cesar; aprendamos á inquirir su naturaleza íntima,
apreciando al mismo tiempo sus sentimientos, aspi•
raciones, los móviles que la agitan y los efectos de
su actividad; y relacionando tan variados datos, deduciremos las imperecederas leyes que le imponen
la necesidad de organizar de un modo permanente
parte de sus fuerzas vivas para destruir los obstáculos que se oponen á su marcha y progresivo desenvolvimiento. Y cuando estemos en posesion de esas
leyes, ya podremos decir álos declamadores utopistas de la paz universal que se hallan ofuscados, 6
por el pavor que infundt la sublimidad de la inmensa labor de los actos humanos, 6 que cobardemente han rendido su corazon á los halagos que
1es brindan los placeres de la vida.
La observacion y la crítica nos entregarán formuladas las leyes y principios fundamentales, y así
tendremos el hilo conductor que nos guiará por las
escabrosidades de la Filosofía de la historia y por el
intrincado laberinto de la Sociología. Y, ahora,
cuando los filósofos y políticos contiendan sopre los
destinos de la humanidad, les haremos ver que son
impotentes para resolver las cuestiones más trascendentes si no cuentan con el apoyo material del Ejército y con las luces que la milicia refleja sobre la

LA ILUSTRACION MILITAR
escena, en la cual desempeña el papel de primer ac.
tor; y al entrar en el templo de la ciencia vereis
cómo se·coloca entre la Historia y la Sociología para
trazar el cuadro donde irá colocando sucesivamente
los demás elementos constitutivos (JUe se despren·
den de las otras ciencias para fecundizar su obra de
elnboracion. mientras los demás se dedican á su objeto peculiar.
Esta excursion nos hará conocer un nato precioso; nos dirá que la sociedan es una entidad viviente
con ie;uales caracteres que los organismos, compuesta de otroq que á su vez tienen idénticas analogías: pero entre éstos, el má~ c9mplexo, el que se
enlaza &lt;'on todos los demás, con los cuales vive
prestándose mútuamente elementos vitales, es el
Ejercito, que desempefla en la vida social la!: más
importantes funciones: suprimidlo v sohrevcndra la
plétora con sus horribles congestiones. paralizándose toda actividad, anunciando el reinado de la
muerte donde existe la paz perpétua. Mientras haya
sociedad habrá lucha y Ejércitos, y por consiguiente,
se ofrece un motivo permanente á la inteligencia humana para sus ulteriores especulaciones.
Definido el objeto de la milicia, habremos de
proceder al conocimiento de este organismo tan
complicado, cuya permanencia se habrá evidenciado en el conjunto de investigaciones antes citada,.
Estudiaremos su mecanismo analizanño sus formas,
sus relaciones, su estntctura y sus funciones: v despues de tan prolongada exploracion, ya tendremos
axiomas, principios, teoremas, leyes y teorías; en
una palabra, h ciencia militar.
La economía política, buscando las relaciones
entre el capital y el trabajo, para neterminar las
leyes de la produccion, señala las fuerws activas
que pueden ser distraidas de sus naturales direcciones, para encaminarlas á la destruccion de los ohtáculos opuestos á la realizacion de ciertos fines sociales; y aun cuando algunos consideran que estas
fuerzas son perdidas y que nunca deben concederse, no es menos exacto tambien que su empleo es
tan necesario como lo son las que se consumen en
una máquina para vencer las resistencias y rozamientos; pero una vez aceptada la necPsidad de
impulsar determinados agentes hácia el objeto expresado. se presenta el problema de señalar los elementos del cuerpo social que han de contribuir á
facilitarlo, y entonces, el derecho, invocando los
eternos principios de justic¡'a y de equidad, dristribuye á cada miembro su contingente para la obra
comun; y por este medio llegamos á penetrar en
otras dos ciencias, Economía y Derecho, que juntamente con la Soci::ilogfa y la Fisolofía de la historia
cimentan el edificio de la milicia, definiéndola en
su totalidad.
Del conjunto descenderemos á los pormenores
para percibir su constitucion, y su análisis descubrirá los vínculos de union de tantos elementos heterogéneos, que forman esa complicada identidad
cuyo estudio nos proponemos. Así como la Física
considera la coesion como orígen de diversas propiedades de los cuerpos, la milicia especula atentamente y con elevado criterio sobre la disciplina,
verdadera fuerza atractiva que liga á un centro comun los diversos óqanos constitutivos de este admirable instrumento social llamado Ejército.
foNAClO SALINAS

( Se contittuard)

te esas miserias adultera:n con el profundo silencio ,
de los que sufren sus rigores.
No se vende ni se compra la inteligencia, solamente se educa, teniendo buen deseo y ánimo decidido de adquirir ilustracion; pero hemos llegado,
por feltz casualidad, á unos tiempos que ni aquella
inteligencia sirve para recabar el puesto merecido,
ni el afan de educarla conduce á otro punto que al
del estéril sacrificio individual, infiltrando en los
corazones fuertes la duda, el escepticismo, la negacion del bien, nubes sombrías que en el horizon.
te de la vida ayudan de un modo poderoso al extravío del cansado viajero.
TJa anterior idea casi puede tomarse como exac.
to aforismo, tratándose de la sociedad en general;
circunscribiéndola al ejército en particular, aún pa•
rece más cierta, más dolorosa, más susceptible de
amargas deducciones, cuando se observa qui.!nes
pasan frecuentemente por séres superiores y quiénes sufren las naturales consecuencias de la humana frivolidad.
Miradle, en sus ojos lleva impreso el sello de sus
grandes facultades intelectuales; en su espaciosa fren•
te se aprecia desde luego su privilegiado ingenio;
en su conversacion, apenas pronuncia unas cuantas palabras, se puede encontrar la profundidad de
su pensamiento. Estudia, trabaja, anhela la regeneracion militar; es necesario tenderle la mano, es
preciso estimularle delicadamente; es justo correr
tupido velo sobre sus debilidades, que nadie carece
de ellas, para abrir ancha senda á un carácter elevado, á una ilustracio·n notoria, á un ornamento de la
milicia española. ¿Se hace así? No, digámo5lo con
rnda franqueza; parece más bien que el vendaval de
las pasiones vulgares trata de arrancar de raiz plantas de utilidad y belleza, dándolas á lo sumo por
todo riego gotas de envidia para marchitar en flor
fundadas esperanzas.
Y si el talento, ya por genuina desconfianza, ya
por algo de altivez, es callado, retraído, poco bullidor, entonces..... nada suponen las cualidades emi•
nentes, que en esta sociedad perturbadora y perturbada tres cuartas partes de buen camino se hacen
con la fi.ccion, y el resto se divide entre el charlata·
nismo y el aprecio debido de las referidas cuali•
dades.
Por el contrario, la superioridad de los hombres
suele hallarse frecuentemente en caprichos de la loca fortuna, en una verbosidad contínua, y tan superficial como contínua, en los orígenes de la carrera,
no faltando casos en que- determina la concesion
de un génio de primer órden la casual armonía de
las facciones ó el aire más 6 menos elegante de algun predilt:cto de liadas cortesanas. Por todas partes se vá áRoma, dice un antiguo adagio, y hoy, gracias á un conjunto de errores y de nimiedades sociales, suelen servir de recomendacion para empren•
der la jornada hácia el templo de la inmortalidad
las leyes del capricho 6 las manifestaciones ajenas
al mérito efectivo, que únÍcamente otorga tan le•
gítimo galardon.
El sistema, segun indicamos antes, ha formado
iglesia, y con espaciosa nave, en la colectividad llamada ejército, y los séres superiores van abundando de tal manera para abarcar todo, para censurar
todo, para herir sin piedad reputaciones creadas al
calor de un trabajo constante, para no poner de
manifiesto, en fin, nada que sobresalga del nivel
vulgar, que tememos llegue el momento de una
i·nundacion sapientfsima, la cual produzca ricos frutos de más crasa ignorancia.
Ha de consolar, sin embargo, á los observadores
del juego, que lo endeble de la fábrica no permite para siempre el sostemmiento de un edificio levantado sobre arena movediza, pues aun cuandt)
sea tarde, y después del viacrucis impuesto á la superioridad real del génio, se concede exactitud
matem~tica á lo dicho por un querido amigo nuestro, el ilustre poeta Manuel del Palacio.
Y YI\ cerca se miren, ya distanteo,
El pedestal que achica á lo~ pigm•os
!lada puede añadirá. los gigantes.
UN DESCONOCIDO

~~ -

ADVERTENCIA

LOS SERES SUPERIOR.ES

Los suscritores que por cualquier causa :n.o se hallen conformes con los cargos que se les
hacen, pueden devolverlos á esta Administracion, calle del Almirante. núm. 2 quintuplicado,
y so atenderá en el acto su reclamacion.

Mulla ¡:auc,s

En la esfera elevada donde se agita el verdadero
talento, existe tambien un apéndice de continuas
miserias, apéndice tanto más digno de fijar la atencion del hombre pensador, cuanto que generalmen-

REVISTA

DECENAL

ADMINISTRACION, REDACCION
ALHlllANTJ:1

SUMARIO

2,

QUINTUPLIOADO

CRÓNICA

TsXTo.-Crónica -Explicacio11 de los gr11b11dos.-C11rt11 de !11 Habana, por el Comandante de ~rtilleria D J. Ortc¡,a.-La milicia
Y la ciencia, por el Coronel ,de Estado l\inyor D. Ignacio Sali·
nae.-Los héroe• de Filipina!!; por el Comandante &lt;le Infantería
D. Plo A. de Pazos.-Bibliogiiai1a.
En la cubierla.-Yariedades, p~r E de Palacio, )' nmincios.
1

GBABADOS.-Los protagonistas de la guerra del Sudan.-Excelenlfsimo Sr. D. Práxede~ lllate9 Sagasta.-Yoluntario catalan.El General Graham -t·n reconoeimiento en los alrededores de
Tokar.-Despucs de la batalla,-El cabo de mar ~ligue! Pardo
Aparici.-1,;:a..qgaJa.-Accion de tiañaria.

Cuando hace pocas semanas exponíamos la cuestion
de Ant!&gt;rra é indicábamos hasta qué punto requería
nueM.ra preferente atencion, estábamos muy lejos de
sospechar en cuán breve plazo, n 1estros temores se
verian confirmados. El conflicto ha venido, y las li•
gerezas de una parte de esa prensa (francesa y española), q11e sólo persigne efectos populares ó mercantiles, y que explota lo mismo una inundacion, que un

peligro nacional, han. saltado ya á buscarle los mú
absurdos desenvolvimientos.
Un periódico francés habla de gendarmes para el
arreglo de la cuestion de Andorra; otro dice que Es.
palia no tiene nada que ver en este asunto; que la
representacion del Obispo de U rgel corresponde al
Papa. Otros periódicos, en ese estilo desgraciado que
tanto caracteriza á las empresas llenas de vulgar eo.
dicia, con ese retorismo que sólo puede ya oíll8C&amp;l'
l11,9 ~11,9 y ()uyo empleo entrafla, á nuestro juicio,

a

LOS PROTAGONISTAS DE LA GUERRA DEL SUDAN,

EL MAADHI.
una gran responsabilidad moral, alzan contra Francia la bandera del Obispo de Urge!, no la bandera
que Espalia puede tener derecho á desplegar bajo el
punto de vista de la situacion real de las cosas, única fuente de ,·erdadero derecho.
Con máa prudencia, porque nosotros no recurriremos nunca á buscar suscriciones halagando en loa
pueblos, tradicionales y apasionad&lt;,s rencores; con
más prudencia, porque toda debe parecer poca á loa
publiciataa aérios en esta clase d~ complicaciones internacioll&amp;lea; con la mayor prudencia posible, pero
ta.mbien con la indispensable ftrmeza, insistiremos
en plantear la eueation de Andorra de la franca y
tAgmhlaute manera que lo hiclmoe en uno de nues-

troB ant.ériores números.

OSMAN-DIGMA.
El Gobierno eapaliol, por la sitnacion real de las firmeza todu las consecuencias de esta actitud. Porcosas, porque el derecho está en las cosas y no fuera que ¿á qué conduciría ese género de habilidades de
de ellas; porque segun lo reconoce La Gacette Di- una diplomacia trasnochada?
plomatique la anexion de Andorra á li'rancia., consO es verdad ó no que la posioion de Andorra afecta
tituiría una gran desventaja estratégica para E.tpa- á la defensa de nuestro territorio. Si no afecta, nada
ña; porqne en fin, seria una insensatez comprometer nos debe importar ni nlngdn dérecbo tendriamoa ,
bajo ningon aspecto la defensa. nacional, con nimios impedir que Francia se la anexione. Si por el contrarespeto3 á esa e'!pecle de derechos curialescos, á esos rio afecta, de esta aituaclon de 1aa eoaaa, de esta r&amp;títulos de propiedad absurdos de nuestros antepasados, lacion entre la poaicion de Alldorra y laa eondictonea
debe declarar: que Andorra le pertenece en la misma de nuestra de(ensa, ea de donde arranca nuestro deproporclon que á Francia, y que al ésta procede de . reeho, 6 lo que es lo mismo , nueetra neeealdad de no
buena fé, no debe aspirar al dominio exclusivo de un perder probabilldadea de tndepeitdencla en el cuo de
territorio situado sobre la vertiente eapaliola de loi, un eonfileto belicoso con F.nm..cla.
Pirineos.
Ahora bien ; para qu&amp; neeotroe podamos exigir ,
Se debe hablar con eata claridad y aceptar con Fraacl&amp; que :respem nte.llfba derechos en Andorra

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TIPO DE \'OLUNiARlO CATALAN EN LA GUERRA DE CUBA.

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LA ILUSTRACION MILITAR
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(tambien Jo hemos di.cho ~n ocasiones anteriores), es
preciso que Jo que se llama allí el partido e.pafio!,
no sea el partido del Obispo 1 no sea el primero que
comprometa nuestras buenas 1·elaciones con el país
vecino; es preciso que España no represente allí el
oscurantü,mo bajo todos sus aspectos; que nuestra
bandera en fin, no sea allí un puuto negro, una
mancha informe tn la moderna civilizacion, porgue
lo estamos viendo á cada mo~ento: lo~ intereses d.e
ésta son tan poderosos y tan indispensables á la ra•
zon humana que nos sentimos irresistiblemente inclinados á excusar y hasta á aplaudir toda conquista}
toda violencia consumada en nombre ó pc•r un motivo
de cultura.

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La aproximacion de los tres imperios del Norte,
consecuencia d.i!ecta del viaje de l\I. Giers, parece
destinada á. establecer bajo bases sólidas la paz entre
París y Berlín. El príncipe Orlof, que representaba á. Rusia en Francia; pasa con e11ta misma representacion á Alemania. El príncipe Orlo[ disfruta
una gran consideracion del gobierno aleman ; se le
atribuye una gran simpatía por Francia y un vivo
deseo de poner á ésta en inteligencia ( ya que la pa·
labra alianza sea aventurada) con Alemania; pero
de realizarse la aproximacion de Rusia, Austria y
Alemania; de poder triunfar de los escrúpulos que ha
dejado entrever ya Austria. en este sentido, este hecho no debe ser considerado com,, una alianza, sino
como una inteligencia general de los primeros Estados de Europa con la adhesion de Francia misma.
Si ésta permaneciese aislada, la pretendida nueva
Jiga de paz quedaría herida de ineficacia desde su
constitucion.
Los esfaezos de Rusia, encaminados á asegurar la
paz por medio de un leal acuerdo entre todas las potencias que aisladas podrian comprometerla, son sin
duda plausibles. Los elementos para realizar este
propósito están bien elegidos y combinados. SiH pretender pues turbar tan generosa empresa con temores ó dudas sistemáticamente pesimistas, nos limitaremos á desear que las dos famosas rivales, .1!,rancia
y Alemania, se presten con prudencia y buena fé á
una honrosa y digna concordia.
Un parte del Cairo anuncia mayor incremento de
la insnrreccion del Sudan, al ser conocido el bando
del Almirante inglés, que pone á precio la cabeza de
Osman Digma. Uiertamente que por muy rebajada
que pueda concebirse una raza humana, bandos semejantes concita1·án siempre las mayorns explosiones
de una nobilísima indignacion. Parece increible que
en ningun ca.so ni con ningun motivo (salvo el de
asesinatos alevosos por robo) se recurra, para desembarazarse de un adversario, más ó menos temible, á la
innoble y r~pugnante subasta de un puñal traidor.
Vayan las tropas inglesas á batir las huestes de
Osman, corno en Teb y más recientemente junto á
Sinkat, y no consitmtan que se manche el timbre de
sus bravas jornadas triunfales con la cooperacion de
un vulgar asesino.
La prensa ha encontrado est.os días triste y abundante pasto á t.odo linaje de noticias y conjeturas,
con las recientes prisiones de Generales, Oficiales y
clases de tropa, realizadas por sospechas ó temores
de conspiracion.
Nada podemos ni creemos deber decir sobre este
punto concreto, qne incumbe esclarecer á los tribu•
na.les. Pero como en otra circu.nstancia análoga, ha.remos tambien ahora nuevamente, una leal y muy
patriótica consideracion. Insistiremos pues, en que
en las clases que por su riqueza debieran ser directoras, domina una superficialidad capaz de producir
las mayores catástrofes. No se plantean á fondo las
más Importantes cuestiones sociales, en el Ejércit.o
ni en el país; los Ministros apenas ~ienen tiempo

más que para firmar carros de expedientes que han nuestra nacionalidad queda.ria deshecha. en mil pelogrado llegará sn mesa por la intervencion de al- dazos. Porque ninguna clase tienP. las virtudes de
guna influencia más ó menos legitima¡ los diputados sobriedad, resignacion y hábitos de obediencia de
tampoco se ocupan de otra cosa que de arreglar sus nuestras clases militares1 hoy snmida.11 en v.na pod1"stritos¡ las clases adineradas ( sin distincion de co- breza rayana de la miserfa.
lor de sangre), incurren en las mayores extravaganFinalmente, ¿se cree que en el Ejército hay gércias para divertirse1 proba.ndo así que, en la mayor menes de Uesorganizacion? Pues el Ejército no es
parte de los casos, el dinero se gasta de tan mala ma- un raro producto espontáneo; el Ejército no se ha
nera como se adqniere¡ el Banco de Espafia y otras hecho y educado á sí mlsmo;· es un producto del
instituciones análogas no só!o no dan dinero á. la in• país. Los miemos políticos que hoy le censuran, para
dustria; no sólo no protegen ni estimulan al trab~jo, ser imparciales, deberían reflexionaJ;_ que está hecho
sino que pudiendo ofrecer al dinero un interés que nin- á su imágen y semejanza
,¡¡,
guna empresa de utilidad general para el pais puede
igualar, atraen todos los capitales más fuertes y crean
Los escalafones son los libros que no debiera de
esta situacion especial de E$paña, en la que nadie jar mmca de la mano el verdaJeru hombre de Goquiere acometer nada, nadie quiere hacer ni ayudar bierno. En los organismos sociales, como en el cuerá hacer nada. Las clases populares abandonadas á sí po humano1 la salud, esto es el 6rtlen1 resulta de una
mismas ó más bien sostenidas y e::,timuladas Qn sus cierta proporcion entre los diferentes agregados que
diversiones tradicionales, se embriagan en ella~ á constituyen la sociedad. En el cuerpo humano esto
veces para olvidar ó compensar u11 poco los ri gores es tan evidente, que con mucha frecuencia. 110::1 sorde su infortunio, y en tanto en fin (para no prolon• prende la muerte de un ~ombre que tenia todas las
gar más este ligero bosquejo), en tauto, 17 millones apariencias Ue la mayor robustez. Y es que un desarde espafioles viven una vida incompleta, lo mismo b&amp;- rollo muscular excesivo, ha podido perju1.iica1· á. otros
jo el aspecto físico que el moral, son heridos diaria: órganos. La higiene recomienda por esw, que cuan•
mente por la injusticia y diezmad.os por la miseria
do un órgano, el cerebro I por , jemplu, se sienta
Por esto, á nuestro juicio, las presentes complica- débil por un abuso de funcion, se proceda eu seguida
ciones y las más graves que puedan surgir en lo su- al descanso ó á la interrupcion total de aquella funcesivo, no son políticas 1 sino sociales; no se relacionan cion. En la sociedad, es tambien frecuente que el
directamente á una determinada. constitucion de los desarrollo, la prepo,nderancia extrema de una deterpoderes públicos, no afectan en suma, á la forma del minada c'ase social, perjudlque á las otras en térmip(lder moderador1 sino _que se refieren á la conducta nos de producir los más graves disturbios.
de los poderosos de nuestro país, cegados por un
Pues bien, para o-bservar estos fenómenos socia.les,
egoismo tan absurdo, que de él mismo pudieran sur. para. mantener una ponderacion i:,aludable entre los
gir sus mayores desdichas.
diferentes organismos de la sociedad primero, y enPrevengamos un 93 1 como Bismarck ha aconsejado. tre las diferentes partes de cada organismo especial
ya en el Parlamento. Él lo ha dicho, y no se dirá des pues, los Ministros deben tener buenas estadísticas
que no es autoridad de mayor excepcion en esta mate- de todas clases, y (para venir ya al objeto de las
ria. El gran representante de todas las resistencias presentes líneas ) no cansarse de consultar las del
antipopulares, haciéndose cargo de la situacion del personal, los libr9s conocidos bajo el nombre de esobrero, ha apoyado una ley de séguros en beneñcio calafones.
de éste, y ha recordado á cuantos se llaman cristiaEn el moment9 presente, es un hecho notorio la
nos, que es el momento de entrar por propio egoísmo intranquilidad defEjércitb.
en un período de cristianismo práctico, de obras y
¿Qué pasa en él?
no de actos hipócri.tas ó vanas palabras. Vivir en un
La respuesta está á la vista con los escalafones.
palacio y dejar morir á nn niño ó anciano de ham- Allí es fácil ver qa_~ en el arma de infantería, sobre
bre en el pórtico1 es una. anomalía social que no de- todo 1 se han proluciJo abcJsos1 que reclama,l remedio
jará de producir otras anomalías. La miseria, en la enérgico.
sociedad, es como el cáncer que prospera y destrnye
Véase el escala.fon, y en cualquiera de sus págiel cuerpo en que se ceba.
nas podrá confirmarse ~ste triste pronóstico con
El punto de vista personal ó de egoísmo de cla- todas las anomalías que iioplica.
ses con que se han analizado los 1iltimos sucesos,
Abrase por ejemplo el libro por la página 149: dice
relacionándolos con los del mes de Agosto último, primero en un epígrafe «Escala de seiíores alféreces.,
ha conducido á algunos á recriminaciones tan seveNúmero, sitaaciun, grado1 nombres y antigüedad.
ras como inútjles; porque en suma esos anatemas Empiezan los nombres, y al llegar al número 16, nos
no pueden ser otra cosa que una repeticion del encontramos con que este Oficial tiene eu su empleo
hecho que tenemos á la vista, á saber: que en el la antigüedad d~ ~ de Abril de 1875
Ejércit.o se ha presentado el mal. Pero el Ejército es
Seguimos ley;ú._'áo y pasamos una, dos, tres, cuatro,
la parte de un organismo muy complejo, y la misma cinco, seis, siete, ocho, nueve, diez, once hojas, todas
extension del mal que deploramos prueba suficiente- llenas de nombres en apretadas columnas que alean-·
mente que no está localizado ni se ha producido por zan hasta el número 1251, que tiene la antigüedad
una causa enteramente extraña al sistema general de Diciembre de 1875.
de organ.izacion.
Pues bien, este Alférez que sólo es ocho meses
Lo hemos dicho en otra ocasion, y lo repetiremos más moderno que el que ocupa el número 16, por un
hoy:
órden natural, obtendrá el empleo ocho afios más
Empezando por el indiviU.uo aisladamente consi- tarde que su citado compañero.
derado, y concluyendo por el exá.men de las funcio •
En ese organismo lleno de vida, del que es unt\
nes de gobieruo 1 nada parece responder eu nuestt-a acabada síntesis el escala.fon, se presenta con todos
pátria. á una concepciou de moral cualquiera; y por los más graves caracteres el abceso, el tumor, y el
tanto, todas las relaciones entre la'3 diferentes clases quirúrgico hábil en estos casos decreta la operacion.
sociales, adolecen de un vicio igual de ab3urdo egoisNosotros1 aunque sea doloroso descubrir estas can·
mo ó indiferencia. Si la experiencia no fuera terri- cerosas señales, las presentamos.
ble, nosotros propondríamos en demostracion de
Si nuestra opinion valiera alg,.., el abceso desapa-ncestra tésis la siguiente:
receria en seguida.
Traslademos la facilidad que el Ejército tiene de
Corta.riamos por lo sano1 eg decir, por el número
trastornar el órden por medios violentos á cualqnier 1252, nombrando Tenientesá ese núcleo de Oficiales,
otra claae de la sociedad. Estamos seguros de que todos con análogos servicios y merecimient.os, y por

lo tant.o acreedores á obtener á un mismo tiempo
iguales beneficios.
· Habríamos con esto cura.do todos los casos de hipertrofia del escalafun? No, pero recorreríamos con
solicitud incansable sus páginas y estudiaríamos
hasta la más insignificante de las anomalías
Sólo una naturaleza suicida se revela á corregir
sus males. Y el mal es gravísimo.
En muchas ocasiones lo hemos repetido. Grandes
atenuaciones á este estado de gravedad podrian .hallarse dando d'.!stinos civiles inamovibles á los Oficiales de'i Ejército que lo solicitaran, imprimiendo d:1vimiento á las escalas hasta que en cada grado se
normalice el ascenso en térmimos racionales, siendo
hoy la clase de Alféreces la que reclama preferente
cuhlado, pues en una buena organizacion no debia
estarse más de dos á tres afios en ese primer peldaiío
de la carrera.

•

La nueva ley de tribunale3 militares promulgada
es objeto del estudio de las personas competentes. La
prevencion 1lelusjuidos de testamentaría y de losabintestatoi1, hasta su entrada en lo contencioso, es una disposicion que la t:Xperiencia venia eixgiendo imperiosamente . .b'a.lta comv:etarla en la parte correspondiente
al enjuiciamiento civil. La Gaceta Universal) cree que
sella omitido tratar dos puntos importantes: la exclusion de la jurisdiccion ordina1·ia cuando un paisano desacate ó atente cÜntra autoriJ.ades militares, y el auxilio á la deserc10n, en tiempo de paz. En el rrimer
ca.so la observacion está bien basada en el principio
de 1~ reciprocidad, pues lo~ militares pierden su füero por desacatiJ ó atenta.do á autoridades civiles.
~1 segundo suscita el problema de la ddinicion,
muy necesaria para una palabra tan vaga como auxiüo. D¡jlínase bien primero, que la cuestion de competencia no ofrecerá tanta dificultad.
La. tendencia que revelan las autorizaciones so·
bre delegacion de jurisdiccion, el propói:1ito en :fin
de ampliar las atribuciones de los jef~s 9,e zona, está bien ju.st,ficado en la necesidad de fortificar _el
mando en apa.1:tadas.comarcas .. Una gran responsabilidad implica lógicame1ile una gran libertad. Sin
embargo tambieu aquí convend.ria una mayor y más
'
numerosa descripcion de casos.
E.stamos por eso qne nuestros académicos ó ateneisLaS ilawa.n desdeñ.osamente legislacion casuística. El código penal suizo, es á nuestro juicio un
modelo da legi,,lacion. No hay nada que se preste
más al absurdo y al error en esta materia que esos
grandes principios generales con los que los espíritus
poco observadores y obcecados, á. más de perezosos y
poco aprell.Bivos, lo juzgan y resuelven todo.
La composidon de los consejos de guerra no es
punto sobre el qrie pueda anticiparse una opinion
favorable ni adversa.
liay que aguardar aquí siempre á los hechos. La
vresencia de un lttrado es una buena é indispensable precaucion. l'orque dígase lo que quiera, nosotros conociendo la bondad intrínseca de toda clase
ue Jurados, creemos que su funcionamiento debe es•
tal' cu1dado1:1amente intervenido por hombres de
ciencia., los únicos que saben que hay dos clases de
verdaJ.es: unas muy fácilt-,S de descubrir, pero muy
pocas (los axiomas), y otras de ruuy penoso descubrimieutu (lus p1·ublemas). Sólo el hábito de una
vr'-'funda ol&gt;sei-vacion, de un conocimiento muy 1::xacto de los diferentes procedimientos J.e investigacion y
prueba puede ga.ralltizar al acusado de los errores
ine!Jarable11 de uu J w·ado . Aun al letrado mismo
bt; 1~ podr1a. l!bjetar que, dado el programa de estudios d~ llllt:btl'a::, Umversi&lt;ladt:s, lo ¡,oco ó nada que
llU~LlOd jllrlEiCollSUlLOS estudian las distintab man~1as de wvezstigar y probar en las cienruas funda.weut.a.les su juiciu, no puede ser bastante sólido en loa
1,;i:1,ioit t.le a!gWlil wwvhcacluLL.

.

0ontinúa preocupando la atencion de la prensa
el estado de la administracion en Cuba, y las personas más respetables de la isla han promovido una
gran reunion, q ne presidirá el Conde de Casa-More,
en la que se proponga.n al Gobierno urgentes reformas que acaben con un malestar del que sufren en
primer lugar las comecnencias, el comercio y la
agricultura. f-Ja uniñcacion de la deuda1 la reorganizacion administratir-a, la snpresion de derechos de
exportacion y otras trascendentales medidas, son hoy
los temas á discusiou, en los quP. quisiéramos Yer
intervenir á todos los que aquí gastan sus brios en la
luch·1, de la política personal y de campanario.
Grave de.be ser el estailo de la hacienda y difícil
la situacion económica de aquel erario, cuando exis•
ten en el ramo de G11erra. tantas prcft&gt;rentes ob\igacionts sin atender, tenientlo la caja ctntral de Ulttamar de e::ita Córte, segun nuestras noticias, un
saldo á faror en su cnenta corriente con las Armas
de Caballería, .artillería y Guardia Civil, de más
de sieM millones de reales; y si este elevado débito
no se satisface, atendiendo además con remesas mensuales á. las atenciont's \:e dicha caja, el couflicto llegará d. un extremo que Ui1ícilmente se podrá remediar. Aderná$, deb~ tener8e muy presente el deber
en que se está. d~ sati8facer mensLlalmente el mayor
número de expediente- de créditos de tallecidos y
licenciados, pues de no hacerse llamamientos nominales por tale1 conceptos en la Gaceta, los especuladores abusarán de la situacion de tamo pobre necesitado1 á quien hay que amparar en el perfecto derecho que tienen á que s•~ les satisfagan sus créditos.
No es posible cout.iuua.t· Je tal rua.uera ni está. justificado que en uno Je los penados más normales de
nuestra hhtol'i"° Cün~mpuráuea, nos ha.Hemos en tan
difícil situaciu11 1 y úe suponer es que se arbitraráu
medios que 1UoJ..itiq11en tal estado de cosas
Así es de esperar del patriotismo de todo.s los de
aquende y all~nde, interesados en esta cuestiou nacional y de la. iniciativa y discrecion de la dignfai.
ma autoridad que hoy se halla al frente de la Isla
de Cuba.
En los c1rc11los militar&lt;.! . se comenta con insi&amp;tencia la resulucion que set.la ..:umo definitiva del aumento de sut:lt.los en el próx1wo pr~~upuesto, y que,
segun se dice, consüstlrá. en la. :::.upresion del descuento.
Como sobre este punto hemos expresalio dift:!.rcutes
vec~s n.Ut:litra opin10n1 de acuerdo cuu lo u.ichu repetidameut~ poi· la prensa lllllltar y puhtka, y más
autorizadamente en las lll.ismas C61-tes, donde se ha
~econoddo la. 11t:c~1:ütla.d de este aumento I nos limita•
remos á. tellc,ta.r á la.s clasei1 cuyas condiciones de.
existencia se lllejoran , y al Gobierno que se wspire
en el jllsto criterio úe dar sat1stacciou á necesidades
tan u.niversalweute rnconocidas.
Grandes éxito.3 literarios. Vico y Uano enlazaron
sus nombres en el c~ntro Militar; unu componiend.o
con la valentía y aut.lacia que tanto se ha aplaudido
en Lu Pal&gt;ionaria; otru iutt:rpretando cou la maestría de uu Rom1::a1 y la paswn de un líamlet real.
Eu d Ateueo, uu poeta de quien ya. habíamos
nosotrus avt1nLuradu lo.:1 juido:s máti 11::;onjeros, ha
uscnrec1do toJ.a.s las glonas de sus cuntemporáneos.
Jamás se hc:1. visto en E:,paña. reunida:; una prufundldad mas grande de pen.l:lam.ieutos, una originalidad
más bella, una. audacia más legir.imada, u.na ternura
más cierta, lll&amp;S bieu sentida, y en fin, un poder de
ob:s~rvacion, de descripcion cieutítica, más natural•
mellte enriqut:.ciJ.o por todas las galas de un edtilo
in1.:owpa1ahle. Saludewu11 al solo put:ta que la ciencia
..:ontt:.wporán~ pueiie apja.ndu: al poeta. que siente y
píe11:,a; al poeta que sabe dónde va y por dónde va;
&lt;¡ue vu•oe i dullUlll&amp; bien tudos lus p1·ocedimientos

de observacion y ejecucion; que sabe, en fin, lo qo.e
dice1 que no es un iluminado,· un inspirado, tüno un
hombre de arte y ciencia. dichosamente integraoios.

EXPLICACION DE LOS GRABADOS
EL MAADBÍ Y OSMAN-DIGMA
Ofrecemos hoy R. nuestros suscrítores los retratos de eil•
tos intrépidos hijo.s del desierto, que han logrado con su
audacia y arrojo preocupar la atencion de una de la na•
ciones más poderosas de Europa. Estos retratos han sido
bosquejados por el corre~ponssl de un periódico francés
que estuvo en el campo de los sudaneses.
. .
Et Maadhí es hombre de 35 años, que ha v1v1do ha.sta
ahora. oscurecido, habiéndose dado á conocer en l\ª principio por la exageracion de sus prá.ctic.:t.s religiosas ! su
fanatismo, que le ha conquistado un gran ascendiente
sobre los Musulmanes.
Entre los prisioneros hechos en sus correrías se encon
traban algunas religiosas de diferentes congregaciones, á
las que ha respetado por el afan de convertirlas al Isl~•
mismo, pues ésta sería una conquistá que acrecería cons1•
derablemente el prestigio y la autoridaj del lludhí.
Una de estas religiosas, milugrosamente rescatada de
\as hordH.s Sudanesas, ha refnido esta conversacion que
tuvo con el pretendido sucesor de Mahoma.
-¿ Quieres convertirte al Islamismo?
-.No.
-¿,Quieres reconocerme por el Maadhí'!
.
- Yo no tengo inconveniente, pero el Cort1.n dice que al
M1u1dhí se le distinguirá porque realizará. milagro~ Haz
milagros.
-Luego: no ha llegado aún la hora de hacerlos.
Y volvió el Maadhí la espalda sin moleitar á la ferviente
religio.sa.
Uu11ntil.s resoluciones toma, afi.r01a que son comunicadas
por Mahoma, con quien r,e mantiene en constantes relaciones, siendo entre sus secuaces general la creencia de
que como enviado de Dios debe reinar sobre todo el Islam.
Delante de su poder, no sólo el üalro ha de humillarse,
sino tt1mbien Oorutantinopla.
El lfaad.hí e.e ht1.lla. en Uoeid y su reputacion de s!l.ntidad
se txtiende de di11. eu dii1 . .Es creencia de todo;, sus adeptos
que no toma ningu1_: género de alimentacion 1 que los dias
lo:, pttSa. dedicado á. pteg11.rit1.s en éxtt1.si.s y coloqu1oi ínti•
1110s con el gr1tn profeta, acostándose de noche sobre la

tierra.
A los ojos de los musulma.ne.s pasa por invencible; la
imaginaduu ardiente di:l Sus partidarios, supone que el
cnv111.do de Dios batirá á los ingleses, tomará el Ü.!liro y
:;e establecerá en la Meca, donde reio.ará sobre todo el
111undo entero despue;, de babtlr concluido con. todos los
iu.tieles.
O,;man-Digm1:1. es hombre de la misma edad que el .Maadb.( 1
treintt1. ó tnimta y cinco año.s, e:. hombre enérgico, vu.liente
y de una inteligencia puco comuo. en aquellas hll.itude:;.
~s de origen áwt,e y ha desempeñado en loi. suce.:10,¡ del
Sudu1 un papel importanl.ísim.o, que hubiera conducido su
uu.1'.Ubre á una celeoridad extraordinaria si los ingleses no
hubieran eclipsado su victorioJ:m estrellu. en lÜs tres ñttimos combates.
Osman-Digma se ha refugiado en las mn.ntañas, su prestigio se h11, deiliecho en la derrota y seré. difícil que logre
reorganizar sus hu.C$tes 1 dado que logre li~r11,rsede algu.n
pufit1l uleve, pues sabido es que 1&gt;u ct1bez11, ha cido puesta
á. precio por los ingleses.

EXU.MO, SR. D'. l'lfilEDE8 .MATEO SAGASTA
En el número correspondiente al 8 de lI'ebrero último,
dimos cabida al retrato del actual Presidente del Consejo
de Ministros, .:ir. Cánovas del UastiHo, y 1 como recordarán
nue~tros lectores, hubimos de manit'esbl.r que de este modo
cowenzá.bamos á poner en prácticfl. la idea, co::icebida de
antiguo, de dará. conocer, en llLd páginlLS de LA ILUSTRA•
ClON .M.1Ll'l'AR 1 á. los personajes ~ás eminente.s de nuestra
patria.
.
.
Perseverando en un propó~1to, por el que hemos udo
ca.lurosament.e felicitt1dos, publicu.mos en el presenLe número el retrato del .li:xcmo. ~r. ll • .Práxt:de:1 .Mt1.teo St1.gli.SLI\, uno de los nombres públicos que mu han figurado
en )lUI cliferentes •soluciuncs políticas, oeurriJ.Hs ou K;;pa•
ñu. desde el uño l8otS1 y CU.YO pre.stig1u é iwpodanch1, le
dau deri,chu 6 llL contoithiradou de CU!lnt.os 1 comu uosoiroaaCM.tll.U incondlClUDH.lilll.!llt.e LOtl.H. lt.ULurid.::i.1.1. mu.WrUd o w.oru.l, &amp;11;anzada vor ,1:1giumua1 1U1:r~1w.i1:1utv1.
La {ndule do nu~tra Ilevt4ta nos ~rw1te 1er e!l e1h

�LA Ir,US'l'ilAClO~ hliLl'rAit

LA

.

!LUS'J'RACIO~ AJ1Ll'l1.Ak

----------------~ ....... -

... __1--::::é'-J'_..._

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ALEGORÍAS

MI LITARES

S1R G. GR.\HAM, GENERAL E~ )EH DF.I, EJtRCITÜ FXPI-.DICJOl\"ARIO INGLÉS EN EL SUDAN.

DESl'lJES DE LA BATALLA.

GUERRA DEL S1.:DAN,-UN

RF.CONOCIM]ENTO El&lt; LOS ALRElllJJURES DE TOKAR,

�328
punto completamente imparciale 1 ; extrai'ios además por
deber y por sistema á. las luchas políticas, ayer publicamos el retratO del Sr. Cé.novas1 como hoy el del Sr, Sagnsta1 y maftana acaso el del Sr . .Ma.rtos 6 el Sr. Pidal, sin
que con ellos vengan aquí sus ideas, porque de todos nos
bailamos igualmente lejos. Españoles, ofrecer.nos un homenaje é. la pá.tria en las personas de sus hijos más ilustree;
soldados, impedimos que en las columnas de nu~~tra publicacion halle eco el fragor de las contiendas de partido,
que consumen las fuerzas vivas de la sociedad espai\ola.
El Sr. Bagaste. ef un hombre 'de vastos y pro!undos conocimientos, que á. pesar de haber consagrado á. la política

los mejores a:ños de su vida, goza en el Cuerpo de Ingenieros civile1, á. que pertenece, una sólida reputacion.
},.,ué en diferentes épocas Catedrático de la Escuela
superior ft\cuitativa de Caminos, Canales y Puertos; pero
sus aficiones políticas le hicieron muy pronto, si no abandonar la carrera, por lo menos renunciar á. su ejercicio,
á. ftn de dedica.rae al periodismo, donde afortunados ensayos le brindaban con un porvenir más apropiado á sus
gustos é inclinacionQs.
Redactor de, La Iberia, y Director de e11te periódico á- le.
muerte de Calvo Asensio, su fundador 1 logró DIUJ' luego
eil Sr. Sagasta crédito de habilísimo polemista, y sus
artículos de oposicion á los partidos moderados y de la
un ion libert1.l, que gobern11.ban alt('.rnativamente entonces,
se consideraron corr.o uma'\ de gran alcance y utilidttd en
lt1. lucha política 1 J1.briéndole las puerta~ del Parlamento.
Diputado era an lSf.&gt;ti, cuando los acontecimientos de
J u1io, y ya la opo.,,icion lo contaba entre sus más influyente;, ministros. Reftére.se de él que en uno de aquellos tres
dini:; de combate en lila C!llles, que dieron por resultlldo la
caida. del p,ntido progresista, estalló en la clart1.boya del
aalon de sc,,iones del Uongreso una gr.. nad11., y &lt;•uando la
m11.yoríll de los asistentes, sobrecogida 1 trt1.tíl ba de ttbllndonar uu paraje tan poco seguro, S,ga,1t11, se levttnl.Ó trnuquilamente de su asiento, recogió uno q.e los c11,1cos del
proyectil y lo puso en la me:.a del Presidente: protesta
muda contra el acto de fuerz11. realizado 1 que hizo más
efecto que un caluroso discurso.
Desde el año 66 al 64, perteneció el Sr. Sagasta á. aquella valiente miooría1 donde tanto se distinguió Olózaga,
que permaneció constantemente en la brecha, y más intrévida despues de cada ataque, defündió, sin transigir un
momento, liw1 doctrinas del antiguo pt1rtido progresista .
Acordado el retraimento, consagró desde este instante
todas 1ua dotes al servicio de la revolucion, y lanzóse á
una vida de !izares y 1,1eligros 1 atrayeudo sobre su cabeza
unll sentenci11. de muerte que Je obligó á buscar asilo en el
extranjer..&gt;. Su actividad iucttnsable encontró pasto abundt1.nte fu"'r11. de la patria 1 y COJ\ otroi importt1.ntes elementos revoluc10narios conttibuyó á. llevllr á c11.bo el movimiento de 8utiembre de 1868.
Triunfuute la bandtiru revolucionaria, tocóle á Sagasta
desempti1iar 11:1. ct1.nera de Gobernllcion, y en este c11.rgo
demostró su.s condiciones de hombre de Gobierno, contribuyendo al restableciwiento del órden, Lan profundt1.U1ente perturbado en 1869 por·los pa.rtidos ex.tremas, tanto
republlcano como c11.rlhta 1 que 1:1e lanzab11.n á la lucha
armada. Los méritos que en est.a ocas1011 contrajeron en
el Ministerio de la Guerra el eoé,gico Priw, y en Gobernacion el Sr. S~gasta, enfr1:1nando la anllrqufo 1 no vodrá
olvid11.rlos nuncll. 1a historia.
Deslindlldos Jo¡¡ campos· ae la política, despueil de la
eleccion de lJ. A1.Uadeo de ::;aboyt1. 1 queJó reconocido el
fü. Sagli-l!ta" como Jefe civil del partido constitucionlil; volvió á. !ier :Mit.ii;tro en 1871 en el G1:1.bi11ete ele conciliacion
que forn.ó el duque de la Torr~1 y Presidente del Consejo
en el de Diciembre del miismo uilv . .Fué en esta época cut1.ndo habiendo cst.11,lllldo l!lo insurreccion carlista del.Norte, y
despues El.el convenio de Amorevieta. 1 el duque de la Torre
resignó hl autorizacion de reformar el Gabinete, por haberse negado D. Amadeo á firmar el decreto de suspension
de garantíll.S¡ auceso que dió el poder al partido radical y
prepar{ la ca.ida de 111. dinastía., al afio siguiente, y al advenimitintode la repóblica.
Despues del golpe de Estado de 3 de Enero de 1814-,
1 ubió nuevamente el Sr. St1gasta al ..Ministerio, b11jo la
presidencia del General Serrano, parli de::;erupeftar la cartera de Estado, y pasó en 10 de Mayo al departamento de
Qobernacion en el Gabinete to1mado por el General
Zavala1 siendo .Presidente del poder ejecutivo el duque
de la Torre.
Desde la resta.uracion de la monarqufd. legítima, los sucesos políticos en que ha tomado parte fill Sr. S11.gastu don
demasiado recientos para que hayan podido olvid,me;
Jefe de la oposicion coOBtitucional durante el primer Ministerio del Sr. Oánovas, allegó valiosos elementos á. la
¡eg&amp;lidad y robusteció su partido hasta. ser llt1.mado é. los
consejo1 _de la corona en Jfebrero de 1881, cowo Presidente del Gobierno,
1'1 Sr, &amp;guta e~ n11.tural di, Lo¡rof\o; hiju dti un11. día

LA.· ILT.lSTRA.OlON MILITAR.

LA. lLÚSTRA.O!ON MiLITA.R
tinguid&amp;, aunque modesta familia, y respecto á sus cualidades personnles sólo decimos que su amabilidad y distincion en el trato social, se miden con exactitud por su
ilustracion y talentos.

VOLUNTARIO CATALAN EN LA GUERRA
DE CU13A

El g-rabado de 1a pág. 326 representa un reconocimiento
practicado por las fuerzas del General Gra.bam, despuca
de ocupada la ciuda,1: el avance por terreno ¡antanoso
unai veces, por grt1.ndes arenales otrtts, obliia
prev1Jnir
todo género de forpresas 1 á que son tan aficionadas las tríbus insurrectas, y parA llevará cabo la.s obrlls de fortitlcacion de campaña necesarit1s á. fin de contener el empuje
imponente de aquellas mas1:1s, al rcsguR.rdo de fuertes abrigos, el servicio de avanzadas y exploraciones que esta.
guerra requiere 1 es de los más penosos para el ejército invarnr.

Nadie ignora cuán excelentes servicios han prestado los
Voluntarios Ctltaltmes durante la guerr11. sostenidt1. en nuesDESPUES DE LA BATALLA
tra Gra.n .Antilla, coutra los tntimigos de la integrid11.d
mi.cionlll. Uomo tin la. glorio:.a 0t1mpuña de lfttrruecos, los
¿ K.:1 una alegoría. inspirada en el más"'°' pur·o idOH.lismo?
hijos del noble Principado hicieron pt1.tenu1 unt1. vez más
que 111. voz dti la pa.tri11. no suenll. sin eco en uquellll. tierra
¿4' por el conLt11r1v nn sucew ret1.I, lu que bli querido reclásica de los almogávart'B 1 y qut-i todavfa1 cu11.ndo la hon!Jrc.oentllr t:I t1.Ni11t.tt.'! 1'1:1.les preguHtus ocurren ttute esa IA,
rt1. de Españ11. lo exige, en lus pelad1:1s cumbr~ del M.ont•
U1ll\1t 1 doud.., ..e ve uon. muJer cub1ert" de ftín1:1bre.s lut.os•
serrut1 se escuch11. !lita.do el terrible despertu. ferro, que un
lll&gt;rtizt1.dt1. á lt1. rústiC11. cruz, :;(mbOlu &lt;le e,1vernuz11. part1. el
día hizo tembh1.r el t:ólio de los últi~osP1ll~6logos 1 y conque Uorn, y i,Utuidli en pro.fundo dosconsuelo, ante ivs mfmovió ha~tu.sus ciwh,ntos h.1, obrt1. de iniquid11J 1evu11t11d11.
stros despojos dtil Sllr querido qu11 ttcab11. de U.11.r 11u vid1:1 en
sobre las tuu1bl:l!:I de M11.nfrcdo el heróico, y dtl inoceute y
hulOCliUliW á Ju. JJálriu.
Alt,gorit1. ó ret1.1id1:1.d, hay en este dibu¡o todo u_n poem11.
noble Conr11dino.
El climu, e ..e constante sliado de los iosurrecto1 CW Cu
de du1ur, tvdu. unt1. epupeyt1. det1.bnegt1.civn y J.e virtud hoba, diezmó in1plt1.c1:1.b1e lt1s Jiltt.S de los Voluntu.rio,¡ de C11.·
ro1c11; el uu:iuo11 anpres1ona.ble 1 el ser wá:, escepLicu, tcorá
talull.11. 1 cowo lus de todos los b1tallune.3 ponincuiares, ~¡
tjll c:,ecuttdro, coudens"dus en rasgos dt1 triste y cournoveplomo del l;jneuügo, oculto en la espesa é inhospit.alt1r111.,
doru aiucuan~h\ 1 la vida de toda uu11. familia, á. la. vt:z que
mt1.uigllll, segó en flor muchas y genl;jrosa.s existencias, conuuü. llpoteó-ii:; d-,1 deber mihtu.r: conjunto de st1gradtb y
Btignu.Jas á. lu pá.trill; pero tiu cuantos lances combü.tierou
e:xcc¡,civn11.lesoblig11.ciones coruignll&lt;hl.s eu el cod..igv del
lus woder11os 1:1.lwogAv11reio, la erisei'la n11ciont1.l stdió victo·
bo11or.
_gspu:.H., hijoi, fortuna 1 porvenir 1 cuantos afectos es ClL·
riosu. 6 su 1m~s,1gio no f'ué empañado.
.Hu.ce ulguno4 meses, Bli-rcl;j1vnid'estejó á los Yolunwuio,i
paz ..1e t1.tcliOr11r e, corazon buwllno, todo t.ou ofrendus que
que regrt1;:uon á Espar1t1. despues de l,11,ntos 11.ños de g1:u;1rd soldüdo rnwolt1. en breves in~ttinteo en sru.s dti e:,tl, rulirn. lle aqueut1. brillante legiun que en 18ti~ desombt1.rcó en
g1on .,,ublime y t.encillli 1 cuyo lábaro es un ti:i.fetan dt:1:1gllrUubt1. 1 sc.,lo unos 40 pi11aruu dti 11uevo el suelo en que hllnido pur 111 llletr11.1l11.. A lt1. viStll de I&amp; onduiantl;j eu1;ud_a
bian uacido; los dewás yu.ce. eu::iu wttyoría. sepultados en
retroccUuu pu,ioues é intereses, porqua su cuao no adw1el tondo de las st1.bll.lltl::1 1 ó en el interior de la.s t.etvu.s comte riv1ilid11.dcli ui J.i:.tiogos, y tru.;:, eilu. se 111.nz&amp;n sus 11.deppaeLtl.B que los ruyos c..01 sol no iluuJ..im1 1rnnct1; uu1.s su retuo arw11.Clv.-, á la conqu1s~ Ue la civ1lizllciony aport.un IJe•
cuerdo qucd11 com.igu1:1.do tin el gnrn libro Ue J1.1, h11:1torrn,
uetii.:w::; 1umendo8 á. 111. sociedad en que viven, siu rept1.r!lol'
con cifras iude:,trucublc,;.
que t1c1:1so li:!S ei;peru..n desdenei; por g~lardones, dillnem11s
lil gr~bt1.do de lt1. pág. 323 1 representa uno de e.,;tos suue t::iplllHS en vez de triunfu.le!i lt1.urti1es.
frido,; y v1.1,lero,,os sold11dos 1 tivo perfecto de nuestni_ral.tt;
¡H.ul1giu1.- bend1t.tt. del honor, tuyo es el porvenir! El impero debemu,s hacer observar lll le~torque.ttque~ias facciu·
puro p~s1tivi11wo qui, vttrti..:e ir.,;e 1ntl.ltrt1.ndu en la.-. chtsas
nes de severo corte y aquello.;; oscuros y v1vus l•Jus 1 en que
~ocillles dt: e..tu. épvca nu trHni;idon\ no puede producir ni
se tr1tSp1iren1.a un tdrnt1. enérgica, uo s011 producto de 111.
t1.u11 womcntáueos et:lipses tm tu cu to 1 porque tll.nto equifontt1su1 del 1:1,rtii.ttl; esttl llet1oad1:1. tl.guru es uu rdruto or1 • ,,u.Jd.r1t1. á burr.1rdcouct1pLO páLrio y t1.nul11.r y rowper cutingimil 1 retrnlo do un honrudu y v111t..,ute volunl.il.no que t.e
tvs lt1.zos ha cre!I.Ciu el cor1:1,zon del holllbrn; y como esto
álsLinguió now.blewente en aquel111. c11.mp11.ñt1. y cuyo noU1no es po:.ible 1 cuundo llegue á opernr.otl UIU:I. s11.lva.dort1.
bre hll qued11.do olvidt1.do 1 cowo el de t11.1iwsheroe:. o:icuros
rcu.cc¡oLJ eu lu.:í ideas y cot.tumbres, re.sultará. el enalteciqueennuestraa contíuu11s discordit1s bttu st1.crill~lldu su ex.is•
1.J.111:juto, 111. digui.Jicacion de esa clu.:.e que se lhuua el Ejérwncia en 11.rt1.11 de 11:1. int.egr1dtt.d de la pá.tr1u.
cito, 1a ma..-, 1wporwmte de tuda soc1tdad. r11.1.;iout1.1mt:ute
orgu.nizlld1:1. 1 y pt1.ra la que, sm embllrgo de e!ita cond1c1on,
só10 pedimos re~peto á su11 derecbos 1 en justo p1tgo dti sus
gmvh1mo.:1 deberes.
Dibujos curuo el presente no pueden dejar do influir en
EL .MAYOR GENERAL GRAH.AM.
pr6 de t,.,:,tvs ideales, que t.Ou l!J.s que mformt1.n cunsurntemenl.tl nuestra publicacion, anw.voniéndolos á todos los
Sir Gerald Graham 1 General en Jefe de las fuerzas que
interests.
operun en el Sudan or!ental cont~11 _Osm~n-1J1gma, es wio
dc lus Olici11.les wás bnlumtes y &lt;.Us1.1ugu1dos con que cuen·
ta el ];jércu,o inglés. .Nuc16 en Uumuerlllnd el Hfio l&amp;H 1
recibiendo su primera. instruccion wilit1u en "\Voolw1ch,
.MIGUEL PARDO Al'ARICI
pu.ra pasttr en 1050 á 111. .lti::al escuelt1. de lngenicros, donde
terminó su11 e11tudios.
0Al30 DE MAR D.E LA COMANOANCU.. D.11: CARABll'tJl:RO~
lJesde e1&gt;ta époc;i, merece ya referirse la vida militar de
~Jl: LAS BALEARES
Graham y sus relenuites 11ervicios. Al empez11.r la gucrr11.
d"' Cmneu fué destinlldo 11.l ejercito de o.venlCione:., 1:1,,SÍStiendo á. ll\s batallas de Almu. é lnkerm,;1,u, y ul u.:,uHo de
La excitacion que dirigimos á. todos nuestros su~critores,
.1-tedan 1 µar donde penet11.ron J:18 tUerzl\8 d~ 111 div11:1ion de
cut1.uú,, till el número ll:i del tolllo segundo de estu. Re~tc.1,
111. lwin.. , por cuyo bnlhmte cowport.u.w1ento 1 u:.í como
dimos cuema deUrnportdute servicio 1lev11.do á ct1.bo por
por ltL:. dvi:; her1d!l.li sutrid1111 duruutti lll cuwpa.ñ.1:1., mert:CIÓ
el curu.bmero Viceme Alvarez .Blü.nco, cwpit:za. á. produ&amp;er cvndecorado sobre el cu.mpo d"' batt1.tl11..
cir
los resu1tudo¡¡ qut, no 1,1ouÍUU10s meuos de bUpont:.r, dt1.·
~D. 18W fué com1siom1du á Uhina, donde 1,reparó vários
du el exceleme ei.píritu Ue nue:1trua ch1..sei1 m1lttures y los
cowbatt:s y ttsaltos, contribuyundu poderv!iUWente á la
ha.b1tos de hidt1lguill y gtinero,ul1ad que se adquieren en el
rendicion de l'ekin, en cuyo s11,10 volvió á 11er heriuo. Jiasejercwio J.e e:1tu. proteb1on 1 de:.interest1.dll y sever", de las
ttt. 1882 no fue tts~eudido á ..ll.:tyor t.¾eneral p11.r11 wuuil'
tlfUlllS.
parw en la kuerrll de ,b;_gipto 1 y por la 1:1.cc101.. da 'lcl-elObedeciendo á. est-os senti_m lentos, el distinguido 0.1:1.cial
.Keb1r mereció las grt1.c1us dd .t't1rlt1.mento.
del Uuerpo&lt;ie i.:a.,,tt'Eimeros D . .Marco.:í V1llad11ngos, uos ha
Los acontecimieJ.JtO~ del ::;ud11.n habiun de proporcionar
e~criio pu.rttcipálldono.s 01 hecho verdaderu.meuto heróico
nuevos triunfos para enaltecer 111. env1d1t1.ole h,~torllt. m1reu.liz11.uo por al CllbO de mu á SWI órdenes, Miguel 1'11rdo
htu.r del üe11era.l l:haham. Despues de Ju derrptu. du .Bt1.kl;jrApar1ci 1 y merced á ello podemos hoy hu.~tir públ!c.
Bt1já, se Je confutó el Wllnáo tte !tui tropW:L, con1:1idcrubleuua ucc1on ein alto mudo meritoriu, á lll vez que w1:1crL11.r
1Ueute refvrzadas, desembarcu.ndo en ::;uu.k1U1 y llbr11.11do la.
el r,.,trnto del rnteresudo, que 1icno sefior Oncilll &amp;e bt1.
de 'l'eb, doride, d.isparsus tus huestes suUu.nes11s, queUO exservido
tt1.wbion rtlwitirnos, y por iodo io cuu.1 le ofre~epedito el ct1.wino y recuvernda lt1. pitiZtl da 'i'okar, ubt1.ua.o·
mos ti.qui el tesLimonio de nuti1&gt;trt1. gruiitud.
n11.d11. por el enemigo. .No ob,;tant.e.; c.i;t.&amp; v1ctor11.1,, &amp;J como
Veamos ahur11. 111. relacion exact11. del suce.:10 1 tal como
la vo:.wrior Ue qu"' el talegruto 11011 da. cueuw., en form11.
se desprende de los informes del tir. Vill11.WJ.ngoi:;1 y d"' un
un t11.nto confu~a é invero,,flnll, no bu.stuu piua llscgur.u
honroso cert1ücudu expedido por el Vice UOnsul dti O:,uecia.
su situHcion y avrovechar lt1B veut1tj11.S quu dicen h11ber
y 1S orueg11., i::3r. Gouza.lez Uonswnt, que tenemos á. h,
obtenido comra el !ldver,;llrio, si nul;jvos y uumero.-,O:i re•
vii.ta.
luerzos no vienen á consolidar las posicioues conqubtadllS
A la.s siete de la lll.&amp;fiaoa del 20 ele Enero último, y por
á. los fanáticos creyentes á. costti ae sensible, pér1.1idl:lb.
etecro de un terrible tempor11.1, embarrancó en el pllr!I.Je
llllmado :Port1cb1U 1 á Ju. untructu del puerto de Pt1.h..01:1.1 el
Br1k-bar011. sueco 'Jíindebog, de lt1 matrícula. de Gute111ourgo. El C11-p1ts.n y 13 howbrcis de tr1pulac1on 1 1nteuto.ron
UN RECO~ OCl.MIENTO
St1.lvt1.rse en dos ootes del m1sroo buque; pero la distanc111,
que
d.ebian recorrer husta lleg11...r al mui.,ue, er11. pr6:xlmalCN LAS lNM.lCDlAClONXS DE 'lOKAR
mente de dos wiUas y el e1&gt;1.ttcto del mar htl.cfa c1tsi iwposible la travei;í1.1,., .A.si, se vió vor Jurgo espacio a. lt1.s &lt;J.O:J
Contradictorias 110n en u"tremo las noticia..s que circulan
pequeñas embarcaciones ser juguete de lll3 out.s, siu adepor la prensa respecto á. los isuce1;os que se dti,i,ttrrollan en
1t1nt.ar apenas en su viaJe; y Jt1, 1i1ult1tud 1 qu"' 1.1,nllelt1nte
el tiud11n entre 111. dvilizac1011 y 111. burbt1.r1e. 'l'ok!!.r, t1.bt1.ua~udtó 1:1.1 muelle, mirnba e:strew1::c1dt1. de húl'rur 11:1.S 1.erddom1.do por los iiff!,'l.e11e:.1 :-ufre pr11ucrttmeute un largo !lSebles cs~enHs de un tirumu., cuyo fut11l y pi·oxilllo dt1.oent1.1,ce
dio; 1,;u guaruidon e:i plll:adll á cuchillo y sus b1:1.b1t.u.nte.1
nt1.Uiu crtiu poder evittlr,
sometidos uuru.nt" varios du1.s ttl más re¡.,ugnuut.c de los
.lfo tan uugustio.oos wornentos, el cu.ha de 1J1ar .Miguel
btt.queo11; rehechas y reforzadas ht!i trov11.s 1ng1fü;Hos1 vuelven
Pt1.rdo A.v1u1c1 1 t¡ue se h1ü1t1.ou :.vlo eu su p..te:.tu, por h11.·
á r..,cupcrlir elitH c1ud11d, de~put:11 da uu t:ow1J1:1.te v1etorioso
bar.se ret1r11.du a a.::ec11.n:;ur dll 11111 fo.t1g11.11 de lli p!iSl:l.dtl nocne
con IOli i;cctarios del ~\lau.dht; pl.lro liu; fue1·z,1s cnvia.du::i por
los cambineros á sus ól'dentl8 1 dirígese a 1011 .e.,,puc!.ll.don~s,
la G-rtUl Bre~ no bll!itan p1Lru. guurnectr l011 pun1oi; cunles hu.bla. couwovido, c.xcita 1,;us 1ient1J.Uie11tu.,, buwllultll•
quistadOli á. cost.u. de mucha sangrti 1 mu!ntr113 el tncmigo
rios y togra que siete hombres dec1d1do:. 1:1e 11.vengu.u &amp; lle•
vé centupliC1tl"lie t.lll:l fuerztuj, eugro::;11r su,; lilU!i con nuevvs
cundt1.r bUl:i htiróico::; }Jropeieitos.
adeptos, que vienen llenos de c11tui&gt;1u1&gt;wo.á. rtiponer lttS btt·
üon estos va.U.entes se lll.llZ11. ul mar en la falúa de ca.rajas causttdas por el mortlfero tumllmento de1 i;oldl:ldo oubineros el cubo .M..Jguel J:'urdo; los impruvi:,lldv11 tnpulanropeo.
·
1.tls ewpuñlln los raw.os¡ el cat&gt;o lll barra del tiwon, y !11.
_ti;st.a situacion ea verdaderamente insosLenible y requiefrágil b1:1.rquil111, lucha. cun las ola,,, qu1.1 amonHZ!l.u euvolre en el General en Jefe de laa t11erze.1 britli.nicas, gnm
ver11:1, y i;ecundaodo A los que la tripul11.n lus lll;jva hu.ota
01u,rgl'.11. úe c11.,á.c~r, uui...ia a uuu. t1.1.:tiv1J.uu. lU\:u....,~«U1e,
lul Lut.::11 ué.ufr1tgo4, Vt11·ifíc11.11i, ft.W.t.wau~, u.uuq,uij JU,1111u

"

-----------------

trabajo, e_l trasbordo, y los que momentos antes considera•
han .inevitable IR !1merte, son conducidos al muelle en
me:ho de las entus1as1as nclumacionPs ile la multitud.
.1Iallá bHse entre los efpectadures el Vice-cónsul de Suecia, que recompenfó de su bol@illo á los Falvadore~· pero
el _cal.10 1 dando nueva prueba de la delicadeza de sus' ~entimwn.tos. á ln par qul' de su tiuen espíritu militar, negó.:se
ttrmtnante~ente ~ aceptar rctrihucion alguna; bastánúvle
la purt1. f_at,_sfacl:1011 que en toda alma honrada produce
el cumpl1?11ento de su deber,
T&amp;I ~t:1. ~ido el hecho realiziufo por el vAliente cabo de
mar Miguel P!lrJo_, á quien enviaruos de~do eslas coltunri11s _nuestra ,entusiasta felicita.·ion por ~u )Jroceder, que
rnrv1rá. de eJerupl(? y e-tímulo en el instituto; y á 1i~ vez
lh,mawos la. atenc1on d~I G.ohiernu y ltts nutoridude.,, para
gue una 11.cc1on tan merui:ma no _qut:de sin recu111pt:.n,:,1.
Los nombréll' tie los s,et, pu1so.no.s qlk" tripulnron el
~ote '- las órdenes del ct1.bo P11rdo, rnn: Tom11so L!-lfo
mérp~et_f'; Juan lifonfvrte )ligue! Proto. 80.lvador Coro~
JJañ 1 Gu1llermo .Morante, 'vicente Palmer é TsiJro lfHrti 1
á los cuales hacemos extensivo nuestro cu'rt1.ial par11.bien
desea~do que. su co·oportamiento obtengn xsiwismo ci
prem10.mc•rec1do.
'
1

donando el. enemig? 1m_posicion¡ y en honor de la verdad,
cumple de&lt;:ir la ~e.fen~u~ro~ con tenacidad y arrojo, para
ser g:ente b1.11oi'la e. JDd1i:ic1phnada. que apena.s hscia quince d1as hsbrnn salido ll.l c11mpo. L .. s tropas liberales dieron pruebtt.S de su e~t!el~nte C9Pírit'I; y todos, desde el
General al soldado, r1vahzaron fln entusiasmo y valor.
Como di~~ el historiador Pir11.le, los que entonces y aun
despues_ &lt;:r1t1caron al q-eneral Letona porque no -flllnqueó
las pos1c1ones 1 de'ben ir ~ Durtmgo, y aun sin salir del
del pueblo, desde el pórtico do la ermita dirigir una mirllda á los altos de Maña.ria y conocerán entonces aquel
terreno.
Digno es de mencionarse el buen comportlt.miento en este &lt;'ombate de los migueletes guipu:-..coanos y
de su Jefe el Coronel Urdampilletn que conocedores
de.1 t.erreno cond!Jjeron á. las tropas_ de ~blque por los par~Jes wlis accesibles y se mantuvieron durante todo el
t\empo que duró la accionen los puntos de mayor peligro.
. No ~erminaremos sin expresar al GenerR.I Letona el tcst_1momo de nues~r~ admiracion por las sobresalientes cualidades q.ue 1~ ~1st10guen 1 y de que dió pe.lente muestra
en las d1spos1c1ones adoptadas con ocasion del hecho de
armas que hemos bosqueju.do.

KA.SSALA
.se halln iiit~R.d~ esta ciudad cerca de h frontern 11 eptentr101111.I de Abmma 1 entre el puerto de Mt1StlU!l y Jurtum
s~pnrad';' de ambos por unas 28 milli\s ingles,ui. Su P"hlu.~
Clvn t1BC1ende sólo á 7.000 habitantes, pero h,s condi~ionrs
d_el terreno que la rodea y el desarrollo du suci eomunil•tt..
Clones) ha hecho de est.A. plaza un punto esencihlmoute estratégico para tl ejército invasor qlle OlJOre en aqutllu e0 _
murca,
Antes de q!--Ie se declarase li guerr11 1 se h111lNhR PnlozH.da
con lo;, dos c1tadf's puertos y con Berber y KoMs&lt;'o por
un~ líoet1. telfgr~tlc11- y b.u_e1,as ~11rretertt.s, 1tLri,vcs1\1,du el
d,esierto de Nub1H, CU}'."O 1t1neruno han seguido f'I Gi•rieral
Gordon Y el Coronel :Ste"'.art en su viaje á. Jttitum 1 á fi
de log1:9r que estos territorios guard11.t-en un 11 pru dcnt~
neutrahdt1d en '"' lucb11- tan encarmzad1tmente empcñ»da
por los sud»neses.
• En diferentel! ocasiones han creído yu los habitantes de
Ka.;sal~, que una suerte sernejante á la de os que rcsi ..dan
en l'rJkar lt:s estaba. re~ervttda, hl conocer la a¡,,oximncivn
de las trop11s acllud.11l11das por Osmun-Digmu. L!I. 11.luruil\
fué mayor con mnt1vo da la derrota. de '1'eb y ln retirudu
d_e \as huestes mabomet11.nas; armada la poblt1cion y n (.11'
c1b1?,os á J11 defensa per!l?anecieron aqueilos dtsgr 11 ..:-i,;do 11
h~b1ta~tes ha@ta persu~dirse de que el enemigo tom11.ba Ji,
d.1r~cc10n de Toktir y Smkat, pretendiendo sostener sus l'·
SICl?nes y aglomerando i;us fuerzas allí Llondti suponf,rn
bab1an ~e h11.llar mayore.s ventajas pliro. contrarestar el t .
que del invasor.
ll tt

AOCJON DE .MAJ'.&lt;ARIA
( 14 Mayo 187a)

Sucesh·,u~ente hemos dado á.. luz un grabado representando la llCC1on de Azcona ó Anz!lla primer he&lt;'ho do u _
mas de _la pa~ada glle;ra civil, y otr~ la de Oroquie!Jl, e:
que el mtrép1do llor1vnes destruyó las faccion(ls de N _
varra ~ l?s pocos dit,s de haberse levantado Pn ar~a:
Ho~, sig.me~do el plan propuesto, insertamos un exacto
bomto d1bu¿o del_ combute do Mnñuria, ocurrido el 14 ile
Mt1.y~ de .18,2, primer'? y rudo golpe asestado á bis f1:1ccio•
ne.,s v11:camlls 1 que obligó á. muchos j.-es carlistas á solicitttr el mdul.to, con lo que se preparó el pacto 6 convenio
da Amorev1eta.
Aunque~! suceso .es muy ronocido 1 particularmente en
la cl~e social _á. qmen esta Revista dedica sus tarPat1
co1.1s.1deramos moportuno recordt\rlo aqul, en e~b('l;w,1 Fi
quiera 1,ea por aquello de que las memorias agr11dublPs
reniozan Pl alma; y sgradable es siempre el recuerdo de
un combate. que b~nrll á. nuestra bandera y de que algunos hemos sido testigos.
~eun!dns las facciones vascongad11s de los cllbecillas
Uhbarr1 1 A.llA~tuy, Ze.n~otita, ~riarr.ey A.ltunf", posesion .. du.s en 111.11 t\lturas, c11.s1 lllt1.ccesibles, de M11ilaria, trataron
d~ ~~tener el pttso en la larde dd 14. de lío.yo á la corta
d1v1S1011, que á las órdeneñ. del ent.onces llarisct1l-de Cnmpo D. Aotonio Lop~z de Letona, salió de Durango para ·
1r á. pernoctar en D1U1s.
El terreno, difícil de fü:inqueRr desde Durango, se estrechH. luego po_r los elevados cerros de S11,,ta Cruz y Nitaño,
bai,tadetermina.r un penoso desftl11.dero 1 otrecieodo el as.
pecto de su valle profundo por donde sA desvian, encajonando la carreter~, algunas vertientes que nacen cerca del
caserío de ~!añant1, 011 ~l cual babia estableciJo el enemigo 1:1.l_guns,; tun~as, debidamente apoynd1:1,s por otrt1s qua
dom1u11-bun el cnaJo desfiladero.
Tan 1uego. las tropas liberaleHe hallaron á tiro rompie,
ron los carlistas un certero fuego, y el General Lt&gt;tona
man-dó hacer alto y adoptó sus didposiciones p1:1,ra el
ataque.
~•ueron est~&gt;S, como en el dibujo pueden !\preciarse con
una simple OJe1~1t1., el bu.tsllon t·aza•iores dA Puerto Ric-o
re-an4ado por su T~niente 9?r9nel, el hoy Br·gadier do~
Evar1st(;' Gucít1. Re1~a 1 se Elrng16 sobre :i\.Itiñaria, procurnndo d9rum_ar la~ vert1entPB late~ale~; operacion qu .. ejecutó
con mteh.genc1a aq~el Jefe, s.1 bien fué h, rido y contu;.o
en 1~ refriega, P!rd1endo el caballo que montttb~. circuns•
tanc1as, que umd1t.s á. las b-.jas de Oficiales é individuus
d~ tropa que ~xper1~1entó_e1 .batallan, prueban Ja re~istenc1a di,l enemigo. ~l regrnuento del Prrncipu apoyó el
n&amp;.nce .de Puerto Rico; Y. los cazadorPs de C1udad-Rodrig~ .. ver1ftcaron su ~ovm11ento em·o~vente, cuanto Jo per•
m1tia la configuracion del terreno; m1entr1ts unu b11.tería de
montaña, situadu._ en el CCIJtro de _nuestra línea, arrojaba
c_erteros proyectiles sobre el parsJe ocupado por los car•
llsta.s.
El fuego se s1,stuvo l'on energía por una y, tra parte
llega.ndo Jos etizadores á cu.rgar á la bayonel.tt l't,audo 10:
graron penetrar en et bosq_ue de la izquierda.
La accion quedó decidida é. lu siete, cuando laa sombraa del crepú@culo cubnt1.n ya el fordo del nlle, aban-

Y

,w

•

CARTA DE LA HABANA
Habana 4 de Marzo de 1884
Sr. Director de LA

ILUSTRACION MIL1TAR

. Distinguido amigo: Muy breve ha de ser esta revista, pues_ ~l mes que aca~a de pasar, en que Et
Circulo lllt!ttar por las variaciones introducidas en
su régimen, y de que dí á V. cuenta en mi anterior
ha dado poco, relativamente, tema p:.tra una carta;
Y. en que el Carn~val con sus. bromas y sus diversiones ha absorbido la atenc1on de todos, ha sido
P?CO fe~~ndo en acontecimientos, bajo el punto de
vista mthtar.
De aquí que esta revista que ha de ser insulsa
dada la pequeñ_ez de mis fuerzas, lo sea mucho más
por esta carencia d~ elementos; pido, pues, mil perdones á V. y á los ilustrados lectores de LA lLUS·
T_RACION, por el mal rato que mi carta va á proporc10narles.
La ~iscusion de tem~~ ~~ue segun habia dicho á
V. debió comenzar el segundo Jueves de Febrero
s~bre Otganizacion militar más t:onve,u'ente dd Ejér~tto de Cuba, no tuvo lugar por haber sufrido una
irreparable desgracia de familia uno de los ilustrados }efes que debian tom..i.r parte en ella, quedando
aplazada para el segundo Jueves del mes que cursa.

*

Como fiestas recreativ~/ ha dado nuestro Círcu•
lo un ~salto d~ esgrima, en que tomaron parte los
aventaJado, discípulos del pr"fesor de nuestra Sala
d~ Arma.~; terminado el _~salto, la música que hab1a amemzado el a~to, eJ~cutó algunas piezas bai•
lables, y algunas d1stmgmdas senoritas sorprendieron agradablemente al auditorio, ejecutando con
toda maestría algunas piezas al piano y cautivándo,
nos ~on su dulce y bien modulada voz. La concurrencia fué numerosa y distinguida.

,

~1 segundo dia de c:r~*aval se dió un baile de
trajes, á_que no me fué dable asistir, pero que, segu~ l~s mformes que me ha sido posible adquirir1
fue bnllante bajo todos conceptos.

*

329
de la Zanja., oyó voces y cantos, y sin va.citar un
momento entró en ella, encontrando a.lit catorce
hombres éb~ios y con los que no se sabe qué pasó,
pues esto aun pertenece al secreto del sumano·1 lo
cierto es que el Teniente Suarez salió seguido de
los catorce hombres, y que ya en la calle recibió
una bofetada, á la que contestó con su rewólver dejando cadáver al ofe~sor; acto seguido nuestro infortunado cornpanero vmo al suelo con seis punala.das
t?das recibidas por la espalda Ytodas ellas necesa~
namente mortales. Las condiciones en que tuvo
lugar el h~cho, y .la circunstancia de quedar desamparada la Jóven vmda con dos nin.ns de corta edad
produjeron tal .s~nsacion e~ la capital, que abrién:
dose una suscnc1on se cubnó en el primer dia hasta
1.400 pesos en oro, alcanzado en la actualidad á
unos 2.700 próximamente, aumentando esta suma
t~~os _l?s dias. No ha quedado cuerpo, agrupacion
m md1v1duo que en más 6 menos, segun la medida
de sus fuerzas, no haya acudido á remediar esta
desgracia, y el Ejército puede estar satisfecho de
su obra Y. además de I_as pruebas de.aprecio que en
esta-ocas1on ha merecido, pues en la suscricion fit7ur~n con sumas respetables diversas sociedades p~rticulares y muchas personas de la clase civil.
Nuestro Círculo, además de la suscricion individual de sus sócius, ha contribuido á aliviar la suer~e de la d~sgraciada viuda con una suma de alguna
1mportanc1a, y ha conmemorado la memoria del
que fué víctima de un deber, celebrando en s'.1 honor una velada fúnebre, que se llevó á cabo en la
n?c~e ~el 27 ante . una concurrencia ~umerosa y
d1stmgmda. El elogio de la víctima, estuvo á cargo
del Sr. Comandante D. Rafael Rosado segundo
Jefe del cuerpo de Orden públicd, y tomaron parte
en ella además leyendo co'll-posiciones en prosa y
ve.rso, los ~res._Rosado (D. Federico), Carpio, Campos, Castilla, Cubas, Ecbevarría, Casaubon y el
que esto escribe.

•••
En la noche Jel 28 tuvo lugar la conferencia de
Feb~e~o, á ~argo del ilustrado Oficial 1.0 del cuerpo
agmm1strativo D. José Valero, quien disertó con el
tema Presupuestos de Guerra y Afarina.
Presentó, ante todo, la cuestion bajo el punto de
vista de que la tendencia natural para los españo,
les ha de ser que Espaí'ia puede St:r potencia de primer órden, 6 cuando menos la primera potencia de
segundo órden. Para conseguir esto, decia el señor
Vale!º• hace falta una ~e dos -cosas¡ ó un Ejército
considerable y una marma potente, ó mucho dinero para comprar esa situ~cion; en la última no hay
que peosar, pues la nac1on que ha extendido en
epocas más felices sus dominios por todo el orbe
no puede descenderá comprar un puesto que com~
vendido fuera despreciable.
Que~a, pues, sólo posible la primera idea, y ésta
es lógico que sólo puede tener realizacion dentro
de los presupuestos.
Ahora bien: ¿ los de Guerra y Marina son tan elevad1)S como se ha dado en decir? ·Qué economías
pueden introducirse en ellos?
e
La primera parte la trató victoriosamente el dis~rtante. Comp.:uó los presupuestos de Guerra y ~fanna de :España con los ~e las demás potencias, no
sólo b:iJo el punto de vista de la poblacion sino
tamb1en con relacion al importe total del presu•
puesto del Estado, haciendo notar que así eran roer.ores. Particularizando ya dentro de Espalla, comparó el presupuesto de Guerra y el de Marina con el
de los demás i\linisterios en diversos arios econó~icos, haciendo notar que al paso que éstos •han
1do ~umentando hasta llegará ser, cu.1ndo menos,
doble de lo que eran en 1842, el de G!.lerra sólo ha
aumentado en una tercera parte. Y ctijo que el estado de nuestras plazas y lo que exige la defensa
de nuestras costas y la importancia marítima de
Espaffa. no permitian reducir estos presupuestos,
que desde luego qued&lt;.J.b-:t, probado no son excesivos. En cuanto á que dentro de ellos se pudiesen
?acer. modificaciones de inversion, sólo apuntó 'la
idea sm entrar en detall es.
La c?nferencia del ~r. Valero fué oida con gusto
y premiada con merecidos aplausos.

* * de la ünica confe.
A?,tes dt! pasar á ocuparme
renc,a celebr~da en el mes de Febrero, y puesto
que en esta vida está el dolor tan inmediato al plac~r, voy á dar á V. cuenta de una sensible desgra•
c1a, mucho r:nás sensible por las circunst1ncias que
~an concurnd? en el hecho pero que al propio
tiempo ha pod1d~ ~ar á conocer á todos lo que
pued~n los. sentimientos de fraternidad y com
paf'iensmo_ innatos en nuestro Ejército, y á la vez
p~ra que este conozca. hasta 9~é punto son aprec~a?as aquí por la sociedad avil sus valiosos serv1c1os y leal conducta.
En la madruga?a del r r de Febrero, y cuando
se hallaba cumpjtendo una comision del servicio
sei'íalada por sus Jefes, fué traidoramente asesinado el pundonoroso y valiente Oficial del cuerpo de
O~den póblico, Teniente D. Manuel Suarez y Rodnguez.
.
Las circunst~nc~as del hecho, que relataré en
breve, son las s1gu1entes:
•
••
Comisionado el infortun~d? Suarez para proceSoy de Vd. señor Director, afectísimo amigo y
~t:r á la captura de un cnmmal, habia recorrido compaf'iero
m~ruct~os:i.mcnte toda la noche el distrito que ]e
q, b, ,. m.,
fue designado, y en el cual no le quedó rincon por
escudri0ar. Serian laJ dos de la madrugada del 11
FRANOIBCO ÜRTEGA Y DELGADO
cuando al pasar por una bodega situada en la call~
1

I

�LA ILUSTRACION MILITAR.

LA lLUfl'J'RACl0!-1 MtL11'AR
LA MILICIA Y LA CIENCIA

-~:-

( Cotiti,macion )

Aquí, se~ores, nos vemos obligados:\ examinar cada una de sus fracciones, para descu·
brir en su naturaleza Intima los afectos que
atraen y las repulsiones que existen. Descended
al fnndo de la conciencia y vereis aparecer la
idea del deber como el lazo más fuerte, man•
11
tenedor del equilibrio entre pasiones r.ncontradas; considerad la noble ambicien juntamente
con las recompensas, como estímulos poderosos p1ra acometer las más arriesgadas empresas, y ya tendreis un sistema de fuerzat que
atraen y unen las diversas partes integrantes,
formando un organismo que siente y piensa, y
cuya vida e!-ti sostenida por el espíritu militar,
síntesis admirable de elevadas aspiraciones,
que suele conocerse con el nombre de satisfac•
cion interior; pero si todas estas fuerzas, dentro de su esfera de accion, son atractivas, hay
tambien otras que tienden á separar, á disgre·
gar y finalmente á destruir. Prodíguense las
mercedes injustificadas; enaltézcanse los he·
chas que reconocieron por caus:1 la relajaciou
del deber; escasead la satisfaccion de las necesidades mate1iale~; cegad el espíritu para que,
embotado en la ignorancia, no perciba los resplandores del deber, y pronto tendreis desli•
gados los fortísimos vínculos que enlazaban

•

l
~hGUEL PARDO APA n1c10 1 CABO DE MAR nE LA Cm,IA!SDANCIA
DE CAR-\llINEROS DE PAU,lA

los órganos de tan complicada entidad. Ah! te•
neis las fuerzas positivas y negativas que en incesante lacha tienden á destruirse, y cuya na•
turaleza la encontrareis en otras dos ciencias,
Psicología y Ética, que de consuno vienen con
sus principiQS á iluminar la cuestion más importante, agitada hoy dia en la familia militar.
Recójanse sus preceptos; penetren sus admirables máximas por todo el organismo de la
milkia, y en seguida se roOustecerá este cuerpo, que presenta síntomas de aniquilante consuncion.
Dentro de la totalidad Ejército existen complexas agrupaciones, de peculiar estructura, con
fines especiales aun cuando todos concurren al
mismo objeto. Y esta nueva faz 9,el elemento
armado nos proporciona. el medio de complet:¡r
el conocimiento de cada una. de sus partes,
encontrando nuevos principios, que brotan de
su naturaleza misma, recogidos por la crítica
en el estudio comparado de sus distintas for•
ma.s, que se comprueban en su dia cuando Hegue la oca.sion de aplicarlos~ y aquí aparece
una série de especulaciones propias, esencial•
mente técnicas, ra"ma importantísima de la mi•
licia., que nos conduce paso á paso á determinar la estructura de esas colectividades conoci·
das con las denominaciones de regimientos,
batallones, escuadrones y baterías. Aquí, señores, permitidme una expansion, un ligero
desahogo :1 la pena que aflige el ánimo, al

considerar la pérdida irreparable que ha sufri.
do la milicia espsllola al abandonar su propio tecnicismo, para acoger imposiciones extrai'iJs, que
vinieron á íngerirse subrepticiamente en el lenguaje, para corromperlo poco á poco y atentar luego
á las más preciadas de nuestras glorias militares. ¿Por qué se desterraron los nombres con que
distinguíamos nuestras unidades orgánicas y administrativ~s? ¿Los progresos de la milicia exigieron
tal mudanza? •Ojalá q :e así fuese;! pero la. sana
crítica no halla otra razon que la influencia extran,
jera, por des~racia no combatida. Si todas estas

cuestiones se hubiesen ex1minado á la. luz de la lógica, bien pronto se hubiera obtenido el convencimiento de que si una nueva táctica y nuevas armas
modifican las propiedades militares de tal 6 cual
unidad orgánica 6 administrativa, nunca son motivos bastantes para cambiar su denominacion y mu
cho menos cuando ésta recuerda las más preclaras
glorias del Ejército espa1'\ol; J.Sí e:s 1 sen.ores, que pJ.Ta
aquellos que hayan seguido atentamente la evolulucion de la milicia castellana, }a palabra tercio hará vibrar el corawn cual podernso talisman, y las
de re~imicnto y otras nublarán nuestra frente por-

que nos recuerdan épocas de abyeccion, en que las
instituciones tra.nspirenáicas y personajes franceses
regían esta milicia tan potente en aquellos tiempos
en que paseaba triunfante el pendan de Castilla
por Italia, Flandes y Alemania; y luego, abandona•
da por el génio de la guerra é impulsada por la fa.
talidad, servía intereses bastardos que la aniquilaban
y reducían :í la impotencia, á pesar de mostrarse
siempre heróica y digna de recuperar su pasado es·
plendor.
Las diversas combinaciones que se hacen con los
distintos ¡¡rupos para constituir unidades tácticas

•

,\:,.',\LES DE LA GUERRA CIVIL.-A&lt;:CJOK

superiores, cuya formacion influye tanto en el feliz
resultado de ]as operaciones1 tambien tienen sus
reglas peculiares~ pues segun se adopten unas ú
otras bases, así aparecerán entidades m:1s ó menos
fuertes, más 6 menos apropiadas al género de ope·
raciones que en su dia deben realizar; y esta misma.
trascendencia de su objeto nos dice ya cuan impar·
tante será el conocer los principios que rigen su or·
ganizacion, los cuales solo encontraremos, aplkan•
do la crítica á los estudios comparativos y penetrando en la esencia de cada unidad, parn. descubrir sus propiedades militares, que son el primer
factor que entra, juntamente con la ley de la di ..·isi•
bilidad del trabnjo, en la resolucion del problema.
KASSALA.-PLAZA DEL St;DAN Gt;AR~ECIDA POR TROPAS lW!PCIA~

331

DE MAZ.,\RIA.

Aglomerad masai; homogéneas con vida independiente y habreis formado ejércitos monolíticos, cu•
ya pesadumbre los retiene clavados en el suelo sin
permitirles desplegar ni dirigir su abrumadora fuerza; por el contrario, congregadlas segt'tn sus afinidades y recíprocas relaciones, y entónces se completarán mútuamente, creándose así huestes manio
breras y flexibles que lanzan sus rayos con vertiginosa rapidez.
Resta todavía un nuevo aspecto bajo el cual de
be mirarse al Ejército; pues si bien hemos considerado hasta ahora su conjunto y sus partes integrantes, nos queda por estudiar la vida que las mantiene
unidas; y cuando se determinen las funciones pro-

pias de cada órgano, entónces adquiriremos cabal
concepto del espíritu difundido por el cuerpo militar, cuyo organismo está sujeto á leyes cuya universalidad comprende, no sólo los séres vivientes, sino
tambien aquellas otras agrupaciones compuestas de
•elementos vitales, enlazados por relaciones que tienen por objeto formar una nueva entidad.
Observad atentamente cada individualidad constitutiva del Ejército, considerad 103 fines peculiares
de cada una, atended al objeto Ultimo de la colectividad y así podreis enunciar las leyes que rigen
la vida particular de cada elemento y la armonía
que reina en el conjunto, señalando los objetos de
especulacion, de la. cual se deducirán los principios

�332

LA. ILUSTRA.CION MILITAR

inherentes á la milicia, que sirven de base á todas afectan á la vida de las naciones; y si deseais se·
guir inquiriendo os cansareis de contar el número
r.us determinaciones.
Conocido el Ejército en su esencia, modalidad y de sociedades científicas que abordan los más árforma, habremos de penetrar en otra esfera donde duos problemas del saber hu nano, empefiando rudo
apreciemos sus funcionts propias, que obedecen ne- é incesante combate para descubrir un arcano, escesariamente á cvndiciones prévias, que combinadas tablecer una teoría ó rechazar el error que ha invahasta el infinito, son el pensamiento de la guerra, dido las regiones de la ciencia.
Pero la milícia, ¿en dónde reune sus inteligencias
cuyo estudio crítico nos arrojará torreotentes de luz
para
demandarles la solucion de sus complexos é
que nos iluminan á cada momento en medio de la
importantes
problemas? ¿ Qllé medios tiene para
múltiple variedad de a-::cidentes que se presentan á
formar
opinion
ilustrada de todas las cuestiones que
cada instante; y de este modo obtenemos la base
le
afectan?
Si
los
reducidos límites de este trabafundamental donde el arte de la guerra asienta sus
jo
lo
permitieran,
yo os &lt;liria cómo comprendo la
más bellas creaciones.
influencia
del
libro
militar, cuya circulacion se haHé aquí los lineamentos del plan general que
lla
reducida
á
su
más
mínima expresion, y os mospuede servir para coordinar los múltip·es problemas
traría
mi
parecer
sobre
la influencia de la prensa
militares, cuya complexidad exige nuevas divisiones,
que formarian otras tantas ramas diversas de gran· profesional; pero, si no puedo hacer este género,de
dioso tronco cuyas raíces penetran en el campo de consideraciones, séame permitido el exponer, en,
otras cienchs para tomar de ellas los primeros gér- breves palabras, lo que debiera ser el resultado de
menes, que luego son fecundizados por la lógica y un profundo exámen de las cuestiones enunciadas.
Ya os he indicado que considero el Ejército como
la crítica con su poderosa accion; pero desde el momento que se ha planteado el problema, aparece la un or.:;anismo sujeto á las leyes de la vida, y en el
necesidad de resolverlo conforme á procedimiento cual desempeña la adrninistracion el papel de apaadecuado á su naturaleza misma y á los medios dis- rato distributor que recibe el alimento, ya trasformado, para llevarlo á todos los órganos que se asiponibles para su inmediata realizacion.
No basta ciertamente que una y otra vez se pidan milan las partes correspondientes. No espereis, por
á los poderes públicos reformas é ion.ovaciones que lo tanto, que ella os alimente, si antes no habeis
reconstituyan nuestro sistema militar, porque tan llevado al aparato receptor los elementos vitales, y
sólo pueden traducir en hechos aquellas ideas que éstos no pueden sacarse sino de al!f donde reside la
han fructificado llegando á formar opinion manifes- vida.
Acudan, pues, todas las inteligencias al certátada ostensiblemente; pues áun cuando reine en el
espíritu de la generalidad, se encuentra como des· men; apronten el caudal adquirido en su progresiterrado en el fondo de la conciencia individual, si vo desarrollo y choquen con la contradiccion, pieno se presenta en forma expresiva del trabajo con· dra de toque de la verdad. Ya vereis entonces surgir
tínuo de elaboracion y de bs relaciones que ligaron los verdaderos principios de la milicia; ya tendreis
á los individuos para ir á coincidir en un mismo ocasion de admirar sus teorías y m¿todos., y ya popunto; mas cuando esta opinion ha presentado sus dreis complaceros en las soluciones halladas á los
títulos de le~itimidad, entonces es cuando la adrni- infinitos problemas que entraf'ia este conjunto de
nistracion estudia sus preteosi,mes, examina las conocimientos tan despreciado hoy dia, á pesar de
soluciones dive11Sas de la cuestion y, asesorada por compenetrarse con todas las ramas del saber humalas colectividades que encierran todo género de no. Salga de las · ociedades militares el movimiento
competencias, traduce en documento público lo que que hade vencerla inercia de la masa. y considérense
desde aquel instante ha de servir de norma; pero corno el punto de reunion donde la milicia ha citado
cuando le falta es\e alimento decae y pierde la ini- á sus hijos para congregarlos y excitarlos á que rer.iativa, no dando más sef'iales ¿e vida que la mani- suelvan sus problemas.
Imitemos en esto á los que ya nos preceden en
festacion de los actos puramente burocráticos.
otros
ramos del saber; y, aleccionados por su expe.
Antes de que al libro lleguen ciertos principios y
riencia,
emprendamos afanosos la tarea comenzánse esiablezcan nuevas teorías, ha sido necesario un
dola
desde
Juego, para que sin trégua ni descanso
penoso génesis, tan sólo des.:onocido para aquellos
nos
dediquemos
á la árdua empresa de regeneracion
que no se detienen á seguir paso á paso la evolucion
militar.
de las ideas, á la cual contribuyen sin cesar las in·
No piense hoy el Ejército español en estériles
teligencias que buscan en la contradiccion de opiglorias,
por brillantes que sean; su fin está bÍen deniones el medio de purificar la verdad de las mi·
terminado
al considerarse como el medio más eficulas del error, á la vez que á éste lo despoja de
caz
para
que
la pátria ibera realice sus elevados
los bellos resplandores con que se había engalanado.
ideales;
y
por
lo tanto ha de empezar por resolver
Y por eso, sefiores, todas las manifestaciones del salos
múltiples
problemas
cuya solucion conduce neber humano se procuran este medio para conseguir
cesariamente
á
reconstruirlo
sobre bases inquebrantan noble propósito, y se esfuerzan por reunir á los
tables,
sentando
para
siempre
los cimientos en que
que por distintos bminos persiguen la ciencia, proha
de
sustentarse
la
milicia.
vocando la libre discusion, á cuyo calor se funden
Aunemos nuestros esfuerzos; acuda la juventud
opiniones, para salir de allf otras más perfectas, que
á
vencer
con sus generosos sentimientos h glacial
logran imperar en·e1, espíritu hasta que la incesante
indiferencia
de los que se hallan próximos al escepelahoracion produce otras más próximas á la verdad.
ticismo,
empujados
quizás por amargas decepcioTal es el origen de esas sociedades libres, donde
nes;
temple
la
edad
madura con su ilustrada expese congregan los obreros de la ciencia y del arte
riencia
las
impaciencias
de la primera edad, y unipara producir sin tregua ni descanso la inmensa
dos
todos
en
comun
aspiracion
y guiados por la
labor sintetizada en el libro, veh!culo de propaciencia
prosiga·t
os
sin
desfallecimiento.
tan levanganda á la vez que fiel conservador del-caudal adtados
propósitos;
y
de
este
modo
m0strará
el Ejérquirido. Dirigid una mirada á los Ateneos, Y al1f
cito
español
al
mundo
entero,
que
si
supo
siempre
vereis discutidos los problemas más elevados, así
científicos como literarios y artísticos; id á la Aca- conquistar inmarcesibles laureles en los campos de
demia de Jurisprudencia, y vereis tra·t ar allí todas batalla, tambien sabe consegwrlos en las lides del
las cuestiones de derecho, ofreciendo á la juventud pensamiento contribuyendo con su inteligencia al
una provechosa práctica para las lides del foro; acu- progreso humano.
IGNACIO SALINAS
did á la Academia de Ciencias Morales y Políticas,
~~~-donde se discuten los más variados asuntos que

LOS HÉROES DE FILIPINAS
FRAGMENTOS

Bl~TÓlllCO-MlLITAR ES

EL SOLDADO CIRILO MAYPIT

Lft famoFa costa de Pagalunga, en el TÍO Grande de Mindanao, donde hizo célebre su nombre el, entonces, Capitan
de fragata n. Casto Mande?. Nuñez, cinco sños antes que
Je coronaTan las glorias del Callao, dando el a@alto por
el baupres de la goleta Constancfo en lll maña11a del dia 17
de Octubre de 1861, aón no hl\bia raido &amp;ateramente en
pod,,r de nuestros valientes soldados y marineros, que ónicamente dueños de Jo alto del muro sostenían sangrientl\
y tenAz J_ucha cuel']'.)O á cuerpo con una morisma feToz,
fanática, desesperRda y muv superior en nómero.
En los momentos má~ empeñados y par, grientos del Asalto y del general combnte de tRn memorRble din, el primel'
buque que siguiendo el intrépido ei11mp'o de la goleta
Constanci11. encRlló su proll en tior111, fué el cRñonero Luzon, y el prim•ro de su tripulacion qne la pis6, •I soldRdo
indfa:enR de lll segundll c,ompaiíf!l ile InfünteTía de MllTina
Cirilo Maypit, que desde Juego arrem•tió brioso y re~uelto
al enemigo, y t1isparando •u arma de_iR mn•Tto ti uno en 111
acto. den-iba á otro~ do• de otros tantos bayonetazos Y dá
muerte á un arrogante Dntto que animal&gt;ll' IOP combatiente; tremolando una b!lnderll que le arrebat6 juntamente con J,. vida; pero allíhubieTa mue!"to el heróico soldado, abrumado nor el nómero, que furioso "Je rodeó ansioso de venl!'anza y de Tescatar la enseñR perdida, sin la
oportuna llegada y auxilio de sus compañeros de desem•
barco.
Libre del peligro el valeroso MRynit, corrió lleno dejóbilo al encm•ntro del Comandante de su bnque, Teniente
de navío D. José Osterech y Godos, y sin decirle palabra
depositó en su~ manos el trofeo glorioso de su beroism", Y
volvió con la misma preste?.a y entu•iRsmo á batirge en la
primera línea del combate. donde cae gravemente herido.
Pro

A.

DE PAZOS

o,t,AA A,A,A&lt;A- - -

B IB L I O GRAFÍA
Novlsimo Dircümario del Amor ¡• de otras rosas,
ta, útil para los feos romo para las lurmosar Este
es el título del nuevo libro que :icaba de publicar
Adolfo Llanos, y que se ha venrlido en muy pocos
dbs. La segunda edicion se pondrá pron·o á J., 1·•nta y será enteramente igaal á la nri10er.1. El Nm1(·
simo Diccionario tiene una hnnita portarln, vent1cuatro hermosas láminas y ~iete pliegos de correcta
y lujosa impresion. En carla nno ne los tomo, r!P
lujo hay una magníftca fotografía, distinta en tocios
los ejemplares.
Como muestra de la originalidad del t~xto copiaremos algunas de sus líne1.s:
, Abonado. - Sinónimo de primo.
Acabar. - Prólogo de arrepentirse.
Acróbata. - Amor platónic').
Baile.-Pretexto que utiliz1n los hombres para
abrazar á las mujeres.
Bfqamo -Aficionado á las comparaciones.
Caer.-Cnrolario de tropezar.
Ca/ma.-Lazarillo de las pasiones, que nos abandona en los caminos peligrosos.
Código.-1\fano vengadora que no llega á los últimos peldaf'ios ·de la escala social.
Cobardía.-Prudencia sublimada.
Chula.-Diamante en bruto.
Contramarcha. - Viudez.
Cult,a.-Reloj de repeticion.
Deleite.-Gusano de la vida. »

Musw 1\hLITAR.-Esta notable revista de historia, indumentaria, armas y organizacion militar,
con interesantes grabados, se hace cada dia más
acreedora á las simpatías que el púhlico le dispensa. En sus cuadernos del 29 al 32 inclusive, y aparte de otros grabados intercalados en su excelente texto, reg:-tla á los suscritores un n1.norarna de
EL Ejército del Emperador Cárlos V frente á los
Prl11ci¡,es de la Liga de Smalkalda en lnl[t1lstadJlfDXL 17, cuyo trabajo, de relevant,! mérito por
su antigüedad y belleza del dibujo, contribuye á fa.
cilitar el exacto concepto de uno de los períodos
más florecientes que registra nuestra historia·
Posteriorrnentf', hemos recibido los cuadernos 33 ·
y 34, que en nada desmerecen en el artístico é ins1 tructivo conjunto de esta importante obra.

REVISTA

f?f ABRIL

DECENAL

ADMINISTRACION, REDACCION

1884

ALMIRANTE,

0

GRilADOs.-Excmo. Sr . Conde de Torre-l'lfata --Los banderas
negras.-El Cambiante de monedas en Egipto.-Le. partida de
los reclutas on Italia..-Monumento á Víctor Manuel, Baker
Bajá..

TEXTo.-Crónica.-Explica.oion de los gro,bados.-Marte, por Vul·
cano.-Dos palabras sobre las clases de tropa, por el Teniente de
Infantería. D. Alfredo Melende• Urios.-Las guerras púnicas·
por D. Mariano Prestamero.-Es1&gt;íritu militar -El Tambor.Bibliografía.
la cl4bíerla.-Va.riedades, por E. de Palacio, y anunoios.

en

CRÓNICA
La numerosa eoncurrencia que asistió á la i:eunion
( ó meeti'f!g) celebrada por la Sociedad Africanista en
el teatro de la Alhambra, los levantados ideales expuestos allí por ilustres oradorPs y el entusiasmo y
atencion con que fueron escuchados, todo esto trajo á
nuestro pensamiento una duda que de largo tiempo
hace oscilar nuestro espíritu entre los más sombríos
temores y las más risueñas esperanzas.
Espafia, pensábamos, ¿es un pueblo que renace á
la vida de la civilizacion, que se siente impulsado
por los alientos del progreso, ó estos resplan dares,
este movimiento actual l!On los postreros rayos de
un prematuro crepúsculo, las últimas convulsiones
de una naturaleza que se extingue?
Cuando recordamos la indife~ncia con que de
ordinario son acogidos los más altos propósitos,
la característica indolencia con que nos resistimQs á
todo análisis, cuando vemos emplear á todas horas el
personalismo como único ar~nmento y la injusticia
como fatal conclusion, dudamos de los destinos de
nuestro pueblo, y un frio pesimismo nos embarga,
nublando en nuestra razon las ideas y sumiéndonos
en el más profu,,do abatimiento.
Pero al lado de estos hechos desconsoladores, espíritus llenos de fé en el porvenir, fortalecidos por
hondas convicciones, impulsados por entusiasmos pa.
trióticos, se reunen al calor de fecunda idea, gritan.
do á.'los espíritus aletargados: El Africa está allí con
sus tierras feraces, con sus pobladas cordilleras, con
sus espléndidos ríos, tendiéndonos los brazos. Allí
hay graneros para nuestra agricultura, bazares para
nuestro comercio, gloria para nuestros soldados; allí
hay espacio, y luz y movimiento para todas las aspiraciones que aquí se encierran en círculos estrechos,
produciendo choques de ciudad á ciudaJ, de familia
á familia , de espallol á español.
Allí está la paz, en las vertientes del Atlas, entre
sus bosques de palmeras, lejos de esta atmósfora de
mezquinas ambiciones, de vanalidades femeninas que
empequeñecen el carácter, que asfixian el espíritu.
El hombre sólo se agranda en proporeion del combate que sostiene. Pelear aquí por una credencial,
por una enemistad basada en cualquier estímulo de
ruin orgullo, por fuerza ha de empequeñecemos. Pelear allí por la grandeza de la pátria, por el progre-

2,

TOMO .2. 0 , NÚM . .22

QUINTUPLICADO

so de los pueblos, por el porvenir de nuestros hijos,
esaes empresaque elevaydignifi.ca. Tender al hijo del
Mogreb la mano fraternal ensefiándole la página del
Evai!gelio en que dice Amaos los unos á los otros, ó
dh\iar su fiereza noblemente con los aceros de Toledo, pero no para reducirlos á una esclavitud humi
liante, sino para ensalzarlos despues, para arrancar
sus espíritus de la pesada noche que los envuelve, llevándoles todos los bienes de la civilizacion, todas las
inestimables alegrías de la ciencia; esa es empresa
digna de un pueblo.

l

Tales son los ideales que aspira á propagar la
Sociedad AfricJl,nista creada en esta Córte. Este fué
el pensamiento de donde arrancaron los brillantes
disc111·sos que aplaudía un público entusiasmado en
el teatro de la Albambra.
Con caluroso y patriótico acento decia el distinguido académico Sr. Coello: e Todo ultraje, toda ocu·
pacion de una potencia en el suelo del Mogreb debe
ser para nosotros una cuestion de honra nacional, que
debemos plantear con tanta energía como si hubiese
sido ocupado· el territorio de la Península.»
D. J oaquin Costa, con toda la fantasía, de una naturaleza meridional y toda la erudicion de un sábio,
desarrolló despues ante nuestra vista asombrada
todo el panoroma de la historia de Marruecos, que ha
sido por muchos siglos nuestra propia historia.
A contribucion de su espontánea frase se pusieron
todos los conocimiento~ humanos, y la geografía, la
agricultura, la química, las matemáticas, todo cuanto nos rodea traía á la fecunda imaginacion del inspirado orador conclusiones que se traducian en estas
frases: «Al Africa, por honor, por deber y por gratitud.»

¡Oh! ~i fuese dable llevar el calor de su palabra
á todos los ámbitos de España, es imposible no hallaran eco acentos tan inspirados , tan entusiastas,
tan sinceros.
No es creíble que causa tan grande pueda languidecer por falta de adeptos, y es ne esperar que este
patriótico movimiento de Madrid será secundado en
las provincias constituyéndose sociedades de Africanistas corresponsales de la de esta córte.
A nuestros compañeros del Ejército corresponde
en primer término iniciar este movimiento, que así
probaremos una vez más que todo esfuerzo generoso,
todo pensamiento noble halla entre nosotros espontánea y entusiasta acogida; y cuando en todos los
pueblos de España haya Sociedad Africanista; cuando la propaganda se haya extendido por todas partes,
la ola de la opinion crecerá y llegará hasta nuestros
Gobiernos, pudiendo entonces gritar con voceij que
resonaran á su tiempo en toda España: «A Marruecos.»
Nunca como ahora hemos sentido las angustias del
limitado espacio en que hemos de encerrarnos, porque quisiéramos seguir paso á paso y trasmitir á
nuestros lectores todas las agradables sensaciones
que experimentamos al escuchar la poética y dulce

palabra de J oaquin Costa, la persuasiva y serena voz
de Gabriel Rodriguez, los honrados y enérgicos acentos de Gumersindo Azcárate, las eruditas y profundas observaciones del académico D. Eduardo
Saavedra, y las discretísimas y elocuentes frases del
ex-Ministro Carvajal, del viajero en Marruecos, que
terminó su eloeuel).te discurso con un conmovedor
episodio de su excursion por el Mogreb.
Oomo final de esta ligera reseña traslafaremos
aqui este episodio.
«En un café de Tánger un moro de buen porte se
acercó á nuestro ex-l\1inistro, y despues de algunas
frases lisonjeras dignas de los hijos de dos pueblos de
tradiciones eorteses y caballerescas, el árabe ledijo al
cristiano: «Dame algo. » Este último no teniendo otra
cosa á mano con que satisfacer los deseos de suinterpelante, le ofreció una moneda de medio duro. Cuando el viajero español llegó á su hospedería halló el rico
yatagan del moro, que éstele había enviado COIII.O presente, en correspondencia del que acababa de recibir.
Al despedirse al día siguiente del moro, le mostró
éste la moneda española pendiente de una cinta que
rodeaba su cuello.
&gt;&gt; Y era, decia nuestro ilustre orador; era que no
un impulso de curiosidad ó de vulgar codicia había
moviJo á aquel galante marroquí en su demanda,
sino el deseo de cambiar una prenda de afectuoso
recuerdo con el huésped Español. »
Donde hay un pueblo capaz de estos sentimientos,
hay ricos veneros que explotar. Atracciones irresistibles nos llevan hácia el Mediodía, y parece como
si sobre nuestras cabezas se cernit,ra esta sentencia:
«Vuestro quietismo os enerva y aniquila. El Africa
os espera. Ella os volved, á la vida.»-El .A/rica, ó

la muerte.
Despues de escritas las anteriores líneas llega á
nuestras manos El Ec9 de Cetda, esforzado paladín
de nuestros intereses en MarruP.cos.
El Eco de Ceuta cree inclinado al Sultan á conceder á algunas compaiiías inglesas la explotacion
de los terrenos mineros de Sierra-Bullones y del camino de Ceuta á Tánger.
El conde de CIIavagnac, adquiriendo terrenos en
el Rüf, coloca ante nuestros presidios menores y á
la vista de nuestros centinelas la bandera de la
Francia, hoy temida y respetada en Marruecos, desde que un Gobierno previsor la tremola y un Scheriff dt: Wassan la elige como divisa.
En cambio, por documentos presentados recientemente en la sociedad Africanista, resulta probado que en nuest ras plazas del Norte de Africa está
prohibido todo artículo procedente del campo moro;
ent re nuestros presidios y la península no hay otro
medio directo de comuuicacion que el vapor ele la
A clministracion l\,Iilitar, mientras que por medio de
vapores franceses hay establecida una comuoicacion
frecuente con la Argelia y Gibraltar. De modo que
Melilla, por ejemplo, es una verdadera factoría francomarroquí. Hace algunos años, dos de los principales
Jefes de la kabila de Guebdaua, pidieron á España

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                <text>La Ilustración Militar, Revista literaria, científica y artística, 1884, Año 4, Tomo 2, No 21, Marzo 28</text>
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                <text>Revista literaria, científica, artística y militar.Publicada en Madrid entre 1880 y 1884, durante el periodo de la Restauración. Fue dirigida por Arturo Zancada y Conchillos. Posteriormente cambió su nombre a La Ilustración Nacional. </text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>sos

LA ILUSTRA(.,'ION MILITAR

maior sequito y distincion¡ á otros con estipendios
esconderlas pudiendo servir de aliento al Enemigo, torioso, deviendose en este caso antep~ner la o~e- c~ecidos lo que ha de arreghr segun la propension
al qua\ si en el suio se le conoziese se ha de operar racion á la inaccion: pues en esta son siempre exis- en que conociese se inclina cada uno¡ en fin, todo
sin dilazion, siendo muy factible se aventaje para tentes los mismos accidentes, quando por la otra ha de poner en obra el esmero de su conato para
busca el espíritu el líbrarse del peligro, el qual ene\ logro de sus pensamientos.
lograr el intento de quedar vencedor.
.
Así como es inexcusable e\ uso del rígor en la contrandole con.la maior res olucion suele á veces
Procurara se reduzca el vagaje del Ex~rcito al
..
obstinazion de la defensa de los Pueblos, despues afianzar un seguro laurel.
numero mas corto que se pudiese pues siendo gran•
Quando el General da una.orden mm importande conseguida la victoria en un Pais, tanto es com·
de perjudica á veces á que no se puedan intentar
beniente con los vendidos la suavidad de el trato te ba de ser con terminos mui llanos y claro: para operaciones que se piensan, retiene la marcha del
'
d
lguna eqU1vocade el qual dimanan muy buenos efectos para la que quien la recive no pa ezca
Exercito y embaraza el cuidado que se debe para
venebolencia de aquellos extendien&lt;lose su fama cion, repitiendosela para mejor instrlllr~e y r~pasan- su resguardo la que quizás harán 'fa.~ para tenerlas
asta los parages mas remotos para adquirirle nada &lt;lo en su semblante si ha comprehend1do bien sus ~ cuerpo del Exercito.
.
forzada la sumission, pero devense siempre asegu- palabras y el fin á que va, y si dudase se le á de
La Artilleria de campal'la debe proporc10narse,
rar las conquistas, con prudente reflexion para no hir imponiendo con suavidad y reposo. a~nque se segun la fuerza de su Exercito, y la de batir, Y los
dar lugar á la inconstante fortuna á que juegue de lo haia explicado bastantemente por escr~to, para morteros se arreglara segun la calidad y numero de
. • 1m
· tento, y al partir el. ofique entre en su prmc1pa
su rueda con adverso y impensado accidente.
Plazas que deviesen sitiarse, y la convenienc!a de
cial,
se
ha
de
hacer
conocer
esa palabra de_ estima- poderla sacar de las snias mas cercanas, deviendo
No se ahorre la recompensa en ganar espías de
amm;;;rle á
la maior confianza, ni en procurar guias practicas zion la confianza que hace d e él , para
haber en el parque los pertrechos que corresponsalir
bien
de
su
co!T'ision,
sin
dejarle
temeroso
ge den, y de reserva assimismo todos los instrumentos
y inteligentes de hombres del mismo País, pues las
primeras con su puntual referencia, daran el azierto que se le haia de imputar el contrario sucesso, an- necesarios, y cantidad de utiles, para quando s~ hupara qualquiera operazion deel General, franquean- tes bien conclui&lt;lo se le disculpará en las faltas no biese de trabajar, y los artifices que se necesitan,
dole las otras todas las luzes que combiniesen á la dimanadas de su omision Y que los accidentes ma- como son; Albañiles, Barqueros\ Carpinteros, H!!rruta que &lt;leve seguir con las individuales zircuns- lo~asen.
reros, Herradores, Artilleros, Bombistas, Gastado.
··
emprehender
Las operaciones
qne ~e qms1eran
tancias de lugares y caminos para la disposizion de
res, Maestros de puentes, con las suficientes munisu marcha, y quando se sospechare de sus fidelida- sobre el enemigo, las deven proporcionar 1~s ~ue~zas ciones, las que se &lt;leven dar con suma regl 1 para
. temen
. dose s1enmr
·
e por prmc1pal
des, se finjiran diversos designios recatandoles el de su exerc1to
el término de faltarle.
q ue no lle(Tue
o
•
Norte de su intencion, y en caso de que confesaren basa de que el que va á atacar ( si la necesida~ no
Se ha de procurar que el Exercito no este escaso
6
alguna empresa que fuese á intentarse se deveran Je ohliga ) debe ser mas fuerte que su contrano,
de víveres, pero este consumo ha de ser bien arreasegurar sus personas como responsables, si con en el ~úmero 6 en la calidad de sus tropas Y solo glado, para qae su falta no imposibilite las operapodra ex·,futarse siendo inferim encontrandol~ en ciones, deviendo haver un Gefe que tenga este enengaño hubiessen caminado.
Para la resolucion de una empresa á de consi- algun terreno 6 paso adonde su desorden haga irre~ cargo y cuide de que haya el numeró de Horneros
derarse el util de su Prinzipe y el exito de su fin, parable su perdida, reflexionando al mismo que si v P.tnaderos que sean necesarios y de que se cons·
siendo nada estimable el no concluirse, pudiendo sus fuerzas consisten en Infantería se obrara en ter- ~ruian los hornos en donde combenga.
no obstante mudarse el designio por al6un movi- reno Montuoso, si en Cavalleria en Pais llano
Si hubiese voces de paz se ha de precaver de los
miento de el Enemigo, que le obligare, para cuio abierto, teniendo esta mira. aun i::ombiniendo vem_r engaños del enemigo.
.
efecto no siendo dable, que perso~almente el Ge- con el enemigo á una Batalla, atrahien_dole e~ siQt!ando se tuviese aviso, quel Exerc1to contraneral asista en todas las operaziones, á deponer la tuacion favorable, pero se ba de advertir que si las rio se fuese arrimando, sin que se le pueda oponer,
maior vigilancia en la eleccion de el Cavo que fuese tropas contrarias son gloriosas y acostumbr~das á ni 'mantenerse en el mismo paraje, 6 que haia de
mandado, asi para que su experienzia sea arbitra vencer ( cuia fama sin duda se havrá extendido al obligar á una retirada, se premeditara con tiempo,
de tomar el partido mas aproposito en los casso.s concepto de sus soldados) convendra mucho, antes previníendose con hacer marchar los víveres Y muque solo en el mismo paraje puedan prevenirse, de llegar con ellas á un combate general, probar niciones, anticipadamente á la parte que deve ocucomo para que afianze su pensamiento con la exe- en algunas funciones particulares el logro de alg~na parse, procurando no dejar cosa alguna en el Camventaja, para que se les desvanezca aquella 1m- po, y ejecutando con buena borden su retirada, para
cuzion de su azertada conducta.
Quando se conoce ventaja, se han de emplear pression.
abiar el semblante de fuga, lo que desalentara el
No se debe despreciar un corto exercíto que se Pais, y alentara~ animo de los enemigos, dand~ fin
las Tropas y no ponerlas en paraje á donde sin sacar
fruto la ozíosidad les fastidie, siendo cierto q_ue los resuelve á hacer frente, y si conviniere atacarse ha á las máximas generales, con las anotadas, dev1en·
buenos suzesos las alientan y descahezen las con- de ser con todas sus foerzas y sin de3cuidar la dose destinguir otras, segun correspondan á las ditrarias, deviendo pero medirse de tal modo las ope- maior reO'la pues no es tan segura la Victoria con- versas operaciones de Guerra que se propongan.
º '
.
raziones que se emprehendiesen, que no las malo- tra los que la precision alienta su defensa; pero s1
( Se continuará.)
gre con apresurar el preciso tiempo, ni por ahorrar huien con apariencia de retirada, pocas tropas en su
•H..flil'H•
el maior trabajo y gasto de provisiones, pues no seguimiento bastaran para su ruina, aunque siempre
BIBLIOGRAFÍA
por el mas prompto venzer á de arriesgarse junta- se ha de hir con el cuidado de no caer en alguna
mente con su exercito, el favorable exito de et su- emboscada.
BREvi-:s CONSiDERACiO '.\' F.S SOBRE ARTILLERiA MOO~:RNA,
El exercito que estubiese batido, antes de empezesso, advirtiendose pero que la dilazion sera daPOR B. S.
fíossa si puede el enemigo reforzarse con nuevos ñarse en otro combate, se hara mediar algun término
Los momentos en que los altos poderes necesisocorros d~ su Prinzipe de Aliador, 6 que pueda para que se recobre, y se le aparte de temerosa Ím·
tan atender con urgencia á la reconstit~c100: del
ponerse en estado de que alguna díversion suia le pression en que deje un mal sucesso, procurando país favoreciendo su desarrollo en el mtenor Y
obligue á desirtir de su accion, pues en este caso en este tiempo el que se difondan noticias favora- rec¡bando en el exterior el prestigio que se niega á
se deve aventurar algo, para dar el mas breve fin bles(y fomentadas algunas veces) que enciendan los los pueblos cuando carecen de virilidad, entereza Y
animas de la tropa, á dessear nueva accíon para lo- robustez para rechazar en. cualquier fo:mll; toda
á su intento.
imposicion 6 desmembramiento de terntono ¡ en
Quando se vaia á buscar al enemigo para dar un grar con feliz exito.satisfacer su espiritu.
estos momentos, repetimos, el libro que tenemos á
No se ha de poner la tropa fatigada en un com- la vista es de una importancia imponderable.
combate, se deve estar noticioso de su fuerza, de la
Faltos de medios mecánicos para lle"ar á 1~
situacion de su campo y terreno en que pueda sa- bate, no siendo precisso, y se evitaran por peligrolir á redvirle el qua\ se ha de tener reconocido con so los distintos movimientos de un exercito á vista práctica en toda su extension los productos de bnJlantes estudios é ingratas vigilias de que han da~o
toda atencion, antes de empel'íar las tropas; y consi- del enemigo.
Se han de buscar quantos medios conduzcan al patente prueba los Sres. Sotomayor, Plasen~ia,
derando la salida de esta accion pues las que se
Verdes Perez Hontoria y otros ilustrados arulle'
'el autor de las &lt;?mideraa~nes
.
comprenden, atenidas su logro á la mera esperanza fin destruir su contrario, sea componiendose aquel ros españoles,
sobr_e
de la fortuna son temeraria.e; en la inteli~encia Y las exercito de coligados, con procurar desunirlos por Artillería moderna, cuya excesiva modestia ~o_s pn·
retiradas en la funcion son ignominiosas llamando- algunas discordias, que se le introduzcan para que va de conocer su nombre, examina las cond1c1ones
de las piezas Krupp y Amstrong, con que hoy s~
se fuga disfrazada y evidente señal de flaqueza de unos de otros por sus intereses puticulares se ha;an fortalecen nuestros puertos, y despues de un anált·
la qual (por la impresion que hace en el animo de sospechosos, sea fomentmdoles disercion, lo qué
sis sintétii::o de sus condiciones, presenta los resulsus ~oldados y comprehendida del enemigo) dima- puede lograrse con algunos papeles que se derra- tados que ofrecen, aduciendo gr~n acopio de datos
men en su campo, con promesas de alguna corres• experimentales como demostrac1on de sus teorías.
narán mui malas consequencias.
Esta sola especialidad de la ?bra, que rev~la_ en
Quando el General reconociese que la inaccion pondiente entrada á los soldados que se pasassen Y
el
autor de este traba.jo excepcionales conoci~ien·
deja consumir su exercito lentamente, sera mas gló- quisiessen sen-ir, 6 pasaporte para donde_ gustaren tos, bastaría para recomendar tan interesante hbro.
rioso el partido de recurrir á la contingencia, para hirse, 6 sea atraiendose los animas del Pa1s á su vo ·
MADRID 1884: Imp. de E. l\le~eguer, Fuencnm1l, 137
no dar Jugar á que sin riesgo quede su enemigo vic- !untad con promesas de honores. á los hombres de

REVISTA

DECENAL.,.

ª .

!

•
ADMINISTRACION, REDACCION

:18 MARZO :1884

ALMIRANTE,

SUMAR!O

GRA.BA.Dos.-Combate hcróico de la guarnieion de Sinkat.-Vista
de Suakim.-Batalla de Teb.-Est átua de Crist óbal Colon.-EI
Ministerio de la (-luerra en París.-El asalto de Son-Tay.Snc-esos de Verdú (Lérida), agresion injustificada de la.s turbas,
contra el Teniente de la Gua rdia Civil Sr. Sastre.

TBxoT.-Crónica.-Explicacion de los grnbndos.- EI triunfodel
Visionario, por D. Mariano Prestamero.-La recluta en Egipto,
1ior el General D. Juan N. Sen·crt.-La Milicia y la Ciencia,
i&gt;or el Coronel de E. Jli. D. Ignacio Salina.s.-Los séres su1,criores, por un desconociclo.-.Advertcncia.

CRÓNICA
Pocos sucesos de importancia. en el exterior. Sin
embargo, ha.y que consignar una. victoria. de los franceses sobre los chinos á 10 millas de Bairninh.
Segun un despacho del Tonkin, el General Negrier marchaba sobre esta ciudad.
En el Sudan continúa dando sorpresas el General
Gordon, pues el mismo gobierno inglés no ha ocultado la. suya. al conocer la recomendacion que ha.
hecho Gordon de Zobebr-Bajá para el cargo de Gobernador general del Sudan. En cuanto á las tropas
inglesas, avanzan hácia Sinkat, en cuyas inmediaciones ha sufrido Osman Digma otra derrota
La prensa inglesa discute la. con~niencia de conservar la plaza de Jartnm, y El Times opina que el
Ejército inglés puede abrirse con poco trabajo el camino entre Sna.kim y Berber. Una. vez en comnnicacion con Jartum, sería, á su juicio, un acto de demencia. el abandonar una. posicion tan importante
bajo el doble punto de vista estratégico y comercial.
El aspecto general de la. cnestion de Egipto, parece autorizar una. conclnsion pesimista: que su
pacificacion no se conseguirá, que el fracaso de la.
mision Gordon es definitiva. La insnrreccion se generalizará más rada vez, y se pasará mucho tiempo
quizá sin que las tribus situadas entre Berber y
J artum sigan las excitaciones de los emisarios del
M:1.dhí.
Ha.y, sin embargo, un caso en el que estos pronósticos podrán ser desmentidos. La accion inglesa. puede
transformarse de vacilante en decisiva. La perplejidad de su Gobierno puede cesar; en vez de parecer
dispuesto á abandonar el Sudan, en vez de hacer
salir de Jartum á las viudas, huérfanos y empleados
del Gobierno del Cairo, puede adC1ptar una. actitud
resuelta., puede proclamar y dar á conocer su voluntad enérgica de constituir un Gobierno durable en
el Sudan, y entonces el Ma.dhí quedará. reducido á la.
impotencia, fuera de Obeid, de cuya poblacion desconfiará como desconfia de los beduinos de los alrededores.
El Ministerio de Marina francés ha circulado instrucciones á los Comandantes de sus buques para
evitar que la condescendencia del General inglés

2,

QUINTUPL!OA.DO

Gordwi, respecto á la esclavitud en el Sudan, estimule este tráfico de esclavos en la costa oriental de
Atica.

•

La. Cámara. de diputados de Portugal ha aprobado
el escrutinio por lista, el derecho á representacion
de las minorías y la. eleccion por acumulacion de votos. Hé aquí reformas electora.les que en España. debieran ser planteadas en seguida, si se quiere que
los diputados representen una opinion real del país
y no una fuerza local de tal ó cual cacique.
El presupuesto ordinario de gastos que ha de
regir en Francia para. el año 1885, asciende á
3 048 544.744 francos. En la distribucion de esta
cantidad observamos que las mayores partidas están
destinadas á Deuda pública, Guerra, Hacienda, Ma-

rina, Correos y Tdégrajos, Instrucl-ion pública y
Obras pzíblicas.
El extraordinario asciende á 208.121.818 francos.
Aquí la partida mayor es la de Obras públicas, pues
pasa de 115 millones de francos la cantidad consignada á este ramo; sigue luego Guerra, Marina Y
Colonias, quedando así agotado este presupuesto.
Se observa tambien en esta distribucion de gastos,
que los destina.dos á cultos han bajado considerablemente, porque se han suprimido todas las becas de los
seminarios que deben vacar durante el año.
En suma, F rancia. gasta en Instruccion pública
l 37 millones y medio de francos ( aparte de la instrnccion prima.ria. á cargo de los ayuntamientos y 1011
liceos departamentales), y 242 en obras públicas.
Dedica además 78 millones á la. agricultru·a, comercio y bellas artes; lo que ha.ce ascender á la cifra
de 457 millones y medio la. suma consagrada al fo.
· mento moral y material de la República.
La décima parte próxima.mente de esta suma, gastamos nosotros en los servicios equivalentes, cuando
nuestro presupuesto total de gastos es poco menos
que la. cuarta parte del presupuest,1 francé~. Y como
nosotros creemos que el secreto de una buena administracion ó Gobierno, consiste en la inversion de
fondos, en que los gastos tengan un carácter evidentemente reproductivo, nos contrista. el estado de
nuestro país, y mucho tememos que si no se procede
pronto á desenvolver la riqueza pública, que si no se
procede al encauzamiento de todos nuestros rios, á la
construccion de todos los cana.les de riego y navega.cion necesarios, á la construccion y arreglo de puertos marítimos, á la. construccion de ferro-carriles,
carreteras y caminos vecinales, que no dejen aislado
ningnn pueblo, al establecimiento de nuevas líneas
telegráficas, á la. edifica.cion de escuelas de oficios ó
artes ó profesiones, y á fomentar, en fin, todo cuanto
es más ventajoso al país en general, surgirá una terrible crisis económica, de la. que es ya un síntoma.
bien claro la gran baja. de poblacion que acusa. la última esta.dística demográfica de España, pues las
causas principales de ella son segura.mente la muerte
prematura por hambre ó miseria. y las consecuencias
na.tura.les de este hecho en la generacion.

TOMO 2. 0 • NÚM. 20

Otro destino racional de los fondos q ne recauda el
Estado, y sobre todo el de los que tiene en la. Caja de
Depósitos, seria el de plantear operaciones como las
de los Estados-Unidos (bonos Folger), ó de Italia
( comandita del Rey Humberto), ó de Alemania
(banca popular ). En su consecuencia., no en grandes
cantidades, sino paulatinamente y con tacto, nuestra.
Caja. de Depósitos podría hacer tres géneros de explotacion:
1 o Los préatamos al comercio; 2.o el crédito a.grí•
cola; 3.o los bancos populares.
Dti este modo ú otros análogos es como se podría
bajar las contribuciones, ó mejorar, en fin, algo el
estado general de todas las clases socia.les.
Por último, y por las estrechas relaciones que
guarda. la. cuestion monetaria con la económica , urgente es tambien, en prevision de toda crisis, que se
reforme el sistema monetario con gran meditacion y
maduro exámen de cuanto hacen en este punto las
principales naciones de Europa.
En las presentes circunstancias seria más que
nunca inútil encarecer la necesidad y urgencia. de
grandes reformas en nuestra. Arma.da. El creciente
poderío naval del moderno autócrata de l,1s mares, la
gran cuestion llamada de Oriente, la situacion y
condiciones geográficas de nuestra península; todo
impone una a.tencion igual, si no mayor, que para el
Ejército, para el fomento de nuestra Marina, Por
otra. parte, no hay ninguna potencia en este momento que no se cuide de pi:rfeccionar cuanto concierne á la orga.nizacion de sus fuerzas marítimas.
lta.lia. acab~ de dar su nombre á un poderoso acorazado, que será. sin duda. la más grandiosa. representacion de la pátria en los mares.
Holanda se dispone á aumentar considerablemente sus fuerzas navales. La Cámara. de Diputados
dando un ejemplo verdaderamente patriótico, votó
un crédito extraordinario á este objeto. Alemania se
apresura. á adquirir un nuevo sistema. de defensa
contra. los torped-os, y en cuanto á Inglaterra no ha.y
para. qué decir que ya tiene en práctica ese sistema
de defensa
Y no es esta sólo, sino que, á imitacion de los modernos simulacros de comba.te que vienen haciendo
tod;s los ejércitos con el título de maniobras, Alemania las prepara importantísimas entre sus fuerzas
de mar. El puerto de Kiel será, en su consecuencia,
bloqueado, y nada se omitirá en esta. funcion de
combate na.val para que se adiestren sus tropas marinas y se experimente sobre todo su gran artillería.
Calcúlese ahora hasta qué punto tendrán que hacer
todas las naciones citadas, sacrificios económicos para obtener estos resultados. Pues bien; en todas ellas
el país, dotado de excelente sentido, estimula. más
bien que entorpece esta actividad de los gobiernos,
que es, en efecto, tanto más plausible cuanto que va
muy resueltamente encaminada. á lograr para sus
respectivos países un influjo colonial ó una. extension
de territorio más ó menos exigida. por las circunstancias.

�CRONICA DE LA GUERRA.

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SUDAN.- VISTA DE SuAKIM, PUERTú DEL MAR

ROJO. ( Dibujos de N L.)

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BATALLA DE TEB ENTl&lt;E EL 1:t1ERPO EXPEDICIONARIO lNGLtS AL MANDO DEL GENERAL GRAHAM Y LAS FUERZAS SUDANESAS,

�312

LA ILUSTRAOION MILI'l'All

tA lLUS'l'RAClO~ MILITAR
Triste -es tener que condolernos del distinto giro
de estos asnntos en nuestro pais. Annque recient~mente las necesidades reales de nuestra Armada hubieron de snscitar un movimiento de atencion patriótica, ningnn resultado eficaz ha producido, y no
se diga, no !\e atribuya á incapaci la'l dti nuestra industria, porque aunque por causas de muy varia fo.
dole no sea muy floreciente, tampoco puede ser ar.
güida de incuria, sin incurrir en injusto agravio.
Hay sentimientos que tocar, hay fuerzas vivas que
poner en accion, y muy recientemente, ese mismo
pueblo que salndaba conmovido la botarlura de los
gallardos cañonervs Elc'lno y Magallanes. ha refleja.do inequívocas muestras de e11tusiasrno, de amor á
Ja patria, que bien dirigidas, podrian conducirnos al
ideal que habremos de desenvolver ca.fa vez con mayor energía y firme:r.a. Porque preciso es decirlo;
enérgicos tenemos el deber de ser, por la gravísima
consideracion de que, en la crisis enropea contemporánea de extension indeterminable, JJerecerá irremisiblemente aquella nacion que t-mga en completo
abandono su organizacion general militar, y sobre
todo, el e3tado de sus fuerzas navales.
Se ha vuelto á hablar de Pxcedente. La Epoca
pide que se cierren las Academias. Ya hemos indicado nosotros, en más de una ocasion, que tan pronto
comQ acabó la guerra debió redncirse lo más posible
el número de plazas para ingreso. Pero nos sorprende que La Epoca sea en este punto tan poco fecunda
en soluciones.
Sin perjuicio de recurrirá la clausura de la~ Ararlemias en el último extremo, La E,Joca, con más autoridad que nosotros, é influí la por altas consideraciones
de patriotismo, hubiera debido proponer antes que na,fa
la salida de Oficiales á destinos civiles, porque esta
es la solucion más natural y ventajusa para. t&gt;l país.
Esperamos qne el colega prnpondrá al Gobierno
esta medida, que ,,i por la interposicion de su influencia fuese aceptada, le valdria el reconocimiento de
todo el país, pues el tesoro economiza1 ia todos los
sueldos correspondientes á los destin'ls desempeñados
por Oficiales del Ejército.
Algunos colegas han dicho estos dias qne el Ministro de la guerra piensa someter á reglas preci~as
el ascenso de Coroneles ó Brigadieres. En tal casu, sti
exigiria un cierto tiempo de mando de r~gimiento
con el aplauso de sus jtl.l'es, se formaria una escala.
y dentro de ella tomarían puesto: 1.0 I.Ai UuronPles
qu'.l reunieran mayores servicios de gu.:1·,a sin recompensar: 2. 0 Los que hubieran dado pruebas de gran
aptitud en utros mandos y comisiones difíciles; y por
último, los que no hubieran tenido ocasion de mostrar
sus aptitudes ó méritos extraordinarios.
El pensamiento es buen~; el desarrollo es lo difícil, porque la defioicion, la determinacion de lvs
méritos, es el punto verdaderamente árduo, y á la
verdad, no puede ser confiado á un Oficial de bufde,
por muy distinguido qne sea, sino á personas muy
ejercitadas en la ob.stirvacion social y capaces, por
tanto, de conocer con aproiimacion, qaé cualidades
son más indispensables en cada caso particular de las
tan múltiples y diferentes actividades humanas.
De todos modos, ya lo hemos dicho en otras ocasiones; el camino para acertar en todo linajti de materias sociales, es la detinicion, por imperfecta que
ésta sea al principio, pues puede ser corregida. En
cambio, cuando todo se df'ja á la. pura arbitrariedad
de los hllmbres, y no á la d.isposicion prévia de las
leyes, los clamores de injusticia son frecuentes y
casi siempre justificados.
L'\s crónicas de «El Centro Militar» no pueden
menos de ser, para honra suya, más que una série de
elogios siempre en crescendo. ¡Tántas son las aptitudes notabl~, que seguramente no ltubieran hallado

oocasion de manifestarse, á no existir este núcleo de
cultura expresamente rlerlicitdo al Ejército!
En las últimas conf,irencias, Ita toca,J.o al Capita n
de Artillería Sr. Martinez Cánovas, y al Teniente
de Iufant.ería Sr. Rubio, el turno natural de nuestro aplauso, y no s.e lo escasearemos, porque, preciso
es repetirlo, aparte de la rara fortuna que, hasta la
fecha, ha tenido PSta suciedad, aunque así no hubiera
sido, la crítica en materias de iostrnccion y sobre jóvenes llenos de la más plausible de las emulaciones
humanas, debe Pjercerse siempre con los caracteres
de la benevolencia, que , stimula, y no con los de la
acritud, que desanima
La situacion clifícil que atravieba el imperio de
Marruecos reclama la atenciori prefcrente de todos
los españole~, porque ya nalit1 ignora que esa pequeña parte del continente africano es la base0rle
nuestra. independencia. y el vallada.t· qnf', en poder do
otra potencia, impediria. el desarrollo de nuestras
a~piraciones nacionales.
U u ~úbdito francés, ~[r. Clnva.gnac. penetra en los
d Jtninios del Riff y pl'etende rjerce1· el comercio que
lus tratados autorizan, aun cnando este dereclto se
halle restringido por po3teri,,res y malhadadas concesiones di¡.,lomá ticas. Las kabilas riffefias I y con
especialidad las autol'idades, consideran esta invasion CQroercial cm miras Pgoistas y ambiciosas I temen ver comprometida su indepenr!encia y ofrecen
viva resistencia al extranjero, mientras la legacion
r!e Francia en Tánger a.poya enéra-ica.mentP- las reclamaci"nes de su súbdito. El Saltan I al cóntemplar
el cumpleto desquiciarniento'de sns Estados, se acoge
á los rnedins empleados por la diplomacia oriental
cuando el peligro es inminente; transige primero,
opone luego obstáculos á los deseos de los gobiernos
europeo~, procura el aplazamiento de toda resolncion
definitiva., y al final, cuando la resistencia sería contraproducente, pide á los represe11tantes extranjeros
el reconocimientu, como paí; turbulento é inquieto, de
toda l&lt;1 comarca del Rifé para eximirse de la responsabilida•l en los conflictos qne puedan acarrear las
transacciones comerciales.
!'ero el Ministro francés rechaza la proposicion de
Muley-Hasau, y cumpreudiewlu qnt: en toda esa
parte de la costa del hlcdilerráueo Jia de hallar el
comercio ricos recu1sos que explotar, autoriza á
olr. Uhavagoac pata cu11tinuar su empr,isa, acogiendo bij-, el pabellon tl'iculor á 1.uautos iudígenas le
sei:uuden en sus trabaj"s; cundui:t,~ digna. de encomiu que España no supo imit.ar cuando algunos Shejes ritieños recorrian los ceutros oficiales y las calles
de Jladrid implorando la protecci()n iucondicional de
nuestro gobierno.
Aun hay más; Mr. Chavagnac desembarca en
territorio español,-Velez de la Gomera, -y al contemplar nuestro iuca ilicalile abandono, se cree todavía en país salvaje, atropella todos los derechos y
prttende imponer su voluntad como soberano de toda
aquella comarca.
Semejantes hechos nos inspfran tristes consitleraciones. l:li la l!'rancia pa1 a sub ti:ucr la actitud enérgica y patriótica de su Ministro plenjpotenciario ve
comprometido el prestigio de la 1,acion y los iut.ireses de sus súblitos, no tardará en encontrar al Oeste
del Malaya las fuerzas necesarias para sostener los
uerechos de los europeos que el Sultan pretende desa.wpa1ar; y entonces habrá llegado el moruento de
que otr.1 puttincia, amparándose del Estrecho, adquiera la parte princi_¡,al de los despojos de un imperio que se desmorona rápidamente.
.l'ur esta causa, volvemos á inJistir hoy en cuanto
ya hemos manifestado en esta Revista. La costa septentrional de Africa debe constituir para los espafloles una parte inherente de nuestro territorio, porque si un pueblo fuerte la ocupase, rodearia nuestro

litoral Cl)n estrecho círculo de hierro, ahogaría nuestro comercio y la Península seria. pronto invadirla. en
cualquier complicacion int.ema.cional. Estas consideraciones, con otras que se deducen fácilmente, deben
alarmar al pnís en general, ohligáridole á vigilar de
cerca la~ complicaciones actuale~, porque e1t sn resolucion estn ba la vida ó la mnflrte dti nuestro p 11lerío y bienest.ar fot.uro.
CI

S?iJIJlaD ► c(J1119119,•-

-

EXPLICACION DE LOS GRABADOS
,gr

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CRÓNIUA DE LA GUERRA.

COMBA.TE llll:RÓICO DE LA GUARN!CION' DE ~INKA.T

Lús detalles que constantemente se reciben de la encarnizada lucha que asuela el Egipto y gran parte del S,d1111,
revisten un caráctrr de encarnizamiento sólo complrttble
al empleado en las guerras que los bárbaro, del Norte
sostuvieron hasta la desmembracion del colosal Irnv~rio
Romano. El Mahdí actual, á semejanza de lo que hicitiron
en otras épocas Atila, Genserico y Amalarico, ttcomete en
apiñadas masas de f,máticos creyentes á cuantos preteuden
el dominio de aquella vasta comarca; y sólo el exterminio,
la guerra sin cuartel, es la suerte que espera al vencido.
l'or e3ta razon, además de la teseña hacha á su tiempo
de todos los acontecimientos de esta campañ~, creernos
ne~esario trasladar á nuestras páginas, gráficamente representados, aquellos hechos que merecen p11sar _á la posteridad ó que revelen el aspecto de e~ta salvdje contiend'l.
Nuestro grabado es, pues, la representacion del último
esfuerzo de la guarnicion de Sinkat, que como nu~stro;
lectores saben, sucumbió bajo la cuchilla de los implac:t•
bles sudaneses. Intimada la rendicion de Ja plaza por el
J efe insurrecto Osman Digma, ofreciendo re8petar tan
sólo la vida de Teufik-Ba.já, (tue mand11ba las fuerzns
egipcias é inglesas, éste rechazó con altivez tan inhumana proposicion, resolviendo intentar una salida, empeñar
un combate aventurado, por la superioridad numérica del
enemigo, pero pre ferible á las priv&lt;1ciones y el hambre
que veni11n sufriendo.
Quemadas las municione3 que no pudiero, trasportar,
de,truidos los polvorines y clavados los cañones, salieron
de la plaza unos 300 hombres que componian las fuerzas
de combate, seguidos de centenares de mujeres y niños de
la poblacion; y á unos cinco kilómetros de marcha, cuando la columna penetraba en un desfiladero, cayeron sobre
su derecha las tribus insurrectas de Amb11d y por su izquierda. las de los Bishranis, trabándose una lucha encttr•
nizada. L~s tropas sitiadas resisten hasta el tercer ttt11q ue
de las huestes del Mahdí; pero desfallecidas por el cansuncio y el hambre, sucumben todos á la fiereza de sus contrarios, siendo Teufik (i,,el primero que buscando una muur·
te honrosa se abre paso entre los densos grupos del enemigo, haciendo pagar cara su existencia.
E,te desastroso combate conmueve á la opinion pública
de Inglaterra, que vé emp11ñado el brillo de &amp; us armas con
una derrota sin ejemplo, y fué la cano'\ de la precipitacion
con que luego se han enviado los refuerzos preci,o, á fin
de coatenn los prog resos de tan imponenti:s sublevados,

SUAKUI
El grabado du la pág. 311 representa una vista de la
plaza de Suakhn, toma1a desde el ¡merto por corresponsales especiales.
Como base de operaciones y depósito del cuerpo expe•
dicionario de la soberbia. Albion, tiene una importahcia
excepcional en esta guerra, y su ocupacion por los in•
surrectos hubiera sido tan sólo una contrariedad para la
existencia. material de la poblacion, porque el enemigo no
contaba con e!ementos para CODiervarla y resistir un b.,m.
barJeo de la escuadra inglesa. üomprendiendolo así Osman Digma, ha limitado sus correrías á las inmedi11ciones
sin arriesgarse á penetrar en una ciudad de 15.000 ttlmns
próximamente, fituada sobre· el Mar Rojo, coa ttncho
puerto y excelente fondeadero para los buques.
Segun el plan adoptado por los ingleses en la divi,ion
que del Sudan queria hacer el gabinete de Lóndres, esta
plaza va á ser objeto de grandes fortificaciones, con:;ervundo ilU carácter de depósito y concentracion de fuerzas en
. puntos de Berber y J11rLum' , á
enlace con los estratégicos
fin de no comprometer las fuerzas del Reino-Unido en
empresas al interior, cuyo resultado, aun cuando fuera fa.
vora.ble, no ofrece compensacion, ni menos ventajas purll
sus proyectos de invasion colonial y mercantil.
EPISODIO DE LA. BATALLA DE TEB
La batalla de Teb es el primer triunfo obtenido por las
armas de la Gran Bretaña sobre 1"8 huestes del Mahdf¡ y
aun cuando e'. enemigo, cuyo valor indomable supera é,

toda ponderacion, no ha modificado sus condiciones beliCOlias ni la audacia. de sus excursiones, es indudable que
el efecto' moral causado por esta derrota influye ventajo•
samente en la rehabilitacion del prestigio de las tropas
isleñas entre los musulm11ones.
Al amanecer de un dia lluvioso se avistaron ambos contendientes, en terreno llano y dispuestos á la lucha. Los
secuaces del Mahaf e,npiezan por reconcentrar sus fuerz11s
al ver el avance decidido de los ingleses, mientras el navío Sphínx intenta batir su ala derecha desde la rada de
Trinkitat, lo cual no pudo conseguir por la gran distancia
que le eeparaba d.il enemigo. Una vez replegadas las masas musulmanas,énician éstas el ataque, s•Jtriendo al mismo tiempo un vivo fuego de artillería; al avance sucesi,¡&gt;
de los ingleses, se precipitan á su encuentro los sudaneses,
y desafiando los disparos incesantes del armamento roo•
derno, sal van con la velocidad de 1 rayo la distancia q ne
los separa, empréndese la lucha cuerpo á cuerpo, el encarnizamiento aumenta con la confusion, hasta que diezmados por nutrido fuego, empieza la retirada. dejando en
pod•r de las fuerzas británicas un gran _número de muertos y algunos cañones.
La caballerfa pretendió completar la victoria; pero ante
la resistencia tenaz del vencido, que se retiraba en orde.
nadas masas, paso á paso y sin decaer su ardimiento ni
un instante, guarda una prudente distancia para no comprometer en aventuradas empresas el corto número de
sus jinetes. Sin embargo, como resultado de la accion, el
enemigo abandonó á Toker y los ingleses se apresuraron
á recuperarlo sin encontrar resistencia.
Los dibujos que representan los hech~s que acabamos
de narrar, son originales y basados en apuntes de corresponsales extranjeros, que hansido testigos presenciall¡s de
aquellos sucesos.
No nos cansaremos de llamar la atencion sobre el sacrill•
cio que representa para esta clase de empresas la publica.
cion de dibujos y grabados originales, y habremos de repetir una vez más que con el valor de un grabado original,
por malo que sea, pueden presentarse á veces hasta una docena de grabados extranjeros, comprados al peso, muy bo·
nitos, y muy correctamente acabados, pero sin oportunidad ninguna, sin que representen sucesos de a~tualidad, y
sobre toElo con el pecado de lesa nacion de ser productos
extranjeros.
La objecion inmediata. es que nuestros grabadores y
nuestros dibujantes lo hacen mal; pues ya lo harán mejor;
pero para esto es preciso alentarles, recompensar sus esfuerzos de hoy con toda clase de estímulos, y entregarles
cuando menos el dinero que llevamos al extranjero.
En el presente número, como en la mayor parte de los
publicados, toaos los grabados son hechos en Madrin, todos
absolutamente todos, y si estos esfuerzos no son tomados
en consideracion, tanto peor para este ¡uestro desgraciado
pais, donde las asphaciones patrióticas no pueden lograr
nunca, ni adhesion ni recompensa.
ESTÁTUA DE CRISTÓBAL COLON
Muchos de nuestros lectores habrán tenido ocasion de
ver la hermosa estátua. recientemente colocada sobre el
alto y esbelto pedestal del monumento construiJo por
disposicion de la corporacion municipal de e,ta córte, en
el centro de la plaza que lleva el nombre del genovés
más famoso.
Esta obra escultural, que tanto honra el arte moierno
español, es debida al habflisimo y delicado cinc•l del señor D. Jerónimo Suñol, ya conocido ventajosamente por
otros trabajos, merced á los cuales ha tomado asiento, con
aplauso del público, en la Academia de San Fernando. La
estátua de Cristóbal Colon pone el sello á la fama de este
modesto y notable artista.
Basta. fijar la vista un solo instante en la figura del Gran
Almirante, para comprender los talentos del escultor. La
actitud del insigne descubriclor del Nuevo Mundo es arrogante y majestuosa., tal como lo suponemos por la tradi.
cion histórica, en el instante de tomar posesion, en nombre de c~stilla, de la primera isla descubierta en el ignorado hemisferio; en la diestra empuña el egregio pendon
de leones y barras, y alza al cielo los ojos, en que se
trasparenta una emocion sublime, selialando con la mano
izquierda la tierra que pi•a, como si diese gracias al
Omnip1,tente por la merced que acaba de dispensarle,
coronando su audaz empresa con un triunfo maravilloso.
El grabado que ofrecemos hoy en la pág. 814 de nuestra .Revista, reproduce la estátua del Sr. Sui'iol, segun una
fotografía hecha por Laurent. Dentro de poco tiempo, y
coincidiendo con el aniveraario de alguna fecha memora•
ble en la vida de Colon, se procederá á la inauguracion
ollcia.1 del monumento.

EL MINISTERIO DE LA. GUERRA. EN PARTS
Constituye este departamento central del ejército francés, cuya vista apuece en el grabado de la pág. 315 uno
de los monumentos más suntuosos del boulevard Saint
Germain, de justa fama entre los barrios notables que en·
cierra la capital del mundo.
La fachada al boulevard, así como la de la calle de Solferino, Fon verdaderas obras de arte. Ambas forman un
ángulo obtuso, en cuyo espacio central concibió el distin•
guido arquitecto Mr. Bouchot la atrevida idea de construir un pabellon que armoniza admirablemente coo los
dos laterales y el rosto del edificio. En esta fachad~, que ya
había sido objeto de gr~ndes mejoras en tiempos del Imperio, se ha'. '11 si,ntad11 una figura alegórica de }'rancia, con
dos leones descamando á sus piés: sobre el pórtico se encuentra la cabe:r.a de Hércules, consideradtt Cllmo una joya de la arquitectura es..,ultural, y todos los huecos ó balcones han sido adornados con cabezas que representan diversos héroes de la mitología.
En~! orni.to y embellecimiento de este centro oficial
n~se han escatimado recurso, ni gAstos que redundasen
en ventaj11 de sus CQndiciones bajo todos conceptos, ascendiendo á dos millones y medio de francos Ja suma empleadll en su definitiva construccion.
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EL ASALTO DE SON•TAY
J!'orma esta ant'gua plaza anamita, situ•da á k.lómetro
y medio del cnuElaloso rio R0jo, una verdadera ciudAdela
defendid11 por el sist~ma Vauban, cvn fuertes avanzados;
y corno todas lss fortalezas de su género cuenta con un
número respetable dA monum ntos, pagodas reales, pala•
cios de elevados wandHines, tribunales, almacenes de
arroz, etc. Al interior de pintorescos campos, con exuberante vegetttcion, tiene para defensa de la ciudad una
fuerte muralla almenada, c,,n buen foso, rodeada de e~pe•
sos cercados de bambú•, y de excavacione, bastante profundas, que era preciso frttnquear bojo el fuego de las
fortificaciones.
.En esttts condiciones de defensa emprendió el Almirante Courbet, á la c&gt;1beza de ó.500 hombres próximamente,
el ataque de :ioo-Tsy, defündida por unos 10.000 soldados
asiáticos, pabellones negros, anamit.as y chinos. Reconcentrado el Ejército expedicionario, y comunicadas las
instrucciones vreliminsres, emprendió la mMrcha el dia 12
ctel pasado, secundado por la pequeña escuadra que desde
el rio protegía con bUS fuerzas el avance de las dos colu.m•
nas en que el Almir,mte üourbet habia dividido sus
fuerzas.
Ji: l enemigo defiende tenaz mente sus posiciones avanzadas, pero .e ve pronto obligado á abandonarlas por el
destrozo que origimrn los proyectiles de la artillerJa 011.val. Y en su retir,.da elige los núcleos de obras parit resistir el empuje de los franceses. El 14 se dió la órden para
el asalto del fuerte de Phusa, y por dos veces son rechazados, quedando mutilados lvs heridos que cayeron en
poder del enemigo; entonces los franceses, exasperados
con tan inhumano vroceder, escahm la poses1on sin repa•
rar en el peligro, y los turcos son loa primeros que enarbolan el pabellon tricolor, sobre la. línea más avanzada
de defensa. Aún faltaba ocupar otras obras antes de dar
el asalto, pero aproximándo,e la noche, se mandó suspen•
der el tuego, conservando las posiciones adquiridas é,
fuerza de tan costosos sacrificios.
Abandonados estos fuertes despues de numerosas bajas,
y convencido el enemigo de la ineficacia de sus esfuerzos,
reconcentra la defensa en el recinto exterior, que opone
al invasor análoga. resistencia. Pero la victoria ¡¡eeunda.
los esfuerzos de los franceses, y el 16 se apod~ran á viva
fuerza de la pagoda de Gho·Phuni; el 17 111s columnas de
asalto se precipitan sobre la plaza, penetran por la puerta
del Oeste, atravesando una poterna de 160 metros, y no
pudiendo contener tan ttvasallador empuje, Son-Ta.y se
rinde á las fuerzas de Courbet, resonando por todos los
ámbitos un prolongado viva á la Fr•nci11.
Este glorioso hecho de armas, en que los franceses tuvieron 320 hombres fuera de combate, apoderándose de una
plaza importante, de un inmenso waterial de guerra, de
documentos trascendentales para las orgttniz•ciones pen•
dientes y de otros valiosos eh,mentos para la conquista, es
e, que representa nuestro grabado de la pág. 318, debido
á los mejores arListas, corresponsales de los periódicos
ilustrados de la capital de allende el Pirineo.

313
No vamo~ á detenernos en hacer aquí algunt.s re6exio
nes, por más que no serian inoportunM, acerca de la educacion de las clases populares en nuestro país, poniendo de
relieve el extravío que se advierte en sus costumbres, y
que empieza á preocupar sériamente á los que, como nosotl-o ,, opinan que sin alcanzar cierto grado de cultura general, moral é intelectual, de que estamos aún muy distantes, es utópico discurrir medios d~ desenvolvimiento, ó
elaborar planes de reivindicaciones históricas; no tratare•
mos tampoco de aproveehar estlL ocasion para anatematizar esa falta de respeto, ese insultante menosprecio, de que
es muy comun ver alardeará cada paso contra todo lo que
significa autoridad ó se halla revestido de algun cad,cter
respetable; pero sí debemos hacer constar que, en nuestro
bumildejuicio,cumple álos poderes públicos ocuparse, con
preferencia á todo otro asunto, de poner enérgico correctivo é, un mal que adquiere visible desarrollo, porque de
esas turbas acostumbradas á esgrimirá cada paso y en la
sombra la navaja homicida, no puede salir el soldado
gene~oso que da su s11ngre á la pátria sin regatear una
gota, en lucha igual y franca; con tales elementos se nu•
tren los correccionales, no ae alimentan las honrfldas
filas del Ejército.
Con motivo de hallarse algo sobreexcitados loa ánimos
por cuestiones de localidad, que ya sabemos lo que sig•
nifican en las poblaciones pequeñas, el alcalde de Verdli
pidió cuatro dias antes del suceso al Jefe del puesto de la
Guardia Civil de Tárrega una pareja, que le fué al punto
facilitada.
En la mañana del 26, el alcalde comprendió que tan escasa fuerza no seria bastante á dominar el confticto que
amenazaba surgir de un mornentt, á otro, y ofició é, Uiutadilla y Tárrega, solicitando algunas parejas, y desde el úl•
timo de dichos puntos fuéron enviadas tres de que podía.
disponerse, las cuales con su Jefe entraron en Verdú, y des•
deñando las demostraciones hc&gt;stiles que se les hicieron por
los grupos, alguno de los cuales intentó propMarse, se dirigieron á la casa ayuntamiento y se establecieron en ella.
El Jefe de la línea, Teniente D. Clemente Sastre, se hallaba en Ciutadilla pasando revista al puesto; pero apenas
tuvo conocimiento de que en Verdú trataba de alterarse el
ór,len, se dirigió rápidamente á ésta poblacion con dos pa•
rejas, á las cuales, espoleando el caballo, se adelantó, l ,egan-io en breve é, la plaza del pueblo, donde los grupos,
de máscaras, en su mayoría, que habían aumentado consi•
derablemente, apenas vieron al Oficial le rodearon pror·
rumpiendo en denuestos y amenazas, y sin dar lugar á que
adoptase disposicion alguna, le dispararon dos tiros de re"IVólver.
En tan crft:co momento no perdió la calma el pundonoroso Oficial, sino que conteniendo al caballo, que asusbdo habíase descompuesto, dirigió la palabra á los grup01,
advirténdoles lo censurable desu conducta, y con templa
das frases, procuró aquietar los ánimos; pero nada bastó
fi hacer entrar en razon á los amotinados: en un momento
brillaron al aire más de cien armas blancas dirigidas con•
tra el Teniente Sastre, y le fueron causadas dos heridas, una
en el brazo izquierdo y otra más grave en el mismo costado, entre la séptima y octava costilla.
La muerte del Oficial era inminente, porque á la vista
de la sangre se enardecieron más los asesinos, que así cum•
ple llamarlos, y porque de nadie podía esperarse ayuda;
pero lo que no hicieron los hombres, lo hizo un ser irracional; el caballo, que sintiéndose herido en un anca, &amp;r•
rancó á galope, conduciendo á su jinete fuera de la pobla•
cion y poniéndolo en salvo.
Este es el hecho historiad-1 fielmente, tal como LOS lo
refiere un testigo ocular, el guardia del puesto de Tárrega,
Agustin Font11net Pascual, á quien damos aquí testimonio
de nuestro reconocimiento por los datos que nos remitió,
merced á los cuales podemos ofrecerá nuestros suscritores
un ·d ibujo que representa el suceeo, y el retrato del Te•
niente Sastre.
•
Debe advertirse que por las condiciones del paraje en
que se verificó la ocurrencia., no pudieron enterarse del
suceso los Guardias civiles que se hallaban en el Ayunta•
miento, hasta que el tumulto se hubo aplacado.
El Teniente Sastre, cuya conducta valerosa y prudente
á la vez, ha merecido unánimes elogios, es natural de Gro1,
en la provincia de Lérida, é ingresó en el Ejército, en clase
de soldado, en 1858, á la edad de 19 años, habiendo obtenido todos sus ascensos por antigüedad rigurosa. Hállase
muy bien reputado en el Ouerpo, y cuenta con una notable hoja de servicios, habiendo t.. mado parte en diferentes
hechos de armas durante ~~!¡~guerra civil.

SlJCÉSOS DE VERDÚ (LÉ RIDA)
Los periódicos de noticias Elieron cuenta á su tiempo del
incalificable atropello verificado en Verdú el dia 24 de Febrero último por una turba soez é insensata, atropello de
que fué víctima un dignfsimo Oficial de nuestra benemérita Guardia Civil, el Teniente D. Clemente Bastrey Koca,

EL TRIUNFO DEL VISlONARIO
Nació pobre, y casi no se sabe dónde, ni exactamente cuándo; muri(&gt; pobre, y si se sabe cuándo
y dónde, se ignora el paradero de sus restos. De

�CRlSTOBAL COLON.-EsTATUA

DE MÁRMOL COLOCADA EN LA «PLAZA DE CoLON DE FSTA -CoRTE

rJJejotogra/ladeLaui·entJ

�316
niño, persiguiólo la p~breza; adolescente, los pira:
tas y las olas pusieron muchas veces en riesgo su
vida; hombre, ni tuvo pátria fija ni fué tenido nada
menos que por loco: la casualidad y su indomable
constancia le reivindicó; la envidia le hizo morir oscuramente ¡quién sabe si por intervencion del divino hado, que no viendo en sus contemporáneos talento para comprenderle , los querria humillar negándoles justicia para enaltecerle!
Tal se nos presenta, ó tal fué en su época, á
grandes rasgos trazada la figura de nuestro héroe;
pero como la luz de la justicia, si se oscurece, no
se apaga, convirtiendo sobre él todos sus rayos,
mucho más resplandecientes por reflectar en el pasado olvido, nos lo hace ver hoy tal cual es: como
gr~nd&lt;! entre los grandes! Por eso nosotros quisiéramos ~onocerla desde sus más primitivos y mínimos
detalles; porque 4uisiéramos saber cómo germinó y
se desarrolló en su inteligencia una idea que, si alguno podia admitir como posible, sólo él podia creer
como cierta; idea cuya concepcion es un atrevimiento inusitado, cuya e""&lt;posicion poni l á uno en
tristísimo apuro, cuya realizacion demandaba tanto
esfuerzo; tanta constancia llevaba en sí, tanto peligro.
En general somos poco aficionados á pensar sériamente, y nos ocurre que cuando se nos dice una
cosa que todos la creen ó cuyos resultados estamos
viendo d~sde la infancia, la creemos sin ninguna
dificultad y aun en estos tiempos de maravillosos y
repetidos descubrimientos nos ocurre más: estamos
tan dispuestos á creer cuanto se nos anuncia, que
no paramos mientes en las dificultades de cuanto
hasta ahora se ha hecho 6 en adelante pueda hacerse.
Pero retrocedamos al siglo xv; pensemos cuán
nulo era el desarrollo de las ciencias de aplicacion;
pensemos en que los conocimientos astronómicos y
cosmográficos descansaban en el sistema de Ptolomeo, que haciendo á la tierra centro, parte principal y mitad inferior del universo, no podia tener sino pequeñas partes, que entonces parecian inmensas, para la habitabilidad de la raza humana; despues aguas, muchas aguas, pero no aguas tranquilas
é inofc::nsivas corno las de las orillas de nuestras costas, sino aguas traidoras y absorbentes, que se significaban en los mapas despues de las terribles palabras mare tenebrosum con figura ad hoc, que ya
era una mano negra, la de Satanás, que apr~saba y
hundía al osado que en ellas se presentaba, ya el
pájaro rock, de inmensas alas y poderoso pico para
alzarse con navíos enteros y desuoz:ulos. Esto en
cuanto á los peligros; en cuanto á las razones, la
tierra no podia ser un globo, porque ignorándose el
efecto que causa en los cuerpos el centro de gravedad, se seguia que los del hemisfeno opuesto tendrian entonces que andar con la cabeza abajo y los
piés arriba; á más, que los libros sagrados ó la tradicion fundada en ellos, ensefíaba la unidad de la
tierra, de la humanidad adámica, de la familia redimida por la divina sangre, y que era absurda y
manchada de h~rejía, segun la incontestable autoridad de Lactaneco, San Agustín y Nicolás de Lira,
la opinion de que hubiese antípodas.
La ciencia, pues, con su círculo de hierro, y las
ideas religiosas cohibiendo el ánimo, hacian imposible pensar en un más allá, ó si se pensaba tenia
que ser por intuicion; Jo cual, si muy bastante para
el que la siente y está en condiciones de poder ejecutar, es muy poco para el que ha de disponer á
otro, primero á que le crea, segundo á que se arriesgue a ayudarle.
Hé aquí por qué el que primero habló de haber
más tierras que las del antiguo mundo, halló en el
desarrollo de su proyecto tantos obstáculos, porque
no podia menos de hallarlos: idea tan grande sólo

LA

tA· ILUSTRACION" MILITAR

ILUSTRAOION MILITAR

podia ser comprendida por tan grandísimo génio:
por eso se encarnó en él tal idea, porque sólo él
podia salvarla.

Segun cálculos, hácia el año 1435 ó 1436, y en
Génova ó Sa,·ona, vino al mundo Cristóbal Colon.
Estudió dos años, fué cardador de lana &lt;.Aros dos, y
contando catorce de edad se hizo á la mar. ¡Á la
mar, á P.se espacio de peligros, pero en cuya inmensidad tanto puede ver y concebir el génio! Navegó
por todas las aguas entonces conocidas, tuvo muchas veces en inminente rie,go su vida, particularmente una en que despedazada su embarcacion,
luchó tres días seguidos sobre un mástil contra las
embravecidas olas. ¿Por qué le respetaron al fin?
¿Fué porque la muerte no puede con el génio hOsta
que el génio cumple su destino, ó porque tal lance
no fué más que una prueba para templar el ánimo,
para disponerle á arrostrar serenamente los muC'hos
peligros que en su mision le aguardaban? Decimos
esto, porque en la vida de Colon hay mucho de
providencial. Así, en 1470, arribó á Lisbo2., centro
entonces de los conocimientos cosmográficos y en
dond_e pudo apreciar una serie de detalles que, insignificantes p:i.ra cualquiera, sirvieron de mucho á
su preparado espíritu. Su idea se convirtió en creencia, y para él no hubo ya duda: la tierra era reJonda; y hecha con cálculo y plan, ni podía h,iber la
zona abrasadora de que en último término hablaban
los más transigentes, ni podia haber obstáculo alguno para que los vastos esp1cios complementarios
del mundo conocido fuesen habitables y se comunicasen entre sí. En su géni, no cabi:i. ya otra cosa
sino buscar el camino, y queriendo engalanar á su
pátria con tal gloria, á ella se dirigió en 1476, pero
con tal desprecio fué oido que ni respuesta obtuvo:
encamínaseá Venecia, y, sí más afortunado aquí, se
la dan es para llamarle orgulloso visionario; vuelve á
Portugal y una cornision encargada de oirle, rechaza sus ideas como delirio de un loco.
Colon ejerce, sin embargo, un secreto ascendiente: hace próposiciones que merecen tristes calificativos; pero el entusiasmo, la conviccion con
que las apoya, la majestuosidad con que expone y
pide, deben significar algo. Por eso la junta que
cree expuesta su seriedad si aprueba; que se ve
halagada si, aceptando, acierta, busca un modo,
sin reparar el medio, de alcanzar todas las ventajas
sin correr inconvenientes.
Y con efecto, invita á Colon á presentar un plan
detallado y demostrativo del proyecto, so pretexto
de estudiarlo, pero con intencion de hacerlo ejecutar por cuenta propia y en secreto. ¡Infame estratagema que una tempestad del mar y el poco génio
ctel piloto elegido desbarataron en pocos diasl Irritado Colon, salió inmediatamente de Portugal, fines
de 1484; volvió á su pátria, quiso otra vez entenderse con ella, y ella le dió.. ... otra desdefiosa repulsa.
Pero como si supiese que algo tenia que cumplir,
Colon ante nada ceja. Valerosísimo campean de la
cien ~ia, á quien puede darle auxilio, le dice lo que
piensa; si no se lo da, le desprecia y sigue adelante
y siempre adelante. ¿Que nadie le hace caso? No
importa; él es más que todos, porque representa
algo~ al paso que los demás sólo representan la negaciorz: él vencerá, pues. Vencerá, s!. porque nunca
falta á J,a razon un Fray Juan Perez de Marchena
que la defienda. La dificultad es dar con él, y Colon
dió apenas puso su pié en la noble Espafía, que
teatro entonces del mundo por su heroisrno, lo atrajo; que madre solicitada, por su proteccion, lo hizo
su hijo; porque si Colon hombre, es por azar genovés, Colon génio, por adopcion es espafiol; porque si
en Génova recibió el ser, por España recibió la gloria•

Vino, pu~s, á España con todos sus cariño~ reconcentrados en su jóven hijo Diego, y con todas sus
esperanzas r , concentradas en sus proyectos; mas
dirigiéndose antes de dar éstos á conocer, á Huelva,
con objeto de dejar al hijo en casa de un pariente,
se acercó al convento de Santa María de la Rávicia
á pedir por el am0r de Dios un poco de pan par:i. el
necesitado niño. De aquel convento era prior el padre dicho, quien viendo el porte distinguido aun en
su indigencia, de Colon, le invitó á descansar. Colon
aceptó y habló, y como dice un escrffor contempo•
ráf1eo, el padre Marchena, «escuchó, comprendió
y creyó. » Desde este i"stante, Febrero de 1486, el
padre Marchena, füé la verdadera providencia del
proyecte'. Valido de su ascendientt. sobre Isabel la
Cat_ólica, de la cual babia sido confesor y ante la
cual gozaba gran reputacion de hombre sabio y de
virtud, todo lo empleó en favor de Colon. Por cierto que todo lo necesitó, más una constancia de seis
afios, para vencer los muchos entorpecimientos que
opusieron algunos cortesanos y la empresa de la
reconquista que tanto embargaba á los Reyes.
Isabel, que tambien presentia, se puso del lado
de los menos, nombró una comis1on para formalizar
el contrato de convenio, y resultó un nuevo entorpecimiento, porque Colon pedia lo que la comision,
poco afecta, rechazó por insolente jactancia, y era:
el titulo para sí y sus sucesores, de Grande Almirante, el Vireinato de las islas y continentes que iba
á descubrir, el derecho de proponer gobernadores y
el décimo del total de beneficios; mas los amigos
que ya babia predispuesto el padre Marchena y los
creyentes que ya había hecho Colon, entre los cuales se d1stingU1eron el cardenal Mendoza, Alonso de
Quintanilla y sobre todos, por su energía en apoyar
y ·generoso ofrecer, Luis de Santángel, obraron tal
efecto en el corazon de Isabel, que á todo accedió:
hasta, si era necesario, vender sus joyas. ¡ Qué podía coronar mejor el gran proyecto que ésta ilustre
tnnidad de Colon, Marchena é Isabel, ósea del génio que concibe, el génio que comprende y ampara
y el génio que ampara é impulsa!
Firmáronse, pues, las escrituras el 17 de Abril de
1492, y aunque debia emprenderse el viaje inmediatamente, las resfstencias que opusieron los vecinos de Palos de Moguer, que por una obligacion
que tenían con la corona, eran los que debían prestar los bajeles, entorpecieron la salida hasta el 3
de Agosto, en cuyo amanecer zarpó de dicho puerto la expedicion con tres carabelas, la Santa Maria,
en la que iba Colon, y la Pinta y la Niña comandadas por Martin Alonso Pinzon y Vicente Yañez
Pinzon.
Mucho trabajó Colon hasta verse embarcado; muchísimo trabajó después hasta llegar al descubri•
miento que buscaba; por fin lo halló á la madrugada del 12 de Octubre en la isla Guanahani, que
desde entonces se llama San Salvador. Siguió explorando el archipiélago de las Lucayas, al que
pertenece la citada; continuó al de las Antillas, en
el que exploró Cuba y Haiti, y habiéndosele extraviado Alonso Pinzon con la Pinta é ido á pique la
Santa María, el 4 de Enero de 1493 se dió á la vela para España. Poco diremos del regreso por lo
mismo que tiene mucho que decir: fecundísirno en
adversos trances puede formar interesante cuadro en
la epopeya de que es tan digna la vida de Colon, y
si se concluyó fué sin duda porque todo se concluye en este mundo: por eso arribó á Palos el 15 de
Marzo de 1493.

*
**
Colon venció, pero no descansó; llegó al fig je la
obra, pero no al fin del trabajo: en la idea era un
profeta, pero en la vida era un soldado perpétuamente batallando; cuando no los hombres los ele-

mentos; cuando no el ridículo, la ingratitud ¡todo
era contra él! Obtenidos los honores que porde pronto no pudo menos de merecer su triunfo, volvió á
la desgracia; con la desgracia bajó al sepulcro, y en
el sepulcro le acompañó mucho tiempo. Por grande
y por agraviado le debernos mucho. Honrémosle,
pues: honrémosle, sí, qµe honrándole nos honramos,
y aprovechando la oportunidad en que el pueblo de
Madrid eleva un monumento á su memor;a evoquemos su espíritu para decirle: «Hombre eminente, no
te apenen las iwusticias de tus contemporáneos; no
te apene si te despreciaron vivo, hasta hacerte arr31,trar vida miserable, ni si te olvidaron muerto, hasta
dejar perder tus restos. ¡Tus restos, que hoy que la
justicia_ impera se buscan corno una reliquia; tu
vida, que nos inspira tantas bendiciones!
MARIANO PRESTAMERO

LA RECLUTA EN EGIPTO

1

•

En el número 17 :le la ILUSTRACION MrLITAR, página
276, nos ofrece la habilidad dol dibujante el repugn,rnte
cuadro de la humanidad ultrajada, si bien los sucesos venidero• muy pronto debian demostrar al mundo entero,
quo l,1 guerra no puede hacerse jamás con elementos despnjados de los nob,es resortes del esforzado ánimo que
han menester los encargados de conquistar y conservar
la gloria é independencia de la patria. ¡Pobres Fellalisl
Deede lo íntimo de las empedernidas entrañas de los colosales m&lt;•numentos de vuestros Pharaones, erigidos por
generaciones enteras, exhala el génio de vuestra raza un
dolorc.so qU1•j ido al v, ros conducidos al sacrificio de vuestra agonizante nacionalidad, condenada al parecerá morir al estruendo de los frenéticos aullidos de vuestros
enemigos, quienes con salvajes risotadas clavaron el puñal en vuestros exánimes cuerpos.
Si la dei6.cacion de nuestros monarcas fué la primer
causa de nuestro ~ctual anonadamiento, trabajo que tantos siglos no han podido aún conseguir por entero, viene
hny la insaciabilidad de oro de vuestros contemporáneos
á completarlo, con el frio cálculo del tanto por ciento de
sus capitale• invertidos con cruel sagacidad y egoista prevision.
Al contemplaros encadenados y al prever la suerte que
os espera, no podemos menos de exclamar que vivimos
en el peor de los mundos, aunque la eterna just:cfa de la
historia de 103 hechos desplieg, su terrible lógica hoy mio'.no contra los mis~os hombres, para. qutnes érais un dócil
instrumento, ob1Jgándo1es á mezclar su propia sangre
con la "ertida por vosotros, ya que en sus erróneos cálculos soponian qu., el infeliz Fellahs, en su escasa cultura,
en que ha,ta con calculada intencion ha sido conservaao,
seria. elemeoto de guerra suficienta, y como si la guerra
depenaieru en su feliz éxito tan sólo del vulgar recurso
de la &lt;C1trne de cnñon&gt; y no de los impulsos más elevados
de la inteligenci11 y del corazon humano. Sensible es que
lo• eminentes aritméticos europeos no tengan clara y suflcient&lt;i ide,l de l,u propiedades morales y füicas del más
pv&lt;leroso motor en el desarrello de la historia del mundo,
como lo es la guerra, y tal cual resalta espleadorosamente
en cada un11 de sus páginas. Imponderables aquéllos basta
cierto punto en la parte 'moral, por ser dato que afecta la
eminontl! índole de principios cuyos definitivos resultados
no pueden determinarse d~ un modo fijo, no !l!Cede otro
tanto r.ispecto á 111 parte material de las segundas, ('Omo
ahora mismo lo demuestran las muchas cifras con que
h-.bríamos de esc_ribir las cantidades para anotar las invertidas por Inglaterra en ms aventuras egipcias, aun
cuando tan sólo nos fijásemos en los más recientes tiempos. ¿Quién ignora que en la guerra, como en todos los actos humanos, sigue á m realizacion la inmediata. manifestacion de sus ef.icto-? Los errores, si no hemos de c!.siftcarlos basta de producto de egoísta inmoralidud que los
ingleses cometen guiados por sus aspiraciones comerciales, y por más que sus intereses parecen justificados y aun
hasta hacerles hoy inelwiibles, arrojan sobre su nombre
sin emb1trgo, la dudosa luz de si sus hombr.is de Estad¿
pen~tran ó no realmente las profundidades de los infinitog factores que en el taller de la mecánica de los acontemientos del mundo conbtituyen la eterna marcha de su
historia. El sublime proyecto de inundar la negra raza
del Suaan de luz y cultura-¡quién lo creyeral-parece
abor11 engendrar el vergonzoso hecho de la esclavitud legalizada. Al lado de los prineipios de la humanidad en
virtuosa práctica, vamos á ver maniatados y abandonados
millones de halntantes de aquellas desgraciadas zonas

africanas por las cadenas de la barbarie, y muertas las esperanzas de la influencia reproductiva de la civilizacion
europea, en su benéfica pro_Raganda de la cultura, de las
artes, de la industriii y del comercio, abriendo un mnndo
nuevo á la prosperidad de todas las demás naciones, á la
par que aquel desconocido continente africano.
Para corroborar lo referido, y para dar un colorido aún
más vivo al grabado indicado y que nos inspira e~as manifdstaciones, trascribimos para los lectores de LA. I LusTRA.CION MILITAR nnas observaciones digna• de estudio,
puLlicadas por un periódico extranjero, y que dicen lo que
sigue:
&lt;Con sentimientos muy diversos seguimos paso á paso
el desarrollo de la terrible tragedia que actualmente se
representa en las provincias egipcias ecuatoriales. ¿ Para
quién debemo~ temer; para quién podémos alimentar esperanzas? A la vista de los desgraciados egipcios que son
conducidos cual una manada de animales al ejército, nos
$entimos impulsados á preguntar con el grande Shakespeare: ¿ acaso no es el hombre más que esto? ¿ acaso no es
más ~e un pobre desnudo y desvalido animal? Perseguido• y cogidos como fieras por bestias ataviados de uniforme, es arra~trado el infeliz Fellahs desde el Delta del
Nilo, bajo el imperio de la fusta, h ..sta los wagones de los
caminos de hierro, y de aquí á los vapores de mar, para ser
conducidos como sardinas en banasta al puerto de Suakim,
en donde, des•·argados como acémilas de carga se les destina en oposicion á su índole y naturaleza como un rebaño
á los ejercicios y prácticas de la guerra. Tal es la repug.
nancia que los l&lt;'ellahs y los Coptos sienten hácia la profesion de las armas, que rara es la madre que no mutile sus
hijos, inutilizándoles ya de niños las primeras falanges de
los dedos pulga.res de las manes, esperando salvarlos a~í
del servicio militar; y si bien el descendiente de una raza
de hombre, pisoteados sin piedad ni misericordia des~e el
tiempo de los Pharaones, se adiestra. en los primeros rudimentos de la instruccion del recluta, en vano se prescribirá á la tlmida gacela se muestre valiente al frente del
jacal.
El pobre labriego de Egipto está habituado á cultivar la
tierra y á eembrar para verse despojado de la cosecha por
la codiciosa raza domimmte, despues de haberla recogido
con el suaor de su rostro.
Sus deseos no son otros que los .de poder escapar á
los malos tratamientos de sus verdugos, su ambicion se
reduce á que le permitan comer pacilicamente en su
choza y en 1ned10 ae los suyos sus frugalísimas comidas;
no pretende ser valiente, y está en su derecho para ello,
porque desde tiempos inmemoriales, tanto él como sus
antepasados han sido maltratados hasta tal grado, que ni
su espíritu ni su cuerpo tienen ya la necesaria energía
para resistir , hahiendo quedado reducido al pobre y miserable estado de un animal bípedo 6 de dos puas, del que
habla el poeta.
Y ectll .er inofensivo, i.mágen de Dios, lo mismo que lo
son sus tiranos, y lo mismo que aquellos todos á qu.ienes
;:ontra su voluntad y contra todas sus inclinaciones naturales se le lleva á combatir, ha de quedar de.hecho y tri·
tura.do por t!l más fuerte, y á la vista de su ensangrentado
cadáver levanta el enemigo victorioso los gritos de triunfo
mezclados con el desprecio. ¿Acaso no es el hombre más
que esto? ¿acaso es tan sólo un verdugo ó una víctim11? ¿No
es acaso el mundo orgánico entero más que un inmenso
abismo qu11 engulle .us propias criaturas y quien destruye
mañana sus engendros de ayer? ¿ Y el hombre? este animal, el más fi.tJrO y sanguinario cuando se le considera
inexorabltJ cont ·u .u propia raza, envolviendo en sus-guerras de destruccio n á l&lt;&gt;s más desvalidos y débiles de sus
contemporáneos; el hombre, dotado de razon y armado con
armas intelectuales perfeccionad11s ¡,or la experiencia de
siglos, ¿ acaso está coudenaJo á ser esclavo d., las leyes Je
la naturaleza, aun cuando procure con libre y esponta,,e11
determioacion servirá un ideal noble y bueno, y cu11J si
la fatalidad le impulsara para el sostén y para el dtisarrollo
de los suyos, hasta. cierto punto, sin premeditacion, á
hacer desaparecer una parte de sus semej,mtes? l'ero expliquémonos; S11bido es que los ingleses se han propu~sto
hacer desaparecer por completo el tráfico vergonzoso de
esclavos. Para conseguir este fin ideal facilitaron estos en
su tiempo á los egipcios la conquista del Sudan. Mas desgraciadamente han gobernad.o los Turcos como empleados
del Jedive de Egipto en los dominios conquistados tan
cruelmente, que bit:n puede decirse que b11jo los golpes dll
sus fuetHs han perecido infinitamente mayor número de
gentes que antes á los golpes del látigo de los traficantes
de esclavos.
No debe olvidar.e que el mundo lj'.lusulman, en el
cual es enteramente desconociaa la manera de la produccion europea en manufacturas y fábricas. hallándose
el desarrollo de su industria atrasado respec~ al nuestro
á lo menos en dos mil años, no puede aquél prescindir del
comercio de esclnvos, como tampoco fué posible se pres•

cindiera de tan terrible tráfico en el mundo griego y romano, aun en sus tiempos más gloriosos.
Pero no es bastante que los pueblos del Su,fan se vean
maltratados y diezmados por la introduccion de las sanguijuelas turcas egipcias; acorrála.nse á los pobres Fellahs
del Bajo-Egipto para conducirles, á fin de que sirvan de
pnsto en la guerra contra los negociantes de esclavos sudaneses, por más que aquellos mismos no pasan mucho
más allá. de la categoría de esclavos. La humanitaria y
cristiana Inglaterra consiente con sangre fria, y sin sacar
realmente utilidad alguna, sean acuchillados millares de
hombres inocentes, quienes acababan de cultivar como
esclavos la tierra de los dominios en que manda la Inglaterra, en provecho de los tenedores de la deuda de Egipto,
para. arranc~r con su trabajo de aquélla los réditos usurarios con que enriquecer á los acreedores ingleses. ¿Pero
cómo será posible que con semejante proceder se realice
el buen propósito de desterrar el comercio de los esclavos
del Africa interior sin sumergirá un pobre pueblo, mal.
tratado desde los más remotos tiempos de una manera
inicua y cruel, en mayor ese! avitud y aun causar hasta su
total ruina?
Aun más; la empresa de los ingleses, en su origen tan
humanitaria., b.a degenerado hasta ser aun más opresora y
angustiosa, porque desde que con el apoyo de Inglaterra
se conquistó al Sudan, se han formado en bquellas comarcas ecuatoriales, muy partic•1larmente en Jartum en la
confluencia del hilo blanco y azul, importantísim~s colonias Europeas, que traen los inmensos t~soros que encierra
le Africa interior á los mercados del mundo entero. Pues
bien; hasta esos Europeos que van en busca de fortunas
sirviendo desapercibidamente á la propsgacion de la cul~
tura europea, y hasta cierto grado á la destruccion ae Ja.
esclavitud, _se encuentran hoy en el más inminente peligro
de ser víctimas d-e los salvajes instintos de los naturales
del país.
¿ Y los ára~es? ¿son acaso éstos los últimos dignos de
nuestra atenc10n? ¿ A.caso n_o fué la nacion árabe la que,
despues de haber desaparecido la cultura grieg11 y romana, empuñó con rápida audacia el abatido pendon soci,.l,
sacándole del polvo de una edad degenerada, sosteniéndole en su propia m~~o fuertemente durante muchos siglos,
basta llenar la m1su,n por la humanidad encomendad .
la. que c~ltivó y mantuvo en alto la civilizacion genera~'.
la moralidad, las costumbres, artes y ciencia&lt;!, y que tan
célebre se ~izo por su espíritu caballeresco, hasta que su
cultura ce~1~ el puesto á otra nueva represent,.da por los
pu~blos cristiano-germanos1 Uua nacion con aquellos preceaentes, por más que ahora se nos presenta de nuevo bajo el punto de vista de un retroce&amp;o increíble, comparlldo
con su brillo y gloria de pasadas épocas, no puede menos
que. fijar nuestras miradas como interesados en su destino
verudero.
Verdad es que los árabes del Sudan no son ya ¡08
árabes de Bagdad, de la ~lhambra 6 de Córdoba; pero
luchan por su mdependenc1a, por su libertad y su religion.
aún _están llenos de las poderosas y entusilistas ideas qu~
ad_m1ra~os en l~s _héroes de la antigüedlid, y quienes al
~1smo tiempo d1strnguen las naciones dou.dnantes orgamzadores de E;tlldos de los impotentes y desmoronados
grupos populares, hasta cierto punto ya gastados como
abono de cultura.
Nos es imposible entusiasmarnos por los ingleses, quienes pre~eniien dt-struir con e•clavos el trálico de esclavos, cmdando de hacer al lado brillantes negocios pa
sus ~A?rictlS y c_o~e'.cia.ntes. No puede dud11rse que s::
serv1c1os son wfimtamente mayores para la bumanid~d toda, que los de .Mabdí y de su General Ooman
D1gma; pero todo_ su proceder no puede darnos calot
Por los desdichados Fellahs sentimos profunda lástima:
el valor_ de los árabes nos inFpira adcn.iracion; mirando
los almidonado~ y tersos ingleses nos vemos excitados á
levlintar los hombros con fria indiferencia; y á la vista de
1~ gran tragedia que se desenvuelve allá en el negro con~mente, no podemos menos que reprofocir la grave queJa del gran Breton: &lt;¿Acaso no es el hombre más que
esto?,
. La contestacion encierra todo un programa político mih~~r; norntros repetimos, por hoy, lo que en otra ocasion
d1J1mos á una de nuestras eminencias militares: &lt;La cueetion de Egipto es una cuestion muy ardiente., Su solucio
definitiva constituirá, en nuestro concepto, un nuevo mo~
numento de la h'.storia venidera del mundo, y en el que ¡11
cultura. del Ocmdente saludará con elevado espíritu la
lozana Juventud de la cultura de Oriente.

á

Madrid, Marzo de 1884.
El General

Juu N.

Sll:RVERT

�---------- minar la forma y dimensiones de este planeta que

318

LA MILICIA Y LA CIENCIA
( Continuacion)

Si en docta academia procurais recoger datos de
regiones desconocidas para buscar mercados á los
productos de vuestro c,uelo y nuevos campos de
explotacion, ya vereis cómo se unea las noticias
reunidas por los mártires de la ciencia con las exploraciones del Ejército, que supo arrancar con la

punta de su espada los arcanos encerrados por la
barbarie, para entregarlos á la fecnndante civilizacion, y al abrir el libro de la historia, para consignar en sus imperecederas páginas los hechos de la
humanidad, no podreis menos de examinar cuidadosamente las sencillas efemérides de ese Ejército,
que luego os presenta en artística narracion la sé·
rie de sus proezas. .tifas no se limita aquí su benéfi·
ca influencia; todavía se extiende por esferas más
grandiosas, contribuyendo con sus trabajos á deter-

por tan largo tiempo se resistieron á presentarse
ante las investigaciones de los geómetras; penetra
en la industria, estimulándola con la adquisicion de
sus variados productos; y cuando la ciencia moderna se disponga á conocer las leyes meteorológicas,
no le bastarán sus institutos ni universidades y no
le serán suficientes los múltiples observatorios esparcidos por la superficie terrestre, como nudos de
la malla que, en su dia, extenderá el Ejército para
&lt;S

•

31!)

LA ILUSTRACION MILITAR

LA. If,US'J'RAC1OX !IJU,l'rAR.

servacion, que denuncia la flojedad de los vínculos
que ligan entre sí las variadas ramas de la milicia.
Aparece en la escena política un pueblo guerrero,
que con sus victoriai; obtiene la i;upremacía militar,
y en seguida se apresuran todos los demás á. reformar sus instituciones conforme al nuevo modelo,
desechando como inútiles y anticuadali las formali
que por largo tiempo creyeron perfectas; y este
fenómeno te reproduce tantas veces cuantas son
aquellas en que la inconstante fortuna prodiga sus

•

favores á las naciones guerreras. Sale un pueblo jó.
ven y vigoroso de las brumas del Norte, y guiado
por un gemo militar, toma asiento entre las grandes
potencias y concibe el pensamiento de reconstruir el
imperio germánico; desde este momento aquellas
naciones que desde e! establecimiento de los ejércitos permanentes habian paseado por Europa su
triunfante bandera, abandonan ,u liistema militar
para adoptar las formaciones prusianas, :l. las cuales atribuyen el secreto de las victorias del gran Fe-

derico: ¡error grosero del que no saldrán sino cuando
otro genio bélico, creado por la revolucion francesa,
les enseña artancar la victoria de los brazos de\
vencedor! Entonces, fascinadas quizás por los es·
plendores de la victori-i, aceptan sin exámen prévio
aquellas instituciones que consideran bien pro•
badas en los rudos comb:ites de las campañas na ·
poleónicas, y durante medio siglo siguen imperando
con la despótica imposicion de caprichosa moda;
una cruenta experiencia. ensefia al mundo entero

•
SUCESOS DE VERDÚ

AGRESION lNJU~TlnCADA CONTilA EL "TEXl~.NTE DE LA GUARDIA CIVlL
l)IA DE CARXAVAL.
GUERRA DET, T ox-K1~.-ASALTO DE So~TAY, POR LAS TROPAS FRANCESA~.

aprision1r la rebelde atmósÍ&lt;!ra que tenaz se niega
á mostrarnos sus misterios.
Sociedad; ya ves como el Ejército penetra en tu
seno, vivificándote con la virilidad propia de lo¡¡
temperamentos robustos; ya ves como atentas á tu
vida si te e:npeñas en separ:ir de tí al que necesariamente forma parte integrante de tu organismo; y
tú, ciencia augusta, no desdenes á los que sin cesar
llevan á tu campo rico botin con que enriqueces
tus dominios, y si tu austeridad no acepta más que
los conocimientos purificados por el análisis y la
síntesis y organizados por el m~todo, no pronuncies

D.

CLEMENTE SASTRE POR LAS TURBAS AMOTINADAS EL TERCER

(.Dibujo de l,felendez.J

(Fotograbado de Lapo1·ta.)

todavía tu (a11o inapelable, porque h milicia se
constituirá conforme á tus precepto3 y se presentará satisfecha á demandar el lugar que le corresponde entre los conocimientos humanos.
Hé aquí, el problema cuya solucion abrirá al
Ejército las puertas del mundo cientffico, que á. su
vez enriquecerá. su tesoro con nuevas adquisiciones.
Si os pareciera aventurado el afirmar desde luego que todavía carere de sólida base ese inmenso
edificio, llamado literatura militar, donde trabajaron
incesantemente pasadas generaciones, yo os invita•

ria :1 examinar con desapasionada crítica el cúmulo
de teorías encerradas en los innu,1erablcs vo!úmenes que contienen la enseñanza militar; y pronto
adq·1iririais la conviccion profunda de que si poseemos rico caudal de conocimientos particul:lres, aún
no están sistematizados; ni tampoco los principios
esenciales que contienen el gérmen productor de la
ciencia han encontrado la fórmula adecuada para
que el método Jo extienda por el fecundo c:impo de
la especulacion; pero no siendo posibl~, en el pre·
sente momento, desarrollar asunto de tanta impor•
tancia, habré de concretarme á presentar una eib·

que sólo el estudio y la perseverancia fundan un
sólido sistema militar, capaz de resistir las pruebas
más duras y variadas, acabando en 1870 con la hegemonia militar de la nacion francesa. Este hecho
provoca en el mundo militar un movimiento, hasta
entonces desconocido, y el espíritu despliega toda
su actividad en busca de nuevos procedimientos
para organizar las ingentes masas que se lanzan hoy
día al campo de la lucha. Fran::ia, aleccionada por
dolorosa experiencia, renuncia sus tradiciones y
reforma su ejército, tomando por modelo á. su
más encarnizado enemigo, que se complace en
marcarle cou aguda crítica el poco acierto que ha
tenido en sus imitaciones. Italia, libre de las trabas
impuestas por numeroso Ejército, organizado á la
antigua, encuentra facil la tarea de rormar uno

nuevo, segun el modelo prusiano, pero con felices
variaciones que acusan la presencia del génio latino; y Espaila, en su período de reconstitucion social, se ve impelida por este movimiento progresivo,
y pugna por elevar su Ejército á. la altura que le
corresponde por sus gloriosas tradiciones y brillante historia; pero ya que desgraciadas imitaciones é
influencias extrañas hicieron que la milicia española
perdiera. su carácter peculiar y aun su tecnicismo
propio, aprovech ·mos la experiencia. y nuestra libertad de accion para no precipitarnos en insondable abismo.
No está. la dificultad en resolver los problemas,
sino en plantearlos; y cuanto mayor es su complexidad, más preciso es el análisis de sus elementos y
más indispensable es tambien el empleo de un

buen método, con cuyo auxiho podamos descubrir

y expresar las relaciones existentes entre los datos
de la cuestion y sus incógnitas.
No sigamos, no, esa rutina que nos conduce fa.
talmente á la contfnua reforma, gérmen destructor
del organismo, á. cuyoprogresivodasarrollo se opone
tenazmente con sus incesantes é infundadas variaciones; aceptemos un plan científico para constituir
un sistema susceptible de perfeccionamiento indefinido y de amoldarse siempre á. las varias cir
cunstancias de tiempo y lugar, desterrando para
siempre la incertidumbre ylavacilacion;y,auncuando en el transcurso de las edades volvamos la vista
al tipo primitivo, podamos siempre reconocerlo á
pesar de las modificaciones experimentadas en su
natural desenvolvimiento; y de este modo, no sólo

�ªªº
quedarán vencidas las dificultades inherentes al estudio de tan complicada cuestion, sino que á la vez
los conocimientos irán formando sistema, adquiriendo todos los caracteres exigidos por la crítica
para que legítimamente puedan establecer una
ci~ncia con propia individualidad.
Apenas hemos intentado emprender la jornada
para nuestra exploracion científic'1-militar, cuando
ya tropezamos con un problema, sin cuya prévia
solucion incurriríamos en contfnuas divagaciones.
Necesitamos fijar el punto de partida; no!¡ es indispensable un guia experto para conducirnos por los
inextricables laberintos que hemos de encontrar; es
preciso una luz cuyos fulg-ores nos descubran los
&lt;'bjetos que buscamos; y finalmente, habremos de
llevar consigo la piedra de toque que nos cerciore
de la exactitud de los conocimientos recogidos en
penoso análisis.
Acudamos en demanda de tales auxilios á lalógica positiva que, gracias á los trabajos de la filosofía
moderna, nos puede presentar un plan de coordinacion de las ciencias, en el cual tiene su lugar marcado la milicia, excluida hasta ahora de los cuadros
de clasificacion formados por las c!istintas escuelas
filosóficas; pero antes de engolfamos en tan pro·
fundas especulaciones, tracemos el plan que nos ha
de guiar en la investig-a~ion, en el cual iremos proyectando los diversos elementos adquiridos. ligándolos con relaciones ccnstantes, que nos descubran en
todo tiempo su dependencia mútua y el gérmen vital que los une y compenetra para crear la nueva
entidad científica, meta de nuestras aspiraciones.
Si la milicia, conjunto de conocimientos relativos
al Ejército, ha de figurar entre las ciencias, necesita
demostrar en primer término que su objeto es perenne, pues lo contingente y accidental nunca es de
su dominio, sino lo necesario y general, que son sus
caracteres distintivos en su nacimiento, desarrollo
y progreso indPfinido. Tal es la primera cuestion presentada á nuestro exámen; esta es 1a piedra angular
del edificio yel sólido fundamento que sostendrá el
cúmulo de los complexos trabajos ejecutados por
los que aspiran á levantar grandiosa morada á esta
ciencia que parece no tener dominio exclusivo, hallándose condenada á vivir del préstamo de otras
que tienen propio caudal y extensos dominios.
Penetremos en el fecundo campo de la historia;
y, con atenta observacion y con las luces prodigadas por el resplandeciente favor de la Sociología,
tratemos de conocer á la humanidad, caminando
lentamente por la vía del progreso y luchando sin
cesar; aprendamos á inquirir su naturaleza íntima,
apreciando al mismo tiempo sus sentimientos, aspi•
raciones, los móviles que la agitan y los efectos de
su actividad; y relacionando tan variados datos, deduciremos las imperecederas leyes que le imponen
la necesidad de organizar de un modo permanente
parte de sus fuerzas vivas para destruir los obstáculos que se oponen á su marcha y progresivo desenvolvimiento. Y cuando estemos en posesion de esas
leyes, ya podremos decir álos declamadores utopistas de la paz universal que se hallan ofuscados, 6
por el pavor que infundt la sublimidad de la inmensa labor de los actos humanos, 6 que cobardemente han rendido su corazon á los halagos que
1es brindan los placeres de la vida.
La observacion y la crítica nos entregarán formuladas las leyes y principios fundamentales, y así
tendremos el hilo conductor que nos guiará por las
escabrosidades de la Filosofía de la historia y por el
intrincado laberinto de la Sociología. Y, ahora,
cuando los filósofos y políticos contiendan sopre los
destinos de la humanidad, les haremos ver que son
impotentes para resolver las cuestiones más trascendentes si no cuentan con el apoyo material del Ejército y con las luces que la milicia refleja sobre la

LA ILUSTRACION MILITAR
escena, en la cual desempeña el papel de primer ac.
tor; y al entrar en el templo de la ciencia vereis
cómo se·coloca entre la Historia y la Sociología para
trazar el cuadro donde irá colocando sucesivamente
los demás elementos constitutivos (JUe se despren·
den de las otras ciencias para fecundizar su obra de
elnboracion. mientras los demás se dedican á su objeto peculiar.
Esta excursion nos hará conocer un nato precioso; nos dirá que la sociedan es una entidad viviente
con ie;uales caracteres que los organismos, compuesta de otroq que á su vez tienen idénticas analogías: pero entre éstos, el má~ c9mplexo, el que se
enlaza &lt;'on todos los demás, con los cuales vive
prestándose mútuamente elementos vitales, es el
Ejercito, que desempefla en la vida social la!: más
importantes funciones: suprimidlo v sohrevcndra la
plétora con sus horribles congestiones. paralizándose toda actividad, anunciando el reinado de la
muerte donde existe la paz perpétua. Mientras haya
sociedad habrá lucha y Ejércitos, y por consiguiente,
se ofrece un motivo permanente á la inteligencia humana para sus ulteriores especulaciones.
Definido el objeto de la milicia, habremos de
proceder al conocimiento de este organismo tan
complicado, cuya permanencia se habrá evidenciado en el conjunto de investigaciones antes citada,.
Estudiaremos su mecanismo analizanño sus formas,
sus relaciones, su estntctura y sus funciones: v despues de tan prolongada exploracion, ya tendremos
axiomas, principios, teoremas, leyes y teorías; en
una palabra, h ciencia militar.
La economía política, buscando las relaciones
entre el capital y el trabajo, para neterminar las
leyes de la produccion, señala las fuerws activas
que pueden ser distraidas de sus naturales direcciones, para encaminarlas á la destruccion de los ohtáculos opuestos á la realizacion de ciertos fines sociales; y aun cuando algunos consideran que estas
fuerzas son perdidas y que nunca deben concederse, no es menos exacto tambien que su empleo es
tan necesario como lo son las que se consumen en
una máquina para vencer las resistencias y rozamientos; pero una vez aceptada la necPsidad de
impulsar determinados agentes hácia el objeto expresado. se presenta el problema de señalar los elementos del cuerpo social que han de contribuir á
facilitarlo, y entonces, el derecho, invocando los
eternos principios de justic¡'a y de equidad, dristribuye á cada miembro su contingente para la obra
comun; y por este medio llegamos á penetrar en
otras dos ciencias, Economía y Derecho, que juntamente con la Soci::ilogfa y la Fisolofía de la historia
cimentan el edificio de la milicia, definiéndola en
su totalidad.
Del conjunto descenderemos á los pormenores
para percibir su constitucion, y su análisis descubrirá los vínculos de union de tantos elementos heterogéneos, que forman esa complicada identidad
cuyo estudio nos proponemos. Así como la Física
considera la coesion como orígen de diversas propiedades de los cuerpos, la milicia especula atentamente y con elevado criterio sobre la disciplina,
verdadera fuerza atractiva que liga á un centro comun los diversos óqanos constitutivos de este admirable instrumento social llamado Ejército.
foNAClO SALINAS

( Se contittuard)

te esas miserias adultera:n con el profundo silencio ,
de los que sufren sus rigores.
No se vende ni se compra la inteligencia, solamente se educa, teniendo buen deseo y ánimo decidido de adquirir ilustracion; pero hemos llegado,
por feltz casualidad, á unos tiempos que ni aquella
inteligencia sirve para recabar el puesto merecido,
ni el afan de educarla conduce á otro punto que al
del estéril sacrificio individual, infiltrando en los
corazones fuertes la duda, el escepticismo, la negacion del bien, nubes sombrías que en el horizon.
te de la vida ayudan de un modo poderoso al extravío del cansado viajero.
TJa anterior idea casi puede tomarse como exac.
to aforismo, tratándose de la sociedad en general;
circunscribiéndola al ejército en particular, aún pa•
rece más cierta, más dolorosa, más susceptible de
amargas deducciones, cuando se observa qui.!nes
pasan frecuentemente por séres superiores y quiénes sufren las naturales consecuencias de la humana frivolidad.
Miradle, en sus ojos lleva impreso el sello de sus
grandes facultades intelectuales; en su espaciosa fren•
te se aprecia desde luego su privilegiado ingenio;
en su conversacion, apenas pronuncia unas cuantas palabras, se puede encontrar la profundidad de
su pensamiento. Estudia, trabaja, anhela la regeneracion militar; es necesario tenderle la mano, es
preciso estimularle delicadamente; es justo correr
tupido velo sobre sus debilidades, que nadie carece
de ellas, para abrir ancha senda á un carácter elevado, á una ilustracio·n notoria, á un ornamento de la
milicia española. ¿Se hace así? No, digámo5lo con
rnda franqueza; parece más bien que el vendaval de
las pasiones vulgares trata de arrancar de raiz plantas de utilidad y belleza, dándolas á lo sumo por
todo riego gotas de envidia para marchitar en flor
fundadas esperanzas.
Y si el talento, ya por genuina desconfianza, ya
por algo de altivez, es callado, retraído, poco bullidor, entonces..... nada suponen las cualidades emi•
nentes, que en esta sociedad perturbadora y perturbada tres cuartas partes de buen camino se hacen
con la fi.ccion, y el resto se divide entre el charlata·
nismo y el aprecio debido de las referidas cuali•
dades.
Por el contrario, la superioridad de los hombres
suele hallarse frecuentemente en caprichos de la loca fortuna, en una verbosidad contínua, y tan superficial como contínua, en los orígenes de la carrera,
no faltando casos en que- determina la concesion
de un génio de primer órden la casual armonía de
las facciones ó el aire más 6 menos elegante de algun predilt:cto de liadas cortesanas. Por todas partes se vá áRoma, dice un antiguo adagio, y hoy, gracias á un conjunto de errores y de nimiedades sociales, suelen servir de recomendacion para empren•
der la jornada hácia el templo de la inmortalidad
las leyes del capricho 6 las manifestaciones ajenas
al mérito efectivo, que únÍcamente otorga tan le•
gítimo galardon.
El sistema, segun indicamos antes, ha formado
iglesia, y con espaciosa nave, en la colectividad llamada ejército, y los séres superiores van abundando de tal manera para abarcar todo, para censurar
todo, para herir sin piedad reputaciones creadas al
calor de un trabajo constante, para no poner de
manifiesto, en fin, nada que sobresalga del nivel
vulgar, que tememos llegue el momento de una
i·nundacion sapientfsima, la cual produzca ricos frutos de más crasa ignorancia.
Ha de consolar, sin embargo, á los observadores
del juego, que lo endeble de la fábrica no permite para siempre el sostemmiento de un edificio levantado sobre arena movediza, pues aun cuandt)
sea tarde, y después del viacrucis impuesto á la superioridad real del génio, se concede exactitud
matem~tica á lo dicho por un querido amigo nuestro, el ilustre poeta Manuel del Palacio.
Y YI\ cerca se miren, ya distanteo,
El pedestal que achica á lo~ pigm•os
!lada puede añadirá. los gigantes.
UN DESCONOCIDO

~~ -

ADVERTENCIA

LOS SERES SUPERIOR.ES

Los suscritores que por cualquier causa :n.o se hallen conformes con los cargos que se les
hacen, pueden devolverlos á esta Administracion, calle del Almirante. núm. 2 quintuplicado,
y so atenderá en el acto su reclamacion.

Mulla ¡:auc,s

En la esfera elevada donde se agita el verdadero
talento, existe tambien un apéndice de continuas
miserias, apéndice tanto más digno de fijar la atencion del hombre pensador, cuanto que generalmen-

REVISTA

DECENAL

ADMINISTRACION, REDACCION
ALHlllANTJ:1

SUMARIO

2,

QUINTUPLIOADO

CRÓNICA

TsXTo.-Crónica -Explicacio11 de los gr11b11dos.-C11rt11 de !11 Habana, por el Comandante de ~rtilleria D J. Ortc¡,a.-La milicia
Y la ciencia, por el Coronel ,de Estado l\inyor D. Ignacio Sali·
nae.-Los héroe• de Filipina!!; por el Comandante &lt;le Infantería
D. Plo A. de Pazos.-Bibliogiiai1a.
En la cubierla.-Yariedades, p~r E de Palacio, )' nmincios.
1

GBABADOS.-Los protagonistas de la guerra del Sudan.-Excelenlfsimo Sr. D. Práxede~ lllate9 Sagasta.-Yoluntario catalan.El General Graham -t·n reconoeimiento en los alrededores de
Tokar.-Despucs de la batalla,-El cabo de mar ~ligue! Pardo
Aparici.-1,;:a..qgaJa.-Accion de tiañaria.

Cuando hace pocas semanas exponíamos la cuestion
de Ant!&gt;rra é indicábamos hasta qué punto requería
nueM.ra preferente atencion, estábamos muy lejos de
sospechar en cuán breve plazo, n 1estros temores se
verian confirmados. El conflicto ha venido, y las li•
gerezas de una parte de esa prensa (francesa y española), q11e sólo persigne efectos populares ó mercantiles, y que explota lo mismo una inundacion, que un

peligro nacional, han. saltado ya á buscarle los mú
absurdos desenvolvimientos.
Un periódico francés habla de gendarmes para el
arreglo de la cuestion de Andorra; otro dice que Es.
palia no tiene nada que ver en este asunto; que la
representacion del Obispo de U rgel corresponde al
Papa. Otros periódicos, en ese estilo desgraciado que
tanto caracteriza á las empresas llenas de vulgar eo.
dicia, con ese retorismo que sólo puede ya oíll8C&amp;l'
l11,9 ~11,9 y ()uyo empleo entrafla, á nuestro juicio,

a

LOS PROTAGONISTAS DE LA GUERRA DEL SUDAN,

EL MAADHI.
una gran responsabilidad moral, alzan contra Francia la bandera del Obispo de Urge!, no la bandera
que Espalia puede tener derecho á desplegar bajo el
punto de vista de la situacion real de las cosas, única fuente de ,·erdadero derecho.
Con máa prudencia, porque nosotros no recurriremos nunca á buscar suscriciones halagando en loa
pueblos, tradicionales y apasionad&lt;,s rencores; con
más prudencia, porque toda debe parecer poca á loa
publiciataa aérios en esta clase d~ complicaciones internacioll&amp;lea; con la mayor prudencia posible, pero
ta.mbien con la indispensable ftrmeza, insistiremos
en plantear la eueation de Andorra de la franca y
tAgmhlaute manera que lo hiclmoe en uno de nues-

troB ant.ériores números.

OSMAN-DIGMA.
El Gobierno eapaliol, por la sitnacion real de las firmeza todu las consecuencias de esta actitud. Porcosas, porque el derecho está en las cosas y no fuera que ¿á qué conduciría ese género de habilidades de
de ellas; porque segun lo reconoce La Gacette Di- una diplomacia trasnochada?
plomatique la anexion de Andorra á li'rancia., consO es verdad ó no que la posioion de Andorra afecta
tituiría una gran desventaja estratégica para E.tpa- á la defensa de nuestro territorio. Si no afecta, nada
ña; porqne en fin, seria una insensatez comprometer nos debe importar ni nlngdn dérecbo tendriamoa ,
bajo ningon aspecto la defensa. nacional, con nimios impedir que Francia se la anexione. Si por el contrarespeto3 á esa e'!pecle de derechos curialescos, á esos rio afecta, de esta aituaclon de 1aa eoaaa, de esta r&amp;títulos de propiedad absurdos de nuestros antepasados, lacion entre la poaicion de Alldorra y laa eondictonea
debe declarar: que Andorra le pertenece en la misma de nuestra de(ensa, ea de donde arranca nuestro deproporclon que á Francia, y que al ésta procede de . reeho, 6 lo que es lo mismo , nueetra neeealdad de no
buena fé, no debe aspirar al dominio exclusivo de un perder probabilldadea de tndepeitdencla en el cuo de
territorio situado sobre la vertiente eapaliola de loi, un eonfileto belicoso con F.nm..cla.
Pirineos.
Ahora bien ; para qu&amp; neeotroe podamos exigir ,
Se debe hablar con eata claridad y aceptar con Fraacl&amp; que :respem nte.llfba derechos en Andorra

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                  <text>Revista literaria, científica, artística y militar.Publicada en Madrid entre 1880 y 1884, durante el periodo de la Restauración. Fue dirigida por Arturo Zancada y Conchillos. Posteriormente cambió su nombre a La Ilustración Nacional.</text>
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                <text>La Ilustración Militar, Revista literaria, científica y artística, 1884, Año 4, Tomo 2, No 20, Marzo 18</text>
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                <text>Revista literaria, científica, artística y militar.Publicada en Madrid entre 1880 y 1884, durante el periodo de la Restauración. Fue dirigida por Arturo Zancada y Conchillos. Posteriormente cambió su nombre a La Ilustración Nacional. </text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Batalla de Teb</name>
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        <name>Crónica</name>
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        <name>Guerra</name>
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        <name>Recluta en Egipto</name>
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        <name>Sucesos de Verdú</name>
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        <name>Triunfo del Visionario</name>
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LA ILUSTRAOION MILITAR

296

BIBLIOGRAFÍA
SOLDADO.-Esta popular obra de Enrique
Ceballos Quintana ha alcanzado la tercera edicz'on.
No necesita mejor elogio. Nos limitaremos pues á
llamar la atencion sobre la dedicatoria, en que
aconseja á su hija, nifla de 12 aflos, no ambicione
otras glorias que la ventura silenciosa del hogar.
Nos han impresionado, entre. estos consejos, consideraciones tan tristemente verdaderas como la siguiente:
cNo busques renombre, hija mia; hoy la gloria no
se alcanza con el talento y el trabajo, sino con la
influencia, la riqueza ó la osadía. Yo no tengo el
orgullo de la modestia afectada, que es el más ne•
cio de todos los orgullos. Alguna de mis obras hu•
hiera podido ser la base de tu suerte, como han llegado á serlo otras de menos valer para hombres de
posicion, de influjo ó de dinero.
Desiste, pues, de la gloria y el bienestar por el
camino del ?..rte. La envidia acecharía tus triunfos
para envenenarte el alma, como acecha los pasos
del génio para ahogarle, cuando este génio no marcha en elegante carruaje que aplaste al m6nstruo
bajo sus brillantes ruedas. El mérito de un poema
nada significa hoy ante el mérito de un banquete;
y cualquier joya littraria pierde su valor en el bolsillo de una levita raida, así como la firma trazada
por una mano cubierta de brillantes asegura la fa.
ma universal de la más trivial de las concepciones.
No quiero que sufras las amarguras del génio en
lucha costante con la envidia, la maldad y la ignorancia. Prefiero conservarte modesta, pero feliz,
adornada sólo con la aureola de la virtud y la hermosura que Dios se ha dignado concederte. ¿Qué
es lo que yo he logrado despues de escribir cien li•
brcis? U na honrosa reputacion literaria, es cierto.
Pero tambien el excesivo trabajo intelectual me ha
originado una afeccion en el cerebro, que, obligándome á suspender y quizás .. bandonar para siempre
mis tareas, -impide que hoy pueda consagrarte algo
más digno de tí que este pequeño volúmen, formado en gran parte con fragmentos de otrJs que co•
noces.
JUAN

blicacion de una Revista Ilustrada que en sus primeros pasos revela un porvenir brillante.
A la manera de la France Ilustre que imprimen
los huérfanos de Auteuil, ·esta llustracion se edita
por la Escuela de Artes y oficios de Montevideo.
Este establecimiento es un modelo que pudiera
servir para ser imitado hasta en las más florecientes
capitales de la culta Europa. En la Escuela de Artes
y oficios se da educacion á 500 niflos que se convierten allí en inteligentes artistas. Los pogreso!I del
taller de litografía, son dignos de hacerse notar.
Se hacen trabajos prodigiosos en cromos, reducciones,
fototipias, reproducciones, cincografías, fotovientos, Monditjar, lmposzUe, La calle de la Cabeza,
grabados
y todas las aplicaciones del arte de
Los envidt'osos, Las flores de Mayo, El /1erm,zno
Senefelder.
Adrian,La Primave,a, Murillo, Juan Bravo el CoEn La llustracion Uruguaya aparecen notables
tmmero y El puñal del capucl1ino.
producciones
de estos notables artistas, honra del
Todas estas composiciones son dignas del inspiUruguay.
rado ingénio, pero entre ellas sobresalen El t::risto
Nada señala tanto el adelanto de un pueblo code Vergara, Los vientos y La calle de la Cabeza, q~e
mo
e.,te género de publicaciones, que servirán en la
sin perder nada del inimitable y original estilo de su
historia
como verdaderos jalones de la civilizacion,
autor, recuerdan por su facilidad y sabor clásico de
pues
en
ninguna parte pueden apreciarse tan inmela forma, aquellas leyendas de los Ca11t:1s del Trovadiatamente
sus progresos, como en presencia de
dor y de Las Vigilias del Estío, que allá, en una épo•
una
de
estas
Revistas ilustradas.
ca de que con tristeza nos hemos ido alejando, en
Las
más
notables
Ilustraciones se publican hoy
aquellos serenos y felices cÍias de la primera juvenen
Inglaterra
y
los
Estados-Unidos.
Siguen despues
ttid, despertaron nuestras almas al sentimiento.
Francia,
Alemania,
Italia
y
Austria;
y
asf, en gmda•
Para dar á nuestros lectores, siquiera sea una
cion
visible,
van
estas
hojas
artísticas
acusando el
muestra no más de las bellezas que contiene este
verdadero
nivel
intelectual
de
cada
pueblo.
lindo volúmen, insertamos el soneto siguiente, en
Felicitamos pues al Uruguay, que al dar una
que pone fin el autor á su boceto de poema, titulado
muestra de su vitalidad, viene con su nueva JlustraLa Primavera.
cion á tomar parte en el concierto de la civilizacion
¡ Ensueños de ambicion , dicha engañosa,
y del progreso, y deseamos que avance rápidamenComo todas las nubes, pasajera!
te hasta llegar á los primeros puestos que nunca de!Con qué placer al fin de mi carrera
bió dejarse arrebatar la gloriosa. familia espaflola.
Os doy mi despedida cariñosa!

un notable crítico, el Sr. Picon, de los sonetistas
antiguos sólo se le puede comparar á Quevedo Y
Argensola, y entre los modernos á Ayala y Márcos
Zapata. Es el metro que mejor maneja; hoy no hay
en Espafia quien le supere en esto, ni siquiera quien
le iguale. Pero sus sonetos son algo más que poesías
hechas por un procedimiento seguro, firme, que tiene hasta relieve escultural ; son la perfecta expresion
de su personalidad literaria.
El tomo, objeto de estas líneas, se halla formado
por doce leyendas y pequeños poemas que llevan
los siguientes títulos: El Cristo de Vergara, Los

VELADAS DE ÜTOÑO; LEYENDAS Y POEMAS DE MA·
NUEL DEL p ALACIO.
Constituye este ameno y á la par elegante volú-

mcn, esmeradamente impreso en casa de los sucesores de Rivadeneyra, el primero de las obras de
Manuel del Palacio, poeta fecundo y de inspirada
musa, que así se ostenta en sus composiciones satírico y chispeante, como severo, elevado, tierno y
sentimental, segun su humor y sus gustos, á los que
proporciÓna raudal valioso una imaginacion brillante, que la voz popular supone, no sin fundamento,
vaciada en el mismo crisol en que se modeló ha.ce
tres siglos el genio porter.toso de nuestro gran
Quevedo.
Hay, en efecto, para este juicio del público muchas razones en abono, echándose de ver, desde
Juego , que, como en el celebrado autor de los
Anales de qui11ce días, la fama de Manuel del Palacio tiene origen en sus poesías satíricas y ligeras, y
sin embargo, las composiciones de carácter sério
son las que contribuyen principalmente á su gloria,
hasta tal punto, que sin ellas el nombre del poeta,
á pesar de toda su popularidad, no traspasaria más
lejos de algunas generaciones, mientras que ahora
alcanza incuestionable derecho á ser inscrito con
honrosas é indestructibles cifras en los fastos de
nuestra literatura contemporánea.
Los sonetos de Manuel del Palacio bastan por sí
solos á eternizar el nombre de su autor. Como dice

Y a no codicia más el alma ansiosa,
Que le. verdad, y el bien busco sincera,
Que domine á tu arrullo, primavera,
Y entre flores hallar oculta fosa.
Sobre ella trina el ruiseñor canoro;
La ténue luz del espirante dia
BBje á envolverla en sus cre~pones de oro.
No cantará. ya el vat_e cual solia.... .
Pero ¡silencio!..... contened el lloro.....
¡ Acaso esLé soñando todavfa. 1

UN DIA GLORIOSO, POE~lA POR EMILIO FERRARI,Recomendamos la adquisicion de esta preciosa des•
cripcion de la batalla de Lepanto. Somos poco
partidarios de estímulos á los poetas que no son
poetas, y esto por su propio bien. Pero el Sr. Ferrari asocia, como ya dijimos oportunamente, á una
imaginacion verdaderamente poética, un pensa•
miento profundo y una gran cultura científica.
.
Su nombre será honrado por tanto en la historia.

REORGANIZACION DEL CUERPO AD~IINISTRATIVO
DEL EJÉRCITO.-El autor de este trabajo es D. Nar•
ciso Gonzalez de Mesa, Comisario 1. 0 segundo
efectivo. Se ha publicado en la Habana, imprenta
del cuerpo administrativo. Está dedicado al General
Burgos, como Director general del cuerpo, al aparecer este libro.
• Las diferentes cuestiones de actualidad sobre la
Intendencia y la Intervencion, han recibid.:&gt; en él
nuevo y clarísimo desarrollo, por lo que creerr.os
utilísima esta obra como esclarecimiento apreciable
de los problemas preliminares á la reorganizacion
y constitucion definitiva del cuerpo administrativo
militar.
PUBLICACIONES ÚLTIM.A1IENTE RECIBIDA~ EN ESTA
REDACClON.
La l lustracion Uru,,,Tuaya .-La gran ciudad de
Montevideo, la coqueta del Plata, como le llaman
sus admiradores, está de enhorabuena por la pu•

La Milicie. - REv1STA QUtNCENAL ITALIANA.-Se
halla dedicada especialmente á los Oficiales en reserva, y su texto contiene, además de notables tra·
bajos técnicos, todas las disposiciones de carácter
oficial. En los números correspondientes al mes de
Enero se encuentran curiosos datos respecto al Tiro Nacional y á los círculos militares que hallan en
Italia una proteco;ion decidida, no sólo del Estado,
sino de todas las clases sociales, que se disputan el
facilitar elementos y medios de existencia á estas
sociedades. En casi todas las poblaciones se hallan
instaladas en locales cedidos gratuitamente por los
particulares.
Lo mismo que en Espafla.
REvtSTA H\HNEMANNIANA.-Enviamos nuestra
cordial enhorabuena al Sr. Pellicer, Director del
Instituto homeopático, y á los redactores de esta im·
portante revista de medicina, que ha entrado con
gran competencia y ardimiento á ocupar un lugar
importante entre los periódicos profesionales, y deseamos al colega una larga vida y un éxito tan Ji.
sonjero como merece.

LA BORDADORA.-Revista decena! dedicada al
bello sexo, Administracion, Montera 53.
Como indica el título, este periódico es un bello
catálogo de labores con noticias interesantes respecto á todos los detalles de esta industria que en
Francia produce un movimiento monetario de 50
!llillones de pesetas.
Recomendamos á las familias este periódico tan
útil como económico, pues el precio de cada número es solamente 15 céntimos.

1

MADRID 1884: Imp. de E. M.eseguer, Fuencarral, 137

..
REVISTA

•
S MARZO 1884

•

SUMARlO

GRARADos.-Manifestacion ante la tumba de Vfctor ManuclUuia de una caravana, acometido J)Or dos leones.-Fragata de
guerra, Astúrias.-Un tipo de antaño.-Rocuerdos de Granada.

TExTo.-Cróniea.-Explicacion de los grabados.-La Milicia y la
Ciencia, por el Coronel de Estado Mayor, D. Jgno.cio Salinas.Carta de la Habana, por D. F . .Ortega Delgado.-Pensamtentos,
por D. Arturo Cotarelo -Epigrama.•. ¡ior D. Cayetano Albear.
-Un documento del siglo XVII. - B,bliogra.fía..

CRÓNICA
El Ejército inglts ha salido al fin de su inaccion
y Europa entera ha parecido conmoverse ante u~
primer hecho de armas que ha reivindicado directa•
mente el honor militar británico é indirectamente el
de la cultura general, el de la civilizacion de los
pueblos modernos. Que no es todo comercio en el
mundo, y los sentimientos de hidalguía y dignidad,
interpretados, sin exageracion romántica, dominan
todavía é imponen el deber de hacer respetar todas
las conquistas y nobles aspiracioaes del mundo culto.
Inglaterra ha d~jado bien puesto el pabellon en
Teb; el Gen°ral de la civilizacion ha vencido al del
fanatismo; Tokar ha sido rescatado, y la mision Gordon, fracasada realmente bajo su aspecto comercM,
obtendrá en breve éxito seguro por un empleo de la
fuerza, tan inevitable como eficaz cuando se maneja
por altos motivos de reparaeion y perfeccionamiento
humano.
En la batalla que el General de las tropas inglesas Graham ha ganado á las sudanesas, acaudilladas por Osman Digma, aparece una diferencia enorme en las bajas ele uno y otro Ejército (50 el inglés,
1.000 el contrario). Ni el armamento ile los ingleses,
muy superior al del enemigo, ni otras circunstancias
de natural superioridad tambien, por la mayor instruecion individual del soldado europeo, bastan á explicar aquella desproporcion. Créese por esto, que las
fanáticas huestes del Madhi, han debido arrojarsP.
con·una temeridad inconcebible sobre el compacto
cuadro de la infantería inglesa, y el resultado es natural; la ciencia, la organizacion, ha vencido al arrojo, aislado ile toda combinacion inteligente de
fuerzas.
Para considerar á una nacion en condiciones , de
ocupar un puesto entre las primeras potencias de
Europa, es preciso valuar sus fnerzas de mar y tierra. Ambas constituyen la base de toda aspiracion
nacional, y la resolncion de cuantos problemas se
encomiendan á la diplomacia, se simplificarán nota·
blemente, agregando á esta expresion el término de
comparacion, partiendo de su estructura geográfica,

QECENAL

ADMINISTRACION, REDACCION
ALMIRANTE,

21

TOMO 2, 0 , NÚM. 10

QUINTUPLICADO

exteasion de sus costas, condiciones de sus fronteras,
y estado de defensa de sus posesiones ultramarinas.
8
Así lo comprendieron los hombres políticos de la
floreciente Italia, y el impulso que está recibiendo
su ya potente escuadra, merece la admiracion de extraños, y debía servir de ejemplo á cuantos países
atraviesan por análogas circunstancias. En la actua•
liúad se hallan en constrnccion los acorazados de 11
y 13.000 toneladas, con 17 millas de marcha, Lepanto, ltalia, Ruggierio di La .ria, A. Doria,F. Marosini, cuyos dos primeros han empezado á armarse.
Los cañones de estos verdaderoA mónstruos marinos recibirán una carga de 400 kilógramos de pólvora, en vez de los 250 kilógramos empleados para
las piezas del Dandolo y Duilio; y la velocidad inicial del proyectil será. de 552 y 56 L metros, con
2.200 y 2.300 atmósferas de presion respectivamente.
Los estudios y experiencias que se practican con
estas piezas y las ventajas obtenidas en la fabricacion de las pólvoras determinan una revolucion trascendentál en el ar~amento de los buques, y demuestran el pasmoso adelanto realizado por aquella
nacion, qne dentro de breves años, sin acudir á medios extraordinarios, ruinosos para el país, podrá
considerarse la reina de los mares.
Monsienr Didon ha publica-lo un libro, resúmen
de sus observaciones personales sobre la actitad de
Alemania frente á Francia. Extractamos de él las
siguientes:
«El cuartel, la escuela: hé ahí toda la Alemania
contemporánea. Los alemanes prestan un culto igual
á la fuerza y á la inteligencia. No hay país en donde el ejército esté más fuertemente organizado, y la
ciencia más universalmente cultivada. '.El militar
aleman está en todas partes; Francia parece querer
ocultar el uniforme; .Alemania lo ostenta.
» ¡Qué lujoso cuartel el de Berlín I Pero los de los
estados agrupados en torno de Prusia, no son menos
hermosos. Nada economiza Alemania para dar á
estos edificios amplitud, elegancia y fuerza. Son
verdaderos palacios que se levantan como la prueba
viva de una organizacion militar sin rival.
» El estudiante aleman se siente y quiere ser soldado. Hasta los que siguen la carrera eclesiástica
disputan ese honor ( aquí le ofenden con nn privilegio de exencion para el servicio de las armas); todos
toman parte en las grandes maniobras de otolío, y
sacrifican con gusto el tiempo de las vacaciones á. un
deber patriótico que no sufre excepcion en Alemania. A su paso P!&gt;r las ciudades universitarias se
presentan á sus profesores, y les aeompalían por todas partes de uniforme.
» El país siente una estimaeion extraordinaria
hácia los militares. En cierta ocasion presencié el
alojamiento de nn militar en la casa de una modesta
familia. No he visto nada más respetuoso, más cordial, más agradable que la hospitalidad que allí se
le dió. Se le asistió con la mayor solicitud en todos
los más insignificantes detalles de servicio doméstl•

co; comió con la familia, y se le trató, en fin, como
á nn hijo.»
Terminemos aquí estas citas, y digamos, en resÚ•
roen, que este libro prueba lo bien que comprende y
plantea Alemania el gran problema moderno, que
consiste en que la fnerza realice el derecho, y para
esto la escuela, la universidad, la ciencia en fin, en
su sentido más general, más humano, vive allí en el
cuartel, porque el cuartel sale allí de la escuela. En
snma; que lo más inteligente, sea tambie,i l6¡nás generoso y lo más honrado; hé ahí la conclnsion á que
parece abocar la moral alemana contemporánea.
La gran parada verificada recientemente en la Ha.bana ha sido objeto de muy legítima. y grande satisf~cion para cuantos se interesan por el prestigio del Ejército y los Voluntarios de aquella isla. La prensa no
ha economizado lisonjeros comentarios á esta revista
militar que acredita, de una parte, el celo de las autoridades, y de otra la noble emulacion de nuestras
tropas regnl!l,res y de Psos 60 ó 70.000 hombres, que,
consagrados á las pacíficas tareas del comercio, de
la industria, de la agricultura, se convirtieron en
soldados ante el peligro que amenazaba la integridad
nacional. Pero si tan rápida. transformacion del industrial en guerrero fué entonces objeto de na.cional
aplauso, más plausible es todavía como dice muy
bien nuestro estimado colega El Boletín Oficial, que
ahora, despues de quince alíos de sacrificios sin cuento, y del transporte natural en la embriaguez del
combate, esas leales fuerzas den aún más vivas
muestras de ese patriotismo, que no se contenta con
palabras, sino ·que se traduce en servicios diarios
que roban tiempo, que implican responsabilidad, que
producen molestias de muy varia índole, y por los
que en fin, ningun' linaje de rennmeraci.on obtienen.
Es imposible dejar de aplaudir esta condnct,a en la
paz que iguala, si no excede, en patriotismo á la ob- .
servada en la guerra. Y por esto no hall&amp;mos ningnn
extremo en los grandes encomios que el respetable y
muy ilustrado Capitan General d~ Cuba. h&amp; dirigido
al Ejército y á los Voluntarios con motivo de la gran
revista militar de Enero último.
Parece pues, á juzgar sólo por el buen espíritu y
organizacion de sus fnerzas militares, que Cuba
entra en un período de reconstitncion y paz definitiva. Pues no es sin embargo esta l&amp; opinion más
generalizada. Hay publicistas, hay hombres deadministracion, que han ejercido altos cargos en aquella
isla, imbuidos de un pesimismo desconsolador y tanto más grave cuanto que lo razona.u y jnstifl.can con
datos diversos.
En estos últimos días contristan nuestro ánimo
las sombrías consideraciones ,¡ne vienen haciéndose
en libros y periódicos sobre el esta.do de la hacienda
cubana.
No es esta la sola cuestion grave de aquella isla,
pues por la inevitable conexion que hay entre todos
loe servicios que comprendemos bajo las distintas

�J!'RICA CENTRAL. -GuÍA
UN RECUERDO DE LA }lANIFES1'AClON N.\C!ONAL DEL PUEBLO lTALlANO ANTE LA TU~IBA DE VÍCTOR l\'fANUEL

DE llNA CARABANA SORPRENDIDO POR DOS LEONES

�LA .ILUSTRACION MILI'l'AR

LA ILUSTRACION MILITAR

-~ªº~º~-----------------------:-:~==~-=

aco.,.ió estas lecturas con grandes muestras de como-astar más ó recaudar menos de lo cal cu1a do,
º
b .
palabras de organizacion general, administracion, el lueO'o
"'
º
'
,
dél: ·t
placencia, y comentó luego muy lisonjeramente, aJo
liquiclando
constantemente
las
obligacl(lnes
en
,,ci.'
ñ
estado de Cuba no puede atribuirse solamente á la
¡
aspectos distintos, los trabajos de aque11os se ores.
Un incidente inesperado dió todavía particular aniaccion aislada de un mal régimen económico. La or- y saldando é~te con los recursos obtenir os por em1ganizacion del trabajo, la organizacion de los servi- sion de deuda pública.
macion á esta velada. Invitado el Sr. F errari, qne esd
2.ª Precisar bien todos los gastos, Y hacer que
cios llamados administrativos para distinguirlos de
1 taba esta noche entre los oyentes (prestando to a 1a
u
su
mayor
parte
tengan
evidentemen_
te
_e
)
los econórrúcos y otra gran variedad d-! cil'cunstau- estos e
atel!cion del que sabe y quiere escuchar , á ocupar 1a
cias, más ó menos fáciles de pre'.lisar, son tambien carácter de reproductivos ( servicio de comumca~10- tribuna, no pudo eludirse á las instancias de la concur-_-s de toda índole, obras públicas, escuelas, colonias
d
factores dt accion más ó menos manifiesta, pero ne
rencia y defirió á sus deseos, obtenien o un mov1segura en todo estado social, y muy particulal'mente agrícolas, etc. )
. .
.
miento de ovacion espontánea; pues con razon dice
3.a Simplificar las operaciones adllllmstrat_1vas,
ó
l
en el de la isla que nos ocupa. Mas no obstante,
1, y un colega que , el Sr. Ferrari cautitl , esta es a pastimulaudo
todo
género
de
actividad
industna
fuerza es reconocer que en este momento, y mucl10 e
l'J.bra, á todo el auditorio » El soneto en que retrata
más· despues de haber consignado la buena orga- comercial.
4_a Reducir el mímero ele erupkados, dotándolos con todos sus perfiles al ingenioso hidalgo de la
nizacion de nuestras tropas y excelente espíritu
Mancha, es, como otras muchas poesías de este
mejor, y eligiendo un personal que houre y enaltezca
de las masas entusiastas por la bandera española, si
autor al"'O que no cambiaríam-0s nosotros por las
, "'
b.
algo puede comprometer la paz de aqu~lla isla, es la bandera peninsular.
_a No dificultar el cambio de productos enti,-e más celebradas composiciones de otros que o tienen
5
seguramente, en mayor proporcion que ninguna ?tra
ya aquí una cierta especie de infalible lisonja: la liCuba y España, protegiendo los peninsulares ~ gracosa, el desórden administrativo, la falta de equidad
sonja de la rutina.
o
en materia econórrúca. Surge aquí en efecto un pro- vando los ·de Cuba.
6.a Proporcionar el tipo tributario á. la pro~
blema qu~ requiere la mayor atencion de nuestros
duccion.
.
hombres de Estado. Este problema es conocido; pero
7.n. Estudiar y apresurar la sustitucion del billeEXPLICAClON DE LOS GRA.BADOS
no será ocioso insistir en él.
te
de
Banco
que
pasada
la
guerra
no
ticue
ya
razon
Ha.y en Cuba dos partidos extremos, el autonoEL ANIVERSARIO DE LA MUERTE DE
mista y el asimilista. Corresponden respectivamente de ser, por ~n signo monetario metálico, que si~ ser
VÍCTOR MANUEL
á una tendencia centralizadora. y descentralizadora oro, plata ni cobre, pueda facilitar las transac~1ones
Italia acaba de celebrar una magnífica fiesta con
excesivas. Nos hallamos en este punto, como en otros pequeñas, y especialmente las de las clases Jornaleras.
motivo
del aniversario de la muerte de Victo~ Ma muchos, imposibilitados de afiliarnos á tal ó cual
bando, pC'rque en España todavía se hace la guerra
l A l a memoria del gran Rey se han tnbutanue.
. .
do
inequívocas
muestras de admiracion y entusiasDe
gran
trascendencia
es
la
circul~r
~ublicada
política con palabras, todavía esterilizamos nuestras
fuerzas en esas indagaciones de lo absoluto, que sur- sobre los tribunales de honor en el EJérc1to. Una mo, único galardon con que el pueblo recompen~
ten de abundantes sofismas á nuestros oradores ó ha- institucion de esta clase no puede en principio ser á sus reyes cuando éstos, inspirándose en los sent'.bladores de todas clases, pero que no producen otro impugnada. S11 necesidad es evidente; el problema mientos que constituyen el ideal de un. ~afs, cons'.polít1-.
efecto más práctico ni beneficioso. Sacrificar la uni- consiste en la extension de atribuciones para esta es
guen1 á fu erza de perseverancia .y habilidad
.
pecie
de
jurados;
en
los
procedimientos
ele
exámen
Y
ca,
la
union
de
sus
estados
y
la
mtegndad
del
terridad á la diversidad ó la diversidad á la unidad, es lo
medios
de
prueba;
en
las
garautías
del
acusado,
en
que se na"uia metafísica, ó teoría que prescinde entetorio.
Entre los festej ,s figuraba una fantástica cab_alramente de los hechos; y esto es lo q ne impera aún la manera en fin de prever todos los peligros anejos
á
la
falta,
¡tan
comun
entre
nosotros!
de
juicio
anagata,
donde estaban representadas todas las provmpor todas partes entl'e nosotros, desdeñándose una
lítico,
y
juicio
sintético
corres¡,ouc
liente
(éste
fundacias
con
sus corporaciones á la cabeza, estandartes
verdad tan sencilla como la de que dos es tan cierto
y
n~merosos
y vistosos trajes. Dos épocas, el pasacomo uno, toda vez que uno implica la pluralidad, Y do sobre aquél).
. .
Es
fácil
decret.a.r
en
nombre
Jel
honor,
ó
la
tligmdo
y
el
presente,
se disputaban la suprem~cía para
sólo por ésta es aquél concebibl~ Así, libertad y 6rdad
personal
y
social,
.111cdidas
severas;_
p~ro
es
dif~dar
mayor
esplendor
á tan solell'ne cel~bn~a~.
rlen, libre cambio y proteccion, centralizacion Y descil
hacer
préviameute
una
exacta
descr1pc1011
6
detidos
los
hecho,
más
culminantes
de la h1Stona ital.1a·
centralizacion, política (mando, direccion) y adminisnicion
de
los
casos
ó
hechos
de
digniJad
ó
indignina
se
hallaban
figurados
en
grupos
de persona1es
tracion (ejecucion), espíritu y cuerpo y otras antítesis
dad,
y
disponer
en
seguida
de
juracl?s
capa_ces
de
antiguos,
y
que
el
público
a.cogia
con
atromdores
por el estilo, no son realidades con existencia distinta
apreciar
todas
las
múitiples
y
tan
var1ad,\s.
~1rcunsé independiente, sino los términos de esa relacion
vivas y aplausos~
Describir todos los trajes seria t1rea árdua para
fundamental que domina todas nuestras concepciones. toncias que aten~ían ó agravan la responsab1llda.d en
Pues tal es tambien el caso de los sistemas autono- cada.caso.
tan corto espacio como disponemos, pero reflejar el
MaR aun con estos inconveniente~, y :i reserva de entusiasmo de la multitud que presenciaba el desmista y asimilista con relacion al régimen de Cuba.
Pero no es desde estos puntos de vista abMolutos, obviarlos tan completamet1te como sea posible, la file lo consideramos empresa superior á nuestras
igualmente expuestos á conclusiones absurdas, desde teudencia general de la disposicion que nos ocupa fue~zas. En el grabado de la pág. 298 se da idea de
donde conviene examinar la cuestion del mejor régi- merece aplauso. Algo hay que hace1· para perfec- los t pos más característicos y notables del cortejo,
men ó gobierno de Cuba. Y circunscribiéndonos por cionar, par.l elevar el nivel de educaéion ~ocial, ~ue siendo las tres figuras de la composicion, con las
ahora al aspecto económico, investiguémosle, pe- es sin duda alguna la mejor garantía de subordrna- insignias que los rodean, una muestra de los unifornetrando á fondo en las primeras realidades de la cion, porque modera las ambiciones y sugier~ una mes militares antiguos quese exhibieron en esta fies•
distincion necesaria entre los medios (nobles ó inno- ta nacional.
vida.
En el presupuesto de Cuba ha.y dificit. Y Cuba, bles decorosos ó indecorosos, lícitos ó ilícitos) de
que durante la guerra cubrió en algunos años gastos llev~rlas á cabo. Lo característico de la ignorancia
de más de 52 millones de pesos, no puede en la paz y de la falta de educacion, es, al contrario, el no dis- GUIA DE UNA CARAVANA ACOMETIDO
soportar uno de 36. Y es que durante la guerra se ting¡¿ir medios.
POR DOS LEONES
consumieron las economías obtenidas en los presuEn el Centro Militar el alumuo de E.M., Sr. Rniz
puestos anteriores; y apenas iniciada. la paz, un camEl grabado de la pig. 299 representa un epiMartinez,
leyó una composicion poética, titulada. La
bio esencial tn la. organizacion del trabajo, exige el
sodio
rigurosamente histórico, por más que suceso_s
concurso de nuevos capitales. Por consiguiente, Cuba Hipótesis, que ha i,itlo muy ventajosamente apreciada
semejantes
se repitan en esas comarcas del continecesita ser ayudada. por el Gobierno de la Penín- por los más exigentes en materia lírica. El Sr. Ruiz
nente
afti\.ano,
donde se guarece el rey de las selvas,
sula para salvar esta crisis, al término de la cual Martinez babia ya antes conquistado mereciJos encon
tal
frecuencia,
que quita-á este hecho el carácter
aquella rica isla. podrá siempre devolver espléndida- comios por una notable conferencia, que seutimos no
podtr analizar aquí por la estructura especial que de excepcional.
mente á la metrópoli el favor recibido.
Uno de esos atrevidos touristes ingleses, que pareEsta es la cuestion de equidad, y de conveniencia hay que dar á. estas crónicas. Pero no faltará nunca
en cambio nuestro aplauso de estímulo á. esa juven- cen haberse propuesto no dejar en el mundo :incon
recíproca, que en estos momentos se impone:
.
alguno sin explorar, determinó, ~ace_ algun t1e~po,
Pero precisándola; ¿de qué modo, en qué térnunos tUJi que siente verdadera voc..cion científica y prefieemprender una expedicion al rntenor de Afnca,
re
muy
acertadamente
la
caida
de
!caro
á
la
suerte
podrá ayudar nuestro ,Gobierno á. Cnba? Hé aquí
partiendo de Argel, hasta tropezar con las huellas de
una pregunta que quisié1amos poder contestar ó que innoble y oscura del reptil que no conoce la impreLivi:igstone
y Stanley, y rectificar la ruta que estos
se nos contestase con una enumeracion precisa de sion de un rayo de sol sobre la frente.
trazaron en sus últimos viajes.
En
la
misma
sesion
que
el
Sr.
Ruiz
Martinez,
los
todas las disposiciones más eficaces al objeto indicaLa caravana, num-::rosi. y bien p ovista, llegó n.l
do. Pero ya quti no todas, hé aquí algunas de las Sres. O'Neill y Novo Colson leyeron estimables traSur
de las grandes 11 nura; argeli1ns, y .despn~s de
bajos, y el Sr. Romero Quii1ones un paaaje de novela.
que apoyaremos como de estudio conveniente:
renovar
las provisiones se aventuró en el desierto
l.ª No nivelar los presupuestos en el papel para El auditorio, muy numeroso y escogido por cierto,

..

1:0-

Durante las primeras noches,-porque en aquella
latitud los viajes se hacen á la luz de la luna y las
estrellas,-la expedicion no ofreció ninguna particularidad; las fieras que aullaban ocultas en la maleza, huian al aproximarse los expedicionarios, y éstos
continuaban alegres y sin mostrar preocupacion,
atravesando arenales calcinados, montañas desprovist,1s de vegetacion, y descansando, á veces, en algun delicioso oasis, plantado de palmeras.
Al anochecer de un día de Julio, cuando la comi·
tiva se disponía á fijar tiendas en el centro de un
fresco vl)le, y junto á un abundante manantial de
cristalinas aguas, de pronto el guia de la ciravana,
inteligente y sereno argelino que había dado momentos antes la voz de alarma, se sintió acometido
por dos furiosos y corpulentos leones, macho y hembra, que se lanzaron rugiendo sobre el camello.
El argelino en tan crítico instante no perdió la
serenidad; á la vez que pedia socorro con desesps. rada acento, echóse la espingarda á la cara y de un
certero disparo derribó sin vida á la hembra, y luego empuñando la afilada gumia, asestó un golpe en
un ojo á la otra fiera, la cual soltó su presa y cayó
ptsadamente lanzando espantosos rugidos y derramando un chorro de sangre.
Rabian en esto llegado otros árabes y algunos
ingleses de la caravana, y sin vacilar ante semejante
lspectáculo dispararon una descarga sobre el herido
leon, que quedó muerto en el acto, con lo que las
mees de alarma se trocaron en gritos de victoria, y
el héroe de ella, el intrépido guia, fué paseado en
triunfo por sus compañeros y gratificado con esplendidez por los touristes.

FRAGATA DE GUERRA «ASTURIAS»
ESCUELA NAYAL FLOTANTE

(Dos grabadvs)

La fragata Asturius, fondeada en el puerto del
Ferro!, es el instituto donde hacen sus estudios los
aspirantes á guardias marinas de la Armada.
Esta escuela se inauguró el 1.0 de Abril de 1871
para reemplazar al antiguo Colegio Naval 10ilitar
de San Femando, cerrado en 1868, y presidieron á
5U establecimiento en un 8u4.ue, por una parte, la
idea de que los aspirantes recibieran á la vez que
instruccion científica y militar los rudimentos prácticos de la marinera, y por otra la de que desde su
ingreso en el cuerpo se habitúen á sufrir las molestias inherentes á la vida de los barcos, familiarizándose con el régimen en dios establecido.
El sistema de ingreso es única y exclusiv3:mente
el de oposicion, y los candidatos ó aspirantes deben
obtener las mejores clasificaciones en un exámen
que se efectúa en la escuela y que versa so~re las
materias siguientes:
Primer ejercicio. Aritmética, álgebra y geometría.
Segundo ejercici.1. Trigonometría rectilínea y esférica, topografía, geometría analítica y descriptiva,
En el dia no es obligatorio t I exámen del segundo ejercicio, siempre que el número de aprobados
de los dos no sea suficiente para cubrir el de plazas
vacantes.
Las asignaturas que forman el plan de estudios
dentro Je la escuela están distribuidas en cinco cursos, de seis meses cada uno, siendo· por lo tanto la
permanencia de los aspirantes en la fragata de dos
años y medio. Estos cursos son:
Cursillo. Asignaturas correspondientes al segundo ejercicio.-Ejercicios militares y maniobra.
J-rimer sematre. Cálculo diferencial é integral.-Primera parte ele la ffsica.-lnglés.-Ejercicios militares.-Maniobra.- Gimnasia.

Segundo semertre. Mecánica:-Inglés.-Electricidad.-Nociones sobre torpedos.- Ejercicios militares.-Maniobra.-Gimnasia.
Tercer semestre. Astronomía.-Máquinas de vapor. -- Química - Ejercicios militares. -Maniobra.
Cuarto semestre. Navegacion. - Artillería. E jercicios militares. - Maniobra.-Esgrima. -Telegrafía naval.
Para el régimen interior de la escuela hay un Comandante, Director, Capitan de navío de primera ó
segunda clase; un segundo Comandante, Subdirector, Capitan de fragata; un tercer Comandante,
Teniente de navío de prirn..:ra clase; cuatro Ayu
dantes, Tenientes de navío de segunda clase; cuatro Tenientes de navío de segunda clase para el
servicio militar y marinero, y el número de profesores proporcionado al de aspirantes. El de éstos
es en la actualidad de 120, divididos en cuatro secciones, dos de estribor y dos de bab0r, cada una
bajo las inmediatas órdenes de un Ayudanteque inspecciona el estado del vestuario, libros é instrumentos de su seccion.
Las horas del dia están distribuidas para los diversos servicios del siguiente modo:
5 (en verano) ó 5 ~ (en invierno). - Diana, y seguidamente de levantarse el desayuno.
6 á 7 ½.-Est11dio.
7 ½ á 8 t -- Aseo y revista de policía.
8 .l: á 10. - Clases.
10!.-Almuerzo.
II
á 12 ¡. - Clases.
12 ! á 2. -Idern.
2 á 3. -Recreo.
3 á 4. - .1:.studio.
4 ½. - Comida.
S ½ á 6,t.-Recreo.
6 ½ á 8 ½.-Estudio.
8 f . - Retreta.
9. - Silencio.
Recientemente se ha dispuesto por el Ministerio
de Marina que despues de verificadas las oposiciones del próximo mes de Abril, se suspenda el ingreso en la escuela naval, por tiempo indeterminado; medida que obedece á la conveniencia de no
crear un personal excede~te en las escaias, como
sucede en las armas generales del Ejército, por no
haberse adoptado oportunamente una disposicion
semejante.
El régimen, organizacion y plan de estudios que
se observan en la escuela naval se ajustan á las necesidades de estos tiempos y no dejan nada que
desear, comparados con los de otras naciones de
E uropa, ventajosamente reputadas por las condiciones de sus armadas de combate; ¡ ojalá nosotros pudi¿ramos decir lo mismo de nuestro material fl.,,_
tante que del Estado Mayor y cuerpos auxiliares de
la Marina; pt:ro hay que reconocer la triste verdad
de que si nuestros marinos son hijos dignísimos de
los Bazanes y Barcelós, Mendez Nul'iez y Churrucas,
nuestras naves no representan h ,y el papel glorioso
de aquellas que pasearon el pabellon español por
todos los mares del globo; y pelean Jo con fortuna
en Lepanto y el Callao, se hundieron sin arriar ia
insignia en las aguas de .Fmisterre y Trafalgar.

•
UN TIPO DE ANTAÑO
(DlllUJO DE

D. S.

V!NIEGRA)

Este grabado es reproduccion de una acuarela, del
artista D. Salvador Viniegra, que algunos de nuestros lectores conocerán por haberse hallado expuesta al público durante algun tiempo en la exposicion
pennanente del Sr. Hernandez, calle dd !Jescngai'lo,
número 22.

301
E l,,áutor, jóven de 21 años, disfruta buena reputacion en el mundo artístico, donde se le reconocen
cond iciones que le auguran un hermoso porvenir.
Su af1cion al dibujo y la pintura se manifestaron desde una edad muy temprana, impulsándole á abandonar la carrera del derecho, trocando el Digesto
por el pincel, y ha tenido la fortuna de no tropezar
en sus primeros pasos con esos escollos que dificultan y embarazan en nuestra sociedad el camino del
escriror y del artista, pues los primeros cuadros que
&lt;lió al público lograron pronta y fácil salida, y entre varias marin:is que se vendieron tan pronto co·
mo fueron terminadas, la que representaba nuestra
fragata de guerra Sagunto , mereció los elogios de
cuantos pudieron verla.
En el certámen que con motivo del segundo centenario de Calderon se abrió en Cádiz, en el mes
de Mayo del 188 1, obtuvo el Sr. Viniegra un premio, consistente en una barquilla de plata, regalo
del Obispo de la diocésis, por un lindo boceto que
representaba una escena de un drama debido al
inspirado é inmortal autor del Alcalde de Zalamea.
Ultimamente ha pintado al óleo dos cuadros muy
notables, adquiridos en mil pesetas cada uno por el
Excmo. Sr. D. Manuel Silvela. En ellos se ven dos
tipos distintos de la raza árabe, presentados con
exacti~ud y propiedad; el dibujo es correcto y el color y la entonacion bien dados.
Tambien hemos visto expuesto en la abaniquería
de la Puerta del Sol, esquina á la calle del Cármen,
un caprichoso pafs de abanico, ejecutado por este
jóven artista, y que representa un coche Ripert en
las nubes, tirado por palomas, conduciendo en su
interior á los astros.

RECUERDOS DE GRANADA.
¡Granada, la Alhambral ¡Cuánta poesía se encierra en estos dos nombres, que dulce y místico encanto llevan en sí, y qué mundo de imágenes y recuerdos hacen brotará los ojos del espíritu!
¡La Alhambra, Granada! cualquiera de estas dos
palabras son el «ábrete Sésamo » pronuncia.das ante
la vastísima tumba que contiene toda una edad
de nuestra historia; evocacion misteriosa que si no
hace surgir espectros pálidos y descarnados ó sombras impalpables y terroríficas, trasporta la imaginacion, en rapidísimo viaje, á los pasados siglos, poniéndola en contacto con gentes, costumbres y razas
que no nos son extrañas, pero que duermen ese
sueño terrible de que no se despierta n~nca.
No es posible comprender la Alhambra sin los
árabes; tan grabados se hallan allí, por todas partes,
la vida, el carácter y el genio artístico de esta noble
raza. Cuando en la callada noche de estío el hombre de hoy se pierde bajo aquellas bóbedas de follaje, que dej¡in filtrar tímidamente algun débil rayo
de la luna, se figura escuchar á cada paso los dulcísimos acordes de la guzla acompañando la voz suave del enamorado y tímido abencerraje, que entona
tierna cancion ante el mirador afiligranado de Lindaraja; y al reflejo de la luz sobre los pintados vidrios parece que se destaca en el fondo del ajimez
la silueta enérgica de un celoso príncipe que acecha
la ocasion de vengar JUs celos en la sangre de la
sultana. Si el soplo de la brisa, que vaga impregnada de aromas purísimos, mueve ondulando las ramas de los naranjos cuajados de flor, el oido cree
percibir allá á lo lejos el choque de las corvas cimitarras, cual si dos enemigos implacables, el vehemente y enojado zegrí y el gentil y enamorado gomel, su rival afortunado, vinieran aun á dirimir sus
contiendas al pié mismo del poético Generalife. El
constante rumor de las aguas deslizándose blandamente, hace coro á los trinos del ruisel'ior en la selva, y si la pala de algun molino inmediato golpea

�1

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1,
:

~

MARJNA _DE c;UERRA.-F~AGATA AsTÚRIA~ EN EL FONDEADERO DE LA GRAJ,A, ESCUELA DE ASPIRANTES .1,. GUARDIAS MARINAS DE LA ARMADA.= ! Despacho~el Cornandante.-2 Cámara de los Jefes.-3 La cubierta y po,talon.-4 Comedor de los alumnos.-5 Cocina. 7 6 Comedor de la marinería.-¡ Observatorio
y told1llo ~e popa.-8 Castillo ~e proa y cohsa,- Aula de matemátius,- 10 Idem de física y qufmica. _ 11 Sala de armas.-, 2 Sala de estudios.- 13 Boa&lt;a,-14 Un sobrestante.-15 Sala de _baño.-16 Enfermerfa.-q Los escobenes ~ cadena del ancla.-18 Jardmes de proa. - 19 Cámara de oficialeo,9
20 B1bhoteca.-"1 Dorm1tono.- 22 Sastrerla.-23
Cámara de la maestranza.Comedor de la Maestmnza.- Nañol de la Santa Bárbara.-26 C:i!abozo~.-27 La despensa.-28 Máquma.-29 Nailoles del Contramaestre y maqu,msta.-30 y 31 Almacen gener,l.-32 Carbonera. _ 33 Algibes.
24
25
_
La barra,-JS La sentJDa,-A. Pizarra de Jorge Juan,
34

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la corriente, juzga la imaginacion desvanecida por
tanta y tanta ilusion que numerosa taifa armada
avanza al trote para anunciar al sensual monarca
que duerme en el oriental harem, envuelto en nube
de perfumes y reclinado sobre el mórbido y nevado
seno de la esclava favorita, que ya es tiempo de
abandonar el dulce regazo para correr la suerte de
las batallas contra el audaz nazareno, sediento de
sangre y exterminio, que saquea imp:o las risueñas
alquerías de la vega y enciende sus fogatas el). las
vertientes de Sierra Elvira.
Cada objeto está allí consagrado por una tradicion, cada lugar santificado por una historia; desde
Alhamar el Magnífico, hasta Hazen el destronado, y
el infortunado Boabdil, todos !os monarc~s de la dinastía fundada por el primero, han marcado allí sus
huellas. Ese arco vetusto vió pasar un dia al triunfante Hazen, conduciendo los cautivos de Zahara, y
oyó la profecía del viejo morabito; por la ventana
ojival que se alza en el último piso del elevado muro
se decolgaron Abdallah el Chico y sus hermanos en
una noche terrible, ayudados por la sultana su mamadre, y corrieron á encender el fuego de la rebelion en el Albaicin¡ las parduzcas manchas de las
baldosas revelan que en ese patio soberbio se vertió la sangre noble de los abencarrajes, víctimas de
un error ó de una sombría venganza; y sobre la plataforma de la maciza torre, que hoy descuella orgullosa entre aquel grupo irregular de construcciones, ond.ó al vien o en un dia eternamente glorioso
la cruz del cristianismo, junto á los pendones de
Castilla y Aragon.
Coronando espeso y magnífico bosque impene•
trable á los rayos del sol, y en cuyo seno profundo exhalan su perfume balsámico la azucena y el
jazmin, la rosa y el lirio, al inclin:ir sus tallos para
reflejarse en la limpia corriente; como diadema fabricada por mano gigante y maravillosa se alzan los
muros del alcázar que la historia nos dice debieron
su existencia al rey Abu-Abdallah el Nazarita (1231
á t 2 53), pero á los cuales l.i. imaginacion soñadora
del pueblo árabe supone un origen casi divino.
Fantástico es el aspecto exterior de esta obra
de una civ1lizacion pasada; mas cuando se llega á
franquear la puerta del Juicio, entonces la vista se
deslumbra ante el magn!flco é indescriptible conjunto, al contemplar la gracia y el esplendor incomparable de los adornos, la pasmosa variedad de
las líneas, grecas y arabescos, y la profusion y riqueza de los relieves y esculturas.
Todas las n aravillas art!sti&lt;;:as creadas por el
genio de cincuenta generaciones y de todos los
pueblos del mundo, se reproducen en la Alhambra
combinadas con una armonía á EJ_ue parecen haber
concurrido, en extrai'ío consorcio, una imaginacion
delirante y un gusto por demás exquisito y delica..
do. Entre sus patios, soberbios todos, llama justamente la atencion el de los Abencerrajes, y más
particularmente el de los Leones, rodeado de riquísimas arcadas, y cuyo piso es de mármol blanco,
alzándose en el centro una fuente monumental. La
galería tiene 128 columnas de la misma piedr.i que
el suelo.
,
Circundada de espléndidos jardines, con sus mil
saltos de agua y abundantes canales que refrescan
la atmósfera; sus riquezas artísticas mcalculables;
sus elegantes salones, en mec.io de los cuales seven
graciosas fuentes, ó en sus doblados muros afiligranados ajimeces, abiertos á ra luz con un atrevimien•
to y un primor de que la arquitectura moderna pa•
rece haber perdido el secreto; con sus finos y esmerados relieves; sus mosáicos, sus adornos en mármol
ó pórfido, y sus prodigios.:is dorados; con todo esto
resulta la Alhambra una obra maestra de la arquitectura oriental y realiza cuanto puede esperarse de
un pueblo amigo de las artes, rico I sensual y poéti•

LA ILUS'fRACION

MILITAR

al concierto de los pueblos, ya aniquilado, desmembrado y presa de las convulsiones ocasionadas por
el progreso que le empuja á la vida moderna,
adonde llega anhelante y fatigoso como el despertar
de opresora pesadilla.
Cálmanse los tiempos; se despejan los horizontes;
y aleccionado por dolorosa experiencia, vislumbra
los derroteros de donde fué apartado por fantasmaLA MILlCIA Y LA CIENCIA
góricas ilusiones; mas antes de lanzarse de nuevo
Si al contemplar los ideales que están grab:cidos por el torbellino de la vida, será preciso reparar la
en la conciencia del pueblo español vemos surgir destrozada nave; que fuera propósito insano navegar
sentimientos elevados, y renace la esperanza de re- por tormentoso mar en quebradizo bajel. e!!
cuperar pasada grandeza, tambien acuden á nuestra
Si en nuestra conciencia están perfectamente demente ideas no men9s levantadas cuando los consi- finidos los ideales salvadores de la nacionalidad
deramos como el gérmen regenerador del elemento española, apercibámonos á las luchas precursoras
armado, que por fin ha de realizar, con el tiempo, de su realizacion, y reconstituyamos su ejército solas grandes empresas que le cupieron en soerte en bre sólidos fundamentos, porque ño se recorren los
el concierto universal de las naciones.
(!',tránsitos del progreso sino en inces:rnte lucha y
Es el ideal, para las sociedades, espíritu vivific:a- detrribando los obstáculos interpuestos con los tordor que las preserva de corruptora destruccion, estí- rentes de sangre que fertilizan para siempre el cammulo poderoso de enérgica .. tividad que las impele po de la humana actividad.
impetuosamente hácia el templo d.! la gloria, cuyos
Aquí empieza nuestra obra: desde este momento
magníficos resplandores iluminan la fatigosa,vía del _ debemos apartar la vista de las seductoras imágenes
progreso.
que nos fascinan con halagadores atractivos; fortiLos pueblos que permanecen inmobles ante es- fiquemos nuestro espíritu para combatir con el error
p:ctáculo tan brillante, pronto desaparecen de la es- y desterrar la grosera rutina;
·
contengamos los mo•
cena y para nada figuran en la historia, pasando, vimirntos del corazon para contemplar serenos
como si fuesen viles átomos, á form,1r parte inte- nuestros defectos y d ebili&lt;la
·
d es; arrojemos los falacon
·
· · á ver los
g rante de la masé;l de otras naciones que sii:rnen
v
ces prismas con que 1a ilus10n nos mVJta
paso firme la senda trazada por el destino; las que problemas positivos de la realidad; penetremos con
fulgores ,·mpulsadas pié firme en el fondo de la conciencia, y sostenidos
Se d eslumbran con sus máaicos
0 •
quizás por fascinadora atraccion, se consumen y por el arte y guiados.por la ciencia, exploremos sus
enflaquecen, llegando á ser juguete del encrespado regiones, para proceder al análisis de nuestro s1steoleaje movido por la actividad humana en el bor• ma militar.
rascoso mar de la vida, por donde no se puede naDirijamos una mirada al conjunto, y experimenvegar sino con segura carta y experimentado pilotaremos dolorosa impresion al contemplar el aislato; y 1as Co n Ocedoras d e loS de rro te ros que con d u·b
b t·
mie:ito del ejército, relegado al olvido hasta que el
ce n a1 an h e1a d o puerto se aperc1 en para com a 1r,
enemigo se presenta á turbar la tranquila marcha
porque á su encuentro saldran nuevos pueblos que
se opondrán á su marcha, y se presentarán obstácu- de los que creyeron ir siempre entre los embriaga·
dores placeres de la paz; y aun cuando entonces se
los levantados por encontrados intereses, surgiendo
sérios conflictos que tan sólo resolverán las armas, comprenda que la nacion y el ejército forman parte
aplicadas con inteligencia en conveniente direccion. integrante de un mismo organismo, pronto se olvida
tan saludable máxima, reapareciendo el desden en
Nunca saldrán de las esferas imagir.arias las aspi·ones de los p ueblos como no vayan acompa ña- el momento de disiparse el humo de la pólvora que
racl
dos de poderosos ejércitos dispuestos á robustecer lanzó el último proyectiL
. la fuerza del derecho y á sostener sus actos, identiSi ese de.;pego suicida apena y entristece el ánimo
ficándose con el espíritu creador que renueva la de los que aspiran á fundir en generoso sentimiento
energía consumida en la continuada lucha; y por recelos infundados, dando al olvido pasados errores
eso la milicia representa el principal papel en esas y lamentables equivocaciones, el espíritu se atorevoluciones sociales que cambian la faz de las na· menta al considerar que la separacion existe ta111ciones, saliendo vencedoras las que supieron for- bien en las corporaciones científicas I ricas preséas
marlos sobre sólidas bases, de las que olvidaron en con que se engalanan las sociedades modernas. No
la molicie de la paz asuntos de tan vital interés.
encontrareis alll al militar ocupando un sitio en el
Sabido es como el pueblo ibero empleó su acti· concierto del saber humano; pues si conseguís ver
vidad durante ocho siglos para llegará constituir la alguno que ciña espada y vista el honroso uniforme
nacionalidad española llena de exuberante vida, que del guerrero, debe la distincion á sus circunstancias
no cabiendo ya en el corazon de Europa, se desbor- particulares y no á su cualidad de discípulo de
da por el Atl.intico para entregarle un mundo donde Marte.
deja implantados su religion, su idioina, sus leyes y
No abrigueis en vuestro pecho risueña esperanza
costumbres, y hasta sus mismas pasiones; y como de progreso mientras veais impedimentos opuestos
si no fuera bastante esta manifestacion de su pode- á la union perenne del ejército y el elemento civil;
.rosa energía, todavía pretende ir más allá y se en- ni tampoco se envanezca éste con los decantados
golfa en las soledades del Pacífico, para establecer portentos de la industria y del comercio, mientras
en el extremó Oriente un imperio colonial, rico flo- no reciba en su seno á los que nunca regatean su
ron de la corona de España, que servirá en tiempos sangre para vivificar con ella el organismo social.
futuros de lazo de union entre los pueblos de fa. Prosigamos sin tregua para conseguir esta union
fábula, que entran hoy día en el curso de la civili- íntima, que saldrá fundida de los crisoles enardeci•
zacion moderna, y el mundo creado en los mares dos por los deseos de la patria; y puesto que la so·
australianos por los buscadores de oro.
ciedad civil se ha mostrado hasta ahora indiferente
Celos, envidias, errores económicos y políticos Je á nuestras súplicas, escuchando desdeño:;a nuestras
engendran luchas interminables; y, al cabo de dos quejas y nuestros ofrecimientos, habremos de consiglos, aquel gigante que abrazaba la tierra, cayó tinuar solos el trabajo de conciliacion, llevando con
exánime y moribundo, cuyos despojos se adjudica- nosotros los fulgores de la ciencia para ahuyentar
ron las naciones congregadas para su reparto; pero las tinieblas que hoy la impiden ver la legitimidad
1
un rasgo de potente esfuer..:o lo conduce de nuevo de nuestras honradas aspiraciont!s.
co, hasta el punto de hacer comprender que los
moros todavía hoy, en sus oraciones del viernes,
elevan súplicas al Dios único, clemente y misericordioso, para que los reintegre en la posesion de
este paraíso terrestre.

305 -

LA ILO'STRACION MILITAR
. No somos ya la mesnada señorial congregada al
pié de enhiesto castillo, para devastar los campos
del vecino; no somos la muchedumbre asalariada
puesta al servicio del absolutismo para combatir la
libertad de conciencia y las franquicias pátrias; no
somos el ejército nacido de la quinta, engendro del
d&lt;;&gt;ctrinarismo, que viene á echar el peso de su espada en la contienda de las escuelas políticas; somo~, sí, los hijos del servicio obligatorio, magnífica
concepcion del drrecho moderno, que se congregan
y organizan Pjra realizar los grandes ideales nacidos al calor del derecho político, fundado por ¡as
nuevas nacionalidades.
Este es nuestro abolengo; y si todavía no os parece bastante noble para recibirnos en vuestro seno,
pronto os enseñaremos las credenciales que nos au.
torizan para terciar en vuestras especulaciones é
intervenir vuestros actos.
Cuando os congregueis en asamblea para tratar
de aquellos asuntos que afectan profundamente
vuestras relaciones políticas y comerciales, amenazadas quizás por ambicioso príncipe ó por ·egoista
pueblo, ya vereis cómo la inflexible experiencia os
muestra que el ejército es el dato principal de los
pavorosos problemas cuya solucion buscais; considerad que la libertad de comercio no fué conseguida sino despues de las cruentas luchas engendradas
por el monopolio; no olvideis que la esclavitud quedj'.&gt; abolida cuando millares de hombres inundaron
con su sangre los campos que antes habian sido regados con el sudor del esclavo¡ recordad que los
derechos del hombre fueron consquistados con la
espada de la revolucion; mirad cómo han surgido
las nacionalidades del fragor del combate de ingentes ejércitos cuyas armas estremecen la corteza del
planeta; y tened presente que la ciencia no ha entrado en plenl!- posesion de sus dominios sino cuando el cañon ahuyentó con sus fulgores las tinieblas
en que la habían aprisionado la prévia censura y la
intolerancia religiosa.
( Se continuará)
IGNACIO SALINAS
~~~

CARTA DE LA ItABANA
Sr. Di1·ector de LA

lLUSTRACION l\,In,1TAR

Iíabana3 de Febrero de I884
Distinguido amigo: El Círculo Militar ha introducido las siguientes modificaciones en el plan
de conferencias: en vez de las tres conferencias
que en cada mes se celebran, se dará sólo una el
cuarto jueves d~ cada uno; el segundo se dedicará
á la discusion de temas, siendo el µrimero fijado
«Organizacion más conveniente del Ejército de
Cuba» y quedando los otros dos Jueves, el primero
para las retretas que por las músicas de la guarnicion tieneu lugar delante del Círculo, y el tercero
para celebrar en él, lo que por causas imprevistas
no hubiese podido tener lugar el jueves que le correspondiera.
Las clases preparatorias tambien han tenido al•
gunas variantes, se proyecta el aumento de otras
para los socios y el establecimiento de clases nocturnas donde las de tropa puedan recibi,r aquellos
conocimientos que deseen y aparte de los que por
reglamento deben estuóar en sus cuerpos respectivos.
Esto en lo que respecta á variaciones y proyectos
naevos; réstame sólo decir que se va á abrir un
concurso destinado á premiar la mejor obra sobre
eGeografía militar y estadística de la Isla de Cuba;»
de las bases del concurso hablaré cuando se publiquen.

El 23 de Enero, dia del santo patrono de S.M. el
Rey (Q. D. G.), ha tenido doble celebracion este
año; una esencialmente militar, que foé la revista
de las tropas en gran parada, y la otra la colocacion
de la primera piedra de 1a nueva U uiversidad de la
Habana.
A las nueve de la mañana, con asistencia del
Excmo. Sr. Gobernador general, á quien hizo los
honores una compañía de Voluntarios con bandera
y música, se verificó la solemne ceremonia en el
local que ocupará el nuevo edificio y que hoy ocupan las obras municipales. Asistieron al acto el
senador por la Universidad Sr. Güell y Renté, el
cláustro universitario, y otras muchas pers nas notables del demento oficial, como asimismo muchos estudiantes y un público escogido si bien no
muy numeroso.
Pl-évia la lectura de la órden, concediendo la ediflcacion de la nueva Universidad, y despues de levantados y entusiastas discursos del Excmo. Sr. General Castillo, del Sr. Güell y Rector de la Universidad, se colocó la piedra, poniendo la tradicional
caja con mohedas, periódicos, etc. y terminando
con un viva al Rey, que fué contesta~o por toda la
concurrencia.
A la gran parada, que tuvo efecto á las cuatro de
la tarde, asistieron todas las fnerzas del Ejército,
Voluntarios y bomberos que constituyen la guarnicion, desfilando todos con aire marcial y apuesto
continente, terminando el desfile despues de las
siete de la noche .

Hora es ya que me ocupe de las dos conferencias
celebradas en el mes de Enero, y empezaré por la
primera, que fué leida por el Oficial r.º de Administracion militar D. Luis Casaubon, con el tema
«Males y remedios.»
En ella su autor expuso c0n fácil y elegante estilo
los principales de aquéllos y lo que en su sentir pudiera animarlos, recomendando á todos el cumplimiento dentro de la sociedad militar de esas tres
virtudes del alma que todo lo pueden, teniendo fé
en la grandeza de nuestra mision; esperanza en que
ha de ser atendida por todos su importancia, y caridad para ayudarnos los unos á los otros, cumpliendo siempre los sagrados deberes del compañerismo.
Al terminar su elegante y discreta conferencia
fué aplaudido y felicitado por cuantos tuvieron el
gusto de escucharle.

La segunda estuvo á cargo del ih1str.ido Director de la Academia de alumnos, Coronel D. Isidoro
Walls, quien disertó con el tema «Más reflexiones
sobre el combate moderno,» que por lo tanto puede
considerarse como continuacion ó complemento de
la primera, y as! lo hizo constar el disertar.te, en
lo, primeros períodos de agradable exordio. Si mucho nos gustó la primera que tuvimos el placer de
escucharle, aún más nos agradó la segund.1, no sólo
por la forma amena y discreta de tratar la cuestion,
sino por el gran acopio de datos que hizo, convirtiendo su conferencia en un sustancioso trabajo, so
bre el papel reservad...&gt; en las modernas luchas á las
tres verdaderas armas de combate; al tratar de la
infantería se declaró abiertamente opuesto á la bayoneta, fundándose en que para hacer fuego molesta por el aumento de peso al arma y en que
en estas condiciones cuando llega. el momento del
choque no hay tiempo de armarla; abogó porque la
bayoneta se sustituya con la pala de mango corto
generalmente llamada pala de infantería, recono•
ciendo la ;m;JOrt.:nci:i de b fortificacion del campo
de batalla.

Con respecto á la caballería, se confesó poco
conforme con la existencia del instituto de lanceros,
por creer que la lanz 1 para ser bien manejada necesita buenos jinetes, que hoy por las con¡:liciones
especiales de la duracion del servicio no pueden
conseguirse; defendió el empleo de la espada recta
ó ligeramente curva, manifestando sus verttajas, )'
se declaró partidario de que á toda la caballería ligera se la proveyese de armas de fuego, mencionando los casos en que debia y podia emple:me, y
presentando siempre ejem¡.,los escogidos.
Repetimos, para concluir, que la segunda conferencia del Sr. Walls ha sido un trabajo concienzu
do, que fué premiado con nutridos aplausos y con
sinceras felicitaciones, á las que ,mimos la nuc~tr:i.
desde esta revista.
Sin otra cosa por hoy que pueda ocuparme queda siempre de V., Sr. Director, afectísimo a~ig~ y
compai'íero
FRANCISCO ÜRTEGA Y DE:..OADO

PENSAMIENTOS
La idea de la felicidad es compafiera inseparable
de toda vida; cuando falta la primera puede abrigarse el convencimiento íntimo de que desaparecerá.
pronto la segunda.
. En l¡ p~rfiada lucha por la gloria, no hay quien
mvoluntar1amente prescinda de comb.ltir por el imperio del egoismo
No hay cosa más triste para la buena inteli.,.en.
o
c1a que contemplar la contínua aleg1fa Je los necios.
La palanca de Arquímedes seria Jo suficientemente poderosa para mover el mundo, teniendo un
punto de apoyo; pero todo el génio del hombre resulta impoiente para encontrar muchas veces ese
punto de apoyo contra la más pequefia calumnia.
Parodiando á la ninfa de Diana-nunca se mezclan las lágrimas del dolor fondado con lo:1 lamentos
de Ios séres pervertidos.
El piloto más experto desconfía de sí mismo cuando arrecian las tempestades de la vida.
Sobresale en el espíritu humano la tendencia al
bien personal, y esto hace que adquiera carácter
de finísima moneda la falsedad engastada en el interés.
ARTURO COTARELO
- -- •.,,.,,000

O-CO&gt;&lt;&gt;•---

EPIGRAMAS.
Solo hace un año, y escaso.
Que vino Inés de la aldea,
Y aunque pobre, ya pase,1
Vestida de blonda y raso.
Viéndola ayer tan compuesta.
Le dije:-«&lt;Y ese atavío? ... »
Y ella contestó-«¡Ay, Dios mio!
¡Buenas fatigas me cuesta!,
Un ciego muy socarron
Le decía á su mujer:
-&lt; ¡Tener que vivir contigo
Cuando no te puedo ver.»CAYETANO DE ALVEAR,

�306

LA

LA ILUSTRACÍON MILITAR

,,
r

UN DOCUMENTO DEL .SIGLO XVII
Cuando se haia encontrado con oficial con talento
Y valor de poder ser util, devera servirse de d con

confianza, siendo su caracter de estimar mas esta
que un tesoro, pero contenerle no dandole dema·

307'

ILUSTRACION MILITAR

buenos oficiales en los quales confia el General

exmerar en procurarle (si no le habiese pisado) de
una ex:icta notizia de la Historia y Geografia del
Pais en donde Guerrea, como asi mismo con tomnr

aprende lo que por si solo no podría discurrir.
El conocimiento del Terreno de la maior parte
de el logro de las operaziones, á cuio fin se ha de

los informes que conduzg,a.n á esta practic..1, de
Pahisanoa in1eligentes, con distincion si es llano 6
Montuoso, Caminos buenos y malos, desfiladeros,

11iada pues abus:i.n de su cuidado por la autoridad
adquirida, teniendose sie.mpre presente que por los

•

-~

'"

