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                    <text>�571

de Septiembre de Mil seiscientos y veinte y quatro, y de sus ante(ce)sores no se halla rrason en esta Parrochia, y solo hallo en la
Coronica de el Padre fray Baltassar de Medina, donde habla de
la fundacion de el Convento de Santa Maria de los Angeles, que es
de los Reverendos Padres descalsos (h)oy, el que en la Yglecia antigua que alli estava, antes de fundar, el Reverendo Padre Fray Diego de San Pedro decia Missa, orava y se rrecogia en la vivienda
que havia, Con beneplacito de el Vicario que entonses era de San
Matheo, y no consta el Nombre de el dho. Cura Vicario, y mas
adelante, donde habla de la rc(e)dificacion, ya que la tenían por suya los Reverendos Padres, Disse que hisso Donacion graciossa de
este Combento a la Religion el YlJ.mo Señor Venerable Dean y Cavildo que Governava en cede va( ca)nte, por muerte de el Yll.mo Señor Don Pedro Moya de Contreras, que fallecio en Madrid el Año de
mil quinientos y noventa y vno, y no fue desde luego ciendo Cura
Vicario de este Partido el dho. Pedro Sanches de Hervas, porque
su libro comienssa el Año de mil seissientos y veinte y quatro, y la
donacion que de este Combento se hisso fue el de quinientos noventa y vno, que vale a decir treinta y tres años Antes de que el
sussodicho Pedro Sanches fuera Cura Vicario, o si ya lo era no
consta por libro alguno de su tiempo, o antes, que no le (h)ay, y en
hablando de este Barrio de Santa Maria dare alguna mas rason;
a(h)orasolo importasaver el tiempo que estuvo, y administro en esta Yglecia Parrochial el susodicho, que fue de quatro Años porque
la primera partida de Baptismo de el libro fue por el Mes de Septiembre de el Año de Mil seissientos y veinte y quatro y la vltima
fue por el mes de Agosto de mil seissientos y veinte y ocho, y no
(h)ay mas rason si murio aqui o fue promovido a otra parte.

Segundo Cura Vicario,
el Licenciado Melchor Gomes de Ve/asco.
Siguiose de Cura Vicario el Lizenciado 11elchor Gomes de Velasco, quien guardo el mismo orden de su antesessor en no tener
mas libro que vno General para Baptismos, Casamientos y entierros; fue Cura Vicario de este Pueblo desde siete de Octubre de el
Año de Mil Seiscientos y veinte i ocho, segun la primera partida de
Baptismo suyo hasta la vltima que fue a veinte de Abril de mil
seissientos y treinta y sinco, que vienen a cer Seis años y medio con
poca diferencia. Y no consta en donde murio, ni consta si el susodicho 6 su antesesor dexo la Yglecia Antigua, y mvdo a el SantisiANALRs.

72

�572

mo a el .Lugar donde se halJa (h
.
vo ~tro hbro que de su tiem o s )~y la y glec1a que subsiste. Tumacwnes de Matrimonio de~¡ f' e tlla, en que centava las Ynfor
x¡cano, y se llamo Don' Pedro ~~a parese la letra, que es en Me:
\ nformaciones de el dho. L' do M Castro, Y avtorissadas dichas
12.
elchor Comes de V el asco.
Tercero Cura Vicario el B r D L .
'
·
.n 1tls de Castro.
A~ui se sigue El Bachiller Don
.
?re d~gnamente delinear, ni dar Luis de Castro, a quien no pomgerno, como mi mala letra no tnte~a rason, porque asi mi mal
f~e Don Luis de Castro o; a ca_nsan a p~der expressar lo que
sido_ vn hombre Grande, ~omq~e sus Operac10~es denotan haver
Ianc1a, que quando leo sus 1ibp eto en letras y virtud, celo y vigi·
S
ros, Y veo sus Ob ,
so nP
' t'"ro mis ubsesores perdon
r&lt;1s, me avergüentengan algunas noticias y
arhan, que esto solo hago porque
' , no se a11en t f 1
yo, y sus mercedes enmend
an a tos de ellas como
no seran pocos, y los de Ja !ªtlna clomt-~ antes dixe mis ierros que
tan que
·
e
&lt;
e 1et muchos m
'
as, pero advierno qu1sse para estas notichs b 1
mo en otras cossas se vera ue le e a erme de amanuense, cohag-an alguna mas fee "U q
busqu_e; porque se vea que quiero
mentado en varias oca~~n:t ves~s CITve esto como (h)é experi' Y en os Jugares adonde he administrado. y principalmente
Eclesiastico de esta Parroenh _este, pues para defender el derecho
c ia Y el del Puebl h ·
val ·
e1 m~ de la Coronica sita da
1
?, a sido nessesario
como d1xe antes ni nombre le ' Y ~s pocos ltbros antiguos, pues
que quando mis conosidos
(h)avia quedado a este Pueblo· por
c
.
Y personas de c ·ñ
.
'
o por contmgencia se adm·
an o me beian en Mex1·H UI't21·¡opochco, Y que
' '
iravan
.
tal puebÍo
1 que
. J"º es t uv1ese
en San Matheo
Jo el Convento de Santa Ma ., h 1~v1era, porque jusgavan que so
C
'
i 1a av1a en 1 N
~stro fue Sacerdote Exem lar
. e . uestro Don Luis de
cnvano, Ynsigne pintor co!o muy virtuoso, Docto, Gallardo Esellos hecho (sic) menos ~l unos o muestran sus libros, avnque de
y dhos. destrossados, que he rocurado sus (h)ojas enquad~r
lo merecen
narlas
para su perpetuidad , que bP.1en
·

i'

.Fundacion d e la hernuta
. de las A .
nzmas.
y la Sacratissima Ymagen de
.
de el Populo que se
Mana Santisima Nuestr·t Señ
,
venera en la h
.
'
ora
ta a esta Parrochia, que pinto d
'l\I ermita de las Animas sujee su . ano el susodicho como ~onsta

573

en vn pliego de papel suelto, residuo de vn libro roto, de su Mano,
y de su misma letra, en que disse haver pintado a la Señora. Y asimesmo fue el fundador de las Animas, Digo fundador, porque aunque fue con las limosnas que recogía vn venerable hombre que se
dedico a esso, llamado Miguel de Mora, pero en todo coopero, alento y solicito, fomentando el susodicho Don Luis de Castro, como
consta. Y las licencias de el Ex.mo Señor Virrey de la nueva España y de el S.r Arzovispo de entonses consta(n) en los libros suyos,
asi originales como sus traslados, de su buena letra, todo con gTatl
formalidad y distincion. (H)Ay partidas en sus libros de Baptismos
de muchos Barrios que ya no existen, porque estan despoblados vnos, y enagenados otros, porque ya son (H)Asiendas y poblaciones de otras Jurisdicciones, y toda esta lastima lamentable ha
sido por los hijos de el Pueblo; tambien veo que D.s lo ha permitido, pero en castigo de sus Embriaguesses y desordenes, pues
por mantener el Maldito vicio de la Embriagues los Yndios, principalmente los que Goviernan, han vendido, si acaso puede llamarse
venta la que ellos y sus escrivanos de republica y fiscales hacen,
Sin nesesidad ni con las devidas solemnidades que se requiere, de
licencia de el superior Govierno, y esso en casso de ser muy vtil
y nesesario a los Yndios el vender, que todo esto falta; y aun de lo
poquito que ha quedado avn en estos tiempos, he extorvado
algunas ventas y donaciones que handen haciendo los Yndios a
escondidas, y todo para embriagarse. Y para que se vea Claro, hasta V na merced de tierras que deven tener a el oriente, que es de
el S.r Don Luis de Velasco, de vn citio de Ganado menor y quatro
Cavallerias de tierra, parecio en tiempo de mi antesesor empeñada en cassa de vn Yndio en Santiago Tlaltilulco, de Mexico, y
Yo los pocos papeles que les han quedado los tengo en mi poder,
porque en biendose apurados para pagar ~os tributos que desperdician en la embriagues, hechan mano de empeñar papeles y
vender sus tier(r)esillas, y lo que es por el vicio maldito, colorean
que es para en este fin. Comensso a administrar en esta Parrochia El B.r D.n Luis de Castro a ciente (sic) días de el Mes de i\Iayo de Mil seissientos y treinta y sinco años: hasta dies de Enero
de Mil seissientos y sesenta y uno, como consta de la Partida
ultima de el libro de Baptismos y la vltima de el libro de entierros,
que fue el mismo dia; con que fue Cura Vicario veinte y seis Años,
y aunque no se halla en los libros de partida (la) de su Entierro, consta que murio, seria en este Pueblo, en donde estara sepultado. Porque el subsesor da rason en el libro de Baptismos, de que comenso a administrar como Cura Vicario de este Pueblo por fin

�574
575

y muerte de el B.r D.n Luis de Castro y por Nombramiento de tal
Cura Vicario que se sirvio de hacerle el Yll.mo Señor D.n Matheo
Sagade Vug(u)éiro, y fue el Mes de febrero de el mismo año de mil
seissientos y sesenta y vno, como consta de la partida primera de
Baptismo que esta en el libro.

1'dado para predicar (en) alguconblas
c,,1tolicas·1!(usu
. .
. qmsa
· f u_e acasso
alli le acaec,o;
todas
dispos1ss1ones
f tividad· creo sena con
.
te Pueblo a darle cepu
na es o desp~es de muerto se tra¡o a esnta Maria de los Angeles el
1
que se le
J~¿ad~g~~ :e~:i::tos y ochenta Yc~!~~i~:ºt
dia dies y siete e r D n Bartolome de Escoto, p_or n Francisco
1 Vil mo y R.mo Señot D. . C the·
hisso el entierro el B.
licencia que para ello le b1~ eo qu~ fue de la Santa y glec1\n ªeste
de Aguiar y Se11as, Ar~o Pd la Cuenta Cirv10 y V1v10
dral de Mexico, que .ªJustan ~t;o Años Y sinco messes.
Pueblo tiempo de vemte y q u,

~~~;~

!º

d·

Quarto Cura Vicario, el B.r D.n Alonso Coronado.
Si avergonsado estuve antes a el querer dar alguna noticia de el B.r D.n Luis de Castro, mucho mas lo estoy, de quererla
dar de su Subsessor, que fue el B.r D.n Alonso Coronado, Sobrino
que fue de D.n Luis de Castro, segun me han asegurado. Quien duda que gosando de este no solo la relacion de parentesco tan inmediato, sino tambien la crianssa y Edu(caJcion, no seria vn portento;
A.si es, pues me aseguran las personas que familiarmente le trataron,
que era vn pasmo de lanaturaJessa en literatura, vn talento desmedido, tan completo, que los negosios mas arduos que se ofrecían a
las personas de oficio y Dignidad de su tiempo, le llamavan para
consultar; los Cermones de rumbo y de mayor empeño, asi de la
Cathedra] de Mexico como de otros Pueblos coomarcanos se le en.
comendavan, y muchos de Cathedral la víspera o el mismo dia se le
solian encomendar q uand o havia acsidente de enfermedad ei, los sujetos que los tenían encomendados, y esta noticia la huve de los Re.
verendos Padres que le trataron aquel tiempo, morando en el Convento de Santa Mana de este Pueblo. No quedo cossa suya particular en esta Parrochia, antes sf, de su tiempo, se hechan menos algunos libros, como son de la hermita de las Animas, de sus limosnas y las Missas que alli en su tiempo se dixeron, Ynventario de
esta Parrochia, Directorio y todo lo mas que es Govierno Parrochial; porque sus escritos y papeles fueron solicitados de muchas
personas en su fallecimiento, todos procuravan adquirirlos y entre
los que llevaron seria mvy posible fueran algunos de parrochia, que
(h)oy donde se hallaren cerviran de poco y en esta Iglecia Cirvieran de mucho sus noticias. Pues las que de su literatura buena vi·
da y costumbres (h)ay (h)oy, son las que como digo me han participado muchos religiosos que le comunicaron, Padres Exemplares,
Graduados antiguos y sumamente apreciados en su Religion. Mv.
ria El susodicho en el Pueblo de Mexicaltzingo, cercano a este de
San Matheo; su muerte fue accelerada (sic) de vn Dolor Colico que

. . el B .r D.n Thomas Butron Jl!ugica. .
Quinto Cura Vtcarw,
·
Qwen
Butron y Mug1ca,
Siguiosele de subses.or el B. r T~~~:eses poco mas o men~s,
duro en este Partido t1e~po Íe Bi:tptismos, Casamientos Y. ent1eonsta por las partidas e '
ue fue Cura Vicano p~oSegun c en dho. tiempo hisso, y p_arecel q ·smo en las informac10rros que
· ¡ d1sse e mi
.
· el
Pío y no Ynterino, porquel )as1 0ossa expecial suya, m consta s1
·
· no ( 1 ay e
nes de Matnmomo,
.do a otras partes.
susodicho Cura fue promov1 '

. . el B ..r D.n Bernardo
Sexto Cura Vzcarzo,
de Peñalossa Rzncon.
de la y crlecia que (h)oy exisYa di rason antes quan~oL:::!~iado' D.nªBernardo Pcilaloss~
te de el subsesor, que fue¡ e
·nas de Temascaltepec; resta so o
O~iginario y Na_cional d::::s:~o En este Curat_o, que fu~
Poner aquí el tiempo q
comenso a cervirle por e M
o menos pues
urio por arzo
de
seissienlos Ochent: :n:~~~ :n:sta y glecia Pamil seissientos y noventa
Predicador frayD
Cle~en~
hial· celebro el entierro e .
metio el YJ1.mo S.r .r . o
rt;º~e Morales, por facSul_t_adyqudehole ~~dre administro algu?osA
d1ña:t·
A
·
y
e11as
·
rac10n
Francisco de gmar
y' antes de cerrar esta nar
t de ,elhasta que hubo Subsesor.
'
deudo mio, como cons a
d ' e el dho. B.r Peñalo~sa fue b
o ~u . d e vna Capcllama que o tuvo y (h)oy le poseo yo, funtest1momo
dada en Cuentla.

:~:~e

;¡e~~:~:
:i
~~

r;~:;;adre

�576
577

el B r D
·

,n

Sept~·mo Cura Vicario
Franszsco X · .
'
ai1zer García de Velasco.

A l~s ocho dias ele el mes de M
.
ta Y.seis tomo posesesion (sic) d :1yo de md Seissientos y novenXav1er García de Velasco ori / e~te Curat~ el B.r D.n Fransisco
n_ombramiento y titulo de Cur~~~~11~. de la Civdad de Mexico, por
s1sco ~e Aguiar y Seijas se cirvio 1ca1 io que el Yll.rno S.r D.n Frande hacerle. Cirvio en el tiempo
de tremta y vn años y seis me
sacerdote muy ajustado Yns1'gsnseesM, :V~viendo exemplarmente· fue
' la fi t m1stro ' Buen Lengua mexica'
no·' pI·e d'ico en Mexico en
chos Años Y el Cermon de Bu/s a anual de Jesus Nasareno mude la ~athedral, y predicando :~ ~e se predica en el Cementerio
sordec1? y quedo falto de o do
. ~o ~ho. Cermon ele Bulas en¡ue tema, huvo Vicario aliun~:~ñ cuya rason y otros acsielentes
tempo crecio mucho el vicio de h os ~ntes ele morir, y en este
aquexado Y molestado, que a ' emb_na~ues, porque estava tan
est~ oc~sion fue descaesiencÍo t:o que~ia m ver a los Ynclios. Con
h~v1a tiempo de seis años ue ~o, as1 la Doctrina Cristiana, pues
clia conseguir con los fisc21es
no se enseñava porque no poend esto no tenia culpa algun~ res Juntaran a los niños y niñas y
~::~/~es muchos dias salgo pe:S:~:~:d; que a mi me ha pas. e a sacar a los su(so)
e sus cassas por ue
esso suelen estar tan ~b . q sus Padres los ocultan Y a m d der
b'
nos, que no est't
'
as e
. ya t 'n en sí e incapases de po. em
. iar a sus hiJ'os. Hae sian
V 1cano que ya se 1
an poco
·
'
e paseaban lo B
· casso del Cura y su
~?han llegar a pedirles vn polvo d! orrachos por delante de ellos·
b ieron el Viatico para vn enferm~u! ~a~(eht)as; en otra ocasion pi~
uen sacerdote Vicario con
.
es ora de la noche el
flor Sacramentado
h pro~pt1tud salio con el Sob .
y
d'
, Y no ubo qu,e d'
e1 ano Seia,
despues de haver handado c: iera rason para donde se peta p1 ~~untando, se bolvio a la Parr n ~u Mag.d de puerta en puerel
. y s M'
ochia
. i
d alt1s1mo D .s estae Yn']Una
. a depositarle ' P'td
e ec,encio
ote. le sucedio que su Cav~lgad~ra rmstro. A este mismo SacerYnd10, y se la encerraron acass
se.entro a el cenbrado de vn
le perdieron el respecto (s'i~) Y ~' ~or irle a sacar adonde estava
. En otra ocacion estava el Yndi~s1eron envestirle.
é impersonalmente a el Cura c Governador respondiendole mal
bolver. por su amo, y el dho. c;v orno oya (sic), salio su criadc/a
a el Cnado delante de su amo y tu:rn; 1~r ma!di_to embistio y araño
'
o a cttrev1m1ento, que siendo tan

¡/.

!

G

d10

'

culpado y su infamia tan manifiesta, fue a querellarce este mal Yndio tomando por la mano ante el Yll.mo Señor Arzobispo; su Yll.ma
como savía los buenos y Cristianos procedimientos de dho. Cura,
desprecio el pedimento de el Yndio, y lo peor es que este no se
enmienda ni da muestras de tal, y en mi tiempo ha sido Governador quatro años, sin poderlo remediar, porque los Yndios eligen
a el mayor Borracho y de peores constumbres para que a ellos les
(h)oneste sus desafueros. Concideren como hallaría yo este partido, y lo mucho que padecieron en el los dos Señores Sacerdo·
tes dhos. y sepan que lo expressado es vn apisse de Jo que sucede, pues ya dixe antes que no es nesesario poner sus nombres, quando sus torpes e Ynfames operaciones dan a conocerse brevemente.
Tubo (sic) atrevimiento el fiscal de mi antesesor a dar vna Certificacion para vn Matrimonio, y avnque le castigo, no fue como merecía,
y luego que yo bine solicitando reparar estas lastimas y como no
conocía a los sujetos (y) el fiscal que halle era muy anciano, avoque
buen hijo, y ya no podía exercer su oficio, huve de desir a los Yndios que me buscaran otro que hisiera las cosas bien y me ayudara en la enseñansa de la ·doctrina Cristiana, y la depravada malicia de ellos me trajo a el que tenía ya reprovado y Castigado mi
antesesor por sus falcedades y ex(c)esos. E yo sin snverlo, le admití y le tuve algunos meses amas no poder, hasta que le huve de
quitar y puse a vn mosso, por hacerme el juicio de que avnque estuviera contaminado con los Borrachos y malcines, no obstante era
mas facil de reducir, y pidiendoselo a D.s mande buscar a vn Yndio que de vista nomas conocía y no le hallaron en el Pueblo, porque se hallava en otro trabajando, pero finalmente vino temeroso
porque jusgava que Je buscava para otra cossa; no tan mosso, que
no tenía mas de veinte y seis años, cassado y con hijos. Quisso
Oponerseme el Yndio Governador que llevo referido, y con grandes bases y ladineses me impedía el que yo pusiese tal fiscal, diciendo que pusiera a vn Biejo, y no a el, que que se diría de ellos en
otros Pueblos que los Governava vn niño; dile yo muchas rasones
que le convencia(n) hasta decirle que el Sacerdote para obtener
vna dignidad tan alta no nescsitava mas que de Veinte y quatro
años, que para enseñar la Doctrina qualqnier mosso bastava, y to·
do era tirando a provocarme, para hacer el y sus Aliados vn Alboroto, y perderme el respecto; pero yo que le entendí sus deseos tan depravados y que mis deseos son solamente de reducirlo a el y a todos por bien a la observancia de la ley Santa de D.s,
tolere y con gran disimulo los despache, y boy prosisiguiendo (sic)
con mi fiscal, el que vive injuriado y despreciado de ellos, y el mi-

�578

serable a los principios caía con ellos
.
'd Y se Juntava a la embriagues
por tenerlos gratos pero ha
hase y ba ay~dando~e b"
qluen o D.s que ya totalmente no 1d
ien y os lleva con suf . .
p
no me dexaran algunos de d .
. nm,ento. arese que
Y los _remitia a el Arzobispa~~:·
p~rque no le(?) seguia cavssa
sesano, pero adverti que
y uda que as1 parese era neseran pocos y qu h .
garse, Y seguir vida mas
l
.
e av1an de desperdi,
·
·
sue ta Y hvertossa ( · )
.
mcts cterta. Trate de pad
. e sic Y su perd1cion era
ocacion del Correo-idor de ~ce]r ~nd:e~ucirlos, quise valerme vna
ciencia, que velar; Y "d a uns ics1on Y avn le encargue la conObJ'
.
e
CUl ara su pueblo q
l
igac10n, celando el que en l
' ue no so o yo tenia esa
sierros de embriagues y desordas ca.ss~s de no~be no huvi~ra ennoche a el dueño de la cassa de edn;:d h1ssol? as1 Y pr~ndiendo vna
en la carcel me dixo le tend f C . e hav1a vn encierro, puesto
tr:!1!ando ocho dias y de costas
le llevaría dos pessos, por
por el, y como el Diablo t.
J personal de haver venido
d
1ene
muchos
Padri nos, ba1iendose
·
·
cna os de algunos pers
.
de los
ros de su Ex.ª que est ona3es,r estos empeñandose con los cochetan tribial Y ta~ leve a ava Ben an Augustin, le pusieron el casso
C
·
SU
X.ª que mando
.orreg1dor soltara libre y sin c~ t
vn decreto a el
m puede serlo, y con esto qued s as aquel Cas1que, que no lo es
~dron peores, Y blasonaban que y~
mandava su Ex. a que el
.
'
correg1 or no se
t'
registrara sus cassas· el c
'd
me iera con ellos ni les
·
' ,
orreg1 or des
· d
v10 a hacer mas deligencia.
'
gracia o con esto, no bol-

(it)!

:t

Pº:

!
¡

579

sistir fue por el desaseo y poco cuidado de los Yndios. El Señor le
pagaría en la Gloria su trabajo, y lo que padecio con los Yndios,
y a el minimo que soy yo quiera asestirme (sic) con sus auxilios, y
darme aliento para padecer, que como consiga el remedio, padecere muy gustoso, y trabajare lo que mis fuersas pudieren.

Octavo Cura Vicario,
el B.r D.n Joseph Navarro de Bargas.
Ya paresse nesesario segun el orden y metodo qe este quaderno el poner rason de mi Yndividuo, en quien no se halla cosa digna
de alavanzassa (sic), solo si buenos deseos de acertar en todo, y travajar en la Viña del Señor. Entre a este Pueblo de Cura Vicario el
dia Ocho de Diciembre de el Año de Mil setecientos y veinte y siete,
con titulo y Nombramiento que ce cirVio de conferirme el YJ1.mo
y R.mo Señor Maestro Don fray Joseph Lanciego y Eguilas, Arzobispo que fue de la Santa Metropolitana Yglecia de este Arzobispado de Mexico, que fue el ultimo Curato que proveyo cerrando
con esso el Curso de su Exemplar y Santa Vida.

Ydolo Principal de el Pueblo,
que llamaron Huitzilopochtli, y que yo saque.
El Colateral JJ;Jayor del Presbiterio.

"Ya parese me he detenido en esto
.
' Y olvidado de lo que en
su tiempo hisso el dho m·
.
· 1antesesor y no e
en su tiempo adelanto, dexando el B ~
s rason se dude lo que
Y algunos reales para el col t .. 1·. P.e~alosa acavnda la Y(g)lecia
e,
·
a e1 a sohc1to su c b
xecuc10n la fabrica de el C 1
'
•
o ranssa, pusso en
t
·
o ateral y le hisso
. .
a, a Justando de su cavdal t d 1
'y cons1gmo a su cosYnventario; embigo la Ygle~i/ hfs que falta:ª• como se vera en el
la de Santiago el Baptiste . ' o la Capilla de S.r SanJoseph
no, avnque todo muy d ·1
'
h h
'
ec o otra ves quasi de nueb
.
ev, 'que yo le (he)
las Animas de Cal (y) ca t o, Y &lt;L mas de esto biso la hermita de
de dha. hermita ](unto alg~u o ª1·su costa y el presviterio de voveda
.
·
'
na 1mosna avnqu
'
gasto mil pessos e hisso otros al'ñ ' d e poca, Y de sus fincas
no subsisten, sera bien se sepan 1 osl Y ªs eressos, que aunque ya
por os vbsesores, que el no sub-

Y prosiguiendo en el trabaxo y cumplimiento de mi Obligacion
sin salir de el Varrio principal que hablamos de la Santissima Trinidad Tzapotlan, su Yglecia Antigua primitiva, y Cementerio, el
día quince de Octubre de 1732, dia de Santa Theresa de Jesus,
parecio dentro de el Cementerio Antiguo cerca de la peana de la
Cruz que alli huvo, en donde se hallo la oquedad y ojo de agua tapado y cerrado con una losa como queda dicho, En la Esquina de
dha. peana, Vna figura formidable de vn Y dolo de piedrq de Canteria bien formado, al menos la Cavessa y rostro, que (e)l Cuerpo
estaba en desproporcion de Cimetría, por no decir eón la Cavessa,
que es agigantada con buena perfeccion de Narises y ojos. los que
son de Concha blanca enbutida en las oquedades de la piedra, y
por niñas dos asavaches bien redondos y lustrossos, que parese
que vivamente esta mirando con ellos; en el pecho, vna oquedad,
y dentro vna piedra redonda con su taladro en el medio, de las que
ANALES,

73

�581

580

los Yndios llaman Chalchíguitl (sic), de color verdossa reluciente, y otra de distinto hechisgo, a manera de canuto, de la misma
Calidad que la dha., y esta la tenia enbutida en el Ombligo, y
esta piedra de el hombligo, se ya lo que contiene, la de el pecho no
he podido averiguar ni discubrir (sic): sería acasso en la antigüedad
de mucho valor y estima, y guisa por emplearla vien se la metieron en el pecho, y vna y otra tapadas con fino cal (y) canto; el
Cuerpo Centado como llamamos en cunclillas (sic), y los Yndios llaman coteztica, con cacles formados en los pies, y sus correas como
ataduras; de los hombros le salen vnas alas muy perfectas, y en
su lugar Cola a manera de Aguila; pintado todo el Cuerpo de almagre fino, y vn Morrion O montera bien formado, en que tenia
metida la cavessa, esta pintado de Ocre; entres (sic) las piernas
tenia dos la(n)ssas de pedernal, vna mayor que otra, seria en sefial
de gran Guerrista su original, y las alas por gran hechisero. Y por
muerte de su dueño disse el Padre fray Baltassar de Medina en la
Coronica citada, le levantaron sus Ydolatras estatuas le Edificaron
templo, y veneraron por dios, y el templo fue en el cerro que ya
he dicho, y cerca como treinta varas de adonde le halle. Pocos
dias antes de hallar este Y dolo, se ley o en el Comben to de San
Diego de Mexico la Coronica que nuevamente trajo de España el
Reverendo Padre Custodio fray Joseph de Messa, y en ella vn casso muy particular de este Pueblo de Huitzilopochco, que es la noticia que en el Combento de Santa Maria que (h)ay en este Pueblo, Vivio vn trienio, y leyo curso de Artes, San Martín de Aguirre,
V no de los Ynsignes y Valerossos Martires que murieron en el
Xapon en compañia de San Pedro Baptista y San Phelipe deJesus,
y con esta noticia, su Celosso y Egemplar Guardian de este Conbento, fray Miguel de Samora, solicito bienhechor que pintara vn
liensso de el Gloriosso Martir San Martín de Aguirre, y asi su Paternidad como su Comnunidad (sic) y Yo atribuimos a milagro de el
Santo el que pareciera el Ydolo principal de este Pueblo, Huitzilopochtli, porque yo no tt&gt;nia ni tuve noticia alguna, solo si sospecho que (h)asia la crus pudiera estar y cavando dicho dia el Yndio
a quien le señale el Sitio referido para que labrase su cassa dio con
el enterrado mirando para el poniente, y bien acomodado' y puesto; avissome el fiscal, y fui con gente a sacarle, pusele en esta
Cassa, y tuvele algun tiempo, porque benia mucha gente a verle
y a su tiempo hare con el lo mismo que con los demas.
'
)

, em bu t'd
Vna piedra que tenia
z a en el hombligo.
. d de el hombligo, y doy la rason que
Aquí ha~o refl~xa de la pie er;ndio Huitzilopochtli fue Gran h~he podido discubn:, y es q~e ic ue los Yndios llaman Hahu:chisero nigrornantico, sau~ie
)q ue bolava a hacer sus hech1pochi-Hamatini; las alas s1gmfllcaHn q ati'ni· que es Saori. Me susebl' denota o am
,
d'
serias, pero el om igo
do de treinta y vno, que a vn Yn 10
dio en este Pueblo el Año passa alicias de quien la (h)vrto, y para
le (h)vrtaron vna mula, y tuvo m f e á ver (á) vna Yndia de la
.
el y su Muger ueron
mejor cerc10rarse
Barrios porque ssavian, que e11~ o
Villa de Coyoacan,
s:s esta lo' que aconstumbran pedir'
vn hijo suyo era Saone, p1 10 es 1 un dinero que le dieron, y y enque son Velas para l~s San~?s ~ ~!disuelo hijo de la Yndia, a pedo a saber la resoluc10n, sa 10 e
handava diciendo que
"
d d' ·endoles que para que
11
lear con su Ma re, isi .
r nunca nada ni adivinar, que e a
era Hamatini, si no podia haced' a porque no le guardo el horntenia la culpa de que (e)l no pu ier ' balen de el para haser sus
bligo con que nado: sin duda que .set. e Nuestro Y dolo Huitzilov· t
to denota el que ien
.
. .
ue los ue lloran en el ien
adivinansas, y es
Pochtli' disen las malditas vieJas q S i·e~ y a estos tienen cm' d
t s de nacer son aor '
de sus Ma res an e
' .
or y nsuflacion Diavolica, que con
dado de guardarles el hornbhgo, p
es mas que vn herror Ynel o sin el nunca basen cossa alguna y no
fernal y Crasso.

Y~ )(,

de:~º~

r:

Barrio de el Calvario Thegpantzolco, Nue·vo.
..
. d la Santísima Trinidad TzaEste Varrio es h1Jo. de el B;:~~o e ue d~sir de el, que he omitio al qunas cossas notables se ponpotlan, y avnque todavm. falta
do por no llenar papel, sm envarBg ·gs segun fuere Conveniente.
en los demas arno '
.
.
t
.
.
fabrica maanitud y s1tuadran aqm Y o ras
Ya queda dicho de la y glecia anlt1~ua, su1 l~ que 'desia Presbiterio,
d
ta misma y g ecia, et
. d
don; dentro e es .
Sirnientos para fabricar vna y glecm e
1 largo y nueve de hancho, con
tengo trassados y abiertos
veinte y dos varas de tamaño en ~ados .quedaran en seis varas y
sus taluces (¿tragaluces?) que ~ecor des con sus Pilastras; el Presquarta de Claro, y lo res~anted Vªr:da ~ lo restante de la y glecia
'
biterio es el intento fabricar e ov

�58S

582

de manposteria y te(c)ho de madera, si el Señor me ayudare. Cervira esta Yglecia a dos cossas: a Yglecia de el Varrrio de la Santissima Trinidad, pues se ha de colocar la Ymagen Santísima, y para esto ayudar los hijos de el Barrio, y Cristo Señor nuestro Crusificado, que tambienes de el Barrio, para que se venere alli como
en el monte Calvario (d)onde remata el Via Crusis los Viernes de
quaresma que se handa por las calles, y acavada se buelve a la Parrochia resando el rossario de Maria Santísima, y luego sube el
Cura a el Pulpito a predicar su Cermon de tanda que se predica
loS'" Viernes en el Ydioma Mexicano; porque lo entiendan así todos,
avnque los Yndios son muchos ladinos, no cirven sus ladinessas
para el aprovechamiento, y es mejor en su Ydioma para que se les
imprima la Palabra Evangelica; los Yndios no persiven cossaalguna de Cermones Castellanos, ni los muchachos, y todos se confiessan por ladinos que se hore (e)n Mexicano, porque se explican
mejor, y entiende(n) mejor lo que se les manda, y muchos he confessado asi en este Pueblo como en otros Lugares, que disen: Padre, si tu no nos huvieras explicado en tus cermones como devemos confesarnos y lo que (h)emos de hacer, Ya estavamos enduresidos, y nunca salieramos de Nuestros herrores, verdad es que todos los Padres y Nuestros Curas nos han predicado y enseñado,
pero solo a(h)ora nos ha dado gana de enmendarnos. Yo pienso que
es por moverlos a devocion, y porque nesesitan de no dexarlos
de la mano, y estar continuamente a la rienda, y es cierto, entre estos miserables, porque ellos por si muy poco adelantan, y es menester gran Caridad para con ellos en todas materias. Como habran experimentado ya tantos Ministros Celossos, y experimentaran los modernos, Coge este Nuestro Varrio en quadro desde el
puente que esta sima de el Caño de el agua de la (a)targea que
va a el Combento de Santa Maria, y camino que va a Coyoacan, hasta el otro puente que esta en el Camino real que bá de San
Augustin de las Cuevas a Mexico, y remata en el Caño quebrado
antiguo que iba para Mexico, que llaman los Yndios ayocotocco,
y el mismo caño divide el Barrio hasta Xacalco, que es su fin en el
Pantano que esta junto a el Caño que llaman apapazco; tiene hasta
veinte familias, quatro que alli esta Estavan desde Estavan desde
(sic) la Antigüedad, y las quinse nuebas que he metido, con que se
ha avesi(n)dado y hermoseado dho. paraje, que solo era.n potreri11os
de bestias y lugares provocativos a maldades·, por estar emboscado de nopales y ramajos (sic); (h)oy pasa una Sanja de agua limpia
por la misma puerta que era de la Yglecia antigua, y a el otro lado
estan los Ahuehuetes que estavan en el Cementerio Antiguo, que

.