A:':I

~~~11,,
.

\ ": .." '

:... ¡'- ·;::.

COPIA DE UN BOCETO DE LA ALHAMl:\RA.

UN 'J:JPO l)E ANTAilO

(Copia de u11,uadro des, Vinie¡raJ

•

Pantanos, Rio~, Arroyos, y si la ca1idad de estos
con las lluvias rindiese impracticable su passo, no
siendo malo (qu:1.11do no lo impidn. algun incombeniente) ernbiar oficiales Capazes á reconocer el
Pais con apuntazion de cuanto é referido, y de los
Campamentos en los pasajes eµ que puedan hazcrse, pues para obrar vien cornbienc se tengan con
exactitud comprendido.
No descuide los informes mas seguros de la fuerza
del enemigo si es mas en Infantería ó Cavalleria,
si son todas Tropas Veteranas y su modo de pelear,
para tomar tadas las precaupziones, que aunque á
vezes Inutiles, vale mas que no aventurar por ne-

glijencia la sa.lud de un Exercito, ó la pérdida de
una plaza, sin que la prosperidad de los felizes suzessos le adormezcan, ni los adversos le desmaieti,
evitando el confundirse en las hordenes que &lt;liese,
y no omitira las menores providenzias que le han
de servir para su detcrrninazion previniendo con
rcflecsi'Jn en lo que pueda su Contrario t::mbarazarsela, para que los accidentes improvissos no
causen recursos no considerados.
Sera de mucho alivio escojer personas inteligentes
y fieles que afianzen con sus dictamen.es el maior •
logro de alguna operazion, oie-ndolos todos con resen-a de su resolucion, cuia cautela ha de usar tam-

bien quando las deliberaziones ardu:i.s le obliguen á
que junten un Consejo General, devicndose esto
escusar quanto menos sea. posible, .1.ssi por el peligro de que4,ar divulgado el secreto entre muchos,
como por que embarazan la rhente los er.contrados
parezeres,de que de hordinario acontece:i y maior.
mente si la Capazidaddel General no s.1bc distinguir
aquel que dimana del solo forvor de su Prinzipe, 6
de los embidiossos de su azierto dirijen su voto á
favor de su contrario vistiendo su ponzofia con
aparentes sutilezas.
La flaqueza del Exercito y las disensiones que
en el, suelen reynar se ha de aplicar todo conato é

�sos

LA ILUSTRA(.,'ION MILITAR

maior sequito y distincion¡ á otros con estipendios
esconderlas pudiendo servir de aliento al Enemigo, torioso, deviendose en este caso antep~ner la o~e- c~ecidos lo que ha de arreghr segun la propension
al qua\ si en el suio se le conoziese se ha de operar racion á la inaccion: pues en esta son siempre exis- en que conociese se inclina cada uno¡ en fin, todo
sin dilazion, siendo muy factible se aventaje para tentes los mismos accidentes, quando por la otra ha de poner en obra el esmero de su conato para
busca el espíritu el líbrarse del peligro, el qual ene\ logro de sus pensamientos.
lograr el intento de quedar vencedor.
.
Así como es inexcusable e\ uso del rígor en la contrandole con.la maior res olucion suele á veces
Procurara se reduzca el vagaje del Ex~rcito al
..
obstinazion de la defensa de los Pueblos, despues afianzar un seguro laurel.
numero mas corto que se pudiese pues siendo gran•
Quando el General da una.orden mm importande conseguida la victoria en un Pais, tanto es com·
de perjudica á veces á que no se puedan intentar
beniente con los vendidos la suavidad de el trato te ba de ser con terminos mui llanos y claro: para operaciones que se piensan, retiene la marcha del
'
d
lguna eqU1vocade el qual dimanan muy buenos efectos para la que quien la recive no pa ezca
Exercito y embaraza el cuidado que se debe para
venebolencia de aquellos extendien&lt;lose su fama cion, repitiendosela para mejor instrlllr~e y r~pasan- su resguardo la que quizás harán 'fa.~ para tenerlas
asta los parages mas remotos para adquirirle nada &lt;lo en su semblante si ha comprehend1do bien sus ~ cuerpo del Exercito.
.
forzada la sumission, pero devense siempre asegu- palabras y el fin á que va, y si dudase se le á de
La Artilleria de campal'la debe proporc10narse,
rar las conquistas, con prudente reflexion para no hir imponiendo con suavidad y reposo. a~nque se segun la fuerza de su Exercito, y la de batir, Y los
dar lugar á la inconstante fortuna á que juegue de lo haia explicado bastantemente por escr~to, para morteros se arreglara segun la calidad y numero de
. • 1m
· tento, y al partir el. ofique entre en su prmc1pa
su rueda con adverso y impensado accidente.
Plazas que deviesen sitiarse, y la convenienc!a de
cial,
se
ha
de
hacer
conocer
esa palabra de_ estima- poderla sacar de las snias mas cercanas, deviendo
No se ahorre la recompensa en ganar espías de
amm;;;rle á
la maior confianza, ni en procurar guias practicas zion la confianza que hace d e él , para
haber en el parque los pertrechos que corresponsalir
bien
de
su
co!T'ision,
sin
dejarle
temeroso
ge den, y de reserva assimismo todos los instrumentos
y inteligentes de hombres del mismo País, pues las
primeras con su puntual referencia, daran el azierto que se le haia de imputar el contrario sucesso, an- necesarios, y cantidad de utiles, para quando s~ hupara qualquiera operazion deel General, franquean- tes bien conclui&lt;lo se le disculpará en las faltas no biese de trabajar, y los artifices que se necesitan,
dole las otras todas las luzes que combiniesen á la dimanadas de su omision Y que los accidentes ma- como son; Albañiles, Barqueros\ Carpinteros, H!!rruta que &lt;leve seguir con las individuales zircuns- lo~asen.
reros, Herradores, Artilleros, Bombistas, Gastado.
··
emprehender
Las operaciones
qne ~e qms1eran
tancias de lugares y caminos para la disposizion de
res, Maestros de puentes, con las suficientes munisu marcha, y quando se sospechare de sus fidelida- sobre el enemigo, las deven proporcionar 1~s ~ue~zas ciones, las que se &lt;leven dar con suma regl 1 para
. temen
. dose s1enmr
·
e por prmc1pal
des, se finjiran diversos designios recatandoles el de su exerc1to
el término de faltarle.
q ue no lle(Tue
o
•
Norte de su intencion, y en caso de que confesaren basa de que el que va á atacar ( si la necesida~ no
Se ha de procurar que el Exercito no este escaso
6
alguna empresa que fuese á intentarse se deveran Je ohliga ) debe ser mas fuerte que su contrano,
de víveres, pero este consumo ha de ser bien arreasegurar sus personas como responsables, si con en el ~úmero 6 en la calidad de sus tropas Y solo glado, para qae su falta no imposibilite las operapodra ex·,futarse siendo inferim encontrandol~ en ciones, deviendo haver un Gefe que tenga este enengaño hubiessen caminado.
Para la resolucion de una empresa á de consi- algun terreno 6 paso adonde su desorden haga irre~ cargo y cuide de que haya el numeró de Horneros
derarse el util de su Prinzipe y el exito de su fin, parable su perdida, reflexionando al mismo que si v P.tnaderos que sean necesarios y de que se cons·
siendo nada estimable el no concluirse, pudiendo sus fuerzas consisten en Infantería se obrara en ter- ~ruian los hornos en donde combenga.
no obstante mudarse el designio por al6un movi- reno Montuoso, si en Cavalleria en Pais llano
Si hubiese voces de paz se ha de precaver de los
miento de el Enemigo, que le obligare, para cuio abierto, teniendo esta mira. aun i::ombiniendo vem_r engaños del enemigo.
.
efecto no siendo dable, que perso~almente el Ge- con el enemigo á una Batalla, atrahien_dole e~ siQt!ando se tuviese aviso, quel Exerc1to contraneral asista en todas las operaziones, á deponer la tuacion favorable, pero se ba de advertir que si las rio se fuese arrimando, sin que se le pueda oponer,
maior vigilancia en la eleccion de el Cavo que fuese tropas contrarias son gloriosas y acostumbr~das á ni 'mantenerse en el mismo paraje, 6 que haia de
mandado, asi para que su experienzia sea arbitra vencer ( cuia fama sin duda se havrá extendido al obligar á una retirada, se premeditara con tiempo,
de tomar el partido mas aproposito en los casso.s concepto de sus soldados) convendra mucho, antes previníendose con hacer marchar los víveres Y muque solo en el mismo paraje puedan prevenirse, de llegar con ellas á un combate general, probar niciones, anticipadamente á la parte que deve ocucomo para que afianze su pensamiento con la exe- en algunas funciones particulares el logro de alg~na parse, procurando no dejar cosa alguna en el Camventaja, para que se les desvanezca aquella 1m- po, y ejecutando con buena borden su retirada, para
cuzion de su azertada conducta.
Quando se conoce ventaja, se han de emplear pression.
abiar el semblante de fuga, lo que desalentara el
No se debe despreciar un corto exercíto que se Pais, y alentara~ animo de los enemigos, dand~ fin
las Tropas y no ponerlas en paraje á donde sin sacar
fruto la ozíosidad les fastidie, siendo cierto q_ue los resuelve á hacer frente, y si conviniere atacarse ha á las máximas generales, con las anotadas, dev1en·
buenos suzesos las alientan y descahezen las con- de ser con todas sus foerzas y sin de3cuidar la dose destinguir otras, segun correspondan á las ditrarias, deviendo pero medirse de tal modo las ope- maior reO'la pues no es tan segura la Victoria con- versas operaciones de Guerra que se propongan.
º '
.
raziones que se emprehendiesen, que no las malo- tra los que la precision alienta su defensa; pero s1
( Se continuará.)
gre con apresurar el preciso tiempo, ni por ahorrar huien con apariencia de retirada, pocas tropas en su
•H..flil'H•
el maior trabajo y gasto de provisiones, pues no seguimiento bastaran para su ruina, aunque siempre
BIBLIOGRAFÍA
por el mas prompto venzer á de arriesgarse junta- se ha de hir con el cuidado de no caer en alguna
mente con su exercito, el favorable exito de et su- emboscada.
BREvi-:s CONSiDERACiO '.\' F.S SOBRE ARTILLERiA MOO~:RNA,
El exercito que estubiese batido, antes de empezesso, advirtiendose pero que la dilazion sera daPOR B. S.
fíossa si puede el enemigo reforzarse con nuevos ñarse en otro combate, se hara mediar algun término
Los momentos en que los altos poderes necesisocorros d~ su Prinzipe de Aliador, 6 que pueda para que se recobre, y se le aparte de temerosa Ím·
tan atender con urgencia á la reconstit~c100: del
ponerse en estado de que alguna díversion suia le pression en que deje un mal sucesso, procurando país favoreciendo su desarrollo en el mtenor Y
obligue á desirtir de su accion, pues en este caso en este tiempo el que se difondan noticias favora- rec¡bando en el exterior el prestigio que se niega á
se deve aventurar algo, para dar el mas breve fin bles(y fomentadas algunas veces) que enciendan los los pueblos cuando carecen de virilidad, entereza Y
animas de la tropa, á dessear nueva accíon para lo- robustez para rechazar en. cualquier fo:mll; toda
á su intento.
imposicion 6 desmembramiento de terntono ¡ en
Quando se vaia á buscar al enemigo para dar un grar con feliz exito.satisfacer su espiritu.
estos momentos, repetimos, el libro que tenemos á
No se ha de poner la tropa fatigada en un com- la vista es de una importancia imponderable.
combate, se deve estar noticioso de su fuerza, de la
Faltos de medios mecánicos para lle"ar á 1~
situacion de su campo y terreno en que pueda sa- bate, no siendo precisso, y se evitaran por peligrolir á redvirle el qua\ se ha de tener reconocido con so los distintos movimientos de un exercito á vista práctica en toda su extension los productos de bnJlantes estudios é ingratas vigilias de que han da~o
toda atencion, antes de empel'íar las tropas; y consi- del enemigo.
Se han de buscar quantos medios conduzcan al patente prueba los Sres. Sotomayor, Plasen~ia,
derando la salida de esta accion pues las que se
Verdes Perez Hontoria y otros ilustrados arulle'
'el autor de las &lt;?mideraa~nes
.
comprenden, atenidas su logro á la mera esperanza fin destruir su contrario, sea componiendose aquel ros españoles,
sobr_e
de la fortuna son temeraria.e; en la inteli~encia Y las exercito de coligados, con procurar desunirlos por Artillería moderna, cuya excesiva modestia ~o_s pn·
retiradas en la funcion son ignominiosas llamando- algunas discordias, que se le introduzcan para que va de conocer su nombre, examina las cond1c1ones
de las piezas Krupp y Amstrong, con que hoy s~
se fuga disfrazada y evidente señal de flaqueza de unos de otros por sus intereses puticulares se ha;an fortalecen nuestros puertos, y despues de un anált·
la qual (por la impresion que hace en el animo de sospechosos, sea fomentmdoles disercion, lo qué
sis sintétii::o de sus condiciones, presenta los resulsus ~oldados y comprehendida del enemigo) dima- puede lograrse con algunos papeles que se derra- tados que ofrecen, aduciendo gr~n acopio de datos
men en su campo, con promesas de alguna corres• experimentales como demostrac1on de sus teorías.
narán mui malas consequencias.
Esta sola especialidad de la ?bra, que rev~la_ en
Quando el General reconociese que la inaccion pondiente entrada á los soldados que se pasassen Y
el
autor de este traba.jo excepcionales conoci~ien·
deja consumir su exercito lentamente, sera mas gló- quisiessen sen-ir, 6 pasaporte para donde_ gustaren tos, bastaría para recomendar tan interesante hbro.
rioso el partido de recurrir á la contingencia, para hirse, 6 sea atraiendose los animas del Pa1s á su vo ·
MADRID 1884: Imp. de E. l\le~eguer, Fuencnm1l, 137
no dar Jugar á que sin riesgo quede su enemigo vic- !untad con promesas de honores. á los hombres de

REVISTA

DECENAL.,.

ª .

!

•
ADMINISTRACION, REDACCION

:18 MARZO :1884

ALMIRANTE,

SUMAR!O

GRA.BA.Dos.-Combate hcróico de la guarnieion de Sinkat.-Vista
de Suakim.-Batalla de Teb.-Est átua de Crist óbal Colon.-EI
Ministerio de la (-luerra en París.-El asalto de Son-Tay.Snc-esos de Verdú (Lérida), agresion injustificada de la.s turbas,
contra el Teniente de la Gua rdia Civil Sr. Sastre.

TBxoT.-Crónica.-Explicacion de los grnbndos.- EI triunfodel
Visionario, por D. Mariano Prestamero.-La recluta en Egipto,
1ior el General D. Juan N. Sen·crt.-La Milicia y la Ciencia,
i&gt;or el Coronel de E. Jli. D. Ignacio Salina.s.-Los séres su1,criores, por un desconociclo.-.Advertcncia.

CRÓNICA
Pocos sucesos de importancia. en el exterior. Sin
embargo, ha.y que consignar una. victoria. de los franceses sobre los chinos á 10 millas de Bairninh.
Segun un despacho del Tonkin, el General Negrier marchaba sobre esta ciudad.
En el Sudan continúa dando sorpresas el General
Gordon, pues el mismo gobierno inglés no ha ocultado la. suya. al conocer la recomendacion que ha.
hecho Gordon de Zobebr-Bajá para el cargo de Gobernador general del Sudan. En cuanto á las tropas
inglesas, avanzan hácia Sinkat, en cuyas inmediaciones ha sufrido Osman Digma otra derrota
La prensa inglesa discute la. con~niencia de conservar la plaza de Jartnm, y El Times opina que el
Ejército inglés puede abrirse con poco trabajo el camino entre Sna.kim y Berber. Una. vez en comnnicacion con Jartum, sería, á su juicio, un acto de demencia. el abandonar una. posicion tan importante
bajo el doble punto de vista estratégico y comercial.
El aspecto general de la. cnestion de Egipto, parece autorizar una. conclnsion pesimista: que su
pacificacion no se conseguirá, que el fracaso de la.
mision Gordon es definitiva. La insnrreccion se generalizará más rada vez, y se pasará mucho tiempo
quizá sin que las tribus situadas entre Berber y
J artum sigan las excitaciones de los emisarios del
M:1.dhí.
Ha.y, sin embargo, un caso en el que estos pronósticos podrán ser desmentidos. La accion inglesa. puede
transformarse de vacilante en decisiva. La perplejidad de su Gobierno puede cesar; en vez de parecer
dispuesto á abandonar el Sudan, en vez de hacer
salir de Jartum á las viudas, huérfanos y empleados
del Gobierno del Cairo, puede adC1ptar una. actitud
resuelta., puede proclamar y dar á conocer su voluntad enérgica de constituir un Gobierno durable en
el Sudan, y entonces el Ma.dhí quedará. reducido á la.
impotencia, fuera de Obeid, de cuya poblacion desconfiará como desconfia de los beduinos de los alrededores.
El Ministerio de Marina francés ha circulado instrucciones á los Comandantes de sus buques para
evitar que la condescendencia del General inglés

2,

QUINTUPL!OA.DO

Gordwi, respecto á la esclavitud en el Sudan, estimule este tráfico de esclavos en la costa oriental de
Atica.

•

La. Cámara. de diputados de Portugal ha aprobado
el escrutinio por lista, el derecho á representacion
de las minorías y la. eleccion por acumulacion de votos. Hé aquí reformas electora.les que en España. debieran ser planteadas en seguida, si se quiere que
los diputados representen una opinion real del país
y no una fuerza local de tal ó cual cacique.
El presupuesto ordinario de gastos que ha de
regir en Francia para. el año 1885, asciende á
3 048 544.744 francos. En la distribucion de esta
cantidad observamos que las mayores partidas están
destinadas á Deuda pública, Guerra, Hacienda, Ma-

rina, Correos y Tdégrajos, Instrucl-ion pública y
Obras pzíblicas.
El extraordinario asciende á 208.121.818 francos.
Aquí la partida mayor es la de Obras públicas, pues
pasa de 115 millones de francos la cantidad consignada á este ramo; sigue luego Guerra, Marina Y
Colonias, quedando así agotado este presupuesto.
Se observa tambien en esta distribucion de gastos,
que los destina.dos á cultos han bajado considerablemente, porque se han suprimido todas las becas de los
seminarios que deben vacar durante el año.
En suma, F rancia. gasta en Instruccion pública
l 37 millones y medio de francos ( aparte de la instrnccion prima.ria. á cargo de los ayuntamientos y 1011
liceos departamentales), y 242 en obras públicas.
Dedica además 78 millones á la. agricultru·a, comercio y bellas artes; lo que ha.ce ascender á la cifra
de 457 millones y medio la. suma consagrada al fo.
· mento moral y material de la República.
La décima parte próxima.mente de esta suma, gastamos nosotros en los servicios equivalentes, cuando
nuestro presupuesto total de gastos es poco menos
que la. cuarta parte del presupuest,1 francé~. Y como
nosotros creemos que el secreto de una buena administracion ó Gobierno, consiste en la inversion de
fondos, en que los gastos tengan un carácter evidentemente reproductivo, nos contrista. el estado de
nuestro país, y mucho tememos que si no se procede
pronto á desenvolver la riqueza pública, que si no se
procede al encauzamiento de todos nuestros rios, á la
construccion de todos los cana.les de riego y navega.cion necesarios, á la construccion y arreglo de puertos marítimos, á la. construccion de ferro-carriles,
carreteras y caminos vecinales, que no dejen aislado
ningnn pueblo, al establecimiento de nuevas líneas
telegráficas, á la. edifica.cion de escuelas de oficios ó
artes ó profesiones, y á fomentar, en fin, todo cuanto
es más ventajoso al país en general, surgirá una terrible crisis económica, de la. que es ya un síntoma.
bien claro la gran baja. de poblacion que acusa. la última esta.dística demográfica de España, pues las
causas principales de ella son segura.mente la muerte
prematura por hambre ó miseria. y las consecuencias
na.tura.les de este hecho en la generacion.

TOMO 2. 0 • NÚM. 20

Otro destino racional de los fondos q ne recauda el
Estado, y sobre todo el de los que tiene en la. Caja de
Depósitos, seria el de plantear operaciones como las
de los Estados-Unidos (bonos Folger), ó de Italia
( comandita del Rey Humberto), ó de Alemania
(banca popular ). En su consecuencia., no en grandes
cantidades, sino paulatinamente y con tacto, nuestra.
Caja. de Depósitos podría hacer tres géneros de explotacion:
1 o Los préatamos al comercio; 2.o el crédito a.grí•
cola; 3.o los bancos populares.
Dti este modo ú otros análogos es como se podría
bajar las contribuciones, ó mejorar, en fin, algo el
estado general de todas las clases socia.les.
Por último, y por las estrechas relaciones que
guarda. la. cuestion monetaria con la económica , urgente es tambien, en prevision de toda crisis, que se
reforme el sistema monetario con gran meditacion y
maduro exámen de cuanto hacen en este punto las
principales naciones de Europa.
En las presentes circunstancias seria más que
nunca inútil encarecer la necesidad y urgencia. de
grandes reformas en nuestra. Arma.da. El creciente
poderío naval del moderno autócrata de l,1s mares, la
gran cuestion llamada de Oriente, la situacion y
condiciones geográficas de nuestra península; todo
impone una a.tencion igual, si no mayor, que para el
Ejército, para el fomento de nuestra Marina, Por
otra. parte, no hay ninguna potencia en este momento que no se cuide de pi:rfeccionar cuanto concierne á la orga.nizacion de sus fuerzas marítimas.
lta.lia. acab~ de dar su nombre á un poderoso acorazado, que será. sin duda. la más grandiosa. representacion de la pátria en los mares.
Holanda se dispone á aumentar considerablemente sus fuerzas navales. La Cámara. de Diputados
dando un ejemplo verdaderamente patriótico, votó
un crédito extraordinario á este objeto. Alemania se
apresura. á adquirir un nuevo sistema. de defensa
contra. los torped-os, y en cuanto á Inglaterra no ha.y
para. qué decir que ya tiene en práctica ese sistema
de defensa
Y no es esta sólo, sino que, á imitacion de los modernos simulacros de comba.te que vienen haciendo
tod;s los ejércitos con el título de maniobras, Alemania las prepara importantísimas entre sus fuerzas
de mar. El puerto de Kiel será, en su consecuencia,
bloqueado, y nada se omitirá en esta. funcion de
combate na.val para que se adiestren sus tropas marinas y se experimente sobre todo su gran artillería.
Calcúlese ahora hasta qué punto tendrán que hacer
todas las naciones citadas, sacrificios económicos para obtener estos resultados. Pues bien; en todas ellas
el país, dotado de excelente sentido, estimula. más
bien que entorpece esta actividad de los gobiernos,
que es, en efecto, tanto más plausible cuanto que va
muy resueltamente encaminada. á lograr para sus
respectivos países un influjo colonial ó una. extension
de territorio más ó menos exigida. por las circunstancias.

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                  <text>Revista literaria, científica, artística y militar.Publicada en Madrid entre 1880 y 1884, durante el periodo de la Restauración. Fue dirigida por Arturo Zancada y Conchillos. Posteriormente cambió su nombre a La Ilustración Nacional.</text>
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                <text>La Ilustración Militar, Revista literaria, científica y artística, 1884, Año 4, Tomo 2, No 19, Marzo 8</text>
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LA ILUSTRAOION MILITAR

280
Dli, Ml:8 1 A:!tO

NOMBRAMIENTOS

LA PASIONARIA
UN RECUERDO DEL DRAMA DE D. LEOPOLDO CANO

21 Agosto 1843....
8 May:o 1848 .....
14 Jumo 1848. . . . .
20 Ae;~sto 1848 ....
26 D1~1embre l851.
24 Set1~mbr111852.
6 Abril 1853 .....
.
.
18 Se~embre 1865.
29 Setiembre 1868.

Grado de Teniente por gracia general.
Segundo Ayudante por elec&lt;'ion.
Grado de Capitan por mérito de guerra.
Te!1iente por mérito de gue-mi..
Primer Ayudante por eleccion.
Capitan.
Grado de Comandante sin antigüedad
por gracia esp cial.
Comandant.e por eleccion.
Grado de Teniente Coronel por gracia
1 general.
31 Mayo 1872..... Teniente Coronel por mérito de guerra.
2 Febrero 1873 ... Gr~do de C01:onel por sus servicios y
1 c1rcunstanc1as.
1 Febrero 1874 ... Coronel por mérito de guerra.

Así es que en Espafla el fin pri~cipal de l?s periódicos ilustrados está desconocido y olvidado.
Cuando en el porvenir se quiera recordar por
esto5 jalones de la civi\izacion · la histo~ia de n?estro tiempo, en vez de hallar en estas ho¡as artísticas
las palpitaciones de la vida nacional, se hallarán ta~
sólo escenas de la vida del Tamorlar. de Persia
y éuadr()S á cientos de Historia Universal, con
excepcion de España. El recuerdo no podrá_ ser
más luctuoso y dará pobre idea de este nuesti·o _tiempo, en que la vida intelectual arrastra una existencia parásita y mezquina; pues aquí sobra todo lo
que no sean «Funciones taurinas ó electorales.»
r

Muchas veces lo hemos dicho, y lo repetimos
hoy, con ocasion de este grabado; el actual p_e~fodo histórico que es verdaderamente de trans1c1on
para las costumbres y para la vida de las sociedades, lo e? aun más para las artes, en particular el
dibujo y la pintura.
Desde el idealismo de que son modelos acabados las madonas de Rafael y las Concepciones de
Murillo, hasta la batalla de Detaille y los cuadros
de costumbres de los modernos pintores alemanes,
hay casi tanta distancia como de los libros de ca1
ballería á la novela de Zola; distancia que se hace
RECUERDOS DE LA ROMERÍA DE SAN
notar, no sólo por ser otras las tendencias, sino
DON FEDERICO ALONSO meo SALEDOM
CRISTÓBAL EN LA TSLA DE CUBA
porque los procedimientos son tambien diferentes
GORONEL DEL REGIMTJtNTO INFANTERÍA DE :FILIPINAS,
de todo punto. Entonces el artista se inspiraba en
En la lámin¡ del Suplemento aparecen ocho dibuNÚMERO 52
el sentimiento, hoy persigue la verdad tal cuai es;
se castigaba el vicio, divinizando la virtud; ahora se, jos agrupados sobre la naturaleza vírgen de la perla
Nació en Mcukitl el tlia 7 de Setiembre de 184i.
rinde culto á la virtud, presentando el vicio desea~ de las Antillas, que representan con exactitud los
nado y repugnante. ¿Cuál de los dos procedimienNOMBRAMIENTOS
pabellones y tiendas alzados 1m el campo del Club
tos es el que más conviene? Esta es la pregunta que
se hacen hoy todos y que sólo el tiempo puede con- Almendares y terrenos adyacentes por los hijos de
22 M •yo 1857 ..... Cacfote de InfAnterfR.
Andalucía, de Cataluña y de Canarias, de Cuba, de
testar.
1 Noviembre 18-59 Subteniente oor promorion.
Sucede
en
el
dibujo
y
el
gr.1bado
como
en
la.pinSantander y de Galicia, de las Vascongadas Y de
31 Enero 1860..... Grado de Teniente por mérito de
tura; antes esas ejecuciones perfectas sobre el acero,
guerra.
Navarra, tales como se hallaban en la gran fiesta de
22 Set!embre 11'61. Tenient&lt;&gt; pornntigü&lt;&gt;dacl.
que admiramos aún en costosísimas láminas; per
29 S~t1!1mbre 1868. Grado d11 CApitan por gracia ¡r&lt;&gt;nPrRl.
files encantadores que se ajustaban á los severos la filantropía y de la caridad. celebrada en la Haba27 D1c1embre 1869. Grado de Comandante por mérito de
modelos de Flaxman, paralelismo en las líneas, lle• na durante los días 24, 25 y 26 del mes de Noviero·
gunra.
vando á un extremo que perjudica á la verdad, bre de 1883.
4 Marzo 1870..... Capitan por id.
15 Agosto 1873 .... Grado de Teniente Coronel por id.
siempre un aliño, una exactitud tan bella á la vista,
La tra~cendencia del acto realizado por peninsu17 Enero 1875..... flomandante por id.
como opuesta á la razon; hoy conjuntos que son
24 ,Tun!o 1875 .... Teniente CorOnPl por id.
lares
y cubanos en tan oportuna ocasion, es incalcu23 Noviembre 1875 Gredn de Coronel por la pacificacion verdaderos efectos de máquinas fotográficas, figulable.
El pensamiento de la romería no ha podido
de Cataluña.
ras indeterminadas, facciones que se confunden,
18 Febrero 1876 ... Coronel por mérito de guerra.
vaguedad, duda; la verdad tal como es, tal como ser más noble, más grande, más generoso ni paaparece, bella cuando realmente es bella, sin que
triótico.
el pincel la realce, ni le haga desmerecer tampoco.
Era menester que los hijos de Espafla, los naciESCENAS MILITARES.-EN r. WAGON.
Esa alegoría de la Pasiotu1ria que damos en la
La escena que representa este grabado es de pág. 279 obedece en un todo á las prescripciones dos en Europa y los que vieron la primera luz en
fácil comprobacion, pues se repite á cada paso en de este realismo moderno. La verdad se impone; América, diesen una prueba pública de union, de
grupos y figuras se ven, como deben verse, á la disla vida militar, teniendo la misma decoracion y con ºtancia que se suponen del observador, y á la luz fraternidad y de españolismo, como protesta solero•
ne contra los que todavía guarden en su pecho el
idénticos actores.
que los alumbra; en conjunto, que es como hay que
inútil rencor, sueñan con imposibles trastornos Y
hacerse
cargo
del
dibujo,
las
figuras
se
desprenden
1Cuarenta y ocho ó cincuenta hombres encerra·
dos en un carruaje de tercera clase, con sus armas y en la actitud de cada uno se leen su carácter y alimentan ideas vergonzosas de discordia ó de tira·
sus pasiones. Aquel que sentado abraza á la niña,
y equipo en un dia de verano I figúrese el lector es el Marci~l de Leopoldo Cano, el hombre gene- nía, sustentadas por la ingratitud ó por el despoajeno á la profesion de las armas, que al militar no roso, modelo acabado de virtud sublime; la joven tismo.
La prueba está dada. En los hermosos campos de
hay para qué contárselo, la animacion, el movimien- que se.inclina sobre la Pasionaria, deja trasparentar
Cnba
se han visto confundidos criollos y peninsulaun
alma
que
no
ha
llegado
aún
al
extremo
de
la
to y la vida de este cuadro, por más que se contenperversion; y los que ocupan el fondo denuncian res padres, hijos, 1}¡rmanos y compañeros; todos l&lt;!s
ga en los límites estrechos de la disciplina. Durante
en su ademan y en sus rostros los sentimientos basla marcha del tren, la algazara sube de punto, por- tardos de que los hace anim:1dos el poeta. En cuan- que llevan en sus venas sangre espai'iola, todos los
que el ruido de las voces es ahogado por el de las to á la protagonista, no cabe dudar que el artista que viven al amparo de la bandera roja y amarilla,
ruedas que corren sobre la vfa, y etttonces quien ha puesto el epílogo al drama; reo de un homici- todos los que pueden devolver su antiguo esplendor
entona una cancion popular, cuya letra inventó al· dio, herida en su corazon, ¿qué destino hay para la á la joya del mar Caribe.
Pasionaria?, la muerte sólo, y la muerte se la da el
Para conseguir este triµnfo, para que Cuba recogun discípulo de Perico el ciego, siendo el estribillo
artista.
bre en muy pocos años su preponderancia, y sea.
repetido con acompañamiento de palmas; quien reQuizás no se llegue por la senda que siguen hoy
fiere en reducido grupo de cabezas congregadas, las artes á un término feliz, y sea preciso tener que como debe ser, la llave del istmo de Panamá y la
hasta tocarse para poder oir, alguna aventura de buscar en terreno neutral el consorcio con la escue- más rica provincia de la nacion á que pertenece,
la antigua; pero en nuestro humilde juicio, el punto
guamicion, ó algun chascarrillo salpimentado de medio á que hemos llegado en el concepto artísti- sólo necesita que sus hijos, que sus habitantes todos
mano maestra; allí se vé al grave furriel que sobre co, se compadece exactamente ¡:on el modo de ser pongan mano á la obra; porque les basta con la
un cuaderno apunta las raciones extraídas y calcula de nuestra época, y conviene mejor á las imperiosas fuerza de la union, con el recurso del trabajo y con
por los dedos el producto de los socorros que habrá y constantes exigencias de nuestra vertiginosa vida , el auxilio de la paz.
Reunidos los elementos valiosos de que Cuba disde distribuir á la mañana siguiente; en un rincon social.
En este período de evolucicn, los verdaderos ar- pone, alcanzarán en breve la prosperidad; y con
se medio distingue el cornetilla procedente del hos- tistas han de sostener una lucha muy penosa. En
picio, que enseña á permanecer en posicion rle fu. nuestro pais especialmente, la masa general del pú- ella darán el golpe decisivo á la culpable desconmes al perro del cabo de banda, veterano ·de col- blico, no tiene cultivada su inteligencia artística y fianza que hoy se nutre del malestar y se cobija en
millo retorcido, que aprovecha el tiempo durmiendo grita sin cesar al génio: «¡Atrás!» «¡Atrás!• Y así la penuria.
como obliga á Echegaray á revolverse en lirismos1
Así lo esperamos de cuantos viven hoy en la
tranquilamente. En suma, risotadas, voces, algazaimposibles y refractarios á sus tendencias, así sujeta grande Antilla: de los naturales del pais, descendienra, y despues suena el pito de la locomotora, y el á nuestros dibujantes en ese amaneramiento atildatren se detiene en una estacion.
do, que convierte' á los artistas en maestros de cor- tes de padre y madre españoles; de los hijos de la
Asómanse todos á las ventanillas, y como hay te y medida; pues los objetos, las figuras salen de Península, obligados por su origen á coadyuvar al
órden de no bajar de los coches, las vendedoras de sus pinceles como si salieran de un taller de sastre• engrandecimiento de sus hermanos y compatriotas.
ría, correctas, perfectamente acabadas en sus meagua suben á los estribos y alarga1_1 los clásicos ca- nores detalles, sin ninguna omision en la indumen- Todos tienen intereses comunes que defender, tierra
charros, sobre los cuales se precipitan todos á satis- taria, pero tambien sin ninJuna revelacion de la comun que labrar, nombre ilustre deque enorgullecerse; pues no hay, á pesar de nuestras desdichas Y
facer una necesidad ; sólo el veterano oo bebe verdad ni del génio.
de nuestros ene~igos, pátria más honrada que la d~
Y
gracias
que
el
estado
del
público
no
acaba
de
agua; pero se acuerda del pobre perro y le presenta
alejar de la lucha á los verdaderos artistas, síntoma españoles y cubanos, ni más digna de amor, ni más
la fiambrera llena del líquido consolador.
fatal que en progresion lastimosa se viene observanEste es el momento elegido por el artista para do hace tiempo, dando lugar á que nuestros periódi- merecedora de filial respeto, ni más gloriosa y addibujar esta escena, y cumple decir que ha estado cos ilustrados de más importancia paguen vergon- mirable.
discreto en la eleccion, y que ha sabido realizar con zoso tributo al extranjero, y en vez de reflejar las
costumbres y la historia pátria, sean el marco de
gracia y fortuna su pensamiento.
ajenas glorias y de tradiciones extrañas.
MA.DRID 1884: Imp. de E. Meseguer, Fuencarral, 187

•

REVISTA

DE;:CENAL.,.

ADMINISTRACION, REDACCION

25-14"EBRERO 1884

•

ALMIRANTE,

TOM~2. 0 , NÚM. 18

2 1 QUINTUPLICADO

GUERRA DEL SUDAN.-CAPTURA ])E

UN CONVOY

DE CAMELLOS.

�LA ILUSTRA&lt;' ON MILITAR

282

SUMARIO

GRAIIADOS,-Capturn. de un convoy de camellos.-El Castillo de
la. !Ilota. en San Sebastia.n.-Opernciones en el Ton-Kin.- El
centenario de los l\Iontgolfier. -El tambor frnncés.-El Vigía
de la Costa.-El Carabinero Viconto Alvarez Blnnco.-Cañones
encontrados en las aguas de Mnrruccos.- Expcrimentos pnrn.
determinar la velocidad del sonido.-Llcgada do refuerzos &amp;
Suakim.

TExTo.-Crónica..-Explicacion de los i,rabados.-1Fletcher!, por
E. I. L.-El anillo do la Reina, por D. Pedro Ilernandez Raymundo.- Un documento del siglo XVII.-Monte Esquinza (poesía), por D. Federico G. Caballero.-Bibliografía.-Anuncios.

CRÓNICA_
No podemos eludir el deber de comenzar esta crónica con una manifestacion de gratitud. Al alterar
este año las condiciones de esta Revista, en el senti•
do de un cambio más frecuente de comnnicaclon
con el público, la gran mayoría de la Oficialidad y de
las clases de tropa, y hasta entusiastas soldados, han
venido á prestarnos honrosísimo, cuanto oportuno
apoyo. Por cartas diversas a!lemás este apoyo se
nos ha explicado en Mrminos que nos llenan de legítima satisfaccion, porque saber que esta Revista no es
ya sólo un símbolo más ó menos apreciable por sus
condiciones arr,ística:s, sino que sus fines morales, sus
tendencias generales, su carácter, su programa científico en suma, obtiene adhesiones tan importantes
por el número como por la calidad de los adeptos, es
lo que nosotros anhelábamos en primer t,érmino; pues
nunca hemos querido ni podemos querrr la snbordinacion de un gran fin moral á pasajeros éxitos artísticos ó literarios.
En cuanto á la prensa, tanto la nacional como la
extranjera, nos ha dado á conocer una vez más su
gran benevolencia y nn movimiento de simpatía, que
es en lo único que podremos corresponder á las esperanzas formadas sobre nuestros supuestos méritos.
Se nos ha prodigado todo género de frases que
revefan lo que se podria llamar muy propiamente en
este caso «la bondad del fuerte~, y varios colegas
han pretendido hasta concretar y justificar sus encomios sobre piezas aut.énticas, sobre trabajos de esta
misma seccion. La, Francia militar sobre todo, haciéndose cargo de nuestra crónica correspondiente
al mí.ro. 14 dice textualmente, despues de encarecer
la habitual imparcialidad de nuestras apreciaciones:
«Hay mucho que retener en las consideraciones
de LA ILUSTRACION Mrr,ITAR sobre el aumento de
sueldos, division territorü1l militar, y derechos de los·
Oficiales para representar al pais en Cortes. En todos estos trabajos aparecen p1tntos r7e vista nuevos y
observaéiones muy exactas, que pueden ser útiles á
los escritores y legisladores que buscan aquí solucion
á estos tres problemas, de tanta actualidad en Francia como en España.»
« ..... Hemos hecho ya muy frecuentemente justicia
á la esmerada redaccion de LA ILUSTRACION MTLITAR, á la equidad de sus apreciaciones, al excelente
texto, en fin, de esta R evista, que es con relacional de
ciertos diarios ilustrados del otro lado del Rhin, lo
que la vulgar palabrería de los tentones al elegante
y correcto estilo de un Cervántes ó nn Leop(lldo
Cano. &gt;&gt; «¿Y qué hemos de decir, para terminar, de
los dibujantes? Que su talento no cede en nada al
de los redactores. Todos son iguales; todos artistas.»
O Exercito Portuguez dice tambien: « LA ILus.
'l'RACION Mn,ITAR despues de una larga campaña y
continuados éxitos que han hecho de su existencia
una verdadera carrera triunfal..... etc. &gt;)
La B,evi sta Militar Portuguesa dice:

LA ILUSTRAOION MILITAR

«LA lLUSTRACION MILITAR, notable por la val'iedad de grabados que publica, por su mérito artístico
y por sus interesantes artículos, ha entrado en el
quinto año de su publicacion.
Representa esta R evista gastos considerables Y ha.
merecido una f'XCP.lente acogida, no sólo en su país,
sino tambi 0 n en los ejércitos extranjeros. Lo que es
tanto más notable cuanto que Francia y Alemania donde hay un elemento militar tan preponderante
no tienen ninguna publicacion de esta importancia.»
Otros diarios, en fin, emiten sobre nuestra mision
apreciacionesque nunca agradeceremos bastante, porque á la verdad, nosotros no aspiramos al goce, tan
pasajero y vanal, de la lisonja, sino á la honrada Y legítima satisfaccion del que presenta ó divulga algnn
pensamiento útil.
~
e

La conducta inglesa continúa siendo, como de cos•
tnmbre, inagotable semillero de las más singulares
sorpresas. Si hemos de dar crédito á los últimos partes, la mision Gordon vendria á constituir nn conju11to informe de transacciones de moral muy laxa
en su mayor parte. Pero no anticipemos excomuniones inútiles, y observemos con el mayor cuidado y
en todos sus desenvolvimientos más insignificantes
la conducta de la inquieta Albion, porque en su escuela política hay mucho que reprobar ciertamente,
pero hay mucho tambien que aprender.
El carácter inglé~, con relacion esprcialmente al
francés y al nuestro, ofrece tantas diferencias notables, que mientras nosotros, por Pjemplo, acostumbra•
mos á decir siempre lo que vamos á hacer, ellos no
dicen nunca (cuando lo dicen) más que lo que han hecho ya. Y en este punto es muy instructiva la siguiente anécdota histórica que r ecuerda un periódico
francés á propósito del Tonkin:
«Un Ca.pitan de frae-ata (que luego fué un gran
Almirante), recibió órden del Gobierno francés para
ocupará Perim. El buque, al dar la vuelta de A frica,
hizo escala en Aden, cuyo Gobernador obsequió con
un banquete á la Oficialidad.
A la mitad de la comida el Ca.pitan del barco dijo,
dirigiéndose al anfitrion:
-.A.hora ya puedo decir á V d. toao; ustedes los
ingleses han ocupado .A.den, pero nosotros vamos á
incautarnos de Perim.
El Gobernador, con una cortés excusa, se retiró y
volvió al poco rato, tan sonriente y amable, que con•
siguió prolongar mucho•tiempo la velada.
Terminó ésta, y el Ca.pitan con su gente marchó
á Perim; pero al llegar se encontró con un buque
anclado que el Gobernador de Aden habia mandado
á la isla, y un destacamento de ingleses, cuyo Oficial
le dijo:
- La Isla de Perim no pertenecía á nadie; ustedes
venian á tomarla; pues bien: con el mismo derecho,
nosotros nos hemos incautado de ella.»
Entre las transacciones á que aludimos arriba,
está la de la esclavitud, que el General Gordon
parece dispuesto á tolerar, segun el texto de su
alocucion.
La sensacion producida por este hecho ha sido
tanto más grande, cuanto que son conocidos por toda Inglaterra los esfuerzos de Gordo u para abolir la
trata de negros durante todo el tiempo que operó
en el Sudán al servicio de Egipto (1874). El Ti•l'l,eS
confia y trata de excusar en este precedente el permiso expreso que Gordon ha dado en coutraposicion
á los convenios internacionales que prohiben la trata
de esclavos.
Ocioso es decir que si bien nosotros reconocemC1s
la necesidad de las transacciones como un medio de
prevenir ó atenuar t oda violencia, no iremos hasta el
extremo de autorizar con una tolerancia cualquiera
el hecho abominable de la más cruda forma de opre-

sion humana. Pero no hay que extremar tampoco las
consideraciones opneEltas sobre el procedimiento más
eficaz de acabar con la esclavitud.
Si la guerra, en su sentido estricto, fuera siempre
posible é incttestionablemente eficaz, nosotros opinaríamos por la guerra para acabar con todo linaje de
explotacion de un hombre, colocado en el rango qe
cosa. Pero no siempre es tan clara esta cuestion, y
ahora mismo, en el Surlán, en todo el Egipto, la tra.
ta de esclavos es tan fatal consecur ncia de las costlmbres orientales, que parecP. indispensable comenzar por la reforma de éstas. Y hé aquí el problema;
porque los medios militares, por la perentoriedad
misma con que están obliga~os á operar, pueden producir la extincion de una raza, pero no la modificacion de sus costumbres.
Por otra parte, la esclavitud musulmana tiene nn
carácter religioso; aunque siempre necesariamente
bárbara, lo es mucho menos que la de América; los
fakis (sacerdotes) la autorizan y aun la e¡:plotan;
hay un consentimiento por parte del oprimido, que
explica la adhesion al Mahdf. campeon de la esclavitud; Jartum, en fin, es el núcleo de todas las pa.rtidas de traficantes, y todo esto, si no justifica al General Gordon, impone al menos el deber de aplazar
un juicio definitivo sobre su conducta.
Teufik-bey, el gobernador de la plaza de Sinkat,
ha. sal vado la historia del d,ecadente Egipto. Su
muerte y la de sus tropas reclamará y obtendrá pá·
gina eterna; esta catástrofe recuerda heroísmos saguntinos de inmortal memoria. El bravo caudillo
egipcio prefirió buscar su salvacion. si era posible,
en el campo de batalla, á aguardar innoble muerte ó
vergonzosa vida de la dudosa clemencia musulmana.
Destruyó, pues, todas las provisiones, clavó las piezas de artillería, hizo volar los almacenes, entregóá.
cada soldado cuantos cartuchos podía llevar, salió
con sus seiscientos hombres al campo de batalla y la
empeñó y la sostuvo valerosamente hasta caer como
caen los héroes, bajo la accion de mortal lierida. Los
que le acompañaban le imitaron. Nadie salió vivo de
aquel gran combate sin cuartel. Hay nn contagio deheroismo como hafnn contagio de cobardía.
Ya ha ca.ido Tokar en podt1r del Mahdf. La traicion saltó aquí como en contraste de un reciente heroismo. ¡Tal es la vida humanal Términos de extremo dolor y placPr extremo, de abnegacion inverosímil y perfirlia ab!;urda, y entre estos extremos una
gra.dacion tennísima, una infinita variedad de combinaciones extravagantes!
La entrega de Tokar con soldados, víveres suficientes y una reserva de 40.000 cartuchos, parece
haber apresurado la carrera triunfal del Mahdí. Ya
ha avanzado sobre Snakim; ya se ha unido á las tribus neutra.les del litoral del )far Rojo; Jartum no
tardará en caer bajo la accion de· sus denodadas
huestes y su audacia en fü1, ha llegado hasta el ex•
tremo, de amenazar al R'ly de Abisinia, que si hemos de creer á la prensa inglesa replicó con gran
energía.
Aguardemos, pues, todavía las complicaciones más
inesperadas, y para que nada falte á este brumoso
cuadro de la embrollada situacion de Europa, volvamos la vista á Rusia, el formidable coloso, que, prosiguiendo con la mayor perseverancia su historia política de desenvolvimiento por el Aaia, se ha. anexionado las cuatro trib11s turcomanas de Merv, y se ha
hecho así expedito ya el camino de la India sin el veto
de la suspicaz Inglaterra. Bien que es probable
otro cambio de la diplomacia inglesa, tan flexible, tan
adaptada siempre á las circunstancias. Hasta ayer
Inglaterra vino oponiéndose siempre al progreso de
Rusia en Aaia; hoy, vencida su resistencia en este
sentido,. procurará más bien inteligencias que no la
perjudiquen en sus dominios indianos. De cnalqnier

modo, todos estos sucesos contienen una preciosa leccion para nosotros, á saber: que es preciso definir la
política internacional; que es preciso concretar bien
nuestras necesidades ó nuestras aspiraciones legítimas en este sentido; que es preciso, en fin, saber
adónde se quiere ó se puede ir y por dónde.
El Estado que no sepa bastante bien esto, expiará
su ignorancia y su desaplicacion, su superficialidad
inverosímil. Los acontecimientos, bien puede _decirse
casi sin metáforap vuelan.

•

Terminaremos esta revista del exterior con algunas noticias de interés diverso.
Entre Montalto y Cornetto, en la línea férrea,
poco antes de pasar el tren que conducía al Rey de
Italia, se intentó colocar una materia exrlosiva.
Un carabinero hizo fracasar este atentado, despnes
de cambiar algunos tiros con los aspirantes á la triste reputacion de regicidas.
Un libro del doctor Busch, directamente inspirado por Bismarck, contiene las siguientes revelaciones:
«El Príncipe no es ni absolutista ni parlamentario, sino constitucional. En toda monarquía constitucional debe reservarse á la corona la parte que le
corresponde en el poder.
Los ministros no deben tener todos igual jurisdiccion, ni mucho menos dominio exclusivo sobre sus respectivos departamentos.
Debe baber un primer ministro que todo lo domine y todo pueda tenerlo en su mano.»
Tambien se dice en este libro que antes de la
guerra de 1870 estuvo á punto de firmarse una alian•,
za entre Austria, Francia é Italia, y que no se firmó porque Francia se opuso á la ocnpacion de Roma
por Italia. Por consijrvar al Papa su ciudad, Francia fué víctima al poco tiempo de Bismarck.
El ministro de la guerra en Bélgica ha presentado un proyecto de ley organizando la reserva, la cual
se compodrá de 30.000 hombres.
El famoso diputado inglés Bradlangth, que cuantas veces ha sido elegido dipntaio otras tantas ha
dejado de serlo, por no querer jnr:1r, nuevamente ha
sido electo diputado. Y bé aquí otro rasgo del carácter inglés, porque no se sabe qué admirar más aquí,
si la obstinacion de la Cámara ó la obstinacion del
diputado, ó en fin, la del distrito que le reelige.
Abramos una página para esos actQs de abnegacion sublime, tan poco estimulados y celebrados en
nuestro país
Aquí hay cronistas de salones, capaces de extremar
sus afanes de encomio hasta producir el hastío del
lector; aquí hay corea.dores de oficio, cortesanos de la
verbosidad, de 1~ riqueza, del poder..... No hay cortesanos de la virtud ó de la ciencia. Y así se explica
que el becho de morir un hombre por salvar á otro,
no 'produzca apenas otros efectos que los de de una
publicidad ordinaria: la publicidad que las empresas
noticieras no pueden rehusar por su propio interés.
Pero ¿qué grandes movimientos de opinion, qué grandes testimonios de gratitud general surgen en el país
ante hechos de abnegacion tan admirables como el
del soldado .A.taues, muerto por pretender salvar dos
niños?, El pueblo de la Coruña ha atestiguado su
respeto ante la tumba de este héroe oscuro. El
pueblo en general; cada corazon en silencio, admira y respeta y honra al heroismo. Pero una clase
superficial, veleidosa, fria; una clase que no tiene
apenas tiempo más que para vestirse y perfumarse,
y políticos, sin la ciencia de verdaderos hombres de
Estado, abandonan la direccion de estos bellos sentimientos; no los procuran tradnccion positiva, no saben, no reparan siquiera en los grandes beneficios
que podria reportar la humanidad, del estímulo, á

ese género de acciones que revelan de vez en
cuando al verdadero hombre, al hombre racional,
al hombre ea.paz del altruismo, capaz del sacrificio
por sus semejantes.
Los regimientos de Infantería de Vad-Ras y Covadonga acantonados en Leganés, fueron visitados
hace pocos dias por S. M. el Rey, acompañado por
sus Ayudantes el Ca.pitan General del distrito, el general Sanchis y el Jeje de brigada Sr. Rojo. El Rey
revistó atentamente estos regimientos y dirigió algunas preguntas á los soldados. Presenció despues
diversos movimientos en orden cerrado y abierto de
la nueva táctica, y por último asistió al acto del rancho. El Rey salió muy satisfecho del estado de instrnccil&gt;n y disciplina de estos cuerpos, á cuyos Coromwis Sres. Cappa y .A.znar enviamos nuestra más
cordial felicitacion.

El Imparcial ha planteado bien hace pocos dias
el problema de la enseñanza popular en España. La
conclusion es siempre la misma que venimos y vendremos manteniendo siempre nosotros con infatigable perseverancia. Ha pasado en la mayor parte de
Europa y Amtric:i. el período del romanticismo, y
estamos ya muy avanzados en el del positivismo, entendida esta palabra como nn gran modo de actividad
económica, constantemente auxiliada y dirigida por
un prévio estudio de todas las ciencias fundamentales.
Cincuenta millones de hectáreas nos brindan en
Espa!ia, ya las plantas más ·características de los
trópicos, ya los más lozanos frutos del Mediodía; ya
los mejores criaderos de plomo, plata y mercurio; ya
las mejores minas de cobre, azufre, sal y otras mil
diversas especies minerales. Pero para explotar todas estas fuentes de riqueza, para manejar en fin, y
utilizar las cosas que nos rodean, necesitamos adquirir ante todo una nocion integral de ellas, ó lo que es
lo mismo, comprobar primero su realidad, medir en
seguida su m~gnitnd, determinar despues su sitnacion, escrutar su condicion molecular, reconocer su
estado de composicion, describir en fin su forma, y
exponer el órden de sus funciones Una vez estudiados estos aspectós á fondo y en la totalidad de las
cosas, se sabria de ellas todo lo que es posible saber,
y este caudal de conocimientos fundamentales nos
evita.ria el sonrojo de poseer minas que no explotamos, abonos naturales que no utilizamos, abundantes
primeras materias de toda índole, que el extranjero
trasforma en los más caprichosos objetos de uso comun, y excelente situacion geográfica que de nada
parece servir para el fomento de nuestro comercio,
en ningun sentido.
El hombre, ha dicho Michelet, hace la tierra, y
afia.de el colega arriba citado:
«Nada valen tesoros escondidos en el fonno del
suelo y de los mares; nada el clima y nada terrenos
fecundos agrícolas, si el trabajo no los conquista, si
la mano del hombre no los trasforma. .A. España le
sobra tierra, y le falta en cambio trabajo, y principalmente, trabajo director, trabajo científico.&gt;&gt;
Pero á ese trabajo científico ó de cultura general
hay que añadir luego el trabajo de aplicacion, el trabajo artlstico ó profesional. Y éste debe naturalmente variar en razon directa de las múltiples y distintas formas de actividad humana. Para esto no
hay mejor cosa que trasformar la escuela en taller;
más todavía, en un gran museo enciclopédico: en un
mundo en miniatura. Lo que los alemanes llaman die
L ehre der Dinge (la ense!lanza de las cosas) debe ser
pues, la base del estudio científico y la introduccion ó
preparacion indispensable para las distintas aplicaciones de ese mismo estudio, para el trabajo de la
especialidad profesional. .Ahora bien; para realizar
en España estos ideales de instruccion popular, lo
primero que se necesita es un gran ministro de Fo-

283
mento. ¿Lo hay? ¿ Puede haberlo dada la constitncion y costumbres de los partidos que aspiran á la
gobernacion del Estado? Esta es la cuestion, porque
los distintos móviles que impulsan á cada hombre,
son el mejor dato para la investigacion ·de lo que
es posible esperar de sus actos, y el espectáculo
habitual de nuestras luchas políticas no permite
una clasificacion muy lisonjera de estos móviles.
Parece , al contrario, que todo hombre de altos
ideales, de móviles más nobles que los de satisfacer una ·v ulgar vanidad ó codicia, es sistemáticamente excluido de toda influencia en el ejercicio di·
recto del Gobierno.
·
Es curiosa la estadística que publica un diario,
calculando en cuatro millones de reales el dinero que
se pone en m~vimiento con motivo del baíle de
Fernan-Nuñez. Y dice el cronista de salones, de un
periódico que lleva á su cabeza en el mismo número
est.a respetable cifra de tirada, 48.232 ejemplares:
« Estas fiestas no sirven sólo para que se diviertan
los poderosos, sino para que gane el comercio.&gt;
No pretendemos dar á nadie una leccion de economía polítíca; pero como la opinion de ese señor cronista es probablemente la opinion del vulgo en nuestro país; como esa opinion es un sofisma muy gastado ya en las polémicas sobrA el lujo; como creemos,
en fin, altamente perjudicial la difusion de estos errores económicos, haremos observar: que si esos cuatro millones y otros tantos capitales por el estilo se
deilicasen á cruzar de buenos caminos toda la Península, á la construccion de canales de riego, al trabajo y explotacion de minerales, á la produccion agrícola, al fomento de las industrias manifiestamente
útiles, al auxilio directo de los obreros, al fomento
de nuestra marina, á la creacion de escuelas dotadas
de un material que las asemeje á nn universo en
miniatura, á pensionar hombres científicos de mérito
extrordinario, etc., etc.; entonces sí que serian ciertas
las ventajas generales de esas diversiones. Pero co·
mo en casi todas ellas el comercio favorecido es el de
aromas, joyas, flores, dulces, ricas telas y heclmras especiales de vestidos, la sola ventaja que se
puede admitir es que estas distintas clases de
comercio prosperarán, como por iguales razones
prosperan tambien en todo el país, y especialmente
en Madrid, los toreros, los poetas de salon, l&lt;is políticos de café, los periodistas superficiales, etc., etc. En
suma, prospera todo aquello que es más estimulado,
mejor retribuido. Pero falta saber si lo que se estimula.y se retribuye más entre nosotros es lo más digno
de estímulo y retribucion por sus consecuencias de
BIEN GENERAL, de BE:.'EFICIO para todo 6 la mayor

parte del paí.~.
Pocas noticias militares de gran importancia. Solamente, parece seguro que tendremos en breve la
proyectada organizacion de Justicia militar reformada por la comision codificadora.
En cuanto á la escala de reserva, los diarios militares han publicado estos días o1servaciones de gran
trascendencia, que reclaman muy seriamente la atencion del Ministro.
Entre estos trabajos merece leerse con mucha
detencion el que se atribuye á un General que trata,
por cierto, todas las cuestiones más complejas de organizacion con gran tacto, profundidad y claro estilo.
«Despues de leerle, hemos oido decir á peraonas competentes se adquiere la conviccion de que la nueva
escala en la forma que se ha ideado, será perjudicial
bajo el punto de vista de los ascensoR y ocasionada
á muchas injusticias y anomalías.
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(Dibujo de Enrique Irabien)

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CENTENARIO DE LA INVENCION DE LOS GLCBOS
l , - RETRATO DE MONTGOLFIER.-2 GLOBO INVENTADO POR EL ~JISM0.- 3 DESCEISSO DE GARISERJN,-4 AfCENSION DEL MJSM0,-5 GLOBO BLANCHARD,-6 MÁQUI·

NA AERONÁUTICA DE LANA.-7 GLoBo DE CHARLES v RooERTs.-8 PARACAIDAs SISTEMA LUNARDr.-9 PARACAIDAS BLANCRARD.-10 GLOBOS ACTUALES

�285

su cauce poco profundo, de lo que resulta que, no 1 nar-se hasta el punto de formar un~ t'uerza ~ispo.
nible? &gt; Esta fué la base de sus estud10s posteriores,
hallando obstáculos, sus agua; se desbordan, ocuEXPLICACION DE LOS GRABADOS
-pues en el acto pidió unas cuantas varas de tela
pando :&gt;xtensiones inmensas de terreno, y formando
que sirvieron para format el primer globo.
CAPTURA DE UN CONVOY DE CAMELLOS un suelo pantanoso cubierto de juncos, manglares Y
Las experiencias causaron general asombro, porotras yerbas acuáticas, que adquieren pasmoso desque
nadie se atrevía á poner en duda lo que los saEl grabac1o de la pág. 281 representa la toma de ll;rrollo bajo los rayos de un sol tropical.
bios
habian considerado hasta entonces como un
unos 300 c:i.mellos de las tribus árabes hostiles,
De todo esto, las dificultades que tienen que venaxioma:
es completamente imposible, decian, que un
practicada c·n un reconocimiento hecho por las fuer- cer las columnas en sus movimientos sobre las márhombre
pueda
ascender ó mantenerse en el aire. Pero
zas del General Valentine Baker, en las cercanías genes del rio, y la necesidad de establecer fuertes
los
hermanos
Montgolfier demuestran lo contrario
de Suakim.
que sirvan de apoyo y de comunicacion con las bacon
un
globo
de
tela, forrado de eapel, de 35 meLa guerra lleva consigo una série interminable de ses de operaciones, y los cuales hay que avituallar de
ttos
de
circunferencia
é hinchado con humo de paja
calamidades, cuyas consecuencias suelen sufriraque- continuo y relevar con freq¡encia las tropas que los
húmeda
y
lana;
y
aún
la ignorancia juzga este fenóllos que nunca pensaran en ser sus víctimas. Mien- guarnecen, pues la evaporacion de las aguas estanmeno
como
debido
á
influencias de espíritus matras Gordon recorre la Heclendova y la Bisharia, en- cadas producen fiebres palúdicas de difícil curalignos.
tre Suakim y Jartum, las fuerzas de ambos conten- cion.
El error, sin embargo, se disipa pronto, y París
dientes no se dan pun·o de reposo en sus correrías,
· El grabado de la pág. 235 da una idea de este
presencia
con entusiasmo las primeras excursiones
y la persecucion se hace de cada vez más violenta y géneró de guerra, que nuestros compañer~ de
con
un
globo
que había de perpetuar el nombre de
encarnizada. Las verdaderas huestes del Mahdí, con armas-, los que h:i.n combatido en Cuba y más Pirtan
modestos
obreros
de la ciencia, y cuyá forma y
su proverbial agilidad, recorren los campos, talan ticularmente en Joló, conocen bien y saben cuán
condiciones
esenciales
no han variado,á pesar delos
las mieses, destruyen cuanto puede favorecer á sus fatal es para el europeo.
enemigos y no perdonan la vida á los que tienen la
La campaña del Ton-Kin tiene forzosamente que estudios realizados en el siglo actual. •· .
Notables fueron las ascensiones verificadas desdesgracia de ser sorprendidos; las tropas acaudilla- tener un término favorable para los franceses, que
das por Oficiales ingleses, procuran, á su vez, frus- no en vano lucha con ellos la civilizacion; pero el pues; á medida que el progreso de las ciencias auxitrar los planes del contrario con embos~adas hábi- sacrificio de hombres y dinero habrá de ser muy su- liaba los proyectos de los Montgolfier, se proveían
les y en derrotas de grupos aislados; pero las vícti- perior á los cálculos formados por Mr. Ferry y acep- de para-caidas y de aparatos para observaciones de
todo género. Blanchard, Charles, Luna, Lunardi
mas, en situacion tan anormal, son siempre los que, tados por las dos Cámaras.
Green y otros extienden sas estudios por Italia é Indominados por glacial indiferen-::ia, no se colocan
glaterra, donde el 4 de Junio del mismo afio ascenresueltamente en uno ú otro campo.
dió una señora, con el último de los aeronautas ciEste asunto representa nuestro grabado. El pánico
Ji:L CENTENARIO
tados, hasta la altura de 6.000 piés. Mr. Pilatre de
que produce la sorpresa está fielmente retratado en
DE LOS MONTGULFIER
Rozier y Romain practicaron interesantes observa·
todas las líneas del dibujo; los trajes, arreos, actiTrascurre el tiempo, se suceden lo.; estudios, ciones, pero sufren tantas contrariedades que sólo
tudes; todo, en fin, revela la naturalidad y exactitud de este notable trabaj.J, debido á los correspon- aumenta el dominio de las ciencias, y el problema por milagro consiguen salvarse; Coxwel, el Coronel
sales que forman parte del cuartel general de de la navegacion aérea no halla todavía solucion Burnaby y Mr. Simmones son más afortunados en
definitiva. J.,os progresos realizados son importan- sus viajes de ensayos; Mr. Sadler y el Mayor Money,
Baker-Bajá.
tes; pero cada paso que se adelanta para llegar á cayeron en el mar, cerca de Norwich, representando
dominar en el espacio, queda sellado con las huellas este episodio un excelente grabado publicado á
EL CASTILLO DE LA MOTA
de horrorosas catástrofes de que son víctimas mu· mediados de siglo; Mr. Garnerin, en compafiía del
Capitan Snowden, atraviesan de Lóndres á Colchas eminencias del saber humano.
EN SAN SEBASTIANj
Imposible seria, en el corto espacio que dispo- chester ( sesenta millas) en 45 minutos; Marylebone
Y LA TUMBA DEL CORONEL INGLÉS FLETCHER
nemos, dar una idea de todos los estudios y expe- se eleva precisamente á 7.800 piés, y luego á 10.000;
Con este epígrafe publicamos en la pág 284, una riencias practicadas desde que los hermanos Esté- y por último, Zambeccari , el doctor Granati, An_
dreoli, Biot, Gay-Lus~ac, Wise, Glaistaer, hicieron
caprichosa y agradable composicion artística, debi- fano y José Montgolfier llevaron á cabo su primera
notables estudios prácticos, para lograr el deminio
ascension
en
el
afio
1783,
empleando
un
gas
meda al lápiz de nuestro compañero el Sr. D. Enrique
del espacio c,m ~ direccion de los globos.
.,,
nos
pesado
que
la
atmósfera.
Irabien y Larrañ.aga, ya muy conocido por sus difeEl mayor de l(!S globlos aerostáticos conocidos
Estos
intrépidos
aeronautas
tenian
que
recorrer
rentes aptitudes, y particularmente por la facilidad,
exactitud y gracia que se advierte en todos sus di- un camino áspero y erizado de peligros, antes de hasta el dia se llamaba El Gigante; podia contener
ver en ejecucion sus gigantescos plaues. La burla 200.000 piés cúbicos de gas, con dos departamenbujos.
tos para viajeros, fotografías, lavabos, escritorios,
En el que nos ocupa se descubre,. llenando la primero, la supersticion, la duda y la envidia luego,
etcétera, pero en el viaje de 400 millas, desde Nieuse
obstinaban
en
oponerles
dificultades.
Sus
parienparte superior de la plana, una linda vista del castiburg á Hannover, con 13 personas, no &lt;lió los resultes
más
cercanos
acogían
con
una
carcajada
de
inllo de la Mota de S.m Sebastian, tomada de la
tados que hicieron concebir el esmero y estudio que
credulidad
sus
proyectos
de
remontarse
á
las
nubes;
parte de Levante, y la tumba que encierra los despresidió á su construccion.
·
y
para
que
estos
estudios
hallasen
proteccion
tupojos del célebre ingeniero director de las líneas de
vieron
que
abandonar
su
pueblo
natal
y
traslaTorres Vedras, combinadas hábilmente con un
La Francia, considerándose orgullosa por haber
grupo de rocas donde hay labradas otras tumbas darse á París, donde practicaron, delante de Luis sido la descubridora de la navegacion aérea, hizo
de oficiales ingleses, muertos en las guerras de la XVI, sus primeros ensayos.
eregir una soberbia estátua en Annonay, que reEl origen de la navegacion aérea se cuenta de
independencia y la civil de los siete afios.
presenta á los hermanos Montgolfier, como recomUn notable artículo inserto en la pág. 290 se diversos modos. Algunos refieren el asombro extra- pensa á su privilegiado ingénio y prueba de la
consagra á la memoria del Coronel Fletcher, y hace ordinario que causó en Estéfano ver una camisa emulacion que debe inspirar la solucion de este
alusion al grabado, por lo que remitimos á él al lec- que al calentarse se hinchaba y tendía á. remoatarse; trascendental problema, que trasformará segurator, despues de dar públicamente las gracias por otros aseguran que el descubrimiento tuvo lugar por mente las condiciones de vida de todos los pueblos.
ambos trabajos, en los que hace el autor bizarro el mismo Estéfano á su regreso de Montpellier,
donde habia leido muy atentamente la obra de
alarde de sus varias y sobresalientes aptitudes.
Priestley sobre las diferentes clases de aire, ocurEL TAMBOR
riéndosele la feliz idea de ballar un gas más ligero
Este grabado es una exacta reproduccion del
que la atmósfera; y que al comunicar este pensaLA GUERRA DEL TON-KIN
miento á su hermano lo acogió con júbilo, animán- cuadro de Mr. Jules Monge, que figuró tan ventajoOPERACIONES EN EL RIO COLORADO
dole á llevarlo á la práctica. Pero la version más samente en la exposicion de pinturas deParísel año
Esta caudalosa corriente, una de las más abun· aceptable, porque se halla consignada en diferen- último.
Con su original aticismo decia nuestro ilustre es· dantes del Asia oriental y cuya dilatada cuenca es t.:s escritos, consiste en que encontrándose José en
critor
militar el Sr. Almirante en su diccionario pu•
Avignon
cuando
los
ejércitos
combinados
inten•
hoy teatro de una campafia muy ruda para los
blicado
en 1869, que asistíamos con dolor á la agotaban
en
1782
el
sitio
de
Gibraltar,
y
meditan.
franceses, no por la calidad del enemigo, sino por
nía,
á
la
muerte ó desaparicion muy próxima del
do
sobre
los
trabajos
de
asalto,
cuyo
éxito
no
los obstáculos que oponen á su accion el clima y
tambor
«tradicional&gt;
y, sobre todo, del antiguo
parecia
probable,
pensó
en
un
ataque
aéreo,
y
vienuna naturaleza exuberante; este rio, que nace en el
tambor
mayor,con
enorme
colbac, ancha banda, sodo
elevarse
una
espesa
columna
de
humo
ex.clamó:
corazon deChina,es el más importante del Ton-Kin,
berbia
porra
y
pasmoso
contoneo.
¿Qué hacery ofrece en casi todo su curso la particularidad de ser «puesto que el humo se eleva, ¿no podria almace-

287

LA ILUSTRACION MILITAR

LA ILUBTRACION MILITAR
proseguía -ante la invasion victoriosa de la corneta
antes simple auxiliar, casi como el pito? Deplorar!~
como con la casaca y otras pérdidas tradicionales;
dejarlo ir y, á guisa de oracion fúnebre, recordar la
antigua importancia del tambor sencillo, la innegagable representacion y autoridad del tambor mayor.
No hubo de trascurrir mucho tiempo, por lo que
toca á nuestro país, para que la desaparicion de este
instrumento de guerra se realizara; la campaña carlista dió con él al traste, siendo menos feliz que su
congénere de la vecina república, que logró sobrevivir á la guerra4tranco-prusiana, aunque por cort8
plazo.

u. Pero lo que tal vez no presumiria el hoy General Almirante, al hacer la oracion fúnebre del tambor, es que hubiéramos de asistir á la resurreccion
del famoso instrumento bélico, despues de haber
visto su muerte, como ha sucedido en Francia. La
opinion, contraria, por punto general, al acuerdo
que ordenó la supresion de la caja de guerra en el
país vecino, tomó cuerpo al observar el pobre aspecto que ofrecia la cabe-za de columna sin la atro•
nadara banda presidida por el escultural tambor
mayor; hablóse mucho, se discutió acaloradamente
en la prensa, desenterráronse documentos históricos, que formaban 1a noble ejecutoria del tambor
individuo y del tambor instrumento, y uno y otro
fueron rehabilitados por el Ministro de la Guerra
General Billot; triunfo que el público aplaudió regocijado cuando por primera vez volvieron á ocupar
su puesto delante de la música el dia 14 de Julio,
aniver.;ario de la toma de la Bastilla.
El tambor constituye para el soldado francés un
elemento de combate irremplazable: La tradicion
le atribuye decisiva influencia en las batallas los
'
poetas han cantado sus glorias en diferentes metros
y los militares de allende el Pirineo recuerdan
al escuchar su sonido, los hechos que se llaman
la Moskowa, Wagram, Jena, Austerlitz, Ma~engo,
Fleurus, Fontenoy y otros aun más antiguos. Sus
redobles y marchas enardecieron las tropas en mil
ocasiones, y al compás de sus acordes penetraron
en la mayoría de las capitales de todos los Estados.
Como se vé el asunto tuvo en Francia mucho interés; aquí cuando se verificó la ~p1esion hay que
convenir que no dimos prueba del carácter impresionable que se nos atribuye. Por más que algunos
veteranos lamentaran en el fondo de su casaca la
medida, es lo cierto que el suceso metió puco ruido, sin duda porque venia preparado de muy atrás.
Desde que se adoptó la táctica del ilustre General
Concha, la corneta sustituyó de hecho á la caja, ni
en los toques para el servicio interior de los cuarteles se dejó oir ésta; el tambor quedó relegado .i
acompañar á la música en pasos dobles y marchas,
lo cual no justificaba bastante su utilidad, y así se
asestó el primer golpe de muerte á su prestigio.
Y hay sin embargo que convenir en que el orígen de este instrumento, si no es español, le falta
muy poco. Mellado dice ex catedra, en su diccionario, en tiempo de los romanos un pueblo celtíbero,
enemigo de 'ellos, tuvo un atambor cuyo parche se
habia hecho con la piel de su jefe, muerto en pelea contra los romanos, para excitar más con su
uido á la venganza del combate; pero esta noticia
eca de demasiado original, y no puede satisfacernos
en estos tietÍlpos de poca fé, por lo que habremos
de contentamos con tomar por más ciertas las crónicas de la Edad Media en que se babia ya del
atabal como,.de uso corriente y muy comun, sobre
todo entre los árabes.
El estrepitoso instrumento se multiplica en aquellos tiempos: hasta la ~aballería lo acepta dándole
el nombre &lt;le timbal, y aunque Cárlos I en 152 5 al
reorganizar las Guardas viejas de Castilla lo supri•

me en esta arma, no logra iU completo destierro, y
algo más tarde se restablece, viviendo despues con
algunos períodos de intermitencia.
Pero en la infantería no se halla solucion de continuidad en el imperio del tambor, y más ómeno5 manuable ó voluminoso; algo más ó menos templado
su parche, segun produzca sonidos de redoblante ó
de caja viva, subsiste sin interrupcion hasta 1872, y
aun hoy, despues de su muerte oficial, queda representado en las músicas por un solo ejemplar, compafiero indispensable del monumental bombo.
No es posible hablar del tambor (caja) sin recordar al individuo que hacia resonar su parche y sin
que acuda á la mente la imágen soberbia del tambor mayor; majestuosa figura que conquistaba toda
nuestra admiracion de niñ.os. El tambor mayor, generalmente cmtinero tambien, fué hasta su desaparit!ion personaje de gran autoridad y respeto;
bi1!n que se fuese despojando por grados de todos
s s atributos, hasta no conservar más que un sencillo bastan en lugar de la enorme y lujosa porra. Como muestra de la importancia que se daba á este
cargo en los buenos tiempos de la infantería espafiola, insertamos las siguientes líne~ del notable
libro debido al famoso Maestre de Campo Antonio
-Gallo:
«Este tambor mayor, para ser perfecto ha de ser
diestro en tocar muchas cosas y de buena razon no
le ha de faltar pieza ninguna. Sepa tocar bando y
echarle claro y bien entendido, tocar á recoger, etcétera, etc.; para ir con recado á ~lguba torre ó castillo ha de ser hábil para dar el recado que llevase
y para entender la respuesta que le diesen y saberlo explicar despues. Ha de advertir en cuanto da
su recado y agu :rda la respuesta, de reconocer la
muralla, si tiene foso de agua, ó si es con troneras
altas ó bajas, y de todo lo demás que viese dficultoso, que para eso va. Est&lt;! ha de ser espafiol entre
ellos y no de otra nacion ; que así conviene, y ha
de saber tocar todos los toques de las naciones que
platicamos, que son: Franceses, Alemanes, Esguízaros, Gascone3, Escoceses, Turq uesco, Morisco,
y Italiano; que es lo propio que Español y Holandés. Ha de saber hablar y entender todas estas lenguas, siendo posible.»
En Francia tomó el tambor carta de naturaleza
despues que en España, Inglaterra y .(\Lmania. '
. A últimos del siglo x,v se conocieron en el Ejército francés los pífanos y violines, y los suizos adoptaban las.flautas. Cada regimiento se distinguía por
su marcha especial, cuyo tambor mayor era el encargado de componer aquellas que se habian de
emplear en la guerra, lo cual fué causa de 0o-randes
confusiones en el mando.
En 1754 el Marqués de Paulmy, Ministro de la
Guerra, hizo que Jaime Baurrous, tambor mayor de
los Guardias franceses, y hombre por cierto de imaginacion, compusiera y enseñase á sus colegas una
serie de toques muy variados que ejecutó una numerosa banda delante de Luis XV. La fama ha
trasmitido á la posterid,td el nombre de este tambor
mayor, por sus especiales aptitudes y el valor heróico
que demostró en el campo de batalla de Fontenoy.
Otro tambor mayor francés, de merecida reputa.cion, fué el célebre Sescam: antiguo Capitan, Jefe
de los granaderos de la guardia imperial. Cuando
este hombre, de colosal estatura, blandia su bastan
haciendo oscilar el plumero de su kolback, al entrar en una capital conquistada, se asemejaba al
tipo del guerrero galo, tal como hoy nos lo representan.
Al terminar estas líneas se ocurre preguntar: ¿Volverán á restablecerse alguna vez en España los tambores?
Si esto sucede,-contestó un amigo nuestro á
quien se interrogaba acerca de su opinion en este

punto- hay que variarles el nombre, y puesto que
se han suprimido, por inúflés, en la campaña, llámeseles cajas de paz, en vez de cajas de guerra.

EL VIGIA DE LA COSTA
El cuadro que damos, reproducido en el dibujo
de la pág. 289, se debe al acreditado pincel del hábil acttardista inglés Mr A. H. March. Este importante artista fundó con dicha obra la sólida reputacion que alcanza hoy en su país y en Europa, ofreciéndola á la sociedad de acuarelistas de Lóndres
(Society of Painters in Water Coulours) en 1882, al
inscribirse como individuo de la misma, en cumplimiento de una prescripcion reglamentaria.
La figura principal del cuadro es simpática, á la
vez que severa y digna, observándose uu rostro
varonilmente bello é impasible, en que brilla centellante la mirada; reclinado al pié de una escarpada
roca, que combate agitado el mar, y empuñando el
inseparable anteojo, fija la vista en el horizonte
incierto, donde su perspicaz pupila cree vislumbrar la
confusa silueta de una navecilla en peligro. Es este
tipo notable el retrato exactísimo de uno de esos
veteranos de la armada británica (coast-pilots), que
prestan áun desde las playas importantes servicios
á sus semejantes que surcan el Océano, cuando la
edad los obliga á abandonar las rudas faenas del
hombre de mar.
Junto al viejovigfa se v.: un jóven, un adolescente
su hijo único tal vez, cuyas facciones infantiles ;
puras, fo r!J'an notable contraste con las del anciano
tost~das por _el sol y curtidas por los vientos; quizá;
el ntño se dispone á oir de los autorizados labios
paternales una de las lecciones que han de formar
su educacion de marino.
La bella pintura de Mr. March no desmerece en
opinion de inteligentes críticos, de las producci~nes
maestras_del célebre acuarelista J. D. Watson, y este
es su meJor y más cumplido elogio.

EL CARABINERO
VrCEN.TE ALVAREZ BLANCO

Allí donde hay una virtud militar que enaltecer
ó alguna accion distinguida que poner de relieve
acude solícita siempre nuestra voluntad, sin parars;
en fútiles distingos ni débiles excusas, inspirándonos en un criterio que, á pique de ser tratados de
inmodestos, juzgamos exclusivo de esta publicacion.
Nuestros favorecedores podrán decir si nos separamos ó no de la verdad al expresarnos de este
modo. Ahí están nuestras modestas colecciones que
pueden ser consultadas, y en ellas láminas y escritos
que ~testiguarán si aquí rendimos sólo homenaje á
las virtudes que se ostentan revestidas de lujosas galas, ó á _los _hechos que se realizan no más por
aquellos a quien sus merecimientos ó fortuna han
encumbrado á elevada posicion. Lejos de eso, en
faena constante de investigacion, procuramos descubrir sin des_canso las acciones distinguidas que se
llevan á térmmo en las más modestas esferas de
nuestra sociedad militar, y cuando el éxito corona
tales esfuerzo~, la satisfaccion que nos produce, es
en nuestro ámmo la más pura reco'.Ilpensa.
Pero en este trabajo muy poco ó nada es posible
hac~r sin el concurso de los que honran esta publicacion, y á ellos acudimos pidiendo ayuda, roo-ándales encarecidamente que nos comuniquen c~antos sucesos conozcan, y que llevados á cabo á im ulso de los nobles sentimientos del corazon ya ~or
modestia de sus autores ó ya por otras cau~as, perman~z_can en el olvido, sin obtener los honores de la
pu~hc1dad. Es un deber de justicia á que estamos
obligados todos; no se trata de vanas exhibiciones.

�EL VIGÍA DE I A C03T A.

EJÉRCITO FRANCES.-EL TAMBOR,

�..

1 .

LA ILUSTRACION•MILITAR

290
Ensalzar al humilde es prescripcion moral, y los
héroes humildes abur.dan, más que en cualquiera
otra agrupacion social, en las filas del Ejército.
En la pág. 292 aparece el retrato del carabine•
ro de la Comandancia de Barcelona Vicente Alva•
rez Blanco, autor de un hecho que apenas ha roen
cionado la prensa, y que no debe pasar en manera
alguna desapercibido.
El 4 del mes corriente, un vecino de dicha ciudad, de apellido Casas, se presentó á la hora de las
tres de la tarde én el muelle de San Ramon, blan·
diendo en la diestra un enorme cuchillo, y manifes•
tando por su aspecto y ademanes hallarse poseído de
una terrible exaltacion. Sin mediar palabra alguna,
se precipita sobre un desgraciado transeunte, y con
inaudita ferocidad lo derriba á sus plantas y se ensa•
ña en él sepultándole varias veces el cuchillo; á las
voces de la víctima, el carabinero Alvarez, que se
hallaba de servicio en paraje inmediato, acude presuroso; pero al ver el rostro del agresor comprende
instintivamente su estado y entabla al punto una lu•
cha que tiene el doble objeto de salvar al herido,
y no causar la muerte al agresor.
Dadas estas singulares condiciones del combate,
no es fácil comprender la habilidad y arrojo de que
el carabinero tiene que hacer uso, atendiendo á la
vez á defenderse de los golpes furiosos que le asesta
el homicida; la lucha en tales términos se prolonga
largo espacio, hasta que acude el municipal Esteban
Vida!; pero entonces el demente, en el paroxismo
del furor, redobla sus golpes, y, menos afortunado
ó menos diestro que el carabinero, cae Vidal en tier.
ra, y aquél se ve obligado á defenderlo, siempre sin
hacer uso de las armfl:s, El tiempo trascurre lento,
alguna gente que ha acudido á la inmediacion del
lugar en que se verifica esta extraña y terrible lucha,
permanece absorta y espantada, sin osar intervenir,
hasta que agotados todos los medios, el carabinero
tiene que hacer fuego, y el demente cae sin vida.
Este á grandes rasgos es el hecho, tal como se
nos comunica por uno de nuestros más constantes y
celosos favorecedores, y que creemos deber hacer
público en la forma acostumbrada en nuestra R~vista para satisfaccion del bravo y prudente Vicen•
te Alvarez Blanco y de sus compañeros de clase y
cuerpo.
CAÑONES ENCONTRADOS
EN CABO NEGRON

La casualidad ha sido en todas las épocas un
auxiliar poderoso de las investigaciones humanas, y
en estos momentos pudiera servir para conocer importantes hechos de armas ignorados por la generacion actual, pues los historiadores no los consignan en sus crónicas.
Como consecuencia de un naufragio ocurrido úl·
timamente en la costa septentrional de Berbería,
próximo á nuestra plaza de Ceuta y en el sitio de•
nominado Cabo Negron, donde desemboca un pe•
queño rio conocido con el mismo nombre, se trató
de sacar á la superficie los restos del buque sumer
gido y el cargamento utilizable. Una lancha pescadora, de regreso de esta operacíon, condujo á nuestra plaza, la más importante sobre el Estrecho de
Gibraltar, los dos cañones que figuran en el graba•
do de la pág. 292.
Ambas piezas son de calibre de 16, de fundicion
esbelta, algun tanto deteriorados por la accion de
las aguas y el arrastre de las arenas, pero en per.
fecto estado de conservacion si se considera el tiempo que han debido permanecer sumergidos.
Uno de los cañones tiene la siguiente inscrip•
cion, debajo del Escudo de la casa Real -de Espa•
fia: Cddos II Rey de España; y en el aro de la re•
cámara se lee: ~evilla, Atmo IÓ&lt;fü. En d otro se

distingue, en el primer ,tercio del cañon, un escu•
dcte con dos nudos cruzados; en el segundo hay un
escudo orlado con castillos y leones alternados,
rematados en una corona y teniendo por emblema
dos calderas; luego se apercibe este letrero: Don
Juan Claros de Guzman, Marqués de Fuentes, Gen•
ti/./1ombre de Cdmara de S. M y su Capitan Gene•
neral de la Armada naval de Flandes. Mas abajo se
hallan las osas, y luego, en un aro, el número 2.342.
Y finalmente, en el último tercio se ve el escudo
real de España y una fecha. Anno I638; terminan•
do con esta inscripcion: Lamberto-Borgemek me
f ecit Dunkerke.
Este interesante hallazgo ha de ser sin duda ob·
jeto de variados estudios entre las pers~nas eru:!i•
tas, hasta que se logre descubrir la causa de su
aparicion en semejante sitio de la costa, lo cual hace creer, á primera vista, que representa las i'ri•
meras huellas para el conocimiento de un de;astree
marítimo ó un combate naval hasta ahora ignorado.

LA ILUSTRACION MILITAR
to hecho al Jefe de la _expedicion á su llegada á
Suakim.
Las tropas egipcias rinden al General los bono•
res debidos á su elevada jerarquía, en análoga forma que se practica en los ejércitos de Europa, pues
la organizacion militar de aquel país está materialmente copiada de la que rige en las principaleJ po•
tencias del viejo continente. Los soldados, con sus
vistosos trajes orientales, forman en órden de para•
da por las cal1es del tránsito, apoyando la cabeza
en el muelle; preceden al General los músicos de la
guarnicion y los estandartes de la r1?\igion musulma~a confiados á los rigimientos; sigue luego la
comitiva con su Estado Mayor, y más á retaguardia
esperan el momento del desfile todas las fuerzas de
la formacion.
Este dibujo, tomado sobre el propio terreno, retrata fielmente el aspecto del soldado egipcio, á
quien el Mahdí ha declarado guerra sin cuartel hasta vengar las afrentas inferidas á su país y á su re•
ligion por los i11fieles.

- ~
EXPERIMENTOS

¡ FLETCHER!I

PARA DETERMINAR LA \'ELOCIOAD DEL SONIDO

APUNTES

EN EL AGUA

Desde hace largo tiempo, la ciencia con ocia la
velocidad del sonido á tra. és de las capas atmos•
féricas; pero sólo era conocida inex:ictamente la
velocidad del sonido en el agua.
Para resolver este problema con la mayor precision posible, varios físicos de Ginebra han realizado,
no há mucho, curiosos experimentos, alcanzando en
premio el éxito·que se proponían.
Prepararon al efecto en el lago dos lanchas separadas una de otra por distancia conveniente; en la
primera colocaron un aparato, cuyas dos piezas
printipales· eran una campana que se sumergía en el
agua y un receptáculo lleno de pólvora que debía
inflamarse instantáneamente, por medio de la elec•
tricidad, en el acto de sonar aquélla; en la otra
lancha se situó el observador provisto de una larga
trompeta acústica, que llegaba desje su oído á la
superficie del lago, por último, el espacio de tiempo
que mediaba entre la vibrac1on de la campana, es
decir, entre la explosion de la pólvora y la llegada
del sonido al observador, se media con perfecta
exactitud á favor de un cronómetro de segundos.
(Véanse los dos grabados de la pág. 292.)
Por este procedimiento ha llegado á determinarse
que la velocidad del sonido, á través del agua es
de 4.708 pies por segundo, ósea cuatro veces más
rápida que á través del aire.
Sin embargo, esta regla general tiene excepciones,
siendo una de ellas la motivada por la temperatura.
En el agua, como en el aire, la velocidad del sonido
será tant:&gt; mayor cuanto más elevada sea aquélla,
en virtud de la dilatacion de las moléculas.

LLEGADA :pE REFUERZOS Á SUAKIM
Nuestros lectores conocen la indignacion que el
pueblo inglés sintió contra el Gabinete Gladstooe,
al propalarse la noticia de los desastres sufridos por
las tropas egipcias, al mando de clases y oficiales
de la Gran Bretaña. El Gobierno, para acallar las
primeras interpelaciones que le fueron dirigidas en
la Cámara, y evitar el voto de censura que ya con•
taba con numerosas firmas, manifestó al país que
se estaban organizando refuerzos, en número de
4.000 hombres, que al mando del General Graham
desembarcarian en el más breve tiempo posible en
Egipto. Parte de estas tropas se hallan ya enfrente
de las huestes del Mahdí, y nuestro grabado de la
página 293 representa el desembarco y recibimien•

Dulce es siempre remontarse con el pensamiento
al pasado. Evocar recuerdos y alimentar la inteligencia con lo bueno que hombres superiores nos
legaron , es uno de los más legítimos goces de la
vida, provengan de :londe quieran; porque lo bueno
es bueno siempre, y con el crisol del tiempo la ver•
dad se hace paso recobrando su imperio, para apro•
vecharnos de útiles enseñanzas.
Entre la multitud de acontecimientos notables de
las guerras de la Península, si prescindimos de las
hábiles retiradas de Moore y Massena, de los sufrí.
mientos de los soldados de Junot, de heróicas defen•
sas como las de Zaragoza y Gerona; pocos llamarán
tanto la atencion del militar estudioso como la cons•
truccion de las célebres líneas de Torres Yedras y
los combates y sitio que precedieron á la toma y
destruccion de San Sebastian.
Pero en las empresas militares son muchos los
factore,s que intervienen, y en los dos acontecimien•
tos últimamente ciG).dos se destacan majestuosa•
mente dos figuras; dos nombres: el del ingeniero
inglés Sir Richard Fletcher Bark, trazador de las
célebres líneas de Torres Yedras y el del General
francés Emmanuel Rey.
Cuántas veces, tras la severa figura del conquis•
tador victorioso ó del General insigne se ocult:i. la de
algun hombre de ciencia, militar y sabio, génio hu·
milde, pero alma de las concepciones del guerrero;
espíritu creador que mueve á veces el brazo que ejecuta, mide las ventajas y las contrariedades, provee
lo necesario al soldado, sufre á veces con él los ri•
gores de una campaña, sigue paso á paso las etapas
en la fortuna y en la desgracia, y es, por último, la
estrellá salvadora, el faro luminoso que indica al
caudilio el camino de la victoria. Hé ahí á Fletcher.
Otras veces es el concurso de muchos esfuerzos
que coadyuvan á un mismo fin; céfiros bienhecho•
res que aclaran las nubes, sobre las que se cierne el
sol esplendente de un talento militar y fía su es•
trella, en el amor á la gloria que alienta á sus in•
mediatos y en el valor de sus soldados. Hé ahí
á Rey.
Ambos conquistaron con emulacio11 honrosa, glo·
ria para su respectiva pátria; pero el que con espe·
cialidad nos ocupa en esta ocasion, es el nombre
del ingeniero británico.
Orgullosa puede estar Inglaterra de contar entre
sus hijos talentos de ese órden, que parece personifican ciertas épocas. ¡Qué hombres! ¡Qué apósto•
les tienen las grandes ideas de pátria, ciencia y re•
ligionl

•

En verdad, que sea por su sistema de reclutamientos en el Ejército ó po¡ otras causas, pueden
mucho más que de sus soldados vanagloriarse de sus
taltntos; y un Nelson, un Fletcher ó un Livingsto•
ne dicen mucho más con los esplendores de su gé.
nio que los terribles recuerdos dejados tras sí en
nuestra pátria por los soldados de Moore, de We- .
llington ú otros Generales que han parecido sentir
ódio á muerte á todo lo que fuese para ellos ex·
tranjero.
Las miras d¡ la poderosa Albion tienen algo os•
curo como sus nieblas; impenetrable y maquiav¡lico como sus políticos; pero cuando vé un éxito 5e•
guro, se precipit} cual el azor sobre el pajarillo, y si
ayer sondea con sus escuadras los Dardanelos, es
por la Península de Gallipoli, que pueden estudiar
sus ingenieros, convirtiéndola en otro Torres Yedras. Siempre busca y aprovecha en sus, con fre•
cuencia, arriesgadas combinaciones todos los puntos
estratégicos, bien se llamen Malta, Puerto-Said ó
Aden, Buena-Esperanza, Gibraltar ó Lisboa; des·
truye los que no pudiendo aprovechar dan impor·
tancia y predominio á otra nacion; hoy, porque pue·
de ser Alejandría un emporio del comercio; en otros
tiempos, porque lo sospecharon respecto ,á Copen·
bague, Tolon y quién sabe si hasta Cunsasia, considerados mercantil, naval ó militarmente.
Así es, que ¡quién sabe! si entre las instrucciones
dadas á los Generales británicos figuraba la de ha•
cer desaparecer á San Sebastian, con su célebre
Compañía de Caracas, con su influencia colonial de
otras épocas y con las ventajas del cercano puerto
de Pasajes. Todo es presumible en las miras de un
pueblo que quiere imponer su influjo en todos los
mares, marcar y dominar el derrotero de las naves
que no ostenten su pabellon, y q~e dirá sin rebozo
la conocida frase de « arda el mundo con tal que
me calil!nte yo. »
Estas consideraciones sénosocurrenaunquecomo
digresion aparezcan, pues no puede menos de así suceder cuando se leen las frases de un escritor y sa•
bio extranjero ( 1), y al lamentarse ante Europa un
pueblo entero que recuerda con horror los episodios
de aquella saturnal de sangre y devastacion ( 2 ).
Ahora bien; unas pueden se,. las miras políticas
de un pueblo y otras las glorias alcanzadas por sus
hombres eminentes. La historia juzga aquéllas, mientras la inteligencia se recrea admirada en los esfuerzos de éstos, y así como su muerte sobre la brecha
valió á Fletcher el título de bizarro soldado, una de
las manifestaciones que con más motivo contribuyeron á darle el de ilustre ingeniero, fueron sus ta·
lentos demostrados como principal trazador, de las
líneas de Torres Yedras.
Causa admiracion la suma de trabajos morales y
materiales acumulados ea aquella Península de Extremadura (Portugal), dique formidable que defen•
dido por 60.000 soldados, 600 cañones y centena·
res de reductos y obras de campaña, era imposible
salvasen las tropas de Massena, tocadas del cáncer
de la indisciplina, provistas de mediano material y
escasos abastecimientos, así como diezmadas por las
guerrillas, si bien fuesen mandadas por el más acre•
&lt;litado Mariscal del Imperio, distinguido por sus
contemporáneos con el pomposo título de Hi_jo que•
1-ido de la victoria.
Sabido es que Lord Wellington dividió en siete
zonas ó distritos aquel inmenso campo militar, que

(1) Indudablemente el 3lde Agosto de 1813 San Sebastian Jm
sido destruida por sus propios aliados, Y su ruina. era. premeditada.
La responsabilidad de esta destruccion recae evidentemente toda
entera sobro los Generales ingleses quo comandaban el Ejército
asaltante.... etc. - Souveuinrs do 111. de Quatrefüges.
(2) Manifiesto de la Junta de San Sebastian, del cabildo ecle•
si&amp;Stico y del Consulado, y Diario d, los sitios de la PenÍ?lsula
de 1807 á. 1814 por J. Belmai;, pág. 645 Y si¡uiente.

tocando las márgenes del Zizandro en la parte infe•
rior y media de su curso, se extendía hasta el Tajo,
cubriendo la capital del reino lusitano.
Aquellas obras tan perfectamente situadas y dispuestas, eran, segun la expresion de Thiers, cerra·
das por la gola unas y abiertas otras. T odas cons•
taban de glacis, foso y escarpa, almacenes para los
víveres de boca ó guerra, y si bien hallábanse unas
defendidas por seis bocas de fuego, las babia que
encerraban 50 de varios calibres. Montadas sobre
afustes de posicion, estaban colocadas de manera
que no pudiesen servir al enemigo en caso de mo•
miento retrógrado de unas á otras.
Con el rico arsenal de Lisboa, empleando .caminos consrruidos para los movimientos de las tropas
y comunicacion entre las obras; los bueyes del país
para facilitar el movimiento y emplazar las piezas;
si5'emas de señales que permitían en algunos minu9tos llevar al centro de la línea la nota precisa de lo
que ocurría en sus extremos; con campamentos,
abrigos, puntos de concentracion, maniobra y tiro,
así como encerrando á las tropas inglesas y lo que
babia de más maniobrero en el Ejército portugués
las líneas de Torres Yedras, eran unas deLnsas formidables; una barrera inmensa, semi oculta hasta la
hora precisa por el más profundo secreto, y despues
de Ciudad-Rodrigo, Almeida y Busaco, cuando los
imperiales penetraron por el valle del Mondego, allí
fué á estrellarse el géúio de Massena.
En vano ante el leopardo que acechaba, rugia el
]con enfurecido; ambos tenían sin restañar aún las
sangrientas heridas de Busaco y seis meses estuvie•
ron frente á frente: atacar aquel las fortificaciones
hubiera sido inútil y expuesto á un descalabro, muy
incierto á lo menos, y el Mariscal de Francia, desfa•
llecido por sufrimientos de todo género, creyen ,o
ver resistencia pasiva ó mala fé en sus lugartenien•
tes, convencido del nulo éxito que ya habia previsto, supo aún realizar una retirada que mereció el
calificativo de obra maestra y excitó la admiracion
de su contrar·o.
En el resultado obtenido por Lord Wellington,
pocos contribuyeron tan poderosamente como el estudioso ingeniero que reposa tras la fortaleza del
monte Orgullo: sus compañeros de armas erigieron
á su memoria una modesta tumba como la de Car•
not, honroso tributo al Oficial distinguido, que unía
á su talento una gran modestia, y al que si si:s Jefes
colmaron de alabanzas en vida, la posteridad ensalza con justicia.
E. l. L.

EL ANILLO DE LA HElNA
(NARRACION HISTÓRICA)

Los menos versados en nuestra historia, conocen,
siquiera sea porque de este suceso arranca la nove•
la de nuestro Cervantes titulada La española inglesa,
el saqueo é incendio de Cádiz en 1596 por las tropas
de Isabel de Inglaterra; aquella reina, conjunto singular de grandes cualidades y de monstruosos vicios,
que llamaba. á su tenaz adversario, Felipe II, ese
otro Príncipe aún más extraordinario por sus altas
condiciones y terribles defectos, el demonio del Medlodia.
La escuadra inglesa hallábase mandada por Lord
Howard de Effinghan, y las tropas de desembarco
obedecian á Roberto de Evreux, Conde de Essex,
apuesto y distinguido caballero, á quien señalaba la
voz pública. entre los favoritos de Isabel de Inglaterra como el único que había sabido cautivar el in•
constante corazon de la mujer, ya que no le fuera
posible hacerse dueño de la mano de la reina. La
•ciudad de Cádiz, mal guarnecida y peor municiona•
da, se sostuvo durante dos días, y al tercero capitu•

291
Los ingleses organizaron el pillaje; terminada
qne fné la lucha dejaron de matar para ocuparse del
saqueo; y cuando éste acabó, entregaron á las llamas
trescientos edificios, inclusa la catedral, y volvieron
á sus bajeles, conduciendo nn botin, como ninguna
escuadra lo habia hasta entonces aportado á las pla•
yas del Támesis.
La entrada del conde de Essex en Londres, fué un
inmenso triunfo que la .satisfecha Isabel contribuyó
á realzar, otorgando á su amante inusitadas merce•
des. La vanidosa Soberana sintió henchido su corazon de orgullo y felicidad, y quizás cruzó por su
exaltada imaginacion, en aquellos instantes, la idea
de llamar al tálamo real, por la sancion de la ley, al
hombre que lo profanaba; pero el pensamiento se disipó con la misma rapidez que se forjara, y Essex,
que vislumbraba esta esperanza, sufrió una contrariedad, primer eslabon en la cadena de desdichas que
le deparaba la fortuna.
.i!ll tiempo no tardó en ahondar la herida hecha á
la ambicion del favorito. El amor de una mujer de
62 años, como pasto constante, que esta edad tenia á.
1
la sazon la reina, obligaba.al conde á continuo disi•
mulo y afectacion, á vivir en un tormento de que
apenas pueden dar idea los que la mitol()gfa pinta con
enérgicos colores. La privanza no bastó á compensar
el sacrificio, y á pesar del dominio que tenia sobre sí
mismo Essex, cuyo carácter se agriaba en términos
de irle enajenando las simpatías de sus má.a allegados, empezó á temer los peligros de un inevitable
rompimiento, y creyó hallar el medio de evitarlos
alejándose de la corte, para lo cual solicitó de t!U
augujta amante el nombramiento de virey de Ir·
landa.
Mas con este paso dió pruebas el conde de no co•
nocer el carácter de Isabel, pues provocó el confl.icto
en vez de conjurarlo. Apenas formulada la preten
sion, la irrascible soberana rompió en denuestos é
impreca~iones contra su favorito, echándole en cara
las mercedes de que le ha.bia hecho objeto, lo apos•
trot'ó en términos muy duros, y en su exaltacion lle•
gó hasta levantar sobre él la mano, armada de un
abanico. Essex quiso al pronto conjurar el efecto de
11u imprevl.sion; pero sus palabras dieron pábulo al
incendio, y ya no fué posible hacerse entender de la
indignada princesa; entonces el conde perdió la calma y devolvió frase por frase y reconvencion por
reconvencion; y como á los gritos de la reina acudiera sobresaltada una dama de la servidumbre;
-No es nada-dijo el conde serenándose repenti•
namente-8. M. está con la calentUI·a.
El tono con que esto tué dicho hizo olvidar á la
reina todas las conveniencias, lanzóse furiosa sobre
Essex y en la cámara real sonó el ruido de una bofetada.
Despues Isabel, avergonzada dé su accion, se dejó caer sin fuerzas sobre un sitial y rompió en desgarradores sollozos; y el conde, en un estad,, dificil
de describir, abandonaba la régia estancia.
La nueva del suceso circuló aquella noche misma
por la corte, y al dia siguiente no la ignoraba el último comerciante de la Citty; los enemigos del con•
de, que eran muy numerosos, no ocultaron su regocijo, pero cortesanos y plebeyos quedaron sobrecogidos de estupor 48 horas más tarde, al difundirse la
noticia de que los dos amantes se habían reconciliado, y que el conde partia inmediatamente para Dublin á hacerse cargo del vireinato de Irlanda.
Así era en efecto; la reina amaba realmente á
Essex, y no sólo le habia perdonado, sino que acce1
dia á todas sus pretensiones. Sin embargo, en los dos
días trascurridos el conde habia aprendido mucho;
la manifiesta alegria. de sus enemigos al conocer el
suceso relatado, le demostró el peligro de alejarse
' de la corte; pero como ya no era honroso retroceder,
procuró adquirir seguras garantías para lo venidero.

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LA ILUSTRACION MILITAR

294

LA ILUSTRAOION MILITAR
-1 Que la maldicion de Dios, como la mia., caigan
cuyas clases contaba grandes t impatías; pero en esta
sobre tí por toda la eternidad 1
ocasion sn voz no encuentra eco; trábase encarnizado
Dos ailos despues de este suceso, el 3 de Abril
combate con las tropas de la reina, y al cabo, E3sex
de 1603, Isabel de Inglaterra bajó á. la tumba.
tiene que entregarse á. discrecion, y es conducido á
Y si lector digerdes ser comento,
la torre de Lóndres y encerrado en un calabozo
como la historia reza te lo cuento.
Sustancióse un breve proceso, y el 19 de Febrero
P. HERNANDEZ RAY~t~OO
de 1601, la Cámara de los lores condenó á Roberto
de Evreux, Conde de Essex, á. ser decapitado y des~
e
cuartizado por traidor.
Siete dias iban trascurridos desde que se pronun~ UN DOCUMENTO DEL SIGLO XVII
ció la condenacion, y la reina permanecia en sn cáA continuacion publicamos un notable trabajo
mara invisible para sus próceres y cortesanos, y -in
sobre
arte militar, escrito en el siglo xvr1 por un Ofiponer su firma al pié de la sentencia. ¿ Qué ideas,
cial
del
Ejército, cuyo trabajo es copia de un maqué sentimientos se agitaron y combatieron en la
nuscrito
que nos ha facilitado un apreciable y dismente y el corazon de Isabel durante aquellas largas
horas? ¿ Qué lecha debieron sostener el alma sens!ble tinguido bibliófilo.
Al reproducir este documento, hemos conservado
de la mujer y el orgullo lastimado de la reina, anti
su
lenguaje y estilo, y creemos que por su originalila soberbia. inaudita del hombre que preferia morir
dad
será visto con agrado por nuestros lectores.
á. solicitar el perdon, que sabia de antemano no habia
El autor se dirige á un compañero suyo, y hace
de negársele?
Terminó el dia séptimo sin que llegase de parte oportunas y discretas disertaciones sobre los dife-

En el acto de despedirse de'Su soberana, el favorito eSt uvo apasionado y tierno como un doncel, y
con sus enamoradas frases aumentó el dolor de la
reina, cuyas lágrimas corrieron abundantes.
- El deseo de serviros me aleja de vos-dijo el
conde-voy á. combatir en Irlanda á vuestros enemigos, Y aquí quedan los mios. ¿Podré esperar qne
vuestro corazon me defienda siempre contra sus asechanzas?
-Haré más que eso-repuso Isabel:-voy á poneros á cubierto, para todos los casos posibles, no sólo
de las calumnias de vuestros enemigos, sino de vuestras propias imprudencias y de mis errores.
Y quitándose un soberbio diamante que llevaba
en el anular de la mano izquierda, lo presentó á.
Essex, al'ladiendo estas palabras, que pronunció con
acento solemne.
-Ante Dios que nos vé, juro que si algun dia
llegara.is á perder mi gracia, con motivo ó sin él, la
presentacion de esta prenda de mi carillo será. garan•
tía para lograr incondicionalmente el perdon.
del sentenciado ningnna misiva. para la. reina, y ésta rentes ramos de la milicia.
Si hemos de seg-uir á. los hiqtoriadores ing-leses,
ahogando los· lamentos que pugnaban por salir de
Essex gobernó la Irlanda como pais conquistado, sin
I
su corazon conturbado, se apoderó febrilmente de
más ley que sus caprichos ni más cons~jo que una
una pluma, y estampó su firma al pié del fatal docuAmigo q •.1erido, es mucha la lisonja que &lt;levo á
sórtlida codfoia. Tan impolíticos procederes disgustu
fineza y poco el Caudal de mi desempel'io en el
taron á la reina; pero lo más sensible para el conde, mento.
Y el 27 de Febrero, á. las diez y media de la. ma- encargo que me haces, de que te hable en distintos
faé que hirió gra.vemente con su cona.neta particulíana, la cabeza de Roberto de Evrenx, rodó sobre
puntos de Guerra, pues si esta, á los más acrisolalar el corazon apasionarlo de la mujer. No habia
dos en su esperiencia, aplicados con la mayor tarea
el
cadalso.
trascurrido un afio desde que se e~tableciera en Du•
de su entendimiento y con potenzias de aptos penblin, Y en la corte l&gt;penas le quedaba un verdadero
samientos, es tan dudossa al azierto de sus discuramig-o; cerca de Isabel g-ozaban fortuna. y crédito los
La Condesa de Nottiugham, una de las damas de sos por la Variedad de Zircunstancias, que impenmás encarnizados émulos del conde, y como en esta
la reiua, se hallaba muy enferma.; los médicos la. ha- sadamente representa: Como podré Yo satisfacerte
atmnsfer:i la rl'ina hnbo de convencerse, con prue- bian desahuciado, y ella comprendiendo su situacion,
á reflexiones de tanto pesso y en manejo tan quebas 1n&lt;&gt; RI\ la. facilitaron, de la. inconstancia de su
hizo suplicar encarecidamente á. su soberana que le bradizo? Siendo poca mi inteligencia, corta la luz,
amante. el ora-ullo impuso silencio a.l corazon, y la.
dispensara el favor de visitarla antes de morir.
y Cap~cidad tan limitada. Confiessote que me harnina dPl g-oberna.dor de Irlanda quedó resuelta en
Cuando Isa.bel de Inglaterra, accediendo á la pe- llo muy confusso en la estrechez en que me pone
el :lnimo de su sefiora.
ticion de su dama, se acercó al lecho, en que ésta tu amistad, pues si digo, dare en mil desaziertos
En tal estado se hallaban los sucesos, cuando yacía; la condesa de Nottingha.m, presa de terrible
como dimanados de obscuro fundamento. si no ha"F]ssl'x apareció de improviso en la corte y se presen- sobreexcitacion, convulsa, delirante, se apoderó de la
blo, no se si falto á la Correspondencia de Nuestro
tó en la régia c:t.mara.. Aunque sorprendida con tal mano derecha de la reina y la oprimió contra sus ya
amistoso Comerzio que sin interrupcion sigue tiem.
ineRperana visita, Isabel rle Inglaterra. sopo domi- frios labios, pronunciando entre quejidos esta sola
po á pudiendo siempre recombenirme qne no penal'l'le y faé reina. E~taban presentes algunas damas
palabra.
días seguro aviso
este problemático asumpto, si
Y pudieron ver al Conde detenl'rse confuso cambiar
-¡Perdonl
no mera sattisfaccion de hoir mi dictamen: En fin
de color y aventurar algunas frases e,n ton~ de dulce
Sin comprender Isa.bel los adt&gt;manes de su servi- la esperiencia que tengo, en tu confianza, me anireconvencion; pero la altiv:i. princesa le sefialó brns- dora y el sentido de la súplica, intentó tranquilizar
ma á complacerte estimulando tu gusto á mi maior
ramente la puerta y no pronunció más que esta pa
á la. moribunda con alguna frase de consuelo; pero cuidado de explaiarte me sentir y vien quisiera que
labra.
la condesa, deslizando una mano debajo de la al- los escritos de tantos maestros en los que he procu
- ¡Salid!
mohada sacó un papel en forma de carta, que entregó rado atarear mi aplicacion, Observaciones de Echos
Las pálida~ mejillas del Conde se inyectaron en
á. la reina; y como si esta. accion hubiera agotado grandes de Generales, que refieren tantos 3.1,tores,
AAngre, sus njos lanzaron el rayo y dando nn paso
sus fuerzas, exhaló un gemido doloroso y se estiró y la poca practica que he adquirido en el expazio
hácia su soberana,
en el lecho: babia muerto.
de mis servicios, correspondiese con ygual propor-Está bien,-dijo en tono de frio desprecio,-así
Isabel abrió la carta y sacó de ella un anillo de cion, al concepto de tu favor, nacido de tu pasion;
como así, no es na.da agrafable hacer ]a corte á. una oro, en que babia engastado un hermoso diamante;
Y así Amigo perdonarás la ignorancia la rudez1 de
vir.ia, tan decrépita. de entendimimto como de cuerpo. despues, pálida, con las pupilas extraordinariamente
Y volviendo la eRp:i.lda á. la reina salió de la cá- dilatadas y sin poder dominar un violento temblor mi estilo y los innumerables defectos que encontraras, y solo has de agradecer un prompto afecto
mara erguido y s,,berbio, como en el dia de su fasco:ivulsivo, leyó las siguientes líneas:
que aun que temeroso antepone tu obediencia á la
tuoso triunfo.
«Selíora: esa sortija fné prenda de amor de una alta nota de inadvertido, persuadiendome no lo seras tu
Para comprenderse el efecto qne cansa.ria en el dama al Conde de Essex; la noche misma del dia.
en que passe yo por el sonrrojo de que otros bean
:lnimo- de ]a soberana tan soez ultraje, debe adver- en que fué sentenciado, lo hizo llegar á mi poder
tan mal diferidas clausulas; que solo pueden ser de·
tirse que Isabel de Inglate1 ra pasa.ha una. gran parte para que yo la presentase á. quien hubiera, sin duda,
flpl dia &lt;&gt;n sn tocador, consagrada. á. reparar, cnn pro- concedido en el acto su perdon; pero mi esposo era pósito de tu leal reserva, Vale etc.
lija atencion, los estragos que el tiempo imprimía en enemigo capital de Essex, y exigió de mí una horri- Calidades que deve tener un General y maximas de
su rostro, y que su vanidad por parecer hermoPa y
ble deslealtad; fuí débil, el anillo no salió de mis
observar
,ióven, llegaba al extremo de haber hecho publicar manos y el Conde espiró en el suplicio. Mas el cielo
U na de las prinzipale ; calidades del General se·
en 1583 una pragm:ltica, en la que prohibia á. los es justo y mi casti~o no se ha hecho esperar; me
rá: el que tenga y se haia conocido siempre con la
:ntistas hacer su retrato, hasta que un buen pintor
mata el remordimiento, y muero pidiendo á Dios
maior inclioacion á la Guerra, siendo esta una Eshiciera uno fiel y exacto, p11es se echaba de ver que
perdon, ya que el de V.M. no me atrevo á.espera.rlo.&gt;
puela para que el entendimiento se esmere en buscirculaban algunos llenos de defectos, «de que por la
-¡fü perdonl-balbuceó la reioa-aproximándosE
car los medios más eficazes de inmortalizar los
gracia de Dios estaba exmta S.M.»
al cadáver y clavando en aquellos ojos sin vista una
aziertos de sus acciones. Debe ser Vigilante á la
El Conde de Bssex salió desterrado á sus tierras
mirada ele odio y de furor;-has herido de muerte
maior gloria de su Prinzipe y de sus Armas, pero
rlonde se aburrió un año. Más tarde, algunos ambi
mi corazon y condenado mi alma á perpétuas tutleconsiderando en no emprender cosas tan dificiles,
ciosos dP baja estofa, explotaron la vanidad del exblas, justo es que el castigo iguale al crímen.-Y
favorito, y éste consintió en for,mar una conspiracion lívida, fria y terrible, extendió la mano derecha so- que la execuzion sea imposible arrostrando la temepara destronar á la reina. Al amanecer de un dia de bre la frente de la. condesa, y dijo con acento inde- ridad muchas veces á infinitos desaziertos. Tarobien será firme de ánimo para acrisolar su espíritu
invierno, Essex acompalíado de doscientos a.ventureros, penetra en Lóndres, y convoca al pueblo, en finible:

de

r

e_n los maio~es travajos, franco el encuentro del peligro, espomendo su vida quando se nezes1·ta, cump ir con su obligacion para que á su 1m1taz1on
. . . se
aumente
el
valor
de
sus
soldados
y
l f: •
.
no perezoso en
as att1gas, m en la maior tarea d e su conato para
el logro de su fin; &lt;leve ser justo sin mirar sus intereses, a_bandonar sus gustos por el bien público y
despreciar su fortuna para procurarsela á los ot-os,
se á de mostrar seguro en lo que promete, liberal y
afable en su tri.to' conserbando, pero siempre
·
de
t~l modo el _decoro de su empleo que ni la derilas~da formalidad haga al Exerzito poco ovediente
ru la mucha severidad le adquiera resignazion forzada ~ sus hordenes, siendo el amor de las tropas la
~as z1erta esperanza de la Victoria y el maior me·
dio ?ara que los exitos mas felices hagan sonar el
clann de su fama.
Las ~aximas á que ha de arreglar su conducta
seran diversas segun pidiere la &lt;1.ccion de su encargo, hablaré en general de algunas notandola
d' · ·
,
s con
1V1~1one_s de ~arrafos, siendo siempre la primera
el recurrir al Divino auxilio, como origen de todos
los prosperas subzessos.

r

. Será de gran conseqµencia para apoyo de el destmo de sus ideas, el que logre el favor de Ministro
com? fue~te de donde han de dimanar todas las
pro:1denc1as que contribuían á la Execucion de sus
pro1ectos combeoidos ya con el antes de salir á
C_ampai'la, para cuio fin á de aplicar todos los me~10s de un político discurso en adquirirsela, advirtiendo_ que si ~oco propenso se le mostrare, para
deslu_srr _sus az1ertos como Casualidades, apareceran
ª: Pnnz1pe la falta que su dañosa intencion hubiere
dispuesto para embarazar su Gloril.
Luego que esté destinado un General al mando
de un Exercito procurará entrar con el 11inistro en
un _detalle muy por diminuto, primeramente sobre el
Pa1s en el qual se ha de llevar la Guerra y qua] deba se: su objeto hablando despues de todo lo nezesano para I_as operaciones proiectadas en aquella
Campaña Y s1 se han de hacer sitios, todo lo aderente P~ª estos comprevenir cuanto se le ofrezca Combement~, sea de Pertrechos de C.1erra 6 víveres, y
los paraJeS á donde estos &lt;levan depositarse; Asfmisdel modo que ay para pagar las Tropas, advir·
tiéndase e¡ue las que son Extrangeras lo han de ser
con la maior exactitud, guardandoles la feé de sus
promesas, para no darles lugar á alguna sublevacion
6_ á descuidar el servicio (y á esto se expondrá tam·
bien aunque sean tropas nacionales) si no estan pagadas.
La opinion que se adquirira con sns subditos sera la ~aza principal, la qual depende 'e los prime·
ros az1ertos, es tal su fuerza, que cobrado este conzepto, aunque malo lo que emprendiese su credit
hara que ~tribuían la execucion á un Justo fund:.
mento y s1 lograse al prinzipio subcessos favorables, afianzara mas el General la estimazion de sus
soldados, atraera feé de los Pueblos, será respectable á los ene:ngos de quien seria despreziado
h_allanandoseles todas las dificultades si lo contra'
no acaheziese.
·

1:1º

!ª

La Fue:za que el Prinzipe pone en sus manos deven cons1derarse sa~ado de una confianza, para
que se ~mplehen al bien de su Pais, y no en su des~rozo, sm_ que se mezcle en usarla con particular
mte:es, m que por el deseo de la contribucion que
pudiesse sacar e_n País enemigo le haga dejar parte
del su~o descubierto y por consecuenzia expuesto á
tantos msultos.
Tendra
. d vien la Valanza del premio y c1el cas.:
.. go,
d.e,1 en o ser riguroso á las faltas de la Guerra, h ac1endo executar puntualmente las hordenes dadas,
y obedecer los bandos publicados no tolerando á
los que contraviniesen la pena señalada, pues de lo

contrario la confianza originará descuidos que
arrastran fatales resultas.
Sera poquedad ( sic) de espíritu en un General el
querer hacer por sí mesmo en la gran maquina del
detalle de un Exercito y es una vanidad mal fundada_ esperar per3uadir al mundo ser capaz de consegu'.rlo: á cad_a uno de sus subordinados se ha de
deJar la func1on que le corresponda haciendose dar
cuenta y saver disemir al acierto de aquel la conduc_ta para coregir sus faltas 6 omisiones, y es una
pas10n el e_ntrar en detalles mediocres, los que consumen el tiempo, ny dejan libre la mente para la
grande obra de saver conducir toda una campai'la y
formar grandes designas ( sic).
~l cavo que con azierto hubiere dado fin á la e'l:e:
cu~~ de su encargo se ala.vara mucho y instara al
P.nnz1pe su recompensa, y de el propio modo para
todos los que ~o?resaliessen en su servizio, pues el
des~o de adqumr Gloria, y el premio de las fatigas
enz1enden los generosos animas á honradas Em~
presas.
Se ha de ser promptas en las resoluciones
combenaan
acompanan
- dol as d e d1spos1z1on
.
. .
que
.
b
y execuz1on con advertenzia que de el emprender 6 no
una operazion que parezca d e poca consequencia
'
'
dependen
muchas
~
.
.
vei-s cosas muy importantes•
iara cmo_ fin &lt;leve su entendimiento ser atalaia de
os maneJ0S mas útiles, pero con cuidado en no tom~r una resolucion apresurada al rezivir algunos
pnmeros
avisos' que se d'ieren de partidas que con.
tuV1esen destacadas á observar;. llegando á vezes
~:t~s ~emer~so~ y confosos. y tanto mas si viniesen
ar a mmed1~z1on del Enemigo, por cuia razon me
P_d edze sera :71en aguardar los segundos, si la nezes1 a no obliga.
No b'.1'5tara solo el conocimiento de saver escoger
• ·.
l os .oficiales que se h an d e emplear segun su inc11
nac1on
·
. y capac1·d ad en las diversas operaciones
v
maneJ0s que acontecen en el curso de una campañ;
sean
grandes
.
devera aplicarse en'
1 os, smo
b
. ó pequeií
uscar . oficiales habiles llenos de zelo y de valo
para cnarlos, pues alentara con esto á todos los qu:
tfendran talentos y coraje á hazer los maiores esuerzos en los eneargos que se le diesen
.
habiendo
dmueh os que
. . quedan con fiun d'idos en la' oscuridad
una oc10s1dad y lleganan
. á 1os maiores empleos
.e dad
am
os del Jefe que estimula la emulacion con la
esperanza que anima al trabajo. Un General quiere
s~~er conocer un bnen oficial, devera examinarlos
~ i~ndo unos y otros proponiendolos diferentes pun:
os e guherra, como tan diversas las operaciones en
que se an de emplear para d escubrir su abilidad y
provar1os poco á poco en alguna comision im ortante,. despues que por algunas de mexores co~sequenc1as se tenga bastante esperiencia pero se á
Q"l'an cu·d
. desver
' "enza 6
d e tener
1 ª d 0 , 1a maior
.
• b
atrevmnento
se
adelanta
al
me
·t
ten·d
no que es gu
mas con·
i o e~ sa_verse producir 6 lo que contribuie á .
ces la m1sena y l ~ 1gnorac1a,
·
. pero si fuera sorprenve
d"d
1 o se avra de mstruir utilmente para no h
ot · · ·
acer
r
P
cm n od JU1c10
l &lt;le un sujeto ny en bien ny en mal y
en ar e error de su concepto.
(Se continuará.)
~~

iMONTE ESQUINZA!
Á LA. MEMORIA. DEL V A.LIE:STE OFICIAL

DO!! JULIO ROMERO Y MA RCHENT

(1)

.I Ay I I Cuánta sangre en la contienda. im
Riega el alto :Mnniain I I Cuán desolado
pía
Recoge el campo frutos de agonía
Como en sus brazos recogió María'
El cuerpo de J esus crucificado I
(1) j'\f ucrto á consccuoncin. de curtt 1
•~o proyectil, quo recibió luchamlo c u~~

hsta.s, en I&amp; noche del 3 do Febrero de
dueto do Cáeercs.

'º'.;:'• 1as do bnyonc_tn. Y unn.

i(i'!'ª•
·· cuerpo
con cinco caren I&amp; de fema. del re·

Que esns bravos que luchan en la altura
Y barre al extenderse la met.ra.lla
Son hijos dt' esa. tierra sin ventnr~
Que en ~n sPno les brinda sepultura
Como solo descanso en la. batalla.
1Cómo en este combate de leones
Se destrozan hermanos contra hermano~,
Y al desprecio entregando los callones
Se buscan los bizarros campeones
'
Para herirse de cerca y con las manos!
¡Cuál del combate el estriileote ruido
Se trasforma al perderse por el viento,
Y snena de la Espal'la en el oído
El eco rlel fusil como nn quejido
El eco del ca!lon como nn lamento I
Un tiempo fué de triunfos y de gloria
Que en ~avía, Y en Flánrles y en Otnmba
Cada. grno era un canto de victoria
Y pres~ba una página á. la histori~
Carla epitafio de española tumba.
Tambien hoy poderoso se suster.ta
'F'l espíritu aquel fnerte y bizarro,
y allá en la cumbre de l\foniain san.,.rienta
En cada pecho la bra.vura alienta b
'
De Alonso de Guzman ó de Pizarro.
No.lo~ mi1:eis luchar, volved la vista;
No mireis ¡vive Dios! porque al mirarlos
Tal vez ese dolor qne nos contrista
'
Al nacional org-ullo no resista
y os sintais con impulsos de aclamarlos·1
Y más que de dolor lloren de celos
Los l1éroes pátrios que la histl)ria Mmbra·
Q ne acaso no supieron su~ abuelos,
'
Qne á. la luz batallaban rle los cielos,
Ser héroes Y morir entre la sombra.

y no son éstos, nó, los veteranos
Qne en Flá.udes combatiendo encanecian·
Todos mancebos son de tiernas manos· '
Que_ ~á tres meses no más, con sus he~ma.nos
Caricias de sus madres repartian.
M!rad al resplandor de los fusiles
El mño aqnel de blonda cabellera
E? quien _el sol de diez y siete abriles
N~ marchitó los rasgo• infa.nti\Ps
Ni la frescura de la edad primera.
Vedle sobre el reducto ya deshecho
L_a pe:ezosa espada en la cintura,
'
Sm miedo Y sin rencor, firme y derecho,
Con lo_s brazos crnzad11s sobre el pecho,
Do amda la bondad con la bravura.
_V'edle, por cinco á nn tiempo acometido
Hierro a los hierros oponer con calma
y de matar cansado y mal herido ' '
i ubre: un pecho inclinarse muy q~erido,
endido el cuerpo, pero entera el alma.
Ved á. su hermano, nilío torlavía,
T,anzarse como un tig-re á la. pelea
y el cuerpo sosteniendo que caia'
Alumbrar esta_escena tan sombrí¡
Con su espada, que al choque centellea.
L Son los Romero, que á. la pátria historia
_egaran una página esplendente
S1 el entusiasta canto de victori¡
No q~1edase apagado en la memoria.
Al o1r de la. Espafia el 1ayl doliente;
Que al ver acongojada y lastimera
U na hazana seguida de otra hazaña,'
!xclama co~ dolor «¡ Ahl ¡quién pndieu
grupar ba.1o nn Rey y una bandera
A tantos héroes para honor de España! &gt;
No fue;3. entónces, no, por vida mia,
Esta n~c1on tan noble y tan hermosa
Escarruo de la Europa, que a.lgun dia
Su nombre al recordar se estremecia
y á. sus piés se arrastraba temblorosa.
Pátria de los altivos infa.nzones
Sop~r~ con vergüenza tu quebra~to,
Ludibrio nada más de las naciones·1
D~ tu ro!-3- bandera los jirones
N1 a.un sirven ya. rara enjugar tu llanto.
T_Tu mlision se ha cumplido; ya inclemente
iene a muerte en tí los ojos fijos·
l\IQas grítale á. esa Europa tan vali~nte
ue tu manto de reina solamente
'
Pudo rasgar la mano de tus hijos.
FEDERICO

G.

CABALLERO

�.•

LA ILUSTRAOION MILITAR

296

BIBLIOGRAFÍA
SOLDADO.-Esta popular obra de Enrique
Ceballos Quintana ha alcanzado la tercera edicz'on.
No necesita mejor elogio. Nos limitaremos pues á
llamar la atencion sobre la dedicatoria, en que
aconseja á su hija, nifla de 12 aflos, no ambicione
otras glorias que la ventura silenciosa del hogar.
Nos han impresionado, entre. estos consejos, consideraciones tan tristemente verdaderas como la siguiente:
cNo busques renombre, hija mia; hoy la gloria no
se alcanza con el talento y el trabajo, sino con la
influencia, la riqueza ó la osadía. Yo no tengo el
orgullo de la modestia afectada, que es el más ne•
cio de todos los orgullos. Alguna de mis obras hu•
hiera podido ser la base de tu suerte, como han llegado á serlo otras de menos valer para hombres de
posicion, de influjo ó de dinero.
Desiste, pues, de la gloria y el bienestar por el
camino del ?..rte. La envidia acecharía tus triunfos
para envenenarte el alma, como acecha los pasos
del génio para ahogarle, cuando este génio no marcha en elegante carruaje que aplaste al m6nstruo
bajo sus brillantes ruedas. El mérito de un poema
nada significa hoy ante el mérito de un banquete;
y cualquier joya littraria pierde su valor en el bolsillo de una levita raida, así como la firma trazada
por una mano cubierta de brillantes asegura la fa.
ma universal de la más trivial de las concepciones.
No quiero que sufras las amarguras del génio en
lucha costante con la envidia, la maldad y la ignorancia. Prefiero conservarte modesta, pero feliz,
adornada sólo con la aureola de la virtud y la hermosura que Dios se ha dignado concederte. ¿Qué
es lo que yo he logrado despues de escribir cien li•
brcis? U na honrosa reputacion literaria, es cierto.
Pero tambien el excesivo trabajo intelectual me ha
originado una afeccion en el cerebro, que, obligándome á suspender y quizás .. bandonar para siempre
mis tareas, -impide que hoy pueda consagrarte algo
más digno de tí que este pequeño volúmen, formado en gran parte con fragmentos de otrJs que co•
noces.
JUAN

blicacion de una Revista Ilustrada que en sus primeros pasos revela un porvenir brillante.
A la manera de la France Ilustre que imprimen
los huérfanos de Auteuil, ·esta llustracion se edita
por la Escuela de Artes y oficios de Montevideo.
Este establecimiento es un modelo que pudiera
servir para ser imitado hasta en las más florecientes
capitales de la culta Europa. En la Escuela de Artes
y oficios se da educacion á 500 niflos que se convierten allí en inteligentes artistas. Los pogreso!I del
taller de litografía, son dignos de hacerse notar.
Se hacen trabajos prodigiosos en cromos, reducciones,
fototipias, reproducciones, cincografías, fotovientos, Monditjar, lmposzUe, La calle de la Cabeza,
grabados
y todas las aplicaciones del arte de
Los envidt'osos, Las flores de Mayo, El /1erm,zno
Senefelder.
Adrian,La Primave,a, Murillo, Juan Bravo el CoEn La llustracion Uruguaya aparecen notables
tmmero y El puñal del capucl1ino.
producciones
de estos notables artistas, honra del
Todas estas composiciones son dignas del inspiUruguay.
rado ingénio, pero entre ellas sobresalen El t::risto
Nada señala tanto el adelanto de un pueblo code Vergara, Los vientos y La calle de la Cabeza, q~e
mo
e.,te género de publicaciones, que servirán en la
sin perder nada del inimitable y original estilo de su
historia
como verdaderos jalones de la civilizacion,
autor, recuerdan por su facilidad y sabor clásico de
pues
en
ninguna parte pueden apreciarse tan inmela forma, aquellas leyendas de los Ca11t:1s del Trovadiatamente
sus progresos, como en presencia de
dor y de Las Vigilias del Estío, que allá, en una épo•
una
de
estas
Revistas ilustradas.
ca de que con tristeza nos hemos ido alejando, en
Las
más
notables
Ilustraciones se publican hoy
aquellos serenos y felices cÍias de la primera juvenen
Inglaterra
y
los
Estados-Unidos.
Siguen despues
ttid, despertaron nuestras almas al sentimiento.
Francia,
Alemania,
Italia
y
Austria;
y
asf, en gmda•
Para dar á nuestros lectores, siquiera sea una
cion
visible,
van
estas
hojas
artísticas
acusando el
muestra no más de las bellezas que contiene este
verdadero
nivel
intelectual
de
cada
pueblo.
lindo volúmen, insertamos el soneto siguiente, en
Felicitamos pues al Uruguay, que al dar una
que pone fin el autor á su boceto de poema, titulado
muestra de su vitalidad, viene con su nueva JlustraLa Primavera.
cion á tomar parte en el concierto de la civilizacion
¡ Ensueños de ambicion , dicha engañosa,
y del progreso, y deseamos que avance rápidamenComo todas las nubes, pasajera!
te hasta llegar á los primeros puestos que nunca de!Con qué placer al fin de mi carrera
bió dejarse arrebatar la gloriosa. familia espaflola.
Os doy mi despedida cariñosa!

un notable crítico, el Sr. Picon, de los sonetistas
antiguos sólo se le puede comparar á Quevedo Y
Argensola, y entre los modernos á Ayala y Márcos
Zapata. Es el metro que mejor maneja; hoy no hay
en Espafia quien le supere en esto, ni siquiera quien
le iguale. Pero sus sonetos son algo más que poesías
hechas por un procedimiento seguro, firme, que tiene hasta relieve escultural ; son la perfecta expresion
de su personalidad literaria.
El tomo, objeto de estas líneas, se halla formado
por doce leyendas y pequeños poemas que llevan
los siguientes títulos: El Cristo de Vergara, Los

VELADAS DE ÜTOÑO; LEYENDAS Y POEMAS DE MA·
NUEL DEL p ALACIO.
Constituye este ameno y á la par elegante volú-

mcn, esmeradamente impreso en casa de los sucesores de Rivadeneyra, el primero de las obras de
Manuel del Palacio, poeta fecundo y de inspirada
musa, que así se ostenta en sus composiciones satírico y chispeante, como severo, elevado, tierno y
sentimental, segun su humor y sus gustos, á los que
proporciÓna raudal valioso una imaginacion brillante, que la voz popular supone, no sin fundamento,
vaciada en el mismo crisol en que se modeló ha.ce
tres siglos el genio porter.toso de nuestro gran
Quevedo.
Hay, en efecto, para este juicio del público muchas razones en abono, echándose de ver, desde
Juego , que, como en el celebrado autor de los
Anales de qui11ce días, la fama de Manuel del Palacio tiene origen en sus poesías satíricas y ligeras, y
sin embargo, las composiciones de carácter sério
son las que contribuyen principalmente á su gloria,
hasta tal punto, que sin ellas el nombre del poeta,
á pesar de toda su popularidad, no traspasaria más
lejos de algunas generaciones, mientras que ahora
alcanza incuestionable derecho á ser inscrito con
honrosas é indestructibles cifras en los fastos de
nuestra literatura contemporánea.
Los sonetos de Manuel del Palacio bastan por sí
solos á eternizar el nombre de su autor. Como dice

Y a no codicia más el alma ansiosa,
Que le. verdad, y el bien busco sincera,
Que domine á tu arrullo, primavera,
Y entre flores hallar oculta fosa.
Sobre ella trina el ruiseñor canoro;
La ténue luz del espirante dia
BBje á envolverla en sus cre~pones de oro.
No cantará. ya el vat_e cual solia.... .
Pero ¡silencio!..... contened el lloro.....
¡ Acaso esLé soñando todavfa. 1

UN DIA GLORIOSO, POE~lA POR EMILIO FERRARI,Recomendamos la adquisicion de esta preciosa des•
cripcion de la batalla de Lepanto. Somos poco
partidarios de estímulos á los poetas que no son
poetas, y esto por su propio bien. Pero el Sr. Ferrari asocia, como ya dijimos oportunamente, á una
imaginacion verdaderamente poética, un pensa•
miento profundo y una gran cultura científica.
.
Su nombre será honrado por tanto en la historia.

REORGANIZACION DEL CUERPO AD~IINISTRATIVO
DEL EJÉRCITO.-El autor de este trabajo es D. Nar•
ciso Gonzalez de Mesa, Comisario 1. 0 segundo
efectivo. Se ha publicado en la Habana, imprenta
del cuerpo administrativo. Está dedicado al General
Burgos, como Director general del cuerpo, al aparecer este libro.
• Las diferentes cuestiones de actualidad sobre la
Intendencia y la Intervencion, han recibid.:&gt; en él
nuevo y clarísimo desarrollo, por lo que creerr.os
utilísima esta obra como esclarecimiento apreciable
de los problemas preliminares á la reorganizacion
y constitucion definitiva del cuerpo administrativo
militar.
PUBLICACIONES ÚLTIM.A1IENTE RECIBIDA~ EN ESTA
REDACClON.
La l lustracion Uru,,,Tuaya .-La gran ciudad de
Montevideo, la coqueta del Plata, como le llaman
sus admiradores, está de enhorabuena por la pu•

La Milicie. - REv1STA QUtNCENAL ITALIANA.-Se
halla dedicada especialmente á los Oficiales en reserva, y su texto contiene, además de notables tra·
bajos técnicos, todas las disposiciones de carácter
oficial. En los números correspondientes al mes de
Enero se encuentran curiosos datos respecto al Tiro Nacional y á los círculos militares que hallan en
Italia una proteco;ion decidida, no sólo del Estado,
sino de todas las clases sociales, que se disputan el
facilitar elementos y medios de existencia á estas
sociedades. En casi todas las poblaciones se hallan
instaladas en locales cedidos gratuitamente por los
particulares.
Lo mismo que en Espafla.
REvtSTA H\HNEMANNIANA.-Enviamos nuestra
cordial enhorabuena al Sr. Pellicer, Director del
Instituto homeopático, y á los redactores de esta im·
portante revista de medicina, que ha entrado con
gran competencia y ardimiento á ocupar un lugar
importante entre los periódicos profesionales, y deseamos al colega una larga vida y un éxito tan Ji.
sonjero como merece.

LA BORDADORA.-Revista decena! dedicada al
bello sexo, Administracion, Montera 53.
Como indica el título, este periódico es un bello
catálogo de labores con noticias interesantes respecto á todos los detalles de esta industria que en
Francia produce un movimiento monetario de 50
!llillones de pesetas.
Recomendamos á las familias este periódico tan
útil como económico, pues el precio de cada número es solamente 15 céntimos.

1

MADRID 1884: Imp. de E. M.eseguer, Fuencarral, 137

..
REVISTA

•
S MARZO 1884

•

SUMARlO

GRARADos.-Manifestacion ante la tumba de Vfctor ManuclUuia de una caravana, acometido J)Or dos leones.-Fragata de
guerra, Astúrias.-Un tipo de antaño.-Rocuerdos de Granada.

TExTo.-Cróniea.-Explicacion de los grabados.-La Milicia y la
Ciencia, por el Coronel de Estado Mayor, D. Jgno.cio Salinas.Carta de la Habana, por D. F . .Ortega Delgado.-Pensamtentos,
por D. Arturo Cotarelo -Epigrama.•. ¡ior D. Cayetano Albear.
-Un documento del siglo XVII. - B,bliogra.fía..

CRÓNICA
El Ejército inglts ha salido al fin de su inaccion
y Europa entera ha parecido conmoverse ante u~
primer hecho de armas que ha reivindicado directa•
mente el honor militar británico é indirectamente el
de la cultura general, el de la civilizacion de los
pueblos modernos. Que no es todo comercio en el
mundo, y los sentimientos de hidalguía y dignidad,
interpretados, sin exageracion romántica, dominan
todavía é imponen el deber de hacer respetar todas
las conquistas y nobles aspiracioaes del mundo culto.
Inglaterra ha d~jado bien puesto el pabellon en
Teb; el Gen°ral de la civilizacion ha vencido al del
fanatismo; Tokar ha sido rescatado, y la mision Gordon, fracasada realmente bajo su aspecto comercM,
obtendrá en breve éxito seguro por un empleo de la
fuerza, tan inevitable como eficaz cuando se maneja
por altos motivos de reparaeion y perfeccionamiento
humano.
En la batalla que el General de las tropas inglesas Graham ha ganado á las sudanesas, acaudilladas por Osman Digma, aparece una diferencia enorme en las bajas ele uno y otro Ejército (50 el inglés,
1.000 el contrario). Ni el armamento ile los ingleses,
muy superior al del enemigo, ni otras circunstancias
de natural superioridad tambien, por la mayor instruecion individual del soldado europeo, bastan á explicar aquella desproporcion. Créese por esto, que las
fanáticas huestes del Madhi, han debido arrojarsP.
con·una temeridad inconcebible sobre el compacto
cuadro de la infantería inglesa, y el resultado es natural; la ciencia, la organizacion, ha vencido al arrojo, aislado ile toda combinacion inteligente de
fuerzas.
Para considerar á una nacion en condiciones , de
ocupar un puesto entre las primeras potencias de
Europa, es preciso valuar sus fnerzas de mar y tierra. Ambas constituyen la base de toda aspiracion
nacional, y la resolncion de cuantos problemas se
encomiendan á la diplomacia, se simplificarán nota·
blemente, agregando á esta expresion el término de
comparacion, partiendo de su estructura geográfica,

QECENAL

ADMINISTRACION, REDACCION
ALMIRANTE,

21

TOMO 2, 0 , NÚM. 10

QUINTUPLICADO

exteasion de sus costas, condiciones de sus fronteras,
y estado de defensa de sus posesiones ultramarinas.
8
Así lo comprendieron los hombres políticos de la
floreciente Italia, y el impulso que está recibiendo
su ya potente escuadra, merece la admiracion de extraños, y debía servir de ejemplo á cuantos países
atraviesan por análogas circunstancias. En la actua•
liúad se hallan en constrnccion los acorazados de 11
y 13.000 toneladas, con 17 millas de marcha, Lepanto, ltalia, Ruggierio di La .ria, A. Doria,F. Marosini, cuyos dos primeros han empezado á armarse.
Los cañones de estos verdaderoA mónstruos marinos recibirán una carga de 400 kilógramos de pólvora, en vez de los 250 kilógramos empleados para
las piezas del Dandolo y Duilio; y la velocidad inicial del proyectil será. de 552 y 56 L metros, con
2.200 y 2.300 atmósferas de presion respectivamente.
Los estudios y experiencias que se practican con
estas piezas y las ventajas obtenidas en la fabricacion de las pólvoras determinan una revolucion trascendentál en el ar~amento de los buques, y demuestran el pasmoso adelanto realizado por aquella
nacion, qne dentro de breves años, sin acudir á medios extraordinarios, ruinosos para el país, podrá
considerarse la reina de los mares.
Monsienr Didon ha publica-lo un libro, resúmen
de sus observaciones personales sobre la actitad de
Alemania frente á Francia. Extractamos de él las
siguientes:
«El cuartel, la escuela: hé ahí toda la Alemania
contemporánea. Los alemanes prestan un culto igual
á la fuerza y á la inteligencia. No hay país en donde el ejército esté más fuertemente organizado, y la
ciencia más universalmente cultivada. '.El militar
aleman está en todas partes; Francia parece querer
ocultar el uniforme; .Alemania lo ostenta.
» ¡Qué lujoso cuartel el de Berlín I Pero los de los
estados agrupados en torno de Prusia, no son menos
hermosos. Nada economiza Alemania para dar á
estos edificios amplitud, elegancia y fuerza. Son
verdaderos palacios que se levantan como la prueba
viva de una organizacion militar sin rival.
» El estudiante aleman se siente y quiere ser soldado. Hasta los que siguen la carrera eclesiástica
disputan ese honor ( aquí le ofenden con nn privilegio de exencion para el servicio de las armas); todos
toman parte en las grandes maniobras de otolío, y
sacrifican con gusto el tiempo de las vacaciones á. un
deber patriótico que no sufre excepcion en Alemania. A su paso P!&gt;r las ciudades universitarias se
presentan á sus profesores, y les aeompalían por todas partes de uniforme.
» El país siente una estimaeion extraordinaria
hácia los militares. En cierta ocasion presencié el
alojamiento de nn militar en la casa de una modesta
familia. No he visto nada más respetuoso, más cordial, más agradable que la hospitalidad que allí se
le dió. Se le asistió con la mayor solicitud en todos
los más insignificantes detalles de servicio doméstl•

co; comió con la familia, y se le trató, en fin, como
á nn hijo.»
Terminemos aquí estas citas, y digamos, en resÚ•
roen, que este libro prueba lo bien que comprende y
plantea Alemania el gran problema moderno, que
consiste en que la fnerza realice el derecho, y para
esto la escuela, la universidad, la ciencia en fin, en
su sentido más general, más humano, vive allí en el
cuartel, porque el cuartel sale allí de la escuela. En
snma; que lo más inteligente, sea tambie,i l6¡nás generoso y lo más honrado; hé ahí la conclnsion á que
parece abocar la moral alemana contemporánea.
La gran parada verificada recientemente en la Ha.bana ha sido objeto de muy legítima. y grande satisf~cion para cuantos se interesan por el prestigio del Ejército y los Voluntarios de aquella isla. La prensa no
ha economizado lisonjeros comentarios á esta revista
militar que acredita, de una parte, el celo de las autoridades, y de otra la noble emulacion de nuestras
tropas regnl!l,res y de Psos 60 ó 70.000 hombres, que,
consagrados á las pacíficas tareas del comercio, de
la industria, de la agricultura, se convirtieron en
soldados ante el peligro que amenazaba la integridad
nacional. Pero si tan rápida. transformacion del industrial en guerrero fué entonces objeto de na.cional
aplauso, más plausible es todavía como dice muy
bien nuestro estimado colega El Boletín Oficial, que
ahora, despues de quince alíos de sacrificios sin cuento, y del transporte natural en la embriaguez del
combate, esas leales fuerzas den aún más vivas
muestras de ese patriotismo, que no se contenta con
palabras, sino ·que se traduce en servicios diarios
que roban tiempo, que implican responsabilidad, que
producen molestias de muy varia índole, y por los
que en fin, ningun' linaje de rennmeraci.on obtienen.
Es imposible dejar de aplaudir esta condnct,a en la
paz que iguala, si no excede, en patriotismo á la ob- .
servada en la guerra. Y por esto no hall&amp;mos ningnn
extremo en los grandes encomios que el respetable y
muy ilustrado Capitan General d~ Cuba. h&amp; dirigido
al Ejército y á los Voluntarios con motivo de la gran
revista militar de Enero último.
Parece pues, á juzgar sólo por el buen espíritu y
organizacion de sus fnerzas militares, que Cuba
entra en un período de reconstitncion y paz definitiva. Pues no es sin embargo esta l&amp; opinion más
generalizada. Hay publicistas, hay hombres deadministracion, que han ejercido altos cargos en aquella
isla, imbuidos de un pesimismo desconsolador y tanto más grave cuanto que lo razona.u y jnstifl.can con
datos diversos.
En estos últimos días contristan nuestro ánimo
las sombrías consideraciones ,¡ne vienen haciéndose
en libros y periódicos sobre el esta.do de la hacienda
cubana.
No es esta la sola cuestion grave de aquella isla,
pues por la inevitable conexion que hay entre todos
loe servicios que comprendemos bajo las distintas

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                  <text>Revista literaria, científica, artística y militar.Publicada en Madrid entre 1880 y 1884, durante el periodo de la Restauración. Fue dirigida por Arturo Zancada y Conchillos. Posteriormente cambió su nombre a La Ilustración Nacional.</text>
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                <text>Revista literaria, científica, artística y militar.Publicada en Madrid entre 1880 y 1884, durante el periodo de la Restauración. Fue dirigida por Arturo Zancada y Conchillos. Posteriormente cambió su nombre a La Ilustración Nacional. </text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>2~--------------~LA~IL~U:S.:_TR:A:Cl:::'.O:N_:Mll=='IT:AR=-----~-~::----:~==:-::-:
Este hombre Je regal6 una cesta y tres libras de sion de las armas. La geografía constituye 1ma de
dátiles, y con tan ligero cargamento el argeliM las bases en que se desarrollan los principios ~e la
afrontó la suerte.-¡Dátiles' ¡Dátiles'-~itaba. desde instruccion militar, segun lo demostró el pnmer
el dia á la noche-legítimos dátiles de Berbería,- Capitan de este siglo, en quien la historia ha recocomo si pudiera haberlos de París 6 Vangirand-y nocido un dominio especial del terreno y de los
el dia primero vendi6 diez dátiles y el segundo cuatro. hombres. Sin conocer la direccion de un rio, su
El tt&gt;rcer dia, es decir, el mismo que la jóven ra- cáuce, rapidez de la corriente, inclinacion de sus •
milletera se esforzaba, en vano, en dar salida á sus laderas, aspecto del país que recorre, líneas que
flores, el musulman no pudo despachar ni un dátil; puede seguir un invasor, medios de contrarestar su
¡y eso que el agua los había ablandado y el barro los avance, puntos extratégicos ó tácticos en íntimo enlace con otras posesiones, pueblos qve baf'ía Y cuamatizaba!
A la una de la tarde la tempera.tura descendió á lid,,des más sobresalientes de las gentes que los habitan, no es empresa fácil aprovechar las ventajas
120 bajo cero.
La aldeana sin .haber vendido una flor, empez6 á que ofrece á un cuerpo de ejército, division, brigatiritar con un frio de terciana. El musulman se qui- da, columna ó partida suelta que necesite maniobrar
tó el turbante y dijo, alargándoselo á la campesi- en su cuenca.
Pues bien; el interesante estudio de una de las
na, algo que ésta entendió, sin duda, porque ~m6
cuencas
fronterizas, cuyo bosquejo haríamos gusla sútil prenda y se envolvió en ella.
tos.os
si
dispusiéramos
de espacio, ha proporciona-¡ Dátiles, dátiles; legítimos dátiles de Berberíaf
do
al
Sr
Chacon
un
legítimo
triunfo, demostrando
-¡ Violetas, sefíoras; violetas 1
•
•,
que
posee
aptitudes
no
comunes
para el desarrollo
Ningun comprador. Dieron las tres y el fno baJo
de
tan
importante
materia.
La
descripcion
de una
á 180, y ni el musulmau ni la jóven se habían dessola
cuenca
tiene
además
la
ventaja
de
auxiliar
á
ayunado.
la
retencion
de
lo
que
se
estudia;
y
si
á
este
prinII
Algunas personas caritativas, reian al pasar vieucipio de la divisibilidad del trabajo se af'íade una
do
un árabe sin tnrbante.
Nanterre es una linda poblacion situada entr11
A las cinco la jóven se sintió desfallecer, y hubo gran sencillez, excelente método y claridad en la
París y Saint-Germain en Laye. Allí concurren á
expresion, no se juzgarán apasionados los plácemes
diefrut.ar de una campifía deliciosa los dichosos de la de apoyarse en la barandilla del puente. El musulque el autor merece por su última produccion.
capital, y á respirar el aire ea.Inda.ble de la prima- man se aproximó movido por un sentimieuto de gevera, despues de laR fatigas y excesos de las largas nerosidad.
- ¿ Cuánto valen las violetas? - le preguntó.
noche11 invernaleR. Todo alU es para los ricos, los goEL ESTADO MAYOR CUAL FUÉ, ES V DEBE SER,
Seis sueldµs; á 1meldo el ramillete.
ces y )aR riquezas; el cielo, el suelo, las aguas cristaAPUNTES SOBRE LA NECESIDAD DE SU REORGANI•
-Tomad, comed esos úiez dátiles, la mitad de los
linas y puras; la indnRtria ha sacado partido de la
Z~CION, ESCRITOS POR D. VICENTE ALCALÁ DEL
naturaleza, y el capital acude á favorecer la in- que urn qu..dan, y dadme eu cambio dos ramilletes.
OLMO.
Por este meilio t1e deisa.ynuó la aldeana de Nandostria.
La trascendencia de esta cuestion que puede deEn Nanterre nació la ramilletera de que se habla terre.
El mllBulman uo comió; hacía dos dia~ que a.yu- cnse está sobre el tapete, nos impide hacer aquí
al principio de estas líneas, trazadas sin arte y sin
otra cosa que recomendar la lectura de este plan de
mérito. El padre de lajóven, por un privilfigio otor- n,. ba.
La. d011gracia acababa de unir la miseria de Orien• refundicion del cuerpo de E. M. que se propone el
e-,1110 pródie-amente á. veinte miUones de franceses,
cultivaba las villas ajenas, sin probar nunca el vino; te y la. miseria de Occiuente; los dátile:-; y las flores. seflor Alcalá del Olmo.
En. muy buena forma y con argumentacion sóliy la 11111. lre vendia tortas y pastelillos á. la entrada
A la puesta del sol, la temperatura descendió
del parque de Saint-Olonil, cnanrlo los venilia. T,~s dos hasta 200 bajo cero. El curtidor argelino mostró sus damente razonada, hay en este trabajo reformas
indn1trla11 rPnnt,fa~ no hasta.han para pagar durante blancos dientes y mir6 al cielo. La aldeana se habia que convendría tener en cuenta el dia en que se
el n'ln rl Rl1•1ilor rle la r:va y el p~n de todos loi diaa. durruitlu en un rincou 1:lt: la plaza.
crea oportuno plantear este problema.
}Jl cielo no manda algunas veces el pan á los que
-Duerme-pensó el musulman,-y es tan herr
se lo piden, pero en compensacion se lo envia abun- mosa como Aroma de Lirio.-Que duerma tambien
Mn,10RTA SOIIRE LA ACTUAL STTUACTON V NECESIDA•
dante á muchos que no se ocnpan de pedirlo.
como ella.
DES DE CEUTA, BAJO ~L PUNTO DE VISTA MlLTTAR,
Cuando la nifía fué mojer, es decir, cuan&lt;lo fué
-¡ Dátiles, dátiles; legítimos dátiles de Berbería!
MARÍT!MO, POLÍTICO V COMERCIAL. URGENClA V
tan algo alta como una planta de cáfíamo, le pusieParít1 se iluminaba, y aparecia llermoso, bajo un
MODO DE MEJORARLA,
ron una cofta en la cabeza, unos zuecos en loa piés, cielo oscuro y sombrío como la bóveda de una mina.
seis pequefíos ramilletes de violetas en la mano, y le La gente empezaba á dirigirs~ á la ópera, á casa de
Este notable trabajo ha sido dirigido á S. M. el
dijeron:-Anda tres leguas cada mafia.na, y vete á Borel al Recller de Canea.le, donde se sirven eh Rey, por el Comandante General de la plaza, y el
París á ofrecer esas :O.ores á. las gentes que transitan AbriÍ albaricoques á la Condé, á cuarenta francos Ayuntamiento ha costeado UJ1ª esmerada impresion
por las calles.-íB,¡nira industria que debía ¡irupor- el plato.
del mismo. En cuanto á la importancia del asunto,
ciunar seis sueldos en doce horas ut: tl"aba.jo !
El musulman se sintió presa del suefío, y cedió á no necesita encarecimientos. La plaza de Ceuta
esta necesidad, convencido de que nadie vendría á merece, bajo muchos aspectos, el mayor interés por
III
comprar dátiles. ¡A las siete y con un frio de 200 parte de todo Gobierno, y confiamos en que se toEra un dia de Abril de 18..., el padre de la ra- bajo cero!
marán en Ceuta cuantas reformas y mejoras promilletera hallá.base doliente en cama, su madre,
Antes de dormirse tuvo la buena idea de aproxi- pone el ilustrado General Bonanza en esta exceenferma tambien, sentada en una sillajuntu al llogar mar11e á la ramilletera y abrigarla con la especie de lente memoria.
casi apagarlo. La jóven se puso en marcha temprano, albornoz que habia sustraido á la gloriosa conquista
y ¡con qué caminos t océanos de lodo, torrentes lle de los frauceses; sentóse al lado de la jóven y uo tarGUIA-MANUAL DEL Ol'ICTAL DE AmtTNISTRACTON
nieve, y un sol triste que asomaba el ro11t1·0 dos mi- dó en dormirse tau profundamente como ella..
MILITAR.-Este libro que ha poco han publicarlo
nutos en cada hot a, un sol de ,;ubre oxidado.
Y coJUO la pequi:Jia aldeana. de Nanterre, el vit:jo los Sres. D. Manuel Abril y Sart y D. Manuel FerPor tin llegó á la gran capital, y ocupó s11 puesto musul.man de Mascará due1·me todavía.
nandez Genir, Oficiales segundos del cuerpo Admiá la entrada del puente de la Cámara P"Pular, por
Por la. tra.duccion,
nistrativo-militar, es un resúmen ordenado y prácdonde pasan tantos carruajes blal!ouados, y tantos
tico de la legislacion vigente en contabilidad geP. HERNANDEZ RAY.MUNDO
millones arrastrad,,s por trenes sobt-rbios. La jóven
neral, clases, cuerpos, servicios ..... etc., etc., y de
--••--11&gt;-ta--&lt;&gt;•-tenía sus seis ramilletes en la mauo y les ofrecía
gran utilidad, especialmente para los Oficiales del
dt:l!pues &lt;le sac11ui1· la uieve, á todos los transeuntes;
cuerpo de Administracion del Ejército.
OBRAS llEClBWAS EN ESTA
pero niuguno se paraba a cuwprarles.
Forma un elegante volúmen de más de 600 páESTUDIO MILITAR DE LA CUENCA SUPERIOR DEL RIO
ginas y se halla de venta en las principales librerías
IV
LLOBREGAT, POR EL COMANDANTE CAP!TAN DE
de Espaf'ía.
E. M. D. Jost I. CHACO:,,.
El curtMor de Mascará no babia mnerto; por una
Aaradecemos á sus autores la atencion que nos
"'
.
Todo
nuestro
territorio,
así
como
el
extraño,
debe
de esas casualidades que han reemplazado en Fran•
han dispensado remitiéndonos la obra.
cia á. la lotería nacional, el buen argelino encontró ser objeto siempre de preferente estudio para cuancierro dia á un compatriota excesivamente generoao. ' tos dedican su acti,·idad é inteligencia á la profe- , MADRID 1884: Imp. de E. ::M:eseguer, Fuencarral, 187

Ya en esta bella Franciit, el argelino sufrió al
pronto nn frio horrible bajo sn ligPro traje africano;
el desgraciado había escngi&lt;lo á París por l'esidencia.
Habl6 y no le entendió nadie: lloró y se le comprendió menos. Perma.necia inmóvil un dia. y otro en nn
rincon de la plaza d" la B1Jl11a, e&lt;liflcio que en sn Sf'ncillez creia una me7,11nita cristiana, por lo qne ilednjo
que las personas que concnrrieran debian ser caritat.iva.s; y la caridad, segun Mahoma, es un rocío santo
qui' cuesta poco derramar y qui, fertiliza mncho.
Pero por todo rocío, el mnsulman recihió el del
cielo de Parí11; ningun agente de nee-or.ios le puso
cinr.o céntimos Pn la mano. Los camellos soportan
el hambre más tiempo que nosotro~ apretándoles la
cin&lt;'ha-Pxclamó el argelino;-y ~e oprimió la clntur1t v pen"ó en 1111 pobr!' m11jer R~:vo rle T,una y en
su tierna hija Aroma de Lirio. Lle/?'Ó al cabo un momento en qne fné preciso comer, robar ó morir, santa trinidad de la civilizacion moderna; el ar!?'elino
sentado en un riacon de la plaza, sonrió tristemente
y se dijo moriré, CO!l eea resignacion peculiar del
justo, que Dios no puede menos de tener en cnenta.

REDACClON

REVISTA

DECENAL

'

•

•

1. 8 FEBRERO 1.884

ADMINISTRACION, REDACCION
ALMIRANTE,

SUMARIO
GRABADOS.-Excmo. Sr. D. Juan B. Antequera, Ministro do Jlfarina..-La Sorpresa (Copia del c1&lt;adro de Neuville) .-Guerra. del
Sudán.Derrota del Genera.!Ba.ker, BaJá en Toka.r.-Retra.tos de
Jefes de Cacrpo.-La. recluta. cn E gipto.- El Genera.! inglés
G. Gordon.-E,cenas milita.res. En el wa.gon.-La Pasiona.ria. Un
recuerdo dol dra.ma de D. Lcopoldo Cano.
S1&lt;plemen10.-Recuerdos de la romerfo. de Sa.n Cristóbal, en la Isla de Cuba.
TEXTO .-Crónica..-Reformns en el Cuerpo de Ca.rabineros, por
D. Jaime Cifuentes.-Los héroes de Filipínns. Ilerna.ndo de J\faira.llanes, por D. Pío A. de Pazos -Explica.cion de los graba·
dos.-Suplemento.-Carta. do la. Haba.na., por D. Fra.ncisco Or·
tega. y Delgado.

CRÓNICA
EXTElllOR

La gravedad de los sucesos de Egipto puede graduarse por un procedimiento muy exacto, observando el regateo de fuerzas que hace á su propia causa
la cauta Albion. Grande pues debe ser el conflicto,
cuando tan pequef'íos son hasta el día los medios de
represion directa. Si por el contrario, la insurreccion
hubiera consistido en informes y desorganizadas
partidas, la política inglesa, de~asiado mercantil sin
duda, habría creido oportuno hacer enfática maní•
festacion de sus fuerzas militares.
Sin embargo, una cuestion defbpolítica interior,
una necesidad de defensa del actual Ministerio
Gladstone contra los conservadores, que se jactan
de ser más activos y afortunados en política exterior;
el temor al voto de censura propuesto por Northcote· el discurso de Salisbury; y el parte del General
G6rdon, declarando que la situacion de Jartum es
comprometida, habrán decidido ya probablemente
el envío de grandes refuerzos al Sudán. Pero llegarán tarde para reparar el efecto moral producido
por las derrotas de los Generales Hicks y Baker, y
el estado general del alto y bajo Egipto.
No desconocemos que en todo linaje de empresas
humanas, es conveniente y es plausible graduar las
fuerzas, moderar el movimiento en todas direccioñes, saber en fin avanzar, detenerse ó retroceder á
tiempo. Pero cuando las empresas son del género de
las que acomete Inglaterra (no siempre muy justo
y nunca enteramente desinteresado), se contrae gran
responsabilidad y descrédito en esas variaciones interminables de plan y procedimientos de ejecucion.
Reconocer la independencia de los boers, es un
acto que podría ser bien c;1lificado, si no le hubiera
precedido el de la humillacion de las armas inglesas
en el Transwal. Contentarse con enviar un solo
hombre, más ó menos buen militar y negociante,
(el General Gordon), contra las numerosas y resueltas huestes del Mahdí, es otro acto que podri,1. ser
juzgado con benevolencia, si no contrastase con la
energía desplegada al comienzo de la cuestion de
Egipto, y si ese hombre no hubiera ido acompaña.
do de 200.000 ó mds pesos. Por último, pretender

2,

TOM0-2, 0 • NÚM. 1. 7

QUINTUPLICADO

mandar en Egipto, implica la necesidad de demostrar ~ue se merece y se puede desempeñar este
m¡ndo, con honor y provecho para la civilizacion;
y limitarse á bosquejar pretensiones (que no hemos
de juzgar ahora); á agitar en ellas grandes intereses
internacionales, y sacrificar luego todo, hasta el propio prestigio, por consideraciones de comercio interior; parecer en fin, preferir el restablecimiento de
la trata de esclavos en el Sudán á comprometer las
comunicaciones entre la India y Lóndres; y circunscribirse en fin á la defensa del Canal de Suez y la
costa del mar Rojo, constituiria, en esta ocasion sobre todo, un motivo de general descrédito y censura
para la conducta inglesa.
La cuestion de Andorra ha puesto de relieve la
inconcebible anomalía de que nÜestro protectorado
sobre aquella república esté representado por el
Obispo de Urge!, y no por Espafia misma, por su
gobierno.
Esta anomalía es tanto más grave cuanto que
nosotros no opinamos corno algunos de nuestros colegas, que no parecen atribuir á este protectorado
nllestro la excepcional importancia que realmente
tiene.
Sabido es que compartimos este protectorado con
Francia, y que en Andorra hay dos partidos: el liberal ( representado por el Sub-prefecto de Prades), y el clerical (acaudillado por el Obispo de
Urgel). Nótese bien la circunstancia de que la nacion francesa protege allí la civilizacion, la libertad;
y Espaf'ía, por esa fatal indiferencia de nuestros
gobiernos hácia toda cuestion que no sea de viva
política interior, simboliza, por el contrario, una
tendencia oscurantista. Pues bien; si se tiene en
cuenta el afan de Francia, que ha querido hacer
siempre sentir su influencia política y civilizadora
hasta en los más apartados rincones del planeta (si
no horizontal, verticalmente al menos); si se repara en la fuerza moral que puede dar á Francia,
que le ha dado ya en el caso presente, el atropello
de sus autoridades y del partido liberal por el absolutista, se comprenderá fácilmente que en un
momento cualquiera podríamos perder nuestro
protectorado sobre la microscópica república de
Andorra, tan poco conocida del almanaque Gotha,
que hace variar su poblacion desde 4 á 18.000 habitantes.
Preciso es prever este caso, y preciso es no olvidar que estamos en la víspera de una, cada vez
más probable, conflagracion europea, y que la cuestion de alianzas entre los grandes estados europeos
está apenas delineada (con excepcion de Alemania
y Austria, cordialmente unidas).
Nosotros deseamos la amistad de Francia; deseamos tambien que España no intervenga en la lucha; pero ningun pais de la importacia del nuestro
puede abdic':l.r de antemano toda intervencion en
acontecimientos que se precipitan hácia un conflicto de incalculables consecuencias.
La Francia comprende muy bien esto, y su hábil

conducta en Andorra ¿no podría estar inspirada
en aquel gran principio: ri vis pacem para bellum?
Ahora bien; Andorra, como riqueza y poblacion,
no tiene la menor importancia; pero bajo el punto
de vista estratégico la .tiene muy grande. Se encuentra en la vertiente meridional de los Pirineos;
1 dista sólo 12 kilómetros de la Seo, y desde aquí,
un cammo conduce por Lérida á Zaragoza. Pues
si Francia preponderase en Andorra, su primera
medida consistiría probablemente en continuar
la carretera de Foix por aquella pequeña república, hasta n~estra frontera. Andorra entonces, en
caso de guerra, seria un excelente punto de concentracion, y el nuevo camino una línea de operaciones preciosas para el ejército frances, que podria
ya concentrarse con toda seguridad sobre la ver•
tiente meridional de los Pirineos ó invadir el Noroeste de Cataluña, con sólo arreglar los caminos
entre la poblacion y Seo de Urgel.
Este movimiento, en combinacion con una marcha avanzada por el valle de Canfranc, podria ser
peligroso para nuestro ejército.
Creemos por esto que nuestro gobierno no debe
ofrecer pretexto ni ocasion á Francia para su predominio en Andorra, y que debe por tanto repre·
sentar directamente nuestro protectorado, y acn!dit~rlo, y hacerlo popular por los medios que aconseja el derecho y la civiliiacion contemporánea.
Consideraciones en el fondo semejantes, nos obligan á intere~ar igual prevision que en la cuestion
de Andorra, en la sin duda más importante de
Africa.
Ingleses y franceses trabajan en Marruecos por
obtener una influencia eficaz, para el caso de que
aquel imperio caduco vacile. ¿Y qué hacemos en
tanto nosotros? La reciente negativa del Bajá de
Tetuan de una guardia para acompaf'íar á un Jefe
de nuestro Ejército comisionado en Marruecos, es
una respuesta harto tristemente expresiva. Nada, ni
bajo ningun aspecto adelantamos en estas cuestiones de prevision colonial, y ni aun imitamos la ac·
tual moda francesa, ó mejor aún, europea; el afan
de los viajes y el estudio de la geografía, ya con
propósitos de utilizarla inmediata.mente, ya como
preparacion indispensable al estudio de las ciencias
abstractas, pues el exámen de las cosas y de los Ju·
gares ó posiciones que ocupan, debe preceder á la
generalizacion y clasificacion de sus fenómenos.
El Ministro de la Guerra de Francia ha dictado
las disposiciones siguientes para las maniobras del
próximo otoño:
1.

0

Maniobras de cuerpo de ejército.

Los cuerpos 4.º y 17 .0 , cuyos cuarteles generales
están en Mans y Tolosa, ejecutarán maniobras de
conjunto durante veinte dias, comprendido el tiempo necesario para la concentracion y dislocacion,
bajo las órdenes respectivas de los Generales de
Berckeim y Lewal.

�EXCMO. SR. D. JUAN BAUTISTA ANTEQUERA, M1N1STR0 DE MARINA,

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LA SORP-1\ESA.

�268

LA. ILUSTR.AOION MILITAR
2.0

Maniobras de division.

Las divisiones de infantería 1.a, 2.a, 3.a, 4.a, 5.ª,
23.a, 24.a, 27.ª, 28.", 29.a, 30.ª, 31.ª, 32.a, 35.ª y
36.a, cuyos cuarteles generales están en Lille, Arras, Amiens, Compiegne, Rouen, Limoge§, Perigutux, Grenoble, Lyon, Nice, Avignon, Montpellier,
Perpignan, Burdeos y Bayona, ejecutarán waniobras de division durante quince días.
El regimiento de infantería que está en Córcega
hará en la isla: ejercicios especiales.
3.º Maniobras de brigada.
Las brigadas 19.a á la 44.ª, ambas inclusive, así
como las 49.ª y 50.a,cuyos cuarteles generales están
en Auxerre, Orleans, Nancy, Troyes, Méziéres,
Chálons, Bourg, Langres, Lons-le-Saulnier, Belfort;
Mácon, Dijon, Bourges, Nevers, Cháteauroux, Poitiers, Tours, Angers, Saint-Briene, Renn,es, Cherbourg, Saint-Malo, Nantes, la Roche-sur-Yon, Vannes, Quimper, Saint-Etienne, y Clermont-Ferrand,
ejecutarán maniobras de brigada durante quince
días.
4.0 • Correos y telégrafos.

El servicio de la tesorería y correos se constituirá en los cuerpos 4.º y 17.0 , así como con las divisiones 23.ª y 24.ª
Dos secciones telegráficas de cal;&gt;a:Iería se unirán
tambien á lqs dos cuerpos dichos.
5.0 Caballería.
A fin de preparar las brigadas de caballerías al
papel que deben cumplir en el combate de' la division, todas las brigadas de dicha arma ejecutarán
evoluciones de brigada durante ocho días.
Independientemente de dichas evoluciones,las 18
brigadas de caballería de cuerpo de ejército tomarán parte en las maniobras de Otoño de las tropas
de infantería de sus respectiYos cuerpos, en las condiciones siguientes:
Con el cuerpo de ejército, las dos brigadas de
caballería de los c..ierpos 4.º y 17.º
Con cada d1vision de infantería, á razon de un
regimiento de caballería por division, las brigadas
de caballería de los cuerpos 1.º, 2.0, 3 º, 12. 0 , 14. 0 ,
15. 0 , 16." y 18.º
Con cada brigada de infantP-ría, á razon de dos
escuadrones por brigada, las brigadas de caballería
de los cuerpos 5 º, 6. 0 , 7 º, 8.º, 9.0 , 10.º, u.º y 13.º
INTERIOR

El escalafon de infantexia de este ..año contiene
318 Oficiales menos que el del año anterior. Si la
Oficialidad siguiera disminuyendo en esta proporcion, se facilitaría mucho el esclarecimiento de las
diferentes cuestiones de organizacion pendientes.
Pero el problema estriba en los medios de obtener
esta disminucion, y claro es que nÍngun buen ciudadano puede desear que concurran coma principales factores de aquélla, deserciones, pronunciamientos y arbitrariedades gubernamentales.
Ha aumentado la clase de Coroneles y ha disminuido mucho la de Comandantes; pero triste es decirlo; sin dejar de reconocer que ha mejorado algo
en general la situacion del arma de infantería, los
Alféreces con más de nueve años de servicios, los
Tenientes con más de diez y ~os Capitanes de cerca
de diez y seis justificarán todavía por algun tiempo á los que arguyen de informalidad al Estado,
cuando organiza una carrera bajo ciertas condiciones que luego resultan sarcásticamente ilusorias.
La verdad es, que en el estado actual de la escala,
no debería decirse que la carrera del Qficial de Infantería acaba en el empleo de Coronel, sino en e·

269

LA ffiUSTRACION MILITAR

de Capitan, y esta para el que alcanc; m~s de
veinticinco años de servicios con salud suficiente.
Otra an~malía qúe ha servido de tema ~ muy
oportunas consideraciones, es la tan conocida de
las postergaciones que producen los grados. Este
punto es tán grave que no vacilamos en re~omendarlo á la atención del Ministro, porque mientras
subsistan los grados, será impo~ibl~ u~ órden _r~al
en el organismo interior de las mstituc10nes m1htares. Urge y urge mucho resolver el pleit~ pend_ien~e
entre la deccion y la antigüedad. Este últt~o cn~eno
tiene la ventaja de poderse aplicar muy bien, sm el
menor riesgo de injusticia. En cuanto al de eleccion, requiere un estudio y una descripcion ~uy
detallada, de todas las circunstancias que constituyen un mérito, para poder justificar con él una recompensa tan importante, como la de grado ó ase
censo.

•

Nuevas conferencias en el Centro Militar y nue. Ls y•muy merecidos éxitos. No podemos analizarlas por falta de espacio; pero debemos observar,
que tanto la del Sr. Capdepon, co~o la del Sr._ Salinas, han sido objeto de muy entusiasta encomio, y
que la del último se ha hecho además punto de
profundo exámen por la conclusion q~e implic~
respecto á las relaciones entre los estudios de m1licia y las ciencias fundamentales. Como pareceríamos hablar en causa propia, manteniendo, más
ó menos por completo, todo lo expuesto por el
Sr. Salinas, preferimos dejar al público que forme
libremente su juicio en una atenta lectura de tan
notable traba30. Por lo demás, nosotros ya hemos
dicho, y so,tendremos tambien en mejor oportuni.
dad, que ne puede dominarse bien ningun ARTE ó
PROFESION ó PRÁCTICA, sin un conoci111iento general
de las ciencias, que con nombres diversos pero fondo igual, son ya reconocidas como FUNDAJIIENTALES, por los·más insignes _pensadores de Europa y
América.
Otro género de útiles ó instructivos recreos ha
inaugurado tambien el Centro Militar. Nos referimos al reciente asalto de armas, organizado por
los Sres. Gonzalez, Echagüe, Romero y Altolaguirre. Conocidos maestros (los Broutin, · Sanz y
Carbonell); Aldama (uno de los primeros tiradores
de París); y Oficiales alumnos del Centro, desplegaron en estos ejercicios aptitudes que no sería inconveniente generalizar.en la Oficialidad dt nuestro
Ejército.
Entre los concurrentes se hallaban el señor Ministro
de la Guerra, Capitan General del distrito, Genera.'
les, Gobernador militar, Dabán, Lasso y Lopez
Pinto; Brigadieres, Santelices, Llull, Montero; marqueses de Heredia, Sierra-Bullones, Yarayabo, conde de V almáseda, Sres. Suarez Llanos, Bruguera,
Lários, Cisternes, Plazaola; profesores, Juan Nicolás
( el Zuavo), Merino y otros muchos que es difícil
recordar.
Se han suscitado nuevos debates sobre la escala
de reserva, al aplazarse su formacion por consideraciones muy plausibles. Muchos son los defectos
atribuidos á esta reforma; pero no hemos visto
planteada la cuestionen los términos en que quisiéramos ver planteadas todas: en los términns de una
indispensable sinceridad y de un método riguroso.
Con este criterio lo primero ·que haremos nosotros al examinar de nuevo esta reforma, será: determinar sus fines lógico3, ó sea sus fines en relacion con los delas instituciones militares en general.
Y desde este punto de vista, nosotros encontramos
una primera y gravfsima observacion que hacer á
la nueva escala. Se trató por ella de establecer un
ejército de reserva; pero ¿se comprendió bien la
importancia y la mision de este ejército? ¿Se tuvo

en cuenta que en las condiciones del combate moderno, este ejército es el verdadero núcleo de las
más importantes fuerzas del Est1do y que á él le
está confiada una accion táctica decisiva? No pre•
tendemos ofender con esta duda la incuestionable
ilustracion de cuantos colaboraron al planteamiento
de esta reforma; pero, preocupados, tal vez con exceso, de consideraciones de otro órden, diéronla un
desarr.ollo que justifica enteramente la grave observacion que dejamos expuesta. En efecto, basta
fijarse en algunos de sus principales artículos, para
com¡,render que el principal propósito de esta ley
e! el de constituir el ejército de reserva con un personal que por las mismas circunstancias de ingreso
vendría á tener de militar la menor cantidad posible. Pues esto, ya lo hemos indicado, se opone diametralmente á lo que debe ser, en buenos principios
militares,' un ejército de reserva.
No pretendemos ofrecer nosotros una solucion
satisfactoria en este punto; pero, á nuestro juicio,
se habría aproximado más á la realizacion de aquéllos una ley que hubiese organizado la reserva con
las cabezas de las escalas, pasándose, al ascender
en aquélla, á desempeñar el nue~o empleo en el
ejército activo.

estabilidad de las parejas y menores los contratiempos que se ven obligados á. sufrir por la inclemencia
del tiempo.
La polaina de paño la consideramos no tan sólo
imí.til sino perjudicial; primeramente porque una
vez mojada trasmite la humedad al cuerpo y esto
ocasiona enfermedades, y en segundo lugar porque
no teniendo la consistencia necesaria, no resguarda
las piernas de las malezas en los paises montuosos.
Podría sustituirse la polaina de paño por la &lt;le
enero, empleando siempre buen material, ya para
evitar los dafios que se ocasionan en casos de heridas,
ya para que fu~Je de más larga duracion.
o

VII

ARMAMENTO

Nadie ignora que para paseo y para ciertos servicios de día se usa la bayoneta, arma que, por sí sola,
no puede considerarse en condiciones suficientes para el ataque y defensa, y mucho menos dado el cometido á que están destinados los carabineros, siendo tan frecuentes las veces que, aun hallándose de
paseo, tienen que prestru' atgun servicio propio del
instituto. Entonces qu~dan el cabo ó carabinero sin
otra arma defensiva y ofensiva, y á ella se puede
hacer frente con un baston de regulares dimensiones.
De domle ~e infiere que los cabos y carabineros deterian estar dotados del sable que hoy usan la
U-uardia civil y sargentos del ..l&lt;~jército, ó bien del
machete-bayoneta adoptado para los Guardas de
Aduanas en Francia.

VIII

REFORMAS

PR0CEDlfüENTOS

QUK PODRUN INTRODUCIRSE EN LOS REOLA.MIIINTOS DEL

CUERPO DE CARABllfBROS

( Contlusion)

La levita usada solamente los dias festivos por
casi todos los individuos del cuerpo, en razon á. hallarse éstos en puestos sin importancia, llega con el
tiempo á. desmerecer, aunque no tanto que deje de
ser utilizable para el uso diario; pero como en los
dias laborables no se lleva, tiénese que arrinconar
como inútil, sin poderse emplear en el servicio de
monte ni en el de costas durante la noche, porque no
preserva bastante del frio. A nuestro juicio deberia
suprimirse, puesto que no representa más que un
gasto innecesario; pero, sin embargo? no creemos
conveniente la realizacion de esta medida hasta que
se deteriorasen las hoy distribuidas, si bien podría la
prenda darse de 'baja desde luego para los reclutas, y
para los demás coivorme s? v_a~an deteriorando _las
existentes· dotando á. cada mdiv1duo de dos americanas que llenarían por completo las exigencias del
servicio. Entonces se destinaría una para diario y
otra en muy buen estado para las fiestas, resultando
así menor el dsembolso y mayor el aprovechamiento,
por cuanto declarada inservible para gala la americana deteriorada, podría muy bien usarse aún en los
dias laborables.
Respecto al calzado debería permitirse el uso de
las botas de becerro de una sola pieza por la rapidez
con que se calzan, condicion digna de tenerse en
cuenta para casos urgentes y la cual no tiene el actual borceguí, puesto que su ligadura hace perder
siempre mucho tiempo.
La manta que usa el cuerpo es útil porque res•
guarda del frio; pero tiene el gran inconveniente de
qne una vez mojada, molesta por el peso y es perjudicial á. la salud.
Además como esta prenda únicamente se emplea
en el servicio de noche, resulta que las parejas portadoras de pliegos y vigilantes de dia, en los llu viosos de verano, tienen que llevar el capote, que es casi
tan pesado, y más embarazoso en este caso que la
manta.
Lo propio sucede en las playas donde dicha prenda deja. de eJ)lplearse una parte del año por el clima
templado que generalmente allí se distruta; y si á.
lo dicho se añade que el peso impide caminar por
la arena con la velocidad necesaria, resultará. probada la casi inutilidad del capote. En nuestro
concepto desaparecerían estos · inconvenientes dotando á. la fuerza del cuerpo de un capote de aguas
para usarlo en dias lluviosos, tanto en las costas. C?·
mo en las fronteras, puesto que, al paso que servma
pal'a los actos ya dichvs, covptra1fa a. 1a conse1 v~c1011
del armamento y á. que las mantas se mantuviesen
enjutas en los apostaderos de fronteras, en cuyo1:1
puntos, y en dias de Huna, seria más soportable la.

PENALES

sar en el cuerpo, y esto es una verdad innegable.
La mayoría de ellos prefieren dedicarse á. cualquier
oficio ó profesion antes que engancharse en el cuerpo, por la sencilla razon de que, trabajando, ganará, cuando menos, un jornal snperio1· al haber del
carabinero; y no teniendo más que su individaalid~d
á que atender, pueden correr el azar de verse sm
trabajo por algunos días, sin hallarse sujetos ~l
rigor de la disciplina militar. Además, al reurur
contfü:iones, les es más ventajoso filiarse en el Ejército, pues cuando extinguen su compromiso se ven
poseedores de una cantidacl, por alcances, de que
nunca serán dueños en el Instituto, cantidad que
puerlen dedicar á un pequeño negocio que quizá abra
la base de un porvenir- desahogado. De todo ello resulta, qne el reclutamiento de individttos para el
cuerpo será nulo á pesar de lo que se afanen los
Jefes para estimularlo, ínterin no se aumente el haber solicitado por varios Señores Inspectores; y téngase en cuenta además que tampoco se logrará que
confilnúen muchos ne los que hoy se hallan filiados,
n6)rque se convencen de que el más humilde jornalero vive sin responsabilidades de tanta monta, con
más desahogo y con más libertad.
Todas estas reformas, con más la supresion de la
seccion de Veteranos, que no sólo nosotros consideramos urgente realizar, sino que pel'iód.icos de diferentes matices lo han así reconocido, son las que en
nuestra opinion, si humilde, desinteresada, deberían
introducirse en el cuerpo de Carabineros.
Confiamos en que nuestras pobres disquisiciones
serán leidas con toda benevolencia por los señores
suscritores de LA lLUSTBACIO}. l\I1UTAR, esperando
fündadamente de su justiticacion qae, de no aceptarlas como buenas, verán tau sulo en ellas el vivo
interés de la insignificante personalidad que las ha
expuesto y el celo que le anima. en favor del honrado y sufrido instituto á que desde muy niño se
vanagloria de pertenecer..

La formacion de expedientes gubernativos tiende
á no demorar el castigo del culpable; pero por fa
forma en que se instruyen puede suceder que se vea
sorprendida la. buena fé del Fiscal por personas que,
considerálldose agraviadas, desfiguren completamente
la verdad de los hechos, sin tener de ellos el acusaJADIE Ü!FUENTES
do conocimiento alguno, puesto que dando á la informacion el sentido confidencial, el testigo sabe
que no será descubie1to ni sus acusaciones refutadas. De aquí resulta que lo que á primera vista parece una ventaja, proporciona á todos los indiviFRAGMENTOS H!STÓRICO·M!LlTÁRES
duos del cuerpo de Carabineros gravísimosmales, que
alcanzan á sus familias, sucediendo á veces que alHERNANDO DE .\lAGA LLA"NES
gun desgraciado sea víctima sin haber tomado parte
en el hecho que se le imputa, y por sólo el sentiMuchos eran los españoles que impelidos por el
miento de venganza de un miserable.
aventurero espíritu de la época, y anhelosos unos de
Nada de esto ocurriria, en nuestro concepto, de- sobrepujar á los otros en el descubrimiento de nueclarando sumaria procesal aqueLias diligencias. Eu- vas y desconocidas tierras, pretendían encontrar uu
to11ces el acusado ó acusados expce.drian sus medios paso navegable al mar de las Indias, qne les pusiera
de defensa, debhaciendo en los careos los cargos in- en cornunicacion con aquellas islas de donde traían
fundados; depu,arian Jos hechos, llegando á poner los portugueses los riquísimos cargamentos de espeen claro la verdad; cosa que no sucede con los expe- cería, sin ir por el derrotero tlel Cabo de «l~s Tordientes gubernativos, en los que la mayoría de las mentas» (Buena Esperanza) pues aquel cammo per1
veces llega á adquirirse una remota sospecha sola- tenecía exclusivamente á aquellos,
por privilegio de
mente. Si á un criminal empedernido por mil y un ac- descubrimiento, desde la célebre Bula de 4 de Mayo
tos se le permite nombre ó se le nombra abogado para de 1493, en que el Papa Alejandro Vl nombrado árque le delienda, ¿por qué ha de negarse esta ve~taja bitro para armonizar Jas diferencias que existían ená un hombre hom ado que tan sólo se le considera tre los monarcas Castellano.s y Fortugucses, l!'ernanpresunto autor del delito de defraudacion á la Ha- do V y Juan ll, trazó sobre el mapa, dividiendo el
cienda? .A demás, la situacion de las clases de tropa .Mundo en dos partes, una linea divisoria al O. de las
sujetas á este procedimiento ó á otro semejante, Azores, aujudicando á los Castellanos cuantos descues triste en demasía, pues desde el momento en que brimientos hicieren al Occidente, y á los Portugue
Eon reducidas ,í prision, no sólo ignoran la suerte ses los qire lograsen por el Oriente; mas tanta forque Jes aguarda, sino que, con el íntimo haber que les tuna estaba rnservada á Hernando de Maga.llanes,
queda despu, s de deducida la mitad. s~n descuent~, hidalgo portugués, que agraviaqo de su Rey D. i.\Iano pueden atenderá los gastos de pnmera nece:,1- nuel el Afortunado, el cual, dominado por e1widiosos
dad; y como las personas que antes les facilitaban é intrigantes favoritos, se negó á. recompensar sus dilos géneros para el· mes corriente, recelan hacerlo latados y buenos servicios, se desnaturalizó tle su páen 10 sucesivo, temerosas de perder su importe si tria y vrno ,í. España e11 el año 1517 it ofrecer sus
aquellos salen sentenciados, resulta la desesperacion servicios de el ansiado descubrimieuto de aquel l\Iar
que es consiguiente por parte del que se considere del Sur de que en 1.513 Vasco Nuñez de Rdbo:i. hainocente, y d abandono en que quedan sus hijos sin bía tomatlo posesion,r or el .Emperador Cárlc s I (V de
otra proteccion ni amparo que la mendicidad y la Alemania).
miseria Se dirá que en caso de absolncion se reinteVenciendo Ma.gallanes los multiplicados obstáculos
grará. de las cantidades retenidas; pero ¿le compen- que amontonaban en contra. de, sus proposiciones, el
sará. esto de los sinsabores que habrá sufrido á. la ct:lo de los portaguest:s y la envidia de algunos povista de sus hijos dedicado~ á. implorar la caridad pú- derosos castellanos, logró por fin hacerse á b mar
blica por el mero hecho de una simple sospecha? desde el ¡JUerto de SauJúcar de Barrameda, el dia
N'os declaramos incompetentes en la materia para 20 de Setiembre de 1518, mandando una pcqntña
proponer los medios necesarios que _p udieran conci- escuadra compuesta de las cinco n:ios de 1:20 á 77, toliar estos extremos; pero confiamos que otros de neles ( ~neladas), capita,na !'rinirlr'. 1, San Antonio,
más ilu.stracion lo hagan.
Concepr:ion, Vtctor,a y f&gt;:inttagu, tripuladas con 28!:l
personas
de Ca.pitan á. paje.
·
,
IX
.Luchando con vientos desencad,nados, un mar
RECLCTA PARA EL CUERPO
embravecido y la insolente insubordinacion de Juan
En el p1 imer artículo de e~tas incc,rrettas !ínea'l de Ca1 ta~ena. y Lñis de 1Icndoza, Ca pitaues tic las
htmos indicado que los solteroa no pretenden mgre- 1 naos San Antonio y Yicforia, pudo al fin dar fondo

LOS HÉROES DE FILIPINAS

•

con la escuadrilla el dia 31 de Marzo de 1519 en el
puerto de San J nlian en la costa oriental de la Patagonla (América .'.lleridional), donde los inquieto~
Jimn de Cartagena y Luis de Mendoza con Gaspar
ele Quesada, Ca.pitan de la Concepcwn, se insurreccionaron contra la autoridad de Magallanes; pero
este enérgico y valiente marino, los batió y venció
dando muerte á l\Iendoza y aprisionando á Quesada,
que fué decapitado el día 7 de Agosto, y á Uartageua abandonado en tierra con el mal clérigo Pedro
Sanchcz de Reina y el sobresaliente Luis de l\-Iolino,
cuando el d1a 24 se hizo á. la mar la expedicion pam
continuar el descubrimiento.
Buscando aquel estrecho que había de darles salida al Mar del Sur, naufragó la nao Santiago, y la
C1mcepcion tuvo la fortuna de encontrar su entrada
el primero de Noviemb1 e que em?ocó la expedicion
al siguiente dia: la San Antonio que fné mandada á. pract1car un reconocimiento, desertó sublevada su tripulacion por el piloto portugués Estéban
Gomez imponiéndose á. st1 Ca.pitan Al Vl\l'O de Mezquita y regt·esó á España; y las venturosas 1.'rinidad.
Uoncepcion y Vü:toria desembarcaron el 27 en el anchuroso l\lar del Sur ó .Mar Pacífico, que cruzaron
con fé y heroismo, en medio de sus grau&lt;les penalidades y peligros, hasta dar fondo. en unas iblas hermosas (Las Marianas) el dia 6 de l\-Iarzo de 1521
sábado de San Lázaro, bajo cuya advocacion bautizaron aquel archipiélago.
Tres dias despues se hizo á la mar la expedicion
del\lagallanes, con rumbo siempre al Occidente, hasta
encontrar un cabo avanzado que llamaron de «:::ian
Agustín» de una gran isla (Mindanao) que tl'o1~ominaron de «los Pinta.dos» por la costumbre que vieron
en sns habitantes de pintarae el cuerpo con figuras
de variPs colc,res. Continuando el bogeo de su costa
oriental hácia el N. entraron por el estrecho que
aquella isla forma con la de Ley te (Estrecho tle ~urigas) y fueron á dar fondo á la de Limasagua., hoy
desierta, pero entonce&amp; muy poblada por gent•) pacífica, cuyo cacique ó r eyezuelo le~ sirvió de .[Jl"Jctico
y condujo al .Río de Bntuan en iYimd~nao, donde residía el rey más poderoso de aquellas islas, con quien
hizo amistades :Magallanes, que mandó levantar en
tierra una gran cruz de madera, y decir el Domingo
de .Pascua florida la primera misa que se celebró en
el hoy vastísimo Archipiélago fili1i100.
Desde Butuan hizo 1·umbo J\lagallanes á la isla de
Cebú donde reinaba Hamabar, pariente del práctico
caciq~e de Limasagua, con quien se alió por medio
de et pacto de tangre, que consistia en recoger en
una vasija con agua algunas gotas de saugre de
las heridas que ambos contratantes se hicieron en el
brazo, y brmdar luego con el líquido. Hamabar y Ja
,Reina, y á sa ejemplo más de 1.200 cebuanos, para
con quienes servia de intérprete un esclavo que ,'1agallanes habia comprado en l\Ialaca cuando. aún estaba al servicio de Portugal, llamado Ennquo de
Malaca1 se hicieron cristianos recibiendo Jas aguas
del bautismo, y reconociuon la soberanía de Casti!la.
Pareciendo á Hernando de l\Iagallanes que la isla
de ¡ ebú era por su fertilidad, posicion, salubridad
y carácter dócil y comunicativo de sus habitantes,
punto á propósir,o para establecer una factoría des~e
donde 1r extendiendo el descubrimiento y la conqmsta y deseoso de afianzar aun más que el agradecimiento la amistad de Hamabar, pretendió antes de
continuar el descubrimiento y conquista de las islas
de Borneo y l\lolucas, de las que había adquirido in•
teresanttlS noticias, que todos los caciques ó reyezuelos de las inmediatas se reconocieran tributarios d~l
de Uebú, y lo fué consiguiendo con la única t:&lt;cepcio;1
i.e-1. de la ue i\Iactan, que enemistado ue antiguo con
HamabJr, y creyéndose superior á. él, se neg? resueltamente á aquel r.;conocinuento y vasallaJe, y
rt:nu1ó un ejército de 6.000 iud.ios para sostener su
independencia.
.
.
frritado .11agallanes con la actitn,l sobetbia del
cacique de i\Iat,;tan, invadió á son de guerra a1uella
isla, y denotó al cacique en varios encuentro~, causándole muchas bajas y de~trnyém'o.e algunos pue=
blo~- mas impulsado illlprui.l.entemen1c por el enllls1as{no y el valor, más propio de un so!tla,lo ú oficial
subalterno, que de un (hmeral, cuya ptrsuna no dtbe
nunca u.ponerse á. una muerte que puede causar la
destrnccion de un ejército, se iutl ruó en persecucion
del vencido enemig·o, y murió con otros valientes temeratios, atravesado de un 1lechazo envenenado, el
11ia :W de Abril de 1521.
P10 A. DE P.u:os
- - - • - oooo -o-ciK&gt;c+o..
, --

.

1

�D. FEDERICO ALOXSO GASCO LABEDAN.

D. JULIA'N AMADO Y SALAZAR.
CORONEL DEL REGl&gt;ffENTO !NFAXTEP.Í.\ DE TETUAN NÚY.

47.

CORONEL DEL REGBUENTO Ix•'ANTERfA DE pr!.rPINAS NÜ:lf•.52.

s

--; ====~-

D. )1ARI.rno 111EXDICUTI Y SUAREZ DE LA CUE3TA.
CoROKEL JEFE DE LA REYONTA DE GRANADA, l'BlllEB ES'l'Allí,EOUIIENTO.

D. PEDRO CORNEL Y CORXEL.
TENU:NTB CoRONBL DEL BJ.T.ALLON CAZADORES DE ALFONSO :m.

�,,.
276

tA. ILUSTRACION MILITAR

EXPLICACION DE LOS GRABADOS
EXCMO. SR. CONTRALMIRANTE DE LA ARMADA

D. JUAN

BAUTISTA ANTEQUERA Y BOBADI·

LLA, M!Nl¿TRO DE MARINA.

El distinguido Oficial Geu'eral que, como Consejero responsable, se halla encargado del Departamento de Marina, cuenta con una honrosa hoja de
servicios, donde se hallan consignados méritos más
que suficientes al respeto y .;onsideracion de las
clases sociales.
l'ertenece el Sr. Antequera á esa brillante pléyade de marinos ilustres á que parece hallarse íntimamente unido el renacimiento de nuestra Armada,
renacimiento á que coadyuvaron sucesivamente el
Marqués de Moltns y el General O'Donnell, y que
se mterrumpió, de un modo prematuro, cuando las
enconadas luchas políticas abandonaron el terreno
de la legalidad, optando por el de la fuerza.
Cuarenta ai1os consagrados al servicio de su pals
lleva el Sr. Antequera, y en ellos se contienen lar.
gas y dif1ciles navegaciones en diferentes mares y
latitudes, buen número de acciones de guerra y repeudos hechos de valor y serenidad, reafüados con
singular fortuna é inteligencia.
Concurrió á la campaña del Pacífico, corno Comandante da la Numa11cia, y logró distinguirse por
su entereza de ánimo y bizarría. Cuando sobre el
puente de la fragata ca.yo herido el inmortal Mendez Nuñez, de quien era consejero íntimo y amigo
predilecto el Sr. Antequera, recayó el mando en el
entonces Brigadier Lobo; pero ei actual Ministro de
Manna halló en aquellos instantes de prueba oca.
sion de demostrar sus dotes de Jefe con oportunas
órdenes que dictó para la prosecucion del combate,
ínterin el Sr. Lobo recogía la difícil herencia.
(:,¡nsígnase en la hoja de servicios del General
Ante,1uera, un hecho de imperecedera memoria, que
honra el nombre de España, tanto como el de nuestra ~1arina. La M,manda, mandada primero por
Mendez Nuñez y más tarde por Antequera, es el
pmner buque blindado que hizo un viaje completo
de circunnavegacion por los mares del globo.
En su larga vida militar ha desempeñado el General Antequera muchos y altos cargos y destinos,
habiéndose señalado en todos ellos por las dotes,
actividad y cdo que ha puesto al servicio de los intereses públicos.
Desde 1869 se halla en posesion del empleo de
Contralmirante y está condecorado con las grandes
cruces de San Hermanegildo y del Mérito Naval, y
otras distinciones por servicios de campai'ia y de su
profesion.
LA SORPRESA
Este grabado es una fidellsima reproducc1on del
gran cuadro que lleva el mismo título, debido al
inspirado y enérgico pincel de Mr. de Neuv1lle, uno
de los artistas más populares en la vecina república.
El cuadro fué destinado por su aulor á una de las
últnnas exposiciones de París, despues de ser admirado por personas inteligentes en el difícil arte, que
profeuzaron á Mr. de JSeuville un soberbio triunfo;
pero el Gobierno francés, por un inexplicable acuerdo, resolvió que las pinturas representando asuntos
de la última guerra no fueran admitidas, y el cuadro
de Neuville se vió desechado, á despecho del mundo
arU~t1co, que no ha sabido darse aún cuenta de tan
extraña resolucion.
Es verdad que el público de París se propuso la
noble tarea de indemnizar al artista dd raro contratiempo, acudiendo en masa á admirar el cuadro t:X.
puesto en la galería de .Mr. Goupil, calle de Chad·
tal, con otros muchos de diferentes ·autores que,
como compn:ndidos en el anatema del Gobierno,

no habian logrado traspasar los umbrales de la exposicion; pero esta satisfaccion, acaso bastante al
amor propio del artista, ha privado al Estado de una
obra de arte, pues tenemos entendido que el Ministerio de Instruccion públic:,,. rechazó la leccion, negándose á adquirirlo, y hoy pertenece á un particular.
LOS ACONTECIMIENTOS DE EGIPTO
Difícil en ettremo se presenta al narrador impar·
cial el j u,icio crítico de cuantos sucesos se desarrollan en el vasto territorio bañado por el Nilo y el
mar Rojo, entre las fanáticas huestes del Mahdí y
las fuerzas acaudilladas por Oficiales ingleses. Entre
ambos contendientes existe un abismo ·infranqueable para los corresponsales, cuya inspeccion queda
reducid l al campo egipcio; del otro lado pella la
muchedumbre salvaje, con el ardor del númida y
la impetuosidad que tan gran renombre conquistara
á los guerreros african.os desde el tiempo de Cartago. Esas masas, lltvadas al sacrificio en defensa
de sus ideas religiosas y de la integridad de su territorio, no conocen el órden del combate ni admiten
en sus filas á individuos extraños al Mahometismo,
haciendo imposible obtener noticias completas del
teatro de la guerra; por lo cual, la prensa se limita á
apreciar tan sólo aquellos reveses que trastornan el
plan de campaña de su ejército, ÍJ)troduciendo el
pánico en sus fracciones y la alarma en toda la
nacion.
No obstante; áun sin datos para analizar el efecto
moral y material de un hecho de guerra en ambos
campos, sobradas pruebas nos ofrecen el telégrafo y
los últimos periódicos recibidos, para reconocer la
gravedad de las circunstancias y el tenebroso porvenir reservado á esa extensa comarca, donde la historia coloca la cuna del género humano.
Los desastres sufridos por el ejército inglés han
perturbadop.ondamente al Gobierno dela Gran Eretafia y á toda la nacion. Basta ojear las columnas del
Times, cuya sensatez y habilidad para tratar los asuntos pollticos en general le han conquistado universal
reputacion, para convencerse de la justificada alar•
ma que en los centros más importantes y en todas
las clases de la sociedad inglesa han producido las
últimas noticias del teatro de la guerra. Su acritud
al censurar la política del Gabinete Gladstone, y la
urgencia con que se impone una actitud enérgica
para salvar el prestigio de las armas inglesas, humilladas por distmtas y sensibles derrotas, se reflejan
con bastante fidelidad en los siguientes párrafos,
cuya traduccion consideralllos necesaria para el mejor juicio de los hechos que ahora empiezan á desarrollarse:
« .. _ Creemos interpretar los sentimientos del
&gt;país, pidiendo al Gobierno la adopcion de cuantas
»medidas sean precisas, empleando las fuerzas del
»General Wood, lo cual seria muy expuesto, ó bien
&gt;enviando con urgencia tropas de refuerzo de Bom»bay ó Inglaterra, para conservar al Egipto el lito»ral del mar Rojo y la parte del Nilo hasta Jartum.
,Pero si fuese ya tarde, á fin de llevar á cabo este
,proyecto, tenemos la seguridad que el pals entero
,contest,trá con una exp!osion de desconfianza é imlig,nacion.
»El desastre de Tokar-añade-hace más difícil
,el resultado de la misión conferida al General Gor»don, y aunque es persona que no está acostumbra»da á retroceder ante los obstáculos, tal vez se en»cuentre en la imposibilidad de llevar á cabo el
&gt;cometido encomendado á sus relevantes éualida&gt;des. Confiamos en que el Gobierno enviará á Ber&gt;ber, último punto adonde llegan los despachos,
,nuevas instrucciones que ofre~can m:ls libertad de
,accion, segun lo exiJan las circunstancias. La si•

LA ILUSTRACION MILITAR
, tuacion es de cada vez más difícil y debe preocu&gt;par sériamente á los hombres del Gobierno&gt;.....
Pero ¿cuál será, en último extremo, la accion militar de la soberbia Albion? La lucha con las huestes
del Mahdí para una nacion que no posee ejércitos ligeros, habituados á grandes marchas, de sobriedad
inconcebible y de inmejorable resistencia, no puede
prolongarse sin desventaja para Inglaterra. La falta
en el contrario de municiones, de provisiones, de
táctica y de organizacion está compensada por el
valor fanático, la abnegacion heróif.a, el número y
eloirdimiento en el ataque: sólo queda el recurso de
las transacciones, el atractivo del sdte!ing y la guinea, que, desparramadas entre los caudillos de la religion musulmana, lleven el convencimiento á los
habitantes del Sudán de las ventajas que les reportará la sumision al invasor, cuyas monedas sólo son
un préstamo á plazo próximo y á un interés crecidísimo, para esprimir los manantiales de riqueza que
atesora aquella importante comarca. Ahora bien: ¿no
seria temerario confiar en tan profundo rebajamiento
de la raza árabe, que tantas pruebas tiene dadas de
su varonil entereza?
La ocup2.cion que el Times desea ofrece grandes
dificultades para llevarla á la práctica. Vivir en la,
costas de un país guerrero por excelencia, amante de
la integridad de su territorio, fanático hasta la barbarie, que puede ofender sin temor al enemigo porque halla siempre un infranqueable refugio en las
áridas regiones del desierto, es empresa erizada di!
obstáculos de no fácil vencimiento. Antes de confiar en la ocupacion cte los puertos, es necesario b,1tir al enemigo en sus propias guaridas, desalojarlo
de sus trincheras, cortarle sus comunicaciones, reducirlo, en fin, á la impotencia, demostrándole scbre el campo de batalla su inferioridad para el combate y sustituyendo la fuerza moral que hoy posee'
con la desconfianza en sus jefes y la desmoralizacion qqe ocasiona el verse· acorralado y batido en
todas direcciones.
La política de transacciones se interpreta por los
ü.dígenas como señal de d~bilidad ó mieJo en el
contrario, y á los proyectos confiados pot· el Gobierno de Gladstone al General Gordon, contestan
los emisarios del Mahdí ocup:mdo posiciones entre:
Keneh y Koser, á unos 500 kilómetros del Cairo,
despues de batir á las tropas inglesas en Sinkat, lo
cual revela gran fuerza en los sublevados y un decaimiento ,nconcebible en los soldados de la Gran
Bret:i.fia, como resultado de tant0s y tan desastrosos ·
descalabros.
DERROTA Dli: BAK.Ei{·BAJÁ

La gravedad de la situacion de Egipto se demuestra claramente al meditar sobre las consecuencias
que puede tener la derrota del cuerpo expedicionario de Baker-Bajá, segun la describe el corresponsal
del Standard, y que representa nuestro grabado de
la página 267 en los momentos en que la accion se
sostenia con igual empeño por ambas partes.
En las inmediaciones de Trinkitat acampaban al
amanecer del dia 3 del actual las fuerzas egipcias,
en número de 3.000 hombres próximamente; antes
de emprender b marcha se adoptaron las precau.
ciones convenientes á fin de evitar los ataques de
flanco, por sorpresa ó emboscadas, al mismo tiempo que se cuidaba de protegerá la artillería, escoltada. de numerosa infantería y los 300 camellos que
formaban el grueso de la impedimenta. Hácia las
ocho di! la mailana las avanzadas dtvisaron al e11c·
migo, que por instantes replegaba sus fuerzas, favorecido por copiosa lluvia, para lanzarse al ataque en
profundas masas.
La artillería, cuya puntería fue bastante insegura,
inició la accion, consiguiendo al poco rato la caballería poner en retirada á las fanáticas hordas del

Mahdí. Pero esta falsa retirada les facilitó un ataque
de flanco y de frente á la vez, batiendo á los mismos
jinetes que con tanto ardimiento atacaran momentos antes, y que en el mayor desórden fueron á replegarse á retaguardia de la infantería. Rotos los
lazos de la disciplina, desmoralizado el grueso del
ejé~cito y dominando el pánico que con vertiginosa
rapidez se apoderaba de todos los egipcios, la retirada adquirió pronto un carácter de desbandada general, que no sirvieron á contener los esfuerzos de
los Jefes que m~ndaban las distintas fracciones.
Los Oficiales mtentaron formar el cuadro para1esistir el empuje de numerosas fuerzas del Mahdf
pero sólo lograron construir tres caras, pues la cuarta:
formada de dos compañías del regimiento de Alejandría, huyó en completo desórden al ver que el
enemigo se aproximaba blandiendo sus lanzas.
Deshecho el cuadro, las tropas tiraban al aire,
rehusando defenderse, arrojándose al suelo, abandonando sus armas é implorando perdon á los vencedores, que saciaron su sed de venganza dejando
inhertes en el campo de la accion á cuantos auxiliaban los propósitos del invasor.
Esta horrorosa matanza, en la que sucumbieron
unos 2.000 hombres, determinó la huida de Baker-Bajá, dejando en p0der del enemigo gran número de fusiles, cuatro cañones Krupp y otros de
diferentes sistemas.
Nuestro grabado ya citado, debido á los apuntes
recibidos por los corresporu;ales de los periódicos
de mayor circulacion en Europa, representa de una
manera fidelísima el aspecto encarnizado y salvaje
de la lucha que ha de sostener la Gran Bretafia
para conseguir el exterminio de las huestes que
acaudilla el intrépido Mahdí.

l

prontamente reduc:dos á prision, de donde no salen
hasta que reunidos en cuerdas de quince ó veinte,
como representa el grabado de la pág. 275, sujetos
á una argolla que se ajusta al cuello y está enlazada á ambos lados con una cadena, se procede á
filiarlos, entregándolos luego á los Jefes, quienes
atienden á su breve instruccion bajo un régimen
despótico y feroz, ejerciendo siempre una escrupulosa vigilancia para contener las deserciones.
Con estos elementos de combate no ganará, feguramente, muchas batallas la soberbia Albion, ni
conseguirá jamás imponerse á las huestes del Mahdí.
El soldado necesita, para merecer este nombre,
comprender la sagrada mision que la pátria le
confía, considerándose dichoso de poder defender
aquello que constituye el patrimonio más respetable
de cada ciudadano: la tierra donde por vez primera
abrí~ sus ojos á la vida, y bs creencias religiosas
cfte le dan fé y alientan su espíritu para vencer las
fatigas y escenas de horror y sangre que la guerra
ofrece á cada paso.
Las sorprendentes y rápidas conquistas no alucinan á los pueblos oprimidos pero amantes de su
independencia; y el egipcio, no pudiendo contar con
la exaltacion guerrera que produce el amor pátrio,
aprueba en su fuerza interna la conducta de cuantos han buscado la libertad en los ámplios confines
del desierto, para luchar por sus ideales, que representan h, voluntad del propio albedrfq, potencia de
la mayor importancia en el organismo humano y
fuerza mot~iz del alma.

271
Alejandría. Conocedor de aquel país y en íntimas
relaciones con los magnates del Estado, intervino
en diferentes cuestiones, imponiendo con habilidad
y su firmeza de carácter las soluciones más convenientes á los problemas planteados entre el Egipto
y ei Sudán, para cuyo efecto le fué preciso hacer
repetidos viajes al interior.
Hácia mediados de 1879 abandonó el Egipto,
embarcándose para la India con el cargo de Secre•
tario privado del Gobernador, General Lord Ripon;
pero en Junio del 80 pidió la excedencia del servicio y marchó á Pekín para pagar una vi~:ta i su
antiguo amigo Li-Hung-Chaug, impidiendo por
aquel entonces, coc su eficaz intervencion, la guerra
entre China y Rusia.
Ascendido á Mayor General, en 1882 fué- llamado
por el Rey de Bélgica :i fin de ejecutar algunos t~abajos para la Asociacion Internacional del Congo;
y una vez terminado tan honroso cometido, se trasladó á Inglaterra, donde ha permanecido h 1sta que
se le hR confiado la mision de terminar la devastadora guerra del Sudán. Mision erizada de obstáculos y
peligros, que cónfia vencer con la mfluencia que
ejerce entre los indíg7has y la reputacion alcanzada
por anteriores éxitos.

DON JIJLIAN AMADO Y SALAZAR
CORONEL DEL REGIMIENTO INFANTERÍA DI: Tll:TUAN,
NÓM,

47.

Nació en la éoruña el día 116 de Mayo de 1s,1
DIA1 MES, AÑO

NOMBRAlIIENTOS

EL GENERAL GORDON

Este célebre personaje disfruta una popularidad 21 Julio 1856...... Cadete.
1 Noviembre 1869 Subteniente de Infantería por promoen Inglaterra semejante á la de Garibaldi en Italia.
cion du Uol~gio.
LA RECLUTA EN EGIPTO
4 Febrero 1860 ... Grado do Tenitmte de id. por mérito
Su pasmosa actividad, su arrojo en el combate y el
de guerrn.
Una de las principales causas de los desastres género de aventuras realizadas durante su vida mi- 21 Febrero 1861. .. Teniente du id. por antigüedad.
3 b'cbrero 1864... Caµitnn do id. cou destiuo al .Ji;jército
experimentados por las fuer.:as que operan al man- litar, le han conquistado fama análoga á la que gode U!trtlmar.
do de Oficiales ingleses, es el estado de desrnorali- zaron los Bayardos en época no muy lejana.
3 Agosto 1~6!.. . . Gr11do de 0oma.ndante de id. por mérito da guerr,l.
zacion del ejército egipcio.
Nació George Gordon en Woolwich el 28 de 21 Noviembre 1868 Comandaute da id. por id.
Las reformas introducidas por el Gobierno del Enero de 1833, perteneciendo su padre á una dis- 28 Dide111bre 1871. Gra•lo:ie Tenieut\l voroncl de id. por
1 •crv1c10H pre~t.,,.do• en la Islll de
Jedive en la organizacion militar, señalaban un pro· tinguida familia de militares, y siendo su abuelo ma1 &lt;Juba
7 Diciembre 1874. lhado do Uoronel de id. por mérito de
greso rápido en la institucion armada de aquel pe- terno, Samuel Enderleg, cuyo nombre mereció geguerrtt.
quefio Estado, que hacía concebía grandes esperan- nerales simpatías y consideraciones. A los 15 a11os 18 Ago~to 1874.... Teuieote Coronel do id. por antigüedad.
zas en sus futuros adelantos para colocarse á la al- ingresó en la Real Academia de Woolwich, donde
30 Enero 1876.. . . . Coronel de id, por mérito do guerrn.
tura de las potencias europeas; pero estas ventajas seguramente hubiera sucumbido á su delicada consquedaron pronto anuladas por los trastornos polí- titucion física, si no le hubiesen sometido á un
ticos que ocasionaron la ruina del país y la pérdida riguroso régimen y extraordinaria actividad.
DON PEDRO CRO~EL YCRuNH
de su independencia. Desde el momento en que los
Ascendido á Teniente de ingenieros, marchó lueTENIENTE CORONEL DEL lJATALLON CAZADORES DE
súbditos del Jedive se ven obligados á luchar contra go á la guerra de Crimea, siendo herido frente á la
ALFONSO .XII
sus creencias y á auxiliar los planes ambiciosos riel plaza de Sebastopol en 1854, donde entre otras
Nació en BenMque (Hue.,caJ el día • de Febrero de J84&lt;J.
extranjero, el espíritu militar no puede desarrollarse recompensas obtuvo la cruz de la Legion de Honor
N OMBRA.MIE~TOS
bajo la presion del invasor, y el soldado al filiarse francesa por sus especiales conocimientos en la pocomprende que no es la pátria la que le torna bajo su li!orcética. En 1853 fué comisionado para la deter8 Febrero 1866 ... 1C!ldeto do Infanterí!l.
amparo, marcándole su conciencia distintos deberes minacion de la frontera asiática, entre Rusia y Tur1 Noviembre 1859 .l!:u,pleode8ubtenient.iporpromocion.
de los que se pretende imponerle.
quía, conquistando luegc, el empleo de Mayor en
9 D1c1embre 185!1. Gl'lldo de 'l't,uieote por mérito de
j guerra.
El sistema de reclutamiento ha vuelto, pues, á Pekin.
20 No~•iembre 1860 Empleo de id. por antigüedad.
convertirse á lo que era en anteriores épocas: una
Sus hazañas en China empezaron á popularizar su 29 Setiembre 1Sti8. ¡Grado d., Cttpilau por gr11cin general.
cacería de hombres indefensos que no tienen bas- nombre, mereciendo el dictado de compatnota en- l!5 ::letie01b,e 18ti!J . .1!:rnpleo tle Uttpitlin por merito de
guerra.
tante resolucion para abandonar el hogar y la fa. tre los habitantes del Celeste Imperio. En las dife- 31 Mayo 1872..... Grudo de üom,rndante por id.
milin., declarándose en rebelion contra sus opreso- rentes revueltas civiles en que Gordon figura como 2ó .Noviembre 1872 Em¡,leo de id. por puse al Ejército
pcrm•n~nto de U,1 ba.
res; medio que tambien se emplea en algunos otros valeroso caudillo y protector de Li-Hung-Chaug, 28 Julio 1875.....• Grttdv de Tenitmte Coronel por mérito de guerrn.
países musulmanes, Marruecos por ejemplo, donde sobresale la defensa de Shanghai, en que á la cabe3 Enero 18;7, .... ~1npleo do '.feoionte Coronel por id.
1 Ago~to 1877 .... Grado de Uoronel por id.
_ el servicio es para toda la vida y constituye un za de algunos comerciantes arrancó del poder de
estigma de infamia ó degradacion que el individuo los rebeldes d..! Taiping tan importante plaza, ba•
difícilmente puede borrar de su existencia. Este tiéndolos en precipitada fuga durante várias horas.
DON MAklANu DE MENDICUTI YSDAREZ DE LA CUESTA
medio es sencillo, como no puede menos de suceEn 1865 volvió_á Inglatera el ya Cornnel Gordon, CORONEL JEFE DE LA RKMONTA DE GRANADA, PRIMER
der, cuando los gobernantes sólo atienden ásu capri- donde se Jedicó por espacio de seis años á la conslll!TA BL.11:CUIISNTO
cho sin freno ni leyes que limiten sus atribuciones: trnccion de defensas del Támei is, siendo destinado
Nació en Madrid el dif 16 de Marzo de 1816,
unos cuantos agentes de la autoridad se encargan de en 187, á la comision Europea del Danubio. Desde
N 01!.BRAM.IENTOS
reconocer las personas que pueden servir para en,. tsta fecha hasta 1879 ejerció una influencia decisigrosar las filas de los regimientos ó unidades tácti- va en los asuntos de Egipto, adonde fué primeracas-por darles algun nombre--tenicndo en cuenta m~nte comision..do por el Gobierno Inglés y luego l'. May.o 1835. • • • ~adete de Caballorfa sin antigüedad.
ü Abril 18-.lU. • •,. UudHe con unt gü,duJ sugu11 o,._..,.
las condiciones físicas del individuo, su estado y llamado por el Jecti\·e para inte1venir en la desasnanza.
&lt;-1.rcunstancias. Los sefialados por estos agentes son 1 trosa crisis polltica que originó el bombardeo de 31 Diciembre 1841. A.lterez por antigüe&lt;llld.

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MAYOR GENERAL DEL EJÉRCITO INGLtS, (}. GORDON, PLENIPOTE.NCIARlO P4RA TRATAR CON LOS INSURRECTOS DEL SUDÁN.

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ESCENAS MILITARES,-En

el Wagon.

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LA ILUSTRAOION MILITAR

280
Dli, Ml:8 1 A:!tO

NOMBRAMIENTOS

LA PASIONARIA
UN RECUERDO DEL DRAMA DE D. LEOPOLDO CANO

21 Agosto 1843....
8 May:o 1848 .....
14 Jumo 1848. . . . .
20 Ae;~sto 1848 ....
26 D1~1embre l851.
24 Set1~mbr111852.
6 Abril 1853 .....
.
.
18 Se~embre 1865.
29 Setiembre 1868.

Grado de Teniente por gracia general.
Segundo Ayudante por elec&lt;'ion.
Grado de Capitan por mérito de guerra.
Te!1iente por mérito de gue-mi..
Primer Ayudante por eleccion.
Capitan.
Grado de Comandante sin antigüedad
por gracia esp cial.
Comandant.e por eleccion.
Grado de Teniente Coronel por gracia
1 general.
31 Mayo 1872..... Teniente Coronel por mérito de guerra.
2 Febrero 1873 ... Gr~do de C01:onel por sus servicios y
1 c1rcunstanc1as.
1 Febrero 1874 ... Coronel por mérito de guerra.

Así es que en Espafla el fin pri~cipal de l?s periódicos ilustrados está desconocido y olvidado.
Cuando en el porvenir se quiera recordar por
esto5 jalones de la civi\izacion · la histo~ia de n?estro tiempo, en vez de hallar en estas ho¡as artísticas
las palpitaciones de la vida nacional, se hallarán ta~
sólo escenas de la vida del Tamorlar. de Persia
y éuadr()S á cientos de Historia Universal, con
excepcion de España. El recuerdo no podrá_ ser
más luctuoso y dará pobre idea de este nuesti·o _tiempo, en que la vida intelectual arrastra una existencia parásita y mezquina; pues aquí sobra todo lo
que no sean «Funciones taurinas ó electorales.»
r

Muchas veces lo hemos dicho, y lo repetimos
hoy, con ocasion de este grabado; el actual p_e~fodo histórico que es verdaderamente de trans1c1on
para las costumbres y para la vida de las sociedades, lo e? aun más para las artes, en particular el
dibujo y la pintura.
Desde el idealismo de que son modelos acabados las madonas de Rafael y las Concepciones de
Murillo, hasta la batalla de Detaille y los cuadros
de costumbres de los modernos pintores alemanes,
hay casi tanta distancia como de los libros de ca1
ballería á la novela de Zola; distancia que se hace
RECUERDOS DE LA ROMERÍA DE SAN
notar, no sólo por ser otras las tendencias, sino
DON FEDERICO ALONSO meo SALEDOM
CRISTÓBAL EN LA TSLA DE CUBA
porque los procedimientos son tambien diferentes
GORONEL DEL REGIMTJtNTO INFANTERÍA DE :FILIPINAS,
de todo punto. Entonces el artista se inspiraba en
En la lámin¡ del Suplemento aparecen ocho dibuNÚMERO 52
el sentimiento, hoy persigue la verdad tal cuai es;
se castigaba el vicio, divinizando la virtud; ahora se, jos agrupados sobre la naturaleza vírgen de la perla
Nació en Mcukitl el tlia 7 de Setiembre de 184i.
rinde culto á la virtud, presentando el vicio desea~ de las Antillas, que representan con exactitud los
nado y repugnante. ¿Cuál de los dos procedimienNOMBRAMIENTOS
pabellones y tiendas alzados 1m el campo del Club
tos es el que más conviene? Esta es la pregunta que
se hacen hoy todos y que sólo el tiempo puede con- Almendares y terrenos adyacentes por los hijos de
22 M •yo 1857 ..... Cacfote de InfAnterfR.
Andalucía, de Cataluña y de Canarias, de Cuba, de
testar.
1 Noviembre 18-59 Subteniente oor promorion.
Sucede
en
el
dibujo
y
el
gr.1bado
como
en
la.pinSantander y de Galicia, de las Vascongadas Y de
31 Enero 1860..... Grado de Teniente por mérito de
tura; antes esas ejecuciones perfectas sobre el acero,
guerra.
Navarra, tales como se hallaban en la gran fiesta de
22 Set!embre 11'61. Tenient&lt;&gt; pornntigü&lt;&gt;dacl.
que admiramos aún en costosísimas láminas; per
29 S~t1!1mbre 1868. Grado d11 CApitan por gracia ¡r&lt;&gt;nPrRl.
files encantadores que se ajustaban á los severos la filantropía y de la caridad. celebrada en la Haba27 D1c1embre 1869. Grado de Comandante por mérito de
modelos de Flaxman, paralelismo en las líneas, lle• na durante los días 24, 25 y 26 del mes de Noviero·
gunra.
vando á un extremo que perjudica á la verdad, bre de 1883.
4 Marzo 1870..... Capitan por id.
15 Agosto 1873 .... Grado de Teniente Coronel por id.
siempre un aliño, una exactitud tan bella á la vista,
La tra~cendencia del acto realizado por peninsu17 Enero 1875..... flomandante por id.
como opuesta á la razon; hoy conjuntos que son
24 ,Tun!o 1875 .... Teniente CorOnPl por id.
lares
y cubanos en tan oportuna ocasion, es incalcu23 Noviembre 1875 Gredn de Coronel por la pacificacion verdaderos efectos de máquinas fotográficas, figulable.
El pensamiento de la romería no ha podido
de Cataluña.
ras indeterminadas, facciones que se confunden,
18 Febrero 1876 ... Coronel por mérito de guerra.
vaguedad, duda; la verdad tal como es, tal como ser más noble, más grande, más generoso ni paaparece, bella cuando realmente es bella, sin que
triótico.
el pincel la realce, ni le haga desmerecer tampoco.
Era menester que los hijos de Espafla, los naciESCENAS MILITARES.-EN r. WAGON.
Esa alegoría de la Pasiotu1ria que damos en la
La escena que representa este grabado es de pág. 279 obedece en un todo á las prescripciones dos en Europa y los que vieron la primera luz en
fácil comprobacion, pues se repite á cada paso en de este realismo moderno. La verdad se impone; América, diesen una prueba pública de union, de
grupos y figuras se ven, como deben verse, á la disla vida militar, teniendo la misma decoracion y con ºtancia que se suponen del observador, y á la luz fraternidad y de españolismo, como protesta solero•
ne contra los que todavía guarden en su pecho el
idénticos actores.
que los alumbra; en conjunto, que es como hay que
inútil rencor, sueñan con imposibles trastornos Y
hacerse
cargo
del
dibujo,
las
figuras
se
desprenden
1Cuarenta y ocho ó cincuenta hombres encerra·
dos en un carruaje de tercera clase, con sus armas y en la actitud de cada uno se leen su carácter y alimentan ideas vergonzosas de discordia ó de tira·
sus pasiones. Aquel que sentado abraza á la niña,
y equipo en un dia de verano I figúrese el lector es el Marci~l de Leopoldo Cano, el hombre gene- nía, sustentadas por la ingratitud ó por el despoajeno á la profesion de las armas, que al militar no roso, modelo acabado de virtud sublime; la joven tismo.
La prueba está dada. En los hermosos campos de
hay para qué contárselo, la animacion, el movimien- que se.inclina sobre la Pasionaria, deja trasparentar
Cnba
se han visto confundidos criollos y peninsulaun
alma
que
no
ha
llegado
aún
al
extremo
de
la
to y la vida de este cuadro, por más que se contenperversion; y los que ocupan el fondo denuncian res padres, hijos, 1}¡rmanos y compañeros; todos l&lt;!s
ga en los límites estrechos de la disciplina. Durante
en su ademan y en sus rostros los sentimientos basla marcha del tren, la algazara sube de punto, por- tardos de que los hace anim:1dos el poeta. En cuan- que llevan en sus venas sangre espai'iola, todos los
que el ruido de las voces es ahogado por el de las to á la protagonista, no cabe dudar que el artista que viven al amparo de la bandera roja y amarilla,
ruedas que corren sobre la vfa, y etttonces quien ha puesto el epílogo al drama; reo de un homici- todos los que pueden devolver su antiguo esplendor
entona una cancion popular, cuya letra inventó al· dio, herida en su corazon, ¿qué destino hay para la á la joya del mar Caribe.
Pasionaria?, la muerte sólo, y la muerte se la da el
Para conseguir este triµnfo, para que Cuba recogun discípulo de Perico el ciego, siendo el estribillo
artista.
bre en muy pocos años su preponderancia, y sea.
repetido con acompañamiento de palmas; quien reQuizás no se llegue por la senda que siguen hoy
fiere en reducido grupo de cabezas congregadas, las artes á un término feliz, y sea preciso tener que como debe ser, la llave del istmo de Panamá y la
hasta tocarse para poder oir, alguna aventura de buscar en terreno neutral el consorcio con la escue- más rica provincia de la nacion á que pertenece,
la antigua; pero en nuestro humilde juicio, el punto
guamicion, ó algun chascarrillo salpimentado de medio á que hemos llegado en el concepto artísti- sólo necesita que sus hijos, que sus habitantes todos
mano maestra; allí se vé al grave furriel que sobre co, se compadece exactamente ¡:on el modo de ser pongan mano á la obra; porque les basta con la
un cuaderno apunta las raciones extraídas y calcula de nuestra época, y conviene mejor á las imperiosas fuerza de la union, con el recurso del trabajo y con
por los dedos el producto de los socorros que habrá y constantes exigencias de nuestra vertiginosa vida , el auxilio de la paz.
Reunidos los elementos valiosos de que Cuba disde distribuir á la mañana siguiente; en un rincon social.
En este período de evolucicn, los verdaderos ar- pone, alcanzarán en breve la prosperidad; y con
se medio distingue el cornetilla procedente del hos- tistas han de sostener una lucha muy penosa. En
picio, que enseña á permanecer en posicion rle fu. nuestro pais especialmente, la masa general del pú- ella darán el golpe decisivo á la culpable desconmes al perro del cabo de banda, veterano ·de col- blico, no tiene cultivada su inteligencia artística y fianza que hoy se nutre del malestar y se cobija en
millo retorcido, que aprovecha el tiempo durmiendo grita sin cesar al génio: «¡Atrás!» «¡Atrás!• Y así la penuria.
como obliga á Echegaray á revolverse en lirismos1
Así lo esperamos de cuantos viven hoy en la
tranquilamente. En suma, risotadas, voces, algazaimposibles y refractarios á sus tendencias, así sujeta grande Antilla: de los naturales del pais, descendienra, y despues suena el pito de la locomotora, y el á nuestros dibujantes en ese amaneramiento atildatren se detiene en una estacion.
do, que convierte' á los artistas en maestros de cor- tes de padre y madre españoles; de los hijos de la
Asómanse todos á las ventanillas, y como hay te y medida; pues los objetos, las figuras salen de Península, obligados por su origen á coadyuvar al
órden de no bajar de los coches, las vendedoras de sus pinceles como si salieran de un taller de sastre• engrandecimiento de sus hermanos y compatriotas.
ría, correctas, perfectamente acabadas en sus meagua suben á los estribos y alarga1_1 los clásicos ca- nores detalles, sin ninguna omision en la indumen- Todos tienen intereses comunes que defender, tierra
charros, sobre los cuales se precipitan todos á satis- taria, pero tambien sin ninJuna revelacion de la comun que labrar, nombre ilustre deque enorgullecerse; pues no hay, á pesar de nuestras desdichas Y
facer una necesidad ; sólo el veterano oo bebe verdad ni del génio.
de nuestros ene~igos, pátria más honrada que la d~
Y
gracias
que
el
estado
del
público
no
acaba
de
agua; pero se acuerda del pobre perro y le presenta
alejar de la lucha á los verdaderos artistas, síntoma españoles y cubanos, ni más digna de amor, ni más
la fiambrera llena del líquido consolador.
fatal que en progresion lastimosa se viene observanEste es el momento elegido por el artista para do hace tiempo, dando lugar á que nuestros periódi- merecedora de filial respeto, ni más gloriosa y addibujar esta escena, y cumple decir que ha estado cos ilustrados de más importancia paguen vergon- mirable.
discreto en la eleccion, y que ha sabido realizar con zoso tributo al extranjero, y en vez de reflejar las
costumbres y la historia pátria, sean el marco de
gracia y fortuna su pensamiento.
ajenas glorias y de tradiciones extrañas.
MA.DRID 1884: Imp. de E. Meseguer, Fuencarral, 187

•

REVISTA

DE;:CENAL.,.

ADMINISTRACION, REDACCION

25-14"EBRERO 1884

•

ALMIRANTE,

TOM~2. 0 , NÚM. 18

2 1 QUINTUPLICADO

GUERRA DEL SUDAN.-CAPTURA ])E

UN CONVOY

DE CAMELLOS.

�</text>
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                  <text>Revista literaria, científica, artística y militar.Publicada en Madrid entre 1880 y 1884, durante el periodo de la Restauración. Fue dirigida por Arturo Zancada y Conchillos. Posteriormente cambió su nombre a La Ilustración Nacional.</text>
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                    <text>LA ILUSTRA.CION MILITAR

948

-Tu madre no quiere que te marches á Sevilla,
El dia antes de recibir el regimiento la orden de
-Lo que es querer, yo tampoco quiero,
OBRAS RECIBIDAS EN ESTA REDACClON
traaladarse á Sevilla, Félix tuvo un serio altercado
-Pues,
entonces
.....
con sus compa.neros de armas, por salir á la defensa
Alegato presentado por parte de
-No puede ser, Petra, no puede ser.
de la. gente de su pueblo, la cual, segun decian los
Colombia en el arbltra1nento
-Tu madre te lo manda; está enferma y si te vas
soldados, protegía á los carlistas. 'La cuestion tomó
de lim1tes oon Venezuela.
mal aspecto, y á no ser por el Oficial de guardia, el se morirá sin remedio.
Oon este título hemos recibido 101 interesAntea docu•
-¡Petra¡ Petral
carcunda, como le llamaron á Félix, lo hubiera pa•
-Decídete; la noche es oscura, el terreno que- mentos que se rallaren 11. esta cueation ya antlJua de Umi•
sado mal.
•
tes entre Venezuela y Colombia.
brado, ¿ quién ha de verte?
El l::lr. Galindo, abogado de loa Eatado1-URido1 de Co-¿No sabes, Petra?
-¡Alerta!
lombia,
dedica en volúmen aparte 11. D. Alfo1110 m, en.
-Tú dirás, hombre.
-¡Alerta!
su calidad de 11.rbfüo de derecho dealgnado por ambu Re-Se marcha. el regimiento.
públicas, una notable defensa de~ solucion que preten•
-No, no; de ningun modo
.:....¿Cuándo?
ff de Colombia, dividida en dos partea: una'consagrua al
-¿
Prefieres
d.ejarnos?
'
-Mana.na.
planteamiento ó edmen de las cuestiones préviu, y otra
-No ha.y otro remedio.
11. la controversia de 101 puntos concreto,.
-¿Y adónde?
-¿ Dejar el pueblo?
Excusamos decir el interés que este a~unto tiene, para
-A Sevilla..
cuantos siguen de cerca y con natural simpatía el movi-Harto me pesa.
-¿Qué me cuentas?
miento de relaciones entre las diferentes Repiiblicu Hi■•
- ¡Separarte de mí, de mí que tanto te quiero!
- Lo que oyes.
Y diciendo estas palabras, Petra estrec"taba. á su pano-americ1maa, y de$eRndo qué esta cmestion, 1ln duda
difícil, tengé. un rosultailo utisfact,nio P"ra Ambu partea
-¿ Y tú tambien?
novio entre sus brazos y le besaba. derramand&lt;eabun- i,nviamos las gracias 111 Gobierno colomb4• por la edieion
-¡Toma¡ ya lo creo!
da.ntes y silenciosas lágrimas.
del Alegato que nos ha remitido, y que pre1cind!ende de
Dentro de media hora voy de guardia al castillo
todo j•1icio sobre el fondo, por no ser de nuestra compe•
-No llores, mujer, no llores.
de San Cristóbal, y mana.na á la tarde nos embarca-Si te decides á venir conmigo y te unes á la tenci,, nos parece nn ilooumento do primer órden. en limos. Si no puedo ir á ver á mi madre, abrázala en partida, nunca saldrás de estos contornos, nos vere• teratura política y jurld ira.
mi nombre. ·
mos todos los dias, tu madre no se morirá de pena y
- Esta noche nos veremos.
El Príncipe de Morla ea una novela de
el señor cura nos casará esta misma semana, ¡me lo
Adolfo de Ennery muy interesante y eameradament. tra-¿Quiénes?
ha. ofrecido!
ducida po1&gt;R1c.urno l•J: Hnro.1osA.
' -Tuy yo.
- ¡Alerta!
La edición ~e ha hecho por El 1 10.tmoa editorial, con
-No puedo salir á parte alguna.
-¡Alerta!
tod&lt; \1 cuidado y naturlll deseo de acreditarse, de que eata
-:-Iré al castillo
nueva C'ISa viene dando pruebM.
- ¡ Casarnos!
-¡Petral
-Sí; el setior cura de Echáuri, con quien he es-Conozco el terreno palmo á palmo¡ aprevecha- tado hablando esta tarde, me ha. dicho que nos casaA 1 lado do In d lcb a. -Novela de autor dee
remos la oscuridad de la noche é iremos á verte tu rá, que tu deber es irte con los tuyos y obedecer á
conorrrlo, estll. ti-aducida por "Enrique Nesgra escritor
madre y yo sin falta. ¿A qué hora es el relevo?
tu mr\~re como lo manda Dios y la. Iglesia.
mn:v bien reputsdo y laborioso.
'
-A las diez
Lt\ misma C'&amp;aa editorial ha dado á la publicid11,l e1ta
- ¿ Dices que está cerca de aquí la pa.rti,la?
1
-Pues, adios¡ á las diez nos veremos
-Un cuarto de hora de camino. Entre Pamplona novela, que a canz~rll. s&lt;'guramonte gran. número de MIC•
tores.
-Pero ven acá; ¿cómo has de saber en qué parte
y Echáurl.
del castillo estoy de centinela?
-Pues vamos, Petra, vatl}os, y sea.lo que Dios quiera.. Correspondenola de un viejo In•
-¿No tt&gt;ngo oídos? ¡Conozco tu voz entre mili
-¡Alerta!
válldo encontrada por x.
Dá el alerta un poco más alto que los otros; que lo
- ¡Alerta! -gritó Félix-el cual asiéndose al braCon estA título hemos recibido un intcresnn.,.e fol\eto,
demás corre por mi cuenta. Adios, Félix; hasta la zo de su novia comenzó á descender poco á poco la que trRta de aero~tacion, el r.ual ?PC'omenilRmo1 á nueatrot
noche.
pendiente del castillo, al propio tiempo que el cabo, lectoreA, dondA los aftciona.iloa enco11trarán muy cur!OIOI
Y dándose un a.preton de manos se separaron¡ ella á. la cabeza del rondín, llegó al puesto abandonado. ap11nte1, y damos las gracias á m anónimo autor, por el
ejemplal' qne noa ha remitido,
hácia Echáuri, Félix al cuartel, de donde salió de
-¡Voto á Dios! El carcunda ha desertado,-exSA bRlla de venta en las librerías ne San Martln, Puer•
allá á poco con la companía en direccion al castillo clamó fnrioso el cabo recogiendo del suelo el fusil.- t.t\ del Bol, 6.-Ga~pa.1', Príncipe, 4.-Fé, Carrftr&amp; ile 8,in
de San Cri~tóbal.
¡Ea, muchachos, sigámosle la pista, que no debe es- Jer~nimo. 2.Ü Aymo, DesenJZafto. ~.-'M'. Murlllo, Al•
¡Qué lentas corrieron las últimas horas de la tar- tar lejos!
call!., 7.-Y en El Co1mo1 eiWorial, Montera, 21.
de y las primeras de la noche 1
Baja.ron apresuradamente inquiriendo con la vista
-Muchachos; el relevo de las diez. ¿No habeia la oscura. y sombría extension del paisaje,
La vida DltUtar.-Hemot recibido un ejem•
pler dAl libro qu&lt;1 con este título publicó el conrcido et•
oido? Daos prisa. Tú, carcunda., ¿qué haces ahí pa-Allá se mueven unos bultos.
&lt;'l'itor italiano Eduardo de Amiela, y que ha traducido don
rado con la boca abierta? Menéate, si no quieres que
-¿Será la partida? .
Rel'menPgildo Giner de los Rio1, cuya elegante publica•
te caliente el cuerpo con la. vara. ¿Estamos listos?
-¡Altol-dijo pruuentemente el cabo, y levantan- cion acaba de ver la luz.
-Lo estamos.
Agradecemos al Sr. Giner de los Ríos ,u atencion, yr1o
do la. voz, atiadió:-¿ Quién vive?
-¡Marchen!
paramos que el público inteligente aa.brll. a.preciar debida•
Nadie contestó.
mente la bondad de este trabajo.
Hecho el relevo, el cabo se volvió á la. cama, en-¿ Quién vive?
cendió un cigarro, y entornando los ojos, escuchaba
El mismo silencio.
confusamentd el alerta de los soldados que, como .
Recorrieron un gran trecho¡ se distinguían las Los postere;ados, manual ,le ,roo política.alma Riu cuerpo, corría en derredor del castillo.
Ha vi~to la \u7, piiblica la SPJZUnda edic'on de este libro,
sombras huyendo precipitadamente.
de D. Constantino Gil. que co'llprend&lt;1 una coleccion de
-Félix, dijo la voz &lt;le Petra sorua.mente.
-¿ Quién vive?
narl'Rciones a\PJZóricas 11. todos a~uel\os s"res de la sorie·
-Aquí estoy. ¿ Y mi madre?
Las sombras huian, huian sin hacer ruido alguno. dad c¡11P. con más ó menos fundamento, se apropian este
-Está eofürma.
-¡Alto!-gritó el cabo con toda la fuerza de sus título. Merece leerse, y 88 de creer que el piiblico aco,teri
-¿Qué tiene?
esta edicion con igual interés que la Anterior y quA Aiem·
pulmones.
-Nada bueno; la pobre está muy triste y llora
pre há dispensado 11. lM excelentes publicacionea del miaTouo inútil.
mo autor.
que no hay consuelo para ella.
-Preparen armas.... Apunten..... ¡Fuego!
-¡Alerta!
Se oyó una descarga. de fusilería.
Estnñlo sohre la eduoaolon nu•
-¡Alerta!
lltar de la juventud,
-¡Avaucenl-volvió á decir el cabo, a.l propio
-Oye, Félix ¡ tengo que decirte una cosa!
tiempo que por un exceso de precaucion, observando
El autor de e•te not9 h'c trabnjo M el Comandante don
-¡Acaba y vete pronto! ¿Qué tieues que decirme?
que las sombras ya no se movian, se dirigió hácia Eugenio de la Iglesia. Iniitil es pues, encarecer las poco
-Cerca¡ muy cerca de ar1uí, hay unos arui¡;os que
comunes condiriones de e$te elegnnte escritor.
ellas diciendo hasta tres veces:
En este estudio ha plant,PRdo su problema importantl·
te espt:ran.
-¿ Quién vive?
shno, que sentimos no poder aquí, por flllta do material
- ¿A.mi? ¿Te has vuelto loca?
Preguntas del todo ociosas, porque Félix y Petra, e' pacio, examinar y analizar con el detenimiento y pro·
-Todos los que componen la partida de Echáuri. á quienes habían alcanzado las balas, no pudieron tunda ntencion c¡ue exige.
Nos limitnrPm"s. pues, á rPcomendaT con todo encare- ¿Y qné me quieres decir con eso?
oírlas por habqr e3pira.uó algunos momentos antes·
- ¡ Ah:rta 1

-¡Alerta!
- Que te pases á ello~.
-¡Petral

v. COLOR..\DO

cimiento ln. ndqnis:cion ile este libro y'á felicita.!' 11. nuestro compnñero, por la r.lt1ríoima á \11 vez c¡ue correcta Y
el ej?i.nte formq en que ha p\11nteado tan árdua cucstion.
MADRID 1883: Imp. de E. Me~eguer, Fuencarral, 187

REVISTA DECENAL

8 FEBRERO 1884

•

ADMINISTRACION, REDACCION
ALMIRANTE,

2,

QUINTUPLIO.ADO

TOMO 2. 0 • NÚM. 16

'

' i
1

EXC1IO. SR. D. ANTONIO CÁNOVAS DEL CASTILLO.

�LA ILUSTRACION MILITAR

250

cia.. Pero el mismo Go'\lllod, más adelante, no acierta
SUMARIOS
á
1 razonar bien su noble deseo por esa falta tan frecuen~, en los mejores artista~, de tllla cultura general científica. Además Gotlllod, comete una injustiGaARAoos .- Excmo. Sr. D. Antonio Cánovas del Cas til\o.-EI
cia. No hay que menospreciará esos artesanos, coConde de Pari~.-Gru110 de catalanes en le. romería de Monserrat
pistas etc., porque se limitau á describir, á reproducir
de Matanzn.s.-Bnques acorazados destin1tdos 111 Ton-Kin.- Batacon escrupulosa fidelidad la naturaleza. Apa~ de
lle. de Tetunn.-La partida de naipes.-Amor maternal.
que describir bien es ya llil mérito poco comun, es
digna de respeto y de estímulo la mision de los qne
T&amp;xTo.-Crónica.- Exp\icircion de lo" irrabados. - Le. batalla d~
se limitan á suministrar datos, á coleccionar hechos,
Tctuan , por el Ce.pitan de Infantería D. Manuel Diaz.-Pocsle.,
sobre los que luego, los hombres de grandes aptituel Cnpilan García, Jlor D. ,José Velardc.-Una pequeña de~gra.cia, 11or D. Pedro Hornandez R aymuudo.-Obras rccibidas.des sintéticas, fnnda.n las más altas generalizaciones,
.'1nuncios.
los 1J1ás vastos sistemas de coordinacion ó clasificacion racional.
Los hombres analíticos, los hombres del detalle,
CRÓNICA
son sin duda obreros; y los hombres capaces de granEXTERIOR
des síntesis son los arquitectos; pero sin aqufllos,
por las condiciones de limitaeiou á que está someti~o
No hay acontecimientos de carácter extraordinaunestro espíritu, nada podrian hacer éstos.
rio e~
cuestiones de índole internacional; pero
Por último, la distincion entre la forma y el fondo
continuan las mismas precauciones de siempre1 y
que hace Gounod es metafísica. No hay un fondo
Alemania, sobre todo, no da el menor descanso á las
absolutamente distinto é independiente de tllla fo1·ma;
armas. Sus trabajos de fortificacion y sus esfuerzos
pero lo que -Gounod ha querido dar á entender, á
p~r perfeccionar todo cuanto tiene, de más cerca ó
nuestro juicio, es que no abundan los artistas verda~eJos, alguna conexion con el Ejército, contrastan
deros, aquellos que despues de haberse elevado á las
realmente con la indiferencia ó el abandono en que
más altas cumbres del saber científico, marcan las hueotros países tienen las más graves cuestiones de orllas de este saber profundo en todas las obras ó aplicaganizacion militar.
ciones de la actividad humana. Por consiguiente, es
justa la clasiftcacion que hace y que nosotros hubiéCrecen las huestes del Ma.dhí, y la situacion de la
ramos formulado de este modo: obreros ó artesanos,
plaza. de Sinkat es desesperada. Los sitiados no tie(los
que agrupan arbitrariamente colecciones de cosas
nen subsistencias.
Y
las.
estudian hasta agotarlas en su menor detalle);
Un diario inglés les supone ya dispuestos á entrearquitectos
ó cientfjicos, (los que con presencia de los
garse al enemigo. No podemos explicarnos en este
datos
suministrados
por los obreros, investigan y
punto la conducta vacilante de los Estados más ó
comprueban relaciones y correlaciones universales,
menos interesados en la cuestion de Egipto.
esforzándose por introducir la mayor armonía posiLa invasion creciente de los musulmanes deberla
?le
en 1~ aparente diversidad de las cosas); y artistas
preocupar algo más á Europa, porque parece este un
o prácticos, (los que aplican los conocimientos1 las
caso en que la guerra, como en tantos otros, podria
ser un medio de evidente progreso, encaminándose á l,eyes suministradas por los hombres científicos, á todo
orden de trabajo humano, produciendo una infinita
la dominaeion definitiva de la raza musulmana.
variedad de combinaciones útiles).
Tratase en Holanda de reorganizar la marina y
El Gobierno de la. India Inglesa acaba de conceder
la Cámara ha votado ya á este fin créditos extra~rdinarios. La posicion de Holanda es semejante á la á la. industria privada la construccion de 17.000
de España. Necesita prestar una atencion igual, ó kilómetros de ferro-carril, por catorce aíi.os, prorotal vez mayor, á la Armada que al Ejército, y por gables á juicio exclusivo del Gobierno, bajo las sifortuna, allí, el buen sentido y el patriotismo han guientes condiciones: ninguna empresa podrá abarconseguido ya los recursos indispensables para la car más de 1.500 millas inglesas de explotacion.
Si el Gobierno no otorga próroga, la empresa será
construccion de nuevos monitores, torpedos, acorazados, Y la formacion de una escuadra de reserva indemnizada con 25 anualidades de ingresos líquidos,
destinada á proteger el comercio holandés en Euro- calculados por el promedio de los tres últimos aíi.os'
pa, Y á mantener en las Indias el honor de su pa- pero en ningun caso podrá exceder la compensacion
de 5.000 libras esterlinas por milla. (Cada milla
bellon.
Lo mismo hace Alemania, que ya ha dotado (como equivale á 1.609 metros.)
El Estado fija el máximum de tarifas; inspecInglaterra) á sus acorazados de un medio de prociona
las cuentas y dicta instrucciones pa1·a la consteecion contra los torpedos, y que prepara maniotruccion,
conservando la propiedad del feudo, cuyo
bras en grano.e eseala, tales como la defensa de
dominio
útil
se concede temporalmente á las emlGel, contra un ataque regular acompañado de blopresas.
queo.
Se garantiza por el Estado á las empresas lo que
Gollllod, el mejor traductor de Goothe, ha dicho en falte en los ingresos líquidos para 200 libras esterlinas por milla, debiendo reembolsarse con lo que
la Academia francesa de Bellas Artes:
«Nace un arte que se contenta con copiar, con re- pase de dicho producto, que ha de dividirse por mitad
producir simplemente lo externo, el color, las líneas, entre los concesionarios y la Hacienda.
He aquí. llil sistema que impide lo que nosotros
~l movimiento, sin la menor expresion de alguna
idea ó de algun sentimiento; un arte que ha dejado queríamos impedir cuando observábamos, ya en otra
de ser una creaeion del espíritu humano, y que no ocasion, que interesa mucho al Estado el reservarse
es, por consiguiente, más que llil bajo oficio. Todos los servicios de comunicaciones y otros de importanlos _que cn_Itivan el arte de eata manera no son ya cia análoga. Es indispensable prever el peligro de
~rti?tas, smo artesanos, copistas, desbastadores, con- que una empresa. particular (como el Banco de Esfeccionadores de decoraciones de ópera fabricantes paíi.a, por ejemplo), llegue á constituir un poder, casi
de flores artificiales.»
'
paralelo al del Estado, y en tal sentido, el sistema
Por_ estas palabras bien deja comprender el insig- de coneesion arriba expuesto, merece ser considerado
ne líneo la aspiracion que tantas veces hemos ex- como llil buen modelo para todos aquellos casos en
puesto nosotros, de llevar á la clasifteacion de los que los Gobiernos cercenan más ó menos su dominio
hechos el órden, que es la expresion de la inteligen- preeminente sobr-e todas las cosas de la nacion.

l

!ªª

LA .ILUSTRA.OION MILITAR
No ha.y nada tan curioso como una lectura atenta
de los mil hechos diversos con que en un período
cualquiera de tiempo puede constituirse una crónica
de las diferentes partes del mundo. Y nada más instructivo tampoco, porque un observador paciente
podría adquirir en poco tiempo una idea muy aproximada del distinto nivel intelectual de cada pueblo,
por la índole especial de sus respectivos sucesos.
Las anteriores consideraciones nos las inspira el
siguiente grupo de noticias gene1·ales que fijan involwitariamente nuestra at encion: o
La primera ciudad del mundo que se verá total-.
mente iluminada por la luz el '5t trica y tendrá sus
tranvías movidos asimismo por h electricidad, será
la de Montreux, sobre el lago de_ Ginebra.
En Andújar gran ovacion á la imágen de nuestra
Seíi.ora de la &lt;Jabeza, por haber hecho cesar la sequía.
En New-York un médico a.1.Juncia tllla reforma
tan alarmante para los farmaeéut cos, como la de curar ó prevenir las fiebres, tisis y otras enfermedades
con agna caliente; y aquel pueblo, tan protector de
todos los nuevos inventos, abandona su bebida favorita (brandy), por el agua á 30 grados.
En Málaga tllla farmacia se equi; ocó, en proporciones tan insignificantes como la de servir un agente tóxico en vez de una medicina.
En París los muebles nacionales no pudieron
competir ni en solidez ni en baratura con los de la
industria belga y suiza. En las sedas ignal derrota,
que un economista atribuye á que el obrero francés
(no digamos nada del espalíol) es rutinario, mientras
que el inglés, el aleman, el suizo, el belga, son científicos.
En Italia el Ministro Magliani se dispone á cerrar
el libro de la deuda al resolver la cuestion de ferrocarriles.
En los Estados-Unidos de América un balance de
su hacienda contiene los siguientes datos: Ingresos,
43.642.000.000 de pesos, cuya distribucion es como
sigue:
·
) ITf,LO~P~S

do pesos

que tiene que atender al sostenimiento de su familia
Y_~l pago de la habitaeion que ocupa¡ la viuda con
hi¡os pequefios, á los que tiene que abandonar para.
ganarse lo indispensable para su subsistencia con la
venta de frutas ó verduras; el anciano imposibilitado
en absoluto para el tra.bajo¡ el huérfano recogido por
una honrada familia obrera, de que se ven, por fortuna, numerosos ejemplos, que atiende en la esfera
de sus modestos recursos á su manutencion • todas
estas clases, ~l dia iue desgraciadamente enfe~n, y
que por lo mismo se ven privadas de sus ingresos or
dinarios, á la vez que aumentan sus necesid~es.11
ofrecen en tales casos llil cuadro verdadera.mente la~
mentable, que la pluma se resiste á describir.&gt;
INTERIOR

_ En el Arsenal de la Carraca han tenido lugar
sucesos importantes que nos hacen volver la vista
hácia aquellas playas.
Con lllla concurrencia inmensa, se verificó en dicho arsenal la botadura al agua de dos eaíi.oneros
que un dia serán en aparta.dos parajes la repreaentacion de la pátria.
Las bateas de la Abanzadilla ya no eran bastantes para pasar á tanta gente como en el embarcadero se aglomeraba. Los terraplenes fronterizos á
las gradas se hallaban e1Íajados de graciosas cabezas femeninas, ataviadas con todo el esmero propio
del sexo. Un batallon de infantería de marina ponia
límite á las oleadas de gente en constante aumento·
la compañía de guardias de Arsenales y la músic~
del departamento hacían los honores á las autoridades. Un sol espléndido radiaba ·sobre las banderas
oro Y grana de los eafioneros, pintados de encarnado Y á la voz de 1tPica» deslizóse el El,cano suavemente al impulso de ligeros golpes sobre las cabezas
de las cu.lias.
Siguió á Elcano, Magalmnes, y el pueblo de Cádiz
se confundió en un solo sentimiento de nacional orgullo ante dos timbres de legítimo envanecimiento
para el Arsenal espalíol de la Carraca.

2.000
2.650

Ya tiene el At.eneo de Madrid casa propia, y muy
suntuosa por cierto. Las nobles tarei.s de discusion
Y exámen científico comienzan ya á ser protegidas
de un modo positivo por los hombres políticos y hasta
por las gentes exclusivamente ocupadas en acaudalar
riquezas en metálico. Ciertamente, en proporciones
diversas, todas las clases sociales han contribuido á
esta buena obra y ya tiene la más concentrada manifeataeion de nuestro movimiento científico cómoda
y espaciosa morada.
Solamente nos permitiremos rogar á la brillante
juventud que la frecuenta, no posponga los intereses
'
los fines más altos de la ciencia (la investigacion de
la verdad, la organizacion de una moral), á esos fáciles éxitos de una verbosidad que no suele contener en el fondo otra cosa que vanidades de género

En Francia se ha inventado una pila eléctrica que
sólo entra en actividad bajo la influencia de la luz.
. En Rusia el nihilismo gana terreno en las pobla•
c1ones rurales.
En Italia el tribunal de easacion ha admitido la
conversion de los bienes de propaganda católica en
renta italiana.
En Madrid en fin, la J llllta de Beneficencia presenta el siguiente expresivo cuadro con relacion á
millares de familias pertenecientes á dos solos distritos:
«Viven casi todas en habitaciones pequelías, sin
luz ni ventilacion directa, con la falta de aseo que
trae consigo la miseria, y sin reeru·sos para reparar
J!?r medio _de una conveniente alimentacion las pérdidas que mcesantemente experimenta el individuo.
El trabajador reducido á un mezquino jornal, con el

En el acto da la inauguracion pronunció S. M. el
Rey un discurso en el que encontramos más de una
viva y elocuente manifestacion de su amor al progreso científico. No queremos, con respecto á la persona constituida en la más alta autoridad del Estado
emplear vulgares encomios, que no dejan siempr;
de contener, á nuestro juicio, un cierto fondo de irreverencia.
Pero séanos permitido decir como resúmen de uno
de los suefíos en que nuestra imaginacion se ha deleitado más de tllla vez, que nada nos parecería tan
hermoso y tan consolador en medio de las habituales
trist.ezas humanas, como el espectáculo de un Rey
prot.egiendo, estimulando, impulsando por todos los
medios posibles, el progreso y la divulgacion en su
país de la más alta. ciencia contemporánea.

Haciendas agrícolas. . . . . . . . . . . . .
Bienes raíces dest¼nados á vivienda ó ~negocios y capital empleado en los mismos.
"Fer ro-carriles y material de los mismos. . .
T elégrafos, buques, y canales . . . . . . .
Ganados aperos de labranza y máquinas
agrícolas. . . . . . . . . . . _ . . . . .
Muebles, cuadros, libros y demás efectos
doméstico¡. . . . . . . : . . . . . . . .
Minas de todas clases y canteras incluyendo la mitad de su proJueto a~ual. . . .
Tres cuartas partes del producto anual de
lá agricultura, manufacturas y de la importacion anual ~e efectos extranjeros, á
que se supone asciende el promedio de las
existencias. . . . . . . . .
I glesi~, escuelas, edificios públi~o~ ~t~~
propiedades exentas de contribuciones.
Otros artículos. . . . . . . . . . , . . . .

y

10.197
!l.881
5.536
419
2.406
5.000
780

6.160

simia.no.

El Sr. D . Antonio Cánovas del Castillo ha leido
en dicha solemnidad tllla l\Iemoria que ha sido extraordinariamente encomiada, bajo el aspecto de la
oratoria, tema. que trató con admirable maestría
'
con muclúsima más que el relativo al estado y crítica de la ciencia, en materia penal.
Dos poetas, no militares, se han dignado honrar
nuestro círculo de reunion más numerosa (El Centro
Militar), y han leido en las últimas veladas composiciones en verso de un mérito poco comun. Leyó en
la primera de estas veladas D. Emilio Ferrari, á
quien conocíamos ya de muy antiguo por trabajos
literarios tan notables como El Idealismo (publicado
en Los Debates); por composiciones premiadas en
diversos certámenes, y en fin, por llil drama repreaentadi en La .Alhambra, que coloca al Sr. Ferrari
entPe nuestros primeros y más bien, más propiamente calificados de poetas. Su poema sobre La batalla
de Lepanto, que fné el leido en el Centro Militar
tiene versos muy superiores bajo todos los aspecto~
de preceptiva literaria á los tan celebrados en nuestros líricos más de moda. Por último, el Sr. Ferrari
constituye una excepcion entre la mayoría de nuestros literatos y poetas, porque posee una gran instruccion, tllla cultura científica que no le impide ser
inspirado, ni tierno, ni nada en fin de todo eso que
nuestros artistas bellos de todas clases juzgan tan incompatible con el saber científico.
En cuanto al Sr. V elarde, bien conocidos son sus
éxitos en el Ateneo; y su delicada y muy sentida
composicion, El Capitan Garcla, obtuvo aplausos
muy justificados y unánimes en el Centro Militar.
Enviamos á los Sres. Ferrari y V elarde nuestra
enhorabuena, y agradecemos la honra que nos han
dispensado, deseando que otros escritores civiles sigan su ejemplo y concurran á formar así lazos de
mútua consideracion y simpatía entre las clases militares y las civiles.
Nuestros lectores hallarán íntegro en otro lugar
el poema que el selíor Velarde ha tenido la galante y
afectuosa atencion de dedicar al Centro Militar.
Despues del Sr. Velarde el Sr. Amí hizo algunas
consideraciones muy oportunas sobre la necesidad de
enaltecer el prestigio militar. Insinuó muy delicadamente que an la actualidad parece hallarse el militar
e?paíi.ol bajo la presion penosísima de un menosprecio, cuyas consecuencias pudieran ser tan variadas
como deplorables. «Señores, dijo, por este camino
de indiferencia, de aislamiento, de menosprecio al
uniforme podrá llegar un dia en que las calles más
concurr~das se pueblen de carteles ó muesr,ras por
este estilo: «D. Fnlano de Tal, Coronel de Ejército,
ataca pueblos y Gobiernos á precios económicos.,

251
mo el articulo «Los dos martillos», y otras elucubraciones de triste recuerdo.
Negaba este periódico no ha mucho ::t los militar~s
el derecho de exponer sus aspiraciones en la prensa
profesional, y hoy se declara partidario, segun ya in~camos en nuestro número anterior, de que los militares no tomen asiento en las Cortes.
¿Y en qué razon, en qué conveniencia se funda esta exclusion? ¿En que los militares estorban á La
Época, acaso en los distritos de sus redactores?
Con razones de e~e peso tambien á los militares se
les podria ocurrir negar á los periodistas el derecho &amp; ser diputados y concejales y hasta. marqueses.
Mucho sentiremos que el partido gobernante participe llel criterio de RU órgano en la prensa, pues
las consecuencia.e de esta. propaganda sólo pueden dejar de verlas los que se hallen en estado de completa
ceguera; bien que por algo se dice que «Dios ciega
á los que quiere perder. »
Se pretende amparar esta innovacion fundándola
en el precedente de lo que sucede en Francia. Mal
mller es el elegido para la confeccion de trajes militares, pues pudiera suceder que aficionados los consumidores á buscar allí patrones, no todos fueran
tan agradables á laEp ocacomo el que ahora defiende.
Escabroso camino es el emprendido por uua parte
de la prensa C&lt;lnservadora, y si ansía el bien de su
país Y el de su pa1tido le aconsejamos cambie de tono
Y de rumbo, pues no sabemos á qué fin útil puede
llegarse restando las simpatía, del Ejército.
Se lo repetiremos una vez más á la Epoca. Los
militares no queremos ser una casta aparte. Aspiramos á vivir dentro del derecho comun. En materia
doctrinal tenemos el derecho que tienen todos los es·
pañoles: podemos opinar. Despues, en el servicio, sólo
nos toca obedecer.

Las noticias que el telégrafo y la prensa nos comunican respecto á los astllltos de Marruecos, exige
de todos los espaíi.oles preferente ateucion y una a.ctitud enérgica para salvar intereses sagrados· tal
vez los únicos más legítimos é indisputables ~ncomendados á la g·eneracion actllal. Bien claramente
se hallan delineados los ideales que persiguen los
pueblos de la vieja Europa para conseguir su completa independencia; y los queabriganla inmensa mayoría de los españoles no pueden considerarse como
utópicos, sino como el único medio de evitar la. ruina
que amenaza á nuestra sociedad. Este criterio eminentemente nacional, lo exponia ya el Sr. Cá~ovas,
hace pocos años, con admirable precision.
«.....Hay una ley histórica que hemos venido ob»servando al través de los siglos en el Mogreb-el»Aksa, la cual dice claro que el pueblo conquistador
La prensa militar dedica frases de muy justo re- »que lleg ue á dominar en una de las orillas del Escuerdo al veterano General La Portilla, muerto en »trecho de ~ibraltar, antes de mucho tiempo dominala noche ~el 1. 0 del corriente. Tenia sesenta y dos »rá en la oifuesta. Esta ley no dejará de cumplirse.
afíos; hab1a prestado excelentes servicios en la expe- »Y si no hay en Espa!ía bastante valor ó bastantP.
di?ion általia. _(1848), en Cuba, mandando el regi- »inteligencia para anteponerse á las otras naciones
miento La Umon, y en fin, en Méjico, en Santo Do- »en el dominio de las fronteras playas, dia ha de llemingo y en nuestra guerra civil. Desempeíi.ó el Go- »gar en que sucumba nuestra independencia y nuesbierno superior de Pu..rto Rico; cuya poblacion le »tra nacionalidad desaparezca, quizá para no resncidió inequívoca muestra de aprecio, eligiéndole di- &gt; tar nunca. Alú enfrente hay para n11sotros una
putado, y presidió la junta de redenciones y engan- »cnestion de vida ó muerte; no vale olvidarlo, no
ches, demostrando tambien desde este puesto, condi- »vale volver los ojos á otra parte; el dia de la reso, lucion llegará, y si nosotros no atendemo1 á resolciones de hombre de administracion.
»verla, otros se encargarán de ello de muy buena
La Epoca, periódico aristocrático que no llega se- »gana. En el Atlas está nuestra frontera, que no en
guramente á manos de los modestos Oficiales del »el canal estrecho que junta el Mediterráneo con el
Ejército, ni desciende á las redacciones de la prensa »Atlántico: es leccion de la antigua Roma.»
profesional, se ha erigido hace tiempo en patrocinaPues bien; los vaticinios del eminente estadista
dor de todo lo que tiende á mermar derechos y atri- empiezan á cumplirse. La. nacionalidad francesa otorbuciones á las clases milit.ares, ni más ni menos que gada al Sherif de Uazan es un hecho que reviste
si en su redaccion hubieran tomado plaza aquellas ~~a gravedad innegable, y que tan sólo por exeep
plumas que en otro tiempo estampaban en los perió- cion .1~~ mereci~o de algunos periódicos extensas y
dicos más avanzados sarcasmos tan sangrientos co- patr1ot1eas cona1deraeiones. Sid el Hadj Abd-es-Se-

�"

JSLA DE CUEA.

EL CONDE DE PARÍS.

MATANZAS. - G1,UPO DE CAlALANLS EN LA ROMERÍA DE

N. 11

s.a DJ.: :MONS[RRAT. { De jologra/ía.¡

�LA ILUSTRACION MILITAR

LA ILUBTRAOION MILITAR

254
1am Ben el-Arbi-este es su nombre-es el único descendiente de Mahoma que hoy reconocen los sectarios
del profeta, y su influencia en el Imperio de Marruecos, como en cualquier pais del Africa donde fije
su residencia, será siempre mayor que la del Jefe
de un Estado musulman; es dueño de vastísimos territorios, bastante poblados, donde sólo impera su
autoridad, y todos sus dominios son lugares sagrados,
en los cuales no puede el Sultan ejercer jurisdiccion
y donde los criminales hallan seguro refugio contra
las leyes, mientras el Sherif no haga entrega de
ellos á los jueces.
.
Y no se pretendá o11serva1· que la influencia de
este nuevo vasallo francés ha decaído considerablemente por efecto de su azarosa vida; conocemos hasta en sus menores detalles los hechos más culminantes qu-, constituyen la biografía de este personaje,
y hemos podido cerciorarnos en repetidas ocasiones,
de que Sid el Hadj-Abd-es-Selam será sit;mpre un
ídolo para los mahometanos, quienes se dejarían
sacrificar antes de faltarle á la obediencia.
Por lo tanto, el Gobierno francés acoge bajo su
proteccion á un pueblo numeroso, que habita extensas comarcas y que tiene por Jefe indiscutible al
Sherif de Uazan. En este concepto, se presenta á
nuestra diplomacia un asunto gravísimo y de carácter verdaderamente alarmante.
El Sherif de U azan ha sido vehemente partidario de España; ha implorado con insistencia nuestra
proteccion, ·y no ha escatimado ningun género de
atenciones á los españoles, hasta el punto de que un
compatriota nuestro fué durante muchos años el médico de toda su numerosa. familia. Ahora bien; ¿ qué
causas tan poderosas han existido para que España
no ejerza un derecho que cualquiera potencia. practica sin reparo de nadie? Otras preguntas de la
misma índole se agolpan á. nuestra mente, porque la
actitud de la diplomacia española, en cuanto se relaciona con nuestros intereses en Afr1ca, viene siendo
hace tiempo anómala é injustilicable.
Pero tal vez e11tas consideraciones, nacidas del .
más puro patriotismo, se atribuyan á otros móviles,
ó r.omo un severo cargo á la incalificable conducta
del Representante español en Marruecos; y antes de
pasar por sospechosos ó visionarios, preferimos, por el
momento, ahogad:' el grito de nuestro amor nacional,
justamen~ alarmado ante fa, inminencia del peligro,
confiando al Gobierno el prestigio de nuestro nombre y la salvacion de los intereses que España posee
en ·el Mogreb, y que desde hace tiempo son objeto del
mayor abandono. Pero es preciso que la iniciativa
particular, la Sociedad de Africanistas, recientemente creada, el comercio, la industria, los españoles todos, en fin, despierten pronto al calor quo acariciaron nuestros antepasados, y sustituyendo á las mezquinas luchas de partido las aspiraciones que todo
pueblo necesita tener en el exterior, se estudie y
prepare con urgencia la manera de llevar nuestra
civilizacion, nuestros productos y nuestra fuerza
moral á esa pequeña parte del continente Africano,
en cuyas costas ondea el pabellon de Uastilla.
~~

EXPLICACION DE LOS GRABADOS
EXCMO. SR. D. ANTONIO CÁNOVAS DEL
CASTILLO
• PRESIDENTE DEL CONSEJO DE MINISTROS

Hace tiempo tenemos el proyecto de dar á conocer en esta revista los retratos y biografías de los
hombres más importantes de nuestro país, y decididos á llevar á cabo este pensamiento , empezamos
hoy publicando el retrato del actual Presidente del
Con~ejo de Ministros,
·

La vida política y literaria del Sr. Cánovas del
Castillo, es sobrado conodda para que intentemos
nosotros exponerla aquí, con el órden y método que
requiere un trabajo biográfico de esta clase. Los
elevados puestos que ha desempeñado en la administracion pública, sus grandes servicios al país y
las instituciones, y las cualidades extraordinarias
que concurren en su personalidad, merecen, por
otra parte, un estudio que cae fuera de nuestros
propósitos á la par q_ue de nuestra competencia.
Pero entre las distintas aptitudes del Sr. Cánovas,
se observa alguna en que sus biógrafos, escritores,
generalmente del órden civil, apenas hacen alto, y
que á nuestros ojos constituye un título tan digno
al reconocimiento de sus conciudadanos, como los
talentos y constancia que el hombre de Estado pone á disposicion de su pátria; y de esta aptitud vamos á ocuparnos casi exclusivamente en est'I breves apuntes.
En España, donde se perciben distintamentl líneas profundas trazadas por inexplicables antagonismos entre corporaciones y clases, hay que hacer
la confesion tristísima de que se ha adelantado poco hácia la realizacion del pensamiento que condensado en la frase «militarizar la sociedad sin uniformada, y socializar la milicia sin afeminarla», es
uno de los más provechosos ideales del progreso
moderno; frase que repetida con tenaz empeño
por nosotros en la campafia que venimos sosteniendo desde las columnas de esta Revista, se pierde en el vacío sin levantar apenas eco.
,
Y que es en vano buscar paso por otros senderos á un porvenir mejor; lo saben hoy cuantos son
capaces de discurrir; pero parece como si la aversion y el desvío pudieran más que el instinto de
conservacion, y esto, que se deduce del desconocimiento en que vive nuestra sociedad respecto á
cuanto se relaciona con el elemento armado, á ser
una verdad, como no llegaremos nunca á suponer,
éonduciria solamente á un inmediato suicidio.
En la regla bastante general á que aludimos, es
una honrosa excepcion el Sr. Cánovas. En medio
de sus tareas políticas, capaces de absorber una
existencia; en la agitacion constante de las luchas
de partido; durante el tiempo que se ve ob1igado á
consagrar al estudio de árduos problemas administrativos, aún consigue sustraer algunos instantes para dedicarlos al esclarecimiento y discusion de asuntos pura y técnicamente militares, empleando en estos trabajos severa y sana critica, exquisito gusto y
una belleza de forma tal, que merecen por todo ello
ser calificados con los conceptos más valiosos.
Figuran ·entre sus más notables publicaciones,
que pueden llamarse militares, la que lleva por título

vo la supremacía de los españoles en Europa, con
una relacion y algunas particulandades de la batalla
de Rocroi, pues forma un tan acabado modelo
de crítica, de erudicion, de pureza en el lenguaje y,
particularmente, de exposicion histórica, que basta
·por sí solo á granjear á su autor la fama que hoy
disfruta.
Otros muchos trabajos literarios é históricos ha
producido el actual Presidente del Consejo de Ministros, porque su fecundidad corre pareja con su talento; pero el temor de extendemos demasiado, nos
impide citarlos todos. Cumple SÍI,} embargo hacer
mencion del B osquejo lzz"stórico de la casa de Austria,
de la Historia de la decadencia de España (continuacion de la de Mariana), y de los Apuntes para la

l1istoria de Marruecos.

El Sr. Cánovas nació en Málaga, de honrados
padres, que ocupaban una modesta posicion, y debe
á sus condiciones únicamente haberse elevado al
puesto que ocupa. Estudió la abogacía en la Universidad Central, y supo hacerse notar entre una
juventud donde se contaban Castelar, Martos, Ayala y Severo Catalina, y apenas terminada la carrera
se dió á conocer como literato notable, y correcto
escritor, lanzándose al periodismo. En 1854 entró
decidido en la política, y desde entonces su vida ha
pasado al dominio público.
No podemos terminar mejor estas líneas que
trasladando· las frases en que uno de los biógrafos
del Sr. Cánovas pinta sus condiciones y carácter,
tanto más cuanto que constituyen un perfecto retrato del político, del escritor y del hombre privado, á
quien enviamos hoy nuestro cortés saludo desde
las columnas de LA ILusTRACION MILITAR.
&lt;D. Antonio Cánovas-dice el biógrafo-es un
hombre incansable, no está ocioso un momento;
trabaja siempre, no pierde ni un detalle en la complicada má-1uina de la Gobernacion del Estado.
Cuantas personas se acercan á él, que son muchas,
y las cuales recibe á todas horas del dia y de la noche, quedan maravilladas de lo rápidamente que se
impone de las infinitas cuestiones que se someten á
su clarísimo juicio, de la oportunidad de sus observaciones, de su interés por todo lo que se relaciona
con el progreso y la riqueza del país.&gt;
~El Sr. Cán~as es sencillo en sus costumbres,
afable, consecuente, gusta de la sociedad, y es en
sociedad un hombre irreprochable, de agudo ingenio, de exquisito buen gusto, y su amena conversacion siempre deleita y siempre enseña. Cúlpanle de
soberbia algunos de sus adversarios políticos, mas
no hay tal soberbia. Lo que hay es que á veces llega el encono hasta desconocer, siquiera sea momentáneamente, las dotes más notorias de superioridad
Una expediciun á Pavía. Del antiguo Barc!w ó par- y de talento.»
que de Pavía y de la batalla á que dió nombre, precioso estudio, en forma de carta dirigida al MarEL CONDE DE PARÍS
qués del Duero, con el que prestó el Sr. Cánovas
un buen servicio á la historia militar de nuestra
Luis Felipe Alberto de Orleans, Conde de París,
pátria; pqes esclareció dudas y puso de manifiesto nació en el palacio de las Tullerías el 24 de Agosto
detalles de lugar que se desconocían. Otro tanto de 1838. Su padre el Duque Fernando Felipe Luis,
puede decirse de su disertacion, como él la llama, Cárlos, Enrique de Orleans, murió cuatro años más
acerca Del asalto y saco de Roma, documento im- tarde, el 13 de Julio de 1842, en el paseo de la
Revolte, en Par1s, al arrojarse de un coche, cuyos
portante de que no pueden prescindir cuantos quiecaballos se habian desbocado.
ran conocer debidamente aquel suceso trascendenEra el Duque Fernando Felipe, presunto heredetal del reinado de Cárlos V; y no son menos dignos ro de la corona ceñida á las sienes de su padre, el
de aprecio sus discursos: De la dominaciun de los es- Rey Luis Felipe, por la revolucion de Julio de 1830¡
pafloles en Italia y De las z·nvasiones de los moros y esta desgracia fué, generalmente, sentida y llorada. Concurrían en el príncipe sobresalientes cualiafricanos en España, y sus artículos De las ideas po- dades y gozaba de gran popularidad. Quizás sin su
líticas de los españoles durante la cása de Austria, y muerte el poder real hubiérase vinculado en la seel muy erudito publicado por La Ilustracion Españo- gunda rama de Borbon, y los destinos de la Francia
la y Americana, De la _escarapela roja y las banderas fueran hoy otros.
La educacion del Conde d~ París se confió á su
y divisas usadas en España.
madre la pnncesa Elena de Mecklemburgo-SchwePero entre todos sus escritos militares, ninguno rin, quien eligió para preceptor en Francia á Montiene á nuestro juicio el mérito, siendo todos nota• sieur Adolphe Regnier, miembro del Instituto.Eljóbilisimos, que el folleto Dei principio y fin que tu• ven discípulo dió desde luego muestra de un espiri

tu recto y despejado, de gran firmeza de carácter y caballo, en carruaje I hablando I cantando ó cor• LA PARTIDA DE NAIPES
de una constante aplicacion; cualitlades que se com- riendo toman todos parte en la animadísima romería.
El
catald
ostenta
su
airoso
traje
provincial,
el
plementan para formar el tipo acabado del hombre
Todo el que se haya parado á estudiar ese pemoderno, exento de preocupaciones, é inaccesible bombero luce su uniforme, la criolla deja admirar su ríodo de la historia del mundo, que se conoce con
hermosura, la mulata enseña su"talle provocativo y el nombre de «Guerra de treinta años, , época verá las sugestiones de la intolerancia.
Conocidos son la serenidad de ánimo y el valor el chino y la morena se miran con gracioso desca- daderamente de transicion, que parece ser como el
de la princesa Elena de Mecklemburgo; si estas ro, como si quisieran decirse: &lt;¡Quita, que man- preludio que abre paso á la vida y civi~izacion movirtudes hubieran bastado á detener la marcha de la chas!&gt;
dernas, habrá observado en aquel conJUnto monsLos puestos de frutas y las confiterías ambulanrevolucion triunfante, el Conde de París habría recitruoso de acontecimientos extraordinarios, hechos Y
bido en edad temprana, de manos de su madre el tes alternan con los bodegones improvisados; y las caracteres de corte y forma excepcionales.
cetr~ arrebatado en Febrero de 1848 al Rey Luis orquestas populares,acompañadas del indispensable
Entre estos descuellan el por tantos títulos faFelipe. La presencia de la intrépida dama, seg~ida giávo, lanzan al viento sus tumultuosos acordes.
moso duque de Friedland, aquel terrible é impeneSobre las alturas de Simpson todo es vida. La sode sus dos hijos en la sesion de la Cámara de diputrable W allestein, inmortalizado por Schiller, á cuya
tados, convertida en un caos de pasiones, estuvo á berana luz de un espléndido sol baña cielo y tierra. voz se estremecía el sólio imperial; prócer soberbio
Por
áspero
sendero
corren
los
muchachos
desde
la
punto dtt cambiar la faz de los sucesos; pero la rey caudillo indomable que al herir con el pié la tierra
volucion babia recorrido ya su primera erttpa, nada loma al valle; las niñas de Matanzas, sentadas á la hacía brotar ejércitos poderosos y orgamzados, con
puerta
del
templo,
roban
á
los
devotos
más
de
una
pudo conseguir la noble princesa, y la familia real
los cuales así peleaba en los campos de Lutzen, donmirada codiciosa, y el vivo repiqueteo de la camfué á buscar un asilo en tierra extranjera.
de el heróico Gustavo Adolfo halló la muerte del solpana
de
la
ermita
llama
á
los
fieles,
brindándoles
el
En Alemania, y simpre bajo la celosa direccion
dado , como destruía ciudades y arrasaba provinde su madre, completaron el Conde de París Y. su hermoso espectáculo de la Vírgen trigueña sobre su cias, ó dictaba leyes al Emperador.
hermano menor I el Duque de Chartres, su educacron trono de rocas, al amparo de la Cruz del Redentor,
Jamás se vieron ejércitos tan hete~ogéneos, de tan
científica y literaria. Te~minada_ ~sta y ~in perde• que abre sus brazos á la humanidad.
abigarrada masa, como los acaudillados por \VaSe pasea, se canta, se corre, se baila y se reto~.
momento, el Conde reahzó un VJaJe á Onente; desllestein, y al mismo tiempo tan afectos á su General.
pues, en union de su hermano, p~r,tió_ para Amé~a, La gente se divierte. A dos mil leguas de la patna, La libertad más absoluta, la licencia y el deseny allí se alistaron ambos en el EJercito del Ge!leral los espafíoles la dedican un recuerdo. ¡Acaso por freno tenian eñ ellos carta de naturaleza, pudiendo
Mac-Clellan concurriendo á todas las operaciones más de una curtida mejilla rueda una lágrima in- aplicarse al soldado el dicho de nuestro Cervantes:
de campaña' que practicaron los unionistas en ~a discreta!
sus fueros, sus /,ríos, sus premáticas, su voluntad.
Y al retirarse muchos se acuerdan de las sentidas
sangrienta guerra de secesion (1861-1862). El dia
Y sin embargo, la autoridad del caudillo nunca se
que se rompieron las relaciones entre los Es!a~os- coplas que los romeros catalanes dedican á la Vír- vió amenazada m discutida; ante su vista aquellos
Unidos y Francia, con ocasion de los acont1:cimien- gen cuando se despiden de ella para tornar al ho- leones insaciables bajaban los ojos como púdicas
tos de Méjico, los dos príncipes, franceses siempre, gar:
doncellas y volaban al combate, sin r~~ate~r sus
abandonaron aquella América, donde acababan d~
personas en los más duros trances. ¡ Pnvileg10 ex« Hermosa moenet:l.r,
conquistar reputacion de inteligentes y bravos mitraordinario que sólo disfrutan los hombres de
Reina del Monserrat,
litares y dieron la vuelta á Europa.
.
genio y de fortuna!
.
De vostra santa c asa
Durante algun tiempo, el Conde permaneció ~n
El grabado de la págma 260 representa u~ grupo
Ab sentiment men vaij.
Inglaterra, donde residia su familia¡ y luego c?ntraJO
de soldados de Wallestein jugando á los naipes, soPero por no engañarvos
matrimonio con su interesante y virtuosa pnma la
bre una tabla colocada á guisa de mesa. encima de
Ma vida os vull donar,
princesa Doña Isabel de Orleans y Borbo1;1, hija ~el
un tonel, vacío seguramente, que suponer otra cosa.
Y esprit y cor los deixo
Duque de Montpensier, de la cual ha temdo varios
seria injuriar á tales jugadores. Las armas y los
Posats en Monserra.t.»
trajes son suntuosos, como los usaban los vet~r~nos
hijos.
Es generalmente conocido el honroso papel que
de Mariemburgo y Praga, acostumbrados á vivrr en
ambos hermanos hicieron en la fatal guerrnde 1870,
la abundancia en medio de un país asolado. La
BUQUES ACORAZADOS DESTINADOS
conquistándose por su nobilísima y leal conducta
estancia es la cnpta de una iglesia; pero estos bueel aplauso de los hombres honrados de todos l?s
AL TON-KIN.
nos católicos no procedian con más miramientos que
partidos. La ley les vedaba la entrada en Francia,
sus adversarios protestantes, y á creer la tradicion
y ellos no vacilaron en adoptar un nombr~ extrañ?
La escuadra francesa sostiene su pujanza con · histórica, ocasiones hubo en que llevaron á cabo en
para combatir á los enemigos de su pátr1a, . rea~- éxito y ocupa merecidamente el segundo lugar en- conventos y monasterios horrores inauditos. Dos
zando así una superchería sublime, que la historia tre las de los Estados marítimos de Europa. La sostienen la partida, y otros dos acompañan al jupotencia y número de sus barcos _ha hecho pensar gador de la derecha en su satisfacci?n a! verse ~~n
no puede pasar en olvido.
•
.
.
En fin, cuando las puertas de la pátna se abne- en repetidas ocasiones á los estadistas de la so?er- buenas triunfos en la mano; el de la izquierda, vieJ0
ron para la familia de Orleans, el Conde de París bia Albion que una alianza entre nu~stros :vecmos de fisonomía inalterable, sostiene la pipa en los
regresó á su país natal, y desde ent?nces puede de- de allende los Pirineos y otra cualqwer n2.c1on des- dientes y pone una carta sobre la mesa._ .
cirse que vive una existencia laboriosa, consagrada truiría bien pronto esa superioridad que hoy disEn conjunto y en los detalles este d1bUJO es de
á útiles estudios de economía política. Entre las fruta, y de la que hace excesivo alarde constant~- bastante mérito y tiene el verdadero sabor de la
obras que ha publicado, es la más conocida la que· mente sin duda reconociendo la gran desventa¡a época que representa.
lleva por título Las as()ciaciones obreras en Ingla- que e~ otros conceptos posee su ejército
luchar
terra. La prensa anunció, hace poco tiempo, la con un Estado militar medianamente orgamzado.
próxima aparicion del último vo_l~men de su notaEn los mares de Asia, de Africa, de Oceanía y
AMOR MATERNAL.
ble historia de la guerra de Amenca.
América pasea Inglaterra sus podei:osos acorazad?s,
En todas las publicaciones del Conde de París, imponiendo con s~s ca~ones á los pue0los salvaJes
Sin intentar romper aquí una lanza en fa~or de
se observa el sello de una preocupacion constante ó aniquilados por mtestmas ·guer_ras; _pero á_su paso
por la suerte de las clases trabajadoras. Talento tropieza siempre con una amiga 1mpertmente y la escuela puramente realista, nos ve~_os obligado~
grave, profundamente pensad?r, amigo de hacer el emprendedora, que,_ desp~eciando sus am~na~as, á convenir en que cada dia es más v1s_1ble el ~ov1bien y de ensalzar lo b_ello, Juzgan sus numerosos envía refuerzos á pa1ses le¡anos cuya colomzac1on miento de aproximacion del arte antiguo hác1a ~l
partidarios que este prí~c1pe no faltará á los deberes cree necesaria 6 conveniente á sus intereses, con- trascendentalismo moderno, y en que este moviy obligaciones que le impone hoy el cargo de re- fiando á sus expertos marinos el prestigio del pabe- miento se verifica con fortuna, algunas veces por lo
menos.
presentante en Francia de las dos c'.'-5as de Borbon llon tricolor.
El grabado de la página 261 nos fuerza á esta
y Orleans; pro~etizándole en premio un grande Y
La guerra del Ton-Kin nos ens~ña de una maneconfesion.
En aquel grupo de una madre con sus
ra evidente lo que puede una nac1on cuando abanhonroso porvenrr.
La circunstancia de hallarse el Conde de París dona las querellas de partidos políticos y revis- hijos se confunden las dos escuelas, hasta el punto
viajando por España mienn:as escribimos esta~ lí- tiéndose de acendrado patriotismo, dedica sus de no poderse marcar rasgos que no resulten coneas, nos ha impulsado á pub?car su retrato, s1gmen- fuerzas materiales é intelectuales al desarrollo de munes á ambas.
El conjunto es armónico, las figura_s tienen vida
do los precedentes establec1~os resp~c~o á los per- sus dominios, creando nuevos mercados á la iny
expresion,
obsevándose una naturahdad encanta.sonajes de alguna importancia que v1S1tan nuestro dustria para ensanchar las vías comerciales, verdadora en el niño desnudo E¡Ue, colocado entre las rodero
manantial
de
riqueza
de
un
pueblo.
país.
El Belier y Cervere que figuran en el grabado de dillas de la que le dió el sér, sonríe á las caricias
la la página 253 son dos _buqu~s acoraza~os, de de su hermana mientras otra niña, la mayor de las
casi análogos detalles y dimens10nes, destmados á tres, permane~e en actitud distrai~a ! ajena á los
juegos, y con la mano derecha acanciando la de su
LA FIESTA DE MONSERRAT EN MATANZAS guardar las costas de la China y proteger las operaciones del ejército expedicionario. Tienen 67 me- madre.
La figura principal de_ este grupo ~e familia está
tros de eslora; 3.533 t0neladas de desplazamiento;
La ale!rre comparsa. de catalanes que aparece en
5 metros de calado y 77 metros cuadra.dos de s~- bien tocada· bajos los o¡os, parece fiJarlos en el penuestro grabado fué reina de la fancion que celebró
perficie sumergida, de cuaderna maestra. La máqw- queño rapa¡, como si prete~diera leer e11 ag.uella
el pueDlo de Matanzas el dia 8 de Diciembre de
gentil y adorada cabeza los signos del porvemr que
na puede desarrollar una fuerza de 1.487 caballo~,
le ao-uarda en este antro de dolores., como diría un
1883.
..
á la cual corresponde una velocidad de 1 2 y II!-ed1a
Todos los años los hiJOS de la noble Cata.luíl.a
poeta. Hay en la fisonomía de la dama ~ierta -:,a.por hora.
que viven junt? al Yumur_i, tributan á ~a Virgen.de millas
El blindaje de ambos buques colocado en las guedad que acusa la presencia de alguna 1d_ea tnste
Monserrat lucido y entusiasta honenaJe, y el pueque deja errar por temor de darle forma; actitud con
inmediaciones de la flotacion I es de planchas de
la que el artista quiso tal ve:r;indicar que l:i,_ belleza,
blo entero se asocia á la manifestacion.
hierro de 0,20 m. de espesor y su-armamento con«¡A Monserratl&gt; Este es el grito que sale ~e toel lujo y los goces tranquilos de la fam1l1a., to?º
siste en dos cañones del calibre tambien de 20 cendas las bocas. Desde la ciudad ~asta la enmta, el
junto, no son bastantes á librar de nubes el espíritu
tortuoso camino parece un ~~nmguer~ humano: a tímetros.
y á constituir la dicha humana.
y viene, sube y baja la bulliciosa. mull!tud. A pie, á

Pª:ª

,

255

Y

�256

•

__

LA I LUSTRACION MI LITAR.:__

________________~ - - - 257

...:...__

y la prontitud con que mis órdenes se cum·
plieron, daban seguridades de que la indecision de la lucha no seria larga.&gt;

LA BATALLA DE TETUAN
4 DE FEBRERO DE 1860

Hace 24 atos que el Ejército espafiol se
cubrió de gloria en los campos de Africa; muchas veces en este período ha vuelto á derramar su sangre en intestinas luchas, pero así
como no es prudente evocar tan tristes recuerdos1 es por el contrario altamente patriótico
proclamar muy alto el acto de bravura que
en txtranjera tierra llevaron á cabo un puñado dehérot¡s, para honra y prez de España, en
este dia, y de las valientes tropas que emularon alli la~ glorias de Otumba y de l'avia, del
Garellano y Cerignola.
El sufrido Ejército de Africa1 á las órdenes
del ilustre General ü'Donnell, tuvo ·que detenerse forzosamente en la costa para esperar
cesara el temporal; pero una vez desembarcados los víveres necesarios y el tren de sitio,
volvió á tomar la ofensiva.
Entre tanto I los moros habian ido engrosando sus fuerzas y acumulando cada dia de•
mentas de resistencia; vino Mul~y-Ahmed,
hermano del Emperador I con una gran parte
de la guardia negra, y los prisioneros hechos
en la accion del 3 1 de .Enero aseguraban
qu~ el número de los enemigos no bajaría
de 50.oooj aunque no fueran tantos, posmvamenLe no era menor de: 35.000 hombres; los
que se dedicaron á fortificar su campo y á arullarle, corno lo demostró el fuego de cañon
que dirigian á nuestras tropas. No era tl caudillo de Afnca hombre á quien pudieran detener las dificultades de la empresa cuando
cifraba su glona en vencerlas.
Despues de oir misa el 2 de Febrero, subió
con todos los Generales del Ejército á la torr~
de la Aduana, y señalando la extensa vega
de Tetuan que ante- su vista se extendia, le:,
explicú el plan de ataque que había canee•
btdo y aeb1a tener lugar al amanecer del
dia 41 del modo oiguiente:
El 2.º cuerpo, mandado por D. Juan Prim,
por la derecha, Hevando dos Urigauas por batallones en escalonts y dt:trás las otras dos en
columna cerrada, y en su centro dos baterías
del 2.0 regimiento montado y otras dos
montaña.
El 3 .or cuerpo, mandado por Ros de Olano
á la itquierda en la misma forma, Y en su
centro tres escuadrones del 2.º regnuiento de
artillc.:rfa. a ca\Jallo 1 entre ambos cuerpos el
regimiento de artillería de reserva, prc.:ccdido
de los ingemeros y detrás la caballería en dos
líneas. :El cuerpo de reserva mandado por el
General Ríos, debía avanzar por la derc.:cha
y apoyándose en el recien conotruido fuerte
la .E.strella, amenazar el campo de Muley•
Abbas sin ernpei1ir com!Jate á nh.:nus q l.i.e el
enemigo le ataca:;e.
;\.maneció d dia 4 con un frío glacial. La
niebla y la lluvia hicieron suspender el movimiento
de avance, no creyéndose conveniente efectuarlo si arreciaba el tempora\, pero á las ocho y media se despejó la atmósfer\. y se &lt;lió la. sen.al de partir, efectuando
todo el Ejercito el paso dd riu Alcántara por cuatro
puentes que el cuerpo de ingenieros había cuidado de
establecer la noche anter~or. El ejército quedó en linea
al otro lado del rio, y los marroquíes, que nun~ lo
habían visto entero como entonces, ni combatido
sino parcialmente debieron admirar su marcial conti-

nente,

Efectivamente, había llegado el momento
decisivo; el General Prim, con el 2. 0 cuerpo,
estaba frente á la trinchera, y Ros de Olano
con el 3.º en su extremo derecho, ambos atacaron las posiciones con tal resolucion, que
no pudo contenerse el empuje de las tropas.
Prim, el bravo Prim, penetra á caballo por
la tronera de un cañon matando al moro que
estaba á punto de darle fuego; siguenle los
primeros batallones de su cuerpo~ que eran
los cazadores de Alba de Tormes, voluntarios catalanes, 1. er batallan de la Princesa,
1. 0 de Lean y los dos de Córdoba. en el órden escalonado.
Por la izquierda ataca y toma la trinchera
el 1.º de Albuera, siendo envuelta por los
Generales Garcia y Turon, con cazai.fores de
Ciudad-Rodrigo, el 2.º de Albuera, Zamora
y 1,0 de Astúrias, a los que siguen los demás
batallones. Terrible fué el momento del cho•
que, los moros, batiéndose con el salvaje va.
lar de la de::;espúacion, rompen un fuego tan
nutrido, que sus filas asemejan un volean;
pero ni l.-.. metralla de su artillerfa., ni el cañon de la plaza, ni la profunda y cenagosa
laguna que estorba el avance, logra detener
la indomable bravura de las tropas espaf'iolas, á las que en breve se las vé coronar las
trincheras á la bayoneta y trabarse un desesperado combate al arma blanca, no de gran
duracion, porque los batallones de la izquierda se colocan á retaguardia de los obstinados que aún sueifan con disputarnos la victo·
ria. Poco más de media hora habia bastado
para que las trincheras, núcleo de la resistencia en que se prometian hacernos sucumbir,
cayeron en voder de nuestras tropas, y sobre
ellas ondeaba. al viento la· gloriosa ensella de
los hijos del Cid y de Pelayo.
Artillería, municiones, tieu&lt;la.s, bagnjes, to•
do habia caido en poder del Ejército español;
el enemigo emprendia la fuga refugiándose en
Tetuan y otros por cerros y valles sembraban
las babuchas huyendo de la perSecucion de
nuestros soldados. Aún quedaba □ fuerzas contrarias hacia la torre Djilelí y el bizarro General D. Enrique O'Donoell con la 2.ª divis1on
del 2.0 cuerpo, los desalojó de a4ud punto
tomándoles la torre.

GUERRA DE AFRICA.-BATALLA DE TETUAN (Cuadro ,Je Sa11z.)
Restablecida la formacion, siguió adelante sin detenerse en los pantanos y lagunas que algunos- batallones
se vtian o\Jüg-atlos á atravesar; apenas habria avanzado
un kilómetro, se rompió desde las trincheras moras un
cañoneo vivísimo que no tardó en ser secundado por la
torre Djilelí, pero este fuego no fué contestado y prosiguió el avance hasta los 700 metros de ]as baterías
contrarias que la artillería de reserva lo c.:1uvezó con
acierto y lo prosiguieron ganando terreno las piezas
rayadas del J•" regimiento, mientras el de á caballo por
la izquierda hostilizaba la derecha enemiga,

Mie1~tras e3to sucedía, la caballería marro~uf mucho
más numerosa y mejor montada que la nuestra, se corrió
sobre el cuerpo de reserva, por lo cual se ordenó á la brigada de 1anceros quedase cubriendo la retaguardia por
si trataba de venir á tornarnos las espaldas. Entre tanto
el Ejérr:ito seguía avanzando sin disparar un tiro hasta
los 600 metros del campo marroquí; entonces se presentaron algunos grupos de infanrerla y caballería por
el flanco izquierdo que en breve retrocedieron ante el
fuego de las guerrillas, que protegidas por dos batallones mandados por el General Makenna, no sólo siguie-

ron el avance por aqud cos ado, sino que rechazaron á
los enemigo¡;, q_ue atacaban sobre la plaza de Tetuan,
interponiéndose entre ella y el campo, protegidos por la
brigada de lanceros, que al ver no seguia la contraria
su movimiento de avance detenida por la presencia del
cuerpo de reserva, pasó á aquel lado á completar el éxito
del combate á las órdenes del General Galíano.
Ya estaba completamente envuelto uno de los flancos
del enemigo y rebasado el extremo de sus trincheras, y
después de efectuado este movimiento envolvente, sólo
¡¡e hallaban nuestras tropa• á 4•0 metros del enemigo.

A tan corta distand..1 40 piezas.de artillería de montalia
que rompieron d fuego causaron IJastautes estragos y
confusion en el campo contrario, pues las granadas, al
reventar, incendiaron algunos barriles de pólvora y derribaron las tiendas, aun cuando no consiguieran desmon.
tar la artillería. ._Imponente era, dice el General en
Jefe en su parte oficial, verá dos ejércitos tan numerosos á tan corta distancia; el enemigo cubierto completamente en sus obras de de1ensa, y el nuestro á pecho
descubierto, porque en este campo no se encuentra ni
un pequefio arbusto¡ pero su actitud firme y tranquila,

L :-is b,1j as del Ejército consistieron en 10
Uticialt:s y S7 soldados muertos en el campo; 3 Jefes y 707 individuos de tropa heridos,
y 7 Jefes, 13 Oficiales y 259 de tropa contu•
sos; el campo ent:migo se hallaba culiit:rto de
cadáveres moros y su:; hr::nJos los haUi.1.11 retira.do á Tetuan y á los vecinos montes; :sus
pérdidas tlcbic:ron ser inmensas. Como trofeos de la victoria quedaron dos banderas,
ocho cañones montados y alguuus cargados,
municio: es de todas clase:;, Soo ticnJ:is de
campai\a y cuantos efectos poseian y que la
rapidez de la derrota les impidió llevarse. El EjCrcitu
quedó acampado en el mismo sitio y liendas qm! algunas
horas antes ocupaban los hermanos del Emperador con
una de las más numerosas y floridas huestes que se
habían reunido en Marruecos desde mucho tiempo
atrás.
Las tropas españolas reverdecieron en este dia los lau•
reles de otras épocas, peleando con su hereditario valor,
digno de eterno y glorioso renombre. Los marinos avanzaron con sus calioneras por el rio hasta donde les fuó
posible y rompieron el fuego óe sus piezas¡ y cuando la

�marcha del Ejército les obligó á suspenderlo,
desembarcaron las tripulaciones solicitando con
empeíio del General en Jefe les permitiera compartir las glorias de sus compañeros del de tier•
ra, atacando con las guerrillas. Complacido en
extremo el General O'Donnell no pudo, sin embargo, acceder á sus ruegos porque aún esperaba utilizar sus servicios en las cañoneras para cubrir con
sus fuegos el flanco izquierdo y defender las dos
orillas del rio, lo que fué causa deque volvieran pesarosos á sus barcos.
El 5 descansaron lilS tropas, y en la tarde de
aquel dia presentóse una comision de vecinos de
Tetuan á tratar de la entrega de la plaza, en la que
los árabe¡ y moros fugitivos habian cometido la no·
che anterior todo género de exacciones y atrope•
llos; las consecuencias, pues, de la batalla descrita
fueron la entrada el dia 6 en Tetuan del cuerpo de
Ejército del General Rios, que en nombre de Espa·
ña tomó posesion de la plaza y su alcazaba, y en
ella se cogieron 78 cañones y morteros montados,
útiles de todos los calibres y gran número de mu.
niciones.
Si el General 0 1Donnell no se detiene en Tetuan
como Anibal en Capua, y sigue su marcha a Tán..
ger, hoy seria nuestra esta última ciudad, bastante
fácil de conservar como puerto marítimo¡ las influencias de la política inglesa se lo estorbaron, como han estorbado todos los propósitos de engran_
decimiento de las naciones que no tienen poder
bastante para contrarrestar las exigencias británicas:
por lo demás, el General O'Donnell demostró sus
buenas condicione., de mando en la batalla, y estuvo á la altura de su reputacion; siendo el breve pe·
nodo en que alcanzó la victoria la mejor prueba de
lo acertado de sus disposiciones.
Dia memorable y de legítima gloria para Espafia
será siempre el 4 de Febrero de 1860, que consti·
tuirá la página más brillante de la pátria historia en
el presente siglo. La guerra contra el moro hará
por mucho tiempo palpitar los corazones y conmo·
verá las fibras más delicadas de un pueblo que tras
i;eculares luchas ha conquistado su nacionalidad
y que aun busca el desquite y la revancha.
MANUEL DIAZ y RODRIGUEZ

-J¡loot1163et&lt;-

EL CAPlTAN GAROIA
POEMA

DEDICADO AL CENTRO MILITAR
Lentamente de los valles
la noche subiendo va,
y al quedarse todo en sombras,
y silencio y soledad,

-¡ Centinela alerta!-se oye
á lo lejos exclamar,
y otra voz más á lo lejos
responder:-¡Alerta estálEntra la noche tan fria,
que en las fuentes del lugar,
el agua, muda, se para
y se convierte en cristal,
y las vacas que retoman

Pero hace la guerra sola
más estrago, mucho más,
que todos los elementos
desatados á la par.

Frente tiene al enemigo,
acechándole quizás,
la lluvia fna le cala,
le envuelve la oscuridad;

Aquí casas en ru"inas,
bosques talados allá,
y en astillas y cascajos
el apero y el ajuar.

es casi un niño¡ el recuerdo
asáltale pertinaz
de la madre que llorando
por él reza con afan,

En graneros y bodegas
ni rastros de vino y pan,
y los árboles del huerto
ardidos en el hogar.

y temor desecha y sueños,
y vigila sin cesar,
.
y firme en su puesto, gnta
con voz fiera:-¡Alerta estái-

Trocados en foso y fuerte
arroyo y molino están,
los vallados en trincheras
y la iglesia en hospital.
Cantares, músicas, risas,
de allí huyeron con la paz,
sólo expresan los semblantes
la zozobra ó la piedad;
y á quienes sus penas olvida
se las viene á recordar
el aterrador:-¿Quién vive?ó el medroso:-¡Alerta está.... 1Pasan los hombres el dia
contemplando su heredad
desde lejos, no pudiendo
de las trincheras pasar¡
y las mujeres calmando
su temor y su ansiedad,
con rezos que el llanto viene
á menudo á entrecortar.
En cambio los rapazuelos
en holganza y libertad,
por las calles de la alde:i.
alegres vienen y van,
armados de palitroques,
llevando el paso á compás
y riñendo á cada instante
una batalla campal.
Mas ¡ ay l se mueren de miedo
cuando la noche al cerrar
escuchan del centinela
el lejano:-¡Alerta estálPero no siempre este grito
váse en el pecho á clavar,
tan agudo y tan helado
cual la punta de un puñal.
Cuando el miedo mil ruidos
del silencio hace brotar
y espectros aterradores
de la densa oscuridad;
•

cuando el hórrido estampido
creen las gentes escuchar
de una descarga, en la puerta
que sacude el huracán,
el clarin en el chirrido
de la veleta al girar,
y en el tropel de una ronda
el del asalto fatal;
y el hombre, asiendo de un hach~,

corre á ponerse detrás
de la puerta, decidido
á no morir sin matar;
y la madre tiembla y llora
por el sér angelical,
que en su regazo sonríe
soñando con Dios quizás;

al establo con afan,
como si ardiesen por dentro,
!1umean al traspirar.

entonces sólo á las gentes
infunde seguridad
y vuelve el suefío á los ojos
el tranquilo: - ¡ Alerta. está..... !-

Aquella triste comarca
á un tiempo azotada está
por las furiac; de la guerra
y la estacion invernal.

Porque aquel grito les dice:
-¡Hay quien vela; descansadly ~e duermen bendiciendo
al soldado que lo da.

La nieve quema los brotes,
crece el rio como el mar,
y los árboles arranca
de raiz el huracán.

¡Bien bendito el centinela
que envía á las almas paz,
desde el reducto lejano
en donde helándose está 1

Sí, bendecid ese grito,
nunca lo dejeis de amar,
es la pátria quien lo pide
y un valiente que lo da;

s

e

y mientras fé y honor sean

quienes lo hagan resonar,
habrá Dios, y pátria, y honra,
y familia y libertad.

II

y es en palabras y acciones
relámpago, rayo y trueno.

'al Físico con sus drogas,
á vosotros de enfermeros,

Allí el catalan altivo,
el aragonés sincero,
el sufrido castellano,
el conzienzudo gallego,

á mi asistente pujando,
al Pater de cura haciendo,
y á la maldita patrona
preparándome el entierro.

el cántabro, en fortaleza
cual sus montañas de hierro,
y el andaluz que en la mente
lleva el fülgor de su cielo.

Yo quiero morir jinete,
de uniforme, en campo abierto,
y á estocadas y balazos
hecho una criba el pellejo.-

Va el uno casi descalzo,
el otro de lodo lleno,
éste, ei girones la ropa,
aquél, de uniforme nuevo;

_ ¼os que á García mal traendijo
Oficial-son celos.-¿De quién, de quién? ¿Quién es ella?veinte gritaron á un tiempo.

ua.

(l

-1 Qué celos, ni qué demonios 1él repuso; -Jo que tengo
es que cumplió mi asistente
y mi caballo está enfermo.

todos, las voces ahogando
de sus propios sufrimientos
en la comun alegría
y el universal estruendo,
y todos, pobres y ricos,
el adusto y el chancero,
el torpe y el avisado,
el Título y el plebeyo,

()

¿Os reís? ¿ Qué mujer vale
la décima parte que ellos?
¿No hago del uno mis brazos?
¿Mis piernas del otro no he hecho?

En el salon de una casa,
ian vieja que está pidiendo
ó puntal que le dé apoyo
ó pico que la eche al suelo,

fundidos los corazones
en un solo sentimiento;
en el amor á la pátria
que se está mirando en ellos.

¿No dejan por mí, á su madre
el uno, y el otró el pienso?
¿Y ambos, al par que animosos,
no son fieles como perros?

están varios camaradas
de la guarnicion del pueblo,
alegremente matando
tan triste noche de invierno.

Cuando era mayor la bulla
penetró en el aposento,
renqueando de una pierna,
un Capitan de lanceros,

¡Mujeres...! ¡De una que quise
recibí tal escarmiento... l
Treinta afios tiene la historia
y aún llorando la recuerdo.

Desvencijadas las puertas,
vencido y ahumado el techo,
desconchadas las paredes,
y terrizo el pavimento,

de porte tosco y altivo,
alto y robusto de cuerpo,
de más de cincuenta abriles
y cara de muy mal génio.

-Que nos la cuente-uno dijo;
los restantes aplaudieron; ·
y él exclamó con voz triste:
-¿Lo quereist Pues va de cuento-

así la sala, que ostenta
rotos trastos por trofeos,
telarañas por cortinas
y un candil por Teverbero.
Mas quizá ningun palacio
ver logró en sus aposentos
espectáculo tan grande,
tan animado y tan bello.

El sol, el aire y los afios
á su rostro oscuro dieron
las tintas y las arrugas
que á las hojas del invierno;

y como á la oculta fuerza
de un iman obedeciendo,
á tales frases, los grupos
callaron, se deshicieron,

siendo tan corto de frente,
que si desplegaba el ceño,
sus cejas profusas iban
á unirse con ¡!l cabello.

juntáronse en uno solo
del que García fué centro,
y sucedió á la algazara
estruendosa, tal silencio,

Cercando el hogar, en donde
casi una selva está ardiendo,
encuéntranse los sesudos,
los tristes y los frioleros,

Largos, copiosos, caídos,
rojizos y amarillentos,
sus bigotes recordaban
de las mazorcas los flecos;

que sobre el rumor confuso
de los cortados alientos,
como tiros resonaban
los estallidos del tuero.

quien sentado en silla coja,
quien en un tfozo de leño;
éste de pié contra el muro,
aquél tendido en el suelo.

y por velluda y por fuerte,
su mano gozaba á un t!mpo
del halago de la seda
y la pujanza del hierro.

Allá en un corro, alumbrado
pór una vela de sebo,
sobre una tarima rota
se juega con naipes viejos;

-Andaba mal; vivió siempre
ó tendid0 ó caballero;
jamás consiguió ni quiso
ablandar su voz de trueno;

en otro se habla de amores;
en éste se narran cuentos;
en aquél se bebe, y canta,
y en todos se grita recio.
Aquí un Alférez sin bozo,
que se las. da de guerrero,
conversando gravemente
con un Comandante viejo;
allí un Teniente poeta
que graciosa letra ha puesto
á cuanta música toca
la banda del regimiento.
Acá un subalterno cano,
que era hace poco sargento,
y aún se corta entre Oficiales,
pero no al entrar en fuego,
cerca del Gr nde de España
que de veras q:.1iere serlo
y las proezas emula
de sus heróicos abuelos.
Allá el Oficial buen mozo,
de las viejas embeleso,
que hasta en las mismas batallas
entra atusándose el pelo,
y más allá el calavera
que alborota como ciento,

259

LA ILUSTRACION MILI'.l'A.R

258:___ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _
LA_IL_u_s_T::_.R_A_m_o_N_MIL_IT_A_R_--:-----------:------

bebía y jugaba mucho;
era en las disputas terco,
sufrido entre camaradas,
de espíritu aventurero,
y rabiando de vergüenza
al sentir impulsos tiernos,
los ocultaba lanzando
tales votos y reniegos,

que á tostarse hubiera ido
á los profundos infiernos
si á votos de militares
no se hiciera sordo el cielo.
- Venga por acá, Garcíaal verle, díjole atento
su Jefe, dándole sitio
á su lado, y añadiende:
-¿Por qué no se da de baja?-¿De baja yo? Sólo muertoel Capitan respondióle
entre un rosario de ternos.

-¡ Que el reuma me tiene cojo 1
¿Y 4.u¿ le importa á un lancero,
mientras ande su caballo,
una pierna más ó menos?

¡Yo enfermo y en cama I Nunca.
Ya en tomo de m{ ver creo

III

Fuí á estudiar; desde aquel día
cuando he querido gozar
he tenido que sofiar
que era niño todavía.
Estudios dejando en pos
á Alférez iba á salir,

cuando en la guerra á morir
vinieron juntos los dos.
Y al verme solo en la tierra,
por la venganza arrastrado,
senté plaza de soldado
para ir más pronto á la guerra.
Combatí con ardimiento,
á lanzadas los vengué,
y con mi sangre gané
los galones de sargento.
Entonces la conocí...
¡Y lo que puede el amorl
Todo lo vi de color
de la dicha que sentí.
Breve, esbelta como un hada,
el abundante tesoro
de sus cabellos de oro
le servía de almohada;
y el son de su andar suave,
apenas si lo remeda
el blando roce de seda
del aleteo de un ave.
En su rostro nacarado
confundieron sus colores,
en competencia, las flores
del almendro y el granado,
y su seno de azahar,
á un suspiro de mi alii::nto,
se agitaba turbulento
como las olas del mar.
Su boca, que tanta oferta,
de amor eterno me hacía,
al sonreir parecía
una granada entreabierta;
nido de besos de amor
con la esencia del clavel,
la dulzura de la miel
y el canto del ruiseñor.
Velados p_o r las pestañas
sus grandes ojos azules,
cual los astros por los tules
de vapor de las montañas,

Extrafieza y confusion
os caurará mi palabra,
cuando el fondo oculto os abra
de mi triste corazon. ·

lanzaban tales destellos
al abrirlos amorosa,
que á ser uno mariposa
volara á quemarse en ellos.

Romperé ¡por vida mia I
la corteza que me escuda,
aunque os asalte la duda
de si soy ó no García.

Y voz, sonrisa, actitud,
mirada, llanto, alegría,
todo en ella aparec1a
con esmalte de virtud;

Mi historia vais á saber¡
así juzgareis por ella
mejor, la maldad de aquella
encantadora mujer.

por modo tan singular,
como arena, concha, bruma,
escama, perla y espuma,
todo es iris en el mar.

Vine al mundo con tal suerte
que á mi madre bendecida
al irme dando la vida
la iba yo dando la muerte.

Nos amamos con pasion:
ella á mí, como mujer;
yo poniendo en aquel sér,
alma, vida y corazon.

Oficial pobre mi padre,
en bien mio, sólo pudo
con un asistente rudo
partir cuidados de madre.

Todo me causaba enojos
en siendo extrafio á rm anhelo,
y hallaba triste hasta el cielo
á no mirarlo en sus ojos.

¡Qué abnegacion, qué ternura
qué afanen aquellos bravos, '
convertidos en esclavos
de una inocente criatura!

¡Ohl ¡cuántas horas de calma
pasábamos frente á frente
con los ojos mútuamente
absorbiéndonos el almal

¡Cuántas veces mi albedrío
de aquellos fieros leones
hizo los mansos trotones
del carro d~ juego mio 1

Parecia tan veraz
su acento al jurar amor...
¡ No arrullaría mejor
una paloma torcaz 1

¡Y cuántas les ví deshechos
por mí en lágrimas, mojando

¡Todas 1ayl mentidas galas
débiles á la prueba
'
que el polvo de luz que lleva
la manposa en las alas!

las cruces de San Femando
que engalanaban sus pechoi;I

más

•

�1
1

1

--------------

_ _ _ _ _ _ _ _!

Al&gt;IOR MATERNAL.

�LA. ILUSTRACION MILITAR

LA. ILUSTRA.OION MILITAR

962
A la guerra me partí,
presa -de angustia mortal,
y cuando ya de Oficial
á su reclamo volví;
segura de mi furor,
babia la infame huido
con el hombre corrompido
á quien vendiera su amor,
Tan inicuo proceder
me anonadó de tal suerte,
que la locura y la muerte
se disputaron mi sér.
En mi sentido volví
y con él á la agonía,
porque arrojar no podía
á aquella ingrata de mí.

¡Ay! De un golpeó rama á rama
se logra un árbol matar,
mas no hay medio de estirpar
_las raices de la grama;

y arraigó en mí la pasion
de tal modo, que aún mi oído
oye en suefios el latido
de aquel falso corazon.
Muerto hubiese á no hallar calma
al poner en mi bandera,
con mi vida toda entera,
los goces todos del alma.

A ella viví consagrado
¿qué mucho que ahora os asombre
haber visto un débil hombre
en el áspero soldado?
Dejadme, ¡por vida mía 1
dejadme marchar de aquí,
que avergonzado de mí
está el Capitan García.»Así á gritos concluyó,
y á su aspereza volviendo,
con la rabia y el estruendo
con que vino se partió.
IV

en vez de escribir las frases
que el asistente le dicta,
escribe en letras muy gordas
estas palabras sencillas:
cMadre: ya soy licenciado
y partiré de seguida
al pueblo para abrazarte
y unirme con Inesilla.
Mi Capitan, en recuerdo
de haberle salvado un día,
me dará con que rescate
la casa y tierra vendidas,

Y esto escrito, procurando
con una tos mal fingida
ocultar al asistente
la emocion que le domina,
despues de cerrar la carta
con manos estremecidas,
- ¡al correo, pronto, pronto!desentonado le grita.
Y el mozo sale con ella
casi llorando de dicha
al verse libre del trance
más amargo de su vida.
-Necesitaba estar solo,exclama entonces García.
-Si dura más esta escena
muero al cabo por asfixia.
¿Quién en ese pobre mozo
tal carii'io supondría?
¿Y cómo hasta hoy no he sabido
que le tengo en tanta estima?
Si mai'iana por mi causa
alguna bala perdida .....
¡ Su pobre madre .... su novia!. ....
¡No ha de ser, por vida mial

Por asiento el duro lecho
y por mesa la rodilla,
y de un algodon con borras
empeflado en sacar tinta;

¡Y es bravo 1 ¡vaya si es bravo!
¡con cuánto esmero me cuid&lt;ll....
¡Justo I Pasado mai'iana
le mando con su familia.-

á su asistente mirando
está el Capitán García,
cual si quisiera sacarle
las palabras con la vista.

Estas frases y otras muchas
desordenadas decía,
llevando á secar sus ojos
las mangas de la levita;

El asistente, cuadrado,
las orejas encendidas,
puestos los ojos en tierra
y la boca sin saliva,

cuando viene á interrumpirle,
tao recia como sumisa,
la voz del chico que vuelve
retozando de alegría.

no acierta á hablar ni á moverse,
y trasuda de fatiga,
alentando cual si el peso
del mundo tuviera encima.

El Capitan ya repuesto,
le llama y le dice:-Mira
en la carta que te he escrito
he anunciado tu partida.

Uno y otro, al em1arazo
en que están, preferirían
asaltar al descubierto
las trincheras enemigas.

Tú, cumplido con la pátria,
te debes á tu familia;
pasado mañana al pueblo;
yo dotaré á tu Inesilla.-

Al fin logra el asistente
recobrarse, y así dicta:
«Madre : sabrás como tmgo
la absoluta concedida;

-¡Mi Capitanl-sollozando
el asistente replica.-Vamos; basta: buena:; noches,interrúmpele García.

pero habrás de hacerte cuenta,
lo mismo que mi Inesilla,
que á pesar de haber cumplido
no he cumplido todavía.

Al par pujando y gruñendo
el muchacho se retira;
la noche se hace muy larga,
y la luz del nuevo día

Mi Capitan está malo
su cariño me tira,
como el tuyo y el de ella
y el de toda la familia.

á los dos halla despiertos,
con la voz enronquecida,
con los ojos como puños
y la conciencia tranquila.

Hasta verle bueno y sano
me quedo en su compaf!ía.
Adios y no pases penas
madrecita de mi vida.&gt;
El Capitan, perjurando
que es el humo de la pipa

•

A Inesilla que prepare
el ajuar á toda prisa;
tú, por hoy, recibe á cuenta
la mitad del alma mía.&gt;

V
Tan cargado de arrebol,
vino aquel amanecer
que pareció el mundo arder
en las llamas de un crisol;
y alzóse tan vivo el sol

notó q:ie estaba rendido
y n1 '.!y lejos de la aldea.
· ·-(Maldita esta pierna sea!dijo sentándose al par·
y un terrible malestar '
sin duda le acometió,
pues él, que nunca tembló,
rompió de pronto á temblar.

que quisieron comenzar
las semillas á brotar,
los arroyos á reír,
los enjambres á bullir
y las aves á cantar.

lo que le corta el resuello
y le oscurece la vista,

•

Gozosa la tierra entera
recibe tan bello dia
como un beso que le envía
la cercana primavera;
y hasta el anciano que espera
su fin, resignado ya,
aquel dia alegre está,
olvidado de su cruz,
bebiendo ansioso en la luz
la vida que se le va.

'"

Todo el pueblo se alboroza;
al campo sale en tumulto
á rendir á la luz culto
la gente vieja y la moza:
hasta el afligido goza:
no queda angustia ni duelo
sin un rayo de consuelo;
que cuanto más sufre un alma
encuentra más dulce calma
en la sonrisa del cielo.
De un convento hecho cuartel,
voces de júbilo dando,
sale la tropa imitando
del vivo enjambre el tropel;
se arremolina .como él,
espárcese en derredor,
y cada cual tras su amor
precipitado se aleja
al modo que cada abeja
vuela en busca de una flor.
Andando con mucho afan,
en su asistente apoyado,
á gozar del sol templado
tambien sale el Capitan.
Y así le aconseja:-Juan,
la dicha te espera allí,
si honrado como hasta :i,quí,
en aquellas dos mujeres
cifras todos tus placeres
con la fé que ellas en tí.
Si te ves en un apuro
acuérdate de este viejo
que sabe que no hay consejo,
para el pobre, como un duro.
Sé bravo sie~re, seguro
de que triun sólo el fuerte;
y no olvides, si la suerte
te es contraria en la contienda,
que no hay en el mundo senda
que no termine en la muerte.
Vuelto á la tierra natal,
limpia el hierro del arado
y llévalo tan honrado
como hoy el hierro marcial.
De uno y otro por igual
son honrosas las hazañas;
si hace el uno en sus campañas
libre á la pátria y gloriosa,
hácela el otro dichosa
fecundando sus entrañas.
Si te llegas á casar
resigna el mando en Inés,
que más vale que le dés
lo que al fin te ha de quitar.
Tengan en tu pecho altar,
honra, pátria y religion.
Con fé pide en la afliccion
seguro de hallar consuelo,
que tan sólo no oye el cielo
al mudo de corazon.Esto el Capitan decía
de modo tan imponente
que temblaba el asistente
creyendo que le reñía.
De una exclamacion impía
cada frase acompañaba,
y motivos mil buscaba
para ocultar, con un gesto
de furor, con un denuesto,
la ternura que le ahogaba.
Cuando esta tenaz idea
le dejó libre el sentido,

rodeado de cien hombres
que ni aun osan respirar,
sobre un lecho de campai'ia
agoniza el Capitan.
Sangrando por diez heridas
inmóvil y mudo está,
abrazado á una bandera
que pidió con vivo afán,

Fué que, al llevar la mirada
por el tranquilo horizonte,
vió descender por el monte
una enemiga avanzada.
Sin decf1 al mozo nada,
se interpuso entre ella y él,
sacó lápiz y papel,
escribió rápidamente
y le mandó de repente
con lo escrito al Coronel.
· Pero Juan, que entonces vió
al enemigo venir,
le dijo en vez de partir:
-Tambien quiero morir yo.-¿No me obedeces?-rugió
como un tigre el Capitan,
con imponente ademan
desenvainando el acero.
-Que me mate V d. prefieromurmuró, sumiso, Juan.
-Imbécil-gritó Garcíala gloria de la campai'ia,
la suerte quizás de España
dependen de la órden mia.
Tu insensata villanía
puede á la pitria perder. Estas frases convencer
lograron al asistente
que le abrazó estrechamente
y echó llorando á correr. '
El Capitán le siguió
con carii'iosa mirada
hasta que en una hondonada
del camino le perdió.
-¡Adiosl ¡adios!-exclamó.
Te he engaflado, pobre amigo;
sé_feliz; llevas contigo
m1 testamento y mi herencia.
1Y a está libre mi conciencia,
ya me encuentro bien conmigo!-

y al enemigo cercano
se volvió tranquilamente,
y le esperó frente á frente@
con el acero en la mano.
Unia aquel veterano,
al arrojo para ir
como el héroe á combatir,
l:i fuerza de corazon
que presta resignacion
al mártir para morir.
Y en tanto que desalado
corriendo al pueblo iba Juan
y la muerte el C~pitan
esperaba resignado;
en monte, valle y poblado
todo era paz y alegría,
cantaban en armonía
hombres, pájaros y fuentes
y derramaba á torrentes
sus resplandores el dia.

VI
Lentamente de los valles
la noche subiend:J va,
y al quedarse t:Jdo en sombra~
y silencio y soledad.

"-¡Centmela alerta!- se oye
/ejes exclamar,
y otra voz más á lo lejos
responder:-¡Alerta está!á lo

En la nave de una iglesia
convertida en hospital,
donde el eco hace á los ayes
como truenos retumbar, ,
y donde en sombras se pierde
la trémula claridad
de una lámpara, que alumbra
de un Crucifijo la faz;

hasta que al cabo se duerme
para nunca despertar,
dibujada en el semblante
dulce sonrisa de paz,
una mano en las del jefe,
otra puesta en las de Juan,
y con los ojos clavados
en el Cristo del altar.
•

•

Entonces, uno le llora,
otro le abraza tenaz,
éste reza, aquél medita,
y todos tristes se van,
dejando el templo sumido
en silencio sepulcral,
y tristísima penumbra
y medrosa soledad.
Y Juan, que vela y delira
junto al cadáver glacial,
cada vez que oye un alerta
á lo lejos resonar,
creyéndose que le llama
desde el cielo el Capitan,
se estremece, abre los ojos
y murmura:-¡Alerta estál-

Ma.drid, Enero 1884

UNA PEQU~Ñ' nRSGRACIA

1

&lt;&gt;

por

LEON GOZLAN
Perder en canario, ó un loro; ver languidecer y
marchit.arse sobre su t.allo la tierna flor, objeto de
larga solicitud, son desgracias harto pequeli.as para
la mayor parte de esas gentes que no aman las aves
y las flores; y sin embargo, est.as pequefias desgracias ocasionan á. ciertas almas sensibles, noches de
dolores, semanas de penas, y hondo desconsuelo para
toda la vida.
Francia es el pais clásico del sentimiento; así lo
afirma el vulgo, pero en el fondo hay en esto un
grave error. El pueblo francés, el parisien en particular, se enternece con las pequeií.as desgracias; mas
¿ qué le import.a que la China se hunda en el mar ó
que el Japon desaparezca abrasado en una erupci~n
vdlcá.nica, si la moda no prescribe el sentimiento?
Ningn.n hijo de París da.ria su paraguas por evitar
estas catástrofes; pero si á. cualquiera de ellos le ro•
ban t.an útil mueble, pensará. todo un dia en su pequeli.a desgracia, y hasta llegará. á. creer que en el
mundo no puede haberlas mayores.
Existe un desierto en París, á. que se da 'el nombre de gran plaza; hállase situado entre las Tnllerías, los Campos Elíseos,. el Sena y los boulevares,
Y se le llama, indistintamente, plaza de la Concordia,
de Luis XV, del Obelisco ó de la Revolucion. Cuando yo llegue~á. ser Ministro del Interior, pensaré en
darle un nombre definitivo.
Tiene este desierto algunos oasis; en el que hay á
la entrada del puente de la Cámara de diputados se
veían uno de los días del invierno de 18... , que ~or
cierto fué muy crudo, tanto que no lo olvidarán los
pobres; se velan, decimos, un oriental, vendedor de
dátiles, y una jóven y bella aldeana que ofrecia
violetas de Abril á 1011 transeuntes.
Imposible parece que el Abril de Francia produzca
(1) En e.st i.rtl_cn~o, aunque en tono ligero, se bacon por el autor algunas_ &amp;precuw~ones respecto á la e&amp;rir!ad franCC!I&amp;, que no
debemos deJar P&amp;S!'r •m protesta cuantos hemos visto los sublime•
arran!lnes á que dieron lugar en el pais vecino 188 c&amp;tá.,trófes de
l\hlrcui., Isohi&amp; Y tantas otras calamidades páblic&amp;S. Ese MJ)ecto
ego,st&amp; que el &amp;utor PO!)~ de maniflerlo. es peculiar á todos los
puebl~, uno de tantos victos que las ~-o,,tumbres se oncargarán'de
Y en tal empres&amp; el J&gt;roscnto escrito no es ciertamente

f:át'¡f.tr,

263
violetas, y sin embargo las produce. Mirad la campitia; un inmenso tapiz de nieve la cubre hasta el
horizonte; cuando la nieve se congela, el tapiz se
convierte en un espejo de doscientas leguas; cuando
llega el deshielo, se cambia el paisaje en nn niar inmenso sin navegacion.
Pero nada de esto importa, ¿ quereis violetas, rosas, grosellas, fresas , albaricoques? pues todo lo ob·
tendreis al momento; en euanto echeis mano al bolsisillo, no falt.ará qnien os ofrezca las frutas ó flores
deseados. ¿De dónde vienen? es todo un misterio impenetrable; baste saber que se encuentran durante el
invierno en París más pilias y plát.anos, qne en el
estío en la Martinica.
El oriental era viejo; habia nacidó en Mascará
en la regencia de Argel; allí poseyó nn establecimiento de tenería y curtidos, en el que fabricaba esos
cueros rojos y bronceados, de que se sirven los talabarteros para hacer guarniciones de pulí.al y vainas
ne gn.mias y ya.ta.ganes. Tal industria se estima en
Oriente, porque exige mucho gnsto y destreza; loa
que sobresalen en ellas son objeto de gran conaideracion, y nuestro mercader de dátiles ta ejercia con
rara superioridad. Merced áelto habla logrado inmensa reputaeion y verse duefio ile una honrada fortuna.
Pero llegó un dia en que 'los franceses tomaron la
ciudad de Mascará. por asalto y la incendiaron; el
indllStrial argelino se vió arruinado, sus talleres
desaparecieron consumidos por las llamas, y sus
cueros fueron arrebat.ados para forrar sillas de montar. La mujer del industrial espiró de un bayonetazo;
y su hija pereció en el incendio: ¡ su mujer, que se
llamaba Rayo de Luna; y su hija de nombre Aroma
de Lirio! Perder una hija que se llame así, es perderla
dos veces. En árabe el nombre Aroma de Lirio, tiene
una cadencia divina.
Mucho sufrió el pobre mahometano. Para indemnizarle se le concedió la nacionalidad francesa y se le
incorporó á. una especie de milicia nacional; con los
restos de su vivienda edificaron un café, donde se
despachaba cerveza de Strasburgo y los Oficiales
jugaban al lasquenete. El ex-industrial se presentó
en Argel y reclamó ante uno de esos monarcas que
se confeccionan en las oficinas de los ministerios;
pero el Sr. Gobernador le demostró que él no tenia
poder alguno para evitar que los vencidos se murieran de hambre.
f Y luego se habla de bárbaros como Tamorlán y
Gengis-Khan, porque tomaban ciudades, destruia.n
poblaciones y borraban leyes y costumbres! :Mas
¿qué somos nosotros? ¿qué hacemos los pueblos civilizados de hoy sino eso mismo valiéndonos del cali.on,
por lo que nos consideramos más honrados y decentes
que los que empleaban el ariete y la catapulta? Podrá. objet.arse que los argelinos eran un pueblo de
bandidos sin honor ni conciencia; pero, a.un siendo
así, ¿cómo hemos procedido nosotros? ¿qné hemos
hecho? robará ladrones. Bellísima moral· ni el más
co1Tompido puede aceptarla.
'
¡La gloria! hé ahí el pretexto y la disculpa; siempre lo clásico; mas ¿ qué es la gloria? una gran cosa
en verdad; 1m ideal del viejo mundo que se vé satisfecho con la série de victorias logradas desde la toma
del fuerte del Emperador hasta la rendicion de Constantina. Pero antes de cosechar tantos laureles. ha.gamos que el pan cueste á cinco céntimos la libra,
conseguid que no paguemos cincuenta francos de
derechos de entrada por un barrilillo de vino, que
vale quince, y que no se nos venda por veinticinco
céntimos un cigarro infumable.-Este adjetivo último es de nacionalidad espafiola..
El arruinado argelino de Mascará eonliguió el
favor de venir á Francia; á esta generosa y noble
Francia, abiert.a siempre á todos los que quieran mo•
rirse de hambre, bien sea en el comercio en las artes
ó en la literatura; en la literatura esp~ialmente.

�2~--------------~LA~IL~U:S.:_TR:A:Cl:::'.O:N_:Mll=='IT:AR=-----~-~::----:~==:-::-:
Este hombre Je regal6 una cesta y tres libras de sion de las armas. La geografía constituye 1ma de
dátiles, y con tan ligero cargamento el argeliM las bases en que se desarrollan los principios ~e la
afrontó la suerte.-¡Dátiles' ¡Dátiles'-~itaba. desde instruccion militar, segun lo demostró el pnmer
el dia á la noche-legítimos dátiles de Berbería,- Capitan de este siglo, en quien la historia ha recocomo si pudiera haberlos de París 6 Vangirand-y nocido un dominio especial del terreno y de los
el dia primero vendi6 diez dátiles y el segundo cuatro. hombres. Sin conocer la direccion de un rio, su
El tt&gt;rcer dia, es decir, el mismo que la jóven ra- cáuce, rapidez de la corriente, inclinacion de sus •
milletera se esforzaba, en vano, en dar salida á sus laderas, aspecto del país que recorre, líneas que
flores, el musulman no pudo despachar ni un dátil; puede seguir un invasor, medios de contrarestar su
¡y eso que el agua los había ablandado y el barro los avance, puntos extratégicos ó tácticos en íntimo enlace con otras posesiones, pueblos qve baf'ía Y cuamatizaba!
A la una de la tarde la tempera.tura descendió á lid,,des más sobresalientes de las gentes que los habitan, no es empresa fácil aprovechar las ventajas
120 bajo cero.
La aldeana sin .haber vendido una flor, empez6 á que ofrece á un cuerpo de ejército, division, brigatiritar con un frio de terciana. El musulman se qui- da, columna ó partida suelta que necesite maniobrar
tó el turbante y dijo, alargándoselo á la campesi- en su cuenca.
Pues bien; el interesante estudio de una de las
na, algo que ésta entendió, sin duda, porque ~m6
cuencas
fronterizas, cuyo bosquejo haríamos gusla sútil prenda y se envolvió en ella.
tos.os
si
dispusiéramos
de espacio, ha proporciona-¡ Dátiles, dátiles; legítimos dátiles de Berberíaf
do
al
Sr
Chacon
un
legítimo
triunfo, demostrando
-¡ Violetas, sefíoras; violetas 1
•
•,
que
posee
aptitudes
no
comunes
para el desarrollo
Ningun comprador. Dieron las tres y el fno baJo
de
tan
importante
materia.
La
descripcion
de una
á 180, y ni el musulmau ni la jóven se habían dessola
cuenca
tiene
además
la
ventaja
de
auxiliar
á
ayunado.
la
retencion
de
lo
que
se
estudia;
y
si
á
este
prinII
Algunas personas caritativas, reian al pasar vieucipio de la divisibilidad del trabajo se af'íade una
do
un árabe sin tnrbante.
Nanterre es una linda poblacion situada entr11
A las cinco la jóven se sintió desfallecer, y hubo gran sencillez, excelente método y claridad en la
París y Saint-Germain en Laye. Allí concurren á
expresion, no se juzgarán apasionados los plácemes
diefrut.ar de una campifía deliciosa los dichosos de la de apoyarse en la barandilla del puente. El musulque el autor merece por su última produccion.
capital, y á respirar el aire ea.Inda.ble de la prima- man se aproximó movido por un sentimieuto de gevera, despues de laR fatigas y excesos de las largas nerosidad.
- ¿ Cuánto valen las violetas? - le preguntó.
noche11 invernaleR. Todo alU es para los ricos, los goEL ESTADO MAYOR CUAL FUÉ, ES V DEBE SER,
Seis sueldµs; á 1meldo el ramillete.
ces y )aR riquezas; el cielo, el suelo, las aguas cristaAPUNTES SOBRE LA NECESIDAD DE SU REORGANI•
-Tomad, comed esos úiez dátiles, la mitad de los
linas y puras; la indnRtria ha sacado partido de la
Z~CION, ESCRITOS POR D. VICENTE ALCALÁ DEL
naturaleza, y el capital acude á favorecer la in- que urn qu..dan, y dadme eu cambio dos ramilletes.
OLMO.
Por este meilio t1e deisa.ynuó la aldeana de Nandostria.
La trascendencia de esta cuestion que puede deEn Nanterre nació la ramilletera de que se habla terre.
El mllBulman uo comió; hacía dos dia~ que a.yu- cnse está sobre el tapete, nos impide hacer aquí
al principio de estas líneas, trazadas sin arte y sin
otra cosa que recomendar la lectura de este plan de
mérito. El padre de lajóven, por un privilfigio otor- n,. ba.
La. d011gracia acababa de unir la miseria de Orien• refundicion del cuerpo de E. M. que se propone el
e-,1110 pródie-amente á. veinte miUones de franceses,
cultivaba las villas ajenas, sin probar nunca el vino; te y la. miseria de Occiuente; los dátile:-; y las flores. seflor Alcalá del Olmo.
En. muy buena forma y con argumentacion sóliy la 11111. lre vendia tortas y pastelillos á. la entrada
A la puesta del sol, la temperatura descendió
del parque de Saint-Olonil, cnanrlo los venilia. T,~s dos hasta 200 bajo cero. El curtidor argelino mostró sus damente razonada, hay en este trabajo reformas
indn1trla11 rPnnt,fa~ no hasta.han para pagar durante blancos dientes y mir6 al cielo. La aldeana se habia que convendría tener en cuenta el dia en que se
el n'ln rl Rl1•1ilor rle la r:va y el p~n de todos loi diaa. durruitlu en un rincou 1:lt: la plaza.
crea oportuno plantear este problema.
}Jl cielo no manda algunas veces el pan á los que
-Duerme-pensó el musulman,-y es tan herr
se lo piden, pero en compensacion se lo envia abun- mosa como Aroma de Lirio.-Que duerma tambien
Mn,10RTA SOIIRE LA ACTUAL STTUACTON V NECESIDA•
dante á muchos que no se ocnpan de pedirlo.
como ella.
DES DE CEUTA, BAJO ~L PUNTO DE VISTA MlLTTAR,
Cuando la nifía fué mojer, es decir, cuan&lt;lo fué
-¡ Dátiles, dátiles; legítimos dátiles de Berbería!
MARÍT!MO, POLÍTICO V COMERCIAL. URGENClA V
tan algo alta como una planta de cáfíamo, le pusieParít1 se iluminaba, y aparecia llermoso, bajo un
MODO DE MEJORARLA,
ron una cofta en la cabeza, unos zuecos en loa piés, cielo oscuro y sombrío como la bóveda de una mina.
seis pequefíos ramilletes de violetas en la mano, y le La gente empezaba á dirigirs~ á la ópera, á casa de
Este notable trabajo ha sido dirigido á S. M. el
dijeron:-Anda tres leguas cada mafia.na, y vete á Borel al Recller de Canea.le, donde se sirven eh Rey, por el Comandante General de la plaza, y el
París á ofrecer esas :O.ores á. las gentes que transitan AbriÍ albaricoques á la Condé, á cuarenta francos Ayuntamiento ha costeado UJ1ª esmerada impresion
por las calles.-íB,¡nira industria que debía ¡irupor- el plato.
del mismo. En cuanto á la importancia del asunto,
ciunar seis sueldos en doce horas ut: tl"aba.jo !
El musulman se sintió presa del suefío, y cedió á no necesita encarecimientos. La plaza de Ceuta
esta necesidad, convencido de que nadie vendría á merece, bajo muchos aspectos, el mayor interés por
III
comprar dátiles. ¡A las siete y con un frio de 200 parte de todo Gobierno, y confiamos en que se toEra un dia de Abril de 18..., el padre de la ra- bajo cero!
marán en Ceuta cuantas reformas y mejoras promilletera hallá.base doliente en cama, su madre,
Antes de dormirse tuvo la buena idea de aproxi- pone el ilustrado General Bonanza en esta exceenferma tambien, sentada en una sillajuntu al llogar mar11e á la ramilletera y abrigarla con la especie de lente memoria.
casi apagarlo. La jóven se puso en marcha temprano, albornoz que habia sustraido á la gloriosa conquista
y ¡con qué caminos t océanos de lodo, torrentes lle de los frauceses; sentóse al lado de la jóven y uo tarGUIA-MANUAL DEL Ol'ICTAL DE AmtTNISTRACTON
nieve, y un sol triste que asomaba el ro11t1·0 dos mi- dó en dormirse tau profundamente como ella..
MILITAR.-Este libro que ha poco han publicarlo
nutos en cada hot a, un sol de ,;ubre oxidado.
Y coJUO la pequi:Jia aldeana. de Nanterre, el vit:jo los Sres. D. Manuel Abril y Sart y D. Manuel FerPor tin llegó á la gran capital, y ocupó s11 puesto musul.man de Mascará due1·me todavía.
nandez Genir, Oficiales segundos del cuerpo Admiá la entrada del puente de la Cámara P"Pular, por
Por la. tra.duccion,
nistrativo-militar, es un resúmen ordenado y prácdonde pasan tantos carruajes blal!ouados, y tantos
tico de la legislacion vigente en contabilidad geP. HERNANDEZ RAY.MUNDO
millones arrastrad,,s por trenes sobt-rbios. La jóven
neral, clases, cuerpos, servicios ..... etc., etc., y de
--••--11&gt;-ta--&lt;&gt;•-tenía sus seis ramilletes en la mauo y les ofrecía
gran utilidad, especialmente para los Oficiales del
dt:l!pues &lt;le sac11ui1· la uieve, á todos los transeuntes;
cuerpo de Administracion del Ejército.
OBRAS llEClBWAS EN ESTA
pero niuguno se paraba a cuwprarles.
Forma un elegante volúmen de más de 600 páESTUDIO MILITAR DE LA CUENCA SUPERIOR DEL RIO
ginas y se halla de venta en las principales librerías
IV
LLOBREGAT, POR EL COMANDANTE CAP!TAN DE
de Espaf'ía.
E. M. D. Jost I. CHACO:,,.
El curtMor de Mascará no babia mnerto; por una
Aaradecemos á sus autores la atencion que nos
"'
.
Todo
nuestro
territorio,
así
como
el
extraño,
debe
de esas casualidades que han reemplazado en Fran•
han dispensado remitiéndonos la obra.
cia á. la lotería nacional, el buen argelino encontró ser objeto siempre de preferente estudio para cuancierro dia á un compatriota excesivamente generoao. ' tos dedican su acti,·idad é inteligencia á la profe- , MADRID 1884: Imp. de E. ::M:eseguer, Fuencarral, 187

Ya en esta bella Franciit, el argelino sufrió al
pronto nn frio horrible bajo sn ligPro traje africano;
el desgraciado había escngi&lt;lo á París por l'esidencia.
Habl6 y no le entendió nadie: lloró y se le comprendió menos. Perma.necia inmóvil un dia. y otro en nn
rincon de la plaza d" la B1Jl11a, e&lt;liflcio que en sn Sf'ncillez creia una me7,11nita cristiana, por lo qne ilednjo
que las personas que concnrrieran debian ser caritat.iva.s; y la caridad, segun Mahoma, es un rocío santo
qui' cuesta poco derramar y qui, fertiliza mncho.
Pero por todo rocío, el mnsulman recihió el del
cielo de Parí11; ningun agente de nee-or.ios le puso
cinr.o céntimos Pn la mano. Los camellos soportan
el hambre más tiempo que nosotro~ apretándoles la
cin&lt;'ha-Pxclamó el argelino;-y ~e oprimió la clntur1t v pen"ó en 1111 pobr!' m11jer R~:vo rle T,una y en
su tierna hija Aroma de Lirio. Lle/?'Ó al cabo un momento en qne fné preciso comer, robar ó morir, santa trinidad de la civilizacion moderna; el ar!?'elino
sentado en un riacon de la plaza, sonrió tristemente
y se dijo moriré, CO!l eea resignacion peculiar del
justo, que Dios no puede menos de tener en cnenta.

REDACClON

REVISTA

DECENAL

'

•

•

1. 8 FEBRERO 1.884

ADMINISTRACION, REDACCION
ALMIRANTE,

SUMARIO
GRABADOS.-Excmo. Sr. D. Juan B. Antequera, Ministro do Jlfarina..-La Sorpresa (Copia del c1&lt;adro de Neuville) .-Guerra. del
Sudán.Derrota del Genera.!Ba.ker, BaJá en Toka.r.-Retra.tos de
Jefes de Cacrpo.-La. recluta. cn E gipto.- El Genera.! inglés
G. Gordon.-E,cenas milita.res. En el wa.gon.-La Pasiona.ria. Un
recuerdo dol dra.ma de D. Lcopoldo Cano.
S1&lt;plemen10.-Recuerdos de la romerfo. de Sa.n Cristóbal, en la Isla de Cuba.
TEXTO .-Crónica..-Reformns en el Cuerpo de Ca.rabineros, por
D. Jaime Cifuentes.-Los héroes de Filipínns. Ilerna.ndo de J\faira.llanes, por D. Pío A. de Pazos -Explica.cion de los graba·
dos.-Suplemento.-Carta. do la. Haba.na., por D. Fra.ncisco Or·
tega. y Delgado.

CRÓNICA
EXTElllOR

La gravedad de los sucesos de Egipto puede graduarse por un procedimiento muy exacto, observando el regateo de fuerzas que hace á su propia causa
la cauta Albion. Grande pues debe ser el conflicto,
cuando tan pequef'íos son hasta el día los medios de
represion directa. Si por el contrario, la insurreccion
hubiera consistido en informes y desorganizadas
partidas, la política inglesa, de~asiado mercantil sin
duda, habría creido oportuno hacer enfática maní•
festacion de sus fuerzas militares.
Sin embargo, una cuestion defbpolítica interior,
una necesidad de defensa del actual Ministerio
Gladstone contra los conservadores, que se jactan
de ser más activos y afortunados en política exterior;
el temor al voto de censura propuesto por Northcote· el discurso de Salisbury; y el parte del General
G6rdon, declarando que la situacion de Jartum es
comprometida, habrán decidido ya probablemente
el envío de grandes refuerzos al Sudán. Pero llegarán tarde para reparar el efecto moral producido
por las derrotas de los Generales Hicks y Baker, y
el estado general del alto y bajo Egipto.
No desconocemos que en todo linaje de empresas
humanas, es conveniente y es plausible graduar las
fuerzas, moderar el movimiento en todas direccioñes, saber en fin avanzar, detenerse ó retroceder á
tiempo. Pero cuando las empresas son del género de
las que acomete Inglaterra (no siempre muy justo
y nunca enteramente desinteresado), se contrae gran
responsabilidad y descrédito en esas variaciones interminables de plan y procedimientos de ejecucion.
Reconocer la independencia de los boers, es un
acto que podría ser bien c;1lificado, si no le hubiera
precedido el de la humillacion de las armas inglesas
en el Transwal. Contentarse con enviar un solo
hombre, más ó menos buen militar y negociante,
(el General Gordon), contra las numerosas y resueltas huestes del Mahdí, es otro acto que podri,1. ser
juzgado con benevolencia, si no contrastase con la
energía desplegada al comienzo de la cuestion de
Egipto, y si ese hombre no hubiera ido acompaña.
do de 200.000 ó mds pesos. Por último, pretender

2,

TOM0-2, 0 • NÚM. 1. 7

QUINTUPLICADO

mandar en Egipto, implica la necesidad de demostrar ~ue se merece y se puede desempeñar este
m¡ndo, con honor y provecho para la civilizacion;
y limitarse á bosquejar pretensiones (que no hemos
de juzgar ahora); á agitar en ellas grandes intereses
internacionales, y sacrificar luego todo, hasta el propio prestigio, por consideraciones de comercio interior; parecer en fin, preferir el restablecimiento de
la trata de esclavos en el Sudán á comprometer las
comunicaciones entre la India y Lóndres; y circunscribirse en fin á la defensa del Canal de Suez y la
costa del mar Rojo, constituiria, en esta ocasion sobre todo, un motivo de general descrédito y censura
para la conducta inglesa.
La cuestion de Andorra ha puesto de relieve la
inconcebible anomalía de que nÜestro protectorado
sobre aquella república esté representado por el
Obispo de Urge!, y no por Espafia misma, por su
gobierno.
Esta anomalía es tanto más grave cuanto que
nosotros no opinamos corno algunos de nuestros colegas, que no parecen atribuir á este protectorado
nllestro la excepcional importancia que realmente
tiene.
Sabido es que compartimos este protectorado con
Francia, y que en Andorra hay dos partidos: el liberal ( representado por el Sub-prefecto de Prades), y el clerical (acaudillado por el Obispo de
Urgel). Nótese bien la circunstancia de que la nacion francesa protege allí la civilizacion, la libertad;
y Espaf'ía, por esa fatal indiferencia de nuestros
gobiernos hácia toda cuestion que no sea de viva
política interior, simboliza, por el contrario, una
tendencia oscurantista. Pues bien; si se tiene en
cuenta el afan de Francia, que ha querido hacer
siempre sentir su influencia política y civilizadora
hasta en los más apartados rincones del planeta (si
no horizontal, verticalmente al menos); si se repara en la fuerza moral que puede dar á Francia,
que le ha dado ya en el caso presente, el atropello
de sus autoridades y del partido liberal por el absolutista, se comprenderá fácilmente que en un
momento cualquiera podríamos perder nuestro
protectorado sobre la microscópica república de
Andorra, tan poco conocida del almanaque Gotha,
que hace variar su poblacion desde 4 á 18.000 habitantes.
Preciso es prever este caso, y preciso es no olvidar que estamos en la víspera de una, cada vez
más probable, conflagracion europea, y que la cuestion de alianzas entre los grandes estados europeos
está apenas delineada (con excepcion de Alemania
y Austria, cordialmente unidas).
Nosotros deseamos la amistad de Francia; deseamos tambien que España no intervenga en la lucha; pero ningun pais de la importacia del nuestro
puede abdic':l.r de antemano toda intervencion en
acontecimientos que se precipitan hácia un conflicto de incalculables consecuencias.
La Francia comprende muy bien esto, y su hábil

conducta en Andorra ¿no podría estar inspirada
en aquel gran principio: ri vis pacem para bellum?
Ahora bien; Andorra, como riqueza y poblacion,
no tiene la menor importancia; pero bajo el punto
de vista estratégico la .tiene muy grande. Se encuentra en la vertiente meridional de los Pirineos;
1 dista sólo 12 kilómetros de la Seo, y desde aquí,
un cammo conduce por Lérida á Zaragoza. Pues
si Francia preponderase en Andorra, su primera
medida consistiría probablemente en continuar
la carretera de Foix por aquella pequeña república, hasta n~estra frontera. Andorra entonces, en
caso de guerra, seria un excelente punto de concentracion, y el nuevo camino una línea de operaciones preciosas para el ejército frances, que podria
ya concentrarse con toda seguridad sobre la ver•
tiente meridional de los Pirineos ó invadir el Noroeste de Cataluña, con sólo arreglar los caminos
entre la poblacion y Seo de Urgel.
Este movimiento, en combinacion con una marcha avanzada por el valle de Canfranc, podria ser
peligroso para nuestro ejército.
Creemos por esto que nuestro gobierno no debe
ofrecer pretexto ni ocasion á Francia para su predominio en Andorra, y que debe por tanto repre·
sentar directamente nuestro protectorado, y acn!dit~rlo, y hacerlo popular por los medios que aconseja el derecho y la civiliiacion contemporánea.
Consideraciones en el fondo semejantes, nos obligan á intere~ar igual prevision que en la cuestion
de Andorra, en la sin duda más importante de
Africa.
Ingleses y franceses trabajan en Marruecos por
obtener una influencia eficaz, para el caso de que
aquel imperio caduco vacile. ¿Y qué hacemos en
tanto nosotros? La reciente negativa del Bajá de
Tetuan de una guardia para acompaf'íar á un Jefe
de nuestro Ejército comisionado en Marruecos, es
una respuesta harto tristemente expresiva. Nada, ni
bajo ningun aspecto adelantamos en estas cuestiones de prevision colonial, y ni aun imitamos la ac·
tual moda francesa, ó mejor aún, europea; el afan
de los viajes y el estudio de la geografía, ya con
propósitos de utilizarla inmediata.mente, ya como
preparacion indispensable al estudio de las ciencias
abstractas, pues el exámen de las cosas y de los Ju·
gares ó posiciones que ocupan, debe preceder á la
generalizacion y clasificacion de sus fenómenos.
El Ministro de la Guerra de Francia ha dictado
las disposiciones siguientes para las maniobras del
próximo otoño:
1.

0

Maniobras de cuerpo de ejército.

Los cuerpos 4.º y 17 .0 , cuyos cuarteles generales
están en Mans y Tolosa, ejecutarán maniobras de
conjunto durante veinte dias, comprendido el tiempo necesario para la concentracion y dislocacion,
bajo las órdenes respectivas de los Generales de
Berckeim y Lewal.

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LA ILUSTRAClON MILITAR

das mojadas, y las inscripciones al lado de la puerta, aran.atlas por las balas: Gabinete de socicdadAbsinte- Ver1nouth-Vino á 60 céntimos el litro-que
encuadraban un conejo mue!"to pintado encima de
dos tacos de billar atados en cruz con una cinta;
todo recordaba con una ironía cruel el gozo popular
de los domingos de otro tiempo. Y sobre todo eso,
un triste cielo de invierno. en donde rodaban gruesas nubes color plomo; un cielo bajo, colérico, h@sco.
A la puerta de la taberna, el jóven duque permanecía inmóvil, su fusn en bandolera, el képis calado hasta los ojos, sus manos metidas en los bolsillos del pantalon rojo, y tiritando bajo una piel de
cordero echada sobre el hombro. Se abandonaba á
sus sombríos ensueflos aquel soldado de la derrota,
y miraba con tristes ojos la línea de los collados
perdidos en la bruma, de donde se escapaba á cada
instante, con una detonacion, el copo blanco del
humo de un canon Krupp.
De pronto sintió que tenia hambre.
Puso una rodilla en tierra, y sacó de su mochila,
colocada alli cerca contra el muro, un pedazo de pan
de municion; despues, como babia perdido su cuchillo, empezó á morder y á comer lentamente.
Pero despues de algunos bocados se detuvo; el
pan era duro y tenía un sabor a.margo. ¡Y pensar
que no lo habria tierno hasta Ja distribucion del dia
siguiente, y eso si queria la intendencia! ¡Si, era
algunas veces muy duro el servicio! Vedle cómo se
acuerda ahora de lo que él llamaba en otro tiempo
sus almuerzos higiénicos, cuando á la mati.ana siguiente de una cena demasiado ruidosa, se sentaba
ante una ventana del piso bajo en el café Inglés y
·se hacía servir cualquier cosa, una chuleta, huevos
revueltos con espárragos, y el mozo, conociendo los
hábitos del parroquiano, colocaba sobre el mantel y
destapaba con precaucion una fina botella de vino
viejo, encerrada delicadamente en un cestillo. ¡Mil
truenos! Era el buen tiempo; no se acostumbraría
nunca el jóven á aquel pan de miseria.
Y con un gesto de impaciencia, el duque arrojó el
resto de su pan en el lodo.

•
••
En el mismo instante, un soldado de Jinea salía
de la taberna; vió la accion del jóven, se bajó, recogió el trozo, se retiró algunos pasos, limpió el pan
con la manga, y empezó á devorarle con avidez,
Enrique de Hardimont se avergonzaba ya de su
accion, y consideró con piedad al pobre diablo que
daba pruebas de tan buen apetito. Era un alto y
grueso mozo, de presencia poco airosa, ojos febriles, barba de enfermo, y delgado hasta el extremo
de que los omoplatos se seflalaban bajo el paflo del
usado capote.
-¿Pero es que tienes mucha hambre, camara~
da? dijo el duque apróximándose al soldado.
-Ya lo ves, respondió éste con la bpca llena.
-Perdóname entónces. Si yo hubiera sabido que
eso te podía gustar, no lo hubiera tirado.
-¿Qué importa? No soy tan escrupuloso.
-Sin embargo, lo que he hecho no está bien, y
me lo reprocho. Pero no quiero que formes mala
opinion de mi, y como tengo cognac viejo en mi
barrilito ... ¡diantre! beberemos una gota juntos.
El soldado habia concluido de comer. El duque y
él bebieron un trago de aguardiente; el conocimiento estaba hecho.
-¡Cómo te llamas? preguntó el soldado.
-Hardimont, respondió el duque, suprimiendo
su titulo. ¿Y tú1
-Juan Victor ... Acabo de volverá la compan.ia ..•
salgo de la ambulancia. Fui herido en Chatillon ...
¡Ohl Se estaba bien en la ambulancia y el enfermero nos daba buen caldo de caballo ... Pero yo no tenia más que un aranazo; el mayor me ha firmado
el alta y ¡tanto peor! seguiremos muriéndonos de
hambre ... Porque, me creas ó no, tal como me ves
he tenido hambre toda mi vida.
,
L~ frase era espantosa dicha á. un elegante que
hacia momentos habiase sorprendido echando de
ménos la cocina del café Inglés; y el duque de Hardi~ont miró :i. su compafl.ero con un asombro que
casi era espanto. El soldado sonrió dolorosamente,

dejando ver sus dientes de lobo, dientes de hambriento¡ y como si hubiera comprendido que esperaban de él una confidencia.
-Vamos, dijo cesando bruscamente de tutear á
su camarada, presintiendo sin dud&amp; en él un sér
dichoso; venid, paseémonos un poco por el camino
para calentarnos los piés, y os diré cosas que no ha•
beis sin duda oido nunca ... Yo me llamo Juan Vic•
tor, Juan Víctor nada más, porque soy un expósito,
y mi único recuerdo bueno es el tiempo de mi primera infancia en el hospicio. Las sábanas eran blancas, como nuestras camitas, colocadas en fila en el
largo dormitorio; jugábamos en un jardin bajo
grandes árboles; había allí una buena hermana jovencita, pálida como un cirio y que se iba del pecho, de la cual yo era el predilecto. Yo la prefería á
las demás, hasta el extremo de estimar su compai"iia más que los juegos de los demás niti.os, porque
ella me sentaba en su falda y colocaba sobre mi
frente su mano fiaca y ardiente con el amor de una
madre. ¡Pero á los doce atl.os, despues de la prfm.era comunion, la miseria! La administracion me ha"r
bía puesto de aprendiz en casa de un sillero remendon del barrio de Santiago. Ya sabeis que eso no es
un oficio; imposible ganarse así la vida, y en prueba de ello, que casi siempre el patron no podía tomar como aprendices más que los pobrecitos que
salen de «Los Jóvenes Ciegos.&gt;&gt; De modo, que ahi
empecé á sufrir del hambre. El pairan y la patrona,
dos viejos lemosinas que han muerto asesinados,
eran avaros terribles, y el pan, del cual nos cortaban un trocito en cada comida, quedaba bajo llave
el resto del tiempo. Y por la noche, en la cena, era
preciso ver á la patrona, con su cofia negra, cuando nos servía la sopa, lanzar un suspiro cada vez que
metía el cucharon en la sopera ..... Los dos aprendices, «Jóvenes Ciegos» eran ménos desgraciados; no
les daban más que á mi: pero por lo menos no veian
la mirada de reproche de aquella malvada mujer
cuando nos alargaba el plato ... Y la desgracia era
que yo tenia ya un gran apetito, ¿Es culpa mia, sei'ior? ... Pasé allí tres a.i"l.os de aprendizaje, con un
hambre continua ... ¡Tres anos! Al mes se aprende
el oficio; pero la administracion no puede saberlo
todo, y no sospecha que se explota á. los niños ...
¡Ah! ¿vos os asombrais de verme coger pan del suelo? ¡Bah! ¡bah! ya estoy acostumbrado; he recogido
bast.a ntes mendru~os en los estercoleros, y cuando
estaban duros 1 los dejaba ablandarse toda la noche
en mi cubeta ... Había algunas veces gangas 1 ¿por
qué no decirlo todo? los panecillos mordidos por
una esquina que los nifios ricos sacaban de sus cestillos y arrojaban sobre la acera al salir del colegio.
Yo procuraba rodar por aquí y allí en las calles ...
Y cuando el aprendizaje hubo terminado, fué el
oficio, como os decía 1 quien no alimentaba á su
hombre. ¡Oh! he tenido otros, porque á mi no me
arredraba trabajar, ¡cá! Yo he trabajado con albaniles, he sido dependiente en un almacen, alisador,
¡qué sé yo! ¡Bah! Hoy faltaba obra, otras veces perdia colocacion .. En fin, no comia nunca lo bastante... ¡Ah! ¡mil truenos! ¡he tenido momentos de
rabia pasando ante las panaderias! Afortunadamente para mi, en esos momentos me he acordado
siempre de mi buena hermana del hospicio, quien
me recomendaba á menudo ser honrado, y he creido sentir sobre mi frente el calor de su manecita .. .
En fin, á los diez y ocho me he hecho soldado .. .
Lo sabeis como yo, el soldado tiene lo justo .. .
Ahora,-dan ganas de reir-¡ved el sitio y el hambre! .... ¡Veis que no he mentido hace un momento;
c~ando os decía que había siempre, siempre, temdo hambre!

•*•

El jóven duque tenia buen corazon, y escuchando aquella queja terrible, dicha por un hombre
como él, por un soldado á quien el uniforme hacia
su igual, se sintió profundamente conmovido. Afortunadamente par&amp; su flema de dandy, el viento
del crepúsculo secó en sus ojos dos lágrimas que
acababan de oscurecerlos.
-Juan Victor, dijo cesando á su vez, por un instinto delicado 1 de tutear al expósito; si sobrevivimos á. esta espantosa. guerra, nos volveremos ver,

a

y espero seros útil. Pero por ahora, como no hay
otro panadero en las avanzadas que el cabo furriel,
y como mi racion de pan es dos veces mayor que
mi apetito, lo partiremos como buenos camaradas.
¿Estais conforme?
Fué sólido y afectuoso el apreton de manos que
se dieron los dos voluntarios. Como la noche caía y
estaban fatigados por las vigilias del servicio, entraron en la sala de la taberna 1 en donde una docena de soldados estaban acostados sobre la paja; y
arrojándose al lado uno de otro, se durmieron con
profundísimo sueño.
Hácia media noche, Juan Víctor se despertó, con
hambre probablemente. El viento l¡,abia barrido las
n~bes, y un rayo de luna, penetrando en la taberna por un hueco del techo, iluminaba la rubia y encantadora cabeza deljóven duque, dormido como
un Endimion. Todavía enternecido por la bondad de
su camarada, Juan Víctor le miraba con una cierta
admiracion, cuando el sargento de guardia abrió la
puerta y llamó á los cinco hombres que debían irá
relevar á los centinelas avanzados. El duque era
uno de ellos; pero no se despertó al pronunciarse
su nombre.
-¡Hardimont, arriba! repitió el sargento.
-Si quereis, mi sargento, dijo Juan Víctor levantándose, yo sustituiré ... duerme tan bien ..• es
mi camarada.
-Como quieras.
Salieron los cinco hombres á prestar sus servicios y los ronquidos comenzaron en el interior de
la taberna.
Pero una media hora despues oyéronse tiros y algunas descargas á los pocos instantes. En un momento todos estuvieron de pié; los soldados salieron de la taberna, marchando con precaucion, la
mano derecha en la recámara del fusil y mirando
á lo léjos el camino iluminado débilmente por la
luna.
-¡Pero qué hora es? dijo el duque. Yo estaba
de centinela esta noche ...
Alguien le respondió.
-Juan Víctor ha ido en lugar vuestro .
En aquel momento se vió llegar corriendo por el
camino un soldado.
-¡Y bien! le preguntaron cuando se detuvo jadeante.
-Los prusianos atacan ..... repleguémonos sobre
el reducto.
-¡Y los camaradas!
-Ahí vienen ... ~blo ese pobre Juan Víctor ...
-¿Cómo? gritó el duque.
-Muerto de un balazo en la cabeza ... No ha dicho ¡Jesús! siquiera.

Rf;:SVISTA

215' ENERO 1884

DECENAL.,.

ADMINISTRACION, REDACCJON
ALMIBANTE,

9,

QUINTUPLIOADO

•••
Una noche del último de invierno, hácia las dos
de la mafl.ana, el duque de Hardimont salia del
circulo con su vecino el conde de Saulnes; acababa
de perder algunos cientos de luises 1 y sentía un
poco pesada la cabeza.
-Si quereis, Andrés, dijo á su compai'lero, nos
iremos á pié ... Necesito tomar el aire.
-Como querais, querido, aunque el piso está
muy malo.
Despidieron sus berlinas 1 levantaron el cuello de
sus pelliz•s, y bajaron hácia la ~lagdalena. De pron•
to el duque hizo rodar un objeto con el que había
tropezado la punta de su botina; era un gran pedazo de pan manchado de lodo.
Entónces Saulnes, estupefacto, vió al duque de
Hardimont recoger el trozo de pan, limpiándolo
cuidadosamente con su pañuelo blasonado 1 y colocarlo sobre un banco de Ooule·vard, iluminado por un
farol de gas.
-¡Pero qué estais haciendo! le dijo el conde sin
poder contener la risa. ¿Esta.is loco?
-Es en recuerdo de un pobre hombre que ha
muerto por mi respondió el duque, cuya voz temblaba ligeramente. No os riais, querido; podría costarnos un disgusto.
ANICETO VALDIVIA.

ABUSO DE CONFIANZA.
Madrid.-Imp. de Enrique Rubiño1, plaza de la Paja 1 7, bis,

TOMO 2. 0, NÚM, 15

�LA ll.tUSTRAOION MILITAR

284

carrera victoriosa por toda. la region del Nilo blan- liberal, el Sr. Cánovas, Jefe del partido conservador
odrí moa
co y tal vez ya tambien del azul.
da filé llama.do al poder.
Previsiones plausibles, que nosotros p a
El Coronel Coeteglon, que allí opera., tiene corta
la retirada. por el mar Rojo; podría emprender!~ por llamar de movilizacion, favorecieron un rápido, ins.
el Delta, pero carece de barcas para pasar el Nilo, y tantáneo reemplazo administrativo.
L Ministros Y los Gobernadores fueron conoc1de trasportes para cruzar el desierto. ¿Le estará reos
l General Que.
servada la suerte que á Hir.ks-Pacbá.? ¿ Caerá. Kar- dos casi á la vez, Y entre aqu~l1os,_e
toum en poder del Mbadf? Tal es el temor actual y sada., nombrado para la cartera de Guerra, tomaba
. dommante
.
de1 Gob"erno
inglés, con-. posesion á las pocas horas
la preocu'pac1on
i
vencido de que es ya urgente recurrir á una polítiLA lLUSTRACION MILITAR publicó ya el retrato
ca. enérgica y decisiva en todo el Egipto. .
i la biografía del General Quesada¡,Marqués de Mti
Por esto declara el TimPs qu~ en el último Gab . Jvalles. Descendiente de ilustr~ soldados, do~~ ~
nete egipcio ha deb~ilo darse entrada á. funcionarios mismo de unas aptitudes inequívocas para el ~1erc1c10
ingleses toda vez que los egipcios solos no saben di- de las armas, aparece tomando parte en la guerra
rigir sns' negocios, y el s,tandard dice termina.nte.
dre
mente que Francia está en su perfecto derecb? eXI- civil del 34 al 36.
apitan ya cuando la trágica muerte de su pa d'
giendo á Inglaterra una accion decisiva en Egu&gt;to 6 emio-ra á Francia.
· '
Vuelve en 1837, Y a.1 tér mino e
la cesion de su puesto á otras potencias.
•
la ~mpaií.a del Norte, asciende á Jefe. Desde enton, En el Tonkfu. continuan las opera.&lt;;iones sin que ces su carrera militar ofrece tantas Y tan varias
manifestaciones de un carácter predomin&amp;ntemente
hasta a.hora se logren resultados definitivos.
M" • tro de
Bac-Ninh se-fortifica por todos los procedimien~_s militar que el solo nombre del nnevo ims . .
es·on
la defimc1on
1
l
la
Guerra
parece
como
a
expr
•
más eficaces de la más aventajada. construccion mili'
.
· te a de mando
. : en.
tar ingeniera. I,a ciudad será defendida por e~ce- más abreviada. posible de un sis m
que
se
aspiraría
á
combinar
la.
más
completa
d1sc1plilente artillería krupp. Las baterías estarán al abr~go
na con una gran deferencia á. todos los deseos legíde blindajes, que s6lo callones de sitio ó de· mann:
timos,
á todos los derechos.
.
podrán destruir; líneas exteriores de defensa .será
Sin
las
dificultades
naturales
quP.
la
práctica
o~eapoya.das por un cierto número de fuertes que ~erá.
ce
á.
todos
los
más
perfectos
planes
de
régimen
social,
difícil tomar de otro modo que por asalto; la guarni.
·uta una
cion en fin constará de 15.000 hombres, perfecta- y más especialmente aún, de mando mi r,
'
aspiracion
semejante,
puede
ser
rea.liza.da
con
bas~n'mente eqnipados y disciplinados.
te
a.proximacion
al
ideal,
por
tan
respetable
Ca.pitan
A su vez Francia no se descnida .en la empresa
'd
belicosa. que ha de valerla alguna fuerte indemniza- General.
Hacemos pues, votos muy sinceros en este senti o,
cion 6 las posiciones que dominan los grandes puerporque muy sinceramente tambien deseamos p~ra el
tos de comercio.
'
Ejército
ese estado de reposo en el que se mantienen
El Almirante Courbet está completamente entreen
una
felicísima
proporcion todos los mayores resgado al estudio del más rápido Y decidido medio de
petos
á.
la
disciplina
con todas las mayores garan~as
accion sobre Bac-Ninh, donde las tropas francesas se,
posibles
para.
el
desenvolvimiento
natural Y legítimo
encontrarán ya frente á frente del ejército reJrlllar
de
la
personalidad,
que
no
se
mneve,
es claro, por
chino.
un puro fen6meno de automatismo ..

SUMARIOS
GRABADO~.-Ah~so. de confianf.n -Arbol ,ri,rante,co de ·:•lifnrni0, -El ~eio marino.-Cai&lt;tillo de S • An!l'elo.-Ca•hllo riel
Morro en fll\ntiago de Cubit.-Baterlll de In. _ent_ra~n ~el puort~
en Cienfueiro•.-El •oldado de imrenforo• fdrbu;o 1Néd1to
/ac,z'.-lNlitua ne In nefen•• ne Parfs.-Un bonlevard de
•
dres.-Intermedios de la guardia.

deL::

!

T11XTo.~ Cr6nica-- Explic!lCiOn de lo• grnhnrlos,-La claser!::
Rnrgent,i, ¡,or ¡). Alfon.so Ordnx .-Poe•!a• á 11\ Vliten, Pllf
•Cárlo. Cnnn.-f:onelo,
•
. ,.,..~
r!on
por D. Luis
• '"ªrt.- E•1"'itrnmn•• nor
•
ro
Cnwtano Albear. - Ln nhncitncinn ele un •oli!ado, por D. Artu
Óntnrelo. flultann Y Mártir, i,or n. Benito Frnncin .-Rcformn•
en el Cuerpo &lt;le Cnrahinero•. fljlr D..Jaime Cifnente•.-El DBnque
nru•lc Albur,1uorr,ue en In bntnl1a r1e Roc~º&gt;:. _Por D• rnrlo•
• •
,
tell.-Un vinje por ;\larruecos, por D. Em,ho Bonclh.-,Alert&amp;.,
por D. V. Colorn'1o.

º

CRÓNTCA'
EXTEnIOR

Los pueblos modernos se asemejan á un guerrero
de los de la Edad Media, que sintiéndose con vigor
siempre creciente, en la plenitud de la vida, aumentil.ra sin cesar las piezas de su complicada a.nnadura. Durante el período en que las fuerzas musculares crecen en proporciou directil. á los al\os, el caballero no sentirla a.penas el peso de su férrea. care-a,
pero traspuesta la última cumbre de la vida, cuando
las fuerzas decreeen en proporcion til.mbien directa á
los arios, el gentil guerrero sentirla flaquear SUR, en
otro tiempo tan fornidas piernas, doblarse el cuPrpo,
caer en fin, abrumado bajo el peso de su brillante
armadura.
· Tal podría ser la suerte última de la poderosa
Alemania, á juz2"ar por un notablP estudio político,
que publica la Deutsche Heeres Zeitunq.
El cuadro estadistico del a.umento sucesivo de la
poblacion y los gastos militares de Prusia, y los datos de la emi~acion alemana, bastarian para justificar la consideracion anterior.
• En ios arios 1640 á. 1688, hé aquí cuáles eran las ·
cifras de poblacion, ~iército, renta'! v gac;tos militares de Alt}mania: poblacion 1.500.000; ~iército
28 200· rentas 1.530.000;·ga.stos militares 1.400.000.
De es~s cifras han ido creéiendo en proporciones
diveri!&amp;B las relativas á. pobla.cion, Pjército y gastos
militares hasta convertir3e en 1_831 en las signientes:
Pobla.cion 46.000.000; ejército 425.000; gastos
militares 122.000.000.
Las rentas en cambio no han aumentado na.da
desde 1866 en que ascendían á 157.000.000.
Se ve pues, en suma, que Alemania aumenta su
ejército proporcionalmente á la pobla.cion; que la cifra de gastos militares es imponente, que· la poblacion emig-ra hasta el extremo de haberse calculado
en 119.201 los alemanes que han pasado á los Estados-Unidos durante los meses de Enero á Agosto
último (all.o 188~); que &amp; una cifra análoga. ascienden las emigraciones á la América del Sur, á Suiza,
Francia. y otros puntos de Europa; que la estadística
de vagabundos tiende á aumentil.r ta.mbien extr~rdinariamente, puesto qne el Ministro del Interior
acaba de pedir un aumento de 71.270 marcos en el
prestJ.puesto de pel'!lonal de gendarmería, y 1.500
marcos para rewólvers con destino á los gendarmes
montados, y que los gastos militares crecen cada :ez
con mayor inmoderacion, sin que por esto el des1de•
ratmn de organizacion militar, sea enterame!!te realizado, pues los habitantes de la Alsacia y la. Lorena
se niegan á prestar servicio en el ejército aleman, Y
los exámenes del voluntariado no han dado resultados
muy satisfactorios.
y sigue el Mhadí, nuevo émulo de A.níbal, en su

.

El Ministro de la Guerra francés estudia las
cuestiones siguientes:
. .
·un nuevo tipo de aere6statos para reconoc1m1entos militares é lúdrográficos; un nuevo sistema de.
puentes divisibles y portátiles, invento reciente de
un Comandante de ingenieros francés, la institncion
de compaií.ias de este arma, con un material técnico especial para las expediciones coloniales ' Y un
nuevo tipo de-observatorio portátil y desmontable, e~
acero, para organizar puestos de vigilancia, de~e~didos por los mejores tiradores con fusil de repetic1on.

J

A la. hora de escribir estas líneas, nada podemos
adelantar sobre los prop6sitos concretos del General
Quesada. Se insiste solamente en los mismos rumores
que desde el prirn'er dia. dió á la puWcidad la prens~
mejor informa.da y basta a.lgnn periódico de los cah:ficados ordinariamente con el título de ministeriales,
por ser manifiestamente adictos á. tal ó cnal dP~rminada situacion política. Pues bien; á dar crédito á
estas noticias y á las versiones sobre el último Consejo de Ministros, el General Q¡¡esada mantjmdrá la
mayor parte de las disposiciones de sns antecesores,
en su fondo al men0s, en su pensamiento general, Y
Se ha mandado aumen~ar los aprovisionamiento_s sobre todo,.prestará una atencion especialísirna á la
para los cariones de 100 toneladas de Malta Y Gi- situacion econ6mica del Oficial, que bien merece ser
braltar. Tienen un calibre de 25 centímetros Y objeto de observacion muy atenta.
pueden disparar· la granada y la caja de metral!ª·
Consideraciones atendibles ban obligado al MinisLa velocidad inicial en el proyectil pleno , en el tiro
tro á suspender la aplicacion del d_ecreto sobre orgacontra los acorazados es de 462 metros á la distannizacion de tribunales de Justicia, pues ha sido necia de 914 á 1.829.
cesario estudiar y resolver &amp;lgunas dudas y éonsulta.s
Las precauciones militares eu Aus~ia y Alemania que se han ocasionado; pero dados los buenos prop6parecen ser el objeto preferente de sus·respect~vos, sitos del General Quesada, no dudamos que el aplaGobiernos; y entre los mil diferentes perfecciona.-. zamiento de tan importantísima reforma será. muy
breve.
mientos que procm·a.n á la organizacion gene1·~l -de
Plausible es el critero en que se ha inspirado la
sus ejércitos descúbrese el pensámiento, la prevmon
anulacion
del decreto de divisas, y es de suponer que
de nn clmbio de armamento en las tropas ele infanteal
volver
en tiempo oportuno sobre este asunto, se
ría. En efecto, parece indudable que muy en ~i:eve
seguirán
las indicaciones' en que . se basaba la reel reemplazo del fusil actual· por el de repetlc1on,
forma
que
en algunos detalles había sido bien acoserá. indispensable .v urgentísimo, tan pront~ como
gida,
una potencia cualquiera 19 adopte.
Convencidos de los escollos con que en nuestro
IN'l'ERTOR
pais tropiezan las mejores intenciones y de las difiLa crisis política tuvo un desenlace rápido. A.1 tér- cultades que salen al paso de todo Gobierno, nacidas
mino de una conferencia c,m el Presidente del Mi- principalmente de este desgraciado carácter español
nii;terio formado para la concilia.cion del partido inclinado á. la oposicion y á. la rebeldía, hemos con-

LA .ILUSTliOI0X MILITAR
traido el voluntario y difícil emperio de emplear todas nuestras fuerzas en contribuir siempre á. establecer comentes de estimacfon entre los qtie mandan y
los que obedecen, cumpliendo de esta manera el pacto
de alianza. que tenemos flrma.do con el principio de
autoridad, sin el cnal son imposibles los Ejércitos.
Así pues, seguiremos dando preferente atencion á.
cuantas medidas beneficiosas se dicten para el Ejército, y no seremos nunca avaros de plácemes para
todo el que con int¡rés estudie las necesidades militares y atienda á su perfeccionamiento.
Inspirados en este criterio al examinar en conjunto las reformas del General Lopez nominguez
en nuestras crónicas anteriores, aplaudimos su iniciativa y actividad, reveladoras de un buen deseo que
no podremos apreciar nunca bastante; siqniera. en
descargo de nuestra deuda empecemos consignando
aquí la e'lpresion de nuestra gratitud y afectuoso
·recuerdo.
Mnchos de nuestros suscritores nos preguntan si
se aprueba 6 no la iroerrera. como prenda de uniforme P!1r&amp; la infantería, fundándose en que desde que
se anunci6 dicha reforma., la mayoría de los Oficiales ha estado sin hacerse levita, y hoy urge ya reponerlas.
La. iroerrera, dicen, está aprobada como reglamentaria en la Academia general militar, en Carabineros y Sanidad, sin que estos cuerpos hayan tenido preclsion de usarla antes de su aprobacion, y sin
embargo, en Infantería. hace ya bastante tiempo que
la. ensaya un regimiento y aún no se ha resuelto nada
en definitiva.
Siendo cuestion de suma importancia. para la. ma·yoría de la. Oficialidad, deseamos que por los medios
que se conceptúen convenientes se diga la 11ltima pala~_ra. en este asunto.

El Centro Militar sostiene con mucha. fortuna el
interés y el gusto, cada vez más vivo de ese género
de distracciones espiritnales, que es el solo propio
de una humanidad emancipada de toda reminiscencia
brutal. La última conferencia es siempre la mejor,
y en efecto, la que para nosotros es ~ltima (por la
anticipacion con que ha de cerrarse el número en esta
clase de publicaciones); la conferencia del ta11 ilustr¿do escritor, el Ca.pitan de E. M. Sr. Chacon, ha
merecido nn paralelo con el tí.ltimo 'discnrso del se!'lor
Castelar, en lo que concierne á los idea.les de la raza
latina. Nos es imposible aquí entrar en un análisis
de este trabajo. Está en prensa; podrá ~er en breve
leido y apreciado. No haríamos más que perjudicar
á la. impresion del que ha.ya de leerle, intentando
una condensacion, para la que, por muy compendiosamente que fuera hecha, no hay ya espacio.
Limitémonos pues á decir, que fué muy aplaudido,
y en otro mí.mero y en la. seccion correspondiente,
daremos cuenta más minuciosa de esta. notable conferencia.
La presidencia.de la Junta Consultiva de Guerra,
ha sido ofrécida. al General Concha por el ministro
de la Guerra. Un colega afia.de, que éste ha manifestado su firme propósito de adopta(en l!s cuestiones militares nn criterio r.ompletamente neutral á ,
la política.
F..xcusado es decir, cuánto es digna de encomio:;
tan patri6tica conducta.
El Ministro de la Guerra que logre anular por
completo las influencias políticas en la provision ó
reemplazo de los difer,mtes cargos militares, habrá
echado los fundamentos de una verdadera y sólida
organiza.cion militar.

,

I

EXPLICACION DE LOS GRABADOS
ESCENAS MIL~TARES
..6.BUSO Dll: CONFIANZA

Lo mismo que para el poeta dramático, la eleccion de
asunto es para el pintor tarea tan árdua, que no bastan á
resolverla las más favorables condiciones, porque la so•
lucion ha menester el concul'So de datos que la inteligencia y la facultad del hombre no pueden forjar á su ar•
biti-io.

Y esto lo prueban esos fracasos de los grandes ingenios,
tan repetidos hoy, sin duda porque la constante y devoradora explotacion,de las manifestaciones humanas, estrechan cada vez más al genio, privándole de aspectos nuevos que examinar, y de aquí la escasez de producqiones
qu&lt;1 verdaderamente merezcan el nombre de originales.
En su tooesta esfera, es ciertamente digno de este calillcati..., el grabado que campea al frente de este número.
El asunto, bien escogido, es de gran novedad, y prescindiendo del mérito de la !ljecucion, que el más indocto ¡meda apreciar de una simple ojeidn, hay que convenir en
que el autor ha conseguido cuanto pudo prometerse y
quizás más; porque lo primero que se experimenta ante el
dibujo, es un movimiento de contrariedad, por no poder
verlo reproducido en un cuadro de grandea dimensiones,
con los colores y expr&lt;&gt;.sion que el grabado no tiene, • pesar Ele que se aprecian en él todos los detalles, pues el
buril ha qu1&gt;rido en esta ocasion rivalizar con el lápiz.
Es un soltlado de caballería, un granadero de principios
del pasado siglo; quizás el autor se ha propuesto por modelo uno Ele aquellos valerosos ginetes de Bracamonte ó
Vallejo, que Elando pruebas de tenacidad heróica, contribuyeron á afirmar sobre la cabeza del primer Borbon espaiíol la corona legada por Carlos el Hechizado, cuando
en las ensangrentadas colinas de Villaviciosa destrozaron
las columnas alemanas, y obligaron al tenaz Staremberg
á verificar con el centro de su ejército una retirada que l&amp;
historia citará. siempre como modelo.
En el interior de un mísero establo, se aloja el viejo
granadero, y cuando satisfecho el apetito, se dispone á redactar la amorosa misiva, dando cuenta de un combate
en qtie corrió inminentes peligros, el sueño lo postra y se
sbancjona reclinado sobre la pared, miéntras el caballo,
separado tan sólo por una ligera valla. y testigo de
la debilidad de su amo, alarga la gentil cabeza y con el
húmedo belfo, persigue sobre la m1&gt;sa algunas migajas del
festín, sin parar mientes en que ha vertido el tintero, y rubricado así, en forma un tanto incorrecta, la carta de amor.
Los detalles más insignificantes han sido támbien teniElos en cuenta por el autor, la espada sobre la mesa, el traje colgado, aquel piso, aquellas paredes; todo &lt;'Ontribuye
á formar en conjunto un dibujo, como quisiéramos de
contfnuo podor ofrecerlos á nuestros suscritores.

UN ÁRBOL GIGANTESCO DE CALIFORNIA
Pocas plantas como el árbol han tenido el privilegio de
hallar mejores cantores, ni sen•ido pBra poner de relfove
los defectos inherentes á la humanidad, cuando se compara con los demás productos de la naturaleza. La Fontaine,
Vollaire, Byron y numerosos poetas que tan justo renombre han dado á la literatura 1iátria, han hallado raudales
de inspiracion al retlexionar sobre la Yida de estos vegetales, ó al recibir hospibilario alberguo bajo su espeso fo.
llaje.
· La botánica los clasifica segtm los climas y condiciones
de la tierra donde esparcen sus raicos. En California se
encuentran los de mayores dimensiones del mundo. El que
ofrecemos en ol grab11do de lu pág. 230 pel-teneciente á la
familia de los conffQro:;, corre,;pondu á una Sl!rie descubierta por e~ naturalista Lobb, de mndera oncarnuda,
blanda y ligera, de enorme corteza 1,nrccida rn el color á
la cnnela, y cuy11 allura alcanza en algunos la usombrosu
cifm de 130 metros.
Estos árboles cuentan :J.000 años d11 rxistencia, y para
dem.istrar lus dimenl!imii&gt;s de su tronco bnstará decir qu"
en el hueco formado e11 el interior do un árbol de esta cla,
se, cabían cówodament.o, aden1ás de un piano, cuarenta
1,orsonas sentadas.
U no de estos troncos se halla en el palacio de Sydenham;
y sólo quedau unos 70 á 100 árboles de esta especie, pues
como las leyendas y tradiciones les atribuyen prodigios y
y hallazgos milagrosos, la codicia humana, compaiíera de
la ignór11ncia, ha puesto en juego todos los medios imagi•
nables para cxtorminarlos. .Algunos gozan de wacleres
especiales por su aislada situacion, por haber servido para
actos.religioso~ ó por su:: dispo.sicione, particulare~.

285
EL VIEJO MARINO
Los . cuadros que representan las sencilla~ ti ordinarias
esCt&gt;nas de la vida de"familia, impresionan y seducen los
instintos del alma, despiertan nuestra imaginacion á los
verdaderos goces, á la dulce tranquilidad del hogar, adornada con los ·placeres de una vida honrada y laborío.a,
ocultando á la vista y á la memoria el marco de sinsabores en que sé aprisiona la vida humana, con los recuerdos
de nl1ejos tiempos y los achaques que con los años sufre
nuestra naturaleza.
Hé aquí, por lo tanto, explicada la causa del_ex~epcional mérito y justo renombre, logrado pm· el d1buJo que
representa el grabado de la página 286. Un veterano Ca
pitan de la Armada, abatido por largos y penosos servicios en todos los mares, sin libertad ni albedrío durante
la paz, y que en la guerra ae ofreció siempre como mártir
en lo más hermoso de la vida, contempla desde una roca
aquellas aguas que tantas veces hicieron mover su frágil
embarcacion. A lo lejos distingue un buque vel.,ro en lu- ·
cha tena:i: con el contrario viento, y á @u mente acuden
los recuerdos de grandes travesías con el imprescindible
séquito de privaciones y angustias; más allá diTisa la humareda de otro buque que hiende el Océano.sin preocuparse de la direccion del viento ni la impetuosidad d4 las
corrientes; en fin, momentos despues, ve deslizarse el vapor enti-e la bruma del horizonte, como si el terrible elemento lo abaorbiese; y al considerar au postracion actual,
que le impide acudir al puesto de honor que tantas veces
ha ocupado para mantener incólume la honra del pabe•
llon de su pátria, ;e crea uno de los seres más desdichados
que habitan la corteza terrestre. Abstraído en estas reflexiones, no Té que dos de sus hijas le prodigan sus consuelos con caricias que parecen indicarle que los verdaderos
goces del alma sólo hallan-eterno albergue en el regazo
de la familia; y al mismo tiempo, el perro, su fiel compañ11ro le demuesti-a con sus lastimeros gemidos la sumisa
obedíencill y entrañable cariño con que le ha seguido en
todos los azares de su existencia.

.EL CASTILLO DE S.N ANGELO
Entre los monumentos que la generacion actual debe á
la antigua Roma, metrópoli entonces de todo el or~e co•nocido · figura el castillo de S. n Angelo, reproducido de
foto~ffa en el grabado de la pág. 237. •
.
Este soberbio edificio, construido en tiempos de _Aduano L y deatinado hasta Séptimo Severo á depósito de ■ar•
&lt;'ófagos imperiales en sustitucion Elel mausoleo de Augusto formaba el décimocuarto distrito de la ciucl.ad de Róm~lo ·comprendiendo en su jurisdiccion toda la parte del
Vatic'ano. Los diferentes sucesos que la historia registra,
dieron á este castillo mi;iones bien distintas: unas vecea
fué sagrado asilo del culto; otras formó }&gt;arte de la defensa de la ciudad· más tarde sirvió do refugio á Clemente VII para co~servar la con.unicacion con el Vaticano;
la caballería y la artillería, erigieron allí sus cuarteles, '.Y
por último, en la actualidad toda~ía queda una torre convertida en fortaleza desde donde se deja oir el estruendG
del cañon en tod8s las grandes ceremonias.
.
El nombre con que hoy se conoce este monumento de
cuatro cuerpos sostenidos por enormes columnas, Y terminados en un~ estátua del Emperador que protegió au
construccion, se debe al Papa Bonifacio IX, quien co,tribuyó á fortificarlo, rodeando todo su perímetro d~ ancho foso, cuyas inmediaciones lamen lru; aguas del T1ber.

CASTILLO DEL MORRO EN SANTIAGO DE CUBA.
Esta ciudad es, por su importancia y poblacion, la &amp;egunda de 111 isla de Cuba, y debe su fandacion ª( f~moso
Diego Velazquez, el promovedor de Ls ,!psct;br1:ment&lt;M
tle Yucatun y Nueva-il;,paña, el que comi,ionó sucesivamente á lo:; Capitanes Francisco b'ern11ndez de Córdova_~
Juan de Grijalva para explorar las tierras del golfo mew
cano, y que, dando más birde patente do C11pitan General
al extremeño Hernan-Uortés, lo envió á nuevas exploraciom•s bien ajeno do contribuir de este modo á irunoi:talizar oÍ nombre del ilustre conquistador del imperio az.

teca.
. La ciudad de Santiago fué hasta 1689 capital de la isla,
y hoy es cabeza del departamento Oriental y sede metropolitana; hállase situada en la desembocadura del rio á
que da nombre, y es una bonita y lim}lia ciudad, con anchas y rectas calles, edificios hermosos y pintorescos _parques y jardines.
l:lu puerto es uno de los mejores de América y se halla
defendido por dos caslillos; uno de ellos, el del :llorro,
que repr(!duce el grubndo do la pág. 237, es de :-.ntigua
construccion , aunque reformt1do por algunas obras mo-

�ARDOL DE ESTRAORDINARIAS PROPORClONES ENCONTRADO &amp;~ CALlFORNIA.

ROMA.-CASTILLO DE S• ANGEL0.

SANTIAGO DE CUBA,-CASTILLO DEL M0JlllQ'

EL VIEJO MARINO.

CIENFUEGUS.-BAn:&amp;fA DE

LA IINTllADA

DEL PI/KRT0'

�.,
LA ILUSTRA.CION MILITAR

238
dernas y se halla medianamente artillado. Sus fuegos
defienden una gran parte de la extensa y cómoilil babia.
Ciudad española Santiago de Cuba, unida por lazos indestructibles á la madre pá.tria, anatematizó con enérgica
constancia la rebelion separatista¡ sus nobles hijos, voluntarios entusiastas y generosos, no regatearon jamás su
sangre en los dias de prueba, y agrupados en derredor de
la bandera nacional , contribuyeron con el Ejército á.
conservar para España ese bello :0.oron que se llama la
perla de la.a Antillas.

BATERIA EN EL PUERTO DE CIENFUEGOS
(ISLA DE CUJIA)

El gr11.bado de la pág. 237 reproduce una de las baterías
rasantes que se construyeron al empezar la guerra separatista para defender la entrada del puerto de Cienfuegos.
A la simple vista se observa que esta fortificación dista
mucho de reunir las condiciones que la cieI¡cia del ingeniero exige hoy en lll!ta clase de obras¡ pero cuando se
construyó podía bastar á. su objeto, máximo si se tiene en
cuenta que el enemigo carecia de escuadras, y sólo babia
probabilidades muy remotas de ataque por parte de algun
buque filibustero.
La villa de Cienfuegos pertenece al departamento Occidental, provincia y diócesis de la Habana, está situada á
26 Jálómetros de Trinidad, y tiene un·puerto abrigado v
cómodo á alguna distancia de la poblacion.

EL SOLDADO DE INGENIEROS
La publicacion de este grabado, es otra prueba fehaciende los propósitos que vienen animándonos desde que
inauguró nuestra Reuista su campaña periódica¡ propósitÓs
condensados en esta frase, síntesis de las ideas que
expusimos en nuestro primer artículo programa: &lt;Todo
por el pais, todo por 01 .Ejército¡&gt; no hemos abandonado
un solo momento, á pesar de las enojosas contrariedades
que convirtiéndose, como por ley de fatalidad, en obstáculos de acceso por demás difícil, han talido tenazmente
á entorpecer nuestro camino, y_ como á cerrar el paso á
toda luz de esperanza.
Dificultades materiales sin cuento se oponen en nuestro
pais á esta clase de empresas; á la escasez de artistas, y no
porque Espafl.a deje de producirlos, sino por4.ue ante la
perspectiva de un porvenir incierto y nebuloso, se ven
obligados á buscar extraño asilo donde sus especialiilildes
logran JlláS ancho campo de (/.esenvol vimiento¡ á la escasez
de artistas, repetimos, sejunta cierto desconocimiento, en
verdad disculpable, de la suma de trabajo, preocupaciones y pacientísima asiduidad que representa el más humilde grabado de una revista, y de aquí que en nuestro
pais no se advierta aun en estas publicaciones toda la originalidad que ofrecen en Inglaterra y Alemania.
Oontra este defecto venimos luchando desde el primer
instante, y en verdad sea dicho, no es lo que menos contribuye á estorbar uuestra accion. 1:&gt;i hemos conseguido
algo en tres años de esta empeñada contienda, á la buena
fé de nuestros asiduos favorecedores, de los dignos com•
)?añeros que dan calor y vida á. estil. empresa, fiamos la
contestacion, an~e los retratos de los caudillos de nuestra.a armas que hemos ido dando á luz, en presencia de los
numerosos grabados representando costumbres, actualidades é inventos úüles, en que ponemos á- contribucion
el lápiz correcto de Sala, la gracia encantador~ de Lagarde, los talentos de ()aula, lladillo, 'fajero, .M.illan, Plá,
Irab,en y otros artistas españoles.
.No se da en nuestro p&amp;is la importancia que se deqiera
á la publicacion de grabados originales. En los juicios
del público en general no se da valor á esta circunstancia,
· 1 entre los que hojean las revistas ilustradas pocos son los
que se paran'á apreciar que r.on el coste de un grabado
original, pueden comprarse seia grabados de asuntos exllranjeros.
Como las artes alcanzan mayor desarrollo fuera de España, los clichés extranjeros sorprenden más por su perteccion, y el público queda más satisfecho que con los originales que repre~entan gastos extraordinarios.
De ahí la preferencia que esta clase de revistas dan á los
clichés OA-tranjeros, dejando en triste y lamentable olvido el arte nacional.

te

Deseando por nuestra parte nutrir esta Revista con los
recursos de nuestro propio pais, ante ningun sacrificio hemos -retrocedido.
Donde creímos hallar algo merecedor de ser dado á la es•
tampa, allí hemos acudido siempre, y en esta constante
tarea, alguna vez la fortuna ha llegado á recompensar la
diligencia. Así nos ha sucedido ahora al depararnos un dibujo originalé inédit•, del inolvidable y malograao Ba•
laea, dibujo que, coruo vcncuu,da reliquia, co!lllervaba en

su poder la viuda del inspirado artista, y de que hemos logrado ser dueños 111 cabo de importunas solicitudes.
Representa un soldado de ingenieros, y este epígrafe
tiene en el grabado. Tipo de varonil belleza, se observan
en él, dulcemeute bosq'Üejados, rasgos característicos de
esta raza meridional española, en que se co,funden, formando un todo armónico, las más puras líneas, y la expresion enérgica de los elementos romano y á-rabe. Ese
rostro cetrino de severo corte, y mirada en que se advierte la vaguedad del pensamiento, y esa cabeza de proporciones exactamente calcul&amp;das, en&lt;luadran lo mismo
en la capucha del blanco alquicel que envuelve al hijo
del profeta, que en el ca;¡acete del legionario latino. La
inspiracion del artista 1m _producido aquí, bajo el ros del
soldado español del siglo XIX, un acabado modelo, lazo
de union de dos razas distintas, que marca á. la vez entre
ellas la línea de separacion. Tipo de una raza nueva, más
perfeccionada, más vigorosa aún, é incuestionablemente
más en condiciones de vincularse en el suelo de que aquélla• han desaparecido.
Los talentos artísticoa de Balaca, no deben ser echados
en olvido por los que pertenecemos á esa gran famili&amp; que
se llama. Ejército¡ sus aficiones, su in.cliD11cion á o!uparse
de asuntos militares, quizás se despertaron ante las ca&gt;ras
del pincel de David, ó más cierto en el estudio y la observacion El.el género que monopolizó Vernet, que hoy
cultivan en Fr&amp;ncia Detaille y otros artistas. La carrera
del que nos ocupa, fué muy breve; la tumba lo atrajo en
edad temprana, cuando quizás su génio no babia alcanza•
do su total desarrollo¡ pero ahí quedan esos dibujos suyos
que publicaciones ilustradas de España y del extranjero
han rep1·oducido en inmens11s ediciones, y ellos contrib..úrán á que el nombre de Balaca no se olvide.
En el l!:jército logró su dibujo, Un ~o/.dado es11a,, ql,
publicado en el número primero de LA l.LUS'l'Ra.CION .MI·
LITA]l., entusi&amp;ita acogida, que obtuvieron tambien otrad
producciones de su talento, y creemos que el que otrecemos hoy es acreedor á. la misma honr... Si así sucede,
habremos conseguido á. un tiempo satisfllcer á. los suscritores de L.A. l.LUIT:&amp;ACION, y rendir en nombre del
Ejército, que supo inspirar al artista sus mejores obras, un
tributo de reconocimiento á su memoria.

239

LA ILUSTRACION MILITAR
Este magnífico e1nliarkemmt constituye una de la~ obras
mtis notables que posee la ciudad poderos• en contraste!, única en su grandeza y completa hasta en sus imperfecciones¡ donde no hay espectáculo, asombro ó sorpresa que no esté ene11denailil á una inflexible lógica.

INTERMEDIOS EN LA GUARDIA
Con este título &amp;parece en la pág. 245, un dibujo lleno
de vida y movimiento, que debemos al conocido artista
Sr. Melendez.
A la puerta de un cuartel de caballería, dos húsares forma11 grupo con una vendedora de fruta, á. la que uno de
ellos, recluta por las señas, compr11i,el género que otro
~ldado veterano obtiene como don gracioso de la sensible comerciante al por menor. A juigar por las· apariencias, la vendedora no sabria negar tampoco su corazon al
hijo de Marte, al menos eso leerá. el menos observador en
el rostro de la bella¡ pero la oci,.sion no es la más oportuna, ni aun para un conquistador avezado á tales triunfos.
El Oficial de guardia está allí cerca¡ el cabo se pasea inmediato, y 1ha;y tan malas lenguas! Desde luego puede
afir~arse que la. escena no tiene epílogo, es pura y simplemente lo que debe ser, un intermedio en la guardia.

.EL GRUPO DE LA DE.l!'ENSA DE PARÍS
Las conmociones popuhires, en sus enormes extravíos,
derribaron en 1870 la está.tull. erigid" a. ~apoleonl, y que,
desde su grandio,o pedestal, ptuecia ind1c..r á todos los
fr&amp;nce,es que atravesaran la avenida de la Grande-Armée,
los in.tinitos é iillipreci..bles servicios que la gbneracion ,.c.
tual debe al génio lllÍJitar del pres0nte sig,o. E1 municipio
de París, un" vez restablecida la calma, trat.O de reponer
aquella pérdida con otr11, está.tu.. ó embleiu" que repn,senti. tambien
página gloriosa de la historia contemporánea de Francia.
Publicóse con este objeto un certámen público, en el
cual se adjudicó el primer premio a .Mr. füurias. Con
arreglo á este proyecto se cambiaba Ja estátua de1 nunca
bien ponderado guerrero y polü1co, por un grupo que representase la detens11, de 1-'..rís. El asunto no po&lt;lia ser más
agradable al sen~imiento pátrio de nuestroij vecmos, cuyos heróicos hechos y privac1oneo de todo género, sufridas
durante el asedio de 10a alemanes á la primar.. capitil.l del
mundo, se hallan todav-í.. gr"baelos en l" memoria de
todos. .Además, la matrona que represeuta a la .h'rancia es
de una altivez m"jestuosa, de arrog11ntes maneras y airosa
postura¡ en su mano 1zquierda oc te uta g11,1iar&lt;1ameme el
pabeilon tricolor, con el cual cub.re á un valiente herido,
y con la derech11, emp1.lllil el arma que ha de dervirle para
defender á sus hijos.
Las opiniones todas es.tán contestes en reconocer en esta
obra de arte, un mérito extraordinaria que ac1ece notablemente una vez colocada en el pedestal ya inaugurado.

=

LA CLASE DE SARGENTOS
( Ctmtinuacion.)
Para ei ascenso et sargmto .w.o: Un año de efectividad y
práctica en el empleo de cabo ¡ las oliligacíonu de su
nuevo empleo, con todo lo que hoy se exige para el ascenso, y ampliacion gradual y esmera.mente dirigida (lo
que cpncierne ya al profesor), de las leccwnes de cosaa ó no•
ciones científicas, que hemos Juzgado de todo punto necesaria.a, porque constituyen la base má.s firme de todo ejercicio profesional, y contribuyen además consider11blemente, al perfeccionamiento moral é intelectual. Empleando la terminología científica tradicional, 6 sea la que
consiste en designar las cosas por analogías aparentes, prescindiendo de sus relaciones naturales, se podría ya aquí
dar alguna extension á. las asignaturas de aritmética y
geografía, topografía y forüficllcion, física, administmcion y estadísticH.
Para el ascenso ásargento 1.0-Un año de práctica en el
empleo de aargento 2.o¡ gran ampliacion de los conocimientos exigidos á. esta clase y de los de higiene, historia
militar y arte de la guerra.
Para el ascfflSo á..4.ifirez.-Un año de efectividad en el
empleo de sargento Lo, y otro de alumno en la Aéademia
general (*).
Procedimiento de exámen.-Preferir el ejercicio escrito al
oral. •
Pr11,5tar una g//m atencion á la manera de razonar, al
conocimiento de los distintos métodos de observacion y.
prueba.
Apreciar mucho la concision, propiedad y sencillez en
la manera de expresarse.
Uontener ó no estimular la tendencia tan general en la
educacion española al retorismo, á la anfibología, á la
forma literaria asiática.
Apreciar tambien en la debida proporcion las coooiciodes de fuerza muscular y nerviosa, los hábitos de prudencia, el carácter en lin, más 6 menos -apático, más 6
menos activo, más ó menos ligero, más ó menos reflexivo.
Los ejercicios por escrito á presencia del Jurado de
exá.men.
Co1nposicion'det Jurado.-Requiere un estudio muy de•
tenido, pero parecll una cond.tcion funililmental la m11•
yor d,v11rsidad po,ible en 111 profesorado, como se ha hecho recientemente por el millstro de .h'omento.
Clasificacion de los sargentos para loa efectos de
car•
rera. - Ocioso parece ad ve1 tir que la adopcion de eote
sistema de instruccion y ascensoij obligaría á los Jefes de
cuerpo á una o bservacion muy constante y sagaz de las
diferentes condiciones de aptitud y vocacion &lt;10 los sar·
gentos para venir á determmar en esta clase las clasifica•
cio1Jes siguientes:
1.a. Sargentos que desean seguir la carrera y llega; por
tan1.0 al olicialado.
·

ª"

UN BOULEVARD SOBRE EL 'fÁ.MESIS
El grabado de la pág. 2-14 representa el aspecto que
· ofrece uno de los muelles de la capital de lng1"terra oo•
bre el Támesiil, en el momento en que desfila una fuerza
de Infantería de línea.
El centro del comercio y la industria universal imprime
en sus construcciones un sello de grandeza que las distingue de las restantes ciudades de .l!.uropa. .l!:n !" roárgen izqµierilil del rio 'rlimesis, desd11 Som1met-ilausse ha.ta el
puente de- lllackfrias, de 300 metros de longitud y :!4 de
anohura, se extien&lt;1e un gr"n viaducto qt..e d1bminuye la
distancia entre Westminster, enorme puente tambien de
7 arcos, descansando sobre ¡,ilas sostenidas p9r 2d0 pilotes
de hierro, el suntuoso edificio destin,,do á. üámara .de los
Comunes y la Qity.

("¡ Publicado ya el programa. de ma.terias para. esta Acade·
mia, no es de este luear apreciarle. 'fenemue idee.e que d,scro·
pan algo do las que h"u inspirado el plan de estudios, y sobre
todo creemos posible ampliar más las materias, y reducir, sin ew·
bargo, el cuadro de eouocimientos por un método inijpirado, como
ya lo hemos dicho, en los principios de la generalidad y las pro•
¡;ori;:1011,1,. l'ero no es o.qui oportuna e,ta disertacion, que seria 1111•
eesariamente muy larga.

2.a Sargentos que por circunstancias de índole muy
varia, no pueden ó no desean pasar de sargentos primeros ni abandonar tampoco la profesion militar.
3.a Sargentos segundos ó primeros que tambien por
causas diversas (falta de vocacion, de aptitud, etc.) ni
pueden seguir la carrera, ni permanecer toda su vida en
sus respectivos empleos.
A los sargentos de la segunda clasificacion se les podria retener en las filas decretando un aumento de sueldo
á su favor cada cinco años, hasta que al cumplir la edad
señalada para el retiro, pudieran estos sargentos obtener
una pension, equivalente por ejemplo, á la del empleo de ·
Capitan. rambien se les podria destinar cierto número de.
vacantes en la es¡i,la del Ejército de reserva.
A los sargentos de la segunda clasificacion se les adleria reservar empleos.civiles, con garantías de inamo~ilidad
semejantes á las de los empleos militares.
.,,

6.a Facilidad ~n las vueltaR al rnrvicio abandonado
por motivos que no constituyan delito é ingresando por ·
la última categoría, pero dis~utando el tiempo de servicio como prestado en la que se dejó.
7.a. Ingreso por oposicion bien dirigida y rigurosa en
la clase de cab(l)s y en la de sargentos.
A. ORDAX

C.

A LA VÍRGEN
PREMIADO CON UNA AZUCENA DE ORO EN LOS JUEGOS

1883

,

PROVISlON DE V A CANTES E~ L.A.lt CLASKS DE TRO"l&gt;A.

El ascenso á cabo, por eleccion, á. propuesta del Capitan de la Compalifa, quien habría de procurar (aunque solo
fuue por interés propio¡, que l" vaco.ni.e recayera en individuo de idoneidad incuestionable. Esto contribuiría á
dar á la clase de üapitanes un prestigio que no debe
regateárselas, atendida su importancia en las organizaciones militares ,modernas.
La Ordenanza anduvo más previsora en esta parte que
CUJlntos reglamentos y dai!po&amp;iciones han venido dictándose hasta la fecha sobre tan importantsima cuestion.
Ascenso a sargento 2.0-Por oposicion precisamente ante
un Tribunal formado por los Jefes y Oapitanes del cuerpo y presidido por el üoronel. La propuesta se someterá
á la apr\)bacion del Comandante en Jefe del cuerpo de
Ejército.
Aseen-so á sargento 1.0-Por oposicion entre todos los
segundos del cuerpo de Ejército que concurrieran á tomar purte. Los días 1.0 d., Enero y Lo de Julio de cada
año se publicarían por el Est11do Mayor del cuerpo de
Ejercito las vacantes , señalando la fecha de la convocatoria. El Tri bunaJ se haU..ría presidido por el Jefe del
.Estado Mayor, ó lieneral de Division nombrad.o por el
üomandante en Jefe, siendo vocales los primeros Jefes
de cuerpo) y adjudicándose las vaCllntes por mayoría
absoluta de votos
Desde luego se echa de ver que este plan, tan á la ligera
bosquejado, requeriría en la e;ecucion u tras di,posiciones
p~ehmmares, como el titcilitar lus medios para que las clases de tropa puedan adquir1r la in.strucciou Keñalada¡ pero
á nuestro juicio, no alteraría los sistemas que actualmente
se siguen en los cuerpos, y sólo habriaque procurar su perfeccionamiento señ&amp;111ndo algunas mayores dotaciones para material de las Escuelas de cabos y sargentos, adquisicion_ de libros e instrumentos, como ~simismo procurando que la eleccion de profesores recaiga en Oficiales sobresalientes, á los que podrían otorgave J,.s mismas ventajas que disfrutan los profesores do las Academias de Oficiales y de las üonferencins.
La instruccion de los sargentos primeros que desearan
ingre!ar en la Academia general exigiría una atencion
muy preferente , porque á l" vez que no sería posible proporcionársela en los cuerpos, tam_¡,oco el Estado podria
abandonar esta .benemérita &lt;:!ase á sus recursos propios,
dejando que i.cudieran á. profesores particulares. En tal
caso sería conveniente, á nuestro juicio, modificar la organizacion de las Conferencias de Oficiales, de tal forma
que sus profesores en clases nocturnas preparasen á. los
s11rgentos primeros para el ingreso en la Academia general.
Terminar_emos este trabajo haciendo constar, que, alejándonos. siempre de todv proceduniento exclusivista, por
wmperamento y por conviccion creemos el plan propuesto susceptible 1de correcciones ventajosas¡ pero á la
vez debemos hacer constar que si en 1,. forma cabe atenuacion de-algunas ideas ó conceptos, en el fondo las opiniones expuestas en elite trabajo ligero, y de periódico, 110
de libro, son. las que continuamente llegan hasta nosotros,
en cartas y escritos, donde se demuestra el interés que
p&amp;ra el Ejército y el Estado tiene la tan compleja cuestion de los;11&lt;&gt;censos de las clases de tropa.
En suma, no es fácil llegar á una solucion ventajosa
en este como en todos los problemas de org11.niZ11cion socbl, si no intentando una aplicacion juiciosa de las siguientes barns:
1.a lnstruccion gratuita en los grados de l.n. y 2.ll en·
señanza~
2.a UuÍÍurli. general científica obligatoria.
a.a I'Mttucoion general de la esped11lidad ó profesion
de que ~.tráte. ·
4.a To$ruccion especial limitada á lo que exigen las
funr:,,onés' propias El.e cada cargo 6 destino. .
ó.a Retribucion proporcionada al trabrtJO y clru&lt;e del
mismo.

El dichoso te ensalza.en f?U alegría,
El infeliz te invoca en sus d9lores;
• La cuna del que nace ornas de flores,
Del que muere consuelas la agonía.
e
Deshacen el error, la duda impía,
Del sol de tu bondad los resplandores;
Tu amor es el amor de los amores,
Tu fé la luz que nuestros pasos "guia.
El débil, á tus piés, tórnase fuerte,
Con tu favor se alcanza la victoria;
¿Q,túen podrá no adorarte y no tenerte
Como en sagrado altar en la memoria?
¡Al hijo de tu amor le dimos muerte,
Y aun nos abres las puertas de la gloria !•
ÜÁRLOS CA~O

SONETOS DE AUTORES PORTUGUESES
VI

CONSEJO
(DEL VIZCONDE DE ALl\IEIDA OARRETT)

Olvida, te lo ruego, Inés amacfa
Las duras leyes de moral sombría,
Q,ue predica del mundo la falsía
En nombre de ventura no probada.
Ley de Tarlvfos, invencion malvada,
Q,ue engendra la servil hiprocresía,
Dictóla la ignorancia, y es la arpía
Q,ue destroza la dicha más preciada.
Sábia nato.raleza lo ha prescrito,
Y vanamente su enseñanza eludes,
Dentro del corazon llevas escrito
Claro precepto,.su verdad no dudes:
Delito sin dolor, nunca. es delito;
Virtudes sin placer, no son virtudes.
Lurs VIDART.

Por Inocentes me vió
,Jnana la mosquita muerta,
Y haciéndose la despierfa
Darme un chasco pretendió.
Gran chasco me dió á fé mia,
Pues me probó de repente
Q,ue no era tan inocente
Como yo la presum,ia.
De .medio año embarazada
Iba á la feria Simona
8obre una burra trotona,
Vuandó se le fué escapada.
-«¡Pídele á Dios que me amparel»Gritó á l olás que iba al lado;
Y·éste, clamaba asustado:
-«¡Q,ue pare!.... ¡Señor!.... ¡que pare!,

DE ALYEAR.

~

SONETO
FLORALES DE J\IURC!A EN

De mil conceptos vulgares
Ha escrito un libro Gonzalo,
Y piensa, aunque el libro es malo,
Tirar seis mil ejemplares.
Díjole Andrés:-«No está mal»
Tn audacia á mucho se atreve;
Pero, dime ¿no es más breve
Tirar el original?

LA ABNEGACION DE UN SOLDADO
Por inclinacion involuntaria, por condiciones el.e
carácter, siempre hemos gu.stado de recordar dignos
hechos de oscuros militares, dejando para la gallardía
de no pocas plumas el consagrar tributo de admiracion á los que en e1evacla esfera realizan tambien
otros actos nobles y generosos.
No hay en el fondo de tal propósito un deseo de
singularizacion ni nn afan de originalidad, sino la
creencia de que el escritor debe retener ciertas escenas, de las cnales fné testigo presencial, y legarlas
en forma más ó menos conecta á sus sucesores, como
ejemplo vivo de lo que vale el ánimo esforzado.
Hecha esta pequeñ.a digresion, mejor dicho, ingénua confesion, entraremos desde luego en materia.
A la izquierda la cinta de plata, más brillante con
el reflejo de los rayos solares, que marcaba el curso
del Felú; poniendo término al horizonte en la propia
direccion, las estribaciones del pequeño atlas; al frente las floridas huertatt de Tetuan, donde á la sazon se
alzaban miles de blancas tiendas dondé encontraban
abrigo contra la inclemencia de los elementos las
huestes musulmanas; á la derecha extensa lagtma casi
escondida entre alta maleza, despues un campo yermo, y á lo lejos nuevos montes determinando la
situacion de Sierra Bermeja. He ahí descrito á la
ligera el campo de batalla en el que tuvo lugar la
accion del dia 23 de Enero de 1860 entre el ejército
españ.ol mandado por el inolvidable general O' Donnell
y las tropas marroqtúes, cuyojefe superior era l\Iuley
el Abbas.
Ni nos proponemos ahora referir las múltiples
peripecias de aquella iornada, ni hemos de manifestar •
tampoco por qué série de circunstancias vino á generalizarse nn combate cuyo alcance, en las primeras horas de la mañ.ana, no traspasaba los límites de un
fuego de guerrillas; nuestro tínico y exclusivo objeto •
es narrar sencillamente una escena no muy conocida
del drama de aquel dia.
Con ánimo resuelto y decidido, lanzando un grito
de guerra, tremolando los Jefes banderas y estan
dartes, avanzó por la derec]Ja y amenazó conerse á
la izquierda de nuestra entónces debilísima línea de
batalla una masa compacta de caballería árabe; ante
ese movimiento audaz y acentuado del enemigo, el
batallon de Cantabria, cuya compañía de cazadoi·es
luchaba á vanguardia y e·n órden abierto, formó el
cuadro, no sin advertir su maniobra á la.misma compañía con un toque de retirada y á la carrera.
Acto seguido obedecieron los cazadores, y ya era
tiempo, pues los ginetes contrarios casi tocaban con
sus corceles el terreno ocupado por aquellas escasas
fuerzas españolas. Al fin llegaron los ofensores á la
altura de las líneas de batalla, rota momentos antes,
no encontrando más que dos compaiiías, con fuerza
muy reducida, del batallon de Baza, fuerza que constituía la exti·ema derech~ de la citada. lú1ea.
'
En retirada tarubien ambas compañías, hubo, sin
embargo, un incidente que merece referirse, y el
cual sirve de tema principal á estas modestas líneas.
Iniciado rápidamente el movimiento de retroceso
de los cazadores de Cantabria, no advirtieron que
nno de los suyos habia caído en tierra. á consecuencia

'

�ESTATUA DE LA DEFENSA DE PARíS. TIPOS MILITARES.-EL SOLDADO DE INOIINIEi05 (Di6tqo orr¡inalinéái/9 r.ir /) , R1tMr/o Balacaf,
'

'

�242

de grave herida; llegar los fanáticos hijo del profeta, 1 que se desliza ráuda entre el feston de manglares menor del Sultan y presiwto heredero, que acepta
ver al pobre soldado y arrojarse sobre él á fin de que, ondulando en verde ropaje, se desbordan en las gustoso, prévio acuerdo del fJonsejo de ancianos;
donde tras liberaciones mil, é incalculable cantidad
concluir con su vida, todo fué obra de un momento, playas.
pero un gastador de Baza, desafiando el peligro, desSon las doce del dia. Un sol abrasador vibra en de buyo consumido, se decide :ser correcto el arreglo,
preciando su propia existencia si podia salvar á un cataratas de luz, centelleando á su contacto en dia.. dilatándolo sin embargo hasta el próximo Manlud
compañero, se dirigió, bayoneta armada,, al grupo mantillos cambiantes, las aguas, las arenas, los gui- ó primera luna de Enero.
de musulmanes, hirió gravemente y de primera in- ja.ros; y la brisa, satiuada d~ perfumes, en búcaros • Antes de abandonar la pobre y salvaje residencia
tencion á uno, despues en lucha encarnizada á otro, de Champaca, de azah~r y de ilang-ilang, trae del que hemos 'liado en llamar Corte del Sultan, abusando de la metáfora, Mahaman penetra en la moray los restantes abandonando su presa, corriéronse bosque mil diferentes arrullos.
hácia la izquierda, por donde avanzaba el grueso de
La gentil Sultana· Layajha ha muerto trágica- da do el R égulo entretiene el ócio entre el opio, y
su gente; el gastador, llevando en hombros al herido, mente sin que trascurrida fuese la primera luna de el tabaco chino aromatizado con sándalo y cinamomo,
siguió el movimiento dé sus compañeros.
su himeneo; luna de acíbar para la infeliz despose.- y sin rendirle ósculo de vasallaje, t1a acerca, con la
da, víctima de la intemperancia de su Señor y de su m!rada altiva, desdeñoso el gesto y bizarra la apostura..... «Vengo á despedirme de tí, Badaruddin -exLlá.mase aquel va)iente, aquel héroe oscuro, José orgullo.
clama-me despojas de Layajlia, tú, no el Quitab;
Perez; era alto, delgado, sus facciones finas, y hasta
Rec1táronse con plañidera voz muchas lamentasi se quiere ~elicao.as, acusaban al primer golpe de ciones del .Mustá y el Clwrijj, el Salipá y los Pan- pero la codicias en vano. No has respetado el t estavista ciertas cvudiciones superiores á las de la gene- ditas enronquecieron; en leva.ntai.ivs salmos, el Jabdlú, mento de tu padre á quien sacrificó tu amgicion,
ralidad de sil clase, pero al propio tiempo cierta imploró la perdurable vida sensual del último aelo; segiw sin ambajes se repite; no respetas á los Dattos
energía de carácter de que dió prueba evidente en la enmudecieron los batü1tines; apagáronse las mech~ Majasaris de limpia estirpe que en el g1úmba han
· tarde del 23 de Enero de 1860.
de las lantacas y aquella hm·í de negrísimos ojos, de alzado las mezquitas derruidas por los españoles en
Un detalle final. Terminada la campaña de A frica, tez pálida y más esbelto talle que los juncos del la playa, y óyelo, Badarudtlin, te declaro la guerra
el batallon cazadores de Baza vino á Madrid, con arroyo y los bambúes de la selva, sin esclavas que como Datto independiente, y mi ódio como hombre
otros cuerpos, para desfilar solemnemente y en repre- la vigilen, ni ceremonial que la guarde, sola, aban- libre. Muchos son los Panlimas y Majaradhsas dessentacion del bravo Ejército expedicionario; el día donada, yace en e.~cueto aposento de abigarradas contentos de tus vicios y correrías. Tn padre Diaruade ese desfile, verdadera explosion de entusiasmo cortinas, vestida de blanco, con los brazos retorcidos rol acertó; eres un pirata.» Dijo; con reposado
popular, una anciana estrechaba entre sus brazos y en convulsion epiléptica, ia cadavérica faz amora- ademán salió de la estancia, montó á caballo, y 11in
besaba con pasion al gastador l'erez, cuando el tada, contraídos los ántes púrpurinos labios, rígiaa, temores se perdió á paso lento en la hondonada del
doce de cazadores pasó por la ronda de Toledo; era convulsa, horrible y con los espantados ojos abiertos, valle.
Mahaman tenia razon: Los emisarios condujeron
su madre. 'rales muestras de natural y profundo desruesm-adamente abiertos, cual si en el latir posá
la
futUI&gt;a desposada, sin que sus lágrimas evitaran
cariño se repitieron de una manera frenética al decil· trero, concentrado hubiese en ellos tuda el ánsia infiel
dUI·o
trance de ser arrancada á sus pá.trios láres,
un Oficial, ¡abrácele V. bien! ¡.J!:s todo iw valiente! nita &lt;le la venganza eterna, y como s~ en su extinto
porque
su
familia, ufana con el proyectado enlace,
Poco tiempo despues y por acuerdo unánime de fulgor vertiesen fementidas imprecaciones.
no
paró
mientes
en aquel corazon que latía la vida
la Oficialidad del batallon se le adjudicó á l'erez un
Yo la conocí. Era una perla; una perla en el azudel
amor,
ni
en
su
natural recato, ni en la compripremio de 6.000 reales, que pouia á disposicion del ladv acuarium del mar riente de Joló sumergid.a,
mida
borrasca
que
amenazaba
romper la cárcel de su
Uuerpo persvna amante de las glorias pátrias, con que al pasar poi· la turquesa del Sultan, quedó pri-.
objeto de recompensar algun acto meritorio de los s10nera de su abominable lascivia y de su bestial des- pecho.
Badaruddin sin consultarla, creyóla dichosa comindividuos de tropa durante la campaña mencionada. enfreno.
partiendo su tálamo nobilísimo y prescindió del BaÁRTURO ÜOTARELO
Al.ta, delgada, vaporosa como una vision no corjah-J\Iudah y •del uonsejo, por aquello de sus pragporizada; pálida como Desdémona y Franci;sca di
máticas s11 volludad. Es verdad que los crises saltaron
Rimini; aunque morena como las hijas de Sion; de
de las bainas y brillarbn en el aire parodiando ammaneras distinguidas, ruborosa como una sensitiva,
bos hermanos un ridículo duelo; pero todo quedó en
envuelta en los pliegues de su encarnado jabul-sapalabrería y espectáculo, y el capricho del Sultan
Episodio histórico
tisfecho heraldo de sus graciosos contornos-parecía
en pié.
•
una estátua egipcia idealizaúa por el cincel de Lisipo.
!L BIZARRO CORONEL YKLEGANTK EECRITOR
La mujer Joloana, sumisa, dulce, fie~ -á sli iu·ano,
Concertado estaba su matrimonio con el Datto
sin rebelarse cont?a. su verdngo, sut'riendo el repudio,
DON JULIAN OONZALEZ :PARRADO GOBERNADOR.
Mahaman, que por ley de tradicion, se v~ificaria
el abandono, el oprobio del aborto provocado, almoDE JOLÓ •.lJ.
simulandv un rapto á usanza joloana, y cada binta
hada do reclinar la fatigada frente, vil instrumento
El magnífico y muy excelente Paduca, Majasari, que iba del Sudoeste, tañendo el guerrero águn, al po- de lascivia, con la miserable familia qu~ la poliga.Maulana, Moamad-Badaruddin, Sultan de Joló, está blado de la ,doncella, encendia de púdicas rosas sils mia produce, rechazada. del harem, mártir del feudo,
mejilla-a, ajena de que en los placenteros ensueños
de duelo.
infamada por brut.ales extravíos, con los ojos secos
No ha funcionado el cable comUillcando á las po- de su esperanza habia de introducirse amargo des- por el infortunio, recorre un sendero de abrojos, que
tencias extranjeras la fatal nueva que le aflige; pero consuelo.
tanto y tanto de continuo sus carnés hieren, que la
Mahaman era el lllás arrogante señor feudal de la
durante nueve dias, se halla obligado á encerrarse
sensibilidad se apaga, y se torna en estúpida aquiesen el interior de sud habitaciones, en su residencia isla_ Pagado de su aletunia, jóven, celoso de sus fue- cencia.
ros y privilegios y rico, ·nadie como él arrojaba el
de Maibung, á llorar de oficio.
Layajha quiso vindicar su dignidad hoill;\da, su
1
Está inconsolable. TUI·ba de servidores y esclavos zumbiliu ni manejaba la lanza y la rodela, ni tam' honor escarnecido, y con arranque sublimeJi\vo un
le rodea. Recostado su cenceño cuerpo en almohado- II poco nadie más pronto en vengar agravios, ni en dar supremo alarde de valor; sacrificando su :vida en el
nes de raso sobre finísima esterilla, el mal compri- satisfaecivn cumplida á. sus caprichos.
mismo lecho nupcial. l..Juando el cuerpo, en lucha des.En traje de gala, bien salientes las orejas de liemido despecho se retrata en su moreno y juvenil semigual_ha sucumbido, y el hado adverso en el lodo lo
blante gastado por los goces del harem. Sus desnu- bre de su osclll'O pañuelo sembrado de lentejuelas á revuelca, se hace más sutil el alma y desdeñosa, del
dos piés juegan con sus chinelas bordadas en plat.a, guisa de turbante; el plateado cris de honor en su miserablP esbozo que la ataraza, aspirando bogar en
y apvyado su carilargo rostro en la palma de su anudada faja de seda, cayendo en vistos9s borlones; el insondable espacio del infinito.
1
mano derecha, por el abierto contidvr ae caña y ta- caballero en pequeño jaco, rápido como el aguijon
Crece en J oló una planta tublig, que rastrea las
1
bla sigue su errabunua mirada el galopar de las que le acosa; seguido de esclavos porta-lanzas, por praderas, escala los chaparros y se retuerce abrazanfautastlcas uubes, el tortuoso cauce del rio siempre stmderos apenas pl'acticables, corre á Maibung una do las más opuestas familias del reino vegetal; sus
culebreando, las espiJ:antes olal! del -mar semejando mañana del pasado mes de .Mayo, á solicitar del So- raices producen 1¡3, muerte con rapidez inaudita, y á.
bandadas de fugitivos ciimes,'ó la pintarrajeada_vela, berano autorizacion para realizar su amoroso pro- este tósigo se acogió Layajha, como navegante al
yecto, sin pensar que el Quitab venerando, depositafaro que entre la borrasca luce, como náufrago a
do en el La-Kibub, frustraría sus desvelos, fundán(lJ • ltli querido Coronel: visitando poco hd. una de la.s rnnchepobre leliv juguete de las olas, como Vlasta, Blanca
dose en cierto grado de parentesco consanguíneo.
rla.s moras en dontle Vu. cucnt,1 generales simpatías traslllisibles
de Rossi, Lucrecia, Arria, Sofronia, Virginia y AJ:á. los amigos, el Uz,,1·ijj de 'l'audu alli ¡,rescnto, tuvo ti. bien relaNada quebrantó la detmsada fu-meza del Sultan, y
cadia. y tantas heroínas que alientan en la Historia.
tarme el verídico sucedido quetle incierto moJo Vd. ya. conocil!._ni am~nazas, ni ruegos, ni trani!ll,cciones, suficientes - Muriól ¡Bendita seas, tú cuya memoria siempre
El público lo encontmrá poco interesante y V.Sil~ d1Joc11rnado; vero fueron á desviar su negativa.
usted ID vestira. con lu.s ira.lu.s de su ingenio fecundo, supri.wicmlo
vivirá en las tradiciones Joloanas!
el ingrato l!a.bor del torpe za.ncajear de mi plum:i.. Suyo siempre 1
Contrariado,
ardiendo
en
celos,
~faba.man
expone
Q.ue pasen siglos y siglos. Q.ue la civilizacion difun11,t'ectiwno,
sus derechos, cediéndolos al Bajah-JII11dah, hermano da. su rayos en esta r~a erguida á mirar el sol del
EL AUTOR,

SULTANA Y MARTlR

243

LA ILCJSTRACION MILITAR

LA ILUSTRACION MILITAR
progreso; entonces, Layajha, quizás algun poeta te
cante, y las generaciones te admiren, como admiran
los infortunios . de Eloisa y J ulieta , el alma de
Beatriz, la pasion de Safo, el sentimiento de Hero,
y el encanto de Cleomora.
El muy excelente y magnífico Paduca, Majasari, Maula.na, lfohamad, Badaruddin, Sultan de J_ol6
está de duelo. Está inconsolable. Retirado en sus habitaciones de Maibnng llora conforme el rito musulman prescribe. Llora de oficio.
BENLTO FRANCIA
Mas 1''ilipina.s,~\¡:osto 1883.

REFORMAS
QUJ: 1'00.RU.N INT&amp;ODOCIRSE EN LOS RlfüL.UlENTOS DEL
CUERPO DE CARAlJINEROS
'

( OontintM.Cion )

ID
INSTRUCCION )fILITAR DE LAS CLASE8

menos trimestralmente se ejercitaran en la redaccion de las primeras diligencias de un proceso, actas
de aprehension y demás documentos propios del instituto, todo lo cual seria despues examinado por
el Jefe de la Academia.
Con esto se conseguiria un éxito completo: los
señores Fiscales podrian hallar en los procedimientos inteligentes y útiles amanuenses, y las clases adquirirían unos conocimientos que de seguro no desde!laria ninguno de sus individuos.
Por último, seria innovacion de gran ventaja
para todos que, cuando á los sargentos segundos les
· faltara próximamente un año para el ascenso inmediato, pasasen á las cabezas de compañía, á cuyo fin
y para no debilitar el efectivo de las fuerzas consagradas al servicio, tomarián el mando del punto
que·en aquella radicas·e_ De este modo se dedicarian
en las horas cgmpatibles con su cargo á los trabajos
• oficina, para que al obtener el ascenso pudieran
de
desempeñar su cometido cual corresponde, y no tener que someterse, como alguna vez sucede, á la tutela de un inferior, lo que además de ser humillante
influye muy mucho en contra de la disciplina.

Como los sargentos y cabos prestan, por punto
general, idéntico servicio, será preciso tratar en conIV
junto de la-s innovaciones que en nuestro concepto
ASCENSOS
~ería necesario introducir para el mejoramiento de •
En ningun tiempo como en la actualidad, y tola instntccion de estas clases, y como este punto es
cando
aún las consecuencias de la guerra civil, se
el más importante tal vez ue cuantos comprende este
han
visto
los ascensos tan paralizados, no dudando
trabajo, séame permitido tocar á la ligera otros exen
afirmar
que el cúerpo de Ca1·abineros es el que
tremos, para detenerme algo más en el que tantos
bajo
este
aspecto
lleva la peor parte entre cuantos
beneficios reporta á la colectividad y muy particucomponen
el
Ejército
español. Vamos á demostrarlo,
larmente al individuo.
tomando
por
base
como
término medio los proceden.Reducidas las clases de sargentos y cabos á vivir,
tes
del
Colegio,
pues
con
los otros el cuadro resulpor la índole de su cometido, en los puntos más ven.
ta.ria
demasiado
sombrío,
y se verá que á pesar de
tajosos para impedir el contrabando, resulta que,
la
lentitud
que
se
advierte
en los ascensos de las
salvo algunas excepciones, la mayoría prestan sus
demás
armas,
tienen
ventaja
sus individuos al comservicios en pueblos de poca importancia ó en casepararse
con
los
del
Cuerpo.
La
vida militar de estos
tas situadas en la frontera ó costas,.puntos en donde
da
principio
á.
los
diez
y
ocho
años; obtienen el
no solamente les es intposible hallarse al corriente
0
ascensv
á
cabo
2.
a
los
seis
meses;
el de l,o cuatro
de los continuos adelantos militares, sino que con
años
despues;
el
de
sargento
2.o
á
los
nueve despues;
sentimiento propio echan en olvido las nociones que
0
y
el
de
1.
en
igual
tiempo:
sumemos
lo que ha emen otro tiempo poseyeran. Y no se diga que se les
pleado para llegar al último escalon de tropa, y ten. proporcionan los textos que al efecto se publican,
dremos que añadidos á los lt! que contaba de edad
porque les contestaremos sin temor á ser desmential
principio de su verdadera campaña, que no es
dos, que lo que logra el indiváduo es adquirir tan
otro
el servicio del cuerpo suman, la enormidad de
sólo una idea confusa de las materias que contienen
cuarenta
y medio. Esta cantidad abrumadora creemos
los libros, y nunca el conocimiento exacto de cuanto
que
podría
disminrurse cerrando por algun tiempo el
le interesa saber para el cumplimiento de sus espipase
de
los
demás Cuerpos al de Carabineros, ó
nosos deberes. Tanto es esto así, que á pesar de los
reduciéndolo
en debida proporeion.
buenos deseos de que generalmente se hallan animaY
no
es
esto
una peticion exorbitante, como lo
das estas clases y de no dejar de la mano el último
demuestran
los
siguientes
datos:·
Reglamento táctico, la mayoría podrán dar una idea
0 en el Ejércit-0 puede llegará
Un
sargento
1.
embrionaria de las partes de que aquel consta, pero
este empleo y solicitar su pase al Uuerpo á. los doce
muy pocos sabrán traducir las nociones adquiridas
al terreno de la práctica, porque para ello se hace año11 de servicio. l:luponieudo que ingresó en el Ejército como voluntario á la lllisma edad que es baja
preciso tener un profesor que resuelva las muchas
en
el colegio el carabinero jóven que tomamm, por
dudas que se ofrecen, ó ejecutar en el campo de instipo,
tench-emos que á. los 30 años es sargento l.º del
truccion las evoluciones y movimientos_ Pero ni los
Cuerpo;
es decir, diez y medio antes que el que dessargentos ni los cabos cuentan con ninguno de los
de
su
ruñez
se consagró al servicio del inatitu.to.
medios aniba expuestos, y si á esta carencia se aña.J!:jemplos
semejantes
aconsejan tambien la limitade la imposibilidad de poder consultar al Jefe de su
c10n
del
ingreso
de
Oficiales
del· Ejércit6, y el proseccion por la distancia que Jes separa, y la de no
CUI'ar
conciliar
las
necesidades
de las armas genepoder practicar la instruccion táctica en el campo
rales con los intereses del Cuerpo de Carabineros y
por la escasa fuerza de que disponen, queda.ria dede los individuos de él, porque en el momento que
mostrada evidentemente la necesidad de reformar la
sea.u
jóvenes, por consecuencia del pase al instituto,
instruccion militar de las clases. ¿Cómo? Vamos á.
los que se .hallen á las cabezas de la.s escalas7 el porverlo. Se resolverían satisfactoriamente, á nuestro
venir se ~rrará para las cla:ies inferiores, y esto no
modo de ver, los inconvenientes que se dejan anotapudo nunca caber en la mente del legislador, porque
dos, creando una Academia en las cabezas de Comermaba
derechos legítimamente adquiridos.
mandancia, bajo la direccion del Ca.pitan Ayudante,
'ra.mbien
creemos que para estimular al estudio
en cuya Academia se llamaría á las mencionadas
deberían
sacar
anualmente á oposiciun_ el número de
clases siempre que hubiera necesidad de imponerascensos
que
se
calcularan vacantes desde cabo l.º á
les en algo nuevo y útil para el cuerpo, á cuyo fin
sargento
l.º
inclnsive,,veriticándose
los ejercicios en
,e llamaría, no á todos á un tiempo, sino sucesivamente¡ obligándoles además á. que mellllual ó cuando la .Uirecc1on geuetal 6 colegio de educandos, para lo
0

cual podria irse reservando el número de plazas de
cada clase que se fijase, y concederá los que obtuvieran .el ascenso la antigüedad correspondiente á.
contar desde la fecha en que ocurrió la vacante.
Con esto se conseguiría levantar el espíritu un
tanto decaldo por la paralizacion de las escalas, de
que ya hemos hablado; y como el estudio reportarla
las ventajas que no se ocultan á nuestros lectores,
se llegaría á. contar con. un personal de clases inferiores, que serian, á. no dudar, de gran prestigio
pará el (Juerpo de Carabineros.
Los eje1cicios de oposicion deberían practicarse
con las mismas reglas adoptadas para los exámenes
vigentes, es decir, por medio de papeletas y en público, para que quedaran todos plenamente satisfechos de la rectitud con que aquellos se verificasen, y
evitar la más remota sospecha de parcialidad.

V
ACUARTELAMIENTO

Tiene sus ventajas é inconvenientes: Consisten
las ventajas en que reunida la fuerza bajo 'un mismo techo, se llegará á estrechar fácilmente los lazos de compañerismo y se adquirirá más pronto hábitos milit.ares; e!. Jefe del puesto puede observar de
continuo la conducta de sus subordinados y de sus
familias; pasar -sus revistas, tener acadel)lias, hacer
las prevenciones convenientes al servicio, y en lugar
resei·vado reprender las faltas de cualquiera. de los
individuos que tiene á sus órdenes. .Lo propio pued~
hacer al pasar sus revistas el Jefe de seccion, el Capitan de compañía y los demás Jefes. Además Sti
evita de este modo el que la fuerza tenga que llevar en pañuelos ó en otra. forma sus prendas al alojamiento del que verifica la revista, 6 á la casa dtl
l)omandante del puesto, y el que los patrones, á h¡u:tadillas, se enterón de las faltas y de las órdenes
que dicten los superiore11, que si con lo primero se
humilla al individuo que es objeto de la 1·eprenAio11,
con lo segundo saben tanto aquéllos como el que las
dicta y recibe, y se ponen muchas veces al corriente
de 10 que deben ignorar para. el mejor re¡¡ultado del
servicio. El acuartelamiento tiene además la ventaja.
de que en un caso dado, la. fuerza está reunida, Jo
que no sucede ahora, y se enta por 1o tanto el quti
al ocUI-rir alarmas ó alborotos se impida reunir la
fuerza, ocurriendo sorpresas y desarmes qne desgraciadamente registra la'histona del iJuerpo, por estar
alojados separadamente su11 individuos.
En frente de estas ventajas, el único inconve
niente que, á nuestro modo de ver, se presenta, e11
que los espías pueden dedicarse mejor á observar un
solo ecillic10 que var,ios; circunstancia empero que
puede evitarse procurando que las casas en que se
albergue la fuerza estén situadas, en cuanto sea posible, en las afueras de las poblaciones, y contengan
pue1tas que den acceso á varios costados, con lo que
se podria fácilmente desorientar á. las personas dedicadas al espionaje, máxime si se adoptase el que
cada individuo sallera solo y se reunieran las parejas en el punto fijado de antemano, con cuyos mediv·ij
st: lograría evadirse de la v1guancia de aquellas.
8iene10 por tanto iningw.ticante citar el inconveniente que ofrece el tener reunida· la fut:rza en nn
solo punto, si se co~para con las ventajas que tal
sistema ofrece, y atend..1da por otra partti U\ Cll'Cllllll·
tancia de que resultaría más ecvnóllllco esto que el
pago de los alquileres que los individuos vienen satisfaciendo, creemos que debeüa establecerse si
acuartelamiento.
(Se continuará.)

~

��146
EL DUQUE DE ALBUR.QUERQUE EN LA BATALLA DE ROCROY.
En los p.úmeros de la acreditada Revue de deux
Mondes, correspondientes á los dias l. 0 y 5 de Abril
de 1883, publicó S. A. R. el duque de Aumale, con
el título de La premiere campagne de Condé, una
·extensa relacion de la campalia de 1643 y batalla de
Rocroy, en la cual, y fiado únicamente en la afirmacion estampada por Fabert en carta á Mazzarino
consigna t}ne el duque de Albnrquerque, General d;
la ·Caballería espaliola en aquella. memorable Jornada, « arrastrado por los fugitivos, llegaba á las ocho
de la maliana á Philippeville,, a!l.adiendo por nota
que esta plaza se encuentra á treinta y dos kilómetros del campo de batalla, sin tomarse la molestia de
probar tan grave aserto y lanzando de esta manera
la infamante nota de cobardía á la memoria de un
guerrero ilustre y afortunadamente dotado por la.
Providencia de multitud de ocasiones en que distin·
gnirse.
A la defensa del tan maltratado 'duque de Alburquerque ha salido briosamente uno de nuestros más
modestos y distinguidos historiadores contemporáneos, D. Antonio Rodriguez Villa, publicando un
folleto tan erudito y con tal copia de materias, que
no he podido resistir al deseo de que sea conocido y
estimado por mis compatleros; á cuyo fin voy á hacer
de él un peque!l.o extracto.
Quiere el Sr. Rodríguez Villa. demostrar en su
Bosquejo biográfico de Alb1trquerque, la falsedad de
las afirmaciones del duque de Aumale, exponiendo
al efecto las IJ!ás rigurosas pruebas que pudiera pedir una estreclúsima crítica, y lo consigne ciertamente. Expone los antecedente!! militares de Alburquerque, Y de ellos deduce cuán poco verosímil es
que quien tanto se había distinguido antes pudiera
faltar á su honor; examina los documentos relativos
á la batalla, y consigna los elogios que- mereció, no
sólo á los cronistas, sino á sus Jefes y al mismo Rey
D. Felipe IV; y continuando la exposicion de los
brillantes servicios é importantes mandos que despnes de la batalla prestó y obtuvo, deduce, y deduce
admirablemente, que ni tales mereedes se hubie~an
hecho, ni tales mandos confiado á quien, segun el duque de Aumale, observó tan ignominiosa conducta,
en ocasion tan empeñada, si el hecho hubiera sido
cierto.
Con efecto, D. Francisco Fernandez de la Cueva, octavo duque de Alburquerque, nació en Barcelona en 1619, y en 1638, á los diecinueve años de
edad, le vemos ya combatiendo en el ejército con
que el Almirante de Castilla marchó al socorro de
Fuenterrabía, y no combatiendo al lado de los Gen~rales, sino á la usanza. de aquella época, con una
pic11, en la primera hilera de los escuadrones, que
así comenzaban su carr!lra en aquel tiempo, lo mismo
el noble que el plebeyo. Al siguiente afio 1639
abandona la Corte y su rico patrimonio, y corre á
alistarse en los tercios de la Infantería de Flandes·
de nuevo empuña la pica, y pasando por todos lo~
grados de aquella milicia'., es nombrado Maestre de
Campo; y si alguno pudiera dudar de sus dotes al ver
lo rápido de su elevacion, la batalla del Chaselet le
demostrará su error; pues á. su valor y á las rápidas
maniobras de su tercio, se debió la rota de lós regimientos franceses de Brezli y Püunoute y nueve piezas de artillería que arrebató al enemigo. Maestre
de Campo el más antiguo, es elegido General de la
Caballería de Milan y desde este punto pasa á Flandes con el mismo carácter en 1643 al iniciarse la
campaiía por ascenso natural y derecho propio, . no
encargado repentinamente de este mando en perjuijnicio de Brugnoy, como supone el duque de Aumale.
Inaugúrase la campan.a de 1643 con el sitio de
Rocroy, y el 19 de )layo, en aquel dia tan desastro-

so á la par qne glorioso para las armas espa!lolas,
no huye, sino que pelea con ardimiento, y derrota á
sus enemigos y les arrebata parte de su artillería; y
cuando sus soldados embriagados por el triunfo gritan victoria, cnando se desparraman por el campo
para comenzar el pillaje, y cargados por la infantería y rPstos de la caballería francesa son dispersos,
no corre Alburquerque á buscar asilo en Philipp_eville, sino que firme en el c.1,mpo de batalla, procura
rehacer sus escnadrones, y en tal empresa es herido,
Y dos veces prisionero se salva abriéndose paso con
sn espada, y cuantas VPCes logra reunir, no ya tropas, sino Capitanes y Oficiales, vuelve á la carga; y
cuando ya no quedó caballería en el campo de batalla. cuando todos los ginetes están muertos ó desmontados, entonces se acoge á la infantería, á aquel te¡cio que tanta gloria le diera en Chaselet; y cuando
esta heróica infantería, batida en brecha, y taillé
en pi,eces, segun la expresion enérgica de Bossud, va
á capitular, entonces abandona el campo de batalla
y procura salvar su persona; y esto Jo confirma, no
s6lo la honrada palabra del interesado, sino el secretario Vincart en sus relacione-s al Rey; el ilustre
Maestre de campo y escritor militar tan disting,nido
Don Francisco Dáviia Orejon, testigo"ocular y actor
de aquellas hazanas; Melo, al dar cuenta. á S. M. de
la batalla, y finalmente la Majestad del Rev Don
Felipe IV, qué en carta de 30 de Junio de 1643, refrendada por Jerónimo de Villanneva, le dice: «A"n-

que el sureso de la batalla de Rorro¡¡ fué infeliz,
habiéndoos señalado en ella tan conjorme á la obliga•
cion de vuestra sangre (de que me avisa el l,farqués
de Tordelag1ma), lie querido deciros la estimacion en
que quedo ilel valor y celo de mi servicio que 1nosfrais
en todas ocasiones.&gt;

247

LA ILUSTRA.OION MILIT.A.11

LA. ILUSTRAOION MILITAR
la cansan muy dolorosa y suponen mucho en quien
como el dnque de Aumale se halla investido de las
tres cualidades de Príncipe, Académico y General,
debiéndole por lo tanto ser juzgado coll la mayor severidad¡ y para demostrar que no exagero al tratar
de su ligereza, se!lalaré dos hechos tomados de la
misma relaclon, seguro de que producirán á mis lectores la misma sorpresa que á mi me causaron.
Al referir como el duque de Angnien avistó al
e.iército espaliol que sitiaba á Rocroy ~ la tarde del
13 d9&gt;Mayo, parece condolerse de que con su inoportuna llegada impidió. dormir la siesta á los espa!loles, costumbre que afirma observaban constantemente. ¿Dónde habrá adquirido el duque de Anmale tal idea? ¿ Dónde ~brá leido qu.e los espalioles
sitiando una plaza, abierta la trinchera y dominadas
las obras exteriores, empezando el ataque de la escarpa por las minas y preparando la bajada al foso,
dejaran tranquilo al enemigo y se tumbasen á dormir la siesta? Francamente, he leido bastante de los
escritores de aquella. época, y á todos ellos se les olvidó consignar tan higiénica ·costumbre.
Dice después al referir la batalla: que el veterano conde de Fontaine se hacia conducir en una silla
de manos, porque habia jurado que no combatiria
más á los franceses ni á pié ni á caballo. Singular
juramento por cierto y de que dá la primera noticia;
pues hasta ahora se había creído por todos que si
Fontaine se hizo conducir al combate en una silla,
era por su avanzada edad y por su padecimiento de
la gota que le impedia montar á caballo. Lo que en
esto no se comprende claramente es la ventaja que
el cumplimiento de este juramento tan raro podia
producir al conde de Fontaine.
Observa el eminente hombre de estado é historiador Sr. Cánovas del Castillo, en su estudio sobre el

Despues de la batalla, continuó mandando la caballería durante la gloriosa campa!l.a defensiva que principio y el fin que tuvo la supremacfa militar de
emprendió l\felo, y mandando interinamente el ejér- los espaiíoles en Europa, que desde que en Rocroy
cito, marchó sobre Laudrey para oponerse al Maris- se inició nuestra decadencia militar, perecieron encal l\fanecamp, logrando con este movimiento que vueltas en la ruina de nuestras glorias, nuestras leel duque de.Auguien evacuara el Luxemburl('o. Vol• tras y nuestra historia; de aquí que ningun historiavió á Espa!l.a con una comision en 1..544, y al si- dor especial ni ningun militar, haya hecho un deteguiente afio fné nombrado General de la caballería nido estudio sobre suceso tam i!flportante; por el
del Ejército de Catalufia, y poco despues Capitan contrario, los frances~ han e~crito sobre ál en mulGeneral de las galeras, cargo en que durante varios titud de ocasiones, entonando himnos de alabanza al
a!l.os prestó grandes servicios, distinguiéndose espe- gran Condé vencedor de los espalloles á la edad de
cialmente el 22 de Noviembre de 1650, en que con 21 años.
Pero aunque la empresa sea difícil y penosa por
seis galeras, derrotó y apresó en la altura de Cambrils, á cuatro navíos franceses que acudian al so- la escasez y más aún la dispersion de los documencorro de Tortosa. De Cataluña pasó al Vireinat.,-de tos, tal vez en época no muy lejana se ensaye deNueva Espa!l.a, que desempe!l.6 siete meses, y á su purar la verdad de este hecho, pues segun mis notiretorno á la pátria de nuevo, volvió á encargarse de cias, ya hay quien se ocupa en reunir y coleccionar
la Capitanía general de las galeras, sjendo despues datos con tal objeto; y en dicho dia, al juzgar los hesuce3ivamente, Teniente General de la mar, Conseje- chos en la lógica inflexible de sus consecuencias tal
ro de Estado y tresafios 'Virey en Sicilia, muriendo en vez se desmienta que el glorioso desastre de Ro:roy,
1676, á la edad de 57 años, desempe!l.ando el cargo de no tuvo la importancia que los vencedores la dieron,
Mayordomo mayor de Cárlos II, nifio á la sazon. que sólo les produjo la salvacion de la plaza y la toEl hombre que comienza su carrera con tan dis- ma de Thionville, y que si el talento del gran Condé
tinguidas acciones y que tan gloriosamente la termi- como general, se hubiera de juzgar por este triunfo..
'
na, ¿puede lógicamente suponerse que haya faltado uo hubiera pasado de ser pequeño.
_Pernútaseme
ahora
para
terminar
este
largo
esde un modo tan grave á los deberes que de consumo le
imponían su empleo y su nobleza? Seguro es que. cnto, que tomándose por un momento la. representaaun sin conocer los respetables testimonios que le cion de cuantos militares hay estudiosos de la hisabonan, me contestarán negativamente mis lectores·, toria y amante~ de las glorias de sus antepasados,
por eso antes afirmé que el Sr. Rodríguez Villa de- exprese la gratitu&lt;l que á todos merece el Sr. Rodrímuestra cumplidamente la falsedad de lo asegurado guez Villa, que ajeno á la profesion de las armas tanpor el duque de Aumal!!, no sólo con irrecusables to ha trabajado por ella. Díganlo si no su no~ble
testimonios, sino· deduciéndolo tambien de los ante- Memoria sobre el asalto y saco de Roma, su biofracedentes y de los servicios posteriores de Albur- fía del ilustre Sebastian Fernandez de .Madraza la
expedicion de Aldana á Hungría y tantos otros ~a.querque.
bajos que verdaderamente pueden ser considerados
Con la misma. ligereza, y con igual apasionacomo histórico-militares, como ya los ha apreciado
~ento que trata al duque de Alburquerque, proel General Almirante al incluirlos en su bibliografía
sigue el de Aumale la relacion de los sucesos de militar.
aqueUa campaña, apasionamiento y ligereza que si
'CÁnLos BARUTELL
en nn cualquiera nada suponen ni causan impresion,

UN VIAJE POR MARRUECOS
1 Oontinuacion..)
ULAD•TSUIUM.-Smº KASJIIM.-EL J:aLOT.-ZEllHON.

. Hácia las ocho de la -noche, v en dirPccion al Sudoeste,
el hori,:onte presenútba un aspPcto verdaderRmente fantástico. Las ,rentes de Zemur habiRn prendido fuego á
los rn~trojos, segun es costumbre pol' aquella época entre
los labradorPs toilos del Mopeb; par.o el voraz &lt;&gt;lemento,
secundndo admirablemente por el viento, babia ext•ndido demasiado su ládio de accion, y la• llamas, •egui~R
POl' enormes columnas de humo, iban á confundirse con
los infinitos brillnnte• que esmaltab11n la bóveda ~1Pste
en toda In parte de hor',:onte visible. Ln extension del fuego abrazarla un espn&lt;'io di\ unos 16 kll&lt;Smetros.
El_ viento favorecía á la kabila dP Beni-Hn•~n, pues á
• media noche la intensidnd del fuPgodPcrecia visiblemente,
Y_al amanecer eran casi insigniflcant1&gt;s las 1Iam11s que se di':"ª~ªº á la simple vista; pero esta circunstancia me impidió Teconocer aquellos •itio• y dirigirme á lae estribnciones de los montes de Utita, Guenzero y Sid-Kasl'm. que,
como veremos, se enlnzan luego con los que. Todean á
Mequinez y Fez, formando una &lt;'omarca erizRila dA tan
elev11dos sierr!IP, que rnntTnstn nntablPmente con el terreno que anw se encuentra.

•••

de encubrir los detalles de cuanto lastima sus intereses
ó sus sentimientos. A fuerz&amp; de instigaciones conseguí del
citado kaid-cuyo nombre me reservo por conveniencias
particulares, que encontrarán justi8catl11s quienes conoz.
can la conducta de las a·1toridades Berberiscas-una contestacion más explícita.
-No quieras nnnca saber malas nuevas. Yo sólo puedo ·
decirte, ¡ oh cristiano I que cuantos fuimos á caballo regresamos ti. P.ié; y qua si el Sultan, nue•tro dueño, desea
la paz y el bien, no debe empPnder esas excursiones.
, Luego supe que &lt;il desgraciado kaid babia experimentado grandes contraTiedades en la guerra, y pal'n. colmo de
'desdichas, vió mol'ir de hambre al cabBllo más hermoso y
apreciado que poseía. Estos datc,s me dieron pl'onto In
clave del pesimismo que omb81'gaba todos los sent'dos
del Gobernador.
·

*"'*
A la mañana siguiente , al mismo tiempo que el crepúsculo matutino empezaba á dibujarse en el horizonte,
abatMonamos el adual' de Tsujum, escoltados por ,ários
mpros que nos demostraban en esta formn, la satlsfaccion
con que habían recibido tan inesperada visita.
De,pues de una marcha de cuatro leguas por terreno
siempre llano, encontramos el rio Redamn, de corriente
torrenciosa,en invierno, pero complctamE'nte soco en verano por estos sitios ; de escarpadas orillas y de Jecho
muy pedregoso. Hácia el medio dia nos b11lláhamos en 1118
márgenes del Behts , rio de n,nálogas condiciones al anterior, afluentes ambos del Sebú por su izquierda, y cuyas
fuentes tienen su orfgel\ en la cadenl\ &lt;le montañas que
por la parte oriental rodean. á la capital ?t!equinez, ciudad
de los olivares, como los indígenas Je. distinguen.
En esta parte ilel Behts, donde se bifnrcan los caminos
ó senñ11S que conducen ti. Fez, Muley-ldrfs ó lfequinez,
Pe halla el gran .,oco de Sid-Kasem, al pié ile In. Zauia ó
Kobbadel mism'.oSanto; mercado qu" sil llena losjuevescon
todo género de productos del país. y de los más u•adoa
por los creyentes que pl'oceden de Europa. Las márj!'enes
de este río e•tán pobladas de excelentes huerta, con abundancia de árbol os frutales, y aprovechamos tan halagüeño
hallazgo para librarnos de los aiidientes rayos solaTes, antes de continuar estudiando la cordillera que se presenta,
ba á nuePtra vista.
Algunos árabes nos obsequiaron ron gran CRntidad de
frutas, correspondi(lndo á mi vP~ á esta atencion, invitándoles ti. tomar té. A posar de todo, la insepnrable
compafifll de curiosos, impertinentes chiquillos y buen
número de ,qranufas, hacia insoportRble tRl situscion aun
para quienes posean el mayoT dom;nio sobre su eistema
nervioso. Aquellos Pectarios de Mahoma, de adusto aspecto, inquieta mirada é indeflnihle fisonomía, molestRn
estraordinnriamente. Gentes salv11jes, fieras tal vez, pero
domesticadas, sin instruccion que pueda rasgar las tinieblRS de sus inteligencias, sin cariño que despierte los nobles sentimientos del alma, repelen y admiran á un tiempo, porque no se concibe que en tan rorrompida existencia
no posean feroces instintos que habrían do revelarse al
encon~ar un cristiano, especie humana que sólo por
excepc1on conocen y de lll cual tienen formada una opinion bien poco favorable. Este fenómeno, que se produce
en algunas muchedumbres fanati7.11das, tiene por causa el
freno y ciega obediencia de los máximas ó creencias religiosas, que mantienen la armonía social en medio de la
discrep1mcia de razas y sectas, creadas en su mayoría por
la ambicion Ele los hombres.

Las gentes de 'J'su,ium nos rPflrieron mil p11trafi11s
respeeto á Ju cualidndes más sobrePalienti&gt;• de los habitantP• de Zemur. Con•frlérase esta kahil~ cnmo inabordnble por ninguna potencia, y Pn su exaltRda ima¡¡;inacion dan tan PxRgel'lldR• propo,.ciones á sus excelentes condicionP• par" la iruerra. que no con"iben haya otro
P.oder: al ~e PX('Pptúa el del Supremo AJ-J,.h, para reducirlos ti. In obPdienC'ia. Al prinC'ipio ~e resistieTon á crPer '
~ue yo huhiera penetrad_o en rnsdominios, ale1t11ndo como
Jn('Ontrastable argumento que era Al pais donFl.A se em'()leaba la bayoneta en tl combate v la temeridad de sus
habitnnte• r,,yaba en lo invero•f~il.
Cuantos vinieron á mi tienila con el pr&lt;&gt;texto de salu. darme, mostraban l!ran curiosidad_ por saber el motivo de
":'i viaje. Unfeki. dA Mpecto más vener11hle y con pretenSJOne, de Páhio, desea hn además cnnocer lo que hacinn Jo,
gobiernos europeos, las costnmhres de nuestros reve,; Pl
. eFtil&lt;lo dp sus palacios, núm&lt;'ro do sirvientes do qu~ c;da
uno dispone, importancia de los ejércitos, &lt;'On otrns mil
exigPncin~ sólo tole!'!lbles á la ignorancia.
-Ytú ~ahas-me decfacon flstudi nda ,rrnvPdud-por qué
los embajadores de España, Francia é Inglaterra han ido
ti. viRitll.r á nue,tro Señor y Dueño.
-Estns visitl'S-le contesté-son ~1rnmente fórmulas
de amistad, que deben renovar.ae de vez en cuando para
la meior solucion de los negocios.
-Sin embargo, lns noticins qua nosotros tenemos son
bien distintas. ·
-No me·extrañ~.'Eso ·prueha que como carccefa de pn•
riódicos, cualquier mal intencionado os engaña COJl faeilidad.
-Pues aun eón los periódicos no nos fiaríamos·, porque
los que se públicnn en la Argelia, en caracteres árabes, no
suelen dar un&amp; noticia cierta.
-Eso es un/\ exageracion-les repliqué.-T11J vez se
deslice involuntariamente alguna inexactitud, y con especialidad al ocupBrse de este país, que vosotros mismos
desconoceis; pero esto debe considerarse como una excep***
cion.
El afan de recorrer terrenos 11grestes y la necesidad de
-Pero, volvamos á nuestro asunto; por aquí se ha di- estudiar la cuenca del Behts, apresuraron 111 marcha antes
.cbo quo todos los emb11ja&lt;lorPs han ido á baéer grandes que el sol dejase de enviar sobre nosotros sus abras11dores
&lt;'onceeiones aT Sultan. Francia h11 prometidn pegar una rayos. A las dos ascendimos por el monte de Sid-Knrnm,
indemnizacion por haber rehaFado Fus Foldndoa la fron- que necesariamente habíamos de atravesar. Al llegar á la
tera, y Pntrea-ar tambien Jotprisioneros hechos á Sid Si- cima de la sierra, un panorama bellísimo se presentaba á
lipian; Inglaterra perdona todns Jaq reclamnciones ¡ue nuestra vista, y en cuya contemplacion hubiera permane·
tiene contra el Sultan, y'Espnña devoh-erá en breve el di- oído extasiado si hubiese dispuesto de mayor tiempo. A
nero que se ba llevado de nuestro pais dP.sde que terminó mi der~cha divisé_ una asombrosa cortadura, formada por
la ¡¡;uerra'de Tetuen.
depre~1ones sucesivas del terreno, y por la cu&amp;I hallaban
Tan estupendM noticies me dejnron en la mnyor con- holgado puso las agllas del rio; del otro lado reconocimos
fuFion dnrant.l' 1tlA')1TIOll instantes. Xo s11bfn que r.outcstar- dos atiuentes del Bel,t3, cuyas aguas habiag recogido las
1~,, y · t.•111iéndo11rn 111111 cli."11,ion pr,,longadu, í.'t&gt;n sus gentes Je Zemur, causando la desesperacion de los pal'ifi.'
ribetes do acaloramiento, t.rnt,c; en Sf•g1Íida de ,·ariar de cos .Bcini-Hasem~, entre cuyos habitantes más exnlt.11dos
conversacion, lo cunl no es muy difícil con aquclia des- empezab:1 á dominar la idea de dirimir la cuestion act;.
graciada gente.
.
diendo ti. las espingarda~.
Además, hallábnse en mi tienda un kaid que hnbia lleEn esta comarca de vegetacion más exhubernntc no se
gado do lo. cxpedicion hecha por S. )l. Shorifiann ni Sus, halla muy gnrantida la seguridad del viajero ó tra~scunte
y de la cual tan filvorablemcnte se ocupó la prensa, sin
que se arriesgue ti. pernoctar &lt;'n despoblado¡ y por lo tanduda por los inform&lt;·is que los repreacntantes europeos to se hacia necesario buscar loa atajos que nos condajuran
trasmitieron á sn~ gobiernos n•spectivos. Qni,c, pues, in- más brevemente á los puntos objeto da nuestros t!•tudios,
dagar lo sucedido en tan fümosa campaña, pero á mis antes do que l&amp;. noche nos envolviera con su sombrío manprPguntns conte,tnhn siempre el Cobcrnador, haciendo to en parajes inhabitados. Dcspues de atravesar el monte
alguno~ gei,to,, de indigllllCiun, con que s;l .u::.ll:iUlllllUl trata de )iuley-Idrío, fuimoo á refugiarnos on. un 11dUIU' de]
•

I

J'ewt, á la vista de Zerb.on y de Jrlequinez, capital esta
última de gran importancia en el imperio y de la cual

sólo distábamos unas cuatro leguas.
Y, CIiio verdaderamente incomprensible; las gentes que
rodean una de las principales residencias del Sultan, son
casi las más revoltosas'é indómitas de cuantas mantienen
en jaqu!) á 1~ autoridades de Muley Rasan. Las kabilaa
rebelde~ sólo pueden sostener su independencia en comarcas erizadas de mQntafia~, donde la defensiva halle decidida proteccion en las condiciones del suelo, y la aspereza del terreno impida la accion de la caballería. Por eso
sin duda alguna, en aquellos contornos los merodeadorea
pululan desde el anochecer, por todas partes, á la zaga de
alguna res ó caballería descarriada d11l rebafio, al encuentro de cualquier transeunte que no ha medido bien ?l
tiempo con relacion á la distancia que debie. recorrer, ó en
busca de sorpresas análog11S y de éxito seguro. El desgraciado sorprendido por estos perseguidores de lo ajeno, se
vé pronto despojado de sus caballerías y de todos sus vestidos, abandonándolo luego sin causarle mayores daños.
No era, pues, de cxtrafiar la desagradable impresion
que nuestra llegada causó en el aduar del J elot.
-¡Oh desgracial ¡Oh desgracia!-repetla con acentos
lastimeros el kaid de aquellas chozas.
Sin perder instRnte, y para evitar algunos conceptos y
expresiones que hÚbieran lastimado mi amor propio, hice
comprender á aquella salvaje autoridad que conocía su
idioma, no toleraha injurias de ninguna especie, ni me
amedrentaban los actos de cuantos bandoleros hubiera en
la comarca.
. -Tu segur:dad se funda-me decia-en que si te quitan
como uno ú quejards coma por cient-0, y luego nosotros 80•
remos los robatlos. Ya vés como tengo motivo para lamen·
tarme de tu llegada á nuestro aduar, pues sé por experiencia ajena lo que su'ce!le en semejantes casos.
E. BONJ:LLI
(&amp; continuard,)
~~

iALERTA!
La consigna no podía ser más terminante.
eEl centinela hará fuego, sobre todo , el que SA
acerque á veinte pasos de distancia y no conteste en
el acto al primer: quién vive.&gt;
Eran tiempos de revueltas; algunos pueblos se
habían sublevado, y por los alrededores de Pamplona
V!\,o-aban algunas partidas ne hombres armados. ,
Cerró la noche; en lo alto de la fortaleza de San
Cristóbal, se oia lenta y acompasadamente el alerta
del centinela y los pasos del rondin.
A las diez hubo relevo.
En la parte que mira al campo, ocupaba su puesto
Félix, soldado bisofio, hi.io del país, que al dia siguiente debia abandonarlo con su regimiento que
pasaba de guarnicion á Sevilla, como quien dice ¡ al
fin del mundo 1
·
Félix tenia una novia en un pueblo inmediato á
Pamplona, que tambien lo era el suyo; no habiéndose
casado con Petra, á quien quería como á las nilias
de sus ojos, porque, hasta no cumplir el tiempo de
soldado, no habia qué pensar en ello.
Llegaron las quintas, y Félix sacó el mímero 3;
correspondian al pueblo dos soldados, pero el que tenia el número primero era hijo de viuda, y no hubo
más remedio que cargar con el chopo á cuestas.
¡Qué de lágrimas el dia que de Echáuri, su pueblo natal, pasó á Pamplona!
Petra gimoteaba á moco tendido; á la madre del
quinto se la. salia el alma por la boca.
La primera vez que, aquélla, vió á su novio de
uniforme, pasó á sn lado sin Mnocerle.
-¡Ole por las 1Uosas gonltasl dijo el. quinto, en
un andaluz navarro, contoneando sn cuerpo de derecha á izquierda.
-1El demonio del peal, y qué susto me ha dado!
¡Si pareces un soldado de verdad 1
-¿ Te gusto Petrilla?
-Ni pizca¡ y mucho menos ese tonillo de cuartel
con que me hablas.
Petra llevaba todos lo-, lilas á E'élix taba.co y fruta
de Echáwi

..

�LA ILUSTRA.CION MILITAR

948

-Tu madre no quiere que te marches á Sevilla,
El dia antes de recibir el regimiento la orden de
-Lo que es querer, yo tampoco quiero,
OBRAS RECIBIDAS EN ESTA REDACClON
traaladarse á Sevilla, Félix tuvo un serio altercado
-Pues,
entonces
.....
con sus compa.neros de armas, por salir á la defensa
Alegato presentado por parte de
-No puede ser, Petra, no puede ser.
de la. gente de su pueblo, la cual, segun decian los
Colombia en el arbltra1nento
-Tu madre te lo manda; está enferma y si te vas
soldados, protegía á los carlistas. 'La cuestion tomó
de lim1tes oon Venezuela.
mal aspecto, y á no ser por el Oficial de guardia, el se morirá sin remedio.
Oon este título hemos recibido 101 interesAntea docu•
-¡Petra¡ Petral
carcunda, como le llamaron á Félix, lo hubiera pa•
-Decídete; la noche es oscura, el terreno que- mentos que se rallaren 11. esta cueation ya antlJua de Umi•
sado mal.
•
tes entre Venezuela y Colombia.
brado, ¿ quién ha de verte?
El l::lr. Galindo, abogado de loa Eatado1-URido1 de Co-¿No sabes, Petra?
-¡Alerta!
lombia,
dedica en volúmen aparte 11. D. Alfo1110 m, en.
-Tú dirás, hombre.
-¡Alerta!
su calidad de 11.rbfüo de derecho dealgnado por ambu Re-Se marcha. el regimiento.
públicas, una notable defensa de~ solucion que preten•
-No, no; de ningun modo
.:....¿Cuándo?
ff de Colombia, dividida en dos partea: una'consagrua al
-¿
Prefieres
d.ejarnos?
'
-Mana.na.
planteamiento ó edmen de las cuestiones préviu, y otra
-No ha.y otro remedio.
11. la controversia de 101 puntos concreto,.
-¿Y adónde?
-¿ Dejar el pueblo?
Excusamos decir el interés que este a~unto tiene, para
-A Sevilla..
cuantos siguen de cerca y con natural simpatía el movi-Harto me pesa.
-¿Qué me cuentas?
miento de relaciones entre las diferentes Repiiblicu Hi■•
- ¡Separarte de mí, de mí que tanto te quiero!
- Lo que oyes.
Y diciendo estas palabras, Petra estrec"taba. á su pano-americ1maa, y de$eRndo qué esta cmestion, 1ln duda
difícil, tengé. un rosultailo utisfact,nio P"ra Ambu partea
-¿ Y tú tambien?
novio entre sus brazos y le besaba. derramand&lt;eabun- i,nviamos las gracias 111 Gobierno colomb4• por la edieion
-¡Toma¡ ya lo creo!
da.ntes y silenciosas lágrimas.
del Alegato que nos ha remitido, y que pre1cind!ende de
Dentro de media hora voy de guardia al castillo
todo j•1icio sobre el fondo, por no ser de nuestra compe•
-No llores, mujer, no llores.
de San Cristóbal, y mana.na á la tarde nos embarca-Si te decides á venir conmigo y te unes á la tenci,, nos parece nn ilooumento do primer órden. en limos. Si no puedo ir á ver á mi madre, abrázala en partida, nunca saldrás de estos contornos, nos vere• teratura política y jurld ira.
mi nombre. ·
mos todos los dias, tu madre no se morirá de pena y
- Esta noche nos veremos.
El Príncipe de Morla ea una novela de
el señor cura nos casará esta misma semana, ¡me lo
Adolfo de Ennery muy interesante y eameradament. tra-¿Quiénes?
ha. ofrecido!
ducida po1&gt;R1c.urno l•J: Hnro.1osA.
' -Tuy yo.
- ¡Alerta!
La edición ~e ha hecho por El 1 10.tmoa editorial, con
-No puedo salir á parte alguna.
-¡Alerta!
tod&lt; \1 cuidado y naturlll deseo de acreditarse, de que eata
-:-Iré al castillo
nueva C'ISa viene dando pruebM.
- ¡ Casarnos!
-¡Petral
-Sí; el setior cura de Echáuri, con quien he es-Conozco el terreno palmo á palmo¡ aprevecha- tado hablando esta tarde, me ha. dicho que nos casaA 1 lado do In d lcb a. -Novela de autor dee
remos la oscuridad de la noche é iremos á verte tu rá, que tu deber es irte con los tuyos y obedecer á
conorrrlo, estll. ti-aducida por "Enrique Nesgra escritor
madre y yo sin falta. ¿A qué hora es el relevo?
tu mr\~re como lo manda Dios y la. Iglesia.
mn:v bien reputsdo y laborioso.
'
-A las diez
Lt\ misma C'&amp;aa editorial ha dado á la publicid11,l e1ta
- ¿ Dices que está cerca de aquí la pa.rti,la?
1
-Pues, adios¡ á las diez nos veremos
-Un cuarto de hora de camino. Entre Pamplona novela, que a canz~rll. s&lt;'guramonte gran. número de MIC•
tores.
-Pero ven acá; ¿cómo has de saber en qué parte
y Echáurl.
del castillo estoy de centinela?
-Pues vamos, Petra, vatl}os, y sea.lo que Dios quiera.. Correspondenola de un viejo In•
-¿No tt&gt;ngo oídos? ¡Conozco tu voz entre mili
-¡Alerta!
válldo encontrada por x.
Dá el alerta un poco más alto que los otros; que lo
- ¡Alerta! -gritó Félix-el cual asiéndose al braCon estA título hemos recibido un intcresnn.,.e fol\eto,
demás corre por mi cuenta. Adios, Félix; hasta la zo de su novia comenzó á descender poco á poco la que trRta de aero~tacion, el r.ual ?PC'omenilRmo1 á nueatrot
noche.
pendiente del castillo, al propio tiempo que el cabo, lectoreA, dondA los aftciona.iloa enco11trarán muy cur!OIOI
Y dándose un a.preton de manos se separaron¡ ella á. la cabeza del rondín, llegó al puesto abandonado. ap11nte1, y damos las gracias á m anónimo autor, por el
ejemplal' qne noa ha remitido,
hácia Echáuri, Félix al cuartel, de donde salió de
-¡Voto á Dios! El carcunda ha desertado,-exSA bRlla de venta en las librerías ne San Martln, Puer•
allá á poco con la companía en direccion al castillo clamó fnrioso el cabo recogiendo del suelo el fusil.- t.t\ del Bol, 6.-Ga~pa.1', Príncipe, 4.-Fé, Carrftr&amp; ile 8,in
de San Cri~tóbal.
¡Ea, muchachos, sigámosle la pista, que no debe es- Jer~nimo. 2.Ü Aymo, DesenJZafto. ~.-'M'. Murlllo, Al•
¡Qué lentas corrieron las últimas horas de la tar- tar lejos!
call!., 7.-Y en El Co1mo1 eiWorial, Montera, 21.
de y las primeras de la noche 1
Baja.ron apresuradamente inquiriendo con la vista
-Muchachos; el relevo de las diez. ¿No habeia la oscura. y sombría extension del paisaje,
La vida DltUtar.-Hemot recibido un ejem•
pler dAl libro qu&lt;1 con este título publicó el conrcido et•
oido? Daos prisa. Tú, carcunda., ¿qué haces ahí pa-Allá se mueven unos bultos.
&lt;'l'itor italiano Eduardo de Amiela, y que ha traducido don
rado con la boca abierta? Menéate, si no quieres que
-¿Será la partida? .
Rel'menPgildo Giner de los Rio1, cuya elegante publica•
te caliente el cuerpo con la. vara. ¿Estamos listos?
-¡Altol-dijo pruuentemente el cabo, y levantan- cion acaba de ver la luz.
-Lo estamos.
Agradecemos al Sr. Giner de los Ríos ,u atencion, yr1o
do la. voz, atiadió:-¿ Quién vive?
-¡Marchen!
paramos que el público inteligente aa.brll. a.preciar debida•
Nadie contestó.
mente la bondad de este trabajo.
Hecho el relevo, el cabo se volvió á la. cama, en-¿ Quién vive?
cendió un cigarro, y entornando los ojos, escuchaba
El mismo silencio.
confusamentd el alerta de los soldados que, como .
Recorrieron un gran trecho¡ se distinguían las Los postere;ados, manual ,le ,roo política.alma Riu cuerpo, corría en derredor del castillo.
Ha vi~to la \u7, piiblica la SPJZUnda edic'on de este libro,
sombras huyendo precipitadamente.
de D. Constantino Gil. que co'llprend&lt;1 una coleccion de
-Félix, dijo la voz &lt;le Petra sorua.mente.
-¿ Quién vive?
narl'Rciones a\PJZóricas 11. todos a~uel\os s"res de la sorie·
-Aquí estoy. ¿ Y mi madre?
Las sombras huian, huian sin hacer ruido alguno. dad c¡11P. con más ó menos fundamento, se apropian este
-Está eofürma.
-¡Alto!-gritó el cabo con toda la fuerza de sus título. Merece leerse, y 88 de creer que el piiblico aco,teri
-¿Qué tiene?
esta edicion con igual interés que la Anterior y quA Aiem·
pulmones.
-Nada bueno; la pobre está muy triste y llora
pre há dispensado 11. lM excelentes publicacionea del miaTouo inútil.
mo autor.
que no hay consuelo para ella.
-Preparen armas.... Apunten..... ¡Fuego!
-¡Alerta!
Se oyó una descarga. de fusilería.
Estnñlo sohre la eduoaolon nu•
-¡Alerta!
lltar de la juventud,
-¡Avaucenl-volvió á decir el cabo, a.l propio
-Oye, Félix ¡ tengo que decirte una cosa!
tiempo que por un exceso de precaucion, observando
El autor de e•te not9 h'c trabnjo M el Comandante don
-¡Acaba y vete pronto! ¿Qué tieues que decirme?
que las sombras ya no se movian, se dirigió hácia Eugenio de la Iglesia. Iniitil es pues, encarecer las poco
-Cerca¡ muy cerca de ar1uí, hay unos arui¡;os que
comunes condiriones de e$te elegnnte escritor.
ellas diciendo hasta tres veces:
En este estudio ha plant,PRdo su problema importantl·
te espt:ran.
-¿ Quién vive?
shno, que sentimos no poder aquí, por flllta do material
- ¿A.mi? ¿Te has vuelto loca?
Preguntas del todo ociosas, porque Félix y Petra, e' pacio, examinar y analizar con el detenimiento y pro·
-Todos los que componen la partida de Echáuri. á quienes habían alcanzado las balas, no pudieron tunda ntencion c¡ue exige.
Nos limitnrPm"s. pues, á rPcomendaT con todo encare- ¿Y qné me quieres decir con eso?
oírlas por habqr e3pira.uó algunos momentos antes·
- ¡ Ah:rta 1

-¡Alerta!
- Que te pases á ello~.
-¡Petral

v. COLOR..\DO

cimiento ln. ndqnis:cion ile este libro y'á felicita.!' 11. nuestro compnñero, por la r.lt1ríoima á \11 vez c¡ue correcta Y
el ej?i.nte formq en que ha p\11nteado tan árdua cucstion.
MADRID 1883: Imp. de E. Me~eguer, Fuencarral, 187

REVISTA DECENAL

8 FEBRERO 1884

•

ADMINISTRACION, REDACCION
ALMIRANTE,

2,

QUINTUPLIO.ADO

TOMO 2. 0 • NÚM. 16

'

' i
1

EXC1IO. SR. D. ANTONIO CÁNOVAS DEL CASTILLO.

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                    <text>LA ILUSTRAOION MILITAR

216

y

~

contra Francia, sugiriendo á es.critores tan notables
como el qne nos ocupa pensamientos de invasion
espanola por Francia.

- iY al perro1 Al perro le he construido un
cajon con su tapa; así podrá el animal dormir
abrigado en las noches de invierno; se cierra la
Cuando los historiadores del porvenir relaten
tapa ...
Elementos del ser,1cio de campalos sucesos de nuestraépoca, si obran en justicia
- Y se asfixia el perro.
ña_ para las Acca demias de regino podrán negarnos la gloria de haber contad¿
Tocan ustedes un tintero que ven sobre la
en un solo siglo mayor número de inventores mesa, y en seguida dice el dueño de la casa é inmiento y tiro al blanco, y fuegos
que contaron en los diez y ocho siglos precetácticos de la ,I nfantería,
ventor encarmzado:
dentes.
-Ese es otro invento mio: se toca á este mueSon dos nuevos estudios publicados en la Haba.na
Es decir, que no podrá negarnos la Historia el lle, y salta un surtidor de tinta. 1,Ve usted! se ar- por el distinguido autor D. ANÍBAL MOLTÓ, coronel
privilegio de invencion.
rima la pluma y no hay necesidad de introducirla de infantería.
En otras edades hubo descubrimientos impor- en el tintero, manchándose los dedos.
El último (tiro al ~Zanco) ha sido ya apreciado en
tantes para la ciencia; pero tal cantidad de inTodo es invento del Robinson con cédula de forma de conferencia por el Circulo Militar ,u la llq,..
genio invertida y aun despilfarmda en inventos
bana, y el concerniente al ScrlJicio de cam.paia, como
vecindad.
los que se refieren á la especialidad profesiono se empleó jamas.
'
Los pobres chiq_uitines de su propiedad usan todos
Si repararan ustedes las listas de privilegios zapatos de nueva 1nvencion, privilegio de papá, nal del autor, no necesitan otra recomendacion que
otorgados en todos 1os países, durante algunos y no dan dos pasos.' sin caer dos veces; como si k. de su firma.
Le enviamos la enhorabuena y le agradecemos su
años, se estremecerían involuntariamente, como , llevaran patines, lo 1mismo.
recuerdo por los ejemplares que nos ha. remitido,
dicen los novelistas, al apreciar las conqu¡stas
La es¡,osa del inventor viste con arreglo á pa- esmer,.damente impresos y av&amp;lorados por las nodebidas á la actividad humana.
trones mventados por su esposo, y cuando se t~bles láminas que tienen.
Pero los verdaderos inventos, los legítimos echa á la calle es e( hazme-reir del vecindario:
inventores, son los que se conservan perpetua- parece un grabado del año 1830.
Exámen microscópico del trigo y
mente secretos.
El espíritu de invencion es ya alarmante
El inventor casero, solamente para los amigos
de la harina, con algunas indicaUn señor Shéridan, habitante en los Estadosy conocidos, es el mártir de su casta pasion cien- Unidos y de nacimiéntb inventor, segun se ,e,
ciones de procedimientos analíifica.
ha in,,entado un medio para ejecutará los reos,
ticos
para determinar su eom-¡Un capital! exclama en sus raptos de ensin
dolor.
..
posieion
química y la del pan.
tusiasmo; un capital, y me armo.
Lo mismo que s'acan las muelas algunos proPor el Comisario de guerra,
Esto mismo suelen pedir los ciudadanos no fesores en la extraccion.
·
cial primero, D. FRANCISCO ARAMBURU.
inventores, tambien para armarse.
.
Consiste el invento del señor Shéridan en su-Amigo mio, si yo encontrara en Espafia esa jetar al reo á una corriente eléctrica de suficiente
lbxcelente traba.jo, admirablemente impreso, con
proteccion que no escatiman los Gobiernos de potencia para descomponerle.
notables grabados y revistiendo todo él una gran
otros países á los inventores leales y consecuencientífica, á la vez que práctica. PorEl infeliz nada siente, segun revelacion propia. importancia
que es preciso ya convencerse de que no hay nada
tes, dentro de dos años habría realizado una rePor el contrario, cua~do se rehace, «va es ca- mil.s pr~ctico y positivo que la ciencia. La ciencia.
volucion en la industria y otra en el comercio.
da.ver.»
"
está e¡¡ todo. El estudio del Sr. Aramburu sobre
-Ande usted son cuidado en eso de las revoEl inventor ofrece su aparato á las personas una de las sustancias alimenticias más vulgares,
luciones ...
que gusten experimentar sus efectos en cabeza ha !puesto bien de relieve esta gran verdad: que
-He descubierto un agente.
sin ciencia el hombre no puede, bajo aspecto algupropia.
-¡De policíaT
En dias tormentosos, el aparato no podría fun- no, progresar ni aún vivir. Para estar sano, para
-Nol señor, no es caso de broma, un nuevo
~aber distinguir los alimentos nocivos de los salucionar, sin exponer al reo á una desgracia.
agente tísico.
Cuando se hablara de algun infeliz ejecutado, dables, hay que estudiar Fisiatft, Quimica, Morfologta, etc.; y para hacer _estos estudios es preciso
Suele ser el conocido aguardiente del Mono. ·
diría modestamente:
aprenderá observar y razonar (lógtca), y a medir
-Yo tengo un motor nuevo, asegura otro in- se -«Le
galvanizaron en tal techa:» «ó murió
ventorpacífico; otro motor desconocido ... vamos, electrizado» ó «sucunliió por seguir la cor- y pesar (matemáticas). Despréciese todo esto como
ordinariamente se de.sprecia., y volveremos al escompletamente nuevo.
J)
•
~ado salvaje, á pesar de todos los mejores idilios.
El motor es un nuevo chico que le ha dado á riente.
-Pa mi no hay invencion como la de las moAdelante, Sr. Aramburu, con esos trabajos osculuz la esposa.
nedujas de ciuca duros, decía un .asistente de ros, prosáicos, pero utiles á la humanidad y al pro-El problema de la navegacion aérea ha de- tropa de oficio, granadino; de ellas sale too.
¡¡roso.
jado de ser problema para mí, apunta otro in-¿Y la invencion de la mujé, Fra,quito? le
ventor: yo navego cuando quiera.
Sitio y batalla de Pavía.
-Por mi parte, puede usted navegar cuando preguntó un cocinero.
Es
un estudio histórico-militar muy bien trazado
Y él replicó:
por el T. C. ca~ítan de infantería D. Manuel Díaz
le acomode.
-Hombre, eso no es una invencion: es un Rodriguez.
Reciba nuestros plácemes por su nueUn ciudadano de Nueva-York-porque havo trabajo, que viene á consolidar su merecida rebrán observado ustedes que del Norte de Amé- farso téstimónio pa sarvarse.
EDUARDO DE PALACIO,
putar.ion de escritor elegante y profundo.
rica salen lo~ má.s extraordinarios inventoresanunciaba no hace muchos meses una máquina
para construir cabritos, conejos y borregos.
El último ~ú~ero de la Reoista cientijica niiliOBRÁS R~IBIDAS EN ESTA REDACCION
tar, es tan digno como todos los anteriores de la
Otro inventor ofrecía á. las naciones civilizadas un bal'Iliz para hacer que nazcan piernas y A reforma do exéreito, por CÁRLOS RoMA legítíma reputacion de esta Rer;is~.
EnTíamos al Sr. Castillo la expresion entusiasta
brazos á los que pierdan los originales.
DA BocAGE, ca pitan de ingenieros del ejército porde
_nuestr_a en~orabu~na por la no.table empresa que
Hay quien pasa su vida inventando un reclatugués.
Constituye este libro.un estudio metódico y com- ba10 su d1recc1on obtiene cada d1&amp; mayores títulos
mo para pescar bocas de la Isla.
á la gratitud y consideracion del ejército.
Hay q\Uen vive má.rtir inventando rarezas· pleto de todos los problemas más interesantes de la
organizacion
militar.
Bastara.
enumerar
llls
matecomo, por ejemplo, un sombrero de copa qu~ rias del índice para poder vislumbrar en su órden
SOLUClO:{ Á LAS CHARADAS INSERTAS EN EL ÚLTIMO
pueda servir de paraguas, de cacerola para gui- basta qué punto ha coordinado bien el autor los diNÚMERO
sar y de catre de campaña.
ferentes asuntos de su extenso exámen. Son éstos
MAREA.-PULGADA
Ya recordarán ustedes el invento de los polvos los siguientes: Politica interna, política .eJJter-na y
para hacer sardinas.
polltica colonial; Bases para fijar la fuerza total ,ul
SOLUCION AL JEKOGLiFICO
Algunos individuos se lo inventan todo· las CJcrc1,to acUvo; Comp0$icio-n del cjdrcito actfoo contiLa mujer e, una flor que sólo exhala perfumea á
noticias, la historia, las ciencias, la famili~, el nental t insula~;. Dtstribuci&lt;m del cjdr~if,o en tiempo la carrera.
capital, la mesa que usan, el quinqué, la panta- tlrl paz; Composicion. de las grandes unidades· ComJ!O .
sicion del eiárcito bajo el pié de paz; Jnccn1poracton
lla, los muebles, los trajes que se visten.
la s1gunda r_eserva; Organ_izacion de la ~1ifanteria,
Sujetos ma11osos, como los denominan cuan- de
de la_ qaballer!a1 de ~a artille~ia, de los ,ngcni'ero1;
tos tienen el disgusto de tratarlos.
S~rvu;,i9s a~m1w1.stratiDOS propiarM,itc dicko&amp;; ServiConstando el pruner tomo y_a eo~
La casa de cualquiera de estos Robinsones cio sanitario; Estado Mayor general; Ministerio de la
voluntarios, parece un baratillo.
Guerra; Reclutamiento y rcmoida; last.r-vccion miUtar· leceionado de LA ILUSTRACI0N
-1,Qué hace usted de bueno1 pregunta el que Bsc1fClas público.s y e/e.rc~cios d,e .t~r~; .P.romoeiones'; MILITAR de 400 páginas, y no
&amp;tiros; Empleos del e¡erc,to en sero,c,os de policia.
llega.
alcanzando lo pnblicado en el últi-Pues aquí estoy enredando, contesta gozomo año para formar el segundo
Nos
es
~mposible
entrar
en
un
análisis
de
esta
so el dueño do la casa, porque se le ofrece ocaobra, y e1tar un punto cualquiera de la misma obli- más (JUe hasta la página 200 ,
sion para lucir algunas de sus habilidades.
garí~ ~ explicar la omision de los restantes~ Las
Estos individuos creen que nadie ha hecho co:o,dic!ones, de e11ta ReDista limitan su seccion bi- creemos lo más conveniente apla~osa importante en el mundo, hasta que ellos la bliografica a no ser otra cosa que un sum&amp;rio de zar la terminaeion · de éste hasta
todo, lo~ Ira bajos que. salen á luz, con alguna q_ue que pueda presentar un volúmen
inventan.
-Mire usted qué jaula tan cómoda he conclui- otra ráp1da observacton sobre sus circunstancw igual al primero, que es el que tiemás notables .
do para el loro: es de mi invencion.
nen precisamente todas las pnbliCi~a~emo~, pues,~ eata obra la de que su autor,
-¡,El loro!
caeiones de indole análoga. Cuan-La jaula, no sea usted guas"'1; ..¡ui tiene el el ~istmgu1do escr!tor Sr, Roma, copilan de ín- do llegue este caso, regalaregemeros
y
secretario
de
la
legacion
porlupeaa
en
dormitorio; en lugar del aro que suelen poner los Alemama, pide para a nacion un ejército de mos á los suseritores una maguí¡aulero., para que se columpie el pájaro, he colo- 150.000
combatiente,, y bajo 011&amp; bue la alianza ~ea_ portada y el correspondiente
cado esa rueda giratoria. Así se di'&gt;J:tae mejor con Espan.a.
el loro.
So!Jre este P'!nto y el de loa finos que eata alianza mdiee.
-¡Ya lo creo! y se mar• Pues es un invento podria persegu1r, 1lamamoala aieneion de nue■tros
Madrid.-lmp, de Enrique Rubitl:o,, plaza dt la Paja, 7, bis,
lectores, para oue SA vea cómo trabaja Alemania
muy útil para la humani.-.

INVENCIONES

REVIST A

15 DE E N ERO DE ¡8 8 4

•

•

O EC ~ N AI..

ADMINISTRAQION y REPAQg¡ON
Al,mirantl:), ~. q.µiIJ.tupJlc4A,Q .

ofi-

ADVERTENCIA

1

1
1
1

D. • LEOPOLDO CANO Y.MASAS
CORONEL COMANDANTE GRADÜADO DE ESTADO MAYOR

T OMO 2 .•

NOM, 14

�LA ILUSTRACION MILITAR

218

LA ILUSTRACION MILITAR
SUMARIOS

D. Leopoldo Cano (dib-,,jo de !JadilloJ,-:Ametralladora Hotchkis.-Fuego en retirada (dibiijo de D. Hvaristo BarrioJ.:-:Monumento de Isabel la Católica.-Album m1htar: retratos de coroneles.-El comendador Sa\vi.-Ho~ores á los
defensores de la torre de Colon.-F1esta de la
Epifanía en Constantinopla.

GRABADOS.

Crónica.-Las grandes ciudades C.º?s!de:
radas militarmente, por Adolfo Llanos.-Exphca
cion de los grabados.-Poesías: Sonet?s ~e autores portugueses, traduccion de D. Lms V 1&amp;ª1:f El caudillo D. Lúcas, por el general D. J. l j2.1 1en
Buzará.n.- Una hoja de mi c~.r~ei:a, por e _rne~ciado Bries.-Los héroes de l•1l1ptnas, por fl. tº
A. de Pazos.-Reformas en el cuerpo de cara 1neros, por D. Jaime Cifuentes.-La clase de sai:gentos, por A. Ordax.-El pedazo de pan, por Amceto Valdivia.

TEXTO.

-

CRÓNICA..
En el trascurso de los últimos días no ha ocurrido en el exterior ningun suceso que pueda interesar vivamente nuestra atencion, por lo que
damos hpy preferencia á la revista interior.
La crísii. politica planteada en el P~rlame~t~
con motivo de la discusion del i\IensaJe, está a
punto do. resoh·erse; ~ás _cºi:11º. e~ta clase de
asuntos no cae bien baJo la ¡ur1sd1cc1on de nuestra crítica nos limitamos á exponer nuestro de'
.
.
seo de que la solucion sea la_más convement~ a
los altos intereses de la patria y la monarquia.
.

Seoaun anunciamos en nuestro último número,
han sido presentados a las ~ortes lo~ ~r?yecto~
de aumento de sueldos, pens10nes y d1v1s10n te1ritorial.
Conocida es nuestra opinion respecto á los haberes de todas las clases militares.
En muy repetidas ocasione:;; LA lLusTRACION
l\liLtTAR ha sostenido la necesidad y la conveniencia de no justificar ningun género de descontento, rehusando á las necesidades más imperiosas del oficial, una satisfaccion tan comJJleta como fuera posible. En fin, toda la pr~ns_a
profesional, y aún la rn~~·or p~rte_ ~e los pcrió~1eos civiles., ha reconocido la Justicia de estas rerlamaciones.
El oeneral Lopez Dominguez ha creído que
t'ra tiempo de atenderlas, y lo ha hech_o en una
disposicion c¡ue ha sido desde luégo obJeto, por
su e:special índole, de encontradas observacione::;.
Se ha dicho, por ejemplo, que algunas clases
no sufren apénas modificacion en sus haberes;
se ha prese,,1tado, enfrente de la escala de sueldos
propuesta, otra que resolvería de un~ vez to~as
e,;tas tristes cuestiones de subsistencia material.
No discutiremos la razon esencial de esta proposicion; pe1·0 preciso es recordar ~ue en soci~dad, en politica, todo es transacc1011. Trans1"'iendo dentro de ciertos límites, se va y ~e llega
::,
'
.
. 1
á al"una solucion ventajosa. La 111tolerancm, as
aspi~·aciones, las exigencias absolutas, a~uello,
en fin, de lodo ó nada, ei:; nada, acaba siempre
en nada.
Otra objccion se ha hech~ al aument~ de su~ldos. Para no gravar la Hacienda en mas de crnco millones de pesetas próximamente, se ha debido recu1·t·i1· a una reduccion del contingente
&lt;le soldados, toda vez que ni el personal de o_ficial~ ni cl;material resultan lrnsta ahora disminuidos.
El argumento desde el punto de Yista de lo que
debe set· url ejercito para merecer este nombre,
l'" muy dig110 de atencion; pero, en prim_er lugar,
está fundado sobre una conjetura, y luego, pl'Cciso es reconocer que una solucioJi buena á un
estado dP costts muy malo, no puede ser otra

y;

cosa que un mal menor. y por ~alo_ que sea satisfacer las necesidades del oficial a costa, por
ahora, de un determinado conting~nte de tropa,
preciso es admitir el término relatwam~nte mejor del dilema. Los impugnadores tendran razon
cuando presenten un medio ménos malo que el
expuesto para resolver el conflicto _militar económico de las presentes circunstancias. No_sotros
no vemos otro que el aumento franco, chrecto,
legal, en fin, de los haberes.
Se ha dicho más todavía contra el aumento do
sueldos; sehainvocado al país. El país, en e~ecto,
podría soportar oficiales bien pagados, luJosarnente pagados, si el número de ést~s ): el coste
aeneral de la organizacion &lt;lel eJercito fuese
~roporcionado á los recursos, á la riqueza total
económica.
•
.
Esta objecion suscita el problema de fiorg~mzacion general, y no es para tratada en cr(JJ11ca.
-Diremos solamente que el país somos todos /o.~
españoles; que el país ha cometido_y com:tera
todavía muchas locuras por su indiferencia en
oeneral para los estudios cientificm;, los únicos
. ~ue dan hábitos de reflexion y juicio m~duro;
y en fin, que el país expía ahora sus prop10s extravío,;, porque él mismo, con sólo la_guerr~
cario-religiosa, ha crea.do este estado de mcert1d umbre, de anarquía, de sorda y 1·encorosa l~ch~
que pudiera muy bien acabar con la patria s1
desciende a las calles.
El proyecto de pensiones militares es _una r~forma aceptada y propuesta por el anterlOl' ministro.
.
Pero en nada disminuye esta circunstancia
el mérito del general Lopez Dominguez, poniendo toda su enerofa al servicio de estas reclamaciones del ejérc~o, que urgía y urge satisfacer á
toda costo.
El criterio de los aíios de servicio es el único
justo, no ya para este caso, sino para m_uchos
otros en que no se aplica ó no se ha aplicado,
con ~otario perjuicio de la equidad.
.
y de tal importancia nos parece la adopc10n
de este criterio sobre el de las jerarquías que á
tantos absurdo~ conduce, que la objecion hecha
al proyecto con respecto á la cuantía de las pensiones, nos parece apasionada, pues tod~s es~s
cuestiones de cantidad tienen en cualquier circunstancia arreglo más fácil que las de una sustitucion de criterio.
Ademas, si por medios prudentes y deco~osos
pudiéramos llegará conseguir nuevas meJ0nts
en los sueldos, las pensiones tendrían así un
crecimento natural, y ya á nuestro juicio suficiente.
En la ley constitutiva del ejército se manif~~taba ya el propósito de sustituir la adual d1\'l~
sion territorial militar, por otra más adecuada a
los modernos principios tácticos.
La norma, 110 ya de una organizacion militar,
sino de una organizacion cualquiera, de toda
combinacion encaminada á conseguir un cierto
resultado pt·áctico, consiste ante todo en coorclinar un conjunto mayor ó menor de acciones
para la consecucion de un fin previamente determinado. Si no se olvidara tan frecuente en
la diaria experiencia &lt;le la vida que lo primero
&lt;1ue procede hacer en todo ejercicio ele la actividad, es definir bien, darse bien cuenta de lo que
se quiere. y determinar perfectamente el fin
deseado, el punto a donde se propone uno llegar,
no se cometerían tantos errores, que no reconocen otra causa que la precipitacion y la vague-

dad la incoherencia, la ignorancia, en fin, más
' total, del término que se ~ers1gue
. . .
ó ménos
En materia pues de division militar terr1to' fijar, que concretar b'ien
ria! hay ante 'todo que
el fin de esta division.
Se puede, por ejemplo, tratar de organizar las
fuerzas armadas de tal modo que se pueda saber·
de antemano con precision: 1.0 , los dias que necesitaremos emplear para agrupar un tal ó cuál
número de soldados (hombres perfectamente a1·rnados y equipados), en diversos puntos del
centro de la Península ó las fronteras; 2. º, las
plazas fuertes cuya guarnicicin conv~ndrá reforzar ó no las líneas de tropa combatientes y servicios a~xiliares que se necesitará establecer
para un ca.so de defensa; 3.0 , los puntos por d~nde será más ventajoso avanzar, caso de una 111vasion por extranjera tierra, etc.! et~.
Todos estos diversos fines, prmc1pales uno,-,
secundarios otros, l'elacionados todos entre sí,
deben ser l'Í'"urosamente descritos ántes, para
razonar y h;cer eficaz una particular dispo~icion
de las fuerzas armadas, permanente en twmpo
de paz, y a.gil y todo lo más flexible que se pueda.
en tiempo de guerra.
.
El general Lopez Domingucz ha obtemdo autorizacion para plantear este arduo problema, ~ha expuesto razones diYersas para no someter a
la crítica parlamentaria este género de reformas .
Por nuestra parte, creemos que deben ser sometidas, en cambio, al exámen de mili/;1r1's !I
hombres científicos de muy diforentcs categorías,. porque ningun concurso puede ser_ oci?so
en estos complejísimos puntos de orgamzac1011
militar nacional.
La alteracion de las divisas militares está inspirada en un criterio de seriedad y sencillez, que
tal vez en algun empleo (como el de comandante por ejemplo), puede parecer extremado; pel'O
si~nclo evidente que las instituciones armadas
descansan en razones sociales de gran trascendencia y toman de aquí su carácter de perpetuidad y su prestigio, para nada hacen falta efectos escénicos que la divulgacion de la cultura
hace ca.da vez más inútiles, porque á nadie eno
ga11an.
Por otrct parte, unas divisas fácilmente observables a larga distancia, son funestas en tiempo
de guerra. Sabemos esto por informaci?n experiment'.l.l. En fin, parece haberse tambien_ tenido en cuenta para esta innovacion la cuest10n
económica. De ahí la sustitucion en los sargentos del ga.lon de oro por el encarnado de estambre.
Se poclría, pues, discutir cualquier detalle d~ntro ciel nuevo sistema de divisas, fero no el sistema mismo, las razones y buenos deseos en que
se apoya.
Un punto más difícil en esta cuestion es el referente á. la uniformidad ó diversidad, segun los
distintos cuerpos ó las dos grandes diYisiones
de tropas: combatientes y anxiliares; las que
realizan directamente una a.ccion ofensiva y las
que auxilian esta accion.
.
Para llegar aqui á una solucion lógica, sera
preciso: l.°, un análisis muy profundo de todas
las distintas (unciones que implica la institucion ejército; 2. 0 , resolver sobre el número de
funciones que convendrá distinguir, no olvidando nunca los perjuicios de una division insuficiente ó una division extremada; estudiar, en
fin, bien y no sacrificar nunca la unidad á la
variedad, ni la variedad á la unidad, pues en el
caso de los uniformes, por ejemplo, puede ser
útil que a primera vista, por una distraccion

muy marcada de colores, se reconozcan bien las
diferentes armas y cuerpos auxiliares del ejercito. En cambio, dentro de una misma arma, el
uniforme debe ser el mismo.

faceion del triunfo, privilegio exclusivo ni áun
principal del general en jefe, sino de la generalizacion de hombres políticos que hayan venido
rigiendo el país durante una cierta época.
De modo que, léjos de parecer anómala, debe
considerarse muy justificada una especie de cópula profesional entre hombres de armas y hombres pollticos. Casi áun podría decirse, admitiendo la division de estrategia y táctica, que
que éstos son los verdaderos estratégicos y
aquéllos los tácticos.
Los políticos preparan realmente y hasta donde es posible la accion: los militares la empeñan.
Si entre los tácticos apareciese uno con las cualidades de hombre político y los conocimientos
cientfficos indispensables, sería, al término de
un corto aprendizaje. algo más todavía que el
tan ad~irado Bismark, verdadero triunfador en
la g'.erra franco-alemana, con la cooperacion de
un táctico, de un hombre de profesion tan incuestionablemente sabio como Moltke.

Aún no hemos podido explicarnos qué motivó
en el Congreso el animado incidente Portuondo.
Hablaba este señor de guerra, y dijo: «Como diputado y como militar... ,1 pero no pudo continuar; protestas diversas apagaron su voz, y se
oyó decir: que allí no había más qu.e diputados ...
Exactamente, tpero qué triste espiritu de anirnadversoin hácia el ejército ofusca á algunos
hombres civiles, hasta el punto de juzgar ilícito
que un diputado establezca una distincion tan
natural como la que realmente existe entre una
opinion política ó general y una opinion técnicat
El Sr. Portuondo quiso dará entender, y tenía
y tiene perfecto derecho para ello, que como diputado, como hombre político, había formado
tal ó cuál opinion de las reformas. Y luégo como
militar, desde el punto de vista profesional, técHa vuelto á hablarse en París de una cuestion
nico, taló cuál otra, ó la misma. ¿Qué hay en que no debe ser bajo ningun aspecto desatendiesto de irreverente, ni aun bajo el aspecto de la da, porque las circunstancias pudieran obligarmás rigurosa disciplinaf En materia doctrinal, nos á tomar algun partido en ella, y los Gobierlos militares tenemos el derecho comun á toda nos previsores deben siempre conocer de antepersona; podemos opinar. Despues, en el seni- mano las diferentes formas de actitud que concio, sólo podemos obedecer.
vendrá mantener en cada caso concreto. Se
Como digna hijuela de la anterior cuestion, trata del istmo de Suez. Un periódico que se
parece haberse suscitado otra que afecta muy redacta más en Francia que en España, Las Noseriamente á la dignidad y las mas legítimas é ticfa.s e/e Pan·s, cree que Espaíia debería enviar
incontrariables aspiraciones de los oficiales que á. Suez 20.000 hombres perfectamente equipados
se sienten capaces de justificarlas.
y armados, y cita entre las ventajas que este serTrátase de nuestro derecho para ser elegidos vicio a la civilizacion podría reportarnos, la de
diputados áCortes,y se pretende que debe negár- entrar en el concierto con las grandes potencias,
senos por consideraciones de disciplina, para y la menor presion que representaría en las soque un oficial particular, en fin, no pueda atacar luciones políticas la ausencia de un contingente
los proyectos de un general ó del mismo minis- importante de fuerzas armadas.
tro de la Guerra.
No hemos dado cuenta de esta disposicion
El general Lopez Dominguez trató ya este para rebatirla ni áun para apreciar la discrecion
punto hace algunos aíios, y por cierto que hizo de los argumentos que ha creído deber aducir el
una frase, digna de una incesante divulgacion colega en su apoyo.
entre nuestros ofuscados hombres políticos. E¡
Inspirados en una gran tolerancia, reconocesentido, el fondo de esta frase era un hecho de mos ante todo el derecho individual de decir nie,·idencia abrumadora. El general ,ino á decir, miedades ó impertinencias, salvo en casos muy
en resúmen que era indispensable abrir las vál- extraordinarios ó de gran agitacion social.
vulas del Parlamento y la prensa á las necesidaPor consecuencia, lo que nos ha impulsado
des de la crítica profesional, porque cuando no principalmente á recoger y consignar estas nose discute en los periódicos ó en las Cortes, se ticias parisienses, es nuestra propia opinion
conspira en los cuarteles.
sobre lo que importa tener estudiadas todas las
Por otra porte, la profesion militar no impli- distintas maneras de intervenir en cuestiones
ca la renuncia á derechos en cierto modo irre- exterjores, para que en ninguna circu.nstancia
nunciables, lo mismo desde el punto de vista del nos veamos obligados á obrar aturdidamente y
país que del individuo. ?,Por qué se ha restará a ciegas, ó sin conocimientos previos ni plan
aquél la probabilidad de que entre los miles de ninguno.
oficiales de su ejército haya un gran hombre de
Estado? ¿Y por qué se ha de impedir que éste se
La prensa ha anunciado estos dias un pensarevele, se determine, se desenvuelva en el medio miento de reforma, muy interesante para las
mas natural y favorable á este desenvolvimiento? clases militares. Los pasajes para Ultramar son
Pero se dirá: «que deje la carrera militar, porque carísimos. El general Socias, segun un colega,
un general no tiene nada que ver con un hom- en union del ministro de la Guerra, se propone
bre de Estado, con un gran político.» Pues hé estudiar la manera de que el Estado no abandoahí precisamente la cuestion; el arte de la guerra ne un servicio que en sus manos puede ser más
va cada vez más asimilándose, identificándose productivo para el Tesoro y más beneficioso para
con el de la política. Los nuevos sistemas de re- todos los pasajeros.
clutamiento, el predominio de la iniciativa del
Encomendar, en fin, este servicio (que hoy
soldado (lo r1ue implica una educacion apro- está entregado a particulares) á la Administrapiada), la movilizacion, no ya de un ejército á cion militar: tal es el pensamiento del señor gela manera antigua, sino de toda una nacion, la neral Socias, muy digno indudablemente de esinfluencia de los medios de comunicacion, segun tudio, porque suscita el problema económico de
que haya1i sido previamente mejor ó peor esta- hasta c¡uó límite es comeniente que el Estado
blecidos, todo, en fin, lo que se contiene bajo el se descargue de cuidados administrativos. Simnombre de Administraci11n, de Gúbierno, re- plificar la accion del Estado, es el objetivo ecoduce tanto el poder del genio, que ya no puede _nórnico; pero es ya notorio que hay servicios tan
ser la responsabilidad de la derrota ni la satis- , mportantcs para la sociedad, como el de comu-

•

219
nicaciones, por ejemplo, que en ningun caso
puede convenir confiarlo al interés altamente
codicioso y egoísta del individuo.
En un proyecto del ministro de la Gobernacion, relacionado con un nuevo sistema de administracion proYincial, se ha creado una especie de subgobernadores que, con el título de delegados, ejercen funciones de alta irnspeccion y
mantenimiento de órden público.
No tenemos competencia para juzgar esta reforma bajo su aspecto técnico; pero llamarnos la
atencion de nuestros compañeros de armas hácia ella, y les excitamos á que la lean y estudien
con alguna atencion, porque una de las condiciones que bastan para desempeñar estos cargos
y otros inferiores, es la ser militar. Pero aquí el
ministro de la Gobernacion ha adoptado el (en
Espaíia sobre todo) absurdo criterio de las categorías, en vez del más equitativo de instruccion
ó tiempo de servicio al Estado.
De ahí un primer defecto de esta disposicion,
pues como la lentitud ,le ascensos en la milicia
y en muchas de las carreras civiles es el hecho
más característico de la mala a1lministracion en
esta época, á la ya bastante triste injusticia de
no pasar de los puestos inferiores de las respectivas escalas, aíiaden las leyes un irrisorio veto
para ocupar ciertos cargos fundándose ¿en qué?
en no haber tenido la suerte de obtenerlos ántes.
Así es como no habrá nunca paz en España,
porque los jóvenes que no han sido altos funcionarios y se les cierra todo camino de llegar á
serlo por medios honrosos, pisotearán maíiana
esas leyes egoístas y absurdas.

LAS GRANDES CIUDADES
CONSIDERADAS MILITARMENTE

Si la guerra no fuese una necesidad impuesta por
las circunstancias y elemento superior á las razones de la conveniencia, sería en algunos casos crimen de lesa civilizacion, tan odioso como imperdonable.
Mas cuando la dura ley de la guerra pronuncia
su última palabra, que no admite subterfugios ni
atiende á consideraciones, los tímidos y los cobardes aumentan con su voz el clamoreo de los animosos, y por unanimidad se pide la guerra como medio únicJ de salvacion.
Pero esto suele suceder en los postreros instantes
del conflicto, cuando no hay medio humano de pasar por otro punto, cuando las gentes ménos aficio.
nadas al arte de combatir y más enemigas del uniforme oyen con la imaginacion el estallido de las
bombas y ven con los ojos• del miedo las bayonetas
extranjeras. Ya en tales casos, todas las precauciones parecen insuficientes y todos los recursos mezquinos: los que durante la paz abogaron contra la
milicia pidiendo ménos presupuesto militar, ménos
armas, ménos oficiales, ménos soldados y ménos
sueldos, piden un fusil para cada habitante y un
cafion para cada casa y una fortaleza para cada lugar, y quisieran ver llover ametralladoras y soldados, y convertirá la nacion, de la noche á la mañana, en potencia de primer órden, irresistible por
mar y tierra.
Algo semejante les ha ocurrido á los parisienses,
que en la primera invasion gemían por no tener fusiles ni murallas, y gemían en la segunda por no
tener más murallas y más fusiles.
Desgraciadamente, los ejércitos, los muros y los
arsenales no se improvisan como los versos. Son
cosas y personas que se hacen y se preparan durante la paz, y que conw1i en todas épocas. Olvidar
esto, es entregarse al enemigo: negarlo, es ofrecer
la espa)da, á perpetuidad, á_las palizas extranjeras;
obse~utos que no se anuncian con anticipacion de
un siglo, y que suelen conocerse al mismo tiempo
que se reciben.

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AMETRALLADORA JIQTCHKIS

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Pero cuando se goza de tranquilidad y no hay nubes en el horizonte político y los oficiales del ejército visten de paisano y los sol1ados se divierten en
lo~ paseos, los planes de armamento y de fortificacion parecen absurdos, se oye hablar de la defensa
del territorrio como se oye la música de una zarzuela, y las precauciones inspiran risa.
Sin embargo, áun exponiéndome á la burla de
los que no se acuerdan de Santa Bárbara. hasta que
truena, que constituyen la mayoría de los españoles, voy á decir en plena paz algo de lo mucho que
debiera hacerse para evitar la guerra; y digo para
eYitarla, porque nunca se evita mejor que cuando
se está dispuesto á ella, y más se aleja cuanto mayores son los elementos preparados para contrarestarla.
Dios me libre de proponer el servicio obligatorio,
la construccion de campos atrincherados, la instruccion militar de las masas populares, la fortificacion de las fronteras y de los puertos, ó el aumento
de la marina de guerra y la preparacion de lamercante para convertirla de improviso en escuadra
de combate! Dios me libre tambien de recomendar
que se establezcan el tiro nacional y el ejercicio
obligatorio de la gimnástica, y que se formen los
batallones escolares y nuevos cuadros de regimientos! Hablar de tales cosas parecería soberanamente
ridículo, y sería ladrar al presupuesto, por no decir á la luna.
No hablaré 8iquiera de la ref.irma del armamento, para no imitar á los alemanes, aunque éstos hablan poco y prefieren ensayar un nuevo fusil que
pesa ocho libras, se carga en tres tiempos, tiene
tres piezas en su sencillo mecanismo y dispara
treinta y cinco tiros por minuto.
En fin, no hablaré nada de lo que pudiera realizarse, porque todo costaría el dinero. Me parece mejor hablar de lo irrealizable, y así no habrá
disputas.
Considero irrealizables, tanto las cosas imposibles de ejecutar, como las posibles, cuando las últimas encuentran poderosos inconvenientes que podrían destruirse con la voluntad y que subsisten
apoyados en la rutina y sostenidos por la tradicion
y la costumbre. Verbigracia: ¿quién duda que nuestras actuales habitaciones earecen de muchas importantes comodidades? ¿Quién negará que pueden
construirse por el mismo precio otros edificios más
útiles, más hermosos, mejor ventilados y distribuidos y más en armonía con los adelantos modernos?
Pues no obstante, seguiremos edificando casas por
el sistema antiguo, y pasarán cien años ántes de
que se utilicen las reformas y mejoras conocidas
hoy, adoptadas en algunas partes y desdeñadas en
muchas.
La rutina es constante rémora del progreso; es la
partícula i;n que se planta todos los días delante de
la palabra p:;sible, convirtiendo en irrealizables muchas cosas fáciles de realizar.
¿Qué dificultad habría para impedir la aglomeracion de habitantes en las ciudades? Ninguna. Porque si no debe decirse á los vecinos de Mailrid ó de
Barcelona que se establezcan en otra parte , puede
y debería ponerse un limite racional y convenientísimo al crecimiento de las actuales poblaciones
pequeñas y al de las futuras.
Esto, dicho de un golpe y sin otra demostracion,
parecerá á muchas gentes una extravagancia: por
desgracia, no lo es. Valdría más que lo fuera, ya
que pertenece al número de los adelantos irrealizables.
La descentralizacion, que áduras penas va abriéndose camino y formando prosélitos, es una conquista moderna que reinará en el porvenir. Ya se
persigue la descentralizacion administrativa, se
acepta la militar en el órden de combate y se desea
la politica en el órden gubernamental. En cuanto á
ladesc entralizacíon en las masas de habitantes, no
es posible negar que la recomienda la higiene y la
pide á voces la salud pública desde que hay hombres en el mundo.
.\.firmo, pues, y lo afirmo rotundamente, sin creerme obligado á recurrir á pruebas, que el apiñamiento de una masa considerable de personas en el

LA ILUSTRACION MILITAR
reducido espacio de una ciudad, es fü~rnicioso á to- qye sólo es temible en el gran centro, y tiene que
das luces; tan contrario á la moral y á la higiene, esperar el golpe para poder castigar con pruebas.
como á la. política y á la gobernacion; tan funesto Asi, lo que es imposible á los conspiradores en las
al comercio, á la industria y á las artes, como al pequeñas ciudades, les viene á las manos en la capital. Parece que las capitales se han hecho para
progreso en general.
He dicho que no recurriré á pruebas, aunque hay favorecerá los vagos, á los ladrones y á los díssobradas, porque he de ceñirme á demostrar la in- colos.
llay guerra civil, y los habitantes de la. capital
conveniencia de las grandes ciudades consideránsiguen divirtiéndose, en tanto que padecen los del
dolas militarmente.
Antes de llegar á este punto, y por si algun avie- teatro de operaciones y que se alarman los de las
so lector tratara de burlarse de mi al ver que llamo aldeas. La costumbre de gozar ahoga al patriotismo,
re ?ucido al espacio que ocupa una ciudad, diré que y miéntras no se acerquen los combatientes todo
Madrid, Búrgos ó Santander son poblaciones que va bien para los que no se baten y se consideran
ocupan, relativamente, un espacio tan reducido resguardados. En teatros y cafés SI' eomentan y se
como París, Viena, Lóndres ó Nueva-York.
i,ensuran los hechos; Is s noticias d!;la fratricida guerNo hemos de considerar sólo el área de la ciudad ra son el último postre de los banquetes, y nadie
sino relacionándola con el número de sus habitantes, se aflige por lo que ocurre léjos, aunque todos gricon la superficie de que cada uno dispone en su do- tan cuando se les aumentan las contribuciones.
micilio y con el hacinamiento de las viviendas. UtiEstalla la guerra contra otro pueblo, y la indifeles son los vastos parques y los frondosos arbolados; rencia continúa, pero al compas de los espectácupero los vecinos no habitan más que en sus ¡asas; los recreativos. Ojos que no ven, espíritu que no
en ellas comen, duermen y viven la mayor parte siente. Tradúcese en suscriciones públicas el amor
del día. Cinco personas que se albergan en una ffa- á la patria: se envían hilas al ejército, y pipas de
tacion de seis metros cuadrados, que tiene un jar- vino y comestibles abundantes, con lo cual na hay
dín inmenso, viven peor que otras cinco que habi- más que pedir. Las pequeñas ciudades viven en
tan separadamente en casas amplias y dotadas de sobresalto continuo, los aldeanos lloran por los pe•
un pequeño jardín. En suma: el peligro está en la dazos de su corazon que andan rompiéndose la
acumulacion, y en la descentralizacion está la ven- crisma; pero en la capital se mantienen firmes, se•
taja.
pultando las penas entre los placeres.
Juzguemos ahora á la gran ciudad desde el punTriunfa el enemigo, y logra invadir el territorio
to de vista que ya he determinado: militarmente. nacional. ¡Aquí es ella! No hay planes de campañ~,
No para fusilarla, sino para achicarla, si esto fuera no hay operaciones convenientes ni puntos estratéposible.
gicos si ántes de todo no se pone á salvo la ciudad
Siendo, por regla general, capitales de provincia grande. Todo hay que subordinarlo á esta necesió de nacion las ciudades grandes, reunen eiementos dad: cubrir la capital, defender la capital, salvar la
diversos que atraen poco á poco á los habitantes de capital. Lo demas, que lo parta un rayo. ¡Pero la
otras poblaciones: los que buscan gloria, mejoría en capital, el centro de las riquezas, de los monumensu posicion ó en su carrera, negocios ó empleos, y tos, de los tesoros arfüticos! ¡Oh! •
los que tienen algun dinero que gastar ó renta de
Ni el mismo Napoleon I pudo escapar de esta faque disponer, acuden al gran centro para satisfacer talidad verdaderamente capital. Por defender á Pasus propósitos de medrar ó de divertirse; y acuden rís, fu6 á dar en Santa Elena.
tambien los jubilados y los cesantes, los rateros y
Es la historia de siempre. El hecho se ha repe los revoltosos, cuantos desean vivir bien y los que tido en casi todas las invasiones. Cuanto más granno pueden hacerlo yse llaman de mal vivir. Aumén- de, populosa y rica es una ciudad, mayor obstáculo
tase, pues, el número de vecinos de la ciudad, con ofrece para la defensa del territorio.
un enjambre de vagos inofensivos y con una turba
En ciudades como Nancy, han entrado sin hallal'
de vagos que lo ofenden todo. Los placeres, disfru- resistencia cuatro jinetes atrevidos. En capitales
tados basta el abuso, estropean el cuerpo y el alma como Roma, puso el pié Alarico sin la menor dide los ricos; y la miseria, desarrollada forzosamen- ficultad.
te con la competencia de mal género, lleva á la
Las grandes poblaciones que se han resistido heeárcel á los pobres. Los criminales hallan fácil al- róicamente, son P.0Cas; y en cambio son innumerabergue, y los hombres honrados no suelen hallar bles las pequeñafplazas y los míseros lugares que
trabajo, viven en libertad los conspiradores y mal- han hecho retroceder al invasor ó que le han asomcontentos, se quebrantan los lazos de la familia y se brado con la defensa.
rompen los de la moral, crece la ambicion á medida
El amor á la propiedad es igual en el pobre que
que disminuye la modestia, triunfa el vicio, se ano- en el rico, ó debe serlo; pero al uno le conduce á la
nada la virtud y se relajan sensiblemente las bue- abnegacion, y al otro á la vergüenza. El pobre se
nas costumbres. Males que van progresando en ra- hace matar en su villorrio, perdiendo la propiedad
zon directa del progreso numérico de la poblacion. y la vida: el rico parlamenta en la capital para
Cargado así el hornillo, siempre está dispuesto á
salvar la vida y el oro á costa de la honra.
reventar por mala parte; que nada provechoso pue¿Habría, pues, que suprimir la riqueza? En made salir de un hacinamiento de combustibles tales
nera alguna. Lo que hahría que suprimir es la excomo la desmedida codicia, el ansia de mando, el cesiva acumulacion de la riqueza, la excesiva acudesenfreno del lujo, la emulacion ridícula, el amor
mulacion de goces que enervan el alma y destruá la ociosidad y la fiebre de los goces.
yen el patriotismo; y ambos extremos lograrían
Estalla un motin, un pronunciamiento ó una re- evitarse impidiendo la excesiva acumulacion de
volucion, y la primera dificultad para el Gobierno gentes.
constituido es la existencia de la capital; no por ser
Muchos pequei'los centros de muchos pequeños
capital, s:no por ser grande. Necesita conservar el círculos, en los que se distribuyen equitativamente
órden en el inmenso centro, foco de conspiraciones los bienes de la sociedad y los goces de la vida, son
y de noticias perturbadoras, y no puede dar un paso muchos firmes baluartes de la independencia, pormientras que no asegure la tranquilidad en donde que así la relajacion no cunde tanto ni se extrema
nunca debiera perturbarse, que es donde se turba la preponderancia del vicio.
casi siempre.
Pero dejar que un solo punto, centro colosal de
Los va!\'os, los alarmistas de oficio y los revolto- un circulo inmenso, monopolice la comodidad, la
sos de profesion pueden ser conocidos en las peque- influencia, el fausto y el oro, los placeres y las esñas poblaciones, y rápidamente inutilizados; pero en peranzas, los desalientos y las debilidades, es decir
la gran ciudad no se les conoce: se les ve por todas al enemigo invasor: Poi~ aqv,í la mano, y será tv,ya la
partes y no se les halla en ninguna: todos tienen 1Jictoria.
cédula de vecindad, si los encuentran en la calle, y
ADOU' O LLANOS.
en escondrijos inaccesibles si los buscan por la noche: disfrutan de la impunidad más escandalosa,
se crecen entre la muchedumbre, y el Gobierno retrocede ante ellos, por temor á. la opinion pública,

LA ILUSTRACION MILITAR

EXPUCACJON DE LOS GRABADOS
noN LEOPOLDO CANO y MAS.\$

En el número anterior publicamos un extenso y
discreto articulo, debido á la correcta pluma de
nuestro querido amigo y C•)!aborador asiduo de esta
R~Dista, Sr. Llanos, en el cual aparecen coleccionada muchas de las estimables bellezas que atesora
el drama La Pasio;iaria; artículo critico que, inspirado en estricta imparcialidad, examina y analiza
la~ condieiones adm.írables de esta gran produccion
dramática, para terminar asintiendo al fallo unánime de la opinion.
Para nosotros Leopoldo Cano, en su doble cualidad de militar y literato, hace muchos años que
. nos es conocido, juntánuose al alto concepto que
nos merecen sus ta~ntos, la estimacion que profesamos al soldado y al caballero. Júzgnese, pues, tomando por base una sincera y desinteresadn. amistad, de la emocion de que seriamos presa la noche
del estreno de La Pasional'ia, cuando un público inmenso, en el delirio del entusiasmo, aclamaba una y
otra vez al poeta, y cuál no sería nuestro júbilo al
ver confirmado, por el voto general, el juicio que
de antiguo teníamos hecho del autor dramático.
De aquellos sentimientos y de esta opinion son
reflejo las líneas que trazamos; no se busquen en
ellas, pues, ni la correccion en la forma, ni la dura
armazon en el fondo de un frio articulo crítico-biográfico acerca del poeta y sus obras. Prescindiendo
de aptitudes,-y no es poco prescindir,-ei-a precis11, para llevará término una tarea de esta índole,
cierta fuerza de reflexion y ciiscernimiento, incompatible con las expansiones del corazon, que e~ el
que habla ahora. Cuando bien se siente, se piensa
poco, y nosotros no hemos logrado desimpresionar
el ánimo y restablecer el equilibrio de las facultades. Todavía sentimos resonar el grito desgarrad,ir
que exhala la tierna é infortunada madre, cuando
de víctima se trasforma en juez y verdugo; y aún
se reproduce en la mente aquella magnifica escena
de horror sublime con que el poeta pone fin al
drama.
Por otra parte, hoy que LA ILüSTR.\CION l\I111T In
viste de gala, en honor ele Leopoldo Cano, al dar
cabida á su retrato en la primera página, un a,•_
tículo aquí, fruto de distintos sentimientos, haría
el efecto de una nota discordante. Y bien pensado,
si algun lector severo halla en estas líneas un c·xceso de benevolencia hacia el inspirado vatc:l, 110
faltará quienes juzguen este incorrei;to escrito
como compe~sacion, despues de haber l~i?.º ciertas
críticas despiadadas con que modernos Zoilos sa\udaron la aparicion en la escena de otras producc10nes dramáticas del mismo ingenio.
Cano entró á servir como alumno de Estado Jlayor en 1851, y fué promovido á teniente del cuerpo
en 186-1, obteniendo el número primero en su pro•
mocion. Distinguióse durante los estuJ.ios, y eonquistó en brevc:l espacio, una reputacion que ha ido
aume~tando á medida que sus prodigiosas aptitudes se daban á conocer.
o
!Iizo la guerra en ~.ataluña y en el Norte co~ti:~
los carlistas; comhat10 en Alzuza y Elcano y as1sho
á todas las operaciones que se efectuaron en el Bar.tan, hasta la terminacion de la contienda civil, volviendo entónces á ocupar su puesto de profesor en
la escuela de Estado Mayor.
Su musa le vengó con creces de las fatigas de la
campaña. Su inspirada composicion La rcti1·ada de
los tres, que salió en el p, imer. nú!Ilero de nuestra
Revista, es, i, la vez que un episodio conmovedor y
sencillo donde se relatan las aventuras de tres valientes 'soldados de nuestro ejército, una sátira
amarga de la causa defendida con tenacidad criminal en las montañas de Navarra.
Todo el romance, escrito con una facilidad que
revela al poeta, denuncia tambien al hom~re del
siglo que mareha ~on los que da!1 la pauta a la sociedad moderna, sm volver la vista atras. El absolutismo teocrático sale malparado de sus manos,
cuando, hablando del bombardeo de Tolosa por los
carlistas, dice:
((.\. muerte y rebato toca
El bronce de Santa l\laría,
Cuya torre aportillaua
Ostenta una cruz bendita,
Doblada de un metrallazo
Por la gente que va á misa
A darse golpes de pecho
Con la mano fratricida.&gt;)
El mismo tono se observa en todos sus dramas;
pero hay siempre tal discrecion y sentimiento, y se
exponen las ideas con delicadeza tal, que en cada
estrofa se trasparenta un alma creyente: el alma
del poeta.
Revelóse, para el público1•L~opoldo Cano en unas
¡mesías jocoso-serias que d10 a la estampa en el ai'!.o
1869. Seis años despues se_ puso en escepa en el
teatro de Yariedades su pnmera produccron dramática, l',i jilósof'o e,i jiaraúrc, juguete en un acto, que

223

otro que tan pronto participa de las condicior:ies de
las armas portátiles como produce efectos analogos
á los que se alcanzan de las piezas de artillería. .
Entre una ametralladora Nordenfelt de cuatro o
cinco cañones de fusil, que un hombre puede trasportarla sin grandes dificulta~es, Y. un fus~l ordjnario, no sería ya exacta la clas1ficac1on en s1 son o no
portátiles; entre un cañon de campa1)a y una ~me•
tralladora de 42 ó 63 milímetros de diferencia de
efectos de sus proyectiles, no es tanta que deban
clasificarse ambas piezas en distintos grupos; 6Ín
duda, debido á esto, á las primeras ametralladoras
las bautizaron los franceses con el nombre caiions
a bales: cañones para balas ~e. fusil. Las .ª °:letrall~doras al participar de condiciones tan d1st111tas, IIgand~ arma~ ?-e. e_fecto~ diferentes, resultan defectuosas y casi mutiles siempre que se les compara
con cualquiera de las dos clases de las armas de
fuego á las que no pueden reemplazar; pero no _por
esto deben considerarse como armas de escasa importancia, sino que _son susceptibles de gr~ndes
aplicaciones por lo m\SJ:10 que ller:ian _el vac10 que
existía entre las portahles y la artiller1a. .
.
Indudablemente á gran distancia la art11ler1a es
la única que puede emplearse cont_ra la tropa ~nemiga y los obstáculos con que ésta mtenta c~brirse,
pues ella es la que, Aasta ahora. puede enviar sus
proyectiles á puntos donde aút: no alcanz3:n las
ametralladoras; pero sus efectos a menores distancias y contra los soldados que se lanzan ,al a~aque,
son ménos terribles de lo que parecen ~ primera
vista y sen-uramente no están en proporcrnn con los
esfue'rzos que se necesitan hacer para el trasporte
de las piezas hasta el sitio de la lucha.
Donde puede llegar en buenas condiciones de. tiro
la infantería será fácil con sólo ella proveer a las
necesidades 'del combate, bien sea empleando el
tiro rápido ó el de salvas, que tan oportunamente
se estudia ahora, vistos los buenos resultados que de
él obtuvieron los turcos en PleWila; pero en pasando de 1.000 metros, ó mejor aún desde loo 8~0 metros en adelante, será difícil que la infanter1a sola
pueda hacer buen efecto.
. .
Se tiene, pu~s, que ~n.tre estos_~os hm1te_s, elma
ximum de fusil y el m1mmum utihzable, en buenas
condiciones, de la artillería de campaña, las am~tralladoras encajan perfectamente, llenar:ido el va~10
que las condiciones de aquellas armas deJaban existente.
Además de lo dicho, las propiedades m~smas de
esta nueva máquina de guerra que permiten á veces que se emplee como cañon, y en o~ras ~orno fusil, hacen que, en casos dados, ave~taJ~n a las armas que sustituyen, como suce?,er1a s1empr~ que
se necesitase cubrir de proyectiles un espamo_ de;
terminado, ó defender un punto de paso preciso.º
una posicion determinada contra una tropa enemiga superior en número. en cuyo caso su empleo sería preferible al de los fusiles.
Por estos distintos servicios que pueden desempei'!.ar las ametralladoras se dividen en dos clases,
!la~ándose unas ametralladoras-fusiles y otras
ametralladoras-cañ;mes; habiendo entre las primeras unas que estando provistas de un depósito de
cartuchos h~cen un fuego sostenido y continuo,
miéntras 'se las pueda' ir llenando el depósito, y
otras que disparan por salvas cada vez que se las
carga.
.
.
.
Las ametralladoras-cañones admiten mas vanedad, pues en ellas se co~prenden algunas análogas y otras de mayor cahbre, y en este grupo es
donde entran tambien los cai'!.one~-reYólver y los
caf\ones de tiro rápido.
.
Como esta publicacion se ha ocupado en sus numeros de Noviembre y Diciembre de los últimos
modelos de ~stas armas presentados por los inventores Nordenfelt y IIotchkis. y recientel!lente el s~ñor Ilotchkis ha corregido el de su propiedad mod1ficándole, para hacerle serYir como ametrall~dorafusil y ametralladora-cañon, damos en este numero
los dibujos de los que nuevamente construye.
El mecanismo para los unos y los otros es semejante y análogo tambien a; expli~ado en nu~stro
LAS AMETRALLADORAS Y EL CA~ON
número de Noviembre; las diferencias de las piezas
están en el calibre y en la limitacion de; !-IlovimienIIOTCBKIS
to de la manecilla en las de mayor dtametro, las
Hasta hace poco, las armas de fuego se clasifica- que llevan para hacer los disparos la culata de pisban en dos grupos bien distintos, correspondiendo tola que se ve en el grabado, pues sin ésta el apl?,ntar y disparar con sólo el movimiento de la mamila
al uno las armas portátiles y al otro las piezas de
artillería; y esta division, tan ~aracterizada por el sería muy difícil.
La fig.'l.ª representa la ametralladora Hotchkis,
modo de servirse i:le estas armas, rra tambien exacta en cuanto á los efectos que de cada uno de estos montada sobre un afuste parecido á los de campai'!.a con su avantren, y en esta disposieion ¡,uede
grupos se podían obtener.
Casi en ningun caso podían reemplazarse las ar- emplearse en tierra.
A. bordo se monta sobre un afuste marino ó un
mas portátiles por piezas de artillería y donde éstas
encontraban ventajoso empleo habría sido inútil el trípode, y para esto descansa. la pieza en una espepensar en sustituirlas por mayor ó menor número cie de horquilla, como se v~ en _la fig. 2.a, y en la
de las otras, que si bien son análogas á ellas, en cual puede girar en t?das d:recc1ones.
Los proyectiles estan estriados, como se ve en el
-cuanto al principio á que obedecen en su manera
de funcionar, son completamente distintas en sus dibujo. y sobre las estrías es donde llevan el forro
cilíndrico de laton.
resultados.
De todas las armas de esta clase, las ametrallaLa introduccion de las ametralladoras como arma
de guerra, llevada á cabo en la lucha franco-alema- doras llotchkis son las más admitidas, sobre todo
na de 1870 ha vcniuo á borrar los límites que sepa- en la marina, como arma de combate contra los
botes para torpedos, pues el efecto de sus proyecti~
raban esto~ dos grupos, enlazándolos por medio de

fué bien aceptado por el público, aunque no alcanzó
un éxito extraordinario.
La casualidad nos llevó la noche del estreno al
coliseo de la calle de la l\lagdalena, y recordamos
que hubo de llamarnos la atencion la originalidad
del argumento y la gracia chispeante de a)gun_as
escenas. Produccion incorrecta y extraordmar1amente inverosímil, se percibían en ella rasgos propios de un escritor nada vulgar.
.
No tardó Cano en alzar el vuelo á otras reg10nes.
El nuts sagrado deber, su primer ensayo serio, fijó
las miradas de los hombres de letras, que ya en Los
laureles de un poeta le otorgaron, sin vacjl~r, paten te de autor dramático, no obstante la eritrea que se
cebó en la obra, motejándola de exageradamente
realista. Este severo juicio se extremó respecto de
La opinio1i pública, cuyas situacione~ y caractéres
se discutieron apasionadamente, cabficando aquéllas de crueles y éstos de falsos; bien que se c~nviniera en reconocer en el poet3: talento e~cepcional
en la concepcion del pensamiento. El pubhco, en
general, prodigó espontáneos aplausos á la obra 6
indemnizó al autor de los arañazos de la censura.
La Mal'iposa proporcionó á Leopoldo Cano un legítimo triunfo, y debió estimularle á no desmay_ar
en un~enda por la que le impulsaban sus afi~iones, y su caráeter y su tempe_r3:mento !~ uetey11an.
Su ~putacion de autor dramahco _q~edo entonces
sólidamente cimentada, y la env1d1a, despues de
arrojar sus últimos dardos, inofensivos ya, hubo de
enmudecer ahogada su voz por los aplausos.
Para cerdprender el talento singular de Leopoldo
Cano, basta asil'tir al primer .ac~o de La Mai-iposa.
Allí, en el espacio de cuatro º. cinco e_scenas,. se. verifica una sucesion de casualidades mveros1m1les,
que el público no sólo acepta de buen gr~~o, sino
que considera como un hecho natural, deleitandose
en aquellas coincidencias que favorecen todas al
hóroe del drama.
Entre las poesías líricas de este poeta, campea en
lu,.,.ar preferente su composicion el Tl'iiinfo de la
/ / que obtuvo el premio ofrecido por el a:r_untamiento de Madrid, en el certámen que abrio esta
corporacion para solemnizar el casamiento de S. l\I.
el Rey con la malograda reina doña Mercedes de
Orleans. Sentimos no poder trasladar aquí algun3:s
de sus estrofas, que harían apreciar al lector la brillantez de los conceptos y la entonacion y el nervio
de su fecunda musa.
Pero no es bajo estos aspectos sólo C?mo _se da á
conocer el inspirado autor de La Pasionaria. Profondo pensador y anaiista, escribió en 1880 una Memoria sobre cantidad~s imagiJtarias, y más tard~
otra, continuacion de 6sta, y á la que puso por titulo La caiitidad radiante, que produjeron el asombro, por la novedad de sus teorías y por la suma de
conocimientos matemáticos que se condensaban en
e!las. La primera fué remitida á la Academia de
Ciencias, donde obtuvo un informe muy lisonjero;
la segunda es notable, porque sustenta gallardamente las más atrevidas concepciones, y ataca y
uestruye los fundamentos del Algebra.
Este es, á grandes rasgos, el autor de La Pasion1:·
1·ia, á quien ofrecemos hoy aquí el pobre homenaje
de nuestra admiracion. Para juzgar de su caráctei:,
para estimar sus cualidades morales, ~us sentimientos y sus inclinaciones, hay una copia ex~chsima á que recurrir. Leopoldo Cano es el mismo
Marcial, ese personaje resumen de todo lo noble y
bueno que el corazon humano contiene, de~interesado y caballeresco D. Quijote de la sociedad moderna, que, como el otro combatía malsines y enderezaba entuertos, co;nbate éste la hipocresía y
pasa por loco.
El amor propio del autor y la modestia del hombre honrado se ofenderán al consignar nosotros
que Marcial es una copia, y no una creacion; pero
recuerde el Sr. Cano al filósofo, y diga con él: si es
reproduccion, me he valido del modelo que tenia
más á mano.

�:_

:.~:::, :.

D. JACINTO DE LEON Y BARREDA
CORONEL JEFE DEL E SCUADRON' DE LA ESCOLTA REAL

::::::::,;~~:-.:~

D. JOAQUIN ALBACETE Y FÚSTER
CORONEL DIRECTOR DE LA ACADEMIA DE INFANTERÍA DE Al\r.rq

....

.:;=·~=;~?:~;x,
:---:7~-?'-~::

:~)::_·_:

'

D. LEOPOLDO COLOMBO Y VlALE
EsT.-\TUA DE l!-ABEL L,\ CATÓLlC\, INAUGURADA EL DTA

(lJsfotogmfia de Laurent.)

30 DE NovJE ~fBRE ÚLTB-JO

CORONEL DEL PRIMER REGJlllE'.'i'TO INFANTERÍA DE MARINA

D. RICARDO CHERIGlilNI Y PATERO
CORONEL DEL SEGLNDO REGl~HENTO RESERV ..\ DE J~FASTERfA DE MAP.I\" \

�LA ILUSTRAOIO.N MILI'11AR

226

es es lo bastante para perforar el casco de uno de Gonzalo de Córdova,.conservando I:i, actitud que_ la
Historia consigna cuando entraron a tomar po~esi_on
estos botes.
.
.
En vista de esa bu,ma acoq1da, e 1 1~ve_nt?r, con del último baluarte de los sarracenos en 1~ PemnJa El pedestal Jo forma un basamento h~o, con
objeto de que este arma pudiera sush_tu:r: todas
las otras análogas que ~e ef1?-plean en_ d1stm,os se~- !~caÍinata de piedra, sosteniendo el cuerpo central,
vicios, ha ideado el construirlas de diferentes cah- de estilo árabe y flanqueados por cuatro cuerpos
bres, haciéndolas más ó rnéno~ pesadas y ~ande, salientes que se' apoyan en esbeltas columnas; los
más ó ménos fuerza de pene!racion al proyect1l, s~- fren•es se halla adornados con los escudos de la
gun creía que debía predorn111ar una u _otra cond1- villa· de Madrid y los Reyes Católicos, figurando en
cion; á pesar de esto, como n? e~ posible que un los salientes las armas de Castilla, Leon, Ara;on
arma de la misma clase aventa,1e a todos los otros y Navarra. En uno de los citados freo.tes se lee la
modelos en las distintas condiciones que en cada siituiente inscripcion, en cara_ctéres _got1cos: A Is_a:
caso se les exigen, pues unas ve~es debería darse bel la Católica, bajo cuyo glorioso rein_ad9 se llevo a
la preferencia á la que haga los disparos ~Jn mayor cabo la u1iidad 1iacional y ~l descubrim1ento de tas
Américas el pueblo de .Mad1'zd.-1883.
rapidez y gran dispersion _d~ los pro_y~ctiles, otra~,
La pla¡a del Hipódromo, donde se l!a levant~do
por el contrario, se prefer1ra la _prec1S10~ Y, seguridad á la rapidez, y áun deberan ser di~tmtas las este monumento, ofrecía el día de la m~ugurac~on
condiciones que se exijan á las que se qme_ran ern- un aspecto brillante. Los Reyes ~e Espana, las inplrar á n-randes distancias de las que se fiJ en para fantas, el príncipe Federi_co Guillermo y sus nu:
el tiro proximidad, corno diferentes han de ser merosos séquitos, presenciaron este so_lemne acto,
los modelos que se elijan para ser ?olocados en los profusion de lienzos con los colores nac10nales, banfuertes, barreras de los que se dest1~an por dota- deras españolas y alemanas entrelazadas, Y otros
tion á los destacamentos de caballer1a,_ las arnetra;- mil trofeos envolvían el grupo m?ld~lado por el selladoras y caúones Hotchkis no han podido venc~r a ñor Oms aislado del numeroso pubhco que presentodos los modelos Nordenfelt, y con éstos compiten ciaba la ~erernonia, por un extenso r~ctángulo que
para artillar los buques contra los porta-torpedos Y limitaban apiñados_ ob_eliscos docorat1vos, con 8'g·
•
corno armas de gran efecto en los fuertes de costa nos y emblemas eg1pc10s.
Dnspues de un elocuente rliscurso del alca~de de
y barreras.
Madrid ensalzando las cualidades de tan ilustre
corno e'xcelsa Soberana, y de las ~"ntidas fi:~ses
pronunciadaq por D. Alfonso XII, se desc1!br10 .,91
FUEGO EN RETIRADA
o-rupo que aparece en el grabado de la pag. 2M,
~ntre los acordes de la marcha real, las salvas _de
Ese dibujo discretamente ejecutado por el º?tala artillería y la admiraci_on de cuantos presenciablo artistas;. D. Evaristo Barrio (e.le] que sólo direron tan patriótica solemmdad.
mos que deseamos vivamente_poder ofrecer en ~Stas páginas muchas produccio!l~s), es un sen?1llo
episodio de la última guerra c1v1!, que lleva a la
monte todo un mundo do recuerdos.
Vosotros los que peleásteis en Catalui'!a y NaEXCMO. S~. DON lACINTO DE LEON YBARRED!
vara contr~ el absolutismo ó la anarquí_a, los que,
extenuados de fatiga, resbalando en la me_ve, calaCORONEL JEFE DEL ESCU.\DRO'I DE ESC'OLT.\ RE.\L
dos por lluvia torrencial ó abrumados baJo _un sol
de fuego hubisteis de flanquear uno y otro dia, un
Nació cri Madrid el 27 de Setiembre de 1840
mes y Qtro las ~spera~ laderas del Monte Jurra, los
intrincados é rnacces1bles do~filader!'s de Be'.ga,
los bosqurs del Valle d_e,~arrarnza~, o las v:rtienXDMBRAl\IIE~TOS
FECHAS
tes pirenaicas en las d1fJc1les cuencas ~el Seor~ Y el
Valira, á vosotros os corresponde decir en primer
término si hay verdad en ese pequeño combate de
31 Julio 185:i... . .•• Cadete de artillería.
guerrilla~, en la actitud de esos soldados que con23 Setiembre 1856.. Alf,1rez do infantería de maducen al sargerto herido, en aquellos_ otros que
rma.
sostienen el fuego contestando al ~nem1go oculto,
20 Mayo 18.')7••.. •• . Cadete de caballer~a,
en la vista del paisaje, en esa colma, en el fondo
10 Julio 1860.•.•..• Alférez de caball~r1_a.
que limita el horizonte, en el tono general de la
)3 Junio 1862...... . Teniente por antiguedad.
composicion.
9 Mayo 1866.... . . . Capitan por pase á Cuba.
·Cuántos hechos semejantes al que representa el 22
Junio 1866....... Grado de comandante por hegr~bado se veriffran en las marchas d~ t~opas;
rida grave
cuántos pequeños combates de retaguardia, o sos- 29 Setiembre 1868.. Cornandanteporgraciageneral
tenidos sólo por los flanqueadores, y como. result~15 Setiembre 1870.. Grado de teniente coronel por
do, tres ó cuatro bajas, un muerto, dos ~er1dos, sm
mérito de guerra.
gloria ni beneficio para nadie! Este es srn duda uno
2 Noviembre 1871.. Empleo de teniente coronel
de los más sombríos aspectos de la guerra, _porqu~
por mérito de guerra. .
al fin, el que perece en el dia de un gran tr~unf?, :) 11 Febrero 1872. . • Grado de coronel por mérito de
de una terrible derrota, ademas de haber sido util
guerra.
á su causa, cae á la vista de_ sus compa~eros, y 22 Abril 1875.. . .... Empleo de coronel por id.
rara vez falta una mano amiga gue le merre los
1
ojos ó la piedad enemiga para abnrle una tumba,
mié~tras que en estas escaramuzas ~obre la marcha. suele no verso al que rueda hendo_ ~or el homicida proyectil; la maleza lo oculta &lt;?odic1osa, para
reservarlo en fostm á las aves de ra~1ña.
.
DON JOAQUI!{ ALBA ;m YFITSTER
Hace Iuégo alto la columna, se. mcorporan JaCORONEL DIRECTOR DE LA \CADEMIA DE INF INTERÍA
deantes los que flanquean, pásase !Jsta, se pronuncia un nombre al cual n!ldio contes_ta, y el cabo
DE MARINA
pone una cruz en su relacion. El suspiro que_ exh.~la al"'un amigo al notar la falta, es la oramon tuNació m Bai·celona, en 10 de J1ilio de 1837.
nebr~ del que murió; sólo ~ios puede recompensar
el sacrificio hecho á la patria.
NOMBRAMIENTOS
FECHAS

á°

MO::\"lJMENTO .\. ISABEL LA CATÓLICA
Nada más grato para el cronista_ que la_ mision
do describir aquellas obras del ge1:10 dest11;1adas á
recordar los laureles de cien victorias que hbraron
á esta hidalga tierra de los l?orrores de la gue!ra Y
las humillaciones del invadido; pero esta sat1sfaccion acrece considerablemente _cuando se ~bs~rva
que la tendencia de nuestra sociedad no es ]rn11tarse á marchar á la zaga de otros Estados, SiJ?O que
con varónil e:,tusiasrno procura, en la .1!1ed1da de
s 11s fuerzas, imprimir un prvgreso dec1s1vo en 1as
manifestaciones de la vida de un pueblo, ~1: armonía con Jos deberes que imponen sus tradiciones y
envidiable historia.
.
.
Un progreso positivo representa la maugur~c1on
de la soberbia estatua erigida por el ayuntamiento
de Madi id á la primera reina de España, cuyo nombre se halla grabado en los corazones de tod?s los
españoles. En esta bellísím" obra de arte, debida
escultor catalan Sr. Oms, figura la excelsa !sabe ,
montando un brioso caballo, á cuyos lados se ~n ·
cuentran el cardenal l\Iendoza y el Gran Capitan

ti

18 Marzo 1852 . ..••• Subteniente por ~r~cia.
8 Noviembre 185-1 . ¡Teniente por an_t1~uedad.
13 Octubre 1858.... Capitan por anhgu~dad_.
31 Agosto 1864 .••.. Cornandante de eJérc1to por
mérito de guerra.
l Diciembre 1868.. 1 Comandante del cuerpo por
J
antigüedad.
1 Julio 1871 .. •.• . . Grado de teniente coronel de
1 eiército por mérito do guerra.
6 Mayo 1872 . .. . •.• Teniente coronel del cuerpo
1 por antigüedad.
31 Marzo 1874 ...... Grado de coronel del ejército
1 por mérito de guer~a.
.
24 Mayo 1874 ..• . . . Empleo de coronel de 1d por i~.
25 Mayo 1877..•. . . . Coronel del cuerpo por anti.
\ güedad.

LA ILUSTRACION MILITAR
DON LEOPOLDO COLOMBO YVIALE
CORONEL DEL PRIMER REGIMIE1'TO AC'TIVO 0E INF.\NTERÍA

DE

M.\RIN.1

.Yació en San Roque (Cádü), en 2 de hlio de 1835.
NOMIJRAMIENTOS

FECHAS

10 Noviembre 18!7 .. Subte1~iente_ de infante~ía cl_n
marma sm s ueldo Ill anti
g üedad.
. _
3 Junio 1850....• . . Idem sin suele.lo y con ant1gue
dad.
2l Julio 1852. . . . .... Su~ten\ente d~ infantería de
fl
eJército.
.
.
20 Julio l834.. . . .... Grado de temen te por g racia
general.
. _
9 Diciembre 1856 .. Ten\ente por_ antigue,daJ.
(j Abril 1859 .....• . Temente ele 111fanter1a de marina.
7Abril 1860 .. . .. . . Ca pitan por antig_üedad.
6 Diciembre 1871.. Comandante por id. .
16 Julio 1874 ........ Teniente coronel por 1d.
.
12 Agosto 1875 . ...• Gratlo de coronel por mérito
de guerra.
27 Junio 1878.....•. Empico de coronel por anti güedad.

DON RICARD) ~HEiUGUINI YPATERO
CORONEL DEL PRIMER REGIMIENTO DE lU:SERVJ INF 1:-1TERÍA DE M.\RJNA

Nació en Sa1i Fernando, provincia de Cádi:!, 11l di,,
17 de Marzo de 1836.
NOMBRAMIENTOS

ÑECIIAS

---- - ------24 Abril 1855 ....... Subteniente sin sueldo ni antigüedad.
16 Febrero 1857 .... Subteniente efec~iV:~·
16 Julio 1857 .. . .... Teniente por_ ant1guedad.
3 Setiembre 18154 .. Capitan por id.
. .
28 Setiembre 1868.. Comandante de eJército por
mérito de guerra.
17 Julio 1871. ...... Grado ele ten:ente coronel de
ejército por id. id. . _
26 Agosto 1873..... Comandante por an~1guedaJ.
15 Diciembre 1877 .. Teniente coronel por_ td . .
8 l\Iayo 1878...... . Coronel sin sueldo 111 antigiiedau por mérito de guerra.
31 Julio 1882 .•••... Cor~nel por antigüedad.

"

EL COMENDADOR SALVI
Los habituales lectores de esta Revista conocen
ya algunos de los estudios y observaciones pradicadas por el Sr. Salvi al examinar la raza cabal lar
española. Este notable caballista, ~e. rep~t'.1-cion
europea, ha dado término á un penos1S1mo viaJe hípico por Andalucía, Extrornadura, Portugal en sus
provincias de Lishoa, Oporto y todo el _A,lentrjo,
regresando á Madrid despues de 12.000 kilometi-os
de marcha, luchando con las escabrosidades del
terreno, las lluvias de la primavera, el sofocante calor del estio y el intenso frío del otoi'!o. Todas estas
pruebas las ha sufrido el hermoso caballo Ole-Ole,
que figura ~n. el grabado de_ la pág. 228, premiado
en varios h1podromos, propie&lt;,lad del sei'!or marqués
del Saltillo. de origen árabe anglo-hispano, y descendiente de un caballo que el Sultan regaló á Luis
Felipe, pad_re del duque de Mon~pensi~r, quien lo
vendió al citado marqués. La res1stenc1a, pues, del
caballo espaflol es verdaderamente asombrosa, y no
se recuerda á ninguno de otra raza extranjera que
le supere en excelentes condiciones, puesto que
cuantos lo han visitado. despues do tan colosal viaje, reconocen que en Ole-Ole no se ven trazas de fatiga; el ojo vivo, las formas inalterables, la extremidad seca y limpia, el aspecto vigoroso y gallardo,
en buen est'ado de nutricion y no decaido de carnes, son cualidades que revelan la importancia del
caballo español para la guerra.
De los estudios á que se presta tan inte'.esante
viaje dió el Sr. Sa!Yi una notable conferencia en el
Centro del ejército y armada, cuya gran extension
no nos permite publicarla integra, pero do la cual
extractaremos los conceptos, ideas, argumentos y
observaciones más sobresalie:-ites.
Al describir la importancia ,¡ue en las guerras
modernas tiene la caballería, ya se la considere
como centinela avanzado del ejército, como arma
encargada de preparar la luch:i y decidir el combate,

ó bien para sostener una retirada, sacrificándose,
si fuera. preciso, por el resto e.le las fuerzas, censula actitud de los adversarios de esta arma que,
sin detenerse á reflexionar sobre las interesantes
lec&lt;:iones que suministran las últimas guerras, tratan de escatimarle todos los recursos necesarios
para que su organizacion responda cumplidamente
á la rnision que en críticos momentos ha de conferírsele.
La trascendencia de los éxitos obtenidos por el
ejército aleman, decía el Sr. SalYi con gran acierto, corresponden en primer término al hábil empleo
de la caballería y á sus admirables marchas en masas de milés de caballos.
Pero una buena taballería exige hombres instruidos, lo cual no se consigue en el breve plazo que
nuestra ley de reclutamiento prescribo. No hay nacion donde el Sllldatlo de caballería sirYa rnéiy&gt;s
tiempo que en Espa11a: tanto en Francia como ~n
Austria, el plazo de permanencia en las filas es de 5
a11os; en Prusia é Italiu, de 4; en Rusia de 6, y en
Inglaterra de 12; y sólo así puede el recluta conocer
lo que un caballo representa, la e~grim a ciel sable y
de la lanza, la instruccion e.le las marchas, con otros
mil ejercicios imposibles de practicar en el breve
período de dos ai1os.
,\1 tratar la debatida cuestion de los caballos enteros y capones. se declaró partidario de los últimos, conforme á lo que se verifica en los ejércitos
extranjeros. Múltiples fueron las ra~.ones y argumentos aducidos por el conferenciaJ.te para demostrar las ventajas del caballo castrado: con él se facilita la instruc 0 .ion del soldado, haciéndose jinete
en ménos tiempo; admite para la milicia la re111isícion de yeguas, elemento importante pc,r su resistencia y baratura; se auxilia el servido de recon ocimiento y emboscadas, operaciones dificilísimas
con el caballo entero, cuyo~ relinchos descubren
pronto al enemigo el vigía que lo acecha ó amenaza;
se evitan muchas de las molestias y accidentes de
los campamentos, y por último, para probar lamayor resistencia del caballo castrado, creyó suficiente manifestar que los caballos ompleados por los
ganadero$ en sus viajes•ó penosa~ excursiones son
capones generalmente. Si el rjército admitiese
estos caballos y la requisicion de yeguas, aseguró
grandes economías para el Erario y un fomento positivo en la raza caballar española, en perjuicio de
las acémilas, cuyo número asciende hoy á l.298.33-i,
miéntras Espana. sólo cuenta con 6-l0.3'73 caballos.
Detenido exámen dedicó el Sr. Salvi á toe.las las
ganaderías que había visitado. Segun los datos recogidos sobre el propio terreno, que describió minuciosamente, existen en Espaila 1.515 ganaderos ,
de los cuales corresponden 438 á la provincia ele
Sevilla, 310 á la de Córdoba, 272 á la de Cádiz y 106
á la de Badajoz. Las más notablPs pertenecen al
rnarqu,1s de Alcai'JÍce~, duque de Veragua, marqués
del Saltillo, Romero, Corbacho y otras muchas que
nos falta espacio para reseúar.
En r esúmen: la brillante exposicion del Sr. Salví
merece una atencion especial del ejército, y muy
particularmente del arma de caballería; porque en
estos instantes, en que el vértigo~ las reformas é
innovaciones todo lo domina. sus datos y opiniones,
fundadas en estudios científicos y largas experiencias prácticas, son de inapreciable valor para llegar
á obtener un sistema de reclutamiento y requisicion perfecto en cuanto concierne á esta arma.
Felicitamos al Sr. Sah·i por el buen éxito de sus
trabajos, los cuales, en esta ocasion, prestan un
gran servicio á nuestra cría caballar, puesto que
demuestran que el caballo espaüol puede ventajosamente sostener la competencia con los de cualquier
nacion del universo.

r,,

IIONORES TRIBUTADOS EN PUERTO-PRÍNCIPE
.\ LOS DEFENSORES DE LA TORRE DE COLON

(U de Abril de 1871)
L.\ ILUsTRACION MILITAR publicó en el número anterior una vista de la heróica defensa llevada á cabo
por 2.'J cazadores de Chiclana, mandados por el alférez D. Cesáreo Sanchez, en la torre óptica de Colon; y al relatar brevemente aquel hecho her~ico,
se hizo memoria de las recompensas conced1 las
por el Gobierno, citando la que disponía que los
defensores desfilarán delante del batallon de Chiclana, tributándoseles los honores de capitan general; lo que se verificó el 19 de Abril de 1871, en la
plaza del Paradero de Puerto-Príncipe, segun representa el grabado de la pág. 228.
Al efecto, en la tarde de dicho dia se reunieron
las tropas de guarnicion en aquella ciudad en la citada extensa plaza del Paradero, donde se eleva el
cuartel de infantería. El batallon de San Quintin
formó en columna de medios batallones á la izquierda del cuartel, en línea perpendicular al edificio; á este cuerpo seguían la artill_erí!'l á pié,. ingenieros y voluntarios de Puerto-Prmmpe, t~mendo á retaguardia el escuadron de voluntar10s, la
contraguerrilla de la juristlkcion y la artillería e.le

montaña. Paralelamente á esta línea, y á la derecha del cuartel, formaba en batalla el batallon do
Chiclana, y cerraban el rectángulo los regimientos
de caballería del Rey y de la Reina. Las música• de
los cuerpos tocaron alternativamente, ántes de comenzar el acto, algunas fantasías sobre aires nacionales, con gran regocijo de la multitud que acudió
gozosa á tomar parte en un espectáculo tan sencillo como conmovedor.
Mandaba entónces el batallon de Chiclana como
teniente coronel, el hoy brigadier D. José Santelice~, persona que á sus condiciones de jefe i1&gt;teligente y bizarro, reune cualidades de carácter verdaderamente excepcional, que Je hácen acreedor
al cariño de cuantos se honran con su trato y amistad, bastando haberle hablado una sola vez para
ser contad(\ en el número de sus amigos. Prueba
que estas frases no son una lisonja vulga1·, Rerá recordar que no há mucho tiempo el voto ca,i unánime de los socios del Centro ~Jilitar lo elevó al cargo
de presidente de esta importante sociedad, donde
sus acfos justifican de continuo lo acertado de la
oleccion.
·
A este distinguido jefe correspondió colocar las
insignias de caµitan al hasta entónces all'érez San
che~ ceúirle una preciosa espada que los oficia111.~ del cuerpo costearon, y condecorar con la cruz
d~l )!Prito Militar á ocho sol.lados y dos paisanos,
resto glorioso de los intrépidos defensores. Estos
actos los ejecutó el Sr. Santelices visiblemrnte
conmovido; despues, y hallándose presente el uri
gadier D. Pedro Zoa, comandante general di'! departamento, el ·capitan Sanchez y sus diez subordinados desfilaron á lo largo e.le la línea de formacíon, á los acordes solemnes 'd e la marcha real que
tocaba la música del batallon cazadores de Chiclana.

LA EPIFANÍA EN GRECIA
Las diver,iones de variada índole con quf' cada
pueblo celebra la fiesta de la Epifanía, ó la aduracion de los iieyes Magos, se dcl'ivan ordinariamente de aquellas célebres saturnales del paganismo rn
que las gentes, dominadas por el denig1·ante yu,;-o
de la su persticion, prestaban religioso cuHo á las leyendas más absurdas, producto siempre de la barbarie ó de la i~norancia. Morigeradas con el tiempo
las costumbres, sometidos á estudio to-los lo~ actos
de la humanidad en sus distintos a$pectos, y áun
despues de reinar la razon allí donde sólo imperaba la fe ciega de las tradiciones, todavía se hilO imposible desterrar por completo las escenas repugn:tntes que se amparan 1&gt;n el fanatismo supersticioso; pero sufrieron tal metamórfosis, que las nuevas
c-eneraciones las admitieron sin recelo, procurando
suavizarlas á medida que el progreso abría mayores horizontes á, la ciencia investigadora.
Francia, por ejemplo, ha creado L1 roi de la FJoe,
para celebrar la visita que los afortunados reyes
hicieron al Redentor, guiados por una estrella; L~
1'0i boif, ha sido una creacion francesa, cuyo origen
describen los antiguos historiadores, y en cuya
.fiesta hallaba proteccion del soberano algun jóven
desvalido, hasta terminar una carrera. El inmortal
poeta Beranger ha contribuido poderosamente á
perpetuar la costumbre de la haba de Reyes con una
lindísima composicion intitulada Le roi de la Féoc.
Pero no todos los pueblos disfrutan igual grado
de progreso en sus costumbres. La Epifanía celebrada por el ritual griego, mantiene aún algunas ceremonias, que no se hallan en armonía con el espíritu de cultura que preside en la sociedad moderna. El grabado de la pág . 229 representa la celebracion de esta fiesta en el pueblo de .Makri-Kt1i,
próximo á Constantinopla.
El jefe de la iglesia, acompafiado de los sacerdotes restantes y de numeroso gentío, se dirige en
este dia al puerto, colocándose en la escalera del
desembarcadero, desde donde arroja á la mayor
distancia posible una cruz de madera. Inmediatamente se lanzan al agua, sin atender al rigor de la
estacion, varios jóvenes que desafian la muerte por
la eventualidad de coger la citada cruz.
Una lucha encarnizada, que se prolon9a durante
algunos momentos, forma el preámbulo
de esta
fiesta. Todos pretenten vol ,·er con la cr·uz de la victoria, y cada cual emplea los peores medios para
vencer á su contrario. El que por último logra volverá tierra con la codiciada insignia del Salvador,
es muy festejado 1ior la multitud, entre quien recoge abundantes limosnas ó donativos, como premio á
su heroismo. ~in embargo, los productos asi r,rnni
dos tiene que dividirlos con la Iglesia, que no titubea en proteger los actos de la barbarie cuando éstos sirven para explotar en provecho propio los
sentimientos más respetables del corazon humano.
Funesta conducta seguida por la mayoría de las religiones, que contribuye poderosamente á engrosar
las filas de esa gran masa de séres rual denominados ateos.
El Sr. Ilavette, profesor de dibujo en el liceo imperial otomano ele Gui-Jan, ha logrado un Ycrdade-

227
ro triunfo al interpretar tan importante asunto, por
la animacion y verdad que revelan todas las figuras
de esta bcllisima produccion artística, tomada del
natural.

SONETOS DE AUTORES PORTUGUESES
V

EXTRAVIO

(DE

~J. )!. B\RIJOS.\

DU íl0C.\GE)

Llega del sabio el alto pensamiento
A conocer tu ley, Naturaleza,
Y mido tu materia con fijeza

En sutil, matemático instrumento.
.\ va11za más allá su entendimiento,
Recorre el aucho espacio, y con certeza
~eil'l.la de los astros la grandeza
Su distanda, lu:;ar y moYimicnto.
Es déhil y mortal, pero audazmente
Sal:endo ele la esfera del sentido
Investiga lo eterno y permanente;
Y yo ¡11ecio e.lo mi! corro perdido,
Si11 ideas, sin luz, ciega la mente,
Al anl!ho mar del eternal olvi,lo.
Li;1s \'m11n.
~

EL CAUDILLO DON LUCPS
SO:-IETO
Aunque de cruiles y arrogancias lleno
Al necio Lúcas desbarrar le veas,
Nada ternas, lector; y nunca creas
Que es el fétido agraz mortal veneno.
Ni en su cabeza huera, ni en su seno
Caben la rectitu¡l y las ideas;
Y si ! ns forma!' áJ obrar son feas,
)lá~ es la insensatez que aqni condeno.
Cuando tal liguron al campo sale,
Del sentirlo com•m gana el rechazo;
Y el prócer ba'adí tan poco vale,
Que aunque ah11eque la voz y agite el brazo,
Y por más que se ern¡,ine y acicale,
No es del hombre cabal más que un retaw.
J. GuH.LEN Buz.IR\~.
Madrid, Soli ·mbro 1883.

--&lt;&gt;«&gt;--

UNA HOJA DE MI CARTERA
El mundo ... ¡ah! no sé lo que es el mundo,
Pero es Jo cierto que al pensar en él,
El i:orazon se oprime y por mi rostro,
~iento el llanto correr.
Es el mundo tan bello, tan horrible,
Que al contemplal'!o, yo no sé por qué,
Le admiro, le desprei:io, y sin pensarlo,
Lloro y rio á la vez.
Loo. BRIES.

LOS HÉROES DE FILIPINAS
FBAGMmos IIIST6RICO-füdTARES

D. DIEGO QUIÑONES
Los holandeses, con una numerosa y bien dotada
e~cuadra, correteaban en corso los mares de nur&gt;stro dilata.lo Archipiélago filipmo, haciendo grandes
dallos y dando márgen á otros aún mavores con su
proteccion á I?~ moro-malayos, á quienes surtían dl'
armas y mu!'11?10nes_para s11s piraterías; pero regalando una pagma mas de gloria para los fastos militares de Es¡.iana en cada uno de los encuentros ó
combates en que tanto ha sobrepujado su valor el
Yalor rle los espai1oles.
'
Pretendiendo los holandeses arrebatar á los españoles el dominio de Filipinas, CQffio lo habian con.
~e;;-uido de las ~Iolucas á los portugueses, habían
mteafad~ ya en 1609 apoderarse del magnífico puerto Je llo-ilo, en la Isla de Panay para establecer alli
sus arsenales y centro de operaciones, cornision
que fuP- encomendada al almirante Francisco Whiter, que atacó con cinco navíos y mucha gente de
desembarco; pero f'ué valerosamente rechazado por
tres compaflias al mando del sarg'!nto mayor Fernando de A~•ala. que por casualidad. había enti·ado
en e_l _rio de arriuaria. en viaje para las Mo!ucas, eu
auxiho de los portuguesés....... . . . . . . . . . . . . ...
El .9abo superio'. de los_ Pintados (goberna,lor de
las, 1sayas), D._D1ego Quiñones, en 1616, temeroso
de qu~ volvwra a_scr_ atacada por aquellos corsa1·ios
la capital de su d1str1to, para no serlo impunemente, pcn~ó en fortificarse en la punta de Uo-ilo, en el

�r

EL Cm,IENDADOR SALVI Y su CABALLO

Ole-Ole.

1

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ISLA

DE CUBA.-HONORES TRIBUTADOS EN PUERTO-PRÍNCIPE A LOS DEFENSORES DE LA TORRE DE COLON (19 de Abril rlc 18'11.)

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230
mismo sitio que hoy ocupa el fuerte que lleva aquel ·
nombre; y sabiendo que una escuadra hola.ndesa
habia embocado el estrecho de San Bernardino, se
apresuró á construir al 'efecto y prevencion para
continuar obras mayol·es, un trincheron en que
montar cuatro pequellas piezas de hierro, y poner
al abrigo de un ataque su per¡ue11a. _guarnicion de
setenta soldados europeos y algunos auxiliares visavas.
Cuando aún no estaban concluidas aquellas p1 imeras obras de tlefensa provisional, el dia 29 de Setiembre de 1816, se presentó en la b.ica del puerto
de Ilo-ilo la esl:uadra holandesa, al mando del almiranlQ Juan Hodruoick, de~puP.s tle haber estado
quince dias fondeada á la vista de )lanila y Cavite,
si bien fuera del alcance de sus cai'loues, reclamando infructuo.~ameut~ la devolucio" del famoso corsario de la misma uacion · P;1blo Illancardo, que en
el Mo 1608 había sido hecho pri.;ionero, con la na ve
que mandaba, por el valeros0 ca pitan espaflol PeJr..&gt;
de lleredia.
Aqúella tscuatlra holandesa se componía de los
diez navíos, capitana S¡)l Je Holanda, con cuarentl
y siete ca11ones Lle á lfi; almirante Lu,ta, con treinta
y dos del mismo cal_ibre, r los o..:ho menores Sol
viejo, lit;ta ofrja, B •1·bc1•, Danola.'JS, L,,m viejo, Angd, Firme y DJnarl, que rompieron un nutrido fuego contra aquellas débiles defensas, pero ta.n bien
dis¡mestas, quP. sólo lograron matar seis espai'loles
y derruir par:e del parapeto, cuya reconstruccion
empezaron al anochecer cuanJo cesó el fuego.
En la madruga.:1a del dia 30 rompió la escuadra.
nuevamente PI fuego, y destacó trece lanchas que
desembarcaron quinienfos hombres, que, formando
siete banderas ó 1:ompallÍas, atacaron la trinchera,
que por su re~istenda creían defendida con mucho
mayor perso1,a.l que el que e1: realidad tenia; pero
áun cuando el ataque fué valiente "y decidido, se
vieron obli.~ados á retroceder y reembarcar, llevánqose 81 muertos y 100 hPridos.
. En e~te memora.ble ataque, herido gravemente
en una ín,;lr, desde los primeros tiros, el valiente
u. l)iego Qnii'lones, se hacia conducir en una silla
de un lado á ot.ro donde mayor era el peligro, y con
la espada en la manu ~· su ¡,alabrn ,iirigia y animab.a enérgicamrnte sus reducidas tropas, sin que llegaran á faltarle las fuerzas hasta quP, viendo retirarse la escarmentada escuadra, perdió el sentido,
y á poco la vida.
Pro A. nE p IZOS.
~

REFORMAS
(,IUE PODHf.lN J:,;THOD!'CIRSE

E:-í

LOS

REGL \\IE:-íTOS

DEL COEllPO DE C.IR.IBI:-.:EROS

Estarnos 1an convenciJos de que los re.;lamentos
por que ~e t·ige el c11erpo de car,, bineros reclaman
_iltile~ 1:1 inmediatas_ re~ormas, ya para mejorar sus
1:ond1c1orws como rnst1tuto, ya para proporcionar
nrcesarfas vent:ijas á sus individuos, que, á pesar
de uue,-tra insuficiencia, vamos á permitirnos apuntar aquellas que creemos de más urgente realizacion, pa1 a que, examinadas con detenimiento por
11ue,tr0s cornpaflerus, se lleguen á determinar esas
corrientes &lt;le prove..:ho~a propaganda., mediante la
cual se forman y a~ientan los juicios de la opinion.
Contamos para esto, y muy fundada.mente. ,:on la
benevolencia que tanto distingue á los ilustrados
ledores de esta lle1'ista; pue~ de otro modo no inLentariamos em¡.,render una tarea superior en demasía á nuestras fuerzas.
Dad)l, pues, nuestra falta de dotes para presentar un trabajo acabado, cual es nuestro deseo, forzoso nos será valernos de frases desalifladas y de
conceptos por demas vulgares; pero procuraremos
1ndemnizar de estas incorrecciones con la claridad
en la exposicion, á fin de que la labor resulte algo
ütil, ya que no agradable en $US formas.
A este fin, la dividiremos en nuevP, artículos, á
~abcr: 1.0 Haberes de los individuos. 2.0 Haberes de
las clases. 3.° lnstruccion militar de las mismas.
•1-.0 Ascensos. 5.0 Acuartelamiento. 6.0 \'estuario.
1.0 Armamento. 8.° Castigos. 9. 0 Heclutas para el
cuerpo.

11.\llERES OE LOS lliOIYIOtOS

Que el haber de los individuos del cu&lt;'rpo de carabineros es corto, y, más que corto, exiguo. lo proclaman en alta voz cuantos c.onoren la íntlole del
~ervk\o que ~us individuos -prestan, teniéndolc- á la
vez as1 dP,mostrado los mismos jefes superiores en
los cnnti_nuo'i debates que vienen sosteniendo para
conseglllr un corto aumento en la mensualidad de
que aquéllos gozan.
En efecto: descuéntese del haber del carabinero
lo que se le exige_ P?l" ,lifcrcnte, conceptos,ysc verá
•111c le restan prox1rnamente de cuarenta v ocho á
rnarenta y uuevc peseta~ mensuales· cantidad á
todas luces insuficiente para atender á'su' sustento

y el de su familia, vestir y satisfacer alquiler de
casa, educará sus hijos, y atender á si mismo. ¿Es
dec~roso que él ó su familia se presenten en público mal calzados y peot• Yestidos? iPueden hacerse
ahorros, despues de haber atendido á las más perentorias necesidades? Y si esto es imposible, ¿de
qué medios ha de valerse si sobreviene una enfermedad, si se le traslad1 á un p,rnto distante de
donde prestaba sus servicios? ¡DJloroso es decirlo,
per., en ambos ca~os no le queda mits recurso que,
ó mermar la cantidad que destina al necesario sustento, ó acudir á la generosidad de sus amigos ó
compafleros!
En el primer ca~o, la economía redunda, por consiguiente, en perjuicio del Erario, que se expone á
perder los servicios del soldado á quien paga, y en
el se6 undo el individuo adquiere compromisos que
no puede satisfacer; y de aquí hábitos que contribuyen á su despresti.;io y al del cuerpo.
Casos como el primero han ocurrido con frecuencia en nu~stras fronteras, donde se presta el s.e rvicio de montai'la por dos, tres ó más dias consecutivos.
Pregúntese á unos, y dirán que la falta de alimenta.cion los ha hecho desfallecer; consúltese á
otros, y contestarán que se nan sostenido gradtas
al auxilio que los vecinos le han prestado.
o
Y ¡_qué resulta de esto? Que el recuerdo de que
un dia se vió socorrido por personas caritativas, le
obliga al reconocimiento y á corresponder mafiana
á aquellos beneficios; beneficios que quizá resulten
en perjuicio de la Hacienda y causen la perdicion
del que fué objeto de ellos, porque una mal entendida gratitud le haga faltar al cumplimiento de sus
deberes.
Pero, se nos replicará: ¿Y el producto de fas aprehensiones, no compensa lo corto del haber? No, porque este producto lo obtiene simplemente un número limita.do por compailia; es decir, aquellos indiYiduos que prestan sus servicios en punto donde
rr..ás circula el contrabando. En casi la totalidad de
los puntos, están los contrabandistas tan escarmentados por la continua persecucion de que son objeto, que, ó han abandonado su oficio, ó lo hacen escudados por un g1 an espionaje y apoyados por una.
parte del vecindario, sin que la fuerza del cuerpo
pueda evitarlo, ni áun á pique de crear conflictos
y aumentar la invencit&gt;le aversion que ya se les
profesa por la índole del servicio que se ven obligados á desempei'lar.
Y qur. una minoría exigua de individuos pueda
sustraerse, gracias á las aprehensiones, de las fatales y verdaderas consecuencias que venimos demostrando, no destruye, ni con mucho, las razones
en que nos apoyamos para demostrar que el actual
haber del carabinero es deficiente bajo cualquier
concepto que se examine.
Con esto basta para hacer patente la necesidad
de aumentar el haber del carabinero; mas si se
quisieran más pruebas, las hay aíin de tanta monta,
que no dudamos en afirmar llevan al ánimo más
descuidado el convencimiento. puesto que el número de soltercs es muy reducido.
Supongamos, por ejemplo, el caso de un car~binero ca.~auo, como lo son la mayor parte, que tiene
que tra~ladarse de las fronteras de Portugal á una
comandancia de Catalui'la, ó á cualquiera otra que
no esté situada en la misma línea. ¿Qué resulta entónces? Lo que se impone por ley forzosa de la necesidad; esto es, que no queriendo, ni siéndole posible tampoco dejará su familia en lejanas tierras,
se ve obligado á proporcionarse medios para el
viaje, ya acudiendo á la caja en busca del anticipo,
que en este caso no puede exceder del sueldo de un
m~s, ya poniendo á contribucion el bolsillo de algun
amigo, r¡ue si le complace, será con una pequeña
cantidad, tanto más, cuanto que va á perder de
vista al deudor, y el crédito se resiste generalmente
á estas pruebas.
En tan fatales condiciones, el carabinero con su
familia emprende la marcha; y como es muy frecuente, ó se acaban los recursos ántes de llegar á
su destino, trocándose en desesperada la situacion,
ó l iega al fin, con su esposa é hijos, en un estado lamenta.ble. !fo el primer caso, no le queda más recurso que dejará su familia abandonada á lamendicidad, continuando él la marcha en el estado de
ánimo que es fácil suponer; en el segundo, tambien
pnede comprenderse el porvenir que espera á aquella. fam!lia., no tau sólo sin recursos presentes, sino
al cons11lt&gt;ra.rse empei'lada por un término tan largo
como el de la vida.
Tal es, por triste que p:i.rezca, la condicion de
muchos de nuestros vigila.antes de costas y fronteras; tal es su presente, y tal ha sido su pasado:
¡ojalá su ¡,orvenir sea tlistinto!
. Así lo ~speramos: ~óteseles con un haber proporc10nado a sus n~res1dades, y en cambio ex1jaseles
de una m_an~ra rigurosa_ el r,umplimiento de su deber, pers1gu1endo el Llehto de defrauJacion al Erari~, &lt;'orno el de robo, con las penas que para este
cnmen señalan las Ordenanzas militares. De e~te
modo qu~darán sat;sfechos los individuos, ganará
la Hacienda, y aumentará, de seguro, el prestigio
de tan importante institucion.

231

LA ILUSTRAOION MILITAR

LA ILUSTRACION MILITAR

rr
UAllERES lJE L.\S CLASES

Si el haber debe aumentarse á los individuos del
cuerpo, con mayor motivo aún será necesario aumentar el de las clases.
En efecto; su representacion en las poblaciones,
la necesidad de alternar con ciertas personas acomodadas, y sus relaciones con los principales contribuyentes, al par que da motivo, en cierto término, á gastos más ó ménos importantes, obliga, por
decoro de la institucion, á que las familias de los
sargentos y cabos vistan con más decencia y pulcritud. Y esto es absolutamente imposible con los hal,eres que hoy gozan; pues áun cuando se prescindiera de las consideraciones que se dejan expuestas, siempre resultaría deficiente elrhab6r para sus
m~ precisos gastos y los de su~ familias, y de ahi
el descrédito, la falta de consideracion, el desd&lt;m
por parte del pueblo, y la murmuracion propios de
bs poblaciones pequeñas, cuando aquellos funcionarios se ven obligados á recurrir alguna vez al
crédito, pues bien sabido es que la pobreza empaila.
los blasones. M1ádase á esto que, como jefes de
puesto, se hallan tambien obligados á con\lucinc
con generosidad con determinadas . personas , á
cambio, en su dia, de que éstos les auxilien con sus
confidencias y les faciliten noticias para el mejor
logro de su mision, y quedará palpableme!)te probada la necesidad del aumento de haberes á estas
clases.
(Se cMtiwuai·á.)

JAIME CIFOENTES.

LA CLASE DE SARGENTOS
(Continuaci01i.)
ltalia.-En el curso de este trabajo, se ha promulgado en este país una nueva ley sobre organizacion_d_e los sargentos. Hé aqui sus principales
d1spos1c10nes.
Los sargentos se reclutan: entre los cabo~ que
cuentan 18 meses de serl'icio en cuerpo; entre los
alumnos de los cuerpos de instruccion y demas
cuadros, previa la aprobacion de cursos especiales;
entre los alumnos de la escuela ó academia militar
que al término del segundo ó tercer período de instrucciou no pueden ascender á subtenientes por in.
suficiencia en las materias del exámen (siempre
que esta insuficiencia no recaiga precisamente en
los conocimientos más indispensables á un militar)·
ent_re los_ ~ficiales de complemento divisionario (au~
tor1zados a este efecto por la ley de 29 de Junio de
1882, art. '7.0 ¡; entre las clases comprendidas en
el art. l.º ?e la misma ley, cuando no hayan podido
ascender a la de subtenientes de complemento; y
entre los cabos mayores, al concedérseles la licencia
ilimita~a. Los sargentos de las tres primeras procedencias quedan obligados á servir 12 a1)os, cinco
en activo y sie~e con licencia ilimitada (en tiempo
d_e paz), agregandose durante tres de éstos al ejérc1tu permanente, y ~s cuatro restantes á la milicia
móvil. En seguida pa~an á la territorial.
l)urante los dos primeros a11os de la licencia ilimitada, los sargentos pueden volver al servicio si
no han cumplido treinta y dos años, con la condicion
de yeengancharse por cin..:o.
(111 afio despues, los sargentos (Yueltos á activo
en esta forma) pueden ser admitidos al contrato de
~eenganche por tres anos que 11utoriza la ley, y dislrutar, por tanto, de las mismas ventajas que los
sargentos de las otras procedencias.
-A_l terminar los cinco afios de servicio, puede
autorizarse al sargento un enganche de cinco ai'los
despues del cual puede tambien contratar cuatr¿
sucesivos de :primer a110 con prima. (Estos eno-anche~ se au~onzan po_r el ministro de la Guerra.)
Si al espirar el primero, seg undo ó tercer reenganche, ó por anulacion de contrato, el sargento se
marcha con licencia. ilimitada, permanPce afücto á
la milicia móvil hasta el final de los 12 ai'los de servicio ordinario.
. -Durante el primer reenganche, el sargento recibe como suplemento de sueldo, ó gratificacion
anual, la cantidad de 10~ francos 50 cénts., ó Jo que
e~ lo mismo,_ 0,30 _por dia. En los reenganches sucesivos la grattficac10n es de 219 francos ó lo que es
lo mismo, 0,60 por dia.
'
-El servicio y la gratificacion se abonan á partir
de l.º de ~nero, en que empieza la fecha del reenganche mismo.
-La gratificacion no se concede miéntraq se perma.1,ece eu una escuela militar, de donde se sale con
el empleo de subteniente, ni durante la suspension
de empleo .
-Los reenga!1chcs no dan tlerecho á prima algu!1ª sobr? el _capital; pero el sargento recibe como
m1_lem111za.c1on en el momento en que contrata su
pnmer reenganche, la cantidad de 100 francos que
se le acredita en sus fondos.
'
-De~pues de 12 anos de servicio activo, el sargento tiene derecho á un empleo en la administracion del Es~ado, cuyo suelo.o mínimo será de 900

francos anuales, cargos que se les reservaráu por
-Los sargentos con destinos civiles están somemedio de convenciones.
tidos á las reglas de disciplina aplicadas á los rle-Al espirar los 12 años de servicio activo, el sar- más empleados, asi como para la suspension y cegento tiene derecho á una indemnizar.ion (pagada santía.
de una vez) de 2.000 francos, exceptuándose el caso
de ascenso á subteniente.
Esta ley empezó á regir desde l.º Enero 188-!.
Esta inq.emnizacion se le abonará ínte.;ra en el
Ademas se han creado recientemente pelotones
momento en que abandona el servicio; si permane- de i• struccion, en lo~ que los alumnos se hallarán
ce en filas más de 12 a1los, puede igualmente recibir más en conta..:to con los cuerpos respectivos y pracesta indemnizacion con a.utórizacion del ministro.
ticarán todos los actos del servicio. Se ha tenido en
El sargento del tren que permanece 16 anos en
cuenta para esto la division territorial militar, las
activo tiene derecho á 1.000 francos más.
fuerzas de que constan las diferentes guarniciones,
-El sargento ascendido á subteni!'nte, despues y las que segun el I?resupu~sto _v\gente se asi_gn~n
de 8 ar1os de servicio, recibe una indemnizacion de
á los batallones de mfanteria de !mea, bersaglicn y
500 francos, aumentada con 200 por cada aúo más
tropas alpinas.
de servicio, sin que pueda exceder df' 2.000 francos.
Despucs de algunas reglas sobre el sistema de
-El reenganchado en virtud de esta ley que se administracion que ha de regir en estos batallones
inutiliza~e pa1' el servicio sin alcanzar deret:110 á
de instruccion; de las maneras como puPden inreforma 6 retiro, recibe, al marcharse, una ind'l!m- gresar los aspirantes á sargentos;· de los exámenes
nizacion calculada. á razon de 300 francos por cada que han de sufrir para ascender desde alumnos á
al1o de servicio prestado despues del reenganche.
cabos v empleos sucesivos, y de los reenganches á
-Las cajas militares satisfarán las gratilicacio- que están ubligalos, se reglamentan minuciosanes é indemnizaciones diversas consignadas en la mente los diversos casos de pérdida de empleo ó
presente ley.
.
atraso en la carrera por falta de a.plicacion, negli-Los sargentos pueden permanecer en activo gencia en el servicio ó escasa aptitud para los carmás de 12 anos si conservan la aptitud necesaria g~ á que aspiran.
para el servicio militar. Con este objeto se estipuLos tribunales para exá-nPnes se con~titnyen
lan reenganches sucesivos de un a110, y ..:obran hasta °bajo la presidencia de un jefe de infantería ó cabaterminar su servicio el suplemento de sueldo anual
llería. seg1m el arma á que pertenezcan los alumde 36."i francos, ó sea un franco por dia.
no~, algunas veces con los jefes de sus respectivos
Si m'pre que se pueda, despues de los 12 a.ilos de
cuerpos, y en otros casos con oficiales superiores
servicio, se le nombra furriel y á los 16 anos furriel
extraflos á ellos.
mayor, gozando siempre el haber de estos empleos.
Los jE&gt;fes de los regimientos cuidan el.e estable-El sargento que no pueda obtener un empleo ci- cer un programa de estudios qne luégo rlcben a pro•
vil al terminar los 12 años de servicio, podrá alcanbar los co1namlantes de cuerpo de ejército, para
zar este empico, permaneciendo en activo, y reci- r¡ue despues los examinen en el ministerio úe la
birá todos lo, abJnos r¡ue correspondan á los que Guerra, procurando observar la mayor unifvrmicontinúan sirviendo des pues de los 12 a1ios.
dail en la instruccíon de las diferentes armas.
-El ministro de la Guerra concederá á los sar
Los alumnos ó aspirantes á sargentos usan el
gen tos, despu s de 12 ai1os de servicio, todos los mismo uniforme que los de su respectivo cuerpo,
favores conciliables con las exigencias de su obli- distinguiéndose tan sólo en un pequeño galon de
gacion, comprendiendo sobre éstos el de casarse oro, de 14 centímetros de longitud, colocado en el
sin la necesiJad de presentar dote.
cuPIJo de la levita ó capote.
-A los sargentos comprendidos en el caso anteTerminamos aquí esta sucinta reseña de las conrior, empleados como se.;retarios permanentE&gt;s diciones de instruccion y ascenso de los sargentos
(scri1Ja1ii locali) ó agentes locales (asistenti loc1J,li), en los principales ejércitos extranjeros.
se les cuenta como efectivo este servicio.
ln.rlaterra y los Estados-Unidos son potencias
-Despues de veinte ai)os de servicio, el sargento eseniialrnente marítimas, y están regidas y orgade cualquier edad tentlrá derecho á una ¡ ension nizadas de un modo esencialmente distinto del
de retiro.
nuestro. Bélgica y Holanda, por circunstancias de
-Los empleos que han de reservarse á los sar- índole diversa, imitan casi siempre las organizagentos, son los siguientes:
ciones de Francia y Alemania.
a) Todos los destinos ele secretarios permanentes
Cerrero•&gt;•, pues, ya estos informes sumarios, con
ó agente locales, agentes locales de ingenieros, unas bases que constituyen un plan de realizacion
conserjes, guardias y otros aná!ogos que dependen
cuestionable, más bien t¡ue un proyecto de .realizadel ministerio de la Guerra;
cion iumediata.
b) En las &lt;lemas administraciones: la mitad de
Empezaremos por advertir á los que crean obserlos empleos de guardias y vigilancia existentes ó var alguna omision en la enumeracion de couocique se creen, asignados con un sueldo anual de 100 miE&gt;ntos en cada grado, que para facilitar y abreá 1.200 francos.
viar aquélla, empleamos dos frases, que recogen
Los empleos de oficiales de órdenes en la admiLien todo lo que hoy se ense!'la y dan á entender
nistracion de guerra se conservan todos á los ~e· las ampliaciones y método esencialmente práctico
cretarios permanentes; en las demas dependencias e¡ ue proponemos.
. .
del Estado, los secretarios mcn&amp;ionadus sólo tienen
Estas frases son: obligacwncs del empleo, que comla mitad de estos mismos destinos;
prende todas las prácticas del mismo y una explie) En los caminos de hierro, una tercera parte de : cat.:ion ó comprension suticiente; y lecciones de cosas
los de guardias de locales, de materiales y otros, que pone de manifiesto nuestro_ pro_p?sito de susticuyo sueldo varía entre 100 y 1.200 francos. Esta tuir el método discursa! y los eJerc1c1os de memoconvencion se fijará en los convenios especiales con ria literal, por manipulaciones de tóda índole ó
las compa11ias.
ejemplos tan claros que el alumno no pueda ménos
Una parte proporcional de los empleos cita.dos en de comprender lo que en la Academia general se
los párrafos b y e se destinará á los sarg~n_tos de la le explit¡ue más tarde en la forma propia de toda
armada que tengan doce ai'los de serv1c10; est~s exposicion didáctica.
sargento~ serán ~iempre preferidos para los destiLas lcccío1ics d~ cosas es un procedimiento de ennos de marina.
sei'lanza primaria de los más difíciles seguramente,
-Para obtener estos destinos, los candidatos de- pero de los más eficaces tambien. Como las escueberán reunir la aptitud indispensable.
las de sargentos que nosotros proponemos han de
-Un reglamento especial, aprobado por real de- organizarse de ta1 modo que los alumnos adquieran
creto despues de sometido á una comision compues- en ellas nociones científicas fundamentales, hemos
ta de dos miembros del Parlamento y de funciona- juzgado indispensable sustituir todo ejercicio de
rios de diversos ministerios, fijará el número de pura memoria y toda explicacion dii.láctica, por inempleos reservados á los sargentos, é indicará las ducciones sagazmente conduddas á traves de los
reglas que deben seguirse para su conces1on.
fenómenos más interesantes en cada órden cientifi-Los sargentos reenganchados que pasen al co especial.
cuerpo de inválii.los: miéntras están sujetos al serHé aq ui ahora las bases generales en que, á nuesvicio, disfrutarán la misma gratiticacion que cuan- tro j uiciu, podrían fundarse las reformas en este
do el pase se verifica.
.
arduo punto de las condiciones &lt;le instrucrion é in-Las gratilicaciones é indemnizaciones concedi- greso y ascenso para la clase de sargentos.
das por esta ley son insecuestrables.
CMdicio1ies para el ascc,iso á c.1,bo (1). Un afio de
- i..:l ministro de la Guerra presentará anualmen- . servicio en batallon del ejército acti1·0, lai obligate, al mismo tiempo que el presupuest~, u11_a. Memo- cio1us d!J s~ empleo, esto es, todo ·Jo que exigen los
ria, con el número de empleos conced1uos a los sar- , reglamentos vigentes, y l1:ccío1ics de cosas, ó sea,
gentos en el afio anterior.
1wciMes de ci1,icias fu,iáamciitalcs, necesarias, por
-Los sargentos que en virtud de la presente _le_y !
sean empleados en las compa.tiias férreas, rec1b1- 1 (1) En conformidad con distinguidos tratadistas
1·án de la Caja militar, un ano dcspucs de su nom · l militares, reducirnos á una sola categoría las dos
bramiento y de una sola vez, la iudemnizacion es- : en que la clise lle cabos se divi.1e; la experiencia,
pecial de 600 francos á título Je parte proporcional • llamada en toda reforma á pronunciar la última
de RU ca pila! &lt;.le retirado por sus doce a1)os de ser- : palabra, acon;.ejat esta simplifi,.;acion, pues aún no
vicios. St la compaúia de ferro-carriles tuviese Caja hace veinte a1ios el arma de caballer1a s1 hallaba
de retiro para los emple_a~os, ~-1 ~argento podrá a_cu- 1 perfecta.meo te servida con una sola clase de cabos;
lllular los af10s de serv1c10 m1htar para. el retiro,
y por otra parte, el soste_nimiento Je las dos ~atedepositando en esta Caja una cantidad proporcio- 1 gorias produce una lentitud en los ascensos rnfe.
nal á sus ai'los de servicio, segun la tasa impuesta 1
, riore~, que perjudica al buen espíritu que debe anipor la compaflia.
mará dichas clases en el principio de la carrera.
0

0

1

tanto, á todo género de profesiones ó artes; p1¿es el

cwte, la prq/esio,i ó la wacticci, que todo es lo mismo,
descansa en la ciencia (1).
Entre los éje:-.:ici..:s militares poJ.ría~ incluirse
fos gimnásticos, los de esgrima, de natac10n, etc.
A. ÜRO.\X.

(Se conti1iuará.).

EL PEDAZO DE PAN
(DE F. COPEE)

El jóven duque de Hardimont se halaba en ,\ix,
en Saboya, donde hacía tomar las aguas á su famosa yegua Frricholc, atacada de muermo á causa ele!
calor y frio que había cogido en Ja.q carreras del
o~rby. Acababa cierto dia un suculento almuerzo,
cuando habiendo anojado u11a. mirada distrnida. sobre un periódico, leyó con sorpresa la noticia del
desastre de fleichshoffen.
Vació su copa de clia1·ircus.-, tlejó la servilleta so
bre la mesa del rcsta1,ra;it, dió á su lacayo la órden
de hacer la~ maleta~, tomó, dos horas despues, el
c.Dprcss de París, y corrió al bu,·cau de reclutamiento, a.listándose en un regimiento de linea.
Puede haberse llevado desde los diez y nueve á
los veinticinco ai'\os la existencia E&gt;nervante del petimetre; puede haberse uno aturdido en las corridas de caballos y en los boudoirs de las cantantes de
operetas; pero hay circunstancias en que no puede
olvidarse que Enguerrando de !Iardimont murió•de
la peste en Túnez el mismo dia que San Luis; que
Juan de Hardimont mandó las grandes compaflras
con Du-Guesclin, y quP Francisco de !Iardimont fué
muerto, cargando en Fontenoy con la Casa-Roja.
Por agotada que estuviera su alma á causa de sns
imbéciles y escandalosos amores con Lucy Yiolette,'
la prima do,ina del teatro de las Des1iiid~ccs P trisicnscs, el jóven duque, al saber que los francesr.s
habían perdido una batalla en el territorio patrio,
sintió la sangre subir á su rostro, y notó como la
horrible impresion de una bofetada.
Por eso en los primeros dias de Noviembre del
año 1810, vuelto á París con su regimiento, que formaba parte del cuerpo de Vinoy, Enrique de !Iardimont, fusilero en ((]a tercera,&gt; del«segundo» y miembro del Jockey, estaba de guardia con su compaf'lla
junto al reducto de Las Altas Rctam,as, posicion fortificada apresuradamente, y que protegía el ca.ñon
dPl fuerte de Ilicetre.
El paraje era siniestro: un camino plantado de
a1·bohllos escuetos y raquíticos, cuyo piso se veía
surcado de las huellas impresas por las ruedas de ·
los carros, u nía los campos secos y áridos á los arra•
bales; á la orilla de aquel camino se veia una taberna abandonada, una taberna cubierta por un
emparrado, y en la que los soldados habían establecido su puesto. Poco~ dias ántes había habido allí
lucha: la metralla. había destroza.do al,;unos de los
arbolillos del camino, y todos ostentaban en la corteza las blancas cicatrices producidas por las balas.
En cuanto á la casa, su aspecto estremecía; el techo había sido destrozado por una granada, y los
muros de color de violeta parecían teñiJ.os de sangre. El emparrado despedazado bajo sus redes de
ramillas negras. los toneles volcados, el columpio,
del cual el viento húmedo hacía rechinar las cuer(1) Lo que aquí se pide está ya en parte establecido, porque es claro que ningtma organizacion de
estudios, por muy e!Pmental y exclu~il'amente
profesional que sea, puede prescindir de conocimientos tan indispensables il. la activida,l humana
romo los de al'i.mé.;icn, geometría, _r¡r.ograj ia, topog1·affa, etc., etc. Pero nosotros desea.riamos que ~e tuviera ante todo presente que to la esa multitud de
denominacio11es de estudios particulares está ya
re,lucida por pensadores insignes á siete órdenes ó
g1upos cient16..:os fundamentales, perfectamente
1 coordíMtdis; que los conocimientos lú_qitJJS, ó de mé1 todo, deben preceJer á los 1;1atcmátícos, éstos á lo~
dinámicos, éstos á los .fisic1JS, é,tos á los qtrimicos,
1 /&gt;stos á los de forma ó estructura (mo,:fológicos), y
\ ésto~ á lo~ de funcion (pra-ceulúgicos). Esta nocion
1 de órden favorece mucho el estntlio ó comprension
i de las noci.,ncs científicas fundamentales, co1rstil tu ye una gran disciplina intelectual (la más eficaz
: ¡,aran tia !le suhurdinacion) y ~omplementada por el
método de e11se11an1.a expcl'lmental (lecciones de
cosas ó ejemplos), ofrcJce el único medio posible tic
formar hombres cultos, hombres morales y hombres de arte ó de profesion.

�232

LA ILUSTRAClON MILITAR

das mojadas, y las inscripciones al lado de la puerta, aran.atlas por las balas: Gabinete de socicdadAbsinte- Ver1nouth-Vino á 60 céntimos el litro-que
encuadraban un conejo mue!"to pintado encima de
dos tacos de billar atados en cruz con una cinta;
todo recordaba con una ironía cruel el gozo popular
de los domingos de otro tiempo. Y sobre todo eso,
un triste cielo de invierno. en donde rodaban gruesas nubes color plomo; un cielo bajo, colérico, h@sco.
A la puerta de la taberna, el jóven duque permanecía inmóvil, su fusn en bandolera, el képis calado hasta los ojos, sus manos metidas en los bolsillos del pantalon rojo, y tiritando bajo una piel de
cordero echada sobre el hombro. Se abandonaba á
sus sombríos ensueflos aquel soldado de la derrota,
y miraba con tristes ojos la línea de los collados
perdidos en la bruma, de donde se escapaba á cada
instante, con una detonacion, el copo blanco del
humo de un canon Krupp.
De pronto sintió que tenia hambre.
Puso una rodilla en tierra, y sacó de su mochila,
colocada alli cerca contra el muro, un pedazo de pan
de municion; despues, como babia perdido su cuchillo, empezó á morder y á comer lentamente.
Pero despues de algunos bocados se detuvo; el
pan era duro y tenía un sabor a.margo. ¡Y pensar
que no lo habria tierno hasta Ja distribucion del dia
siguiente, y eso si queria la intendencia! ¡Si, era
algunas veces muy duro el servicio! Vedle cómo se
acuerda ahora de lo que él llamaba en otro tiempo
sus almuerzos higiénicos, cuando á la mati.ana siguiente de una cena demasiado ruidosa, se sentaba
ante una ventana del piso bajo en el café Inglés y
·se hacía servir cualquier cosa, una chuleta, huevos
revueltos con espárragos, y el mozo, conociendo los
hábitos del parroquiano, colocaba sobre el mantel y
destapaba con precaucion una fina botella de vino
viejo, encerrada delicadamente en un cestillo. ¡Mil
truenos! Era el buen tiempo; no se acostumbraría
nunca el jóven á aquel pan de miseria.
Y con un gesto de impaciencia, el duque arrojó el
resto de su pan en el lodo.

•
••
En el mismo instante, un soldado de Jinea salía
de la taberna; vió la accion del jóven, se bajó, recogió el trozo, se retiró algunos pasos, limpió el pan
con la manga, y empezó á devorarle con avidez,
Enrique de Hardimont se avergonzaba ya de su
accion, y consideró con piedad al pobre diablo que
daba pruebas de tan buen apetito. Era un alto y
grueso mozo, de presencia poco airosa, ojos febriles, barba de enfermo, y delgado hasta el extremo
de que los omoplatos se seflalaban bajo el paflo del
usado capote.
-¿Pero es que tienes mucha hambre, camara~
da? dijo el duque apróximándose al soldado.
-Ya lo ves, respondió éste con la bpca llena.
-Perdóname entónces. Si yo hubiera sabido que
eso te podía gustar, no lo hubiera tirado.
-¿Qué importa? No soy tan escrupuloso.
-Sin embargo, lo que he hecho no está bien, y
me lo reprocho. Pero no quiero que formes mala
opinion de mi, y como tengo cognac viejo en mi
barrilito ... ¡diantre! beberemos una gota juntos.
El soldado habia concluido de comer. El duque y
él bebieron un trago de aguardiente; el conocimiento estaba hecho.
-¡Cómo te llamas? preguntó el soldado.
-Hardimont, respondió el duque, suprimiendo
su titulo. ¿Y tú1
-Juan Victor ... Acabo de volverá la compan.ia ..•
salgo de la ambulancia. Fui herido en Chatillon ...
¡Ohl Se estaba bien en la ambulancia y el enfermero nos daba buen caldo de caballo ... Pero yo no tenia más que un aranazo; el mayor me ha firmado
el alta y ¡tanto peor! seguiremos muriéndonos de
hambre ... Porque, me creas ó no, tal como me ves
he tenido hambre toda mi vida.
,
L~ frase era espantosa dicha á. un elegante que
hacia momentos habiase sorprendido echando de
ménos la cocina del café Inglés; y el duque de Hardi~ont miró :i. su compafl.ero con un asombro que
casi era espanto. El soldado sonrió dolorosamente,

dejando ver sus dientes de lobo, dientes de hambriento¡ y como si hubiera comprendido que esperaban de él una confidencia.
-Vamos, dijo cesando bruscamente de tutear á
su camarada, presintiendo sin dud&amp; en él un sér
dichoso; venid, paseémonos un poco por el camino
para calentarnos los piés, y os diré cosas que no ha•
beis sin duda oido nunca ... Yo me llamo Juan Vic•
tor, Juan Víctor nada más, porque soy un expósito,
y mi único recuerdo bueno es el tiempo de mi primera infancia en el hospicio. Las sábanas eran blancas, como nuestras camitas, colocadas en fila en el
largo dormitorio; jugábamos en un jardin bajo
grandes árboles; había allí una buena hermana jovencita, pálida como un cirio y que se iba del pecho, de la cual yo era el predilecto. Yo la prefería á
las demás, hasta el extremo de estimar su compai"iia más que los juegos de los demás niti.os, porque
ella me sentaba en su falda y colocaba sobre mi
frente su mano fiaca y ardiente con el amor de una
madre. ¡Pero á los doce atl.os, despues de la prfm.era comunion, la miseria! La administracion me ha"r
bía puesto de aprendiz en casa de un sillero remendon del barrio de Santiago. Ya sabeis que eso no es
un oficio; imposible ganarse así la vida, y en prueba de ello, que casi siempre el patron no podía tomar como aprendices más que los pobrecitos que
salen de «Los Jóvenes Ciegos.&gt;&gt; De modo, que ahi
empecé á sufrir del hambre. El pairan y la patrona,
dos viejos lemosinas que han muerto asesinados,
eran avaros terribles, y el pan, del cual nos cortaban un trocito en cada comida, quedaba bajo llave
el resto del tiempo. Y por la noche, en la cena, era
preciso ver á la patrona, con su cofia negra, cuando nos servía la sopa, lanzar un suspiro cada vez que
metía el cucharon en la sopera ..... Los dos aprendices, «Jóvenes Ciegos» eran ménos desgraciados; no
les daban más que á mi: pero por lo menos no veian
la mirada de reproche de aquella malvada mujer
cuando nos alargaba el plato ... Y la desgracia era
que yo tenia ya un gran apetito, ¿Es culpa mia, sei'ior? ... Pasé allí tres a.i"l.os de aprendizaje, con un
hambre continua ... ¡Tres anos! Al mes se aprende
el oficio; pero la administracion no puede saberlo
todo, y no sospecha que se explota á. los niños ...
¡Ah! ¿vos os asombrais de verme coger pan del suelo? ¡Bah! ¡bah! ya estoy acostumbrado; he recogido
bast.a ntes mendru~os en los estercoleros, y cuando
estaban duros 1 los dejaba ablandarse toda la noche
en mi cubeta ... Había algunas veces gangas 1 ¿por
qué no decirlo todo? los panecillos mordidos por
una esquina que los nifios ricos sacaban de sus cestillos y arrojaban sobre la acera al salir del colegio.
Yo procuraba rodar por aquí y allí en las calles ...
Y cuando el aprendizaje hubo terminado, fué el
oficio, como os decía 1 quien no alimentaba á su
hombre. ¡Oh! he tenido otros, porque á mi no me
arredraba trabajar, ¡cá! Yo he trabajado con albaniles, he sido dependiente en un almacen, alisador,
¡qué sé yo! ¡Bah! Hoy faltaba obra, otras veces perdia colocacion .. En fin, no comia nunca lo bastante... ¡Ah! ¡mil truenos! ¡he tenido momentos de
rabia pasando ante las panaderias! Afortunadamente para mi, en esos momentos me he acordado
siempre de mi buena hermana del hospicio, quien
me recomendaba á menudo ser honrado, y he creido sentir sobre mi frente el calor de su manecita .. .
En fin, á los diez y ocho me he hecho soldado .. .
Lo sabeis como yo, el soldado tiene lo justo .. .
Ahora,-dan ganas de reir-¡ved el sitio y el hambre! .... ¡Veis que no he mentido hace un momento;
c~ando os decía que había siempre, siempre, temdo hambre!

•*•

El jóven duque tenia buen corazon, y escuchando aquella queja terrible, dicha por un hombre
como él, por un soldado á quien el uniforme hacia
su igual, se sintió profundamente conmovido. Afortunadamente par&amp; su flema de dandy, el viento
del crepúsculo secó en sus ojos dos lágrimas que
acababan de oscurecerlos.
-Juan Victor, dijo cesando á su vez, por un instinto delicado 1 de tutear al expósito; si sobrevivimos á. esta espantosa. guerra, nos volveremos ver,

a

y espero seros útil. Pero por ahora, como no hay
otro panadero en las avanzadas que el cabo furriel,
y como mi racion de pan es dos veces mayor que
mi apetito, lo partiremos como buenos camaradas.
¿Estais conforme?
Fué sólido y afectuoso el apreton de manos que
se dieron los dos voluntarios. Como la noche caía y
estaban fatigados por las vigilias del servicio, entraron en la sala de la taberna 1 en donde una docena de soldados estaban acostados sobre la paja; y
arrojándose al lado uno de otro, se durmieron con
profundísimo sueño.
Hácia media noche, Juan Víctor se despertó, con
hambre probablemente. El viento l¡,abia barrido las
n~bes, y un rayo de luna, penetrando en la taberna por un hueco del techo, iluminaba la rubia y encantadora cabeza deljóven duque, dormido como
un Endimion. Todavía enternecido por la bondad de
su camarada, Juan Víctor le miraba con una cierta
admiracion, cuando el sargento de guardia abrió la
puerta y llamó á los cinco hombres que debían irá
relevar á los centinelas avanzados. El duque era
uno de ellos; pero no se despertó al pronunciarse
su nombre.
-¡Hardimont, arriba! repitió el sargento.
-Si quereis, mi sargento, dijo Juan Víctor levantándose, yo sustituiré ... duerme tan bien ..• es
mi camarada.
-Como quieras.
Salieron los cinco hombres á prestar sus servicios y los ronquidos comenzaron en el interior de
la taberna.
Pero una media hora despues oyéronse tiros y algunas descargas á los pocos instantes. En un momento todos estuvieron de pié; los soldados salieron de la taberna, marchando con precaucion, la
mano derecha en la recámara del fusil y mirando
á lo léjos el camino iluminado débilmente por la
luna.
-¡Pero qué hora es? dijo el duque. Yo estaba
de centinela esta noche ...
Alguien le respondió.
-Juan Víctor ha ido en lugar vuestro .
En aquel momento se vió llegar corriendo por el
camino un soldado.
-¡Y bien! le preguntaron cuando se detuvo jadeante.
-Los prusianos atacan ..... repleguémonos sobre
el reducto.
-¡Y los camaradas!
-Ahí vienen ... ~blo ese pobre Juan Víctor ...
-¿Cómo? gritó el duque.
-Muerto de un balazo en la cabeza ... No ha dicho ¡Jesús! siquiera.

Rf;:SVISTA

215' ENERO 1884

DECENAL.,.

ADMINISTRACION, REDACCJON
ALMIBANTE,

9,

QUINTUPLIOADO

•••
Una noche del último de invierno, hácia las dos
de la mafl.ana, el duque de Hardimont salia del
circulo con su vecino el conde de Saulnes; acababa
de perder algunos cientos de luises 1 y sentía un
poco pesada la cabeza.
-Si quereis, Andrés, dijo á su compai'lero, nos
iremos á pié ... Necesito tomar el aire.
-Como querais, querido, aunque el piso está
muy malo.
Despidieron sus berlinas 1 levantaron el cuello de
sus pelliz•s, y bajaron hácia la ~lagdalena. De pron•
to el duque hizo rodar un objeto con el que había
tropezado la punta de su botina; era un gran pedazo de pan manchado de lodo.
Entónces Saulnes, estupefacto, vió al duque de
Hardimont recoger el trozo de pan, limpiándolo
cuidadosamente con su pañuelo blasonado 1 y colocarlo sobre un banco de Ooule·vard, iluminado por un
farol de gas.
-¡Pero qué estais haciendo! le dijo el conde sin
poder contener la risa. ¿Esta.is loco?
-Es en recuerdo de un pobre hombre que ha
muerto por mi respondió el duque, cuya voz temblaba ligeramente. No os riais, querido; podría costarnos un disgusto.
ANICETO VALDIVIA.

ABUSO DE CONFIANZA.
Madrid.-Imp. de Enrique Rubiño1, plaza de la Paja 1 7, bis,

TOMO 2. 0, NÚM, 15

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>200

W. lLUSTRACION .MIL.IT.All.

La lnfan:tería española. - Apuntes sobre Ja 1ituaeion actual y porvenir aproximado de los
0.8cial11 da la expresad&amp; arme., por D~ ANTONIO

TIXE.

El autor de este estudio es un Jefe de larga y muy 11son~era historia militar. Asistió it toda. la campatia de
A.frica, fué Ayttdante del ilustrado General Makena. y
puó de1pue1 á. la aftuacion de supernumerario en la que
contfn11a.
'
Esto es lo que no noR explicamos despues de hs.ber leido
el presente trabajo. Oficiales como su autor deben ser
dig4mo1lo de una vez, b11,9radca1 solicitados: porque
deber de todo hombre de gobierno"ª perseguir, recoger,
eongregar todo 11 los hombres más aptos, y no agu11rdar
pacientemente &amp;-que los intrigantes de oficio conquisten
1ua favores por todos los más variados medios de una vulgar audaciPL
La. verdlld 81!1 quA 111. primera. conslderRcion que rngie'T'8
Hte estuiiio, es la dA cómo está füera de 1M filas 6 de una
dependencia centrA.l el que t,:m buen tr11.bnjo esb,dístico,
de eomparacfon y de cAlculo ha. hecho, con relnr.ion al
nómero, edadea 1 situaciones diver~as, etc., del personal
de infanterla, y viniPndo Y" á lfls cnnclusiones, el hecho
ea eviderite. En ese folleto c 0 tá probado que el ar.,.,a de
infantt1rfa no ofrece más porvenir que el visducf.o:; léanlo
loa padrea de familia y he.st, los jóvenes que todavía estén
&amp; tiempn de OO'T'l'8gir el extravío de su vncacion. Mucho,
muchísimo bmdriR que csm bi11.r la or~anizacion de este
A.rms, para llegar 4 ofrecer la perspectiva. de . acabar Ja
csrrera en el empleo de Comandante. Hoy ni Rl de CapitAn llegArán los mth afortunados 6 de más larga vida, en
un órden normal y legal de a11censos.
R&lt;&gt;comen&lt;iamo11 Is lecf.Ul'R de este notable trabajn. por
el que AA ver4 al de.mudo la situacion actual de la infanterís espat'lohi.
La pintura es seca, pero fiel. ¡Quiera Dios que sirv11. al
meno• para avivar en todos el patriótico deseo de dar al•
guna soluoion á. este anormal estado del Ejército!

el

r

Sent1Jn.lentos.-El conocido escritor festivo
que se ocultn bajo eete p1teudónimo, el Cronista de El I11iparcial, ha ideado nada menos que dotar de sus correspon•
dientes anales á laa fl.estas:de torosi y hé aquí ya un Anuario taurino.
Lo tenemos &amp; la vista., lo rElpasa.mos, y encontramos
siempre algo que admirar en el genio de este humorista
escritor. Pero todo lo que de él podemos decir de bueno,
nos es imposible .decirlo del asunto escogido para derrochar donaire y aguda satira,
Desearíamos que dirigiese.por otro camino sus aptitudes
raras ..... pero tal vez nos dijera entonces: &lt;que no quiere
morir en el Pardo.&gt; Ha.bria que resignarse y en conciencia
excitarle ague siga eacril.iiendo de ro,·os.

CHARADAS

; 1

'1
1

Las represalias de la vida es una.excelente novela de .Edouard Delpit, traducida con mucho
eamero por Miguel Bala, representante de la amena libre
ria El Cormoa editorial. Le agradecemos el recuerdo que
nos envía, y le damos nuestra enhorabuena por el :1.cierto
que ha tenido al inaugurar.se con tan preciosa. novela roo•
dema.
Otra de la misma casa y de análogo mérito hemos recibido tambien . Se titula EZ suplicio detmpatlre; es de Louis
Ulbach 1 y ha sido muy bien traducida. por D . CárlosNesgra. Reiteramos nuestra felicitacion, y deseamos á esta
caaa todo género de prosperidades.

Nociones ele Veterinar1a.-Recomendamo1 lu eacritns por D. Vidal Novillo Gonza.lez,
primer profesor veterinario grbduado, segundo de la comandancia de la guardia civil de Cuba.
Eai¿n expresamente dedicadas á la guardia civil de caballería de loe tercios de Cuba y Puerto-Rico, pero contie.
nen inaicaciones de carácter general muy útiles y revelan
conocimientoe especiales de la materia, altamente profundos.

TOMO 2.0 -NOM. 13

Almirante, 2, quintuplicado.

So ha distribuido ,el «Aln1.ana':i_ue» á los susoritores. El sa?rlftcio que nos imponemos en Justa
compe:n .saoion clel favor con que
:n .os honrá el E,iérclto9 puede calcularse con s610 pasar la vlstá
por las 200 páginas dEfl. expresado «Almanaque» llenas de grabados, que represen.tan u.ngastoextraordln.arlo.

MADlUD 1883: Imp. de E. Meseguer, Fuencarral, 137

ANUNCIOS

JEROGLÍFICO

' ,.

TACTIC\ DE COMBATES DE LAS TRcS AP,l!AS

~

~:

D0X EUSTASIO GOKZALEZ Y LIQUl~ANO
ComtA la obra de un volúmen en 4,01 de 612 páginas y
con nuc""e ~mndes láminas.
Sas 1¡rec10s:
En In Penínsuln 1 Hi pC'setas en rl'letice. y 17 en telR.
En Ultrnmar, 26
&gt;
y 28
En peclid.os de 10 eiem.plares so

RESERA HISTÓRICA Y ORGA!IICA

DEL COLEGIO DE GUARDIAS JOVENES
DESDE SU FUNDACION EN 1853
HASTA FIN DE 1881

'°ª

DON !NORtS MOLINERO Y GOKEZ CORNEJO
Se vende en esta Administracion, Almirante,
quintuplicado, al precio de 4 pesetas.

2

DE L\ CONDUITE HE L' ARTll,LERrn
DANS LES MANOEUVRES ET AU COMBAT
IR!DUII DE L'!LLEMAND PAR ! OBIH. BRU!!LLES\883,

AD\/ ERTENCIAS
Constando el primer tomo ya
coleeolo:nado de LA IIJU~TRACION ~.IILITARdo 460 pá¡.,;inas .
y no aloan.zanclo lo p ·ublioado en
el presente a1J..o para :for·mar oi
sep;undo n'l.ás que hasta la página
200. creemos lo más conve.nlente aplazarla term:lnaeionde este
11astaquepuedapresentar u1t voJúmcn. igual al prhnero. que es
el que t1en.oq proolsa:n.1(~.nto todas las 111.LbHcaolones do Índole
análoga.. Cuando lleg1.Le estt' &lt;Jaso~ regalaremos á los suso1·ltores 1..1.na n1agn.iflca portada y el
oorrespo:n.d1ente ínclioe.

...'· -., .

'

Pueden hacerse al Traductor, profesor de las Uo1;f~mmcia.3 de Ofici11les dr.1 dil'trito de .Andalucía; al Adm1mstrador de JI\ Reviafa Oienfilico-Militar en Barcelona 1 y á. la
Libreria Milita-,· en Madrid.

ex

'\,-

por el Genorn.1 balgn. Brit1lma11t.
TR,ADUCJDJ. PvR EL r,APITAN DE INF/.NTERÍA.

rebaja el20por 100.

Colon. y Plnzon.-Hé aquí un nuevo trabajo del diating1.1ido acndémico de la do Historia D. Cesáreo Femandez Duro. Es un informo relutivo á los pormonorea del descubrimiento del Nuevo Mundo, y no Slibc
uno qué admirar más en él, si la erudicion y el tr11.bajo
perseverante de investigacion que supono, 6 la extremada
correccion de estilo y aun belleza. lileraria que el se,ior
.Fernandez Duro sabe b.1:1.cer compatibles en e:.tos penosos
eat11dioa de riguroso cará~ter y disciplina científica.

ADMINISTRACION Y REDACCION

PRECIO DE UN TOMO LUJOS.IMENTE ENCO!DERNIDO, 6~tluro,.7

~

gue con el califl.cativo de extravagante. Aunque no fuern
más que por esto merer.eria lectores; porque este país, de
)a uniformidad y la correcta alineacion por arriba, por abajo Y por el meflio, necesita más que otro, s.trevimientos de
Iniciativa en cualquier sentido. El de la que nos ocupa 1 es
de un escritor ventajosamente ya conocido, Adolfo Llanos, y se puede pronosticar que tendrá. todo el éxito que
noaotrol!, como buenos compañeros, le deseamos.
En la portada del !ibro hay una rnujer con un magn:l'.fl.oo tórax al aire libre.
Ea imposible pasar por er escaparate donde esté ese libro sin mirar ue tórax. Un anuncio á la americana. Lla•
nos conoce bien la batalla. comercial de aquel laborioso
país, y sus pl'imera11 estratagemas prueban bien que no ha
residido allí en balde largo tiempo .

6 DB ENERO DB 1884

DECENAL

Para satisfacer los :n.u:cnerosos
pedldos quo se nos han dirigido.
hemos hecho u.1.1b. tirada especial
de los niun.eros oorrespondiente.s al prinier t;o.1no de esta P'-}blicaoJon. que i'orn'la ~ magnífico
votún1en ele 460 paginas, co:ú.
n'l.ás ele 1. 00 ret.-ratos y preciosas
1ái:n.1nas J.nteroaladas en el 11:exto,
ele tal at.ractlvo é Jm1&gt;ortan.c1a ..
qué este ton10 es u.na adquisioton
inclisponsablo _para toda biblioteca.

¿Qué 'salta más en h1. tierra
Do cuanto ha criado Dios?
La u.na-dos.
¿ Y cuál es arma terrible
Que infame crírnen secunda?
Tres~segunda.
~ Y con qué se mide el mundo,
A que no acertais el modo?
Con In /&lt;el&lt;&gt;,

muy bien escogido, de una. biblioteca que su autor distin•

REVISTA

,•

0

iNoleais esto n1ujeres!-Es el título

'1

,,

Segunda-prima de prisa
Que está. la todo subiendo
Y pri1na prim.era )guarda
Y está. impaciente por vernos,
.Porque tres-prima é. su11 hijos
Q 1e le llevan el sustento.

so ha empozado á distribuir el
volúmen 1.3 de la blblloteca «Deberes del Jefe do 1;3atall~n». Y en
n:i.uy breve plazo estara e:n.,poderdetodos lossuscrltores. a los
que volvenios á recorda~ que
no obstan.te llevar este volumen
el núm. 1.39 n.o se han. repartido
los volúmenes S, 9 y 10 por oorrespo11derá la «Hlstor_laMil1 tar».
ouyotrabajoseestátermlnan.do

UN VOL-IN

8.o

BROCIUI:

TABLE DES MATIERES (introduction). - Chapi·
We I. L'eficacité du feu de l'artillerie.-Ckap. ll. Les
manreuvres de l'n.btheilung.-• hr¡,p. III. La conduite de
l'artillerie isolée. - Chap. IV. De l'emploi tactique de
l'artillerie.
Llamamos la atencion de nuestro! !!luscritores sobre
esta importante obra, que es dP. gran utilidad práctica..
Se halla de venta en la librería de D. Cé.rlos BaillyBailliere, Plaza de 8a.nta .A.na, núm. 10, Madrid.

Proclo: 2'75 pesetas

FUNCIONES DEL ORGANISMO MILITAR
POR

DO:N JOSÉ iSAEZ .D OMINGO

Se vende en el Centro Militar á 50 céntimos y
en las librerías á peseta. '

DON JUAN RUIZ DE APODACA Y ELIZA
CONDE DEL VENADITO

�•
LA ILUSTRAOIO.N MILITAR

202

. LA ILUSTRACION MILITAR
SUMARIOS
....!

GRAnADos.-El almirante Apodacá.-Ye1mo de1 Duque de Alba.-Los Aguinaldos de Reyes.-La funcion de Santa Bárbara (dibujo tk P/aJ.-Viaje del
Príncipe Imperial (dibujo de Caula),-Botadura
al agua del canonero General Concha, en el Ferrol.-Defensa de la torre de Colon.-Una tarde
de Invierno.
TEXTo.-Crónica.-Explicacion de los grabados.La Escala de Reserva de Infantería, por E. L.-La
Gloria del Marino ante la grandeza del Océano
(poesía), por el brigadier D. Manuel Eulate.-La
clase de sargentos, por A. Ordax.-Lo que puede
y debe hacerse, por D. José García Capilla.-Revista de La Pasionaria, por Adolfo Llanos.-Invenciones, por Eduardo de Palacio.-Obras recibidas.-Actvertencias.-Anuncios.

1'

CRÓNICA
EXTERIOa.

Cuando en nuestro número anterior llamá.bamos la atencion sobre el cuidado que las islas Filipinas deben inspirará nuestro Gobierno, ·estábamos léjos de sospechar que el conflicto francochino pudiera tener desenvolvimientos inesperados, que pudieran trasportar el teatro de la
guerra á puntos poco distantes de nuestras colonias.
El diario francés Le Temps, á quien se supone
en muy íntimas relaciones con M. Ferry, ha
Yeuido á dar una explicacion á la ambigua respuesta de M. Ferry en el Parlamento, sobre si
la guerra sería marítima 6 no,
Le Temps lo dice ya muy claramente:
«Ilaiuau, Formosa y Chusan son tres islas
en las que una potencia europea podría hallar
una garantía contra la hostilidad china, sin hacer la guerra en litoral chino y sin dificultar
el comercio internacional. El producto de las
aduanas en los puertos abiertos de dichas islas,
sería facilmente cobrado y podría constituir la
garantía de una indemnizacion de guerra.»

r

IIainau está á las mismas puertas de Tonkin,
y frente al golfo de este nombre.
El estrecho que las separa del continente asiá.tico no tiene más de 20 kilómetros de ancho; la
superficie de la isla es de 36.200 kilómetros cuadra.dos, en los que viven 2.300.CXX&gt; habitantes, 6
sea 69 por kilómetro cuadrado.
Es muy rica en minerales, pero toda la parte
del litoral conocida, está envenenada por los estanqnes.
Formosa está separada de la costa china por
sólo el estrecho Tokien; tiene 38.000 kilómetros
cuadrados de superficie y 3.600.000 habitates, ó
sea 93 por kilómetro cuadrado.
Ofrece un gran aspecto por su vegetacion y
montañas, sobre todo en Triwau ( costa occidental) .
El archipiélago Chusan está en la desembocadura del Yang-Ize-Kiang. Tinghai es una ciudad
muy industrial. Mas ó ménos, la poblacion de
todas estas islas no está á gusto bajo la domiminacion de los chinos.

Si realmente foera éste el objetivo de Francia,
preciso es prestar atencion á este asunto y prevenir todas las probables derivaciones y resultados últimos de un.a guerra en esos puntos, y de
una. posesion definitiva de los mismos por la
nacion vecina.

j
1

Los últimos despachos de Lóndres, con relacion á Egipto, presentan cada vez mas grave la
situacion efe este país. El Mhadi recluta sin cesar
gente: el número de sus fami.ticos partidn.rios
crece en términos considerables; entre Suakin
(puerto de mar Rojo) y Seneat, hay más de 20.000
rebeldes armados; la insurrecc.:ion se extiende
por la costa Kosseir, y en fin, para c1ue no que
nincrun resto de conjetura optimista, segun el
Dai1y-News, han sido interceptadas varias cartas
del falso ptofeta, y en ellas anuncia sus propósitos, que no pueden ser más sencillos: invadir
y posesionarse de todo el Egipto.
Las noticias de Egipto quitan, por el contrario,
importancia á los progresos de la insurreccion
musulmana pura. El diario oficial W d.haié-olMisriyé, publica partes mu~ tran~uilizadores &lt;le
Berber y Dongola.

En el Senado francés continúa la discusiQn sobre el presu_puesto de guerra.
A propósito de los víveres y los llamadosmercados de concentracion, la aduana m1htar han
sido duramente atacada.
El general Billot la ha defendido diciendo que
estos mercados están relacionados con un plan
de defensa del país, que sería indiscreto revelar
desde la tribuna. El general Campenon (ministro de la Guerra) los defiende tambien, y dice que
los perjuicios de estos mercados son subsanables
fa.cilmente, y que su creacion está justificada.
Un periódico militar francés pide y aboga con
gran energía por que se aumente cuanto sea posible el prestigio de los capitanes de infantería.
Aumento de sueldos, mayores atribuciones, mayores consideraciones de toda índole: bé aquí lo
que cree el colega necesario y urgente, dadas las
condiciones de la organizacion militar y la guerra modernas.
Se queja de que en Francia se descuida, sin
embargo, este punto.
&lt;
Entre nosotros, el general Lopez Dominguez
ha dado un paso; el aumento de sueldo. Pfro
faltan aún muchos otros 1 y convendría adelantarse áotras naciones, perfeccionando cuanto concierne al importantísimo mando y manejo do la
unidad táctica moderna: la compañía.
. Como compartiremos hasta donde es posible
nuestra atencion entre las cuestiones de pura
ciencia y los diferentes problemas de carácter
profesional, nos creemos obligados á. comenzar
hoy esta crónica por una triste noticia, relacionada con una de las más notables revistas de
Francia.
La Filosofía Positiva. fundada por Littré y
,virouboff en 1867, y dirigida actualmente por
,virouboff y Robín, desaparece, con su último
número, correspondiente á Diciembre último.
Sus directores declaran que como órgano de
una concepcion particular del mundo, su programa está agotado y cumplido . El espíritu positivista, en efecto, extremado ya, desvirtuado en
la práctica, domina en toda Europa, y hechas
del dominio público las doctrinas ele la escuela
de Comte, sus desenvolvimientos ó perfeccionamientos en la esfera de la especulacion, son seguidos con infinitamente ménos interes que sus
aplicaciones prácticas.
Este es un mal sin duda. Porque si las altas
síntesis científicas no encontraran todavía algunos centenares de hombres-Cristos, llenos de abnegacion, la humanidad volvería al estado salvaje. Pero en materia de errores sociales, corno
dicen muy bien Robin y Wirouboff, se puede
consignar, no corregir.
Confiamos, sin embargo, en que estos distinguidos pensadores no abandonarán su obra más
que para trasformarla. A la filosofía de Comte
se le venía atribuyendo un carácter estrecho de
escuela, que no tiene en realidad. Y esto puede
explicar tambien en parte su pasajera crisis.
Totalmente cientifica ademas, no ofrece el
atractivo ni las facilidades de comprension que
el pesimismo aleman, especie de alta novela escéptica, ni las teorías darwinianas ó monisticas,
tan interesantes por los datos concretos de historia natural que las sirven de base.
En fin, preciso es reconocer que el particularismo, las codicias profesionales de toda índole,
ciegan, ofuscan á la mayoría de los hombres en
este crHico momento, y el penoso esfuerzo de la
generalizacion científica no puede ser aceptado
con gusto más que por unos pocos hombres igualmente sabios y virtuosos. La humanidad se salvará por ellos si los ayuda, ó los reviste de autoridad siquiera. El gran riesgo está en que los
Gobiernos, compuestos de hombres vulgares,
abandonen tambien á la alta ciencia, á la ciencia
desinteresada, desprendida de todo fin útil; pues
el retroceso entónces de la civilizacion sería incalculable.
Mal síntoma es ya el de la desaparicion en
Francia de una publicacion como La Filosofía
Positiva . Agnardaremos todavía mayores crisis
para el mundo de la inteligencia; aguardemos
tambien combates, porque tal es el lote de la humanidad, y pidamos sólo, con M. Caro, que la
lucha tenga sólo por teatro la conciencia, por arbitrio la razon, por arma el libro ó la palabra
persuasiva, y que ninguno de los partidos em-

peñados en esta lid de las ideas ( ó por falta de
las altas ideas), se prevalga de la tuerza que los
aiares de la política puedan poner momentáneamente en sus manos. Pidamos, en fin, con el
ilustre Littré, que la verdad se abra paso por sí
sola.
INTERIOR

No es posible desconocer la importancia. de los
trabajo llevados á cabo en el ministerio de la
Guerra; y cualquiera que sea el éxito de las reformas propuestas, el ¡¡eneral Lo pez Dominguez podrá ser motejado de todo ménos de ministro
poco diligente y celoso del bien del ejérci_to.
Constará siempre que ha rntentado meJorar la
situacion económica de todas las clases militares,
tmprimir algun movinüentoá_l~s escal_as, y ¡&gt;tantear, en fin, or~amzac10nes ~~ersas, imper10sa•
mente reclamadas por la opimon.
Se podrá objetar acaso que tan vasto plan de
reformas exigía sin duda más tiempo y más amplias y previas deliberaciones. Pero las vivas excitaciones de la opinion, la necesidad de no retardar con trámites de pura fót-mula y lentos informes el planteamiento de reformas urgentes, la
misma significacion del actual Gabinete, para el
que constituye empeño de honor el dar patentes
muestras de consecuencia y perseverancia en la
realizacion de aspiraciones acariciadas con fe y
entusiasmo, han precipitado estos trabajos; y en
esta circunstancia se apoyan los que temen 6
dudan de un éxito tan completo como todos debemos desear, por el bien del ejército y del país.
La primera de las citadas reformas ha sido la
referente á la escala general de sargentos segundos de Infantería.
Se ha reparado con ella una anomalía importante: la de que miéutras unos sargentos ascendían al año, otros tardaban en ascender siete y
ocho.
Hacía tiempo que este mal era conocido, y que
la escala general había sido propuesta como remedio . Pero la solucion se había aplazado por
consideraciones de índole muy varia. Bastará indicar, á esto fin, que, reconocida. la urgencia de
abordar el problema de una organizacion general
de la clase de sagentos, esta reforma debió parecer prévia, y se quiso, sin duda, evitar el que se
interpretase el establecimiento de la escala general como una solucion al sistema de ascensos,
optándose en definitiva por el ele antigüedad, con
postergacion del mérito distinguido.
Difíciles son siempre de abordar los problemas
de organizacion, y no hemos de pretender decir
la última palabra en estas polémicas, pues abriO'amos la firme creencia de que no se puede hablar dogmática}hente en estas materias; de que
desde ningun trípode se puede aspirará la infalibilidad, en los complejos problemas de administracion, por lo que nos limitaremos siempre á
una descripcion fiel de los más probables inconvenientes 6 ventajas, sin responder de que unos
ú otras hayan de manifestarse indeclinablemente, porque esto seria profetizar. Reservemos
esta mis,on dificil al Mahdí, ayudado en ella por
el argumento, bastante fuerte en si mismo, de
cien mil intrépidos y fanatizados musulmanes.
El decreto sobre las zonas militares es un desenvolvimiento de la or9anizacion vigente. Ila
producido alguu movillllento en las escalas; ha
amortizado el excedente de coroneles y tenientes coroneles; faciUtara, en fin, las operaciones
tan importantes del reclutamiento, la movilizac~on, etc.;_y aunque pu~daobjetarse que no estan
bien defimdas las relaciones entre el Director del
arma y los jefes de zona, de reserva, de depósito
~ ca¡a de recl~tas, esta disposicion no da flanco
a nmguna critica que presuma de enteramente
desapasionada.
En el preámbulo de este decreto se hace una
d~claracion .importante, que no será inútil consignar. Se dico literalmente: que esta disposicion
proporc10na legitima manera de ascenderá todas
las clases militares, algunas de las cuales, contando ya más de catorce años de antiyüeda.d en
sus respectivos empleos, aguardan con justa
razon un mome;11to favorable á aspiraciones, que
no deben considerarse desprovistas de fundamento en vista de los datos expuestos.
R~conocemos los buenos deseos que tanto evidenc1_a? estas solemnes declaraciones; pero nos
perm1t1remOs observar que, reconocida ya ofi-

cialmente la anómala situacion del arma de Infantería, en cuanto concierne á las más natur·ales y justificadas aspiraciones en toda carrera
con lo que se ha hecho en este sentido no se ob:
t~ndrá.n resultados enteramente satisfactorios
si no se complem~n~a con otras disposiones tale~
como la de constllmr el batallon en unidad táctica y administrativa.
La insbllacion de la cajas de reclutas por zonas, podr1a haberse decretado en simultaneidad
co? las compl~m~ntarias de gobernacion que
exige su cumplinucnto.
P~ro nuestro carácter, tan poco inclinado á
co.n~iertos y combinaciones previas, justi.fica al
n11~1~tro, que tal iez, por es~ re~oluci.o n suya,•
anticipe la reforma de la leg1slac10n vigente de
reem_plazos. ?Omo aqui no hay apénas diYergencia de op1mones, preciso es aplaudir ó excusar} por esta vez, una precipitacion á todas
luces provechosa.
, La creacion de las do.s escalas para la infanter1.a e~ un. tema com¡!leJO que necesita para su
d~luc1da~10n mucho tiempo de experiencia. Conv1ene, sm embargo, no extremar esperanzas sobre sus efectos beneficiosos en los ascensos reglamentarios no obstante que el ministro se reserva el establecer la proporcionalidad entro
los de la escala activa y la sedentaria . Este recurso á la arbitrariedad ( como el de los expedientes, art. 3.°), no favorece al Estado, porque
se le :7e como co~tratando bajo el influjo de una
sagacidad negociante, y al Estado no corresponde ofrecer nunca este carácter.

f

~Las reformas en Artilloria é Inaeuieros sobre
todo esta última1 han suscitado vÍva polé1.:iica. en
la prensa profes10nal. No podemos intervenir en
ella más 9ue_ para aplaudir este saludable espíritu de anahs1s, que conduce y obliga á todos a
p~rfeccionarse en el estudio y en la argumentaC)On. Nada_ malo puede resultar de estas &lt;liscuswnes, y ciertas destemplanzas de forma deben
sólo atribuirse á la falta de hábitos de polémica,
a la tradic10n antigua, que convertía en virtud el
mutismo, la indiferencia, la renuncia al uso más
noble de la razon, y el análisis y debate de todo
génerd de acciones humanas era considerado
como un acto díscolo y acreedor a sc-vcro13 cotrectivo~. Por fortunaJ aqifello s,e va; hoy se cree
compatible la. subordmacwn mas Ir.al con la más
minuciosa controversia. Un gran pensador ha
dicho:, «L~s discípulos que yo ptefiero, son los
que mas discrepan de nus teorías. Estos prueban, al méno~, q~e las comparan, que las analizan; por cons1gmente, estos estudian.»

•

E~ _el momento de ce~rar este número, importantisimas novedQ.des v10nen á completar el vasto plan del ministro de la Guerra.
La nueva organizacion de los tribWJales militares, publicada por decreto en .la Gaceta, y los
proyectos sometidos á las Cortes ·de reforma de
pensiones, division territorial• y aumento de
sueldos, señalan ya la meta de las más exigentes_aspiraciones,~ á la gratitud que debemos por
la rndiscutible actividad y celo que estos trabajos
revelan, se agrega la satisfaccion por los palpables beneficios que ha de reportará todas las
clases nuhtares, y á la mejor organizacion de las
instituciones armadas .
Haremos de estos proyectos un estudio tan detenido como por su importancia merecen, y entre
tanto no escasearemos nuestro aplauso y adhesion hácia las tendencias de tan favorab'les disposiciones.
lla sido muy bien recibida la circular publicada por el nu~evo director de Administracion y
Sanidad Militar, señor general Socías, al tomar
posesion de este cargo.
El general se propone estudiar muy &lt;letenielame1~t~ los div.ersos proble~as que todo cuerpo
auxiliar suscita. Sus relac10nes con el ejército
de-un lado, su organizacion interior por otro, y}
en fin, hasta qué grado puede llevarse la asimilacion en cuanto concierne al disfrute de ventajas
que no serla equitativo negar en absoluto.
Un colega suscita un.a cuestion que pone en
relieve la inmoralidad evidente del Estado, cuando se legisla con lo que alfíunos mal llamados
políticos entienden por habilidad.
En 1874 hicieron falta oficiales de infantería v

'. '

203

se publicó el _decreto de 10 de Noviembre, que
recurriendo a todos los medios de seduccion
posibles} brindaba el ingreso en este arma á
aqucl!os que tuviese_n term_inada una carrera; y
po1' ~i acaso no hab1a suficie_nte numero de preten~1entes con carrera t~rrrnnada, á los que estuv1ei:an cursando y hubieran aprobado ciertos
estudios; y en fin, como todavía pudiera faltar
número suficiente, á todo el que demostrase su
aptitud previo un determinado exá.men.
Esto último era bien poco exigir, y dió lugar
muchos abusos de influencia. Pero en fin mal
6 bien, el Estado creyó deber hacer ~sto J' ~ntre
otros estímulos, se consignó expresam~nte que
se abon.a~·ia á. estos alféreces dos años d_e tiempo
de serv1c10 para los efectos del retiro en compensacion de los estudios que se les ex'iO'ía.
En 1875 (Abril 26), el Gobierno de 1,i' restauracion,pormedio de Real órden hizo una seO'unda convocatoria en condicione; iguales . Pe1~0 se
pres~~ta un ca~o de_ reelamacion de tiempo de
serv1cw:&gt; 1 y la d1recc10n de Infantería niecra el
abono, porque dice: la Real órden de
de
Ma,o 1877 prohibe todo abono que no esté consignado en la ley de retiros de 2 de Julio 1865
con ~xcepcion de los de cam paíia.
'
DeJemos á un lado la cuestion lecral la cuestion de si un decreto de la Repúbli¿;, ~o puede
derogar la ley de retiros.
¿Cuándo predominarán en todas estas cuestiones la sinc~ridad, la nacionalidad, la equidad1
Que pueda o no pueda más es_e decreto, ipor qué
los perJmc1os, las responsab1bdades ha de sufrirlas el victima precisamente de esos embrollos
legislativost El que ingresó entónces en la carrera, tno ingresó bajo condiciones promulgadas
solemnemente. en el Diario oficial? ¡Se puede
baJO nrngun genero de arguctas desconocer su
derecho i!1-cuestionable á. que se le cumplan todas
las ventaJas con que creyó entónces conveniente
el Estado desvanecerle para llevarlo inmediatamente á campañaf
No nos cansaremos de repetirlo. El Estado no
debe contratar
con la habilidad de un vulo-ar om.
pr·esar10, porque, una vez conocido el ciudadano
juicioso y honrado abrirá su cor~on á un escepticismo que lo conducirá al retraimiento más
absoluto y si las com;ecucncias del retraimiento ..
de las personas más superiores fueran determinables, todaYía no seda enteramente desastroso
el result~do; pero cuando pOt..;O á poco, y por
c?'usas_ ~1versas, cuan.do por· una informalidad
s1stematica, ó un nepotismo abSurdo cuando en
fin, por un absurdo sistema de el;ccion to'talmente contrario al de la natm·aleza, se desprende un Estado de todo lo que más vale en el pais
la catástrofe final del banquete de Baltasar n¿
puede estar léjos .
El Estado debe, poi: esto, dar el más vivo y
constanteeJemplo posible de una O'ran sinceridad
y la prácti_ca constante de_l_gra':i principio de
mterpretac1011 legal: -zn dubiis, benigniore sunt.

12

~

EXPLICACION DE LOS GRABADOS
EL ALMIRANTE APOJACA

El almirante J?. Juan__ Ruiz de Apodaca. y Eliza,
conde del Venad1to, nac10 en la ciudad de Cádiz el
di~ 3 de.Febrero de 1754, siendo sus padres D. Tomas ~u1z de. Apodaca y Lopez de Letona y doña
Eusebia de Ehza yLasquetti. A la edad de trece años
abrazó la gloriosa carrera de la Armada, ing1?esand? en ella como guardia-marina, en 1767, lo que le
hizo hallarse desde muy jóven en expediciones y
C!)mbates contra ~rgelinos é ingleses, y andando el
ti.empo, y ascendido sucesivamente á alférez y tement~ ~e fngata y d~ navío, tomó parte brillante
en yiaJeS y_explorac1ones científicas á Méjico el
Per~ y las I!ilas Ele Qt3:~iti y Filipinas. Siendo, ya
cap1t~n defr~gata as1stto en 1782, con comisiones:
especiales é importantes, al célebre sitio de Gibraltar, y capitan de navío desde 1786 hallóse en la
ocupacion y defens_a de _'l'olofl:, dando 'siempre pruebas de su valor, tnteltgenc1a y humanidad y salvando en sus botes gran número de habita~tes de
dicha ?iuda~ que, abandonados por los ingleses al
desal~Jarla éstos y nuestras tropas, hubieran si no
perecido al furor de sus enemigos políticos.
Formando parte con el navío San Francfsco de
Paula, que montaba, de la escuadra del vicealmirante Gravina, distinguióse mucho en los últimos
meses de 1794. y primeros de 1795 en la d13fensa de
Rosasj y declarada _más adelante la guerra á la Gran
Bretaña, y en ocas1on en que se dirigía con dicho

na vi.o .Y un bergantin á Cádiz, de regreso de una.
.com1s1on que le había sido confiada, fué atacado el
13 de Febr_ero de 1797 por la escuadra del almirante Jerv1s. Gracias á sus hábiles maniobras consiguió. burlar la caza que le dieron cinco b~ques
enem!gos 1 y tomar el puerto de Vigo, en el que,
con dichos dos _barcos y ~as lanchas y baterías de la
costa, que armo apresuradamente rechazó no muc~o desp~e~ 1:n ataque del comodo~o Hood, que reg1a una .d1v1sion de dos navíos, tres fragatas y dos
bergantmes.
Jefe de escuadra en 1802, y nombrado despues
comandante general del arsenal de la Carraca introdujo en ~l grandes economias y notables rdejoras, ascendiendo aquéllas it más de 'Dcinte millones
de real~s, y ponsistiendo éstas principalmente en
la reed1ficac~on de un cuartel y varios talleres y en
la construcc10n de una gran cisterna. Continuando
en el mando de dicho arsenal contribuyó eficaz•
mente á preparar la escuadra' que mandada por
G:ravina, libró poco despues el fun'estamente glor10s0 combate de Tre.falgar, armando al efecto en
brevísimo plazo el considerable número de doce
nooios, por lo que mereció, una vez más, gracias
muy especiales del Rey.
Nombrado en 1807 comandante general de la escuadra del Océano, arbolo su insignia en el navío
de tres puentes y 112 cafiones Prítidpt de Astúrias,
y á su frente se hallaba fondeado en Cádiz al estallar en Mayo de 1808 el patriótico alzamiento de Espaila para rechazar la dolorosa invasion de nuestro
t':"rritorío, perpetrada por Napoleon l. Surta tamb1en en la bahía de Cádiz una escuadra francesa de
ig~al fuerza que la española, regida por el vicealIDirante RoseJly, cupo á Apodaca, que para ello se
puso de acu~rdo con los generales Moreno y l\Iorla,
que, r.espechvamente mandaban el departamento
°:1ant1mo y el distrito militar de Andalucía la gloria de batir, en _union de los fuegos de la pl~za y el
arsenal, y rendir el 14. de Junio del indicado año
de 1~08, ~icha escuadra francesa, siendo trofeos de
su v1ctor1a,. ademas de la persona del vicealmirante
Roselly (qmen en la cubierta del navío Héroe de su
insigni.~ 1 entregó su espada á Apodaca, qu~ se la
d~volv10 ~n el acto con caballeresca galanteria),
crnco nav10s y una fragata con 3.676 tripulantei
4.42 canones, 1.651 quintal~s de pólvora, más d;
4.00~ armas portátiles de fuego y blancas, y gran
can.t1dad de efectos navales y de municiones deboca y guerra; obteniéndo~e además el importantísim~ result~do de infundir el mayor ánimo con este
prime~ tnunfo de nuestras armas, en las tropas y
poblaciones andalu~as, y que, libres de todo recelo
por la espalda, pudieran consagrarse todos los esfuerzos, como se hizo, á impedir que el ejército
francésl que capitaneaba el general Dupont, se ensefl.orease de Andalucia, alcanzándose sobre él en
19 de Julio siguiente, los lauros inmarcesible$ de
Bailén .
LaJ unta Suprema de Gobierno instalada en Sevilla para ~írigir el alzamiento, que presidía el insign_e estadista D. Francisco Arias de Saavedra apre.
c!ando el di.stinguido mérito de Apodaca y la ~rgencta y necesi_dad de que, cesando la guerra con la
Gran Bretaña, se buscasen en tan poderosa nacion
el apoyo Y los recursos que exigia la tremenda lucha comenzada, confióle, no bien realizado el.triunfo sobre Roselly, la importante mision diplomática
de pasar á Lóndres, en union de general Jácome
C?n tal obj~t?. Allí prestó con este motivo señaladi~
s1mos serv1c1os, y muy en particular el de coadyuvar eficazmente á que las tropas espa-frolas que,
mandada~ por el marqués de la Roma:na 1 se hallaban en Drnamarca auxiliando á las francesas 1 burlaran la vigil~ncia d~ éstas y fueran trasporta das á
Españ_a en buques rngleses; operacion tan dificil
como 1m_porta.nte par.i; la causa nacional, y que, con
arreglo a las mstrucc10nes de Apodaca, dirigió su
ayudant~ D. Rafael Lobo.
Constituida la junta central de Gobierno de Espa1)a é Indias, bajo la presidencia del ilustre patricio ·el antiguo ministro de Cárlos 111 conde de Fforidabla1:c~, mereció Apodaca ser elegido entre todos
los com1s~on~dos de las diversas provincias españolas en )a md1cada corte, para representar á España
C?n el 1mp?r.tante carpo de mimstro plenipotencianu, Y Ja m1s1on especial de formar y llevar á cabo
un ~ratado de paz, amistad y alianza entre ambas
nacwnes, lo cual realizó "felizmente firmándolo con
el _mini~tro de ~egocios extranjero; de la Gran Bretana, l\Ir. Cannmg, el 14 de Enero de 1809 y siendo el que aún subsiste.
,
Cooperó despues eficazmente al que ta.mbien se
celebró entre Rusia é Inglaterra, y á que la prime•
ra_d,eclarase la g_uerra á Napoleon, contribuyendo
as1 a la destruccton de éste; y durante los tres años
que desempef1ó la plenipotencía, cedió la mitad de
sus suel~os para la~ atenciones de la guerra de
nuestra móependenc1a, y fueron infinitos los au:rilios de ~inE:ro., armas, _municiones y uniformes que
proporcwno a. la patria para sos.tener su gloriosa
lucha contra el C~sar francés; mirando asimismo
por el decoro nacional al rescatar, como lo hizo los
r;:stos del co~de de (?-ramedo, embajador que fué de
Espa1ia en Lo11dres a fines del siglo xvu, y que por

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haber fallecido en lG91 sin pagar algunas deudas
que.por. la penuria de los tiempos había contraido,
yac1an insepultos en aquella capital, con mengua
del buen nombre español.
~romovido entre ~anta á teniente general, nombro.sele en 1812 capltan general de la isla de Cuba
á_ la que cons~guió preservar del contagio separa~
t1~ta, g?bernandola en paz y justicia durante cuatro
a~os, sm qu_e, no p~stante lo grave y dificil de las
c1rcunstanc1as, hiciera derramar para ello ni una
gota de san·gre, -y· echando los fundamentos áe su
prosperidad me'rqantil; lo que le valió el afecto y la
grahtu~ de sus h~bitantes, y muy en particular del
comercio de la Habana, que quiso signiticárselo,
acordando hacerle un ,donativo de cien mil pesos
fuertes, el cual no consintió Apodaca de modo alguno en aceptar; tlando así nuevo testitnonio de su
noble desinteres, _como ya lo había dado al no cobrar su sueldo més alguno hasta que el último em¡,ieado de la Isla estuviese pagado, y habiendo deJado de percibir por esta causa, al cesar en el mando, muy cerca de un rnillon de reales.
Elevado en 1St6 al cargo supremo de virey de
Nueva-Espa1)a, ert ocasion en que aquel hermoso,
rico y extensísimo territorio era presa de todos los
horrores de la guerra civil, tuvo que abrirse paso
con s1;1 espada hasta su capital, Méiico; y á fuerza de
celo, mteligencia y laboriosidad, y gracias tambien
á su carácter humano y conciliador, logró restablecer la paz y la tr;inquilidad, y áun amortizar, no
obstante los gastos ocasionados por la guerra, la
cuantiosa suma de más de cien, millones de reales,
de los '740 que, al. encargarse del mando, pesaban
sobre aquellas CaJas.
Sofocado un nuevo é importante recrudecimiento
de la insurreccion, promovido por l\Iina el Jóven,
recompensó S. M. los altos merecimientos del virey
Apodaca con el titulo_de conde del Venadito., por ser
éte el nombre de una hacienda en cuyo término foé
destruido y aniquilado en Noviembre de 1817 aquel
peligroso partidario.
Corria el afio tle 1820 cuando, pacificado el vireinato hasta el punto de marchar sin escolta los 'convoyes de plata que desde Aléjico se dirigían al puerto de Veracruz, vinieron los sucesos de España en
aquel año a esterilizar tantos y tan fructuosos esfuerzos.
Sublevado trai.doramente en Febrero de 1821 el
coronel !túrbide, jefe que se había señalado por su
lealtad ª. la c~usa tle España y por sus servicios y
hasta ammos1dad contra los rebeldes 1 y en quien no
concurría, por 1~ tanto, circunstancia alguna para
que no se depos1tara en él la mayor y más legítima
Mnfianza, como concurrían, por el contrario, muchas para que el sagaz rey de Francia Luis XVIII
no hubiera puesto la suya en el mariscal Ney al en·
comenáarle, como lo hizo en 1815, el mando de las
tropas que d~bian c'Jmbatir, y no combatieron, a
Napoleon I, sm que ocurriera por ello a nadie tachar
de ~oco hábil á aquel habilísimo monarca, hubiera
el v1rey logrado sofocar, como las dos anteriores,
aquella nueva insurreccíon, si la morosidad inevplicable ~~ unos ,jefes, la abierta .t~aicion de otros, y
e_l esp1r1tu casi general de sed1c10n, vi va mente estimulado por los ~contecimientos políticos de Espai'la y por los dis~ur$os y doctrinas que desde ella
inflamaban el es1i1iritu separatista, que cada dia iba
labrando más hondamente en el ánimo de la raza
criolla y de algurtc,s malos españoles, y que más O
ménos pronto había de producir sus natuiales frutos, no hubiesen paralizado los nobles esfuerzos y
sabias medidas de Apodaca; dando inevitablemente
e,n _Méjico el mis~o resultado que en las demas vastisi!Das y en un tiempo pacíficas y afortunadas posesrnnes españolas del Nuevo Mundo.
Consec.ue~cia ~e todo esto, y de la ceguedad y
de·sco~ocim1ent_o 1del est~do de las cosas por parte
de quienes hubieran debido obrar muy diversamente, _fué la cesion en el mando, en 5 de Julio del referido _año '1e 1~21, del ilustre virey, á im,pulsos
(como antes habia ocurrido en el Perú la del preclaro general Pezuela), de lo que ha dado en llamarse un pronun.ci_am~ento; clase de sucesos de que tenemos el pr1v1leg10 entre las modernas naciones
europeas, y de que Dios. q?iera qu~, para honra dél
nombre español.Y preshg1~ del umforme que vestimos, no vuelva a reproducirse en lo venidflro ejemplo alguno, y hecho que, en la ocasion a que nos
vamos refiriendo, no consiguió más que adelantarse
bre_ve tiempo á ~a aceptacion. de.la..r.en.u.o.c.ia..de_s.u
ernmente cargo,· que, previendo el incontrastable
huracan que se preparaba, tenía Apodaca presentada á S. l\l. desde el afio anterior.
Reemplazado interinamente por el general Novella, que levantaron sobre el pav{•s lo&lt;; pronunciados
fué su_primer cuidado restablecer y dar nueva fuer~
z:i Vl$0r á tod~s las disposiciones de Apodaca, sat1stacc_1on la mas grande que éste portia recibir;
mas s111 que por ello se consiguiera atajar 1 ni mucho _ménos, _los progresos de los insurgentes, pues
nadie se cuidaba de cumplirlas.
~ Lleg~do luégo el tristemente célebre general
O DonoJu, nombrado por el Gobierno espai'!ol para
sustit_ui_r á Apodaca, hízose cargo del mando 1 para
011,Ser1bir el fur¡esto tratado de Córdoba, por el cual

r

LA ILUSTRACION MILITAR

LA ILUSTRACION MILITAR
se consumó la pérdida de Nueva Espafia para ]a
metrópoli; y habiéndose entre tanto Apodaca retirado á la Habana, pasó despues á Espal'\a, fijándose
en Sevilla,donde residió hasta fines de 1823, en que
el Gobierno del Rey, altamente penetrado de sus
grndes servicios y distinguidas cualidades, nombróle primero capitan general de Andalucía, y despu~s nuevamente virey de Nueva Espaila, no obstante su repugnan&amp;ia á aceptar otra vez este elevadísimo cargo, por lo quebrantada que á la sazon se
hallaba su salud.
No llevado á cabo el pensamiento de reconquistar
aquella pi:eciosísima joya de la corona de nuestros
Reyes, por el enflaquecimiento á que había venido
el poder de la antigua nacion doininadora de los dos
mundos 1 y queriendo S. M. y su Gobierno seguir
significando~ Apodaca 1 de una manera inequivoca,
su alto aprecio y confianza 1 nombrósele en 1824 virey de Navarra, y más adelante, en 18213, consejero
de Estado; puestos en los cuales, así como en el
de consejero de Guerra, para el- que fué ta.mbien
nombrado posteriormente, prestó muy siRgulares
servicios y evacuó notabilisimos informes.
En 1830 fué elevado á la suprema dignidad de capitan general de la Real Armada 1 ó sea almirante
de ella, é investido al propio tiempo del car~o de
director general de la misma; asistiendo ademas, an
union def general Castaf1os y de otros p·e rsonajes,
por decreto especial de S. M., á los consejos de ministros; y en 1834 fué nombrado· pi·ócn· del 1·ci1io,
falleciendo en Madrid el 11 de Enero de 183"5, y dejando una reputacion bien merecida de valeroso é
inteligente marino, sabio estadista y rectisimo é intt::gérrimo va.ron.
VeStia el hábito de Calatrava desde 1783, siendo
comendador de Vallegay Algarga, en dicha nobilisima Orden, y ostent.aba ademas en su pecho todas
las grandes cruces españolas, la de la Rendicion de
la escuadra francesa en Cádiz y la de la Flor de Lis
de la Vendée.
Escribió diferentes Memorias notables sobre asuntos de su profesion, y una doctísima defensa del teniente general D. José de Cól'doba, respecto á su
conducta en el combate del Cábo de San Vicente;
ideó y dirigió la construccion del importante puerto
de Tarragona, cediendo á beneficio de las obras la
gratificacion de 60 rs. diarios, que durante diez ai'ios
tuvo señalada; hizo construir en la Habana el muelle de S. M. Francisco; inventó un sistema de canones de retrocarga, usados con feliz éxito en la
guerra de.Méjico, otro de colocacion de los conductores eléctricos en los buques, que fué adoptado en
nuestra marina de guerra; otro para trincar las
portas en los mismos, y otro, en fin, para hacer potable el agua del m_ar.
Estuvo casado con la señora dofia Rosa Gastan de
Iriarte y Navarrete, dama de tanta virtud como bell~za; cuyas distinguidas prendas fueron recompeffsadas en 1819 con la banda de la real órden de María Luisa, y que era hija del teniente general de la
real armada D. Miguel Gaston de Jriarte y Elizacoechea, caballero comendador- de Reina en la Orden
de Santiago, y de doña Marfa Josefa 'Navarrete y
Lanz, que lo era á su vez del mariscal de campo
D. Melchor de Navarrete 1 del propio hábito de Santiago, capitan general que fué J.e Yucatan, y gobernador de Cartagena de 1ndias, en la memorable defensa de aquella plaza contra el almirante inglés
Vernon.
Del feliz matrimonio del almirante Apodaca con
doña Rosa, fueron fruto: D. Juan, segundo conde del
Venadito, que sirvió con distincion, en sus moceda•
des, en la Guardia Real, y falleció á fines de 1874
llorado sincerairrente de cuantos Je trataban:---&lt;lo~
Fr~n~isco, tercer poseedor de dicho titulo, dficial
as1m1smo del~ Guardia en su juventud, y que derramando pródigamente su sangre, alcanzó el empleo
de brigadier y justo renombre de valeroso y excelente soldado; y doña Maria de los Dolores señora
de raro mérito, que casó con el tambien b'rigadier
D. Fr~n~isco Javi~r de Gabriel y Estenoz, caballero
del habito de Alcantara y gobernador militar y político que fu~ d~ lladajoz, do.nde aún se consei-va y
se conse~vara siempre su digna memoria.
E~ Gobierna' espartol ha hontado la memoria del
a~m1rante A-pod.aca, ordenando en 1853 que haya
siempre en nuestr:i marina de guerra un buque
quelleve por nombre el titulo de Co1id~ del Venadito
aq~el disting1:ido y leal gincral_; Y autorizando e,~
62..Ja aeac1~n et-paHteon --de mar+fle-s ilastres
d~ ~n cen~tafio que le esté consagrado. A su vez
Cad1z, su ciudad natal 1 y las de Tarrao-ona
Sevilla
O
Y la ilabana, así Gamo la ca-pi tal de la mo1;arquia,
han datlo por nombre su apellido, la primera, á su
celebrada Alameda, y las otras cuatro á una de sus
calles respectivamente.
\'?s~tros le tributamos este justo recuerdo en
las pagmas &lt;le L.\ lLUSTRAC!O~ ~hLIT.\fl, archivo QUC
d~seamos sea de las glorias todas de nuestro ejército J de nuestra armada; y al hacerlo, estamos segu;o.11 de que habrán de asociarse á nuestro homenaJe, cuantos rinden culto á la memoria de los claros varones que enaltecieron su vida y engrandecerán ~iempte en Ja Historia el nombre augusto de la
patria.

YELMO DEL DUQUE DE ALB~
En la Real Armería, depósito riquísimo de venerables reliquias militares; en aquel ancho salan que
contiene coleccionados los más preclaros trofeos de
nuestras victorias, se conserva hoy, como objeto de
inapreciable valor, la damasquina armadura que
ciño en vida el famoso D. Fernando Alvarez de Toledo, tercer duque de Alba, el capitan insigne que
por virtud de sus excepcionales condiciones tuvo la
rora fortuna de enaltecer el nombre español, lo
mismo cuando triunfaba en las brumosas orillas del