1 Oro-ie~te (sic), que la Anticae la puerta de el Calvario a e ;s decente y cae a el Ca(h)~~r; a el Poniente, por que ~stad:nte de lus y consiguienteg~ real su Cementeno y mas a u~ hacerla asi. Se van alenmm~e lo cera de. concurso., determ1~:sillas y las que estan hemen
ros muchos a fabncar sus
~dado en algo, a otros

~

t';;'~º v~~s las han costeado, otros se h::: quatro y seis familias
nf;g;~~~~~~!~d~~~;l:~~;!:~~!::s~~~i:::::o:f
ue aunque h11os e es
se podía llamar, com

11;~~~

;f

~l Pueblo, que ingenuamente ya n~a eros en el Camino real pasan
sean los que (h)oy lo ven, y los pa~m~didad (sic) de handar, porque
admirados de ver que ya (h):ro~º(sic) sus puentes y malos p:si~:
estan los caminos aderesas
ia vn~ que fabrica su cassa e
m uestos· porque como cae
. ven estas de vassos del agua
C? ;us San'jas para su resg~ardo, cir s se hasen ligeros y ya no

~~~ llenava los Caminos, y ltbre!dt:t; aesto se llega el que esta
rodean a otras partes co~o sus nti ~a de el rio de Coyoacan que
libre el Pueblo de la penah?ad (~oy tiene esta acertada; y n~
le inundava; porque ~a caJa q ue a veses rebossa, y por a~g~o
esp erimentan avemdas, y aunq . li"mpias en ellas se div1ert~
se
(h)ay sanJas
'
·
fabnportillos se entr~, c?mo La y glecia de Nuestro Calvario seHuitzi-

:e

~~~~~~~i:~;.,e¿:~;~~rro de el t:~f~ºq::ti!':~ f: t:i:;~ con to-

lopoctli que esta Contiguo, y ac;e rason en el Ynventano que :sta
do lo que fuere dignq de qu~ se asi mesmo las fiestas que a_ll~ se
y
. que las que la Sant1sima
en este l1·bro , a que me remito,
d Calvario,
d.
han de celebrar por rason e das tanto que es sola vna su ia,
Trinidad tiene sdon ;:;.ur/~~~~:dac~n Ministros, su li~?s~~::t:n~:~
ue se compone e i_s '
M' a que se canta e1 ia l
rialada en el directono, y vna l~!ros de DonJuanJoseph el manes de Obligacion de los he~e
us hiJ·os de donde salga su
que
d 1. este tierras a s
d pes-

~:!::t:~~~~!::pr: ~staf oblig:id:i~';~:o ~':~~: ;:ebl~sasus
sos no dexa de aliviar en a go a
alimentos.

.

p dro Cotzotlan, San Miguel
Barcr~::h~::tla~ y ]erusalen, Vnidos.
.
.
. . eran por si solos; tuv1er?n sus
Cada vno de estos Barnos l~
nte de que se compoman, tey magenes sus hermitas, y mue tabgaen repartidas entre los que los
.'
, das ' que es a
nian sus tierras
separa

�~84

(h)avitavan; todos si no muy distantes de este Pueblo, antes si dentro de el, como lo estan (h)oy los que han quedado, menos el de San
Juan que dista Vn quarto de legua poco mas 6 menos. Cerviame
esta separacion de Varrios de gran copfucion, así porque ya no son
como porque los Yndios que han quedado en cada vno son pocos,
pues en algunos (h)avia dos familias, en otros ninguna, y en el que
mas (h)avia quatro, y esto me motivo a vnirlos, que avn siendo asi
consta de Doce familias, lo que si halle en el de el Señor San Miguel Archanguel (sic) Ahuehuetitlan, es vna hermita Pequeña de
adove, sera de ocho varas de largo y seis de ancho, con vn Cementerio levantado de terraplen, que esta vna vara poco menos en alto y libra dha. hermita de anegarse. En ella ce celebra el Santo
Sacrificio de la Missa, y se hase la fiesta el dia de el Santo Arcangel con Missa Cantada de vn solo Sacerdote, y acavada, (h)ay prosesion alreded_o r de el Cementerio, y avnque en dha. Hermita no
lh)ay mucha decencia, y solo esta la Ymagen de el Santo Archangel de talla y algunos liensos de Nuestra Señora, Con todo, para
dho. dia, se aliña y cuelga muy decentemente, de modo que se puede Celebrar en ella, y lo mismo vno de los días de letanía, que va
a ella la procesion y se dise Missa.

Y dolos que saque de este Barrio.
Este lugarsito y sitio fue en la Antigüedad de super(s)ticiones
é Ydolatria, como lo manifiestan los tres Ydolos que ya dixe saque
Junto a la Yglecia. El vno como Dansarin, el otro como V na Muger
mayor, y otro a manera de mono, enterrados en vna Sanja ensolvada; los vesinos y dueños de la cassa Ynmediata todos lo savian,
pero les tenían miedo, y estavan temerossos no les diera ayre si
los sacavan o los demolían, y tuve noticia que el dueño de la Cassa, Padre de los que han quedado, padecia vna enfermedad de Dolores, llagas e (h)inchassones, y quando se sentía fatigado los descubría y limpiava, y hasia otras demonstraciones para ver si se
aliviava, y creo que no tendría esperansa en ellos, pero cimplemente creia las tradiciones de los V(i)ejos, y si tenia alguna era
muy material. Y este error cada dia esta mas arraygado en los Yndios, y se conose por el miedo que a los lugares dhos. tienen, y así
esto ha sido vastante para que yo busque y haga deligencia, Y
gracias a Dios no he errado ni ha sido en vano qualquiera deligencia que he hecho, en todas las veses que me he puesto a Cavar los

585

. ha uerido para confucion mía. darme
h e sacado, ya se que D10s
qh t 'do la noticia me he v10lenta.
·
asque
'
· ·1o,
b
acierto·,pero tam ten 1am
. e em
. d"gar y averio-uar
con s1gt
'do a querer sacar1os, h astae pnmero
m ª essas• que ºsiendo ast· bien,
·
•
. . l ara esta y otras empr
'
·1
que es lo pnnc1pa p, '
rreran ningun riesgo m es
todos los Ministros en el.Señor que f~i~~o· porque no lo (ha) de persusedera cossa alguna m te~n ~a e e c~n toda esta evidencia, y
mitir Dios Nuestro Señor. rnd om uel lugar los tres Y dolos, me
que (H)Avía destruido! saca~ 1:c~1 de cal y canto para su perpehalle empeñado a fabncar
t ·o y el Cuerpo de adove. y por
tuidad, avnq1:e ~e~ solo el re~ i en d~s varas, y sin derrivar 1.a herprincipio abn Stmientos de V ~mte y
a enrassados los Sim1entos
. do la y glecia· tengo y
f b .
h
mitita, boy asten .
'
que
leyeren
de
esta
a nea
1
de el Presbiterio.Aqm se aso(m.br)a~:nr~!uelvo a emprenderla; fi~ en
como sin tener pa,.ra ella ella sic '
ara su Culto y venerac10n,
el Señor que me lo concedera, que es ~nd~ lean la descripcion de
y todavia se han de admirar _mas, e~ Maravilla en vn Pueblesito
el Barrio de San Juan; essa slt qdue n~evo· de1·010 para su lugar, que
11
cavado el hacer O e
'
· D' s mi
que ha e ya a . . '
. i no se consiguiere, resevira 10
hablamos de San Miguel, que s
e avnque no sean mas que los
buen deseo, y los hombres veran qulo que halle. Esta nuestro vaSimientos, ya (h)avra_algo maslqBue . de la Santísima Trinidad
.d
et1do con e arno
. 1 d'
rrio tan vm o Y m
]
e no (h)avra qmen e 1sAticpac [que (h)oy es ~l de Co:~:i:~ !:cho nuevamente esta su
tinga, porque la y ~lecia que ~entro de San Miguel, y las cassas de
ue desde ellas se communican, y
Presbiterio y quast toda .ella
los vnos y los otros tan Juntas, q b ti'ssan Cassan y entierran
'
d 1
. . ( ) en que estos se ap
solo se d1stmg u en
. ·r a ha sido como consta e os
en esta Parrochia, y desde la p:i~~ t:acan. He procurado cepararlibros de ella, y aquellos en la d . y Sanjas para que los vnos se
los en algun modo, hasiendo cammost y. por no mover qüestiones,
lado y los otros a o ro,
or ue los tiempos no ofresen mas., me
goviernen a v~ . .
y por la imposivihdad, y p q . t
pasificos en la corta tierra
1
n que esten qme os y
.
t
contento so o co
.
dh lado de el pomente deven eque tienen (h)oy, que la q~e Pºf ;~eblos son Seissientas varas,
ner, que su Magestad les ~ a f:o desde l~ Vltima cassa; (h)o~ llemedidas, no desde la y glec1;, s M' el hasta el camino que viene
gan las de es(te) Barrio de B an. if: Santa Maria, paraje llamado
de Coyoacan para nuestro _arno alto y elevado que esta a el laAcozac, lindando con vn. cemsero ara ava ·o a el sur hasta vn pedo de Coyoacan, y ay (sic) cor~e Po otr~ de .el Santo Cristo de
dasso de tierra de Sant~ Do~~~gd~YSanto Domingo trahen a el
N onoalco, que tocan aca, Y e

Jª f

�586

587

Santo a que se le diga su Missa en la Parr
.
.
'
'
.
ochia, Y dan a el Cura
por su limosna dos pesos ,
1
de el Señor trayendo a Chy. ~ ~smo el dia de la transfiguracion
noalco a que se le cante s::i~sa e~or Nue~tro c_rucificado de Notos dos pedasos de tierra es
, an la misma hmosna. y con esinmediatos a los de Coyoacamenester gran cuidado, porque estan
po pueden perderse y acavar°~tpomobel l dde Acos.sac, y con el tiemue o e arrumarse.

Barrio de Santa María" Pochtla C
Padres descalsos de Nuestro ;ad~:v;::°p,de lo! Reverendos
este Pueblo de San Matheo A t l
ranci~co, dentro de
'j&gt;ochco, que el Bulgo llama cfu~~,1,%ulco~va11gelzsta HuitziloMuy importante me ha paresido dar noticias d S
.
ro ten~o por mas nesessaria la noticia de el B e . a~ Miguel, ?&lt;:ma Virgen Maria, Ceñora Nuestra del A
ar:10 e la SantisiVarrio vn Equivoco que comunm t 11ª sumps10n. Padese este.
·
C
'
en e aman Churubu
· d
as1 que hurubusco es el Pueblo p . .
seo, sien o
te de S.r San Matheo y lo f
nnc1pal, Cavesera que es es'
ue avn en la Gentilidad
·
, que siempre
tuvo por sus sugetos y agregados A .
demas. La significacion de su no~b ssi a este co~o como (sic) a los
mercadurias o rescates
re segun entiendo, es lugar de
devian de tener antigu;!~:i:e pocht~catl significa resgatador;
frutas, Comprandolaálos Arrie'ry avn ~ie~en hasta (h)oy trato de
rras, yaca maduran para llevar ;~u~ a argan Berde de sus tieen la antigüedad morada y (h)av·t ~xic~~ la P_lassa. Este sitio fue
fernales, como refiere el Revere I :c;nd iafbohca de Espíritus Yndina.
n °
re ray Baltassar de Me-

ª

Vn Sapo de Pied~a que hallaron los Padres descalsos
ba10 de la Peaña de la Crus.
Ir
. .
1 s~ ~enerana algun y dolo
na acaso el Dios de los mercad
. emp o onde le adoravan: seacierto en las compras Y ventas~s para tener buenas ganancias Y
algun otro, que vn sapo de pied' no se yo que se ayga (sic) hallado
fico el Combento y debaxo d ra, que se saco quando se re(e)di,
e a peana de la Crus de el CernenCitando a el Padre T orquemad

C?Yª era la y glecia que alli (h)avia ~:

·¡

terio estava enterrado, y no es el Cementerio corto que (h)oy tiene el Combento, sino el dilatado que tenia antes, pues los cimientos llegan hasta dentro de El Barriesillo de Chilac, y todavía se
manifiestan, y allí queda vn Alamo, y hasta (h)oy permanese con
advertencia, que el camino que (h)oy (h)ay delante de el Combento,
no lo (h)avia, porque era antes el dho. Camino Cementerio y no
huvo otro camino para Mexico que el que esta a la orilla de el
Rio de Coyoacan que llaman tepetoca, hasta donde lleg-a la tierra
de este varrio, pues asilo manifiesta un Mapa que tengo en mi poder
entre los papeles del Pueblo, que me entrego un Yndio Anciano feligres de esta Doctrina llamado Felipe Lopes, que vivio junto a el Convento en el paraje que llaman Colostitlan1 y con el defendí, y con el que su Mag.d 011dena que sus Pueblos tengan seissientas varas, a cada viento, las tierresillas que estan enfrente de
el Combento desde el Cementerio antiguo hasia tepetocan, pues
son de el Pueblo, é injusta y maliciosamente se (b)avian introdusido los Yndios de Coyoacan, y tenian Magueyes Cembrados, tenían fabricado vn (h)ornito pequeño de ladrillo, en donde .cosieron
(sic) los que nesesitaron par(a) su Yglecia de la Santisima Trinidad
Aticpac, y en esto no son los mas Culpados estos de Coyoacan,
sino los Yndios Governadores, Alcaldes, Mandones Y fiscales de
este Pueblo, quienes por vsurpar tributos y aprovecharse de ellos,
como el fiscal de el medio (real?) que cada vno de los que alli tenian
tierra, dava cada semana, y esto sin Saverlo los Curas, ni Alcaldes
Mayores ni persona alguna de Autoridad y conciencia, sino ellos
ocultamente, y con los dhos. se embriagavan, y de este modo estavan tan vnidos, sin advertir los daños tan irreparables que a este
Pueblo se le han seguido, asi en la perdida de tierras que han
tenido, como en los disturbios e inquietudes que se han ocasionado,
en tiempos atras, y avn en estos, padeciendo este Varrio el que los
Alguasiles y Ministros de Coyoacan quieren entrar a hacer prisiones a el y pretendiendo asi tener derecho, y alegar esto; avn delante de mí Alego vn Corregidor poco advertido que asi aquel
Barrio como todo este Pueblo le tocava a el Estado, y que en prueva de ello havian sus Alguaciles entrado a hacer algunas prisiones,
avn detras del Combento de Santa Maria, y alegaron mas que vn
Pardo que alli vive, con Veneplacito de estos hijos, y de sus Curas,
y otro Español que es Fransisco de Estrada. De el Pardo alegan
que es Baptissado en Coyoacan. Claro esta que lo (h)avia de ser,
si svs amos eran vecinos de Coyoacan, y luego que fallecieron se
vino a avesindar aca; de ese modo, pretendieran todos derecho; los
que nacieron en España, binieran a rrepresentar derecho sus JueANALl!s.

74

f

�588

!

589

ses de alla a las Grandes rH)A .
nen aca y y o que naci trei~ta Jes;~ndas y po~esi?~es que estos tietar derecho los de mi Pat ·, e.1 as de aqui, Vm1eran a represenna, a o que yo poseye a
.
q_ue fuera proceder en infinito· esto
I
r ' y as1 todos,
s1r Juntam_ente que media Ygl~cia dees o mas que alegavan Y decan y media a este Pueblo y esto d el Co~bento toca a Coyoa,
e memona y vagam t
que se 11 evan los Corregidores
de lo
.
en e, porsus AJguaciles hacen, que
comunmente es vna Gente perdida
tos, y muchas sirven de perturba; 1 na y de ~alos procedimienres. Como susedio Vn dia de la A a pas Y qmetud de los LugaJa y glecia de el Combento 1 f
sumps10n que se selebra en
Corregidor de Aca Y el de C a resta de Ja Se.ñora. Concurrio el
cia Sobre la preferencia de ¡°yoacan, y huvo escandalo en la y glele movio a el Reverendo Pa~ga~entre_ los dos Corregidores, que
mediarlos; preguntandoles su 1;ate~:~:1~n de e~tons~~ el bajar a
yoacan que media y glecia Je pertenesiaa el motiv?, d110 el de Cocan frescura bolvio a preguntar dh p ~ el Y med1~ a el de aca, Y
me disen los Padres, fue el R.cto p ~- : re G~ardian, que segun
Señor, que mitad Je toca a V d ;
ray Diego P~res: pues mi
para abajo es mía y de reja ar~ . da rledm10, respond10, de la reja
dre Guardian po~er banc(a( f iva de e e aca [pues]; mando el Pauera e la reJ·a para
el dh o. Corregidor y corrido d
t
.
que se sentara
do todos muy qui~tos y el Co e es .ºd se saho de la y glecia, quedan'
rreg1 or de aca en
1
.
su ugar ecotado
como a qmen Je toca y no
atras susedio en la c~sa qu~;ae~~~ ~e solo esto ha sido, que mas
caido enfermo un felicrres d C IJe etras de el Combento, haver
sus Parientes, y venir ~l Via~ ~yo~can, que estava arrimado a
Aca, y SaUr tambien con el~~\. e doyoacan Y saverlo el Cura de
ssa dicha se juntaron ambos i~ ~co e esta Parrochia, Y en Jacam1mstros Y sobre qu· h ,
cramentar a el Enfermo huvo
. '. .
ien avia de sa'd
'
gran 1etig10 (sic)· por lt"
f
rn o y avergonsado el min. t d C
'
v tmo se ue cotraje el Señor Sacramentad~scro e . ºt yoacan, padeciendo este vl. .
' orno s1 uera Rey de b 1· n·
me esta noticia algunos Padre
f
ur as. 1eronsino anciano de el Pueblo que\ªn
de el Combento, Vn VeIl_amada Do.ña Maria de Verver ~ __ 1ego de A~·eJo y Vna Se.ñora
s10n ~ivia en elJa y sus Padres det:!~n~ de Mex1co, que en la OcaBaqu11las que criavan. y asi consta
l e ~l Combento, .con vnas
que sus hijos y hermános tod
en os hbros Parrochiales, poraca, Y esta dha. fue Madri:a deaa~uuParentela. es tan Baptissado(s)
no Cencible lo que ha introdus"d
nos ~apt1smo~. Vean si es o
tros hijos, los y ndios de San -dat~ a maldita embriagues de nuescado hasta los derechos que t . eo, pues por ellos se han Ofuseman a muchos Pueblos, y no solo,

:i~

le

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pero avn a los pocos que le(s) han quedado, pues a(h)ora veran si
tengo rason de dar estas noticias, y con ellas tendran mis Subsesores por donde Governarse, y no entiendan que solo estas son
las que puedo dar, que omito muchas, porque las Pueden ver en la
Cronica Citada de el Padre Medina. Y avnque ya apunte esta en
otra parte, no puedo omitirla aquí, que es su lugar, Y es que (e)l
Convento de los Reverendos Padres con la Yglecia hisso Donacion
graciossa de el El Dean Y Cavildo que Governava por muerte de
el Señor Don Pedro. Moya de Contreras, Arzobispo de Mexico. Y
avnque antes los primeros Padres que venían a el a (h)ospedarse,
y desian Missa en la Yglecia que (h)avia, era con licencia y veneplacito de el Cura Vicario que entonses era de este Pueblo de
San Matheo, como que era Barrio, su sugeto y hasta (h)oy lo es
la feligrecia que tiene, que la Yglecia y Combento de ningun modo,
y solo si en memoria de haver sido Sugeta aquella Yglecia a esta,
el dia de la Asumpsion, se canto vna Missa temprano en el Altar de la Señora que tienen los Yndios en el Cuerpo de la Yglecia
y traen a el Cura sus derechos, y el Cura dispone lo que ordena el
Directorio Parrochial, que se podran veer. Tiene Nuestro Bar(r)io
por suyos los pasajes nombrados Chilac, que antiguamente fue
Hilac, Atlahuceotetlan, Coloztitlan, Pilapatláhceo; en todos ellos
he procurado poner division y resguardo de sanjas, hasiendo calsadillas y veredas, y debe tenerse muy expecial Cuidado con
Chilac, que esta metido entre los de Coyoacan, porque el Barrio denota haver sido muy grande, segun los vestigios y suelos de cal(y) canto de las Cassas; no le han quedado mas que tres famílias, y
de Gente muy anciana, que si mueren . estos antes de que entren
alli otros nuebos a vivir, se perdera en el todo, y lo que mas es se
perdera el gran trabajo que he tenido en restavrarlo, y expeler de
alli a los Yntrusos, que ya se dexa entender los alborosos y mociones que (h)avria, pues los dolientes, que injustamente tenian los pedasillos de tier(r)a, handavan rebolviendo, ya empeñando personas,
ya amenasando, ya disiendo que tenían papeles y otra maquina
de cossas, que no los tienen, ni pueden tenerlos, que todo es falso.
Y yo por hacerlo todo con sosiego, quise, avn perdiendo muchos
pedassos que consta ser de aca, dexarlo, y avn a algunos le(s)
endone, como a los Panaderos que llaman se les dio vna alilla.
A otro Yndio se le señalo vn pedasso que cae junto a el Camino
cerca de el Puente, para que cirviera con el a la Santísima Trinidad. Estos a mano Ysquierda entrando a Chilac por vna Calsadilla de aca, que tengo hecha para entrar a administrar y que los
Yndios entren y salgan a sus Cembrados; Y solo a vn Yndio que

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llaman Juan Limosnero no permití le diesen tierra alguna, y asi a
este como a todos de ellos es nesesario no permitirlos introducir, que ha sido el que mas ha querido perturbar y rebolver, como
lo ha hecho y no se le ha concedido nada, y es Doliente porque
estava apoderado de lo Mexor de Chilac, que (h)oy se Jo tengo endonado a el Santísimo Cristo de (la) Columna, como se vera el modo
en el Directorio, adonde hablare de esto; y lo restante he cembrado yo, porque no se pierda el derecho; no les he señalado a los
hijos de el Pueblo pedasillos, porque no de picados tengan pendencias, y por esto ha corrido de mi.cargo, y lo que se determinare
Se pondra en su lugar a donde toca. Tenia estr: V arrio, a la mano Ysquierda, entre San Matheo y Santa María, otro Barrio llamado San
Fa vian y San Sevastian; ya nó subsiste, so Io el terromote (sicJde la
hermita se halla, y las tierras de el constan por vn Mapa que tengo
entre los papeles; las gosan los herrederos (sic) a quien los Cavsantes las dexaron con la obligacion de la fiesta el dia de los Santos
Martires, y esta en el Directorio. A el lado derecho, que es para
Mex1co, es ya (H)Asienda que posse(e) D.n Juan Fransisco Viedma, no se si comprada o arrendada, O traspassada; sea como se
fuere, ella esta formada dentro de las seissientas varas de el Pueblo, de tal manera, que tiene Metida vna Mojonera dentro de el
mismo
Pueblo en la Pila·Cbata; no la pusso este' sino Don Fran.
siseo .de Alonoguera, Dueñ.o que antes fue de ella, quien en mala
Conciencia con el Valimiento de su Padre o hermano que era Relator de la Audiencia, se extendio y cogio a su gusto, y como los Yndios Governadores tenían con el facilidad de arrancarle algunos
reales para embriagarse, con algun titulo fingido, (h)onestando la
maldad y sin que lo supiera persona que pudiera Ympedirlo, de este modo se ha hecho (h)asienda, y poco antes que yo biniera a
este Pueblo, siendo ya de el que (h)oy la tiene, hecho (sic) fuera y
guito la ultima casilla que dentro (h)avia, Que era de vn Yndio Sacristan de el Comben to, llamado Pasqual, que vive y co.o.osco· a este le dieron no se que reales que serian muy pocos, siendo Governador Don Antonio de Aguilar, y sin poder este hacerlo le dieron
.
' la tierra
el pedasso de tierra,
y con esta deligencia esta ya toda
por suya, por lo que mira a este lado de Santa Maria, que por el
otro de San Juan, ya todo el Pueblo es de la (H)Asienda como se
dira tratando de el; el que subsista (h)oy este Barrio de Santa Maria
de los Angeles, se le deve a los Reverendos Padres descalssos
que es en la Yglecia suya como he dicho, y tener su Combento en'
el, no se lo ha tomado la (H)Asienda por suyo o la Villa de Coyoacan, como (h)a intentado. (H)Oy esta el Combento E Yglecia muy

. as y Oficinas ' bien distribui.
'd · t das sus p1ess
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lindo, bien compart1 o, o
ara su Mayor permanencia,
das; la y glecia con gran c~lt~y ¿seo~~olas de Lizardi, que e~ p~s
el Reverendo Padre Provincial ray
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as sobras de provmc1a
descanse, busco y solicito limosnas, y a !u.:tes era de lodo; abrio
Para hacer la huerta de Cal y c.anft?, ql~ssar· porque antes finaliso
.
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simientos, la comenso Y no la v10d ina
. d1 ' a ,toda su Provincia
to da
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Reverenda eJan
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sv vida su . n:uf
rder Vn Padre tan amable, pero .
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medio esta falta, porque
con el Justo cent1m1ento de pe
que es el consuelo vniversal de to os ~e en efR do p fray Joseph
haviendo la Provincia toda puesto. lo~ º1JOS sso(lo). aca~o la cerca y
· Provmc1a no
J V.
de Herise, y hecho e icano R 1· .· '.dad buena vida y constum'
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. ) . que con su e io10s1
perficiono (sic , smo
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(h)aviendo acava o su
1 (h) .sso a su Provmcia, y
. de
bres Exemp ar
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.
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do el cargo y Of'ic10
su
Provmcia
exerc1en
.
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oficio que o en
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Canonista de ella que exercera con gran ac1e .

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Barrio de San Juan Theocolhuacan y antes
Hueicolhuacan.
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de este Pueblo de San Matheo HuiHemos llegado a lo ultnno S
Evangelista Theocolhuatzilopochco, que es el P~bl? dfh ~~{~~;or tantas rassones lo vltican, que antes se llamo ue1~1~a d~nominacion. Es lo ultimo porq~e
mo que no se le puede da: o .
d d . dista de esta Parroch1a
est; en lo ultimo dé la fehgresm¡un a
Civdad de Mexico; finamas de vn qua(r)to de legua, }_7e~ o pa:~sta la Ciudad de Mexico,
lisa en vna mojoner~ q~e ~11~ tienes~ Corregidor. Esta tan a lo ulque hasta alli llega la 1unsd1cs~f~ ~~n la inmediacion de la (h)asientimo, para acavarse este Pue '1 misma que queda dha., que ya
da que esta f~rma~a :n el, que esetPuebl; y lo que (e)s (H)asienda,
no (h)avra qmen d1stmga lo qu~edado mas que el nombre, que es:
pues absolutamente no le~~ q 't rle· pues (h)aviendole despose1solo no ha podido la malicia q~ ad ~l nombre. Halle este Pueblo
que fue el mfl seteciendo de todas sus tierras, le ha que a o .
y su y glecia, el Año que todmeD~o~es1~~~ tan deplorado Y en tan.
'ete A ocho e 1c1em ' '
. l d el
tos y vemte y s1 . ' .
1 o el celebrar la fiesta tttu ar e
ta desdicha, que s1gmendose ueg atreví porque ya la y glecia no
Santo Patron S.r San Juan no me esta~a cayendose; que impieestava ni para entrar. a ella, porq::er porque la (H)Asienda l~ hadad! destrosada, arrumada }_7 parJa . ~o es temeridad, que vivos
via quitado toda la sustancia y ugo,
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estan los que lo estan hiendo. (H)aviendole defravdado el sitio a el
Pueblo, en que (h)oy estan fabricados Portales nuebos a mas de
los antiguos q.ue havia,. ~ue fueron de D.n Fransisco de' Suniga y
(h)o!Capellama de su h1Jo el D.r D.n Pedro de Alcantara y Suniga;
h~v1endo pues, los dueños de la (h)asienda, O mejor dire la ambi·
c10n, .engañado a los Yodios, espantarame yo que no fuera; por la
embriagues grangeado a los Yndios Governadores de este Pueblo
y s~s oficiales que l.lama? de republica, esto es en oculto, sin qu~
nadie lo sepa que as1 ha sido todo, consiguieron permisso para adeJantar caserias, cor~~les y portales, como de facto se consiguio, y
sob~e querer mas sit10, huvo contradicsion de los pocos Yndios que
havian quedado en el Pueblo, que omito porque estan vivos. Conseguido el intento, fueron los mismos Yndios por materia de vn trago d~ vino o aguardiente, o por muy pocos reales, desencajando
esquinas, tenayucas y piedras labradas de toda la Yg-Jecia; sus gradas; Vn Gran P?rtal. que al1i huvo en el cementerio, de arquería,
que en el se des1a Mi~sa, asi porque fue el Pueblo muy grande, co~o por ~a con~urrencia de los Pue_blos vesinos, que asestian (sic) el
d1a de fiesta titular, de tal modo, que consumieron y acavaron
el Portal, todas sus gradas, todo el cementerio, que no alcanse
mas que las señales del portal y Cementerio, pero ni vna piedra
t~n sola, y como con e_sta falta se hallo la Yglecia tan desflaques1da, se ac~vo de arruinar. Me da bergüenssa y empacho, y por
otra parte, (h)orror, de desir a lo que la codicia y la ambicion obliga(n) a los hombres; hiendo yo en este estado la Yglecia, trate de
~echarla a el suel~ ~ara ver co1:10 la podia hacer nueba, y solo
fiando en el Patrocm10 y amparo ae el Santo Evangelista San Juan
saque las Ymagenes, que son la de el S.r San Juan, Vn Santo Chris~
to. grande y l~ Santisima Virgen de el Rossario, y las puse en la herm1ta de la Virgen de el Populo en las Animas; alli celebre la fiesta, Y prosigo celebrandola, como asimesmo enterrando a los difuntos Y dicie~do!e~ missa l~s domingos y dias festivos de Obíigacion;
Y da~do prmc1p10 a dernvar como queda dho., salio el dueño de Ja
(h)asienda con vn~ qu~ ~arecia Carida(d) y lastima que de mi y mis
pocas fuer~as tema'. d1c~endome que le parecía muy bien y muy
acertada.~i determmac10n. de derribar aquella y glecia tan arruinada, que h1s1era yo lo que m1 antesesor tenia Yntentado, que era demolerla ytraer1:11e a el Pueblo a los pocos Yndios que havian quedado; fue ne~esano para ll~marme, por la Yndignacion que me cavso, el acudir.a D.s y P:d1rle su asistencia para portarme con aquel
~ombre O fiera c~n ~1el de Obeja, porque conosi sus depravados
mtentos; le_desvad1 (sic) con rasones convenientes, y no obstante lle-

go por otras dos veses a tentarme, quitandom~ la gana dicie~do
que como havia de conseguirlo, con que med.10s, que los Ynd10s
eran pocos y tan Pobres, a que le dixe: Señor m10, Vmd. no metrate de esso, que como los pocos que (h)ay me ayuden a costear Vn
alvañíl, y O cere peon, yo cargare piedra y lodo, y Y o lo hare con e~
favor de D.s; aqui parese que conosi que (e)~a de el agr~do de D.
hacerle su templo, porque halle para matenale~ tentac10nes, contradic(c)iones, y ocultas, como las con que el Diablo tento a el Señor, que fingiendose caritativo que estava flaco y mac~rado por el
ayuno, queria cogerlo por (h)ambre, pero aquel Demom~ se .fue corrido· este de la ambicion, no (h)ay forma, porque todavia siente la
fabri~a de el templo y no haver podido tomar por suyo lo poco
que ha quedado de tierra, que (e)s quasi nada. En toda esta batalla
he ido prosiguiendo con suma cortedad; pero Pª:ª honrra Y Gloria de Dios derrive la Yglecia que miraba a el pomente, er~ de mas
de veinte y ocho baras, y por estar el sitio tan atequesqmt~do n?
fabrique en el mismo lugar, dexando el lugar .de la.. Y~lecia antigua para Cementerio, y en el cementerio abn los S1m1entos para
vna y glecia de treinta y dos baras de largo con _crusero, Y no muy
ancha por lo que puede el tiempo ofreser, que s1 no (h)ay forma
bovedas lo suplan las maderas, que no siendo ancha la Yglecia,
duraran' mas, no porque es angosta, que tiene competente ancho.
Comense a levantar el presbiterio despues de haver enrrassado
los Simientos de toda ella de cal y canto, y el de la Tor~e; hecho vna
casita muy grasiosa para materiales, y des~ues serv1ra par~ que
los Curas descansen en ella cuando bayan afü a celebrar sus flestesitas o confessar.
.
Fui fomentando la obra de el Presbiterio de tal modo que el dia
dos de Mayo de mil setecientos y treinta Y_ vno s~ serro el Arco toral y el dia seis de Agosto, dia de la trasflgurac10n de _el ~eñ~r, se
serro la boveda de el Pre(s)biterio, quedando vn pr:sb1teno ~apasisimo con bentana a el sur porque la puerta mira ~ el onente,
y esta tan primorosso y agraciado, que hase bentaJa a todas
las y glecias que (h¡ay en estos contorn.os, y lucido por fuera con
vnas almenas que se divisa desde muy leJos; este. es San Ju~n ~ pesar de la malicia, parese que esta diciendo nue~tro Presb~teno, Y
avisandolo á todos los Pueblos vesinos. Si yo tu~1era C~pas1dad pa~
ra panegirista o para coronista, bastante matena (h).avia para ello,
pero ni tengo suficiencia para tan alta empres.sa n~ lo pide el casso. Apuntare aqui de passo el que nuestra (~)istona de SanJuan
Evangelista con su Pueblo, parese corre p~re1as con la de el Baptista en su nacimiento; alli querian sus besmos que se llamara Sa-

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ca~ias, del mismo nombre de su Padre, porque no havia en el linaje
quien se u.amara de tal nombre, y el Santo Sacarias dijo como no
se llama smo JuanJoanes, est nomen eius, para que asi aca tratase
de haser Yg:ecia a San Juan Evangelista, de adelantar su Pueblo, y
salen los ves1~os a contradesirlo, quieren se borre el nombre de Juan
Y que los n~10s de San Juan se llamen de San Matheo, su Padre y
P~tron prmc1pal de la Cavesera, y digo con Sacarias, solo fiado en
D10s, esso no: San Juan ha sido desde que vino la Christiandad, pues
h~ de ser ~anJuan hasta que fenesca el tiempo: Joanes est nomen
ems. Ya digo que no tengo suficiencia para discurrir; solo me contento con dar estas breves noticias y contentense mis subsesores
con hallarlas, que menos halle yo, que ya por ultimo, si acavare yo la Yglecia tendran a donde alavar a D.s y por su amor se
acordaran de mi; los fieles difuntos que alli estan enterrados, alivio
en sus penas; los cuerpos, adonde darles sepultura; los hijos de el
Pu~blo, en don~e congregarse a missa, a Doctrina y a cermon quando se pueda, y s1 yo no la acavar:e, la acavara quien D.s quisiere, pero me contenta el que ayga (sic) mas de lo que havia. En berdad
quªe nos bino ª. e.ste tiempo otra tentacion mas fuerte que permiti;
D. por su Ynfm1ta bonda~ para castigo de mis culpas, y las que
puede haver en aquellos miserables Yndios de San Juan. Estando yo
~uy ~ustosso, y ellos mucho mas de ver acavado el Presbiterio, Emb10 D10s vna peste que llaman los Yndios Matlalsagual (sic), Ocasionada de vn trapo, que la miceria y pobressa de los Yndios metieron
a el Pu~blo, que fue de vno que havia muerto en otra parte del mis~º ac~1dente; ~osa rara: trapo fue este que apesto a el Pueblo, muno ~men lo tra10, su Muger, sus Padres, sus hijos todos, y todos los
panentes que entravan a darles de comer, a velarlos, a amortajarlos, o a vsar otro genero de caridad con ellos; todos morían a los
tres, que no a si~co dias, de modo que yo por instantes aguarde la
muerte; pero qmsso D.s guardarme. Murieron quasi todos se lleno
de cuerpos la hermita de las animas, que alli los enterr~· quedaron sola~ ~res familias enteras de _cassados y dos de viud~s. Quedo vn B1e10 cass~do de Mas ~e sien Años, y tres hijos suyos, dos
c~ssa~os y vna ~mda. Que aqm se me ofrecía lo mismo que arriva,
s1 huv1era capas1dad para ello, porque me biene á las Manos quando el Señor acavo con el diluvio a todo su Pueblo, a toda la gente y
solo guardo e~ arca a el_Santo Patriarca Noe, y a sus tres hijos,
para que mult1phcaran. As1 parese aqui, susedio que haviendo D.s
acava?o con toda la gente de San Juan, reservo Solo a el Biejo Lucas l\_11g(u)el y a sus tres hijos, pero bastava que nos huvieramos
acogido a el Sagr(a)do de el Arca, Maria Santisima Nuestra Seño-

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ra de el Populo que se venera en las Animas; le cante Missa, se reso su Santo Rossario, se canto letania, y luego saque a la Señora en
prosesion para dho. Pueblo de San Juan y a el Santo Crist~ de la
Columna ele esta Parrochia, y formada vna Devota procec10n de
publica penitencia de todos los hijos de el Pueblo, y Cavesera que
es San Matheo y los poquitos que havian quedado en San Juan, Yo
con soga a el Cuello, Vn Crusifico (sic) en las manos, Cantando saetas fuimos en la prosesion hasta San Juan; hise con el fervor que pude ~na platica en el Presbiterio dho. ex(h)ortando a penitencia a los
que pudieran ser Cavzsa ele que Dios castigare asi a su Pueblo; permitio el S.r que parara alli la peste, haviendo ya muerto de ella
quasi todos y aunque brinco la peste a este, no murieron mas que dos,
teniendo yo el cuidado de haser quemar toda ropa de los ~uertos 1
y que pusieran fuego en sus Cassas y quemaran cossas fet1das; se
acabo con esto la peste, que fue por el mes de Septiembre y Octubre de el mismo año sitado de treinta y vno. Vease como digo bien
que si yo tuviera talento para Escritor pudiera desirmucho de lo que
O frese el Pueblesito de San Juan Theocolhuacan. Pasada ya la peste fui como pude aliviando A los Pobres Yndios, consolando les, asís'
.
tiencloles atrayendo a los desperdigados y a los que pude haver, cmclanclo a l~s Chiquillos que han nacido, y Ya esta el Pueblesito de San
Juan En mas ele quinse familias y bastantes muchachos, en que
·parese que Dios ha dicho que no bolvera a embiarles otra peste
mediante el Arco ele pas ::\Iaría Santísima su Madre ..
Boy siguiendo mi obra con trabajos, porque no (h)ay alivio y de
adonde coger medios; ello es que prosigue yo no se como. :3oy hasiendo vna sacristia graciosisima de Bovecla, para ver s1 acavada puedo dedicar el Presbiterio, que se les diga allí Missa, y despues ir obrando como pudiere en el Cuerpo de la Yglecia. No puedo
explicar los trabajos que San Juan me cuesta, s.olo D.s ~o save, y
quando (h)ay poderosos en contra como tengo d1cho y dire a(h)ora
tambien, para que vean quan a los Vltimos se ha visto San Juan, y
si tengo rason ele decir a el principio que por muchas Cavssas es
lo ultimo y que no puede darsele otra denominaci (on). Lo que le ha
quedado (h)oy a el Pueblo de San Juan, es quasi nada de tierras, que
es la situacion ele el Pueblesito con sus casillas, el sitio de la Yglecia que solo llega desde la .l\fojonera de la Civdad b~s~a vn~ ladrillera antigua, que fue de Antonio Romo, y la adm1mstrac10n de
esta ladrillera toca·a esta Parrochia, y por lo que mira á justicia, a
la ele ::\Icxicaltzingo, que es de este Pueblo, y luego se sigue vn Potrero grande que la (H):\sienda se tiene cogido con titulo de que
esta bendido a scnso perpetuo, y da de renta en cacla vn Año a el
ANAl-ES.

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Pueblo de San Juan, Ocho pesos y quatro reales, en que disen esta
apreciado, padeciendo aqui el Pueblo notable Daño, perjuicio y
engaño; Daño porque pudieran los hijos de el cembrarlo para que
tubieran Mais que comer, y se pudieran ayudar o les sirviera de
que comieran sus pastos los jumentillos que tienen; perju(i)cio,
porque como esta tan inmediato a la Yglecia y a su casilla, en descuidandose con su(s) Jumentillos, se meten a el dho. potrero, llevados de la (h)ambre, y luego que el Mayordomo O sirviente los
ven, los cogen y encorralan, hasiendo el que sus dueños les paguen
lo que comieron de pastos, y esto con gran crueldad, que les piden
por cada cavessa, a quatro y a Y a dos reales, gallinas, pollos o lo
que pueden quitarles; de esto tengo gran experiencia, porque bienen los miserables Yndios con el reclamo a mi y me sirve de gran
disconsuelo; vnas veses he ido a ponerme con todos los Mayordomos, que siempre suele ser gente abrutada, ar(ri)esgando a que
me faltasen a el respecto (sic), y lo he executado movido a lastima
y compacion; otras veses me hago desentendido; otras y las mas
los embio a Mexico a que vean a el dueño, quien suele mandar a
su Mayordomo les suelten sus Jumentíllos; pero sea como se fuere,
siempre les cuesta, porque le llevan la gallina o pollo, de comprar
vna bandeja de frutas. Que lastima y que mala conciencia? siendo
su potrero que la malicia y codicia por vn lado les (h)aya desposeído de lo que es suyo, y los (h)aya puesto en tal estado ele esclavitud; pero en castigo de su maldita embriagues que por ella se han
quedado sin lo que es suyo. Hablemos con verdad, es vn engaño
manifiesto, porque los indios son menores, incapases de vender ni
enagenar tier(r)a de sus Pueblos, y avnque (h)ayan coloreado esta
que clisen benta de el Potrero, con decir esta licencia de el superior Govierno, esso fuera muy bien quando huvieran Ynformado a
su Exsia. la verdad, que no fue así,y cstan engañados los Yndios en
mucho mas de la mitad de su Justo valor y precio, y mas quando
en el no (h)ay mejoras ningunas, porque solo le círve a la (H)Asienda para pastos de el ganado. (H)Ay engaño en que fue falso el que
le hicieron a el superior Govierno, porque no huvo mas que darles
a los Yndios por el lado que les conosen flaquessa, que es darles vn
trago de berbaje (sic), y con esta deligencia no es menester otra,
basta para que ellos mismos juren que les es de utilidad y provecho la dha. venta, y que no les es de pe1jvicio, que asi, seria segun lo que en mi tiempo ha passado, que es el constarme que a los
pocos que han quedado se ha estrechado con ellos el dueño de la
(h)asienda, prometiendoles dinero, y regalandoles con aguaardiente para que le den otros p~jassos, y esto se exeCL1ta con los Yn-

597

dios Governadores, alcalde, escrivanos y aquellos que llaman de
república; pero esto descubrí por vno de los dolientes, que es Melchor de los Reyes y su Muger, qutenes avnque ante.s (h)an concurrido en otras juntas de estas, (h)oy les pessa y lo stenten mucho,
y no quieren concurrir a cossa que sea con~ra su Pueb~o; no es
mala la conversion de &lt;-&gt;stos, y mas quando b1endo el dueno de la
(H)Asienda que estos solo resestian (sic)y defendían su Pueblo, trato
de regalarlos mucho mas y prometerles dineros hasta. p~ra que pusiera vn trato, y Movido a lastima y viendo que es Cr.1stt~no, abandono y desprecio la propuesta, avnque para esto le msp1rava vna
persona que estava en su Compañia del dho: d~eño, que n? devia co(o)perar en esso, pero el Yndio no consmtio, no le pt~cl1:ron
vencer, le miran mal por esto todos, pero el otro como Clm~ttano,
y mas quiere padecer y que el diablo no se lo llev~, me aviso ?e
esto, y yo le dixe se estuviera fuerte y que no le d1xera a nadie;
conserve la noticia solo para governarme, no saque la cara, porque para todo son nesesarios reales, y no me halle con esa proporcion ....................... · · · · · · · ·
. . . . . . .... .. .... . ..... . . . .. ..

bi~~ ·s~;~ ·~l· ~t1~~ P~t~~r-~,. ~~~. t~ ·...... (h)avran estos indios Governadores. . . . . . hecho algun papel nulo de me. . . . . . man de
republicano por que hise ...... dia he conosiclo n~as y mas su c~dicia, y .. . ... pero vivo yo no se le ha de conseguir .. . . . . y p~os1go que esten los Ynclios en su P(ueblo) ...... y mas cuando as1 e~te como el otro es ...... sientas varas que no pueden ser vend1(das) ...... las otras tierresillas que se siguen de~de ...... las
Animas, no (h)ay contradic(c)ion, porque... . . Yndios no han podido quitarselas A ...... ITible maldad. Es en .lado de el sur, ~ostado. . . . . . y Pueblesito, que solo porque qmsso D.n Franosco
(Al)moguera tomarselo, se lo tomo en este modo; tuvo ..... .. con los
Yndios de San Matheo como Cavesera que es sobre (t1e)rras que
pertenesen a este Pueblo por parte de ~ca, hasta el Convento de
Santa Maria, y siempre hisso lo que qmsso, porque se tomo ~stas
por este lado, y las de San Juan por el otro; no paresc~ te~e~·1clad,
que me lo declaro Diego de Salas P~lo antes de monr, D1c1en~ome que para descargo de su Conciencia me declara va que las tierras que (h)ay desde la Yglecia de San Juan h_asta cerca ~e las
Animas son de los Yndios de San Juan; que no t1ene la (H)As1encla
titulo ninguno de ella; que siendo el Mayordomo de la dha. (H)Asienda cirvicndole a Almoguera, le clixo: So Apelo (sic), mañana me
ha de ~compañar Vmd. con sus armas para amedrentar a los Yn-

y.

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dios, que son vn.os Perros y me han hecho gastar mucho; hemos ele
hechar gente (sic) a Sangear, y no les he de dexar nada, todo me
lo he de tomar; y me dixo mas: que los Yndios Nageras, Governaclores de entonses, y padres y Abuelos que fueron de su Muger, estaban pactados con dho. su Amo, 'que saldrian como a defender para
que los Yndios ele San Juan creyeran que los defenclian, pero que
n~ fue mas q~e para entregarlos. Me lo dixo en su sanoJuicio, Cumpltda Mem?na, Enfermo si ele vn Ynsulto que Je repetía por tiempos,
pero me chxo que no quería llevar eso ante Dios; que el Coopero porque ~u amo se lo mando. Y no paro en esto, pero a(h)ora el
A?o de tremta y _quatro, a mi vista, con la (ma)licia que üenen, y
mirando que no tienen titulo, borraron la Sanja que Abrio Almoguera cerca de el Rancho de enfrente de las Animas, y abrieron
otra mas _P~gado a San Juan para desir en algun tiempo quando el
Pueblo p1d1ese lo que es suyo, que aquella es la Sanja, y no es así.
Ya yo se lo he dicho a el dueño buenamente, que buelva algo de Jo
que esta vsurpado, porque siempre que pueda he ele hacer cleligencia, y me ha dicho . . . . . . . . . . . . . ............. . .
....................

.. . ... . . .. . . . . . . . . .

r

r

r. 1
1

.

. ............... .
................ .

(~er)mitio Dios, pues no se consiguio el que ~u ·'i:~i'i.·n~it ..· ..· .: ·q·L¡~ ~~-.
na porque consideraría que no se havía de juntar ...... guna respecto de las muchas demandas que handan ...... Arzobispado,
que parese ya no se ve otra cossa por los Puebios. . . . . . (d)emandas como lo he visto en los lugares que he estado y. . ... que es
rara la semana que no se ve demanda y avo ...... dos y tres·
pa1.ese que c~n este y otros muchos cassos que me (han) susecli-'
do, me da Dios a entender que no quiere que persona (al)guna
me ayude a la re( e)dificacion de su templo; porque qui ...... solo
hacerlo, y asi me salen vanas mis deligencias; sea muy en (hora)
buena; haga su Magestacl el gasto, como se ha visto en lo fabricado, porque los Yndios son como he dicho pobrísimos, pocos, yyo
con(s)ta(nte)mente me puedo sustentar; la Yglecia esta en forma dic~a y prosigue: luego solo Dios hase el gasto por compacion mia,
as1 en esta obra como en las muchas que he emprendido en esta
P_arrochia, en_ las demas Yglecitas y la fabrica de cassas para que
vivan los Ynd10s, que (h)oy ba pareciendo Pueblo San Matheo. Para
que lo que queda dicho (a)cerca de las tierras que son de SanJuan
~epa mas, doy qüenta: veanse los títulos de dho. Pueblo que esta~
insertos con los de San Mathco en donde conoseran que (e)ran mas.
Clara esta verdad, Obscurecida por la malicia y la codicia Je estan . . . . la (H)Asienda a este Pueblo, que avn para la administ;acion

599

de Sacramentos, cuesta gran trabajo el que sus Mayordo1:1os y Cirvientes cumplan con sus preceptos y son los que mas trabaJo clan, por
ser tres ranchos los que lo componen y a todos ellos ba el Cura a administrar los sacramentos, que para ellos solos ha menester tener
una, dos Cavalgaduras, mantenidas; y ba hasiendo no solo no pa_g~r
administracion, sino que no alivia a el Cura en nada, y esto per~1t1eron los antesesores, porque a mi me ha costado mucho. trabaJO el
reducirlos ya por bien, ya Ynformando á. el Señor Provisor, como
se vera en vn Ynforme que bise en Orden A que sean puntuale:
a el C1Jmplimicnto ele la Yglecia, en que no trabajen días fest~vos y que oygan Missa en ellos; en que mando dho. Señor P:·ov1~
sor lo executen así y esten Obedientes a su Cura, y no trabaJen s1
no fuere en casso de nesesidad y que sea manifestada para que
en vista de ella se les ele si combiene la licencia; y este despacho
esta y para en el Archivo ele esta Parrochia, en donde se P?dra
ver. Solo me resta el aguardar Vna Visita de el Señor Arzobispo,
que quissa informandole a su YII.ma todas est_as rasones, c?rte~lades y viendolas personalmente. podra remediarlas ~o~no "~ qmen
toca, que asilo espero de su gran Celo y pastoral ~1g1lancia; porque se ha lastima descaesca lo que tanto trabaJo _me ~a costado el poner en algun Orden las cossas ele esta feligrecia, que
solo quien Jo experimentare sabra lo que fue y lo q~e (l~)oy es San
Matheo Huitzilopochco, pues me aseguro persona ficl_echg~a m?y
antigua ele la Civclacl de I\1exi(c)o, que passava de J?iez M1l.'\'.nd10s
de paclron en la primitiva, que se acve~·da _h aver le1cl? vn hbro antiguo manuscripto en casa ele un Eclesrast1co de Mex1co y que P?r
entonses no se Je previno el pedírselo y que a(h)ora que se me qu1sso hacer el gusto ya no se halla tal libro, porque no saben los que
quedaron ele su familia donde puede estar tal libro.

r

FIN

DEL 1'0)10

l.

�•

ÍNDICES

,.

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Barrio de San Pedro Cotzotlan</name>
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        <name>Cura Vicario</name>
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        <name>El Colateral mayor del Presbíterio</name>
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                    <text>�241

preferencia á la consulta de escasas noticias existentes en bibliotecas y archivos y que bien pocas son las exploraciones que, con
el fin de ampliar estos informes documentarios, se han emprendido
en las que fueron pertenencias de aquel Imperio.
Aunque el dominio tepaneca _fué en ocasiones de gran extensión, como á raíz del sojuzgamiento de la nación aculhua y durante la servidumbre de los mexica, este estudio sólo se refiere al
territorio comprendido en lo que con propiedad debiera llamarse
imperio neo-tepaneca, que empieza durante el período de liberación del reino aculhua, decae con la toma de Atzcapotzalco por
las fuerzas aculhua-mexicanas y tiene su resurgimiento al constituirse la alianza tepaneco-azteco-aculhua, pasando los reales
privilegios de aquella capital á la nobilísima corte de Tlacopan,
Tacuba, cuyo regio « icpalli » ocupó el monarca elegido por el
vencedor.
Al NO. de la villa de Tacuba se extienden las feraces cementeras de la hacienda de Clavería, cortadas en varios puntos de su
superficie por extensos zanjones que han sido abiertos para explotar
un lecho arenoso allí existente. Esta sábana, constituída por silicatos, se encuentra á profundidades variables entre uno y tres metros,
y limita la capa superior de tierra vegetal con las inferiores de naturaleza arcillosa. Sobre éstas, y confundiéndose con el lecho de
siliza, aparecen, en gran profusión, diversos vestigios de una cultura pasada. .Acompaño á este estudio tres fotografías de algunos de
los ejemplares que encontré en estas excavaciones y en otras pequeñ.as que hice.
Deseoso de conocer la extensión del terreno que ocultaba tales
restos, efectué numerosos sondeos, que sacaron á luz idénticos vestigios, en los siguientes lugares: Atzcapotzalco, Tacuba, Popotla, San
Joaquín, SanJuanico, Sanctórum, San Miguel, Los Reyes, SanBernabé, Camarones, San Martín, Santa Apolonia. etc., etc.; así como
en los terrenos de la hacienda de San Isidro, San Antonio y otros
lugares.
Donde la profusión de ellos se hace verdadf'ramente notable,
es en los mencionados terrenos de Clavería, que están situados en
el triángulo que forman las poblaciones de Atzcapotzalco, Tacuba
y Popotla.
Transcribo aquf las cuestiones expuestas con anterioridad:
¿Tacuba, Atzcapotzalco y Popotla forman parte de un único y
extenso poblado cuya importancia fué olvidada posteriormente,
como todo lo que se refiere á la familia tepaneca? ¿En qué época
tuvo lugar ese florecimiento?
ANALES,

31

�242
¿Cuáles son los verdaderos límites que alcanzaron las aguas en
esos lugares?
Muy sumariamente voy á considerar estas cuestiones, dado el
corto tiempo empleado en su estudio, así como la limitada extensión de este trabajo; en la inteligencia de que tan íntima debe ser
la unión entre ellas, que, refiriéndose á una, es forzoso incluir á las
dos restantes.
Comenzaré por describir los ejemplares hallados en los sitios
que originan la discusión, dividiéndolos en varios grupos.
GRUPO N. 0 1.-20 cabecitas ó mascarillas humanas. Interpretación probable, según sus atributos:
1.-Xiutecutli-tletl (Dios Jel fuego). Teotlecuili en el pecho y volutas de humo en el tocado. 2.-Tláloc (Dios del agua). Anteojeras
(Seler). 3.-Toci (Abuela de los hombres). Tocado y ornato facial.
4.-Diosa agrícola. Tocado de íxcatl ó algodón. 5.-Chalchiutlicue
(Diosa del agua). 6.- -Cabeza de diosa. 7 á 19.-Representaciones
de dioses penates y de ofrendas étnicas que se depositaban en los
túmulos. 20·-Representación rudimentaria del rostro humano, semejante á las que existen de Casas Grandes y de los cliffs del SO.
americano.
GRUPO N.0 2.-12 malacates labrados, uno de los cuales representa un corte del joyel de Ehécatl.
GRUPO N. 0 3.-Armas: 2 hachas de piedra y 2 flechas de obsidiana. Nótanse claramente los procesos de percusión y pulimento
en la factura de las dos primeras.
GRUPO N. 0 4.-Instrumentos de música: 4 embocaduras de chirimías ó flautas y una de trompeta.
GRUPO N. 0 5.-Motivos de ornato en relieve y pintados: 20 piezas. Distínguense: 1 trozo de cemento 6 mortero desprendido en el
montículo de Sanctórum (Tacuba), un fragmento de «cuéyetl,» ó
enagua de típica ornamentación, y un trozo de penacho, además
de algunas grecas en los restos de alfarería y una curiosa representación del «huitztli» ó púa del sacrificio.
GRUPO N. 0 6.--Partes del cuerpo: 10 piezas que comprenden
bustos, piernas, etc., etc., siendo las principales un pie y un busto,
en cuya parte posterior aparece el apéndice que, según Orozco y Berra, servía para fijar tales objetos en las cavidades de los muertos.
GRUPO N. 0 7.-Cascabel de cobre, hueso de coyol labrado, con
dueto de pipa y pequeña ánfora de barro. Los dos primeros ejemplares son de importancia, pues el primero dará alguna luz á la historia de la metalurgia indígena y el segundo remonta á tiempos
pre-hispánicos el arte de labrar hijesos de frutos.

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MALACATES DE BARRO ENCONTRADOS EN CLAVERIA, TACUBA
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D. F .

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�HACHAS DE PTEDRA Y PUNTAS DE OBSIDIANA ENCONTRADAS EN CLAVERIA, TACUBA 1

D. F.

�243

N. 0 8.- Restos animales y vegetales: vértebra humana,
quijada de coyote, trozos de madera y de maguey.
GRUPO N. 0 9.-Asas de recipientes, dos de las cuales ostentan
labrados.
En estos ejemplares se notan las características de la cultura
nahoatlaca primitiva (armas de piedra, motivos de arte elemental,
cerámica primitiva, etc., etc.), influída por el espíritu post-tolteco- aculhua, que no sólo le hizo abrazar sus creencias míticas y
esculpir los personajes de su olimpo, sino le impuso hasta los más
nimios detalles de su portentosa civilización. Esto indica que el pueblo de que fueron tales vestigios, existió en el «tepaneca-tlalli,»
cuando ya los súbditos de Quetz alcoatl esfumaban su personalidad en las páginas de la historia.
No hay datos que permitan suponer que los tolteca ocuparon
alguna vez aquel territorio. En cambio, la nación aculhua sí plantó
allí sus pendones desde remotos tiempos, pues no cabe imaginar el
que hubiera desdeñado cultivar tan fértiles tierras, que eran el florón más precioso del Imperio.
Caseríos chichimecas fueron los primeros poblados, y dieron
nombre á varios lugares, siendo el principal Atzcapotzalco, que ya
existía cuando el príncipe 6 caudillo Aculhua 1.0 obtuvo del monarca Xólotl carta de ciudadanía y dominio señorial sobre las
tierras que circundaban d dicha población. Aun no se sabe á ciencia cierta si la familia tepaneca llegó acaudillada por Aculhua 1.0 ,
ó con posterioridad se refugió en Atzcapotzalco, sujetándose á la
soberanía de ese tecutli. Queda sí aceptado que el origen de la noble ciudad se remonta á la época del primer florecimiento chichimeca, alcanzando después un progresivo é ilimitado desarrollo (la
expansión de la ciudad era más fácil y rápida que la de México,
pues se verificaba en terreno firme y plano, en tanto que la cimentación sobre pantanos era tarea laboriosa en esta última) hasta llegar á ser, en tiempo que sujetó á Aculhuacan, la primera y maravillosa capital del Anáhuac. Extendiéndose al N. y al P. de ella lomeríos poco adecuados para la const:rucción, y al O. las aguas del lago, forzosamente debió prolongar su población hacia el S., ó sea
hacia Tacuba. Esta población, de origen idéntico al de Atzcapotzalco, debió seguir, aunque en menor escala, un proceso de expansión
semejante al de Atzcapotzalco, que tendía, por razones naturales,
hacia el N. y algo hacia el NO.
Después de la derrota de Maxtla por mexicanos y aculhuas, la
residencia del tecutli tepaneca se transladó á Tacuba; esta ciudad
debió adquirir gran importancia, extendiéndose aún más sus límiGRUPO

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tes, que probablemente se confundieron con los de Atzcapotzalco
(hay que notar que ái¡rualdad de población, las villas indígenas eran
más grandes que las nuestras, pues cada habitación estaba enclavada en el centro de un solar, donde eran cultivadas legumbres,
flores, etc., etc.).
En cuanto al manto arenoso tantas veces citado, me permito
opinar que no es lecho antiguo del lago, cuando menos en la parte
correspondiete al subsuelo de Atzcapotzalco y Tacuba, puesto que
dichas ciudades nunca fueron lacustres en su larga historia.
Más justificado sería atribuír el origen del lecho á las frecuentes avenidas de los torrentes vecinos, como los de Los Remedios,
Consulado, Cuautitlan, etc., etc., que hasta la fecha inundan, en
ocasiones, los terrenos del P. de la Capital.
Resumiendo lo anterior, creo que las ciudades de Atzcapotzalco y Tacuba, separadas en un principio (primer florecimiento chichimeca, siendo X6lotl monarca), fueron paulatinamente extendiéndose, la primera hacia el S., la segunda hacia el N., hasta confundir
sus suburbios.y formar en realidad un extenso y largo poblado, que
tenía por cuarteles principales los antiguos núcleos de las primitivas ciudades.

vleNe/lo.5 de .A'/;;c~aáa/co f láCtL.Óa, en Ctl·
fO eSt¡,ÓJt¿e/o e,XÍr5le/l &lt;?17 9'/-C'/ll IU.ltnero Q'l'l/i ~

guoe5 re~/oJ Q'e lct c/Lllkra TSPAll.ECA.

. l •.

Algunas aclaraciones referentes al itinerario que siguió Hernán
Cortés en su retirada de Tacuba al lugar donde hoy existe el
Santuario de Los Remedios.

.CL.JIV~.R.l.!!.

T.RCVB.R.
1

En la Historia de Ja Conquista hay un pasaje que ha quedado
por esclarecer en los comentarios que se han hecho hasta hoy á los
preciosos relatos de sus dos grandes actores é historiógrafos: Cortés y Berna! Dfaz.
Me refiero á la interpretación que se ha dado á sus palabras en
lo relativo á la desastrosa retirada de las huestes españolas entre
Tacuba y el Santuario de Los Remedios. Se impone también rectificar la omisión cometida al no citar la villa de Tlalnepantla (Teocalhuican de los otomíes ), como aposento donde se albergaron aquéJlos, temporalmente, al retirarse de Los Remedios.
Numerosas y muy doctas plumas han referido la epopeya que
tuvo su período álgido en la noche de sangre del 30 de junio de
1530; mas creo acertado referirme sólo á Cortés y del Castillo, ya
que fueron actores de sus relatos y que los hechos que refieren ambos son indiferentes á su amor propio de guerreros, circunstancia
única que podía orillarlos á desvirtuar ú omitir.

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Cortés, en su carta II, relata así el mencionado pasaje:
«Y llegado á la dicha ciudad de Tacuba (día 1. 0 de julio de
1520), 1 hallé toda la gente remolinada en una plaza, que no sabían
dónde ir; á los cuales yo di priesa que saliesen al campo antes que
se recreciese más gente en la dicha ciudad y tomasen las azoteas,
porque nos harían desde ellas mucho daño. E los que llevaban la delantera dijeron que no sabían por dónde habían de salir, y yo los hice quedar en la rezaga, y tomé la delantera hasta los sacar fuera de
la dicha ciudad, y esperé en unas labranzas; y cuando llegó la rezaga
supe que habían recibido algún daño, y que habían muerto algunos
españoles y indios, y que se quedaba por el camino mucho oro perdido, lo cual los indios cogfan; y allí estuve hasta que pasó toda la
gente, peleando con los indios, en tal manera, que los detuve para
que los peones toniasen un cerro donde estaba una torre y aposento fuerte1 el cual tomaron sin recibir daño alguno, porque no
me partí de allí ni dejé pasar los contrarios hasta haber ellos tomado el cerro, en que Dios sabe el trabajo y fatiga que allí se red
bió, porque ya no había caballo, de veinticuatro que nos habían quedado, que pudiese correr, ni caballero que pudiese alzar el brazo,
ni peón sano que pudiese menearse; y llegados al dicho aposento,
nos fortalecimos en él, y allí nos cercaron y tuvieron cercados hasta la noche sin nos dejar descansar una hora (Esta noche fué la del
1.0 de julio de 1520).
«En este desbarato se halló por copia que murieron ciento y
cincuenta españoles y cuarenta y cinco yeguas y caballos y más de
dos mil indios que servían á los españoles, entre los cuales mataron
al hijo y hijas de Muteczuma y á todos los otros señores que traíamos presos.
«Y aquella noche, á media noche, creyendo no ser sentidos, salimos del dicho aposento muy calladamente, dejando en él hechos
muchos fuegos, sin saber camino ninguno ni para dónde íbamos, más
de que un indio de los de Taxcaltécal nos guiaba, diciendo que él
nos sacaría á su tierra si el camino no nos impedían; y muy cerca
estaban guardas que nos sintieron, y asimismo apellidaron muchas
poblaciones que había á la redonda, de las cuales se recogió mucha
gente, y nos fueron siguiendo hasta el día; y ya que amanecía (día
2 de julio de 1520) cinco de caballo, que iban adelante por corredores, dieron en unos escuadrones de gente que estaban en el camino, y mataron algunos de ellos; los cuales fueron desbaratados, creyendo que iba más gente de caballo y de pie. Y porque vi que de
1 He creído conveniente señalar fechas á los sucesos.

�246
todas partes se recrecía gente de los contrarios, concerté allí la
de los nuestros, y de la que había sana para algo, hice escuadrones
y puse en delantera y rezaga y lados, y en medio los heridos, é asimismo repartí los de caballo; y así fuímos todo aquel día, peleando
por todas partes, en tanta manera, que en toda la noche y día no
anduvimos más de tres leguas. E quiso Nuestro Señor, ya que la
noche sobrevenía, nwstrarnos una torre y buen aposento en un cerro, donde asimismo nos hicinws fuertes/ é por aquella noche nos
dejaron, aunque casi al alba (3 de julio de 1520) hubo otro cierto rebato, sin haber de qué, más del temor que ya todos llevábamos de
la multitud de la gente que á la continua nos seguía ·el alcance.&gt;,
En este pasaje de la carta de Cortés hay tres puntos de alta
importancia que serán la esencia de los razonamientos subsecuentes.
1. º -Dirigiendo á sus soldados (el día sigui en te al de la «Noche
Triste,» ó sea el 1.0 de julio de 1520), que salían de Tacuba sin saber qué rumbo adoptar, 1Ieg6 á unas labranzas, donde esperó á los
rezagados y contuvo el impulso de los indios, en tanto que «tomasen (los soldados que con él habían salido primeramente) un cerro
donde estaba una torre y aposento fuerte.»
En este asilo, que fué el primer lugar donde aliviaron algo su derrota los fugitivos, permaneció Cortés hasta la media noche: «Y
aquella noche, á media noche, creyendo no ser sentidos, salimos
del dicho aposento .. . .. »
0
2. -En las primeras horas del día 2 de julio, emprendieron la
retirada de ese cerro, dirigidos por un indio tlaxcalteca: «más de
que un indio de los de Taxcaltécal nos guiaba, diciendo que él nos
sacaría á su tierra..... »
Fueron tan recios los combates, que dice: «en toda la noche y
día no anduvimos más de tres leguas.»
0
3. -El segundo y más seguro refugio que deparó el destino á
los conquistadores, y en el cual permanecieron l.a noche del 2 y
madrugada del 3 de julio, fué aquel que Cortés señala así: «E quiso nuestro Sefior, ya que la noche sobrevenía, mostrarnos una torre
y buen aposento en un cerro, donde asimismo nos hicimos fuertes ..... »
Bernal Díaz, sobre el mismo particular, asienta, en el capítulo
CXXVIII de su historia, lo que sigue:
« .... y diré cómo estando en Tacuba, se habían ajuntado muchos guerreros mexicanos de todos aquellos pueblos y nos mataron
allí tres soldados: acordamos lo más presto que pudiésemos, salir
de aquel pueblo, y con cinco indios taxcaltecas, que atinaban al

247

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camino de Taxcala, sin ir por camino, nos guiaban con mucho
concierto, hasta que llegábamos á unas caserías que en un cerro estaban, y allí junto, un cu, su adoratorio, como fortaleza, á donde
reparamos: quiero tornar á decir que seguidos que íbamos de los
mexicanos y de las flechas y varas y pedradas que con sus hondas nos tiraban, y como nos cercaban, dando siempre en nosotros,
es cosa de espantar, y como lo he dicho muchas veces y estoy harto de lo decir, los lectores no lo tengan por cosa de prolijidad, por
cauza que cada vez ó cada rato que nos apretaban y herían, y clavan recia guerra, por fuerza tengo de tornará decir de los escuadrones que nos seguían y mataban muchos de nosotros: dejémoslo
ya de traer tanto á la memoria, y digamos que nos defendíamos:
en aquel cu é fortaleza nos albergamos y .... hicimos una iglesia,
que se dice Nra. Sra. de Los Remedios. »
Teniendo en cuenta los datos señalados en el relato de Cortés
y comparándolos con los que ofrece el de Bernal Díaz, se ve inmediatamente que el primero menciona con toda claridad el hecho de
haberse fortificado, en esa parte de su retirada, en dos distirttos
cerros coronados por torres (serían teocallis) y aposentos fuertes.
Berna! Díaz (con él todos los autores que han hecho historia de
la conquista) menciona sólo un cerro como refu¡óo donde se aposentaron: «y con cinco indios taxcaltecas que atinaban al camino
de Taxcala, .... nos guiaban .... hasta que llegábamos á unas caserías que en un cerro estaban, y allí junto, un cu, su adoratorio.
como fortaleza, á donde reparamos ... . » lugar que poco después
identifica colocándolo donde posteriormente se levantó el Santuario de Los Remedios.
Dos cuestiones se imponen desde luego: ¿cuál de los dos teocallis que describe Cortés corresponde al citado por Berna] Díaz? El
teocalli anónimo del relato cortesiano ¿cuál es? ¿en dónde está?
Intrigado por tan interesante problema histórico, emprendí el
reconocimiento de los lugares que están ligados al itinerario seguido por los conquistadores, de Tacuba á Los Remedios, á fin de obtener datos reales que dieran fuerza y claridad á las informaciones
de fuente histórica.