Elba, que cuando renunciaba á vencer en las fronteras napolitanas, por no arriesgar la su,erte de 1rn.
reino contra 1Ma casa recamada áe oro, único gaje que
exponía en el juego el duque de Guisa, su adversario.
0 La armadura del conquistador €.e Portugal, señalada en el catálogo con el núm. 2.333, carece de espaldar y brazales, piezas que se supone existen en
el Museo arqueológico de Lóndres; el adorno es del
más puro estilo florentino, trabajado á martillo y
adamasquinado de oro con admirable delicadeza.
El casco ó yelmo, reeroducido en el grabado de la
página 204, pertenece a la misma armadura y tiene
igual crnamentacion. El creston ó cimera se halla
formado por una artistica esfinge, y en los costados
se observan simbólicas representaciones de los ríos
Erídano, Tibe_r y Pó, entre arabescos, palmas y otras
delicadas labores, debidas sin duda á la mano de
unos &lt;le esos famosos artistas del siglo xvr, desgraciadamente desconocidos para nosotros.
LOS AGUINALDOS DE REYES
Varios niños, en animado grupo, pruebaR el cañon con que acaban de ser obsequiados en celebridad del dia de Reyes. Uno de ellos, el más intrépido
y decidido, se asigna el llape! principal de aplicar
la mecha al oido del disforme aparato de destruc,;.
cion; otro, con toda la gravedad que requiere el
caso 1 izando una bandera en ademan belicoso, permaneoe atento a estudiar sin duda las condiciones
de la pieza, la resistencia, .el retroceso y acaso la
penetracion del proyectil. Junto á este primer grupo, hay Otro formado por dos graciosas nifl.as, que
miran, no con el interes del artillero en ciernes
sino temerosas de la formidable detonacion que s~
prepara, aunque la curiosidad propia de su sexo.
pueda en ellas más que el miedo, y las haga permanecer siendo testigos de la salva. La gentil muñeca queda momentáneamente abandonada; pero
cuando el tern?r se resuelva en algazara, sera compensado el olvido con las más tiernas caricias y las
frases de amor más sinceras.
Estas aficiones guerreras de los niiios, tan generalizadas en todos los países,- empiezan á ser objeto
d~ Qt)~~rvacion por parte de algunos hombres esencialm~nte per.isadore_s, porque es incuestionable que
las pr1meraslmpresrnnes de la vida influyen en el
h1.nnbre, hasta el punto de modificar sus instintos y
carácter. En repetidas ocasiones hemos indicado la
convenie1Jciade_ ltacer una. aplicacion práctica de
estas aficiones a la educacton de los párvulos de
modo que 1~ que .el nin.o h~ce hoy -por placer: se
acostumbre insensiblemente a hacerlo por obligacion. En las es~uelas ~e _párvulos 1 por eJemplo, Jas
marphas, que eJecuta 1m1tando al soldado las. verificará con s~s ~ompañeros á la voz de l~s profesores; los rno-v:tH:nentos, las evoluciones desordenadas
de sus juegos, aprenderá á ejecutarlas dirigido por
, persnnas competentes, y siguiendo este camim1, al
mgre~ar en la esc1;1-ela de adultos, que ya existe en
Fr_a!l,Cla Alemama, n? ~allar3."Violento un régimen
m1htar, a que se habra 1do acostumbrando á medida que ha itlo creciendo.
Asunt~ es éste que se presta á larga discusion y
i:-az~namlento, y en el qüe insistimos un dia y otro,
a_ riesgo de hacer monótonas nuestras observa.Clones.

r

LA FU~C!ON DE SANTA BARBARA
. No es Rola.mente ~uestro cu~rpodeartilleria quien
tiene por patrona a Sant_a Barbara· en Francia se
celeb\a t~mbien _la fiest~ de esta Sa~ta, de un modo
parecido a la que se verifica en España remontá'ndose .el ~r~gen de la devocion á tan exc;lsa Patrona
~ pr1nc11?10. del u~o ~de la.:.Utille.ria. Segun las vers10nes mas autorizadas, la eleccion tuvo por causa
el ser abogada contra los rayos y centellas fenóme~os que.más s~mejanza guardan con los c~fl.onazos,
J los m?'s. tcm1bl~s en los almacenes de pólvora. La
!iupe_rshc1on se 1mpuso en los primeros tiempos
~asta el extremo de hacer una cruz en los caflones
antes de ~argar, invocando el nombre de Sa1ita .Bárbara f!lorwsa, para tener seguridad en el acierto de
los disparos.
Ei,1 el.siglo xv1 se. establecieron en Espai'!.a compa1~ias o congrcgacrnnes de bomberos bajo la advocac1on. de la citarla Santa, en cuyos estatutos se
prevema que cualquier bombero abonase á su entrada cierta cantidad para el fondo comun ó bien
cuando blasfemase de Dios, de la Virgen ó d~ la San-

207

va buque encargado tal vez de sostener incólume la serán héroes tambien. Quinientos enemigos rodean
la mal llamada fortaleza, y le envuelven en un círcial, se invertían en soconer á los bomberos enfer- honra del pabellon español en lejanas tierras.
Cuando las autoridades ocuparon sus puestos y culo de fuego. Las tablas no defienden á los defenmos, á sus familias, ó para sufragar los gastos de la
funci()n religiosa que anualmente se verifica en el público llenaba la preciosa tribuna construida sores; en corto tiempo es hel"ido el alférez Sanchez,
para estos actos, en cuyo centro se hallaba el altar su segundo, el sargento Garabito Fernandez 1 cae
honor, de la Patrona del arma de artillería.
El grabado de la pág. 208 es la representacion donde se celebraban las preces de tan patriótica sin aliento; de tres cabos, dos son muertos y uno
;ráfi~a del aspe~t? majest~oso que _µ~esenta~a la ceremonia, el eapitan general del departamento, queda gravemente herido; cinco soldados mueren
y quince resultan heridos de gravedad; es preciso
Sr. Suarez, hizo su entrada con los honores de or
1gles1a de los Jerommos el d1a 4. de D1c1embre ultidenanza. Despues de algunos preparativos y tras- descender al piso bajo de la torre, y cuando esto
m~, durante la funcion de este ano. El templo, que
baJo el punto de vista artístico puede considerarse mitidas las órdenes convenientes, fueron despren- se verifica, el alférez Sanchez, desangrado y moricomo 'una de las joyas mas valiosas del arte que en- diéndose, á los lentos golpes de tambor, los contre- bundo casi, empuna un hacha y se apoya en la puercierra la capital de la monarquía ha sido restaura- tes que sostenían el buque en equilibrio; y la má- ta, decidido a que su cuerpo sea e'l primer peldano
,
da Ultima.mente, codservando todas las bellezas del quina hidraúlica, poniendo en movimiento al caño- que pise el enemigo.
Mas éste, asombrado de tan ernpei\ad_a resistenest~o gótico que pr~sidió á s11 construccion; y su es- nero Gen.eral Concha., hace que éste se deslice ma{)aciosa !lave, cubierta por gigantesca bóveda, se jestuosamente como en un plano inclinado, hedien- cia, no se arriesga á dar el asalto, y el fuego condo á los poG0S momentos el agua con su popa, que núa con mayor violencia: seis cazadores que aún
hall~b.a literalmente llena de distinguidas señoras,
pronto queda rodeada de espesa y blanquísima es- pueden sostenerse, contestan á los disparos de los
com1s1o~es ~e todos los cuerpos de la guarnicion y
puma, como si el mar se alborozase por la nueva msurrectos, valiéndose solamente de tres carabicuantos md1viduo.séle artillería residen en esta cornas, porque las demas se habían inutilizado. Un nete, ansiosos ~e ~endir este honor á su Patrona para9 adquision que conseguía.
Los vivas á Espafi.a y al Rey, los acordes de la gro de formas atléticas ani.ma con voces estentóreas
tributar al siguiente dia un recuerdo á los que en
marcha real, los aplausos de los espectadores y el á los suyos, y se encarama á Ja plataforma; pero un
el a~o dejaron de existir. y elevar al .Sér Supremo
bayonetazo le derriba sin vida al fosQ; otro jefe de
regocijo que en todos los semblantes se notaba,
fervientes preces por el 6te:rno descanso de sus
contribuyeron a dejar un recuerdo imperecedero de mas categoria intenta llegar hasta la puerta, y una
almas.
El dibujo ha sido hecho por (11 Sr. Plá, discípulo esta solemnidad, que representa el grabado de la • bala le hiere mortalmente en el pecho.
Este es el postrer esfuerzo de los sitiadores; desde
pág. 212.
aventajadisimo de Emilio Sala/¡ el que esculpió en
El s¡cerdote de San Julian puso á este nuevo bu- aquel instante, aterrorizados y en desórden, ceden
la portada de esta Reoista esa. gura correcta y vique de nuestra marina de guerra los nombres de huyendo á ocultar su vergüenza en la manigua. Al
gorosa, considerada ya como una¡· oya del arte, que
Alflnso y Gregario, este último por ser el del Santo conve.rtir el sitio en bloqueo, piensan que la rendiha merecido sancion y aplauso ca uroso de la prenque la Iglesia celebraba. en aquel dia; pero el nom- ciou del fuerte no se b.ará esperar; mas tambien en
sa más ilustrada de Europa. Ha aprovechado bien
el autor del dibujo que hemos descrito las leccio- bre oficial del cañonero guarda-costas es General este punto quedan fallidas sus esperanzas; el más
Concha,. Tanto este buque como el Ma_qallanes y humilde de los defensores, el corneta Máximo Garnes de tan a.ventaja.do mae:stro, y se tevela en todos
Elcano, construidos en Cádiz, y el Lezo., en Cartage- rido, salta sobre un caballo, atraviesa las filas relos tonos y líneas de las figuras trazadas en esta
beldes á escape, siendo blan•~ de una lluvia de
co~posil.1on, una mano segura, y una inspiracion na, tienes las dimensiones y armamento siproyectiles, y Ilega ileso á PuePto-Principe, de donfáctl y brillante, que le augura envidiables triunfos. guientes:
de no tarda en salir una columna de socorro.
Eslora.. . • . • • • . • . • . . . . . . •
48 metros.
Tal fué, con ligeros rasgos, la defensa de la torre
Manga................... 7'80
óptica de Colon; hazana que guardaron nuestros
EL PRÍNCIPE IMPERIAL, EN BARCELONA
Puntal................... 4'20
anales, en cuyas páginas quedan escritas con eterCalado de popa.. . . • . . . • . . 3' 15
nos caractéres los nombres del alférez Sanchez y de
La serie de fes~ejos y atenciones que ha mereciId.
de
.proa.......
....
2~15
los 25 héroes de Chiclana.
do del pueblo español el ilustre vencedor de SadoDesplazamiento..........
524
toneladas.
El Gobierno recompensó al alférez D. Cesáreo
wa, ha tenido un brillante coronamiento con los
respetuosos agasajos que le tributó el Principado
Posee 3 eai'l.ones, sistema Gonzalez Ilontoria, de Sanchez y Sanchez, promoviéndole al empleo de cade Cataluña. DeBpues de su llegada a la estacion 1 1.4.20 kilos y 1.000 el montaje; pero en caso de guer- pitan, y dispuso que todos los suyerviventes del
donde fué re~oibido por todas las autoridades oon
ra puede montar en su proa una pieza de gran hecho, llevando á su frente al heró1co oficial, desfilasen delante del batallan de Chiclana, que, formalos honores de su elevada jei-arquía, recorrió un
calibre.
extenso trayecto de la capital, completamente adorLa máquina es de 600 caballos, con una velocidad do en órden de parada en la plaza del Paradero de
Puerto-Príncipe, les tributó los honores de ca pitan
nado con vistosas colgaduras, agolpil.ndose en ]as
media de 12 á 15 millas por hora.
general. Más tarde, y depurado el mérito en juicio
calles un inmenso gentío hasta la capitanía genecontradictorio, la cruz laureada de San Fernando
ral, donde se hospedó el régio huésped, y desde
honró el pecho de los defensores de la torre de
cuyos balcones ¡,resenció el desfile de las tropas de
DEFENSA DE LA TORRE ÓPTICA DE COLON
Colon.
aquella guarnic1on.
(ISLA DE CUBA/ EL 20 DE FEBRERO DE 1871
La falta de tiempo impidió que el príncipe Federico Guillermo :asistiese á la gran comida preparaUNA TARDE DE INVIERNO
El hecho her6ico que representa el grabado de la
da por el ayi;intamíento enel famoso salonde las Casas Consistoriales, y á la funcion de gala que debió pág. ili no es seguramente desconocido de nuesUn cielo plomizo, matizado de oscuras nubes de
tener lugar en.el Elíseo, embarcil.ndose en el mismo tros lectores.
Cuantos allende el Océano lucharon por mante- indeterminada forma; en el fondo espeso bosque,
dia, despues de haber visitado los monnmentos más
notables que encierra la capital del trabajo y de la ner incólume la integridad de la patria en la im- árboles que crecen entre la maleza, elevando al
pía lucha que se encendió al grito criminal de cielo sus brazos desprovistos de hojas; en primer
industrii\ española.
Yara, recuerdan hoy con entusiasmo, y recorda- término, la aldeana que junta en un peque~o haz
El acto de la despedida, que el talento del señor
Caula ha representado con asombrosa exactitud en rán miéntras existan, la admirable defensa de la las ramas que ha cortado, disponiéndose á volver
el grabado de la. página 209, fué majestuoso é impo- torre óptica de Colon, llevada a cabo por 25 cazado- al hogar, donde quizás la espera el esposo impanente, Los buques de guerra sµrtos en la bahía, es- res de Chiclana, á las órdenes del entónces alférez ciente por reparar sus fuerzas al amor de la lumtaban em:eavesados; la escuadra del Imperio ger- D. Cesa.reo Sanchez, episodio que poi;- su propia vir- bre, despues de un dia penoso. Estos son ?os datos
mánici) tributaba á su príncipe lol honores de Or- tud alcanzó el privilegio envidiable de despertar en de que un artista, modesto, bai;;ta el punto de ocultar su nombre, se ha valido para representar un
denan~a, miéntras del Monjmch se atronaba el es- Espa!'l.a la atencion pública hil.cia los sucesos que
paisaje de invierno, á 1a caida de la tarde, cuando
se desarrollaban en aquella region apartada, y de
pacio con las salvas reglamentarias; la colonia .aleya en lontananza aparecen las ti.midas sombras, premana lanzaba entusiastas vivas, agitando sus som- producir en las gentes impresion dulce y profunda,
que venía á indemnizar, si bien no mas que por cursoras del triste y breve crepúsculo.
breros, las sen.oras le saludaban con sus ~nuelos,
Hay verdad en este modesto paisaje; aquel cielo
y un numeroso gentío se descubrió en senal de res- cortos instantes, de las miserias y errores á merincoloro, aquellos arboles acusan el estado de la atpeto cuándo, al caer de la tarde, la falúa régia ced de los cuales se preparaba en nuestra Penínsumósfera, el cierzo helado que silba entre las ramas.
arnj.n~nó el mueble, donde se hallaban en primera la otra lucha, no ménos cruel y liberticida.
El artista se ha inspirado directamente en la natuLa verdadera crónica de los tiempos actuales e$,
fi~a las personas mas notables qu~ Barcelona enraleza¡ pero se aparta en lo posible de las prescripsin duda, la prensa ilustrada. A ella corresponde,
c1err4.
ciones de la escuela realista, y sin perjuicio de Ja
Muliitud de lanchas escoltaron la de S. A. 1 ; al- por su índole exenta de pasion, y por su doble forexactitud, consigue que el conjunto resuUe bello.
gunas de ellas, como tambien un vaporeito, se ha.. ma,gráfica y descriptiva, reunir los mas valiososmaJlabad ocu_padas por alemanes, que acompai'i.aron teriales con que en lo porvenir elaborarán las ge- A la vista de este dibujo, hubiera podido decir el
•
con e~trep1tosos hurras al ilustre príncipe hasta la neraciones que han de suc.edernosla historia, por de- poeta:
más accidentada, de nuestra época. Así, pues, nada
fragata Princip• Albert-O.
Estas las noches son, estos los clias,
I}rewes momentos despues el muelle quedó com- más conveniente y lógico en una Revista., que á su
En que es mas miserable la miseria,
pletamente iluminado con luces de bengala, y la carácter de publicacion ilustrada reune la. de conY en qlie sufren más hondas agonias
escuadra se haeia á la mar escoltada por el cano- sagrarse eh primer término á enaltecer las virtuEl espíritu flaco y la materia.
des militares y dignificar la profesion tle las armas,
nero 4e guerra Pilar, anclado en aquel puerto.
que cobijar en sus páginas los hechos todos que
1
merecen ser legados á la posteridad, por humildes
1
que parezcan. Bsto es lo que hicimos hasta aqui, y
LA ESCALA DE RESERVA DE INFANTERlA
'EL CA~ONERO «GENERAL CONCHA»
repetimos hoy, proponiéndonos perseverar en esta
De todas las reformas llevadas á cabo, hasta hoy,
El ~umpleaftos de S. M. el Rey se solemniz6 en conducta, que no audamos será justamente apreel Fe~rol con uno de esos actos oficiales que con ciada por esa mayoría de hombres modestós que en por el señor ministro de la Guerra, ninguna. se ha
prestado, ni continuará por tao_ largo'tiempo presfrecuéncia se repiten en los departamentos mariti- nuestra sociedad militar viven consagrados al cumtándose a la controversia, como la que establece
mos, ~lena.ndo de júbilo á la pOOlacion por el gran- plimiento de sus árduos deberes, y que al llegar la
dioso 'espectáculo que ofrecen, y porque represen- ocasion no vacilan nunca en aceptar el sublime y la llamada escala de reserva en eI arma de Infantería.
tan e; engrandecimiento de las fuerzas defensivas tristísimo p&amp;pel de héroes anónimos.
Un pe&lt;t_ueflo torrean, formado de mal unidas taY esto se explica sin dificultad, &amp;ún prescinde !~~patria, y el resultado del árduo trabajo de
mlfés. de operarios que sostienen a igual nú.mero blas y ch'cún&lt;lado de estrecho foso; en derredor el diendo de la importancia de la medida, porque en
bosque espeso, la intrincada y salvaje manigua, que
las demás disposiciones qu.e hanid,)·viendo la luz
e.le !ai¡nilia,.
.
"'
. Q.e&amp;d.e las priméra.s horas de la roa.nana, veíanse ofrece al audaz mambf, amparo y aegnridad para pública, se aprecian desde· el prim\r momento, sin
nec~!da~ de recurri,r_ á un meditado·exámen, las
ct_f.Gufa.r por las espaciosas calles Real, .Magdalena deslizarse á cubierto dél fuego y ªEi.nntar.con. ca.lv.tn.loJa• ,¡nll·proporc1omllt·ál ·&amp;ttiltk! i la agrupay,·Dói¡,re"' 11)¡ apinado gentlo, en direccion del AS·. ma al ~en tineta que vigila "n la p · . a d~ la
tineta de Asteiro, confundiéndose el brillante uni- torre: tal es el escenario donde se veri Ca, eri'la-rtra:- filan O aüñdiV1d:tio; injéntras ·que éD élta por su ínforme de las autoridades militares y civiles con el f\ana del 20 de Febrero de 18'71, un sangriento é in- dole y I0s árduos problemas que envuefye para lo
suces.ivo, sólo. l~ experienci3: ~s. la llamada a prohumilde pero honroso traje del artesano. El clero teresante drama. Veinticinco soldados guarnecen
castrense salia del templo de San Julian con cruz el torreon; son españoles, no hay para qué decir nunciar defimtivamente un JU1c10 que se aproxime
á la exactitud, por más que los cálculos hechos, y
alzada y &lt;lemas enseres necesarios para tomar su qne son valientes; pero á su frente se halla un héde que puede formarse idea a la vista del razonado
parte activa en esta solemnidad, bautizando al nue- roe, y los 25 cazadores, electrizados por el ejemplo,

ta. Estos fondos, administrados por una junta espe-

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preámbulo que encabeza el real decreto, dejen e_ntrever inmediatos beneficios, sin que resulte lesionado ningun derecho.
En absoluto, la reforma obedece á un principio de
buena organizacion, adoptado ya en Sus ejércitos
por algunas de, las grandes potencias europeas; el
de contar para la reserva con una oficialidad que,
á su aptitud, reuna la condicion de ser poco gravosa al Estado. Ambas circunstancias las posee hoy
Alemania en los oficiales de sulandwerh; y otras naciones, como Fráncia, estudian la forma de realizar
tan útil di~posicion, que permite aumentar considerablemente el efectivo de los cuerpos de reserva.Para nosotros, el pensamiento no es enteramente
nuevo, pues no otraeos&lt;i se pretendió en los primeros
anos del siglo xvm, al crearse las milicias provin ciales, si bien con éxito tan desventurado, que nos
alejará siempre de los sendercfs entónces labrados
para la realizacion de este ideal.
Dada la situacion, verdaderamente an6mala, en
que se encuentran las.-escalas, por consecuencia ló•
gica é ineludible de las últimas guerras y del irvitante nepotismo ejercitado por los partidos en las
anteriores épocas de trastornos, se impone la necesidad ·de dar algun movimiento al ascepso, si ha de
alimentarse la hm1-rada a:mbician, que tan eficaz y
poderosamente contribuye á sostener la :rnbral d111
los ejércitos, y que es ley de progreso y de existencia á. Ja vez en las instituciones armadas; y á esa vi·
tal y ya perentoria necesidad, se ha a_tendido en e_l
decreto de que nos ocupamos con un mteres que, a
fuer de imparciales, no podemos dejar de reconocer y aplaudir,
Ahora bien, y esta e~ la pregunta que se deriva
inmediatamente: ¿dará en la práctica tales venta
jas la medida en cuestion, y no se ocasionarán graves perjuicios á los jefes y oficiales quepa.sen á formar la escala de reserva, á cambio del beneficio
que para los de la escala activa resulten?
La primera parte de la pregunta se contesta sin
anfibologías con el decreto, donde se ve que las vacantes destinad4s al ascenso y á la amortizacion de
la escala {1-Ctiva son, á más de las que se produzcan
en ella, Ja¡s tres cuartas partes de las que ocurran
en la de reserva. El benefioio para dicha. escala
existirá, pues, si hay número suficiente de voluntarios con que organizar la escala de reserva; esto es
tan evidente que no ha menester más demosti'a·
cion.
·
Se advierte que no habr3. el mismo movin1iento
en laS dos escalas; pero la diferencia se compensa
para la d~ reserva al prorogar las edades de retiro
segun los términos que establece el real decreto.
Además, la indole del servicio que están llamados
á prestar )os que en ella ingresen, los indemniza
de cuantas ventajas prescinden al abandonar el se.r.:,~
vicio activo; ganan en independencia seguramente
más de lo que pierden en carácter militar, y cambian las fatigas inherentes á la profesion, por un
género de vida exento de privaciones, normalizado,
y en el que pueden dedicarse, sin desatender sus. deberes, á olras ocupaciones que hasta los que c'arezcan de bienes de furiuna podrán procurarse, tanto
más fácilmente, cuanto que se les permite fija!' la
residencia "n los pueblos que elijan dentro de la a'emarcacioO sen.alada al cuerpo á que soliciten ser
destinadoe.
No hay-para,qué mencionar otras uti1idades 1 que
se desprendén,
al comparar la situacion del oficial
1
en activo, con la del qtte sirve, áun hoy, en las reservas. En aquél, frecuentes marchas 1 comisiones
que le obligan á efectuar largos y penosos viajes,
entretenimiento de un uniforme costoso, residencia
forzos_a ell¡ puntos que no convienen á la salud ó a
sus gusto~. y otras muchas desventajas, que, bien
pesadas, llevan hasta el ánimo de oficiales jóvenes·
la duda acerca del partido que habrán de adoptar
si, como es de suponer, encuentran facilidades para
salvar el escollo de la edad.
Al establecer el pa-se voluntario, se ha atendido
preferentemente l los intereses individuales que
no siempre'~s fácil armonizar con los de una per- ~
fectá'"organizacion. Con ello, es verdad, se ha conseguido qhe laopinion se muestre favorable á la reforniá.; pero juzgan?o de l~s cosas con elevaclon, dejando aparte cons1derac1ones del momento, ,hay
que convenir en que el, principio fundamental en
que se ªPt?Yª la disposicion, se modifica considerablemente hasta quedar reducido á. un objeto que,
por simpUico 7 convenienie que sea, resulta1 ante
la tr~sce~denc~a que la refor~a ent~an_a, secu!ld~rio de todo ptmto. L.o accesorio pasa a ser Jo prrnc1-·
pal; y de que esto es a.si, da iestimon~o el último articulo del!decreto, donde se autoriza al ministro,
bien que por una sola vez, para disminuir las edades settalll(las para el pase á !a reserva,. si el núme•
ro de oficiales ep. condiciones que soliciten su ingreso en dicha escal., · no bastara para organizarla
definitivamente. En resümen, parece perseguido el
resultado- de producir a1gun inovirniento en Ja" escalas, áun é costa de alterar las b&amp;ses sobre que ha
de llevarse á cabo la reorganizacion.
No es esto decir que hubiéramos querido ver estampada. la condicion del pase forzoso¡ comprendemos que bay que atemperarse á los elementos de

LA 1LUS'l'RACION MILITAR
que se dispone y á. la época. en que .se rive, sin olvidar otras consideraciones de lugar y oportunidad,
porque la experiencia nos dice que disposiciones á •
todas luces justas, cayeron en el descrédito, por no
estimarlas convenientes la opinion; mas no obstante, h.ay que dejar anotado este aspecto especial de
la reforma, por si algun dia, resueltos ya otr0$_ problemas militares, puede llegarse á su yerfecc1onamiento.
En asuntos tan árduos y espinosos; cuando bay
que luchar con una organizacion defectuosa y. que
co:rregir vicios y hábitos arraigados I tanto en. las
costumbres del individuo como en la existenoia-"de
las agrupaciones; cuando hay que hacer compatibles _las exigencias del servicio milltar con las _necesidades apremiantes de un personal excesivo,
por fuerza han de surgir dificultades que embaracen la accion reformadora; y de aquí que, como resulta en el decreto á que aludimos, haya algo verdaderamente empírico, que sólo mediante la práctica puede estimarse, y que excluye, por lo tanto,
cualquiera afirmacion apriorista. Tal es el problema de averiguar si habrá número suficiente de vo •
luntarios para formar la escala de reserva, pro:
blema de imposible solucion hoy; es más, que m
aproximadamente trata de abordar el real dec•to,
limitándose á allegar datos, -con la ampliacion de la
edad se,ñalada. para el pase, y echando mano, en ú~
timo extremo al recurso de destinar oficiales en comision de la escala activa,
No es, por lo tanto, posible aventurar una opinion, ni decir la última palabra en este asunt~.
Conviene esperar con calma para juzgar en defimtiva; bien entendido que, áun en el caso más desfa·
vorable, es decir, si el número de voluntarios para
el pase es tan e-xiguo que hay que procederá la organizacion de la escala de reserva en jefes y oficiales en comision, áun en es.te caso, no se ocasiona el
menor p~rjuicio ~ ninguna clase ni individualidad,
q_uedanQ.o siempre espacio de corregir los defe~tos
que se vayan notando, ó de introducir las mejoras
que la práctica seflale.
E. I,.

LA iLUSTRACION MILITAR
A pcl,lar eLAtlante..de bajeles,
A ostentar de la ciencia los portentos,
Y al Buelo her6ico que quemo sus naves
Del emporio naval volvedle el cetro.
Juradlo en esta atmósfera de gloria,,
Juradlo en este acto tan supremo,
En que unidas las I,idias Con Iberia
Aplaude este festin el orbe entero.
MANUEL EULAT'E.
~

LA CLASE DE SARGENTOS
(Continuacion./
En Austria hay casas milita.res de educacion (primaria secundaria} y compaiiias &amp;, e,siula, en las que
jólenes de 15 á 16 anos son preparados para la cla-

se de suboficiales en sus tres grados: corporal ó
cabo, zugsfiikre·· Ósargento, y feldn¡ebel, wachtmeister ófcuermei"ker (segun el arma), sargentos mayores encargados unos de la contabilidad y otros del
seriicio de armas . Cada compañía•escuela e_sta bajo
la direccion de un ca pitan, y hay dos para infantería (en Haimburgo, y blmutz), cuatro para artilleria
(en Praga, Olmutz, Cracovia y Liebef!.~u),.,..dos para
ingenieros (en Tulla y Saint-PolftmT, y un escuad ron-escuela (en Ens). pu,racii:rt,, de los cursos: dos
anos en infantería, tres en las demás escuelas.
Compramüa de los alumnos: servir ocho anos en activo.
Hay además escuelas regimentales-1P,l sold_ado
aprende en ellas el aleman y cuanto es necesar10 y
propio de su arma. A los seis rrieses puede ascenaer á cabo, y al ai'io á sargento.
Los reenganches tienen lugar de afio en ano, hasta cuniplir 21 de servicios efectivos, con los tres
obligatorios.
El cadet-ofjl:ier-sltllocrtretcr es un empleo intermedio entre el defclamcóel y el de ojlcial. Exige un
exámen que puede sufrirse pasando ó sin pasar por
algunas de las 14 escuelas de cadetes que hay en infanteria; ó las dos de ingenieros, ó la de artillería
ó caballería. Ingre~an en ellas jóvenes de 14 á 11
anos de edad, ó solPiados. Duracian d8 lds cursos:
años, ó tr"-'l, 6 dos, seg~n la insttuccion de
MAR¡ No cuatro
cada alumno.
Hay toda Vía otras seis escuelas, llamadas preparaANTE LA GRAiiDEZA DEL OCÉANO (1)
tor,ias: la ensefianza dura dos afios. Sirve este tiempO para CUJllplir el reglamentario de cuatro en las
Colon postrado ante la cruz sagrada,
,!¡ • otras escuelas.
Regalando un eden al universo
En tiempo de paz, los sargentos no pueden as.,.
Y arrancando á las nieblas maravillas
cender á oficiales sin haber sido ántes ca:detes, Hay
Que el loco adivinaba en su cerebro;
escuelas regimentales á este objeto. Para ca.da arma
hay'
un.a escala especial de cadetes. Ascienden á
No fuera el gran Colon, ni el gran Marino,
oficiales por antigüedad y por eleccion, pero la ofiDe fama eterna y eternal recuerdo,
1 , cí-aUdad del cuerpo interviene y puede oponerse,
Si el rodar de w1a máquina. potente
como en Alemania. Los reglamentos no determinan
Le ayudara á dar cima á sus ensuefios.
el número de v¡i.cantes de 9-ficía.les que debe reserLo frágiCde la nave á. quien confia
varse á los cadetes, con retacion á los alumnos de
La fé de su inaudito pensamiento;
las escuelas especia!e's; academia militar de VieLo débil de la lona que lo impulsa;
ner-Neustadt (par• infanterla y caballería) yaca1
Su arrojp comparado con su lefio:
'. demia.itécnic:i 4e X¡ena (artillería é ingenieros), En
las escuelas preparatorias de Guns, Eneustad, y
Eso es lo que al "l\~au,ta diviniia
Saint Polteu, llaro.ad~s secundarias, y la superior
Por su hazaña en los siglos sin ejemplo;
de \Veisskirchen, los estudios duran euatt-o anos y
Y por ello, es el héroe de los héroes,
la instruccion es vastisima . Como ep. Italia, hay ofiY por ello, es el genio de los genios.
ciales de contabilidad que pasan luégo al cuerpo de
AlmiraJ1.te sin 1.1ar, yo te saludo
intendencia. Se da tatnbien por aquí salida a los
Con el amor ferviente de mi pecho:
sargentos, previo exámen.
Poeta, iiento el peso de tus grillos;
Hay, en ffn, seis escqelas de aspirantes a ojlcfol de
Marino, con tu sombra me deleito.
la la,idroeh.r y mochas más preparatorias. Pueden
ascender por ellas, los que llayan cumpHdo ocho
Océano inmortal, mi fe te admiraanos de servicio en activo. En guerra puede ascenComo arrullo de espíritus selectos,
derá oficial el sargento mayor, por accion distinComo tumba de mártires sin nombre
guida; pero la oticialidad del cuerpo ha áe ratificar
Y como union del alma con el Cielo.
el ascenso.
Que si al sonar la horrísona tormenta
F1'ancia.-En tiempo de paz ningun sargento asVi de cerca á mi Dios brillando excelso,
ciende á oficial, sino en el caso de haber seguido con
Y á bordo del bajel gocé su trono,
éxítlo los cursos fijados en la escuela Saint-Maixent
Al mar y á su grandeza se lo debo;
(para los sargentos de infantería, sanidad y administracion, é infantería de marina) ó de la ESCUELA
Al mar, y á su grandeza,·donde el nauta
01
DE APLICACION para los de caballer1a.
;
Sólo allí con su honor y su denuedo,
~¡ ·
1
Escu.ela .Saint•Maizent-A propuestaj ·ordinariaNo tiene 'otro placer ante el a~ismo
mente de su inspecto~ general, ingresa11 en ella los
Que las olas, los astros y los cé_ijros!
sargentos qµe prueban su aptitud en un concurso
Lezo y Ba$0,n, Ch.wru~al Me1idez-Nuñez
ouyas condiciones se deterpiinan por el ministro.
En este gran festín toma asiento,
Pa_r~ ser propue~to-,s~,r84u\1~' )levar un ano de
Y hacinando proezas y laureles, . .
·
~··· ser. v1c1Q en.el eQlpleoud.e sa~ to. ;+-El ministro fija
De nuevo abrillantad el nornbre ibero.
calla ailo el nú~~~ de alutnM' ,~11' b~&lt;i• ingresar
en. ~8;. escue~.-La 1~trucc1on ué' reciben en esta
Fullon y ll'at, del Genoóda bermanoo,
escuela es:gc,¡,ral y~fcsional¡ 1o'miiit,i.r. Se procuServid de pedestales á su templo
ri ante
desenvplve, en., ellos la c1"l#ra intefocQue si la vela herói~ anió á dos Mundo,,
(•al i•"''J!'.•sabl/ atodo q¡f~ial. Despues ~ les obliga
El rayo del vap~_r liga á los p,..~lo',: l
a_adqmr,~4~ ~pt,tud profesionM nece$aria por meCorazones berrol!idog de gran4eza,
d.10 d~ eJ~~1c1os i la vez,. teóri.~.y" prácticos. Los
Almas orlada• por la !~• del genio, ;f •
&lt;le •~ta 111 ~, clase pompre1J,tle'.J aH,emas de las
Alj'a. nacion mim~da por las olas ; . ".. _·
i,.
mamo~!"',1! f mfa~terla y; del'ti~¡, la de las ~iezas
Augusto trqnode su aJRor ob¡·~)J/;~'i;•,-, ,., )
~ d_e
eq\tj1ª9ion¡ )a esgtimJ y la g1mna•
"" J. "
-·•&gt;!?J /lli,;,t • ..-il;,'(~'i«i/J•t,;.;~"J•'.,.,,.. ' .
ili~.-;--Lo1 Jjrogramu dii 8nsoftanta son fijados por el
mmtstro.-Al año de estos estudios se verifica un
(l) Esta composicion fué leida en el banquete exá!l:en de;salida.-Lo preside un jurado, cuya comdel Teatro Real 1 dado con motivo del aniversario del pos1c1on determina el ministro.-ta clasificacion se
descubrimiento de las Américas.j
hace por órden de mérito, segun los resultados del

LA. GLORIA. DEL

~oto

ar1~•ii~~l•

exámen y las notas del ai'io.-Los aprobados pasan ta pasado un afio de servicio de alférez graduado
inmediatamente á un cuerpo de infanteria con el en filas. Los alféreces graduados y los sargentos
empleo de alfdreccs. La antigüedad en ésta sé de- ayudantes y primeros se sustituyen recíprocamentermina por el número de la clasificacion de sali- te cuando en cualquiera de estas clases falta el
d l.-Los no aprobados vuelven á su cuerpo con el ali.mero necesario para conservar aquella propormismo grado que tenían a11tes de entrar en la es- cion necesaria.
cuela. Si alguno de éstos hubiera sufrido involuntaExcepcionalmente pueden ser nombrados alféreriamente una interrupcion de más de un mes de ces graduados los que á las condiciones de robusestudios durante el afio, puede excepcionalmente tez y buen coro portamiento añadan la de haber sido
repetir el curso á propuesta del jurado.
aprobado¡; en el curso de la clase de sargentos 1 ó
Escuela de aplicacion de caballcría.-N1hnero de contar más de treinta y cinco anos de edad.
alumnos -Lo fija el ministro anualmente.-LosejerA. ÜRDAX.
cicios de ingreso son: por escrito (,;scl'ltura al dictado, composicio,z. sabre u.1z. tern,a sacado á l(f suerte, problemas de aritm)tica, y geonietria),· orales (preguntas
de gcomelria, topograf'ia, kistoria de Francia y geografía, todas sacadas á la suerte).-La clasificacion se
LO QUE PUEDE Y DEBE füCERSE
funda en el núm~o de puntos obtenidos por cada
examinando; se clasifica ieparadamente, de un lado
Antes de entrar en materia sobre el asunto en
la instruccion militar y ecuestre; de otro, la conque he basado el presente articulo, 'SOiicito la indulducta, capacidad y aptitud para el mando.
Co1idicio1ies pa1'a el -ingrcso.-Haber cumplido dos gencia de los lectores, porque, dada mi insuficiencia
aí"ios en el grado de sargento; ser propuesto por los y la pobreza de mi ingenio como militar y como lirespectivos jefes de cuerpo, ó por el jefe de escuela terato, no es de esperar que sea un trabajo que
pueda despertar interes alguno por la novedad del
á que están afectos, ó por el jef~ de la circunsríp•
•
cion de remonta, segun el distinto destino de los pens!miento ni por la f0rma del len_g uaje.
fo voy, pues, á decir nada nuevo, ni nada que
sargentos.
Reen,r¡anclies.-Se admiten por un ano lo menos y pueda avivar la tendencia que todos y cada uno tetres lo más.-Los de tres alios son rcnooables hasta nemos por el bien del ejército en particular, y de la
tres veces, con las ventajas sucesivas siguientes: nacion en general.
No pretendo resolver ninguno de esos que podePrú'Mr reenganche por tres aiios.-Una prima de
1.500 francos, cuyo capital conservará el Estado, mos llamar grandes problemas militares; mis aspiabonando al reenganchado un interes de un 5 por raciones son más humildes, pues si bien es cierto
100; prima de untretenimiento (500 francoS), que "se que muchas veces «basta un solo gr.ano de arena
le abonarán en dinero contante, y un plus de 30 para variar el curso del rio más caudaloso 1 )&gt; tamcéntimos diarios. De donde resulta que, sobre el bien lo es que, en la inmensidad donde esos problesueldo de su empleo, cobrará el sargento reengan- mas que se agitan, no creo yo tener ni áun la im•
chado 35l francos anuales, miéntras que, segun la portancia del átomo para ocuparme de ellos; por lo
tanto 1 al escribir estos desalinados renglones no
ley de 1881, sólo cobraba 329.
El segundo rcciigancke da derecho á una prima de me anima más deseo que el de sacrificar en aras
del estudio y del ejército los pocos ratos de ocio que
500 francos, que se afl.adirá al capital prinutivo de
1.500 francos, á otra prima de entretenimiento de el cumplimiento de mis deberes me han dejado Ji.
300 francos y á un plus de ;)Q céntimos, con lo cual bres, inspirándome en aquello de que «no es buen
la paga del sargento recibe un aumento de 38i militar el que se coutenta con hacer lo preciso de
francos durante el tiempo de su se.gundo reen- su deber, sin que su voluntad adelante cosa alguna.»
ganche.
Esto s·e:ntado, entro de · lleno á explanar la idea
Ademas, despues del segundo reenganche, t'iene
derecho el sub-oficial á los empleos civiles que de- que sirve de tema al presente escrito.
Nadie ignora QIJJLerr. el siglo x1xlas____llil.9io_nes _~i.:termina rigurosamc;1,tc el proyecto de ley.
El tercer rcenga1ir;ke proporciona la tercera prima vilizadas, puestas en conmocion por los adelantos
de entretenimiento, que asciende á otros 300 fran- hechos en todos los ramos del saber humano, corren
cos y un plus de 60 céntimos, cobrando entónces el desalentadas por la senda del progreso, concibiendo
sargento un sobresueldo de 419 francos. Por Ultimo, la esperanza de que el hombre puede llegar á un
despues de sus doce anos de servicio, tiene derecho grado ae perfecdon absoluta sobre la tierra, la cual
á una pension proporci"Oital de retiro y á mi emplea le ha de permitir vivir en ella en eterna paz y completa felicidad. Pero, en vez de la aurora precursora
ci?Jil.
Ademas de los reenganches de tres anos, pueden del bien, en vez de contemplar el iris de bonanza y
los sargentos, despues de llevar tres años de servi- la dicha tras la cual corre la humanidad afanosa,
cios, reengalll.\harse sólo por un a1)0, pero única- parece que el destino se complace en presentar
ante sus ojos un caos, un abismo insondable, un
mente con derecho á plus.
Portugal.-En cada cuerpo del ejército hay un:i. enemigo, en fin, que pretende arrastrarnos hácia
escuela regimenta[, compuesta de dos clases: una ese abismo, de cuyo fondo pueden brotar las huestes que ahoguen ha.jo sus plantas á la civilizacion
para los cabos y_ otra para sargentos.
B1iseñanza CJt la alas~ de cabos.-'6e divide en dos moderna, como Atila y Ala.rico en tiempos de la
grados: l.º Lectura y escritura correcta, copiando antigua Roma; ó bien el coloso que, imponiéndose á
de impreso y manuscrito. Leer y escribir números . todos los demas por la fuerza lleve su audacia hasenteros. 2. 0 Lectura rápida en cualquier libro, ex- ta el extremo de querer dictar leyes al mundo.
Pero ya no es posible retroceder; es preciso se•
plicacion de lo leido, escritura al dictado, ejércicios de ortografia y caligrafía, las cuatro primeras guir adelante, y las naciones, comprendiéndolo así,
toman precauciones mejorando y aumentando sus
operaciones sobre números enteros, numeracion de•
cimal, sistema métrico, legislacion militar. redac- avanzadas, esto es, los ejércitos.
Al mismo tiempo, fijilndose en el porvenir, se decion de documentos militares (partes de cualquier
suceso, relaciones nominales, vale de raciones, etc.) terminan los puntos donde esos ejércitos han de
Ensciia1iza en la clase de sargentos.-Se dí vide en moverse com_o actores, en el gran teatro de la guerdos afios. l.ª Gra~ática portuguesa aritmética ra que al parecer se prepara.
Pero, en mi ~entir, esa necesidad imperiosa de
práctica, geometría, dibujo lineal, geografía, legislacion y administracion militar. 2.ª Arte militar, aumentar los ejércitos y de mejorar sus condiciofortificacion pasajera, topografía, historia militar nes es una consecuencia lógica que tiene su explicacion en la misma ley del progreso, como procuraré
conternporanea é higiene.
•
No se puede ingresar en la clase de sargentos sin demostrar mas adelante; sin que trate de negar por
, haber aprobado las materias que constituyen el eso la existeneia de un peligro más ó ménos lejano
curso ó clase de cabos.-Los exámenes de éstos son que pueda dar lugar á la guerra bautizada con el
presididos por un Jurado, compuesto del director nombre de ei¿rapea. Esto por sí sólo basta para dar
Lle escuela corno pres-i dente, el profesor de la cla- á conocer que en la moderna sociedad el ejército
se de cabos y uno ó dos de la de sargentos, elegi- está llamado á llenar una mision tan importante
. dos poP sorteo. El exámen es escrito y oral y sobre como difI~il de desempei'tar.
Ahora bien; hubo un tiempo en que las ciencias
las materias arriba expresadas. El Jurado de exámenes para sargentos se compone del president_e y las artes, huyendo de una guerra sin cuartel que
·de la escuela, y dos profesores de escuelas reg1- todo lo llevaba á s,angre y fuego, que no respetaba
_mentales de otros cuerpos, nombrados por el ge115- nada ni a nadie, fueron á refogiarse al pié de nues·
ral respectivo. Estos exámenes son tambien orales tros altares, amparadas por las armas de la fe, que
con tanto acierto esgrimian en todas partes los priy escritos.
1
PrC&gt;maciM á ofieiales.-Obtienen el grado de al- mitivos propagadores de la religion cristiana,
Más tarde, rlnidos el clero y el ejército, marcha¡férez los alumnos de la escuela del ejército con
~arta general de habilitacion de curso de infanteria ron juntos I casi hasta confundirse, y siendo los
únicos depositarios de la fu.erza y el saber. Esto
ó caballería, y que hayan tarnbien aprobado un
aumentó de tal modo la importancia y el prestigio
curso del colegio general militar, ó servido un año
por lo ménos en cuerpo. Pasan á ser efectiv-os cuan- de estas i1.stituciones, que en ellas tigura.ban los
principales personajes de la nacion, pudiendo detlo hay vacante, teniendo de cada tres de éstos dos,
pues ta tercera se reserva para los sargentos ayu- cirse que ambas á. dos lo eran todo.
Pero la. ciencia tiene algo de ~divino, y lo divino,
&lt;lantes y primeros sargentos.
J,og que no tienen aprobado el curso del Colegio para existir, .necesita deja inmensidad; de aquí que
general militar, 6 un año de servicio en cuerpo, · las ciencias y las artes, (Jne en ----su infancia, digá.obtienen tambien el grado de alféreces, pero no moslo así, habían encontrado un refugio en la Iglepueden entrar en concurso para la efectividad has- sia católica( y despues un apoyo en el ejército, fue1

1

1

211
ron creciendo poco á poco hasta el punto que,_s~endo estrecho para ellas el recinto en que v1v~an,
rompieron la valla que limitaba su campo de acc1on 1
y guiadas por Galileo I Copórnico, Lavoisier, Gutenberg, Newton y otros; se pusieron en contacto
con la humanidad entera, reemplazaron la locomocion animal por el vapor, pusieron la electricidad
á nuestro servicio, y con estos elementos pregonaron las excelencias del saber por todas partes, con
la aterradora voz del trueno y la velocidad del rayo.
Bajo este punto de vista puede decirse que las
ciencias se separaron de las armas, sin haber llegado sus relaciones, permitaseme la frase, a revestir
carácter de intimidad entre ambas; sin embargo,
no fueron ingratas las ciencias C'On las armas, pues
paga.ron con creces el apoyo que éstas le prestaron
durante los primeros a1ios de su infancia.
Su a dios al salir del estrecho recinto en que vivian,
fué una explosion que se dejó, sentir en todos los
ámbitos del mundo conocido; fué una explosion que
redujo a la nada todas las antiguas máquinas del
arte de la guerra; fu~, en una palabra, el descubrimiento de la pólvora.
Este descubrimiento estaba llamado á estrechar
las relaciones del ejército con la ciencia 1 á. ponernos
en contacto con ella, y á perfeccionar el antedicho
arte de la guerra; pero habiendo de pasar muchos
anos, y áun siglos enteros, para llegar á producir tales efectos, el ejército emprendió una marcha lenta
por el camino que la ciencia le trazara, y cuando la
guerra dejó de constituir el principal elemento de
vida entre las naciones 1 fué decayendo poco á poco
la importancia. del ejército 1 y los hombres pensadores y de saber se apartaron de él insensiblemente, porque su espíritu hallaba más atractivos y mas
expansionen otros centros ó en otras profesiones;
y esto dió lugar á que tomara cuerpo la popular
creencia de que las letras y las armas no podian
vivir juntas.
Es necesario combatir incesanternen.t.tan grave
error, y poner de manifiesto una vez más la nece •
sidad que en nuestros dias se siente de mejorar la
instruccion del mismo para levantar su decaida
importancia:, no sobre las bases en que ésta des.
cansaba antiguamente, sino sobre otras que tengan
más valor, más solidez Que aquérlas, y que cambien
por completo la faz de tan noble institucion, la pon•
gan al nivel de las exigencias que hoy tiene el arte
de la. gue,rra,..fo cµa-1.,puede y debe hacerse.
Debe hacerse, porque este es el único medio de
evitar que se pierdan entre nosotros las virtudes
militares, que son la salvaguardia de las naciones,
como decía .Napoleon ~; y puede hacerse, porque
esto depende en gran parte de la general y mutua
cooperacion de todos, hácia el interes que desde
algun tiempo manifiestan tener con el mismo fin,
tanto S. .M. el Rey corno sus ministros.
Ademas, el ejército ha de estar siempre en condiciones para llenar debidamente su cometido; y
siendo la base de la existencia social, es acreedor
al respeto y á la consideracion de todo el mundo;
pero esta comiideracion no ha de in~pirarla sólo el
uniforme; es necesario que el que Jo vista, nunca
deje de tener conocimiento exacto del lugar que
ocupa y del papel que desempei'la en la sociedad,
que sólo así se honra ese uniforme y se hace respetar el que lo viste. Y ya que en nuestros dias no
puede existir el ejército, ni puede hacerse la guerra sin que la ciencia le preste un apoyo más eficaz
que el que le ha dispensado hasta: aquí, facilitense
los medios para que ese mismo 0jército adquiera
una más sólida y más extensa instruccion, que esto
facilitara á su vez la solucion de esos grandes problemas militares que en la actualidad existen sobre
el tapete.
Y no hay que dudarlo. Sólo la, 'liirt1id ensalza, y
solo la sabid1wia, iguala, como dijo Ai Excmo. señor
director general del arma de Infantería, en circular l1Ublicada en l.º tle Enero de 18'71. Y en la conciencia de todo'&gt; está que sólo la instruccion puede
servir de base para elevar la deca_ida importancia
y el prestigio del ejército, allanando al mismo tiempo los obstáculos que impiden ver desde .Iéjos la
solucion de los antedichos problemas.
Tal vez habrá quien crea que para 1a guerra no
se necesita una instruCcion tan lata como la que se
reclama; pero a esto de_bo·objetar que actualmente
no es la St1perioridad de la fuerza quien da el triunfo
en las batallas, sino la superioridacl del saber, que
permite hacer un buen uso de cuantos elelJlentos
vienen á constituir en Iluestros días el. complicado
arte de la guerra.
.
·
¡Pero qué digo en nuestros dias! En todos tie_mpos
y en todas partes ha triunfado siempre la inteli•
gencia de la ignorancia, y la Historia nos da infinidad de ejemplos que demuestran esta verdad.
Ahí están los grandes hechos de todos los conquistadores, desde Alejandro á Napoleon; y si se quieren ejeffipfo.s más recientes, bastará con recordar
los lauros conquistados por el ejército prusiano en
la guerra de 1810, que f~eron del;iidos 1 más que á.
otra cosa, á que éste tema muchos mas grados de
instruc?ion que su enemigo; instru·ccion que venia
fom~ntandose des~e 1815, que llevó á cabo reformas
tácticas de suma importancia; in.struccion, en fin,

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CUBA.-ATAQUE y DEFENS.\ DE LA TORRE DE COLON

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LA ILUSTRACION MILITAR

que elevó. el prestigio del ejército en particular, y el

de la nac10? en general á tan alto grado, que aún
conserva fiJa, sobre este punto, su atencion Europa

entera.

Este fué el premio concedido á las virtudes militares de ese pueblo, cuyas virtudes tratan de poner
en práctica hoy todas las &lt;lemas naciones· pero para
ello hay que hacer extensiva á todas las 'clases del

ejército el estudio de las ciencias auxiliares de la
guerra, que este es el único medio de sacar provecho y conservar esas virtudes.
.
Ejemplos mil tenemos que nos demuestran cómo
muchas naciones han logrado elevarse sobre las &lt;lemas, imponiéndoles sus leyes, sus costumhres y

hasta sus caprichos, muchas veces, para venir más
tarde á perder poco á poco toda su importancia y
poderío, de cuya grandeza apénas si ha quedado,
con el tiempo, algun recuerdo y alguna página en
el libro de la Historia, para conmemorarla y serYir
de ejemplo á las demas naeiones.
Dignos de estudio son por todos conceptos esto§
hechos que guarda la Historia; pero si han de servir de e,1emplo para evitar la ruina de la patria, á
nada ni a nadie pueden aplicarse con más prove;cho
que al ejército, puesto que este es una tinstitucion
sin la cual el hombre quizás no hubiera dado aún el
primer paso en el camino de la civilizacion y el
progreso; porque dada la condicio11 humana, de
nada servirían las leyes si no hubiese una fuerza
armada para hacerla respetar, y no siendo las leyes respetadas, las ciencias y las artes no hubieran
llegado nunca á la altura que hoy las contemplamos.
En una palabra: el ejército es la columna sobre la
cual descansa todo el edificio social.
Y para que el ejército pueda llenar cum plidamente su mision, para que la nacion pueda mantener
su dignidad á la altura que corresponde, siendo al
mismo tiempo respetada entre las &lt;lemas, es necesario que su Gobierno haga un estudio detenido de
las virtudes militares del pueblo, para fomentarlas
y sacar de ellas todo el partido posible cuando llegue el caso, sobre las cuales debe basarse todo el
arte militar, y por consiguiente el de la guerra.
Desde la mas remota antigüedad, hasta nuestros
dias, los imperios ó las repúblicas más poderosas
han tenido que humillar su orgullo a los piés del que
ellas creían más débil ó ménos fuerte, por haber olvidado 6 prostituido sus virtudes militares al creerse invencibles y dormirse sobre los lauros de sus
pasadas gloria,s.
Así, pmis, la conviccion que debe tener todo el
mundo de que la primera necesidad del hombre es
la de tener patria y sus principales deberes amarla
y defenderla, es lo que yo entiendo que debe form~r la b~se de las antedich~s :·irtudes; y cuanto
mas arraigada esté esta conv1cc1on, tanto má.s fácil
será evitar la corrupcion de las costumbres á la
vez que funcionará sin entorpecimiento •algu~o la
c~mplicada ~áqu5na del a:te militar, cuyo potencia aumentara mas cada d1a, en vez de debilitarse.
Ahora b~en; el medio más poderoso para conserv~r esas v.1rtu~es, no pue,de ser otro que la instrucc1~~ del eJérc1to en su mas alto grado posible.
r1empo es ya de .que la parte científica militar,
encerrada hasta aq u1 en un estrecho circulo rompa
su valla y se haga extensiva á todas las cl;ses del
ejército, en la proporcion que á cada arma ó instituto corresponda.
De esto se trata, y esto se procura.
_Mas téngase presente, por lo que toca á las academias de los cuerpos, que para cierta clase de estudios, ademas de fos libros, hacen falta otros medios
con_9.ue poder apre~der lo que los libros ensei'ian.
F_acihten.se esos meo.tos, y los oficiales, en vez de recitar artrc?los de la Ordenanza, ó explicar movimientos de tá.chca en las Academias, convertirán á éstas
en A!eneos_ mil_itares, para discutir, aprender y difu~d1r. la ciencia: elevando a! ~ismo _tiempo la decaida importancia y el prestigio del eJército. Y ESTO
PPEDE HACERSE y DEBE HACERSE; que si bien es ciert? que en n~es~ros dias no es la guerra la que constituye el ~rmc1pal elemen~o d~ vida para los pueblos, tamb1en lo es que la c1enc1a constituie al presente el más poderoso. elemento de la 'gtierra; y
esta es la causa que obliga á las naciones á tener
numerosos ejércitos; porque el imperio de la fuerza
de la razon tiene que estar apoyado sobre la razon
de la fuerza, y cuanto más grande y más extenso
sea aquél, tanto mas patente tiene que ser ésta.
JOSÉ GARCÍA CAPILLA.

LA PASIONARIA,
DR.·UIA EN TRES ACTOS Y EN VERSO,

LEOPOLDO

ORIGINAL

DE DON

CANO Y MASAS

Estre¡¡ado M el teotro de la Zorzucla el dia 14 de
Diciembre de 1883.
EL AUTOR
Posee tc:mperamcnto de ·autor dramático. En sus
o?ras persigue ~on tenacida~ y energia un fin social, aunque sm reparar a veces en los medios;

busca los contrastes y extrema los cara_ctéres; deleitase mezclando lo sentimental con lo Jocoso; gusta imitando á nuestros antiguos autores, de los
cu~ntos y chascarrillos, preparados quizá. con más
violencia que verosimilitud, aunque por lo general
con acierto; escribe con facíl idad y abundancia, y se
resiste á sacrificar totalmente lo supérfluo, _eomo lo
prueba su costumbre de incluir en la obra impresa
la parte que·se suprimió al repres-ental"la; camina
de triunfo en triunfo, demostrando en su última pro
duccion un adelanto notable; maneja cada vez con
más habilidad•: los complicados resortes del arte escénico; y acomete al publico militarmente, á la ~ayoneta, exigiendo en vez de suplicar, como quien
está seguro de la victoria.
LOS ACTORES
Unos han hecho algo y otros todo lo posibl_e por
salir airosos de la empresa. El Sr. Vico 1 admll'able
en la primera noche, no hizo todo lo que podía hacer, porque podía haberse encargado del papel de
Justo, que es el más difícil de la obra, y prefirió tomar el mas fácil. La señora Tenorio es una excelente damajóven, y el papel de Petra es más propio de
una actriz como la señora Civili. Los &lt;lemas attores (con excepcion de la niña Angela Ruvira, ,verd3e
dera joya) pusieron de su parte cuanto pod1an poner, y todos sabemos lo que puede poner en una
obra dramática una compa1)ía tan incompleta como
la del teatro de Jovellanos.
En resúmen: La Pasionaria, represeutada. con entusiasmo y seguridad por la compañía del Sr. Vico,
ha triunfado sola. Sin embargo 1 los actores merecen sinceramente un voto de gracias, como premio
de sus laudables esfuerzos.
EL PÚBLICO
Desde las primeras escenas se enamoró de la
obra: la comprendió, la sintió, quiso saborearla.
Respondió al 1mpetu con el ímpetu, siguió al autor
hasta donde éste quiso llevarle, rió y lloró con los
personajes del drama, se puso al lado del héroe y
de la heroina, se indignó contra los opresores, puso
su voluntad en la balanza 1 sobre el platillo de la justicia, y fió al sable del generoso Marcial el éxito de
la lucha. Despues, en el acero que tomó Petra vió el
instrumento vengador, y con él hirió al monstruo,
recibiendo Justo en la mortal pui'ialada el odio y el
resentimiento de millares de corazones.
Cuando el protector y la victima reclamaban á la
criatura, salían de las galerías voces que gritaban:
{qque se la f!ntreguen!)) Cuando cayó muerto el tirano, todos los espectadores aplaudieron con frenesí, cual si se tratara de la muerte de un enemigo
crmun.
.
Así obraba el público en la representacion del
drama Cárlos JI el Hechizado. Necesitaba la .sangre
de aquel fraile, y la ¡&gt;edía á grito_s: fué preciso variar el fin de la obra y hacer que muriera el fraile
a manos de su víctima.
Si el Sr. Cano se hubiera olvidado de matar á
Justo en Le, Pasio1iaria, el público le habría obligado á matarle. Esto es un éxito.
LA OBRA

En general, es un acontecimiento literario la produccion de un autor dramático •otable y de un
poeta fecundo, enérgico y atrevido.
Argunumto.
En medio de una familia de canallas, cae como
una oomba un hombre honrado, Marcial: un sér
que se rebela contra todas las injusticias, que atrol)ella la ley cuando no le parece respetable, y que
busca en las costumbres de la sociedad y en los
arti~ulo_s del Código los puntos negros y las soluciones md1gnas. Este hombre es el drama, el que juega en las principales peripecias y da color á la obra
P?r m~s que.no toma parte en 1a catástrofe. Lo Pa,n.on~na, muJer engañada, vilipendiada y herida,
victima que desf ues de sufrirlo todo halla un puñal
y se venga, es e rayo de luz que, en union del rayo
de la guerra (personificado en Marcial) ilumina el
f?ndo tenebros? del cuadro. Margarita, bija de la víctima, es una mña que sirve de resorte al autor para
pre.parar la venganza. El Juez, personaje auxiliar,
pahdece entre la grandeza de los buenos y la infamia de los malos.
.O?ila Lucre_cia, D. Perfecto y Justo forman una
t:1m~a~ horrible, que pretende triunfar de la justicia sirviéndose ~e la ley. Angelina, hija de D. Perfecto y prometida de Justo, es una jóven casquivana y ego1sta, sin alma y sin corazon. De ellos va á
vengarse Ma_r~ial, despues de haber sido derrotado;
pero se ant101pa Petra, la víctima, asesinando á
Justo, que fué su seductor y que iba á ser su verdugo.
No creo necesario analizar la obra escena. por escena, ni seguir la trama en todos sus detalles. El
público debe asistirá la representacion de las obras
dramáticas para enterarse de ellas.

LA ILUSTRACION MILITAR
Caracthcs.
En las cuatro ~rimaras escenas del primer acto,
expone el autor a los cuatro hipóeritas, séres que
constituyen la familia vil, retratándolos de mano
maestra con los más sombríos colores.
El carácter de Angelina se revela en los siguientes versos:

•

&lt;(En la cuna, al despertar
Como el pájaro en el nido,
Los antojos he sentido
Y el instinto de volar.
Niña, alegre y caprichosa,
Vagué errante, suspendida
Sobre el fango de la vida,
Con alas de mariposa.
F.l lujo oprimió mi sér •
En la ca.rcel de sus galas,
Y se quebraron mis alas;
El ángel se hizo mujer.
Y una mujer es ... un traje
De la moda más reciente,
Ceñido á un cuerpo indolente
Que, á trueque de ir en carruaje,
No vacila en explorar
Las regiones mas ignotas;
Pues, ángel con alas rotas,
No vilela ni quiere andar.)&gt;
&lt;,;Si supiera que me caso
Con otro! ... ¡Pobre Marcial!
¡El más guapo de mis dos
primos, duelista y ateo! ...
Y arruinado ... Justo es feo ...

(De p1·onto.)

El del Juez es débil: no sabe defender Ja ley como podría _lograrlo diciendo que la ley no es caJuista, y con pmceladas cómicas que, en mi concepto,'
le afean.
En el conjunto hay valentia, contrastes golpes
vigoroso~; y _el efecto resulta, justificando ~l éxito
extraordmar10 de la obra.

Que la arrastraba en castigo
De no comprar, por flaqueza,
Con residuos de belleza
Credenciales de mendigo.
Dicto sentencia á mi modo
Al ver impune á un bellaco:
Alzo el puí'i.o, suena un taco·
Cae un bombre; salta el lod~.
Huye la mujer de alli;
Doy cuenta al juez del suceso 1
Y al instante abre un proceso
Para castigarme á mí,
Demostrando esta verdad
Que acojo como noticia:
«El que sirve á la justicia,
))Ofende á la autoridad.)&gt;
Resúmen de lo ocurrido:
El infortunio, insultado;
El defensor, procesado;
Y el delincuente, ascendido.&gt;)

Versi.ficacion.
Es brillante, espontánea, -y generalmente correcta; pero podría serlo mucho más si el autor no tuviese tanta aficion á las redondillas. De cuarenta
escenas se compone el drama, y están escritas en
re~ondillas treinta y nueve. Sólo hay, en la escena
primera del acto segundo, un romance de treinta y
seis ve~sos, y est¡ misma escena concluye con una
redondilla. El abuso que de su facilidad para verstflcar hace el Sr. Cano, le obliga a cometer algunas
faltas que podria evitar si quisiera.
La redondilla (lo mismo que todo verso aconsonantado) luce mucho en determinadas escenas y situaciones; pero es difícil y fatigoso en los diálogos
y en las conversaciones vulgares. Así lo comprenderá el distinguido autor á quien me refiero cuando observe que, á pesar de su incontestable fa.cili-...
dad y ~e su gallardía en el deci~, se le ha escapaao
una vemtena de versos largos o cortos 1 ha tenido
que servirse de algunos ripios, y se ha visto obligado á consonan~ar varias veces nomOre con homOre,
lodo con modo, seis veces rey con ley y diez padre con
madre, amén de los consonantes culpa"/Jle y miserable, repetidos en el espacio de dos versos.
Estas pequeñeces no quitan ni un ápice de mérito al dr ama, pero resaltan algo, porque se hallan
sembrada.a en una obra muy hermosa.

,&gt;,

((Porque el tren y la justicia
Corren mucho y llegan tarde.))

«En 1a noche del pecado
Cualquier sombra infunde miedo ))
«Tu honor ... -Va en mí.-En la mujer
Se deposita.-Asi os pasa
Dejar el honor en casa
Y no encontrarle al volver.&gt;)

Chistes.

«Cuando fuéjusta la pena,
El indulto es criminal.))
«Sufra el yugo
Ignominioso el culpado.))
A1tgeli1ta. «¿ Y para el desesperado?
-Las leyes tienen verdugo.)&gt;
Doña Lucrecia, beata hipócrita, que descansa
de los golpes de pecho leyendo á Nana, y que da
dinero á sus parientes, por segunda mano, con un
interes leonino, dice quién es en esta parte de la
escena tercera del primer acto:

&lt;(PerfecW
Falló el juez.
Lucrecia. Hoy lo he sido.
Angelina. ¡Ah! ¿En la sesion
Para la distribucion
De premios á la honradez?
Lucrccia. Si.
Angelina
Aqu!l anciano achacoso,
Con diez nietos, ¿ha obtenido
Socorro? ...
Lucrecia
l\o. Es un perdido.
¡Contrae deudas!&gt;)
Justo, rey de los hipócritas y malvado de tomo y
lomo, descubre su carácter d8 esta manera:
«¡Pobre .Marcial! Yo confieso
Con sentimiento profundo
Que es un loco, un vagabundo;

(Co,, saña.)
Vigilado, si no preso,
Sin decoro ni honradez,
Jugador, duelista impío;
Y (aunque expliquen su extravío
El vicio de la embriaguez,
'Su carácter insolente
Y su instinto criminal),
Yo, que de nadie hablo mal,
(Sobre todo si esta ausente),
Declaro con afliccion
Que es el mayor bandolero;

( Fingidndosc eut,cniccido.)
Pero es mi primo, y le quiero
Con todo mi corazon. ))
.Como se ve, el alltor ha rebuscado estos tipos en
el fondo del cieno; ha querido presentar tres canallas de solemnidad, y lo ha logrado con usura.
Los ~aractéres de los cuatro referidos personajes
se sostienen bien, con excepcion del de Angelina,
que flaquea un poco en la escena novena del primer
acto.
Pe~ra es un gran car3.cter, aunque en algunas
ocasiones me parece demasiado habladora.
Margarita, ni1la encantadora en el primer acto,
habla como mujer en el tercero.
El carácter de Marcial es magnifico: lleva consigo
la victoria.

Y afan de ponerme bueno,
Y, de este modo, al galeno
Expliqué mi enfermedad:
&lt;{ Yo me río sin placer
&gt;)Cuando veo á un hombre malo,
»Y hasta suelo darle un palo
))Sin poderme contener.
))Si tremola sin baldon
))La bandera roja y gualda
))Siento fria fºr la espalda,
))y me late e corazon.
))Ante las infamias, ciego
))Con vértigos de locura;
)) Y me duele la cintura
&gt;)Si ante alguno me doblego.
))Aborrezco, si no adoro;
))Si veo un mal, no estoy bien.
))Presto, sin mirará quien;
)) Y con los que lloran, lloro.
&gt;lMe pica cualquier agravio
)) Y me amarga la mentira.
))Los farsantes me dan ira,
))Y si triunfan, gruf'i.o 1y rabio ...
))De justicia tengo sed
&gt;&gt; Y reniego de mi casta ... ))
Y el médico dijo:-((¡Basta!
))Ya sé lo que tiene usted·
)) Y como el tiempo no ve~za
))Esa enfermedad extraña,
&gt;)Debe usted salir de Espaf'i.a ))
-&lt;(¿Qué es lo que tengo'!)&gt;-(&lt;Vergüenza.))
Yo sali sin, saludar
Ni pagar la curacion,
Y él dijo desde ol balcon :
-«Ya se empieza usté á aliviar,))
Era cierto. Ya estoy sano;
No soy orate, ni bobo;
Ya fu:ij_o, y calumnio, y robo;
(Ofreciendo la mano á Justo.)
Ya puedes darme la mano.))

«Lo~ que escuchan mi plegaria,
.Me msultan, no me redimen.
S?y del fango que hace el crimen.
• Mt nombre es la Pasionaria..)&gt;

Tendré coche ... Idilio, ¡adías!)&gt;
Don Perfecto, seductor de baja ralea, vicioso, y
tan severo para los demas como benévolo para si,
queda retratado al decir estas palabras:

215

Los hay de buena ley, esparcidos en los tres actos: citaré a]gunos.
-«Y ¿qué es martingala?
-Significa ... que es de gala
El dia de San Martin.&gt;1

&lt;(¡Verla! ... y en seguida iré .•.
Mas ¿dónde? ¿Qué soy sin ella?
Arbol que hirió la centella·
Tronto inerte, muerte en Pié.»

En la noche del estreno, el público, al llegar á la
palab:3: vcrgUenza, no quiso esperar más, y pidió la
repetrc10n. Ignoraba el público que aún quedaba
mucho que aplaudir.

«Quiero dar lo que me sobre
A todo el que lo mande.
Siempre tengo un perro grcmde
Preparado para un pobre.))

«Son rezadores maestros
Pudibundos y contritos,
,
Que andan cambiando delitos
.A. cuenta de Padres nuestros.»

Sit11,aci,01tfJS.

.

'•

...... .

«Llego, pregunto,
Y dice un municipal:
«¡Ves ese señor de anteojos
))Que ha tropezado al entrar
En la sala? Ese es el juez
))De b¡¿ena, vista.» «¡Ese? ¡Quiáb&gt;
Pensé yo ... Le di la esquela
Y contestó: «Le dirás
))que tengo u1ia vista corta;
»Cuando se acabe, iré allá ,))~
¡Lástima es que el público (refiriéndome al de las
primeras representaciones) no haya advertido este
Juego de palabras!
El mejor de todos, ó, más bien dicho, los tres
chistes mejores y de mayor efecto, son los que se
hallan al fin de la admirable relacion de Marcial,
que copiaré más adelante.

..... . ....

«Con actos de contricion
Los protervos se redimen.
~l escrúpulo, ante el crímen;
No ante la reparacion.

.........

&lt;(Considero
Que Dios desprecia el dinero
Al verá quien se lo da.&gt;)
'

........

-«Se expone usted.-Pues no miento.
-(Bien dice Justo. Está Ioco.)&gt;1
«¿ Y se inmola
A la. mujer? ¡Vive Dios!
Pues si 1a culpa es de dos,
¡Por qué lo paga ella sola?

Pensamientos.
.Muchos y bellísimos resplandecen en todo el drama: valientes, epigramáticos, unos llenos de ternura y-otros destilando lágrimas y sangre 1 Habla
en algunos el deseo del reformador ó la conciev.cia
del filósofo: habla en todos el corazon del poeta.

«Y de ella todos dirán
Que ~s una mujer perdida;
Oue tiene muy mara vida ...
¡La vida que ellos la dan!))

.

..

.

...

((!Un clavel!)) Tú fuiste el nido
Donde un beso aleteaba,
Y otro beso le besaba,
Para que no hiciese ruido.)&gt;

-((¡Soy la esposa! ... -Sin pudor
Que es la manceba lega,
'
La que va al lecho nupcial
Por dinero y sin amor.&gt;)

-«¡De una cárcel al salir,
T.e atreves a recordar!
-Que yo no he debido estar
Y muchos debieran ir.)&gt;

Le :perdoné, ¡y me ultrajó!
Hirió á mi hija, y le maté.»

7:Tan sobrada de poder
Como falta de piedad,
Encontré á la autoridad
Ofendiendo á una mujer;
Y tendí la mano amiga

A la mártir desolada
Que era tres veces sagrada.
Por mujer, madre y mendiga.
Afónica, jadeante,
Alma y traje hechos pedazos,
Y un sér doliente en !os brazos,
Iba en pos de un vigilante,

.......

. ¡~ublime grito d~lamaternidad! ¡Hecho queaplau•
diran todas las muJeres y que comprenderán toda-s
las madres!
Citaré ah~ra 13: reladon de Marcial, la que hubiera dado la victo~ia al autor si no la hubiese asegurado desde el primer acto:

- «En la tierr&amp;
No hay sér más inofensivo.
Como, por c11alquier motivo,
Con todos andaba en guerra
Y decía la opinion
Que era un loco camorrista 1
in casa de 11n a.lieniata
Entré lleno de aprenaion.,
Algo de curiosidad

La presentacion de Marcial, los finales de los tres
actos, y la escena duodécima del tercero, son situaciones de primer órden . Las &lt;lemas, aunque no de
t~n gran efecto, mantienen el interés sin interrup~
ClOil.

Te;uiencia.
~s muy m~r~I la de la obra, si bien no era necesar10 recurru a tales ,extremos para J1egar al mismo fin . Nada perder1a la produccion si se le quitara lo que tiene de violento y de falso. Caractéres como los de Justo, doña Lucrecia y D. Perfecto,
son repugnantes, y no puede decirse que son comunes entre nosotros. Margarita podría ser nii'la durante todo el drama, sin olvidará su madre por los
los halagos de la c~modidad. Petra y Marcial bastan
para sost~ner _el m~erés, y no era preciso abultar
en demas1a la mfam1a de sus enemigos. Los ataques á la ley _no so~ lógicos, hablando rigurosament?. Y las alus1ones a Espa~a pecan de injustas; pues
st el que padece ~e verguenza tuviera que irse de
alguna parte., seria del mundo, y no precisamente
d~ Espai".ia, tr~rra dond,e, gracias al cielo, hay todavia más verguenza, mas caridad y más familia que
en otros muchos lugare8.
C~mprendo que los errores de la sociedad no se
corrigen con paliativos 1 y que el autor dramático
debe templar ~us a:mas para herir bien con ellas;
mas una rnteligencia tan rica y un ingenio tan claro como los del autor de La Pasionaria, tienen siempre recursos dentr~ d~ la esfera de la verdad y no
han menester acudir a los extremos peligrosos.
RESÚMEN

.El Sr. Cano ha obteni~o un inmenso y merecido
trrnnfo: Ha logrado dommar al público, haciéndole
a~laud1r algo '!IUY parecido (1) á lo que el mismo
publico rechazo '!!~ª vez, aunque se lo dijo el primer autor dramatico del siglo x1x, el insigne escritor Manuel Tamayo y Baus.
'.t:enga esta satisfaccion el Sr. Cano, y sírvala de
eshmu}o en sus empresas futuras. Empresas que
no _seran ménos gloriosas que la llevada á cabo tan
felizmente _el dia 14 del actual en el teatro de la
Zarzuel~, s1 1 como creo, no olvida jamás el autor de
~a Mariposa estas profundas definiciones del ilustre
hterato que acabo de citar:
El drama es l• pala6ra.
Lo bello no e, olra CDSa q111 la f»inla '8ncia de la

1Jtrdad,.

ADOLFÍi LL.\NOS

. (1) Aludo Ala últirn&amp; plll'le de la relacion de Marcial en el tercer acto de La Ptssiona,.ia.

�LA ILUSTRAOION MILITAR

216

y

~

contra Francia, sugiriendo á es.critores tan notables
como el qne nos ocupa pensamientos de invasion
espanola por Francia.

- iY al perro1 Al perro le he construido un
cajon con su tapa; así podrá el animal dormir
abrigado en las noches de invierno; se cierra la
Cuando los historiadores del porvenir relaten
tapa ...
Elementos del ser,1cio de campalos sucesos de nuestraépoca, si obran en justicia
- Y se asfixia el perro.
ña_ para las Acca demias de regino podrán negarnos la gloria de haber contad¿
Tocan ustedes un tintero que ven sobre la
en un solo siglo mayor número de inventores mesa, y en seguida dice el dueño de la casa é inmiento y tiro al blanco, y fuegos
que contaron en los diez y ocho siglos precetácticos de la ,I nfantería,
ventor encarmzado:
dentes.
-Ese es otro invento mio: se toca á este mueSon dos nuevos estudios publicados en la Haba.na
Es decir, que no podrá negarnos la Historia el lle, y salta un surtidor de tinta. 1,Ve usted! se ar- por el distinguido autor D. ANÍBAL MOLTÓ, coronel
privilegio de invencion.
rima la pluma y no hay necesidad de introducirla de infantería.
En otras edades hubo descubrimientos impor- en el tintero, manchándose los dedos.
El último (tiro al ~Zanco) ha sido ya apreciado en
tantes para la ciencia; pero tal cantidad de inTodo es invento del Robinson con cédula de forma de conferencia por el Circulo Militar ,u la llq,..
genio invertida y aun despilfarmda en inventos
bana, y el concerniente al ScrlJicio de cam.paia, como
vecindad.
los que se refieren á la especialidad profesiono se empleó jamas.
'
Los pobres chiq_uitines de su propiedad usan todos
Si repararan ustedes las listas de privilegios zapatos de nueva 1nvencion, privilegio de papá, nal del autor, no necesitan otra recomendacion que
otorgados en todos 1os países, durante algunos y no dan dos pasos.' sin caer dos veces; como si k. de su firma.
Le enviamos la enhorabuena y le agradecemos su
años, se estremecerían involuntariamente, como , llevaran patines, lo 1mismo.
recuerdo por los ejemplares que nos ha. remitido,
dicen los novelistas, al apreciar las conqu¡stas
La es¡,osa del inventor viste con arreglo á pa- esmer,.damente impresos y av&amp;lorados por las nodebidas á la actividad humana.
trones mventados por su esposo, y cuando se t~bles láminas que tienen.
Pero los verdaderos inventos, los legítimos echa á la calle es e( hazme-reir del vecindario:
inventores, son los que se conservan perpetua- parece un grabado del año 1830.
Exámen microscópico del trigo y
mente secretos.
El espíritu de invencion es ya alarmante
El inventor casero, solamente para los amigos
de la harina, con algunas indicaUn señor Shéridan, habitante en los Estadosy conocidos, es el mártir de su casta pasion cien- Unidos y de nacimiéntb inventor, segun se ,e,
ciones de procedimientos analíifica.
ha in,,entado un medio para ejecutará los reos,
ticos
para determinar su eom-¡Un capital! exclama en sus raptos de ensin
dolor.
..
posieion
química y la del pan.
tusiasmo; un capital, y me armo.
Lo mismo que s'acan las muelas algunos proPor el Comisario de guerra,
Esto mismo suelen pedir los ciudadanos no fesores en la extraccion.
·
cial primero, D. FRANCISCO ARAMBURU.
inventores, tambien para armarse.
.
Consiste el invento del señor Shéridan en su-Amigo mio, si yo encontrara en Espafia esa jetar al reo á una corriente eléctrica de suficiente
lbxcelente traba.jo, admirablemente impreso, con
proteccion que no escatiman los Gobiernos de potencia para descomponerle.
notables grabados y revistiendo todo él una gran
otros países á los inventores leales y consecuencientífica, á la vez que práctica. PorEl infeliz nada siente, segun revelacion propia. importancia
que es preciso ya convencerse de que no hay nada
tes, dentro de dos años habría realizado una rePor el contrario, cua~do se rehace, «va es ca- mil.s pr~ctico y positivo que la ciencia. La ciencia.
volucion en la industria y otra en el comercio.
da.ver.»
"
está e¡¡ todo. El estudio del Sr. Aramburu sobre
-Ande usted son cuidado en eso de las revoEl inventor ofrece su aparato á las personas una de las sustancias alimenticias más vulgares,
luciones ...
que gusten experimentar sus efectos en cabeza ha !puesto bien de relieve esta gran verdad: que
-He descubierto un agente.
sin ciencia el hombre no puede, bajo aspecto algupropia.
-¡De policíaT
En dias tormentosos, el aparato no podría fun- no, progresar ni aún vivir. Para estar sano, para
-Nol señor, no es caso de broma, un nuevo
~aber distinguir los alimentos nocivos de los salucionar, sin exponer al reo á una desgracia.
agente tísico.
Cuando se hablara de algun infeliz ejecutado, dables, hay que estudiar Fisiatft, Quimica, Morfologta, etc.; y para hacer _estos estudios es preciso
Suele ser el conocido aguardiente del Mono. ·
diría modestamente:
aprenderá observar y razonar (lógtca), y a medir
-Yo tengo un motor nuevo, asegura otro in- se -«Le
galvanizaron en tal techa:» «ó murió
ventorpacífico; otro motor desconocido ... vamos, electrizado» ó «sucunliió por seguir la cor- y pesar (matemáticas). Despréciese todo esto como
ordinariamente se de.sprecia., y volveremos al escompletamente nuevo.
J)
•
~ado salvaje, á pesar de todos los mejores idilios.
El motor es un nuevo chico que le ha dado á riente.
-Pa mi no hay invencion como la de las moAdelante, Sr. Aramburu, con esos trabajos osculuz la esposa.
nedujas de ciuca duros, decía un .asistente de ros, prosáicos, pero utiles á la humanidad y al pro-El problema de la navegacion aérea ha de- tropa de oficio, granadino; de ellas sale too.
¡¡roso.
jado de ser problema para mí, apunta otro in-¿Y la invencion de la mujé, Fra,quito? le
ventor: yo navego cuando quiera.
Sitio y batalla de Pavía.
-Por mi parte, puede usted navegar cuando preguntó un cocinero.
Es
un estudio histórico-militar muy bien trazado
Y él replicó:
por el T. C. ca~ítan de infantería D. Manuel Díaz
le acomode.
-Hombre, eso no es una invencion: es un Rodriguez.
Reciba nuestros plácemes por su nueUn ciudadano de Nueva-York-porque havo trabajo, que viene á consolidar su merecida rebrán observado ustedes que del Norte de Amé- farso téstimónio pa sarvarse.
EDUARDO DE PALACIO,
putar.ion de escritor elegante y profundo.
rica salen lo~ má.s extraordinarios inventoresanunciaba no hace muchos meses una máquina
para construir cabritos, conejos y borregos.
El último ~ú~ero de la Reoista cientijica niiliOBRÁS R~IBIDAS EN ESTA REDACCION
tar, es tan digno como todos los anteriores de la
Otro inventor ofrecía á. las naciones civilizadas un bal'Iliz para hacer que nazcan piernas y A reforma do exéreito, por CÁRLOS RoMA legítíma reputacion de esta Rer;is~.
EnTíamos al Sr. Castillo la expresion entusiasta
brazos á los que pierdan los originales.
DA BocAGE, ca pitan de ingenieros del ejército porde
_nuestr_a en~orabu~na por la no.table empresa que
Hay quien pasa su vida inventando un reclatugués.
Constituye este libro.un estudio metódico y com- ba10 su d1recc1on obtiene cada d1&amp; mayores títulos
mo para pescar bocas de la Isla.
á la gratitud y consideracion del ejército.
Hay q\Uen vive má.rtir inventando rarezas· pleto de todos los problemas más interesantes de la
organizacion
militar.
Bastara.
enumerar
llls
matecomo, por ejemplo, un sombrero de copa qu~ rias del índice para poder vislumbrar en su órden
SOLUClO:{ Á LAS CHARADAS INSERTAS EN EL ÚLTIMO
pueda servir de paraguas, de cacerola para gui- basta qué punto ha coordinado bien el autor los diNÚMERO
sar y de catre de campaña.
ferentes asuntos de su extenso exámen. Son éstos
MAREA.-PULGADA
Ya recordarán ustedes el invento de los polvos los siguientes: Politica interna, política .eJJter-na y
para hacer sardinas.
polltica colonial; Bases para fijar la fuerza total ,ul
SOLUCION AL JEKOGLiFICO
Algunos individuos se lo inventan todo· las CJcrc1,to acUvo; Comp0$icio-n del cjdrcito actfoo contiLa mujer e, una flor que sólo exhala perfumea á
noticias, la historia, las ciencias, la famili~, el nental t insula~;. Dtstribuci&lt;m del cjdr~if,o en tiempo la carrera.
capital, la mesa que usan, el quinqué, la panta- tlrl paz; Composicion. de las grandes unidades· ComJ!O .
sicion del eiárcito bajo el pié de paz; Jnccn1poracton
lla, los muebles, los trajes que se visten.
la s1gunda r_eserva; Organ_izacion de la ~1ifanteria,
Sujetos ma11osos, como los denominan cuan- de
de la_ qaballer!a1 de ~a artille~ia, de los ,ngcni'ero1;
tos tienen el disgusto de tratarlos.
S~rvu;,i9s a~m1w1.stratiDOS propiarM,itc dicko&amp;; ServiConstando el pruner tomo y_a eo~
La casa de cualquiera de estos Robinsones cio sanitario; Estado Mayor general; Ministerio de la
voluntarios, parece un baratillo.
Guerra; Reclutamiento y rcmoida; last.r-vccion miUtar· leceionado de LA ILUSTRACI0N
-1,Qué hace usted de bueno1 pregunta el que Bsc1fClas público.s y e/e.rc~cios d,e .t~r~; .P.romoeiones'; MILITAR de 400 páginas, y no
&amp;tiros; Empleos del e¡erc,to en sero,c,os de policia.
llega.
alcanzando lo pnblicado en el últi-Pues aquí estoy enredando, contesta gozomo año para formar el segundo
Nos
es
~mposible
entrar
en
un
análisis
de
esta
so el dueño do la casa, porque se le ofrece ocaobra, y e1tar un punto cualquiera de la misma obli- más (JUe hasta la página 200 ,
sion para lucir algunas de sus habilidades.
garí~ ~ explicar la omision de los restantes~ Las
Estos individuos creen que nadie ha hecho co:o,dic!ones, de e11ta ReDista limitan su seccion bi- creemos lo más conveniente apla~osa importante en el mundo, hasta que ellos la bliografica a no ser otra cosa que un sum&amp;rio de zar la terminaeion · de éste hasta
todo, lo~ Ira bajos que. salen á luz, con alguna q_ue que pueda presentar un volúmen
inventan.
-Mire usted qué jaula tan cómoda he conclui- otra ráp1da observacton sobre sus circunstancw igual al primero, que es el que tiemás notables .
do para el loro: es de mi invencion.
nen precisamente todas las pnbliCi~a~emo~, pues,~ eata obra la de que su autor,
-¡,El loro!
caeiones de indole análoga. Cuan-La jaula, no sea usted guas"'1; ..¡ui tiene el el ~istmgu1do escr!tor Sr, Roma, copilan de ín- do llegue este caso, regalaregemeros
y
secretario
de
la
legacion
porlupeaa
en
dormitorio; en lugar del aro que suelen poner los Alemama, pide para a nacion un ejército de mos á los suseritores una maguí¡aulero., para que se columpie el pájaro, he colo- 150.000
combatiente,, y bajo 011&amp; bue la alianza ~ea_ portada y el correspondiente
cado esa rueda giratoria. Así se di'&gt;J:tae mejor con Espan.a.
el loro.
So!Jre este P'!nto y el de loa finos que eata alianza mdiee.
-¡Ya lo creo! y se mar• Pues es un invento podria persegu1r, 1lamamoala aieneion de nue■tros
Madrid.-lmp, de Enrique Rubitl:o,, plaza dt la Paja, 7, bis,
lectores, para oue SA vea cómo trabaja Alemania
muy útil para la humani.-.

INVENCIONES

REVIST A

15 DE E N ERO DE ¡8 8 4

•

•

O EC ~ N AI..

ADMINISTRAQION y REPAQg¡ON
Al,mirantl:), ~. q.µiIJ.tupJlc4A,Q .

ofi-

ADVERTENCIA

1

1
1
1

D. • LEOPOLDO CANO Y.MASAS
CORONEL COMANDANTE GRADÜADO DE ESTADO MAYOR

T OMO 2 .•

NOM, 14

�</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>LA ILUSTR.A.CION MILITAR

18-l

------· .... ---~-------------------

REVISTA
LITERARIA, CIENT1FICA y- ART1STICA
BAJO RELIEVE DEL MONUMENTO LEVANTADO l'ARA CONMEMORAR

LAS

GLORIAS DE ALEMANIA,

AÑO IV

t

MADRID DICIEMBRE DE 1883

Estu.dlos ntlUtares.-Por D. Casto Barba•
sán L11gueruela, Ayudante profesor de la Academia
general militar.
Jl:n diversas ocasiones nos hemos ocupado yo. de la notable publicacion que con el título Estudios Müitares, viene apareciendo cado. 15 días con marcado beneplácito del
Ejército. En uno de los últimos cuadernos describe el se•
fior Barbasán el segundo sitio de Zarngoza, memorable
epopeya que honrn á nuestra pátria
Inútil parecerá indicar que dadas las especiales condiciones que en el S ·. Barbasán concurren para el cultivo
de los estudio• históricos y técnicos, su último estudio
contribuye á cimentar la envidiable reputacion que goza
entre sus compañeroe,

Aplicaciones militares de la eleotr1o1dad.
Con este título pronunció el ilustnido Ce.pitan de Artillería, D. Francisco Ortega y Delgado, una brillante con•
forencia, que la prensa toda elogió como se merecia y el
Círculo Militar de la Habana premió con nutridos
uplausos.
Publicada en un elegante folleto, el Sr. Delgado ha
prestado al Ejército un servicio digno del mayor encomio,
J•Orque sus profundos conocimientos y concienzudas ob·
servaciones podrán hallar un empleo a~ecundo_ entr~ el
resto de nuestros compañeros que no pudieron mr su rnstructivo. disertacion. El origen de los estudios hechos sobre
la ele~tricidad, el curso y desarrollo seguitlo por esta rn•
ma importante de la ciencia hasta logmr el gr,ido de perfoccion qua en la nctualidud todos le rcco1hJCemo8, y lus
múltiples aplicaciones que tanto en tiompo de paz como
ele guerra tiene en la milicia, ostán descrit11s con udmiru1,le ucierto y del mod,, quo mejor se adapten á todas 111s
inteligenciiis.
lkci bn el Sr. Ortegn nuestra . cordinl enhorabuena por
ln ¡,ublico.cion de c-to interPstrnte foll(it\l.

ADVERTENCIA
Para cuanto se :r:claoione con
Ja. «Ilustraoion l\Iilitar» en ol dis1-rito de Galiein. pueden. &lt;;lirigirse n.uesti:os snso1·ito1:es a D. To-

111.ás l\'.loli na. 'l'cnicn te clol l ~egi-

1nien.to &lt;Lo In1'auto1·ía clo l\Iúrcia
on la Cornila y ú D. Felipe Crespo CapitaH de Jn1'.1n{cría ele ::\Ial.'in.a e.1.1. el l•'&lt;"rrol. ú cuyos con1.paI'íeros &lt;"ILYian1.os la oxpr·esion
de :n uest1.·o :r-e&lt;:onoeiu1.iento 1&gt;or
Ja bon.dad y &lt;.l&lt;"sin.torl•s con que
nos han ofi:cci&lt;lo sus a1n:eciablcs
sor·vicios.
MADRID 1883: Imp. de E. Meseguer, FL1encari;o.l, 137

ANUNCIOS

LA MARGARI_TA, EN LOECHES
Este purgante fué declarado el me_jor en la gran Exposiczon Especial lnternacz',nal Balneotógica de Francfort (Alemania) en 188 r, y sin rival en el mundo, puc;, un litro de agua contiene:
cloruro magnésico, 0'538 milims.; sulfato sódico, 79'321 gramos; idem potásico, S'519; idem
magnésico, 22 1922; ídem cálcico, 0'014; oxígeno, 8 centígramos; nitrógeno, 17.
Cura con facilidad y prontitud las escrófulas, herpes, reumatismo, enfermedades de las vías
urinarias, dolor de estómago, digestiones difíciles, infartos del h!gado, bazo, meusenterio ó ictericia
y regulariza los desarreglos de la menstruacion.-Venta en todas las principales farmacias y dro•
guerías. Depósit; central: Jardines, I 5, bajo derecha, donde se dan prospectos, análisis comparativos y cuantos datos se pidan.

DE LA CONUUlTE DE L1ARTlLLERrn
DANS LES MANOEUVRES ET AU COMBAT
TRADOJT DE L'ALLE!IARD PAR !. ORTH. BRUmusma.
UN V0L·IN 8.o

BttOCIIÉ

TABLE DES MATIERES (introduction). - CJ11apí·
tre I. L'eficncité du feu de l'artillerie.-Chap. JI. Le11
manarnvres de l'ahtheilung.-, hap. III. La condnite de
l'artillerie isolée. - Chap. IV. De l'emploi tactique de
l'artillerie.
Llnmnmos la nLencion de nuestrQS suscritores sobre
est~ im!Jortente obni, que es dq grnn ntilidnd prácticn.
Se baila &lt;le ventn on In librería de D. Uárlos Bailly·
Bnilliere, Pinza de ::ianta Ann, núm. 10, Madrid.

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FUNCIONES DEL ORGANISMO MILITAR
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Se vende e·n el CmtrJ .Militar á 50 céntimos y
en las librerías á peseta.

IDEAS

SOBRE LA ORGANIZACIOH MILITAR DE ESPAftA
GRABADOs.-El General Blumenthal.

por el Co onel ComandnnLo de inf,mtería

7

D.ANTONlO DEL ROSAL Y VAZQUEZ

S. A. l. Federico Guillermo, Príncipe heredero de In

Esta notabiiísima obra, que mereoe ser leida por
cuantos estiman el prestigio y pcrf.iccionamiento do
nuestra institucion, se vende en esta Administraoion,
al precio de 5 pesetas.

Oorona de Alemania.
Cuatro generaciones de emperadores.
Sala de armas y gimnasio en el Círc:110 Militar do la
H,~bana. De una fotografía remitida por el Capi'an de
Artillería, D. Federico Villacampa.
Despues de la veda, cuadro de D. Ricardo Balaca.

RESEÑA HISTORICA Y ORG!NIC~

DEL COLEGIO DE GUAUDIAS JÓVENES

Misa de campaña en la Exposicion de Minería.
El licenciado y el Recluta.

DESDE SU FUNDACION EN 1853
HASTA FIN DE 1881
POR

DOM ANDRÉS l\OLINUO Y GOM.EZ CORIIEJO
Se vende en esta Administracion, Almirante,
quintuplicado, al precio de 4 pesetas.

2

EL GENERAL .BLCJMENT!IAL
COMANDAN'r E GENERAL DEL4,0 CUERPO DEL EJi&amp;Cl'l'O ALJo;)IAN

NÚM. 12

�186

LA lLU8TltAOION MILITil
SUMARIO

Crónira.-.Apuntes biográficos de D. Antonio Valleoillo, por Don
LuiR Vida.rt.-Explio&amp;eion de los graba.dos: Ca.fion Nordentelt,
por el Comandante de lngenier08 D. ]'mnciaco Lopez Garba.yo.
-l'royecto N., por N. N.-Poeslas al Príncipe Imperial, por
ll. Peruandode Ga.briol.-AI Centro Militar, por D. Juan Atayt\e.-Correspondeneia. de la Habana, por D. ~•,,.neiseo 0rtera,y
Delgado - Un viaje por .Marrueco,. 11er D. l!:milio Bonelli. flbru ree1hid11t -Advertencias. - Chan.da.s. - Jeroglíftoo.A.nuneiOB.

CRÓNICA .
M'alOI productos se dispone á dejar er aflo que
termina á. 11u inmediato 1mce110r. Si la. influencia del
pasado es tan irresistible y poderosa, como algunos
de nuestros pensadores sostienen, si se requieren
circunstancias de medio muy extraordinarias para
hacer variar en una proporcion sttficiente el 6rden
11atural, las leyes en fin de la herencia, imposible es
prometerse ninguna cosa buena, entre las que debemos hallar en el pr6ximo año, como producto necesario de las del corriente.
De mundo á mundo, de raza á raza, de nacion á
nacion, las mil várias pasiones que tan directa.mente nos impresionan en los ea.sos individua.les, álzanse
más imponentes J audaces que nunca, amenazando
alterar todos los mapas políticos, y ahogar en sangre y fuego toda resistencia á los caprichos del más
poderoso.
Francia no puede reprimir sus necesidades de represalia, ni aun en respeto y favor de la paz entera
de Europa.
Alemania se obstina en la posesion de dos provincias, que tal vez hubiera hecho mejor en permutar
por otro género de ventajas menos ocasionadas á
sentimientos de eterno agravio.
Inglaterra no modera sus tendencias colonizadoras y su imperio, cada vez más poderoso, del mar,
~uijonea sus aspiraciones al dominio entero del
Mediterráneo.
Egipto, en creciente anarquía, suministra nuevos
pretextos de desahogo á todos los móltiples y diver
sos sentimientos de ambicion inquieta..
Italia se preocupa siempre de completar su tenitorio por Niza y Bastia.
Austria redobla su alianza con Alemania, en la
pet·spectiva de un combate con Rusia que, aislado de
toda otra i:omplicacion por la Europa central. sería
venta.josísimo al Impetio germánico; y a.si por este
órden, todas las naciones de mayor influencia en el
mundo, aparecen en un estado de inquietud poi· todo
extremo alarmante.

,\

11

1,

1

1

Hechos recientes, detalles de-índole é importancia diversa, vienen todavía á aumentar la gravedad
de las presentes circunstancias.
Los áltimos acontecimientos del Sudan, sobre toilo,
producirán complicaciones de extension indeterminable.
Más de 10.000 hombres del Ejército egipcio han
sido puestos fuera de combate por las huestes que
acaudilla Mahdí, especie de nuevo Mahoma.
No se ·recuerda una catástrofe militar semejante.
Engañado por un guía, el general Ricks fué sorprendido en el desfiladero de Ka.siega.te por los insurrectos. La situaeio!l del teneno le impidió hacer
uso de la artillería. Las tropas de Mahdí eran muy
superiores en número é iguales en armamento, pues
ni aun de cañones carecian.
Los derviches comunicaban ~1 soldado el ardor
del fanatismo religioso. El combate, en fin, durante
tres dias, fué espantoso. Cuarenta. y tantos oficiales
ingleses, que se hallaban al frente de las tropas regulares-egipcias, quedaron sobre el campo.
Y si al menos se viese alguna probabilidad de
afortunada revancha, pero lejos de esto, los últimos
partes presentan á las tropas del Kedive en nn estado de inquietud y vacilacion, que forma vivísimo
contraste con el creciente ardimiento y audacia de
los emisarios de Mahdí, que recorren la Argelia excitando á la lucha contra los cristianos y los mahometanos tibios.
Entre tanto se acerca el plazo en que lngJaterra debe abandonar á Egipto.
¡.Se cumplirá lo estipulado?
Hasta ahora lo que parece indudable es que el
Gabinete de Lóndres ha debido ya ordenar la salida
de nuevos refuerzos para impedir que los insmTectos del Sudan prosigan su mal'Cha por el valle del
Nilo.

Y la verdad es que, si como todo hace temer, la
bandera mahometana intransigente se ab:a más fiera que nunca, comprometiendo la. existencia y progreso de todos los intereses de la civilizacion hasta.
en el bajo Egipto, se podrán suscitar legítimas dudas respecto á la conveniencia de estorbar una accion más directa. y eficaz del Ejército inglés.
Otra complicacion más ha surgido auu ¡ia1-a. la
política inglesa. Cetí.wayo,_el célebre Rey de loa
zulús, ve seriamente comprometido su Imperio. La
insnrrecclon de Zululandla pro,pera. E11 probable
que el rey se vea nuevamente obligado &amp; abandonar
aquel país.
La sitnacion de lu cosas en el Tonldn no e11 má.11
tranquilizadora. Los fr~nceses se preparan activamente para la ofensiva; los cafioneros Leopardo y
Linee han ocupado ya el rio por Ba-Ninh para cortar la retirada al enemigo; en la Cámara de los
diputados se ha acordado enviar nuevoet refuerzos; 6.000 hombres pr6ximamente habrán ¡artillo ya para el Tonkin y el Progrés Militaire dice
con la mayor naturalidad que en cuanto las tropas
francesas obtengan un éxito sério (Y se refiere á las
operaciones sobre Song-Tai, á las que el gobierno
de Pekin consideraba como casus belli), China &lt;lejará de ltablar de declaraciones de guerm. De modo,
que la guerra tranco-china no parece depender ya
de otra ch·cunsta.neia que de la actitud de Inglaterra (actitud brumosa, como el cielo de ese prudentísimo Esta.do, que rara vez :i,nticipa la palabra á la
aocion). El hecho es que mtentras unos suponen que
Inglaterra será neutral y dejará obrar á Francia,
otros creen lo contrario, y el periódico Pall Mall Gacette pide que se aumente la escuadra inglesa en los
mares de China.
La inquietud y la alarma no están sólo' en Em·o•
pa. Un telégrama de Lóndres anuncia la continuacion de la anarquía en la República de Haiti y dice
que no se ve el término de ella.
En medio del choque de tan encontrados intereses,
parece relativamente consolador para nuestra pátria
el hecho ven~joso de su situacion continental y colonial. Se puede deplorar que el esta.do poco próspero
de su produccion económica en todas sus fases, y la
mala administracion no la permitan reorganizar su
Ejército y mostrar alguna iniciativa de extension
ter1itorial por el A.frica. Pero en compensacion, ninguna complicacion grave de ot1·0 órden podemos temer, si, d~jando á un lado toda política de aventuras
y de intervencion en las cuestiones de la Europa
central, nos consagramos al fomento de nuestra marina y al cuidado preferente de set· lo más fuertes
posibles en el Mediterráneo, cuestion gravísima que
los sucesos de Egipto pueden complicitr en un grado
máximo.
Un 1·umor grave circuló hace algunos dias, con
1·especto á una de nuestras importantes provincias
de Ultramar: el descubrimiento de una conspiracion
en Filipinas. Informes oficiales parecen haber quitado
toda importancia á este hecho, pero nunca será ocioso preocupa1-se del afianzamiento de nuestra bandera
en un tel'ritorio cuy:¡, posesion puede despertar natural emulacion en otras p,,tencias importantes.
8e halla entre nosotros el Príncipe heredero del
Imperio alemán, el Príncipe Fedetico Guillermo,
el noble Príncipe á quien se atribuye esta frase nota.ble ( contestando á Moltke, que le daba terribles
instrucciones de combate):
«Yo no hago la iruerra contra la civilizacion, sino
contra Francia.»
Se ha pretendido dar á este via,je una significacion política. El Times ha encarecido mucho la importancia. de los viajes reales, concluyendo que, dígase lo que se qttiera en contrario. siempre tienen
algun influjo en el órden y marcha de los ac!)ntecimientos políticos.
Imposible es rebatil', en casos generales, esta tao.ría. Los Jefes de Esta.do no pueden hacer uso de
una libertad social tan vasta, como la de un ciudadano
cualq1úera, sin arrostJ.•ar el peligt'o de interpretaciones diversas sobre sus inclinaciones ó p1·edileccion
por tal ó cual clase de soluciones. Y esta predileccion, una vez probada ó supuesta, puede sin duda
influir en la di&amp;tinta direccion de la actividad nacional.
Pero en el ca110 presente, ya ha podido pei·suadfrse
Francia. misma. Ninguna otra conjetura puede pretender justificarse :il lado de una realidad tan eddente, como la de que la incomparable discrecion de

187

LA .llitrSTltAOlON MILITil
nuestro Monarca ha logrado recabar lisongeras di11tinciones de una a-ran potencia europea, sin comprometer su independencia política, á la manera que la
uacion ita.liana, al proclamar su Gobierno (por conducto del Presidente Cairoli), que es &lt;lr ,;nfPré$
nacional la alianza con Austria y Prusia.
Sin extremos inconvenientes. sin exager.1.cíonea d11
índole ninguna, el régio huésped ha sido muy cort~1,
mu:v eariftosamente recibido en la C6rte eapa!lola.
.Fieat.u dlvenu han llido organtzailu en IU obtequlo. Una revista militar, ilumlnacion.-, retretu,
exped.iclon ¿ Toledo, banquetei, recepoionee, etc.
El dilltlngnldo militar y ¿ la vez hombre de derecho, puea que es abogado de la Univ~n!d&amp;d de
W orne ha tenido además ocasion de asistir á una
ceremo~a nota.ble: la apertura de la Academia de
J ruisprudencia.
Leyó su Presidente (D. Francisco Romero y Robledo) el discurso inaugural, de forma elegante y
retórica en su introduccion, pero de profunda doctrina y exposicion incomparablemente s6bria y bella
en todo el resto.
Saluil6 y agradeció luego en muy discretas frases
á los reyes que honraban aquel acto con su asistencia, y nuestro- monarca contest6 con un _breve ~ elocuente discurso, calurosamente aplaudido por tan
distinguido é ilustrado auditorio.
A. la verdad, quisiéramos que el Príncipe imperial
pudiera llevar del estado de nuestras instituciones
militares tan buena impresion como llevará sin duda
de nuestras instituciones académicas; pero es máR
costoso, en primer término, formar en .l!lspafl.a tácticos
ó estratégicos nota.bles, que oradores brillantes Y
polemistas hábiles. Y además, se nota. una cierta repugnancia en nuestro país á fomentar ni estimular
en forma alguna cuanto concierne á campos de instruecion, aeua1telamientos, e,iercicios militares en
fin1 bien combinados y favorecidos por todo génern
de medios. La sola cosa pues, que podrá apreciar el
régio huésped es nuestro soldado, que individualmente considerado, no ofrece blanco á la crítica máR
severa, y nuestro Oficial, que luchando con todas las
vicisitudes á que le eondena la indiferencia ó el menosprecio de las clases civiles, aún ofrece ejemplo11
frecuentes de una instruccion y unas virtudes mili
tares y socia.les muy poco comunes, por más que otra
cosa se pretenda en contral'io.
Al cetTar este número, se acentúan los rumore~
respecto al aumento de sueldo á los Oficiales del
Ejército.
flualesquier¡1. que sea el resultado de estos bueno~
deseos del Ministro, y prescindiendo de la conveniencia de mejorar todavía más el bienestar material de
nuestros Oficiales por otros medios indirectos, es
digna de encomio esa laudable aspiracionde plantear
y resolver, hasta. donde sea posible, todos estos tris
tes problemas económicos, que mantienen en una l!i
tuacion peligrosa y difícil á las clases militares.

Ha inaugurado el Centro Militar sus conferencias.
Pronunció el discm-so de apertura el General Ros de
Olano, de reputa.cion literaria tan divulgada, que
encomiar su génio parecelia una especie de irrevel'encia. Los anunciantes de todos géneros, llan hecho
imposible la aplicacion de toda frase apologética á
los hombres de mérito verdade1·0 y sancionado definitivamente por la opinion.
El discurso del General Ros de Ola.no tuvo pedodos de una brillantez puramente literaria; pero los
tuvo ta.mbieu de una gran profundidad filosófica.
MaJ:c6 bien la influencia científica de que nuestra
literatura babia ya sido objeto; atJ.·ibuyó á este hecho
la importancia que realmente tiene; puso en relieve
los grandeR progresos realizados; dejó en fin, entre·
ver horizontes dilatadísimos indefinidos, á. las leyes.
digámoslo de una vez, á las necesidades, de incesante
perfeccionamiento social.
Felicitamos muy afectuosamente al noble veterano, que aún ha sentido envidiables energías de ju
ventud, para realizar un esfuerzo más, tan brioso CO·
mo afortunado, en favor de la cultura ¡reneral y el
enaltecimient.o y prestigio de las instituciones ar
madas .
La conferencia dada por el Jefe de Ingenieros seflor Gomez Pallete, ha sido ya v11n~josamenle .juzgada por toda la prensa. Si su ejemplo fuera, como
esperamos, seguido por otros muchos distinguidos Ofi
cial011 de los cuerpos fa.cultivos , este género de comercio intelectual nos conduciria á una fraternidad

11incera entre todas las distintas Armas ó Institutos
milita.res.

Al aparecer nuestro último número se celebraban
en esta Córte lits eesiones del Congreso Espaflol de
Geogt'afía, y no pudimos entonces consag1·ar uu recuerdo á este gran aconteeimieuto, que eeña.la un
adelanto e,idente en nuestras coatumbre11.
Lu nacionea maa fforecienta luchan inceulltement. por el acrecentamiento de 111 lnd111tria; la actJ.viW y 1&amp; vid&amp; de un pueblo auioao de pro¡TMO, 11610
N m&amp;Dffleat&amp; por el e11plenclor de 111 comercio. E11 el
gmnen de bléne11tar y poderío de loa Est.adoa; lot1 clmtentol! 110bre qu~ 11e uienta y 11e con11titnye la lb-ciedad_moderna; la garantía más eficaz de los nuevos adelantos en todas las manifestaciones de la humanidad, y el medio de allanar los obstáculos que
oponen las comarcas salvajes habita.das por la barbárie, íntimamente enlazada siempre al fanatismo,
al libre cambio de los géneros y productos del viejo
continente.
Así lo demuestra esa febril ansiedad de colonizacion, que impe1-a. en los pueblos más prósperos de Europa.
Además, el engrandecimiento continuo, la retioblacion de un país, estriba esencialmente en las
tl-a.nsacciones comerciales.
La enúgracion se evita abriendo nuevos mercados
á nuestra industria, hoy abatida y postergada, y facilitando los medios de dar mayor salida á los múltiples productos de este feracísimo suelo; la poblacion
se multiplica. auxiliando la propaganda de nuestras
fábricas y protegiendo la venta de sus géneros; entonces el número de éstas crecerá rápidamente, miles
de braceros y artesanos acudh'án á sus talleres, volviendo á la madt·e pát1iaaquellos que la abandonaron,
antes de sucumbir á una muerte segtu·a con que la
miseria les btindaba.
La Sociedll.d Geográfica de )fadrid, comprendiendo su importante mision, merece, pues, entusiastas
plácemes, aun cuando se haya criticado, con más ó
menos ensaiíamiento ó justicia, la forma de llevar á
cabo tan patriótica idea; y no olvidando tan disting1úda corpo1·acion que todo progreso requiere el apoyo de la fuerza, ha contado en primer t.érmino con
el auxilio del Ejército y de la Marina, instituciones
que representan la garantía de los más preciados
intereses.
,
El resultado obtenido ])Or este Congrnso debe lisonjea¡- á sus iniciadcres y á cuantos, olvidando las
cuestiones de partido, encaminan sus ideales á lo que
más directamente se relaciona con el prestigio y
bienestar de la pátria.
No disponemos de espacio par¡ dar á conocer las
conclusiones aprobailas en cada sesion, ni llllWho menos para reseñar los brillantes discursos pronW1ciados
en el pamninfo de la Universidad, al tJ.·atar los importantes problemas que atañen al porvenir y comercio de Manuecos, las cuestiones de Borneo, las que
ofrecen nuestJ.·as posesiones del Golfo ele Guinea, archipiélago de las Carolinas y Fernando Póo; cuanto
puede interesará la más preciada de Ja.s Antillas y
Puerto Rico con el nuevo canal de Panamá: las referentes á las islas Filipinas; y por IÍltimo, cuanto se
ratafie al desarrollo de nuestra nacion.
Despues de interesantísin10s debates, el Congreso
se manifestó m1ánime en la necesidad de proteger el
desenvolvimiento de nuestJ.·o comercio,~ a1lXiliando la
creacion de líneas de vapores, rnformas en nuest1·as
posesiones de Africa, cuyas plazas representan los
jalones avanzados ds la ciYiliza.cion en territorios
de Muley Haean; ocupaeion delfni, en cumplimiento
de lo estipulado en el tratado de Uad:Jlas; explota
cion y creacion de puertos en Femando Póo y demás
posesiones de Asia y Oceanía; descentralizacion del
comercio en nuestras posesiones ultramarinas; eslablecer estaciones navales en las Carolinas, puei·tos
francos en las Marianas, con otros muchos acuerdos
cnya enumeracion sería demasiado prolija.
El discurso de clansura se hallaba encomendado
al eminente esta.dista. Sr. Cánovas, que en brillantes
v clocuentísimos períodos abarcó la8 ideas expuest.as
en los debates habidos, y expuso tambien las suyas
propias que debieron haber moUvado uua viva pulémica en la prensa diaria, porque las declaraciones
hechas por tan distinguido hombre público, con muchas de las cuales sentimos no hallarnos conformes,
l'evisten una in1portancia excepcional .Y facilitau el
medio de esclarecer con la djscusiou las nuUUplrs
cuestiones de política intemacional, generalmente
olvidada en este país.
Nos complacemos en consignar que en estas. ~scusiones han tomade una parte honrosís1ma m.1lita-

res ya conocidos del Ejército por sus notables tra.ba,ios. En primer lugar figuraba el ilustrado General D. Angel Rodríguez de Qui.iano y A.rroquia,
como Presidente de la Sociedad Geográfica de Madrid; el eminente geógrafo Sr. Coello; el Sr. Ji'ernaudez Duro, de la Academia de la Historia; los Jefes
y Oficiales de Marina Sres. Puente, Montes de Oca,
Coneas, Churruca y Loygorri; el médico militar seflor Ovilo, el Sr. Am!, el Sr. G&amp;reía Martin y nueetro compa!lero de redaooion Br. Bonelli; habMndote
hecho acreedorea , la gratitud del ]ijároito y de la
pátria por la elev&amp;clon de miru y protandoe conocimientos qne demostraron al concurrir &amp; e8te certá.men, que seguramente ha de repetirse en ali.os posteriores, para que sus resultados conespondan á las
esperanzas concebidas.

&gt;poleou I , militarmente cous1derado, fué la última indivi&gt;dualidad de otros siglos (ó como si dijera, los del abso•lutismol, y que en su consecuencia, la guerra ya no la
,hacen , en esta nueva era. que alcanzamos, los pri11cipes,

•:n110 los putblas. •
No al que nos advierte que la primera eJ.:igenei&amp; estratégica que hay hoy que satisfi.cer, &lt;u la, .Tan• ion partJ 111,
•guerra ck kl opinion públiai. •

No al que anunciando , por t&amp;lea alltecedentee, uua
nue•a fOl'IDA de guerra , aftade, •porque loa pueblo• de
,hoy, tomando parte en la coaa ptibllca, diacuten el dere&gt;cho deJaa cau1u, y dan ■u apoyo ó interponen 1u •eto;

,y para satisfacer estas ;nuevas necesidades de la gue!Ta
,moderna, se hace preciso estudiar y aliar las institucio,nes militares con las politicas, referirá un solo princi&gt;pio el esfuerzo comun di\ las fuerzas del Ejército Y los
,poderes de la sociedad, y lijar la armonía entre el Eistese o ■o 1
•ma militar do un país y el social de su ejército.&gt;
No al que , hablando do! espíritu pú,blico, de ese señor
dPI mundo, se expresa de este modo:
,Examínense los mov imientos :, maniobru que preceDON ANTONIO V ALLECILLO (1)
&gt;dieron á Bailén, Albuera, Talavera y Vitoria: examfAFUNT1111.ENTOS BIOGRÁFICOS
&gt;nenbe los del grande ejército ántes de Moscow , Dresde
( Co11el·t!sio11J
,y '\Vaterloo: con esos mismos medios so habia vencido
,cuatro ai'ios ántcs á ejércitos mejores: ¿por qué entonces
VI
&gt;no so venció? Porque un elemento nuevo tomaba parte
•en !ns batallas cambiaba la esencia y la forma de la
Existe un escrito del Sr. Va.llecillo ae corta e:rleueion,
pero de tan sobresaliente mérito, que enten!lemos será · ,guerra; el espíritu núblico de,,tro de las filas y el pueblo
,fuera de ellas. Abrámosle paso, que él es bueno en el
conveniente que á su exámen se consagre la mayor parte
,ataque, porque va en el Ejército, y magnfflco en la deile lo que aun hemos de escribir en estos apuntamientos
&gt;fensa, porque está en el territorio; y si no Je queremos
bio-bibliográficos.
,abrir paso, él penetrará y conmoverá todo; y ,i nos obsEn el nómero del periódico político titulado: El Espírf..
ti, Público, del dia 29 de Setiembre de 1864, apareció escri- •tinamos eu buscar nuestros modelos en los tiempos de
,Federico, en hacer la guerra sin cuidamos de ese eleto lo siguiente:
•meuto nuevo, en orgaujzar nuestr?s batallones sin darle
,Con verdadero gozo insertamos el articulo bibliográfi, participacion, no extrañemos el ser magníficamente der•
&gt;CO que va á continuacion de e,itas líneas. Lo recomenda,rol.ados con toda nuestra ciencia. y nuestros soberbios mé&gt;mus á u uestros lectores, ya en justo elogio del importante
•todos á la francesa, austriaca ó prusiaua. •
,libro de que trata, ya por estar escrito con el profundo
No desdeñemos al que, deseribiendo esta. presente épo•
,talento analítico que distingue á nuestro compañero de
,redaccion y querido amigo D. Antonfo Vallecillo, una ca y filosofando sobre ella , dice con tanto i;entimiento
como verdad y novedad:
, de las lumbreras de nuestra literatura militar. Nos ocur&lt;Pues bien. la guerra, que de todas las arte,; so sirve Y
&gt;re, al leer este sesudo traba.jo, que bien puede comprcn,cambia de ser con los tiempos y las naciones, lleva hoy
&gt;der al Sr. Villawartin, quien posee, corno Vallecillo, la
,t.ambien el sollo de eso espíritu del siglo (la celeridad).
&gt;misma filosofía y la misma elocuencia que el autor de 1118
,Eu las armas han querido suprimir el espacio, y en los
•Nociones del A1·te Militar. Nosotros, que jamás sacamos de
,moYimientos el tiempo: ya la pólvori,. es lent.a'y torpe, Y so
,quicio la hipérbole para elogiará nadie, porque somos
,quiere hallar una cosa que la. aventaje: In marcha do los
,sumamPnte severos en esto de prodigar ala.ba11z11s, sólo
,proyectiles os corta y poco precisa; es necesario que la. bala
,encontramos de lllomento una frase para loar al pauegi,llegue mucho más léjos y dé on el blano exacta.mente el
&gt;ri&amp;-ta y _al autor del libro; y es aquella do lord Byron:
, tiempo de l&amp; carga es un tiempo precioso perdido para la
&gt;El genio comprende al geuio.,
&lt;muerte, y se necesitan fusiles que disparen a.1 compás
&lt;Pinta Vallecillo con tau gallardo pincel el cuadro de
&gt;que oscila la pé ndula del reloj. Ya no se le dice al Gene,las angustias que pasa e! genio perseguido en el tremendo
&gt;ral vence, sino vence lwy 1nísmo; ni al soldado 11•archa, si,vía,..crucia, donde le espera siempre la envidia, que ta.!
&gt;no llega, lucha, que tu pueblo impaciente espera, Y de~&gt;parece que no piuta, sino que retrata y se retrata. Hé
,aquí el articulo.,
&gt;de le. prensa y la tribuna te dice con enojo que tardas.•
N o al que nos demuestra y cusefia que &lt; la lentitud LácY á continuacion de estas líneas se insertaba el artículo
&gt;tica (segun lll sentido en que de ella fe ocupa) tren la es·
de D . Antonio Vallecillo, cuyo título dice as{: De las No, t-ratégica, tan en oposicion con el efpíritu del siglo, con
cio11es del Arte .Militar !/ de a« ª"tor el Capita11 de Infante,las necesidades políticas de los pueblos modcmos Y cou
ria D. Ji'ra11cisco Villa111artil1. En t&gt;I comienzo de este artí,la. moral de la guerra eu nuestro tiempo, que exigen vicculo hin ambages, ni rodeos, comienza el Sr. Vallecillo
•torias prontas y decisivas, ó la paz á cualquier precio,
celebrando &lt;la inesperada aparicion en la eseeua del saber
, porque el crédito, esa cadena.de oro que une á todas las
,humano do un libro clásico, el principal quizá de la lite·
&gt;naciones, se rompe, y porque nuestra generacion quiere
&gt;raturi,. espw'íola antigua y moderna, que con el título do
, resolver en un die. el problema de muchas edades.&gt;
•Nocio1wi del Arte Militar ha escrito á la. temprana edad
,de veinte y ocho aiíos el Capit.an de Infantería D. FranNo al que hace observar que csi d esde el otro lado del
&gt;cisco Villa.martin; y despue's, para demostrar la. exact.itud
, Pirineo con un grueso ejército y 'con todas las leye, de
de estos, á primera. vista, desmesurados elogios, escribo
, )a guerra Y' los respetos internacionales, N apoleou hu
todo lo que á. continuacion vamos á transcribir, para á
, hiera roto con E spaña, acaso no hubiera logrado !.ampo
nuestra vez demostrar nosotros, que no peca de exagerada
,cola victoria., pero llevaba más probabilidades en favor
la calüicacion que antes hicimos a.cerca del mérito del
•suyo; mas eutrando á traicion y por medios infames,
oocrito de que ahora estamos tratando.
,y sustituyendo á un Gobierno fuás ó menos digno, pero
&lt;Saludemos hoy, escribió Vallecillo en 1864, comen,al fin Gobierno , la bárbara dicta.dura. de campamento de
Z!llldo así á honrar en vida á nuestros ingenios esclareci, hombres como Murat, excitando con la insolencia del
dos, el nombre de Villamartin, que pronto será contado,
,soldado el ódio del pueblo, y asesinando al Estado por
y sin temor de equivocarme lo digo, entre los más ilustres
, la espalda, nada conaiguió, sino despertar catorce millo
ponaadorc;;. ¡Sah,demoa al autor originalfsimo, cuya obra,
nes de ódios que no esperaban sino el momento de ar
única en su género, tan necesaria ha de 6er al militar como
, marse, y en auxilio de la. nacion nuestra vino la pro\'in¡.,rovechosa al político, porque así éste como aquél, igual
&gt;cia llena de vigor propio, el federahsmo, que es la vida
utilidad han de sacar de ella para la pátria y áun para sí
,robusta de cada una de las partes cnando el todo ha pe•
miswob!
,r~cido. Primero, Asturias; luego Ge.licia, Santander y
,No deedenemos, pues, per.ieverando en nuestro. hab1•lodo el Norte; des pues Sevilla y 1118 fértiles comarcas del
tos d e itbandono, al primero que en metódico y ordenado
,Sur; toda. las provincias se sublevaron y cada una ~e
cuerpo de cloctrína dice á la sociedad en general que , Na
, constituyó como Estado soberano, levantó ejércitos y de
,claró la guerra á Ftanl'Ía. Napoleon, que no babia querir,, i!ln )os numero3 anteriores ee han cometido on esle artfoulo, &gt;do batirse c~n España de bueno á bueno, se veia obligalas siguientes érra.ta.s:
,do á batirse con cuareut.a E@paúas, á todo trance, á cspaPá.gina 155, línea. 19 dice •merece nuestra. ('luma,, debe decir
&gt;da y á puilal.&gt;
mueve nuestra plum&amp;.•
Linea. 72 dice que Is segunda mujer de Vallecillo •~ s¡,~llida.ba.
No des&lt;lenemos al que tan al vivo no~ retrata ton i.Ólo
Dra¡¡on,• debe ie~ir ,A.Jvarez lte.yoli.,
dos rasgos tan magistrales y parecidos como los siguientes
Línea. 83 dice , !ta.mires,• debe deoir ,Remircz.,
Lfea 7, 2.' columna., dice •D. J o,~ Jcaquin Cernno,, debe
, Esto indica otra condicíon rara de nuestro caté.e.ter nP.decir , D Jooé Fracunes Cervino.
&gt;cionaL provmcia1u¡tas su la paz, Mpa.i,olea en la ¡¡uene.
Página. 178, dice •suseritore.,, debe decir •eaorítores. •

eEXPLICACION DE LOS GRABADOS

•

y

�ALEMAN[A.-CUATR0 0'ENER.lCI0Nl..S DX EMPXRADORJCé

s. A, I. FEDERICO GUILLERM.O.-J&gt;RíNCll'E HllJ!:DJi:BO DE LA COBON.A. DK. ALEAIANl.4

HAllA.NA,-olMN,hIO \' 1§.t.U. l&gt;li AJU:l~I D.KL c1RCVLO MJ.t.11'41\

�190

LA. ILUSTRACION MILITAR

---------------------

&gt;tenemos un amor pálrio, tibio al parecer, ei no se excita coa, parécenoe oportuno llamar J11 atenc1·00 d
e nuestros
lector~s so br u ¡,. índole de los r,.ciocinios
h
los sucesos; violento, como t-0das las . r eaccione11,
.
.
.
que
ace el Coron1il \ al 1f'&lt;'tllo para 1nu1car 111 jmporta ·
d
,cuando los suce~os le despiertan. Por Pso, al oir la laci•
.
ncia Y emostrar
&gt;lidad ron que decimos ¡co.,a11 de ERpaila! en époraR norlll mérito de las Nocumea del Arte Milit r d Vil!
.
1
d d
" , e
amartm ·
•males, nadie rreerfa la fuen.a, la fé con que gritamos:
porqu~, a vler a t:S que es~ generalmente, ó mejor dicho'
.
,
&gt;¡t·iva España! en épocas de peligro .• Y tpdo rsto para que es... v1o ga-rmente lldm1t1d1t como exllct 1
a a e 1a.,1ft&lt;'acion
probar qne • el punto culminante, el ra~go peculiar que • ,¡u,1 se hace &lt;1e 111 ciencia de la guerra • 1
• me uyendola en el
•caracteriza too11~ laR campaiias mod1&gt;rnaR es la masa del
grupo de 1118 llaruad119 cienciftl! fí•ico-m ,A , .
.
a..,m..t1cas· y sm
um1J11rgo, e_n la parte del análisis crítico d ,.,_ ' .
&gt;país, las ch¡scs todfl8 de la sociedad, que toman parto direc•
e
...,.
Noc101w,
del Arte M,War, que anteriormente be
.
&gt;ta en la cuestion, haciéndola suya más que el Gabinte,•
.
moa copiado no 86
h ,.1111 m el menor r11Stro de conceptos • d . . . •
Y para decidir •que las relaciones entre le. sociedad mi, ru e JUICIOS c uyos
&gt;litar Y la civil no eRtarán deslindadas, hasta que no se
Jundllmentos se h11ll1111 en l11.:1 enferianz•• d
'.
.
·¡ .
,
"
,..., e las c1enr1as
,setiale la participacion directa que se 1111 de dar al pue1 s1co-n11turales. Y edto es así, porque Ja Mil· ·
.
.
icta,
d.
arte
de
J1are-r l a
&gt;blo en la defcnsn, así como la tiene en el 0-obiorno políojmau·a y 1tefmsiva Y d d . .
&gt;
e ,scplmar lua
&gt;tico y en la Administracion, hasta que no se explique
1totJa.dos pa1·11, ella, •Og1m l1t uulloicion
. .
4ue se halla en el
&gt;bien, segun las leyes fundamentales de c11da Estado, de
1J1cc1onar10 de ¡,. Ac11dem11t Jj;spaiiola .... · ·
.
, =1c1on del ano
•dónde procede para el Ejército la autoridad y cuáles
ll!Ua; y ~to es así, Porque 111 .Milic,,. la cien,..;h ,,_l
'
, ... ,.., aguerra
•son los límites de la obediencia; en una palabra, hasta
perteuece de hecho y tle doruchu 111 gru¡io d
'
.
.
.
ll 1IIS 1hlllllidas
&gt;1111e no e~té calcado el sistema· militar de cada país en su
CICnCIIIS bO&lt;'laled o JiOIÍt1Co-niora1es· y 'ºnl ¡ .,
.
·
• -• o e 1 Ubtre Vi•••cle111a político, no se podrán descubrir l11s nuevas reJ11111111nrn, &lt;'Omo su oocto p11neg1ris1.11 dabi b.
. .
,
1111 1en 1¡ue para
~lu~ que la g11erra de nuestro tiempo exige.&gt;
cscr1111r cor, acierto &gt;1cerC/l lie tos princip
.
.
ios generales tle
Al contrnrio, puei, so.ludamos al que f'nndando el
111 .M111cm, hltb1u &lt;1uu tener mucho más pro•o
,
.
. .
• ntc~ tas ohr,.5
nuevo Jh't~ en hechos significativos y muy repetiElos, intlu Uroc10, .llvnte,1¡111uu y .:iuuvedra .l&lt;wi .,
/l)·
-vllruo, que 1ltS d.,
apreciat!os hasta el presente por unos, y atribuidos á la
.Ne11 ton, J.,.¡,1t1cc y nncstro m11logtt1do "o' H ,..
•• J' Y Crtlulll G)
c11~11alidatl por otros, nos los d11 á conocer como necesarios
.Leyenáo ('( ju1c10 11ccrcll de tu, Noriolle1t 1,_, , t ;,. •
,
,.
.
.
tai y lo~ vom.entll.rtos J,i,sf6ncua !/ e,·,w,to · ¡ "'•o.nr • 1ul1¡.
re.~ult.nuos d.e la aplicacion á la guerra del espíritu del si•
·• " &lt;1.1t ,·t11:11a11zus
gl(!, para ')Ue puestos en armonía el pueblo con el Ejér1lluttare11, "' siente t¡Uc "' illltvr de .,,Lo
6scr
, .. nu nubu:·
•
= ,.,,,
cito, pueda aquél como único motor, y sea esto dicho en
ot: em¡,1Clldo l:1.&gt; doteo de •u ct,.ru en1.t1uaímie ,
.
n.o llll JJro1il mejor sentido de le. palabra, dar el impulso proporciodUClr 11tguna vbr11 &lt;111 cumc111 o &lt;10 11rte mirt
.
1 ur, que por 111
111l#lo á sus deseos y á sus medios, y operar éste desemba11nportanc1a de su asunto le permitiese
mostrar hasta
r11zadamente, con la eficacia adecuada al impulso •111e para
dóndo lleg11b11 la •11g11cid1&lt;d de su critica y ¡ú
¡·
.
« pro unf.hdad
MI ll&lt;'l'ion de su motor reciba.,
úe 8 11 Pllll81l0lleoto. L11 bistori1&lt; úe la urga
•
''é ·
lll?.IIC1on tlel
~ rc1to osp..ftol, o la tie lu literatura militar e
_
,, J d
¡
. •
sp111101e., ó
VII
111 ae
ercc 10 m, 11tar en .l!Jsp11 ti11 • cualouie d
.
,
.
.
.
•
·,
r11
e
1:stos
tral?amoso se ha hecho el nombre del solclado y poeta Gubivo, b1otór1"os ú otruo •emeJ,.nt.e.,; edtllrnos
.
,
seguros
de
tierre úe Cetint1 por aquel l,ello m11drigal que sabemos de
,¡i..u h u1,a:r11n ¡,oa1do ser llev,.008 á cab
1J
.
.
u por • Antonio
1oemoria totlo., los afioion11,Jos á la 11men11 lih,ratura, y que
V alltJc11lo con muv lisoujero retmll.ftdo· J&gt; r
•
d
,.,
.
.
.,
• u o 1a t11 .1,e,.e11uic., tl.iÍ
r,a publica h11c1i que en uuestr,. patrJ1&lt; e e
~
sen b,u, no
Ojo.q rlw·os, ,Yere11os,
llt¡Utll111o obras '{Ut&gt; t11Sta11 de 11cuorao con I í ,,
J 8(' 10·
.
.
li lluU1tl
Si d~ d11/;·e mirar soi.,, alabado.i,
• 1 gtiniu de los uutor&amp;1, ,i110 uquel1os libroRque
.
·
se compran
¿J'or qué si 111e 111irai.s, 111ira·i~ "irallos?
¡1urqu11 son nec1id11r1os; y qu1i-:á esta fue ¡,. ca s d
u
. ,.
.
,
wa e que
;i¿ ruu11to 111á11 4'Íado.Yos
. Anton~~ 111leci1l0 hiciese 111 compilacion de las Oi-deMlis btlfo~ pa,·ecei.f ú !J.llien os 111irn,
11w1zas Mui~res, en Vell de escribir lu H1,1to,•ia delJJerecho
¡Por qué a mi solo me mfruis ron frar
,,,,litar espa1wl, quu, aun siPutiv un libr e.
.
o xce1ente, no
Ujos claros, stmios,
hubiese teu1t10 compr,.dores. J\lucbos publici .º.
.
.
s...., p11ra eil'a que a.Yi me 1nirais, miradme al menos.
¡,11c1&lt;r tll motivo qu11 le~ ha impulsado á escribir vbrns de
o~caso meruo, pero di, ~..gur11 \'Pnt11, 1&gt;udr11m decir Íluiurndo á Lv¡,e &lt;le V1&gt;g1&lt;:
'
Si orlio 1•ersoa h11n be.stado para que su autor alcance
imperece&lt;lerá calebridad, parécenos,que no sería injusto el
Rl t•1dgo paga, y por lo tanto ea justo
1¡ue por semej11nte manera, en los dominios de la ciencia,
l'ulya,·m,,i11e e.,r,·UJir ,u,r 11•/e !Jlto·lo.
110 se midiese la valía de los autores, e.tendiendo en primer término á la eüension y al número de sus obras, sino
D. Antonio _"."allecillo vió ')ue su compila&lt;'ion de las
to:\~ bien al mfrito de sus escritos, considerados con indeOrdma11zas
Militares se vendíli
ráu1damen•6 y
n
.
, .
.
r
..,
que SUB vO·
pendencia de 1118 dos antedichils condiciones, l:li así se hi1ne11tano8 Jnswr1co~ u eruditos no pudieron p••s d 1 ·
"'11r
e
priciera, parécenos de todo punto evidente, que el trozo del
mero de los dos tomos ttue habian de formar ta b
.
es o ra,
artículo q•1e en el capítulo anterior dejamos copiado, basporque el público que paga no prestaba sn apoyo á la putaría, por sí solo para asegurar á su autor justa é imperebl1C11c1on ue los á11.:nos úo11wmtario11• .No se cul••e
..,
·
d
,., , pues, 111
cedera reputacion de em1nente crítico; porque conocer,
..,r. va1lec1~ 1o e que empltmse durante largos arios las
decir, y lo que es aun mucho mejor, demostrar con evipod~roS11s luerzas ue su ~lento en la tarea, más mecánica
dencia, que le.s Nociones del Arte Militar es un libro e ~ ,
que mtelectual, de reurur y ordenar la multitud de leyes,
d pri11~0 q111za de la literatura militar eapai'wla antigua y
aecretos y circulares que constituyen la compli'A•-'f •
•1 ·
,
""" s1m11
111oderna, stirmando que su autor lJ. .lt'rancisco Villamu1eg1s
11c10n m1 1_1t&amp;r
..l!:spe.ii11, porque como enseria la
tin sera contado ,mtre loa ma, ilt1.stre:i pensadore:i, hoy, á
e~nomí11dpodUt1ca, la demanda &lt;teter111ina la prodmcion, y
mediados del 11iio 1883, sería tarea que no ofrecer1a ningusi e 1 esta o e 111 cultura ~acional hubiese demandado
na dificultad, dado que la opinion pública ye. estima en
obras de may9r empeño que la compilacion de la, Ordelo que valen los altos merecimientos cientffi.cos del antiguo
na111a11, de seguro que l), Antonio Vallecillo que l•·
Capitan del .Hegimiento de Toledo, pero en 1864 sólo la
d.1&amp; escrt'b'ir, probablemente las habría ese '•t N..., hpob' d
.
no.
o a,ingulo.r ag1tde1.a del ingenio de lJ. Antonio Vallecillo
1en o suceduio esto, tenemos que conformamos con esacertó é. elogiar razonadamente, como por su importancia
tnnar al escritor D. Antonio Vallecillo por la
tr
DJPrecia, PI notabilísimo tratado de milicia que en aquel
fr
t · dj....1
s mut&gt;S as
agmen ir111e, e~lllo~ 1o 11sf, que de rn talento nos han
Pnt0nc-P~ a&lt;'ahaha de publicar et insigne Villamarcin.
quedailo :" 9U$ 101letos, en su11 defensas, en sus artículos
Todoe saben aplaudir y aun engrandecer las re¡,utaciov~r1odfst1cos, en sus liinóni,11oa militares, en sus Comentanes ya formadas; nr, mejor dicho, adivinar el mérito de
rios .á .las Ordenanzas,
.
.
. y sobre todo, .en su n ot a b'lí
I s1mo
los autores noveles, sólo es dado á los críticos, cuya aten•
análms, ~ meJor dicho, su panegírico de las Nocionesdd,
cion ,no se ocupa exclusivamente en atisbar defectos,
Arte M:_1litar, del insigne V iJlamartin que
í
b
.
,
por s so1o
~ino que tambien saben justipreciar las buenas cualidades
usta para acre_d1tar á su autor de notable erurlito II udo
del escritor, y ensalzarlas con entusiasmo cuando sumépensador y emmente crítico.
' g
,rito»í lo reclama. El Coronel VaUecillo, segun ae ve por
Luu1 VmART
su análisis de las Norio1n del Arle Milita,-, de Villamartin,
Madrid 19 de Agosto tl~ 188.1.
&gt;por

g•~"'ª

,t,

ª"'

pe1111necia l\l nómero de estos inteligentes y estimables
críiicoe; m1mero mucho menor de lo que convendria que
fuese para el progreao de las ciencias y de las bellas artes.
J&lt;:ntendemoa que deapues de haber presentado aquí dos
trozos del artículo del Sr. Vallecillo, uno referente á la
historia de la literatura militar española, y otro relativo á
loa caracteres de la guerra moderna; entendemos que despues de haber dado á conocer á D. Antonio Vallecillo
como erudito y como pensador, no cabrá duda de la justicia con que ya liemos dicho anteriormente que el autor de
1&lt;18 eo-tarioa hiatóric08 y emditoa 4 las ~,wnia. Mili•
llll'é-Y, debe- ser considerado como uno de nuestros más noL,~s escritores militares de 111 tipoca presente•.
Ante~ de poner término á estos apunta111iento, biogr11ll-

EL GENERAL BLUMENTHAL
Entre todos los Generales del gran Estad ..,.
.
o .w.ayor a1e•
man, m~guno, desp_ues del ilustre .Moltke, merece ocupar
puesto de preferencia tan legítimamente como el ~ud.
1110
cuyo nombre sirve de epígrafe á estas b~ves lí
•
..l!:l
d . d'
neas,
segun o, sm isputa, en esa abundante pléyade de
gu~rrer~s, que_ la Europa ha visto con estupor elevarse,
casi de lillprovuo; en el concepto del .Mundo militar, V on
lUumenthal ha conseguido Ja faro&amp; de que tan . t
• •
•
JUS nmente
goza, mnendo á las 101nediatas órdenes del Prínci e
hrrcdero, };'ederico Guillermo, como ,u Jefe de füta:o

Mayor; y no cabe poner en duda que á sus) excepcionalea
talentos debe la moderna Alemania una gran parte fie loi
la4reles conquistados en los ensangrentados r.ampos Ele la
Bohemia y en los terribles triunfos de Woertz y Sedán.
N 11ei6 este ilustre general el 30 de Julio de 1810, empei:ando á servir como cadete del ruerpo, por &lt;'nya razon
procede de Infantería y como General de esta Arma se le
considera. En el aüo 1827 fué ascendido á segundo Teniente, y destinado luego al .Kegimiento Infantería R11serv11 de la Guardia, y en 18ó0 se le concedió el empleo
de Capitan, figure.ndo despues, como .Jefe y General, .en
los principales hechos de armas llevados á cabo por aquel
Ejército, que hoy sirve de modelo á todas las pott'n&lt;'ia,
wilitares.
),l!n la guerra de 18C6, Von Blumel'thal, que se halla
ciliado con una de.ma inglesa, de distinguida familia, escribió á su espose. una carta, en que, con le. ruda franqueza
del soldado, tormulaba severas crítica.~ &lt;'Ontra el cuartel
general prusiano y contra el Príncipe, en particular. Esta
misiva fué interceptada por los austriacos, quienes &lt;'onociendo la alta considerarjon que disfrutaba aquel JefP, 111
¡mblicaron, íntegra, en s11 di11rio oficie.) de Viena, lo qui!
O&lt;'asionó un verdadero conflicto; pero el Príncipe, l11jui
de dar~e por ofendido, estrechó más las simpatfu que le
unían al autor, dando asi muestras de nna elevacion de
sentimiento que, por desgracia, no es comun en la épor11
que alcaD?.amos.
Dure.nte la guerra franco-pruHiana tuvo constantemente
el mar.do del 4.o cuerpo de Ej,:rcito, desempetiando tambien el importantísimo papel de Jefe de .11:sb,do l\layor
del Príncipe, é hizo que prevaleciera su voto despues d~
lt1 rondicion de Sedan, cuando aconsejó, luchando
la
indecision de sus colegas, la ¡narcha ~obre .París. A pe~ar de sus setenta y tres aiios, des.,mpei\a hoy este l-le•
neral el mando del mismo cuerpo d&lt;• .Ejército, aunque
sin apartarse de sus funciones de Consejero privado de la
Corona. El Emperador lt, distingue sobremanera, y no
hace mucho tiempo, en tietiembre del 11i\o último, dióle
una prueba evidente de su amistlld, concediéndole_el título de Conde, dignidad que en Prusia conserva todavía un
Jlrestigio de que aquí no pod1imos formarnos idea.
Goza de toda la confia111.a del viejo soberano alem1rn, y
disfruta de un gran prestigio en el Ejército, siendo objeto
de verdadera amistad por parte del Príncipe, á quien
acomparia actualmente 1m S!l visita á nuestra pátria. }'e•
derico Guillermo estima. en su Jefe de Estado .Mayor las
condiciones de un maestro y le respeta como á un padre,
existiendo estos sentimientos desde hace muchos alios.
PoseeBlumenthal una vasta instruccion; babia regularmente el francés y con toda perf.:ccion el inglés. Uomu
Generlll tiene ideas propia,¡, que revelan su prevencioo
hácia todo lo rutinario, bastando decir que profeRa, 111
tratarse de las óperaciones sobre el campo de batalla, uns
profunda aversion hlicia el sistema de Comt&gt;jos de guerra;
&lt;lo único que yo necesit&lt;r-dice-es que los Ofiriales de
.Estado Mayor me fC.:iliten noticias exactas y rápidas; ron
ellas me basta para disponer mi plan de campatia con
tod.a confianza y seguridad;• y que no son estaa palabra~
un vano al..rde de suficiencia ni una pretencio~a mnnifes•
tacion del amor propio, lo prueban ha.•ta la sacieda¡l su,
brillantes hechos en las óltimas campañas.
Diremos, para terminar estos apuntes, que el Qeneral
Leonbard von Blumenthal pe.sa por uno de los enemigos
mú irreconciliables de Francia.

"º"

EL PRÍNCIPE TMPEJtIAL D'Fl ALF.'.\íA1HA
Dos meses hace, con ocssion del viaje de S. M. el Rey i
Homburgo, publicamos"º las columna~ de r,,.. ILlTSTRt•
CION Mn.ITAR el retrato del noble anciano que rige los
destinos del pueblo germánico; hoy el acto de cort~,ía
con que el Emperador Guillermo corresponde al n•ali1.11•
do por nuestro jóven monarca, no~ da motivo para ofrec11r
á nuestros suscritores el retrato de su hijo el prín~ipe he•
redero de Alemania, nuestro huésped en los a&lt;'tua)l'II m~·
mentos.
Pocas Hneas vamos á consagrar á e.ste ilustre personaja,
pues sin tener en cuenta las numerosas biografías que, opor•
tune.mente ha dado á luz la prensa diaria, le. peraonalidád
del futuro EmperRElor se destaca en la historia contempo·
ránea en grandes proporciones, constituyendo un carácter
cuyos rasgos nb es posible confundir. Su nombre se halla
indisolublemente unido á dos grandes hechos; Sadowa y
Sedan, y con ellos pasará legado ti. las futura., ge,neracíones, envuelto en la misma aureola de gloria.
.Federico Guillermo Nicolás Cárlos, nació el 18 de Oc.
tubre de 1831, aniversario tle la victoria de Leipzig, y 8Í·
guiendo las costumbres vinculadas en la marcial familia
de loa Hohenzollern, entró muy jóven en el ejétcito y ~ó
por todos los grados hasta 166() en ¡¡ue fué promovido• á
'l'eniente General.
Con este empleo, aunque sin ejercer mamlo, hir.o I•

191

LA. ILUS'l'RAOJON MTJJTTAR
e11u,ptti1111l1i Dinamarra rn 1804; y su pr1&gt;sencia en el teatro dA op1&gt;rarion1&gt;s fné de gran utilidad, pues contribuyó
podAro,amPnte á mantener 111 armonía entre los je!Ps, ohviando lfts tlifirnltadPs :í que daba motivo la difPrente
manera dP aprl'cianie los herbos por los au~triaros y prusianos, ú 111 Ramn unirlos. Para el Prínripc fné esta rorta
t•ampa,ia una escut•lu en tJUP alcanzó positiva PXpPri11ncia
dP los hombre.• y de los sucesos.
Así, Pn lss diRposicionrs prt'liminarrs para la gnerra
rontra el A11stria t&gt;n lSGG, RIIJ&gt;O ya acreditar sus '.&lt;'ondicionPi dP organi?.&amp;dor, romo 11111y pronto d1&gt;bia demostrar s11s
talPntos de gran Capitan. A 1 inaugurar.se la campaiie., to111ó 111 mando dt&gt;I ~egundo ruerpo y combatió con fortuna
en las arciones de N OC'l1od, ysoloco y Héhwein!!l'choedel,
cubrit:ndose ..e gloria en el campo de batalla d1Sadowa
PI a de Julio, al decidir la victoria en favor de las arwAA
prusiunas, con su oportuna intervencion en la lucha, baciéndosi, duerio ,lel puPblo y posicion ,lP Chlm11. Entonces
fué cuando los dos prínciprs y compaiírros en el triunfo,
Federi&lt;'o Guillermo y li'edniro Cárlos, confumlido• Pn un
Pstrecbo aqre.zo, reribieron de manos dAI Rey la crm: del
Mérito, á que amhos •e he.bian hecho acreedores.
En 18i0, e.l romperse las Ju;stilidade0 contra Franci¡,
era Federiro Guillermo_Uomandante del ejército del Sur
de Alemania, y con él romem:ó la gnorra, conqniRtando
los prim&lt;'ros l11urele1 en Wis~emburgo el 4 de Agosto.
Hos días más tard11 ven&lt;'ia á l\[ac-Mabon en 1\'oertz, y
J-eatruida estl\ primeru resistenria, dejftbe. Pst11blrcido el
sitio Je S\rasbnrgo, y atravPse.ndo la línea de los Vosgos,
apareria Mn sus lriunfantPs soldados á la vistl\ de Naney.
Desde aquí operó l&lt;'ederico Guillt&gt;rmo &lt;;Qll gran habilidad: RigniPndo inmediatamente fos Jllli'OS dP Mac-ll[ahon,
hi:&gt;:o una notable ronversion á la 9el'e&lt;'há y, á J&gt;l'RAr de la
ventaja de cuatro diu que le llevaba el Marisc-al francés,
le akanzó bajo los muros de Sedán, y apoye.do por el ejérr.ito tlel Príncipe rral clA B11hiera, logró la gran vi&lt;'toria de
t.o Je Hl'tiembre, que dPterminó en Fre.ncie. la raidl\ del
,egundo imperio.
Concnrrió despues l&lt;'ederico Guillermo á las principe.les
op11rac-ion!'s de esta guerra, 88istiendo al sitio de Par1s
ha.sta l11 rendicion; cuando se llevó ésta á caho, tanto él
c-omo su primo Federico Cárlos, fueron ascendidos al empleo de Feld-mariscales, grado que no babia alcanzado,
hastl\ estl\ fecha, ningun príncipe prusiano.
Terminada la guerra, presidió la comision de defensa
del imperio, y dió fomento á las grandea obras de fortifi·
cacion que se Jevante.n hoy en le.s fronteras. Despues del
atentado de Nobiling, se encaTgó, durante algun tiempo,
de la regenria, con objeto de proporcionar á su J)Bdre al•
gunos m1&gt;ses de des('anso.
.l&lt;'Pderico Guillermo se halla casado desde 18ó8 con la
princesa Victoria, hija de la reina de Inglaterra, y de este
enlace tiene dos hijos y cuatro hijas. El mayor, Federico
Guillermo, que deberá &lt;;etiir un dia la glorio!&amp; diadema. de
Carlornagno resta11rada, es Teniente de infantería, y cuenta 24 aftos ae edad; e!tá ca.•acfti con le. Princesa Augusta
dA flrhelvig Holfatein; y tiene un hijo que nació Pi fi de
•Mayo 110 1882.
SE'gun un distinguido biógrafo M Federico Guillermo,
este Príncipe heredó la constante jovialidad de sus e.nte.
pasados, las felices ocurrencias de Federico Guillermo,
y la vene. satírica de Federico el grande. A su padre, el
Emperador Guillermo, debe la rectitud alemana, la discrecion, el valor y la cnballerosidnd de los Hohem:oll"m, "º
fon, todo, aquellos dotes pPrulinrPs d" la antigu:i PrusiH; y
:l. su madre, la Em1ieratri:&gt;: A ngusta, d11be asimfamo In dPliradeza MI sentimiento y la 11ni"&lt;'"Pr•111idnd ele lrndenris,.
En el grabndo que lleva por epígrafe . Cuatro generaciones de Emperadoreq, &gt;se ven reunidos en .1.n intereqante grupo, el actual ¡¡oberano de Alemanie. y su hijo, nieto y biz•
nieto primogénitos, destin11dos á cetiir sucesivamente la
&lt;'orona imperial. Aparte del parecido de los personaJes, se
observe. en estA precio~o dibujo la delicadeza con q11e he.
procP&lt;lido el artista al colorar el último vástllgo ele los
Hohen?.Ollern, sohre las rodillas del &lt;1110, por rar11 forluna,
ha conseguido rel'onstituir 111 poderoso imperio germánico, rolo&lt;'ando á sus lados á su hijo y nieto, q11e contemple.n 11quel peqnei\o sl'lr &lt;'On amorosa mirado., invorantlo
~obre ,n &lt;'l\be:&gt;:a la proteccion del rielo 'S' la• gloria, de
nn grande y eYJlltlndido porvenir.

ambos ejerri&lt;'ios, tan recomendados por la higienr .,· por
los dAberes que impone la vida milita!',
La• c-on ferencia, profesionales, rientífiras y literaria•,
hermanadas ron &lt;'ll\lle•., de organizn&lt;'ion adecuada al personal ,¡ne fL ellas a.s istP, p11PdPn llPgar á formar en el F.jiiroito
1m11 esc1ml11 de guerra, donde Re pongan dA rrlieve los adelantos má~ modl'lrnos debidos á la rnltura tlP nneRtro siglo,
•iendo el rentro dr Pstasdi•l'lrtariones lo.~ &lt;'Minos militares
de la penfnsulo y provinc-i s.s ultrnmarina,.

F.L CIRCULO MU,TTAR DE LA BABA~A.

EL T.IC'J.-:'NCIADO l" El, RECLUTA.

,v

1&lt;:L PRINCTPJO DE LA VF.DA
1&lt;~1 rnt1clru que aparece Pn l!ISpáginas 1911 y 193es la r11presentacion gráfica de uno de loR ~Prvicios t¡ue presta nuestra
benPmérita Guardia civil, para cumplir ron ~tL• ntrel'hos
(,, inexorahlPs debne.s. El legieladur, á tin de 11vitar p) rápido exterminio do la raza, y atendiendo, por el contT!lrio,
á protPger su prOC'rearion, ha establecido épo&lt;'as en qne
110 Ae perro itt' la per~Pcurion y de,itrnccion de tan inofPnaianime.lPs, crPando penas proporcionale.s pare. los qnP
infrinjan las reglas que le.s leyt&gt;R determinan; pero los ,afi.
cionldos á la einegiltira, no queriendo r11ronoeer que los
productos dr la nstur11le7.;1 en loij trPs reinos, anim11I,
vegetal y mineral, tienen Ali rnzon ele Rl'lr en el complicado
organismo.de nue.qtro pl11neta, Re aventuran en todos tiempos á rerorrer los campos, prewndiondo burlar la acrion
di' le. justiC'ia.
.Entonces la Guardia civil RO apreRta á luchl\r con la
intemperie_ y las fatigas anejas á su ingrato cometido, hl\llta consegtur el respeto á las leyes, ó sometiendo 10'! contraventores á sus inUe:dbles &lt;'Mtigos . .Este óltimo caso es
el qneropresPnta la admirable &lt;'omposicion del.malogrado
Sr. llalace., c¡ue le v11liú uno de sus másjusliílcados triunfos.

''ºª

Jt;XPOSIO[()N MINERA.-LA MISA DF. CA.MPAÑ"A
Magnífico aqperto presentaba el die. 1~ del pasado mes
el sitio donde se ha verificado el rertá.men más espléndido
de nuestra industria metalurgira y de cuantos productos
proceden del reino mineral. La Sociedad 1tle.tritense organizó une. fiesta, cuyos productos se destinaban para premiar la virtud y laboriosidad de los obreros, y el elemento armado orreció en seguida su valioso concurso.
A las once de le. me.iiana empezaban á llegar las tropas
con sus músicas y charangas, á fin de asistir á una Mise.
de Campaiie.. Un numeroso público invRElia todo el espacio que ocupe. laExposicion, mientras representaciones de
los Uuerpos de la gu11rnicion , con asistencia del Capitan
Heneral del distrito, ~P colocaban frente al artístico altar
levantado en la puerta principe.l del pe.bellon central y
adornado con trofeos e.legóricos á esta verd11dera fle;t!l
del trabajo.
La misa revistió todo. le. solemnidad que acompañan á las
que se dicen en los campamentos, cuando el Ejército se
apresta é. entrar en combe.te ó dedica sus preces en reconocimiento de los beneficios alcanzados por el Ser Supremo
en una batalla; y en el momento de alzar las bandas
músicas de toda 111 guarnicion entonaron J~s armonios~
11cordes de la marcha real, los morteretes imitaron el repe~do e~truendo del fuego rápido á tiiscrecion, y las máqu1~aa a~vnaron el espacio con los silbatos, formando un
COnJunto 1mponente y d.e dificil descripcion.
üo~cluiil.11 la misa,_ y ante les tropa• formadas, .,. pronunciaron algunos ¡j1sr111,,n;;, prnrPdiilmlo,p hiPgn ,¡ ¡~
tribucion Ele premio,.
·
1&lt;;stK i&lt;Olemnida,l, quP Pn (ltlrtP r1•pt'ó•l:11tll 11 11,-.tro ,~r•h(t•
&lt;In &lt;!P la púg. l~••, tPrmino despuf!s ae o;curecer.
.,
Al iniciador ?e la Exposicion Minera, D. Leopoldo
Alba Salcedo, director dt1 Lo, Pátria, se debió tambien
rstepenRl\miento, llevado á:realizacion de un modo brillante, ~ues un~ concurrencia inmensa circuló todo el dia por
la.~ mRt11lac,1ones; ha_,ta que los ecos de la retreta militar •
y IRs beng11la.s que iluminaban fantá.l&lt;tiramenti• ¡0 , pabellones de la Exposicion dit'rol'I por·tc1:111i1111da tan agratlahle lie•ta.

,li,-

La F.xposicion sp h11 l'errado ya, y 1&gt;ste gran conc111'1!o ha
honrado al país, mereciendo l11más cumplida enhorabuena
,u iniria1lor y c-nantos han tomudo part~, má.s {t men,1s
artiva, en este notahilísif!lO •uce.&lt;o nl\&lt;'Íonal.

En diversas ocasiones nos hemos orupado .vn de este
La vida Ps una enradenaJa suce3iun tle h8&lt;'hos, repetidos
Círculo militar, que tnnto honra á nuestros compllfieros y
por igual en toclos loR tiempo,, y que ,in Ambargo, súlo por
nobles defi&gt;nsores de le. reina de las Antillas 'Rspaiiola.,.
excop&lt;'ion ..,,msigiwn demostrar al hombre la e&lt;terilidad
F.l grabado que hoy publi&lt;'amo~ rPprrsenta el salon dti
d(' sus afane~, la iru¡uietud 11ue le in.,pira 111 mañana y el
esgrima y gimnMia, auxiliares podProso~ de 11\ in~truc•
sombrío porvenir rell8rvatlo á los indh·id11os J.e la. raza
cion militar, y qui' constituyen una prueba de los variahumana, Ri la naturaleza, má,i 11revisora de Jo que murbos
• do• PlPmPnto• ,¡11P Is n~o&lt;'Í&amp;l'ion ofr,&gt;rP. F.n f'l-tP •!tlon,
•11ponen, no buhiPra di~pllt&gt;sto la tra formarion de lo inJecoretln con &gt;&lt;'D&lt;'illa .-leg1Lnda, cnal &lt;'orr"•pnn•l,- ,¡ , 11 1 IÍtil y 11hati,lo ;1or lo proverhoso ~ llore..ieme, con nuevos
objeto, •e enruentran &lt;'Uantoi aparatos 1,un nr&lt;'r!arios :1
brios pau so,tener la lnchot &lt;'On los má3 po,lero•o, elemen-

tos. Hólo I\I artista 11' está reserv11,lo tll'spntftr on nuestro
ospfritu e~os sentimiontos, quP dAhieran srr le. norma_ de
nne~tros hábitos; y iL m1&gt;did11 c1ue aumenta la exartitud en
l11• llne11• del dihujo y la viveza di' lo~ ,.oJorPs tJUI' rontiene .u paletl\, mayor rs tamhien el trinnfo que ron~igul'
1&lt;:t idealismo sólo c-1\utiva ya al poeta y al \'isionario,
mientrM que la generalidad del Yulgo rinde un tribnlo d1&gt;
a ,l miracion hária las manifestariones dal g.:nio qui' ,·ontrih11yen á poner de relieve cuanto diret&gt;ta111ente influye
Pn el organismo humano.
l'or eso, con el grabado do)11 png. 197, ronlir111b rl)e•
tior Dominguoz la anddiablr rrpntarion alr11nz11dn con
otTos ('Uftdro~.
m asunto no put&gt;do ser m11, trivial. RI 11iio q11e agoniza
reprr11enta á nn lil'enriado, que despues ,le haber pagado
la deuda ailquirida rAn fU pátri!l al nacer, de hAb.-r pelr&amp;Elu
rn cien romhatos, lnrh11ndosil'lm1ne por mantener i,nhiést•
su hnnd11ra y la honra di'! sn narion, vueivP 1\1 bogar don
tle por primera vr~ ahriera sus ojos á la vida, munl.!ldo E·u
fiara c-ahalgadura, &lt;'nbierto su euerpo de honros,IS, ,! , per..
impllll'ablPs &lt;'it•e.trices, agote.dns sus fuer:&gt;:aR y &lt;'onsPrvand.tan sólo rl r11tusiasm&lt;1 pe.ra 8.&lt;'ons11jar á los demáR 111 . imi•
tacion de su 11jemplo; en 1•t11obio t&gt;I 11iio nuevo, j6n•n r,•1•l11ta, rehosando all'gría, jinel.l' en brio~o (•orcel, &gt;l' di,ponA ú. penPtrar en el campo dt&gt; la lucbA, creyendo im' posible qne el tiempo pne&lt;la mermar un átomo de Ru,
fner7.a~.
Al p!ISar, licenciado y recluta se saludan y se paran Pn
opnestl\ clire&lt;'&lt;'ion. .MI uno va fL de~can•11r de su az11rosu
carrera, satisfe&lt;'h11 fü c&lt;1nciencil\ del pssaJo; el otro e.mbi&lt;'iona ver pronto reali;,:aclas la• i!u•ione, con que le brin •
da IR primav,:,ra de l11 vida.

CA~ON NORDICNFF.l/1'
( Gontin11acio11)
!'A.JlON XO'RD}:'IT:ELT DJ: TIRO R.\PIDO

El carion Nordenfelt (fig. l.o.) difiere es(lncialmente en su
forma y mecanismo de le.s ametralladoras que llevan este
nombre: es rayado, con varias rayas helizoidales de paso
constante de 28 á 30 calibres pare. los de diámetro infrrior
á 47 milímetros, y de paso progre~ivo par11 los de mayor
calibre.
Las diferentes piezas de que conste. el aparato de cirrre
y disparador, son las que se ven en la figura 6, cuyn
descripcion y situacion respectiva ea la siguiente:
La palanca de maniobra está unida á un eje horizontal
B, e.lrededor del cual gira comunicando su mevimiento ú
las distintas piezas del mece.p.ismo, y abriendo ó cerrando
la culate., segun se le. lleve hácia atrás ó hácie. adelante.
En el eje de esta palanca está fijada la placa directri1.
N B, que es una pl11ncha de I\Cl'ro, en la cual se ha hecho
una ranura análoga á le. de las 11metralladoras del mismo
autor; es decir, que tiene una parte rect11 y otra circular
cuy&lt;J centro es el eje del movimiento general.
Entonces la cla.vije. recorre la parte rectl\ de la ranura,
empujando á la curia de e.bajo para arriba hasta que ~u
cara horizontal " venga á aplicarse contra. el resalto COl'·
respondiente de la caj11 ile la culata, cei;rando esta en seguida por completo.
·
Ls claYija. "ntre. en la parte eircular, y el saliPntP dP lá
plac11 dirPCtriz, chocnmlo contrR el ;,.'lltillo, IP, obliga á b•ju :,11 rahPzlt, solt:indn al J)Pl'&lt;'lllol', ,·n.,·n ~•·-orte le ,.n,pnj,
~• lP hace in ftsmsr el enrt11cho.
E•1 fo, eo.t\ones de lll!lyor &lt;'olibre la rnr¡rn &lt;f' ht1t'&lt;' á 111~ no, porque la experiencia ha demostrado que la longitud
y el peso que deben tener los cartuchos para. que el proyectil adquiera la suficiente fuer?.&amp; de penetr11cion hari,1
alargar demasiado la culata 9¡ se qmsiese colocar un c,1rga:
dor automático, y además sólo se podría poner un p~1¡11eiio número &lt;le cartuchos, si se queria que fuese manej11hh•.
La &lt;'arga ht&gt;&lt;'ha á mano, tiene ademáR la vente.ji\ d,· ,¡,.,.
mayor seguridad y ha&lt;'er más .;encillo el si~tema; y t·u1110
por otra parte, en la• experien&lt;'illll hl'C'ha.s se ba consegui,Jo
hacer 29 diipar011 por minuto, este número apena~ ¡iodritt
aumentanie en pocos tiros más, áun emplearnlo 1111 sir ,
viente de &lt;'artucbos y una ~limentacion automátil'a.
Los proyectiles que se UB&amp;n fig. 6 son 111&gt;1 granada.• ordinarias, las de acero templado ó de fnnilicion emlur,wi
da, el bote de metralla y los sbra1mols.
J..a.q granadas lk&gt;'l'lln la espoleta en el culote, con ol,j,,10
de que 11\ ra~.&amp; dPI proyertil tenga la tlure¡,.aª n.,,,,,,,•ri~
para q1rn pueda p,•nl'trar en l1111 planchas dí' lo, bn,1u,,,:
loi proyeetiles ie mt! de rnr. lrilógramos d(I pe.llO tfou .....
una 88Jl01Pta de dobl11. "i'eC'to s lo mi..mo los Fhrapn"I 1le
má~ de !18 milímPtros 11111 diámf&gt;t.ro.
TodoR esos proyeotllee 811tallui al prim"r &lt;'l,oqne :\un
cuando i;ea ~te en la superlc.iP d•I
f,a c-arga y el proyectil 'l"lUl MJ!tenidll" en nna vai11, de
laton forroando un rartucbo. 11:sta~ vaina! pu"dt'n ••·rv1

•tu•.

.

�,1

i

11
1

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194

l

basta die?. ó doce veces, volviéndolas á cargar despue~ de
cada disparo, ai bien habrá que corregir los desperfectos
que Auelen presentar.
Los cañones que lanzan proye&lt;&gt;tile~ de menos pe~o de
J ,81 kilógramos se colocan sobre al'uAtea lljos, y los qne
arrojan proye&lt;'tiles de tiste ó de mayor 11eso ~e montan so•
bre afustes de ruedas provistas de freno hidránlico.
La pnnterfa en elevacion y en direccion se hace al mismo tiempo por medio de dos volantes y por un solo hom•
bre, con lo cual puede perseguirse na blanco que se mueve, y disparar en el momento en que estP berha la puntería.
El disparo de &lt;'ada boca de fupg,:¡ sólo exige dos sirveut&amp;!. El que apunta aprecia la distan&lt;'ia, fija el alza con
ayuda de un piñon y una cremallera, y tiene la pieza dirigida con,t.antemente en la direccion que conviene, haciendo mover ron la mano izquierda el volante de punt.1/·
ría en altura y con la derecha el Je direcion; el otro sirviente carga y hace fuego.
Cuando se quiere obtener mayor rapidez en los dispa
ros, se emplea otro sil'viente para dar los urtucbos; si tiste &lt;¡uedara ft1era de combate, el primero apuuta, C1&amp;rga y
da fuego, pero la velocidad en los disparos dism·nuye.
.l!:n todos los casos baSt&amp;n dos 110m bree instruidos pan
hacer el servicio: la instruccion que necesitan es muy ~encilla y casi no necesitan aprendi?.aje.
E:xist11n 11 modelos de cañoneR de calibre y peso distin•
to, pero de forma ignal al descrito. .MI objeto de estas variaciones es tener pi,.za.s apropiadas para todos los casos y
destinos, armando con ellos bien los buques ó los fuerti&gt;s y
baterfl\8 y aun l118 tropaa en el &lt;&gt;ampo de bat11lla.
.F.sta piara llev11 nn resalto en el lado i?.quin4o, el cnaJ
e11 el momento &lt;'Onveni1mte choca con el gatillo y le ,1h1iga á producir la per&lt;'usion en lel &lt;&gt;artucho.
La ~a de obturacion D presenta delanto una cttr11
plana contra la cual apoya 111 culote del cartu&lt;'ho, y por
detrás est{I l'0rtaáa an forrua de &lt;'0111 de milano; en su purui inli&gt;rior ,llev11 un saliente rectangul11r E en el cual
t:ntra la mnPR&lt;'a del retorte del percutor.
La piP7.&amp; JJ es hueca, y tientro dt&gt; ella va el percntor h',
y la &lt;'abeza lt del gatillo &lt;:I; tambien está &gt;ltfflYPRada en Mil
parte inferior por una abertura cilíndric11, donde entr11 el
eje 1J de la palanca de maniobra.
La cuña H sirve para asegurar la obturacion cuando la
cuh1ta está cerr11d11; tiene la forma marC11da en la figura y
un11 muesca de hechura de cola de milano, que abr11?.- 111 parte semejante de la pie?.&amp; de obtur11cion, lo 1111·e
permite á la cuña correr arriba y abajo sin que cambie de
¡iosicion la pier.a lJ y además arra~tr11r a ésti. cuando baga
un movimiento de rotacion. En su extr11mo inferior lleva
atornillaao un clavillo cilíndrico N que pasa siempre dPn•
tro de la ranura de 111 placa dir1wtriz y sirve p11r1111g11r los
111ovin:;ientos de amba.i pieZ!ls. L,¡ p11rte posterior de la
cuJ1a presPnta un res11lte ó est•alon, cuya c11r11 horizontal u
puede apoyar.,e en otro reat11Lo plano que t1Pne la c11ju de
la cul11t11.
La cuila e~ huera y en su centTo hay un ~aliente qnp
es ron el •1ue trovieza nn diente del gatillo, haciendo que
el percutor t¡uede sujeto en el hullco llll la cabeza de aqud.
Además. ¡,res1mt11 un ¡,lano incliru.do contra el cual resbat11n tos top..s ú oreJI\I! que titmeel percutor.
'l'odli!I estarl piez11S están I igada.~ como se vé en la figura:
el glitillo u, que sujeta la Cllbeza del percutor, es movible 11trededor de uu pivote que lleva la pieza D, y el muelle Ji: del percutor esté. 11poy11do comra 11sta. pie:r.a. ~in ningun tormllo.
1,a roan&lt;1rM. de funcionar P.l aparato dP cierrP y de pPr•
cusion P, la ~igui,.nte: .suponiPndo qn11 so ll&lt;'&amp;bft de harPr
un • &gt;U1&lt;ro, la cutatli estará cerrada, la ¡,alanca de maniobra .completamenti. inclinada hácia. adelaute, la pieza D
tipoyanElo contra la curia para que 11mbas cierren com))le•
t1tmente la riit'&amp;.Ultil"a del cai,on, y el percutor empuj!lt.lo
por su muPllt! ~,tliré. l'n la po,ic·iun má~ avan1.:i.cla que ))llede toruar.
::li ahora ~e qniere abrir la culata, se llevará luicia atrás
la palanc11 Ji, maniobra, &lt;'on lo cual se produeirán ,lus
movimientos bien di&amp;tintoe en el wec1rnismo: el primero
h ..ce bajar la cuña y 11m1ar el percuLor, y el segu11do
obliga á gir11r á la cuita y á la piezi,. D, dejando abierta
la cut11t11 y la recámara del c11iton: en electo, al principio
del movimien1.0, con el giro de la palanca su eje hará mo
ver la placa tirectriz; pero como la clavija que va dentro
de la ranura recorre la parte circular de ésta, todas las
pi.,zas quedarín inmóviles; pero en cuanto entre en la
¡;11rte de la placa, empujará á la cuña hácia abajo, lac1111l,
por 1.. forma Ele! plano inclin..do con que está cortad11 ,·n
,u iuttlrior, obligará á los topea d"l perc11tor, y ))0r lo
tant.o a és1.e, á resbalar de adelante hária atrás y á &lt;'0111•
vrimir 111 resorte¡ y cuando la clavija est~ J)róxima á lit'.•
gar al límite de su movimiento, i,I aaliente dt la ruña encuentra el del gatillo y bacti que gire ligeramente l'0•
giPndo al per&lt;'ntor por su rt borde.

'LA ILUSTRACTON AITLIT.AR
Hi ali&lt;&gt;ra cúlllÍIIÚli girtiudu la palanca, l•owu l11 l'ltivijtt N
l,o~ ¡.otwlJlos pt'PVÍflOl'PS, así lo l1a1·t&gt;11. füi lil mayor
llegó al extremo de la ranur11, emp11j_11rá á la placa y .;Fta
vartt&gt;
1le los estados 111' Enrova, d Oficial t'S alta
hará girar á la cuña alrededor del eJe de la palanca ilt&gt;
mrnte consirlerado en lapa:&gt;., y las ,fases elel &lt;',0mer1,io
mftniobra y arrastrará á la pil'7.a JJ rn su movimiento dt'
no Pmpiezan por ser, como a,qní. pam t'I Otirial una
rota&lt;&gt;ion, ron lo cnlil quedarli abi.. rl11 la rnlata y la reeáespecie tle 111rn11Ji1·0 insaciable.
11111,ra del cail&lt;&gt;n.
Cadn. vez que s11 habla Pn España de la insta.la
l)ur1tnt.. ¡,ste IÍlti1110 mo\i111iPnto, t'I balient.e de la pll•
cion flneva ó elPl tmslado de 1111 colegio militar ú n11a
ltmc:~ de maniobra t&gt;ncnentr11 ltl varill11 del e:üractor y 111
gnar11il:io11, ó nna capit.anía general, millarPs de
hare girar de delante bácia atrás, ,·uyo movimiento se
rN:larnaciones tí petfoiones, con sn obligado eortej11
trasinit!I al extr11C'tor, &lt;JIU' snt&gt;11rñ la vain11 Jrl rartucbo disde grandes empeiios, producen infernal agitaciou .\'
p1trado y lll e&lt;'hará funu.
vo&lt;:t'río. ¡Cnalqniera diría 11ue el pnel1lo Pspai10l ama
Abierta la culata Re introduce á m11M nn nu11vo cartucon frenesí á sus hijos milita1•e,i! ¡&lt;:ómo MP. l!olicita,
&lt;'ho y sP cierra empujando hária adt&gt;lante la palanca de
r.ómo se lucha PU rada localidad por obt.PllPr nn ro11
maniollra. Con esto se reprodu&lt;'Pn, pero en órden inverao,
tingPnte df' poblacion militar, una gnarnir•ion, 11111·
los movimientoR dl'RCritos ant11riormente; el percutor quupeqneiia qnP sea.!
e
da m&lt;&gt;ntado estando suj~to por el diPnte del gatillil, que lo
1,Pero"'qnti s1w..dl' una vez ronsegni1la? ¡Cnán
suelta al terminar el giro ,ie la Ji!llan&lt;•a, y .sP producP un
triste dect&gt;pcion pam el qnt&gt; esperimPnta !IUS po~itinuevo di~plll'o.
vos efectmil
Los detalle~ de estP movimiento aon como sigue, la
Todos los artículos de primPr:i 1wcesidad se encal'lli,a ,\' la vieza JJ giran de atrás á adPl11nte; la cara anti'·
recen ..... para los militares. Todos los artículos dP pri
rior de ésta emp11j11 al cartucho •'n la recámara, encuentra
mera y segunda necesidad son objeto dP adnltPra
las garras del extra&lt;·tor y las harl! girar basta que entnrn
ciones diversas y snstraccion de pPso ó medida. Huben
en su sitio y, por óltimo, vienl' á ada)ltarse contra la pa
~de precio los alquill'J'eS di' la.s casas, y t'll suma, el
red posterior de 111 re&lt;'ámara.
01:!eial es como un ntranjero, como 1111 "nemigo, y la
ihtAN&lt;'ISCO LOPJ:Z 0.&amp;JUl.lYO,

SOBRE REFORMAS
PROYECTO N.

( r'o11ti1111arion.1

Otra. gl'M,itirat·ion jnzgamos inclispen:iahlt&gt; como
Mndicion natural uP1 sPrvirio militar obligatorio,
pues éste no se podria esta.Llecer liin revestir de todo
el mayor prestigio posible al soldado; es preciso ha
cer tlPsavarPr.Pr eutre mihtarPs el servicio ,le fa.
asistPnc1a domé:-;tica. .hll Ulicial la necesita, es cirrto;
vero tll'bP pagarla, delie tPner nn Cl'iado . .hll Estado
podr,a fijar :~ t;&gt;Ste lin nu peqneiio aumento de RnPI
do sin pe1~nicio del p1·esupue.sto, toda ve1. que 1&gt;0drian
res1.a1·0e e:;.~ ph1za:1 tlel ,wtivo, y a yue ningnn servicio militar prestan, y por este medio la dignidad
del soletado y las 11eces1ctades del Oticial se habrían
armonizado.
Hay, además, muchos otros órdenes de hechos que
convendría estmtia1· para que por nwdio de llábiles
combinaciones llegáramos a.l ideal de nn PjPrrito
fuerte, respetado y querido por t.odo el PAí!I.
Pero para esto se necesita conwnir ó negar resueltamente la siguiente fundamental premisa:
Los Esta.dos modernos, tanw ó más a1ín que los
antiguos, ¿,necesitan mantener un ejPrcito suficiente
á las dos grandes eventualidades ae nna exten11ion
territorial legítima. ó una ,defensa de la integridad
nacionali' 8i se nos contesta que no, hemos terminado. Ureemos imitil la d.iscusion. No se dillcute sobre
lo que es evidente. Las polém.i~ y en general toda
demostracion, versan sobreproblemas, no sobre realidades que nos abruman en todos los momentos con su
obsesion ineludible. .1:'ero si se nos contesta que si· si
podemos partir de esta conformidad. inicial, esW:remos obligados á aceptar todas las consecuencias que
se originen de PSt.a. ya t'nertP. y natnral ba¡¡e de dii::c11sion.
Hi se acepta que las instirncione;; militat·es, no sólo
no son, es !IP,Cil', no debeJ1 ~er, conrrarias :í. la. prodnccion económica, sino que vienen átavorecerla indirectaf!!ente por los beneficios de seguridad individual y
nacional que implican, habrá que reconocer el derecho que tiene el país á nn ejército digno de este nombre y recíprocamente, la. obligaciou en que está de
cont,l'ibuir á la oonsecucion de este resultado por
cuanws medios estén á su alcance.
J'ues bien; estos medios son muchos, y tan indirectos, que el país pod.ria. hacer ciertamente envidiable
la. posicion del militar, que al Jiu y al cabo un hijo
es uel país, sin sac1'iticios tan grandes tal ~ez como
los que impone toda imprevision de una necesidad en
el momenw crítico en que ésta se hace ya. inaplazable.
Examinemos rápidamente esta clase de medios.
Al pafü le interesa ante todo, una primer r.ircunstancia. Pn la. oficialidad de su ejércit-0, á saber:
Que s.ea ilusti·a&lt;la., pundonorosa y aguerrida.
1-':u-a e,ito, lo prilllero que el país debe hacer el!
rodP.'ll' de considP.ra,·ionPs :l esa otir.ialidad cr~rla
un pre.~tigio, distinguirla eu el campo de l¡ paz para
que ella se distinga á su VP.z en el sacrifir.io de la
1·11la, 1:11 I:\ g·nena ,¡ yllt: vleue «lrM1lt1 la ¡.oaz ublig·ada.

poblacion "ntera SP rolora PU misteriosa complicidad
para hacer lo más insoportable y ridícula posiblP la
vida del Oticial.
Y es que el espíritu mercantil en Espalia es ciego
y bruta.1. No conorP más utilidad que la del cambio
dirert.o, la permuta inst.antánPa, la vi&gt;nta al contado
No ha recibido ni parPr.e ,•a.paz de una a1ta rultura.
Las ideas generales de páh'ia, humanidad, los sPnti
mient-0s delicados di' honor, protPCCion, Jp Ron 1·asi
ent.eramente desr.onociclos. Más prPciso es qne Psto
concluya, y si se qnirre ejhcito, forzoso t'S preser
varle de ~sta gnena igno111iniosa r,on el lt&gt;ndero
¡,(Mmot
J&gt;el modo signientl':
Ouando una fntil'1.a cnalqujpra va ,J., gua.rn ir.ion :í
nna loca.lid:ul, es indudable qnP va á producir nn
cierto movimiento económico, una determinada flnctnaclon en todos los valores. En proporciones racionales, nosotros no nos opondremos á qne por las lt&gt;•
yes de la oferta y el pedido !!P produzcan oscilacione~
en los precios corrientes.
Pero apart~ de que todo buen cindadano debiera
contener en ciertos límites su afan de ganancias, e~
eqnit.a.tivo y pr~tieablP lo que se haCP Pn otro11
paises con h\ oficiaHdad, en compensm.'im1 de las
utilidades qne produce al comercio de todas rla.'les
este suplemento de poblacion, organizada ya de una
manera ventajosa para la ~xplotarion mercántil,
pnest.o que son conoridas de antemano sus neresidades, personales y sociales, el número aproximado de
individuos y sus mediosele subsistRncia ó sneldos.
En compensacion, pues, dP esta.q ventll\jas, que no
necesitan otra demostracion que las influencias que
crula poblacion pone en juego para que la dot~n ÍI
no la priven de gnarnicion militar, lo menos que se
¡¡odria hacer con el Oficial, es ante todo considerarlo
más, y luego darle las siguientes facilidadps de snb•
sistencia decorosa:
l. 11 Casas gratis, á las inmediaciones de los
cuarteles, que deberían y podrían propo1·r.ionar \or,
aynntamient.os.
t." Exenrion de toda cla~P de impnPsto~ ,t In.,
~/iri'.n!f.~ de la. guar11irio11.
·
3." Entrada libre en wda ciar.e de esrn.blecimient.os pt\blicos á Oficiales ve.qtidos de uniforme.
4. 11 Entrada por mitad de precio en toclo!! loK
teatros y espectáculos.
/í.n Trasporte á mitad de prerio por ferro carril
• ó barcos, en sns vil\ies particulareí!.
Ahora bien, como no ignoramos tampoco el género
de abusos á. que algunos Oficiales son conduciduri,
más tal vez que por carácter por el aislamient-0 en
que están de toda buena sociedad, nosotros exhorta
ríamos á las familias más distinguidas en ca.d:t
~edad, á qne recibiesen, á que invitasen, á q1~e
h1etera.n sns salones de fácil acceso pa1-a los Oficiales
de la guarnicion.
Pero paralelamente á Pstas distinciones, mwstro
rigor con el militar n1ido.~o. con ese tipo desgracia•
do 4.ne hace gala de lrn1 mayores escándalos, sPrfa
estremad(simo. La pérditla de la carrera por act.oij
4.ne degradai1en ó pe)'.judir.a~n al prestigio militar
en r:nalqnier sentido, nos parecería aun el grado
medio de la. escala de conectivos que creeríamos
necesario establecer,

Pe{.o ya estamos oyendo grita1·: «1,o qUP pPMs, ru

195

T,A lLTIFlTRA&lt;'ION l\ITT,ITA R
ó.ltimo término, l'S la 01•1ranizar.ion de unas f'lasPs
pri~legiada1:1 bajo todos ioa aspect-0s y dr nn modo·
nT1tante, sohre todo con relacion :t los 1lemás fnn
cionarios del Estado.»
J&lt;Js~ pamngon entre las clases del Ejército y
1~ 11:'madas de Emplewlos implica tan gmn su)ler
tietaltdad en conocimientos científieo-sori:1.IPs, qne
n_os 1&gt;o~lrí~1110s creer dispensailos dP una l'r!pl ir.a 8él'i:L,
si per1ód1e-0s tan antignos y ar·reditatlos i,omo L11
Rpo('(I no le hnbiesen hecho objeto y l1asi&gt; tlP 1111:L
extensa a11gnmentarion.
ImposiblP. nos es rehnir P~ta polémica por anil'K·
gado ¡¡ne sea dis,,ntir con 1111hliristas tan ejerr.itadus
r:omo los rPd,WtAJIPs cl!•l P'&lt;presado 11ia.r1u. Y Pntrawlo
"n Psta eliscnsion t·un sinrPriclatl nosotros 111·t&gt;~111ita
mos á l,a Eporn:
•
¿( Jrp,e Pl rolPga &lt;¡ne todas las fnnl'itmPs ~ol'iale:1
tiPnrn nn ,•alor igual?¡, ('rer qne no t&gt;!! posible PS1a
blPrPr entre P.llas va.lorPs rPlativo~?
PPro La R11()(•0 no pnedp dP ning·nn modo ,·1•per lo
primern, pnPs se pondri:t Pu rontradirdon 1·011 101:1
principios de gohiPrno qnP rlPfiPnde. Bs más; cael'i:l
en PI iixtrPmo c¡ne cornlnrl' :t la. teoría «Jp l:\ nivel:tcion social. Un barremlero tendria. Pn PStP sistema
ignalrs considPraciones y retribnrion qne el hombre
de Estl!do, que el hombre de mayor apt.itml para las
eoncepcione.~ generales.
El que acarrea á una constrnccion los materiall's
sería equiparado al arquitecto qne 1011 distribuye, ar
regla y coloca conforme á un plan complejo y 1111
cálculo prévios.
No; l.,a, Epom tiene qne admitir la distincion ele
fnnriones, y si la admite, está dispuesta á, equiparar
la.'l milita1·es á la.~ de un empleado que se limita á re
dact.ai· una Ól'den, extractar un expedientt&gt;, traihwir
una minnt.a á las fórmulas flP rlerrl'to ú RPnt~nci,HtlW
pn blir.a la &lt;foNta. P.tc.
En lo qnP arriesga, en lo ttne roopPra, 1'11 los runo
cimientos ó 11arrifirios qnP debió hacPr para el ingrp
so, 1,pnedP sPr romparado nn rmrtlt&gt;atlo :i 1111 Ofü·ial
,!el Ejr!rcit-0? Esta es la cuPstion.
I,a Eporri no sPrá capaz ele Pnh·:1.1· r,011 nosotros rn
un análisis minucioso, profundo, de las difPrent~s
fnnriones sociales, para hallar el criterio con qne drbe apreciarse su valoró superioridad relativa, deduciendo de ahí rl absurdo de la compara.cion pstablecicla entre Oficiales del Ejército y empleados ann tlP
aquellas ra1Teras en qne se ingresa por oposicion.
La sola funcion intrlectnal que por su importanria
podría ser eqniparada á la doblr fnncion intelectual
y de energía yriesgo flsico que el Ofirial represPnla,
sería la del Magistrado ó Jefe de Administraciou,
qne emite 1111 dictámen razonado en asunto!! compl~jos de cualquier ramo del derecho.

•

A Pst.a comparacion se ha llegado por la cnest.ion
de sneldo11. Ya lo hemos dicho; el caso no ps igual.
Tan no e!! igual, qne al Estad-0 lP interesa tanto más
qne al mismo Oficial el estado económico de éste. De
ahí los castigos por deudas. .Pero para no exponerse
á cometer nna injusticia abominable, el E/ltado debe
tener la seguridad de que el Oficial está retribuido
suficientemente y puede desempeflar sus funciones
y condncirs11 en sociP,dad con el decoro qne sn clase
le exige.

Y llegamos aquí á otro aspecto de la cue~tion: :i.l
cargo de excedn1te, insoportable, al c:irgo de los
23 000 Oficiales.
Aqní tambien se razona de un modo absurdo.
De!!de el punto de vista del derecho individual que
aquí se discute, ¿qué culpa tiene el Oficial niímel'o
23.000 de haber obt.enido este mlmero? El Oficial no
se ha decretado á SÍ mismo este cargo. La responsabilidad ó la. explicacion hay ;que buscarla en las
guerras, desgracias nacionales que á todos afectan, y
en las Academias, abiertas despues de haberse terminado la campalia y haber ya nn gran excedente de
Oficialéll. Fuera de esto, todo el que es Oficial hoy
lo es sin responsabilidad propia; lo es porque se le
brindó á, serlo ó se le consintió serlo.
'
La cnestion pues, se reduce á disentir con patriotismo medidas encaminádM á reducir el mímero de
OficlalPs sill perj11if'io de los dMerhos adquiridos, y
a.ntRs bien, facilit.1ndose el qne estos derechos á una
carrera importante del Estado tengan loa desenvolviinientos natnrales que la juventud ~ prometió al
t~quistarlos

AL PRlNCIPE IMPERIAL DE ALt~tANlA.

Nanta :i la guerra, por doqnier-qne mande:
Roma conquistadora nos asombra;
Por Rspaña, la A mPrira PS hoy grantlt&gt;;
Pero la fuerza, sin mision segnra,
Cae, por la mzon, tlesflt' sn altura.

F.N ;,U vrnTTA A LA &lt;"ORTF. DF. F.SPAÑ .. .

SONF.'1'0.
Pdrwipe, Lil'n venido: 111 saluda
Hoy pot· mi l:íliio lu. glorios:~ 1•1spaii:L,
1,a ,¡nr en una y en otra andar. c-ampafü~
~:uropa. contPmpló, dt' asmnhro mnd,~.
Hi la snertP despnes IP: futl saiiu&lt;la
Y sus laureles trist.e tinelo empaft,L,
l,11z dP t&gt;SpPranza ya su ViPlo baña,
{tnl' 1111 Rey digno dP He1·lo dalf. ª-' ntla.
NadiP apre,·iar cual ti\ su /.doria JIIIP1lt·.
t¿,w VPnrPdor en &lt;·ien t·o111bate:i fuist.,,
ll'ama alranzanclo 411P :l ninguna. &lt;'l'dP.
Y JJIIP!! á .1&lt;:spai1a riRitar quisist,.,
F,lla rn mano Pstri&gt;rha agradPr1da,
Y á sn saludo 811 amistad vá unida.
lt'YRNJ.ITT)0 º"' H ABan:L Y Rvrz DE Al'OD.,c ....
•

Madrid ,;s de

Noviembre

Ya no le basta al espailol soldado
'l'odo t&gt;I valol' hl'róit'.o tle sn historia;
f:l siglo de la lnz nos ha ensPiladu,
c.¿nr hay algo más p,Lrn alcanzar la gloria:
He esgrime el arma ron el 111ap,L al l.ulo,
~xigP el libro 1'am¡10 en la mPmoria,
Porque ya Ps :wadrmi.t t-1 campa111rnto;
Prot'PRion, PR sahPr; 11111mlo, el titlento.

Hi al I PI'

AL CENTRO MI LITAR (l)

Que ya. no en masas, hneiites ni lPgio1ws
Sueltas las riendas, altos los aceros,
~•eroces y valientes cual leones,
Vonfia.dos al a.zar van los guen·eros;
l'orqne han llevado prácticas na.ciont'~
La ciencia. militar á•t;1.le.'l fnerus,
&lt;,¿ne se aprestan y marchan al comhatt&gt;
Uomo en fijo tablero al jaque mate.
Si abre la ciencia algnn dt&gt;srubrimiento
Que una teoría t.tctica llnmina,
8ufre Pst.udios sin tin de experiment-0
Para aplicarse á .Ejt!rcito y l\Iarina;
Y el ave, el rayo y el vapor y el viento •
Y wda t'nerza para sí, combina
},a guerra, menos cruel y asoladora,
l'tlientras el campo del saber devora.
Que horizontes sin fin muestra á la vista,
Donde saciar las vastas ambiciones;
Rica, gloriosa y singular conquista,
Que engrandece y no vence á los campeones;
Preciso es qne al palPnqne Espal'ia. a.~ist~
f demuestra á. las émulas naciones,
Que e.ir~itos habrá de polo á, polo,
Pero el genio español será uno solo.
Para ese porvenir, en lontananza
Muéstrase el iris, á que España goce
La paz y el b1ene.qtar de la esperanza,
Sin qne el desmayo sn vigor destroee;
Que talent.o, valor, genio y pujanza
A sn ejérciw ofrece Alfonso X JI,
Pues á lJaudillo y Rey la pátria liga
Y al brazo varonil, el cetro obliga.
Si á la par del derecho está la gnerra,
Si con acero la razon se aduce,
Cual dijo al Mundo en la española tierra
El gran Cisneros; que la frase cruce,
Para ensenar que la nacion se encierra
En la grandeza militar qne luce;
.Pues si la fuerza bruta ya no priva,
Reina como verdad, la tuerza vi va.
Luz del progreso matará á. la somLra;
Y aunque su disco con dolor KI' agrand..
.Por férrea espada, con rat.on se nombr,1,

(Se ro11ti111ia.-,f.J
(1) Leid:1 por su :iutoi ~u I.A. u,11ueut .... 1i1.,u -..e:•• 1 rilP,tn•
cías .ul prtstute aítu,

111lt'\'0 sol, llllPSll'O

a..~tinu

Animo y rorazon y abrir camino,
l·ara !!arar triunfante la bandera;
Aprender y enseiiar, ese es el sino;
Y cada. rnal á dilatar 811 l'Sfera,
1-fa.~ta 11ne YPngit la futura E,ipai1:t
A sl'mhrar olP lanrPlel! sn r.ampaiia.

de , !S!U

A ,osotros, ilustres GeneralPt1
(tue dais honor en alta.'! jerarquías;
Veteranos curtidos en marciales
Jt'ilas y naves, consumiendo dias;
,16.venes y entusiastas Uticiale:1
Con ámplias y académicas teorías;
Un trovador sin líricas preseas,
Us pide mundo do agit.ar idPa11.
Si aquí rPsuenan, filtrarán el mul'O
Y ondas sonoras llevarán el l't·o
Oe zona Pn zona, reclamando al clul'tl
e,'.orazon dPI soldado ávido hnP,·o:.
ConvPncer y elPvar, pq más sPgnru
{¿ne prPstar sumision al mando SPt'o;
Y al bPli&lt;'o clarin den nbediPncia,
l{a1.ón, dt&gt;ber, honor (, inteligencia.

1111

BR 11:lr lnrientr l,1illo á la Nll'l'Pr:.t,

A4.11{ agrupados, C'0ll el alma llena
De noble emnlacion, ,ibrese hoy mismo
J,a vida intelectual á sn faena,
Al calor del marcial compaflerismo:
Voz de la pá.tria en el salou resuena.,
Que ilnstrarst- el guen.,ro es patriotismo;
Y si ese fuego en derredor encuentro,
G:loria á la lnz que inadiará este uentrol
JUAN ATAYDF.

-&gt;-t11QDGt,,Eifr. lJfrt.cfOl'l/f

,

I.A 11.rr~TRA t 'IOS

.M 11,11' ! R

Distingnitlu 11migo: rnmpli,•ndo ,·on 111 obli~i,,n qnl'
gu~tosa y voluntal'i&amp;mente ffiij he impuesto, quiz'8 abu~11ndo de ~11 bondauo~a 1·ondescendencia para t&gt;Onmigo y
&lt;111 la pacien&lt;'ia de'lodos lo~ leC'lores de LA lLuSTRACJON,
emprendo mi tarea. mensual, para dará Vd. cuenta de lo
más nota.ble ocurrido en esta iRla durante el mes de Octubre próximo pasado,
Como siempre, voy á tratar espe&lt;-ialmente del Círculo
Militar, aun á trueque de aparecer encomiador interesado
de C'uanto ¡,,te Centro lleva á cabo y especial rroni.~ta. d"
8Ug hechos festivales. Pero, separa.do por completo, como
&lt;•stoy y dllbo estar, de cuanto á 111 polftica se rellera, pues
111 la índole de esta publicacion ni mi carácter me permitt•n otra cosa; y,teniPndo en cuenta además que en esta isla,
tnn apart11da de la Madre _Pátrib, pocas, poquísimas son
la., novedadei1 puramPnte, militares, que merezran rese·
ñarse, forzosamente he de fijar mi atencion en el Círculo
Militar, que reasume, por decirlo así, en sus conferencia,i
decenales, en 8118 clases y con su Bevista oficial, esa necesidad de progreso é ilustracion, cada dia más acentnada
enLre nosotros, neC'eaidad hermanada con el honesto recreo
qne repre.•entan los aM1ltos y los conriertos, cuyos primeru,i eJemplare., han de ocupar brillantes pue.•to~ en 11~ta
wi desalif,ada carta-crónica.
Hecha esta ligera crítica de mis propios actos, cumpliendo con el dicho popular de ponera, ,l pare!~, efe., enuo se
ll1:1no ea !materia, y empezaré por dar cuenta de cuatro
conferencias celebradas desde mi anterior, en los d.íaa
2, 9, 18 y 211 del paEado Octubre,
Lo. primera tle ellas eatuvo t1, cargo del ComaneantP de
Ardllería Don Juan Jo•é .Potous, quien con el tema Pre•
para&lt;'ion cu la gu,erra, supo hacer un bonito discnrpo que
futi oido con gran agrado.
Despues de un e1egante exordio, en que solicitó una
benevolencia de qne no habi11 menPster, dió oomienzo al
desarrollo de su tema, presentando como primera. enes•
tion, h1 siguiente: ,;, Rs preciso prep11rar la guerra?,
llizo atinadas observ1tciones para demostrar que es pn,
cisa esa preparacion, y tomó en cuentll, reb11tiéndola.s, las
opiniones de los qne juzgan no precisa la preparaC'ion da
la guerra, dividiéndolo&amp; en dos grupos, que de intento,
dijo, no quería llamar escuelas; l.o los partidarios de la paz
universal, que creen posible ésta, y pur lo tllnto, la disolu•
cion delos ejércitos, que es, dijo el Sr. Poto\18, 1nponer que
no existiendo médicos ni boticas, desaparecerían las enfenneeades. El 2.o grupo es PI de 101 que llamó imprevillores por entusiasmo ú economía, que todo lo juzgan
fácil con laguerr11 llamada nacional, y conli&amp;n en que 111:1gado Pl momento, toda la na.cion se le,·a.ntará como nn
~olo hombre, ~in penlllU' que en e&lt;tu creencias, llevada~
á la práctica1 asestan un golpe mortal y de que es difícil
reponerse, á tooos los veaeros dP rique1.a dP l11 nacion
1111pri:vi~ol'II,
¿ 11:11 t¡ué consi•t~ la prepar11ciun parll la euerru. ~ '1'11I e!

�XL Lll'KNL:IADO l.' EL JtECLU'J'A.-(Dib1ijo de Dom,Ül!Jltt:Z)

�198

UN VIAJE POR MARRUECOS

las aplicaciones á la fisiología, cómo la loco1;11octeion Y la!I
el 1egundo puut.o de la confvencia que tne ocupa, cuyo
funciones internas del aér viviente, se conv1er n cont su
Co11ti1macion. 1
desarrollo comenzó el Sr. Potoua en la célebtt frase de
·1· o11 seucillns tr1msformaciones de calor y n.•
aux110
que para la guerra hacen falta tres cosas; dinero, dinero
KAsILA 1&gt;11: BEN1-R.u1:N.- EL
.-u. EL•KnBl
y dinero; manifetitó su no conformidad con esa frase, pu88
bajo.
d I r
Hi1.o
notar
cómo
la
Termodinámica
ha
exp
icba_
o
e_
po
no pocas veces se han vist-0 naciones que no l1an carecido
MU11.-UL!D-J:t.--'fsUJUM.
•
d
de en laa com mac1ones
de él, sufrir re\'e&amp;es conLinuados en su1 cawpallas, citando,
'}Ué de ese calor 'lue l'8 eepren
1
. 1 nte del
'}Ufm1cas, calor que no ea otra cosa que e equ1va e
Una denaa neblina envolv1a lu már¡enea del Sebli,
entre otras, Ju potencias del Norte en sus guerras con
trabaj-0
que ae denrrolla. ·
•
cuande , 1u cuatro de la madrupla del dla 21 de Apto
Napoleon, é hizo atinadas obaervacione■ sobre la inftuen•
Bn la Aatronomía, explicó con 111 auxlllo la oo111tanc1&amp; DOI dilpontamoe , montar , caballo y proee,ulr nulltd
cia que tiene, no el dinero, ■ino el ,nlmo y moral de lu
tropu y el pnlo y act!-ridad del que lu mande.
del calor 10lar.
_..,d.- uounton por el terrltorlo 4e la liblla de Benf-JIMen.
Bita oontrarledad entorpeola mil planee durante alpnt•
Pardendo iel ,upueato de que la ¡uerra ha de eer lo
r ,mimo en la lletat&amp;lca ee est,encll6 en ooua•
hqpa y por dlferentea conoeptol. En trlmer.lupr, en~
mú breve J)Olfble, y por lo tanto que hay que tenerla de ra!~: aobn el principio de la oonaervac\on de la ene~
los numerosos adagios árabes, que nunca deJan de verifiantemano preparada, sentó como primer punto la neoe1l{a total or medio de transformaoionea de laa pot.n.olu,
dad de una prep1r11clon en la naclon , para que ésta, ce- !eneible ; calorfflca, haciendo aplicaciones de estas t1de9:8 carse existe uno que, traducido al pié de la letra, dice a,:í·
• • •o aunque muy a rev1En lo~ diiuque ama1iuc1u,eblina, uconde tus hijoa en el bol•
eando en ese desvío hácia las instituciones militares, hl•
en un período que • á unes tro JUICt '
•
qm.-Nahar diiuebtij edbabtidarre1rnladecjilel gtiba,-p?r·
ciese loa aacrl8.clos preclaoa con entusiasmo y con lnteñe,
do• es sin duele alguna el punto capital de su trabaJO,
que, segun los creyentes, es indicio cierto de que el rey de
, y supl88e, como los alemanes, dónde está el cuerpo en
los astros se vengará de loa breves moment.oa que no h 11
que ha de combatir t.odo ciu:ladano, el caballo que ha
podido dominar en la tierra. Por otra-parte, a~n cuando
de montar y el hoapital en que ha de curar sus berid111.
mis criados conociesan el camino, ignoraban mis proyec•
Criticó la tendencia á copiar del extranjero, generalmen•
Con el tema ,Reftexiones sobre el combate moderno,•
te lo .fótil é Innecesario, sentando que debíamos imitar,
ecupó la tribl.\lla en la noche del 18 el ilustrado Jefe ctlll tos y me hubiera sido imposible dirigirme por los lindes
del bosque grtiridt, y penetrar en la kábila de Zemur b.asta
de Turquía, la confianza en los jefes, la resistencia al
la Academia de Alumnos, Coronel D. Isidoro Walls, e
clima, y la sobriedad y constancia para sufrir reve~~s; de
qué con imá«enea muy acertadas, con buen estilo y exce•
deacubrir loa sitios que recorre el Sultan cuando pretende
Alemania, el patriotismo, el aprecio !l. las coeas m1htares
lente método reseñó el papel que en las modernascamp~ñu hacer un alarde de valor ó considera necesario atemorizar
y el afan estudioso de su Ej~rcito; y de Francia el empuje
juegan las tr~s armas de combate á que ciñó sus conetde· á aquellos indomables habitantes.
y el afan del trabajo y del ahorro y la inatruccion general
Al emprender, pues, esta excursion, adopté las precau•
raciones entrando en muchos detalles sobre las _tenden·
ciu y 8.~es de cada arma y objetivos que debe mirar pre• ciones adecuadas á las circunstancias. De cada vez eran
de la clase media.
¿ Uómo se puede en España conseguir el primer punto,
ferentes, tanto en tiempo de paz como de p:u?rra, y ~: más eapesas las capas de vapor que erobriagaban _la atmósla fuaion de lo que se ha llamado en mal hora elemento
ciendo notar la suma de conocimientos y la mstr_ucc10
fera, llegando algunos momentos en que me v1?se com
civil y militar? Con el servicio militar obligatorio, en·
que hoy necesita el Oficial para ~oder colocarse s1~mpre pletamente solo por haberme adelantado unos ctncuenta
tranio en consideraciones bellísimas sobre las ventajas
á Ir. altuTa de su mision. Termtnó su conferencia con
pasos del resto de la comitiva, y marchando por terreno
que reporta para la instruccion del Ejército, y sobre lo
un bellísimo r11r!odo dedicado al soldado, á ese héroe desconocido me exponia á dar infinitos rodeos al menor
racional que parece que aquellos que m!l.s puedan perder
deeconocido tantas veces, cuyo período leyó con ~~nto
ob,táculo que el suelo J)T'8Sentase.
en un caso de guerra desgraciado, sean les primeros en
conmovido. arrancando entusiastas aplausos, y rec1b1e_n
En los paiaea como el Mogreb, donde se deaconocen los
acudir á la defensa de sus propios interesea, que son al
to sinceros plácemes por su bonito Y bien pensado dlS• caminos y carreteras, sin que el viajero pueda contar ~on
mismo t.iempo los intereses de la pátria.
posadas ó paradores que marquen las etapas de una JO:•
curso.
Disertó ,obre las reformas que debían introducirse en
Réstame, por ahora, dar cuenta de la la cuarta confere~- nada y sirvan de jalones escalonados para no perder 111 di·
la ln.atruccion pública, lo mismo en la enseñanza ele~en·
reccion ó equivocar los iníi.nitos puntos en que se bifurcan
cia iel JLea de Octubre, que no desmereció de las que deJ_0
tal que en la superior, introduciendo en ella estudios Y
los senderos seguidos por cuantos cRminantes recorren
reseñadas, y fué digna del justo renombre que goza el d1•
pr'°ticu militares que con la esgrima, equitacion, gimna•
aquellos do~inioa, es preciso anotar los kobbaa ó ermitas,
sertante, Capitan de Ingenieros Sr. Ar~ola.
.
_
aia y natacion contribuirían uo sólo á crear una juventud
&lt;Instruccion militar• fué el tema elegido por dicho ~or que se hallarán en el ·trayect.o, las ruinas de edificios
robuata é ilu,trada, sino ademé.&amp; afecta á las instituciones
para su conferencia, quien despues de exponer en bien prehistóricos, los nombre&amp; de los aduares ó un punto del
militares,, quien en un dia han de prestar, cada uno _en
terreno que por su forma especial sirva de p;uia al viajero
pensados conceptos el modo de se~ de l_os c?~bates en las
au esfera, importanf..es servicios, desaparecillndo tamb1en
distintas épocas ó períodos de la h1stor1a m1htar de~ ~un• en su peregrinacion por aquellas kábilas. En Beni-Ha.se~
eae deavío é indiferencia mútua entre los que se llaman
IM caravanas qu11 desde la orilla izquierda del Sebú se d1•
elemento civil y militar, desdo é inditerencia perjudicia- do, pasó á. ocuparse de loa estudios ~ue de~n constttmr la rigen á Fez ó Mequinez, "siguen ladireccion iudicadapor
base genera\ é imprescindible de la mstrucc'.on de los Ofiles, sobre todo para la pátria.
las kobbas de Sid-el-Arbi-Saharauí, de Al! Ben Hamed Y
Recordando despueg la célebre frase de Moltke sobre los ciales. fijáe.dose de preferencia en la necesidad Y ~on't'e•
de Ay111bi, hasta encontra&gt;- el rio Sementó; pero en aque•
niencia de crear durante la pa¡r, comisiones en las diversas
maeetros de escuela, ~e declaró opuesto á que los maestros
potencias; y en especial en aquellas con q~e.podemos •~'6 lla ocasion debia dejar á mi faquierda esta vfa comercial,
no fueaen llamados "' sArvicio de las armas, creyendo,
para marchar por terrenos más arenosos, muy poco po
fácilmente entrar en lucha, en cuyas commones cada in•
por el contrario, que no ll.&gt; posible inculcará lajuventu~
blados en algunos casos y de frondosos bosques 011 otro~,
dividuo se ocuparía del estudio detenido de los progresos
sanos principios de amor á las instituciones militares_, 81
basta llegar á las ~rgenes de la kábila. de ~emu: y reco
ocurridos en su especialidad, consiguiéndose así, Y con un
no ae ha pertenecido al Ejercito y si no se han sufrido
nocer lo que pudiéramos llamar el cammo 1mper1al.
buen sistema de renovacion de personal, crear un núcleo
privaciones por la pátria, haciendo saber hasta dón~e
El recibimiento que un europeo merece en esta ká.bila
de Oficiales aptos para la guerra en cada pafs, cuyos servi•
puede llegar ol amor al país en que se vió la luz del ~1a.
no se diferencia de un modo notable al que por to:ies los
cíos serian de infinito mayor beneficio pára la patria que
Citó las vP11taj11s que reporta la imprenta en ~u aphca•
puntos del interior de Berbería se encontrará durante mu•
cion al libro, !l. la revista y al periódico, par!\ difundir la los que durante ese plazo pudiesen haber prestado en el
cho tiempo, á menos que acontecimientos·extraordinarios,
servicio
de
guarnicion.
instruccion y 111 a8.cion al estudio.
y por ahora imprevistos, no '.destierren 1118 costumbres acEstudiando despues la inftuencia que ejercen en la
Y terminó su conferencia instando al Círculo tí. prose•
tuales .
guerra los trea elementos terreno, armas Y hombres, degulr por el camino emprendido.
•
De carácter más díscolo e independiente , de arroganw
teniéndose bastante·en cada uno de estos puntos, en que la
Calurosos plácemes y entusiastas aplausos mantfestar_on
aspecto,
fornida musculatura, tez bronceada y faccionei\
premura
del
tiempo
y
el
espacio_me
?mpide
seg_uirle,
pre•
al disertante el placer con que babia sido oída su castiza
muy pronunciadas, los desgraciados ·uómadaa de esta fP
sentó un cuadro general de las c1enc1as y estudios necesa•
y selecta conferencia.
rios para conseguir estos fines, eobre.saliendo, aden_i-11.s de la deracion cantonal, tan poco visitada por los viajeros y ex•
ploradores, observan con el cristia-uo una actitud espec·
*"•
estrategia y la táctica, la topografía para e) es~udio_de los
El Gapitan de ArtillerJa D. Arturo Rodr1guez ocup_ó la
tante y de desconñanza más bien que intransigente. No
terrenos, y la fortificacion para su pronta meJoraCion; la
tribuna el dia 9, eligiendo como tema &lt;La 'l'ermodmárehuyen el trat.o eón el hombre ilustrado, aun cuando
Artillería para 1118 armas y la Historia Militar, filosóficamica en el campo de la ciencia.•
éste no crea en loa preceptos del Korán, porque han oido
mente considerada, para los hombres.
El temor de aparecer exagerado, me hace limitar un
referir sus pasmosos adelantos y el desarrollo que en otros
Voy á dar 8.n á esta revi.sta (hablando del Círculo
poco los elogios justfsimos que pudiera hacer de este tr~·
pueblos adquieren el comercio y la induatri11 1 manantial
invariablemente) dedicando breves palabras, pues no me
bajo, en que demostró el autor no sólo profun~os con~ct•
inagotable
de riqueza de las naciones y bienestar de sus
permite otra cosa el lugar de que dispongo, al_ brillanmientos científicos, sino ademé.&amp; '}Ue es un escritor ~ast1zo
súbditos; pero en la firme perauasion de su valor legendft•
Uaimo concierto celebrado en nuestro centro el d.ia 11 del
y elegante. l\[uy dificil e,; hacer un extracto de su confe
paz;ado Octubre, y cuyo recuerd~ diffcilmente se bor:a~á río, no consideran al in8.el capaz· de introducirae en su,
~ncia sin entrar eu una porcion de ·detalles que alar·
moradas para enseñarles los medios de alcanzar un pro·
de la imaginacion de los que tuVIesen la 1ortuna de as)st1r
garian con exceso eet&amp; revista, y así me limiwé á con·
graso
relativo, que hoy distan mucho de merecer. Los
á, él. Una numerosa y escogida concurrencia, en que figura•
signar que, tomando desde su origen la cue_stion, hizo
ban encantadoras representantes del bello sexo, oy6 con chiquillos, como siempre, fueron los primeros en salir é.
una rasen&amp; histórica de los progresos de esta 1mportantí•
mi encuentro, prorrumpiendo en gtoseros ínzulto&amp; sin
muestras de agrado y premió con nutridos y justos aplausos
sima rama de la ciencia, á partir de Bernouilli, á quien
embargo, con facilidad logré dommar la situacion, y los
todos lo~ números que comprend1a el programa que bajo
c,,nsideró como el verdadero precuraor de la Termo·
mismos indígenas contribuyeron á. ahuyentar á. aquel
forma de abanico se distríbuyó con profusion á las 18·
dinámica, y totDAndo en cuenta los trabajos de Rum•
enjambre! de repugnantes diablillos. empleando fuertes
nora.;. De;,pues del concierto, se bailron tambien algu•
ford Davy Beguin Mayer, Colding, Foule y basta los
nas nolkas, etc., siendo pr6ximamentel11s dos de 111 madru• amenazas, que en algunos pasaron á Vl&amp;S de hecho.
ínr-0~•cientes de Sad.í Carnot, que con el dcscubrímient~
Reconoc1dos los principales aduares situados en las dtvt
gadacuando se dió por terminada la fiesta.
del equivalente mecánÍco del calor y del cielo, dieron or1:
wriaa
de aguas entre el Bu-regreg y el Sebu, y despues
Soy siempre de V., tenor Director, afectísimo amigo Y
gen á la Termodinámica, al par que el golpe de muerte a
de recorrer las estribaciones más importantes ae los mon
companero
la antigua bípóteois de las emioioneo,
.
tes que limitan la extensa cuenca de este rio por su deeem
Q. B.&amp;. M,
Siguió estos trabajos con verdadera maes~rfa y _florido
bocadura, dimos algun descanso á. las caballerías, ampa·
estilo, y llegando al punto objetivo de au d1ser_t.ac1~n, reFIU.NCI&amp;CO 0RTEG.A. Y D.a:LGAD&amp;,
rándonosen las inmediaciones de unasjaima, donde mis
118ñÓ la importancia y las influencias que ba eJerctdo. en
cri..dos hicieron gran consumo de exquisitos higos chum·
la Mecánica, la Química, la Astronomía y la Metafíst~a¡
Habana 7 NoHcmbrc de 1883.
boa. Breves in11tantes de1pues, nos hallábamos de regreso
tomando en consideracio.1 1 en la primera , la aphca~1on
en Beni-Rasen á íi.n de seguir mi itinerario y vadear el
del ciclo lle Carnot, para vemr en conocimiento del coelirio Sementó, d,. 0 sc9Jlo caudal de aguaa, rero cenagoso
c1ent!! ,.conómico de una máquina t,rmica, y la ecuacion
de d1f!cil paso en la mayor parte de au trayecto.
general del trabaJo en una mli.qutna de vapor. Ei:xphcó, en

o.,.

r

•
••

199

LA ILUSTRACION MILITAR

LA ILUSTliOl0N M1LITAB

_z.,.

•

y

~presa údua ea siempre buscar eatoa ndos y apro't'8•
charlos en buenas condiciones; pero en a'}uellai; cittu,11tancias, cuando el fol raia perpendicularmente sobre
nuestras cabezas, in6.am11ndo &lt;·011 sus abrasadores rayos
todo cuanto sobre la tierra existi111 las fatigas eran mucho
más ~emiblee, casi inaguantables. Tr11s muchos rodeos,
,narchando por un terrenn sembrado tan eólo tle palmitos,
llegarnos é. la orilla del río, descendiendo en direccion de
,u corriente, de S. E. !l. N, hasta ballar el codiciado punto
que noe fllellitue el medio de ganar •u orilla derecha.
Ktte vado, que loe lndl¡enu empleen conatantemente,
tiene out un metro de profundidad, pero reune lu ventaju de que 11111 orlllu aon de ffell aOC81lo, de re-riente
1111ave y de fondo butante tuel'te para ofrecer garanttu
de seguridad , IH caballeríu que han de atraveaarlo con
pesadu cargas.
El\ Mte sitio tuve oCMion de pr11senciar lo que ya babia
oido referir á los indíp;enas; la m11nera ePpecial que tienen
las moras de vadear un rio ru11ndo, á semejanza de lo que
practican los ,ritanos, trasladan sus ambulantes moradas
á comarcas mas fértiles ó 4 donde la tierra ofrece mayore11t
ventajas al labrador. Formados en una fi111, descubierto el
cuerpo basta unos 10 centímetros por encima del agua y
asidos unas , otras por los harapos que emplean en sus
tocados, un asno qué, de vez en cuando, se sumergía en
el agua dejando tan •ólo la cabeza al descubierto, se
encargó de arrastrar aquella cadena, cuyos eslabones de
carne humana iban llegando á la orilla opuesta sin la
menor contrariedad.
Penel'lllmenf.A los sectarios del Profeta aprovechan el
encuentro de cualquier corriente de agua para hacer sus
ablucione,, y por esta razon un centenar de creyentes,
&lt;'IM!i desnudos y coronandn las márgenes del rio, cumplía
108 preceptos de Mahoma, lavándose lae extremidadPs de
sus cuerpotl con los gestos y ademanea que son de ritual
en semejantes caeos. El e-,:trailo aApecto que el río ofrecia
en estos momentos, hubiera sido difícil dA representar
por el lápiz del mejor Mtist,,,

constante ayuno, se ve en la necesidad de aprovechar 108
descuidos del hombre para saciar su voraz 11petito en 1•8
provisiones que le Bcompaflan.
Breves momentos despues de acampar, se presentó en la
puerta de la tienda una niña de 12 años esCAsamente, tic
agraciado rostro, mirada •xpresiTa, e-u briendo 811 eshelto
cuerpo con una no muy limpia camisa, sujeta á la cintura por estrecha faja de seda. Venía cargada de diferenleA
cluea de frota con que 111 familia me obsequiaba; dírigíle
rirlu pregunta, respecto , la vida que allí haoian, y , au
vez me interpeló aob:re la eondloion de loa oriatfanc.,
de qulenenotenía formado el mejor concepto. Bnouan•
to la hube dado una moneda de plata, como reoompenaa ,
1u generoao -0b1equio, corrió reboRando alegría á entregársela á su madre, que, sentada á la puerta de su choza,
espiaba todoi loa movimientos de la hija. Tan luego como
quedé solo se presentó el Kaid de aquella federacion, pe•
saroao de que otro hubiera sido el primero en obsequiarme, y me manifestó que babia dado ya las ó!'denes para
•que preparasen la comitia y cuidaaen espléndidaménte de
mis CAballerías, con arreglo á. las recomendaciones que
tenía de sus amigos.
(&amp; continu.artf.

E. BoNJ:Ltt

•

OBRAS RECIBIDAS EN ESTA REDACCION
Obras selecta!!! de D. Francisco
V11lam.artin, con una biografía del autor, por
D. Luis Vidal't, y un apéndice á las Nocio11.M del tirte
Müitar, por D. Arturo Cot.arelo.

Jo1qui11 Zeferino de SequPira, Capilan portugués de In
fantería, nos ha remitido un tnbajo mu:v bien ideado
para facilitar 111 presentacion tL loa ud.tn.eMB que dispone
el art. 5.o del re«lamento irene•al para el servicio de lo3
cuerpos de Ejército. Es y ,e titula un Progmmti, ,\' en ~1 se
contetil.s con pr11cision y ~mn exactiturl :l. 111~ difero11te1
preguntas del Regl11rne11lu rn cuesti1&gt;11.
Le &amp;!1/rlldecemos mncho s11 recuerd&lt;&gt; ~· le feli,·itamos 'f\OT
un estudio que pone en relieve su labori011i4ad, au apliot.•
cion y 1u intA'ligeneia nada comun. O8.cialee tan llnRH•
do&amp; honran, ,in duda, al noble Ejército portuguÑ.

R.eor~antzaclon de la Martna por
m.edto de los presupuesto~.
El solo titulo de este folleto nos excusa de entrar en su
an,hsis. No es asunt.o para tratarlo al vuelo ni muebo me•
nos. El autor, D. FernanJ. Kar, ha demostrado ya al me•
noJ algo digno de estímulo y encomio; ha demostrado que
se ocupa en problemas gravísimos que no deberían dej11r
descan•ar á nueslrol! p&lt;&gt;lfticoa, porque sin una solucion
próxima, este .V otros problemas 11ná.logos comprom11t.erán
gravemente el porvenir d.1 la n11&lt;'íon 1&gt;sp11ñola. Re,.omPn•
damos, pues, 4 todrn&lt; los buenos ciudadanos el estudio tle
este tr11h11jo ,v la 111oditacion consí~uiAnte sobr11 sus mavo
r,.s 6 menores circnnetanci11s de ·111érito teórico y prác•

tko.

EnrJque·v.

Uno de los ei;critore;; máij notable• de nuestr11 épor11, 111
No intentamos siquiera hacer un juicio crítico de este
Sr. Carbonero y Sol, ha publicado la historia rlAI famoso
precioso vofñmen, que acaba de publicar la comisionen·
'Ye!f cristiano, comn le llama el autor 1le esta notable obra.
cargada de erigir un monumento sepulcral á la memoria
Es un trabajo este, qu11 si bajo el aspecto histórico
del insigne tratadista Francisco Villamartin; el nombre
tien~ induaable import•nci11 en su parte literaria y de crísólo de este malogrado escritor, es IR mejor garantía de la
tica, justifica la brillante reputacion del Sr. Carbonero.
•
mucha bondad que encierra el libro al cual oos referimos.
1A' damos gradas por 811 recuerdn y le enviamos nuestra
••
Con efecto, Franci-co Villamartin Pra un talento de
enhorabuena.
A flo• ldlómPtro• ,'h:,I 8Pmentó, Pncontr11mo• un pe•
primer ó-rden, tenía una imaginacion privilegiada, á veces
'}Ueflo cercado, con varios árbole~ frut.ale~ Este hallazgo
en un terreno má~ llano que la palma de la mano, tAnía desordenada; en oca.sionee su brillante estilo resultaba
tambien incorrecto; pero por encima de todo, brillaba
mucha importancia, y nos apresuramos á aprovecharlo
~lncronotoe;ia dE" ta ffl'"ltorta
siempre
la luz del génio, como brilla la luz del faro, aun
durante las horas de mayor calor. A derecha é izquierda,
Un1·ve-rsa 1.-lia a1111recido el primer cuaderno de
cuando
al1runas
nub11s
intenten
oscurecer,
los
contornos
sólo se dhisaban algunos adnares que, por su color nep:ro,
esta im11ortante obra del Sr. D. Antonio García Bruna.
ile la hospitalaria costa.
formaban otros tant.os puntos colocados en el mayor des•
No 111 cscasearnmos elop;ios. Es una empr&amp;R colosal, pero
En las Nocionu del arte Müita1' ha.v capítulos que ver•
órden sobre un lienzo de tierra interminable.
desd!' los primeros pasos revela el Sr. Bruna fuer7,11s
Sólo en romarcas coma esta ~11 concibe y justifica la daderamente despiertan ci entusiasmo y hacen recordar
11pro1&gt;iadas; Yasla instrucciou, cultura general, cientlft•
nostalgia d11 la vida. No r~ po,ible imagin11r,;e nada más otras páginas preciosas de nuestros clásicos militares; en
el folleto N11poleo11 III JI la Academiti de ciencias, se revela en, etc. Solamente ha do pArmitirnos una obeervacíun.
monótono y árido; la .l\Iancha comparada con esta inmensa
en toda su plenitud el talento podAroso de. Villamal'tin, Llama á la Historia cien.da. En un ,.entido enterament11
llanura, resulta un psi• accidentadísimo y ameno; es un
nuevo, lo es sin duda; 1&gt;ero la Historia, tal como hasta
pues sin ser filósofo, sin haber leido tal vez las obr11s de
verdadero mar de tierra sin los bfu•cos cambios que aquel
aquí Pe ha hecho, h11 ten ido tle cí encia lo mrnns .,· dA 11n•
la 8.losoffa, habla, argumenta, deduce r.on una fuerza tal
experimenta por las alteraciones de h atmósfera, las corvela, ó fanta•(a lo má•. El método rip:uros11me111.A ci,.111./firo
de lógica, tratándose de elevar la profesion de las armaa,
rientes y otras causas que tanto influyen en e•as imponende convertir en ciencia lo que sabios ilustres consideraban de la conexio11 le ha f11ltado casi por compleLn. ,. yR In dir11
tes trasformaciones. Y sin emhaTgo. la parte más llana, l'IB como arte, que muy pocos ó ninguno de los lectores de· de otro modo el Sr. Bruna; sin la C'ronoloqia (d,.•criprion
tambien la más cultivada del imperio; el trigo, cebada,
jarán de rendirse ante los considerandos del publicista,
en el tiempo) y IR Geop;rafía (descripcion en 111 e,nacio),
alpiste. hab11&amp;, garbanzos y aldor!I., se reco«en en grandes
concediéndole desde luego el título·de habilfsimo defen•
no hay historia. Llama tam bien rien.cia,9 á e•tos tlos in••
!'antidades en los años de buena. cosechR, alimentando con
sor de las instituciones armadas.
trumentos dA estudio I, á lo más repertorios pRrtir.•tlares tle
estoij producto~ las poblaciones de Rabat, Salé, Mequinez
La reimpresion, por lo tanto, de esas joyas de la litera• los hechos. El Sr. Bruna, en fin, mantienA la tnminoJn.
y basta .ll'ez; pero aquellos desgraciados agricultores no
tura profesional constituye, bajo diversos conceptos, un
gía ordinaria. y esto pe•judica ya á la divulp;acion de un
tienen interés en hacer acopios que luego sirven de pre- acontecimiento solemne, aquí donde la indiferencia suele
órden científico generalmente admitido . Sep;un ABte 6rd11n,
textn l)ara infinitas vejacione•. y á true'}ue tle perecer de formar iglesia, Rquf donde el car4ctAr l1ullidor eclipsa al
lo que se ha llamado basta aquí Híatoria Univerml, ea la
hambre en lo• añ01&lt; de sequía, dejan '}Ue las cahallerfas dignr, retraimiento del g!lnio orobado, aquí, en fin , don·
Praxeologia, ciencia de las funciones, porque estudia en
destrocen las mieses cuando la naturaleza les brinda con de los militares de incuestionahle ilustracion sólo encuen- efecto toda funrion, desde IR menos apreciable, pero po•
exuberante recoleccion.
tran la abundancia en la 11iiseri.a y el premio en la recti. sible, del mineral. hasta la tan compleia del sér humano,
tud de su conciencia.
individual y colecth·awl'ute conoiderado.
Llevábamos recorrido una d11tanci11 de 10 kilómetros
Digna es la comision encargada de erigir el sepulcro de
Esta ciencia tiene su m&lt;'todo especial : la co11e.do1i. Despró:rimamente, cuando encontramos el r10 Muhwd-er·
Vlllamartin de que se la prodiguen grandes alabanzas,
cribe en virtu-l de él c11dR íunciou simulté.ne11mente en el
re1nltt, afluente tamhien del Sebó por su orilla izquierda.
por el esmero que ha puesto en la reimpresion de dichas
tiempo, en el espacio y en sus relaciones con el medio.
pero de escvo caudal de aguas en verano. Continuando obrM, así como merecen cumplido elogio los ministros
Nada, en fin, deja por investigar, .v sorprende as/ lo per•
la marcha, divisamos dos horas despues la Kobba de '}Ue coadyuvaron á la realizac1on de tan noble idea; todo¡;
manente entre continuas variaciones.
Lal-lá-Ytó, célebre ermita, que por su colnr blanco se
han prestado un servieio de primer órden, y el país y el
Si el Sr. Bruna, á '}Uien reconocemos un t.Rlenlo pcico
destaca á l!:ran distancia, aun cuando sólo tiene tres meEjército deben agradecerlo en cuanto vale.
comun y una gran edul'flCion científica, hu hiera queri~o
tros y medio de elevacion en su parte superior. La parte
Ré!tanos añadir que el libro lleva un prólogo '}Ue, con
interior-que puede inspeccionarse desde la puerta-se ba- carácter de biograffa, del di.tinguido pensador Luis Vi - aceptar este nuevo punto de vista, habria prestado un p;ran
ila adornada con suma modestia, pendiendo de las paredes dart, y un apéndice á las Nocion,., ,1,T ,.rl, niililar, por Al' servicio á la Hu;loriR, qu~ con este nombre tradicional nn
µuede ur cons1d,.rada ni merece rl uomhre de rirncin.
infimtos nmu)Ptos y ofrendas de lo• numerosos crPyento~
primero de nuestros publicistaa, D. Arturo Cotarelo; el
El trabaJo '}Ue tenemo.i á 111 vi.ta. rnyo primer cuader
que constantemente !leuden á esta famo~a ermita, en burprimer ºtrabajo acusa la profunda erudicion del estudioso
no solam11nte se ha publicado ha,t.A la fecha, rev¡,(n en su
ca de R&amp;lUEl y otro género de peticiones ,i cual más ex· .ex-Jete de Artillería; el segundo pone una vez más de reautor r.ondiciones e1:.ceprion11lea dP laborinsid~,l r inteh
travagantes.
lieve el conocimiento acabado del autor en materi11 de
srencia.
Para t&gt;oder pernoctar en · sitio habitado sin desviarnos guerras contemporáneas, así como l11 pureza y concision
Entre:;acar de v&lt;&gt;lumino,as nbtM lo. 11contecim1entn.•
demasiado de nuestro itiner11rio, nos encaminamos lueii;o
de·su lenguaje para abordar toda clase de asuntos.
históricos
que sep;un Ciceron repN"~entan la antorcha de
al aduar de Tsujum, sit1111do 4 corta distancia de la ermita
Honra merecida y póstuma ni genio de Villamartin; s115
citada. Tiena este aduar un cercado cuadrado, de 1/\ mrla verdad y la escuela d" 111 vida, !!J empre•a árdua '}U!I
Obrtu selectas, tal cual acaban dA publicarse, enalte&lt;'an
merec'I todo género deiilog1os. Sm esúicc,mpendio, donde
tros de lado, y aislado por una 'zanja bastante profunda
tambien á los dos escritore~ citados en el párrafo anterior,
:ce marque con precision y rectitud el h1gar y liempo d11
á fin de que no la puedan pasu las caballeríl\$ y se evipues han sabido demostrar que el sentimiento de admira•
todos los sucesos acaecidos, el estudio l'811ulla mas compli
ten las mo!Pstias consiguientes al viajero, para quien t'Stá. cion y carillo para los grandes hombres reverdece más
cado; y en este concepto el Sr. Garcta Bruna, sargento d11
destinada. No obatanl.l&gt; esta precaucion, loe pPrros nos
allá de la tumba é inspira elocuentes escritos á 101 que ,.n
hicieron frecuentes visitas, en extremo inr6modas, pueE
lnf'a.nterfa, mererá seguram&lt;!mt'I los plácemt•. de cuant.,;
vida se llamaron sus amigos.
el musulman se muestra poco agradecido á los importan•
se dedican á conocer el a.,aro,o camino eegu1do por la hu.
tes 6érv1C1os de este mteligente animal, el r1111l, sometido f,
mani&lt;lad desdE su~ primeros panos por nu!lótro planeta.

�200

W. lLUSTRACION .MIL.IT.All.

La lnfan:tería española. - Apuntes sobre Ja 1ituaeion actual y porvenir aproximado de los
0.8cial11 da la expresad&amp; arme., por D~ ANTONIO

TIXE.

El autor de este estudio es un Jefe de larga y muy 11son~era historia militar. Asistió it toda. la campatia de
A.frica, fué Ayttdante del ilustrado General Makena. y
puó de1pue1 á. la aftuacion de supernumerario en la que
contfn11a.
'
Esto es lo que no noR explicamos despues de hs.ber leido
el presente trabajo. Oficiales como su autor deben ser
dig4mo1lo de una vez, b11,9radca1 solicitados: porque
deber de todo hombre de gobierno"ª perseguir, recoger,
eongregar todo 11 los hombres más aptos, y no agu11rdar
pacientemente &amp;-que los intrigantes de oficio conquisten
1ua favores por todos los más variados medios de una vulgar audaciPL
La. verdlld 81!1 quA 111. primera. conslderRcion que rngie'T'8
Hte estuiiio, es la dA cómo está füera de 1M filas 6 de una
dependencia centrA.l el que t,:m buen tr11.bnjo esb,dístico,
de eomparacfon y de cAlculo ha. hecho, con relnr.ion al
nómero, edadea 1 situaciones diver~as, etc., del personal
de infanterla, y viniPndo Y" á lfls cnnclusiones, el hecho
ea eviderite. En ese folleto c 0 tá probado que el ar.,.,a de
infantt1rfa no ofrece más porvenir que el visducf.o:; léanlo
loa padrea de familia y he.st, los jóvenes que todavía estén
&amp; tiempn de OO'T'l'8gir el extravío de su vncacion. Mucho,
muchísimo bmdriR que csm bi11.r la or~anizacion de este
A.rms, para llegar 4 ofrecer la perspectiva. de . acabar Ja
csrrera en el empleo de Comandante. Hoy ni Rl de CapitAn llegArán los mth afortunados 6 de más larga vida, en
un órden normal y legal de a11censos.
R&lt;&gt;comen&lt;iamo11 Is lecf.Ul'R de este notable trabajn. por
el que AA ver4 al de.mudo la situacion actual de la infanterís espat'lohi.
La pintura es seca, pero fiel. ¡Quiera Dios que sirv11. al
meno• para avivar en todos el patriótico deseo de dar al•
guna soluoion á. este anormal estado del Ejército!

el

r

Sent1Jn.lentos.-El conocido escritor festivo
que se ocultn bajo eete p1teudónimo, el Cronista de El I11iparcial, ha ideado nada menos que dotar de sus correspon•
dientes anales á laa fl.estas:de torosi y hé aquí ya un Anuario taurino.
Lo tenemos &amp; la vista., lo rElpasa.mos, y encontramos
siempre algo que admirar en el genio de este humorista
escritor. Pero todo lo que de él podemos decir de bueno,
nos es imposible .decirlo del asunto escogido para derrochar donaire y aguda satira,
Desearíamos que dirigiese.por otro camino sus aptitudes
raras ..... pero tal vez nos dijera entonces: &lt;que no quiere
morir en el Pardo.&gt; Ha.bria que resignarse y en conciencia
excitarle ague siga eacril.iiendo de ro,·os.

CHARADAS

; 1

'1
1

Las represalias de la vida es una.excelente novela de .Edouard Delpit, traducida con mucho
eamero por Miguel Bala, representante de la amena libre
ria El Cormoa editorial. Le agradecemos el recuerdo que
nos envía, y le damos nuestra enhorabuena por el :1.cierto
que ha tenido al inaugurar.se con tan preciosa. novela roo•
dema.
Otra de la misma casa y de análogo mérito hemos recibido tambien . Se titula EZ suplicio detmpatlre; es de Louis
Ulbach 1 y ha sido muy bien traducida. por D . CárlosNesgra. Reiteramos nuestra felicitacion, y deseamos á esta
caaa todo género de prosperidades.

Nociones ele Veterinar1a.-Recomendamo1 lu eacritns por D. Vidal Novillo Gonza.lez,
primer profesor veterinario grbduado, segundo de la comandancia de la guardia civil de Cuba.
Eai¿n expresamente dedicadas á la guardia civil de caballería de loe tercios de Cuba y Puerto-Rico, pero contie.
nen inaicaciones de carácter general muy útiles y revelan
conocimientoe especiales de la materia, altamente profundos.

TOMO 2.0 -NOM. 13

Almirante, 2, quintuplicado.

So ha distribuido ,el «Aln1.ana':i_ue» á los susoritores. El sa?rlftcio que nos imponemos en Justa
compe:n .saoion clel favor con que
:n .os honrá el E,iérclto9 puede calcularse con s610 pasar la vlstá
por las 200 páginas dEfl. expresado «Almanaque» llenas de grabados, que represen.tan u.ngastoextraordln.arlo.

MADlUD 1883: Imp. de E. Meseguer, Fuencarral, 137

ANUNCIOS

JEROGLÍFICO

' ,.

TACTIC\ DE COMBATES DE LAS TRcS AP,l!AS

~

~:

D0X EUSTASIO GOKZALEZ Y LIQUl~ANO
ComtA la obra de un volúmen en 4,01 de 612 páginas y
con nuc""e ~mndes láminas.
Sas 1¡rec10s:
En In Penínsuln 1 Hi pC'setas en rl'letice. y 17 en telR.
En Ultrnmar, 26
&gt;
y 28
En peclid.os de 10 eiem.plares so

RESERA HISTÓRICA Y ORGA!IICA

DEL COLEGIO DE GUARDIAS JOVENES
DESDE SU FUNDACION EN 1853
HASTA FIN DE 1881

'°ª

DON !NORtS MOLINERO Y GOKEZ CORNEJO
Se vende en esta Administracion, Almirante,
quintuplicado, al precio de 4 pesetas.

2

DE L\ CONDUITE HE L' ARTll,LERrn
DANS LES MANOEUVRES ET AU COMBAT
IR!DUII DE L'!LLEMAND PAR ! OBIH. BRU!!LLES\883,

AD\/ ERTENCIAS
Constando el primer tomo ya
coleeolo:nado de LA IIJU~TRACION ~.IILITARdo 460 pá¡.,;inas .
y no aloan.zanclo lo p ·ublioado en
el presente a1J..o para :for·mar oi
sep;undo n'l.ás que hasta la página
200. creemos lo más conve.nlente aplazarla term:lnaeionde este
11astaquepuedapresentar u1t voJúmcn. igual al prhnero. que es
el que t1en.oq proolsa:n.1(~.nto todas las 111.LbHcaolones do Índole
análoga.. Cuando lleg1.Le estt' &lt;Jaso~ regalaremos á los suso1·ltores 1..1.na n1agn.iflca portada y el
oorrespo:n.d1ente ínclioe.

...'· -., .

'

Pueden hacerse al Traductor, profesor de las Uo1;f~mmcia.3 de Ofici11les dr.1 dil'trito de .Andalucía; al Adm1mstrador de JI\ Reviafa Oienfilico-Militar en Barcelona 1 y á. la
Libreria Milita-,· en Madrid.

ex

'\,-

por el Genorn.1 balgn. Brit1lma11t.
TR,ADUCJDJ. PvR EL r,APITAN DE INF/.NTERÍA.

rebaja el20por 100.

Colon. y Plnzon.-Hé aquí un nuevo trabajo del diating1.1ido acndémico de la do Historia D. Cesáreo Femandez Duro. Es un informo relutivo á los pormonorea del descubrimiento del Nuevo Mundo, y no Slibc
uno qué admirar más en él, si la erudicion y el tr11.bajo
perseverante de investigacion que supono, 6 la extremada
correccion de estilo y aun belleza. lileraria que el se,ior
.Fernandez Duro sabe b.1:1.cer compatibles en e:.tos penosos
eat11dioa de riguroso cará~ter y disciplina científica.

ADMINISTRACION Y REDACCION

PRECIO DE UN TOMO LUJOS.IMENTE ENCO!DERNIDO, 6~tluro,.7

~

gue con el califl.cativo de extravagante. Aunque no fuern
más que por esto merer.eria lectores; porque este país, de
)a uniformidad y la correcta alineacion por arriba, por abajo Y por el meflio, necesita más que otro, s.trevimientos de
Iniciativa en cualquier sentido. El de la que nos ocupa 1 es
de un escritor ventajosamente ya conocido, Adolfo Llanos, y se puede pronosticar que tendrá. todo el éxito que
noaotrol!, como buenos compañeros, le deseamos.
En la portada del !ibro hay una rnujer con un magn:l'.fl.oo tórax al aire libre.
Ea imposible pasar por er escaparate donde esté ese libro sin mirar ue tórax. Un anuncio á la americana. Lla•
nos conoce bien la batalla. comercial de aquel laborioso
país, y sus pl'imera11 estratagemas prueban bien que no ha
residido allí en balde largo tiempo .

6 DB ENERO DB 1884

DECENAL

Para satisfacer los :n.u:cnerosos
pedldos quo se nos han dirigido.
hemos hecho u.1.1b. tirada especial
de los niun.eros oorrespondiente.s al prinier t;o.1no de esta P'-}blicaoJon. que i'orn'la ~ magnífico
votún1en ele 460 paginas, co:ú.
n'l.ás ele 1. 00 ret.-ratos y preciosas
1ái:n.1nas J.nteroaladas en el 11:exto,
ele tal at.ractlvo é Jm1&gt;ortan.c1a ..
qué este ton10 es u.na adquisioton
inclisponsablo _para toda biblioteca.

¿Qué 'salta más en h1. tierra
Do cuanto ha criado Dios?
La u.na-dos.
¿ Y cuál es arma terrible
Que infame crírnen secunda?
Tres~segunda.
~ Y con qué se mide el mundo,
A que no acertais el modo?
Con In /&lt;el&lt;&gt;,

muy bien escogido, de una. biblioteca que su autor distin•

REVISTA

,•

0

iNoleais esto n1ujeres!-Es el título

'1

,,

Segunda-prima de prisa
Que está. la todo subiendo
Y pri1na prim.era )guarda
Y está. impaciente por vernos,
.Porque tres-prima é. su11 hijos
Q 1e le llevan el sustento.

so ha empozado á distribuir el
volúmen 1.3 de la blblloteca «Deberes del Jefe do 1;3atall~n». Y en
n:i.uy breve plazo estara e:n.,poderdetodos lossuscrltores. a los
que volvenios á recorda~ que
no obstan.te llevar este volumen
el núm. 1.39 n.o se han. repartido
los volúmenes S, 9 y 10 por oorrespo11derá la «Hlstor_laMil1 tar».
ouyotrabajoseestátermlnan.do

UN VOL-IN

8.o

BROCIUI:

TABLE DES MATIERES (introduction). - Chapi·
We I. L'eficacité du feu de l'artillerie.-Ckap. ll. Les
manreuvres de l'n.btheilung.-• hr¡,p. III. La conduite de
l'artillerie isolée. - Chap. IV. De l'emploi tactique de
l'artillerie.
Llamamos la atencion de nuestro! !!luscritores sobre
esta importante obra, que es dP. gran utilidad práctica..
Se halla de venta en la librería de D. Cé.rlos BaillyBailliere, Plaza de 8a.nta .A.na, núm. 10, Madrid.

Proclo: 2'75 pesetas

FUNCIONES DEL ORGANISMO MILITAR
POR

DO:N JOSÉ iSAEZ .D OMINGO

Se vende en el Centro Militar á 50 céntimos y
en las librerías á peseta. '

DON JUAN RUIZ DE APODACA Y ELIZA
CONDE DEL VENADITO

�</text>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1753562&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>REVISTA
LITERARIA, CIENTlFICA Y ARTlSTICA
AÑO IV

MADRID NOVIEMBRE Ol!J 1883

SUMARIO.

G1u.u.Do1.-Excmo. Sr. D. 'Cárloa Valcárcel.-Ministro
de Marina.
Album n.ilitar.-Jefes de Cuerpo.
Sucesos do Joló.
Bandeja. ofrecida por el Cuerpo de Artillería á D. Emilio

Ca.stelar.
Silencio en la ftta.
Piezu y mecanismo¡ del ca.ñon NorJenfclt.
:Monumento elevado en celebracion de las victorias obte•

Lidas por los Alemanes en la. guerra de 1870.

E.X.CllO. SR. VIVEALmliAN'l'E, D. C.\.ltLOS Y.\LCARCEL
ll.1:,m,:rno D.t: l!ARINA

NÚM. 11

�170

·!

¡
1

1

I'

LA ILUSTRACION MILITAR

LA ILUSTRAOION MILITAR

que por efecto de complejas circunstancias políticas,
En el int.ervalo transcurrido desde nuestro último
SUMARIO
hallaron complicidad en un Gobierno débil que, an- número, grandes novedades políticas han despertado
sioso de evitar tal vez mayores confüctos, pactó im· poderosa atencion en todo el país.
.
Al
Gabinete
que
presidí?,
el
Sr.
Sagasta
ha
sustiplicitamente
con
la
anarquía,
imprimiendo
una
p~Texto.-Crónioa.-Explioacion de los grabndos: Apuntes biográ.·
fioos de D. Antonio Valleoillo, por D. Luis Vidart.-Poesfas: El gina de vergüenza en la historia del noble y hospi• tuido otro presidido por el Sr. Posad.a Herrera.
Por las circunstancias y explicaciones que la prentalario pueblo francés.
.
clamor de un filósofo, por el General D. J. Guillen Buzará.n.En todas las regiones del mundo que el gémo de sa ha dado de este nuevo Gobierno y, sobre todo,
Plaoer Y dolor, por el Capitan de Infantería, D. Pedro Olive.
-Proyecto N.-Belleza! de la vida, por D. Arturo Cot&amp;relo. ese gran pueblo fecunda, han lanzado protestas ar- por sus propias declaraciones, es notorio que entra•
• -COrrespondencia de la Habana, por D. Fre.nciEoo Ortega Del
dientes los hijos de la Francia. Los que vivie~do mos en un período de grandes reformas.
1ad l.-Cosas de la villa, por Adolfo Llanos.-Obras recibidas,
Los que rer.uerden el artículo programa con que
en nuestro suelo han hallado en él fraternal acogida;
-Advertencias.-Anun9ios.
las corporaciones científicas de mayor autoridad en inauguramos esta Revista, y en el q~e constantela nacion vecina; la prensa sensata, que guarda C?n mente se han inspirado nuestros t.tabaJos, comprenmáscariño las caballerescastradiciones de la Francia; derán ya cuál ha de ser nuestra actitud, como pu· todos, por clamor unánime, han .expresado su senti- bli&lt;f!cion de crítica general, frente llttodo Gobierno.
Las tendencias reformistas del nuevo Gabinete
miento por tan incalificables SJICesos, atestiguando su
CRÓNICA
no pueden pues ser para nosotros más que motivo de
profunda simpatía hácia España.
Terminado, pues, ya tan triste incidente, y con~a- ·simpatías, de esperanza.
Cuando escribíamos nuestra última crónica, ha- dos en que las relaciones entre pueblos de una IDIS·
y nunca como hoy habremos de lamentar que la
llábase la atencion pública hondamente preocupa- ma raza no sufrirán nunca quebranto de tal natura- índole de esta publicacion no consienta nuestro conda con los sucesos ocmTidos en París al verificarse leza que todo recurso de leal diplomacia sea inefica~, curso directo á tan patriótica empresa, yaenla for~a
la visita del Rey de España; hoy, sin que esto argu- repetiremos á Francia lo q~e tantas veces hemos.~- de honrada polémica, ya por el estímulo dela adhesion
ya nada contra el carácter de nuestro pueblo, otros cho en general á todos los hiJOS de la gran raza latma.. entusiasta. Pero conocido es el carácter de todas las
asuntos distraen el ánimo y otras corrientes mueven
Todo lo seremos, todo lo podremos si logramos publicaciones ilustradas de Europa y América. Esenla opinion.
asimilarnos una virtud incuestionable de las razas cialmente apologéticas, consagradasá lo agradableef!.
En el vertiginoso torbellino en que se agitan del Norte: la prudencia, la moderacion, la reserva.
todas sus más variadas manifestaciones, la cens~ra
las sociedades modernas, la actividad humana se
· Habituémonos esforcémonos, propongámonos do- parece ejercerse en ellas más bien por lo que se 0IDlte
manifiesta· de un modo tal, que· las más grandes minar enérgican{ente esta funesta inclinacion á los que por lo que se expresa.
ideas las cuestiones más trascendentales se suceden arrebatos esta pasion de intransigencia, de cólera
Y es natural: destinadas estas publicaciones á resin dejar á veces rastro ni huellas; la inteligencia mal cont;nida, en todos los casos de una contrarieflejar ante los pueblos extranjer9s el carácter Y los
del hombre, mantenida en ejercicio constante, vive dad cualquiera.
adelantos nacionales, hay que prescindir de cuanto
en un día la vida de un mes, y lo que ayer hicimos
Reformemos este carácter algo semejante al del pueda proyectar sombras ó motivar juicios desfav?·
parece separado de nosotros por un espacio de tiem- niüo que se aflige ó se irrita por cualquier motivo, ·
rables respecto á. la cultura y la moral del propio
po relativamente dilatado.
que tiende á exagerarlo, á dramatizarlo todo, y si lo- país.
No es esto decir que las causas que conmovieron gramos sobre nosotros mismos una semejante victoAdemás los periódicos que no son de combate,
ayer el sentimiento nacional se hayan olvidado, ni ria nada podremos temer ya por la integridad del
que
no per~iguen ~n ?n cualqui~ra_ inm~ato, que
es tampoco que pretendamos nosotros mantener vi- ter~itorio y todo podrán esperarlo de su génio, de su
vos los.recelos y prevenciones que despertaron; lejos hidalguía y de su temerario esfuerzo los nobles pue- sólo aspiran á la difus1on de conocuruentos, a la exaltacion de todas las más nobles aptitudes, tienen que
de ser así, poseemos la persuasion firmísima de que blos de la raza latina.
complacerse en una prolija seleccion de buenas acel pueblo español, constante, como ninguno, en sus
ciones huyendo del análisis descarnado de los suceantipatías como en sus afectos, no sabe olvidar, por
Las negociaciones, tanto tiempo pendientes entre sos di~rios, objeto siempre de vivas y enconadas conlo que ha menester, cuando sus pasiones se manifieslos gobiernos Marroqtú y el de España, á fin de cum- troversias.
.
tan, procedimientos que tiendan á moderarlas y no
plir lo estipulado en el art. 8 del tr~tado d~ Va.o.Por eso reco"'emos siempre en esta Revista con
estímulos que las irriten.
.
Los que han seguido paso á· paso la marcha de Ras, tendrán en breve plazo un· térmmo satisfacto- predileccion tod~ lo que puede ser dig~o de ~~l~~•
rio con la última expedicion enviada, de comun acuer- y eliminamos todo lo que puede obligar a JUlCios
esta publicacion habrán podido observar que, inspirándose en el deseo de elevar en el concepto del do para fijar el punto de la costa occidental de Afri- apasionados.
Y por esto perseveraremos en esta línea de conMundo el nombre de Espaiía, sus votos más fervien- ca' don.de se cree existiera la antigua factoría de
sa'.nta Cruz de Mar Pequeña, y en cuyo sitio ondea- ducta, trazada por una costumbre universalme~te
tes y sinceros se han dirigido á fomentar ta idea de
generalizada· por esto, en fin, mostraremos especial
un concierto íntimo entre los pueblos latinos, á fin rá en lo sucesivo el pabellon español.
La prensa de todos matices, b:abia dado á esta cuidado en ~o traspasar los límites de la indicada
de oponer un valladar á la preponderancia absorbecuestion una importancia capitalisima, porque en su esfera de accion: la esfera del moralista que, para
dora de las razas del Norte, y á encauzar las corresolucion podía caer envuelto el prestigio de 1~ na- despertar estímulos, registra sólo los acto~ lo~bles
rientes de la opinion hácia alianzas que nos permitieran reivindicar derechos, hasta hoy menosprecia- cion. Corporaciones científicas, como la SoCied~d de sus contemporáneos reservando á la historia la
Geográfica de Madrid, discutieron en diversas sesio- más triste tarea del co~traste entre las risueñas Y
dos, y restablecer la completa integridad del s_uelo
patrio. Tales fueron nuestros ideales que hubimos nes públicas la demarcacion de la factoría que en re- • sombrías páginas~ la realidad.
de acallar ante inesperados é inverosímiles sucesos motos tiempos poseyera España en aquellas inhospitalarias playas, y la conveniencia de abrir nuevos
Pero son de tal trascendencia los problemas preque contristaron nuestro espíritu y sublevaron la
dignidad hasta de los más entusiastas partidarios de mercados á nuestra industria; el comercio, en fin, en sentes de nuestra organizacion social y militar, están
su más genuina representacion, analizó minuciosa- destinados á agitar tantos intereses y pasiones conla Francia. .
Este es el fruto que produjeron las manifestacio- mente las grandes ventajas que reportaría á España trarias, que nos será acaso difícil resistir al vé~t!go
nes de los intransigentes de París, y la debilidad de la explotacion comercial de_ Africa, .Y an~iaba c~no- general, y expondremos nuestra modesta opllllon
aquel Gobierno. En el terreno de la diplomacia pa- cer el término de esta enoJosa gest1on diplomática, franca y lealmente.
En los momentos en que se elaboran proyectos Y
rece haberse hallado, sin graves dificultades, la fór- tan íntimamente enlazada con nuestro bienestar
··
transformaciones, que tanto han de influir en los fu.
mula que da solucion al conflicto, y cuando el Go- futuro.
Los intereses generales del país, empiezan, pues, tui-os destinos del país, todos los límites convenciobierno español, guardador del honor patrio, se muestra
á
estar
de enhorabuena. Segun nuestras noticias, que nales de las diferentes esferas de actividad social se
satisfecho, debemos estarlo tambien nosotros; pero
¿no cabe suponer·que si el Gabinete francés, desde- creemos autorizadísimas, la eleccion de Ifni, hecha borran, y por encima de todo álzase sólo la accion
ñando dar oidos á un mal entendido sentimiento de primeramente por el ilustre marino Sr. Fernandez benéfica del hombre justo y esforzado que desea condignidad, hubiera procedido con más largueza en sus Duro y luego por el Sr. Lozano, Presidente de la tribuir á la felicidad de su pátria.
explicaciones, tal vez esta conducta contribuyera á Comision y nuestro Cónsul en Moga.dor, no puede
desvanecer esa prevencion que, dado nuestro carác- ser más acertada. El territorio que el Sultan reconoCon motivo del cambio de Gobierno se ha puesto
ter, será quizá en lo sucesivo un obstáculo difícil de· ·ce como nuestro, es uno de los más feraces de aque- al frente del Ministerio de la Guerra el Teniente
lla
costa,
situaao
casi
en
el
1nismo
paralelo
que
la
allanar?
General D. José Lopez Dominguez, que ha nombraHemos lamentado estos tristes acontecimientos punta :N"orte de Lanzarote, con agua potable en do Subsecretario del ramo á D. Bduardo Bermudez
abundancia
con
fácil
acceso
á
la
provincia
del
Sur,
por esa Francia hácia la que nos impulsaba, y
Reina.
aún nos impulsa, una viva simpatía, que le de- una de las,,más ricas del imperio, y próximo á los
~uestros suscritores recordarán que publicamos
dos
centros
más
importantes
del
comercio:
lsik
Y
bemos porque su génio inmortal dió al l\Iundo la liya hace algun tiempo los retratos y biografías de
Yugast.
bertad del espíritu y á. la civilizacion sus más va.ft'alta ahora tomar posesion de este terreno, reco- estos Generales, y la prensa diaria, que en los períoliosas conquistas. Agita.da por la fiebre revolucionanocido
'Yª como nuestro por S l\I. Sheritiana. Esta dos de crísis es leida con natural interés, ha infor•
ria la vemos con dolor aventurarse en una senda
mado ya con minuciosidad sobre todas las circunsdonde le aguardan innumerables y terribles escoll~s; C?l)eracion no se halla exenta ae dificultades. Es ne- tancias más notables, aquilatando ó atenuando merecesario
prever
los
múltiples
accidentes
que
pueden
en un camino abrupto y áspero en que hasta la nac10cimientos, segun el distinto propósito del correspon·
nalidad puede hacerse pedazos, si un momento de re- ocurrir contrarestar las malas condiciones de aque- diente cronista.
lla
costa
para
un
desembarco,
y
no
prescindir
~el
mefl.exion no la detiene, y la encamina hácia más altos
Nos limitaremos, pues, á indicar que en un períoideales, de los que aún ha de esperar mucho ~a hu- nor detalle indispensable á la vida de los pnme~·os
que
lo
pueblen.
La
estacion
actual
no
es
la
m~Jor
do
como este, de urgentes y radicales reformas, era
manidad, pues su'mision histórica no ha terID1nado.
Si como españoles f dmos de los primeros en hacer para una expedicion de este género; pero n? debe des- natural la entrada en Guerra del General Lopez Doeco al sentimiento nacional herido por los sucesos de perdiciarse el tiempo, preparando en este mterregno miuguez, porquedurante su vida parlamentaria, muy
Farís, no seremos los lí.ltimos en asociarnos á todo los medios aconsejados por personas conoceder~s. del larga por cierto, ha acentuado siempre su actitud en
mo,imiento de aproximacion, recordando para ello país, á fin de que al aproximarse la época propicia se el sentido de introducir grandes novedades en el
lo que decíamos en aquellos momentos de explosion ocupe sin obstáculos la comarca que dura~te muchos organismo militar entero.
Llega al poder en un momento crftico; c~a!1do
patriótica: que el pueblo francés no puede hallarse años ha venido siendo nna aspiracion nacional.
estas novedades son, más bien que temida.e;, sohmta·
.jamás representado por las turbas ele los boulevares,
*
••

das con ardor extremo; pero seria imposible desconocer la situacion ditfoil en que le colocan estos mismos deseos expresados con la vaguedad que caracteriza &amp; todas las manifestaciones de nuestra raza. ¿Será
afortunado en tan árdua empresa el General Lopez
Dominguez?
·
Envidiable gloria la suya, si lograra legislar con
adhesion unánime, y tanto más grande, cuanto que
en este país, las diferentes clases sociales, y más
aún las directa.mente interesadas en cada turno de
reforma, oponen siempre á todo nuevo Gobierno,
cualquiera que sea su filiacion política, una resistencia pasiva, cuando no una hostilidad más ó. menos
franca.
Como los estudios s~iales ·están aquí tan descuidados, se ignora que el pais entero, y sobre todo, la
clase social de que en cada caso concreto se trata,
debe auxiliar la accion gubernamental, debe prestarse, en fin, á. la experiencia con los caractéres propios de la actividad humana, y no como el más inerte
de los mecanismos.
Sólo así es posible legislar con alguna probabilidad de permanencia, y poner término á esta gran
tela de la Penélope española, que se llama Organízacion ó Qonstitucion general ó especial.

gran paso para llegar al desideratu:m de la separacion entre la .A.dministracion y el Mando.
Tropieza este sistema en los países regidos constitucionalmente con el escollo de la responsabilidad
ministerial, y es precisQ buscar una adaptacion qu_e
concentrando la unidad del mando general en el Ministro establezca sin embargo dentro del Departamento'esos dos grandes aspectos en que se dividen
las funciones del organismo militar.
Se resolvería el problema, destinando á las órdenes
del Ministro dos Subsecretarios, uno con el carácter
de Jefe de Estado Mayor general, y otro con el de
encargado del despacho ordinario, cuyas ftmci~nes
pueden limitarse y comprenderse, fijándose, por eJem'10 en las diferentes tareas encomendadas en un
batallon al Comandante segundo J e{e encargado de
las armas y al Comandante del detall.
Distínguese ya en casi todos los ejércitos el n_ianeio y direccion inmediata de las tropas de ese cou~unto
de múltiples y complicados detalles que se relac10nan
más directamente con la aplicacion de las leyes, reglamentotsobre reemplazos, constitucion, disciplina in•uccion, provisiones, utensilios, trasportes,
ve~tuario, equipo, montura, haberes, asistencia médica, hospitales, veterinaria, material sanitario, alojamientos, justfoia militar, etc , etc.
.
Fijando desde luego el sentido de los térnnnos
Adminil¿tracion y Mando, que parecen tener un alcance demasiado general, nosotros buscaríamos el
fundamento de una clasificacion racional, penetrando
á fondo en la naturaleza de cada grupo especial de
servicios. Así, por ejemplo, el Ministro de la guerra
como hemos indicado ya, asumirla todo el podei·,
todo lo que implica realmente la voz de Mando, y
haríamos en seguida depender de él esas dos grano.es
esferas de su aecion, que llamaremos Subsecretarías
ó je/aturas de armas, ó Estado Mayor general, y
Administracion. Cada Subsecretaría podría á su vez
subdi,idirse en D;recciones, dentro &lt;le las que podian tener su asiento natural todos los negociados
que hoy han 'luedado formando parte de la Secretaría v manteniendo así un resto del antiguo sistema
qu~ ha de complicar naturalmente y entorpecer la
accion gubernamental.
De este modo no habria necesidad más que de una
sola clasificacion, que por otra parte no poru:ia ~er
sometida á otro criterio que al de la expenencrn;
pues en materia de organizaciones sor,i::tles, cualquiera que sea su extension é importancia, no hay,
como en otros dominios científicos, leyes ó axiomas
que poder aplicar con rigor verdaderamente lógico.

171
Y esto es lo que ha acontecido con el Vicealmirante
Valeárcel y con su exaltacion al Ministerio de Marina.
Nacido en Mula (provincia de MúreiaJ en 9 de Diciembre de 1819, y habiendo ingresado en 1837 en Is Armada
como Guardia Marina, su vida ha sido desde entonces_
muy activa, pues desde el primer momento de su carrera
tomó parte en las operaciones navales que tuvieron lugar
en las costas de Cataluña y en el rio Ebro para impedir
toda coinunicacion de los carlistas con el extranjero por
la vía marítima, é imposibilitar el recibo por ellos de todo
socorro de armas y municiones.
Desde el 18 de Junio del referido año de 1837 basta el
31 de Diciembre de 1846,estuvo embarcado en los buques
Número 1.0, Manzanares, 8. Antonio, Ebro, Oórtes, Patriita, Regen~, Jaso11 y Dol&lt;wcitaa, y desde 18 de Mayo de
1853 mandó con distincion los denominados Isabel 11,
A1111;bal, Isabel I, Soberano y Scipion, para despues de

haber desempeñado en tierra, con no ménos aplauso, Clll'•
gos importantes de su profosion, ya en el Tribnnal Supremo de Guerrn y Marina, ya en el Almirantazgo, ya como
Capitan del Puerto de Matan1.as, ya en el Consejo de Redencion y Enganches de los )[atrieulados de Mar, tomar
el mando en~ de Marzo de 1865 de la }'ragata Resolucion,
que formaba parte de la brillante Escuadra del Pacífico,
y concurrir con ella al bombardeo de Valparaí•o (Chile)
y al del Callao de Lima (Perú), donde completó su ya
Otra gran dificultad se ofrece en nuestro país al
notab)A reputacion militar y marinera.
reformista.
Verificado éste el 2 de Mayo de 1866, hizo rumbo á la
En la espectacion de un cambio cualquiera, todo
vela, el 10 del mism&lt;• mes para Rio Janeiro, y al montar
individuo se apresura á engañarse á sí propio, proel terrible Cabo de Hornos, perdió el buque de su mando,
metiéndose conveniencias para su felicidad personal,
el 13 de Junfo, en los tremendos golpes de mar que le
las más de las veces imposibles. Juzgarlo todo exasaltaron, el timon y codaste exterior, siendo inútiles
clusivamente bajo el aspecto del mayor ó menor placuantas tentativas se hicieron para formar una espadilla,
cer personal, sin consideracion á la felicidad total 6
que permitiera dar direccion á la Fragata. Quedó esta al
de las mayorías: hé ahí la concepcion egoista que
garete, continuando en tan peligrosa situacion siete dias,
ofusca el juicio humano hasta un límite desconsolay con la casi totalidad de sus tripulantes presa del escor•
dor. Porque así es indudable que ninguna solucion
buto é inútiles para toda maniobra, bast..-i que la Providenpuede obtener una relativa unanimidad, tanto más,
cia Divina vino en su auxilio, haciendo que las corrientes
cuanto que los verdad.eros beneficios comunes, por lo
Arrastraran el buque y pudiera fondear en las Islas de lo~
mismo que tienen este carácter, afP.ctan á cada perLeones M9rinos, al Sur de las Malvinas, agotado ya casi
sona de un modo indirecto, y aunque á cierto plazo
todo recurso.
el bien individual suele ser muy grande, muy positivo
De allí envió una lancha, al mando del distinguido
y más duradno, las personas incapaces de concepOficial D. Cecilio de Lora, á Punta Stanley, en demanda
ciones generales se creen defraudadas, porque lo son
de socorro, y llegada á su destino despues de correr graefectivamente en cuanto se refiere á un placer de
v{simos riesgos, apresuróse el Gobernador Inglés á enviar
percepcion directa y aprovechalniento exclusivo.
un Vapor de Guerra de su nacion, que felizmen~ acababa de llegar, para que llevase víveres frescos á la }'re.gata
Aplicando estas consideraciones á nuestro probleespañola, y la remolcase basta Punta Stanley, donde fonma actual de organizacirn, aguardan tal vez algunos,
deó el 26, se repost&lt;S de lo más necesario, y se le hicieron
que el resultado inmediato de las reformas de guerun timon provisional y otras obras importantes é impres•
ra, será el de una brusca transicion á un bienestar
cindibles.
extraordinario. Para los que así discurren, si las reformas lisonjean muy ostensiblemente sus intereses
El 18 de Setiembre salió parn Rio Janeiro, donde llegó
Entusiastas por cuanto tienda á mejorar el porserán buenas; de otro modo, no. Nosotros abandona- venir y á elevar el prestigio de las Instituciones el 7 de Octubre, y emprendiendo de nuevo su navegacion
remos sin pesar este punto de vista, y juzgaremos al·madas, felicitamos al "Ministro de la Guerra por para Espafia en dicho Octubre, fondeó en Cartagena el :n
las tan anheladas reformas, investigan~ su natm·a- el primer paso dado en el ca.mino de las reformas, de Diciembre, despues de tan rudá y peligrosa campaila.
leza, considerándolas en fin independientemente de con tanto anhelo esperadas en el Ejército.
Durante este tiempo había ido obteniendo los empleos
todo otro interés que el de la más rígida moral en
de Alférez y Teniente de navío, Capitan de fragata y
los casos supremos á que hemos aludido arriba, y de
(;apitan de navio, y por sus servicios en la Escuadra ~el
~
la indispensable prudencia y conveniencia social en
Pacifico obtuvo el de Brigadier de la Armada, siendo
el curso normal de los acontecimientos humanos.
nombrado Vocal de la Junta Consultiva, y pasando en
EXPLICACION DE LOS GRABADOS
.\.bril de 1869, siendo ya Contralmirante, al Tribunal
Entre las primeras disposicioneii del nuevo riHnisdel Almirantazgo, basta que en igual mes de 1870 fué
EL
EXCMO.
SR.
VICEALMIRA:NT~
D.
9ARLOS
tl'O de la Guerra, sobresale por su importancia el Denombrado Capitan general del Departamento de CartageY.\LC.\.R(, EL 1 )•lNISTRO DE )iARINA
creto por el que se reorganizan las dependencias cenna, y posteriormente, en 1872 y 1876 respectivamente, Catrales de este Departamento.
}'amilia de mi.rinos, y familia uistinguida entre los que pitan general del Departamento del Ferrol y Comandante
En principio, esta medida estaba unánimemente tan ruda y gloriosa profesion abrazan, es la del actual Mi- general de la Escuadra y Apostadero de la Habana, en
reclamada por la opinion, y las razones que se adu- nistro de este ramo, de importanpia tnn vital paran ucstra donde prestó señalados servicios, cooperando eficazmente
cen en el preámbulo han sido, sin duda, inspirndas pátria, como que sin su poderoso de,arrollo no es posible á la pacificacion de la Isla de Cuba.
en una necesidad universalmente sentida.
abrigar siquiera la espe_ranza de que Espáfü1, no ya atienEntre el desempPiio de estos mandos, y despues de ellos,
Aun cuando sólo se obtuviera por este medio una da debidamente á In defensa de sus extensa• costas y á la h11 s·do Vocal de la Junta Consultiva de Marina y de la
mayor rapidez y facilidad en la · tramitacion, esta de las lejanas y llUn v111iosfaimas pose,io11os que todnvf!I que había de informar sobre reformas en dicha Isla, así
ventaja, tan digna de apreciarse, basta.ria para justi- conserva en los mares de,cubiertos por el esfuerzo de sus como Presidente de la Junta creada para la revfaion de llls
ficar la resolucion de que nos ocupamos.
hijos, sino que, mucho menos, ocu ,•e on los Consejos de plantas orgánicas de vario, Cuerpos, Consejero de Estado
No se ha recibido con menos plácemes la creacion las Naciones el alto lugar ,¡uc alcanzó (no queremos re- y Preside'hte de la Seccion de Guerra y Marina del mismo
de un cuerpo especial de escribientes para las depen- montarnos demasiado .en la hi.toria), en los tiempos del alto Cuerpo, habiéndole encontrado en esta última situadencias de guerra. Los sargentos que no quieran se- gran Cárlos III.
oion y con el empleo de Vi~ealmirante, que le fué cuufeguh' la carrera militar encontrarán aquí una posiY si á familia de marino, pertenece el Vkoulmir1111tc rido el 18 do .Abril de 1881, el Relll Decreto &lt;le 13 de Ootu•
cion social segura y desahogada Además, el número Valcárcel, aún ha hecho éste por sí 111is1110 por aunientm· l,re del presente año de 1883, &lt;¡ue le elevó al Ministerio de
de plazas de f'Ste nuevo cuerpo, implica una gran re- más y más esta circunstancia, enlazándose á otra fom.ilii. .:IIarins; cargo en el cual e,tá llame.do á prestar grandes
duccion en el expedienteo, pues de otro modo, y con en que tal condicion aparece tod,wía más de rPliove, por f orvioios al País, empezando á sacará nuestra Armada del
relacion al trabajo ordinario, no sería suficiente.
su matrimonio con la señora dolia ::\Iilnuela Ruiz de Apo· gra?:. abatimiento en que, por desgracia, se halla.
Mucho se habria adelantado por consiguiente si se daca y Llano, hija del Teniente General de la ArmaSu amor al Cuarpo en que sirve, el conocimiento que
simplificasen los actuales trámites hasta el extremo d&amp; D. José, y sobrina del célebre y beróico Churruc11. tiene de sus necesidades, su clara inteligencia y su patrio.
de que no sea necesario el aumento de las 260 plazas. y del Cápitan General de Marina, no méuos glorioso, . tismo, tiOn .eguros garantes de lo que asentamo•.
l'ero hay un aspecto más interesante y trascenden- D. Jw,m Ruiz de Apodnca, Condt&gt;·del VonU:dito, y Vircy
Hállase el Vicealmfrantc Valcá.rcel investido del cartal que observar en esta disposicion. Adviértese des- que sucesivi.mento fué de Méjico y de ::'lav11rri..
g-o ,le bcundor del Reino, y ostenta en su peeh,, lus
de luego una tendencia progresiva., que deberá con:Noblesse oblige, como dicen nuestros vecinos de nllc11cic
Grundes Cruces de Cárlos III, Isabel la Católica y el Méducir gradualmente á una organizacion más científi- el Pirineo, y -,ra forzo,o por tanto, que quien tales ante- rito Naval de España y la de la Corona de Italia, es Beneca de los servicios militares; á una organizacion co- cedentes tiene se .distinguiera no poco ~n la carrera que mérit) de la 'Pátrln, y tícnc lns Cruces do la Marina y nan
mo las de los países en que á mayor altura se en-· ha seguido, y quP, una vez lleg1tdv 111 líu,itc do ollu, hicie- }'crnanJo, y la Meuull11. de la ..:a1111mfia de Uuba.
cuentran las instituciones armadas.
r11. concebir fundadas esperanzas do un venturoso porvcSe observa á primera vista que se ha dado u,n ', nir para nuestra Armada.

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EDUARDO ÜOH'l':&amp;1' Y :MOI,A.D0.
EDUARDO MAJ\QUEZ VALCÁRCKL,

D. Jo~li: 'l'ORAL VKLAZQtf.KZ,

D,
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l' Conos.
.M..a.NtJ'Jl¡L LoS1'ALÓ Y liY.RCAJ)ER,

J(ERNANDO ABLANEDO

lJ, Jost AIZl'ORU.6. MONTAOU1'.

D. JiAULlO P.1&lt;:JUL'l'A Y ÜBENAllD.
D. UA.:tt.LOS t..:010 Y Ü 1 Do.tfKLt.,

D.

ARTURO

ALsmA N ETTó.

JOtO.-JSUCSl501 DtL M~e 1&gt;1 A.oo:,to.-EXl'ta.11010111'

J. LA. RAl(ORJU\it. DS TAOLlBI,-LUOR.A. lil'Tl\C L0I &amp;!0R0I dl11UMl1'~AD0I t onoU.LJCI D.lll LA
(Di~ujo d, f,j,ro/, I&gt;e 1puQIU1 remllldo1 por 'l'aviol do Andrad,,

0tTAil!-10101( ll.111 L.4 l'LAZA

�LA

LA ILUSTRACION MILITAR

174

y libre por tocar entonces el corte de la espiral A en el extremo del tope del B, inflama otro cartucho en el cañon
inferior.
Las aberraciones del fanl\tismo son causa todavía. en
El primer caño~ una vez cargado sig'.10 girando con Pl
este siglo, de esas sangrientas escenas que tanto abundtn
movimiento del manubrio M hasta llegar abajo, en cuya
en los anales de la historia de pasados tiempos, y cuyo ex•
posicion se presenta. delante del percütor que lo inflama;
terminio eólo podrá conseguirse á medida que la humani•
despues ya no le queda que hacer más que otro quinto de
dad conquiste su mayor grado de civilizncion. Tres juravuelta para estar frente al extractor que sacará la vaina,
mentados acaban de renovar en Joló esos terribles dra•
la cual al continuar el movimiento cae al suelo.
mas inspirados por la fé ciega en ulteriores recompensM,
En estas diversas acciones, todas las piezas del mecanisasesinando alevosa.mente en la citada plaza, el 27 de Junio
mo, excepto el resorte del percutor, obran en la forma en
último, á dos Tenientes de la 2,a. compañfa disciplinaria,
que su efecto es más eficaz y no están sometfdas directaD. Pedro Bordas y D. Celestino :Mamique, é hiriendo de
mente á la accion del retroceso.
gravedad al médico militar Sr. Dominguez, q:iien arran·
El cañon rewólver se armaf½;e desarma á. mano sin necando el badon -gran cuchillo de filo convexo- de manos
cesidad de )l.erramientas: su peso total es de 500 kilógrade los criminales, sostuvo una desesper~da lucha con aquc•
mos y la velocidad del fuego puede llegar á ser hasta de
11os implacables enemigos del progreso.
~
60 á 80 disparos por minuto: todas Sllll piezas son muy sóLos far.áticos sectarios del profeta hallaron tam bien In
Del folleto que, bajo el epígrafe de Ametralladoras, está lidas y fáciles de construir.
muerte á los pocos pasos del sitio en que llevaron á cabo
La cureña eobre que se monta es de hierro y acero, con
su incalificable felonía, no sin herir en la refriega á un en• publicando el Memo,-ial ele Ingenieros , nos remite su autor,
el ilustrado Capitan de Ingenieros D. Francisco Lopez ruedas de cubo mP.tálico y dos frenos: cada cubo presenta
bo' de vigilancia y á un soldado del disciplinario.
Estos actos de salvajismo exigían un pronto y ejemplar Garvayo, las siguientes pág1nas, traduccionC} arreglo de en su parte interior una superficie cónica que entra en el
castigo; y habiendo averiguado el Gobernador, &lt;.:orónel otras publicadas en Inglaterra é Italia, y en 1~ cuales hueco análogo de un anillo que hay atornillado en el
Sr. Gonzalez Parrlldo, que los juramentados prorediun de se describen ligeramente loo dos cañones-ametralladoras eje y que por medio de una manivela se adapta más ó méla rnnchería de Taglibi, distante unas 14 millas de la plaza, con que están dotados la mayor parte de los buques de nos al cubo; colocados los anillos, el retroceso tiende á
apretarlos y queda anulado.
mandó á bordo de la goleta de guerra Vencedora y del Cfl· guerra extranjeros.
.El tornillo de puntería e~tá. unido á la culata y su tner
ñonero MindanM una columna de 120 hombres, cuya
CAXON REWÓLVER SISTEMA HOTCHKISS
ca puede acercarse á una ú otra gualdera. por medio del
fuerza al mando del Comandante de Ingenierós D. Cárlos
Lasheras, desembarcó apoyada con 50 hombres más de la
Este cañon rewólver es un arma intermedia entre las tornillo sin fin en que está. montado: la puntería en direc•
dotaciou de los buques, intemándosc en el bosque hastn ametralladora~ y el cañon de campaña. Su aspecto exte· cion se puede corregir sin variar la posicioli. de la conter11
que redujo á cenizas el pueblo. Los moros, temiendo lJ\ rior e:i semejante á una ametralladora Gatling de grueso de la cureña, pues los muñones del arma descansan en,
justificada aétitud de nuestras autoridades, se organizaron
calibre, y se compone de cinco caüones Whitworth de una pieza que puede girar sobre un eje vertical.
El peso de la cureüa. con los juegos de armas y accesopara la lucha, y provistos de armas de fuego, cuya proce- acero fundido, de 37 milímetros, montados paralelamente
denciii se ignora, se aprontaron á la pelea dispuestcs á 1.0
alrededor de un eje central, y colocados entre dos diicos .sorios, es de 460 kilógramos, y con el cañon y armon, que
omitir medio alguno para. la defensa; pero pronto tuvie•
como en la Gatling. Los caftones están sostenidos sol,re el lleva 380 cargas, 1660 kilógramos.
G&lt;1neralmente el cañon relwóver se carga con granadas
ron que ceder el terreno á nuestros valientes soldados,
afuste por un marco de fundicion, que lleva los muñones,
explosivas
de hierro endurecía.o que tienen espoletas de
perdiendo en el combate 4 muertos y 8 heridos graws. L,is y en el cual pueden girar pasando sucesivamente su recá•
fuerzas de ataque sufrieron (l b11jas, de herid11s leves en su
mara por delante de lns diverssa.s piezas contenidas en pcreusion colocndtlS en el culote en vez de serlo en la ca•
una caja cilíndrica que forml\ la culata del srma. En ésta bezs; tambien se emplean balas ojival-es de acero, de punmayoría.
tt. endurecida, y botes de metralla. Los cartuchos son me•
El segundo y tercer grl\bado que nuestros lectores hall,· no hay más que un mecanismo de obtura'cion, de dar fue•
rá.n en la pag. 173. debido á los apuntes de nuestro inte- go y de extraccion de cartuchos para los cinco· cañones, tálicos y reforzados en su base, en la cual está la cápsula
ligente corresponsal, represent,m el desembiu-co de 111, pues cuda uno de ellos al girar va presentándose delante explosiva, análoga á la de los rewólvers.
La granada y las balas llevan un forro cilíndrico de )atropas, la lucha con los indígenas, el momento en que del ¡,iston de carga del pereutor y del extractor.
el Capitan Sr. Zamora atra..viesa. con su espada al juraEl giro no es contínuo, sino intermítente,' haciéndose too, de una anchura próximamente igual á. su diámetro y
mentado Zalí y la quema de la ranchería.
de c11d11 vez un quinto de vuelta, de modo que á cada in• colocado sobre el proyectil en el espacio en que éste está
-....
La actitud de los moros de Joló viene siendo desde hace tervnlo cada cRñon toma el sitio del que le precede inrue- extriado.
El peso del cartucho con la granada es de 750 gramo!,
algun tiempo bastante sospechosa, y merece llamar b
diutamente y en él queda fijo ínterin se hace un disp1tro.
atencion de nuestros gobernantes. Sus feroces instintos se
La disposicion del mecanismo es In siguiente: el extre• correspondiendo 446 á la granada vacía, 40 á su carga, 8ó
á la espoleta y 80 á la carga del cartucho.
encaminan sólo contra los espnüoles, y estos actos vimdáli- mo ¡,o,terior del eje central lleva cinco dientes a (tlg. 2,
La granada aunque ligera produce buen efecto, j al es•
cos coinciden generalmente con la llegada de algun buque 3 y 4) que engranan como en los engranajes de linternu
• de guerra inglés, los cuales sirven para que el Sultan, Rin en una especie de torniilo sin fin n n, _movido á mano por tallar la carga el humo que deja es bastante para indicar
permiso de nadie, haga frecuentes excursiones de carácter medio de la manivela exterior M; el filete
de este tor• el sitio de su caida.·y poder con esto rectificar la puntería,
Existen cañones de 37, 47 y 58 milímetros y áun algu·
nillo, en vez de tener una inclinacion constante sobre s_u
poco tranquilizadl&gt;r.
eje, está en parte formando un círculo y en parte una héli• nos mayores: para los modelos de mayor ca.libre de 37 mi•
límetros, la maniobra de la manivela es muy penosa, y
ce, de•modo que siendo continuo el movimiento de la ma. U.NA. OBRA DE ARTE
entonces en tez de uno se pueden empicar dos hombres,
nivela M, cada diente a del eje central, re.balando por el
Lejod de nuestro ánimo traer á la memoria días de luto filete del tornillo, hará girar los cañones mientras recorra uno que apunta y otro que di!ipara. Para esto el mecanispara el ejército y para la pátria, publicando esta verdade• la parte en hélice y los dejará quietos desde que engrane mo se ha modificado ligeramente; el movimiento de la
ra joya de la industria española; nos proponemos tan sólo en la parte circular h11.Sta que pase á la segunda rama he- manivela se limitii por un tope, lo que permite al segundo
sirviente, que puede ser un soldado cualquiera., montar la
dará conocer una de las obras de arte más valiosa que lizoid11l y engrane en la primera otro diente.
Sobre el eje H de la manivela hay tambien un disco A pieza sin poderla disparar. El que apunta puede tirár cuan·
encierra la instalacion del cuerpo de Artillería en la Expo(fig. 3) cortado en espiral, el cual sirve para retirar el do quiera apretando sobre un gatillo adaptado á una cu•
sicion Minera.
La bandeja. que aparece ·en el grabado de la página 176 percutor By comprimir el muelle C, que es el que obliga Jata de pistola puesta sobre la culata de la pieza, y en
fué modelada. en los talleres de la Fábrica Nacional de á la aguja percutor&amp; á inflamar el cartucho. El resorte O cuanto se hace un disparo, el segundo sirviente da una
vuelta rápida á. la manivela y se retira para no estorbnr al
Armas de Toledo y dedicada al eminente tribuno D. Emi•
es el único que existe en todo el mecanismo.
·
lio Ct1Stelar en prueba d~gratitud por el decreto que exEl extractor se compone de una varilla dentada N (figu• otro.
Para la marina se emplea otro modelo, tambien de 3í
pidió, siendo Presidente del poder Ejecutivo, restablera 4.) que forro&amp;. cremallera y que en su extremo anterior
ciendo la antigua organizacion del arma.
lleva un do ble corchete, entre cuyas garras sujeta el re• milímetros de calibre y de 204 kilógramos de peso, que
Si es notable el parecido y perfeccion del retrato que borde de cada cartucho cuando á causa del movimiento dispara proyecti!es-de 466 gramof con 400 metros de velo•
cidad inicial y una carga de 8ó gramos. El cañon se mon·
figura eh el medallon del centro, no encierran menor mé• de rotacion de los cañones pasa junto á uno de e11ós.
rito los cuatro que le rodean. El superior representa la
Los dientes de la cremallera engranan en un piiton O ta sobre un trípode, en el que puede giru, y la puntería
rendic:ion de .Bailen, segun se halla en el cuadro del se- que obliga á otra ctemallera P á moverse en sentido con• se hacu apoyando el encargado de dar la direccion su
ñor Casado de Alisal; el inferior, la procesion cívico- tra.rio de la N. La P sirve para empujar los cartuchos hombro izquierdo en una pieza de madera de forma eón·
mismo
militar verificada. en Madrid el 2 de ~1ayo de 1814 al tras- cargados en la recámara de los cañones y la N para sacar cava adosada á. la parte posterior del cañon, y
tiempo que con la mano derecha hace funcionar el meca•
ladar los preciosos restoi de Dnoiz y velnrde á la iglesia. las vainas.
•
de San Isidro; el lateral de la derecha la vista del Alcázar
Ambas cremalleras reciben su movimiento alternativo nismo, con el homliro y brazo ízq11ierdo da la elcvacion Y
de Segovia, antes que las llamas devorasen aquel soberbio en sentido del ánima de los caüones por el intermedio de direccion conveniente para los disparos.
En los Estados-Unidos se ha adoptado además un nuevo
monumento histórico y arquitectónico, y el lateral de lit un brazo h, movido J)Or el mismo eje H, que comunica
cafton Hotchkiss, que no tiene cilindro de rotacion y que
izquierda el ru¡pecto de la Fábrica Nacional de Trubia.
con la manivela exterior: el brazo termina por un tope p
Esta magnífica obra artística está además decoraua al
que entra en la ranura de una pieza que hay clavada so· se emplea en el servicio de montaña.
El modelo ele cañon usado anteriormente al descrito di•
estilo del Renacimiento, con inimitables relieves, esmera•
bre N. Los dos movimientos &lt;!e la N y P son inversos y
dísimas incrustaciones y con una perfeccion en el delinea· simultáneos, La ranui:a tiene una pequeña porcion circu- fiare de éste en que tiene seis cañones en vez de cinco y el
miento de las figuras que ha merecido los más unánimes lar que produce una detencion en el· movimiento del ex- que hace fuego es el que ocupa la posicion superior: la
forma del muelle del percutor tambien es distinta.
elogios en cuantas exposiciones ha sido presentada. Cree- tractor y le permite agarrar la vaina del cartucho.
( Se continuara)
mos, pues, que nuestros lectores estimarán este grabado
Para darse cuenta de la manera de funcionar este arma,
como un tributo de admiracion y entusiasmo por cuantos se vé en las figuras que haciendo girar la manivela cae
destellos contribuyan al florecimiento del arte y de la in•
un cartucho en el receptor sobre el cañon de arriba y en- MONUMENTO ELJtVADO • PARA CONMEMORAR LAS 01.0RU.~'
dustria española.,
tonces todos los• cañones están ~ momento inmóviles;
DE ALEMANIA
pero obrando la manivela por el intermedio del brazo h
La
colosal
estátua
que
desde el 28 de Setiembre se alza
SILENCIO EN LA FILA
hace avanzar la cremallera P, la cual empuja al cartucho
en
la
cima
de
N
iederwald,
á la vista del famoso rio Taunus,
en
la
recámara
del
cañon
mientras
el
extractor
N,
por
El dibujante, el pintor moderno se va alejando cada
vez más de In m.anera antigua, sobre todo en la eleccion el movimiento inverso que tiene, saca la vaina de otro ha sido costeada por suscricion nacional, abierta en Jas
de asuntos. Los detalles más insignificantes de la vida or· cartucho, y el percutor empujado por su muelle C (fig. 8) principales poblaciones do Alemania, con el fin de con•
SUCESOS DE ,TOLÓ

dinaria, le ofrecen suficiente motivo para las más ·afortuna•
das inspiraciones, y ahí está. una excelente prueba de esto,
en el presente grabado.
Es imposible hacer un cuadro más impregnado de poesía
verdadera, de poesía real.
Aquel niño que ¡¡ostiene y se sostiene á la vez sobre
el perro, gira á la izquierda sus ojos con unn exprer,ion de
solemnidad que hace un contraste inimitable con la picaresca sonrisa del rapazuelo ca.pitan que al alinear tan
heterogénea tropa-grita , ¡Silencio en la fila!&gt;
El gato, el p~-rro, todos los detalles de esta habitacion,
tan pobre de riqueza. como opulenta en semejantes fiestas
infantiles, denuncia un pincel maestro y una imaginacion
delicada que busca emociones íntimas y por todo extrenl"
poéticas en los cuadros más vulgares de la vida diaria.

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•

1

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al

memorar las victorias alcanzadas en la guerra de 1870 por
el ejército aleman y que contribuyeron muy especialmen•
te á la restauracion del Imperio más floreciente y próspero
de Europa.
Este grandioso monumento es de bronce, fundido en
Munich. La Germania está representada por una matrona
de largos y esparcidos cabellos, adornando su cabeza una
corona de roble aleman, sosteniendo en una mano el
símbolo de la monarquía de aquél país y con la otra em•
puña una espada, la punta vuelta há.cia. abajo en señal de
paz.-Las dimensiones de esta obra de arte, cuyo coste
asciende á 1.300,000 francos, son verdaderamente pasmosas: desde la cruz de la corona á los piés, mide la figura
12,mBO y su pes~s de 350 quintales métricos; la u~a del
'dedo pulgar tiene 0,mll de longitud y 0,m9 de anchura, y
en la cavidad central pueden colocarse hasta veinte personas.
La parte arquitectónica es tadavía más admirable; el
basamento tiene 25 metros de altura, sobre el cual se eleva
en actitud imponente y tranquila la figura de Germania,
descansando en gigantesco pedestal; en uno de los bajos
relieves aparece el Emperador Guillermo con su numeroso séquito; otro, que figura en la página 184, representa al
soldado despidiéndose de su familia para la guerra, y en
los dos restantes se describen algunos episodios del coro·
bate y el regreso despues de la victoria. Todos los detalles, que son muchos, revisten una perfeccion severa, y
ban sido dibujados y modelados por los profesores y es•
cultores !Iiller, Wiesbach, Hobzman, :Bierleng y' Lenz.
La ina.uguracion de este monumento nacional fué prel}idida por el anciano Emperador y gran número de Gene•
rales, Jefes y Oficiales que tomaron parte en la guerra que
¡¡e ha tratado de conmemorar. En el im1hnte de·descubrir•
se la estátua, el pueblo aclamó con frenético ~ntusiasmo
al Emperador y á cuantos veteranos presencillban esta
incomparable fiesta; el venerable Guillermo fué apretando la mano á gran número de Generales y Oficiales que
más se distinguieron en la última campaña, y al llegar la
vez al Príncipe heredero lo estrechó entre sus brazos profundamente emocionado, permaneciendo ambos abrazados durante un liu-go rato mientras la multitud atronaba
el espacio con calurosos vivas y ardientes muestras de cariño hácia. el Emperador de ese gran Estado.
Otro monumento de arrogantes formas y artf:iticas pro•
porciones se ha terminado tambien en la vecina repúbli•
ca, representando en un grupo admirable la defensa de
París y como recuerdo del 11itio que sufrió esta capital en
la última guerra; pero entre los acontecimientos de este
género que s.e registran, nada tan digno de llamar la atencion como la estátua colosal próxima. á termina.rae que se
colocará. como faro á la entrada de la rada de New-York,
representando la union franco-americana. Su altura es de
46 metros, y para comprender su magnitud, bastarán los
datos siguientes: El índice de una mano, tiene 2,m46 de
longit!.lil, y 1,m44 de circunferent!a por la segunda falange; l:a uña 0,m38 por 0,m26; la cabeza 4,m40 de alto, y la
nariz 1,m12 de largo. Hace pocos meses se verificó un
banquete de 26 cubiertos dentro de lill trozo .del cuerpo,
quedando espacio suficiente para hacer el seryicio con
toda comodidad.

ÍLUSTRACION

175

MILITAR

NOMBRAMIENTOS

DIA, MES, AÑO

29 Setiembre 1869. Id. con id. por resultar con aptitud suficiente.
31 Marzo 1864 ..... Teniente por antigiiedad.
11 Octubre 1864... Ca.pitan por pase á la Isla de Cuba.
29 Setiembre 1868. Grado de Comandante por gracia general.
·
2 Julio 1860•..... Comandante por mérito de guerra.
30 Setiembre 1871. Grado de Coronel por mérito de
guerra.
22 Abril 1872..... Teniente Coronel por mérito ·de
guerra.
25 Julio 1876.. . . . . Coronel por mérito de guerra.
r3 Octubre 1883 ... Falleció en esta Corte.

NOMBRAMIENTOS

2 Octubre 1836... Cadete de infantería por gracia partí•
cular.
1 Febrero 1843 ... Subteniente por antigüedad.
21 Agosto 1843 . . .. Grado de Teniente por gracia general.
8 Ma;vo 18ó2 ..... 'Teniente por ant;güedad.
22 Setiembre 186;!. Grado de Capitan por mérito de guerra
16 Julio 18ó6...... &lt;.:apitan por íd.
·
4 Enero 1860..... &lt;hado de Comandante por id.
29 Set\embre 1868. Comandante por gracia general.
24 Set!embre 1871. Gra~o de Coronel por gracia especia\..
10 Julio 1873 ...... Temente Coronel por antigüedad.
24 Mayo 1873...... Grado de Coronelporméritodeguerra
23 Noviembre1875. Coronel por id,
·

3

BARCELONA, NÚ'-f.

• Naciú en Margeron, provincia de lllúrcia, el úia 1.1 de
Agosto de 1832
DIA, J\111:B, AÑO

NO:M13RAIDENTOS

24 Enero 1849.....
30 Setiembre 18úl.
9 Marzo 18ó4.....
25 Mayo 1864.....
29 Setiembre 1868.

Cadete del Colegio general militar.
Alferez de Irrfantería por promocion.
Teniente para Ultramar.
Capitan,por antigüedad.
Grado de Comandante por gracia general.
Comandante por mér1to de guerra.
Grado de Teniente Coronel por id.
Teniente Coronel por id .
Grado de Coronel por id.

15 Enero 1874.....
27 Marno 1874 .....
5 Junio 1875 .....
11 Agosto 1876 ....

D. FERNAJDO ABLANEOO Y COBOS

N acicí en Madrid el dia
DIA, Jllll:S1 A:!10

!I

de Setiembre de

16 Febrero 1867..• Alfér~z sin antigüedad por gracia es•
pec1al.

de Abril

3 Enero 18ó9. . . . . Cadete de Infantería.
1 Julio 1861. ..... Subteniente por promocion.
6 Enero 1863 ..... 1Teniente 1&gt;or pase á. Ultramar.
19 Enero 1864: .... I&lt;hado de Ca{&gt;1tan porméritodeguerrR.
22 Mayo 1869. . . . . Capitan por 1d.
31 Enero 1871. .... ' Grado de Comandante por·id.
18 Enero 1872..... Grado do Teniente Coronel por id.
30 Abril 1872..... Comandante por id.
19 Febrero 1876 ... Teniente Coronel por id.
10 Octubre 1876 ... Gredo de Coronel por pase áCubn.
26 Mayo 1878 ..... Coronel por mérito de guerra.
1

D. CÁRLOS COIG Y O'DONELL
CORONEL DEL REGIJllIENTO LA~CEROS DE MONTRSA,
1.o DE CAllALLERIA

NOMBRAMIENTOS

DIA1 MES, AÑO

CA)!TA:BRIA, N Ú)I,

39

Nació en J!tarajeda, provincia de Santandei·, el dia
l}fayo de 1814.

30

de

NOMBRAMIENTOS
4 Diciembre 13;;2.
23 Maro 1868 .....
11 Setiembre 1862.
29 Diciembre 1864.

Alfére;,: de Infantería para Ultramar.
Teniente por antigüedad.
Oapitan por pase á Cuba.
Grado _de Comandante por mérito de
guerra.
30 Enero 1869..... Comandante por id.
30 Abril 1870..... Grado de Teniente Coronel por id.
9 Diciembre 1873. Teniente Coronel por id.
27 Marzo 1874..... Grado de Coronel por id.
4 Noviembre 1875 Coronel por id.

1 Junio 1849..... A-Iferézde de milicias disciplinada.e de
Caballería de la Habana por gracin
especial, sin antigi.iedad.
16 Octubre 1849 ... Alférez de Caballería del Ejército por
gracia especial.
1 Marzo 1850..... Segundo A¡y:udante 1,&gt;0r eleccion.
29 Enero 18ó3 ..... Grado.de '.Ieni_ente sm antigiiedad por
gracia especial.
1 Julio 1854...... Teniente por id.
_ 8 Setiembre 18;j4. Grado de Capitan por id.
16 Julio 1866...... Oapitan por mérito de guerra.
1 Enero 1860..... Grado de Comandante por id.
4 Febrero 1860 ... Comandante por id.
29 Setiembre 1868. Grado de Teniente Coronel por gracia
1 general,
29 Setiembre 1868. Teniente Coronel por ser\'icios espe•
1 cia¡es.
·
11 Enero 1876.... . 1Grado de Coronel por remuneracion.
1 Abril 1881 ..... Coronel por antigüedad.
1

D. JIANUEL LOSTALÓ Y l!ERCADER
CGRONll:L DEL REGDUENTO INFANTERÍA DE
SAN Ql•rnTIN 1 Nt,~{.

49

Nació en Santa Cruz de Tenerife, provincia ele Canarias,
el dia 3 de Abril de 1827,

NOM:BRAIDENTOS

1 Mayo 1840.... Cadete de Infantería por gracia ge•
neral.
21 Agosto 1843 .... Grado de Subteniente por gracia ge•
neral.
20 Enero 186ó..... Subteniente por antigüedad.
28 Noviembre 1847. Grado de Teniente por mérito de
guerra.
9 Octubre 18ó2 ... Teniente por antigüedad.
20 J ul!o- 1864...... Grado de Üa_l!itan por gracia genéral.
20 Juho 1854...... Capitan por1d.
'rl Agosto 1863. . . . Grado de Comandante por mérito de
guerra.
20 Setiembre 1868. Comandante por gracia general.
18 May? 1874..... Teniente Coronel por antigi.iedad.
2 Jumo 1875 .... GradodeCoronelporméritodeguerra.
2 Marzo 1876..... Coronel por servicios ele Campaña.

o. JOse &gt;.IZPURUA IIONT!CUf
CORONEL'DEL REOIMilCNTO INFANTERU. DE AL.A.VA, NÚM. 60

1841

•NmIBRAMIENTOS

¡;

CORONEL DEL REGIMIENTO INFANTERÍA DE

NOMBRAMIENTOS

CORONEL DE CABALLERÍA

CORONEL DE INFANTERIA

Nació en la Habana, pt·ovinci , de Ouba, el dia
de 1844

Naci6 en Madrid el dia 20 de Agosto de 1832

Nació en Alicante el di1 ¡; de Octtibre de 1844

D. EDUARDO MARQDEZ VALCÁRCEL

D. EMILIO PERALTA Y CHENARD

NOMBRAMIENTOS

D. EDUARDO HORTET Y MOLADO

DIA, MJ:s, A~O

Capitan porid.
Grado de Comandante por id.
Comandante por id.
Grado de Teniente Coronel por id.
Teniente Coronel por id.
Grado de Coronel por íd.
Coronel.

D, JOS&amp; TORAL VELAZQUEZ

DIA, MES, AÑO

Naci6 en llfallm, p·ovincia de Za,·agoza, el 12 A goBto dP 1864.

29 Marzo 1871. ....
80 Junio 1871. ....
25 Marzo 1874.....
27 Abril 1874 .....
25 Junio 1876 .....
6 Julio 1876......

TENIENTE CORONEL DEL :BATALLON DE CAZADOR'!'.~ J)E

ALBUM MILITAR

CORONEL

NOMBRAMIENTOS

DIA, MES, AÑO

30 Junio 18ó9..... Cadete en el Colegio de Infantería.
1 Ene_ro 1862..... Alférez por _promocion de Colegio.
22 Jumo 1866 ..... Grado de Teniente por mérito de
guerra.
29 Setiembre 1868. Grado de Capitan por gracia general.
3 Junio 1869, .... Teniente por mérito de guerra,

D. ARTURO ALSIRA RETTO
TENIENTJ! CORONEL DEL llATALLON CA7.AJ)ORES DE
11AR11ASTRO, NÚ)I. 4

Nació en B111·cel111a el día
DIA,

~rns, AÑO

30

de Setiembre de 1844

NOMBRAMIENTOS

4 Setiembre 1862. Cadete alumno del Colf;igio de Arti•
Hería.
29 Setiembre 1864 Idem id. de Infantería.
1 Enero 1867 ..... Alférez por promocion de Colegio.
29 Setiembre 1868. Grado dii Teniente por gracia general.
24 Febrero 1870 ... Teniente por mérito de guerra.
24 Junio 1872 ..... G,ado de Capitan por id.
5 Setiembré 1874. Oapitanpor íd.
23 Abril 1876...... Grado de Comandante por id.
16 Agosto 1876 .... Comandante por id.
18 Febrero 1876 ... Teniente Coronel por id. y herido.

DON .ANTONIO V ALLECILLO
A.PUNTAIIIBN'IOS BIOGRÁFICOS
(Oontinuacíon)

Copfaremos aquí las consideraciones que hace el Sr. Va•
llecillo acerca de los puntos indicados, para. que esta co•
pía sirva como muestra de su estilo, y como prueba feha•
ciente de su erudicion en la historia de la literatura. militar de España.
Refiriéndose á nuestros tratadistas de milicia de los si•
glos xvr y xvu, dice ad D. Antonio Vallecillo:
,Por temor al vulgo buscaban aun los más aventurados
,escritores las aprobaciones, que estampaban al frente de
,sus obras, de sujetos nacionales y extranjeros de gran au&gt;toridad y crédito, tales, entre otros, el famoso Cristóbal
&gt;Lechuga, que hizo preceder su Di~cw·so en que trata del

�178
,Maestro de Campo G1meral, de las aprobaciones de los re-

&gt;putados Coroneles Cristóbal dé Mondragon y Francisco
, Verdugo y de Cárlos, conde de Mlinsfelts, Almirante ge,neral de la mar de Flandes y Gobernador del ejército de
,J&lt;'r1mcia, y de M. Rone, Mariscal de Francia, Gobernador
, y Teniente general en la isla de l&lt;'rancia.;
&lt;El Marqués de Leganés, á pesar de su elevadísirua po&gt;sicion de Virey de Nápoles, y Capitnn general de la arti&gt;llería de España, y de su ronchó crédito científico, litera&gt;rio, político y militar, no sólo no se atrevió á poner su
,nombre al frente de su grande y celebrada obra La Es&gt;cuela de Palas, sino que basta dejó la duda de si pudiera
•ser autor de ella el Alférez D. José Chafrion, que lo fué
,de Las plantas de las fortificaciones de Milan.
, Y alguno más atrevido, Bernardino Barroso, autor de
,una obra de relevante mérito, cuyo título es Te6rica,
,Practica 1/ Ejemplos, salientl.o al encuentro del vulgo, se
,afrontó con él dirigiéndole una durísima invectiva, cuyo
,comienzo es como sigue: , No eres nuevo para mí, por, que no soy nuevo para conocerte, y tú mucho mlls viejo
,para que te conozcan; pues desde Adan son tus obras
,eternizadas, y desde entonces reprobadas como tú, ¡oh
,enemigo vulgo! , Y más adelante dice de él:

179

LA ILUSTRACION MlLITAR

LA íLUSTRACION MILITAR
llo su exposicion de los motivos que existen para que se
desalienten y abandonen sus tareas los escritores españoles,
afirma que la falta de proteccion oficial es otro de estos
motivos; y no disentimos aquí de la opinion del Coronel
Vallecillo, porque neguemos la falta de esta proteccion,
sino porque entendemos, que la indiferencia públíea es
el origen, es la causa efieiente de la indiferencia oficial.
El gobierno no es, ni puede ser otra cosa, que el reflejo,
la consecuencia necesaria del estado moral del pueblo cuyos destinos rige. Es muy cómodo para los gobernados
nrrojar sobre sus gobernantes In nota de ineptos ó de inmorales, pero en realidad, los pueblos que se dejan dirigir
por malos gobiernos es porque no saben, 6 no pueden
evitarlo; esto es, porque carecen de cultura ó de virilidad,
para ejercer el poder incontrastable que tienen; cuyo po•
der les aseguraría su evidente derecho á ser bien gobernados. En la esfera puramente política se ha dicho con cruel,
pero inn~gable vordad:

mentarios históricos y e,-uditos á las Ordenanzas Militares
de 17681 un tomo en 4.o; los folletos titulados: Advertencias
áfi.scales, defensores, vocales y presidentes de los Consejos
de Guerra que hayan de celebrarse con arreg;o a la ley de 17
de .1!l;ril de 1821.; Teoría d&gt; las dimisiones mfütares.; Diccionarío de la le_qislacion, ,nilitar.; Impu,qnacion al convenio de Amorev eta; y la defensa del Capitan D. César

Bassols; grandísimo nómero de artículos publicados en
El Archivo MiUtar, La Gace·a Müitar. y otros periódicos;
y cerca de trescientos Sinónimos militares, que han apa•
recido en varias publicaciones periódicas, y principalmente en el .Almanaque Militar que durante algunos años ha
publicado el antiguo Oficial de caballería D. Luis García
Jlartin. El exámen de estas obras 11,istóricas y jurídicomilitares, en nuestro sentir, coloca á su autor el Coronel
de Iufüntería D. Antonio Vallecillo~en el mí mero de nuestros mejores escritores militares de la época presente.
En los Comentarios históricos y erudi'os a las Ordenanzas
Müitares demuestra el Sr. Vallecillo sus grandes conociEl pueblo que es esclavo, dl!be serlo.
Y Lope de Vega expresaba ei mismo pemamiento, refi- mientos· en la historia de la Milicia española, y sus calidades de agudo y sagaz crítico; y si delfondo pasamos á
riéndose al órden literario, cuando decia, habland~e sus
la.forma, nadie podrá.negar que el autor de que tratamos
comedias:
escribía cnstizamente el habla de Castilla, y que su estilo
Pues como las paga el vulgo, es ,justo
claro y desnudo de todo retórico adorno es el más ade•
Hablarle en 1iecio para da,·le qusf,/J.
,Que es un verdugo feroz
cuado para los asuntos histórico-jurídicos que sirven de
.Y nuestro qu~rido amigo D. Ramon de Campoamor
á infames obras sujeto
tema ú sus Comentarios sobre nuestro Código militar.
un pregonero secreto,
viene á presentar bajo otro aspecto la misma doctrina que
Pero en oc11,siones D. Antonio Vallecillo sabia levantar
que infama sin lengua y voz.,
estamos exponiendo, cuando dice, usando de su peculiar
el vuelo de su palabra y revestir su estilo de formas ora•
, Otros que no quisieron ni desafiar al vulgo, ni correr forma bumorlstica: &lt;No deis un bozal á quien merece un
torias, segun puede verse confirmado en la defensa del
,el riesgo de ser por él zaheridos, ni mendigar extrañas
derecho; no deis un derecho á quien necesita un bozal.,
Ca.pitan Bassols, antes citada; y tawbien debemos hacer
,aprobacion_es, prefirieron dejar sus obras .inéditas, en
La indiferencia públic:z, que pone en olvido hasta los
notar que en sus artículos publicados en la prensa perió,tanto número éstas, que sólo de las que yo tengo noticia más altos merecimientos literarios, es en España enfermedica, tratando asuntos de interés palpitante, y en sus fo.
,se podría formar un larguísimo catálogo, entre las que dad moral de muy remoto origen. Porque los escritores
lletos Teoría de las dimisiones miiitares é Impugnacion ,;el
,ftguran las muy aplaudidas Batallas y Quincuagenas, de romanos dijeron que Viriato era un Capitan de ladrones,
conve1iio de Aniorevieta¡ ya haciendo gala de la flexibilidad
,Gonzalo Fcrnandez de Oviedo; El arte fo,·mentario, de lo mismo que en la guerra de la Independencia.los franceses
de rn talento, ya mostrando la variedad y extension de
,D. Antonio Gonzalez; El .mmario de la milicia antigua y
llamaban brigantes, esto es, bandidos, á los guerrilleros
sus conocimientos en la jurisprudencia militar, aparece
, moderna n,,. la 6rden de hacer un ejército de naciones, del
españoles; porque los romanos calumniaron al gran caudi- siempre iil Sr. Vallecillo como un escritor que domina el
,célebre ingeniero Cristóbal de Rojas; las obras del mar• llo Viriato, la indifere11cia de !fus compatriotas dejó correr
idioma y le hace seguir fielmente las diferentes direccio,qués de la Mina, en tres tomos en fólio, cuyos títulos son: ja calumnia, y se hizo aprender á los niños aquellos malos
nes de su pensamiento, usando á veces la irónica frase de
,Gmrra de Cerde1ia y Sicilia desde 1712 á 1720; Dicicionario
versos que decían:
la desdeñosa superioridad, y en otros casos la acerada cen,de fortificacion, y Guerra de Lombardia en los aüon de
Viríato guerrero,
sura dé la razon que conoce y está cierta de la exactitud
,1734, 178ó y 1786, y otras muchas á este tenor. ,
Pasando ele pastor a bandolero,
de sus juicios.
&lt;l'or temor á la pública indijere1icia oficial y particular
Y de aq1ii á General fuerte, animoso,
Tampoco se debe pasar en silencio al tratar de los me,no quisieron otros malgastar su tiempo, ni arriesgar sus
Jejefué á los ro1nanos ominoso.
recimientos científico-literarios del Coronel Vallecillo,
,recursos, mirándose en el espejo de los ajenos desengaPorque los críticos franceses de la escuela neo-clásica que en sus obras Legislacion Militar de España, Ordenan&gt;ños, que tales y tantos ejemplos ofrece capaces de des,alentat aun á los más animosos. Con igual dolor que afirmaron, que el Teatro EspaJiol de los siglos A-VI y zas üt~tradas y O,·de11anzas de .A,·tílleria, demostró sus
,nosotro~ veían nuestros mayores que el precioso libro ::\."Vll era una coleccion de desvaríos literarios en que lle profundos y sólidos cdnocjmientos en nuestra complica,conocido vulgarmente por Diálogos dél Gran Capitan, faltaba á todas las reglas del arte, la indifere1icia antipa· da, es poco, en nuestra en1barullada, permítase lo vulgar
,pero cuyo verdadero título es tratado De re 11iüitari, no- triótica de los españoles aceptó, casí sin oposicion, la ver- de la frase en gracia de su exactitud, en n•1estra emiar«&gt;table por la materia, entonces interesantísima, de que dad de tan exageradas censuras; y el vulgo de los suscrito- llade. Je~islacion militar, en la cual puede decirse que
,trata y por la circunstancia de ser el primero de la profe• res, que tambien hay vulgo en la república de las letras, toda ley está medio derogada por otra disposicion legal de
llegó tí. creer de buena fé, que las frias tragedias de Racine fecha posterior.
,sion sali.do de las prensa, españolas, ha sido mirado con tal
En suma, cabe afirmar con entera justicia que D. An,indiferencia. que husta se ignora quién haya sido su .au• eran superiores á las inspiradas creaciones dramáticas de
,tor. Pues aunque algunos suponen que lo fué él Ce.pitan CalderoL y de Lope de Vega. ¿Mas que mucho que esto tonio Vallecillo es un escritor distinguido, si se atiende á
,Diego de Salazar, no pasa de ser esto una conjetura máa sucediese en los últimos años dél pasado siglo XVIII y en lajorm.a de sus o'Ílras científico-literarias; y un notable
, ó menos fundada, por haber quien baya. creído lo escri- los primeros de la presente centuria, cuando la indiferencia jurisconsulto militar, si se le califica conforme al fondo, á
&gt;bió el mismo Gon1..alo de Córdoba, y quien recele, y esto española se mostraba con toda. su horrible grandeza en los lo expresado, que dicen los preceptistas de estética\ en la
,la creo más verosímil, que el asunto fué compuesto por mismos dias en que dejaba esta terrenal morada el prínci-. mayor parte de estas mismas obras.
Luis VmART
,éste, 6 sea por el Gran Maestro, como Villamartin le pe de los autores dramáticos nacidos en la Península Ibé( Se continuará)
rica, el eminente poeta D. Pedro Caltleron de la Barca? Re,llama, y escrito, redactado y ordenado por aquél.&gt;
, De los autores ilustres é inventores de artillería que cuérdese la carta del ilustre historiador D. Antonio de So-----=-~:&gt;~~~~~QIQl&lt;;&amp;iol:=----,han florecido en España, desde los Reyes Católicos hasta lís, dirigida á D .. Alonso Carnero, carta publicada por don
Gregorio
Mayans
en
1784;
recuérdese
la
carta
de
D.
Anto,fines del siglo A-VID, y que siguiendo á un autor que de
EL CLAMOR DE UN FILÓSOFO
,ellos se ha ocupado, son los conocidos D. Diego de Ala- nio Solís donde se lee lo siguiente: •Murió nuestro buen
SONETO
amigo D. Pedro Calderon..... Me tiene mohíno que no ha_
&gt;va, Luis Collado, Cristóbal Lechuga, Diego Ufano y
ya
quien
celebre
sus
honras,
llegando
ei
caso
de
que
las
ha·
,Julio César Firrufino, no hay de ellos otras noticias que
((¡Mísera humanidad! ¿Por qué tu yugo
,las de 0 us e3clarecidas obras y gloriosos hechos militares, gan y autoricen los comediantes, convidando ó. ella~ y á
Osa
oprimir al corazon honrado?
un sermon de Guerra, como únicos favorecedores de los
,científicos y áun diplomáticos; y se ignoran, por lo tanto,
¿ Y es el mundo la patria del malvado?
, las particularidades de st1 vida, así como el año del res- ingenios:•
No es, por lo tanto de extrañar el escaso cortejo que.
¿ Y es de su aliento venenoso el jugo?
&gt;pectivo nacimiento y defuncion de cada uno, y de los
,puntos en que aquél y ésta ocurrieron: prueba evidente acompañó el cadáver del Sr. Vallecillo, cortejo mayor,
Si en la vida mortal al cielo plugo
,del.escaso ó ningun interés que estos s11.bios militares, literariamente considerado, digamos lo así, que el que asís·
Hacer al más perfecto desdichado,
,admirados en toda Europa, inspiraron á sus compa.trio- tió al entierro de la insigne poetisa Gertrudis Avellaneda,
¿Dó hallará. la virtud seguro estado,
al recordar que el noble caballero de Santiago, el respeta•
,tas.&gt;
Viniendo á. ser el crimen su verdugo?
,D. Joaquín Marin y Mendoza sólo publicó el tomo ble sacerdote, e-1 inmortal autor de La Vida es si,eño y de
El
Alcalde
de
Zalamea,
murió
tan
olvidado,
fué
tan
grande
Mas ¡ay! ¡ necio de mí! Recta bonanza
,primero de la Historia de la Milicia e8pañola. Y nadie
,despues se ha cuidado ni de la impresion de los restantes ln indiferencia con que -vieron su muerte las clases sociaQuiero soñar cuando el servil ateo
les ó. que pertenecía, que sólo los actores dramáticos los
,en número de tres, segun la opinion de algunos, ni de
Los privilegios de la dicha alcanza:
,resguardarlos debidamente, si es verdad que eidstieron en aquel entonces, menospreciados roniediantes, fueron los
Y busco el galardon, y sólo veo
que
se
encargaren
de
hacer
sus
honras
fúnebres
y
de
con,por algun tiempo en la biblioteca de San Isidro de esta
En tan ciego anhelar, que es la esperanza
,córte; siendo así que á la suma utilidad que la circula- vidar para ellas, segun nos cuenta D. Antonio de Solís en
•cion del total de la obra hubiera producido por la co- la carta anteriormente citada.
Engañosa iksion de mi deseo.» &gt;piosa luz IJ.Ue difundía, mucho más necesaria por razon
Y al torpe clamoreo
V
,de ser única en su género, hay que añadir la circunstanDe
altivez tan liviana
Concluida la larga digresion en que hemos dejado cor&gt;cia de que no hubiera ido en zaga, ya que no la hubiera
-¡
Insensato!-gritó
voz soberana
rer
la
pluma,
por
las
razones
que
apuntamos
al
comenzar,aventajado, segun la muestra del primer tomo y la traCon imperio fecundo&gt;dicion refiere, á la Historía de la Milicia francesa, del Pa- la, volveremos al asunto principal de este escrito, diciendo
que l~s obras literario-militares de D. Antonio Vallecillo
&gt;dre Daniel.&gt;
¿Acaso es centro de la gloria el mundo?
son las siguientes:
IV
J. GUILLEN BUZARÁN.
Ordenanzas generales il stradas, tres tomos en 4.o; OrDe acuerdo estamos con todo lo que se dice en las eruMadrid, 1869.
de11anzaa de Artilleria, un tomo en 4.o Legislacio1! militlitas consideraciones que acabamos de copiar, pero no sucede lo mismo, cuando prosiguiendo D. Antonio Valleci- tar de Espai¡a, antigua y moderna, treco tomos en 4.o; Co-

•

PLACER Y DOLOR
I
Desde que empecé á. pensar
No ceso de discru:rir
A qué le llaman sufrir
Y á. qué le llaman go~ar.
Primero me dije: ainar,
Será un bien apetecible.
Y cuando la pena horrible
Me mataba de dolor,
~ntonces, dije, el amor
Es dolor inextinguible.

•

II
¡ La gloria, 1 sólo la gloria
Es el bien de nuestra vida,
(Pensé despues) y convida
Con eterna y limpia historia
Ella guarda la memoria
De los preclaros varones
Que ilustran á las naciones .....
Pero aprendí..... ¡con desprecio 1
Que tienen muy bajo precio
De la gloria los blasones.

•

•

III
¿ Dónde buscar el placer
Si amor y gloria lo niegan?
¿Dónde? En cieno, do se anegan
Los desgraciados de ayer;
Mas ¡ ay I no puedo beber
Tu copa tan mundanal,
Quiero límpido cristal
Y no barro emponzo!íado.....
¿Dónde estás, placer amado?
¿ Serás un sueño ideal?
IV
¿Dónde estás placer? decia,
Que te busco y no pareces
Te toco y te desvaneces
Como luz de muerto dia.
¿Dónde estás? y respondia
El alma con sentimiento;
El placer no tiene asiento
No existe..... M"3 ¿y el dolor?
Ese sí... .. y es creador
De tu eterno sufrimiento
PEDRO OLIVE GARCÍA

Madrid 15 Setiembre 1883.

SOBRE REFORMAS
PROYECTO N.

( Continuacio11.)

E1_1 el último número anticipamos ya un res1ímen
de la série de gratijicrráones ó recompensas que podian establecerse, á la vez que como estímulo como
medio de mejorar la situacion económica de m{estros
Oficiales.
Entre las más necesarias y convenientes designamos las de mando de compafíia bandera r11,éritos
campaña y escala.
'
'
'
Poco esfuerzo de argumentacion requiere el apoyo
de esta reforma, de esta novedad en la ley general
de recompensas.
,El p~ncipio e_n que nos fundamos no puede ser
mas sólido. Pedimos una investigacion prévia de
todo _lo que pued~ contribuir á Jo que llamamos una
cualidad, un mérito; y hecha esta definicion de méritos, más necesaria hoy que nunca, por el gran trastorno de todas las ideas morales, queremos 1m estímulo, _un sosten, ~ma recompensa, en fin cualquiera,
proporcional á la importancia del mérito ó servicio
reconocido.
Ahora bien, estos méritos pueden serlo· con relacion á la índole peculiar de nuestra carrera á las
funciones propiamente militares, y tambieri don res-

p ecto á la sociedad en general, Por esto, en nuestro

sistema! es apreciada hasta donde es posible, la conducta virtuosa, y es corregida severamente la mala
conducta.
Nosotros no hemos querido omitir este aspecto de
la vida individual, que tan independiente se juzga
de la vida oficial, porque creemos que las consideraciones y aun las ventajas sociales, no deben darse
sino á individuos revestidos de cualidades humanas
tan nobles como la moderacion, la laboriosidad la
modestia, la tolerancia, la cortesía, la sencillez,' la
resignacion, la lealtad, etc.
No evaluar esto ( par~iendo de la condicion de aptitud su.(i~iente ); no tener esto apenas en cuenta, para
la prov1s1ón de los cargos públicos, es á nuestro juicio el más grave mal de nuestro país, en el que ya
ni la condicion de aptitúd se exige1 pues todos los
hombres sirven para todo, y se pasa con rapidez por
todas las categorías de una profesion oficial cualquiera, siempre que se cuenta con el apoyo de algun
influyente hombre polítíco.
·
De alú el funesto adagio: «No liay hombre sin
hombre.»
Nosotros aspiramos :i. reemplazarle con este otro
más consolador y decoroso:
«Ne hay hombre sii;i mérito ó culpa, y no l1ay mérito ó culpa, sin castigo ó recompensa. »
•
Tal es el riguroso paralelismo que quisiéramos
introducir en la organizacion del ejército, limitando,
reducienrlo la arbitrariedad ministerial hasta el últiJn? límite, y estableciendo á este fin previsoras y
sabias leyes que tracen ya de antemano por aproximacion los ciclos respectivos de la buena y de la
mala conducta, social y profesional.
Con este criterio el número de casos dignos de recompensa, ó el de gratificaciones como nosotros proponemos, es indefinido. La observacionI 13, experiencia pueden poner siEimpre en relieve una cualidad
digna de ser estimulada, sostenida, desenvuelta.
Y se dirá: ¿ Pero qué presupuesto podría resistir
semejante persecucion de virtudes conjuradas contra
el Tesoro ptíblico?
Esta objeciones el producto ordinario dela pereza
que retrocede siempre ante la p1 imera dificultad. '
La Administracion es un conjun~o de combinaciones, que se complican gradualmente, y hay del
mismo modo que en Química, elementos simples, permanentes, sobre cuya mezcla, infinitamente variada
descansa el mayor ó menor poder del químico.
'
• Nada hay en la sociedad, ningun género de relaciones es tal vez nuevo, más que en la combinacion
especial, ideada por el génio incansable del hombre
pensador.
Pues bien , para el caso de que las gratificaciones
propuestas representaran un gasto insostenible se
podria recurrir al establecimiento de un número fijo.
Su~ongamos, por ejemplo, establecidas 200 gratificaciones de bandera por antigüedad I que á 5 dmos
mensuales importarian 12.000 duros al afio.
Con 12.000 duros se contribuiría á levantar poderosamente el espíritu de cuerpo, el amor á la bandera, el leal afecto á esa verdadera familia militar
el batallon, el regimiento.
'
La cuestion, pues, se reduciria en alta administracion, á saber: si el gasto de 12.000 duros estaba
compensado con la cohesion que produciría en el ejército este estímulo á la constancia del servicio en un
mismo cuerpo.
·
Iguales considei·aciones son aplicables á las demás
clases de gratificaciones, y áun pueden afiadirse
otras de evidente justicia ó conveniente equidad.
Tal es el caso de la que quisiéramos ver establecida por causa de traslado.
·
El Gobierno tiene facultad para utilizar á sus
funcionarios civiles y militares en el punto que más
le convenga.
Pero. ¿ qu_ién ~uda que. esta facultad natural y
convemente en ciertos lúmtes puede ser ejercida con
n~torio abuso _ó error? Pues mientras no se fijen límites prudenciales á estas atribuciones, nada más
natural que atenuar sus efectos por una providencia
tan benéfica y justa como la de una o-ratificacion
de viaje.
"'
De modo que la cantidad ó el presupuesto de estas
gratificacione~ estarla en proporcion á sólo la mayor
ó menor necesidad que experimentase el Gobierno
de trasladar Oficiales, salvo los casos de ascenso ó
peticion voluntaria.
Sólo en casos de imprescindible necesidad se determinaría un cambio de destino en los Oficiales y el
ideal del Oficial, en armonía entonces con el Tesoro, seria que la partida referente á estas grati-

ficaciones estuviese señalada con ceros en el presupuesto.
Esta graiificacion,_pues, tan justa y tranquilizadora no podria ser mjs insignificante.
Otra gratificacion que por el momento no gravaría en un céntimo al Estado, pero que llevaría la
tranquilidad á las familias, ante la perspectiva de
una guerra, seria la que llamaremos de entrada en
campaña, á fin de que al marchar á operaciones el
Oficial no fuese afligido por la preocupacion de que
el mismo dia de su partida experimenta su familia
estrecheces y miserias.
El trabajo tambien, el trabajo, de cualquier género que sea (aunque es posible establecer tambien
graduaciones); el trabajo científico ó práctico industrial ó de imagiuacion, podifa ser tambien observado, analizado , clasificado para una recompensa cor1
respondiente. Nada es tan urgente como est.o en la
socifdad española.
Enaltecer, dignificar el trabajo de toda índole: hé
alú la gran mision de los Gobiernos .
El h_ombre que tiene pasion por la ciencia, 6 por
cualqmera de los numerosos artes ó aplicaciones humanas, es siempre en la mayor parte de los casos un
hombre virtuoso; por lo menos uo emplea su mayor
cantidad de energía en cansar daiio á los demás. Está
P.robada la ley de la limitacion de energía. Una aptitud grande para la generalizacion implica una menor capacidad para el detalle. Un pensador no tiene
manos diestras, mientras que un hombre de gran
destreza manual no es capaz ordinariamente de vastas concepciones generales. Un voluptuoso no puede
satisfacer sus torpes pasiones sino á costa de su
energía cerebral ó ,iceversa.
Finalmente, el hombre no parece poder vivir física é intelectualmente sin ofrecer un carácter una
nota sa~iente, un rasgo típico en el órden psicológico,
una pas1on. Pues lo que hace falta es estimular toda
pasion hácia el trabajo, esto es, hácia un género de
funciones que, ó bien es útil á todos, 6 no causa al
menos daiio evidente á. nadie, incluso el ao-ente.
_En el país práctico por excelencia, en e~e país que
triunfará seguramente, si no ha triunfado ya de todas las preocupaciones vanidosas de nnestr~ raza
en los ~stados-Unidos, se ha comprobado tan bie~
esto, que allí hay un constante premio y honor al
trabajo.
_Mu! recientemente á un sargento 1.0 de aquel
EJérc1to, que tras largas observaciones, inventó la
reforma de un tornillo de la llave del fusil, se le
otorgaron por las Cámaras 60.000 pesos.
Tales ejemplos son los que es preciso imitar, para
sostener á los que creen y sienten la virtud en el
áspero camino de 13: vida séria, honrada, sile~ciosa.
Porque es preciso desenga!íarse. No hay otro medio
de fomentar el gusto por el estudio y el trabajo que
la recompensa hábilmente manejada.
'
Debería causarnos terror, si meditáramos bien las
consecuencias, esa opinion tan generalizada entre
nosotros, de que es inútil hacer méritos atesorar servicios; que sin influencia nada se logr~; que aquí no
ha.Y: otra lotería q~~ la de nacer de una casta privilegiada por ~~ pos1cion ó_ por la riqueza; que el visi•
teo, los servicios domésticos, el libelo la adulacion
son, l~s 1\~icos caminos de hacerse rico pronto. ¡Triste
. y ~m~ ideal español de estos tiempos! ¡Triste y
ú:°'1co ideal que nos conducirá tal vez á la desa.paric1on del mapa, si caracteres enérgicos, firmes voluntades desde el Gobierno, no acaban con toda esa fal~n~e de ho~bres inquietos, consa,,,&lt;&gt;Tados á una exhi•
b1c1on constante y á un constante manejo de todos
l?s recursos más indecorosos de la bajeza y la adula•
c10nl

N.N.

(Se continuará.)
---•-00-0-0~ ~....,,_ __

BELLEZAS DE LA VIDA
¿~ó~?e está . el bien. absoluto? ¿Dónde existe Ja perfectib1hdad soc1Bl? ¿Quién se desenfila de los dolores morales? ¿Quién encuentra en el agradecimiento constante Ja
fórmula acabada de m proceder generoso?
Preguntas son las anteriores que nos llevan sin esfuerzo
algun_o, con la mayor naturalidad, al campo de profundas
re~ex1one~, las c~ales concluyen por robustecer el pensamiento tr1~te, úmco, corroedor que acompaña siempre al
ereyen te sincero en negaciones basadas sobre tmu filosofía
positiva.
Como bien absoluto sólo encontramos aproximaciones
calculadaP, realidades mejores 6 peores, pero siempre en

�,F ig. i

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· ~¡~
Fig. ~.

.....·-·····-····
-········

1----~

Fi.g.3.

.Fig.~ .

ALEMANlA.-.M.ONUJaNTO Jl:LXVADO J:N CXLEBRAClON D_E LAS VlCTORt.u; OBTJ:NlDA:; EN LAS ÚLTIMA~ GU J:RRAS Y DE LA COl'&lt;i;TITUCION DEL GRAN IMPERIO ÁLl:Y.I..N.
•
Pnu y HIOill&amp;MOIJ
DJ:L C~ON N:oat&gt;E!fnL'1'1

t&gt;I 'rmo RÁPIDO , Y DEL O.ARON BXWÓLVltR HOTCllXlSS

�LA ILUSTRACION MILITAR

182
íntima y hasta en funesta armonía con la. fuerza de la. pasion individua.!.
Como perfectibilidad de la especie humana. vemos el
afan de obtenerla, mas sin prescindir nunca. de ideas y
actos que establecen el dique seguro para evitar toda. inundacion provechosa. en el mismo sentido.
Y ele.ro es que sin bien absoluto ni perfectibilidad social,
los dolo~es morales signiftcan una obligacion impuesta á
todo el que nace, á fin de que gaste el cora.zon en las lides
de la. vida.
Acerca del agradecimiento sólo manifestaremos que
generalmente lleva consigo reminiscencias del egoísmo
satis"fecho, convirtiéndose no pocas veces en a.rma. acerada.
para herir de muerte al protector.
Así está arreglado el mundo; de este modo se pasa por
él, con la. sonrisa en los labios, con el ·pecho desgarrado
ante el espectáculo repugnante del interés siempre puesto
en accion. Las bell_ezas de la. vida tienen Fimultáneamente
su cuna. y su tumba: nacen en la imaginacion del hombre,
y dese.parecen, apenas nacidas, entre las sinuosidades de
su propio corazon.
ARTURO CoTARELO

Babana 4 de Octttlwe de 1888.
Sr. Director de LA ILUSTfülCION MILITAR.

JI

1

Distinguido a.migo: A las doce del die. 28 del pasado, y
con el ceremonia.! de costumbre, tuvo lugar el desembarque y toma de posesion del Excmo. Sr. Teniénte General
D. Ignacio Me.ría. del Castillo, nombrado por S. M. para.
desempeñar los cargos de Gobernador y Capitan General
de esta Antilla..
Desde las once, un numeroso público·nenaba por com·
pleto los be.leones y las aceras de las calles por que debía
pasar la comitiva; la carrera estaba. cubierta. por una. Compa.ñía. de cada uno de los cuerpos del Ejército que guar•
necen la. ple.za., con sus eRcuadras de gastadores, banderaa
y ba.ndas de música..
A las doce en punto, y entre el estruendo de las salvas
ejecutadas por la fortaleza de la Cabaña. y por la. Marina,
a.tra.có á la esca.lina.ta del muelle de Ca.balJer(a. la. lancha
de vapor que conducía á la nueva. Autoridad, la. cual fué
recibida. por el Gobernador General saliente, Excmo. Señor General Reina, á quien acompañaban l'D traje de gala.
todos loa Sres. Gener11les, Brigadieres, Jefes y Oficiales
residentes en la. ple.za. Púsose en marcha. la comitiva hasta
a.l salon de sesiones de Palacio, donde el General Castillo
pr&lt;istó el jnramento de costumbre, previa lectura por el
Secretario del AyuntRmiento de las Reales órdenes por las
que se confieren á S. E. tan elevados puestos.
Ocupada. ya la presidencia por la nueva superior Autoridad, dirigióle la. palabra. el Sr. Llorente, Alcalde municipa.l de la Habana, dindole en sentidas frases la más cor•
dial bienvenida en nombre de todo el pueblo habanero,
y manifestándole lo mucho que todos esperaba.n de lo que
la. elevada reputacion de S. E. anuncia de sus cua.lidades;
h!zole presente el ancho campo que para. desplegarlas se
le presenta., en cuyo trabajo no le faltari nunca la. honra.•
da cooperacion de todos los buenos ciudada.no~; solicitó
su proteccion para el Ayuntamiento de la Ha.be.na. y los
demás de la isla., que atravies11n por muy precaria. situa•
cion, necesitando se les amplfo la. accion, las franquicias
y los recur,;os, sin los que no se pueden cumplir ni los
Jlnes más primordiales de la institucion. Dirigiéndose despues al Gobernador general saliente, y manifestando ante
todo que si los elogios pod1an parecer interesados.al diri1tirse á una. Autoridad que llega, no era cuerdo darles tal
interpretacion cuando se tributan á otra que cesa,dijo que
iba. á decirle el juicio del pueblo que, segun dicen, es el
juicio de Dios; le hizo presente que babia ejercido la au•
toridad con j ustici&amp; ilustrada, constante é igual para. todos, y que en nombre del Ayuntauúento tenia. el honor de
felicitarle, pues que al dejar el ma.ndo llevaba. una. re•
compensa. que pocos alcanzan y que vale más que todos
los grados, condecoraciones, títulos y aplausos, cual es la.
íntima é inefable satisfaccion de conciencia que sigue
siempre á la conviccion de los deberes cumplidos.
En breves pe.labras contestó el Sr. General Castillo,
expresando sus buenos deseos en fa.vor de esta rica pro•
vincia española, cuyo mando desempeñará haciendo to•
dos los esfuerzos imaginables por su prosperidad y ejer·
ciendo la recta justicia de que responden por él todos los
actos de su vida.
El Sr. General Reina. contestó al Sr. Llorente, dándole
las gracia.s por sus sentimientos tan dignamente expresados, notando que si babia llenado sus deberes, tambien
habian cooperado á ello la cordura y sensatez de todos los
habitantes de la. Antilla.
Pasando luego S. E. al gran salon de· la. Capitanía. Ge•
neral, fueron presentándose todas las corporaciones ofi·
ciales, civiles y militare~¡ pre8onció despucs el desfile de

las tropas que formaban la. línea. ma.ndada. por el Genera.1
AlJllirante, terminando el 11cto á la.s dos de la. tard'l próxima.mente.
Por la. noche á las siete tuvo lugar el banquete oficial,
a¡ que, como al celebrado el día 80, fueron invitados los
Generales residentes en la plaza, Subinspectores de las
arm&amp;s, Obispo diocesa.no, representantes de la prensa.,
Grandes de España y otras personas notables de la. poblacion.
.

.

••

La Directiva del Círculo Militar se presentó a.l Sr. Ge•
neral Castillo á ofrecerle sus 1·espetos, oyendo de sus labios lisonjeras frases hácia nuestro nacient11 Centro , y
ofreciéndole su apoyo incondicional, insistiendo en las
innegables ventajas que presentan estas sociedades, donde
se puede dar á conocer i todos, y se da. en efecto, el va.lío•
so caudal de conocimientos y de ilustracion militar científica y artística que Ee encierra. en la gran familia á que
todos nos honramos con pertenecer.

***

Nuestro Centro sigue muy animado, habiendo desapa.recido por completo los temores que hizo nacer la sola noti•
cía del déficit, temores que siempre juzgué exagerados, y
buena prueba es de ello el que gracias á las medidas adop·
tada.s por la Junta general á propuesta de la. Directiva.,
podri éste al cesa.r en su cometido dejar á la sociedad sin
pasivo de ninguna. especie y completamente organizada¡
rudo ha sido su trabajo para llegar al estac-lo actual, y por
lo tanto, ma.yor es su gloria y más fundados los motivos
de legítimo orgullo por su obra gigantesca, y cu vos beneficios en pr6 de nuestra. institucion se van tocando ca.da.
die. más palpablemente.
Las conferencias continúan celebrándose con regularidad y excelentes resultados, aumPntando á cada. una que
se dá, no sólo el número de los coneurrentes, sino tambien
el de futuros disertantes; a.sí es que, ademis de la enseñanza. que pued~n encerrar, se coneigue la. ventaja. de que
muchos distinguidos sócios que por modestia. ó por excesiva desconfia.nza. en iUS propias fuer?as se halla.han retra.idos, se van animando con el ejemplo y se anuncian
nuevas conferencia.s que es seguro despertarin á su vez
los ánimos á otras mis apoca.dos, consiguiéndose así su
utilísima. y segura. aclimatacion.
El gimnasio y la sala de a.rmas cuentan con muchos
asiduos concurrentes que con sus varia.dos ejercicios hacen
aun mayor la animacion en las primeras horas de la ma•
ñana.
El.15 de Setiembre se abrieron las clases preparatorias
que para el ingreso en la Academia General Militar y en
la. de alumnos de esta isla ha inaugura.do el Círculo , y á
las que a~isten los hijos ó parientes cercanos de los sócios
que Jo desean y solicitan del Presidente. Es indudable que
estas clases han venido á llenar un gran vacío que se
dejaba. sentir, máxime no habiéndose hecho aun extensivas á Cuba., la creacion de las Academias de distrito. recientemente implantadas en la madre pátria..

* **

Aunque muy ligeramente~ pues no. me permite otra cosa.
el espacio de que puedo disponer, voy á da.r á Vd. cuenta
de las nueve conferencias que han seguido i las que ya re•
señé en mi anterior carta; ocho serán tan sólo las que realmiinte me ocupen, pues la otra no puede ser tratada por
mí, por la sencilla razon de que yo fuí el indigno protagonista de aquella noche.
Siguiendo el órden cronológico citaré la del Sr. Rosado,
sobre &lt;El valor,&gt; conferencia. que por sí sola bastaría á for·
mar la. reputncion del disertante, si no la tuviera ya de antiguo conquista.da; causas ajenas á mi v.tluntad me impi·
dieron remitirle á. su tiempo un extracto de este notable
trabsjo, y ya hoy, en que no sólo posee Vd. un ejemplar
de ella, sino que tambien se han publicado en los periódi·
cos profesi~nales de esa juicios críticos bien meditados,
creo holgarm uno más, máxime cuando mi pobre criterio
no podría aquilitar el mérito de esa. conferencia.
Al Sr. Rosado siguió el Comandandante de Ingenieros
D. Joáquin Ruiz, quien sobre el curioso tema &lt;Aprovechamiento del calor sola.r como fuerza. motriz,&gt; dió una
brillante conferencia, en la. que reseñó las fases ,ucesivas por que ha. ido pasa.ndo esta aplieacion, hasta que
loi recientes trabajos de Mr. Pifre han producido la
máquina. sol!Lr, aún susceptible de mejoras, pero que
representa un gran paso dado en el camino progresivo de
esta por demás curiosa aplicacion. En el consiguiente desarrollo de su tema, al entrar en lo que podemos llamar
preliminares cientílicos de la máquina, tuvo que emplear
una fórmul11, expresion algebráica de la energía de un sistema en movimiento, cuya explicacioh fué sin duda alguna
el período más brillante de su disertacion, pues despo•
jilndola. de la. aridez y monotonía de una explicacion
mntemática, la revi~tió con las más lo1mnas formas de In

MIL!TAR
- ~-::-_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _LA
_ILUSTRACION
_____
_ _ _ _ _ _ _ _.:,_________1::.:83:_
ora.toria, cualidad en la que el Sr. Ruiz ha demostrado
siempre ser especial. Toda. su conferencia estuvo llena de
brilla.ntísimos períodos, sin que por ello perdiera en na.da.
de su sabor científico, realizando cumplidamente el idea.l
moderno de instruir deleitando.
El Coma.ndante de· E. M., D. Emilio de Arjona, ocupó
la. tribuna á su vez, disertando sobre los &lt;Caracteres determinantes ie las guerras modernas,&gt; estudio que no
pudo terminar en a.quella. noche, por el poco tiempo de
que disponía., y anunciando su conclusion para. una. fecha
en que por su marcha á la Península no pudo verificarlo;
pronto estará de nuevo entre nosotros, y tendremos ocasion de volver á escuchar su ficil pe.labra. En esta primera
conferen&lt;p, y :lespues de un elegantísimo prrirnbulo, hi•
zo un breve resúmen de las operaciones de los ejércitos
beligera.ntes, durante las campañas de Crimea, de Italia
en 1859, y austro-prusiana. de 1866, deduciendo de su estudio las más principales consecmmcias a~rca de los pro~·
sos verificados en el arte de la. guerra. y en los elementoE y
material existentes, siendo muy aplaudido al terminar.
La siguiente conferencia estuvo á cargo del Sr. Gonza...
le~ de Mesas, quien continuando con el desarrollo de su
vastísimo tema. &lt;Irrfluen&lt;lia. de las guerras en la civiliza•
cion de los pueblos,, estuvo aún á ma.yor altura que en
la anterior que tuvimos el gusto de escucharle, resa.ltan •
do en todo su discurso, no sólo el profundo fllósofo, y el
sansa.to historia.dor, sino ta.mbien el castizo escritor y apre·
ciable poeta¡ el tiempo tra.nscurrido y el poco espacio de
que dispongo me priva. de la posibilida.d de extractar su
trabajo, ciñéndome á decir que continuó su estudio apli·
cándolo aun á la historia de la. Grecia. a.ntigua.
Saltando por la octava. conferencia. por la~ causas que
en otro luga.r dejo explicadas, me ocuparé de la pronun·
ciada por el Secreta.ria de la. Seccion de Instru,ccion, Ofi·
cial primero de A. M. D. Luis Casaubon, quien sobre el tema &lt;Reformas administrativas,&gt; tan de actualidad y tan importante, estableció atinada.mente el deslinde racional entre
las diversa.s funciones de la Direccion y Gestion é Inter•
vencion, haciendo notar low principales defectos de la
organiza.cion a.ctual, y muy ligeramente, aunque con gran
sensatez, los modos de verificar esa reforma sin que tome
el carácter de revolucio~ orgánica; por su importancia,
por su a.ctualidad y por la. forma. elegante con que supo
revestirla, la novena conferencia. ha sido digna de lo que
esperaba. del ilustra.do Secretario de la. Seccion de Instruccion.
El 10 de Setiemb•e tuvo lugar la siguiente, á cargo del
médico primero D. }'élix Estrada., quien eligió para. su disertacion un tema. de mucha. importancia. y que desarrolló
con gran abundancia de datos y con buen método y atinadas observ11ciones; ese tema. fué &lt;Enfermada.des y mo.rtalidad en el Ejército.&gt; Dividió su estudio en varias partes, citando las enfermedades más generales entrl! la tropa., cuando el ejército está en pié de pa.z, cua.ndo pesan sobre él las
pen!l!idades de una. campa!&amp;, y cua.ndo despues de termi·
nada ésta empiezan á disputarse los beneficios de la pací·
ficacion sobreponiéndose á los horrores de la. guerra.
La. undécima, celebra.da. el 18 de Setiembre, y en la que
el ilustrado Teniente Coronel de Infa.ntería. D. Aníbal
.Moltó disertó sobre &lt;El tiro al ble.neo y fuegos tácticos
de la. Infantería,&gt; fué, segun opinion unánime de los concurrentes, pues circunstancias fortuitas me privaron del
placer de escucharle, digna. de la bien merecida. reputa•
cion de tan distinguido Jefe, á quien por tal concepto, doy
mi humilde é insignificante enhorabuena.
Tal es la lista, pues no otro nombre puede darse á
esta ripida descripcion de !ns conferencias que han
seguido á las tres cuyos extra.ctos ocupaban mi a.nterior
carta; siento en extremo no poder decir mií.s de cada
una. de ellas, pues alargaría. considerablemente los Jí.
mites de esta carta, quizás ya excesivamente larga.; pero
me reservo el insistir sobre ellas, contando siempre, señor
:Director, con el beneplácito de V., cuando la. relativa
ausencia de acontecimientos de actualidad me dejen mayor
espacio.

* **

El Domingo 30 del pasado mes, á la una. de la. tarde y
con una. escogida. concurrencia, entre la. que ae contaba
un no escaso número de bella.e y elegantes señoras y seño•
ritas, tuvo lugar en nuestro Círculo un lucidísimo asalto
de esgrima para celebrar la ina.uguracion de la sala de
armas. Varias parejas de tiradores toma.ron pa.rte en el
asalto, alternando el bable con el :florete, trabajando todos
bien y con entusiasmo, dura.ndo esta primera parte de la
fiesta h~ta las dos y media de la. tarde, hora. en que, como
no podía. menos de suceder, la juventud animada. se entreg? á los placeres de la danza, de la. que disfrutaron
por igual vencedores, vencidos y meros espectadores. Lá
inauguracion· de la se.la. de armas ha. tenido lugar, pues,
con lucimiento, y de desear es no esca.seen tan convenien·
tes ejercicios.

** •

El Ejército de esta Isla. y el mismo Círculo Milita.r es• tantísimo servicio, que sólo tendrá importancia despues de
tán ~e pésame con el fallecimiento inesperado y casi re. ha.berse quemado mucba. gente.
pentino de uno de sus más laboriosos Oficiales é inteligente
El caso es que tratas de divertirte y que entTas en el
voca.l de la. Directiva de nuestro Centro. El 26 de Agosto
Circo de Price 6 en el Hipódromo de Verano, donde hallas
próximo pasado aba.ndonó este mundo de miserias víctima algunos admirables artistas y muchos motivos de aburride esa terrible enfermedad que ha. sega.do en flor' en este miento; falta. de 11lumbrado en el uno y falta de comodidad
país! ta.utas vida.s exuberantes de fuerza, el Co~andante en el otro, y el calor repartido á medias entre los dos
Temente de Infantería. D. Ambrosio Pe.la.u y La.fuente
competidores.
mi especial amigo desde hace muchos años, y al que pro'.
Te queda.u otras diversiones: el ·teatro de Recoletos, los
fesaba un verdadero cariño de hermano. El Sr. Pala.u go• jardines del Buen Retiro, Guiñol, y la luz eléctrica del
zaba. entre todos sus compañeros de una justa y merecida . anchuroso y polvoriento snlon del Prado. Pero á los seis
fa.ma de 81ltudloso y traba.jador al pa.r que modestfoimo
dins, te se.bes d&lt;&gt; memori11 estas variadas distracciones,
Oficial, Y su nombre ha. figurado al pié de estimables es• a.mén de las novilladns, y te b11s C'omido una. docena de
cri~s, no sólo en esf9 publicacion, sino tambien en otra merengues Pn los jardinillos ile Recoletos, y has visitado
periódicos profesionales· y en muchas obras, siendo una el museo anatómico, y has jugado á la Imperial en el
de las más nota.bles la série de artículos que bajo el título
café del Siglo, y continúan las chinches.
de &lt;Conferencias militares• publicó en la Península. en
En cambio, has yjsto en teatros, pa~eM, cafés, circos,
eolaboracion con otro Oficial no menos distinguido.
ca.lles, plazuelM y fuentes de vecindad, cada mujer que
Pott estas oausas y por las condiciones de su bellísimo vale diez ayuntamientos, á pPsar de que pertenecen al
ca.ráct!lr ha sido generalmente sentida su muerte, y y_o,
triste número de las que no se baña.n..... en el mar ó en
que como ya he dicho, be tenido la. honra de ser su a.migo1
Torre,odones. Y deepues de contemplar m{1chos ojos parno he querido terminar esta. dese.Uñada correspondencia
da,, azules, negros, verdes; me1ancólico8 y chispeantes, y
sin rendir un pequeño tributo de cariño al conseéuen~
muchos cuerpos dA perdioion, y muchos talles peligrosos
amigo, al fiel compañero, a.l pundonoroso O.fleial que Y muchos bustos provocativos, confiP~Rs que las dificultatantas simpatí11s ha sa.bido captarse en su brevísima estandes de Madri&lt;i y los inconvenientes de la in•alubridad y las