Siguiendo un orden cronológico, precisa considerar en principio la dirección que siguió Cortés al abandonar la plaza de Tacuba. Según lógicas presunciones, adoptó el rumbo del P.; en efecto, el encarnizado y constante ataque de los contrarios, debe haber hecho que su retirada de aquella plaza siguiera por natural
impulso hacia el P., puesto que los grupos más numerosos y hostiles del enemigo venían (6, al menos, era lógico que Cortés lo ere-

�249

248

yese así) á la retaguardia, siguiendo la dirección de la calzada de
Tenoxtitlan, es decir del O. Tal providencia era la más conveniente, dadas las circunstancias, puesto que al N. tropezarían con
Atzcapotzalco, la capital tepaneca, aliada de los mexica, donde
serían destrozados, en tanto que por el S. llegarían á Tacubaya
y Chapultepec, puestos mexicanos. A valorizar mi aserto viene
un dato muy importante: hace algunos años fué explorada concienzudamente una eminencia que se encuentra al SO. de la plaza
de Tacuba y que era llamada «Cerrito de Tacuba,» habiéndose hecho buen acopio de lanzas, corazas, espadas, macanas, flechas, restos humanos, etc.; no parece aventurado suponer que ese lugar (sobre la eminencia fué construído desp1:1és un hermoso chalet), constituyó el primer eslabón en la retirada de Tacuba, indicando el rumbo que siguió (croquis, núm. 1).
Sigamos al caudillo hacia el P.: « .... tomé la delantera hasta los
sacar fuera de la dicha ciudad, y esperé en unas labranzas . . . . y
allí estuve hasta que .... los detuve para que los peones tomasen un
cerro donde estaba una torre .... » Claramente se comprende que
el teocalli á que alude este pasaje, estaba á una distancia relativamente corta de Tacuba, puesto que Cortés, desde unas labranzas
intermedias, esperaba á los rezagados y contenía al enemigo. mientras que los soldados de la avanzada asaltaban al teocalli.
Los comentadores de Cortés .dicen unánimes que ese primer
teocalli se erguía en el cerro donde hoy queda el Santuario de Los
Remedios, y es llamado indistintamente de Moctezuma, de Totoltepec y de Otonteocalco ú Otoncapolco (debiéndole corresponder,
como ya expuse, este último nombre).
Tal error histórico aparece en todas las relaciones y comentarios que se han hecho de la Conquista. En seguida expongo algunos razonamientos que creo ayudarán al esclarecimiento de ese
obscuro pasaje.
El teocalli mencionado en primer lugar por Cortés no fué el
que estuvo en el cerro de Otoncapolco, como quedará comprobado
por las siguientes consideraciones:
Cortés no menciona en su relación el Santuario de Los Remedios como sucesor del teocalli en la cúspide de ese primer cerro.
No Jo coloca lejos de Tacuba, pues dice que sacó á los soldados
de la ciudad y esperó en unas labranzas á los rezagados, ayudando
indirectamente al asalto del cerro, «porque, dice, no me partí de allí
ni dejé pasar los contrarios hasta haber ellos tomado el cerro.»
¿Cómo pudiera Cortés auxiliar á la vez á rezagados que huían
de la ciudad y á asaltantes del cerro, tratándose del de Los Reme-

II.

EN LA REGIÓN DE SAMAHIL.

( Partidos de Hunucmá y Maxcani't.)

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2.
3.
4.
5.
6.
7.
8.
9.

Tetiz-Kinchil.
Kinchil-Te;)b.
Te;)b-Samahil.
Kinchil-Samahil.
Chunya hasta el camino de Kinchil á Texán.
Chucabchén-Texán-Calaxám-Chúm.
Samahil-Cuchel.
San Miguel-Kinchil.
Samahil-Chúm-Bolón-Chocholá.

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6

111.

EN LA REGIÓ~l DE UMAN.

( Partidos de Hunucmá y Mérida.)
l.
2.
3.
4.
5.
6.

Umán-Chucabchén.
Umán-Poxilá.
Poxilá-Umán (por otro camino).
Umán-Cansap-Xleppen-Umán.
Umán-Itzincab-Umán.
Umán-Tixcacal-Mérida.

IV.

EN LA REGIÓN DE MÉRIDA.

( Partidos de Mérida, Progreso, Hunucmá, Tixkokob
y Akanceh.)
l.
2.
3.
4.
5.
6.

Caucel-Ucú-Hunucmá.
:)ibilche-San Ignacio.
San Ignacio-Santa Rosa.
:)ibilche-Cosgaya.
Papacal-Hobonya-Ubilá-Hunucmá.
Mérida-San Ignacio.
AsALl!S.

•

T. II.-32 .

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251

7. Chuburná-Xunchunchil.
8. Mérida-Caucel.
9. Itzimná-Chablekal.
10, Mérida-Tixpeual.
11. Mérida-Tepich.
12. Mérida-Subinkancab-Akanceh.
13. Mérida-Tah::&gt;ibichen-Tekik.
14. Mérida-Molas.

V.

3. Baca-Yaxkukul.
4. Baca-Motul.
VIII.

(P artidos de Tixlwlwb y JJ!Jotul.)
l. Tixkokob-Chacabal.

2. Tixkokob-Yaxkukul.
3. Tixkokob-Motul.
4. Tixkokob-Cacalchen.
EN LA REGIÓN DE CHIXULUB.

( Partidos de Tixkokob, Mérida y Progreso.)

IX.

EN LA REGIÓN DE MOTUL.

(P artidos de Jfotul y Temax. )

l. San Ignacio-Chixulub.
2. Chixulub-Progreso.
3. Chixulub-Santa María.

VI.

E N LA REGIÓN DE TIXKOKOB.

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2.
3.
4.
5.
6.

EN LA REGIÓN DE CoNKAL.

Motul-Cacalchen.
Motul-Bokobá.
Motul-Cansahcab.
Motul-Telchac.
Telchac-)emul.
)emul-Motul.

(Partidos de Tixkokob y Motul)
X.
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7.
8.
9.

Conkal-Chablekal-San Ignacio.
Chablekal-Minesbalán.
Conkal-Chixulub.
Conkal-Ixil.
Ixil-Mocochá.
Ixil-Too-Mocochá.
Mocochá-Conkal.
Conkal-Chacabal.
Ixil-)emul.

(Partidos de l zanial, .Afotul y Temax)

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4.
5.
6.

Cansahcab-Teya-Izamal.
Izamal-Tekantó-Bokobá.
Tekantó-Citilcum.
Izamal-Citilcum-Cacalchen.
Izamal-Kumbil á-Hoctún.
Hoctún-Cacalchen.
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XI.
VII.

EN LA REGIÓN DE BACA.
• 1.

(Partido de Motul.)
l. Baca-)emul.
2. Baca-Mocochá.

EN LA REGIÓ:\1 DE lZA;\IAL.

EN LA REGIÓN DE SEYÉ-T AHMEK.

(Partidos de Alwnceh, lzamal y Motul.)
l. Seyé-Tahmek.
2. Tahmek- Cacalchen.
3. Cacalchen-Motul.

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252

XII. EN LA REGIÓN DE AKANCEH.
( Partidos de Mérida y Akanceh.)
l.
2.
3.
4.
5.
6.
7.
8.

Akanceh-Tecoh.
Akanceh-Timucuy-Tekik.
Timucuy-Tecoh.
Akanceh-Subincancab.
Akanceh-Seyé
Akanceh-Ticopó.
Seyé-San Bernardino.
San Bernardino-Ticopó-Tepich.

CONSIDERACIONES GENERALES
ACERCA DE LA CONSTITUCIÓN DEL SUELO YUCATECO

La península yucateca es una de las regiones naturales más ca·
racterísticas del mundo. Es una de las raras penínsulas que están
dirigidas al Sur-Norte, cuando casi todas las otras tienen la dirección
aproximada de Norte-Sur (India, Indo-China, Arabia, Grecia, Italia,
España, Escandinavia, etc., etc.). Su suelo lo componen únicamente
el terreno calcáreo y los productos que resultan de la destrucción
de éste por las intemperies. Forma una llanura de pendiente casi insensible en la parte Norte, pero que aumenta un poco más rumbo
al Sur, y cuya monotonía se ve interrumpida por formaciones montañosas de muy poca importancia. 1 Su parte oriental es poco conocida; pero parece que Honduras Británica difiere mucho, desde
el punto de vista de la Geografía Física, de las otras partes de la

•.

.

1 Acerca de esas formaciones quiero presentar aquí las conclusiones
que emití en un informe anterior:
•Haré observar que, siendo las capas del Petén septentrional casi segura·
mente de la misma edad que las de Yucatán, es muy probable que las sierri·
tas de este último país deban tener también la misma edad que las ondulaciones del Petén. Pero como esas capas son, con toda probabilidad, pliocénicas,
los movimientos que las han afectado han de ser forzosamente más recientes
que miocénicos, contrariamente á lo que dice el ilustre K. Sapper. Las debe·
mos considerar como postpliocénicas y admitir que el último modelado de la
región guatemalteco-yuca teca ha sido el resultado de los últimos movimientos en la Sierra del Pacífico, movimientos que han hecho sentir sus efectos

r

península. Los otros límites de la región natural yucateca deberían
ser: al Sur, las montañas de Alta Vera Paz; al Sur-Oeste, el Alto
Usumacinta y la región regada por los ríos que van á dará Laguna
de Términos, mientras que, al Oeste y al Norte, los constituiría el
rr.ar. La región oriental es poco conocida.
En toda esta región, que parece corresponder, más ó menos,
como extensión territorial, á Rumanía, se puede decir que casi toda la circulación de aguas se hace subterráneamente. La única
excepción la constituiría el río de Champotón, tan poco conocido,
que es casi imposible decir nada seguro acerca de su curso. No
tomo en consideración los rfos San Pedro Mártir y de La Pasión,
que pasan por los confines de la península yucateca, donde las
condiciones geológicas empiezan á cambiar. Eso se aplica, con mayor razón, á los de Honduras Británica y del Petén oriental, que
son muy mal conocidos, al menos en toda la parte de su curso
que no está en la colonia inglesa.
Es que el suelo yucateco está constituído por una caliza no com·
pacta, sino agrietada y fisurada de tal manera, que las aguas de
lluvia, en lugar de permanecer y de formar ríos, se infiltran en dicho
suelo y se acumulan en su interior. Pero los ríos que no pueden
formmse al aire libre, se forman en el subsuelo, y las aguas, después de haber circulado en las entrañas de la tierra yucateca, vienen á salir al mar, es decir, en donde su nivel viene á confundirse
con el del Océano. En Yucatán no hay ríos, y esta condición tan
especial de una naturaleza tan rara por sí misma, ha traído, á su
vez, condiciones muy especiales para la evolución del suelo yucateLo, para la habitabilidad de este suelo y también, como consecuencia forzosa, para la evolución de las sociedades humanas.
Las aguas que circulan en una caliza, tienen sobre esa caliza
una acción física y una acción química, una ayudando á la otra, y
siendo el resultado final la constitución de un pequeño relieve superficial. La erosión y la corrosión debidas al trabajo de las aguas
hasta en Yucatán. Estos efectos han sido naturalmente tanto más atenuados
cuanto más nos acercamos á la costa Norte de diclia región natural. Por esta
razón es por lo que en Yucatán se observan solamente ondulaciones de mínima amplitud.
«Por otra parte, los movimientos que, según Sapper, tuvieron lugar durante el Pliocénico en la región de Honduras Británica septentrional y de
Quintana Roo meridional corroboran la edad que atribuyo á las ondulaciones yucatecas. Las dos direcciones que se observan en estas últimas se explicarán por la influencia de movimientos venidos del Sur, por una parte, y
del Este, por otra.•

�254

circulantes. cavan en el interior del suelo importantes oquedades; pero las bóvedas superficiales, dejadas sin puntos de apoyo, se derrumban, y así se modela el relieve, que llamaré sec~ndario, del suelo yucateco. Las cavidades, debidas á este trabaJo. de
las aguas, son de forma extraordinariamente irregular y constitl~yen una especie de valles de poca extensión. Cuando estas cavidades llegan hasta el nivel de las aguas, forman los cenotes. y estos cenotes han sido siempre los puntos indicados por la naturaleza para el establecimiento de grupos humanos. El agua: que es
una necesidad absoluta para todos los hombres, puede decirse que
lo es más todavía para los yucatecos, por su extraordinaria l(mpieza· de modo que el hallazgo de un cenote siempre ha deb1do
considerarse como de gran importancia y ha sido muchas veces
el origen de la formación de un pueblo.
.
Pero la evolución de la península yucateca pudiera haber terminado desde hace tiempo ya, si no hubiera habido intervención
de otro gran fenómeno, del cual voy á hablar. Es el movimiento
lento de levantamiento de todo Yucatán, que viene comprobado de
varios fenómenos: por ejemplo, la desaparición del agua de ciertos
cenotes; la desecación de lagunas; la aparición al ai~e libre de capas formadas en los cenotes, seguida de la destrucción de.las formaciones superficiales, etc. El resultado de este levantamiento es
el cambio de nivel de las aguas y una modificación constante del
régimen de la circulación subterránea..
.
Si la mayoría de las aguas de lluvia se abisman en las entrañas del suelo yucateco, no se puede decir que sea asf para todas.
En ciertos lugares, la presenciR de un depósito de arcilla, resultante de la descomposición de la caliza por las aguas cargadas de
ácido carbónico, ha provocado la formación de lagunas generalmente poco extensas. Sin embargo, hay tres de éstas que sobresalen por su superficie: son la de Chichank-hanab, cuyas aguas
son salobres; la de Bacalar, 1 que comunica con el mar, y la de Itzá, verdadero lago, muy honqo en ciertas partes, con islas, de las
que una fué la cuna de la civilización itzae y la ocupa hoy la pequel"ia ciudad de Flores, Capital del Petén. Es posible que estos lagos
sean testigos ele una antigua ocupación de la penínsu(a por el mar.
Seo-ún los mapas publicados y según las observac10nes hechas,
es pr;bable que casi la totalidad de las formaciones ~e la península pertenezca á la edad terciaria. El cretáceo. empieza á .aparecer solamente en el alto Usumacinta y en la región de La L1ber1 No lo conozco de visu.

255

J

)

., .

·1
.
'

tad y de Flores (Petén). En las costas y en ciertas partes del interior, hay formaciones pertenecientes al Cuaternario, de las cuales
volveré á hablar.
Las capas terciarias son quizá todas de edad pliocénica. 1 Las
forma una caliza bastante caracterizada por los fósiles siguientes:
Anomia sinzplex d'Orb.
Plicatula aff. filamentosa Conr.
Pecten gibbus L.
Arca aff. Deshayesi Hanl.
Pecten hemicyclus Rav.
Pectunculus sp.?
Venus Campechiensis Gm.
n
Campechiensis Gm. var.
" mercenaria L.
Oliva literata Lk.
Dolium Verrilli Dall.
Pyrula reticulata Lk.
El Cuaternario se presenta en Yucatán bajo tres formas principales: cuaternario marino, cuaternario lacustre y cuaternario
constituído por depósitos de cenotes.
0
1. -Cuaternario marino.-Forma una faja más 6 menos ancha
alrededor de las costas y se compone de una caliza más 6 menos
compacta, conteniendo algunas veces bastante arena y empastando numerosísimas conchas marinas.
En Champotón, el cuaternario marino está caracterizado por
Venus Cancellata Lk. y Venus Campechiensis Gm.
En la parte Norte de la península, las mismas capas contienen
una fauna más variada, que llega á la mayor variedad en El Cuyo, 2 cerca del límite con Quintana Roo. He aquí la lista de la fauna de El Cuyo:
Astrea bella?
Balanus sp.?
Plicatula gibbosa Lk.
"
filamentosa? Conr.
Mytilu s exustus L.
Arca sp.?
Pectunculus pectinatus Gm.
1 Sapper (Karl). - Grundzüge der Gebirgsbau von Mittelamerika. Eighth
International Geographic Congress. P. 233.
2 El Cuyo de Ancona no está situado en la laguna como lo indican erróneamente los mapas, sino que está en el mar.

•
. .

.

�256

Car dita floridana Conr.
Chania involuta? Guppy.
Venus cancellata L.
,,
Woodwardi Gnppy.
,, cubaniana d'Orb.
Solenucurtus gibbus Sprengl.
Mactra lateralis Say.
Lucina orbicularis L.
cribaría Say.
" trisulcata Conr.
"
speciosa Rogers.
"
sp.?
Corbula sp. nov.
Tellina cequistriata Say no Sow.
Tellina sp. nov.
Cumingia aff. California Conr.
Planorbis Liebnzanni? Dunk.
Tornatina canaliculata Say.
Bulla occidentalis Adams.
Olivella sp.? fragm.
Drillia sp. nov.
Cancellaria sp. nov.
Daphnella ( Raphitoma) sp. nov.
J!arginella apicina Menke.
,,
avena Val.
~Mitra sp. nov.
Fulgur perversum L.
Melongena corona Gm. var.
Nassa Hotessieri d'Orb.
Colmnbella pusilla? Sow.
,,
avara Say.
,,
( anachis) sp. nov.
Bittium alternatum Say.
Bittmn nígrum Totten.
Seila Adamsi H. C. Lea.
Modulus basileus Guppy.
Ccecum regulare Carp.
Crepidula Jornicata L.
"
plana Say.
,,
aculeata Gm.
Natica canrena L.
Ríssoina Chesneli Mich.
)I

..

257

Rissoina Johnsoni Dall.
,,
sp. nov.
,,
sp. nov.
Scalaria cuatro especies nuevas.
Turbonilla nívea Stimps.
,,
interrupta Totten.
,,
sp. nov.
Odontostomía aff. lt:evigata d'Orb.
Fissurella su/fusa Reeve.
Glyphis alternata? Say.
2. 0 -Cuaternarío lacustre.-En el Yucatán antiguo había más
lagunas que en el actual, y esta disminución se explica por el lento
levantamiento del suelo, que ha interrumpido ciertas comunicaciones con el mar, y al que se ha venido á agregar la desecación progresiva. He encontrado trazas de antiguas lagunas, hoy desecadas, en El Fetén, en Santa Rita, y en Yucatán, en la hacienda de
Temozón, 1 cerca de Mérida. Los depósitos lacustres los forma
una caliza blanca empastando conchas, entre las cuales aparece
más abundante Ampullaria, aff. Dysoni Hanley y un Helix no determinado todavía. Estas dos formas viven actualmente y se encuentran en abundancia en todo Yucatán. La Ampullaria especialmente vive en el lago de Itzá y alcanza un desarrollo notable.
La presencia del Helix, concha terrestre, en una formación lacustre, no debe sorprender, puesto que el Heli.x es un molusco que le
gusta vivir en las hierbas que abundan alrededor de las lagunas ó
en las mismas lagunas.
En San Simón, cerca de Venecia, en la parte de la costa occidental en donde colindan los dos Estados de Yucatán y de Campeche, hay una antigua laguna, no enteramente aterrada todavía,
en la cual se notan muchos ejemplares de Ampullaria aff. pyrum
Küster.
En fin, el tercer tipo de cuaternario es muy raro por su modo de
formación. En muchos lugares de Yucatán, se observan capas muy
superficiales de una caliza arenosa basta, generalmente colorida
de rojo y conteniendo conchas terrestres: Chondropoma Grateloupi Pf., Orthalicus undatus Brug. etc., que viven todavía en Yucatán. He aquí cómo se explica la formación de dichos depósitos.
Las aguas de lluvia, cuando caen en abundancia, se llevan la tierra
roja, resultado de la descomposición de la caliza. así como todas las
1 Esta última observación se debe al señor F. Urbina, mi excelente amigo y compañ.ero de viajes.
ANALES.

..

T. IJ.-33.

�258

conchas que se encuentran mezcladas con ella, y se abisman con
tierra y todo en las grietas, que no tardan en llenar. Cuando vienen
las sequías, esta tierra bastante arcillosa se endurece y forma una
especie de brecha. Es lo que sucedió durante los tiempos cuaternarios; pero como hubo levantamientos repetidos del suelo, las
capas superficiales se destruyeron y estos depósitos brechoides,
primitivamente formados en el interior del suelo, llegaron á la superficie, donde los encontramos ahora.
Para terminar con la historia de Yucatán y de sus formaciones
geológicas, debería hablar ahora de los médanos, etc.; pero como
el objeto del presente informe es rendir conclusiones acerca de la
presencia del hombre cuaternario, en Yucatán, y como los datos
geológicos expuestos no tienen más objeto que preparar dichas
conclusiones, no hablaré de estas formaciones modernas.
Mis exploraciones detalladas no me han permitido encontrar ni
un solo vestigio del hombre fósil en la región recorrida. Eso se
explica perfectamente si recordamos que diclra región estuvo cubierta en gran parte por las aguas del mar cuaternario y que, en los
lugares donde no llegaban las aguas de este último, había lagunas
más ó menos extensas y en comunicación más ó menos directa
con .éJ.
El límite aproximado entre las formaciones del cuaternario marino y las del pliocénico, en la región estudiada, pasa por el paraje
San Mateo, en el camino de Hunucmá á Tetiz; sigue rumbo al Oriente hasta llegar á la hacienda de Chel; se dirige después hacia el Poniente y traza, alrededor del pueblo de Hunucmá, una figura irregular para subir después hacia el N. E., pasando por Bella Unión,
Cosgaya; atraviesa el ferrocarril de Mérida á Progreso en el kilómetro 20; pasa por la hacienda de Tamanché y se va acercando á
la costa hasta el ferrocarril de Chixulub á Progreso, en el kilómetro 33.
No llamará la atención que en toda la región· que queda entre
esta línea y el mar, no haya encontrado huellas del hombre fósil,
puesto que, durante el Cuaternario, estuvo cubierta por el mar.
Pero este límite no es sino el que actualmente separa el Cuaternario del Plioceno. Siendo el primero constituído por una roca de
poca consistencia, las acciones de las intemperies Jo han destruído
en muchos lugares; de modo que puedo asegurar que en toda la
región que visité, no hay talleres de silex tallados, ni restos cualesquiera del hombre cuaternario.
Este resultado no está en oposición con el del descubrimiento
que tuve la buena fortuna de hacer, en 1909, en Concepción (Estado

259

de Campeche). El mar cuaternario, si penetró algo en la península,
no llegó nunca á cubrirla toda, y sus depósitos no han formado sino
una faja de poca amplitud alrededor de las costas. Todas las partes interiores de la península han podido ser habitadas y colonizadas por el hombre primitivo, que es lo que vemos sucedió en Concepción.
Ahora lo que queda por hacer es deslindar definitivamente las
regiones que han podido ser habitadas de las que no lo han podido
ser, y trazar un mapa que dé aproximadamente la configuración
de las costas yucatecas en la época cuaternaria. Es lo que espero
hacer en los años futuros de trabajos, si esa Secretaría se sirve de.
signarme otra vez para desempeñar tan honrosa comisión.

t

�SISTEMA SILÁBICO
EN LAS LENGUAS

DE LA FAMILIA MIXTECO-ZAPOTECA-OTOMI,
POR EL LIC. FRANCISCO BELMAR.

J

t

..

..

�SILABISMO.

•

...

• 1 •

Uno de los múltiples fenómenos de las lenguas indígenas del
territorio mexicano es el silabismo de sus voces, al que poca importancia, si no es que ninguna, se le ha dado en el estudio de
aquéllas y el que, de una manera más ó menos directa, contribuye á establecer las relaciones de unas con otras y, por ende, de
las familias lingüísticas. Al hablar de la familia mixteco-zapoteca
y de sus relaciones con el otomí, apunté ligeramente el hecho,
por mí observado, de que el silabismo decrece de las lenguas más
cultas á las menos cultas; esto es, de las lenguas más evolucionadas á las menos evolucionadas y que menor perfección han alcanzado en el sistema á que pertenecen, ó que se encuentran en el
período de regresión. Este fenómeno está. evidenciado en las lenguas de la familia mixteco-zapoteca-otomí, en que, dejando aparte
las palabras formadas á capricho por los gramáticos y doctrinarios
en estas lenguas, se ve que el zapoteco, en su rama principal, y el
hablado antes por los reyes de Zaachila, constan de voces en sumayor parte polisilábicas. Es un principio de las lenguas de esta familia, el de que los elementos silábicos se formen del sonido consonante, precediendo al sonido vocal. y pugnan contra las leyes
fonéticas de dichas lenguas las terminaciones consonantes, como:
ticlzaa, palabra.
kc-llr:-pr:-tao, infancia.

tr:-na, ver:
nar.-ch( amado.

�264

'

.

Este fenómeno se presenta siempre el mismo en las diferentes
lenguas de la familia.
En chatino: gaa, palma.
hoo, santo.
ka-yu, cinco.
bi-loo, ojo.
shu-nna-ya, mi perro.
gui-na-lte, adelgazar, etc.
En chinanteco: gua, manos.
ha, algodón.
li-ba, cuando.
za-ba-cha, está bien.
mui-kia-nno, tu mujer, etc.
En papabuco: ro-loo-ki, acusar.
bee-se, abeja.
ni-si, agua.
En amuzgo: tsa-ha, blanco.
thuu, año.
ke-tiu-nkui, año.
ke--tsu-ma, borrego.
En mixteco: ñu-ko-yu, México.
nu-ndua, Oaxaca.
ya-ka, troje.
ti-yo-ko, hormiga, etc.
En cuicateco: ya-ka, pino.
yu-ku, calabaza.
ngu-chi, lumbre.
ba-ku, casa.
tia-ka, plátano.
ndu-ku, anona.
En mazateco: di-ha, cuerno.
yo-ho, cuerpo.
tsi-ki-nga, brincar, etc.
En popoloca: haa-na, el popoloca.
ku-nia, perro.
ri-ye-nda, ablandar, etc.
En otomí: di-hua-di, yo acabo.
nu-ga, yo.
na-me-tí, el suyo.
ze-tu, abeja.
de-he, agua.
do-gua, cojo.

265

no-tsí, pequeño, etc.
En algunas lenguas estropeadas por los mismos naturales, parecen accidentalmente los sonidos consonantes finalizando sílaba.
Esto se debe á que en el trato común, los indios suprimen la vocal
final de las palabras 6 la consonante inicial de sílaba, usando de la
trasposición de los sonidos. En el idioma papabuco, por ejemplo,
tenemos las voces:
,
er-sha-la, por re-sha-la, abrir.
r-zu-bi, por rí-zubí, amolar, etc.,
y en chatino: ga-ni-lín, por ga-ni-li-ni, acortar.
sh-ka-la, por she-ka-la, el sueño, etc.
Este hecho, expresado en los conceptos anteriores, tiende á de
mostrar de una manera tangible que las lenguas separadas del
tronco común, al entrar en el período regresivo, pierden los elementos silábicos ó alteran éstos de una manera substancial. El zapoteco de Loxicha presenta este fenómeno en mayor grado, encontrándose sus palabras con pérdida de sílabas y especialmente
de los sonidos vocales, vgr.:
yed, por ye-da, pan.
lass, por la-ssa, bravo.
kub, por ku-bi, nuevo.
bak, por b·a-ke, perro.
psin, por psi-na, venado.
yek, por ye-ke, cabeza.
ned, por ne-da, camino, etc.

POLISILABISMO.

Examinando el sistema silábico de las lenguas de la familia mixteco-zapoteca-otomf, se nota la tendencia de las más distantes del
tronco común, á desprenderse de sus elementos silábicos para presentar la desnudez del aparente monosilabismo, 6, en otros términos, la tendencia de rechazar en el período regresivo las formas
de la polisíntesis y de la incorporación. El zapoteco hablado en
los tiempos virreinales, se presenta sobrecargado de sílabas, mostrándonos claros ejemplos de ello los nombres de formación secundaria:
pe-ni-hue-za-ke-ta-xti-la, panadero.
hue-zaa-la-chi, misericordioso.
ke-la-ti-gui-guee-la, voluntad.
ke-la-hue-chie, maldad, etc.
ANALES.

I

T. II.-34.

�266

267

El número de sílabas decrece en los dialectos de este idioma,
que tienden, como hemos dicho, á desprenderse de su complicada
vestidura. Muchas palabras de dos ó más sílabas han perdido alguna de ellas. Así, la palabra kella, de significación abstracta, usada en la formación de los vocablos derivados, pierde la sílaba ke
en serrano, como:
la-shre-ni, por ye-la-shre-ni, grandeza.
la-tu, por ye-la-tu, unidad.
la-na-tse, por ye-la-na-tse, bondad, etc.
El papabuco muestra al zapoteco en su período de regresión,
como se verá por las palabras siguientes:
zuu, por be-zoo, adobe.
rza, por ro-ze-te, enseñar.
uñie, por nia-sho-bi, alacrán.
gaa, por gui-shia-gaa, alguacil.
rya, por ri-yo-la, estar en alto.
keche, por na-ga-che, amarillo.
rzubi, por ri-zo-bia, amolar.
bee, por bee-to-pe, cangrejo, etc.
La lengua mazateca usa del polisilabismo, tanto en las palabras
de formación secundaria, como en las de formación arcaica, y revela, como el zapoteco, la evolución del sistema lingüístico á que
pertenece. Las palabras
tsu- mi-ye-ndi-ku, amenazar;
ti-tsi-ndu- bua, anidar;
ni-nda-tu-ku-ni--kie calavera·
'
'
shi-ti-ku-nda-du-bu--yia
carcelero·
'
dyu-te-ntsu-chi-chi, carnero, etc., '
nos muestran cómo el idioma mazateco agrupa el mayor número
de sílabas en la formación de sus voces. El amuzgo presenta también el polisilabismo, como:
tchi-ntsi-tiu-ke, amagar.
tchi-ntsia-ti-kia, anidar.
ke- tsu-ma, carnero, etc.
Por lo mismo, estas lenguas, en las cuales el silabismo decrece
de una manera poco perceptible, deben colocarse en el grupo de
polisilábicas.

sílabas en la formación de los vocablos. Estos se presentan en una
forma más simple, más elemental; así, si comparamos las palabras
titsindubua, del mazateco, y tchintsitikia, del amuzgo, con ndidaka, anidar, del cuicateco, se ve desde luego que esta palabra ha
perdido dos sílabas. El chatino pierde sus elementos aglutinantes,
como:
kua, acaecer.
slia, algodón.
daa, andar, etc.
Y este procedimiento siguen el mixteco, el chocho, el popoloca
y principalmente el primero, como:
na-yu, temblar.
ta-wi, asar.
taa, escribir.
ku-wi, ser.
si-to, mirar. etc.
Siguiendo, pues, la evolución de las lenguas que hoy forman
la familia mixteco-zapoteca-otomí, en su sistema silábico, se ve de
una manera clara la relación que existe entre el silabismo y el modo de formación de las palabras, decreciendo aquél en las lenguas
que se encuentran en su período regresivo y perdiendo, como una
consecuencia natural, ó disminuyendo, el polisintetismo y la incorporación. Por eso, en las lenguas polisilábicas, como el zapoteco,
mazateco y amuzgo, la polisíntesis y la incorporación ocupan el primer grado, en tanto que en el cuicateco, mixteco, trique, chicho y
popoloca, en los cuales el silabismo decrece, la yuxtaposición
aumenta.

p AULOSILABIS.MO.

Siguiendo el examen de las lenguas de la familia que estudiamos, se encuentra que las otras que pertenecen á ella, pierden sus

PsEUDO}IONOSILABISnIO.

(

El monosilabismo, segun la teoría de los filólogos y lingüistas, es la forma elemental de las lenguas, es el primer estado en
que cada palabra es una raiz. «Sus palabras, en efecto, dice Hovellac, están formadas de simples raíces monosilábicas aisladas,
independientes en principio las unas de las otras.» En las lenguas
de la familia mixteco-zapoteca-otomí no hay ninguna que pertenezca al grupo lingüístico monosilábico. Sin embargo, las apariencias de monosilabismo hicieron considerar el otomí como
perteneciente á este grupo. Don Manuel Crisóstomo Nájera, en
su obra ·de Othomitorum Lingua Disertatio, dice: «De dónde
vinieron, pues, los otomites? Por qué países transitaron? Cuáles
lenguas aprendieron y olvidaron? Cuál es esa á la que llamaron

�•

268

1

1
t

r

I

hiu, la permanente? He aquí, agrega, cuestiones cuya solución, en
parte, podrá darnos la lengua misma, con tal que conozcamos primero su naturaleza. Aun hay otras que averiguar, y son, la primera, ¿la lengua de los othomites tuvo creces, ó más bien pérdidas en
nuestro suelo? ¿Tuvo en él alguna hermana? En Jo que sí ninguna
duda debe cabernos es en que ningún parentesco la une con la Mexicana, con la Huaxteca, con la Tarasca, con la Tarahumara, con
la Zapoteca, con la Matlatzinca, ni con la Pirinda; éstas, pues, y
aquéllas son ramas de distintos troncos.'&gt;
Por estas palabras del autor citado, se ve el prejuicio con que
escribió su notable disertación, haciendo esfuerzos para demostrar
el monosilabismo del otomí, aventurándose hasta afirmar de una
manera dogmática el ningún parentesco de esta lengua con las
demás habladas en el territorio mexicano. «Si aquella lengua, dice,
en la que cada una de las sílabas es una palabra, debe llamarse
monosilábica, como ha demostrado en varios escritos suyos el sabio Du Ponc;eau, el othomite merece ese nombre, puesto que en
ella no hay una sílaba que no sea un signo, y signo no indicante,
sino significativo de una idea, si exceptuamos aquel corto número
de partículas á las que dimos el nombre de «vacías.» Desde 1845,
en que vió la luz pública la preciosa disertación de Nájera, la lengua otomí ha sido considerada por etnólogos, tanto propios como
extraños, como aisladora. Pimentel, en su Cuadro descriptivo y
comparativo de las Lenguas Indígenas de México, publicado en
1862, acepta sin reserva ninguna la tesis sustentada por Nájera. «La
lengua otomí, dice, es esencialmente monosilábica, pues aunque
hay algunas voces de dos sílabas y muy raras de tres, en unas y
otras cada sílaba es una palabra que conserva su significado.»
Pone como ejemplos los mismos rebuscados por N ájera, tales como:
da-me, marido, de da, maduro, y me, madre.
da-nsu, mujer, de da, maduro, y nsu, hembra.
ti-nsu, hija, de ti, retoño, y nsu, hembra.
ba-tzi, hijo, de ba, engendrar, y tzi, retoño.
ksi-ta, abuelo, de ksi, corteza, y ta, padre.
me-ti, rico, de me, señor, y ti, riqueza.
ta-si, plata, de.ta, blanco, y si, superficie.
ka-sti, oro, de ka, rubio y sti, superficie.
mo-he, lago, de mo, cavidad, y he, agua.
da-he, rio, de da, mucho, y he, agua.
yo-hmi, pérfido, de yo, dos, y hmi, cara.
si-ne, labio, de si, hoja, y ne, boca.
kua-ne, lengua, de kua, adentro, y ne, boca.

269

(

(

yu-he, acueducto, de yu, camino, y he, agua.
ne-hia, locuaz, de ne, boca, y hia, palabra.
pe-he, fuente, de pe, brotar, y he, agua.
da-tsu, niña, de da, florido, y tsu, retoño.
do-do, tonto, de do, piedra.
do-gua, cojo, de do, piedra, y gua, pie.
go-da, ciego, de go, piedra, y da, ojo.
Jzia-di, sol, de hia, luz, y di, producir.
hia-tsi, dia, de hia, luz, y tsi, hacer.
gui-da, lágrima, de gui, yugo, y da, ojo.
Nájera funda, pues, su tesis, en el supuesto falso de que todos
los nombres de la lengua otomf constan de una sílaba, y como él
mismo dice, á lo más de dos, y muy raros se componen de tres, y
de que éstos, la mayor parte, sospecha, no asegura, se han formado después que la lengua ha sufrido algunas ligeras alteraciones, por la comunicación más estrecha de los othomites con los
otros indios y con los españoles; mas en todos, agrega, cada una de
las sílabas de que el nombre se compone, conserva el significado
que tiene separado, y sólo forma el tercero por el enlace de las
ideas. Supone, por lo mismo, que los índices de la conjugación: ni,
nza, hma, na, ga, significan, como voces aisladas, el presente, el
pasado y el futuro. Por eso las formas verbales
ni-di-ma, yo amo;
ma-di-ma-hma, yo amé;
na-ga-ma, yo amaré,
las traduce por
al presente, yo amar;
antes, yo amar;
en lo futuro, yo amar.
Todo verbo es, para el citado autor, de una sola sílaba, pues si
el imperativo tiene dos, éstas conservan su significado. El sistema
de conjunción del otomí, dice, ni es antiguo entre los otomfes, ni es
conforme á la naturaleza de su lengua, y las partículas que se aglutinan á la raíz verbal, no componen ni descomponen las palabras;
son, dice, «una cosa que se junta á ella, pero no se enlaza ni entreteje ni confunde con la misma.»
Mas, del examen del sistema silábico de dicha lengua, se ve que
sus palabras son monosilábicas unas, disilábicas la mayor parte y
polisilábicas, pocas. La Gramática del Padre Cárceres, impresa
recientemente por el Prof. Dr. Nicolás León, pone de relieve que
la lengua otomí no puede pertenecer al grupo de las aisladoras:
En efecto, dicha lengua, como todas las de la familia mixteco--za-

�271

270

1
1•
1

i

poteca-otomí, tienen afijos indicativos de número, de tiempo, de
persona, irreductibles á un significado aislado; como, por ejemplo,
las partículas de singular ana y no, y ya y yo, de plural, como:
me-he, hombre; ya-mehe, hombres.
hia-di, sol; ya-hiadi, soles.
sana, luna; ya-sana, lunas, etc.
Son irreductibies también á un significado aislado los prefijos
de formación abstracta, como:
ta-shi, blanco; na-nta-shi, blancura,
y el ma para formar los nombres que significan el hacedor, el instrumento ó aparato con que se hace algo, como:
mu-hu-ni, chilmolera, etc.
El pseudomonosilabismo del otomí se ha fundado también en
que la mayor parte de las palabras de formación secundaria emplean en ella la yuxtaposición de voces de significado aislado é independiente. como:
da-ngu, rata;
tzu-pa-ngu, ratón;
o-ki-du, sepulcro;
da-ma-she, tarántula;
do-mi-tzu, tórtola, etc.;
pero este modo de formación ni es especial del otomí, ni constituye por sí sólo el monosilabismo que se le ha atribuido.
El chinanteco corre parejas con el otomí y rechaza las partículas • de relación, presentando la desnudez silábica de las leno-uas
b
ag-lutmantes en su período de regresión. La mayor parte de las
palabras de formación primitiva son monosílabos con diferentes
significaciones. Así:
cha significa: pita, poner, levantar, responder, mezquino, en
medio, hondura, pozo, cabo de arriba, cacao, guajinicuil, tener,
madre, etc.
cho significa: bueno, arriba, lamer, quebrar, etc.
gua significa: iglesia, tierra, lagarto, hechizar, cuchara, etc.
hii significa: guayaba, agrio, oler, arma, tiempo, pescado, etc.
hon significa: tocante. morir, mentir, besar, lado de la boca, etc.
ha significa: llano, algodón, espuma, dientes, danza, gusano, etc.
mui significa: mujer, grano, culebra, agm1, cántaro, etc.
nii significa: allá, tres, él, quitar, hongo, etc.
no significa: casa, lodo, bobo, mucho, fregar, frijol, cerda, adentro, etc.
. ta significa: carbón, aguacate, plátano, agujero, trabajo, tira,
teJer, etc.

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La yuxtaposición forma en chinanteco, como en otomí, palabras de dos ó más sílabas, conservando cada una de ellas su significado ideológico, como:
ma-eu, bastón, de ma, palo, y eu, detener.
na-ta, telar, de na, pedazo, y ta, tejer.
cho-yi, cocina, de cho, arriba, y yi, lumbre, etc.
Este modo de formación se emplea principalmente en los nombres geográficos, como:
Mua-mu, Cerro verde.
Mua-kii, Cerro del colibrí.
Mua-chiu, Cerro del gavilán.
Mua-sain, Cerro del chivo.
U-hiu, Usila.
Ho-ta, Paso de escalera, etc.
El sistema de conjugación chianteco es más sencillo que el
otomí. El presente es la raíz pura del verbo, indicándose las personas con los pronombres, como:
nia-koe, yo doy.
niu-koe, tú das.
ire-kue, él da, etc.
El pasado reconoce el prefijo ga, como:
nia ga-koe, yo di.
niu ga-koe, tú diste, etc.
La partícula a "es indicativa de futuro, como:
a nía-kuoe, yo daré, etc.
Ambas lenguas, la otomí y la chinanteca, presentan la apariencia del pseudomonosilabismo por ser su estructura rudimentaria,
y con este hecho queda comprobado que el silabismo decrece en
las lenguas menos cultas de la familia mixteco-zapoteca-otomí.
Sin embargo, esto no quiere decir que ellas hayan alcanzado su
mayor desarrollo ó que sean las más antiguas, porque para asegurar ó suponer ese hecho, faltan datos; peru lo que sí puede asegurarse es que ellas son desgajamientos remotísimos de un tronco
común y que el sistema silábico de la familia mixteco-zapotecaotomí corresponde al mayor ó menor grado de polisíntesis y de
incorporación en las lenguas que la forman, ocupando el ~r~mer
lugar la zapoteca, y el último, el chinanteco, en el cual el pohsmtetismo es insignificante.

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CASA NillIERO 19 DE LA CALLE DE DON JUAN MANUEL DE LA CIUDAD DE MEXICO, D.

F . -F.sTADO .ACTUAL.

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273
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naloé pintados, 1 candelabros de cristal azul turquí dorado, bombas
de cristal blanco con sus cadenillas para colgar y pinturas de va~
lor. 2 El mismo buen gusto aparecía en su vajilla de Sajonia, en.sus
vasos de cristal dorado, en sus cucharas, cucharones, tenedores,
cuchillos, braserito, candeleros, saleros y vinagrera, todos de plata, 3 y principalmente en los útiles y enseres que sólo ella usaba,
como su rosario de perlas y oro, de siete misterios; sus escobetas con guarnición de seda y plata, para peinarse; su partidor de
plata y sus peines de carey; sus fundas de almohada hechas de cambray y entretejidas con lazos de listón; su almohadilla de madera
de bálsamo con chapita y llave de plata; su dedal de oro; sus devanadores de carey con seda y su caja de pinturas muy finas, maqueada. 4
Los gastos que Leona hizo para instalarse;en su nueva casa, resultaron excesivos con relación al capital de 107,000 pesos que había heredado de sus padres, y del cual una porción considerable
era. improductiva, porque consistía en alhajas y muebles. De manera que muy pronto Leona no contó en realidad, para vivir, sino con
un capital de 85,400 pesos, impuesto al 5.% sobre el peaje y avería
del camino de Veracruz, y que por lo mismo sólo le proporcionaba una renta anual de 4,270 pesos. Esto no debe de haber pasado
inadvertido de don Agustín Pomposo, que llevaba sus cuentas con
minuciosa exactitud; pero sí de Leona, que jamas había administrado bienes algunos; por Jo que continuó gastando como gastaba
su madre cuando don Gaspar, hábil para los negocios, acrecía sin
cesar su fortuna. Doña Camila fué probablemente muy gastadora
también; nos consta, á lo menos, que gustaba asimismo de usar
valiosas cosas de exquisito gusto; su cigarrera, por ejemplo, era de
oro y de brillantes: 5 sabido es que entonces las señoras fumaban.
Leona, así, pedía y pedía sin tasa fuertes partidas de dinero á don
Agustín Pomposo, quien, por querer ejercer para e:lla «los oficios
de padre y madre,» según expresión suya, 6 tuvo la debilidad de no
1 A. P. Fernández de San Salvador. Razón de los bienes que dejó doña
.María Leona Vicario en esta casa número 19 de la calle ele don Juan Manuel,
donde habitaba en mi compañía, aunque teníamos separadas familias y habitaciones. Abril 28 de 1815. En causa citada, instruída contra la misma Leona.
2 A. P. Fernández de San Salvador. Cuenta y Razón citadas.
3 Ibídem.
4 A. P. Fernández de San Salvador. Razón citada.
5 A. P. Fernández de San Salvador. Cuerpo de bienes citado.
6 Alegato en defensa de su sobrina doña María L eona Martín Vicario.
(Sin fecha.) En causa citada, instruída contra la misma Leona.
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negarle nada. No es de extrañar. pues, que Leona consumiera en
los tres primeros meses de su orfandad, no completos, ó sea desde
el 10 de septiembre hasta el 31 de diciembre de 1807, la excesiva
cantidad de 11,777 pesos; 1 diremos en su abono que, aparte de los
fuertes gastos de los funerales de doña Camila, de lutos, de compra de muebles nuevos, de apertura de cochera y otros igualmente necesarios, tuvo que pagar 8,000 pesos á don Juan Antonio
Cobián por el traspaso de Ja casa de Don Juan Manuel, 2 donde él
había hecho por cuenta propia mejoras muy costosas, poniendo vidrieras con cristales grandes y finos, cielos rasos de mirriñaque,
cajonerías embutidas en la pared, etc., etc.; 3 agregaremos que durante el siguiente año de 1808, Leona se redujo á gastar 6,900 pesos en números redondos, 4 suma que, si bien se saldaba aún con
un déficit cuantioso, permitía en cambio esperar un equilibrio
próximo entre las rentas y los gastos, que para nadie es fácil de
realizar repentinamente; todavía podríamos añadir en favor de Leona que no Ilegó á gastar en alhajas un solo medio, á pesar de que
cualquiera otra joven rica, en su caso, hubiera comprado muchas;
cierto es que Leona no las necesitaba, pues poseía las muy valiosas de su madre, como un aderezo formado de un collar de cincuenta y una perlas y una calabacilla con lazo de brillantes, y dos
aretes también con calabacilla y estrellitas y lazos de brillantes.5
Empero, si Leona en sus gastos se mostró ligera, puso en todo lo demás excepcional cordura, cual correspondía á la educación
perfecta que había recibido de sus excelentes padres, á quienes
continuó amando como si vivieran; este amor se manifestaba de
un modo especial con las misas que frecuentemente hacía decir para sufragio de sus almas. 6
Sucede generalmente que quienes tienen puestos sus ojos de
continuo en la divinidad infinita y perfecta, al volverlos sobre este
mundo de miserias, encuentran despreciables á los insignificantes
y defectuosos seres que lo pueblan; pero no sucedió así con Leona, que á la par que abrigó siempre un intenso misticismo, según
diremos luego, alentó hasta su muerte acendrados sentimientos altruistas, que le hicieron profesar vivísima simpatía á todos sus

prójimos, á quienes indistintamente socorría en su pobreza, á veces «con gruesas sumas de dinero;» 1 curaba por su propia mano
en sus enfermedades; 2 mantenía en su vejez desvalida, 3 y perdonaba cuando le hacían algún mal. 4

1 A. P. Fernández de San Salvador.
2 Ibídem.
3 A. P. Fernández de San Salvador.
4 A. P. Fernández de San Salvador.
5 A. P. Fernández de San Salvador.
6 A. P . Fernández de San Salvador.

1 C. M. de Bustamante. Necrología citada.-A. P. Fernández de San Salvador. Cuenta citada.-Copia del testamento de doña Leona Vicario. 30 de
marzo de 1829. M. S. en mi poder.
2 A. P. Fernández de San Salvador. Alegato en defensa de doña María
Leona Martín Vicario. (Sin fecha.) En causa citada, instruída contra la misma Leona.
3 C. M. de Bustamante. Necrología citada.
.J. A. P. Fernández de San Salv?tdor. Cuenta y Razón citadas.

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Cuenta citada.
Razón citada.
Cuenta citada.
Razón citada.
Cuenta citada.

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�CAPÍTULO IV.
SU RELIGIOSIDAD.

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La piedad religiosa que infundieron á Leona sus padres, no decayó en ella después de que murieron.
Las pinturas que adornaban las paredes de la casa que habitó
en la calle de Donjuan Manuel, dos hechas por su mano, eran de
la Virgen :Madre de Dios y de Santos y de Santas, y en su pequeña biblioteca dominaban las novenas y otros impresos místicos, escogidos en su mayor parte con singular acierto, pues entre ellos
figuraban las Epístolas de San Gerónimo, los Avisos de Sanjuan
de la Cruz, las Obras de San Francisco de Sales y la Semana Espiritual por nuestro donjuan de Palafox y Mendoza. 1 No nos consta, sin embargo, que Leona leyese estas obras, aunque debemos
presumirlo.
Sí sabemos con evidencia que Leona profes aba igual devoción
á Ntra. Sra. de los Remedios y á Ntra. Sra. de Guadalupe. Para
poder apreciar de manera debida este curiosísimo modo de ser de
1 A. P. Fernández de San Salvador. Razón citada.

�278

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su religiosidad, necesitamos recordar aquí las singulares historias
de ambas Vírgenes.
Ntra. Sra. de los Remedios es española á no dudarlo, pues antes de que se apareciera en la Nueva España, había siclo traída de
la Penfnsula una imagen suya, tallada en madera y que medía «poco más de cuarta,» por un soldado de Hernán Cortés, muy probablemente Juan Rodríguez de Villafuerte, según conjetura el Maestro fray Luis de Cisneros, primer historiador de esta Virgen. 1
Es de cuerpo erguido, carga en el brazo izquierdo á su hijo y
empuña un cetro en la mano derecha, levantada hasta la altura del
hombro con ademán imperioso; tiene abundante cabellera rizada,
que baja sobre la espalda y ambos hombros; rostro redondo, blanco y terso; frente dilatada y recta; ojos garios, graves, de gran
pupila, muy abiertos y que al mirarlos imponen; nariz adelgazada
y boca severa, de labios gruesos; luce rica corona festoneada, que
remata en una cruz, y viste túnica y manto suntuosamente bordados y de faldas demasiado anchas: 2 su actitud general es la de una
soberana acostumbrada á mandar con dominio absoluto.
Hay quienes aseguren que Ntra. Sra. de los Remedios se apareció en México desde los primeros combates que libraron los españoies contra los indios; pero fray Luis de Cisneros solamente
quiere hablar de su portentosa aparición verificada durante la Noche Triste, que fué la del 30 de junio de 1520, cuando los pocos españoles que lograron huir de la gran Tenochtitlan, perseguidos y
destrozados por los mexicanos, llegaron hasta el cerro Totoltépec
y se atrincheraron allí en el cu Otoncapulco y otras construcciones
indígenas inmediatas. Agotados por el cansancio, las heridas, la
1 Historia del principio, y origen progresos venidas á Mexico, y milagros
de la Santa Imagen de Nuestra Señora de los Remedios, extramuros de Mexico. (México.) 1621. (Escrita hada 1616, fecha de la aprobación de la obra, ó
poco antes.) Fols. 25 vto. y 35 vto.; este último aparece como 45 por errata de
imprenta.
:~ Hemos tenido á la vista el grabado que ilustra La Milagrosa invención
de un thesoro escondido en su campo; que halló un venturoso Cazique y escondió en su casa, para gozarlo á sus solas. Patente en el santuario de los
Remedios en su admirable imágen de N. Señora; por el P. Francisco de Florencia. (México.) 1685; la descripción que pone Cisneros en su obra citada, fol.
35 vto., y la imagen original, que, por bondad del señor Párroco de su Santuario, don S. Garza Treviño, pudimos estudiar muy de cerca: desgraciadamente está ya un tanto desfigurada por la acción de los siglos y el exceso de
adornos que le han puesto. Véase la reproducción que publicamos de esta
imagen, según fotografía directa que nos hizo el inteligente artista, señor Profesor don Antonio Cortés.

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IMAGEN ORIG~NAL DE NTRA. SRA. DE LOS RElVIEDIOS, QUE SE VENERAEN SU SANTUARIO, EN EL PUEBLO DE SU NOMBRE MUNICIPALIDAD DE SAN BARTOLO NAUCALPAN, DISTRITO DE TLALNEPANTLA
ESTADO DE l\'IEXICO.- SEGUN FOTOGR.AFIA DIRECTA TOMADA RECIENTEMENTE.
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falta de alimento y la desmoralización, resistían ya muy débilmente á sus incansables perseguidores, y se habrían rendido muy
pronto, seguramente, si en aquellos momentos de suprema angustia no hubiese bajado del cielo Ntra. Sra. de los Remedios, acompañada del Apóstol Santiago, á detener á los denodados indios con
rayos y puñados de tierra, que les echaba á los ojos para cegarlos, mientras el aguerrido Apóstol, bien armado sobre su caballo
blanco, hacía «gran matanza de ellos.» 1 Quizá se juzgue que los
conquistadores eran indignos de esta ayuda celestial, porque injustamente y sin el motivo más leve habían robado á los mexica sustesoros cuantiosos, reunidos durante siglos; profanado sus templos,
que miraban con la mayor veneración; aprisionado á sus reyes, que
adoraban como á dioses; raptado y prostituído á sus mujeresmás
bellas; asesinado á incontables de ellos, sólo para infundir terror, y
oprimido más y más duramente á las poblaciones todas; pero semejante juicio no será hecho de seguro por quienes ciegamente crean
que la divinidad no se equivoca nunca, y que sus altos designios son
inescrutables para los míseros hombres.
Después de la Conquista, Ntra. Sra. de los Remedios se apareció varias veces. hacia 1540, á un indio noble llamado, en su gentilidad, Quauhtli 2 y, al ser bautizado, don Juan de Tovar, natural
del pueblo de San Juan Teocalhuican, sito al Poniente y á corta
distancia del cu Otoncapulco. 3 Le!, Virgen quería que su pequeña
imagen, perdida ó enterrada de propósito por Rodríguez de Villafuerte en aquel cu, la misma Noche Triste, y que se conservaba
intacta aún milagrosamente, tuviera allí una ermita propia, donde pudiera recibir el culto que merecía como reina del cielo y especial protectora de los conquistadores de México, que sin ella habrían perecido indefectiblemente casi al comenzar su obra. Pero
la Virgen no se dignó hablar al indio don Juan; por Jo que éste no
pudo adivinar sus propósitos. La Virgen tampoco caía en cuenta
de que el indio don Juan era de una simplicidad extraordinaria.
Así transcurrieron muchos días hasta que el indio don Juan, anclando de caza, encontró casualmente á la imagen debajo de un gran maguey, crecido en la cima del repetido cu. Saludóla con las mejores
palabras de comedimientos y de amores que podía decir, é inmediatamente la llevó á su choza con reverencia suma; la colocó so1 L. de Cisneros. Historia citada. Fols. 7 vto., 8 fte. y vto. y 31 fle. y vto.
2 Águila.
3 L. de Cisneros. Historia citada. Fols. 31 fte. y vto.-F. de Florencia.
La Milagrosa invención citada. Fol. 2 fte.

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bre una arca, lo·menos malo de sus pobres muebles, y le destinó el
lugar más decente de su miserable hogar. Empero, nada de todo
esto satisfizo á la Virgen, que prefirió regresar á su olvidado cu,
y abandonó luego al indio donjuan. Lleno éste de loca desesperación, la buscó afanosamente por montes, llanuras y poblados hasta que logró hallarla en su primitivo puesto. Con tiernísimas palabras respetuosas le manifestó su resentimiento, porque lo había dejado, y nuevamente la trajo á su casa; su gran inocencia Je hizo
atribuir la escapatoria de la Virgen á falta de alimento y precaución, y por esto le puso qué comiese y qué bebiese y la encerró
dentro de una caja; el bienaventurado indio ignoraba que los seres
divinos no comen ni beben, y que nada terreno resiste á su omnipotencia. La Virgen, pues, volvió á escaparse día á día, y el indio don
Juan, que la amaba entrañablemente y no podía resignarse á perderla, día á día iba también al cu á recuperarla. No de otra suerte
transcurrieron doce años. Viendo al cabo de ellos el indio don Juan
que ninguna cosa adelantaba con su perseverancia, sus ruegos, buenos tratos, ofrendas y precauciones, y cansado ya de las muchas
personas que de continuo concurrían á su reducida choza para visitar á la Virgen, arregló con don Alvaro Tremiño, primer Maestrescuela de la Catedral de México, que Ntra. Sra. de los Remedios
fuese transladada á una ermita del propio pueblo de San Juan Teocalhuican, de donde «todavía se solía ir• al cu antedicho. Enfrióse
tanto con esto en su fervor por la Virgen el indio donJuan, que poco
después, al enfermarse de gravedad, no quiso implorarla, y optó
por acudir á Ntra. Sra. de Guadalupe, que lo recibió sonriente, le
devolvió al punto la salud, le dijo con dulzura que no debía haber
olvidado á Ntra. Sra. de los Remedios y le descubrió sin reservas
que esta Virgen deseaba tener una ermita en el cu Otoncapulco. El
indio don Juan, que sin duda tenía alma de santo, depuso al instante su justificado resentimiento, y edificó violentamente la ermita,
al Poniente del cu, como á cien pies de distancia, con paredes de
piedra y barro y techo pajizo, que pronto se arruinaron; pero años
después, la ermita fué reconstruída y ensanchada de una l'nanera
perdurable por la Nobilísima Ciudad de México, á instancias de su
Regidor y Obrero Mayor don García de Albornoz, que cuidó de
que se levantara la capilla principal sobre el mismo punto donde la
Virgen había permanecido enterrada pacientemente durante el
largo espacio de cinco lustros. Allí continúa aún la Conquistadora
heroica. 1
1 L. de Cisneros. Historia citada, fols. 31 á 33, 35 y 38 á 40.

281

cirse con seguridad que no ha habido raspaduras; pero si se notan
puntos opacos, hay que suponerlas y que presumir que éstas fueron encubiertas con sandaraca, brea ó alguna resina ó substancia
sobre la cual no tuvo acción el agua. Si hay lugares más transparentes que el papel, nos indicarán que las raspaduras fueron enmascaradas con substancias que son solubles en el agua, como
almidón, grenetina, alumbre, etc.
3.ª manipulación.
Déjese secar el papel y humedézcase de nuevo con alcohol ele
87º, siguiendo el mismo procedimiento que el empleado para el
agua; y si hubo empleo de resinas, éstas se disolverán en el alcohol y se volverán transparentes las raspaduras.
4.ª manipulación.
Séquese nuevamente el papel y colóquese debajo de una hoja de papel de seda muy delgada, pasándole en seguida una plancha de hierro bien caliente; esta operación es en muchos casos suficiente para que aparezcan las letras que han sido parcialmente
borradas. '
5.ª manipulación.
Mójese un papel tornasol y colóquese con alguna presión sobre
el lugar sospechoso, y si nos da una reacción ácida, tal vez esto
nos dé un indicio de la presencia del ácido hipoclórico ó del alumbre. Pero hay que tener en cuenta, al hacer esta prueba, que muchos papeles son decolorados en su fabricación con hipocloritos;
así es que hay que cerciorarse, en una esquina, de la acidez original del papel.
6.ª manipulación.
Colóquese de nuevo el papel sobre el cristal, y con una solución de tanino ó, mejor aún, de ferrocianuro al 1% tóquense con
un pincel los puntos sospechosos donde se presuma que ha habido letras borradas, y si la tinta es realmente antigua, la letras
tomarán una coloración azul. En ocasiones hay que aplicar la solución repetidas veces para que aparezcan las letras y aún para
ello se necesitan meses.
Debe tenerse en cuenta que las tintas antiguas, hechas con tanato de hierro, son más difíciles de hacer desaparecer que las modernas; por eso es muy probable la reaparición de escritos antiguos que han sido borrados por el tiempo.
El arte fotográfico, en este género de investigaciones, ha prestado grandes ayudas, descubriendo fraudes y alteraciones que
habían pasado inadvertidos aún á las vistas más perspicaces.
Un caso, que servirá de ejemplo para otros análogos que pueANALEs.

T. II.-36.

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282

. ..

dan presentarse, nos dará idea de cuán útil puede ser para el historiógrafo de sano criterio la concurrencia de una prueba química.
Supongamos que un individuo presenta un manuscrito que dice ser de la época inquisitorial; dicho documento está hábilmente
falsificado: la letra, el estilo, el papel, todo parece corresponder á
la época susodicha. El historiador ya ha verificado toda clase de
pruebas paleográficas, históricas, etc.; el texto corresponde á los
hechos relatados; no encuentra anacronismos; en fin, por los medios que están á su alcance ha llegado á un acuerdo perfecto entre los hechos y sus ideas. Pero el químico, viniendo en su ayuda,
raspa un punto, una coma, un fragmento de letra, y sujeta esta partícula al exámen microquímico, y si re¡mlta que la tinta usada en la
escritura es de base de anilina, adiós autenticidad del documento: ya se podrá decir que se trata de una hábil copia de un hecho histórico ó no, pero que la escritura es moderna; y con la ayuda de un
diccionario de Química se puede fijar hasta la edad probable del descubrimiento de la anilina, y entonces decir que la escritura ha sido
verificada de tal día á la fecha en que fué entregado el documento.
Vamos á exponer con toda rapidez otros ejemplos en los que
puede tener intervención directa la Química.
Se trata de la venta de un códice, y el arqueólogo manda el
ejemplar á un químico con el cuestionario respectivo, es decir:
l.º ¿Sobre qué clase de papel está hecho el códice?
2. 0 ¿Qué clase de pintura fué la usada en los jeroglíficos?
El químico toma un pequeñ.ísimo fragmento del papel, lo lleva
al microscopio, y después de algunas reacciones, determina que el
papel no es análogo al usado en otros códices y que la pintura son
lacas solubles y no de bases minerales naturales, sino de procedencia sintética.
Como los códices están hechos de papel de fibra de maguey y
pintados con colores minerales insolubles que proporcionaba la
naturaleza á los antiguos mexicanos, ya se podrá asegurar, basados en un hecho científico, que el ejemplar en estudio es falso, y
el arqueólogo se evita todo trabajo ulterior de investigación.
Casos de investigación científica, muy curiosos, se deben á la
Química. Cuando se trató de investigar la probable procedencia
de nuestros grandes monolitos arqueológicos, se hizo un análisis,
y por su tamaño y composición se puede suponer que fueron piedras tomadas del Ixtaccíhuatl; pues, en cuanto al tamaño, no se
encuentran en otro lugar más cercano que el mencionado, y en
cuanto á la composición, es idéntica á las susodichas.
En esta clase de investigaciones, se ha pensado que, para cer-

í

•

dorarse de si la llamada piedra de los sacrificios, sirvió ó no realmente para verificarlos en la antigüedad, se haga el análisis de
dos fragmentos diferentes de la roca: uno, de la parte por la cual
se supone que escurría la sangre, y otro, de un lugar que no hubiera sido tocado por ella, pero que estuviera lo más cercano posible al anterior. Si hubiera sangre, se encontraría mayor cantidad de fierro en uno de ellos, debido á la hemoglobina, y el estado
de oxidación en el cual se encontrara el fierro, sería al máximo,
estado que rara vez alcanza en las rocas. Lo mismo podemos decir
del vaso sagrado de los corazones.
Hay un grupo de falsificadores bastante hábil que especula con
la sofisticación de monedas y medallas antiguas, procurando, al
hacer su venta, ponderar el valor histórico del objeto y pidiendo
un precio elevado para que el comprador se distraiga y no fije su
atención en el valor intrínseco de la reliquia.
En objetos de plata, cobre, latón ó bronce, lo que se falsifica
únicamente es el troquel, pues el metal sí es bueno, debido á subajo precio, en relación con el de la medalla ó moneda, considerada
como reliquia histórica; pero cuando se trata de objetos de oro, la
falsificación alcanza hasta el metal.
El reconocimiento de una liga de buena ó de mala ley está casi al alcance de todos; pero hay ciertas ligas, como una descubierta por Daloz, en las monedas de plata, falsificadas, las cuales tenían todos los caracteres físicos de la plata: sonoridad, dureza,
brillo y, más aún, no era fácilmente atacable esa liga por el agua
fuerte. Inútil es decir que la composición de esta fórmula ha permanecido en secreto por razones obvias.
Muchos casos de Qurmica legal podrían ser citados, tratándose de auxiliar á los museos; se podría escribir un extenso diccionario
de alteraciones y falsificaciones; pero, para terminar, citaremos un
caso que con demasiada frecuencia se presenta.
Una persona posee un documento auténtico en el cual se describe una bandera histórica que prestó sus servicios por los años
20 y 25 del siglo pasado; esta persona presenta para su venta una
bandera que concuerda con la descripción del documento.
El historiador recurre á un químico, quien la somete al siguiente estudio:
Las sedas de hace 20 6 30 años tienen sericina en sus fibras,
por defecto de preparación; las modernas tienen, generalmente,
óxidos de zinc ó de estaño ó metaestanatos, por exceso de fraude.
Los mordentes, Jo mismo que las materias colorantes, han variado mucho con el transcurso de los años.

�284
Y, si al estudiar esta reliquia, resulta que no hay sericina, que
tiene óxido de estaño y que uno de sus colores está dado con cloruro de rosanilina, por ejemplo, diremos que se trata de una bandera fabricada con materiales cuya edad data de 30 años á esta parte.
Con una prueba tan patente, el perito historiador ya no tiene
que someterse al rudo trabajo de investigación documental; pero
supongamos que resulta la seda de la misma época de la bandera: la afirmativa en estos casos no da valor á la autenticidad del
objeto, pues que del análisis de una moneda resulte que ésta realmente es de oro, no se deduce que sea auténtica.
Bibliografía consultada: Istriati, Traite de Chimie.--Fresenius, Chimie analitique.-La Nueva Enciclopedia.-Naquet's Legal Chemestry.
Bibliografía citada por este último autor: Lucas, Chem. Central,
1868-1517; Knecth Senefelder, Technol. XXVI-143; Monde, Comp.
Rend. LVIII, 371; Ding. poly Jour. CLXXII, 390; Vonverk Ding. poly
Jour. CLXXII, 158; Berl. ind. Z, 1864-41.

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CUAUHTEMOC

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SU NACIMIENTO Y EDUCACION,

POR

ROBERTO AR GÜELLES BRI N GAS
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�CAPITULO

C0::'1' RESPETO Y GRATITUD,

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Á 1!1 MAESTRO

EL SR.

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EL IMPERIO

GH::'l'ARO GARCÍA.

AZTECA EN TIEMPOS DEL NACIMIENTO Y LA INFANCIA
DE CUAUHTEMOC.

1502-1511.

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Sobre el fuerte tlatocaicpalli, en que reflejos hialinos y metálicos recamaban policromías vivaces y fastuosas, Moctezuma Xocoyotzin ungía su austera humanidad con divina preeminencia, y,
absorto y rígido en la convicción de su origen divino y en la seguridad de su poder terrestre, regía con ademán augusto y mirada
profunda la supremacía de su raza guerrera y devota sobre pueblos sencillos, artistas, longevos y distantes.
Ciñó á sus sienes febriles la diadema áurea de los emperadores,
tras larga vida de meditación en los teocallis/ y, al despertar sonámbulo de su éxtasis 1 junto á terribles divinidades de entrañas
desoladas y ele sed insaciable de sangre victimada, vióse frente á
frente de horizontes surcados de nubes de opulencia y llenos de
fulguraciones regias como pompas de crepúsculo fantástico; Y,
afirmando el cactli ele oro, y envuelta el alma en sombra densa y
trágica, se puso en pie lentamente, y fatalmente marchó entre círculos de fuego de ambición desenfrenada; y de la mano de apetitos

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288
brutales de poder, y apoyado, como en robusto báculo, en hipócrita sagacidad, marchó sobre el destino tenebroso, agrandando
con tiránica firmeza su religiosidad y su soberbia ante la humildad
de sus súbditos, condenada á bajar los ojos á su paso.
Pontífice, ejemplificó devoción y penitencia; guerrero, ilustró
valor y audacia; monarca, hizo esperar para la Nación Méxica claros días de gloria, luengos campos de conquista, inexhaustos tesoros de tributos, interminables cadenas de cautivos.
Los dioses, á su exaltación, debieron alegrar sus rostros fatales
con muecas pavorosas de agradecimiento.
El poderoso tecuhtli había sido el confidente de los númenes; y
por su boca sagrada salieron los sapientes oráculos que la muchedumbre acogía con respetuoso terror. Fué, entre los sacerdotes,
el predilecto de los dioses; y durante las negras horas de la noche,
mudo ante el fuego inquieto de los altares, estremecido por el hondo viento desencadenado en la selva mitológica, abrumado bajo
la solemnidad augusta de las constelaciones silenciosamente fulgurantes en el recogimiento de la tiniebla solitaria, recibió, en la
ansiedad de su espíritu trémulo eternamente, las confidencias divinas, á veces, misteriosas, suaves; á vegadas, como brisas sobre flores; de cuando en cuando, graves, como murmurios de ahuehuetes.
y con frecuencia, henchidas de iracundia estrepitosa, como inmensas amenazas de huracanes.