cia. entre nosotros.
amena.zas contra 111 vida., son tortas y pan pintRdo en
comparacion con los inevitables riesgos que producen las
***
Pidiendo mil perdones, por la excesiva extension de esta. madrileñas.
Y esto te pone de ma.l hlimor, no porquA te gusten tomala Revista, quedo de V., Sr. Director, afectísimo a.migo
y compañero.
da.s, en lo cual demostrarins buen gusto, sino porque te
}'R,&amp;,NCISCO OR'J.'EGA Y DELGADO
asust11 imagina.r que t11nt1L deliciosa muestra de la omnipo·
tencia. divina puede bajar al Tirtaro dP un momento á
otro, ya por efecto de unas perniciost1s tercianas, ya bajo
la.s ruedas de un coche, ya entre los aroma~ del Rostro y
OOSAS DE LA VILLA
sus arrabales, ó bien por cons11ruencia de una insolacion ,
( Con e lusion. l
de una pulmonía, de una maceta qu1&gt; ~e dP,iR caerá la ca·
lle
ó de un albañil que pierde el equilibrio. Y ~antamente
IVYúLTIMO
indignado, buscas á tu Rmigo el concejl\l, le Pcbas en CRt'll.
Supongo, mi buen forastero Juan (puesto que has acep·
la. indolencia de los edi!Ps, le enumer11s l¡ls faltas y lRs so•
tado sin réplica el papel que te adjudiqué autoritariamen- bras de la villa del oso, le increpAs, le acorrala~, le atur•
te), que seguirías mi consejo buscando en la.s diversiones des, te declaras campeon de la belleza comprometida, pa•
públicas un lenitivo de tus desenga.ños y de los inconve· ladin de la hermosura y defensor do los múltiples hechizos
nientes de Madrid. Porque Madrid no tendrá otras cosa.s;
de las matritenses, y-satisfecho de tu ardorofa y e locuen:
pero circos, teatros, músicas, y gente que se di vierta ó trate peror11cion, crees a.211arilar en vano una respuestn. ~a·
te de divertir al prójimo, tiene con superabundancia..
tisfactoria, y miras al aturdido munícipe C'on la. arro1tante
Como bas llega.do i la corte en la. temporada. vera.nieprosopopeya de quien hace gri.cia de la vida i su derrota•
ga, no puedes asistir á las funciones de ga.llos de los
do adversario.
co_liseos de la zarzuela formal y d'e la. ópera. grave, ni deApretado el concejal por tus argumentos, que á él le
leitar una. parte de tus senti&lt;fos con las representaciones
parecen conside1·aciones impertinentes, ~e planta y dicA:
de dramas buenos, medianos y cruelés, interpretados, por
-En primer luga.r, mi querido amigo, usted no es veci•
regla. general, con el deEacierto más lastimoso y la inmo· ·no de Madrid y no tiene ningun dererho para quejarse.
destia menos a.dmisible. Te aborra.s, pues, de indignarte
En Fe?undo lugar, lo que hoy sucede en la eoronad11. villa,
contra la suerte, porque no tolera 111 reunion de una media- lfuced,a. hasta. en los tiempos ile Epaminondas. · En tercer
na. compañía. de verso en el primer t01lj'0 de España., aunlugar Y último, las quejas exageradas y lns vulgares ge•
que sobran los primeros a.ctores y menudean las primer!• neralidades que usted cita, .provienPn de usos ó de abusos
simas a.ctrices; y te evitas el disgusto de escucha.r las arias
de una parte del vecindario madrileño contra la otra pnr•
de tenor deeafinnao, coreadas por el paraíso ma.drileño,
te del mismo vecindario. H,ibria, pues, que castigará los
a.sí como las voces de guardarropía que gritan roma.nzas
vecinos de Madrid, lo cual es absurdo. Crea usted que lo
en la calle de J ovella.nos.
mejor es y ha sido siempre dejar que cada uno baga. lo
Los espectlkulos veraniegos tienen la. ventaja de la ba- que le dé la gana mientras los demás lo 11guanten, y vamo11
ratµra y de la. falta de pretensiones: con el calor, se embo- viviendo, puesto que así viven los españoles desde que
ta el da.rdo de la crítica y se dilata el órgano de la bene- existe E~pañn. Las patética~ lamentaciones de los quejovotencia; la. gente asiste al teatro para. olvidarse de fo tem• sos tienen, bien considerndAs, muy poco fundamento:
peratura, y se eatisface con una racion de couplets, otra de
porque si Madrid fuera. malsano, se moriri11n á millares
caballos en pelo y otra de pantorrillus.
sus habitantes; si los coches marcharan siempre á carrera.
Lo primero que llegas á averigua.r, para. tu sa.tisfaccion,
tendida, ha.bria diez atropellos diarios; si los and11mios es•
es que no hay revendedores y que puedes gozar de los es•
t~viesen decididamente inseguros, se cncrian de tilos todos
pectáculos sin el inconveniente de la primada. Y con efeclos trabajadores; y en suma, si Madrid fuera. inhabitable
to, los revendedores no existen organizados como anterior·
no tendría gente. Me dirá usted que la. indispensable pren'.
mente, pero dan pruebas de su existencia presentándose se. está quejándose de contínuo, pero la prensa es el éco
de cuando en cuando pa.ra que los lleven á la cárcel. Y si
de los periodistas, y los periodistas son caballeros más ó
te _descuidas y enseña.s tu billete á un a.migo donde nlgun
menos particul&amp;.res, que sólo gritan por lo que i ellos leo
~1embro de la. autoridad pueda verlo, ten por seguro que
pasa 6 poi: lo que les ocurra á sus novi11s y á sus amigos.
irás tambien i chirona. por conato de revendi,dor.
Con que déjese usted de gazmoñerías y de meterse en ca.Doy por supuesto que no te ocurre tal perca.nce, pero
misa de once var!IS, y viva 111 ga.llina con su pepita, que
más le vale la pepita que !ti pepitoria. Di.rit.
no puedo suponer que te libres de la reventa, la. cual no
ha muerto con los revendedores y Fe ejerce sin meticuloDespues de oír esto, sólo te quedan tres caminos: darte
sos amba.ges en las contadurías de los teatros. Si quieres
por convencido, morirte, ó volve1-te 1. tu pueblo.
ocupar ~a locnli_dad determinada, pagarás prima y con ti•
8upongo que optarás por la últirua detcrminacion, y te
nua.rás siendo prtmo, á pesar de las disposiciones del Godeseo buen viaje.
berna.dor.
ADOLFO LLANOS.
Al entrar en el edificio, donde presumes que te vas á divertir, te quita la ilusion un bombero, i:ecordándote que
puede incendia.rse el tea.tro y que no hay seguridad ni
poca ni mucha., que te permita ver la funcion tranquilo
SOLUCIONES Á LA CHARADA Y J &amp;R0GL!:Jr1co DEL
pues las condiciones de los coliseos de Madrid para. salva;
NÚMERO AN'TXRI0R.
a.l público de una catá,tr9fe, corren p11ujas con el servicio
de incendios, propio de Carabanchel más que de la villa
coronada.
Charada: .1110lodoro.
:Pero ¿á qué a.cordarse de Santa Bárbara. mientras no
Jeroglífico: Lo i111ltil 11ie11,pe e;i carQ.
llueva. á cántaros? Tan pronto como se abrasen dos teatros llenos de especta.dores, se pe11sará mejorar un impor-

OBRAS RECIBIDAS EN ESTA REDACCION
Un.a Embajada á Marruecos en.
1.882.-Apuntesdeviaje, por D. Wenceslao Ramirez de Villa-Urrutia.
Desde que en 1800 describió D. Juan Manuel Gonzalez
Salmon el viaje hecho el año anterior á la Córte de los
Sherifes, se ha.n publica.:!o diversos traba.jos · para. rese•
ñaT estas expediciones de placer que tan escasos resultados
ofrecen i nuestra diplomacia.
Cuantas noticias, sin emba.rgo, se obtengan del Mogreb,
son, en nuestro concepto, de grandísima importancia, y
bajo este punto de vista el autor del citado folleto ha prestado un excelente servicio, que nos complacemos en reconocer y tributarle merecidos elogios; pero el Sr. VillaUrrutia., que.ha desempeñado al lado del Sr. Diosda.do el
cargo de primer Secretario de la. Legacion de España en
Tánger, debiera haber sido más explícito respecto á las
cau.sas y origen de nuestra. decadencia. en aquel vetusto
imperio, y de los medios que la citada. Lega.cion. piensa. ó
debía emplear para. corregir los malPs actua.les.
Tal vez el Sr. Villa-Un·utia. considere el problema. algo
espinoso, en cuyo caso huelga.u las la.mentaciones que pre•
ceden á la. descripcion circunstancial de aquel vía.je.

Naterraén.o m.ar.
Titúlase así una interesante coleccion de estudios y re•
cuerdo~, original de J. Viau111 distinguido escritor del ve•
cino reino lusitano.
Es una. obra. de gran mérito literario y científico, cuya lectura recomenda.mos por no tener a.quí espacio para una.
críctica tan minuciosa y detenida. como el libro del señor
Viana exige.
Indicaremos sola.mente que constituye su primer capítulo un notable proyecto de defensa ma.rítima para el puerto
de Lisboa. y costas del reino de Portugal.

Geografi.a militar de España.Por el Comandante de E. M. Don Leopoldo Barrios.
Breves a.puntes llama el a.utor de este tra.tado á su interesante trabajo, pero aunque por las proporciones pueda
ser considerado como un compendio, necesario es reconocer que están ta.n condensadas todas las materias, que re'Sulta ser este libro nna excelente obra de Geogra.fía, con
extension suficiente.
El libro comienza. con un bosquejo geográfico de Euro•
pa. Sigue otro de la.Península en general; y por fin, se entra
en la descripcion de las distintlts vertientes y cuenca.s respectivas.
Se_ adquiere fácilmente. una idea de n uestras·posiciones y
medios na.turalcs de mayor nplicacion militar con sólo )a
lectura de esta obra.

Reformas administrativas ese! tí•
tul o de una interesante conferencia. dada por el Oficii,.1
primero de Administracion Militar D. Luis Casaubon,
en el Círculo Milita.r de la Habana.
Bu~n trabajo ha. hecho el Sr. Cnsaubon, y ojalá fuera
r~cog1da. su indicncion sobre la incuestionable venteja del
s1ste ma de contabilidad italiano, la logismografílt. sobre
nuestra. tradicional partida doble.
'

.

,.

La Con.version., de Scribe, es la lucha de un

casti•

sacerdote jóven y empeñado en ser fiel a.l voto de
dad; ha. sido admirablemente traducida por Ricardo Ca.
runcho, Oficial de caba.llería y distinguido escritor.
Hemos recibido un cjempla.r que Je agradecemos mucho, así como los de los juguetes Recuerdos de gl-Oria y
.Matrimonios..... modelo, a.mbos muy bien escritos y lleno~
de verdadera vis cómica.

I11struction.-Pour le 8oldat chargé de soigner les
c]¿e11aux dos officiers.
Con este título se ha publicado un Manual del Palafrenero, que tiene aplicacion á los civiles cómo á los militares
'l'iene nota.bles grabados y muy minuciosas instrucciones;
en ~do cuunto concierne al cuidado: conscrvacion, mojo{&amp;
y d1reccion de un caballo.

•

�LA ILUSTR.A.CION MILITAR

18-l

------· .... ---~-------------------

REVISTA
LITERARIA, CIENT1FICA y- ART1STICA
BAJO RELIEVE DEL MONUMENTO LEVANTADO l'ARA CONMEMORAR

LAS

GLORIAS DE ALEMANIA,

AÑO IV

t

MADRID DICIEMBRE DE 1883

Estu.dlos ntlUtares.-Por D. Casto Barba•
sán L11gueruela, Ayudante profesor de la Academia
general militar.
Jl:n diversas ocasiones nos hemos ocupado yo. de la notable publicacion que con el título Estudios Müitares, viene apareciendo cado. 15 días con marcado beneplácito del
Ejército. En uno de los últimos cuadernos describe el se•
fior Barbasán el segundo sitio de Zarngoza, memorable
epopeya que honrn á nuestra pátria
Inútil parecerá indicar que dadas las especiales condiciones que en el S ·. Barbasán concurren para el cultivo
de los estudio• históricos y técnicos, su último estudio
contribuye á cimentar la envidiable reputacion que goza
entre sus compañeroe,

Aplicaciones militares de la eleotr1o1dad.
Con este título pronunció el ilustnido Ce.pitan de Artillería, D. Francisco Ortega y Delgado, una brillante con•
forencia, que la prensa toda elogió como se merecia y el
Círculo Militar de la Habana premió con nutridos
uplausos.
Publicada en un elegante folleto, el Sr. Delgado ha
prestado al Ejército un servicio digno del mayor encomio,
J•Orque sus profundos conocimientos y concienzudas ob·
servaciones podrán hallar un empleo a~ecundo_ entr~ el
resto de nuestros compañeros que no pudieron mr su rnstructivo. disertacion. El origen de los estudios hechos sobre
la ele~tricidad, el curso y desarrollo seguitlo por esta rn•
ma importante de la ciencia hasta logmr el gr,ido de perfoccion qua en la nctualidud todos le rcco1hJCemo8, y lus
múltiples aplicaciones que tanto en tiompo de paz como
ele guerra tiene en la milicia, ostán descrit11s con udmiru1,le ucierto y del mod,, quo mejor se adapten á todas 111s
inteligenciiis.
lkci bn el Sr. Ortegn nuestra . cordinl enhorabuena por
ln ¡,ublico.cion de c-to interPstrnte foll(it\l.

ADVERTENCIA
Para cuanto se :r:claoione con
Ja. «Ilustraoion l\Iilitar» en ol dis1-rito de Galiein. pueden. &lt;;lirigirse n.uesti:os snso1·ito1:es a D. To-

111.ás l\'.loli na. 'l'cnicn te clol l ~egi-

1nien.to &lt;Lo In1'auto1·ía clo l\Iúrcia
on la Cornila y ú D. Felipe Crespo CapitaH de Jn1'.1n{cría ele ::\Ial.'in.a e.1.1. el l•'&lt;"rrol. ú cuyos con1.paI'íeros &lt;"ILYian1.os la oxpr·esion
de :n uest1.·o :r-e&lt;:onoeiu1.iento 1&gt;or
Ja bon.dad y &lt;.l&lt;"sin.torl•s con que
nos han ofi:cci&lt;lo sus a1n:eciablcs
sor·vicios.
MADRID 1883: Imp. de E. Meseguer, FL1encari;o.l, 137

ANUNCIOS

LA MARGARI_TA, EN LOECHES
Este purgante fué declarado el me_jor en la gran Exposiczon Especial lnternacz',nal Balneotógica de Francfort (Alemania) en 188 r, y sin rival en el mundo, puc;, un litro de agua contiene:
cloruro magnésico, 0'538 milims.; sulfato sódico, 79'321 gramos; idem potásico, S'519; idem
magnésico, 22 1922; ídem cálcico, 0'014; oxígeno, 8 centígramos; nitrógeno, 17.
Cura con facilidad y prontitud las escrófulas, herpes, reumatismo, enfermedades de las vías
urinarias, dolor de estómago, digestiones difíciles, infartos del h!gado, bazo, meusenterio ó ictericia
y regulariza los desarreglos de la menstruacion.-Venta en todas las principales farmacias y dro•
guerías. Depósit; central: Jardines, I 5, bajo derecha, donde se dan prospectos, análisis comparativos y cuantos datos se pidan.

DE LA CONUUlTE DE L1ARTlLLERrn
DANS LES MANOEUVRES ET AU COMBAT
TRADOJT DE L'ALLE!IARD PAR !. ORTH. BRUmusma.
UN V0L·IN 8.o

BttOCIIÉ

TABLE DES MATIERES (introduction). - CJ11apí·
tre I. L'eficncité du feu de l'artillerie.-Chap. JI. Le11
manarnvres de l'ahtheilung.-, hap. III. La condnite de
l'artillerie isolée. - Chap. IV. De l'emploi tactique de
l'artillerie.
Llnmnmos la nLencion de nuestrQS suscritores sobre
est~ im!Jortente obni, que es dq grnn ntilidnd prácticn.
Se baila &lt;le ventn on In librería de D. Uárlos Bailly·
Bnilliere, Pinza de ::ianta Ann, núm. 10, Madrid.

Precio: 2•7·5 pesetas

FUNCIONES DEL ORGANISMO MILITAR
POR

DON JOS:É SAEZ DO~.IINGO

Se vende e·n el CmtrJ .Militar á 50 céntimos y
en las librerías á peseta.

IDEAS

SOBRE LA ORGANIZACIOH MILITAR DE ESPAftA
GRABADOs.-El General Blumenthal.

por el Co onel ComandnnLo de inf,mtería

7

D.ANTONlO DEL ROSAL Y VAZQUEZ

S. A. l. Federico Guillermo, Príncipe heredero de In

Esta notabiiísima obra, que mereoe ser leida por
cuantos estiman el prestigio y pcrf.iccionamiento do
nuestra institucion, se vende en esta Administraoion,
al precio de 5 pesetas.

Oorona de Alemania.
Cuatro generaciones de emperadores.
Sala de armas y gimnasio en el Círc:110 Militar do la
H,~bana. De una fotografía remitida por el Capi'an de
Artillería, D. Federico Villacampa.
Despues de la veda, cuadro de D. Ricardo Balaca.

RESEÑA HISTORICA Y ORG!NIC~

DEL COLEGIO DE GUAUDIAS JÓVENES

Misa de campaña en la Exposicion de Minería.
El licenciado y el Recluta.

DESDE SU FUNDACION EN 1853
HASTA FIN DE 1881
POR

DOM ANDRÉS l\OLINUO Y GOM.EZ CORIIEJO
Se vende en esta Administracion, Almirante,
quintuplicado, al precio de 4 pesetas.

2

EL GENERAL .BLCJMENT!IAL
COMANDAN'r E GENERAL DEL4,0 CUERPO DEL EJi&amp;Cl'l'O ALJo;)IAN

NÚM. 12

�</text>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1753562&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Bellezas de la Vida</name>
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                    <text>LA ILUSTRACION l\llLlTAR

152
La Sibonoya.

Es una nntnblo co'.ccclon do cpi;odios do la guerra do
Cuba, e,criLa por el Coronel de la Glinrdia Civil, don
E111ebio Sacnz y S:icnz.
E sta obra ao lullla nutrlJu de interesantes datos y de•
o uacionc, importante;;.

Ropotidoros do aln1.acon c..iontral.
E. un nuevo e,¡tuclio militar do D. Cnsto füu·b!ll!nn,
oymlnntc profeeor de In Academia militar. Lo, diferente~
slstcmns Rusel, Burlo••, Liver11101·e y Lée, hnn sido en esto
pequoi\o 'l"Ohimen descrito. con unn grnn p1•céi,ion, Y
muy bien npreciudos en sus incc•nvcnicntes y vcntnjns re•
cíprocn11.

La ca1:n¡&gt;afía do ::\.Iosco,, ::i.-E11sayo
histórico-militar, por el Cnpitan Teniente do Iofunterfo,
D. Modesto Navarro Garcfo.
Esto lib·o es una nueva prueba do In lnboriosi,lnd é intcligencin o.lo su autor, el Sr. Nnrnrro. L11 campaña do
M.,srown hll sido pcrfcclnmcnlo dc,crita en un volúmen
de 438 pág•., y muy bien ilustr:1d11 con exccll•nlc, ¡,lnnos.
Ll:11nnmos muy c-pecinlment&lt;' In ,1t&lt;:nrinn sobro csln
obru, que viene á nftrmnr una brilla11t, rl'putacion legíli·
mawcnto conqu'~ti1d11 en anteriores trnbojo~.

Coc-ll i n&lt;·hina )

o l Ton.-Ií.in.-E,pn-

lin y Frnnci11 en el reino &lt;lo Annn111.
J&lt;~, un e,tudio cxcl't•ntc sobre los dncchos d•l E-pnila
en Cuchinchinn y el Ton-Kin. Lns éspediciones frnnrollspaíiols¡ de 1858 á 63, c,tón f1foilmento descrito. , y el
fundu y tendencias de esto trnb~jo, mcrecrn sincero
aph111.o de to,lo el mundo.
S11 nutor, el Sr. D. Augusto L'acayo, es ya conocillO
l'"r vtrns puL!icncionc, que le han granjeado reput:1cion
de profuud" y 11\Uy c!Mto &lt;'-~rit •r.

1,;1 yatoJ.•.
Se titul:1 usí unn notnb!e conferencia de D. R:1focl Rosn,lo Biineen, ,lutln en el Círculo :.'\Ii!itnr de In HabnnA.
Es un tr,1b:1jo psico'.ógico ele un mérito poco comun. No
so pu~dc dar una idea de l;I, $ino cntrun&lt;io en u11 unó.liois
profun,lo .r c,tcnso. Uccomt•n,lnmoi ~u lcctu'.n á lo:; uflcionutlos ó estudio; s&lt;!rin~.

:\.Ionudonclas fil osóflcas.- Cartos á Se,
,·ero Scral 11, por Federico de l11 Vega.
Podemos prescindir do lll fllincion de e,to notable escritor. P,·rtenrco ó. unu cscuoln muy impopular en Espniin.
A e;a e,cuo'a que oTCe que pnrn escribir huy que estudiar;
quo J,1 soln inspirncion sólo produce eolro 111illan·s do
11borto11 nlgun grnn retórico, n'gun grnn orntlordc esosquo
hncon do In hiotvri11 un ju&lt;'go ce cubilete~, y nlgun grnn
al ognclo, algun gran mncElro entre tus tikis mikis y rom¡,o-cnbc•im. do insmluncinl plllnbr~rfo.
V&lt;'g:1 lrn cori• cido ~I v:1lor do In nue,·R cscuc'.a cfiie lla•
mnr&lt;'mtls cimfijica, porque no creo po:;ible llegnr ó Pt\o.ler
formular ningun órdcn de n{iomni, ni problemas :;ociulcs,
sin vrumr nntcs por el estudio metódico y concionzudo de
todns !tu cicncins nbstr:,ctas.
Pero Vegn, mtls lilcruto que hombre do crecncin, y con
un terror exlrnor&lt;linnriu ó que se lo puetl,1 confundir con
un pedante do nuestro A lene&lt;', presenlt\ todn,; su.s ntrevio.lns y valientes creencias filosóflcns, y óun sus no cscnrns
conocin,icntos científicos en formn festi\'a.
Su tmbfl.jo resullll así ele propRgllnda y di,•u'gncion.
E,tó sembrado do nfortunadísimns y bellas frases; contiene en su ú!Li,no fondo buenas y sábias doctrinas ti!o,ófl·
cns. Desel\11103 tenga tan buenn ncogi,lli co1110 merece,
1•.unquc no e:dn111:irfamos su fracaso nccidentul, porque
11ucEtras clnses má:1 cultos no han pasado aún do crn insust,mcinl teologfa ó metnfísicR que tiene :1í111 &lt;'XCI mi l'O pN·
domini" en nuc,Lras univeroiclnd~•.

Anuario fl,&lt;'He1 ·a l . !Pgi,lnth·o, jurídico y Jo
Atlministrncion, indispcn,ublc á In Milici11 y á todas lus
llcmós cle,cs socinles.
Es unn gui11 utilfaimu, en efecto, p•ra !ns rl'1ses mi!ibl.re. t:lnto como la; civilc~. Poco, ·rnbnjos 1ll- c,to género
hemos , isto tan bien conccl,ldos y tnn c~1ucr:1dllmento
&lt;'j1•cutndos.

-

- o -ei1&gt;•+Giía_,_ __

CHARADA
Do pintore,cas galas ro,,cno.lll
cual sultnnR quo ostenta su granclezn,
en colinll de un mundo do riqueza

Es lu última pr()(l 11ccion &lt;le I&gt;. Arturo Cotnrelo. Lle· a
un prólogo del di,tinguido (;, ron,·! y notNl,!e escritor don
Tgnncio Saliun•. ¡ Qué mejor juicio de !11 obrn que esto
pr&lt;:cioeo prólogo! En In impo,ibilida,I de traslnd:irlo nquf
íntegro, in.e, tnremo, siquiern c•,tus I árrnfo•. Hnl,JR ele In
gron \'&amp;ricdud de tu!ti.,to, y tcndc1,c:as do CotGrelo, y
ui,ndo el prologui,tn:
• l'cro, á pcsnr do lotlo, no c,tó. snli,fech,1 su aspirucion;
no rn tontenla con hnber re&lt;'orriclo todas 111, ramas de lo.
mi!iciu, sino que tumbic11 quiere ¡,emtrnr en o! curnpo
p•ieolúgico, c·onsiguiendn llrg•r, en los Bonlos militare.9,
hHsta lo, 11.ós remútos límills do n·gion ton poco tx•
plor11lln.
&gt; Nu ~e confundo Ntc nue,·o género de liternlurn militl\r con In l,iogruün. En c,tu ,e sigue :1I indi,iduo en todas
sus vicisitud••~, en oquclla so apreci,1 In totnlid11d, y, tlesc11rlnn&lt;lo al'l·identc, y circun~t,ncia,, re considernn los
principio$, hnciendo rc,altnr ltts, irtucles militares carnctcrUicns del individuo; pero en breve y en in:;iuuanto
frm=c, ¡, no kndr6. este trabajo otro fin que el de 8afüfücer
unn morn curiosidad'? ¡,l'or trnlnr,c de individunlidaJes
no tcmld ,i110 111111 np!ic:icion loen! y 1111111,cntán&lt;:11? No
lu crccwos u,í; antes ni contrnrio, lo juzg,1111os tr:1sccnclcnte y do c11¡,itnl i111port,rnci11. Expliquéu,ono,: cu•mdo
lns n111nrgas dece¡,cioucs hnn consu,uitlo el entu,in,1110 y
nos ]mu con.lucido poco á poco á los uml,rnles tfol cscepticbmo; la fo vacilu, In constanci&gt;&lt; dcd111lcc-e, y el c.,-pfritu
militar se amengua, llornndo la a ton fa al corazon del
Ejército. ¿ Quién nos sostiene en estos ,:esfüllcci111icntos?
¿Qué erciende el cntusinsmo apagado"!/, Qué despicrlll los
generosos sentimientos? Los l,uenos ejemplos; pero como
110 pueden ser vistos por todos, conviene su propagncion;
es preciso publicarles pnrn que no queden oscurecidos en
el seno de la amistad 6 en medio de In muchcclumbr&lt;&gt;; y
e; necesario contemplarlos repctidllS ve:cs para fortiilcu1·
11uestro decn',lo e·¡ íritu.,

E l quo 111alas 1nailas ll.a, tai-clo ó
:nunc,a lns pierde-.

ADVERTENCIA
So han ro1nlUdo los diplon1.as
do sóc•ios protoctores, á los sus01•Ho1.·ci;, que han ncroditaclo su
doreoh.o on. ol 1nes últhno.

C\

ANUNCIGS

DE L\ CO~OUITE nE L'ARTILLERrn
DANS LES MANOEUVRES ET AU COMBAT
TRADUIT DE L'ALLEHKD PAR A. ORTH. BRU~ELLES1883,
UN VOL-lN

8.o

BI\OCIIK

TABLE DES MATIERES (iotroduction). - Chapi•
tre I. L'oflcacité d11 feu ele l'RrtillPrie.-Chap. II. Les
manreuvrcs do l'nhll1&lt;&gt;il1111g.- hap. ITI. LI\ con&lt;luito do
l'urtillerio isolée. - C/1ap. IV. De l'emploi tacliquo de
l'n rtillerie.
Llnmnmos In ntencion de nuestrOA suscritorcs sobro
est.n importante obrn, que es da gran 11tili&lt;iRd práctiM.
Se halln &lt;ie vcntn en J,1 librería do D. llárlos B11illylhilliere, l'lnza do 8aota Ana, núm. 10, Madrid.

\

REVISTA

Prcc.·Io: 2·7:::. pcsot::is

LITERARIA, CIENTlFICA Y ART1STICA
IDEAS

SOBRE LA OPGANIZACfON MILITAR DE ESPA~A

AÑO IV

por el Coronel Comnndnnte do infantería

MADRID, OCTUBRE DE 1883

D.ANTONIO DEL ROSAL Y VAZQUEZ
F.sta notabilísima ohra, que merece ser leida por
&lt;'UAntos estiman el prestigio y pcrftJccionamicnl.-0 de
nuestra institueion, se vendo en esta Administracion,
al precio de 5 pc~etas.

encuéntl'llse mi lodo reclinndn.
TiJJtC f11scinntlor ó In alborada
presta la ¡,,·i11«J-do., con su belloz&amp;;

Doc·etos 1nllit::u·os.

SOLUClON AL 0.1,;ROOLÍl,'lCO DEL NÚMICRO ANTJi:RlOR

y una-terci!l la encuentras con certezR
al entrar ó salir de tu morncla.
De todo la carenciii es lo que veo
en mi segunda-tre.91 lector discreto,
é igual lo verás tú, á lo que yo creo;
y aunque por tul me juzguen en aprieto
antes do duren brazos do Morfeo,
coucluyo la cl1aradu y el !Oneto.

J. M.

RESERA HISTORICA Y ORGANIC4

DEL COLEGIO DE GUARDIAS JOVENES
DESDE SU FUNDACION EN 1853
HASTA FIN DE 1881

•

P OR

D0!( ANDRtS IOLINERO Y GOKEZ CORNEJO
Se vende en esta Administracion, Almirante,
quintuplicado, al precio de 4 pesetas.

2

VALVERDE

JEP OGLÍFICO

OBRAS OI~VE~Ti\ EN EST~ AOMINI~TRACION

SUMARIO.

Lógica aplicailn.-L6gica de Mntemáticae. Física,
Química, Biolo~ía, Picología, Mineralogía, Botánica,
Zoología, Política y i'lledioinn.

01lAB-'-DOa.-D. Antonio Vallocillo.

por A. Bain
A. ÜBDAX
Península y 3 en América.

TR.~DGCCION DE

Prc.:iio, 2 pesetas cu

In

VENTAS
De unn magnífica Pscc&gt;peta de dos cañones, con inscrurtacioncs do oro y plata, dedicada á Maxi111iliano I , tasada
por lo~ peritos en J.000 pcsetss { precio módico).
Una bonita C!ll!ll r ecien construida, do planta baja y
principal, en el cn111ino de Cdrabanchel, núm. 16 provisional; tiene 6.715 piés do terreno; comtruidos 1.440, buen
pozo pura jurdio, y trnndn ó. lll puerta.
Varios objetos de antigüedad.

PRl~CIADOS, 1. SEÑOil PnLMElllO
Horas, do 6 á 8 do la tordo.

Guillermo I, Empel'lldor de Alemania.

Tiro nlM'loDAl en Suiz&amp;: Concurso de tirodor&lt;'s en el canton de Lupno.
Obaervatorio 111tron6mico de San Fnnando.
Armadur&amp; ecu&lt;'il'l'e de F elipe II
Viaje de S. ll.; Revista de la escuadra de instruccion en

la Corolla.
:11 t'eld-:Mariscal :Molke.

Kl príncipe de 8i8marck.
Viaje de S. :M.: Regatas celebradas en la Cornl\a.
SUPLEMENTO

Album •llltar: Retrato, de Jefea de Cuerpo.
EXTRA-SUPLEMENTO

»-cubrimiento del eatreeho de :Magallane1.
DOBLE llTRA-SUPLDIBNTO

LAS SOLt;CJO'IES E'I F.' \'L'\IERO PRÚXIM'l

l\1ADRI[): 1R82
ESTADLECUtIENTO TIPO·LITOORÁFlC O

C•lle 1:eaJ, núm. 1 cu&amp;dru1•llo1do,

Viaje de 8. )[, , Alemania.-Graa revi1ta militar ca
Bomburgo.

D. ANTONIO VALLBCILLO

NOM. 10

�154

LA ILUSTRAOION MILITAR
LA ILUSTRACION MILITAR

que, sin duda, previene al jefe de la esco~ta. destina~a
á S. M., que no haga nada por impedir la salvaJe
SUMARIO
manifestacion de los anarquistas.
.
.
Cuando subió al poder este general, dimos cabida •
Crónica.-Explicacion de los grabados: Biografía de D. Antonio Valleoillo, por D. Luis Vidart. -Album Wlitnr.- en nuestras columnas á las frases con q~e algunas
publi'taciones, bien escasas po~ cierto,. pretendieron
La Rota de Roncesvalles, por A. Ll.-Sobre reformas, po~
defenderlo de una gravísima mculpac1on; el h~c~o
N. N.-El Eio!rcito ele Filipinas (conclrcsion), por el Comande haber faltado á su palabra de honor, como prisiodante de Jnfünter!a D. Valentin Gonzalez Serrano.-Las alnero de guerra1 huyendo así de Alemania, y alistánpargatas de Justo, por D. Federico Urreoha.-0bras roeibi- dose con nomb re supuesto, en las filas del ejército
das.-Cosas de la Villa (conclrcsion ', por D. Adolfo Llanos.- fran~és·1 entonces rechazamos de buena fe este carAnuncios.
go, aunque sin pruebas; hoy, en vis~ de su intervencion en este lamentable suceso, examrnando su proceder, que no se compadece, en manera algu~a, con los
principios que profesamos, y quenos?nporcier~loijde
CRÓNICA
una moral acomodaticia; hoy, repetimos, ht1.biéramos
guardado prudente silencio, dejando á la historia la
Escribimos estas líneas bajo la impresion de trasmision de juzgarlo.
.
cendentales acontecimientos.
¡Qué contraste forma la conducta ~e éste general,
Cuando en las columnas de esta publicacion pa- la del Gobierno francés, y la del Presidente de la Retentizábamos una y otra vez nuestro afecto á esa pública, con la que supo observar nuestro jóven
Francia en que considerábamos encarnado el espí- Monarca en la situacion difícil que le preiaró la
ritu cre~dor del presente siglo; cuando repetíamos, hospitalidad del pueblo cortés por excelencia! •
impulsados por los más ~dalgos sentimientos, ~ne
¡ Cuánta satisfaccion, qué legítimo orgullo sentien presencia de un confhcto europeo, nuestras sim- mos hoy, los que nos llamamos españoles,. al ver que
patías no habian de faltar á la nacion, que por ex- las cualidades más nobles, y más estimables de
traño eslabonamiento de circunstancias, contempla- nuestro carácter, encuentran un representante digmos hoy aislada en medio de Europa; la idea del nísimo en el rey D. Alfonso, en el que simboliza la
incalificable suceso que hacP. correr nuestra pluma . pátria, en el que es y merece llamarse Jefe del Ejérnos hubiera parecido un sueño monstruoso y quimé- cito español!
rico, producto de una imaginacion enferma ó perturAnte la actitud de las masas anarquistas, demosbada.
tró el Rey de España, con su serenidad imperturbaY cómo no: ¿era posible acaso suponer que un pue- ble y con su varonil entereza, que era digno moblo grande y generoso, que una nacion acostumbrada na;ca de un pueblo honrado y valeroso, y el deposiá marchar á la cabeza del progreso humano, y cuyos tario fiel del honor nacional.
extravíos considerábamos depurados en el crisol de
una terrible experi.,encia, careciera del instinto de
Los que abatidos á la vista de los aciagos dias con
conservacion hasta el punto de inferir un ultraje
inconcebible al más genuino representante del tfoico que la política viene amargando la existencia de la
Estado europeo, con cuyo afecto le era dado contar patria, sentian aniquilarse sus fuerzas y ,su con.t~nen los conflictos del porvenir?
cia observan hoy regocijados que hay pais, que exis¿Cabia en lo humano imaginar tan profunda per- te ~na opinion; algo que puede unirnos aún; un grito
turbacion de ideas, y tal carencia de sentido po- capaz de fundir en una todas las aspiraciones; la
lítico?
idea, el concepto pátrio, el nombre de España.
Porque no hay forma de disculpar los hechos que,
En medio de los trastornos políticos, á pesar de
con escándalo de las naciones civilizadas, presenció las sangrientas discordias que por espacio de largos
París el dia de la llegada de S. l\I. el Rey D. Al- aiíos han consumido las fuerzas vivas ele la nacion,
fonso XII, atribuyéndolo á un centenar de misera- el santo nombre de pátria se sobrepone á todo, y los
bles que no representan la opinion del país, como mismos que vemos combatirse con furor, volarían
manifestó á nuestro Monarca el Presiden, e de la unidos, si preciso fuera, á cubrir las ~ronteras y á
República francesa.
agruparse en torno de la bandera nacional. Tal fué
De ser así, ¿qué idea deberia formarse de un go- la E~paiía de 1808 y tal es la España de 1883;
bierno que se somete sin lucha á una minoría des- porque un pueblo que así piensa y siente, no puede
preciable por su calidad y por su número, y de un morir.
pueblo que tolera á su frente tales gobernantes?
Consolador es el aspecto que ofrecen las clases
Pero no; ni la nacion francesa, ni el pueblo pari- todas de la sociedad de Madrid en estos momentos;
sien eran impotentes para impedir los brutales actos desde el prócer al menestral, desde el General hasta
dirigidos contra el Rey de España; ni el gobierno el soldado, todos juzgan los sucesos del mismo modo,
carecia. de medios para reprimirlos, ya que no evi- y con igual entereza y resoludon _esperan los acon;
tarlos completamente. De otro modo-como dice un tecimiPnt-0s que pueden sobrevemr. La razon esta
periódico muy popular entre nosotros- parecerían á nuestro lado, y en estas condiciones, el que posee
dignos de Yerdadera lástima gobernantes y gober- una concin1cia honrada, mira sin estremecerse las
naclos. Triste idea habría que formar de un país que más graves crísis.
no hallara en sus leyes, ni siquitra en el sentimiento
En este admirable concierto de opinfones, porque
del decoro público, armas bastantes para imponer si- no cabe apuntar ciertas notas discordantes que se
lencio á. las turbas de Rochefort.
pierden en el vacío, sucede, como no podía menos de
·Así pues, llegaremos, en nuestro amor á la justi- acontecer , que el elemeuto militar se muestra
cia, á. exculpar acaso bajo un punto de vista moral, al compacto y unido como un solo hombre. Aq1ú no
pueblo de París y á la Francia que, en efecto, uo pueden arlYertirse síntomas, los más leves, no de despuecleu hallarse representados por esas turbas anar- aprobacion, ni siquiera de tibieza ó indiferencia. '
quistas, las mismas que dieron á los alemanes
Al Centro ~1 ilitar tocaba demostrar que es una
triunfantes, el espectc'Ícnlo de convertir en ruinas la institucion llamada en ciertos momentos á hacerse
ciudad que no quisieron defender; pero la responsa- intérprete de las aspiraéiÓues del elemento armado,
bilidad terrible contraida por el presidente Grevy y cumplió espontánea y noblemente su cometido el
y sus débiles ó arteros illÍllistros, recae materialmen- mismo dia que la córte.de España supo, con estupor,
te sobre la Francia. El derecho internacional no ad- que se trocó muy luego en innknacion terrible, el
mite otra interpretacion.
atentado á nuestro Monarca, el ultraje inferido en
No insistiremos sobre este punto, ror11ne lo juzga- su persona á la Nacion.
mos ocioso; bastante ha dicho, acerca de él la prensa
El Ejército ha demostrado una vez más, cumplidadiaria, in~pirándoi,:e en altísimas y nobles considera- mente, de modo que uo puededejarlamás leve sombra
cione~; sólo haremos notar entre el tejido burdo de de duda, lo que pueden esperar de él la pá.tria y el
reJJugnantes debilirlades, descortesías sin nombre, y Rey el dia que sea preciso su concurso; con la con!Jeligrosas imprudencias, elaborado, con torpe mano, ciencia de su deber espera sereno los acontecimienpor el gobierno de Parí~, que la conducta del minis- tos, sin impaciencia; porque sabe que la honra natro, cuya profesion podia considerarse una garantía cional está depositada en un príncipe que es su
contra ciertos hechos, es la más digna de Yituperio mejor guardador; pero di$puesto siempre, dentro dfü
y animaclversion.
círculo que sus obligaciones le trazan, á seguir eleNos referimos, ¿,para qué detenernos? al ministro vando el prestigio de la iustitucion, y á dignificarla
de la Guerra, general Thibaudin; á ese cándillo que por medio de la propa~anda en las columnas de la
anwnaza con su dimision al Gobierno, si hace for- prensa profesional, en la cáteclra, y en una comunimar las tropas para la recepcion; que se niega á cacion constante entre sus individuos.
concurrir personalmente; que no asiste á ningnn
F or est-0s procedimientos se ha. protestado ya del
acto en que pueda hallarse el Soberano español, y inconveniente, del censurable lenguaje de una parte

de la prensa francesa, al ocuparse del viaje del Rey
de Espaiía á París, y hay que tener en cuenta que
no comprendemos en esa denominacion á las nauseabundas diatribas que impresas en forma de periódicos, sólo han conseguido cubrir de lodo á sus despreciables autores; para esos infames libelos, creemos
que baste el desprecio de los hombres l10nrados.
lLástima causa, en verdad, tal rebajamiento de
caracteres ; por esas sendas tortuosas no se llega
nunca al campo de batalla de la revanrha!
Insp;rémonos en otros ideales, para no caer en
esos escollos, donde hasta las nacionalidades naufragan; demos calor y desarrollo á los sentimientos
~ue no se extingnen en el corazon
del pueblo espa49
"11.ol, y con fe profunda y ánimo resuelto, contemplemos el porvenir.
Quizás se vislumbra, no mu:v lejano, el engrandecimiento de la pátria; ¿por qué dudar, pues, cuando
se mantiene inextinguible en esta raza espaiíola.
el fuego del entusiasmo, que animó á nuestros antepasados en sus constantes luchas por la independencia y la libertad, cuando alientan nuestros pec'hos
ese amor pátrio que admiró el mundo en los defensores de Gerona y en los vencedores de Bailén?
Que siga al sentimiento, la reflexion, y aunémonos
en un solo esfuerzo para encauzar en una direccion
provechosa estas consoladoras manifestaciones del
espíritu ptiblico.
Es preciso que las más imprevistas complicaciones del porvenir nos encuentren dispuestos, y que
estos entusfasmos de ahora no se reduzcan sólo á
pneriles expansiones.
Es necesario que los sucesos no nos sorprendan. Y
que nos preocupemos más hondamente de cuanto se
relaciona con el perfeccionamiento de las instituciones
armadas v la defensa del territorio.
La complejidad de los organismos de las funciones
militares hace cada día más difícil la improvisacion
de los Ejércitos, y hoy una nacion desprevenida vive
siemprP frontera á toda suerte de humillaciones.
El tiro nacional, la instruccion militar en las escuelas, las sociedades g-imnásticas, los estímulos á
toda manifestacion que tienda á vigorizar el sentimiento de la pátria, la -preocnpacion del honor nacional sobrepuesto á tonas las pasiones de bandería,
ésta debe ser la preferente atencion de todos, y muy
particularmente de cuantos vestimos el uniforme Y
tenemos la mision de atender, en primer término, á
la defensa del país, y sus instituciones.
~

EXPLICACION DE LOS GRABADOS
DON ~NTONIO V ALLECJLLO
APUNTA.MIJ:NTOS DIOGRÁFICOS

I
La mayor parte, mejor aun, casi todos los biógrafos de
los escritores célebres de los tiempos pasados, nacidos en
tierra española, se ven obligados á decir que por incuria
de sus contemporáneos es muy poco lo que se sabe dela
"ida del poeta ó prosista. de quien en aquel momento se
ocupan; y IR, misma falta que cometieron nuestros antepnsn&lt;los, y de que ahora nos la.mentamos, seguimos cometiendo nosotros cuando dejamos que se pierda la memoria
de las particularidades biográficas de los autores que han
florecido y florecen en la época presente, cuyas obras literarias son merecedoras de la estimacion ó del aplauso de
lRs venideras ~eneraciones.
La Galeria de españoles célebres contemporáneos que publicaron los eres. Pastor Diaz y Cárdenas, por los años de
1844,Jas reseñns biográficas que Re ball!m en la revista.
que dirige D. Manuel Ovilo y Otero, titulada Escenas contemporáneas; las brevísimas necrologías que la prensa periódica suele publicar en los días (In que fallecen los escritores que gozan de cierto renombre; alguna obra de carácter principalmente político, tal como la que se intitula
Figuras y figurones, del Sr. Segovia; hé aquí todos los materiales que encontrarán los futuros historiadores que pretendan naTrar las vida~ de los escritores españoles del siglo XIX. Y fácil s~rá que algun escritor de verdadero mé·
rito, por estos azarPs del destino, que en las letras son tan
frecuente•; por estos azares que ya. los antiguos conocían
cuando dijeron quo los libros tienen su. sino; y fácil será
que algun escritor de "erdadero mérito esté tan olvidado
por nosotros que ni aun en los lugares indicados quede
memoria de su vida, ni quizá de su nombre.
No pertenece al número de éstos, que podrinn llamarse
ingenios olvida-los, el ilustre publicista D. Antonio Vallecillo, porque al rerrarse su tumba, la. cariñosa amistad
que le profesaba el distinguido escritor D. Luis García.
Martín, le consagró un artículo biográfico, que vió la luz

pública en un periódico. Ll ILUSTRA0ION' M.rtrTAR pu_
blicó tambien un artículo de D. José :Muñiz, ensalzando
con justicia la valía intelectual del autor de los Comentarios Matfwicos y ert,ditos it las Ordenanzas Militares; y
nosotros nos apresuramos á hacer que se reimprimiese
su razonado elogio de las Nociones del A,-te Militar, de
Villamartin; elogio en que el Coronel Vallecillo puso
de relieve la singular importancia científica del libro escrito por D. Francisco Villamartin, y al propio tiempo
demostró las grandes coodicionPs fJUe su inteligencia tenia.
para. poder desempeñar el alto magisterio de la crítica,
con mejor resultado que el que obtienen la mayor parle
de los que hoy á sí,..mismos se llaman, y hasta hay (l',Íen
los llama, críticos literarios.
Peto el escritor militar D. Antonio Va.llecillo a.un es
digno de mayorea honras de las que hasta ahora se han
tributado á su memoria; y procurar poner en punto de
eviilencia. la importancia. cie sus merecimientos científtcoliterarios, tal es el fin que merece nuestra. pluma en los
momentos presentes.

II.
En San Roque y por los afl.os de 1807 nació D. Antonio
Vallecillo y Lujan, descendiente por liMa. materna de la
ilustl'e familia de los Lu.ianes, la cual ha dado nombre á
la histórica torre que aún Pxiste en la plaza de la Villa,
frontera á la casa de Ayuntamiento; y a.sí se dice tradicionalmente, que en la torre de los LujanAs estuvo preso
&lt;1] 'Rey Francisco I, si bien parece que la. historia. no confirma esta tradicion, pues el Rey de Francia vencido en
Pavía, solo ha.bitó, aunque en calidad de prisionero de
guerra, en el régio y anfü:uo Alcázar de :Madrid. Por
linea. paterna. tambien era. ilustre la prosapia del Sr. Vallecillo, puesto que aus ascendientes pertenecían á la. noble estirpe de los Simonetti, que aun en Italia fiorecrentem&lt;1nte se conserva.
De Cadete de menor edad en el Regimiento de infantería. de Ceuta comenzó el Sr. Vallecillo su carrera militar,
y despues de muchas vicisitudes, fué nombrado Oficial del
Ministerio de la Guerra; y posteriormente Secretario de la
Inspeccion de Carabineros, destino que dimitió en 1844,
permRneciendo cesante hasta el mes de Julio de 1849, en
que fué nombrado vocal de una. Junta, que en aquel entonces existía, y que estaba encargada de la redaccion de
unas Ordenanzas Militares, que sustituyesen á. las que aún
continúan vigentes en la. fecha (Setiembre de 1883) en que
estas líneas se escriben. Dejó de ser vocal de esta. Junta el
Sr. Vallecillo cuando por segunda vez fué nombrado Oficial del Ministerio de la Guerra.; cargo que desempeñó
basta que al triunfar la re'l"olucion de 1864 fué declarado
cesante; en cuya situacion permaneció hasta que en 1873,
usando aquí las mismas pal~bras del Sr. García Ma.rtin,
ha de ckcirse en konor ,te la República, el Ministro Estébanez
le sac6 de su rincon para llevarle a la ¡Jomision reorganizadora del Ejército, creada por decreto de 19 de Junio del
citado año 1873.
·cuando se verificó la. restauracion monárquica el señor
Vallecillo, cuyas opiniones alfonsinas eran públicas y notorias, fué nombrado Oficial mayor del Consejo de Estado,
puesto del que fué privbdo, jubilándole forzosamente segun decreto que apareció en la. Gaceta del 16 de Enero
de 1878.
Imposibilitado el Coronel Vallecillo á causa. de una
caída, permaneció cu!l.tro años, viendo pasar lentamente
las horas del dia y de la. noche, ya sentado en un sillon, ya
acostado en su lecho, hasta. la madrugada del 10 de Octubre de 1880, en que terminaron sus padecimientos al terminarse su vida; habiéndose verificado su fallecimiento en
la. casa de esta capital señalada. con el número 2 triplicado
de la. calle del Dos de :Mayo.
D. Antonio Va.llecillo estuvo casado en primeras nupcias con la. Sra. D.a. María de la Concepcion Rodríguez; y
habiendo enviudado en 1856, contrajo segundo matrimonio con la Sra. D.a. María de los Dolores Bragon y Miranda, cuyos afectuosos cuidados le sirvieron de gran consuelo en los penosos dias de la larga enfermedad que puso
término á su existencia.

m
A las diez y media de la mañana del 11 de Octubre de
1880, fué conducido al cementerio de la Sacramental de
San :Martín, el cadáver del ilustre tratadista de milicia,
D. Antonio Vallecillo. Presidia. el duelo el Coronel don
Joaquin :Miranda, en representacion de la familia del finado, y formaban el cortejo fúnebre doce, nótese bien, doce
personas, á saber: los Coroneles retirados, D. José Lopez
Jover, y D. Isidro Ramire1, y Acha; el Ce.pitan de infantería, D. Domingo Miralles; el empleado en el ministerio
de Marina, D. José Mendez Zamora, y los escritores milita.res D. Arturo Cotarelo, D. Luis García Martín, don
Emilio Prieto, D. Rodrigo Bruno, D. José :Muñiz, don
Julian Lopez Novella, D. Enrique Vicente del Rey, y el
autor cie estas líneas.
'

Justo es que consignemos aquí, en honor del Ejército,
que al entierro del Coronel V a.llecillo asisti?ron kasta o~ho
escritores militare•; y al entierro de la eminente poetisa
Doña Gertrudis Gomez de Avellanada, que bá pocos
años se verificó, sólo asistieron cinco escritores; D. Juan
Valera, D. Cárlos Frontaura, D. Teodoro Guerrero, don
Joaquín José Cerviño, y el autor de estos reoglories.
Le sobraba la. razon á D. Antonio Vallecillo cuando
dacia en un escrito, de que despues trataremos con especial atencion, que la indiferencia unas veces, y otras la
mordacidad del público, eran causa de que se desanimasen
nuestros escritores, y dejasen sin escribir, ó al menos sin
dará la. imprenta obras de verdadero mérito, que hubieran
honrado sus nombres, y aumentando el caudal de nuestra
p&gt;J.tria literatura.
LUIS VIDART
rSe continuard)
GUILLERMO I DE ALEMANIA, :MOLTKE, BISi'.AJWK. (Véase la pág. 172.)

.,

EL TIRO NACIONAL EN SUIZA
Est11 nntabilísima institucion, cuya. notorieda.d nos exime
de una desoripcion dstenida, posee, entre otras muchas é
incuestionables ventaja.•, la de haber popularizado, en gran
manPra, los 1&gt;jercicios de tiro ni blanco con arm!ll! de
combatP; y aun cuando so advierta ya hoy la necesidad
de de pojar, en cierto modo, los actuales certámenes del
carácter excesivamente académico que aun c«mservan,
es indudable que este aspPcto de la educacion popular
moderna reviste una importancia. capital, que ningun
hombre, medianamente pensador, será capaz de poner en
duila.
No data esta. institucion, como vulgarmente se cree, de
un11 épo&lt;,a demaqi11do remota. El primer certámen de tiro
al blancn se verificó en A11r11n en 1824, y fué tan lisonjero
el éxito logrado, que los suizos resolvieron celebraran~
logos espectáculos en lo, años sucesivos; pero en mayor
escala y dándoles un carácter ile fiestR nacional, de que
el anterior concurso ha bia c11recido. En efecto, tres años
despues se verificaba, con inusitado entusiasmo, el primPr
certámen de tiro, y á. partir de Psta fecha, so siguen celebrando estas fiestas cada dos años con el carácter de una
gran solemnidad pública.
Celébranse los certámenes en distintas loca1i•:!ades c'ada
vez; tan pronto al pié de los Alpes, como en l11s orillas
agrestes del Ródano, ya en las riberns pintorescas del
Rbin, 6 ya en las poéticas orillas del lago Lémnn. Establecido un turno ri¡¡ouroso, todos lo~ cantone~ de la Confederacion, van altern11.th·amente sirviendo d&lt;1 punto de
cita á los más famosos tiradores suizc,s, y de lugar de
reunion adonde acuden, en multitud, los habitantes de
las distintas comarcas, para refrescar rns sPntimientos patrióticos y estrechar con el trato y el rambio de ideas, los
lazos que unen á los cantones entre d.
Al influjo de tales móviles, secundRdos por In inteligencia creadora del hombre, todo se ha ido perfeccionando
en estas manifestaciones de la educacion popular sui7.a, y
así vemos que la cantina de antaño, mísero barracon de
tablas, en que apenas podian ballar asiento veinte personRs á la vez, se ha convertido en suntuoso edificio; habiendo cRntoo, como el de Lugano, donde ba tenido este
a1io lugar el certámen, que po~ee un edificio magnífico, en
el cual puede servirse la comida á 6.000 P•pPctadores á nn
tiempo, sin que el más exigente pueda reclamiir en jnsticia, respecto al precio, de tres francos el cubierto, y á la
cantidad y calidad de los víveres.
Antes los premios eran sumiimente sencillos; los vencedores se veia.n obsequiados con armas de guerra, un buey,
un carnero, ó algunos !objetos de bisutería., que harían
asomar, en la actualidad, desdeñosa sonrisa á los lábios
del tirador, ganoso de escalar la gradPrÍII del soberbio
palacio de los premios, que este es su nombre, y recibir
allí algun jarron de plata, labrado por maravilloso cincel,
quizás un armii de lujo de exorbitante precio, ó uno de
esos objetos de arte, que proporciona la industria. mediante
enormes sumas.
La organizacion de un concurso de tiro dá ocupncion
febril, durante muchos meses, á multitud de individuos,
que se distribuyen en juntas parciales; calcúlase el dinero
que se emplea en las primas en medio millon de pesetes;
pero es incalculable el que se pone en circulacion con
motivo de las fiestas, y el movimiento, el calor y la Yida
que se comunica. al país entero. Todas las clases socii1le•,
sin distincion, coadyuvan al mejor éxito y, no es extraño
ver respetables personajes y basta. mujeres jóvenes y bellas que acuden á disputar las recompensas: en el último
concurso cuatro vremios se distribuyeron entre dos señoras, una de ellas esposa del Consul de Italia en Lucerna,
y dos sacerdotes, italiano el uno, y el otro suizo.
En 1881, el tiro nacional estuvo organizado en el canton
0

155
de Friburgo; este año ha correspondido el turno al del
Tessino y á. la. ciudad de Lugano, poblacion risueña Y
pintoresca que se eleva sobre una. dulce pendiente, cubierta de vegetacion vigorosa, en la. orilla de uno de esos encantadores lagos suizos, cuyas imágenes se ven reproducidas por todas partes.
Los gra.bados de las páginas 157 y 164 darán á. nuestros
lectores una idea, bastante exacta., del aspecto que ofrecía,
durante el certámeni el campo de tiro de Lugano, con sus
sobervias evostrucciones; y quizás proporcionen á algun
espíritu reflexivo oca.sion de tristes meditaciones; pero no
conviene dejarse arrastrar por un pesimismo exagerado, estableciendo para.lelos, en que la.educacion popular de nuestra. patria.resulte, acaso, á muy bajo nivel, porque, afortunadamente, este resultado no es tan verdlldero como pudiera parecer á primera vista.
La aficion á. las armas de fuego, va en progresion ere•
ciente entre nuestras clases populares; comarcas hay cuyos
habita,ntes han gozado siempre fama de espert&lt;m tiradores. y no es extraño hallar allí quien sirviéndose de una.
vieja y casi inútil escopeta de caza, hiere· eon bala. una
golondrina al vuelo, ó introduce á trescientos pasos un
proyectil por un pequeño círculo. Lo que falta es el estímulo, y esto no debe extrañar cuando hasta hace muy
poco, no se celebraban en el ejército certámenes de tiro
al blanco, y cuando, dígase con todas las salvedades, esta
instruccion no obtiene aún, por punto general, la preferencia. de que debe ser objeto, dada la capital importancia.
de los fuegos de la infantería en el combate moderno.
Pero nosotros, que preferimos siempre pecar de optimistas, vamos más allá; nosotros queremos que esta. ins·
truccion sea, en lo posible, aun más popular que militar,
dado que el servicio obligatorio se impone á toda. buena.
organizacion del Ejército. Por lo demás creemos que no
son necesarios grandes preparativos para establecer las
basiis de esta instruccion, y que no es preciso para. ello
castigar tampoco, eón nuevas atenciones, el presupuesto
del Estado.
Uno de nuestros más distinguidos Oficiales generales,
!ll Teniente General D . Ma.nuel Salamanca, cuya. iniciativa. corre pareja con una actividad inextinguible, acaba
de realizar. sin el más pequeño gravá.men para el Estado,
el pensamiento de formar en el Distrito de Valencia, en
que ejerce actualmente el mando, un gran campo de instruccion y de tiro, en el cual, como por arte mágica, se ha
levantado no hermoso y sólido cuartel, construido con
arreglo á. los últimos adelantos.
No há lugar aquí á deteneroo1 enumerando las magníficas condiciones de este edificio, que más concienzudo
exámen merece, por lo que reservamos su descripcion
para más adelante en tiempo oportuno; nuestro objeto al recordar aquí los trabajos llevados á feliz remate
por la voluntad decidida del General Salamanca., es exponer sencilla y brevemente una idea. que concebimos hace
algun tiempo y que juzgamos en gran manera provechosa,
llamando la atencion de riuostros lectores por si la creyeran digna de ser discutida.
Esta idea, ó mejor'este proyecto, se condensa en las siguientes líneas.
Por via de ensayo, y aproveehaodo la circunstancia. de
bailarse enclavado el campamento de Paterna en un territorio, cuyos habitantes disfrutan crédito de excelentes
tiradores, ¿no podria solemnizarse la terminacion de las,
obras con un gran certámen de tiro nacional, al que acudirian, sin duda, aficionados, hasta de aparta.das comarcassi las autoridades civiles, haciendo causa comun con la
militar, prestasen apoyo .al pensamiento, echando mano
de los elementos de que disponen, y 'si las empresas particulares coadyuvaran en su esfera, haciendo rebajas en
los trasportes por ferro-carril, y facilitando recursos, de
que obt~ndrian un beneficio inmediato por la afluencia
de forasteros y las transacciones comerciales?
Creemos que la. respuesta no puede ser negativa; pero
si esto no se creyera. suficiente para despertar el entusiasmo público hácia esta clase de 11etos, podria. aun acudirse
á otros recursos; como, por ejemplo, hacer coincidir el
suceso con alguna fe~tividad religiosa ó nacional; preparar, á la vez, un certámen de músicas militares, a.lque se
in vitaran las del extranjero, como ha hecho recientemente
la sociedad musical de Bayona; ejecutar un simulacro de
combate, corridas de caballos; buscar, en fin, otros alicientes d, la misma índole. De este modo se celebraría en conjunto una solemnidad que, dejando imperecedero recuerdo, abririr. camino á nobles aficiones que es precioo fomentar á toda. costa., como medios que contribuirán 'á
regenerar nuestras costumbres, y á. modificar, en cierto
modo, las condicione; de nuestro carácter.
Voluntad firme paró. conducirá. término la empresa, no
babia de faltar hallándose ni frente del Distrito militar de
Valencia el General D. Manuel Salamanca; y en labores
como esta, querer es poder.

•

�tA. ILÜstitA.ctoN MILÍTA.R

TIRO NACIONAL EN SUIZA.-O~NcURso nz TIRADoRv.s v.~ EL cA.:NTo~ ni: Lu,u.N•&gt;

OB~IBVAT0RI0 .LBl'l\0:iÓMICO J&gt;ll: S.4N i'iuur4)11Vu

GUILLERMO I, EMPERADOR DE ALEMANIA

�158

cual babia de enlazar dos inmensos Occéanos. Su longitud
es de 800 millas, y el ancho en su entrada oriental, desde el
Cabo Virgen hasta el del Espíritu Santo comprende un
DE SAN FERNANDO
espacio de 16, y 28 millas tambien en la parto 9ccidental
Hé aquí lo que, á propósito de este magnífico establecidesde el Cabo Villar al Cabo Victorio.
miento científico que honra al país en general y en partiSi la cantidad do civilizacion se baila en razon directa
cular á la :Marina, se leo en la excelente Guia de Cd.diz,
de la cantidad de inteligencia de un pueblo, segun ha di_
su pro1:i;1ci.a !/ departamento, del señor Rosetty:
cho el hombre más notable que posee la pll.tr!a de Rabe• El magnífico Obrervatorio astronómico, erigido en 1753
lais y )[il'!lbeau, justo es reconocer que 11. las portentosas
,en Cá:liz por iniciativa del célebre D. Jorge Juan, y trashazañas de los Pizarros y Hernan Cortés, eslabonadll.S con
,ladado luego á. osta Ciudad (San Fernando), es un estalos descubrimientos realizados principalmente por nave, blecimiento quo honra á la nación sobremanera: el cdifig ..ntes Espa1iolesy Portugueses, debe una gran parte de
,cio, situado á. unos 420 metros al Oeste de la misma, so
la humanidad ese gérmeu de grandeza, poderío y progre,empezó á labrar en Octubre de li93, y quedó terminado
so, ~to tal vez, comparado con lS:vididel hombre, pero
,en 17\lS, trasladándo2•l á él los instrumentos que existían
cuyos destellos son el aura del ideal suolime de la civili,en el castillo y observatorio de Cádiz: luégo ha sido re-zacion. Publicamos, pues, este grabado en la seguridad.
&gt;edificado por completo en nuestros tiempos, habiéndose
de que el recuerdo de las conquistas iniciadas por Colon,
;en el año 1852 levantado sobre los firmes y aislados ciy secundadll.S por otros cuyos nombres están grabados en
,mientos ya construidos en su salón oriental, las basas de
la mente de todos, servirán para meditar sobre la impor,lo, pilares en que se montó posteriormente un gran círtancia de los problemas sociales y políticos, y en la nece,culo meridiano de Trougton and Simms: del propio mo•
sidad de continuar con empresas análogas, si se quiere,eviVISITA DE SS. :MM. A LA ESCUADRA •
,do se practicaron otras diversas obras, y ae colocaron lns
La inauguracion de la línea férrea que enlaza á Galioia tar que los pueblos, grandes por su pa~ado, decaigan ó
, basas do los colimadores del expresado círculo, y un
con las demll.s provincias de España, es un a~ontecimienU, fenezcan cuando no siguen la marcha progresiva de los
•gran domo giratorio en la parto auperior del edilicio,
de feliz augurio para la prosperidad y creciente progreso tiempos.
,para cuyo movimiento se construyó un aparato de ende un país. Este importante acto se ha verificado de una
•granaje, con una escala de movimiento circular y rectiALBUl\.l ~HLIT AR
manera solemne, visitando nuestros Monarcas tan riquí•líneo para colocación del ob1ervado1: tambien fu9ron
sima reg,on de España y no omitiendo la Compañía del
,adquiridos en dicha época instrumentos muy notables y
Noroeste ningun sacrificio que diese más realce á una
,costosos. Desde el año 1791, en que públicó el primer Al1ma1111q1ieNautico, efemérides astronómicas parael de 1792, ll.esta verdaderamente nacional.
DON FRANCISCO OLLO Y URRIZA
Una vez en la Corui'la, SS. illI. revistaron las fuer;as
,viene dándolo anualmente á lu~ sin interrupción.&gt;.
de la guamicion, siendo calurosamente aclami.dos por el
CORONEL
DEL
RJ:OIMIBNTO INJ'A.NTJ:RIA DE BAU.EN
Hlll!ta aquí el señor Rosetty: por nuestra parte añadirenoble pueblo gallego, que, en apiñadas masas, acudta á coNació en Toloaa, provincia de Guipúzcoa; el dia Jl4 de
mos, que no obstante la escasez con que para todo se troSetifflw1'e de 1840
nocer 11. los Reyes y expresarles las simpatías que á. todos
pieza en Espai'la, el observatorio de Marina ha seguido
inspiran. Al dia siguiente visitaron la escuadra formada
adquiriendo preciosos instrumentos, montando nuevos
de las fragatas Vitoria, Nmnanci , , Lealtad y carmen y del
NOlIBRAMIENTOS
servicios, como el meteorológico y el de agujas magnétiDIA1 MES, A~O
cai'lonero Paz, mandada por el Almirante Sr. Bula. Emcas, y presb\ndo á la ciencia y 11. la navegación inapreciabarcados SS. MM. y distinguido séquito en la preciosa
bles servicios mll.s apreciados á veces en el extranjero que
falúa Real construida en el Ferro! para este objeto, se diri- 13 Junio 1857 ... . . Cadete de Infantería.
en España¡ siendo universalmente conocido el nombre del
gieron primeramente á la Vitoria, siendo recibidos con 16 Octubre 1858 ... Subteniente por pase al Ejército de
director del establecimiento, C'apitan de navío Sr. D. CeCuba.
los honores de ordenanza¡ despues de pasar una escrupu- 24 Junio 1863 ..... Teniente porant:güedad.
cilio Pujazón, cuyo retrato honra ya las páginas de esta
losa revista á todo el buque, mandó el Rey se hiciera za- 10 ],'ebrero 1864, .. GradodeUapitanporméritode guerra.
REVISTA.,
farrancho de combate, el cual se ver;ticó con precision tan 31 Agosto 1864 .... Capitan por id.
admirable que mereció unánimes y apasionados elogios 29 Setiembre 1868. Grado de Comandante por gracia general.
ARMADURA. ECUESTRE DE FELIPE II
de los extranjeros allí presentaron, terminando el acto
6 Diciembre 18GB. Comand11nte por mérito de guerra.
con un desfile que tanto el Rey como la Reina pre~en- 10 Marzo 1869.! ... Grado de Teniente Coronel por id.
Entre la variedad de armas y atributos de guerra quo
28 Noviembre 1877 Grado de Coronel por un año de opeciaron desde la toldilla.
forman la coleccion de joyas inestimables conservadas en
raciones en Cuba.
Intcrin
se
verificaban
estos
ejercicios,
la música-ejecula Real Armería, descuella en el centro del gran salon una
1 Febrero 1878 ... T~niente Coronel por antigüedad.
taba
una
preciosa
marcha,
compuesta
por
el
Músico
Ma1 M,yo 1882 .... Coronel por id.
•
armadura ecuestre que perteneció al Rey Felipe II cuya
yor y dedicada á S. )l. la Reina.
descripcion se hace en el Cátalogo de la manera siguiente.
Desde la Vitoria se dirigieron los Monarcas, pasando
&lt;Yelmo enpcnachado con gorguerin: visera de pico de
por
delante de los buques restuntcs, al ~apor francé~
DO~ VICENTE GARCIA Y AGUADO
gorrionde doij piezas, la vista y l~ vcñtalla: alto gorjal: brazales completos con manoplas: gocete 6 guarda-axila dere- ,-eire, en donde se les tributaron iguales honores, obseCORONl!:L SUDINSl'&amp;CTOR DEL 15.o TERCIO DE LA.
GUARDIA ClVIL
cha: coraza con escarceles: mruleras, rodilleras, grebones quiándoles luego con un espléndido lu11cli. Despues de
Nació e11 .J.fadrul el 4 de Abril de 1829
con espolines y escarpes de pico de pato. Espada valenciana: esta visita so trasladaron á bordo del cañonero Paz, regreo
sando inmediatamenta á titrru, muy complacidos del exceguarnicion de cruz con dos patillas y una puente: hoja de:
lente estJ!,do de imtruccion y policfo de nuestros buque~.
se·s mesas. Barda compuesta de testud ó testera pequei1a,
NOMBRAMIENTOS
El grabado de la pág. 161, de apuntes , remitidos por
capizana, cuello, pechera ó petral, Baqueras y grupera:
nuestro
corresponsal,
representa
el
majestuoso
11spccto
que
freno con guarda de riendas. Sill!l de a;mas ó de guerra:
· 6 Julio 1843 ..... Cadete del Colegio general militar.
estribos con ramajes y veneras cloradas. En todas las piezas ofrecia la escuadra durante la
. visita de los Reyes.
1 Julio 1846... . . Subteniente por pron,ocion.
de la armadura, así como en las de la barba y silla, se ven
Las regatas marítimas, que formnban parte del progra- 20 Diciembre 18ól. Teniente de la Guardia Civil.
aspas y eslabones del Toison, grabados y dorados en an18 Jolio 1854 . . .... GradodeC.:apitan por mérito de guerra.
ma de festejos, ac suspendieron por tres dia~ á causa del
Dic-embre 1861. Capitan poreleccion.
chas fojas.,
temporal. Fué, sin embargo, una fiesta quo no olvidarán 20
29 Setiembre 1868. Grado de Comandante por gracia geAña~c, que con esta misma armadura se halla representa- fácilmente cuantos tuvieron la dicha, de presenciarla, y
neral.
do el rey en una estátua de bronce dorada á fuego, que hay
nuestros bravos marinos demostraron, ante un público nu- 18 Marzo 1870.. . .. G~d~ de Teniente Coronel por seren un grupo al lado de la epístola del attar mayor dts la merosísimo que invadía todos los sitios desde donde pudiev1c1os.
12 Junio 1871 ..... Comandan te por antigüedad.
iglesia del Escorial.
ra ver e.te espectáculo, QU8 poselan cuantas condiciones se 20 Junio 1878 ..... Grado de Coronel por servicios.
La fotografía nos permite animar esa 11.rida nomenclaturequieren para hacerse en breve tiempo dueños de los ma2 Noviembrel877 Teniente Coronel por antigüedad.
ra, con un tr861ado fiel de la bella pieza que describimos. res ai dispusieran de abundante material.
1 Julio 1882...... Coronel por antigüedad.
Como todo objeto de artesuele reflejar las teorías domiUn jurado, compuesto de las personas más notables que
nantes de su época, la regularidad algo rígida y fria del
la Coruña encierra, distribuyó los diferentes premios creaestilo que dej6 cabal reprcsentacion en el momento por exDON ANTONIO MORENO NAVARRO YFRANCO
do:; para estas regatas.
celencia del rígido, frío y adusto Felipe II, vése reprodueOllONJ:L DJ:L RltOIMIENTO DE INFANT:SRiA OUIPÚZCOA
1
cida en esa propia defensa corporal del ,·encedor en San
NÚJ,[ERO 67
Quintín. Séria, sencilla, correcta de lineamentos, dibuja
DESCUBRIMIENTO DEL ESTRECHO
Nació en Jerez de la Frontera ( Gadiz) el dia 18 , e Enero
con precision las formas individuales, sin ninguna de aquede 18ll6
DE YAOALL4NE8
llas exage·aciones que antes y despues se alejaron de la
A principios del siglo xn, cuando ya Cristóbal Colon
NOlIBRAJHENTOS
propiedad, norma segura del buen gusto, para seguir más
babia
conseguido realizar sus más entusiastas aspiraciones,
ó meno~ las extravagancias de la moda, inventadas por el
traje civil. Nada de irregularidad se observa en ella: la ca- regalando á los Reyes Católicos un mundo desconocido,
otro intr,pido marino portugués, 1''ernando Megallanes, 27 Octubre 1838... Cadete de lnfanterla por gracia.
ja del cuerpo guarda su conflguracion natural: los brazos
siguiendo las huellas dt,l extreme11o V11Bco Nui1ez de Bal- 24 Agosto 1842 ..•. Alférez de id. por antigüedad.
y las piernaa quedan bien delineados, con proporcion ajus2l Agosto 18-13 .... Gra~o de T,mitmte por gracia general.
boa, de 'Sebastian Elcano y demás céleb.0$ navegantes,
4 Enero 1845 ...•. Teniente por sus méritos y servicio,.
tucla, sin detrimento de su libre accion y clefen1a: las arti2 :\Iai:zo 1~9..... Gra~o de Capitan por mérito de guerra
culaciones son llanas, precisaa, de fácil juego y no muy emprendía un viaje de exploracion no menoli importante
20 Julio l 854...... Capitan por gracia general.
que
los
verificados
anteriormente,
ap&lt;•rtando
á la causa de
complejo mecll.nismo, así en los guardabrazos de fojas en4 Enero 18GO. . ... Grado de C.:omandante por mérito de
la civilizacion un nutlv0 descubrimienio con el Estrecho
tabladas, como en las manoplu, codales, rodilleras, greboguerra.
que
luego
se
le
dió
su
nombre,
mereciendo
e,ta
distincion
29 Setiembre 1868. Comandante por gracia general.
nes y escarpes ó zapatillas, mereciendo especial observaque no llegó á alcanzar el inmortsl proscripto de todas las 14 Diciembre 1868. Grado do Teniente Coronel por recion lod encajes de planchuelas de e11tas últimas, que 11. mll.s
muneracion.
de producir buena vista, se prestan á toda clase de movi- córtes de Europa y finalmente protegido por la más ilus- 31 Mayo 1872..... TenienteCoronelporméritodeguerra.
tre Reina que ciñera la corona de Castilln.
17 Setiembre 187:.!. Grado de Coronel por id.
mientos.
,
El notable cuadro de llr. O. Williams Brierly, repre- 30 Abril 1874, •... Coronel por id.
Tal economía de accesorios en unas piezas que ya durante el siglo XIV se recargaron de excrecencias embara- ªent&amp; el momento en que Magallanes reconoce minuciosamente eso brazo de mar que inmortalizó su nombre, y el
zosas, aristones y arrequives, en perjuieio del guerrero
OBSERVATORIO ASTRONÓMlCO DE :MARINA

159

LA ILUSTRACION MILITAR

LA ILUS'rRACION MILITAR
porque sin duda ofrecían más presa á los golpes del enemigo, y en detrimento del buen aspecto, por el extravagante y ridículo cuando no monitruoso aspecto que imprimían á las armaduras, es otra prueba de correccion artística, segun las reglas de aquella escuela que hizo célebres
á los Herreras y 11. los Arfes, y acredita así bien la m/\estría
de los artífices madrileños y toledanos, que iban granje{m_
dose en la panoplia meNcida reputacion.
Igual pureza de estilo campca en las barJas de la cabalgadura, cuyos faldones son bastnnte ligeros y gracioeo,;: no así la ornamentacion de fajas verticales que real_
znn la armadura de cnballero 6 festonean la del en.bailo, y
sobre todo algunos ramajes que van sembrados por la pe•
chera y grupera, amanerados y sin elegancia, como solían
serlo los de los trajes del mismo tiempo.
Tal es la armadura ecuestre del gran Felipe II, conservada con cuidado y celo en la Real Armería de Madrid, y
de la cual ofrecemos una copia en el grabado de la pág. 100.

EJÉRCITO DE LA PENÍNSULA

........-.

DON DOM.ING~ ORTIZ DE MOIITELUNO

DO!i lOSt DE IRANZO Y BARU~HI

CORONEL DE CA.BAT,LERÍA. RETlRADO

CORONEL DEL CUERPO DE ARTILLERÍA

Naci6 en el Puerto de San/a Maria ( Cddiz) el día
Mayo de 18rlll

17

Xació en Valmcia el dia

de

20

de Enero de 1830

NOlIBRilIIENTOS

29 Ab ·1 1840
. ~1
• •,..
2 Diciembre 1841.
~ 7 Febrero 1~2_. . .
~l Agosto 18-1,3 .. . .
18 E~~ro 1846. . ...
12 Dic!emb!e 1848.
19 J uho 1850: ... . .
1853_.....
206 JMar.zo
l 1º",
u 10 ""... • • • . •
:.!8 Enero 1800. . ...
'I
23 .., ar~o 1860.....
28 Noy1embre lf!G7
23 Setiembre 1868.
14 Mayo 1873 .....

C d
a ete de Caballería.
Grado de Alférez por mérito de guerra.
"\ortn-estandarte por antigüedad.
Grado dl:l Teniente por gmcia general.
Seg~ndo Ayudante por eleccion.
11
Terllente por grncia.
1:fr~&lt;lo de Capitan por gruci,\ general.
Pr1m.er Ayudante por elecc1'on.
C
apitan.
Grado de Comandante por mérito de
guerra.
~rado de re!1iente Coronel por id.
Co~andante por antigüedad.
TementeCoronelporméritodeguer
Coronel.
ra.

10 Enero 18-15 .....
Hl Diciembre lll4U.
!2 Dic!emb!e 18-31.
2-1 ,Tulio 18i&gt;9.•••.•
14 J uho 1860 ......

Cadete á ln edad reglamentaria.
8ubteniente alumno.
'l,'enjente del Cuerpo.
C11p1tan del Cuerpo.
Comunclante del Cuerpo en el depósito
de .Filipinns.
30 Diciemre 1804 .. Teniente Coronel del Cuerpo en el depósito de Filipinas.
20 Julio 18GB..... . Comandante del Cuerpo en la Península.
1 • • • • • R et·irad o t·tempo ab onable segun órden
1 ..u.
"arz0 18-1
fecha 15 de Abril de 18i4.
1 ~ct~bre 1873 . . . Vue_Jto al servicio de Comandante.
3 Noviembre l!Si3 Temen te Coronel del Cuerpo en la Península.
20 Noviembre 1879¡Coronel del Cuerpo.

Nació en (]¿uta, p1'ovincvi de Gadiz, el dia

6

de Diciemli-re

DIA.1 MJ:8 1 A.~O

1

NOMBRAMIENTOS

- - --------28 N o~iembre 1843
31 ,Juho 1848......
19 ~oviembre 1851
ó .l&lt;e~rero 1864 ...
29 Setiembre 1868.
29 Setiembre l&amp;',S.
8 Octubre 1869...

27 ~Iayo 18i3 .....
15 Set1em bre 187-1.
1 Agosto 188".l....

Cadete de Caballería.
Alférez por antigüedad
Tenjente por paseé. Ultramar.
Cap1tan por antigüedad.
Grado de Comandante por gracia general.
~omandante por servicios especiales
Gr~do de Teniente Coronel por mérito de guerra.
Teniente Coronel por servicios.
Grado de Coronel por mérito de guerra
Coronel por antigüedad.

~

Naci6 en Martanduz, prorincia tk Gaceru, el dia a de Julio
de 1889
NO:UBR,UllEXTOS

DrA1 VES 1 A:l:O

27 ,Junio 1865.. . . . Cadete de Infantería.
1 Enero 1858..... Subteniente por promocion.
14 Enero 1860..... Grado de Teniente por mérito de
guerra.
1? Feb~ero
'l;en!cnto por antigüedad.
~2 ~u~10 186ti .. ·:. Cup1tan por mérito de guerra.
29 Setiembre 1868. Grado de Comandante por gracia general.
6 Octubre 1868... Grado de Teniente Coronel por mé.
-.
rito de guerra.
2o Jum_o 18,2..... Comandante por id.
ov1embre 1874 Teniente Coronel por id.
8 :Febrero 1875 ... Grado de Coronel por id.

~r.o...

~rayo 1852.. : ..
6 Set1~mbre 1802.
10 Ab:•l 1~ .... .
12 Juh_olBóf·· . ....
20 Juho 1864......

Soldado.
Cabo por eleccion.
~rado de •argento 2.o
Sargento 2.o por antigüedad.
Grudo de sargento l.o por gracia general.
1 Dieiembr_e 1859. ~icenciado ó meses y 24 días.
26 Mayo 1860..... \ uelto al servicio en su empleo y
. .
grado.
31 D!c!embrc 18~1. Surrnto Lo por antigüedad.

~12;J f~ett~mbre
~~1¡~•1t°o .1.ª~~_. :¿~¡~~tf~~t!tl~~d::·gucrra.
186~. Gra~o de Capitnn por gracia genl'ral.

2~?\tembre l~. ~apitan ¡,or, servicios especiales.
31 Diciembre 18,-. Grado dti Comandante por servicios
de campaña.
G (?ct~bre 187:J._.. Co~andante por mérito de guerra.
9 :Noviembre 1813. Teniente Coronel por 1d.

111f

DON EUSEBIO SAENZ Y SAENZ
COR0:).7!:L DE LA GUARDIA. CIVIL

Nació e11 A11g1,ia110 ( / ogroíio), el 6 de Marzo de 1839

E.JÉRCITO DE LA ISLA DE CUBA
DON ALFREDO DE MERAS Y MARTINEZ
DON JOSt DE TELLITU Y FRANCO

DIA, MES, A~O

N O:\IBRAlIIENTOS

2! Febrero ~849 ...
~ in ero 1~~- · · • •
1 n~ro 1~3.....
~ J uho l ~..• , •.
"" Enero 185~-....
19 .Ag?sto 1857 .._..
28 S!'tt~mbre IS:,11.
2'2 :i:. oy1em brc l ~(j:¡
29 Setiembre 1868.

Cadete _del Colegio general militar.
Subtemente por promocion del colegio.
~banderndo J~or elecdon.
Gra~o de Temente por gracia general.
Temento por antigbcdad.
Ayudan le por eleccion.
Tl'niente de la Gunrdia ch-il
~apitim de id. por elcccion. ·
Gr11do de Comsndante por gracia gcner11I.
Grado do Teniente Coronel por mérito
de guerra.
·
Comandnnte de Ejército por mérito
de guerra.
Comandante del Cuerpo por antigüedad.
Teniente Coronel de los tercios de
Cuba.
G re~o de C?ronel por mérito de guerra.
Te~1~_nte Corouel del C.:ucrpo por ant1gued11d.
Coronel de los tercios de Cuba.

COROYEL DE r.;'FA.."'iTERlA

CORONEL DEL REGn!IE:l1TO CABALLERiA CAZADORES
DE ARLABAN

Sació e11 Figuera$, provincia d~ Gerona, el día
de Diciemb1·e de 1831

el 13 de

NO1IBRA)f!ENTOS

DE LA HABANA.

de 18M9

i,-nció en Tortosa, prol'inci, de Tarragona,
Octul&gt;re de 18ll7

DON 1UAN GARCfA IIARGALLO

TEN[ENTE CORONEL DEL BATA.LLON CAZA.IlORE's

CORONEL DEL RJ:OnnENTO LANCIROS DE LUSITANIA

D:N JOAQUI~ VALLtS Y ROSELLO
TENlY.:,(TE COROXE[, DE C.UlAI.LERL\

fl
ft

DON JOSt HUGUET YAYUSO

20 Set!embre 1668. ¡Teniente por gracia genert1l.
Grs~odcCapitanporméritodeguerra.
26 Enero, 18,0..... C8J:1tan por herida recibida en accion
'&gt;
•
_
e guerra.
-4 Juho 18,0...... Grado de Comnr.dantc por mérito de
guerr11.
1~ 4"g?sto 18i2. ~ ... ~mio do Teniente Coronel por id. id.
1» Scuembre 18,6. Comandante por id. id
2J Marzo 1877..... Grndo de Coronel por pase al Ej~rcito
'&gt;de Cuba.
~ Enero 1880.... Teniente Coronel por mérito de guerra.

?~ Set1embr~ l&amp;,8.

NO)IBR,UIIENTOS

DIA1 KES 1 A°S'O

NOMBRAMIE~TOS

Dli1 ::IIES, A:l:O

Naci6 en Valencia, el dia

!J

de Marzo de

1843

N0::\1BRA.llIENTOS

DIA. 1 MES, A~O
10

,...,,, .

NO~I'BRA)r1E-XTOS
3 Setiembre 184G. Cad~te del Colegio general militar.
22 Junio 1849 . .... Alferez por haber terminado sus estudios.
.
28 Juf!iO 1854 .. ; .. Gra~o de Teniente por gracia general.
, ~ SJb~mbre 18/J!· Temente por antigüedad.
25 ::So~1em~re 185! Ayudante por e eccion.
1G J uho 18v6... ... ~ra~o de Capita~ por inéritode guerra.
~ Mar~o 18,66 ... . Ca1ntan por antigüedad.
~.! Ju~10 1866..... Comandante 1,or mérito de guerra.
29 Setiembre 1868. Gr~&lt;lo de Teniente Coronel por gra.
•
c1a general.
~ ie~embre 1~14. Temente Coronel por mérito de guerra
e rero 1870... Grado de Coronel por id.
1 F ebrero 1876 ... Coronel por id.

4 Junio 1857'. .... Cadete.
24 O~t~brc 18ii9:·. ~ubtcnientc de carabinero,.
11 D1c1embrc 1859. Subteniente de Infantería por permuta.
12 ~g?sto 1800..... Teniente por 1mtígiiedad.
2~ 1-!,ett~mbre 18Gl!. ~rndo de Cupitsn por gracia gPncral.
6 ::Sonembre 18ti8 Empl~o de &lt;.:apitan por ser\"icios es- . .
pecinle~.
2, D1c1embre 1869. Grndo de Uomsndante por mérito de
guerra.
30 Abrjl 18!~·. . . . ~mpleo de Comandante por id. id.
30 Abril 1812 ..... Grndo de Teniente C.:oronel por id 1"d
1'3 Jumo 187-l. .... Grado de Coronel por la amillgama •
1 Mayo 1888 .... Coronel por antigüedud.
·

10 Diciembre lll60.
_
29 Mayo 18,3 .....
.
1 Set1embr~ 1675.
2
7 Enero 1877.. • ..

0

9 Junio 1878 • • , . .
2 )layo 1881. • • ..
2 :Mayo 1882. • • ..

DON JUAN nE AMPUDI! Y LOPEZ
TENIENTE CIRONEL DE CABALLERÍA

Naci6 en Búrgoa, tl dia

13

de S,-tiembre de 186Jl

DON JO&amp;t GA l\C!A ROJO
NOi\IBRAJIIENTOS

DU, MES, A.:l:O

DON BLAS SANCHEZ Y ABELLAN

1839

N Oill3RAJ11E.NTOS

·2 Oct~bre 1857 ... Cadete de Infantería.
1 Abnl 1860...•.
3 1''ebrero 1862...
!l Ag?sto 1864 ....
29 Setiembre 1868.
8 Octubre 1869...
.
:JO Juho 1873...••.
: Mar~o 1874...• .
Jumo 1874.....
2 Febrero 1876 ...

~ JSeti~mbre 1868. Grado de Alférez por gracia general

_ un!o 1869 . . ... ~lférez por mérito de guerra.

·

ZJ Jumo 1869 ..... Grado de Teniente en permuta del

SJCOORBJC

Dli, YJ:8 1 AÑO

Nació en Loja, prot·incia de Granada t l a de .,·o,·irmbre
de 1845
'

1 Enero 1867. . . . . Cadete.

TENlENfE CORONEL DJ:L BA.TA.LLON CAZADORES DE

~ad6 tn Ontur, provincia de A bacete, el dia ao Junio

COMANDANTE DE LA GUARD[A CIVIL

Subteniente por promocion
Teniente por pase á Ultraro'ar
Gra?odeUapitanporméritod~guerra.
Cap1tan por gracia general.
Grado do Comandante por mérito de
guerra.
Comandante por id.
Grado de Teniente Coronel por id.
Idem de Coronel por id.
Teniente Coronel por id.

.
. G Juho 186~ ......
20 Marzo 18,0.... .
30 J(!n_io 1872 .....
10 Dm!Jmbre 1872.
80 Abril 1874 . .. ..
16 ll.
Agosto1880
1876.. t.
2ó
ayo
• • ••

d~ble empleo de Alférez.
Temcnte p~r mérito de guerra.
Grado de Capitan por id
Capitan por 1d.
•
Com1111dante pcr id.
Grado de Teniente C.:oronel
1ºd
Grado
por puse~ U
Jlºltrraruar.
·
T · de Coronel
,
emcnteCoronel por mérito de guerra.
p

..

7 ~oviemhr~ 1804 Soldado voluntario
l J..:nero 18w.•• . . 1Cabo 2.o
23 Agosto 186&lt;3.•.. !cabo Lo
~ 8!3tl~mbre l!íl18., Sargento 2.o por antigüedad.
28 :Setiembre 1868. Orado do Sargento 1.o por gracia general.
18 Ma!'Zo 1869...•. Sargento l,o por mérito de uelT!I
ó Setiembre 1870. Grado de Alférez por id. g
·
Fl'bi:ero 1_!'171 ... ~lférez por Jla•e á Ultramar.
Jumo 18 •l... . Grado de Teniente por é ·1 d
guerra.
m r1 n &lt;'
31 l!&amp;Y? 1872.•. :.. Teniente por id.
80 No':1embre 18,4 Grado de Capitan por id
1 Dic1~111bre 187J~ IICapitan por antigiiedad. ·
28 Nonembre 18,, Grado
.
de cade Comandante
ft
por scrv1c1os
11 Abril 1882 ...•. coman~~ti ~or antigiiedacl.
1

ai

DON EMILIO SERRANO Y ALTAIIIRA
TE:l11J:NTJ: CORONEL DE IN}',\NTJtRfA

Naciú en &amp;1:illa, el dfa 1.0 ,leJ,.lio de 1817
NO:\IBRAfüENTOS
29 En~ro 1862., • . • Cadete por gracia.
1 Juho 1816•••... Alfé~z por habtr terminado 8111
tudios.

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�LA. ILUSTRACION MILITAR.

162
DON SANTIAGO PERDIGUER BENEDET

Enrique de Hesse, de cuatro regimientos infantería y dos
:ie dragones. Además concurrieron la compañía de SubOficiales de la escuela de Biebrich, el tercer regjmiento
artillería á pié, el batallon de ingenieros núm. 11, el del
tren y los regimientos de artillería de campaña números

TENIENTE CORONEL DE INF.ANTERÍA

Naci6 en Madriil el día 1.' de Mayo de 1839
DIA1 MES 1 .AÑO

NOMBRAMIENTOS

23 Diciembre 1865.
1 Marzo 18-56.. . . .
! Noviembre 1856
20 Noviembre 1857
22 Octubre 1859 . . .
10 Enero 1861. . . ..
21 Diciembre 1865.
29.Setiembre 1868.
31 Mayo 1871 .. . ..
23 Mayo 1872.....

Soldado voluntario.
Cabo 2.o por eleccion.
Cnbo 1.o por id.
Sargento 2.o por nntigüednd.
Sargento 1.o por id.
Subteniente por pase á Ultramar.
Teniente por antigüedad.
Grado de Capitan p'lr gracia grneral.
Capitan por mérito de guerra.
Grado de Comandante en permuta ce
In cruz de Isabel In Católica, concedida por mérito de guerra.
Comandante por mérito de guerra.
Grado de Teniente Coronel por id.
Empleo de T~niente Coronel por servicios especiales.
Grado de Coronel por mérito de guerra.

21 Agosto 1872....
17 Mayo 1873 .....
28 Mayo 1873 .....
16 Noviembre 1875

11, 25y 27.

DON MANUEL TRAVE~! Y COS-GAYON
TENIENTE CORONEL DE INF.ANTXRÍ.A

Nació' en Canejo (Santander) él 23 de Enero de 1843
DIA, MES, .AÑO

NOMBRAMIENTOS

9 Julio 1857 .....
1 Abril 1860 ... . .
20 Octubre 1865 ...
29 Setiembre 1868.
12 Octubre 1869 ...
30 Noviembre 1872
13 Junio 1874 .....

Cadete de Infantería.
Alférez de id.
Teniente por antigüedad.
Grado de Capitan por gracia general.
Uapitan por mérito de guerra.
Grado ile Uomandante por id.
Comandante por nmalgama de los
ejércitos de la Isla de Cuba.
1 Abril 1876. . . • . Grado de Teniente Coronel por mérito
de guerra.
2 Octubre 1877 . .. Teniente Coronel por id.
22 Diciembre 1877. Grado de Coronel por id.

DON JHN RODR!GUl::Z USUA
COMANDANTE DE INFANTERÍA

Nació m Fernan-Nuiíez provincia de 06rdooa, el 80 de
Marzo de 1849

NOMBRAMIENTOS
80 :Marzo 1863.. . . . Cadete.
1 Enero 1867..... Subteniente de Infantería. por pro-

mocion.

28 Setiembre 1868. Teniente por mérito de guerra.
24c Nov\embre 1868 Grado de Capitan por gracia. especial.

1 Noviembre 1872 Empleo de Capitan por mérito de

guerra.

13 Junio 1874 . .... Grndo de Comandante por la amal-

gama de los Ejércitos de Cuba.

23 Marzo 1877. . ... Empleo de Con.andante por m~rito de

guerra.

·

MANIOBRAS ltlILITARES EN ALEMANIA
Los ~Jercicios de guerra. simulada que anualmente se
practican en las principales potencias militares de Europa,
exigen un estudio más detallado del que podemos dedicar
e::. esta seccion á tan importante asunto. Las maniobras
son, por decirlo así, el exámen de fin de curso, en que se
patentizan las mejoras introducidas durante un año en la
organizacion militar, los adelantos de las diferentes armas
y donde se revelan la. instruccion, disciplina y cuantos
conocimientos debe abarcar el vasto personal que constituye el estado militar de un país. El análisis, pues, que de
estas i;naniobrns se practique, proporcionará á las demás
naciones una sólida garantía en el acierto de las reformas
que el progreso impone constantemente.
·
Para su mayor importancia daremos cuenta, con preferencia á otras, de las maniobras dirigidas por el Empern•
dor de Alemania y presenciadas por nuestro Monarca..
En los campos de Homburgo, á 18 kilómetros de Franc•
fort, se reunieron con este objeto la. familia Imperial,
D. A fonso XII, los Reyes de Sajonia y Sérvia, los Príncipes herederos de Inglaterra. y Portugal y otros personajes cuyn. relacion sería. demasiado extensa. Las fuerzas que
habían de operar pertenecían al undécimo cuerpo de
Ejército, mandado por el General de Caballería Baron de
Scholothein, y se componía de las divisiones números 21,
22 y 26. La primera ,al mando del !General Boehn, consta
de cuatro regimientos de infantería, uno de dragones y
otro tle hmares; la segunda, al mando del General von
Huger, de cinco regimientos de infantería, uno de hulanos
y otro de húsares; y la tercera, mandada por el Príncipe

Con arreglo al programa publicado con ant11lacion, las
ma~iobras empezaron por una gran revi~ta, que se veripcó
el d1a 21 de Setiembre, siguiendo en los rncesivoE dos simulacros de todas las fuerzas contra enemigos indicados
por pelotones de las armas respectivas, y otros dos de una
parte de las tropas contra la otra, combinando los movi•
mientos que se hapian de ejecutar, pero sin limitar en lo
más mínimo la iniciativa de los jefes de todas !ns fraccio•
nes, á fin de cono· er la aptitud de cada uno, que sólo se
adquiere y evidencia cuando á una sólida instruccion teórica, se une el ejercicio práctico y la costumbre de ntsjar
con presteza cualquier contrariedad, por difícil que se
considere.
Las tropas desfilaron dos veces por delante del emperador, quien, por un acto de galantería al Rey de E~paña,
mandaba la fuerza. En el primer desfile la infantería for-e,
mabn. en columnas de compañías con dietancias, la caba- e
llería en columnas de medio escuadron y la artillería en
columnas por baterías; en el segundo la infantería en
masa y la caballería y artillería al trote en colurunas de
escuadron y batería respectivamente. Terminada. la brillante revista, hubo por la noche un suntuoso banquete de
336 cubiertos, al que asistieron los soberanos invitados á
esta soleminnd militar, brindando en expresivos té1-minos
el Emperador de Alemania y el Rey de España.
Las maniobras, propiamente dichas, se verificaron en
los dias siguientes hasta el 25, e:on bastante mal tiempo.
El plan del primer simulacro consistia en rechazar un
ejército que se hallaba en las inmediaciones de Maguncia
y ,..¡ dirigirse hácia Hom burgo rn encuentra con otro que
pretende interceptarle el puso. Las operaciones se ejecutaron con admirable prccision, y nadie hubiera creidoque,
en las tres horas que duró un nutridísimo fuego, perfectamente dirigido, aquella lucha era figurada. Al inmediato
din el simulacro representaba. un encuentro de dos ejércitos de fuerzas iguales. Al efecto se aprovecharon todos
los incidentes que ofrecia el terreno, y un bosque de espeso enramaje birvió para aplicar los medi~s que en la guerra han de emplearse á !in de flanquearlo, envolverlo y
ocuparlo cuando lo domina un enemigo fuerte y conocedor de las ventajas que pueden utilizarse en la. defensiv~.
El ataque se verilicó con tal d_enuedo, que si Ja lucha. hubiera revestido el carácter de realidad, bnbria envuelto en
la mayor afl.iccion á las comarcas donde se reclutan las
fuerzas combatientes.
En todas estas operaciones, la infantería hizo verdaderos prodigios de valor y habilidad; la caballería no descuidó por un instnnte su mision principal en la. guerra
moderna, y la artillería, ocupando las posiciones culminantes mantuvo en cont!nuo movimiento al enemigo para
e$quivar sus certeros disparos. El Emperador, no obstante
sus 86 años de edad, recorría al trote y galope la línea con
frecuencia, se informaba de todo y al íintü exploraba individualmente las opiniones de los jefes y el concepto que
el resultado de las evoluciones Je; merecía.
Terminadas las maniobras, el brillante séquito del anciano y venerable Emperador, regresó á Homburgo en ruedio de atronadores hurras de un pueblo fanático por el
enaltecin1iento de las instituciones militares, como base de
bienestar y poderío. Todavía son mayores las pruebas de
entusiasmo que de sus conciudadanos recibe el ilustre
Moltke, pues los alemanes consideran á ambos ancianos
como el modelo de virtudes militares y el símbolo de sus
victorias y conquistas.
,,.,,
El grabado d~l doble extra-suplemento es una representacion :fidelísima del majestuorn aspecto que presentaba el
campo de maniobras en el dia de la revista. Este notable
dibujo es debido á los apuntes remitidos por nuestro corresponsal, con cuyas noticias y detalles ha formado el señor Tejero, de notoria y justificada reputacion en el ejército y en todos los círculos en que se rinde culto á las manifestaciones del arte, la composicion que ofrecemos á
nuestros lectores.
~

LA ROTA DE RONCESVALLES
( CANTO POPULAR DEL PIRINEO, TRADUCIDO I!EL EUSKARO
1

•Allobiscare11 C&lt;wlúa.,&gt; l•

I
Euskaldunac, uu grito
Conmueve las montañas:
Delante de su puerta
En pié el echeco-janna

163

LA ILUSTRACION MILITAR
Escucha, mira, y dice:
-¿ Qué me quieren? ¿Quién llama?
Y el perro que en la choza
Junto al hogar descansa,
Despierta de improviso
Inq1úeto se levanta
'
Y de su dueño en torno
Se agita, corre, ladra.

II
Un sordo ruido traen
Los ecos de lbañeta,
Que avanza retumbando
En rocas y cavernas:
°.Rumor de poderoso
Ejército que llega
Y por el monte sube·
En lo alto de-las peñas
Sonando sus bocinas
Los nuestros le contestan,
Y aguza echeco-jauna
El hierro de sus flechas.

III
-Muchaclio, hélos que suben;
Ellos son; ahl los tienes.
¡ Oh, qué bosque de lanzas 1
¡ Cómo en alto se mueven!
Penachos y banderas 1
¡Cuán bellos resplandecen
Los límpidos aceros 1
¿ Cuántos son? ¿ Cuántos vienen?
&lt;.Juéntalos bien, muchacho:
Uno, dos, cuatro, siete,
Once, doce, catorce,
Quince, diez y ocho, veinte.

IV
Veinte, y muchos millares,
Y millares á cientos.
¿Para qué has de contarlos?
Perdiéramos el tiempo.
Acá, q_esde las cumbres,
U11idos los e~fuerzos,
Desgajen estas peñas
Nuestros brazos de hierro,
Y caigan arrojada~
Encima de sus yelmos.
1Arranca, empuja, tira!
¡Hitamos! ¡Aplastemos!

V
¿ Qué buscan en los montes
Esas gentes? ¿No saben
Que Dios los ba&amp;ormado
Cual -valla impenetrable?
Pero las peñas ruedan,
Sobre las tropas caen,
Y aplastan los jinetes
Y aplastan los infantes.
1Cómo palpitan rotas
Las destrozadas carnes 1
1Cuánto hueso hecho polvo 1
¡Qué inmenso mar de sangre!

VI
Hlúd, los que por dicha
Libreis de la derrota:
Huye, rey Garlo l\Iagno,
Corre, aguija, galopa, ·
Con tus lucientes plumas.
Y con tn capa roja.
Roldan, tu buen sobrino,
Tu espada más heróica,
Allí queda sin vida.
Esuskaldunac, ahora,
Alcancen vuestras flechas
A la espantada tropa.

VII
¡Hélos, hélos cual huyen!
¿Dó está aquel poderoso
Ejército? ¿Dó el bosque
De lanzas? Cayó todo.
Ya no brillan aceros
Ni a:rmaduras de :oro;
Ya no flotan al aire
Pabellones vistosos.
Cuéntalos bien, muchacho:
·
¿Cuántos? Veinte, diez y ocho,
Catorce, nueve, cinco,
Cuatro, dos, uno solo.

rar huir de una vez para siempre de esa ful}esta te1;dencia á convertir las armas de infantería y caballena
en un campo abierto á la arliitrariedad ministerial,
danclo entrada á toda clase de elementos pai;a satisfacer compromisos políticos. Los que_ no_ quiera?
mantener en pertnrbacion perenne al E.1ército, ag:rupense para cerrar de una vez esas escalas, de _tan fá·
cil acceso para el favoritismo, y de tan imposible_subida para el que no cuenta más que con sus méntos
y su homadez.

VIII
¡Uno 1.... Ninguno queda.
Se acabó,._ ecbeco-jauna:
Y a puedes con el perro
Tornar á tu cabaña;
Tranquiliza á tu esposa,
Cuelga el arco, y descansa.
Desque en la noche oscma
El pico de las águilas
Esas carnes devore,
Las osamentas pálidas
Brillarán para siempre
Al pié de las montañas.

Nos parece ocioso decir, que tanto en esta: como
en las demas cuestiones que sucesi,a.mente Iremos
examinando no hacemos otra cosa que recoger y r elacionar ide~s expuestas en la prensa profesional, ó
A. Ll.
tomadas de respetables autoridades de la milicia.
Además de la ley de retiros, creemos indispemable que se facilite el pase á carreras civiles, con toda
SOBRE REFORMAS
clase de a-arantías, para quelosinteresadosno puedan
en ningi~n caso sufrir ningun perjuicio ó contraPROYECTO N.
Hace tiempo que venimos estudiando, ya sépa- riedad.
:¡n cuanto á las bases de una nueva organizacion
rad amente, ya en su conjunto, todas las cuestio_nes
para
los cuerpos de infantería y caballería, lié aquí
que más íntimamente se relacionan con la orgamzat lgunas de las que nos parece evitarían males añejos.
cion del Ejército.
Prohibicion absoluta de ascensos sin vacante.
Habíamos presentido, y anunciado en muchas oca·
Supresion para lo sucesivo de conc-esion de grados
siones los caracteres de necesidad imperiosa y urgentí;ima que llegarían á tomar todo~ los pro~le~as con antigüedad.
Concesion de cruces pensionadas para premio de
militares, hasta aquí mirados con smgular mdifeservicios, definiéndose éstos escrupulosamente en
rencia.
Hoy por el contrario se discuten ya acaso dema• una ley de méritos ó recompensas, como se clefine el
siado, porque se discute~ con vivacidad y basta in- delito en la ley penal.
Jurado compuesto por las autoridades ::;uperiores
moderacion.
Nuestro desgraciado carácter ha venido á dará de la plaza 6 division, para la declaracion de méeste debate ese tono tan normal de nuestro tempera- ritos.
mento, que nos precipita siempre há~ia dos escoll_os
En las cortes, en la prensa, en todas partes á la
á cual más peligrosos, el indiferentismo 6 la viovez que se ha patentizado lo exíguo de las pagas. se
lencia.
Con más ó ménos intencion política, y aun quere- ha expresado la imposibilidad de aumentarlas porque
lo numeroso del personal haría ascender las cifras en
mos creer que deseando, sin duda, servir de bue1;a félos intereses del Ejército, se extreman mucho ciertos una proporcion que el presupuesto no poclria soportar.
argumentos.
Es pues en vano insistir sobre este ~unto, y ~ay
Reria preferible concentrar ahora toda ~rne~tra
que anteponer el patriotismo á la necesidad y aleJar
atencion en el problema general de orgamzacion,
el pensamiento de lo utópico para entrar en lo prácporque él implica todos 1os relativos á mejoras de
tico.
sueldo ó bienestar individual.
Ya que en este punto haya que resignarse, establézÉn el organismo humano, del que son un reflejo tocase como en los ejércitos extranjeros una série de
dos los organismos sociales, vemos que causa tan gragratificaciones que vengan á recaer sobre aquell~s
ves accidentes la plétora como la anémia.
.
indivídnc•s de méritos más señalados y que hayan siNo puede vivir ningun organismo que ~o func~o_ne con regularidad y desahogo, y el orga1;1smo llllh• do menos favorecidos por la fortuna.
Citaremos alguno de los casos que á nuestro juitar funciona ostensiblemente de un modo irregular y
cio debían ser tenidos en cuenta para acordar gratifihasta absurdo.
El Alférez que lleva ocho aíios en este primer es- caciones de 100 á 200 reales mensuales.

•

•

calon de la milicia y que espera pasar otro período
ja-ual
sin ascender, es seg-uramente
una lrueda ' que
b
~
•
gir,a mal, es un espíritu sin los ~entos_y ?s est1mu•
lo~ de la esperanza, sin la fé del porvemr sm la n_ota
mas saliente que impulsa al ser humano con entusiasmo hacia el mañana.
Es preciso que el aire circule por esa cerrazon impenetrable de las escalas, y yant esto n~ ha:y más qu_e
un medio. No se trata de nmguna med1cac1on heróicá. que el pais no pueda resistir.
.
Una ley de retiros que favorezca y estimule á los
que han cumplido determinadas edades para pai¡ar á
esta situacion.
Los sacrificios que con esta medida se impondrían
al país son muy inferiores á los que pod~ia acarrearle la perturbacion de una de sus más unportantes
instituciones.
Pudiera determinarse en la expresada ley que los
Jefes y Oficiales que hubiesen cumplido 35 años _de
servicio, tuviesen opcion á retirarse con el empleo mmediattJ.
Que los que llevaren 30 años, y ocho en sus empleos, pudiesen disfrutar igual.beneficio.
Es!-3-5 _ú ot~ disposiciones más discretas ~o~ian
contr1brur á qué'las escalas recobrasen el movimiento necesario.
.
' Suponiendo que las soluciones indicadas aumentasen al cabo de un año en 1.000 el mí.mero de Jefes
r@tirados, y que éstos cobrasen á razon de 1.000 pe-·
setas más en sus respectivos sueldos que lo que perciben actualmente, resultaría el presupuesto general
del Estado gravado en 1.000 000 de pesetas, y calculando que ascendiera á 2.000.000 la mejora de sueldos de los que ascendiesen phr consecuencia de este
movimiento resultaría un total de 3.000.000 de pesetas cifra q~e no es muy abrumadora, si se pone en
rel~cion con la disyuntiva capitalísima de tener ó no
tener Ejército.
Esto es lo práctico y lo urgente, á nuesf.r~ modo de
ver, en cuanto al presente, y para. el porverur: procu-

tribuyesen á elevar el prestigio y el esplendor de
las instituciones armadas, que son hoy en todos_ los
pueblos cultós objeto de las más t ntusiastas predilecciones.
Y como todo nuestro plan descansa en el principio de que no se hiciera concesion_ ninguna sin ~pr~ciar , n detalle y en conjunto la vida entera del mdiYiduo que se trata de recompensar; como nosotros lo
que pretenderíamos, ante tollo, es el exterminio de la
n co111endacion, la derrota, la vergüenza de ese fa-voritismo que puebla las esferas todas de esta administraciori de lacayo5; como nosotros partimos para
toda esta reforma del principio de esclarecer bien á
la luz del más refulgPnte foco, los méritos, las conoidones y particularidades t odas de cada indh-íduo,
ningun ii conveniente creemos hallar en que el Estado fuera en las gratificacioi1es ó pensiones vitalicias
un pqco espléndido, á cambio de tener servidores dignos, abnegados y leales.

El que manda compañía tiene una responsabilidad, un órden de cuidados importantes, y como por
ley económica ó capricho humano, todo hoy s~ ~raduce en llltimo término á dinero, á responsabilidades
de c~rácter extraordinario, los grandes cuidados implican celo, y el celo gastos mil di:·erso~ que el Estado debe auxiliar para que un func1onano suyo no resulte desgraciado por uno de esos contrastes crueles
del destino.
Así, al que manda compañía, nosotros le asignaríamos una gratificacien sobre su actual sueldo.
Se podrían establecer premios á la constancia en el
servicio dentro de un mismo cuerpo. Se disfrutarían
por turno en caso de vacante. Ocho años de servicio ó
permanencia en su cuerpo, darian opcion á lo que pudiera llamarse gratiji,cacion de bandera.
Las cruces del mérito militar se darían con las
mayores precauciones, pero serian pensionadas, no
serian lo que hoy, un sarcasmo, un padron de pobreza, porque sólo los pobres de proteccion llevan hoy
más de una cruz entre cada empleo.
Para remediar, hoy por hoy, estas injurias de la
suerte á los que se hallan actualmente en posesion de
tres c;uces, se les concedería derecho á una gratificacion que pudiera llamarse de méritos.
Diez años de campaña, merecen una recompensa;
pues para los que se hallaran en este caso, estableceríamos una gratificacion que llamaríamos de cam•

paña.

A los cinco años de permanencia en el mismo empleo concederíamos un aumento ó gratificacion ele
100 reales, mensuales, que se duplicaria á los 10, y
' así sucesivamente de cinco en cinco años, y ésta pudiera llamarse gratijicacion de e.~cala.
,
Fija la yista en todo hecho de abnegacion ó virtud
militar creariamos tantas gratificaciones como casos
se fuer~n presentando, instituyendo desde luego una
órden militar, que pudiera llevar el título de Reina
Cristina, para todos los que en cualquier esfera con•

N. N.

( Se continuará.)
~

EL EJÉRCITO DE FILIPINAS
( Oonclusion)

V
Tres siglos hará próximamente que un Gobernador superior de Filipinas (1) solicitaba del R_ey de España autorizacion parn conquistar la China, empresa que no conceptuó imposible tan animoso gunrero, cuando solemnemente se comprometía á su ejecucion.
Verdad es que en aquella época de mitológicas hazañas,
la Península Ibérica babia realizado muchas empresqs no
menos temerarias y aventur11ras que la sujecion propue~ta
clel decrépito Imperio celeste, y nada se consideraba entonces superior á los homéricos alientos de nuestros antepasados.
Desde aquella época nuestro poderio en lo que hoy llamamos extremo Oriente, ha disminuido bastante. Con la
separacion de Portugal segregáronse ele nuestra dominacion las colonias portuguesas de Macao, b'imor y demás
que pertcuecian al reino vecino, renunciamos á las ltlolu•
cuas ó islas ele la .Especiería, y percllmos tambien por fal•
ta de precauciou la importantísima. isla .Formosa, inme•
dinta al continente Chino, y cuyo clima. bonancible hubiese 1;&gt;ermitido que la inmigracion europea pudiese dar
excelentes resultados, dedicada. á los trabajos agrícolas.
Hemos perdido t.umbien recientemente el territorio de
Borneo, pertenencia. del sultanato de Joló, y que se ha
convertido en celonia ingles11; y gracias á la. prevision y
energía del General Primo de Rivera en el afto anterior,
el archiplélngo de Tawi-tawi no ha sido tambien ocupado
por hijos de la Grun Bretafia.
•
Necesario es por lo tanto, como tenemos demostrado en
anteriores ..rt!culos, dirigir nuestra ntencion á lo~ medios:
de defensa con que cuentt\ .lfili)l,\nas, a~entarlos ~n lo 1
posible y prevenir contingencias ~~pú94eran sernos fa-·

u~

'

Que la marina de guerra en una region insular puede
y debe ser el principal elemento de defensa, no se nos
oculta.; pero como la reorganizncion y engrandecimiento
de nuestras fuerzas marítimas áe Ultramar, depende de
lo que se baga en pró de nuc,trns escunclrns en la Península., y el problema de su mejoramiento le vemos hoy de
larga y ditícil solucion, hay precision de fijarnos en los
medios defensivos que ofrece el país y que pueden ser
aprovechados ·por lus fuerzas terrestres, cuya más adecuada organizacion vamos á exponer 11in pretensiones,
aunque no sin un estudio prévio y detenido que por nuestra parte hemrs hecho de aquellas islas.
El principal núcleo de poblacion y de riqueza del Archipiélago se encuentra en la capital, y su excelente puei:•
tº interior, que por tul tenouos ni rio Pasig, que desemboca en la bahía de Manila, le consideramos de fácil defensa. No así al puerto artificial que trata de hacerse en
la playa llnmnda de Santa Lucia, y que expondría la poblacion á ser de:,truidn por un si11,ple acorazado que se
pres entase á In vista de la ¡,laza. Pero ya se adopte la me
jora del puerto natural, 6 yn s~ cc,nstruya el proyectado,
la gunrnicion de )laniln, que debemos considerarla como
plaza fuerte de priu.er órdcn, aunque hoy no lo sea, no
puede bnjnr ele doce á catorce mil hombres y nos quedamos muy cortos en esta cifra.
En ella, ¡,or ltls razt•ncs que hemos· dado en anteriores
trnbnjos, la mitad deben ser euro11eos y la otra mitad in. dígenas, y su organizacion por b11tallones sueltos, aunque
formando cada dos medius brigadas, la conceptuemos
preferible ó. cualquiera otra.
(1) D. Francisco de Sande,

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EL ]'ELD-MAIUSCAL MOL'f.KE

EL PRÍNCIPE DE BISMARCK

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HR~01"4f,,s,(}rJOlH

JJiL JVMP1J,..Jtloa10

DllL JLIUPO ua.a. LA. -lDll:PlC•c1ox i,1 n1M101

VIAJE DE S.

:M.- REGATAS CELEBRADAS EN LA

Conu:-.A

�166

LA. ILUSTRACION MILITAR

LA. ILUSTRACION MILITAR

Y aquí me extenderia en consideraciones aobre la rapiEn cada una de las poblaciones de Cebú, Hoilo y Zam- con un plan genernl de defensa del Archipiélairn, comdez
con que el tiempo pasa, etc..... pero me reclaman im•
boa.nga., situaría.mos un bntallon europeo, y un bata.llon prendiendo entre estos dos extremos el desenvolvimiento
periosamente las alpargatas, y aunque de destino tan pe•
ind1~ena en Polloc v- Cottabato, y otros dos para. las islas de nuestro• idealM. Creemos, sin embarsro con lo expuesdestre y ruin, las alpargates constituyen una de las más
de ,Joló, Isnbela de Bnsila.u y Tawi-ta.wi.
to, haber dicho lo suficiente para llama.r la ntencion ile
Total, 10 bntRl!ones de Infflntería. europeos y lOindíge• militar11• más competentes que el modesto autor de e•ta~ serias industrias, y sobre todo son mi asunto.
Justo entró en quinta, pasó por todas las operaciones de
nes de á 1.000 pinzas. ó tea en pié de guerrn. Además de línf"lAs, sobre la neoesaria monltlcncion que requieren n11Pstalla, ingreso, etc., propia• de tal acontecimiento, y una
estl\8 fuPrzaR Rostenilrfnmos Al rei?imiento Peninsular de
tr11s trorlR• na In Oceanía. que en lns remotns rPgiones dPl
Artillarín, y el bqt.111lon de obmros de Ingenieros: o,ga• !lxtl'E"mo Oriante sostienPn enhie•ta esta nohle bnndem ile tarde de Junio contó el ejército con un soldado más y la
ni,:11rfamos un regimiento de Cabn.llería. en vez del escua- C11stilla qnP á t11ntos y tan distnntes puehlns ha llevado la señora Andrea con un hijo menos.
Hubo los consiguientes llantos, se sucedieron las redron que hov "S única v Pxigua representacion del Arma.;
lu,: ne ln civifü:11cion, merced al no igualado esfuerzo de
flexiones del chicQ, vinieron luego las recomendaciones
Y resnPctn á Gnnrifü1 civil aumentnrfamos lns com]'laiiías
nuestros antepnsndos.
que fnesen necesRrias pRrn extenderlas á las provinciaq
Para no renetir argumentos que bPmos desarrollado en mat¡,rnales, y Justo se dispuso á partir.
Y partió en efecto, aquella tarde, con un hatillo en el
11ue aun cnrPc11n de este PlPmento, v completaríamos á 500 artículos anteriores. y con objeto de buscar economías
qurla señora Andrea colocó varias clfucl:iería.s que creía
hombres Pl batnllon de Orden público da :Manila, que hoy para. aminora.r en lo posible los cuantiosos gastos que
se ilAnomina Becrion ~ cuenta unns 400 plazas.
ocasionaria unfl fu11rte organizacion militeT en las expre- indispensables.
Las rPservns del pn1s lns orgiu&gt;izar/amos en 20 batallo- sadas islas, expondremos nuestra opinion de que estos poII
nes: 10 de prfmera re•erva, ó se11n de los individuos que dria.n disminuirse en la siguiente formn:
Con su hatillo al hombro tomó Justo la carretera que
hubiPsen completado los cuatro años primPros en serví·
Los batallones innfer11nas de ll(U!lrnicion en Manila dPdicio activo; y JO batallones de segunda •·eserva, que los for- carian á trabajos públicos, de tortiftc11cion 1\ otros análo- conducia á la capital, bajo los rayos de un sol de Junio.
Hacia calor, Justo iba á pié, y por añadidura descalzo,
mal'ian los que hubieran servido igual número de años en gos, los cuatro quintos de su fuerza durante nueve qses
la. ]'lrimera, perma.nPciendo otros cuatro años en la segun- nl nño, dejando tres toda la fuerza libre pRr"- dedicarse á Yase puede suponer que su viaje no era de lo más diverda. situaC'ion, al floalizer los cuales, se les expediría su li- las a•amblens. Lo• individuo• que tr11bajasen en camino! tido, pero Justo era un excelente much!lcbo y no renegapúblicos ó estuviesen rabajados de servicio por cualquier ba. Al contrario, alijeraba cuanto podía el paso, y cantacencia absoluta.
ba sotto voce á. falte de cosa mejor en que entretenerse.
Con este sistema los inilfgPnR!I servirinn cuatro años en otro concepto, no disfruterian "haberes ni gratificaciones
Ya andaba el sol cerca del horizonte, y Justo se sentó
activo y ocho en las reservas, á lns que se podian agrPgar por el ramo de guerra y sí por el que prestasen sus ser•
al pié de una arboleda que costeaba la carretera. Echó
como aumento, en cnsoda guerra., los ret'lutas disponibles,
vivios.
fi sea todos aquellos individuos de 20 á 22 años que no huUn veinticinco ó treinta por ciento de los soldados i)e• mano al hatillo con iotencion de buscar provisiones, y al
biPsen ingresa,fo en las filas de activ&lt;',
ntnsulares, 1&gt;udieran ta.mbien rehajarse del servicio, siem· desatarlo lo primero que vieron sus ojos, fueron un par
La objecion principal que puedA hacerse á nuestro plan pre que halla~en ocupacion decorosa, expidiilndoles pasa- de alpargatas nuevecitas. Entre una y otra babia un pala sabemos perfectamente: es la falta de recursos del pre- porte para la provincia donde fuesen contratados. Los ba- pel, y en él escritas con letras como manos de almirez essupuesto ile lns islas, para satisfacer los gastos 11uintupli- heres de Pstos individuos ta.rabien serian heneficio para el tas palabras:
Erario. Con este sistema, además de un ejército numeroso
cedos que nuestro proyecto ocasionaria al Erario.
•Para que te las pongas.&gt;
A esto contestaremos que el plan de organizacion que y barato, se co:iseguirian dos ventajas: notable rapidez y
Claro era que no podían servir para otra cosa, pero J usproponemos no es pa.ra que se lleve á la práctica inmedia- baratura en !ns obras públicas, á cauPa de que el soldado
tamente, sino pnra que á él se ajusten en lo posible lll$ indígena r;.os atrevemos á pronosticar seria un excelente to era. tan inocente quti á la vista de aquellas alpargatas y
disposicionAs que se dicten para aquel E.iército, empe• obrero, y un aumento grande en la riqueza del pnis por de aquellas letras que le hablaban de su madre en la solezando su reorgnnizacion sin gastar un centavo más de lo los bra7.os auxiliares para la industria y el comercio, que dad, 11016. Y bien sabe Dios que no era sentimentalismo
qua está hoy presupuPstnno, y que asciende á más de tres ensancharian su Rccion considerablemente al disponer de exagerado el suyo. El hecho se repite en multitud de dramillones de pesos, con sólo estudiar les memorias remititi- crecido número de europeos, tan necesarios allf parl\ Pstar mas, tragedias, episodios bélicos y pacíficos, etc., pero no
dRs por la J,inta de dejen.qa de Manila, y or_qanizacion del al frente de pequeñas explotaciones1 y dirigirlos trabajos por repetido es menos cierto. Y yo que soy cronista humilde del no menes humilde Justo, no os ocultaré que
E_ffrcito d,, Ji'i.lipinas. que se formó en 1880 bnjo la preside los insulares.
den&lt;'ia del Capitan General, y cuyos trabajos se hallan
Damos por concluida nuestra tarea con estas ligera, in- despues de llorar tomó las alpargatas en sus manos, y .....
dicaciones, convencidos plPn11mente de r¡ue la. actual or- ¿ se las puso? No; no se atrevió á ponérselas; las besó.
en España desd11 prineipios de 1881.
Hay que tener en cuenta que Justo ilfa descalzo. AqueEl crecimiento de laq rentas públicas de aquel país, que ganizacion del ejército de Filipinas, á pesar de ser lo me·van dunlicándose 'de- año en año, si Ando de suponer, salvo jor y más ordenado y hasta moral que existe en aquel llas alpargatas con sus cordones azules, su limpio cáñacontrariPdades no previstas, que sig-an en progresion cre- país, no responde á. las nece,idades que exige el creciente mo, su puntera blanca como la nieve y una plantilla de
paño, añadidura indudable de la seliora Andrea, eran
ciente, permitirá. ir aumentando les fuerzas militRres y ma- desarrollo de la. riqueza de las islas.
Por nuestra parte hacemos votos fervientes para que s; el refinamiento de la comodidad para Justo en aquellos
rítimaff en justa proporcion á. lns nuevas necesidades y en
otra vez se presentan frente á las viejas y semi-derruidas momentos. Pero pensó que más adelante pudieran hacerforma. que sean garantía verdadera de nuestra posesion del
murallas de Manila los altivos iogleseP, como lo efectua- le falta, ó quizá temió estropear aquel recuerdo, y envolArchipiélago filipino.
Un elPmento viene utilizándose para la defensa de este,
ron el siglo pasado, no se halle mandando la plaza otro viéndolas otra vez en el hatillo echó á andar.
-Ya me las pondré-dijo al poner un pié delante del
Obispo, qne como él mejicano Rojo, se rinna tras un sique, aunqne ha dado en geMml buenos resultados, repugotro en direccion á la capital.
na: l la moral y no puede tolera.rse como instituto per- mulacro de combate, entregando al enemigo la llave de
o
rnnnente. Nos refPrimos á las Compañfas Disciplinarias,
nuestro poderio en Oriente.
III
Para que no llegue este cas0 ú otro semejante, y para
compuestas de presidi11rios con 8, 10 ó más años de condeque España Ee reintegre algun tanto de los inmensos sana, y á cuyos individuos que la sociedad rechaza por sus
Todo llega en este mundo, y la capital llegó por :fin á
crificios que en hombres y dinero le han costado sus po• ser visible para Justo.
crímenes, se confía las nrmas para la defensa del terri•
sesiones de la Oceanía, hoy que van tornando vuelo su
torio.
.
Entró en ella con una sombra en la trente y un tanto de
El '!)enmmiento 'que prPcenió á la creacion de estas coro- industria, comercio y agricultura, meditemos sobre las amargura en el corazon, oprimiendo contra su pecho el
' pañías fué, sin embargo de lo dicho, excelente: tratósepor medidas más convenientes para evitar contingencias que hatillo en el q:ie iban aquellas primorosas alpargatas de
el activo General Izquierdo en 1871 de orgao i?ar una es- nos pudieran Eer desagradables, y 't ratar por aquellos me- la señora Andrea.
pecie i!e p,nitenciaríaq 1nilitares en las que tuviesen ingre- dios de -ser fuertes y respetados allí donde la razon y el
Al mes. la pátria tenia en Justo un soldado. Justo, á su
so todos r.quellos individuos que son destinados á presi- derecho hnn clavado nuestra bandera, que por más que vez, tenia en la. pátria una segunda madre.
dios por faltas que nuestras leyes penales cnstigan con ri- nos separen de tan apartadas regiones los continentes y
La vida de cuartel no fué para Justo ni más ni menos
gor, pero que no indican perversion mornl, ni aun son los mares, parte integrante son aquellas islas de la na ion penosa que lo fué la del campo.
penables en el órden civil. De este modo se evitaba fuesen española, y patente muestra de su antiguo y envidiado
Cien veces estuvo tentado del deseo de sacar del hatillo
á con fundirse con criminales ele oficio, individuos quizá
poderío.
las alpargatas y ponérselas, y otras ;tantns las volvió sude buena conducta y antecedentes, aprendiendo en la for_
V ALENTIN GONZALEZ SERRANO
persticiosamente á su escondite. Las alpargatas le inspizosa compañía de hombres pervertidos lo que ignoraban
raban algo entre miedo y veneracion. Y el papel seguía
seguramente antes de su delito militar; y además se conentre ellas diciéndole siempre de parte de la señora
seguía tener un núcleo de fuerza muy á. propósito, ya para
Andrea:
la defensa de puntos comprometidos, ya para dedicar
LAS ALPARGATAS DE JUSTO
&lt;Para que te las pongas.•
una no despreciable masn de hombres á desmontes y otras
labores del campo que pudieran ser útiles y productivas.
Y Justo no se las ponía. Y venian marchas, y ejerci(NAR~ACION VULGAR)
El pensamiento se llevó á la práctica como hemos dicho,
cios, y formaciones, y las alpargatas seguian, no ya en el
pero por razones que nos atrevemos á. llnmar de expedienhatillo que había desaparecido, sino en ol morral.
I
teo, de una manera incompleta, y que en nuestro humilde
.11,l uso ha consagrndo muchas cosas que subsisten sin
juicio es inconveniente y perjudicial.
IV
razon 6 con ella.
Estudiando el presupuesto de guerra de Filipinas, con
Entre lo mucho que se acepta porr¡_ue si, existe la cosUn di11 llegó al cuartel la órden de ponerse en marcha.
conocimiento del país y de sus necesidndes, pueden intro.
ducirse en él grandes rp,formas y dedicar al aumento de tumbre de 1J,11;1nr Juan á todo soldado que sale enroman- El Coronel, un viejo duro como un cordoban y con los bice ó es héroe de nlgunu tramoya puesttt en letras do mol- gotes cnnos y crespos, reunió al regimiento en el pátio y
fuerza europPa y ul Jllantenmiento de una nrg,mizacion
habló .....
conveniente de !ns reservas de las isl11s, t"dns los recur_ de. Rompo con estas costumbres por dos razones: In priHabló de la pátrin, de las tumbas de nuestros padres,
sos que se gastan en cosas de lujo ó que no satisfacen á ver. mern porque mi h.lroe no se llnmaba Juan, sino Justo, y
la .~guno.111 porque nada importa el nombre. Pudiera añadel honor de la bandera, de la disciplina, y de otras cosas
daderas necesidades.
dir que lv bago a,í porque quiero, pero esto sobre ser una
que el soldado lleva siempre en el fondo del alma. llablaLa índole de esta pubiicncion, y el corto e;pacio que en
falla á. mi:; lectores, seria contrnrio ,i la Yerdu,l hbtórica.
ba bien el viejo aquel, firme sobre su cabnllo y con la esella podemos disponer, no nos Jlermiten desarrollar con
Con que quo,lamos en qae se ll"mabu ,Ju,to.
pada ul aire, temblándole su larga perilla por la emocion,
todos sus detalles un proyncto de organizncion militar reY &gt;l'C·cu.ió que Justo llegó :l. tener yeinte afio,, de lo dijo, tJUe en otro climn y por gentes bárbaras babia sido
lativo á FilipinRs, pues para ello ne~e,itarín1r.os un libro
de regulares climension~s, punsto que lus reformns que cual se w;ornbrubtt sin r11zon su pndre, porque lo que él pisoteada la bandera de la pátria, y que In. campaña seria
ruda, pero gloriosa con aquellos soldados que le escu
propondríamos habrían de ser razonadas y empeznrian
decin:
-¡ Si yo le he Yisto nacer hace nada de tiempo, señor 1 chaban.
por una ley de reclutamiento pera las fuerzas indígenas
0

Justo admiró la natural elocuencia de su Coronel, y an-

te la perspectiva de una campaña no latió más deprisa su
eorazon, no¡ se acordó de sus alpargatas y pensó que
era razonable cumplir con lo mandado en el papel que
leyó al pié de la a.rboleda.
Por eso guardó en su mochila, con preferencia á todo,
sus alpargatas, cuyo cáñamo no estaba tan lozano como
la tarde aquella que las vió por primera vez.

V
Justo pasó con su regimiento el estrecho ,j_e Gibraltar,
vió entre la bruma este pedazo de tierra española, y al
amanecer de 9.n día triste y lluvioso desembarcó en
Ceuta.
. • te deb'111 ponerse en marcha su
• regi.
Al di a s1gu1en
miento.
f En marcha I Rabia llegado el momento; las alpargatas
iban por fin á estrenarse, y la señora A.ndrea sabria que
su donativo tenia su aplicacion natural.
Aquella noche Justo las sacó por millonésima vez de la
mochila, y las contempló largo rato. Eran verdaderamente buenas las alpargatas aquellas. Y luego la plantilla de
paño las hacia doblemente útiles. ¡ Cómo previó la buena•
de su madre qu'e Justo tendría que pisar lodos y humedades I Las cintas esteban reforzadas por una mano inteligente¡ la puntera estaba más fuertemente unida al pié de
lo que es costumbre, y lo parecia al buen Justo, que sin
pecar de vanidoso, podía creerse el mejor calzado de todos los soldados del regimiento.
La contemplacion duró cerca. de media hora. Es evidente que en este tiempo pasó por la cabeza de Justo todo un
mundo de recuerdos.
Al día siguiente se organizó la marcha, y Justo sacó sus
a.lpargatas decidido á ponérselas.
Pero por la ventana del dormitorio vió Justo que sobre
Ceuta. caía una lluvia menuda y persistente. ¿ Era prudente ponérselas con aq•10l tiempo? Imposible.
Justo guardó con honda pena sus alpargatas en la mochila..
VI
Faltaba media hora para dar comienzo á la batalla de
Tatuan.
Todo el mundo esteba en su puesto. El General en Jefe, desde una eminencia, dictaba sus últim!IS disposiciones.
En la extensa llanura se veian oscuras masas que se movian con lentitud, la infantería; otras con más rapidez, la
caballería, y otras con un ruido sordo, la. artillería. Habia
en la atmósfera vibraciones belicosas, diré de lucha, algo
como el presentimiento de la gloria del soldado. De aquel
ejército salia un rumor indefinible que pe.recia decir¡ Vamos! Del otro lado las mismas masas, pero no oscuras, blancas, y en ellas tambien el deseo del combate, la fiebre de
la pelea que es imposible describir sin sentirla. En el fondo
Tetuan, el objetivo del General ,. la esperanza del soldado.
¿ Qué era J 19.Sto allí? Un átomo. Sentado en el suelo, babia colocado á su lado las alpargatas que iba á. ponerse en
tan memorable ocasion, y ya desataba las cintas de las
que llevaba puestas, cuando se oyó el toque de marcha.
Justo volvió á asegurarse la alpargata vieja y prestó
etencion.
El regimiento debía tomará. la. bayoneta una altura. El
Coronel, aquel viejo Coronel, desenvainó la espada y marchó con decision hácia adelante. Ya no le temblaba la
perilla.
Justo apretó las alpargata.s bajo el bra;,:o izquierdo y
tomó el fusil con el derecho. Y allá fué el regimiento detrás de su Coronel por la pendiente arriba., en medio de
una lluvia de balas y una atmósfera de fuego.
Era aquello verdaderamente digno de una epopeya. El
·cañon, con su estampido seco repercutido por la cordillera¡ la caballería que se abre paso en medio de relinchos y
maldiciones, y que desaparece entre una nube de polvo y
humo; el regiUI.Íento á paso de lobo y en silencio; uno que
cae aquí, otro que grita enardecido ¡Viva España!, los
oficiales de Estado Mayor pasando como relámpagos por
los flancos del regimiento, y á. la cabeza de todos, el viejo G't&gt;ronel, con el ros echado atrás, la mirada brillante,
el sable en alto y diciendo á cada paso: ¡)fas deprisa! ....
Se_µecesita una pluma compañera de una espnda para describiros esto, que será horrible, pero que es tambien admirablemente bello.
El regimiento llegó á. la meseta ..... ¿ cómo no, si eran
españoles?.... , pero dejando la mitad de su gente en el camino.
La noche cubrió la victoria con su sombra, y las ambulancias sanitarias empezaron á recoger heridos y enterrar
muertos.
Ya sé que el lector, má., listo que yo, supone muerto á
Justo. La verdad histórica me obliga á callar mi amor
propio.

167

Justo estaba muerto y muy muerto, á su lado yacía su
fusil, y apretaba entre sus ensangrentados brazos un pequeño bulto que se puso aparte.
Eran las alpargatas de la señora Andrea.

mio, sobre todo en esta época en que el que no sirve á los

Un mes despues se hizo la entrega d e lao pobres herencias de los soldados del regimiento á sus familias.
La señora Andrea lloró amarg11mente sobre las nlpargatas manchadas con la sangre de Justo, y entre una y
otra vió un papel que leyó ansio•amente.
La pobre mujer, que creyó ballar en él !ns últimas pa•
labras de Justo, leyó con dolorosa sorpresa aquella recomendacion hecha por ella ocho años antes:

Campaña de An.dalucla en. 1808,

. .......

poderosos es condenado á muerte por hambre.

.

&lt;Para que te las pongas.•

¿ Quién se babia de poner ya aquellas alpargatas que tenian el inestimable valor de una reliquia?

El autor de este excelente estudio, es el Comandante,
Capitan de E.M. D. Francisco Gomez Jordana.
La campaña heróica que será siempre una de nuestras
páginas militares más brillantes, ha sido admirablemente
descrita por el Sr. Jordana, que ya nos era conocido como escritor elegante y fácil. En los estudios históricos, á
los que parece se inclina nuestra nficion preferente, reco~erá sin duda tambiea gran cosecha de legítimos plácemes.

FEDERICO URRECH.A.

•

--~=~)=----

OBR~S nEcrnm~s EN E~'I'\ RF.DACCT.ON
Funclon.cs del organismo militar.
Titú1ase así una conferPncia dadn. en t&gt;l Centro militar
por el médico segundo de Sanidad del Ejército D. José
Saez Domingo.
No economizaremos ninguna frase de encomio, ni al
fondo ni á la forma de este notl\bilfaimo trabajo.
El Sr. Saez ha generalizado muy bien el conceptoj«n•
cinnes, que es hoy el o"hjeto de una ciencia fundamental,
La Praxeolo,qia. Aunque sPa muy difícil, en la. realidad,
una distincion nb•oluta entre el órgnno y la funcion, el
método exige considerar primero aisl11damente á aquél y
estudiar luego é~ta en sus relncionPs con el órgano mismo
y el medio. 6 influencias externa• de toda índole.
Pareciendo opinnr por éste métnilo el Sr. Saez, Je Pnviamos desde luego nuestra enhorabuena como hombre
~ientíflco.
Colocado desde este punto de vista, el Sr. SRPz comidera ln~ funcionPs militares como una clnse especial Pntre
las sori11les, y éstas como un órden entero d11 lil nntura.leza. Pnsa revista á. l•s funciones del mineral, del vegetal,
del animal, del hombre, de la. Pociedad, en fin, primero
embrionaria y luego ya complejament11 tlesenvuelta, y
llega á. la conclusion de que las funciones militares, con
todo lo que ellas implican de más ~ustancial, son tan de
órden natural que nada podrá comprometer esencialmente la existencia de los ejércitos. Se transformarán, ~in
duda, pero una organizacion regular de fuerzas combatientes sobrevivirá siempre á. todas las transformaciones
más radicales.
1Buen trnbaio, Sr. Saez ! Reciba. el compañero nuestra
felicitl\cion más entusiasta, y el hombre de ciencia la expresion de nuestro mayor respeto.

El

Gran Galeoto.

En elegnnte y correcto francés, la distinguida Sra. de
Rute, D.a María Letizia Bon11parte, ha traducido y publiCl\do el notable drama del Sr. Echegnray. No podemos
tener más que fra~es de encomi•&gt; y gratitud hqcia una escritora, que tnn buen acierto muestra en la eleccion de
sus trabajos y tan buen ejemplo dá de pntriotismo activo,
procurando divulgar por el extranjero las obras que seguramente han de honrar muchn á nuestra pátrin.
Réstanos decir, que la traducion es excelente, pues en
algunos puntos la flexibilidad de la lengua francesa, aumenta todavía, á nuestro juicio, el mérito incuestionable
del drnmn español.

La Piqueta.
No hay que preguntar por el autor. vista la ea-presion
del epígrafe. Pepe Nnkem, eso resuelto y Jlerseverante
campcon de los proletarios; ese protestante im]lenitente
contra todo género ele injustichts soci,ilcs.
Su nuevo libro es urn1 coleccion de gritos de desespera
cion 6 violencia~ que acreditan su generoso y esforzndo
corazon. Tnl vez se le v~rá alguna vez extremar sus explo·
siones de cólera y e,píritu de destruccion; pero siempre
habrá. que rtconocer que escritores como Nakens, consagrados á. la causa del débil, son dignos de respeto y enco-

Album Teresiano.
Como homenaje á Santa Teresa de Jesús, para conmemorar el tercer centenario do su gloriosa muerte, los redactores del Averiguador Universal, con la cooperacion
de sus d')votos, publican J115 primeras entregas de esta
obra en condiciones tipográficas muy notables.

Están llamando la atencion en los círculos artísticos y
entre profesores y aficionados al divino arte, las discretas
y severas revistas críticas de las bellas artes en general, y
de la música en particular, que publica la interesante re•
vista semanal ilustrada La Armonía, excelente publicacion
de inmejorables condiciones, que, sin embargo, es la má8
económica que existe¡ pues sólo cuesta ocho peseta.e al
año, 6 mejor dicho, no cuesta nada, porque el suscritor
tiene derecho á reintegrarse del importe en libros ó en
música á su eleccion.
El número que tenemos á la vista, contiene importantes
artículos que recomendamos á nuestros lectores.
Para números de muestra y suscriciones, dirigirse á la
Administracion, Plaza de Oriente, 2 Madrid.

COSAS DE LA VILLA
( Continuacion,.)

m
A.1 amanecer 6 más tarde, si no te gusta madrugar y te
permiten que no madrugue•, te lnnzaq por esas calles de
Dios a.dmirnndo la regularidad del empedrado, 111 profusion de aceras, la peregrina alinearion de las casas yotrns
particulnridades que di•tinguen á Madrid y le caracteTizan, impidiéndole, sin duda porque ~e denomina vill11, que
se convierta alguna vez en una &lt;'iudad de primer órden.
Entras en los paseos, favorecido~ por el sol en todas las
est11ciones, y donde no deja de haber barro sino cuando
hay polvo, y admiras la frondosidad del Retiro, la elegancia del Pra'1o y dr la Castellana, la coqueterla de Recoletos, la. osamenta ~el paseo del Campo del Moro, y los jardinillos de las plazas y plazuelas; y no ~dmiras el Botánico, porque no se abre por las mañanas ni diariamente, para que no se desgaste.
Te dicen algunos paseantes madrugadores que el Retiro
fué en otras épocaq un delicioso paseo, porque tenia más
verdura y estaba cuidado con la necesaria atencion. Pero
que, como sobraban ios árboles, se quitaron para vender
terrenos y para. que los carruajes tuvierán su camino particular y los cab~llos tambien, y por cada árbol que desnpnreció suprimieron un jardinero y un guarda, lo cual
'redunda en beneficio de las hierbas espontáneas y de las
pnr¡,jas amorosa~.
Observas que el piso de unos paseos'va subiendo sobre
su p.imitivo nivel, convirti!mdo los bancos en humildes
escalones y las barandillas en adornos supérfluos; que los
cuadros de Yerdura comprendidos entre los árboles son
terrenos incultos donde florece el jara,nago; y que hay
füentes sin agua, Y !'llminos sin arena, y jardines sin flores.
Te afliges al contemplar el esqueleto del Parterre y te consuelas viendo le mejoría de otros lugares, aunque han desnudado á. un santo para vestir al vecino.
Entras en el jardin zoológico del Parque de Madrid, y
te sorprende la variada coleccion de lleras terribles y de

�169

LA ILO'STRACION MILITAR

,SUPLE~IENTO

LA ILUSTRACION MILITAR

168
av11 ruu, y huta 1&amp; jaul&amp; de los monos,
animalltol como en el deaierto de Libia.

donde e1tán 101

Preguntu por 101 preolosos gabinete&amp; (lUe h&amp;bi&amp; en l&amp;I
cuu r,utlcaa, y por loa ,rboles frutalea (lU8 exiatleron
en lo reaervado, y no preruntea por otraa 001aa por(lue
nadie te d' ruon,
S&amp;!ea del Retiro, y te encamlnu ti lu afueras, examtn&amp;n•

existe; pét'O de eato se (lUejarin 101 difunto,, y an, 18 laa
hayan, pue1 los vivoa no ae cuidan ni ae han cuidado Ja•

Ll CLASE DE S.\RGENTOS

JEROGLÚ'ICO

( Confinuarion )

mú de remediarlo
Lo que hacen loa vivos, y lo que t-ó debes hacer, porque
no eres m1111rto, ea dlvertiru, y con la divenion se olvi•
dan lu penas y ae digiere hasta el l'bocolate. t&gt;taponte,
pues, ti goz11r de las diven!ones de :Mlldrid, y al en m..dlo
ile 1M flPataa ó cuando te quiten el suef\o 101 Insecto• llesta
,l p11rt11rha1'te el pavorn•o temor ni' que te coj11 la guadafla ile 111 villa, rPcuerila ePte 1ttU"eifido de un p11iP11no tuyo:
«L\Pgó nuestro homhr11 i\ Mnilrid en oCMlnn ile que 111
&lt;'l&gt;lerR•morbo b•rfll 11TAT1dPa estrflgoA ll1Jult'landn i\ puo
dA r•rll'll &amp; 101 bahltRntea de !11 cnrt.". Al dla ,lgulente de
su lle11:11dR, v en el mnmentn ile abrir los olos y de pedir
el con~abldo b•ebojfl qne constituve Pl dP~avunn de 101
madrilef\os, vló tu pahano que tenia al cólera en 111 cabe-

dolos ediflcioadel llnsanche, levautadoacon plntorese&amp; des•
gu&amp;ldai, uno en Rusl" y otro en P ekin, esparcido• como
nntorrilloa en despoblado y h1Clendo tale• primorea de
arquitectura qlle te hacen perder el 11:111to.
Te internas en la pobl•clon, y ballaa RI cabo glorin101
nombres históricos escrito• 1obre UD!\ tabltllR, ti la cabe,;&amp;
de lu callea que tendrlin casa~ ti fines del alglo próximo
y ouando ya b11brén d~JRnarecldo !&amp; 011lle ile la Pinll(an-o•
na, y la de 101 Cojos, y la del Meillodia Ch;ca, y la de 101
Negros, y la de la S•rtén, y b11~ta el cnllrjon del Panecillo, cer11.
-Ya 1&gt;nedP• liu el 1&gt;etate, le dijo el amarillo hu,aped¡
Recorres loa ediftclos públicos, los mu=eos y \A, lglealaa,
y
tu
n •!Pano 111 r11pli&lt;'ó:
y no ves 00111. que te admlrr, por11ue donile n n faltan pre•
-lT••l'il ,,. MUIVO&lt;'ll.
&lt;'i01ldade1 f•lta bablt•olon p11ra elli,~, y bnv ,~tAnnA 1lnn•
-;'Pnr 1111~?
de ,e apolill11n vo1 ómPnPi y ,e pudren 01111ilrM, f!Pl'" l'fl•
- !&gt;nr,inP ni""ª" n•teil qu11 aoy de :Madrid,
cl'MI la vlata po,tinilnla lln el ,untunso eillfll'ln pRrll mu•
1
-; Y nn ln Pl'f'•?
1e01 y blbliote&lt;'a, obra ,iue pndrtl.n ver tu• bhmlA 0A y que
-Nn. aPflo•: vo aoy foraatAro.
cllmplte oon el monumentn ti Colon en IR TRplilP!. ile ,u•
-Pues n•ted dlsf)lln.•P.
progreaoa, y con el ensanche de la calle de Sevilla y con
LAS SOLUCIONES EN EL NÚMERO PRÓXIMO,
Y el cólera ae ln sruilló.
otJ'OI varios enaanobe!,
CnT1'1Ue no sueltes 111 cédula de vecindad, para poder
Leyendo algunos letrero• r¡ne te llaman la atenclon al
puo, vea en un hermosu ediftclo que se construye á es• 11oredltar en toda oe&amp;aión que eres de otra parte, y vive
8oLOCIO:IBI J. LA. CHA.U.DA. T .J.IBOOLinCO D:SL
palda del Retiro, estas palabrl\8 en caracterea de piedra: tranqullo, que no te 1orp1'8nderá la muerte fuera de tu
eoMUlla 4, eirugia. Tú crees que le sobra una g y le falta pueblo.
?nn{UO .t.llT.IJUOL
ADOLYO J,L.UiOI
en 1u lugar una j, pero sin duda olvidaste la ortograff•
Charada: Gra!MldG.
que te ensetlaron, porque alguien debe cuidar de las re•
1laa gramaticales, y algun motivo habrli para escribir RiJeroglfflco: La J111tlola ea el &amp;!ma de laa Leyea,
CHARADA
11era 4, Ourlidoru, y villa.- v biauttria, y esto que leim en
De do.,.1,,-ria ,wiffltt'a rlot-tti'tft'II
el Baatro: H compl'a y venda puerlaa y '!Jtntanaa y yel't'o bit.Jo,
10 1&gt;ro1tPrn11h11 fil torpe r,nsranl,mo
Pero no te asornbres, pues aun Cl\be mejoría en este punto,
antA rwima-dot-fl'•H. v p\ mi•mo todo
y r,c\lmente ae llegarli al prodigio que yo b e visto en
cantahR en su • 'l'ratado de Jns ilio1P1 •
ao podn. ,u ~11nde?.11 y
ba~11t111•;
lejanaa tierras: una palabra de diez letras oon siete errata,:
Se han relll.ltldo los dlploD1as
pero •1 m,sril'n impul•n del r,rngreso
y~ontz(l).
que el rri•ti•ni•mn trajo, quinta cuatro
de
s6olos protectores, á los susHablé de tu visita al Rastro, y supongo (lUe reoordaráa
l&amp; m11ntld• deidad de an• 11ltare•
p111'11 bnnilirse en inmundn úi'e-Ía cuart11.
1111 perfumes; haylos aemejantea en otros lug11res de la vi•
orltores que han aoredltado su
Tambien CRerfln los filolos modernos
Ita: y fábricas de velas que no huelen ti jazmines; y trape•
ile ruinM y d11 l&gt;nlvo ent,-q montonea:
derecho en el ines últtnio,
rfaa que huelen , todo¡ y cementerios que:no huelen, pero
qu11 no hav mitnh1sr!a que re~i1t11
• al progreso febril de )qa naciones.
que matan con sus emar.ao!onea.
MA.DRID 1883: Imp. de E. :MeMguer, Fuenoarral, 137
Con eatas gabelas¡ el polvo ile lu callea, que ae mete
huta 101 pulmones; la humedad de los jardines, qu" pro•
duce tel"'lanas¡ el vientecillo de la sierra, que m11ta un
hombre y no m11ta un candil: 1111 variaciones de temperatura, que aon violentas y continuas¡ la ca\idqd de los ali•
mento■, que no ea muy aceptable¡ y la estrechez de las
habitaciones, IJUe raya en lo lnveros{mil, podris imaginar•
te que ae vive en la coronada villa por efecto de la bon•
dad de la Providencia..
llucbu son las causas de la insalubridad que disfruta•
Este purgante fué declarado el mejor en la gran E~posuzon Especial Internacional Balneolómoa, casi todu ella~ remediable•, pero que no se quieren
remediar: la estrechez y ••oca ventilacion de las habi•acio• gica de Francfort (Alemania) en 188 r. y sin rival en el mundo, pues un litro de agua contiene:
ne■ pudiera corregirse sujetanilo ti senrillaa y provPcrosaa
cloruro magnésico, 0'538 milims.; sulfato sódico, 79•321 gramos; idem potásico, 8'519; idem
reglaa higiénicas la construccion de los nue.-os ediftcios,
magnésico, 22 1922; idem cálcico, 0 1014; oxígeno, 8 cent{gramos; nitrógeno, 17.
pero cada propietario construye como le da la gana, segun
babr,s podido not11r, y los vecinos de Madrid siguen en•
Cura con facilidad y prontitud las es-:rófulas, herpes, reumatismo, enfermedades de las vías
jaulados y con e:s:igua racion de sol y de aire, teniendo
urinarias,
dolor de estómago, digestiones difíciles, infartos del hlgado, bazo, meusenterio 6 ictericia
que recurrir ti lo• servicios dP) agnailor ó al e~caao caudal
de las fuPnte• públicaa para tener águ11 disponible, y
y regulariza los desarre!?los de la menstruacion.-Venta en todas las principales farmacias y droalumbrándose con el a.nteililuviano sebo ó con el peligroso
guerías. Depósito central: Jardines, 15, bajo derecha, donde se dan prospectos, análisis compapetróleo, porque el gas os fruto prohibido en la may•&gt;rf&amp;

ADVERTENCIA

,11•

ANUNCIOS

LA MARGARITA EN LOECHES
•

de las caans.
En cuanto ti. los alimentos, \,. mt1jor prueba de que se
adulteran y do que se merman en la cantidad con pPrjui•
cio en ambo• &lt;'arns del p•gano público, ,e tirne en la facilidad pumosu con qu11 ~o halla. el fraude tan pronto co•
mo se le bu ca 6 se 1 · per,igue. Ba•ta re&lt;'onocor el pan de
una tsbona, para b11llarlo falto de peso¡ basta exnminar
un °'ntaro de leche, para encnntrar adulteradn el ll'luido¡
baata someter ti prueba eficaz lo que se vendo en lus taber•
naa, para conocer el agua. cto pozo y ks mioterins dd tinte¡ y no hablemos dP los embutidos, porque os atPntatorio
al eatómaro¡ ni queramos profundizar en lo~ abismos del
chocolate, pues nu ha mncbo que un jalrrirador de e,ta
compleja materia ileclaró con la mnyor frescura, ante la
doliente humanidad, que para hacer chocolate no se nece·
1ita cacao ni es iniliapen@able 1.. materia sacarina de la ca•
!la ó de la remolacha.
Despi.és de averiguar todas estas cosqs, porque no ha de
altar un alma caritativa que te laa cuente, aunque te falte
tiempo para observarlas por ti mismo, creerlis quo Madrid
es una aucur,ial del purgatorio y que no exi,te en toda
Europa ni en laa demá~ parte! del mundo una.ciudRd más
cruel para la ealud de sus habitantes. Á juzgRr por los que
ao mueren, Madrid es lo peor entre todo lo peor que

(1)

Invenciones.

rativos y cuantos datos se pidan.

nR L\ ro~nu·T~ nE l '~RT1LLERl~

IDEAS

OANS LES MANOEUVRES ET AU COMBAT

SOBRE LA ORGANIZAClOK MILITAR DE ESPAftA

TRAOUIT DI L'ALLKWAWD PAR A. O~TH. BRUS&amp;LLism3,
UN TOL·llf S,o •'IOCd

TA'BL"E D"Eq 'MATIERES (introduction). - Cllapl•
I. L'eflr11cité dn feu d11 l'11rtillerie.-Chap. II. Lea
man~ovreA dP 1'ahtb1&gt;ilnng.- liap. III. La coniluite de
1'11rti11l'rie isolée.- Cha,p. IV. De l'emploi tactique de
l'artillerie.
Llnmnmoa la 11tencion de nuestro, suAl'ritnrea ,obre
estR importRnte nbr11, que ea d 0 ¡tran utilidad práctica.
811 ha!lft ile v,ntA en la libre•í11 de D. c,r101 Baill;y·
Bailliere, Plaza ae l:!antil Ana, núm. 10, :Madrid.

tre

Precio: 2'75 pesetas

por el Coronel Comandante de infantería

D. ANTONIO DEL ROSAL Y VAZQUEZ
Esta notabiliaima obra, que merece aer leida por
cuantos estiman el prestigio y perft!OOiouamiento de
nuestra inatituoion, ae nnde eo esta Admioiatnoion,
al precio de 5 peaetu.

RESERA BISTORICA Y ORGAIUCA

DIL CO LIGIO DI GUlBDUS JOllNIS
DESDE SU FUNDACION EN 1853

FUNCIONES DEL ORGANISMO MILITAR
POR

DON JOSÉ SAEZ DOM:INGO
Se vende en el Cm/ro Militar á 50 céntimos y
en las librerías á peseta.

HASTA FIN DB 1881

'ºª

1101 UDB!S 101.IJER.0 I GOW COllEJO
5e Yende en esta Adminiatn,cion I Almirante1
quintuplicado, al precio de 4 pesetas.

1

Rennudamos este estudio bajo la impresion de acont )·
cimientos recientes, que hnn venido ti demostrar cuánto
urge 111 solucion de una. gran varied11d do problemas milit.are~, y rutl.s e,pecialmente tal vez, dA los q11e hemos pre•
· endido e:xpone'r en el prr,ente trabajo. Su índole, más
:,~órica que de aplicacior, inmediat~, nos i ,npi 0\e aquí, no
sólo hncer apreciaciones sobre Cfi01 acontecimientos, sino
basta buscar en ellos conexiones ó 11poy,-s de cut1lquier
¡género para nuc~tras conclusiones últimas.
Pero no nos parece vedado consignqr que los último,
sucesos, más bie:, han venido ti roblt~tecer que á debilitar
nuestras teorías sabre la manera de con;iderar el problema general de organi1.acion.
•
Como hemos anticipado ya, y como luego expondremos
,detalladamente, en el plan de instruccion, en una sábia
•ley do responsabil id11des y recompen"~as, d&lt;&gt;scansa, á nues•
•tTojuicio, todo g.:nero de organismo• snciales,ycon mayor
•motivo el de un11 c'aso :l. la que se hallun encomcndndas
tnn e~perialísimas funciones.
En toda Europa se per~iguc hoy, con el misn10 interés,
•la solucion d, este problema q•1c en l'urtugal 11cab'l de rt&gt;·
-~olverse con fortuna.
Un di•tinguido Oficial del Ejército portugués (D. Ignacio Sou:r.a Almcida), de regreso de una excur,ion en que
lb11 e•tudiado la organiz\cion d1: lo, má.s po lero;u; ejérciws, nos manifest.nbR el gran éxito obtenido en el ,·ecin°0
•reino con el establecimiento d, !ds E•cnel:H rcgi-11cntnlt-"
de Sargento-, en lns que estlls cla•es hnn de aprobnr do,
, cur;os para obtener el 11,ccnso á Olicial.
.Pero allí, pr.&gt;c&lt;'dicndo en e;;te punto con 111 pred,;ion
t¡ no nosotros recomendábamos al referirnos (L e,t11s reformas en n·.1e,tro,; :111teriore,; e,critos, se hRn 111iaJu con b11~t1\nte fortuna h1s exigencias innovadoras con el elemento
real de todo prbente, ósea el p!l;ad,,, lu, derecho, a-1,¡uiridos. A,í, al establecer In~ condiciones de instruccion suficiente ¡,:ira el u,ccn:;o, se han re.•pet!ldo los derl'cho,; adquiridos, rigiendo sólo el nuc"'' rcglt1mPnto paM los que a~C'iend11n á sargento;; lle-pues ,fo ,u pruniu g,ci,m
'Do c,to modo, no se h,m dcfr11ud,1,lo 111, 1'-gíti11111se,po•
'Tnmm;; de Ycternno; ser,·iclorc, dd i-t:1do que h,in prestado importnntes &gt;C&gt;rl"icios mir,uvlo como toda n'compcnrn
-el lll'gnr é. obtener el cmpltJ,&gt; Je, Olicinl••s.
Si 111 sociedad se hub:er,1 urg,mi:mdo, des•le un princi·pfo, bnj,, 111 b11se de 111, s,1!11, jer,r,¡uhs legítimas, los jcrnrquías de la aptitud y la in-truccion, en grt1do, difor!'ntc , habría probablemente conformid,ul unénimC' en exigir
ymra cada func· on socinl, condicione3 pr.ldll.S d(' cap,1,ci,lnd, bien definido,.
l'cro no , e h i hecho ns{ (t.al vez poriue tien&lt;' el C.'lrácter
&lt;lo ley uni\'Prsttl, el hechl) dd dcsenvukimiento d,•I pro•
grc:;o gradual); pues hny que sufrir l•- con,ecuenciau ;.,abrir lus pucrtns &lt;h•l oficialttto :l. lo, indivfduos :í quio11e3
EC les brindó e;t11 perspecth·n. si~ otrn, cundicione, qne
-v11'.or, consl&gt;lncia en el scrl'icio ó 1ultigliPdnd y ciertos grn•
, dos de 11ptitud definida en ltt-- leyes vige,tc•.
Y despu&lt;'s de t ,do, esto mismo, no &gt;&lt;•ria hl vez perjudicial, si se hiciese p:i,nr á todo, lo; ci11-hd11no, por unR
~n,eünn1.n co111un, es decir, si so realizase nue,tro verdadero ideal do unid,1d de procede ne in, á sH her:
«E,cueia nncional.-Academia genornl cienlíficn.-Ser-vicio gl'ncr1ll oblig,ttorio en claso de soldado.•
O de otro modo, si lt, pritnern y la segund, enseñ1\nz11
fueran, como debieran á nuestro jniciu •er, obli:¡ ,t,,ria} y
,¡ratuitas para tode&lt;s, nbsolut:tmente todos lo, ciud~d,mo•.
Porque, para termi111tr, hue,tros sargentos no dicen que
no quieren instruimi, que no q ••Íuen estudi,,r. Dicen que
no pueden costearse los estudio,.
E,itomos pm·1, ese frecuente -'lrc11s'llu social de decirle
ti un bumbre «trabaja&gt; sin hermmientt1; «estudia• sin libros, ni direccion de profl"Or, ni tiempo libre; y sé leal,
justo y honrado ante el espectáculo qu'I ofrece una sociedad viciada por todo género de concupiscencia,.

las filas, se les declara aptos para el asc~nso ti cabo y sar·
gonto sucosi\•amente. El tiempo máximo en filas, no
sul'le pasar de &lt;'Ulltro nños.
Los sub-oftcinlcs, d&lt;' la otra proced~ncia, son ordinnriamente jóvene~, de una regul11r in•truccion, quo sientan
pltizR. Ascienden en s&lt;'guida á sargentos, pero disfrubm
tantas exenciones de servicio, que c-\Si puede decirse que
no ' hacen ninguno. Constituían nnte3 tre~ c'.ase•, dis•inguidas por el r,ingo social. Ahora lo son, ¡,or 111 mayor 6
nwnor instruccion. Segun 1•1 grndu dl· é~tn, los mrgPntos
voluntarios pued1•n nsccnd~r á Oficiales nl eabo de cinco
mPscs, diez meses ó cuatro añvs d1, ,ervicio acth•o, de•
bicndu ante, sufrir los exámenes de snlid~ de lt1s esuuelas
de yo,rnkers ( c,1 fote, ). E" hi mayor p,nte de los c11sos,
asi.;ten á los cur,os de 1•,ns escúelus, c¡uo duran do, kños.
llay 17 escuelas: 13 de inf1mterftl 1 tres dé cnballerí1.1 y un,.
especial dP. cosaeo,;.
'
llay tAmhien en Rusia 110 grndo intermediario entre
oficial y sub-ufic)11l. L,,, sub-oficiale,; prnccdentes del eervieio ,obligntorio, lo ohtienon si lum cumplido seis años
de servicio y justiliqnen e ,ndiciones de instruccion, análogas ti las d&lt;( los ,·oluntario~, s1•gun h, distinta clase.
•A Oficiales no a,cicndP.n sino al cabu de mucho tiempo,
y pnsan en seguida:\ ,ituncion de retir&lt;' ó á mnndar tropas
sedentarias ó á la, gut1rnicionc, más lrjan11s del imperio.
El r~en~anche, por cinco años, da derecho á empleos ci ·
,·iles y algunqs ventnj11s pecuni,,rius, y por nueve más, ó
sean Ycintcde ,erviciu activo, ,e kdquierederecho á retire.
)lás de las cuntro r¡uintns p11rtlls dH Oliciales de infan•eda
y cnhallerí,; pro&lt;'t•den de luch,se de sargentos yoluntario;.
m l')'sto sale de l:ts escuelas de gucrr,l Je San Petersburgo
y }Io,cow.
• Los 06.citlles de nrtillc,rf,1 é ingenieros proYienen prin·
t'ip11lmente de _111s c,cuela, e,;pccialc; ()ligue! y Nicoltis)
de San Peter.;burgo.

los hech )8 se hacen cargo, primero de su verdad abeoluta,
segundo de sus condicjone3 de verdad posible, con~osa•
moe con franqueza, que cierto en la e,;en11ia del primer
cii~o el pnrticular de que se trata, en el segundo caso lo
creru09 ciertf imo.
Reinaba en ese rincon de 111 península desde donde, al
decir do ilustre bistoriador-po&lt;'iA, se
H;1,0

á g,paña volver de ~u d~smayo,

la segunda línea do la dina,tf1L god&amp; en la persona de R&amp;·
miro I¡ y que tal Rey h11bi11 de ~er de mucbo v11ler, lo
presagió de.-de luego su modo de subir ni trono, por eleocion de ese monarca cuyo modo do ~er ha hecho de su
nomt.re una. glori11 1 de sus cost;.mbres un prototipo, do
sus idea&amp; un cuerpo de sana y racionnl doctrina. Fué,
pue.•, Rey no por la cuna, no por el füvor, ni por la intriga, sino por haber tenido la dicha de vh:ir en tiempos do
Alfonso el Casto, para quien, siendo más atendibles los
intereses generales del estado que los particulares de la
familia, era deduceion necesaria que el más alto puesto
del E,tado, dobia conferirse al que, por mtis adorna-lo de
dignas condiciones, mejor garantizase ol buen desempello. '
Ser ltey con buenos per,, onaje•, en buenos tiempos y
buenas circunstancins, puede ;er mtis ó menos dificil;
pero siempre será dificilísimo si so ha de sucederá un Alfonso 11, si ha de m11ntener,o el pue,;to con el brillo heredado y ha de conseguirse á costa de príncipes tan ínclitos
como AbdcrrhnmRn IIy demáscocttineos de aquel enionccs.
Pues t.ql hizo Rnmiro I, y lo hizo t-1n conformemente
con In but&gt;na críticfl1 que consiguió figurar en In historia
con muy honrosa mencion. Séanos, pues, lídto el orgullo
dll recordurle: como españole,, porque lui hijos de una
pátria tienen de comun, inft'trada por el mismo oxígdnu,
una misma condicion de vidit¡ como milit11re•, p•ira pre•
sentarnos ante los escépticos com-0 él se preicntó ante los
árabe•, para hacer nosotros por la vcrdaJ lo que él bi¿o
por la ju,ticin: 1Qué meno, le podemos dar que este pe•
En Italia constituyen el grupo de los sub-oficiales: el
queño tributo de agradecimiento! 1Q té 11}8no&lt; podemo.
nrgenfe, el f1,rriere (nuestro antiguo furriel) y el f"ríere
,naggiore (out',tro snrge•,to prim(•ro). El caporale (én in· hncer que trab'~jRr con nue,tn, inteligencifL p,1ra que no
se le arranque un blnson que él ganó con mucho esfullrzo l
fimtcrfo) ó brigadiere (en c11hnllerl11) y el raporale m,aggio·
¡ Qué menos que coordinar estuJios p!lra d~mtJslrar é. los
re, corresponden á nuestras cln,c,; de cubo• 2.o y 1.0 Un
impugnadores de la bntalla do Olavijo, quo padecen un
sold1,do que ::nbc leer:,· escribir, el ejercicio y sus demá.s
obligociones pul'do (á propuestR del Cttpit.·m) ser nombra•
error real y aparente!
Cun moth·o de c11c,tion ruidu,n, la batall'\ do C'avijo,
do (por el Jefe del regimiento) cabo sencillo.
desde el siglo _xy ha sido objeto de e,;po1ial cstu ii ,, hl\
Los sub-ofi~i!1les proceden gener11lmcnte de los ei=pos
merecido muclrns ,·.,c.:s el h )nor de h di1C11,ion 1y lu quo
de i111&gt;truccion,. e,tublecidos en )ltlnd.\aloni, Asti y Veroe,; el apNsiomunientv del tinimo !: ha sidu imposible enta•
nn, los trc; dl, infonterí,t¡ c·1 P gnerolhi~ el de c11ballería¡
blarla.cn lns c,mdiciones de imp,uci:llid"d para una d0bi·
en Cnsertu y Pisn los dus de urtillcrÍtl á c .. ballo¡'en (Jéno•
v" el do hrtillcría á pié y en Uu,alc y l'uvía los dus de in·
da 11clnr11cion.
Los hi,to, iiHlores antiguos, á la cq.bcza de ellos Cardegcniero,; tot11l, nueve cucrpos-escuol11s. Condici,,nes de
ña on rn cronicon, dc,pucs .l!'r. Antonio de Jeper, Amingrc,o: haber cumplido l i uñus de edud, aptitud física,
brosio d? ?llurale, y el crítico ,JU!,n ºFrancisco )la~deu,
s11ber lc&lt;'r y csaibir, oblig11rsc á servir ocho 11ños en actiafirman con document"s, y rnzone, de olios deducidas,
vo. La en&lt;ei1an:m dura. do; nih&gt;,: á los l!l meses se sufre
que es vcrdarl. &amp;l 11credit.n1io padre )briana, lo 11&lt;\mito
un 1,x,unt•n¡ (, la ealid11 otro, y se pa,;;l á los regimie1,tos
como inconte;table: l'Omo inconte-t11ble lo siPnta tambicn
con el c111plcu de raporule maggiore (cabu Lo) A ~,1rgento
el elegante y con~icn1.udo bi•torin(lnr francé, padro Du·
no ou ast'iendc sin u des pues dll un pcrfo,iu de prueba dencbe,ne y como tal Ju han dndn su Rprob11cion los ermli•os
tro del regi111icnto
padre,; 1-ln y Espinosa; pero una deri,·acion del ltccho,
'l'ie"e" los sub-oliciales ciertas ventujas pecunnria,, y
un grande nb1,so é. su sombr., c·o;octid11, vino ti perturbar
cuundo ,!~jan el l'jtÍrc,to ucti\'O pnsan á ,a ruilicia territo111 g cnerf\J crcencil\ ~- á pon •r en tela d,i juicio lu ,¡uij en
rial. La rc,cn•11 ce nutre de s11rgcntos, con los Ct\bO~ senun ¡,rindpio todos 1111,nitieron¡ y sin tal incidente, c.s segu•
cillo,, que no proceden d, lo,; cuerpo3 de in,;truccion y no
ro hubic,~n todos ,wgu.iJo cr,,ycmlv. ~o• referimos ti la
estún obliguilos á. ecr\'Í; más que tres uños en infunterí11 y
g,t111-l·• conocicl:t &lt;'on el nomhr11 do Vof.o ,le S.mfi••!!''• que
cim·o en cuballcríu.
Lo, ,ub-0Hci11lcs que cucnt11n más de 12 nños de serví· nl"t1Sionandn muchos pnjuido--, Cl'te ,ien&lt;ls&gt; oierosísima
h11s'a el puntu de hub~r merecido á un ilustr.i miembro
ciu,, til•11cn derecho á em1ilt'us civiles; á los 17 el máxi·
de l,l igle,ia In cnlillrucinn e de terror y nwtc de la agrimum de sueldo por rteng•nche, y á lvs 46 obtienen el reticullurn, • ntr11jo sohre sí e,! Í&gt;'lio y milla volunt,td de los
ro. Pueden 11,;cender á Oliciulcs¡ ,o les ro,erva á c.;te fin la
uchos ugrnvindos¡ pero cou10 lus f,worcc-i,los se dieron
tcrccru ¡,arte de )11,; vacuntes, ¡,ero los que r,tán próxi1uos
111
,11ña pnru sodencrlu como consccucnci11 ioclu lib'o .:e la
ni usccn,o Jntsnu :í 111 c,cucltL.dc sub-olici11les cst.nbleeida
11
bbt,¡ll,1 de Cliwijo, de ah! que his p11ciuntes, séres al fin
en )Iódena. l)urtt tLquí ltt tn,eñnnza un 11üo y constituye
,mim11dus del instintu de conscn-nciun, obedeciendo á el,
el mínimum de la que debe poseer un Oficiul.
Ee defendiesen con todos los rccur.;1is, inclu&gt;u el de la neUn grnn hc&lt;•hu de gucrrt1, puede ser recompensado en
gacion del hecho pAra e,·il!tr las comecuc11ci~•.
los sub-oficiales eun c. 11sccnso á Olici11l, sin p11Sar por la
Y 11 en e,te terreno é. todo Hl apeló: lus defcnrnrcs, é. un
e;cuela de Móden11.
documcnt&lt;&gt; de Rnu,iro 1, ti otros emanados do igle.ia, &amp;
Los sub•ofl~iules, en fin, pueden pnsar tnmbien al cueruna csculturn de la catcdrnl d,1 :Sllnt'ugu re¡,rcscn1.1t11du al
po de Oficiales do cont,bilidttd, ó no corubntientes, h11·
Apóstol~ c1lbullo en nctitud pde11dura, y á !lh ¡,!és, EU·
cicndo citrto:; estudius prévius en la escuela de P11rma.
pl•c1rntcs y rcc,,:wcl•l •~, donl'l'llus do la •ri,to&lt;,rnciR y del
B,tc cucrpu tiene escala ,e¡iaradu ó especial.
D,·hmoR e;te tr!lbsjo en el ex(, nen ele lni funciones de
pueblo: los cr,11tradlctore•, ¡,ñ111°ro pam declarar 11pócrilos sargentos en los difcrento, ejército, d0 Eur.)pa, y res•
Auoxi;o ÜRDAX
fos
O&lt;'to• tcstinwnios. do•1n11is p:tm d~mostrar que ni hubo
tablc.. :endo ya el plan que nos proponí:\'11~ seguir, Cl)nti( Se co11ti11uard,J
tnl \'Otu, ni tnl but,~la UIJ &lt;Jhwijo, ni t.'11 trit&gt;,,tu de las
nuarcmos nucstrn tur,•n en investignc ion de !ns reglas á
~~
cien dvn&lt;'cllH-,. ruo;i\'o de In misma: y ol csti'o do 108 esque creemos deben cci,ir!e las ref.irm!l:S en cuanto con·
critos, una 1liforcnci11 !n,ignillcnnte do fecha:;, una pecierne ti la• clases do trop,t.
queñR 11lter:1cion ele nombn-;i secund1arios, la estructura y
Rusia.-Lns clase,; de tropa son: l .n Som-&lt;&gt;fJider irifé·
( Ór~QUISICIOXt:ll :-:OHRK t·x l'U:-1TO DE IIISTOitl.\)
cnpacidttd del ('erro donde ~o recogió el ejército cri.tinno
rieur¡ :!.a Sous-ojficier s11périeur, y a.a Feld1rebtl ll"atl,terminad,, lu primcr11 parte del combate, todo, todo ba
)lucha di;tNnda 110s separa de aquellos tiempos y muy
meisfer ó Fcnertc·erkc,·, segun el arma.
dado ruttteria é. los ngudoa ingénios do Láznro Gonza.lcz
difícil e, conucer el eleucto relato do los sucesos, aun de
L,Jnub-oficiales proc1..-don: uno, de enganches voluntaAcevedo, Francbco Ro lriguez de Led1JS1ua y Duque de
lus wá~ cerc,mus, pa111 &lt;¡11e Yl!y,unoa á 11Jmitir á ojo, cer•
rios¡ otros entran en ,•1 &lt;&gt;j~rcito como rech;t~s, y prt•stnn
Arco,, pnrn deducir gr,mfoa razona-niento• en contra.
n1do, t.c.,dsS lns circun,tnncias del hech,, quu d,ó orfgen ti
sen·icioobigatorio. DI! e;tos, casi exclusivamente, se forma
¡l•:s nnu de tantos fuvores como debe la :Xacion é. la avaIus celebres ¡rnlubras c:un 'lile cncnbc~amos o,tn, líne11s y
el cuadro de cabos y sargentos. lhy, á Mte fin, (&gt;n cad11
ricia clerical 'luo tambien supieron sostener los canónigos
que clev1td:1s ú la cnteg·1rfa de entusiasta arenga, tnnto in•
regimiento un pclot"n de in,truccion, al 'lue sr• de•tinan
de S,¡ntiugo !
tluju h'\n \'l'llidu tcnic111lo &lt;'n lus citmpo, de b,t:illa¡ pero
los reclutas que ofrecen más favorablr.s cundicioneE.
Ma, tª que por f11rtuna hcmC's llegado á tiempos en quo
como pcrtenccemu- ú 111 e,;cuela ,Je loo q•.1c nl (':,caminar
Est.án en este pcloton un año, y ti los dos de ~en-icio, en

¡SANTIAGO, SANTIAGO, CIERRA ESPANA!

�EJÉRCITO DE L A P E NÍNSL'LA

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D..Jo~¡;: lJ I t;1 &gt;.-r ,\) no
D. Jost DX h1,,:r-m Y .lj,rnu·, 11!

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VI.AJE DE S. M. A A

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D. Jt•J.:-, Hnr•RH:ryz l'HA

�172

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LA ILUSTRACIOÑ MILlTAR

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A.LNÚK. X

puede mantenerse la serenidad del juicio, porque ni excique dudarlo, está allf, puede ser vista con 101 ojos y
esperanzas que se le hal i1n dejado entrever de engrande- •
tocada con las manos¡ pero hagamos una suposicion: sutan nuestro ánimo los lamentos de las víctimas ni nuescerse á costa de la Bélgic\. La. rivalidad se manifestó ya
pongamos que no existiese, que un incidente cunlquiora ostensiblemente, y aunque el tratado de Lóndres fl867), en
tra codic!a los tributos del voto, ni los perjuicio; del pago
nuestro mterés, pong.imonos en un ju•to medio y dhla hubiese hecho desaparecer en época. remota, pero que que se declaró la neutralidad del Luxemburgo, quitó de en
curramos:
venerando su memoria subsistiese la urna que la. guardó
medio un moth•o de conflicto entre Prusia y Francia., solo
Si efectivamente se probase hasti la evidencia que es
y la tradicion para decir cómo y por quién fué construida.
se consideró aquel convenio !)orno un aplazamiento.
f'.11,o el documento por el cual :Mauregato se compromeNos encontrarfamo, con que saliendo de misa Alfonso el
Muy recientes se hallan aún los suce,03 que dieron ocatió á ' dará los moros en cada un año cien doncellas de
Casto, presenláronsele dos peregrinos, que adivinando In
sion á la guerra franco-prusiana, para haber de ~ordarl11s más hermosas, las cincuenta de lo5 nobles hijos-dalg0s
intencion del Rey, se le ofrecieron, ei en h,\b'tacion aparlos aquí; basta á nuestro propósito tener presente que al
de Espa~a, y las otras cincuenta de las del pueblo,&gt; ¡,sería
tada les dej!\ba unas horas encerrados, á hacerle la cruz
ceiiir,e Guillerm•J la corona imperid el 18 de Enero de
por ello imposible que se hubiese d11do la babilla de Cla'de su. deseos, y accediendo el Rey, pudo ver á los pocos
1871 en el palacio de VersNlles. dió cim, á los proyectos de
vijo? Creemos que no, porque tal motivo no es el únicJ
instantes milagrosamente ualizad11 la obra, y vió más: vió
toda su vida, obra cu;as ventnj11s, para la marcha de la.
que la pudo provocar: entonces '10 era conocido el derecho
que de ella brotaban grandes resplandores de luz y que
civilizacion, ni po'.lemos ni debemos discutir en este paminternacional y por lo mismo se peleaba sin causa razolos nrtffices habinn desaparecido sin saber cómo ni tener je. El nuevo emperador, pudo decir !3n aquellos momennable, se pelenba por instintos rnnguinarios. por deseos
por donde; todo lo cual hizo creer q·1e los peregrinos eran tol',como el héreo griego. cllanes P,ucridos, e,tais ,·ende aniquilar al vecino, por móviles de rapiña, por afün
dos enviados de Dios y por ello su obra recibió el nombre
gtldos. &gt;
Guillermo I se ha.llR casado de•de 1829 con la princesa
de extender dominio,: eran tiempos tumultuosos y de
dicho de ,Cruz de los Angeles.&gt; Asi contad1 el hecho y
Augusta de Sajonia-V{eimar, de la cual ha tenido dos hiconstante pelea, por lo mi,;mo que era tiempo de forman_o existiendo la prueba, siendo en ~í verdadero como es,
jos: Federico Guillermo, prfnci pe heredero, el cual se bt1.cion y desarrollo, y es ley genernl combatir para crecer
siendo, como es, ciertfilimo, ¿e 1ántas dudas no hubiese
lla unido á la princesa Yictoritt, hija de la reina de Ingle.
lleg,1r al bien por el trabajo, á la perfeccion por el sufri~
ofrecido? ¿ Podrá~e, pues, en buena crítica, y sólo por
tcrra: y Marí11, esposa del gr,n duque de Baden.
miento. ¿ Qllé moti vos hubo para ar¡uellas otras c,imp'lfü1s
accidentes fabulosos, estimar tambien fábula el hecho?; es
De su hijo Federic" Guillermo tiene el emperador va
en que R,irniro I humilló rep•tidas veces el poder de los
decir, ¿llegará el hombre con sus pasione, á anular lo ,"jrinríos nietos y un biznieto, que deberá ceñir, en su dia, la
árabes, segun unánimemente r~zan todos los historiadocipnl con lo accesorio, á sobreponer lo menos á lo má,?
expléndida coronu alemana, si el destino no interviene de
res? Los dicl11is y nada má~. ¡_ Y ¡, Jr quó, en la que se MMARIANO PRESTAMER0.
fierc á la batallo. de Clavijo, hemos d~ ,·er unn. sola cansa
un modo ftital en la march11 de los sucesos.
---0&gt;&lt;0&gt;-&lt;00,-0 &lt;&gt;-l'J..CC&gt;&lt;IO,-CO&gt;---Y á probarse qu'l esa causa no existió, hcrno, de convenir
que no putlo dar,o tlll batalla, como si fueran términos
EL ~'ELD-MARlSCAL l!IOLTKB:
con,usta~cialc, el uno del otro, como si en los campo, de
Olavijo fuese impJsihle J&gt;Jlcar poi· olra e ,n,;n que la de un
Nació este acrddita:lo caudiJlo en Guew:tz, ducado de
Guil:ermo Federico L-1i1, emperaJor de Alemania. y
trihuto de donc.illns?
Mecklemburgo el año 1800. Ilijo de un General danés, se
rey
de
Pru,ia.
nnl!ió
el
2l
Je
Mano
de
li07,
entre
el
fraSí purs, e:; un nxiom!\ que no deb? ap11rtarse del tc;tieducó en la e,cucln milit,1r de Copenh~gue y á la edad de
gor de aquella tempestad, que haciendo ro lar en un camonio d~ los antiguo, escritores no h,1bicndo firmei y
dieciocho aiios, ingresó en el t•jército dineuuirqués, pasandulso
la
cabeza
del
virtuoso
y
débil
Luis
XVI,
conmovió
constantes razone, que pr.icben lo contrnrio; si de los esdo en 1822 á servirá Prn,ia, donde demostró profundos
lo, tronos, y derribó por ticrrll las co,tumbre3 de un!\ socritores antiguos uno; lo nfirman, olt·,,. n•v:la dicen, pero
conocimientos que le vulierun ser admitido en el Estado
cic.Jad
caduca
y
corrompidu.
J
"ven,
niiio
aún,
presenció
ninguno lo niega; ~i lod!ls In, du l 1s ó ncg,ltivas proceden
.Mayor.
el vencimiento de su pá'.ri,1, por l~s águilas del moderno
de escritores alejado, ele u'lue\lo ; ti~m;lJl por mucho núEn 1835 hizo un viRj1 á Oriente y se ocupó por nlgun
César,
y
se
sonrojó
de
vergüdnza
é
indign,1cion
a.l
ver
á
mero de mios y s61o tiene u, orí;en inlucth·o; si la razon
tiempo en la reorganizl\~iondel ejército turco, concurrientodtt
_unn
reina,
á
uq
uella
hermos1\
y
célebre
Lt1i,a,
á
~u
ense1i \ que no es un hecho imp 1,ible y sí 1uuy corriente,
do. con el Genernl en Jefe de lit, tropas otomanas en Siria. ,
propia man.re, arrastrarse á lo; piés de un vencedor inporqu 3 una bnt'llla más en apello I tiempos era t~nto
á la batalla de Nisibe, donde el turco fué dcrro~io por
exor!ible,
y
no
alcanzar
con
su:1
lágrim11s
á
rcJimirse
sicomo un movimiento mcránico má; de ¡,iernas en el núnpnrtarse de los consejos del, cntónce,, coronel Moltke¡ de
quiern,
de
ser
eicnrnio
en
101 boletines del grande ejér;ito.
mero de lo, que cu'llq•1iera per,ona d'l. en un pi~eo, ¿ por
regreso á Prusia ejerció importantes mandos h 1sta \legar
L'\S
impresiones
del
niñ,,
no
ha.bian
ele
borrarse
jamás
qué desech~r tan absolutamente l:i que es obje~o de nucsá distinguir,;e en el gran E-tado Mayor por sns numero~os
del
corazon
del
homb~e;
y
ni
Leipzig
ni
'\Vaterloo
en
trn nc:aracion. pur qué cnlificnrla como alguien la ¡
.
l'fl ~ d
l!\ ca
cuyas sangriontns jornnd~s peleó como soldttdo, po'.liun escritos sobre asuntos militl\res. Ya en nuestros días le he1 en''.º' e patraii i cuando :;e h~lla ref~rida con detalles
b,i,:nr á c_icatriznr las heridas hechas á su orgullo. La pnz mos visto dirigir con 11dmirab'eacierto las campañas do 186G
espe_cmles qu'l la genera1idud de 1,is d1 ª'luellos tiempos
le 11npoma un largo reposo; pero ni su carácter, ni su Y 18i0, y alcanzar esa forna que la presenta como el primer
no ~1ene~, _cuando de clln, se originó un grito de guerra
General de In época que atmvesamos.
natur:leza se avenían á mrn quietud tan absoluta; y en el
tan prest1g10s0 y de anirnacion tnn grande entre Jos antiUna not,ib'll biografía del general Moltke publicada reestudio
del
arte
y de his ciencias militares h!llló un inguo,, cuando
., por
. ella la iglesia y la lr:1d icion han co nsa _ agotublc mananliul pnra su actividad é inteligencia.
cientemente en ,Berlin, dice que el Jefe de E,tado Magrndv á oantu1go como el primer sol1hln de c ball ¡ 1
En 1840, cuando la muerte &lt;fo su padre llamó al trono yor del &lt;•jército 11lem11n no es uno de esos g~nios brillantes
del 1•jército cristiano?
'
er '
que de;Jumbran por sus concepciones, sino un espíritu
á .Federico Guillermo IY, su hermano mayor, vió Gui¡, Y tantM consecuencias é influjo tanto purlo tener or
profundo á la vez que audaz en los momentos solemnes. En
llermo,
PU este suce,o, el principio de una época de tr~storh~se una mera fábula? Xn h!l_v pam qué ocg,\r que s:cela ejecucion de sns planes todo se baila' matemáticamente
nos
y
peligros
para
su
pátria,
en
razon
ni
carácter
irresod1do el hecho, le rodenra In fábula con ,us fanta•fis porluto y d ibil lle! nuevo monarcti, y hubo de ju?.gar necesa- calcullido; obscrdndosc, en los hechos, el empleo metódico
que claro es que no habia de prcsentar.,o S intii10.,.O ; 11 ¡ a
rio l11uz~rsc á lu viua artiva do la políti~a uniéndose al de fuerzas eá.biamente combinadas. Una gra11 ¡11rte de sus
aren'l del ~ombato á cortar cabezas morls con su a!fllnge·
prodigiosos éxitos son fruto del t.'llento con el cual sabe
partido comervll(lor, que se robusteciu coto~ces para hapero Rtm1ro, aparte del fanatismo que su época pudo ·-'.
aprovecharse, t11nt~de Jus faltu de sus adversario~, como
cer
frente
al
partiuo
reformista,
cuya
cngeracion
tomaba
fundirle, }t,¡miro
em hombre de inteligencia supcrio
.
.
r,1.,.
:i
de las condiciones de los soldados que manda.
alarmantes proporciones.
como l nId eb 1a conocer, conocin seguramente, el pod~roEl General Moltke es un anciano de pequeña e3tatura,
Era
en
es~
época
Teniente
Genero!,
y gobernaba la Poso resorte de la religion pnrn mo,,erel corar.on de sus genenjuto y de apsrienci11 débil. Hal,la poco, cualidad que
meraoia;
pero
no
le
impidió
dicha
circunst11nch1
acudirá
te!; pudo cnt!lblar li\ batalll\ de ClaYijo con remltlld
1hizo se le señalnra durante mucho tiempo con el apodo del
'C
.
. .
t.&gt; R.(
'! r,o en un pr1nc1p10; pudo, en la interrupcion que puso la lucha política y consagrar al triunfo de su. ideales to- Danés m•1do; pero en cambio ha escrito mucho, y en sus
In noche, pcns111: en un toque enérgico á tal resorte; pudo das sus fuor~ns. 1-:0 184S, penetró en Jhden como Coman- obrns no huy unll línc I que no contenga provechosa ensednnle en Jefe de un cuerpo dA ejérciLo, y resbibleció la
llevarlo
á cubo con
figum má, ó 111eno. viya •y palabrasñanza.
· d
.
trMquilidad, turb!lda en aquel e,tado por los reformistas·
qu~ s1~11 o al_ án11no lo que la tempJstad al ra~·o, movieran
fué luego gobernador de las provincias del Rbin, y má;
la acc1on bélica da sus tropns hqsta tener dificultades en
EL PRrnCIPE DE BIS:lfARCK
larde Coronal Gener11l de la infonttiría pru,iana, cargo
contener)aq pu,1 ordenar su formacio'.l tlc combate e ¡
en que demostró sus conocimientos, procedi-ndo á llevar
r( 1.e
' eé'_el&gt;re ,.a1stor1auor;
.
·
,
ua
tal ímpetu en sus tropas pudo
El célebre C,mciller de hierro, el pcr.onaje ilustre qu.e
á c:ibo una r.iorgnnizacion compl~ta de esta arma.
muy ~1en co~trarrestar las ventajas del enemigo en el din
parece ser hoy el eje de 111 política de Europa, nació en
L,i muerte de su herm11no le llttmó al trono en Enero de
anterior, bn~1rle, 'l'0ncerle, aniquilarle, coosegu;r de él un .1
1815 en el castillo de Schoenhausen, propiedlld de su fal!.IGl, en edad en que J:13 p1tsione3 han cedido su lugar á la milia, situado en In provincia de- .M11gdemburgo¡ estudió
completa victoria.
'
retltixion, como hubo do dem11strarlo, ni intentar la. re- el derecho en las uni,·crsid,1clcs de Goettingue y Berlin, y
¿U~y_cn todo esto nada de inrnrosímil? ¿~o es, por el
conciliacion de los partido;, y más aún, al poner por obra
·coatrar10, todo muy verosímil 1 ,. Q té ticae algo de fabusirvió, por corto tiempo, en el ejército alema.n, optandú
lRs grnndes reform•s que proyectllba en el ejército contra
loso? No lo negamos, pero no es un argumento 1nuv conJuego por la carrera de la administracion.
la opinion de las Cámara•.
tundente porque h!ly muchns acciones en lit vida' de Ja
En 1847 tomó asiento por ,·ez primera en la Cámara
Fué
entonces
cuando
llamó
á
sus
consejos
á
Mr.
Bishumanidad, sobr~ todo en aquellos remoto, tiempos, mu.,·
popular prusi&amp;na, afiliándose al partido conservador, en
m11rck, que desempefü1ba ia embujada d~ París. Este ilusfabulosas y que s111 embargo son muy ciertas.
el cual consiguió, por las excepcionales dotes de que dió
tre hombre de E,tildo facilitó mucho los trabajos del mo¡, Qué se hizo inter,enir á un ,;into en el combate? · y
testimonio muy luego, reputacionjustfsimn, que lo llevó á.
narca y despertó el espíritu público, moitrándolo nuevos
qu é •¡. E so h ti s1ºd o y es muy corriente, tunto que se &lt;· hn
ocupar importantes puestos en In Administracion públi horizontes.
La
cuestion
de
los
ducados
daneses
fuó
puesta
creado unn divinifad, un dios de la gu1rm cuyo auxilio
ca. Su fama creció cuando ingresó en la. diplom11cia., y
es _lo primero que se invoca Rl entrar en pelea como, Jo sobre el tapete; verificó,c la alianza con Au,;tria, y se llepublicó sus célebres folletos contra el Austria¡ de aquí
\'Ó
á
cabo
f
,cilmente
el
despojo;
pero
despues
del
triunfo
pruuero que se hnce al terminarla o, tributarle umt ne •io n
ni ministerio no babia ya más que un paso, y lo dió en
surgió la desiwenencia, y Prusia, bien preparada para
de gracias; y si tal se b,ce hoy, si t,11 respeto m~r,3013 áun
186-'3, aceptando la presidencia del Consejo de Ministros,
cualquier e1·eritwllidad, ocupó los ducados y se apercibió
en e;tos tiempos de ilustmcion, de dud11 y libre ex unen
y la cartera de Negocios Extranjeros.
á la gucrrn (1866).
1calcúlese lo que ~eria ,,n aquellos tiempo, todo fanuLi&lt;mo
Desde esbl. fecha, su carrera política es delllJ!.siado CJEn los campos de Sadowa se resolvió el pleito, que initoda supersticion, toda credulidad y pobrezu de espíritu;
nocida, y la Europa no registra. un suceso en que la. mano
ció UR siglo antes Federico II; los tratndos do Nikolsburg
Para terminar, citemos un caso aná 'ogt• porque bastandel Canciller no se haya hecho sentir¡ hoy, herido de un&amp;
do á nuestros propósitos uno sol'o, citar más seria proliji- y de Praga, excluyeron p•ra siempre al Austria de la Con- dolencia crónica, no abandona aún In gestion de los negofeder11cion germánica; Prusia se anexionó el 1I11nn0Yer, el
dad fatigosa.
gocios; pero su gastada naturaleza le avia&amp; de que ya es
En la basílica de Odc:lo, conveniente y respetuosa me n- Hesse electoral, el ducado de Naseau, y la ciu1adlibre de tiempo de buscar quien le suceda al frente del Gobierno
}'rancfort;
de
l!I
millones
de
habitante.,
subió
su
poblatc guardada, existe una fümosa reliquia IIRmada eCruz
Aleman, para. atenderá la solucion de los complejos pro•
de lo., A~geles. • Es matnf~ca en tod0s conceptos, por cion á 2!l.i'&gt;00.000.
blemas que la política internacional tiene planteados.
No
era
posible
que
~'rancia
observara.
sin
re
·elo
este
su m~tcr1al, do oro y piedras preciosas, y por su forma,
.MADRID.-Estab. tipo,-litográfico, Real, 1
bellfoma y de lnbores delicala;. Es un hecho, no hav resultado, tanto más cuanto que se veia defraudada en las

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GUILLERMO I. EMPERADOR DE ALEMANIA

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�LA lLUSTRACJON M'ILIT.AR

DESCUBRIMIENTO DEL ]ISTRECHO DE MAG.ALLANES

EXTBA-8Ul'Ll:l,UINTO AL NÚM. X

�REVISTA
LITERARIA, CIENTlFICA Y ARTlSTICA
AÑO IV

MADRID NOVIEMBRE Ol!J 1883

SUMARIO.

G1u.u.Do1.-Excmo. Sr. D. 'Cárloa Valcárcel.-Ministro
de Marina.
Album n.ilitar.-Jefes de Cuerpo.
Sucesos do Joló.
Bandeja. ofrecida por el Cuerpo de Artillería á D. Emilio

Ca.stelar.
Silencio en la ftta.
Piezu y mecanismo¡ del ca.ñon NorJenfclt.
:Monumento elevado en celebracion de las victorias obte•

Lidas por los Alemanes en la. guerra de 1870.

E.X.CllO. SR. VIVEALmliAN'l'E, D. C.\.ltLOS Y.\LCARCEL
ll.1:,m,:rno D.t: l!ARINA

NÚM. 11

�</text>
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                  <text>Revista literaria, científica, artística y militar.Publicada en Madrid entre 1880 y 1884, durante el periodo de la Restauración. Fue dirigida por Arturo Zancada y Conchillos. Posteriormente cambió su nombre a La Ilustración Nacional.</text>
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                <text>Revista literaria, científica, artística y militar.Publicada en Madrid entre 1880 y 1884, durante el periodo de la Restauración. Fue dirigida por Arturo Zancada y Conchillos. Posteriormente cambió su nombre a La Ilustración Nacional. </text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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•

.

•

•

..

•

1t

140

LA ILUSTRACION MILITAR

•

escuezde municiones, y rodeado3 por un enemigo fu.rio•.
ao, bubilr&amp;n aido pa,ados á cuchillo ein la oportuna lle•
gadadeTo3 compi.ilero3 deCburdumesco con un ch'l~p~n
qae con fu~g,&gt; .:le cailon, arcabu¡¡ 1 mol&lt;}uetería rechuó
á loa atacaote.a y,r.icogi6 á a1uellos héroes capiThneado$
con tanto acierto por el do:ninico ~'r. Diego A luarte, héroe de la jornffda.
•
Pto A. DE P A:tos

LE TOSÓ LA ·StTERTE

SUPLIIIBNTO"

cu8'lce oxhorti\i. á su m'lnera 11 la~ ca,oras, y las a~onsejaba Ía•m'lyor raiigri!lcion pS:ra s1o1frir,loi rigorea á que
el Scllor los entregl\ba, dejándolos en me.nos da lo, enemide D. Cárlos y de Dios (D. 'Cá.rlos por delante).
El Secrot 1rio• del )!unicipio, sargento qtte fué en.el
ejército.i~lista en la p~imcra.guerrn, e,ta9a en tal situa'
cion, q_uo estuvo dos horas enco11tratido la~ listas del s_orteo •
y las ltuso6 i!. las cuatro y_ media de aquella misma tarde.
Por fin, que el -sorteo se hiw y los quintos salieron del.
pt~eblo. ·
.
•
Pocas mujeres füeron á. despedirlos; todas se refugiaron
en la Iglesia; y sólo cuando el peloton se perdió de vista,
y.a mas allá del puente, salieron dél templo, donde quedó
el pa~re Arrurriiiga, repartiendo á los muchachos rezagados, e.cnpularios del Sagrado Corazon, que tcninn estampado por detrás, el retrato de D.Cá.rlo3.

g.Js

Ignacio iturriaga tenia l!i año3, / hllbia pasado su vida
sin salir del ca~erfo de Mecoltüde, á igunl di,tancia de
.
.
Vergara y Oñate, en la. bellí,;im,i provincia de Gltipúzcoa.
. . II
fb¡ p!ldro, tambien se lla,¡n'lba Ignacio; y Josefa su ma- •
dre. Aquel babia. v.iajado mucho, porque estuvo una vez
en S&amp;,µ Sebastian por corrvfos, é ido á un partido de pelota .
No segui;é á. Ignncito en los primeros dias de su ingreso
en Tolosa; de forma q°ue babia ;,isto tierras y aun viajado
en las filas del ejército.·
'
•
, en tren . .,Tc¡,¡ofa no habia pasado de Vorgara, y era tal la
Lo que él sufrió al llegará; Ca':tilla, no es pnrn COD;tlldo: .
ldei que tenia de la limitacion del mundo, que cuando se en Mirand,\ distribu,yeron los quintos ·provincinnos, y á. l?t
hizo la Resw.uracion y viho el rey D. Alfons;, le decin á
le tocó ir á Búrgos, en un vatron de tei:,cera lleno de arauna muy amiga suya, (tan amiga, quo compraban á. medias
goneses, andaluces y gallegos.
cerillos amarillos para p¿nerlos en el sucio de la Iglesia
¡Pobre mU&lt;!hacho;I al llegará. Nnnclares y al ver que el
por las almas de sui antepasados). ,_¿Por donde antró rey
pueblo, á. pesat il.e ser castellano era cntólico y por ende
,l\lfonso, cuando splaados nuestros, tonian gunrdagas todas
· dobia tener iglesia, su asombro no recvnocia límites.
'4t Hlidaa.?, ·
Pero lo que verdaderamente le sobrecogió, fue oñ- ha• Ignacio, e, hijo, sabia algun castellano,.y cantaba de . blar d; In Viigen del Pilará uii aragonés, de ¡n Peregrina
una manera 11,mfmce.,. hasta 'hierto punto, a4uella copla
á un gallego, y ver un escapula~io de la virgen del Carque dice:
••
melo en el pecho de un gá~itnno. ·
•
.
¡Qué hipócrita es el demonio I pen~ para sos adentros,
,PerJis que en el campo cantas
y cómo quieren parecer cristianos estos herejotes. y así
• y en el monte nido t_ienes;
imi,nismado llegó á. Búrgos, donde le. esperaba 1~ mayor
viene casador y matas,
sorpresa.
ma,; te Yaliera estar .luermts.•
Fu{ en domingo, y apenas recibido el equipo , 106
'
ido á la escuola•de VGrgara y slbin leer en llevaron á. misa. A misa á Ja Catedral.
Aquello le espantó. No cabía duda, los guiris eran cris- .
C&amp;Á8llano.
•
tianos. Pero entónces ¿ cómo puede ser que el padre Arrúl'an,.él, Dios ern vascongildo y el diablo ca.~tellánua.
&amp;lo reconocia una autoridad, el cura; un solo baile, el rriaga tan amigo de Dios y de D. Cárlos dijese lo contrario? Tenia c¡ue haber algo.
sorzioo; una eola enseña, Guernica.·
La evidencia, no podia ser tal eyidencia.
Partidario de estas tres gra'hdes unidades, no reconociendo mAs forma de 1tüe los hombres puean.n entenderse, • Entónces principió en su alma-una lucha horrible. Diez
que el vascuence, y creyendo da buei:ia fé que en Castilla, y nueve a~os de creor con fé verdaderamente ciega,· que.
·(para él, Espalla era Castilla), todos eran herejes y flinguno 1 toda Castilla está noblada de demonios y demonias, que
. no siendo vascongad9 y carlista no hay forma de salvarse,
podiasalvaree, cu~p,ió Ignacio 19 años. .
.
Bebia sagardúa, comia borona; el ma1z,.le pnrec1a fa y ver que ,los soldados van á ~isa f la, demonias tienen
única cosecha posible; la boina el único tocado, y el al- 1 cjcrtn gracia, es para trastonar cualquier cerebro.
gu"°il el mu alto magistrado. D. Cárlos era para ér, señor
lnsen~iblemente se fué ndapl:flrJdo al med,jo en que vivia. Fué amigo do un gallego, y reconoció que el jamon
dellla tierra y amigo do Dios.•
es superior á. las berza~; un ma_nchego lo demostró de una
En ptrononúa, el chocol11te era el colmo de los mimos;
manera Miden'te, que el V nldepeñas es mejor que la say los aÍJIÍronc1 el mayor regalo.
•
Tjjlo el411e ll~vaba unirorme y no gastaba boina, era gardúa; la práctica Je convenció de las ventajas del canun.ir#, y en cierta ocasion.n~uiso bailar con Antonia; déal sobro la borona, y cuando en un 5!ambio de guarnibija de un foral, porque habin sabido que un. cabo de oion vino á :Madrid y en otro futl á Granada. hubo mocarablndla la había ~icho al pasar, Escacha polita; y ella mentoi(por cierto un'l'h.oche en el cuerpo de guardia de
10 babi,. sonreido.
·
· la Plaza de la Armería en Palacb),.en que dijo para ~us
adentros:
•
Tan tlrme era su arrl\igo en las ideas de sus padres, que
cuando supo, hace cuii.!ro años, que tenia qµe quintar, no
,Padre Arrurriagn, lo que pesen, n·o ~abe.&gt;
14\intió sólo por separal'l!e de su familia, ni por IM fatigas
Verdad que aquella noche fué grandioso el e~pectáculo
del eervicio, sino por condenarse; Jo que era evidente dado que se prensentó á. sus ojos.
au contacto con los castellanos.
llacia quince dias que llo,;,in, y el M11nxanares, que es
t,.Oómo ae vmtlcó la quint&amp; en Oñate, donde le toéab11 un rio aunque no lo parece, habia determinado hacer una
aoriear f. Mecolalde, solo Dios lo sabe; lo que sufrió el de las suyas. •
alcalde, teniendo que obedecer al Gobernador y n~á Ja
La crecida aumentaba, por momentos; los cuerños do ios
Diputacion, podria dar fogar á Echegarny para hacer un
labaderos tocaban á. alnrma, y una autoridad, no se sabe
d ~ á Oalyo para dai: gritos estentóreos: Chancho~e,
cuál, pidió veinte hombres á ra guardia de Palacio.
por'811i nombt'Q era conocido el alealde, hubo mom"entos
Ignacio fué con ellos; llegaron á. la orilla del rio, cerca
en qae erey61 que el árbol de Guernia iba á. descuajarde de los Jerónjmos; trabajaban como leones ,.para salvar la
por 1111 ralee,¡, él aolo de pena, al saber lo que estaba suvida á toda una fa mili~, y cuando ya, con el agua al cuello,
t.afendo.
se retiraban y itegaban á pisar la tierra firme, una de las
Lae mo11Jae, en O!late hay varios conventos, de acuerdo mujeres salvada milngrosámente, grita ncongojnds: ¡Vireon el ~ Arrurriaga, hicieron tres funciones de des- gen de la Paloma, mi pobre nieta queda en la casilla junto
~ . Y,R__ln para que Dios p¡Jrillcase el ~ueblo de los al banco!
mi&amp;11ilas dé loa gywis.
• El sargente García oye este grito y se arroja nuevamqnDon L6 de Znbillaga y Rementeria, ª~1.,do, diputo al agua, con inminente riesgo lle su vida.
tado, guerra que filé en la pasada; miemb
la junta
A los pocos minutos, sin ros en la ·cabeza, chorreando
carliat&amp;, qoe se re1111ia en París, cuando D. O11.rlos vivia
agua, y como si no fuese bastante la que le escun-ia por.
en la :Ruede Obueau-Laprde; y hombre de cierta insel uniforme, llorando como un ch1co, ªP.areció el Sargentr\Mdon, y que á )eaar de hablar siempre v&amp;11cuence,·sabia to García con !Villa en 1os brazos. •
~ll1P10, y por i. que babia -d,Jado
en alguna
Todos le abrazan, hasta el Capitan, hasta Ignacio que
COJPunicaélon con el mundo móderno, no creia 1'n en abdecia para sus adentros:
•
~ t o en lis colld•ac'if.m Ú81"11G, de todo eljlle saliese de
c&amp;rgento 0.-,fa es~ malaguell0¡ llaniar á mí carlista;
· . .Gí@61~ decla de la mejer fé:
diae que D. Carlos es D88ÍO y yo tontQ, y arriesga vida por
cLoe fu"'9 10n aa,radoi, legítimoa, J de fterecbo di- aalvar fllOlilla.,

..

.

...

.

.

.

.

il.aa

4

.-bá

VÜIOJ

•

•

•

~ qat', entreparéf&amp;ella, lizo
1111 estuab en Vitoria, Jit~ puó el Ebro, y p~caba
•va,enence, manifestando• en las mejoree r e ~
.eon lMJJoiffla, miéntrae las operaciones de las t¡uinlia;
'UO .U-6 de su presbiterio, y desde allí, 1lempre en v ...

1D e1na p6rrooQ

m
Ignacio filé, Barcillona, ~ 6 Oataluila y Valencia;
vió que la Virgen d, Monserrat y San Vicente Ferrer

•

•

inspiran gran fé , catalat\es y valencianos; fué un afio ufa~
tente del Coronel Meg{a; y cuabdo despl¾és de licenolac!o
volvió a!. :Mecolaldl, y nuevainentc trabajó en e1 campo 7
volvió á. gastar ~oinn; con el pl~cer que todo hijo de un a
C'O~lflr('fl honrada vuelve siempre 11. ella; so\ia sin emba~
go-decir arinqt~ t1l 1:a.,wence y despueS' de beber ~Aacoli.
•El Coronel Megfa tiene T!l7.on~aislados por los montes
y por el vascuence, éreeis que no h!l.y más mundo que ·
Guipúzcoa; las quin~s os har11n c9nocer lo contrario.,No
,ólo no~otros somos los cristianQs.
•
· "Todavía bailaba ~orzico; p~ro un dia, ¡erca de lafuendi/
una ~obrina de Chanchote le pegó ungu!lntazo porque la
dijo: ¡Ole barbiann!, requiebro que á. la muchacha lepareció infernal.
• •
•
Á_p(l,ar de todo, yo he conoéido a!. Ignacio, sobrino ya
de Chanehote, y su mujer¡ pásru~nse Vd•. , cumple perféc• tamente sus deberes; pero no confiesa, como antes, "todia
h.s semanas!
JUAY VALll:RO DE TORNOS ,

COR. R.ESPON8ALES· de esta pub)icaeion . á
quienes pueden dirigirse los 9uscritores,
para hacer pagos, retlamaciones cuanto
tenga relacion con la misma.-

1:

- ..
CuB•.-Habana.-D. Juan Fernandez Suarez, Oficial

primero de Secciones y ArchivQs en la Capitanía General
Pull!RTo-R1co.-D. Julian Andrés, Habilitado del Batallon Infantería de Madrid.
Fiut&gt;I:,iAS.-Manila.-D. Benigno Toda, Coa¡;sano de
Guerra.
•
JAMAtc.1..-'-Ki11gstoñ.-D. N.B. Powter.
H.uT1.-P,=tir-Pri1lcipe.-D. Antonio Aranda.
SANTO DoMINOO.-D. Luis Cambiaso y O:•
Io.-S•mand.-D. Clnrk &amp; O.o
OuB.\ZA.o.-D. Agustín Bothenceurt é Hijos~
TRlNIDAD.-Sres. Siverio Lyon Y O.a
ESTADo's-UNmos-.-New-YÓrk.-D. S. ~dison~ Rtiule
Street.
. Bu»No.s-Amxs.-~alef•li.o.-D. Jos~ N_.. Rom~ro, Teniente Coronel, Subd1rector del Colegio ~1htnr. .
ID., II~ ID.-D. Eloy Aloy, C~yo, num._179, Ltbrerla
Internacional..
.
.
ll:Jt,nco.-Mur.-D. José LuJS ~e Echevarría..
ID.-V•~~cruz.-D. Ramon Lame.
Io.-JtféJwo.-D. ~amon .A,rnngo... . .
.
UosTA &amp;IcA.-Ala)lida.-J?. Joaqum Sib~a ~artme;,;.
SAN Suv.A.DOB.-D. George ~- Earl!·. .
••
HoNDURAs.-Yucuran.-Damel Fortm.
I~.-S,mt,,.Bárbara.-General L. Bogran.
,
.
ESTADOS DE NuxvA L11:0N.-Monkrrey.--;-D. liranc18CO
~rleche. .
.
.
,
Gu.nx:iuLA.-D. J.•sé llar!a Rema, Temenle Poronel
·Jefe del primer Cuerpo rle ADrtillería.
NICARAGUA.-Granada~- . Ramon Espínola y O.a
ID., ID.-D. Luis !raña.
VENEZUELA.-Oar~as.-D. C. Dubois.
BBASIL.· .:.Rio Ja11eiro.-D. Ed. &amp; É. Laem~ert.
EcuADOR.-Guayaquil.-D. Antonio F. Lt Dota.
PERú.-Arequipa.- D. Ramon Atbareda.
In.-Oallao.-D. Guillermo Widlund.
J.D.-Lima,-D. Tomás K. Scott..
CIÍIL11:.~Talca.- D. Andrés Vacarro.•
ID.- Valparaíso.-D. Cárlos Lathrop.
ESTADOS-UNIDOS mi:"CoLOMSu..-Bogotd.-D. Lázaro
María Perez; Agente de negocios.
ID.-'Oartagena.-D. Antonio María de Zubiria.
ID.-Pa11am4.-D. L. A: Quelqueféu.
BoLIVu.-La Paz.~D. Gerard y lforgués.
J¡;c-ÜADOR.-Guayaqtiil.-D. Antonio P. La. Mota.

.

.

.

.

.

EUROPA_

FRA;CIA.-.Parif.-Administrador.del lÍi,pano ÁtlleJ'i•
!NGLATERRA.-Lóndr~.-Kir Kland Coftt v C.•·
ITA.ÚA.-Boma.-Bocca Hermanos.
•
Po&amp;TUGAL.-Liaboa.-D. Enrique Casanova, Travessa
de Sa..-itlí Justa, núm. 22, 3.o.
.BltL01cA.-B"'-klaa.-D. Gust&amp;ve llayoler.
AusTRu..-Viena.-D. S. Koller, Sundettei:i, 120.
ALJ:MAMA.-&amp;rlilJ.-D. L. Broobman y u.a, Mamertrage, 118.
BoLAlO&gt;A.-Amafertlan.-D. S. MqJler y O.a.
,Busn.L&amp;i1t :l"mra1&gt;rwgo.-D. R. Volff, Nend, Zl.
cano, 17, rue Saint-Marc.

MADRID:

1882

BIT.A..LllOIIUIC lfTO Til'O ·LITOGRÁl'IO O

'

o.lle Real, núm•• 1 cuadruplioado.

REVISTA
LITERARIA, CIENTÍFICA Y ART1STICA
AÑO IV

MADRID, SJ.;TIEMBRE DE 1883

NÚM. 9

•

SUMARIO.

•
GnABADOs.- E xcmo. Sr. Controlmirnnte de lf\ Armada
D. Luis Bula, Comandante de la escuadra de instruccion.
lifnrina de guerra.- Interior de un barco-torpedo.
Mapa de la Indo Chi na.
En operaciones.-(Dibrijo de EsU,la,i.)

, Vi,tas de los castillos de Sen de Urge!, y de la pinza de
llad11joz.- (Dih1~0 ele B ndillo.- Grabado de Masi.)
Una descubierta de caballería.

I-'a de Cuba.-Parque construido en la ciudad de Ilolguin por iniciativa del Coronel de Infantería D. J osé
Mantilla. Segura.
Anales de la guerra civil.-Accion de Oroquieta. ·

!

SUPLEMENTO
Episodio de la última sublevacion.- EI Coronel del regimiento de Caballería de Numnncia, D. Ramon Rubnlcaba, somete á la obediencia á lns fuerzas sublevadas
del mismo regimicr.to.- (Dibttjo de A. &lt;le Catua.-Grabado de Soler.)

~',•,

. ... ,:::.._.,.~---::-.. .. '

:EXC..UO. S.R. CONTRALMIRANTE DE LA ARMAD.A. D. LUIS BULA Y VAZQUEZ
COMANDANTE GENERAL DE LA ESCUADRA DE !Nl!TRUCCI0N

�LA ILUSTRACION MILITAR

138

LA ILUSTRACION MILITAR

SUMARIO
1 en el lenguaje, que es el primer signo de todo perTEXTo.-Crónica.-Ex11lioacion de. l~s grad~dos.-Un ;1aie por
feccionamiento moral.
.
Marruecos (conti,iuacion), por Eouho Bonelh.-EI reloi soneto , ,
Los insultos, las baladronadas, son imprnde~cias
por y. Marin.-El ronviJado de piedra. soneto ,, por el Gen~ml
cuajadas de peligros y sintomáticas de decadencia.
D. J . Guillen Buzarán.-Carta do l:i lla.hana, por F~nno1s00
Ortega y Delgado.-En el ml\r, por l!:dua.rdo de Palac10.-Co•as de la vill,., por Adolfo Llanos.-Ubraa reoibidiis.-Jorogl!fico.-Soluciones.-Adverteuoia.-Anuncios.

CRÓNICA
EXTERIOR

La política internacional reviste en los presentes
momentos una importancia extraordinaria.
Francia y Prusia se miden con insolente arrogancia. La prensa discute con inmoderacion estrEli_Ilª·
Sus ejércitos ensayan, bajo maniobras diversas, eJercicios de una trascendencia alarmante, porque parecen perseguir un fin de aplicaéion inrnediata. Resultan en suma demasiado prácticos.
Italia, en vista de las maniobras francesas. ejecutadas en los Alpes por dos batallones y del reconocimiento de la frontera por Oficiales de la Escuela de guerra, se ha apresurado á fort-ificar todos los puntos débiles de sus costas.
Ha pensado, sin duda, en la eventualidad d" que
un cuerpo de ejército francés, saliendo de Tolon, de
Niza ó de Villafranca, pudiera caer de improviso
sobre las costas de Toscana, y hacer en poras horas
un desembarco.
Rusia se prepara tambien. Los trabajos de fortificacion sobre la frontera occi,!ental son extraordinariamente activados. Modlín tendrá ya en breve
8 nuevos fuertes; Iwangerod 6 y Brese-Litewski 8.
Se está terminando la construccion de tres líneas
estratégicas de ferro-carril. En fin, 10 divisiones de
caballería con 40 baterías á caballo se concentran
en Polonia, y 80.000 hombres al mando de Gourko
se hallan ya en la frontera.
Por todas partes, en la inquieta y aventurera Europa los aprestos militares, los recelos, las desconfian¡as profundas, parecen conducirnos á nuevas
complicaciones de extension indeterminable.
Y la verdad es, por paradógica que r esulte la frase; la verdad es, que á tal extremo ha lle~ado ya
la perturbacion interior, el desórden moral, la guerra en las conciencias, que bien puede decir~P. que la
paz sólo descansa hoy en las armas.
¡Peligrosa garantía de paz! es r.ierto; pero incomparable por lo eficacísima..
El temor recíproco ( más que la rectitud ó la prudencia) es el solo freno de las rivalidades internacionales.
En tales circunstancias, es pues difícil hacer oír
la voz desapasionada de la razon.
¿ Qnién podría hacer desistirá la rept1blica francesa de su ilusion por la revancha?
¿ Qnién podría contener á los poderosos que se
alían, y amenazan así, desde luego, la tranquilidad
de los no aliados?
¿ Cómo seria posible convencer á ningun Estado
de que esas alianzas son ya una declaracion de guerra, hipócritamente trabajada, y que los solos tratatados lícitos entre naciones que quieren desenvolverse dentro del derecho, son los conrnnios tle comercio,
aduanas, commúcaciones, etc., todo lo que se dirige
en fin, á promover un desenvolvimiento recíproco de
la riqueza económica?
Mala ncasion es esta para recurrir á argumentos
de derecho moral y social, y no nos compete á
nosotros _por otra parte insistir en estos altos puntos
de vista sobre las reglas de la mejor conducta humana. Pero en prevencion de tristes acontecilnientos
próximos, hagamos votos por que nuestros Gobiernos
acierten en la eleccion de la causa que haya de defender la nacionalidad española, y que esta causa
sea la más aproximada á la justicia ideal: la de la
independencia de cada estado para organizarse y
constituirse como mejor le convenga.
Como síntoma de los más graves y poco equívocos;
como preludio á la tempestad que en las anteriores
líneas anunciamos, merece notarse la polémica de
la prensa franco-alemana.
Atribuimos á este sólo hecho una importancia excepcional.
Esta ardiente disputa no favorece á ninguna de
estas dos naciones, no está á la altura de su incuestionable reputacion y valimiento.
Pueblos tan cultos, tan adelantados, tan poderosos, deberi¡¡,p. darnos el ejemplo de la mocleracion

Todavía, en la prensa alemana, hemos podido observar un raso-o de dnd,,sa buena fé Nos apresuramos á protesi:r contra los periódicos a~emanes que
procuran justificar sus a.taqnPs á Francia, en no sabPmos que espPcie de maquiavélico protectorado sobre
España. Mil gracias á nuestros espontáneos protectores.
.
te
· España es abso1utamente neutra~ en política ex ·
rior, y no ha solicitado esa proteccion. .
No dará pues motivo, no justificará mnguna malevolencia de Francia, y si no obstante, esta. malevolencia se hiciere manifiesta con algun carácter de
incuestionable gravedad, España se basta á sí sola
para arreglar cuantas cuestione~ se susciten con la
vecina r epública, por muy complicadas que sean.
Correlativamente, tenemos que notar una ligereza
en las apreciaciones de la prens~ fi:ancesa, que a&lt;il.mite la premisa de nuestro pr-u.nanis-mo.
¡Prudf)ncia ! ¡Prudencia! ¡Pru~e~c!a I Hé aquí la
excitacion que nos atrevemos á dirigir, con el mayor
carácter de oportuna humanidad. ~ las dos in_quietas
y poderosas potencias, que ya mamobran y disponen
sus ejércitos como en la víspera de una nueva y sangrienta querella.
Austria invita á un gran torneo á los Oficiales de
todos los ejércitos extranjeros.
Estas carreras internacionales tendrán Jugar en
1884.
.
El transporte es gratuito para todos los Oficiales,
sus ordenanzas y caballos, á partir de la frontera
austriaca.
Los 19 dias de alojamiento y manutencion en V:iena serán tambien costeados por la galante nacion
qu~ invita á estas fiestas.
Habrá tres primeros premios de 1.000, 500 y 300
ducados de oro, más un objeto de arte.
Ante la catástrofe que acaba de llevar la desolacion á los habitantes de una hermosa region de Italia Francia ha sentido una vez más esos grandes
impulsos de generosidad que la distinguen y la elevan sobre todos los modernos pueblos
París con Ischia no ha sido menos expléndido que
con '1úrcia.
Organizada una gran fiesta de caridad. ha concurrido en masa ese público del dinero que en otras partes se retrae de todo concurso á grandes obras de humanidad.
Uno de los medios para arbitrar recursos, ha sido
la publicacion de un periódico semejante al Paris-

Mzírcia.
Los hombres más notables en letras y artes, han
consagrado en una página imperecedera, ese noble
acto de filantropía internacional.
Esa gran retorta de ideas que se llama París, "e•
cesita ocasiones en que asombrar al mundo con relámpagos de génio, y ninguna ocasion mejor que la
que ofrecen estas hojas inmortales de la caridad que
circulan por todas partes.
En la que tenemos á la vista se agrupan las concrpciones sublimes del pensador con las notas conmovedoras del sentimiento.
Hay entre las impresiones, que como á vuela pluma han dejado esos escritores ilustres, unas líneas de Lanzieres-Theinines, que expresan de un
modo persuasivo y sublime el más bello y elevado
concepto de la pátria.
No podemos resistir al deseo de copiarlas:
«¿ Que por qué son tan insensatos que se obstinan
en seguir en su isla y reedificar sobre ruinas? Es
que es su pátria y la pátria es como la madre. No se
tiene más que tma madre á la cual se ama tal como
es. ¿Deja uno á su madre p~rque es enferma, vieja ó
desgraciada?»
Donde hay patriotas capaces de sentir así el amor
de la tierra donde han nacido, hay indudablemente
un pueblo grande llamado á los más altos destinos.
Ante estos hechos es imposible no esperimentar
simpatía por este pueblo tan naturalmente inclinado
á toda empre~a caballeresca, á todo propósito de abnegacion.
.
Amar á la Francia, desear su gloria y su grandeza, es votar por la causa de la humanidad.

139

INTERIOR

En muy corto plazo, hemos pa~a~o por todas las
más variadas amarguras de una lllJUstificada apelacion á la violencia. Puede haber algun caso, en que
pueblos enteros ó importantes colectividades recurran á la rebelion en armas,· como la sola manera de
hacer oir y respetar sus hollados derechos. Pero e~
las presentes circunstancias, y cuando una amplísima libertar! de imprenta, recientemente promulga.da,
favorecía todo linaje de exposicion de agravios, iD:dividuales ó colectivos, los políticos que han promoVIdo
el último alzamiento, han incurrido e1:1 un género de
responsabilidad que nos abs~n~mos de calificar, porque lo ha sido ya por los periódicos de batalla en las
frasef más necesariamente duras. i,
Hoy, como ayer y como siempre, los políti~os han
recurrido á ese bravo cuanto mal comprendido Oficial espatíol, ó á esas iI?portant~simas cJases de tropa que, por largos hábitos nac1onales, y fr~cue~temente por el estado general de nuestra org:i,ruzacio~,
vienen siendo en nuestra infortunada,pátna ~at~na
propicia para todo género de esténles sacrificios.
¡Ah! La manera como n~s?tro~ entendemos la .moral social, la escasa part1cipacion que nosotros ,,reemos ver tomar al individuo en la mayor parte de los
sucesos de Espatía· el punto alto de vista, el punto
de vista teórico e;_ que voluntariamente nos colocamos, para no inficionar nuestros juicios co~ lli:n~una
considerncion de interés mundano, nos unyide ~er
implacables con los vencidos, como nos hubiera impedido ser condescendientes con los vencedores. Los
éxitos no se nos imponen; y por otra parte, cuando
el fallo inexorable de la ley militar ha caido ya sobre
algunos infortunados, y persigue todavía nuevas responsabilidades, parecería como una . vul~ar afectacion de inclemencia el agravar la situacion de. lo_s
que se hallan bajo la accion de la ley, con recnIDInaciones ya inútiles.
Pero ha habido un aspecto en estas últimas perturbaciones, que nos entristece y sonroja extraordinariamente. Algunas de las fuerzas sublevadas no
lo han sido por sus Jefes naturales¡ y Oficiales ex_traños han acaudillado las tropas msr.rrectas. Una
conducta heróica ha podido rehabilitar á la Oficialidad del regimiento de Num:mcia, en cuanto concierne á su responsabilidad personal y su honor; pero
el hecho anómalo y tristísimo, el hecho que deploramos, no podrá pe~der en la historia su carácter de
abrumadora realidad.
Principalmente deben dirigirse todos nuestros esfuerzos á evitar la repeticion de esos secuestros d_e
mando, y ya que desdichadamente seconsume el d_ehto, sea siquiera manteniendo los cuerpos su cohesion,
su unidad y su discqllina, pues así habremos salvado
algo de lo que como lnilitares más nos importa guardar: la consideracion y el respeto mútuo, que es toda
nuestra fuerza, pues de otro modo la institucio? militar no es más que una máquina montada al aire, y
sus in.dividuos juguete del primer mal intencionado
que pasa.
¿ Pero cuál puede haber sido la causa , de es.tos
inesperados desórdenes? Toda la prensa mvestiga
esta cuestion de orígenes, y todos los hechos que han
tenido más ó menos conexion con ellos, son indicados
como causa ó parte de la causa.
Para nosotros, la causa primera, por órden de
gravedad y trascendencia extraordinarias, es el estado moral del país.
Para probar esto, basta observar nuestras diversiones favoritas; nuestra repulsion natural á las
ciencias; el estado de nuestro comercio, lilnitado á
las operaciones al contado; el sistema irracional de
nuestra caridad, así oficial como privada; el ningun
espíritu de asociacion, y por tanto, la absoluta falta
de sentimientos patrióticos; el éxito y fácil encumbralniento de todo el que habla y escribe á la manera asiática, con verdaderos torbellinos de palabras y
gestos; la manera de conseguir proteccion y destinos
públicos ( el libelo ó los servicios domésticos); la
falta absoluta de complacencia en alentar ó proteger
á los jóvenes sérios, que naturalmente viven consagrados á un ideal, y no pueden devolver inmediatamente en mundanos servicios el favor recibido; y en
suma, el carácter irreflexivo y superficial que nos
distingue, porque si se suscitase el más árduo y perentorio problema de pátria en una tarde de toros,
el problema quedaria sin solucion.
Como corolarios-ya á esta gran fuente de desven-

tura nacional, vienen otros defectos. En política, por
ejemplo, la~ relaciones exteriores están enteramente
abandonadas ó concebidas de un modo absurdo.
Cuando un gobierno quiere dar á entender que se
ocupa ·de las relaciones internaciónales, suena la
palabra alianzas; es decir, lo que no debe sonar
nunca. Porque una alianza implica un adversario,
y los pueblos como el nuestro, deben tener el gran
tacto de no descubrir nunca sus alianzas más probables para un casus belli. Pero cuando no fuera
posible pasar por otro p1mto, ya lo dijimos en un
artículo publicado hace próximamente un alío, llay
un principio que rige las relaciones exteriores como
las interiores, en un gran m\mero de casos: las et·
nexiones de raza y ~ciudad.
La vecindad implica ya un comercio fácil y constante, y este aspecto comercial prepondera en los
tiempos modernos con un carácter ta.l de fuerza, quE,
recientemente hemos visto á los intereses mercantiles
revolverse con éxito ante las precauciones sanitarias
que la eventualidad de una epidemia exigía,
El punto de vista personal ó de egoísmo de clases con que se han analizado los últimos suce!los,
ha conducido á algunos á recriminaciones tan severas como inútiles; porque decir que nuestro Ejército
es malo, no puede ser otra cosa que una repeticion
del hecho que tenemos á la vista, á saber: que en el
Ejército se ha presentado el mal. Pero el Ejército es
la parte de un organismo muy complejo, y la misma
extension del mal que deploramos prueba suficientemente que no está localizado ni se ha producido por
una causa enteramente extra.1í.a al sistema general
de organizacion.
Ya lo hemos dicho arriba. Empezand'O por el individuo aisladamente considerado, y concluyendo por
el exámen de las funciones de gobierno, nada parece
responder en nuestra pátria á una concepcion de
moral cualquiera; y por tanto, todas las relaciones
entre las diferentes clases sociales, adolecen de un
vicio igual de brutal egoísmo ó indiferencia. Si la
experiencia no fuera terrible, nosotros propondríamos en demostracion de nuestra tésis la siguiente:
Traslademos la facilidad que el Ejército tiene de
trastornar el órden por medios violentos á cualquier
otra clase de la sociedad. Estamos seguros de que
nuestra na.cionalidad queda.ria deshecha en mil pedazos. Porque ninguna clase tiene las virtudes de sobriedad, resignacion y hábitos de obediencia de nuestras clases militares, hoy sumidas en una pobreza
rayana de la miseria.
Finalmente, ¿se cree que en el Ejército hay gérmenes de desorganizacion? Pues el Ejército no es
un raro producto espontáneo; el Ejército no se ha
hecho y educado á sí mismo; es ¡n producto del
país. Los lnismos que hoy le censman tan destempladamente, no se paran á contemplar que está
hecho á su imágen y semejanza.
Con objeto de introducir alguna reforma en las
Ordenanzas del servicio de Sanidad, se creó, en Diciembre de 1876, una Junta presidida por el General
Chacon, y compuesta de los elementos más valiosos
del citado cuerpo. Posteriormente, y despues de ejecutados los estudios preliminares, se confirió la Presidencia de esta Junta al General D. Antonio Daban,
empezando los trabajos con regularidad en Octubre
de 1879, y terminando el reglamento del servicio de
paz en 1880, cuyo trabajo ha merecido un brillante
informe del Consejo de Estado. Con igual asiduidad
continuaron sus estudios hasta dar cima á su cometido, á principios del afio actual, con el reglamento
de campaña, donde se preven los IDlHtiples casos
que pueden presentarse ante los desvastadores dramas que está llamado á presenciar y combatir este
cuerpo en una guerra.
A fin de que nuestros lectores conozcan la índole
de los trabajos realizados por esta J1mta, trascribiremos á continuacion las disposiciones más esenciales del reglamento para el servicio de campaña.
1.0 Se destinan dos médicos á cada batallon de
Infantería ó regilniento de Caballería, cuando las
fuerzas se pongan en pié de guerra, y tres para los
regilnientos de Artillería;
2.0 Se crean unas secciones de calnilleros independientemente de las de los cuerpos, cuyos servicios
corresponden al destacamento sanitario que se asigna en cada division;
3.o Se organizan, asimismo, unas secciones llamadas de trasporte, que han de ejecutar este servicio
respecto de los heridos y material de trasporte.
4,o En la parte del material se introducen las
siguientes reformas:

l,o La cura individual que cada hombre debe llevar sobre sí. 2.o Dotacion asignada á los cuerpos y
á las fracciones que constituyen la division, hospitales móviles de curacion provisionales y diversas columnas de trasporte; d; modo que en cada division
podrá disponerse de más de 25.000 curas. Y 3. 0 La
tarjeta de identidad que todo soldado de?er~ P?seer
para su identificacion y para hacer las mdicaciones
diagnósticas relativas á la enfermedad que padezca
el interesado.
Los servicios sanitarioJ se hallarán distribuidos
en esta forma: uno de los médicos del cuerpo establecerá el punto de curacion sobre la misma línea de
fuego, y el segundo, en el sitio en que se encuentre
el centi·o de la brigada, á las órdenes del Jefe de
Sanidad de la misma, constituyendo ambos puntos
la primera línea de curacion. A retaguardia de esta
se formará el destacamento sanitario, dotado con
nueve médicos, veinte sanitarios, ciento cincuenta
camilleros, cincuenta camillas y un número prudencial
&lt;farruajes para el trasporte de heridos; más á
retaguardia se hallarán los hospitales móviles y los
pr~isionales, con personal y material propio, quedando á cargo de los tHtimos el cuida&lt;to de los heridos, lnientras los móviles y fracciones ya citadas
siguen la marcha del Ejército; y, por 1íltimo, á
retaguardia de los provisionales se e¡;tablecerán los
de evacuacion y depósitos de cansados, si e; alejamiento de las fuerzas de su base de operaciones lo
lliciese necesario, y como complemento se, orden~rá
el servicio preciso cuando las circunstancias lo impongan.
Tambien ha sido objeto de especial estudio la necesidad de regularizar la beneficencia particular y
los cuidados de las asociaciones creadas en favor de
los enfermos y heridos del Ejército, á fin de que se
aprovechen sus ventajas, y se eviten los pPi:jnicios
que suelen ocasionar cuando el órden no preside á la
orl!'anizacion de sus servicios.
El apéndice de este reglamento comprend.e: l,as
instrucciones lúgiénicas de aplicacion á un EJército
en campa!ía, y las reglas para distinguir y socorrer,
á falta de médicos, ciertos accidentes comunes á los
hombres que prestan servicio en el teatro de operaciones.
Elevado este proyecto de reglamento á la superioridad, es de esperar que no tardará en aprobarse
para evitar que los acontecilnientos nos sorprendan
siempre, La Junta ha cumplido su cometido, no obstante las dificultades que se oponen á una ordenanza
semejante, teniendo en cuenta que las principales
potencias lnilitares carecen de esta clase de reglamentos, y sólo se rigen por instrucciones aisladas
q1te la práctica ha hecho precisas; pero todos los
obstáculos se han salvado en este caso concreto,
merced á la ilustracion é inapreciables conocilnientos
adquiridos en los campos de batalla por el respetable personal designado para llevar á cabo esta importantísbna y trascendental comision.

a.

Terminando en San Sebastian el itinerario del viaje Real por la Península, S M., segun indicamos en
nuestro último número, realiza su proyectada expedicion al extranjero
Este viaje ha suscitado infundados recelos en
Francia, que han caído por su base; pues segtm ya
manifestamos en nuestra ültima Crónica, no puede
l1aber sido inspirado en otro móvil que en el natural
afan de estudiar la organizacion y las funciones de
los diferentes ejércitos de Europa. S . M. el Rey sabe
que el porvenir de España está íntimamente ligado
al perfeccionalniento de sus instituciones militares,
y habrá creído conveniente ( aparte otros motivos
de cortesía), visitar el imperio aleman, en el momento en que el ejército se dispone á grandes maniobras.

EXPLICACION DE LOS GRABADOS
DON LUIS BULA Y VAZQUEZ

de relieve su aplicacion y raras dotes pa.ra la carrera que
babia abrazado, obteniendo el empleo de Alférez de
Navío á los cuatro años de estudios y prácticas reglamentarias. Ascendid,, á Ce.pitan de Fragata, se le confió
el cargo de 2.o Comandante de la Astúrias, que formó
pa,rte Je la escuadra de operaciones en aguas africanas,
contribuvendo al éxito obtenido en los alrededores de
Tetuan ~l 23 de Diciembre de 1859. Luego asistió al bombardeo de Larache y Arcila, y por sus especiales se1 vicios
fué recompensado con el empleo de Coronel de Ejército
y la medalla de Africa.
Nueva ocasion se presentaba al Sr. Bula, pocos años
despues, pára desplegar su vigorosa iniciativa con la inolvidable expedicion española á Méjico; y mandando la fragata Princesa de Astúrias, recorrió diferentes puertos de
uquella.s posesiones aniquiladas porintestinaguerra, desde
que, alucinados por la idea de libertad é independenci~,
ideas ambas innatas en el hombre, se separaron del dominio de la madre p:ítria, viéndose precisados á luchar con
otro y ugo más extranjero é ignominioso. S·1 cond1,1cta en
las operaciones verificadas en aquella c011ta, mereció unánimPs aplausos, siendo ascendido al poco tiempo al em•
pleo de Oapitan de Navío.
Durante su larga carrera ba tenido el mando de 21 buques de nuestra mal'ina de guerra, entre los que figuran
los navíos Soberano, Francisco rle Asia é Isabel, Y las
fragata• Princesa de Astúrias, Isabel II y Mende , Nuñez,
revelando en sus dilatados servicios admirables condiciones para el mando y gobierno de una escuadra.
No menos importantes son los servicios prestados en
tierra por tan distinguido m11rino; los cargos de Comandante General del Arsenal , Jefe del Apost11dero, Capitan
de Puerto Ponce, Comandante pl'ineipal de Puerto-Rico,
y Vocal de lll Junta especial de Artillería, con otros destino• qne se·ia prolijo enumerar, completan el recargado
cµndro de los servicios del Sr. Bula, recompensados con
lns encomiend11s d" Cárlos ID é Isabel la Católica, Y las
grandes cruces de San Hermenegildo y del Mérito Militar.
Ascendido por ri~urosa anti~üednd á Contralmirante
en 1878, fué pronto designado para mandar la escuadra
de instrucion. Este cargo, ,¡ue viene desempeñando con
jmln acierto, le proporciona en estos momentos un medio
de dará conocerá nuestro Monarca las excelentes eoniliciones del nersonal de 111 Armada, que ha puesto de relieve ánte S. M. al buen estado de su instruccion y el excelente espíritu de que se halla animado.
Las relevantes cualidades del militar y marino tienen
en el Sr. Bula su ci,mplemento en su apreciable trato,
que t•ntlls simnatí~• le ba conqui¡¡tado entre sus compañeros y subordinados; y LA ILUSTRACION Mn.1-rAR rinde
con gusto este público testimonio de respetuoso afecto hácia tan .iistinguido marino de nuestra Armada.

BUQUES LANZA-TORPEDOS
En nuestro número anterior describimos minuciosamente los compartimentos en que se dividen estos poderosos elementos destructores de la guerra; lss dimensiones y capacidad del buque, y las diferentes condiciones
que ba de reunir para obtener un éxito completo en
cuantas ocasiones sea necesario su empleo. El grabado
que figura en la pág. 140, es el complemento de los ya
publicados, y en él se manifiesta la manera como ?l
Comandante de estas infernales máquinas ha de cumplir
~u difícil y peligros11 obliga~ion.
Encerrado herméticamente para que el agua no pueda
penetrar en el momento de la explosion, en el punto designado para el vigía; escudriñando el exterior á través de
un espeso pPro trasparente cristal; teniendo á su derecha
un cuadrante para t rasmitir las ordenes al maquinista; en
su frente al timonel, á fin de indicarle la precisa direccion
que ha de seguir, y más adelante al soldado de quien depende el cartucho explosivo que ha de soimbrar la muerte
y producir la sumersion de esos móns~uos ª:oraza~os
modernos· el Comandante de C3ta vahente tripulac1on
ha de bailarse revestido de eo bresalientes condiciones
intelectuales, y del arrojo temeral'io y serenidad de espíritu que la historia atribuye á los espartanos.

CONTRALMIRANTE DE LA ARMADA

Consecuentes en nuestro propósito de publicar los retratos de cuantos Generales del Ejércto y Armaiia ocupan
un lugar distinguido y honroso, por sus especiales condiciones y antecedentes, corresponde el turno en este número al soldado ilustre y notable marino D. Luis Bula y
Vazquez, actual Comandante General de la escuadra de
imtruccion.
Nació el Sr. Bula en Cádiz el 22 de Febrero de 182-5, y
á los trece años de edad empezó á servir como gua1·dia
marina de 2.a clase. Desde lo~ primeros momentos puso

MAPA DE LA INDO-CHINA
Desde que surgió la cuestion que ha llevado la escuadra
francesa á los mares de la China, liemos seguido el curso
de los sucesos, ofreciendo á nuestros lectores todos los
antecedentes de este conflicto á la vez que sus probables
consecmmcil\$.
Si siempre es útil é interesante, especialmente para los
militares, estudiar el desarrollo de una éampaña, se agranda para nosotros este interés en el caso presente, si se
tiene er: cuenta que el territorio ~onde hor se ".~n~il~

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MAPA DE LA INDO-CHINA

�tA lLUS'.l.'RACION MlLI'rAlt
tA ILtrSTRA.CION MILITAR
estos sucesos se halla cerca de nuestras posesiones de
Filipinas, que allí derramaron su sangre nuestros solda•
dos en la expedicion de Cochinchina, y que á aquellas
lejanas regiones han llevado la luz del Evangelio los mi·
sioneros espatloles, convirtiendo á la fé cristiana una
gran parte de la poblacion.
Para que nuestros auscritores tengan una idea aproxi•
madadel lugar donde estos hechos se desenvuelven, publicamos hoy un mapa del territorio que se designa con
el nombre de Indo-China, donde está enclavado el Impe•
rio de Annam, en cuya parte meridional se encuentrnn
las posesiones francesas de Cochinchina.
La opinion menos ilustrada establece una confusion
lastimosa respecto al Tong-Kin, cuyo país se cree Jindnnte
con la Cochinchina, ain tener en cuenta que aunque han
sido provincias feudatarias de un mismo Imperio , se
hallan separadas por muchos cientos de leguas, y se necesitan más de seis días de navegacion para ir de un punto
al otro.
El mapa que hoy ofrecemos en escala de 6.600.000, se
ha hecho con presencia de los datos más completos y
fidedignos de aquel país, hasta hoy casi desconocido, pues
ninguno de los planos publicados en Francia respec.to á
las próximas operaciones, ha podido fijar detalles de los
alrededores de Hué, capital del Imperio, en donde, segun
los últimos telegramas, &amp;caba de firmarse la paz con el
gobierno de Annam.
Las condiciones impuestas por la Francia, son:
La anexion definitiva á Cochinehina de la provincia de
Diuthnam¡ la ocupacion de vários faertes, y la retirada
de las tropas annamitas del Tong-Kin, sobre cuyo territorio se reconoce el protectorado de Francia.
Esta solucion no supone el término del conflicto; pues
dueños del Tong-Kin los pabellones negros, y ayudados,
segun se cree, por la China, ha de costará Francia algun
trabajo el asegurar por completo la navegacion por el Rio
Rojo, cuyas orillas dominan esas temibles bandas.
Todo el interés de la campana se dirigirá ahora al
Tong-Kin, en donde han ocurrido ya diferentes h,echos
de armas, esperándose de un dia á otro noticias respecto
al resultado de las operaciones en gran escala.

EN OPERACIONES. (Dibujo dé Esteban.)
¡ Nuestro aoldado en operaciones!, M aquí su campo
propio¡ hé aquí la esfera en que es inimitable, inco1nparable su tipo.
U'n poco de pan duro, una bota mal repleta de aguu•
do vino, son sus solos preparativos de viaje. Y con tan
frugales comidas, con tan manifiestamente escasa alimentacion, el bravo hijo de nuestros campos, pasa las mayores
vicisitudes cantando y riendo siempre.
En este grabado hay que añadir 11. las dos simpáticas
figuras militares, la de la graciosa aldeanu que les ha servido dos vasos de vino.
Al mostrar la complacencia que se advierte en sufran•
ra fisonomía, tal vez piensa la gallardajóven que ella tambien tiene hermt.nos ó tendrá hijos, y otras herman11S ú
otras madres la devolverán ulgun dia su caridad con el
militar en campaña.

BADAJOZ Y SEO DE URGEL
En el proceso tristemente célebre de nuestras discordias civiles, se ha escrito una nueva página de luto para
la pátria, en la q~e figuran, reunidos por la fatalidad, los
nombres de BadaJoz y Seo de Urge).
Ya ({Ue ineludiblemente hayamoa de cumplir el hoy
penoso deber de cronistas, lo limitaremos tanto como
nuestro sentimiento nos aconseja, reduéié11donos, en la
parte artística, á ofrecer unas vistas de l11s plazas donde
han ocurrido las recientes sublevaciones; y en la narrativa, á referir sumariamente los hechos, cuyo carácter y
trascendencia analizamos en otro lugar de este número.
Badajoz, primer punto en que estalló la sublevacion, es
una plaza de guerra de.suma importancia, por bailarse si•
tuada dentro de la zona militar de defensa, en la frontera
con el vecino reino lusitano; ~ro sus fortificaciones no
responden todavía á las exigencias .dD la guerra moderna.
Hácia el Noroeste se halla defendida por una muralla de
construccion antigua que se une al castillo, y.t.a,mbien por
el rio Guadiana, el cual ofr8&lt;'.e una barrera de algw¡,,¡. ,e•
sistencia¡ la parte reEtan te de esta ciudad, que tan gra11.
.trascendencia ha. tenido en todas las guerras que registra
la historia de nuestro país, está circundada d.e grue,os
,muros, ~!menados, en su mayoría, y provistos de sus cor•
.respondientes torreones flanqueantes.
Para penetrar en la poblaciones preciso atravesar tres
J)Uer~s: la de las Palmas al O., la del Pilar al N., y la de
la Trinidad al E.¡ y entre sus fuertes merecen especial
mencion el de San Cristóbal, que c!omina la ciudad¡ el de

Pardeleras, situado sobre una eminencia al S. de la villa¡
el Picuriña, sobre los balunTtes de la Trini&lt;lad y Snntn
María; el Sun Roque al E., y, finalmente, la luneta que
con,truyeron los franceses mientras ocuparon la plaza,
durante la Guerra de la Independencia.
No es menor la importancia que encierrn para una
guerra con extranjeras fuerzas la estratégica posicion de
la Seo de Urge!. Situada en el centro de una concha f,,rmada por el Segre y el Valira, y pt,r ásperos y casi inac•
cesibles ramales de las sierras de~ uestra Señora de N uria y de Cttdi, ha sido siempre el objetivo de las fuerzas
insurrectas ó enemigas que operaban en la parte oriental
del Pirineo. Los rios citados le ofrecen practicables ave•
nidas, y por consiguiente, son siempre un ob,táculo para
las agresiones que por ellas pueden verificar los invasores
de esta comarca¡ pero rarece, sin embargo, de comunicaciones con el interior, pues los desfiladeros de Orga11,g a
y Pai,o de os tres puentes, sólo son practic,ibliB para los
peatones¡ circunstancia esta última, que si bien en una
guerra de invasion aminora su importancia como punto
de apoyo del enemigo, contribuye á hacer casi imposible
su ataque en nuestras luchas intestinas, mientras el %-en
de batir no se trttsporte por 11\ línea fronteriza, y áun p ~r
territorio francés.
Las obras de defensa más importantes de esta plaza,
se reducen al eastillo, la ciudadela, rodeada de espesas murallas, y á tres fuertes destacados, entre los cuales descuella el de Solsona, que tan importaLte mision desempeñó
en la última guerra civil.
Lus fuerzas sublevadas en Badajoz, se componían tlel
regimiento infantería de Covadongn, y el de caballería de
Santiago. Iniciado el movimiento insurrecciona!, un pe•
queño destacamento fué comisionado para interceptur J,i,
via férrea, destruyendo un tramo del puei.te sobre el río
Aljucer una máquina soltada á todo vapor y que descarriló en dicho sitio¡ al din siguiente, desengmiados del
éxito de su nada envidiable empresa, se refugiuron en
Portugal, cuantos hnbian tomado parte en el pronunciamiento, sin cometer ningun género de desmanes, ni espe•
rar á r&amp;istir las fuerzas que de,;dc Mudrid salieron precipitadamente, para restablec,·r el órden en In capital de
Extremadura y In disciplina en mal hora hollada con la
renovacion de actos que parecian haber desaparecido de
nuestras costumbre,.
Cuatro días despues, el primer batnllon del regimiento
de Vizcaya, de guarnicion en la Seo de Urge!, en union
de algunos Carabineros, se su ble raba tam bien, al grito
de ¡viva la república española/ .Aun cuando en un principio presentaron síntomas de resistir á las fuerzas leales,
comprendiendo el aislamiento en que se hallubnn, decidieron refugiarse con tiempo en territorio de nuestros
vecinos de allende el Pirineo, abandonando li1 plaza á Jns
tropas que se destinaron pam someterlo,.

UNA DESCUBIERTA
Los servicios en cnmpaiiu exigen nptiiudc-~ y conocimientos muy vatiados y complejos.
Es ne~esario hvmbres especiales para cada caso, y en
el de una pa1·ti,da suelta el desc,,bierta, se emplean los
de caballería, como arma más ligera, dotada de elrmentos
que le ayudan á esquh·tt las sorpre~as y golpes de mano
del enemigo.
El grupo de individuos que se de:;tiuan de descubierta
tiene una mision en extremo delicada, y las instrucciones
que recibe para llevará cabo su cometido son ordinariamente muy variadas y deficientes. El éxito del reconocimiento estriba en la inciativa individual, y ,e procura
siempre elegir á gente voluntaria¡ pues si ni soldado
cosaco se ha inmortalizado paru este género de operacio•
nes, es tan sólo porque es una especial idad importantísi•
ma para la guerra, cuyas condiciones esoncinlcs no ée for•
man sólo con la instruccion militar, sino que nacen con
el individuo.
El aspecto que presentn este destucamento de la extrema vanguardia de un ejército, está fielmente representado en el grabado de la pág. 148. Unos cuantoa jinetes
desviados de los caminos vecinalea, llegan á un raserío
para adquirir noticias de lus fuerzas contraria,¡ destruir
algun almacen ó depósito; perturbar las comunicaciones
enemigas, á la par que facilitan el paso á los correos del
ejército de quien dependen; acosar con tenacidad los flancos y retaguardia del enemigo¡ serpentear por entre slls
lio.,,a,s para dar pronto aviso de sus movimientos¡ coger
prisioner.oe, valiéndose de una emboscada ó sorpresa, y
ejerrer una v¡gjip.ncia continua sobre iodo el campo de
operaciones. Estos s.erv,itjos, con otros que fácilmente se
adivinan y cuya enu1Jtern.cjo¡¡. ,se;ia demasiado prolija
se encomienda á la d~cubierta, cuya in~r¡¡sante mision re'.
presenta con toda propiedad nuestro grabado,

143

PARQUE MANTILLA
Tal es el nombre del bello y pintoresco Jugar de recreo
en que, la iniciativa del Coronel de Infantería D. José
Mnntilla y S•gura, ba trasformado una extension de terreno árido y estéril que. frente el cuartel del regimiento
de la Habana que mandaba, existía no há mucho tiempo
en la ciudad de IIolguin, una ele las no menos importantes
de nuestra grnn,l" Antilla, y de la, más combatidas en las
pa3lldns lucln, inte3tinn, de aquella preci11&lt;lísim~ pro•
vincia.
.El pensamiento cldl Sr. M,1ntilla, fué acogido upenas
iniciado, con viví,imo entusiasmo por lo, Jefes, Oficiales
é indidduoo del regimiento de la Habana; y todo el que
puco brindar su inteligencia ó su brf½O para la ~jecucion
de la idea, no titubeó un iostnnte en hacerlo, trocil.ndose
al minuto, unos soldados, en albañiles¡ otros, ea cárpinteroa; quieues, en nlfareros¡ y todos en obreros solícitos
para emb11llecer con el sudor de su frento el mismo lugar
que en anteriores épocas habia sido regado con sangre do
soldados del regimiento de la Habttna.
Dirigió la obra el Teniente Coronel del 2.o batallan d .&gt;n
.11'ederico C11pdevila .lCiñano, quien desdo luego, y auxili11do del m'.lcstro de Ingenieros D. José del Salto, presen·
tó los planos de ella y ha sabido despues, durante su tras•
curao, ofrecer tantas pruebas de laboriosidad y de los talentos que le adornan, que bien merece nuestro pa.rticul11r
encomio v una parte no pequeña de los plácemes de que
se ha hecho digno el señor CL&gt;ronel Mantilla..
Al Sr. C4.pdevila han ayudaclo eficazmente todos los individuos del regimiento; pero menester es citar especial•
mente á lo, sañvras Capitan D. Antonio C,1rmona, y Abanderado D. Ramon Rodríguez, que han dirigido, el primero,
los trabajos de alfarería; y el segundo, la construcion de
unos hornos de cal.
i\Iás si los J efes, Oficiales y soldados del regimiento de
la llabana no han escatimnt.lo medio alguno para dotar á
In ciudad de Holguin de un paseo que tanto la embellece, tampoco han dejado de rivalizar en allegar recursos
para ello el municipio y el vecindario¡ éste, donando mn•
deras y otros o!Ítlctos¡ y aquel, cediendo á la primera indicacion, y co~ singular galantería, diez mil me1ros superficiales de terreno.
Nuestro grabado de la página 148 da una idea bastante
perfecta del parqu., Mantilla, y nos escu.a una descripcion.
Su longitud es de 1 LO ill0tros, y su ttnchura ele 70¡ midiendo las calles paralelas á los lados mayores üe rectén·
gulo, 11 metros la central y 10 111s Jaterale:;, teuitndo .:¡ y
4 respectivamente, las que las cruzan en sentí.do ~crpen•
&lt;licul11r; los ar¡:os de la entrada principal son de órden
dórico.
En el interior del .Parque se han establecido un gimnas io, tiro de. pistola y juego de baru, de bolos y de pelota.
Por más que los tiabajos hsbian comenzado en Noviem•
hre del año último, la inauguracion oficial de h/ obra no
se verificó hasta el 21 de Enero p11sado, dias de S. lI. el
Rey (q. D.g.); llevándose á cabo el acto· con la mayor
solemnidad y asistencia de numerosas Oomidiones, así militares como civile,, y de un escogidq-público.
La ceremonia fué presit.lida por el señor Brigadier don
José March, Comandante General de In Juris,ticcion¡ y á
que se re:iliiu-,1, con gran lucidez, contribuyó el Ayuclante
del regimiento de Ja Habana D. José Guido, encargado de
la construcciou de un kiosko estilo filipino, dor¡de fueron
obsequiados de una manern expléndida todos los concurrentes.
Las obras ejecutadas y algunos detalles que faltan se
calculnn en unos 20.000 pesos, cuyo yalor nominal ~stá
representado por los esfuerzos de los soldados de la Habana Y_ los arbitrios de sus Oficiales y Jefes, quienes, con
funciones dramáticas, han podido ir aumentando los elementos indispensables 1&gt;ara l_a terlllinacion de los trabajos.
~n sum~, _el Parque Mantilla, de cuyos jardines cuidim
varias fum1ilas de la po~lacion, es hoy uno de sus me·ores
ornatos y fidelísimo testimonio de que los ócios del 1jér·
cito en la paz son tan útiles á los pueblos como sus con•
quistas en la guerrn, mostrando tn1.ubiea que las·: manifestaciones del trabajo en el soldado español rivalizan con
su Yalor en el Ct,mbate.
OROQUIETA
E~ los comienzos de la última guerra civil, si.frieron los
carlistas. un rudo golpe e1J la accion de Oroquieta. Las
fuerzas liberales se hallaban bastante distantes deesta po•
blacion, siLUada en el valle de Basaburua-Mayor y en
la cual se encontraba D. Cárlos con su E, M, y num'eroso1
secuac_es, descansando de una &amp;ctiva persecucion. Morio•
11es exige á sus subordinados todo género de fatigas parn
no dar reposo al monarca tradiccionalista¡ es necesario
prescindir del hambre, la sed y el cansancio¡ no ha de ser
un obstáculo la escabrosidad del terreno que es preciso re•
correr, hasta encontrar al enemigo para derrotarlo, y en

estas condiciones emprende la marcha la columna de
Mariones, compuesta de seis b,tallones de infünter·a, una
batería y un escuadran de ca balleria.
.Al divisar el pueblo, se encomendó al batallan ,:azadores de F1guer,1s el flanco derecho, y el izquie rdo al de
Alcolea; Alma.nsa con las demás tropas ocupan el rentro.
Los CRrlistu, sorprendidos por In energía del atnquc que
no esperaban, h•1yen despn,·oridos y es el mayor desórdcn¡ algunas froccion es hacen frente ñ nuestras tropas,
sosteniendo oncarnizadtt lucha por 111, calles, lucha que
representa el grabado de In pág. 14\t; pero envueltos y
acosados Jl0r todas partes, se rinden á las tropas liberales,
quienes ocuparon la poblacion &lt;'on numero,o material y
740 prisioneros.
•
Los resultados ~e este hecho de armas fueron por en•
tonces decisivos. D. Cárlos, acompañado de algunos de
sus caudillos, consigue escapar de este demstre, empren·
diendo ignominiosa fuga á los primeros disparos, y, tre•
pando por caminos de contrabandistas, logra alcanzar al•
bergue en suelo francés.

~UPLEMENTO
UN EPISODIO DE LA ÚLTIMA. IN8URRECOION
Hemos contraído In obligacion de fijar en las páginad
de esta Revi8ta cuanto pueda contribuir á honrar á cualquier individuo del Ejército, y hoy cumplimos este deber
para poner de relieve la elevada conducta del Coronel
D. Ramon Rubnlcaba, y Oficiales del regimiento caballería de Numancia, en lo! ú:timos sucesos.
Su hidalgo y bravo comportamiento da la medida de Jo
mucho que puede esperar,e de las felices aptitudes de esa
animosa Oficialidad, que con más oportuna ocasion podrá
proporcionar dias de orgullo y de gloria á In pátria.
Los que han ocupado su puesto de honor en estas difíciles circunstancias, han dado muestras de una noble abne•
gacion, y el cumplimiento del deber tan alta y dignamente comprendido, bien merece un tributo de admiracion y gratitud en esta época que no se distingue por la
talla. en los caracteres, y en la que el heroismo es virtud
tan olvidada, que no es extraño se mire como enojosa é
inútil empresa.
Representa el grabado del Suplem~nto, el momento en
que el dignísimo Coronel de Numanci&gt;&lt;, D. Ramon Rubalcaba, alcanzando á los rebeldes despues de trabajosas jornadas, se apodera del estandarte del regimiento, reduce
á la obediencia ó. un gran número de so!d11dos, y arenga y
somete á los restantes, que escuchan conmovidos la enérgica voz de mando que les es tan conocida y re,petada. Al
momeeto angu,tioso de un regimiento dividido, de una
culpable desercion, sucede el instante feliz del restablecimiento del (&gt;rden, conquistado por el plausible esfuerzo de
una Oficialidad ¡,undonorosa.

•

La historia no dejará de consignar en sus páginas severas
este notable contraste, esta terrible y brusca transicion de
la mayor de las desdich11s al más legilimo de los envanecimientos.
Algunos sargentos mal aconsejados sacan furtivamente
las tropas, y los Jefes naturales ee encuentran así en la
aituacion más difícil de todo el que tiene un mando cualquiera. Situ11cion que implica sólo una desgracia de que
no es pt,sible evadirse, porque no hny precauciones posi•
bles contra una deslealtad impenitente y obstinada.
Pero finalmente, el hecho se consuma, resultando el
regimie11to pronunciado, y una Oficialidad abrumada por
una inmend,. respons11bilidnd.
Las tropas rebeldes perseguidas con notable ardimiento
por su Oficialidad, é intimadas á la rendicion por un gru•
¡,o exiguo de dignos Oficiales , son sometida,,, reintegradas á las instituciones¡ hé aquí la segunda et.upa, la
heróica ¡,ágina, para la que no pu1 ece sino que una pro•
videncia extravagante quiso que 111 primera pudiera escribirse,
Nosotros no podemos tener ya más que palabras de
estímulo y respeto para la dignísima Oficialidad de Nu•
mancia, que h11 sabido revolver,e tan heróicamente contra
la f,.talidad, y dominarla; y sentimos un noblE- y legítimo
orgullo al consignar un hecho t,m relevante y honroso
para el Ejército.

inte·minables luchas con sus vecinos los rnbaionoeo y los
individuos de las kabilas mns inmedi11taF. Il,¡sta hnco muy
poco tiempo, los cristianos no podían utrave.ar sus calJes
sin exponerse ámalos tratamientos, y aun en la Bctualidad
se hace imposibl&lt;l recorrer los puntos céntricos de e,i1.1
ciudad por el molesto acompañamiento de chiqui los-y de
individuos que no rnerect:n ya incluirse en esta categoríaque á sus groseros é insultantes epítetos ó denuestes vn
siempre unida la popular eancion: el c,·istiano enel anzuelo
y el ju ,io fil la parrilla, que tod" 111usulmnn balbucea
antes de conocer el nombre de sus padres.
Nada verdaderamente notable y acreedor á una descripcion detallada, se enc1umtra en rste antiqufsimo puerto.
Sus calles tortuosas, estrechas y súcias como las de todas
las ciudades restante. del Mogreb, son menos monótonas
y tristes, sin embargo, por tener várias casas jardines y
huerta~, muy poco cuidados, pero con frondo a vegetacion
y bastantes árboles, cuyo abundante f, uto rebarn, en ciertos sitios, las reducidas murallas que lo aprisionan¡ los
edificios, en la generalidad, revisten formas muy var:1&lt;das
p.-o no se h ..llan en Hmonía con el exquisito gusto de la
arquitectura ár.tb 1, y aquellos vetu,tos paredones parecen
• más adec Jados para servir de estttblo que para ofrecer
apacible morad11 á ningun individuo de 111 rnzn hun1Rnn¡
sus fuertes revelnn hHber sido en otro tit'm¡,o de gran
resistencia, y, por último, t,mto estos, como sus nrruina•
das murallas y puertas principales, conservnn indelebles
huelJas de los estragos causados á Salé en las di ferente,
veces que ha sido bomburdeado p&lt;,r buques de guerra
europeos.

( Continuacion.)

SALÉ
Esta plaza, cuyos habitantes fuer&lt;!n el terror de las embarcaciones de otra época, encierra una poblacion de 16 á
18.000 almas, en su mayoría de temperamento indómito y
eultado carácter, cualidades ambas que les han originado

Cuand,) alguno de aquellos sere, , mue,tra viviente
de lo que debi~ron ser los primeros habitantes de este
p'aneta, cncuontru •·n ,us dominios á viajeros de otra
religion, un gesto despreciativo á la par que insolen•
te y ultanero se dibujt1 en su feroz semblnnte. Div~rsu
cuusas h11n d11do origen á e,te desacuerdo entre las diferentes razas que se encuentran en nuestro globo, y tal
vez si rcfidxionnmos desapasionadamente sobre la conducta que observan los pueblos civilizados en comarcas
donde sólo impera la ignorancia, concederíamos á aquellos suh•ajes un fundamento justificado á In actitud poco
tmnquilizadom con que reciben al extranjero. Pero es
lo cierto, que el hombre nace predestinudo á purgar los
defectos ujenos, y ob:.ervándose este fenómeno en todos
los órdenes de h1 nuiurttleza, com•iene pronto amoldarse
á mirar con i11cliferenciu nquellos desgraciados súbditos
del sultnn, de aspecto repugnante, cuyo cuerpo cubierto
de andrajos, cuundo no en la más completa desnudez,
re\'iste un color indefinible por 111 suciedad en que i,e ha•
lla envuelto. La mirnda de estos sah•ujes y el aspecto del
hombre fiera, con In grm·eclud del hotentote y las hercúleas
fuerzas de su robu,ta musculatura, infunden cierto mira·
miento, tue no faltará quieu culitlque de miedo, compren
diendo de cuántos acto, de bnrbnrie seriun capaces si á
ello se propusieran.
Disinrnlar estas primcn11, impresiones, es la principal
condicion del viajero que recorra el Mogreb, porque el
musulman, vuliente basta lo inverosímil, no perdona
ocasion d.i burlursc de cuantos se sienten dominn:os por
un espíritu de inferioridad, y es el primero rn considerar
á quien dn mue.tras de áuimo esforzado y atrevido. Y es
que, bnjo •·se exterior repuh,ivo, so oculta un fondo de
nobles sentimientos, muy arraigados enire los mahometanos como imposicion religiosa.
Pero estas consideraciones, y otras muchas que en aque•
Jloo momentos ~e sgolpaban á mi iruaginacion, me alejan
de la de.scri pe ion del territorio recorrido en mi breve
exploracion, haciendo más difusos estos ligeros apuntes.
Pi-osigui,mdo, pues, la marcha por el Gaba el-Kebira, y
desviándome á mi izquierda, logré ganar lus riberas del
&amp;bú, á dos leguus escus11s ele su desembocadura en el
Océnno. Este rio, que luego h11biti d.- encontrar en }'ez y
recor1 er su orilla derechu á mi regreso, es navegable en
una extension de 6 á 8 leguas, segun las estaciones del
año, y tiene una nnchum media de 50 metros en todo este
trayerto.

El tiempo d.i que podía disponer truscurria ,·elozmente
y no me fué posible prolongar mi estancia en Iinbat ;
Salé para atender á los muchos obsequios y atenciones de
amigos cariñosos y extremadamento atentos, único defeeto,
si así puede llamarse, que caracteriza á las invitaciones y
hal•gos de los creyentes.
·
Se hacia neco,ario abandonar las márgenes del Bu-R~greg para emprender mi pe1 egrinncion ; or áridas comareas y terrenos vírgenes, regados frecuentemente por Ja
sangre que producen las discordias entre kabilas vecinas,
á fin d .. penetrar en los arcanos de lo desconocido para
la inmensa mayorído de los europeos, luchando con las
molestias y escasa hospitalidad que aquel privilegiado
suelo ofrece al explorador.
Los preparativos para una excur,ion semejante pre,entan sérias dificultades. Es indispensable no descuidur ninguna prccaucion ó detalle, por insignificante que parezca:
luego, limitados los recursos, rodeudo de obstáculos, ene•
migos, ó por lo menos gente indifereutc,las contrariedades
adquieren dimensiones exagerttdll.'l, poniendo en grave
aprieto lo que en un principio ;e consíder11 trivinl y sin
importancia. Prever todos los accidentes de una marcha
por Berberín es empresa de titanes, 5i no se cuenta con
simpatías en el pais.
La fortuna becundó admirablemente mis planes, y,
auxiliado por vários amigos, conseguí pronto di.poner de
excelentes caballerlas y de dos indígenas, que, en concepto
de criados, habían dll acompañarme en In expedicion. Se
h,illaba provista, además, mi pequei10 impedimenta, de
una elegante y sencilla tienda de c11mp,11i11; de conservas
y licores que contrnrrestll~en los efectos do lns inwundicias
que emplearía para t1pag11r la sed, allí donde el agua parece
una mezcla repugnante de barro y estiércol; de un boti•
quin cvn algunas medicinne pa1n provenir las enfermeda•
des que pueden originarse en estas excursiones y atender
Su orilla izquierda &amp;in·e en su mayor partil de barrera ó
á la curacion d., las heridas que suelen ocasionar grandes
molestias, y, en ciertos casos, resultados funestos; y, fin11l- _límite á h\ Knbila de Beni-H us(•n, donde me encontruba,
mente. de un interminable servicio de tazas, vasos, pinto~
mientras la derecha comprende todo el va.to territorio
del Garb, en stts múltiples subdi visiones jurisdiccionales.
y demás útiles culinarios para preparar los alill'.!entos.
A mcdidn que 11vunznbn por lo, dominio.de Beni-Ilasen
Lleg11do el momento de partir, atravesé el Bu-Regreg y
luego la ciudad de Salé¡ recorrí Jns inmediadones de est.
mayor era la estupefac,;iun de lo• muchos morvs qu~
plaza y penetré en la Kubila de Om,ir, ucompañado por encontraba ó. mi paso, lnbrando sus cnmpos, recogiendo
mis bueno• amigos M. ::\l. Ducor~ y Blake.
las mieses.'.&gt; tl'llsportando :i algnn puerto grun cnntidad de
A tres leguas de Salé, y en un cercado que los indígenas huesos que luego los comerciantes establecidos en la costa
denominan Bu-debzá-padre de los puñetazos-detuvimos embarcan para europa.
Sérin intern1in11ble si prctendieri. consignar los interenuestra marcha para 11lmorz11r y disfrutar por algunos
momentos más de la compañía de mis nwigos. Aquellas s:fotes diálogos que me em necesal"Ío sostener con aquell115
gentes, á fin de captarme sus simpatías y adquir;r el ma•
hora, trascurrieron rápidamente en amenn conl'ersucion
y pronto fué preciso entregaru,e á las fatigas de mi o:i::w.P~ yor número de datos sob.e In comnrcn obj.,to de mis
estudios.
sion y al estudio de cunnto hallase en el trayecto..
La despedida es siempre el acto más sensible de todo
Al atr,wesar un aduar, ulgunos árttbe, aguijoneados
viaje, cuando la separacion de , 1\rios awigos es p or un
por la curiosid,id y no creyendo que pudiera entender su
tiempo indefinido Y en circunstl\n~i11s excepciouale~. como idioma, preguntaron á mis cri11dos el objeto de mi viaje.
suele suceder en Mnrr1\cQO.s¡ los abrazos ,e repitieron
-Recorrer vuestro J¡ui.-contestéles oin dar tiempo á
durante algunos in,t:\1,1.tc~, y una vez á cubullo, las voces
que nadie lo hiciera.
de Adios, Bo11 wiyage, lJonne clta11ce, 7'arik-es-selama, se
-Bien venido seas, cri,tiuno, y In pa.z te acompuile en
perdían en el espttcio á medida que nos separábamos del
tu viaje, pero si dtl:;~us dcscanca.r, poco tendrás que dessitio en que se verificó aquella esceutt umistosa. D esde este
viarte del camino p11ru encontrrtr tu c11su.
instante habian de trascurrir muchos días antes de que
-Imposible, llevo el tiempo t11sudL1 y necesito aprove•
pudiese ver á un europeo; sólo me rodearian gentes extra- · char las horas de la tarde.
ñas á mi raza y religion.
-Pues en otra ocasion, Dios mediante, visitarás nuestra-.
0

UN VIAJE POR MARRUECOS

.Abnnd•&gt;nado, pues, ni cuidndo de dos indfgenns, y á la
marcha lenta, vero muy cómoda, de una acémila, cuyo
excelentep•so puede preforirseal insopor·able movimiento
de l,1s diligencias, recorrí gran parte dal bosque qu,• existe
á las márgenes clel mar y qui los árnb'li llaman de SúJ,
Bttgaba, pos •Cr e~te el nombre de un Santo enterrado en
aq,uelln comarrn. Dejundo á l[ebdia á mi izq·1ierd,1 penetre, notro bo•que bastante mayo·-Gaba el-Kebfra-abun•
dunte en caza do todas e·ases, pero exento dtl lns fieras que
cita Mnrmol y otros escritores no menos conocidos .
El terreno arrnoso no conviditba á continuar por aquel
rasto ,embrad,, de pnlrni tos, belloteros, árboles, en fin,
entrclazndoi por espesa malezn, donde co,. facilidad se
expone el obserrnclor á dcj11r entre el rnmaje un jiron de
sus vestidos 6 11 'guna pnrtc má, interesante de su cuerpo.
Además, nada nue\"O habíu de conseguir en esto excursiol\
por entre a¡,iiu1dos arbustos, ni el encuentro con los indígenas 1,1&lt;: proporcionaba tampoco atractivos ú observaciones de inter¡;s,

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J ' J " ' - . , , . . . . , _ , . _ ~ ~ ~ r , . . . r . ......... ,,....,.,.,. ..r,

EPISODIO DE LA ULTIMA SUBLEVAOio~·.-EL CORONEL D:SL REOUU:ENTO DJ;

CAll.AlLZRl.A D:E li-CMANCU ,

D. :R.Al!ON

Rc:e.ALC.A:BA E:EGl'JDO DE LOS

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�146
morada, conocerás los frutos de esta tierra y disfru_tarás
de cuanto te apetezca.
Fué preciso prometerles muy formalmente que cumpliria EUS deseos en un plazo bre'l"e para que me dejasen
continuar mi marcha.
Estos ofrecimientos, al parecer tan sinceros como espontáneos, tienen una explicacion sencilla para cuantos
conocen aquel pais. El musulman que posea algunos
bienes ó fincas de cualquier clase, se baila agobiado por
el despotismo y la tiranía de las autoridades marroquíes,
y aspira á poner sus posesiones á nombre de un cristiano
á quien no alcanza el dominio del sultan. No obstante
haber sido ya engañados en muchas ocasiones por algunos
europeos, prefieren esta situacion anómala á la i .saciable
codicia de los amos de Berbería.
Una vez aban~onado este aduar, y siguiendo siempre
la orilla del rio Sebú, llegamos á un pequeño afluente llamado Ke11ítera-pequeño puente-sin duda por tener un
puente de alguna solidez que permite atravesarlo sin
grandes molestias; y á poca distancia hallamos el aduar
conocido con el nombre de el-Azib, donde debia ¡,ernoctar
aquella noche, mereciendo de sus habitantes una franca y
cordial acogida.
Celebraban los mahometanos el séptimo diado la pascua
del Ramadan, y con este motivo todos los individuos de
aquella pequeña federacion que disponían de caballo, se
hallaban montados, luciendo sus mejores trajes y corriendo
la pólvora-laab el-bamd, como ellos llaman á este ejercicio.
Esta distraccion favorita de los árabes es poco va.riada,
segun ya hemos dicho, y si de vez en cuando no ocurriesen
caidas ú otros accidentes de resultados mas terroríficos,
seria insoportable durante mucho tiempo; pero en el
campo ofrecen mas atractivos que en las poblaciones.
El aduar e,tá constituido por una série de tiendas 6
chozas, de construccion muy primitiva, colocadas en forma de círculo, y cuyo número es igual al de fümilias que
viven agrupadas en esta pequeña federacion para cultivar
las tierras contíguas; y el juego de la pólvora exige que los
caballos recorran el diámetro de esto. circunferencia, disparando lo~ jinetes sus espingardas al llegar al extremo
opuesto al de salida. La misma infernal gritería que en
toda fiesta mahometana, acompaña estas cargas de caballería-bien puede designárselas con este nombre-y las
mujeres, c"n el roatro descubierto, participan de111 alegria
y entusiasmo de aquellos feroces guerreros, celebrando ó
criticando con estrepitosas voces la habilidad ó torpeza de
cuantos, arremetiendo á in visibles enemigos, consideran
aquella hazaña sólo realizable por sus veloces corceles y
adiestrados jinetes.
En aquella ocasion me corre~pondian todos los honores
como huésped, y me C(Jlocaron en el sitio de preferencia,
donde habian de disparar precisamente, para que pudiera
disfrutar de todas las emociones de la tiesta, poco tranquilizadcra, puesto que, en primer lugar, es co;tumbre
dirigir de vez en cuando la punteria á la persona obsequiada y hacer fuego tan pronto como se hallan á su altur11·
y además, porque siendo la carga muy superior á la resis~
tencia d11l cañon, suelen reventar muchas espingardas,
oeasiommdo tristes consecuencias á los que presencian este
género de funcionee.
Mientras se aproximaba la hora de suspender las carreras, los mor-,s principales me contaban mil patrañas y
prodigios de destreza, que ningun ru,11i seguramente podria realizar, necesitando gran dosis de paciencia para no
contrariar sus opiniones; el Jefe del aduar tomó á su cargo el cuidado de establecer la tienda en el sitio más ventilado y donde menos pudiera molestarme el numeroso
ganado que todo aduar posee, con otros muchos implacables enemigos del hombre, que produce en abundancia
aquel delicioso clima; y mis criados cumplian las instrucciones del viaje, é. fin de proporcionarme los medios de
recobrar algunas fuerzas y proseguir luego la march,1 en
las mejores condiciones posibles.
No me era fácil entregarme al descanso relativo que me
ofrecia mi modesta tienda, porque al deseo de recorrer
todas aquellas chozas, conocer las costumbres de los descendientes de Ismael y 1n aterradora miseria en que vegetan, iban unidas por necesidad las molestias que ocasiona
el contínuo acompañamiento de curiosos y no muy comedidos creyentes de todos sexos y edades, los cuales no
podían ocultar la sorpresa que lee causaba verá un cristiano hablando su mismo idioma y amoldado á sus costumbres, aparentemente con gran satisfacion,
No habia trascurrido una hora desde mi llegada al A:ill,
cuando vinieron á anunciarme que se acababa de degollar
un carnero pal'a festejar mi presencia en aquel sitio; y que
en breves inatantes me lo presentarian asado, en diferentes
platos, condimentado con el Ousciís, ~allinas, diversas
cla&amp;ea de frutas, manteca y miel en abundancia.
Inútil parece repetir que estos agasajos suelen ser generl'lmente motivo de alguna contrariedad más bien que de

LA ÍLÜSTRACÍON

L.Á. ÍLi:JSTRACION :ili:LITAit
satisfaccion, porque el musulman tiene la facilidad de devorar cuanto á su vista se presenta, y considera un desprecio el que sus huéspedes no imiten esta conducta. Se hacin,
pues, necesario inventar una l stratagema, á fin de que
comiendo con arreglo á mi costumbre , quedasen ellos
completamente satisfechos. Por fortunt1 esto no ofrece
grandes obstáculos; su misma ignorancia presta medios
para allanar las dificultades, y en esta ocasion tuve además
la rnerte de ser hábilmente secundado por mis criados, que
me sirvieron de auxiliares.
Llegada la hora de la comida, hice que me acompañasen
á la mesa los Jefes del Azib, quienes, de.pues de oir mis
reflexiones y de observar la distribucion que me reservaba
de los manjare~ que me ofrecian, disfrutaron á su vez del
festin, quedando sumamente complacidos de mi comportamiento.
Era digno de observar como aquellos siete creyentes,
en apretado círculo, sentados sobre una estera, con variados 1rajes pero extremadamente súcios, sin más útiles que
las manos, despues de lavadas, engullian t Ubnto conte1,ia
un enorme plato, seguido de otros no menore~; dedicwido
siempre diversas frases de satisfiiccion y reconocimiento al
grande Al-h1h, por los momentos de place. que les propot9
cionaba. Otro requisito f,ltaba antes de llegar al final de
una comida entre los musulmaneE: para corresponderá
sus atenciones, mandé que les sirvieran unas tazas de té,
bebida queestim11n mucho, y de la cual abusan de un modo
extr11ordinario. Es reglamentario tomar tres pocillos cada
comensal; pero este número sólo representa una etique~
obligada, en la cual se prescinde del cariño ó la timpatía
personal. El número de pocillos se duplica generalmente,
y se excede en esta cantidad, para di,mostrar m11yor afecto
á la per8ona de quien se recibe el obsequio.
·
.Mientras se sucedi&gt;m los convites y protestas de desinteresada amistad, la conversacion versaba siempre sobre In
extension del territorio EspaJiol, número de sus habitantes,
ejército, caballería y artillería que posee esta p_otencia.
Al referir los progresos r~alizados por la ciencia, las
artes, la industria y el comercio, se reflejaban en los semblantes de aquellos desgraciados un sentimiento de extrañeza y entusiasmo difícil de expresar, y escuchaban
en religioso silencio las ventajas que la cultura ofrece á la
humanidad, comp•rando nuestra situacion con el género
de vida á que les condena su barbarie.
Si los escritores que se han ocupado de las condiciones
del pueblo musulman, induc idos por antecedentes inexactos, ó por apreci11ciones erróneas, han considerado á la
raza árabe actual como contraria á todo progreso en sus
ideas y co,tumbres, tengo por sP,guro que modificarían
ºradicalmente sus opiniones al oir las amargas quejas proferidas por aquellos esclavizados súbditos del sultan.
A sorubro inconcebible producía en el ánimo de todos,
la descripcion de un ferro-carril ó telégri;fo, y la utilidad
que me reportaban la brújula, el termómetro y ti barómetro. A instancias de algunos hice varias observaciones
y, empleando términos adecuados al auditorio que me
escuchaba, les expliqué su fácil empleo.
Así hubiéramos permar.ecido mucho más tiempo si 1~
noche no hubiese avanzado tan rápidamente, obligándome
á despedir, con los términos más corteses, á mi8 contertulios, para dedicar ni sueño unas cuatro horas al meno~ y
romper de nuevo la marcha al amanecer.
Tal vez me haya extendido demasiado en los detalles
locales de la primera jornada; pero si el país que se recorre
ha de describirse con exactitud, es imposible prescindir de
ciertos hechos que caracterizan á sus habituntes y comple.
tan el conucimientv de esa pequeña region del Uontinente
Africano. E.tos mismos actos y escenas han de repetir~e
en el trascuroo de la expedicion, y cr eo conveniente empezar por el lado favorable que presentan estos viajes
porque no ha de foltar ocasion para conocer las contrarie'.
dades á que ha de someterrn el explorador que r ecorra los
mal llamados dominios de Muley Rasan.
EMILIO BONJ~LLI

( Se continuará.)

EL RELOJ
SONETO

Lo mismo ante soberbias majestades
Que ante moradas de esplendor vacías
Y sordo al estallar las alegrías
'
1!: inmóvil _ni rugir las tempesta'des,
En h~1ldes alde11s y en ciudades
l:{¡¡oe sentir sus pulsaciones frias
Y cuenta el breve curso de los d.ias
Al_paso volador de las edades.
Midió la noche que enlutó la vega
Y el di~ mide que colora el prado; '
Y,_géruo que no duerme ni sosiega,
Una y cien veces, y con són pausado.
A.nunc111 eternamente á lo que Llega
Que no puede volver lo que ha pasado.

V. lliRlN.
~

EL CONVIDADO DE PIEDRA
SONETO

¡Feliz mortal I que sin mover el labio
Ni el rostro despejar con la sonrisa,
Gozas la posicion noble y precisa
De un prócer, de un abad y hasta de un sabio.
Tú que jamás tuvistes el resabio
De hablar, ni de escribir, ni andar de prisa,
Y que por no ayudar, ni aun en la mi~a
lticistes á tus prendaS' ese agravio.
Fe~ómeno social eres sin duda,
Y de rangc• gentil caro objetivo:
~a fama en tu loor no ha de eslfu.r muda;
Pues es de tu altituil solo el motivo,
Que la muerte al medrar siempre te escuda,
Ri bien para servir nunca estas vivo.
Esto, lector, que escribo
Como ejemplo de honor ediftcante,
Es hoy el fiel trasunto
De un grave comensal semi-difunto.
J. G:;1LLEN BUZARÁN
Madrid , Ju nio, 1883.

CARTA DE LA HABANA
La abundancia de original, y la necesidad de dar
obligada preferencia á la explicacion de los grabados , y crónicas de actualidad, nos obligó en los números anteriores áretirar las interesantes correspondencias que desde la Habana nos dirige nuestro dis
tinguido amigo, D. Francisco Ortega. y no obstante
el tiempo trascurrido desde que fueron escritas, las
insertamos hoy en la seguridad de que serán leidas
con gusto, por referirse al desarrollo del gran Circulo Militar e&lt;,nstituido en la capital de Cuba.
, Sr. Director de LA. Ir.usTRA.CION Mn.ITA.R
, Muy señor mio y distinguido amigo: grande es mi satisfaccion al poder dar á V d. cuenta, de que el Círculo Militar ha
entrado ya en vías de ejecucion de los fines primordiales para
que fué creado. Han dado principio las provechosas conferencias cieotifico-militares para que se han brindado espontáneamente algunos sócios del Círculo, y que ,eguo acuerdos tomados por la seccion de instruccion y por la Directiva, se repetirán tres veces al mes, alternando con veladas literarias, con
ciertos, asaltos, etc., que proyecta la ce!osa seccion de Recreo y
adorno.
Muy en breve tambien van á inaugurarse las clases, subdh·i•
diéndose en dos grupos principales; clases de preparacion para
hijos ó hermanos de sócios, y clases esr eciales de idiomas,
taquigraffa, cambios, ¡:plotacion de ferro--carriles por el Ejército, etc., para los sócios que deseen aprender alguna de estas
materias. Las clases especiales serán probablemente las primeras que se inauguren, pues las de prcparacion se abrirán en la
época normal en que ¡iene lugar la apertura de los cursos en
los demás centros de enzeñanza, con objeto de que puedan los
alumnos disfrutar de las vacaciones estivales.
Las contertncias fueron inauguradas por el ser or Coman•
dante de Ingenieros Don Fernando Dominicis, ce:n el tema de
•Palomas mensaj~ras.•

El cto tnvo lu 0 ar en el salan grande de la p.anta alta,
bajo la presidencia del General Reina, Capitan de Navio Don
Gabriel Pita da Veiga, presidente de la sec~ion de instrucc1on y Don Luis Casaubon, Oficial primero de A. M. y secreta~
ria de dicha seccion.
Se babia colocado un estrado desde el que el orador podia
dominar el auditorio, y en una pizarra estaban dibujadas de
antemano las figurns y datos necesarios para el desarrollo del
tema.
Dcspues que la concurrencia hubo ocupado sus asientos,
tomó la pl labra el señor Gener _¡ Reina, manifestando e uc
al inaugurarse el Círculo Militar, dijo en su discurso que
entre los fines primordia es que en su crcacion se hallaban
,ncerrados, y marchando á la cabeza de todos, estaba el de
fomentar la instruccion por medio de disertaciones que dentro
del ancho campo del progreso cientlflco-militar, tienen la no
pequeña ventaja de permitir la aplicacion del útil principio de
la div:sion del trabajo.
Manifestó que si bien los vuelos de la oratoria podían ser
empleados por aquellos A quienes la naturaleza favoreció con
es~e _don, no era esto lo que principalmente debía esperarse y
e~1g1rsc de las conferencias, en las que ante todo debían resal~
tar las condiciones importantbimas de sana doctrina método
Y claridad. Hizo presente el mérito contraído por lo; señoru
que se habían bri~dado espontáneamente á dar conferencias,
Y que seguro de interpretar fielmente los sentimientos del
Círculo les daba un -roto de gracias, que se complasia en ba~ft
presente en aquel .momento al señor Dominicis,
'l concluyó solicitando la benevolencia del auditorio no sólo
para el disertante, sino para los que en lo sucesivo ha;ian de ir
ocupando aquel lugar.

....

Concedido al señor Dominicis el uso de la palabra, comenzó
su conferencia con un elegante exordio, en el que manifestó
que la naturaleza al repartir sus dones entre los seres irraciona"cs, dió á unas especies escasas facultades, por las que están
obligadas á rastrear sobre la tierra, y algunos á vivir debajo de
ella, privados de la luz del día, mientra• que á otras, que se
pueden llamar privilegiadas, concedió mayores beneficios;
entre éstas pueden sin 011 guna duda contarse las aves, que
prescindiendo de la belleza de sus formas, de la mágica variedad
de sus plumajes y de la armonía inimitab e de sus gorjeos,
pueden cruzar las dilatadas regiones del espacio, recorrer la
superfic'e de la tierra y abrirse camino por las aguas de los mares, pudiendo asi escapar más fácilmente á las asechanzas d~
sus enemigos.
Expuso las aplicaciones que el hombre ha hecho de las aves,
desde la más remota antigüedad, ya utilizándolas como iedios
de corrcspondencit, ya aprovechando las disposiciones de a1 gunas especies para la caza y p·ara la pesca.
Bajo el punto de vista general, consideró las distintas formaciones que las aves emplean para sus viajes aéreos, describiendo los órdenes en '.fila, cuña. linea y grupo, mencionando
las venta1as de cada uno, clasificando las aves en de alto y bajo
vuelo, y señalando los órdenes más generalmente empleados
por los de cada uno de estos gruros. Explicó tambien la marcha de las bandas en v-,elos compensadores, empleados cuando
encuentran en su camino vientos perjudiciales y haciendo notar que,· segun la experiencia ha demostrado, la resultante de
estos vuelos compensadores es una ltnea que sigue próximamente la direccion Sur á Norte.
Pasó despucs á reseñar las ci-rcunstancias que influyen en el
vuelo de los pichones, reseñó los distintos medios seguidos
para clasificarlos con arreglo á las distancias recorridas en un
cierto tiempo, y entrando luego en consideracic.nes sobre la
orientacion, punto tan principal para la\ aves mensajeras, del
mostró que no se puede atribuir esta cualidad ni á la vista ni al
olfato, sino á una esrecie de sentimiento magnético cuyo ori gen y demás circunstancias es aún desconocido; citó en apoyo
de esta idea lo\ ejemp'os de rerros que han regresado á sus casas por caminos que nunca han recorr do; del rengífero en la
Laponia que sigue su ruta y regresa á su vivienda á través de
regiones heladas doede no hay punto; de referencia y donde
una e,pcsa bruma hace casi inútil la facultad de vision, y como
última prueba expuso las alturas á que tendrían que elevarse
los pichones para ver sus n dos y poderse guiar por la vista,
~ier.do de 12.000 metros para Sao de distancia, á c»ya altura
nunca llega el pichon, que como ave de bajo vuelo, r.o se eleva
más de 250 á 300 metros por término medio.
Entrando ya de lleno en la parte esencialmente militar
del asunto, reseñó los servicio; prestados por las palomas
mensageras durante el sitio de París por los alemanes, y disertó
sobre los importante; servicios que pueden prestar en la guerra, y la confianza moral que infunde á las tropas la seguridaJ
de que en un momento dado pueden comuntcarse c,n quien
haya de prestarle ayuda ó proporcionarle los elementcs de que
carezca. Hizo constar que en Guadalajara existe un gran palomar militar con 600 pares de pichones mensa jetos, esmeradamente cuidados é instruidos; que en Satiago de Cuba hay otro
con 60 pares y que en la Habana se están haciendo exper.encias para establecer otro de análoga naturaleza.
Terminó resum iendo brevemente é ins:stiendo sobre la conveniencia de que esta cuestion no se eche en olvido en nuestro pais por las ventajas que puede rt¡,¡iortar en m?mentos de
angustia y general espectacion y aun e'lí !Os casos que no es rosible detalladamente prever.
Al terminar su conferencia el Sr. Dominicis, fué calurosa.
mente a¡ laudido y felic tado, pues con su fácil y persuasiva
palabra, con sus ejemplos oportunos, su profundidad y su c1aridad hizo nuevamente amena é instructiva su conferencia,
qu~.f~é oída con agrado, y que á pesar de haber terminado despues ke.las diez, pareció brevísima al auditono.
Al Sr. Dominicis han seguido D. Narciso Gonzalez de Mesa
Comisario de Guerra que desarrolló br,llantemente el tema,
Influencia de las guerras ,m la civili::acton de los pueblos, y don
Eugenio Diaz del Castillo Ingen ero de la Armada que con
igual éxito hizo una origioahsima y erudita discrtacion sobre
La atmósfera y el tiempo.
Con un elegante y castizo exordio, dió comí, nzo el Sr. Mesa
á su trabajo, bac codo atinadas observaciones generales sobre
el desarrollo de la cultura en las distinta• razas, en tanto que
las ideas se van abriendo paso á través de la espesa niebla de la
ignorancia; ideas difundidas por los ejércitos que víctor o,os y
conquistadores han llevado á los pueblos la certidumbre de
mayor cultura, consiguiendo en cambio nuevos elementos de
vigor y de fuerza que hacen tmfosible la caducidad á que de lo
contrario se llegarla fatalmente. Hizo ver que en todas las épo~
cas, á cada nueva idea h"-sido segura una guerra¡ que dcspues
de la lucha ha nac;do el arte; luego, y al mismo tiempe,, la cien~
cia; más tarde las letras, y por fin, la po, sia, y que no en vano,
ni caprichosamente¡ hicieron los griegos una misma la d:osa de
la sabiduría y la de la guerra.
Citó la imposibilidad de fijar la época en que tuvo lugar la
primera guerra, por más que la fábulJ, la tradicioo, los anti•
guas monumentos, y cuanto nos d°eja entrever los pasos del
ho,mbre por la tierra, nos digan que hubo de sostener in cesan•
tes luchas ansioso de progreso, en alas de sus ambiciones, y en
d cfensa de sus lares y de sus leyes, y así puede verse en la B:blia, y los inmortales poemas del divino Homero, la Iliada y
la Odheil; ootándorc en estos, la inHuencia que la guerra de
'troya ejerció en las ideas y en los sentimientos de aquel pue•
blo indo--germánico que habitaba el Asia Menor.
Demostró que el carácter de los pueblos ejerce gran influen•
cía en el de sus guerras; y sentó que el ,rompimiento de dos
Ejérc¡to,s, en la antigüedad sobre todo, no es otra cosa que el

147

MILITAR

choque de dos civilizaciones desiguales, y que entre los relámpagos desprendidos del roce de es9s fuerzas, pueden verse los
bienes morales adquiridos por el vencedor y por las divers1s
generaciones del vencido y de los pueblos espectadores.
Hizo notar ta diferencia en la situacion de la Grecia, demostrada por la manera distinta de relatar la expedicion de los
Argonautas y la conquista de T roya, como tambien b mu , radical distancia que media entre el cvnquistador del vellocino
de oro y Aquiles el sitiador de Troya.
Manifestó que en todos los paises, la civilizacion ha rasado
por tres periodos, siendo el primero el necesario para que la
raza invasora se fundiese con la indígena. Que en este periodo
han mediado luchas inevitables, hasta que la necesidad de reposo ha engendrado suce,ivamente el desaliento, la condescendencia, el tráfico, el mútuo ap1ecio, la alianza, el cambio
de idioma y el influjo de las ideas. Y en este periodo hizo notar
que los pueblos comerciantes que han llega 10 por las costas á
las tierras que querían dominar han dominado sólo en el litoral, no consiguiendo mezclar su I aza con la indigena y concluyendo por ser expuls1dos, en tanto que las invasiones, siempre
bclicosas,ocurridas por el interior, han confundido su razJ con
la primitiva, aun en las drcunstancias más difíciles de no abjurar sus creencias ni invadidos ni invasores.
jlizo ver que la guerra obligó á la construccion de fortalezas
y á la concentracion de las familias, naciendo de aqui el principio de sociabilidad, y dando esto o igen á la creacion de los
pueblos y de las grandes ciudades; con ella á la intimidad de
relaciones, y como consecuencia natural al desarrollo de las
i od ustrias y de las ciencias.
Llegado ya el caso de ceñir las consideraciones al estudio de
la influencia de las luchas en la antigua Grecia, tom·ó la cuestion desde el momento en que los pelasgos, raza indico-oriental, invadieron el territorio comprendido entro el Bósforo y la
penin.ula de los bolkanes, encontrando allí una raza primitiva
con la que, despues de las luchas y en virtud de las considerac;ones expuestas, se fusionaron, terminrndo as! el rrimer periodo de su civilizacion; reseñó despues lo.; ad lantos de la
Grecia. durante la dominacion Aquea, extendiendo sus cansí
deraciones á su influjo en la religion y en las bellas artes; en
la construccion de las fortalezas necesarias por el desarrollo
del comercio, y el nacimiento de aquí, de los pueblos y de las
grandes ciudades; hizo notar, de paso, que á medida que avanza la civilizacion de uu pueblo, las gran des ciudades, sobre
todo las que son cabezas ue los estados, saltan, por decirlo a,i,
por encima de su.; murallas, formando una n ucl'a ciudad alrededor de aquella cintura murada, concluyendo por derribarla
y convirtiéndose en partes integrantes de la ciudad lo que antes sólo fueron sus arrabales extramuros.
El segundo periodo, que llamó época media de la civiliza ion
griega, tuvo comienzo con la invasion tesálicc.-dórica que dió
origen á la raza helena; dando principio en la era de las Olimpiadas el tercer periodo ó primera civilizacion relativa, en el
que se encuentra ya definido el carác er nacional, fi¡aJa Ja religion, d senvuelto el arte, enaltecida la poesía, vislumbrado
el derecno, acrecentado el comercio, disc1plinaJos los ejércitos
y escritas las primeras leyes.
Hizo notar que los tesalios y los dorios al invadir la Grecia,
importaron e1 combate en órdep cerrado y compacto que
aprendieron los griegos y tomaron I ucgo los romanos, dando
origen con rste sistema de combatir, al 1enombre y fama de
las antiguas legiont's.

Al te, minar su conferencia, y como aclJracion á a lgunos
puntos que ( segun su propia cxpr:sion ) podían tildarse de
exageraJos, 111zo algunas b,eves consideraciones sobre el desanollo qJe las guerras imprimieron á las ciencias, las letras y
las artes, en di. ersas naciones europeas, citando como ejempi s á Inglaterra, Fraoci; y España.
En la primera citó los nombres de Blondel de Neste, Ossian,
Holbein, M1lton y Van-Dykc. En Francia tomó por base la éroca de Luis XIV, citando á Bossuet, Colbert, Racine, Boileau
Courtois, Poussin y otros.
Por último, en España se limitó á citar los nombres de don
Juan de Austria, el héroe de las batal as, y de Miguel de Cervantes, el héroe del inf rtunio, que al inmortalizar sus nombres
inmortadzaron el nombre de Lepanto.
Calorosamente aplau&lt;lido y felicitado fué el Sr. Mesa al terminar su lectura, en cuyo extracto quizás me he excedido más
de lo natural para una mera revista, haciendo muy larga
esta carta; pero el estudio ha sido tan oportuno y bien hecho,
que no be podido resistir al deseo de extender~• un tanto, por
cuya falta espero me disimulen, tanto Vd,, como los lectores
de LA lLUSTRACI0N.
En la noche del 25 de Junio, tuvo lugar lo tercera conferencia.
Comenzó su discurso el Sr, Diaz del Castillo, rnanitestando
que al aceptar la invitacion hecha por el Presidente del Circulo
á cuantos quisieran dar conferencias, lo hacia movido por el
más sagrado principio de la ley militar , la obediencia activa,
hácia la cual debemos estar atraídos como los átomos de nuestra atmósfera, siempre en movimiento, lo están hácia el centro
de la tierra; y por lo tan te., al propio tiempo que daba las gracias al Presidente que le babia asignado aquel puerto de van·
guardia, solicitaba de todos la benevolencia de que babia menester, y el pcrdon de las faltas en que durante el curso de
su conferencia pudiera involuntariamente incurrir.
Entrando desde luego en el objeto de su disertacion, dijo q. e
iba á demostrar dos teoremas ó proposiciones principales, basadas en hechos físicos y en acontecimientos históricos.
Estos teoremas fueron.
t .• Que la atmósfera es una fuerza considerable, que ha estado y estará casi siempre del lado de los vencedores;
2.• Que todos los que manden fuerzas deben observar el
tiempo para presentarlas lucidas, subordinadas y valientes,
Hizo constar que el estudio de la meteorología figuraré en

muy breve p'azo en los programas de nuestras Academias y
Universidades, como ahora figuran el Algebra y la Geomctria,
que antes se consideraban dificiles y extrañas á nuestras carreras. Re,eóó ligeramente el interés que el es tudio de la atmósfera tiene para la vida de las naciones, citando en su apoyo a'gunos párrafos del d scurso pronunciado en el Congreso por
D._ S~gismundo Moret con motivo de la ley de aguas, como
as1m1smo las noticias de camb os atmosféricos publicadas en
lr.s principa'e; periódicos e:uraojeros, cuyo intcr!s para España hizo comprender, aunque un poco tarde, la desastrosa galerna del Cantábrico.
Pasó despues á definir la atmósfera, empleando, no sólo la
definicion puramente cieotifica, sino tambien las elegantes y
caracteristicas de Maury y de Flammarion: reseñó sus prop'cdades gencra·es, ocupándose de sus dimensiones, de la intensidad de la presion atmosfér ca, y de la influencia que ésta y
sus cambios ejercen sobre el hombre, y de aquí la necesidad de
estudiarla para evitar al soldado, segun su mayor ó menor corpulencia, la posible fatiga y cansancio en sus ocupaciones.
Aunque muy ligeramente se ocupó tambicn de la forma de
nuestro planeta, de la repartic on rnbr, él de la tierra y de los
mares; de los movimientos del globo y variaciones de climas
astronómicos y duracion de días y noches en las principales
posiciones del 1 tierra en su órbita.
Hechas estas consideraciones generales, pasó á demostrar
que la atmósfera es una fuerza considerable, haciendo notar
que es capaz de sostener la vida de tantos seres como pueblan
la tierra, el mar y el aire y de causar los fenómenos llamados
atmosféricos que bajo la forma de lluvia, nieve, etc., se ven á
cada paso en las distintas regiones de nuestro planeta; pudiéndosela llamar inmenso laboratorio dond(sc producen cuantas
reacciones y circunstancias son necesarias al sostenimiento de
la humana existencia y al desarrollo de todos los individuos del
reino vegetal.
Para demostrar que ha estado casi siempre de parte de los
vencedores, comprobó y tomó en consideracion las condiciones de tiempo y estaciones en que tuvieron lugar hechos tan
notables como el combate de Lepanto, el descubrimiento de
América, la conquista del imperio de Moctezuma, los combates navales de Aboukir y Trafalgar, y la célebre y glor.osa jornada de Bailen, citando como excepcion la heróica defensa de
Zaragoza; ejemplos sacados de los infinitos análogos que regis•
tr I en sus páginas la historia militar de las naciones.
En la segu nda parte de su conferencia entró en algunas con.
sideraciones sobre la climatología, reseiíando la distribucion
de climas físicos sobre las diversas regiones de nuestro globo.
Ocupóse del hombre con;idcrado físicamente, de las influencias que sobre él ejercen los divers,s agentes atmosféricos en
las distintas épocas del año. y la nec,sidad por lo 1anto de que
al acame.ter una em~reta cualquiera, se tome en consideracion
dicha época, como asimismo los accidectes más comunes en
ellas y los medios más probables de evitarlos, pues sabido es
la influencia moral que ejercen sobre las tropas, y el partido
que pued e sacarse de las que estén acostumbradas á conocer el
verdadero valor del tiempo,
Como ejemplos, citó una tempe;tad en el mar, descrita por
Herbey, y el célebre paso de los Alpes en Noviembre de 1800
por las tropas del Mariscal Macdonal, q uc en número de 15.o~
hombres eran llamados á Italia por Napo lean Booaparte, reseñando las penalidades sufridas hasta lle ar á su destino, dejando más de2oohombres en las tenebrosas soledades de Splugen .
Terminó su conferencia. haciendo constar la necesidad de
que en los buques y cuarteles se mi ren mucho las buenas condie ones higiénicas, como igu lmente las horas y lugares en
que han de vcriiicarse los ejercicios cotidianos y especiales d~
la mil.cía. Seí1aló la necesidad del establecimiento de estaciones meteoro ógicas en esta isla, como un bien para la sociedad
en general, en lo que puede influir mucho la prensa periódica.
Y, por \iltimo, dijo que era muy conveniente desarrollar la
costumbre de observar el tiempo, para todos los que manden
fuerzas, y puedan por lo tanto aprovecharse de las condiciones
atmosféricas para ,ener á , us tropas contentas y , alientes,
dando asi á la nacion en cuyos dominios no se ponia el sol dias
tan gloriosos ,amo los de Lcpanto y Zaragoza, Bailen y T, a•
falgar.
Tal ha sido la tercera conftrencia celebrada en el Circulo,
demo trando en e11a·e1 Sr. Diaz del Castillo, muchos y profun•
dos conocimientos, gran amor al estudio y apreciable laborio•
s·dad, habiendo sido escuchado con agrado por la concurrencia.
Para concluir, por hoy, de ocuparme del Circulo, debo decir
á Vd. que para t.' de Setiembre se inaugurarán las e ases preparatorias para el ingreso en la Academia de esta Isla y en la

G,neral Militar, pudiendo asistirá ellas los hijos y hermanos,
de los sócios que lo deseen.
Tanto sobre este particular, como sobre todo cuanto pueda
¡nteresar á los lectores de LA ILUSTRACIO~, procurará enviarle
noticias su afcctisi mo amigo
FRANCISCO ÜBTEGA T DELGADO

EN EL MAR
Este parece el título de un&amp;. oda, pero no se asusten ustedes, no hay coplas.
Durante la temporada de veraneo, viven en el mar muchas familias; es derir, á orillas del mar.
De_Madrid, y de otras capitales y cabezas de partido, no
político, salen en los meses de Julio y Agosto míllares de
personas, que van á sumergir sus gracias en el Océano ó
en el Mediterráneo.

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UN.\.. DE :!CG13lE{nA DE CABALLEIUA

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ISLA DE CU.13A.-P.1.nQl.'E

ooNSTRUIDO Ei- LA cri:DAIJ DE Hor.ouw POR INIOIATlVA Db:L CORONEL t&gt;E hFANTEBtA

D.

Jos•~ MANTILT,.\ S1rnt nA

-- --- -------

--

�150

LA ILUSTRACION MILITAR

--------- -------------------------------------

LA ILUSTRACION MILITAR

1Qué fraternidad se nota en loa bañistas I
Hay personas ó indivíduos que no van á los bal'ios más
que por relacionarse con buena gente.
~ orillas del mar, entre sus ondRs algunas veces nacen
pasiones volcánicas y amistades íntimas.
'
Se encuentran dos sujetos, ó sujeto y sujeta, en la me•a,
en el_ agua, en las giras, en 103 teatros, en los bailes, en los
conciertos, Y como el trato engendra afecto y confianza
suelen salir de la temporada de bafíos relaciones influ¡n'.
clas, posiciones sociales y fortunas inesperadas. '
1Las playas del Cantábrico ó las del Mediterráneo ofrecen tales encantos 1
Una muchacha m'8 ó menos bonita y un jóven más ó
menos feo, se encut&gt;ntran en el Sardinero ó en la Concha
Ó l'n Portugalete, ó donde sea.
'
Se miran mútuamente, se saludan al segundo dla se
hablan, el caballero ofrece su ayuda á la mamá de nifia, Y la respetable sefiora admite los ofrecimientos del
Jóven anónimo y le declara tácitamente su profesor de nataclon sin sueldo.
Entre tanto la niña le considera viéndole nadar como
su pez favorito.
'
'
Logran verse de noche, en el paseo á orillas del mar,
cu~ndo la luna de plata, segun supon~n los poetas, refleja
su imágen en !As plateadas ondas del rnar.
Porque pera algunos poetas todo es de plata y de oro y
de piedras preciosas, tal vez pensando en el empefio.
La mamá se distrae al parecer, l'n algunas ocasiones,
para que los chicos puedan decirse algo amoroso y tierno.
Aquellos paseos nocturnos, aqueJlas miredns con los
ojo~ en cinta de lágrimas (que no Piempre ha de decirse
r,renado_s), aquellas frases sueltas, no se borran jamás de la
memoria.
Si el chico se siente algo poeta que es el padecimiento
d_e la mayoria de los españoles, 'e•cribe unRS coplas muy
hndas en el abanico de su amada ó en cualquiera parte y
se los dedica d rlla.
'
'
Versos domo la muestra:

1:

• Luciendo el brazo, la mano,
Flotando las trenzas blondas,
Qué hermosa está usté en las ondas
Del Océano- Fulano.,
1Cutinto amor y cuánto disparate I

Si la pasion sobrevive á las primeras heladas del invierno, la boda es posible, por lo menos.
En las aguas del mar se encuentran alguna vez, cara á
ca~, deudores é ingle~es por compromiso.
81 el deudor
á tiempo á su natural enemigo, oculta
la cabeza expoméndose á la asfixia, y el salmonete inglés
pasa de largo.
E~ las aguas del mar oye y ve diálogos y escenas, respectivamente muy cariosas, ó mejor dicho, muy raras, el
observador escrupuloso.
-~Ha leido usted hoy la prensa periódica?- pregunta
un t1bu~on con anteojos y gorro de punto á otro pescado
con patillas y sombrero de paja, que nada á la par.
-Sí, señor- responde el del sombrero.
-¿Se vá el gabinete por fin?
-No lo anuncian, pero es de suponer, porque si no ¿cómo hemos de entrar nosotros?
- Eso digo yo.
- Eslógieo.
- El país quiere moralidad.
-Sí, señor¡ y electricidad.
- Y economías, y órden, y libertades.
- Y que paree el 0-uerrita.
Jlin otre, parte se ve un peloton de nadadores.
E•tán conspirando.
- Mucha prudencia-dice uno -q'.le aquí las paredes
oyen.
-No hombre-replica otro-aquí oirán los besugos.
Un pretendiente persigue en las aguas del Cantábrico á
un personaje político.
- ¡. Quiere alguna cosa vuecencia ?-le pregunta.
- No, hombre, no; déjeme Vd. en paz¡ se lo suplico.
- Si viera vuecencia la situacion en que me hallo.....
-¿Eh?
-Si viera á mi familia en cueros.....
- ¡ Vaya :m cuadro I
-En sentido figurado lo digo.
- JYal
-He quemado las naves para venir á este puerto con la
seguridad de encontrar á vuecencia.
- ¿Pero hombre, en mar y en tierra ha de perseguirme
usted?
-Hasta la muerte: no espero más que una negativa terminante y me abandono y voy al fondo del mar.
-No sea Vd. cernícalo, y espere á mafíana.
Al dia siguiente el personaje llevaba cuidádosamente
dentro del sombrero de palma con que libraba su cabeza

;ª

de los ardores del sol, la credencial para su perseguidor,
metida en un sobre.
-¿ Quiere alguna cosa vuecencia ?- le preguntó el pretendiente, que s~ habia lanzado de cabeza al agua, detrás
del personaje.
-Sí¡ tome usted-contestó el protectw-ahí vá eso.
Y le entregó el pliego.
El cesante se lanzó como un pescado, sobre su protector, para darle un abrazo, despues de tomar el pliego.
Pero el acometido se zambulló, librándose de aquella
caricia, Y el pretendiente colocó entre los labios una punta
del pliego para que no se mojara y emprendió el viaje de
regreso hácia la playa
-;. Qué es aquello?-preguntaban algunos bañis•as.
-Parece un perro-decian unos. .
Pero otro, que le conocia, replicó:
-No, es un cesante de Terranova.
EDUA.RDO

DE

p ALACIO

COSAS DE LA VILLA

•

n
Quedamos, insigne forastero, á. la puerta de tu casa.
Subiste luego á tu hahitacion recordando las palabras
del concejal, y te acostaste apesadumbrado.
Al d1a siguientP, el ruido infernRl que sube desde la vía
púhliC'a te despierta, poniéndotb de mal humor.
Para consolarte, das una vueltecita por el cogollo de la
poblacion, admirando las hermos•s tiendas y otras que
parecen las de Cogolludo (lugar de tu nacimientn), y ves
en un kilómetro de circunferencia veintinueve lug•res
públicos queile denominan caf.Ss y que son otros tantos
centros de enseñanza: codPándose con ellos mirqs otros
sitios que te parecen tabernas, y q,ui lo son; y al observar
tu creciente asombro, se te aproxima un ciudadano ilustrado, ofrecién&lt;lose á Pervirt11 de guia gratuito, y te hace
saber que hay muchos centros de ilustracion en la coronada villa, empezando por los casinos, que son ochenta,
siguiendo pol' los café,. que so'l doscientos cuarenta, y
continuando por las tabernas, que tnda"l"'ía no pa•an de
siete mil.
A renglon seguido te hrinda, por impulsos de su generosidad, con un ma¡¡:nífl.co negof\io, porque él sabe dónde
se entierran los dineros, cómo se mete un perro chico dentro de un CAnuto para ~acarlo transformado en veinticinco
peseta~. y sabe tambien otrRS mucbfsimas cos•s, faltando
únicamente á su varia sahiduría averiguar Jo qne te llevRs
en el bolsillo. Pero el alcalde de tu pueblo ~e aleccionó
contra los timadores, y esto te salva. Apenas comprende
tu fll•ntrópi 0 o gnía que no das lumbre, te da esquinRw-• y
se mArcha por otra p•rtq con sn orquesta, no sin pedirte
un cigarrillo, que tú le das porque te rogi6 fumando.
A todo e•to. no haces más 1rne tropezar con pndre, do
fe.mili«. hijos huérfanos, viudas desamparadas y pe'rBonas
sin recursos, que te piden una limosna en diversos tonos.
Sólo en la calle de Cedaceros, de8de la de Alcalá hasta la
de la Greda, te salen tres, en lo cual e~es afortunado,
porque á mí me salieron siete en la calle d l A.renal desde
la Plazuela de Celenque hasta la puerta del Sol.
"Eres caritativo. y en menos tiempo que lo cuento se te
acab" la calderilla, y poco despues s11 te concluye la paciencia. Recurres á un subqlterno del órden público para
saber si no hay asilos henéficos en la capital, y te dice que
hay varios, pero que siempre aun todavia quedan méndigos,
lo r.ual que unos tienen licencia para pedir limosna y otros
se la toman aunq11e no la tienen.
Quedas enterado, y antes de que r&gt;rosigas recibes un baño de regader11, efecto de cuatro sábanas tendida.o en Al balcon de un piso principal, qne chorrean líquido. Preg untas
á tu hombre, y sabes por su conducto que las ordenanzas
municipales prohiben cuanto d11be prohibir,e, aunque toleran que no se haga caso de la prohibicion. Motivo Sllflciente para que un tll0mento despues se ria de tu sobresalto y de su impunidad una maceta que cae desde un piso
quinto y pasa á cuatro pulgadas de tus narices. Cosa de
poco más ó menos, pues en seguida ves que Pe cae un pobre albafíil desde ..1 »ndamio. Corno que el tal andamio es
un artificio para ejercitará los equilibristas.
El albafíil es llevado en triunfo á la casa de socorro, y
con la cabeza rota, que algun triunfo ha de tocará los albañiles. Y dice un transeunte:
-Ya sabemos á quién le toca boy la china.
-¿ Cómo hoy? preguntas por curiosidad.
-Sí, señor, te responde¡ porque cada día l e toca lo menos á uno.
-·¿ Y no podrían evitarse estas desgracias muy fácilmente?
-Claro que sí¡ pero el ayuntamiento es muy concienzudo y no quiere tomar una dete1minacion ni escoger un
0

151

modelo sino despues do pensar mucho, tramitar bastante
y resolver con In necesaria calma.
-¿ Y desde cuándo piensa el benemérito municipio en
remediar este mal?
•
-Desde que murió E!quilsche.
No puedes continuar la conversaoion, porque estás entrando en la calle de Hortaleza y uno de los coches de la
tranvía te hace trepar por la ventana de una oa~a.
-¡ Esto es atroz I gritas sin poder contenerte: J dos vías
en una calle que parece una callejuela de mi pueblo 1
-No tenga u•ted cuidado, c,,ntesta el sobredicho transeunte¡ se estudia esta importante cuestlon y se resolverá
algun dia¡ y se pondrán unos aparatos salva-vidas, que
tambi~ están en estudio¡ y se procurari\,que el servicio
de estos carruajes sea más caro y peor, con tal de que sea
~ervicio y haya suficientes coche9 y no empiecen á correr
desde las nueve de la mafiana. Se estudia todo esto, porque todo es menester estudiarlo.
-Con calma l. eh?
-Al menos, con tranquilidad. Hasta hoy, no ha muerto
casi nadie, y habrá que aguardar hasta que se vea claro
por dónde viene la muerte.
• -P11es le aseguro á usted que aquí viene por totlas partes: acabo de llegar, y ya me han sucedido una multitud
de averías.
-Porque ustedes los provincianos se meten en la boca
del lobo y ponen la cabPza debajo de los aleros que se
caen y de las ~himeneas que se desprenden.
Los hijos de Ma:lrid y los que llevamos aquí algun tiempo, vivimos como si tal co•n. ¿Que.sube el pan? Pues que
sn ba lo que se le antoje. ¿ Que no se cabe en las cárceles?
Pues que las hagan dar de EÍ. ¿ Que Madrid es insalubre y
que sólo en el espacio de un mes ha hahido noventa d11funciones sin compensacion de nacimientos? Pues que se
fa•tidie el que caiga. Estamos como los que van á la guerra: mientrAs que á cada individuo no le toca la de perder,
todo le parece bueno. Y además, la resistencia contra los
peligros y dificultades halaga el amor propio. Cada vez
que salgo de Madrid y digo por fuera que estoy viviendo
en tan azarosa capital, me miran las gentf&gt;3 como si miraran á Napoleon deFpues de la batalla de las Pirámides. Y
esto ya es algo.
- Mas aunque los habitantes de Madrid no procuren por
enos mismos, creo que hay personas que no deben aban·
donarlos.
-Sí que las hay: un caballero Gobernador, una Diputacion Provincial y un Ayuntamiento.
-¿Y qué hacen? Yo no veo relevantes pruebas de su
existencia.
- ¿ Que no las ve usted? ¿ Pues hay más que preguntar
á. 1 &gt;s contratistas para saber si existe el Ayuntamiento?
¿Hay más que aguardará la corrida de beneficencia para
averiguar que hay Diput11cion? Y en cuanto al Gobernador, que es modelo de Gobernadores, hable usted de él
inconvenientemente y va-á si existe para meterle á usted
en el Saladero.
-Yo digo que es1u respetables aut..&gt;ridades podiany debian obra, de comun acuerdo para que los habitantes de
la capital disfrutaran de todos los beneficio, de la civilizacion.
- Establecer el acuerdo entre los poderes no es tan fácil
como usted se lo ha imaginado. Todos, créalo usted, tienen la mejor intencion¡ pero las debilidades humanas destruyen los mái altos propósitos, y se reservan las buenas
intenciones para adoquinar con ellas el infierno.
-Entonces, debiera mudarse la decoracion.
-No está el remedio en las variaciones y mudanzas.
La culpa es de los electores, que no saben escoger ó no
quieren. El Gobernador, excelenthima persona, tanto por
su actividad como por su jerarquía y tratamiento, no es
de eleccion popular¡ y los diputados y concejales, que son
elegidos por el pueblo, tratan de no parecerse al Go bernador. Luego no es la culpa de los elegidos, sino de los que
eligen¡ Y ya sabrá usted, si conoce algo de historia, que
cada pueblo es gobernado como se merece. De todas maneras ya ve usted que Madrid existe, y existirá á. pesar de
nuestro indiferentismo, porque el mundo marcha. y yo
tengo _que marcharme, y todavía estoy en ayunas y agradecere á. usted que me preste la insignificante cantidad de
dos pesetas.
No páras este sablazo, que te cogió desprevenido, y sueltas las dos beatas que solicita el amabilísimo transeunte
pues no es posible desairar á una persona que te ha eose~
fiado lo que ignorabas.
Sigues al azar tu viaje de exploracion, ahuyentando con
severo gesto á los Yendedores de billetes de l otería y á
los que se amparan de un guitarrillo y se asen de las peteneras para_ acometer al vecindario¡ pero te ahoga el polvo desprendido de las casas en construccion y de los carros de yeso, te indignan las palabrotas y blasfemias que
lanzan .i grito pelado las tres cuartas partes de los paseantes, jornaleros y artistas, y buscas un refugio en tu habi-

tacion y una hora de apacible descanso en el modesto
catre.
¿Descanso he dicho? La petenera te perseguirll. implacable, ora saliendo de los labios de un callejero cantor,
ora vibrando en el gañote de las fregatrices; y á la par de
la petenera, la malagueña, y la c11.ncion de la gitanilla, y
los acordeones, y los organillos, y panderos y castañuelas,
y un C'ornetín que te meterá las notas en el fondo de los
sesos. Coreados por el ruido de una multitud de carruajes,
oirll.s, mal que te pese, toda la másica andaiuza, y la can•
cion de la Lola, y la de Getafe al Paraíso, y la sinfonía de
Guillermo Tell y la marcha de Bocaccio; espectros y caricaturas de buenas y malas composiciones que no te dejarll.n ni cinco minutos de reposo.
PPro llega la nochj, y te parece que ya podrás é!es~sar. ¡ Lamentable error! Las peteneras continóan, y salen
á plaza los artistas nocturnos y los aficionados¡ bandurrias,
flautas, voées acatarrada! y ber~idos salvajes, con acoro•
pafiamiento de un clarinete que te hará comprender el
crimen.
Te echas á la calle, dando con alguno que otro monton
de basura y oyendo á. los disputadores que vagan de esquina en esquina v de taberna en taberna¡ y como ye.· es
tarde para asistirá más recreativos espectáculos, recurres
Á la di..-ersion del café. Tomaq una taza de este popular
ingrediente. que te eabe á veneno á pesar de hallarse mezclado con agua blanra, y pagas, y se te olvida dar propina, y ves que el mozo te obsequia con una mirndR in•olente, en recompensa de lo que no ha recibido. No le haces c,,so, que es lo mejor que puedes hacer, y te largas con
viento fresco.
Y vuelves á tu habitecion, y al catre, y te acuestas pensando aprovechar mejor al siguiente dia¡ y procuras dormir lo cual no conseguirás sino mediante un armisticio
con los animalitos consabidos, y otro con un violoncello
que vive en la frontera casa, y aprovecha la madrugada
para ensayar la leccion que endilga á sus discípulos.
En fin, te doy pnr dormido, comido, ó lo que mejor te
parezca, y dejemos pasar la noche.
ADOLFO

LLANOS

OBRAS RECIBIDAS EN EST! REDACCTON
Táotioa de combate para las tres
armas,por el General Brialmont, traducida por
el Tenie"te Coronel Capitsn de infantería, D. Eustasio
Gon•alez Liquiñano.- Tipografía-Ariza, Sevilla, 1883.
No sabemos como empezar esta interesante y por todo
extremo agradable noticia bibliográfica. Ante todo, debemos advertir, que, como de ordinario, renunciaremos á un
exámen crítico de la obra. Debemos limitarnos, por consideraciones de espacio y de índole de~sta seccion, á juicios muy someros y á apreciaciones sintéticas sobre la
importancia de los trabajos y mérito relativo en cada
caso.
Ahora bien¡ en lo que concierne aquí al autor extranjero
y la obra trnducida, nada podríamos decir que no sepa ya
hasta el público menos familiarizado con el movimiento
científico militar de la culta Europa de nuestros dias.
El General Brialm(lnt tiene un nombre que no necesita
gastados encomios. Diremos solamente que por su método,
y por su manera de exponer, no pueile ser sólo considerado
como un escritor en el arte de la guerra, sino como un
bombrij de ciencia general, como un hombre venado en
todos los diferentes dominios de las ciencias fundamentales, que aplira con excepcional fortuna, sus leyes y sus
método•, á los artes de construccion y de táctica militares.
En la presente obra, (,Táctica de combate de las tres
armas,) las condiciones del eabio verdadero, del gran
metodista, que generaliza cuanto puede, pero siempre
sobre el firme de los hechos, se destaca todavia más que
en anteriores trabajos, y es, á nuestro juicio, tan importante
esta obra de táctica, que el primer mérito, la primer circunstancia que debe ser noblemente encomiada en el traductor, es su buena el eccion, su raro acierto, en este sentido, porque en la actual obsesion de obras nuevas, nada
tan difícil como el trabajo de seleccion, de crítica rápida
y segura que su estudio exige.
El Sr. Gonzalez Liquifíano presta un servicio al Ejército y al país que nosotros, desde el punto de vista en
que estamos colocados, recompensaríamos con las mismas
ó mayores ventajas que les reEervadas á las obras originales. La palabra originalidad ha suscitado ya cuestiones
muy interesantes entre nuestros más pulcros escritores, y
en t odo caso, creemos que sólo por rara excepcion, se
puede, en ciencia, hacer nada original en España. Nos
llevan tres siglos de adelanto en este sentido los países del

Norte¡ la sábia Inglaterra sobre todo, ha perfeccionado
de tal suerte los métodos de investigacion y mecanismos
auxiliares, que si nos contentásemos con traducir bien
(hemos dicho bien), habríamos hecho tal vez más por el
progreso científico, que glosando penosamente gruesos
in folio origina!M. Nuestro trabajo debe ser hoy en ciencia,
traducir y compendiar bien: esto es, divulgar.
En arte, ya cabe originalidad. La literatura, el arte de
decir muy bien, y muy clara, y muy correl'ta, y muy
concisamente, puede ser un gran campo de accion á los
que aspiran á ser originales.
Dicho todo esto en honor del dignísimo tr11ductor ·de
Brialmont, creemos ocioso afíadii;, que él h11 traducido, no
bien, sino admirablemente la parte que tenemos á la vista
de su trabajo. Le enviamos, pues, nuestra más sincera
enhorabuena, y le exhortamos á continuar un género de
estudios que formará muy sólidamente su entendimiento
y Je pondrá tal vez en condiciones de hacer mañana una
afortunada condensacion de todo Jo que por este trabajo
habrá. adquirido. Y esta condensacion, lo repetimos, tendrá entonces mucho m~s carácter de originalidad y utilidad .iue el que se atribuye ordinariamente á )11.5 obras
que convenimos en llamar originales.

•

Reformas en la organtzaoion milltar.-Por eJ T. C. Comandante de infantería don
Ju11n José García y García.
Diez capitulM contiene este interesante estudio, á saber:
Jerarquías militares, Organizacion de los cuerpos, Sistema
de reemplazo y Organizacion ge'/1.eml, Divi.9ion territorial,
Si.9tema de ascensos y reco-mpen11as, Retiros militares, Plaza•
de guerra y campos atriricherados, Uniformes y divisas,
de servicio y Observaciones.
La introduccion ile este libro es not11ble bajo vftrios aspectos, incluyendo en estos el estilo. Pero hay una idea sobre todo muy sagaz, y que no rPcordamos haber visto tan
claramente expresada como aquí.
Esta idea es la de atenuar cuando no defender entera·
mPnte al Ejército francés, al vencido de la guerrll francoprusiana, contra todas esas acusaciones implacables, crueles, y hasta groseras, que se formulan contra todo lo
que cae.
¡ Generosa y j ust/sima observacion J Opinamos con el
Sr. G11rcí11, que el fracaso de las armas francesas, no se debió sólo al mayor mérito y esfuerzo de las alemanas, ~i no que fué el producto complejo de una civilizacion, de
una organizacion política· y social más perfP.cta, más
sana.
En las cuestiones concretas de organizacion, tales como
la division del batallan Pn tres tercios, hay tambien
mucha materia digna de atento exámen; pero aquí tenemos que limitarnos, como de costumbre, á llamar la ateucion de nuestros lectoTeS hácia un trabajo que creemos
hecho con incuestionable conocimiento y sólida preparacion.

Partes ":"r aotu.aoioncs del guardia
civH.-Es un utilísimo libro de formularios.
Su autor el Subinspector del tercer tercio en Cuba, Don
Eusebio Saenz y Saenz, ha prestado un servicio incuestionable con la publieacion de esta guia para el guardia, en
sus delicadas funciones, sobre todo con ocasion de delitos.

La nueva táotioa. de infantería.
por el Teniente Coronel de Infantería D. ANiBAL
M0LTÓ.

El sargento del Cuerpo de Oarabineros, D •. Bernardo
Sanchez Vallejo, nos ha remitido una nueva produccion
de su laboriosidad, en la que pone de relieve la abnegacion
que caracteriza, los servicios del cuerpo en que sirve, Y las
penalidades á que están sugetos los individuos del mismo,
en las rudas tareas de su profesion.
En este apreciable trabajo se pone bien de relieve la
alta signiflcacion del cuerpo como defensor de los intereses del Eatado, y los hechos que expone están muy
sagazmente analizados y relacionados.
Estudia la perturbacion que en algunos casos puede
traer al servicio el dualismo de deberes, y la diversidad
de Jefes á que hay que obedecer.
Recomendamos la lectura de este libre que instruye en
detalles del servicio muy interesantes, y que prueban que
aquí como en todo, la cuestion de buena organizacion
fundamental es la más importante y de más urgente solu•
cion.

Consideraoio:n.es sobre el servl.
oio de oampa:ña.-Basadas en hechos prácticos.
Los hechos han sido extractados de la historia de la
guerra, y las comideraciones expuestas á los alumnos de
las conferencias de oficiales del distrito de Aragon, por
el Brigadier Don Luis Vallejo, Director qne fué de las
citadas conferencias.
Un bien escrito prólogo dPl Coronel, Teniente Coronel
de artillería, Sr. Le.sala, completa el interés que debe
ofrecer esta obra, para cuantos conozcan la excepcional
competencia del autor y su prologuista, en materias de
historia.
Los que recuerdan aquella breve cuanto brillantísima
aparicion del Ateneo científico y literario del Ejército y
Armada, no pueden haber olvidado las notables confe•
rancias del Brigadier Vallejo, doctísimo cuanto modesto
sábio y bondadoso amigo.
De esta obra, cuyo primer tomo tenemos á la vista, no
es posible hacer otra cosa que una entusiasta llamada
hacia la importancia de su crítica y la concisa y bella
exposicion de los hechos que la sirven de apoyo.
Una simple enumeracion de sus materias, por el mismo
órden en que están tratadas, será suficiente para formarse
alguna idea de este importante libro.
Marchas de preparacion, forzadas, de concentracíon, es•
tratégicas, de flanco, de maniobra, de noche, mferro-carrü,
envolventes; E xploradores, VanguardiM, Flanqueos, Patrullas; Retaguardia, Posiciones, Servicio avanzado, Jefe
de este servicio, VivllC8, Campamentos, Contrwuciones,
Aprovisionamientos, Impedimenta, Retiradas, Sorpresas,
Ardides, Emboscaáa8, Convoyes, Destacamentos, Atrincheramientos , Reconocimientos, Acanto-,¡amientos, Requisiciones, Forrajes, Paso de l~s ríos, Lagos, Pwmte.9, desfiladeros,
Vias férreas, Telégrajos: hé aquí los puntos que ·abraza
este volumen y sobre cada uno de los que el Sr. Vallejo
ha escrito interesantes instrucciones, convenientemente
fund~das. Nuestra enhorabuena al veterano escritor.
Hemos recibido los cuadernos 11, 12, 13 y 14 del MUlleo
Mi litar, notable obra que ve la l uz pública en Barcelona y de que en otras ocasiones nos hemos ocupado.
La reputada casa editorial de E. Ullastres ha adquirido
la propiedad de dicha obra y esta se edita hoy bajo su
direccion, con el esmero y cuidado que distingue á las
publicaciones procedentes de esta casa.
Entre los trabajos que avaloran la parte artística de los
últimos cuadernos, figura un precioso cromo, en el que se
reproduce, con admirable correccion y buen gusto, la armadura de Felipe m .
Los grabados intercalados en el texto contribuyen á
jmtifi.car el favor que esta publicacion ha alcanzado en el
Ejército.

Los sueños bajo los aspectos Físico, Moral, Bí•
El Sr. Moltó es el autor de una notable obra sobre táctica, de que dimos ya cuenta hace algun tiempo.
Este folleto, de próximamente 83 páginas, comprende
la serie de artículos publicada en nuestro estimado colega
El Eco Militar, de la Habana.
La falta de textos en Cuba hace que todaví a sea poco
conocida allí In nueva táctica.
El trabnjo del Sr. Moltó tien!\ por objeto su explicacion
y popularizacion, por decirlo así.
Ha hecho, á este fin, notables comparaciones entre esta
táctica y la del marqués del Duero, y ha explicado con
gran sagacidad de análisis la solucion de la idea táctica y
sus progresos más recientes en vista de un perfeccionamiento definitivo.
Merece leerse muy atentamente este corto y sustancioso
trabajo.

blico, Mitológico y Supersticioso, por D. Lean María
Carbonero y So!.
Es un estudio original é interesante. Este escritor, que
tiene ya una reputacion en la república literaria, estudia
esas influencias sobrenaturales que tantas veces han dispuesto de la suerte de los hombr!:ls, sobre todo, en aquellas primeras generaciones en que se buscaba en los sueños representaciones y paraletismos con los hechos de la
vida para deducir las consecuencias del porvenir, y penetrar en sus misteriosos arcanos.
Las funciones fisiológicas, las influencias del medio, todo
es analizado concienzudamente con la sagacidad del psicólogo, para investigar el origen y finalidad de esas visiones que tan fielmente copian la realidad, y que unas veces se nos presentan como avisos providenciales y otras
como terribles expiaciones.
'

�LA ILUSTRACION l\llLlTAR

152
La Sibonoya.

Es una nntnblo co'.ccclon do cpi;odios do la guerra do
Cuba, e,criLa por el Coronel de la Glinrdia Civil, don
E111ebio Sacnz y S:icnz.
E sta obra ao lullla nutrlJu de interesantes datos y de•
o uacionc, importante;;.

Ropotidoros do aln1.acon c..iontral.
E. un nuevo e,¡tuclio militar do D. Cnsto füu·b!ll!nn,
oymlnntc profeeor de In Academia militar. Lo, diferente~
slstcmns Rusel, Burlo••, Liver11101·e y Lée, hnn sido en esto
pequoi\o 'l"Ohimen descrito. con unn grnn p1•céi,ion, Y
muy bien npreciudos en sus incc•nvcnicntes y vcntnjns re•
cíprocn11.

La ca1:n¡&gt;afía do ::\.Iosco,, ::i.-E11sayo
histórico-militar, por el Cnpitan Teniente do Iofunterfo,
D. Modesto Navarro Garcfo.
Esto lib·o es una nueva prueba do In lnboriosi,lnd é intcligencin o.lo su autor, el Sr. Nnrnrro. L11 campaña do
M.,srown hll sido pcrfcclnmcnlo dc,crita en un volúmen
de 438 pág•., y muy bien ilustr:1d11 con exccll•nlc, ¡,lnnos.
Ll:11nnmos muy c-pecinlment&lt;' In ,1t&lt;:nrinn sobro csln
obru, que viene á nftrmnr una brilla11t, rl'putacion legíli·
mawcnto conqu'~ti1d11 en anteriores trnbojo~.

Coc-ll i n&lt;·hina )

o l Ton.-Ií.in.-E,pn-

lin y Frnnci11 en el reino &lt;lo Annn111.
J&lt;~, un e,tudio cxcl't•ntc sobre los dncchos d•l E-pnila
en Cuchinchinn y el Ton-Kin. Lns éspediciones frnnrollspaíiols¡ de 1858 á 63, c,tón f1foilmento descrito. , y el
fundu y tendencias de esto trnb~jo, mcrecrn sincero
aph111.o de to,lo el mundo.
S11 nutor, el Sr. D. Augusto L'acayo, es ya conocillO
l'"r vtrns puL!icncionc, que le han granjeado reput:1cion
de profuud" y 11\Uy c!Mto &lt;'-~rit •r.

1,;1 yatoJ.•.
Se titul:1 usí unn notnb!e conferencia de D. R:1focl Rosn,lo Biineen, ,lutln en el Círculo :.'\Ii!itnr de In HabnnA.
Es un tr,1b:1jo psico'.ógico ele un mérito poco comun. No
so pu~dc dar una idea de l;I, $ino cntrun&lt;io en u11 unó.liois
profun,lo .r c,tcnso. Uccomt•n,lnmoi ~u lcctu'.n á lo:; uflcionutlos ó estudio; s&lt;!rin~.

:\.Ionudonclas fil osóflcas.- Cartos á Se,
,·ero Scral 11, por Federico de l11 Vega.
Podemos prescindir do lll fllincion de e,to notable escritor. P,·rtenrco ó. unu cscuoln muy impopular en Espniin.
A e;a e,cuo'a que oTCe que pnrn escribir huy que estudiar;
quo J,1 soln inspirncion sólo produce eolro 111illan·s do
11borto11 nlgun grnn retórico, n'gun grnn orntlordc esosquo
hncon do In hiotvri11 un ju&lt;'go ce cubilete~, y nlgun grnn
al ognclo, algun gran mncElro entre tus tikis mikis y rom¡,o-cnbc•im. do insmluncinl plllnbr~rfo.
V&lt;'g:1 lrn cori• cido ~I v:1lor do In nue,·R cscuc'.a cfiie lla•
mnr&lt;'mtls cimfijica, porque no creo po:;ible llegnr ó Pt\o.ler
formular ningun órdcn de n{iomni, ni problemas :;ociulcs,
sin vrumr nntcs por el estudio metódico y concionzudo de
todns !tu cicncins nbstr:,ctas.
Pero Vegn, mtls lilcruto que hombre do crecncin, y con
un terror exlrnor&lt;linnriu ó que se lo puetl,1 confundir con
un pedante do nuestro A lene&lt;', presenlt\ todn,; su.s ntrevio.lns y valientes creencias filosóflcns, y óun sus no cscnrns
conocin,icntos científicos en formn festi\'a.
Su tmbfl.jo resullll así ele propRgllnda y di,•u'gncion.
E,tó sembrado do nfortunadísimns y bellas frases; contiene en su ú!Li,no fondo buenas y sábias doctrinas ti!o,ófl·
cns. Desel\11103 tenga tan buenn ncogi,lli co1110 merece,
1•.unquc no e:dn111:irfamos su fracaso nccidentul, porque
11ucEtras clnses má:1 cultos no han pasado aún do crn insust,mcinl teologfa ó metnfísicR que tiene :1í111 &lt;'XCI mi l'O pN·
domini" en nuc,Lras univeroiclnd~•.

Anuario fl,&lt;'He1 ·a l . !Pgi,lnth·o, jurídico y Jo
Atlministrncion, indispcn,ublc á In Milici11 y á todas lus
llcmós cle,cs socinles.
Es unn gui11 utilfaimu, en efecto, p•ra !ns rl'1ses mi!ibl.re. t:lnto como la; civilc~. Poco, ·rnbnjos 1ll- c,to género
hemos , isto tan bien conccl,ldos y tnn c~1ucr:1dllmento
&lt;'j1•cutndos.

-

- o -ei1&gt;•+Giía_,_ __

CHARADA
Do pintore,cas galas ro,,cno.lll
cual sultnnR quo ostenta su granclezn,
en colinll de un mundo do riqueza

Es lu última pr()(l 11ccion &lt;le I&gt;. Arturo Cotnrelo. Lle· a
un prólogo del di,tinguido (;, ron,·! y notNl,!e escritor don
Tgnncio Saliun•. ¡ Qué mejor juicio de !11 obrn que esto
pr&lt;:cioeo prólogo! En In impo,ibilida,I de traslnd:irlo nquf
íntegro, in.e, tnremo, siquiern c•,tus I árrnfo•. Hnl,JR ele In
gron \'&amp;ricdud de tu!ti.,to, y tcndc1,c:as do CotGrelo, y
ui,ndo el prologui,tn:
• l'cro, á pcsnr do lotlo, no c,tó. snli,fech,1 su aspirucion;
no rn tontenla con hnber re&lt;'orriclo todas 111, ramas de lo.
mi!iciu, sino que tumbic11 quiere ¡,emtrnr en o! curnpo
p•ieolúgico, c·onsiguiendn llrg•r, en los Bonlos militare.9,
hHsta lo, 11.ós remútos límills do n·gion ton poco tx•
plor11lln.
&gt; Nu ~e confundo Ntc nue,·o género de liternlurn militl\r con In l,iogruün. En c,tu ,e sigue :1I indi,iduo en todas
sus vicisitud••~, en oquclla so apreci,1 In totnlid11d, y, tlesc11rlnn&lt;lo al'l·identc, y circun~t,ncia,, re considernn los
principio$, hnciendo rc,altnr ltts, irtucles militares carnctcrUicns del individuo; pero en breve y en in:;iuuanto
frm=c, ¡, no kndr6. este trabajo otro fin que el de 8afüfücer
unn morn curiosidad'? ¡,l'or trnlnr,c de individunlidaJes
no tcmld ,i110 111111 np!ic:icion loen! y 1111111,cntán&lt;:11? No
lu crccwos u,í; antes ni contrnrio, lo juzg,1111os tr:1sccnclcnte y do c11¡,itnl i111port,rnci11. Expliquéu,ono,: cu•mdo
lns n111nrgas dece¡,cioucs hnn consu,uitlo el entu,in,1110 y
nos ]mu con.lucido poco á poco á los uml,rnles tfol cscepticbmo; la fo vacilu, In constanci&gt;&lt; dcd111lcc-e, y el c.,-pfritu
militar se amengua, llornndo la a ton fa al corazon del
Ejército. ¿ Quién nos sostiene en estos ,:esfüllcci111icntos?
¿Qué erciende el cntusinsmo apagado"!/, Qué despicrlll los
generosos sentimientos? Los l,uenos ejemplos; pero como
110 pueden ser vistos por todos, conviene su propagncion;
es preciso publicarles pnrn que no queden oscurecidos en
el seno de la amistad 6 en medio de In muchcclumbr&lt;&gt;; y
e; necesario contemplarlos repctidllS ve:cs para fortiilcu1·
11uestro decn',lo e·¡ íritu.,

E l quo 111alas 1nailas ll.a, tai-clo ó
:nunc,a lns pierde-.

ADVERTENCIA
So han ro1nlUdo los diplon1.as
do sóc•ios protoctores, á los sus01•Ho1.·ci;, que han ncroditaclo su
doreoh.o on. ol 1nes últhno.

C\

ANUNCIGS

DE L\ CO~OUITE nE L'ARTILLERrn
DANS LES MANOEUVRES ET AU COMBAT
TRADUIT DE L'ALLEHKD PAR A. ORTH. BRU~ELLES1883,
UN VOL-lN

8.o

BI\OCIIK

TABLE DES MATIERES (iotroduction). - Chapi•
tre I. L'oflcacité d11 feu ele l'RrtillPrie.-Chap. II. Les
manreuvrcs do l'nhll1&lt;&gt;il1111g.- hap. ITI. LI\ con&lt;luito do
l'urtillerio isolée. - C/1ap. IV. De l'emploi tacliquo de
l'n rtillerie.
Llnmnmos In ntencion de nuestrOA suscritorcs sobro
est.n importante obrn, que es da gran 11tili&lt;iRd práctiM.
Se halln &lt;ie vcntn en J,1 librería do D. llárlos B11illylhilliere, l'lnza do 8aota Ana, núm. 10, Madrid.

\

REVISTA

Prcc.·Io: 2·7:::. pcsot::is

LITERARIA, CIENTlFICA Y ART1STICA
IDEAS

SOBRE LA OPGANIZACfON MILITAR DE ESPA~A

AÑO IV

por el Coronel Comnndnnte do infantería

MADRID, OCTUBRE DE 1883

D.ANTONIO DEL ROSAL Y VAZQUEZ
F.sta notabilísima ohra, que merece ser leida por
&lt;'UAntos estiman el prestigio y pcrftJccionamicnl.-0 de
nuestra institueion, se vendo en esta Administracion,
al precio de 5 pc~etas.

encuéntl'llse mi lodo reclinndn.
TiJJtC f11scinntlor ó In alborada
presta la ¡,,·i11«J-do., con su belloz&amp;;

Doc·etos 1nllit::u·os.

SOLUClON AL 0.1,;ROOLÍl,'lCO DEL NÚMICRO ANTJi:RlOR

y una-terci!l la encuentras con certezR
al entrar ó salir de tu morncla.
De todo la carenciii es lo que veo
en mi segunda-tre.91 lector discreto,
é igual lo verás tú, á lo que yo creo;
y aunque por tul me juzguen en aprieto
antes do duren brazos do Morfeo,
coucluyo la cl1aradu y el !Oneto.

J. M.

RESERA HISTORICA Y ORGANIC4

DEL COLEGIO DE GUARDIAS JOVENES
DESDE SU FUNDACION EN 1853
HASTA FIN DE 1881

•

P OR

D0!( ANDRtS IOLINERO Y GOKEZ CORNEJO
Se vende en esta Administracion, Almirante,
quintuplicado, al precio de 4 pesetas.

2

VALVERDE

JEP OGLÍFICO

OBRAS OI~VE~Ti\ EN EST~ AOMINI~TRACION

SUMARIO.

Lógica aplicailn.-L6gica de Mntemáticae. Física,
Química, Biolo~ía, Picología, Mineralogía, Botánica,
Zoología, Política y i'lledioinn.

01lAB-'-DOa.-D. Antonio Vallocillo.

por A. Bain
A. ÜBDAX
Península y 3 en América.

TR.~DGCCION DE

Prc.:iio, 2 pesetas cu

In

VENTAS
De unn magnífica Pscc&gt;peta de dos cañones, con inscrurtacioncs do oro y plata, dedicada á Maxi111iliano I , tasada
por lo~ peritos en J.000 pcsetss { precio módico).
Una bonita C!ll!ll r ecien construida, do planta baja y
principal, en el cn111ino de Cdrabanchel, núm. 16 provisional; tiene 6.715 piés do terreno; comtruidos 1.440, buen
pozo pura jurdio, y trnndn ó. lll puerta.
Varios objetos de antigüedad.

PRl~CIADOS, 1. SEÑOil PnLMElllO
Horas, do 6 á 8 do la tordo.

Guillermo I, Empel'lldor de Alemania.

Tiro nlM'loDAl en Suiz&amp;: Concurso de tirodor&lt;'s en el canton de Lupno.
Obaervatorio 111tron6mico de San Fnnando.
Armadur&amp; ecu&lt;'il'l'e de F elipe II
Viaje de S. ll.; Revista de la escuadra de instruccion en

la Corolla.
:11 t'eld-:Mariscal :Molke.

Kl príncipe de 8i8marck.
Viaje de S. :M.: Regatas celebradas en la Cornl\a.
SUPLEMENTO

Album •llltar: Retrato, de Jefea de Cuerpo.
EXTRA-SUPLEMENTO

»-cubrimiento del eatreeho de :Magallane1.
DOBLE llTRA-SUPLDIBNTO

LAS SOLt;CJO'IES E'I F.' \'L'\IERO PRÚXIM'l

l\1ADRI[): 1R82
ESTADLECUtIENTO TIPO·LITOORÁFlC O

C•lle 1:eaJ, núm. 1 cu&amp;dru1•llo1do,

Viaje de 8. )[, , Alemania.-Graa revi1ta militar ca
Bomburgo.

D. ANTONIO VALLBCILLO

NOM. 10

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                <text>La Ilustración Militar, Revista literaria, científica y artística, 1883, Año 4, Tomo 2, No 9, Septiembre</text>
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                <text>Revista literaria, científica, artística y militar.Publicada en Madrid entre 1880 y 1884, durante el periodo de la Restauración. Fue dirigida por Arturo Zancada y Conchillos. Posteriormente cambió su nombre a La Ilustración Nacional. </text>
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                <text>Imprenta de E. Meseguer Fuencarral</text>
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                <text>1883-09-01</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Viaje por Marruecos</name>
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                    <text>·.
L4" I~USTRAlfLON 1\ILLl'.l"AR

12 J

IIÁS DE IIILLOll YIIEDIO DE PURGAS

Prorecto ele-tablero me- ·
tállco para la recom •
po1lcion de puentes de
(érrea en campaña,

~n el último all.o

•i•
por el Capitan de Ingenie•

AGUA DE LOECHES

ros D. J. l[APr.VÁ Y M.AY.i,;R,
-Un folleto de ó4 páginas,
pustrado eon tres láminas.

LA ll!RGARIT!

Gran importancia encierra
la solucion del problema que
se11ropone resolver el autor
en este folteto: hitllar el mlldio
de reparar las vías estrutégi•
ca.sy facilitar el aba~tecimien·
to de las ejércitos.
Despues de una ligerR resofia histórica. contemporánea,
para poner &lt;le reÍieve la· trascendencia dt&gt; los ferro-rnrrilcs, y de exponer Jns di flcul •
tndes con que. tropié,:nn los
. ing••nieros inilit:rro; -á fin rle
reponer~ en mnmentos eríl icos, ·los pn~nt1&gt;., rle \·{,\¡; fér-•
reas. ,.x,minn d autor el mili:crinl y sislem'ls m1s f'OnYC·
nienfe pnra In rcorgnni,:acion
de un t.nblero reglnment•rio,
y form11la rn proyecto bnsnc\-&gt;l!n 1n·ofnnrl, •s estucl io•. que
ro-,1p1i,tnron ni 8r. )Jnrd·,
~~~ __: - -. -.
.
·en époc:1 no lej,ma, unn ,repu•
... _
tnrinn hnsro,n co·1 moti YO ,le . ~
.,..-~ -·· -,-;:...; ·
-:.,;-=::..
ot•os tmll:ljos en ,'lllCl demos · 1
tró su ltl'Rn cnpncid,d y cnm,,._
.
1
Jl"f P•wia en asuntos d~ rstu
índolr.