Llegó, pues, el valiente Moctezuma. de los rojos misterios de
la religión, por las gradas del templo patinadas de sangre y olientes á sacrificio, hasta el trono sostenido por una añeja fidelidad
rendida; y recogió la vasta herencia que le dejaba el bravo y cruel
Ahuítzotl, cuando aun no se apagaban en su fervor supersticioso
los ecos de los secretos de los dioses,·y su mano con movimiento
ritual parecía elevar continuamente á la faz formidable de Huitzilopochtli, el sacro sahumador chisporroteante y oloroso, de cazoleja exornada á maravillas de dibujo y de esbelto y elegante mango que sonaba con el extraño ruido de las guijas que en rítmico
rodar chocaban en su hueco interior de barro. Y, como su más alta
aspiración ostensible había sido enaltecerá todo trance el culto
sangriento y procurar la mayor esplendidez de las fastuosas prácticas de las liturgias pavorosas, la clase sacerdotal lo acató á su
advenimiento al trono, con unánime beneplácito, viendo en él la
encarnación solemne de su ideal obscuro, y confiando en que sabría acrecentar el terror de las tremendas divinidades en el sobrecogimiento de los fieles, y el respeto de los sacerdotes en la consideración de los siervos.

Los guerreros esperaban de él grandes hazañas, ya que lo habían visto, en múltiples y gloriosas ocasiones, atravesar en la arrogancia rugiente de su alto rango de Tlacochcálcatl, por entre la
furia enemiga, semejante á Tlálloc, el que lleva en _su frente la to~menta y desata con sus dientes de rayos la desolación y el exterminio, y lo habían seguido, con ímpetus_ de ráfagas, en sus d~vast~dorcs triunfos á través de pueblos ardientes, de bosques ate1 radosi
de dinastías muertas, de razas abatidas.
.
.
Los mercaderes ejercitaban sus músculos y su res1stenc1a, para
pojer salvar las enormes distancias que los cansarían ~n ~u_s futuros viajes por regiones fabulosas, en busca de plum~Jes, 1_nsados:
de piedras rutilantes, de frutos exquisitos, de mantas nqms1mas, de
o de oro de plata de cobre, de joyas, de perfumes, con que
Caca
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llenar sus alforjas y doblar sus espaldas al regreso tnun a a a
patria prestigiada.
Los niacehuales, atados á las clases superiores por el pacto de
Atzcapotzalco, y pacientes servidores de los próceres, s_e pre~araban, en el abandono de su hambre y desnude_z, á ren_dir su ignorancia y su ruindad transportando desde agnos confines los ?loques ciclópeos que darían cuerpo y prestarían ornato á macizas
construcciones, indudablemente trazadas en el ensueño de orgullo
del rey, para su mayor gloria y la conservación de su recuerdo en
las pósteras generaciones estupefactas.

***
'1
&gt;

Aun recordaba el Gran Consejo Electoral-reunido á raíz de
las exequias de Ahuítzotl para escoger á aquel que debía pro~eguJr
aumentando el poderío azteca-el aspecto humilde y la apanencia
resignada con que Moctezuma, irguiénd~se de prez intens_a, oyó
el resuitado que lo favorecía; y no se olvidaban los propósitos ~e
aobernar bien y siempre fiel á la tradición de sus mayores, que diJo
:n arenga suave con voz dulce, temblorosa en lágrimas, mientras
sus oyentes inclinaban las frentes pensativas, sintiendo correr por su
silenciosa actitud el estremecimiento de la visión de los memorables sucesos, que, para ellos, presentaba un futuro de grandeza_s
evocado y presentido en la persona del joven Gran Sacerdote amigo de los dioses.
.
.
El sabio rey Netzahualpilli y el modesto Totoloqmhuatzm apro·
baron de cortés manera la acertada elección.
ANALES,

T. II.-37.

�290

291

Excesivo aumento de fe en la idoneidad del nuevo rey hubo en
el interés público, cuando aquel Señor sañudo dió los primeros
mandatos de su voluntad, disponiendo un cambio radical en altas
dignidades, con substitución de mandatarios que erigiera su antecesor, por hombres adictos á su persona, y condenación á muerte,
sin apelación, de todos aquellos que osaren desatender ó discutir
sus órdenes tiránicas. Y al verlo enriquecer en amplio perímetro su
lujoso palacio, y rodearse de una corte numerosa y magnífica, regida por un ceremonial estricto y aparatoso, la expectación tendió
sus miradas ávidas al porvenir, en espera de épocas gloriosas de
bienestar y riqueza para la Nación, que era incansable en su continuo guerrear y estaba dispuesta á todas horas á mantener, sobre
la resistencia de las demás agrupaciones políticas y etnológicas,
contrarias á su preponderancia, la supremacía moral que llevó á
la raza méx'.ica, conducida desde dolorosos siglos atrás, por el vidente Ténoch, entre naciones enemigas y soportando vicisitudes
sin cuento y saliendo ilesa, aunque á veces afligida y vacilante, de
todos los fracasos y todas las esclavitudes, hasta encontrar al águila real que marcó, con su heráldico gesto destructor de sierpe rastrera, el sitio donde fundar la ciudad que más tarde sería la señora de estas tierras; cuyos hijos, después de quebrantar, con espanto
de los reyes sus dueños, yugo pesado y duro, á un esfuerzo acusador de energía amenazante, surgieron poco á poco de su abyección, levantando en sus robustos hombros la pesadez de noche
infinita de su cosmogonía rectificada en Tollan, y la crueldad espantosa de su creencia mística alimentada de vidas de hombres;
levantando en vilo su pasado errante y heroico, irremisible, irrecusablemente, á la vista de extensos reinos cubiertos de una sombra siniestra de estupor.

sol postrero los rayos zenitales. Su poder no tuvo límites en su
vasto imperio. A sus pies regaban sendos tributos, en señal de vasallaje, todas las zonas geográficas abarcadas por su ademán adusto. Su orgullo no se satisfizo hasta hacerse divino. Era igual al
mayor de sus dioses. Su absolutismo lo encaminaba en tan buen
sentido, á p~sar de los extravíos crueles y pérfidos de su política,
que es dable pensar habría sido quien procurara establecer en
dilatadas regiones pobladas de razas disímbolas, la hegemonía de
su nación, magüer los cimientos de tal hegemonía fueran amasados con el rencor y el odio de los esclavos pueblos, y se asentaran
en deleznable suelo que amenazara abrirse en hondas simas irritadas, en la convulsión con que cualquier impulso de libertad engendraría en común el descontento de servidumbre tan intolerable.
Era el quinto sol de la humanidad.
La mísera tribu llegada hacía trescientos años, de su origen
oculto en Chicomóztoc, se había multiplicado, y fuerte y viril, había
hecho de sus antiguos dueños altivos, feudatarios humildes ó aliados serviles.
Sus recaudadores invertían largas jornadas para irá arrancar á
los tesoros de los pueblos más lejanos, la contribución de objetos
preciosos ó de productos industriales á que estaban obligados con
los tecuhtlis tenochcas,· y si estos pueblos, con alguna rebelión
pretendían evadir la pesada exigencia, allá iban las nguerridas milicias á dar escarmiento, que casi siempre se cumplía con incendio
de templos, tala de bosques, saqueo de palacios, repartición de terrazgos, muerte de nobles y encadenamiento de prisioneros para su
sacrificio en las fiestas de la terrible religión, cuyo culto, desde el
alma de Tenochtitlan batía enormes alas de amenaza, como de
noche infernnl, sobre los tristes y desolados núcleos humanos habitantes de las fértiles llanuras, de las montañas bravías, de los
lagos luminosos que se extendían, se elevaban, se adormían bajo la
mirada aguileña y la garra leonina de Moctezuma.

)

f
***
Era el quinto sol de la humanidad. Era la quinta edad del mundo. Las cuatro primeras habían sido otras tantas grandes catástrofes que conmovieron y renovaron la tierra.
Cuando el poder méxica parecía estar en su apogeo, se desarrollaba en el Anáhuac el último período sucedido á la misteriosa caída de Teotihuacan.
Moctezuma sabía esta oculta distribución de los tiempos, y pudo
haber tenido la vanidad de creerse el señalado para recibir de este

l

***
La energía indomable de la raza azteca había logrado arrebatar á las naciones cultas con quienes tuvo contacto durante sus
miserables peregrinaciones, su ciencia, su arte, su progreso; y de
la confusa mezcla de distintas supersticiones, compuso su Mitología siniestra, así como con los elementos más vistosos de arqui-

�\

292

1

¡'

f .

tecturas varias, llegó á ordenar el imponente y grave estilo de sus
fábricas; y de la misma manera penetró en los conocimientos científicos cultivados en los santuarios por los sacerdotes nahoas, y
pudo arreglar su Cronología maravillosamente y estar atenta á los
movimientos de los astros para la perfec;:ta división y el cómputo
preciso de sus años. Con esta rara cualidad de asimilación, fué el
azteca paciente artífice, sabio cronista, astrónomo consciente,
agricultor fecundo, arquitecto suntuoso, escultor intenso, platero
y orífice inimitable; con cuyas múltiples cualidades y magníficas
disposiciones para toda significación de cultura, nada tuvo de extraño que llegara, entre las tribus pobladoras del país, á ocupar la
supremacía, máxime cuando sus variadas inteligencias se desenvolvían sobre una base de valor y de perseverancia en las luchas
y en las fatigas, que ningún fracaso, ninguna derrota pudieron
amenguar. ¡Tres siglos errante en busca del sitio en que tener definitivo asiento, á través de penalidades infinitas, de hambres abrumadoras, de pesadas esclavitudes, para llegar al fin á erguirse
sobre todos los pueblos comarcanos y distantes, con el corazón
lleno de impetuosos deseos de dominio y la frente bañada por el sueño de la grandeza; actitud feroz con la que salió del fondo de1 lago que recibió la esperanza de su ciudad, y gesto viril y enérgico
con que se reveló á. las razas que lo persiguieron y lo odiaron,
amenazándolas con sacrificarlas á su invencible Huitziiopochtli
si no se le entregaban atadas de pies y manos! ¡Tres siglos de pugna cruenta y tenaz-después de su establecimiento entre potencias hostiles-contra todos aquellos que se oponían á reconocer
la superioridad con que llegó á tomar tales creces, y que iba dejando perfectamente manifiesta con hondas huellas de rencor en
sus conquistas rápidas y asoladoras!

293

,.r

***
La grandeza méxica parecía estar en todo su esplendor bajo
los primeros años del reinado del Sañudo.
Era este pueblo el heredero del toltécatl/ al menos, así se reputaba; sólo que era más capaz de sostener su preponderancia, porque á su fino sentido artístico y á su tesón de adelanto intelectual,
aunaba un valor inquebrantable; y no sería él quien se dejara arrebatar por bárbaros enemigos el producto de las manos intelectua-

les, fuertes y sabias de su esfuerzo constante y consciente: su ciencia, su arte, su poder.
La capacidad para acometer las empresas más difíciles, inclinando de antemano á su favor las mayores probabilidades de buen
éxito, que en las más precarias situaciones hizo resaltar la tribu,
se guiaba en todos casos, y bajo las manifestaciones más complejas de su vida, con un trascendental carácter de originalidad, que
era como el sello de su personalidad multiforme, grabado indeleblemente en las producciones á que dió ser, así fueran éstas leyes
civiles de inflexible espíritu de rigor, de cuyo cumplimiento cuidaban tribunales implacables y mandatarios probos, 6 sabias medidas de organización política y económica, que hacían desarrollar
y converger al supremo punto del engrandecimiento y el respeto
de la nación las energías individuales, como el único fin á que debían tender particular y colectivamente todos los esfuerzos y las
voluntades de los méxica.
A este encauzamiento de las fuerzas vitales, perseguido sistemáticamente, primero por la teocracia y después por la monarquía, debióse que en corto lapso, el paria, el perseguido, el odiado, el oculto entre los cañaverales de la laguna, alimentado cautelosamente de asquerosos insectos y de yerbas malsanas, lograra presentarse, ante la fuerza estable de rivales señoríos, como
digno heredero del toltécatl, de aquella gente benévola y artista
que dejara portentosas señales de su predominio, en grandiosos
monumentos y en regueros de luz en las conciencias de las naciones, cuando desapareció en la sombra, como un regio cadáver
empurpurado, sangriento, incinerado, para llenar una vasta leyenda que aun hojea la investigación arqueológica, y para no presentará las manos temblorosas de la avidez científica otra apariencia que los lineamientos luminosos y la consistencia brumosa
de un inmenso fantasma que parece llorar en exilio eterno el abandono que arrastra, la soledad que padece, el olvido que soporta,
la ignorancia en que pena entre sus gigantescas ruinas, entre los
escombros de su potestad, entre las tumbas de sus grandezas sin
remedio, sin alivio, sin rehabilitación, sin esperanza, sin venganza! ....

***
De Acamapichtli á Moctezuma II, apenas en treinta lustros, el
Imperio Azteca se había puesto á la cabeza de todos los reinos
indígenas, por su pujanza militar. Y si no por la densidad de su

..

�294

295

población, sí por su carácter conquistador, hacía sentir su arrogancia desde el bravío confín tarasco hasta el Chacnovitan esplendoroso y ardiente, y desde el cálido Hueztecapan hasta los aromosos bosques de Cuauhtemallan. El robusto Imperio desenvolvía
su asombrosa consistencia sobre anchos espacios territoriales y á
través de una infinita variedad de climas y de una abigarrada multitud de feudos pequeños, de ciudades florecientes, de afíejas aristocracias, de antiguas comarcas extensas y abundantes, de dilatados dominios en que pululaban gentes extrañas y distintas: bárbaros moradores de cavernas tenebrosas en selvas enmarafíadas
'
pacíficos y negligentes pobladores de costas áridas y sudorosas, citadinos arrogantes de países cultos y ricos; y el robusto Imperio, á semejanza del ilustre emblema de su ciudad capital, después de hacer pedazos con fuerte garra de soberbia, como á una
serpiente, la animadversión de los pueblos que pretendieron detenerlo, enderezaba sobre la resistencia de su espíritu, como sobre
cacto hostil, la audacia de su poder, como un águila caudal, como
el águila caudal de su blasón, que parecía envolver la atonfa de
cien naciones con la sombra de sus grandiosas alas abiertas ampliamente en triunfo espléndido, reflejado en la serena admiración
del lago azul que se adormecía en ensueños de luz á las caricias
heroicas de Tonatiuh, el buen padre de los hombres valerosos.
Florecía el espíritu tenochca en una gran exuberancia de hechos gigantes, prontamente, como si hubiera sido fecundado por
una lluvia de dones celestiales; y su organización política y su exteriorización religiosa le hacían esperar el absoluto señorío sobre
todos los países que hasta entonces habían escapado al golpe de
su macuáhuitl, como Michoacán, que aun conservaba su actitud
de reto en las mágicas esplendideces de sus lagos sugestivos y en
la fertilidad múltiple de su suelo; Tlaxcalla, que, gracias al convenio de la guerra florida, podía vivir sin temor de ser encadenada,
á condición ele proporcionar alimento de víctimas á los dioses de
Tenochtitlan cada vez que abrían sus bocas famélicas con terribles bostezos de deseos de sangre humana; y la sabia y magnífica provincia de los mayas, llena de prodigiosos misterios y de desconocidas ciencias, y que, sin embargo, ya se había estremecido
en su grandeza legendaria al oir los triunfales pasos del ejército
azteca, cuando al mando de Ahuítzotl asoló las regiones del Xoconoxco.
Pero Moctezuma tenía el propósito de no respetar más las conveniencias á que tuvieron que sujetarse sus antecesores, y, á seguir alumbrado por el favor del quinto sol deslumbrante y vivifi-

cador, tendería, esta era su convicción sin duda, la silueta de su
autoridad inmensa, como la única tiniebla de tiranía digna de ocultar la derrota y el oprobio de las indecisas civilizaciones que pretendiesen seguir levantando suntuosidades de edificios y libertades
de regímenes ante su ceño fruncido altivamente en gesto de desdén
y de ambición voraz y terca.
Así condensaba el extraño tecuhtli y resumía todas las aspiraciones de su pueblo y todos los deseos de sus dioses. Con su
despotismo intransigente y absoluto sobre aquése, satisfacía en
toda su plenitud la sombría voluntad de aquéstos, impulsando á la
vez á la cumbre del éxito, con tenacidad hábil duramente directriz
la fuerza colectiva de que disponía, cuidando' al mismo tiempo del'
prolijo servicio de la religión, con el alma perpetuamente encendida en fuego tierno, como uno de los braseros que sin cesar quemaban copali delante de las rojas aras.
La población de Tenochtitlan, de trescientos á cuatrocientos
mil habitantes, que bullía en casas agrupadas en amplios barrios
al rededor de templos majestuosos; que hervía inquieta y sonora,
en tráfico tumultuoso, sobre las tersas ondas no cansadas de soportar, en sus lomos cristalinos y con la crin de espumas revuelta
al aire, frágiles ó pesadas canoas cargadas de verduras y rebosantes de flores y de luz; la población que se apiñaba en los atrios
sagrados con el terror en los ojos fijos intensamente en alguna ceremonia lívida y siniestra ó en alguna danza complicada y brillante; la población que oraba y se sacrificaba á todas horas; que se
ejercitaba en el manejo de las armas y en gimnásticas violentas;
que escribía anales pormenorizados sabiamente, en largas tiras
adobadas y lustrosas, con pinturas y dibujos extraordinarios y locuaces; que jugaba á la pelota; que esculpía, en bloques enormes,
estatuas formidables ó leyendas y crónicas, 6 enseñanzas y cronologías; que siempre estaba dispuesta á abandonar sus lares para ir
ü recoger á cautivos en campos de muerte; que observaba los astros; que cantaba cosas bellas en rimas misteriosas, y lloraba hondas tristezas con música pobre y lúgubre; que hundía miembros
flacios y desnudos en fango obscuro y doloroso, y lucía altivez y
compostura en festejos y pompas regocijadas, con vestimentas áureas y plúmeas fantásticamente hermosas; esa población estaba
henchida de un fiero orgullo por ser la esclava de un rey tan sabio, tan valeroso, tan devoto, tan enérgico, tan fastuoso, tan amigo
de los dioses.
¿Y las potestades celestes? El Ilhufcatl debía rebosar gozo en
sus do~e senos profundos y exorbitantes, plegados y superpues-

J

�296

1

1

,¡
!

tos sobre la tierra de Anáhuac desde el principio del mundo, con
sus hondas maravillas cosmogónicas.
Allí Citlaltonan y Citlamina fulgurarían en las albas y en los
ocasos con sonrisas beatíficas derramadas en bendiciones luminosas, mientras sobre su apacible dicha las Tzizinime descarnadas,
macabramente inmóviles en mutismo y asombro que no les permitirían roer sus óseas fealdades y pavuras, meditarían vaga y trágicamente en la inutilidad de sus esfuerzos siniestros y nocturnos,
y esperarían, en negra calma, noches dolorosas para sus empresas
vampíricas y sus éxitos impuros; y más arriba, los cuatrocientos
guardianes amarillos, negros, blancos, azules. colorado·s, dioses
todos nacidos del cerebro omnipotente y terrible de Tezcatlipoca,
soñarían sueños de deleites divinos; y más arriba, una alegre pajarera de todos los pájaros habidos, vitorearía, en coro digno de
selvas milenarias y de paraísos imprevistos, á la felicidad eterna;
y más arriba, las serpientes de fuego, los crótalos encendidos en
iluminaciones mágicas y pirotécnias fluídas en milagrosas confusiones de matices y coloraciones infinitas, los monstruos alados,
semejantes á creaciones de magos deslumbrantes, con sus largas
caudas cuajadas de chisporroteos y de igniscencias poderosas é
inimaginadas, las quimeras de extravagancias fulgurantes, pasando en el vértigo de una danza como de torbellino, revolviéndose en
mare mágnum agitado, cegador de ojos y aterrador de fantasías, como si en un insondable océano de fulgores rodaran en desorden
cósmico los cometas, los soles, las nebulosas, los días, las mañanas
más límpidas, los crepúsculos más confusos, los mundos más enardecidos; y más arriba, un ruido atroz, un fragor ensordecedor, inaudible, como el que tienen algunas profecías y algunos mares de pasión;
un enorme estrépito, más grande que el de cien batallas reñidas por
millonfs de cóleras; un imponderable acúsmato, más grande que el
de cien pueblos gritando frenesíes con música de millones de trompetas, como si Quetzalcóatl llamara á todos los ámbitos con el
estruendo de su voz formidable; y más arriba, una espesa brumosidad gris y revuelta, como si se hubieran agitado escombros de
creaciones gigantescas plasmadas en sólidos sistemas estelares,
y hechas pedazos en cataclismos sobrenaturales; un tumulto, un
caos de polvaredas donde toda forma se confundiera, donde todo
ser desapareciera en un sudario de pliegues sin desgarraduras, sin
resquicio, sin entrada, sin salida; y más arriba, el lugar donde tenían sus asambleas las divinidades; la sala de consejo, pavorosa,
silenciosa, llena de vagos misterios en eterna gestación, poblada de
un ambiente de tremenda palpitación, como si los seres, los muer-

ÍNDICE DE Í\IA TERIAS.
Pág.

Lic. GENARO GARCÍA. - In troducción. . . . . .. . . . . .. . . . . .. . . . . . . . . . . . . .. . . . VI

Bibliografía.
Lic. V1croRIANO SALADO Á LVAREz.- Breve noticia de algunos manuscri·
tos de interés histórico para México que se encuentran en los archivos y bibliotecas de Washington, D. C. . .. ... . .... .. . ...... . .. .. . .

Epigrafía.
VALENTÍN F. FRíAs.- Epigrafía Queretana. Colección de inscripciones antiguas de monumentos, templos, fuentes, pinturas, sepulcros, etc.,
etc., en la ciudad de Santiag o de Querétaro. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 67

•
Cronología.
PAUL HENNING.-Estudio sobr e la fecha «-i Ahau• y la cronología basada
en ella, escr ito con motivo de la desobstrucción de la antigua T eotihuacán ..... . ..... : . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 25
P. CAMILO CmvEr.u .-Ensayo para reducir años, meses y días de la era
greg oriana á la azteca ... . . . .. . . .. . . . . ... . . . . . ... . . . .. . . . .. ... . .... 459

Etnología.
PBRO. CA:'&lt;UTOFLOREs.- ~Jodo de elegir esposa entre los indios naturales
del pueblo de San Gaspar, E stado de México . . . . . . . . . . . . . .. . . . . . . . 59
¡\.NALHS,

T J.-76.

�604

605

Arqueología.

Historiu.

Pág.

Págs.

Líe. V1cTORIANO SALADO ÁLVAREz.-La conjura de Aaron Burr y las primeras tentativas de conquista de México por los americanos del
Oeste................................ , ............... . ............ 119
ELíAs AMADOR.-El clero mexicano en la revolución de la Independencia .................. . ............. . .... . ........................ 177
BR. _JosEPII NAVARRO DE VARGAs.-Padron del pueblo de San Mateo
Huitzilopochco, inventario de su iglesia y directorio de sus obvenciones parroquiales................................................... 553
Barrio de la Santísima Trinidad Tzapotlan. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 557
Parrochia Antigua y principal de este pueblo, que (h)oy llaman Theopantzolco .......... .. ............ . ................................ 558
Culebra de piedra que veneraba la gentilidad y que yo halle ......... 563
Otros tres ídolos que saque en el Barrio de San Miguel. .............. 566
Muerte lastimosa de vn Yndio que tuvo á mal el descubrimiento de los
tres Y dolos..... . .......................... . ..................... 567
l\Iodo que tuve de deshacer y destruir estos Y dolos .................. 568
Estado que (h)oy tiene la Yglecia Parrochial que existe; los Curas Vicarios que ha tenido ............................................... 569
Curas Vicarios: el primero de que hay rasson1 el Licenciado Pedro Sanchcs de Hervas ................................................. . . 570
Segundo Cura Vicario, el Licenciado l\Ie~chor Gomes de Velasco ..... 571
Tercero Cura Vicario, el B.r D.n Luis de Castro ..................... 572
Fundacion de la hermita de las Animas .............................. 572
Cuarto Cura Vicario, el B.r D.n Alonso Coronado .................... 574
Quinto Cura Vicario, el B.r D.n Thomas Butron Mugica .. . ...... . ..... 575
Sexto Cura Vicario, el B.r D.n Bernardo de Peñalossa Rincon ........ 575
Septimo Cura Vicario, el B.r D.n Fransisco Xavier García de Velasco. 576
El Colateral Mayor del Presbiterio ..................... ............. 578
Octavo Cura Vicario, el B r D. 0 Joseph Navarro de Bargas............ 579
Ydolo Principal lle el Pueblo, que llamaron Huitzilopochtli, y que yo
saque ............................................................ 579
Vna piedra que tenía embutida en el hombligo ....................... 581
Barrio de el Calvario Thegpant.wlco (sic), Nue\·o ..................... 581
Bar(r)io de San Pedro Cotzotlan, San Miguel Ahuehuetitlan y Jerusalen, V nidos ......................... . ............................. 583
Y dolos que saque de este Barrio.................................... 584
Barrio de Santa María Pochtla y Convento de los Reverendos Padres
descalsos de Nuestro Padre San Francisco, dentro de este Pueblo de
San Matheo Apostol y Evangelista Huitzilopochco, que el Bulgo llama Churubusco . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 586
Vn Sapo de Piedra que hallaron los Padres descalsos bajó de la Peaña
de la Crus. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 586
Barrio de San Juan Theocolhuacan y antes Hucicolhuacan ............ 591

•

ALFRED P. MAUDSLAY.-Plano hecho en papel de maguey, que se conserva en el Museo Nacional de México.... . .. .. . .. .. .. . .. . .. . .. .. . .
ING. ANTONIO GARCÍA CunAs.-Informe relativo al plano hecho en papel
de maguey, que se conserva en el Museo Nacional de l\[exico.. . . . . .
Lic. R,utóN MENA.-Caballos que trajeron los conquistadores ...........
MANUEL GA~no.-Restos de la cultura tepaneca .........................

-l9
55
103
233

Biografía.

•;5

• •

•

Lic. GEN ARO GARCÍA.-Leona Vicario, heroína insurgente ........... . ... 255
Advertencia.. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 257
Cap. 1.-Sus padres y nacimiento .... .. .... . . . .... . .. .. . . .... . ...... 261
Cap. II.- Su educación ............................ . ........ .. .... . .. 265
Cap. III.-Sus primeros años de orfandad . . ............. ......... ... 271
Cap. IV.-Su religiosidad. . . . . . . . . . . . . . .. . . . . . . . . . . . . ... .... . ..... 277
Cap. V.-Sus entretenimientos y estudios . .. . . ........ . .... . ... . ..... 287
Cap. VI.-Don Octaviano Obregón ................... . .............. 297
Cap. VIL-Don Andrés Quintana Roo .... .. ... ........... ....... . . . . 307
Cap. VHI.- Leona insurgente ......... ... .. . .... . ..... . ... .. ... . . 315
Cap. IX.-Su fuga ................ . .... .. ............ . ............... 327
Cap. X.--Su reclusión y proceso ..... . ..... . .... . .. ........ ....... . . 339
Cap. XL-Su evasión y vida entre los insurgl:ntl's ... ...... ..... . .... 361
Cap. XII.-Su indulto ..................... . . .......... .. ... . ...... 375
Cap. XIII.- Su vida posterior...... . ............................. 385
Apéndice ................................................. . ......... 39q
Documento L.. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. 403
Documento JI. . . . . . . . . . . . .. . . . . .. . . . . . . . . . . . . . . .. . . . . . . . . .. . . . . . . . . . -l05
Documento III ....... ............................................ ! .. -l07
Documento IV ................... . ...... . .......... . .. ....... ..... .. 419
Documento V. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. . . 429
Documento VI. .................................................... .l31
Documento VIL.. . . . . . . . . . . . . . ...... .... .. . ................... . ... -l33
Documento VIII. . ........ . ........ .. . . .................... ......... 437
Documento IX .................................. . ...... .. ....... . ... .l39
Documento X.. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ................................ -l.J3
Documento XI.. ................ . ..... . .. . ... .. . . .... . .......... .... . 447
Documento XII ... . ...................... .. ..................... .. 451
Documento XIII.. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 455
Documento XIV.. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . -l57

�606

Genealogía.
PAgs.

FILIACIÓN DEL CAPiíAN JUAN DE LA TovILLA. Extracto del Libro de Blasones de la Familia Tovilla, ele San Cristóbal Las Casas........... . .. 495
DR.JosÉ MARÍA DE LAFUENTE.-Apuntes y documentos sobre las familias
Hidalgo y Costilla, Gallaga Mandarte, y Villaseñor.. . . . . .......... 531

ÍNDICE DE ILUSTRACIONES.
Retratos de personas.
PAgs.

Aaron Burr ........... ..... .... . ....................... .
Theodosia Burr .... .. . . . .. ... . .. ... ...... . .. . . ...................... .
Leona Vicario .......... . .. . .... ..... .... ........... . .... . . . ........ . .
Lic. Andrés Quintana Roo .............................. . ... .. ... . ... .
Leona Vicario ... . .......... . .... ..... . . ... . ... . .. ........ .. .. .... . . . .

120
162
256
306
366

Fotografías de lugares y edificios.

•

Montículo prehispánico de Sanctórum, D. F ... . ........ .. . . .... . ....... 240
Chalet construído sobre el «Cerrito de Tacuba,» D. F ....... . .......... 248
•Torreblanca,» quinta construída en un montículo que existe al S. O. de
Tacuba, D. F, ... .. ... ............................................ 250
Casa núm. 19 de la calle de Donjuan Manuel, de la ciudad de M~xico,
D. F . ............................................................. 272
Pueblo ele San Juanico, D. F ...... . ........................ . ... . .... . .. 330
Esquina N. E. de la esquina de la huerta del antiguo convento de San Joaquín, en el pueblo de este nombre, D.F ........ ... ... .. . . .......... 330
Pueblo de Huisquilucan, E. de Méx ........... .. .... .. .. .. . ..... . ...... 332
Edificio que ocupó antiguamente el Colegio de San Miguel de Belén y que
hoy sirve para Cárcel Pública de la ciudad de México, D. F . . .. .. . .. 338
Casa de Apatzingán, E. de Mich., donde se juró el Decreto Constitucional
expedido el 22 de octubre de 1814 ...... . ............ . . ..... .. . .. . .. 372
Casa núm. 2 de la antigua 3.ª calle de Santo Domingo, huy llamada de
los Sepulcros de Santo Domingo, de la ciudad de México, D. F . . ... 388
Ciudad del Saltillo, hoy llamada de 4Leona Vicario,• E. de Coah ... . ... 388

Fotografías de objetos.
Fragmentos de la plancha jeroglífica núm. 2. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 28
Mascarillas de barro encontradas en Clavería, D. F .. .. .. ..... ..... .... 242

�608
Págs.

Malacates de barro encontrados en Clavería, D. F .....................
Hachas de piedra y puntas de obsidiana encontradas en Clavería, D. F ....
Imagen original de Nuestra Señora de los Remedios ...................
Imagen original de Nuestra Señora de Guadalupe ..... .... ..... .......
Pupitre que usó Leona Vicario.. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ..
Piedra llamada del Calendario Azteca ... : ... ... .... . .... .. .......... . .

242
2~2
278
280
398
460

Cartas geográficas,

Plano hecho en papel de maguey, que se conserva en el Museo Nacional de México . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 50
Mapa de la sección comprendida entre México y Veracruz.. . . . . . . . . . . . 164
Plano de los terrenos de Atzcapotzako y Tacuba, D. F ................. 244
Croquis de las eminencias artificiales existentes entre San Bartolo.y Tacuba, D. F.. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 248
Plano de la ciudad de México y de los pueblos de SanJuanico y San Joaquín, D'. F., y de Huisquilucan, E. de Méx .......................... 336
Itinerario del Congreso Insurgente .................................... 374
Plano del rancho de Tlacocuspa y del pueblo de Tejupilco, E. de Méx .... 380

Facsímiles de códices y documentos.

Caballos que trajeron los conquistadores (siete láminas) .. . . . . . . . . . . . . . 116
Cifras encontradas entre los papeles de Leona Vicario ..... .. .......... 354
Cifras y clave encontradas entre los papeles de Leona Vicario ......... 35+
Carta de Morelos al Lic. Bustamante, fechada el 21 de octubre de 1813.... 368
Acta solemne de la declaración de la Independencia de la América Septentrional.. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. . 368
Firma de Cristóbal Hidalgo Costilla.. .. .. .. . .. .......... .. ........... 535
Firma del Lic. Cristóbal Hidalgo Vendával ......... .... .... .. .... .. ... 5.U
Firma del Br. Vicente Gallaga ... . ....... . ... . ... . ............ . ........ 5+8

Arboles genealógicos.

De la familia Tovilla, por el Dr. Francisco Orozco y Jiménez ............ 530
Del Benemérito Cura de Dolores, D. Miguel Hidalgo y Costilla, por el
Dr. José María de la Fuente ....................................... 532

o

���</text>
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                    <text>�,

LA QUIMICA
COMO AUXILIAR

DE LAS CIENCIAS QUE SE CULTIVAN EN NUESTRO MU&amp;EO,
POR EL PROF. MANUEL M. URBINA.

A '.'IALES.

T. 11.-35.

�•

)

,

..
1

Los antiguos llamaron Afuseum al templo de las musas y sólo
se estudiaba allí lo que estaba consagrado á ellas; e. d.: las Bellas
Letras, las Bellas Artes y las ciencias. Tal fué el Museo de Alejandría, que Ptolomeo de Philadelfos hizo edificar hacia la mitad del
siglo III antes de]. C. y que estaba formado por la famosa biblioteca, las galerías y las salas de estudio para los profeso res. Hoy,
los museos han ensanchado sus dominios, pues constan de colecciones de obras de arte, de objetos de curiosidad, de productos
industriales y naturales, etc.; pero la palabra 1nuseu1n, en sentido
recto, sólo se aplica á las colecciones de Historia :\latural.
Nuestro Museo, por las colecciones que encierra y por las ciencias que cultiva, queda dividido en dos grandes secciones: Museo
de Antropología y Museo de Historia Natural.1 La primera enseña
al pueblo la gloria de su patria, la veneración que debe á sus héroes y la civilización de sus antepasados; la segunda da ~ conocer
ia riqueza de la «tierra, » estudiando sus productos naturales y dividiendo este estudio en la parte técnica y en la parte aplicada.
La Arqueología, Etnología, Numismática, etc., ven hacia el pasado
(Historia); la Botánica, Zoología y Mineralogía miran hacia el futuro (Industria).
1 El presente estudio fué escrito antes de que el l\Iuseo Nacional quedara dividido en los dos establecimientos, independientes entre sí, que existen
ahora, á saber: Museo Nacional de Arqueología, Historia y Etnología y Museo Nacional de Historia Natural.

..

•.

�276

277

Veamos ahora qué lugar ocupa la Química en la escala de los conocimientos humanos, para darnos cuenta de la relación que gmu-da esta ciencia con las demás.

Las ciencias matemáticas son independientes de la noción de
materia; el espacio y el tiempo son suficientes para su estudio. Los
resultados á que llegan estas ciencias nos sorprenden por su exactitud, y con sólo citar un ejemplo, nos convenceremos de ello. Los
astrónomos, por medio del cálculo. anuncian de antemano el instante preciso en que se realizará un eclipse.
La Mecánica Racional, si bien es que parte de la mecánica práctica, no exige tampoco la noción de materia para la discusión matemática de sus problemas.
La Astronomía, por su parte descriptiva (Astronomía Física),
establece una transición entre las ciencias matemáticas y las físico-naturales.
La Cristalografía nació del estudio de los cristales que se encuentran en la naturaleza. Por su parte geométrica pertenece á
las Matemáticas y sirve de transición entre ésta y las ciencias físicas.
Jamín decía, en 1883, que la Química es un capítulo de la Física
y ésta lo es, á su vez, de la Mecánica Racional.
Las ciencias físicas son especialmente de observación y aunque
están subordinadas á la materia, el adelanto y progreso científicos
las conducen al camino de la emancipación, como nos lo demuestra la Física estableciendo leyes independientes de la observación
y experimentación.
La Mineralogía se le ha colocado en un lugar aparte, por costumbre y como consecuencia de ciertp.s 11ecesidades especiales y
no porque sea una ciencia aparte, pues !os min~rales se estudian
desde el punto de vista geométrico, físico y químico.
Las ciencias naturales puedefl. aún considerarse como ciencias
descriptivas; pero la Fisiología y sus estudios no se limitan al campo de la observación y experimentación, sino que tienden á abarcar horizontes más amplios, principian á formular leyes biológicas
y á darse cuenta de la vida.
La vista, el oído, el movimiento son fenómenos físicos; mientras que la digestión y la respiración son fenómenos químicos, los
cuales constituyen las partes esenciales del estudio fisiológico en
Biología.
La Geología, en sus dos ramas, la Estratigrafía y la Paleontología, sirve de punto transitorio para el estudio entre las ciencias
físicas y las naturales. La primera es la continuación de la Mineralogía, cuando se ocupa del estudio físico de la tierra, y la Paleontología, estudiando la flora y fauna fósiles, entra de lleno en el
terreno de la Botánica y en el de la Zoología, las cuales no sólo estu-

Desde remotos tiempos se ha tratado de establecer ligas y encadenamientos entre las diversas, numerosas y variadas ramas
del saber humano.
Descartes, en sus estudios y escritos, demostró que las investigaciones científicas, cualesquiera que sean, tienen por objeto definitivo el conocimiento de la verdad y que las ciencias pueden ser
clasificadas según los resultados á los cuales nos conduzcan cada
una de ellas por separado; conforme á los métodos usados y fundamentos seguidos, llegaremos á tener verdades absolutas y verdades relativas. Las primeras por sí solas subsisten y se convierten
en axiomas; las segundas necesitan de un dogma.
Is. Geoffroy Saint-Hilaire colocó los estudios de Física, Química
y ciencias sociales entre las verdades relativas y sólo admitía entre las absolutas á las Matemáticas.
Augusto Compte, el gran enciclopedista, reunió la Astronomía
con las Matemáticas é interpuso la Biología en las ciencias físicas
y las sociales. La tabla siguiente nos dará una idea de esta clasificación.
Is. Geoffroy St.-Hilaire.

Augusto Comptc.

Conocimientos actuales.

l. Matemáticas

cJ)

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5. Física.
6. Q~ímica.
7. Mineralogía.
8. Fisiología.1
Paleontología.
9. Geología.
Estratigrafía.
10. Botánica.2
11. Zoología.
12. Antropología. 3
13. Ci~ncias juríd1cas.
1-i. Ciencias econGmicas.

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1 A la Fisiología se reunen la Patología, la Higiene, &amp;.
2 A la Botánica, la Bacteriología.
3 A la Antropología, la Arqueología,Historia,Literatura,BellasArtes,&amp;.

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279

dian los animales y plantas que existen en la actualidad, sino también los que existieron en épocas remotas.
El hombre, no por un egoísmo particular, sino por la necesidad
de conocerse mejor, se ha visto obligado, al hacer su propio estudio, á salir del cuadro de la Zoología, al grado de constituir hoy una
ciencia especial, pues la Zoología estudia al hombre como bestia; y
la Antropología, con sus grandes capítulos, Arqueología, Historia,
Etnología, Filología, Música y Bellas'Artes, lo estudia desde el punto de vista del progreso, civilización é industria.
Las ciencias sociales son, entre los conocimientos humanos, las
que tienen fundamentos más dudosos, como pasa en laJurispru·
dencia y la Teología, que están basadas en principios convencionales; y ya en estos tiempos, tal vez las ciencias económicas lleguen á
ser una excepción, pues se están relacionando íntimamente con las
leyes biológicas, tomando caracteres ele ciencias exactas.

Pero el análisis del agua y el del aire, la teoría de la combustión y respiración, la separación de los cuerpos simples de los compuestos; en fin, una serie de grandes descubrimientos transformó
el arte antiguo en una ciencia moderna en un lapso de tiempo menor
de 15 años, y esta evolución se debió al poderoso esfuerzo de un
solo hombre: Lavoisier.
Muy largo y casi imposible sería describir paso á paso el adelanto de la Química hasta llegar á su estado actual de progreso,
contando hoy con leyes precisas é invariables, las cuales, aplicadas á los cuerpos por medio del análisis, nos dan la ficha signalética de cada uno de ellos, para que en un momento dado puedan
caracterizarse por medio de sus constantes físico - químicas.

El progreso y adelanto de la Química actual son una garantía
suficiente para tomar en cuenta las verdades obtenidas por medio
de sus estudios. Es una ciencia que se meció en la cuna de la Alquimia, designación que se daba al supuesto arte de la transmutación de los metales en oro y en plata. El libro griego de la Química Metálica es un libro de los más antiguos que tratan de ese
arte, y comprendía: la Chryoscopía ó arte de fabricar oro, la Argyropía ó arte de fabricar plata, el procedimiento para fijar el
mercurio (amalgamas), la mezcla de los metales (ligas), los vidrios
y esmaltes y el modo de teñir de púrpura las telas. Total, seis capítulos compuestos de recetas 4ue sólo eran conocidas de los
adeptos á esta casi religión.
La historia de la Química es demasiado obscura; es una ciencia sin precedente alguno que se nos manifiesta de repente, á la
caída del Imperio Romano, y toma su verdadero desarrollo durante toda la edad media, siempre marchando rodeada de misterios y símbolos y sin dejar de ser una doctrina oculta y perseguida; los historiadores y filósofos de aquella época llegan á confundirá los alquimistas con los alucinados, con los falsificadores y
aún con los envenenadores y monederos falsos.
Con tales fundamentos, era imposible todo progreso para la
Química; el más absoluto empirismo reinaba entonces, y si á esto
se agregan los innúmeros fraudes que cometían los charlatanes y los
embaucadores de la época, cualquier hecho basado en una manipulación química, no se tenía en cuenta para estudio alguno.

(

En el Museo Británico de Londres cada jefe de departamento
debe conocer la parte de Química que se relaciona con su especialidad; en el Museo del Instituto Smithsoniano hay una sección especial de Química Analítica, anexa á los departamentos de Geología
y Mineralogía, y los demás departamentos acuden á ella cuando
la necesitan en sus investigaciones.
El laboratorio de Química mejor montado en estos e~blecimientos, es, sin duda alguna, el que existe en el Museo de Historia Natural de París, donde se han educado algunos de los más
eminentes químicos del mundo científico, como Moissan y su maestro Fremy.
Nimio sería tratar de demostrar que á la Historia Natural le es
indispensable el auxilio de la Química; la Geología, una vez que determina el estudio de la región, emprende el estudio químico de ella;
e. d.: investiga la composición química de los elementos constituyentes de las diversas capas del terreno. Muchas veces se llega al
conocimiento de esta composición por el estudio comparativo, bajo el microscopio, de las rocas laminadas; pero es indispensable
confirmar este conocimiento por medio de las reacciones químicas.
Cosa análoga se puede decir de la Mineralogía: por la Cristalografía se llega en la mayoría de los casos á suponer y hasta afirmar qué clase de mineral es el que se observa; pero por la intervención química se llegará á la más completa certidumbre.
Hoy, en la clasificación botánica, se hace uso de las reacciones
histoquímicas al estudiar los elementos constitutivos del vegetal,
por tener los caracteres organográficos microscópicos alguna
analogía entre ciertos géneros y especies que pueden ser causa

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280

241

de confusión. La Zoología, en sus estudios, también recurre á la
Histología é Histoquimia para ayudarse en los estudios de clasificación en determinados casos.
Para demostrar lo útil que sería la investigación química en las
demás ciencias que se cultivan en nuestro Museo Nacional, bastará citar algunos casos prácticos que pueden presentarse en los estudios de Arqueología, Historia, etc.
Comenzaremos por la aplicación de la Química legal á los manuscritos, que, ya con el carácter de auténticas, ya como documentos históricos, son alterados con el ánimo de cometer un fraude.
Estas alteraciones pueden tener dos orígenes: uno de carácter
mecánico, raspaduras, y otro de carácter químico, lavados con
substancias decolorantes.
Las raspaduras, como medio más sencillo, es la operación con
más frecuencia usada en este género de fraudes; pero es bien sencillo, muchas veces, reconocer esta alteración, máxime cuando ha sido
hecha con alguna brusquedad; y viéndolo por transparencia se encontrará donde el papel esté más delgado á causa de lo raspado.
Algunos falsificadores más avisados cubren las raspaduras con
sandaraca, alumbre, almidón, etc., para dar al papel su original
espesor é ~mpedir que el fraude sea notado por transparencia;
pero como estas substancias poseen propiedades bien distintas á
las del papel, pueden ser puestas de manifiesto sin que el papel
sufra alteraciones. El lavado por medio de los hipocloritos decolorantes también es usado con frecuencia, y este tratamiento hace
el papel muy esponjoso, lo cual es bastante difícil de enmascarar; y
acostumbran encubrir esto, bañando el papel con una solución débil de grenetina ó con una mezcla formada con jabón, resina y
alúmina.
Vamos á procurar dar una idea del procedimiento que se puede seguir para descubrir un fraude en un documento sospechoso:
1.a El papel se examinará cuidadosamente por transparencia
y en todas di1·ecciones, y con ayuda de una lente se procurará descubrir las raspaduras y las huellas de letras lavadas, y si no se nota
algo sospechoso, pasaremos á la
2.ª manipulación.
Colóquese el papel sobre un cristal perfectamente limpio y sin
burbujas; humedézcase uniformemente con agua, sin que ésta quede en exceso, teniendo cuidado de que, al humedecer el escrito, no
haya deslizamientos ó frotamientos que alteren la escritura. Se
examinará el papel de nuevo, con la lente; si la transparencia es
uniforme y no hay partes más claras ni más obscuras, podrá de-

se trata de la imagen de la diosa de la tierra, lo prueba su sitio en
el lado inferior de la estatuita.

FIGURA

)

13.ª

El aspecto agradable de la tierra como mujer fecunda, es representado por la diosa nazoltéotl ó Teteo innan, que también tiene la denominación Tlalli iyollo, corazón de la tierra. Ella es lamadre de los dioses y la patrona de las mujeres. Como representante de la fertilidad, ella es la diosa de la voluptuosidad y de los
pecados carnales.
LA VfA LAcTEA. 1
Los dioses de la VfaLáctea son Tonacatecutli, el Señor de nuestra carneó Señor del sustento, y su mujer, Tonacacíhuatl 2 ó Xochiquétzal. Ellos viven en Tamoanchan, que es entonces la galaxía. 3 La figura 14.ª (del Cód. Land, fol. 37) representa uno de los

FIGURA

14.ª

1 He tratado más extensamente sobre este objeto en •Tamoanchan, das
altmexikanische Paradies.» Anthropos, vol. III, pp. 870-874.
2 Cód. Vat. Nr. 3738, fol. 12 verso.
3 Chavero llegó á la misma conclusión, partiendo de que los dioses baANALES.

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T. n.-31.

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243

dibujos convencionales de este lugar. Es un árbol grueso con ramas cortas, como realmente es la forma visible de la Vía Láctea
La hendedura existe en la galaxfa desde la constelación del Cisne
hasta el Centauro y Escorpión.
Según Pedro de Ríos, Tamoanchan quiere decir casa donde
abajavan. El otro nombre que tiene, Xochitlicacan, donde están
sus rosas levantadas, la significa como tugar de fertilidad, de
abundancia. Y el trigésimo cielo, la residencia de la vieja pareja divina, era considerado como lugar de la vida y fecundidad.
De aquí Tonacatecutli, que también tiene el nombre Ometecutli,
Señor del dos ó Señor de la Dualidad, envía la influencia y calor
con que se engendran los niños y niñas en el vientre de sus madres. t Otra denominación del más antiguo dios es Citlallatonac,
hombre-estrella.
Como morada de los dioses de la generación y fecundidad,
Tamoanchan es atribuído al sur, á la región de la fertilidad. 2

En el atlas de la Historia de Durán (Tratado I, lámina 24.a), el
cometa que vió Motecuhzoma Xocoyotzin, en el año 1516, tiene la
forma de la figura 17.ª

FIGURA

17!

El cometa era para los aztecas un pronóstico de la muerte de
algún príncipe ó rey, ó de guerra ó hambre. 1
Nos dice Fray Bernardino de Sahagún que denominaban á
la inflamación ó exhalación del cometa: citlalintamina, la estrella
tira saeta lfig. 18.a, del susodicho manuscrito de Madrid). Pero

Los COMETAS.
A los cometas los mexicanos llamaban citlalpopoca, estrella
humeante. La figura 15.ª representa un dibujo de los materiales
originales del Padre Sahagún, que se conservan en la Biblioteca
del Palacio en Madrid.

FIGURA

18.ª

como trata el Padre, en su libro VII, de toda la Astronomía de los
mexicanos, es posible que la «estrella tirando » sea lo mismo que el
«shooting star» de los ingleses, es decir, el aerolito ó meteoro.
FIGURA

15.ª

Otro nombre para el cometa es xiititl y la figura 16.ª muestra
el del año 1489 (matlactli calli), representado en la hoja 39 verso
del Códice Tell.- Rem .

1 Sahagún L. c., libro VII, cap. 4.

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FIGURA

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16.ª

bían sido creados en la Vía Láctea y de que P. de Ríos dice que fueron crea-

dos en Tamoanchan.
1 Sahagún. L. c., libro 10, cap. 29.
2 Códice Fejérváry-Mayer, fol. l.

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�INFORME
SOBRE

UNA EXCURSIÓN PREHISTÓRICA EN EL ESTADO DE YUCATÁN,
PRESENTADO POR

JORGE ENGERRAND,
MU!MBRO CORRESP01"SAL DE LA ESCUELA Y DE LA SOCIEDAD ANTl!OPOLÓGICA DE PARÍS
Y PROFESOR EN LA UNIVERSIDAD NUEVA
DE BRUSELAS Y EN EL MusKO NACIONAL DE

MÉuco.

�Habiendo dispuesto la Secretaría de Instrucción Pública que
hiciese yo un estudio prehistórico de la parte de Yucatán que iba á
recorrer en mi carácter de geólogo, procuré arreglar el trabajo
de tal modo, que el reconocimiento prehistórico se llevase á cabo
al mismo tiempo que el geológico.
La Comisión Geológica de Yucatán 1 debía empezar en este
año el levantamiento del mapa geológico del Estado. Una primera
campaña, hecha en 1908, me había permitido, gracias á la ejecución
de tres cortes de dirección Sur-.'forte al través de dicho Estado,
darme cuenta de las principales formaciones que existen allí. Una
segunda campaña, efectuada en 1909, me había dado una idea más
completa de la constitución de toda la península, puesto que la había atravesado desde el alto Usumacinta y Flores hasta Mérida. Se
podía comenzar ya el estudio detallado de manera de poder presentar al público un mapa geológico no definitivo, por supuesto,
pero sí suficientemente exacto por una primera edición.
Presentaba grandísimas ventajas el poder hacer un estudio
prehistórico al mismo tiempo que el geológico. Las necesidades
del levantamiento detallado, obligando al explorador á recorrer
todos los caminos á pie, facilitaban de un modo inmejorable las

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1 La componían los señores Ing. de Minas Julio Baz y Dresch y Fernando Urbina y el autor de este informe.

..

�248
investigaciones acerca de antiguas estaciones ocupadas por el
hombre. Además, la abundancia del terreno cuaternario y la necesidad de separarlo del Plioceno eran una oportunidad más para
hacer estudios prehistóricos. De modo que las relaciones teóricas,
tan evidentes, que existen entre la Geología y la Prehistoria, se
aplicaron también al estudio práctico en el terreno.
Para hacer un mapa geológico se necesita en primer lugar poseer un mapa topográfico detallado y exacto, verdadero canevds
sobre el cual viene á bordar el geólogo. El mapa topográfico de
Yucatán está bastante lejos todavía de acabarse: ninguna hoja está
terminada y á las más adelantadas les faltan detalles. Aproveché
Jo que tenía á mi disposición y procuré manchar con los colores
característicos, admitidos internacionalmente, las hojas de la Comisión Geográfico- Exploradora que tuve á mi disposición.
El reconocimiento geológico- prehistórico se hizo en los partidos de Hunucmá, Maxcanú, Mérida, Progreso, Tixkokob, Motul,
Temax, Izamal y Akanceh. No todos los caminos se pudieron estudiar, por no tenerlos todavía los mapas de la Comisión Geográfico- Exploradora; pero casi todos los de los partidos de Hunucmá,
Progreso y Mérida sí se han podido estudiar.
He aquí una lista de las excursiones hechas:

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l. Hunucmá- Hunkanab.
2. Hunkanab-Hunucmá (por otro camino).
3. Hunucmá- Chel.
4. Chel- Chac.
5. Chac-Hunucmá.
6. Hunucmá-Bella Unión.
7. Bella Unión-Buenavista-Xkalhá.
8. Xkalhá-Tacubaya- Hunucmá.
9. Hunucmá-San Joaquín- Sisal.
10. San Joaqufn-Cacacohó.
11. Cacacohó-Hunucmá.
12. Hunúcmá- Yaxché- San Esteban.
13. San Esteban-Nohuay,:n-Tetiz.
14. Tetiz-Hunucmá.
15. Hunucmá-Chunya.

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empleo que de las noches del 2 de julio al 30 de junio hizo Cortés:
día 3 de julio recibe hospitalidad de los otomfes en Teocalhuican
ó Tlalnepantla. Noche del 2 de julio y madrugada del 3, se aposenta en Otoncapolco (Los Remedios). Noche del 30 de junio, «Noche
Triste,» entre México y Popotla. Ahora bien, la noche del 1.0 de
julio ¿no abrigó á Cortés con sus sombras? Si la hubiera pasado en
plena retirada, ¿no lo diría, como lo hace al referirse á la «Noche
Triste·? Afirma concisamente en su relación que desde el atardecer
(de un día cuya fecha no menciona, pero que es inconcusamente el
1.0 de julio) hasta la media noche permaneció fortificado en un teocalli, que debía estar cerca110 á Tacuba, pues se sobreentiende por
la relación de Cortés que desde las «labranzas» inmediatas á dicha
villa observó el asalto á la eminencia, en tanto llegaban los rezagados.
Creo suficientemente demostrado que el teocalli á que aluden
Bernal Díaz é historiógrafos posteriores, corresponde al segundo
de los mencionados por Cortés, debiendo referirse, por tanto, la nota que sitúa en Los Remedios al último y no al primero.
En cuanto á la segunda parte, que consiste en identificar el primer teocalli donde Cortés hizo la primer escala desde su salida de
Tenoxtitlan, voy á suministrar datos para indentificar la pirámide ó montecillo artificial que debió sustentar entonces aquel teocaZli. Para ello me permitiré indicar el itinerario que en mi opinión
siguió Cortés hasta Los Remedios.
Por las razones expuestas en otro lugar, dije que D. Remando
salió de Tacuba (croquis) por el P., temeroso de marchar por los caminos reales, que dificultaban las maniobras de la cabailería y debían ser muy concurridos en esos días de revolución para el Anahuac, y que desvió su retirada un poco hacia el S. del camino que
comunicaba á San Bartolo Naucalpan con Tacuba, como lo atestiguan los vestigios (lanzas, cor.azas, flechas, arcos) de los sangrientos combates que sostuvo en las inmedié!,ciones del «Cerrito de Tacuba~ ya mencionado (croquis, núm. 1), que hoy está enclavado en
plena villa, hacia el SO.; allí es probable que haya existido el teocalli principal de Tacuba, y desde el cual pudieron hacer los indios
gran mortandad á los fugitivos, siendo tal vez esa parte de la refriega aquella á que alude Cortés diciendo «y esperé en unas labranzas;
y cuando llegó la rezaga supe que habían recibido algún daño y

que habían muerto algunos españoles y indios.»
Llegamos á la parte más interesante de la cuestión: Cortés, inmediatamente después de reunir á los rezagados, escaló con ellos
el cerro y teocalli que los de la avanzada hacía poco habían asal-

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tacto. Sólo hay en ese rumbo de Tacuba una eminencia de factura
indfgena, pre-hispánica, que reuna para el caso las condiciones de
tiempo, lugar, estructura y distancia, necesarias á la explicación
satisfactoria del relato cartesiano y al cómputo preciso del tiempo
que empleara desde su salida de Tacuba hasta su llegada á Los
Remedios.
Este monumento, cuya altura aproximada es de 12 á 15 metros,
está situado al SO. de Tacuba (croquis, núm. 2), á menos de un
kilómetro de distancia é inmediato al pueblo de San Joaquín. Existe
en su cúspide una construcción que pertenece, así como el monumento y el solar que lo contiene, al Sr. Lic. D. Francisco Hernández,
Secretario del Gobierno del E. de Hidalgo. Un examen superficial
de la eminencia revela claramente su estructura de hiladas de adobe indígena ó «xámitl» de los aztecas. Las lluvias lo han deslavado
en algunas partes; no obstante, se reconoce su estructura piramidal,
así como la perfecta orientación tan frecuente en los monumentos
pre-hispánicos. Vulgarmente se conoce esta construcción con el
nombre de «Torreblanca.»
En esta eminencia, cuyas condiciones de identidad he repetido
numerosas veces, se irguió el «aposento» que menciona Cortés (pues
la torre á que alude debe haber sido probablemente el basamento
de aquél, que era el teocalli) y en el que resistió el empuje del enemigo desde la tarde del 1.0 de julio hasta las primeras horas del
2, en que lo abandonó sigilosamente, dejando prendidas grandes
fogatas.
Vagaban desorientados en su fuga los españoles, cuando algu_
nos indígenas, de los aliados tlaxcaltecas, se ofrecieron, según Cortés y Berna! Díaz, á encaminarlos, por senderos poco frecuentados,
á terrenos de la República Tlaxcalteca.
Probable es que los guías indicaran una dirección paralela á la
del camino que une á Tacuba con San Bartolo y Los Remedios,
pues así evitaban, dejándolos hacia el S. y SO., los caseríos de indígenas hostiles, que existieron donde hoy se encuentran los pueblos
de SanJoaquín, SanJuanico y Sanctórum, y á los que se refiere
el caudillo extremeño diciendo: «que él nos sacaría (el guía tlaxcalteca) á su tierra .... y muy cerca estaban guardas que nos sintieron, y asimismo apellidaron muchas poblaciones que había á la
redonda .... » Debieron entonces tropezar con otro monumento
pre-hispánico que existe al NO. del pueblo de Sanctórum, ó al menos avistarlo, por ser la eminencia dominante en esos lugares (¿Este monumento fué teocalli, fuerte ó túmulo, ó más bien observatorio, idéntico á los que sabemos eran construídos en las goteras de

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253

los poblados, y desde las cimas de los cuales espiaban centinelas
ó guardias? La exploración y descripción particular que de él hice,
aparecen al principio de este estudio) (croquis, núm. 3).
Siguiendo su retirada hacia el P., se ve obligado Cortés á organizar escuadrones por la constancia y ensañamiento del ataque
enemigo, que sólo le permitió adelantar en ese día tres leguas (distancia hipotética que debe haber exagerado la mente de Cortés. por
la espantosa brega que mantuvo ese día) y llegar al segundo teocalli: «en toda la noche y día (es decir, desde la madrugada del 2 de
julio hasta el atardecer del mismo día) no anduvimos más de tres leguas. E quiso Nuestro señor, ya que la noche sobrevenía, mostrarnos una torre y buen aposento en un cerro .... é por aquella noche
nos dejaron, aunque casi al alba (del dfa 3 de julio) hubo otro cierto rebato .... »
Bernal Dfaz es más explícito en la descripción del lugar donde
estaba dicho segundo teocalli: «hasta que llegábamos á unas caserías que en un cerro estaban y allí junto un cu, su adoratorio, como fortaleza, adonde reparamos .... y digamos cómo nos defendíamos en aquel cu é fortaleza. . . . y en aquel cu y adoratorio, después de ganada la gran ciudad de México, hicimos una iglesia que
se dice Nra. Sra. de Los Remedios .... » (croquis, núm. 5).
En esta parte del itinerario ocurre una duda: al pie de la colina de Totoltepec ó Moctezuma (en cuya cima está el santuario de
Los Remedios) y hacia el O., por donde venían los castellanos,
se extiende la población de San Bartolo Naucalpan (del mexicano
nahui, cuatro; calli, casa; y pan, lugar de, sobre, en: «Lugar de las
cuatro casas»), tributaria de la monarquía azteca y relativamente importante, pues en su parte SO. aun existe un montículo artificial denominado «Cerro del Conde,» que tal vez fué observatorio, tal vez pirámide, que sustentó el teocalli principal de la población (ya describí sumariamente este monumento al referirme en
otro lugar al de Sanctórum).
¿No será esta población (que, repito, está al pie de la colina de Los
Remedios) aquella cuyas caserías menciona Berna] Díaz, y el «Cerro del Conde,» el basamento del teocalli, donde, según Bernal y
Cortés, se aposentaron la noche del 2 de julio? La cúspide de la colina llamada Otonteocalco por el autorizado Sabagún, si albergaba algún poblado, era de mucho menor importancia que Naucalpan, pues el terreno es muy quebrado é impropio para asiento de
una ciudad, no existiendo allí, por otra parte, vestigios que, como
los del monumento del Conde, nos muestren la categoría del lugar.
Aquí debiera terminarse mi estudio en lo referente al itinerario

de Cortés; pero me creo obligado á continuarlo algo más, por ser
oportuno indentificar la villa de Tlalnepantla, como la población
donde fueron albergados los españoles en la noche del día 3 ele
julio.
El itinerario que siguió Cortés durante el día 3 de julio, lo refiere la historia con relativa claridad; acepto á ese respecto la opinión de Sahagún, quien asevera que, aprovechando el Capitán español la buena disposición que habían mostrado los indios procedentes de Teocalhuican, se dirigió de Otoncapolco á ese pueblo,
encontrándose á su paso con Acueco, Palacoayan, Atizapan (donde
hoy se encuentra el actual Atizapan de Zaragoza) y por último Teocalhuican, poblado entonces por otomíes sujetos al poderío azteca.
Teocalhuican ha sido un nombre de lugar que menciona en tal
ocasión la historia; pero que había carecido de significación por ignorarse el sitio preciso que ocupó la población, hasta que una excursión verificada por el personal de la clase de Arqueología de
este Museo, esclareció inesperadamente la obscuridad del punto histórico en cuestión.
En efecto, examinando el frontispicio de la iglesia parroquial de
Tlalnepantla, encontramos dos lápidas que mostraban esculpidos
el nombre Teocalhuican y su escudo, consistente en varios símbolos del «calli,» casa, bajo los cuales se distinguían otros tantos signos numerales. Los mismos símbolos aparecen esculpidos en la superficie de un «cuahuxicalli/&gt; que hace veces de pila en el bautisterio.
La colocación de esas lápidas (que conmemoraban un nombre
gentil) en sitio tan honorífico del cristiano templo (en el frontispicio,
sobre la puerta principal), es sólo explicable como muestra de gratitud de los conquistadores hacia el pueblo que les impartió precioso auxilio en Totoltepec, durante la fatal noche del 2 de julio, y les
brindó franco hospedaje el día 3.
Poca importancia habíamos dado á nuestro hallazgo, hasta que
al emprender este estudio lo recordé y procedí á hacer una justa
identificación, que reviste de gran interés histórico á la olvidada
villa de Tlalnepantla.
Terminado este estudio, debo advertir que distintas circunstancias me impidieron documentarlo convenientemente. Cuando pueda publicar un opúsculo que estoy haciendo sobre el itinerario seguido por los españoles en su retirada de Tenoxtitlan, agregaré
amplia documentación, rectificando ó ratificando los conceptos aquí
expuestos.

�GENARO GARCÍA

LEONA VICARIO
1

HEROINA INSURGENTE

���ADVERTENCIA.
Tres son los estudios biográficos que conocemos
acerca de Leona Vicario: el primero, publicado por
su amigo el Lic. don Carlos María de Bustamante, en
«El Siglo XIX» del jueves 25 de agosto de 1842; el segundo, por
don Francisco Sosa, en las páginas 1069 á 1073 de sus « Biografías
de Mexicanos Distinguidos,» impresas el año de 1884, y el tercero,
por don Jacobo María Sánchez de Ja Barquera, en «La Patria Ilustrada» del 1.0 de octubre de 1894.
Desgraciadamente ninguno de esos estudios encierra una investigación amplia y seria, sino que todos se limitan á trazar, á
grandes rasgos y no fielmente, la colaboración de Leona en la obra
de la Independencia; asf, por ejemplo, de manera unánime omiten
tratar de los antecedentes hereditarios, educación, vida íntima y
primeros amores de Leona, y unánimemente también aseguran que
ANALB~

33

�259

tacto de Coahuila, que nos remitió una copia de las actas de las sesiones del Congreso local, en las que fué discutido y aprobado por aclamación el proyecto de decreto que presentaron los señores Diputados don José Manuel Cárdenas y don José Ignacio Sánchez, el 24
de octubre de 1827, á fin de que la villa del Saltillo se denominara
en lo sucesivo ciudad de Leona Vicario.
AJ señor Canónigo Lic. don Vicente de P. Andrade, que buscó
y copió para nosotros, en los archivos eclesiásticos de esta capital,
las actas de bautismo y de sepultura de Leona.
Y al señor don José María de Agreda y Sánchez, Subdirector de
la Biblioteca Nacional, que revisó el archivo de la extinguida Real
Universidad de México, conservado allí, para comunicarnos las fechas en que el Dr. don Agustín Pomposo Fernández de San Salvador fungió como Rector de la misma.

258

sacrificó sus alhajas y cuanto poseía, con el objeto de auxiliará los
insurgentes, acción hermosa, pero que contradicen los inventarios y las cuentas que de los bienes de Leona formó en distintas
épocas su tío y curador el Dr. don Agustín Pomposo Fernández
de San Salvador. Comúnmente nuestros historiógrafos no han hecho más que reproducir los trabajos ya impresos, similares á los
suyos, sin introducir en ellos modificación substancial, por falta de
tiempo ó de voluntad para emprender nuevas investigaciones, inevitablemente lentas y penosas: á causa de esto, la historia patria
presenta aún los mismos errores y deficiencias de que adolecía
cuando comenzó á escribirse.
Empero, muy ajenos estamos de pensar que hemos corregido todos l0s errores y llenado todas las deficiencias de los estudios suso.dichos; antes bien, vemos claramente que nuestro trabajo se reduce á simples apuntes sin hilación, hipotéticos en
gran parte, y condenados de seguro á efímera vida; pues no obstante nuestras pacientes pesquisas, fueron tan incompletos los documentos que pudimos coleccionar, que frecuentemente nada nos
dijeron respecto de largos lustros y nos obligaron i inferir, de aquellos inventarios y de aquellas cuentas, sentimientos, ideas, hechos
y costumbres de Leona, no teniendo absolutamente ninguna otra
fuente de donde sacarlos: por lo cual nuestra tarea resultó un poco
difícil y sobradamente ingrata.
Antes de concluir, queremos dar aquf un público testimonio
de gratitud á las siguientes personas, que del modo más generoso se sirvieron prestarnos su valiosísima ayuda en el presente trabajo:
Al finado Monseñor don Joaqufu J. de Aráoz, que puso á nuestra disposición la causa original instruída contra Leona Vicario y
sus cómplices, que, aunque únicamente se refiere á un breve período de la vida de nuestra heroína, ha sido el documento que principalmente hemos aprovechado.
Al señor Lic. don Ramón Vicario, que nos facilitó un antiguo
retrato de Leona y unos apuntes genealógicos de la familia Vicario.
AJ señor Lic. don Joaquín Obregón González, Gobernador de] Estado de Guanajuato, que nos proporcionó diversas noticias biográficas del Lic. don Octaviano Obregón, novio de Leona, recogidas
por los señores don José M. García Muñoz y don Jesús D. !barra.
Al señor don Melchor G. Cárdenas, Gobernador Interino del Es-

1

•

•

�CAPÍTULO I.

,

SUS PADRES Y NACIMIENTO.

En la Capital de la Nueva España, á los 23 días del mes de junio de 1787, don Gaspar Martín Vicario, español oriundo de la villa
de Ampudia, del Corregimiento de Palencia, en Castilla la Vieja,
casó en segundas nupcias 1 con la joven doña Camila Fernández de
San Salvador y Montiel, natural de la ciudad de Señor San José
de Toluca. 2
Don Gaspar había venido á la Nueva España en busca de fortuna; dedicándose al comercio con un trabajo asiduo, una economía rigurosa y también seguramente una inteligencia no común,
logró hacer en pocos años un capital de algo más de ciento sesen-

,

1 Fué su primera mujer dofia Petra Elías Beltrán, fallecida el 3 de enero
de 1786, de la cual tuvo una hija llamada María Luisa, que casó con don Antonio Guadalupe Vivanco, Marqués de este nombre. (Ramón Vicario. Apuntes
genealógicos de la familia Vicario.)
·
2 Copia del acta de bautismo de doña Leona Vicario. 15 de abril de 1789.
-M.S. en mi poder.

�262
ta mil pesos, que en aquellos tiempos se podía reputar por muy
considerable. 1 El hecho ele que don Gaspar alcanzara aquí los distinguidos cargos de Familiar de Número del Santo Oficio de la Inquisición, de Regidor Honorario de la Nobilísima Ciudad de México, e.le Cónsul del Tribunal de Mercaderes y de Conjuez de Alzadas del Tribunal de Minería, 2 prueba que cumplía fielmente con
sus deberes de católico, era hombre ilustrado y disfrutaba de la
estimación general de las diversas clases sociales de la Nueva España.