...

- -

--

-

____
- - __ __

esta ¡rnl11icati11n á

quien ¡,ueden_llirigirsc lossll'Scritorl'S, l)ara
. hacer pagos, reclamaciones y cuanto tenga
relacion con la misma.

.APUC.ACIONKS DE-L C.I.LO.\ SOLAR
·EsTAoos-UNrnos Di: CoLOM :11.,.-BQgofá.- D. Lázaro
M•rh Perez, Ago11t" i\P ·negociM..
·
To.-Cnrtagena.--D. A.nto,,io l\lnrín do Zubiria.
l'n.-Panamtf.-D. L. A. Quelqucf,lu.
°ROLIVJ,\. - La Paz.-D. GPrnrd .Y Fore:uils.
E c uADOR.- Gnay~'2!';/_-D_. Antonio P. La ?!lo~.

FRA N"CU.-Pari.•.-Administrador

CuaAr.Ao.-D. Ap:11,tin Bethrncourt é Ilijos.
TRINIIJA o -SrPs.-Si\'Cl'iO Lyon ,. e.a
EsT.\DO~·UNJDos.-Ne,c 1:, rk. D. S. lll,ndison, Rcude
S1rcet.
.
BuEN06-ArnE~.-Pafrrmo.-D José N. HcSmero, Tc1 ientc Coro,,el, H11h&lt;lir~ctor d,-1,Colegio Mrlil111·.
In, JD., 1u.-D. Eloy Al11y, Cuyo, núrn. l'i!J, Lit,rerJa ·
I nt,.rnncionn 1.
MÉJ11•n.~.1¡¡,.._ D..To;é L&lt;1is ,1, El'l1evnrda.
J u.-l'•rar,·112.- V. Hu11wn Laine,
lu.-Jfé1ico.-D. nar»on .\ rirngo.
.
•
CosTA füc.,·.- .-1.1,,¡i,ela.-D. ,foM11in Sibnj,l Martinez.
HANS \J..VAOOR.-D. Gcürge 1''. Earlr.
Hosvu1t,s.-- }'ucunm.-l&gt;nnii•I Fo,lin.
l o.-·s1111t,. BdrbaTp . ..,.-Gencrn I L . .Bugt·an.
J&lt;:~TADOs oi ~ u.i,;vA. L1,,,:-1, -Mo11ter, ey.-D. l&lt;'ranci,co
Arleche ..
OuAT1t~1 ,1. .\.- O. ,Jnsé )1-,rí:i l!,•i11a, Te11icnte Cor&lt;•neI
Jefe dd primer U11cr¡,o ,1,, Artillería.
·
NtCARAOUh,-Granar/a.-D. Ra[I.Oll E,p!noln y C.a
·
lo., 10.-D Luis frni\». ·
VENEZUEJ..A.-Cn.-acas.-U. ('. Dtthois.
URASIJ...•-Rio Ja.neiro.-D, Ed. &amp; É. I.:acmmr.rt.
:1&lt;:e11ADOR.-Guayaquil.- D. ,\.ntonio-.l( La· Dota,
PERú.-Areq1&lt;ipa.-D. Ramo11 Albnreda.
ID.-Oallao.-D. Guillermo Vfldluud.
·
Io.-Liina,.-D. 'l'oquls K. l::lcolt.
Cn1u:.-7'alca.-D. And1·és Vucnrro.
In.- Valp~raiso.-D. Oárlos Latbrop.

LITERARIA, CIENTÍFICA :y ARTÍSTICA
-

· IDEAS

MADRID,

AGOSTO DE 1883

__

------:-- - - -- - - -- -

SOBRE LA ORGAN~ZACfON MILITAR ~E ESP~ffA

___KÚM. s

..:.._

EL DUQUE BE A ..!l.A
,..._, ~...rv)./"'-,,;'VV v 'w

por el Coronel Comandante de infantería

.1 ..,...., ...,

p.ANTONlO DEL ROSAL Y VAZQUEZ
del Hispano Ameri·

cano, 17, rue Snint-MnrP.
INOl,ATF:nRA.-L,íw/-re.9.-Kir Klnivl. Cofit-:, e.a.
TTAT.TA'.-.1?0111a.-Bo"r• HP.rmanos.
PnRTUCl I L.- LisbQa....;...D. Enrique C11sanov11, Travessa
• de Sn:1tii JuftR. núm .·22. 3.o.
Rt1.GJCA.-Rruselns,-n. Aust.11,,p )[nvnlP.r.
AUSTRIA.- Vie · a.-D. R. KollPr. Sunrletter. 120.
A1.1tMANIA.- Berli11.-D. L. Brochmun y C.a,_ Maniertrne:o. 118.
HnLANDA.- A11t•f,,·rla11.- D . S. llfnllrr, e.a.
RusIA::---San Petfrslnll'{IQ,- D. R. Yolff, Ncnd, 27.

Cun.,.-Habana.-D. ,Juan Fern~ndcz Suare,,; Oficial
primeró de Secciones.' Archi\'OS en ln Capitanía Genc·rnl.
· Put:RTo-Rtco.-D. Jul'nn A.,idr.is,,Habilifado del ]fa!
· tollon Inf:tnterín ac l\ladrill.
FruPrn.,s.-Mani/a.-D. Benigno Todn, Comisario de
G,uerrll.
,ÍAMÁICA.-Ki11gsto11.-D. :N. 13. Powter.
liA\'l'I.-'-Pucrto-Pri1'cipe.-D. Autonio .t\ randu.
SANTO Do~11Noo.-D. Luis C»rubiaso y c ...

REVIS .T A
AÑO ·1v

' EUROPA

A~ll!:RIUA.

In.-Samn nri.-D. Cfnrk &amp; O.o

~
•

fl tránsito de Venus por el disco del Sol en el
,islo Xtx, po; ·D. J:ost J&amp;NARO MoN~t.
El Sr. Montí es u1~ escritor ventnjosameute conocido en
el mundo ciontíflco-literario por sus trabajos de divulga•
cion en A•tronomfo. Su último libro ti,.ne poco interés
p,ira _aquello, que no consideran la cienc;a como la sola
mnrnl y feli cidad de una socicdnd de h"&gt;mbres; pero mucho,-pnm los que se comp!ac0 n en nrr:mcar diversos E.e•
oreto, á la misteriosn nntumleza.
De;eamos'al Sr. 'i\lonU, csUmulos posiUvo~, merecidii
recompensa .en sus imporL,intes trabuj,)s do purjl cicnci,1.

Prueba la general aceptacion de nn específico SIN RI·
V.AL pat'a las escrófulas, her•
pes, ~ífilis inveterada, úlcerllll, desarreglos de la menr•
truaciorr, 'flujo blanco, infurtos de la matriz, erisipelas,
ictericia, m'fllas digestiones,
esti·e1iimiento pertinaz, etc.
Venta del ·agua en . BOTELLAS en todas las f11rmacins
y drogu\lrí~s principales. Depósito central y único en EEpaña, nardines, 15, bnjo, donde se abonan cuntl!o clinrtos
por casco. I.MPÚRTANTE .
Esta ngun, promiadn en to.das l11s cxpo~;,.¡-oncs donde so .
ha presentaqo, ha obtenido
Medalla tle oro, premio superior concedirlo en la Exposi•
cion Espetial Bal11eol6gica de
Fr ancfort (Alemnnial, cuyo
jllradose comronii1 delos mismos dueños de mananlieles
.de nqttel país, rindiendo ns(
justo tributo ó. este de España
que está comiilc1 ado comb
el primero en su clnse en el
mundo y sin Tira'/ por todo el
p~otomedicuto.
0

.

CORRESPONSALES· de

..

CON LA AC~EDITAOA

ADVERTENCIA
Habiéndose hechq cargo· el Director de e.sta R f:v1s- ·
de fo continuacion de la Bih/ioteca .Militar Cláslc~.
que veoia l)ublicando D. Emilio Valverde, los suscritores de la misma pueden entenaerse con esta
Admini~tracion de hoy en ade~ante para los pagos,
reclamaciones, etc. ·

Esta notabiiísimi obra, que merece ser. leida por
•cuantos estiman el prestigio y pcrftJccionamiento de
nuestra institucicin, so vende en esta Allministraoion,
al precio de 5 p!)Setns.

)

)

El almacen de ultramarinos donde se dan los

)
)
)

)

bonos para el descuento de\ 3 por roo del importe
de las facturas, es calle de

~\

8, PRECIADOS; 8

)

\

&gt;

SUMARIO.'

RESEÑA HISTÓRlU Y ORGANlCA
GRA.B,1.oo·s.- r.:1 Duque do Alba.

DEL COLEGIO DE GUARDIAS JOVENES

•

DESDE SU FUNDACION EN 1853

DO~ ANDRÉS MOLINERO Y GOMEZ COR!i.EJO

Anales de 111 Gncrra civil.-Accion de A.zconn.

Se vende en esta Administracion, Almirante,
quintuplicado, al precio de 4 pesetas.

2

OBRAS !lE VR~Ti\ gN ~~STA Atnf INrn'fRACION
Lógica aplica·tl(l.-Lógica de l'tlatemátieas,.Física,
Quími.en, Biología, Pieologfa, Mineralogía, Botánica,
Zoología, Política y ~lcdieina.
J)Ol'

l

El General .Máxirr.o f:,ntos . Presidente de la R cpúblicr,
del Uruguay.
D. Artmo Cotnrolo, Coron&lt;•l Teniente Coronel dei° Cuerpo
de Inválidos.

HASTA FIN DE 1881
POI\

TAPAS ~ARA ENCUADERNAR EL PRIMER• TOMO

Taller tle 1\ ntonio Galea, ca.lle .del Barco, nÚ•
mero \l JuplícaJo
.
En este taller se hacen las cncuadcrnacii,ncs á
precios ventajJsos par:i, lo~ ·suseritorcs, con :m eglo á
l.rs l'On,jicioues siguiente,:
Tapas y encuadeq:acion con letras doradas y re•
licves negro.&lt;, 5 pesetas 50 cént.imos. ·
Tap;~s y e11cuadcruacion de más lujo c~n relieves
dorados, JO pesetas. •
•
Se venden tambien tapas sueltas, á los precios de
3 prset,111, y l•sdc nuls luio, á 7.
• Entemler~e dircctawcnte con el encuadernador.

¡

A LAS. CLASE~ DEL EJERCITO Y ARMADA

ANUNCIOS

Tur,1ufsa idenda por el )J:reslro Armcrn del batnllon cazadores de .Barbnstro, D. Juuñ Osoro V!llle.
Impresiones de cnmpoiin.- El primer muerto.-El último.
-(D:oujo de Lagarde.)
Zarn;:-ozn.- Rccuerdos del Campamento de Villanueva dr
Gá.llego.
•
B11rn.1s-toq1edos Wiiujo di: A. de Caula. )
Ir,sn.-Ejercicjos de tiro por el batallon cazadores.de Las

Navas.

A-. Bain

TRADUC,cION DE A. 0RD.AX

.

Blindajes pnra la Artillerfo.
'

Pre.:iio, 2 pesetas en .In Península y 3 en América.

La Sorpresa.
Cofre.del Cid.

MADRlD: 1883
ESt.AB. TIPO·LIT008;'iY1CO DE

E.

lliSEOUBR

Real, 1 cuadruplicado (Chambe_rí)

.

s

INTERES~NTE

TA

LA lLUSTRAOIÚN MILITAR

'

)

&gt;
)

~

.

,.
., '

• 'e

.

.,

�..

LA ILUSTRACION l\IIµTAR

LA ILUSTRA.-OION ?tfiLIT AR

122

enemigo el más t,errible con qn.e el europeo se ve peso del proyectil de 91.0 kilógramos. La fuerza del
choque ha llegado á 14 50.0 dynamodos, es decir,
obligado á luchar en aquellas r~ones.
T&amp;,To -Cr6nlca.-Ex111icacion de los rrabados.-D. Mhlmo
4.000 más que con el callon de 100 toneladas, ,
La
escuadrilla.
de
fuerzas
sutiles
del
Ca.pitan
.de
Santos, por César Valcárcel.-Carta: de Manila, por A'Yornom.
cargar por la boca, del Duilio.
fr~ta.
1\rosel-Bea.ulin,
remontará
el
rio
Rojo,
se-Et •e"idor universal (Sonetp), por J. Guillen Buz11Tán.
cundando
las
operaciones
del
ejército
de
tierra,
Y
-El ■er Y el no ser, por Pedro Olive Garcla....:.cosiu de la
Ha can!sa!lo honda sensacion en Bél~ica la severa
en tant-0 el Almirante Combel operará por el lit-Oral.
Tilla, per Adolfo Llanos.-Censo do la pnblacion de Espafla.
-Obras .recibidu.-Jerorlfllco. -Sotuoion. -Advertencias.La aparicion del terrible huésped 4el Gang-es en medicla dictada por el gobierno, separando del serAnuncios.
las orillas del Nilo. v los grandes calores, han hecho vicio al General Brialmont, fundado en -que este
suspender las operaciones llevadas á cabo en el Son- ilustre pensador militar ha extremado su iniciativa
dan, contra. las hordas fanatizadas del famoso Mallcli, personal pasando sin licencia del ~obierno á confeCRÓNTCA
por las tropas egipcias que manda el general inglés renciar con el gobierno de Rumania sobre un proyecto de fortificaciones. El jnició público atribuye
Hicks.
EXTERIOR
En los últimos combates sostenidos contra. los re- e~•a resolucion á disentimientos con el Ministerio en
Ltis inquietudes y recelos que inspira al gobierno beldes, ha podido a.preciarse debidamente la utilidad punt-Os esenciales de orga.niza~ion, expuestoll vainglés la política anexionista de Rusia en el conti- de l&lt;ls cat\ones mecánicos Nordenfelt, con que ha sido lientemente por este General en sus obras, y J.ll talento y energía. con que viene sosteniendo la aplicanente Asiático, empieza á producir sus frutos.
dotado el ejército egipcio.
·
Espontáneamente, al parecer, In~laterra renun:
El 28 de Abril último, abrumadas las tropas por cion del servicio personal obligat-Orio al Ejércit-0
cia á tomar pos&lt;!sion de Nueva Guinea; y si bien un calor immfrible, viéron&lt;1e acometidas por la. ca- Bel~.
IIa sido tal el efecto que este suceso ha causado, ·
deia entrever que podrá volver sobre este reciente •ballerfa de Mahdi, en un llano cerca del fuerte de
acuerdo, por el pronto ha. manifestado á la Europa Rowa, y hubo necesidad de formar nn cna~ro, ~efen- que un periódico I_Ililitar llega á decir que e con este
que aspira sólo á manti&gt;ner el statu quo.
dido en cada uno de sus ángulos por un oanon Nor- castig-o se ha ennoblecido la pena. de separacion ~el
Alemánia asiente á este voto de la Gran Bretalla, denfelt. El fuego de esta artillería y el de la fus~e- servicio.&gt;
A los que admiramos los profundos conocimientos
porque, aunque porlerosa, aquella previsora nacion rfa dispersó en breve á los jinetes enemigos, que
no se jnzg-a todavía suficientemente preparada para hubieron de darse á la huida, despues de haber ex- de tan insigne trat!ldista, y sentimos veneracion
hácia las altas cualidades que le distinguen, no ha
un conflicto europeo. La política que sustenta el Ga- perimentado grandes pérdidas.
binente de Berlin, rechaza por ahora toda idea de
La columna siguió entonces su marcha; pero una podido menos de cauAArnns honda pena esta medida.
Reciba el ilustre ingeniero belga, al que hemos
anexion colonial; pero no es contraria á que Francia hora despues, el Coronel inglés Fargnhar, con sus
obre indepPndiente en el Tong-Kin y l\Jadag-ascar, exploradores, anunció de nuevo la presencia del ene- debido atenciones y bondades que nunca podremos
pues en los cálculos del gran ·canciller aleman, esta migo. que en número muy considerable a~anzaba á olvidar, la expresion del cariñoso respeto que nos
merece, y del que participan SP.guramente cuantos
conducta del gobierno francés habrá de contrariar través de un terreno cortado y cubierto de maleza.
los propósit-Os de Inglaterra, y producir entre los
Tomó otra vez sus disposiciones el ejército egip- visten el uniforme militar.
dos pa"íses cierta tirantez de relaciones, que Alema- cio; pero la ca.ballerfa enemig-a, extendiéndose en
nia pudiera explotar en beneficio propio.
La dictadura del General Veintemilla ha t,ermiuna dilatada línea. curva, amenazó tres caras del
.Para ello es preciso, sin embargo, que Inglaterra cuadro, é hizo ademan de ca.rga.r; un· fuego de filas nado en el Ecuador.
no se muestre codiciosa de aumentar sus posesiones muy nutrido recibió á los jinetes del Sudan, mas no
Guayaquil, la única ciudad que permanecía fiel, al
ultramarinas, pues de lo contrario, tendria que ver bastó á detenerlos. Cuando se hallaron d!'ntro de la ex-presidente, fué tomada por asalto el 9 de Julio
á Rusia erigirse en el árbitro de los destinos del zona. eficaz de la. artillerfa, los canones Nordenfe\t último, y la guarnicion hubo de rendirse d.espues de
Asia C'entral, con grave peligro de las posesiones dispararon, v en breves instantes qued&amp; el suelo cu- un empenado combate al general Alfaro, jefe del
británicas; sucPso que da.ria ocasion á un terrible bierto de cadáveres. Mas como él fanatismo no cono- ejército libertador.
·
conflicto que Alemania no jttzga aún aportuno arros- ce obst.-í.culos, los superviventes á esta carnicería. se
La república del Ecuador, tan largo tiempo sujeta
lanzaron una y otra. vez á la carga, conducidos por á la tiranía, va á poder lanzarse sin obstáculos nitrotrar.
El Gabinete in~lés comprende perfectamente estos algunos jefes que a~tabafl banderas arlornadas con piezos hácia los horizontes que abre á su porvenir un
peligros para un porvenir más ó menos próximo; y versículos del coran, en que se prometia. el paraíso, gobierno liberal é ilustrarlo, sigrüendo de este modo
estudiando el medio de conjurarlos, no cesa de ·asis- con sus idl'ales huríes, á los que muriPran pl'leando la sencla que con rara fortuna recorren en el nuevo
tir al emir de Cabul, con nn subsiilio anual de dos- con los infieles. Muchos lle~ron á exhalar la vida continente, :\Iéjko, Chile y las repúblicas del Plata.
cientas mil libras esterlinas, á pesar de los crecidos junto á los mismos callones; pero estas porlerosas
desembolsos que le ocasiona la ocupacion de Eaipt-0. armas hicieron inútil la audacia y obstinacion de las
En la mayor parte !le las naciones de Europa 11e
A la marcha progresiva y arrolladora de Rusia huestes del pseudo profeta.
disponen para las maniobras del otono, para esos
en el Asia Central, opone Inglaterra estas barreras
Los jef~s cayeron unos despnes de otros con sus grandes certámenea anuales, que son á la vez alarde
doradas, y juzga que Abderrahman no se dejará se-· estandartes; doce se encontraron entre los muert-Os; y ensayo de los organismos militares.
d.ucir por las sugestiones del czar¡ pero ¿será esto los heridos fueron retirados del campo de batalla.
Y no es sólo el Ejército el que en esa época del
ba.'ltanté?
'afio se dedica á mejorar sus medio• d&gt;l combate.
El tiempo se Pncargará de darnos la respuesta en
Todo el país se asocia al movimiento que estos
La comision especial de tiro, encargada en Franttn pla.1.0 siempre más dilatado que el concedirlo por
sucesos
prodnc~, y las sociedarles nacionales de tiro,
nuP.stra impaciencia, pero fijo é inapelable, pues la cia del estudio de las armas de repeticion, contimí.a los clubs de gimnasia, las escuelas de primera ensesns
trabajos,
aila.diendo
nuevos
factores
á
esta
comll,larcha. del coloso, am\qne lenta. y majestuosa, como
11:mza organizadas militarmente, y f.\ÍYersas sociedala de las -mareas, no hay en Europa poder aislado plicada cuestion.
Se habia convenido en la nPcesidad de ilisminuir des constituiilas y encaminadas principalmente á la
que la contraste.
el calibre, t\nico medio de lograr que e1 soldado pueda perfeccion del ciudadano armado, recuerdan á las naciones dormidas en la inercia, que el fundament-0 de
En política nada es indiferente; hasta los sucesos llevar sobre sí mayor número de proyectiles para las mismas ha sido la viol1mcia., y que es nn deber
más opuestos y ·extranos, se enlazan en oculto con- aténder á la voracidad. de estas armas.
Se l1abia t.1.mbien·vuelto á estudiar la cnestion de de conservacion estar siempre dispuestas para rechaciert-0. La llamada cuestion de Rumania, &lt;le 11ne nos
las
balas huecas, con el objeto de llegar á este fin zarla victoriosamentr.
hemos ocupado en anteriores Revistas, se halla liga.da
En la vecina república se presta la mayor asiduiperseguido
con afan e la rednccion del peso; &gt; y en
estrechamente á todas las otras cuestiones internadad y atencion á estas prácticas.
las
tres
escuelas
regionales
de
tiro
se
van
á
i:epetir
cionales, y allade un eslabon más á esa cadena de
Todas las tropa.a, en mayor ó menor .éilcala, toma. complicaciones que en vano procuran desenredar los las experiencias sobre este punt-0 .
rán parte en ellas, durante los mest&gt;s de Agoi;to
1\1.
Delanney,
Capitan
de
Artillería
de
Marina,
hombres más eminentes de fa política internacional.
y Setiembre, terminando con una gran revista
Alemania, que respecto á los asuntos de Rumn.- ha presentarlo un medio ingenioso para sustituir las en HaUonchatel, despues de l1aber concurrido á
anuas
de
repetieion.
Fundándose.en
que
la.
propiedad
nfa, parecía, hasta ahora, mantener una actitud essiurnlar una gran operacion mil itar sobre las orillas
pectante, empieza á intervenir activamPnte en Bu- esencial de este fusil es la de lanzar sobre el enemi- del Aire.
go
el
mayor
número
de
-provectiles
en
el
menor
chaTest, á fin de que· el gobierno del rey Cárlos no
reclame las decisiones propuestas en las conferencias tiempo posible; ha imaginarlo llegará este objet-0 por
En Italia se verificarán del 20 de Agost-0 .a l 20 de
de Beshing Constantinopla, ó que en último caso, medio de cartuchos, conteniendo carla uno tres balltS, Setiembre, entre Alejandría y Plasencia, habiendo
de
distintas
formas,
sobre
las
que
la
resistencia
del
acrpte un mod11.~ 1·ivendi.
sido llamados á las filas los individuos de las rePara no dejar á los búlg-aros concebir esperanzas aire produce una accion rlistinta. Se llega así, sin
servas.
modificar
las
armas,
á
triplicar
el
efecto
de
las
mismas.
de eñgrandecimiento en la península de los balka· Las exp_eriencias hechas hasta. 400 metros, que es
nes, las gestiones del gran Canciller, se dirigen á
En Bélgica, dos divisiones combatirán una contra
mantener vivas las prevenciones que separan á los el límite racional del tiro de repeticion, ·han sido otra, representando un ejército aleman que, atrave.
helenos de los slavos, y el resultado deja conocer, á. satisfactorias.
J,as balas salen sncesiYamente d.el canon sin pro- sando la Bélgica, quiera penetrar en Francia por el
la simple vista. que .el efecto de la reciente vi!Ma
boquete de Hirs9n. Las fuerzas invasoras serán
del príncipe de Bulgaria á Atenas, querlará neutra- ducir retroceso en el arma; y el pensamiento del atacadas de flanco. Concentrada una dhisicm en
·
Capifan
Delanney
merece
ser
estudiado
detenida.menlinrlo por la enérgica oposi~ion de Servia, Bulgaria
Lovaina, emprenderá su marcha para ~travesar el
y Rumania, á las tendencias de desenYolvimiento te. pues la arlopcion de sn sistema, en caso de re- Mora en Marchiene, dejando á la derecha el llano .
que Grecia i,iene acariciando desde su emancipacion. unir las condicion!'s nece!larias, representa para los de Waterlóo, y recorriendo el campo de batalla de
Estado'!! la economúi. de muchos millones.
.
En Italia acaban de hacerse las e:xperíencias de Liguy.
. El efectivo del ejército francés en el Tong-Kin,
un
cañon
&lt;le
43
centímetros,
á
cargar
por
la
recáha recibido el aument-0 de los dos mil hombres que
En A.lemania, donde estas maniobras revisten más
conducían los trasportes Auna.mita y l\Iytho; pero mara, fabricado por la casa Armstrong, para el aco- evidentemente el carácter de un moviiniento uaciorazado
Italin.
que
si-g-un
ha
'l1echo
constar
la
Comicomo la estacion no es á propó~ito para emprender
nal,.se hacen grandes preparativos para un simulaen gran escala las estaciones militares, es probable sion, -es la pieza ·más potente que existe hoy en fil
cro de sitio sobre la. .'Plaza de Coblenza.
mundo.
Las
carg-as
h!'chas
en
los
50
disparos
que
que el General Bouet se limite, por ahora, á instaSe dará especial predi\eccion á los e,jercicios para.
lar en forma conveniente las tropas, poniénrlolas á han constituido las expPriPncias, han sido &lt;le 350 adiestrar á las tropas en las operaciones del zapakilógramos.
La
velocidad
inicial
de
350
metros,
y·
el
cubÍj'lrt-0, en lo posible, "de la enfermedad endéajca,

SUMARIO

..

dor, á la. vez que á las maniobras de la Art'll
!
de sitio' q~e t endr ..
., n 1ugar en
, Custrin .y en 1Metz
er a
donde se simulará un ataque en reofa con b" t í '
del más gr ueso cal'b
º ' Pd11ci11e
a erAuas
i re, sobre el fuerte
gusto.
•
-.r
No permanece inactiva. en.esta época. ninguna de
las fuerzas q~e componen el ejército aleman dedicándose ?ªr~almente al estudio de lás aplic~ciones
de cada mstituto, pues las grandes maniobras con
que se po~ ~érmino á estas asambleas son como el.
resúmen, y tie°:e~ por principal objeto i'1acer un alarde del poder Inllitar de Alemania
La. opinion sensata de los mili~res ilustrados. de
J!:uropa, concede más import,a.ncia á lo que por op sic1on pueden llamar~ pequellas maniobras en las ~ue
o~era cuando más una ó dos brigadas, pn~s en éstas
leJOS de toda aparatosa ostentacion, los Oficiales y l~
~rppa ap:0vechan más bajo el punto de vista de sn
mstruccion.
L~. ma~i?bras de grandes cuerpos de Ejércit-0
son i~1_ntelig1bles á veces hasta para los mismos que
las dirigen, pu~s ~o es posible que todos puedan penetrars~ del ~bJet1vo de movimientos combinados á
larga d1stanc1a sobre un enemigo imaginario.
. De aqo~ que en Al~ma~i~ se preste hoy tan espec~l atenc~on _á los eJerc1c1os parciales, y en este
mismo cnteno se inspiran las demás nacioues al
fomenta~ con ;~nt-0 interés los diversos ramos d~ la
":1strucc1on Inlhtar, y principalmente los ejercicios de
tiro.
Asombra e} desarrollo· que en algunas partes se
ha dado á. -estas cuestiones• especialmente en los
cantones federales de Suiza.
Allí se desp_ueblan las ciudades para acudir á. los
concursos de tiro. En t l mes de Julio se ha inauo-u.
rado un ~mpo de t_iro ·en Lugano, en el que }as
dependencias construidas ocupan 12. 700 metros cua~dos. Un dato solo bastará. para calcular la afluencia _de concurrentes á estos espectáculos que allí
~ustitu)'.en á 1~ que aqtú, para sonrojo nuestro, llamamos impropia.mente la fiesta nacional.
. Un~ de las h~spederfas levantadas en el campo de
tiro, tiene capacidad para 6.000 personas.
Des~ues, de ~ste dato huelga todo eumentario.
Las mstituc1ones democráticas que imperan en es~s países, no son obstáculo para que se dé á la func1on de las armas su verdadera importancia y · de
est~ hal~amos una prueba, no sólo en la demo~rática
Smza, smo allá en aquella tierra. de la libertad que
se nos representa como la más alta cima del proo-reso, en el ¡_meblo de Washington.
. º·
Recorriendo los periódicos Norte-americanos . hallamos la_ confirmacion de nuestras palabras, pues
~uy ~~pet1d~~ente se hace mencion de prácticas y
eJercic1os militares.
•
1:-&lt;&gt;s r~in¡ientos del Estado de New-York, han
~rudo tí.~timamente maniobras en el gran campo de
m~~rucc1on _de Peekskill, scoll'Hudson, y un suceso
~1ta,r, recientemente ocurrido, da u.na iclea de la
importancia que all! se concede á es!as cuestiones
_Habien~o sido captur¡1da. la bandera del 164 regí~
Inlento de infantería en la guerra de Secesi'on por el
General ~o~er, éste la remitió á la Academia ~Iilitar de Vi~gmia. ~l dia 4 de Julio último, vigésimocuarto nrnversano ~e _este suceso, se dispuso que la
bandera. fuese restituida nl regimiento. Los cadetes de dicha Acade~a, fueron desde Lexington á
Nueva-York cust-Od1ando la bandera, que fué entregad8: al 164 regimiento, con gran solemnidad, á
presencia del Presidente Arthur, en el Palacio Co!llunal, cuyas avenidas se veian invadidas por una
mmensa muchedumbre.
:
A este act(\ se sucedieron banquet!'s y toda clase.
de fiestas y manifestaciones, dando al hecho d'e entrega de e~ta bandera, las proporciones del más solemne
aco~tec_uniento que puede celebrar nn pueblo.
S1gn1~ndo ésta Revista por la prensa de Europa ·
Y América, podríamos continuar enumerando detalles que revelarían la atencion que en todas partes
se pres_ta á_ las cosas milit:ares, llegando en nuestm
peregr1~acion hasta la capital de Turqtiía que
pres~n.c1ó el 27 del m~s último una aparato!&lt;~ fiesta militar, en celebrac1on del penúltimo viernes del
Ramadan.
·

INTERIOR

La prensa profesional presta gr..an atencion á las
r~fo 1·m~s quP_ ~e proyectan en el Cuerpo de Admimstrac1on Militar. En La Correspondencia Milítar
del 27, snscrit-0 con las iniciales X. D. ha aparecido
~n notable artículo, que se atribuye á uu jóven y muy
ilustrado General, diputado á Córtes, y asiduamente
consagrad? á todo ?uanto de más cerca ó lejos, puede _ser de mterés v1fal para el Ejército. En este trabaJ9 empie~a haciendo observar, muy oportunamente, qu~ el_ s1ste~a de Espat\a para la Administracion
del ~.1.érc1t-0 es indefinible, pues tenemos á la vez los
sei:v!c~os por contrata, la ge:;tion directa, y las adqms1cLones que los cuerpos hacen por sí mismos de
cnanto necesitan. El articulista se decide por· una
sola for~~ de a~astecimient-0: la gestion directa por
la Admm1strac10n. Y así resultaría la desaparicion
de los_ almacenes y menajes propios de los cuerpos
.y la hbertad _de los cuatro ó cinco Oficiales que pa'.
san •oy su vi~a entre papeles ó atenciones mera. ,nte económicas. Los destinos de cajero, habilitad , Y_ &lt;le _t-Oda clase de papeleo, tienen, con razon, en
el ~.Jérci~. una gran impopularidad, y su supresion
seria recibida con entusiasmc;s.
Pero no por e~t? se :eleva al .Jefe y Oficiales de
sus deberes de vigilancvi por la buena asistencia del
solda~o, Y aquí ~e e?tra en el punto árduo de esta
cue~t1on_. El a1 ti?u.hsta cambia radicalmente la orgamzac1on a~mm1strativa. Unifica el mando. La
Junta económica de_~da c~erpo dispone; nn representante de la Admmistrac10n, que tiene voz y voto
dentro de est.'l. Junta, es el encargado de cumplimentar cuanto acuerde la .Junta, pudiendo sal\'ar
e~presamente su responsabilidad, cuando aquella
d1~~onga algo no autorizado. Así queda el mando
m1h~r como debe quedar, enteramente capaz para
realizar sus fines de accion combatiente· desaparece
la contabili~a~, el m~n.ejo de caudales ~Jenos, y en
fin, el serv1C10 adin1rustrativo resulta bien delimitado.
Final~ente·, .Y como couse~uencia de las anteriores consideraciones, el articulista propone que el
senj.cio admini~trativo empiec~ en las fábricas d.e
donde salgan los géneros para el Ejército, vigilándose allí su constrnccion, y sellando la procedencia
Y fech~ d? s~lida. 1!n surtido proporcionado para
•~a distrito; mspeccion por la Junta local· confecc•on por cuenta de la Administracion y tr~spaso á
ésta d~ t~do lo concerniente á almac~naje: hé aquí
las 1&gt;rmc1pales reformas propuestas.
El punto referente á la alimentacion, está tratado
en este ~rtículo como á la carrera. Pero así y todo,
la soluc10n propuesta por tan ilustrado General es
la de una gran cooperatirn militar, hecha del ú:Uco
moclo que aquí es posible.
_Así como la Ad1ninistracion da hoy el pan ¿no
podría del mismo modo dar la c.'\rne y tod¿s los
artíc1_1los de primera necesidad? Alemania va lo
practica_ así. Las \'en~'ljas ele ¡,recio y calidad que
resu)tar1an por este sistema, serian igualmente extensibles á todos los Generales, Jefes, Oficiale·s,
c)as~s de tropa y soldados, y es indudable qne el terrible ~roblema de la subsistencia, que hoy se agita
en Esp~~• con más _propo:ciones que ·nunca, en las
clas~s IDlhtare~, _r,ena cenJurado y resuelto por esta
senc1!la propo~1c1on que hace el distinguido General
á qmen aludimos,· y que nosotros apoyamos desde
ahora. con la mayor decision.

_A _las próxim?.s maniobras militares en Alemania
as1~hrá S. ~J. el rey. El Ejfrcito español ve con ent~s1asmo el mterés que en 8. M. promueven las funciones y progreso~ militares de tocla índole, y· confia
e": qu~ sus estud10s ~e comparacion entre nuestro
E.iérc1m y- los extranJer~s, contribuirán mucho á. que
o~tengamos en breve las reformas y las consideraciones c¡ue reclamamos en bien de la patria.
El General O'Ryan acompañará á S. M. el rey.
Es ot_ra garantía m:i;; de lo que expresamos en las
antenores líneas, porque el actual Dirertor de Infante~í~ ha mostrarlo si~~pre un celo eticaz por el
pres~1gio ele las clases unhtares, a_liaµdo sá.biamente
)os ngor~s de l)na prudente_ disciplina:á todas aquell~s consideraciones de. eqmdad, que se imponen, en
Tal es el espect,foulo que ofrer.en todas fas nacio- cuanto hay que apreciar· en concret-0 posiciones ó
'
~
nes de Europa y América, esforzándose por imbuir circunstancias individuales.
en las m~SI\S ~pnla~es un cierto orgullo del Ejér1
•
to, que simboliza. meJor que ninguna otrainstitucion
El Gew~ral Castillo pasa·á clesempeií:tr el mando
las !lecesi'.lades de prevision, en cuanto concierne á dé Cu.ba. Deja el de esta Uapitanía General. liomo
la ~tegr1dad y desenvolvimiento legítimo de la á su salida de Zaragoza Y de cuánt¡,s difíciles · y fáp.itria.
ciles ~andos ha desempeñado, nutridas y vivísiinas ·

..

123
m~nifestaci~n~s de simpatía han surgido aquí a la.
p~1~era _noticia de su nuevo destino. Toda la guarruc1011 s1ent? su m_archa, porque sin que esto sea
establecer d1ferenc1as depresivas con respecto á ninguna ot:a clase de autoridades, es lo cierto que la
producc1on del ~fect-0 y el respeto á la vez, des:
cansa en.reconocidos resortes de carácter y que no
es dado á to~os mandar con la sabidm·ía 'y la fortuna que este-ilustrado General.
..

•
,

El Centro Militar tiene, á. la vez que est.e duel~
por la . marcha de su presidente, otro más, con la
ausenc_1a de su entusiasta y mejor amigo el General
l\Jont-010. ~l mando del Apostadero de la. Habana re:amó sus 1mport_antes servicios, privando temporal~
en~ d? su cariñoso trat-0 á cuantos le profesamos·
cordtalisimo y especial afecto.
Conch)ida la·discu~ion de los presupuestos se dió
por termmada la legislatura, no sin que se reproduJeran en la alta Cámara los mismos incidentes que
en el Congreso, al trat.'l.rse de las atenciones del
ramo de Guerra.
D_ep~oramos que se insista en está campaña antip~tr1ótica, pues no podemos comprendPr qué fin persig~1en los qu~ por tales medios debilitan, en vez de
estimul~1:, el ~píritu de abn~o-acion que caracteriza
al servicio militar. Nada más torpe, -aun bajo el nspect~ de~ más ~71lgar mercantilismo, que condenar á.
la m1sena en tiempo d_e paz al Ejércit-0, y deprimirlo
t-Odavía con comparaciones odiosas y absurdas que
hará~ _sonreir á_ t-Oda }:uropa; porque desconoce; que
la mIS10!1 del EJército es, en su último fondo moral
Y aproximar para deprimirle las funciones de otra~
clas~ socia)es, equivale á no haber absoluta.mente
~stud~ado m comprendido el problema social. Parece
mcre1b~e que hombres políticos en nuestro parlamento mcurran en las vulgaridades de apreciacion
en que les hemos vist-0 recientemente incurrir. y
aquí s~ que ~odríamos decir con el notable orador don
Francisco Silvela: que esas opiniones no pueden .representar_ otra cosa, que aquella opinion ignorante
Y preten~iosa á. la vez, que clamaba por la abolicion
d~ las qumtas y matrículas de mar, y la desaparic10n, en suma, de los Ejércitos permanentes.

La falta de espacio no nos ha permitido dar cuenta del proyec~ del Ateneo de Sargent-0s en Céuta.
En muy car1!1osos y nobles términos el General.
Bon~a, á pesar de la reciente desg~acia qne le
aqueJa, acepto la Presidencia honoraria de la Sociedad, y ~ncontró afortunadas frases de estímulo y
p;11denc1a para el foment-0 de estas nobles asociaciones, 4?~ ~mo t~utas veces hemos dicho, recta~ente dmg1das, solo p11eden producir beneficios
innumf'ra~les al inclividuo como á la colecti\idad.
El presHlente e~e?tivo del Ateneo, que es á. quien
debemos estas nohc!as? nos remite tambien copia de
las bases de 18: asoc1ac1on. Le enviamos en estas líneas la expres1on de nuestro reconocimiento y nuestra enhorabuena, exhortando á tan apreciable clase á.
no desmayar en esta empre.~a de cultura., cualesquiera que sean las contrariedades.

El Archit-o diplomático de España public.'\cic,n
sema~al que _e~ poco tiempo. ha conqui;tado úaa reputac1on env1d1able por la elevacion con que trata
todos los_ asuntos, dedica algunos artículos. á pl~nteai; l~s reformas ne~~rias en el Ejército. Consagra
~u ~lhm? artículo á md1car medidas que mejorarían
a s1tuac1on económica del Oficial; y en i-sta campana no hemos de escasearle nuestro modesto concur·o
y nuestro e~tusiasta aplauso, así como por las fr~ses que dedica al Arma de Infantería, y que tenemos mucho gusto en dar á conocer á nuestros lectores.
e La Infantería-dice-es ei arma de los grandes
re~m-sos, el _ar1~a de los empe!l.os, la obligada. en t-0do:; los sacrificios, la que fácilmente se maneja la
que en todos los terrenos batalla la única qu~ se
b~sta á sí ~isma, y por la que• generalmente se
pier&lt;le ó se gana.
Una b~ena_ Infantería inspira siempre confianza &amp;
!odo el E.1érc1to, y es siempre la esperanza y la me¡or garantía. del General que lo manda. :t
.
•

_

.. _......_, J&gt;-t-1Cll1Ja--oo--

•

�, ;44;~..

/,.¡~

,

/

.

/

/

.•
TuRQUESA IDEADA Y CONS'l'R~A POR BL MAESTRO ARMERO DEL :BATALLOS CAZADORES DE BAR:BASTRO; NÚ)I.

D.

Er.

D.

GENERAL MAx1Mo SANTOS

JUAN ÜSORO VALLl!:

A.RTlJRO COT.A.RELO

Coronel Teniente Coronel del Cuerpo _de"Inválido~

Presidente de la República del Uruguay

I)IPRESIONES DE CAMPAÑA.
ANALES DE LA GUERRA. CIVIL

.•

•

(Dibujos de Lag'l.rde)

E1. PRUIBR \fCERTO

Acero.:,¡

l)J.: AzCONA

4.

�tA." !LUSTRACION MILITAtt

12'7

·LA ILUSTRACION MILITAR

126

EXPLICACION DE LOS GRABÁDOS
DON FERNA~DO ALVAREZ DE' TOLEDO
DUQUE Dl!: ALBA
Ln grnndiosa figura de D. Fernando Alvarez de Toledo
D~qu(I de Alba, se destaca sobre las densas tinieblas d11l
r~10ad~ de un monarca implacable, como «la gigantesca
silueta de·elevada.torre sobre el horizonte sombrío en oscura noche.• (1) Gozando, en cuanto era posible con tales
monarca•,. del favor del Emperador Cárlos V y de Felipe II el Prudente,. figuró en primer término, cuando no
como protagonista, en los más no~bles acontecimientos de
su época. Cárlos V dijo de él que era su mejor Capitan y
su más hábil político:
.
.Naéió el año 1507. A los pocos, muerto su padre
~- Gnrcía, en la funest,11.jornada de los Gel ves (1610), se
hizo cnrgo de la educncion del huérfano su abuelo Don
Fndriquc.
• .
Ansioso de gloria, á los diecisiete 11ños de ednd se escapó D. Fernando de la cua de su abuelo para hacer sus
primeras armas en el sitio de Fuenterrabía, á las órdenes
del Condestab'e de Castilla D. lñigo de Velasco y cuando
Ee rindió la plaza, se le confió como recompen;a á su valor el mando de las tropl\S que q11edaron_gu11rneciéndola.
Murió su abuelo, y los cuidades de la herencia y su cnsamient9 con Doña. Me.ría Enriquez, hija del Conde de
Alba de Ljsta, tuvieron al nuevo.Duque alejado de los
campos de batalla. hasta la cxpedicion de Cárlos V contra
S?1iman de Turquía, donde en un consejo de gµerra acre•
d1~ó tanta energía y co:::ocimientos estratégicos que, admirado Lodaslí, el valiente defensor de Buda exclamó:
«Se,rá. el mejor Capitan de su siglo.,
· '
·
Se distinguió por su valor y pericia en la. expedicion á.
Tu~ez c?ntra _Arodino Barb.,rroja; asistió á la desgrnciada _mvss1on de la Provenza por los imperiales, cuyo mal
éxito. tal vez se debió á no haber seguido Cárlos V sus
consejos; y encargado por el Em~erador de la defensa de
la frontera y C(lsta de Cataluña, en vez de encerrarse en
P..rpiñnn, ciud!1,d que vinieron á siLiar los franceses se
situó en observácion en los Pirineos, y con sus ncert;do!&gt;
movimientos les obligó á levantar el sitio y retirarse.
Llamado por Cárlos V fué á Alemania, y en la guerra
contra los protestante3 con~olidó su reputacion militar.
Por su consejo, para salir d~ la crítica situa?ion en que se
encontraba, privado de todo recurso frente á. las numerosas tropas de los rebeldes, Cá:rlos V se mantuvo á la defensiva, rehuyó todo coÍnbnt~ y se limitó á facilitar la llegada de refuerzos. Cuando llegaron, con hábiles movimientos estratégicos consiguió que el Ejérc1to enemigo se
deshici_era ante él «como la sal en el agua,, rngun Ja feliz
expres1on del Duque de Alba.
.
Quedaba todaTía en armas el Elector de Sajonia. Enfermo gravemente el Emperador, aunque asistió á ella, confió en absoluto al Duque de .A,lba la direccion de la segunda campaña, que formó contraste con ]i,. primera, porque
,11h9r11 ~a ofensiva a~daz dió el triunfo á los imperiales,
como antes se lo babia dado una-prudente defensiva. En
la _b~talla de :Mulbberg fué derrotado el Elector y cayó
p,r1s10nero.
· Cuando abandonado de la fortuna, abdicó Cárlos V en
su·hijo Felipe, el primer enemigo qu~ tuvo que combatir
es_te ferviente católico fué el Papa Paulo IV, quo se babia
alindo con el Rey de Francia en contra suya. Un Ejército
franco-italiano invadió á N óp9les, pero era su Virrey el
J?uque de Alba que sin 11rriesgnr ninguna batalla de importancia, supo inutilizar ,os esfuerzos del enemigo, acaudillado por Cnpitan tan experto como el Duque de Guisa
y llegó hasta las puertas de Roma. En aquel corazon qu;
jamás vaciló, el católic.o sostuvo una sorda pero te;rible
luchli con ol caudillo, al contemplar, á lñ luz de la luna,
la _c!udnd e~:rnn. «Los soldados van á &amp;aqoearla, y no
qm~1era,, d1Jo. Por fin, la voz de la religion habló más
alto en él, que la del arte militar, y Roma se salvó. El
Papa. obtuvo poco despues la. paz en condiciones cual jamás les consiguió nunca un vencido.
Fiel ej2cutor de la inexorable política de Felipe II su
gobierno~ los Pafaes Bajos fué el del terror. Pero ;i su
conducta en Flandes como político es censurable como
militar es digna de incondicional aplauso y sincer¡ ndmiracion. La doble campaña que sostuvo contra los hermanos Nas;nu y que terminó con la batalla de Gemigemy el
comha:e de Get, bastan para acreditar á. un General, que
no tuv1e1' otros timbres de gloria. Volvió·á estallár la re•
belion en ]!'landes, y ol Duq·ue de Al\;11 nfroRtaba hábilmente l!ls diticullndes que para el triunfo de las armas es•
. pañolns-ocasiouabn la escasez de recursos de todo género,
cuando fu~ relevado en el gobierno de les Países Bajos
por D. Luis de U~quesem.
(1) Campaña del Duque de Alba, estudio histórico, por Don
Francisco J.hutin Arrue.
·

Sufrió algun tiempo los rigores de Felipe II, que tuvo él supo conjurar todo género de dificultades exteriores é
que recurrir otra vez 11. su. mej9r GenerAÍ para hacer interiores, y dará su patria una era de paz y tranquilid!ld.
reconocer su derecho á. la corona de Portu~l, vacante
_A ~u retrato dé la pág. 12! poca3 paL11bras 'tenemos que.
por la muerte de D. Sebastinn y In do su tio el Cardenal
nnad1r, pues en sus líneas están bien reveladas las grandes
D. Enrique. En breve tiempo supo el Duque.de Alba ar- condiciones de energía.que lo han ayudado á salvar las
rebatar toda esperanza ni prior de Crnto, pero la victoria
ii;i.mens95 ~?cabrosidades de que está rodeado en su prique -;obre él consiguió en la batalla de .Alcántara; fué In
mera meg1strnlurs.
última de tan profundo estratego que rilÚri&lt;S en Liiboa el
Su vida militar empieza. á ·1os diecisiete años1 abando16 de Enero de 1568, recibiendo los últimos auxilios espinando el colPgio para ir al campo de batalla en donde
rituales de la. religion por mano del famoso predicador
sirvió en clase de Ayudante del General Suare~.
y escritor religioso Fray Luis de Granada.
Ya de Capitnn (1870), combatió eoérgicamenre al proEn la obra de nuestro distinguido .y apreciable compa- . nunciámiento del Coronel ·Aparicio, dirigido contra el
ñero D. Francisco .Martín Arrue, titulada Campañas del
poder constituido del General Batle. Su compafiía sirvió
Duque de Alba, se describen con los más vivos colores loi. . de base !)ara formar el célebre batallon Sosa, al frente
sucesos que inmortalizaron el nombre de tnn insigne cau- delt&gt;ual, tomó parte en la sa~grienta19atall11 del Sauce en
dillo, y no hemos de pasar esta ocasion sin felicitar al 11u- donde se cubrió de gloria, forzando las líneas del ~ne•
tor de esta notable obra, que ocupa un lugar preferente en• migo.
toda buena Biblioteca.
Despues de Manantiales, alcanza el empleo de Teniente
Hé aquí cómo en dicha obra se trazan los rasgos biográ- ~ro~.
•
ficos de este ilustre personAje.
. . •
Pacificado el país (1874), se licencia el ejército, y Máxi«De mediana estatura, robmto de cnerpo, aunqÚe enjumo Sdntos es nombrado Jefe de Policía de la. Provincia
to de carnes, de mirada viva, penetrante y tan severa_ c;,¡mo de Minas. Poco tiempo despues, dispuso el gobierno que
su rostro, era su respetuoso a•pecto, el fiel espejo de su~
volviese á la vida activa; encomendándole la organizaextraordinarias prendas de c-arácter. ·F~rviente cntólic«9,
cion .del 6.o de Caiadore,, que llegó á ser un batallon
cqmo buen español de aqu~llos tiemp0s; de arraigadas
modelo.
condiciones; de probidad intachable; pronto, á Ji. par que
En las numerosn3 contiendas entre blancos y golorados
prudente, en resolver, y firme en sus resolucione¡ una vez
Santos continuó a.lcnnzando prestigio. .Más t111·de supoopo'.
tomadas; celoso de su gloria y sus'derechos; de indomable ne:se nl ex-presidente Latorre, cuya condueta dictatorial,
energía; altivo y arrogante, aun con los reyes, cuando
ba;o el pretexto de ser los urguayos ingobernables, con•
creía ~efender los fueros de la. verdad y la j usticiA, afeaba. denó con notable independencia.
tan brillantes cualidades, su excesiva rigidez en el mm1-lo,
El ".icepresidente VicÍ11l_toma las rienda~ del gobierno,
que rayaba en crueldad.
·
y Máximo Santos es nombrado Ministro .de la Guerra. En
,De todos los Capitanes de su tiempo, es el ·que mejor ésta ocasion pudo hacerse dictadór, pero prefirió continuar
puede servir de modelo a.l General de hoy din porque su
al servicio de su patria para enaltecerla, y no para. oprigénio militar nada. ªeje. á la inspiracion feliz del momenmirla.
to, todo lo precave en sus planes de campaña madurados
Terminado el período legal del Doctor Vida!, las cáma'.
con el estudie de los accidentes,· circunstancias y cendiras y la opiJion pública de,ignan a.l General Santos para·
c!one_s del teatro d~ la guerra, del enemigo y de su propi0
Jefe del .Es•ado, y es proclamado .Presidente dé la ReeJérc1to; y por eso nunca fue derrotado, ni sorprendido.
pública.
Avaro de la preciosa sangre del soldado, maestro en el
En. su gestion política no olvida los intereses materi11les
arte !le aca.mpar y profundo estratego, prefiere á ruidosas de su país, haciéndolo prosperar de una manera prodigioy fangrientns batallas, que sólo acepta cuando son indissa á la sombra de la paz, Entre una. de su'! mejoras más nopensables para el triunfo, combinaciones estratégicas que
tables, se cuenta la Escuela de artes y oficios. establecida.
le dan la victoria con más seguridad,.nunque con menos
en la es p_i.t al, :hl:ontevideo; aparte de una reorganiza.cion
brillantez, y puede decirse que vence casi. siempre sin
completa. del ejército enteramente á. la Europea.
combatir.&gt;
.Esta publicacion, que tantas pruebas tiene dadas del interés que le inspiran los pueblos de la :América latina, se
EL GENERAL SANTOS
complace en registrar y dar á._conocer hombres y heéhoa
que demuestran que el movimiento civiliza.dor no detiene•
PRl!:SIDENTE DE LA REPÚBLICA ORIENTAL DEL URUGU.A.y
su carrera, ni ante las distancias ni los océanos hasta tro(AMÉRICA DEL SUR)
pezar con hóm):,res que saben recoger sus latidos y llevar
Es un grande y frecuente error el pretender encerrar en· los al co~azon de los pueblos.
una misma medida de tiempo la historia do las naciones
ÚÉSAR V ALCÁRCEL
con la historia. del hombre.
La generacion que realizó la independencia de los Estados Americanos, dando vida á naciones independientes
DON .&amp;IRTURO COTARELO
apenas existe ya, mi,mtras que esos Estados están en lo;
CORONEL TENIENTE CORONEL DEI, CUERPO DE INVÁLIDOS
primeros albores de su existencia.
En las Monarquías seculares de Europa, la ambicion
hu~ana nunca tiene tanta. ocasio'.'l. do man.ifest11.rse, y los
límites do ellas están perfectamente determinados.
. En h1s jóvenesRepúblic11s de América, con un horizonte
srn límites para las an:ibicioncs personares, favorecidas además por su constitucion política, los hombres de Gobier•
no aparecen pequeños ante el cúmulo de dificultad.es que
.tienen que vencer para dar paz á loo pueblos y sofocar
aquellas pasiones.
Un nuevo factor viene á aumentar estas dificultndes· ¡11
raza impetuosa de donde provienen.
'
Así es, que podemos asegurar que un hombre notable en
cualquier pueblo del Norte de. Europa, de nada serviría
p~ra. regir los destin-os de estos E,tados, fóvencs, impa•
cientes, soñadores, y lo más peligroso adu llenos de la
impetuosidad de las razas meridionales.
'
¿Puede por.otra parte admitirse la comparacion entre
la vida del hombre y la de una Nncion·? ¿Y qué remita
de esto? Lo que ya hemos dicho antes: que mientras pasa
una generacion y otra., esos E,tados están en los primeros
a)bores de su vida, y sin embargo de esta justa considera,
cion, nos parece á nosotros, larga y laboriosa la. Constitucion de ellos.
·
.
Una de las nacionalidades hispano-americanas más trabajadas, es la República Oriental. del Uruguay numentnn~o, á !ns dificultn~es ya apuntadas, la vecind11d de do,s
naciones cuyo espíritu de propondernncia es un peligro
más á conjurar.
.
Los hombres que dominen tanta y tanta dificultad tienen, por consiguie,nt-e, que estar dotados de condici¿nes
de primer órden; Y entre los pocos, podemos sefialnr al
General_D. Máxim? Santos, Preside11te de lri Uepública;
él ~upQ 11:1-ponerse _Y destruir el espíritu de caudillaje que
en todo tiempo se 1mponi11 á cualquier poder constituido;

Un compañero nuestro ha llamado á Arturo Cotarelo
Capital!- Ge.neral del periodismo militar espafiol. Si se
acepta esta aplicacion del sistema jerárquico á las graduaciones de m&amp;-ito que cabe observar en la. serena region de
la actividad intelectual; necesario es encontrar apropiado
este símil, porque en el .campo desigual y abrupto de
nuestra prensa, Cotnrelo ha gana.do, desde la cruz de
Snn-H'lrmenegildo por sus a..il!itados servi&lt;:ios, hasta la.
do S,m Fernando, de 3.a clase, por sus muchos actos de
singular y hasta temerario arrojo.
En el trascurso de los últ_imos veinte años, apenas hay
cuestlon de interés general para el Ejército, 6 de impor•
tn::te p ersonal agravio, qµe no haya sido animosa.mente
~bo,dnda por Cotarelo,,con aquella. intencionada- y maJestuosa manera. de decir, que le es proverbial. La. reforma útil, el amigo atropellado, la. viuda abandonad'a, el
huérfano desamparado. la órden arbitraria, la ley absurda1 el_ reglam~uto contradictorio á la ley, todas las mil
variadas formas de desacertada ndmininistracion general
Y espe(lilll , han hallado en Cotnrelo un crítico severo
hasta la rudeza. Y parnlelamente, todas las ac'ciones individuales de un mérito apreciable, han recibido de su
cortés pluma francas frases de estímulo y sinceros consejos. Pero pasemos ya á bosquejar rápidamente su vida de
militar y escritor.
,
Cotarelo nació en Mndrid el 16 de Marzo de 1840.
Desde niño comenzó á re".elur su marcada aficion á 101
estudios litercrios ~ hi.tórico~, leyendo con avidez nuestros clásicos y grnn número de obras extranjeras.•
En 1856 ingre,ó en el colegio do infantería ascendiendo
al empleo de Alférnz en 1859 con destino á. ~azndores de
Baza, donde.hizo toda la guerra ae A frica, y obtuvo· el· grado• q~ Teniente y la cruz de San Fernando por au

demos una síntesis histórica c9ntlada al lápi'z más que á
co:rnportamiento en el paso de Cabo Negro y bata.Ha de . puesto en contacto con Cotarelo, se dignan concederle sula.plum.ll.
.
periores
aptitudes,
y
así
lo
han
hecho
constar
diferenTetuan. Teniente por antigüedad á los pocos meses de su
Oreemos ·que nuestros favorecedores agradecerán qua
tes veces en ilustrados periódicos y. revistas. profesionales
regreso á Espafü..; Capitan raglamentariamente en '1866,
hayamos
compila.do en las páginas de LA ILUSTRACION
da sus respectivos países.
··
ing;esó en el cuerpo de Inválidos á. cansa de una paráli·
MILITAR la reproduccion de combates en que muchos de
Carácter
sério,
vehemente
sin
embargo,
en
todas
sus
sis local del oido; Comandante en 1873, y Teniente Coronceiones, pasando con!&amp; mayor facilidad, de las más exqui- ellos habrán figurado como actores. Si así dllcede se verán
nel en Í878, se le otorgó grado de Coronel en 1876 por
satisfechas nu·estras aspiraciones; r.ecompensa. con. que
sitas formas sociales .á la mayor indignacion, i:unndo á
sus circunstancias especialísimns, y por su constancia en
veces no requiere esa ind-ignacion la índole de ciertos procu'l'amos, únicamente, indemnizarnos de los cuantiost&gt;s
fomentar la instruccion en las clases. militares.
sacrificios que nos impone una publicacion, cuyo lema
Durante su permanencia en el colegio de inrantería, ya asuntos· concretos, intencionado en sus escritos, su coraes, todo por el .Ejército y para el Ejército.
zon,
á
pesar
de
todo,
no
abriga
nunca
ódios
ni
rencores,
dió muestras de sus inclinaciones;redactando en compny á su mayor enemigo, si una ocnsion se presenta; es capaz
pañía de los m11logrados Luis del Pe.lacio, .Eduardo Lopez
Accion de Azcona ó Arizala. .... d:e Abril de 1872.
de favorecer con la mayor cordialidad.
• Carr.nfa y del hoy Teniente Coronel, Comandante, don
Al estallar la insurreccion carlista en Navarra y Pro'1inM.a.nuel Scheidnagel, un periódico titulado El Bombo,
cias Vascongadas, á mediados de Abril de 1872, forJl!IÍ.aparte de otros artículos y poesías que sólo quedaban en
Tal es en resúmen, algo vaga y confusamente bosquejRda, ronse algunas pequdñlls columnas con las escasas 'tropas
la vida y carácter de nuestro más popular periodista. Peel círculo estrecho de varios cadetes aficionados. Esas inque guarnecían las capitales de aquellos distritos.
ro no terminaremos aún sin dedicar ·algunas línea.s á
clinaciones tu':iero~sin embargo, su más Jato desar~llo
La que manda.be. el primer Jefe de cazadores de Las N 11al regresar de la campaña de Africa, pues entonces se deotra clase de méritos, que apenas 60n apreciados en este
v as, '1.'eniente Coronel D. Antonio del Pino y .Marrufo,
dicó de lleno al estudio de obras literarias, filosóficas, ·país y que, no obstante, constituyen uri necesario complefuerte de dos compañías de dicho batallon, que en total
mento de toda per,onnlidad social, que aspire á una legíti- · reJlllirian 120 hombres, se vió sorprendida y atacada por
miHtates, históricas y geográficas, siendo lo regular qu11
cerrase el libro cunndq se anunciaba un nuevo dia.
ma aprobacion púbiica.
2.000 carlistas que le intimaron la. rendicion cerca do Az·
Réstauos decir que Cotarelo no ha cruzado ni cruza cona (Navarra), ·haciendo una. descarga. á quema-ropa soEn 1864, con el pseudónimo de Frutos del Desengaño,
aún el temible desfiladero de esta vida, solo; en el diario
empezó á escribir artículos de sabor algo filosófico y pe•
bre los bagajes y descubierta.
·
si mista en JjJl Cascabel; trabajó algo, aunque poco, en la cotGbnte no ha tenido que &lt;loncretar su defensa á su propio
Sorprendidos en el primer insta.nte los sold&amp;.dos de Llls
Gaceta Militar, dirigid!\ por el Coronel Naya; colaboró,
¡rganismo, como tantos otros, que b)asonan de bravos,
Navas, reclutas en su totalidad, hubi¡¡ron de vacilar indeya ,con su firma, en Los Si,cesos y otros periódicos literáporque mantienen ó ·desenvuelven briosamente su sola y
cisos¡ pero su bravo 'feniente Coronel del Pino, desciende
rios, y al fin entró de redactor de fonios en la Monarquía
egoista personalidad. Cotarelo se casó muy jóven, y tiene
al punto del caballo, se apodera de la. carabina de su
Gonstituciona·l, diario que á. la sazon dirigía ti entonces
una familia numerosa, que ha ido penosa, pero heróicacorneta de órdenes, que acaba de ser herido, y hace el.
pertenéciente á. la clase civil, y hqy brillante Qapitan de . mente desenvolviendo con .el fruto de pertinaces trabaprimer disparo, gritando á la. vez al enemigo que avnnz·a
nuestro Ejército, D. Federico .Mndariaga.
jo,, no siempre fructuosos en la medida necesaria.
seguro de la victoriá: 1Las Nava, no se rinde 1 ¡ Adelante
Plil'II la creacion· de El Oorr~q Militar, .contó, en primer •
Esta circunstancia avalora mucho 11. nuestros ojos la . cazadores; fuego y bayoneta 1
término el Coronel, ·Tenien~ Uoronel, D. :M.iguel Espina.,
personalida.d de Cotarelo, porque no es comun mantener
Un viva uná.nime. á. su valiente Jefe, es la respuesta de
con el concurso de Uotarelo, y allí ha trabajado por esen las contemporáneas luchas de vanidad y goces, ese
los soldados, entá.blnse uua enpeñada lucha, y despues de
pacio de catorce añot, con fé inquebrantable y ánimo
equilibrio ta.o, penoso, entre un trabajo incesante y rudo,
hora y media de c_omb~te, las do; campañías de Las 1'111·
entre millares de decepciones diarias, entre el desaliento,
decjdido, no sin dirigir al propio tiempo El Mundo Gómi•
vas se abren paso á través del enemigo, penetran en Ari·
co y de colaborar en la. Reuistas de España, Ewrr&gt;pea,
la desesperecion, de ver, muchas veces, que todo ese. sacri- zata, y se sitúan en las casas de la pciblacion;• donde 103
Conte1nporánea, Gientifico•Militar y Militar Española, y en
ficio es inútil ó insuficiente, qne las privaciones crecen,
carlistas no inten);an atacarlos. .El batallon caz~dores de
y esa. heróica tendencia á perseverar en la honrádez, co- Las Navas cumpli(&gt; como bueuo, manteniendo sus glorió·
los peFiódi!)~S El Gorreo de España, El Gorreo de la Moda,
mo los cuerpos gtaves á persévl&gt;r&amp;r en el movimiento
La Corr.espondeneia Militar, L~ lLUSTRACION MILiT.AR y
sas tradiciones. ¡En Azcona vierten los soldados de Las
uniformemente rectilíneo.
otras publicaciones.
·N II vas la primera sangre de esta contiendat la última de•
Cuando el Comandante Tournelle concibió la feliz idea
bia verterse cuatro años despu~s en Elgueta y .Peña Plata!
·de dotará nuestro Ejército con una excelente Biblioteca
D. Antonio del Pino, el digno Jefe de cazadores de Las
RECUERDOS DE LA ÚLTIMA GUERRA. CIVIL
Militar, tambien quiso 'tei:er como compañero á Ootnrefo,
Navas, murió hace un año en Madrid de Mariscal de Cam·
y éste tradujo Laa guerrás de Bohemia é Italia en 1866, de
po, deja.ndo una honrosa fama; la historia no olvidará su
En el presente número, inauguramos la publicacion de
Yidal, así como la. Franco-alemana de 1870, escribiendo en
noa:ibre.
·
una notable serie de dibujos, debidos á nuestros primeros
siete días, y en colaberacion con el mümo Tournelle,
La guerra de.los matinés 6 trabucayres en Cataluña, fué
artistas.
En
estos
tra.bajos
se
representan,
con
toda
fideliRusia y :l'utquía, obra destinada á seguir acertadamente
dad, los hechos de acmas más importantes qutl se verifica- s.i belicoso orígen a1lá por el año 1847: la eleccion que de
el curso tl.e 1115 operaciones en la peninrnla de los .Balkaron en 11lgunas de nu(lstras provincias durante la fratricida. · él se hizo para formar parte ·de la ex¡,edicion á lLalia, de
nes y en la Armenia.
donde volvió engalana.da su bandera. con la corbata de la
Redactor en jefe de La España Militar, hoy dirige la contienda que, desde Mayo de 1872 á Ma.r:z.o de 1876 enOrden Pinna y las glotiosas cargas que dió á las inqúietas
sa~grcntó
impía
el
suelo
de
la.
patria.
h('ja profesional de la Gaceta Uni t ersal, siendo sus últikabilas en la guerra de A.frica, figuran entre sus fastod;
No
pretendemos,
con
e,to,
renovar
odios
apenas
extinmos trabajos, fuera del periodismo, la traduccion de la
pero de lo que más Las Návas puede en..,anecerse, es oe
. notable obra del General Lewal, Introduccion á la táctica guidos, ni recrudecer heridas que quizás no han acabado
que figuren en sus Pia.rios de operaciones, páginas como
de
cicatrizarse;
por
el
contrario,
si
como
la
opinion
gepositiva, los Bocetos Mihta,·es, y el Apéndice que ha de
las de Madrid y Santander; victorioso aunque mártir en
· tigurar en la segunda edicion de las Nociones del arte mili- neral a.siente1 la historia es maestra del presente y ense·
una, ciñe á su bandera la glorios11. enseña de San ]'ermm·ñanza
del
_;¡orvenir,
la
vi,ta.
de
esos
reducidos
é
inspirados
tar, dei' eminente y malogrado escritor D. ,Francisco
do;
deiangrado pero fiel en la otra, alcanza la mayor glo•
bocetos en que artistas como el malogrado Bala.ca y el
Villamartin.
habilísimo l'ellicer han sabido expre..ar con rasgos de ria para una. corp_oracion armada. De no-encerrar en su
Entre s1.1s numerosas produccio~s originales y traducihistorial tan brillantes páginas y tan honrosas enseñas, las
ail.mirable exactitud y vigorosa. energía, cuánto valor y
das recordamos las siguientes:
volviera á lucir en su bandera, por su comportamiento en
cuán grandes virtudes se éonsumen estérilmente en una.
Planas de p,:imera.-Coleccion de artículos, novelas y
los sangrientos combates de Somorrostro. Dos notas, con
lucha civil; la vista, repetimos de esos pequ~1ios cuadres,
pensamientos.
contribuirá seguramente á mantener viva en una gené-. la fría razon de la estadística., vienen tambien en apoyo
Los ingleses en el Polo Norte, por Julio Verne.-Tra.-.
de cu·anto antecede: en la guerra de Cataluña, fué el
racion que marcha re,uelta hácia un progreso redentor,
duccion.
el profundo desvío que siente toda alma noble, respecto cuerpo que más recompensas obtuvo; en la última camUn~ ca1111paña de cuatro dias.-Batallns de Ligny y Wapaña, desgraciadamente civil tambien, fué el batallon
á los obstáculos que se oponen S:l engrandecimiento
terlóo, por Vaulabelle.-'rercera' edicion, traducida é ilusque más muertos dejó tendidos en los campos .de banacional.
trada con -pjanos.
ta~ W.
Españoles, en primer término, nuestros conatos ha.n
Conferencias sobré la última guerra franco-alemana.
de encaminarse de contínuo á borrar la frontera que denGaniot, estudio biográfico-militar.
1ro de una misma nacion mantienen aún separados á los
Las faltas estratégicv,s de los franceses dwrante la última
que ante un coutlic~ exterior han de correr espontánea•
DESCRlPCION
•guerra, por Julio Vickede.-Traduccion.
ruente á agruparse en torno de la bandera. gualda y roja,
El ejérciw aleman, por un general prusiano ( .Moltke).que simboliza. la patria, y en cuyos . pliegues parecen DE LA TURQUESA IDEADA Y CONSTRUIDA POR EL MAESTRO
'fr.duccion.
ARMERO DEL BAT.A.J.L0N CAZ.A.DORES DE BARBASTRO,
hallar.se escritas las páginas ·má.s brillantes de nuestra.
Túetica ·tnodern a.
NÚM. 4, D, JUAN OSORÓ VA.LLE.
historia. Inspirados taU1bien en el espíritu liberal de nuesCaractéres esenciales de la batalla moderna, por un genetra. época; en ese espíritu dé tólerancia y geñerosidnd que
No hace mucho dimos á. conocer en LA lLúsTRACION
. ral prusiano.-Traducciou.
tiende la mano al vencido, y aun enaltece sus virtudes,
un modelo de turquesa, ideada. por el maestro armero do
Ofensiva de la infantería prutiana, por el duque Guiller•
olvidamos hoy los errores que lanzaron á las armas á un
Uazador&lt;¡s de Alba de Tormes, y hoy ofrecemos una nuemo de vVurtemberg.-;-Segunda edicion.-Traducciqn.
p!Írtid,, polfLico, en momentos en que la integridad naciova prueb~ de la constante aplicacion de este utilísimo
Gu,rras de Bohemia é Italja m 1866, por J. Vial.-Tra•
nal veíase seriamente amenazada allende el océano, y sólo·
personal auxiliar del Ejército.
duceion.
recorda.U10S s·u constancia en la empresa y rn yalor en los
Se compone la turquesa, que reproducimos en h, páIdeas generales sobre la táctica aplicada.
peligros; como no vemos ya de la. primera guerra. civil
gina. 1~, de dos brazos, A B fijo y A C movible, d41.
Guerra franco-alemana en 1a10-11, por J. Vial.-(Dos
más que el genio de Zum~lli.cá.rregui, la caballerosidad de
226 milímetros de longitud y 20 milímetros de escuadra,
tomos.)-Traduccion.
Elí~, los dignos procederes .de Villarrcal y los talentos ensamblados á charnela en A sobre cuyo centro gira
Rusia y Turquia.-(En colaboracion' con D. Felipe
del ilustre Zari11.tegui, echando á. un lado las intransigenel A C, sirviendo ·de apoyo al prime;o 10!! dos puentea
Tournelle.)
cias, las crueldades de su partido, y la injusticia de la
M y N, asegurados á la cara inferior de dicho brazo por
Pe:,1samientos.-Edicion mioroscópics,
caduca y aborrecible causa. que defendieron.
gruesos tornillos que no se ven en la lámina. En el punto
Bocews niilitares. ·
Por otra parte, tampoco va.mos á. poner de relieve
D, y á. una distancia D ,A, de 133 milímetros como ra.•
Introduccion á la táctica posit'iva, por el Sr. Lewal,-Traúnicamente las haza11as de los vencedores; en estas luchas .
dio, va. el arco DE, de 14 milímetros de ancho y tre
duccion.
.
la satisfaccion de la victoria está arraigada en la idea de•
En ei antiguo Ateneo Militar dió una série de confe· que los ,encidos son hermanos, y esta consideracion h11ce
rancias sobre la. guerra fra.nco-nlemana, que merecieron
la propia derrota más sorportable. La historia es siempre
el honor de su insercion en gran número de periódicos po- imparcial y á la. historia han pasado ya los · hechos de la
(1) VéMe la Me:noria publicada por la Direccion del Arma.·•lll
líticos y literarios, il!-Dt0 de España. cou¡.o de.Ultramar.
Diciembre
&lt;lo '.6i8.
última guerra civil, siendo el trab!ljo que hoy empren·
Ll&gt;s Oficiales de los ejércitos extranjeros que sEi han
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Z'lRAGOZA.-RECU,ERDOS DEL CAMPAMEN'.l'O DE VILLANUEVA D.E G.Á.LLEGO

l. Cantina.-2. Codnu del Uenerai'.-::i. '.Iiend~ del·~or~ti.eÍ del regimiento dc.Gerona.-4.·Soleados preparando la menestra para el rancho.-6, 6, 7, 8 y 9. Obras de campaña ejecutadas por los regimientos de Infantería

de guarnicion en Z3; agoza.-10. Str&amp;ento en trnje del caxriJ amento.-11. Carro de la canti¡¡a.-12. Vista de.'uno .parte del campamento.-(Dibujo de D. Eduarda L. del Plano.)

..

~
- ). .......
BAUCOS-TOBPEDOS.-(Di~ujo de A. Caula.)

•

•

--:-. .

1

f. ~

1

�LA ILUSTRACION' MILITAR

130

tA ILUSTRACIONf'MILITAft

&gt;,

Encarecer 1a itr.portante.tra~cendencia da estas escuel:
de guerra en países en qo.e, como el nuestro, no pue e
de grueso un1'do por un tomillo en t&amp; cara. inferior
M del
Dll'!\ESIONES DE CAMPAJitA.
A. ,B Y redoblado en D paTa asegurar m . su
haber an~a\mente verdadero'.\S mnniobrf\S militares por
b razo
. repe t·1r cuan"Y
~,.. se ha expuesto en
'
· al ~ ovimiento del
fu.Ha de recul'iiiOS serm
freza· este arco
sirve de apoyo y guia
El grabado de la pá.g. 126, es tan ·sep.cillo como conmo•
J • 'A C
rmit.&amp;
este movimiento el re!alte E, formúltiples oca.sio~es por los que siguen. ~aso á. pasod1~
I
brazo
I Y
bºe ta un
vedor. Hé o.b{ un soldado que npronde eQ aj~nn _catástr~~
archaprogr6$ivade las instituciones m1l1tares, base e
mando entonces lo3 dos brazos de la turquesa a t r , .
'e cuán grande y cuá.n irrep1uable es el sacr16c10 ~uo
:Ograndecimionto
de los puebios. Pero este género de emángulo de noventa grados.
tr milíme- '' atría exige á. sus hijos en azar sangr1en
· t o. Es ta primera.
.
pre'as presentan sérias diflcltltadés, y para vencerlas, se
Los puentes~ y N son de rbapa, de. eua o
.
p
. le 'a un combate , ""'
vez que. a~ts
J ' los primeros disparos
c~sita. una actividad bn enérgica como la dP,splcgada
tros de grueso y una altura de treinta m1H~etros, y
su compañero cae mOTtalmente herid?.
.
ara ne r el señor General Dabm, actual Oitpitan General de
,{
todo
el
aparato,
que
puede
fiJ
:
.
trse
por
m
.
ven d e sostén ~
bl
t · a·
El pobre quinto lo 1,ontoarplt1. aterrado; nt ~un P~n ~agon, fielmente secundada por el ilustrado personal de
dio de cuatro tornillos á. una _mesa 6 ta a :ua quter '
acercarse siente valor; no hn visto nunca morir &amp;8Í f
Generales, Jefes y Oficiales que tiene ti. sua órdenes.
sobre esta t&amp;bla se 4poya tamb1en el extremo .E del arco
pronto á. lo~ qu•e hace un instante rebosaban encrg ~
D H. doblado en é.ngulo recto.
viLales de toda índole .
.El e·e A de la charnela1 es un gr:ioso pasador, cuya
Al ocuparnos ·de esta. cls'se de trabajos no deb~os pa~ar
El lápiz de Lngnrde ha sorprtmdido aqu( a\. dol?l' RUS
b~,..a.Jse halla en la parte inferior de las figuras; en este
en ~il~cio el campamento militar deJ7"alenc1a, d?b1do
expresiones más vivas y más respetuosas, y paree~ i~po6. la iniciativa del señor General S:damanca.
:e se mueve tambien la cudrilla G H, de_ un .gruesom!:
sible dibujar YA. una cabeza más reverenteme~te rnch~aSe halla establecido _en el sitio que ocupq._ la Escuela
cinco milímetros, con 14 orificios, e~ la form~ Y de
d11. y una frente más naturalmente ensombrecida, que as
rácticu. de Artiller(a. y polvorín, que se levanta en una
dimensiones que ·da la lámina, quedtt.ndo liUJeta po: 1a
J· á fin de que esta no roce á. la cuchilla de ese soldBdo at1ü d primer muerto.
~minencia frente' Paterna y á. la. derecha de la carretera
tuerca. octogona 1 , Y
d
t I dos
que de·cde Valencia conduce ul citado punto. Le rodean
entorpeciendo su movimiento, va coloca o en re as
¡-Pero cuán fuerte y cuán poderoso es e.l influjo del há.·
.
1 d' • L de tres milímetros de grueso. En ltt.s
loa pueblos do Ri.,cafort, Godella, Burjasot, Benimaoi.et,
¡110:tas o _1sco ,
h
6 mol
bito! Parece imposible que ese.mismo soldado del grabt_ Beniferri y á lo lejo1 el mar.
dos ~aru internas de los braz~s se ven 14 uecos
do ante el pri~r muertn, sea. e1 mismo del grab11.io ante .
Cuando se- hayan construido todas las obras, abrazar&amp;
des para igu!\l núcnero de bala.s.
El brazo A C termina. en el cuello Q. R, alrededor
untt. extension de 4.000 metros de an&lt;'h?, poseyen~o un
últi,n.o.
'bTd d
embo
El coraZon encallece tambicn; lu. sens1 i I a se
..
del cual gira la llave ó fü:tdor :&amp;, y que al cerrarse la :ur-·
cuartel para. GOO.pl11.zas y los pabellones correspondientes
ta. 11nto los grandes dolores; si no se sucumbe, se sobrev1·
qu~sa se engancha. en el pivote S. Dicho brazo A B ~tene
para Jefes y Oficiales.
.
.d
ve cou mayor fortaleza.
.
Umbien un re!a.lte en forma de gancho, donde encaJa la
Segun nuestras noticias, los trabaJos 11.vanzan rAp1 aAquel soldado tan c-.&gt;nm!)vido, tan !\terrado ante la pri•
V
mente hallándose terminadtUt algul!:as cuadras y pabellomuesca K . Adem ás , el pivote u en1,r&amp; en ol hueco
b
. para ble desgracia de un compañero, vedle ah.o' as obrllS son de fábrica mixta. Entre los adelantos
para mayor perfectibilidad en• el aju.st~ de los dos rszos,
mera irre
d •
·
aná
nee, cu.y
, ..
d
d telegr{&gt;ru al término de una gran série e impresiones
.
introducidos, tl.gu.r1:1. el estabiec1m1ento e ~na .r~
.
con t rt'b uyen do a, ello tambien la posic1on de los dos puen'
tes M. y N. En el brazo A O y en su punto Z hay .un pefica para conocer inm.edi~tamente, en los eJerc1c1os do tiro,
logas.
de 11a
Para reponerse de esta última, que ya no se ~ue
queilo tornillo, cuya cabeza al.abrir e.l tl.&amp;dor R le sirve Je
las incidencias de, ca.da duparo.
ml\I'
sorpresa,
ha
sacado
un
cigarro
y
apenas
111. lanza alSe tru.ta de ensanchar et campo do maniobras, porque su
top.e manteniéndole en posicion horizontal.
guna que otra furtiva y fria mirada al cuerpo merte del
T~nto éste bruo como la cuchilla terminan .en !Jlangos
perímetro a.cLual re:iulta bllStímte re~ucido. No ob~unte,
que fué acaso· su compañero de fila.
en este e~p&amp;cio se han veritic&amp;do ya interesantes simulade madera, hallándose el extremo de ésta hgeramente
cros y dtforentei. eji:rcicios con fuerza! de 1~ tres armas.
curvado para facilitar su manejo.
La longítud mayor de la.turquesa, contando las mangtlf!,
En estos grnbados, Lagarde ha traspa~ad~ con 1:°ucbo
llon 11.delaut.o;:, semejantes, contumes c0Lud1os y frec~enel dominio dO un a.rti~ta vulgar. No ha d1buJndo bt~n EO·
tes p1áct1c11.s, s~ contribuye podP.ro.;amente á. l&amp; reahzaes de cuatrocientos cincuenta milímetros, y su peso de
iamente la figura, sino Q.uij ha expr~sado con ndm~rable
dos kilógramos cuatrocientos treinta gramos:
cion d" lo.; ide&amp;les d 11 lo.; ejér~itos modernos.
fidClidnd la funcion. y la represe11tac1on d~ l&amp;S funciones,
Sus piezas son de hierro dulce, ' excepcton de la cuué es el verdadero idioma dd nrtc, requiero una obserchilla, que ea de acero, y pueden desarmarse todas btlas
LOS 'TORPEDOS
q .
psicológica profunda y ejercitada. El pensndor.
para.su limpieza y empaque.
·
vac,1on
.
• 1
... de to
E . l primer núLDer" de nuestra pubticacio!1, dimos'
En el f'jempllil' construido se notará.o alguno.s .pequei'i.os
kpareco ahí muy clarl\mente
. .detrás del láp1z 1 an 1"0 .s
n e yt1. 10s lorribles efccLos do e~w fl)rmidables
má.defectos por la. falta de instru,mentos de preCJston, pues
siempre cómo g&amp;llardo e msmuante.
conocer
~
d
.
de ,ructoric; que de Lat suerte bao transforma o
lia. sido iabricado con sólo los esca·sos elementos de que
quma.i "
,
_
·
·
t
el cowb11u~ 11u.v11I, operando tamb1en untt. revo 1u.cwn rtt.Spuede disponer el armero de un batalloñ, ~efectos que so
Nuestro compañero el Sr. Lagarde, bn sido nornbrndd
ceud..:nl:.lll en el orgu.ni:1U1o y consLruccion de los blilq~es,
evitarán si se hace una construccion en numero regular,
Profesor de lt1. Ac1\deroia general. Damos la enhorabu.eu:
pi,ro :Siendo cudt1. vt:z mityorus lo.s,progresos q~e se.realizan
no excediendo su precio de sesenta pesetas cada una.
al Director de instruccil)n militl\r por tan bu~r:in. elecc~on1
paru. pert'ccciom~r ~iiitc ro~ieuLO u.bort.o de l~ c1encu1., puespues Lagarde. es ya, sin disputa, uno de los ~rimeros dibuto
á d.isposiciuu &lt;lel, eni.;u;,utro .de las p~1oues humu.n~:
USO y MANEJO. Dlt ESTA. TURQUESA
jantes de Europa.
nos cr.,cmvs en h~ necesidl.\d de uro.p11ar 11.quellas dea
Fundido el plomo y llenos los moldes, se to°:14 el. mimgo
cripdones ctm nuevos g c11balos en que ~o dcmqestr1:1. la
de la cuchilla con la mano derecha, y con la izquierda el
fürm11. division, comp11.rtiullentos y efectos destructor~s
del brazo- A C; con un esfuerzQ su.ftcient~ se co~tnrá_n las
CAMPAMENTOS .MILITA.RES
du lo¡; ' buque:H.orpt!!..los cuytei pnrn b""
..., ofrllcen ba.st.a. el dia
de plomo, haciendo girar la cuch1lla de izquierda
b
b
uiejorcs ro::.ultadvs.
.
reaas
, derecha. Seguidamente se zafa e lftd
a or .R
. , Y conla
En la página 128 de esto núme.ro ap~recen d_iferentes
Ltt. elicl.\ciu. do los W'rcos torpedos, á. seroeJanza. de 1~
derecha ae abre la turquesa, haciendo girar el brazo
viñetas que servirán par!\ tormar un juic10 aproximado de
que i.ucedu en ol a.rm!I. de c&amp;b&amp;lleriu., se halla en propor
qian?bl
los trtlbajos realizados y del a~pecto que presenta el cammov1 e A O • Se cierra el aparato siguiendo inversamente
.
clon de su \·el-.&gt;cidad.
el·órden explicado pudiéndose repetir la operac1on cuanpamehto militar establecido t\. seis kilómetros d~ ZarngoSe h&amp; con::c:gu.ii.lo ya darles 21 nudos de marcha, ó s~
tas veces se de3oe; ~ con tal.celeridad, á ~oca. cost_umbre
á. la 4-4 kilóurntroe por· hor11..; y su esca¡¡¡o calado _les porm:
za, en e1 ,1.,.10 denominado San Juan de · Mazarr1far,
.
que se adquiera, que segun las. experienc-1as practicada.a,
derecha de la carretera de_Jiuesca y muy próxuno a 1yue·
1.e utr1;1,vc,,11.r por cualquier partti, salvu11do las rocas, arrec1teniendo preparado el plomo, se han fundido 112 balas en
blo .de Villanlleva de GAllcgo, estacion del ferro-cll.rrll de
fos v opue,;tu.s corrientes. .
~ .
cinco minutos, empleando dos hombres; uno enc~rg~do
que repre,tinta til grab&amp;do de la pég. 129, tiene Z1
Barcelona.
• · 1
del manejo de la turquesa, y otro del plomo, si ~100
Etl este campamento se han con~lruid,o las ~r~n~1pa es
metros de luugit.ud por am 1 70 &lt;le ancho, y -solo 7ú ~entí·
puede efectuar todo el trabajo un .sol'! hon..bre. 81 se
obras de fortificacion de campaña, á. fin de fa~1_lmr1~r ~¡
metros de cul11.do,. tripull.\i.lo por 10 hombres. Segun
emplean clos, alternarán en su cometido, cuan~o la opesoldado y al Oilcia.l con las exigencias más t~p:csc111~1deroucolr1:1. el corLO verttcat, el espacio w.ttyor del buque
racion haya de ser larga, por tenerse que f~d1r un gran
blcs de las guerras modernas. Laa trincheras ª. :1gos, sis· Y 1ª ca lde ru.. ,1:!:n. la
se dcstiua part1. lu. Uláqu1,,a.
. proa so hatemas Bria\moht y francés para diYersas pos1c1on_es, renámero de balas..
~
Un el puesto del ·uigia* donde se coLoe!t\ el Jefe del buque
Con esta turquesa se cortan los inconvementes que
. ,.
de var ias clad 1en
en el mvmenw dol awqu.e, á. fl.u dé dom~nar, 'través de
....!1 ll•res , lunetas , reductos y baterías
.
d
h ta hoy se prernntaban en la práctica; cuales son: 1.0 se.r·
han sido ejecutadas de un modo magistral, revelan o
est:-echos claros revest1i.los do grue3os_ cr~t.u.ltis todo el esda.s bronce metal mucho mé.s blando, y que P?r cons.1- ~~~erfecta instruccion de la tropa. y de sus Jefos. L~ ba•
. e.i....,
, .. ,·or·
á, su izquierdu.
t1Mecl 111d1ct1.dor· p,ua traaspa.c10
l
1
•
•
:iellte se 'deteriora con mayor facilidad. 2.o Tener el eJe
terfns, modelp fran~és y nlemáni con sus correspondientes
mitir órdenes al maquinista; delante se encuentra el t1mo•
g
.
de hierro,
que como do mayor dureza. desgasta los centros,
.
espaldones recodados para contra.restar lo~ fuegos d~ flan·
nel, y por último, 110 el· mi..imo extremo de la prl)a, se c~y hice que al poco tiempo no ajusten bien las dos matnco fu.eron justamente elogiad&amp;s por la r11.p1dez con que se. loca un hombre part1. manej1u el apar1tto que s_u.merge el
8 o La cuchilla tiene el mango tan corto, que no es
hi~ieron y la perfeccioi:J. de todtLS sus Hneas, en ~os dea•
torpedo, el cuu.l consiste en un cartucho de :.!Ok1lógramos,
.;::ibie hacer la suficiente fuerza para cortar las rebabas
montes y terraplenes. Iguales nlubanza.&amp; se ha~ ~r1_but11.do
de algodon fulminante, puesto a.l extremo de uu b11.rrote
d lomo .siendo nece3ario golpearla con un mazo, por
á. los Oflcinles de Úls Uonferencias, los cual~~ dmg1er~n la
de hierro de 12 mc:tro~ de long,tud, que se sitúa en 1&amp; proa
U:!er1\ q~e lo3 dos tornillos, eje y tope, se d~scent_r~n y
construccion de un reducto, bajo la inspecc10~ de sus ~lusoblicuamente do arribtt. á bajo, aplicándosele .el fuego ~or
o
Dar
poco
número
de
balas
en
cada
fund1c1on,
trados profesores.
rompen. 4 de
medió de un boton eléctrico que f,0 halla. á la mmedlac1on
·,eno trea moldes. 6.o Caldeat'iiiO 1a tur \Uesa
Esta misma corporacion ha levantado un excelente plapues e61 o t
. •
'ble
del aparato del vigía.
t.8.1 modo, que .á. la tercero. ó cu..'\rta fund1c1on
no es post
no del campamento, donde figuran dibujados lbs detal~es
Todos ¡0 ;. compartimientos del buque está.n cerra~os
tenerla en la máno, á. lo cual contribuye l11, falta de mamás importantes del campo_y los perfiles de las obras eJepor tabiques c.,;l1u1cados 1 c"on objeto de evitar 1.a~umer~10~
dera, li otra sustancia mal con~lictora del calor, en que
cutadas.
al introducirse ol a.gua cuando penetre en el sitio desti~a
debiera~ tertninar los tna.ngos . 6.o Tener por _esta ca~ea.
Como complemento de los ejerc1c1os pméticados
do á. la máquina. E:;tt\::o son ganert:1.lmeQte de_condensac1on
que su.spender de cuando en cuando la operac1on, ver1fi50 verificó un simulacro, que fué presenciado por u~
muy ligeras, de c.i.Uerü. tubu.lt1.r como hu emple1tdtU P"~
. cá.ndose mientras tanto un gasto iflútil de carbon Y plopúblico numeroso, merced á In facilidad do comumlt\S locomotoras y de gran potenci11.; y á. fin de conseguir
. y 7.o•Que 10s mango.s ceden y se doblan al poco
ciones ontre el campamento y 1&amp; capitnl de Arngon¡ Y
mo,
'l'd
d
con
poco volúmendu cantidad suficiente do vapor, se a~op•
tiempo, rompiéndose con la m11.yor fac1 1 a • .
::n objeto de atravesur el Gállego, se tendió por el c_uerta. un ventilador que mnntiene el fogon t\. Ju. temperatura
La habilidad é inteligencia con. que el la~or1oso .a~tor •po de ingenieros con su~a rapidez; un puente ~e _barcas,
de unt, fragua. Las diferentes po.,;iciones dd barco-~rpe·
del nuevo a.pacato ha salido ai paso de e!tos inconvenienfacilitando de esta suerte el at.uque al punto obJet1vo, dedo en el grabado, d.an idea de las maniobras que CJecuta
tes, nos mueve á. felicitarle cordia.l':°ente, y á. desear que
si¡nado en Peño.flor, y dand~ motivo al cita~o cu er_po para
para el ataque.
,U aplicacion encuentre la I?erecida· recompensa.
poner de relieve el buen estado de su materia 1Y 1a ms1rucEl empieo de este moderno a¡ente destructor es aen~i•
cio·n de los soldados•

s1:-

.

ht

llo1 á.un cuando no ae billa ¿ixento de peligro. El barcoRespocto A otras cuestiohe1 Profesionales es legendario
torpedo debe aproxim&amp;rije al contrario durante la noche
el renombre de táctico y maniobrero en ca,adores de Las
pars no Ser apercibido; pues.aunque l¿s buque.q enemigos
N avns; pues con él, y ante una comision de dis"tinguidos
tengan refl.ector clectrico, es sabido que e-te poderoso au- · Generales, se ensayaron loe reglamentos del malogrado
xiliardi1ipad,.,r de Ja.3 t1nieb1.a,, sólo facilit" el reconociMarqués del Duero, constando tarnbien ,m sus crónicas
miento en una extension de un kilómetro, mientras el obla d~tonida revista que le p&amp;só el Emperador Napoleon III
jeto no se (?Onfunde con el color del mar; y pa;a evit!Lr en la mism.a capi~L donde actualmente se halla: admie•tos inconven-ientes, como el torpedo descubre muy poca rando las grandes condiciones que et soldado españot'
parte de su superficie, se le pinta de negro ó gris oscuro¡
reuoe para el Qombate: á. su _v ista srmnrOn y desarmaron
Jos hombres se tiñen los bruos y las manos, envolv iénti8nda.s 1 con maravillosa rapidez, y sobre el mismo campo
dose el rostro en uoa tela negra que Jei, da el tétrico asde instruccion¡ altamente sorprendido, signifl.Có su deseo
pecto de la mision que desempeñan.
de perpetuar el recuerdo de su -vi~ita.1 entregando condeEn esta forma puede fácilmente aproximarse al buque
coraciones á. los Jefes y Oficiales aquel soberano, árbitro
acorazado, -s.provechando la oscutidad, y una vez á. la
entóocos de los poderes de Europa.
dist&amp;rrcia precisa, ~ erifl.car la descarga.
.
•
El autor de este dibujo, D. Enrique !rabien Lnrral"laga,
Ul masa de agua que se eleva como resultado de la ex- es Oficial del batallon do Las Navas, y- el trabajo que hoy
plosion, cubre en la mayada de los casos al torpedo, que
presenta viene á. confirmar una vez más la atencion que
se sumol'giria. si tódas las abertura.s no estuviesen cerrttd.as
en nuestro Ejército se presta li todos los aspecto¡ de la
· con aotulacion. Ll\ e.1:plosion no Puede causarle averías,
cultura g9neral.
porque es Preciso tener en cuenta que siendo muy queb,:a- • •Se revelan en este dibujo felices disposiciones, que tene;osa la materia de que Se compone el torpedo, abrirá bre.- mos mucho gusto en reconocer y aplaudir. La originalidad
cha en la coraza, por grues!L que esta set, si se halla en
df In composicion 63Lá avaloradt:1. por la especiallsimn idea
contacto con ella;. pero á 12 metros de distancia sólo se
de haber combinado en ella elfacaimile de un soldado.,dan•
experimenta la conmocion consiguiente.
do con él acabada idea de )03 esfuerzos que se emplean.en
· .El ataque, pues, de un buque torpedo á. una fnigata prelos Ci.rerpos, para hacer comprender estas teorfas tan Rjesenta grandes dificultades por las peligrosas operaciones
nas á. loJ escasos conocimienf.os de C&amp;.!li todos los reclutas
que han de ejecutarse, las ·cuales exigeri d"'l Oficial que lo
que ingres11n en IM tllas 1 y el aprovechamiento y &amp;plicamande y de lbS trip;.,lantes restante8 1 un valor y sangre
cion que estos necesitan parn. llegará formarse un concepfria extraordinaria, á. la par que una hA.bilidad y desenvolto ten completo del más importante aspecto de la instructura. admirables en el manejo de su barco.
cion militar:
Existe adelD.ás.otro sistema de torpedos, llamados Whitehead1 compuestos de un cilindro metálico, adelgazailo
en sus extremo1 1 y en el cual se encierra. no sólo ki. carga,
sino tambien una máquina. de aire comprimido que pon8.
en moviD'.l_iento.á. dos hélieils. E1 un pequei\o buque submarino que se mueve en la.direccion impresa en un principio y á. la profundidad que· se de11~a, arreglada por modio
de un aparato que constituye-el secreto del inventor.
Este torpedo puede evitar los p'Cligros á. que en el anterior sistema CStá.n expuestos los que lo gobiernan, pero en
cfLmbio adolece de dos graves inconvenientes: en primer
lugar, cuestA. cien mil pesetas, y además las corrientes Jo
deavian de la direccion adquirida al lanzarlo al mar.
Ultimame~te 88 ha inventado el medio de evitar este
importante esCollo, adhiriéndole un timon eléctrico, arrollado á. su interil)r. El que dirija la marcha del torpedo,
deberá. bailarse en un sitio que pueda d.omiMrlo á. simple
vista, para cuyo objeto lleva una pequeña cesta vertical
que sobresale del agua, en el extremo de la cual se hal:a
un diminuto f"rol, visible á retaguardia é invisible á. vanguardia, ó del lado del énemigo.
Las experiencias p1;acticadas con este iogeniosb aparato
en el Bósforo, han •lado rcsuUados sorprendentes.

EJERCICIOS DE Tll\O DE UN BATALLON
EÑ EL EJl:RCITO DEL NORT.E

-Allá. en los valles y desfiladeros de las Vascongadas,
entre lks sinuosidades de la frontera y al abrigo del Pirineo, ejercíia.nse con frecuencia. los bat&amp;llones del ejército
del Norte, en marchas estratégicas por las montai\11s, paseos milita.res y ejercicios de combate, donde adquieren
nuestros soldados práctica y soltura, cualidades que, unida.s á. la sobriedad y -sufrimiento ingénjtas en ellos, los
hacen casi inmejorables cuando son bien dirigídos en las
empresas de guerra.
Uno de estos cuerpos, e110.o de Cazadores, al mando
de nuestro querido all'ligo D. Aureo Payueta1 acantona.do
en la frontera y destinado ó.ltimamente á. San Sebastian,
no abandonó sus cuarteles, sin antes hacer experiencias
sobre el tiro de guerra y certámenes de secciones 1 en lM
inmediaciones de la v illa de Irun.
·
Hállase situad6 el campo de tir:o, impropiamente llamado as{, entre las (11.ldas de los montes Elatzebl. y Zubelzu 1
á. ci.oco k)lómetros próximamente de·la poblacion; y decimos impropia.mente, por su irregularidad y porque entre los tiradores y los blanCos se• interponen una. cañada,
un caserío y un arroyo¡ pero e.se es, generalmente accidentado, escabroso, el teatro de los combates en nue1.tra
patria, y allí fué á. baaer sus experiencias el mencionado
batallon.
Apreciaciones de distancias con las estadias de campa•
fta y con el telémetro, pues la bondad del tienipo hizo innecesario el empleo de otros instrumentos; ·ejercicios de
tiro perwnal entre tiradore:1 experimentados, á. cortas y
medias distancias¡ tiro de guerra de. seccion~s, á 000 met ros, analizando deteniditmente el riómero de disparos
hechos, unidades de.tiempo empleadas y b,sias puestas en
blanco, ui como otras prácticas reglamentarias, todo ee llevó á. cabo y .se observó &lt;'On atencion y e!!mero.

•

fai

ná.ic&amp; y en nuestras costas de Levn'nte y Mediodía, entre
contrabandistas y la fuerza del Resguardo.
v,rios de R.queu'os, tripulaotes de una lancha cuyo cargamento 8! géneros de .ilícito comercio, a.provechando
una tempestuosa noche, han verificado el alijo de sus mercancías en el sitio mlis agreste de la costa. Tratan de eonducir tierra a.dentro los correspondientes fardos, persuadidos sin duda, de que por la inclemencia del tiempo se
habrá descuidado la ex ¡uidta vigilaocia que ordinariamente ejercen loS· carabineros; mas cuando creen salvadas
todas las dificultades, y se dirigen por e-,cabrosas sendas
al punto designado de antemano, son sorprendidos por
uaa pareja·del veterano cuerpo, celoso guardian de costas
y fronteras, que les intima la rendicion y entrega del cpntrabando. Pero no son los contrabandistas gente.pusilá.oime que se somete fácilmente; y alentados por la superioridad numériM, intentan arrollar el que juzgan pequet'l.o
obsticulo, acometiendo furiosamente á los carabineros que
les resisten con bizarra energía, entablándose una lucha
tenaz y desesperada. Bien pronto los audaces contrab1mdist.as se convencen de su imootencia, y arrojaodo las
armas, emprenden la fuga y tratan de reembarcarse salvando las mercan-cías.
Urr rayo ae luna 1 rasgando los densos nubarrpnes, nos
hace ver el resultaao de esta escena. Los contrabandistas,
ya próximos á. la cala en que desemb8rcaron,hacen desesperadas sena.les á. la embarcacio~ para que venga li recogerlos, y esta. boga á todo remo hácia la órilla, donde se
de~rrolla este episodio, que revela el celo con que el cuerpo de Carabineros cumple el penoso servicio que le es~
encomendado.

BLINDAJES PARA. LA ARTILLEIÚA
Los progresos realizados en la. precision y alcance del
armamento, ha·cen -preciso cubrir á. los sirvientes de ht.s
piev,s; dándoles al mismo tiempo la mayor tranquilid11.d
de ospí·itu, para 11ue puedan fijar la puntería, empleando los cálculos convenien~ sin exp ,1sicion de grandes
errores. Esta necesidad es de cada yez má.s imperiosa,
porque los tiradores de infanterfa sólo dirigen sus disparos, cuando se hBllan en órden disperso, contra el grupo
de hombres que rodea un callon, en la. seguridad de
que no han de ser molestados por los efectos. de la artillería.
Además, on ol moderno ata.que, la artillería está. llamada á convertirse en un factor en.si indispensable J)nra obtener la victoria, pµes la accion se ha de verjficnr de un
modo sistemático, en la ofensiva, como en la defensiva; y
tanto en.el principio de un combate, como en los momentos más críticos ó decisivos, ha de presidir Ull órden armónico entre todas las armas, sin el cual la derr.ota será en
la mayoría de los casos inevitn.ble. Para a.tender, pues,
á esta relacion que guardan l1ts diferentes fracciones
de un ejército, conviene evitar el que una pieza quede
inutilizada por falta de sirvientes, y dará. éstos una fuerza
moral y confianza en los abrigos que los protegen, , fin
de que empleen todas las reglas del tiro, las cuales varian
segun la clase d~ los proye•!tiles actuales.
Para aliviar los inconvenientes que la.falta de proteccion ocasion8. á los soldados de artillería, y obtene'r las
ventaj~ que no so coosiguen con los abrigos de tierra, el
Sr. Biancardi, h11. publicado y descrito en la Rivista Militare Italiana·, qne es una de las publicaciones más not!I.·
bles de .Europa, un sistema. de afustes acorazados, que, aun
cuando no s~tL nuevo por completo, pues en Espail_a Ee
han estudiado.modelos pal'ecidos, merece ser conocido y
apreciado en todos sus detalles.
Uon este objeto insertamos en la pág. 138 un grabado
que representa las piezas de campada con la coraza proyectada por el Sr. Bmnca.rdi.
·
Afecta la configuiacion de una cruz, constituida por
una Ci:1ja longitudinal que forma la cola, y otra caja trasversal más a:Ocha, que constituye la. parte Principal dot
cuerpe. Dd esta última se levantan, hasta la altura de
un metro 60 del suelo, las dos corazas laterales y la del
frente, dela.oto de la cual se ajustan las alas con un grueso
can, La caja tra:.versal puede servir para trasportar municiones y de asiento á. los 1irvientes. Los pedales ó asientos
de lns J1oldados se emplean para cubrir la parte baja cqn
sólo dejarlos ct1.er en toda su longitud .
El mecanismo de este o.fuste acorazado es muy sencillo
y fácil de arreglar en caso de deterioro, no. obstante hallarse sus engr1tnaj~s soldados y clavadoe. La11 láminas de
la coraza. tienen 4 milímetros de espesor, las ruedü, con
escaso metal ó parte dd fragua, pe81(n úuiC'amente 86 kilógramo~, y el peso totnl del afuste S!J eleva á 570 kilógramos.

LA SORPRESA
El grabado de la pág.183 representa uno de ·esos episodios ciue tan frecuentemente .se repiten en la frontera pire-

COFRE DEL CID
En una de las sala.s á. que da entrada el claustro de la
catedt'tll de Burgos, sostenido por enoÍ'mea barrones de
hierro, y pendiente de una cadena, existe el cofre famoso
cuya propiedsd atribuye la trttdicion al Cid Ro&lt;l:rigo de
Vivar . .Es de madera, élamo negro al parecer, apolillado,
de trabajo tosco y guarnecido todo él con barra-¡ y argollas
.:ie hierro. Tiene tres cerraduras y tapa maciza de una
pieza. Conserva. dentro una espada mandoble, y se cuenta,
que hallándose el Cid esca.so de dinero para emprender.
su éxpedicion contrt:1. Valenci~ pidió á. u.rios judíos una
suma considerable y les dió en prendas unos cofres que
Yes dijo estaban llen()3 de oro y pedrería, pero que en
realidad lo esta.han sólo de guijarros, aunque' cubiertos
por encima de riquísimas telas.
Los hebreos, fladoa en la \mena fe del Cid, entregaron
la su·ma que se les pedia, content4ndose con pasear una
mirada superficit1.l sobre las telas. El Cid en cambio, tan
pronto como obtuvo rico botin de sus primeras victorias
coritra los moros, reintegró de aquella suma á sus prestamistas. ¿Será. acaso este cofre uno de los que sirvieron
para la estratagema que arrebató un reino al poder 'mu•
sulmaq?

CARTA DE MANILA
Sr . .Director de LA. I~Ul!l1'RACIO~ Mn.1TAR
16 de

Junio ck 188!1

Mi má.s distinguido amigo: Principio mi carta dllndo
á. Vd. fnuy favorables noticias de la salud del General
Jovellar, que ha luchado en esta. difícil crisis con aquella.
fria entereza de que tantas pruebas ha dado en su vida
pública.
La celosa y a.sídua &amp;sistencia de los médicos, secun•
dados por los individuos de su familia y contadas per•
sonas de su íntirnaamistad, han logrado ver recompensa•
dos sus desvelos con el resultado rn~ lisoogero. Aprovechando la mejoría que se manifest~ en el enfermo, fué
trasladado el 26 del pasado mes á. ln. finca de S&amp;n Juan d8l
Moote 1 debida al legado de Cardedo¡ y pi.rece providencial el acierto de aquella medida., porque desde el mismo
dia de cu traslac\on, el enfermo empezó á. recobrar sus
perdidas fuerzas, y en la actualidad declarado. fuera de •
peligro 1 _ae reconstituye de un modo inesperado, respira
al parecer con mucha máa facilidad, y se alimenta casi
tanto como de ordinario, viéndosele de dia en dia con
más ánimo, más fuerza y rués actividad.
La coincidencia .do e!ta. crisis favorable del enfermo,
con su traslacion al pabellon que hoy ocu¡1a, se ei:plica
en mi Concepto flicilmente, dadas las condiciones poco
higiénicas de esta. capital, en la que no ocupa la mejor
situacion el llamado PaJacio de .Ma1acai\ang, residencia
del Gobernador 6eneral desde la destrucOion de ,u palacio, el 3 de Junio de 1863. No hace aún.. tre!!cientos ai'i.os
que toda l&amp;. poblacion situada hoy á. ta derecha del r io
Pasig, era un· espes_o manglar, mezcla coq.fusa de aguu
dulces, saladas y despojos. En has agua.e bajas que de
leJ01 aemeJaban boB&lt;¡ues, y de cerca.no eran. ni ,rbolea 1 ni

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IRU:S .-~JERClCIOS

DE TIRO .!'OR EL B..a.T.A.LLON CAZADORES J)E LAS

1,'' .

.

.

I---..F dL~.
. ,
.

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.

.N.a.VAi
·1

1.y 3. Apreciaciones de distancias por medio de la cstrdfa y el telémetro.-2. Carreta del país condttcicnd? los ranchos. 4. Campo de tiro.- 6. Sueño dei tirudor.
S,. En march~.-7. 1''acsímile:-(.Dibaio clel Alférez :'lel bafalloii cazadol'es de Less Nava11, D. Eiwique Jral&gt;ien Lan·a-iia1aJ

LA SORPR .::SA

�' .

..

___________________________

-134
-~-_:__

La grave enfermedad que ha.pasado el General JoveSabedor de que en algunos centros· de aJministra•
agua, ni tierra, se alzaban algunas pequeñas islas en ter•
llar, ha venido á probar más, el interés que ha sabido
reno firme algo más elevndo, y habitado por indígenas ep. cion existían expedientas detenidos, dispuso que desinspirar en tan poco tiempo ·á todas las clases de este pue•
rancherías, donde los primitivos misioneros, valerosos pues de las horas ordinarias de oficina, vuelvan los empleados á sus dependencias, de nueve á once de la noche. blo tan sencillo como impresionable. La prensa lo ha deapóstoles de la fé, fundaron santu!lrios, que h~n llegado
Respeta de este modo la costumbre establecida como ley mostrado diariamente, publicando noticias sobre el curso
á ser despues las actuales pflrroquias de Binondo, Santa
de la- enfermedad, que eran l eidas .con avidez, y la lista
Cruz, Quiapo y. San Miguel. Todo lo que en aquella épo- en este país, de abandonar todo trabajo intelectual á la
situada en la puerta de Malacañang, se ha llenado con
una
del
dia,
y
co~seguhá
(
estoy
seguro)
que
los
asunt?s
ca era manglar, la consiancia y el trabajo de los indios lo
no se eternicen en forma de expedientes. No 'crea V d. q_ue miles de firmas de toda clase de per!onas.
ha ido terraplenando para convertir en viviendas, que
exagero al usar de este verbo, porque liace pocos dias ha
Conclqyo por hoy, amigo mio, y ya procuraré tenerle al
forman la casi totalidad de la poblacion extramuros; pero
publicado el periódico oficial una disposicion, resolviendo corriente de todo lo que considere de importancia. Entre
como aquellos trabajos se llevaron á cabo por el esfuerzo
un expediente de arrendamiento de un edificio para uso tanto se repite su má.s afectísimo amigo y compañero,
ai.slado de cada vecino, sin prevision, sin una inteligente
t¡. b. s. m ..
del Estad&lt;1, y en ella se dispone que so exija la responsadireccion, y lo que es peor, sin materiales apropiados, ha
• A'YORNOM
bilidad de los intereses que se reclaman al funcionario ó
resultado que t_oda esta parte de la poblacion, en vez de
o·
empleados culpables de que este expediente haya dormido
estar edificada sobre un suelo arenisco, p•rmeable, y á
en el cajon de alguna dependencia un pla:¡¡_o de más de
propósito para la residencia del hombre, lo está sobre
EL SERVIDOR UNIVERSAL
años.
un terreno apelmazado, inmundo, corrompido, foco in- tres
Le ha tocado tambien su turno á ese gran número· de.
SONETO
menso de restos orgánicos que ee manifiestan al menor edificio~ del Estado que yacen derruidos en las calles y
No tiene ~nvicciones ni doctrina,
movimiento de tierras con .olores insoportables. No es sitios más públicos desde los terremotos de 1880, afeando
Carece de opinion y de talento;
necesario, para verlo,'. más que fijarse en las orillas de · no sólo ei'aspecto de esta bonita capital, sino terminando
Mas con serena faz y con aliento
todos lo,¡ est11ros, · que el agua va descarnando por unos
poco á_ poco su completa destruccion por la accion d~
Su avilantez á figurar le inclina.
ladp~ y cegando por otros, y recordar lo que sucedió tiempo y de las aguas. Si todos ellos pudieran reconstruirEl instinto procaz que le domina
cuando se intentó construir los estribos de un. puente se, buena economía encontraría en ello el presup_uesto
De fa ajena ambicion le hace instrumento;
frente á la calle del Ros11rio, y otra vez cuando se _abría que satisface por otros-crecidos alquileres:
_
Y busca del poder el valimiento
en un punto extr~muros un pozo artesiano, cuyos trabajos
Uno de los primeros que tengo entendido va á ser reCon la bajeza de su ser mezquina.
tuvo la autoridad que mandar suspender, y cegar despues
edificado es el de la Capitanía Generál: no sólo emb•llecePero si engendro tal brilló en su cuna,
el po1.o, por las reclamaciones que hicieron todos los rá la bonita plaza de palacio, hoy de bien triste aspecto,
Llamando á la virtud costumbre necia,
vecinos que no podían soportar las emanaciones que sino que pondría á la primer!l. autoridad cerca de todas
Hoy con severidad más oportuna
exhalaba aqulllia excavacion.
las dependencias públicas, _ganando con ello no poco el
A él le llama la voz del mundo recia:
No es, pues, Pxtraño que esta capital sea poco higiénica, servicio, y mucho el prestigio de la primera autoridad,
Cortesano servil de la fortuna
y Jo es menos, que á cortas distancias de ella, como suceporque el palacio d~ Malacañang, ni puede llamarse proA. 9-uien e! juicio púb~co desprecia.
de en San Juan del Monte, Malinta, Guadalupe y Man- piamente palacio, ni ·es digno alojamiento de las personas
d2'loyan, se disfrute de más salud, como puntos más ele- llamadas ocuparlo, que son visitados con frecuenncia
J. GUILLEN BUZARÁN
vados que Manila, que sólo lo está un metro sobre el nivel por no pocos extra.,jeros.
Madrid Julio de 1883
Pero causa dolor, amigo mio, observar el contrast" que
del ~ar. ·
eca:•
La opinion general supone que el General contrajo su. en este punto ofrecen la actividad particular con la íatali ·
enfermedad el dia que de regreso ·de A.ntipolo visitó el
dad-por no darle otro nombre-de la iniciativa· oficial.
EL SER Y EL NO SER &lt;1)
depósito de las aguas de esta capital, pues con el CRlor del
Allí donde se vé un monton de piedras y escomhros co- ·
Partimos onando nacemos,
camino. y la excitacion producida para descender á las ga• locados muclias vec•s como los dejó aquella convulsion de
anda.mos cua.ndo vi,'imos.
!erías subterráneas, debieron. sufrir algun aceleramiento
Ja naturaleza, donde han crecido la yedru, la maleza y
todos los órganos del aparato respiratorio, y producir en hasta árboles, que, cubriendo aquellos sitios de verdura,
(Jorge M3nrique.J
ellos gran contraste la fria bu~ed11d de aquellas galerías, los convierten en bosques, es seguro que se hall.. uno encausa tal vez de la afeccion palúdica que ha padecido.'
frente de un edificio del Estado.
I
Parece qnA ,ntramos ya en la estacion de aguas, con lo
Otra consecuencia más sensible origina esta inactividad
¡Partimos cuando nacemos!.. ...
que á cambio de las molestias que trae· consigo, ha mejooficial, porque es cosa que se oye aquí diariamente, que
¡Qué pronto, Señor, partimos!!
rado bastante la salud pll.blica. Ha habido tormentas que edificio que pudo ser reedificad-o á raíz del terremoto
Bien es verdad que vivimos,
han causado varias víctim•s en esta capital, y algun temcon un gasto de 16 ó 20.000 duros, necesita hoy 80 ó
Pero al partir..... padecemos.
blnr fueia de aquí. Aunque todo el mundo recuerda con 100.000, despues-que han desaparecido por la intemperie y
Cuán injusto es que empeeemos
)?0na los efectos del v.á~nio del mes de Octubre del año . por otras causas,- las maderas, los hierros y otra inftnidad
Tan
temprano á padecer.
pasado, no es comparable al terror que producen los ter- de materiales. Merecepor lo tanto plácell?-es el General si
¿Para
qué, Señor, nacer,
consigue
comúnicar
su
resuelta
actividad
á
todos
sus
suremotos, debido al cual todos duermen aquí con luz encenSi
en
esta
vida ilusoria
dida dentro de la habitacion, para poder snltar de la cama bordinados para que ~-sas ruinas despierten del largo su~No le queda á uno más gloria
y penerse en seguridad en el momento de sentir la primeño en que permanecen y que tod_ns las dependencias púQue volverá-ser, no ser.
ra trepidacion, evitancfo así la confusion y desgracias que· blicas se alojen en edificios propios.
II
en otras ocasiones se han producido para vestirse ligeraEl domingo último salió el General al amanecer, scom.
·¡ Cuando vivifhos andamos!
mente á oscuras, y hallat las puer~ y escaleras, cuando pañado sólo de tres personas á visit~r el Santuario de AnEs verdad, ¡verdad terrible!
todo se mneve bajo los piés, y caen los muebles, se des- tipolo, observando y estudiando de paso las necesidades
Pues es cierto, indiscutible
quician las puertas, y llegan hasta toca~ solas las ~am-. de los pueblos por donde atraveFó, y me consta que en
Que á la tumba caminamos.
conversacion con los PP. de la órden de Recoletos, que
panas.
¿En
qué'pues, Señor, gozamos
La construccion de las viviendas, se resiente aquí de acudieron á felicitarle, les manifestó la conveniencia de
8i fijo en el pensamiento
los opuestos efectos de ambos desórd11nes; porque es indu- generalizar entre los indígenas el )dicuna pátrio, cosa en
Tenemos siempre el tormento
dable que las construcciones apropiadas para los terre- verdad que miran con prevencion las órdenes religiosas,
De que al andar, ó vivir,
motos, no lo son para los váguios, y viceversa. Los edifi• en prevision de peligros que yo no puedo concebir. A.l
Marchamos hácia el morir
regreso de e~ta expedicion ha visitado tambien el depósito
cios de piedra y te,ja que permanecen todavía en ruinas,
¡Sin descansar un momento!
son el mejol' testimonio de esta afirmacion, porque los
de aguas potables, que son ya un hecho en esta }'oblacion,
III
y cuyas obras bastarían á hacer aquí eterna la memoria
terre111otos han demostrado la poca COJ!Veniencia de estas
¡
Dichoso
el
que
en
esta vida
construcciones y áun el peligro de habitarlas; pero por del General Moriones si no estuviese grabado su nombre
Camine alegre y ligero
huir de sus inconvenientes se ha caído en la exageracion, -como lo está-en la memoria de todos los buenos hijos
Libre del peso agorero
edificando casas tan sumamente ligeras, que no han podi- del país.
Del crimen ó fé perdida,
De movimiento en el personal, poco puedo decirle,
do resistir el váguio del mes de Setiembre dPl año pasado.
En la penosa subida
El aislamiento de las viviendas quitaría á los incend-ios porque parece que el General, tiene resuelto respetar en
De la senda de la muerte,
la importancia que aq~í tienen, cuando destruye en pocas sus destinos á todos aquellos que los desempeñen con
Gozará la dulce suerte
acierto.
Sólo
cuando
estos
cargos
vaquen
por
alguna
cir•
horas, calles, barrios y áui;i pueblos; la trabnzon que ~aDe llegar ¡ay! descansado
bia de ilarse á la cimentacion, y la base de gruesos pila- cunstancia, será cuando los provea en personas de aptitud
Sin la carg:a del pecado,
.res d11 hierro, lo mismo que ·1a prohibicion de edificar para ello, para lo cual tengo entendido que no serán pro•
Fuerte con su fé, muy fuerte.
vistos
los
cargos
de
gobernadores
político-militares,
sino
casas de más de un piso, ni emplear en ellas materiales
IV
pesados más ar;iba de uno ó uno y medio_metros, la pon- en personas que á s:is reconocidas dot.las, cuenten á Jo
¿
Que
es
el
sér:?-ser
desgraciado
menos
un
año
de
residencia
en
el
país.
dría, á mi juicio, á cubierto en los terremotos, de totales
¿ Y el no ser:?-el descansar.
Diré á Vd., sin embargo, que el Sr. Teniente. Coronel
hundimie-p.tos, y áun quizás de de~perfectos importantes,
Por lo t.anto, así, al andar
Huertos, que mandaba el escuadron de cabnlhiría, ha sido
completando estas precauciones con el techo de teja pla·
Por el camino trillado
na, sa evitaría tambien que en los váguios volasen los te- 'nombrado Gobernador P.M. de Cottabato en la. isla de
· Siguiendo el seguro hado
chos de la11 casllS, como ha sucedido en muchos que lo· Mindanao, relevándole en el mando de aquel cuerpo el
Que al no 5er nos encamina,
tenían de zinc; y aunque otros techos de zinc· colocados de su clase Sr. Jimenez, que desempeñaba la Mayorfa de
¡llenos de ilusion divina
plaza, destino que viene desempeñando el de- la misma
con más inteligencia han resistido el furor del viento,
Gocemos desde el nacer,
clase
Sr.
Pregó.
·
Riempre tendrl!.n- estas cubiertas el grave inconveniente
Que es, mejor no ser, que ser,
Siento decir á V:!. que el cóll)ra no·ha des..parecido de
del mucho calor que absorben, causa en no pocas ocasioY hácia el no ser..... se camina.
nes, de la complicacion y gravedad de algunas enferme• este archipiélago, á pesar de la declaracion que de ello
se hizo:En la actualidad, hay algunos casos en Miramis
dades.
PEDRO ÜLIVE GARCÍA
y seis pueblo; más de aquel distrito, y si bien se cree
La Gaceta del dia 12 de.,Junio publicó el decreto, encarque la enfermedad no tenga cu-á.cter epidémico, en cam•
gándose . nuevamente del despacho el Gene~al Jovellar;
bio la Gaceta del día 11 del actual ha publiéado el decteº
(1) Premir&lt;da con palma de pro por 1A Aoa.demi&amp; )fon-Roa\ do
y conforme adelanta en su convalecencia, va dedicando
to superior, declarando SJfoias, por esta causa, todas las Toulouse en Certamen Internacional.
su cuidado y estudios á li.s infinitas cues~iones que neceprecedencias de 111, isla ~e ?ebú.
-sitan reformas má.s 6 menos radicales,

•

a

135

LA. ILUSTRA.CION MILITAR

LA. ILUSTRA.CION MILITAR

autoridad y se séercan dos individuos uniformado■ pinto•
resoamente. Hablas, te escuchan, te dicen que no .perteI
necen al di-trito, se van, y continúa~ peleando con las
interjecciones del auriga. Por fin, te decides 4 pagar la
Tenia yo un amigo. Se murilt. Dios le haya perdonado.
primadá, porque In. gente ha hecho corro y se divierte con
T odo él era una lengua, de lo más viperino que se acos•
tumbra en sociedad. Dacia, entre otras cosas (y por Psto el jaleo, y entras en la casa de huéspedes, sucupsal de una
me he acordado de él), que ,Madrid existe, á pesar de los bosterfa del siglo p'lsado, ll'ena de tenebrosas figuras, de
polvo de Jadr-illo, de muebles rotos y de otras imperfecayuntamientos; que los madrileños viven y se divierten,
á pesar de su indiferencia, de su descuido y de los ,:once- ciones. Aguanti.s allí hasta el anochecer, y huyendo de
las ~hinches del sofá. y de los pelos de la sopa te mudas á
jales que escogen., ·
Y o creía, antes de venir á. Madrid, que esto era exage- un holel de la misma Puerta del Sol, donde por dos duros
racion; mas hoy, despues de conocer un pocp la que por diarios hallas habitacion alegre, regular comiila. y las
una parte es villa y por otra corte, decláro que la ¡iperina· chinches. Tú cre!'s que te han seguido los animalitos desde
la. Concepeion Jerónima, y mudas de traje, y registras
lengua del difurllo de mi amigo no me parece qt,e mintió
al referirse, i&gt;n los expresndos términos, á." esta capital, á escrupulosamente el saco de noche, y te bañas. .Pero las
e~tos hRbitantes y á estos municipios, edile~, concejales, · cninches contin,l.an. Tomas •otro cuarto, que te en esta
treinta reales más, v las chinches sig:.ien. Llamas al mozo,
alcaldes, regidores, comisionados, 6 Jo q_ue usteiles quieran.
Porque, hablando con sinceridad (v dejando en cual- que aparece de corbata blanca y con las ruanos sucias, y
quier sitio lo• rompadra7,gns y apndrinamiento,), no se le expones tu cuita.
-Señorito, dice abriendo la boca y mostrándote la den:
sabe cuál da e~tas dos cosns e.- más di¡i:na d'(l aómiracion:'
la gracin que tienen los rnballeros re¡ridores para desempe- '8dura picada; ¡, le• tiene usted miedo? No and11n má,s que
flar su oficio, ·6 la que demuestra el pueblo de Madrid para• de noche, y nosotros no las s•ñtimos. Las que artdan de
din· es porque no encuentran su agujero.
elegirá sus regidores.
Llamas al amo, que se presentR de frac y 'zapatillas
¿Qué es nn r•gidor? Un hombre que abandonando su
rotas. Y el amo es un filósofo que te responde. con inge•
casa, sus quehaCéres, sus intere~es y basta su familia, ~e
dedica gratuita y espont6nPamente á regir, cuidRr, favo- nuidad:
-Caballero, si le molestan á usted esas pequeñe~Ps, le
recer y divertir á sus convecinos. En suma: un patriota
aviso que en todo Madrid abundan: tendrá usted rrue
cándido que se sn~rifica por los que no se lo Agradecen.
dormir en el pilon d11 una fuente, ó tomar opio. No hay
Todos los' regidores· juntos, y cadn uno en el ramo de
más remedios conocidos.
•
que tenga á bien encargarse, deben procurar lo siguiente:
Te resignas,. y •pechugAnilo c"n la babitacion y sus
Que !ns cqlle~ estén em..,edra.Jas, limpiM, regadas, y
adlát&lt;!res, escribes á tu fa..,,ilia que has liegado sin novevigiladas con acierto.
dad, te pones la ropa de los días d e fiesta, y sales á la vía
Que el alumbrado público sea suficiente, ~Jaro y bien
pública.
repartido.
Un chorro de ngua 11ue te moja hastq loij calzoncillos,
Que no padezcan: la moral, la bolsa, ni los órg•nos
te revela que hRy un canal llamn.ilo de Isabel II v unos
a"1ditivos de los habitantes.
. 'émeas.
.
1 mangueros quP. Aprenden á,regnr Pnsayándose en los tran.
Que se mejorén de continno las condiciones h igi
seuntes. Llamas II un limpia-botas, quP. ennegrece la• tuyas
de la poblacion.
Que los pliganos coman y se diviertRn por el menor pre- sin olvidárse de los pRntalones, v Je das qnince céntimos
que ponen hos~a la fisonomfa ilel industrial porque él escio posible.
pernbR veinte. Trl\tas de salir de la acera, y tienes qu11 dar
Que el ornato público y las comodidades generales vaun rodeo porqne la fi'a de los coches de punto no deja un
y•n siempre en aumento.
·
1
Que en la 11•ocfacion y en 111 obedirncia hallen los inters -icio nbordable. Quieres atr,wesar la plaza, y entre
los
ómnibus,
tramríns, lan.Jós. berlinas v carromatos q.ue
ciud1tdanos vent•jas pnra vivir y f•cilfdad p•rn ¡i:oz•r.
march11n romo quieren y por donde quieren, crees quP. ha
Y que todo esto sen positivo y cueste muy bnrato.
llegado tu hora, y huyes despavorido á refogi11rte en las
AunquP. dicho as{, en pociis palnbrns, y escrito en una
f'uartilla de pap•l, no parece mu&lt;'ho lo que deben h1teer aceras; pero tP. rechaza un mozo de cordel que lleva en
los regidÓres, confieso que en la práctica es tnda una obra hombros tres baules, te empuja un vendedor ambulante
que pregona ¡i:an~ns á real y meclfo, vns á dar sobre el
de romanos, y que.cnd1t ilustre concejal necrsita ser un
botijo
de unn aguodora, te enredas en el cordon que lleva
hér;,c dotndr, de cunlidndes y virtniles c11si mitolfu?icas.
No obstante, hay bnmbre capaz de anda~ á puñalada el perro ile una señorita. !)aes encima de un f'hulo que te
limpia y de gastime lo qua no tiene por Salir electo recibe á puntapiés. respondes en igmtles términos. s•le á
relucir una nav•ja de Albacete. acude el oden público y
conceial.
te Jlev11n á la prevencion. Allí te piden con los mejore~
1Milagros drl plltriotismo v de•a nbnegacion 1
Lo rralo es, pero lo más malo por desgracia, que ruan&lt;lo modos ·la cédula, no la tienes, t11 l'xige., fiador y no conolos regidores entran en el ayuntamiento y palpan 1 Rs di- ces á ninguno, y entre que se averigua tn procedencia y
se pone en claro tu bon:cadez, pasas tres horas s•1ma..,,1mte
ficultades del oficio, se snepien ten, no de s&lt;'r re!!'ldores,
sino &lt;'le cumplir su encargo; y Así v11mos qne no pnm nada agradables en compañía de un borracho y de un rntero.,
de lo cjue dehin pas11r, que ocune lo contrario de lo que de los agentes de la autofidad, y de las cbinchi&gt;s. El amn
de la fonda es.tu áncora ne salvRcion , y respond11 dP. tí
debiera ocurrir, y que únicamente se ronoce que hay mu·
aunque no sabe quién eres, porque ha visto que le ha•
nfoipes porque se pelean en el munic'pio.
pa¡i:Rdo ,V presume qne le p•¡i:~rás.
Tot-il: puesto que los regidores no hacen lo que deben
A.I salir de la ratonera de la justicia, nobt• 11ue t" f'lltR
hacer, estamos como si no los hubierR. El tipn concejil
n.o existe en In coronada villa, y nos gobierna lacru,ualidnd. el reloj, pero no to.asombras, porque yl\ te dijo Pl ~lcRlde
de tu pueblo qne los vecinos de Jl[,drid se mantieMn con
Para sabe.r que en lo quo llevo dicho no h11y un :ltomr,
relojes, y que los rateros form•n U"ll cadena ci•cnlar que
_de exageracion, bast11 dar un paseo por la capital de las
tiene por eje la puerta de IR cárcel y sie'l'lpre está giranilo:
E spañas.
Voy, benemérito lector, á encerrar tu espíritu provi- de mn&lt;lo qne cnand'&gt; la-mit•&lt;l está. en chirona IR otra mitad
sionalmente en el r.uerpo de un provinPÍRno. Te llamas está libre, y así se prote~e IR industrin alwrn11tivamente.
No quieres más fiestas en tu primer dia de exploracion,
Juan, vienes d~ cualquier pnrto (si no quieres llam•rte
Pedro y vAnir dP. otro sitio) y lleg11s á Madrid por el ca- y te bates en retirada.
Tu buena fortunn, porque supon11:o quA la tendrás muy
mino del .Mediodía.
Te apeas en la estacion, que es unR obr11 de arte á pesar buena, te pone Rl bablii con un amigo qur, no PSperabas
en'contrar, y ya tienes 'nn meilio nara entrPtimcr satisfal\,
"de que el ferro-carril se inauguró poco há; entras Pn un
vehículo qne tiene todo lo n•c•snrio menos lana en los toriamrnte la noche. Ta equivocas, si'l embargo, porque
tu amigo e, un concejal y no dispone d'l sn personn ni dq
almohadon•s, cortinillas en .)ns portezuel•s, sangre en el
caballo y educacion en el cochero; av•nzas entre una su tiempo, merced á. las infinitas atenciones de su cargo.
nube de polvo, pasas por delante do un l10spital muy Así, 11Rbiéndole ball•do en la Pnerta del Sol, se limitR á
antiguo que todavía est!I. sin conrluir, y sube• por unn acompañarte bnstn la de _t.u &lt;'n.•a. Poro no 11uieres despedir. cuesta que debe ser la de la gloria segun aburrda en difi- te sin verle detcniilamente á la luz de Joq faroles.
cultades.
. -'.}'enía muchísimos deseos de ver á un concP,ial, le dices, agarráudole por la solapa de la levita; yo "reí que los
Sabedor de que son muy caras y malas todas las fondas
de la corte, quieres dirigirte á una casa de huéspedes, co- concejales e_ran mitos, y quiero convencerme de que son
nocida de un pariente de tu mujer y empotrada -en ln hombres de carne y hueso.
Conceprion Jerónima. Llegas, te bajas del carruaje, das
-Piles ya lo ve usted, contesta a'go impaciente el muciento sesenta céntimos 111 coche¡:o, y éste dice que debes nícipe; y repito que le deseo muy buenas noches.
darle dos pesetas y media, porque le has tomado P"r hor/\s
-No se vaya usted sin s¡icarme de una.duda.
-¿Cuál?
.
-y ocho renles te corresponden á tí y dos al saco de noche..
Dices que le pngas dos reales por el bulto, cuatro· por la
-:Ustedes los regidores ¿hacen todo lo que pueden en
·
· carrera y diez céntimos de propina, _n¡as "él te41,rguye qne obsequio del vecindario?
-Sí,· señor; y más de Io que el vecindario se merece,
no hablaste de carrera y que- le has tomado por horas.
-Pues no lo be visto.
Pides la tarifa, y está borrada &lt;:ori el uso. Pides favor á la

COSAS DE- LA VILLA

•

•

-Pues restriéguese usted los ojos.
-Me pare~e que los _ciudadanos de un pueblo libre me•
recen algó más.
El concejal te mira con sev.,ridad,·y dice al cabo de una
pausa:
-¿Usted cree que los ciudadanos merecen un buen mu•
nicipio?
-Sí.
-Pues yo tambien lo creo. Pero los habitantes de Ma•
drid no son ciudadanos.
-¡Cómo!
- Viven en una villa; y, por consiguiente, son villanos.
Y se les trata como lo que son.
A.D0Lll'O LLANOS
¡OOOf,(

CENSO DE LA POBLA.CION DE ESPAf{A
. El libro que trataremos de bosquejar en el breve espacio ,4ue nos es_tá limitado, tiene una importancia grande,
y viene á. realizar uno de los más alto~ fines de la aiiministracion pú~lica. El comercio, !ns nrtes, la indul'trlll'. en
gen~ral nece,itan da un censo exacto y. muy com)lleto
Pª:ª culcular sus transacciones ron la mayor garantía de
éxito; Y el engrandecimiento de los pueblos e~tá sujeto á
los datos estadísticos qne en ei,te sPntido se obtienen. paM
procurar el desarrollo de sus distintas fuerzas, y ai~lar las
causas que emr-arozan la marf'ha prosrresiva ó m.avor cultura de la poblacion de un país. Asf, pues el Tmtituto
Geográfico y estadístico, al frente del cnal s~ baila el se- •
ñor General Ibañez cuyos notll,hlea trabajos conocPn va
los habituales Ject~res de LA IT.USTRACION, acaba 'el.e
prestar un servicio inapreciable a la naci&lt;1n y de trascen•
· dental interés.
·
'
.A.brl\za este concienzudo trabajo una exposicion metódica Y precisa de J11, J&gt;(lblacion d;i 111 l'Pnínsula, islns ailvac61teds Y cdolonias donde on&lt;lea el pabellnn español.~Este
F 0 ato emuestra que es Pl estuilio m4s completo de
cmmtas se han publicado.-Entre los múltiples detalles
para esclarecer todas lns dudas Que una matnia tan va1&gt;ta
p_uede P:Psentar, se encuentran los anf.l&gt;c~dente.s de pohlaci1n _y riqueza de todos nuestro• dominios, y los estudios
re ~CJon~dos con el aumento ó disminucion de poblacion,
e_m1gr•c10nes, diversa~ clases de religiones que en España
tien!ln Culto y los adPl•ntos hechos en In cultura. de sus
habitantes, desd• los tHtimos cen•os publicado~.
. La pob)acion de la Península, islas ndyar.ent.es v {&gt;0Se•
s10nes de Africa, ascendía en la noche dPl 31 de Diciembre de 1877 4 1.o de "F.nPro de 1878. á H\~1\34.346, de ios
cuales son varones 8.134.3H, v hembras 8.500.(114;
L a de Cuba, 1.621.684; de ellos 860.520 varones, y
67 1•164 bero bras·
·
·
La de Puerto:Rico. 731.648; de las cuales se cuentan
360.504 vRrones, y 362.564 hembras;
La de Filipinas, 5.567.685; varones 2.800.347, y hembras
2.767.388.
]'ormando nn tot.al ¡i:eneral de 24.466.468 •lmas.
La dPmidad me.Jia de pohlacinn es en In Península de
38 .habitantes por kilómetro cuadrado.
.
Merecen especiales elogios IB asiduidB-1 v celo desplegados por el nersonal encsrgado de llevará feliz término
este trabnjo. L a densid11d de comarcas dnnde na 1&gt;xtendi~o su radio de accion, y lo poco divnle:ada que se halla lfl
m~truccion en el pueblo, pnra lns cinsiflcacio'nes debidos,
PX1gen c,,ntínuos desvelos y comprobaciones, á fin de que
e1,1 estos datos resplandezca la exactitud en su grado máximo.
~

-0-'1 &lt;1&gt;-&lt;0....
,---

ORRA8 nEcrnmA8 li1N E8T~ 1\F.DACClON
En el cuarto de ban.deras.-por Federico de Madariaga.-Tmprents,-Pacbeco, Ma3rid. 1882.
Diez y ocho art,'culos contiene este ingenioso libl'o.He aquí
los títulos: El Alférez Once letrás; Versa-"\\'ice; Amor :v be•
~un; Una visita al"General Espartero.;"Chapad,o; .En 'Leganés; El amor bajo el punto de vista de la guerra; Las llaves del Estrecho; La v.isita al Obispo; A.puntes de un Cadete; De g,ila; Quién fué; Las dos tendenci•s; La retirada
de los niPz mil; Las r ecomendaciones· Obligaciones del
te; El Teniente Paja larga; En órden ~bierto.'
Es imposible decir cuál ·es el méjor. Los que conocen,
los que han oído al Sr. Madariaga, saben la igualdad, la
proporcion de efectos que·mantiene en todas sus producciones. E stos son verdaderos juegos de pluma, y sin embargo, 1cuántas bellezas literarias desdeñosamente esparcidas entre páginas emboironndAs sin propósito de hacer
un trapajo de ~mpeño 1 1Cuántos pen•amientos profundos
intenciona3os, hermosos! ¡ Cuánta delicada y at\'evida sátira! Sólo, en fin, de Madariaga puede decirse esto que nos
escapa de la pluma: •que es un dPrrocbador de ingenio.,
Léase la obrita presente, y se podrá fácilmente comprobar esta observacion.

Táctica de. co1nbat-e de las tres
arn1.as . .:..por el General Brialmont .-Traducida
por el T. C. Capitan de infantería D. :Eustasio Gonza•
lez Liquiñano.-;-Tipografía-A.riza, Sevilla. 1883.
De esta notable traduccion nos ocuparemos ~n el próximo número, y entretanto enviamos hoy al Sr. Gonzalez
Liquiñano el testimonio de nuestra entusiÍ¡sta admiracion, por la árdu11, empresa que ha acometido.'

�,.

.,.
AL NúM;.

..

LA ILUS1'1lACION l'IIILITAR

136
El deber Y el dere·

Es un exce'ente tra.bnjo del Fe·
l\or BenitezPntodi, que,eyó'y fué
aplnudidísimo en el Centro mili;
tar en la recepcion de los portr,•
gueses. Tiene tres aspectos: el de
la forma, afortunadísimo porq11e
es un verdadero modelo literario,
v el de la erudicioo, porque está cuajado de citas indispensa·
bles á propósito de este estudio y
de la compete!)-cia científtca especi_a l que es generalmente r~conocida en el Sr. Benitez: su
profundidad en la Matemática.
Le felicitamos de toda-s veras y
desearemos no abandone este
campo, donde á su pr.imera aparicion ya ha recogido espontán~os plácemes.

Este acreditado establecimiento estará abierto desde el 15 de
Junio á 15 de Setiemhré. Billetes pnr,1 el !'oche á p1·ecios reducidos en la éalle de Jardines, 15.
L% ogua; son. Enlino-sulfurosassód ico-magnesianes, Y. hnn sido
premindas e~ varias exposiciones.
Con ellas se obtienen curaciones
'l"~pidAs y prodrgio~as. SO'D una
especialidad reconocida por 1os
prinripnles fncultnth·os de España y del extranjero, parn las_
escrófulas, herp•s, reumatismo,
desnrrrglo de la menstruacion,
iofRrtos de la matriz, flnio blanco. dchiliilnd y tlolor del cstónrngo, y torln clnse de llag-as y
erisipelas. E•tn agua se vende en
botell!ls, parn uso in.terno, á 4
reales en Madrid, 'J en P.rovinl'ias, á proporcion. Tnmbien se
obon!ln cuatro cuartos por el
casco, pero sólo en Madrid. Es
el purgante más barnt", suave y
eficaz pata las enfermedndes dichas. Dtp6sifo central e1i Espaiía:
Jardio!!s, 15, bajo.-La venta en
todas las farmacias y drog?e•
rías.

JEROGLÍFICO

•

se ha repartido el tomo I I de l~s

IDEAS

men 1.2 de la Biblloteca Económica, que oorresp~n.de al 2.ºtrlmestre del prese:nt~· año . .

SOBRE LA ORGANIZACION MILITAR DE ESPAfiA

ANUNCIOS

Esta notabilísima obra que mereee ser. leida por
cuantos estiman el prcsti~o y pcrf,:ccionamieot.Q de

por el Coronel Comandante de infantería

DE L~ ·CONDUITE DE L'ARTILLERrn

n·ucstri\ i1:stitucion, so vende en esta Adlninistracion,
al precio de. 5 pesetas.

DANS LES MANOEUVRES ET AU COMBAT

RESENA R1ST0RICA Y ORGANIC\

TR!.DÚIT DE L'ALLEMAND PAR A. ORTH. BRU~ELLES1883,

DEL GO LEGIO DE GUA·RDIAS JÓVENES

TABLE DES MATIERES (introduction). - Ghapi•
tre J. L'eficncité du feu de l'nrtillerie.-Ghap. JI. Les
mnnreuvres de l'nbtheiluog.- ,. hap. III. La conduite de
J'artillerie 'isolée. - Cha-e- IV. De l'emploi tactique de
l'artillerie.
Llamamos la ntencion de nuestros suscritores sobre
esta importante obra, que es· d" gran utilidad práctica.
Se halla de venta en la librería de D. Üár1os BaillyBuilliere, Plaza ile 8anta'Ana, núm. 10, Madrid,

HAST.á. FIN DE Í881

· Precio: 2•75 pesetas

La golucion en el número próXJmo.

DON ANüRtS KOLINERO Y GOMEZ CORNEJO
Se vende en esta Administracion, Almirante,
quintuplicado, al pr.ecio de 4 pesetas.
MADRID: 1882 '
Calle !leal, núm. 1 cuadruplio11do.

LA ILUSTRACION MILITA.R.
DIRE.CCION Y ADMINISTRACION: AUIIRANT_E , 2 QUINTUPLICtDO.

.~~
0

PRECIOS DE SUSCRICIQN.

SOLUCION Á. LA CH.ARAD.A DEL NÚM. ANTEKIOR

PICADURA

ADVERT ENCIAS
Con objeto ele proseguir Ó tern1.inar los trabajos quo la abu.n-;danoia de originales nos obllga a
tenor &lt;:"n suspenso. pu.bllca1nos
en este n{un.ero u.Ii suptcn1ento
ele cuatro páginas clo texto: llamamos la atonc-lo.n. sob.1.·c el parUoular, á fln de que nu.est1·os
susorltorcs se ttjen blon. en este
punto, pues sogu.ramento n.o l:l.a
exlst:1dojan1.ás en España ni .fu.e. ra de ella. u.na publlcaclon que
h:¡t.ya distribuido ~ás suplem.en.tos en obsequio a sus suscritores.

J T, imestre • . . . .•. .... .••....•..•
EsPAÑA

EN LAS

CUBA

v PoRTtJGAL

..

l

t•E:'IIÁS NACIONES DE 'EUROPA.

EN LOS

Semestre ••........ . .....•••...

S~m~stre .......••.••••..•••..
{ Año........ . . . . .•..•.... , : • , •

.

{

ESTADOS n¡;: AMÉRICA ..

{

Año•••••••.•••• • • . . ••••••••••

Póo..

6

8 francos.
14
1 peso 6)'cenla\·os
2 pesos 60
4 • 26

Seme~tre .... , • . •.•••.••• , •.•.••

3 pesos.

Año.••••••.•••••••••••••••.•••

5

f

ISLAS FILIPINAS Y FERNANDO

3 ptsetas.
11

Afio . . • • . • • • . . . . . . . . • • • • • • • •

Trimestre...•.....•....•........
Sen,eslre ••• : ....•.•• , . . • • . . . • •

v PuERTo Rico....

Jo

POR

.ESTABLE CI·MIENTO TIPO•LITOOR.Á.FlC O

&gt;ltD

•

DESDE ~..FUNDACION EN 1853

BROCHÉ

•

Semestre .•• .•.•.••••••.••_. • • • . •
3 pesos 50 ceotaves.
) Afio•.••••.••.••.• . .••.•.•• -. • . .
-6 pesos.
\ Un número 6 un libro suel~o ~edio peso.

EL PAGO ADELANTADO

2

La .~tmósfera es material é inerte, y este hecho, muy poco evidente á primera vista, se le podría explicar.al soldado
observanio en ejemplos diversos de tiro la resisten•
cia del aire y otros fenómenos. Eii suma, la~ lec~iones deben da:se como quería Pestalozzi, no sobre palabras 6 libros, smo sobre los objetos mismos. La enseñanza primera
debe ser predominantemente empírica· debe entrar por los
sentidos.
.
'
Esta es la ú~a manera de iniciar al ·campesino al
hQmbre-niño, en una instruccion preliminar.
'
Y como hethos dicho yá, y se verá luego, ~a esta escuela,
nosotros no alteraríamo,11 el plan, sinó lo~ grados las dósis
de iastruccion general ó científica, y profesional apliéada.
?fa:camos una extension lija y un grado de intensidad muy
variable. Por esto el número de lecciones de cosaa y la clase
ó importancia ~elativa de estas mismas lecciones, juega en·
nuestro sistema de instruccion un papel importante, que
sólo podría ser bien apreciado por prot'esores muy sagaces
ejercitados en la árdua é-incomparable tarea de conservar
Y acrecer, en cuanto sea posible, por una transmision afortunada, el precios~ eapital de la humana s~biduría.

6

••

D.ANTONIO DEL ROSAL Y VAZQUEZ

8.o

•

-ni llev-ir aeia mese,, de servicio. Esta distinci.;n, este 1"espeto
para las universidaJ.es de Alemania, COI\trasta con el des(Oontin~n)
dén en que aquí se tiene á las nuestras. Verdad es que,
aunque no enteramente, nuestro desdén está justificado
Llegamos ya al término de este trabajo,• pero aunq~e
por los tristes métodos de nuestra enseñanza universitar·a
muy rápidamente, necesitamos hacer todavía. un estudio
que sól? producen vanos retóricos ó teólogos, sofistas
previo de comparacion, ex¡¡tmiendo la manera como en . metafísicos.
-otros paises son distinguidas las útihis funciones- del sar.El eximen de Oficial ver~a sobre Arte mili~r, Artillería
.gento en su, varios grados.
y Balística, Fortificacion (pas,jera y perm"nente), Topo. Al apreciar e,tos diferentes hechos de o,rganizacion, no
grafía (teórica y práctic,), Legislacion y Administracion,
p.odremos evitar repeticiones, que tal vez pareéerán enojo- ~stilo y literatura militar."
sas ~ algunos; pero como dice H&lt;3rbert Spencer, este
resultado es inevitable, y no hay derecho á desatender
Las matetias de enseñanza e&amp;tablecidas pus las clases
las necesidades científicas por el interés mundano de 1isonj.ear al lector, que huye toda fatiga; pu~s sÓlamenie, por· de tropa no responden á un criterio enteramente ra;iooal,
al menos desde nuest_ro purito de vista. Arimética, calimultiplicadds repeticitne,, es como ideas nuevas pueden i,'!po•
grafía,
gramática, geografía, historia del pais, estilo militar
nerse á inteligenc.ias preocupadas.
Estas repeticiones, son, por otra parte, forzosas, siempre· é historia del regimiento; hé aquí las &amp;.signaturas·. Pero
&lt;¡ue la consideracion d➔ un·cuo ó la resolucion de un pro- -dentro de cada uno de estos grupos de;conocimientos, se
pue~e ahondar demasiado con refacion á lo que la nacion
blema.; nu!'Vos, obliga á insistir en los principios ó criterio
y el ejército pueden desear y necesitar de las clases de
. fundame,nt1J.l q.?e ha de ser_vir para su solucion.
tropa. Y á la vez, forzoso es decir, que un soldado que
donjnase todos estos grupos de asignaturas pod.ria resultar.
El má.~ ioferi~r de los sargentos en Alemania ( tmter- sabiendo tambien demasiado de un ségmento de la ciencia
,offi :ier), a·Jxilia simplemente á. su~ superiores en todos
Jt1a naturaleza, y no bastante del órden e1-tero del mundo.
los servicios de régimen interior é instruccion. Pero los
Por muy ex:tra~agan~s que puedan parecer r.üestras
sargentos que figuran en una categoría .intermedia,ntre
teorías sobre este punto, nosotros nQ podemos menos de
la del w1ter-officie~ y los f.eld,oebel tie~en ya á su cargo, de
plRntear este problema fundamental dé 1nstruccion priuna part11, el éq?1po y l arma.mmto de su se1cion(y de
maria militar, del modo que se plantea hoy el problema
-Otra, _la vigilancia hi7iénica.•
~eñerál de la educacion por los más jnsignces pensadores.
Se da allí importancia á lo. cuidados dé higiene, por- contemporáneos.
,que más en posesion -de las -verdades científicas aquei
paiS) sabe que la higiene ea la in.oral individu!Jl, que esta,·
Triste es que los cuarteles hayan de convertirse en es.sa110 es el primero de nuestros deberes, y correlativamen•·
cuelas. Nosotros deploramos ese afan pedagógico, ho1 tan
te, de nuestros derecl,oa.
•
necesariamente en moda; y quisiéramos que á las filas se
·La parte administ¡ativa, en el sentido más general de
llegase ya, con un. caudal suficiente de los conocimientos
-esta expresion, se confta á los feldwebel, y todavía estas
que corresponden á la primera y aun á la segunda ense•
funciones e,tá.n separadas de las del me.nao y otras de
ñanza. •
·
-carácter extraordinario, que competen á los vice/eldwébel.
. 11:n el Ejé;cito, lógicamente considerada la cuesHon, no
Para ascenderá sargento en Alemania se requiere haber
debería haber _e;ercicios didácticos de ni_nguna clase, ni
· 110rv:ido como soldado lo menos tres años en un cuerpo
otra cátedra que la de los campos de instruccion militar.
-armado y .demoitrar s 1 aptitud para instruir y para man-.
Pero en la 'nece3idad de remediar imprevisi~oes de la orga-O.Rr. Hay á este efe~o en cada cuerp0 una escuela. La
•nizacion general de enseñanza, y no correspondiendo á nos.:asistencia ~• voluntaria,
otros el contrariar ningun género de tendencias á. .]a ·
imtruccion (aunque depfoMmos las de convertir hasta al
Los sargentos tienen derecho real (ao nominal como en
Oficial en escolar perpétuo), necesario es, ya que esta tenE,pañ-a) á empleos civil('s, cuando al cabo de 1loce años
·dencia existe, dirigirla lo mejor posible.
-dejan el servicio. Se les concede, dentro de éste, ventajas
-0.e sueldo que aquí parecerían á algtlnos absurda~.
Está suficienteip.ente esclarecidQ, que las. verdades priA pesar de estp, el gobierno se vió obligado en 1880 á meras sólo no¡ son 11ccesibles por ,el método de intui-crear esouelas de sub-oficiales bajo nuevas bases. La.inscion, y ee ha generalizado ya la expresion leccionea de
tmccion es más extensa; sólo s_alen á sub-oficiales algunos cosaa pa•a designar este método. Pues no es otro, el que
-de lós más distinguidos alumnos y todos los demás pasan debe aplicarse· á la enseñanza del soldado. Pero una vez
:á las ftlas co-no gefreites, sin ascender-é.Oficiales ha&amp;que
aceptado este método, nada nos obliga á limitar la exten,son cqpsiderados aptos por el Jefe del regillliento y .hay sion lógica de la enseñlmza. La sola consideracion que
-vacante. La clase media nu~e cada vez más estos huevos
hay que ten'li muy en cuenta és la inten8úlád, la graduainstitutos; pero toda~a salen mucho¾iub-oficiales de las
cion, la dósis en cada materia. Así por medio de un corto
.tilas en la forma anteriormenMi indicada.
número d~ ejemplos, tomados á la vida diaria, el soldado
0

« Estudios del Combate» , volu-

UN VOL-IN

LA. CL!SE
DE SARGENTO.S
.
.

137

6

LA. MARGARITA

· Recuerdo ~e la
universidad de
Coimbra.

LA ILUST_RACION MILITAR .

•

BAÑOS DE LOECRE~

oho.---1'or el Coronel Subinspector de la Guardia Civil, D. Eusebio Saenz.
Se asemeja á u» · tratado 'de
m1,ral militar, y contiene una
e:x:posicion muy profunda y eencilla á l!i vez de todos los preceptos que el inolvidable duque de
Ahumada grab4en el espíritu del
severo instituto de ln. guardia
civil. Felicitamos el Sr. Saenz
pOl' est" trnbtljo d~ impor~annia
excepcional. ·

vru

Para ascender á. Oficial ht1,y t(&gt;davia en Alemania u.a
;grado intermedio: el I;'ortee epée1ühnich, que s~gun-el distio•guido escritor de quien tomamos estos datos• (Benitez
Paro'di), puede traducirse por abanderado. Puede obtener
· ~sta distincion tódo sub-oficial 6 so'ltlado ·de 17 á 23 años
-de edad, que haya cumplido seis meses al menos de servi•cio efectivo,que compruebe su aptitud física y moral por
medio de un certificado del Jefe y que demllestre en fin
-9U aptitud científica. .
Es esta una mal}era de acelerar el ascenso del joven
• . soldadb que esté siguilliido ó haya terminado una carrera
~ientífica; que esté, en fin, en condiciones excepcionales
-&lt;le instruccion. Pero si no feune esta circunstancia, que se
acredita con los correspondientes certificados, y sí, al me.nos, la de estudios1:1n un eshblecimiento de primer grado,
.á propuesta 9-el Jefe, puede presentarse á uri exámen de
lengua alemana, latina y francesa, Aritmética,• Elen:.entos de Algebra, Geometría elemental, Cálculos logarítmicos, Geografía física y política, Historia general, Historia de Alemania, y Elementos de dibujo paisaje y
lineal. Seis meses se está en esta situacion, y en este
.tiempo, el aspirante á Oficial alterna ya con los Oficiales
en sociedad y ea comideraciones, por más que en principio, sólo pueden ser considerados como simples· soldados.
A los seis meses, el abanderado pasa á una de las nueve
-escuelas d~ guerra, Postdam, Metz, Anclam, Neisse,
Eugers, Erfurt, Hannover, Cassel y .M:un.ich.
El objeto de estas escuelas es la preparacion p4ra el
-exámen de Oficial. La enseñanz,¡ dura diez .meses. Los
qu_e hayan hecho en totalidad 6 enºgran parte sus estudios
-en una universidad, pueden prel}sentarse á exámen pnra
&lt;Jficiales del Ejército, ain pasar por la escuela de guerra,

Pero tal vez observará_ alguno, que nuestro programa
de mate~_as es radicalmente distinto del aleman que hemos
reproductdo arriba. Es distinto sin duda, porque en el
nuestro resalta más un indispensable órden lógico; pero
todo lo que en aquel programa existe se encuentra en éste
contenido. La aritméti!la se encuentra en la asignatura
que en nuestro phn es la Matemática; la geografía en la
Física; la_gramática y el estilo militar en la Lógica;"la historia del regimiento y la historia del -pais en la historia
general, ó Sociología que es un contenido de la Fraxeología, y en fin, aquellos conoc.imientos profesionales 6 de
. pura aplicacion en lo que denominamosobligariones del em•
pleo. Por paradógica que pueda parecer esta frasl, es lo cierto, que lo q_ue pretendemos con nuestro plan es, que el soldado y en general todo hqmbre, sepr: más y sepa menos. Que s~
pa má8, de todos los .conocimientos realmente útiles á la vida h~mana, y meiio.~de esa complejidad ins¡indable en que
·se pierde todo el que pretende ilegar al mismo corazon de
las cosas. Porque en último término, ~a indagacion áoque
conduce el estudio del detalle, el estudio del erudito del
particularista que_pierde enteramente de vista la rela~~n
general de todos los fenómenos del universo no pué'ae
servir de criterio fundamental á. ningun género ~e instruccion, que aspire ó. merecer justamente el anhelado calificativo ae práctica.
ALFONSO ÜRDAX

..

..-.;,:~---

~

))BSEIWAC!ONES SOBRE LA úLTil1A GUERRl FRANCO-ALEMANA
CON OC!SION D\ LA PUIÍLICA.CION DEL LIBRO
DEL MARISCAL :B.I.Z.AtNE

( Gonclusion. ) .
puede darse cuenta de algu.rias de las principales leye~ de
la naturaleza.
.m
Ninguna dipcultad intelectual ni aun de tiempo se opone
LA. RE'NDICION DE METZ.-iioRA.LIDA.D DEL SUCESO
á que en el primer grado de la enseñanza, el soldado, despues de saber leer y escribir y las obligaciones prácticas
La. rendicion de Metz, considerada en París al recibirse
de su \)mpleo, aprenda por medio de las lecciones de cosas
la '10ticia como hija de la necesidad absoluta por falta
"tas hases-más elementales de la ciencia de los axiomas y
aun de lns re¡nntes, que abordan seis distintos órdenes completa de víver11s, opinion que expresó el Gobierno al
comunicar la noticia al público, y de que participaron la
de problemas.
Si estas lecciones son sagazmente elegidas, el fondo de mayoría de los hombres ·de buen sentido, y que sólo conella'.s puecle ser una pura materia militar y hechos en tradijo la exageracion de los rojos, que tomaron el triste
fin, tomados á las ocupaciones más habituales del cuartel suceso como µno de sus pretextos para la asonada del 31
de Oltubre; la rendicion, decia, de la célebre fortaleza,
ó el campo de instruccion.
Én cuanto á ia elcccion de los ejemplos, es evidente que juntamente con la de los resto.s del ejércit0 del Imperio,
debe coranz&amp;rse por aquellos cuyo rasgo principal es la vuelve á preocupar la opinion y es sujeta por ésta á un
cualidad misma que se quiere b¿i.cer comprender y las segundo juicio. Los periódicos ingleses, que en esto~últiaecesoriA, 11penas son percibidas. Queremos mostrar la mos días han penetrado en P.arís, traen correspondencias y
.idea abstracta de circunferencia. No hay circunferencia extractos de diarios belgas, que ponen en duda si solamen•
concrete. sin magnitud definida; pero pod,em·os reducir la te fué la necesill.ad la que compelió á Bazaineácapitular,
circunferencia material hasta no ser más ·que µna línea 6 antes bien, si no entró por bastante en ello el espíritu de
negra" extremadamente delgada so.bre un fondo blanco. defeccion hácia el régimen restablecido el 4 de Setiembre
Podemos trazar vnl'ias de estas circunferencias, el diver- y el deseo de favorecer cálculos bonapartistas. La sospesos tamaños, fondos de colores distintos y muy vivo con- . cha nacida de la errada signi.fica&lt;!ion dada á una frase de
la correspondencia de un periódico inglés, no ha, tardado
trssté, y la cualidad de la redondez será comprensible.
La determinaiiion de las direcciones y de los puntos en disiparse. Decia ia ca~t que _los prusianos á. su entrada
en la plaza habían hall~en elta grande.s repuestQs de
cardinales es.una de_ las primeras abstracciones que deben
enseñarse si no se han aprendido en la escuela. Esta lec- stores de todas clases, palabra que se tradujo por provicion puede darse en las inmediaciones del ruartel, y con siot1ea de boca, en vez de municiones, que era su verdadero
relacional cuartel mismo. Luego se dirigirá la imaginacion significado, tratándose de una plaza fuerte. Mas aunque
rectificada la especie y demostrado, como lo está, que Bahácia otros puntos y relaciones geográftcas reslfectivas.
Las lecciones de. cos&amp;! más, propiamente así llamadas, Aine no tenía víveres, que se había comido el ejército
tienen su campo natufal en la Física y la Química; en los hasta ew1ltimo caballo y que los solqados franceses en
minerales; laS' plantas y las distintas formas 6 estructuras lll postre¡os días salían sin armas de la plaza é imploraban
de las avanzadas enemigas que les dejasen coger en los
animales.

�•

•

•
•
138

1 •

campos algunos cest~s do pata~s, t_odavía, sin e~bargo~
loe liechos hoy conocidos, no deJan mdemM la respon~a
bilidad del Mariscal ni de los Genl!rales que han suscrito
la capitulacion de Metz, en !os términos eh que esta se ha

SUPLEMENTO

µNÚM. vm

LA ILUSTRA.CION MILITAR
tratiem_po era 1B inevitable y precisl&lt;:omecuencia ~e hab;:
erdido sin objeto diez di.as en Metz, Y haber deJado q
P
.
te. e1 r ro :Mosela y se coel enemigo pasase tranqmlamen
locase a espaldas del ejército francés.

le;

dando 11¡ olvido tan ·sangriento agravio ante la.convéniencia é interés del momento.
Cuando D.'Pedro sevi6 libre, fugándose de Toro, de
¡11 coaecion que sobre él eJ~rcieron rns hermanos ~u ma•
dre, llevó grabada en su alma la desleal conducta del _Cond d Trastamara y de D. Fadrique; y tomó proporeiones
• g~ga:tescas el profundo y ~ortal odio que sintió _hácia.
ellos toda su vida.

ry
efectuado.
. .
Los partes prusiano! afirman que el número de prmo·FR.ANCESES
!,OBJIE LA APTITUD DE LOS .GENEI\ALES
neros que han rendido las armas, asciende al de 173.000
hombre!!, guarismo qua debe ten_er~e por_ exagerado, pues
Algo sospechaba yo de la. inferioridad de los é~udillos
V
las tropas de línea y de la Guardia uope¡¡al, que se encerimperiales al comenzar la guerra y bastante lo ind1"a~ llas
raron en Metz, no ascendían más que á fM.OOO~ombres~ y
. a· • í
e·~ Duque de la Torre,. ,. os.
· Extraordinarias condiciones de caudilloéy _activid~d in faaunque añadlllndo á este número sobre 20.000 g·J~rdms cartas que en Juho mg a1 8 nvr
móviles de los departamentcs vecinos y de la guardia na- Sres. D. Manuel Rufa Zorrill11 y D. Nicolás:Marí~R1ve:o; ti able y fecunda en arbitrar recursos 1mprov1sar esgd
edi'tó D ··Pedro en guerra desastrosa
para ..H:s008 raP, acr
·
cional Ee llegue aproximadamente á los 173.000 ¿no habrán pera confi.eso que jamás llegué á creer q~e sem1&lt;Jante_
- -.~ fiero á la que sostuvo co_n Aragon, por motivos
dejad~ de perder los franceses gente, Y no poca, en los feriorldad rayase tan alto, ni.mimos pudiest conducir
•pana. Jlle re
d
l
h
ucaprueban tenia en mucho su rea1 ecoro, Y, o que oy
·
sangrientos combates que sostuvieron e~ 14, 15 ; 16 de resultados tan desastrosos.
q llama derecbode gentes · Una
esciftidtaaragonesaapreSobre este punto debo· confesar un error de que be par- se
.
• Agosto 'y en la última batalla del 31 de dicho me$·
ticipado desde la guerra de Italia, en la que _con t~n~ fa- só unos buques mercantes genoveses, anclados en el puerSe sabe que habia en los hospitales de la plaza d~ 18 á
·1·~ d e·ncieron· los franceses/¡, losautriacos.Atribu111yo
to de Sanlúcar de Barrameda, cuando el Rey se enconCI Jua V
·¡•
O
20.000 heridos y enfermos. Hechos son estos que~ ?mdo~ á
. 'dad .que. ¡ 05 •meJ· ores críticos
• traba en esta ciudad. Tal desacato á s11 pers?na, le colmólo que aseguran ca1·tas fidedignas de Metz, no perm1t~n .flJar 1a su1ier10r1
. . m1 iteres recon
á J
~
de indignacion contra el .Monai:ca ar~gonés,_ que s~ n~g_ó
en más de.120.000 combatientes los qdli todavía teman laa cieron por aquellos dias en los eJérclto_s francese_s,
á darle la safüfoccion debida, y de qme~ tenm ya- Just,s1escuela que habían tenido en sus campanas de Aft1~, e~
armas en las manos cuando se rindio la plaza.
. entre las cuales no era 18'D'llnor la protec- •
cuela que supone ser más fecunda y provecborn que ?ºd111, mas queJruz,
·)1
Basta aquí por lo que respecta á que Bazai~e se ent~gaserlo la de la instruccion científica, en la que_ s~ cre_1t su- c1on
. dec1ºd'da
i que dispensa'btl. á los rebeldes de Casti n, Y
' se cuando aún tenia ví"eres, y á la exagerac1on prusiana
peraban los austriaros á los franceses. L~ experiene111 y W es ecialmente al Cor:de de Trastamara.
.
•
·. de haber hecho 173.000 prisioneros. Pero tod~vía despues
ejemplo rápidamente dado por la Prusia en 18?6 y 1870,
;or mar y por tierra consiguieron muchas venÚlJIIS lu
de hecha~ estas dos aclaraciones, fal~a much~ pa~a que lá
demuestran lo errado de la opinion, que yo t~ma por bue- arm~cast ella nas sohre las aragonesas, pero supo ·11Dular•
•·
responsabilidad del Mariscal salga ilesa, é rnfi.m~mente
na, y hacen ver oque las tropas más aguerr1_da~, ~ue los las el Rey de Aragon, explotan~o hábilmente 1a rnquma.
más todavía para que baya justificado la reputa~101~ de
soldados más va)ierites son vencidos por la disc1plrna y la de los nobles de Castilla contra su Monarca, de tal modo~
peri~ia que la opinion se habia cQmplacido en atr1buu-~e,
ciencia. Ln Prusia no babia sostenido gueQ:a alguna de¡¡de que consigm
· ·6 Ja defeccion á éste de muchos que abando
t
cuando esperaba que el ejército encerrado en Metz pudie·1815, al paso que Ja• Francia había guerreado, no sól? en naron trm'doramente las filas castellana!i. Al ver en ..
O'rpese contribuir poderosamente á la defensa nacional.
. .
Africa,
sino
en
Crimea
y
en
Italia,
para
no
h_abhtr
DI de
cid
os
y
frustrados
sus
planes
por
la
deslealtad
y
la
tra1c10n,
Mall sin dilatarme demasiado sobre eete punto, ant1c1pando un juicio a~eroa de hechos todavía imperfectame:o,· :Méjico ni de la Cocbinchina, y sin embargo, m la bra~a no tuvo ya límites el furioso encono de D. Pedro I co~tra
reino que c\llllldo no se reb~laban 11b1erte conocidos nada podrá, sin embargo,.absolver al Maris- de lo"' zuavos, ni el aplomo de la Guardia i~perial, m las l os no bles de su
_
'
· d ·
cal Bazalne'de hnbér entrégado la importante plaza d~ proe~as de los corazeros, que ~ubrieron la retirada de Mac- tamente contri él, le vendian en secreto, manternen- o ID·
b
han bastádo para evitar que los francesos ooyan teligencias ron sus enemigos. Con jusia. causa ensenorea•
:Metz, cuando de él ha dependido ponerla en estado de -..Jllll on,
.
d
I
b'
hecho un papel comparable, en c1ert.:,mo o, a qu~ 1• di de su corazon lá desconfianza, dió rie_nda suelta á la
haber prolongado su defensa.
cieron nuestros noveles soldados, constantementp bat1d~s, ira que rebosaba en su alma. y que se tradujo en. cru~les
Bastábale para esto que en los primeros dias de Setiemlos primeros años de la guerrt de la lndependencm; venganzas, y desde entonces ni perdonó ofensa, m olV1dó
bre, cuando vió frustrado su últinio intento á efecto de en
infer1o1 que estará siempre reservada á los E&lt;jércjtos
pape
. .
a· •
agravio.
D F d·
unirae á Mac-Mahon, hubiese separado la suerte de un
á
sus
emigos
en
.armamentos,
en
CJanclR,
en
isc1Sospechaba, y no ilÍD razon , que su herm¡mo. • 11 ri011
.
ejército que nt podia ya salvar, de la !!Uerte de.una plaza res
plina y sobre todo en generalato.
que estaba dispuest? á rebelarse contra él, é h1~ que leaú~ podia def~derse. Este ejército no. se hallaba
Acerca de este punto, por demás importante, me resta . dieran muerte sus ballesteros de maz¡. Peµsaba mcorpoque. elado dentro de Metz;
·
b a ';l¡ ab r1go
·
de los
acampa
que hablar de otra enseñanza que debo á la contempla- rar el señorío de Vi:i:caya á la coropa; D. Juan, ~fantc de8Cll&amp;rt
b. 'd
fuertes fuera del recinto, y fácil le ha ria s1 o ro\J)per ~or
cion de la tt'lctira prusiana, tal c1,111l la veo desplegarse en Aragon, le suscitó ~ificultades, solicitó y ~nsigmó a~uél,;y
a1fun Judo las líneas del asedio, no y_a para !ucbar, srno ei
sitio de París, enseñlinza que rectifica algu~as de las D. Pedro le dió muerte en Bilbao, y él mismo arr"JÓ p_or·
'tular
para
rendirse·
que
era
prefer1ble
haberlo
para cap1
,
'
d
observaciones
consignadas en eote diario, relativamente á
el balcon el caliente cadáver de_su nuevo señor á lo~ v1zque verificarlo dos meses es pues,
h ech o de tal. suerte
.
&gt;
•
•
• ¡ d
. cainos quel!l aclaJ'.!laban con Elntusiasmo. La turbulen~
entregando Ja plaza y un inmenso Y. rico mater111 e guer- las obras de defensa de la plaza.
Tambien debe tenerse muy presente' que la e~cuela doña Leonor de Cl!stilla, Reina viuda de Arago~, hab1&amp;
ra al mismo tiempo que entregaba sus soldados.
Africana no ba valido..á los franceses ei don de mngun fomentado todos los disturbios.acaecidos en el remo con
~bi do obrado en estos.términos á la fecha en que gran General, y-únicamente han sacado de ella lnillantes sus ambiciosas intrigas, y tambien fué ví~tima _de su renlos 150.QOO
b deeni'ndicar' los víveres 'que han consumido
cor. lill Rey BermE&gt;jo de Granada le bab111 obhgado, ~on.
gtterri·z¡e,·08, menos afortunados en esta parte que lo .fueron
a~o
soldados
con que entró Bazame en la ~la~a,.hb'
a r1an a~egu- Jos ingleses, cuyo gr.an caudill~'. el· Duque d~ ~~llin~~n, Ja guerra que movió por tietra de .Andalucía, ájirmar.un_a
rado durante siete ú ocho meses·Ia ex.istenc1a de-los 25.000 se formó en la India y no tema otra experienc111 m1~tar tregu•con el C,e Araion, y cuando destronad_o por un r1·
hombres que bastaban par~ la defensa ~e ~etz; Y prueba que Ja de sus campañas asiáticas. Mas cuatfdo veD1R á
vQl ;vino á implorar su proteccion, halló la muerte_ á maevidente de que algo parecido á lo que md1co pudo hacer- Europa supo hacer frente á los mejores Generales qel nos del-mismo de quien esperaba socorro. Esta últ1tna fes el que al tiempo de entre~rse la plaza s~bemos Imperi~ y aun lograr la inesperada fortuna ¡le vencer el
lon{a fué el mayor de los baldones que sobre si_echó Pese, 1o e
1 'é ·t
• existia entrl! parte de sus habitantes y ~e eJ .rc1 o, una 18 de Ju,nio de 1816 al más grande de }os Generales de ~a dro I con sus cruel!ides, que trocar(m en asesrnatos los •
opinion decididamente contraria á la cap1tulac1on.
Edad Moderna. El Roche ó el Moreau de l~ -~ancia que en el fondo· era~ actos ~e justicia, si no sie:m,pre, alDespues de la inaudita capitulacion de Sedan, todaví~ -3,e nuestros dias, no ha beeñ_o ~odavía su apar1c_10n en gunas veces al menos.
conservaba lo menos 100.000 soldados v4¡teta~os aguern- · medio de esta nacion, cuya prmc1pal fort~a fué s10mpre
Las ejecuciones de hidalgos y caballeros sospechosos dedos y capaces de cometer una: empresa arriesgada. Al la de encontrar el hombreó los hombres nec~sarios ,m las traiciori y tildados de rebeldía fueron ~uy numerosas, Y
frente de ellos, aunque se hubiese expuesto á perd~r la crísis históricas por que ha pasado.
entre muclios verdaderos culpables, perecieron no pocos
tercera parte de su gente, ¿por qué no haberse abierto.
inocentes: así su¡!ede siempre cuando el re_n~or Y_ l~ c6'.e:ª.
ANDRÉS
BORllll:00
paso atravesando los 30 ó 35 kilómetros que los separaban
son los que impulsd el brazo de la justicia, s1 JUst1c1a
del territorio neutr11l de Luxemburgo, pasada cuya fr~1.
puede llamarse la, accion del poderos~ q_ue carece de
tera habria podido deponer las Ji.mas con mayor honra
calma y serenidad de que aquella debe u- mformada, V .epara su bandera y provecho para su patria que lo ha hecho.
deja arrebatar por la pasion.
PEDRO I DE CASTILLA
capitulando en:Metz?
•
•
· Por lo que respecta á estos juicios, me creo con ~~s deVI
BOCETO HISTÓRICO
recho que otre individll'o alguno-en Europa p_a ra em1t1r este
•
cargo contra el Mariscal Bazaine, y no duda~n s~ra(Conclusion)
Este excesivo rigor atrajo ·grl\Pdes males eobre la cabemente de ello los sei\'bres que lean el _resúm~1; srntéRt~co de
mi correspondencia con el Sr. D. Nicolás .w.ar1a 1vero,
.ltebelá:ronse despues contra el rey sus ~erm_an¡i bastar- za del que tan desatentadamente le empleaba, porque tede~ que aparece que inmediatamente despues de las der- dos. Nada podian acriminarle que pudiera Justificar su meroeos los que tenian parientes a.flliad?s á la causa _del
rotas parciales sufridas en J~io por los· dQl5 cuerpos de rebelion. El mismo D. ~nrique de Trllstamara, a.ser lla- bastardo, y los, hREtaentonces, vacilantes ehtre el partido
de la lealt.ad y el de la traicion, de que recelos más ó me~
:Mac-Mahon, Froissard y Fa1lly, apenas fué no_mbrado mado á la Corte para asistirá las nupcias de D. Pedro I
:Bazaine al mando en Jefe, opiné que si este Mariscal no con doña Blanca, manifestó que si dudaba en poner fin al nos justificados del legítimo Monarca de Castilla, les h!'
taba con fuerzas bastantes para presentar ba~lla. al alejamiento de 1.; Corte en que vivia, no era porque rtice- ciese blanco de su saña, corrieron á unirse al ejército decon . d 1 te de Metz con grandes probabilidadfs de Jase feloní~ alguna de su hermano, pues no tenia motivo D. Enrique que entró por tierra de Castilla con huestes
enemigo
e an inmediatamente
'
·
de- algun&amp; T,ara ello; sí porque ¡ o t emia
· t odo d e D . J uan Al- formadas de traidores y de las famosas compañías blancas
arla, debía
emprender su retira¡la,
rae los puntos e::rtraté~cos de la nueva línea. de ·opera- fonso da Alburquerque, .que como ministro del Rey ge- de Duguesclin, que Je envió el Rey de ;Francia, más que
c~:ne:, qlle debía buscar en las gargantas de Argona, ·y ~o bernaba á Castilla á su albedrío. No teniendo otro, la por auxiliarle en su empresa, por librar á su reino _de_ plapensar en dar batallas campal04 sino despues de reumr conducta del Rey con su esposa le sirvió du pretexto ga tan tnrible como eran aquellas hordas de bandidos•.
Abandonado totalmente por la nobleza, tuvo á su vez
400 á 600.000 hombres, pró~s á !ngresar en las ~as, ·honroso para eu desleal proceder, y nada m.4s 41!-e de pretex~. procedentes de las reservas y levas que el cuerpo legisla- to pues cuando llegaron á tener sujetó á s:i tutela, puede D. Pedro que s b·andonar su reino en busca de aliados qued ¡cirse, á su hermano en la ciudad de Toro, no se cuidaron le ayudasen á rec~ra¡ su corona. Hallóle muy poderoso-.
tivo acababa de decretar.
en el famoso Príncipe Negro, que vino en su ayuda con
mucho
de que se uniera á la .Reina, y sí de distribuir
1870
d
, Y _apenas
. entre
E n estos términos escribia yo en Agosto· e
un eHrcito de ingleses, y unidos á ellos lbs castel~anos
d ta d
ellos y sg..aieptos los principales cargos del remo.
se tuvo noticia de que el Mariscal ( ejecutan
r iame~,;:.,
Lo mismo hicieron la Reina madre y el de Albu~quer- leales á D. Pedro, recobró éste su reino en una sangrienta
. · to que con mayor prevision debió conocd
te el movimien
.
.
.
. . Al.mando que con qu.ienes entonces se hablan aliado los bastar os, batalla que se dió en los .campos de N áJera. . .
indispensable de~de el ~mo dia. en que _asulillO 7 inafl sin tener en cuenta que doña Leonor de Guzman babia
Ensafióse ferozmente con los vencidos, y tal crueld~
en Jefe) habia sido ataJado por los primanos eu su
I•
rt i r
d 1 e r de doña María de Portugal, dicen que le enajenó las simpatías del Príncipe inglés, que:cha hácia Verdun, me apresuré á anunciar que aquel con· mue
c ima e r neo
1

le déjó entregado á sus· propias f~rzas. Wo ¡ran
Príncipes en aquellos tiempos,. tari delicados desentirr.ientos y
tan hum~s que fuese ninguno á desisür de los proyectos
que se hubiera formado al aliarse con oti:o, porque ~ste
diese muerte á pocos ó á mucb.os de sus vasallos rebeldes.
Ni aun en la desgracia se dejaria imponer leyes D. Pedro,
dado su altivo carácter, de su poderoso aliado, que sin
.duda alguna }e hablaría como emo, viéndose necesario, y·
es~• altivez del Monarca de CastiJla :lebió ser la que 1~
pnvó del socorro inglés.
• .No tardó D. ~dro en verse otra vez casi solo. Derrotado en los camfos de Montiel, se refugió en el castillo
que sitiaron los partidarios de D. Enrique. Gana :O. Pe~
dro I á Duguesclin con dádivas y promesas, á .fin de que
le deje franco el pa~ por entre las filap del ejército sitiado~; _c?nviene en,llo el francés, y cuando., aprov~&amp;ando
las t1ruel&gt;la.s de una. noche oscurísima, sP preEenta D. Pe- •
dro en el c&amp;mpo enemigo, queda rnrpTendido al verse
frente á frente de su odiado rival y hernumo. La profundl!, -aversion que mútuamente se tienen, acallando la voz
tJ,l la sangre mfama que corre por sus venas, pr¿duce 1a·
.m'ás trágica y terrible escena gue registra en sus páginas
la Historia. •
•
(;uantos impropnios pueden ocurrirse á hombres cegados por la ira y el ódio, se dirigen mútuamente los dos
hermanos; bien pronto las obras siguen á las palabras y
luchan con rabia breves instantes. Más vigoroso fD. Pedro
logra ~er encima del bastardo, pero el traidor Duguesclin,
que hasta entonces ha presenciado impasible la lucha,
ayuda á D. Enrique, pronunciando aquella famoea frase
que ha puesto en verso un _Poeta:

m¡

•

°

°"

1,

..

LA ILUSTRACION MILITAR

•

¡ Desdichado de mí 1 1Dolor b::~a¡¡o 1
1Lágrimas

~ietto por quien feliz ¡¡:¡ora
Del bien en el alcázar soberano!
Perdona, Celia, al triste que te a·~ora,
Tal es la condicion del ser hnmano,
Mi fé te envidia, mi pasion te llor~.

¡EXTRAVIADA!
(DE JUAN DE DEUS)

•

Nací inclinada al bien, mas débil planta
Ceñí del vicio si vendaba] rugiente,
Y aun desde el ·•icio mi entusiasmo ardiente,
Invoca del amc,r. la llama santa. •
Si íd_olo misterioso se lennta ·
Dentro. del corazon, aun inocente,
¿ Quién culpará del rio á la corri,:mte
C11ando la roca su poder quebranta?
Caí. mi Dios, caí: ciega, perdida,
Vendí gracias y besos y belleza;
. ¡Torpe-comercio de aÍma pervertida!•
Perdonadme, Señor, tanta flaqueza:
Que sólo en la esper~nza de otra vida
Consuelo puede hallar mi honda tristeza.

..

LUIS VID.AR'l'

cNi quitó ni pongo rey
pero ayudp á mi señor.,

D. Pedro, con -su mismo puñal es muerto por el bastar•
do, y así termina aquel combate entre dos hermanoP de
los que, como dice un popular romance:.
'
..• , . fuera Caín el vivo,
á no haberlo sido el muerto. ·

•

•

!ª

•

•

Com'? •se vé por los cuatro rasgos con que be procurado
bosquejar la .figura del más desgraciado Monarca de Castill~, s1• b'1en fué licencioso, irascible, rencororn ;¡ vengativo, rellDió condiciones de carácter, cuales Íueron su
energía, valor á toda prueba y habilidad para acaudillar
., .
eJetc1tos, que en otras circunstancias, le hubieran valido
el figurar en la historia de nuestra pátria como uno de sus
m~s g1oriosos Reyes. Iguales defectos y brillantés cualid ades. tuvo, -sin ir más lejos, su padre Alfonso XI, y J-a
h
istoria le llama el Justiciero, por acciones muy parecidas
á las que á su hijo le han valido el sobrenombre de Cruel.
N?/ué la menor ~esgracia de estas, que su crónica la esc~i iera sus ven~e ores, que acentuaron con sombrío colondo cuanw pod111 perJ'udicarle auto los oJ·os d 1
t ·
,
~
.
.
-.
e a pos endad úmcamaneradedisculparlaconductadeD E ·
'
.
• nr1que.
No es esto ~ue pretenda srnper~:. á D. P~dro, pufl~ nunca
me gus~ m gustará ser panegm&amp;:a de t 1ranos; m1 objeto
es acreditar una vez más la vulgar idea de que las c1·
.tancias
. hacen
. al bom bre.
rc\lDs,,
d
D
p
d
I
d
Las d e,ensas e . e ro to as están condenadas en
l
· · t · . · d Gó
os aigmen es versos ~ ngora:
Unos dicen que cruel,
otro~ dicen que bien hecho,
que no hay Rey cruel, si nace
en tiempo que importa serl-o.
FRANCISCO MARTIN

.

AlIBU'.11

OOllat

SONETOS DE AHTORES PORTUGUESES
E]f LA l!UERTK DE CEUA

.•
(DE

l,{,,

'M. BARBOS.A _nu B09.AJE)

llI
Abandonando el mundo; alma querida,
Fuist~ á ver otro sol de luz más pura,
Y el sueño de esta vida que no dura
Trocaste por el bien de eterna vida.
Por Dios llamada, para Dios nacida,
Ya de vana ilusion vives segura
'
Maa I ayl que en su delirio mi ternura
Desgarra el pecho con mortal herida.

.

LOS HÉROES DE FILIPINAS
• FRAGMENTOS HISTÓI\ICO•ltlllTARES

EL DOMINICO FR_AY DIEGO ADUARTE

VII

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139

En el año de 1695, dieron fondo en el rio Pasig dos juncos procedentes del río de Caro bl'j8, mandados ¡ior el español B1as Ruiz y el portugués Diego Velloso, comerciante.s
en aquel país, enviados como &lt;m bajad ores del rey Langa•ra á pedir auxilio al Gobernador de Filipi11as contra ei rey
de Siam, qu·e babia invadido su reino: el Gobernador don
Luis Perrz das :Mariñu, recibió con friRldad aquella embajada por no vrr resultado alguno de benrficio en mezciarse en favoi- ó en rontl'8 de ram bojanes ó ·siameses;

acompañaba fué alojadu en las afueras, sin admitirla. á
conferenciar, ni permitirles retirarse hnsta que hicieron entrega de los cinco champanes chinos, para lo que única- .
mehte fué autorizado 111 retorno el P. 1''r. Alonso¡ pero
conocido el objeto por los que estaban en Camboja, para
reunirse á sus compañeros del rio, adoptaron la resolucion
más atrevida, eligien,n como Unpitan á Velloso, Alfúez,
á un soldado val ero-so y ~nrgento á Ruiz.'
•
Con el mayor órden y profundo silencio, abandonni;on
aquellos cunrentn•valtcntes su alojamiento; de!Spues de media noche, atravesando muclurs veces uu rio en un·n pequeña barca para evitar un largo rodeo, atarnron con loca res~\ucion el palncio del Rey, ron la idrn de apoderarse .
por sorpresa de.su per,;ona y familia, é imponer condiciones par,iel rescate de tales rehenes: las puertas ~e la morada
real fue1·on sorprendidas y sus guardias atropellnda~ y dispersas con tan inesperada agresi~n, quedando los espniiol es duefios del paludo, mas 110 del Rey y rn familia, "lile
lograrop huir con toda la servidumbre.
·
Malograclo aquel atrevid,,o golpe el.e mano, quedó 4)n extre'nlo comprometida la sitnacion de aquellos valientes temerarios: el pueblo de Camhojn, alarmado po_r.un sucP,o,
del que .no S$ podian aar explicacion, pues no concebhm
tanto atrevimi~nto y valor en
poca gente, rodcaron en
masa el palacio, y los atacaron dis.parándoles una lluvia de
flechas, é hiriendo en una rodilla al Capitan Velloso, lo
dejaron fuera de combate; ,los espnfioles empeimron á retroceder en desór'den, y la derrot'l. y muerte de todos hubiera stdo cierta, si en aquel supremo momento el P. Fray
Diego Aduarte empuñando una espada, no se ·hub~m
puesto á su fi-ente. Alentándóles al eomliate, hicieron los
mosquetes tanto dafio en las apiñadas masas cambojanns,
que se retiraban l,\tropcllándose los ui¡os á los otros, á pe- •
sar de )a presencia del monarca, que sobre tlJl gran ele-.
fante les ariimaba al exterminio de los cristianos.
Una fuerza de las más valientes, armados de enormes y
relucientes catanas ( especie de al{&amp;nje ), cubiertos con rodelas pintadQ,S con borr¡indas c,abezas de mónstruos jp,aginarios, y vestidos de mamarrachos, que ellos creen impo•
nentes, avanzaron !nuy resuelto• hácia los espailoles precedidos de su Capitan, que daba.grandes saltos para amedrentarlos; pero rnliéndole al encuentro Bias Ruiz, le dió
tan terrible golpe de alabn¡da, que le dejó muerto en el
acto, atra:vesándole el cuerpo y la roi!ela con.que quiso pararle: esta muerte con algunas otras bajas, y la caida del
elefan\e _del rey intruw, mtJrtalmente heri.do de un bal11zo,
sembró ·el pánico en los cambojano&amp;, que emprendieron
u¡¡a general y desordenada retirada, para evitar los efectos de la mosquetería.

tan

El P. Fr. Diego Aduarte, reunió entonces su· gente, y
mas como lo~ frailes n.isioneros dominicos encontraron,
con squel pretexto, un medio para introducirse en aquellos bticiendo al Alférez.tremolar la bandera, y al tambor l¡apaíses, comiguinon se enviase en auxilio del rey de Cam- tir marcha, desfilaron ~in encontrar oposicion basta llegar
boja Ulla frngat~ al mando del Cnpitan D." Juan Juarez · al rio que forzosamente tenían qu1&lt; pasar para dirfgirse á
Gallinato, tripulada por ind1g enas y con cuarenta sold~dos ChurdurrtPsco, donde encontraron los puentes cortados por
españoles, que auocentaron subrepticiamente con otros no- los cambojanos, para evitar fuese el pueblo atacado •¡ior
venta repartiendo ochenta en los dos juncos y embarcando füerus que en los moment't&gt;s primeros de la sorpresa rn'
·
en el de Velloso, por tener mayol1!s comodidades el pro- pieron venfan de fuera; lo que les obligó é un lwgo rodeo
.. · · d
· ·
·
'
,•rncrnl e los dom1mos Fr. Alonso J1menez, acompailado antes de J.lfgar á los vados, siendo cónstantemente seguide Fr. Diego Aduarte y Fr. Juan Dnza.
dos durante catorce horas por una numerosa columna que
Un temporal desgirritó los tres buques estrellándose el procuraba molestarles, pero sin atreverse á ponerse al al·
·
' ·
cance de los mosquetes.
de. Velloso contra una isla desierta;
. y rehaJando y compomendo el casco le armaron venticuatro bogas, logrando
Cuando rendidos de sed y cansancio llegaron los victod
d
l'd
·
'
espues e grandes pena I sdes, llegar al r10 de Churdu- riosos espsñQ)es á los va&lt;!os, se vieroñ. cortados en la rcti·
m esco, donde fncontraron el otrq junco, sin que se tuviera rada por un cuerpo de elefantes que les esperaba del otrQ
noticia drl paradero de la frsgat.•: e]I squfl rín tuvieron un lado, por lo que hicieron alto en un bosquecillo dondc les
combate con una numerosa colonia china de comerciantes ano·cbeció, acampando á su espalda la columna que les Feestablecid-os, á los que derrotaron, rapturánd"Oles cinco guia:•en tan extremo apuro resolvieron los españoles como
champanes cargados.
último recurrn sorprender y forzar en la oscuridad el camEl estado de los arnntos del reino de Camboja babia ya- pamento de los elefaJJtes, -y- para engañar á los 41Ue los
riado por comp,leto desde la salida de la emb11jada enviada rodeaban, coloraron en los matorrales algunas mechas en•
á Manila: los si~mfses habían invadido el reino, huyendo
cendidas de los mo~quetes, .figurando una línea de centiderrofado Langara á refugiarse en el reino"de Laoz; pero nelas, y ;111et1éndose en el río, lograron llegar .in ser senla devastacion que los vencedores babian hecho en el terre- tidos á las inm~diaciones de los elefantes, contra quienes
no conquistado, les obligó á retii:arse acoEados por el hamhacen una general descarga¡ y mientras el mayor desórbre, -en cuyas t,ircunstancias, un general Cam bojan o, reden se apodera de aquel descuidado eremigo, 'gsnln la
uniendo en las montañas donde estaban refu~iados hasta orilla opuesta y continúlfn la gloriosa retirada.
•
30.000 soldados, batió con tal denuedo y fortuna á los in-·
La columna d~ cambojanos que les españo11f tenían á
vasores en su retirada, que fué aclamado en el entusiasmo
retaguardi'lllapernibida del engaño, ,vanzó so'6re el vado
Rey de Camboja; mas como impcirtara aquello poco á los
y tomados jfor·enemigos, por el rampa:n:ento de los eledominicos, cuyo objeto era únicamente burcsr· el pretexto
fantes ya organizado, les causó dailos horrnosos antes de
para introducirse én aquellos reinos, é ignorándose el para- conocerlos.
dero de Gallinato que traía la representa!on de la emb'aCuando empezó á amanecer, ya se encontraban los esjada, la asu¡nió en sí el provincial P. Fr. Alonso Jimenez pañoles áJa orilla del río Mai-Kan á dos leguas de una
y envió un emi@ario al rey intruso, manjfestándole que, isleta enfrente de Cburdumesco, donde estaban acampasiendo su venida para ayudará los cambojancs contra los dos el resto de los expediccionarios, y embarcando en una"
invasores, los tenia á su servicio.
pequeña canoa que encontraron, ·el herido Velloso con
Aun cuando el intruso rey temía que los españoles ayu.
otros dos, tambien heridos, fué á pedirles auxilio, pues los
daran á Langara á recobrar su ttono, di~imuló para buscar campojaBos le seguian de cerca en número considerable·
medio y ocasion de asesinarlos á todos; y para di"idirlol era tal el cansancio de los espatoles, que siéndolos impo:
hizo que pasara la mitad de la fuerza· con los embajadores sible ccmtinuar la marcbil, cortaron árboles para dificultar
á Camboja, en donde estaba la corte, quedando ~el resto
el avance del enemigo y se a\rincberaron entre las ramas
fondeada en Churdumesco: la embajada y fuerza que la y los troncos; pero haciend() una débil resisteneia por la

..

0

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•

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•

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•

1t

140

LA ILUSTRACION MILITAR

•

escuezde municiones, y rodeado3 por un enemigo fu.rio•.
ao, bubilr&amp;n aido pa,ados á cuchillo ein la oportuna lle•
gadadeTo3 compi.ilero3 deCburdumesco con un ch'l~p~n
qae con fu~g,&gt; .:le cailon, arcabu¡¡ 1 mol&lt;}uetería rechuó
á loa atacaote.a y,r.icogi6 á a1uellos héroes capiThneado$
con tanto acierto por el do:ninico ~'r. Diego A luarte, héroe de la jornffda.
•
Pto A. DE P A:tos

LE TOSÓ LA ·StTERTE

SUPLIIIBNTO"

cu8'lce oxhorti\i. á su m'lnera 11 la~ ca,oras, y las a~onsejaba Ía•m'lyor raiigri!lcion pS:ra s1o1frir,loi rigorea á que
el Scllor los entregl\ba, dejándolos en me.nos da lo, enemide D. Cárlos y de Dios (D. 'Cá.rlos por delante).
El Secrot 1rio• del )!unicipio, sargento qtte fué en.el
ejército.i~lista en la p~imcra.guerrn, e,ta9a en tal situa'
cion, q_uo estuvo dos horas enco11tratido la~ listas del s_orteo •
y las ltuso6 i!. las cuatro y_ media de aquella misma tarde.
Por fin, que el -sorteo se hiw y los quintos salieron del.
pt~eblo. ·
.
•
Pocas mujeres füeron á. despedirlos; todas se refugiaron
en la Iglesia; y sólo cuando el peloton se perdió de vista,
y.a mas allá del puente, salieron dél templo, donde quedó
el pa~re Arrurriiiga, repartiendo á los muchachos rezagados, e.cnpularios del Sagrado Corazon, que tcninn estampado por detrás, el retrato de D.Cá.rlo3.

g.Js

Ignacio iturriaga tenia l!i año3, / hllbia pasado su vida
sin salir del ca~erfo de Mecoltüde, á igunl di,tancia de
.
.
Vergara y Oñate, en la. bellí,;im,i provincia de Gltipúzcoa.
. . II
fb¡ p!ldro, tambien se lla,¡n'lba Ignacio; y Josefa su ma- •
dre. Aquel babia. v.iajado mucho, porque estuvo una vez
en S&amp;,µ Sebastian por corrvfos, é ido á un partido de pelota .
No segui;é á. Ignncito en los primeros dias de su ingreso
en Tolosa; de forma q°ue babia ;,isto tierras y aun viajado
en las filas del ejército.·
'
•
, en tren . .,Tc¡,¡ofa no habia pasado de Vorgara, y era tal la
Lo que él sufrió al llegará; Ca':tilla, no es pnrn COD;tlldo: .
ldei que tenia de la limitacion del mundo, que cuando se en Mirand,\ distribu,yeron los quintos ·provincinnos, y á. l?t
hizo la Resw.uracion y viho el rey D. Alfons;, le decin á
le tocó ir á Búrgos, en un vatron de tei:,cera lleno de arauna muy amiga suya, (tan amiga, quo compraban á. medias
goneses, andaluces y gallegos.
cerillos amarillos para p¿nerlos en el sucio de la Iglesia
¡Pobre mU&lt;!hacho;I al llegará. Nnnclares y al ver que el
por las almas de sui antepasados). ,_¿Por donde antró rey
pueblo, á. pesat il.e ser castellano era cntólico y por ende
,l\lfonso, cuando splaados nuestros, tonian gunrdagas todas
· dobia tener iglesia, su asombro no recvnocia límites.
'4t Hlidaa.?, ·
Pero lo que verdaderamente le sobrecogió, fue oñ- ha• Ignacio, e, hijo, sabia algun castellano,.y cantaba de . blar d; In Viigen del Pilará uii aragonés, de ¡n Peregrina
una manera 11,mfmce.,. hasta 'hierto punto, a4uella copla
á un gallego, y ver un escapula~io de la virgen del Carque dice:
••
melo en el pecho de un gá~itnno. ·
•
.
¡Qué hipócrita es el demonio I pen~ para sos adentros,
,PerJis que en el campo cantas
y cómo quieren parecer cristianos estos herejotes. y así
• y en el monte nido t_ienes;
imi,nismado llegó á. Búrgos, donde le. esperaba 1~ mayor
viene casador y matas,
sorpresa.
ma,; te Yaliera estar .luermts.•
Fu{ en domingo, y apenas recibido el equipo , 106
'
ido á la escuola•de VGrgara y slbin leer en llevaron á. misa. A misa á Ja Catedral.
Aquello le espantó. No cabía duda, los guiris eran cris- .
C&amp;Á8llano.
•
tianos. Pero entónces ¿ cómo puede ser que el padre Arrúl'an,.él, Dios ern vascongildo y el diablo ca.~tellánua.
&amp;lo reconocia una autoridad, el cura; un solo baile, el rriaga tan amigo de Dios y de D. Cárlos dijese lo contrario? Tenia c¡ue haber algo.
sorzioo; una eola enseña, Guernica.·
La evidencia, no podia ser tal eyidencia.
Partidario de estas tres gra'hdes unidades, no reconociendo mAs forma de 1tüe los hombres puean.n entenderse, • Entónces principió en su alma-una lucha horrible. Diez
que el vascuence, y creyendo da buei:ia fé que en Castilla, y nueve a~os de creor con fé verdaderamente ciega,· que.
·(para él, Espalla era Castilla), todos eran herejes y flinguno 1 toda Castilla está noblada de demonios y demonias, que
. no siendo vascongad9 y carlista no hay forma de salvarse,
podiasalvaree, cu~p,ió Ignacio 19 años. .
.
Bebia sagardúa, comia borona; el ma1z,.le pnrec1a fa y ver que ,los soldados van á ~isa f la, demonias tienen
única cosecha posible; la boina el único tocado, y el al- 1 cjcrtn gracia, es para trastonar cualquier cerebro.
gu"°il el mu alto magistrado. D. Cárlos era para ér, señor
lnsen~iblemente se fué ndapl:flrJdo al med,jo en que vivia. Fué amigo do un gallego, y reconoció que el jamon
dellla tierra y amigo do Dios.•
es superior á. las berza~; un ma_nchego lo demostró de una
En ptrononúa, el chocol11te era el colmo de los mimos;
manera Miden'te, que el V nldepeñas es mejor que la say los aÍJIÍronc1 el mayor regalo.
•
Tjjlo el411e ll~vaba unirorme y no gastaba boina, era gardúa; la práctica Je convenció de las ventajas del canun.ir#, y en cierta ocasion.n~uiso bailar con Antonia; déal sobro la borona, y cuando en un 5!ambio de guarnibija de un foral, porque habin sabido que un. cabo de oion vino á :Madrid y en otro futl á Granada. hubo mocarablndla la había ~icho al pasar, Escacha polita; y ella mentoi(por cierto un'l'h.oche en el cuerpo de guardia de
10 babi,. sonreido.
·
· la Plaza de la Armería en Palacb),.en que dijo para ~us
adentros:
•
Tan tlrme era su arrl\igo en las ideas de sus padres, que
cuando supo, hace cuii.!ro años, que tenia qµe quintar, no
,Padre Arrurriagn, lo que pesen, n·o ~abe.&gt;
14\intió sólo por separal'l!e de su familia, ni por IM fatigas
Verdad que aquella noche fué grandioso el e~pectáculo
del eervicio, sino por condenarse; Jo que era evidente dado que se prensentó á. sus ojos.
au contacto con los castellanos.
llacia quince dias que llo,;,in, y el M11nxanares, que es
t,.Oómo ae vmtlcó la quint&amp; en Oñate, donde le toéab11 un rio aunque no lo parece, habia determinado hacer una
aoriear f. Mecolalde, solo Dios lo sabe; lo que sufrió el de las suyas. •
alcalde, teniendo que obedecer al Gobernador y n~á Ja
La crecida aumentaba, por momentos; los cuerños do ios
Diputacion, podria dar fogar á Echegarny para hacer un
labaderos tocaban á. alnrma, y una autoridad, no se sabe
d ~ á Oalyo para dai: gritos estentóreos: Chancho~e,
cuál, pidió veinte hombres á ra guardia de Palacio.
por'811i nombt'Q era conocido el alealde, hubo mom"entos
Ignacio fué con ellos; llegaron á. la orilla del rio, cerca
en qae erey61 que el árbol de Guernia iba á. descuajarde de los Jerónjmos; trabajaban como leones ,.para salvar la
por 1111 ralee,¡, él aolo de pena, al saber lo que estaba suvida á toda una fa mili~, y cuando ya, con el agua al cuello,
t.afendo.
se retiraban y itegaban á pisar la tierra firme, una de las
Lae mo11Jae, en O!late hay varios conventos, de acuerdo mujeres salvada milngrosámente, grita ncongojnds: ¡Vireon el ~ Arrurriaga, hicieron tres funciones de des- gen de la Paloma, mi pobre nieta queda en la casilla junto
~ . Y,R__ln para que Dios p¡Jrillcase el ~ueblo de los al banco!
mi&amp;11ilas dé loa gywis.
• El sargente García oye este grito y se arroja nuevamqnDon L6 de Znbillaga y Rementeria, ª~1.,do, diputo al agua, con inminente riesgo lle su vida.
tado, guerra que filé en la pasada; miemb
la junta
A los pocos minutos, sin ros en la ·cabeza, chorreando
carliat&amp;, qoe se re1111ia en París, cuando D. O11.rlos vivia
agua, y como si no fuese bastante la que le escun-ia por.
en la :Ruede Obueau-Laprde; y hombre de cierta insel uniforme, llorando como un ch1co, ªP.areció el Sargentr\Mdon, y que á )eaar de hablar siempre v&amp;11cuence,·sabia to García con !Villa en 1os brazos. •
~ll1P10, y por i. que babia -d,Jado
en alguna
Todos le abrazan, hasta el Capitan, hasta Ignacio que
COJPunicaélon con el mundo móderno, no creia 1'n en abdecia para sus adentros:
•
~ t o en lis colld•ac'if.m Ú81"11G, de todo eljlle saliese de
c&amp;rgento 0.-,fa es~ malaguell0¡ llaniar á mí carlista;
· . .Gí@61~ decla de la mejer fé:
diae que D. Carlos es D88ÍO y yo tontQ, y arriesga vida por
cLoe fu"'9 10n aa,radoi, legítimoa, J de fterecbo di- aalvar fllOlilla.,

..

.

...

.

.

.

.

il.aa

4

.-bá

VÜIOJ

•

•

•

~ qat', entreparéf&amp;ella, lizo
1111 estuab en Vitoria, Jit~ puó el Ebro, y p~caba
•va,enence, manifestando• en las mejoree r e ~
.eon lMJJoiffla, miéntrae las operaciones de las t¡uinlia;
'UO .U-6 de su presbiterio, y desde allí, 1lempre en v ...

1D e1na p6rrooQ

m
Ignacio filé, Barcillona, ~ 6 Oataluila y Valencia;
vió que la Virgen d, Monserrat y San Vicente Ferrer

•

•

inspiran gran fé , catalat\es y valencianos; fué un afio ufa~
tente del Coronel Meg{a; y cuabdo despl¾és de licenolac!o
volvió a!. :Mecolaldl, y nuevainentc trabajó en e1 campo 7
volvió á. gastar ~oinn; con el pl~cer que todo hijo de un a
C'O~lflr('fl honrada vuelve siempre 11. ella; so\ia sin emba~
go-decir arinqt~ t1l 1:a.,wence y despueS' de beber ~Aacoli.
•El Coronel Megfa tiene T!l7.on~aislados por los montes
y por el vascuence, éreeis que no h!l.y más mundo que ·
Guipúzcoa; las quin~s os har11n c9nocer lo contrario.,No
,ólo no~otros somos los cristianQs.
•
· "Todavía bailaba ~orzico; p~ro un dia, ¡erca de lafuendi/
una ~obrina de Chanchote le pegó ungu!lntazo porque la
dijo: ¡Ole barbiann!, requiebro que á. la muchacha lepareció infernal.
• •
•
Á_p(l,ar de todo, yo he conoéido a!. Ignacio, sobrino ya
de Chanehote, y su mujer¡ pásru~nse Vd•. , cumple perféc• tamente sus deberes; pero no confiesa, como antes, "todia
h.s semanas!
JUAY VALll:RO DE TORNOS ,

COR. R.ESPON8ALES· de esta pub)icaeion . á
quienes pueden dirigirse los 9uscritores,
para hacer pagos, retlamaciones cuanto
tenga relacion con la misma.-

1:

- ..
CuB•.-Habana.-D. Juan Fernandez Suarez, Oficial

primero de Secciones y ArchivQs en la Capitanía General
Pull!RTo-R1co.-D. Julian Andrés, Habilitado del Batallon Infantería de Madrid.
Fiut&gt;I:,iAS.-Manila.-D. Benigno Toda, Coa¡;sano de
Guerra.
•
JAMAtc.1..-'-Ki11gstoñ.-D. N.B. Powter.
H.uT1.-P,=tir-Pri1lcipe.-D. Antonio Aranda.
SANTO DoMINOO.-D. Luis Cambiaso y O:•
Io.-S•mand.-D. Clnrk &amp; O.o
OuB.\ZA.o.-D. Agustín Bothenceurt é Hijos~
TRlNIDAD.-Sres. Siverio Lyon Y O.a
ESTADo's-UNmos-.-New-YÓrk.-D. S. ~dison~ Rtiule
Street.
. Bu»No.s-Amxs.-~alef•li.o.-D. Jos~ N_.. Rom~ro, Teniente Coronel, Subd1rector del Colegio ~1htnr. .
ID., II~ ID.-D. Eloy Aloy, C~yo, num._179, Ltbrerla
Internacional..
.
.
ll:Jt,nco.-Mur.-D. José LuJS ~e Echevarría..
ID.-V•~~cruz.-D. Ramon Lame.
Io.-JtféJwo.-D. ~amon .A,rnngo... . .
.
UosTA &amp;IcA.-Ala)lida.-J?. Joaqum Sib~a ~artme;,;.
SAN Suv.A.DOB.-D. George ~- Earl!·. .
••
HoNDURAs.-Yucuran.-Damel Fortm.
I~.-S,mt,,.Bárbara.-General L. Bogran.
,
.
ESTADOS DE NuxvA L11:0N.-Monkrrey.--;-D. liranc18CO
~rleche. .
.
.
,
Gu.nx:iuLA.-D. J.•sé llar!a Rema, Temenle Poronel
·Jefe del primer Cuerpo rle ADrtillería.
NICARAGUA.-Granada~- . Ramon Espínola y O.a
ID., ID.-D. Luis !raña.
VENEZUELA.-Oar~as.-D. C. Dubois.
BBASIL.· .:.Rio Ja11eiro.-D. Ed. &amp; É. Laem~ert.
EcuADOR.-Guayaquil.-D. Antonio F. Lt Dota.
PERú.-Arequipa.- D. Ramon Atbareda.
In.-Oallao.-D. Guillermo Widlund.
J.D.-Lima,-D. Tomás K. Scott..
CIÍIL11:.~Talca.- D. Andrés Vacarro.•
ID.- Valparaíso.-D. Cárlos Lathrop.
ESTADOS-UNIDOS mi:"CoLOMSu..-Bogotd.-D. Lázaro
María Perez; Agente de negocios.
ID.-'Oartagena.-D. Antonio María de Zubiria.
ID.-Pa11am4.-D. L. A: Quelqueféu.
BoLIVu.-La Paz.~D. Gerard y lforgués.
J¡;c-ÜADOR.-Guayaqtiil.-D. Antonio P. La. Mota.

.

.

.

.

.

EUROPA_

FRA;CIA.-.Parif.-Administrador.del lÍi,pano ÁtlleJ'i•
!NGLATERRA.-Lóndr~.-Kir Kland Coftt v C.•·
ITA.ÚA.-Boma.-Bocca Hermanos.
•
Po&amp;TUGAL.-Liaboa.-D. Enrique Casanova, Travessa
de Sa..-itlí Justa, núm. 22, 3.o.
.BltL01cA.-B"'-klaa.-D. Gust&amp;ve llayoler.
AusTRu..-Viena.-D. S. Koller, Sundettei:i, 120.
ALJ:MAMA.-&amp;rlilJ.-D. L. Broobman y u.a, Mamertrage, 118.
BoLAlO&gt;A.-Amafertlan.-D. S. MqJler y O.a.
,Busn.L&amp;i1t :l"mra1&gt;rwgo.-D. R. Volff, Nend, Zl.
cano, 17, rue Saint-Marc.

MADRID:

1882

BIT.A..LllOIIUIC lfTO Til'O ·LITOGRÁl'IO O

'

o.lle Real, núm•• 1 cuadruplioado.

REVISTA
LITERARIA, CIENTÍFICA Y ART1STICA
AÑO IV

MADRID, SJ.;TIEMBRE DE 1883

NÚM. 9

•

SUMARIO.

•
GnABADOs.- E xcmo. Sr. Controlmirnnte de lf\ Armada
D. Luis Bula, Comandante de la escuadra de instruccion.
lifnrina de guerra.- Interior de un barco-torpedo.
Mapa de la Indo Chi na.
En operaciones.-(Dibrijo de EsU,la,i.)

, Vi,tas de los castillos de Sen de Urge!, y de la pinza de
llad11joz.- (Dih1~0 ele B ndillo.- Grabado de Masi.)
Una descubierta de caballería.

I-'a de Cuba.-Parque construido en la ciudad de Ilolguin por iniciativa del Coronel de Infantería D. J osé
Mantilla. Segura.
Anales de la guerra civil.-Accion de Oroquieta. ·

!

SUPLEMENTO
Episodio de la última sublevacion.- EI Coronel del regimiento de Caballería de Numnncia, D. Ramon Rubnlcaba, somete á la obediencia á lns fuerzas sublevadas
del mismo regimicr.to.- (Dibttjo de A. &lt;le Catua.-Grabado de Soler.)

~',•,

. ... ,:::.._.,.~---::-.. .. '

:EXC..UO. S.R. CONTRALMIRANTE DE LA ARMAD.A. D. LUIS BULA Y VAZQUEZ
COMANDANTE GENERAL DE LA ESCUADRA DE !Nl!TRUCCI0N

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                  <text>Revista literaria, científica, artística y militar.Publicada en Madrid entre 1880 y 1884, durante el periodo de la Restauración. Fue dirigida por Arturo Zancada y Conchillos. Posteriormente cambió su nombre a La Ilustración Nacional.</text>
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                <text>La Ilustración Militar, Revista literaria, científica y artística, 1883, Año 4, Tomo 2, No 8, Agosto</text>
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LA ILUSTRACION MILITAR

104

Pombal, com&lt;r tantos hombres eminentes, ter•
dostan; pero los sucesores del Almira■te, en parminó sus diRS en el deRtierro. Al ocurrir la muerte
ticular Vicente Sodre, hicieron muy poco para
de D.- José, sintióse privado de apoyo, en medio·
que prosperara •la núeva colonia. Lleg~ en 1606 al
. áe una rnciedad que le era francamerlte hostil porIndostan el ]11'imer virey Francisco 'de Almeida
que no se hallaba en aptitud de estimar sus cuali•
y este probo )Linistro, echando mano de los abundades, y no tardó en ab~ndonar la corte y retirardantes recursos que se ofrecian á su talento y actise á su marquesado. Sust11nci6se, más tarde, un
vidad, inostró~o djgno de la confulnza depositada
proceso, y.se le delaró culpable; pero la Reina Do•
en él por su Monarca.
ña Maria lo indultó; en atencion-expresaba ,el
Había nacido Almeida en Li~boa, á mediados •
decreto-á Ja edad avimzalla del :Yarqués. Pomdel siglo anterior, y gozaba, en su país y en Espabal sobrevi..-ió apenas á efte rasgo de la ingratitud
ña, crédito de marino inteligente y de esforzado
de sus conciudadanos; ca.mJdo de la vida, enferCapitanJ por haber tomado parte muy activa en la
mo, y abru¡nado por In! amarguras, rindió rn alma
guerra de Granada, al servirio de los Reyes Oatóíndomable el 6 de Mayo de 1782, á la edad de 83 año~.
lico3, y haber mandado una eatuadraquoD.Juanll
IIa,tA más allá de la tumba le persiguió el rendestinó en 1494.á las Antillas, celoso de las glorias
cor de sJs enemigos, prohibiendo que bO grabase..
de Castilla, si bien hubo de desistir de tal empeño,
epitafio alguno en la lápida que cubrió . sus desmerced á las gestiones de .D. 1''ertlando y Doña
poj-.; ·como si los grandes caracteres históricos
Isabel.
tuvieran necesidad de estos vanos'°'alardes, y co,Durante la época de su gobierno.en la India, Almo si las.obras del grande hombre pudieran quP·
moida, hizo tributarios á vnrios príncipes. indíge• dar encerrados con él en su sepultura.
nas; creó establecim_iontos importantes en Cananor, ~arsingay Co.chin; tomó posesion de las iblas
~aldivas y logró un gran triunfo naval en aguas
del Diu, sebre la flota musulmana del Almirante
D . .d.NTO.NIO MARiA DE F~TES
l'ÉREÍUA. DE MELLO
Hussein.
En 1508, cuando -volvía á su pátria, la fortuna le
Este distinguido 'hombre público pertenec_e. al
preparó un tristlsilll(\ fin á mano de los hotentocuerpo de Ingenieros miliCllres, en el que figuran
tes del Africa lleridional, y el que tantos reinos · ._1- - - - ~J. D'AndtadeCorvo,
las más altas inteligencias del vecino reino.
•
conqui,tara y tantos príncipes rindiera, no tuvo
Miniotr,, de la L~gacion de Portugul en esta cor· e.
• Desde 1851 ha sido siete ..-eces ministro. El_juimás sepultura que un hoyo en playa jgnorada y
cio que bajo este aspecto ha nferecido de sus contemporádesierta. Por máa que un escritor coetánro asegura •
un lug11r eminente al célebre D. Sebastian Jo,é de Carv ~
neos no es unánime en lo qu\l tiene de füonjero, porque
haber visto en una iglesia de Evora el siguiente epitafio:
lbo y Melo, primer cofide de Oeira, y primer marqués de
en ninguna esfera como en la política o_frece mayores apa•
•Aquí yace D. Francisco de.Almeida, primer virey de
Pombal, el re,iaurador de Lisboa, el estadista más in,igsiona1Wentos y contracciones la crítica.
..
la India, que no supo huir ni mentir.•
ne de Portugal, el que supo ·hacerse acreedor, por !!US
Sin embargo, algunos hechos de carácter tan pos1t1vo,
Succ_dió al desgraciado Almeida el gran Alfonso de
extraordioarios tslentos, al respeto de los hombres más
como la orgar,izacion financiera, la consolidacion del créAlburquerque, héroe de fama ll'gendaria, que contó los
sabios de Europa, y por sus il,IJlortales obras á las bendidito, el restablecimiento del dominio colonial, el moderdias de su mando por el número de sus victorias. En una
ciones de todo un·puoblo.
no moYimiento de la industria y la regularizacion de la
época que Portugal ~onsagró tanto~ nombres esclarecidos,
Primer ministro, árbitro de la voluntad del débil
fuerza pública, han sido renlizados durante su gobierno, y
pocos hay que p1¡edan competir ~on el de este insigne
Jos_é I, Pombal empleó los recursos del inmoñso poder,
es, por tanto, autorizada lapresuneion de quehabránreci:•
viroy; ningun hecho que eclipse los que él supo realizar.
con que se vió revestido, en procurar el engrandecimiento
Conquis~ á Goa,• dCBtinándola á ser capitaÍ de las posebido ei coñcureo de su influencia oficial, tanto como el de
~e la patria y el bien&lt;sstar de su; conciudadanos; y sus
siones portuguesas; h!zose dueño, á fuerza de audacia y
la autori&lt;lll personal, que en términos generale,; ,e le
pechos dicen hoy, que suma de actividad, ae.energ!a y de
conoce, cuando se le califica muy justamente á ·nuestro
te~acidai, de Clllayata, M;ascata y otras ciudades del goltalento, pu•o al servicio de tan nobles causas. La abolicion
fo pérsico y de la.,&amp;rabia; sometió al Soberano de Ormuz
juicio
de verdadero hombre de Estado. •
·
•
en 1761 de los autos de fé, con que, en sarcasmo á la moral
y por último, en _1511,' con ~na escuadra de H) buques qu;
dulcísima del Redentor,. pretendía tiranizar la concien.-ia
conducill á m bordo 800 hombres de desembarco, franJ.•D'ANDRADE CORVO
y destruir la libertad del pensamiento; las leyes par!\ ll\.
queó e_l golfo de Bengala y se apoderó de llilaea, ciudad
:Uuy jóven hizo su·s ·estudios en la escuela Politécnicolonizacion del Brasil; Jo,; admirables decretos expedidos
de 100.000 habitantes; con lo que abrió-el paso á nuevas
á raíz del espantoso terremoto de Lisboa, y merced á los
ca, de donde salió el año "1843 con el empleo de Te~ieate
comarcas y regiones.
cuales hizo. renacer de sus ruinas esta herq¡o,;a ciudad; la
de Inge.nieros.
•
· •
Pero no fué este grande hombro mejor recompell.8ado
expulsion ae los Jesuitas, en 1769, medida que fué luego
Al mismo tiempo eftrsó la Medicina, y fué nombrado á
por su rey, que lo babi!\ sido Colon por Fernando el Caadoptada por otras naciones, y que se consideró 11ntonces
los 20 af\os profe,or de Botánfca en la escuela Politécnica
tólico; cuando supo que D. Manuel eD"daba á I,;ope
en alto modo conveniente; la crcacion de las importantíy de Economfa rural en ·el Instituto agrícola.
Suarez en su reemplnzo, prorrumpió en una frase que se
simas compañías.~ comercio.do Pernambuco y de OporSe consagró cad11 vez más á la ciencia, y •imultáneaha hecho fümosa-Me he enemistado con los hombres
.to, ~ta últiID;&amp; destinada al fomento de la industria vitímente, á la política y á la literatura; y ya en· otro lu~or el rey, y con el rey por amor á ~s hombres: mi
cola, y á la exportacion de los abundantes y ricos caldos
gar de o,;te número hacemos de él mencion muy distinmision está cumplida; á la tumba, viejo cansado.-Y en
que producen las provincias del Duero. La dignidad en
guida al tratar de los escritorca milit11ros.
efecto~ la tumba no tardó apenas en recibir sus despojos.
las relaciones internacionales de que hizo gala la política
Escusado es decir que un hombre de tan várias aptituAparte de su valor, hay que admirar en· Alburquerque
• portuguesa, poniendo límite á las exigencias británicas y
des
no ha sjdo desc9nocido por sus compatriotas, l!llbiendo,
sus grandes virtudes, y sus nobles sentimientos, pues á
á la influencia abrumadora del Sumo Pontífice romano
estas dotes debió que se consolidasen tan fácilmente sus hasta el puñto do obligará salir de Lisboa en él términ~ por lo tanto, sido ministro d@ Obras públicas, de Negocios
extranjeros é interinamente de Marina y Ultramar. Une
conquistas. Su nombre fué venerado, entre los indios code cuatro horas al Nuncio apostólico, que se atrevió á
de los actos que más honrarán ~iemprt! In memoria de su
mo el de un semidios, y b&amp;ta tal punto ~e sintió su U:.11:rtr:~crpelar ul gobierno, en formu. irrespetuosa é inrod've·
te, que cuando su cadáver era conducido en µn féretro abier- mente, y-la i.bdicion de la esclavitud, constituyeron tí- nombre, es el deci:¡to abo!iendo los cQntratos de emigrncion de los Coolis con destino· á Macao.
to, y su barba venerable se. movía á _impulsos de la brisa,
tulos más que suficientes l. Jcg·timar el puesto que en
Puso fin con esta medida al infame tráfico del ser huaquellos sencillos naturales decian entre sollozoe: •No ha
Portugal ocupa, no sólo en las gloriosas págmi..,; de la hismano, considerado como una mercancía, y al hombr~ do ·
muerto no, ha ido á mandar las escuadras del cielo.&gt;
toria portuguesá, sino entre los promovedores del progreciencia, :ti literato, al político, hay que agregar así en el
No cabe en estas líneas seguir relatando las empreeas
so y de la civilizacion moderna.
Sr.
Corvo al ll.lántropo y ni hombre de vtlor cívico que
realizadas por los sucesores do Alburque.rque; · Suarez
D&amp; la energía del Ministro da una una idea acabada la
plantea una reforma justa, pese á quien pese.
Lopez de Sigueira y·Eduardo de Meneses, que sucesiva~
ejecucion ~el Duque de A.veiro y de todos sus cóm~liLas Academ)as t&amp;mpoco le han retardado_su ingreso, y
mente ejercieron la supreru1\ autoridad; solo diremos, coces, pertenecientes é. las familfos de la primera. aristocr11Fr.mcia le ha nombrado Oficial de Instruccion pública.
mo complemento á las noticias biográficas que acabirn de
ci~ el 13 de Enero de 1757.
.
Muy recitntemente el Sr. Corvo ba pull).icado una obra
inaerUU1e, que habiéndose advertido en la época· de Merombal.mostróse implacable hácia los que atentaron á
titulada E11t11dios sobre las provincia., ultramarinas. Trata
nerns, síntomas del eijpíritu do reóelio~, que andando los
la vida de D . .José I, queriendo demo,;trar que_Ja igualdad.
en olla con calificaciones tal vez demasiado yjvas para un
años debía deEtruir caei la domfoacion lusitana. en la Inante la ley era un hecho, y que lo mismo debían subir al
hon:.bre de cienci11., sucesos c11ya controversia merece
dia, D. Jua~ III, sucesor de D. M11nuel, acordóse en el
cadalso los malhechores de Lisboa, q!.!e los mlis encopeesclarecerse en más serenn y elevada region. .Alguna
conflicto del bom bre ih1@tre á quien la nacion era deutados señores, cuando existía identidad en loa delitos.
esc~sa es justo hallará estos juicios, en un hombre de 4isdora de su engrandecimiento. Entonces salió Vasco de • En las circunstancias más dolorost\8 no se abatió jamás
tud10 muy justamente apasionado de los extraordinarios
Gama de la honrosa oscuridad en que vivia, y condecoel alma del grande hombre, y hasta de h1s catástrofes más
prqgresos científicos que realiza actualmente Io¡¡laterrn.
rado con el mulo do virey, hizo rumbo al Asia;· más Ja
horribles ~upo obtener resultados beneficiosos para el país.
SllS peru;ndor.cs bap. impuesto ya . al resto del mundo, sus
muerte le acechaba en Oochin, donde rinruó ~u alma•
En medio de los horrore1 del terremoto éle Lisboa cuannobles_ y ~uy prácticos ideales de moral, y sistemas de •
heróica. el 9 de Abril de 1624, y el g~de hombre no lodo ao.000 cadáveres yacían sepultados entre los· ~scompura ¡:1enCM1, que harán imposibles el renacimiento de la
gró poner el 11ello á su obra.
bros, y las llamas invadían las ruinas, completando la obre.
Metafísica. Pero preciso es no confund~ el sabio inglés ·
Sepultósele en aquella ciud_!ld d~ la India; pero tre;
de de&amp;tr~ccion, José I, aterrado, preguntó á ~u Ministro,
c~n el-político ing1és; ei hombre general que no es de
a~os despues se trasladaron rns reatos á Portugal, y obtuqué dcb1a hacerse en aquellos instantes de desolacion
n~~n país con el hombre que vive confinado en la espev1~ron decoroso túmulo en la villa df Vidigueira, basta
. -_Enterrar á los muertos y pen&amp;ar en los vivos,-res~onel af!.o 1880. Hoy reposan en el monaatcrio de Jerónimos
di6 imperturbable el célebre :Marqués; y en efecto en esta c1ahdad y se preocupa solo de estrechos y egoístas fines.
Puede con razon admirarse, á la culta, á la sabia Inglade _Belen, junto á las del insigne c11ñtor--1e las glorias
frase se _inspiró su conducta durante muchos dii:.s, y de
terra, pero no debe olvidarse que tras de esa brillante
lusitanas.
l~s"escombros de la vieja Lisboa, aglomera~ion de edificohorte de pensadores, la inquieta Albion siento codicias
cios l~antados por sucesivas dominaciones de Romanos.
•
• .. EL llA"RQUÉS DB PO.M.BAL
in!;llciabl81! que la arrastran frecuentemente á todos lo~
Godos y Sarracenoe, hi1:o brotar la modorña ciudad que
. Entro la abu.Bd~ pléyade de homb~ ilustres con
ea hoy orgullo de portugueses y envidiada naciones ex- más reprensibles desbordamientos. •
que se honra 1~ nacion portuguesa, correaponde de derecho
trll11as.
:

•

►

I

•

..

•

•

REVISTA
LITERARIA, CJENT1FICA Y ART1STICA
AÑO IV

•

.MADRID, ,lliLlO n~; 1'883 . •

0

...

SUMARIO.
Excmo. Sr. Teniente General D. Tomás O'Ryan y Vazquez, Director genernl del ¡\rm11 de lnfanlcría.

H. Girnrd, Comandante ele Ingeniero, del J,;jércit,i belg~.

.

.

Vi, ta,; d1:l Tonl(•Kin.

J\Íalrid.-Ihslnlucionr, d~I cnrrpo de ,\rlillcr{a rn i°n•E,1oaicion M.~1eru:-w, j'ot~a•·11.fi11 rfe T,111,rr1d.).
l

Htbann.-Ina·1gurnriun ,lrl C'frc11l11 Milit.ar

D,· npuntc;

remitido, por el T1•ni!'ntP .le Infüntcdl\ D. ;id:. (lnm:nlez

..

Simancn,.- ( Dibujo rf, .-t. t/p Caula.)
.El último nmi¡::o. 1 f Di1,11jr,

rfp

D. I,irfru ni!.)

Lleg11da do. l,ra. re1to, d1• .\lt-,n,fo1.

~11i, e 1,

á 11\ frnguta

I e11l,11d.
Uniformllt' -)Iod?lo de ln guerrera y •nble que en In actualidad ensaya !ll regimiento de Infanterf-. de ,\fries.

-(Dih'.~jo d.81 Tmimte· cid 111i;11w rurrpo [); .11. I\'tm1rro.)

•

•

Aphtac1ones del ~alor solar.

_f\UIO. !::iR. T1rn . .U.I.E Gi.::.11:1:.AL

v::ro.uÁ:, U 'l:Y..I.YY ~.\ZQn:i

Director Gcncrnl lld Armn d" Tnfont.cría

NÚM. 7

�•

..

•
I

LA. ILUSTRA.CIO~ MILITAR

• LA. ILUSTRA.CION MILITAR

106

Estos datos, incompletos en demasía, prueban, no
..•
dad, desdenando los a~rrtcios.del valiente explorado;,
SUMARIÓ
ae desentendió de BU persona y ¡miouró reemplazarlo obstant&amp; que el Tong-Kin constituye uha. comarca.
con el Teniente de Navío Garniér, el cual, llevand() digna dtser conquistada' por la. ciYiliZl}cion y par~
TnTo: Crónica ..-:t;;spl'cacion de los grabados,-La cspcdidon
é. BUS órdenes una ftouila, remontó el río Rojo has~ la &lt;!itHizacion.
al río Negro, por Césu Valcarccl,-Un coosejo de ami¡!O,
H6--)fo'i, capital del Tong-Kin.
·.
(soneto} por J. Cuillen Buzarán.-So~ctos de autores portÜ•
El Celeste Imperio no piensa de este modo, y as{
En esta. ciudad encontró el Jefe de la expediclon
gueses, p~r LuiA Vidut.-Un a.:ontccimjcnto ju.ridi&lt;:o, por
francesa al desinteresado Dupuis y unióse con él¡ lo ha hecho conocer al.Gobierno de París,·poi.·roedio
del Marqués de T:seng, su embaindor en aquella ca.
Celestino ArgOcllcs.-Cparada, p r B. Fe¡no.-Solucion,;- juntos se hioieron duel'los, por asl!lto, de la ciudadela
de Hfi.:XoY; roas habiendo verificado Garnier U11a sa- pital; pero estas protestas no pa1'ecen haber modift•
Obru rec'l~ida•,-,\jvcrtcccia.-Anuncios,
lida. el 21 de Di~erqbre de 1873, contrtt la opinion cado el pensamiento de los hombres de Estado fran•
de su colega,, cayó en una.emboscada que le tendiru·on ceses.
El G~bierno clllno se ha negado siempre é. reco•
los banderas negras, y perdió la. vida á manos de
CRÓNICA.
nocef. el tratado franco-a1nam.ita ~ 18,!, y el fran•
~ estos terribles partidari-011.
Dupuis vengó la muerte de su compailero, y con• cés ha mantenido constantemente la 'yalidez de ese
EXTERIOR
.
siguió que los indígenas firmaran un tratado, poi• el tratado, sin admitir que Qllina tu.riera en mollo alEn virtud del trata.do de ~az firmado en Saigon
cual que,ió abierto el rio Rojo al comercio del mun- guno derecho á mezclarse eú el asunto; estos son los
el dia. o de Junio de 1862, entre los plenipotencia• do, y se reconoció el protectorado francés. Otra extérminoJ! de la cuestion.
'ríos de Francia. y Espailá, Contralmirante Bona.rd·
China sostiene el pr~ncipio.de c¡ue.el soberano de
pedicion, que condujo al ail.o s\gciente el Teniente &lt;re
y Coronel Palaijéa, por una parte, y los Ministros• Navío ~Ir. Philastre, pare. c.ontener á los rebeldes _\.nnam, como feudatario del Celeste Imperio no pudo,
embajadores del Emperador auna.mita Tu-Dnc, por la
e11 tal calidad, flrmadibreroente el tr,itado de 1874, y
otra. obtuvo la primera dé aq1iel1'\S naciones, en ple- tongkineses, consiguió nuevas v~ntajas y dió rea,e- el Gobierno francés declara áº:su \'ez que considera al
tabilidad
al
nombre
francés.
·
•
·
no dominio v goberanfa, las tres provincias de BienDesde esta fecha hasta 1882, Francia se preocup~ Emperador Tu-Due como libre de toda dependencia.
lioa. G1a11-,Sing (Saigon) y Di111:h-.Ano11g ()litho ), muy poco de sus establecimientos en elTong-Kin. Du- respecto á la China y con perfecto derecho para haque forman una gran parte de ~ baja Cochinchina, 1ante este largo períudo, numerosos grupos delas ban- berse colocado bajo el protectorado de 'Fraucia. Estas
con dos millones de stíbditos, y la isla de Pulo-Conopiniones opu~stas son el nudo de las negociaciones .
llore. En cuanto á Espaila, rentmci6 á toda adquisicion deras negras reco1Tian el país, sin hallar obstáculos
ni freno para sus fechorías, manteniendo en constan- pendientes, y sobre lo que se trata. de hallar un me•
de territorio, contentándose con obtener las mismas
de transaccion.
ventajas que se concedieron á los misioneros y al te alarma. á sus pacíficos habitantes/y lle\·ando á dioLa
inopina~a. marcha á Londres del Márqués de
cabo los mayores excesos, con esc.í.ndalo hasta de la
comercio francés, y la cuantiosa indemnizacion de· prensa inglesa, que excitaba. const¡mteroente al Go- Tseng, no es un indicio, ciert.'l.menre, &lt;1e ql1e se haya.
guerra de diez millones de francos.
.
bierno francés á que los corrigiera. Esto dió lugar, encontrado la fórmula apetecida; pero el 11echo careYa en época.muy anterior, en el último tercio del al
C.'l.bo, á la expedicion de_l Comandante Riviere, ce de la gr:wefad que se le atribuyó en los primeros
siglo pasado, la influencia francesa. habíase dejadQ quien
restableció algun tanto la paz y logró sostener· momeRtos, y tanto- es así, que. hoy se sabe ya de un
sentir en la Península trasgang~tica hasta el punto
se,
con
cortos anx.ilios, por espacio de diez y seis rua- modo fidedigno· que China llegará á reconocer el trade que Gia-Long, postrer vástago de los antiguos reses,
hasta
que una heróica imprudenciá le hizo caer sin tado de 1871, á condiclQn de que Francia. á su vez
yes de Cochinchina, pudo, á su abrigo, constituir fáYida en el mismo paraje donde· pereció el Teniente reconozca. la. soberaní~ nominal del Celeste Imperio
cilmente el actual imperio de Annam; obra que se Garnier, y á man.o!! de los mismos eJlemigos~ los belisobre el 'rong-Kin; pre.st.ludo_se.a.demás á abrir el
·. consolidó muy pronto, merced á los talentos del céYunan al comercio franr.és.
lebre Mr. Pigneaux, obispo de Adram, que desem- cosos y astutos banderas negras.
Estos partidarios, que constituyen el único elelJltiroamente la opinion 1le ~Ir. Dupuis, cuya compeM por mucl10 tiempo el empleo de primer ll1inistro
mento de resistencia con que han de tropezar los petencia. no debe ponerse en duda, es que no se lle• ~ ·
del soberano annamita.
•
Como dice un geógrafo distfoguido, si la revolu- . franceses en_ ia campana que emprenderán muy pron- gará. á un rompiJniento, pues en el caso más extremo,
cion de 1789 no hubiera. hecho perder de Yista: los to, son, en su mayor 1iarte, annamitas y chinos, y, China se 1·esiirnará, como lo hízo en 1873, cuando la
cuentan con la proteccion, más ó men!)s encubierta, primera expedicion al Tong-Kin, y eso que las cirtrabajos de lo! franceses que en tiempo del desvenrado Lnis XVI fuerqn enviados á la Indo-China, de sus Gobiernos, y con la interesada amistad de al- . constancias no podian ser 1nás desfavorables pnra
para dirigir las innovaciones políticas de Gia.-Long, gunos ricos comerciantes europeos que habitan en los franceses, cuyas. provincias acababan apenas de
ser evaeuafas por los.alemanes.
·
.
el imperio de Auna.ro lrnbiera ejercido una influencia Saigon, Sang-Hai y otras populesas ciudades.
Merced á. estas circnstancias, tienen los banderas
Con las tropas que se dirigen al 'rong-Kin el efecti•
incalculable en los destinos del Asia, cambiando la
negras, grandes recursos á su disposicion, para soste- vo de la expedicion francesa se elernr-.í ar número de
· faz de los acontecimientos, en perjuicio de la Gran
Breta.na;· pero aquel terrible sacudimiento social, ner una c.'l.mpaña, hallándose pr.. vistos de armas de 4.500 soldados;, 3.500 europeos y 1.000 tiradores an·retrocarga; y no falta quien asegura, con datos irre. na.Inita.s. El General Bouet está enc.1.rga.dó de_l manlanzó el genio de la Francia por otras sendas, y la
obra. de Gia•Long, cayó en esa prematm-a decrepi- cusablés, al parecer, que la organizacion Inilitar de do en ,Tefe de -la expedicion.
estas gentes, no deja nada que desear; pues entre
Si esto no fuera suficiente, el Gobierno francés
tud peculiar de los imperios asiáticos.
.
En un momento 'de tranquilidad, la Francia de ellos no faltan Oficiales y soldados extranjeros, e.x.- reforzará el cuerpo expedicionario con nueras tropas,
que se hallan apercibidas ya para embarcar en un
1858 recordó á la Francia d&amp; 1780; el impío saci;i.- peciahnente desertores del ejército francés.
Eµ suma, la expedicion, que no há de tardar ya · momento &lt;lado. EnOtal easo se conferirá. el mando en
ftcio de lós misioneros católicos en Cochinclüna, sirvtó de noble prétexto á una política de desenvolvi- muchos dins en remontür la corríeute del rio Rojo; Jefe al General de brigada 'f1entinian, promoyién•
segun todos los cálculos, en los banderas dosele antes al empleo superior. Las tropas se orgamiento en a.quenas regiones apartadas, y los Gobier- encontrará,
negras, una énergía y un _valor muy superiores al de nizarán entonces en dos brigadas, la. primer.i. ~ la~
nos del segundo Imperio echaron, con rara fortuna,
los cimientos de yastísimas colonias destinadas á. pro- aqu-ellos ail!lamitas y chinos, que se declaraban en órdenes del General Bouet y la sei.,"lmda á. las del
. porcionar inmensas ventajas al comercio é industria huida apenas divisaban el pabellon tricolor, tremo- Coronel Bichot, Jefe del regimiento do tiradores
de la metrópoli, el dia, no lejailo, en que se abriera lando en los· edificios de Saigon ó sobre el puente annaroitas.
.monumental de Pali-Kiao. .
á la explotacion el Canal de Suez.
Realizóse esta empresa, quizás la más portentosa
El Tong-Kin forma éon la Cochinchina el rei~o ó
El éxito ha coronado satisfactoriamente las opedel ingenio humano, y el éxito sobrepujó á las más imperio &lt;le Annam, cuya c.1.pital ei Hue; la superfihalagüeñas esperanzas; Francia. vió acortarse, en más cie de todo el estado es de 275.000 kilómetros cua- raciones de la escuadra francesa en las aguas . de
• de dos te1;ceras partes, el camino que la separaba de drados, y sólo la del Tong-lGn de 150.000; es decir, Madagasc.u. El 15 de l\Iayo, despues de haber destruido algunas poblaciones de }t\ costa Noroeste de
BUS posesiones asiáticas, aumentóseconsiderablemente
cuarta parte de Francia. .•
la isla, los seis buques' acorazados. del Almirante
la exportacion, y muy pronto hubo que pensaren abrir una
Las principales arterias del 'fong-Kin son los rios Pierre !ondearon en el puerto de M-ajnnga, y al punnueYos Ulerca&lt;l.os á una. industria exuberante, pues
Rojo,
C:L.wo, Negro, y el S~g-Siank, que separa este to se intimó la rendicion á. la pla~a.
los de Cochin&lt;!hina no bastaban ya á consumir la
territorio
de Cochinchina.
Initad de los preductos que anualmente enviaban á
el plazo sellalado por el Almirante y
El Rojo es el- más importante de estos rios; es na- noTrascurrido
obteniendose respuesta satisfactoria, dió pri11ciBUS puertos los comerciantes franceses.
·
El Tong-Kin, provincia rica y dilatada, sujeta á vegalile en casi toda su extension, y corre limpio y pio el bombardeo, al que contestó pébilmente la
los Emperadores annamitas desde los tiempos de Gia- c.'\udaloso hasta el corazon de China, ex.tendiéndose artillería de los fuertes. A. las dos hora.s, los C.'l.iíones
Long, babia fijado, desde qne se anex.i&lt;-ntÍ }'r~ncia la en sus dos orillas un terreno fertilísimo.
de la plaza enmmlecierop; y al dia siguiente, de maLas minas de oro del Tong-lGn pueden rivalizar
baja Cochinchina, la atencion de algunos hombres
clrugada, algunas compallías de desembarco tomaron
emprendedores; y uno de ellos, el más audaz, proplÍ- éon las de Califomia y A.m;tralia; los indígenas em- posesion de :i\lajunga.
·
·
sose acometer la empresa. de extender sobre el 'rong- plean este metal como materia de cambio, y las mu.Las
ciudades
d~
l\Ioharobo
y
Tenerive,
con
otras
.. Kin el protectora.do francés, pe)"Suadido de los enor- jeres que habitan en la ribera &lt;lel rio ~egro, dari en menos importantes, han sido despues destruidas . ..
'mes beneficios que podia. proporcionar á su patria, los mercados pepitas de gran · tamaílo á trueque de
Alcanzado· cumplidamente. el objeto que el Gobier.
.
tanto más, cuanto que la política inglesa no habia iusigniticnittcs bujerías.
no
francés se había propuesto, de apoderarse 41.e fas
En la:s inmediaciones del rio Rojo, no lejos de
prosperado en sus proyectos hácia esta feraz comarprincipales aduanas y puertos de una pa,•t~ de la isla,
Yuen-Kiaug,
exist!!n
las
ricas
uúnas
de
Tohl.n,
rcco• • ca, y las simpatías de los naturales se manifestaban
notidas deteni&lt;lamell.!~. por una comi:sion científica. es de esperar que los hovas, no tarden en acudir á.
·en favor de la aUa'ttza francesa.
Más.arriba,
11:lcia las fuentes de dicho río, se hace en solicifar una suspension de hostilidades,·á fin de entaOcnnia.n estos hechos en 1870. :Mr. Dupnis, tal
blar negociaciones para la paz definitiYa.
es el apellido de este atrevido proyectista, hallábase grande escala la e~plotacion de metales preciosos.
l'or
lo
demti~,
las
co"1illeras
del
'l'ong-Kin
reunen
establecido en China, y err sus viajes frecuentes á
~l inconveniente lenguaje empleado en la Cámara
las pro,incias del Sur del Imperio, descubrí§• una esta co11dicion sentada por el célebre HumbQl&lt;lt: 11Se popular inglesa. por ua diputado, ·wingt, al ocuparse
e11cue1:tra.oro
en
toda:i
las
cadenas
de
montañas
que
via. ~ comunicacion natural en el rio Ro,io, que atra. de la intervencion de Portugal en lós asuntos del
··
viesa la provincia de Yun-Nan, en el Celeste Imperio, siguen la dircccion del meridiano.1&gt;
½aire, y que. mereció la ruda y digna protesta del
No
es
menos
rica
esta.
1:egion
en
-plata
y
cobre.
y riega upa parte del Tong-Ki~ l1asta depositar sus
l\Iayor Q.uillinan, parece haber dado el fono, en que
Ta.mbien
en
la
cuenca
del
rio
Rojo
se
encuentran
las
• aguas en el golfo de este nombre.
han de seg"Uir· ocupándose de esta, ya. enojosa., cuesminas
de
HÜe-Ton,
que
producon
en
abundancia
zinc,
Comunicó Dupnis su descubrimiento al Almirante
tion, á ciert:is publicaciones ~e Londrés.
·
plomo y. hierro.
Dupré, G~bei:nador de Cochinchina; pero e.sta. autori- bismuto,
.
.

~--

.

.

•

•.

101

J:STEBIOR
pero de observacion eu la · i'Poutera A1·menia, es la
sig1iente:
La Academia General, ese gran centro de insPrimera divisioñ de co;acos del Dom, compuesta truccion, por cuyo est.1.blecimiento.\'eníanse, desne há
de cinco regimientos y do3 baterías, una briga&lt;la en largos años, formulándose los votos más fer,·ientes
Kari! y la otra en ~l ralle del Rion , Kutais . Se- entre los individuos de la sociedad militar- haciendo
gun,la division de cosacos ele! Dom, formada de cua- eco á las doctrinas reformadoras :sustent.~das en litro regimieutn y dos baterías, háciá la frontera de ' bro3 y discursos por nuestros primeros tratadistas
Per.;ia entre Erivan y Jeli-ss,'l.wetpol.
realiza ya. sus primeros actos, y el 11istingnido per;
li'\y a&lt;lem l.s do3 ,¡¡ visione3 de infantería cqn· un sonal de sus Jefes y l'rofesores se ocupa asíduamente
efectivo clé 32 batallouP.s, distribuidos desde Kutais en los trabajos que han de preceder á la. inau!!'Uraá Alexan-lropol¡ en Kars tres regimiento3 de infancion de sus importantes y nobles twea~. · .º •
. tería del Ca•Jlaso; en Srti\'in, cer~'l. de B.itum, un
Del sistema. que se adopte para el regímen inte•
bat'l.llon ele artillería ele plaza; otro de tiradores en rior del establecimiento; del ór&lt;len con que se lleven
Chn-Kendú; uno db artilleria. de plaza en Al~xan- á. cabo los diferentes servicios; del trato que reciban
drop:&gt;l, y ta¡nbien otro de ~st.1. arma en Kars. ·
los alumnos, desde el primer momento, y hasta. de
los grados que se permitan á las éxpansioues propias
s~gnn afirm'I. Li I!itlia Militar. de todos los mo- de su edad; dependen, en gran prirte, los resultados;
delo3 de arm'l.,.de repeticion;conocido3 hasta la fecha, porque no debe olvidarse 11ue hay algo más· imporel.fusil ~Iannlic'ter, es el que result:1. m{s propio tant.e a1ín que la educacion intelectual de esos jóvenes
p_ara. arim · al snl&lt;l:\ lo y el que mejor satisfac&lt;i á las \ue · acuden á ,l.1.s oposiciones de ingreso, llevando·
~xigancia, 1le la tfotica moderna, respecto á los fue- hen_chido de entusiasmo el corazon y la mente rebosando de ilusiones; y"ese algo, que se funda en el
gó3 de la infantería.
principio
moral é indestructible de hacer antes que
H'\y de est1. arma tres mo:lelos diferentes. En el
primero, el clepó¡¡ito, situa.il.o en la culata, contiene hombres de ciencia, hombres honrados, es la necesiveinte cartucho3, y es de rotacion, forma•lo por cnm- dad de sacar á salvo la juventud de las CQrrieñtes
tro tubos girato1·ios; para llenar el depósito hasta in- del to1·pe positi\'ismo moderno, ahogando á la vez los·
. troducir uno por uno los c,1.rtuchos en una abertura gérmenes corruptores que en sus almas hayan potlido
pr,lctic:1.la ai /¡ ,Je: cala cartucho se coloca automí.ti- brotar ante el espectáculo que ofrece la sociedad en ·
cam~nte en su.ltq·ar, 'y el último sirve para efectuar ge'Ueral, donde sólo á la madura experiencia le es
dado distinguir el Yicio, de la virtl¡d.
el primer disparo.
.
'rodo lo esperamos de los Jefes y Oficiales que
Una lengiieta metilic.'l., perinite abrir ó cerrar el
forman
el cuerpo de profesores y de los talentos clel
depósito, segun se desee utilizar la resen·a de cartuacreditaclo General, á. quien tan a&lt;;ertadamente se ha.
chos, ó ca.rga.r á cala disparo.
·
· En el tiro r.l.pido, los cartuchos s'.l.len alternativa- confiado la Direccion de la Aca&lt;lemia,-y, como nos•
mente de los cuatro tubos. A merlida. que un cartu- otros, lo espera el Ejército entero.
Al ver así cumplida una de nuestras más vehecho pasa á. colocarse en la. rec.l.m1.ra, el que le signe
· Se~un noticias particulares qu&lt;i se nos comunican ·ocupa su lu~ar, impuls-.:i.lo por uu resorte fijo en el mentes aspiracionas en pró de la regeneraciQn militar
de Espaiía, enviamos una corclial salutacion á los que
de In~l:tterra, acaba. de celebrilr.;;e en el A~ricul- fondo del tubo.
· fospirándo_se en el más puro concepto moral y cienu'.
t11ral Hn.ll de Lonnres. un gran a~alto de a.rm:t'I
El cañon del fusil es del sistema. JJ.tauser.
que ha durail.o varios dias, al cual han Mistiilo mi'.
El peso tot..1.l del arm1., descarga.da, es de 4' 535 ki- fico, se aperciben á consagrar sus fuerzas y su valer
llares de pPrsonas, tmtre la'i que 11.o-uraba.n la familia lógramos, y conteniendQ los 20 cartuchos del depósi- á. la obra de nutI~ir las filas del Ejército Con una juventud que sepa mterpreta.r fielmel).te en lo porvenir
re.'1.l y lo mis disting,1ido de la so~ietlail. in"'le;a..
to y otro en el caiíon 5'415 kilógramos.
De t:\l morlo se impone el instinto de con;ervMiÓn
El segundo modelo ofrece mayor sencillez; el de- la sagrada misión de las instituciones armadas· v
en los pueblos del Norte, que todo lo que tiencla. á I&gt;ÓSito es fijo, y se aloja en una cavidad practicada en hacemos votos por que ningun obstáculo se opong-~ á
fort.'l.lecer la energfa y el vi!l'or de sus individuos
la caja; lo3 c:\rtuchos, que son doce se colocan tam- sus tareas, ó embarace la sénda. que empie1.an á.
~ere~e ~na atencion' extrenwla y despiert.'I. extraor'. bien automí.ticamente en sentido d'iagonal; con res- recorrer.
·
dmano rnterés; sie)11lo verJaclerM fiestas nacionales pecto al depSsito, á. medida qne se les introduce por
La prensa diaria, profesional se ha 'ocnpii,do exten-•
las que celebran las sociefaies de tiro: ,,fauasia es'. un'\ abertura latellal. L'.&gt; restante del 1uManismo
samentc
de un acto de filantropía. y desprendimiento
grima, equita.cion, etc., para (la1· á con;cer p·e rkli- guarda perfecta..analog(a con el primer modelo.
realizado por el Teniente Genera.!· D. José de Allen'.
camente sus siempre rápidos rirogresos. .
Se considera con bastante funda.mento que el ter• desa.lazat-: de la cesion hecha ;l. la Asociacion mútua.
Era un especM,culo, por to:Lo extremo interesante
cer molelo es el m:\s sencillo de -todos los experi- del Ejército y la Armada de la cantidad de 5.000
ños dice-nuestro corresponsal de Loncltes ver 1~ mentados hasta el dia. Su mec.1.nismo se forma 1le
ans~etl_a:l con que un público entusiasta s~guia las cinco piezas, 'y puede ser colccado en el arma ó reti- pesetas que ~icho.E_xmo. &amp;r. entregó; el ali.o-próxi11enpectas clel a.salto, y acomiauaba· con ale"'res ra•lo en meno:1 de un minuto sin necesidad de mo pasa1lo, con 1leshno al fomento de nuestra marina
militar, al abrirse la suscricion· nacional, de- que
hurra~ á los animp~os competidores.
:'
ningun instrnmen~o especi!t.l, y el depósito puede con- opartunamente nos ocupamos. .
El prog-rama ha sirfo muy variado, y han tomado tener de seis á diez cartuchos.
Cuantas frases pudiflramlis dedicar é. un hecho tan
parte en h1. fiesta diferentes Oficiales y clases de
Sin embargo: en las experiencias practicaJ.as con plausible, resultarán pálidas, !J,espues de los merecitropa del Ejército.
.
estas arma1 en Viena y Plimuth, ha resulta.do que dos el~gtos que en perióclicos y círculos militares ~e
Asaltos ne florete, sable y palo; luchas individua- la, con:1trmdas con arreglo el primer modelo satisfales y col_ecti.\·~s, á. caballo con sable y lanza, apues- cen m ls cumplidamente á las conrliciones de precision han trib~ltaclo á este veterano y, J)Or tantos conceptos
tas en PJerc1c1os de ag-ilidan y &lt;lestreza, tales como y rapidez en el tiro. Con el segundo modelo se hicieron benemérito General; pero no por eso es J11enos prola)1zarse al galope sobre su caballo y dividir de un 21 disparos en 27 segundos y con el tercero siete fu_ndo_ el agradecimiento á que, como Oflcialc.s del
EJército, nos creemos obligndos, y que nos complata.Jo en do3 partes un busto de plomo que se desi,,.na.
0
disparos en siete segundos. '
.
cemos en manifestar públicamente. ·
con el nonÍbre de la.cabua del Tarco.
El ?rimer modelo puede adoptarse para las tropas
. Este rasgo, verdaderamente excepcional en los .
El Téniente Grand\·ille Smith, de la guardia de artillería, las guarniciones de los buques y acaso
, Coldstream, ganó el primPr premio de florete, y el para. los cuerpos ligeros; el segundo y tercero pare- -tiempos que corremos, merece anotarse con grandes ·
segundo el Comandante \Vest de artillería,.
cen exclusi\'amente destinados á la infantería de caracteres en las pág'intis donde se contienPn los
hechos realizados 1&gt;~r el General Allende Salazar,
E~ primer premio del palo, se adjudicó al Tenien- línea.
durant~ ~oda una nda c~uga:n-ada. á ~u patria y ~l
te Bmgha1~ del 3.o de hlísares; y el de sable á. cabaenaltec1m1ento de las virtudes mili'3.res; porque
llo, er 'l'ervente Ramatine, d'l artillería montada. ·
La. nota más saliente del Aspectáculo, fué el asalLa aparic~on deT c5lera en Egip~ ha. vuelto á po-. prueba_ la ~undad de su;, sentimientos, y el interés
ti&gt; de lanza. entre Lor,l Hn.wi~nton y el Capitll.n
poner ele re~ieve la filant~op{a in~lesa. A las prime- que le 111:ip1ran las necesi&lt;ladcs y los infortunios que
Yodd. L1. gal~ard{a y facilidarl cou que manejaban ras precauc~ones del Consejo sanitario interñaciona.l pes:in sobre nuestras familias cuando se v-en privasus caliallos sm perder nunc l-el equilibrio resistien- de C?nstantmo~la, el delcgafo inglés opuso esta. atroz das de sus p'.th'es ó esposos. '
do los más Yiolentos at.1.1ues, provocaba ¡ntusiastas teoria: que lo:; 111tereses comerci:i.les eran tan respeLos sbtemáticos detractores del Ejército han
aplaµs'.&gt;S, alcanzando al fin la. \'ictori,a. Lord Hawin"'- L'l.~les como los d~ la.. sal,1d pública. :en estos térmi•
ton, que fu~ c.1.lurosamente felicita-lo:
º
mmos de g&lt;!nem}1da1l ¿no ~ería más parodógico decir: tenido ocasion de con\'encerse de lo errado de sus
opiniones á la \'ista de los Sl!Cesos que se desarroll.in
En España, donrle con tanto interés se!ruimos · ~mueran _lo:s hombres y nvan los comerc\autes?»
en bue!la parte de las comarcas andaluzas particiertas mofas inútiles y perjncliciales que Yie~en 1lel
cula.nnente en la rica pro\'incia de Cadiz do~de con
Norte, ¿,por qué ño hemos de copiar estas ten~encias
Pero ha;,1mo3_ j_usticia á la lógica. mercantil in- mayores lll'Oporciones se manifiesta el soci~lismo, que •
morlernas de dar una importancia. extraordinaria. á
glesa. Su; propos1C1ones no son nunca tan genera.- no e; otra cosa esa tenebrosa sociedad que se titula
t.1.11 utilísimos y saludables ej~rcicios :,&gt;
les, por,1ne entonces tenclrian todaYía. el méi·ito de In 111n110 negra.
ab:mrda:- el m'.\l plra. tolos. No; los ingleses quieSin el auxilio del soldado, sin la cooperacion ele
ren el mll, que en este caso concreto es el cólera las ~ropas, que, secunda.11do las miras patrióticas del
En p~e\·ision de lo;; acontecimientos, al~ora que la p~ra. to:los. !ue_nlls p:ir~ ellos y sn~ intereses comer: Gobierno, se han prestado volGntariamente á trabajar
la cnest1on de b Armenia ha ,:ueltu ti colocar,e so- ciales.- Al ultuno e~tre1M: C:)mprometerán l,'l. vida en lM lab:ir~sdel campo,. la destruccion y la ruina.
bre el tapete, J{usin. aumenta las tropas que guarne- de alguno3 de lris suyos, de los habitantes de Gi- transformar1an hoy en piramos inmensos las reo-iones
braltar, q~•'\. s~r.i el r&lt;lfugio ·ua.tural ·c1e cuantos m,~ _feraces de a,fuel suelo privile,,.ia;lo y dejarian
cen la frontera de aquella pro\'incia turc;\.
Seg-un una con·espon•.leucia.~del J.Yeue ~lfili 'arri.~- huyan de E r1pt,i, y eutr,nc~:; polrem ,s api:eciar nos-- sub,istente_ pa~a el próximo inviern°o el terrible pelir?1• _Blaffer, de Berlin, r¡ne..extracta Lfl. Fra11ce .Jíi- otros un.nuevo aspecto de ese gran infortunio nfl.cio- gro}e l:1. m1s~r1a C'.ln su cortejo pavoroso de des:lichas.
8tr1'J. e~ta leccion de ejemplo á nuestros adversalitaire, la di:1tl'ibt1cion de los cuerpo3 clel Ejército, nal que pu'&gt;~ tierra e,paíl~la bajo plant11.3extmnjera.:1.

Un peri6dieo militar, qne circula mucho ·e~tre nos•
.otro~ A~·my Mz'1 Xttvy Gr¡zetfe, aludiendo á las dife.
renCtl\~ que• a~tna.lmen~e existen entre Inofaterra
Y Portu~a~ re~pecto á la posesion Whydah
de :1.lgunos t~rritor10s del Cong-o, dii:e que la Gran Bretail~ no ha reco!locirlo nurH\'l. el derecho que ale'.\'a. la
nacrnn pcwtu~t1e:ia sobre ·whyda'1 y su comarc:1., y
. despues-de_unll. br•we excursion histórica, en que pretenrTe- desnrtt~ar los hechos, y negar hast:t.que Portu~a~ merezca ser tolera·la en el concrerto e1iropeo
termma. con el si!l'uiente pirra.fo, qne extractamos d~
la~ ~olumnas de nuestro estim'i.llo -colega, Lrt Revisla
Jíi~ttar Espr1ñoln. periódicÓ·que, con su habitu:ft disCUS)O~, ha ijido el primero en dar y comentar esta
not1c1a.
..
.
·
. .
cEr_ror, Y irrave, sería en nosotros ·acceder á las
proposici?nes_ne Portn~til,q1,e e.~ inrll¡nz de ••i11nte11tr
el ó_rden_ e,¡ 1u11_
quwt rle s11.~ vo~esione.~..... Dti espe•
rar es que los miembro, de la C:ítn:tra. de los Comunes s~ o~on,Irán enérgica v uná'1!.memente á tales
Il.e!l'OC1a~tone~. que son :i.nticon-.tjtncionales, y para
n:iestl'o mterés comercial perjudicialísim'l.~.El comercio s~ abre a11ora. un c:1.mino en el A frica occidental Y meridional, y seria funesto dejar ·en manos 1le
Portur,1.l un:1. sola pulga.ia. ne terrello, por lo que no
tar,larm e!1 d:1.r enti-afa (l/"tl :s1r.l~1i, l17c corru¡don y
la~ cxtor~tones que con~tifa¡¡1n el ca rncle1· rle torlas
las e ,lonrn~ por do11ie se e:,;/ien 'en s11s rlo11iin. ·os.,
Como tenemos_ el convencimiento de que la prensa
portn_~ues~ recbR.zal";.í, si no lo ha heclto ya, esta.s ci1r
lumn1osa, a,éYe1·a.ciones, en la. form'l. que merecen
n'ls li.mib.mJ~ á insertadas, sin' comentario¡, ·bastin'.
donos a.nohr la proyechosa enseiíanza que de su lec~
tura se despi·ende.
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EXPElJll'.lON DE LOS .FHA.N()fü;ES AL TO.NG-KIN.-Y ista del teriituriu wnctíliJ.u á la .lfra11~-ia &lt;;n Hui-llliung.-Elllblr~adoueo que hacen el tráfico p or el Rio n•jo.
Alrededores de In ciudadelt\ de Ha-No"i, ocupadt1 i,or )us tropas frances~s

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LA ILUSTEACIO~ MILilrAR

lio

aplaudi~os al verlos condensado! ~n ?~ra~ de raro .méritó,
henchidas de saludables preceptos militares.
D: Tomás O'Rynn y Vn-zq11ez, J1nci6 .en Madrid, el 30
servir á su patria en el .puesto qne el Gobierno le de .llayo de 1821, ingresó como alumno en la Ac~demia d:e
designe. .
.
.
Ingenieros en Agosto do 1838, y h!l~iendo termrnad? con
¡ A.h \· pero es que es_os. puestos est_án
hipotecanotable aprovechamiento. sus estudios, füé promovido á
dos en pagarés á plazo fiJo, por ese smnumero de ca- Teniente del Cuerpo en 1&amp;42, cuando disfrutaba ya el emContinúan los tra.bajoJ de reorganizacion del
ciques, que son los. nuevos Mñores feuda.les :de esta
pleo de Teniente de milicia~, provincial0s, porantigi.i~~nd.
Círculo de bellas Artes. Galantemente invitados ~ perturbada era política.
IIasta 18!5, prestó el servicio de su clase como Tement&amp;
Entonces no somo!, ya nosotros los que tenemos·
la primera Junta, asistimos con s-nsto á este moviy Ayudante en el regimiento de !ng'enieros, hallándose de .
miento de concentracion que responde perfectament~
l~idroc1,Jalía, es el cuerpo socia~, es allf donde hay_ · guarniciqn en 10s distritos de Cattiluña y Castilla la Nueva
á nece&amp;idades. de un órde11 general, sobre las que que llevar el reme~io con urgencia.
y en fa pinza de Céut11, á la cual pasó CO!l cuatr? _oompanunca creeremos insistir demasiado.
ñías de su cuerpo, para formar parte de la exped1c1on pro•
Los
últimos
debates
han
hecho
resaltar
nueva· Por otf.íl, parte, hay entre las _bellas ar~s, una
:fl\etadn al Imperio de ll u·ruecos; pero babié_ndose d~sisticierta analogía de fines, si se considera teóricamente mente las dificultades de vivir, de gobernar, de estado de¡s'.e propó,ito, regresó á E,paña, pasan~ á mcorblecer
definitivamente
un
órden
de
cosas
regular
Y
el objeto último de la guerra, que no pu~de ser más
.
normal en este país. Lós clamores de siempr~, Y tan por1&gt;rae con el re,to del regimiento en&lt;luadala¡ara.
que la consecucion de un progreso.
.
Aseendido 4 Capitan, obtuvo el mando de .una compa•
vao-os
'tau
confusamente
expresados
como
siempre;
La música, la pintura:, las- letras, preparan, faci:
ñfa do ;\Iinadóres; sin que este destino fuese obstáculo
litan el tra.bajo de adquisicion científica, naturalmen- la; te~dencias á producir un efecto personal antes
para que el año 18-!S-se le confiara una co~ision en la
que.
uri
bien
público;
el
prurito
de
~lantear
á
~a
vez
te penoso, y la guerra obl~ga, bajo ~o~ _dos _aspectos,.
todo.s los más graves problemas, sin entrar a ana- vecina Francia. D~ regreso, en el mes de .Noviembre conde ¡a prevision en la defensa y la civilizacion_ en _la
tinuó de.empeñando ~l servicio·&lt;lel c:1erpo, Y en la noche
c&lt;inqnista, á una capitaliza_cion de c~ltura y cienci~, lizar resueltamente ninguno; hé ahí, en suma, el rasdel 26 de .llarzo. de lS-18, al frente· de una pequeña
go general de.1as últ~~as discu~iones.
.
todo lo más posible ge!1erallzada y ~vu1gada.
.
columna, combatió en h\3 c!llles de Madrid con los insur•
La organizacion militar ha sido combatida con\1
E.11 fin un lazo comun de desgracia, nQS' une á mi-.
recto, lo..,1·1111do 11p0Jer,1r,e, trns empeñada lucha, de
mismo
éxito
que
pueden
s.erlo
todas
las
ot~·as
orga-c
litares
artistas propiamente dichos.
t~d,.s l,1s barrica3,is que úb,truian la Carrera de-~!ln J eróLos. goces de este mund.o no parecen _pr.rte~e- nizaciones sociales¡ ·porque, natm·almente, 111ngu_n a es
nimo bien que experimentando sensibles bajas de la fuer- ·
perfecta,
ni
mucho
menos,
entre
nosotros.
Pero,
no
es
cernos y aqn las coniticiones últimas de una subsisza á. ~us órdenes. Por tan distinguido servicio fué recomde este modo aislado como pueden tratarse tan arcl~as
. tencia' soporta.ble, se nos discuten con espantosa
pensado con la cruz de San Fernando de pri~era clase.
cuestiones.
El
mal
que
nos
aqueja
á
todos,
no
clebe
frialdad por los monopolizadores ~e todos los eleDumnte los años 49 y 50, desempeñó el dcstmo de promentos más indispensables á la vida. El mercader ser investigado en una sola cl[l,se !JOCial, á_ ~eno~ ~e
fesor de la Academia especial del cuerpo, y en M,,yo de
incurrir
en
irritante,
cuanto
jnexcusable
lllJUStlCla.
que perdió el templo de lo~ israelit~s, podrá. a~uí
perder tambien la patria, si por medio de asociacio- La primera e:ausa de m'.estros i~furtunios, está. pro- l~l se le nombró para formar parte de.la comióion que,
nes tan felizmente ideadas. como la qne nos ocupa, . bablemente en nuestra ignorancia ó en nuestra edu- presidida por el Teniente General Conde de Mir!l.ol, tt?rn
por objeto recooocer y estudiar la i-la de Cuba. Sli lleg~no se pro.cura difondir en el. pueblo ideales. capaces cac'itm; en un desconocimiento casi genera: _del modn á la Habana coincidió con el desemb!lrco de la exped1vimiento de las sociedades y de las cond1C1ones de
de destruir al bárbaro Sancho . Pan.za d~ nuestros
cion fiÍibustera· conducida por el .Ex-~eneral Narciso Lotodo órden, de todo progreso, de todo gobierno.
dias, sin caer ppr esto en las extrav:i,gancias románpez, y aq?í encontró nueva ocas ion de disti~g11i:se,
problemas de esta trascendencia, merecen má,s mecuticas del Quijote. l;ooperaremos, en cuanto nos se¡¡.
marchando
con tropas en auxilio de Cárden!ls. "\ olv1ó á
tacion, un estudio prévio más conc_ienzudo, y a~guna
posible, al éxito d.e esta naciente asocia~ion, cuyas
basesllenas ae originalidad, ponen en relieve un he- soluciúll al conflicto, algun traba.Jo que_ acre~i_te, al Espnñt á los pocos meses, y fué n.ombrl!do Secre~ario de
lu Junta encargada de informar acerca de los diferentes
menos este buen deseo. _Las instituciones m1htares
• cho ya vulgar en el extranjero y aquí tod~vía extr~ñ.o: el de que sólo por col}lbina~ion~s soc1:i,les,. que no deben ser juzgadas sin relacion con. tod~s las ramos de la Administracion y Gobierno de In menciona•
•.
demás del país, porque no se puede apreciar bien la da isl!I.
requieren una grande y muy eJerc1tada _mt~lig_e~En Julio del año siguiente obtuvo el cargo de miembro
funcion de una parte, si no se conoce el todo, en su
cia, se puede llegar á uná suma de beneficios mdivide la comi,ion permanente de ind!lgaciones militares en
duales, capaz de garantizar el. órd_e n, la paz, dentro
conjunto y en su distribucion.
· .
Un fragmento de sociedad s~n compara:cion con el ./!ustria, en cuyo imperio perm,meció hnstn Ab~il. de 185-1,
de ciertos límites. E:;tas combmac1ones, y_ es D:ás, la.
perceJJCion de los beneficios anejos á ellas, seran tal resto es casi ininteligible, y lo primero que urge regres1mdo á Madrid, doni.le de,eropeñó el serv1c10-~or~es-pondiente ·á su empleo y destino durante los t1contec1!}l1enhacei: al ahondar el· problema de nuestra orga.niznvez $iempre ignoradas por las grandes masas; pero
tos militares y políticos de los.meses de Junio y Ji¡.lio.
. en tal ca~o, la fé en la. ciencia, la fé en l~s qu~ pue- cion militar es plantear el de la oriranizacion gen~Hallándose otru vez de profesor en la Acndtlmia del
dan haber acreditado suficientemente su smcendad Y ral, y más ~bajo todavía, el de la educacion nacional.
cuerpo, se le confió el destin? de Agregado militur ~ los
su talento, debe apresurar la realizacion ·de estas noEjérvitos a-liados ·en Crimen para seguir ias opcramones
bles asociaciones, ta.ninevitables, tan fatales, desp~es
De cualquier modo, ha llegado el momento de rede todo, como dichosas. Nuestra enhorabuena al seuor flexionar con severidad é imparcialidad absoluta. Se de la campaña y hacer el estudio de la guerra. IncorpoFernandez Bremon, autor de las bases, por su exce- invoca al país, y el país somos todos. Olvid~mos que_ rado en Julio de 1855 al cuartel general francés, siguió
somos militares que tenemos en este caso mtereses constantemente los Jugos y penosos tr!lbajos del sitio de
lente trabajo.
directos necesidades egoístas en una cierta propor- Sebastopol, concurriendo el 16 de Agostq á la batalla del
Abramos ancho campo de _investigacion á 11ues- Tchernnfa y en 8 de f::etiem bre al asalto de la· torre de
LJI. discusion de los presupuestos 11a dado ocasion cion.
tros jueces, y ahúndese de una vez y para siempre Mnlakoff y á la to¡ia de aquella formidable pinza. de
á los Ministros de Guerra y Marin~, para hacer
guerra.
·
·
.
enojosa catllina~·ia. .
•
.
.
. • , .
•una gallarda manifestacion del estudio qu~ han he• esta
Estos servicios fueron recompensados poi: ol gobierno
Se dice que el EJército es umt mstitt~cion util,
cho de sns respecti_vos departa~entos.
.
francés con la cruz de Ofichll de la Legion de honor, y
pero se impide á ia vez que subsis~! que ..llene re· La institucion armada ha terudo e1.1 sus ilt~straaos
con ·el empleo de Ooronel por e1 español, que hizo de este
gularmente sus funciones. Es como s1 se diJera á un
J efés, campeones decididos ~~ntr~· tod~s ·1as pr~ve~me,do justi&lt;:ia á los méritos de D. Tomás ◊'Rran, certifihombre que anduv¡era despues de haberle amputado
ciones, y todos de una oposic10n mtehge~te Y arucados
por el .Mariscal Pelissier en una comunicacion dirilas piernas.
'
mosa.
· ·
gida á nuestro Gobierno y en la cual se hablaba en los
En nn· hecho convinieron todos los oradores de las
Nosotros reconocemos 9.ue nuesfra organizacion términos más laudatorios de las dutes y valor de que
distintas procedencias políticas: en la insuficien~ia
debe
inej01:arse. Es más; sentimos un malestar pro• dió muestras el ttgregado militar español, durante toda la
de lós sueldos militares, para atender á las más impio y hasta nos parece experimentar por repercusion ·campa_ña.
,
.
periosas necesidades de la vida.
.
Al r·egresar á España en Agosto _de 1806, se le destmó
el
mal
entero
de
la
sociedad
española.
· Esta confesion tantas veces repetidi.t en tan ele•
Si el inal está entre todos hagamos un prorateo á las órdenes del Ingeni.ero General, para qne se o~upara.
vido sitio parece 'indicar que los continuos clamores
en la redaccion de la memoria de In guer-ra de Oriente, Y
de
responsabilidad, y empreudamos·todos esta triste,
de la pre~sa profesional, han sido escuchados, Y al
más tarde fué colocado en la Direcion general. En Mayo
pero
necesaria
tarea,
con
tanta
imparcialidad
como
hallar eco en tan autoi'izado recinto, abrigamOi~ la
de 1859 se le co.ntirió el cometido de pas!lr á estudiar la
esperanza de que no pasará mucho tiempo si_n que templanza:. ¡Qne honradamente pensando, debemos
presumir, salvo contraria prueba, que nadie produce guerra de Italia¡ el 15 de Junio llegó á Génova, y no tardó
se pongan remedios á una necesidad tan apreJillante.
en \ncorporarse_en Rivoltella al Cuartel Real Sardo, ~n
Como era de esperar, y dado que en el Parla?1ento aquí el mal po~ infernal deleite(
el que concurrió á la expugnacion de1a plaza de Pesch1e•
todas las discusiones revisten en primer térmmo un
ra. Firmado el armistioio, fné agraciado por el rey Víctor
interés político la oposicion ha reconcentrado natuManuel· con la ·orden de San Í\!!luricio y San Lázaro,
ralmente sus f~erzas sobre el Ministro de laGue!ra,
EXPLICACION DE LOS GRABADOS
pasando despues a estudiar cori varios Oficiales, 1ue se
de.cuya personalidad se supone de~end~ en ?~tos
EXCELE:XTÍSDIO
SE:SOR
TENI]j]NTE
GENERA"f,
hallaban á sus (&gt;rdencs, algunas pinzas y establecimientos
momentos los destinos de la actual situacion política.
militares de Cerdeña así como la organizacion del ejército
DON TOMÁS O1 RYA:N Y VA1lQ{;EZ,
ita!inno apresurándose ó. volver á su pátria á tiempo que
Como si hubiera necesidad de hallar alguna impeera no~brado Mayor General de Ingenieros del Ejército
DIR~CTOR G&amp;NERAL DE IffFANTKRÍ!
netrable itre~nita se han amontonado número~ Y
Uno de los nembres má3 respetados en el Ejército espa- de Afric!I:
· cálculos, para~vid~nciar, en último término, inconveIn'corporndo á ]!IS tropas expedicionarias, concurrió
ñol, es el del ilustrado General á. cuyos talentos y profun:dtentes de todos conocidos; pues los defectos que pue- da experiencia, adquirida en una larga y honrosa carrera, á varias acciones, resultando herido en 1!1 del 9 de Di·
den ')xistír en nuestro. modo de ser, tienen: su raíz
se halla aotualmente-confiada la-Direccion•del arma de.In- ciembre, por lo que fué recompensado con el empleo de
en los fundamentos de la sociédad eSpajiDla.
Brigadier. Apen!ls restablecido, se unió n"uevamente al
· El exceso de personal, fuente de todos los confüctos f,mterla. En la sociejad civil no se ignoran tampoco sus Ejérci·o, y ashtió al combate ile Samsa, y batalla de Vad·
servicios á la p!ltcia y á las insfüuciones que nos rigen,
de nuestra organizacion, ha nacido de las pe~turba•_
Rns, que puso fin á Iá gloriosa cnTrrpaña.
así como su lealtad, ncrisol_ada en los dins de más dur!le
clones á que el Ejército ha. puesto feliz término.
.Desde 1860 á Agosto de 186-1 desempeñó suc~sivnmente
pruebas;
y
en
el
extranjero
disfruta
asimismo
una
estima¿ Y este exceso de personal puede reducirse jus¡os
cargo3 de Gobernador milit!lr del l!'errol, Melilla Y
tos límites? Sí, decimos nosotros. En 24: horas. El •ble repqtación, á que han.dado fundamento sus repetidos - Alicante; en la última feeha F.e le nombró Secretario de la.
viajes
á varios países del nuevo y viejo eontinente, y. ~us
distintivo más· característico del militar espaiíol es
investigaciones -cienWicas, y eruditos estudios, que hoy Direccion de lnfanter!II, tom,ndo parte en el combate
la. abnegacion •. Rágase \llla ley de empleados, pero

rios, para no _olvidar qu~ el Ejército se hall~ dispuesto siempre á no escatimar su~ fuerzas, en mngnu .
concepto, cuando se traía del biene~tar de sus conciudadanos y de la salud de la J?atna._

una. ley de veras, como la que para. análogos ~nes
ex~te en Alemania, y ningun Oficial rehus_ará ir á

?'ª

·za

y'

!

.,

a

LA ILUSTRACION :MILITAR -

•

.

..

111

.

sostenido en las calles de ~adrid el 22 de Junio del tan lógicas como atractivas y elegantes. Trabajador incan- manifestaciones de la industria y el progreso, manantial
último 11.'ño citado, con una pequeña columna. Habiendo sable, sacrifiéa su salud al estudio, y pronto dará á iuz fecundo é inagot!lb_le de riqueza para la Yida. de los pueresuitado contuso de bsla, Ee le reeompen•ó con la cruz un tratado sobre l!I g 1erra, en seis tomos, de los q•:e.11caba blos. El cuerpo de Artillería h!I cumplido dignamente su
de terminar los cuatro primeros, obra. que debe ser un cpmetido, representando al Ejército_ en estti. ocasion, de
de 3." clase del Mérito Militar, pasando poco· despnes á
monumento á la ciencia militar, como cumple á sus taun modo que hace honor á su cnpacidad para dirigir la
tomar el mango dé una brigada en las Provincias Vaslentos.
·
industria lílilitar que le está confiada.
congadas.
· Ha escrito !ldemás Yarias obm•. y programa:¡ entr~ las
Todos los establecimientos han concurrido al certámen,
Al°ocurrir la revolucion ele Setiembre; desempeñaba el
primeras, ligaran:.
•exhibiendo en junto410 efectos, de los que sólo menciocargo de Secretario de la Junta· Consulti;a de Guerra, y
nnrenios aquellos que merecen ser examinados· por su im,
Estudio sobre las maniobras y form(l,ciot•BB de la in·
fué declarado en situacion de cua1·tel. Así se hallaba
portnncia con mayor deteqimiento.
cuando por Real Decreto de S. M .. la Reina Doña Isa~ fanteria.
De la fündícion de bronces de Sevilla, las piezas de
Gonstri,ccion y empteo de las defensas accesorias.
bel II'de 1.o de !layo de 1870, fué nombrado Director
bronce comprimido, proyecto del Coronel Plasencia, y la
Fortijicacion de cam,paña aplicada; y como obra militar
de estudiós, y Jefe del cuarto de S. A. R, el Príncipe de·
de distinguido mérito,
•
·
de 15 m. del Coronel Verdes, todas esmeradamente consAstúrias. Un Consejo do guerra lo sentenciq á rnr destruidas, y el obturador sistema del Oapitan Freire, con
Tratado de las aplicaciones tdcticas áe la fonnacion.
pedido del servicio., y no v.olvió al Ejército hasta la
Pero la.obra.colosal suya, la ·que Je acredita como pro- qne tnn brillante~ resultados se t!ln obtenido. ·
proclam!lcion de D. Alfónso XII.
Difícil es decidir quá objetos han de mirarse preferenteSu acrisolada lealt!ld y servicios se vieron 'recoiwiensa- fundo pensador, es la Filosofía científica, manantial de
nuevas Yerd!ldes que han de dar nuevo y seguro rumbo mente, entre los que for¡nan la preciosa coleccion de ~rmas
dos en 1875 con laet'aja de Mariscal de Campo, nombráná las ciencias en genen1\., énmpo.perfectfsimamente labra- remitida por l!I fábrica de Toledo. Sólo ctiremQs que están
dosele luego Jefe de Estado Mayor del Ejér¡:ito del-Norte,
con el que asisiió á todas las operaciones y hechos. de _ar- do, donde la !lctual generacion t:1nto puede cosech!lr en primorosamente trabajadas, justific!lndo en esta Exposicion el crédito !ldquiri\lo en otr!ls Mteriores del extranjero,
mas que se verificaron hasta In terminacion de la contienda bien del veréiadero progreso.
Posteriormente; los geómetra1 han admirado ~na.nueva á que lrn concurrido, debiendo h!lcer constar que esta fácivil, obteniendo en premio de su distinguido comport!lmiento. en la batallá de Elgueta el empleo de '.J.leniente obri.suya, los Elementos de Geometría, e Legendre,puestos brica se mantiene á la altura de su inmejor!Ible reputacion.
el ,·elacio1i c n tos método.v científicos modernos, y ~obre todo, · Es muy admil'!lda l!1 b,1ndeja que los Oficiales de Ártillería
General.
una Memoria sobre la Geometría, precididll. de una teorfa dedicnron á D. Emilio Castel!lr, qui•m galantemente la ha
Des pues de la· guerra ha desemp_eñado los · cargos ele
Capitan General de Granada, l)rimer Ayudante de S. :le. el general de !ns cienciu··deductivJls, que asombra por lo ~emitido para que pueda figurar al lado de los otros proRey, y Capitan General de Castilla la Nueva, y en dos dis- atrevido y concluyente de sus principios, trabajo que ha
ductos de Toledo. Esta bandeja es iln!I verdadera obra de
de dar á la ciencia de Euclides un a~pecto tan completa- !Irte, una joy!I que honra á los artist!ls que la ejecutaron:
tintas_ oca-iones, el de Director Gener11l de Infantería.
mente nuern, que puede decir.se que Mr. Girnrd eren una · L a colcccion de armas está presentada con un gusto qua
Hállase el General O' Ryan en pose,ion de las grandes
ciencia nueva, mucho más elevada y filosófica, á la par que acredit:1 nl Teniente Coronel Mesa, que lia dirigido todas
.cruces de San llermenegildo, ·:Mérito Militar roja, Isabel
· la Católica, y otras muchas condecoraciones por mériFo de. práctica, que la que h!lsta aquí hemos'venidq aprendiendo.
las instalaciones.
Pero lo que da preció á nuestra gratitud, bácit1, Mr. Gi•
g11erra, contando eu la act~alidad cuarenta y cuatro años
De los efectos presenfndos por la fábrica de Ovied~raid; es el sincero y verdadero cariño que profesaá España, merecen mencionarse: el potro L'!l?allete para lns pruebas
de servicios efectivos, y más de cincuenta con abono~ de
á l!I que distingue con especial afecto. Apenas le fué 11ro- de rewólvers del Teniente Cor~::al,
Artemio Perez¡ los
campaña.
· Sus trabajos científicos, son muy numerosos é importan- puesta la traduccion á nuo,tro idioma, de su obra.La Fi- !lparatos _para medir la fuerza de los muelles reales, y del
• tes; en la imposibilidad de hacer de ellos una circunstan- losofía cie t-ifica, por l'luestro apreciable amigo D. Cáitor dispnrador y 1&gt;al1U1ca, proyectados y construidos en la
Ami, distinguido colabora&lt;lorde est .. Re:VISTA acogió con fábrica; el fusil Remintghon, con nparatós Rodman, para
ciada exposicion, ó un auálisis de su mérito, insertamos á
contiml!lcion 101 títulos de aquellas obras más vulgariza- agrado tal la peticion, que, ·no la obra citada, sino otra conocer la presion de los gases de la pólvora en distintas·
dás en el Ejército, y g_ue bll.stan á fundar s·u reputaeion con:ipletamente refÓrmada, en la que· entrarán sus teorías partes del é!lñen, utitísimo para los estudios de las pólvosobre las ciencias dedJctivas, y nuev!ls y más elegantes ra,, y la balanza parti cvntrastrni' discos, del citad.o Tede hombre de profundo saber.
Memoria sobre li orga7\izacion de la escuela teórico-l'rúc: conclusiones de la filosofía objetiv!I, tiene en estudio para
niente 091 onef Perez, que es la que en su, experiencias
que aparezca escrita en el h!l~la de Cervantes¡ p_ropó-itos emplea la Junta Superior Fncultativa..de ¡\rtilterín.
tica regimental de Ingenie,·os de Mo&gt;tfpeller.
que, de todas veras, debemos agradecer los que, como él,
En el cntálogo de la instalacion e.e Trubia, figura un•
Ma11ual del pontonero. .
, vestimos el honroso urtiforme de sold!ldo, y tenemos la caiion de 24 centímetros, que no ha llega.do todavía por
. Descripcúm de varios hoi·nos d~ c2!y fogatas pedreras.
firme creenci!I, tan poco aceptada hoy por ciertos e!emen- l11s dificultades con que, á causa de su.mucho pcso,(16.500
Me,noria soóre el viaje militará la Grimea, en colaboracion
tos, de que el militar del ,iglo xu:; como lo demuestra kilógramos) se tropieza para el trasporte, y s-entimos no
con D. An-frés Villalon; obr!l en tres volúmenes y un atlas.
Jifo Girard tan concluyentemente, si bien destruy-e con la
haber podido examinar esta piezn, porque sus dimensiones
D~ l_a defensa 1iacional en Inglaterra, por-el baron Mauespada en los c11;mpos de bat!llla, contribuye en la paz con ~o:, hubieran hecho form!lr una idea más exacta de los
ricio de Sellan (trsduecion del inglés).
la pluma y con el trabnTo ment!ll, tanto como cualquier elementos de produccion de l!I fábrica de Trubia, donde
Tratado de A rquitecfür; militar, por· el Coronel AustriaotrQ, !11' avance de todos los conocimientos que traen á In se nos asegurn están tcrminadás otras 20 piezas de este
co Julio Wuzmb (Traducci1m del aleman).
humnnidlld el bienestar y la civilizacion.
enlibre.
Descripcion de las letrinas de hierro, usadas en los cu,,._
teles y- hospitales niilita~es en Auslri,.
La curei\a correspoudie~te, -proyectó deJ Cdpitan Ferrei;,
Instruccion del Zapador ( traducciou del aleman ).
está en el patio central, a,í co~o un cañon·de funaicion de
YlSTAS DEL TONG-KL~
Ins&amp;n,ccion I ara construi,· liornos de cainpañ1 de 176 ,·a-.
16. centímetros, con m!lcbos de·acero y su correspondiente
CúmO en la crónica de este número nos ocupamos con
cion-s en hornada (traducion del aleinm,1 ).
montaje, y el caüon de 15 centín;1etros, de acero, Sotomaalguna exteilsion de lo3 sucesos del Tpog-Kio, ;y en ella
Guerra de Italia en 1859, por Rüstow .( traducida del
yor, conocido de los lectores ele LA Ir,usTRACl0N.
encontrarán nuestros lectores noticias bastante exactas de
aleman).
Figuran en el catálogo clé Trubia, y merecen citarse,
la causas que han dado origen á 1~ expcdicion milihr
Determinacíon de la forma 11uii.co11i·eniente de la seccio11
!ldemis, el cañon de 8 centímetros, Sotomayor; de acero,
frauceaa,
que
en
·1os
momentos
actuales
navega
hácia
el
transvenal para las galerías ¡l,e mina, por el Coronel b11ron
y su cureña, proyecto de Sotomayor y Ferrer¡ la cureña
extremo Oriente, nos limitaremos á dar aquí, et? muy brede Sebo!!, traducido del !lleman.
·
de ncero para cañon de 8 centímetros, de Fei;rer, Heriz y
ves
línea\
la
ex'plieacion
del
graba.do
de
la
página
108,
La infanteria, la caballería y la artillería alé?7tana, por
J unquera, y el tren de chapa para cañon do 9 centímetros
en que se reproducen con toda fidelidad las vistasde Hael General ruso, b!lron de Seddler (tr!lducidodel aleman).
e't udindo por la Junta Superior Facultat:irn, y construido
No'i y Ho'i-Phong, puntos donde radican los dos princiBiografía d.el Sr. D. Antonio .lliartinez y Rodríguez, Ge
bajo su direccion.
pales establecimientos fran ceses en el Tóng-Kin.
neral de Brígud del Ejército fra_ncés.
·
Ap!lrte de esto, presenta Tmbia una maquinita de talaLa capital de toda esta region es Ha-N o:i, ciudad situada
Ultimamente se ha publicado una esmerada traduccion
drar, universal, del m"aestro·D. Ramon 01,a,·nrrín; µna de
en el interior del p9ís y en las ori llas del· Song-Hoi, ó rio
de.la obra. AJ!unfes y consideraciones sobre la guerrafrancoRojo. La poblacion indígena cuenta. con más de 200.000 divi4ir, del maestro D. José Larrosa, que JStá·construida
alemana, por un Oficiat general r_uso, y aunque al tr!lduccon una precision que 11nda tiene que eiyidiar á !ns
habitantes, en su mayoría musulmanes y budistas. La
tor·ha velado su nombre, no creemos pecar de indiscret•H
más pérfcctns, exhibiéndose con ella una rcgl!I graduada
· ciudadela se halla guarnecida de tropas francesas desdo
al decir que este trabajo interesante y en alto modq insen la misma, en que aparece un milímetro dividido en
18n, en que In tomó por asalto la columna del Teniente de
tructivo, se dP.be taro.bien al actual Director de Infantería.
navío :lfr. Garnier, á quien secundó felizmente en la em- diez partes, perfectame.nte visibles, distintas, sin miSin pretensiones de hacer aquf una biografía del Gene. croscópio; un goniómetro para medir loÍi ángulos de las
presa el intrépido exploiador Mr. Du tmls¡ y en los alrer.al O'Ryan, nol hemos propuesto, úi.icamente reseiiar en
cuch·llas d~I aparato Rotlm!ln, proyecto del Teniente
dedores de aquella obrad~ for.tificacion se han levantado
estas columnas los hechos más sobresaliente., consignados
Junquera, instrumento de precision mny 'bien ideado y
poster iormente los edificios quP. constituyen la concesign
en su hoja de se_rvi¿ios, seguros de que nuestros habituales
!ICabado ¡ una c!lrracn de Larros:i ¡ varios compases de
franoesa, en l!I misma forma y disposicion quq los rcpre•
lectores habrán de estim!lr más que el trabajo, nuestros
medir !ns altums d"e 103 cilindros del aparato Crusher, y
"deseos encaminados á rendir tributo á. una ilqstrc perso- senta él dibujo.
!!Is incisiones de los discos del aparlito:Rod~an, proyéctaLa concesion de rr..1.Phong, aunque menos importante,
nalidad, dentro d~ .re.ducidos límit¡ls,·convencidos, come
. dos y (IOnstruidos en Trubia, así como la escu!ldrn de hacuenta ya, sin embargo, una poblacion ba~tante numerolo estamos, desde que emprendimos estas tareas, de que se
llar centros, y el extractor de proyectiles pu.fil, obús de .21
sa, formada de comerciante$, franreses, en su m!lyor parte¡
enaltecen cumplidamente las instituciones armadai, po•
centímetros, Presenta tambien bu~os y otros objetos ae
hállase situnda: á orillas del golfo de Tong-Kin, y tm ella
· Liendo d~ relieve las acciones distinguidas llevnd!ls á cabo
.hierro fundido, muestra~ do hierro y acero, machos de
r0side un cónsul francés, teniendo á sus órdenes una coro•
por sus más ilustres caudillos. .
·
cnñone3, piezas de fübricncion, barretas y pri.Jebns en capaiiía de soldudos de }Iarina.
liente y en frio, y u·:.a. notnblc ct&gt;leccion de,limas, consTambien se da una idea en el dibujo, de l!I forma !ldoptruidas en su.fábrica, que obtuvieron ¡u premio en la
tnda para los barcos que se emplean en la 11avegacion dM
Il. GIRAED
rio Rojó , y que ponen en comunicacion la&amp; concesio• E:.-posicion de Viena.
Por último, el :Museo expone algunos modelos en escala
· Este distinguido Ingeniero del Ejército :éelga, es un!I nes f;ancegas con !llgunas lejanffl! provincias del Celeste
-reducida, construidos en sus talleres, :y una coleccion del
notabilidad europea, '
Imperio.
Mem~rial ,le A1·li lería desde rn fundaJion; láminas del
Francia, Alemania y alguna otra n!lcion han premiado
material de guerr!I¡ libros, folletos y memorias de O.ll.eiales
sus trabajos¡ copian á la vez, en lns $!SCnelas prácticas de
EL CUERPO DE ARTILLERÍA
del cuerp.r, que se refiere11 á lq_s metales y su trntnmiento
sus tropas de ingenieros, los modelos presentados por él
EN Li EXi&gt;OSICION )!I:S-ERA.
para la fabrieacion de efectos de guerrn.
para obras de -eampnfia, y traducen y estiman sus obras.
En reeúm.cn; en csta"Exposicion se ve qué el cuerpo de
..
(lomo
decíamoa
en
nuestro
número
anterior,
nl
mencioHombre de espíritu y talento, reformador en cuantas
Artille:fa .no ha pretendido hacer competem:ins ni alÍl.rdes
ciencias abraza, que son muchas, estudia, plantea, y resuel- nar la inaugurncion ele la Expusieron Minera, nos felicit!lde los elementos de v,:coduc.cion con qu~ _cuelltan sus esta·
ve las cuesti.ones,-en soluciohes completamente nuevas, mos de la parte actil'!I que el Ejército toma en todas las

D:

y

0

•

�"-oc---=-

~-•ce~=

HABANA.-lNA'l,Gffe • c1o·N I EL CIRCULO ~·1L1T.1.Jl.-De api:ntes remitidos por el Ten'&lt; nte de Infanterla D. M. Gonz&amp;lf:r. fimnnc~' .- '{ il"jo de A. de Caula. &gt;

~L.

ÚLTI~O

.AMIOO.- (Dii1 j? rle

r.

Isidro Gil,)

t •

�..

..

li4

..

• I

muchos años entre nosotros, al reC'orrer los diferentes de un guerrero insigne, que atiende solícito al bienestar
del sold'ldo, y que inspirado en el moderno espíritu de las
dep!l"rtamentos Úl Centro Mili far, cstablec\do ~n esta
instituciones militares, mira sien¡pre de frente al porvenir·
corte, nos ;Preguntó si el Municipio nes bnbin fac1htado el
Insensiblemente y llevados de la atracriim que para
local.
nosotros tienen estas i'deas, hemos dado á estas consideAl escuchar nuestra re~puesln· negntiva, nos dijo lleno
raciones demasiada e:xtrmsion acaso.
de-asombro: ,Es admirable el esfuerzo que esto significa.
Uuando Jos.Oficin1es de laguarnicionde París determinaron
Volviendo pues, al objeto de estas líneas, y para dar ya
asociarse, el Ayuntamiento se· apresuró á poner á su distérmino á ~u~_stro tr~bnjo, consigRnremos que hemos leido
posicion un gran local. &gt;
con ve~dadora fruicion el discurso pronunciado• pOT el
Enmudecimos despues de escucharle,. haciéndo. con
General Reiría en la foaugurncion del Círmlo Militar ele
amargura las consideraciones que se despren,dinn d11 su
la Habana, que la prensa profesional ha reproducido.
respuesta, consideraciones qui un sentimiento de patriotisEs un documento muy literario, 'por su forma. elegante
mo nos impide reproducir.
•
y severa á In vez, digno de la reputncion de este ilustrado
Sirvan sólo estas observaciones para obligarnos á multiG·euerfol. ConCiene además pensamientos que dejarán grave
plicar nuestros esfuerzos, siguiendo ·1a senda que nos han
im)'ll)Sioh en el espíritu del lector más frfrolo, y abunda
trazado los círculos de Barct-lo.na, Sevilla y otras capitaeu citas tan afortunadas y. bien ~ogidas como In de
les. El Círculo militar de la Habana tiene su existencia ase•
Li Play: , Somos árbitros del destino de nuestros.hijos.,
gurada principalmente en el elevado ~spíritu que anima á
¡ Qué luminosa. y terrible _verdad para ellos! P odemos
aquel Ejército.
sembrar los gérmenes de su felicidad;-p!JrO, ¿ cuántas veEn cuanto al Centro Milita1· . d"c esta corte, su última
ces al dia reflexiona.mas sobre esta fatal trascendencia éfe
mnn'-festidon, dedicádnnl Ejército de Portugal, de.muest:a
µuestras
accione,?
bien en qué nobles estímulos se inspiran todos sus. actos,
y es eJ.rriejor y ~ás ho11;oso título que puede exhib~ en
EL ÚLTIMO AMIGO
su abono.
•
INAUGURA.Cil:)N DEL C1RCULO MILITAR
,La p_rensa entera de Portugal, acog_e con las más lisoZ:, • D, Isidro Gil, autor premia fo en diferentes certámenes
. DE LA HADAN.A
. jeras frases esta ma:iifestacion, y hemos de trascribir a\y exposiciones, ba con1irmndo en este cuadro su reputagunos párrafos de un importante artículo que á este suceso
cion.
· En el número anterior, nuestro estimado ·~orresponsal
d~dica la Revista MiÍitar de Lisboa.
llny una psico1ogfa animal, que no sólo no es menos
D. Francisco Ortega, descri'bió ya detalllldamente la so&lt;De todas las fiestas debidll.'f á la pro e1·bial galantería
interesante, sino que es el dato 9bHgado .:i.e la psicología
lemn-idad ol&gt;j9to del p•esente grabado.
española, ciertamente, para loa portt&lt;gueses, la 11uis grata
racional ó pi.,amente humana. Por la razon, sólo, parece
Nada podríamos añadir sobre este hecho, ni aun bojo
fué la velada e,1 el Centro ll.Uitu. Fué una fiesta.de familia;
ser el hombre muy claramente distinto de todos sus pre•
él aspecto de las.obligada~ co,sideracione; que todo suceso
los" dos Ejércitos co11fraten1,izaron con la mds afeétti08 1
decesores, en la extensa y complicada génesis zoológica.
promueve en el espíritu humano, esencialmente razonaejusion.•
Pero en ciertos límites de la sensibilidad y áun de la
d-,r, ó como se di"ce vul·gnrmcute, crítico. Conocido es nuesDespues de descdbir exten.samenté la solemnidad, entra vol~ntad y la inteligencia, el animnl puede ofrecer mañitro criterio en materia~ de asociiacion. Atri huimos á .e ste
en consideraciones respMto á la convenient:ia de estable.
festaciones de muy poco vulgar mérito.
.
hlcho una importancia sup·ema. Nos párece, en fin, como
cer análogas s·oi:iedades en Portugal.·
El
juicio
popular
ha
atribuido
con
ju,ticia
á
los
perros
y
Ja característica del hombre, del solo ser que razoni.
,Dosi,,1,portantes resultados-dice -se alcanzan m p,·iine•·
á los caballos un sentimiento üe leal n(eccion al hombre;
.Porqu_e la ssociacion, en su sentido más propio de coope•
término.
tanto más admirable, cuanto ~ás bruta.! suele ser éste con
. raciones diversas á un fin conocido, por caminos y por
Primero: eBtrechar lazos de amist{l(l entre los• Oficiq,le 9 de
aquellos nobles cuadrúpedos.
· medios conocidos -tambien, es tai vez un producto de la
una guar,iicion ·numerosa, tan nec~ttrios e11tr" intl~i·illuos
Y hé a1uí el pemamiento vagamente desenvuelto en
razon, má5 bien que una causa de ella . .
d,i una 1nisma cárrera, que t,h. e:ipu~stos se hallan á afrontar
e,te cuadro. Junto al cadáver de un soldiido, ese gran
Lo cierto es, que sin un ejer citio prévio de todas las .funde un 111,omento á otro el mismo peli1ro;· y el seg1mdo, ~umenhéroe ánónimo de todos los combates, queda sólo un amicioneS' inteleétuales, no se llega á comprender fácilmente
tar y difundir loa diversos conooimientos de la ciencia mil,tar,
go;
su último amigo: el caballo. Y lo, habituados á estucómo empezanao por una sér'ie, mns ó menos larga, de saque ofrece ancho can1po á la-actii-idad intelectual y que cada
dios de psicologfa comparada, pueden_solo apreciar bien,
c rificio, personales, se puede llegar ni disfrute de comÓdidia son 1nás difíciles de ab,·azar en coniunto. &gt;
hasta q_tré punto el artista psicólogo ha-sabido imprimir ea
dades y placeres enteramente ex•rnños y ·hasta imposibles
Se lament~ aespues el autor del artículo de que se hayan
aquellos cor.tornos, llenos _de 11mn1·ga tristeza, la indeberen ·ef estado de aislamiento individual.
abandonado los proyectos que existian para !ti creacion de . minable emocion que. un cuadrúpedo es capaz de experi·
Necesa:rlo es, pues, divulg•r esta instruccion tan útil, y
estos éeniros en aquel Ejércitc1, y dice:
.
mentar en presencia de una gran d~sgracin humana.
demostrar al Oficial que el insignificante desembolso que
, Es que dificultades insuperables.impiden lar alízacion de
hace para ingresar en una sociedad de recreo lícito ó insesta iáea. S6ló
.se e:q,lica este desaliento. Tan,bien m
truccion, lo recibe con creces en una i nfinidad de pequeñas · España hubieron de luchar con grandes dificultades los iÍ1,iLos·zuLú1'l y HABITANTES DE CO~ARCAS
ventajas materiales, que es aquí ocioso enumerar.
ciadores de este pe1i.,a1niento; per&lt;&gt; no hay obstáculos ![tte no
LniÍTROFKS
se venzan cuando se tiene al lado la razon y la justici(i.
·E:¡pecial estud\o merecen en la actualidad las diferentes
'
Recojámonos en círculos, en donde adem~s de comunicarrazas que.habitan ese inmenso continente atricano. D esar•
•·,
. : ........ .
. nos fácilmente con nuestros compañeros, y buscar lícitos
rollada por Europa entera esa fiebre colonial que amenaSi la ~-isita á M~drid, si la asistencia (c. la velada c.'el
. y _necesarios recreos, podamos elev11r nuestro espíritu á la
za in vndir en breve j&gt;lazo comarcas donde sólo contados
Centro Militar contribuyese á desvanecer preowpacionet á
meditacion de"Jos altos problemas científico, de_todo ord~n,
~isjeros han res~di&lt;ffl, el.hombre ·civilizado necesit11 ttincr
orillar dificultades le~antan4o la op:nion en favor de estas
,por médio de conferencms, lecturas, discusiones juiciosas,
un conociminto !IlUY aproximado, por lo menos, de los
ideas, con doble.motivo podremos felicitarnos de lafiest,, qi,e
y cátedras especiales.
.
seres que pueblan esa region para ejercer su dominio en
en
honor
del
EjérlJito
portugués
organizó•la
Oficialidad
del
· Aun limitada la asociación á sµs fipes mas elementales;
lejanas tierras sin exponerse á locas aventura¡;.
al simple tacto de codos, sun incalculabies las ventajas que
Ejército español.
.
.
·
Oontribuymdo á este ºfin tan tras~endental publioamos
· Esperanios q11e el'Capitan Sr. Cip,:i mo Jadi ., qu, estudia
resul~n de la agremittcion. Estas ventajas no se perciben
en
la. página 116'de este ~úmero, un grabado que repre- .
e,i la act1, lidad la organi acion del Centro Militar de Maenelncto, ni se traducen, ostensiblemente; en beneficios que
senta el ejercicio de un grupo _d e estos salvajes, quienes
modifiquen de momento laJ situacion de cada. individuo,
drid, JJerseve,·ará e,. si, propaganda, y dada la favorable imrefluyen sobre la colectividad, que insl:nsiblemente vaga- p,·esúm 'lt1e el Ministto de la Guerra de Po,·tugal recibió eri han sostenido una sangrienta guerra con los Ejércitos de
la Gran Bretaña.
el Centro de Maddd, no podrá nienos de upoyar con toda
nando consideracion.y elevando su concepto, adquiriendo
L os datos suministrados por los viajeros no son, desgraasí una fuerza que _no puede menos de producir tm resuleficacia estas ideas, lo q1&lt;e equivale á decif que s~ realizarán.
ciadamente, los más completos para formarse una idea de
. Mucho nos felicitaremos de que estas asP.iraciones tengan
tado satisfactorio en la. ponderacion que se establece entre
rápida._ solucion, y no dudamos de que un h Jmbre de E,ta- su pobhtcion, gobierno, usos, costumbres, razas ~n que se.
las diferentés clases sociales.
dividen y aspecto topl}gráfico del país donde residen. Ma- 1
do de la álttira del Sr. Fontes, impulsnrá estas ideas, que
Una circunstancia, por demás sensible; puede paralizar
,:yores
noticias se tienen de su organizacion militar, con
han
hecho
ya
su
camino
en
todas
partes,
menos
entre
nos•
estos movimientos de agrupacion: lo escaso de los sueldos,
otros, donde a4n hay quion mira con prevencion injusti- · motivo de la -reciente campaña ya citada; pues los infor•
que no permite á todos distraer de sus necesidades una
mes de mayor crédito hacen suponer q_ue cuentan con un
cuota mensual, por insignificante que sea,
ficadá estas sociedades.
El General Moltke, esa autoridad hoy tan indiscutible en . Ejército-·Ó acumulacio¡¡ de hombres-que no bajará de.
Pero estimulando el espíritu de conpañerismo entre to•
JÓs asuntos de guerra, defendia, no há mucho en el parla- ód".000 soldados, distribuidos en 38 regimientos, 15 de soldo~ aquellos que se halla.o en condiciones de cont:aibuir 4
teros y ·18 de ca_sados. Tienen distinto equipo y sus Comanmento alemán, algunos am1¡ento.5 que se presupue,tnban
tan laudables fines, seria _posible constituir la asociacion
para la crencion de nuevos círculos, y exclamaba: •Es pre- dantes son sumamente caprich osos y estrafalarios. .
l1asta sin necesidad de cuota mensual.
Los casados llevan 1~ cabeza. a.feitada y usan escudos
Para. llegar á hacer ta·ngibl~s todos las ventaja.s que la . ci_so fomentar cada dia más la. confrat(lrnidnd de la~ armas,
blancos, mien~ras qne los restantes están intonsos y sus
ese la2,o sólido quo une los 06.ciales de un regimiento con
&lt;'ooperacion pro~luce, es preciso ttceptarla con _entmiasmo,
escudos son negros. Dos Jefe&amp;, ó especie de Oficiales sul os de otro, que les hace confundir sus intere,ei y pre~tarse
con el decidido propósito de no hacer estéril ning~no de
periores, m11ndan el regimiento, que tilli;i.e tres c~mpañías,
ayuda y socorro en la pr.osperidni co~ó en la desgracia,
sus beneficios. Desalojemos de una yez el café, calculando
con _u11. Capitatl y tres Oficial.es. Su ·educacion militar se
en: la guerra como en l.i, paz,
·
q_ue el óbolo diario que allí dejamos, bastaria al más cos•
,Debemos conservar aquel noble e,píritu de compañe• reduce á ejecútar los movimientos ~cticos con.suma rapitoso entretenimiento de una sociedad espléndidamente
dez, hallándose sometidos á una disciplina muy severa.
rismo que en campaña hacia correr una. divisio1i en am.:iliQ
instalada.
Como la ma.yoría de las ra:r.ns afric~nas, son valientes Y
Y cuando los esfuerzos de la füicintiYa individual no
de las tropas que se hallaban .en pelígro, y á cuyo espíritu
sobrios haita lo inverosímil. En la actualidad poseen al•
debemos gran parte de nuestras victorias.,
b astara\!, el E stado, al que en primer, término interesa
gunos fu~iles moaernos que les·obligan comprar sus Je•
Al ocuparse despues de ·1as ventajas de la cooperacion
cuanto se relaciona con el perfeccionamiento de las instifes; pero su arma más comun es la .Aaagaya, especie de
ent re los Oficiales, decia: ,Queremos estos círculos para que
tuciones armadas, está obligado á venir en ayuda. de estas
dardo. de que van siempre provistos y que 'lanzan hasta
los Oficiales hallen eñ ellos alimentos sanes ·y económicos,
sociedades.
200 met.ros de distancia con uná destreza p:ismosa.
y haciendo un abastecimiento al por mayor, no véan m~r.En Francia, en Alemania y en otras potencias se consig~
Las mujeres no· son menos anim9sas que sus máridos:
nan en lo~ presupuestos crecidas sumas para el sasteni•
mados sus sueldos por la. carestía de los a1·tículos más in•
miento de las reuniones y clubs de Oficiales.
siguen á estos en campaña, cuidan de los g·anados y pro. dispensables.,
Vn ilustrado 011,pitan del Ejército francés, que h a vivido
visiones, preparan los alimentos, sirv:en de espias y bas~a
Estas son las frases de un verdadero hombre de Estado,

toman p!W"te muy activa en el combate, cuando las circnnstnndns lo exigen.
E3t,u raz\s inquietas y snlvaJes consideran la guerra
como su más propio elemento, y las últi.m as noticias que
se reciben de ,quellas lejnnas regiones nos d•n cuenfa de
haberse roto !ns hostilidades entre los Boers que pueblan
el Trnn,;v,1al y los súbditvs de Qetiwayo.

blecimientos,. pues ~ªª! todos los objetos presentndo! son
de fabricncion corriente, y en muchos, como el block de
acero fundido de LOOO kilógrnmos, y ln viga doble T•de
4 metros de largo de la fábrica de Trµbia, no se htt llega·
d~ al límite de lo 'que este establecimiento puede- produ-.
cir; p_orque si no recordttmos mal, el block de acero para
el cañon de 1-5 centímetros , Sotomayor , pesaba 2.600
'.kilógramos, y á 111 Exposicion de Parid remitió una ·doble
7; de igual seccion que la anterior, y de 9 metros ·de longitud.
Por último, el cuerpo de Arlillería hn hecho más -de
apreciar sus esfuerzos para que In Industritt Militar se hallara convenientemente representada en este certámen, con
la actitud digna y patr1ótica que ha tomado al solicitar no
se 1ncluy11 á ~us establecimientos en el concurso para la
adjudicac.ion de premios, renunciando en favor ·de la ind.ustri-1 particula_r, por cuya prosperidad se interesa, los
que pudieran corresponderle, si á ellos se picieran acreedÓres; fundándose en que su objeto, al concurrir, no ha·
sido otro que hacer pública manifestacion de la in.-ersion
que se da á los fondos consignados en el presupuest.o para
el material de Artillería.

así

. . . .

115

LA ILUSTRACION 1\iIILITAR

LA !LUSTRACION MIL!'rAR

........ ..... . .

y

LOS RESTOS DE ME~DEZ-:mJÑEZ
El 9· de J uoio último, la ciudad de Vigo se vestia · ~e
gala parn tr;butar á l•s cenizas de uno de sus }¡;jos predilectbs, eloct1ente, pruebas de veneracion . L!l. fo1gata Le«l·
ta:l, segun 11cuerdo de hace un !\ño, recog"ra de aquel pnerto lvs µt·cci&lt;&gt;sos rest ,s de ::\-Iendez-Nua.ez para t:ras\odar· los ni p•1nteon de 111,rinos ilustres. que se halla en San
Fernando.
·
~ue,tro gr11b1vlo de la pág. 116, representa el momeoto en que la Lealta I acoge en rn seno lo, re,tos del héroe,
cuyo nombre irá sieÍnpre unido al de las glorias de nuestr..: marin~.
L·1 ciret¡%t,mcin de h:1'la.rse en aquella b1hí-i la e;cua.dra iag.esa, contribuyó á re~lznr este solemlle acto,
El Almirante inglés solicitó y. obtuvo permiso para .
desembarcar 11rmad,1, la mi¡yoria de 1ns fuerzas de sus buques, y r,mdir loa honore,, á la i&gt;&gt;\l' que Ulll\ muestra de
lt1 admirncion Y re3peto que el héroe del 0.1llao inspira á
los marinos de 111 Gran Bretaña.
0

UNIFORME, GUERRERA. Y SABLE P ARAº.EL
.AR~LI. ,l·E INFA.NT.l&lt;:RÍA

•

•

Eri el penúlfüno número de esta. ILlTSTRA.CION, al dar
cuenta de los uniformes adoptados en el Ejército fmucés,
hicimos In descripcion de la guerrera proyectad , para el
arma de Infanterfa, que va á ensayar el Regimieuto de
Africa dd gm1rn· cion en Vitoria.
A la arunbilidud de un apreciable Oficial de e~te Cuerpo
hemos (l.ebid-, la atendon de qtie nos remitiem fotogrnfía
de un cuadro que el Teniente d-1 mismo, D. lfonuel Navarr-&gt; ,i,·es, ha dedicado al General. en J ef~ del Ejéccito
del :-lorte.
. En dicho cuadro se ha prt,p-1esto únicamente su nutor
dar una idea completa dol golpe de vistll que ofrecen las
innovaciones proyecfodas en el uniforme, y ha llerffldo su
propó,ito cumplídamcnte, mereciendo su trnbajo sinceras
felicitaciones.
·
El Jefü que aparece en primer término, lleva colocado
e_! ¡¡:1ble, á que tnwbien hicimoi referencia en el penúltimo
número.
L!l longitud total de este sable e, de 0,87 rn.s¡ estll. montadó en 4.a, y su peso total es de 920 gramos.
La hoja e. ligeramente curvR, lomo redondeado en el
primer tercio, cuadrado en el segnndo hasta la paln en el
i\l!erior, vaceos á ambos lados, d.os mes•s en lo restante
hasta la pala, filo corrido el- exteri&lt;¡j y dos filos en la extension de la pala, guarnic.ion de latou, concha completa
y lisa, monterilla corrida de cabeza de leon y ,;,irola que
forma doble anillo.
Empuiia•lura de illetal fundido lnbrada, formando jun•
qu"illo en espiral y cubierta con piel !le lija ó zapa, t eñida
de negro,· con cordoncillo de alambre rollado en la parte
cóncava del mismo.
La vaina es de cuero con brocal, abrazaderas y contera
de 1-aton.
El coste del sable es de 30 pesetas.
L as impresiones que nos comu¡iican, son muy favorables á estas reformas, no pudiendo adelant11r ningunjuicio
respecto á los resultados prácticos de la guer,'.era dlll sol•
dado, po~ hallarse aún ias pr~ndas en construccion. Su
precio será 21 pesetas, y de 60 á 70 la dol Oficiül.
En lo que más nn}nime se m,nifiestn. ia ,,pinion es en la
conveniencia de que desnpa, ezcan las act1udes divisqs d~
Subalterno y Cupitan, que no ,hay qui~n ·no c-onsidere
cel peor gµsto.
.
.
•Sobra otras reformas se man-ifieslan.di versidad de parecerés¡ se da por algunos la prefarencin á Jai polainas· de
cuero, verian otros con gusto se p~siern un!l. franja en el
pantalon, y tiene bastantes part' darios la adopcion de una
gorra parecida á la '.I.'e~esinna que ha en¡iezado á usar la
Artilleiín, pues podía sustituir al ros, para todos losados
• de cuartel y ejercicios¡ pero en todo lo ·que. sup¿ne un
nuevo gasto paraJ:ll Oficial, las corrientes son hoy de consideracion y pru·dencia, que·no podemos menos de elogiar
sinceramente, así como esperamos tambien qtle dado
este espíritu, que m'e rece todo nues_tro ·npltn1so; _si se llega
á dct))rwiaar alguna modificacicn pareja! en el uniforme,
se dará un plazo largo á fin de que no se obligue á rep,;&gt;n\lr ninguna prenda hasta que el mal estafo de las anti•
guAs no lo h aga necesario.

EL UALOR E¡OLAR Y SUS APLICACIONES

En los talle~es d~ Mr. P ifr-0 (P ,rís), -se hnn empe.zndo
ya á hacer sorprendentes aplic,,cioncs del ca.lor solar. El
grabado de la pág. ~20 representa la muy notable de tirar
un periódico que h-1 sicl.o titulado Et Sol.
En.el primer término del dibujo hay dos in~oladórcs
pequeños, que sirven para ·destilar ·aguardiente y hacer
·café. En et fondo est:í. la gran máquina de vapor, que fun-.
cionn por la sola fuerzll d;il c:llor,· y tira 600 ejemplares de
periódico por hori. El aparato reflector mide 3' m50 de
diámetro, llevando sobre.su eje centra.l, al foco de los ra•
El aspecto económico de la empresa, una vez resuelto
yos reflejado~, una pequeñii ci1ldera, cuyo vapor pone en
el problema, era de primer órdén. Oonq"1istnda; las Pam•
movimiento un motor 1·ertical de una füerzn de 30 k¡Jó. pas, desalojlldos para siempre sus salvajes poseeq,ores y
gramos. Est-e m&lt;&gt;tor 11 pera sobre un!\ máquin~·Marinoni,
entregadas esas tierras á la explotacion individual, como
.pl)rmite hacer la tirada como en un taller ordinario' de
Ee ha hecho, producirán al l!:,tado en el térmmo de di·z
· imprent,i,
ai\o,, vcnaiendo la legua cutrdrada de t rrcno á 2.000 peY11 en !n Exposioion Universal de 18i8, se hnbian hecho
setas,
40.0:J:J.000; y lejos de tener que gastar en· entreteninumcro_sns exparieucins de cstn indl&gt;le; pero Pifre ha promiento de tropas y subvenciones anualmente más de
metido hacer verJnd lu aparente p,uadoja de fabricar
hielo co11 el sol. L:1 ci••ncia llegnrá uún á idenr tt1l~s dh1blu- . 2.0:JO.OJO de duros, al cabo de cierto tiempo tendrá unl\
rt1~que las gente, del 111,ztlio saber, los que se co¡i.tentan _renta infinitamente superior por la contribucion natural
de inmueble,, industria y co¡nercio.
con s11ber y npl,mdir lo que hicieron nuestros antepasados,
'1:ranquilo el colono en
inorad,\ bajo el amparo de la
, los que quieren la ignorimcit1 del pu•Jblo, ¡inra mejor
._gobernarle, enco~trarán µretextos partt volver á per;eguir ley y la sarl'agunrdia del Ejército, no tewerá que se repitan aquellas sangrientas escenas que di~rpa nombre
como hechic~ros á esto, verdnderos bienbecbores de la
y füma á Uatriel, Namancurá, Pinc;en Epumer Rozas y
humanidad: lo, hombres de ciencia. Y el progreso científitan tqs otros guerreros salvnj rs.
•
c0 es tnn nsombr(lso, que tul v;,z esté inscrito en el gran
Pues bien; ni uno solo ha qaedado en las Pampas ar•
lib:o de l('s dect.'lltos proddenciales, que nuestra laboriosa,
y toduvfa infantil humaniJ11d stib-Junar, vea el agotamien- gentinn·s. ·
L a .civilizacion ha triunfado; veamos como.
to completo de la.s minas de hulla y madera combustible
( que no son otu cosa t,impoco que rayos de sol almacenndos-1, y Se,l en cambio gtatifi,mda con un manantial per•
** *
pétuo de fuerza, de calor y de luz, pol'- lt\ utilizacion
Dificil nos sería seguir los movimiento de las tropits
direct,1 d~J' calor solar, por la cxtmccion del calor inter'ior conquistadora•, ni tampoco tenemos espacio de que dispo•
del globo; por las trasformaciones de la electricidad at- ner para poder hacerlo.
.
mosféric~, y en fin, com:, -dice A. Lepnute, por la dc,El Generul D. JuÍio A. Roca ha sido formado en la
hiclrogenacion grnndius&lt;1 del •gun de los mares, y la apliguerra d(}l P11raguay, en donde llegó hasta 1,l empleo de
cacion del movimiento perdido en la o,cilacion :iiurna de
Coronel. Nombralo despues Jefe de l~s fronteras de Sm
h!s mareas sobre tod,as las riberas.
·
Luí,, Uórdoba y .Mend9za, desde Rio IV, .aprendió á cono?"r fotim111nimte lns co.;tumbres de los iodios. El Gobierno de In :1 acion le confió el mando de numerosas fuerzqs p1ra combatir una poderosa revolucion q~e babia es•
t,lludo, ~audilliida por los principales Genera1es del paíd,
&lt;RE?ÍlBL!CA ARGENTIYA)
E-1 &lt;:Joronel Roca demostró en la batalla Fie Rosa grandes condiciones militares, dándo por resultado la pacificaE.; indudable que el hombre tiene aún mucho de lobo.
cion de a.que! pafa, ;Y siendo recompensado con el ern¡,leo
Los nct0s más ruidoso; que se registran en los fastos de
de General en el mi:ilno campo de batalla.
la humanidad, soa aquellos que más envueltos van en
Vuelve á ocup1r su. puesto de Jefe de Fronteras..Entónrnngre.
ces fué cuando siendo )Iinistro de la Guerra el .Óoctor
Y no es siempre la guerra la que d\ocasion á que eso,
Al,ina, se in_ic1ó la cuestion de la· conqu!sta de lá Pampa.,
actos adqui~ran. un tri,te nombre. Un naufragio, un.iny en una serte de cartas que el que_suscr1be tuvo el honor 1
cendio, u11 de,cttrri lnmiento, un desastre éasunl, en fin,
de copiar como su ayudante, de,envol vió un plan compleaq,quiere mnyor celebridad cuanto· mayor es el número de
to de campaiia¡ y por esas coinciaencias extrañas de l&amp;
las víctimas.
vida vino él mismo á realizarlo· como Ministro de la
Aquellos espartanos que compraron con su Sj\ngre en
las gargantas de la T hesalía la celebridad, po_I' los siglos • Guerra,
Desde su despacho dispu~o una batida general; y mien•
de los siglos, fué, porque de los tre.scientos no quedó más
tras, organizaba su peque1io ejército en cinco divi~iones
que uno.
haciendo todqs su, movimientos combinado, coq tal preci'.
En la gu.err11, son más notables las batallas, no por stl
litigio, ni por el mét'ito dé sus combinaciones, ni por la ·sion que·bastaro·n pocos mese, para que.cayeran. en poder
precision en el movimiento de las tropas, sino por los cen• de las tropas del G eneral Roca las dos terceras partes
del contingente in!lio, y los restantes, ó bien traspasaran
tennres e.e muertos y heridos que registran.
los Andes ó mordieron el poi vo de sus propios lares mil
*
veces ensangrentados por sus innumerables depredaciones,
**
:)'ara m~dir las inmensas ·dificultnd~s de esta campaña,
· D_ifícilmente ningun pueblo hispano-americano podrá
realizar un acto tan trnscendentnl como el realizado por hay que tener .siempre pre:iente)a gran extenáon del territorio sobre el cual se operaba y lus fuerzas qne realizllban
la República Argentina con su expedicion al Rio Negro,
pua conquistar 20.000 leguas de territorio ocupadn.s por la empresa, pues a.penas llegaban á 3.0ÓO hombres de to•
da~armas.
tribus snh•njts.
.
El grabado de la pág. 117 representa un detnlle de esta
Tres aspecios importaQtes entrnfin la. empresa. Primero:
soberbia campaña, en donde como no conió la. sangre á
el de la civilizacion. Segundo: la cuestión económica y
torrentes, hi füma apenas se nctUJrda de ella; pero Ia-civilittrc.ero: la militar,
zae:ion y la prosperidad del pa:s la registran como el acto
Auuque muy sucintamente vamos á examinarlos.
Era una verdadera mengua para la civilizacion, más más import.t1nte &lt;in la historia de un pueblo,
El Ge:°eral Roca, hoy Pre,ideute de lq ·República, al
de cerco., pura el E,tado, que lo consentia y aún pactaba,
que 20.000 indios salvajes iJnpidierdn coq sus constantes frente. de la JJrimera division, con su Estado :llayor pretropelías, el desenvolvimiento de los pueblos, llevando sencia desde un montículo el desfile de aquélla. por el Paso
con un tra':)ajo fecundan te, la moral y· el bienestar que re-· Alsin4 en el rio Colorad(&gt;.
El grabado está tomado de uná fotografía q_ue nos ha fasulta de_la U!!tividud humana. Y aún todavía. era inmoral
cilitado, con muchos detalles de esta. campana, el aven•
y depresivo que para obtener de ellos una paz efímera,
tajado· oficial argentino, que se halla entre nosotro~1 Don
. expuesta c&lt;)n,tantemente á sus s11ngrientas genialidades,
el Estado pactara mediante cillrtas subvenciones esa mis- Federico Oevallo~, y que formaba enton9es parte· del
Estado Mayor.
•.
·
·
ma paz cori los indio~ 1iómadas de las l;'amp!IS,
Inmoral, porque fn"orecia con esas intenciones la c\ásiEl 16 de Abril de 1~79 promete el General Roca al
ca holganza del hijo del desierto y porque el E.!tnd~ re-· Gobierno hnllarse ei'25 de.Mayo, fecha. de la in.dependen•.
eonocia su debilidad. _Deficient•, porqµe no se cumpli¡m c;:ia nacional, en In isla. de Choele:C.,hoel, formada por dos
los pactos, y por último, era costosísimo, el proce.¡l.imien- brazos dél Rio Negro, y en 18 etapas recorrió al frente de
to l)fteS le ascendia este gasto á la naci•Jn á mas de 2.000.000 su división 121 leguas, á contár desde Nueva-Roma, Tales
de duros, comprendiendo el costo de las fuerzas que nece- fu_eros sus disp?siciones r¡ue pudo cumplir stt'palabra.· El
sitaba. tener en movin¡iento, con las subvenciones que les Rto Negro es lioy una. barrera natu¡al constituyendo la1
• .fronteras militar~s,
'
·
pasaba,
·

•
•.•

y.

0

su

~a .eruebi:áott nl lfo¡ [legro-

y

.

•

..

-·

, El problema era de difícil resolucion, y prueba de ello.
• es que ·estaba pl,mtendo destle la dominacion esp4ñola y
nadie se habi I atrevido ni siquie•a intenta~o á resolverlo.
En una exteusion mayor que Espafi~, 11in un s;,Jo caserío,
y á veces, en mucbas leguas ni aun agua. potable; con rios
caudalosos impenetrables, bosques desconolJidos, y 20.000
lanzas enemigas q_ue combatir¡ con un escaso Ejército que
oponerles, ¿ no podia. calificarse dé difícil el problema?
lhzon, pues, tenia-el Gener.11 .Roca:-,El mayor de :Q.uestros enemigos, es él desierto 1:11isino.,

INDUSTRIALES

•

�,.

.•

..

r.1 v.nAn.\

11,. ro.11 RP.~1'0!! nF. M~~PF.~ X1i~i:11 J,. 1, \ f'RAIU'rA

•

J,•altwl
lJ~It"0lOIJ&lt;~~-

-~IODY,LO DF. 1.A. GU_ERRER.i Y S,1.DLE QUE l;N LA ACTCilllJ.I.D ENSAYA .IC!. Rt;GJ\LIF.l-TO DR llff,1x1&amp;RL\ni.; .\t~Jt;A.

(Dibujo del T,eniente del mi,?mo cuerpo D. M. 1'i'rnarro)
li, .

�LA.

~--:--"~~_:_--:----~_:_:...:===.=~-:-~~::-;=~---~~~=~==:-:~::~~::

us ____

t\l.n elevado cuerpo en trtbunal de justicia;. ~l hecho ra que le senten.ció: condenando al ~uditor 9hacel á
mismo de antes: la respetabilida,d de los Jueces; la inhabilitacion especial pérp~tua para cargos Jurídico•
presencia de honrados Oficiales en_ el banco de los militares.
.
a-cusados, y el prestig-io, la ilnstracion y la elocuenEn el decidido propósito de .respeta.r la santidad
cili de los defensores elegirlos, llevaron.al Estrado del de l:1, cosa j_uzgada, ni estudiamos las ~últiples
primer 'rribunal de la Milicia un púhli~o numeroso
cuestiones
procedimiento, de instrucci,m ó de
que faba., si posible fuese, mayor solemmuad al ¡¡.~to.
cl)mpetencia que pueden desprfndP.~·se de esta ~ota•
Alll estaba la prensa civi 1, representada J?º.r lite- ble causa, ni:, mucho menos, di~cut1mos. el ven~dicto, .
ratos distinguidos; allí vimos á tratadist~s n11htares-,
ya firme y &lt;&gt;jeetttorio, del ,Pl'1mer Tn~unal de la
á, encanecidos J_efes, á Generales aguerridos; allí se Milicia; pero no podemos m~no~ de elog1ár el ?uen
~ncontraban ¡cómo faltar! los representantes ele la acuerdo con que el .ConseJo · Supremo absolvió al
prensa.
_
actuario y á los vocales de~ Consejo de Guerra,
. Con tan escogido auditorio' bajo la dig~ísima disiotiendo de sus fiscales, que soli.1,citaba~1' parba és~os,
presidencia del.respetable General _D. Antpmo del una pemL improcedente! si se; l_e,,• cons_11 era a reos .
Rey; con la· asistencia de los Magistrados. de hecho del delito de prevaricacion, ó rnJt1Sta, s1 se los decla•
UN CONSEJO DE AMIGO
y de derecho que éompo~en este cuerpo, todos ellos raba inculpables.
.
ya envejecides; los unos por las_ campañas, los otros
En nuestro concepto la abwlucwn responde á un
(SONETO)
per la meditacion y el estt:dio de u~1a_ lal'?a carr~ra criterio recto de sana lógica Y de ~mparcial justifi•
Si quieres al-vul-ga·r merecimiento
jurídica; y cqn la. presencw. del 1\1!1:1-steno p1íbhco, cacion.
.
l4l gloria· unir del timbre e,clarecido,
representado por los dos fiscales, mtl1tar y toga.de., el
Mientras la ·ordenanza sostenga la irrespomabili·
Rn la corte brillar, y ser tenido
Relator del Consejo comenzó la lectura del apunta- dad de las·autoridades militares que fallen en perPqr hombre de valer y de talento, ·
mitnto de la causa, que fné escuchada por ·todos c01P fecta conformidad con el &lt;lictámeü·de sus Auditores,
verdadero interés.
esta. irrespousa.bilidad, an-nque no e5t~ consignad~ en_
Depon á un lado el recloJnimm~onto,
Un. delito de infidencia, cometido en la Isla de nuestro 06.di"'O tiene que ser extensiva á los ConAsalta nudaz el puesto npetecidn,
Cuba el año 1875 por : 1. Miguel Acosta y Barañ_asejos de "Gue;r~, ,Y con mayor razon á los fücales
L'cvando así del mérito escondido
no, dió or"íg,·n á la sentencia de muerte q1:e, ya eJede las causas.
En tu propia altive! el fundamento.
entada, se calificó de injusta. Con tal motm&gt; fueron
Si por leg-o, se exime un !]apitan General de la
Si la dificultad el medro embarga
procesados por prevaricacion el Consejo de Guerra responsabilidad de una injustic:a qi.te cometa, por
Con aliento viril acorta el plazo¡
que dictó el fallo, y el Atiditor que aconsejó su apro- • le.,.os han de eximirse tambien los voc,¡¡,les de un
Pues si la lucha por temor se !!,largá,
bacion.
•
. c;ns~jo de Guei·ra que f~lla!l un proce~o si~ má.s
No hemos de seguir \J,l Rela~or en su detallada conocimientos·jurúlicos, _srn m:is ase¿orac1?n, Sill ~ás
Como no ha de vencer t~ beróico brazo,
exposicion de result¡.ncias: no hemos de hace1:nos seO'uridades dé acierto qae las que reciban en la
L11 medrosa honradez se-rá una carga
cargo tampoco de los fuu"damentos de la acusac10n,
misa del J&lt;.:spíritn-SantOi y si, •como en el caso actual,
Y l!l austera vi.-tud un embarazo.
ni
de
las
razones
de
los
alegatos.
:No
es
nuestro
pro•
el
AuUitor concul're al Consejo de Guerra para ilus' Si est~ rumbo que trnzo
pósito examinar las actuaciones, ni ceüsurar·el fa:lo.
trarlo, su opinion, 'si.1 asesoramiento, su c~nsejo h~
Lo empreude tu os:vha
Ni tenemos competencia, ni el respeto que nos ms- de exi.J.nfr de responsabilidad al tr·i¡nnal, Sl despues,
Con humos de valor independiente,
pira la santidad de la cosa juzgada, n.os permit~ en-. esté mismo dictámen ha de librar de que la tenga la
De segu.ro será; el ~ejo~ din
trar en un terreno harto dificil, áun para.los mismos Autoridad ejecutirn, que puede por sí subsana~ los
.Ministro, ex.bajadoT ó presidente.
que, por su talento y por sill! conocimientos jurídicos
errores que, no siendo de tra~cenilencia en el rnfeJ. GUILLEN BUZARÁN
pucliesen hacerlo. ·
.
rior, son irreparables cuando ella los comet~.
Madri.cl Junio 1383
Diremos sí, que el Ministerio público, en su ·e scnPor otra parte, si no iJrofesamos, porque n? l?
to de-acusacion, consideró culpables á los encarta- ·podemos profesar, aquel absurdo y anticuado prmc1dos, tomando apoyo en las resu1ta11-cias de.autos Y en pio de que,·en la füli~ia el qtte es más, s11b~ mis; sí
SO~ETOS DE AUTORES PORTUGUESES
la doctrina que desarrolló en forma _correcta_ Y con creemos que el que es más, tiene, en los mismos heseveridad propia de su elevada mision. Las c1rc.uuschos y con los mismas circunstancias, mayor respon•
I
· tancias atenuantes que, indudablemente, existían, Y sab'ilidarl que el que es menos; al punto que nosotro-·
AMOR CULPABLE
qne con justificada imparcialidad supo reco&amp;'er, le invertir!amos el precepto legal, nosottos declararías
acon~ejaron pedir tan sólo para el fiscal y fos. Yoca- mos exento siempre al Consejo de Guerra, en tanto·
, (DE )!. )f. llARllOSA. DU llOCA.OE)
les -0.el Con·sejo dos meses de arresto ei1 :un castillo.
que dejaríámos incurso en la responsab lidad ele sus
En torpes lazos de helle'?,a impura
La cnlpabilidad más calificada del Auditor de guer- actos en todas ocasiones, á la Autoridai ejMutiva,
Mi amorosa pasion baila alimento
ra, le hizo reclamar para D. Alejandro Chacel Y qne debe ter1cr conciencia propia, y á la que no puede
Y al mirar tan servil abatimiento
Berasategui 18 años de inhabilitacion para carg&lt;"s disculpar una ignorancia inadmisible en ,),'1.s altas
Centra el sentido la rnzon murmura.
judiciales.
jerarquías del Estado; en aquello qt~e _mis ó menos
· Un tiempo fué quenmaba á laJierniosurn
Terminada la aeusacion, empezaron las defensas. directamente se 1'JCe con -el cumplimiento de sus
Que de pud!lr guardaba el sentimiento;
. Si de ellas hubiéramos de dar cabal idea, necesita• ·deberes.
Hoy bu5ca el corrompido pensamióñto
riamos- exténdernos demasiado, y que nuestra pluma
Esto nos hace reclamar, una vez más, la urgencia
Falsas caricias de venal .ternura.
fuese digna· de los trabajos j uríuicos más elevados y
en la ·codificácion y en las reformas de la Ad.minisSi dudo del amor así alcanzado,
más elocuentes que se han leido hasta hoy en los ·tracio(! de justicia en el Ejército.
Si luego adquiero la fütal (lerteza";
·Tribunales militares.
La sentencia dictada en el presente caso por el Aun se aumenta eJ"deseo emponzoñado.
El ilustre General, Oassola, luciendo, en una bri• Consejo Supremo de Guerra y ~Iarina,, establecer&amp;
. ¡ Como pude llegar á tal b'ajeza ! •
llante peroracion, sus relevantes dotes militares, su r1na jurisprudencia aclaratoria, de los grados de
¿ Quién me condujo á t_an horrible estado?
correcto ~stilo, sus profundos conocimientos· jurídi- responsabildad que pueden exigirse á los Consejos de
De mi desdicha la sin pRr grandeza,
cos, á la par que la entereza de sn carácter y _la Guerra; así como por ella 4ueda ratificada la exea•
bondad de su alma; el digno General Daban, con die- cion üe las Autoridades militare:s,.cuando fallan de
II
cion castiza con in1lexible lógica, con a1;gumentacion conformidad con sus Auditores; pero esto, que exige
!DESENG.A~OS
incontestable, demostrando, en un elocuente discurso,
estudio y meditacion, debe consignars!) en la, leyes,
que tan acostumbrado se halla á las lides del Parla- ó debe dechlraraa, en las mismas, suprimiendo tal
(DE p.A.MILO DE CASTELLO llRARCO)
mento como al fragor de los combates; el Capitan exencion, si como. es de razon y de justicia, la resSoñ6 mi corazon dulces quimeras
Bnendia, dando á conocer una aptitucI sobresaliente ponsabiliilad ha de fr aaexa al ejercicio de todas la3
Al sentir del amor la vi va llama,
y una Hnstracion y una competencia. ·poco comnnes; funciones, y si ha de s er circtmstancia indispens~ble
Y por premio alcanzó risa que infama;
y el reputado escritor D. Federico de \Jarlaríaga, con para el desempeño de todos los cargos, la aptitud
¡ Ay 1 ¡ pobre eorazon que n•cio eras I
su palabra ;fácil, con su erudicion vastísima,_ hiriendo demostrada de quien l,1s ocnpe.
L!!. razon me dictó leyes~mstcras
_
unas veces las -fibras del más puro sentimiento; ha•
Bien que los Consejos de Guerra tengan el ase•
Creyendo_ en la v}rtud_que el hombre aclama,
ciendo otras la diseccion de 1os autos, ya con el es- soramiento de un letrado: bien que los Auditores
Pero el juicio del mundo hirió mi fama
cal pelo de una delicada sátira, ya con las más pode•. ilustren la opinion de las aut_oridades militare,; pero
Y huyeron mis creencias Jisongeras.
rosas armas de la razon y del derecho, mostrando, á ·que to,los tengan la responsabilidad: de sus actos,
Cabeza y eorazon sentí sin• vida
los que antes de ahora no tuviesen la suerte de ha- lo mismo que éstos s~ apoyen en el informe de uu
Y recurrí al estómago, afllnos11
berle conocic].o, que no en balde tiene la nota-.de dis- asesor, que cuando son producto de una o¡,inion pro•
Dé e1icontrar In venturi.apetecida;
tinguido literato, de orador elocuen.tfsimo; todos, en. pia ó independiente. ·
Má, U:uevo desengaño Jsstimoso
-fin, con distintos a&amp;gnmentos, en varias formas, tra: _ Otras cuestiones de importancia surgen de la
Fué esta última iÍu,ion desvanecida;
taron de probar la inculpabilidail de sus clientes, los vista celebrada en elConsejo Supremo de Guerra Y
El comer mucho y bien 03 peligr.oso.
cuales-presenciaban desd~ el sitio de los acusados Marina; cuestiones á las ·que hay que atender, si
LUIS YlD.A.RT
estos nobles esfuerzos, con la. seremt tranquli1lacl del bieit con profunda reliexion, con la mayor urg·encia.
inocente, y con la esperanza y la gratitud en· sns
¿, Q.ué significa, á qué responde la doble acusac~on
patl'onos. •
.
de las fiscalías militar y togada? ¿A. la ilustrac1on
UN ACONTECIMlE-NTG JURÍDICO
Despues 1le breves rectificaciones de ambos :fisca- dé los puntos de derecho por- un letrado? F ués ¿qué
En los dias 11 y 12 y de· Junio último, ha tenido "les, del General Daban y del Sr. l\Iadariaga, el Pre- . inconveniente existe para que ese letrado dictamine
lu"'ar
en el Consejo Supremo de Guerra y 7liarina ¡¡idente ctc&lt;,laró terininada.la vista, y ~l Consejo t3n- sólo en aquellos expedientes, !)n aquellos procesos en
0
)a vista pública de la ~sa•formada a.l Consejo de ·premo de Guerra y Marina pro.nnnoiaba, poco des- que el derecho comun, en que las leyes generales
Gu\lrra que falló el proceso seguido en Puerto-Prín- pues, su fallo, por el q1i.e fue-ron absueltos libremente del reino deban ser aplicados? ¿Es que no puede el
el fiscal instructor del procedimiento seguido á, tlon primer magistrado del Cuerpo J urí4ico tratar por sí
cipe á D. l\fignel_Acosta y ~a~•a!íano.
vez-primera.
~uel Acosta y los vocales del Coru,ejo de Guer- 10s _asuntos militares que estén complicados en el
La circunstancia de constitmrse por

-El Jefe de Estado ~byor, Coronel D. Mnnuel J. Olns.coaga, recoge·en un. Jibr~ e?n gran mé~od? !. sobriednd
fodo3 los detalles Y movim1ento_s d-e las d1v1S1ones, aro•
¡pliados con una notable rartn militar.
.
·
El ú'timo, pero el más l!,al de los ndm1r11dores del soldiido argentino, felicita calurosamente al General Y al legislador que clavó en la isla de Cr.oele--Choel, I!\ bandern
azul y blanca, que en este eáso, má.s que símbolo de una
nacionalidad, es la gráfica Tepresentacion de la ehtllizneion
triunfante y In ensena baio la cunl tuyo la alta honra do
ampararse-él que s11scribe.
Cts.1.R V uc.i.RCEL

•

de

•

y

1

119

., LA. lLO'STn.A.0.ION MILÍTAR

ILUS.TRA.CION.. MILITAR

..,_

expediente que se- le con.fl.e-, siéndole- necesaria la
ayuda del fiscal militar, cuando sus i~feriores, lt&gt;s
A.nditores &lt;le guerra, entienden .indistintaJllente de
las cuestiones militares y de las de derec).lo, sin necesitar otrás ilustrar.iones?
Pues $i no.hay funda~ento, si no hay ·razon que
aconseje esta .duplicidad de info~mes, debe suprimirse, reformando en este puuto "ll Reglamento del
Consejo, para evitar qnc, con justicia, se lamen1!en
}os procesados de sufl'i.r dos acusaciones, cuando no
· se les consiente más que una defensa; y esto tan sólo
á.los que gozan del privilegio de constituir al Con•
sejo Supremo de Guerra y Marina en T.ribunai de.
justicia, para que ios sentencie en única instancia;
·siendo la snpresion en prestigio del "i)liajsterio · pú.
olisio, que nada gan~, cuando representado por dos
personalidades diferentes-; si, como con tanta frecuencia suctde, disienten en algnn asunto, dé lugar
á que se dude cuál de las opiniones es la más ajustada, y quién de los. aos fiscales es el más legítimo representante de 1~ vindicta püblica. ·
La extension que tiene ya este árticalo nos acon•
seja 4al'le punto, siIL det~nen¡Qs á exponer otro género de consiileraciones, ui á examinar otros problemas planteados de antiguo por la opinion, y que es
de gran· conveniencia, resolver inmediatamente, per•
mitiéndonos c0nc1uir con estas dos preguntas: ¿E~
de ventaja reconocida para la Administracion rle
justrcia el priv-ileg'io, odioso siempre, ·como priYilegio, de que ci~rtas categorías y ciertos funcionarios
sean juzgados en :primera y única instancia por el
.Consejo.Supremo de Guerra y. i)fa¡ina?
·
¿Estará satisfeQho D. Alejandro Chacel de esta
aparente ventaja que le ha privado ile lá ~gunda
i.¡1stancia,,· de la revision de l.a causa por el Tribunal
Superior,.dado el caso, tau proliable; de nn disenti•
. miento, si, en primera instancia, le hubiese juzgado
un Consejo de Guerra?
CELESTINO ARGÜELLES

•

CHARADA
Es tan mala

1a todo

que fumo,

·tan· dos-cuat~-o y

terc{!ra con cuarta,
p·ima-segunda-cuarta hembra
·que la dos tras primera, deseara
la primera-dos;auatro una víbol·a
en su cuarta tras dos negra ó blanca
pereciendo esa vil efe la ·to~;
que á la

~ sigtúendo católicas prá(lticas

de otro siglo, en tnmensa ima-cuatro
quisiera quemarla.

B.

FEMO.

Solueion á la charada del núm. 5
.ATA.LA.YA

•
OBRAS llECIBIOAS EN ESTA RED~CCION
Direcccio11 de los Ejércitos, Funciones del Estado Mayor en paz y en guerra.-Pot D. loNA.CIO
SALINAS Y ANGULO, Coronc1, Teniente Coronel dé
E. M.-Dos tomos en 4.o-Imprenta del Depó~ito d, In
Guerra, Madrid.
Para hacer un ligero bosquejo de esta .obra y dar á
n-.iestro; lectores una idea de su importancia, necesitttríamos un espacio bnst1mte mayor del que disponemos¡ y como este escollo es insuperable, por el momento nos limitaremos á extractar los asuntos más esenciales comprendidos en los capítulos de ambos voltímones.
Empieza el_primer tomo describiendo la naturaleza-de
los servicios y la en.umeracion sumaria do lns atribuciones
del cucr~o de Estado Mayor, pasando luego á. reseñar !,,
organicion superior. actruinistrotiva dol Ejército en sus di•
ferentes ceBtros y depcndéncins. El capítulo 2.o está de;
dicado á las Capitanías Generales, Y. los 3.o y 4.o á los reeonoc!mientos·y maniobras tnilitures.
En el tomo 2.o se describe, con admirable acierto el servicio en tiempo de guerra, reseñando, CQn preehion y excelente método, la consfüucion d6 los mandos, la forIDJI•

cion ·de los cunrteTes generale&gt;!, las relaciones entre el Es·
tado :Máyor y los demás elementos constitutivos de un
cuartel gen!'lral, las órd1lnes·de batalla, la mOvilizacion, el
• servicio de campaña, marchas, descanso y nlimentiicion
de las trop1s, con otros. mil detalles tan útiles como im·
prescindib!Ps en las guerrás ~odernas.
·
Esta rápida ojeada pt~ede servir para apreciar la. impOT'
tnncia de una obra unánimemente eTogiada y decla~ndn de
texto. Si el Sr. Salinas no gozase ya en el Ejército de una
sólida·reputacion pOP los notales tra"baj,is debidosásu bien
· eortadá pluma y á su especial aptitud para lo. estudios orgánicos, la Direccidn de los Eiércitoá, b•stnria para aoredi•
t~r su mucha erudición é incansable laboriosiduq,
•

El Sr. Director general de infanteri_n, ba tenido la bondnd de remitirnos una coleccion de las memorias presen•
tadns en Joa.ccrtámeries de 1881 y premiadas por R. O. de
20 de Noviembre de 18,82. Aplaudimos el éeloque el ilus•
· tra&lt;ft.o General.Sr. O'Rys.n muestra ¡,or In creciente instrnc(Jlion de·los Oficiales del a~mn de infantería, y lo! estím.u•
los de que procura rodrar este ñoble afan de aprender,
que en ~uestro Ejérelto debe ser apreciado independien'emonte del mérito especial literario que pueda correspon-·
der á cada trabajo.' A eontinuacion hacemos nn ligero juicio sobre cnda memoria,
·

La conv~niencia de· ia instrucclon 4el up.a(or
en 61 arma de infantetía.
· Es una gran cuestion ·dA armamento, muv bien plan
tead,1 por el Teniente de .Filipinns D. FEt,IPE PEREZ SitR·
RANO, y no podemos menos de dará nuesti:o asentimien·
t?, en su esencia, á las conclusiones, muy s6lldnmeilte
razonadas.del Sr. Pere21 Serrano.
:.

•

Lu armas y el moilo de. combatir.·

Esun resómen bistórico,.p~esent11do en atl'evida ~íntesi~, ·
por el Ca-pitan del Regimiento de Zamora D. MIGUEL ~OC•
c aAOA. La parte cdticit de e,te· trahajo es muy notahle,
demostrando este- estudioso Ofici11lsu gran con,,cimiento
del desarrollo de 111s armas, y su influencia en el combate.
Las clltslf!caciones Y. grupos r¡ue establece, e,tán ae
acuerdo con la notable obra ie Schmidt, y el mérito d•r
este tr~bajo justifica bien la distincion de que ha sido ob_j cto.

Armas de repe'tic"on_..
Comprende una expnsicion 4e los di~tíntos sistem.11s y
sus ven.tnjas é inconveni_entes principale•. Su antot' Pl Te•
niente del reitimiento de Córdoba, D. ALFO~so GARCÍA
VIVAR. ha berbo además eonsid&lt;1raciones de un caTácter
· más elevado que prueban su aptltuil, lo mismo p ara la
alta generalizaciou, que para el estudio del detalle,
0

La·educacion en el soldado -Me1rn¡ria escrita por·
D. RICARDO DONOSO CoRTts, Teniente, Alfér.ez del
regimierlto infantería de Isabel II. ·

P·rograma para la instru~ci~n técnio-~ de •~ Bri- ·

El tema elegido por estf distinguido Oficial, e); su mejor
,:-ada Sanihri•, redactado segun órden de la D~rec•
. elogio. A la verdad, la educacion es el problema fundac\on irtineral de Sanidad .Militar. por el Oficial "méqico
mental d➔ esta épdca. En España puede aún decir~e que es ·
·n. ,Tos,j SA.:z Y DOMINGO, y aprobado por Real órden
una cuestion de vida ó·muerte. Es posible temer hasta la
de 3 de Abril de "1888.
pérdjda de nuestra hidependencia, si la edueac1on y la
instruccion no adelantan más en nuestro pals.'Pero. para
Lag $esenta lecciones en que· divide su autor este proqu~ n&lt;lelanten, es "indispensable otra cosa que b11en&lt;&gt;s· de•
grama, abra7.an perfecta~entc tod•s 1M materia• 1Jne cons,
s&lt;JoS. Y ya que el Sr. Donoso muestra aficion á los estu•
tituven la instruecin" teórico-práctica que dehPn a1 canzar
dios sobre oducncion é in·struccion fundamental, le.¡-e,:;olos SanitariQ&amp;, si estss han dA cumplir con reirularidad las
mcnda\UOS lea todos ó algunos de los siguientes libros:
importantes funciones qÜe les están eilcomenmtdas dentro
De.la educacion intelectu,al, moral y fisica, por Her bert
del organ_ismo sanitario.
·
Spencer¡ La ciencia de la educacion y La lógica inductiva y
,Da principio señ•lando la organizacion del servicio de
drdu1tiva, por Bain, y la notable obra de Bourdeau·, Coor•
Sanid,td Militar; C'omprende despues Ull8 nocion de la
tiinacion de lás cienci ,a, cuya traduccion ve.rá la luz e·n
constitucion física ·del cnepi:i humano, y medio• de explobreve.
·racion
emp'endos para el recono&lt;'imiento de los enfPrrnos.
Cott estos tQxtos, s~ noble inteligencia recibirá esclarecimientos y refuerzos muy apreciables. El Ejército podrá ·sigue á esto, la parte Teférente á Las Curas. en la qne no
c•perar así del Sr. Donoso, como de otros di~tinguidos omite detalle alguno, ateniliendo á la impnrtRnria ile Ede
Oficiales tan ilustrados como él, dios de propio y legítimo asunto. en el que t11nto se interesa actualmente la ciPneia.
Procede d•spues á tratar de cad.a CJ1ra en esn.,&lt;'i11Í; del uso
envnnecimicn_to.
·
de alguno, agentes terapéuticos, y de los &lt;'uiilndo~ qué requieren espPcialmente algunos enfermos: La última parte
cÓntiene detall¡idamente el .servici&lt;&gt; ¿_e enmpañii~ en el
Los ferro carrifes y sus telégrafos. -Por el Capi.
que está oportunamente com pTendido todo cuanto pueda
tan d~l batallon resepa -de Sevilla D . .ALFREDO Rrr.eferirse á este importante servicio. ·
llELLES GoLLA.
]1°te notable trl\b11jo, ajustado en un todo .á los últimos
En estilo muy sobrio :¡. claro, el Sr. Ribelles ha hecho adelantos de la ?iencia, es digno de encomio, p0r venir á
un exám~n y un. juicio muy interesant~ de este~ asuntQ. satisfacer una necesidad perfectamente demostrada por
A pesar de s1:1s modestas reservas, le excitamos á IJUe siga el Dr:Saez y Domingo, el que per,evPT11ndo nol' e•te ca•
la corriente literaria, porque todo ejercicio, en ciertos lí- mino, debe_terminar en Qtrli obra el trab~jÓ iniciado en su
mites de m1deracion, es úlil; y mantener el espíritu en 103 programa,
'id~ales de ciencia, sin perjuicio notablé de las obligacio·
nes de la práctica, es, á más de útil, b:.eno y debido, por
lS'U.-Anuario general legislativo jurídico y de
todo noble ser humano.
administ~acion pe1r D. ANTONIO FLORES MOMPó .

Importancia de nuestro.poder militar en el norte
de Africa , es el tema de otra bien escrita memoria,. de~ Tenieote del regimiento"de iofanterín .de Filipinas
D. lONACIO ARDANAZ.

•

:X uestros intereses y nuestras aspiraciones nacionales,
huto conocidas, nos excusan de encarecer este trnb11jo.
Forma un folleto de 116 páginas , y contiene tantos
datos .y tan ·notables consideraciones, que debemos lla-.
mar muy esp_ecialm~ntc hácia él la atenqi"n de· nuestros lector~s.

Las pólvoras fulminantes.- Del Tenien{¡ _Cor~nel,
Capitan de Bailen, D. Elrn.E&amp;TO ORTEGA..
Es

ui exáme_n muy conciso y

11ie1·cw·io1 la

claro, del fulminante de
nitroglicerina, la.d_inamtta etc., de sus diferen-

tes propiedndcs y detalles de fabrlcacion. Es un estudio
que re'lela grán aptitud cientí~i:a y estudios f{;icos y quí•
micos mu.l'. atentamente hecho~.

Esta obra, declarada de utifü1nd para lás dependencias
de Guerra por Rea~ órdep de 9 de Mqrzo tl.ltimo, expedida
por el Ministerio del ramo, consta.- de un to1110 en 4.o de
más de quinientas páginas eu&lt;'uadernado en enrton y lomo
de tela y sumamente cómodó para su tnauejo y consulta,
y su precio e~ el de 7'50 pesetas en la Península y 10 en
Ultramar, durante el año de su publicacion, 6 sea hasta
que salga do In estampa..

Preludios de una lira. -Es uni. coleccion de vcr~os,
cuyo autor D. ·BRUNO PORTILLO, dedica á la E:i:.celenti~ima ~rn. D:a. Dolores Bruzon ..
l\Iala época; es la presel1te par.a lirismos, y las coraposi•
eiones rimadas obtienen cada vez menos atericioB de esta
sociedad prosáica. Pero son _siempre npreciables estas manifestaciones de buenos-sentimientos, y tampoco es.posi•
ble negar que las dal Sr. Portilli,, han r~velado, al menos,
una imagioacion vigorosa, que dirigida haci .. la ciencia
E:n c_ombinacion con sus inclinaciones artfstic~s, podri~
avalorar much~ el mérito de sus coropos_ic}ones poéticas.

�·.
L4" I~USTRAlfLON 1\ILLl'.l"AR

12 J

IIÁS DE IIILLOll YIIEDIO DE PURGAS

Prorecto ele-tablero me- ·
tállco para la recom •
po1lcion de puentes de
(érrea en campaña,

~n el último all.o

•i•
por el Capitan de Ingenie•

AGUA DE LOECHES

ros D. J. l[APr.VÁ Y M.AY.i,;R,
-Un folleto de ó4 páginas,
pustrado eon tres láminas.

LA ll!RGARIT!