Los padres de doña Camila fueron don Casimiro Fernández de
San Salvador y El Risco, natural de Zacatecas, y doña Isabel Montiel García de Andrade, nacida en esta capital; 3 se establecieron
en Toluca y tuvieron cinco hijos: don Agustín Pomposo, don Fernando, doñaJuana Agustina, doña Camila y donJosé Arcadio; 4 don
Casimiro murió desde temprano, dejando pobres y niños todavía
á sus hijos. Don Agustín Pomposo, que aunque era el mayor, sólo
contaba trece años de edad, se vió obligado á trabajar afanosamente para mantener á su madre viuda y á sus pequeños hermanos. 5
Doña Isabel tuvo extraordinarias dotes para educar á sus hijos
y hacer de todos ellos hombres útiles y respetables. Su hijo don
Fernando siguió y terminó la carrera de Licenciado, por lo que logró matricularse en el Ilustre y Real Colegio de Abogados, el 16 de
mayo de 1782; 6 después recibió, entre otros, el honrosfsimo cargo

1 Doña Camila dejó al morir la cantidad de ciento veinticuatro mil pesos.
(Agustín Pomposo Fernández de San Salvador. Cuerpo de bienes de doña
Camila Fernández de San Salvador. 12 de enero de 1809. En Causa instruida
contra doña Leona Vicario y sus cómplices. 1813 y siguientes. M. S. en mi
poder.) Esta suma fué heredada en su totalidad de don Gaspar, pues la familia Fernández carecía de bienes. (Copia del testamento de doña Isabel Montiel, viuda de Fernández de San Salvador. 4 de mayo de 1813. En Causa cita·
tada, instruida contra Leona.) Como de la misma suma correspondieron á
Leona, hija de doña Camila y don Martín, 41 1000 pesos (A. P. Fernández de
San Salvador. Cuerpo de bienes citado), y María Luisa, la primera hija de don
Gaspar, debió heredar otro tanto, resulta que la fortuna de éste ascendía á
$ 165,000, por lo menos.
2 Copia citada del testamento de doña Isabel Montiel, viuda de Fernández de San Salvador.
3 A. P. Fernández de San Salvador. Cuerpo de bienes citado.
4 Copia citada del testamento de dofia Isabel Montiel, viuda de Fernández de San Salvador.
5 Ibídem.
6 Lista de los Abogados que se hallan matriculados en el Ilustre y Real
Colegio de Abogados. (México.) 1792. Pág. 8.

263
de Oidor Honorario de la Real Audiencia. 1 Don Agustín Pomposo,
sin embargo de que casi no disponía de ningún tiempo libre para dedicarlo al estudio, también consiguió matricularse en aquel Colegio,
el 16 de septiembre del propio año de 1782; 2 posteriormente ocupó
altos puestos en la Real Audiencia y en la Real y Pontificia Universidad, y mereció que ésta informara en su favor al Rey de España, el año de 1803, á fin de que se dignase premiar sus loables hechos con plaza togada en la Real Audiencia. 3 Don Agustín Pomposo y don Fernando escribieron varias obras que fueron muy leídas. Don José Arcadio, por último, si bien no adquirió título profesional, se educó de manera análoga, y desempeñó en distintos puntos el delicado empleo de Administrador de Rentas Reales . ..J.
Ahora bien, como las madres atienden por igual la educación
de sus hijos é hijas, debemos suponer que doña Isabel cuidó también con eficacia de la de doña Juana Agustina y doña Camila; y
como, por otra parte, serfa arbitrario pensar que éstas tuvieran
una inteligencia y un carácter muy inferiores á los de sus hermanos, pues en las herencias psíquicas suele haber individuos mejorados en quinto y tercio, pero no proscritos de una manera absoluta, debemos creer que doña Juana Agustina y doña Camila llegaron
á ser tan aprovechadas y estimables como sus tres hermanos.
Don Gaspar y doña Camila contaban de casados poco menos
de dos años, cuando, el 10 de abril de 1789, vino al mundo á estrechar más los lazos de su unión, una hija que fué bautizada solemnemente, cinco días después, con los nombres de María de la Soledad Leona Camila, en la Parroquia del Arcángel San Miguel, de
esta ciudad, y apadrinada por su honorabilísimo tío materno don
Agustín Pomposo. 5 Desde entonces todos llamaron sencillamente
Leona á la niña.

•
•

1 Mariano de Zúñiga y Ontiveros. Calendario Manual y Guía de Foras·
teros para el año de 1813. México. Pág. 53.
2 Lista de los Abogados citada. Pág. 9.
3 Méritos y Servicios del Doctor D. Agustín Pomposo Fernández de San
Salvador, Abogado de la Real Audiencia de l\Iéxico. (Sin lugar ni fecha de
impresión.) Fol. 2.-Nuestro ejemplar tiene una nota autógrafa de uon Agus·
tín Pomposo que dice que esta relación fué publicada por el Oidor D. Ciriaco
González Carvajal.
4 Copia citada del testamento de doña Isabel Montiel, viuda de Fernández
de San Salvador.
5 Copia citada del acta de bautismo de doña Leona Vicario.

�CAPÍTULO II.
SU EDUCACIÓN.

Siendo sus padres buenos é ilustrados, ya se colige con cuánta
diligencia cuidarían de educarla bien.
Si hoy día la educación de la mujer dista mucho de ser satisfactoria, no obstante que pensadores y gobiernos le consagran continua atención, en aquellos años, que casi nadie se preocupaba por
ella, era de tal modo deficiente y viciosa, que á las mismas mujeres de las clases ricas dejaba condenadas á una existencia de ignorancia y naderías. Para educarse, les bastaba aprender de memoria el Catecismo de la Doctrina Cristiana; á leer de corrido y
mal escribir; á bordar con chaquira, pero no á coser, porque no habían de mantenerse de la costura; á comer con limpieza; vestirá la
moda; andar de manera airosa; bailar campestres, boleros, contradanzas y valses, y á tocar y cantar un poco y no b.ien. Hay que
convenir en que con esto tenían bastante, y aún en que les salía
sobrando la lectura y la escritura, pues, según decía uno de los escritores más sinceros y profundos de aquella época, con que las
ANALBS,

34

�266
señoritas del alto lúrio supieran aliñarse al estilo del día, tocar el
fortcpiano y bandolón, cantar una polaca, danzar con compás un
campestre y bailar una contradanza sin escrúpulo, no necesitaban
más para casarse con algún hombre de su rango. 1 El propio
escritor nos descubre que las damas de la alta sociedad, para rematar con su ejemplo la perniciosa educación que recibían sus hijas, se levantaban tarde; perdían mucho tiempo en asearse y vestirse con el objeto de salir á pasear por la Alameda, muellemente
recostadas sobre los blandos cojines de sus carruajes, 6 á hacer
compras en las tiendas de ropa del Parián; volvían á sus casas al
medio día; almorzaban; recibían visitas hasta las dos y media; co.
mían y dormían siesta; se levantaban á las seis; tomaban chocolate;
salían nuevamente á pasear, 6 se entretenían en ataviarse basta las
ocho, hora en que solían ir al Coliseo 6 á algún baile; volvían ya
muy avanzada la noche, cenaban y se acostaban. Esta vida tan
acabadamente estéril. no sufría variación sino cuando las señoras
se enfermaban, ó daban tertulia en sus propias casas. Así que, ocupadas siempre en comer, vestirse y distraerse, jamás tenían tiempo para dedicarlo á otra cosa, siquiera fuese la lectura de algún libro diminuto. 2
Respecto de las mujeres pobres, se puede decir sin hipérbole
que carecían de educación por falta de escuelas públicas. En 1790,
verbigracia, la ciudad de México contaba 56,932 mujeres, fuera de
una pequeña porción no empadronada, y no obstante que solamente las mujeres solteras de 8 á 16 años de edad alcanzaban el considerable número de 8,753, los colegios establecidos para ellas eran
seis meramente, á saber: el Real de San Ignacio de Loyola, vulgarmente llamado ele las Vizcaínas, con 266 alumnas; el de Belem, con
235; el de Gu2.dalupe de Indias, con 125; el de la Enseñanza, con 60;
el de Jesús María, con 40, y el de las Niñas, con 33; 6 sea un total
de 759 educandas, 3 que no equivalía ni á la oncena parte del mínimo de la población escolar femenina.
Justo es decir que la Monarquía no cuidaba mejor de la educación de la mujer en la Península, donde, según el Censo Español,

1 Suplemento al Pensador (Mexicano. Periódico publicado por don Joaquín Fernández de Lizardi. México). Lunes 29 de noviemhre de 1813. Púg. 92.
2 (J. Fernández de Lizardi.) La Quixotita y su Prima. Por el Pensador Mexicano. Méxic~ 1818. Tomo I, págs. 161-162.
3 Estados secular y eclesiástico de los habitantes de la Ciudad de México, empadronados en el año de 1790. Ejecutados por el Br. don José Antonio
Alzate y Ramírez. M. SS. en mi poder.

267
ejecutado de orden del Rey, comunicada por el Exmo. señor Con'de de Floridablanca, Primer Secretario de Estado y del Despacho
en el año de 1787, existían numerosas provincias de más de cien mil
habitantes, como Avila, Palencia y Loria, y aún de más de doscientos mil, como Ciudad Real, Cuenca y León, sin un solo colegio para niñas nobles ni para niñas pobres; la misma Capital de la Península tenía únicamente seis colegios para niñas nobles y dos para
niñas pobres, con 249 y 206 alumnas, respectivamente. 1
De los colegios para niñas pobres establecidos en la Nueva España, el menos mal organizado era el de San Ignacio, cuya educación consistía en habituar á las colegialas al recogimiento y al silencio constantes, sin permitirles salir de sus viviendas, inquietar
á sus compañeras, ni hacer ruido alguno; á levantarse diariamente á las cinco y media, oír misa á las seis y ocupar la mañana en
aprendizajes de lectura y escritura y principalmente de costura y
bordado, «6 semejantes honestos exercicios,» que se hacían mientras las primeras, 6 sean las colegialas mayores y más discretas,
leían en alta voz libros espirituales; á comer en silencio é inmediatamente dar gracias á Dios y dormir la siesta; á repetir, ya avanzada la tarde, las labores de la mañana y descansar breve rato; á ir
á los coros, al sonar la oración, para hacer allí «disciplina, con las
puertas cerradas y sin luz,» los lunes, miércoles y viernes, y para
rezar, los días restantes, rosarios, coronas, letanías, novenas y devociones particulares hasta las siete y media, en invierno, y hasta
las ocho y media, en verano; á cenar á las nueve y acostarse en
seguida. 2 Excelente método para aniquilar el delicado sistema
muscular de la mujer é hipertrofiar, en cambio, su ya excesivo sistema nervioso, por falta de aire, de sol, de gritos, de movimientos
y de juegos; para anonadar su espíritu por falta asimismo de estímulo y de expansión y por exceso de ideas abstractas de religiosidad extremada, y para romper, en fin, su frágil carácter con aquellas prácticas rigurosas y abrumadoras que las convertían en autómatas inertes. Era, pues, plausible que las escuelas de niñas no se
multiplicaran en la Nueva España.
Tampoco resultaba necesaria aquí en manera alguna la instrucción de las mujeres pobres. El eminente escritor á quien nos hemos
referido antes, hacía notar que les bastaba con aprender á coci·

l

,

~

1 Véase el Estado General anexo á dicho Censo, en el cual queda sintetizado todo éste.
2 Constituciones del Colegio de S. Ignacio de Loyola de Mexico. Madrid.
(Sin fecha. Constitución XXV.) Págs. 21-22.

1 •

1

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269

ríar un poco, coser una camisa, bordar al tambor y dar una escobada. Manifestó esto con motivo de una nueva escuela que una señorita profesora estableció en el callejón de la Olla, de la Capital,
animada del noble propósito de ensanchar considerablemente la
educación de la mujer, reducida hasta entonces «á sólo la escritura y costura.» Nuestro eximio escritor juzgó que aquella escuela
no tendría alumnas, y asf lo dijo, porque no sabía mentir. 1
Empero, don Gaspar y doña Camila fueron de los poquísimos
padres que en la Nueva España procuraron educar á sus hijos de
la mejor manera posible, comprendiendo que no hay otro medio más
eficaz de desarrollar las virtudes, de corregir los vicios, ni de suplir las deficiencias de los individuos. Y como don Gaspar y doña
Camila no volvieron á tener otro hijo, pudieron consagrarse enteramente á educar á Leona, que, para colmo de ventura, vino al
mundo dotada de un «natural talento,» 2 manifestado en sus discursos infantiles, donde las cosas y los hechos quedaban calificados con admirable distinción, 3 y dotada también de una bondad y
de una energ"fa asimismo naturales, de las que dió sobradas pruebas durante toda su vida.
Aunque no sabemos positivamente cuáles fueron los procedimientos de la educación de Leona, sus felices resultados nos revelan que don Gaspar y doña Camila cuidaron, ante todo, de ajustarse de manera estricta al supremo mandamiento de la ley divina, que,
según la palabra de Jesús, fielmente conservada por el Evangelista San Mateo, nos obliga: primeramente, á amar á Dios con todo
el corazón, con toda el alma y con todo el entendimiento (ex toto
corde tuo, &amp; in tota anima tua, &amp; in tota mente tua), y después, á
amar al prójimo como á uno mismo (sicut te ipsum). 4 Fué propiamente el P. Maestro Gerónimo Ripalda quien divulgó aquí esta doctrina con su Catecismo, obra popularísima que ha alcanzado entre
nosotros innumerables ediciones.
Y efectivamente, don Gaspar y doña Camila lograron hacer de

Leona una perfecta cristiana, habituada á las prácticas más puras
del culto católico y á las mejores muestras de amor hacia nuestros
semejantes, que son las que tienden á aliviar los males de los oprimidos, los dolientes y los pobres. Pero no se contentaron con esto:
velaron, además, por la salud y el desarrollo físico de Leona, condiciones esenciales del bienestar individual; disciplinaron y robustecieron su voluntad para formarle un carácter, sin el cual no es
fácil mantenerse siempre dentro de la senda de la virtud; instruyéronla tan completamente como les fué dable, á fin de librarla de
los infinitos males de la ignorancia y del error, y, ¡: -.-último, cultivaron en ella el buen gusto, que con sus plácidas emociones aumenta nuestro natural amor hacia la vida.
De tal suerte, los gérmenes de bondad, energía é intelig-encia
que, hemos dicho, Leona trajo al nacer, brotaron y crecieron armoniosa y espléndidamente por virtud de la cotidiana savia de aquella educación ejemplar.

1 J. Fernández de Lizardi. Suplemento citado. Págs. 89-92.

2 Carlos María de Bustamante. Necrología (de la Sra. D.ª Maria Leona
Vicario de Quintana). En cEl Siglo XIX• del jueves 25 de agosto de 1842.
~ Jacobo M. Sánchez de la Barquera. Biografía de la Heroína Mexicana
Doña Maria Leona Vicario de Quintana. México, 1900. Pág. l.
4 Sanctvm Iesv Christi Evangelivm Secumdum Matamm. Caput XXJJ.
En Biblia Sacra. Ad optima quceque veteris, vt vocant, tralationis exemplaria summa diligentia parique castigata. His adiecimvs Hebrai'Corum, Chaldceorum, Grcecorum q. nominum interpretationem, Cum lndicibus copiosissimis. Lvgdvni, M.D.LXII. Pág. &lt;l36.

•J

1
•

1

�CAPITULO III.
SUS PRil\IEROS AÑOS DE ORFANDAD.

l

•

Era ya una joven Leona, cuando fallecieron, primero, don Gaspar y, poco después, el 9 de septiembre de 1807, doña Camila. 1 Ambos debieron de morir tranquilos, pensando que su hija quedaba
con las armas de la virtud, de la inteligencia y del saber, para salir
victoriosa en las luchas del mundo.
Don Agustín Pomposo se hizo entonces cargo, como curador,
de la persona de Leona y de sus bienes hereditarios, conforme lo
dispuso doña Camila en su testamento, considerando que don Agustín Pomposo había sido un verdadero padre para ella, desde sus
primeros años hasta su muerte, y por tener demasiada experiencia del honor y el desinterés de tan noble hermano. 2

l A. P. Fernández de San Salvador. Cuerpo de bienes citado.
2 El testamento fué otorgado en l\Iéxico, el 12 de junio de 1802, y afiadido, el 12 de agosto de 1807. M. S. en mi poder.

�272

Con el objeto de cuidar mejor ele Leona. don Agustín Pomposo
pensó que debía vivir á su lado; pero como á la vez quiso que Leona disfrutase de la mayor libertad posible, alquiló una casa muy
grande. la número 19 de la calle de Don Juan J-1anuel, que fué
la que más gustó á Leona, entre muchas que vió, y allí formó don
Agustín Pomposo dos viviendas separadas: una que destinó éÍ
Leona y otra que reservó para sí y su familia; no obstante que esta segunda habitación era muy inferior á la primera, don Agustín
Pomposo resolvió pagar de su propio peculio la mitad de la renta
de la casa, 1 que ascendía en junto á 366 ps. 6 rs., por cada tercio
anual. Esto y el haber pagado espontáneamente don Agustín Pomposo. de su propio peculio también, la mitad de los gastos de los funerales de doña Camila, que importaron 1,700 pesos, y que Leona
se empeñaba en sufrirlos todos ella sola, 2 permitían augurar que
don Agustín Pomposo administraría con escrupulosa honradez los
bienes hereditarios que le había confiado su hermana.
Leona debió haberse transladado de la casa murtuoria, ubicada
en la calle del Angel, á su nueva casa, muy poco después del 3 de
noviembre, día en que se firmó el contrato de arrendamiento correspondiente. 3 Leona llevó consigo á su antigua servidumbre,
que era numerosa, y desde luego se ocupó en vestirla de luto; .t. dedicóse á la vez á compr(j.T y.mandar construir muebles nuevos. porque su madre había fallecido de enfermedad contagiosa y ordenado que ninguno de los suyos tomara Leona; por último, distrajo
un tanto su orfandad reciente con el arreglo de su casa, donde con·
virtió una bodega en cochera para guardar sus clos carruajes, pintó algunas puertas, abrió nuevas é hizo otras composturas. 5 Habituada Leona á toda clase de comodidades domésticas, cuidaba
naturalmente de conservárselas.
Desplegó exquisito lujo para amueblar su casa con canapés
que tenían cojines forrados en seda; mesas grandes, rinconeras, sillas, cómodas y aguamaniles de madera de bálsamo y embutidos;
espejos grandes con otros ovalados en los copetes; baúles ele Ji-

1 A. P. Fernández de San Salvador.Cuenta de mi sobrina doña l\laría
Leona Mntín Vicario, desde el dia de la muerte de su madre, doña Camita
Fernández de San Salvador, acaecida la noche del 9 de septiembre de 1807
26 de abril de 1815. En Causa citada, instruída contra la misma Leona.
2 Ibídem.
3 Ibídem .
.i Ibídem.
5 Ibídem.

!

DIAGEX ORIGINAL DE ~TRA. ~R.\. DE GTUD.\LFPE, QlJE SE VENERA
EX HlT R\HlLIC.1.. , EN L.\ CH' DAD DE GUAD ,\LUPE IIIDALGO, D. F.
SECll! N füTOGLUFU DlRECTA TO}UD.\ RE&lt;.:IENTEMEN'l'E.

�281

Ntra. Sra. de Guadalupe era enteramente mexicana; «sagrada
criolla» la nombra su historiador insigne, el Bachiller Miguel Sánchez, á quien tocó la gloria de descubrir el celestial origen de su
imagen. 1
No tiene á su hijo en los brazos; une piadosamente las manos
sobre el pecho; su cabellera lisa queda oculta bajo un manto
que le cubre la cabeza, inclinada hacia abajo y hacia un lado en
señal de mansedumbre; su rostro es de color moreno, graciosamente ovalado, y sus ojos son grandes, poco abiertos y de mirada
reconcentrada y triste, que mueve á místico amor; su nariz perfectamente delineada; su boca fina y de gesto bondadoso; tiene corona formada de rayos sencillos, y viste túnica y manto modestos,
cuyas faldas se recogen mucho para cubrir los pies: 2 revela en
todo su ser un recogimiento y una humildad infinitas.
No se apareció en actitud guerrera para matar ni para herirá
nadie, sino en santa paz, con el objeto único de consolar y de alentar á los infelices indios, poco después de la Conquista, cuando parecían condenados á perecer totalmente por el inhumano trato de
los españoles, que sólo veían en ellos á bestias abominables; el benemérito Fray Julián Garcés no alcanzaba aún de Su Santidad Paulo III que los declarase seres de razón. La Virgen entonces, hondamente apiadada de aquellos desdichados, que no tenían culpa, los
adoptó por hijos con la más sublime ternura, y para tenerlos muy
cerca de sí y consagrarse á ellos enteramente, dejó, á principios
de diciembre de 1531, al hijo de sus entrañas, que ya no necesitaba del maternal regazo, y vino á posarse blandamente, acompañada de inofensivos ángeles. en la cima de un «cerro tosco, pedregoso é inculto» del solitario Tepeyácac, sobrenaturalmente bella sin
majestad imponente, circufda de un nimbo de rayos de luz que no
deslumbraban, prodigiosa sin atemorizar, destacándose con modestia suma sobre el azul purísimo de un horizonte inmenso y tranquilo. Se anunció, no por el estrépito de una matanza horrenda, sino
por músicas y coros más dulces que los conciertos de los gorriones, clarines, calandrias, centzontles y ruiseñ.ores, y para comunicarse con sus hijos adoptivos, esperó paciente á que pasara por allí,

•

1 Imagen de la Virgen Maria Madre de Dios de Guadalupe, Milagrosamente Aparecida en la Ciudad de México. México. 16-IB Fol. pr. 11 fte.
2 Hemos tenido á la vista la imagen original, existente en Tepeyácac, y
varias copias hechas antes de que la profanase un famoso sacerdote, haciendo
que un pintor mexicano borrara irreverentemente la corona que tenía. Véase
la reproducción que publicamos de esta imagen, según reciente fotografía directa.
ANALl!S.

36

�283
282

•

La Virgen no volvió á aparecerse áJuan Diego; tampoco lo necesitaba ya; su imagen era ella misma y quedaba aquí por los siglos de
los siglos para consuelo y amparo de él y de todos los suyos, los
antes desvalidos mexicanos, y de cuantos otros quisieran implorarla. Y allí permanece, apacible, humilde y triste, haciendo propias las
penas de todos.
Indicado estaba que los españoles, que eran los dominadores,
los señores fuertes y orgullosos, adoptaran como patrona á Ntra.
Sra. de los Remedios, de carácter altivo y acciones temibles; y que
los indios, que eran los dominados, los siervos débiles y sumisos,
eligieran de soberana única á Ntra. Sra. de Guadalupe, de índole
mansa y dulces hechos: no podían amar á las otras divinidades,
porque se hablan mostrado invariablemente duras y crueles con
ellos, y, á causa de esto, sólo á la ermita guadalupana acudieron,
aunque desde temprano hubo en todas partes numerosas iglesias. 1
Fatalmente tuvo que surgir, pues, un abierto antagonismo entre ambas Vírgenes, que amparaban tan opuestos intereses, y al
fin se vieron una y otra frente á frente, como dos entidades perfectarnente distintas, cuando estalló la guerra de Independencia:
Ntra. Sra. de los Remedios fué la Capitana Generala de los realistas, ó sea la sostenedora omnímoda del antiguo régimen de opresión y despotismo; Ntra. Sra. de Guadalupe fué sencillamente la
compañera de los insurgentes, su estandarte sag-rado, su emblema de libertad, el símbolo de la nacionalidad mexicana que nacía.
Sucedió entonces que mientras los mexicanos supieron respetar
siempre á Ntra. Sra. de los Remedios, no obstante que no podían
haber olvidado los tremendos males que les causó durante la conquista, los españoles, que ningún daño habían recibido de Ntra.
Sra. de Guadalupe, hiciéronla blanco de sus odios y aún llegaron
hasta fusilarla varias veces, 2 á ella, la Virgen inofensiva y tierna,
la que había dejado su mansión celestial, no para matar ni para herir á nadie, sino para remediar las necesidades de cuantos la buscasen, indios ó españoles, nobles ó plebeyos, ricos ó pobres.

no un caballero ni un noble, sino el niacehual 1 Juan Diego, uno
de tantos plebeyos indígenas de limpio corazón, recién convertidos
á la religión católica. Pasa éste al fin, y luego lo llama «por su propio nombre» y le manifiesta claramente sus deseos, porque no
pretende que los adivine ni tampoco rehusa dejarle ofr su divina
voz; además, le da el título de hijo: «Sabe, hijo, le dice, que yo soy
María, Virgen Madre de Dios verdadero (todavía los indios adoraban divinidades falsas), quiero que se me funde aquí una casa y
ermita, Templo en que mostrarme piadosa Madre contigo, con
los tuyos. con mis devotos, con los que me buscaren para el remedio de sus necesidades.» A nadie exceptuba, ni á los verdugos de
sus nuevos hijos: quienesquiera que la buscasen, alcanzarían remedio para sus males. Y la Emperatriz soberana de todos los mundos
no mandaba al despreciado macehual Juan Diego, sino que le decía con infinita mesura: «te pido, encargo y ruego.» Y si este indio
rehusaba verla, corno sucedió cierta vez que, por tener que ir violentamente á Santiago Tlaltelolco en busca de confesor para su
tío agonizante, no acudió á una cita que le había dado la Virgen,
la Virgen, lejos de ofenderse, bajaba solícita con sus delicados pies
de aquel áspero cerro para alcanzar á Juan Diego y consolarlo
maternalmente, asegurándole que su tío estaba ya sano y salvo.
Dos veces Juan Diego había hablado de la Virgen al Ilustrísimo
señor don Fray Juan de Zurnárraga, primer Obispo de México; pero corno este prelado dudara de que la Madre de Dios se apareciese á un miserable indígena, recién aliviado «de la carga y peso
de los Demonios de la idolatría,» y prudentemente pidiera, para
creerlo, alguna prenda ó seña de tan extraordinario prodigio, la Virgen, en aquella misma ocasión que bajó á alcanzar á Juan Diego,
hizo brotar en pleno invierno, de los peflascos y pedernales de su
árido cerro, como de fecundas tierras de un vergel exuberante en
tiempos de primavera, fragantes rosas, azucenas, claveles, violetas, romeros, jazmines, retamas y lirios, flores todas de esplendente
hermosura, que dió por prenda áJuan Diego, quien. embelesado, las
puso en su tilmatli1 ó pobre manta mal hilada, y las trajo al Ilustrísimo señor Zumárraga; al entregárselas, descubrió, para mayor
portento, la fiel imagen de la Virgen. milagrosamente impresa en
su manta con las inimitables tintas de aquellas flores. El prelado
no pudo dudar más ante ambas señales divinas, y edificó la ermita que quería la Virgen, y puso en ella su maravillosa imagen. 2
•

1 Maceualli.
2 M. Sánchez. Imagen de la Virgen María, citada. Fols. 19, 20, 22, 23, 26,
27 y 30.

•

•

l

•

1 Fray Bemardino de Sahagún. Historia General de las Cosas de Nueva
España. México. 1829-1830. (Escrita en el Siglo XVI.) Tomo m, pág. 322.
2 Ilustrador Americano del sábado 12 de diciembre de 1812. Pág. 117.Carlos María de Bustamante. Disertación Guadalupana. En Relación de la
Conquista de esta Nueva España, por Fray Bernardino de Sahagún. (Publicada por el mismo Bustamante con el arbitrario título de La Aparición de Nuestra Señora de Guadalupe de México.) México, 1840. Pág. X.

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Por todo lo cual era muy raro que Leona, mexicana de nacimiento y de pleno corazón, resultara igualmente devota de dos Vírgenes tan distintas. Quizá no ignoraba, en su vasta ilustración,
que San Bernardo había dicho que la Madre de Dios, bajo todas
sus advocaciones, «abre á todos el seno de su misericordia (omnibus misericordice sinum aperit) para que todos tomen de su plenitud: el cautivo, redención; el enfermo, salud; el triste, consuelo;
el pecador, perdón; el justo, gracia.» 1 Leona tal vez sabía también
que no contradecfan esto las encontradas historias de Ntra. Sra.
de los Remedios y de Ntra. Sra. de Guadalupe, porque ambas sólo descansaban en la deleznable tradición, que con sus millones de
bocas disímiles da como cierto lo falso y adultera la verdad; Fray
Luis de Cisneros confiesa ingenuamente que, á pesar de sus muchas
diiigencias, no pudo «hazer bastante prueva de manera que quede
asentado con fixeza el principio y origen de esta Santa Imagen
,de los Remedios), aunque lo he inquerido de los annales, y cosas
que ay escritas de conquistas, y historias de esta tierra, de los archivos de la Ciudad, y rebuéltolos todos, (y) de los indios antiguos de
aquel contorno donde está;» 2 el Br. Miguel Sánchez declara á su
vez con franqueza: «Determinado, Gustoso y Diligente busqué Papeles y Escritos tocantes á la Santa Imagen (de Guadalupe) y su
milagro; no los hallé, aunque recorrí los archivos donde podfan
guardarse.'&gt; 3 Y si bien el angélico Santo Tomás había declarado
con su palabra sapientísima que la verdad no está ligada á una
misma manera de prueba, .i de aquí no se infería que las pruebas
fuesen innecesarias, sino sólo distintas, y, por tanto, nada obligaba
á creer en las historias de Ntra. Sra. de los Remedios y de Guadalupe sin ninguna clase de prueba; por lo contrario, era lícito dudar
de ellas, precisamente porque no estaban probadas de ningún modo. Consiguientemente, caía por falta de base aquel supuesto antagonismo que separaba de manera radical á las dos Vírgenes, y Leona podía mirar en ambas á la misma Madre de Dios, inalterablemente bondadosa para todos.
Asf nos explicamos que Leona, de igual manera que mandaba
decir misas frente á los altares de Ntra. Sra. de Guadalupe, 5 hacía
1 Aurifodina Universalis Scientiarum divinarum atque humanarum
exfontis aureis Santorum Patrum Parisiis, 1888. Tomo III, pág. 33.
2 Historia citada. Fols. 23 vto. y 2-t. fte.
3 Imagen de la Virgen .María, citada. Fol. pr. 11 vto.
4 En Fray L. de Cisneros. Obra citada. Fol. 25 vto.
5 A. P. Fernández de San Salvador. Cuenta citada.

285

considerables donativos á Ntra. Sra. de los Remedios. 1 No obstante, consta que la pintura de mayor valor que tenía en su casa, representaba á la imagen guadalupana. 2
•

1 Ibídem.
2 A. P. Fernández de San Salvador. Escrito sin fecha, pero posterior al
16 de octubre de 1816. En causa citada, instruida contra Leona Vicario.

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'

�•

•
CAPÍTULO V.
SUS ENTRETENI:\llE:\TTOS Y ESTUDIOS.

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•

,

·~

'

No satisfecho aún el poderoso espíritu de Leona con aquel altruísmo y aquella religiosidad, buscaba nuevas esferas de acción,
igualmente grandes y nobles, para gastar en ellas sus exuberantes
energías. De aquí que Leona cultivara las bellas artes, las ciencias
y la literatura .
Tuvo como maestro de dibujo y de pintura al pintor Tirado,
probablemente cuando fué niña; 1 después , de joven, continuó practicando sola ambas artes; adornaban su casa varios cuadros y retratos hechos de su mano, unos dibujados y otros pintados, 2 que
indicaban una mano hábil 3 y que, sin llegar á ser obras verdaderamente excelentes, no habrían parecido mal, sin embargo, en una
galería de cuadros de mérito . .i
l A. P. Fernández de San Salvador. Razún citada.
2 Ibídem.
3 J. M. Sánchez de la Barquera. Biografía citada. Pág. 2.
4 C. U de Bustamante. Necrología citada.

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Gustaba de cantar, y aunque ella decía que cantaba «muy mal,» 1
como era sumamente modesta, no debemos darle crédito ~n
esto.
·
Leona se complacía con estudiar la historia patria, y llegó á conocerla ;2 ignoramos desgraciadamente cuáles fueron las obras históricas que leyó, y sólo sabemos que guardaba entre sus papeles
un escrito anónimo, donde se combatía tan rudamente la conquista
de la Nueva España por los españoles, que, según el decir del señor
Oidor don José Ignacio Berasueta, tal escrito podía causar á la religión y al Estado su total ruina; 3 no hay que olvidar, sin embargo,
que las autoridades realistas identificaban siempre á la Monarquía
con la Divinidad, y que por esto decían que quien contrariaba al
Rey, impugnaba á Dios.
Leona sintió gran afición por los libros que trataban de política,
y en ellos pudo adquirir conocimientos que, conforme manifestaba
el Lic. don Carlos María de Bustamante en 1842, habrían hecho entonces la felicidad de los mexicanos, «si como ella cuidó de adquirirlos, ellos cuidaran de practicarlos.» 4 Uno de dichos libros fué la
obra maestra de Fenelón, de la cual hablaremos después.
Estudiaba la «Idea del Universo,» que contiene la historia de
la vida del hombre, elementos cosmográficos, viaje estático al mundo planetario é historia de la Tierra, por el P. Jesuíta Lorenzo Hervas y Panduro, Q qui~n antes de escribir su obra, impresa en Cesena, durante los años de 1778 á 1787, consagró muy largo tiempo
al estudio y á la meditación. No obstante, la «Idea del Universo» resultó muy inferior á la «Historia Natural General y Particular,» por
Georges Louis Leclerc Buffon, Conde de Buffon, publicada desde
1749 hasta 1804, que igualmente estudiaba Leona, 6 y que es un monumento de enseñanzas profundas sobre el origen, desarrollo, variaciones y degeneraciones del globo y de los seres que lo pueblan,
desde el infusorio hasta el hombre: obra de la cual dicen los escritores de aquella época que fué acogida favorablemente por las mu1 Confesión con cargos que se le tomó. En la causa ya citada, instruída
en su contra.
2 C. M. de Bustamante. Necrología citada.-]. M. Sánchez de la Barquera. Biografía citada. Pág. 2.
3 Confesión con cargos, citada, de la misma Leona.
4 Necrología citada.
5 Declaración de doña Francisca Fernández. 15 de marzo de 1813. En cau·
sa citada, instruída contra Leona Vicario.
6 Declaración citada de doña Francisca Fernández.-Declaración de doña Mariana Fernández. 15 de marzo de 1813. En la propia causa.

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