Gran importancia encierra
la solucion del problema que
se11ropone resolver el autor
en este folteto: hitllar el mlldio
de reparar las vías estrutégi•
ca.sy facilitar el aba~tecimien·
to de las ejércitos.
Despues de una ligerR resofia histórica. contemporánea,
para poner &lt;le reÍieve la· trascendencia dt&gt; los ferro-rnrrilcs, y de exponer Jns di flcul •
tndes con que. tropié,:nn los
. ing••nieros inilit:rro; -á fin rle
reponer~ en mnmentos eríl icos, ·los pn~nt1&gt;., rle \·{,\¡; fér-•
reas. ,.x,minn d autor el mili:crinl y sislem'ls m1s f'OnYC·
nienfe pnra In rcorgnni,:acion
de un t.nblero reglnment•rio,
y form11la rn proyecto bnsnc\-&gt;l!n 1n·ofnnrl, •s estucl io•. que
ro-,1p1i,tnron ni 8r. )Jnrd·,
~~~ __: - -. -.
.
·en époc:1 no lej,ma, unn ,repu•
... _
tnrinn hnsro,n co·1 moti YO ,le . ~
.,..-~ -·· -,-;:...; ·
-:.,;-=::..
ot•os tmll:ljos en ,'lllCl demos · 1
tró su ltl'Rn cnpncid,d y cnm,,._
.
1
Jl"f P•wia en asuntos d~ rstu
índolr.

...

- -

--

-

____
- - __ __

esta ¡rnl11icati11n á

quien ¡,ueden_llirigirsc lossll'Scritorl'S, l)ara
. hacer pagos, reclamaciones y cuanto tenga
relacion con la misma.

.APUC.ACIONKS DE-L C.I.LO.\ SOLAR
·EsTAoos-UNrnos Di: CoLOM :11.,.-BQgofá.- D. Lázaro
M•rh Perez, Ago11t" i\P ·negociM..
·
To.-Cnrtagena.--D. A.nto,,io l\lnrín do Zubiria.
l'n.-Panamtf.-D. L. A. Quelqucf,lu.
°ROLIVJ,\. - La Paz.-D. GPrnrd .Y Fore:uils.
E c uADOR.- Gnay~'2!';/_-D_. Antonio P. La ?!lo~.

FRA N"CU.-Pari.•.-Administrador

CuaAr.Ao.-D. Ap:11,tin Bethrncourt é Ilijos.
TRINIIJA o -SrPs.-Si\'Cl'iO Lyon ,. e.a
EsT.\DO~·UNJDos.-Ne,c 1:, rk. D. S. lll,ndison, Rcude
S1rcet.
.
BuEN06-ArnE~.-Pafrrmo.-D José N. HcSmero, Tc1 ientc Coro,,el, H11h&lt;lir~ctor d,-1,Colegio Mrlil111·.
In, JD., 1u.-D. Eloy Al11y, Cuyo, núrn. l'i!J, Lit,rerJa ·
I nt,.rnncionn 1.
MÉJ11•n.~.1¡¡,.._ D..To;é L&lt;1is ,1, El'l1evnrda.
J u.-l'•rar,·112.- V. Hu11wn Laine,
lu.-Jfé1ico.-D. nar»on .\ rirngo.
.
•
CosTA füc.,·.- .-1.1,,¡i,ela.-D. ,foM11in Sibnj,l Martinez.
HANS \J..VAOOR.-D. Gcürge 1''. Earlr.
Hosvu1t,s.-- }'ucunm.-l&gt;nnii•I Fo,lin.
l o.-·s1111t,. BdrbaTp . ..,.-Gencrn I L . .Bugt·an.
J&lt;:~TADOs oi ~ u.i,;vA. L1,,,:-1, -Mo11ter, ey.-D. l&lt;'ranci,co
Arleche ..
OuAT1t~1 ,1. .\.- O. ,Jnsé )1-,rí:i l!,•i11a, Te11icnte Cor&lt;•neI
Jefe dd primer U11cr¡,o ,1,, Artillería.
·
NtCARAOUh,-Granar/a.-D. Ra[I.Oll E,p!noln y C.a
·
lo., 10.-D Luis frni\». ·
VENEZUEJ..A.-Cn.-acas.-U. ('. Dtthois.
URASIJ...•-Rio Ja.neiro.-D, Ed. &amp; É. I.:acmmr.rt.
:1&lt;:e11ADOR.-Guayaquil.- D. ,\.ntonio-.l( La· Dota,
PERú.-Areq1&lt;ipa.-D. Ramo11 Albnreda.
ID.-Oallao.-D. Guillermo Vfldluud.
·
Io.-Liina,.-D. 'l'oquls K. l::lcolt.
Cn1u:.-7'alca.-D. And1·és Vucnrro.
In.- Valp~raiso.-D. Oárlos Latbrop.

LITERARIA, CIENTÍFICA :y ARTÍSTICA
-

· IDEAS

MADRID,

AGOSTO DE 1883

__

------:-- - - -- - - -- -

SOBRE LA ORGAN~ZACfON MILITAR ~E ESP~ffA

___KÚM. s

..:.._

EL DUQUE BE A ..!l.A
,..._, ~...rv)./"'-,,;'VV v 'w

por el Coronel Comandante de infantería

.1 ..,...., ...,

p.ANTONlO DEL ROSAL Y VAZQUEZ
del Hispano Ameri·

cano, 17, rue Snint-MnrP.
INOl,ATF:nRA.-L,íw/-re.9.-Kir Klnivl. Cofit-:, e.a.
TTAT.TA'.-.1?0111a.-Bo"r• HP.rmanos.
PnRTUCl I L.- LisbQa....;...D. Enrique C11sanov11, Travessa
• de Sn:1tii JuftR. núm .·22. 3.o.
Rt1.GJCA.-Rruselns,-n. Aust.11,,p )[nvnlP.r.
AUSTRIA.- Vie · a.-D. R. KollPr. Sunrletter. 120.
A1.1tMANIA.- Berli11.-D. L. Brochmun y C.a,_ Maniertrne:o. 118.
HnLANDA.- A11t•f,,·rla11.- D . S. llfnllrr, e.a.
RusIA::---San Petfrslnll'{IQ,- D. R. Yolff, Ncnd, 27.

Cun.,.-Habana.-D. ,Juan Fern~ndcz Suare,,; Oficial
primeró de Secciones.' Archi\'OS en ln Capitanía Genc·rnl.
· Put:RTo-Rtco.-D. Jul'nn A.,idr.is,,Habilifado del ]fa!
· tollon Inf:tnterín ac l\ladrill.
FruPrn.,s.-Mani/a.-D. Benigno Todn, Comisario de
G,uerrll.
,ÍAMÁICA.-Ki11gsto11.-D. :N. 13. Powter.
liA\'l'I.-'-Pucrto-Pri1'cipe.-D. Autonio .t\ randu.
SANTO Do~11Noo.-D. Luis C»rubiaso y c ...

REVIS .T A
AÑO ·1v

' EUROPA

A~ll!:RIUA.

In.-Samn nri.-D. Cfnrk &amp; O.o

~
•

fl tránsito de Venus por el disco del Sol en el
,islo Xtx, po; ·D. J:ost J&amp;NARO MoN~t.
El Sr. Montí es u1~ escritor ventnjosameute conocido en
el mundo ciontíflco-literario por sus trabajos de divulga•
cion en A•tronomfo. Su último libro ti,.ne poco interés
p,ira _aquello, que no consideran la cienc;a como la sola
mnrnl y feli cidad de una socicdnd de h"&gt;mbres; pero mucho,-pnm los que se comp!ac0 n en nrr:mcar diversos E.e•
oreto, á la misteriosn nntumleza.
De;eamos'al Sr. 'i\lonU, csUmulos posiUvo~, merecidii
recompensa .en sus imporL,intes trabuj,)s do purjl cicnci,1.

Prueba la general aceptacion de nn específico SIN RI·
V.AL pat'a las escrófulas, her•
pes, ~ífilis inveterada, úlcerllll, desarreglos de la menr•
truaciorr, 'flujo blanco, infurtos de la matriz, erisipelas,
ictericia, m'fllas digestiones,
esti·e1iimiento pertinaz, etc.
Venta del ·agua en . BOTELLAS en todas las f11rmacins
y drogu\lrí~s principales. Depósito central y único en EEpaña, nardines, 15, bnjo, donde se abonan cuntl!o clinrtos
por casco. I.MPÚRTANTE .
Esta ngun, promiadn en to.das l11s cxpo~;,.¡-oncs donde so .
ha presentaqo, ha obtenido
Medalla tle oro, premio superior concedirlo en la Exposi•
cion Espetial Bal11eol6gica de
Fr ancfort (Alemnnial, cuyo
jllradose comronii1 delos mismos dueños de mananlieles
.de nqttel país, rindiendo ns(
justo tributo ó. este de España
que está comiilc1 ado comb
el primero en su clnse en el
mundo y sin Tira'/ por todo el
p~otomedicuto.
0

.

CORRESPONSALES· de

..

CON LA AC~EDITAOA

ADVERTENCIA
Habiéndose hechq cargo· el Director de e.sta R f:v1s- ·
de fo continuacion de la Bih/ioteca .Militar Cláslc~.
que veoia l)ublicando D. Emilio Valverde, los suscritores de la misma pueden entenaerse con esta
Admini~tracion de hoy en ade~ante para los pagos,
reclamaciones, etc. ·

Esta notabiiísimi obra, que merece ser. leida por
•cuantos estiman el prestigio y pcrftJccionamiento de
nuestra institucicin, so vende en esta Allministraoion,
al precio de 5 p!)Setns.

)

)

El almacen de ultramarinos donde se dan los

)
)
)

)

bonos para el descuento de\ 3 por roo del importe
de las facturas, es calle de

~\

8, PRECIADOS; 8

)

\

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SUMARIO.'

RESEÑA HISTÓRlU Y ORGANlCA
GRA.B,1.oo·s.- r.:1 Duque do Alba.

DEL COLEGIO DE GUARDIAS JOVENES

•

DESDE SU FUNDACION EN 1853

DO~ ANDRÉS MOLINERO Y GOMEZ COR!i.EJO

Anales de 111 Gncrra civil.-Accion de A.zconn.

Se vende en esta Administracion, Almirante,
quintuplicado, al precio de 4 pesetas.

2

OBRAS !lE VR~Ti\ gN ~~STA Atnf INrn'fRACION
Lógica aplica·tl(l.-Lógica de l'tlatemátieas,.Física,
Quími.en, Biología, Pieologfa, Mineralogía, Botánica,
Zoología, Política y ~lcdieina.
J)Ol'

l

El General .Máxirr.o f:,ntos . Presidente de la R cpúblicr,
del Uruguay.
D. Artmo Cotnrolo, Coron&lt;•l Teniente Coronel dei° Cuerpo
de Inválidos.

HASTA FIN DE 1881
POI\

TAPAS ~ARA ENCUADERNAR EL PRIMER• TOMO

Taller tle 1\ ntonio Galea, ca.lle .del Barco, nÚ•
mero \l JuplícaJo
.
En este taller se hacen las cncuadcrnacii,ncs á
precios ventajJsos par:i, lo~ ·suseritorcs, con :m eglo á
l.rs l'On,jicioues siguiente,:
Tapas y encuadeq:acion con letras doradas y re•
licves negro.&lt;, 5 pesetas 50 cént.imos. ·
Tap;~s y e11cuadcruacion de más lujo c~n relieves
dorados, JO pesetas. •
•
Se venden tambien tapas sueltas, á los precios de
3 prset,111, y l•sdc nuls luio, á 7.
• Entemler~e dircctawcnte con el encuadernador.

¡

A LAS. CLASE~ DEL EJERCITO Y ARMADA

ANUNCIOS

Tur,1ufsa idenda por el )J:reslro Armcrn del batnllon cazadores de .Barbnstro, D. Juuñ Osoro V!llle.
Impresiones de cnmpoiin.- El primer muerto.-El último.
-(D:oujo de Lagarde.)
Zarn;:-ozn.- Rccuerdos del Campamento de Villanueva dr
Gá.llego.
•
B11rn.1s-toq1edos Wiiujo di: A. de Caula. )
Ir,sn.-Ejercicjos de tiro por el batallon cazadores.de Las

Navas.

A-. Bain

TRADUC,cION DE A. 0RD.AX

.

Blindajes pnra la Artillerfo.
'

Pre.:iio, 2 pesetas en .In Península y 3 en América.

La Sorpresa.
Cofre.del Cid.

MADRlD: 1883
ESt.AB. TIPO·LIT008;'iY1CO DE

E.

lliSEOUBR

Real, 1 cuadruplicado (Chambe_rí)

.

s

INTERES~NTE

TA

LA lLUSTRAOIÚN MILITAR

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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1753562&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Álbum Militar</name>
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        <name>Viaje por Marruecos</name>
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                    <text>•

.

LA·ILUSTRA9ION MILITAR.
Los grandes caracteres políticos contemporáneos,
el CONDE DE LAS ALMENAS, ex-diputa90 y Sena-.
dor. con un_ prólogo de D. ,,raiicisco Süvela, ex-ministro de la Gobernacion y diputado á Córtes.

J)llr

Empecemos por el prólÓgo. Un trabajo d~ D. Francis-

"º Silvela merece ser muy atentamtmte exnmmado, porque

• 11. 111 verdnd, entre los muchos orado1·es sin p11r de nullStra

do~ graciadR pntria, pocos ó ninguno hay que te,!gan el
l'!lro entendimiento y lt1 profunda capacidad política que

Ate.ndem~s con la me.ior voluntad cuantas
reclamaciones se nos dil'igen respecto á faltas
.en el recibo de esta REVISTA, á las que es t
completamente ajena la administracion, 1mes ·
se confrontan· con el mayor cuidado las faja·s antes de la salida de cada nú111.ero; siendo
debidas siem1n·e estas faltas, ó á la cil·cuns·
tan.eia de no dar el snscritor aviso de sus
cambios de residencia, ó al escaso celo que en·
algunas localidades despliegan los empleado_s
de cofreos en el cumplimiento de su cometido. Lo hacemos constar así, llara .descartar
nuestra 1·esponsabilidad _en todos· los ca~os
que, por desgracia, se repiten con frecuencia~
~or más que estemos dispuestos á remitir en
el momento que nos reclamen, por duplica(lo,·
todos los nnmeres que no llega-sen á su desti·
no, siempre que la reclaruacion se 11aga dentro
del mes á que correspomla el número reJlamado.
·

el i:lr. Silvelfl.
Como el 11bro del Sr. Conde de lns .A.hnenas se dirige
á mal'car la iRflu!lDCÍA. de dos grirndes -estndistas contem. poráneos, el Sr. Silvela ha creído oportuno plantear la
árdna cuestion de los poderes persona.le~.
·¡Y c&lt;m qué elegantísima y profunda expresion ha. demostrado que es una ley-e! pro~reso lento, y que si al ~érroino de los progresos sociológ1cos puede hallarse el imperio dell.nitivo de la autoridad colectiva, In inteligencia·
personal, el génio extraordinario será to.da.vía por mucho
tiempo la sola espora11za y el anhelado bien de lqs pueblos
tan atrasados como el nuestro 1.
¡ Con qué amargura recuerd!l, á éste efecto, que los
embajadores veneci;.nos en el siglo &gt;..--vn, despues de 1mber prc_senciado las confusiones de ~talin. las contiondns
religiosas de Alemania y las revoluciones de Inglaterra, &amp;e
asombraban do· nuestra incapacidad-en el ejeycicio de ·1a
autoridad y do los oficios con ella r~lacionndos!
En suma digno prólogo de tnn notable obra es este nl
que nR térdilno esta sal~1dable adverteneia: .
eVivir sobre el Med1terrá.neo y el Atlá.nt1eo, ser bnse
precisa de operaciones para grande y codiciada porcion
~¡ AfT4ca; poseer la má.s precíosa estaeion para ~11?-ª. lucha
mnrítlma europea, ocupar·un tesoro como las F1hpmas Y
un pnPtto como el de Cuba en vísperas de cortarse el lst- ·
mo de Panamá., y prolongnr estR sltuaclon de lnaetivídnd
é impresion, es estar entregados á. la más pcllgrosn de las
aventuras.&gt;
• Reciba, pu~s. mtestra eJihorn):&gt;U_en~ Ql autor do ~nn obra
· que ha merecido t.A/1 h?nro¡¡¡, d1stm~10n del Sr. S1lv~la, y
que tiene sin liuda nmgunJ)., un mterés de ae.unhdad,
como expisicion de ejemplos dignos ~e noble emulacion.

1

1

Reeomendt1mos •eficoznwnte á nuestros lectores la publicaclon: qÍ1e t•on.el tftulo c'le Madricl Coniico, periódico
literario festivo ilustmdo, vé In luz eµ esta Corte. En los
números publicados hnslti la. fecha, 11purecen Jru; firmas de
nuestros mil.~ distinguidos literatos y préoiosas viñetas de. bidns al lápiz do! ronocido dibujante Cilln, lo cual justi• ftca el éxito obtenido,

ADVERTENCI.AS

..

.

.

ANUNCIOS:

·y una bonita. casa, i-ecien com;trnida, de plant,a

•baja y principal, en -el Camino .de Carabanchel, numero 15 1irovisional.
·.
.
Tiene 5.715 piés ele tencno; constnudos, 1.440,
buen po,:o para jardin, y ti·anví_a á la pnert3:.
Para tratar, calle de P1·eciados) nt\m. 1, piso cuarto derecha, Sr. Palmeiro. ·
·

.. _ . . ._. PUBLICID_
AD UNtVERSAL
~

.
(\

(CENTRO)

AGENCIA DE RlCA_RDO STORR

Esta. casa, la más anCigua é 'indep,endi~nte de toda otra
de su clase, y de antecedentes bien conocidos. por la n~'?1erosa. clientela 9-ue fa honra. co~ sus 6rdenes, s1gu~ a~m1tien•
de anuneioJ, sueltos y com11mcados para los penód1cos. de
Madrid, pr.uÍlinciaJ v txtrJnjero, y t~da clase de publica•
cio~L
.
~ •
Prescindiendo por completo d~ pomposas frases Y o,reciinienlos esta casa se remite al juicioºque merezca á los
que nuev;menle y en lo sucesivo la hortren_..con s~ ó:de11~s.
Es:a Agencia se e~carga tamliien de la fabncac100 de
clichés; grabados para los anuncios, etc.

ADMIH!STRAClON, REPI\ESKNTACION YCOllSIONES

JAPAS ·PARA ENCU_AD~RNAR EL PRIMER TOMO
DE

LA_ ILOSTRAOION .MILITAR

OFICINAS: Ballesta, 7, bajo, MADRID

LA ILUSTRACION MILITAR

Taller dé .Á,nton-io Galea, callo de· Moreno Ro•
driguez, núm. 2 (Chamberí).
•
En este taller se hacen las encuadernaciones á.
precios ventajosos para. Jo~ suscritores, con arreglo á
las condiciones .siguientes:
Tapas y oncuadernacion -con letras doradas y relieves negr9s, 5· pesetas 50 céntimos.
Tapas y eneuadernacion de más lujo con relieves.

A los que abonen el importe: de un semestr~ o un año,
se les regalará.:
El Almanaque para Jsss, que contiene más de 60 grabados.
•
Los retratos en gran tamañude SS. MM. D. Alfonso XII
y doña María Cristina.
•
Se les hará. además una rebaja de !í().por 180 en el precio
de los tomos publicados de la Historia Militar, si desean
adquirirlos. .
.
. .
V éase el anuncio de los precios ~e-osta. pubhcnc1on.

dm:ados, 1 O pesetas. ·
. Se venden tambien tapas sueltas, á los precios de
3 pesetas Y. las de mó.s lujo, á. 7.
Entenderse directamente con ·01 encuadernador.

RESERA HISTÓRICA Y OIWANICA

Se ha distribuido á todos.los suscl'itores el
. DEL COLEGIO DE GUARDUS JÓVENES
tomo IV de la Hútoria Militar, VII volúmen ·
de la Biblioteca. Económica del Ejército y la
DESDE SU FUNDACION F:N 1853
Armada. Segun ya en Ótra ocasion indicamos,
HASTA FIN DE 1881
la circnnstaucia de escribirse esta notabl~ obra
l'OR
segun vá aparecien(lo, impide q1ie cada tomo se·
INTERESANTE
DON
ANDRÉS
MOLINERO
. . Y uOMEZ CORNEJO
halle terminado, y re1larta. al suscritor con la.
Á
LAS
CLASES
DEL
EJERCITO
·Y
ARMADA
debida regularidad,_dentro del trimestre á que·
Se vende en e~ta Administracion, Almirantei 2
corresponde. El retraso con que estos tomos
El al macen -de ultramarinos donde· se dan los quintuplicado, al precio de 4 pesétas. •
se reciben, está segurameute compensa(lo coIL bonos para· el descuento del 3 por 100 del importe
f.\
la ventaja rle que este trabajo, notable por de las facturas, es calle de
todos conceptos, se está elaborando con gran
VALEÑTIN ALONSO
medUacion-, exigiemlo, 1ior lo tanto, un dete8, PRECIADOS:
SASTRE MILITAR
nido estudio &lt;le com¡lrobacfon y compulsa de
CALLE
DE
BAILEK, HÚII. 12°, BAJO DER.2CHA
sucesos ·y fecl1as; todo lo qne co~tI~ibnirá seVENTAS
MADRID
guramente á hacer de esta obra una de las
De · 1ma magnífica escopeta de dos cañones, con
• más importantes ell su género.
E specialidad en uniformes.
Por no intercalar entre sí los tomos de di· incrustaciones (l.e oro y plata., dedicada á MaximiliaAmazonas y 1ibrens.
fe1·entes obras, no hemos publicado y· reparti- uo I, tasada por los peritos en 4.000 pesetas (precio
.
·
· ·
:MADRID.-Estab. ~po-litográftco, Real, 1
do otros volúmenes que hace tiem1lo tenemos m~dico),
en prensa; pero con el fin de que los suscrito·
res nQ experimenten retrasos en el que han
• de recibir cada trimestr0, · hemos dispuesto
publicar dos importantes obras. La primera,
DIRECCION Y· ADMINISTRACION: ALMIRANTE,. 2 QUINTUPLICA DO.
titulada Estudios sobre el combate, se re1mrtirá á la vez que el llresente mimero; y la segunda, IJEberes del Jeje de Batalloti en tiempo
PRECIOS DE sus'tRICION.
de paz y de ~uerra, á la mayor brevedad. ..
• Faltando tres tomos pan la terminacion de
.
JTe imestre••.•. , ••.•• : • , •.. .'• •. •• 3 pt setas.
la Hz'storia, v cou el fin de no interrumpir en
ESPA~A Y f ORTUGAL .
• •••• , .•• , , • • , \ Semestre, •...• , , • , , , , • , . , , • , , •
6
la misma la numeracion correlativa, liemos
Afio..• , .• , •........••• '°....
11
reservado á estos ·volúmenes lils números 8, 9
y 10, y l)Or esta razon aparece con el número·
8 franco~.
ÉN LAS DEMÁS NACIONES DE EUROPA•..• { Sem'!Slre, · •' · · '• · • · • • • • • · •,.,,
11 el que allo1·a re¡,artimos.
Al\o:.•••••..••• ..•••••..•.•••• 14 . •
Quedar,1n, 1mes, á la mayor brevedad re·
JTrime~tre.•• , . , , . , ••...•. , •...•. 1 ptso 6 ; ce1il,wos
partidos los tomos correspoll(lientes á los últiCUBA Y PVERTO ~co... : , . , , •••• , , ,-· \ Se1i,eslre ••••..•. ,.,., .•••....••
2 pesos 60
mos trimestres, y J10 duden 1iuesti•9s suscrito.
Año., •••••.•••• , •• ~ .•••..•.•••
4 • 25
1·es de nuestra dis¡iosicion á toda .clase de
EN LOS EsTADOS DE AMÉRICA•• , : • , , , { SeineSlre' · ' : • • • ·• · • • • · • • • · • , • • • • 3 pesos.
desvelos ysacrificios.-qnc ·11a"cemqs con gusto
Año .••.•••.•••••••••••••••• ; • •
5 "
en obsequio rle lO!&gt;l 11.ne han.ac1Ldido á 11rcstar
Seme;tre., • • • . • . • • • • • • . • • • • • • . •
3 pesos 50 centavos.
a¡ioyo á 111rnstras tafca.-;, e11cami11a1las 1•011s- •
iSLAS FILIPINAS Y FERNANDO _
P óo.. . . . Afio, .••••.••.•..•...••.•.•••.• :~ 6 pesos,
tantemente á elevar ante la ¡,úblfoa o¡,iuim1
•
•
.
\ Un número 6 un Íibro suelro medio peso.
el 1n·estigio tle la chlse militar.

·LA ILUSTRACION MILITAR. ·

.•

I

_

_.t_. _

REV.IST A

SEGUNDO TOMO

·ventajas á 101 nuevos su1critore1

·

.

• f

El, PAGO AUEJ,.\~TAUO

LITERARIA,
CIENTÍFICA Y ARTÍSTICA
.
AÑO IV

NÚM. 6

MADRlD, 28 DE ~!AYO DE 1883

..

•

SUMARJO .

•

(¾RABA.DO&amp;. - SS. RR. l\[l\[. y el Príncipe heredero de
Portugal.
·
GLO.RIAS DE l"ORTUGAL. - va~co de Gama, A.lmeida y
Alburquerque.
El Marqués de Pombal.
·a .
GRAN PARADA DEL mA.'28.-Los Reyes de Portugal :y Es·
paña. en 1!1 acto de revistar lns tropas.
·
Excmo. Sr. D. Antonio María de Fontes, Presid~e del
Comejo de Ministros.
Excmo. Sr. D. Cárlos .M.flría de Cnuln-, Generill dr Dil'i•
sion, Jefe del Cuflrto Militar de S. l'II. ,,¡ Rey D. L uis.
Excmo. Sr. D. José Teixeira Rcbelho, G rnernl ele Brignda, Ayud,mte de Cnrnpo de S. :M.
El lfayor Quillinnn , Agregado Militnl--ó la embnjatln do
Lóndres.
Los Rl!:YES DE PORTUGAL 11:.:-. EsPAÑA.-lnnugurncion de
la E:tposic~on de min"\&gt;rfa.
SUPLEMENTO
CAM:OENS,
Ri.-:~ P .ALACIO.-Aspecto del vestíbulo y escalera principal.
EXTRA-SUPLEMENTO
D~sllle de la Artill~ría en la grRnrevista del día 28.
Excmo. Sr. Contraalmirante D. José Bll.ptistR de Andrade.
J. Andrade Corvo 1 Ministro de Legacion.
Vizconde de SPisa.i, Capi_tan de Estado Mayor.
D. Bernardo Pinheiro Machado Pindella, Teniente de
Ingenieros.

8..A. R.

]i;L

S&amp;MO. SR. D.

.

Ü.ÁRLOS ]fERNA:!CDO

.

Prínd¡.e hueüro de tuga,l

DE BRAGA.~ZA
.

�•

•

..
LA ·ILUSTRACION MILITAR

82

•

0

LA REINA D OÑA MARÍA PIA

SUMARIO

•

Entre las Reinas de Em·opa que merecen serlo por
TE.."\'.:To-Los Reyes clo Portugal.-El~jército y la :Mui-.·
na.-Una rápida ojeada sobre Po1fagal.-Corrcsponden- -la ednca~ion brillan.te, por la inteligencia elevada,
.cia de l.~ Ilnbana.-El Viaje régió.-Poc,ía: A Portugtil.
y· par la majestacl propia uel Trono, oci.1pa Doiía
-Gamoens, Gama, Almeicla y Alburquerque.-El Th1·•
l\Iarfa Pia, esposa del Rey de Portugal, un lug~r noquéi,de Pombal.~A. M. Fontes:-:-r D'And~ad~.-El
table y clistinguido.
Mayor Quillinan.-El Cuarto M1hto.r.-Exphcacion.de
Sobre;alen entre sns estimables cualidades, el
l~s graliados,
•
entrañable amor á la patria qne auoptó,.y la caridad
pródigamente ejercida con el desvelo más enca1;1tador
y con la mayor y más extraordinaria modestia. Donde
LOS REYES DE PORTUGAL
hay lágrimas de dolor que suavizar, hambrientos
solo anuncio de esta régia visita, despertó ya , q1te socorrer, infortunios qne necesiten de proteccion

Ei

•
•

extr¡orclinario interés. Los españoles, cualquiera
que sea. la índole ele ciertos recelos, no podemos menos de experimentar profnmJísima, cuanto desinteresatla simpatía hácia el pirnblo lusitano, pol· los mil
caracteres de una :filiacion, que es ocioso explicar.
·Nosotros, alejados de toda absurda quimera, sobre
fusiones de otra' índole que las "de una espiritual
·compenetracion 'de caracteres y tenclencias- á un
progreso comun; nosotros, que no concebin1os la realizacion de ciertos ideales, sino en una sublime comu-.
nion de arte: lit~·atura, industria y comercio; dejan~o
incólume ·el lJrincipio de las nacionalfdacles; nosotros,
que creemos que esta union se realizará sfn necesidad
de la política, y más bien, contrala politiCc't; y que se
realizará de un modo espontáneo, fatal, por la coro.
pl eta se~ejanza entre ambo! pueblos, por suÍ? numerosísimas afinidades de cadcter, idioma, aspiracto• nes, etc., porque su rosicion topográfiec1. y los accidentes naturales lo reclaman imperiosamente, y por
la consideracioii que podríamos adquirir ante Europa
españoles y, lJortugues~s, si nos presentáramos identificados en una aspiracion comun; nosotros, en fin,
que nos sentimos en este momento, más que nunca,
poseidos de una vivísima simpatía hácia toclo lo que
nos llega de la pi-eciosa region lusitana, • saludamos
a\ :¡¡ueblo portugués e~1tero, en la honorable.representacion de· SU:S reyes , y atestiguamos hoy , en las
páginas de este número, la 1&gt;rotexta de nuestro fra_ternal cariño, y de nuestros '\'otos sinceros por su

yconsuelo, allí es segura la presencia de esta nob!e

señora., lleyando sonrisas á la desgracia, pan á la

LA ILUSjRACIOij MILITAR

alguna cos~ vanal y poco prov.echosa. D. Cárlos deja,'
el lecho cuando todo reposa áun en los regios aposentos, y se~ntreg·a, desde luego, á su¡¡ trabajos intelectuales ó artísticos, investigando los secretos de la
ciencia con una sed de aprender extrao_rdinaria; sus
6cios son una nueva consagracion al trabajo, pues lo!t
dedica á pintar acuar~las deliciosas en las que se
revela un artista consumado.
Durante la permanenpia de los Reyes ep. Madrid,
lia quedado el príncipe como Regente del Reino, á
ctfyo efecto prestó juramento vite las Cámaras reunidas en el P¡Iacio de las C6rtes el fila 21 de Mayo.
El dia 2 de Junio, ya de regreso S.M. el Rey en
Lisboa el Príncipe emprenderá un viaje de estuclio
y recre~ pÓr las córtes de Europa, acompañándole·

miseria, cariño á la orfandau.
La infancia desvalida y pobre, á quien la fuerte:
no clispensó sus favóres, tiene en esta tlistinguido Y
noble Princesa los santos cuidados de madre aman. tísima. Ella es q1úen abre asilos, quien funda escnelás, quien l~vanta Creches, creando al mismo tiempo
_hospitales para la decrepitud desamparadíl, y para.

• 1os mendigos abandonados.
El pueblo se descubre i-everente, al encontrarla timientos.
En su gabinete de estudio se hallan l as Revis~
. á su paso, llamándola El Angel de la caridad. Este
nombre, _que sintetiza el reconocimiento,. la gratitud más notables de Elll'opa. Los adelantos militares le
y el afecto de una nacion entera; este ,ítulo c¡ue merecen gran predileccion, y siendo la lLUSTRACIO:N'º
· Ctladra perfectamente á las altas virtudes de la 1\!LLITAR españela una delas publicacisnes que logran
encantadora sob"erana, i·epresenta para fa A.ugusta el honor de fijar la atencion de este ilustrado Prínci-.
Jiija de Víctor Manuel la perla más rica de su diade- pe, cumplimos hoy un deber manifestando nuestro
ma de princesa, la joya más desltm1brante y apre- reconocimiento por tan elevada clistincion.
ciable de su corona de Reina. }fo se equiv·ocó el.
~
Presidente del MnniciJ•io de Turin cuando al verla
clejar la patriale dijo conmovido: «IIarei.,¡;feliz al jo-

prosperidad y ventura.

DON LUIS I
Nació el 31 ~le Octub!'e.cle 183~ y en.U de Noviembre de 1861 ocupó el trono, vacante por la
muerte prematurá de su hermano D. Pedro IV, modelo de Reyes Y. ejeniplo de raras virtucles.
A. los 23 años de eclad, en la primavera de la vida,
cuando su juvenil y ardiente imaginacion se henchía
de sueños de gloria, en la vida del mar á que se había
dedicado, D. Llús, al regresar de uno de sus viaj~s,
tuvo que dar un adios cariñoso y tri:ste á t?uas las
• risueñas perspectivas cle una carrera fascinadóra,
para consagrarse en cuerpo y nlma al difícil.encargo ·
de du-igir un pueblo. Y ha saMuo dirigirlo como
pocos, acompaMndolo solícito y desvelado porla sen-

da del progreso.
•
Persona dignísima, ilustralla y extremadamente
afable ciudadano lilJcral y guardador de las instituciones: padre ·ejemplar y cariñoso, como el que más,
su vida íntima es el reflejo de las tradiciones de dona
María TI modelo de ma{lres r de Reiuas. Como Rey,
D."Lui~ ~ digno sucesor de su hermallO D'. Pedro,
de aquel clesve~turado solJemuo, :1 quien un ilustre
escritor portngu~s,.muerto tambien, llamó con frase
sencilla pero elocuentc-, Bom rapoz•. F.I 11aís lo qnie\'C
. como puede quererse á un 1mdre, l'inclienrlo el dt'l1illo
. hQm@aje á las aprecia~les cualidades de sn car,ícter
bondadoso y magnápimo.'"

paz

Lisboa en su profecía, cuando al verla pisar el suelo
portugués, profirió entusiasmado .y gozoso esta elocuentísima frase: «Quien muestra .en el rostr-0 gentil tantas

la

· bellezas y tanta bonclacl,es lligiicú1e ser Reina de ºtierra por(J_ue yafué seguran¿qJite ángel.del cielo. »Los dos
(lijeron la . verdad. La hija del ~ey Galantísim-?J,
como esposa como madre y como soberana, verdaderamente amiga de su pueblo, .es más que 1nujer, es un ser deificado por sus virtudes sublimes.
Doña María • Pia de Saboya, nació en Tnrin
en 16 de Octubre· de 18!7 y se casó, por podel'es, en aquella misma ciudad con el Rey D. Ltús,
en 27 de Setiembre de 1862.

•
EL PRÍNCIPE HEREDERO D. CARLOS
Digno heredero de las Yirtudes de su~ padres, el
Príncipe D. Cárlos abuµda en los preciosos sentimientoli que ennoblecen á los reyes de ·Portugal, y
cumple e~trictamente las .1.J111·as doctrinas del bien
que su au¡usta. madre le ensilílÓ en la ·cuna.
D. Cárlos nació en 28 de Setiembre dé 1863, y
cuenta, por tanto, 19 primaverás1 risueílas como el
azul de sus ojos rasgaclos é inteligentes.
Dota&lt;lo clt una orga¡úzacion robustísinm, el her~dero de la coróna portnguesa •está en la- flor de la
mocedacl del Vigor. Viviendo juntp á unirono, pudiendo eutregai·se al dolce fat niente, deleitoso del
que Jio necesita trabajar para tener siempre el goce
de una existencia rodeada lle comoclidades y placeres;

y

e~ Príncipe D. C~rlos prefiere entr~garse al trabajo
a:-í1lno'¡le todos los ellas, ·Y estutlia, meclita y se edu-.
ec1..aí confacto de los buenos libros, de los maestros
escogidos~ de los mas hábiles directores 1-indiendo
fervoroso culto á ·las letras y las artes:
muy raro
,.:erle ocioso,. entregado á los prtsatiempos de sus ju-

Es

veniles años: TILis . raro aún encontrarlo ocuplHlo en

EL EJERCITO Y LA MARINA DE PORTUGAL

• á intentar un bosquejo de la organizacion miliVamos
tar portuguesa; pero reconocemos d~ ántEl)nano que una
descripcion fiel y completa de los.organismos socialcs~y, sobre todo1 de los llamados militares, no es un trabajo ae improvisac1on periodística,. sino el producto de largas y
pacientes investigacione, sobre el·terreno.
Yo. se examine una institucion como un cuerpo ~in vida,
bajo un punto de vista morfológico.; ya se la observe en la
actividad funcional bajo el influjo de los medios, siempre
resultárá que un juicio definitivo sobre su mérito ó demé- ·
rito implicaria un análisis prévio, que, seguramoote, no
pretendemos haber Jlevado·"á cabo.
Séanos· permiti~, no obstante, emitirá título de impresiones, más ó menos en correspondencia con la realidad,
algun juicio sumario sobre los datos incompletos ¡ue he·
mos podido ªP.resuradamente· obtener..
.
Tenemos á la vista muy estimable3 trabajos de algunos
escritores militares portugueses; publicaciones de carácter
ya general, ya profesional; en fin, un trabajo muy complE¡;
to del Comandante de Artillería Sr. Salas sobre el vecinll
reino lusitano, publicado en la notable Revista Científico
Militar.
•
Portugal milito.r1 por esa natural correspondencia entre
.el estado general ae un pueblo y el de sus instituciones
armadas, pone de relieve el extraordinar.io · progreso que
en todos los órdenes soeiale'S ha alcanzado aquel reino.
Verdad es que aurtque tambien poco inclinados á los
estudios militares, los políticos portugueses no se han
colocado. e~ na situacion de desvío ó indiferencia, tan
grave como 1lí que parece habersE? adoptado en otros países
· res~e.Qto de to~?S los más árduos problemas de cQnservacuW y pr&amp;v1s1on para un caso de guerra. Se empiezn,
pues, allí á. prestar alguna atencion á la índole del sacri•
ticio_ que ¡iacen los que se consagran á la defensa de su
pátrm, y no se les re~atca con tanta obstinacion, ya las
más elementales oons1deraciones de aprecio sooial ya
hasta las condici9n.es económicas á que está sometlda toda
fLmc!on soci(ll, y de _la ';lUe depende casi siempre el - desgramado ó du:hoso eJerc1cio de la misma.
Por la especial situacion de este Reino y su prolongado
estado .de paz, se ha creído cdhveniente prescindir de
• nu~erosas fuerzas en el ejército activo; pero si nuestros
vecmos carecen de un estado militar .exbuberante, parecido ni de que hacen alarde otras potencias de dia en dia
nueyas r.eforruas introducidas en sus regiamentos orgá·
nicos facilitan lo~ medios de crear, en momentos dados1 los
. S?ldados nec~sanos l~ª:ª reverdecer pasadas glorias, s1 las
c1rcunstranc1as Jo lucieran preciso. Estas innovaciones,
a~n cuando llevadas con alguno. lentitud, tienen la ventaJ~ de encerr~r los adelantos experiroentados por otros
pa1ses, armonizándolos con el cnrácter y tendencias del
pueblo portugués.
. A~í, pues, comparando su poblncion con el· término
medio prudencial de los ejércitos· Europeos el Reino lusitano debería contar con un efectivo perma~ente de 36.000
soldados; pero las economías·obligan á reducir esta cantidad á 30.000,· yáun de esta cifra se suprime un número respetabl~ ~quienes se concede licencia temporal para marchar á ~us ca883 mie!J,tra~ situaciones anormales no hagan
necesarm su presencia en las filas.

. A cuatro y medio millones de almas asciende la poblacesar_io de _Oficiales de .Estado Mayor, Ingenieros, Artic10n de Portugal; de entre las cu!lles la estadística obJl_ería, Samda_d; Adminfatracion y Justicia Militar, para las
tiene 2.~70:~ h&lt;unbre.s. ~egun los·cálculos más aproximadiversas funciones del servicio.
dos, fácil sermi pues, pomend~ B;l ejército en pié de guerra,
El Ministerio de la Guerra Ee intitula Setretaria de Es'contar.con 30u.OOO soldo.dos ut1les; pero el material exis- tado dos 11eg_ocio~ da guerra, y lo constituyen la Secretaría y
toote y los cuad_r?s a~tualeS'J base esencial é indispensable
una sola D1reccum, subdividida en riet,i secciones, á que
1
para una mov1hzac1on, so.o
permiten la organizacion cprresp~ndan todos los asuntos que se relacionan con 1a
de-70.000 hombre\.
fuerza armada. El Director y los Jefes de la primern seDive1·so~ proyectos y trabajos de todo género s~ han gunda, _tercera, cuarta y quinta seccion, forman la J~nta
hecho recientemente para dotar al Ejército y á•J11 Armada
Consultiva, que se reunen se¡nan.almente para discutir y
de los !llemen~s más.indispensables á fin de que puedan presen_t.ar á la ·aprobagion del :Ministro, los asuntos· más
cumpl1:r _la IXUs10n que la patria les confia; y conociend&lt;&gt; complicados ó trascend1!ntales del servicio.
la t radicional cordura y acendrado patriotismo del pueblo
I?º~tugués y d~ sus gobiernos, no parece aventurado p'rQ·
f~t1zar un rápido progreso en las reformas de las iustitl!I'•
ESTADO MAYOR GENERAL
c10nes armadas.
•
•
·
t
Entre los trabajos recientes sobre organizacion merece
ES e respc?lble cuerpo se compone de un l,ú¡redial Go
cita~se un estudio publicado en la Revista Milit;r por el neratel, 6 C~pitan General, cargo qüe desem_peñu. actualTen,1-0nte de caballería D. Francisco Xavier Machado..
~e~. e1 1~~y padre D. Ferna_na.o; de ocho Generales de
·Pretende este Oficial en su proyecto aumentar el efec- dmsio~ Y 22 Generales de brigada, con un excedente en
tivo del Ejército h~t~ que s~ halle _'en la proporcion ;tadúltimo.·clase que llegnrá á 11_rno1;-tizarse e~ br~ve pinzo.
do 1¡86 de la poblac1on; estudmr el sistema de reclutas ~ notar, que en la ley constitutiva del E,1érc1to, se demiento con las bases ya admitida-; reducir las grandes
termma que en el nú~ero de .Generales de brigndn, siete
maniobr"as á 20 dias; licenciar la mili.cia despues de8 alios hn n~deftroceder prcc1smnente de los cuerp9s facultativos,
de instruccion, quedando de este modo reducidos los · · Y 10 ~ q 1'!0 e ,restantes, de lns l!rmas generales y en la pro•
·gaitos á la mitad; modificar, áun cuando ligeramente, los" por&lt;¡.¡on siguien~e: uno en E,ta~o M11yor, dos en _Ingenil!rcglamentos de nsceRsos, limitando !fil! edades; crear un ros. -.res en Artillería, tre~ en Caballería y once en Infon
capítulo nu.el'O 1Jara los Oficiales en diversas situticiones·
tería.
.
.
.
.
introducir en el Ministerio de la Guerra una Junta con'.
Los Gene_rale3 obtienen el retiro :í lo, ~O alios_de ednd,
sultiva formada por .Qficiales superiores; alterar la fuezy;a con un. terci_o .~ás de su sueldo; pero si ántes no pudie,en.
de las divisi?nes milit~res; dar ~!l:yor desarrollo á Jas preStar s~rvicio por _falta_ de salud 6 ·aptitud f~sica_, so les.
escuelas de·t1ro, de sargentos y b1bhotecas regimentales
c~nccde 1f~al. ventaJa, si&amp;pre_ que hayan ~JerC1Jo tres
fijando para cada una de estas una consignacion de 80.000 anos en e u1timo empleo obtemdo.
.
reís; regularizar los cuadros de Estado Mayor é Ingenieros·
aumentar la artillería á 3 re~imientos montados de 12 ba'. ·
ESTADO :UAY0R DEL EJÉRCITO
terfas, y una dJvisios de mstruccion que en tiempo de
Su organizaéion es distinta de los demás cuerpos·y dipaz, puede tener una batería móntada, 2 á caballo, 2 de
montmia y\ma compafiía del tren, y en guerra 6 baterías ferente tambien de sus análogos de otros países. Está.
montadas 6 á caballo, 6 de montalia· y"2 compañías del mandado por el Comandante General de Ingenieros y
tren,.&lt;'on Ío cual se obtenia lo necesario para 3 !]uerpos d~
consta de tres Corqneles, cuatro Tenientes Coroneles c~uejérc1to---.l24 bocas de fm¡go-aumentar la caballería con tro Comnndantes y veinte Capitanes; pero e,te r1úm;ro se
dos regimientos y estos con un escuadron de depósito, los aumenta generalm~nte para cubrir las atenciones de su
cuales servirán en guerra para formar dos regimiento3
vasto cometido, y en circunstancias anormales se obtienen
más; aumentar cada regimiento de infantería con un ba- los_ hecesarios con Oficiales de las armas generales de idotallon,ianto en tiempo. de paz, como en guerra; reducir neidad probada, ,¡uienes permanecen no obstant~ en sus
á 6 !01 batallones de cazadores con un efectivo de 435 escalas r?spectivas para el ascenso, eJ concepto d~ supernumeranos.
•
hombres1 y destinar diversas sumas á. fortificaciones y
adquisic10n de armamento.
·
. ~¡ Teniente de cahallerfa Sr. Xavier Mach_a~o c:ee poINGENIEROS
• s1ble COn'1\r con lo preciso rara una mov1hzac1on de'
•
300.000' hombres, sin gravar e presupuesto, y á divulgar.
Despues de importantes modificaciones introducidas en
sus opluiones dedica con laudable entusiasmo sus privi·
este Cuerpo, ha quedado const tuida con 100 Oficiales que
1 egiadas dotes y no co1]1ua ilustracion:
.
á _la v~z desempeñan los cargos más trascendentales de la
d!recC?1on de_ obras públicas, para ejecutar trabajos extraorE l siguiente estado da una idea muy aproximada de las d_1nar1os y 8Jenos_ al parecer al Ejército. Esta circúnstan-fuerzas permanentes que componen el Ejercito Portugués.
c1a mercc!l espemal a_t~n~i~J;l, porque.nadie que tenga al.
g?na noc1on de lo. m1lic1a ignora la 1mportancil\ que rev_1sten para el ramo de Guerra las deci.iones del Ministerio de ~o~ento, en cuanto se relacionan con las vías de
H
comumcac10n y otros mil detancs.
&lt;
E-,
El arma de ingenieros sólo cuento. con un batallon de
o
cuatro coru~miías en tiempo de paz y se'is si fuera necesario
E:-t
pasarlo_ al"p1é de guerra, cbn.un totul de ~ y 000 plazas
respectiva~ente. Las cuatro compañias se dividen en minadores, pontoneros, obrer.os y zapildores.
Para la custodia y conservacion de los edificios milita1Ior.otul, 1
res y fortificaciones, existen los almoxarifes asimilados á
la_categoría ~e .(\.l!(Ícec~s, y_ algunos guarda~ que se deno• ·
mman prenc,, aes u ordinanos que tienen tres categorías
con
d ferentes sueldos.
Caballería.¡
Entre los edificios del cuerpo de ingenieros merece especial mencion la Direcc~on de esto. arma •u excelente
Biblioteca, G~b!nete de instrumentos top~gráficos y su
Museo Ttcn0., g1co.
0

su augusta madre hasta Roma.
• El itinerario de la expeclicion comenzará en e.sta
capital, y el Príncipe recorrerá despues l as principales ciudades de Italia, Suecia, N.~ruega, Hol~nda,
Bélgica, Ingla.terra, Francia y España.
Difícilmente se hallará un Príncipe que haya
recibido una educacion más variada y completa, y •
que reuna á un brillante t~nto más l~vantados· sen-

ven Rey que os dió la manodeesposo, y como Reina,
sereis pam_los portugiteses·el angel de la
y.de
la beneficencia.» No se engaíl6 tampoco el pueblo de

83
los de Cnzadores se hallan dotados con 8 com¡xuiíns · por·
batallon, excepto los tres últimos, que sólo tienen seis.
, La fu~rza d_e {!' da co:n¡mñía oscilo. en 100 plazas, y en
8:~0 la del reg1m1ento; lns batallones de cazadores tienen
87 y 7~3 respccti va mente. En p'ié .de gurrru, el regimiento se compone de 2.250 hQmbres, y de 1.500 los b1ualloll€s
de Cazadores.
Existe tR!f!bion un bue~ ~úuiero ~ &lt;'.&gt;.ficiales, sargentos
y cabos destmados á serv1c1es especmles, con ¡¡-rntificacion
sobre su sueldo, cuando se emplean e~ trnbaJos· g~odésicos, t~pográ~C?• y otras comisiones, sin exceptuar In de la
guarclia ruuruc1 pal.
SANIDAD MILITAR
.Forman este ci_ierpo _108 Oficiales, qqo se distingp.en con
tos nombres de cemr!fiao, Jefe de division de ·brigada de.
mor_ y ayudante; asimilados á los empl~os de UQrO~el
Temen~e Cor?nel, Coma~dnnte, Capitán y Teniente. Ade'.
más o~isten cmco fürmaceuticos de 1.a y 2.it c··ase, comprendidos e~ l!l categorfa de C11pitsnes y Teniente,.
Iluy hosp1bi e.&lt; permanentes on Li,boa Oporto E lvns y
Chuvcs; otro número m_ayor en los puntJs donde ~e rcconcen~r!ln los n(ic eos _de las guarniciones, y algunas que se•
ha-b11Itan en lo_s !lllSJllD, edüicios. que ocupa el cuerpo.
Pero .estas 1os ult11nus clases de hospitales sQn transitorios
y están i:eg1dos por un!I organizacion especilll.
'
ADMINl&gt;TRACI0N YILITAR
Depende este instituto c1o una seccion del Ministerio de
la ~ucrrn, encargándose de su direccion un Gcnenll d!'l
B~rigada 6 Coronel. Lps 250 Jefe,, Ofteiale~ y asimilados
de que se ~º!lJPODe,_ proceden de las otras armas 6 del
elemento civil, á quienes se les confia esle servicio despues de h'.1 her de!Ilostrado suflci,mte aptitud en ~ exámen pr~vJ? ~ su mgreso.
.
Lo, md1 ~1duos de la clase civil que ingresan en este
Ct_J-erp~, obtienen la cate~o!ía de Alféreces, y después 'de
diez unos de buenos servw1os y suficiente aptitud ascienden á _Oficiales 2.os, ó Tenientes.
'.
Entie_n~en e~ los trabajo!!" qc e,te cuerpo los consejos
de adIXUmstrac1on de los distritos ~litares, formados por
un ,Jefe _de Estado Mayor, un Oficrnl y un Secretario.
, C9nstituycn su fuerz11. una compnñía al mnndo de un
Uap1tan, do~ soldados, 12 sar~entos Lo~ J'. ?.os, 36 cabos y 60 •
so!~ados, _lo, _cualc~ se ded1ca.,n á nuxil1ar á la Sanidad·
. :M1htar, eJerc!!lndo nná_logas funciones que los individuos
de nuestra ~ngada rnmtaria; y otra cowpafiía distribuida.
en tres secc10nes de Infantería y una de Caballería cncargafa d~ los servicio~ inh~rentc~ al cuerpo. Toda; 1ns
plaza_s remben una grahficec,on 6 rndeanizncioncs correspon11en.tes á la clase de trnbajos y comisiones que se les
destman.
.
.
·
•

.

•

•

ARTILLERÍA
~ngenieros.

Estado

Mayor.

Estado l\[a¡;or •
. General.

¡
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"OOl"""'f"tt«.t-;.., ,..
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&lt;N

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..

i-1

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E:-t

A 176 !1,Sci;qde el número de Oficiales de e¡ta arma sii;i..
compren~er los que sirven en Ultrºamar.
·
En tiempo.de ¡1a~ cx_isten dos regimientos montados con
?Cho baterfas de seis piezas cada una; y una de plaza con
1g1_1al número d.i c~m~aliías á pié y dos de. montaña. El
p~•mer y tercer reg1~1ento EC hnpan respectivamente en
Lisboa y Santarem, siendo las piezas de su dotacion ele
retrocargll. y de 8 y 9 centímetros de calibre. El regimiento núm. 2 tiene la Plana mayor en Elva~, pero !lis
compa1l.ías se hdlan destacadas en las Islas Azor.es ae
Madcn-a y en la plaza de San Julian de la.Tu1rra
'
En estoa1Utimos nfios se hall enriquecido su·s parques
con algunos cañon!IS Krupp y Arm~trong, de 15 centímetros.
. •
A c!irgo de este c_uerpo se hallan en Lisboa Jo. ftmdicion
de canones, la fábrica de armas portátiles y la de pólvora·
e!J,•~lcántnrn la salill·_erín, y en Brac·o de }&gt;rata el estnbtc'.
mm10nto de P1rotéama.
'
T~mbien hl. AI-tillcrfa tieJ?,!! asignados un númcto de
Oficiales práctic_os ó almo~ar1fes, pura la conscr,;uciou de
todo el armamen~o que existe en-los fuertes y hu ·11lazas.

•

C.l.B.l.LL.lfülA

Estns fnerzns forman nueve brigadas diseminadas por
to_do el torritorrio, el cual se halla dividido en cinco distritos militares. La p1'imcra diyision, con el cum·tél gPnc
rnl_y_ ofi.ci~as en Lisboa, abraza las provincia~ ele Jl'uncb:il,
L ell'la, Lisboa y Santnrem; la segunda, en Vizeu, y coooprende á A.vciro, Yizeu, Coimbra, Cirstello-llnmco y
Guarda; la tercera, on Oporto distribuida en Braga, llraganza, Vicesia, Villarreal y O.porto; la cuarta.)..en Evora
con destacamentos en J3eja, lía.ro; .E1•01·0. y rortalcgrc,
Y por último la quinta, en Augra con fuerzas acalll,onadns
en lns Islas 1 zorcs.
C11d11. division.militar está mancfada por un Geneml, escopto la quinta, que se bella bajo 111°.direccioti y· gobierno
de un J:lriga.dier ( General de Brigada, con el número ne-

El sistema 4~..-eclutamiento presenta escasas diferen · s
C?n el que se sigue en nuestro Ejérc,ito; pero estns dife;fn.
mas, _auo cu!li:,.do cortas en número, ofrecen tal vez una
ensenanza digna de acogerse con simpatía, y ilmold,irla en
laS!ll"eformas_ que. continuamente se proyectan. En el sorteo
an~al s~ alistan á todos los jóvenes que han· cumplido
vemt~ anos, y _no se ~allen comprendido~ en el cuadro de
exenmones fí?1~as m otras causas legales, qucdaudo oblialldos al semc10 de tres años en activo y otros tres 1m la
reser".ª· Los que _obiie~en en-el sorteo un número elevado
superior á las exigencias del momento, ingresan eu In re~
serva, donde_ han de permanéccr precisamente ocho alios
ley _autoriza la_ sustitucion personal, pero prohiJjo ¡~
re enc1on á metálico, y los voluntarios por un &gt;1lio Los
reenganches_ son muy_ l(mitados én la clnsc de soldados
por, las múJ.t1p~es cond1c1ones que se exigen.
Cuando el numero o.e reclutas excede al consioonado en
la_ l~! do pre~upu~stos ó en los ejercicios corrien1cs, se Jés
e~pl e una hc~nma_ temporal para. que puedan permanecer
c_n sus casa. mi.e ntras no sea preciso cubrir bajas aumenta: la fuer!'la de los c~erpos activos, ó completa! los cuadros del pié de paz, s1 fuera necesario pa•arlos al pié de
guerra.·
•
.
. En e~t~ mate~ia, como en otras muchas de la organiznc10n md1litar, existen en estudio várius reformas que tal vez
no ,tar e!! ~n plantear,;e; entre las que la prensa Jusit&gt;ioa
aº" Sumrnistru, figura el aumento considerable de los cuaros, pura atender_ á una movilizacion rápida y tan numerosa como las comentes de la época exigen.

Ld

SUELDOS
fi 'Io_dos los empleos del Ejército gozan de ciertas grdticamones Y pi uses- pa,¡•a h. tropa con arreglo al servicio
qu~ pr~sti\n ó"la c'ap1tnl que guar~ccen.
El s1gmcnte estado ·demuestra ln proporcion en que
l os sueldos se abonun:

•

SU&amp;LDO. ANUAL
en
l'~DAS LAS AR:ll.1S

Reis (1)

Cons_ta de 8. regimientos con numcracion corrcluth-a
dcnonrniándose el Lo, lance1·os de Víctor :Jfonuel· y el 2 o'
de la Reina.

·•

'

· '

Uada rl'gimiento rueutn en In PluM may~ cm 1,i.; d,,
pnz; con 1G hombres y 15 cab!lllos; siQnuo m: t~tul de h
fuerr.11, comprendido,; los ,fofcs, Uficil1lcs 'clnst•s solthdo;
. etc., clc42-1 hombn's, con :~15 ca'lrnllos. '1~11 &lt;,p~cns ~110~-'.
males puede elcvar:;e esta fuerza á 678 hombres y 5&amp;1 caballos.
•
IXFAN'J'ERÍA
E,tii urmti po~cc 18 regimientos de línPa y 12 batullvnt:~ de CU?.ndorc.1 con 11umerucion clii,tinla. Casa regimiento de línea bsne 2 !&gt;atallones do á :! coto paüíus, y

,,

•

RECLUTA.)ILENT0

Generales de DiYisiim............ . 1.í:lS.000 ·
1dcm de Brigad,1 ............... .". I.ot&lt;o.oou
Uor?pel.. ....................... .
7~0.000
Temente C.oronel..'............. .
ü\lG.IWlO
Uornandnntcs.......... . . .
·
(j~_()()(J
1 Capit,ui .. . . . . . . . . . . . . . . · · · · · · · ·
420.000
1 Ayudantes.. . . . . . . . . .. : : : : : : : : : :
El de sn cml'leo.
, '.rcnienles ............... . .
306.000
: 2.o.s Tenicu .eJ y Alféreces.. : : : : : : :
3()(1'.COO

( 1l C.da 900 reis, eq Ji valen á 5 p_,setas.

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GT.ORJ.'\8 DE PORTUGAT.i

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Alfonw do Alburq\Wl"')lLC

Vu~co do Gumu

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Frund,co de A 1mcida

.

l:I RAlS ·'P.A.HADA DRL l&gt;f A.

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l101uÚ'oA1. r $:irA

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•

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86

•

LA ILUSTRA.CION MILITAR

.

•

vincms, expuestas casi siempre á. los co!!ntos de indepen- •
Ei espíritu de nsoeiacion, que tan ex:celentes. result~dos
dencia de los indígepa~, ó á las usurpaciones. que las teoptoduce en algunos puntos d~ extrai:i3ero, se }\n ab11e!to
rías del derecho internaciopal modetno sancionan con su
El
presupuesto
ordinario
de
guerr,1
so
aproxima
generi:1p aso entreºnue;,tros y~cinos, cuyas png11, se h~llnn b,mb!en
silencio, cuando proéeden do los más fue~tes. . _ .
mentc
á.
20
roillonPs
do
pesetas.
El
prcsen'tad?
e1;1
este
ano
p ocu en ngnonfa con los nece~1dade, de ,ht nda _materia).
Cuestiones son ·estas cuya trascendencia. nadie lgnora,
á. las Cámaras, se de,compono de la manera s1gmonte:
Uon este objeto, el batallon Cazadores nuQ1. 5, y los re~1y que, sin embargo, los hombre~ p_olítico~ apa:rentan desmientes núms. 7 y lli, y otros cuerp~s, _hnn pue~t_o e)l.
cónocer. Razones poderosas asistirán pura contrarestnr
pl'áctica la• enseñnnzas de los.más .it1hta_r10s 11acencl1stns,·
los clamores de·la opinion pública, justamente ~J.armada
y arbitr11(1clo recur,o por lo,_ diversos 1?ed10s qtw ofrece Ja
ante un éstndo de co~as semejante1 y es l)ecernr10 ".º~,er
coopernc1!m, cuentan yu um u_nas ca3as llamadas eco~óla vista á un pueblo viril y entusiasta des~ prest1g10 Y
micas, que propordonan vent8J8S sorprendentes á los ingl'andeza como Italia, á. fin de ancoiltrar_un eJª!DP.lo del•
que en casos análogos debe hacerse. ¡ Si nos . h!D1tásemos
dividuos de los _cuerpos.
·
38:744,338
· Secretaría de Estado ............... .
á. ser meros plagiarios aón _podrian hallawmed10 nu~stros
Estado Mayor de Ejéreitó y mandos
males!
.
• .
·d
88:331,700
_ militares. . . . . . . . . . . . . .......... .
Siendo pues Portugal una nac1on cuya riqueza reSl e
Cuerpos de las diversas armas ...... . 2,988:841, 765
en el Océano, 'sólo cuenta su escuadra. con unp, ~orbeta
27:005,950
Plaziu de guerra y puntos fortificados:
acornzada, llamada Vasco de Ga11v,, armada de e•polon,
Ln I,ü,mterfa, Lanceros, Artillería é Ingenieros, usan•
Establecimientos diversos y justicia
defendida por una coraza del 2 pulgadas, de 500 caballos
lcvit'\ y 1&gt;~nltilon gris ogcuro, diferenciándose _estos cuer485:311,418
militnr .......................... .
de fuerza. y artillada con 7 piezas, do.s de las cuales son
JIOS entre ·,í por ¡os vivo~ y ad~rnos del d~1forme; los
47:317,290
Oll.ci1tles en distintas comisiones .... .
de
18 toneladas; otras 6 cor\etas do l1élice, ~ntre h,s quo
cnzadores de á. pie y á calfallo, tiencr. la levita de color
.13:380,000
Idem en disponibilidad ............ .
s~resalen la Estefanía y el Ba1·tolomé Dia,, armadas
castaño oscuro y gris el pantalon. El a~m'\ ~e Infanterftt
625:223,399
Idem sin ascenso á. reformado . , .... ,
con 19 v 17. cañones rcspcctivame9lte; 8 cañonerns; 3 tras•
l!e,·a et correaje cruzndo sobre el pecho, temendo_á. la de16:667 ,0.95
Veteranos é inválidos .......... .... .
portes de vapor y 3 vaporcitos, con slguno.s buq1;1es más
. r echn lt1 cartuchera y á. la izquiordá el morral, su3e~ándo251:649,100
Gastos elivers·os .................... .
de vela, entre los que figura una fra_gata de~tmada á.
lo con un cioturon del cual pende en su µarte antcr10r un
2:700,000
Gastos de ejercicios cerrados ....... .
escuela de artillería naval, que se halla en el TaJo. tl)_ ,
bolso donde dep·o1itan tambien las municiones.
·.
El personal de la escuadra se _compone de 193 O~.c!a¡es
L!t prcndu de cabez,t pura todas las ar.mas, es el chacó,
4:585:172,055
TO'l'.A.L . .... .... .
y 2029 individuos de marinería, sm contar c.on los medicos,
muy semejante al que IL•an nuestros vecm_o~ de allenele el
maquinistas, contramaestre~ etc., y el número total de
Pirineo. Los lanceros llevan.el cáseo trad1c1onal.
•
caiíones asciende á.145. · •
•
.
El presupuesto extraordinario, se dedica casi e;,clusivaLos Ofidales preceden de la Escuela Navnl estaplec1da
AR\IA)IENTO
mente á la construcciou del camino militar de mra mvaon Lisboa, donde completan los.es~u~ios seguidos _en la
lacion de Lisboa y á. la forti.fi.cacion de su importante puerto.
escuela politécnica ú otro_s establecimiento, de enseuanza
superior; ·y cuando han aprobado los ~res c~rsos ~egl11El sistema de tab~quer11, Snider-Bcrnett, á. mugar po:r
CONDECORA.CIONES
mentarios, obtienen el empleo de Guardltls ~armos, s.11:ndo
la culntn constituye el arma portátil del Ejército l_tisi•
destinados inmediatame11te á. los buques para ad~umr la
tnno. L~ c,mdiciones balísticas do este fusil, con cartucho
La fültn de espn~ o nos impide hacer una. ligera reseña
insl,fuccion prác~ica y empleos suc_eswos. Ln ~ar1~ería s_e
do ignicion central, ha.o sido largo tiempo d~scritas Y histórica de las condecoraciones que se conceden á los
recluta por un sistema muy parecido al del E3érmto,. ehmuy direr;nmente Rprec1adas. Algunos los.consideran sumilitare~ por sus méritos y serdcios. He aquí su número;
giándosc á. a~uellos mdividuos de l_as costas ~u_ya aptitud
perior.al .Martiny-Ilenri, quo áun usa el Ejército coloninl, · La Orden de Cri3to, S,m Benito de Avis, La Torre y Espa- y p1'ofesion ofrezcan mayores veqtaJas al ~erv1c10.
.
tnnto por la precisiun y resi,tencia, como por. ser de má.i
da, Nuestra Señora de la Concepcion de Villnviciosa y de
Portugal bajo el punto de vista marítimo, se baila di·
fácil man!'jo para el rnldndo, quien se ha1la -siempre proSantiago del ~érito científi_co, literario. y artístico.
vidido en c~atro departamentos, denomiandos del 1;I orto,
visto de 70 cartuchos: 50 en la cartuchera y 20 en la
del Centro del Sur y de las Islas adyactintes. El ¡mmero
bolsa.•
comprcnd~ los distritos y capitanía~ del puerto do Oporto,
PLAZÁS "F:UERTES
Caminlia Aveiro, Vissenay .FiguP-1ra da 1'.'oz; el seg:un_do,
Ea_ dos clases se hallan di vididns las plazas fuertes del • las do Lisboa, San 11Inrtesiho, Setuba), P emche .Y ;En~ira;
INSTRUCCION
el del Sur los de l•'aro, Lagos, Port1mao. Tav1ra ")' V1ll.areino, formando en In primera categorí-&lt; las de EJ.,.as, Perreal; y_ ei'de las Islas ndyacentes, los de Funchal, Angrn,
nieche, San Julian da Barra, Yalén&lt;;a, fuerte de Grn&lt;;a y
castillo de Angra en las Islas Azores. C01·responden á. las Punta Delgada y Hor'a.
_
:Unroad,t predileccion merece á uuestro1 compmictos
Para auxiliar al Ministro del ra!BO en el desempeno de
del segundo órden, Cascaos, Cezimbra, Palmella, Setubal,
esta rnma tau neceFarin á. ln buena .organizacion de un
su cometido, iix:isten In~ Juntas C~msultiv~•, de hig!c!1e
Sines, Abrantes, Almeida, :Moucao, 11fonsanto, }lelgac;o,
Ejército, y ele ca.da dia se multiplican los medios de dh·ul•
naval facultativa d11 aYLiller!a, de 111strucc1011 y adm101sC.:qorcs, Brnga~n, .Mirand~ Ma;vao, Cerveira~.O~quell~,
g3r todos los conocimientos militaTe,, tanto•teóricoscomo
~ampo Mayor, Alcantin, .l'Jstremoz Uastro ;1.1arm, V1- • trncio'n: y dependen de este l\linisterio el hospital_ de la
prácticos, entre los que por elisLintas causa, é inclinaciominina establecido en Lisboa; el cuart~I de la marmería,
Harrea! do San Antonio, Tavira, 1-u romescha, :.:.onrno,
nes· abrazan In. carrera de las armas.
situado' á. orillas del Tajo; el arsenal, museo Jtaval y de)Iertolo, Faro, A.lbrefeira, Portimao, Lagos y 8agres,
El Cole{lio Militar, situado en el antiguo convento de
nlgunns de las cuales se hallan en completo abandono.
pósito de armas, y la fábrica de cordaje.
Nosa Senhorn eln Luz, en las inmediaciones de Lisboa, y
Lisboa tiene .varios fuertes ·destacados, do alguna imporIn Escala clo E.rerrito, en In mismn capital de la monarquía,
taucin~ baterías marítimas con cañones'Krupp de 28 censon los dos rentro:;• piincipales do instruccion. El primero
tímetros, y una vez terminndns lllS obres en coustruocion,
tiene por ohjelo educará los hijos de los .Jefll!! y Olici11lcs
quedará perfectamente elcfendidn.
·
muertos ó hcridoa en funciorr del servicio, ó de nquellos
ESCRITOR.ES :mLITA.RES
Otras obrns de fo1·t1licacion y foertes de menor imporcuyos merecimientos los hagan acreedores á. -esta Yentajn;
portancia so hallan diseminndos en los puntos con,eniendebiendo luego pnsnr á. 111 E.!icola; donde ~ompletan sus
Una numerosa y brillante pléyade de d!stinguidos O~tes para la defema del reino, pero cuya descripcion seria
cónocimientos mi\1Üres. Si aspiran al ingreso en algun
ciales imprime, con su ilustrncion y activ1d!ld, un movidemasiado
prolijl\.
.
cuerpo fücullnti,·o, necesitan primeramente pasar por la
miento de progreso en el Ejército portugués, y á. este In¡¡·
Unh-ersid,1d de Uóimbm ó la Bscucla Politécnica, permadable fin contribuyen muy principalme_nte dos notables
neciendo hasta !..probar uno de los tres cursos reglnmentaCOLONI.\S
publicaciones, la Revista Militar y O ExeYcilo Portugues,
rios, segnn ,u destino; y una vez conseguido este objeto,
que pueden ponerse, sih desventaja alguna, á la altura de
s-c trn°lad,m á. In EscolQ, tlo E.,ercito, parn formar en la secEl' territorio que ·abarcan las colonias de Portugal. ha las má1, importantes de Europa.
cion de _r;st•1do :MHYor, Artillería ó Ingenieros.
..
Difícil es baccr una exacta enumeracion de los muchos
sido biempre considerable¡ y necesariamente tenia que doLos alµmuos procedentes del Uolcgio ~Iilitar, y que detarlas de una guarnicion proporcional á. su poplacion. Este militares que cultivan las letras; µero anip,ados·del ~jor
seen pertenecerá Infuntería y Caballería, sólo cursan dos
arreglo se ha llevado á cabo sin grandes alteraciones en In deseo, nos decidimos á intentar estn empresa, trascr1 hienaños, que, uprob,1dos, les dn derecho al empleo de Alférez.
do á. continuacion, por órden alfabético, los nombres de
orgunizncion militn'r del reino, pues desde épocas remotas,
Existen tambien cscuela.s-_¿egimentales obligatorias p;1ra
los soldados indígenas, que formnn un contmgente respe• los obreros del progreso militar en el vecino reino.
enseñnr á. leer, •:l.escmpetia!9.o estas cluses los Capellanes
. Andrade Cor,•o (Juan de-), Coronel de Ingen1eros, Contable, se hip1 sometido gustosos á los nl1ev-0s hábitos. La
de los cuerpo~; Academias de sargentos, dirigidas por
sejero de Est11do ~isti ncion vitillicia de que sólo ~ozan
ftierz11 de peninsulare, se hnlltt distribuitla: en Ca.bo
Capitancs,.Y otrns parn cabos y pa.ra la enseñanza de la
'\Te:de, dos compañías do policía; en Bolamo, capital de doce personns en Portugal), Par del Reino, Ministro,. que
teoría del tiro.
Guinea, otro babtllon de 500 plazas y unn batería de Ar- ha sido de Fomento, Marinn y Estado, y actu~l primer
Con objeto de ptopagar !n instruccion militar en ·todas
Vice-l'resid.cnte do la Cámnrn de los Pares, :Min1;tro Pletillerí,1; en Santo Tomé, dos compañía•-clc Infantería; .en
las clnses socinlcs, se hn propuesto últirnnmente en las
Angola, tres batallones de Cazadores. una batería de Arti- .nipotencia.rio que es de Portugal on Madrid, individuo
Cámaras quo !ns escuehts municipales creen unas compade número de la J{enl Academia de Ciencias dé L isboR y
llería, y \"llrins compañía11 ele indígenas; que prestan sus
J1ír.s de alumnos, pnra familiarizarlos cou el ejercicio de las
servici9s c~m entera in4ependen!)ia de aquellas fucrzns; en se le considera ,.como uno de J.os mejores escritores de ln
armas. Se empievl por conceder á. esto, pequeños soldRnaciou portuguesa.
·
dos un uniforme de franela azul, chaleco, z11patos, polai- :Mon&lt;;amb1que ha sido preciso reforzar In guarnicion con
Entre sus obras mencionaremos el Derróten de D :ruan
cinco batallones de cuatr&lt;&gt; compañ(as; en la India se ennq~ y gorra. El chaleco. lleva unti. hilera de botones blancos
cuentra un batallon del regimiento de Ultrnmar, y en ele c~stro, erudito libro, e¡ue es el primer-volúmcn ele unos
con las armns del colegio. Para estimular á. estos jóvenes
Estudios ace,·ca ele las prorincúrs ultramarinas; dos nove)lacno otro; el tercero está en Lisbo;i., alternando los
militares1 se ·les ha n.echo ensayar el servicio, dando In
las tituladas: Un año en la C01·te, con asunto histórico del
tres en estos servicios cada dos años.
guardit1 ae honor é..SS. MM.
siglo xvn, y El sentimentalismo. Tambien ha dado al púLos Oficiale~ destinados á. IDtrmnar se les aumenta sus
Bstas modificaciones, de cada vez más necesarins, oblisueldos y . gr11ti~caciones, concedién~doles al embarcarse .btico diversas obras de vulgarizacion &lt;;ientílica.
gará.o á. trasformar la orgn.niza.cion actual de la Escala do
e~ empleo mme&lt;3:1ato, que puede~ disfrutar_ á. su regreso,
J!.°xercito.
s1 permnnecen cierto número de años, var111ble segun el
Alegro ( Goi¡ofredo Edmundo ), Ca pitan de Ingenieros,
Para í:lar mayor amplitud ll. los ejercicios tácticos y dé
pu~sto, la situacion y la localidad. Los soldad.os, no obsuna es autor de interesante y útil Memoria sobre la aprefuego de todas lns armas, se está creando un espacioso
tánte s~r. alg~nos de ello~ condenados por faltas leves en
•campo de instruccion en las illl&lt;ldiacioncs de Tancos. .Mienciacion de la superficie y cnpacidad de las bóve~as.
·
tras tanto l;i Artillería practicn sus ejercicios d"e fuego en el sernc101 _ttenen tamb1en derecho á un plus sobre su
el polígono do Ve,ulas-Xo,•as, ccrc,i do Lb boa; y la Escola haber.
Bautista (Juan Marfil), Coronel retirado ele Artillería,
practica de engenharia, se hnlla esbiblccidu en T,mcos.
el!t:ribió una Corografíri'rnoderna de P ortugal (7 v. en lG.o),
Este último cucr¡10 ha prn~ticado en Abril de este at o
que ha sido muy celebrada, y es de sentir quo tan notable
los trabajos -de instruccion que 1111ualmentc debe ejecutar.
ol.1i·a no tenga un buen índice.
• Un. bntnllctn cnn los J efus, Ofü;inles,. clases y soldndos cor·
Unn
conducta
análoga
á.
la
quo
siguen
nuestros
gobierrespondiente., Hl tmslnrló á aquella Joea1idnd para dar
Bon·!e Souzn ( Augusto Cé,ñr ), Cupitan de Infantería,
• nos, ob,r-rva el de Portugal en cuanto se rela~iona con el
cumplimiento al sig·1icnte programa:
enca·rgado actualmente d,e palomas-correos, escribió un.
fomento de In A,rmad11. Li1 nacion, cúyo dominio mayor se
l .o Obras de fortillcacion de campallil; fortiflcacion voh1t\lu. á l:1rg~s distnncins de la madre pá.trin, n~ debia des- libro muy interesante sobre telegrafía militar. y otro sobre,
lante y trabujus de c-ampnmento.
Servicio de palo1¡1!ls-con'eos en los , jércitos en cam.paiia, do
cmdar este importante ramo de la defensa hacioniíl, "y por
· 2.o B11terius de ~itio; mina, milit,ne8. •
los cuales, el primero Je valió la honra de ser elegido sócio
e~ C?ntrano, derrmstrar cierta espleadidez, cierto desprena.o Vias fte comuniencion, tclfgrnfos; puentes milicorrespondiente de la Academia de Ciencias de Lisboa.
d1m\e,n~o por el progreso de su escundrn, sin fijarse eri los
tares.
sacr!~&lt;'-!os que, el pu1s ha de hacer; pues estos dispendios¡
· 4.o Trahnjos geodésicos y topográficos; reconocimienBrito Limpo (Francisco Antonio de), Comandante de
sacri1ic10s, ser an bien pronto compensados con el mnyor
tos de vfos de comunic9rion, c.stL1d1os de posicio¡1, su orIngenieros, publicó unos apuntes para fücilitnr la lect~ra
des~rmllu co~ercial, y el necesario prestigio del reino
g~nizncion defen;i,11.
·.
lu~1~.nno en lc~anas _com!lrcas., L!t m~ina tien_e diversas de las c_ar~as c_oreográficns y topo~ráficas. Es un geodésico
Tamhien EC cjecutllron experiencias de tiro, valuacion
11!1,iones que t ucnphr en e-h1 ep~ca, en que la. fiebre colo- muy ~1Stmgt~ido.
de di,lancia á la vi1,t11 -:,· por medio de} ,onido.
n_1znlora rnvnde lns sociedau_es más robustas y especula·
Ln inºantyrill contribuye con un contingente numeroso
tm1s; ~u dPl.&gt;er no e.,triba únicamente en la defensa de las
:8rito ~'ernundez (:M. M. de), Ca.pitan de Infantería, cati. e,;tos trahujos,.'t fin do ejercitar al ,oldndo, suslituyéncost,is Y del honor de la bundera, sino qno, en progresion
cr1tor profundo, rP.formista, con ynsto conocimiento do to.dolo l:&gt;ldti me, s1 lns prñctic-ns se prolong1tn.
nsc~ndente, cumple su cometido favoreciendo el comercio
das las cuestiones militnres que afectan á, In organiz1tcion
Y, finnlmentc, h ,\xtillería dedictt la· mayor parte-de In
hnc1cndo_ r_csp~t•r los tmtudos ostipult¡clos con pafaes don:
de lus instituciones armadi~s, se baila ni frentP. de la notaprime.ve.ra á la construccion de baterías, trnbnjos de topo·
~e
la
civ1hza~1Q11
riñe
on&lt;'arnizada
batnl
a
con
el
oscurangrnfín, vuluacion do clist:1ncín~, cj,~rcicio,; de tiro ele cnñon
tismo,
proteg.icndo
é.
Jo,;
súbditos
que
por
di.,tintos
modos
y 11rm,1s portá.ülc•, y á b práctica de reconocimientos, a,isc~1\tcibuyen á. unmeot:1r lt1 riqueza pública en las posetiendo ordinariamente unos 30 Olicinlcs y 400 soldadQs,
(1) Se ha presentado en la cámara un proyecto para autonsiones de Ultramar, y ofreciendo una gnrantin á. estas pro- zar ~a compra de nuevos buques de guerra.
".on 100 acPtni!as y liO ~aballos.
·
.
r:&amp;ESUl'UESTos·

ble publi_cacioJ?,. O E(!!erci0 Porfo_r¡uez, que dirige con el
mayor ncierto e 1Qtehgenc1a, y en llt cual firmR sm 11rl-fculos tr~c?entemente con el pscudónimo de Bra~ de Faria ó
las miciales B. F.
.
:8rito Capello ( .Juan Óá.rlos de); Ca pitan de Frag11ta
Director del o~•crvatorio meteorológico de Lisboa, dis:
fr utn de merecida_ füma en Eurorn, por lns interesantes
obr_as que ha publicado acerca de dll$l&gt;io de la a{lttja ma{lnét_ica á bordo , Y sobre. todo, la utilísima Gtiia pam us.o de
las cartas ele vi.en¡o9 ~ corrientes del Golfo de Gtiinea. ·

•

•

•

•
•

•

•MCamara Lemé (D:Luis de), Coroneldel Cuerpo de Estado
ayor. Pai: del ~etno, ex-Ministro deMnriia y ex-0-obernadohr de Lisbo_n, ha escrito unos Elemento,9 de arte ,nilitar
q?e au mer~cido la honra de una segunda odicion: tam'.
bien h_a p~bhca~? este intereaantcs artículos sobre orgauiorgnmzac1on militar en .diferentes épocas.
•

•

•

LA ILUS.TRA.CION MILITAR

Ca¡iC,Jo (Ilerrrumegil~o ), Capitan de Fra¡rat.a de 2.a clase! Ayudante ~e Campo honorario del Rey D. Luis I u bh~ó Id Ts
r racion de un int¡¡resante viaje científico qt;fcn
umon e r. Roberto I vcns nizo al AfriCll., cuya obra lleva cl tít_ulo De Be11r¡ttel.la á las tiérra.9 de Iacca; y es de impff~ancdia1sumn por el rigor científico de las noticias quo
o eco e contmento negro.
•
9ardos? ( Agustin María), Capitan de Artillería ha cscr~to un m tc;iresante libro con el título de Fabricdcion de
canones de bronce y sw1 proyectües. •
Cnrvallo Ribciro ;vi~nnn (Jnan de ), Capitnn de Frngnta, es autor de las sigmentes obras·
·
Recor~ar,oes histór_ico-maritim·,s, ·que trata de Ja circun?J-Bvegac1on ~el Afr1ca, !]el Noroeste de Amét&lt;ica y. de la
mdependenc1a del Brasil.
•
Follietii!s cr u_m marinheiro, que contiene artículos científicos y hteranos.
. Na te rn e no ,nar, en que se ocupa de la defcn~n mn;f.
~1m a de Portugal, do la metalu rgia, de las expediciones
po1ares etc., etc.
d' Otros m!lchos artículos ha publicado en diversos perióico_s este ilustre marino, quo pudiera compararse por sus
escritos á. nuestr&lt;1 académico.Sr; Fernandez Duro.

litécnica · dA Lisboa, Ministro quo fué de Marina y varias Yeces Diputado á. Córtes, Secretario General de la Academia de Ciencias de Lisboa; es justamente reputado c.omo
uno de los más sabios y corr9ctos cscritore• del vecino
reino, sobr~saliendo, entre su¡¡ obrns, la introduccion que
escribió para una traduccion que hizo de In Oracion ele la
Corona, dl'l Demó•tenes. Entre otras publicaciones de este
señor, podemos citRr como más conocidas,-la Historia política y militar de Porlugal, desde fines del siglo xvnr
hasta 1814.-La Oracion de la Corona, de Demóstenes, cuyo prefacio y notas son eruditíúmas, Vasco da Gama, El
.Má1·a~s de Pornbal y Cam.oens además de numerosos discursos académicos.
Es individuo correspondiente de la Renl Academia Española y otras muchas.
.

•

•

Fonseca Benevides (Franci~ro de), Teniente de Navío
.de l .a. clase, profesor de In Escuela. :Naval; es autor de·
unos Elementos de balística, de que se ·ha ocupado con cr
m~yor elogio la prensa militar de Europa; ndemás ha pu-·
bhcado un Compendio de Física, un tratatlo que lle,;a el
título de El F,le7,,; y la Academia espnñoÍll de la Historia
le eligió su conespondiente por su obra ,Reinas do Portu~al,&gt; que imita la_C,e jgual género que el P. ~'lorez publicó en España el siglo pasado. ·
García Ramos ( Accurcio ), médico, individuo del Cuer-·
PO de Sanidad Mi litar, es autor de inJ;eresnntcs pu blicaciones, entre otra.s, las que se refieren al Archipiélago do
Azores y á la Isla de Mndara.
Greenfleld do Mello (José María), Cepitnn·de Artillería, Y profesor del Colegio militar, es ntltor ele un Esfllrlio
acd_erca d•.la dinamita y sus aplicaciones. Es ndemá3 porio1sta distinguido.
•
•
e~iabi (Clnudio de), Coronel do I nfan_tería. y miembro
ded1fere~tes corp?raciones científicas, ha pu bli&lt;~ado E.i.:,r¡itos h~t6ricos rela_tivos á .r¡ue,-,-a deno11iinada da Penins1&lt;la. e
anteriores, de 1801, e do Rousill01i é Cataltmha.
•
Son ya numewsos los volúmen~ que van publicados de
esta obra, que compr~ndP.n gran copia de documentos y
datos tomados de los archivos dependientes del Ministerio
de_ la Guerrn y de otros extranjeros. hallándose algunos
onginales y de mucho valor para la historia militar de la
P enínsuln.
Ohelmick (José de), General do Brigada, procedente del
Cuerpo de Ingenieros, y polaco de orígen, publicó"unEst~«J,io sobre la defensa dé Portugal, de muc_ho interés y mérito.
.
L atino Coclho (JGsé María), Coronel- de Ingenieroa,
profesor d e mineralogía y geología en la Escuela Po-

S~rpn Pinientol _(Fernando Edua!do de), distinguido
Tement~ de Ingemcros, es autor de unos ªJ?tmtes acerca
d,c alg~nos es•~blecimiento~ militares y fortificaciones de
.l!ranma, Bélgica y Alomnma, on quo se reveln un estudio
concienzudo y buena crítica.
·
Serpa Pinto (,Uej~ndr.J de), Comandante do Ejército,
}lrocedente de Ingemeroi, Ayudante de Campo l1onorario
de S. M. el Rey de ;Fortugal, publicó con el título de·
Cómo _at·avesé y~ _el ,ifrwa, uDR. obra que contiene la
narrac1on de su V1aJo á. tra,·es del gran continente cuya
peligrósa empresa le colocó al nivel de los más an~jados
explora•l.ores modernos. . .

SOUZ!\ Pinte5 (Antonio Florencio), General.de Brigada
procedente del cuerpo de artillería, Director general q_ue
fué do dicha arma, ex-l'ili!iistro de la Guerra, Par del
Reino, Ayudnnte de Campo de S. i\I. el Rey Don Fornan·
do, es uno de los propietarios y redactores de la Revista
militar, el más antigt10 de los de este género que se pub~i- •
can en Portugal.

}iiarreca Ferreira (Luis Feliciano ), Capit.'tn· de IngenieSouza (Antonio María Celestino de), C&amp;pitan de cazaros, pro~esor _do _19: Escuela del Ejército, .y distinguido
dores, ha publicndo en el Exercito Portuguez muy interemate_mát)CO, \nd_1nduo corres_pondicnt~ ele. la Academia · santes artículos relatiY01 á. su viaje á. Francia, que tuvo
de C1C;nCI_as do Lisboa; ha escr1t,o numerosos e.sttdios, que
h1gu con objeto de asistirá. las maniobms del ejército
el _per1ódic_o de esta corrroracion y la Revis(a de obras púfrancés el Rño 1880. Es un Oficial muy •rudito en nsunto3
blicas y romas han publicado.
militares.

:Mello Breyner ( Antq,nio de), General de Brigada Ayudante de Campo ho~ rario de S. l\L Fidelísima es ~-cdac•
tor ele 1-i Re1·i1t, .3!ilita,· que se publica en Lisb ~a, en la
c_~al hn dado á luz mtercsantcs escritos.
)Ie!lo (Antonio de)_, Alf~rez graduado de Lanceros de
la Rem:i, es u11 tratadista que se distin11:uc por el vigor y
correcc10n de_ s~ arg_umentacion sintéti&lt;in y convincente;
colaborador d1strngmdo del Exe,-cito Po1·tug':'-ez.

llfo~aes d' Almeidl!. (Cárlos Augusto) Comandante de
Ingemeros, profesor de la EscuclaPolitécnicñ é individuo
correspondient~ de la Acaden~ia do Cienci11s, ha publicado en 111 Colecc1on de lfomorms de esta Oorporncion interesantes artículos de Física y matemáticas. ·
·

•

.

opúsculo sobre el •Resgate tlos Ca1ni11Tios ele Ferro e a Il.etle
do E,·tado. &gt;
•
•

Moo~ado (Joaquin José), Co~and11nte de Ingenieros,
li.a es?r1to muy interesantes Memorias solire los Caminoa
d'e H1~rro en A frica, que se 1¡an publicado en el Boletín de
la, So_c,?dad de Geografia dJ Lisboa y en la Revista de Obras
publica Y.
•
Ultimamente ha estudiado el importnnte proyecto del
~erro-(lfrril de Loretlzo Márqucs al Transwaal.

Corren Pnes ( Miguel Cárlos), Comandante de Ingenieros, es autor de un folleto nbogando por la construccion
de un puente· sobre el Tnjo, frente á. Lisbon y de una obra
acerca de las mejoras de e,ta capital.
'

F ~rreira Loureiro (Adolfo), Capit.an de E•tndo l\fayor
Y D irector de las obras que Ae practican en el rio.iiondego, es a.utor, entre· otras obras, de unn Memoria acerca de
1~ cianalizaciJ?n de las aguas del Tíber, que fué fnuy apreciada en !taha.
·
·

87

:sequeira (C.), Capitan d• infantería, es uno de los más
asíduos ~olnboradores del p•riódico Exercit~ Portuguez en
donde se encuentran artículos suyos ~e mérito.

Moracs Sarment-0 ( José ~stevao eje), Ca pitan de Infantería, es. uno de los tres Directores de la Redsta Militar
de Cl!Yª' Rptit11dos dnn brillant.e mue~tra la lucidez y pro'.
fund1dad co~ que se tratiln en la misma toda clase de
asuntos .relacionados con la- profcsion de las armas.

Defgado ( J oaquín Felipe de Neri de la Encarnacion)
Comimdnnte dé Ittg¡viieros, es un notable geólogo cuyo~
trabnjos fue:on mur apreciados en el Congreso que en
1880 se renmó en Lisboa. El solo, ó en colaburacion cc•n el
Corone! Cá.rlos Ribeiro, ha publicado muy iritere•notes
Memorias sobre arqueologfa• y geología prehistórica de
P ortugal. Ln fama elel Sr. 1&gt;elgado, actualmente Director
del Instituto geológico portugué!&gt;, es europea. ·

.

. Machado ·( J. G. Xavier), Teniente de Caballería, distmguido P.Crioclista mililar, muy notoble por sus estudios
acerc,i de la tácticii do su arm!\ y de la orgnnizacion mi•
litar. ·
·

, Correa da ~ilva (Cárlos Eugenio), Vizconde de Paso
d A;rcos, Cap1tan de ~agata .V actual Gobernador de la
~ndm portug\ie~a, publicó en 18()6 la narracion de un vinJC_al establemm1cnt,¡ portugués de San J1rnn· Bautist.a de
AJuda en la_ co~ta dB:11:[inn. Adeniás ha colaborado en diferentes per1ód1cos mentíilcos y políticos.

Cordeiro ( Jaime Federico), Comanda'Tite de Infanter!n
e~ un en!dito escritor, antor de 110 Diccionario militaron:
c1~Jopéd1co, ~n quo dió mue;tra de stH vastos conocí- .
rmentos.

.

)Iotta Pegado (Luis -Porfirio de), Comandante de Infante_rín, y profesor de la Escuela Politécnica, indh•iduo
de numero de la Academia do Ciencias de Lisboa· es autor de num~ros&lt;!~ artículos científicos que han vist~ la luz
en las pubhcac1ones de la citada Academia.
. Pet~irn el~ Silrn (l.i'rancisc_o María), Contr~almirante é
i!1gentcro hidrógrafo; fué d1r~ctor de los trabajos geodésicos Y ,es autor de mucho3 é mteresantcs estudios de- hid~og_raHa, uno de ellos publicado en la Re,•ista 'de Obras
publi·;¡¡s con el títu!o de La entra1la del. puerto de Lisboa.
P.ereira D!ns (,Juan JMé), C~pitan d" Ingenicrog, es autor de 11na mteresnnte ~[em¡ma sobre los "Ferro-carriles
dt· segundo ó:den, en e~ distrito de Braga, que con general
aplauso publicó la Re1nsta de Ob,·as públicas!/ minas.
Pinto de R_ebello.PcdrMn (Augusto Federico), C~andnnte de Artillería y profesor de la Escuo'n def Ejército
es uno de los .pro¡&gt;illtarios de la Revista .Mil ·tar y de su;
mlis constantes redactora•.
•

Souza Dantas Baracho (D. Sebast,an de) Capitan de
Cab_allerta, publicista pnrtidnrio do.la ir1teligJncia de Portugal conlngluterra, adversario leal, al.que saludamos con
afecto .Y c~rt•sía, esperando que rectificará. sus juicios i.n
poco heonJeros para· Espalin. Redactor principal del Diario Ilustrado.
.
Tosta (Cá.rlo,), Capitan de Navío~ profesor da.la Escuela
naval J es un notable tratadiseh de derecho internacional
marítimo y un correcto escritor que tambien se ha dedi•
cndo_ á. estud!ºi _políticos . y sociales, mereciendo justos
e)og1os. lla dir~1do en Inglaterra la construccion de vanos buques de guerra, entre otros, la del acorazado Vasco
ila Ga!'I''', y ha publicado un opúsculo bajo el •título d,e
-'.'1, Artilha,:ia Mo~erna e a Canhoneii'a de 1&gt;eca fija é sua
unp,l'tancia para á de/esa dos po,·tos, en que revela sus
conocimientos como digno socio del instituto de los arquitectos_ narale,¡ c¡e L~ndr~- So_n tambien producciones suyas
la~ s_1gu1enfes: ~n11cipios _G_e¡;aes d_e regl'as practic/13 de
Direito. llltemacio,ial ,'lfantL1no-1ss2.-C,mside1·ft,011$ sob e os Nai•ios ie Gue r-.r e,n •·- la,ao a os siptemas de consfrucroe.'1 e armamento e s11a influencia para o ataque e defesa-1864. - y A i11jfoe11cia europea a Ajrica perante a· •
~h•üizarao ·e as rela,oes intemacioitaes, en dos folletos que
so complementan.
·
·
Ivens (Roberto). Teniente de Navío, Ayudante de órd~nes del Rey de Portu~ul, compañero del Sr. Hermene_g1ldo Capello en el mteresanté viaje cintíficQ cuya
n_armcion publicaron bnjo el título de De Bengu.ellJ a l/13
tierras de Ia_cca,.se ocupa actualmente con el Sr. Capello
en confeccionar una coleccion de Cartas geográficas
que han de llamar la atencion p&amp;r la exactitud y novedad
quo ·han de ofrecer aceren del Africa meridional.

•

_T'idal de Castillo (A?gusto), Capitan do Fragata, y
d1putnclo á. Cortes, publicó un'\ Memoria sobre Lorenzo
)Iárques, muy interesllllto. Ha sido Gobernador de Lorenzo. Márques durante algunos años. ·

Mucho más numerosa po1(amos hacer esta rolacion si
los l_ím!tes á que debe reducirse esta public11cion nos lo.
consintieran.
.
.'
Entre los nom'hres que acabamos de trascribir faltan
. Pina Vida! (Adrinno Augusto de), Corn'tndantc de Ar•
aún l_?S d~ distinguidos militares que se han hecho notar
till~ría Y catedrá~ico qc .l!'ísica on In Escuela Politécnica
en d!''.º:s1d~_d de trabajos científicos y literarios ajeros á.
socio corresp_o'lchente de la A.endemia ele Ciencias de Li,;:
hl _m1hc!n. C_1tnreliQos, eutre otros, el Alférez de infantería
bon, h_a publ!cado un excelente Compemlio de Meteorología
senor Prnhe1ro Chug-a,, Académico notabilí.inio literato
y Optica.
é h~storiad,, r, _perio!1ista diputa?o_y :faníosístmo orador;
el _l ?ronol de~10ge1_11eros, Antofüo Serpa Pimentel actual
)Iuu,;tr,,. de ~ cg&lt;?ci_os extranjero_s, que ha sido en di ferenPonte Íiortn (José :Uarfa· da) Coronel de Artill~ría
pro\~sor _de la Escuela Politécnic,~ysocio de la Acudcmi,; tes ocRs10ne, )Iumtro de llac1cnda y de cuyo último
libro Lrr,s Nacio11,lida1les, se h,i ocupudo el Sr. Cánovas
d_e C1ent'las, autor el~ müchos estndios científicos y litcrar.10s que las Memorias de la Academia mencionada condel Castillo en el discurso inaugural de· los trabajos del
_tienen.
•
·
Ateneo; e\ Coronel Conde de l3albom Académico de nú.mc,-o de In de Ciencias de Lisboa y 'autor de unos profundos estudios sobre Administr.~cion; el Capitaa de Arti- ·
Ponte J):orta ~'ranci,_Co de), Coropcl do ArÜllerfa prollerl:! lfornandcz Cos\a, de .rnstísima erndicion que
~esor de la ~scuel~_l?&lt;&gt;l!técnicn, ~ indiviJuo do núm;ro de
l.t .Acade~ia de Ciencms de L1,i'boa; es uno etc los más .P?bhCft ~n 1~ ac~ualidsd un grn'h. Dicionario cnci~lopé· ·
_die,;&gt;_;
Bnon, Ofio,ul de fa Armadn, Schwnlbach y-Ga.ma,
notitbles, s1 no el de más fama entro Jo, matemáticos p -,rOficrnles do Calmllcrfa, los tres distinguidos publicistas,
tugu~ses. Sus n m1eroso~ y aprec;ados tr,ibajos bnn si&lt;lo
y otros muchoi que se han dudo á conocer en los distinpub]1ch!1os _en las memor_1a; de h Aca.domia y en el Jornal
tos ramos del snbl'9 human-O.
·
das ~ciencias nt(!thema(1cas, 'phisicas é naforaes que Ja
U u sentimiento d,tmos por trrrnina&lt;la nuestra tarea,
refcnda ~orpornciQn ed1tn.
• ·
.
rcstándono, ya &lt;ólo oxcusarne~ por las omisiones ó errores
en que forzosnru~nte habremos incurrido, dada la uum~- .
Romn du llocnge (Cárlo~), Cup_itan de Ingeníeros, A~·udante d~ órden_es, honornr1:&gt; de o. )J. Fidelí imn, c:i autor rosu repre'lt:,t,ic1on _que_ en todas b.~ f.is •s de l~s ciencias
el~ u_mt memorm qne premió la Aclldemia de· Cien:i:1s de y las letras tie~e el (•J~rc1to portugué,, y la incomunicacion
de relac1or~s rnt•lectunles &lt;1m, lrn,ta hoy ha existido entre
L1s~o11 sobre la J?cfen8a del I ais, lu que le \'alió el ~er electo
sóc'.o c_orrespond1e_nte do In m;sm~. lfa ipuhlicádo ~11 el· )os do~ pa(,;,'s, por lo. que sólo en virt 1d de un trab,1jo de
mve,;t1gnc10n retro,pectlva, su rondo á._nuestros incompletos
p~r1ó~1co O Exercito Porfu[luez algunos nrt culos• :~bro· el
untcccdentcs, he1i10s podido llegará reunir eso$ nombres
.E3ér01to español, que ~an mio reproducid_os por el Bulletin
que de;cnmos rec1bun de todos nuestros compaüerosel tride la Rerm,on des ojjiciers, de P,.rf~. •
)&gt;uto de.o11ff'ccion y gratitud á. quo les han hec·ho ac.reedores
s~1~ dfs,clo.; por la cuUur.. y perfcccion de 11s instituRoza fo (Damflsce~o),. Capit~n de Cubi,l.wrfo, es autor
ciones armad,1s ó J&gt;Or el progrc,¡¡o ·de lus!fiencias y ]ns
de t_m tratado de E,zmfacLon racional, e~ ,1uo ex,ionc el 6¡,.
letras.
tema de Baucher.
·•
s
No hubieramos podido d;1r cima á osto trabajo sin el
vo.l_iosísimo _é ilustrado !luxil io de nuestro distinguido
Sanchez ~Jaime), Te!llente O?ronel de Estado niayor,
ami~o D_. N1co\ás de Go1ry, Secretario de la Legacion
Par del Remo, ha\ mbhcado rec1entem')nt9 un inter¡isante
de Esr,nn'I en Li2~oa; quo nos ha demostrado en esta ocn-

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sion aaemás de·su buena amistad, el profundo eonoci miento qhe tiene de las instituciones de aq1;1el J&gt;aís y do todos
,l.os aspectos más vari~dos do_ la aociedad P~rtugue!¡l;
acreditando así que-,nbende- bien y ~umple me,¡or los_,ngrados deberes 'de su mision ~Íplomát1ca.
El Ejéreito de Fortugal debe tener confia:·.z~ en sus
destinos, pu.es el n..ovimiento liler!lrio q~e reprcsent'\ la
suma de nombres que hemos trascrito, dn idead~ una e:ul- .
tura que puede resistir ventiijosa~ente. t?da compara_cion
con los ej&amp;rcitos de las potencms m1htares de ;mmer
órden.
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1·d· . ~ d
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Hay . indudablemente un lazo e so 1 nriua en re
todos los que vestimos el uniforme del ~oldado; y no
puede sernos indiferente cuanto tenga -relac10n con el progreso y el pó-rvenir de los ejércitos.
· Tenemos las clases "militares unns obligaciones comunes
é igualmente sng,-adas, en cuspto co~cierne á la defenrn
de la fntegridad y el l1onor de la patria.
Pero tenemos tanibien derechos sagradof á una pei:f-c•cion creciente de todos los medios m01·ales ~ !}laterrnles
más adecuados al ~umplimiento de nuestra m1s10_n. E_ntrc
estos medios nadie podrá ya desconocerlo, la ciencia es
el más impo~taute sin duda, y tieee _de n~ta~le, q_ue nos
fortalece para el combate y nos arroJa á el sm esllmulos
de odio, y sólo por el austero-amor á la verdad, que traducida ája vida social, es el derecho.

·~·

UNA RÁPIDA OJEADA SOBRE PORTUGAL
Y

POLÍTICA, CLDfA
PRODUCCIONES, COSTUMllll.ES1
.A.DMDHSTRACION, .A.RT:EB Y LITERATURA.

•

•

Este Jengullje produjo el fin que Carva1?-o se pfoponia· y po-r semPjtmtes procedimientos la .naci(!n o~upó un, __
lug~r en Eunpn á que Je daban derec~o st~ hist~ria Y
recursos mnter·ales, fomentados con mtehgeb?tt, Pº\ s
gran ministro. Inspírense en esta conducta no I snna 0
actuales· hombres de gobierno y 'no será pro"!:&gt;a"ble qu~ se
repitan he'cbos como la ocu pacio~ del terr1to_r10 del ZaHe,
y que resuenen en las cá1ña.ras mglesas,• d1$CUrsos como
el pronunciado por un represcl?ta~te de !~ mayoría, en
una hora de splem ó de sobrexmta~1on nerviosa.
Con sentimjento hemos de consignar,_ que no obs~nte
hs felices disposiciones del pueblo espanol, á un~ í_ntimn
y &lt;&gt;stTecha inteligencia con P?rtugnl, est?s sent,mi1;ntos
no hallan entre nuestros vecrn~s tan feliz y entusiasta
acogida, pues confund~n con bien poca _razon en es_toi
momentos nuestras sirnpatías, co_n ttmdenc1a~ de abs&lt;;&gt;rc1on
y dominio, en que aquí ni remo_tamente se P'.~nsa. S1,á t_an
injustos recelos ~o punen tér1~1!10 las entu~1asta1;. ;5 s1~ceras manifestaciones de la opm1on tan resuelt.1mente expresada en nuestro p11fa, lo· dqploraremos pllr ln_s C?J?SC·
cuencins á que podría Jle,·nrnos un ~sta~o de nlcJamHmto
y mútua desconfianza (lJl las comphcac1ones que un. porvenir cada vez más incierto puede traer sobre las unciones
· del Continente.
En el partido couservador del vecino reino, es _d!mde
hulla más firme asiento el recuerdo de antiguas d1s1dencias, y do1;1da se ncent~a m_á~ 1~, oposi(?ion á una estrecha.
inteligencia con Espnua, dmgiendo.t&lt;;&gt;dos. sus esfuerzo~ á
fomentar alianzas, cada vez más corclrnles con l?glaterra,
no obstante los últimos sucesos, en los que bien claramente se ·_ha puesto en evidenci~, que aquella ~o~erosn
nacion coloniaf, no sólo no consiente émutd's m r1va!es
en su camino sino que estorbará, por todos los medios
posibles, el d~snr;ollo, y_ hasta la existencia de. !ns colonia• portugueses de Afnca.
. . .
.
El partido liberal, con m(tjor acuerdo, se melina hácm
soluciones que alejen á Portugal •:le la m:ierosa t~tela de
Inglaterra, y no oculta sus simpatías _háma est~ tierra de
E•psña donde miran hermanbs cariñosos, aispuestos á
marcha~ de acuerd&lt;&gt;é íntimamente unidos por ln eenda
del progreso.
•

ª~i

Creemos interpretar fielmente el sontimiento _general
de nuestros habituales lectores, de nuestros companeros de
armas, presentándoles bajo diferentes aspectos, el :Portugul-conlemporáneo. .
·
Sabemos con entera"ccrtidumbre, que no· ya solo el
Ejercito espsñof. sinó el país ent~ro, siente h_ácia la noble · Hechas estas consideraciones, intentaremos trazar •á
grandes rasgos y muy á la ligera,_ el refl.ejo~e los más _satierra lusitana un entrañable afecto, fortalecido y aumenlientes a3pectos de cuanto constituye la vida del vecino
tado por todas esas" inquietudes Y: ~un alarmas ~el porve.
nir•europeo, que reclaman prev1~1.ones muy eerms Y una reino.
Et divan de Junn VI; (1) ese hermos_o pedazo d~1a pe•
unioo muy sincera entre _las poten_e1as mas afines, por Il'.IO·
nfnsula ibérica; esa region donde la meve ~s casi descoti vos de raza ó vecindad.
.
nocida, el ngua no se hieln...,¿1Unca ~n los r1os y el calor
En la eterna balumba de las cosas human ns, un pel1g,ro
estival es ntcnundo por la • ca bm,n del mar, está sincomun puede Ji~ar con estrechos ta~os _á P01:tugal y Escado
por caudalosos ríos y numerosas corrientes subalterpaña, y como nmguna r_ela_cion es poitible sm ~~ cononas que, dando Iugar á una gran fertiJidad, produce? tocimiento recfp~oco y suficumte; COllilO la condicion de
dos los frutos de la zona templada, y algunos peeuhares
todo afecto duradero-estriba en.el cambio f~ecue~te de
ideas sentimientos é intereses de todas clases, rntcntamos de o.tros clirnas; lo q l\C basta á explicar el bienestar casi
.
dar e~ estas lfneas algunas noticias del. ve?ino -reino, exa- general, de todos sus habitantes. .
Aún se ve con frecuencia el cnst1Jlo feudal, pero la c1minado al azar bajo algunos de su_s prmc~pales aspectos.
Oreemos servir no solo á determmados rnlereses inter- vilizncion hn pasado por él, y Jo ha trnnsfo~mndo sin derribarle· ha cambiado el destine, d_e l Eeñor sm degradarle.
nacionales sinó á-las nobles aspiraciones de una concordia
Lo que ya no vive en Portugal es el monasttirio. El
"tan gener~l como sea posible; en suma, á un fin de bien
progreso los ha inmolado ali! para siempre.
1:iumano sin distincion de razns.. Porque la verdad es, que
L a region-del .llliilo es encantadora; tal vez ll\'entajn á
si hubi~ra de llegarse algun dia á la tan anhelada paz
Cintra. Trasosmontes oJ:rece en algunos parajes al viajero
universal, solo I?arece posible. este res!lltado por el establecimiento de un cuerpo comt!n de ideas, ~n el q~e In las má-s variadas perspectivas; pero sobre las .f'scarpudns
riberas del Duero la vifia cubre el suelo y embellece con
humanidad reslizaria una especie de comumon ~ubhme.
&lt;Comprenderse bien es tanto como am~r~e_,, ha di.cho La- sus racimos la cima ondulosa de los montliñas.
Del D™lro al Mondego, Boira, menos hermosa q::e el
martine; pero aún nos ntreverfamos 6. n_nad1~ nosotros, qu_e
compr11nderse bien, compenetra:~·se, 1dent1fi_cars0 espm- Miño pero no tan austera como Trasosmontes, muestra
tualmente, es el único amor posible de _la tierra, el solo una gran produccion de olivb.
amor, que merezca tan dulce y :puro nombre. . .
La Extremadura surcada por el '111.jo, es el asiento de
La índole de este trabajo, y aun de esta pubhcac10n, no
las más grandes propiedades agrícolas. Alentcjo es tamnos permiten hacer considernciones muy axtensas sobre
bien uen provitlcin rica, aunque de suelo en parte arenoso,
la organizacion política de Portugal; no obstante, que este
.
.
sea un punto de interés induclable. En g1:nerru, lo que por Is mayor intensidad de los rayos solares.
Algarve es muy fertii, y ostenta una vegetac1on casi
distingue bajo este aspecto á nuestros vecrnos, es ante
• todo, una grnn tolerancia. ~e gobiernan_ tan ordenn~a- africana. La higuera cubre y da un caracter encantad~r á
mente, que á In verdad, mngunn po)í~1ca de anexion sus risueñas colinas, oreadas por las puras y.dulces brisas
del Oceano.
portuguesa podría fundars&lt;' e_n_ln ne~es1~ad de.una tutela ni de una curadoría prov1s1onal s1qu1era.
La produccion general de vinos pvrtugueses es muy
O~mo colonizad"res· hnn sido objeto recientemente los
abundante; pues el calor hómedo resulta muy ventajoso al•
portugueses d; gravés c..rgos en el Parlamento inglés.
-.lfoeron contestados muy enérgicamente po~ un Ofi~ial • desarr,.Jlo de la vid.
residente en Londres, y hasta cu~ndo no se reconociera • ¡ Qué selectos vinos los de Mads~n y Oporto I Los inglesu injustifi.cacion, si.empre resultar!ª que los graves parla- ses y americanos del Norte no los dejan envejecer. Se los
•
mentarios ingleses mcurren tamb1en, aunque po~ esce~- llevan casi en mosto.
La cultura de los vinos del Duero cuesta mucho, porque
c\on, en in~creciones propias solo de una oratorin menexige un personal muy numeroso reclutado en su mayor
d1oual.·
•
parte en Galicia.
Pero esté Jaecho, sin embargo, permite ef!trever que la
El maiz abunda tamoien mucho, y .su cosecha es una
política exterior seguida, co!\cortos paréntesis, desde hace
gran
fiesta pnra el pueblo.
·.
.
más-de dos siglo's por los gobiernos portugues_es, ~o puede
El gobierno presta gran atencion á la Agr_icµltura, ;y: )\J,
ya convenir é: un pueblo que posee la conc1eucia de su
última Exposicion agrícola celebrada en Li~b_on, ha sido
valer, ·y que rn muestra celorn guardador de su nuj;onomía.
Algunos hombres de Estado, muy eminentes, penétranse una manitestacion inuy lisongera de la activ1dud portuguesa sm estos trabajos de produccion directa. Acudiede Is necesidad, cada día más imperiosa, de robust~cer el
ron 1309 exposit ,res, y el ministro de Ob1·as públicas obprestigi&lt;f nacional, desligándolo, al _efecto, de alianzas
tuvo un merecido voto de gracias de todos 10s congrehistóricas que ahogan su representacwn y que, en suma1
gado&amp;.
proyectan sobre el país una sombra fatal, que destruy~ o
esteriliza los gérmenee de su desarrollo; pcr0'9es preciso
Las ciudades m~s importantes de Portugal rnn: Oporto·
que una propaganda activ~ á. In par que ilustrada vulgapor la e,;x:portacion de rns vir,os, la rique"a del comercio,
rice e.tas ideas y,_procu-re mfi.ltrarlas en la gran masa poel desenvolvimiento de la industria y- el cal"ácter de sus
pular destruyendo, TPspecto á nosotros, qlle solo podemos
queremos 11spirar á.. una_ fraternal conc?rdia, babitantcs; Coimhra, por sus trndiciones galantes, su famosá Universidad, la amenidad de su clima y el aspecto
inveteradas y de todo punto_ susp1ca~es preocuvar;1one~.
Los que se inspiran en_ estas_ 1dens, ha lnrán e1;- la historia seductor de lá naturaleza, y Lisboa, •entadti sobr~ siete
colinas, buñada por el Tajo, dominado por la fortaleza
portuguesa modelos bien d•gnos ae ser estudrndos. Ila()e
de Sun Jorge, y engalanada con el jardín de San Pedro.
algo más de un siglo, el ilustre Pom~al, el hombr_e extraLa parte nueva &lt;le Lisbon se distingue fácilmente por
ordinario que !1izo renacer á la vida de _relac10n, -un
sus
anchas y bien alineadas calles. Es sin anda, más sana,
pueblo que lanfUidecfa envuelto en la mefítica atmósfera
y por tanto mas bucn. .orque la higiene es el criterio
elaborada por la más cruel y funesta. de las tiranías, la
tiranía del espíritu, ese gran hombre de Estado que se .con que debo jüzgarse ""5onjnd 6 belleza de las ciudades
atrevió á 1uchar de frente con. todas las preocupaciones modernas.
La plaza del ·comercio es muy csP.aciosa. Recuerda la
de la ipoca, hacfa entender al Gabinete de Londres~ que
era ya tiempo de contener eus e.xi'D:encias. Bien sé-aecia de la Uoncordin de París. El teatro qrtU{Juésconsus seis coá Guillermo Pitt, en un notable aespacho-que vuestr'gobierno ejerce un imperio Jcspótico en Portugal; pero
ha lleg¡ldo la horll. de :poner término á esta situscion. Si
mis predece,ores tuvieron la debilidad je concederos
(1) Dícese que este rey se complacía en compa•ar su reino
cuanto habeis pedido, Jo no os concederé nunca más que con un ca· apé. En efecto, Portugal toma en el mapa la forma
Jo.justo. Esta es mi ültima resolucion; arreglaos á ella.de un di van.
•

y

91

LA. ILUSTRA.ClON MILITA.R

LA ILÚS;RACION MILITAR

90

•

..

r

vasio Lobato y,
tado Coelho.

Jumnas jónicas ofrece un gran golpe de vista. El paseio
público, desemboca en Jas monta~_!lS ael fondo. En la grs
atteria de la ciréulacion de L1sboa1 se. e_ncuentr!ln
Arsenl&gt;.lmilitar y: el de la Marina, la mnd1c1on nac1ona,
la Banca cuarteles fá.bricas,.hoteles de la nobleza Y tofo
cuanto c~ntribuye ~l movimiento de una grande_Y p o
rosa ciudad. El PArlamento, la· ~m:prenta nac1ona1, e
·Teatro italiano la Acadernia y la Bibhoteca están en calles
menos· céntricis·.

11
ºi

'El r~y t'íene varios pa.lR;cios en_ J,isboa y suf inmedin- .
ciones. Su dinastia ha habitado s1emp~e el _de las N ecesidad&lt;Js siendo hoy el de Ajudn In r~s1denc11i del actual
menarc'a. Beler. es hoy erEl!.eo de Lisboa,- Marra: es_n_uestro Escorial.- Saldnnba estableci1 allí el Coltg10 mihtar.
La semejanza.del cáracter portugués con el cnstel)ano
es muy grande, siendo sobre 1odo de. notar la moralidad
de las c~umbres portuguesas. La libertad está. allí defendida y garantizada por las costumb.e"&lt;
L'\ abolicion de la penn de muerte foé decretada,_ más
bien como homenage á un príncipe, _c¡ue por_ necesidad.
.El Estado portugués n&lt;! priva_ ~·a á nmgun ciudadano de
In vida más que por dehtos m11Jtnres.

Lisboa tiene asikis de la infancia admirablemente organizados. La prensa relató hace pocos dias una notable
fiesta de premios. La nri3tocraci,. y las clases más ricas
aparecieron allí con hnnrosa y muy filantrópica representacion. Se prestó, en fin, noble culto á esa proteccion nl
niño, ql!e si se erigiera en sistema, seria el mejor y más
eficaz de los p11ra-rayos contra esas corrientes soci"listas
que amenaz!Cn sacudir rudamente hasta en sus cimientos
la mayor puto de las so.i:iedades de Europa.
El teatro portugués, responde tambien á este fondo de
buenos.sentimientos y elevados ideales. No vence enteramente In i•asion bufa, pero reiiste. Conserva lldemás su
carácter nacional, y tiene obras de notable fábu1ny estilo.
Como literatura, constituye pues, un-progr~so de los más
vivos. En o! género dramático, tiene obras contemporáneas de. tánto mérito como In Margadinha de Vul-jlor,
M gdalena Judía, Drama de do P&lt;&gt;vo '!i Hel.!,~ia; de Pinhei-ro Chagros; Yustira, Penitencia, Oondemnado, de Qastello
Branco; Dois Renegado , Paqen d' Aljubarrota, Homens de
Marmore, Pedro;. l!,'gas, Monu, Bocage, de Mendes Leal; y
Os 1&lt;azaristas, us Eugeitados O Saltinibanco, O Luxo, de
Antonio Eunes.En la alta comedia y drama de costumbres, son dignas de citarse Sa_Ratinho de Setim, A. Nari1ta,
Mautilh, de Reudas, Sara,Mifsiona,rios, de l!'ernsndo Caldeirs, 1.,ondesa l{e oisa, Diz-se, Medicina de Balzac, de Ge:-

A Ma,-q_uez1iiha de L. C. Fur·

,.

Hay siete teatros en Lisboa; Sa11 Oárlos, que corresponde
al nuestro de La Opera; Doña Maria II, Gim&lt;1'asio, 7'rindidade, destinado á la literatura dramática nacional, y á la
zarzuela; y Dos Condes, Variedades, y Principe Real, que
cultivan la comedia.
.
En el Oasin · Lisbonens ·, hay tambien un teatr~ de que
sólo pueden disfrutar los socios.·
En Doña Maria, han recoiido muy mereeidos lauros
como ~ctQres, Dos Santos, Sima, Pedro y la distinguida
. actriz Emilia Ade'aida; y en el Gimnasio Ta borda y EmiJin Neves.
·
Las señoras Furtado Coelho, Virginia, Vieira, das Do~es, son muy notables en el drama; Anna Percira, Roza
Dama~ceno, se distinguen Ein la comedia.
·
· d J
.J&lt;'urtado Coelho, Rosa, ){ello, Pedro, BrMno, son bueA continu:tcion insertamo, una corrcspon~enc,a , 0
nos actores en el drama y alta comedia, y Almeida, L~o- · Habana que nos dirige nul!Stro estt:r:ndo ami_g&lt;&gt; D. ~ranJ
dift d
cisco Orle= -en la que se da cuenta de la br11lant_e inn~i)t.
nne, .d o V a 11e; R oza y P ora cu ivan n come
e c·os"urac1·011 d"'e-t'"írc11lo Militar ce'ebritd, bflJ·o la pres1denclll
tumbres, con ll~tudes muy marea,Jas.
.,
'-'
6
d
La compañía portu~uesa que se baila en esta corle, á
ul!l U11pitan·Genernl, y con.el apreci, ilf.iroo concurso ,e
cuyo frente so Jmllan figuras tan notables como Lucinda dos eminencins de la miliciii, delos Generales R~mn Y A·
Simoes y Furtado Coelho ha tfovado durante_ mqchas mirante, cuyos nombres rstán fijos en la mer_noria de t~~o
noches nl teatro de la Comediii un público nu[!!croso el que estima en a'go el progrc,o y Ji¡ groria de nl!r.tia
ávido de apreciar las relcnmtes dotes que adornan á estos
institucion.
•
actores que rinden culto á los principios de la buena
Sr. Director de LA TrusTRA.C[OY MILITAR
es cneia, dramática.
.
•
A gran altura han dejado estos representantes del arte •
Habana. 3 ~ ]{ayo de 1883
el nomb;e ¡le su país, y si es verdad que existe cierto pad d
h
-rnlelismo en la marcha de todos los progresos, dcbemo¡ · Muy Sr. mio y distinguido amigo: }:,, pasa a ecena
felicitar" cordialmente á nuestros vecinos por la nltum sido fel:nnda,en acontecimientos importantes b¡fjo el punenvidiable en que.parecen bailarse colocados.
to de vista. militar, uno por su solemnid:1d Y aparato, (!tro
por la gran trascendencia que para el b1e_nestar de las rnstituciones nrmadas puede-reportar.
.
.
"El arte pictórico en Portugal, no ha tomado un vuelo
Por órden cronológico debo comenznr_m1 revista, .Y un
tan extraordinario como-en España.
acontecimiento que si bien no es esenmnlmente militar,
Puede contar~~, sin embargo, un buen •número de e•ti- es de progreso ha tenido por protagonista al ~uerpo de
.mnbles pintores, y e~tre otros, forzoso rn, recordar á Lubomberos municipales, que, &lt;:9mo tod~ sa~en, tiene car~cpi, cuya muerte acaba de dar un din de luto á las -artes;
ter militar, vá á servirme de punto de partida. r_ar h11..S!do
á Anclrnde, Carvall!.o da 8ilva, Porto, Ferreira Cbnves,
In bendit'ion y prueba de la .nueva bomba de rncendios,
Loureiro, Anunciac¡ao y Keil, muy not•bles en. paisajes;
adquirida por· dicho cuerpo con los productos_ de_uun_ susá Riveiro, Oliveira, Mctrass, Gonznh-ez Pere1ra, Voz· cr\cion iniciada al efecto, y á la q110 han contribu1~0, denCristino, Pinto, Gyrao, Mnrtiiis, Viera, Gameiro, Félix &lt;:In tro de la medida de sus fuerzas todas las clases socmles de
Costa, Gimaraens, 13rito, Rescnde y )falboa, que sobre- In poblacion. Con 1,i nueva bodi.bn son ya dos las que tierie
s•len en géner~ y figüra; á P. Bordnllo, como cnric~tu- el cuerpo de Bomberos municipales (bntallon de honrudos
ri~ta de reputacion europea, cuyo estilo cultivan tambien
bomberos de Is Habana), que. con !as tres 9-ue posee el
con gran exito, Costa y el vizconde de Coruche; á Co- brillante cuerpo del Uomercio, permite'.1 r~umr, e_n un c~so
trim, Procopio, l'aeira y Rodriguez, en pintura decodado, un excelente material nam la cxt1~c1on d~ m~eud_1os
i-ativa.
y un peraonal nutrido, heróico y entendido. La mst1tuc1on
a.e bomberos es una de las gl~ias de la Habana, y por lo
tanto de nuest,a amada Espnña.
· .
Rn instruccion publico, Portugal gastarelativamente muEl domingo 29 de~pnsndo Abril, á las siete de 1~ 1;11at1a• chí-imo mál que España, y el pfan d•• estudios de la fümom
nn
con
nsist~ncia
del
bataílon
e.e
bomberos
man1c1pales
Universidad de Cojmbra, es muy superior á los de nue•tras y Jomisioues de los del Comercio, tuvo lugar en
el ParquP.
facultades. Bastará decir que 0!1 la de Filosofia se \xige:
Lógioa•,. Jilfttemática Mecánica ó Dinámica, Física, Quí- Central la ceremonia de Ju bendicion y la prueb,1 de la
nueva bomba, que ha recibido el pam nosotros grato nommica, Ili&gt;toria natural_ ampliad&amp;, }Iorfologín, y las más
bre de España.
.
principales de los ciencias que un gmn pensador ~ontemla fiesta l,)~ Sres._ ~Iarq~eses 4e Bal bo~, y
poráneo ha propuesto comprender bnjo. el término comun la Apadrinaron
dieron renlce con su asistencia. el .J&lt;;xcQlo. Sr. C1tp1tan
de Pra$eologia, ciencia de las funciones.
el Ocncmt Uhinchilla, Gobernador _civil, Jefe
Se exige además ni que haya do ll11marsefilósofo, c1 est~- .General,
superior
de polic!!)., Inspector de bomberos Sr. Rojas, mudio de algunas apli,,aciones-ó artes, tales como el de A~ri- chos Jefes
y Oficiales del j:jército y voluntarios, y rnbre
cultura, Mina, y Economíi. rural. En la fscutta.d do l!'ilo- todo un gran
número de· bellas y elegantes d&gt;1mas de la
sofla y letras, de )fadrid, salen los l icenciados muy doctos
poblacion; eJ Parque Céntral era pequeiio pnra c~mtener
en lntin, griego, san-crito, histo1ia de In literatura roma- tanta
gente; los balcones estaban a¡estados, y el d1a magna. grieg,Htc., y mPtafil\ca.
.
nífico.
· En Administrarion civil, tambien se exige Química,
En un modesto altn-r elevado en el centro ael Pitrque, se
Historia natural (morfolc&gt;gia), Arte de minas, Agricultura celebró
una misa, terminada In cual, fué bendccidala bomy Filornfía de derecho.
ba y su cnrretel ·de manguera, apadrinada, como ya he diLa e"scueln politécn1ca de Lisboa, es tambien digna de
cho, por el Marqués de Balboa y su distinguida esposa.
los mayores encomios._ Gran !?cal~ r•xcelei:it&lt;l mat~rial de
El padrino dirigió una breve alocucio11 á los bombeenselia~n, y buen.a d1strlbuc1on ae estudios.
ros manifestando la satisfaccion con que habia presidit.lo
y apadrinado la b¡,¡ndicion de la ~(!mbn_ España, y la _seg uLa literatura es verdndernmcnte el ca'llpo comun de to- . ridad en que est3ba, de que seguman siempre cumphendo
das las rictividades humanas. Por e•to, nada cara&lt;:tcrizn su nrriesgad,i mision, con el v1Ltor, la a buegacion y el hemejor á un pueblo que el génHO é importancia de_ sifS roismo de que han dudo t,nt,1s prueba•, y en especial en
progresos literarios. Nada tampoco _pone más ~&lt;½ _rehevo
los recientes siniestros de la calle del Prado y del teatro de
la frecuencín y carácter de las relnc1ones entre dos estaPayret. G, ntestó e•1 breves palabrus el primer Jefe del bndos como sus recíprocos cambios pcrr medio de lns letras.
tullon, dando graci,lS ni Sr. Murqués de Balboa por sus
E'n efecto si se considera que las literatura no es otm lisonjeras frases pnrael cuerpo, al Excrno. Sr. Capitan gecosa qne la ;urna de progresos obtenidos en el idioma, si se neral _p_or su inte1·és en bien deJ&gt;&lt; institucion, y al pueulo
recuerda que sin el Jengwije, el cambie de ideas '3 su asodt1 ln Habnna por hi espontaneidad con que babia acudido
ciacion y generalizscion crecientes serian tal ,:ez imposi- á inscribirse en las listas de la suscricion que había pormibles; que los pueblos, como los in~víduo~, comprueba~ y
tido adquirir Jn bomba España.
esclarecen sus opiniones por medio de una converrnc1on
Oon estas breves alocuciones, entusiasta9 vivas~ S.M. el
inteligente; que las pala~rM su&amp;ierep ideas con tanta frJRey, á Espafü,, nl Excmo. Sr. Uapitau general y á los cuercuencia como las ideas imponen palabras; que ~l arte ae
pos de bomberos, y con la repllllticiou de mecla1ln:fcoume:
pens~r de hablar parecen confundirse;_ que nnda_r~fleja morativns del acto, puestas en bonitos rumos de flores,
mejor el estndo próspero de un pueblo que su. riqueza
terminó In primera pnrte de la fiesta.
en voces para todos los artes humanos¡ y, en suma, que
La prúeba d&amp; la l¡pmba se verificó con magnífico resultodas nuestras conversaciones, publicnc1ones y lecturas, se
tado, .maniobrando primero con dos manguerus y Juego
dirigen á exprernr nuestras opiniones y á com_pnrarlas c~n con cuatro, arrojando otros tantos poderqsos chorros de
las de nuestros semejantes, para cornprob~r s1 bay concor11gua, que se elevaron por encima del hotel de lngluterra
dancia ó disentimiento, se comprenderá hrnn hasta qué exent~e los entusiastas a¡,lausos de todo el público,•que apitremo es de importan i'l incuestionable, la comunicacion
ñado pre~en ciab;1, la operncion.
l iteraria entre dos pueblos cnnlesquicra, y más esperinlLn, enhorabuena, pues, al brillante cuerpo·de bomberos
mente entre dos pafscs limítrofes.
municipales y 111 pueblo todo de la Ilabnnn.
Pue¡¡ bie_n: tiiste es decirlo; pero ~ajo este aspecto p_ollo
espacio podrfnmos llenar con el registro de las comumca.Pero el acontecimiento máll importante de la quincena,
ciones literarias entre españoles y portugueses.
objeto primordial de e,ta revista, y que ba do reµ:.,rtar nl
Ya no escriben ellc&gt;s en nuestro idi.,ma. Pasaron los
Ejército in~umerables Yentaj&gt;1s, principalmente las de fo.
tiempos en que sus más distinguidos literatos y poeta•,
1t1entttr la ilustracion y unir más y más á·lns diver,as AgruGil Vicente, Montemayor, }Iiran"da,. Cnmoens, Corte
paciones que lo constituyen, ha sido el del 2 de }luyo, fo.
Iwal, Melo, y tantos otros, dnbnn á las prensas sus mejores
cha que á tos gloriorns reeuerclos que su sola enunci&gt;1cion
y sus más queridos pemamieutos en lengua de fiolfs y de
presenta, tiene aón que uii.ndir otro más, si no tan glorioso .
Cervantes. •
uo menos í1til y de frnctffe-ross "resultadas.
'
Ahora suelen aparecer en Lisboa, libros.red•ctados en
Me refiero á la inauguracion óticbl del Círculo Militar
francés y en itnlinno, pno ninguno en esp&amp;ii.ol. Por nuesque despues de un largo perfod&lt;&gt; d1tgestncion imprescin'.
tra parte, tampoco cultivamo~ nosotros gran cosa la lendible etr tod1lS las cre,ciones de tanta tra,cendencin y en
gua de Camoens.
que totlo hay que_ hacerlo de nuevo, tuvo por fin lugar en
tau memorable d1s y de un modo solemne y digno del
EjércLo
quo la h11 celebrado.
Y no es rsto iiú n Jo más triste. Todavía es más deplora..!:'ero antes de describir fn cenmonia oficial de la inauble e,a situncion de i[IJlifor~ncia recíproca en que actualguracion, es justo que dedique unos inst,mtes á d11r á comente se hall•n los escritores portngue,es y los españoles.
Nosotros parecemos ignorar que en el extr¡mo de la Pe- nocer el_loca1 1 que,,co~o dije en una de mi1:1 anteriores cartas, es digno ael E1erc1to de Cuba, y uno de los mejores
nínsula. i11érica hoy una nacion. que cuenta ya entre su~
glorias literarias coñtemporáneas timbres tan preclaros co-. con que en su cluse cuenta In Habana.

ª

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•

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•

y

•

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•

m; los que representan Bar~osn. incornP!lr!l-ble en lad iU1provisaci"ones poéticas¡_ ~olentin? .Y D1mz, verda er~~
maestros en la sátira; ]1lmto e~ J?tvmo, º?.rno lell~mtt i·
martina; Cn•tello, el nuevo Ov1d10; Ca1~e1r_n Deu,, 1 e
ro, J unque.iro, Cres~o1 Gomqz Leal, Se1gme_r Y l'.•~pnnc'l.'.
distinguidos p&lt;&gt;etas ep1cús;JJnstello 13ranC(!, Q~eu oz, l'd _
dr,, Suo, Pinbeiro, nov;füt~s; L~bll_to. 3:'·tt1110 U?elh), Jl-1;1
blicistns; Ortiga", ·c,cr1t.or satíc1co; dona .Maun Am~h11
Vazde Carracho, nut..'lble poetisa, y much_os .otro~ quc._s~
J!'Uramentll habremos olvid~do en esta rápiduenumer11c10
de escritore, lusitanos.
· d · fo
Preciso es que nos pcupemos más fr~cuent&lt;lm(ln~e 8
literatura de- nuestros vedno• y pr¿mw es tamb1en que
ellos cumplan· una atencio·1 d; r¿ciprocidad que el progreso y el honor de ambo, pafios n?~ irnpone á todos.

ª

Pertugal tiene dos cámaras; la· de los pa1•e9 y-1~ de los·
diputadot¡. Se ingresa_ en la primera l?ºr nom bra_mi_ento del
monarca. ó por rnces1on testament~r1a. Para ser d1P.utado,
~ requiere t1mn una renta det~rmmad~ó s~rcontr1buyenfe en cierto grado ó ser Oficml del EJérmto y Armada,
sacerdot~, doctor, bachilleró ha~er sido aprobado, en fin,
en un curso de enseñanza superior.
. ,
.
• El derecho del elect"r está titmbien limitado. Se exi_ge
un cierto tipo de contribucion, ó cierta i:enta. Los negocios
fijan má,s la ntencion qne la polftica; la_ mas~ ~del pafa,
apenas s&lt;Jpcupa de 1.,is luchas de los partidos. No ha escaseado nunca de notable~ homb~, en todos lo~ _ramos. S,ldnnha que- ha ~dejndo viv~ recuerdos m1htar es; Casal Riv~iro, Sampoio, Latino Uoelho, Fontes Pereira, Loulé. Serpa, A·&lt;'iln, Mondes, Lobo, Campos y otros,
han enaltecido ya el Parlamento, ya el foro, ya los centros de la klta 'diplomacia. Hace tiompo que está esta~lecido allf el"Jurado. :h:u materia civw, el Jurado es de libre
e1eccio¡¡ de las partes.
.
La organizaciou admini.trntiva, es todavía algo centralizadora. Difiere _pocl de la nuestra. El órden result,i en
Portugal de las costumbres do familia irreprochables. 1El
portugués no trasnocha, ·no tiene gust_o por_ los cscá ndn os
de café· no tiene en fin ese carácter rndóc1l y aventurero
de ot-ro; países, poco ó ~ada aptos, bajo el aspecto de In reflexion.
Aun á riesgo de que se no~ cre~demasiado lis¿ngeros¡
con. nuestros vecinos, forzoso es declarar que bnjo e
aspecto de •una atencion seria :l. los problemas sociales,
merecen generales estímulos y pa•nbrn~ de encomio.
Un solo hecho y un hecl:io reciento nos servirá en este
caso de prueba. En España, y en Jifadricl sobre todo, no
podemos afectar ignoran~ia respec~o á la triste c_unnto
funestísimn costumbre de ir muy luJosamente vestidos Y
muy pobremente alimentados. No solo hacemos con g1;1sto
el sacrificio d:e. las comodidades del hogar, á las aparien:
cins sociales, sino qJJ.e est1i S?ciedllil m\s~a impone ca~1
iguales gastos de representacion allscr1 bien te de un _ministerio que al más acnudalndo ba~quero. Es cosa corriente, que en Madrid ló primero es la buena ,ropa. Y de!'¡pues
de esta tirann premisa, ¿cómo extrañar, com~ju~gsr con
implacable rigor á la pobre mujer que pierde In cabeza
por los trapos, y á familias enteras, que comprometen por
lo mismo, su honor. sllej;ranquilidnd, su conciencia, y
en los casos de may!Yr i:i tud, su salud? ¡,No seria mds humano, más cri$tiauo en este país tftn católico~ pr.llctiCll.r la· caridad, dar ejemple do ella, y sobre toao, dar
buen consejo y no menospreciar al que no pudiendo vestirse bien, lleva pobres y aun, á v•c s i1t1:olu11tariamente.
sucias vestiduras? ¿ Qué menor género de caridad se
puede ya exigir á uLn sociedad ·cristiuna. •
Portugal no. exagera tanto sus apasionamientos religiosos, y cumple bastante bien, sin emb11rgo, los preceptos de
una gran caridad. ·Recientemente se ha creado allí una
instituciou benéfica que se propone comb_atir esa tendencia á la exhornacion con grave perjuicio de la salud. Antes
que vestir bien, es c_om~r: El quenoJ?ueda llevar ropa~ muy
finas, las lleva ordmarias. Lo que importa es cubrirse y
no esperimentnr frio ni calor extremos. Obtenido esto
efecto, se ha cumplido el fin del vestido; In sociedad en
suma~ no debe poner su estimacion en un montou de trapos. 1: ero si esto hace, está juzg9.da.

9 Aqiota y

El .Círculo Militar se baila establecido en un "dedifici(!
ro iednd de D . .Antonio de Teller!a, y constrm o casi
P P_.
el objeto costeándose las obras por ~uenta
la Sociedal Eote edificio se halhi _situa1o
en la hermosa y 11nchn c'llle del Prado, á. corta d1~tauc 11\
del p,1rque Central, y con~tantcmentevent1lado, por la e_n
este pafa tun n~raduble bnsn del m11r.
Unn de las d1ficultndes con que el Círculo tropez:~ba para su crencion, em la de eucontr,n· un local~ propósito pa•.
ra el caso y en un punto céntrico de la mudad_.
.
Pero q1{iso la suerte que en la calle del Prndo c,tuvielie en co11strucci9n lacas~ ~el Si-. 'l'ell~ría, ~uc ~esde ,Iue~
0 se vió reunia )ns co11d1ciones apetec1blos, ult1m_ado, to
áos los ,u·¡-egtos y primeros pusos, qu~dó COf!ve111d~ qu_c
dicha cusa seria el locul para la naciente soc1ed,1d,. Y siguieron las obras bajo la direccion del Comandante de ~ngenieros JJ. Jo11quin Ruiz, quien ha dada en. esta oc11s1011
múltiples pruebas des.u suber Y de S\i bue¡, g~sto.
En la planta b11j11. se lrnlla establec1~0 el cafe-restaurni:it,
bien servido y que tiene mesns á cubierto y CH el pat10;
el billar con 'cuatro mesas, dos pura caumbolas y otras dos
de troneras; el gimnasio y ~~ln·dc nrmss, _dondeseJmn coloc!l'lo cinco bonitas ¡,nnopha~ con .•a ble,, floretes; petos,
c,irctn•, gu1,mtes,·etc.,_y trapec1os1 pari1lc~t1S, p~s•:8, ~rgollas y todo lo necesnrn¡,p:1rn esg_r11111i_y g11nuus1a, 1~, duchas. de mucha fuerza y muy brnn dispuestas, en numero
de cinco de !ns que tres so.n sepa.rnd11.s e_n cuartos elegantes, y do; reunidas; y por último,_lu cocrna del re1taunint,
escalera del servicio y exeusados modoros.
U na m 8 gnífica esculera de dos rnmns en su nn-anqu':,
que despues se reunen en una sola, tod11. ella ~e caoba, primorosamente trabajada y luciendo en los p1larotes de la
balaustrada dos-bonitos guerreros con luces de g,1s. da acceso á fa planta alta, indLtdablemente lo mejor del Círculo.
En Ja meseta de la escalern hay colocados dos hermosos
espejos que en los dias ordinarios se cubren con ~l ensnmbladu general, preservándose así de ,i]~un acCJdente
desgraciado.
• • l
·
En ln planta nltn, se halla el salon pr!nc1r1n pr0~1osamente decorado con dos magníficos e•p~Jqs de tres metros
de altura, y rodeado de divanes; en _sus cuatro áng,ulos
hay otros tantos pede•tal9s que sostienen guer~cros de
distintas €pocas. En l?s. extremos de es~e rnlon ex1-ten dos
pe'}ueiíos ga.biq¡itei aislados 't¡_uo const1t1Jyen com,_, unos
wrreones del círculo, y en los que se han establecido las
oficinas do .Secretnrfa y Tesor1:r!J\. A In purte_ ~e la J'.,ichada queda entro estos doi g11.b111et01 una dehc1osa a?.otea,
desde donde se disfruta una ~ermos,i vist'l y un fresco
agradable. .Elegantes la.mbrequmes ndornnn lus huecos de
acceso á este s11lon verdaderamente regio.
.
La escalera principal desemboca en ,u, $nlonmto que. no
desmerece nada del conjunto, en el que se lialla coloc_ado
un piano, y un divnn circular coronndo por uu p recioso
jnrron de llore,.
•
.
Si ,uc á este salon otro de grauies dimensiones, donde se
hnllan colocadas (en los dias ordiñarios) !ns mesas dej!lego,
y provisionalment~ las de lecturh, hasta que se term11:0 la
e,tantcría de la bi&amp;Jioteca. L1ts mcsns sun par'l t1·esillo y
Bjedrez, y en este ,alon se celebr(ln las ju~tas gei:ierales de
sócios. Janone! colocados sobre pedestales, reloJCS, bn:tonero11 de espejo muy elegante'½ y l_o~ demá"s nccesori?s,
siJlerías, etc., completan con las bomti\s lámparas de diez
y doce luces, el decorado de esta planta alta, cuyos salones están sepnrados unos de otros de manera que en cas&lt;!
de necesidad 'puede· utilizar~e toda esta parte, e.orno s1
fuera un solo sulon.
Desde el que t1c11bamo,. de describir, y merced á dos
azoteas descubiertns y agradables p,irn el' vernno, se pusa
á la biblioteca, coustruida !,&lt;&gt;tal¡neute por el Circulo y que
es la úni&lt;ln parte del local que no está completamente terminada. Tul es, descrito á g.-andes rasgos, el local que
ocupa en 111 Ifabnnn el Círculo 1,¡ilitnr, cuyo bonito decorado excelente situacion y aspecto ext'orim: hacen de él,
com~ ya dij~. uno de los m~jores que existen en hi H,1bann.
.
Para la ceremonia d) la inaugurncion se adornó el focal
del modo que voy á reseñar lig,ramente, bnjo ht dirtccion
de In ,T unl&gt;L Directi\•s y seccion de recreo y adórno, y especialmente por una comision, ~ompnestil de los sei1ores
• 'fellería, Ruano, Bentuvol, Meirás, Costq, Seincowitch,
Almaitla, Rivern,· Jilurfori y Jimencz, qutl han cumplido
como buenos, dejando palpnbles muestras de su burn
gusto, de su interés y de·su entu,iasmo, y á los que debemos 11grndecimie1lto por sus trabujos, todos los sóciOs del
Círculo Militar.
La fnchadn y al pórticG de entrada, ofre~ian un bonito
golpe de vista. En el pórti~o se habii.n coloc,1-do dos cañones l'lasencin con sus juegos de armas, do·s pabel Iones
de lanzas de cabnlleria :y multitud de maceta, y cestoi
colgantes con flores . .1!:n l,L azotea lucía 41 nn bandera españo'a, dos gallurdetes con los colores naci"nales y cuntro correspondientes á las Ordeucs milit,res; además lii
corois,i corrida á la mitad de la f,chadn, osu¡nti1ha una
bonita iluminaciou dé gus con bombillns de elegante forma
y dos candetabros broncea41Js ·con ~iete luces cada uno. En
la pirte exterior del edilicio se babia situado In bomba
:España, d\l cuy11 bendicion me ocupo en otro Jugar.
En el vestihulo sq hub·an coloeodo tambien macetas Y
cestos colgn~s. y dos amctrnlladoras Gatling, mont,ulns
sobre tríp,¡des. Desde la puerta hasta 111 llscnlera, Ee ten•
dieron alfombras1 y lujosas mnrnpa1'as sepamban el vestí·
bulo del pati~ y ael lucal destinado para g Jorda-ropn.
En el patio, ostentab1m h, columnM, escudos entrelazados de Jt;spañn y la liaban.-. Uasas de Austria y llor6on, combinados con banderas. En el centro lucía un bonito macetero, hecho y reg:.luclo por el Sr. Custn, y otru
macetas al pié de las colu111nas.
.
La escaleu estaba alfombrada, y-entre los e,pejo~ de la
meseta se babia formado un trofeo con nrm~s antiguas,
teniendo á ctld1t lado un candelabro con dos luces, En tos
huecos de l-11s ventanns se ¡1usieron traspnrel\Íjls Co11
nLributos militares y flore~.
En el,snlon en que dese,mboca la escnleri. y dando fl'lln·
te a ella, lucfa un trofeo de nrm,s antiguas y modernas,
com.b,inad,s con banderas nncionnle•. 8obre la ésealern
hubiu. un trofeo análogo.
·
En el ~nlon gr~nde, que se adop'tó _por~us mayore, dimensiones, s~ cotocó en su frente principal un gran tapiz
encarnado y un dosel bajo el cual estaba situado el rctra-

deÍd~~~~ªa:

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ExcMo. Sn, D. JosÉ Ti,;1ximA REBELHo

Gtn~al de lkigada, .Ayudante de Campo de S. :i\l,• •

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EL MAYOR QurLLINAN

Agregallo Militnr áJR e1ubpjada de L◊ndres

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to de S. M. el Rey. Debajo del do~el y sobre un estrado
elevado se .hallubnn la me~a y los sillones para la presidenein.

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•

A los lados del dosel est~bnn los bustos de DMiz y Vel•rde otrus dos nmetrnllad,,1·as y cuatro trofeos de urmn•,
útilc; de ingenieros y atributos de marina, con un escudo
en ci1da uno, que ostentab,m respectintmente las cruces
del Mérito milit,ir y .Nnvnl rojns, ht mcdnlla (le Constancia
para los volunt11ric.s, y la crur. de Ilen&lt;:frceneia. ·
Escudos nntiguos, com bin~dos con lunzns y.snhles, adornaban las colummu del snlon y á la entrada lucían los
bustos de·Cervantes y Mendez Nuñez.
.
El saloñ principal no 'babia sufrido vnriacion, pues su
decorado le dit un aspecto tan régio, que hace in.necesario
más adorno. Los gabin\'ltes laterales se hubjun habilitado
para tocadores de sct1orás, l)rimorosamente adornados y
sen•idos por lindns eamarenis.
· En las azoteus de comunicncio•1 con la biblioteca, se
habían puc;to flores, escudos combinados como los del
pt1tio una colgadura con IQs colores nacionales y una ltrz ·
elétri'ci1 que iluminaba el pntio y las citadas azoten;. En.
ellt1s había muchas sillas que fueron ocup11dns por distingui&lt;las damas des~es de lti ceremoni~. . .
Y, por último, en el local de la biblioteca ·se hallaba
• instnlado el buffet. ·
.
· La concurrencia era numerosa y escogida; muchas señoms y señoritas, elcgantornente prendidas, converti~n
con su hermosura s,¡¡.u~l salon el1 un encantado eden: asistían invitados por la directiva, r.epresentantes de ht prensa
y sdeicdades de la pobh1eio1?, y multitud de J_efes y O~eiales, de todas la! iigrupac10nes, en su mayoría di. un!forme.
A las nueve de fa noche los acordes de la marcha real
anunciaron la llegada d¡l E:xcmo. Sr. Capitan Gene~al,
al que hicieron los honores de ordenanza una secc1on
de Alumnos de Infantería, que daban la guardia de honor
al retrato do S. M. el Rey.
·
Entre los concurrentes cµyos nombres no es posible
retener en la mcmotia, esta;ban_cl Gobern~dor civil señor
Goróstegui Generales Cb10cb11la y Alrmrante, Jefe del
apostadero 'sr. Topete, Brigadier l{oig Capitan de navío
de l,a Sr. Butlor y los Oficiales de dos_írngatas de guerra,
una austriaca y otra norte-americana, a!lclndus en nuestro
puerto.
.
Ocupó la presidencia el ll:xcmo. Sr. Capit.m General,
teniendo á, su \l,erecha á los Generales Reina y .Almirante
y·Brigat'lior- Butler, y á su izquierdo. al Contraalmirante
Sr. Topete, Gºenera1 Chinchilla y Gobernador civil.
Entits primeras filas do asientos•de ambos lados de_Ja
presidencia estaban coloc~das_las Sras. Marquesa de V1c:
torio. de las T\illas, de. ChmchilJa. y Marque~a _de Ba.lbo~,
Brigadier Rmg, marinos extranJeros ~ md1viduos de la
Directiva.
·
·
. Dió comjenzo el acto por la lectura de un elocuente y
castizo •discurso del Presidente de la Sociedad Sr. General
Reina, que leyó con sentido acento y fué oido con religiosa atenc1on por todos los COI!~urrentes..
Comenzó reclamando la mdulgencia de los oyentes
(que en honor de la verdad no la necesi_taba, pues fué
oido .con sumo placer) y recordó, aunque hgeramente, las
fechns.mcmorables que el 2 de Mayo presenta á los espv,ñoles. .Continuó desarrollnndo la conveniencia del Círculo,
moral y materialmeñte, J?llra el bien del ~j~rcito, pnra el
desarrollo de su ilustrac1on y de su prest1g10, dando una
ligera idea. de los obo_táculos que habian retardado la
inauguracion de la sociedad. Retrab~ con mano ~aestra
las consecuencias de !ns tres cualidades esenc111les de
nuestra raza la indolencia, la- 01'~geracion y la indisciplina. Se dedicó á oportunas consideraciones sobre el bi~n
que reportan las bibliotecas, y terminó su ~tocue~te discurso entre los aplausos de todos los concurrentes.
El Excmo: Sr. C,tpitan General co~testó_ con brev~s ,Y
levantadas frases, manifestando su satisfuccion _al pres1d~r
un acto de tanta trascendencia, ensalzando las virtudes militares y dec·arnndo abierto el Círculo ~ilitar.
.
En seguida, acompañado del Sr. Pres1d~nte~ recorrió y
visitó detenidamente todas las dependencias ael Círculo,
demostrando visiblemente su agrado y•satisfüccion, · y
P.róximamente seriuµ las cuatro cuando se retiró con su
ilustre esposa..
•
.
Mientras tanto las bandas del apostadero, artillería,
Isabel II é Ingeníeros) reunidos y b~jo la direc?ion alt~rnada de sus reopectivos directores, eJecutaron hndas piezas, que oia un público inmenio que llenaba por completo los alrededores del Círculo.
A las doce y cuarto próximamente, despues de haber sido
obsequiados los concurr~n~es con helados, dulces_, ctcé?era,
empezó á ejPctltar la mu~~ca de Bomberos bomtas piezas
ele baile entregándose laJuventud ammada á los placeres
de la d~nza. A los dos de la madrugada próximamente
terminó la tiesta, que ha ~ido lucidísima y puesto enbuenJugar el nombre del Círculo y del Ejército, á quien rl)presenta.
Doy aquí ya término á esta larga y_ desaliñada revista,
pidiendo mil perdonE¡¡S á Yd. y-ó. los bondadosos lectores
de la lLUS'l'RAC. . .
• So,Y de Vd. Sr. diroct/&gt;l', afectísimo amigo, y se-guro
servidor.
q. b. s. ro.,

una _compañfa del Regimiento. Cova:donga con- bande~a y .
mús1e:a. Al llegar eltren rég10 á Talavera de la Reina,
,ionde la Casa real babia dispuesto el almuerzo para erRey
D. Luis, su augusta esposa y distinguida comitiva, se volvieron ó. repetir los agasajos y entusiustus ovnciones que
desde la frontera vienen recibiendo los monarcns por. Lugueses. ]fo Illescas, fueron ya recibidos los ilustres ;¡,iajeros por el Presidente del Consejo de ~Iinistros y él Ministro de Estndo; poniéndose en marcha el tren para. esta
córte dos pues de un ligero descanso, á fin de cambiar de
traje de camino.
·
El aspecto que ofrecía la estacion de las Delicias a~ llegu el tren real, era b,·illantísimo. Lo, andenes y ·demás
dependencias del loca1 estaban ocupadas desde mu'4 temprano por cuantos tuvieron la dicha de i;ecibir invitaciones para 'presenciar este acto; la mayoría de lss damas do
la aristocr11cia española, luciendo sus mejores galas¡ acudió á rendir un tributo de ndmirttcion y simpatía ó. os reyé, de Portugal; la aha servidumbre de Palacio se hallaba,
con antiei pacion á,_ la llegadu do los royo, de Espaüa, en
el sitio que con antelacion se le babia designado, y, por
último, el elemento oficial, dÁ gran uniforme, se confundía
casi con el público que en apiti'ldas masns se disp4taba
los puestos de primera fila.
.Breves momentos de;,pues de llegar la locomotora, y
cambindos los primero, saludos y presentaciones, se puso
en murena la comitiva, atravc,sando una extens_a carrera
toda cubierta por l•s tropas de la gnarnicion.
El pueblo de llladrid se dü·i"Íll, mientras tanto, bácia los
pa~eos y callei del tránsito, adornadas con vistosas colgaduras, para hacer un recibimiento digno de su proverbial
gah1ntería al Rey D. Luis y su virtuosa consorte.
. El acompoflamiento de ·1os R~yes ile Portugal os tan
numeroso como distinguido.
.l&lt;'orman la casa de S. M. la Reiua: L•s Excmas. Señoras Doña Gabriela de Sousa Qontinho, Doña Ana de Sousa.Continho y Mendoc;a y el Vizconde de Mossnmedes,
como Gentil-hombre.
.
La de S. M. el Rey se compone del Mjlrqués de Ficalho,
j\fayordomo Mayor; General de Division, Cárlos María.
de Unula, primer Ayudante de Campo; Contraalmirante,
José .Bautista de Andrad.e, Ayudante; Du ¡ue de Loulé,
Caballerizo j\fayor; Duque de Palme:la, Comandaij1e dd
la Guardia Real; Conde de Ficalho, Gentil-hombre; Antonio José Duarte '.Nrumretb, Intendente de la Real l'asn;
Antonio Marfa B,rbosa, médico de la Real Cám'hrn; Ayudantes de Ordenes, Joaquin Teixeira de Carvalho, Capitan de Ingenieros, Vizconde de ~eisnl, l, Teniente de Ingenier~ .Bernardo Pinheiro Machado l indella, con otros
más cuyos nombres sentimos no recordar.
IIan venido además particularmeilte varios oficiales
del Ejército portugués, entre lo~ que podemos citará los
señores: Abellar Machado, Capitan de ingenieros, Cypriano Jardine!, Capitan de artiller!n; Luis Almeida, Capitun
de caballería municipal; Lamure, Teniente de caballería;
Sebt1stian Bertiandos y Eduardo Echalbnch Lucci, Alféreces de caballería; Alberto Mendez da Fonseca, Alférez
de cazadores, y otro~ .....
En represen~cion de fa pr,;nsa portuguesa, se hallan
tambien en esta corte distinguidos periodistas, á los que
se prodigan toda clase de obsequios y atenciones. A continuacion trascribimos sus nombres.
·
Señor Pinheiro Chagas, .D. Antonio Duarte da Cruz
Pint;o, redactor del Correio da NAte; Alfredo Knls, del
Comercio de Lisboa; Juan Costa, del JJiar-io da Manha;
Eduardo de Abren Goncalvez, del Pr-imeú-o do ;Janei o,
de Oporto; Luis Vianna, de la .tl.ctuali/Jade; el Teniente de
caballería José de Gama Lobo Lamar, del Economista·
Jorge de Alburquerque de la Moda Ilustrada; el Alfere~
de caballería Eduardo Schwalbah, del Jornal do Do1ni11go,
Albino Pimentel, del Diario de Nottcías; Manuel María
!{odriguez y Manuel de gouza Carqueja, del Comercio de
Oporto; el doctor Tel10, de E Progreso; D. Alfredo Goilis
de la Institucao; Casimiro Dant•s, del Dia1·ío Ilt¡,sfrado'.
Antonio Castanbéira, del Co, ercio; Enrique Campal, deÍ
Globo Ilustrado; ManuelAcosta., de los Perfiles artislicos·
Gervasio ];obato, representante de varios periódicos; Car'de Mow:n. Cabra! de Et Atlántic?· Señores Brion y_ Pimentel, Ofic~l de la armada el pnmero y cronista. del viaje
régio el segundo.

:!!'&amp;.\~CISCO ÜR'l'EUA Y D:&amp;bGADO

VISlT1 DE LOS REYES DE PO!tTUG.\L
•

'Ni las c~ndiciones de.nu_cstm publicncion ni el espnci?
que disponemos, nos perln1ten-rescñl\r, de un modo prec1·
so y detallndo, la crónica de este importante viaje en que
dos pueblos hermanos y unidos por esLrechos lazos, con-.
funden sus sentimientos de simpat,fo con inequívocas muestras do cariño y franca amistad. A la una y veinte minu·
tos de la mue.rugada del 22 del actual, atravesab,1 la locomotora que conducía á SS. MM. l!'.ll'. la. bnrrera
que separa a.m.bos reinos, siendo recibidos tan augustos
viajeros en V a.lencia _de. Alcántara por las Auto~idades
principales de li provrncia, reoreaentantes ~l Gobuuno y

·c.EN'])RO DEL "EJÉRCITO

e

.

Y

AR~IAD,\

No podía permanecer indiferente estiL sociedad á !ns
manifeshciones de simpatfas que por todas partes se ofrecen á los extranjeros que hoy visitan nuestra patria, ni
la ocasion se presentaría más propicia, en largo período
de tiempo de oomostm l' á nurstros compai1e¡-os del vecino
'reino el afecto que p:o fe~a el Ejército español á sus instituciones militares. A fin, pues, de dar cumplimiento á los
sentimientos unánimes expresados en este Eentido, el dig- .
nú;imo Presi)fonte de esta corporacion, eficazmente secundado por el Contraalmil"!lnte Sr. Jllontojo .y los Brígaooeres Sres. Suntelices y Montero, dispusieron desde 'el
primer momento que una comision nombrada por la
sociedad pasase .i cumplimentará cll,Í\ntos Oficiales portugueses bnn llegado á la Corte en esta ocssiGn, ofreciéndoles
el título de socios honorarios, y acompañándoles pa,a
visitar los museos y dependencias militares.
Otra comision quedó encargada d~ la organizacion de
una Telnd1l Iiteraría, y ·esta se Jlevará á efecto, tomando
parte én ell11, segun nuestras noticias, entre otros, los EC.il.ores de Gabriel, Bcnitez Parodi, OrLiz de Pinedo, Ataide y Madarisga (D. l!'odedc6), concurriendo e l mnyor lu•
cimiento de esta fiesta, dos músicas militares. El té ·será
servido pot Lardhy, no habiéndose omitido medio alguno
para que el obsequio sea digno de las personas áquieoeHe
&lt;lirige.
l)urante la estancia de los reyes portugueses, se bán
estrenado nuevos aparato~ de gas, con 60 mecheros, para
ilt1minnr .espléndidamente los diez balcones que posee el
local .del Uentro, y todruJ .sus salas principales Ee bailan
lujoMmente adornadas con trofeos ó atributos militares,
confundiéndose las banderas de los dos Reinos.
.Moyores hu hieran sido los agasajos hechos por el Centro
del Ejército y de la'Armada~ á no impedirlo las obras que
so están practicando en el eaificib. .
·

EXPOHCION DE MINKRÍA

Diversas manifestaciones de afecto han tributado varias
corporaciones y el elemento oficial, á. los extranjeros que
hoy honran nuestro suelo.
Hé aquí en primer término el programa dictado por el
Gobierno, y seguido basta en sus menores detalles:
Dia 22.-Entrada de SS. MJII. F.1&lt;'.-Por la noche: Comida de familia en·Palacio, y concierto privado por la.
sociedad de cuartetos.
· ·
Dia 23.-'-A la una de la tarde: Revista militar.-Gran comida en Palacio.
•
Dia.2-!.-Expedicion á Aranjuez.-Por la ·noobe: Funcion en el Teatro ,Español ofrecida por la Prensa de Madrid á los periodhtas portugueses.
Dia 2-5.-Carreras de Caballos.-Funcion de gala en el
Real, cantándose•la Opera Meji.stófeles. •
•
Dia 26.-E:i..'Pedieion á Toledo.
Dia 27,--;-Inauguracion de la ~xposicion de IIorticultura.;-Con~1orto en el Buen Retrro:-Por la noche: Baile
en Pala.c10.
Di!'- 28.-Descanso.-Cowida de Ministro; en la Presidencia.
_ Dia 2'9.-Fiesta campestra ofrecida á los l'teyes de Espana y Port~gal ,. por los )larquwcs do la Puente y Sotomayor ~n s.u Jnrdm ele lu_ Cnstelh~'l.
Dia 30.-Ioaugurac1011 &lt;le la Exposicion de minería.Corrida do.toros d~onvitc.

El Ayuntamiento y ~ Dip.útacion provincial habian.
dispuesto tambien varios festejos públicos, entre'los cuales
sobrésalió el gran concierto celebmdo en los Jardines del
Retiro, en el que tomaron parte mas de ~ profesores, las
bandas mil, tares de lo genierús, Ga-rellano y Granada y la.
·orquesta de bandurri..s que tan magistrulmente dirige
el Sr. Mas.
Y rivalizando en el deseo de hacer más grata la esta.ncia
de SS. MM. FF. y num•rosos extnmjeros en la capitlll de
la monarquía esv-ñola, la Sociedad de Acuarel.istas organizó, en la planta baja del M.iniste1io de Ultramar, una
·ex(losicion digna del justo rem,mbre que goza este centro
de artistas españoles.

.
Rl!:VIS'l'A MlLITAlt
~

Siguiendo rigurosamente el órden establecido en los programas, se realizan, mientras escribimos estas l!neus, los
festejos dispuestos en honor de los régios huéspedes, y no
podemQs dar cuenta ékitallada de todos, porque la confeccion de la parte arUstica de e~ta REVIS'l'A nos obliga á tener arreglado el t~xto con mucha anticipacion. -Ciñéndonos con prefcrencm á aquellas solemnidades en que el elemento militar ha intervenido má.s princi~almente, empezaremos dando c·.1enta de la gran revista celebrada el
dia23.

y

A.RTCSTAS

_ Bota respetable corp~r:icion presidid~ por ol Si-. N unez de Arce, . ac~nal ll1}Il1St!'º _de ,Ultrama1·, auxilia(la por
todos los pen?d1stas sm d1stmc1on de matices político¡¡.
formuló tamb1en el programa. de festejos con aue había

Notable en todos conceptos fi{é el desfile verificado
por nuestras tropas ante los régios huéspedes y el numeroso gentío que, no obstante J,1 hor11 y el Cllllor sofocante
que ha sustituido al temporal de aguas, invadía la extensa
línea ompada por las tropns de la guarnicion.
Las formaciones de esta índole han dado justa faron al
soldado español por el aire marcial y gallnrdia característica en todos sus mMimientos ].,a iumensa mayoría de
los individuos que hoy componen los batallones cuentan
tlm sólo _dos meses escasos de servicio; y á pesar de esta
desven"tv.Ja, el resultado ha superado á las esperanzas conc~b_idas por_ los más.optimistas. Como este verdadero pcod1gio pasa 1nadvert1&lt;lo.. p11ra la generalidad nos creemos
en el deber de citarlo á la par que prodigamo; 'nuestros modest?s ~plausos á los Jefes, Oficiules y clases que sin omitir
saorific~osl aun c~mndo esto.s tengan por recompensa la ignorancia o el olvido, se afanan ca presentar á. sus subordinados de un modo que merece unánimes y sinceros elogios.
A 14.~ hombres_. 1.400 caballos y 124 piezas de artilfería asciende el tolll't" de las fuerzas presentadas en r evista:.
La línea ocupaba una extepcion de 5 kilómetros próximamente, desde el centro -del P_rado, en donde apo1,aba Ja
cabeza, hasta las i_nmediaciones del pueblo de rctuan
siguiendo el Pª~? de Recoletos, Castellana e Hipódromo'.
El desfile so verificó en el orden siguiente: Acildemins do
Estado Mayor~ infünterfa; regimiento infantería de Sevi• •
lla; tercero arhllcrín á pié; Academia de ingenieros· .¡;cg~mdo re~iO?iento _Ingenieros; batallon Cazadores de Arap1les; reg~1ento mfantcr!a de Mallorca; batallon Cazador!)s ~e C11¾dad-Rodrigo; regimiento infantería de Cas"tilla;
regim~ento 1_nfüntel'fa deGiirellnno; Colegio de carabineros;
l'egimiente mfantería de Baleares; batallWJ. Cazadores de
Manila; regimiento infantería do Granada; batallon Cnzad?res de Puerto:Ri~o;_ Oolegio deguai:di~s civiles; U.o Ter•
c10 de la guad1n c1v1l; segundo regtm1_ento artillería de

•

Se alistó, ~ues,. como vol.untario; pasó por todos los peligros .Y pr1vac10nes d~ aquella campaña, y regresó á
Poi:tugal en 1846, !ltra1do tal vez por la fiebre revolu&lt;;,ionar111 &lt;tue acometJa. entonoes al país. Hasta 18.31 IQ.ilitó
en el partido popular, siendo Ayudante d~l General conde
das Autas. En el pronuciamiento do Snldanh• Quillinan
obtuvo el empleo dg. Alferez de !aureros, y rué' nombrado
Ay,u~ante del Mariscal. En seguida pusó á l!'rancia y se
ma r1culó en la escuel11 de Saumnr.
.
En 1~4 fué nombrado agregado militar en In lcgncion
de Madrid, y se casó con la condesa das Antas. DespuPs
pasó agregado á _la legacion áe Oo1íenbaguo, Asistió á la
guei:ra enti·e Dmam~rca. y Austria, y juzgando las Memonas _y cartas par~1cularrs. que es&lt;'rioió sobre aquella
campana, un pcr¡?~1~0 ha dicho que adivinó á 1'adowa.
Y Sedan, por sus J~1c10s sobre lt1 artillerfa y la con.fianza
en ella de los prus1aaos.
Como encargado de negocios en las dos cortes escandinavns, Y secretario_ de lcgacion en Viena, Ri&lt;i Janeiro,
Pans ";( Romab?emostró siempre una energía d,i carácter
muy bien ~oro rnada con el tacto y sagacidad que nq·ucllos
puestos exigen.
Actualme:nte es ?ecretario de la clase de segundos en
In cnr;cra d1plomát~ca, y está agregado como militar i la
.ambaJRdi de Londres.

EL CU.ARTO'M.lLITAR DE S. M.
EL REt D.E PORTUGAL
Deseando ofrecer u.n testimonio de considerncion á los
representante~. del Ejército portugués que forman parte.
del -CuarLo .1\Iihtar de S.M., hemos procurado coleccwnnr
sus re~ratos en el presente número de LA lr.USTRAClON.
Las d1:ficultade_s que .acompafian siemprl&lt; á estos prop6sitos1 nos ha? _sah~o al paso, y no bem-0s podido adquirir
co_n_ la ant1c1pac1on necesaria la fotografía de todos los
m1ht11res que forman parte de li. Regia comitiva· pero
baremo, l? posible porque queden subsanadas •en ~¡ número pr~x1mo las omisiones que hoy con disgusto nos vemos obligados á cometer.
'
' ·
An_á\ogos incom-enientes se nos b·an presentado para
adqull'lr antecede~te~ biogr~ficos de los expresados sefio. res, Y hemos de hm1tarnos a presentar unos incompletos
apuntes, cuya dcflpiencia esperamos será excusada en grnc1a de nuestros buenos deseos.
·

-La e:"posic)on naci9nal de minería, nrfes metalfü·gicas,
ce.rám1ca, cr1stulería y ~guas minerales, es 4n ncootecimiento que por desgracia no cuenta muchos ejemplos en
nuestro pai:; y el que en estos momentos so verifica más
trascend~ntal, más suntuoso y más completo de cuantos se
han realizado, se debe á la iniciativa de la prénsa secundada cumplidamente por el Gobiérno.
'
.En otro lugar de este número; describimos ya el ilspe;,to
que presenta el edificio central, y las instalnciones particu1ares )~ del Estado, construidas oajo la direécion del arquitecto Sr. Ve_lazqn~z, en un terreno bastante 11ccidentado y
EXCMO. SR. GENERAL D, C,iULOS MA~ÍA DE CAULA,
cuya ~xtens10_n mide 9.000 m~tros superficiales. Con mayor
~spac10 _publicaremos las vistas más importantes de las
JEFE DEL CUARTO MlLITAR
111sta.la.c10nes del cuerp.o de Artillería, y reseñaremos los
productos 'expuestos por las empresas que figuran en•
el certá.men; pero no podemos·prescindir hoy de felicitar. Se di,stingu~ este General por su trato afable, y por sus
nos :Pº'" la parte a.ctiva que el Ejército toma en todas las s1_mpatrns bác1a ~u.estro país, donde residen algunos indimamfestac1ones dw industria y el progre.o manantial
viduos de su familia, entre otros, nuestro estimado amigo
inagotable de ri 11iJJ.a para la· vida de los pueblos.
D. A._ de C11~la, Gentll•h&lt;?mbré de S.M. cuyos notables
Al cuerpo de Artillería, ha correspondido en esta ecn- traba.ios artísticos h~ podido ser apreciados por nuestros
.si_on representar 11;1 ;Ejército, y _en verdad que .lil.lln cumplido
suscr1tores en las págmas de esta Rei;ista.
diitaamente su mmoo.
·
Este gener~l _es muy bien quisto en el Ejército portugués
La instalaeion levnntada por esta arma Pxcita podi;rosn- por sus condiciones de carácter y vasta ilustracion.
mentc la curiosidad do. cuantos han visitado el local de la
Se ba11_6 en .esta cor te como em bujador extraordinario
exposicion; donde se hallan dignamente re¡¡resentadas la
erf: las úl~1mas bodas R~ales; es Consejero de Estado, y está
maestr11nza, pirocténia militar y fundidon de bronces'de
en poses1on de muchas cruces nacionales y extranjeras
·sevillá; la fábrica d.e pólvora de Murcia; la de armas de
entre las que figura la gran Cruz de Cárlos III.
'
fue~o portátiles do Oviedo; la de Trubia y el Museo de
Artillería. En el catálogo figuraJlt440 efectos, sin •incluir
EXCMO. SR, CO~TRALlliRANTE D. J. BAUTISTA ,\N]JR;I.J)E
los empleados para. adornar la instalacion, que proceden
de las establcc101ientos del cuerpo.
EXPOSICION DE IlORTICUL'l'CIBA

•

:FESTE,tOS

.ASOCL\CION DE .ESCRITORES

Mo~t~ñ~; prilJ!-er regimiento artillería montado; sétimo
reg1m~ento artillería montado; regimimiento montado de,
In_geme1·os; octavo regimiento artillería montado· regimiento de lanceros de la Reina; l'egimiento Jnnce~os de
~fontesa; un escuadro_n de Caza_do:es de Al buera; otro de.
Cazadores de T~lavera; los reg11mentos do caballería Húsares ~e ~a . Prmcesa y de Pavía, y un escuadron de Ja
Guardia civil. •
.
Todas estas fue1·zas , · excepto los dos escuadrones de
Albuera y Talavera, q~e han ll~ado de Valla'.l.olid, y los
alumnos ~e l~s aca~m1as y colegios, forman la guarnicion
de este D1stnto M1htaft
· ·
La~ 124 piezas de artillería son en su mayoría del sistema Krupp re~or~ado, de.8 y 9 centímetros y de acero y .
bronce compr1m1do.
Las cinco divisiones en que so bailaba distrii.idatoda
la_ fui:rza es_tabllj mandadas por el Ca pitan General del
D1str1to, mientras SS. 1\lli. pasaron revista á las tropas·
pero antes de empezar el destile tomó el·mnndo· nuestro jo'.
ven mo~arcn, y_d~s_cnvninando su es_pada. desfiló al frente
. de. la primera dr':'1s1on _por delante del Rey D. Luis yéndose á colocar rnmechatamcn_te á su izquierda, médio
cuerpo de c~ballo á. retagual'dia, basta que tecminndo el
acto y cambrndos los saludos de ordenanza volvieron á ·
ocupar sus puestos.
·
'
.
Jl:sta ~uestrll. de deferencia y galantería ha merecido entusiastas y respetuQsos aplausos.
·
• Llamaba~ poderosame1_1te la atcncion de la numerosl
C?ncurrenc1a que presenciaba esta fiesta militar, el varomi aspecto de los alumnos de las Academias de infantería
Ingenier?s y Estado ~ayor, mandados por sus profesores'.
lus coleg19s de Oarabmeros y Gunrdia Uivil, espeéialmen'.
te ~s_te último, que fueroif saludados por In multitud conc~rmosos ªt&gt;lnusos, al contemplar li1 aposturn é imtruc:
c1on de tan Jóvenes soldados, huérfanos en s,1 mayoría y
todos hijos de servidores de la Pátria.
'

de obsequiará sus colegas lusitanos, y que trascribimos·
á continuacion:
Dia Z-J.-Por la noche.-Recepcion en el local de lá:
Asociacion de Escritores y artistas.
Din 2-3.-Por la noche.-Concierto en el Salon Zozaya.
Din 2!.-Func1d·on_en el Epsp.dañol.
•
Din 26.-Expe imon a 1 ar o.
Din 28.-Expedicion á Toledo.
.
Dia-29.-.Por la nocbe.-Gritn velada artística en el salon
del Conser'"ntorio, asistiendo los Re¡es de ambos paf.es.
Dia·30.-Grnn banquete.
·

•

95

LA ILUSTRACION MILITAR

..

LA ILUSTRACION MILITAR

..

~~ es~ distinguido marino, una de esas naturalezas
pnvi_leg1adas, que sufi:en todas las pruebas con fortur.a,
d_ommando con sus vanas aptitudes, lo mismo las contrar1eda~es de los má~ rudos elementos, que lasJiláS difíciles
cuest10nes del gobrerno.
•
Paso 11 paso ha seguido todas las vicisitudes de la carrera, y su nombre se r~cuerda con cariño y respeto en todos
los barcos de la. marma ¡;&gt;or tuguesa. Ayudanté de Campo
de S. M. y Par del Remo, ha merecido constantemefite.
toda clase de honores y distinciones, habiendo dado bizarr~ 1?3),lestra de s~ elev~das dot~s en el map.do de la exped1c1on de Ambriz ( Africn (?cczdcntal ), y en lbs gobiernos
de At1gola Y. de otras colomas, que ha desempeñado con
el mayor aCierto.
·

• Los Jardines del Buen Retiro, mansion elegida pór la
buena sociedad en esta época del año para solaz y recreo del. espíriu, ofrece un aspecto encantador. Un verdadero bosque de arbustos y plantas notables, alrededor
de_ vistosa cascada, ha. invadido el espacio destinado á..
teatr o en los meses del estío; preciosos kioscos, con aves
de todos géneros y lej11nas comarcas, se ha)lan distribuidns en caprichoso desórden entre 'los sitios más frondosos,
y la sociedad de conciwtos ameniza este recreo con los armónicos acordes de su m~ escogido repertorio. Merece
aplaudirse el acuerdo ad~do de indemnizar el billete
de entrada con una cantidad proporcional de flores, á fin"
EXCMO. SEÑOR G.E~"ERáL D. JOSÉ TEIXE:\RA REl3ELUO
de perpetuar el recuerdo de esta exposicion, inaugurada·
por los Reyes de Portugal.
Por llls razones que repetidamente hemos expuesto, nos . Este p mdonoroso y apreciable -General procede del arvemos precisados á hacer alto eir esta _.igera reseña de los
ma _de_ lufant~ría, y fué, durante muchos aflos, ·Coroncl del
festejos tributa.dos por el pueblo espanol al portuguéa, en reg1m.1ento num. 16.
.
•
sus más genuinos representantes, sintiendo que inconveEn la visita que el re:y...D. Alfonso hizo al de P~rtugaJ"
nientes, que es imposible dominar, nos impidan en el pre- fué designado en comision á las órdenes de nuestro mo'.
sente número hacernos cargo de las incesantes demostra- 11:ar~i.h.abiendo sido agraciado con lu gran cruz del Méciones que se suceden en esto~ dias, revelando con toda rito .llllhtar.
evidencia corrientes de. ·atraccion y profunda simpatía
há.cia el· pueblo lusitano.
El viz-coi:de de · Seisal y el Sr. D. Bernardo Pinheira.
M.ac)iado P rnd:el_lr,, Ayudante de órdenés de S. M., son
~os Jóvenes Oficiales, descendientes de muy ilustres familias d~. Portu~al, que á la nobleza de la. sangre sum3n
vasta 1lus~rac1on y talento poco comun. Empiezan su
LUIS DE QUILLlNAN •
carrera baJo los más favo_rables au~picies, y no dudamos
que sus recom~IJ..dables c1rcun,itanc1as les darán fácil acce'Se conoce ya el reciente acto (fue ha validó á ~ ste dis- so á las ~ás br11Tantes posiciones. El vizconde de Seisal
tinguido militar portugués general aplauso . Entusiasta está_d~s1gn3do p~m acompafillr al príncipe D. Cárlos en
por su pais, creyó deber protestar contra lae ofensas que f~ Vl!IJO d~ e11tud10 p~r el Continel\le; y el dominio que
un diputado ingles infenn á. Portugnl, y es natural que
tlen~ &lt;le diferentes 1d1o_ma~, y In tri.dicion de su npellido
. la prensa de'todos los países haya corresp.ondido á esta en ~1fcrentes córtcs, donde sn antcc~sor dejó como diploe::i:presion de patriotismll honrando al protagonista con una má~1co el más honroso rccu~rdo, justifican bien la desigcelebridad tan rápida como bien adquirida.
n~c1on hecha ~n füv&amp;r de es~e distinguido Oficial. El señor
Pmdella descien~e de los Yizcondes de este mismo nombr_e, y es muy esti~ado entre la mejor sociednd del vecino
Quillinan es de procedencia irlandesa y se educó on • remo.
Inglaterra. A los ló aiíos r egresó á Portugal y estudiaba
derecho, cuando la guerra de Argelia brinclp á su carácter militar ocasion de revelarae noble y oomplet:,mente.

.

A PORTUGAL
.

AL PISAR sus AU~mros REYES EL SUELO ESPAÑOL

¿A.caso juzgará nuestra ·arroo-anda
como deber de cortesía ingratoº
honrar laureles de inmort11.I fraganria? .
¿No es ~ulce para el pueblo de l{umancia
saludar á la tierra de Viriato?
Siempre merece la doblez castigo; .
pero el i·ecelo hu~illa si es injusto, .
y esta .nacion, leal, ofrece abrigo
á los Monarcas de renombre augusto
que al seno yienen d!l•\n país amigo.
· A vaneen en buen hora vuesttos Reyes
. hácia el suelo de España, lusitiftios, ·
y vean cuál los nobles castellanos
no faltan n~ca á las hidalgas leyes
que deben respetar pueblos hermanos.
¿Acaso no.sentimos vuestra pena,
y nps hace gozar vuestra ale.,o-rfa,
y más.de un opresor no quiso un dia
con eslabones de una igual cadena
forjarnos una misma tirarua?
¿La tierra d~ las Navas de Tolosa,
el pueblo del Salado y de Granada,
no tenderá una mano cariñosa
á la nacion_que at1n busca desolada
dónde su rey Don_ Sebastian reposa't
En inmortales cantos lastimeros
la voz de Herrera todavía gime,
llorando á los valientes caballeros
que supieron morir como guerreros
de la gloriosa cristiandad suelime.
Para la sangre fiel que allí vertióse
nunca falte un gemido de tristeza,
¡y el ángel del dolor sus alas pose
sobre el páram~ aquel en g_ue torn6se

•

•

,.

la llanura, con muertos, aspereza!.....
¿Qué odio infecundo, qué traidora ma.no
• nos pue4en separar?..... ¡La. misma llama
del mismo sol no resplandece en vano, .·.
ni presta al inmortal Vasco de Gama
.¡as mismas luces que al sul_&gt;lime Elcano!
La misma sangre en nuestros pechos late
la misma luz en nuestras mentes vive·
'
ambos sabemos qué merced recibe
'
el paladin que con ardor combate
y con divina inspfracion escribe.
Si alguna vez el fratricida acero
ayer te vimos esgrimir airado,
con nosotros tambien has batallado
y si tu gran poeta fué guerrero '
nuestro,!s!an m~velista era sold;do.
Recuerden dos naciones envidiadas
á dos artistas de sublime'mote
que ganaron laurel á cuchilladas:
¡un tuerto á Portugal dió Los Lusiadas!
¡el t!ianco de Lepanto hizo el Q1tijote!
l\fodfüos de ·nobleza y gallardia,
los d~ mostraron la altivez más brava~
ambos lucharon con valor un dia
'
y el rugido del mar los· atraia, '
y el fuego de la g,oria los bafiaba.
Los dos mostraron fuerzas sobrehumanas
y los dos repitieron á su paso
'
lo que dicen las glorias soberanas
•
de Ercilla, y Calderon, y Garcilaso:

«¡las armas y las letras son hermanast »
¿Cómo olyidar le que la mente encie1Ta
cómo sentir de nuestras glorias celos
'
ni combatimos eñ ai.mcla guerra
'
cuando nos dan el mismo sol los 'cielos
y nuestros rios bañan vuestra tierra?
¿Cómo no ser fecundos paladines
de las hermosas luchas del progreso
C?n brio igüaly con iguales fines,
s1 hasta las brisas con el mismo beso
abren la &amp;r de idénticos jardines?

..
•

�•

8UPLKM:B.IITO AL N'Ó"M. VI

9.::.6_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _. . _ _-~-~LA~IL~US~TR~AC~IO~N~M~lL~ITAR~_;_----~...!•---------los peldaños de marcnol di\ un&amp; pie1,&amp; forn:iando un&amp; sub;d&amp; muy suave.'las
bal&amp;ustradas son tamb1.en de ,m&amp;rmo •
1
acus&amp;ndo el co njunto, l&amp; riq~el!'II, y m&amp;gmiicenci&amp;·que se
¿Cómo, sin lazos de u~a. unlon et~rna,
advierte en el resto del ediiir10.
no habremos de aportar igual tril-bªJº
SS. MM. FF. LOS. REYES DE PORTUGAL y
A R. EL .
En lo. diu de grándes bail"R, ·corno el que ~llvo 1. uga;
á las conquistas de la edad moderna,
el 26 del corriente, I&amp; servidumbre dA P11l•c1o con su
,SRMO. SR. D. CÁRLOS .FERNANDO, PRÍNCIPE HEREDE•
1
si hasta 1nurmura en español el Tajo
•
rnás ricos tr11jes se h&amp;II&amp; form&amp;dl\ en ios ftlas en todo e
RO.-PERSONAJJ:8 CÉLEBRES D;J: LA HISTORIA DE POR·
desarrollo de e;t&amp; •escalera. ,ofreciendo un &amp;«pecto f'&amp;ntas•
cuando en el bello Portugál se intern~?
TUGAL.-:M'.ILtTARES ILUSTRES CONTEMPORÁNEOS.-SU·
tlco y deslumbrador.
·

LUIS DE CAMOENS

EXPLICACION DE LOS GRABADQS

CESOS REFERENTES ÁL REGIO VLLlE.-la GRABADOS.

¡Jamás su amor los lusitanos ni~g-u.en
al hidalgo·español! ..... Desde la 01;1lla
del río aquel que ante Lisboa brilla,
vuestros egregios soberanos lleguen
á la ostentosa cói·te d.e Castilla.

•

Y cuando estén en el país famoso
d~ Guzmijl, y del Cid, y dP. P~layo,

..

•

demuestre una vez más, cual timbre honroao1
. que sabe ser cortés y generoso
.
aquel pueblo inmortal del dos ~e Mayo.
Pisad la hermosa tierra castellana,
ilustres periodistas de T,isboa,
y si al dejar una nacion hermana,
sus esplennores pregona.is maña.na,
dignos sereis de gratitud y loa.

•

Ya

nuestro afecto comprender pndísteis,
pues lazo con que todos hOs unimos .
siempre los nobles periodistas t\úste1s,
y á ·enaltecer á Crildero,,,, vinisteis,·
cual nosotros á honrar á Cámoens fuimt&gt;s.

•

No es fácil ya que nubes pasajeras
puedan, cual nuncios de ambician aleve,
entre nosotros levantar barreras.
cuando el genio del siglo diez y nueve
va derribando todas las fronteras,

Ni tenaz m•uí\ldad, por vil rutina,
entre dos pueblos los abismos abra,
• dél odio que cadáveres hacina,
cuando el metal es tempesta1I divina
que sabe hacer volar á la palabra;

•

Pero si un dia, por azar infausto,
ébrios de lucha, y de opresion, y horrores, •
ap.helaran mentidos "Vengadores
ofrecer nueva san¡t're en holocausto
al genio asolador de los reacores,
•
Obtnviérais la dulce recompensa
que sólo alcanza el justo que batalla,
si vosotros, soldados de la prensa,
fnéseis entónces á. romper la valla
que levantar quisiese alguna ofensa.
Los que admireis á esa. nacion a1niga,·
cantad sns ·glorias, si tenr.is en algo
lo que la voz del entusiasmo os diga,
y hable tambien el corazon hidalgo .
que el pecho a.rdientl3 y g-11eroso abriga.
Aquí hallarán los nobles viajeros
los mismos azulMos horizontes,
un esplendor igual en los oteros,
la misma majestad de iguales montes
y los mismos ve1jeles placent.eros.
El mismo alegre resplandor. nos baña;
no vienen esos nobles Soberanos •
á visitar una nacion extraña,
pues quiso Dios que Portugal y España
negar no puedan que loi hizo l~erroanos.
No hallamos galas en distintos meses;
ni nos bañan distintos arreholes,
• ni nos guian contrarios. intereses,
y siempre en vuestro luto, portrrgueses,
heJ.'1:n.anos hallareis entre españoles.

.¡Mal haya el dia en.que ambicion artera
lanzar ansíe fratricida¡; retosr
. ·
Somos los hijos de nna,Jfatlre ibera.....
¡Cámoens hacía en español sonetos!
¡Aquí lloró vuestro infortunió Herrera!

v.

hlARlN y CARBONELL,

ne e., a-

Rindiendo el debido homen&amp;je á los ilustres monarc!ls
que lionran con su presencúi. nuestr&amp; psi.tri&amp;, hemos dado
principio á este número con!&amp; biografía de las Re&amp;les personas y del Príncipe heredeTo. Réstanos &amp;bora, sólo, m&amp;nifestar Que á la activid&amp;d é inteligencia de nuestro qt'lerido
amig!D. Enrique C11sa.nov&amp;, notable pintor esp&amp;ñol residente en Lisboa, debemos \&amp; fortuna de poder Nesentar
estos magníficos retratos de la famJli&amp; Real. El Sr. Casa-.
noY&amp; es un artista distin1tuido, que como Ma.drazo y Pellioer en Pl\rís como Pradill&amp; y otros tantos e•pañoles ilus•
tres ¡in Rom~, honra á su pátri&amp;en Lisbóa, mereciendo las
más señaladas distinciones de toda• las • tase• de la sociedad portuguesa., por su tálento y por las exctilente~ condiciones de c11rácter que &amp;valoran l&amp; just&amp; reputacion de
nuestro estimado cocnpatriota.
·
"

Cúmplenos invocar en lu &amp;ctuales aircuns~ncias. PI re•
cuerdo de \os ilu4res personaje• que h&amp;n enriquecido 1.o,
anales de las glorias dEI Port~g&amp;I py ~ este ef,tito, en rl)s•
tintas pél(inas dA esta REVISTA pubhcamos retr&amp;~s Y b1&lt;?·
grafías de aquellos que poi; sus hechos b1m s1.1fo un•versalmenl&lt;&gt; acl•mados como los héroes legend&amp;rios de I&amp;
época ~ás 11.ornciente del R-1it1? lu,itllnoi
.
.
Corresponde en primer Mrmmo este 17'.íbnto l\l mtréo1do
navegante primer ilescubridor del cn,bo, de Buen&amp; Esp~ranz&amp; •Bartolomc\ Dia1;: p•ro con sc&gt;nti miento h•mos te!'"t·
do que dPs;~lir de publicar su retnto pnr no ofrecer ninguna g111·111:&gt;f-í ll dP antPnt'c;dlld los qne •~ con?cen.
.
Signiendo.lR• huellas de Bllrtolom6 Di-:, mmorW1:,;an
su nombre rn los m11rrs de las ln~ias, , IU'CO de Gama,
Alburq11erq11e v Alml'iiln, cu..-os rrtr"tos ap~TP~•n •m lll
página 84 no dPtPniéndrno• aquí en JI\ dP•cr1p&lt;'1an def!u~
memorab¡r5 hPchos por haberlos y&amp; menaionado a.lJitcer
en otro Jugrir •ns bioirra fías.
•
Eri este tl,,•flle de irlnriosos nomhres. no pod~amos echar
en olvido nl ilustre Mnrqués de Pomb&amp;l, emment.e político ni que c'I b~ Pl ,,reino rnino uro ile los peTfodos m~s
florecientes de su historiR: ni meno• nún al gr~n poeta épt·
co, •I insign" rnldndo, •I lnmort.1tl CHmoe.ns,. l\l recner~o
de cu,o nombre se reverdeceff lns in,marces1bles glorias
de Pórtug_Al.
. .
.
. _
Un testimoni,, dn nunst•R ndm1rac1on y s11npatía cons1g
namos tamb:en á 1.o• hoTTJhrPs ilustr"s contemoortlneo~,
reprnilucic-ilo rc&gt;trAt?s ilnl "':Ili.nentA hombre d~ Est.ado
Prc&gt;sidente ilPl ConsP10 de 1\f,ndros, D .. ~nto!'IO M. de
Fontes y dn n. ,T. d' Andrnde Corvo, •m1mstro de Portug&amp;l en estti C6rtr.
.
Rall11rán nsifnismo nuPstros lPctor•• en 1."-. pág{ntt 92
un retrato ile\ 11lnyorQuillin11n, AJl'.rP¡?llil? m1htaT ála Legacion de Lonilr•s ..cuyo nombre stmbohza Y_&amp; l&amp; c&amp;nallerosidttd v el pntriohsmo.
,
Adem'á, C'omn recuPrdo ile !R rP¡riA visita. pubhcRmos
los retrato; qu" liemos podido llc'lquirir dP nl¡uno• de l~s
distinguidos milit•rPs que for~Rn .r,nrle c'I" II\ "Renl couu- .
th•a; y cnvos nomb1·es son los_'lgmPnt&lt;&gt;•:. Jl!x.ccno. $r. Daon
('árlos 1,farll\ dG Cnul11 1 HenPrnl de D1"!s1on, Jefe el
Ounrto Militnr de S.M. el B.o,; Conlr&amp;lm1rante, Excmo-.
Sr. D. José l3J1uti•I.I\ ilA Andr•il~. ~rnrlnntP _d e Campo
lle s. M.; "Excmo. Sr. D .•To,~ Te1xe1ra Bebelho, &lt;;tenerlll
de l3rignda, Avuilnnt11. de Cam~ de S.M.; &lt;'~pitan de
E . M., 'Vi,,.conde de Se1s•I. A".ud•nte de~. M., Sr. D9.n ·
Bernardo Pinhriro Mocb11do Pmdella, Temente de lnge•
nieros.

· De poco esp&amp;cio di,sponemos p~ta ~e•cribir los grabados
C'ontenídos en este numero; de•smpmon que por otra parte
juZEamos ionecesari&amp;, pues están dedicados en su mayor
parte, á conmemo~t· los s~cesos relacio~ados con la Re•
gi&amp; visita y I&amp; sola rnspecmon de las págmas de esta RE·
VISTA b~s'tará para formar ide&amp; completa de.los mismos.
Adem'ás como en otro lugar de este número damos, aunque sucintacnente, noticias de las fh!stas que se han celebrado en estn Córte ba.bri11moJ de reproducir aquf las.mis•
mas descripciones, incurriendo en una tepeticion innecesari&amp;.
.
d
Aparece en primer lugar LIIl dillUJO de Lagar e, no•
table como todo lo que produce su inspirado númen artístico e· el cual s, revela el magníPco aspecto que ofre•
cian &amp;i numeroso públl'bo que lo p~esel)cia.ba., los reyes de
Portugal y España, pasando revista á las tropas en la.
grR~ parad&amp; del di&amp; 23 del actual.
De este asunto se ha ocupado tambien Melendez en )&amp;
composicion de dos páginas que figuran en el Suplemento.
Notable es la. espresion y verdad que cari.cteriza e,te di·
bujo. El srtistn ha. est&amp;ilo inspirado eligiendo el momento
en que I&amp; Artillería, disponiéndose á pasar por delante
de S.S.. M.M., part'l- al trote y cruza A este aire la calle de
Alclri!, desde el paseo de Recoletos y fuente Cibeles.
El estruendo de los carruajes qne conducen el material
y que pe1·ecen a¡rastrados en a.las del viento, no obstante
su considera.ble peso, produce un vértigo en el esP.ectador y es de un éfecto tan sorprendente que juzgamos de
la ~&amp;yor oportunidad haber e~~ogido es'te asunto que pone
un&amp; vez más de relieve las notables disp9siciones que como
dibuj&amp;nte adornan el más as'duo col&amp;borador artístico de
esta publicildon. . . .
.
.
La ele~cion del sitio donde l&amp; acc1on se verill.ca, era
tambien de icnportancia: y ha optado por el que presenta.
más perspectiva, sin el inconveniente de los árboles que
interceptan la vista, y donde el aspecto que ofrece la puer•
ta. de. Alcalá situad&amp; en el fonp.o del cuadro, favorece m',&lt;!
al conjunto de la com 1io@icion.
•
Es tambi&lt;¡n origin&amp;l d_el mismo autor1 ~I graba~o que
represent3 la inaugur&amp;o1on de l&amp; -Espos1cion de Minerí&amp;,
de que en otro lugar dRmQs cuenta.
..
Se reproduce en el dibuio el aspecto que ofrec1&amp; l&amp; sal&amp;
centml al recorrer SS. ID!. las diferentes instalaciones
que revelan los fecundos veneros de riqueza qne ofrece
pnra. el porvenir el estado 11.orecjente y próspero de nuestr&amp; industri&amp; minerl\ y metalúr.gt~a.
.
. .
Remos juzgado de oportunidad, reproducir el d1buJo
del laborioso y not&amp;hle artist&amp; Sr. Comba, que·figura el
vestíbulo y escalera principal del Real Palacio.
Est&amp; mon11mental obra arqnitect6nic&amp; ofrece un magní•
fico golpe dé vista·en dias como los que ae:aban ~e transcurrir en que se ve invadida. por unl\ multitud cocnpuests
de mllitarcs, luciendo variados uniformes; e_ncopeta.dos
diplomáticos con relucientes casacas, y ar1stocrát1cas
dllmas lujose~ente vestidas.
.
.
.
~a. escaler&amp; es de tres r&amp;males con m.estllas mtermedias;

ADVERTENc•s
Para conmemorar la visita de los Reyes de Portugal hemos adelantado algunos dias la salida del
nume'ro correspondiente al mes de Junio, y aumentado sus páginas con dos suplementos, cuyo coste
representa un extraordinario sacrificio, que esperamos será apreciado debidamente por nuestros
suscritores.
.
.
Rogamos á los Sres. Suscr!to!es de esta ~uhlica•
cion residentes en 'la Republrca Argeut1n a, que
para cualquier reclama~io~, ?orno. igualme~te para verificar los pagos, se dmjan a nuestro.,repr~sentante en Buenos-Aires, D.. Eloy Aloy, hbrer1a
internacional -Cuyo, 179.

.

En la primera columna de la página 91, donde
dice siglos XII y XIII, debe decir, XIV, y XV. ·
MADRID.-Estab.,tipo-litográfi.co, Real, 1

·1A iLUSTR.ACION MILI~\R. · DlRECCION Y ADMINISTRA·CION: ALMIRANTE, 2· QUINTUPLICADO.

.

PRECIOS DE SUSCRICION.

•

•

JT, imestre •.• • .••.••••••..•••..•

ESPAÑA Y 'PORTUGAL • . • . . • . , , .- · , • • • ) Semes_tre. , ...•••••..• · . . • . · .. ·

.

\ Año ..•....•......... ·. · · · · ·

EN LAS DEMÁS NACIONES DE EUROPA. •, • { Se_m~Slre. '.·•. : •. •. • .•, •.: ..•..

Ano •..•...... •.. , . , ..... . . , ..

CUBA Y PUERTO

Rico .... .'... , • : ••..

•

EN LOS ESTADOS DE AMÉRICA•..• , •• ,

Póo..

11

..

8 francos.
14

Trimestre••.•••• ~., •...• -..•. . . • .

1 peso 6:: centavos

Sen,estre .•••..•••.•••.••. , . . • .

2 pesos 60

•

{ Año ..•.•••..••••.• · .•••.. . ....

J Sémestre •.•.••••.•............. .
\ Allo.••.•...••.•••.••••.•.•.•..

f Semestre.. • • • . • . • • • • . . . . • • • • • . •
lsLAS Fn.IPnus v FERNANDO

3 p•sems.
6

4
3

.
5

•

peSQS.

"

3 pesos 50 centavos.

) Afio ...•...•......•.... ·. . . • . . . . .
6 pesos.
l Un n.úu,ero ó un· libro sutlt. mtrlio peso,

EL PAGO ADELANTADO

26

I
Hermanas por su orígen neo-iatino, las lenguas
portuguesa,.y espa!íola, crecen lenta y g\-a.dualmente á medi~ que la obra. inmensa y. maravillosa de
la reconqn;ta del suelo patrio camina á. su término,
y nutridas con elementos del rico y enérgico idioma
importado en nuestro suelo por los vencedores de
&lt;1uadalete, parece que llegan á. fijarse cuando la
mision redentora de los dos pue•
blos queda•felizmente cumplida.
De esta observacion, que !!6
CODJ.prueba sin necesidad de re-ci:rrir á profundas investigaciones filológicas, resulta, y .así es
en efecto, que·el idioma portugués
obtuvo su total desarrollo antis
que el castellano. Al clavar Perez Correa el glorioso estandar- ·
te de •Alfonso III sobre ·los muros de Ta.vira; postrer reducto
del mahometismo en el Algarbe,
entreábrense ya ·para el lusitano
horizontes que Castilla no vislumbra, sino pasados dos siglos,
~:mando la cruz de Covadonga brilla
sobre los orientales mina.retes de·
la Alhambra, y el genio portugués penetra en el período histórico de reorganizacion, donde no
tarda en robustecerse para lan. zarse con majestuoso vuelo á la
vida e¡;terna y á las ex.peculacie-.
nes más puras del espíritu.
El amor, lQ.s cruzadas y, luego los grandes dl!scnbrimientos
marítimos, son laB principales
faentes que brinnan á la musa
lusitana raudales inagotable de
inspiracion sublime. · Menina y
moza, de B~rnardim Ri beiro; Él
·Imperador Glarimundo, de Juan
• de Barros; La liistor:ia · de Carlomag ,10, de Carvalho; y El ·P.alm rin d; Ynglaterra, de ¡foraez,
libro que causó en Euro.aa prot'n11da anmiracion, son los primeros é iuile$triü:tlbles monumentos de la literatura portuguesa,
las primicias del ·arte, y acredita!\ snfi&lt;·.ier¡temente ~e en los siglo'S x11 y xm habíase ya fija.do
el i~ioma lo bastante para podér$e emplear en el verso y en
la prosa, en sustitucion del latin,
usg.:io hasta allí en tofa Europa
por los hombres de ciencia y de
saber, como lengua com1m.
Sin embargo, sólo al privilegio del genio podia
estar reservada la obra de fu11dar el lenguaje,
euriquecié11dolo con gran copia de neologismos necesarios á sus funciones de relaciou, ó locuciones que
dieran esbeltez á su estructura, á la vez que depurándolo de vocablos ~xtraños y giros defectuosos, y
esta obra fné la ·que supo cumplir el ilustre Luis de
Camoens, mau~iando el idionut de tal modo y c?n
arte tau bella, ·en susarl'lllirables verws, que_por VII'·
· tud de lo. propia y deleitosa melodíit, hizo se foese
grabando en la memoria de una y otra generacion
hasta llegar á nuestros dias sin inenoscabo-ni mezcla
. de impuras intru.;iones.
C.on esto bastaría para ce&gt;mprender la alta significacion que en Portug·al se atribuye á Camoens, po1:- •
que. .el idioma es sin duela el signo más característico de la nacionalidac1; pero én nosotros ño cabe co¡i.sider,:r al autor de O.~ Lusiadas, únicamente como
la personifi.cacion de la patria portuguesa; ni ver tan
sólo en su inmortal libro la Biblia del pueblo lusitano. Como decia elocuentemente el erudito Canalejas;
segun sean españoles ó portugueses los ojos que con•

•

.

.

•

97

realmente en la extra.ti&amp; forma que el crítico sell.ala;•
en vano la paciencia y la vista se fatigan buscando
chan en- este poema el grito de la nacionalidad ibé- álgo.nas de la's trañsfignraciones·de Baco, de que Vol•
rica que resuena así en el alma de D. Manuel, al taire da cuenta; el µ-ritado dios ·que en el trascurso
mirar las lejanas costas del Asia, como en el alma del poema camlifa varias veces de traje y de figura,
de Isabel la Católica al impulsar el genio divino del no tuvo á bien• ceñirse jam~s las vestiduras con que
oscuro geógrafo genovés; unos y otros ven en el poe- aquel pretendió adornarlo. Pero que más; el mismo
ma lusitano el instante en que terminada la mision título de la obra Os Lusíadas, es decir, Los Portuque llenaron en los siglos medios, se abría á su por- gueses, se convierte para el filósofo francés en La
venir la edad moderna, convidándoles con la conquis- Lnisiada, nombre. q~e nada sigttifi.ca, si bien prueba
ta para la civ:ilizacion y la vida cristiana, de inmen- lqs escasos conoc1m1entos de Volt.aire en el tdioma.
sas regiones que aparecian como evocadas del fondo que tan magistralmente manejó Camoens.
Cierto que en el poema concurren divinidades mi•
de los mares para dar pasto á. la actividad febril que
caracteriza á la raza ibérica. Espaüoles y portugue- tológicas y s?-nt.os del martiroiogio romano; pero
ses celebran á Luis de Camoens, como el príncipe !le existe tan prudente separacion entre ellos, está. prelos poetas épicos, porque sólo á él leha sido dado lle- sentado todo con tal arte, COJI tan exquisita delicadevar hasta la epopeya la inspiracion nativa de las ge- za, que no se observa un detalle que produzca impre•
nerac1ones ibéricas, expresaiido con formas verdade- sion discordante. Se ve, por el contrario, que el cris:
remente artísticas el momento más solemne de su tianismo representa allí el lado sério- pe la vida, y el
historia, el instante supremo en que realiza las es- pa.,,o-a.uismo las fiestas y los placeres, advirtiéndose en
peranzas concebidas durante la azarosa existencia el autor un esmero CODStante en no servirse de lo que
está.• venerado como santo para
-aquello que sea pura ficcion poética.
Por lo demás, Ca.moens tuvo
motivos m-uy · ingeniosos para in•
troducir la mitología en. su .poema; tales fueron, entre ótros, el
origen romano de la Íla.cion lu•
sitana, y la tradicíon, por más
que fabu_losa, muy a.,"Tadable al
pueblo, que consideraba á Marte
y Venus como divinidades tutelar·
res .de los portugueses.
Respecto al escaso interés.que,
á juicio de MI-. B~uchot inspira
en e) poema la figura de V asco
de Gama, á pesar de la · aureola
-de gloria que circunda su nombre; hay que objetar que la gigante fantasía del gran poeta no
pudo concretarse á carrtarsólo las
hazañas de un héroe, por más que
este fuera el que logró &lt;;ircunvalar ~l Africa y llevar la triµ:
redentora á las orillas del Ganges; para dar campo á la ima.,,oinaciou colosal de Camoens, eran
precisos los hec'hos maravillosos
de un pue~ de héroes; y así el
épico lusitano desarrolló toda una
fase de la vida de la humanidad,
eligiendo e11 este .drama inmenso, como último cuadro, la expe•
d.icion de Gama.
La idea del descubrimiento de
las Indi,as es lo que, ~in embargo,
domina en la composicion, para
que no carezca de unidad el poema, el cual tampoco adolece, como alguien ha pretendido, de exceso de· p·ersonajes y de inciden.
tes. Bien quisiéramos hacer aquí
•
un exámen cii¡unstanciaqo de las
bellezas si'n numero que contiene
rsta obra portentosa clel ingenio
humano, procurando llevar al alma de nuestros lectores una
CA.MOENS
parte del entusiasmo pátrio que á.
torrentes se exhala rle sus págique le cupo en suerte desde el siglo xvm, hasta que nas_; pero ni nuestra insuficiencia lo· permitiria, ni
tornaron al Africa los descendientes de los que rom- habríamos de creernos jamás en aptitud de acome•
pieron el cetro visigedo.
ter, con esperanzas de fruto, tamaña empresa.
Profundo conocedor de los clásicos, Camoens
Así pues nos limitaremos a dar una brevísima idea
sintió brotar en su mente la primera llama de la ins- de su argumento y á trascribir al•Ym1as d.e sus más no•
piracion á la lectura de la Iliacla y, más pnrticular- ta.bles octavas; ;emitiendo ·á los lectores que deseen
mente, de !a Eneida, si bien en la con(eccion del plan conocer la obra en todas ijll:! bellezas á la traduccion
hubo ele alejarse- mucho -de sus modelos: que así se que debemos al señor Conde de Cheste, y la cual, en
obsetva fácilmentll • la simple lectura de estos Wsentir de un docto escritor lusitano, (el iiilr. Capoemas, á pesar de la opinion de Voltáire, y dé otros sal Ribeiro), puede reputarse, en justicia,. de fidelícríticos tra,spirenáicos, quienes, dicho sea de · paso• sima y admira.ble.
han incurrido, al ocuparse de Os Lusiarlas, eu· lo~
•
II
mismos errores que cometió el filósofo célebre que
En el primer canto da comienzo Camoens, expliles sirve de guia.
Hoy ya·puede decirse, siñ temor de ser anatemati- cando lo que se prop11ne relatar; es decir, las gloriozado por una esCliela que blasonando de libre pensa- ys haza.ñas ele los por.tugueses ~ su exped.icion á
dora ó descreida, conclufa, á veces, por ser exclusivista, las ~ndias y los hechos de lns reyes que sojuzgaron
que Volfaire no comprendió á. Camoens, como no lo- las llilpuras co_piarcas del Afrlca y del Asia..
gró rómprender ·á Shakespeare. En efecto, sin pro· As armas, e os baroes assin~lados,
fundizar esta cuestion, la al:anza. de los. diosés. paQue da Occidental praia Lusitana,
ganos y de los santos del cristianismo que el patriarPor mares nunca d'ántes navegados,
ca de Ferney censura en· Os Lusiadas, no· existe .
Passáram ainda alero da.Trapobana:

templen las creaciones de Luis de Camoell!I', así apa·
reeerán. con nombre .distinto; estos y aquellos escu·

A disciplina militar prestante
Nlo-U apprende, Senhor, na phanttsia,
Sonhandó . imaginando ou est11dando;
SenKo vendo, tratando, pelejando.
(Lusiafas-Can X.)
Tened á los de guerra en mucha estima,
puesconsusangreysu virtud ferv ente
no lá ley so)a, que de todo ea cima
·mas las vuestras sostienen igualmente.
(Lusiadas, traduccion del Co.nde de
Cbeste, Canto X.)

s.

Annque contraria la fortuna sea,
¿cómo barreras opondrá un ultraje
ni cómo abismos abrirá una idea,
si existe igual dulzura en el léng113:je,
y hay la Inisma altivez en lf!, pelea.? .....

LA ILUSTRACION MILl.TAR

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'LA ILUSTRAGION MILITAR

•

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LA ILUSTRACION MILITAR

100

Luis de Camoens cfescendia. dé una hidalga familia.
el episodio de la desgraciada Inés d_e ~astro, reputagallega, que pasó á establecerse én'i&gt;ortu..,""8.len 1370.
do por los críticos, como el más ~aroát1co del poe~a.
En el ca.nro cuarto1 continúa Gama su narrac1on V a.'!Co Pires ó Perez, jefJt ne esta familia, .sirvió
y refiere la.s gut:rras de Portugal con Castilla, ~obre lealmente a.l Rey D. Fernando y luego á su viuda
la su~on de aquel reino á la.muerte de D. Ftrnan- la célebre teonor Tellez de Meneses, viéndose, por
do· las hazanas del condestable Nui'lo Alvarez Perei- efecto de su fidelidad, obligado á. pelPar en los cam•
batalla.yyictoria de Aljul,larrota¡ es~uerzoshechos pos de Aljuba.rrota en favor de los reyes de Castilla.
E tamben as memorias gloriosas
Juan Vaz, hijo· de'Vas~o, tomó una parte muy
para.descubrir la India por mar, y cómo D. Manuel
Daquelles Reís, que foram dilatando
activa en las guerras que sostuvo Alfonso V. Antotoma
á
su
cargo
esta
gran
empresa,
confi.ánd_ole
el
A fé o Imperio; e as terras viciosas
J)e Africa, é de Asia ,uidaran devastando:
mando de la expedicion. Prosigue Gama exphca.ndo nio Vaz de Camoens, primogénito de Juan Vaz,
los preparativos y salida de la escuadra de las pla- estuvo casado·con Guiomar de Gama, seltbra de la
E aqttellea que por obras valerosas
familia ilustre á que perteneció el famoso navegaute ·
· Se vao da le"i da morte libertándo;
yas de Belem.
.
.
.
La relacion del Almirante, sigue todavia en el del mismo apellido, y de este matrimonio nació Simoiil
Cantando espalharei por toda parte,
Se a. tanto me ajudar o engenho o arte.
eanto quinro, pero el asunro 1W es!ª el mism~. Ga- V az, afortunado padre del gran .poeta·.
El mismo afio de 1524, en que murió Vasco de ·
Al hacer Camoens la descripcion de los héroes de ma explica. los países que ha recorndo, su arnbo al
Gama
el autor de Os Lusiadas á esta vida.
cabo
tormentoso,
que·
se
llamará.
des
piles,
de
Buena
1
Portugal, dice al desfilar la primer3: fiP¿ura.. Este
Como
justa
compensacion
de una péPdida que la
ancianoes Luso (1) á quien debe la Lus1tama su nom- Esperan:za, la a.paricion del gigante Adamastor y la
naclou portuguesa creyó, tal vez, irreparable, al
. bre.-Hijo y compa~ero det Tebano que por tantos ll~da á Melinda.
·
.
En el canto sexto, los portugueses salen de Melin- abrirse la tumba del audaz marino, brotó de ella el
paises extendió sus conquistas, vino á parar á nuestra. tierra Hispana. y enamorado de las en~ntadoras_ da.. Baco desciende á los dominios de Neptuno, halla. genio predestinado á inmortalizar las acciones ~e un
·
•
ca.mpiJia.s regadas por el Duero y el Gu3:diana, don- en su ma.,,.nífica. residencia á este dicfs, y logra reca• pueblo 'heróico.
A los trece años pasó Camoens á Coimbra. é inde los antiguos colocaron los Elíseos, qU1So honrar- bar de-é!'''1a promesa de qtie destruirá á los navegan-.
tes.'Neptuno congrega. á las divinidades marítimas ·gresó en la universidad-, que acababa. de ser traslalas con su nombre y hallar en ella sepultura. .
dada desde Lisboa, por disposicion de D. Juan III, y
Invoca. luego, en dulcísimos acentos, á las nmfas y da sus órdenes.
Nave,,.a en tanto la escuadra, empujada por una el aquel ceutro de enseilauza. dedicóse con notable
del Tajo. Verificase en el Olimpo una gran asamblea de los dioses. Baco receloso de que sus triunfos dulce brlsa.; Velloso, uno de los expedicionarios, dis· aprovechamiento al estudio de las lengas clásicas.
en la India. se vean eclipsados por los de los por~- trae, en una apacible velada, á sus compañeros, refi- De regreso en la capital ~e enamoró de una dama de
gueses, se opone á la empresa de Gama; pero Venus, riéndoles el paso honroso de doce caballeros portu- palacio, llamada D.a Catalina de Ataide, la cual
contando con el auxilio de Marte, la favorece. Lle,,aa. gueses en Inglaterra. La narracion es interrnmpi- supo corresponder á la pasion que M poeta había-le
el Dios de la guerra al Olimpo, y se hace escuchar da por una violenta tempestad, las velas. y los másti- pintado en tiernísimas endechas; -pero eu vez de la
de Júpiter, quien asiente á las razones del amante les son destrozados por el hura.can, y ~dos creen ha- dicka que su fantástica. imaginacion le fingi4, Cade ·Venus y: disuelve la asamblea. Eutre tan ro V asco llar el fin de su carrera en el fondo del mar que sur- JilOens saboreó amargos pesares y perseguido poI' la
y sus con:paneros lle,,aa.n y&amp; á Mozambique, cuyo G0¡ ca.u audaces. Venus y l~Nereidas, acuden solícitas poderosa familia de su amada, fué condenado á un
bernador procura, arteramente, deshacerse de los en ayuda· de sus protegidos y calman los elementos. oscuro ~estierro.
.
bu4spedes europeos. Descubierta la trama, se empei'la. Los lusitanos llegan entonces á íJa.lic~t.
}lasta cumplida la edad de 25 ailos, el poeta no
El canto sétimo empieza con .una sentida exhorta~ pudo. volver á la cor.te, y enroncos ya, contemrlánrudo combate y los P?~·tngu;ses quedaron vencecion del poeta á los príncip~s c1istianos. Bellísima dose sin pervenir y sin fortuna decidió proporcio"'ilores.
.
.
El Rey de Momb~a, inspirado por Baco, que descripcion del ~la.la.bar; preséntase Gama al Zamo• nars~ en la carrera de las armas medios que le
toma fa figura de uno de los confid•ntes del mouarca, rin, quien l_o recibe ~onrosamente. El Ca~~\~~ vi~ita facilitasen la codiciada union con la fiel doncella á •
prepara. una traicion á los navegantes. Venus ínter- las naves y admira los productos de la C1V1ltzac1on qoien habia consagrado su corazon y su vida.
. cede en favor de ellos con Júpiter, y éste promete europea..
El retrato del gran épico, que figura ai frente de
Pablo de Gama, hermano del Almirante, expli.ca. est.1.s noticias, lo representa en el pellÍ01lo de su exis•
favorecerlos revelando algunos sucesos ·venideros.·
Gama ve en' suefios á. Mercurio, quien le anima para en el canto octavo al Catual varias pinturas y retra~ tencia que rnmos relatando. Generalmente se pinta .
que se aleje de Mombaza y lleve la escuadra á J\Ielin- tos que se ostentan. en las bauderas y estandartes de á l'amoe1Ís, entrado ya en edaa . madura, ceñida11u
da. Obedece el A1mirai1te, y obti,me del Rey de Me- la flota. Descripcion notable de la historia lusitana y noble frente con la corona de laurel, y sin vist.1. ó
linda, frau.ca y generosa hospitalidad: Este es el ar- dé los hechos de armas de los portugue~es. El Za- ce!"ra.do el ojo derecho. Nosotros, hllmos preferido
morin. consulta á sus arúspices sobre el"destino futu~ento del ~egundo canto.
pulJlicar el que nos han remitido ºde Lisboa, y el
V asco de Gama, hace al Rey de Melinaa en el ter- ro ºdé l¡i. escuadra y aquellos, influidos por Baco, pre- cual sin perder nada comparado con el otro respecto.
cer canto, unasncinta·descripcion geográfica de~uro- dispo1ien á su sei'lor contra Gama. Baco no cesa de á autenticidad, es menos conocido en Espaí1a. •
pa, Íliciendo al llegar á ocuparse de nuestr¡¡. Penín• conspirar para destruir la flota; pero á pesar de ~a
Embarcóse Camoens para la vecina costa de Afrisula
.
conducta pérfida. del Cat11.al, los portugueses quedan ca, y á las órdenes del.gobernador de las posesiones
•
triunfantes.
portuguesas D. Pedro de :i\lene.~es, hizo sus primeras
Eis-aqní (2) se descobre a nobre Hespanha.;
_S e da princi¡&gt;,10
el canto noveno á l_a relacion armas, pc_leando en combate naval contl1\ los berberís-·
Como ca.b~a allí de ~uropa toda;
del viaje de regreso. ('amoen~ hace una pintura en• cos; pero como si la fortuna se alejara envidiosa del
Em cujo senhorio e gloria. estranha.
canta.dora de la isla del amor, donde .Venus prepara verdadero mé;ito, en esta campai'la sólo ctnquist-0 el
Muitas voltas tem dado á fatal roda..
á los expedicionarios deleitabl&amp; solaz, hiriendo á las granpoeta una terrible cicatriz, á cambio d~l ojo deMas nunca poderá com forza ou manlia,
Nereidas con los dardos del travie¡¡o Cupido. Los
rec110 perdido de un gb:\9e de pica.
•
A: fortuna inquieta p&lt;U"•lhe.rloda,
portugnesei; encneuti-au la r~ompensa de sus. fa!igas
Eran ya conocidas algunas do sus más befüs
Que lha. nao til'e o esfor&lt;;o, e ousadía
y peu,1.lidades en _los amantes brazos _de estas runfas composicione:; poéticas; varios sonetos apasionados,
Dos bellicosos pciros que em s~ cria.
marítimas.
. .
•
·
fáciles y elegantes voltas y otras delicadas poe..,ias
· Verifícase en el décimo y último cauto del poema
~~critas en portu¡,'11és, ei;pa!Tol, y gallego; .¡ero su.
el convite de Tetis. Cancion profética de una ninfa
musa no se preparaba aun á. tenrler el vuelo á las
en que da noticia de los hechos futur~s de los porsublimes regiones de )a epopeya,"'Y qujzás si la forTem ó Tarragonez, que se fez claro
tngueses en la India. Fa.checo, Almeida, Alburquer•
tuna no-se hubiera entonces mostrado tan su enemi•
Sugeitando Parthenope inquieta;
que, Castro, el mismo Gama 'Y' otros capitanei; ilu"S•
ga, el destino del poeta. camoiara y las generaciones
O Navarro; as Asturias, que reparo •.
tres, s&lt;.m ob;jeto del cauto de la deidad. Gama, con-,
actuales desconocieran el nombre que hoy 1·epiten
J á foram contra a gente l\fahometa.
ducido por Tetis, ~ciende •á la cumbre de una moncon mfatica veneracion. Cuando el valeroso solda,lo
Tem ó Gallego ca~; e o grande e :-aro
taña, desde la. ·cual se descubre el .mecanismo del
de· Africa llegó á Lisboa en 1552 esperando que
Castelhano; á qnem fez o sen Planeta
universo, y le sei'lala las costas de Asia y Africa.
,Restituidor :de Hespanha é senhor della;
El poema termina cuando los felice~ nave,,""8.ntes lle- serian "n!compensarlos sus servicios, con un empleo
decorosoquele permitiera unirse á la que amaba, sólo.
Bttis, Léao, Grana.da, com Castella.
gan, de regreso, á la madre.patria.
Esto es á grandes rasgos la obra de Luis de Ca.- obtuvo dei;dcnes y amar~nras, y vió 11eriler,.,e, arras•
Tiene, cuando habla de su patria, un pensamienmQens. llimno ele.vado á la. patria.por un corazon idó- tra\las por el viento de la ingratitud las 'ruú~ dulces
to tiernísimo
latra de la grandeza nacional, sus más irresistibles ilusiónes de·su ~lma. Decidió en tal extremo traslaencantos, Sl&gt;n hijos dP.- esta pasion genero~a y poten- d.1.rsc ,í. la India y no tardó en 11oner por olJra c~te
Esta é a di tosa patria minha amada;
te. Sarcófago mis imlestrnctible qnti las pirálnides plan, propio de un hombre ele cornzon. A su llegada
A'qnal ·se o Ceo me dá, que en sein peri~o
de los Faraones, todos los hombres ilustres de la na- á Goa en Setiembre de 1553, ciiiú de nuevo el a111és
Torne, coro esta empreza. já acabada,
cion portu~uesa anteriores al Jloeta, han hallado en de las batallas y concurrió ti varios hechos, en qlie
Acabe-se esta luz allí conmigo.
0::; Lusiadas eterno asilo y altar imperecedero para ilu~tró su nombre, log1·ando distinguirse en la cam· Después de estos. versos, da cuPnta .Ga.ma del orí- sus virtudes, que las generaciones venerarán mien- paña :;osteuida 11or el .,·irey Noronha contm el rey
gen é historia de Portugal ha.sta el reinado de 1-edro tras el nnmdo subsista ó el homlJre sea capaz de de Pimenta, y má~ 11articularmente en lá e_xpedicion ·
el Justiciero. Sobresalen en el canto algunas descrip- abrlg-ar en su alma senti1nientos generosos. •
que se destinó á las órdenes del almirante Yasconciones, como la dt&gt;l hecho de Egas Moiliz, que, emu- · Despues de ,•er al poeta, pasemos á conocer la•Yi- eellos contra nna escuadra turca que 1•lrateaba pot el
lando á Régulo, se ofrece al rey Alfonso de Casti- da del honibre. '.
mar Rojo.
,
lla, para expiar 1a falta de su pr-0pio monal"ca, y la
Una ;nemurable s:ít.ira, en que critic~ba, con intligde la batalla del Salado. i,a escena en que Dolía.
III
11aciou1 las costumbres de sus 'conciudadanos y á la
María, esposa de Alfonso Xl ele Castilla, se presenta
Dieciocho ciudades de la culta Grecia se disputa- · cual JillSO por título, Disparatcs-.,la l11dia, ·grangeó
á su padre el portugués piiliéndole auxilio contra los
ron L.'l. houm de haber visto nacer al i,¡pblime cantor á Camoeus la enemi,;tad elel gobernador Fraucisco
moros que amenazan á. Espaila con nna nueva invade Aquiles; tres cinrlades portuguesas, Coimbra, San- Barreto,· quien, alJusamlÜ de su pouer, desterr~ al
sion, es muy bella, aunque no tan interesante como
tarem y Lisboa, sostt1vicron la misma contienda poeta ii las '?lfolucas. l'or espacio de trc~ años anduvo
· respecto· del Homero lusitano. La capit~l del Est.1.uo. en estas islas, en Macao y en Malaca, arrastrando
que debió su autonomía política _al preclaro •Alfonso los tristCsimos dias de su trabajosa y pobre vida,
1) De este nombre ae derin el tltnlo de este rran ¡,oema.
1
Enriquez, obturo el triunfo en este pleito nobilísimo. hasta que el virey Braganza le dió en Macao ,un
"2) Desde os P,rin ,os.
•
Que en perlgos e guerras esfo~dos,
Mais do que promettia a forya hunµma,
Entre gente remota edificá~m
Novo reino, que tanto sublimáram:
0

ra.:

vao

.pn

en

•

0

•

101

destino .de escasa irnportaicia; pero que bast~ba á satisfacer las necesidadEs'm1.s perent(nas.
.
· • Al.regresa~·á. Goa n3:ufr11:r,í la embarcacion,
que le condnc1a, y más atento al precioso· tes?ro de poesías ~?nsa¡,&gt;Tado á la pal ria, que hacia ya basta~te tiempo iba acumulando .que á
la conse1:vac1on de los bienes y hasta de' la vi. da, l~gró sah·arl? á nado, con el auxilio del
ñ_df&gt;l1s1mo Antomo; un escla,·o que compart1a gozoso con el poeta ar¡nella existe&gt;1cia mísera y por todo extremo di·s,·enturada.
Nuevos - dolores le esperaban en Goa· acusado de conc1¡r~io~ai:io, vióse -sepultado ~n una
mazmorra, ! s1 b1e~ quedó demoi:,trada cnmpli-•
da1;11eute su mocepc1a y confundidos sus peri;egn_1dores, no cesó aun el IJa,fo de mostrátsele
adverso; que parece ser destino de los gra\ldes
hombre_s, coia;char no más que abrojos durante su \'lda, para que se transformen á los ojos
de la ~osteridad -~11 laureles deslumbradores. ·
En Sof~_a v1ose re~uciclo poco menos que
á la mend1c1dad, y en Lisboa no mejoró de fortuna, cuando r~resó despues de tantos aí1os de
expatriacion. El que pudo ofrecer á su• patria
y á su rey .

· das aguas de un mar inmenso, hast!I llegar á las
orilla~ del Gangeg y del Yudo.
Juan II de Portugal,'aquel mo.nnrca que siguien-•
·· do las mismas patrióticas huellas del famoso é ilus•
trado inf,mte D. E~rique";consagró~e á dar fomento á las empresas marítimas y viajes de explora:
cion al Africa, meditó el proyecto de hacerremontar aquel promontorio á 19:s naves portuguesas, y
confió-1a realizacion de e.•tA designi(',',11! noble caballero Vasco de Gaina, hombre acreditao.o de experto ~rioo, y de poseer un alma enérgica, como
. convema á In mognitud é importancia de la mision á que ec le dei,tinaba.
• •
Era Vas"co ·natural de Sines, pequeno, puerto-en
el litoral del-Alentejo, y consta que liabia nacido
en !469. Apenas recibió instrucciones del monardedicó~o el navegante á preparar lo ilecella:
río para la expedicion; pero cuando ya los trabajos se hJlllaban muy adelantados, la mano de la
ipuerte, hiriendo á D. Juan II, detuvo la salida de
la escuadrilla surta en el Tajo.
D. l l\Iani.el, heredero de la corona, perseveró
en los planes de su predecesor, y después de algunas di:acioncs, la pequetla flota ~alió á la mar el 7
do Julio dé 1497, guiada por Gama desde la nave
San Gabrid, cuya estela seguian, el &amp;a Rafael,
mandado por un hermano del Almirante, El B,:rrio, que obedecia á :Nicolás Coello, y u¡¡ buque que
conducía las provisiones.•
Favorecida por los vientos, la e.cuadra tocó en
Santa Elena, hizo rumbo al cabo de .Buena Espertl!iza, fo dobló, y desde aqu{ lanzóse en medio de
mares desconocidos é inesplorados. En )fozambique fué preciso rechazar á cañonazo,; á los nator&amp;•
les, y desd!I este punto, lf! e,cuadra pasó á )[elinda,
y después á Mombaza, recorriendo luego la distancia de 600 leguas, 4.ue lo separaba del Indostan, en ventitres dias.
•
•
Llegado Gama á Oalicut, expeJimentó en el. trato con
los naturales serios disgustos, y hallose expuesto á graves
peligros¡ así es, que hubo de despedi~o á cañonazos del
Zamorin. De tegreso en Lisboa, fué recibido el audaz navegante en triunfo, y se indemnizó con los aplausos de
sus conciudadanos de las fatigas de 11. expedicion; el rey
D. Manuel, nombróle Conde de Vidigueira y gran Almirante¡ pero por causas que· no se explican, sin ºdar lugar-á
censuras.anulrgas-para la memoria de aquél }:'ríncipe, Gama no obtuvo et mando de la nueva expedicion dirigida á
la India.
Pedro Alvarez Cabra!, fué el jefe de ella y aun&lt;fue descubrió por un feliz az&amp;r el Brasi 1, no consigúió en su empresa otro resultado; y. de loo 12 buques que componían la
. flota, sólo sei! ,inclaron de regre,o en el Tajo, conducien_do muy mermadas sus tripulaciones.
·
En 1602 verificó Ga1J14 ,;u s~gundo viaje, y ec~ó los cimientos de la soberanía portugue¡,a en la pení~uladel In-

ca:

• «Para servir-vos, bra~o ás armas feito·
para cantar-vos, mente as musas dadat '

..

obtuvo ºal ca~o de enojosas y largas gestiones m;ia pens1on de ochenta y tres pesetas
• anuales, en pr~•io. de 18 ai\os de servicios de
guerra, con la obligacion ele residir en Ja r.orOontralrnirnntc D. José de Bautista Andrade
t~; . pero esta mí~era r~tribucion dejó de perAyudante de camp_o de i:;. )l. el Rey ffe Portugal
c1b1rla en los últimos tiempos de su vida. .
.
. · D?s anos trascurr~~ron desde su vuelta á la madre Jerónimos; al lado de las ael descubridor de las
patr~~• hasta que vio terminad.a la impresiou ele su . lndias.
ob1:a _inmortal; pero aunque la aceptacion del Jibl"o
Tesoro del Luso,. llamó Cervantes el mutilado de
sat1sfiz? 3'-1 or~ullo d~l poeta, el·producto no rPmedió Lepanto, el soldado español; á la ob~a del guerrero
• su~ mutas. Fmal_mente, m1~ert{) el fiel Antonio, el portugués, del lesionado de Ceuta· divino apellidó á
~1ado ó esclavo Ja.vanés que salia de noclle á men- Luis de Camoens, el gran Her¡·e;a, el que lloró la
d~ga.r _para su pobre amo, Camoens enfermo y sin muerte de D. Sebastian, y supo tambien hacerse lla•
nmg~m recurso lrnm!~º• tuvo que .refugiarse en un mar el divino; Torcuato Tasso se extasió en la lech?sp1tal, de do~de saho para espirar, pasados algunos tura de Os Lusiadas y procuró inspirar su fecunda
d1as, en una miserable casa de la calle deSantaAna
musa en los altos conceptos del poema portugués;·yLoá principios- del ajlo 1579.
·
' pe de Vega, aquel mónstruo de la naturaleza., '\ue no
Sobre la fosa que encerró el cadáver del gran acostumbraba á reconocer fácilmente maestros en el
.poeta en la iglesia de Santa. Ana, se ~olocó, algunos arte dela versilicacion, exclamó, con espont.áneo lenanos más t.1.rde, º~! ~ senci~la lápida; pero el espan- guaje, sei'lalanclo el progreso de la literatura lusitana:
~so terremoto de l toD borro todo vestigio. En 1879,
Como lo muestran hoy vuestras Lusiadas,
~erced á los trabajos lJevados á cabo por una comi- . postrando Eneidas y ríndiendo Iliadas.
s1on creada por Rodrigo Fonseca, el esclarecido mi_Dichoso-el pueblo, exclamaremps uosotros, aniquinistro -de la regencia de D. Fernando, descubrióse lando nuestra pequei'lez con el grito del entusiasmo·
la sepultnra del can~or de Os Lusiadas, y hoy des- dichoso el pu.eblo qu~ logra producir tales hombres:
cansan sus restos baJ0 las magníficas bóveda§ de los y afortunado el homQJ"e que ..gra identificarse con el
pueblo en que le cupo na-·
•
cer, hasta el punto de trasmitir el conr,cpto patrio á
la posteridad.
Iloruero hará.· imperecedero el nombre de Grecia,
aunque desaparezcan los
últimos vestigios de aquella admirable civilizacion;
Camoens
repetirá á los si.
glos futuros el nombre de
Portugal, cuando se ha¡-:m borrado las postreras
hu1.:..:1-; de la edad presentP y du..erman las generaciones actuales en el
sueño del olvido.
P. 11. l~n1u.sno

•

..

.

---~.

• GAIA, ALIIE!DA, YALBURQUERQUE

Vizconde de Seisal

•

Comandante de Ingenie~s, y Ayudante de órdenes de S. ll.

D,¡sde. que el animoso Bartolomé Diaz, arribó felizmente, aunque á col!ta de inaudi- •
tas penalidndes, al misterioso
promontorio que marca el límite liúr d«il viéjo continente,
desde este día, eternamente
memorable en los fa;tos de
Jacivilizacion, quedaba abierto á la audacia del hombre el
can:vño del Indostan; pel'O eia
preciso terminar esta émpresa doblando aquel cabo, aventurándose exi las . desconoci

.

..

D. Bern~o Pinheiro ~do Pindella
Tdniente de Ingenieros, y Ayudante de órdenes de &amp;. M.

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Gran revisto mi.l itar del dia 23 de'Mayo, en ho~or d~ los ·reyes ds Portugal.-Desfile de la attillet'la.-(Dil&gt;u1o de Melendez, grabado de Parras)
LA ILU!TRA,CION MILITAB

•
•

.
,.

EXTRA S UPLJU,l.S:Nl'O AL N Ó~ . VI

�..

LA ILUSTRACION MILITAR

104

Pombal, com&lt;r tantos hombres eminentes, ter•
dostan; pero los sucesores del Almira■te, en parminó sus diRS en el deRtierro. Al ocurrir la muerte
ticular Vicente Sodre, hicieron muy poco para
de D.- José, sintióse privado de apoyo, en medio·
que prosperara •la núeva colonia. Lleg~ en 1606 al
. áe una rnciedad que le era francamerlte hostil porIndostan el ]11'imer virey Francisco 'de Almeida
que no se hallaba en aptitud de estimar sus cuali•
y este probo )Linistro, echando mano de los abundades, y no tardó en ab~ndonar la corte y retirardantes recursos que se ofrecian á su talento y actise á su marquesado. Sust11nci6se, más tarde, un
vidad, inostró~o djgno de la confulnza depositada
proceso, y.se le delaró culpable; pero la Reina Do•
en él por su Monarca.
ña Maria lo indultó; en atencion-expresaba ,el
Había nacido Almeida en Li~boa, á mediados •
decreto-á Ja edad avimzalla del :Yarqués. Pomdel siglo anterior, y gozaba, en su país y en Espabal sobrevi..-ió apenas á efte rasgo de la ingratitud
ña, crédito de marino inteligente y de esforzado
de sus conciudadanos; ca.mJdo de la vida, enferCapitanJ por haber tomado parte muy activa en la
mo, y abru¡nado por In! amarguras, rindió rn alma
guerra de Granada, al servirio de los Reyes Oatóíndomable el 6 de Mayo de 1782, á la edad de 83 año~.
lico3, y haber mandado una eatuadraquoD.Juanll
IIa,tA más allá de la tumba le persiguió el rendestinó en 1494.á las Antillas, celoso de las glorias
cor de sJs enemigos, prohibiendo que bO grabase..
de Castilla, si bien hubo de desistir de tal empeño,
epitafio alguno en la lápida que cubrió . sus desmerced á las gestiones de .D. 1''ertlando y Doña
poj-.; ·como si los grandes caracteres históricos
Isabel.
tuvieran necesidad de estos vanos'°'alardes, y co,Durante la época de su gobierno.en la India, Almo si las.obras del grande hombre pudieran quP·
moida, hizo tributarios á vnrios príncipes. indíge• dar encerrados con él en su sepultura.
nas; creó establecim_iontos importantes en Cananor, ~arsingay Co.chin; tomó posesion de las iblas
~aldivas y logró un gran triunfo naval en aguas
del Diu, sebre la flota musulmana del Almirante
D . .d.NTO.NIO MARiA DE F~TES
l'ÉREÍUA. DE MELLO
Hussein.
En 1508, cuando -volvía á su pátria, la fortuna le
Este distinguido 'hombre público pertenec_e. al
preparó un tristlsilll(\ fin á mano de los hotentocuerpo de Ingenieros miliCllres, en el que figuran
tes del Africa lleridional, y el que tantos reinos · ._1- - - - ~J. D'AndtadeCorvo,
las más altas inteligencias del vecino reino.
•
conqui,tara y tantos príncipes rindiera, no tuvo
Miniotr,, de la L~gacion de Portugul en esta cor· e.
• Desde 1851 ha sido siete ..-eces ministro. El_juimás sepultura que un hoyo en playa jgnorada y
cio que bajo este aspecto ha nferecido de sus contemporádesierta. Por máa que un escritor coetánro asegura •
un lug11r eminente al célebre D. Sebastian Jo,é de Carv ~
neos no es unánime en lo qu\l tiene de füonjero, porque
haber visto en una iglesia de Evora el siguiente epitafio:
lbo y Melo, primer cofide de Oeira, y primer marqués de
en ninguna esfera como en la política o_frece mayores apa•
•Aquí yace D. Francisco de.Almeida, primer virey de
Pombal, el re,iaurador de Lisboa, el estadista más in,igsiona1Wentos y contracciones la crítica.
..
la India, que no supo huir ni mentir.•
ne de Portugal, el que supo ·hacerse acreedor, por !!US
Sin embargo, algunos hechos de carácter tan pos1t1vo,
Succ_dió al desgraciado Almeida el gran Alfonso de
extraordioarios tslentos, al respeto de los hombres más
como la orgar,izacion financiera, la consolidacion del créAlburquerque, héroe de fama ll'gendaria, que contó los
sabios de Europa, y por sus il,IJlortales obras á las bendidito, el restablecimiento del dominio colonial, el moderdias de su mando por el número de sus victorias. En una
ciones de todo un·puoblo.
no moYimiento de la industria y la regularizacion de la
época que Portugal ~onsagró tanto~ nombres esclarecidos,
Primer ministro, árbitro de la voluntad del débil
fuerza pública, han sido renlizados durante su gobierno, y
pocos hay que p1¡edan competir ~on el de este insigne
Jos_é I, Pombal empleó los recursos del inmoñso poder,
es, por tanto, autorizada lapresuneion de quehabránreci:•
viroy; ningun hecho que eclipse los que él supo realizar.
con que se vió revestido, en procurar el engrandecimiento
Conquis~ á Goa,• dCBtinándola á ser capitaÍ de las posebido ei coñcureo de su influencia oficial, tanto como el de
~e la patria y el bien&lt;sstar de su; conciudadanos; y sus
siones portuguesas; h!zose dueño, á fuerza de audacia y
la autori&lt;lll personal, que en términos generale,; ,e le
pechos dicen hoy, que suma de actividad, ae.energ!a y de
conoce, cuando se le califica muy justamente á ·nuestro
te~acidai, de Clllayata, M;ascata y otras ciudades del goltalento, pu•o al servicio de tan nobles causas. La abolicion
fo pérsico y de la.,&amp;rabia; sometió al Soberano de Ormuz
juicio
de verdadero hombre de Estado. •
·
•
en 1761 de los autos de fé, con que, en sarcasmo á la moral
y por último, en _1511,' con ~na escuadra de H) buques qu;
dulcísima del Redentor,. pretendía tiranizar la concien.-ia
conducill á m bordo 800 hombres de desembarco, franJ.•D'ANDRADE CORVO
y destruir la libertad del pensamiento; las leyes par!\ ll\.
queó e_l golfo de Bengala y se apoderó de llilaea, ciudad
:Uuy jóven hizo su·s ·estudios en la escuela Politécnicolonizacion del Brasil; Jo,; admirables decretos expedidos
de 100.000 habitantes; con lo que abrió-el paso á nuevas
á raíz del espantoso terremoto de Lisboa, y merced á los
ca, de donde salió el año "1843 con el empleo de Te~ieate
comarcas y regiones.
cuales hizo. renacer de sus ruinas esta herq¡o,;a ciudad; la
de Inge.nieros.
•
· •
Pero no fué este grande hombro mejor recompell.8ado
expulsion ae los Jesuitas, en 1769, medida que fué luego
Al mismo tiempo eftrsó la Medicina, y fué nombrado á
por su rey, que lo babi!\ sido Colon por Fernando el Caadoptada por otras naciones, y que se consideró 11ntonces
los 20 af\os profe,or de Botánfca en la escuela Politécnica
tólico; cuando supo que D. Manuel eD"daba á I,;ope
en alto modo conveniente; la crcacion de las importantíy de Economfa rural en ·el Instituto agrícola.
Suarez en su reemplnzo, prorrumpió en una frase que se
simas compañías.~ comercio.do Pernambuco y de OporSe consagró cad11 vez más á la ciencia, y •imultáneaha hecho fümosa-Me he enemistado con los hombres
.to, ~ta últiID;&amp; destinada al fomento de la industria vitímente, á la política y á la literatura; y ya en· otro lu~or el rey, y con el rey por amor á ~s hombres: mi
cola, y á la exportacion de los abundantes y ricos caldos
gar de o,;te número hacemos de él mencion muy distinmision está cumplida; á la tumba, viejo cansado.-Y en
que producen las provincias del Duero. La dignidad en
guida al tratar de los escritorca milit11ros.
efecto~ la tumba no tardó apenas en recibir sus despojos.
las relaciones internacionales de que hizo gala la política
Escusado es decir que un hombre de tan várias aptituAparte de su valor, hay que admirar en· Alburquerque
• portuguesa, poniendo límite á las exigencias británicas y
des
no ha sjdo desc9nocido por sus compatriotas, l!llbiendo,
sus grandes virtudes, y sus nobles sentimientos, pues á
á la influencia abrumadora del Sumo Pontífice romano
estas dotes debió que se consolidasen tan fácilmente sus hasta el puñto do obligará salir de Lisboa en él términ~ por lo tanto, sido ministro d@ Obras públicas, de Negocios
extranjeros é interinamente de Marina y Ultramar. Une
conquistas. Su nombre fué venerado, entre los indios code cuatro horas al Nuncio apostólico, que se atrevió á
de los actos que más honrarán ~iemprt! In memoria de su
mo el de un semidios, y b&amp;ta tal punto ~e sintió su U:.11:rtr:~crpelar ul gobierno, en formu. irrespetuosa é inrod've·
te, que cuando su cadáver era conducido en µn féretro abier- mente, y-la i.bdicion de la esclavitud, constituyeron tí- nombre, es el deci:¡to abo!iendo los cQntratos de emigrncion de los Coolis con destino· á Macao.
to, y su barba venerable se. movía á _impulsos de la brisa,
tulos más que suficientes l. Jcg·timar el puesto que en
Puso fin con esta medida al infame tráfico del ser huaquellos sencillos naturales decian entre sollozoe: •No ha
Portugal ocupa, no sólo en las gloriosas págmi..,; de la hismano, considerado como una mercancía, y al hombr~ do ·
muerto no, ha ido á mandar las escuadras del cielo.&gt;
toria portuguesá, sino entre los promovedores del progreciencia, :ti literato, al político, hay que agregar así en el
No cabe en estas líneas seguir relatando las empreeas
so y de la civilizacion moderna.
Sr.
Corvo al ll.lántropo y ni hombre de vtlor cívico que
realizadas por los sucesores do Alburque.rque; · Suarez
D&amp; la energía del Ministro da una una idea acabada la
plantea una reforma justa, pese á quien pese.
Lopez de Sigueira y·Eduardo de Meneses, que sucesiva~
ejecucion ~el Duque de A.veiro y de todos sus cóm~liLas Academ)as t&amp;mpoco le han retardado_su ingreso, y
mente ejercieron la supreru1\ autoridad; solo diremos, coces, pertenecientes é. las familfos de la primera. aristocr11Fr.mcia le ha nombrado Oficial de Instruccion pública.
mo complemento á las noticias biográficas que acabirn de
ci~ el 13 de Enero de 1757.
.
Muy recitntemente el Sr. Corvo ba pull).icado una obra
inaerUU1e, que habiéndose advertido en la época· de Merombal.mostróse implacable hácia los que atentaron á
titulada E11t11dios sobre las provincia., ultramarinas. Trata
nerns, síntomas del eijpíritu do reóelio~, que andando los
la vida de D . .José I, queriendo demo,;trar que_Ja igualdad.
en olla con calificaciones tal vez demasiado yjvas para un
años debía deEtruir caei la domfoacion lusitana. en la Inante la ley era un hecho, y que lo mismo debían subir al
hon:.bre de cienci11., sucesos c11ya controversia merece
dia, D. Jua~ III, sucesor de D. M11nuel, acordóse en el
cadalso los malhechores de Lisboa, q!.!e los mlis encopeesclarecerse en más serenn y elevada region. .Alguna
conflicto del bom bre ih1@tre á quien la nacion era deutados señores, cuando existía identidad en loa delitos.
esc~sa es justo hallará estos juicios, en un hombre de 4isdora de su engrandecimiento. Entonces salió Vasco de • En las circunstancias más dolorost\8 no se abatió jamás
tud10 muy justamente apasionado de los extraordinarios
Gama de la honrosa oscuridad en que vivia, y condecoel alma del grande hombre, y hasta de h1s catástrofes más
prqgresos científicos que realiza actualmente Io¡¡laterrn.
rado con el mulo do virey, hizo rumbo al Asia;· más Ja
horribles ~upo obtener resultados beneficiosos para el país.
SllS peru;ndor.cs bap. impuesto ya . al resto del mundo, sus
muerte le acechaba en Oochin, donde rinruó ~u alma•
En medio de los horrore1 del terremoto éle Lisboa cuannobles_ y ~uy prácticos ideales de moral, y sistemas de •
heróica. el 9 de Abril de 1624, y el g~de hombre no lodo ao.000 cadáveres yacían sepultados entre los· ~scompura ¡:1enCM1, que harán imposibles el renacimiento de la
gró poner el 11ello á su obra.
bros, y las llamas invadían las ruinas, completando la obre.
Metafísica. Pero preciso es no confund~ el sabio inglés ·
Sepultósele en aquella ciud_!ld d~ la India; pero tre;
de de&amp;tr~ccion, José I, aterrado, preguntó á ~u Ministro,
c~n el-político ing1és; ei hombre general que no es de
a~os despues se trasladaron rns reatos á Portugal, y obtuqué dcb1a hacerse en aquellos instantes de desolacion
n~~n país con el hombre que vive confinado en la espev1~ron decoroso túmulo en la villa df Vidigueira, basta
. -_Enterrar á los muertos y pen&amp;ar en los vivos,-res~onel af!.o 1880. Hoy reposan en el monaatcrio de Jerónimos
di6 imperturbable el célebre :Marqués; y en efecto en esta c1ahdad y se preocupa solo de estrechos y egoístas fines.
Puede con razon admirarse, á la culta, á la sabia Inglade _Belen, junto á las del insigne c11ñtor--1e las glorias
frase se _inspiró su conducta durante muchos dii:.s, y de
terra, pero no debe olvidarse que tras de esa brillante
lusitanas.
l~s"escombros de la vieja Lisboa, aglomera~ion de edificohorte de pensadores, la inquieta Albion siento codicias
cios l~antados por sucesivas dominaciones de Romanos.
•
• .. EL llA"RQUÉS DB PO.M.BAL
in!;llciabl81! que la arrastran frecuentemente á todos lo~
Godos y Sarracenoe, hi1:o brotar la modorña ciudad que
. Entro la abu.Bd~ pléyade de homb~ ilustres con
ea hoy orgullo de portugueses y envidiada naciones ex- más reprensibles desbordamientos. •
que se honra 1~ nacion portuguesa, correaponde de derecho
trll11as.
:

•

►

I

•

..

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•

REVISTA
LITERARIA, CJENT1FICA Y ART1STICA
AÑO IV

•

.MADRID, ,lliLlO n~; 1'883 . •

0

...

SUMARIO.
Excmo. Sr. Teniente General D. Tomás O'Ryan y Vazquez, Director genernl del ¡\rm11 de lnfanlcría.

H. Girnrd, Comandante ele Ingeniero, del J,;jércit,i belg~.

.

.

Vi, ta,; d1:l Tonl(•Kin.

J\Íalrid.-Ihslnlucionr, d~I cnrrpo de ,\rlillcr{a rn i°n•E,1oaicion M.~1eru:-w, j'ot~a•·11.fi11 rfe T,111,rr1d.).
l

Htbann.-Ina·1gurnriun ,lrl C'frc11l11 Milit.ar

D,· npuntc;

remitido, por el T1•ni!'ntP .le Infüntcdl\ D. ;id:. (lnm:nlez

..

Simancn,.- ( Dibujo rf, .-t. t/p Caula.)
.El último nmi¡::o. 1 f Di1,11jr,

rfp

D. I,irfru ni!.)

Lleg11da do. l,ra. re1to, d1• .\lt-,n,fo1.

~11i, e 1,

á 11\ frnguta

I e11l,11d.
Uniformllt' -)Iod?lo de ln guerrera y •nble que en In actualidad ensaya !ll regimiento de Infanterf-. de ,\fries.

-(Dih'.~jo d.81 Tmimte· cid 111i;11w rurrpo [); .11. I\'tm1rro.)

•

•

Aphtac1ones del ~alor solar.

_f\UIO. !::iR. T1rn . .U.I.E Gi.::.11:1:.AL

v::ro.uÁ:, U 'l:Y..I.YY ~.\ZQn:i

Director Gcncrnl lld Armn d" Tnfont.cría

NÚM. 7

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                  <text>Revista literaria, científica, artística y militar.Publicada en Madrid entre 1880 y 1884, durante el periodo de la Restauración. Fue dirigida por Arturo Zancada y Conchillos. Posteriormente cambió su nombre a La Ilustración Nacional.</text>
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                <text>Revista literaria, científica, artística y militar.Publicada en Madrid entre 1880 y 1884, durante el periodo de la Restauración. Fue dirigida por Arturo Zancada y Conchillos. Posteriormente cambió su nombre a La Ilustración Nacional. </text>
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                <text>Imprenta de E. Meseguer Fuencarral</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>•
LA ILUSTRACION MILITAR

64

PROYECTO DE lJN NUEVO FUSJL DE REPETICION, lD:EADO POR EL Ü.APITAN DE ARTILLERÍA,

.REVIS.TA

D. ONOFRJ; MATA

Esta Agencia se eccarga tambien de la abricacion de
clichés, grabados para los anuncios, etc.

Atendemos con la mejor voluntad cuantas reclama•
clones se nos dirigen respecto á. faltas en e~ rec;bo de
esta Revista, á. las que es completamente aJena l!), ad·
ministracion, pues ae confrontan con el mayor cm dad?.
las fajas antes de la salid' ~e ca~a número,. siendo debidas sia.mpre es~as faltas, o a la _c1rcunst9:nma _de !1º dar
el suscritor aviso de sus cambios de res1denc1a, o al escaso celo que en algunas localidades despliegan los empleados de Correos eu el cumplimiento de su cometido.
Lo hacemos constar así para descartar nuestra respo~sabilidad en todos los casos que, por desgracia, se rep1:
ten con frecuencia, por más que estemos dispuestos .ª
remitir en el momento que se nos reclamen, por duf.'h•
cado, todos los n_úmeros que no lleguen á. s·, destino_,
siempre que la reclamacion se haga dentro del mes a
que corresponda el número reclamado.

ADMOOSTB.ACION I l\EPI\I::SENTA.ClON y co1;s10NES

DEL COLEGIO DE GUARDIAS JÓVENES

OFICINAS: Ballesta, 7, bajo, MADRID

DESDE SU FUNDACION EN 1853

ANUNCIOS

TAPAS PARA ENCUADERNAR EL PRIMER TOMO

LA ILUSTRACION MILITAR

INTERESANTE
A LAS CLASES DE EJERCITO Y AR~IADA

se les ngalará:
El Al1nanaque para 1888, que contiene más de 60 grab11dos.
Los retratos en gran tamru'io de SS. MM. D. Alfonso XII
y doña María Cristina.
Se les hará además una rebaja de 50 por 100 en el precio
de los tomos publicados de la Historia Müitar, si desean
adquirirlos.
Vé11Se el anuncio de los p1·eoios de esta publicaoion.

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Se vende en esta 'Administracion, Almirante,
quintuplicado, al precio de 4 pesetas.

Eata casa, la más antigua é independiente de toda otra
de su clase, y de antecedentes bien conocidos por la numerosa elientela que la honra con sus órdenes, sigue admitiendo anuntú1 nultoJ y 101r,unicado1 para los periódicos de
Madrid, jrOflinntu 11 ,~tranj,ro, y toda clase de publica•
ciones.
Prescindiendo por completo de po111po1as frases y ofredmiento1, esta eau se remite al juicio que merezca á los
qlle nueT111Mnt, y en lo suoesivo la honren con sus órdenes.

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De una magnifica escopeta de dos callones con incrusta•
ciones de oro y plata, dedicada á Maximiliano l. 1asada por
los peritos en 4 ooo pesetas (p~ecio módico,-Para tratar,
Preciados, t, 4.0 dereeha.
Y una bonita casa recien construidade planta baja"y]&gt;rin•
cipal en el Camino de Carabanchel. núm. 15 provisional;
tiene 5.715 piés de terreno; construidos, 1.440, buen pozo
par a jHdin, y tranvfa á ]a puerta.-Para tratar, Preriados,
1, 4 °, Sr. Palmeiro.

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de todas clases

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•·
SUMARIO.

M.ADRID.-Estab. tipo-litográfico, Rea], 1
GRABADos.-Daoiz y Velarde'.-(Oopiade w1. 111edallon que
se conservp e¡¡ el Mu~eo de At·tilletia.)

LA ILUSTRACION MILITAR.

Album militar.-Retratos de Coroneles.

DIRECCION Y ADMINISTRACION: ALMIRANTE, 2 (lUINTUPLIC!DO.
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ESPA~A y PORTUGAL .•

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Trimestre •.•..••.••••••..•••.••
) Semcsll"e .......•••..••... •••••

l Alio..

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EN LAS DEMÁS NACIONES DE EUROPA. , • . { SemeStr e. · • • · · • • · • · • • • •. • ••••.
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(CENTRO)

AGENCIA DE RICARDO STORR

NÚM. ñ

MAVR1~ MAYO DE 1883

..

DON ANDRtS lOLINEI\O Y GOM.EZ CORNEJO

Ventajas á los nuevos su1critore1
A los que abonen el importe de un semestre 6 un año,

El almacen de ultramarinos donde se dan los
bonos para el descuento dsl 3 por 100 del importe
de las facturas es, calle de

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SEGUNDO TOMO

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Tapas y encuadernacion de más lujo con relieves
dorados 10 pesetas.
Se venden tambien tapas sueltas, á los precios de
3 posetas y las do más lujo, á. 7.
Entenderse directamente con el encuadernador.

•

HASTA FIN DE 1881

DE

LA ILOSTRACION MILITAR

LITERARIA, CIEN·TlFICA Y ARTlSTICA.

RESENA HIST01UCA Y ORGANICA

ADVERTENCIA

CUI!A Y PUERTO

Rico..... , , . . . . . . . .

Trimestre.. . • • • • . • • • . • . • . • • • . . • •
Semestre • .•....... • .•. • ••.... • •
{ Ali.o..•••••.••••• , • •.•• • . . • . • • •

EN LOS ESTADOS DE AMÉRICA•••••••• { SemeStre. · • · · • • • · •" • • • • · •. • • • •
Alio .••.•••.•••.•••••••.••••• , •

Isus FILIPINAS

Y FERNANDO

Póo.. . . .

f

::estre... • ".' • · • • • • .. " • • • • • • •

\ Un

Francia.-NL1cvo uniforme adopta,lo parR los Jefes :v Oficiales_ de infüntería.-(Dibujo de Mel.endez.-Gr,rbado de
Maxi.)

3 pesetu.
6
•

Entrada. de Cárlo1 V en Amberes.-(ruad,:o rle .lfakart,
pYemiado con m,e,:lalla de 01·0 en la última Exposicion de
Paris.)

•

11

Gimnasio ele! regimi('nto infant•ría de Filipinas en rl
cuartel del Cál'meit dll Pu]ma de l\fullorca.-(Dib1\j&lt;) de
Lagarde. ~Grabado de Pa,-ras.)

8 íranoos.
14
1 peto 6o centavo,
2 pesos 6o

•

4

•

Habnnn. -Efec.ws"remitidos por la m1iestrnnza de Artill!lrí1t á. la ~xposicivn de Amsterdam.

S peaoa.
5 •

llab·ana.-Aspeeto del teatro Payrety SUij inmediaciones,
momentos de•pues del desplome del ala derecha oel edi~
:ficio.-(De fotografía r1m1itida pir nue.1tr~ • corresponsal
D. Juan Fernandez Suarez.)

3
60 -tavoa.
::
6

Episodios nacionnlcs.-Grabados de lns olmis publicadas
por D. Benito Perez Galdós:-(Dibujo8 ele Mélúla.)

•

26

~-ó··~-~-~~.-~w ,:.;;:-

. Copia de un meuallon que so oome~·va en el l\fufeo -de Artillería

EL PAGO ADELANTADO

�...

•
•

•
LA ILUSTRACION MILITAR

66 ·

•

LA ILUSTRACION MILITAR.

SUMA~IO

No obra d&lt;l otro modo Francia respecto de las p.or los que careciendo de los conocimientos exigidos
posesiones portuguesas de Africa, habiendo llegado en el exá.~en del ingreso,.deseaban, sin embargo,
TExTo.-Crónioa.-E:i:plicaoion de los grabado!.-Correspondená ocupar Pontanegra y Loango á despecho de las re- continuar la ca1Tera y llegar, aun.que más 'ta~de, al
oio. de lo. Habano., i•or el Com.indinto de Artillería D, Fro.n•
clamaciones formuladas .por el Comandante del ca• empleo superior.
cisco Ortega y :O.lKa&lt;fo.-La.s roformas de Justicio., por el
.
.
.
non6l'o Bengq; y precisame!lte al ocurrir este ~rave
La creacion de la escuela de Fontamebleau tiene
Comandante de )nfo.nterlo., D. Celestino Argllelles.-Poe•íaa:
El hombre adverso, pnr el General D, J. Guillen B111arán.-Dos·
conflicto, cuando Portugal volvia los ojos háoia su •por objeto unificar la ense!lanza, pitra lo cual se SU•
puea del COIJlb&amp;te, por el ·Teniente de Iofo.nterla D. Rafael
constante (l.lia.da y protectora, confiando acaso en ori• primen las escuelas de brigadas. Los s~rgentos .que
Saqtamarla.-La olaae do aargentoa, por A. Orda:i:.-Ob,ervallar por su mediacion las dificultades que tau ines- pertenecen al primer curso ingresaráu. desde luego
-ciones sobre la. g11erra franoo-alemo.na, por D. Andrés Borrego.
peradamente la asaltan, es cuando l\Ir. Bright se en la que se establezca; pero lós del segundo deberáu
-Cb111'ada,-Obra1 reoibidas,-Ad¡ertenolas.-An11noios;
alza en pleno parlamento y pide para la Gran Bre- incorporarse á. sus regimientos, donde harán únicataiia, -en el despojo de que Portugal es objeto, lo que, mente los estudios qué se exigen en las escuelas re.
dejando á un lado sutilezas del lenguaje, pudiera lla- gimentales de infantería.
marse la parte del leon.
.
Para err establecimiento del nuevo Cintra de ins.CRÓNICA
Hlista aquí los hechos que preocupan la atencion trnccion no se ha pensado en solicitait'crédito alguEXTERIOR ·
pública en Portugal. La conse&lt;:uencia.más inmediata no de l¡s Cámaras, al menos por ahora, sin duda,
ha sido un cambio radical en la opinion, como no porque el General Thibaudin no juzga propicio el
El Mayor de Caballería D. Luis Quillinan, el . podía menos de verificarse, atendido el aislamiento momento y habrá de utilizarse el local que ocupaban
personaje del dia en Portugal, es un_hombre de 55 en que se encuentra la nacion lusitana; y en· virtud los.Subtenientes alumnos de 2.0 año, en la Escuela de
anos, de apostura marcial, y de rostro simpático é de_ este cambio la prensa se arroja. sin receto. á dis- aplicacion, fos cuales quedarán como externos; meinteligente. •
.
cutir los términos de una alianza hispano-po,tuguesa. dida que venia reclamando la opinion, por medio de
Descendiente de una antigua é ilustre familia.,
O Comercio Po'rtuguez dice con este motivo: «Es• sus órganos en la prensa militar, desde que se orgaoriunda de Irlanda, Quillinan nació en Oporto en pí\ña y Portugal, continuando separados por los an- ñ,zó la e;presada Escuela.
1828;. educ6se en Inglaterra y cursó, despues, la. tagonismos hasta aquí mantenidos, no son paises cuyo
· carrera de derecho en la Universidad famosa de concurso, en determinadas circunstancias, sea neceEn el arsenal de T.olon se activan los trabajos
9oimbra; pero sin llegaf á la licenciatura, troc6 _el sari8.
.
manteo estudiantil por los marciales _arreos de Mar· , Viviendo unidos, sin que esa union restrinja su para el armamento de los trasportes de. reserva deste, y se fué á .pelear en Ar geliá conira las salvajes · indepondencia, serán respetados por las potencias tinados á la expedicion del Tonkin.
hordas del .constante Abd-el-Kader, ganando en bre- que los amenazan.
La Infantería de :Marina, la Artillería y las fuer.
ve un alto concepto, por la manifestacion de ·senala,.
»Hay, por lo tanto, que obsePvar si esta union po- zas de los buques que se hallan en la estacion naval
das dotes los ojos de extranjeros, que no eran, por drá establecerse sil!, perjuicio de ninguno de ellos.» de Conchinch.ina, compondrán, con cuati:o compa!lías
cierto, muy pródigos en discernir alabanzas ó recwnoEl Gorrero da noite escribe tambien á este pro• de tiradores annam¡tas, el to.tal de las tropas expe·c.er extra!las aptitudes. En 1851 tomó parte, á las pósito:
dicionarias, si 'las circunstancias no obligan á echar
órdenes de Saldaña, en el movimiento revolucionario
. «El hecho solo de que admitamos la d,iscusion de mano de algunas tropa; del Ejército, que el ministro
que llevó á -r.abo este Mariscal, y sin abandonar la esa nneva fase de la cuestiori. de alianzas, de que se de la Guerra ha recibido órden de tener apercibida,S'.
carrera de las armas, ingresó en la diplomacia, sir• acepte la posibilidad de romper con alianzas tradiEl Contralmirante l\leyer, Comandante de la diviviendo, en distintas épocas, los destinos de agregado ciona~s y de aproximarnos á una nacían de que he• sion naval de Conch.inchina, ha obtenido el mando
militar, y secretario en las legaciones de Madrid, mos andado constantemente.separados; to•lo ~sto, q\le de la escuadra de operaciones; pero las tropas de desCopenhague, Stockolmo, Lóndres y otras ca.pitales de es de pocos dias; pero que representa una impresion embarco ir,ín a las órde!tes de un General de brigaEm·opa:.
general, una revolución en el espíritu público, sig- da de Infantería ele Marina.
Estas son las noticil\ll biográficas qu&amp; nos sumi- nifica que lQ m~s difícil está ya hecho.
nistra la prensa lusitana acerca del hombre que ha sa»Rabia hasta ahora en Portugal, con respecto á
El Iron, periódico que se pttblica en Lóndres, da
bido interpretar, en 1111 moinento oportuno, los senti- Espa!la, una intransigencia que no admitía discu,mientos lle un pueblo susceptible y honrado, recha- sión; ahora ha.y una afinidad de simpatías, que se_ noticia, en uno de sus últimos números, de las prue•
zando á la faz de Europa ias calumniosas injurias manifiesta sin rebozo, y que clama una discusion bas hecha-s eu un nuevo proyectil Palliser, destinado
vertidas contra Portugal en el seno de la Cámara serena y reflexiví\ sobre las ventajas de una alianza á perforar las planchas de blindaje de hierro, re&lt;lU·
• popular inglesa, por el .diputado Bright, el íntimo estrecha que dé á las dos naciones peninsulares la biertas de acero. El Director Genera.l de Artillería,
del ministro Gladstone.
fuerza precisa para defender la integridad de sus Sir~ehn Adye, presenció las experiencias y feliciSin atender á la trascendencia que iba á dar á sus derechos -y' la altivez d.e sus brios.»
tó cordialmente al Capitan Eduardo Palliser por el
actos, por la cualidad de agregado militar á la legaéxito alcanzado. El nuevo proyectil es de hierro y
»Esta es la obra de lnglate1Ta.»
cion portuguesa. en Lóndres, el 1\-Iafor Quillinan,
Felicitándonos sinceramente de este leJllnaja, de- acero, revestido de una especie de envoltura de' acearrostrando valerosamente toda responsabilidad, ape- bemos manifestar á nuestra vez, que en Espa!la. há ro tambien, que se aplica por medio de la prensa
nas tuvo noticia de las palabras pronunciadas en la mucho tiempo que la opinion eleva votos fervientes hidráulica. Hízose la prneba sobre una pl.ancha de
Cámara de los ·coniunes el 3 de Abril por míster en pró de una alianza cómo la que el popul~r diario blindaje de nueve pulgadas inglesas de espesor, á
Bright, dirigió á éste una carta contestando al teji- lisbonense bos~ueja, sin que nadie piense ya. en distancia de 70 yardas, y sirviéndose de un cañon
do de.insultos que forman el discurso del diputa!l.o anexiones ni conquistas, ni siquiera en federaciones Palliser, reformado, c~ carga ae 20 libras de pól•
inglés, en términos tan duros, y con frases de una que, en una ú otra forma, dejasen á. salvo la mútua vora Pebble. La placa fué perforada completamente,
vehemencia tal, que llegan al ultraje, y hacen de independencia. Ho.r. en el terreno jurídico, como en sin que el proyectil se. destrozara. La envoltura de
dicho documento un cartel de desafío en qre se com- el pol(tico, prepondera. el principio de las nacionali• acero, reforzada en la parte del proyectil que más
prende, además de aquel rP.presentante, á · cuantos dades, y todos sabemos que Portugal, aunque corta habra de sufrir por _el choque, lo protegió de un moasientan á sus gratuitas é injustas aseveraciones.
en terrilorio, es una nación antigua, glariosa .Y do satisfactorio, cayendo despues al suelo plegada
Las n.oticias del discurso de Bright y de la CORtes- am¡µti de su independencia, tanto como lo somos los sobre su base, afectando la fprma de un sombrero-.
tacion de Quillinan, llegando á Portugal al mismo españoles.
clak, segun la pintoresca imágen del periódico intiempo, produjeron un efecto_ que hagla muy alto en
·
Así pqes; al tratarse µe Portugal, la palabra glés.
favor de la dignidad y patriotismo de todas las cla- union significa, para nosotros, un enlace íntimo de
Nuevas experiencias han seguido verificártdose
ses de la sociedad lusitana. Prescindiendo de las ma• intereses, el eqmbio y la comunicacion constante de en dias posteriores, habiéndose obtenido el mismo
nifestacionea de simpatía tributadas al agregado mi- sentimientos .y de ideas, y el mútuo auxilio que pue- resultado satisfactor,io para el inventor.
litar en :üón,dres por numerosas sociedades y centros den y deben prestarse en las relaciones internaciode enseñanza y distirtguidas corporaciones, la naciou nales -0.os pueblos hermanos. En este concepto sólo,
formuló, á una voz, la protesta másenéi,gica ysentida y dentro de estos limites, debe moverse la opinion
La influencia alemana se deja sentir cada dia más
contra la significacion y alcance de las palabras· pro• pública en los dos estados de la privilegiada penín- visib1emente en Constantinopla.
nunciadas por el diputado inglés, rechazando unáni- sula ibérica, para impulsar á los -Gobiernos á esLos Oficiales de la comision militar alemana, resimemente su intencion, que á nadie puede ocultarse en trl¡Char sus relá.cion~, porque la situacion es iú- dente en ·1a, capital del imperio turco, han pi:esentaestgs ftlomentos, teniendo en cuenta las negociaciones dudablemente tan crítica para los Estados secunda- do al _Sul~n varios proyec~os para la reors-anizacion
entabladas entre Portugal élnglaterra, respecto á ios rios que .conservan aún, como Portugal y España, del EJérc1to, y estos trabaJos, despues de examinaterritorios del Zaire, en que la seg-unda ha visto de- dilatadas y ricas posesiones coloniales, qne el aisla- • dos detenidamente por una junta especial han ol)tefraudarse sus conatos y aspir.aciones.
miento pódrá conducirlos en un plazo más ó menos nido la aprobacion, con algunas ligeras modificaciones.
Otras causas han contribuido á hacer más serisi- bi.;eve, pero á nuestro juicio, fijo é inape}able, á la
Un Oficial del gran Est:ido Mayor aleman muy
ble, para nuéstros hidalgos vecinos, el sucfso que có- . mina y á las hnmillacion_es más terribles y dolorosas. conocido en Europa y justamente reputado c~mo esmentamos.
·
·
•
critor militar, el .Mayor Von-der Goltz, d· be lle,,a,,a,r
Las grandes potencias marítimas de Europa ofr!!muy pronto á Constantinopla para tomat· á. su cargo
cen hoy un espect.1culo que no es, en verdad, nada
.Acaban de circularse en la vecina república las la reorganizacion de las escuelas militares El Genetranquilizador para las naciones.de segúndo órden, órdenes para~el establecimiento de un.a escuela de ral Koehler y el Coronel KamphoedÜer; ~ecundados
que, siendo tambjen co}oniales y inaritimas, carecen sarg:nto~ ae Artillería. en I!'ontainebleau.
por ott·os Oficiales disting-uidos, llevarán á cabo la.
de poderosas escua~de guerra. Pai·ece como si
~-ista ahora, en todas las poblaciones donde resi-- reorg-aD4acion total del Ejército.
cumplientto un plan redactado de mancomun si, tra'. de el Coq¡andante en Jefe de un cuerpo de Ejército,
El servicio militar en 'rurquía será obligatoriQ
tara de toma.r posesion, en 1iombre de la cultura eu- las brigadas de aquella arma tenfan escuelas, en las p~ra. todos lo.s súbditos de religion musulmana. Los
ropea., de CUl!,ntos territorios inocupados existen en · cuales los sargentos podían adquirir la iRlltruccion cristmnos pod1·árr redimirse á. metálico; pero · debeel inmenso continente de Africa y de las inhabitadas marcaáa en el plan ele estudios para el ascenso á rán permanecer en la segtmda resei:.va. durnnte un
6 indl;pendientes islas de la vasta Oceanía, sin hacer Subtenieñtes. ·
períódo ele seis ai1os.
·
alto ante esos. límites trazados tí la ocnpacion por.
Eu estas escuelas de brigada podian seguirse clos
Consta,r,l el Ejét-cito de doce grandes cuerpos,
el derecho de gentes, ó por antiguos corivenios si cursos, el primero por lo~ sargei¡tos, que ha.bit'udo uno en cacla di vision teiTitorial,- planteán'dose de este
estos se estipularon con pueblos que carecen ah~ra ingresado mediante exámen, aspiraban al asQehso á modo el sistema de la localizacioo, y ~e suprimirán
de elemen~s para hacerlos reconocer y respetar.
Oficial al tenninar el plan de estudios¡ y el segundo los cuerpos &lt;le tropas írregulares,
.

Los asun~s del Sudan continúan siendo motivo
· de preocupacion para el gobierno egipcio. Los últin!os despachos de Alejandría nos hacen saber que los
insurrectos fueron batidos en un encuentro con las
tropas del khedive, _pero que la falta de' provisiones
puso ar ~eneral Hic~s, ese experto ·caudillo que se
vanaglo~iaba de tei:rrunar en el pla.zo de. un mes con
la rebelion, eu la ~ura necesidad de refugiarse á.
Kartum, malogrando en un instante el ti-abajo de
muchos dias.
••
La noticii de ·~ue los insmTectos se habian hecho
due!los, más taTde, de Kartum carece de fundamento.
·
· !
·
•

•

Segun algunos periódicos de la América meridional, el partido de la paz aumenta considerablemente
en el Pen11 y merced á sus trabajos, empieza á entreverse la esperanza de que los chilenos accedan á
evacuar :J;¡ima,permitiendó así'que pueda constiÚlirse
un gobierno nacional, a:l eual lla,b1·án Ae someterse
Montero y Cáceres, lo~ dos más constantes enemi&lt;&gt;-ós
0
del nombre de Chile.
Pero desgraciadamente estas funestas nuevas no
son más que una.-ilusion. L·Eclw des Deux Jlondes
periódico, por lo g~neral bien info~mado, dice que l~
paz. está aún muy d1sta_nte, y que un ejércJto chileno,
c~mpuesto de la~ meJores tropas invasoras y provisto de num~rosa artillería, se dirige hácia Arequipa para acabar con el último ejército peruano y
ocupar definit,ivarnent~ esta ciudad, segunda poblacion del Perú, y el postrer baluarte de la resistencia.
·
. L~s trop_as acantonadas en Arequipa y sus inmediaciones, tienen á su frente al General César Canei·aso, jÓ\'en dota.do de. una Yasta instrnccion u1ilitar
adquirida en_ Europa a costa de largos viajes, y goza
de grandes i!llllpatías entre sus conciudadanos.

67

c~ee~os qu~ á sabiendas traten de ofender y perju•
d1car á la l_ibertad y á la pátria. El Ejérci_to es la
sr~lvaguardia de estos dos grandes atributos de esos
sentimientos que llenan el corazon de todo buen ciudadano; ¿6 es que no conen ya peligro alguno tan altos iiitere~es?
·
¿Es que la paz universal nos brinda con las más
halagüe!las perspectivas? .
¡Cuántos· males pttede causarnos es::i, ·desdichada
eeguedadl
· ·
·
La paz es el sueño de los llósofos· la 0.,.uerra es la
historia de los hombres.
'
•
_Ei 'Ejército. es un. elemento de produccion econ6ID.lca, porque garantiza la paz en el intérior y realiza 6 procura en casos diversos la defensa·ó la extension del terrjtorio. Si no se cree que estos objetos
( hoy más que nunca) constituyen una viva realidad
una nece~idad imperiosa, deploramos por el país 1~
ti·asotndental ofuscacion de nuestl'os detractores.
Y si esto no es así, ¿ cómo han podido escribirsé
esif~ art(culos, que, defendiendo tan falsas y absurdas
nociones sobre la fuucion de las. arni.as, pueden ir
dando por resultado el desaliento de nuestra oficialidad, la relajacion de su espíritu militar y en último término la abyeccion del Ejército? '

.tPe,

de minaiorPs, sin faltar al servicio que le correspondió en
~at~rfn•; en el ej,rcito dq Cataluüa contra la Francia
e el 23 de lfayo de 1~94; tuyo el m11nd9 de 4 piczns 1a
noche del rn al 17 de Setiembre en ,¡de a,·a~zó 1a !{nea
~'~~~;. su ºª:''I°º la bu~ería lla-nada Retagtrar1(i(( de fo Ciu'.
, eI1'25 de ~oviembre fué hecho prisionero en cuyo
o,tac\.o p•r111anec16 hasta la paz en 10 do Junio ~ 9i· fué
8[1;1barcado en la eicuadra del Océano;.l'n u de Juli¿ del
mJ.31:o_o FO le confó ~l mando de unahrtana. c~fí11nel'I\ con
hor~11lo de ba1a MJa 1\l'mada en dofensn del bloqueo de
Oád1z;_ se h~lló en al glOTioso ataque de Lan°has contra el j
n11ví, mglés el f,,derosohy óltimamente emburcado en el
~avío Sa": Iltefonso, ha echo dos viaj•~ redonc03 al 0 , n•
tm~nte é 1-lds de América, todos durante la lÍitima guerra
contra li1; Ins-llltOl'ra. .
I;o h 1 ~u t1ficado, Diego Luí.9 Salido.- Luis Dnoiz.
] 11llec16 en M~drid_ el 2 de Mayo de 1808.
•
IN~•ORMES

Con_?ucta, superiormente buen!!,-V!llor,·muy.acr~ditn:
·!1J--Oap110 1d!ld, (n t one.-Aphcacion, idem,-Teóricn,
1 em.-;:}'.r4ot1ca, 1ilem.-l~tehgencia en · t~opa, idem.D1sp_o,1 '~n personal, buena.-Sa.lud, robusta..-Calidad
ha s!do ,c,i~allero cadete en SE\iovia.-Edad, 86 años ..;
Patr1~, l:lev11J~,-Eitado, soltero. ·
·
·
.~s á pr.:,pós1to pnra dcRem pefiar completamente lbs com1s1one~ que se ofrezc~n del real servicio y p11rticu'urmcnte fncultat1Yas y militares.
• '
H~llo muy arreglado. estos informes.-Et marql,és d~

.Jledma. -Josef Gonzal, z.,

·

La de don Pedro Velnrde es como sigue:

cDEP,A.R'J;A'MENTO DE SEGOVIA
Un ilustre estadista lodecia en ocasion memorable:
«E~ Ejército es algo más que una informe agru
REAL CUERPO DE ARTILLERÍA.
pac1on de hombres. La espada no es sólo la repre• Don Pedro Ve!a1de y Santillan, Oapitan segundQ
sentacion de 1~ fuel'za; es á la vez el símbolo del
Empez~ á servir en_16 de Octu~re de 179l de Cnd~tc 1.m
honor, delo más espiritual que existe sobre la tierra.»
~a companía del coleg10 de Segona, habiéndolo dese1upcP~~ bie_u, humilla~ la espada, deprimid el honoi:, nndo 4 mios, 8 mes.s v 11 dias.
despmtualizad la sociedad, y habreis convertido la
El 27 do Enero de . 17!)8, de Brigadier de la expresa dn
·
nacion española en una ergástula de donde huirá11 con,_ipañfo, 11 meses y catorce días.
En 11 de Ene·o de 17!)0, de Subteni&lt;!nte en el 6 o y 3 o
espantados todos los que no sientan invadido st1 ser bntallon,
3 año~ 1 6 mesPs y µn di11.
·
· •
por.el más grosero de los materialismos.
E': 12 de Julio de 1802, de Teniente del 4.o r~gimicnto
un
ano,
8
meses
y
2,5
dins.
·
·
'
• Si no vuelve otro cautivo de Argel, un nuevo sol;En
6
do
A~il
de
180-!,
de
Cnpitan
segundo
del
5
o rcgi•
dado
de
L~panto,
á_
alancear
~uta
injusticia
y
tantos
INTERIOR.
ri11~nto, ~ alios, 8 moses y 2 l días.
··
errores, tris~ destmo _es el que nos depara el choque
En Lo. de Agosto de 1804, de profesor de lu Academia
hasta fin de Julio de 1806, 2 lliios. •
La histórica animadversion de una pa,:te de las de tantas pasiones egoistas, y ádesastroso finuos con- d e Cadetes,
~n 1.0 ele Agosto de 1800, de t:l_ecretario de la j unti1,, suc~ases civiles hácia las militares, 1e ha puesto dti !e- duc~ ese espíritu de inmoral mercantili$mo que, in- perior,
4 meses.
h eve, como ea otras muchas ocasiones, al tratár del- vadiéndolo todo, ha establecido u1i mostrador en cada
Tot~I, hasta fin de Diciembre de 1806 15 ai1os 6 me •e •
conciencia.
.
presupuesto de la ¡uerra.
y 14 d1as.
'
'
~ •
.
T~les ~ou los tiempos que corren, y S'ólo alguu
.Ejércitos y ci~erpos donde ha seri·ido
providencial suceso, algun impulso hoy desconocido •
En_el ejérc'to de Castilla. la Vioja; en el acantonado en
En_la C?misiou de presupuestos del Congreso, se podrá. cambiar la direccion de tantas fuerzas anima'.
ha evid~ciado una vez más esa tendencia, que juz- das por un positivismo demoledor que aniquila. y BadaJo~; l'n los de Ex~remadura y Custilla contra Portug11l, en l!l(ll:_ y !ln el del reino de Gnlicia.
,
,
ga. excesiva toda.cantidad aplicada al mantenimien- perturba la sociedad española.
·
Lo ~IIJU t1ficado, A.!itonio deEl~uefa.-1.'1m&amp;o Vi!LARDE.
to de las necesidades militares; y el General Daban
_En 2 de }la.yo mur16 on Madrid ~loriosamcnte defen•
d1endo la.t1bortad del Rey y la pátrm. •
'
h_ub~ de hacer frente al apasionamiento de los que,
sig~i~ndo esas corl'ientes hoy tan en boga, tratan de
!~FORMES
EXPLICACION DE LOS GRABADOS
deb~itar, _por todos los medios, el conc~to y la exisd
~ondu_cta,
buena,-Ynlor
1• no experimantado,:_(J,1¡nlci:
tencia d~ las .Instituciones armadiis.
.
·
D.á.OIZ Y YELARDE
11 , ¡,. t1e,ne.-Apl1·•~c1on, 1deru.-Teórica, h1\ explicado·
:mnérgico y concluyente, como lo ~xigia la índole
!Datemit ~a.·-:J.".rácLJca, ulguna.-Intcligencin en tro ltl •
L os sucesos que iu1:nortal)z~rW1 los nombres de Daoi7, y
1~om.~D1 _pos1~1"11 per,onal, buonn.-Sal.ud, buena
d,e la _polémica, el General Daban puso ~e relieve la Veln_rde
están demasiad? t!Jos en la memoria de todos lo,
hd11~, ha sido Caballero Cadete.-Edad 27 año· 2 me ·e
necesidad de JJ.O dejar indotado el presupuesto de la esJ&gt;nnoles, y creemos oc1oso detenernos en su relato
I0dms.-Pátria, Yulle clt&gt; &lt;:amargo obi;pado d°~ S ~ •:
Guerra.
•
~n el a_iio último, al llegar esta fecha memorable ctel
d~_r-~~~!ndo, soltero.-~s áºpropó;itq, tiene 111s m:jor~s
de nuestrn Independ~ncin, cqnsagramo, varias
.~ste p1:e~upuesto-dijo el distinguido diputa.do a01".erillr10
1:~po,1c1one, y dc.emp~nilrá la. com1sfone¡¡ del cuerpo_
pá¡nnas al rec~erdo de a~ucllas Jo_rna¡lru; gloriosas.
,
·
militar-es comie.cnencia de una organi_zacion que . ~oy al ren~•: nuevame11te un tributo á la memoria de los .w.111 t&lt;el Cet•allo .
• ,L";~ nombre_s.dc Daojz y Velarde, cJmo los de todos Jos •
han aprobado las Córtes·
no
podeis
exi&lt;&gt;-irnos
niás
rns1gnes
pat~1c10~,
que
ta~
u!to
ejemplo
de
abnegncion
leh
. ,
b
er61c~s CSJ?9.!)0l&lt;'s que d eron sus vidni en holocausto de
que 1o que hemos hecho; estudiarle examinarle des- garon_ á la ~1stor111, nos hm1taremos á éom.ignar de nuevo la patria, v1v1t·án ctern,unen.te, con letras de oro ·escritos
el tcst1mo010 de nue.~ra_ admirnc.on haci1\ tdntas proezns
en lo, fasto¡ de la no!&gt;lc nt1c1on espafiola.
'
componiéndole bajo todos sus aspédtos. Y si de;pues y tan ª?endrado )latr1ot1smo.
· ·
.
r~ulía:, que nos es imposible proponer ningtma rePublicamos como expresion del culto que rendimos á la
baJa sm desorganizar todos los servicios· si resul- m~mor1a de aquello,; héroes una copia de un medallon que G A la hondad ·de nucs'.ro distin~uide u:nigo D. Is.idro
aray, ~eb,·mo, u~a copm de la U. O., por Ja que Feren el i\~useo de Arti_llería, con los bu-tos de los dos
ta tambien que nos es imposilfle tocar á. los sflel- e~1ste
nando 'i II conc~d16 un11 pensiori á lbs. deacendicntes &lt;lo
b1?-arros OJlciales de Artillería, que simb&lt;&gt;lizan el alz,t•
~os, lurto inst1ficientes en todas las categorías mi.· miento del 2_ de Mnyo ~n. Madrid, y á contiuuncion in,er- los que ~urumb1er.on en el memorable din •&gt; de :\I-11 •
litares , nosotros cumplimos con el encar"'o que tamos sus hoJas de ijerv,_c!o, cuyo_s ~oCLnnentos originales · curáold!)dCumen~, Q';le á continuacion copiam~s c;coJ~~
ser e, o con mtercs:
•
•
'·
nos habeis confiado diciéndoos: .Ahí teneis ;uestro se conservan en el Archivo del .M1111sterio Q.c, la Gucrm.
•Sollo cuarto, año de mil ochocientos' die;-. v siete Í),m
•~ctámen; juzgamos imposible quitar un solo cén•DEPARTA.MENTO D.E SEYILL \
An_gel G~nz~l,•z ~3&gt;1rreyr&lt;i, del ~ons~io de 8 . .M , rn ;eore•
t~r}o, reg1do1 _de cstn muy her61cu nll11 de .Madrid, seer,••
timo del presupuesto de Guerra dentro· de la actual
TERCER REGL\II.XNTO.-RJ,:AL CUKltPO DK AR'CTLLHl\ÍA
tll.110
m{ls 11nt1gno de s 11 Excelentísimo Avuntaiuicnt.o y
organizacion militar.
'

i

•

.

..

0

-ba:

Don Luis Daoiz, Capitan 1." de 'dicho real cuerpo·

•

Empezó á sMvir_ en 13 de Febtcro de 1782 de caballero
Cu~ete en .el colegio_de_ Sego1·ia, hubiéndol~ desempeñado
4 anos, 10 m~es y 2i, d1as.
El 9 Ele Enero dq 1!87, d-1S.1bte\idn\e dl3 dich &gt; caOJpo
ó afio•, un m s y 8 du1s.
'
. En ó de Octubre de 17!ll, obtuvo grado üe Tcnieate.. de.
1n 'nntAría.
• ·
· En 18 de _:F'ebrer,, ~e 17!)2, de Teniente da did10 real
cuerpo, 8 anos y 14 dms.
En 4 de Ma_rzo de 1800, de C,1¡,it'\n del m•fmo 2 año!
4 mPse; y 8 d1as.
•
'
'
. E~ 7 de J uli~ de 1802; do Capit'\n primero del tdrcer reg1m1~ntq do! mismo ,u? po, 4 11iios, ¡¡ me-o,;, v 21 di..s.
Tot~l, hasta ti.~ do D1c1ombre do 180J 24 nños 10 meso 3•
y 13 d1as.
•
• '
"

.N? han filtado tampoco en la prensa política explQsione_s de IIU\l contenida y extraiia -prevencion
con motivo de estas discusiones, y, sépanlo aquellos
de nuestros confiados y generosos compa.iieros·que
per la causa de 1~ libertad espa!lola han derramado
su saug1•e, esos injustos lleproches en los que flotaba
un desdeñoso desprecio, han hallado preferente lugar ~n las columnas de la prensa más liberal.
·
Cierto que merecen bien todo linaje de acusaciones Jos ge~erosos defensores dEl la libertad. Sin su
esfuerzo, sm s_u abnegacion, los que escriben hoy esos
anatemas, sel'.lan los anatematizaclos· siervos humil•
des d?blariau la cerviz altiva ante lds rigores dcl. abEjércitos!J cuerpos &lt;lo 1ule lia ~,n·ülo
solut1Smo, y esas plumas que hoy se emplean en
En los de Casti1l11 la Vieja, ·Andalucfn .África y Cunues~ro desprestigio, servi.rian ile adamo á sus li- • Wu~
'
breas de esclavos.,
•
· •
Siompro· en dic~o cuerpo.
·
·

t.1í'ta dr PPr?pios y. SisRS, _por no~bramiento e~pccial •.
o a reJ11 ,-r,onn, y secret.11r10 tnmbwn de la real y siipr&lt;1ma untn general do Caridnd
Cer~ifico, 4\te, por el Excmo.
D. Tomás Moyllno, 80•
cret~r~o quo tue de. E-uido y del desp-ache de Grncin y
Jl!•"c,a, se comumoó 11. dicho Excelentí,i010. Ay11ntll.m1cnto r_on focl~a 2i de Octul&gt;re del afio pas11do ele 1815
por m~d10 d-,1 Exeelentísimo S.Cnor Cond" de .:\lotezumu'
~?::regidor qnc fue do esta viila., una real órden que die~

s:.

0

~e~emos la seguridad de que no han: "inedido bien
lo lnJLISto ~ lo innecesario ele sus sarcasmos, pues no

.E'uncio11ej ~nque justifica haberse hallado
En la défensn de la pinza de Ceuta en el año 1790 en Ja
de Oran do 1791, en donde estuvo agreg,\do á la cómpañl11

,itEAI: ÓRDEY.-Exeelentfaimo seuor: EnterarJo el Uo •
de lo expuPsto por el_Ayunt:\miento de e~tn beróica vm,{
:tn iºc~a 11 del 1;orricnte, en con.,ecuencia do lá real ór:
en __ e 0 0 dJ'íA.br1l de este ,1ño, pllra quo propusiese los
aux1l1_os qlt8 necesitasen los hijo~ tic ambos sij!.:OS, Yiudus
YDJ~•ment~s más cercan!&gt;s de las 1lufü·os~íclimas del DOl:l
E ,r,I~1 O, se ha servido S . .M. 1ipr¡bnr con sutidfüccion
1o b1gmcnte:
•
•
"A todos l~,s ref&lt;Jridos1 •si~·exct&gt;¡,~ion, ·un,; incd~h\ de
~?n~r _pund1~ntP du, una CJnta nc~rn, con el 1"1nn liion •
111L&lt;•lig1bl~, l 1emantlo 1:II ,¡ la.~ vicftm.-,~ d,-l clvs de .JI; ,
A 111, vrndns, cuatro rcate 3 dinrios por ·u .· l ayo.
rán ati fe •h
·1 ,
.
' \ I&lt; "• &lt;Jllll'l,C·
~ • e os por_ e ..:..i.yuntumP,nto los corrC,JJOndicntes
.Y los ¡estunt?s.polJusta proJJorcion de los fondos do Cni'.
z~da,_ E-p?h0 s Y Penas de Uámara de los trib1111,1les.
Lo~ parientes vu_r&lt;_mcs que tienen ofi'c io, oi su flJ,titu,1 lo
perrnidte, sc11n adnut_1dos en los obradoreij do ¡ 11 real &lt;Jámara e sus respectivas profesiones.

..

�Gn.!NASJ0°DEL REGIMmNTO TNf A,TF.RÍA DE FILIPINAS EN EL CUARTEL DEL CAhMF.N DE PA Uf,~ DE MALI.ORCA - (Dib11jo de Lagal'lle.

- Gi· ,bailo ,Ir Pm·r,11) •

•

...

D.

D.

D.

FltAN\;lSCO G:O:\IEZ 80111.No
CRLSTó1.1.i.LP1s,u,A Y Su:t&lt;ER
YENANClO }l};m,ANDEZ Y liBRNANDEZ

D. L un; CoNzAr.Ez 111-:oiAs
D. S,H,VAllOR DE e.. s·rno Y Ru1z DE ARCO
D. l !':t:RSANDO LLOI\ET Y G t;JJARRO

D.

CAMILO ÜARRERO 8ENKRA
]\{ARÍA ÜRTIZ y J30RR.lt,
JObF,. CAlil'l\Ulll Y E:;c_Ui&gt;:t;RO

D. Josi,;
D.

•

lfR.\.KOI ,1, -

N UEVO \ NJr 11:m· Al ou,11

"•

! Y I ncr Al.1'~

o-·r., u\ t,, ~ ,1 r.r,

l'' INF.1NTrmiA,-(D:l1tjo

rle_Mrlt11rfPz,-Grabar~o de ;llruiJ

�de transaccion
conoce en la llistoria con el nombre
pertar una nobte emulacion entre los indiyiduos q~e. en
Los jóvenes én estado de tom11.r o~oi&lt;_&gt;, w~n ~cstinndos
de confe,ion de
urgo, y que~ ~espcchó de los_hom.esta agrada Me distraccion entretienen sus ratos de_omo.
para su enseiiariza á los obrad.ores pubhcos, rnvitándosc á
bres
de
bien
de
nm_
si•rtidos rchg10sos, y en particularLa i¡ístalacion ocupa una tercera parte del_ patio,. _quelos maestros respPctivos, á qmen1:s s~ e~tenderá el uso de
del
mismó
Em¡~
,
~ no produj&lt;_&gt; res_ultado alguoo en
dando en los dos. tercios restantes iin esp~c10 sufim~nte
la medalla correspondiendo á la rnv1tac1pn; Y que cuando
pró de la. reconcilli1c1 de h1s dos igles111.s.
.
.
para
forn1aciones
del
Regimiento
en
la
revista
de
policía,
aquellos s~nu examinados y titulados, n&lt;_&gt; adeud!:n derecho.
En dicha cnrta n6J,able como docu~ento histórico;
distribucion
de
rancl1os,
etc.
.
.
d
ni. servicio· alguno,. entrando CI_t_ sPgmrla á. disfrutar la
Además tiene el Regimiento una bien prov1stn sala o describe Durero, po¡ei&lt;lo t,e juvenil t&gt;ntus1asmo, las ~1pnra•
gracfa qne los-anfonorcs. Y los muos·ó p~rvulos_ se,n N~
armas biblioteca material de física y torograffo para le. tosas fiestas con que se solemnizó ll.J: en!rada del h1Jo de
C'omend,1dos especialmente en las ~scu~la~ gnrt.ullns, hasta
Juana la Loen en la ciudad que medio siglo d~spuPs hubo
ensefi~nza de l,¡s bliciales, y ot¡¡·os accesorios de In mayor
que rn cch\d pcrmiln darles e.l des_tmo 111d1c,1do. .
de humillarse á la vencedora-espade. de AleJan~ro Far.r.ns jóvenes que no estén prcm1ad~s ya con dotes, seRn · utilidnd pa.r~ la instruccion de todas las cluses.
ne!iiO si bi~n el fiel narrador no h_, ble. como testigo o~uwéferidus
·e1i
la
asignacion
de
númerof.
qt~".
se
hnga
·para
lar, por razon de. haberle prohibido su celo,~ co· sorte
1
1u sucesiva cxtrnccion de la lotería pr1mtt1 va, y ¡¡oce del
asistirá tales solemnidades, en l(! cual PS preciso ~onve•
i1rcmic, ~cñnlado_á ~ndn unn_cuando les toque hi suerte:
nir á la vista del cuudro, que no anduvo nsaz exigente
EL
lfüEVO
UNIFOR1IE
DE
LA.
IN.b'ANTERIA
A los pobres s1rv1cntes y Jornaleros uel campo,. ln ns1gla ~spose. del gran· artista.
.
FR.4'NCESA.
nucion do dos. reales diarios sobre los fondos referidos, con
Cá.rlos V, representado en el apogll? de su g'or1a y _do
derecho en cnso de inutilidad por vejez, á pinza en los
su fortuna y.a Emperador qe Alem11ma, Re.r_ d_e E8p~na,
Apt'!&gt;baclo p·or la Cámara francesa el proyecto de ley re•
·estnbf!lcimientos destinados á este objeto.
. . ·
de las dos Sicilias, de Cerdeüa, ~eñor de los .l,'~1~M BnJos,
ferente al nue,o uniforme de la rnfantcda, que apare~e en
loos péones ele albt,ñil y mendigos, ~erán considerados
de Milan, Borgoüa, el Franco·t:ondado, Alsac1a, Lorena,.
el grabado de la pág. 69, ha erripeznd? _fi. ponerst1 en vigor,
como los jornnléros, y se les ocupnrá s10mpre en las obras
Ll').xemburgo, etc., etc., apareye en el centro d.-l, cu~dro,.
entre
nuestros
vecinos
de
allende
el
p1r!u~o,
esta
;
for?1a
7
reales y pública,.
.
. . .
c-1balgando sobre corcel b:ioso, c~!erto ~e esple~d1da y
A los varones jóvenes, jorn~eros, peones, s1rv1entes Y reclamada oosde hace tiempo por la opm1on ~e_l EJerc1to.
a.rgentáda armadura, sonr ente de füclrn,,s1e~~_o obJet~ del
.Para llegar á este resultado, el a~tual M1mstro de le.
mendigos enfermos, se les des~mará una sala_ efl ]os ho~entusiasmo popular que rn desboi:da en trenet!ca ma1;ufesGuerra, General Thibáudin, ha terudo que venc1:r. cuanpitnles generales y de la Pas1on, donde es\en b1fn cmtacion e.l conte1Pplar e.l monarca más poderoso ~e 1~ t1erm,
tos ob,táculos sé oponen siempre á e,~e· género de mnova·
dados.
.
·
tn ·
11¡ que en edad ttJmprana ha logrado r~cQns·rmr ol Impe•
ciónes
atendiendo
todas
las
observac1011es,
y
arJI1omzán•
Los que por su id11neidad ó particulares c1rcuns ~mas
rio de Oa.rlomagno; .delante dt1 él cammiln orgullosamen•
dalas
~on
las
netesidades
del
servicio.
mereciesen otra considerácion, serán ~olo&lt;:ü~OS en primeQueda pues definitivamente adoptl\d0 un nuevo dol~an to ballesteros y hombres de ar_ma~, -¡ un caballeio que
m oca~ion en las ofi.1inas de .Ayuntamiento u otrll.S seme•
conduce Pn triunfo ·el p~ndon 1roperrn) y real; herm,,sas
ó gue1Te;a par~ los O6.ci..les de infünterín, muy parec1d_o
mujeres de~nudas ó semi: lesnuda•, luc1t1ndo ~cultur~les
jnntes.
· .~
•
·b· á
al que usa el cuerpo de Estado Mayor. Se halla guai:nec1Y los m;&gt;mbres de las vícti~as ~onoc1;1as se_ rnscn 1r n
formas marchan delant.,&amp;.ó á los _lados del fehz frínc1pe,
en una lápida, en la real iglesia de i:lt~n Isidro, do~de 'do con siete alamares de pelo negro ele ca~ra, SUJtlt~n~ose
ofreciéndole coronas y ramos mientras ol pucb,o quo rn
los nudo. en el centro· del pecho, donae tiene una h1~r_a
están sus restos para perpétua memorm de su heró1co
de botones· que cierra esta prenda I más c~mode. Y -..lt!l -estrecha en le. calle en animados grupos, donde se destarncrificio.
A
t. .
que la antígua levita; habié~dos~ mtr6dnc1do ,los. bols1- · c11n &amp;tras mujeres bellí,imn,, exl1a.le. gritos de alborozo ó
• A cuyo fin. es la voluntad de S.M. que e1 yun a~1en•
prorrumpe en aclamaciones de entu-tasmo. .
.
llos á los costados y en el mtcr10r, q ne ánte, se hallato remita nota de las cxpres,adas do!1ccl 1_as, coruo (gual•
Todo esto se ve en el cuadro de Makart, d1sp?-e.sto con
bnn prohibidos. Lns cbarretera:5 se r_~emplaz,!n por unas
mente ele lns viudns y huerf~nos a qmenes se ns1gnan
ese
11bandono
artístico
que
constituyé
la
más
d1iíc1l
de las
trenzas de hilo de oro· cuyas d1mcns1ones varmn segun la
pensiones. Lo comu_ni~o á V .. E. de real órde~ para su
graduacion de·Jos O!iclalt:s, y el p_a1;1t11lon gran~é s~ conser- aptitudes °'el genio; con esa inexplicable y11guedxd q_ue se
inteligpnciit y cumphm1ento. Dios amuele á V. E. muchos
todavfa, aun cm,ndo con láad1c1on de unatn1nJa al cos• advierte tm las grandt1s obras de los clásicos, Y que mdunfios. .Pulnaio¡ 2i de Oetubre de 181.&gt;.-Tomás Mayano.d11blemeote les presta el mejor atractiv:o. Mr. :M~kart es,
tildo,
de pafio azul o,curo.
.
.
· .
~eñor ()orregulor ~e Madrid.&gt;
.
.
sin dispute. un pintor de raza, un arti,tn de gemo, cuya
Con esta nueva prenda del umform"., era necesario sus•
tituir la e,pada por otra srma que reu~1~se mayores ven~- habilidad·;n el dibujo y ..u el colorido no en~uent!a hoy
por hoy riva.l en Europa. Así al menos ~eb1ó opmar el
j&gt;1s a\ Oficialoen todos los actos del serv1c10, Pa-ra conseguir
Jurado de la exposicion de Purís al otorg_nrle como re•
este prop"ósit &gt; s&lt;i he. d~puesto le. ndopc1on .de un sable,
GIMNASIOS
pend1e1uc de d0s tirantes á un cinturon de cuero; cnyo "compensa el premio más honorífico, y como tal el más
Ouanc1o ·111 gimnástica ha d~ ser de enseñanza oblig~tori_a sable no obstante t&lt;iner le. vuina de acero nikclado, como
éstimndo.
y oficial, en un pei-íodo relnt1va!11entc b_reve, en IM_ u,n!·. más ;esistente y difícil de det_eriomr, pe,á t~n. sólo un
vcr~iclades y demás centros d·e mstru~c10_n1 parece mutil
kilógramo 0'85 gramos, siendo el peso de la varna el de
encarecer la imporlnneia de estos eJerc1mos corporales,
365 gramos.
.r •
HUNDIMIENTO DEL T.EA.~O PAYRET
tan neMsarios para el desarrollo. físico de_l recluta y ~¡
L• de~cripcion y detenido estudio de_ es.te nuevo 1,1i11.1oraire, marcialidau y rnltura que tanto ena_ltecen las cualime ioteresa vive.mente á nuéotro Ejércit!&gt;, eo el cual viene
EN LA. IlA.DA.NA
dades de nuestros soldados. Es urgente ya poner _en prác•
de-'de hacu t~empo pron"unciándorn. la ~~inion general
tice. uquelhis refÓrIJ?RS_ ~ecla~adNs uno y otro d1a por J¡¡s
por un cambio análogo en lus·prendas m111tnr1:s. Y no se
El grabado de la pág. 76 es copia de una fotografía _que
conv.inicncias del serv1c1Q1 estimulando á lo~ cuerpos pll\-a
cree. que censuramos 111 lentit~d co?- que ee atie_nde á la
nos ha remitido nuestro estimudo corresponsal y am1g'?,
que adquieran los medios md\spensables á fin de dar esta
resolucion de un a,unto tan d1;cut1do y bConse¡ado por D. Junn Fernandez Snarez, y repre$enta ,:on gran exn~t1• •
la prensa profesion~•; al contrario, e~tas refo_rmas, tan
instrnccion.
·
.
.
tud el•estndo _del edificio despue~ de la cntástrofe ocurrida
. P.Qr fortuna, esta mejora ó naelanto t\ene n1!~eros?s
trascendentales por la seriedad q\1e deb1:n _revcet,r nuestras .el 11 de :Marzo último, que impresionó hondamente á los
• arfiqarios, entre los cuale~ ~g~r':ln entu_s1~stns e 1lustrn- .co,tumbres, los inmenso.; gaeto, que origman al país y los
h,abitantes dé la Habana.
aos ,Jefes; pero no basta la rn1c111.t1vn mdn·1dual pare. !le· sacrificios q ne se exigen á los U.6.ciales- cuando todos
El tentro Payret, uno de los edilicios de elegante consgnr más pronta y fácilmente á. ver realizadas la; asp •us• bemos que los sueWo~ no son sl!ficiente, _para atender a
trucciorr que embellecen la c~pitnl\ está situado en el
ciones del Ejércit&lt;_&gt;. :No ~odos los cu~rpos P?seen rec~rs~s . lis necesidade.:1 de la vida material- requ1er~ una gran
Parque centra!, y el siniestro se atri ouye á la acumull\•
¡1arsimonia en cuantos s13 bullan en condiciones de resol·
1,¡ medios de cons1derac1on, á fin d_e plan_tear este eJerc1le.rion de aguas que gravitaron sobre la azotea, despues de
cio, sin superar muchos, y á ~,e_ces, mvenc1):&gt;les obstácnlos.
ver los problérrias que de tal m9do afecta!! á ~as clases
la lluvia torrencial que descargó el die. 10 sobre. la Haba•
E:; necesario lt1 proteccion oficml y algun estímulo de \11s
militures. En este cuncepto prodigaremos s10mpre n_ues- · na. La presion d·e la,s aguas que no ,h~llaron salida por
Direcciones generales de la~ Armas, para lograr un éxito
tros sinceros~ aunque modesto!, aplausos al ~ctual Du_ec• estar interceptadas las cañerías, determmó el desplom0 de
! satisfu.c.torio; se. hace p~e&lt;?1s0 que los. cuarteles .que. se
tcir General ae infantería y i,.l que le precedió en tan i ·
le. p,lanta alta del ángulo Noroeste, •T~-duciendo á escomcc,nstruyañ, tengan co11d1ciones para estableen un gu~portante cargo; haciendo-~xten,ivos estos plácellles· s os
br~ aquella hermosa construccion.
. nasio 1&gt;n proporcional número de sol_dados que lo. lrnb1()omandanteij D. Ilaldomerv Iba:i.ez, D. Eduardo :Manera
Este desgraciado accidente1 que viene á aumentar el
ten, ya que hoy en )115 esféras del gob_1erno p_r~domrna la
y D. José Izquierdo quienes, al frente del Negociado de
catálogo de los ya ocurridos aurante breve tiempo en el"
id,,a nunca bastante ensalzada de la mamov1l1dad de los
Vestuario, ó por trabajos extrnordu:iarios no menos a_Preteatro Payret, origióó sensibles desgracias ; contándose
cu~rp6s. Sólo así vneden adquirir e_stoa los útiles y mate•
ciables, han hPcho un exámeri concienzudo de los umfor•
entre los muertos á D. Enrique Sagastizabal, copropietario
. rial necesarios, taato para est~ obJeto, como para otros
mes de to4os los ejércitos, y de la, principales con~iciones
del mismo coliseo, .Y ~persone. que ,goza~e. ~e senerales
muchQs, sin temer á los_ trastornes, g~tos y desperfectos
que han de reunir1 á fin de dar cima á 11u comet1d9 con
simpat_íns en la capital de le. Isla. Al die. sigu1ent~ fué
que .ocasionan los camb10s de g~nrruc10n ..
lus Il!ayores probabilid~des de éxito. ·
inhumado su ca&lt;ljver, acompañándole al cementer1_o un
En muchos cuerpos del Ejército se han _m_s~l~do ya los
Oomo resultido de estos trabajos se ha mandado ensa•
numeroso co.rtejo que acudía á rendirle, este. última m1;10s- •
gimnasios, y es s&lt;.'gnro 9.ue en t&lt;_&gt;dos, p&lt;_&gt;r m1c1at1_vf!, de I,,s
yar en el· Regimiento Infanterfa d\l .A.frica u1:1a guerrera tra de considernciol). y cariño. Tambien resultó hendo,
Jefes, h¡1billra ya su~E:diclo lo mismo, s1 las cond1c10nes de
para los Olicu1fos, larga como la levita y algo entallada,
los cuarteles, la mov1hd~d de l':(s fuerzas, y otras causas, -con manga de corte recto q ne permite le. colocacio_n de las áuñ cuando ligeramente, D. Fernando Coste., redactor de
La Vtwdad, periódico qúe se publica en aquel1a hermosa
: no· hubi_esen pres~ntado mvenc1bles obstáculos para es.tadivisas, y de color negro, except(? el cuello y. los vivos que
posesion española,
son de graneé. Tiene do, filas parnlel'as de botones, con
• blec,crlos. ..
·
h
·d 1
t d
La ¡,reusa unánime he. tributado grandes elogios á. IM
. En la Direccion de Infantería emos ten_1 o e gus o e
un bolsillo á la izquierda, en el pecho, y otro á la derecha
autondades,
cuerpos de Bomberos, Orden público, Guardia
ver'bn modelo en el que se prese!lta de rehev~ el aspecto
en el fal1on. Las hombreras son del mismo paño negro. civil V ~luntarios, Ingenieros, marinos y cuantas :fuerzas
que ofrecen los np11ratos establec1do_s e!1 el patio ael cuar•
con vivo de oro bordado ó de esterilla, pues esto aún no
del Ejército he.bia disponibles en le. plaza, y que desde los
tel dei ()ármen, que ocupa el Reg1m1ento Iufünterín de
se ha decidido; ¡ finalmente, detrás llevan unas costuras
primeros momentos acudieron al lugar de la catástrofe,
ll'ili pinas.
.
en sentido long1tudinal con tres botoncitos en los ángulos
trabajando con un heroismo y abnegacion imponderables,
La armadura consta de tres bastidores·, uno central y qull forman el vivo.
•
·
para sálvar á los que se hallaban sepultados entre ruinas,
tres laterales cuyos piés d,erechos se levantan sobre. fuer•
Es, pues, conveniente compara, y comprobar con expe•
y evitar mayor número de deS'graci~. ·
te. soleras e¡taple¡:idas en sentido normal á su· frente. El
riencins y ensayvs antes de resolver de plano ¡:sta cuesb!lstic1or central tiene 6 metros de alt~ra por 6 de luz, y · tion. Los franceses a_l adoptar la guerrera ó dolman, han
los otros dos 4'55 y 55 metros respectivamente. L~ umon
procurndo que el cierre se halle en el centro del pecho,
do las soleras con los piés derechos, lo mi:,mo que la de
condicion que nos parece preferible á le. que reunen las
NOVELAS DE PEREZ GA.LDÓS ·
estos con las combreras, tiene, además de los e~sam~les,
mandadas ensayar en el Ejército del Norte; he.u variado
·gmesos suplementos de hierro q110 abrawn_las dos piezas
Nuestros lectores conocerán, sin duda, á este Insigne
el arma del Oficial, 'eligiendo el sable, pero con vaina .de
por medio de tirnfondos, que e~tran á totmllo en In ma•
novelista, que no es ya sólo popular en su patria, sjnó fuer&amp;
acero en. vez de cuero, con lo cual se llvite. el 'deterioro
dem. Un sbtcmn do tornapuntas1 ~ntrc h1s sol8ras y los
de ella.
rápido pc,r el rozamiento y le. pérdida frecuente de le.
•piés derechos, aseguran la estatnhda~ ~e lti armad_Ul'a,
En ninguna obra contemporánea ~e halla1 como en las
cont·•ra.
impidiendo al propio tiempo todo mov1m~cnto _do van·en,
Todas estas observaciones, y otras muchas que omití-· novelas de Galdós, una idea aproximada ael fond"o del
tanto en sentido trasversal corll.o en el perp,indicular. Las
mos por haberlas repetido en ocasiones várias, complican caré:cter, .la política y las costumbres espafiolns. Todavía
cscund'tn.s de las piezas varían segun los e,fu~rzos á que
este asunto al parecer tan sencillo, aconsejando. se acu• no ha parecido compr.,nder•ll aquí lo que realmente debe
eotán sometidas: los piés derecli.os del bast1d?r central
mulen toda clase de datos y ensayos, antes di adoptar una ser la ¡rerdadere. novela; y nade. tan curioso como las crítienen 0'20X 0'20, mientras que los extremos tienen sólo
resolucion definitiva.
ticas que se han hecho de este insigne escritor.
0'16 x 0'113. Las combreras y tornapuntas son de 0'11.x
A P.ropósito de !os Episodios nacionales, se he. dicbo que
era escéptico, que carecia de mtueiasmo. El Sr. Alas he.
0'2:2, correspondiendo á la vertical el lado mayor de· esta
. E:NTRADA DE üARLOS Y EN Alli3ERES
llXplicado bien esto, cuando advierte que Galdós huye de
seccion.
. d l d·c
t • •
He aquí, aho_rn, la d\stribuc1on e _?s 11er~n es irpara· toda amplificacion de lenguAje,. satiriza la forma asiática,.
CUADRO tlE MR, MA.KART, PREMIADO-CON MEDALLA DE
tos de gimnasu1. J3ast1dore:; laterales, tra~ecios, amllns,
desdeña la hipérbole; que tiene, en suma, todas las buenas
éuerclas fü¡t,mtes lisas, cuerdas de nudos, po,ens de pesas, Y
ORÓ ~N LA. EXPOSICION DE PARÍS
condiciones que se requieren plJ.ra merecer el calificativo
escalt\ inclinnd!l . .Bustidor central; má.;;tile-s, esc,1lns ~atan•
de• C8critor en esta época. Solamente el mismo Sr. Alas,
tes de diversos sistemas, ,escnlem nerea, cuerda tirante •• .El hermoso·g.rab!ldo que ocupa las páginas 72 y 73 del
entr11ndo en esa polémica tan extraña de los novelista$
horizontal; juego compl1:to de 'pesas ~on bnnqiieta pa_ra presente. número, es una copia exac1ísin:ii. del soberbio
contemporáneos, habla de real~no é idealisln·•, para venir
lienzo dcbiclo al illspjrado y háhil pincM del -gran pintor
cm1tro person,1s tr-ampohn, pnrnlelus ( 2 pares), bnrra fiJa,
á. concluir que Galdós constituye una feliz conjuncion
de
Viena
~Ir.
)lnkart,
y
que
tanto
llamó
le.
atenoion
del
aparato con pl,¡~tnforma movible para salto&amp; de altura,
entre las dos escuelas. ·
mundo
artístico
en
la
última
exposicion
de
Pi.rís,
proporcuerd,1s de muro luista hi altu;a del edificio, y potro para
Desde Pintan.y Aristóteles, se viene discutiendo sobre
cion&amp;.ndo á su felu: autor, en aquel certámen, el más ~lto
ejercicios de espalda.
•
~- . .
•
si el conocimiento es una simple-emanncion de la sensacion
rremio del Juraao, consiste_nte en una medalla de honor.
La permanencia del Regimiento de ~ 1hpmas en las. Is•
(empirism~, ó una construccion del peruamiénto activo,
El asunto está inspirado en una c;¡irta de un tambien
las Ilnleares, ha facilitado medios y estímulos para la rnaque supone ciertas formas intelectuales necesari1111 (racio•
célebre pintor aloman del siglo XVI, del fümoso Alberto
tah1cion de este gimnasio, en· el que todas_ las_ cl~s~s del
nalismo ó intuitivismo); s&lt;&gt;bre s1 la existencia real objetiva
Durero, dirigila á su a¡p.igo el sabio y prudente teºólogo
Regimiento se ded,cnn á tan saludable y útil .ºJ~rmc10.
es algo completamente independiente del espíritu (rea.lis•
de le. reforma, Melanchton, aq-qel austero y honrado diLa asidu.idad -y- el celo· del Coronel del Reg1m1ento, don
mo), ó s1 es algo semejanteá lo que en la gran mayoría de
éidente1 lt cuya. templada pluma cupo r~da.cta.r la. fórmula
Federico Alonso Gascó1 han dado por resultado el des•
loe homb;es 8e representa (realismo natural), 6 algo dife•

·!

,,

..

rente (realismo transfig.¡rado), ó algo, en fin , quosupone ~l
espíritu (idealismo); y 1!'n fin, 11dmitiendo que sea esto últi ·
mo, sobre si es simplemente una distincion fenomenal en el
seno de huestra experiencia consciente misma (idealismo
empírico, fenomenismo),· ó ei; uno de los dos polos, subjetivo y objetivo, constituidos por todo acto ele pensnniien•
to (idea.lismo racional). (1)
.
.
Peró todas estns cuestiones que la ciPncia deja á un lado
por insolubles ó pr6,etic1unente· poco importantes, no d~ben preocupará los.novelist11s, á ·menos que no quierán
ser filósofos; ó lo que es lo mismo, ini:estigadores de. la
t·erdaá por 1nedio de tm criterw no científico; por medio de
algo como atlivin acion.
•
Ahora bien; la cuestion ele la crítica, en novela, se re. duce 6, convenir en si hemos de llamar .bue11a á la novela
f1Ue fantnsen, ó á In que describe con fidelidad_ esto es, á
la que incurre en menor número de errores de percepcion·
ó intro$peccion.
•
La primera novelit, la de pura f,mtasía, puro en¡meño
debe ser, á nuestro juicio, equiparada á 10 rnetafísica 6
jilosofia tra.,e11de11 1al ó poe8ia, que persigue un tipo de
belleza absolt.ta.
.
La segundn, es para no•otros la verdadera nove'a; es tó
es, un arte ó trabujo de aplicacion inm,Pdiata. Y como !0s
Retos se dPfinen por su fin, claro es que In novela, teoien:
do por objeto suscitar un cierto género de emociones lo
·conseguirá más ó menos completamente·, segun qu~ el
escritor conozca y nplique mejoró ¡,eor las leyes d1, las
funciones somáticns y p,íquicll.:!.
•
La· novela, pues, como todos los ·artes, tiene qu~ fundar.e sobre ltts ciencias gen·ernle;, y la crític11 d.,be Gf)Onsidernr solamPn'te en qué relacion está"n las producciones
de este género con J,., leyrs cientílica;, con la• ve, dudes
·rnficicntement~ C'ompr, badas. Sólo con este ,riterio tendremos autoridad para las c111ific11ciones de mérito rclxtivo que proceda hAcer eo cada caso; pero e: punto de vista del reiili-mo y el idealismo, &lt;'Orno está más bien dentro
del dominio fi osófico que del científico, no puedo traer
ningun es"clarocimiento, ni servir de criterio seguro á nin•
gun,i apreciacion, sobre Pi mérito real de una obra ó las
causas de un éxito imprevisto ó injustificado.

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1

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•

•

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..

.

..

•

Con este· crjteri~, ju7.g11mos nosotros á Gnldós de un
modo forzosam, nte R1uy füor,jero. Los que le encuentr11n
frio1 poco entUl/iasta ( púco artú;·ta _dirá ttún alguno), son
prooablementc esos poetas y escritores, que creen en la
inspiracion, y en que viene algo del cielo. Aparte de ciert11s aptitudes derivadas de un" cierta conformacion lisio.lógico-psicológica, de 111 herencia, y del llJedio ó la educncinn, el Sr. lhldós ha•t~nido que hacer y Ju&gt; ,__&lt;-~ 10 para
escribir como escribe.., e,tudios muy at
~ . b,ble•
mente muy prolongnaos de los hombres
Y entre lRs di,iintas formas de estudio, e - ~ y lll lectura d~ obras científica•, no habrá d~o
tribuirá es11 primera i mpresion que.causan lo ' . JOS de.
Galdós; admiracion h.icia una cultura científi a muy extensa, y muy delicadttmente revelada en las formas más
sencillas y naturales de la convcrsacion familiar.
En suma, Galdós es un hombr11 de una gran cultura ge•
neral y de una instruccion sólida, en la ciencia que más
relaciones tiene· con le. novela: la psicologf11. Rll querido
aplicRr estos conocimiento~, y lo ba hecho de un modo
que ci~rtamente no vemos novelista alguno en' E;p,ña
que puede. ser comparado á él.
Lo que asombra en Galdó~, dado·e1 mérito de todas Rus
obras, es su extraordinaria JecUDdidad. De e¡,i,odios nacioaa.es, ha escrito:Jos de Trafalgar, La Oórte de Cárloa
IV, E 19 e Marzo 11 el 11· de Mayo, Bailen, Napoleon en Cliar,¡ rtin, Zarago o, (:le,-ona, Cádi:z, Juan Martin el Ev,peci112de, , q bataUu de Arapiles, El er¡_uipaie del Rey José, Memo,-ias de un Oor,e6ano de 1816, La segunda casaca, lt.l Gran
O iente, El 7 de Julio, Losep,en n_,il liijoa de San !,ui8,
El terror de 1s:u, Un voluntar~ realista, Los A_ ostólicos y
Unjaccioso más 11 algu1tos jrailes menos.
De no,·elas tieoe ya publicadas en segu_nda ediefon,
Doña Perfecta, Gloría, Mariane a, La /ami ia de Leon Roch,
La deeheredada y El amigo Mu11Bo.
Es difícil decir qué obre. de Galdós, entre tanta•, es le.
de·Q1ayor rr.érito. Todas tienen algun pnsAje, alguna cir•
cunstancia, que hace vacilar en la conclu$ion de un j uicío
compurstivo,
•
En Doña Perfecta hay un cura que él solo bastaría para
inmortalizar al retratista. Y le. wisAJa Dof1e. Perfecta,
¿ quién no la encuentra á todas 4oras y en todos los Jugares de este infortunado país?
M --riane a es un po~ma de una delicadeza inimitable,
/ Glo1·ia / Gloria he. exaltado hnsta el paroxismo á nuestros
críticos más mordaces,
En cuanto á Los Episodioa Nacionales; preciso es decirlo¡
por muy paradoja! que parezca, esa novela es In mejor de
nuestras historias nacionales.

•.

.

71

tA ILUSTRACION M1Ll'Í1AR

LA lLUSTRACION MILITAR

70

•

1

Por último, Galdós ha tenido hasta unu buena inspiracion desde el punto de , ista editorial. Ha buscado la co•
operacion de artistas tan di~tinguidos como Mélida, Pellicer y Lezcano, y ha ilustrado ous Episodioa con clichés de
la casn Gillot, de París tun acreditada en el.Coto•gra bndo.
Nuestros lectores podrán apreciar, sobre Eiezas auténti·
cas, el mérito de c~tos grabado~, ontre los 4!\]e repr,,&lt;lucimos aquí algunos tomados al azar. Cunlquiera do ellos,
el grupo de Daoiz, por lljemplo, bastará á poner de relieve,
en qué nnevas condiciones de interés artfstic.&gt; aparece
ahora esta selecta obra Los Episodios Naiionales, que nin!una persona 1ue sejilcte de buen elector de !ibros, dejará
. e tener ep su ibrerín escogida.
• •
Habana, 9 de M(!rzo de 1883.
Sr', Director de LA lLUl!TR..1.CION MILITAR,

Muy Fellor mio y di8tinguido amig,o: por el vapor correo
Alfonso XII, que salió de este puerto el din 6 del actual,
se remiten á l,1 Comision General espnñola los efectos que
los esta blecimienloi fabriles del cuerpo de Artillería en
(1)

S11lly,

"

esta isla, han construido para la próxim_a Exposicion Co•
za, se presentan dos preciosos álbum cuyas hojas son de
lonial do Amstcrdam.
las maderas que ha sido posible reunir en-el corto tiempo
Yoy á permitirme hacer una breve descripcion de di- disponible, y montados en unos elegantes trípodes forma•
chos efectos, qu..,, s2bre tocio, por parte de la Maestran- dos por una M y una A entrelazadas. Cada boja del álbum .
zn, -cst¿l.n muy Jc.jos ae corresp!&gt;nder á la importancia de lleva escrita una bre e reseña de In madera qne la forros,
los est&gt;ibledmiontos producto1·es, pues ni el tiempo de
con sus nombres técnico y vulgar; produccion, nsos y
'1Ue ha sido posible dispooer, ni las -&lt;'1&gt;ntidades consigna•
condiciones; reseiias que han sido hechas á mano por el
das .con este objeto, han peunitido otra cosa.
Sr. Ruano. Algunas fotogrnfíns al carbon, representando
La Maestranz,1, nprovechando la inmensa variedad de
divers,,s lo~ales de le. fábrica, van intercaladas entre las
maderas q'.le posee es.ta isla, nlglmas conocidas universal- · hojas de los dos álbum .
mente y tnn excelentes para toda clase de construcciones,
Tal es le. instalncion de la maestranw, que· á, pesar de
prcsentn dos grandes cuadros, con las aplicaciones que en
las razon~s dichas al principio, y á juzgar por las ale.baud material de guerra se hacen de dichas rnaderas.
zas que le ha prodigado el numeroso público que en estos
El Ocuje, de grnn resistencia á la flexion; le. M!ija$:.ua
dias ha v;sitndo el .1!:stablccimiento, no /ludamos llamarán
y le. Baria, de tantos matices distintos que puede -decirse
la atencion en Amsterdam·, y dejarán celocados á buena
que dentro ºde éada una hny una verdadera ri11.ueza de · nltura el nombre de los estn blccimientos industriales \le!
maderas; el Acane., dura y compacta, de un color rojo viOuerpo de Artillería en esta Isht.
noso sumamente agrndable; el Sabicú, ()edro y Caobn, qne
tantas aplicaciones reciben, sohre todo las dos última$, y
Dos pnle.bras sobre las instalaciones de la Pirotecnia
la Jocuma, que tiene fambien muchas variedades escalo•
nadns entre la amarilla y la negra ó prieta, son las made- -Militar.
Las componen seis cu~dros, cu;¡os marcos son de meple,
ras que bajo uiversas formns, segqn los efectos en que. se
ncan• y éba.no, y el fondo de tcrc1opclo morado; caa!l cua•
emplean, se han us'ldb pnra la construccion de los dos
dro
vr. montado sobre un elegante trípode de metal. •
cuadros y los efectos en ellos contenidos.
.
En cadl\ uno están colocados, con buen gusto y órden,
El primer cuarlro, de tres metros de nltura, pot dos y
un ejemplar cie cnda una de las operaciones por que pasa
medio de nncho, está dedicado á las aplicaciones de las
maderas del país, á la construccion de 0efectos del material ·el metal para convertirse, ya en la vaina de un cartu4Jo,
de Artillería propiamente dicho. El marco y el .remnte ya en una céps~a fulminante ó en im estopin de frie•
ésculta.cjo que lo corona, está construido de caoba . .El fon~ cion; como usi mismo lns transformaciones diversas quo
·
do lo constituyen veiRliuna fajns de un decímetro de sufre él plomo, hnsta constituir un proyectil. ·
El primer cuadro ~tá dedicndo á la construccion dej
nnchura, y construiaas tres á tres de las maderas siguien•
cartucho pur!l fusil y tercerola Remingthon de once milítes: Ji&gt;cuma, Caoba, Acana, Ocuje, Bnria, ()edro· y :Mametros.
jq~
.
.
El segundo, á la del.cartucho para el fusil y tercerola
Sobré este fondo, y agrupados al capricho, pero con un
de
ignal sistema, de quince milímetros de cnlibre.
gu,fo verdnderamrnte nrtístico, y perfectnmente aC'nbuEl tercero, al cartt1eho para tercerola Pcabody; de doce
dos en sn construcc·ion, figuran los efflctos que Siguen,
milímetros.
construidos por separado y fijo&amp;.nl cuadro con tornillos.
El cuarto, al cartucho pare. fusil del mismo sistema y
l.o Un cubo para rueda de cureña de· batnlla, pRrtido
calibre.
perpendiculnrnientc-á su eje, y con cuatro rnyos; las ma•
El quinto, al cartucho para rewólver Smith-Werson y
derus empleadas son: Sabicú para el . cubo, y J ocuma,
estopin·de friccion.
Ocuje, Baria y Majagua para los rayos.
Y el sexto, á la fabricacion dehs cápsulas para los car2.• Otros dos cubos partidos en direccion del eje, y
tuchos de ignicion central.
·
con dos rayos cada u-no; In¡ maderas del primer cubo y
sus rayos, son Jocuma, Acana y Sabicú, y del segundo,
Ocuje, M,1jagua y Baria.
El dia 28 d~l pasado Febrero, y entre dQs y meclia y tres
3.0 Dos cubos pari1. ruedas de montal1a, partidos perde la tarde, visitó la maestranza (donde se habian Feunido
pendicularmente nl eje, y con dos rayos ca!!la uno, siendo
las dos instalaciones) el Excmo. Sr. Capitan general,
J11s maderas Baria, Acana y Jocuma en el. primero, y Haacompañado del G-enerul Reina, y dQ los brigadieres R oig
ria oscura, Ocuje y :M11jngue. para el segundo.
y
Dénis. Su Excelencia se qetuvo largo rato contemplan4. 0 Otros dos cubos para rqedas de m ,ntnña, ~in rayos,. do las instnlaciones descritas, que merecieron muchas alade Majagua blanca y azul respectivamente.
banzas de su !?arte, y pasó de8pnes á visitar los talleres;
6.o Dos pinos de rueda de batalla y dos de montnfia,
viendo trab•jilt una por una todas las máquir¡ns que en
iJe
Snbicú,
Baria
oscura,
y
Majagua.
1
ellos existen, recorriendo los almacenes y museo, y escu· 6)1 Dos escobillones-ataractores, par.a cañon Plnsencia chándo con agrado cuantas noticias'le daba &lt;l1. Sr. Ooroy d~ bronce, de 8 ce~tím_etros C&lt;¡rtos !espectivnmente, cons• nel Molins,.Director del Establecimiento.
.
tr111dos Tcon Cao~a, MaJagua Y. Baria._
·
,
Muchas señoras de, In buen,i sociedad, y gran número de
7.o Un e3cob1llon para cañ~ Barrios, y otr? par~ Obus
Jefes y Oficiales del Ejército, vi,itaron tambien la maesEl?rz9, de Ce!l,ro macho y hembra, la:1 fememlas sm cutranza, siendo obsequiados, lo mismo gue su Excelencia,
br1r, y de MllJllgua y Baria las astns.
•
.
con
un lunch senido en la Biblioteca, mientras la escogi8.o Una v,mi de guardfo con dos . balanc1~s, para
da -música d,el Regimiento de Artillería, rjecutaba. las
avantren, modelo 18~ de .Baria, Jocuma y MaJagua.
. mejoreiw&gt;iezas de su repertorio.
9.o Todo, el maderá~~n de _u~ baste de montaña, he•
A las ocho de le. noche se retiraban los últimos concurcho con MaJagua y B~r1a de -d1stmtos ~nt·ces..
rentes; todos muy satisfechos de la visita.
10, Dos espeques sm herrar, de OcuJe y Baria.
·
11. Las tres pal11nc•s de boca, curefia~ _c ulata para él
callan Plaseucia, de Ocuje, Majagufl y Lwi,i.,
S&lt;_&gt;:y de Vd,, Sr, Director, afectísimo amigo-y seguro
12. Dus palancas de direccion, de Baria y Majagua
servidor,
•
Y 13. Diez v ocho roldanas para motenes de apareq. b, a, m.
de Guayacan, J- ocuma y Acana.
F.
y DJCLGADO
Los herrajes correspondientes á estos efectos, están
construidos y niquelados en el Establecimiento.
El segundo cuadro, en cuya construccion han entrado
ALBUM MILITAR
las mismas clases' de madera "t¡ue en el anteriormente descrito, e,tá dedicado á la fübricacion de urmas portátiles y
llOII FRANCISCO GOMEZ SOLANO
machetes de labor, tan útiles en estos campos, y á la aplicacion de las maderas del país en estas construcciones. La
OC•RONEL
DEL
REGIMIENTO lNF.ANTEJ\ÍA DE LA
premura del tiempo ha quitudo á este cuadro la importan•
CONSTITUCION, ~ÚM, 29
cia que por su asunto merece. Figuran en él los efect08
siguientes:
Naci6 enBrnnete lprovincladeMadridJel 9 de Marzo de1s,1
1.o Estudio de una tercerola de repetlcion, de cilindro
giratorio, del Capit,m de Artillerfa empleado en la Maestranza, D. José• !barra y Oortázur: en dicha tercerola se
NOMBRAMIENTOS
emplea el sistema de extraccion gnseosa, de que es autor
· el hermano del Sr, !barra, ta.mbien Oticial del cuerpo,
Esta arma puede emplearse indistintamente como de re•
peticionó d11 CAJ'ga Eimple¡ i,l ulmacen d,; cartuchos es un 27 :Oici~mbre 185G. Cedete _de Infal!terfo en el Colegio.
1 Abril 1860...... Subtemente de 1d.~por promocion,
tul o situado debajo del canon, y ce igual longitud que
éste, en cuyo interior un muelle en espiral impulsa á lo,
1 Agosto 1860 .... Ide!Il agregado ni .Regimiento delnge•
•
1 meros.
c•rtucbo,, colocándolos en las recámaras, qlW en número
de cu11tro lleva el cilindro.
19 Marzo 1866 .... Teniente por antigüedad.
22 Junio 1866 .... : Grndo de Capitan por m érito de
Los cartuchos son muy prolongados, siendo 8'4 milíme·
guerra.
tros el diámetro del proyectil,
La culata de esta tercerola es ele Acana.
•
Seti~mbre 1868. Empleo de Oapitan por grncift: general.
.2,o Une. terc,-erola sistema Remingthon americano, de 12 Abnl 1873 ..... Grado de Comandnntc por mérito do
¡¡ milímetros, construida en el t.Mller de arm1rí11, del Estaguerra.
blecimiento,"y ~on 11ave de retr&lt;_&gt;ceso al seg_uro, original 12 Setiembre 1873. Empleo de Comandante pór id. •
9 N-oviembre 1873 Grado de Teniente Coronel por id.
de D. losé Iglesias, maestro de dicho .taller. Ln caña. y la
cu lata.de esta tercerola son de Bnria.
27 Mnrzo 1874 .... Empleo de Teniente eoronel por id.
8 Diciembre 1874. Grado de Coronel por id.
8.o Dós ai,tas de lan.z~s para Caballería, de Majagua y
B&gt;1ria. Las moharras y regatones son de la fábrica de To- ~ Agosto 1876 ..• , Coronel por id.
ledo. ·
4.o Una culata pnra.fusil Remingthon, hecha de las
clases de maderas ensayadtts en ia isla, ó sean, Nogal der
país, Ro·bla amarillo, :Majagua azul, Baria ma!!ho, Baria
0011 L\JJS GONZALEZ IIEGIA8
hein bra l Güira.
·
.
6.o Nue~e culatas y ocho cañas de las siguientes ma:
CORONEL DEL REODUENTO IN.:FANTERÍ.A 1)11 ASTÚ RU.S,
deras: Acana Jocuma, Güira y :Majagua, y Barias dife•
'
NÚ~I. 31
rebtes las culata~; Acana, .Jocume., .Majaguas, y varias
distintas las calias .. ·
Nació en .,radrid el dia ll de Abril de 1824
6.o Cuatro machetes de chapeo y cincuci\ta. y dos d~
cortnr caiias, de hojas niqucilndus y J&gt;Uf1os de maderas d,i~ . NOMBRAMIENTOS
ver!ns, construidos en el Estu blecimiento y premiados con
med_i.lla de oro. en la Exposicion de :Matanzas de 1881.
Y 7.o Dos cart1icheras circulares, con treinta cartuchos
•
para la tercerola Ibarra y veimi-cuatro pare. la Reming·
5 Setiembre 1838. Distinguido de la Compañía de Ya•
thon.
.
.
lencid.
Además de estos dos cuadros, cu-¡o dibujo y proyecto
7 Ab'.il 1840., ... , SubtPniente por eleccion,
éorresponde al labori&lt;_&gt;soy distinguido Onpitan de Artille• 18 J uho 1848,, •• , , Grado de Teniente po.r ¡¡-Jlcia general,
r!a D, .Manuel de Tapia ~uano, dtstinado en la maestran•
0

º·

2?

. ...

�EN L FAD.-\ DE UARLO.S V ~N AM.8,h;RE9•1(Cuadro·de M,kart,premiado con meda'/~ de oro en la ,í/1111,a E.i-po;imm de Parú.)

.'

..

,.

..

�..

74

NOMBRAMIENTOS

l&gt;IA, l\IES, AÑO

21 Agosto 1843....
10 Octubre 1846 ...
18 Ju'io 18/l&gt;!......
26 Julio 18(;6......
29 Setiembre 18(;8.
.
30 Setiembre 1873.
25 En~ro 1875 .....

'l:éniente por ¡¡-rucia gen.eral.
Grndo de Oa1:ntan por gracia j:!enerál.
Capitan por mérito de guerra.
Comnndante por eleccion
Grado de 'feniente Coronel por gracia
general.
Refündo á solicitud propia.
.
Vuelto al servicio con fos beneficios
del Decreto de 5 del mismo mes y
año.
18 l&lt;'cbrero 1876... Ten1•nte Coronel por nntigiiednd.
18 lt'ebrl!ro 18íó ... Grndo de Ooronol por mérito de guerra.
13 lt'ebrero 1876.. : Empico de Coron.,J por idem.

DIA, MES1 .A~O

NOMBRAMIENTOS

24 Octubre 186G. . . Teniente por antigüed,1d.
31 Agosto 1861. . .. · Grado de Capitan por servicios de
.
campaña.
22 ,Junio 1806 .... . Capitan por mérito éle guerra.
2!1 Setiembre 1868, Comandante por mérito de guerrn. . .
Grndo de Teniente Coronel por mén6 Enero 1873..... to de g11errn.
· .
11 Enero 1874 ..... Teniente Coronel pór m'érito ele guerrn.
7 Julio 1875...... Grado de Coronel por mérito de guerra.
~ l\Inrzo 1876.. . .. Coronel por mérito de gue:rrn,

DON VENAl!'.1O HiRNANDEZ YHERNAND&amp;Z
TENrEN'rE COROlH:L DEL BATALLON DE OAZADORES DE

OON CU[LO CARmo SlNRA
OORONEL DEL REODHENTO lNFANTERL\ DE ,rúRCIA,
NÚMERO

37

Naci6 en San Miguel de 4-lbare'.lns (Orense) el
-

2;;

ESTELLA, NÚM. 14
Nici6 en Uclés ( ¡ ro ·í11cia de Cu,enca) el dia
de 1s39

11

de Febrero

il: Ma,·zo
DIA1 -M:ES, AÑO

de lbM

NOiIBRAMIENTOS

NOID3RA~UENTOS

DIA, MES, AÑO

16 Enero 1855..... Cadete de Jnfantcrin.
l!l ,Tunio 1858 .... , Snhtenierrteporpromoeion del Colegio

18Novienihrc 1844. S ,btcnicntc de l'ttilici,1s.
lti Agosto l8cl-7 .... Subteniente de lnfnáterí,,:
20 Diciembre 1851. Grado de'Teniente por servicio especial.
20Julio 1854...... Grnrlo de Teniente por idem.
18 Abril 1855... . .. Teniente.
9 Dici!)mbre 18-"i\l Capitan por mérito de guerra.
23 ::letiembr.t l8ü8. Grado de Comandante por grn&lt;&gt;ia gene, al.
27 Noviembre 18G9. Comandante.
15 Julio.1874 ..... -¡Teniente Coronel por yacqnte de san.
gre.
2) .\bril 1876...... Gr11dodeCoronelporm-éritodcguerra.
:f..\farzo 1876.... -~Empico de Corono! por idcm idcm.

D. CRISTOBAL PIÑANA Y fUÑtR

•

rn Febréro 1860 ... Teniente por antigiledad.
2\1 Scfümbre 1$f.i8.
1.6 Octubre 1869...
ü A~osto 1872 ....
6 Octubre 1873 ...
7'Noviembre 1873
23 Mayo ~875 .....

Gr,¡do de Onpitan por gracin general.
(;apitan por,mérito de guerrn.
Grado de Comand,mte por idem.
Empleo de iclem por idetn.
.
Empleo de Teniente Coronel por idem
Grado de Coronel por idem.

DON FERNANDO LLORET Y GUIJARRO .
COROI\'EL DEL

13,o TERCIO DE

LA OUARDI,\ CIVlL

Nacií¡ en el Ferrol (11roi:incia de la Conúia) el tl'a 15 de
Setiembre de 183 l
DIA, 111ES 1 A:&amp;O

NOMBRAMIENTOS

CORONXL DEL REGIMIENTO CAZA.DORES~K C STILLEJOS

18.o DE

OAilALLERÍA

Naci6 en Alean ar , Tarago a) e/ día

•

na,

10

de J!tlío de 1846. ·

NOMBRA.t\J.IENTOS

MES, .AJlro

1 Enero 1860: .... Cad• te.de Caballerín ..

..

1 Julio 1863...... Alférez par haber terminado sus cs1. tudios.
22 Junio 1866 ... . . Gi:~do deTenientrpurméritodeguerra
10 Octubre 1867 . .. Teniente por antigüeaad.
28 Setiembre 18ti8. Grado de yapitan µor gracia general.
6 Di!iembrc 187:.l. Unpit,m por pase á lt'ilipinas.
28 Mayo 1873 ..... Comandante por servicios especiales.
25 Abril 187ó... . .. Grado de Teniente Coronel por méri1 to de guerra.
19 Febrero 1876 ... Teniente Coronel por mérito de
1 guerra.
16 Agosto 18Z6, ... Grado de Coronel por pase á Cuba.
18 Noviembre 1877. Coronel por mérito de guerra.
1

.

24 Octubre 1844... Cadete de Infantería por grncin.
8 Julio 1847...... Subteniente por graci,1 y cnlifieacion
de exámen práctico con antigiiedncl
en este día.
20 Julio 1854.. .... Grado de-Ca¡&gt;itnn sin antigiledacl por
, gracia general.
.
18 4.bril 1855 ..... Teniente por anti~iiedau con el grado
de Capitan por 1dem.
18 Julio 1857...... Ayúdnnte por eleccion.
27 Noviembre 1850. Ot1pitan por antigüedad.
:lO::'IToviembre 1!!61. Capitan de la Guardia Civil.
:l9 Setiembre 1868. Grado de Comandante de Infantería
.
por gracia general. •
la.Marzo 1871 .... Comandante de la Guarda Civil por
•
antigiledlld.
1 Diciembre 1872. Teniente Coronel de la Guardia Civil
por pase á la Isla de Cuba.
2 Noviembre 1877. Teniente Coronel.
23 Enero 1878..... Grado de Coronel de Ejército.
18 Jt'ebrero 1879 ... Coronel de la Guardia civil.

-----·

•
tON SALVADOR Di Ci.STRO YRUIZ DEL ARCO
2.o REODIIENTO Jl[ONTADO DE ARTILLERU.
N aci6 1111 Set·it la Pl dia: 30 de Setiemln·e de 1~/JB.

C,ORO?fEL DEL

..

NOMBRAMIENTOS

DIA,_MES, AÑO

DO!! JOSE CAMPRUB[ Y ESCUDERO.
TE~IENTE CORONEL

Naci6 en Pa11,plona (provineia de Navarr J el so de Novie11,bre ele 184'1
NOMBRAMIENTOS

14 Mayo 1842..... Cadete en el Colegio de Segovia

20 Diciembre 1,846. Subteniente alumno de la Escuela de

aplicacion.
23 Diciembre 1848. Teniente del Cuerpo.
20 Diciembre 1851. Grado de Capitan de Infrmtcria con
·
antigliedad por .g~acia gcnernl.
20 Junio 185-!..... Grado de Comandante de Caballería
·
con antigiiedad por gracia genernl
de 7 de Junio de 1857.
7 Junio 1857 .... · 1Capitan, de Artillería.
15 Febrero 1866... Comandante de ideQ1.
28 Setiembre."1868. Grado de Teniente Coronel.
19 Outübre 1870 ... Teniente Coronel de Artillería.
4 Abril 1877 .... · j Coronel de Artillería.

Wll Josg MAR[A ORT!Z y BORRAS •

2.1 Dicien.bre 1866. Cadete de Infünterffi.
::!9 Setiembre 1868. Grado de Alférh por gracin g~neral.

1 Julio 18(;9 ..... Alférez por antigüedad.
3 Julio 1872...... Grado de Teni.tirrte por merito de
gnerrn.
•
14 Mayo 1874 ..... T.,niente por antigiiedad.
18 Marzo 1875J ... . Grado de Uapitan por mérito de guerrn
4 Octubre 1816 ... Oapitan por idem.
23 Noviembre 1876. Grado de Comandante por la pacificacion de Cataluña.
19 l&lt;'ebrero 1876 ... Comandante por mérito de guerra.
10 Octubre 1816.... Grado de Teniente Coronel por pase
á Cuba..
14 Diciembre 18i7. Teniente.Coronel por servicio de cam.
paña.
·
OJumo 1878, ... , Grado de Coronel por idem.

l)OROÑEL DJ,LREonÚENTO CAZADORES DE ·rETU.Alf,·

17.o .llE CABALLERÍA
Nació en Vúlencia el 1.0 de Febrero de 1833,

•
DIA, MES, AXO

s

• NOMJJRAMIEN'ros

7 Enero 1848..... Cadete.

,.

tA IttrSTRACION :MILl1'All

.
1 Julio 1862...... Alferez de .cnhllel'ía por .haber terminado los estudios.
20 Julio 1854,,,.,. Grado~ Teniente-por gracia general,

US ~EFOB.M.AS DE JUSTiCIA EN EL EJÉRCITO
(CO:lfCLUSlON)

No h~bien_do exaq¡i~nd~ todas las modificaciones que son
~ecesarms.e_n la const1 tuc1on de los consejos de ~uerrá 6
Jurados militares, por no separarnos del objeto pmnord.ial
de nuestro trabajo, tampoco nos ocuparemos de las que reclama la act~al organizacion del Uonsejo l:lupre'mo de
Guerra y Marma, cuya reforma se hará mucho más preói•
~&amp; desde el II;Ome_nto en que relevado de las !unciones con•

75

LA ILUSTRACION MILITAR
sultivas q'ue hoy le están encomendndus, le queden tan sólo lns judiciales que, como tribunal de segunda instancia
le corresponden en el fuero milit..r.
'
Este punto sobradamente trascendental, y en el que pudieran hacerse gi·nndes economías p11ra el presupuesto
merece por sí solo capítu o apnrt_e, que no le consagrare'.
mos por ahora, p!)r no considerarlo preciso á JJues,tros
fines; pero no dejaremos de apuntur que· la constitucion -0e
rste tribunal debo responder·á la de los Juraclos 1nilitares
6 comcjos de guerra, con tnnht mayor ruzon, cuanto que
el Conse o ·supremo, formado por elevadas categoríru; del
Ejército, •¡ue no tienen la inn,stidura del jurisconsulto es
realmente 'un tribunal.de hcchv, igunl en un todo á 'los ·•
con~ejos de ¡,;u~rra ~no, con ht s~perioridnd del Cnpitan general del d1str1·0, tienen como nsesor letrado al Auditor
del mismo modo que el Consejo Supremo debe tener ei
lt'iscnl y 1,,s ministros togados que sean indispensnbles,
par.a cumplir cerc,1. de t;m elevndo e.e ntro las m1sm•s funcione, que los audit res ejerce11 con los Capitanes genernles.
•.
Dirho esto, pasaremos á examinar nlgun• otra cuc.stion
de procedimiento y ,tribucioncs d., este coasejo,·en lo quP.
·son al presente, y en lo que deben será lo futuro, si tan
respetable tribunal ha de responder cumplidnmentc á los
gr•ndes fines ele !ajusticia y á los principios más rudi
menta"l'ios del derecho.
·
Cunlquiei-n que sea l!l constitucion que haya de tener el
Consejo Supremo de Guerra y l\Iarina como tribunnl de
•egunda instancia del fuero militar, debe ser incuesti0Aa'b1emente, cumo yn hemos dicho en nuestros artículos unteri'j'es, un tribunal de npelacion, •l queban de elevarse los
procesos, no iolo por el disenso del Capitan general con
los consejos de guerrn, sino tambien por el recurso de les
procesados; y del mismo modo que las vistas de IKs c,1usas
en los infcl'iores es p~blica, y con asistencin ele! Oflciál defensor, hi vista de lof procudimientos en el Consejo Supremo de Guerra Y. Mnrimi, ha de ser pública 11mbien,
con el mismo derecho de dufensn1 de que, al presente, be
hall,m privados los delincuentes ael Ejército.
·
Esht privacion es absurda, bt1ci~ndos.e mucho más notable con la anómal-. circunstancia de que los éncartados
sufr"n nctu,ilmente en el OonseJ1&gt; bupremo de Guerra y
Marina dos acusaciones, sin ninguna defensa; toda vez
que el minist~rio público está representado en. dicho tribunal por las dos fiscalías, militar y togada, que ambllS
dictaminnn en los procedimientos de nlgunaconsideracion:
dándose el ca o de que In una solicite iil aumento de la
nenalid,1d SQñaluda por el consejo de guerra, y que lit otra .
reclame despues mayor agravacion en el castigo, sin que
á los de \t&gt;&lt;!_uentes l~s sean oidoi descargos, ni ulegaciones
de nine; \0 ~ero contra los fundamentos en que se apoye
el )1i111s ¡,,~' 1l€al.
, eremos á demostrar det11ll ndamente la in con. ve
, y hasta la i~j ustilicacion, de este proce&lt;lim.iento;
porq
es nece.ar10; porque basta la sana raz,rn pnra
pronunciar el ánimo contra _práct;ca tan desusada; porque no hay jurisdiccinn: alguna donde en una misma cimsa, por·un mismo hecho, y contra un solo delincuente, se
formulen dos acusaciones; y porque nQ hay Jcy, razon,
ni-derecho par¡¡. sentenciar al acusado sin defensa, que es
conde,nar al delincuente sin oírle. .
Garantía, y no pequeña, es para el Ejército los sentimientos de rectitud y de justificucion de los magistrados
de hecho y de derecho que le juzgan y co11denaa en la
segunda instancia; peto como nada infalible hay sobre la
ti~rra, n(&gt; basta, ~n ocasiones, el buen deseo, la conciencia
pura, lll ju-tificncion inquebraµtable, para determinar el
acierto.
El Ministerio público es parle en los procedimientos, y
patte contraria al acusado; y si bien este Ministerio se
inspira (6 debe inspirurse) en los más levantados principios de la justicia humana, representa á la vindicta ¡,ública, ofendida; á la discipj.ina ó la subordinación, relaja•
das; á la usurp'1da propie&lt;Tad, 6 á la honra escarnecida,
Es, por lo tanto, el defensor obligado de estos grandes
intereses, empleando su actividad y su cefo en sostenerlos,
en. ampararlos, en pedir para los que contra ellos atentan
la conveniente represion, el condigno castigo,
Pero por r&gt;1zon de su cargo, por la misma rectitud de su
conciencia, por su natúral severidad, puede, invQluntariu•
. ~ente, juzgar con pasion, acusar con dureza; de igual
modo que el defensor 'privado, sin aspirará la impunid•d
de un ·delito, por 111 mision que le está confiada, por l/Js
sentimientos de lenidad que -le son propios, ·puede, sin
voluntad1 acaso4 tambien presentar como atenuantes cir•
cun.stunc1as que no lo sean 6 sostener la inculpabilidad
de un '1elincuente, arrastrado de la pasíon favorable que
rara vez abandona al pi.trono en sus alegatos,
El Consejo Supremo, el tribunal sentenciador, sea cual
fuere, es el fiel de la balanza en este caso; es el regulador
entre ambos intereses: entre la vindicta pública y el reo:•
entre los fundamentos dGI Ministerio público y las razones
del defemor privado.
.
Si éste falta, y si, por desgracia¡ el Fiscal se apasiona: ·
si aprecia con extrema severidad os hechos: si vretende
castigar con dureza, el tribunal recibe, antes del fallo,
esta inspirncion, por nadie contrarestt1da, escuchando
razones por ningun otro destruidas, y cttyendo fácil é in·
sensiblemente tambien en el apasionámiento que el Ministerio públ-ico le imprima.
·
.
La d~t'ensa, pues, es indispensable. .Tan precisa en l&amp;
primera instancia, como eu la segunda; tun necesaria en
el T~ibunnl Supremo de Justicia, en los recursos de
casac1on; como en el Consejo Supremo de Guerra y }Ia•
rina, eJI lns apelaciones 6 en los disentimientos.
Bien ~s cierto que, para que In defensa pueda admjtírse
en las vistas de l1ts CIIUSM ante el Consejo Supremo de
Cfuerra y Marina, y para que esta _defensa produ~ca sus
naturales resultados, es indisJ?ensable primero que el
elevado Tribunal de que vem ,,os qcupándonos tenga•
todas las atribuciones que le corre,pondcn; que sea efec•
tival}lerrte la segunda in,tancin del fuero mi1itJlr, el Tri·
bunal de apelacion, el recurso de afzada contra los consejos ·oe guerra.
.Hoy el Supremo Consejo &lt;le Guerra y Marina tiene sus
atribuciones tan mermadas, que no es posible limitarla!.
más, sin anularlo.
·
En la actualidad dirime las competencias dejurisdiceion

entre las 11utori-él11de~ judiciales de G11erra y Marina, y

•

las qt¡e puedan suscitar'Se dentro de cada nn·o de estos
ramo•, porque no hay superioridnd jurídica fuera del•
Supremo Consejo, que oueda subvenir á esta 'necesidad·
y por igual _razon apruebi. Ios sobreseimientos acordado~
po~ los Cnp1tanes generales, y por lo mi'smo falln ejecutormmente loo proceso~ en que hubiera disentido el Capitan general con el consejo de guerra.
·
_Pero fuera ~.e esto~ cnsos, en que la intervencion de un
tr1bunn.l superior es uiexcu,mble, t()rminan las atribuciones
d~_J Consejo ::lupremo de G.uerra y Marina quedando linufafas de tal modo, que al re&lt;!ibir los testimonio, do· las
seni_en~ins ejecut~ri_ns de~ coi:s~jo _d~ guer1:a, si en ellas.
ndv1rt1ese que fue cometida tnJusticia nvto, ia por el inferior, ó mala·a11licacion d!la ley, puede reclamur la c,rns1~
1ara exigir la, respon.'abilidf!,des_ a que httbiese lugar; pero
no pnm leva.otar la eJecutor1a, para reparar la injust1cin
pnrii modificar la mala aplicacion de Ju ley.
· '
De modo, que si un cr1minal, coil delito probado, por
el que le corrcspond,i pená de muerte, con t1rrcglo ó, las
leyes, nlcan2!a la libre absolucion del consejo dti guerra,
y este veredicto se aprueba por el Oapit&gt;ln ge"1er11l de
conform-i~nd coifsu ~uditor, la impimidnd qued1~ sa~cionada, la libre absoluc1on no puede levantarse, y· la v indicta pública,,ofendida, no tiene la menor sntisfüccion; nsí •
como_ el_ iil~cente, injustamente perseg!.lido por illdicios
de cnmmahdad, snfre cadena perpétua, si á olla Je con•
denn el mismo consejo de guerra, y obtiene este follo la
a¡Hobncion 8Jlditoriada del C11pitun general. Es verdad
,que, si en el primer caso el cri_minal q_ueda libre, y en el
segundo, preso el inocente, será e:cigi&lt;1a á quie,, corresponda la -responsabilidacl a que haya lugar.
No sagemo~ _si Lnb_r~ Jegis_laaor Jue, ante l.a posibilidni
de i,sta~ grav1~11~ns mJust1cu1s1 sosteng;i la i:onveniencia
de la eJecutorm en los fallos ae la primera mstancin; si
existirá·nJguno que considere necesario pMa la más rápida ejemplaridad del castigo,· que se comprometa injusLUmente la vjda, la honra ó la libertad de los hombr~s, y
con ello,,el prestigio de los tribunales militares; &amp;i en beneficio ~e la_dis_c,plina, por_ E!Sn IJ?-isma rápida ejemplaridad, estima mdiferente h1 1mpun)dad de uu delito, ó la
mnla aplicacion de la ley, pero nosotros, que ,amamos la
JusTicu. como virtud supremn; que la tenemos como el
mayor de los bien~s de la soriedad y del hombre; que la
profosainos como In fé de nuestra religion; que deseamos
nos ilumine como los refulgentes rayo, del sol, y que la
respetamos como la verdad inmutable, nosotros no transigiwos, en modo alguno, con el error; no admiijmos la.
dud11, siquiera, en su distribucion equitativa.
Por eso queremos el recurso de casacion; por eso. reclamamos In tercera instancia. .Porque a~ 'ram-'2"" a depuracion de los hechos en todo¡; los trámi
e
1 11111yor
O
númez:o de conciencias, para conseguí
,ible, que
la justicia de la tierra estreche algo la I
distancia
que la s~ra de la JUSTI.CIA de DIOS.

***

C.11:LESTINO ARoÜELLES
---0,.0.0..0..0 -(&gt;-0-(),c,o-c&gt;o---

EL HOM.i?RE ADVERSO
SONETO

•

Sólo sa goza en el pesar ajeno,
Y en contemplar al mérito humillado
••Aquel que para el bien nació menguado
Y torpe envidia le co¡rompe el seno.
La noble emulacion que alienta al bueno,
Si aplaude justo el lamo conquistado,
·
Es eon despecho triste del malvado
.h]n la conciencia torcedoft veneno.
Mas no temais al mísero que abriga
Contra la humanidad tan ruin antbjo,
Aunque en la patria al fin poder consiga;
Que al provocar el popular enojo
Ella será del réprobo enemiga,
Y él de ruda expiacion despojo.

J.

GCJILtEN BUZARÁN
"!!!i506!'.Zi

D ESPU E.S DEL COMBATE

•

1
&lt;l

· Ya no se escucha el caúon,
ya el mermado batallon
tras_pone la loma escueta,
y el clm·in y la corneta
no lanzan su alegre son. ·
Y a se esconde -en el ocaso
la rojiz!I- luz del dia
epi.re el ópalo y el raso
con que la reviste acaso
la guerréra fantasía.
Ya cesaron los honores,
el vértigo, los clamores,
y el estrtdor de la lucha;
y ya,. el hurra no se escuclia
de los tercios vencedores.
Sólo en la falda vecina
del alto cerro dormido
en que la sombra domina,
(ll Poeda. leida. en la vela.da. lit~raria. qel Centro Milita.r la,
11oohe del 31 de Marzo del a.o\ua.l!

•

Por la escarpada ladera
que termina en la llanm-a
do fué la lucha.postrera,
posa su planta ligera
de un soldado la figura.
Apenas el suelo toca
en su d~fl:cil camino,
y salta de roca en roca
..
con la inconcebible y loca
rapidez del torbellino.
Suspende el paso un instante;
sU: enardecida pupila
reconcentra delirante
en la penumbra inquietante
de la llanura. tranqlúla1
y penetrando el\el llano
por el laberinto humano·
de palpitantes despojos,
busca con áridos ojos,
-tienta con trémula mano.
Y ora tardo, ora fugaz,
muerto por muerto examina
con loco empeño tenaz
bañada en sudor la faz
que el claro disco ilumina.
Nada mitiga el ardor
de su penosa tarea,
busca y busca en derredor
como el lebrel cazador
9.l!e _el tibio rastro. olfatea. .
Ya el débil cuerpo postrado
cede al Cj.sancio, rendido,
cuando agudo y á su lado
vibra el acento apagado
de doloroso gemido.
La vista vuelve espantada
por la inqúietud que le" agita;
pqsa en torno s~ mirada,
y cual furiosa oleada
que el huracan preci pita,
revuélvese, y encontrando
por fin el cuerpo sombrío
•
de un hombre que es.tá espirando,
cae á su lado ei,;,clamando
con voz sorda ¡hermano.mio l
Repercute aque1 i·umor
por el espacio profunclo;
luego calma en derredor,
en el vivo ni un c½amor,
.
ni ii! ¡ay I enJll moribundo.
La triste monotonía
•
ele la paz que r~ina allí,
rompe al cabo en su agonía

y con voz débil, .tardíe.

•

•
•

surge la 11:1.z blanquecina
del postrimer estampido.
Y allá, en el pico el)crespa,do
que centinela avanzado
se. eleya hasta el firmamento,
se escucha del- campamento
el rumor .entrecortado.
De las hogueras la luz,
rasgando el negro capuz
destacan su masa oscura,
cual se al!a en la sepultura
de un cementerio una cruz.
Nj. el viento su eco.desplega
ni el am-a susm'ra yá;
tan ~lo•gime en ra vega
entre un lamento que llega,
una queja que s~ vá.
Dulce es el dulce reposo
ele aquel silencio qu~ abate,
mas es silencie engañoso,
paréntesis que forzoso
abre la noche al combate;
que á veces la soledad
es tan incierta. en el alma,
que no se sabe en verdad
si" es más terrible la calma
que la.misma tempestad.
La luna á trechos velada
por fugaces nubarrones
que en constante marejada
sobre su tez nacarada
flotan en negros girones,
alumbra de aquellas breñas
los horizontes perdidos,
y cual \étricas enseñas
los caballos, ~as cm-eñas
y los hombres confundidos.

,.

•
•

exclama el que muere así:
«Si es tu destino volver
á aquel lug-ru· donde el cielo
risueño nos Yió nacer,
procm;a rle madre ser
el amoroso consuelo.
Dila que el fng-az acceso
ele. este mome1ito en que espiro ·
lleva ~n su dolot impreso,
1&gt;ara sus labios un beso,
1mra su aliento un suspiro.
Qne si una bala homicida
puede arrancarme e~ta ;-ida
que ella en su seno meció, .
en 8ambio no puede, nó,
bonar su imágen que,rlda.
Y tú, hermano, donde quiera,
por tu pátria y por su bien
dá tu sangre la primera, •
p9rque es ella tu bandera .
y·es nuestra madre tambien.»
Calló; su postrrr aliento
surcando el espacio en pós
de una ráfaga ele viento,
dejó clel suelo· el tormento
por la bonanza de Dios.
*
**
Como púdica doncella
por densos tules velada,
se oculta ]a última estrella
en ruborosa querella
con la naci~nte albomda,
y áuu. en el mismo lugar,
el soldado permanece
_presa de' acerbo pesar
.sin que su calma á turbar
venga la luz que amanece.
1\Ias súbito allá en la cumbre
agita marcial ·d'iana,
la guerrera.muchedumbre
baja la aurífera lumbre •
del. sol de aquella mañana;
y al escuchar el rumor •
de su amargura á despecho,
despierta al punto el honor
par.a ocultar el dolor
y aprisionarlo en su pecho.
Bésa al muerto; vé la·altura,
en su semblante fulgm-a
la más l}.onda agitacion
que el grito de sn razon
calmar ,in tanto procura,
y el breve paso encamina
por sendero solitario
perdiéndose en la neblina,
que ·á la gigante colina.
silTe de augus:o sudario .
Honrado y triste á la par
es el penoso deber
del que, sin gloria buscar,
de su pátria ante el al~'i.r
corre su sangre á v~rter¡
que á veces toca el poniente
de su existencia gloriosa
demandando imí.tilmente
un lálÍ.rel para su frente
-6 una cruz para su fosa,

•

•

..

..

•
•

•

0

RAFAEL 8ANTAMARÍA lliNENDEZ

•

LA CLASE DE SARGENTOS
( Confinuacion)
El segundo modo de p!Qntear esta cúestion:, consiste en
un!\ ~istincion deJ_w1ciones. L, tenemos y« esta)&gt;lecida ·
prácficammte, con respcct~ al Generalatq.
· · En ciertos cuerpos, no cabe, y no hay .evidentemente
aspiracien á rebasar la categoría de Coronel. U na ret.ibucion mayor, \l.na menor aventura d~ carrera, un órden
regular. de ascensos; un11 relntimmente mejQr posicion
material, es preforible pua muchos, á la eventualidad tan
problemátic,.•de alcanzar los entorcha'dos. Y BO es raro
VC)r á Oficiales desengañados 6 modestos, abandonar los
cuerpos más propiamente llamados niilifares, por otros en
donde saben ~e antemano que sólo llegarán á Coroneles,
pero que llegarán sin uudn, al c1tbo de cierto número 'de
años.
Otro tanto pasn en las carreras civiles. Se va al generalato de la admini~tracion, al ministerio, por la política,
por lali Córtes; y el holll bre de derecho se contenta con
llegar pacífici¡.mente á la mngistratura, el hacendista á la
delegociorr, etc.-, etc. En sumA·, de un modo natural se
crean y cursnn i:.n la sociedad aspiracio11es limitadas que
reciben á cambi~ de esta limitaeion una re¡nuneracion de
preae11te. Y á la verdad, no son dignos ae·envidia bajo nin•
gun aspecto, los- que prefiriendo tener siempre á la vista
•f 11nz¡orve~ir iUm-itad~, tan ilimitado lo logran, que á veces,

•

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lL\H . :i .1_.-E~:;c-ros llY.Y;TIDOS POR LA M_,u:.; l'I:., ~/..\ DE J.RTII.LERÍ.A. J.. LA XXPOSI CIO~ DE AMSTEl!ll.UI

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RA. B ANA,......:ASt'ECTO DXL TF.ATRO. p AYRET y H'S T~MEDIACIO~n:s, MOMY,NT0S DF.~t'UE~ Dl(L iE~PL~llE DEL ALA. I,J;REClll. DEL EDU'lCl0

(De f.otogn,j'ia • emitida por m;estro corPespon-,al D, ,T11aii FPrncm lez S11aréiJ •

EPI SODIOS

NAOIO.NALES.-GR..u3.I.DOS DE LA,S ODRAS l'UDLICAÍ&gt;AS POR D. BENITO PEREZ GALDós,-(Dilm jos de M élida)

�•
•

..

LA ILUSTRACION MILITAR

la dilatada extension de sus horizontes, convierte en una

crnelísima pesadilla. en tin tétrico n•da, todo aquel mag•
nfftco panorama de la primerajuventnd.
Supongamos, pue~, aho'ra que esta distincion practirada
tambien en Alemania con fa escuela de guerra, y r n el as•
censo á los eml?leos de :1argento, se adoptase por nosotros.
P ues se podr1a organizar un cuerpo en el que las re·
com.pens!lB no. cousistirian. ya en la perspectiva del aseen•
so á Oftc1al, smo en premios peouniarios.
Pero entre estos dos sistemas, parece preferible optar
por una reformA. qi,e ,respete "nte todo los d:nclios adqui,·idos. y ~répare para el p~rvenir una fórm?la car.nz de apro·
vechado todo: las ventaJas d~ hacer Oflc1al á un buen sar•
gento~y las de retener en las filas á un b uen sar~ento que
n o se nalle en ~ .ndiciones para ascender á Oficial. Sólo.
pues, como i{leM embrionarias, como un csfüerzo más par~
C?Operar á los ~e eseritores tim profundos como los señores
J1mene7, P alacios, Cotarelo, 13enitez Parodi To11rnell Na•
var ro, Rosal y cuantos se h an ocupado. co~ más 6 m:enos ·
deten!mientó en estas. mater_iasl expondt·emos á grandes
rasgos los puntob de T1sta prmc1pales en que convendría
inspirar, á nuestro jLiicio, .reforma tan trascendental.
Vivir, es·estar ª!l'itado. El movimiento parece ser cada
v_ez más l_a condi01on de t~do desen':olvimiento y exten•
BIOI\ d&amp; vida. En los ne.,.oc1os, el c11pital que circula más
es el que m!\yores utili:fndes reporta. El secreto, el éxit¿ •
de todas las operaciones mercantiles, estriba· en la reno•
vacion casi instantánea de las mercancías. Vender debe
,p~r el 1110ment, si~ulente al de comprar. Una p;ralizac1on, un lapso de tiempo en los cambios', es la miseria en
las clame proletarias, y la quiebra en los comerciantes.
.Pues como Pn los negocios, como en el comercio suce•
de en la vi~a individual, y en todas las institucio~es en
todas las diferentes cl11ses sociales. Es preciso mover;e y
marchar adelante; µiarchnr avanzRndo; avanzar siemrre·
en suma, progresar. Da at¡uí la legitimidad fundamenta d~
toda reforma. Pero lag reformas están. sujE!tas á condicion_es de :practicfl:bilidad, y s'.1 éxito estriba en una gran con•
s1dera01on .hácia todos los mteresPs que pueden ser lastima•
dos, en un gran respeto 6 compeosacion ·de toaos los dere• ·
chos 11,dquiridos. 'Y hé aquí el cnso de los actuales sargentos. En su mayor parte, l1nn adquirido sus empleos ni tér·
~ino de he~óicas jornRdns por ~n imponente Manigua 6
las ~eludas _sierras MI Norte. Quien convalece dé mortal
herida; quien sufre aun, bajo ilolencias. adquiridas en
1.sa:5 bruscas transiciones _de una larga y penosa campaña;
¡¡men, en fin, aguarda tras Jnrgos anos de servicio una
recomi:5ensA. cualquiem á su iilmegncion por la libertad y
la patria.. 1Y es justq, es poi ítico siq u~ra que la Ji bertad
Y. la patria se desentiendan de estns altas conveniencia~ de
reciprocidad 1
·

·•

Nosotros co.n veni.ll'.\OS, en ·que es urgente la reforma, por ·
la que el sargento no habrá y.a de fiar en lo sucesivo su
ascenso á Oficial más que en Ia· aptitud; ¡)ero esto que es
Justo con los sargentos do mañana, seria injusto con los de
hoy. Por eso distinguirnos en este problema dos soluciones: la política 6 de trnosaccion, y la del ideal; la del presente, y la del porvenir. Examinemos la sola que parece
hoy posible.

•

To·dos los que en la actualidad son sargentos, esperan.
llegar _á. rulciales, porque esta natural aspiracion les ha
sostemdo y estimulado constantemente en el ejercicio de
. sus -áridas y oscuras faenas en la paz, y sus penoso, deberes en lafuerra; por ¡ue,· cn fin, las leyes bajo las que empezaron prestar servicios, así se lo brindaron.
Y para esto, ¿qué ~s ante todo indispensable?.
Pues es lndispensnble ponerse en las condiciones Qrdi• narias de oxi1!tencia, que hemo, fijado arriba; observar esa
oondicion comun á.
prc,gre'o, y muy especialmente
al del Ejército; imprimir, en für,• un conveniente 1novimiento d. la.s escal s. Es indispensable, porque así como
el agua estancada se corrompe y crea el puludismo, así
tambien las clnses sociales cuyos individuos son constantemente ~efraudados ~n su~ esperanzas más legítimas, sé
d~sorga!11zan, produciendo por todas partes el exceptic1smo y la protesta.
•
El bien de la patria lo exige. El ideal de justicia lo im. pone. Es preciso que el sargento á quiPn dijo la ley que
.s~ria Oficial, lo.sea; que el Ofü;inl á quien se marcó .tam:
bien un determinado trayecto, lo recorra; y que en instituciones tan importllntcs &lt;lomo hlil milihres, no sea verosímil una conolüsion tan triste Mmo la de que haya siempre
;medios para estorbar la satisfaccion regular de las aspiraciones legítimas.
•
Tengamós, pues, siempre·á la vista la cucstion de dore."
cho, y._hasta amortizar, por decido así, los compromisos
contra1dos por la le.v con los actuales sargentos, limité·
monos á dar movimiento á. FIÍs escalas, para fuoilitar el
ascenso á. Oficial de los qne. deseen serl.o.
..

ti\do

.,,.

•

.ti. este fin re~ordnmos una iaea mucho tiempo há di~ulga·da, y que recientemente hR reproduoido un periódico
profesional con gran oportunidad.
.A.ludimos á 1.a supresiim de los cabos seg,ritdos.. Nosotros
la rep:oducimos aqu(, y-la ndoptamos desde luego como
't7entaJosa á los sargentos y fi la· or¡¡;anizacion del Ejercito
en gener~l. ]¡sta ¡upresion produciría m19: cicrt!l: economía,
y la partida que esta representara pod ria ¡.phcarse á la
creacion de una plaza de sargento primero brigada en
cnda Batallon.
.
~~dieran tambien,. según indicó La Correspondencia
Militar, á. cuya pubhcacion nos t·efcriámos dotarse de
sargei:itos primeros •Jas COfftpañins· de los b~talloncs· de
depósito, pues esta es urm necesidad que reclaroan)as múltiples atenciones y traba.íos que prod·.1ce el personal de
tropa do dichos batallones, más ocasionado á incidencias
de todo génere qun el que compone los batallones·de reserva, en cuyas lplimt.il~as figuran est~ J?lnzas de sargentos.
Como ~onsecuenc1a de e~te mov1m1cnto, habria que dar
análogo impulso á la clase de sargentos. Pero se nos dirá:
cE,s que eutonces Ucgarian muchos á. Oficiales sin la apti-

LA ILUSTRACION MILITAR

· la mision que el Gobierno me habla· encomendado, de se•
guir las operacio{les de la guerra y darle cuenta de sus
vicisitudes:
•
. «Ignoro, decía, los planes y ladistribucion _del ejército
francés; pero me consta que el Príocire Federico Uarlos se
halla en Cob.lenza al frente' de '160.000 hoinbres; que el
Príncipe real conduce á Uarolbue 100.000 prusiauoa, _que
van á u.oírse á las fuerzas del'Sur; que el Rey tiene en Ma•
gtmcia un&amp;. reserva de130.000 homl:ii'es, •fuerzas que se dan
la mano y son muy superiores á las del ejército francé!.
Además hay en Jijs costas del Báltico 80.000 hombres y
junto á Berlin un campo de otros 100.000.
,La Pru•ia añadía, empieza la guerra con 600.000 com•
• Finali1_1ente, como el número de las· combinaciones posibatieotés, sin haber todavía ech!ldo mano de sus reservas,
bles en materias de orgauizacion, es siempre incalculable
I gnorábas'e aún qué ejército pCl'manontede Francia (260.000
nosotros estamos muy lejos de creer que esta fórmula sea la hombres.J¡scasos; se hnabido despues) se hallaba en línea:
sola salvadora, y sobre todo, la más acertada.
suponías!!' que sus fuerz!ls eran may:ores; excedían con mu~
Pero, lo repetimos, nuestro propósito al tratar esta árdua
cho aquel guarismo, y sin embargo senté~ proposicion de
cuestlon de los sargentos, ha sido, ante todo, el de distin• que atendida la calidad de ambos ejércitos á la cn6i i~ual•
1
guir lo que debe hacerse mañana, de lo que procede hacer . dad que se suponía existir respeoto á meaios
mntern~les,
hoy; la reforma del porvenir, de la del presente. En otro
si
los
franceses
no
rev~labnn,
añadía
yo,
un
gran_ General,
núme'ro expondremos aquélla, y es posible que se tache de
un discfpulo de .Moreau -6 de Massena, _para no nabl.ar _de
ambicioso y soñador nue3tro ideal. Es posible 'lU\l se nos
Napoleon I, de recelar era que los prusianos cuyo Estado
moteje de querer avanzar demasiado, de introducir dema•
Mayor es sobresaliente, no obtuviese decididas ventajas., ·
sindas novedades.
No tardaron estas en manifestarse en !ns derrotas que en
Eato probará que nosotros, en tanto que no hay dere•
c~os adquiridos., y siempre que se proceda por· adverten• la primiira semana de Agosto experimentarón los Genera•
les Froi,11rd, de Faillg, y Mac-Mahon,
·
mas saludables y preparaciones hábiles, queremos ir todo
Sabitlas estas derrotas, dije que los cinco cuerpos de
lo dE1prisa que sea posihle, para alinearnos con las más •ejél'Cito
que quedaban intactos á los francéses, apenns po•
cultas razas -del Norte. Así, para el ascenso de los sargen· · drian hacer
frente á los :pru.iallo', victoriosos y muy SU•
tos de ma,ñana, nosotros exigiremos las mismas condipedores
en número. Manifesté &lt;in vacilar, que, si como suciones de aptitud ex.igidas para el ascenso á Oficial , en la
poriia,
no
tenia
el General en Jefe, que lo era el Mariscal
Acaden¡,ia general.
·
•
Bazaiue, la probabilidad de gannr una b~talla bnjo .los
Pero pa'ra l&lt;Js -le hoy, para estos buena.s compañeros que
han pasado en las.dos últi\llUS guerras por todos las inele• muros de Metz, lo cual me parecia poco probable, estaba
mencias; para esos queridos camaradas que hemos visto· e11. el cnao de retirarse inmediatamente y n0 dar ni ace.Ptar •
batalla; maniobrar y causar al enemigo hasta que J&gt;Udiese
caminar délante de nosotros, cubierto, de polvo, con los
reforzado eón doblo 6 triple número de soldados.
piés. heridos,. la cara bnñada ea c?pio!lb sudor, y el cuerpo . serLevántese,
'dije, e1 campo de Chaloils; organícense las
mchoado baJo el peso de la moch1ln; para esos nobles h•jos
de la P.atria, que la. han servido tal vez con un completo . nuevas tropM en las orillas del L oira y ·en el interior de
Francia; póngase á París en estado de defensa, y abandó·
abandono de sus-intereses personales, y como es nRtural,
con el poético-ensueño de ostentar algun dia el noble uni• nense momentanea neute al enel)1igo los depi.,.rt111neutos
del Esta de Francia hasta París. Hágase retirnr de ellos
forme de Ofici·,l; pnra todos eso• que han confiado en el
respeto á las leyés,!y han entrado á servir bajo su amparo to"la la poblncion civil; que,el territorio, entre la capita~
:Jltla
frontera, se convierta en un desie¡to, y dejar avanza¡•
y proteccion , pedimos, como es j.u~to, una reforma que
al enemigo, el que en su marcha no puede cammar todo
h11ia práctico el pensamiento.de la ley.
·
Una reforma que imprima movimiento á las escalas reunido Y. conoertado, y se verá expuesto á los incesRntes
ata;ues del ejército frapoés, todavla entero y numeroso.
para que el sargento actual ascienda á Oficit,l, y se cumpla.así el pacto tácito del Estado con cierto número de De esta su~rt~ pudo •pensarse querer obrar el M11riscal
Bazaine eqiprenaiendo su ¡etirada. detrás de Mosella;
,ndividuos.
_pero había perdido-diez cias delante de Metz, y tuvo que
dar infructuosamente sangrientos combates para abrirse
.ALFONSO ÜRDAX
paso sin haber podido conseguirlo.
•
(Se continuará)
Entonces empezni;on los franceses á conocer lo crítico de
su posicion, ·y llamaron ál campo á Chalons (imprevisora•
- -- = ' ~
.fi1'lnte conservado) los 40.000 hombres destinados á compo•
OBSE~'/'AC!ONES SOBRI:; U úLTlli!A GUERM FRAllCO-ALEUNA . ner la proyectada expedfoion á las costas del Báltico. Al
ver pa~ar por París aquellas tropas, me dije á mí mismo:
CON OCASION DE LA. PUBLICA.CION DEL LIBRO
este refuerzo que reciben los franceses representa para los
pru~ano~ la llegada al _Rhin de los 200.000 hombres situa•
DEL MAR¡SCAL J3AZA1NE
dos á orillas del Báltwo y en el campamento vecino á
Berlín.
·
Sin pr~pone:rnos dar, por el momento, cuenta de la obra
El General francés, conde de Palikao llamado al Minisque tnot1va el presente a1-tfculo, y sin que este tenga por
terio de la Gue:ra, _desplegó gran aptit~d organizadora y
objeto corroborar, ni menos controvertir los asertos del
proscrjpto que ejerce su legítimo derecho de nefensn con· .ªull:1en~ba el eJérc:to poderosamente, aunque sin atrever•
s.e,. mflu1do por lln mterés dinástico, á arm,u el pais. En
sideramos como datos curiosos y de provecho los q~e tomamos de otro libro escrito en París, á raiz de los sucesos 9-mnc~ dias·reforzó á 11Ia~ahon con 100.000 hombres, y
este, s1 no se hallaba ·con l'uerzas bastantes para tomar la
mismos y durante el sitio.
ofens\va, podia 'lmbarazar graoáemente la ID!trcha del
Nos referimos á la obra titulada Diario"delsit·o de París
Mstoria de la gutrra en general y md.s 1 arth,larmente de. lo1 .ei:iem1go y protegerá París, ínterin se acababan de orga•
mzar las reservas en el ·lfnterior. Aquel fué el momento
sucesos ,,caec.idos desde la caid•• del i"1p ,·iJ hasta. la capitusu_premo para este país. La nncion todada s~prestaba adlacion de aquella capital po~ Don Andrés Borrego,. obra
m1rabl_emente á_ todo género de sacrificios; los soldados
acerca de la cual nos abstendremos· consignar por ahora
cumplidos acudian presurosos al llamamiento. Habiendo
nuest.ro _propio juicio, prefi_riendo adoptar el emitido por
unammidnd por la Junta superior consultiva en su dictá- •guardado un mes· más, •la F1·ancia pudo haber reunido
600 ._000 buenos soldados. Con cua :tos de estos veteranos
men fecha 10 de Febrero de 1876.
pod1~11 formarse nuevos batallones sacados do la. guardia
A.n~s d~ pasar más adelante, y como testimonio del C\·
rácter de dicha obra y del crédito que merece, trascribimos móvil, Y dentr~ de otro mes más se habrían juntado 300.000
nu_evos combatientes ácuyas espaldas tod!ll'ín quedaban los
algunos párr11,fos del dictámen.
qurntos llamados despues de laa derrotas y la leva en masa
·
~&lt;;:oos dera esta Junt~ que para que un libro que trate de arte decretada por las Cámaras.
m1htar; de cuest,ones o sucesos con él li ados ten°a verdadeEste s~stema babia snl va1o á. la Francia del peligro en
ra importancia en la instruccion de lns que se de iran á la carreque &lt;.orna. Cia_ramente y &lt;.qn repeticiou lo expuse en mi
ra de las armas, dt be v,r,ar sobre puntos cbncretos de reconoc~rrespoo~encia con el Regente y con D. Nicolás María •
cida _imoort~nda y aplicati?~, ó recopilar de un• ~~nera clara,
sobna, metod1ca, os (T1nc1p10s elementales y conse'o• J'rácti~ R1vero, oprnando que si no se conjuraba la crisis seria por
cos á qi•e la expenenc1a de las euerra, ha da fo autorida indu- no hac~r lo que la situacjon reclamaba.
Bazam~ bloqueado en Metz, y el Príncipe real marchan•
~able, ';)comprenderla exposicion y critic, de aqllella, campa. nas mas notables, cuya h1,toria ofrezca ejemples y enseñanzas d'o sobre rarís al frente do 200.QOO hombres, levantó Mue•
de donde. P.Ued:in sacar los.cau~Ulos d&lt;ogeoio elementos de nueMahon
el. campo_ d_e Chaions y púsose en movimiento, á
vas c;imbinaciones; en este ulumo orden de obras militares
cuya ocas1on escr1b1a l? que.sigue:· e si lleva este General
puede clasitica·s~ .la escri1a por el señor llorreg,,, y si bien el
fu~rzas l111stantes para .Iibe_rtar á. Bazaine, contrastando el
autor, con m~dest1a qu~ lt: honra, se repite una y.otra vez, aje~1mero y segundo eJ01:c1to prusiano, que dan frente á
no á 1~ pr!Jfes1on de las armas éincomPetente·, por lo tanto, para_e~1t1r 1u1c1os, saca dedu ·cí6oes v hasta pronostica sucesos
. etz,. Y tenia en. cuenta que pu~de ser seguido por el P rínmilitares, que e.n e'etto llegaron á tener lugar, siendo ev1de01e c1~~ 1eal, s1t~c1on que aconseJaba como operacion más
que la obra encierra una exposicioo de he:hos ,an metódica y m1htar l!\ de 1r al eo~uentro de este último, toda vez ue
or~enada, d~tos y n.ot _cias an interesantes, critica tan razona- el Pdnc¡pe, ~o pua1endo ser socorrido á tiempo por l os
d~, apre ·1a_c1ones tan 1u.stas, que esta Junta, por unánime o¡,ilos otros dos eJércitos, v·alia ¡:ná.s para ·Mac-Mahon arríes•
n_1on, CODSJdera que el 1ibro deque se ocupa contiene tan ut1ligar una batalla ~on probabilidades de éxito, que marchar
s1ma eosenJnza.:.
.
coi:itra los tre~ ~Jé1;'cltos que podía encontrar reunidos.si•
gu1~ndo _el mov1m1ento que ha emprendido.
• No rousidenu:ños necesario· entrar en más explicaciones
.. S no tiene Mnc-Mabon; ·decía yo, bast11otes fµerzas para
y wocedemos á insertar l_o~ ·siguientes juicios qui D. Ar.'.
dres Borrego nos ha rem1t1do, extractándolo, de su iridj: ir a ei:i,~u~ntro del Príncipe real, menos puede tenerlas
para. dirig.irse sobre Metz; y al ver que en vez de tomar el
cada ebrn, c_o n las ampli•cfones que las observaciones y
datos posteriores le han sugerido.
!Jlát ~rto para dicha plaza, que era el de Verdun
se m¡~m a ' ~rte, da11do un inmenso rodeo pMa buscar
er:ganoso abrig? de plazas tan endebles• como Seqan y
I
. :zieresd_pronostiqué qu~ Mac-Mabon seria alcanzado por
Al ser declara~ la guerra contra P rusia por la Francia
1
r~_aguar ia por_ e.)'rínc1pe
real, de quien tenia así lo
y cuando el Gobie\·l'lo y la prens1r francesa se lisonjeaba~ diJe, el _pre~entim1ento de que, como lo hizó .en 'Sodowa
do que la _lucha scrrn s?lo contr~ aquella, potencia, opin.é caería, en drn. y á hora dada, sobre Mac-l\lahon consu~
que sc~eJante c1:een_cta envolv1a un gr11ve error, que la mar~a su º?mple.ta derrota; ¿;Qué hará, observabay oeste
.A:lemama toda mll'nrm.ln guerra como suya y la haria ná- 1t_l•msc~l s1 no es 'l'enccdor en el encuentro? No tc~d~á reC1onal.
t1rnd11 ;¡: habrá de bu,cnr rcfu11;io en Bélgica. No fodia yo
U:n:i, vez los ejércitos en movimiento, é ignorálidose las presumir. en.tonces que Mac-l'1ahon dejaría uo .e enemipo~1C1ones del francés, por li\ severidad con que fueron
go se le mJ~ryusi?S,8 entre el tl!r'ritorio lielg; y Sedan y
.aloJ_ad~s del cuartel ~Pnernl todos IQs corresponsales de los
4t ue .stoe ~en 1r1a pr1S1onero antes que deponer las armas' en
per16d1cos,_y cuandi&gt; éstos h~ciim un deber de patriotismo
erri rio neutral.
.
en no pub)1car nada que pudiese dará conocer fa posicion
ESt o i-n cuanto. á Jru¡ operaciones militares.· Re~pect~ á
1
y mo~imicnto~ de su "jército, escribía yo .á i\ládrid en
a. cues 10n ~o1íttca, el dia mismo en que su e ue .Balos primeros d1as de Agosto, lo siguiente, cumpliendo\1on zame no habia logrado pasar el Mosela y hulio 'di encer•

rarse en Metz, anuncié _que la primera derrota campal de
l?s francese1 m-rastr•r1a, como su cornlario la deposl•
010n. de Napoleon ID: Y. tal i¡('Z 'Conduciría á la República, si no como Pst_able~11mento duradero, como instrumen•
t o de ~uerra. Pahkao iba dt&gt;brando popu!arldnd, y sin las
cadetad_a.- de Mac-i\Iahon no se habr)a tal vez llegado 'á ¡,.
RepµblicR, por ri:i,~1 que el Imperio lo considerMo ya
• m~e~to. L!\ .rendic1on de 100.000 france,es ~x•sper6 la
opm1on. ~16 fuerza á los ~e-publi&lt;-anos y ba creado él estado polítwo presente. ( D1C1em b;e de 1870.)
. Como se ve? todo cua!1to ha sucedido babia sido previsv1st? y anunciad_? en m1 ~orr~spondoncia, sin qtie me haya
eqmvocado en mnguna de mis apreciaciooc~, sA.!vo hnber
dicho, de.pues de los de..calabros primeros de BazaiRe Ji\
F ran&amp;e est debout, elles~ sauvel'á, proposicion cuya exa~t!. tud podrá ser p_uesta en dud,i en vista del desastroso deselJ.
-lace d¡i lá cont1~oda,. pflto _q~o se ha'bria visto justificada
por los he~hos sm la 1mpencia 6 e •ndescendenria de MacMahon y s1u la prematq¡-a proclam~cion de la l{epúblic~.

tud sufl~ente., En el caso actual, el inconveniente ae esta
ineptitud\ nos parece siempre menos-grav11 que el de pre•
tender evitarlo con una flagrante injusticia. Pero habría
sin duda medios de hacer adquirirá. estos Oficiales la ap•
.tltud-que se estimara necesaria. Se les podrif\ destinará
los batallones de reserva, con residencia en las capltalos
de distrito, para a~lstir á las conferencias, y en estas se
estab ·ecerian cursos apropiados nl fin principal .de nleccio·
nnr á e,tos Oficiales en todas las obligaciones de su nuevo
empleo.
•

ºªa?.?

!i

Jntroduccion á la táctica positiva, por el Genera

QHARADA
]'rima-segunda te1·ce1•a

.

tercia-cuarta prima tres
pri-r. ei'a-cttátro, y destapa

osa tercia-dos despues;
ásame un prima-forcera
del ave que yo cacé
alárgame la. botella
do! vinillo de J e.re.z
y ponte tú en esa (oda,
vigihmclo el bosquo bien
porque en estos matorrales
nos pudieran sorprender,

Lewal
.
El Gene·al Lewe.l es Ul} escrlior militar que ·solo puede
ser comparado ni General Brialm0nt. De forma ir repro•
chable, por lo sóbria y clara; de estilo verdt1deramente
militar, por su contraste con esas amplificaciones tan fre•
cuentes aun entre nosotros; y de instruccion sólida, Lewal
ha p lanteado la cue~tion científica de la ~uerra, en la sola
_forma que será posible apiicar para constituirla como cien·.
. cia. Ha planteado en suma la cuestion, bajo el aspecto de
método. ]]s este sin di!da, el problema preliminar hoy en
todas las ciencias, n'O definitivamente constituidas.
Nos ocuparemos en otro lugar de este importante libro
analizando minuciosamente todas süs doctrinas. Abunda
en conceptos importantes. Rica esencia en tarro chico; pue•
de deeirse de él vist0 su tamaño.
·
.
Nuestra enhorabuena al editor, el propietario de La
. Gaceta Universal, 'y un apreton de ~anos t nuestro querido comp!lñero Arturo Cotarelo, digno traductor de tan
excel'e nte obra¡ que no ·p11,rece haber sido escrita en
francés,
•

II

..

OJJM.DA RJi:TROSÍ'EC'J'lVA SOBRE LA DU'ENS~ NAEJI ONAL

•

•

0

1

•

•

rt La

solucion en él nú!llero próximo

La Espad\ y la Lira.

Nuestro estimado amigo y colaborador D. Fernando de
J~
En cuanto á lo que conven!a haber hecho en las pro•
Gabriel y Raiz de Apodaoa, h a ampliado en una nueva
v!nclas á ef~~to de. combinar su accion con la prolonga•
edicion la magistral epístol11 poétic,i que publicó en esta
SOLUCION ÁLA. C!UlÍADA INSERTA EN .EL NÚM. ANTERIOR
c1on 1e1-sitlo de París, y á \'reparar la reaccion de la
R&amp;vrs·r A, esclnreeiendo con nuevos dntos aquel vigoroso
F ran~1n contra las inauditas v1ctori , ~ de los iovdsores, no
cuadro histórico, en el qué pone de relieve los nomb l'es de
•
ESCALABORNE
ne.cesitam?s detenernos á exponerlo; m ind!cac!on se
'los distinguidos militares que han cultivado las letr~ pa- •
halla consignada en casi todas las páglnt1s de este dÍJirlo,
trias.
SI Mac-Mahon no huh!Pse sijcrificado su ejérrito en
Seden,:u.retlrada sohre P,lrí•, 111 que hubie~e cubierto y
d~fendido, h abria hecho del territo:io, á espaldas de !11 caEp1sode1 de la guerre de 18'10 et le blocus de
pita1, el gra_h campo d~ reclutanneoto y concentracion,
Metz-, por !' ex-Maréchal BAZAINE.-Un tomo en 4;o
aon~e reu1!11las y orgamz11das las fuerzas de la Francia se Ideas sobre la organizacion militar de España
mayor de 830 páginas,. cou aqtógrufos y pkmos, esmera•
bub1esA al1~t11ilo el !Fanile Pjé:cito que al cabo de. pocos
por D. ANT~"1° nEt Ros.u,, Coronel, Comandante d~..
dameote grab,.dos.-L1brería de Ga&amp;par, Madrid.
meso~ habr1a est11do en s!tuac1on de tomar una vigorosa
Infante:ín· C6Pdoba 1 1882.-0bra dedicada ai Excmo.
ofensiva.
ST. Temeote General D. José Lopez D?m111guez.
. El juici? crítico de ista obra requ;ria un fspacio muého
Y~ qub esto· n.o se hizo cabía remediar su falta, por un
más considerable del qu11 hoy podernos dedicar en esta
medio tan senc11lo! tnn elemental, tan indicado.que ape•
Rosal es un escritor an~iguo y ventajosamente conocido
seccion de nuestra l:{EVISTA. ]]n c,tro lugar ball11ráµ nuesnas. po1emos explicarnos cómo ha sido descuid11da su por su_s obr~s, L_os Mam,bises, Ir:Jant
y En la Manigua .
tros lectora,; un 8rtlculo en el que se refi~ren las impresio•
aph c.ac10n. No•e$ nuey~ en la guerra. el que un beligeran- E l últ1cno estudio sobre orgamzacion militar de Españll
nf~ !ec1bidas durante el sitio de París por nuestro distio•
te, cólocado. en ~ond1r1~nes de inferioridad numériCA. y
tiene puntos de \'ÍSta enteramente nuevos y distintos de
guH:.o colaborador, D, André~ .Borrego, testigo presencial
de recu~sos, escoja posiciones perfectamente defendihles,
·cuantos ".ienen sir~iendo de ~ase á trabajos análogos.
de aquella campa'1a. No hace referencia en dicho trabajo •
Y al abr1~0 de las cuales, seguro do techazar los ataques
Rosal qmere qué sm perder ninguna de -&lt;tH condiciones á.la_producciou última del General Bazaine, cuyos des•·
del ~nem1_go, rehaga sus fuerzas, las aumente y se ponga prác!icas el Ejército s~a un el,ement? de culturn, g-neral, un
cargos tomaremos ·con más detenimiento en. considera•
en s1tuac10n de so~tena. 1~ j!'uerra con ven tuja. N inguna m~io de aumentar la riqueza del pa1s y un estimulo de tra•
c\on. Bá,ta~os, pues, consignar po_r ahora que el ex-Ma•
pla1,~ fuertn, por rnexpugnftble que ses, puedo prestar eJ
baJO 11 progreso.
·
nsce.l Bazame h!l, procurado reumr los datos necesarios
servicio de que se tr11tn, pues lo esencial en c11sos análo:,;lo~ p&amp;:ecó m~y bien comprendida la patriótica mislon pa_ra _que las generaciones futuras, y los historiadores
gos es, ,que los ejércitos en estRdo de formacion se hallen
del ~Jérc1to, y á la ver~ad, la creemos practicable por lo&amp; pr111c1p~lm~nt.,, puedan estudiar , con imparcialid11d y
en _comunicacion con los ter¼'itorios de donde han de re'.· med_10_s que . en esta. m1SL~a ob:r;a se prqponen; porque e1
recto criterio, lus operaciones ejecu.tadbs por el ejército de
clb1r sus reclutas y recursos.
·
serv1c10 general obh~ator10, !as leyes de ascensos retiros
Metz y su rendicion á los prusianos.
etcétera;
el
plan
de
mstrucc1on,
la
organizacion'del
E;'.
Pero los resultados_que no pueden pr.estarse á llenar las
El Genei:al .lit1zaine, tan maltratado per el pueblo fran.
~do Mayor y tod8s lai ref~rmas más importantes de este c~s despues de ~aber dado á Francia u,uchos dins de glo•
f,lazas fuertes, se obtienen cmmp1iilameote por medio de
hbro,
están
en
ge_neral
bien
detalladas
y
desenvueltas
os campog atrincherados. Lord Welliogton se encontrar_m, ha coasegmdo _su objeto primordial poniendo de re•
hasta en SU!3 más leJ';\nos efectos. Nos es imposible entrar heve muchos desac1er~s; que no eran 11úu conocidos, de
ba. en 1810 al frente de. 25.000 hombres escasos teniendo
que h11cPr cara al )fat iscal Ma,s 0 m1· á IR c11bez~ de 80.000 en una crítica anaTítica, por falta do espacio1 y en defecto -los ~enllrales que tuvieron mando desde 18tiC. en que se
franceses. I nt~p~z de resistir á tue'rzas tan superinres el de esto, recomendamos muy esp~cialmente á todos nues- tem16_ya u.n~ lucha. inmediata, 6 por lo menos aplazada,
General inglés hubiera tenidn que embarcarse abando- tros compañeros de armas la lectura y aun la meditacion pero 1rrem1S1blil.
.
n9:n_do el terri~orio de la P enínsula; á no habe;.~u genio del importantísimo trabajo del Sr. .Rosal.
• ~on más espacio dedicaremos un estudio e;pecial á esta
Volveremos á. o.cuparnos con mis detenimiento de esta obra que tanto interés encierra para al couociuúento de la
militar ~~scub1erto ~n un recodo de las costas de Portugal
obra, porqu_e l•s re~ormás que insin_úa 1,10s parecen dignas guerra franco-alemana.
una pos1c1on dAfend1~1e, _que 68 apresu1'6 á atrin~herar y
de un estµd10 detemdo, y de una expos1cion amplia para
eb~ le. que, en cómum~ac10n con la escuadra, podía reci•
poder así facilitar el juicio público sobre Pste órden de
1r vív~res y refüerzos .
Las líneas de Torres-Vedrns, célebres • n la historia de problemas que tanto interesan al pnís y al Ejército.
111 ~uerr,\ .d? la. Independencia, proporcionaron seguro
Ecos de la prensa
abrigo al eJ~rc1to anglo-portugués· y le dieron tiempo
Recopilacion de artículos refere'ntes- á la Marina e•pa
parn _tomar más tarde la ofensiva que en un ion con los Teoría deºla Justicia de UnALDO R. Quni"oNES.
ñola, y especialmente al cuerpo de Iofüntería.
••
espenoles cond?jo_ á las vjctorias de Albt.era y de Sa1alince ya mas de un año que El Gl-Obo hizo sobre nues•
ma~ca. Y aun sin 1r tan leJOS á busc1tr ejemplos de lo que
Para compren¡l.er 1~ imp0i'tanci11 de e1ta obra basta leer
¡r11, Mar,na, en~r~ otras o~servacion.es, la oigniente, que
pod1an haber hecho los fra nceses, los enémigos que comlos sietP nxiomss sobre que dPscansa.
·
bate_n .se los hll.n suministrado mnv recientemente. El cam•
Dos de estos, ·sobre todo, debieran estar siempre pre.en- 11/ ha reproducido-en el primer fomo de esta obra.
Decia El G obo:
,po 11tri.noherado; formado por el Príncipe Federic-.o Cárlos tes á nuestro e?pírit"., porql!~ no puede pasnr un dia sin
&lt;,!l]l folleto Reorg,,.,~izacion •militar de E spaña, que ha
en derredor de Met1., y el sitio de París, han patentizado
que estemos baJo su mfluent1a, romo objetos 6 como ~uescrito
el Coronel serv10 Becker, y ha merecido ser vertila manera en .que, fuerzas iguales y aun inferiores en nú• jetos. - Est&lt;Js axiomas son: &lt;Todo ser hum11no debe
mero, cont'eoen eiércitos tan aguerridos. Y el que man• obrar con rn, semPjantes coruo desea obren con él en 11ná.- d~ al castellano por el Sr. Ordax, es muy d:gno de estu•
daba el Ma~iscal Bazaine, ejército ~n numeroso como el logaR circunst•ncias.• -•Ningun ser humano tiene dere- dio; pues pa~11 probar que España debe te'her un Ejército
que herméticamente encerrado en la actua!'iaad en Parfs
cho á pedit á sus semejantes, aquello que él no pueda 1·ea- más económ1co y numeroso que el actual y que debo
no ha podido dar un solo paso más allá del foso formad¿
aiinien~rse el p esi,puesto de Marina, hace el razonamien•
lizar en b.ndlogas circunatqncias.,-Este segundo Cliso cnmpor l•s líl\eAs prusianas, detrás de las cuales lo!! alemanes prende hoy en Esp111ia el problema económico entero. Por to siu1ente: ,
han des11,fiado ~l ímpetu de 300.000 fmnceses, sin compro- todas rartes se exige al hombre que. tmbaje y n·adie se
e ,spaña se encuentra mont~da sobre el Atlántico y el
, .Maditerráneo. Sus coloniasr en. las A.nti,llas, ocuran el
deteélr la segur1dild del ejército sitiador, y aun destacando
ocupa de~ problema desu subsistencia moral ·y física.
e . , c~anto~ refuerzos les ha cumplido emplear contra
,ce11tro del~ u~v.oMuudo f. ~~mmarán algun día e clmal
~que ha_ de d1v1d1rle. Las 11!1pmas dominan todo el extre•
el ~Jermto ilel Loira. mandado por Uhancy y el del Norte
bªJº las órdenes de Faidherve.
,mo O¡:ieute y áun \a Australia.f
cC01~-respecto á intereses miís locales, las posesiones de
Memoria dilucidandó un tem11 de Seguros sobre la
A. nadie podrá persuadirsn quq detrás del Loi ra, en la
,Espana sob~e la cost4 marroquí y las Canarias le ofrecen
'llida, por D. ;Ju.ur ANTONIO.SORRIBAS, abogado.-Bart uvernia, en el Poiton, en los departamentos del centro
&gt;una
base sóhda_para extender su influencia al otro lado del
celoua, 1883.'-Imprenta Jepus.
PI Oeste y d?l. Mediodía qe Francia, no hubieran pojido
, Estrecho de Grbra.ltar.,
dscogerse posiciones adaptailas plira formar en ellas gran&lt;Y si reco~damos, en fin. que sus frontera\ por tierraes campos atrincherados, en los qu(l se huhieren cómoda
Esta•!i~emoria_fué premiada por la Academia de Juris- &gt;c4:m ex~~pc10n de_la. portu_guesa, · que bajo el punto de
Y seguramente organizado los ejércitos destinados á • venir
prudenc11\ y leg1slamon de Barcelona en el concurso dd
,vista m1htar"no exige atenc1on- están for madas por una
en auxilio de P arís.
·
·
ttño pasado. Es una monografía del ~eguro·,nuy intere&gt;burrera natural, cuya extension no cede á una. sext8 parte
b Asedgurada por este n'tedio la reunion do las fuerzas li- sante y queyone de relieve !ns notabilfsim¡~ condiciones
,de la de sus cos~a~, _una ronclusion se i mponé forzomdel Sr. Sorribas como hombre de cienciit y jurisconsulto.
_erta oras, la necesidad inmediata era la de su· organit.a&gt;men~e á nlles_tro JU1e10: la de q".e si España 11oseyese una
cipn en un11 ma•a bien disciplinad,i y compacta, cuya mar- Recomendamos la lectura do este est4dio y la. moral que
,pode,ola~arma de qt¡, rra, podna recupera e, breve tu,n.•
cha _sobro P arís huhiese ofrecido racionales garaatí11s de encierra, pues el seguro de vida es un debor de todo
&gt;pO ~"' antigua influenci e11 los dos 1nwulos.•
~
buen padre de familia.
cons1steoci11 y de éxito.
·
p1scutfa,e cnto,nces el prcsupqesto y. la organiiacion
· ~penas oreo ne~esario continuar dando cuenta de los
m1 h tar ult1mn. El folleto pa:.6 inadvertido y h asta el
accidentes del bombardeo, ni menos de los hechos do arbombardeo de Alejandría no. se cayó en 1~ cuenta de
~~ d e est&lt;l'S dos últimos diAs en las líneas de defens~. E l
~ue nuestro problema militar t ra preferentemente marí81tio de P ans ~o.ca á sus últimos moniPntos. La pinza, llena
Una c_xpedic:ion al Chaco
t1mo. ·
.
de recurs.os m1htares, rebosando de defensores, pero sin
Tampoco S!3 ha cuido en la cuenfn de la necesided cada
El
couocino.
escritor
D
César
Valcárcel,
ex-Cnpif:An
del
vfreres p~rn alimentarlos, y perd ida 1n confianza en los
'l'ez más sentida de tropas de co1!1bate dentro del buque,
0
quo los. mandan, presiente su agonfa y ex{&gt;eri1nP1it,i ltts 'b11tullon de Infantería, 3. qfl líne,\ del ejército argentino
cuerpo d~ I n fnnte,ía ele )Iu,-mn, y ha h 11bijl.o detractocoi:itinúa ¡mhlic11,11clo en )•t Biúliote~a Jlu9fraclri del distin'. del
convuh 1one;, 6 por mPjor deCll', la atonítL de. ln. crfais
res de este b1·11laute cn~rpo, que resultan muy b ien concuya aproxi'mncion 'l'engo hace tiempo seiuiltindn. El cunr'. gutd&lt;J editor nuestro estimado amigo J. Gaspar iatere- testados en esta.&lt;'olcccm11 ~e urtfculOt!, t&lt;•mudos'á periódito
•. neto de la tragedia b,i terminado en este dia. El de ma- santísimns dnscripciones de sus vinjes por l!\s repúblicas • co~ d~ toda ~ndole, políticos ·y profesionales. Los que
mlna alumbrará el último y fi11al del l~gubre espectáculo. ni:i1~ricana~. La úftima_publicuda, es un rel•to de su·expe- quieran estudiará fondy esta' cuestion, harán muy bien en
d1c1on al Ch1&lt;co. A;bunda en .belle1,ns do estilo, en cua,dros leer todos esto, trabnJos, muy profundamente medita. conmovedore~, y ~1ene un gran número do preciosos gr.a• dos
en su mayor parte.
(Se concl¡iirá.)
bados. La rccoruendarrios &amp;'nuestros lectores.

OBRAS UECIBIOAS EN ESTA REDACClON.

"''ª

�•

.

LA·ILUSTRA9ION MILITAR.
Los grandes caracteres políticos contemporáneos,
el CONDE DE LAS ALMENAS, ex-diputa90 y Sena-.
dor. con un_ prólogo de D. ,,raiicisco Süvela, ex-ministro de la Gobernacion y diputado á Córtes.

J)llr

Empecemos por el prólÓgo. Un trabajo d~ D. Francis-

"º Silvela merece ser muy atentamtmte exnmmado, porque

• 11. 111 verdnd, entre los muchos orado1·es sin p11r de nullStra

do~ graciadR pntria, pocos ó ninguno hay que te,!gan el
l'!lro entendimiento y lt1 profunda capacidad política que

Ate.ndem~s con la me.ior voluntad cuantas
reclamaciones se nos dil'igen respecto á faltas
.en el recibo de esta REVISTA, á las que es t
completamente ajena la administracion, 1mes ·
se confrontan· con el mayor cuidado las faja·s antes de la salida de cada nú111.ero; siendo
debidas siem1n·e estas faltas, ó á la cil·cuns·
tan.eia de no dar el snscritor aviso de sus
cambios de residencia, ó al escaso celo que en·
algunas localidades despliegan los empleado_s
de cofreos en el cumplimiento de su cometido. Lo hacemos constar así, llara .descartar
nuestra 1·esponsabilidad _en todos· los ca~os
que, por desgracia, se repiten con frecuencia~
~or más que estemos dispuestos á remitir en
el momento que nos reclamen, por duplica(lo,·
todos los nnmeres que no llega-sen á su desti·
no, siempre que la reclaruacion se 11aga dentro
del mes á que correspomla el número reJlamado.
·

el i:lr. Silvelfl.
Como el 11bro del Sr. Conde de lns .A.hnenas se dirige
á mal'car la iRflu!lDCÍA. de dos grirndes -estndistas contem. poráneos, el Sr. Silvela ha creído oportuno plantear la
árdna cuestion de los poderes persona.le~.
·¡Y c&lt;m qué elegantísima y profunda expresion ha. demostrado que es una ley-e! pro~reso lento, y que si al ~érroino de los progresos sociológ1cos puede hallarse el imperio dell.nitivo de la autoridad colectiva, In inteligencia·
personal, el génio extraordinario será to.da.vía por mucho
tiempo la sola espora11za y el anhelado bien de lqs pueblos
tan atrasados como el nuestro 1.
¡ Con qué amargura recuerd!l, á éste efecto, que los
embajadores veneci;.nos en el siglo &gt;..--vn, despues de 1mber prc_senciado las confusiones de ~talin. las contiondns
religiosas de Alemania y las revoluciones de Inglaterra, &amp;e
asombraban do· nuestra incapacidad-en el ejeycicio de ·1a
autoridad y do los oficios con ella r~lacionndos!
En suma digno prólogo de tnn notable obra es este nl
que nR térdilno esta sal~1dable adverteneia: .
eVivir sobre el Med1terrá.neo y el Atlá.nt1eo, ser bnse
precisa de operaciones para grande y codiciada porcion
~¡ AfT4ca; poseer la má.s precíosa estaeion para ~11?-ª. lucha
mnrítlma europea, ocupar·un tesoro como las F1hpmas Y
un pnPtto como el de Cuba en vísperas de cortarse el lst- ·
mo de Panamá., y prolongnr estR sltuaclon de lnaetivídnd
é impresion, es estar entregados á. la más pcllgrosn de las
aventuras.&gt;
• Reciba, pu~s. mtestra eJihorn):&gt;U_en~ Ql autor do ~nn obra
· que ha merecido t.A/1 h?nro¡¡¡, d1stm~10n del Sr. S1lv~la, y
que tiene sin liuda nmgunJ)., un mterés de ae.unhdad,
como expisicion de ejemplos dignos ~e noble emulacion.

1

1

Reeomendt1mos •eficoznwnte á nuestros lectores la publicaclon: qÍ1e t•on.el tftulo c'le Madricl Coniico, periódico
literario festivo ilustmdo, vé In luz eµ esta Corte. En los
números publicados hnslti la. fecha, 11purecen Jru; firmas de
nuestros mil.~ distinguidos literatos y préoiosas viñetas de. bidns al lápiz do! ronocido dibujante Cilln, lo cual justi• ftca el éxito obtenido,

ADVERTENCI.AS

..

.

.

ANUNCIOS:

·y una bonita. casa, i-ecien com;trnida, de plant,a

•baja y principal, en -el Camino .de Carabanchel, numero 15 1irovisional.
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Tiene 5.715 piés ele tencno; constnudos, 1.440,
buen po,:o para jardin, y ti·anví_a á la pnert3:.
Para tratar, calle de P1·eciados) nt\m. 1, piso cuarto derecha, Sr. Palmeiro. ·
·

.. _ . . ._. PUBLICID_
AD UNtVERSAL
~

.
(\

(CENTRO)

AGENCIA DE RlCA_RDO STORR

Esta. casa, la más anCigua é 'indep,endi~nte de toda otra
de su clase, y de antecedentes bien conocidos. por la n~'?1erosa. clientela 9-ue fa honra. co~ sus 6rdenes, s1gu~ a~m1tien•
de anuneioJ, sueltos y com11mcados para los penód1cos. de
Madrid, pr.uÍlinciaJ v txtrJnjero, y t~da clase de publica•
cio~L
.
~ •
Prescindiendo por completo d~ pomposas frases Y o,reciinienlos esta casa se remite al juicioºque merezca á los
que nuev;menle y en lo sucesivo la hortren_..con s~ ó:de11~s.
Es:a Agencia se e~carga tamliien de la fabncac100 de
clichés; grabados para los anuncios, etc.

ADMIH!STRAClON, REPI\ESKNTACION YCOllSIONES

JAPAS ·PARA ENCU_AD~RNAR EL PRIMER TOMO
DE

LA_ ILOSTRAOION .MILITAR

OFICINAS: Ballesta, 7, bajo, MADRID

LA ILUSTRACION MILITAR

Taller dé .Á,nton-io Galea, callo de· Moreno Ro•
driguez, núm. 2 (Chamberí).
•
En este taller se hacen las encuadernaciones á.
precios ventajosos para. Jo~ suscritores, con arreglo á
las condiciones .siguientes:
Tapas y oncuadernacion -con letras doradas y relieves negr9s, 5· pesetas 50 céntimos.
Tapas y eneuadernacion de más lujo con relieves.

A los que abonen el importe: de un semestr~ o un año,
se les regalará.:
El Almanaque para Jsss, que contiene más de 60 grabados.
•
Los retratos en gran tamañude SS. MM. D. Alfonso XII
y doña María Cristina.
•
Se les hará. además una rebaja de !í().por 180 en el precio
de los tomos publicados de la Historia Militar, si desean
adquirirlos. .
.
. .
V éase el anuncio de los precios ~e-osta. pubhcnc1on.

dm:ados, 1 O pesetas. ·
. Se venden tambien tapas sueltas, á los precios de
3 pesetas Y. las de mó.s lujo, á. 7.
Entenderse directamente con ·01 encuadernador.

RESERA HISTÓRICA Y OIWANICA

Se ha distribuido á todos.los suscl'itores el
. DEL COLEGIO DE GUARDUS JÓVENES
tomo IV de la Hútoria Militar, VII volúmen ·
de la Biblioteca. Económica del Ejército y la
DESDE SU FUNDACION F:N 1853
Armada. Segun ya en Ótra ocasion indicamos,
HASTA FIN DE 1881
la circnnstaucia de escribirse esta notabl~ obra
l'OR
segun vá aparecien(lo, impide q1ie cada tomo se·
INTERESANTE
DON
ANDRÉS
MOLINERO
. . Y uOMEZ CORNEJO
halle terminado, y re1larta. al suscritor con la.
Á
LAS
CLASES
DEL
EJERCITO
·Y
ARMADA
debida regularidad,_dentro del trimestre á que·
Se vende en e~ta Administracion, Almirantei 2
corresponde. El retraso con que estos tomos
El al macen -de ultramarinos donde· se dan los quintuplicado, al precio de 4 pesétas. •
se reciben, está segurameute compensa(lo coIL bonos para· el descuento del 3 por 100 del importe
f.\
la ventaja rle que este trabajo, notable por de las facturas, es calle de
todos conceptos, se está elaborando con gran
VALEÑTIN ALONSO
medUacion-, exigiemlo, 1ior lo tanto, un dete8, PRECIADOS:
SASTRE MILITAR
nido estudio &lt;le com¡lrobacfon y compulsa de
CALLE
DE
BAILEK, HÚII. 12°, BAJO DER.2CHA
sucesos ·y fecl1as; todo lo qne co~tI~ibnirá seVENTAS
MADRID
guramente á hacer de esta obra una de las
De · 1ma magnífica escopeta de dos cañones, con
• más importantes ell su género.
E specialidad en uniformes.
Por no intercalar entre sí los tomos de di· incrustaciones (l.e oro y plata., dedicada á MaximiliaAmazonas y 1ibrens.
fe1·entes obras, no hemos publicado y· reparti- uo I, tasada por los peritos en 4.000 pesetas (precio
.
·
· ·
:MADRID.-Estab. ~po-litográftco, Real, 1
do otros volúmenes que hace tiem1lo tenemos m~dico),
en prensa; pero con el fin de que los suscrito·
res nQ experimenten retrasos en el que han
• de recibir cada trimestr0, · hemos dispuesto
publicar dos importantes obras. La primera,
DIRECCION Y· ADMINISTRACION: ALMIRANTE,. 2 QUINTUPLICA DO.
titulada Estudios sobre el combate, se re1mrtirá á la vez que el llresente mimero; y la segunda, IJEberes del Jeje de Batalloti en tiempo
PRECIOS DE sus'tRICION.
de paz y de ~uerra, á la mayor brevedad. ..
• Faltando tres tomos pan la terminacion de
.
JTe imestre••.•. , ••.•• : • , •.. .'• •. •• 3 pt setas.
la Hz'storia, v cou el fin de no interrumpir en
ESPA~A Y f ORTUGAL .
• •••• , .•• , , • • , \ Semestre, •...• , , • , , , , • , . , , • , , •
6
la misma la numeracion correlativa, liemos
Afio..• , .• , •........••• '°....
11
reservado á estos ·volúmenes lils números 8, 9
y 10, y l)Or esta razon aparece con el número·
8 franco~.
ÉN LAS DEMÁS NACIONES DE EUROPA•..• { Sem'!Slre, · •' · · '• · • · • • • • • · •,.,,
11 el que allo1·a re¡,artimos.
Al\o:.•••••..••• ..•••••..•.•••• 14 . •
Quedar,1n, 1mes, á la mayor brevedad re·
JTrime~tre.•• , . , , . , ••...•. , •...•. 1 ptso 6 ; ce1il,wos
partidos los tomos correspoll(lientes á los últiCUBA Y PVERTO ~co... : , . , , •••• , , ,-· \ Se1i,eslre ••••..•. ,.,., .•••....••
2 pesos 60
mos trimestres, y J10 duden 1iuesti•9s suscrito.
Año., •••••.•••• , •• ~ .•••..•.•••
4 • 25
1·es de nuestra dis¡iosicion á toda .clase de
EN LOS EsTADOS DE AMÉRICA•• , : • , , , { SeineSlre' · ' : • • • ·• · • • • · • • • · • , • • • • 3 pesos.
desvelos ysacrificios.-qnc ·11a"cemqs con gusto
Año .••.•••.•••••••••••••••• ; • •
5 "
en obsequio rle lO!&gt;l 11.ne han.ac1Ldido á 11rcstar
Seme;tre., • • • . • . • • • • • • . • • • • • • . •
3 pesos 50 centavos.
a¡ioyo á 111rnstras tafca.-;, e11cami11a1las 1•011s- •
iSLAS FILIPINAS Y FERNANDO _
P óo.. . . . Afio, .••••.••.•..•...••.•.•••.• :~ 6 pesos,
tantemente á elevar ante la ¡,úblfoa o¡,iuim1
•
•
.
\ Un número 6 un Íibro suelro medio peso.
el 1n·estigio tle la chlse militar.

·LA ILUSTRACION MILITAR. ·

.•

I

_

_.t_. _

REV.IST A

SEGUNDO TOMO

·ventajas á 101 nuevos su1critore1

·

.

• f

El, PAGO AUEJ,.\~TAUO

LITERARIA,
CIENTÍFICA Y ARTÍSTICA
.
AÑO IV

NÚM. 6

MADRlD, 28 DE ~!AYO DE 1883

..

•

SUMARJO .

•

(¾RABA.DO&amp;. - SS. RR. l\[l\[. y el Príncipe heredero de
Portugal.
·
GLO.RIAS DE l"ORTUGAL. - va~co de Gama, A.lmeida y
Alburquerque.
El Marqués de Pombal.
·a .
GRAN PARADA DEL mA.'28.-Los Reyes de Portugal :y Es·
paña. en 1!1 acto de revistar lns tropas.
·
Excmo. Sr. D. Antonio María de Fontes, Presid~e del
Comejo de Ministros.
Excmo. Sr. D. Cárlos .M.flría de Cnuln-, Generill dr Dil'i•
sion, Jefe del Cuflrto Militar de S. l'II. ,,¡ Rey D. L uis.
Excmo. Sr. D. José Teixeira Rcbelho, G rnernl ele Brignda, Ayud,mte de Cnrnpo de S. :M.
El lfayor Quillinnn , Agregado Militnl--ó la embnjatln do
Lóndres.
Los Rl!:YES DE PORTUGAL 11:.:-. EsPAÑA.-lnnugurncion de
la E:tposic~on de min"\&gt;rfa.
SUPLEMENTO
CAM:OENS,
Ri.-:~ P .ALACIO.-Aspecto del vestíbulo y escalera principal.
EXTRA-SUPLEMENTO
D~sllle de la Artill~ría en la grRnrevista del día 28.
Excmo. Sr. Contraalmirante D. José Bll.ptistR de Andrade.
J. Andrade Corvo 1 Ministro de Legacion.
Vizconde de SPisa.i, Capi_tan de Estado Mayor.
D. Bernardo Pinheiro Machado Pindella, Teniente de
Ingenieros.

8..A. R.

]i;L

S&amp;MO. SR. D.

.

Ü.ÁRLOS ]fERNA:!CDO

.

Prínd¡.e hueüro de tuga,l

DE BRAGA.~ZA
.

�</text>
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                  <text>Revista literaria, científica, artística y militar.Publicada en Madrid entre 1880 y 1884, durante el periodo de la Restauración. Fue dirigida por Arturo Zancada y Conchillos. Posteriormente cambió su nombre a La Ilustración Nacional.</text>
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                <text>La Ilustración Militar, Revista literaria, científica y artística, 1883, Año 4, Tomo 2, No 5, Mayo</text>
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                <text>Revista literaria, científica, artística y militar.Publicada en Madrid entre 1880 y 1884, durante el periodo de la Restauración. Fue dirigida por Arturo Zancada y Conchillos. Posteriormente cambió su nombre a La Ilustración Nacional. </text>
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                <text>Imprenta de E. Meseguer Fuencarral</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Álbum Militar</name>
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        <name>Gimnasios</name>
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        <name>Hundimiento del Teatro Payret</name>
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        <name>Uniforme de la Infantería</name>
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        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/50/5104/La_Ilustracion_Militar_Revista_literaria_cientifica_y_artistica._1883._Ano_4._Tomo_2._No._4._Abril..pdf</src>
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                    <text>LA ILUSTRA.CION MILITAR

48
por el Coronel D. l'ASCUAL B..urJUAN y VALERO.

No ea posible entrar en un anitlisis de e~te notable fo•
lleto. Son tan importan~es las cuestiones en él planteadas,
que un aspecto cualquiera de una sola requeriria mu•
chos fólios para ser suficientemente tra~da. No. limitarem51s, pues, á decir para honra"del Ejército, que el"8eñor
S!'nJuan ha P,robado .c~n e,~ trabnjo,.§U gran corupcten•
c1a en m11ter1_ao adm1mstr11tivas y de 11aciend11.
La reputac1on que adquirió en el Con,t&gt;jo, h11 sido, pues,
c.ondrmad11, y entre otra. cosas, prueb11 con datos irrobat1~le~ qqe d,escansa en un razonamiento falso la mnnfa de
d1sm_mmr .1empra el presupuesto do la Guerra, y que por
medio del catastro se podrian atender todas las necesidades 4e1 Estado, sin perjuicio do las clases proletarias y
media.,;, que no pueden vivir hov, porquo el Gobierno no
sabe otr~ cosa que pedir cantfdades exorbitante, á l&lt;&gt;s
ayuntamiento&amp;, y ésto. recargar lo, consumos y encarecer
los ª:tículos de primera necc.idad de un modo cada vez
más msoportable,
Damos lll enhornbuena al Sr. Sanjunn, y recomendamos
la lectura atenta do s11 inte?u:&gt;santo trabnjo de carácter
muy positivo y tendencia.- pntriótic,1s.
'

. . otos esta casa se remite al juicio que merezca á los
c:•:uev~mente y en lo sucesivo la honren con •~s ó~denes.
q E
Agencia se eccarga tambien de la abncac1on de
SIR
,
I
clichés, grabados para los anuncios, e c.

ADVERTENCIAS

loltre politice, pretapueato• y admini1traclon,

Atendemo1 con la mejor vol\lntad cllantl\s reclama•
ciones se nos dirigen respecto á faltas en el recibo de
esta Revista, á. las que es completamente ajena la administracion, pues se confrontan con el mayor cllidado
las fajas antes de la salida de cada número, siendg debidai, siempre estas falta~, 6 á la circllnstancia de no dar
el suscritor aviso de S\lS cambios de rPsldencia, 6 al escMo celo que en algunas localidade!¡ despliegan lo~ em•
pleados de Correos en el cllmplimiento de &amp;n cometido.
Lo nacemos constar así para desca.rtar nuestra respon•
sabilidad en todo~ los callo&amp; qlle, por desgracia, se repiten con frec\lencia, por m&amp;s que estemos dispuestos á
remitir en el momento que se nos reclamen, por dupli•
cado, todos los número,. que no lleg\len á sn destino,
•iempre que la. reclamacion se haga dentro del mes á
que corresponda el número reclamado.

Dl1C1ar10 leido en la inauguracion del Oirmlo Jela,

OFICINAS: Ballesta, 7, bajo, MADRID

INTERESANTE
A LAS CLASES DE EJERCITO Y AR~IADA
El almacen de ultramarinos donde se dan los
b6ho5 para el descuento dsl 3 por 100 del impo1te
de las factinas es, c.-ille de

8, PRECIADOS, 8

------

ANUNCIOS

LEON DEL PUEYO

LA ILUSTRACION MILITAR

cla.9U subalterna., de la Afinada, por su Presiden to.

SEGUNDO

El espíritu de 11,ocincion 1mmcntn o,tensihlemento en
nu~stra pntri11 y ■o_?re todo en el Ejército. ¡ Qué prueba
~eJor de que Espaua entra en un periodo de regeneracion
dichosa!
Como en Madrid, como en Valencia, como en Cádiz
como en tantos otros puntos, en Snn Femnndo se oo crea~
do un nuevo Círculo militar: ol de Las Olll.$es Subaltemas
de la Armacla.
Tenemos á la vista el discurso de inauguracion, y no
hemos de escusear nuestros plácemes ni autor de tan notable trabajo, y Pre.,idente de la nueva Sociedad.
El disourso 1 de una forma admirable por la sinceridad y
la elovacion ae sentimientos que en todo tll resplandece
so concreta á la exposicion del objet.o socinl, ¡ Y qué elo~
cuentemonto PStá expue,lo ! Ante todo, o.-te objeto es el
preferente, el primero que dobe carnet.erizar á toda clase de nsot'iacione,: la union, la ttrmonín, la proleccion
mótua.
En aeguida, y tratándose do una socied11d mili tu es natural. que la disciplina_, en ~u más no~le y elevado ;entido
considerada, sea otro importante obJuto social.
El Pre.idente de In nueva 11soci11cion ha esclnrecido perfectamente bien estos puntos, y hacomos sinceros votos
por que tan noble csfoe1·zo y patrióticos deseoi; sean correspondidos con un éxito tan lisonjero como el que hasta
aquí viene obteniendo este moderno y nunca b!ll&gt;tante en
comi11do movimiento de a,ot'inri,,n militar.

!DIUBISTRAClON, REPRtSiNTACION YCOii.SIONES

Y HERMANO

Tmro

Onico establecimiento en tres secciones se1madas

Ventajas á los nuevo, su1critore1
A los que nbonen el importo do un Petncstro ó un año,
se les r~nlará:
El Hma11w,1ue ¡,ara 1883, que contit•ne má, de CO grab11dos.
Lo• retratos en gran tamaño de SS. MM. D. Alfonso XII
y doña María Cristina.
Se les h11rá ademé..~ 1m11 rebaja do 50 por 100 en e1 precio
de los tomos ¡mblicnclos do hl Hii,toría Milit11r, si dcbenn
adquirirlos.
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de todas clases

rigida por D. Emilio V1!ln•r!1e,)
Contiene esta obra In lustona do Bcltrun Dugue:;clin,
conde•table de Fruncin, duque de Molina, conde de Lonp;ueville y Btírgos, con lns guerru•, bntall11, y conquistas
hechM á los ingleses, espnñolt:s _y otros, durante lo:; reinado• de lo, reyt'S Juan:,- ÜIÍrlos Y de l&lt;'r1111C'ia.
Se mandó c,crihir 1•11 pro,m el año 1387, por Juun do
Estontebille, Capitun de Ycrnnn sobn, el Sena, y ha sido
tr11duC'ida 111 español por D. Pt·dro A. Htm•nguer, 'Peniento
do Inftlntorín. é individuo corre,pondiente de lu Rettl Acudemia de In Historit1.
Lo• aficionndo, á los estudios histórico, no podrán menos de 11grndecer mucho ln publicucion de (•sto nuevo ó
interesante volúmc1(de 111 Dibliokc11 Económica :Militar.

Don Diego de Peñalosa y su descubrimiento del rt•ino
de Quivira.-lnforme J&gt;re,cntado á la Academia de h~
Historin. por 1°I C11¡,il11n de navío D. Ce,áreo l!'ernaudez Duro, indhiduo dr m'1mero.
Entre nuestros histori11dorP, contcmporáneos,1&gt;ocos hay
Feguramente que puPdnn com¡,rtir con el Sr. Fcrn11nd1•z
Duro en obser\'ucion sag11z, ¡u·ofundn crílic:1, y correcto
y eleg11Uto (",tilo.
El estudio presente ha venido á conlinnnr la rcputacion
adquirida en obrns unteriores. N t\da fult11 cu t•,ta monografía; ninguna tlc lns contlicione, 1•xi1dhle, á un huen
trabajo históriC'o h11 sido dcsatl'mlidu. La ¡,ruelm documental está bien presentada, y c·on la net·esnria 11utorid11d.
La. crítica, ya lo Jt,,mos dicho, incom¡,umble ¡.,or su profundidad y'.m forru11.
Recom&lt;'nd11mos e.ste pn•doso libro á cuantos quier1111
adquirir s1111os cono&lt;"imicnlu; dt! nuc.,tn1 historit1 en lu conquist.a do las América$,

TAPAS PARA ENCUADERNAR EL PRIMER TOMO

'

AÑO IV

DE

RICARDO VILLASEÑOR.

TOMO 2. •-NÚM. i

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todos los tjército1 del mundo.

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clase,; del Ejército, el aut r ha introducido tan notable rebaja
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dorados 10 pesetas.
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de su clase, y de antecedentes bien conocidos por la numerosa elienlela que la honra con sus órdenes, sigue admitiendo anu11dos su¿//os y co,mmicados para los periódicos de
Nadrid, prwi,uias 11 extranjero, y toda clase de publica•
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D. Rafael Rodriguez de Arias, llCtual minioko do Ma-

LA ILUSTRACION 1fILITAR.
DlRECCION Y ADMINISTRACION: ALMIRANTE, 2 QUINTUPLICADO.

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La galera M(lrq11tsa en el combate de Lepanto.

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de los maestros y aficionados al divino arte, los curiosos é interesantes trabajos y revistas críticas que,
sobre música, literatura y artes publica el acreditado S(.manario La Propaganda ,lfusical, que con
tanto éxito se está dando á luz en la casa editorial
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los suscritores, de recibir .la música que deseen á
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grabado de Parras.)

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8 francos.
1,4

puo 6o centavo•
z pe·,os 6o •
-4 • Z5
•

grfl/ía de Laurenf, gral,ad() de Ma.ri.1
Album militar.-Retratoo de coroneles.

1

Z pesos.

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Un IIÚIDero ó U11 libro welt.o , medio p..o.

Actualidades de Cubn.-(Co vpoi-icv.111 y dibujo ·e L g,tr 't,
grabado ele Parras.)
Proyecto de un nuevo fusil ,le rept'ticion, itlcndo por el
Capitnn de artillería, D. Onofro }fata.

fi() cutavo1.

E:XUl\10. SR. CONTRALMIRANTE DE LA AlUI,\DA
=e

e•

D. RAFAEL RODRillUEZ DE ARIAS, ACTUAL MINIS.TRO DE YARINA

EL PAGO ADELANTADO
•

�LA ILUSTRACION MILITAR

50

mencion tambien de un suceso de que se_han QCUP3?º prestar su concurso al Capitan Riviere, jefe de las
con preferencia, por espacio de muchos d1as, los penó- fuerzas que en el Tonkin operan; pero los medios de
TB1To: Crónica..-Explioacion de lo• grabados -Un viaje por
que el Contr!!,lmirante dispone son deficientes, y esto
por Marruecos (continuacio1t', por EmilioBonelli-Las reforma.8' . dicos italianos: nos referimos á la botadura al agua
de justicia. lcontinuacion), por Celestino Argüelles.-La. clase
en Liorna, del magnífico acorazado L epanto, opera- obligará al Gobierno de París á ordenar el envio de
de sargentos (co,itinuacion;, por A lfooao Orda.x.-La. Tormenta.•
cion que se llevó á cabo felizmente el 19 de Marzo, algunos buques que refuercen aquella escuadra, si es
ria. antigua. oa.rta. á D. Vicente de la. Fuente, de la. Academia.
-de la Histo;ia (co11clusion , por A. de Oliver CopQns.-PoES1As:
con todo el aparato de una solemnidad, á presencia que desea terminar en un plazo breve y con escasa
La redenoion humana, por el General D. J. Guillen Buz&amp;rán,del rey Rumberto y de los personajes más importan- sacrificio de hombres y de dinero, la campaña que se
}{eouerdo, de gloria. Al general D. Tomás de Reinn,, por Fernando de Gabriel y Ruiz de Apodaca.-Celos Y amor, por Ca- tes del país.
ha visto forzado á emprender en el extremo orien·
.
yetano Alvear.-El Ejército de Filipina.s (conlinuacion, por el
El Lepanto es el cuarto de los buques de la man- tal del A.sía.
Comandante de Infantería D. Valentin Gonzalez Serrano.iPedro [ de Castilla lboceto histórico•, por el Coma.ndn,nte de
rina italiana que han de montar cai\.ones de 100 toInf,.nterfo, D. Francisco Martin Arrué.-El Ejército español
INTERIOR
neladas· tiene un deplazamiento total de 13.350 toju«:a.do por un Olicia.lfra.ncás, por Arturo Cotarelo.-~bras re·
cihidas.-Charada.-Solucion.-Advertencia..-Anunc1os.
neladas' 122 metros de eslora y 22'34 de manga, por
Por Real órden de 5 de Marzo, se aprobó, por la
8'40 de'puntal, y no es blindad? más que parcial~~nsiwerioridad,
el R eglamento orgánico de la Acadete, es decir, en aquellos paraJes donde las avenas
CRÓNICA
mia general militar, que se establecerá en Toledo, y
podrían inutilizarle.
. ·
.
.
EXTERIOR
Su casco ha sido constrnido por el sistema celula1, por otra disposicion del mismo? dia se abre concurso
para la provision de 250 plazas de alu~os, señalanPor disposicion del emperador Guillermo, de fecha reputándosele insumergible é incombustible, á causa do la fecha del 15 de Junio próximo para dar code
su
doble
fondo,
y
del
piso
acorazado
que
se
extien10 de Marzo, el Teniente general Bronsart von
mienzo á las oposiciones, las cuales se sujetarán al
Schellendorff ha sido nombrado ministro de la Guerra de sin solucion de continuidad, de proa á popa, á un
programa, ya conocido, y de que se dió cuenta al crear
m~tro
y
medio
p:&gt;r
debajo
de
la
linea
de
fl.otacion.
en sustit11cion del General de Infantería von Kalas
Academias preparatorias de las capitales de disA Jiesar de su volúmen, todo ha sido tan bien calmeke.
trito.
culado
en
esta
gran
máquina
de
guerra,
que
~uede
El nuevo ministro goza de una gran reputacion,
Con objeto de reglamentar la. enseñanza, en el Rnesin temor aventurarse en navegaciones de altur~ y
dentro y fuera de Alemania.
Al terminarse la guerra con Austria, en 1866, no permanecer mucho tiempo en el mar. sirviéndose 11?1 vo Centro, la Direccion de Instruccion Militar ha
abierto tambien un certámen de obras de texto, cuyo
era todavía más que Mayor, y servia en el Estado combustible que embarca; es susceptible ele conducir
Mayor general del Ejército prusiano¡ pero ya en esta á bordo un mi.mero considerable de soldados y se ha- programa ha tenido la bondad de remitit· á. esta Reépoca se hizo notar por un notable trabajo estratégico lla debidamente prepara1lo para los ataques submari- daccion el Excmo. Sr. Director general.
Son las obras de que se trata las correspondiente,
que se publicó por fragmentos bajo el título de Plan nos y los choques de espolon.
á
las
asignaturas de ingreso y primer curso: aritméEn
rest'í.men,
hoy
por
hoy,
y
sin
excepcion
alguna,
de campaña que debe observarse en el caso de una
no existe flota en el mundo civilizado que disponga tica, historia universal, id. de E spaña, geografia uniguerra con Francia.
Durante la guerra franco-alemana, desempeñó im- de un elemento tan potente, así para la defensiva versal, álgebra elemental, geometría, y mecinica, física y qtúmica.
portantes comisiones, tambien en el Estado Mayor como para la ofensiva, siendo superior por todos conLas condiciones, á que han de ajustarse estos lidel Ejército, de que formaba parte como Teniente ceptos al Italia, votado al agua recientemente.
bros,
se encuentrau marcadas minuciosamente en una
El
Comandante
Brin,
distinguido
ingeniero,
ha
Coronel; mas apenas se hubo terminado aquella terrible contienda, von Schellendorff fué promovido al em- sido el autor de los planos para la construccion, tanto instrnccion impresa, publicada el 19 de Marzo, y, á
la cual precede un breve y bien escrito preámbulo,
pleo de Coronel, y no tardó en obtener, sucesivamen- del Italia como del L epanto.
donde se exponen algunas ideas generales, muy perte, los de General Mayor y Teniente General. A.l ser
En Inglaterra la Cámara de los Comunes acaba de tinentes, y varias consideraciones enc~minadas á desnombrado ministro de la Guerra ejercia el mando de
votar el presupuesto de Guerra y Marina para el pertar una noble emulacion entre los autores ,milila segunda division de Infantería de la guardia.
•
El General Schellendorff disfruta, entre otros con- año económico que ha dado comienzo en primero del tares.
El primero y gigantesco paso en la vía de la receptos, el de escritor militar, de sobresalientes dotes mes actual.
El nuevo ministro de la Guerra, lord Harlington, generacion del Ejército se ha dado en la creacion. de
y bastísima ilustracion, distinguiéndose, entre sus
diferentes obras, una que ha sido tan censurada como defendió el proyecto contra los ataques de la oposi- la A.cade1nia General, esto no admite duda, puesto
aplaudida, acerca del servicio del Estado Mayor, cion, en términos que acusan una censurable debili- que conduce á la unidad de procedencia, base de que
pues en ella se proponen modificaciones sumamente dad, á juicio del periódico United Service Gazette, por- no hay forma de prescindir, en manera alguna, si el
radicales en la táctica de la Infantería y en la orga- que ni siquiera ha sabido decir cuál es la política elemento militar ha de responder álas necesidades ele
los tiempos modernos y al verdadero concepto de su
nizacion del Ejército aleman, con las cuales no se militar del gobierno, dado que éste tenga alguna.
Otro periódico, Army and Navy Gazette, opina, mision en la sociedad; y confiamos que, dado ya el
hallan muy conformes algunos elementos veteranos
por el contrario, que lord Harlington ha hecho co- impulso, no habremos de detenernos ante pequeñas
y una gran parte de la sociedad civil.
Por estas circunstancias, el nombramiento de nocer, no obstante su reciente subida al poder, que dificultades, cuando los grandes obstáculos se han
Schellendorff está siendo objeto en Alemania de co- sabia perfectamente cuál era su cometido, así como allanado, y el espíritu de oposicion á toda r eforma, ha
mentarios, á que dan calor el pase á la escala de el deber en que se halla de procurar que el año que quedado vencido.
El dia 26 del mes último se verificó el banquete
reserva del General Kameke y de otros Oficiales ge- se inaugura sea tm año de reposo, consagrado exclu-·
nerales antiguos, que desempeñaba mandos muy im- sivamente á corregir las imperfecciones que en la en honor del Sr. Perez Galdós.
La prensa diaria ha fijado ya, muy acertadamente,
portantes. como Verdy Duvernois, Hartman y von actual orgauizacion del Ejército se han advertido al
Rauch, no faltando espíritus, quizás suspicaces en efectuarse la expedicion de Egipto.
el carácter de esta noble fiesta, y son ya del público
demasía, que atribuyen el cambio ministerial á cierDe todas ellas, las que urge remediar más pronto dominio todos lof pormenores de su celebracion; detas miras políticas de desenvolvimiento exterior, que son las que ocasiona la vigente ley de r eemplazos,
bemos sin embargo insistir sobre una circunstancia,
el refl.exivo von Kameke no consideraba aún en épo- porque el número de enganches voluntarios ha dismi- á la que en el órden de ideas, en que hemos inspiraca de poder ser realizadas.
nuido de un modo considerable, desde que el míni- do esta publicacion, no podemos menos de atribuir
mmn de la edad se ha fijado en los 19 años, en vez de una importancia excepcional.
De Egipto poco interesante hay que referir; el país los 18.
La fiesta se daba á un novelista, que, sin duda aly su pseudo gobierno continúan sumidos en una esEl efectivo de los batallones, que debe ser de 450 guna, es el primero de nuestros contemporáneos. La
pecie de atonía, dejando hacer á los que se han cons- hombres, no alcanza, ni con mucho, á esta cifra, á novela, como cualquier otro género de literatura,
tituido en sus protectores. .
causa tambien de los contingentes que se extraen pa- como la ciencia, en su sentido general, no está asoLa guarnicion de Port-Said ha sido trasportada á ra nutrir el ejército de la India, y el nuevo ministro ciada á ningun fin profesional¡ pero, no obstante, hasInglaterra, y la custodia de la ciudad confiada á la se propone, sin alterar la ley, abrir la entrada á los ta en estos campos neutrales de la actividad humana,
policía egipcia, de cuyo buen espíritu se prometen el jóvenes de 18 años cumplidos que resulten con la ap- se ha observado, más de una vez, la sempiterna inresultado más completo sus organizadores. El acora- titud física necesaria para soportar las fatigas inhe- transigencia y animadversion de nuestras diferentes
zado Monarch, uno de los más poderosos barcos de la rentes á la vida militar.
clases ó profesiones sociales.
marina inglesa, regresa á Malta. y de aquí á InglaEl Broad Avion aplaude tambien al jefe del deAsí es que la presencia en ese banquete, dedicado
terra, siendo relevado por el Invencible.
partamento de la guerra, llevando su entusiasmo á un insigne novelista, de Oficiales y jefes del EjérciEl Dugnay Trouin, crucero francés, ha anclado hasta decir que si la Inglaterra cuenta, en relacion to, que no han podido tener ningun otro interés que
en Port-Said, y cambiado los saludos con los fuertes á su poblacion y superficie, con un ejército menos nu- el de prestar culto á un alto progreso intelectual
de la plaza y los barcos ingleses é italianos, surtos en meroso que las demás naciones de Europa, ninguna muy bien representado por la persona del Sr. Gal'.
bahía. Este buque, que fué botado al agua hace ape- de ellas poseerá tmo tan perfecto como instrumento dós, comprueba tm progreso paralelo en nuestras
nas un año, está construido con arreglo á los últimos de combate.
costumbres sociales y la cultura general, que·muy
adelantos de la arquitectura naval; su casco es de
acertada y elocuentemente puso de manifiesto nuesacero, la máquina tiene fuerza de 900 caballos noSegun los tíltimos telegramas, ha llegado á Sai- tro querido compañero D. Federico Madariao-aen
su
0
minales, y mide 90 metros de eslora y 13'4 de man- gon el trasporte Goreze, conduciendo á su bordo las brillantísimo discm·so.
ga, alcanzando una velocidad de 15 112 millas por tropas que el gobierno francés envía como refuerzo
La verdad es que en proporcion, relativament~
hora.
al pequeño cuerpo expedicionario de Tonkin.
numerosa, honrosos uniformes, de todas las armas, se
Lleva en cubierta cuatro medias torres, armadas
Estas tropas se disponen, en los momentos actua- hallaron por algunos momentos en cordialisima cocon cuatro cañones de 19 centímetros, y en proa otra les, á salir de la capital ele la Colonia de Cochinchi- municacion con el austero frac,' símbolo ordinario ele
pieza del mismo calib~; cuatro cañones de 14 centí- na, en union de otras fuerzas, para incorporarse á una ilustracion que para ser más incuestionablemenmetros en b~terfa y otro igual á popa¡ ocho cañones las que en el Tonkin defienden el honor del pabellon te ventajosa á la pátria, sólo necesitaría desechar un
rewólver, sistema Hotchiss y dos torpedos diver- francés, y las cuales luchan hoy con dificultades sin
cierto espíritu de fria etiqueta y displicencia.
gentes, aparte de otras piezas de desembarco para cuento, ~ fin llevar á cabo su mision en un país, cuLos militares hemos acudido con entusiasmo y co11
las dos grandes chalupas á vapor con que al acoraza- yos hab1t~tes se declaran francamente hostiles, y
gusto á esa fiesta de honor á un literato. Hemos hecho
do se auxilia.
'
donde el clima es un enemio-o terrible que no hay justicia á la necesidad, á la utilidad, á la altura de
me&lt;lio de combatir ó contrartestar.
'
la mision del escritor. Hemos prestado el culto que
Ya que hemos hablado de 1lll notable elemento de
El Contralmirante l\leyer, que manda la estacion se merece á la pluma, y sólo deseamos que entre ésla marina militar francesa, parece oportuno hacer naval de la Indo-China, tiene instrucciones para
ta y la esparl.a no se establezcan puntos de vista pro-

51

LA ILUSTRACION 1HLITAR

SUMARIO

fesionales, que, avivando tradicionales discordias y
recelos, nos impulsen á injusticias recíprocas y retarden ó estorben una fusion tan íntima, como la que
nosotros deseamos y procuramos, entre el ejército y
el país.

EXPLICACION DE LOS GRABADOS

ss.

AA. RR. L os PRÍNClPES DOÑA MARÍA DE LA PAZ
DE BoRU0N, INJ,'AN'l'A DE E sP.AÑ'.A, y D. Lms l!'.&amp;RN..\.N·
DO DE B.1.V'lER.l. y BoiinoN.

-

Con el esplendor tradicional en las R égias rnlemnidades de la Uórto de E-pañ:l, se ha veriticado el Ítll)Sto
ncontecimiento 11ue se anunció oficialmente el 23 de
Enero último, feativic!.id del santo de S. M.: D. A lfonhO XII: el enlace de la bella y espiritu11l Infanta Doña Maria de la Paz, con 6U primo herm,mo D. Luia l!'ernando de
J3aviera.
Este jóven Príncip11, hijo primogénito de S. A. R. Adxlborto-Ouillermo de B:tvierfl ( falltcido en Nymphernburg
11\ 21 de Setiembre de 1875) y de la Inf•nt11 de E,pafü1
Doña Amalia (hermana del Rey D . Francisco de AFls)
nació en el p11lacio de Madrid el 22 de Octubre de 1859,
v tuviéronle en la pila baufümal los Reyes Doña Isabel
j:r y D. Francisco. L'I que es hoy su espom, vió tambien
1a luz en el mismo edificio el 23 de Junio de 1862y fueron
ñ su vez sus padrinos, a.l imponerle aquel sacramento, los
¡nfantes D. Adalberto y Doña Amalis, padres de su
primo.
Por una coincidencia verdaderamente singular, la nodriza, que despuesde criará D. Luis babia regrerndo á su
país, vino lueR:O tambien á Ftr nodriza de Doña Paz, con
Jo que se verifica hoy la notabilfairna circunstancia de que
ustos dos seres se hallen unidos por el triple hizo de esposos, primo~ hermanos y hermanos de leche.
D. Luis Fermrndo de Baviera es, á todds luces, un Príncipe tan ilustrado corno modesto, de trato ameno y de
irreprochables costumbres. Pertenece 1tl ,irma de caballería del ejército bávaro, en clase d e Capitsn, y siente el
mayor entusia.Emo por una carrera que eligió voluntariamente, habiendo y11 llevado á cabo algunos estudios eruditos y concienzudo~, acerca do las necesidades que reclama constantemente el sostenimiEmto de la caballería, y
de su importancia y aplicacivn en la guerra moderna.
Cultiva asimismo, con notablo aprovechamiento, la medicin~, y á su regreso á Munich debe recibir la investidura de doctor en dicha facultad, á cuyo efecto tiene casi
terminada una obra que presentará al hacer 103 ejercicios
del doctorado. Al par que á las ciencias y á las armas, su
cora.zon y m mente rinden un culto idólatra á lu artee,
hasta el punto de haberse hecho acreedor á los dictados
de pintor hábil y de pianista di,tina"uido.
La estirpe del Príncipe Luis Fern11ndo es muy ilustre. La casa do Bischueiler-Deux-Ponts-Birckenfeld,
que reina en Baviera desde 1799 y de la cual es digno
vástago el Oilposo de Doña Paz de Borbon, tuvo por
,Tefe y funde.dor á 1\Isximilisno José I, Duque de DeuxPont3, el cu11l contaba entre rns ascendientl's á L uis II
General de Cárlos V en las guerras contra Francia. Ma:¡:imiliano sucedió en 1799 á Cárlos Teodoro, elector pa•
latino y de Baviera, que babia muerto sin hijos, y fué
aliado de :Napoleon. Por el tratado de Presburp:o, qu~ se
vió obligada á firmar el Austria, defp•ies de Austerhtz1
la Baviera se constituyó en reino, y Maximiliano quedo
reconocido como su primer Rey. Por parte de se madre,
el Príncipe Luis Fern1tndo pertenece á la casa de Borbon.
La augusta Infanta Doña Paz, ta.n visuosa corno bella
y simpática es sin duda, una de las princesas más ilustradas do E~ropa¡ su pasion por las bellas artes, y el culto
que, en particular, profesa á la que eultiva~on R afael y ~l
Ticiimo, 1\Iurillo y Ruben~. son muy not?r1as y el p_ú~hco _ha podido juzgar de. los talento~ .artí_st1cos de la d1stmgu1da Infanta de España, en esa11 lmdísimas acuarelas que
se titulan: M , único 1nodelo, Puerto dB Omn l'as, En May~
y Maria, donde no se sabe qué produce mayor encanto, El
la perfeccion del dibnjo, el parecido de los retratos, 6 la
vs,meda_d y dulzur11. de la entonacion. .
Tamb1en Doña P az de Borbon manifiesta á veces suq
dotes y aficione, literarias en algunas tímidas y dulcísi•
mas composiciones poéticas, á través de cuyos conceptos,
emitidos con espontánea sencillez y correcta forma, ,e
trasparenta un alma virginal, educada en los preceptos
morales y puras máximas de la sacrosanta religion ca•
tólica.
Los retratos de SS. AA.. que ofreMmos en la página
56 de PSte númílrO, son debidos al lápiz del inteligente
artista Sr. Badillo yR. conocido entre nuestros fa&lt;"orece•
llores por otros m~chos trabajos de la misma índole que
han salido á luz en las columnas de LA ILUSTRACION MI•
:¡.ITAR.
EXCMO. SR. D. RAFAEL RODRIGUEZ DE ARIAS
Los que atribuyen una importancia excepcional á las
influencias hereditarias¡ los que, como Blunschi, estarían
dispuestos á rayar en la injusticia por una proteccion demasiado exclusiva hácia los hijos de los grandes hombres
en cada ramo especial de la actividad humana; los que, en
fin, aceptan como indiscutible la ley de la herencia fisiológica y aun psicológica, no dejarían de invocar como un
'hecho más, en confirmacion de sus convicciones, el de las
aptitudes especiales d'&gt;l Sr. Rodriguez de Arias, con tant11
fortuna coronadas, por un talento frio y un corazon animoso, á la vez que impregnado de loi más nobles sentimientos de tolcrancill, imparcialidad y rectitud.
El abuelo materno yel padre del Sr. Rodriguez de Arias,
bravos é inolvidables marinos, alcanzaron la alta jerarquía
de Capitan generxl del cuerpo, y su madre doña Dolores
Villavicencio, es hija tambion de otro dignísimo General
de nuestra armada.
La natui;aleza física y social, el mar y los hombres paYecieron1 a.si, decidir de consuno con juicio inapelable, el
destino ael Sr. Rodríguez de Arias, que desde su primera
:\nf&gt;lucia, se halló en ese medio imponente del mundo

marfLimo , donde una vida on lucha constante con los
elementos, y en con -tan1e dgilancia de las costas nacionales, desenvuelve e,e c11rácter alto y sérin, y esM sen•
timientos de abn,·gacion tan r~ros en las muelles rnciedaJe.; do una e• ¡,it ..l hiu ¡,layas.
Guardia m"rina en 1836, el casi niño entónces Rodl'Ígt1ez de Arias, recorre, con regularillad, la escala de ascensos hnsh 1872, en que es ya Uontraalmimnte.
La l,al,m,J r~, D nacion; las goletas. l8abel II y Om ; los
vapores Vigilante, Blasco de GaYay, Vasco Nuñe, y Villa ,/,e
··adri.d y casi tudns nuestro, huques de guerra, ti.les entre
otros como Triunfv, Berenguela y Francisco de A.sis, están
sin duda llenos de recuerdos para el Sr. Rodríguez de
Arias¡ recuerd,is no enteramente 10arinos, porque el
cor•zon humano, mtil que les pese á todas las tiranfas
profesionales, antepone siempre un símbolo comun: el
amor, la fraternidad soci11l á ioda.; las faenes tan necesarias como rudas, do la conservacion individual.
Su talento se ha revelado siempre en lo anormal, en lo
imprevisto, y de aquí las importimtes y difíciles comisiones que en distintas épocas se le han confiado.
Bajo este aspecto el Sr. Rodriguez de Arios no ha escaseado copiosas pruebas de sus aptitudes envidiables.
En 184'1 va en la Cristina á Tánger, con una delicada mision de S. M. A su regreso, hace rnencion especial de
su a,wrtunado cumplimiento. E n 1852 es condecorado
con J'l'í cruz de Marina, por su comportamiento en Cuba.
EL 51, una comision hidrográfica le vale espechilísimf recomendacion del Comandante General de las islas
Canarias. El 59 obtiene la cruz 'e San Hermenegildo. El
61 se encuentm en la campaña de Méjico, y encargado de
intimar la rendicion de Veri1cruz, toma al dia siguiente
posesion del cs,;ti.llo &lt;San Juan Ulu11, • del que es nombrado en seguida Gobernador.
El 68 se le da la encomienda de Isabel la Católica. por
su tacto y firmeza durante su estancia en Safi. E 1 64 el
príncipe de Mónaco le nombra Ofici11l de la órden de San
Cárlos· y en 1871, á propuesta del Almir11ntazgo, es condecorado con la gran cruz de I sabel la Católica por su
celo é inteligencia en el despacho de la secretaría del
mismo. En 1880 se recompensan sus distinguidos servicios
con la Gran Cruz del Mérito Naval, y últimamente ha
merecido del Rey de Ilalia la distincion de ~e.r nombrado
Gran Oficial de la Orden de los San Maur1c10 y San Lázaro.
En tierra ocupó tambien el Sr. Rodríguez de A.rias puestos
adecuados á su carácter é inteligencia clarísima. Se observa sobre todo cierto órden que en algunas cosas es sin
du'da una legitimidad y una justificacion del encumbr~miento personal. Cuando llega á ocupar el puesto de 1\-!1nistro de Mari1,a por primera vez en 1874, l~odriguez de
Arias ha desempeñado ya los de A yud,mte .Fiscal del Supremo de Guerra, Secretario de la Direccion Ge~eral de la
Armada Oficial de armamentos, Secretar10 de la Junta consultiva Director del personalJ Vocal de la junta provisional dei' gobierno d e la Armaa1.1, J efe del personal, Secretario del Almirantazgo, Comandante General del A.rsenali
Jefe del departamento de Cartagena y Secretario genera
del Ra.mo.
Al frente del Ministerio de Marina, sus aptitudes encontraron vasto campo en las especiales circunstancias porque
11 travesaba el país, cuyos destinos dependian de la direccion que se imprimiera á las fuerzas militares de mar y
tierra.
La actividad y el acierto de las _medida~ _adoptadas por
los Ministerios de Guerra y }\-!arma, füc1htaron grandemente los éxitos que más tarde alcanzaron las tropas sobre las bandas r ebeldes del absolutismo.
Por la caída del Ministerio de que formaba parte el Contraalmirante Roctriguez de A:i~s, cesó este ilustre Ge;11eral
en sus funciones el 30 de D1c1embre de 1874, habiendo
vuelto á encargarse del departamento de M1_1rina á consecuencia de la. última crisis parcial promovida en el Ga•

del Sumo Pontífice, el Rey de Espnña y la Señoría dJ
Venecia, contra el Sultun Selim, cuyas !lotas, tripulada~
por los marinos más audaces y afortun11do• que habien
hasta aquella época, surcado las olas del Mediterráne&lt;'.
acababan de conquistará Chipre y amenazaban posesionar;e de M&gt;llta y de todds las isl.s de i.quel hbtórico mar,
reemplazando la cruz de redencion por la media lunti
triunfante en las bizantinas cúpulas dtl S11nta S ,fía.
D. J uan lle Au.trift, el hijo e.el r~yo de 111 guerra Cár•
los V, recibió tll mar,do de todas las tropas de mar y tierra y difponiendnse con la actividad que en rn alma herólca fe encendió á impulso del más noble entusiasmo,
voló desde Roma á organizar sus eecuadras, que zarparon
del puerto de Me,ina el 13 de Setiembre, llevttndo el present.imiento de un triunfo, 11ue debía ser el más glorioso
que en anales de la hnmanidud se hubiere estampado.
T11l lo fué el obtenido el 7 de O. tubre en las aguas del
golfo de L ep11nto1 en cuy •s pr,,fundo3 senos dorwi1_1n un
sueño de veinte siglos, libres de bárbaras prof,mec1ones1
las armonías arrancad11s á la lira d11 Apolo, por las mueas
de la Greci" &lt;1ultR, en los heróicos tiempo1 ae Milciades y
P ericle, de Temístocles y E Paminondns, Allí; no lejos
de las s;guda,i ruinas, donde la inspirnd-1 voT. de la Pitia
anunció¡ quizás, á los atenienses efpant11dos &lt;&gt;l término do
su orgu lo y de s~s glorias, la fiot.,, turca, forzada á ~atirse con un enemigo, hasta entonces, por ella despreciado, sufrió el des•stre m~s terrible que deron los si~los.
Dividida la 11rmnda de la cruz 011 tres escuadres de combate, y otra~ dvs de resnva, formuba el cuerno siniestro,
como ee decrn entonces, la que m,md.1ba el e-forzado proveedor de Venecia Agustin Barbarigo, que debía hallar
en el mi,mo instante la palma dol martirio y lll coron,\
del triunfüdor, y por ella empezó el ataque á la hora del
mediodía, empeñándose á poco el fuego en toda la extensa
línea de batalla.
En la cscundra del proveedori...ocupaba un punto la galera M ,t·7u.esa, de Juan Andrca lJoria1mandad" por Fr11ncisco de Sanc:o Pi&lt;&gt;tro¡ y en ella, vfot1ma de aguda dolen·
cia gemi11 postrado un soldado novel, que, por aquell&gt;&lt;
ca~ss, hallábase diwensado de todo servicio¡ pero que al
escuchar el estruendo d11I zafarr:.iocbo de combate, aban·
donó el lecho del dolor, y poniendo, con firmísima vol un•
t11d coto á sus sufrimientos, corrió á ocupar su lugar, re•
chazando con enojo á los que protendian disuadirle de tal
intento.
-Cómo señores-gritó con orgullo, y clavando en sus
compañeros una mirada, en quti se leía una resolucion
inquebrantable¡-qué se dirá de mí si no peleo hoy. En
el puesto de mayor peligro me hallaré, y en él sabré cumplir, como á mi condicion conviene, con lo que mi Dios y
mi patria exigen.
Y en efecto, accediendo ~•ra.ncisco Sancto Pietro á las
vehem&lt;&gt;ntes instancias del soldado doliente, lo destinó ul
frente de otros doce al lugar del esquife, donde luchó col).
singular bravura. D os balas de arcabuz alcanzaron al héroe en el oecho y otra en la mano izquierda, que le quedó
estropeada, hasta el punto de no poder valerse ya más de
ella; pero ¡ destino providenciall-;-como exclamaba, con
inspirado acento, no ha muchos d1as, uno de nue.tros más
elocuentes oradores;-la mano que útil restab a 111 valeroso
tripulante de la Marquesa, habii. de servirle, tiempo e.de•
!ante p11ra srrancar de raiz l&amp;J preocupaciones de su si·
glo
derribar toda una edad; porque en la mente dP
aqu'el soldado infeli31 y mutilado brilJa~a el mhr_ien del
genio· p orque el herido y manco de la mmortal Jornada
naval; llarnábase Miguel de (?ervan~es_ Saavedra.
_
La gloria de este nombre vive y v1v1rá entre la especie
humani. mientras subsista el nombre de la patria espll•
ñola y ~ientras la hermosa lengua que él habló halln
inté;pretes sobre la tierra. Es tal la magia que para quien
siente y piensa va unida á esta palabra sola, &lt;Oerv,intes¡ •
tal la sensacion que produce, en quien lo conoce siquiera que sólo puede formarse de este sentimiento una
idea ~l recordar el respeto mf.ticoque al alma creyente
~
.
,r
L os que conocen _el talento oriaruza~or del n_uevo =I· inspira cuar:ito tiene visos de rnbre.r:iatural: y cómo no,
nistro y los propósitos de que viene ammado, alientan las
si en el gemo del autor de D. Qu1Jnte, hay verdadeTRmás 1lsonjeras esperanzas.
mente al¡¡;o que no parece ya humano¡ .Y ese algo es hi
El General Rodriguez de Arias.¡. en los últim~s cargos
superioridad colosal qne, cerca de tres siglos despues do
que ha desempeñado tanto en la Junta Consultiva como
su muerte, hace que una sociedad que ha marchado con
en el mando del Ap~stadero de Filipinas y _D1Jpartamen~o
seguro pié y marcha acelerada por la senda de un pro de Cádiz ha estudiado con la. mayor atenc1on las necesigreso redentor, no se juzgue con fuerzas ni aun par"
dades de'la ltlnrina, ysehalla, por lo tanto, en condiciones
emularle, y se resigne á post.rarrn y enmudecer ante sus
de ilustrar con sus conocimientos los vastos problemas
obras: 1ella, que ha destruido todas las travas y roto toplanteados en tan important~ ramo.
.
das les prisiones de la inteligencia y del 11lna a !
Inspirándose en estas necesidades ha sahdo al eucuer_itro
P or eso mismo, nosotros, si los más indoctos, los má3
de la opinion, y secun~ando el celo y la muy plausible
sumisos de sus admiradores, ¿qué podríamos añedir, desiniciativa de algunos diputados, ha presen~a~&lt;? un proyecpues de cuanto se ha pensado y escrito, y de cuanto se
to de reorganizacion de la Armada, que á JUICIO de toda la
comenta y dice á ca.da paso, i.l tratarse del fecundo obreprensa es completo.
. .
ro de 1,\ intoliiencia á quien lacivilizacion debe, sin duda,
L o abarca, e_n efecto todo, segun las not1c1as que tenemos
sus más gloriosas etapWi¡ del escritor que es apellidado,
res_pecto al mismo.
con más exactitud que James dijo de Walter Scott, el más
Se propone en cuanto al material, la construccion de
grande, el más original que produjeron los siglos'/ ¿ Qué
tres grandes barcos blindados, y de otr&lt;?s buques de mehubiéramos de hacer ni :le pensar qne no resultara desnor importancia, desguaz~ndose y vendiendo todos aqueprovisto de novedad, inco11rente y p4lido?
llos cuya conservacion exige gastos no compensados por
Así pues, al tributarle un homenaje en este mes, en que
el servicio que pueden prestar.
cae ei aniversario de su muerte, dRndo cabida al dibujo
~o es esta ocasion, ni tenemos datos suficientes para enque representa. una escena del combnte en que figuró ten
trar en el análisis de este v1_1sto proyecto, ~ u_e es natural
ventajosamente y ganó la heridR, que aunque P.arecia fea
sea ocasionado á controvers11_1si dado3 los d1stmtos _puntos
la tenia él por teu hermosa, nos limitamos .i dedicarle esta,
de vista expuestos por la opm1on en lo que concierne á
brevísim11.3 líneas y no más, añadiendo, al señalar el r&lt;&gt;las reformas de la Marina.
trato de 111. pág'na 62 que ese que •vei8 ahí de rostro aguiSea cualquiera el resultado, la inicie.ti"ª que determina
leño, de rabeUo castaño, frente lisa y _de8embaraza;da, de aleeste proyecto, será siempra un título de gloria para su
gres ojos y &lt;k nariz , orva, aunque b,en. p oporcwn do,, la.~
autor y un término tan dichoso como honrado á la brib rbas e plata, que ante, jue)'(&gt;n d_e oro, los bigotes_gran&lt;les,
llantí~ima carrera militar y social del Contraalmirante don
la boca 1Hqueña, los dientes no crect.dos. ... la color viva, anwJ
Rafael Rodríguez de Arias.
blanca que 1norena;.... que ese es el rostro del autor de la
Galatea y de D. Quijote de la Mancha.
PEDRO HERNANDEZ RAYMUND0
CERVANTES

y

0

UN EPISODIO DE LA BATALLA DE LEPANTO
La primavera del año 1571, se anunció con un aco~tecimiento que la cristiandad entera anhel11.ba "&lt;'er cumphdo
y que por lo tanto, fué salud~do, en todos los ámbitos de
Eurora con unánime y entusiasta aclamacion, no obstante la mfranqueable barrera que l~ reforma de Lutero ha•
bia medio siglo antes levantado entre los pueblos de la
comunion católica.
_
Este suceso tras •endenta!, no era otro que la famosa hga

GUERRA DE LA INDEPENDENCIA.
PICADORES Y VAQUEROS BATIENDO Á. LOS FRANCESES
LA BATALLA DE BAILÉN

1

BN

En la pág. 57 ofrecemos á nuestros lectores la reproduccion exacta de un cuadro presentado en la Exposicion
de Hernandez, por nuestro distinguido amigo el reputa·

��54
do arti;ta D. Angel Rodríguez Tejero, y adquirido por
S. A. R. la Infanfa De ña Paz.
El asunto de esta composicion artística no puede ser
más interesante ni más simpático para los amantes de las
glorias nacionales. Torondo de las Memorias íntimM que,
con gran st1tisfaccion de nuestros literatos é historiadores
ha publicado el Excmo. señor Teniente General D . Fernando Fernandez de Córdoba, dejaremos á su elegante y
castiza pluma la descripcion de este episod~, donde se
revelan hechos aislados, pero importantísimos, de aqueJla
g loriosa jornada', y que no todos los historiadores han
podido conocer y apreciar en su verdadera ma~itud.
Dice así el ilustre General y eminente historiador á que
nos referimos:
• ..... Otra noche nos contó el noble General Zarco,
cómo los picadores y vaqueros andaluces, t0rmados en escuadron vulcroso, vestidos con el pintoresco traje de nufstros hombres del campo, y urmadoscon !!IS formidables garrochas, cargaron á los coraceros enemigos, y meándoles de
sus sillas, con forzado brazo los levantaban en el aire,
pamhucerlos caer y besar la tierra que con sus plantas
profanaban. Este era un hecho que no tiore igual ni
parecido en la historia de las más v1Uerosas ca ballerfas..... &gt;
Sentimos carecer de espacio par,\ hacer un estudio crítico del cuadro que nos ocupa; pero ¿necesitamos demostrar que el Sr. Tejero ha subido dnr rea'ce á una escena
del combate más gi~~ntesco que se consigna en los anales
del presente siglo1 !'io. El autor de esta composicion, si
no tuviern ya acreditado su indisputable mérito, lo hubiera conquistado seguramente para los inteligentes en
estas obras del genio, examinando tan sólo el movimiento,
l a animacion, la vida, en fin, que adquiere cada una de
las infinitas figuras comprendidas en ,u cuadro.
Nuestra entusiasta y sincera felicitacion al Sr. Tejero,
Comandante de infantería, por sus merecidos triunfos.
ISLA DE CUBA
:MISA DE CAMPAÑA EN CELJIBRACIOX DEL CUMPLEAÑOS
DE S. M. EL REY.-DISTRIBUCION DE LA CRUZ DE LA
CONSTANCIA.-CU.A.NTEL DEL ESCUADRON DE LA PIUN·
CESA.
En el último m1mero insertamos una carta de In Habana, en laque el Ca pitan de Artillería D. Francisco Ortega,
nuestro estimado amigo, al dar cuenta de los sucesos ocurridos en dicha I sla, reforia detalladamente las solemnidades con que en dicha capital se celebró el cumpleaños
de S. :M., figurando entre aquellos una misa de campaña
que tuvo lugar en el Parque central, con asistencia del
Ejército y voluntarios, y un numeroso público que se
asoció á. la solemne fiesta.
El dibujo señalado con el núm. 1 representa la disposicion en que. se hallaban las tropas formadas para aquel
11cto , figurando á su frente el Capitnn general con su
Estado Mayor.
Abundando en detalles la mencionada carta, á la que
rmitimos ánuestros lectores, creemos excusado repetirlos.
El dibujo siguiente, núm. 2, representa el acto de repnrticion de In medalla de la Constancia á los individuos de
un Batallon-de voluntarios reunido para este acto frente á
la Iglesia Ciitedral, cuyo edilicio se destaca en el fondo.
Tambien sobre esta ceremonia dimos pormenores en el
número anterior al referirnos á los Batallones que con el
mismo objeto se reunieron en el Parque central, y nada
hemos de añadir sino rntificai-nos en el elevado concepto y
distinguid!\ consideracion que nos merecen aquellos leales
voluntarios.
Los núms. 8 y 4 de la compo~icion, reproducen con lid••
Jidnd el aspecto exterior é interior del cuartel que ocupa
la fuerza del Escuadron de la Princesa, 3. o de Tiradores¡
que manda nuestrp estimado amigo el Teniente Corone
D. Juan de Ampudia, á cuya bondnd hemos debido la remision de la' correspondiente fotografía.
El cuartel está situado en el punto Jlamado Jamáica, á
dos leguas de Guantánamo, y en el centro de una riquísima zona azuearera.
Este cuartel tiene la circunstancia es;;ecial de estar
construido por los mismos soldados que lo ocupan, y reune todas las comodidades compatibles con la índole de su
ligera construccion y los elementos de que ha podido
disponerse.
Las fuerzas del citado Escuadran ejercen una contínua
vigilancia sobre una e:,.,-tensa comarca, y han contribuido
muy eficazmente á que aquella recobrase su estado normal, despues de las perturbaciones é intranquilidades por
que pasó al terminarse la guerra.
Puede decir~e que para estas fuerzas no ha concluido aún
la campaña, y de ello nos ofrece una prueba evidente el
aspecto de ese provisional alojamiento, que da una idea da
la índole del servicio á que está destinad!\.
Digna es, por todos conceptos, dendmiracion la conducta
de nuestros hermanos d.,l Ejército de Cuba, que bajo ln
iníiuencin de un sol abrasador, y con la amenaza constante de un clima enemigo, soportan con la mayor abnegacion,
los más penosos servicios, probando constantemente que
se hallan animados de un espíritu elevado y patriótico.

de guerra, los progresos en nuestro armamento se hacen
de cada vez más difíciles, cuandonoirrealizables.
El mecanismo de esta arma de fuego es análogo al del
fusil Hotchki,s-Russel, del sistem11 de carga misto tubular
y de paquete. El proyecto, presentado por_ el autor, se r~fiere á una tercerola, pero la trasformac1on puede. aplicar.le al fusil con sólo var'ar las dimensiones esenciales.
Hé aquí como lo describe la citarla revista:
&lt;Un tubo A conduce l os cartuchos al U1eranismo de introduccion en la recámara, recibiéndolos del paquete de
alimentacion B. que puede contener cinco, diepuestos como en el fusil Hotcbkiss-Russel, si bien se ha sustituido
su muelle en espiral por otro de lámina en Z, como el de
l os paquetes del fusil Lee, para asegurar su accion. El taquito P, que recibe un movimiento de traslacion igual á
la longitud de un cartuchn, hace avanzar todas las del
tubo un pue, to, y permite descender el primero del pa·
quete al avance; en su retirada arrastra consigo al siguiente, tocándole C'on una pestaña por el cordon, con lo cual
desciende la ojiva, quedando en la disposicion que la figura representa, hasta su nuevo a,·ance.&gt;
El manejo de la tercerola, empleada como arma de repeticion ó d" carga sucesi, a, estriba en el de la palanca ó
manivela. El arma, completamente cargada, contiene
once cartucho~, número c11nsiderable si se tiene en cuenta que la carga y pi-oyectil pesan tanto como los reglamentarios v que rn trata do una tercerola.
Dos únicos tiempos constituyen la repeticion: dlir
um, vuelta completa á la mnnivel&amp;., y hacer fuego. El tiro de repeticion puede veriftcar,e sin mover la po~cion
del arm111 y 111 velocidad del disparo, á carg1i sucesi\1"!11 es
tan grund" como en los principales sistemas conociaas
hasta el dia.

Nació

El Memorial de At·tílleria, notable revista publicada por
distinguidos Oficiales del cuerpo, nos describe en su última entrega, correspondiente al mes de Marzo un nuevo
proyecto de fusil, debido al ilustrado Oapitan de Artillería
D. Onofre lfat!l, y sometido al estudio de la Junta superiorfacultati.-a. Con objeto de que nuestros lectores conoz·
can los principales adelantos, que pudiéramos llamar nacionales, trascribiremos á continuacion algunos detalles
que revelan el mecanismo y trascendencia de esta nueva
arma representada en el grabado de la pág. 64.
Este fusil de repeticion ofrece en primer lugar la ventaja de su economía en la trasformacion do! R"mington reglamentario, condicion esencinlísima, pues dada la escaee~ de ¡:ecursos que el Estado p11ede dedicar al Material

D. LUlS ALOHSO YIAYANS

RKGlMIENTO LANCEROS DE VILLA.VICIOSA., 6.o DE
C..I.BALLERÍA

Na ió ea 011teniente, prl&gt;'Vincia de Valencia, el dil.i 10 de

Nació e11 Madrid el :iü 11 de Ab il de 1827

Diciembre de 13:16.

DIA 1

MES1

DIA1

D. JOSE DE LAR! Y HEUMAR

- ~OMBRA.MIENTOS

81 Julio 1847...... Cadete del Colegio General.
1:l Julio 1851...... Subteniente de J.nfanterín.
20 Julio 1854. ..... Grado de Teniente.
;¿5 Junio 1855 ..... Teniente por antigüedad.
ti Marzo 1866 .... Cnpitan por id.
6 Julio 1868 . . . . . 1Uomandante por años de profesorado.
2"2 Setiembre 1868. Grado de Teniente Uoronel pvr mérito de guerrn.
1 Noviembre 1877. Teniente Coronel por antigüedad.
28 Enero 1878..... Grado de Coronel.
19 l!'ebNro 1880... Coronel por antigüedad.

DON FERN!JIDO DE VIVAR Y GARZlllO
TENIENTE CORONEL DEL BATALLON CAZADORES
DE REUS
Nació en Mrf.laga el 17 de Noviemln·e de 1sc

18 J\far1.o 1842 .... Cadete.
15 Febrero 1847 ... Subteniente de Infnntel'Ía.
27 Enero 1849 .... . Grado de Teniente por mérito de
guerra.
20 Julio 18-54 . ..... Grn~o de Capitan por gracia general.
18 Abril 1858 ..... Ten,entede lnfünterín pornntigüedad.
29 J.Inrzo 1860.. . .. 011pitan por antigüedad.
20 Junio 1861 ..... Segundo Cupitnn de la Guardia civil.
6 Noviembre 18ü5. Comandante por eleccion.
29 Setiembre 1868. Grado de 'l'eniente Uoronel por gracia
general.
24 Octubre 1868.... Emyleo de Teniente Coronel de Ejér•
cito.
1 Enero 1869..... Grado de Coronel.
2 Julio 1878...... Teniente Coronel de la Guardia civil
por antigüedad.
1 Marzo 1878..... Coronel de la Guardia civil por anti\üedad.

D. JOS8_1HRTITEGUI

DIA1 MES, AÑ'O

=•, A&lt;o

NO.MBRA.MIENTOS

31 Enero 1860.. . . .
1 Julio 1862.... . .
27 Enero 1864.....
11 J ulio 1865.. . . . .
26 Enero 1870.....
4 lliyo 1870. . . . .
14Noviembre 18,2.
29 Mnyo 1878 .....
:/,7 J.In:z'&gt; 1874.....
28 Setiembre 1874.
5 Agosto 1875....

Cadete de infantería.
Subteniente.
Teniente por paseoá Ultramar.
Grado de Oapitan.
Ca pitan por méritl'l de guerra.
Grado de Comandante por id.
Grado de Teniente Coronel.
Uomandante por mérito de guarra.
Teniente Uoronel por id.
Grndo de Coronel por id.
Coronel por fractur11 de una pierna.

¡

NOlllBRAMIENTOS

7 Julio 1849 ...... Cadete del colegio general militar.
1 Enero 1851. .... \Vndete del colegio de caballería
19 Julio 1853...... Alférez por haber terminado sus es•
1 tudios.
28 Junio 1854 ..... Grado de Teniente por gracia general.
80 Ju!!io 1854 ..... 1Teniente por mérito de guerra.
81 Enero 1860 ..... Grudo de Capitan por id.
5 Setiembre 1864. Cnpitan por pase á Ultramar.
29 Setiembre 1868. ¡Grado de Comandante por gracia general
9 Octubre 1869 ... Grado de Teniente Coronel por mérito
J
de guei-rn.
9 Agosto 1870.... Comandante por mérito ele guerra.
~ Ago~to 1878 .... 1&lt;.::-ra~o de Uoronel por mérito de gue1a.
2i.&gt; Noviembre 1875.l'Ieuiente Coronel por mérito de
guerra.

D. JUAN GOCOY ALVAREZ

28Noviembre 1877. 1Coronel por mérito. de guerra•

CORONEL DEL REGIMIENTO INFANTERÍA DE Ll,,)HANA,
NúM. 28

DI.A., MES1

AÑO

--

D. R!CARDO WNSO l\ECAffO
TENIENTE CORONEL DEL BATALLON CAZADORES DE
CIUDAD·RODRIG0 1 NÚM. 7
Nació en Oeuta, provincia de Oádiz, el día 14 de Junio de 184/J

NOMBRAMIENTOS
DIA 1 MES,

12 Julio 1860......
1 Julio 1863......
28 Abril 1864 .....
11 Julio 1865......
17 :Marzo 1869.....
~ O~t!1bre 1870:.· .
,n D1c1embre 1810.
10 Marzo 1872 . . . .
4 Jun\o 1872 .....
1 Abril 1876.. . . . .
18 Febrero 1877 ...

Cadete de infantería.
Subteniente.
Teniente por pase á Cuba.
~ra~o de Capitan por mérito de guerra.
Cap1tan por id.
Grado de Comandante por id.
Grado de Teniente Coronel por id.
Comnndante por id.
Teniente Coronel por id.
G1·ado de Coronel por id.
Coronel por id.

AÑO

28 Febrero 1868 ...
22 ~m:io 1866 .....
29 S~ti_embre.1868.
11 D1c1embre 1869.
4 ~Iayo 1872 ... . .
2 Febrero 1878 ...

NOMBRA...mE~TOS

Subteniente.
1:eniente por mérito de guerra.
~ru~o de Capi?ln por gracia general.
Uap,tan por merito de guerra.
Grado de Comand,mte por id.
Grado de Teniente Coronel por mérito
de guen-a.
22 Junio 18i4 ..... EmJ?leo ele Comandante por id.
27 Julio 1875...... Temente Coronel por id.
2"2 Agosto 1875 .... Grado de Coronel por id.

2 Julio 1857. . . . . .
1 Abril 1860......
24 Abril 1866 . . . . .
l!2 Junio 1866 ....
28 Setiembre 1868.
28 Setiembre 1868.
4 Mayo 1872......
19 Julio 1872..... .
22 Enero 1874.....
28 Junio 1875. . . . .

Cadete de infantería.
Subteniente.
Teniente por antigüedad.
GradodeUapitanporméritodeguerra.
Capitan por ídem.
Grado de Comandante.por id.
Comandante por mérito de guerra.
Grado de Teniente Coronel por id.
Teniente Coronel por id.
Grado de Coronel por id.

( Oontini,acion.)

CORONEL RETIRA.DO

m,_

NOMBRA..MIENTOS

RABAT

Nació e,i Sevilla ei día 16 de M.r,yo de 1834

Nació en Artajona (Navarra) el 2/1 de Novietnbre de t 844

DIA, MES, AÑO

UN VI AJE POR MARRUECOS

!l. LUIS GASCON Y MACHIN

CORONEL DEL REGUIIENTO INFANTERÍA DE GEllONA,
NÚM. 22

NOMBRAMIENTOS

ANO

•

Málaga el 17 de S. tiembre de 1882

DIA1 MES, A°RO

A.RTILLRRÍA

Cadete en el colegio de SegoYin.
Subteniente alumno.
Teniente del Cuerpo.
Capitan del CuerJJO.
Comandante del Cuerpo.
Teniente Coronel del Cuerpo.
Retirado cuyo tiempo es abonable segun órden de 15 de Abril da 1874.
21 Setiembre 1873. Vuelto al Cuerpo de Teniente Coronel.
9 Marzo 1877 .... Coronel del Cuerpo.
•

NOMBR.AMIEN TOS

DIA, MES 1 AÑO

YES 1

DE

5 Enero 1842.... .
17 Diciembre 1847.
28 Diciembre 18!8.
7 Mayo 1857. . . . .
21 Setiembre 1865.
14 Enero 1870.....
8 Febrero 1878 ...

17 Mayo 1885 ..... Cadete de caballería sin antigüedad.
11 Abril 1841 ...... Cadete con antigüedad segun orde,
nanza.
21 Agosto 1848 .... Grado de Alférez por gracia general,
19 Setiembre 1843. Alférez por antigüedud.
24 Noviembre 1847. Segundo Ayudante por eleccion.
1 Junio 1848 ..... Grado de Teniente por gracia $'eneral,
20 Diciembre 1851. Gi:ado de ~e Capitan sin antigüedad
por gracia general.
12 2.gosto 1852 .... Teniente.
.
19 Diciembre 1852. Ayudante por flecc1on.
14 Setiembre 1858. Capitnn por gracia especial.
18 Julio 1854...... Grado de Comandante por serv1c1os
de guerra.
80 Octubre 1862 ... Comand,mte por mérito de guerra.
29 Setiembre 1868. Grado de 'l'eniente Coronel por gracia
general.
81 Octubre 1869 ... Teniente Coronel porméritode guerra.
15 Agosto 1871 .... Grndo dJ Coronel por especiales ser•
vicios.
1 Marzo 1874..... Coronel por antigüedad

D. MANUEL GIRALDO

e11

CORONEL

NOMBRAMIENTOS

AÑO

CORONI:L DEL 14.o TERCIO DE LA OU..I.RDIA CIVIL
Nació en repes (Toledo) el 25 de Ener de 1sso

Nació en Santiago de liiba el 27 de FebrerJ de 1846

PROYECTO DE UN NUEVO FUSIL
IDEADO POR EL CAPITAN DE ARTILLERÍA. DON 0NOFRE
MATA.

D. FELIPE DE MENDICUTI Y SUAREZ

ALBUM MILITAR

CORONEL DEL RKODIIENTO INFANTERÍA DE BORllON
N'ÚM. 17.

55

LA ILUSTRACION MILITAR

LA ILUSTRACION MILITAR

\

Saliendo de la Ka,bá, y en direccion á nuestra derecha
nos hallamos en el-Alú-que los europeos designan con ei
nombre de La Vista.-Desde esta posicion y dando frente
al Norte, se domina en primer términÓ uoa suave ladera
sembrada de piedras, de 60 á. 60 centímetros de altura,
colocadas en sentido vertical y que representan otros
tantos se:pulcros de los sectarios del JMIPfela. Allí, en aquella mans1on de los muertos, acuden~os moros envueltos
en sus jaikes, y sentados 11lrededor de la fosa dedican sus
oraciones por el eterno descanso de sus deudos, parientes
ó amigos. Estas plegarias carecen de todo culto exterior,
observándose tan sólo, y de vez en cuando, que inclinan
la cabeza hasta besar ll\ tierra que cubre los restos mortales, en obsequio de quien dirigen al grande Al-lah sus fervientes :plegarias.
Tamb1en acuden ó. esta amena posicion buen número
de moros, pero con distinto objeto. Como punto desde el
cual se domina una gran ext.ension del Océano y se pueden aspirar aires puros, si el viento no '1-oce.de de tierra,
es el paseo favorito de los rnbatenses, y recostados en las
piedras ya citadas invierten el tiempo repasando las cuentas
de su rosarios, con una gravedad imperturbable, hasta que
el muden, ó muecín, les llama á la mezquita para la orac1on
del Mogi·eb-puesta del sol.-El rosario es un recurso muy
importante para aquellos felices creyentes, pues aun cuando al contemplarlos en esta posicion pudiera creerse
que eran esculturas movible. ó que la tristeza y el aburrimfonto embargaban todos sus sentidos, ellos á su vez están
pers':1adido3 de que 110 puede haber ocupacion más reproductiva ni que ofrezca mayor satisfaccion y bienestar que
cuando se invierte el tiempo repitiendo el nombre del
D ueño y Señor de todo Jo criado, ó ensalzando sus glorias
y omnipotencia. Bajo este aspecto la vida del mahometa11? ofrece muchos detalles, tan curiosos como dignos de estudio, y que por su trascendencia filosófica 1·evelan un estado de felicidad bastante mayor del que disfrutan los pueblos civilizados.
Tiene ta:nbien el-Alú otra aplicacion que no está en armonía con el respeto que los indígenas guardan á los
mt?-ertos. Cuando el Sultan qui11re ejercitar sus tropas y
adiestrarl~s para ~l combate, se elige esta posicion como
campo de mstrucc1on.Enlos momentos en que practicamos
nuestro viaje, un ilustrado Teniente de Infantería del
ejército francés~ Mr. Chaumet, comisionado por su Gobier·
º?, -r auxilia~o a.e otro.Oficial y dos sargentos, procuraba redmur ~e la ignorancia á aquellos desgmciados. 1Vanas
pretens10nes I Aun cuando el Saltan le babia asignado un
bataJlo? de 800 plazas, rara vez puede conseguir ver en
formac_1'?n la sexta parte de la fuerza, lo cual contribuye
á ester1hzar sus desvelos y penosos sacrificios.
En segundo término del grabado se divisa la hermita
Kobba del sant? Sid-1.l Yaburi, al cual, segun los musulmanes, es prec1so encomendi:,-se para pasar sin averías ni
fatales consecuencias el estrecho cáuce por donde entrega
el Bn-Regreg sus aguas al Océano; á derecha é izquierda
se ven las fortificaciones del puerto, con numerosos cafto•
n_es en su mayor parte inofe118iv~s, pues datan de antiquísima focha; y finalmente, tamb1en se descubre el aspecto
que presenta la ciudad de Salé, con las pintorescas torres
de sus mezquitas ynllIIlerosos minaretes que se confunde
con la blancura de sus edificios.

** *

Pero abandonemos l.ª siquiera seá por breves instantes,
el interior de esta capital del :Mogreb, y traslademos nuestras observaciones á sus preciosos alrededores. E mbarcados en una falúa t raida de Europa, y empujados por la
marea y por las fuerzas hercúleas de dos remadores indígenas nos deslizamos suave1.0ente por el majestuoso BuRegreg, contemplando la exuberante vegetacion de sus
orillas y disparando sobre los patos y otras aves q:ie encontrábamos en el camino. Recostados en l a popa de la
lancha, amparados de los rayos del sol por un elegante
toldo y en a.menn disertacion con mi buen amigo Frost,
ponderando las inmensas ventajas de la vida Rabatense,
llegamos pronto á persuadirnos que no hay felicidad completa, ni sosiego, ni bienestnr, ni goce de cuanto la naturaleza ha creado sin habitar esa incomparable region africana. En nuestra animada conversaciou arribamos á un
lindo jardin llamado La Suisia ( 1 ). Desembarcamos con
alguna dificultad por lo cenagoso y abrupto de las orillas
del rio, y penetramos en un verdadero boEque de naranjos, melocotoneros, granados, perales, manzanos y algunos otros árboles atestados de riquísimo fruto.
De huerto en huerto, recorriendo deliciosos sitios, atravesando cristalinos arroyos de agua inmejorable que
con mano pródiga la Providencia ha dotado aquel suelo,
y disfrutando de una temperatura inconcebible para cuantos desconozcan aquel país; llegamos á Shel-lu, antigua
residencia de los Sultanes mogrebinos, Jugar sagrado por
la religion de :Mahoma y monton de inapreciables ruinas
que pudieran enriquecer la historia con brillantes páginas.
No ne¡¡¡,esitamos atravesar la hermosa puerta que representa el grabado. La accion destructora del tiempo ha abierto
ancili,os claros en lns espesas y elevadas murallas de esta
antl"quísima I ciudadela, hasta cuyos muros llegaban los
buques por el rio, segun se puede comprender por el aspecto de aquel terreno, 'las depresiones de varias colinas
y los a.ertos de algunos historiadores árabes. Tiene además dos puertas de órden inferior, que tambien recorrimos en nuestro paseo de exploracion.
Una vez dentro de este gran sarcófago, las ideas se n¡rolpaban á nuestra imuginacion de tal suerte que hacían imposible el desarrollo del pensamiento. Cartagineses y Romanos han poseído aquella hermosa region; los vándalos
y bizantinos lucharon desesperadamente con J;&gt;árbaros y
árabes antes de perder su poderío; portugueses y españoles han regado aquella tierra con su sangre. ¡Qué situacion
tan terrible debieron atrnvesi.r aquellos infolicas compatriotas durante su cautiveria I Aquel sol diáfano y puro
aparecería para ellos preñado de negros nuliarrones que
amenazaban constantemente su existencia; aquella hermosa vegetacion se asemejaría á una burla sangrienta de
la naturaleza, vestida con sus deslumbradoras galas para
asistir al sacrificio de tanta víctima inmolada, más por
los odios de sectas y religiones, que por la ambicion de
usuI'parles cuanto poseían¡ y arrastrar el secreto de tanto
crímen en los abismos de a eternidad.
De un lado observamos vá.rias collUilnas de mármol que
revelan haber pertenecido á monumentos grandiosos; más
allá inscripciones que adornaban las puertas do la gran
mezquita, cuya torre se conserva todavía á~n cuando en
lastimoso estado, tapiada la _puerta, pero on cuyo interior
puede penetrarse arrastrándose por un reducido agujero;
lápidas interesantes tambien con inscripciones del Koran
unas y refirieudo hechos históricos otras; excavaciones de
donde se han extraído grandes caudales y bastantes monedas antiguas, segun refiere la tradicion; baños, bóbedas,
subterráneos, en fui, que revelan el esplendor y justa fama
que en remotos tiempos disfrutaba esta imperial mansion.
Pero el sol desaparece en el horizonte, y es preciso volver á la poblacion, de la cual nos separa un&amp; distancia de
4 kilómetros aproximadamente. Abandonemos el sepulcro de tanto Sultan, tanto santo y tanto mártir como el
absolutismo ba sacrificado á sus bastardas pasiones; no
nos detengamos á averiguar si alguna inscripcion asegura
que allí se halla enterrado el célebre Sultan Mohammed
el-Kelial-el Negro-que sucumbió en la batalla de Alcazar-Kebir, en union del malogrado D. Sebastian y del
insigne Muluc. Nos falta tiempo para extendernos en estas
elucubraciones históricas.
Los moros nos ob~ervan y vigilan mientras contemplamos tan sagradas reliquias. En sus fisonomías se revela el
descontento que les produce nuestra permanencia en aquellos lugares. Algunos murmuran ciertas frases que no
llegan á nuestros oídos; son maldiciones del creyente dirigidas contra el infiel que adora tres Dioses, y á quien odia
porsu falta de respeto al Ser Supremo. Aun cuando sereconozcrn sus intenciones, no es posible luchar con la ignorancia que revela su fanatismo, y parodiando l'ierta
fr&amp;.se sublime, nos contentamos con exclamar:
-Perdonémosles, no sabeo lo que se dicen.

•••

Las inmediaciones de Rabat proporcionan material sobrado para descripcione, interesantes; pero prescindamos
en esta ocasion de las menos curiosas, rindiendo exagerado culto á la brevedad, y ansiosos tan sólo de reconocer
aquello que tiene alguna relacion con nuestra historia, trasladémonos á la orilla izquierda del rio, donde nos vemos
atraídos por el majestuoso aspecto de una torre, llamada
de Rasan, hermana gemela, segun afirman las crónicas
árabes, de la esbelta Giralda que proyecta sus sombras en
las aguas del famoso Guadalquivir y en su rica cuanto
amena vega.
El tiempo ha sido menos clement,, con aquella va.liosa
obra de arte, que los sultanes posteriores á Almanzor no
han sabido apreciar; y tan soberbia mole, abandonada
unas veces á la barbarie de los indígenas, sirviendo otras
de asilo o.e criminales y refu$'io de enamorados, vive humillada contemplando las rwnas de un magnífico palacio
de que formaba parte, y cuya suntuosidad se revela todavfn en las hermosas columnas de mármol que sobreviven
á tanta catástrofe. U na chispa eléctrica, segun informes
que tengo por autorizados, destruyó el ángulo Sur de esta
torre; más adelante, y para poner término á repetidos crí(1) Porque su dueño, el Gobernador de Rabat, se llama Sid.Abd-es· Sel&amp;w Es-Suisi; el cual estuvo on ~lndrid comisionado
por el Sultan, para felicitará nuestro monarca con motivo de su
primer casamiento.

•

menes, las autoridades mandan tapiar la puerta de entrada,
las ventanas y tragaluces más próximos al suelo; las paloDl!IS torcaces, en gran número; eligen despues este precioso monumento para morada, asociándose á ellas buena.
cantidad de cuervos y cernícalos; y, finalmente, las continuas lluvias sé encargan de borrar cuantos destellos del
arte se encerraban en su interior. No obstante, aún _penetran algunos moros, llegando á dominnr la cúspide de
esta torre, cuya elevacion se adivina fácilmente, sabiendo
que los marinos, segun hemos dicho ya, In distinguen á 30
millas de distancia. Para verificar la ascencion por la parte exterior hasta. el segundo piso, han formado unos rebajos en sus tallados y dibujos, donde introducen los piés, y
asiéndose como hábiles gimnastas , suben todavía con
mayor seguridad y rapidez de lo que pudiera hacerlo una
sabandija ó adiestrado mono.
Abundantes viñedos, cuyo fruto es sólo comparable con
las uvas de moscatel malagueñas; numerosas higueras, y
espesos vallados de nopales rodean esta torre, ocupando
gran parte del espacio en donde se hallaba el palacio de
Jacob-el-M.anzor. Con gran dificultad nos abnmos paso
por entre áspera maleza, á fin de reconocer estos lugares;
y mientras mi amigo Frost y yo discurríamos sobre asuntos históricos, y relacionados con el porvenir de un país
estacionado en la barbárie y la indolencia, una voz indígena, llamándonos con gran solicitud, supendió por algunos
instantes nuestras observaciones.
Nese,•ani, (1) venid á mi huertor y comereis deliciosos
higos.
En vano pretendimos rehusar esta invitacion. El musulman es exageradamente obsequioso, y no admite con facilidad las más jusiificadas excusas.
-Este fruto-nos decía-me pertenece; he comprado la
cosecha, y podeis elegir lo que mejor os plazca, pues
cuanto hay aquí es vuestro. Además, no olvideis de
traer á toda la familia, y áun cuando yo no est11viera,
disvoned á vuestro antojo.
Uonociendo las costumbres de aquellas gentes, procuramos complacer sus deseos, demostrándolé de este modo
nuestro agradecimiento por sus sinceros obsequios, áun
cuando expresados con la rudeza característica de los
pueblos bárbaros.
Cuando nos alejábamos de aquel sitio para regresar á la.
poblacion, Mr. FFost me decia:
-Estas cosas se cuentan en Europa y no.se creen.
EMILIO BONELLI
( Se continuará.)

LAS REFORMAS DE JUSTICIA ENEL EJERCITO
( Oo11ti11uacion. )

Si modificaciones consideramos necesarias en la organizacion de los consejos de guerra, ó jurad-Os 1nilifarea, mh
grande trasformacion1 más profunda reforma entendemos
que reclama la segunaa instancia en el Ejército, representada hoy por el ()onsejo Supremo de Guerra r Marina,
cuerpo consultivo á la vez que tribunal de Justicia, y cuyas limitadas facultades, en esta parte, no satisfacen cumplidamente las legítimas aspiraciones del Derecho, ni los
propósitos ~obles de la Justicia.
El doble carácter de que se halla revestido, multiplica
sus atenciones1 absorviéndole frecuentemente los asuntos
gubernativos o de admiuistracion, acaso, más que los que
á la justicia corresponden. Y este doble carácter es de
todo punto ajeno á los principios de la buena organizacion, y á los fines mismos de la Administracion de Justicia.
Como cuerpo consultivo tiene la. inmediata. depenaencia de los poderes públicos; y esta subordinacion del órden
gubernativo, que tan fácilmente alcanza al judicial, es, si
no material, moralmente, contraria á la independencia absolutA de que debe disfrutar dicho Tribunal.
Esto aparte de que tnl conjuncion de atribuciones es innecesaria, no explicándose que pueda subsistir aún, sino
por el invencible apego qne se tiene en nuestro .1_&gt;aís á la
trndicion y á la costumbre; por cuya influencia no se
abordan las cuestiones más importantes, ni se intentan siquiera las reformas más precisas.
Para demostrar que las funciones consultivas del Consejo
Supremo de Guerra y Marina son complet&gt;tmente innecesarias al gobierno y administracion del Ejército, basta examinar los asuntos gubernativos de que entiende, ninguno de
los que1 para su acertada resolucion, puede exigir el concurso a.e una asamblea compuesta de ocho Generales y
tres letrados, asesorados previamente por dos Fiscales de
elevada categoría.
Y en efecto, la clnsificacion de los derechos de retiro,
sujeta exclusivamente á la sllIIla de los nños servidos por
el Oficial, al t.umento de los abonos de tiempo que puedan
corresponderle y á la declaracion del sueldo pasivo que
le pertenezca, depende tan sólo de la aplicacion de los reglamentos y d.i las disposiciones aclaratorias que han de
cumplirse con recta inteligencia y con severa igualdad; lo
cual puede y debe hacerse á propuesta de las Direcciones
generales respectivas, con presencia de las hojas de servicios y de los demás documentos que sean pertinentes.
Los premios de constancia y los galones de distincion
en las clases de tropa, se hallan en idéntico cnso. Las cruces de San Hermenegildo de los Oficiales de limpia historia, tienen menor dificultad que la expedicion de los retiros: las notas desfavorables invalidadas, no deben impedir la concesion de las cruces; así como la invalidacion de
estas notas, que reclama detenido estudio, corresponde á
la accion gubernativa1 con el informe anterior de la l:!eccion de Guerra y .Marma del Consejo de Estado, ael mismo modo que á. esta Seccion compete rleclarar la aptitud para los ascensos y, consecm,ntemente, el alza de las
poRtergaciones que no procedan, como las notas desfavora bles, de formacion de causa, sobre todas las que ha de
dictaminar el Consejo Supremo.
El ingreso en Inválidos depende de una inutilidad dell. Nombre que so deriva de Narare110 empleado para d,~ig·
uar il. los cristianos.

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GUERRA DE LA INDEPENDENCIA

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BATALLA DE

B.AILÉN.- ÜARGA DE LOS PICADORES Y VAQUEROS ANDALUCES Á LA CABA:U:1&gt;:RÍA JiRANCESA.

..

Episodio descrito en lns Memorias íntima3 del Teniente General D. Fernando Fernnndez de Córdoba
(Copia de un cua'.lro de D. AnJel Roilriguez Tejero, ¡1re.,e1itado er, la última E.rposicion de Het nanaez, y adquirido por S. A.. R. la Infanta D.a Paz).-(Fotografía de Laurent, grabado de Mn:i:i.)

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LA ILUSTRACION UILITAR

LA ILUSTRACION IIILITAR

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terminada y de un reglamento de prescripciones terminantes. El informe, pues, de la Junta Superior de Sanidad
Militar, en la parte facultativa\ y el del Director general
del Ouerpo y Ouartel de Inváliaos, en la reglamentaria,
son la mayor ~arantía de acierto en la resolucion de esta
clase de expedientes.
Las viudedades y las orfandades corresponden de derecho á la Junta de Pensiones civiles, que si se llamara,
como parece naturul, Junta de Pe11sionea del Estado, declararía,_ con arregl_~ á _la Ley gen~ral q~e se proyecta, las
pertenecientes al EJerc1to; no habiendo mconveniente 1 en
ol interin que las declarase tambien con sujecion á, los
reglamentos especiales que rigen actualmente en el ramo
de Guerra.
.
Los expedientes administrativos de todo genero, los de
abono de .s~eldos, los. d~ a_lcance y reintegro, los de las
responsab1hdades subs1diar1as por desfalc,,s, tienen la propia y natural consulta de la Direccion general de Administracion Militar.
Las mayores antigüedades, los abonos de tiempo¡ las
recompensas, son asuntos esencialmente gubernativos,
que no reclaman, en ningun caso, la opinion de un Tribunal de ju,ti&lt;iia y que pueden resolverse con el informe de
las Direcciones re,pectivas.
Pero en todos estos ne~ocios, por complicacion de un
expediente, por extraordmaria gravedad de otro, por insuficiencia de los dictámenes que hayan recaído en alguno,
puede aspirarse á más amplia iluttracion, á más elevado
informe¡ y en este caso cuenta el ramo de Guerra con la
Junta superior consultival.con la Seccion de Guerra y Marino. y con el Consejo de J!;stado en pleno, que por su organizacion, que por sus reglaD1entos, son centros consultivos que inspiran con el mejor acierto las resoluciones más
justificadas en los asuntos de la índole de que se trata.
Descartados, como deben serlo, todos los negocios que
dejamos enunciados, y cualquiera otro que, al correr de
la pluma, hubiéramos omitido, quedará al Consejo Su._
!?remo de Guerra y Marina el ejercicio de sus legítimas
±unciones como Tribunal de J ustici11.1 en propia j uriscliccion,
sin otra superioridad que la que expresamente debe declararse del Tribunal Supremo, y sin que sus opiniones
puedan ser, en cierto modo, residenciadas por otro centro
consultivo, como en ocasiones acontece, al pasar á dictámen del Consejo de Estado los expedientes que anteriormente fueron informados por el Supremo de la Guerra.
Partidarios, como somos, de los grandes prestigios, principalmente en el Ejército donde el prestigio es la más
sólida base de la disciplina, de la füerza moral y de la subordinacion, tenemos el firme convencimiento de que el Consejo Supremo de Guerra y Marina debe cambiar su nombre y dejar de ser cuerpo consulth·o, quedando encargado exclusivamente de la noble y honrada mision de administrar justicia; pues en otro caso, para sostener al primer
Tribunal de la Milicia en la elevacion que le corresponde,
y con la consideracion que se morece, sería necesario revestirle de las atribuciones de Tribunal contencioso en
los negocios gubernath•o-rnilitares, 6, cuando menos, del
respeto debido á su altn jerarquía, huciendo que sus informes fueran los últimos que pudieran reclamarse en tales nsuntos.
Sólo así estará en armonía la práctica de los hechos con
el párrafo l.o del artículo 2.o de un reglamento orgánico
y de regimén interior, en el que se declarnn al Consejo
Supremo de Guerra y Marina las mismas honras y preeminencias de que goza el Tribunal Supremo de Justicia; y
por virtud de las cuales, debieran ser definitivas las opiniones del primero de estos centros, como lo son las del segundo, cuyos acuerdos establecen jurisprudencia.
Pero el Consejo Supremo de Guerra y Marina no puede
asumir las atribuciones de Tribunal contencioso administrativo del Ejército, porque si hasta aquí pendieron las
demandas de esta clMe de un alto cuerpo ajeno á la Milicia, no es posible que hoy se monopolice semejante derecho en un ramo ei!pecial, cuando tan reconocida .está la
conveniencia de la unificacion de fueros, y cuando el Gobierno tiene presentado á las córtes un proyecto de Ley,
en el que se llel'a al Tribunal Supremo de Justicia el
conocimiento de tales asuntos, y al que deben ir tambien
los negocios militares, por multitud de razones que .no es
preciso detallar.
Finalmente, sosteniendo nuestro invariable criterio,
afirmaremos que lll cuestion no quedaria resuelta con que
los informes del Consejo Supremo de Guerra y Marina,
fuesen los últimos que pudieran ser reclamados en los
nsuntos gubernativos, porque, si bien 1&gt;sto aumentaria la
consideracion y el prestigio de dicho Tribunal, continuarinn confundidas la part(\ judicial y la gubernativa, que
han de ser absolutamente indepen.iientes, y que, por ningun concepto, deben sPguir unidas.
Ah.ora bien; supuo,to que el elevado centro de que nos
venimos ocupando tiene que dejar de ser cuerpo consultivo, veamos la organizacion y las facultades que le
han de quedar reservadas como Tribunal de segunda
instancia en la jurisdiccion militar.
CELESTINO

ARGUELLES

( Se continuará.)
~

LA CLASE DE SARGENTOS
( Continuacio,~)
Dados los anteriores principios, y con arreglo á ellos se
podría determinar el plim de estudios, en tanto que la ense11anza comun 6 civil no se organice de tal modo que laa
clases de tropa y aun los sold,v:los vengan ya á las filas
con ese fondo de conocimientos, que sólo exigiria entonces
en la Academia militar ó en las escuelas rcgimentales
una ligera re\"ision.
Pero mientras continúe la actual anarquía de materias
y métodos, y la discorde y vacilante organizacion de todos
nuestros establecimientos de instruccion pública, el Ejército tendrá que mantener entre sus diferentes aspectos
de instruccion uno exclusivamente destinado á las ciencias
generales.
En tal caso parece que podr(a aceptarse el pensamiento
de una Escueladesar_qento,, cuyo phm de estudios debería
comprender, antes que nada, los de cultura general, y luego los militares ó protesionales. Pero llegamos ya á las

cuestiones que es necesario esclarecer por detalles.No sólo
entre sargentos, sino aun entre Oficiales es muy comun oir
decir, que á qué t.111t t cienci y sobre todo, tanta ciencia
no ,, ílitar. En el indicado plan de estudios hay nada
menos que siete cienci,,s, cuya sola enumeracion intimida
á los espíritus más habituados al trabajo de adquisicion
científica. Al parecer, pues, eljuiciovulgar empieza siendo,
mayor adversario q,ue de ningun otro, del plan de estudios
que aquí se precomza. Investiguemos fria y desapasionadamente las causas.
El juicio vulgar está mu_}' expuesto por su poca disciplina, á extravíos y errores. Pero á pesar de esto, rara vez
se equivoco. la 1,pinion pública, sobre todo cuando es
muy obstinada. Rara vez se equivoca ,11 el fondo. Es üecir,
que siempre hay algo qne excusa, cuando no justifica un
error muy g111eraUzado. Y así sucede en este caso.
Los militares que no quieren tanta ciencia n, 11iílitar,
tienen razon, y se quejan del actual plan de estudios con
muy fundados motivos. En todas las Academias ( antes
sob1·e todo) el programa de la clase de Matemáticas era
tan absurdo, que no parecía sino que habfomos vuelto á
aquella manía matemático- táctica que justificó h1 irónica
frase guerra de los peómetra •.
Y el ca,o es que los autores del plan de estudios tienen
tambien razon, porque no hay ya un pensador de alguna
talla que no reconozca la necesidad de cimentar todas las
profesiones sobre un fondo comun do instruccion científica. Y trat ándose de los conocimientos matemáticos,
de o.plicacion universal , se comprende el celo de los
que han procurado popularizarlos entre las clases militares.-Lo que no se comprende es como no han visto
que hay otras ciencias de igual importancia, utilidad y
rango en la clasificacion científica, y que el problema de
la 2.&amp; enseñanza descansa todo entero en el principio de
la generalidad, y de las . ropo1·cil&gt;nea.
Oon este principio, no sólo la Lógica y la Matemática,
sino la Dinámica, la Física1 la Química, todas las ciencias
fundamentales, en fin, pueaen ser enseñadas sin dificultades absolutamente incontrarrestablcs. Todo consiste en no
olvidar nunca el fin de esta enseñanza, que es el de pasar
revista á todos los fenómenos, al órden entero del mnndo,
para poder así apreciar en toaas ocasiones el valor de lo
que se sabe por lo que se ignora. Pero para esta revision
sumarísima de todos los conocimientos humanos, nada
tan lejos y tan contrario á su objeto como ahondar un dominio cualquiera de ellos. Y así ba ver.ido haciendose, no
obstante, en la enseñanza matemática. Pero el error es
obvio.
¿ Quién puede dudar que es útil, que es indispensable,
conocer una ciencia, que partiendo de unos cuaIJtos axiomas suministrad9s P.ºr la Lógica~ y entre los dos extremos
igualmente inaccesibles de lo innnitamente pequeño y lo
infinitamente grande, subordina á condiciones de igualdad
todo lo que la inteligencia puede concebir y comprender
en magnitudes finitas, aumentando ó reduciendo valores
( si se trata de números) ó dimensiones ( si so trata de la
extension), y eslabonando, en fin, relaciones y correlaciones de funciones?
P ero de que un conocimiento general de estos estudios
y su método propio ( la de.:luccion) sea útil, á pretender
que un militar sea un matemático y no lo que debe ser un
militar, hay un abismo, que no se franquea ni se reduce
con el plan que presentarnos como más ventajoso.
La :Matemática, como cualquiera otra ciencia fundamental, permite la formacion de un cuaderno sumario de
materias, en el que pueden indicarselpero no abordar.e,
los problemas más importantes, aquel as cuestiones, aquellos refinamientosi en fin, de investigacion y demostracion,
que constituyen e objeto natural y propio del sabio especialista.
El ffaico, el químico, el matemático, cuando toma estns
denominaciones, como símbolo de haber abrazado una especialidad, tienen obligaciones enteramente distintas á las
del hombre culto, que sólo acude á buscar en aquellas
ciencias un motivo de relacion con todos los órdenes de
actividad que no están explícitos en su profesion, y un auxilio y un esclarecimiento utilísimo en la práctica de su
profesion misma.
Bajo este solo punto de v ista es bajo el que s"stenemos
la conveniencia y_ la necesidad de abrazar en un plan de
estudio militar todas !ns ciencias fundamentales, destinando un trimestre siquiera á la exposicion sum,uia de cada
una. En cuanto á la instmccion militar, habria tambien
que hacer un programa de materias, abrazando en sus lineamientos generales todo lo que se comprende ordinariamente bajo el denominador coruun de Arte de la guerra.
La legislacion constituiria un curso especial. Si pues la
tan reclamada Escwh ele sargent&gt;s se llevase á cabo, este
último plan de estudios, en proporciones iguales pero sobre un área menor, parecerla siempre indispensable desdfl
el punto de vista que dejamoa sumariamente expuesto.
Y llegamos al escollo ordinario de esta cuestion: al ingreso del sa¡-gento en la clase de Oficiales.
Al tratar este punto, surge inmediatamente la siguiente
pregunta: Lo ¿es conveniente en la Oficialidad la unidad
absoluta de procedencias?
La opinion parece haberse dP.clarado tan resueltamente
en el sentido afirmativo, que bien puede decirse que la
Academia general es un producto indudable de aquella
tendencia.
Pues bien¡ desde el punto de vista de la unidad de procedencias, la cuestion de los sargentos so resolvería fácilmente ingresando los sargentos on la Academia general y
á lo más habria que establecer sólo algunas condiciones de
aptitud sobresaliente para la concesion de matrículas gratuitas, dispensas de servicio etc.; es decir, para facilitará
los que careciesen de recursos, el estudio académico. En
realidad, hay una gran contradiccion entre exigir ciertas
condiciones de instruccion, y pedir dinero por adquirirlas. El Estado debe dar tamb1en gratis la segunda enseñanza; y mientras el Estado no lo baga, el Ministro de la
Guerra debe facilitar cuanto pueda, en las Academias de
Guerra , una instruccion suficiente por el 111inimum de
sacrificios pecuniarios.
ALFONSO ÜRDAX
eSe confüiuará)

--~

LA TORMENTARIA ANTIGUA
CART !

Á DON VICENTE DJ:: L! FUENTE
DE LA ACADl!MIA. DE LA HISTORIA.
( Conclusion)

En la Gran conquista de Ultramar, obra atribuida, como
Vd. sabe á D. Alfonso el Sabio, pero que segun D. Pas-cual Gayangos debió escribirse en francés ~n Roma y
traducirse al español de 1295 á 1312, se mencionan hasta
veintidos clases de ingenios). empleados en la guerr_a que
el año 1249 sostuvieron en ¡:;l!n Juan de Acre los pisanos
y genoveses; entre ellos figurim los trabuquetes, y las manganiellas y algarradas de que antes he hablado..
.
Estos trabucos se usaron para socorrer á Gibraltar sitiada por los moros en 1331, valiéndose de ello~ el Almirante para introducir en la plaza sacos de harma; nsí lo
refiere la Crónica de Alfonso XI en el capítulo 118. Enla
misma o,-~iica se dice tambien que se emplearon en el
sitio de A'fgeciras (1342) á causa de &lt;que así como alza&gt;ban los cristianos las cureñas del engeffo, luego gelas
,quebr,1ban · et por esto el·rey mandó poner en la Fonsaria
&gt;dos trabuc¿s delos que habian hecho en Sevilla los gino&gt;veses que es' cada uno dellos de un pié et tienen dos ar&gt;cos et son muy sotiles y tiran mucho., Un9: de las pelotas de piedra que se lanzaron contra Algec1ras, d~rante
este sitio se consen-a en el ya citado Museo de ArtJ!lería:
tiene 54 centímetros de diametro y pesa 209'07 kilógramos.
Tam bien se emplearon estos trabucos, por las fuerzas
do los Reyes Católicos que sitiaron á. Málaga el año 1487,
en union de !ns lombardas, los truenos, y otras piezas de
la entonces nueva artillería de fuego; así se lee en ll\ página 266 de la notable obra Málaf(a Mt,sul111ana que acaba de publicar mi amigo p. l!~. Guillen y Roble~, ~orrespondiente ele esa Academia¡ en la cual, la descr1pmon de
aquellos está tomada del Conde de Clonard. Esta cita y la
que antes hice del libro Granada y sus monmnentos ámbes,
demuestran que mucho despues de la introduccion de la
pólvora, continuaron usándose las antiguas máquinas de
guerra á la par de la nueva artillería, lo cnal no es de extrañar por muy diversas razones; conforme hoy vemos,
en casos de necesidad, funcionar los ya antiguos cañones
lisos ó rayados de antecarga, al lado de los cargados por
la culata.
El Empe1'8dor Napoleon, en el tomo II de la obra ya
citada, describe los trebucliets (trabucos) ó ballestas de
torno. Se reducen á un arco elástico, que á veces tenia
hasta cinco ó seis metros de longitud, llamado ver_qa, el que
se sujetaba por su mitad á una pieza de madera que recibia el nombre de cureña ó table1·0, guarnecida con varios
herrajes ¡:&gt;ara sujetar las diversas piezas que componían
el arma. La cureña de la ballesta se dividia en dos parles;
la próxima al arco, estaba rebajada formando la canal, y
el resto sin ahuecar era la t·abera. Los dos extremos del arco se unian con uná cuerda que se tensaba por m2dio do
un torno y se fijaba en una pieza de hierro llamada nuez.
El proyectil generalmente era un dardo _pesado que sellamaba cuacb-iello, si su seccion era cuadrada y terminaba en
una punta aguda; 6 pasador por su muc]1a fuerza¡ virote .v
emplomado cunndo para aume11tar su peso se le unía una
bala de plomo. E ste proyecW se colocaba en la canal despues de sujetar la cuerdo. en la nuez1 y para disparar ·el
armo. se hacia girará la nuez por meaio de una palanca
do hierro que obraba por li1 _parte inferior del tablero; así
quedaba eu libertad la cuerda, que por efecto de la fuerza
elástica del arco imprimía el movimiento al proyectil que
seguía la direccion de la canal.
Cuando la ballesta de torno se destinaba al campo de
batalla, se montaba en un carro de dos ruedas que facilitaba su manejo y trasporte; l?ero en el ataque y defensa de
las plazas, que no nccesJtaba tanta movilidad, estaba
sobre un caballete que penJllitia d&gt;1r á la cureña distintas
inclinaciones y clirecciones para apuntar el arma.
En el 1\fuseo de Artillería hay tambien ejemplares de
estas ballestas¡ tales son, entre otras, las señaladas con los
números 2.709 y 2.711, las cuales segun el catálogo de dicho establecimiento proceden del palacio del señor Marqués de Falces, en Valverde. La primera, de D. Luis de
Córdoba, tiene cureña 6 ta hiero\ q uijeras ( 1 ), nuezt.rabera
y Yerga¡ en una de las caras de a verga se lee D . .úuis de
Córdoba, y en otra Baltasar, teniendo en ambas repetida
la marca del artífice que la construyó. La segunda, de
D. Cristobal Padilla, tiene en las caras de la verga el
nombre ya expresado.
Descritas estas máquinas, aunque haya sido tan á la ligera que difícilmente podrá. Vd. formarse idea de ellas,
procede quo le dé alguna noticia de sus efectos balísticos;
para lo cual recurriré de nuevo á las Conferencias del Coronel Verdes.
]!:n la te:cera de éstas, despues de describir las máqumas destmadas á lanzar proyectiles usados por los
romanos, dice que de los medios defensivos empleados
p_ara guardarse de los proyectiles que lanzaban, se deducirá la verdadera potenr.ia de ellas; pues si para defenderse.de las pequeñas bastaban zarzos hechos de ramaje ó
mimbre, y las de mayor potencia no podían destruir una
armadura de madera de algunns dimensiones, con mayor
razon se podrá nse~urar que el efecto contra las murallas
e!o. 1_1ulo ó muy insignificante. Se puede afirmar, por cons1gmente, que la fuerza de proyeccion era muy pequeña·
pero com? podia uniformarse1 si hábiles manos las mane:
Jaban, etndando de emplear siempre proyectiles de igual
forma Y peso, llegaro.n á co~seguir que los dis.r.aros fueran
bastante certeros. As1 suced1a con los proyectiles disparados con las ballestas de torno en las cuales, igualando el
pes? Y figura de aquellos, la veÍocidad inicial de su trayecto
varmba muy poco de un disparo á otro.
Como la fuerza motriz de todas estas máquinas no era
más que el trabajo de uno ó varios hombres acumulado
por _un contra;p_eso 6 agente elástico se compr~nde que no
podian .trasm1t1r gran velocidad inicial para impulsar el
proyectil.
( 1l . Quijera: la guarnicion del tablero ó cureña del&amp; ballesta
que s1 ew¡,ro era de hierro.-Diccionario de Almirmlle.

Siendo éstos de piedras cuyo peso variaba de 45 á 130
kilógramos, el alcance ordinario y útil era de 400 á 600
metros; si bien hay noticias de haberse disparailo, con las
catapultas de los romanos, algunas que pesaban 450 kilógramos y dieron un alcance de 1.000 metros.
AL
El General suizo Duf,,ur lm calculado directamente el
alcance de todas las máquinas de la art: liaría antigua y de
la Edad media¡ segun los resultados que h» obtenido, un
ingen.:o de contrapeso, sin honda, suponiendo el proyectil
de 100 kilógramos y el contrapeso &lt;le 3.0:JO, daria un alcance de 23 metros; y exagerando sus dimensiones y haciendo que el contrapeso fuese de 15.000 kilógrnmos, podria lanzar á 100 metros un proyectil de 500. Si este cálculo se aplica á las mismas máquinas, pero suponiéndolas
dotadas de hondas, el citado Ueneral demuestra que se
dobla el alcance.
Respecto á los trabttquetea ó ballestas de torno, la fuerza
con que lanzaban los cuadriellos era suficiente para que,
tirados desde algunn distancia pudieran atraves»r á un
caballero armado y enterrarse despues en el suelo. Dufour
calc:116 que á un d:1rdo del _peso de medio kilógramo se le
puede imprimir w:in. velocidad de 127 metros por segundo,
con una ballesta a¡, torno m,m,•jada por dos hombres; y
que con esta velocidad y 150 de elevucion, &amp;u alcance seria
de 832 metros, sin tomar en cuentn la resistencia del aire;
alcance que disminuye notablemente á la par que la elevacion.
Generalmente las máquinas pedreras servian en el ataque de las _¡)lazas p&gt;1ra alejar á. los defensores que se situaban en el adarve¡ ó para destruir l,1s almenas 6 parapetos
con que se cubrian y ser más fácil así herirlos con los ar- •
cos y ballestas. En la defensa se empleaban para inutilizar•
las máquinas del sitiador, ó las defensas al abrigo de las
cuales Sfl acercaba para abrir brecha y dar el asalto. En
campaña tambien se usaron máquinas de contrapeso, aunque de menores dimensiones, sirviendo de caballete
un carro, como ya he indicado al hablar de las trabucos.
~'alta contestar la última pregunta, que se refiere á si en
la moderna artill11ría tienen algun equivalente las máquinas de que be bable.do. Si se comparan los efectos obtenidos con ellns, con los de las actuales piezas, se ve cuán
limitados eran los primeros, á pesar de lo cual se consideraban extraordinarios por sus contemporáneos. Algunos
escritores han querido distinguir, entre las máquinas ele
lanzar proyectiles, !ns destinadas al tiro directo ó por poca
elevacion, de las destinadas al tiro, vulgarmente llamado
curvo; es decir, cuales !ns que desempeñaban un servicio
análogo al de nuestros cañone_s, y cunles las que servían
como morteros.
Tampoco ha sido fácil aclarar este punto. Máquinas
hubo q,ue disparaban lanzas, dardos, t'1 otras armas de asta;
y servmn tambien para disparar piedras ó balas. En el
primer caso precisamente tenian que lanza.rse por poca
elevacion para que hiriesen de punta, mientras que en el
segundo convenían más bien las grandes elevaciones.
Las piedras y las balas que se lanzaban con las máqui-•
nas, eran unas veces de peso proporcionado á la potencia
de aquellas: otras, arrojaban varias mái pequeñas/ como
los antiguos pedreros~ produciendo un efecto semeJante al
de los actuales botes ae metralla.
En resúmen, las máquinas nebrobalísticas de que principalmente me ve ocupndo, pueden compararse bien á los
cañones, bien á los morteros, segun su potencia y servicio
á que se destinaban. Concluyo ya, convencido del poco
fruto que va Vd. á sacar de la lectura de este escrito, y
púr ende el autor de las preguntas que lo motiva. Tal
como es, sin embargo, le ruego lo acepte como pequeña
prueba de la consideracion y respeto con que le distingue
su atento S . S. y amigo
Q. B. S.M.

A.

DE OLIVER·ÜOPONS

l~J

•

L:\. REDENOION HUMANA
SO~ETO

10h feliz culpa ue nos valié
tal .l:tedeotor !
( F. L. de Gra11aia . )

Plúgole á Dios: y la mortal caida
De la doliente raza pecadora
Con la sangre del Justo bienhechora
Vióse en eterno lauro convertida.
Así la Redencion al ser cumplida,
Y derramar su luz consoladora
Le clió á la noche del pecado aurora,
Y á la. muerte del mundo nueva vida.

RECUERDOS DE GLÓRIA

Ttí entre el estruendo del cañon y el humo,
Del clarin á la bélica armonía,
Al rudo son del redoblado parche,
La salvadora espada en sangre tinta,
Qantar sabrás l~s glórias de la Pátria,
Emulo digno del preclaro Ercilla.

GENERAL D. TOMÁS DE REINA
I

FERNANDO DE GABRIEL Y

¡ Y t,i aléjas, Tomás! ¡Y asílas olas
Del Mar inmenso clonde muere el día
Surcar anhelas! ¿Ni la dulce Pátria,
Ni la memória plácida y tranquila
De los felices años que del Bétis
Corrieron en las márgenes floridas,
Ni de a1nistad los cariñosos lazos
Bastan á detenerte? ¿De tu lira
No más escucharé los blandos ecos
Poblar sonoros la region vacía?....
Mas desoye mi voz, no de m"i alma
Mude tu intento la profunda herida,
Harto la cáusa de tu afan conozco,
Hat to el impulso que tus pasos guía.
Vuela, sí, vuela, ele la fuerte Nave
Hitnda las olas la cortante quilla,
Lance á torrentes de su centro el humo,
Retumbe la potente artillería,
Y despliéguese al viento en la alta popa
Lá fülgida Bandera de Castilla.

Rmz

DE APoDACA

CELOS Y AMOR
Llevábanlo al cementerio,
Celoso corrí por verle,
Y al cruzar dije CO!l ira:
- e J Y yo que juré su muerte!,

Y yo que juré su muerte,
Ouando lo iban á enterrar
Al verla por él tau triste.....
J Seguí llorando detrás !
CAYETANO DE ALVEAR
-o-o-&lt;&gt;&lt;&gt;-0 &lt;&gt;-0-&lt;&gt;&lt;&gt;&lt;&gt;----

EL EJERCITO DE FILIPINAS
( Contini,acion

(il

1

IV
La diversidad de razas que pueblan el Archipiélago es

tal, que el sabio doctor aleman Semper ha dicho, con exac-

II

titud, que en ninguna parte del mundo se pueden estudiar
con wás aprovechamiento que en dicha region. El .Ejército de aquel país está., por lo tanto, formado de elementos
heterogéneos, que no se aunnn y confun,den fácilmente, lo
que no es posible perder de vista al trat,;r de su organizacion.
•
La politíca de asimilacion que ha seguido España en sus
colomas de la Oceanía, ha hecho que las leyes y las instituciones de la Metrópoli se reflejen de t1tl modo en aquel
país, que vienen á ser un remedo de las vigentes en la Península, y muy especialmente en el ramo militt1r; pero las
circunstancias no son idénticas, y la npliC11cion de unos
mismos preceptos en tan diversas regiones, ha de producir
y produce disti,ntos resultados, muy distauies de lo que
sin duda se proponiael legislador. ~a en otra ocasion hemos manifestado el poco conocimiento del Archipiélago
que en ciertos centros oficiales se tenia.
Hemos presenciado tantas y tan diversas cosas, que
nada nos parece suficiente para dar una idea completa de
lo que allí ocurre en todas las esferas¡ pero como esta tarea nos distraeria de nuestro principal propósito, y de los
estrechos límites de que podemos disponer en esta publicacion, volveremos á nuestro tema exclusivamente militar.
Los batallones de Infantería, allí llamados regimientos,
constan hoy de seis compañías, cuatro con toda stt ftttrz,
preaente y dos de depósito, donde figuran los soldados con
licencia ilimitada, y cuyos cuadros de Oficiales y clases se
hallan al completo y prestan todo el servicio dentro del
cuerpo. Todos los soldados son indígenas, así como los
cabos segundos, á excepcion de dos de los últimos por batallon, y en cada uno de estos son europeos cinco de los
sargentos primeros, cuatro de lo. dnco segundos de que
consta cada compañía y la mitad de los cabos primeros
de éstas. Los haoeres de indígenas y europeos son distintos, siendo superiores los que perciben los peninsulares
por las mayores necesidades y gnstos de la distinta alimentacion á que se hallan acostumbrados.
El batallon de obreros de Ingenieros c;,nsta de cuatro
compañías, y sus clases son europeas, á excepcion de los
cabos segundos; mas para ascender éstos al empleo inmediato\ aecesitan pasar á la Guardia civil ó Carabineros.
Las c ases del escuadron son todas peninsulares, y los indígenas no pueden llegar nnnca á sargentos ni Oficiales
del arma, alcaniando sólo estos puestos los que figuran en
la Infantería. El regimiento de Artillería ya hemos dicho
que se forma de peninsulares, y solamente para .ijercer las
funciones de músicos y asistentes pertenecen á él un centenar de indígenas.
Nada Q'.lás contrario á lo que la conveniencia y la lógica
manifiestan en Filipinas, que estas contradictorias disposiciones que rigen su organizacion. En las maestranzas y
talleres de Ingenieros y Artillería pueden y deben tener
cabida y justos ascensos los hijos del país, tan aptos par11,
las arte, mecánicas y, en las que, si no pueden brillar por
su invencion, dejan atrás á todos los pueblos cuando sólo
de imitar basta la perfeccion se trata. En las dos armas en
que pueden brillar ó ser útiles en los destinos y grados inferiores se les excluye, que á tanto equivale cerrarles 111,
puerta á todo ascenso y mejoramiento de fortuna. Tampoco existe razon para que dejen de optar á los empleos superiores al de cabo segundo en Caballería, pues la única
razon polb"ca que para ello pudiera haber, existe tam bien
en el arma de Infantería, donde alcanzan los empleos que

¡Oh noble Enseña de triunfal recuerdo,
Cuántos despiertas en la mente mía,
De honor y g lória y de entusiasmo ardiente
Claros ejemplos! El lejano clima
A donde el rumbo la acerada prora
Hoy endereza, ¡ á cuánta hazaña digna
De inmarcesible láuro ofreció un tiempo
Campo anchuroso!
Refulgente brilla,
Ante mis ojos, de la Reina augusta,
Orgullo de la Hispana l\Ionarqtúa,
La excelsa Majestad: miro en Granada,
Cuando su brazo al Agareno humilla,
Cómo á Colon acoge bondadosa,
Cómo guiada de la Luz Divina
Abre á la Fé Católica otro Mundo
Q,ue el Mundo antíguo con asombro admira.
El mismo rumbo que tu Nave ahora
Siguió, caro Tomás, la frágil qnilla
Q,ue al preclaro Colon, pasmo del Orbe,
A incógnitas riberas conducía.
Del gran Cortés, del ínclito Guerrero
Honor del Guadiana, en cuya orilla
Tanto Génio inmortal nació, que ilustra
Tu nombre, ¡oh Extremadura! ¡oh Pátria mía!
Se alza tambien la gigantesca sombra
Q,ne el vivo aliento del Señor anima.
En la arenosa playa americana
La voz dirige á su Falange invicta,
Rayos lanzan sus ojos, en su mano
La tersa espada de Toledo vibra,
En la siniestra abrasadora téa
Los lbéros Bajéles ilumina.....
Postrémonos, Tomás, la ajena História
No en sus más bellas páginas registra
Empresa tal que compararse pueda
A la que al Héroe Hispánico sublima.
De Pfaarro y los Trece de la Farna,
De Ponce de Leon y de Valdívia,
De Almagro, de Alvarado, de Balbóa,
Del que la Tierra osado circuía
Prim~ro que otro alguno, de Orellana
Del Epico inmortal Alonso .l!;rcilla, '
De Ma.,o-alláaes, los Pinzones, Soto.....
¿Pero á qué proseguir? Nunca pondría
Término á mi cantar, si fiel mi lábio,
Alzar quisiera á la region Empírea,
En sonorosos himnos, glória tanta
Como la Fama próvida eterniza.

III
Rugió el abismo al funeral portento,
Lloró la tierra el celestial quebranto;
Y al cubrirse de lnto el firmamento
Y la region precita de hondo espanto,
El vuelo del humano sentimiento
Se unió feliz al sacrificio santo.

J.

GUILLEN BUZARÁN

.A.dios, oh Amigo, bondadoso el Cielo
Tu Nave impulse á la feliz Antilla.
Que supo un tiempo rechazar valiente
Del fiero Drake la agresion impía.
TlÍ. el Pabellon que tremoló triunfante
Sobre el hunclido Império de los Incas
Sabrás ileso conservar, si, torpes,
Del Ibero Leon las justas iras
Osáran provocar los que ultrajando
Su própio honor, con infernal codicia
La del Hispano S61io esclarecido
'
Preciada joya, arrebatar ansían. '

1

(1) Alguna.a de las apreoiMiones contenidas en este artículo
han sido reb11.tidas por D. Graoi&amp;no Lopez y Gaena en I&amp; Revista titulada. Los dos mundos.
C'!ando los trabajos que se publican en estn. l1LUSTRACION llevan
al pié l&amp; firme. de su autor, R.Sume éste toda. la. responsabilidad de
1!&gt;5 opiniones que sustenta. Esto no quiero decir que en todas oca8\0nes, y muy particularmente en el c_a.so presente, esta Redacc1on no comparta con !Ducho gusto dicha responsabilidad; pero
dad~ la poc_&amp; freo_uenc1a con q!le a.parecen los números de esta
l:\ov,sta,_ es 1mpos1bl~ la 1&gt;olémiea., Porque carecerían siempre de
oportun,d&lt;id las réplicas: lamentamos hoy más que nunca. qu0
la ind_ole de esm REVISTA no nos permita. hacernos cargo de los
agresivos conceptos del Sr. Lopez Gaen&amp;.
Como en el presento número Y en los sucesivos, nuestro compafiero el Sr. Gonia)ez Serr~'!º• que tan concienzudo estudio hn.
hecho d_e lR.S neces1~ades m1htares del Archipiélago filipino· ha.
d_e seguir desenvolvtendo su; !deas de org11.niza.cion, podrá. a.pre0111.rse en el_curso de •u tr&amp;beJo el funda.mento en que h&amp; basadosus afirmac1ones.-{Nola de la Redaccion.)

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ISLA DE CUBA.-1. MreA. DE

CAMPAÑA., CELEBRADA EN LA HABA.NA. EL DIA. DEL CUMPLEAÑOS DE

,,

s. M. EL REY.-2. DmrRtBUCION DE t:A CRUZ DE LA. C0YST.I.N"CIA. A LOS V0LUNN.JU0S.-3 y 4. OUA.RTEL DJ:L :SS0UA.DR0N Dll: u

(Oomposicion y dibujo de Lagarda, grabadrl de Parras)

PB.[NCJlSA.

�•

63

LA ILUSTRACION MILITAR
62

LA ILUSTRACION MILITAR
de la Gran Bretaña á la A.sociucion de Borneo) es une.
verdadera toma de posesion, porque establece una admi•
nistracion puramente inglesa, y reserva á la corona el derecho de mediacion en caso de conflicto enti·e los agentes
de la compañía y los Jefes indígenas, y concede ttl Gobierno inglés una intervencion armada á corto plazo de
donde resultará la anexion oficial del :Norte de Borneo á
los dominios coloniales del Reino-Unido.
.
, Sobre todo, España está amenazada de que la posesion
de la costa Norte da llorneo1 y estrecho de .Balabnc en~rañe la dominacion del mar ae Mindoro que es la más rmportante vía marítima entre las diferentes islas del Sur.,
Y como si no fuese suficiente la aproximacion de tan
incómodos vecinos, véase lo que el doctor aleman H. Marbach de Leipzig dice recientemente en el periódico oficial.
LEIPZIG)l;R ZEITU, o\ referente al Archipiélago filipino:
, .... _.,Pero ¿.dónae v,imos á hallar colonius para Ale,mania ahora que las naci01ies marítimf.!; han tomado po•
,sesion'de las islas y puertos bien situados?............ .

:Uos mismos jesuitas, que soa hoy los dueños de las conles corresponden, con arreglo á, las -rres_ci} pciones . reglaciencias en la capital del Archipiélago, y lo serán muy
mentarias, lo mismo que en la Guardm c1v1l yCarabmeros.
pronto
de la riqueza de las Islas, han acent!'';Wº su popuNo Jo es menos tampoco en lo referente á los europeos:
las acta~ de exámen, los escalafo11es por cuerpos para el laridad en las masas, merced al cosmopolitismo de que
hacen gala, basta el punto de que á primera vista, y sin
ascenso de los sargentos segundos á primeros, allí donde
sólo existen _siete batal_lones, y las disposiciones ~odas ó en más que por la exterioridad de sus alumnos, al observarse
la falta de respeto con que proceden estos, en todos los
su casi totalidad que rigen sobre la matena, deJan tanto
actos en que tienen que tratar con los europeos, se ve la
que desear, que ellas sola~ podriau ser obje~o ~e un_ detenihostilidad manüiesta con que nos distinguen, y que no
do estudio, del que salclrian mal paradas, s1 d1spus1ésemos
de tiempo y 1:spacio suncientes; pero con arreglo ill que iliremos que aprenden en las áulas de los padres de la
tenemos nos bastará manifestar que esta parte de la orga- compañía, pero que sí aseguraremos que en todos los que
nizacion del Ej4rcito filipino reclama urg..nte y radical salen de ellas, viene á ser el signo distintivo.
Las demás corporaciones religiosas no participan segureforma, inspirada en los principios modernos, y exenta
ramente del mismo defecto que sus afortunados rivales;
del rutinarismo que hasta hoy ha servido allí de base.
No es el afan de innovar el que nos lleva á pedir ciertas son españoles ante todo y sobre todo, pero su influencia se
reformas; deseamos solamente jgualar en derechos y en halla en estado decadente, y esto no cambiará á. •U favor,
deberes á todos los indiv:iduos de las distintas armas, cuaf- pues á medida que avanza el siglo, van abriendo brecha
quiera que sea su raza ó nacionalidad, pues una vez 1&gt;.dm1- los nuevos ideales en aquel primitivo país, y vánse relat1dos en el Ejército, y cuando la patria les confía su defen- jando los vínculos que unían al natural y al religioso,
y esto es lógico, pues hoy han cesado de ser la ,·erdadera
sa no creemos que puede haber más distinciones que las
p~d~í~~¿~_;
~~~¡¡;¡~· ·1~~- °Cspnñole~, á
providencia_ que fueron de aquellos habit~ntes Y. ha
qde marque In capacidad, la aplicaciou, conducta y v~lor
cambio de algun,,.rvicio o dinero(?) al~una isla, y con esta
militar de los inilividuos pertenecientes á tan honrosa ms- casi conclmdo el apostolado que San Franusco Javier y
el padre Ordaneta tmprendieron en las i·e~iones oceánicas fundar la Jlrimora colonia alemana. A los españoles pertelitucion.
necen las Filipinas, Marianas y Carolin:.s, y de los cientos
El soldado indígena, sobre el que tan diversos juicios se en el siglo 2.."VI, para dar paso al espíritu 1gualitario y de
de islas que forman estos grupos, seríu en verdad muy fácil
han emitido y del que faltn decir la última palabra, no es, libre exámen, que los rápidos progresos en lns ciencias recibir una ú otra sin grandes dificultades, y tanto másf4·
•
en nuestro humilde concepto, ni tan malo ni tan bueno y en las artes llevan hoy á las más remotas regiones.
cilme1ite cunnto que estas colonias no reportan á sus poseePor otra parte, el clero secular indígena, tiene tambien
.}Omo se ha dado en suponer; pero aficionado al órden ingrandes utilidades, por caus de lo ABSURDO de
terior y á la disciplina que podemos llamar casem,sead':l.pta su influencia en l11s comarc!IS que administra, y no la em- .sJ.ores
administra ion y mal compor mient .
mucho mejor al sen-icio en aquellos jnstitutos en que tiene pleará seguramente en arraigar los $entimieutos de fideli·································· ........ ············
su obligacion principal e~1 el campo y en la co~ta, que dad de los naturales bácia la metrópoli, mirando como
obstáculo á su engrandecimiento y preponderancia, á las
cuando se le reduce á !ti v1dti de cuartel, para él msopor.. ·;¡,o·s·~~t~;~¡~s·
~¡~~~-~~ ·~1· i~t~~i~~- a~·¡;s· ¡~¡~·, -~~~
órdenes
religiosas
que
imposibilitan
sus
as~cnsos,
y
con
table y contrnria á sus costumbres y usos. Jamás antes de
las que no puede competir por la inferioridad manifiesta excepcion de las islas principales Manila ó Luzon, no e~venir al servicio se ha calzado, ni ha estado sujeto á otro
de la instruccion que se le facilita en sus seminarios don- tán sujetos á los espuñoles, y son en general poco conocirégimen que á la ilimitad1\ libertad de qu~ goza en :m país
dos. Se puede, pues, decir que la mayor parte de las islas
de estuilia.
que no exige apenas trabajo para prororc10nar,e el J}eceTodos estos factores que atañen al órden interior, serian
es todavía mm tierra poco explotada.
sario sustento, y donde realmente existe un comumsmo
,De estas isln$, que no están esploradas (para volverá
suficientes, si otros exteriores no existiesen para aconsejar
práctico que no está inspirado segurt1mente en las teorías
lo
dicho al principio), se podría, JJUes, adquirir para la
de Saint-Simon y ]'ourier, pero que e~ verdadero y en la el aumento de guarniciones europc· s en el Archipiélago.
La superficie de éste excede de 27 rrullones de hectáreas; Alemania una ú otra.&gt;
única forma que le conceptuamos posible. La sobnedad y
Hemos tomado.estos párrafos de la tradncci0n que pu•
su poblacion, incluyendo las razas monteses y los mahola :resistencia son cualidades que en su propio país le dan
blica el Boletín ele la S .ciedad Geogrdfica de Madrul, que se
ventaja sobre cualquier extranjero qt..e en él tratase dopo- metanos del Sur, pasa de 8 millones de habitantes que
ocupan rrullares de islas; tenemos en frente de ellas en ocupa del asunto llamando la atencion sobre las apreciane1· la planta, y es el sold11~0 ~lipi~o valiente ~i ve el
direccion al :Norte, el esteusísimo imperio de la China,
ciones del doctor Marbach.
ejemplo en el Jefe que le gurn, inteligente y h~b1_l en e~
Por nuestra parte nad,i aI1adiremos: nos basta con dejar
cuya marina hoy se encuentra en un período de reconscampo, como hijo de In n&gt;1turalc7.a, que ha v1v1do casi
truccion que puede hacer del celeste imperio una nacion ma- consignndo de una manera evidente que huy quien se
siempre fuera de to&lt;lo centro de culturn y entregado á los
ocupa con decidido propósito de quebrnntar nuestro po1·ecursos de su ingenio parn luchar por la vida en la sele- rítima de primer órden; al .Nordeste se encuentra el Japon,
der en la Oceanía, y que, nunque ¡,or el pronto no consicuyos rápidos adelantos en todas las esferas, deben no oldad de los bosques; pero todas sus buenas c~alidades y
vidar,e
tampoco;
¿quién
nos
asegura
de
que
en
diano
lejagan sus ambiciosos planes, hora es de que despertemos
circunstancias .se anulan en un momento si el que le
del letargo en que vivimos respecto á mejorns y aumentos
dirige no le comprende ó se le increp,~ duramente, resis- no, y estallando la guerra que al fin habrá de efectuarse enen nuestras fuerzas terrestres y mnrítimns del Arch ipiélatirá los malos tratamientos, no se volverá contra la tre los que obede,:en al Mikado y los que sirven al Hijo del
Cielo, no pudieran ser las Filipinas el punto objetivo de los go para poder oponernos con fruto á c11~lquier intento
mano que le injuria, y obedecerá y será fiel á su manei:a;
beligerantes, para hacerlas teatro de su contienda? ,
que se dirigiese á turbar nuestra pncífica posesion de
pero sin poner de su parte na&lt;la ni esforzarse en cumplir,
No podemos continuar más tiempo con aquellos fuertos
aquellos territorios.
,
sino como máquina que gira impulsada por oculto mecaCon este propósito, y contando con la benevolencia que
nismo, é inconsciente de sn mision. Con estos antecedentes en su casi totalidad desguarnecidos~ y cuyas esc~sas fortiya se comprenderá que el soldado filipino, valiente y es- ficaciones antiguas y mal conservaaas, solo pueden servir nos dispensan nuestros lectores y el dirertor de esta pu bli·
como recuerdo para la historia del arte; además de una cacion, á cuya bondadosa acogidn estamos agradecidos
forzado, s1 el que le manda posee estas cualidades1 es~á
escuadra respetable, necesitamos establecer un puerto
continuaremos nuestros apuntes sobre el Ejército de aquel
más expuesto que otro alguno á malograr toda victoria
país, digno por tantos títulos de figurará In cabezaºde la
por el pánico de que fácilmente puede adolecer, si en el militar que sirva de salvaguardia á los grandes intereses
civilizacion en el extremo Oriente.
momento dado fluctúa el que marcha á su cabeza. En la marítimos que el comercio en creciente y próspero desarpa·z no cabe exigirle una disci¡ilina sev~ra al modo qu~ en rollo va creando en aquel país; es indispensable además
V.ALENTIN GONZALEZ SERR.ANO.
un verdadero ejército que contenga los suticientes cuadros
Europa se entiende, pues en ciertas latitudes no es posible
(Comandante de Infantería.)
para
que
las
reservas
que
se
creen
en
111s
Islas
puedan
ser
prescinilir de las necesidades que origina el clima, que
oAcl'.f\F:ll'J\J"o
jmpide retener en el reducido espacio de estrechos cuarte- de verdadera utilidad en caso de pel •gro; y s1 todo ello
no lo podemos hoy improvisar, ni existen recurso. para
les á centenares de hombres por larg~ tiempo, ni pue~e
sufragar
tanto
gasto,
estúdiese,
no
obstante,
un
plan
rePEDRO.I DE CASTILLA
exigirse tampoco que cada soldado deJe de tener en la mgular y progresivo que sir,·a de pnuta para ir armonizanmediacion del cual'tel J)ersona que cuide de su ropa y perBOCETO HISTÓRICO
do
la
actual
organizacion
con
la
que
piden
las
nuevas
sonal aseo, porque seria pretender un impo,iblc sm ventanecesidades1 y ateniéndose á. él, y sin di vagar en los caI
jas para el servicio.
prichosos giros que el contínuo cambio de autoridades
De todos los ejércitos coloniales el filipino es el que nos
Por la horrible grandeza y contínua exaltacion de sus
imprime
en
lagobernacion
de
aquel
territoriolbusquemos
parece más fácil de sostener y de mejores resultados; pero
en la prosperidad creciente del comercio en os impues- vehementes pasiones, poc, la terrible energía de su c111·ácesto no quiere decir, ni nosotros tratnrewos de demostrar,
ter, por su heróico valor y ánimo esforzado, por los sanque sólo al ele~e~to indígena hayamos de confiar la _inte- tos directos sobre la propiedad que allí deben establecergrientos episodios en que abunda su borrascoso reinado y
se al suprimir las trabas del fisco, los recursos precisos
gridad del territorio y el lustre de nuestra bandera. Cierto
por su trágica muerte, Pedro I sería digno protagonista en
es que en Cochinchina, y en competencia con los esforza- para el aumento de gastos que exige la jntegr1dad de
un drama de Sbakespeare. Otelo .Hamlet, sublimes crea•
dos batallones franceses, colocó muy alto el nombre de aquellas provincias y la honra nacional.
ciones del portentoso gemo ne tan msigne poeta, desde el
.En el año último el comercio de importacion y esportaEspaña :no es menos cierto que e )siglo pasado, y cuando
}?Unto d~ vis_ta trágico, apnre_ccn empequeñecidos ante la
una escuadra inglesa tomó posesion de la desguarnecida cion ha sufrido un aumento de más de ochenta por ciento,
figura h1stónca de este desdichado Monarca, á quien ],a
plaza de Manila, gue mandaba el débil é inepto arzobis¡,o y de continuar así algunos años, no hay cálculo posible
desgracia y el óilio acompañaron más allá de la tumha.
1iojo, hijo de M1jico, y en mal horagobernad"r de la~ is- para apreciar con .ixactitnd hasta dónde puede llegar la
Uual fantasma aterrador y de gisantescas proporciones
las, supieronlos rndígen~s _á las órdenes del esforz~do oidor prosperidad del país; y si esto ha ocurrido cuando aún
aparece en las páginas de la Historia, llenando .de horror
D. Simon de Anda, anticiparse á nuestros guerrilleros de existian las trabas del estanco del tabaco y las aduanas,
sublime el ánimo del que contempla sus vagos contornos,
la guerra de la Independencia, ~ tener en j~que á la div\- ¿á_ qué podremos aspirar sin ellas·/
No se pierda tampoco de vista que cuanto mayores sean desconocidos entre las nubes de sangre que por doquier le
sion inglesa, cuya esfera de acc1on estuvo s10mpre reducienvuelven. ~eñidas _en sangre sus _manos, empapadas en
-ia á la tierra que pisara; cierto es tambien que en las con- los rendunientos y la prosperidad de aquellas regiones,
sangre sus ricas vestiduras, sum01·g1dos sus piés en cbarmayores serán las ambiciones que su posesion despierte,
liendas con los mahometanos del Sm del Archipiélago
ya en las potencias europeas ó nsiaticas; y nuestro 1.1fan por chos de sangre, eangre mana la herida abi«rta traidorahan mostrado su valor y arrojo las fuerzas indígenas en
mente por el puñal fratricida que ostenta clavado en su
~uantos encuentros han tenido; pero no podemos olvidar conservar las islas, hoy que empiezan á ser ricas é imporque no~ hallamos á dos mil leguas de aquel país, que en tantes, debe eobreponei·:;e á las pequeñas rivalidades de seno; sangre que va á confundirse con h, que á raudales
vierten el Cádáver de su hermano D. ]'adrique y los de
tos conflictos que pueden surgir, ya internacionales, ya po- partido y á las misadas políticas.
tantos otros caballeros, que son hollados con salia feroz
1Qué pena causb. en aquel p11ís á los buenos españoles
líticos en el interior, debemos contar con una fuerza, con
que sólo sueñan con la grandeza de la patria, ver el des- por los piés del iracundo Monai·ca.
un núcleo que sirva de salva~uardia á nuestros intereses
.Ante tamaI1o horror, el que estudia el reinado de Peconocimiento, iniliferencia y basta puerilidad con que
en aquella extensa region, n no queremos exponernos á
11 no p_u~d_e conservar la calma necesaria para juzgar
un grande é irremediable trastorno; y que para ello, aun- suel~n ser tratados en la Península los má:i árduos pro· dro
con 1m¡,as1bihdad á los actores de este trágico drama
que sea paulatinamente y segun lo permitan las necesi- blemas coloniales l
q_ue rápidamente se des~nrnelve en la primera mitad dei
Al ocuparse de .Filipinas, si algun periódico lo hace, y
dades del presupuesto, deberemos aumentar la guarnicion
~1glo 21:1v,_ y cuyo sang~·1ento desenlace tiene lugar en las
desde luego no nos referimos á. honrosas excepciones
europea de las islas hasta contar con un contingente de
rnmedmmones del castillo de Montiel el año Ia69 Si al
doce á catorce mil hombres, cifra que estimamos necesaria que reconocemos como confirmacion de la regla general,
considerarle en abierta y enconada lucha con 1~ ambicasi gjempre es parn ridiculizar costumbres que no se han
para que responda á su objeto.
cion~s de sus hermanos bastardos, y de una nobleza leestudiado
ru
comprendido;
para
inventar
actos
más
ó
mei. Qué hubiera sido la insur~e.ccion de Y ara, si ~uba hunos bufos de sus autoridndes. y algunns veces para servir
vantisca y audaz, afrontando con intrepidez y arrojo las
biese contado con una guarn1c1on respetable el ano 68?
tempestades que sobre su juvenil cabeza acumula~on los
Y ¿qué pudo ser el levantamiento de Cavite en 1872, si inconscientemente á bastardos fines, haciendo la propalivianos y adúfteros amores de su padre; si al ver!.,· abanla fortuna no se hu bicse encargado de nuestra suerte en ganda á hechog inexactos y que sólo han existido en el cedonado de C~$1 todos los grandes de Castilla que, desleaFilipinas? A raíz de este acont•cimiento se decretó la rebro del que los propaga y da á la prensa, sorprendiendo
les á su legítimo r_ey, ab~azaron )a causa de su hermano
su buena fé.
creacion del Regimiento Peninsular de Artillería, fuerte
El peligro de que la posesion de las islas nos sea dispu- bastardo, D. ~nnque; s1 al adrmrarle en los campos de
de 1.600 hombres; y ¡.no hubiera sido mejor que esto
cuerpo se creara con anterioridad al mencionado sucesot tada en todo ó en parte del territorio, no es tan remoto batalla combatiendo para sostener en la cabeza su vacilante corona, sin _que_ la. adversidad baga desmayar su vaNo siempre hemos de marchar á retaguardia de los como algunos podrán suponer; hace poco más de un año
que el periódico oficial The Londo11 Gazette, en su número
leroso. corazon; s1 al md1gnarse ante la traicion del meracontecimientos: alguna vez debemos anticiparnos á ellos,
de
8
de
Noviembre
de
1881,
publicaba
la
cart,
,egia
en
la
cenar!o francés que lo entrega indefenso ni odio de su riy por eso exponemos franca y lealmente nuestra opinion
que S. M. la Reina del Reino Unido, con el nombre de v~l, s10nte nacer en su alm~ generosa simpatía háciaPrínde que en ] ilipinas se debe crear un núcleo de fuerza
europea, capaz de contrarestar cualquier con.pirscion ó Bristicl• Nortl• Borneo provisional Association, autorizaba c1pe t~n desventurado; olvida entonces sus crueldades y
ataque que á la integridad del territorio pueda dirigirse. el establecimiento de una sociedad en la costa Norte de sólo tiene presentes sus desgracias y las grandes prendas
que ador°:a~on _su carácter. Mas si, por el contrario, laSe ha dicho que rruentras contemos con los frailes, nada Borneo, pertenencia del Sultan de Joló, que siendo súbmenta el rnJust1fi.cado abandono en que dejó á su esposa
debemos temer; que ellos nos garantizan la posesion del dito de España, cuya soberanía reconoce, no ha podido
doña Bl~nca, y s~ infame conducta con doña A.na de
territorio, y que su influencia moral vale más que un enagenar como lo ha hecho á los in~leses esa parte de sus
domiruos¡
y
para
que
no
se
nos
considere
pesimi;;tas,
véase
C_astro; s1 l_e horrorizan las crueles ejecuciones, ó mejor
ejército y una escuadra. Esto, que en épocas pasadas pudo
lo que con este motivo dice el ilistinguido rruembro de la
dicho, asesmatos de Garcilaso, de D. Fadrique, del In•
ser hasta cierto punto una verdad, hoy es una exa~eracion.
Acaderrua
Indo
Ohinoise
establecida
en
París,
M.r.
Eugeno
fante
de ~gon, y ~e ~n~os otros que sufrieron los efecFácil nos será probarlo: ¿qué supieron los frailts de la
Gibert:
,Tal
carta
(
se
refiere
á
la
concedida
por
la
Reina
tos de su ódio y su Justicia, que se manifiestan siempre
creemos aventurarnos al a!egurar que nada.

.. ;¡~t~s·

:p~~~;.

0

a.~·

0

s¡,

q~~-

herm~nadosJ c&lt;,n perj~icío de la última, en el alma de tan
extrano ser _numano; s1 le repugna la saña con que se ceba
en l_os vencidos de Nájera; siente surgir profunda indignac10n contra Príncipe tan cruel, y le paiecen poc&gt;1s todas
las censur~ para su desaentada conducta, y envuelve en
la compas10n de sus víctimas, así á los inocentes como
ti. los culpables. Hé aquí por qué este rey ha enc~ntrado
en los cronista~ de su reinado muchos detractores, alguno
~ue ot~o apasionado defensor, pero ningun historiador
1mparcml.
.

II
Amamantado en el ódio contra sus hermanos bastardos
por una madre r~ncoros~ y ultrajada, á quien un esposo
mfi~l t~vo en olvido, mientras aposentaba en las mejores
hab1tac1ones de su alcázar á su concubina doña Leonor
de Guzman; con todas las consideraciones de una reina·
D. Pedro, a~sde su niñ~z, esconde en lo más pqfundo d~
su alm11; cre~1en e avers1on hácia ellos al mismo tiempo
que le msp1ran merecido desprecio Íos viles cortesanos
que se ª.~rastraron lisonjeros á los }?iés. de su fa,·orita y
de sus h1Jos, en tanto que en las hab1tac1ones de lu reina
la sol_ednd, hermana siempre de la desgracia, más aún qu;
en mnguoa otra parte, en los palacios de los reyes .era
completa.
'
En el primer-a!3-o de su ~einado, una grave enfermedad
p~so en grande riesgo su vida, y sin que el respeto les hiciese esperar a que la mu~rte )e obligara á dej11r vacante el
trono1 pu~o verá los Pª!·ttdarios de los que se creían cou
derecno a ~ucederle, ilis:rutar, hasta junto á su mi,m!I'
l~cho~ á quién correspondía, y aprestarse á llevar la cuestion _a.1 terreno de las armas. Esto causó una penosa impres10n _en su almn y agrió más y más su carácter de
suyo altivo y rencoroso.
'
Dió muestras indudables de &lt;:rncldad, al permitir que
su madre ve.ngase, con el asesmato de dofia Leonor de
Gnzman, el amor que á ésta babia profesado Alfonso XI
y al haeer dar muerte en su presencia á Garcilaso y_ otro~
caballeros burgaleses, por instigacion del Duque de AJburquerque, de quien eran enemigos personales. No le
honra tampoco el cruel encono con que dió cuenta á su
hermano bas~rdo, D. Tel10, de la muerte de la madre de
é_ste: &lt; Sabre1s como vuestra madre es muerta,&gt; Je dijo,
s1_n tener en cuenta el triste efecto que tales palabras debian causar en el corazon de su hermano.
Esto~ fueron los.primeros rasgos que dejaron vislumbrar
lo que 1bn á ser D. Pedro en el trascurso de su reinado.

1

lII
Esclavo de sus pasiones amorosas, nunca supo enfren'!rlas, Y á ellas sacrificó todo, hasta la tranquüidad de su
. remo. Sus amores con doña Maria de Padilla y el abandono en que, por ella dejó, á su legítima esposa doñainan
ca de ~orbon, que fueron causa del levantarru~nto de muchas cmdade_s en contra s:i:ya1 son la mejor prueba de este
aserto. Cons1ent~ quo su mm1stro el Duque de Alburquerque Ys~ madre pidan[ para él, al Rey de .Francia la mano
de laPnncesa_doña Banca; viene ésta á Castilla, celébranse en Valladolid las bodas reales, y á lot pocos dias abandona á_ su e~posa, ); corre presuroso á los brazos de doña
Mar~a. A mstanc1as de su madre y de los Grandes, vuelve
á umrse ~ su espo~a, y la abandona otrn vez, para siempre ya, s1~ q~e nmguna cl:.se de reflexiones y consejos le
hagan desistir de su propósito de nunca verla más. Toledo, adonde es conducid_a l_a .Reina l?ºr órden suya, se subleva en favor de ésta; 1m1tan su eJemplo muchas ciuda•
de_s; únense á los rebeldes sus hermanos bastardos y su
misma madre, y, no obstante, se nie'l'a D. Pedro á unirse
á su esposa,
~iendo completamente _falsos los supuestos amores de
dona B_lan&lt;;a con D. Fadr1que, ¿á qué puede atribuirse esta ob$tmac1on de D. Pedro I, sin&lt;9á la ceguedal con que
amaba á doña Maria de Padilla·&gt;
. Y sin emb¡¡,rgo, el predomini¿ de este afecto en su apaSl!)~ado corazou no b:1stó pnra aplacar los ardientes y 1ib1dmosos deseos que le precipitaron en el libertinaje más
desenfren~do, hasta el extremo de atropellarlo todo para
verlos sat1.fecbos. Poquísimo tiempo babia trascurrido
desde su boda CO_?- doña .Blanra, cuando prendado de la
he;mosura de dona Juana de Castro viuda de un distinguido cabnllero, solicitó sus favores; y como se estrellaran
todos sus balag,,s .en el firroe, propósito de esta dama de
no_ C&lt;;&gt;ncederlos sino á un )egíti!"Ilo esposo, le asegura
baJo Juramento que su matmnoruo con doña Blanca es
nulo, y no (alta un prelado adulador é infnme que corrobora lo dicho por D. Pedro y lo enlaza con doña Juana
ante los altares de Dios, profanados por esta farsa sacrílega y vergonzosa i indigna de un cristiano de un
~onarca, de un caba lero, de un hombre honr~do Satisfecho su carnal capricho, como abandonó á doña Blanca, abnndona tambien á doña Juana, y á. esta señora, su
esposa de una noche, sólo le queda para ocultar tamaña
afrenta y halagar su vanidad el título de reina que se hizo
dar basta su muerte.
Muchas fueron las aventuras amorosas de D. Pedro,. como lo acreditan los h_ijos naturales que dejó al
morir. Aquellas han dado origen á muchas tradiciones
pop_ulares, que son de todos muy sabidas. .l!,n todo aparece D. Pedro apasionado, valiente y generoso porque el
pueblo, que ama lo grande aunque sea en el' crimen le
trata en ellas con benevolencia y hasta con cariño 'No
mel?-os_ favorabl_es le han sido los poetas, sin duda en ~ radec1miento al ri&lt;?o arsenal de argumentos para leyen!as,
dramas Y tragedms gue en la azarosa vida de este monarca
encuei:itrai:i, y tamb1bn porque en él hallan, por sus extraordmarrns prendas de carácter, una de esas figuras gigantes,ms qt~e, cuando no han llXistido realmente, crean
ellos en ~u nea fantasía })!Ira sus más valiosas y poéticas
concepciones.
IV
Extremada fué la ener,gía_ cun que D. P&lt;!dro trató de
s&lt;;&gt;meter á la uoble;m de üast1ll,i, qne m.tni restó su ambic1on Y poco respeto á 1~ nutoridttd real, desde lo, primeros momentos de su remado. Ya le babia precedido en
esta empresa su padre Alfonso XI, pero en condiciones
muy favorables, porqu_e no encontró, como su hijo para
entorpece_r sus pr-,poós1tos, unos Príncipes de s:1.ngr~ real
con gran mfluencia sobre esr. misma nobleza que se viera

halagado por ellos. Los hermanos bastardos de D Pedro
por_ la infiuenci~ de su madre sobre D . .Alfonso
babia~
temdo más ocas1011 que el legítimo hijo del Rey justiciero
de &lt;;onced~r mcrce~es á los nobles y cortesanos, y esto les
babia atra1do sus simpatías, y más aún cuando con mayor entereza que hábil política, trató D: Pedro de poner
cot? ti. s_u~ crecientes ambiciones y dema~ías.
Uonctb1eron los grandes del reino por esta razon contra el Re~ g~an animosid~d., que supo explotar más' adelante p. ~nr1que en beneficio de sus pretensiones á la corona, s1g1uendo una conducta totalmente opuesta á la de
su h_ermano. H?stigado~ por D. Pedro, y halagados por
su rival D. Enrique, fác1\ es comprender por qué fueron
tan poco~ los leales al primero. Creyó D. Pedro indigno
de él variar de conducta por la defeccion d•l la nobleza
y cuanto más abandonado se vió, mayor fué el rigor qu~
empleó con ella, en vez de procurar atraérsela otra vez á
su bando. con mercedes y concesiones.
Los primeros en provocar la lucha intestina tan desastrosa para Castilla, foeron los nobles. Aún no babia tomado las riendas del Gobierno D. Pedro, cuando ya se sublevaron en contm suya, figurando á la cabeza de los
desconten~os, en And~lucia, el famoso D. Alfonso Coronel, de qmen es la sabida frase: •Esta es Castilla que así
hace los _ho1abres como los gasta., P ahibras qu~ dijo al
ver que 1~a á pagar con la v1dl\ su rebelion y considerar
cómo vema á parar en la nada de la muerte su grandeza
pasada y su poder, que babia luchado de igual á 1gunl con
el del Monarca de üastilla.
(Se continuard.)
FRANCISCO lLIBTJ.N ARRUÉ.

xi

Hospitales civiles y militares, por el Coronel,

---•&gt;&lt;O&gt;&lt;i&gt;&lt;&gt;-0-"'J&lt;ar&lt;iill-&lt;~..~-~---

EL EJERCITO ESPAÑOL
JUZGADO POR UN OFICIAL FRANCES
Aun cuand_o ya conocíamos la obra recientemente publicada
por el estudioso Capa.in de infdnleria del Ejército francés
.Mr. Séngnao, con el 11tulo de L'armée espa,mole puesto que el
autor fue insertando su~ !~cubra.iones de Sna ~anera paulatida, eo Le Spectateur Mzltta1re, debemos á la proverbial atencion
e nuestro uustiado_y buen amigo D. Arturo Zancada director
de esta Revrsta, un ~J~mplar de aquella obr , a, í como el honroso encargo de emitir modesto parecer sobre el mismo libro
Plumas me1or cortadas que la &lt;;1e quien suscribe este articulo·
pubhc1stas de más altos vuelos hteranos, escritores, en lin dJ
~sos cuya ~ucha apt1tu_d_les coloc.i siempr~ en terreno des eJado par. qcrcer ~na cnuca tao l1ena de • tractivo, como d~sprov,~ta de vul¡pndad y hgereza, debieran examinar el erudito
t(aba10 del Cae1tan ~éngn: f!; pero ya que, por suerte ó des rae,~, ~upo la m1s1on a un v1e10 periodista profesional fa ltZ de
ong10al1~ad y poco cuidadoso de llevar el fruto de sus asiduas
ta,eas all1 donde verdaderament encajen bien, proc uraremos
llenar_el 1;ome~1do eo forma mu; concisa ú0tco medio de
aburnr menos a los lectores.

'

.bfl. autor de L'armée espagnole ha viajado por la Península
1 nea; ~u obra responde, fOr lo tanto, á recuerdos é impresio•
r,es, d1garo_oslo . s1, momentáneas, y en tal concepto no seria
og1cC? eng1rle un método riguroso en la exposicion ni una

ex_.ct1 tud completa en los de tal I s. ni mén ,s un cuer '0 de doctrrna en asuntos orgánicos, referentes á la milicia pes año.a.
Co~ sumda t1odesua, ya lo indica as1 el Capitan Sérigna~ en el
pro ogo e tbro, deJ?OStrando luego, no una vez sino varias

que al lado de su cspmtu 5&gt;b_senador, como milita~, hay pasiod
por el arte,_por nu~stras ane1as Lrad1ciones populares por conocdr den ult mo termmo, usos y costumbres del país r~cortido·
no .u ando nosotros que en b, eve plazo dadas las buenas do'
tes 1ntelectu~les _del publicista, cantasi c~n plectro sonor~
n~e:,tras glon.as, o lament~se sentidamente grandes inlortu-

mos de la nac1_on que ~n d1apoblara inmensa ¡;ente.
J,,os datos ohc1ales acerca de la o~gani,acion del Ejército esp_anol estan bien t&lt;?mados; la descnpc1on de las academias mihtares d~ GuadalaJara, Segov,a y roledo nos parece hecha á
conc1enc1a; e_n contramos asimi,;;mo en barácterlo
el autor del hbr~ respecto á las malas condiciones J~en~~p;esa
;¡ujrtele,;tddmd1t1mos tamb1en en conjunto su parecer a~e~~!
_e ascua 1 a es de _soldado en esta hidaloa tierra· ero
c¡er;os deta!les, ~e1a11vos á la mú1ua cortesi.i' entre r,;,litaie/;
a 'JS•cen 1ntenor de armas é institutos, fbqu , a algo el ilustrá o apitan francés, lo cual no puede nidebesorprend rnos
m xime r, cordando que aun los hombres de imperecede;o r '
nohbre, por su profundo talento, como Schiller y v,ctor Hug~no an tog ado en sus no1ab1lis1mos dramas presentar las cos..'.
tumbres ae aquend~ el Pmneo con perfecta naturalidad.
d JI.I~eSLra. en CJmb1c;, el e~cntor un cariño, nnnca bien agraec1 o, por el pueblo espanol, y s1 con extremada delic
~l.ude á las frases de llossuet en el elogio ftlne ore del gran
e, no. es para tra~r á nuestra memoria el ant1gon1sm

'c3.,~~

produ_Jo aquel glonoso desastre d, Rocroi sino p•ra siPii lu;
que e~ta amada patna tiene un ejérc·to'
Q
ª
union entre los pa,ses de raza latina 1 • y que ccnv1ene la
De sus •preciaciones •~erca de la· prensa profesional, diremos muy poco: toda 10chnac1on particular requiere muchísimo
respet~¡ y no seremos nosotros, que hemos tenido la ncnra 1nmerec1aa de es~nb1r en la mayoriJ de las publicaciones mi,·¡ _
~~~c:'anttem p~raneas, ~os censores de semejante inclinacto~
.
n o mayor mot1vo, cuanto que á vueltas de
·'
m¡usto d nuestra humilde personali&lt;lad mer,cimo~f elogio
su,~ del Capitan Séri~nan por insertar ~lguo 8
macen~~•zs~a Mililf!-~ Espaí,o/a, segun lo habíamos h~~ho ~cgto~ e '
C1e11dtifi.¿o-dM1/1/ar, de la cual se muestra con 1·usticia e'nestues!lasª
11

\ª

ta a mtra or.

1

cu_cion de los a~rincheramiefi:t(!S, principios á que debe
suJetarse la elecc10n de las pos1c10n~s defensivas defensa
de a\turas, valles, ~añadas y barrancos, organi;acion detens1 va de los cammos, id. de los setos, id. de los bosques,
1d. de los mur!)S, flanqueo de los atrincherarruentos defensas !1-ecesorias, destr~ccion d~ ob,táculos, organiz;cion
defensiva. de una Cf:1Sa aislada, 1d. de los pueblos, defensa
de los atrmcheramientos y ntaque de los mismos.
Se ve por el sum~rio que .está~ comprendidos todos los
pu?tos de una ensenanza d~dáctica suficiente en esta materm. P ero adem~s, co~o ~we muy bien el Sr. Cotarelo en
el prólogo, el obJet? prmc1pal de este libro, el fin propio
de un Manual, ha sido realizado con tanta solicitud como
fortuna.
Por el órden de ~xp?sicion, y más aún por la man erra
por e_l ,nodo e e:c lic~•o~, esta obra será de una utilidad
mest1ma_ble para los mte)1gentes, como _para los profanos.
A l?s primeros no les deJará de convemr recordar en una
rá~1da lectura sus conocimientos más profundos en lamat~m~, y los segundos h~rán la adquisicion de estos conoC1m1entos por un medio extraordinariamente fácil y aun
agradable.
.Da~os, i;ues,\ nuestra enhorabuena ni distinguido escritor
d1dáct1co Sr. i::itla:ez, por un trabajo que seguramente le
valdrá la aproba_c1on de cuantos creen que estamos en )a
épo-:a m~s propia_ d_e los buenos compendios ó libros de
ruvulgac1on, y fehmtamos á la ve;; á la Re,ista Milit r Espano~a por haber enriq1;1eddo el catálogo de las obras que
publica con la producc1on de es;e ilistinguido Oficial.

,

1

-

Lisonjeras frases dedi a á la Redaccion de LA ILUSTRA:JJON M
LITAR; Y respecto a al 5 uno de sus conceptos nos pe
·
re~ordarle q 7e tos per,ódicos ilustrados y d~ caráct;rmpi:,~fe~~s
na, exigen siempre enormes sac&gt;i!ic,os M · or
conocerá el publicis a irancés de qué ak~nc;J qu!l nosotr~s
licultades_ con só,o recordar otra publicacion d~ ~=r~_estas ?1dole, s1 bien de bastante ménos !In
.
. . 1sma Intulo era el si!luient~: L'Armée Fran~~~;~f1:st!•st1ca, cu;o tiRe~u_m1endo: el hbro del Capitan Sé · ree.
erud~c1on, espín tu observador aprecio aí'g¡,nuaenbl~c;!t f,a1.ento,
espanol; su lectura impre,ion~ aoradableme.nt
Jercuo
voto de gracias quien, al fin y al° cabo . d e, y me~ece un
complace ea ensa,zar cualidades desco~os;;'dn º· extraniero, se
das 'or muchos escritores de la vecina Repúbli~a'.oco apreciaARTURO CoTAREu,.

OBRAS RECIBIDAS EN ESTA REDACCION
Manual elemental de fortiflcacion del cam
de
batalla, por el üomandante Ca ita d I
p~
D. JOSÉ SU.AUEZ DE LA VEGA., p n e ngemeros,
(?onsta esta obra de 169 páginas 12 lám"
terrns es;;án d,stdbuidns por CllpítuTos en la izas.-I:as
1 !11ª~: Prólogo (_por D. Arturo Uota.relo ) introd~:T; gmenc1ones prehru nares, triucLcras de b~t-liln.
n_o• , t r11Z• a&lt;ln'
O y CJC•

c0 •

mandante de Ingenieros, D. EDUARDO L.ABAIG.
Consta e~ta obra de 297 páginas y un magnífico .Atlas
con 19 lámmas.
A los militares ~n~iguos, y á todos cuantos vi\'en confinado~ en la especmbdad se distinguen por su intransige_ncm con_tra los que ext10nden el círculo de sus sentimientos é_ ideas, hasta perjudicándose muy frecuentemente_ i:n sus_m~reses personales, parecerá inaudito que un
II?-1htar, si bien ingeniero, haya hecho un trabajo tan concienzudo y vasto como el que nos ocupa, sobre hospitales
de toda índole. ! aun parecerá más extraño el carácter
aue el Sr. Laba1g ~a dado á este estudio, que tiene sin
\ida, como no pod1a menos, más observacion del bjgiemsta que del co!1structor ó ingeniero, que á primera yjsta
fiarece s~l? deb1a ocuparse de la resistencia, solidez y de
as cond1c~ones más salientes de ventilacion y de lu
Pues bien; aprovechamos con gusto esta ocasio:· ara
de¡1arar1 9.ue nunca se acreditan dentro de una institu~ion
m s positivos pro_gre~os que .cuando en medio de un fondo
co~un de apt!tude~ 1dénticas despuntan ciertos roro ¡_
miento~ de 1;1mform1dad, ciertas aptitudes de relacion ~e
coms:C10, d1gámos_lo así, con el resto de la sociedad ~nter\á m estos medios de comtrnicacion, una fostitucion
es muerta, Y el gran pecado de nuestras autoridades
sería el de no l~acer nada para retener esos militares- oetas, fi\ósofos, ctentíficos, pintores, etc., que se van ~esrr~nd,endo de los escalafones, porque no parece haber
s1tio para ~llos en la J:?Onótona organizacion interior de
1as ocupac1ones profesionales.
~T

Pero volvamos al libro del Sr. Labaig. Comisionado
aara red!lctar el _p_royecto de nuevos hos¡,itales militares
e Madrid, ha VlSltado todos los principales de Europa
su obra es _un_resúmen de observaciones sobre el terren~ y
una descr1pmon ~e lo~ e~tableci~i_entos visitados. Hay
t~b!as de un ~ér1to tecmco-adm m1sttativo incuestiomir e, e11 p_enflnm1e_nto general, encaminado á poner de rei~ve a m uenc1~ de la !:1igiene, no puede ser sino a la utdto por, lo~ que_ 1mparc1almente reconozcan el estaao de
n empeu(1ca, srnmpre poco eficaz.
En s r3a, este trabajo no putde ser analizado en deta11e, Y s ~ despues de una atenta lectura es como se podrán
ver con ':lad~ nuestras opiniones imparciales siempre
fcºr muy 1isonJeras que puedan prtrecer en ocasiones comó
s n necisarmmente est~ vez para el laborioso é Üustrao ornan ante de Ingemeros t:ir. Labaig.

f

6

a° 0

Doctrinas del buen carabinero

1S

graduado, 2.o del cuerpo BER;.A~~oeS argentoVl.o
LLEJO.
'
.ANCilE7.
.A-

Las ceestiones de moral ofrecen siem re
.
preferente, y es precis? atribuir á tcida ~laseude
en que se traten, una atencion excepcional B · i rfs
aspect(!, el trabajo del Sr. Sanchez es dig~o lldJeº toesdc
encomio.
,
o
Los deberes, no ya sólo militares •
al
reglas de conducta~ que debe todo bde!i~~rabi;er~\-~1~
tarse en el desempeno de sus funciones ha "d
J
concisa
y ffuci·¡ expres10n
•
muy
.
expuestos. El, fon ds1 od en
á1
~:~: i~ii~~~ti~~~ es irreprochable, y sunurilida~~ ;º;

l¡·trés

Enviamos al Sr. Sancbez nuestro más sin.cero arabien
Ydaredcomtre_ndamos ln lectura de sus bien escritas ypmedita
s oc mas.
~~

CHARADA
Para una cambina que yo quiero
que me_ haga1~ en Madrid, pieza por pieza
me traJo d .. Ueylan un artiJ!ero
'
un_ tr.do de laurel, cuya corteza
¡.nmera tercia dos-r¡ui t , -ttrcera
Y si la té?"ci -cuarta es peregri~a

(que s!lrá s1 el artífice se esmera) '
tendre yo una precio,a carabina.
B. FEl!O

La solucion en el número próximo
o ~ ..

~~o----

SOLUCION ,\ LA CH.AR.ADA INSERTA EN EL ,-.
i,uM. ANTERIOR
GALATEA

�•
LA ILUSTRACION MILITAR

64

PROYECTO DE lJN NUEVO FUSJL DE REPETICION, lD:EADO POR EL Ü.APITAN DE ARTILLERÍA,

.REVIS.TA

D. ONOFRJ; MATA

Esta Agencia se eccarga tambien de la abricacion de
clichés, grabados para los anuncios, etc.

Atendemos con la mejor voluntad cuantas reclama•
clones se nos dirigen respecto á. faltas en e~ rec;bo de
esta Revista, á. las que es completamente aJena l!), ad·
ministracion, pues ae confrontan con el mayor cm dad?.
las fajas antes de la salid' ~e ca~a número,. siendo debidas sia.mpre es~as faltas, o a la _c1rcunst9:nma _de !1º dar
el suscritor aviso de sus cambios de res1denc1a, o al escaso celo que en algunas localidades despliegan los empleados de Correos eu el cumplimiento de su cometido.
Lo hacemos constar así para descartar nuestra respo~sabilidad en todos los casos que, por desgracia, se rep1:
ten con frecuencia, por más que estemos dispuestos .ª
remitir en el momento que se nos reclamen, por duf.'h•
cado, todos los n_úmeros que no lleguen á. s·, destino_,
siempre que la reclamacion se haga dentro del mes a
que corresponda el número reclamado.

ADMOOSTB.ACION I l\EPI\I::SENTA.ClON y co1;s10NES

DEL COLEGIO DE GUARDIAS JÓVENES

OFICINAS: Ballesta, 7, bajo, MADRID

DESDE SU FUNDACION EN 1853

ANUNCIOS

TAPAS PARA ENCUADERNAR EL PRIMER TOMO

LA ILUSTRACION MILITAR

INTERESANTE
A LAS CLASES DE EJERCITO Y AR~IADA

se les ngalará:
El Al1nanaque para 1888, que contiene más de 60 grab11dos.
Los retratos en gran tamru'io de SS. MM. D. Alfonso XII
y doña María Cristina.
Se les hará además una rebaja de 50 por 100 en el precio
de los tomos publicados de la Historia Müitar, si desean
adquirirlos.
Vé11Se el anuncio de los p1·eoios de esta publicaoion.

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Se vende en esta 'Administracion, Almirante,
quintuplicado, al precio de 4 pesetas.

Eata casa, la más antigua é independiente de toda otra
de su clase, y de antecedentes bien conocidos por la numerosa elientela que la honra con sus órdenes, sigue admitiendo anuntú1 nultoJ y 101r,unicado1 para los periódicos de
Madrid, jrOflinntu 11 ,~tranj,ro, y toda clase de publica•
ciones.
Prescindiendo por completo de po111po1as frases y ofredmiento1, esta eau se remite al juicio que merezca á los
qlle nueT111Mnt, y en lo suoesivo la honren con sus órdenes.

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De una magnifica escopeta de dos callones con incrusta•
ciones de oro y plata, dedicada á Maximiliano l. 1asada por
los peritos en 4 ooo pesetas (p~ecio módico,-Para tratar,
Preciados, t, 4.0 dereeha.
Y una bonita casa recien construidade planta baja"y]&gt;rin•
cipal en el Camino de Carabanchel. núm. 15 provisional;
tiene 5.715 piés de terreno; construidos, 1.440, buen pozo
par a jHdin, y tranvfa á ]a puerta.-Para tratar, Preriados,
1, 4 °, Sr. Palmeiro.

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de todas clases

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SUMARIO.

M.ADRID.-Estab. tipo-litográfico, Rea], 1
GRABADos.-Daoiz y Velarde'.-(Oopiade w1. 111edallon que
se conservp e¡¡ el Mu~eo de At·tilletia.)

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Album militar.-Retratos de Coroneles.

DIRECCION Y ADMINISTRACION: ALMIRANTE, 2 (lUINTUPLIC!DO.
PRECIOS DE SUSCRICION.
ESPA~A y PORTUGAL .•

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Trimestre •.•..••.••••••..•••.••
) Semcsll"e .......•••..••... •••••

l Alio..

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EN LAS DEMÁS NACIONES DE EUROPA. , • . { SemeStr e. · • • · · • • · • · • • • •. • ••••.
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(CENTRO)

AGENCIA DE RICARDO STORR

NÚM. ñ

MAVR1~ MAYO DE 1883

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DON ANDRtS lOLINEI\O Y GOM.EZ CORNEJO

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A los que abonen el importe de un semestre 6 un año,

El almacen de ultramarinos donde se dan los
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Tapas y encuadernacion de más lujo con relieves
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3 posetas y las do más lujo, á. 7.
Entenderse directamente con el encuadernador.

•

HASTA FIN DE 1881

DE

LA ILOSTRACION MILITAR

LITERARIA, CIEN·TlFICA Y ARTlSTICA.

RESENA HIST01UCA Y ORGANICA

ADVERTENCIA

CUI!A Y PUERTO

Rico..... , , . . . . . . . .

Trimestre.. . • • • • . • • • . • . • . • • • . . • •
Semestre • .•....... • .•. • ••.... • •
{ Ali.o..•••••.••••• , • •.•• • . . • . • • •

EN LOS ESTADOS DE AMÉRICA•••••••• { SemeStre. · • · · • • • · •" • • • • · •. • • • •
Alio .••.•••.•••.•••••••.••••• , •

Isus FILIPINAS

Y FERNANDO

Póo.. . . .

f

::estre... • ".' • · • • • • .. " • • • • • • •

\ Un

Francia.-NL1cvo uniforme adopta,lo parR los Jefes :v Oficiales_ de infüntería.-(Dibujo de Mel.endez.-Gr,rbado de
Maxi.)

3 pesetu.
6
•

Entrada. de Cárlo1 V en Amberes.-(ruad,:o rle .lfakart,
pYemiado con m,e,:lalla de 01·0 en la última Exposicion de
Paris.)

•

11

Gimnasio ele! regimi('nto infant•ría de Filipinas en rl
cuartel del Cál'meit dll Pu]ma de l\fullorca.-(Dib1\j&lt;) de
Lagarde. ~Grabado de Pa,-ras.)

8 íranoos.
14
1 peto 6o centavo,
2 pesos 6o

•

4

•

Habnnn. -Efec.ws"remitidos por la m1iestrnnza de Artill!lrí1t á. la ~xposicivn de Amsterdam.

S peaoa.
5 •

llab·ana.-Aspeeto del teatro Payrety SUij inmediaciones,
momentos de•pues del desplome del ala derecha oel edi~
:ficio.-(De fotografía r1m1itida pir nue.1tr~ • corresponsal
D. Juan Fernandez Suarez.)

3
60 -tavoa.
::
6

Episodios nacionnlcs.-Grabados de lns olmis publicadas
por D. Benito Perez Galdós:-(Dibujo8 ele Mélúla.)

•

26

~-ó··~-~-~~.-~w ,:.;;:-

. Copia de un meuallon que so oome~·va en el l\fufeo -de Artillería

EL PAGO ADELANTADO

�</text>
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                  <text>Revista literaria, científica, artística y militar.Publicada en Madrid entre 1880 y 1884, durante el periodo de la Restauración. Fue dirigida por Arturo Zancada y Conchillos. Posteriormente cambió su nombre a La Ilustración Nacional.</text>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1753562&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>Revista literaria, científica, artística y militar.Publicada en Madrid entre 1880 y 1884, durante el periodo de la Restauración. Fue dirigida por Arturo Zancada y Conchillos. Posteriormente cambió su nombre a La Ilustración Nacional. </text>
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                <text>Imprenta de E. Meseguer Fuencarral</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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